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Alma mater

Material Information

Title:
Alma mater
Place of Publication:
Habana i.e. Havana Cuba
Publisher:
J.C. Fernandez
Publication Date:
Copyright Date:
2006
Frequency:
Daily
regular
Language:
Spanish
Physical Description:
v. : ill. ; 57 cm.

Subjects

Genre:
newspaper ( marcgt )
newspaper ( sobekcm )
Spatial Coverage:
Cuba -- Habana
Cuba -- Havana

Notes

General Note:
Description based on: Año 6, no. 1 (30 de sept. de 1933).
General Note:
"la voz de los universitarios."

Record Information

Source Institution:
University of Florida
Holding Location:
University of Florida
Rights Management:
Copyright J.C. Fernandez. Permission granted to University of Florida to digitize and display this item for non-profit research and educational purposes. Any reuse of this item in excess of fair use or other copyright exemptions requires permission of the copyright holder.
Resource Identifier:
20802575 ( OCLC )
sn 89048340 ( LCCN )
0864-0572 ( ISSN )

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Full Text

















































la. vo d e lo univer:itarios













de una nacin, asegura en uno de sus ensa-
Jor ge M a a ch yos. Y advierte, casi con precisin proftica, que
nuestra isla llegar a ser grande nicamente
S'porque se haya convertido en un centro de
0A A A rica produccin intelectual.
SA D Desde lo alto parece mirar a Cuba el
I conspicuo ensayista. No solo porque con-
sidere que el pueblo alienta ya de por s
Por Jess Arencibia Lorenzo una sorda antipata, un irnico recelo
No Is qe l ms diil, si ' contra las aspiraciones intelectuales, sino
rm,,uLlar t ambie re t r un tambin por su amplitud para determinar
respue otu aLa humanidad prefiere la egosta previsin de la que en la tercera dcada republicana vi-
SLa humanidad prefiere la egomista previsin de l a vamos todava un conato de Estado en
ciopo ev'1itarpae c impudntesvlgal,'la hormiga cuidando de su vida una patria sin nacin>.
o inrne Re a esvulgar, a la indolente aristocracia de la cigarra, Dnde encuentra Maach la sustan-
ras per it ela lrque muere cantando... -Arriba...-a cia de la nacin? En el espritu de
incop'enidosDulce Mara Loynaz. Mart. Esta es acaso su mayor proeza
ment dsooliteraria, investigativa y humana. Com-
Un refrn desafa a la inprender que la nacionalidad fue obra
nohaypeorp eguntqla 0 qe no de muchos, pero l nos la entreg ya
sehaga.l'miedoa equvoe' t pensada, normada en sus ideales. Por
poo esnmtivpaacllarI, p.esor-eso se duele Maach del conocimiento
q ehasta'del' os eprrores aprne precario, disperso e inorgnico de la
Ylo queI para unos1 e1 L obra martiana, e invita a estudiarla en-
para',''l," otros seru ient. tera, de raz. Quizs como nadie supo dis-
verdadp e ser as d1 rela ,a tanciarse del astro para alcanzar una vista
d ependenia desde dondese itotal de su apostolado.
aIbse desrroComo l humin se dino Como tambin se distanci de la bohemia
crecimient p a d n s' de Paris para ofrecernos en una de sus Glosas
signosdeinterrogacin".Losel ms completo cuadro del maquillaje de
de hoyno son ms que hi s o- esta ciudad. La bohemia es como las nevadas:
badas y las inquiet at s p 1 muy pintoresca desde lejos, afirma desde su
llegar'' a' nuevas a v s a o s cuarto, a la luz de las velas. Es el mismo obser-
lu vador que capta desde el muro del malecn los
No 'existe un tr d q1 e e a. dos movimientos profundos del Morro. ...El
mpetu lrico de ascensin y el impulso de
Pero shay quies se atul a proa con que parece cortar las aguas... .
acotar la tica M cu. I Y no solo ellos, sino tambin toda la riqueza
Una' se'r ie de c sern su de cubanidad que hay flotando en el aire de
tablades lvacin 0 inoponenen- San Cristbal. De la urbe querida nacen sus
sinaotra s personas si' tomaeninsuperables estampas, pinceladas de alguien
ta el context, si ua la p s ms que fue mediocre frente al lienzo, pero colosal
adecuadas, inclo c o se tt de sobre las cuartillas.
Se trata del receloso critico que al saber la
i v a posible edicin, por colecta popular, de un
peronolodg d et e. poemario de Rubn Martnez Villena, publica
Quiens son s de estabia. a la un articulo preado de irona, y con mscara
interoganesiegn r a ibIildd de elogio. Es el Secretario de Instruccin Pbli-
socalizar susdudainceridub ca que en 1934 no arriesga su cartera por sal-
soluciones ypr, var a los estudiantes rebeldes de las garras del
Su e qe ls ejrcito. Y despus, frente al periodista Pablo
est' n en oo gpo: e de is de la Torriente Brau, se justifica tranquilamen-
quenose re servn s re g s te con razones de alta poltica.
incmodas y se l niega edar E Jorge Maach, uno de los nombres proa
de brazos cruzadoss pera d q de la Revista de Avance, de la Revista Social,
aluencntse.Ls spuestasra ~ l I 'del Grupo Minorista, quien sin embargo, se
complacientes ro, falt alej finalmente de lo ms apasionado de es-
tes de decirla vale mi cr Manos unidas sobre el cruce de las rodi- tas insurgencias. El catedrtico de la Universi-
l el efur ebe serm, orpr 1las. Espina dorsal como una palma. Boca dad del Aire (qu acertado nombre!), empeo
rbsr la nuevasB resp es ta vie ligeramente hundida y peinado impecable. loable de promocin cultural. Constituye, se-
jasnquitues en las istori l Est sentado con aire de distanciamiento gn Jorge Luis Arcos, la figura intelectual ms
via e los I libro, en elcoLtt profesional. Distancia, eso inspira una cari- polmica de la Repblica>. Quien alab el
glba y nc ioa in catura que le hicieron en 1924. Es que tal triunfo revolucionario del primero de enero
sros, en el da a da y enl em vez sea esa una constante estilstica y vital de 1959, pero al advertir el carcter socialista
peo onL, qu oeios j s en este hombre. Jorge Maach siempre supo de la Revolucin, coloc al mar como distan-
marcar la distancia. cia y fue a morir en Puerto Rico.
Su biografa comienza en Sagua la Grande Periodista que defendi la crtica indepen-
en 1898, pero rpido se aleja hasta Espaa diente, autorizada y sincera. Intelectual po-
para los primeros estudios. Pasa por los ho- seedor, en opinin de Cintio Vitier, del don
nores de su graduacin en Harvard y conti- extrao del estilo. Controvertido personaje,
na con una matrcula de Derecho Civil en vctima ayer, hoy y seguramente maana, de
Paris. No obstante, retorna a su amada San las ms encumbradas alabanzas y los ms amar-
Cristbal, donde se doctora en Filosofa y Le- gos reproches. Cubano. Cuyo mayor defecto y
tras y Derecho Civil. De la mejor tradicin cul- virtud es quizs lo que seal un contempor-
tural en cada una de estas paradas integra su neo: querer salvar al mismo tiempo la col y la
slido acervo. Cultura. He ah el escudo y la cabra. Aunque sin dudas salv ms. Desde su
lanza que lo acompaan. distancia, salv la cultura.
Pero no cultura entendida solamente como
acumulacin de conocimientos, sino sobre Bibliografa empleada:
A a ater todo como capacidad integral de anlisis. Tuvo Arcos, Jorge Luis (Seleccin y Prlogo): Jorge
lo que hoy llamaramos visin holistica de los Maach: Ensayos. Editorial Letras Cubanas. La
asuntos. Y prosa de vuelo para exponerlos. Habana, 1999.
...Pertenece a la mejor orden de caballera li- Maach, Jorge: MartelApstol. La Habana, 1992.
teraria... , dira Gabriela Mistral. Algunos ren- --------: Glosas. Editorial Ricardo
glones ms tarde la chilena argumentara esta Veloso. La Habana, 1924.
tesis con el distanciamiento emocional del es- --------: Estampas de San Crist-
critor: tas de fiebre. De la Torriente Brau, Pablo: lnterview rec-
La conquista del colectivo-pas -como uni- proca con el Doctor Maach, en: Victor Casaus
U B dad cultural- es sin duda su mayor empeno. (Compilacin, Prlogo y Notas): El periodista Pa-
La cultura representa la suprema personalidad blo. Editorial Letras Cubanas. La Habana, 1989.













mucho la atencin como en la Universidad de La Habana
Aquellos que trabajan junto a l lo llaman Pepo. Puede estar los Juegos Caribe convocan a todo el mundo, la gente se
en cualquier lugar en el que se est realizando una actividad une, le dan alma, corazn y vida; o los juegos 13 de Marzo
en el Instituto Superior Politcnico Jos Antonio Echeverra
de la FEU; gracias a eso fue que logramos atraparlo durante (ISPJAE). Tambin debemos rescatar los espacios que se
unos 64 minutos. Z han institucionalizado y no dejar nunca que los dirigentes
Un reto y un desafo, as asume la responsabilidad de ser ALIJA I I Uiad pierdan el intercambio con los estudiantes; constantemente
en la base discutiendo, polemizando. Otro desafo es que
presidente de la FEU. La organizacin llega a un momento los estudiantes conozcan los fundamentos ideolgicos de
importante despus de la conduccin genial de Carlitos. El reto la Revolucin. No puede ser que discutamos o explique-
mos nuestras ideas por intuicin.
est en la continuidad de los buenos resultados y en hacer
nuevas cosas. Para ustedes: Cmo crees que se puedan eliminar?
Qu crees que sea lo ms difcil de enfrentar para un En esta etapa seguimos trabajando por el conocimien-
estudiante universitario? to de la historia, no el teque o la muela, debemos cono-
Lo ms difcil? yo pienso que es que le sea til la vida cer la historia con argumentos. Lo otro que la FEU se ha
universitaria; que pueda ver la diferencia entre lo que era propuesto es el seguimiento de los acuerdos del Congre-
y lo que es. No solamente que sea un gran revoluciona- so, no solo los que pueden servir como algn tipo de
rio, un gran profesional o superingeniero; sino tambin beneficio, ni los acuerdos del Vil Congreso Nacional sino
que tica, moral, culturalmente sea un ser superior. Es lo tambin los de la brigada Qu pas con la brigada que
ms difcil aunque parezca lo ms simple, para eso debe estaba en tercer ao que ahora est en quinto? Entre las
ser muy suspicaz y saber aprovechar la vida que lo prioridades est el trabajo en las facultades, en las sedes
circunda. que es donde tiene vida la FEU. Cmo tener una organi-
zacin mucho ms comunicativa que pueda movilizar, no
Un universitario qu necesita? desde una arenga fra, sino que se identifique con lo
Debe tener inteligencia para poder interpretar, asimilar cotidiano. Que vean en la FEU su espacio, porque lo es
y despus para crear su propia percepcin del mundo que oficialmente, pero tiene que serlo verdaderamente, los
lo rodea, y asumir una actitud ante el estudio y ante la estudiantes tienen que sentirlo.
Revolucin. El universitario necesita tambin ir siempre
adelante, para que los sueos se hagan realidad. Que La universalizacin ha trado nuevas situaciones y nue-
alante, c arlquier s s seo sehagan rea ue avos estudiantes Cmo integrar la gran masa estudiantil
ante cualquier situacin por difcil que sea no renuncie a vo de
sus principios, pero siendo consecuente.a la vida de la FEU?
Las actividades de la organizacin tienen que parecerse

La Cuba del 2008 qu universitario necesita? a cada lugar. Cada uno tiene que con sus condiciones y sus
Los que tenemos, que pertenecen a una genera- espacios crear, innovar, impulsar, tiene que soar. Lo que
cin que ha crecido con estrecheces econmicas y en un lugar puede ser un caf literario en otro ser un
bajo una influencia cultura dismil, pero sin encuentro con la dcima. No podemos renunciar a hacer
retroceso en las conquistas de la Revolucin. cosas que enriquezcan, que complazcan, que llenen la vida.
Estos son los universitarios que necesitamos.
Tienen un enorme desafio: el futuro de la Hay estudiantes que sienten aoranza por la autono-
Revolucin y eso no se forma en abstrac- ma que proclam Mella Qu opina de la autonoma
to, sino cotidianamente, con la partici-
pacin de todas las fuerzas que intert- La autonoma de Mella respondi a una situacin
vienen en la formacin de un univer- particular, una universidad que luchaba contra las la-
sitario, para que al terminar la ca- cras de los gobiernos de Zayas primero y Machado
rrera tenga una visin crtica de la despus. Hoy las aspiraciones de la direccin del pas
realidad, son los intereses de la universidad. Hay una unidad de
ideales, hay una coincidencia de principios. Adems

Culessonlasimperfecciones no vemos ruptura entre los objetivos que tiene la uni-
de la FEU? versidad en una sociedad como la nuestra con los idea-
Mejor es hablar de lo que la les y las aspiraciones que defenda Mella. La universi-
FEU tiene que hacer: fortalecer dad est vinculada al pueblo, una universidad cientifi-
los espacios que siempre tuvo ca, que deja razonar. La FEU es protagonista, an cuan-
y el papel de la universidad en do tengamos insatisfacciones.
a sociedad. Primero impliar el tra- Las residencias estudiantiles son un tema de inters
bajo alas aristas y los matices permanente entre los becados, ante las normas de convi-
quebajo a las aristas yenen los estudiantices venciaylas dificultades que muchaspresentan Qu par-
quetido toma la FEU en el asunto?
universitarios; que se sientan tido toma la FEU en el asunto?
identificados. A m me llama El reglamento siempre ha estado ah, la posicin de la
FEU es impulsar a que en cada lugar se puedan aplicar de
conjunto con los estudiantes, que no halla una medida
que no se explique, que no se debata con los becados y
que se cumplan donde estn las condiciones para ello. La
FEU en la residencia debe jugar un papel ms activo, ser
lder realmente, debe impulsar ideas creativas. Luchar siem-
pre porque haya una buena comunicacin, que los estu-
diantes dominen lo que se avecina. Por eso tiene que lu-
char la FEU.

Por qu este es un momento crucial en la historia de la
organizacin?
Es un momento crucial para la FEU como es importante
para el pas donde debe haber mayores espacios para que
todo el mundo pueda decir lo que considere. Es un mo-
mento crucial para no dejar morir el espritu del VII Con-
greso, sobre la base del apoyo y la unidad de la sociedad
siempre.

Cmo hacer para que el hoy de la universidad sea
motivo de orgullo en elfuturo?
La universidad tiene que seguir siendo un baluarte de la
Revolucin, el sitio donde, a partir de la bsqueda profun-
da del conocimiento, de una intensa vida cultural, de un
debate critico y consecuente, de un compromiso profun-
disimo con la Revolucin se formen mejores seres huma-
nos, como deca Mella en el articulo: Lenin coronado,
seres pensantes y no seres conducidos.

La versin ampliada de esta entrevista est disponible en
www.almamater.cu













-L Como todo el mundo, el Americano tiene Una seora gruesa y un hombre, al verlo, se a plvora y a sangre hacan ms atormentador
su nombre, pero nadie se lo dice. Todos le metieron dentro del ascensor y subieron hacia el suplicio.
dicen el apodo. Si le preguntan a alguien por los pisos superiores, a pesar de que les pidi Avanzada la madrugada, decidi comenzar
Manuel Jos Gmez, nadie sabe quin es; pero ayuda. el regreso hacia el cuarto de desahogo para
si le dicen el Americano, entonces s todos lo Despus de explorar la planta baja y ver que tratar de salir de all antes de que fuera de da.
sealan. no tena donde esconderse, mir por una puer- Recorri el mismo camino por los tubos de ven-
El Americano supo que iba a participar en el ta que daba a la calle Coln y vio que ya los tilacin, pero quedaba por resolver el proble-
asalto al Palacio Presidencial un da antes, guardias estaban all y pronto entraran a re- ma de la ropa y los zapatos.
como todos los dems. Y, como todos, estuvo gistrarlo todo. Comenz a buscar en la penumbra del
acuartelado 24 horas en espera de la orden Regres al ascensor, pero lo haban dejado cuarto y encontr, colgados en un rincn, un
de partida para la accin. arriba. Entonces se meti por la abertura de pantaln y una camisa de trabajo un poco
El combate fue duro. Muchos compaeros emergencia que queda encima de la puerta y manchados de pintura. El pantaln le que-
perdieron la vida en el intento; otros resulta- comenz a subir por dentro del hueco, aga- daba corto y la camisa ancha, pero se la puso
ron heridos. Los combatientes se batieron en rrndose de los cables y de la pared hasta que por dentro para que no se notara.
retirada, al percatarse de que la accin haba encontr una reja que daba a un cuarto de Los zapatos fueron ms difciles de conse-
fracasado. Uno de estos ltimos fue el Ameri- desahogo lleno de muebles viejos, colchones guir. Haba varios pares tirados por los rinco-
cano. Llevaba la ropa y los zapatos de dos to- y otras cosas. nes, pero todos le quedaban muy chiquitos.
nos empapados en sangre, de un compaero a Empuj la reja y entr. En el otro extremo Con una trincha de carpintero cort unos por
quien haba tenido que cargar mortalmente haba una puerta con un candado grande por la punta, pero los dedos se le salan.
herido por una rfaga de ametralladora. Lleg dentro. A su derecha una malla metlica fina y Al fin, debajo de la esquina de un colchn
a la calle, pero las balas picaban a su alrededor a travs de ella vio unos tubos de ventilacin, y encontr un par de tenis azules manchados de
y tuvo que tirarse al suelo, detrs de un mni- cinco o seis metros ms all, sobre una peque- pintura que le quedaban bien.
bus que estaba parado frente al Palacio, por- a placa, un motor de refrigeracin. Complet el disfraz con un metro de carpin-
que all lo sorprendi el tiroteo. Levant la malla, pas al otro lado y la aco- tero en el bolsillo lateral del pantaln y una
Estando en esa posicin, siente que el mni- mod de nuevo en su sitio. Camin por enci- estopa con olor a gasolina, que se la pas por
bus arranca y sale por la calle Coln hacia aba- ma de los tubos y se coloc como pudo detrs los brazos y se la puso en el bolsillo de atrs
e jo. l se cuelga de una ventanilla, pero cuando del motor. Enseguida sinti a los guardias re- para ahuyentar el olor a sangre y a plvora.
mira hacia delante ve que en direccin contra- gistrando en el piso. Tom unos papeles con membrete del ho-
ria viene el ejrcito. Decide tirarse y se desliza En la planta baja, de la cual lo separaba slo tel y en uno de ellos anot unas cantidades
por la calle hacia la acera, en la esquina del el falso techo, los esbirros se despachaban las de madera, pues si le preguntaban dira que
hotel Park View. bebidas del bar y llamaban por telfono para era empleado del hotel e iba a comprar unas
Las balas continuaban picando cerca. Tena informar que estaban bien y que al General no maderas.
que buscar un refugio antes que los guardias le haba pasado nada. Le preocupaba el brillo de la cara y el pelo
llegaran. Comenz a caer la tarde, lleg la noche, y el desordenado, lo que trat de arreglar algo
Se quit la camisa y los zapatos y penetr Americano se sinti muy cansado, con hambre con las manos y se pas un papel por la cara.
por un pasillo entre el hotel y el edificio de al y sed, porque no haba comido ni tomado nada El ascensor estaba en los pisos de arriba y la
lado. La tapia de la derecha, con vidrios de desde por la maana. puerta del fondo permaneca con el candado
botella en la parte superior no era muy baja, Las horas fueron pasando lentamente. Cada cerrado por dentro, por lo que decidi hacer
pero pudo saltarla y cay dentro del hotel. vez ms lentas. Trat de pensar en todo lo que el mismo recorrido por el hueco del elevador
haba ocurrido ese da, pero fue intil, slo hacia abajo.
poda pensar en cmo salir de all. Cuando el Americano lleg a la pequea
Poco a poco fue establecindose el silencio. abertura de emergencia y sali hacia el pasillo,
Ces la algaraba en la planta baja. Por una no haba nadie. Se moj las manos en una pila
persiana que le quedaba enfrente entraban al- que estaba goteando, se las pas por los ojos y
gunos rayos de luz de la calle y distingua una el pelo y comenz a desplazarse sigilosamente
esquina del Palacio, frente a la cual estaba es- hacia la puerta de la calle Coln.
S tacionado un tanque de guerra. Cerca de la salida, en el bar, vio a un soldado
St Cuando tena una pierna entumecida, cam- con un fusil, sentado en una mesita y cabe-
biaba la posicin y se apoyaba en la otra. Se ceando de sueo. Se agach hasta quedar fue-
apretaba los ojos hasta que le dolan para no ra de su vista y as camin hacia la salida.
Squedarse dormido. La garganta reseca y el olor Avanz resueltamente por la acera hacia la
esquina. Calcul que serian las cinco o cinco
y media de la maana, porque an estaba
oscuro, pero ya las estrellas haban iniciado
la retirada, y solo quedaban las que perma-
necen titilando hasta que los primeros rayos
S 1 de claridad las empujan hacia el interior del
"Ol firmamento.
;En los rboles del Prado, las enormes ban-
1 p IKII' dadas de pjaros recin despiertos entonaban
g g| II la misma sinfona de la tarde anterior, antes de
g ga 4acomodarse en sus ramas. Pareca que la vida,
detenida hacia apenas unas horas para mu-
chos de sus compaeros y que para l mismo
haba quedado suspendida de un hilo invisi-
FZ- ble, comenzaba de nuevo a echar a andar.
Al acercarse a la esquina, sinti la mirada de
tres soldados sobre l, pero continu su paso,
ahora por la calle, y dijo en voz alta: permiso
para pasar. Nadie le contest ni hizo ademn
de detenerlo, por lo que pas aquella barrera y
sigui caminando hacia el Prado.
1rEn esos momentos, el Americano sinti im-
pulsos de correr, pero se contuvo. Esperaba
S' escuchar la voz de alto! o el sonido de las
armas al rastrillar. Los pocos metros que le
quedaban para salir de la vista de los guar-
dias lo llenaron de ansiedad.
..Subi las escaleras del Prado sin mirar
atrs. Baj hacia el otro lado y alcanz los
portales, ya con el paso ms rpido. Enton-
ces respir profundamente. Hacia delante no
-- vio ningn obstculo. En la otra esquina do-
bl a la derecha y continu alejndose, cada
vez ms rpido.
A partir de entonces inici una vida clandes-
tina que lo llev a esconderse en varios lugares
de La Habana, luego en Gibara, en la provincia
de Oriente, y posteriormente en Trinidad, des-
de donde se incorpor a las guerrillas en el
Escambray, hasta la cada de la dictadura de
,Batista.


















