Citation
La Cartera Cubana

Material Information

Title:
La Cartera Cubana [periódico mensual de varia literatura y ciencias]
Creator:
Castro, Victor A. de
Imprenta Literaria, a Cargo de D. Domingo Patiño ( publisher )
Place of Publication:
Habana
Publisher:
Impr. Literaria, a Cargo de D. Domingo Patiño
Publication Date:
Frequency:
monthly
regular
Language:
Spanish
Physical Description:
5 v. 20 cm. : ;

Subjects

Subjects / Keywords:
Cuban literature -- Periodicals -- 19th century ( lcsh )
Periodicals -- Cuba ( lcsh )
Civilization -- Periodicals -- Cuba ( lcsh )
Imprint -- Cuba -- Havana -- 1838-1839
Castro, Victor A. de. ( fast )
Civilization ( fast )
Cuba ( fast )
Literatura cubana ( qlsp )
Civilización ( bidex )
Publicaciones -- Cuba -- Havana -- 1838-1839 ( qlsp )
Genre:
Revistas ( qlsp )
serial ( sobekcm )
periodical ( marcgt )

Notes

Dates or Sequential Designation:
Julio 1838-1840.
General Note:
Director: Vicente A. de Castro.
General Note:
Annual cumulations also called T. 1-<3>.
General Note:
"Interesante revista scientifica y literaria que publicaba hasta las observaciones meteorológicas y constitución médica del mes"--Bachiller y Morales, Apuntes (1859), p. 144.

Record Information

Source Institution:
University of Florida
Rights Management:
All applicable rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier:
002462746 ( ALEPH )
35661866 ( OCLC )
AMG8126 ( NOTIS )

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LA

CARTER
OT^AiRj







LA


CARTZRA

CUBANA.



VICENTE ANTONIO DE CASTRO,



PRIMER CUADERNO.






HABANA.
IlwIenta de, fw,--i de am jacco m .10
101.


































Empresario. A buen tiempo Ilega V., D. Sempronio,
pues estaba pensando en enviarle un recado.
D. Sempronio. Me alegro de Ilegar como V. dice a
buen tiempo, porque no hay cosa tan desagradable para el
que la hace y el que la recibe, como una visit fuera de sa-
zon, y muchas veces se conoce por encima de la ropa, que
mientras le dicen 6 uno, tome V. asiento, le quisieran dar
con la silla en la cabeza.
Empresario. En esta casa no puede nunca sucederle (
V. cosa semejante.
D. Sempronio. Muy lisonjero esta V. conmigo: preci-
samente tiene que hacerme algun encargo dificil y pelia-
gudo.
Empresario. Nada de eso: no se trata mas sino de que
escriba V. la introduction del tercer volumen de la Cartera
que va q entrar en prensa.
D. Sempronio. iYa yo me lo sospechaba! Pero no pue-
do servir i .V. en esa parte. Si se tratase de escribir al-









gun articulo de costumbres sobre el sarampion d las virue-
las, d el entierro de la marquesa, i otro objeto igualmente
adecuado, 4 de algun cuento cubano atestado de guarda-ra-
yas, samblases y bocabajos, 4 de algunos versos de pie que-
brado insultando la moral p6blica, haria un esfuerzo por
complacerle; pero iuna introduction para la Cartera! no hay
que hablarme del asunto.
Empresario. jY porquB no quiere V. encargarse de un
trabajo tan fcdil y agradable?
D. Sempronio. PorquB dicen que a las tres va la ven-
cida, y yo no quiero que poi ini se diga.
Empresario. No le entiendo 6 V.
D. Sempronio. Yo me entiendo y Dios me entiende,
como dijo el bueno de Calderon, de quien tantas boberias
han dado en escribir ahora....

iAy mi D. Claudio, quo tiempos alcanzamos!

;Sabe V., Senior empresario, que por nada de este mundo
quisiera ser notabilidad contemporfnea ni estempor6nea,
por no verme, que mejor quisiera en las de un tigre, entire
las garras de esos energ6menos escritores de articulos pa-
ra los periddicos peninsulares, i quienes Dios confunda!
Ya me pillan al rey D. Pedro el cruel, d i D. Raniro el
monje, o a D. Pedro Calderon de la Barca, d 6 Fr. Luis
de Leon, y me los ponen mas negros que la sotana del ter-
cero 4 la capilla del iltimo. Pues con respect 6 los gran-
des hombres que viven y been entire nosotros, protest,
aunque no soy director de colegio, ni aforado de milicias, ni
aun siquiera bachiller en filosofia, que ocho dias antes que
-Ilegue el de mi santo, estoy temblando de miedo, no sea
'que me saquen a la vergiienza eon mis pelos y sefiales en
un sonete 4 en unos s6ficos, y me obliguen : star despues
escondido un mes, d 6 poner un anuncio en el diariowdicien-
Sdo, que D. Sempronio de Hinestrosa sale de esta ciudad y
declara que nada debe.
-, :Emnpresario. Bien; pero ;que tiene que ver -todo eso
-con lo que est6bamos hablando? .
D. Sempronio. Es verdad: volvamos 6 nuestros.carne-
'r:ose Aenurdome de que V.:escribid en prosa alegre y reto-
: ona la:introduccion al primer, v're omen d'e laCartera, y ia
f6 que llevd buena felpa! DespUt6se'spribid la del segundo
- vorlmen eli abogado filtsofo, en estilo culto y altisonante, y
'tarmpocolee dejaron huesoesand. Conquer yo, que por mis pe-









cados no tengo ni el chiste del uno ni la grandilocuencia
del otro, escarmentado en cabeza agena, no quiero meter
la mia en semejante ratonera.
Empresario. V. es pacato y pusilfnime en demasia.
jQu6 cuidado le da A V. de media docena de vencejos chi-1
llones, que chillan unicamente porque no pueden dejar de
chillar? Qu6 cabeza rota saque yo ni el abogado de las res-
fiiegas que ha mencionado, sobre todo si se consider que
los golpes dieron en vago, por haberlos dirigido, no i los es-
critos, sino a las personas a quienes los atribuian con el ad-
mirable tacto de que Dies ha dotado a los angelitos?
D. Sempronio. Sera todo lo que V. quiera; pero si a
mi me dan un garrotazo equivocindome con Perico de los
Palotes, no por eso dejar6 de dolerme tanto como si hubie-
ra venido eneaminado a mi propia persona.
Empresario. iYa! pero siempre le queda a uno el con-
snelo de poder decir con D. Quijete, que aunque apaleado
no esti afrentado
D. Sempronio. iGracias! Mas si yo puedo, procurar6
no ponerme en necesidad de tener que hacer esa ingeniosa
distinction.
Empresario. Todas esas escusas no valen un comino,
y es necesario que de buena gracia, me haga V. el favor que
le he pedido, que por cierto es bien poca cosa: todo se re-
duce A que diga V. en lenguaje claro y sin piropos, ni cir-
cunloquios, que los editores de la Cartera, animados de los
mas puros deseos de ser iitiles A su patria, continian con
poca esperanza del acierto, y menos todavia de ver recom-
pensadas sus fatigas, la obra que bajo mejores auspicios
habian comenzado; que tanto los editors del Plantel primi-
tivo como los del Album yotros hombres de m6rito conocido,
siguen favoreci6ndola con su generosa cooperation; que
para el tercer tomo estdn preparados articulos muy intere-
santes, y que para sufiagar aun los precisos gastos de im-
presion, encuadernacion y distribution, se necesita algo mas
que est6riles elogios, pues ni yo ni Vds. podemos hacer mas
que trabajar gratis et more, sin tener todayia que desem-
bolsar todos los meses una suma razonable.
D. Sempronio. iAhora estamos ahi! Pues hombre de
Dios, yo creia que la suscripcion de la Cartera cubria hol-
gadamente;todos sus gastos, y aun dejaba V. una utilidad
decent.
Empresario. No,.amigo: hay pauses on que las empre-
sas literarias enriquecen A los que las dirigen; hay etros en







8
que a lo menos los mantienen; en la Habana es forzoso
mantenerlas. ,
D. Sempronio. iEl diablo que.quiera ser impresario de
literature en la Habana! Pues, ;y los 600 suscriptores que
di 6 V. el:autor de no s6 que estadistica que vi impresa
dias pasados en el Diario?
Empresario. iAndaluz debid de ser el que formed la tal
estadistica, y le estoy muy agradecido por su liberalidad!
Asi la completase remiticndome todos los meses los 300
del pico, y yo pondria a su disposicion los 600 ejemplares
de que constaba la impression!
D. Sempronio. Ya entiendo el busilis. Se tiran 600
ejemplares, pero se venden los que Dios quiere. Mas ;no
ne dirB V. como es que habiendo tan poca aficion A la lec-
tura, son tantos los que abandonan los estUidios y se meten
a escritores?
Empresario. Ese es uno de los fendmenos mas curio-
sos de la estadistica intellectual de todos los pueblos: el nd-
mero de los escritores crece siempre a proporcion que
mengua el de los lectures; pero nuestra patria no se hall
en este caso, de modo que ni aun el triste consuelo nos que-
da de poder aplicar.ia regla que acabamos de establecer.
No falta en la Habana aficion a la lecture; ni tampoco me-
dios de sostener esta virtuosa inclinacioni el negocio, d
como V. dice, el busilis, consiste en que unos tienen deseos
de leer y carecen de dinero para comprar libros, y otros
que tinenn dinero .carecen de deseos d de tiempo para de-
diaarse 6 la lecture.
D. Sempronio. Vea V. ahi el caso de aplicar el sistema
de las compensaciones, y de decir vdyase lo uno per lo otro.
Mas si yo me hallase en el lugar de V. se muy bien lo que
haria.
Empresario. jQuB? Excitar a las a utoridades, A las cor-
poraciones y 6 las personas acaudaladas, a que protegiesen
y sostuviesen la empresa de la Carte a, haciendoles ver que
en su conservation so interest el lustre y decoro del pais?
D. Sempronio ( apart. ) iVive Dies que este hoimbre
se figure que nadie tiene que pensar mas que en su Carte-
ra, y que todos la miran con sus ojos! (Alto.) No senor: lo
que yo hiciera seria no hacer nada, acogerme a la iglesia
del desengafio, y dejar que cada. uno se componga como
pueda. Las empresas literarias, sobre todo si son come la
de V. de una cierta extension, no pueden sostenerse mucho-
tiempo 6 favor de apoyos artificiales, y es menester que se








9
abran, per decirlo asi, paso a la fuerza de la opinion pdbli-
ca por medio de articulos que interesen y cautiven la aten-
cion de los lectores.
Empresario. Me parece que ambas circunstancias con-
curren en la mayoria de los que ha insertado la Cartera en
sus dos volumenes anteriores; si todos no son de igual m6ri-
to, bien sabe V. que no ha quedado por falta de diligencia.
Yo no me desanimo tan facilmente, y todavia espero que
mediante la sensatez del public y el celo de V. y sus com-
pafieros, podr6 Ilevar la empresa adelante.
D. Sempronio. En hora buena: espere V. como los he-
breos hasta el dia del juicio si le acomoda; pero no cuente
conmigo para su diohosa introduction.
Empresario. La introduction esta ya hecha: voy o es-
cribir la conversation que hemos tenido, pues en ella se
comprende todo lo que deseaba manifestar al p6blico.
D. Sempronio. Olviddseme cerrar este portillo: otra
vez sere mas cauto; pero por Dios, no vaya V. a decir por
ahi que yo he tenido parte en el asunto.
Empresario. Descuide V. que nadie lo sabra mas que
yo y los mancebos de la imprenta.
D. Sempronio. iPobre de mi! Voy sin perdida de mo-
mento 6 tratar de hacer las paces con todos cuantos ensu-
cian papel y peinan melenas.


























CIENCIAS.







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NUBARRONES El 1 & 2 de la tarde; todo e).6 y 7, el 12,.13, 14 y 15 casi todo
el dia; el 29 hasta las 10 de la.mafana, y lo mismo 1 .3), LLOVIZNAS E! 2 4 y
media de la tarde, el 6 t 9 de mariana y 5 de la tards, el 7 i 7.de la mafana, el 10 a 1 y
media deldia,el 13 A II unay 10 de la noche, el 14 & medio dia. el 18 A una y media d id. y
de 4 A 5 de la tarde, el 19 a y I y por Ia tarde idem, el 20 12 del dia, el 25 de cuado
en cuando por la tarde y las maianna del 29 y 28. CHUBASCOS.-EI 8 & 3 y media de la
tarde, el 14 A 4 do id; toda In del 15 y & prima de cunndo en cuando. AGUACEROS.-EI 8 &
P de la ma ana y 7 y media de la tarde hasta las 10 de la noche el 9 A I y media del dia, el J2
A 3 de la tarde, el 13 a 4 de idem, con truenos, el 15 2 de idem, el 23 de oraciones 6.8 y 2,
tl 24 idem corto, la moaana del95 y el 28 a 4 y media de la tarde.


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HIGROMETRO DE
Saussure.

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mar.aea. tarde. noche.

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NUBARRONES El 1 & 2 de la tarde; todo e).6 y 7, el 12,.13, 14 y 15 casi todo
el dia; el 29 hasta las 10 de la.mafana, y lo mismo 1 .3), LLOVIZNAS E! 2 4 y
media de la tarde, el 6 t 9 de mariana y 5 de la tards, el 7 i 7.de la mafana, el 10 a 1 y
media deldia,el 13 A II unay 10 de la noche, el 14 & medio dia. el 18 A una y media d id. y
de 4 A 5 de la tarde, el 19 a y I y por Ia tarde idem, el 20 12 del dia, el 25 de cuado
en cuando por la tarde y las maianna del 29 y 28. CHUBASCOS.-EI 8 & 3 y media de la
tarde, el 14 A 4 do id; toda In del 15 y & prima de cunndo en cuando. AGUACEROS.-EI 8 &
P de la ma ana y 7 y media de la tarde hasta las 10 de la noche el 9 A I y media del dia, el J2
A 3 de la tarde, el 13 a 4 de idem, con truenos, el 15 2 de idem, el 23 de oraciones 6.8 y 2,
tl 24 idem corto, la moaana del95 y el 28 a 4 y media de la tarde.


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le Mayo

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ESTADO

D71






MES DE MAYO DE 18.9.

San Jusn de Nio,.
ENFERM1DADE S. nS, Francisco
__Prea-us. Partic,31. de I 1aula.


ApoplegIas ...... ........ ..
f Paralisi ........................
SEpilepslas y convulsiones .......
.A ginas ....................
Ododtalgias..................
Gratritis agudas con fiebre.....
Idem cr6nicaa. ..............
STifo intertropical............
Fiebres intermitente- ..........
SJronquitis .. -................
Reumatismos ....*.............
I Artritia.... ..........*....... .
Pleuritis ........
Nenumonitis cr6nicas...........
e Hemoptiis .................
S1 Asmna..., ........
Sj fetos del corazon.......
Colitis diarreicas............
Ideam disent6ricas............,.
Ideim neniosas...............
Hepatitis agudas............
Obstrucciones ...............
lI efritis ..................
"Viruelas ... .................
S Sarampion ..................
S\ Siilis y dolores osteocopos....
Hidropesias..................


Contus;ones............... ..
Quemaduras ..............
Heridas de armas blances.....
Tumores siniples..............
Idem cancerosos................
Lupias ...... .............
B ubones .... .................
fim'dsisa parafimosis..........
Uretiitis.... ...... ........
O rqitis ;....... ...........
Ulceras y pfistulas verlreas....
Sdca' cancerosas......... ....
Eideni'ausipflamatorias.... ( ....
h Oftai'oias ngudas........ .., ,
SIdem' cr6nicas.......... .
S Albo............ .. ......
s crecepcias c6rneas... ..
Herpses............. .. ..
Erupciones Rsarosas...........
Erisapelas ............. ...
Hemorroides.; ..............
Flstulas del ano....... .......,
Catarros vexicales..............
Hidrocelesa ....................

Total general.. .*..


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2
16 20



3


3 4
4 7






121 153


1
2

I




4














23
.*
















S. AMBROSIO.

Existencia en 19 de mayo de 1839 . 353 85
Entraron en dicho mes . . ... 503 )
Se curaron.................... 449) 465
Fallecierdn.. . . 16
Quedaron para 19 dejunio . . 391
La mortandad estuvo A razon de 1, 87 por 100.