Por Anabel Serrallonga
Ilustraciones: Joseph Ros


/Olvidar o ...no olvidar? Jura decir la verdad?

Existen diferentes anomalas de la memoria Los antiguos romanos cuando te-
/ que no tienen nada que ver con el olvido, sino nian que decir la verdad en un juicio,
todo lo contrario; la hipermnesia se manifiesta en vez de jurar sobre la Biblia como
en aquellas personas que son capaces de me- en la actualidad, lo hacan apre-
morizar al dedillo diferentes detalles, alguien tndose los testculos con la
.....^ as como Michael Scofield, el personaje de Prision mano derecha. De esa antigua (
Break. Tal es el caso de una empleada domstica costumbre procede la palabra i
que es capaz de recitar, an sin comprenderlos, p- testificar. Quin lo dira no?
rrafos enteros en latn, griego y hebreo odos, a un to
suyo de pequea. Otro caso extraordinario es el del perio-
St dista ruso Salomn Veniamis, quien poda aprender en
|segundos y repetir sin ningn error de arriba hacia
abajo y en diagonal listas enormes de cifras y pala-
bras, e incluso poda repetirlas exactamente aos des-
S/ pus. Vaya, que as es fcil convertirse en elefante.




******************************************************************************************i

E lI 27 de agosto de 1869 naci en La Habana A todas luces, los perjuicios de la poca hacan que las auto- Mientras cursaba sus estudios de Medicina, Laura conoci al
Laura Martnez de Carvajal y del Camino, una ridades universitarias mantuvieran esa oposicin, con el fin de joven doctor Lino Enrique Lpez Veita, con quien se cas en la
nia que con el tiempo lleg a convertirse en lograr que la joven interrumpiera los estudios de Medicina y iglesia de Monserrate, de la capital, el 20 de julio de 1889, cinco
una destacada figura en el campo de las ciencias as, atajar los avances observados en su desempeo estudiantil, das despus de concluir brillantemente su carrera.
de nuestro pas. que pudieran opacar a cualquier otro alumno menos aventaja- De esa feliz unin matrimonial nacieron siete hijos, lo que no
Laura fue muy precoz, una verdadera ade- do que esa muchacha habanera. impidi que juntos ejercieran sus profesiones, en un consulto-
lantada para la poca que le toc vivir, Despus de grandes luchas y avatares, Laura con- rio de Oftalmologa que ambos abrieron en La Habana Vieja.
pues a los cuatro aos aprendi a leer y escribir co- cluy en el ao 1889 sus estudios de Medicina en el Desde entonces Laura se convirti en su ms eficaz colaborado-
rrectamente y ya a los 10, comenz sus estudios Hospital Nuestra Seora de las Mercedes*, un cen- ra y por su destacada labor en esa importante especialidad, se le
de Bachillerato y con ellos una larga cadena tro asistencial que estaba considerado como considera como la pionera de la Oftalmologa en Cuba.
de notas sobresalientes. muy avanzado para su poca.
Durante su infancia asisti a la Escuela En noviembre de 1890, el cronista Manuel *Ese centro hospitalario se termin de construir en el ao de 1886
de Seoritas de Manuela de la Concha Calvo, del peridico capitalino La Discusin, y estuvo situado hasta fines de la dcada de los aos '50, del siglo
Duval, en La Habana, una de las ms se refiri a Laura Martnez de Carvajal en pasado, en la manzana que hoy ocupa la popular heladera Coppelia,
prestigiosas de la poca, y gra- estos trminos: en las calles K, 23, L, y 21, en la populosa zona de El Vedado.
cias a la intervencin de una
importante figura de la (...)Esa joven de bella y espiritual
intelectualidad de enton- fisonoma, es una mujer superior en el
ces, el doctor Luis Feli- sentido ms estricto de la palabra. Fue L au ra M art ez
pe Le Roy, curs es- una admirable dama, la primera que se L au ra M artn ez
tudios secundarios decidi a matricularse como estudiante de d a
en el plantel de Medicina en nuestra Universidad. All con- e Tva al
San Francisco de o cluy su carrera hasta el Doctorado inclusive
Paula, ambas de < (...)Estudi porque no pudo dominar su anhe-
la capital. lo de saber. Impulsada por la pasin del estu-
Al terminar el dio rompi con las varias preocupaciones que
Bachillerato en las sociedades atrasadas atan a la mujer a
la holganza, como se ata la mujer a la noria.
Laura Carvajal fue primero a la Ctedra acom-
paada de su criada; luego pens, y pens bien,
que poda ir sola y ser respetada de todo el
mundo y sola fue y todo el mundo la respet.
Lo que prueba que cuando la mujer quiere ha-
cerse respetar, bstale marchar derechamente
y de todo el mundo es respetada.
hizo simultnea- Por esas calles habaneras iba a la Universi-
mente las carreras de Fsica y Matemtica, que concluy en dad a veces leyendo tal o cual libro la estudian-
1888 y la de Medicina y Ciruga, poco antes de cumplir veinte te de Medicina Laura de Carvajal, y como abs-
aos, para convertirse de esa manera en la primera cubana gra- trada llegaba a la gran casa docente donde
duada de esta especialidad en la bicentenaria Universidad de La era saludada con respeto por sus condiscpulos.
Habana. En los exmenes de todas las asignaturas
Debido a los prejuicios sociales existentes en nuestro pas gan las ms altas y brillantes notas.
durante el siglo diecinueve, la direccin de la Universidad no le
permita a la estudiante Laura Martnez de Carvajal y del Cami-
no practicar la diseccin de los cadveres, junto a sus condisc-
pulos -todos del sexo masculino- en el Anfiteatro del Hospi-
tal de San Felipe y Santiago, que estaba ubicado en los altos de
la crcel citadina. U NA VI D
En nuestros das, cuando se destaca de manera considerable
la presencia femenina en las Facultades de Ciencias Mdicas,
esa disposicin que nos parece arbitraria, la obligaba a concu- .DEICD
rrir solo los domingos y das festivos, para hacer en solitario esa
labor prctica, que deba realizarse entre cuatro personas. Su
persistencia se puso de manifiesto entonces, porque necesita- A LA M ED IC IN A
ba conocer los ms importantes detalles de la anatoma huma- LA
na, que son imprescindibles para cualquier galeno.















ngel Escobar (Guantnamo, 1957-La Habana, LA CONSPIRACIN DE LOS NECIOS
1997)
Poeta, narrador, ensayista. Premio David de Poe- Juntmonos en tu casa el sbado.
sa 1977, por su poemario Viejas palabras de uso S; tiremos cualquier cosa a las brasas
(1978). Su obra est marcada por un constante aunque sea un hombre:
cuestionamiento acerca de la naturaleza humana S: volvmonos canbales
y el momento histrico que le toc vivir, elementos eso da prestigio y fama del
de los que se nutre para crear un mundo de alta eso hace que uno deje un trazo
carga emotiva. como hace el caracol sobre la tierra- a m a
s es que la Tierra es algo.
No todos podemos ser prceres piadosos.
LIBERT, GALIT, FRATERNIT Juntmonos en tu casa el sbado.
S; fumemos bastante; fumemos de todo;
Padre, madre, hermano pas fummonos el todo: hasta que nos d cncer -
el camin de la basura el cncer si que es Creacionista
y no nos has llevado. ahora mismo est haciendo que se pudra
Debe ser un error. la rosa en este problema.
La Lgica, segn los lgicos admite errores.
Tenemos otro da y otra noche
y otro da y otra noche para pensarlo -
porque el camin pasar
el prximo mircoles.
A lo mejor vuelven a cometer un error- V, ',4
y no nos llevan
o a lo mejor solo cargan
las cosas reciciables
eso nos dara respiro -
hasta que cambien los decretos
pero pasar el camin ..........
tres veces por semana U
ru
eso nos dijeron; as que hasta
el prximo mircoles.





Como la infortunada herona de Shakespeare ha decidido a iniciar un movimiento de rotacin de las caderas. La
nombrar Aida Bal~ir a las mujeres de su ms reciente libro. descripcin intensa y presentada como un bloque, nos su-
ofelias*, compuesto por siete relatos, ganador del premio merge hasta el cuerpo de la protagonista al punto de que
Alejo Carpentier en la categora de cuento en el ao 2007, y, nos parece escuchar sobre nuestros hombros la respiracin
aunque nos resulte inverosmil en una escritora de una obra del otro; y, finalmente, hallarnos indefensas ante esas reve-
basta, ampliamente antologada y reconocida como una de Ofellas ladoras lneas: Cuando la claridad gris que se filtra entre
las mejores narradoras de su generacin; este supone el AIDA BAHR las persianas le permite distinguir la cama de cuadros y el
primer galardn de su carrera. pantaln enfangado, sus nicos sentimientos son la ira y el
El mundo ntimo femenino, es una de las temticas ms agobio por el esfuerzo que tendr que hacer para lavarlo.
recurrentes en la obra de esta holguinera radicada en Desde ese momento, todo lo anterior se resemantiza y co-
Santiago de Cuba. Desde sus primeros cuentos de Hay mienza a circular aquella corriente subterrnea de sentido
un gato en la ventana (1984) y Ellas de noche (1989), los desde la cual el texto se nos vuelve otro convertido en las
personajes y conflictos apuntan hacia sentimientos un-
muchas historias y sensaciones a las que nos remite.
versales como el amor y el odio, enfocados desde la psi-
cologa de las mujeres; as como las relaciones familiares Los prejuicios sociales, ya sea hacia la maternidad
y de poder, la maternidad y la adolescencia, que aparecen (Indefiniciones) o hacia la sexualidad femenina (Juegos
tambin en obras posteriores como Espejismos (1998, de mujeres), la impuesta necesidad de sacrificio, el rol eter-
cuentos) y Las voces y los ecos (1996, novela). no de madre no solo de nuestros hijos sino de nuestros
ofelias, acude otra vez al mundo de lo cotidiano para padres (Colores), las exigencias para convertirse en una
ARPI NT 11 R mujer exitosa (La mirada del tigre), la necesidad de su-
buscar all, esas cuestiones trascendentales que nos con- pervivencia y de afecto en medio de un ambiente violento
vierten en seres humanos. Sus siete mujeres, son en s mis- (Fugas) o los conflictos de aceptacin de una adolescente
mas distintas, no solo por sus edades o por su posicin en la (Sail away); son algunos de los contenidos que pone so-
vida, sino por la manera como enfrentan sus conflictos. Es- bre el tapete este libro. Mas, por fortuna, no son nicos.
tn inmersas en un mundo de exigencias patriarcales que Cada lector o lectora pudiera hallar matices para reflexio-
las llevan a situaciones lmites determinadas por la norma nar sobre la verdadera realidad de las mujeres, esa que va
social que establece lo que se espera de ellas. As, el libro se ms all de su pertenencia a un determinado lugar geo-
convierte en una indagacin hacia lo subjetivo que constru- grfico y tiene que ver con nuestra manera de relacionar-
ye nuestras grandes apreciaciones de la sociedad. nos, de concebir la familia, la pareja y el amor.
Los relatos de ofelias, no temen ir a esos lugares ms Por todas estas razones, Ofelias es un libro feminista, en
comunes, con detalles en apariencia intrascendentes; pero contradiccin con lo que anuncia en su contraportada; por-
que conforman todo el universo de sus protagonistas y las que acude al punto de vista femenino para exponer las rea-
determina en sus maneras de actuar. Apoyada en un len- lidades, anhelos o carencias de las mujeres como subordi-
guaje sencillo, en ocasiones coloquial y sin acudir a dema-
nadas en la sociedad patriarcal.
siadas argucias experimentales; la autora elige adems el A la pregunta de si se consideraba feminista la propia
narrador en tercera persona y el punto de vista de lo real, si Aida Bal~ir responda en el ao 2001: Soy feminista siempre
bien no constituyen reflejo de un metarrelato social, sino y cuando eso signifique estar en contra de la discriminacin
que mira en los episodios individuales de cada persona des- O feliasi de la mujer. Lucho contra los prejuicios y desigualdades que
de un fuerte acento humanista. La riqueza tcnica es otra afectan a nuestro sexo, pero no suscribo la variante del femi-
ganancia de este libro, muestra de una madurez en el oficio un libro con nismo ultrarradical, que aspira a desplazar por completo al
de la autora. hombre. Me parece absurdo sustituir una forma de discrimi-
La violencia, en ocasiones simblica o minimizada, aflora alm a de m ujer nacin por otra. No se trata de ocupar el lugar del hombre,
en historias como las de Madrugada, cuento inicial del vo- sino de compartir, de acuerdo con las posibilidades y capaci-
lumen o en Colores. En la primera, asistimos a los pensamien- dades de cada quien.
tos y sensaciones de una mujer cuando advierte la presencia, Por Helen Hernilndez Hormilla
supuestamente ajena, de un hombre que ronca a su lado y Barh, Aida: Ofelias. Editorial Letras Cubanas. La Habana,
poco despus la penetra, la toca, le cie la cintura y la obliga 2007.














quin le pone el cascabel SUDAR



al 1 tgo(
PorYuris Nrido

HIERROS, SILENCIO,
SOLEDAD

Pas unas cortas vacaciones en mi
pueblo natal, en la casa de mis padres
(que sigue siendo mi casa en tanto no
tenga otra), y una de esas tardes
amelcochadas en que uno no encuen-
tra nada que hacer, me decid a dar un
pasello por calles y barrios por los
que no pasaba desde hacia aos, ms
de quince, que vienen siendo muchos
para quien todava no ha cumplido
treinta. Andando y andando, recor-
dando y recordando, llegu a la vieja
fbrica de levadura, que est en las
afueras del pueblo. Una armazn de
metal y concreto, bastante grande, si
tenemos en cuenta la escala construc-
tiva de un poblado de provincias. La
Torula llambamos a esa fbrica, porque
h ES-TA BA creo que as se denominaba esa levadu-
A< MA [ ? ra que serva para alimentar el ganado, a
partir de subproductos de la caa de
Si, E azcar; o porque ese era el nombre de
V F A la tecnologa, o qu s yo por qu la
'l llambamos laTorula, aunque debera
saberlo, porque cuando estaba en
sptimo grado integr un circulo de
inters de tecnologa azucarera (a es-
tas alturas todava no s qu hacayo, tan
poco dado a las tecnologas, en ese cir-
culo tan especializado) yuna de las ac-
tividades prcticas fue un recorrido por
esa fbrica. Eso s me gust, para que
vean, porque fue mi primera visita a una
fbrica de verdad, llena de maquinarias y
ruidos, y vapores, y esteras y mucha
gente movindose de aqu para all. Re-
sulta francamente hechizante asistir a
un autntico proceso fabril, ver que algo
entra por un lado y una hora despus
-sale por el otro transformado en una
cosa completamente distinta. Una tarde
entera estuvimos en aquella fbrica,
A Y ER para envidia de nuestros compaeros
Finales del siglo XIX de aula que integraban crculos de inte-
Y rs un poco ms convencionales, por
Por Kaloian ejemplo, Comercio y Gastronoma. No
Ome negarn que entrar a una fbrica de
verdad es mucho ms interesante que
meterse en el almacn de una tienda por
departamentos. Me he parado otra vez
frente a la puerta de la Torula, quince
.aos despus. La fbrica, evidente-
mente, estaba cerrada. Seguro dej de
ser rentable. No haba un alma por todo
aquello, no se escuchaba un grillo. De
Principios del siglo XXI pronto descubr una anciana, en la des-
tartalada garita, tratando de abrir un
La antigua Universidad de San Gernimo coco con un machete. Me mir un ins-
tante, extraada, como si le sorpren-
La antigua Universidad de San Gernimo fue convertida en Real y Pontificia diera que alguien se aventurara por all
Universidad de La Habana en 1842. Luego de tener los ms diversos usos, a esas horas, y sigui ocupada con su
fue comprada en 1916 en subasta pblica por la empresa Zaldo y Compaa coco. Regres a mi casa, lentamente,
para levantar en esa manzana un gran edificio. Comenz a demolerse casi llorando de nostalgia. Conlos aos
en 1919 pero se detuvo por problemas financieros. En su lugar se levant las cosas cambian de forma, de
un edificio moderno cuya azotea servira de terminal de helicpteros y don- tamao, de color. Si esto es a los
de radic el Ministerio de Educacin luego de 1959 hasta que pas a cargo treinta, no quiero ver cmo ser
de la Oficina del Historiador y fue restaurada recientemente. serna l os ochenta.













del Partido Conservador, Cancio Luna sugiri Presidio Modelo, se dio a la luz, por segunda
que en su primera resolucin este analizara ocasin en 65 aos, lgebra y poltica, ensa-
Por Hilario Rosete Silva las relaciones de la Isla con Estados Unidos; y yo epistolar escrito y enviado por Pablo des-
Foto: Kaloian cuando le preguntaron por qu respondi de Nueva York a su amigo Ral Roa. Ana Cairo
que, segn Marx, el factor decisivo era en l- dirigi la edicin y redact el prlogo. Bajo el
tima instancia el econmico, as que el pro- provocador y sugerente ttulo de Un rquiem
blema nmero uno del pas era su nexo con el marxista para la Revolucin del 30, aclar
vecino del Norte. Vase cmo un adepto del los antecedentes y el contexto en el que Pa-
conservadurismo usa a Carlos Marx para es- blo vivi y trabaj, enfoc el adelanto del idea-
tablecer la que l crea que deba ser la tesis rio socialista y prob que dicho avance no fue
nmero uno de su partido. en blanco y negro, sino rico en colores,
matices y actitudes de vida, trado, llevado o
Es errneo afirmar que solo los obreros se encarnado en figuras que van desde Jos Mart
interesaron en el ideal socialista; sera como hasta Blas Roca, pasando por Tejera, Balio,
aseverar que solo se interesan por la compu- Varona, Sanguily, Ortiz, Mella, Villena, Roa y
tacin los informticos o por el cambio el propio Pablo, por citar las ms conocidas.
climtico los ecologistas. Cuando un bien se
constituye en legado de una poca, la gente -En Un rquiem... habl de Mart. Hay
se acerca: para conocer, para estar enterado, un profesor universitario de origen peruano,
para rebatirlo, hasta por curiosidad. Los jve- Jos Balln, autor de una obra que, cosa in-
nes tambin querran saber cmo progres el creble, no tiene edicin cubana, Lecturas nor-
ideal socialista durante ese periodo. teamericanas de Jos Mart: Emerson y el so-
cialismo contemporneo. Bayn estudi la
De mente abierta reimpresin de 1887 de un tomo de El socia-
Gracias a las ediciones La Memoria, del Cen- lismo contemporneo (1884) de John Rae,
tro Cultural Pablo de la Torriente Brau, en el que tiene en los mrgenes anotaciones del
2001, centenario del nacimiento del autor de Apstol... Llamo a calificar el examen de las

En el Da Internacional de
la Mujer,
a 125 aos de la muerte de Marx,
105 del natalicio de Mella,
90 de la reforma universitaria,
y 85 de la fundacin de la
Agrupacin Comunista de
La Habana co

Cualidad de mltiple
-Contrario a lo que podra parecer ya en a
los 60 del siglo XX se publicaron obras, hoy
casi exclusivas de consultas bibliotecarias, que
permitan estudiar el avance del ideal socia z
lista en la repblica burguesa. Son los casos,
por ejemplo, de El Movimiento Obrero Cuba-
no en 1914 de Carlos del Toro y El Movimiento
Obrero Cubano en 1920 de Olga Cabrera.

Conocida en el mundo editorial por las se-
lecciones, prefacios y notas a las obras con las
que honr los 100 aos del natalicio de Mella,
Gmez, Guiteras y Roa, la doctora Ana Cairo
Ballester, profesora titular de la Facultad de
Artes y Letras de la Universidad de La Habana
(UH), es una de nuestras contribuyentes a la
valoracin de esos estudios.

-Carlos del Toro igual nos leg Algunos
aspectos econmicos, sociales y polticos del
movimiento obrero cubano, yrealiz un retra-
to de la clase burguesa, La alta burguesia en
Cuba. No seria el nico que, para profundizar
en las alternativas analticas, elegira objetos
ms que contrastantes: otro tanto hizo su co-
legaJosA. Tabares del Real, escribi Guiteras,
biografa del fundador de Joven Cuba, y lue-
go, cuando lo sorprendi la muerte, estaba
trabajando en un texto sobre Fulgencio Batis-
ta... Llamo la atencin sobre esto porque en
ocasiones, cegados por el maniquesmo, sim-
plificamos los enunciados.

Proposicin razonable
-Si se pens que podramos investigar el
desarrollo del ideal socialista repasando la his-
toria del movimiento obrero, si profundizando
en esos anales se elevaron no pocas reflexiones
sobre el avance de aquel ideal, hoy sabemos
que no hay un solo camino, que los estudios
deben acometerse desde diferentes perspecti-
vas, y que la idea socialista hay que rastrearla
en el mundo obrero y en el burgus, a la izquier-
da y a la derecha, dentro yfuera, porque, ade-
ms, es patrimonio del pensamiento moderno,
fruto cultural de toda una poca.

Recuerdo a Leopoldo Cancio Luna, uno de
los fundadores, en 1878, del Partido Liberal
(Autonomista) y, en calidad de secretario de
Hacienda del gobierno de Garcia-Menocal, ar-
tfice de la acuacin de nuestra moneda.
Cuando en 1906 se inici la conformacin













lecturas que hizo Mart de Rae: Mart s hizo era la retaguardia del movimiento poltico
lecturas socialistas, estn documentadas! azteca; tenemos el caso de Felipe Carrillo, l-
der del Partido Socialista del Sureste (Yucatn)
Esas ideas circulaban en Tampa y Cayo que tena sus bases en Cuba...
Hueso y en el resto de Norteamrica. Las co-
munidades de emigrados cubanos, as dise- El diario que a diario
minadas por Mxico, Venezuela, Guatemala, -En La Habana haba un barrio mexicano;
Colombia, Honduras, Costa Rica, Panam, la idea socialista, pasada por Mxico y su re-
Repblica Dominicana, Jamaica, Inglaterra y volucin, estuvo presente; en 1920 Mella de-
Francia, entre otros pases, estaban bien en- cidi realizar estudios militares en Mxico
teradas; hay una carta donde Mart le habla influenciado quizs no solo por el ejemplo de
del asunto a su amigo de infancia y compa- su abuelo, el general Ramn Matas Mella,
ero de destierro en Espaa Fermn Valds sino tambin porque sus amigos le hablaron
Domnguez. Cualquiera se percata de que el de la inauguracin del Colegio Militar de San
artculo La futura esclavitud, publicado por Jacinto. Si el empeo de Mella termin frus-
el Apstol en La Amrica, de Nueva York, en trado, fue porque la Constitucin de aquel pas
abril de 1884, y recogido en el tomo 15 de sus les prohiba a los extranjeros servir en el ejr-
Obras Completas, no es la mera opinin de cito en tiempos de paz.
una voz, sino un anlisis sobre el tratado
homnimo y las objeciones de Herbert Esto lo sabemos por el diario y las cartas
Spencer a propsito del socialismo. Hay que que Mella le escribi a su novia Silvia
leer, adems, las cartas publicadas por Mart Masvidal. En Mella 100 aos, obra en dos to- Cuando Roosevelt lleg Para ellos y para sus patrias
a fines de 1886 en La Nacin y El Partido mos, abro precisamente con el diario de ese, a la presidencia, haba 14 Ya en la despedida Ana Cairo nos compar-
Liberal sobre el proceso de los siete su primer viaje a Mxico, efectuado entre el millones de parados en Es- ti sus tesis sobre las fuentes socialistas en su
anarquistas de Chicago... primero de abril y el 21 de junio de 1920. La tados Unidos y las secuelas vnculo con la formacin de los movimientos
edicin de 1975 de las obras de Mella no lo de la depresin repercutan por estudiantil y de reforma universitaria, y con las
Apstol socialista? recogi, quizs por temor a que los episodios doquier. Referente a poltica ex- vas de entrada a Cuba, entonces s, de las ideas
Una disyuntiva ha centrado las controver- desacoplaran con la imagen del fundador de terior, su gobierno se bas en de Octubre.
sias en torno a Mart: se mantuvo fiel a las la FEU. Mella escribe que afines de abril aban- el new deal o nuevo modo
doctrinas del liberalismo del siglo XIX, an don Ciudad Mxico con destino a Estados de hacer o relacionarse, y -Al estudiar el movimiento estudiantil
defendiendo sus principios ms radicales, o Unidos, porque quera ver la guerra civil. El uno de sus frutos, para el caso cubano, revis los fondos de la Biblioteca
evolucion hacia algunas de las formas del ideal da 29 lleg a El Paso (Texas), pero se enferm de Cuba, fue la derogacin de la Enmienda Central de la Universidad de La Habana (UH)
socialista? y hubo que hospitalizarlo. Es un diario muy Platt y la firma del Tratado de Reciprocidad y descubr una imponente coleccin de re-
atractivo para los jvenes, Alma Mater debe- Comercial de 1934. Pero la consagracin vistas argentinas. Las seas me las haba
-Las opciones todava divergen. El ra publicarlo! como presidente le sobrevino a Roosevelt a dado Alfonso Bernal del Riesgo, uno de los
anexionista Jos Ignacio Rodrguez, en su Es- expensas de su poltica interna, gracias a la fundadores del Partido, uno de los prime-
tudio histrico sobre el origen, desenvolvimien- Ha lugar! implementacin de un grupo de elementos ros tericos de la reforma universitaria en
to y manifestaciones prcticas del ideal de la Con relacin al estudio del avance del ideal para crear lo que se dio en llamar el welfare la Isla, tambin uno de los primeros psic-
Anexin de la Isla de Cuba a los Estados Uni- socialista a travs de la historia del movimien- o estado de bienestar. logos marxistas en Las Amricas y uno de
dos, dijo que Mart poda ser un socialista. Es to obrero y de las conexiones con Mxico, Ana nuestros socialistas marxistas olvidados.
un debate antiguo, el estudio de Rodrguez Cairo evoc a Carlos Loveira. En libertad Bernal me asegur que la formacin de
data de 1900. Adems del criterio de Jos Ig- -A propsito de mejoras sociales, la casi nuestro movimiento estudiantil se debi a
nacio, est el juicio de Eliseo Giberga, miem- -Autor de Los inmorales, Los ciegos, Ge- totalidad del pensamiento poltico de los 50 la lectura de tales publicaciones, como por
bro de la Asamblea Constituyente de 1901, nerales y doctores, La ltima leccin y Juan del siglo XX toma como referencia dicho mo- ejemplo, la Revista de Filosofa que en 1915
que tach a Mart de ser el hombre ms fu- Criollo, Loveira tambin fue socialista (re- delo americano. El hecho de que el pas se fund el profesor Jos Ingenieros.
nesto de la historia de Cuba. ? formista) y uno de los lderes fundadores levantara y miles de personas salieran de la
del movimiento obrero moderno. Su libro crisis, unido a la puesta en prctica de las La reforma gener infinidad de publica-
En un panel de la revista Temas publicado de memorias De los 26 a los 35 nunca se ha medidas de asistencia econmica y social ciones. No puede pensarse que dicho mo-
en los ltimos jueves, varios investigadores reeditado. Tanto en l como en sus nove- -entre ellas estaba el germen del devenido vimiento de reforma brotara en Cuba de la
polemizamos sobre el liberalismo en Mart, las, narra su vida personal, habla de sus programa de seguro mdico Medicare, la nada; fue consecuencia de las lecturas que
su real alcance y sus puntos de vista. Coinci- nexos con el proletariado, incluso el esta- creacin de nuevas fuentes de empleo, et- hicieron sus propulsores, reunidos en el gru-
do con quienes dicen que Mart es un liberal, dounidense, le dedica un captulo a ctera-, vinieron conformando, desde en- po Renovacin; por ah empec a investi-
pero reconozco que desde perspectivas de Yucatn, expone su tesis sobre la creacin tonces, la imagen actual de un estado de gar. De dnde vino el nombre? As se
poca los anlisis podran ser otros. Ntese de una secretara del Trabajo y aboga por bonanza. llamaba una publicacin argentina, me
que digo de poca, no hablo de estudios el ingreso del pas en la Organizacin In- explic Bernal, nosotros ramos el grupo
ms recientes ni de la propensin de ciertos ternacional del Trabajo (OIT), con todo y Por la aplicacin de polticas que se in- Renovacin de Cuba, en la Argentina ha-
autores, para no decirle liberal, y ya que no que aspiraba a ser el delegado cubano ante sertaban en el ideario socialista de la po- bia otro. Bernal asisti al Congreso de Es-
podan hacerlo marxista, a llamarlo dem- su sede en Ginebra. De modo que la crea- ca, los enemigos de Roosevelt comenzaron tudiantes representando al grupo. Qui-
crata revolucionario. cin de la Secretara del Trabajo de 1933, a tildarlo de socialista, no creo que l se nes lo integraban? Los tericos, la gente
una de las audacias del gobierno de Grau- definiera a s mismo como tal. Algn da ten- ms avanzada en las ideas de la reforma.
A ms, tambin Guiterras, no sali de la nada, prolonga dr listo y se publicar un libro que estoy
Para hablar del avance del ideario socia- aquel acto poltico, ensancha aquel espa- escribiendo sobre Eduardo Chibs; el lder Entre las vas de entrada a Cuba de las
lista en Cuba es preciso lanzarse a una cio de negociacin, el de la OIT, donde se del Partido Ortodoxo se hallaba en Estados ideas de Octubre, no est solo la Interna-
trasterritorialidad que genera conexiones reconoceran, al menos con carcter Unidos cuando Roosevelt se estren como cional Comunista, sino el movimiento es-
con Estados Unidos y con otras naciones. institucional, ciertos derechos obreros, presidente; tres aos despus la revista Bo- tudiantil, el trabajo acadmico, el desem-
acervo del ideal socialista. hemia le encarg un artculo; mi libro reco- peo de profesores universitarios y de otras
-Est el caso de Diego Vicente Tejera, ger ese texto, fechado en La Habana en figuras de la estatura de Evelio Rodrguez
que no fue turista, sino que vivi en Pa- Ojo! Los enemigos de la doctrina crean que 1936; all Chibs reflexiona: Si todos los Lendian, Eusebio Hernndez y Enrique Jos
rs y all se empap del ideal socialista y deban emplear los medios de la contra pro- socialistas fuesen como Roosevelt! As dice Varona, y el arribo de los inmigrantes.
se form un concepto de lo que era un paganda. En Un rquiem... no dejo de na- Chibs, y explica por qu Roosevelt fue re- Cuando en febrero pasado particip en
partido obrero. En Un rquiem... tam- rrar cmo en la iglesia habanera de elegido, y proclama que l, Chibs, lo consi- el coloquio internacional sobre la UH
bin hablo de l, de cmo siendo amigo Monserrate, el cura espaol Eduardo Martnez dera, a Roosevelt, una variante de socialis- contenido en Universidad 2008, dedi-
de Mart y miembro de la Sociedad Lite- Balsalobre pronunci varios sermones sobre ta, paladn de la libertad, qu mis palabras, entre otras fechas, a
raria Hispanoamericana de Nueva York, el socialismo revolucionario... claro, con ni- los 90 aos de la reforma universita-
organiz en el teatro San Carlos de Cayo mo de reconocer al diablo contra el que los Que la nocin de bienestar se ajustara al ria: consider preciso elogiar a una uni-
Hueso un coloquio educativo que inclu- creyentes deban combatir! estndar estadounidense tambin se debe al versidad, la UH, que, toda vez salida
y una conferencia denominada Un sis- flujo de cubanos que bien por voluntad pro- del movimiento de reforma, entr en la
tema socialista prctico... La ms re- New deal and welfare pia se fueron al Norte a buscar trabajo o bien modernidad.
ciente informacin que poseemos sobre Otro componente socialista al que la in- fueron obligados a exiliarse: muchos fueron
su vida y obra fue expuesta en Diego Vi- vestigadora le prest atencin se relaciona testigos del cometido de Roosevelt en el pa- La reforma universitaria comenz en Cr-
cente Tejera: Textos escogidos, el libro que con el imaginario colectivo sobre el estado no social interno, vieron en su desempeo una doba, Argentina, en 1918, pero se exten-
en 1981 prepar e introdujo en nuestros de bienestar. variante prctica del ideal socialista de la po- di a varios pases del rea, despertando y
predios acadmicos Carlos del Toro. ca, y dieron fe de l. La idea socialista no es uniendo al estudiantado latinoamericano.
-Quizs no podamos decir, en absoluto, solo una, el marxismo es una de las tenden- Fue la gran marcha del movimiento estu-
Hubo cubanos en Espaa e inmigrantes es- que nuestra idea del estado de bienestar nun- cias del socialismo, hay muchas tendencias diantil continental, la que vino a insertarlo
paoles en Cuba, que lo mismo se afiliaron al ca lleg a ser sovitica, tal vez pudo haberlo marxistas, gracias a la pluralidad de tenden- en las tendencias polticas, econmicas, ar-
anarcosindicalismo, que al anarquismo, que sido para un sector de la poblacin, mas en cias el socialismo tiene varios pblicos; si el tsticas o religiosas del mundo, la que vali-
a las ideas defendidas a fines del XIX por el ese aspecto influy de forma determinante socialismo nada ms que hubiese sido estali- d al de los estudiantes universi-
Partido Socialista Obrero Espaol de Pablo entre nosotros la gestin de Franklin D. nista, no habra reunido tantos partidarios; tarios como grupo social: para el
Iglesias. De igualforma el influjo de la Revolu- Roosevelt, trigsimo segundo presidente las riquezas del socialismo y del marxismo es- movimiento de reforma estudian-
cidn Mexicana es importante para pensar la (1933-1945) de Estados Unidos, el nico ele- tn en sus abanicos de opciones, por eso hoy til universitaria sea mi alabanza y
Cuba del siglo XX, en el entendido de que esta gido cuatro veces consecutivas, se habla del socialismo del siglo XXI. homenaje!
























1 a












-- .. hechos con pintura o rayados en el cemento. Cuenta que una vez en un
trabajo voluntario, los escombros de la chapea y los desperdicios de
mucha gente fueron a parar all y pasaron das antes de recogerlos. La
basura alcanzaba la altura del pecho de un adulto. Pero Alejandro no
dijo nada entonces, ni ahora pasa de comentarios en confianza. Se
siente defraudado, pero el parque no es suyo y no sabe cmo expresar
el desaliento. Al fin y al cabo, l no cobr un centavo, lo hizo espont-
neamente cuando le brindaron la oportunidad de embellecer su zona.
Se me ocurre que si fuera una instalacin o una escultura exhibida
en un museo o galera probablemente nadie se atreviera a daarla.
Pero tampoco podran usarla o relacionarse con ella y ese no es el
S objeto social de La Barriada. Y como el concepto ancestral de 'arte'
est demasiado enquistado en las mentes, no todos los que pasan
por este sitio ven una obra artstica. Sin embargo, ninguno arruina los
muebles o las paredes de su casa, al menos no en general. Pero un
parque es de todos y por tanto de nadie y... si se puede agredir? La
belleza del parque para Alejandro termin estando ms en el esfuerzo
comn que en la terminacin esttica. Tambin en la fantasa de que
por muchos aos, cada vez que alguien preguntara sobre el parque-
.barco, cada quien tuviera una versin propia y as se convirtiera en
leyenda. Pero, al parecer, el instinto de romper puja demasiado fuerte
Destruccin en algunos hombres.
Destruccaon
Un amigo ingeniero me confes una vez que habia Texto y Fotos: Jennifer Piero Roig
elegido su profesin obsesionado por comprender el
nexo entre romper y construir. Para l era obvia la rela-
cin estrechsima: al dotar de cimientos firmes una edi- \
ficacin, es preciso romper antes, as la base se encaja
en lo profundo. Pero lo intrigaba sobremanera que
proceso ejerca mayor atractivo sobre el ser humano si _.
crear o destruir.
Esa es una discusin filosfica para la cual no resulta
este el espacio adecuado. Sin embargo, puede ser una
idea til como punto de partida para una reflexin. En
marzo se cumplen dos aos de la terminacin de un
barco que anclado en tierra e inmvil, esperaba nave-
gar durante mucho tiempo. El parque La Barriada, -
ubicado en el cruce de las calles 33', 33 y 62 del muni-
cipio capitalino de Playa, se inaugur durante la pasa-
da edicin de la Bienal de La Habana con la firma de
Alejandro Ulloa, joven artista de la plstica de la locali-
dad. l asumi el liderazgo de las obras constructivas
pero, a medida que se hacia visible el cambio, se con-
virti ms en el coordinador de un vecindario donde
cada habitante colabor segn sus posibilidades con
la terminacin de una obra de arte colectiva. A estas
alturas, los estragos son tangibles y el deterioro crece.
Alejandro mira con dolor el parque desde su venta-
na. En la proa, al nombre de la nave se sumaron graffitis



Durante los siglos XVIII y XIX proliferaron en La
MU Habana las pinturas murales en el decorado inte-
Srior de las casas de personas de abolengo y de
buena posicin econmica en general.
Aquellas cenefas representaban, en su mayora,
motivos florales geomtricos realizados mediante
H A BA N ER O S g plantillas y pigmentos exticos, aunque tambin
abundan los paisajes coloniales con cierto aire
europeo.
Por Jess Adonis Martnez Foto: Abel Ernesto Un equipo integrado por especialistas del Gabi-
nete de Arqueologa y de la Empresa de Restaura-
El rescate de la muralistica colonial cin de Monumentos ha rescatado gran parte del
brinda una nueva opcin cultural en patrimonio pictrico plasmado sobre los muros de
la antigua Habana de intramuros algunas de las edificaciones ms antiguas del Cen-
tro Histrico.
Gracias a este proyecto, el Museo de la Pintu-
ra Mural abri sus puertas a la ciudad para
homenajearla en el pasado aniversario 487.
Sito en Obispo 117-119, en sus paredes pue-
den apreciarse decoraciones en capas de enluci-
do de diferentes perodos de la colonia, e inclu-
so una pictografa ms reciente, de los 80 de
0 pasado siglo XX, utilizada como parte de la
Sambientacin del filme cubano Cecilia Valds.
Debido al riesgo de daarse o perderse irreme-
diablemente, y a pesar del esfuerzo por mantener-
las en su sitio de origen, algunas pinturas han sido
extradas y trasladadas al Museo para el rescate de
sus valores artsticos y exposicin al pblico. La
fidelidad a lo original es premisa indispensable en
la labor de restauracin, es preferible dar por per-
dida una parte de la pieza que falsear el ms mni-
mo detalle.
Obras ya perdidas o presentes en otros puntos
de la vieja urbe tambin tienen su espacio a travs
de fotografas pertenecientes a un regis-
..I. ,. a ~ tro documental pictrico-arqueolgico
." realizado por los conservacionistas.


















/ Np









APARIENCI -S IDADDA
ID



Mi niez fue toda una desgracia, sufr En la actualidad, la Terapia Hormonal
mucho por sentirme nio, teniendo un cuer- Sustitutiva (THS) y la reasignacin sexual son
/.po de nia. Cuando me acostaba, solo pen- considerados los mejores tratamientos para que
saba y soaba con el da en que podra ser estas personas logren reconciliar su apariencia
un nio, y para no sentirme tan mal, cubra e identidad. La THS, que dura toda la vida, pro-
mis genitales al baarme. voca el desarrollo de algunos caracteres sexua-
Este no es el testimonio de una desequi- les secundarios del sexo deseado. La transexual
librada mental, tampoco es ficcin; sino femenina consume estrgenos para aumentar
la descripcin que hiciera de su infancia el volumen del pecho, y mediante electrlisis,
un transexual masculino. elimina el vello facial. En el caso del transexual
Y qu es la transexualidad? Pues es masculino, ingiere testosterona para alcanzar
un trmino creado por las Ciencias M- atributos varoniles, aunque los senos no dis-
dicas para designar a aquellas perso- minuyen por esta va, sino por la mastectomia:
nas que demuestran su indisoluble prctica mdica con la que se extirpa el tejido
sentimiento de pertenecer a un sexo glandular mamario para modelar un pecho liso
que no corresponde con el suyo biol- y simtrico.
gico. Es decir, en ellas existe una incon- Sin embargo, la mayora de las personas
gruencia entre su identidad y anatoma transexuales slo logran solucionar el conflic-
sexuales. to entre su cuerpo y mente mediante una in-
Los transexuales, sean femeninas o mas- tervencin quirrgica, errneamente llamada
culinos, (en dependencia del sexo con el cambio de sexo>. La denominacin correcta
que se identifican), suelen asumir las for- es Reasignacin o Afirmacin de sexo, puesto
mas de vestir y conductas sociales del que este procedimiento no supone una modi-
rol del gnero opuesto, aunque no ficacin para el individuo, sino la reafirmacin
siempre adopten su orientacin de lo que ha sido siempre.
sexual. Por tanto, pueden ser A los hombres biolgicos les realizan la
heterosexuales, homosexuales, bi- vaginoplastia, les eliminan el pene, los test-
sexuales o asexuales. Es culos y les crean una vagina
importante trazar una 1 funcional. Ya las mujeres bio-
frontera con el trmino lgicas la metadoioplastia o
travestismo: Prctica 4 tcnica del micropene, que
que consiste en el uso consiste en la liberacin del
delasprendasdevestirdel cltoris -ya alargado por el
sexo contrario, segn la Real efecto de la testosterona- y
Academia Espaola. a la construccin de una bolsa
La transexualidad (TS), tambin escrotal donde se implantan
conocida como disforia de genero o sndrome los testculos (prtesis de silicona). Otra va-
de Harry Benjamn, antiguamente era conside- riante es la faloplastia, que se basa en la for-
rada una enfermedad curable>, y diversos macin de un pene a travs de un colgajo
especialistas se empeaban en descubrir sus (tejido de piel que se saca de una zona dado-
causaspatolgicas.Muchosalegabanque ra). Tambin existen cirugas faciales
era consecuencia de madres dominantes femenizantes y masculinizantes.
o la ausencia de una figura paterna, ho- Si una persona quiere revertir la operacin,
mosexualidad reprimida, abuso sexual, generalmente es por consecuencia de un mal
alteracin emocional, u otras. Y para sa- diagnstico psicolgico y porque no se detec-
nar este padecimiento llegaron a utilizar, t el posible trastorno mental que la indujera a
infructuosamente, la tcnica del imaginar que era transexual. Resulta tan ne-
electroshock, la cual fue descartada como fasto exponerse a la reasignacin sin necesitarla,
mtodo por los daos que ocasionaba. como necesitarla y no hacrsela.
No obstante, la investigacin del origen Con la implementacin de una resolucin
-quizs debamos decir del porqu- de ministerial de Salud Pblica, Cuba ser uno de
la TS, no se limita al plano psicolgico. Un los paises en ejercer esta prctica mdica, nos
estudio realizado por expertos de la Univer- inform la mster en Sociologa Mariela Castro
sidad de msterdam, ha demostrado que exis- Espn, directora del Centro Nacional de Educa-
ten similitudes estructurales y neuroquimicas cin Sexual (CENESEX).
entre el cerebro de las personas transexuales y Concienciar a la poblacin de que la
el cerebro tpico de personas del sexo con el que transexualidad no es una amenaza ni una
se sienten identificadas. aberracin, es uno de los mayores retos
Este afan cientfico de encontrar una expli- que enfrenta la comunidad transexual.
cacin a la disforia de gnero, ha suscitado Los esfuerzos por combatir la discrimina-
que los profesionales y activistas defensores cin generada por la transfobia (aversin
de los derechos de los transexuales se mani- hacia las personas transexuales), se refle-
fiesten en contra; pues argumentan que la jan cada 17 de mayo, fecha instaurada
bsqueda de una causa, significa reconocer como el Da Mundial contra la Homofobia
a priori la autenticidad de la identidad de g- y la Transfobia.
Snero impuesta biolgica y socialmente. De Se necesita mucho coraje para soportar vi-
acuerdo con la opinin de los crticos de la vir dentro de un cuerpo que no te pertenece y
investigacin, esa es una teora que an no lo que ms te ayuda a tener fuerzas es la com-
ha sido comprobada. prensin, aceptacin y apoyo de la gente>.