S. JUAN DE DIOS.

Existencia en 19 de mayo . . 270 544
Entraron en dicho rmes.. . .. 274
Se curaron .................. 238) 270
Fallecieron.................. 32
Quedaron para 1? de.jtnio . . .. 274
La mortandad estuvo a razon de 5, 88 por 100.

S. FRANCISCO DE PAULA.

Existencia en 19 de mayo . ... 135 168
Entraron en dicho ines . .... 33
Se curaron ................... .. 34
Fallecieron ........... ...... .. 175
Quedaron para 19 de junio .... . .134
La inortandad estuvo, a razon de 10, 13 por 100.



RESUME.

De estos estados y de la practica de los facultativos de
la Habana, se deduce, que en mayo reinaron las enferme-
dades siguientes: el o'rden en que se colocan indica su ma-
yor d menor predominio.







14

Mayo.

Re umatismos.-Diarreas.-Gastro-enteritis.-Sifilis.-
Tisis.-Oftalmias.


Observaciones prdctieas.


En el mes de febrero proximo pasado, dijimos que lo
que aqui impropiamente se llama invierno, no era la esta-
cion en que abundaban mas los tisicos. Esa es la epoca on
que aparecen las bronquitis, que generalmente descuidadas,
van predisponiendo el pulmon i mas graves afecciones.
Aquel mal que se creia insignificant en un principio, en lu-
gar de desaparecer en la primavera, se repite a cada nue-
va mudanza de la atmdsfera, y al entrar los meses sucesi-
vos que nos abruman con su calor o4 nos destemplan con
sus viscisitudes, se contamina el pulmon de una manera ir-
reparable. La primavera, que por otra parte nos convida a
todo linaje de deleites, agota'nuestra potencia nerviosa, y
-de aqui viene una causa coadyactora de los padecimientos
puilonares.
Las gastro-enteritis no han presentado nucha agnde-
za en este mes: se veia el influjo de las viscisitudes del am-
biente no solo en el carActer de remision d intermission de
aquellas enfermedades, sino tambien en la constancia de los
fendinenos nerviosos, particularmente en las jdvenes y en
los nifios.
La viruela continue todavia en la gene de color y
veces con el caracter confluente.
Las anginas tambien han aparecido; pero can poca
energia, y no sabemes.deoningun caso de fasas membranes.
Se han enterrado en el cementerio general en todo el
Anes de mayo:

ADULTS. PARVULOS.
'Blancos;. .'. 101 64
De color. . 108 69
Sumas parciales. 209 133
Total general.. ..342L


















CONTINUATION DE LOS ESTRACTOS DE LAS LECCIONES
ORALES DE MR. MAGENDIE, DURANTE LOS ANOS DE
1837 Y 38.





Influencia de la respiration en la circulation pulmonar.


LA double bomba que constitute" el corazon, esta colo-
cada en otro aparato, que es el de la respiracion. Se trata
ahora de determinar como los actos respiratorios pueden
obrar en la circulation. Sabemos que el aire entra en el
pulmon por las ramifiaaciones brdnquicas, y como Ilega ,
aquel drgano conservando la fuerza elastica del aire este-
rior, los pulinones soportan un peso grandisimo que se mi-
de por el product de la presion atmosf6rica sobre la uni-
dad de superficie, multiplicada por la del pulmon. Asi la
naturaleza organizando la circulation pulmonar a pesar de
este obstaculo, ha resuelto un nuevo problemna
En el moment que nace el hombre y que los pulmo-
nes van a entrar en actividad, se desarrolla en ellos una
fuerza que los distiende y pone sus fibras en tal estado, que
se aumenta el espacio que hasta entonces ocupaban. Podria-
mos decir que hay en el torax una fuerza tan grande de aspi-
racion, que si di6ramos entrada al aire haciendo unas pica-
duras en las pleuras, se precipitaria en la cavidad aplastan-
do los pulmones. Si hacemos la esperiencia enun animal
vivo, se sufoca y casi subitamente perece. La razon porqu6
en la mayor part de las heridas de peoho no penetra el aire
sino en corta cantidad en la cavidad toricica y no determine








la sufocacion, la tendremos en los labios de la herida que se
superponen, poa ser comunmente oblicuos, y ocasionan de
este modo los efectos de una vilvula que se opusiera i la
entrada de aquel fluido.,


Influenciadela presion en la.circulacion pulmonar.


Cuando el pulmon se dilata, multitud de sus capilares
sufren,una presion sumamente, fuerte que debe veneer la
sangre para que la, circulacion continue., La fuerza por la
cual la sangre sobrepuja este obstaculo, es el impulso que
le comunica el ventriculo derecho del corazon: asi conoce-
remos cuan enorme es la que produce las contracciones de
esta bomba.
Tenemos otro medio mejor parajuzgar de los efectos
que puede producer, y son los esperimentos referidos por
Mr. Poiseuille en la esposicion de sus investigaciones para
descubrir la influ6ncia de la presion en la circulacion pul-
monar. Aquel fisiologo reconocid que esta function se veri-
ficaba cuando elfpulmot se ponia en contact con un aire
cuya fuerza elistica sobepujase iucho.,, .la del,fluido que
respiramos. Se servia de un apaFato, que nombra observatoriq
neumatico. (porte-objet pneumatique) copqpuesto.de una paja
solid de cobre, cuyaq cinco paredes son metalicas y la
sesta,de an crystal muy, grueso.y,sodldo: a esta Faja adapta-
ba untubo que ponia en comunicacion con una bomba as-
p&rante o con una maquina neurnmtica, segun queria aumnen-
tar disminuir en el aparato a fuerza elastica del aire. (Pa-
ra facilitar la observation rnicrqspdpica, cpnvendria adap-
tar al fondo de, a caja dps pedacitos de corcho done se su-
jetariacon alfileres lo qae se quiisiera est iidiar,),Lleg i estos
resultados;. Aun ctandp, se haga el acjlp,.la.cirrulacitncon-
tinua y seedesempeia con reguqridad. Lo mismo secedee,
y con mas, fuerte xazon, ,si no, aproxirnamos 4 la: presion
atmosf'erica. .. .
Perp o o mas incomprenqible, delhiechoy, que,:no,,tiene
esplicacion, esqqenp se detepga!a,.sapgre,een los capilares
prnmonarqs, con presiones 4,tis i,cuat ro 0atndosferas..Esti
prueba qqe ,el influjo de la presipqa.mosfrica dabe ser nulo
encas~.i tOpdsIas, enfernedaes, y. q(e nuo debemos,)buscar la
causa,de a lg ags;: de elIas. nee siYaracoip9e1dea,fuerza
elastica delai'e. ,f










SC6mo se disiribuyeeltaire en los pulmones?

En cada respiracion penetra el aire' en los pulmones,
mas no va 6 distribuirse al mismo tiempo en todas sus par-
tes: pues mientras que las unas se dilatan con aquel fluido,
las otras no le reciben. En los pulmones sanos, depend
con particularidad de la postura del cuerpo la distribution
del aire, y asi cuando nos acostamos sobre las espaldas la
parte del pulmon que en las inspiraciones de fuerza media-
na se distiende para recibir el aire, es la inferior. En las
grandes inspiraciones penetra el gas todas las c61ulas.

Como el double movimiento de la respiracion facility
la circulacion.

Cuando el pecho se dilata, el aire prime la san-
gre de los capilares pulmonares y tiende juntamente a ha-
cerla refluir h6cia el ventriculo derecho y a impelerla h6cia
las cavidades-izquierdas. Pero como del lado del corazon
derecho hay una vilvula, la de la arteria pulnonar, que so
opone al movimiento retrdgrado de la sangre, el liquid es
unicamente lanzado al corazon izquierdo; en le cual la res-
piracion favorece el curso de la sangre y ayuda 6 la action
de la bomba derecha.
Cuando el pecho se contrae, todas las parties del pul-
mon disminuyen de volumen, y asi hay tendencia 6 la es-
pulsion del liquid que en sus vasos existed. No es possible que
esta espulsion se efectue sino en un sentido, pues la sangre
no puede correr sino bheia las venas pulmonares cuyo trin-
sito est6 libre, mientras que las vilvulas de la arteria pul-
monar y las contracciones continues del ventriculo derecho,
se oponen, como nrriba se dijo, 6 cualquiera movimiento
retrdgrndo de Ja sangre. Vemos aqui, lo mismo que en la
dilatacion del tdrax, que la naturaleza ha combinado las
funciones con tal armonia que todas concurren a la acele-
racion del curso del fluido que nos ocupa.
Mr. Cagniard-Latour ha introducido un mandmetro
en la tr6quea de un hombre a quien se habia hecho la tra-
queotomia, y ha visto que mientras la voz se producia, se
elevaba la presion alginos milimetros en los pulmones.
En Ia tos, que consist eh un esfuerzo de los mdusculos
de la respitacion para arrojar las imucosidades. acriuuladas
an much cantidad en las vias areas, la presion delaire
3








18
contenido en los pulmones debe casi elevarse a la de doa
atmdsferas. Esplicaremos como se concibe el que pueda dar-
se este aumento de presion. Por un movimiento convulsive
de los mrsculos de la glotis, estacavidad se cierra, y duran-
te cierto tiempo resisted a la presion del aire acumulado en
los pulmones. La glotis cede luego y se abre de repente; y
entonces si alguna muncosidad existed en el espacio que re-
corre el aire espirado, es arrebatada y arrojada a fuera con
una fuerza bastante considerable.
Era precise que la circulacion pulmonar estuviese or-
ganizada de tal mode, que pudiera resistir a cambios tan
repentinos de presion. Por esto acabamos de ver, que no
se detenia bajo la influencia de presiones que se alejan tan-
to, eh mas o en menos, de la de la atmdsfera en que vi-
vimos.

Influencia de la temperature en la circulacion pulmonar,

El observatorio neumdtico de Mr. Poiseuille es muy od-
modo para hacer esperimentos sobre losfendmenos de la cir-,
'ulacion 6 distintas temperatures. Aquel fisidlogo ha nota-
do que la circulation se iva haciendo cada vez menos acti-
vasegun se aproximaba aO, punto en el cual se detenia com-
pletamente. A diversas temperatures, se advierten diferen-
cias de viveza en el movimiento de los gldbulos. Se conce-
,bira la importancia que este resultado puede tender en me-
dicina, cuando por una parte so piense en los cambios de
temperature del aire que entra en los pulmones, y por otra
-en la grave influencia que estas variaciones pueden tener
en el drgano. Debemos sin embargo advertir que la natu-
raleza ha hecho estas variaciones menos considerable, y
menos funesta su influencia, convirtiendo los pulmones en
un centro de production de calor animal y mantehiendo
siempre por consecuencia en ellos una temperature mnuy
levantada.

FENOMENOS VITALES DE LA CIRCULATION PULMONAR.

Accion del nervio neumo-gdstrico.

El nervio vago d neimo-gastrico es elagente vital que
intervene en todos los fendmenos de la circulation pulmo-
nar y de la respiracion. Su influencia en el sistema capilar
esindispensable para la circulation de la sangre en estos







19
pequefios vasos, y parece referirse a los obsticulos que las
propiedades fisicas de aquel liquid han de opener a su
transito por este sistema.

Seccion del neumo-gastrico.

Podemos haeer sobre la influencia del neumo-gastrico
un esperimento muy curioso y cuyos resultados pueden ser
de la mayor importancia. Se trata de la seccion del tronco
nervioso; pero como la operation present bastante dificul-
tad, merece que se describe con cuidado. Cortando el neu-
mo-gastrico en el cuello, entire los dos rams (nervio larin-
geo superior y nervio laringeo) que suministra a la laringe;
se paraliza necesariamente la accion del nervio inferior so-
bre aquel drgano. Como este nervio inferior que se dirige a
los drganos de movimiento destinados A abrir la glotis, con-
trabalancea el efecto del nervio superior destinado a cerrar
dicha cavidad, y como por la seccion del tronco no queda
ya sino la action de este ultimo nervio, pues el primera deja
de estar en comunicacion con el cerebro; se sigue de aqui
que en la operation se cierra la,glotis y el animal infalible-
.mente sucumbiria sufocado, si no se practicase la traquoe-
tomia para dar entrada en el pulmon al aire que nos cir-
cunda.
Si con todas estas precauciones cortan el neumo-
g6strico de un solo lado, veremos que la circulacion se tur-
ba en el pulmou correspondiente, que la trasudacion no se
efectua de un modo normal, y que los elements de la san-
gre atraviesan las paredes capilares para esparcirse en el te-
jido pulmonar. El animal muere 6 menudo A consecuencia
de esta operation; pero hay casos en que se reabsorven las
materials esparcidas y se restablece la sslud. En la autopsia
se halla el pulmon hepatisado y de color rojo subido, lo que
prueba que la material colorante de la sangre tambien tra-
sudd por las paredes: hay igualmente enfisema, lo que quie-
re decir, qne se rasgaron las paredes de las cl6ulas del pul-
mon. Este, est6 dilatado por el aire, y el corazon derecho
henchido de sangre. Casi todas estas alteraciones del pul-
mon se deben a los esfuerzos infructuosos y cada vez mas
Sen6rgicos que hace el corazon para lanzar la sangre por
los capilares obstruidos.
Se ignora la influencia del neumo-g6strico en las pare-
des capilares: tambien se ignora el grado de importancia de
este nervio en la circulacion. Tras la seccion de 61, unos ani-








fmales mudren, y otros viven sin novedad durante algun tiem-
p i pdrque6: albsorcion reparaien:el pulmon los desdrdenes
qudihaos la esperienoiaw.Sin embargo, todo hace career que
el neumo-gfistrico preside 6 todos los actos, de trasudacion,
d*aibsorcion &c.que se efectuian en la masa de las pare-
des de los vasos capilares. .
'''*Podi-iamos hacer u iesperimenito muy' curioso.que qui-
i s log raria hocerse'lHela-mayor inipbrtancia4 Todos sabe-
mos que si see inyncta e l;laadveE de un; animal, aceite don-
de se haya dissielto fdsfor,--asi 'que 4lega al puimon, trasu-
da por lap venas ctpilares y se queina con el: aire dando
-humo blanco de' cido fosf6ricb. El aliento6 de los, animals
soometidos 6 laa esperiencia; es 'muyl blanto y inuy visible.
Debi6riddse estos feno'nenos ga la trasadacion de *los cuer-
pas 'poo las paredes capiltreg, conviene investigari si se pro-
duce en un aunimil ii quiense hayan cortado los neumo-
gfistricos; pues si despus de la seccion io se da el humo de
Acido fosfdrico, se concibe f6cilnriente que no hay' trasuda-
cion, concluy6ndose que esta se hall bajo la influencia de
los neumto-g6stricos.

Llegad' de la sangre 6 las eavidades izquierdas del corazon.
SSabemos que los capilares arteriales forman losveno-
sos repleg6nd6se sobre si mismos, y que estos suministran
rariscuils, ramillos, ramos &&c., hasta que todas las venas
'de los piitibnes se divide en cuatro broncos de los caules
correspoden 'dos & cada 'tn'o.

Movimiento 'de la sangre en las venas-pulmonares.