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Cada humano naci sin ropa, y esa es la tico, sin embargo creo que mientras se pueda Lo natural, segn la necesdad Eso no quiere decir que tendrn una conduc-
forma ms pura, indefensa y bella de nuestra evitar, es mejor hacerlo y dejarlo implcito, para Como los casos anteriores existen muchos, ta agresiva con otra persona, o algo por el
condicin. Entonces por qu ocultarla? No es no caer en lo grosero o inapropiado, sostiene pero no se puede obviar que otras personas, estilo. Todos, en algn momento, podemos
promover el libre albedro de la desnudez, sino una profesora jubilada de 66 aos. aunque en menor proporcin, van exclusiva- sentir ganas de observar la desnudez de otro,
aceptar que todo lo ertico, sensual que ven- El que creci viendo el desnudo como proble- mente a mirar gente desprovista de ropa, cosa es natural y no significa que seamos
ga de cuerpo, no es pornografa, ni es inde- mtica, tiene vivencias y actitudes con respecto a que, dadas las prohibiciones y los tabes, es corruptos.
cente. El teatro es arte, y si est bien llevado es esa manifestacin artstica, muy diferentes al que hasta comprensible. Con respecto a esto, hay una frase de fil-
una forma de educar a la poblacin. durante su desarrollo lo incorpor como algo na- Hay quien va a gozar el desnudo. En Las sofo y economista britnico, John Stuart Mil,
Yo creo que el desnudo es el mejor traje tural, reafirma la psicloga de CENESEX. relaciones de Clara, despus de esas escenas, en su ensayo Sobre la Libertad (1859), que
que puede llevar un ser humano. Verlo natu- algunos se marchan, y es triste que asistan por dice: La nica limitacin de la conducta de
ralmente mejora a la gente. Todos necesitan La necesdad tal motivo, indica Mnica Guffanti. cualquier persona, de la cual es responsable
superar cosas con respecto a su sexualidad, El teatro de Carlos Daz cuenta con muchos Segn la psicloga Ofelia Bravo, las perso- ante la sociedad, es la que afecta a los dems.
comenta Carlos Daz, director de la compaa admiradores jvenes. Les da licencia, permi- nas que acuden a ese tipo de puesta en escena Sobre s mismo, sobre su cuerpo y su espritu,
de teatro El Pblico. so, desde la cultura, desde lo no censurado, buscando el desnudo, no necesariamente tienen el individuo es soberano.
Siempre que est bien manejado creo que para ver hombres y mujeres desnudos, posi- trastornos sexuales o psicolgicos, simplemente Cuanto ms se hable de tema y se tome
es una magnfica vivencia, sobre todo si se bilidad que de otra forma no tendran, co- no encuentran otra op- como lo que es, algo totalmente normal, me-
pretende ensear a la poblacin el valor de menta la psicloga. cin para ver jor se practicar. Como canta alguien: la
este como arte, como parte de nuestras vidas. Una estudiante de Tcnico Medio en Infor- algo que les naturaleza no se equivoca, si te hu-
No hay que temerle al desnudo, apunta mtica cuenta su experiencia. Fui por primera agrade o biese querido con ropa, con ropa hu-
Ofelia Bravo, psicloga de Centro Nacional vez a ver La Celestina con 14 6 15 aos, a les com- bieses nacido.
de Educacin Sexual, (CENESEX). espaldas de mis padres, pues en mi casa los plazca.
temas de sexualidad eran bastante delicados.
Por qu? Solo haba visto escenas erticas en el cine, y
Los habitantes de nuestra Isla no tienen me atraa la idea de tener una vivencia real. Me
nicamente esas virtudes siempre recalcadas: aport otras sensaciones y puntos de vista.
gracia, simpata, desenfado, vivacidad, sen- Busqu experiencias con ese tipo de arte y aho-
sualidad, amabilidad, sino tambin muchos ra me resulta totalmente normal, es algo que
tabes y estereotipos condicionados por la disfruto por su valor artstico, y el teatro de
formacin y las costumbres, que impiden, Carlos Daz, sin dudas, hizo caer la balanza.
apreciar el arte de desnudo. El propio director dice que a gran parte
Vi por primera vez un desnudo en teatro de pblico le gusta ver personas desnudas,
cuando tena 22 aos, y me asombr, pero no porque tienen problemas de comunicacin
me gusta, a m no me transmite nada, no me al respecto. La gente necesita la confronta-
dice nada; el dilogo, las actuaciones, la pre- cin. Tanto nuestras puestas en escena de
sentacin de una situacin, pueden decirme La Celestina, de Fernando de Rojas, La puta
ms, dice una mdica de 41 aos, Especialis- respetuosa, de Jean-Paul Sartre, como en
ta en Medicina Interna de Instituto de Onco- Las relaciones de Clara, de Dea Loher, el es-
loga y Radiobiologa. pectador puede verse tal y como es. .....
El cuerpo humano no representa lo mismo Fui a una de las ltimas funciones de La
para todos. Hay nios o nias que cuando ramera respetuosa porque mis amigos comen-
entran a una habitacin de su casa y encuen- taban que la obra era muy buena, y yo saba
tran a un adulto desvestido, este arma un caos que encontrara desnudos. Nunca los haba
como si hubieran violado lo ms sagrado, esa visto en vivo. Realmente no hall mo-
vivencia hace que el infante tome el desnudo tivos de excitacin, pues el ero-
como algo prohibido; mientras, aquel que lo tismo tena en cada momento
comprendi normalmente tiene una mayor su mensaje. Creo que segu-
posibilidad de apreciarlo en toda su belleza, r asistiendo a El Pblico
sin verlo como qu barbaridaffl, qu pena!, pues me gust su estilo, . . . .
afirma Ofelia Bravo. declar un estudiante de
Las reacciones que evidencian tanto esos Dibujo de 17 aos.
prejuicios como su influencia en la posibili-
dad de valorar el nudismo, fundamentalmen-
te teatral, las observan habitualmente los in-
tegrantes de la compaa. El pblico Cuando
un actor se desnuda la gente se pone nervio-
sa, se altera, siente pena, la pena ajena por-
que alguien est quitndose la ropa delante
de todos y uno tambin lo ve, seala la actriz
Mnica Guffanti. Carlos Daz, gusta de ver el
movimiento de los espectadores durante sus
puestas, y comenta que las personas no gri-
tan, ni se excitan, pero se asombran mucho
ante la desnudez.
Segn Sergio Fernndez, joven actor, una
pequea parte de pblico se levanta y se va.
No al primer desnudo, pero lo hacen, y son
generalmente personas mayores de 40 aos.
Aqu veo los que llegan y se marchan, pero
imagino que muchos ni se atrevan a llegar.
Mientras en el cine o desde la casa, miran-
do una pantalla, el cuerpo humano desves-
tido a muchos parece algo normal, por el
hecho quizs de que no es real en el tiempo
y espacio que lo observan, cuando van al
teatro, aunque se presente una escena simi-
lar, piensan que es innecesario y consideran
la puesta como indecente o provocadora.
Recuerdo que la serie cubana Algo ms
aue soar tuvo una escena en ciue sabe San-













(FEU), junto a la
Direccin Nacional
de Recreacin y el Con-
-sejo Nacional de Deporte
Universitario.
SEn este mes de marzo comienza el ci-
clo clasificatorio que consta de cuatro etapas.
SEn la primera, denominada Juegos Internos,
U na mesa, cada pareja deber llegar hasta siete partidas.
-- _ _daos las fichas y Les siguen las competencias a nivel de centros
H l dos parejas de y municipios, donde se exigirn hasta nueve
/ jugadores topes. Para la tercera y cuarta etapas en los
bastan para ar- Juegos Provinciales y Nacionales, respectiva-
mar un torneo mente, se competir hasta 12 partidas, que fi-
de domin en nalizarn siempre que se alcancen los 200 tan-
cualquier fiesta o reunin de tos o se consuman 40 minutos de juego.
ut N U V amigos. Esa es una de las prc- Para cada ocasin estarn vigentes el Regla-
ticas culturales ms arraigadas mento de la Federacin Cubana de Domin, el
entre los cubanos. Sistema Suizo y el juego de 28 fichas.
La tradicin abre paso a un nuevo evento, que Las plazas de los nuevos campeones mun-
C A P convertir un divertimento informal en todo un diales universitarios se definirn entre el 4 y el
Campeonato Mundial Universitario de Domin. 7 de noviembre prximo, en Ciudad de La Ha-
C A M P EI O NS La convocatoria para su primera edicin la dio a bana. Pero ya los aspirantes definen sus pare-
conocer la Federacin Estudiantil Universitaria jas y estrategias a seguir.














EL SAL O

DEL GAT 0
Hablar del baloncesto moderno sin mencionar donkear. Y entonces todos los das comenc
el donkeo sera negar el desarrollo y evolucin alcan- a practicar. Mi primero en competencias fue
zados por este deporte. Esta es una jugada que se ha en una copa Granma, cuando tena 17 aos.
convertido en protagonista del partido por su espec- En esa etapa haba algn jugador al que
tacularidad y repercusin en todos los involucrados, admiraba por sus ataques al aro?
A lo largo de la historia, jugadores de diferentes lati- En esa poca haba muy buenos donkeadores,
tudes han inmortalizado sus nombres gracias a su ha- > algunos de los que me llamaron la atencin fueron
bilidad para clavar el baln. Sergio Ferrer y (Elicer) Lima, que se mantiene hoy.
El donkeo ha quedado algo rezagado en nuestro Es una jugada o simplemente se produce en el juego?
baloncesto y conviene rescatarlo para que, junto a la No, eso sale en el transcurso del juego, aunque en ocasio-
reestructuracin experimentada por los torneos nacio- nes nosotros mismos en el banco nos decimos vamos a me-
nales, haga retornar los bros de antao que nos pres- > ter un donkeo para levantar el nimo de la gente.
tigiaban a nivel internacional. Alguno que recuerde especialmente?
El baloncesto cubano, a pesar de no identificarse con En el 2001 estuvimos en una competencia en Australia, all
ese tipo de juego areo, ni con jugadores dunkers, s hice mi primer donkeo internacional. Eso me emocion mucho
cuenta con atletas capaces de alcanzar altas calificacio- O porque nunca lo haba logrado en un evento internacional con
nes en cuanto a la calidad de sus clavadas. Q el equipo Cuba. A partir de ah me dije: yo s puedo, yo s
Uno de los mximos exponentes cubanos en la cate- HI puedo, y hasta ahora...
gora de voladores es Geoffrei El gato Silvestre, k. A qu le atribuye la falta de jugadores que donkeen en o
quien quizs le deba ms su sobrenombre felino a sus nuestro baloncesto?
feroces saltos hacia el aro que a su propio apellido. En nuestro pas hay pocos tamaos descomunales, y uno no .
Gran parte de su juego, por el cual es considerado el puede decir: voy a tirar el baln hacia arriba para que lo cojan y
mejor baloncestista de Cuba, se lo debe a ese respeto lo donkeen. Nosotros en las competencias internacionales ve- -
adquirido por la potencia con que ataca los tableros. mos gente de ms de 2,10 centmetros, y ellos, aunque no ce
A qu edad comienza a donkear el baln? salten mucho, tienen todas las de donkear. Eso es lo que ha
Cuando paso a los juveniles, porque en mis inicios faltado aqu: un poco de tamao, porque saltadores hay.
no era muy grande; crec prcticamente en esa etapa. A El da que no pueda donkear ms el baln...
nosotros nos gustaba mucho saltar, porque a todo Me retiro, porque sabra que ya no estoy al mximo de posi-
basketbolista le gusta tocar el aro. Cuando bilidades. Ese siempre fue mi sueo como basketbolista y me
me vi con algo de tamao y que llegaba un sentira muy mal si algn da tuviera que dejar de hacerlo, por
poquito al aro me dije: voy a empezar a eso cada vez que pueda donkear el baln lo har.
L.











































































CRUCIGRAMA Por Kary Leiva Cruz

Horizontales Verticales
P RE F E IR MO S 7 8 9- Nota musical 1 Distingue a los pioneros 37- Tejido de hilo de seda muy ligero y
9 10- Arbusto de cuyas hojas se hace una 2- Equivocacin o falla que se deja en un labrado
pasta color azul impreso 38- Vuelvo a nacer
S12 13 14 11- Picada de viruelas (pl) 3- Rgimen feudal 40- Estado de la persona atareada.
15 1 14-Sustancia dura, seca, soluble (inv) 4- Acusado de un delito (pl) 41- Igual al 39 horizontal
15- Atrevido, audaz (pl) 5- Pronombre personal 43- Metal precioso
19 19- Apcope de tanto 6- Sociedad annima 44- Esencia o motivo de algo (inv)
23 224 25 2 20- Accin de mover la cola 7- Prefijo que se pone delante de algunas 47- Altar
28- -- 23- Pasa la lengua (inv) unidades mtricas y significa mil 50- Gran extensin de agua salada
28 30 25- En este da 8- Indio ecuatoriano que no usa calzado 53- Prefijo inseparable que significa
32 33 35 E 36 27- Conjuncin que denota negacin 12- Campen dentro
29- Levantar la bandera 13- Baile cubano
31- Manso, suave 16- Del verbo ir
41 42 E 43 32- Prefijo que indica ausencia de 17- Deseo o necesidad de beber
33- De saber 18- Molde o forma en que se fabrica una
34- Porcin de agua de regado que se cosa
9 O I R R reparte por turnos de los vecinos 20- Hierba intil que se escarda
37- Jefe rabe 22- Corriente de agua que desemboca en N
39- Aqu el mar
Q U E REN D RNO S 41- De anotar 25-Interjeccin (inv)
42- Sinnimo de colador 30- Golfo del mar Egeo
44- 7000 en nmero romano 35- Brazuelo del cerdo
49- Decimosexta letra y primera vocal 36- Antnimo de bien










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ISSN 0864-0572 Precio: 80 ctvos www.almamater.cu Marzo 2008 No. 461

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LA DISTANCIA Ilustracin: Manos unidas sobre el cruce de las rodillas. Espina dorsal como una palma. Boca ligeramente hundida y peinado impecable. Est sentado con aire de distanciamiento profesional. Distancia, eso inspira una caricatura que le hicieron en 1924. Es que tal vez sea esa una constante estilstica y vital en este hombre. Jorge Maach siempre supo marcar la distancia. Su biografa comienza en Sagua la Grande en 1898, pero rpido se aleja hasta Espaa para los primeros estudios. Pasa por los honores de su graduacin en Harvard y contina con una matrcula de Derecho Civil en Pars. No obstante, retorna a su amada San Cristbal, donde se doctora en Filosofa y Letras y Derecho Civil. De la mejor tradicin cultural en cada una de estas paradas integra su slido acervo. Cultura. He ah el escudo y la lanza que lo acompaan. Pero no cultura entendida solamente como acumulacin de conocimientos, sino sobre todo como capacidad integral de anlisis. Tuvo lo que hoy llamaramos visin holstica de los asuntos. Y prosa de vuelo para exponerlos. ...Pertenece a la mejor orden de caballera literaria, dira Gabriela Mistral. Algunos renglones ms tarde la chilena argumentara esta tesis con el distanciamiento emocional del escritor: La conducta y la escritura, ambas exentas de fiebre. La conquista del colectivo-pas —como unidad cultural— es sin duda su mayor empeo. La cultura representa la suprema personalidad de una nacin, asegura en uno de sus ensayos. Y advierte, casi con precisin proftica, que nuestra isla llegar a ser grande nicamente porque se haya convertido en un centro de rica produccin intelectual. Desde lo alto parece mirar a Cuba el conspicuo ensayista. No solo porque considere que el pueblo alienta ya de por s una sorda antipata, un irnico recelo contra las aspiraciones intelectuales, sino tambin por su amplitud para determinar que en la tercera dcada republicana vivamos todava un conato de Estado en una patria sin nacin. Dnde encuentra Maach la sustancia de la nacin? En el espritu de Mart. Esta es acaso su mayor proeza literaria, investigativa y humana. Comprender que la nacionalidad fue obra de muchos, pero l nos la entreg ya pensada, normada en sus ideales. Por eso se duele Maach del conocimiento precario, disperso e inorgnico de la obra martiana, e invita a estudiarla entera, de raz. Quizs como nadie supo distanciarse del astro para alcanzar una vista total de su apostolado. Como tambin se distanci de la bohemia de Pars para ofrecernos en una de sus Glosas el ms completo cuadro del maquillaje de esta ciudad. La bohemia es como las nevadas: muy pintoresca desde lejos, afirma desde su cuarto, a la luz de las velas. Es el mismo observador que capta desde el muro del malecn los dos movimientos profundos del Morro. ...El mpetu lrico de ascensin y el impulso de proa con que parece cortar las aguas.... Y no solo ellos, sino tambin toda la riqueza de cubanidad que hay flotando en el aire de San Cristbal. De la urbe querida nacen sus insuperables estampas, pinceladas de alguien que fue mediocre frente al lienzo, pero colosal sobre las cuartillas. Se trata del receloso crtico que al saber la posible edicin, por colecta popular, de un poemario de Rubn Martnez Villena, publica un artculo preado de irona, y con mscara de elogio. Es el Secretario de Instruccin Pblica que en 1934 no arriesga su cartera por salvar a los estudiantes rebeldes de las garras del ejrcito. Y despus, frente al periodista Pablo de la Torriente Brau, se justifica tranquilamente con razones de alta poltica. Es Jorge Maach, uno de los nombres proa de la Revista de Avance , de la Revista Social , del Grupo Minorista, quien sin embargo, se alej finalmente de lo ms apasionado de estas insurgencias. El catedrtico de la Universidad del Aire (qu acertado nombre!), empeo loable de promocin cultural. Constituye, segn Jorge Luis Arcos, la figura intelectual ms polmica de la Repblica. Quien alab el triunfo revolucionario del primero de enero de 1959, pero al advertir el carcter socialista de la Revolucin, coloc al mar como distancia y fue a morir en Puerto Rico. Periodista que defendi la crtica independiente, autorizada y sincera. Intelectual poseedor, en opinin de Cintio Vitier, del don extrao del estilo. Controvertido personaje, vctima ayer, hoy y seguramente maana, de las ms encumbradas alabanzas y los ms amargos reproches. Cubano. Cuyo mayor defecto y virtud es quizs lo que seal un contemporneo: querer salvar al mismo tiempo la col y la cabra. Aunque sin dudas salv ms. Desde su distancia, salv la cultura.Bibliografa empleada: Arcos, Jorge Luis (Seleccin y Prlogo): Jorge Maach: Ensayos . Editorial Letras Cubanas. La Habana, 1999. Maach, Jorge: Mart el Apstol. La Habana, 1992. - ————————: Glosas. Editorial Ricardo Veloso. La Habana, 1924. - ————————: Estampas de San Cristbal. Editorial Minerva. La Habana, 1926. De la Torriente Brau, Pablo: Interview recproca con el Doctor Maach, en: Vctor Casaus (Compilacin, Prlogo y Notas): El periodista Pablo. Editorial Letras Cubanas. La Habana, 1989. La humanidad prefiere la egosta previsin de la hormiga cuidando de su vida vulgar, a la indolente aristocracia de la cigarra, que muere cantando... —Arriba...—Dulce Mara Loynaz. Dulce Mara Loynaz. Dulce Mara Loynaz. Dulce Mara Loynaz. Dulce Mara Loynaz. Por Jess Arencibia Lorenzo Jess Arencibia Lorenzo Jess Arencibia Lorenzo Jess Arencibia Lorenzo Jess Arencibia Lorenzo Directora Directora Directora Directora DirectoraNo s que ser ms difcil, si formular una buena pregunta o dar una respuesta oportuna. Cuntas dudas han quedado en el ms puro silencio por evitar parecer imprudentes o ignorantes? Rebasar esas barreras permite poner en claro asuntos incomprendidos, pendientes o totalmente desconocidos. Un refrn desafa a la indecisin: no hay peor pregunta que la que no se haga. El miedo a equivocarse tampoco es un motivo para callar, porque hasta de los errores se aprende. Y lo que para unos es una obviedad, para otros ser un descubrimiento. La verdad puede ser as de relativa, en dependencia desde donde se analice. La base del desarrollo humano y del crecimiento personal descansa sobre signos de interrogacin. Los saberes de hoy no son ms que hiptesis probadas y las inquietudes, atajos para llegar a nuevas, a viejas, a otras conclusiones. No existe un tratado que ensee a preguntar del mejor modo posible. Pero s hay quienes se aventuran a acotar la tica del cuestionador. Una serie de condicionantes sern su tabla de salvacin: si no pone en tensin a otras personas, si toma en cuenta el contexto, si usa las palabras ms adecuadas, incluso cuando se trata de un tema escabroso le agradecen que d vueltas sobre el asunto, que lo insine, pero no lo diga directamente. Quienes son presa de esta fobia a las interrogantes, niegan la posibilidad de socializar sus dudas, incertidumbres, soluciones y propuestas. Suerte que los universitarios cubanos estn en otro grupo: el de los que no se reservan sus preguntas incmodas y se niegan a quedarse de brazos cruzados en espera de que alguien conteste. Las respuestas complacientes no hacen falta. Antes de decirlas vale ms reconocer que el esfuerzo debe ser mayor, para rebuscar las nuevas respuestas a viejas inquietudes en las historias de vida y en los libros, en el contexto global y nacional y tambin entre nosotros, en el da a da y en el empeo con que soemos juntos.UNA BUENA ANFITRIONAJorge Maach:

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Qu crees que sea lo ms difcil de enfrentar para un estudiante universitario? Lo ms difcil? yo pienso que es que le sea til la vida universitaria; que pueda ver la diferencia entre lo que era y lo que es. No solamente que sea un gran revolucionario, un gran profesional o superingeniero; sino tambin que tica, moral, culturalmente sea un ser superior. Es lo ms difcil aunque parezca lo ms simple, para eso debe ser muy suspicaz y saber aprovechar la vida que lo circunda. Un universitario qu necesita? Debe tener inteligencia para poder interpretar, asimilar y despus para crear su propia percepcin del mundo que lo rodea, y asumir una actitud ante el estudio y ante la Revolucin. El universitario necesita tambin ir siempre adelante, para que los sueos se hagan realidad. Que ante cualquier situacin por difcil que sea no renuncie a sus principios, pero siendo consecuente. La Cuba del 2008 qu universitario necesita? Los que tenemos, que pertenecen a una generacin que ha crecido con estrecheces econmicas y bajo una influencia cultural dismil, pero sin retroceso en las conquistas de la Revolucin. Estos son los universitarios que necesitamos. Tienen un enorme desafo: el futuro de la Revolucin y eso no se forma en abstracto, sino cotidianamente, con la participacin de todas las fuerzas que intervienen en la formacin de un universitario, para que al terminar la carrera tenga una visin crtica de la realidad. Cules son las imperfecciones de la FEU? Mejor es hablar de lo que la FEU tiene que hacer: fortalecer los espacios que siempre tuvo y el papel de la universidad en la sociedad. Primero implicar a todos, hay que ampliar el trabajo a las aristas y los matices que tienen los estudiantes universitarios; que se sientan identificados. A m me llama mucho la atencin como en la Universidad de La Habana los Juegos Caribe convocan a todo el mundo, la gente se une, le dan alma, corazn y vida; o los juegos 13 de Marzo en el Instituto Superior Politcnico Jos Antonio Echeverra (ISPJAE). Tambin debemos rescatar los espacios que se han institucionalizado y no dejar nunca que los dirigentes pierdan el intercambio con los estudiantes; constantemente en la base discutiendo, polemizando. Otro desafo es que los estudiantes conozcan los fundamentos ideolgicos de la Revolucin. No puede ser que discutamos o expliquemos nuestras ideas por intuicin. Cmo crees que se puedan eliminar? En esta etapa seguimos trabajando por el conocimiento de la historia, no el teque o la muela, debemos conocer la historia con argumentos. Lo otro que la FEU se ha propuesto es el seguimiento de los acuerdos del Congreso, no solo los que pueden servir como algn tipo de beneficio, ni los acuerdos del VII Congreso Nacional sino tambin los de la brigada Qu pas con la brigada que estaba en tercer ao que ahora est en quinto? Entre las prioridades est el trabajo en las facultades, en las sedes que es donde tiene vida la FEU. Cmo tener una organizacin mucho ms comunicativa que pueda movilizar, no desde una arenga fra, sino que se identifique con lo cotidiano. Que vean en la FEU su espacio, porque lo es oficialmente, pero tiene que serlo verdaderamente, los estudiantes tienen que sentirlo. La universalizacin ha trado nuevas situaciones y nuevos estudiantes Cmo integrar la gran masa estudiantil a la vida de la FEU? Las actividades de la organizacin tienen que parecerse a cada lugar. Cada uno tiene que con sus condiciones y sus espacios crear, innovar, impulsar, tiene que soar. Lo que en un lugar puede ser un caf literario en otro ser un encuentro con la dcima. No podemos renunciar a hacer cosas que enriquezcan, que complazcan, que llenen la vida. Hay estudiantes que sienten aoranza por la autonoma que proclam Mella Qu opina de la autonoma de la FEU de hoy? La autonoma de Mella respondi a una situacin particular, una universidad que luchaba contra las lacras de los gobiernos de Zayas primero y Machado despus. Hoy las aspiraciones de la direccin del pas son los intereses de la universidad. Hay una unidad de ideales, hay una coincidencia de principios. Adems no vemos ruptura entre los objetivos que tiene la universidad en una sociedad como la nuestra con los ideales y las aspiraciones que defenda Mella. La universidad est vinculada al pueblo, una universidad cientfica, que deja razonar. La FEU es protagonista, an cuando tengamos insatisfacciones. Las residencias estudiantiles son un tema de inters permanente entre los becados, ante las normas de convivencia y las dificultades que muchas presentan Qu partido toma la FEU en el asunto? El reglamento siempre ha estado ah, la posicin de la FEU es impulsar a que en cada lugar se puedan aplicar de conjunto con los estudiantes, que no halla una medida que no se explique, que no se debata con los becados y que se cumplan donde estn las condiciones para ello. La FEU en la residencia debe jugar un papel ms activo, ser lder realmente, debe impulsar ideas creativas. Luchar siempre porque haya una buena comunicacin, que los estudiantes dominen lo que se avecina. Por eso tiene que luchar la FEU. Por qu este es un momento crucial en la historia de la organizacin? Es un momento crucial para la FEU como es importante para el pas donde debe haber mayores espacios para que todo el mundo pueda decir lo que considere. Es un momento crucial para no dejar morir el espritu del VII Congreso, sobre la base del apoyo y la unidad de la sociedad siempre. Cmo hacer para que el hoy de la universidad sea motivo de orgullo en el futuro? La universidad tiene que seguir siendo un baluarte de la Revolucin, el sitio donde, a partir de la bsqueda profunda del conocimiento, de una intensa vida cultural, de un debate crtico y consecuente, de un compromiso profundsimo con la Revolucin se formen mejores seres humanos, como deca Mella en el artculo: Lenin coronado, seres pensantes y no seres conducidos.La versin ampliada de esta entrevista est disponible en www.almamater.cuPor Anabel Serrallonga Hidalgo Anabel Serrallonga Hidalgo Anabel Serrallonga Hidalgo Anabel Serrallonga Hidalgo Anabel Serrallonga Hidalgo Foto: De la Rionda De la Rionda De la Rionda De la Rionda De la Rionda Adalberto Hernndez SantosAquellos que trabajan junto a l lo llaman Pepo. Puede estar en cualquier lugar en el que se est realizando una actividad de la FEU; gracias a eso fue que logramos atraparlo durante unos 64 minutos. Un reto y un desafo, as asume la responsabilidad de ser presidente de la FEU. La organizacin llega a un momento importante despus de la conduccin genial de Carlitos. El reto est en la continuidad de los buenos resultados y en hacer nuevas cosas. Para ustedes:

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Como todo el mundo, el Americano tiene su nombre, pero nadie se lo dice. Todos le dicen el apodo. Si le preguntan a alguien por Manuel Jos Gmez, nadie sabe quin es; pero si le dicen el Americano, entonces s todos lo sealan. El Americano supo que iba a participar en el asalto al Palacio Presidencial un da antes, como todos los dems. Y, como todos, estuvo acuartelado 24 horas en espera de la orden de partida para la accin. El combate fue duro. Muchos compaeros perdieron la vida en el intento; otros resultaron heridos. Los combatientes se batieron en retirada, al percatarse de que la accin haba fracasado. Uno de estos ltimos fue el Americano. Llevaba la ropa y los zapatos de dos tonos empapados en sangre, de un compaero a quien haba tenido que cargar mortalmente herido por una rfaga de ametralladora. Lleg a la calle, pero las balas picaban a su alrededor y tuvo que tirarse al suelo, detrs de un mnibus que estaba parado frente al Palacio, porque all lo sorprendi el tiroteo. Estando en esa posicin, siente que el mnibus arranca y sale por la calle Coln hacia abajo. l se cuelga de una ventanilla, pero cuando mira hacia delante ve que en direccin contraria viene el ejrcito. Decide tirarse y se desliza por la calle hacia la acera, en la esquina del hotel Park View. Las balas continuaban picando cerca. Tena que buscar un refugio antes que los guardias llegaran. Se quit la camisa y los zapatos y penetr por un pasillo entre el hotel y el edificio de al lado. La tapia de la derecha, con vidrios de botella en la parte superior no era muy baja, pero pudo saltarla y cay dentro del hotel. Una seora gruesa y un hombre, al verlo, se metieron dentro del ascensor y subieron hacia los pisos superiores, a pesar de que les pidi ayuda. Despus de explorar la planta baja y ver que no tena donde esconderse, mir por una puerta que daba a la calle Coln y vio que ya los guardias estaban all y pronto entraran a registrarlo todo. Regres al ascensor, pero lo haban dejado arriba. Entonces se meti por la abertura de emergencia que queda encima de la puerta y comenz a subir por dentro del hueco, agarrndose de los cables y de la pared hasta que encontr una reja que daba a un cuarto de desahogo lleno de muebles viejos, colchones y otras cosas. Empuj la reja y entr. En el otro extremo haba una puerta con un candado grande por dentro. A su derecha una malla metlica fina y a travs de ella vio unos tubos de ventilacin, y cinco o seis metros ms all, sobre una pequea placa, un motor de refrigeracin. Levant la malla, pas al otro lado y la acomod de nuevo en su sitio. Camin por encima de los tubos y se coloc como pudo detrs del motor. Enseguida sinti a los guardias registrando en el piso. En la planta baja, de la cual lo separaba slo el falso techo, los esbirros se despachaban las bebidas del bar y llamaban por telfono para informar que estaban bien y que al General no le haba pasado nada. Comenz a caer la tarde, lleg la noche, y el Americano se sinti muy cansado, con hambre y sed, porque no haba comido ni tomado nada desde por la maana. Las horas fueron pasando lentamente. Cada vez ms lentas. Trat de pensar en todo lo que haba ocurrido ese da, pero fue intil, slo poda pensar en cmo salir de all. Poco a poco fue establecindose el silencio. Ces la algaraba en la planta baja. Por una persiana que le quedaba enfrente entraban algunos rayos de luz de la calle y distingua una esquina del Palacio, frente a la cual estaba estacionado un tanque de guerra. Cuando tena una pierna entumecida, cambiaba la posicin y se apoyaba en la otra. Se apretaba los ojos hasta que le dolan para no quedarse dormido. La garganta reseca y el olor a plvora y a sangre hacan ms atormentador el suplicio. Avanzada la madrugada, decidi comenzar el regreso hacia el cuarto de desahogo para tratar de salir de all antes de que fuera de da. Recorri el mismo camino por los tubos de ventilacin, pero quedaba por resolver el problema de la ropa y los zapatos. Comenz a buscar en la penumbra del cuarto y encontr, colgados en un rincn, un pantaln y una camisa de trabajo un poco manchados de pintura. El pantaln le quedaba corto y la camisa ancha, pero se la puso por dentro para que no se notara. Los zapatos fueron ms difciles de conseguir. Haba varios pares tirados por los rincones, pero todos le quedaban muy chiquitos. Con una trincha de carpintero cort unos por la punta, pero los dedos se le salan. Al fin, debajo de la esquina de un colchn encontr un par de tenis azules manchados de pintura que le quedaban bien. Complet el disfraz con un metro de carpintero en el bolsillo lateral del pantaln y una estopa con olor a gasolina, que se la pas por los brazos y se la puso en el bolsillo de atrs para ahuyentar el olor a sangre y a plvora. Tom unos papeles con membrete del hotel y en uno de ellos anot unas cantidades de madera, pues si le preguntaban dira que era empleado del hotel e iba a comprar unas maderas. Le preocupaba el brillo de la cara y el pelo desordenado, lo que trat de arreglar algo con las manos y se pas un papel por la cara. El ascensor estaba en los pisos de arriba y la puerta del fondo permaneca con el candado cerrado por dentro, por lo que decidi hacer el mismo recorrido por el hueco del elevador hacia abajo. Cuando el Americano lleg a la pequea abertura de emergencia y sali hacia el pasillo, no haba nadie. Se moj las manos en una pila que estaba goteando, se las pas por los ojos y el pelo y comenz a desplazarse sigilosamente hacia la puerta de la calle Coln. Cerca de la salida, en el bar, vio a un soldado con un fusil, sentado en una mesita y cabeceando de sueo. Se agach hasta quedar fuera de su vista y as camin hacia la salida. Avanz resueltamente por la acera hacia la esquina. Calcul que seran las cinco o cinco y media de la maana, porque an estaba oscuro, pero ya las estrellas haban iniciado la retirada, y solo quedaban las que permanecen titilando hasta que los primeros rayos de claridad las empujan hacia el interior del firmamento. En los rboles del Prado, las enormes bandadas de pjaros recin despiertos entonaban la misma sinfona de la tarde anterior, antes de acomodarse en sus ramas. Pareca que la vida, detenida haca apenas unas horas para muchos de sus compaeros y que para l mismo haba quedado suspendida de un hilo invisible, comenzaba de nuevo a echar a andar. Al acercarse a la esquina, sinti la mirada de tres soldados sobre l, pero continu su paso, ahora por la calle, y dijo en voz alta: permiso para pasar. Nadie le contest ni hizo ademn de detenerlo, por lo que pas aquella barrera y sigui caminando hacia el Prado. En esos momentos, el Americano sinti impulsos de correr, pero se contuvo. Esperaba escuchar la voz de alto! o el sonido de las armas al rastrillar. Los pocos metros que le quedaban para salir de la vista de los guardias lo llenaron de ansiedad. Subi las escaleras del Prado sin mirar atrs. Baj hacia el otro lado y alcanz los portales, ya con el paso ms rpido. Entonces respir profundamente. Hacia delante no vio ningn obstculo. En la otra esquina dobl a la derecha y continu alejndose, cada vez ms rpido. A partir de entonces inici una vida clandestina que lo llev a esconderse en varios lugares de La Habana, luego en Gibara, en la provincia de Oriente, y posteriormente en Trinidad, desde donde se incorpor a las guerrillas en el Escambray, hasta la cada de la dictadura de Batista.

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Jura decir la verdad? Jura decir la verdad? Jura decir la verdad? Jura decir la verdad? Jura decir la verdad? Los antiguos romanos cuando tenan que decir la verdad en un juicio, en vez de jurar sobre la Biblia como en la actualidad, lo hacan apretndose los testculos con la mano derecha. De esa antigua costumbre procede la palabra testificar. Quin lo dira no? Olvidar o no olvidar? Olvidar o no olvidar? Olvidar o no olvidar? Olvidar o no olvidar? Olvidar o no olvidar? Existen diferentes anomalas de la memoria que no tienen nada que ver con el olvido, sino todo lo contrario; la hipermnesia se manifiesta en aquellas personas que son capaces de memorizar al dedillo diferentes detalles, alguien as como Michael Scofield, el personaje de Prision Break. Tal es el caso de una empleada domstica que es capaz de recitar, an sin comprenderlos, prrafos enteros en latn, griego y hebreo odos, a un to suyo de pequea. Otro caso extraordinario es el del periodista ruso Salomn Veniamis, quien poda aprender en segundos y repetir sin ningn error de arriba hacia abajo y en diagonal listas enormes de cifras y palabras, e incluso poda repetirlas exactamente aos despus. Vaya, que as es fcil convertirse en elefante. l 27 de agosto de 1869 naci en La Habana Laura Martnez de Carvajal y del Camino, una nia que con el tiempo lleg a convertirse en una destacada figura en el campo de las ciencias de nuestro pas. Laura fue muy precoz, una verdadera adelantada para la poca que le toc vivir, pues a los cuatro aos aprendi a leer y escribir correctamente y ya a los 10, comenz sus estudios de Bachillerato y con ellos una larga cadena de notas sobresalientes. Durante su infancia asisti a la Escuela de Seoritas de Manuela de la Concha Duval, en La Habana, una de las ms prestigiosas de la poca, y gracias a la intervencin de una importante figura de la intelectualidad de entonces, el doctor Luis Felipe Le Roy, curs estudios secundarios en el plantel de San Francisco de Paula, ambas de la capital. Al terminar el Bachillerato hizo simultneamente las carreras de Fsica y Matemtica, que concluy en 1888 y la de Medicina y Ciruga, poco antes de cumplir veinte aos, para convertirse de esa manera en la primera cubana graduada de esta especialidad en la bicentenaria Universidad de La Habana. Debido a los prejuicios sociales existentes en nuestro pas durante el siglo diecinueve, la direccin de la Universidad no le permita a la estudiante Laura Martnez de Carvajal y del Camino practicar la diseccin de los cadveres, junto a sus condiscpulos —todos del sexo masculino— en el Anfiteatro del Hospital de San Felipe y Santiago, que estaba ubicado en los altos de la crcel citadina. En nuestros das, cuando se destaca de manera considerable la presencia femenina en las Facultades de Ciencias Mdicas, esa disposicin que nos parece arbitraria, la obligaba a concurrir solo los domingos y das festivos, para hacer en solitario esa labor prctica, que deba realizarse entre cuatro personas. Su persistencia se puso de manifiesto entonces, porque necesitaba conocer los ms importantes detalles de la anatoma humana, que son imprescindibles para cualquier galeno. A todas luces, los perjuicios de la poca hacan que las autoridades universitarias mantuvieran esa oposicin, con el fin de lograr que la joven interrumpiera los estudios de Medicina y as, atajar los avances observados en su desempeo estudiantil, que pudieran opacar a cualquier otro alumno menos aventajado que esa muchacha habanera. Despus de grandes luchas y avatares, Laura concluy en el ao 1889 sus estudios de Medicina en el Hospital Nuestra Seora de las Mercedes*, un centro asistencial que estaba considerado como muy avanzado para su poca. En noviembre de 1890, el cronista Manuel Calvo, del peridico capitalino La Discusin, se refiri a Laura Martnez de Carvajal en estos trminos: (...)Esa joven de bella y espiritual (...)Esa joven de bella y espiritual (...)Esa joven de bella y espiritual (...)Esa joven de bella y espiritual (...)Esa joven de bella y espiritual fisonoma, es una mujer superior en el fisonoma, es una mujer superior en el fisonoma, es una mujer superior en el fisonoma, es una mujer superior en el fisonoma, es una mujer superior en el sentido ms estricto de la palabra. Fue sentido ms estricto de la palabra. Fue sentido ms estricto de la palabra. Fue sentido ms estricto de la palabra. Fue sentido ms estricto de la palabra. Fue una admirable dama, la primera que se una admirable dama, la primera que se una admirable dama, la primera que se una admirable dama, la primera que se una admirable dama, la primera que se decidi a matricularse como estudiante de decidi a matricularse como estudiante de decidi a matricularse como estudiante de decidi a matricularse como estudiante de decidi a matricularse como estudiante de Medicina en nuestra Universidad. All conMedicina en nuestra Universidad. All conMedicina en nuestra Universidad. All conMedicina en nuestra Universidad. All conMedicina en nuestra Universidad. All concluy su carrera hasta el Doctorado inclusive cluy su carrera hasta el Doctorado inclusive cluy su carrera hasta el Doctorado inclusive cluy su carrera hasta el Doctorado inclusive cluy su carrera hasta el Doctorado inclusive (...)Estudi porque no pudo dominar su anhe(...)Estudi porque no pudo dominar su anhe(...)Estudi porque no pudo dominar su anhe(...)Estudi porque no pudo dominar su anhe(...)Estudi porque no pudo dominar su anhelo de saber lo de saber lo de saber lo de saber lo de saber . Impulsada por la pasin del estu. Impulsada por la pasin del estu. Impulsada por la pasin del estu. Impulsada por la pasin del estu. Impulsada por la pasin del estudio rompi con las varias preocupaciones que dio rompi con las varias preocupaciones que dio rompi con las varias preocupaciones que dio rompi con las varias preocupaciones que dio rompi con las varias preocupaciones que en las sociedades atrasadas atan a la mujer a en las sociedades atrasadas atan a la mujer a en las sociedades atrasadas atan a la mujer a en las sociedades atrasadas atan a la mujer a en las sociedades atrasadas atan a la mujer a la holganza, como se ata la mujer a la noria. la holganza, como se ata la mujer a la noria. la holganza, como se ata la mujer a la noria. la holganza, como se ata la mujer a la noria. la holganza, como se ata la mujer a la noria. Laura Carvajal fue primero a la Ctedra acomLaura Carvajal fue primero a la Ctedra acomLaura Carvajal fue primero a la Ctedra acomLaura Carvajal fue primero a la Ctedra acomLaura Carvajal fue primero a la Ctedra acompaada de su criada; luego pens, y pens bien, paada de su criada; luego pens, y pens bien, paada de su criada; luego pens, y pens bien, paada de su criada; luego pens, y pens bien, paada de su criada; luego pens, y pens bien, que poda ir sola y ser respetada de todo el que poda ir sola y ser respetada de todo el que poda ir sola y ser respetada de todo el que poda ir sola y ser respetada de todo el que poda ir sola y ser respetada de todo el mundo y sola fue y todo el mundo la respet. mundo y sola fue y todo el mundo la respet. mundo y sola fue y todo el mundo la respet. mundo y sola fue y todo el mundo la respet. mundo y sola fue y todo el mundo la respet. Lo que prueba que cuando la mujer quiere haLo que prueba que cuando la mujer quiere haLo que prueba que cuando la mujer quiere haLo que prueba que cuando la mujer quiere haLo que prueba que cuando la mujer quiere hacerse r cerse r cerse r cerse r cerse r espetar espetar espetar espetar espetar , bstale mar , bstale mar , bstale mar , bstale mar , bstale mar char der char der char der char der char der echamente echamente echamente echamente echamente y de todo el mundo es respetada. y de todo el mundo es respetada. y de todo el mundo es respetada. y de todo el mundo es respetada. y de todo el mundo es respetada. Por esas calles habaneras iba a la UniversiPor esas calles habaneras iba a la UniversiPor esas calles habaneras iba a la UniversiPor esas calles habaneras iba a la UniversiPor esas calles habaneras iba a la Universidad a veces leyendo tal o cual libro la estudiandad a veces leyendo tal o cual libro la estudiandad a veces leyendo tal o cual libro la estudiandad a veces leyendo tal o cual libro la estudiandad a veces leyendo tal o cual libro la estudiante de Medicina Laura de Carvajal, y como abste de Medicina Laura de Carvajal, y como abste de Medicina Laura de Carvajal, y como abste de Medicina Laura de Carvajal, y como abste de Medicina Laura de Carvajal, y como abstrada llegaba a la gran casa docente donde trada llegaba a la gran casa docente donde trada llegaba a la gran casa docente donde trada llegaba a la gran casa docente donde trada llegaba a la gran casa docente donde era saludada con respeto por sus condiscpulos. era saludada con respeto por sus condiscpulos. era saludada con respeto por sus condiscpulos. era saludada con respeto por sus condiscpulos. era saludada con respeto por sus condiscpulos. En los exmenes de todas las asignaturas En los exmenes de todas las asignaturas En los exmenes de todas las asignaturas En los exmenes de todas las asignaturas En los exmenes de todas las asignaturas gan las ms altas y brillantes notas. gan las ms altas y brillantes notas. gan las ms altas y brillantes notas. gan las ms altas y brillantes notas. gan las ms altas y brillantes notas. Por Anabel Serrallonga Anabel Serrallonga Anabel Serrallonga Anabel Serrallonga Anabel Serrallonga Ilustraciones : Joseph Ros : Joseph Ros : Joseph Ros : Joseph Ros : Joseph Ros Mientras cursaba sus estudios de Medicina, Laura conoci al joven doctor Lino Enrique Lpez Veita, con quien se cas en la iglesia de Monserrate, de la capital, el 20 de julio de 1889, cinco das despus de concluir brillantemente su carrera. De esa feliz unin matrimonial nacieron siete hijos, lo que no impidi que juntos ejercieran sus profesiones, en un consultorio de Oftalmologa que ambos abrieron en La Habana Vieja. Desde entonces Laura se convirti en su ms eficaz colaboradora y por su destacada labor en esa importante especialidad, se le considera como la pionera de la Oftalmologa en Cuba.*Ese centro hospitalario se termin de construir en el ao de 1886 y estuvo situado hasta fines de la dcada de los aos , del siglo pasado, en la manzana que hoy ocupa la popular heladera Coppelia, en las calles K, 23, L, y 21, en la populosa zona de El Vedado. UNA VIDADEDICADAA LA MEDICINAPor Matilde Salas Servando Matilde Salas Servando Matilde Salas Servando Matilde Salas Servando Matilde Salas Servando Laura Martnez de Carvajal