SHemrios' aniunciado yag 'un hecho que diariamente, confic-
mad Ia eperieticia, 4 saber: que ni los ;capilares, nilos tron
ccos iveno-os delp'ultnon,' se eontraen. 'Asi 'l causa del mo-
vimietitd de la-sangre en "los IvaS s vendsos, :es la contrac-
cgion dl'veentriculo derecho y las ferzas accesorias debidas
SIlos feridmenos de larespiracion. -uando la ,sangre por
"el imptilsboque reeibe .lega' 6' lis troncos qie- se dirigen 6
Talhauricula izquierdap-pendtra en esta cavidad y la distien-
'de riebelnibamente sin nelhthxilio-denitiguna dilatacion acti-.
va de sus paredes. La auricula lena, se contrae; el ventri-
culo se dilata, y la sangre pasa de lao primer cavidad en la
segtinda~Ded!aqui seisigue, que-la presion de la,isangre de
la auricula sobre la'de los;troncos venosos, es muy d6bil, y








21
que apenas'se:percib' el- reflujo que result. Con todoteste
reflujo los dilata, y hay porconsecuencia contraccion derlas
venas pullmonalesj sindo enteramente mecanicas la dilatan
cion y la contraction. : . ,: .I : ,.'- -
*Todos estosf'endmenos son muy Adificiles de estudiar
en el animal vivo. Tenemos que servirnos.de un pAjaro en
la esperiencia,: porque6 Ia'sMfocacion -mata casi .subitamente
6 los mainiferos cuya edrax.,seoahre. Pero.comolas yvenas
pulmonales est.a en.totalidad cubiertasw por el corazon, los
pulmones y los gruesos vasos,- esto hace tambien muy fati-
goso el studio de susemovi.nientos. Si' elegimos un mami-
fero, debemos introducir artificialmente aire en los pulmo-
nes, despues de abrir el pecho, haciendo una abertura en
la tri6quea y adaptando.i ella el tubo de una bomba que
tenga esteriormente una v.ilvulaque se abra 6 voluntad,
Con este aparato se suple la respiracien. del animal, y se
logra hacerle vivir bastante tiempo .

DE LAS ANALOGIAS Y DIFERENCIAS DE LAS DOS
CLRCULACIONES.

Por la grande analogia que existed entire la circulation
pulmonar d pequefia, y la grande, podemos, abreviar,-nota-
blemente algunos pormenores de la iiltima. Las analogies
de las funciones de la gran bomba y de la pequefia, son tan
patentes, que creemos initial enumerarlas;-nientras: que por
el contrario, el ex6men de las diferencias de,estas dos-par-
tes de la misma funcion, seri de la mayor importancia, por-
qu6 los studios que hemos, hecho en la.pequefia nos servi-
r6n de base para conocer el modo como se efect6a la gran
circulation. El resultado mas notable,:de-esta c.omparacion,
se reduce,:64.ue siendo uno solo elfinade la oirculacion pul-
monarp son sencillosdos medios.de conocerla;.,mientras que
siendo aqulel multiplice- enlIa grandes.estos ,son complihados,
variando-el ;mecanismo del transito dei la sangre con: la di-
ferenciapropia delodrgano qiue anima. ;< ... .
Probaremos esta; ver dald de-dos maneras, Por una par-
te soe manifestatri,que no.solo, ila disposicion de, dos. vasos
sanguineos dellostpulmones sedifereneia: en,.general de la
de todososlosdirganos que icororsponden aIa gran.circula-
cion; sin;que cambia on.elo'cganoqueiq seo estudia. Y/por
otra, quee-lan saingre-no tiene,. as, Bismas icialidades fsicas
on los vasos an6logoside doasdrganos, difereates.4Entremos.








en algunos pormenores sobre estas diferencias que son may
palpables.
El problema que ha resuelto la naturaleza al organi-
zar la gran circulation, se reduce a transporter a cada dr-
gano desde el centro hasta las estremidades, la cantidad de
sangre que require el ejercicio de sus funciones, y a efec-
tuar ese transport de un modo simultaneo y regular.
Para que todos los pantos de la economic pudieran re-
cibir al mismo tiempo la sangre arterial, era precise que
las paredes del corazon imprimieran a la sangre un gran
impulse. Para obtener este resultado, las cavidades izquier-
das tienen una energia mas que duplicada que la de las ca-
vidades derechas, y sus paredes tanto per la densidad cuan-
to pox el ndmero de sus fibras contr.ctiles, se hayan en re-
lacion con el circulo dilatado que' la sangre ha de recorrer
por su influencia; la disposition areolar es menos notable
en el vehiculo izquierdo que en el derecho, porquB la sangre
venosa que no se ha vuelto 6 animar todavia con el contac-
to del aire, y que ha venido lentamente per los gruesos va-
sos, debe tamizarse y agitarse; en tanto que today la sangre
arterial se hall en disposicion contraria. Pero si hacemos
abstraccion de la intensidad, se convendri en que siendo
iguales los otros efectos que han de producirse en los dos
lados del corazon, sus disposiciones mecanicas deben ser
iguales; y per esto hay el mismo drden de vblvulas, de fi-
.bras tendinosas &c.
Los vasos que salen de cada una de las dos bombas,
ofrecen grandes diferencias en su rnodo de distribution. Los
de la gran bomba persisten anchos y voluminosos en una
extension mas considerable, y si en los pulmones los vasos
andan much tiempo separados y no conunican entire st
hasta el s6ptimo capilar; las anastomoses de los grandes
troncos son frecuentes en la gran circulation. Por esto en
la base del cerebro, las arteries que han de distribuirse en
61 tienen.numerosas comunicaciones centre si por las cuales
las del lado derecho se unen a cada paso a las del izquierdo.
Las propiedades fisicas y la estructura anatdmica de
los vasos, son casi iguales en los dos sistemas circulatorios.
Notamos la misma elasticidad, y la diseccion nos demies-
tra igualmente tres membranas, una celulosa, otra fibrosa,
y la que Ilaman propia, que es.lisa y resbaladiza cono an-
tes se advirtid. En los gruesos vasos de la gran circulation
podemos hacer esperiencias que demuestren la necesidad
de la armonia entire las propiedades fisicas del t.ubo y las








23
de la sangre que le atraviesa. Si se cambia la estructura de
un vaso sanguineo, se detiene en 61 la circulacion, desarro-
11ndose en el drden acostumbrado los fendmenos debidos
al estancamiento de la sangre. Si por medio de un tubo
inerte se ponen en comunicacion dos arteries de dos ani-
males distintos, se ver6 que la sangre se detiene casi sdbi-
tamente en 61, pronto se coagula, y del todo le obstruye. El
principio de esta'armonia se corrobora en algunas enferme-
dades; pues cuando una causa cualquiera varia las propie-
dades fisicas de las paredes, la sangre no puede circular
con libertad, y el vaso se obstruye padeciendo los fendme-
nos de imbibicion, hepatisacion &c.
Casi no hay en la economic ningun drgano que no
tenga su circulacion particular, y este hecho que dijimos
constituia una diferencia entire el sistema de la gran bomba
y el de la pequeiia, se estudiara ahora revisando sus distri-
buciones principles.
En la snperficie de las membranas mucosas y serosas
se represent bastante bien la especie de circulation estu-
diada en los pulmones. En la mucosa del intestine, se ven
Ilegar los vasos y hacerse capilares y former con frecuen-
cia enrejados vasculares donde aparecen los fendmenos de
la trasudacion.
Tamhien hay drganos en los cuales Ia sangre sale de
los vasos esparci6ndose en el parenquima. En los tejidos
erectiles, se dirigen los vasos oblicuamente en pequefios es-
pirales que se abren en las c6lulas del drgano. La sangre
vuelve 6 recobrar su curso en las gruesas venas. Lo que su-
cede en los tejidos cavernosos, pasa tambien en el bazo, que
es un drgano en e! cual la sangre sale y se derrama casi de
igual manera. Lo mismo se ohserva en los huesos, pues
la sangre anda lentamente en celulas cuyas paredes sdlidas
carecen de elasticidad, y recobra su curso ordinario en los
vasos venosos. Podriamos concebir la causa del abatimien-
to del curso de la sangre, considerando la dificultad con
que se efectdan en estos organos la asimilacion y la exha-
lacion.
En el eerebro existe un modo propio de circulacion
nerviosa, pues los huesos del crfineo presentan medios-ca-
nales que complete la dura-mater y 6 cuyos conductos, lla-
mados senos, se dirigen todas las venas que salen de la sus-
tancia cerebral. Las arteries no las penetran sino en el es-
tado de capilares, y asi se conoce muy imperfectamente la
distribution de la sangre en el cerebro. iPor ventura, con-









servaran las arteries sus paredes con todas sus membranes
para continuarsp con:las venas,.- vier.ten .as sangre en ca-
nales de la sustancia cerebral como sucede en los huesos,
el bazo y los tejidos erectiles? Asi lo cree Mr. Magendie,
aunque ninguaa esperiencia to demuestre.
El higado n3. ofriece,otra prueda de lo que acaba de
decirse sobre el car6cter particular que tonan los vasos at
introducirse en un o'rgano. AqAueHa'viscera recibe la sangre
de una arteria que se distribuye del modo conaun 6 nues-
tros parenquinas y ayuda 6 formal las granulaciones glan-
dulosas que secretan la bilis, y ademnas de la vena porta
que formada port la r..uanion de; las v.enas det, bazo y
de.los intestiaos, peuetra eu el higado,y se divide de-nue-
vo en capilares.que recobran- a forma ,Ad gruesos vasos al
salir.de.el drganoo -. ,, ,
SHay otra diferencia notable entire los vasos de. la gran
bomba y los de la pequefia: los de aquella ofrecen 6 menu-
dograndsimas coIrvaoddias, que no:;se observan en la, bom-
ba derecha; y ade6ms. los que dependent de na primnera bom-
ba entran con.nmucha,frocienciaen canales de paredes, hue,
sosas, lo eual.debeatener grandisimainfluencia en la circu-
lacion, pues estos tubos pierden su,elasticidad.
En fin, el liquid que se escape de.la bomba izqllier-
da-p ara animariodos los pnutos de.laeconeomia, ha adqui-
rido en el pulmpn cualJdades usltritivas estimudlates que uno
poseia antes de su triniito por este oiggano. ,El contact del
aire aumenta la telmperatnra de la sangre, modifica su vis-
cosidad, la exhalacion y la,absorcion .arrebatan y sumrinis-
tran i la sangre cierta:cantidad de materials y cambian st
composition, de suerte que la .sang, llega al lado izquier-
do del corazon con propiedades fisicas.enteuamente nuevas,
que influyen de, una. mtaera. partieqlar as sa mIaod doe W-,-
culacion pox .las arterias,.- ., :,




i.; ''4








25

ECONOWM1IA POLITICAL. '


ALTA IT BAJA DE LOS PRECIOUS.




Ya se sabe que el precio de utia cosa comprende ade-
mas de los gastos anteriores satisfechos por el vendedor, el
de la importapcia que en sus manos haya adquirido.
Asi pies, dedic6ndose los hombres al trahajo para ob-
tener el medio por.donde se proven de lo necesario para
su sustento, que es el dinero; se deduce que toda industrial
subsiste, porqu6 sin embargo de la rebaja que sufre el im-'
porte de cada articulo, queda lo bastante para recompensar
sus esfuerzos y satisfacer las exigencias-de los que se dedi-
can al trabajo: 6 no ser asi, nadie se impondria la grave
carga de tender al bien y comodidad de los otros, no reci-
biendo en canmbio to que 161 le hace falta para vivir.
.Y no podr6 acontecer que la codicia de los vendedo;
res se prevalga de lo indispensable que son sus frutos, y
aumentando el valor de una manera excesiva, quiera sa-
car no ya eljusto galardon de su.trabajo, sino mayors *
indebidas usuras? No estA manifiesta en los que vendon la
inclinacion y el designio de, hacer fortune a espensas de los
que compran? He aqui recelos y temores que muy pronto
se desvanecen, en poniendose 6 observer lo.qie' pasa don-
de quiera que exist libertad de industria y haya desapare-
cido su enemigo de muerte- el monopolio; Sucede enton-
ces que cuantos se ven con disposiciones para el caso, pue-
den dedicarse al g6nero de trabajo que nas les cumpla; re-
sultando de ahi que como la atencion de -las gentes indus-
triosas no duerme niinca, apenas columbra que en cualquie-
ra empresa se hacen adelantos, atraida por el cebo del in-
ter6s l6nzase una nube de trabajadores sobre ese ramo, y
promoviendo la competencia tienen que disminuir el precio
para que acidan los consumidores; y 6 pocos dias no solo
queda reducido susjustos limits, sino quese ponetan bara-
to que es yi en evidence perjuicio de la propia industrial. Con
duyo.notivo, principia.a obrarse un movimiento en sentido









contrario, porque saliendo perditos muchos de los que acu-
dieron en tropel cuainfo el iegoiidflaBd ~ras esperanzas,
emigran A diversos ramos, dejando el que no les convino en
manos de sus primeros cultivadores, los cuales van insen-
siblemente restableciendo el nivel alterado hasta ponerlo
todo en su puntd,'si ya no:eSrqufe do'bleviene 'nuva revolu-
cion d trastorno porque las ganancias se aumenten, desper-
tando ambiciones.-- '- -
Asi se arreglan y componen estos asuntos abandona-
dos 6 sus naturales contingencies; y no es de estrailarse,
cuando el inter6s que media hace calcular con la possible
exiactitudd a todas las lases, mostrandoles el partido mas
util; que por fortune est6 en armonia y se aviere con los
derechos particulares y el biengeneral. Pero no habiendo
analizado hechos tan comuhes y f6ciles de concebir, se acu-
dido'aaso con may buena f6 al remedio antiieconomico de fi-
jairlos precious perpetuado hasta hoy, que hirid gravemente
la iFdustria, destruyendo la competencia,;prenda inestimable
gin-cnyo auxilio ni el pdblico es bien servido, ni toca 6 su
perfection ningun menester 6 oficio. Con efecto, habiendo-
se de vender per igual importe lo mejor come lo menos bue-
no; se:estingue la emulacion A mas andar, y 6 Dios adelan-
tos y mejoras en las artes, cuando la tarifa demarcada con-
fimndiiia doldrosamente todos los products, disipando la
idea alentadora para lo6s artesanos laboriosos de cobrar
el valor de sus servicios, superiores a los de sus compaineros.
Nacetambien otro daiio,. A saber: que se retiran los mas
h6biles, dejando el puesto a descuidados y torpes obreros '
itnitnindolos si- no pueden irse, con perjoicio indispensable
del p6blieo que pagaria una cantidad exorbitante para tan
grosero trabajo.
-Es empeiio sistem6tico y ya desacreditado por la espe-
riencia, el de querer asignar limits fijos 6 lo que, por es-
tar inflnido de causes: que varian sin descanso, es de suyo
tan contingent y movedizo como el precio. Ni aun estable-
ciendole dia por dia era dable que fuese el equitativo y ver-
dadero; ademis de que las ocasiones en que se ha echado
mano de tales providencias,.se ha cometido de paso una in-
justicia notoria, y es la de incluir en el arreglo ciertas mer-
cancias y ciertas-no.-En las dltimas para mayor desdicha-
espdonde especula la clause menos acomodada del pueblo.
-Por l1timo, si hay cuestiones cuyo desenlace conviena
eslahrecer y divulgar porque la teoria leva come de la ma-
no 6.priacticas provechosas d a verdaderos desastres, nopo-








dra negarsele este atributo las que resuelve la Economia
political, cuando 6 vista de ojos se alcanzan los desaciertos
que su ignorancia ha producido en puntos tan claros que
nos asombramos de ver como nofueron desde muy atras re-
conocidos. Bien dijo Seneca: Veniet tempus quo posteri nostri
tam aperta nos ignorasse mirabuntur. "Dia vendra cuando
nuestros descendientes ban de admirarse de que hayamos
ignorado cosas tan manifiestas." La profecia se cumplid
respect a la Economia political.
J. Z. G. del Valle.