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Ofelias,LIBER LIBER LIBER LIBER LIBER T, GALIT, FRA T, GALIT, FRA T, GALIT, FRA T, GALIT, FRA T, GALIT, FRA TERNIT TERNIT TERNIT TERNIT TERNIT Padre, madre, hermano pas el camin de la basura y no nos has llevado. Debe ser un error. La Lgica, segn los lgicos admite errores. Tenemos otro da y otra noche y otro da y otra noche para pensarlo — porque el camin pasar el prximo mircoles. A lo mejor vuelven a cometer un error— y no nos llevan —; o a lo mejor solo cargan las cosas reciclables —: eso nos dara respiro — hasta que cambien los decretos —; pero pasar el camin tres veces por semana —: eso nos dijeron; as que hasta el prximo mircoles. LA CONSPIRACI”N DE LOS NECIOS LA CONSPIRACI”N DE LOS NECIOS LA CONSPIRACI”N DE LOS NECIOS LA CONSPIRACI”N DE LOS NECIOS LA CONSPIRACI”N DE LOS NECIOS Juntmonos en tu casa el sbado. S; tiremos cualquier cosa a las brasas — aunque sea un hombre: S: volvmonos canbales — eso da prestigio y fama — eso hace que uno deje un trazo como hace el caracol sobre la tierra— si es que la Tierra es algo. No todos podemos ser prceres piadosos. Juntmonos en tu casa el sbado. S; fumemos bastante; fumemos de todo; fummonos el todo: hasta que nos d cncer — el cncer si que es Creacionista —: ahora mismo est haciendo que se pudra la rosa en este problema. DETRS DE LO QUE SE VE, EST LO QUE NO SE VE... CARLOS FUENTESComo la infortunada herona de Shakespeare ha decidido nombrar Aida Bahr a las mujeres de su ms reciente libro. Ofelias*, compuesto por siete relatos, ganador del premio Alejo Carpentier en la categora de cuento en el ao 2007, y, aunque nos resulte inverosmil en una escritora de una obra basta, ampliamente antologada y reconocida como una de las mejores narradoras de su generacin; este supone el primer galardn de su carrera. El mundo ntimo femenino, es una de las temticas ms recurrentes en la obra de esta holguinera radicada en Santiago de Cuba. Desde sus primeros cuentos de Hay un gato en la ventana (1984) y Ellas de noche (1989), los personajes y conflictos apuntan hacia sentimientos universales como el amor y el odio, enfocados desde la psicologa de las mujeres; as como las relaciones familiares y de poder, la maternidad y la adolescencia, que aparecen tambin en obras posteriores como Espejismos (1998, cuentos) y Las voces y los ecos (1996, novela). Ofelias , acude otra vez al mundo de lo cotidiano para buscar all, esas cuestiones trascendentales que nos convierten en seres humanos. Sus siete mujeres, son en s mismas distintas, no solo por sus edades o por su posicin en la vida, sino por la manera como enfrentan sus conflictos. Estn inmersas en un mundo de exigencias patriarcales que las llevan a situaciones lmites determinadas por la norma social que establece lo que se espera de ellas. As, el libro se convierte en una indagacin hacia lo subjetivo que construye nuestras grandes apreciaciones de la sociedad. Los relatos de Ofelias , no temen ir a esos lugares ms comunes, con detalles en apariencia intrascendentes; pero que conforman todo el universo de sus protagonistas y las determina en sus maneras de actuar. Apoyada en un lenguaje sencillo, en ocasiones coloquial y sin acudir a demasiadas argucias experimentales; la autora elige adems el narrador en tercera persona y el punto de vista de lo real, si bien no constituyen reflejo de un metarrelato social, sino que mira en los episodios individuales de cada persona desde un fuerte acento humanista. La riqueza tcnica es otra ganancia de este libro, muestra de una madurez en el oficio de la autora. La violencia, en ocasiones simblica o minimizada, aflora en historias como las de Madrugada , cuento inicial del volumen o en Colores . En la primera, asistimos a los pensamientos y sensaciones de una mujer cuando advierte la presencia, supuestamente ajena, de un hombre que ronca a su lado y poco despus la penetra, la toca, le cie la cintura y la obliga a iniciar un movimiento de rotacin de las caderas. La descripcin intensa y presentada como un bloque, nos sumerge hasta el cuerpo de la protagonista al punto de que nos parece escuchar sobre nuestros hombros la respiracin del otro; y, finalmente, hallarnos indefensas ante esas reveladoras lneas: Cuando la claridad gris que se filtra entre las persianas le permite distinguir la cama de cuadros y el pantaln enfangado, sus nicos sentimientos son la ira y el agobio por el esfuerzo que tendr que hacer para lavarlo. Desde ese momento, todo lo anterior se resemantiza y comienza a circular aquella corriente subterrnea de sentido desde la cual el texto se nos vuelve otro convertido en las muchas historias y sensaciones a las que nos remite. Los prejuicios sociales, ya sea hacia la maternidad ( Indefiniciones ) o hacia la sexualidad femenina ( Juegos de mujeres ), la impuesta necesidad de sacrificio, el rol eterno de madre no solo de nuestros hijos sino de nuestros padres ( Colores ), las exigencias para convertirse en una mujer exitosa ( La mirada del tigre ), la necesidad de supervivencia y de afecto en medio de un ambiente violento ( Fugas ) o los conflictos de aceptacin de una adolescente ( Sail away ); son algunos de los contenidos que pone sobre el tapete este libro. Mas, por fortuna, no son nicos. Cada lector o lectora pudiera hallar matices para reflexionar sobre la verdadera realidad de las mujeres, esa que va ms all de su pertenencia a un determinado lugar geogrfico y tiene que ver con nuestra manera de relacionarnos, de concebir la familia, la pareja y el amor. Por todas estas razones, Ofelias es un libro feminista, en contradiccin con lo que anuncia en su contraportada; porque acude al punto de vista femenino para exponer las realidades, anhelos o carencias de las mujeres como subordinadas en la sociedad patriarcal. A la pregunta de si se consideraba feminista la propia Aida Bahr responda en el ao 2001: Soy feminista siempre y cuando eso signifique estar en contra de la discriminacin de la mujer. Lucho contra los prejuicios y desigualdades que afectan a nuestro sexo, pero no suscribo la variante del feminismo ultrarradical, que aspira a desplazar por completo al hombre. Me parece absurdo sustituir una forma de discriminacin por otra. No se trata de ocupar el lugar del hombre, sino de compartir, de acuerdo con las posibilidades y capacidades de cada quien.* Barh, Aida: Ofelias . Editorial Letras Cubanas. La Habana, 2007.Por Helen Hernndez Hormilla Helen Hernndez Hormilla Helen Hernndez Hormilla Helen Hernndez Hormilla Helen Hernndez Hormillaunlibrocon almademujer ngel Escobar (Guantnamo, 1957-La Habana, ngel Escobar (Guantnamo, 1957-La Habana, ngel Escobar (Guantnamo, 1957-La Habana, ngel Escobar (Guantnamo, 1957-La Habana, ngel Escobar (Guantnamo, 1957-La Habana, 1997) 1997) 1997) 1997) 1997) P P P P P oeta, narr oeta, narr oeta, narr oeta, narr oeta, narr ador ador ador ador ador , ensayista. Pr , ensayista. Pr , ensayista. Pr , ensayista. Pr , ensayista. Pr emio David de P emio David de P emio David de P emio David de P emio David de P oeoeoeoeoesa 1977, por su poemario Viejas palabras de uso sa 1977, por su poemario Viejas palabras de uso sa 1977, por su poemario Viejas palabras de uso sa 1977, por su poemario Viejas palabras de uso sa 1977, por su poemario Viejas palabras de uso (1978). Su obra est marcada por un constante (1978). Su obra est marcada por un constante (1978). Su obra est marcada por un constante (1978). Su obra est marcada por un constante (1978). Su obra est marcada por un constante cuestionamiento acerca de la naturaleza humana cuestionamiento acerca de la naturaleza humana cuestionamiento acerca de la naturaleza humana cuestionamiento acerca de la naturaleza humana cuestionamiento acerca de la naturaleza humana y el momento histrico que le toc vivir y el momento histrico que le toc vivir y el momento histrico que le toc vivir y el momento histrico que le toc vivir y el momento histrico que le toc vivir , elementos , elementos , elementos , elementos , elementos de los que se nutre para crear un mundo de alta de los que se nutre para crear un mundo de alta de los que se nutre para crear un mundo de alta de los que se nutre para crear un mundo de alta de los que se nutre para crear un mundo de alta carga emotiva. carga emotiva. carga emotiva. carga emotiva. carga emotiva. Ilustraciones: Amlkar Amlkar Amlkar Amlkar Amlkar

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Por Yuris NridoHIERROS, SILENCIO, SOLEDAD La antigua Universidad de San Gernimo La antigua Universidad de San Gernimo La antigua Universidad de San Gernimo La antigua Universidad de San Gernimo La antigua Universidad de San Gernimo La antigua Universidad de San Gernimo fue convertida en Real y Pontificia Universidad de La Habana en 1842. Luego de tener los ms diversos usos, fue comprada en 1916 en subasta pblica por la empresa Zaldo y Compaa para levantar en esa manzana un gran edificio. Comenza demolerse en pero se detuvo por problemas financieros. En su lugar se levant un edificio moderno cuya azotea servira de terminal de helicpteros y donde radic el Ministerio de Educacin luego de 1959 hasta que pas a cargo de la Oficina del Historiador y fue restaurada recientemente. Por Kaloian Kaloian Kaloian Kaloian Kaloian Pas unas cortas vacaciones en mi pueblo natal, en la casa de mis padres (que sigue siendo mi casa en tanto no tenga otra), y una de esas tardes amelcochadas en que uno no encuentra nada que hacer, me decid a dar un pasello por calles y barrios por los que no pasaba desde haca aos, ms de quince, que vienen siendo muchos para quien todava no ha cumplido treinta. Andando y andando, recordando y recordando, llegu a la vieja fbrica de levadura, que est en las afueras del pueblo. Una armazn de metal y concreto, bastante grande, si tenemos en cuenta la escala constructiva de un poblado de provincias. La Torula llambamos a esa fbrica, porque creo que as se denominaba esa levadura que serva para alimentar el ganado, a partir de s ubproductos de la caa de azcar; o porque ese era el nombre de la tecnologa, o qu s yo por qu la llambamos la Torula, aunque debera saberlo, porque cuando estaba en sptimo grado integr un crculo de inters de tecnologa azucarera (a estas al turas todava no s qu haca yo, tan poco dado a las tecnologas, en ese crculo tan especializado) y una de las actividades prcticas fue un recorrido por esa fbrica. Eso s me gust, para que vean, porque fue mi primera visita a una fbrica de verdad, llena de maquina rias y ruidos, y vapores, y esteras y mucha gente movindose de aqu para all. Resulta francamente hechizante asistir a un autntico proceso fabril, ver que algo entra por un lado y una hora despus sale por el otro transformado en una cosa completamente distinta. Una tarde entera estuvimos en aquella fbrica, para envidia de nuestros compa eros de aula que integraban crculos de inters un poco ms convencionales, por ejemplo, Comercio y Gastronoma. No me negarn que entrar a una fbrica de verdad es mucho ms interesante que meterse en el almacn de una tienda por departamentos. Me he parado otra vez frente a la puerta de la Torula, quince aos despus. La fbrica, evidentemente, estaba cerrada. Seguro dej de ser rentable. No haba un alma por todo aquello, no se escuchaba un grillo. De pronto descubr una anciana, en la destartalada garita, tratando de abrir un coco con un machete. Me mir un instante, extraada, como si le sorprendiera que alguien se aventurara por all a esas horas, y sigui ocupada con su coco. Regres a mi casa, lentamente, casi llorando de nostalgia. Con los aos las cosas cambian de forma, de tamao, de color. Si esto es a los treinta, no quiero ver cmo ser a los ochenta.Finales del siglo XIX Principios del siglo XXI

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Entre vista con Ana Cairo Cualidad de mltiple Cualidad de mltiple Cualidad de mltiple Cualidad de mltiple Cualidad de mltiple —Contrario a lo que podra parecer, ya en los 60 del siglo XX se publicaron obras, hoy casi exclusivas de consultas bibliotecarias, que permitan estudiar el avance del ideal socialista en la repblica burguesa. Son los casos, por ejemplo, de El Movimiento Obrero Cubano en 1914 de Carlos del Toro y El Movimiento Obrero Cubano en 1920 de Olga Cabrera. Conocida en el mundo editorial por las selecciones, prefacios y notas a las obras con las que honr los 100 aos del natalicio de Mella, Gmez, Guiteras y Roa, la doctora Ana Cairo Ballester, profesora titular de la Facultad de Artes y Letras de la Universidad de La Habana (UH), es una de nuestras contribuyentes a la valoracin de esos estudios. —Carlos del Toro igual nos leg Algunos aspectos econmicos, sociales y polticos del movimiento obrero cubano , y realiz un retrato de la clase burguesa, La alta burguesa en Cuba . No sera el nico que, para profundizar en las alternativas analticas, elegira objetos ms que contrastantes: otro tanto hizo su colega Jos A. Tabares del Real, escribi Guiteras , biografa del fundador de Joven Cuba, y luego, cuando lo sorprendi la muerte, estaba trabajando en un texto sobre Fulgencio Batista... Llamo la atencin sobre esto porque en ocasiones, cegados por el maniquesmo, simplificamos los enunciados. Proposicin razonable Proposicin razonable Proposicin razonable Proposicin razonable Proposicin razonable —Si se pens que podramos investigar el desarrollo del ideal socialista repasando la historia del movimiento obrero, si profundizando en esos anales se elevaron no pocas reflexiones sobre el avance de aquel ideal, hoy sabemos que no hay un solo camino, que los estudios deben acometerse desde diferentes perspectivas, y que la idea socialista hay que rastrearla en el mundo obrero y en el burgus, a la izquierda y a la derecha, dentro y fuera, porque, adems, es patrimonio del pensamiento moderno, fruto cultural de toda una poca. Recuerdo a Leopoldo Cancio Luna, uno de los fundadores, en 1878, del Partido Liberal (Autonomista) y, en calidad de secretario de Hacienda del gobierno de Garca-Menocal, artfice de la acuacin de nuestra moneda. Cuando en 1906 se inici la conformacin del Partido Conservador, Cancio Luna sugiri que en su primera resolucin este analizara las relaciones de la Isla con Estados Unidos; y cuando le preguntaron por qu respondi que, segn Marx, el factor decisivo era en ltima instancia el econmico, as que el problema nmero uno del pas era su nexo con el vecino del Norte. Vase cmo un adepto del conservadurismo usa a Carlos Marx para establecer la que l crea que deba ser la tesis nmero uno de su partido. Es errneo afirmar que solo los obreros se interesaron en el ideal socialista; sera como aseverar que solo se interesan por la computacin los informticos o por el cambio climtico los ecologistas. Cuando un bien se constituye en legado de una poca, la gente se acerca: para conocer, para estar enterado, para rebatirlo, hasta por curiosidad. Los jvenes tambin querran saber cmo progres el ideal socialista durante ese perodo. De mente abierta De mente abierta De mente abierta De mente abierta De mente abierta Gracias a las ediciones La Memoria, del Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau, en el 2001, centena rio del nacimiento del autor de Presidio Modelo , se dio a la luz, por segunda ocasin en 65 aos, lgebra y poltica , ensayo epistolar escrito y enviado por Pablo desde Nueva York a su amigo Ral Roa. Ana Cairo dirigi la edicin y redact el prlogo. Bajo el provocador y sugerente ttulo de Un rquiem marxista para la Revolucin del 30, aclar los antecedentes y el contexto en el que Pablo vivi y trabaj, enfoc el adelanto del ideario socialista y prob que dicho avance no fue en blanco y negro, sino rico en colores, matices y actitudes de vida, trado, llevado o encarnado en figuras que van desde Jos Mart hasta Blas Roca, pasando por Tejera, Balio, Varona, Sanguily, Ortiz, Mella, Villena, Roa y el propio Pablo, por citar las ms conocidas. —En Un rquiem... habl de Mart. Hay un profesor universitario de origen peruano, Jos Balln, autor de una obra que, cosa increble, no tiene edicin cubana, Lecturas norteamericanas de Jos Mart: Emerson y el socialismo contemporneo. Bayn estudi la reimpresin de 1887 de un tomo de El socialismo contemporneo (1884) de John Rae, que tiene en los mrgenes anotaciones del Apstol... Llamo a calificar el examen de las Por Hilario Rosete Silva Hilario Rosete Silva Hilario Rosete Silva Hilario Rosete Silva Hilario Rosete Silva Foto: Kaloian Kaloian Kaloian Kaloian KaloianEn el Da Internacional de la Mujer, a 125 aos de la muerte de Marx, 105 del natalicio de Mella, 90 de la reforma universitaria, y 85 de la fundacin de la Agrupacin Comunista de La Habana