INSTRUCTION PUBLIC.







o se necesita de una sublime penetracion, ni de
muy encunbrados conocimientos para alcanzar toda la im-
portancia que ofrece una escuela normal, en donde c(omo en
la Habana se ha llegado ya a un termino de ilustracion en
que es dado fijar un centro conun de principios y doctrinas
y sobre todo de m6todos, que esparciendo su influencia
por todo al rededor contribuya mas eficazmente que ningun
otro arbitrio a su cultural, 6 su morigeracion, y de consi-
guiente 6 su prosperidad, al orden pdblico y A la seguridad
general, primeros y mas preciosos objetos de todo drden
social. En la isla de Cuba es menester mas que en ningun
otro pais, de este impulso general desde el focus, si me es
permitido hablar asi, que son las grandes poblaciones, y so-
bre todo la capital, porque hay el estraiio contrast de una
sociedad muy adelantada ya en las ciudades, y naciente por
todo lo demis; aqui pies unjuicio maduro, una razon ilus-
trada puede regularizar un procedimiento general que con-
venga al clima, alas necesidades del pais, y muy particu-
larmente & la religion y 6 las leyes bajo que viven sus habi-
tantes, sin entregar 6 la ventura objetos tan preciosos, que
los -antigues miraban con toda preferencia porqu' apetecian







"28
tener ioimbies 'a:praopsito:para sds Leyes, a' contrario de
*Ilos rnoder'nos que bnuscamoa, leyes, -vengan -bien d mal. los
-.hombres para quienes ise destianih: :laieducacion'de nuestrps
-dias no se cuida;idel-holibre sino-de la uiencia;:los antiguos
. focmaban aquel primero, y los-conociniientos venian des-
pues:' venian segun eran neces rios-,pues ni es posible, nai
esi -tii.que todosdosahomhres sean filhscfdri, literattsid ged-
:metras; Asi que rl gobiernio line el mrayot':intereds' en di-
rigir la education y la instruction pdblica, la priimera para
tener' slidit6s .prapios.para aquel drden social en que viven,
y la segunda paia que no se propalen doctrines erroneas d
nocivas, en lugar de las que importa difundir para que cada
uno respectivamente a su position contribuya 4- la ilustra-
cion y bien star general: y sore todo para estorbar a char-
latanes atrevidos-tants comn ignorance, y-6 enttusiastas con
buenas intehciones si se quiere, pero con ninguna esperien-
cia y aan con menos criterio, el estraviar la juventud con
teorias esparcidas 6 la ligera, y la mayor parte de las ve-
ces falsas, con una indtil palmbreria .sin uplicacion y sin
objetof : .... -' :.
La isla de Cuba,,ne asginneeesidad--de escuelas nor-
males, pero de escuelas formadas bajo los auspicios e in-
fuencia del gobierno, pues que si el abdicar de su acciqn
jnmediata, en cuallqicra ra a de la.ensenianza p6blica es
un: ial. ide.la. pIs ,lrascundleitales consecuencias para el
.1I A6di bl ic el aliandonar las escuelas normales 6 la es-
.jeciiniiode .los paxtiqulares, d, las ensayos arriesgadas
.de quien: caresca de las debidas nociones y esperiencia, seria
'lo, a, inc.6nebiible que pudiera ofrecerse en material do
tanta lprpprtancia. Ella necesita do escuelas. normales a
uyq fryetne se pongan hombres d.suficiencia, de moralidad
y que ofiezcan today, las garantias que puede apeteber el
,drden social.,en qte viviinos, y de esta no piede ni debe juz-
gar mas.que el gobierno que es.el que-nos debe, cohrtodas las
.ventajas de la ilustraeion, la prenda no nmenos preciosa de
la seguridad p.iblica. Es necesario ,que escoja. ,los :pcofe-
sores; que.-in.tevenga en: la.admision de.los alumnos, por-
que no es indiferente que estos sean losc que quieran, sino
los.que presented una espectativasracional. de poder en lo
sucesivo dirigir con suceso el ramo de ensefianza a que se
dediquen;.que fije las materials de .ensenanza segun su ob-
jeto, y que vigile, por si mismo el procedimiento y pls.pro,
gresos, perqnue donde iiamos.a, parar,..si fuese dado eata-
bleter una-.escuela en la.cual privadamente se .diesen cur-









Sno enmanesi segtnz: el modo de, ver de uii' individrio, sabre
.o no, c6moque no.e juzga ri nadie,'o`d ia:do:nnas.deun e nm-
iresario-que; no: es.imposible.-careoiese de, todas las nocio-
:nes:sufioieotes 'para apoyare.-sa juicio;iycx.ando .este :curso
por malicia 6 'pon:ignorancia, ,d. por las dos cosas: juntas,
,podia estar en cortradiccion con las leyes delpais., d'adaso
fuera contra la huena moral y los principios de religiosidad
que es tan important hacer eil fundamento de todawins-
truccion? :
Vemos pues lo convenienteide.estas, escuelas norma-
les, pero erigidas bajo la influencia inmediatadel gobierno,
y miuy bajo sit peculiar vigilancia. Toda ense-ianza:puiede
asi regulariznrse, y estendorse con sistema y orden, para
sO mayor progreso:y utilidad; pero las: primeras letras han
-menester mayor urgeueia-de su action. uniform y vigorosa;
tanto por las manos a -que suelen estar confindas, cuanto
-porquies lo que nas falta hace en el estado social del pais,
y hablando sin rodeos, en el estado social de todos los pai-
ses. Lo que im:olita. saber' ala inmensa mayoria do los
hombres, es leer, escribir, las cuatro reglas do la aritm6ti-
ca, clidibujo lineal y sobre todo los principios de Ia religion
esplicados sencillamente, y en el tonoide verdad y de can-
dor que- nos encanta en los. libros.di.vinos. Esto, esto sola-
mente es indispensable que sepan lai mayor .partoe de los
hombres, pvrqu6 es un gran mal el que la. multitude profane
.el vestibulo delitemplo de las cieneias, y rompa por todas
parties comno un torrente fuiera de madre;ppues quoelos que
han de constituir, el pueblo noideben: transformarse en lite-
ratos; la multiplicacion de todos esos eolegiosy:aeadomias
en donde se promote tanta.sabidiurifa, tanta riqueza de no-
ciones y done realimento no se hace ras qae inculcar con
mayor 'd mentor felicidadi, tales o cuales ideas, nolptoducen
la ilustracion que. prometeni y aun dirl4mas, iabren el hon-
do. precipicio ,para caer en la barbarie., Pedantes y charla-
-tanes trafican con la ciencia y laverdad, y :ensefian.segun
-.uignorancia., o segun.su inte'res; infinitos que no tienen
ninguna disposition para las letras,; pierde n miserablemen-
te.un.tiempo precioso en el que podrian adiestrarse para
una profession itil, y en lugar de fomentar el saber:son un
obsticulo, son un entorpecimientoqne-origina su decaden-
eia: acostumbrados i los.h6bitos:sedentarios del studio, son
incapaees de, los ejericios .y de la. espedicion :necesarios
para e lirtesano active, para el uitil labrador, para el labo-
rioso trajinante; lotrepitoe son un obsticulo. La invasion de








esa multitude mal conducida, y peor dispuesta para el saber,
corrompe-el buen gusto y hace retrogardar las ideas; el lengua-
je de que abusa una muchedumbre vocinglera y sin nocio-
nes ciertas, cae en las impropiedades mas estrafias, en los
barbarismos mas repugnantes; en fin, en todo hay una ver-
dadera subversion, se confunden todos los conocimientos,
pierden su aplicacion legitima 6 inmediata,.y vuelvo a decir-
lo, por donde se creyd tocar al colmo de la ilustracion, se
llega al abismo del error y de la ignorancia, pasando por
todas las agitaciones de la sofisteria y de la aplicacion de
sus falsas consecuencias a las cosas de la vida; por las de la
pedanteria, y de todo to que result de esa media-ciencia,
adquirida de monton, y suministrada por manos ineptas.
Asi es que las escuelas normales no solo han de fijar
el modo de la ensefianza y su cualidad, sino tambien su es-
tension y limits: bueno es que se sepa lo que oportunamen-
te ha de saber cada cual, y el gobierno es quien unicamen-
te puede fijar en dichas escuelas el pro.cedimiento oportuno
para este fin; porque no lo disimulemos, un particular esta-
ri interesado en adular 6 la generalidad para obtener ma-
yores ventajas, y ofrecera, y aun emprenderbi lo que no solo
sea inconvenient, sino hasta perjudicial; los lucros del mo-
mento ser6n la media, y no las consecuencias del porve-
nir; transformarin las escuelas de primeras letras en liceos,
en gimnasios, en cualquiera otra cosa que lo que deben ser,
que lo que. inicamente seria util: pero aquel titulo modes-
to irritaria el orgullo del pedante, y sobre todo frustra-
ria la codicia del especulador. La limitacion de materials
para las escuelas de primeras letras que he demarcado, no
es ciertamente para la escuela o escuelas normales de don-
de han de salir los maestros que ban de regentarlas; pues
claro es que mas debe saber el que ensefia que to que vda
aprender. el discipulo, y no solo por esto, sino porque es for-
zoso que lo sepa de otra manera, y este es uno de los estu-
dios mas importantes que tierien que seguirse en las escue-
las normales: el que posee una ciencia para hacer nna apli-
cacion mas o0 menos iamediata de sus nociones, no est6 por
,eso en el caso de comunicarlas 6 un discipulo, y esta ver-
,dad de que est6 convencido todo el que tiene la menor es-
.periencia en la ensenianza, esplica un .feo'meno muy co-
mun; porque un hombre muy sabioeno comunica ninguna
de sus ideas 6 un alumno, y como otro de muchas menos
.luces, obtiene ficilmente discipulos muy aventajados: asi es
Sclare que han de aprenderse por los que se dediquen 4 la








31
carreraedel magisterin- elmodo tde ensefiai'r y otra cosa
inesplicable, liasta cierto. punto, pero de la mayor impor-,
tancia para esta profusion,: f .saber: el modo de tratar A los
nifios, que es .lo que :constituye,:esa ciencia que. los ale-
manes cursan en sus escuelas normales y.que llaman Pe-
dagogia,, si se puede, traducir asi, como han hecho: los
franceses, y he aquii por lo que para former esas escuelqs
normales de que hablan los mas sin saber siquiera su.obje-
to, se necesita tener nociones muy especiales de la ense-
nianza, y tambien que si parecen cortas las materials que
han de ocupar las primeras letras, en aprender 6 ensefiarlas
habr. :que dedicarse:con inas ahinco que el que se cree de
pronto; y que los que hasta ahora han juzgado que el magis-
-terio de primeras letras puede ejercerse por cualquiera per-
sona, con tal de que lea cantando, pinte pajaritas en lugar de,
escribir,,disparatee eunnguirigay metafisico yel mas ridicule
sobre gramitica, y pronuncie, geografia,.matemi4icas, aun-
que ignore to que significant estos nombres, se equivocan
much; y que acaso nunca setian mas convenientes las lu-
ces de una esperiencia consumada, de una filosofia profun-
da y observadora, de unas luces vastas:y que.pudiesen aco-
modarse a todos los, aleanccs,. que para inculcar los prime-
ros rudimientos:. 4os ;nifios poquefios: esos- cinientos sod-
lidos soportarian despu6s' la grande. obra de la instruc-
cion, con firmeza, sin los baibenes que ordinariamente. pro-
ducen los estravios y la inconsecuencia de las :primeras no-
clones que se gravan en nuestro entendimiento. Escribir con
facilidad y limpieza, gracia a. los progress que ha heeho
la caligrafia, es bien f6cil conseguirlo cn perfection y ra-
pidez: leer sin tonillo y con inreligencia, porqu6 dice muy
bien Quintiliano, para leer bien no es menester mas que en,
tender bien lo que se lee:-una aritm6tica sin difusas demostra-
ciones, muy convenientes para quien haya de engolfarse en
el cilculo, dem6s absolutamente para'el que aspira solo 6
saber contar con exactitud y facilidad: el dibuje lineal de
que tantos hablan, que ono muchoslentienden, y cuyas ven-
tajas aprecian muy pocos, ese studio practice y de.inme-
diatasy frecuentes, aplicaciones, que prepare para empren-
der el de las matemAticas at los pocos que profundiian sus
importantes verdades, y que suple hasta cierto punto A es-
tas mismas matemitticas.en.la generalidad, que ni ha de
menester de ella nii.tiene la posibilidad de aprenderlas:
en fin, el studio de la religion como.hemos indicado,.sin pro-
fundidades que correspondan a les tedlogos, sinsupersticio,.









nes que degrade nuestra divina creencia y la pongan al
nivel de esas viles imposturas, inveiciones de los hombres, y
tampoco sin ese filosofi~mo, sin esa sofisteria que entregin-
donos 6 la incertidumbre no nos deja reposar sobre nada,
privandonos de todo fundamento para ser buenos, aniqui-
lando todas las esperanzas de los que 1o sean; he aqui las
materials A que reduzoo las primerasn letpas, sin permitir.
mas que algunas ligeras: iociones de.geografia, particular-
mente la del suelo que nos vid nacer, la de aquel en que
vivimos; y por mas ligero queparezca este cuadro a los que
se figuran que la ilustracion estd en la propagacion univer-
sal de ideas, que corno semillas que-se esparcen sin tino en
todos' los terrenos, apenas, brotan en, uno que otr9 que esta-
ba bien preparado; yo aseguro que su adquisicion por todas
las classes produciria cuantos buenos resultados de esperar-
se son. en la ensefiariza;de ellos.nacerian despues los demiis
ramos del saber en la part escogida, en la part A propd-
sito, y sobre todo en la part minim4 que es la que import
ala s6ciedad que emprenda lo que ha de conseguir, y lo
qie han de dar los frutos sazonados queprometen las:cien-
cias; disponiendo i la nmultitud 6 ejecutar todos .los demis
ejercicios.con iteligencia, sin ei embruteciniento soez de un
pueblosin cultural, pero tapippco con el pedantesco charla-
tanismo de los aprendices de sabios que pululan por esas
llamadas academics, y que con solo los vicios que 6a veces
produce el refinamiento.de la ensefianza, no tienen, ninguna
de las virtudes, ninguna de las dotes que adornan 6 un ver-
dadero sabio. Preparar pues esta ensefianza de primeras
letras es la obra 6 que est6n llamadas por ahora las escue-
las normales, y la que. esperan con ansia todos los holmbnes
de bien y que aprecian sinceramentela felicidad de este
pais. Despu6s seguird el plantear las demais en que hidyan de'
uniformarse y metodizarse los studios superiorest;harto lo
necesitan, y es esforzo acudir con presteza. su reorganiza-
cion; pero insist enello, tengamos, planteles on donds;se
formen maestros de escuela, que.no se averguenzen de es-
te titulo, y bsflquenen otros .as, pomposos eLmedio de en-
cubrir y de exagerar su .modestop. importante ministerio, y
que to demas es su consecuencia inmediatay necesaria. Qiui-
zfis vuelva 6 ocupar al pdblico sobro esta Iimportantisima
material, con.aplicacion mas. directa 6 los studios supe-
riores, y 6 otras escuelas especiales,que es nmuy convenient
generalizar, bastando por ahora hacer.ver: la necesidad, de
Escuelas Normales en la isla de Cuba,. i









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S'' ATE DE BIE1 DEIR.



EIilCOlO BOCIMA TiiCIWA.I

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.; EGA; ,quedaria ,el arte oratoria, si no se esmerase en
el mayor de a~s primores;: que si la Idgica del decir coi-
quista el entendimiento,, la arinonda'seduce la voluntad. So
debe al. numero, A la elegantecobrdination y al'sonido de
las palabras.; Sirve al oido, como la pintura A los ojos. Ya
depend de; la agradable consonancia de- los t6rminos, ya
de Ia estructura y coordinaciondel todo. En el primer ca-
so, puramente gramatical,: cae bajo'la j'urisdiccion de la
prosodia que examine la naturalez-a de las silabas breves,
largas y graves y el modo de pronunciarlas eon el tono len-
to d rapido que a: las cirennstancias- cnvenga, que is muy
diverse el sonido deu na pa'labtra' adidiirando,pr6guntan'do' 6
respondiendo.: Eniel ,;ssegundo, puramrente 'oratoria, nac
de las cadencias tinales y -de las trasposiciones. Perosi hay
personaseque .no sinten, 'los- acordes de laimdsica'y otir'a
que desconocenta grata. cnsoabndia del poet,, i;ctintas tio
habr' que perciban tan bien la armonia de la locucion, cdom
un .ciegoideatciithiento las hermosa. pinceladas y el olorir
4e uncuadro!. -: -








84
La armonia de la prosa distintia:d li del .metro, que
eonfunden unos por afectacion y. otros por negligencia, se
debe al oido, A la dicrecion' yl tino. La'que Ilanan imita-
tiva que asi pertenece a la gramftica como i la poesia, es
el studio de la :correspondencia del signo con la cosa sig-
nificada. De 1l se ha formodo un arte encantador mas her-
moso que la pinturaivqne'solo -spresa un"'borfiento y no la
duracion; que la hniisica la- cuinl solo indica elemovimiento y
el ruido con medios tan insuficientes y tan vagos; Cl nos da
el sonido y su fnedida'inseparables de la idea, y como dice
Auger resuelve el problema de la pintura en movimiento.

Terminaciones del period.

No deben acabarse con palabras mondtonas, porqun
enfrian necesariatente la oracion. Tales serian los mono-
silabos, los esdrjuilos, los pronombres, los complementos in-
directos d circunstancias que no se refieran directamente
al discurso. Tanbien son ingratas las palabras agudas, pues
dejan .c6doIo susperis eli 'etido.;:' Defhstr~m6slo '.'n ejeni-
plos.
Critical Capmani esta frase per arrastrada.-I"Prendas
admirables de un tan granrey;' y .eu6n sonora no seria:
Prendas admirable de un rey tan grande, 4 de tan gran wo-
narca, para evitar el asonante?-- Vo deben ponerse los esdru-
jouls a.f~-de las-ssentricias, yno es mai arm dnico 'que decir
'"no deben ponerse al fin de las sentencias los esdrdjulos.?'-
8'A mi modo de entender no hay en la religion consideration
rmas agradable y triunfante; que los continues progress que
hace el.alma hfiia la perfeccion. de su;naturaleza, sin llegar
jama::s.A6.nt periudo en ella" ique linguida termnina esta ora-
cion tan noble! into mas: sonora quedaria -diciendo "sin
llegar jam s a un period satisfarcorio."
Hay algunas oraciones donde no solo existen estos
defects, sino tambien otros de la misma itnportancia:
g. "Conclair6 por esto repitiendo, que la division ha cau-
sado todos losmales de que nos lamentamos; que la union
-sola: puede remediarlos y n paso mnuy 6til era la liga de los
partidos ttin ,felizmente comenzada, continuada con itantb
fruto, y por dltimo tan estrafiamenteabandonada, por no de-
cir otra cosa peor.'' Esta iltimaAfrasej por no decir otra cosa
peor.: es una imala caida; y tanto peor, cutnto el 'resto del
period: estaba' coiducido por 'una especie de climax, que
esperdbamos iria en aumento. (Blair). "Era Juande Grijal-









va hombre en quien se daban las manos la prudencia y el
valor," dice Solis, en lugar de el valor y la prudencia. Co-
mete tres faltas notadas por Capmani. Una, terminiando la
oracion con agudo que nunca la cierra bien: otra, el hiato
cia y el: la ultima consiste cen ,la dura pronunciation de los
articulos la, el, que se hace enfitica y grandiosa trasponien-
dolos. No asi Leon que tan bellamente dijo en la esposicion
de Job cap. V.-"Dame algun santo azotado en la manera
que td agora lo eres, alguna vida empleada en virtud, y re-
matada en dolor y miseria."
Pero si.en los monosilabos, adverbios, esdrujulos y pro-
nombres consiste la energia de la frase, el enfasis de la
idea, o la demareacion del afecto; se colocar6n al fin para
su mayor realce. V. g. Dios mio, iquicn no querrd morirpor
ti!-Espero la.muerte de tu mano, el perdon, n6. En estas
breves y sequisimas palabras ti indica la fuerza del afecto;
n6 el furor y el menosprecio, y deben colocarse al fin de la
oracion. No ignoraba Cervantes cuanto enfasis tenian los
pronombres al terminar las senteneias, pues en D. Quijote
armdnicamente dice: "Dichosa edad ysiglos dichosos, aque-
"llos 6 quien los antiguos pusieron nombre de dorados, y no
"porqu6 en ellos el oro, que en esta nuestra edad de hier-
"ro tanto.se estima, se alcanzase en aquella: venturosa sin .
"fatiga alguna; sino porque entonces los que en ella vivian,
"ignoraban estas dos palabras de tuyo y mio." En este mis-
mo ejemplo se puede conocer de lo que nace a veces la ar-
monia: pongamos, dichosd edad y siglos dichosos, aquellos
a quienes los antiguos pusieron el nombre de dorados; y se ve-
r6 que la terminacion esy el articulo el bastan por lo duro
de su pronunciacion a6 privar de ella ese principio melodio-
so. No hay pues ningun precepto que deje de salvarse, si se
logran ofendiendole novedad y belleza.

Trasposiciones.

Aunque la rengua castellana desconozca aquella decli-
nacion de las antiguas que tanta ,armonia y vigor daba
h sus concepts, sin embargo consiente.. inversiones desco-
nocidas at francs y al ingles,.que debemos emplearculando
aumenten la energia de la frase, d lienen elnumero I le ha-
gan cadencioso, En lo eual la poesia como mas necesitada,
se permitelicencias ,que laiprosa,.no:tolera tan 6 menudp.
Esta liberty d no es,;admisible, en aquellos t6rminos que co-
mo cabCea y pigs, n ace y: *uere,-forman un'modo de hablar








qae nunc, puede con eyactitud camnbiarse.I Por estaj razon':
de la nti ui-alidad graduada de las cosas, tAli.ts ados 1u,' cam-,
pos dfugiego,It.ir eist in al dicho; porqu6 el hierro:no destru-
ye tanto,cpmo el fuego. Tan defectuoso ser6. por-,esta re-
gla ~co!rbatizlamnerte y el, /ierro, y.para que se vea lo que al-
canza el lalento, y la belles.a que adquiereacjuella misma
irirgulairidad.si. la q ulta, la passion, veamos en; Oscar comoa'
sp pspresa, Gallegos,,algo forzado delasonante:; .

Milveces supe .
Las llamas arrostrar,.la muerte, elhi:erro. '

La.exaltacionj del .hroe:no Ie. permit reflexionar, en
las palabras,, 6 instintivamente acaba en lo mas fuerte. del'
sou!do.,14a pa labra hit rro esmas espresiva que la do muerte
en. la.estrilctura .de sus letras: la armonia, pues, la quiere
ai jn, aunque 4 ello se opongag la razon. Asi .cuando la ar-
monia, y la cQrreccion estan en lucha, d.een:sacrificarse md-
tuamente; la armonia, cuando .se quiere herir con. las co-
sas; la correction, cuando. se intent mover con las pala-
bras.
Jamas olvidemos en estas trasposiciones y las pareci-
das que la indole de nuestra lengua no es igual A la griega,
ni:romana; de manera que las libertades que nos tomemos
han de ser rescatadas por bellezas, quedando siempre defec-
tuosas las que no las produzcan.
Las palabras homndlogas, casi nunca admiten inversio-
nes, "Los persas, griegos y romanos perecieron al abjurar
las costumbres de sus mayores*" Esti bien dicho; mas si
dijeramos, los griegos, los persas y los romanos, se ofende-
ria la cronologia de las naciones. Grandes, nobles y plebeyos,
es lo rational; pero n .grandes, plebeyos y nobles.porqu6 no
se sigie la graduation de importancia. La virlud engrande-
ce el alma y la eleva hasta su criador, es el m6todo Idgico de
discurrir: la virtud elevd el alma husla su criador y la en-
grandece, e.,un disparate,.pues para elevarse 6 Dios debia
ejigrandecerse. Tambien yerran los que al describir un pais
no esplican ordenadamente su situation geogrifica y tan
presto nos hablan de la Habana como de la.punta Maysi y
cabo de San Antonio.,, ,
Hay palabras,muy .comunes que por su colocacion ar-
tificiosa adquieren una.cadencia:y singularidad antes des-
conocida,,y noes corto prior esta energia, esta grandeza,
esta.govedad, pues solo.se hall en los grande escritores y.









forma a teces today la diferencia delie tuajF vulgar alra
torio.La claridad y sencillez seguidas uliiformenente hacen
languido el estilo; por eso a oratoria qu'eie ocupa ehi ino-
ver y persuadir salvi lasreglas ldgicas'y'gr'amaticales sieni-
pre que convenga 'trocar interru'tir el orden de "
ideas y de las palabras. Movidlo el'aiinio de'las paion'es'y
combatido per afectbb encontradbs,' nada respeta, y el olahdbor
qtie sabe imitar la paturaleza'en ti' desodren sublinm'i s.
vale de la trasposicion de las palabras, del hip6rbaton, 'de l
pbnderacion, dela suspension moment6nea y de la reticenh-
cia absolute. Los preceptos en estos casos nacen del corazon,
yeel que qniera aprender 6 sentir y a apasionarse en libros,
abandon el arte, pues nunca sabri elcctrizhrnos ni gobernar
nuestra's pasiones.
Con todo, ellas tienenf taihbin si ildgica,'y eh 0illo se
diferencian de la locura:"nd se piense' que frases trunca-
das, nonosilabos y esclamaciones, tecursos favorable a la
mediania y que desecha como impr6pios imipbrtinentes el
hombre de talent, scan' 1llengunje de la pasionD digalo Ra-
cine en el pasaje de Fedra ya citado, y cmiantos han visto
la exaltacion en los humans. Casi en todas estas situacio-
nes critics se avivan las potencias y las 'ideas unas tras
otras se amontonan.

Armonia imitativa.

Segun la opinion de algunos ci'iticos, el habla de
los hombres al principiar el. mundo debia reducirse i soni-
dos imitatiyos;' pues no teniendo siempre ante los ojos el
objeto que querian significar, imitaban con la voz el sonido
qtie producia, y con el movimiento el estado 'en que desea-
ban pintarle. Nadd pr'ee'memas natural que esta correspon-
dencia entire el signo y la cosa significada; y el dicho de qtue
la m6sica civilized los humans; aunque inexacto en la mate.,
rialidad de los t6rminos parece corioborar siu idea.
Pero i media que s.i intr(ligencia'se fu6 desarrollando
con el estado social,,ie de otro modo'hubiei;aquedado em-
brutecida, como la de's6s hombris 'mal llamnados salvajes
que se han visto solitarios en los bosques desde su nacimien-
to; formaron un lenguaje sirhbolico y arbifrario, pues ya el
anteriod noobastab~b'a i'e's'iesr'slos 'inucibs o1.ietos que co-
nocian y fenosflas'idbas'abitrictiis que de sus itmpresones
iban deducien do; y', o i o iiieli te'ci etii duatnt'o se des r-
rolla tiende i-la gikeralizacibiesi4l1ii inplifieiiei traba-








jo; elaro esti que el lenguaje debia variar segun la mayor d
menor esteision de sus cAlculos, el terreno queocupaban, sus
costumbres y temperament; de manera que los que se com-
placian con emociones fuertes,y que gracias al suelo en que
nacieron tenian un caricter vivo y penetrante como los
orientales, debian inventor idiomas energicos y armoniosos,
ricos de imigenes, abundando enn metiforas y comparacio-
nes que se correspondieran con la exaltacion de sus espiri-
tus; mtentras que los habitantes del norte, viviendo terre-
nos esteriles y mrenguados de todo, bajo la entorpecedora in-
fuencia de un cielo helado, debian usar menos fogosidad en
el lenguaje y la dureza de sus afectos debid transmitirse a
la espresion que los pintaba.
Aun en nuestrs, dias 6 pesar del transcurso de los si-
glos y de la mezela de los idiomas entire si, no hay ninguno
que no conserve en mas d en menos esta armonia imitative
de las palabras, entire las cuales unas imitan el ruido, otras
el:movimiento, y alganas la afecoion que nos domina. Imi-
tan el ruido, cuaado decimos, el gato miahtlla, la oveja bala,
el murmullo del arroyo, el zumbido de la mosca, el relincha
del caballo, el silvido de la serpiente &c.; pues tal parece
que nuestro oido recibe las impresiones que aquellas causes
produce. El mismo efecto causan los verbose cacarear, gor-
goritear, gruhir, rechinar, estallar, refinfun ar y otros en qoe
abunda la lengua castellana.
Imitan el movimiento de las cosas algunos t6rminos,
como: rdpido, tirale, vuela &c,, y Melendez dijo:

Cual relampago s6bito brillante.

Y para el movimiento contrario, las palabras mansa-
mente, pausadamente, &c. El bachller la Trorre hablando
de un irbol

Cuya bella corona, paeudida
Mansamtente del ai, rergalado,
Ya se mira en elt agua y so retire,
Y lueg6 vuclve, y otra lve se m.ira,

nos ha dejado portentoso ejemplo de arronia imitativa.
Imnitan la afeccion que nos domina aquellas palabras
que coniienen al tono de la obra, :de la p asion, del eujeto
que se describe &c. Esto correspond mas biep al. esti-
lo de qie luego se hablari; por ahpra ,no cpntntaremos








39
con decir que en esa clase de armnonia, ims inflijo tiinene
la inmnginacion y el:raciocinio que coimparai eithno d la
obra aiI pensamienito o corinocidn qile spresan, que la na-
turaleza de*s lbpalabras, ; o6d se ve'en esto~ verses de De-
lie, poemad 'Coloii
El cefiro call& paiusado el sueiio
SSilenciooo las nhves recori'a,
SDeiaretcdtico 3inguido'beleiio
ds' abatidos pirpidos tbafiando.

SNo pliiede dnai e desci ipcion mas ella y espresiva.






8S APLICACQNl A LAS RJEPRESENTACIONES,







IAs polemicas que aipairecen en los periddicos sue-
len presentar varies critics mas d menosjustas, mas d me-
tios several de los actors, y de tard, en tarde se yen algu-
tias que de tal modo contrastan '~in la habitual benevolen-
via, y digase de paso, algun tanto excesiva,'del p6blico haba-
nero, qae ha.n llamado vivainete la ateacion de los que ob-
servan. Lejos de mi la idea de querer oponerme a esta cen-
sura oportuna qup es ibil'al ptilico porqie iforma el buen
gusto, y mas -i lti abn d 6 ios msmos actores,.que fuera de
sus rutinas, suelen no tenrieotra instruction para su impor-
tante y dificilisimo ejercicio; pero mnaoslejos todnia el exci-
tar en su contra inia 'rita anarga, el dFsenfreno de per-
sonalidad4es qu i riCllizai' o qri ofenden; m nmuguno .de
esds acaloraniientos pnerilesy de partidos qie elevan a un
pobre c'dii'o, qiie apefas a' senti'do a los verios, liasta las
nubes; od que tiW dtlenei el polvo a tot pobre, quizis en el