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lecturas que hizo Mart de Rae: Mart s hizo lecturas socialistas, estn documentadas! Esas ideas circulaban en Tampa y Cayo Hueso y en el resto de Norteamrica. Las comunidades de emigrados cubanos, as diseminadas por Mxico, Venezuela, Guatemala, Colombia, Honduras, Costa Rica, Panam, Repblica Dominicana, Jamaica, Inglaterra y Francia, entre otros pases, estaban bien enteradas; hay una carta donde Mart le habla del asunto a su amigo de infancia y compaero de destierro en Espaa Fermn Valds Domnguez. Cualquiera se percata de que el artculo La futura esclavitud, publicado por el Apstol en La Amrica, de Nueva York, en abril de 1884, y recogido en el tomo 15 de sus Obras Completas, no es la mera opinin de una voz, sino un anlisis sobre el tratado homnimo y las objeciones de Herbert Spencer a propsito del socialismo. Hay que leer, adems, las cartas publicadas por Mart a fines de 1886 en La Nacin y El Partido Liberal sobre el proceso de los siete anarquistas de Chicago... Apstol socialista? Apstol socialista? Apstol socialista? Apstol socialista? Apstol socialista? Una disyuntiva ha centrado las controversias en torno a Mart: se mantuvo fiel a las doctrinas del liberalismo del siglo XIX, an defendiendo sus principios ms radicales, o evolucion hacia algunas de las formas del ideal socialista? —Las opciones todava divergen. El anexionista Jos Ignacio Rodrguez, en su Estudio histrico sobre el origen, desenvolvimiento y manifestaciones prcticas del ideal de la Anexin de la Isla de Cuba a los Estados Unidos , dijo que Mart poda ser un socialista. Es un debate antiguo, el estudio de Rodrguez data de 1900. Adems del criterio de Jos Ignacio, est el juicio de Eliseo Giberga, miembro de la Asamblea Constituyente de 1901, que tach a Mart de ser el hombre ms funesto de la historia de Cuba. ? En un panel de la revista Temas publicado en los ltimos jueves , varios investigadores polemizamos sobre el liberalismo en Mart, su real alcance y sus puntos de vista. Coincido con quienes dicen que Mart es un liberal, pero reconozco que desde perspectivas de poca los anlisis podran ser otros. Ntese que digo de poca, no hablo de estudios ms recientes ni de la propensin de ciertos autores, para no decirle liberal, y ya que no podan hacerlo marxista, a llamarlo demcrata revolucionario. A ms, tambin A ms, tambin A ms, tambin A ms, tambin A ms, tambin Para hablar del avance del ideario socialista en Cuba es preciso lanzarse a una trasterritorialidad que genera conexiones con Estados Unidos y con otras naciones. —Est el caso de Diego Vicente Tejera, que no fue turista, sino que vivi en Pars y all se empap del ideal socialista y se form un concepto de lo que era un partido obrero. En Un rquiem... tambin hablo de l, de cmo siendo amigo de Mart y miembro de la Sociedad Literaria Hispanoamericana de Nueva York, organiz en el teatro San Carlos de Cayo Hueso un coloquio educativo que incluy una conferencia denominada Un sistema socialista prctico... La ms reciente informacin que poseemos sobre su vida y obra fue expuesta en Diego Vicente Tejera: Textos escogidos , el libro que en 1981 prepar e introdujo en nuestros predios acadmicos Carlos del Toro. Hubo cubanos en Espaa e inmigrantes espaoles en Cuba, que lo mismo se afiliaron al anarcosindicalismo, que al anarquismo, que a las ideas defendidas a fines del XIX por el Partido Socialista Obrero Espaol de Pablo Iglesias. De igual forma el influjo de la Revolucin Mexicana es importante para pensar la Cuba del siglo XX, en el entendido de que esta era la retaguardia del movimiento poltico azteca; tenemos el caso de Felipe Carrillo, lder del Partido Socialista del Sureste (Yucatn) que tena sus bases en Cuba... El diario que a diario El diario que a diario El diario que a diario El diario que a diario El diario que a diario —En La Habana haba un barrio mexicano; la idea socialista, pasada por Mxico y su revolucin, estuvo presente; en 1920 Mella decidi realizar estudios militares en Mxico influenciado quizs no solo por el ejemplo de su abuelo, el general Ramn Matas Mella, sino tambin porque sus amigos le hablaron de la inauguracin del Colegio Militar de San Jacinto. Si el empeo de Mella termin frustrado, fue porque la Constitucin de aquel pas les prohiba a los extranjeros servir en el ejrcito en tiempos de paz. Esto lo sabemos por el diario y las cartas que Mella le escribi a su novia Silvia Masvidal. En Mella 100 aos , obra en dos tomos, abro precisamente con el diario de ese, su primer viaje a Mxico, efectuado entre el primero de abril y el 21 de junio de 1920. La edicin de 1975 de las obras de Mella no lo recogi, quizs por temor a que los episodios desacoplaran con la imagen del fundador de la FEU. Mella escribe que a fines de abril abandon Ciudad Mxico con destino a Estados Unidos, porque quera ver la guerra civil. El da 29 lleg a El Paso (Texas), pero se enferm y hubo que hospitalizarlo. Es un diario muy atractivo para los jvenes, Alma Mater Alma Mater Alma Mater Alma Mater Alma Mater debera publicarlo! Ha lugar! Ha lugar! Ha lugar! Ha lugar! Ha lugar! Con relacin al estudio del avance del ideal socialista a travs de la historia del movimiento obrero y de las conexiones con Mxico, Ana Cairo evoc a Carlos Loveira. — Autor de Los inmorales , Los ciegos , Generales y doctores , La ltima leccin y Juan Criollo , Loveira tambin fue socialista (reformista) y uno de los lderes fundadores del movimiento obrero moderno. Su libro de memorias De los 26 a los 35 nunca se ha reeditado. Tanto en l como en sus novelas, narra su vida personal, habla de sus nexos con el proletariado, incluso el estadounidense, le dedica un captulo a Yucatn, expone su tesis sobre la creacin de una secretara del Trabajo y aboga por el ingreso del pas en la Organizacin Internacional del Trabajo (OIT), con todo y que aspiraba a ser el delegado cubano ante su sede en Ginebra. De modo que la creacin de la Secretara del Trabajo de 1933, una de las audacias del gobierno de GrauGuiterras, no sali de la nada, prolonga aquel acto poltico, ensancha aquel espacio de negociacin, el de la OIT, donde se reconoceran, al menos con carcter institucional, ciertos derechos obreros, acervo del ideal socialista. Ojo! Los enemigos de la doctrina crean que deban emplear los medios de la contra propaganda. En Un rquiem... no dejo de narrar cmo en la iglesia habanera de Monserrate, el cura espaol Eduardo Martnez Balsalobre pronunci varios sermones sobre el socialismo revolucionario... claro, con nimo de reconocer al diablo contra el que los creyentes deban combatir! New deal and welfare New deal and welfare New deal and welfare New deal and welfare New deal and welfare Otro componente socialista al que la investigadora le prest atencin se relaciona con el imaginario colectivo sobre el estado de bienestar. —Quizs no podamos decir, en absoluto, que nuestra idea del estado de bienestar nunca lleg a ser sovitica, tal vez pudo haberlo sido para un sector de la poblacin, mas en ese aspecto influy de forma determinante entre nosotros la gestin de Franklin D. Roosevelt, trigsimo segundo presidente (1933-1945) de Estados Unidos, el nico elegido cuatro veces consecutivas. Cuando Roosevelt lleg a la presidencia, haba 14 millones de parados en Estados Unidos y las secuelas de la depresin repercutan por doquier. Referente a poltica exterior, su gobierno se bas en el new deal o nuevo modo de hacer o relacionarse, y uno de sus frutos, para el caso de Cuba, fue la derogacin de la Enmienda Platt y la firma del Tratado de Reciprocidad Comercial de 1934. Pero la consagracin como presidente le sobrevino a Roosevelt a expensas de su poltica interna, gracias a la implementacin de un grupo de elementos para crear lo que se dio en llamar el welfare o estado de bienestar. En libertad En libertad En libertad En libertad En libertad —A propsito de mejoras sociales, la casi totalidad del pensamiento poltico de los 50 del siglo XX toma como referencia dicho modelo americano. El hecho de que el pas se levantara y miles de personas salieran de la crisis, unido a la puesta en prctica de las medidas de asistencia econmica y social —entre ellas estaba el germen del devenido programa de seguro mdico Medicare, la creacin de nuevas fuentes de empleo, etctera—, vinieron conformando, desde entonces, la imagen actual de un estado de bonanza. Por la aplicacin de polticas que se insertaban en el ideario socialista de la poca, los enemigos de Roosevelt comenzaron a tildarlo de socialista, no creo que l se definiera a s mismo como tal. Algn da tendr listo y se publicar un libro que estoy escribiendo sobre Eduardo Chibs; el lder del Partido Ortodoxo se hallaba en Estados Unidos cuando Roosevelt se estren como presidente; tres aos despus la revista Bohemia le encarg un artculo; mi libro recoger ese texto, fechado en La Habana en 1936; all Chibs reflexiona: Si todos los socialistas fuesen como Roosevelt! As dice Chibs, y explica por qu Roosevelt fue reelegido, y proclama que l, Chibs, lo considera, a Roosevelt, una variante de socialista, paladn de la libertad. Que la nocin de bienestar se ajustara al estndar estadounidense tambin se debe al flujo de cubanos que bien por voluntad propia se fueron al Norte a buscar trabajo o bien fueron obligados a exiliarse: muchos fueron testigos del cometido de Roosevelt en el plano social interno, vieron en su desempeo una variante prctica del ideal socialista de la poca, y dieron fe de l. La idea socialista no es solo una, el marxismo es una de las tendencias del socialismo, hay muchas tendencias marxistas, gracias a la pluralidad de tendencias el socialismo tiene varios pblicos; si el socialismo nada ms que hubiese sido estalinista, no habra reunido tantos partidarios; las riquezas del socialismo y del marxismo estn en sus abanicos de opciones, por eso hoy se habla del socialismo del siglo XXI. Para ellos y para sus patrias Para ellos y para sus patrias Para ellos y para sus patrias Para ellos y para sus patrias Para ellos y para sus patrias Ya en la despedida Ana Cairo nos comparti sus tesis sobre las fuentes socialistas en su vnculo con la formacin de los movimientos estudiantil y de reforma universitaria, y con las vas de entrada a Cuba, entonces s, de las ideas de Octubre. —Al estudiar el movimiento estudiantil cubano, revis los fondos de la Biblioteca Central de la Universidad de La Habana (UH) y descubr una imponente coleccin de revistas argentinas. Las seas me las haba dado Alfonso Bernal del Riesgo, uno de los fundadores del Partido, uno de los primeros tericos de la reforma universitaria en la Isla, tambin uno de los primeros psiclogos marxistas en Las Amricas y uno de nuestros socialistas marxistas olvidados. Bernal me asegur que la formacin de nuestro movimiento estudiantil se debi a la lectura de tales publicaciones, como por ejemplo, la Revista de Filosofa que en 1915 fund el profesor Jos Ingenieros. La reforma gener infinidad de publicaciones. No puede pensarse que dicho movimiento de reforma brotara en Cuba de la nada; fue consecuencia de las lecturas que hicieron sus propulsores, reunidos en el grupo Renovacin; por ah empec a investigar. De dnde vino el nombre? As se llamaba una publicacin argentina, me explic Bernal, nosotros ramos el grupo Renovacin de Cuba, en la Argentina haba otro. Bernal asisti al Congreso de Estudiantes representando al grupo. Quines lo integraban? Los tericos, la gente ms avanzada en las ideas de la reforma. Entre las vas de entrada a Cuba de las ideas de Octubre, no est solo la Internacional Comunista, sino el movimiento estudiantil, el trabajo acadmico, el desempeo de profesores universitarios y de otras figuras de la estatura de Evelio Rodrguez Lendian, Eusebio Hernndez y Enrique Jos Varona, y el arribo de los inmigrantes. Cuando en febrero pasado particip en el coloquio internacional sobre la UH contenido en Universidad 2008, dediqu mis palabras, entre otras fechas, a los 90 aos de la reforma universitaria: consider preciso elogiar a una universidad, la UH, que, toda vez salida del movimiento de reforma, entr en la modernidad. La reforma universitaria comenz en Crdoba, Argentina, en 1918, pero se extendi a varios pases del rea, despertando y uniendo al estudiantado latinoamericano. Fue la gran marcha del movimiento estudiantil continental, la que vino a insertarlo en las tendencias polticas, econmicas, artsticas o religiosas del mundo, la que valid al de los estudiantes universitarios como grupo social: para el movimiento de reforma estudiantil universitaria sea mi alabanza y homenaje!

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Por Abel Ernesto Abel Ernesto Abel Ernesto Abel Ernesto Abel Ernesto TinaTengo algo maravilloso en m, y quiero darlo.Fotos : Tina y archivos Tina y archivos Tina y archivos Tina y archivos Tina y archivos

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Elrescatedelamuralsticacolonial brindaunanuevaopcinculturalen laantiguaHabanadeintramuros Un amigo ingeniero me confes una vez que haba elegido su profesin obsesionado por comprender el nexo entre romper y construir. Para l era obvia la relacin estrechsima: al dotar de cimientos firmes una edificacin, es preciso romper antes, as la base se encaja en lo profundo. Pero lo intrigaba sobremanera qu proceso ejerca mayor atractivo sobre el ser humano si crear o destruir. Esa es una discusin filosfica para la cual no resulta este el espacio adecuado. Sin embargo, puede ser una idea til como punto de partida para una reflexin. En marzo se cumplen dos aos de la terminacin de un barco que anclado en tierra e inmvil, esperaba navegar durante mucho tiempo. El parque La Barriada La Barriada La Barriada La Barriada La Barriada, ubicado en el cruce de las calles 33, 33 y 62 del municipio capitalino de Playa, se inaugur durante la pasada edicin de la Bienal de La Habana con la firma de Alejandro Ulloa, joven artista de la plstica de la localidad. l asumi el liderazgo de las obras constructivas pero, a medida que se haca visible el cambio, se convirti ms en el coordinador de un vecindario donde cada habitante colabor segn sus posibilidades con la terminacin de una obra de arte colectiva. A estas alturas, los estragos son tangibles y el deterioro crece. Alejandro mira con dolor el parque desde su ventana. En la proa, al nombre de la nave se sumaron graffitis hechos con pintura o rayados en el cemento. Cuenta que una vez en un trabajo voluntario, los escombros de la chapea y los desperdicios de mucha gente fueron a parar all y pasaron das antes de recogerlos. La basura alcanzaba la altura del pecho de un adulto. Pero Alejandro no dijo nada entonces, ni ahora pasa de comentarios en confianza. Se siente defraudado, pero el parque no es suyo y no sabe cmo expresar el desaliento. Al fin y al cabo, l no cobr un centavo, lo hizo espontneamente cuando le brindaron la oportunidad de embellecer su zona. Se me ocurre que si fuera una instalacin o una escultura exhibida en un museo o galera probablemente nadie se atreviera a daarla. Pero tampoco podran usarla o relacionarse con ella y ese no es el objeto social de La Barriada La Barriada La Barriada La Barriada La Barriada. Y como el concepto ancestral de ‘arte’ est demasiado enquistado en las mentes, no todos los que pasan por este sitio ven una obra artstica. Sin embargo, ninguno arruina los muebles o las paredes de su casa, al menos no en general. Pero un parque es de todos y por tanto de nadie y s se puede agredir? La belleza del parque para Alejandro termin estando ms en el esfuerzo comn que en la terminacin esttica. Tambin en la fantasa de que por muchos aos, cada vez que alguien preguntara sobre el parquebarco, cada quien tuviera una versin propia y as se convirtiera en leyenda. Pero, al parecer, el instinto de romper puja demasiado fuerte en algunos hombres.DestruccinTexto y Fotos: Jennifer Pier Jennifer Pier Jennifer Pier Jennifer Pier Jennifer Pier o Roig o Roig o Roig o Roig o Roig Durante los siglos XVIII y XIX proliferaron en La Habana las pinturas murales en el decorado interior de las casas de personas de abolengo y de buena posicin econmica en general. Aquellas cenefas representaban, en su mayora, motivos florales geomtricos realizados mediante plantillas y pigmentos exticos, aunque tambin abundan los paisajes coloniales con cierto aire europeo. Un equipo integrado por especialistas del Gabinete de Arqueologa y de la Empresa de Restauracin de Monumentos ha rescatado gran parte del patrimonio pictrico plasmado sobre los muros de algunas de las edificaciones ms antiguas del Centro Histrico. Gracias a este proyecto, el Museo de la Pintura Mural abri sus puertas a la ciudad para homenajearla en el pasado aniversario 487. Sito en Obispo 117-119, en sus paredes pueden apreciarse decoraciones en capas de enlucido de diferentes perodos de la colonia, e incluso una pictografa ms reciente, de los 80 del pasado siglo XX, utilizada como parte de la ambientacin del filme cubano Cecilia Valds . Debido al riesgo de daarse o perderse irremediablemente, y a pesar del esfuerzo por mantenerlas en su sitio de origen, algunas pinturas han sido extradas y trasladadas al Museo para el rescate de sus valores artsticos y exposicin al pblico. La fidelidad a lo original es premisa indispensable en la labor de restauracin, es preferible dar por perdida una parte de la pieza que falsear el ms mnimo detalle. Obras ya perdidas o presentes en otros puntos de la vieja urbe tambin tienen su espacio a travs de fotografas pertenecientes a un registro documental pictrico-arqueolgico realizado por los conservacionistas. Por Jess Adonis Martnez Jess Adonis Martnez Jess Adonis Martnez Jess Adonis Martnez Jess Adonis Martnez Foto : Abel Ernesto Abel Ernesto Abel Ernesto Abel Ernesto Abel Ernesto La muerte es lo nico seguro que tenemos. Esa certeza nos pone a correr, de un da a otro, como si supiramos que el final est cerca, que vivir es un momento, y no alcanza para todo lo que podemos aprender y ofrecer. Hay quienes creen que el ltimo da est sealado y ante lo inevitable solo queda la resignacin. Pero cuando la vida es ofrenda y se es til, difcilmente la muerte paralice. La colega, Hilda Natalia Berdayes Garca (La Habana, 1951-2008), descubri que los lmites entre la vida y la muerte pueden ser difusos. Su don de las palabras que permiten contar la memoria o los hechos, o la vida cotidiana de sus contemporneos; la deja ligada a la profesin de periodista. Su primera vocacin fue la Medicina. Tena la certeza de que el bienestar humano era un buen pretexto para consagrar esfuerzos y talento. Sin embargo, prefiri reorientar el camino sin perder el centro. Cuando ya conoca los misterios del cuerpo, quiso acercarse ms al espritu. Entonces se hizo revistera, se apropi de las artes del diseo grfico y de la redaccin periodstica. En publicaciones como la revista Romances, el peridico El Habanero y Alma Mater Alma Mater Alma Mater Alma Mater Alma Mater —desde el 2004—, quedan sus trabajos, los contactos ms directos con entrevistados y lectores, sobre todo los que preferan la ciencia y la tcnica. Integr el Crculo de periodistas especializados en esas temticas, que eran sus predilectas. Como si no bastara, en el 2006 se empe en un proyecto editorial que calific de modesto aporte para el conocimiento de nuestra historia. Papeles del Presidente. Documentos y discursos de Jos Antonio Echeverra Bianchi (Editora Abril), fue su regalo a la FEU en ocasin del VII Congreso de esa organizacin y su homenaje a la generacin que lider Manzanita cincuenta aos atrs. En poco ms de cuatro meses complet el volumen que rene entrevistas, declaraciones, cartas e imgenes del lder estudiantil, valiosa contribucin para el estudio de su pensamiento. La bsqueda acuciosa en archivos y otras fuentes, le dej a Hilda materiales para una nueva entrega editorial, as lo anunci en la XVI Feria Internacional del Libro de La Habana, cuando present Papeles... La salud no le acompa para hacer realidad ese sueo. Tras meses de convalecencia por un cncer de pulmn, se despidi de su Habana querida. Era el ltimo da de la XVII Feria Internacional en La Cabaa. No fue casual que ese domingo Hilda tambin cerrara el libro de su vida.