40
moment mismo que logra algun acierto. Si fuese mas fre-
cuente como en otros paises, esa censurajuiciosa de que he
hablado mas arriba, no caeriamos tal vez en estos inconve-
nientes: no vendria un necio i motejar d A celebrar por ca-
pricho, d por miras de interns d de compadrazgo; y lo rep.i
to, el public y los actors ganariamos infinite.
Presentanse .a la verdad grandes.inconvenientes con
respect a estos que se.creen de la mejor fe del mundo in-
vulnerables como Aquiles, sin pensar que se le podia herir
en el talon. jCual es el que se reputa tan consumado en su
arte que no ofrezca alguno d algunos parajes, 6 donde pue-
dan c.lavarsele los tiros de una critical fundada y r,aeional?
Duele much A nuestros actors el que se les censure
en lo mas minimo, y creyendose infalibles, no oyendo mas
que a su pandilla, 6 la menor tacha que se present 6 su
sin igual mirito, se irritan, se exasperan y lo que peor es,
se osbtinan en sus malos h6kAtos, ycada vez empeoran, has-
ta que se acaba el prestigio-se- desvanece la inoda, como
todo lo que tiene fundamentos tan a6reos, y queda lo malo
y lo que peor es, no pudiendo soportarle nadie, inclusos los
que antes palmoteaban o diban garrotazas con itias'furia: al-
gunos ejemplares pudiera citar, si no me hubiera propuesto
huir de todo nombre propio. El actor se.obstina en sus ma-
los h6bitos, hedicho,y a a verad icdnmoihade salir de ellos?
Qu6 han estudiadb, en la gran generalidad, estos pobres
actors? De donde vienenii .la-,ese~Ea-O--son hijos de otros,
y heredaron sus rutinas con sus pelucas y sus vestidos de
romanos y turcos; d son algunos artesanos de disposicion y
viveza, que leen algun tanto. mqejr, que:la'generaliiad da
1losde si case, (que no son los'que mejor leen en el mundo),
ahuecan.ias la voz y se estiran yinanotean con mas 6nfa-
sis y mayor energia; y de comedian de aficionado 6 toatro de
Ia legua, saltan en fin t la esccna, donde despu6s se linchan
mity envanecidos, y se creen superiors A Garrik y a Talna,,
y dicen con menosprecio, ese pobre. Maiquez apreenderia
ahora lo que es declamar si volviese de la otra vida; ;es estra-
no pues quo nada sepan los que nada han aprendido? Cuan-
o'o lessale nlgo bien es un prodigip, es todo, efecto do sus
disposiciones naturales, y hablemos claro, es muchas veces
por aquello del burro flautista; yo no los culpo, porque de
nadie se pu!ede exigir que ejecute lo que no le, han ensefna
do; pero i lo menos que no hagan la rueda como el pavo,
que no se pongan rojos de orgullo, que oigan con docilidad
16ivoi did los que pueden y debon marcarlcs sus estravios,









y lejos de tascar el frenoqco iampciencia:. que se; convenzan
en fin de que sin este freno corrern, A la:avenntura, y, aerai
de uno en otro:, atolladero. Esta clase de ignorancia,es la
que los anima A buscar:medios estyaordinarios y aun estrava-
gantes para sobresalir; incapaces deiespresar los sentimien-
tos de la naturaleza., imitan aquellas convulsiones mas
violentas queo solo, en algun caso, muy singular aparecen;
y esto lo hacen con una.,exageracion continue a seme-
janza de los pintores y dibujantes que 'solo en estas po-
siciones forzadas hallan:el modo de copiar una naturaleza
que no conocen, y que por fortune, no esti siempre en seme-
jante estado de violencia. La piedra de toque para penetrar
si unactor es bueno o malo, esta en su disposicion para ma-
nifestar today clase de afectos, y con particularidad los dul-
ces y los de penetracion 6 inteligencia. Seria pues un me-
dio el mas oportuno para former a estos actors, la censura
mesurada y prudent que hemos insinuado, interin la educa-
cion general permit que todos los espafioles tengan ciertas
nociones indispensables para cualquiera profession .que
elijan o que conservatories bien eatendidos, y escuelas de
declamacion puestas por maestros que siquiera hayan a-
prendido.los primeros.rudimentos de la gramnftica de nues-.
tra lengua,, nos facilitaotr;os medios,con,que abastecer las,
compaiiasdram6ticas. Aunque a decir verdad no estoy mu-
cho por esos conservatories, porqu6 la declamacion com:o
todas las artes imitativas quiere la inspiration del genio, y
con el rigorismo de las reglas se consigue una mediania, in-
soportable sin dudaalguna en aquellas divinas artes. Pero de
esta sujecion pedantesca,:, la crasa ignorancia del que sin.
mas ni nmas da un brinco A las tablas y ya cree que todo es-
te hecho, hay, mucha.diferencia;.y un hombre de ideas, de
buena education, de: un corazon sensible, de una imagina-
cion ardiente, podr6 adiestrarge en su arte.en el mismo tea-
tro, quizais y sin, quizas, mejqr que,los que sujetos al rigoris-
no de un colegio, aprenden muy metodicamente lo que su
entendimiento no puede comprendeir, loque su alma de nieve
no puede espresar... ,
Sin embibargo, siempre estos iltimos.tendran una venta-
ja muy notable. sobre l9s otros; lasbuenas costumbres .6 que
se habituarin b:jo el drden:de una, casa de edncacion, los
modales,~ya; decencia dei su co.mportariento,,que sin ofen-
der a nadieoalgupn. qul tr.:o c.nico, de su monte, si puedo
espresarme asi, atropejla bien frecuentemente,, haciandose
de esta manera. digno de.las excepcionese que, la. aitiguas
6









preocupaciones habian estable6ido contra los actores en bl
drd'en social; excepcidnes;,que, sea dicho de paso; producian
el envilecimiento de una clase que por mas que querramos
abatir, 6 ha de ser ocupada por sujetos dignos, no'llenara
sino muy imperfectamente, si no es: con much perjuicio
de la misma sociedad, sugrande objeto de la educacion'po-
pular. Algunos se obstinan en no mirar sino como una me-
ra diversion el teatro; otros, porqu6 no esti en relacion con
el culto y'las eyes como el de la antigua Grecia, le dejan re-
ducido 6 uti especticulo de pura curiosidad, y al ver el an-
sia con que todas las naciones, con que todos los hombres se
entregan a los. placeres de la escena, es menester reconocer
que hay algo mas que esa mera complacencia, que esa pue-
ril curiosidad. Yo he dicho que tonstituye la education po-
pular, no afirmar6'que sea la inica, pero si que es la mas
acomodada 6 todos y a todas las materials que propagan la
moral y'la filosofia en'la masa comun, y del modo inas es-
peditivo.para producir efecto sin preparaciones cientificas
y elementales: si se duda de esta verdad, vease la distinta
cultural de los.pueblos: donde hay teatros, de aquellos donde
no existen; la diferencia de inclinanionos de los que se
aficionan 6 los placeres' de la escena, de los que sumergidos
en otros de distinta clase arrastran una existencia crapulo-
sa y oscura, en los parajes, bien raros ya 6 la verdad, en
la que.se carecen de teatros.
Pero volviendo 6 nuestro tema, no queda duda en que
como est6n los actors, deben apetecer que se les guie
con imparcialidad y razon, que se supla en ellos todo to que
etras circunstancias no les facilitan: no hay cosa mas triste
para un artist que el que no haya nada porque motejarle
ni elogiarle: al que se le amonesta, es porqu6 en 61 se fundan
esperanzas; idesgraciado del que ni siquiera promote algun
porvenir! Queda de hecho entregado .a la mano del ama y
del barber, esto es, A los silvidos 6 al desprecio de la tur-
ba-multa.
Yo no he dicho que la empresa sea de la' jurisdiction
de los critics, porqu6 la he comprendido en los mismos
edmicos: y en caso de ser diferente, 6 la *verdad que puede
conformarse con cualquiera olase de aquellos. No distingo -i
los actors de la empress, 'poiqu6eestoy convencido de que
en el moment que hay especulacion en todo lo: que se re-
fiere a las representaciones teatrales, inclusive el just esti-
pendio que se debe a los que hande vivir de su trahajo, es-
to es A los actors; ya se pierde toda probabilidad de que









aquellas representaciones seanc.omo deben: al ofreeerse
para divertiral pdblico, un empresario leva ticitamente el
-firme propdsito de cercenar todo lo possible en los gastos, y
aumentar en la misma proportion las ganancias, no en be-
neficio del arte, sino a pesar de este; para el que tiene se-
mejante designio no es soportable ni aun la menor oensura,
que exija los costs necesarios para la propiedad y decoro
de las representaciones, y que abra los ojos .al publicopara
que se aperciba de que le dan gato por liebre. Y para que
les escuesan excesivamente las. punzadas aun mas inocentes
de sus Aristarcos, no se necesita que estos se engolfen en
reclamar reforms que la situation de las companies exigi-
ria con urgencia, ni el tener que proveerlas de actors cla-
sificados por caract6res y no por categories estravagantes, y
muchas veces de la mas repugnante inverosimilitud: jhace
tanto tiempo que hemos visto en nuestra escena al galan)
porqu6 lo exigia su clase, hacer el papel de hijo de un mo-
zuelo que apenas se afeitaba? Cuantas veces la dama, cual-
quiera que sea su figure, su edad, su manera de sentir y de
espresarse, 4 ha de hacer una nifia de 15 afios con 40 cum-
plidos, 4 una madre de 40 no teniendo 20? Ni que los ves-
tuarios fuesen de cuenta de los actors, lo que prescindiendo
del excesivo gasto f que los obliga, tiene todos losi inconve-
nientes que casi cada dia nos chocan en la escena, por
su poca conformidad, por la impropiedad oan que est6n dis-
puestos, siendo may raro que en rigor haya dos dramas en
que pueda servir un misno traje: solo los comicos espafioles
sufren esta pension que deberia star 4 cargo de los empre-
sarios, y que asi facilitaria tanto mas la propiedad y conve-
niencia de la representation de los personajes, y daria un
brillo y una importancia a cada funcion quo se pone de nue-
vo en la escena. No senior, nada de esto ni aun cosas de mas
trascendencia, diriaI la critica 6 estos especuladores; pues
bastaba para que les fuese insoportable, cuanto pudiera se-
ialarse del servicio de la escena, del arreglo de las finciones,
del desaseo de las localidades, de la arafia ofuscando los o-
jos de los que estan de frente y dejando los demas 4 oscu-
ra, amen de la chorretada de grasa 0 sebo al pobre cuitados
que est4 debajo, y que no es este el menor riesgb, que cor"
re, pues estalla como una granada real cada vidrio y le es-
ponela que le rompan la cabeza; todo esto, qule seri nmuy
]rolijo enumerar, y las iutriguillas de candilejas a dentro,
aburriran lapaciencia de los: que quieren ganar dinero:a
man-salva, y asi: se ctidan del gusto y de la ilustracion del,








44
pipblico, como de cosas que. regularmente ni aun compren-
den.
Convencidos de esto todos los gobier nos, y de lo impor-
tante de sostener y propagar los espect6culos dram6ticos,
hacen suplementos cuantiosos con este objeto, jy que6digo
los gobiernos? -No hemos visto el generoso desprendimiento
con que un nuimero considerable de nuestros conciudadanos
se ha apresurado en diferentes ocasiones 6 hacer anticipa-
ciones, d por mejor decirdonativos de veinte mil y mas pe-
sos para la formation de compaiias de opera? Sin duda pa-
ra ello han sido movidos por estos principios; y lo estrafio
es que zelosos por la propagacion del buen gusto en tan
ameno ramo, no hayan excitado ellos mismos una censura
juiciosa, que hubiera contribuido mas que cualquiera otra
cosa 6 estender este buen gusto. En una palabra, el pdbli-
co tiene tal instinto por su bien, que mira naturalmente en
todo impresario al enemigo de sus goces en tan legitima y
convenient diversion, y el empresario por su part mira al
public como una mina que se propone esplotar do cualquier
medo, y a los critics como unos obsttculos penosisimos
para verificnr esta esplotacion.
Pero 6 este p6blico es prineipalmente 6 quien import
que brille la antorcha de una just y luminosa censura;
6 su reflejo ha de deseubrir todos los prestigious con que se
le intent seducir, 6 incapaz en sn generalidad, de penetrar
por si solo en ese laberinto que el interns y la ignorancia
le preparan de consuno para estraviarle de la manera mas
lastimosa, necesita de una mano esperta que le conduzca,
de un dedo perspicaz que le sefiale los defects, de una voz
energica y desapasionada que sin interns ninguno privado
clame con fuerza 6 su oido para que no se le ofusque y se
le corrompa. Este instinto, pues tal puede llamirsele sin
impropiedad, que tienen todos los hombres que se rounen
en sociedad para complacerse en los especticulos que imi-
tan de este de otro cualquier modo a la naturaleza; esta
propension desde la mas tierna infancia 6 recrearse entoda
copia de las escenas de la vida, prueban bien claramente
que no es un mero capricho de curiosidad, que no es una
frii ola diversion, como ya he insinuado mas arriba, la que
amontona en un cortorecinto un gran numero deespectadores
para recibir impresiones de toda especie, y para presenciar
en los cuadros vivientes del drama la sucesion y variedad
de los acontecimientos humans: en una palabra persuade
6 no poder mas, de que son importantes y aun precisas es-








45
tas lecciones que forman al hombre, quizas much mas que
las secas p6ginas de una filosofia preceptista y palabrera.
Ilustrado el p6blico, no podrAn ofrec6rsele colosos de merito
dramdtico; toda charlataneria desaparecera, habra una gran
masa quejuzgue con conocimento y que arraste tras si la
opinion publica: quizas no habra aficionados, en el sentido
que no hace macho nos han pintado graciosamente los pe-
riodicos, copiando A los de Madrid; pero habra quien sepa
-juzgar con juicio, sentir con energia, no apandillarse por
tal hombre o tal mujer, sino por el merito; no porque este
autor sea mi vecino, d porque aquel viva conmigo de ordi-
nario, sino porqiu ha tenido un verdadero talent, y ha
presentado una obra de merecimiento: ni sera possible que
cuatro farsantes quieran estraviar la opinion, porqu6 cho-
caran contra la gran masa que los recibira A chiflidos, y lo
repito, el m6rito, el' m&rito solamente brillara. Todo esto
pues sera la obra de la Critica, porqu6 a ella solamente
puede ser dado el quitar la venda de los ojos A la generali-
dad, y si algun jovcn animado de un vivo fuego osatomar
la pluma para pintarnos en cuadros verdaderos y espresivos
las situaciones de la vida, si algun otro animado de un en-
tusiasmo no menos digno, diga lo que quiera la preocupa-
cion, se present en la escena a interpreter estos nobles sen-
timientos, la critical no los asustara en sus primeros pass
con exigencias pedantescas y excesivas, no los aturdira en
su primer arrebato; al contrario, alentarA sus esfierzos sin
envanecerlos ridiculamente, les ofrecerA el lauro inmortal i
que aspirar deben, y desembarazara el camino que han de
recorrer en su primer marcha. de todos los obstaculos que
pudieran hacerlos vacilar, y. aun caer; que se compare, si
se quiere, el acento ilustrado y prudent de esta noble cen-
stra, con la vocingleria furibunda de las pandillas que exal-
tan las cosas, no por lo que valen, sino por espiritu de partido;
o con los amargos sarcasmos, del vituperio violent de genies
descontentadizos y severos; y se ver todo el bien que puede
hacer la critical que he preconizado, porque conozco todo su
valor; y todo el mal que puede evitar, que no es por cierto
beneficio mas pequeio; y estoy plenamente satisfecho de
que cuantos aman la ilustracion, apoyaran el esfuerzo del
que denodadamente ataque abuses tan trascendentales, es-
parza una ensefianza tan itil, y puede asegurarse que con-
tribuye asi mas al esplendor del arte, que todos los que por
cualquier motivo se dedican A cultivarle.









,, JUAN FRANCISCO DE LA HARPE.


Nacid en Paris 1739 y murio 1801. Comentdomuy jd-
ven a carrera literaria con sus Heroides y en 1764 did la tra-
gedia de Warwick, la mejor de sus composiciones teatrales.
Las ya impresas de sus obras, son: Heroides, Odas, diversas
Poesias, Miscelineas literarias y filosdficas, varias Diserta-
ciones y Discursos de los cuales hay muchos premiados, el elo-
gio de Carlos V. rey de francia, de Enrique IV, de Fenelon,
de Catinat, de Racine, de Voltaire, varias tragedies, la co-
media en un acto Las Musas rivals, dos dramas, M61anie
y Barnevel; los Doce Cssares, traduccion de Suetonio; la
de los Luciadas de Camoens, y su Curso de Literatura. Su
cempendio de la historic general de los viajes, es una es-
peculacion, buena tan solo, porquB guard algun drden y
m6todo para las personas que no tienen ni tiempo, ni deseos
deleer los originals.
Aunque excelente critico y buen escritor, no puede com-
.pararse a los grandes escritores del siglo pasado. Entusiasta
.e Voltaire desde que se desarrollo' su razon, habla de 61
como hombre apasionado. No tiene gran numen po6tico. Su
critical, que ninguno en su tiempo ha podido igualar, es tan
juiciosa, como elegant su pluma. Arbitro supremo del buen
gusto.y azote de los malos escritores, alaba cuanto bueno
encuentra, y no hay consideration bastante que le detenga
para dar a conocer lo malo. El sello.de su reputation que-
dd gravado en su Curso de Literatura, done se espresa
siempre con el estilo del author qpe analiza.
Le critical la falta de proportion en su obra: iCuatro
voldmenes para Voltaire! .doscientas paginas para Cornei-
le,,! :Prevenido en pro del. primero, y en mengua del se-
gundo,.con:algunas opinions atrevidas sobre la Ulj ia y la
Eneida, fan6tico en las operas de Quinault, es en su lite-
ratura antigua y en el siglo de Luis XIV, bastante propor-
cionado: pero no asi en su siglo XVIII, porqu6 habla dema'-
siado..Algunos articulos son may cortos, otros llenos de ind-
tiles pormenores, como sus juicios sore Diderot, Fabre d'-
Eglantine, Beaumarchais.... Descarga muchas veces sit se-
vera mano, en los dltirnos volimenes, contra, los filo'sofos
que fueron sus amigos; y vuelve al fin a hacerlo sin modera-
cion y con resentimiento y con el velo precario de que le a-
nima la religion cristiana.


















CO STUMBRES.














o hace much tiempo que lei en un autor, la frase
singular de que la music civilized los humans. Si esto es
cierto, ningun lugar es mas civilizado que nuestra Habana,
pues en ninguno se ha generalizado tanto la passion por la
musica; aunque debe de posponerse i otro pais cuyos
habitantes nos inundan y son freneticos por la armonia. En
verdad que los pobres iingun instrument han inventado, y
que de la aficion a la production hay muy largo camino
que recorrer. Tambien lo es que cierto organo que formal
una montaiia en los lados de la frente sobre la parte ester-
na de las cejas y que segun el Dor. Gall corresponderia 6
]a mursica, no se ve, que digamos, en casi ninguna cabeza
habanera.
Sea de ello le que fuere, el caso es que tenemos socie -
dades filarmonicas, nuevas filarmdnicas, viejas filarmoni-
cas, y que nuestros pebres oidos se van filarmonizando que
es tn content.







48
Non surdis Orpheus, gritar6n mas de cuatro de los que
lean estos' renglones: Ppero si Orfeo no es para los sordos,
porqu6 razon nos ensordezen con tanto canturreo y tanta
misica, a nosotros pobres imbeciles que no queremos or-
feadores?
Y no se crea que sea esta una mania de ahora, que
hace algun tiempo escribia mi prima Circuncision a mi
padre, cierta carta que viene como de propdsito a nuestro
asunto, y que voy 6 transcribir para los curiosos.
"Mi tio y Sr.-Muerta de suefio y fatiga, y con la cabe-
za llena de trinos y corcheas, acudo 6 V. con la mira de ver
si soy tan feliz que logro por mediacion de V. algun arbitrio
para libertarme de la insufrible plaga filarmtnica que me
aflije y martiriza.
"Es el caso que aunque todavia bastante jdven, soy ya
como V. bien sabe, madre de familiar, pues tengo tres nifios
como tres perlas orientales: el mayorcito apenas cuenta
otros tantos afios, y los dos restantes, que son jimaguas,
no pasan de seis mess; y comoaunque'no enteramente po-
bre, tampoeo estoy muy sobrada de conveniencias, me veo
precisada 6 ejercer en toda su plenitud las augustasfunciones
de la maternidad, segun las llama el author del Emilio. Mi
casa, proporcionada 6 mis facultades, est6 situada en una
de las cuadras mas exiguas de intramuros; en esta cuadra
hay cinco pianos, y en ellos se ejercitan constantemente
ocho seiioritas, que ocupan diferentes alturas en la escala
musical, desde las que estan en el solfeo y aprendiendo 6
manejar el teclado, hasta las qietocan y cantan oberturas,
arias y duos en la academia de santa Cecilia: hay ademis
en la susodicha cuadra un aficionado al violin, que ya.ha
hecho, segun dicen, considerable progress; un profeser de
flauta, y un negro cocinero qioeen sus ratos ociosos apren-
de ai tocar el clarinete. Omito por no ser difusa, en este in-:
ventario de las riquezas musicales de mi vecindad,, los ca-
leseros tafiedores de tiples y los: negritos bozales que tocan
la trompa. :.

,,Apenas el aurora reluciente .
S Bafia en luz las tinieblas del oriented,

-s deciri, eso de las seis de la, mafiana, cuando estoy en
lo mejor de mi suefio, despu6s de haber velado hasta las'
horas mas avanzadas:de la noche, no.por mi gustosino por
una imperiosa y cruel necesidad, empieza mi v.ecina.dejla








49
derecha, que como toca de memorial y sin escuela, es la
mas intrepida 6 incansable, a repetir por la milesima vez
las danzas cubanas y las piecesitas del pais, interpoladas
con la cachucha, el pan de jarabe y que se ye cuantas
otras novedades, ejercicio que suele durar dos horitas lar-
gas: mis hijos se despiertan sobresaltados y Ilorando, y ar-
man con el desentonado y estrepitoso piano el concerto mas
infernal que puede V. figurarse, cosa que mal de mi grado
me obliga a dejar la cama i today prisa. Parece que en la
tal casa ni se barre, ni se friega, ni se limpian los muebles, (I)
ni aun se cuida sino may por encima del aseo de las personas,
a no ser que hagan estas cosas 6 media noche. A las diez
toman su leccion las muchachas de en frente, que son las que
est6n solfeando y aprendiendo la escala, y su leccion y sus
ejercicios suelen durar hasta las dos de la tarde. Entre tres y
cuatro, las maestrazas que viven dos puertas mas adelante,
se ponen 6 tocar y cantar las arias y duos de Julieta y Romeo,
la Parisina y la Fausta. En los intermedios se oye ya por
aqui, ya por alli, elgemido de la flauta, el chillido del cla-
rinete, d el no menos desapacibe del violin: a veces suenan
dos o tres pianos 6 un mismo tiempo con acompafiamiento
de los instruments referidos, y entonces es un inferno la
cuadra.
A prima noche vienen visits 6 una o' varias de las tres
casas sobredichas, 4 de las otras dos propietarias de pianos,
donde quiza por ser casadas las tocadoras, debo decir en
honor de la verdad que hay mas sobriedad y discrecion, y
entonces ya.se sabe que el modo menos dispendioso de ob-
sequiarlas es darles un rato de musica. Si entire los concur-
rentes se encuentran, como es regular, aficionados de uno 1i
otro sexo, la diversion se encrespa y se prolonga, improvi-
sindose en algunas ocasiones conciertos que ahuyentan a
todos los gatos del vecindario. Mas como no hay cosa en el
undo que no tenga fin, dan las diez y media 4 las once, y
el bajo cantante del sereno anuncia que es hora de que se
disuelvan las reuniones: los pianos se cierran, los violines y
los instrutnentos de viento vuelven 6 sus fundas, se apagan
las luces y todo entra en su estado normal.
jJuzgar6 V., tio mio, que con esto se acaban mis tribu-.
laciones? Pues est6 V. muy equivocado. A la otra puerta de
las solfeadoras viven cuatro hermanos que ni madrugan ni

[1[ Trastoslos llama con su acostumbrada originalidad el
discreto traductor del Universo pintoresco. NOT' DEL coFISTA.
7








tocan el piano; pero en cambio se sientan a tomar el fresco
en la ventana cuando el resto de la vecindad se recoge, y
como las personas que siempre estin juntas no suelen tener
abundante material de conversation, se distraen cantando la
Atala d el Trovador con intermedios del figurin loco y el
negrito gambado, hasta que los hace caller el sereno que
siempre es bien tarde. Entonces es cuando puedo disfrutar
algunos mementos do reposo, interrumpido por los deberes
a que me obliga la corta edad de mis hijos, y acibarados por
el temor de que con la venida del proximo dia vuelva A prin-
cipiar mi martirio.
Bien s6 que si mis vecinas leyeran esta carta dirian
que soy insensible a los encantos de la m6sica, y que mi fa-
milia contribute co!.o la que mas de la cuadra con su con-
tingente de ruido; peroayoles contestaria que por buena que
sea la muisica, y por bien ejecutada que eat6, la incesante
repeticion de notas y tons es la cosa mas insoportable del
mundo; que si mis hijos lloran y alborotan, culpa es de ellas
que con sus gritos y porrazos no los dejan dormir; en fin, quo
para la conservation de la sociedad es precise que las mu-
jeres se casen y tengan hijos, y que una vez que los tienen
no se han de ir 6 criarlos A los montes; pero que no veo la
necesidad de que se pongan 6 tocar el figurin 6 las seis de
la mafiana, ni cantar el trovador a la una de la noche. Por
todas estas.razones y temerosa de que si mis rabiosas filar-
mdnicas entienden que me quejo, lo han de hacer mil veces
peor, he resuelto mudarme de barrio, y al efecto he dado el
encargo a varies conocidos y ahora le suplico V. diga 6 los
suyos me busquen casa, advirti6ndoles que no reparen en-
si es h6meda, oscura d con goteras, ni si le di el norte por
el frente o la brisa por la culata, puesto que lo unico que
me interest es que no haya a lo sumo mas de dos pianos y
algun otro instrument eh la cuadra; pero sospecho que
no he de encontrarla con estas condiciones, y que si quiero
descansar de semejante cencerreo, tendr6 que trasladarme 6
las lomas del Cuzco:-
Su obediente sobrina-Circuncision.


















POESIA.







SONTWO.






2Mo caciotx.,



jaL astro de la noche contemplaba
Que velado en modestos resplandores
Con sus blandos y tr6mulos fulgores
Tu faz hermosa y virginal baFiaba.

Mi volcinica mente se engolfaba
En delirios de f6rvidos amores,
Y la brisa volaudo entire las flores
Con su aroma el ambiente perfumaba,

En manso ruido murmur en mi oido
El aura con su aliento regalado
De tu vo0 dulce el celestial sonido.

En rededor de mi todo rela;..,
Solo yo suspiraba desdeFiado
Sumergido en letal melancolia.











ECPASIO '


POR Lid PLAyI.





Vagaba pensativo
Por las riberas de la patria mia
Cuando la luna en la azulada-esfera.
Entre pardos celajes discurria,
Conlfundiendo su brillo macilento
Con la tr6mula luz del firmamento.

El silencio reinaba,
Dormian en calma los inquietos mares
Y tan solo T lo lejos entonaba
El triste marinero sus cantares,
En tanto que a la orilla
Dejando el remo el pescador cansado,
Ataba en el peiiasce acostumbrado
Con la flotante cuerda su barquilla.

Al punto presuroso
A su albergue de paz se encaminaba
Donde cena frugal y blando lecho
Su consorte feliz le preparaba,
YmTit tiernas caricias le ofrecia
Y otras mil de sus hijos recibia.

";Ay! esclam6, dichosos
Vosotros pescadores que sencillos
Amais y sois amados!; venturosos
Tambien vosotros, levels peoesillos,
Que libres de cuidados
Y de las penas que mi pecho siente,
Si en las ondas amais tan tiernamente
En las ondas tambien os veis amiados!
Y en Ins serenas tardes,
Y en el silencio de la nocbe nmbria,
Y al destellar la aurora, y cuando Febo
Sus rayosde oro del ienit envia,
Vosotros en el golf haceis-fugaces
Dulces guerras de amor y dulces paces.








53
"Mas jay! yo no he nacido
Para gozar jams de tal ventura,
Jamis Fileno triste ha conseguido
Inspirar tierno amor k la hermosura.
Y si alguna hajurado
Que & su ardiente passion correspondia
Con sacrilego labio amor nientia
Y peijura despu6s le ha abandonado.

"Aquella luz lejana,
Que al trav6s de las sombras centellea,
Ilumina el albergue silencioso
Que mi bien con sus gracias hermosea:
Alli de dulce paz goza su seno
Y no piensa en el misero Fileno.

"Tal vez ahora tranquila
En alguna lecture esti ocupada
Y goza en illusion: tal vez Mirtila
En blando lecho duerme sosegada!

"Mientras dura su suefio,
Dormid vientos en culma silenciosa,
Y el zefiro no mas su faz de rosa
Levemente al pasar bese alagiiefio.

"Dormid tambien vosotros,
Mientras duerme Mirtila, vastos mares,
No la inquieten jamAs vuestros bramidos
Ni los tristes cuidadosy pesares
Que agitan sin cesar mi tierno pecho
Se acerquen nunca k su tranquilo lecho.

"Jamis convulsa lore
Sofiando que algun mal mira cercano,
La paz entorno de su albergue more,
La deliciosa paz que busco en vano.
Y si acaso un instant
De mi se-acuerda mi adorado duerio,
;Ay! no turbes por Dios tan breve suefic
Saliendo de las ondas sol brillante.

"Vosotros pecesillos
Que cbntemplais mi suerte lhstimosa
Condolidos tal vez, y que esta tarde
Habeis visto 'a Mirtila mas'hei-mosa
Que en'-el trido invierno fldi temprana,
Hermnosa lanvereis'tambien mariana,









"Acaso.al contemplarla,
Preudados de sus gracias hechicer&s
En confuse tropel, por saludarla:
Alegres saltareis A Ja ribera.
Si os duele el mal ajeno
No os olvideis entonces de este amante, *
De mi hablad Mirtila un solo instantes, "'
Y decidla que aqui llorb Fileno.

"E.ntanto Dios quedaos
Pecesillos del mar habitadores
Que harto tiempo turb6 vuestros solaces
Con la historic infeliz de mis amores-
Serpeando os dejo por el mar gozosos
Y mariana os ver6 tambien dichosos.

"En la noche tranquil
Cuando yo vuelva & veros angustiado
Decidme si mi mal siente Mirtild, :
0 si acaso conmigo se ha indignado!"'

Asi acab6 y vertiendo
Amargo llanto, contempl6 afligido
El grato albergue de mi bien querido
Y de las playas me alej6 gimiendo.

FILENO.



3L 33IIO






SI.

1Magnate!. En tus salas hay marmoles y oro,
Hay lechos de seda y alfombras de. mroo,
Y siervos que doblan su frente ruin.
El lago apacible retrata tusquiatas, :
TG months orceles ornao6s.de cintas .,
Y entire humos y luces te arrulla el festia,.
Pero en tu muelle inacciorn
Te angustias y. no hiala media
:e rear una illuiioin, "








55
Y sientes siempre el asedio
Que en torno t tu corazon
Pone la espina del tedio!

IL'

Como un vil interns to habla al oido
Y es solo el oro tu polar estrella,
Buscas rica mujer, casas con ella
Y entras loco y riendo & ser marido.
Mas como no es tu corazon el nido
De un puro amor, aunque el caudal te cuadre,
Al ver tu esposa convertida en madre,
LPorqu6 te has de llenar de regocijo
Si no eres ti quien al nacerle un hijo
Beudice ft Dios, y se envanece padre?

III.

iY el niTo!.. Del seno de esclava nodriza
Que cubre de besos su cara rollizq
Y obscenos cantares le obliga & decir,
Le arrancan al triste, le entregan & un ayo,
Ingerto risible de docto y lacayo
Que vierte latines y enseria f servir.
Mas que su alumno su paje
El nifio viciado, inculto,
Le negarS vasallaje,
Y se lanzari, ya adulto,
Tras de aquel libertinaje
Que huye del sol y anda oculto.

IV.

Sin que acierte la madre & ver su huella,
En la alfombra oriental del cuarto umbrio,
Pondrf su beso envenenado y frio
Sobre la blanca faz de la doncella.
Cuando hay luna en el cielo y no hay estrella
Y en lenguaje nocturno hablan las olas,
Platicard con la casada k solas:
Palida reirk Ia vil casada
Y bajo de la ad6ltera almohada
Ocultar, cargadas las pistolas.

V.
Y el padre entretanto con aire marchito
Le busca en taberna, burdel 6 garito








56
Sin verle en garito, tabernak 6 burdel.
Colgado al postigo, mirando 6 la calle.
V6 en todo el que pasa su rostro y. su talle
Y A todos llorando pregunta por A1.
Y al fin si lo traen... yerto..
Baiiadoen sangre... sia brillo
Los ojos... el pecho abierto!
Y un negro torpe y sencillo
Le cuenta que al hijo ha muerto
Un ignorado ouchillo!

VI.

Padre infeli!..-Abandonado al lloro
Abrasa al hijo y con angustia besa
Aquella herida, que le hundib en la huesa
Tanta hermosa illusion de perlas y oro.
Y ohb!.. La ligrima ignoble del desdoro
Es la que el padre por el hijo vierte,
Al ver que no muri6, como hace el fuerte,
Con un morir patriotico, divino,
Sino manchado de adulterio y vino
Que es en verdad abominable muerte.

VII.