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Mi niez fue toda una desgracia, sufr mucho por sentirme nio, teniendo un cuerpo de nia. Cuando me acostaba, solo pensaba y soaba con el da en que podra ser un nio, y para no sentirme tan mal, cubra mis genitales al baarme. Este no es el testimonio de una desequilibrada mental, tampoco es ficcin; sino la descripcin que hiciera de su infancia un transexual masculino. Y qu es la transexualidad? Pues es un trmino creado por las Ciencias Mdicas para designar a aquellas personas que demuestran su indisoluble sentimiento de pertenecer a un sexo que no corresponde con el suyo biolgico. Es decir, en ellas existe una incongruencia entre su identidad y anatoma sexuales. Los transexuales, sean femeninas o masculinos, (en dependencia del sexo con el que se identifican), suelen asumir las formas de vestir y conductas sociales del rol del gnero opuesto, aunque no siempre adopten su orientacin sexual. Por tanto, pueden ser heterosexuales, homosexuales, bisexuales o asexuales. Es importante trazar una frontera con el trmino travestismo: Prctica que consiste en el uso de las prendas de vestir del sexo contrario, segn la Real Academia Espaola. La transexualidad (TS), tambin conocida como disforia de gnero o sndrome de Harry Benjamn, antiguamente era considerada una enfermedad curable, y diversos especialistas se empeaban en descubrir sus causas patolgicas. Muchos alegaban que era consecuencia de madres dominantes o la ausencia de una figura paterna, homosexualidad reprimida, abuso sexual, alteracin emocional, u otras. Y para sanar este padecimiento llegaron a utilizar, infructuosamente, la tcnica del electroshock, la cual fue descartada como mtodo por los daos que ocasionaba. No obstante, la investigacin del origen —quizs debamos decir del porqu— de la TS, no se limita al plano psico lgico. Un estudio realizado por expertos de la Universidad de msterdam, ha demostrado que existen similitudes estructurales y neuroqumicas entre el cerebro de las personas transexuales y el cerebro tpico de personas del sexo con el que se sienten identificadas. Este afn cientfico de encontrar una explicacin a la disforia de gnero, ha suscitado que los profesionales y activistas defensores de los derechos de los transexuales se manifiesten en contra; pues argumentan que la bsqueda de una causa, significa reconocer a priori la autenticidad de la identidad de gnero impuesta biolgica y socialmente. De acuerdo con la opinin de los crticos de la investigacin, esa es una teora que an no ha sido comprobada. En la actualidad, la Terapia Hormonal Sustitutiva (THS) y la reasignacin sexual son considerados los mejores tratamientos para que estas personas logren reconciliar su apariencia e identidad. La THS, que dura toda la vida, provoca el desarrollo de algunos caracteres sexuales secundarios del sexo deseado. La transexual femenina consume estrgenos para aumentar el volumen del pecho, y mediante electrlisis, elimina el vello facial. En el caso del transexual masculino, ingiere testosterona para alcanzar atributos varoniles, aunque los senos no disminuyen por esta va, sino por la mastectoma: prctica mdica con la que se extirpa el tejido glandular mamario para modelar un pecho liso y simtrico. Sin embargo, la mayora de las personas transexuales slo logran solucionar el conflicto entre su cuerpo y mente mediante una intervencin quirrgica, errneamente llamada cambio de sexo. La denominacin correcta es Reasignacin o Afirmacin de sexo, puesto que este procedimiento no supone una modificacin para el individuo, sino la reafirmacin de lo que ha sido siempre. A los hombres biolgicos les realizan la vaginoplastia, les eliminan el pene, los testculos y les crean una vagina funcional. Y a las mujeres biolgicas la metadoioplastia o tcnica del micropene, que consiste en la liberacin del cltoris —ya alargado por el efecto de la testosterona— y la construccin de una bolsa escrotal donde se implantan los testculos (prtesis de silicona). Otra variante es la faloplastia, que se basa en la formacin de un pene a travs de un colgajo (tejido de piel que se saca de una zona dadora). Tambin existen cirugas faciales femenizantes y masculinizantes. Si una persona quiere revertir la operacin, generalmente es por consecuencia de un mal diagnstico psicolgico y porque no se detect el posible trastorno mental que la indujera a imaginar que era transexual. Resulta tan nefasto exponerse a la reasignacin sin necesitarla, como necesitarla y no hacrsela. Con la implementacin de una resolucin ministerial de Salud Pblica, Cuba ser uno de los pases en ejercer esta prctica mdica, nos inform la mster en Sociologa Mariela Castro Espn, directora del Centro Nacional de Educacin Sexual (CENESEX). Concienciar a la poblacin de que la transexualidad no es una amenaza ni una aberracin, es uno de los mayores retos que enfrenta la comunidad transexual. Los esfuerzos por combatir la discriminacin generada por la transfobia (aversin hacia las personas transexuales), se reflejan cada 17 de mayo, fecha instaurada como el Da Mundial contra la Homofobia y la Transfobia. Se necesita mucho coraje para soportar vivir dentro de un cuerpo que no te pertenece y lo que ms te ayuda a tener fuerzas es la comprensin, aceptacin y apoyo de la gente.Por Mnica Bar Snchez Mnica Bar Snchez Mnica Bar Snchez Mnica Bar Snchez Mnica Bar Snchez y Carolina Garca Salas y Carolina Garca Salas y Carolina Garca Salas y Carolina Garca Salas y Carolina Garca Salas l.q.q.d. APARIENCIA VS IDENTIDAD

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Cada humano naci sin ropa, y esa es la forma ms pura, indefensa y bella de nuestra condicin. Entonces por qu ocultarla? No es promover el libre albedro de la desnudez, sino aceptar que todo lo ertico, sensual que venga del cuerpo, no es pornografa, ni es indecente. El teatro es arte, y si est bien llevado es una forma de educar a la poblacin. Yo creo que el desnudo es el mejor traje que puede llevar un ser humano. Verlo naturalmente mejora a la gente. Todos necesitan superar cosas con respecto a su sexualidad, comenta Carlos Daz, director de la compaa de teatro El Pblico. Siempre que est bien manejado creo que es una magnfica vivencia, sobre todo si se pretende ensear a la poblacin el valor de este como arte, como parte de nuestras vidas. No hay que temerle al desnudo, apunta Ofelia Bravo, psicloga del Centro Nacional de Educacin Sexual, (CENESEX). Por qu? Por qu? Por qu? Por qu? Por qu? Los habitantes de nuestra Isla no tienen nicamente esas virtudes siempre recalcadas: gracia, simpata, desenfado, vivacidad, sensualidad, amabilidad, sino tambin muchos tabes y estereotipos condicionados por la formacin y las costumbres, que impiden, apreciar el arte del desnudo. Vi por primera vez un desnudo en teatro cuando tena 22 aos, y me asombr, pero no me gusta, a m no me transmite nada, no me dice nada; el dilogo, las actuaciones, la presentacin de una situacin, pueden decirme ms, dice una mdica de 41 aos, Especialista en Medicina Interna del Instituto de Oncologa y Radiobiologa. El cuerpo humano no representa lo mismo para todos. Hay nios o nias que cuando entran a una habitacin de su casa y encuentran a un adulto desvestido, este arma un caos como si hubieran violado lo ms sagrado, esa vivencia hace que el infante tome el desnudo como algo prohibido; mientras, aquel que lo comprendi normalmente tiene una mayor posibilidad de apreciarlo en toda su belleza, sin verlo como qu barbaridad!, qu pena!, afirma Ofelia Bravo. Las reacciones que evidencian tanto esos prejuicios como su influencia en la posibilidad de valorar el nudismo, fundamentalmente teatral, las observan habitualmente los integrantes de la compaa. El pblico Cuando un actor se desnuda la gente se pone nerviosa, se altera, siente pena, la pena ajena porque alguien est quitndose la ropa delante de todos y uno tambin lo ve, seala la actriz Mnica Guffanti. Carlos Daz, gusta de ver el movimiento de los espectadores durante sus puestas, y comenta que las personas no gritan, ni se excitan, pero se asombran mucho ante la desnudez. Segn Sergio Fernndez, joven actor, una pequea parte del pblico se levanta y se va. No al primer desnudo, pero lo hacen, y son generalmente personas mayores de 40 aos. Aqu veo los que llegan y se marchan, pero imagino que muchos ni se atrevan a llegar. Mientras en el cine o desde la casa, mirando una pantalla, el cuerpo humano desvestido a muchos parece algo normal, por el hecho quizs de que no es real en el tiempo y espacio que lo observan, cuando van al teatro, aunque se presente una escena similar, piensan que es innecesario y consideran la puesta como indecente o provocadora. Recuerdo que la serie cubana Algo ms que soar tuvo una escena en que Isabel Santos hizo un desnudo del torso realmente potico, sin embargo creo que mientras se pueda evitar, es mejor hacerlo y dejarlo implcito, para no caer en lo grosero o inapropiado, sostiene una profesora jubilada de 66 aos. El que creci viendo el desnudo como problemtica, tiene vivencias y actitudes con respecto a esa manifestacin artstica, muy diferentes al que durante su desarrollo lo incorpor como algo natural, reafirma la psicloga del CENESEX. La necesidad La necesidad La necesidad La necesidad La necesidad El teatro de Carlos Daz cuenta con muchos admiradores jvenes. Les da licencia, permiso, desde la cultura, desde lo no censurado, para ver hombres y mujeres desnudos, posibilidad que de otra forma no tendran, comenta la psicloga. Una estudiante de Tcnico Medio en Informtica cuenta su experiencia. Fui por primera vez a ver La Celestina con 14 15 aos, a espaldas de mis padres, pues en mi casa los temas de sexualidad eran bastante delicados. Solo haba visto escenas erticas en el cine, y me atraa la idea de tener una vivencia real. Me aport otras sensaciones y puntos de vista. Busqu experiencias con ese tipo de arte y ahora me resulta totalmente normal, es algo que disfruto por su valor artstico, y el teatro de Carlos Daz, sin dudas, hizo caer la balanza. El propio director dice que a gran parte del pblico le gusta ver personas desnudas, porque tienen problemas de comunicacin al respecto. La gente necesita la confrontacin. Tanto nuestras puestas en escena de La Celestina, de Fernando de Rojas, La puta respetuosa, de Jean-Paul Sartre, como en Las relaciones de Clara, de Dea Loher, el espectador puede verse tal y como es. Fui a una de las ltimas funciones de La ramera respetuosa porque mis amigos comentaban que la obra era muy buena, y yo saba que encontrara desnudos. Nunca los haba visto en vivo. Realmente no hall motivos de excitacin, pues el erotismo tena en cada momento su mensaje. Creo que seguir asistiendo a El Pblico pues me gust su estilo, declar un estudiante de Dibujo de 17 aos. Lo natural, segn la necesidad Lo natural, segn la necesidad Lo natural, segn la necesidad Lo natural, segn la necesidad Lo natural, segn la necesidad Como los casos anteriores existen muchos, pero no se puede obviar que otras personas, aunque en menor proporcin, van exclusivamente a mirar gente desprovista de ropa, cosa que, dadas las prohibiciones y los tabes, es hasta comprensible. Hay quien va a gozar el desnudo. En Las relaciones de Clara , despus de esas escenas, algunos se marchan, y es triste que asistan por tal motivo, indica Mnica Guffanti. Segn la psicloga Ofelia Bravo, las personas que acuden a ese tipo de puesta en escena buscando el desnudo, no necesariamente tienen trastornos sexuales o psicolgicos, simplemente no encuentran otra opcin para ver algo que les agrade o les complazca.Por Ana Leyva Dehesa Ana Leyva Dehesa Ana Leyva Dehesa Ana Leyva Dehesa Ana Leyva DehesaEso no quiere decir que tendrn una conducta agresiva con otra persona, o algo por el estilo. Todos, en algn momento, podemos sentir ganas de observar la desnudez de otro, es natural y no significa que seamos corruptos. Con respecto a esto, hay una frase del filsofo y economista britnico, John Stuart Mill, en su ensayo Sobre la Libertad (1859), que dice: La nica limitacin de la conducta de cualquier persona, de la cual es responsable ante la sociedad, es la que afecta a los dems. Sobre s mismo, sobre su cuerpo y su espritu, el individuo es soberano. Cuanto ms se hable del tema y se tome como lo que es, algo totalmente normal, mejor se practicar. Como canta alguien: la naturaleza no se equivoca, si te hubiese querido con ropa, con ropa hubieses nacido.

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Hablar del baloncesto moderno sin mencionar el donkeo sera negar el desarrollo y evolucin alcanzados por este deporte. Esta es una jugada que se ha convertido en protagonista del partido por su espectacularidad y repercusin en todos los involucrados. A lo largo de la historia, jugadores de diferentes latitudes han inmortalizado sus nombres gracias a su habilidad para clavar el baln. El donkeo ha quedado algo rezagado en nuestro baloncesto y conviene rescatarlo para que, junto a la reestructuracin experimentada por los torneos nacionales, haga retornar los bros de antao que nos prestigiaban a nivel internacional. El baloncesto cubano, a pesar de no identificarse con ese tipo de juego areo, ni con jugadores dunkers , s cuenta con atletas capaces de alcanzar altas calificaciones en cuanto a la calidad de sus clavadas. Uno de los mximos exponentes cubanos en la categora de voladores es Geoffrei El gato Silvestre, quien quizs le deba ms su sobrenombre felino a sus feroces saltos hacia el aro que a su propio apellido. Gran parte de su juego, por el cual es considerado el mejor baloncestista de Cuba, se lo debe a ese respeto adquirido por la potencia con que ataca los tableros. A qu edad comienza a donkear el baln? Cuando paso a los juveniles, porque en mis inicios no era muy grande; crec prcticamente en esa etapa. A nosotros nos gustaba mucho saltar, porque a todo basketbolista le gusta tocar el aro. Cuando me vi con algo de tamao y que llegaba un poquito al aro me dije: voy a empezar aPor Ral Alejandro del Pino Salfrn Ral Alejandro del Pino Salfrn Ral Alejandro del Pino Salfrn Ral Alejandro del Pino Salfrn Ral Alejandro del Pino Salfrndonkear. Y entonces todos los das comenc a practicar. Mi primero en competencias fue en una copa Granma, cuando tena 17 aos. En esa etapa haba algn jugador al que admiraba por sus ataques al aro? En esa poca haba muy buenos donkeadores, algunos de los que me llamaron la atencin fueron Sergio Ferrer y (Elicer) Lima, que se mantiene hoy. Es una jugada o simplemente se produce en el juego? No, eso sale en el transcurso del juego, aunque en ocasiones nosotros mismos en el banco nos decimos vamos a meter un donkeo para levantar el nimo de la gente. Alguno que recuerde especialmente? En el 2001 estuvimos en una competencia en Australia, all hice mi primer donkeo internacional. Eso me emocion mucho porque nunca lo haba logrado en un evento internacional con el equipo Cuba. A partir de ah me dije: yo s puedo, yo s puedo, y hasta ahora... A qu le atribuye la falta de jugadores que donkeen en nuestro baloncesto? En nuestro pas hay pocos tamaos descomunales, y uno no puede decir: voy a tirar el baln hacia arriba para que lo cojan y lo donkeen. Nosotros en las competencias internacionales vemos gente de ms de 2,10 centmetros, y ellos, aunque no salten mucho, tienen todas las de donkear. Eso es lo que ha faltado aqu: un poco de tamao, porque saltadores hay. El da que no pueda donkear ms el baln Me retiro, porque sabra que ya no estoy al mximo de posibilidades. Ese siempre fue mi sueo como basketbolista y me sentira muy mal si algn da tuviera que dejar de hacerlo, por eso cada vez que pueda donkear el baln lo har. Una mesa, las fichas y dos parejas de jugadores bastan para armar un torneo de domin en cualquier fiesta o reunin de amigos. Esa es una de las prcticas culturales ms arraigadas entre los cubanos. La tradicin abre paso a un nuevo evento, que convertir un divertimento informal en todo un Campeonato Mundial Universitario de Domin. La convocatoria para su primera edicin la dio a conocer la Federacin Estudiantil Uni versitaria (FEU), junto a la Direccin Nacional de Recreacin y el Consejo Nacional de Deporte Universitario. En este mes de marzo comienza el ciclo clasificatorio que consta de cuatro etapas. En la primera, denominada Juegos Internos, cada pareja deber llegar hasta siete partidas. Les siguen las competencias a nivel de centros y municipios, donde se exigirn hasta nueve topes. Para la tercera y cuarta etapas en los Juegos Provinciales y Nacionales, respectivamente, se competir hasta 12 partidas, que finalizarn siempre que se alcancen los 200 tantos o se consuman 40 minutos de juego. Para cada ocasin estarn vigentes el Reglamento de la Federacin Cubana de Domin, el Sistema Suizo y el juego de 28 fichas. Las plazas de los nuevos campeones mundiales universitarios se definirn entre el 4 y el 7 de noviembre prximo, en Ciudad de La Habana. Pero ya los aspirantes definen sus parejas y estrategias a seguir.

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Por Y Y Y Y Y uris Nrido uris Nrido uris Nrido uris Nrido uris Nrido Ilustracin: Eric Silva Eric Silva Eric Silva Eric Silva Eric SilvaCaptulo III De sorpresa en sorpresa iban Casandra y Roberto mientras seguan a la vieja y al gato por alfombrados corredores. Si desde afuera la casa ya pareca grande, ahora que la recorran por dentro daba la impresin de que era monumental. Por fin desembocaron en un pequeo pasillo, agradablemente ambientado, con una puerta de madera al fondo. —Esa es la habitacin, dijo la vieja. Espero que les guste. Y la puerta se abri, chirriante y lenta, como por arte de magia. —Cmo hizo eso?, pregunt Roberto, a quien ya comenzaba a extraarle la autonoma de las puertas en aquella casa. —Habr sido el viento, la vieja los invit a entrar con un gesto. Apenas traspusieron el umbral, la puerta se cerr de golpe, sonoramente. Casandra grit sobresaltada. —Es el viento, es el viento, ataj la vieja. Roberto not que no corra ni la ms ligera brisa e iba a hacerlo notar, pero en ese momento se encendieron las luces. —Quin encendi la luz?, pregunt Casandra todava nerviosa. Habr sido Federico, contest la vieja serenamente. —Pero cmo va a ser el gato si no se ha bajado de su cabeza. —Lo habr hecho con la cola. La tiene muy larga. Perfectamente le llega al interruptor. Casandra no pudo reprimir un reproche: —As que el gato va por la casa encendiendo luces con el rabo, subindose en la cabeza deESTA CASA TIENE QUE SER NUESTRA la gente, araando a dies tra y siniestra, como si todo eso fuera lo ms natural del mundo. La vieja la mir con beatitud. Federico la mir con cara de pocos amigos. Casandra se arrepinti enseguida de su arranque. —Disclpeme Yamil, es que estoy un poco alterada. Si a m los gatos me encantan —Soy yo quien tiene que disculparse. Y Federico tambin. Ya hablar con l ms tarde. Ahora quiero que se pongan cmodos. Enseguida bajo a preparar la mesa. —No se preocupe Yamil, se apresur Roberto. Nosotros comimos en la beca antes de salir. —Eso debe haber sido hace como tres horas, con tanto ajetreo deben estar hambrientos. Adems, ya me imagino lo que habrn comido en la beca. — No, si hasta dieron pollo. —De todas formas les voy a preparar algo. Si estn muy cansados para bajar al comedor se los traigo aqu arriba. —No se moleste, Yamil, de verdad Casandra lo hizo callar con un pellizco. —Roberto, no seas insensato mascull. Se lo agradecemos mucho, Yamil, se dirigi a la anciana con zalamera, es usted muy amable. —No tardo ni un minuto. La puerta se abri delante de la vieja y el gato y se cerr tras ellos sin que pareciera que la hubieran empujado, pero Casandra y Roberto no le dieron ms importancia al asunto. Pusieron los maletines en una esquina y se dedicaron a inspeccionar la habitacin. No era ni grande ni pequea, ni lujosa ni modesta. Tena adosado un pequeo bao de lozas azules. Haba una cama grande, bien tendida, una mesita de noche con una lmpara y un aejo aparato de radio, un butacn, un escritorio con su banqueta, una cmoda con un gran espejo, un bal al pie de la cama y un recio escaparate de madera noble. Todo estaba impecablemente limpio. —Est bastante bien, observ Casandra con aire de tasadora. —Bastante bien? Esto es perfecto! Todava no puedo creer que sea gratis. —Es que somos muy afortunados, mi amor. T y yo nacimos para triunfar. Sabes qu, t dirs que estoy loca pero algo me dice que esta casa, esta tremenda casa va a ser nuestra algn da. Es ms, esta casa tiene que ser nuestra. —T ests loca. —Tiempo al tiempo, sonri Casandra. Con un gesto pcaro atrajo a Roberto y lo bes en la boca. En ese mismo momento se abri la puerta y apareci la vieja con una gran bandeja en las manos. Ya no llevaba al gato en la cabeza. — Perdonen, deb tocar antes de entrar. —Qu rpido! –casi grit Casandra, separndose bruscamente de Roberto. —Usted no pudo haber tenido tiempo de bajar —El tiempo y la distancia son relativos, dijo la vieja y puso la bandeja sobre el escritorio. No los molesto ms, buen provecho. Maana podemos hablar con ms calma. Que descansen. Roberto y Casandra casi no tuvieron tiempo de agradecerle, porque enseguida desapareci por el pasillo. La puerta volvi a cerrarse suavemente. Haba tanta comida en la bandeja que pensaron que no iban a poder comrsela toda. Pero estaba tan exquisitamente preparada que no dejaron ni una miga. Apenas terminaron de comer, los rindi un sueo voluptuoso y se quedaron dormidos sobre la cama sin destender, vestidos y abrazados. Se despertaron, al mismo tiempo, cerca del medioda. Una luz poderosa, que las cortinas de seda apenas podan filtrar, inundaba la habitacin. Alguien llam a la puerta con toques rtmicos y contundentes. Casandra se levant maquinalmente y abri. Delante de sus ojos solo estaba el pasillo vaco. —Buenos das, se escuch una voz a sus pies. Casandra baj la vista y descubri una pequea cotorra, que la miraba fijamente. —Mi nombre es Ekaterina, mucho gusto en conocerlos. La seora Yamil los espera con la mesa servida. No demoren, por favor. Acto seguido, levant vuelo y se perdi escaleras abajo. Casandra se qued restregndose los ojos. Horizontales Horizontales Horizontales Horizontales Horizontales 9Nota musical 10Arbusto de cuyas hojas se hace una pasta color azul 11Picada de viruelas (pl) 14-Sustancia dura, seca, soluble (inv) 15Atrevido, audaz (pl) 19Apcope de tanto 20Accin de mover la cola 23Pasa la lengua (inv) 25En este da 27Conjuncin que denota negacin 29Levantar la bandera 31Manso, suave 32Prefijo que indica ausencia de 33De saber 34Porcin de agua de regado que se reparte por turnos de los vecinos 37Jefe rabe 39Aqu 41De anotar 42Sinnimo de colador 447000 en nmero romano 49Decimosexta letra y primera vocal Verticales Verticales Verticales Verticales Verticales 1Distingue a los pioneros 2Equivocacin o falla que se deja en un impreso 3Rgimen feudal 4Acusado de un delito (pl) 5Pronombre personal 6Sociedad annima 7Prefijo que se pone delante de algunas unidades mtricas y significa mil 8Indio ecuatoriano que no usa calzado 12Campen 13Baile cubano 16Del verbo ir 17Deseo o necesidad de beber 18Molde o forma en que se fabrica una cosa 20Hierba intil que se escarda 22Corriente de agua que desemboca en el mar 25-Interjeccin (inv) 30Golfo del mar Egeo 35Brazuelo del cerdo 36Antnimo de bien Por Kary Leiva Cruz Kary Leiva Cruz Kary Leiva Cruz Kary Leiva Cruz Kary Leiva CruzCRUCIGRAMA 37Tejido de hilo de seda muy ligero y labrado 38Vuelvo a nacer 40Estado de la persona atareada. 41Igual al 39 horizontal 43Metal precioso 44Esencia o motivo de algo (inv) 47Altar 50Gran extensin de agua salada 53Prefijo inseparable que significa dentroRESPUESTAS Continuar

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Prado 553 esq. a Tte. Rey CP 10200. La Habana Vieja Ciudad de La Habana Cuba Telf.: 862 9875 862 5031-39 ext. 122 Fax: 862 4330 e-mail: almamater@editoraabril.co.cu www.almamater.cu Impreso en los talleres del Combinado Poligrfico Granma. Directora Tamara Rosell Reina Jefa de redaccin Miriam Anczar Alpzar Redactores Hilario Rosete Silva Jorge Sariol Perea Jennifer Piero Roig Fotografa Abel Ernesto Rubio Estrad a Realizacin Rosario Cabrales Tortosa Analista Idania Licea Jimnez Secretaria de redaccin Mairelys Gonzlez Reyes Diseo grfico Helena Arco Martnez Editora web Marta L.Cruz Snchez Web master Maricela Facenda Prez