Y t6 Io quisiste, oh est6lido anciano,
Que al joven mimaste, que diste de mano
La suerte future del pobre doncel.
Por eso Dios quiso que llores sin fruto,
Te cubras de canas, te vistas de luto,
Y apures la copa colmada de hiel.
Y si te postra en el lecho
Y con su garra fatal
SDestroza el dolor tu pecho,
Aprende, infeliz mortal,
Que todo el bien que no has hecho
Es despu6s' todo tu mal!


J, J,. MILANES.












,/





VARIEDADES.








Exfimen analitico de la Balanza general del comercio de la isla
de Cuba en el afio de 1838, formada de 6rden del Escmo.
Sor. D. Joaquin de Ezpeleta, Presidente, Gobernador y Ca-
pitan general, y Superintendente general delegado de ha-
cienda de la misma, por D. RaimuLdo Pascual Garrich.-
Imprenta del Gobierno y de la Real Hacienda, 1839.

MN el primer cuaderno de esta obra, publicado en
Julio del afio anterior, insertamos el uadro analitico del co-
mercio, navegacion y rentas de la isla durante el quinquenio
corrido desde principios de 1833 hdsta fines de1837. Este
trabajo, hecho con sumo esmero y precision por persona
muy versada en operaciones de esta ,lase,.y provista de to-
dos los datos y antecedentes niecesarius, es .Tecomendable,
no solo por su exactitud, sino tambien, por su claridad, re-
quisito sin el cual poco provecho sacarian los lectores de se-
mejantes investigaciones. Constantes en nuestro proposito
de consagrar la mayor parte de la Carlera iobjetos de iti-
lidad public, les presentamos a continuation un estracto
razonado y metddico de las operaciones comerciales que se
han efectuado durante el curso del precedent aflo, y de sus
resultados con respect 4 la navegacion y a las rentas de la
corona, segun aparecen en la obra citada a la cabeza de
este articulo y en otros documents oficiales que el au-
tor ha tenido a la vista.








S. 58

COMERCIO.

Importacion por articulos.


Viveres.
Caldos . . $.


Carnes.. .
Especerias... .
Frutas. .......
Granos.. .. .
Grasas.. . .
Pesca.......
Articulos various. .


Manufacturas.
Algodones . .
Lanas . ..
Lenceria.. . .
Peleteria.. . .
Sederia.. . .
Suma, .
Maderas. .
: Aielales. .. . .
Articul/s various .
Suma total..
iimportacion.en 1837..
,. Aur ento en 1838 ..


2.244.332.5.


. ... 1.593.597.1.
. .. 179.254.4.
. 272.083. ,,
.,.. 2.962.191.7.
. . 1.I21.076.3.
..... 401.178.7.
. .. 288.520.,,
I . 9.062.234.3,

. ... 3.418 143.6.
.. 324.877.1.
... 2.T97.804.1,
... 578.949.,,
. 469.889.7.
. 7.5 9.663.7.
. 1.512.749.7.
.. 2.528.505.5.
.. 4'.036.724.3.1
.. 24.729.878.1.'
22.940.357. ,,
S. 1.7 90.521.1.


I, portaciwn 'ior banderas,
Camerio inacional en buques nacionales $' 4 460 9877..
Comercio estrangero en buques naci6nales 6.163.152.3.
S: en buquesde los Estados-Unidos. 6.202.002.,,
Se buques de la America espafiola.. 1.713.650.7.
Sen buques inglees.... .... .. 1.439.300.6.
en buques firaceses.. . 816.954.4.
enbuques alemanes. .... .. 62,355.2.
: enibuques flamencos y liohndeses. 304.142.6, .
oen bhuques italianos.. . 52.661.7.
evribhiques portugueses. ., . 11.931.7.
en buques rusos y dinamarqueses. 79.193.,,
Dep6sitoa do entrada. . .. 2.873.545.,,
Suma total: . 24.729 878.1.








:59
Las importaciones verificadas en 1838 escedieron i las
de 1837 en 1.789.521 $ 1 xs-. equivalents a 7, 8 p.g de
las efectuadas en este dltimo.
La proportion que guardian unos con otroso os a'ttilcl-
los importados es-la sigiietite:
Viveres .... 36- p.:
Manufacturas.. 31
M aderas.. . 6
'Metales.... .. 10
Articulos varios.. 16
Total. 100
Con respect la procedencia de los articulos y a las
banderas importadoras, se bservan las siguientes propor-
clones.
Efectos nacionales en bandera nacional... 18 p.8
Idem estrangeros en la umisma ...... .25
Comercio de los Estados-Unidos... ... .25
Idem de otros estados americanos ..... 7
Idem de Inglaterra.. . ...... 6
Idem de Francia. .. .. 3.
Idem de Alemania.... 2
Idem de los Paises bajos......... .. .1
Idem del B6lticb, Italia y Portugal... 0
Geinros entrados depo'sito... . 11.
Total...........100

Esportacion por articulos.


Producciones de la isla
Azucar... .
Caf. .. . .
Miel de purga, .
Aguardiente de-caia..
Cera.... ........
Tabaco en rama ..
Tabaco labrado. .
Articulos various. ....
Suma. ; .
Prboucciones ultramarinas
Metales preciosos. ... .
Suma''otal.
Esportacioin en 1837.. .
Aumento en 1838., .


.. ..$ 9.115.477, ,
. .. 1.550341..,
S 843.078.1.
.. 108.165.,,
... 82.539.,,
* 608.747.1.
S. 1.466.344. ,
... 1.769.907.7.
. 15.544,599 1.
. 4.079.060.5.4
S.. 847.442i6.
* 20.471.102.4-. '
*... *. 20:346.40a.1.+
. I. 124.095 .









Esportacioa ppo banderas.

Comercio national en buques nacionales. $ 2.692.159.4.4
Comercio estrangero en buques nacionales. 1.532.840,5.
en idem estrangeros para los E.-Us. 5.574.591.2.
en idem para la America espaiiola.. 30.562.1.
en idem para puertos ingleses. .. 3.083.328.1.,
en idem para puertos franceses .. 771.572.7.
en idem para puertos al'emanes. 1.866.326.7.
en idem para los Paises-bajos. 831.836.5.
en idem.para Italia.. ...... .. 59.226.4.
en idem para Portugal. ..... .. 307.416.6.1
en idem para Rusia. .... .1.046.953.3.
Deposito de salida y consume ....... 2.674.287.5.
Suma total.. ,. 20.471.102.4.4

Las esportaciones de 1888 solo esceden a las de 1837
en la corta suma de 124.695 $ 3 rs. pero es necesario te-
ner present que-las-de este iltimo habian sobrepujado a
las de 1836 en la eshorbitante cantidad de cerca de cinco
millones de pesos. Lejos pues de aparecer la industrial agri-
cola estacionaria,- no-puede presentarse en situation mas
floreciente.
Los products, tanto de la isla como estrangeros, que
componen la .totalidad de las esportaciones verificadas en;
1838, han- concurrido en las proporciones que a continua-
cion se espresan:

Products de la caria, 491 p..
Tabaco........... .10
Caf6 ...... .. ..7
Products various. .. 9
--76
Products ultramarinos. 20-
Metales preciosos. 4
--24.
Total.. J100

i La proportion en que han concurrido a la esportacion
,de frutos y efectos las diversas banderas que frecuentaron
los puertos de la isla en 1838, y el destino de unos y otros,
-son los que se espresan en seguida:








61
Comercio national en bandera national, 13 p.8
Estrangero en bandera national.. 7


Idem idem de los Estados-unidos. .
Idem idem de Inglaterra ........ ..
Idem idem de Alemania. .....
Idem idem de Rusia.. ... .. ...
Idem idem de los Paises-bajos.. ..
Idem idem de Francia . . .
Idem idem de Portugal .. .
Idem idem de Italia.... .. .
Idem idem de la Am6rica espafiola..

Depdsito de salida y consume . .


Total. . .


---w^~o
274
15
9
54


1 ,
0j
----66
13
100


Entre los articulos de consume general que constitu-
yen una gran parte de las importaciones, se distinguen los
que espresamos A continuation, con los aumentos 4 bajas
qne han tenido con respect al de 1837:
Harina espnfiola, barriles 85.424. --43.245.
Idem estrangera, idem. .69.445. + 14.346.1
Arroz, arrobas... .. . 519 229.4- 42.347.4
Tasajo, arrobas . .. 975.442. +174.941.4
Tocino y jamon, idem 33.734.-- 8.584.
Carne salad, barriles 7.794.j- 2.220.4
Bacalao,.arrobas ... 349.571.4--58.736.6
Queso, idem . . 49.452. + 12.852.-
Manteca y manteqailla, idem 199.098. -117.306.
Velas de sebo, idem . 57.151.1 + 11.163.
Velas de esperma, libra ..... 231.093.4- 33.605.

Entre las producciones de la. isla que constituyen la
mayoria de las esportaciones, son las mas notables las que
en seguida se espresan, 6on el alza.d baja que han tenido:
Aguardiente de caria, pipas. 5.508.i+ 1.9571
Az6car, arrobas .... ...10 417.688. +1.357.6344
Caf6, idem.. ... . 1.550.341. 583.2261
Cera, idem.. . .... 28.296. 10.9681
Miel de purga, bocoyes... .. 134.892:; -+ 19.9161
Tabaco en rama, arrobas.. .194.799.4 + 15.295f
Tabaco torcido, libras;.'.' 916.466: +- 124.0271
NO TA, El signo + i'idioa aumrntimj'y el sign -- baja


t









Mfovimiento commercial.

Importacimo.
Comercio national en bandera idem. $ 4.460.987.7.
Estrangero en bander.a acional 6.163.152.3.
Estrangero en banderas estrangeras.. 14.105.737.7.-
Suma.... .. 24.729.878.1.:
Esportacion.
Comercio national en handera.riacion. 2.692.159.4.4
Estrangero en bandera national. .. 1.532.840.5.
Estrangero en banderas estrangeras. 16 246.-102.3,
Surna. . ... 0.471.102.4.4
Diferencia 6 favor de la importacion. 4.258.775.5.
Movimiento commercial . . 45.200.9806.
Idem en 1837 ... . . .. 43.286.764.1.4
Aumento en 1838.. . . 1.914216.4.

El movimiento commercial de las banderas estrangeras
que frecuentan nuestros puertos, fue en el afio qne nos ocu-
pa de 30.35;840 $ 21 rs; el de la bandera national, de
14.849,140 $ 34 rs.; y el conexionado inmnediatamente con
la peninsula, de 7.153.147 $ 31 rs..Omitimos enunciar las
observaciones que de estos guarismos se desprenden, dejan-
dolas 4 la sagacidad y buen j:uici6 de nuestros lectores.
S La parte absolute y proporcional que en este movi-
mniento ba tomado cada uno de.los puertos habilitados de
la isla, es la que aparece. 4 continuacion:


Puertos habilitados.


Habana.. ..
Matanzas. . .
Cuba.. . ..
Trinidad. .......
Cienfuegos.. .. .
Gibara.. . .
.Puerto-Principe..
1Manzanillo. .
Baracoa.-. ... .
Sumas. ...


Movimiento comerc. Tanto al miller,


$ 30.889.695.5.4
S5.653.847.7.4
5-007.255.1.
S2,282.194.6.4
:50.6161.
S 306.973.3.
288.551'.3.
267.990.,,
63:856.2.
45 200.980.6.
1 -f-f ------~


Las importaciones han superado las esportaeiones en
los puertop y cantidades 4qu, agui aparecen:


683,3.
125, ,,
112,8.
50,7.
7,7.
6,8.
6,4.
5,9.
1.4.
1.000,,,







63T
Puertos Jsceso ea la intportacion.
Hhbana.. .. $ 4.258.775.5.
Puerto-Principe . 11 15.74
Trinidad;... . .. 54.204.5..
Cienfiegos.. .. .. 44.954.7.
Baracoa. ... . .... 1.364.5.

y las esportaciones superan a las importaciones en los si-
guientes:
Puertos. Esceso en la esportacion.
Matanzas . ... ..$. 1.912.918.7}
Cuba...... ........ 194.0610 7
Gibara..... ....... 78.297.4k
Manzanillo...... .... 69.245.3

Mlovimiento commercial de los metales preciosos.

Importacion.
Oro aculiadfo. .. ... $ 1.478.994.2
Plata acuada . ... 772.736.3.
Sua. . 2.251.730.5.
Esportacion.
Oro acufiado . .... 386381.4.
Plata acufiada. ....... .. 461.061.2.
Suma. ... 47.442.6.
Movimiento commercial. ....... 3.099.173.3.
Diferencia a favor de la importacion. 1.404.287.7.

Resulta que durante el afio que nos ocupa ha aumen-
tado la riqueza monetaria del pais,Ci Jo menos en un million y
cuatrocientos mil- pesos, cuya mayor parte es en oro. En el
quinquenio anterior paso este incremento de cuatro millones.
Estos guarismos demuestran cuan-ridiculas son las incesan-
tes lamentaciones que se hacen sobre la esportacion del oro
por corigecuencia de la importacion de pesetas sevillanas. Por
grande que sea el beneficio que logran los introductores de
estas 6ltimas, su coniercio tieje un limited fijo, y es el de las
necesidades del pais. Cuando este no necesite mas pesetas,
cesaran de itmportarse; y las que se imported de mas, se-
ran recspoitadas: est es la ley constant y general del co-
mercio cuando no le contrarian indiscretos reglamentos.
Obs6tvese_ ademas, que como la introduction de las
po1tas E .ilnainas ebtli prohibit), la tqtald.e los metales pre-








64--
closos debe ser mayor que la que hemos figurado, al paso
que siendo libre la esportacion delosmismos metals, con
un cortisimo derecho cuandp se estraen pa pampaises estran-
geros, ningun inter6s tienen los comerciantes en ocultarla,
deduci6nidse de iqui con toda certeza que sin aumento en
la esportacion anotada en las balanzas, la.importacion esta
acrecentada en todo el valor de las pesetas sevillanas intro-
ducidas de contrabando. Dicen, aunque no lo creemos, que
este valor es considerable, lo cual probarA mayor incremen-
to en la riqueza monetaria. Las pesetas, cono yalo hemos
dicho muchas veces, aparecen en mayor cantidad de la que
realmente existed, porqu6 siend'o la moneda mas baja y mas
desacreditada, todo el mundo procura deshacerse de ella, y
asi es la que tiene mas estensa circulation. El dia en que se
tratase de recogerlas nos qtedariamos admirados desu corto
ndmero, y de lo exagerado de los c6lculos que sobre ellas se
han hecho.
NAVEGACION.

El numero de buques que durante el a5o han visitado
los puertos de la isla, y las naciones A que pertenecian, se
espresa a continuation:

Buques Entrados. rado Salidos.
Espafioles. i , '776 691
Americanos.. ,- ,- ,1434 1433
Ingleses, , 190 157
Franceses. ,, 55 63
-Alemanes. , 60 66
Flamencos y holandoses, 36 26
De lBiltico. ,, , 21 22
Portugueses. ,, ,, 44 49
De la America espafiola. 16 10
Sardos. ,, ,, 4 4
Totales. , 2636 2521

El porte de las embarcaciones insinuadas, con distin-
cion de nacionales y estrangeras, es el siguiente:
Entrados. Salidos.
Bnques. Toneladas. Buqnes. Toneladas.
Espaiioles. ,, 776. 93.566.j 691. 87.457.2
Estrangeros. 1860. 305,495. 1830. 313.551.
Totales., 2636, 399,061.j 2521. 401.0J09.i







65
Han entrado durante el afle 23 buques espafioles mas
que en cl anterior, con un aumento de 16.7801 toneladas;
y han salido tambien mas que en el precedent, 65 buques,
dando an incremento de 25.119 toneladas.
El esceso en las entradas de buques estrangeros fue
de 91, con porte do 15.266} toneladas; y el de las salidas de
130 buques y 32.9090 toneladas.

RENTAS DE LA CORONA.

El imported de los Reales derechos recaudados durante
el afio en las aduanas dela isla y en las demirs dependen-
eias de Real hacienda, es el que sigue:

Derechos de.importacion, , $ 5.246,008.,,1
Idem de esportacion, , ,852.246.
Total de derechos maritimos,, 6.098.254.51
Rentas territoriales y dem6s ramos, 3.574.459.1
Total general, , , 9.672.713.61
Idem ei 1837,, , , 8.837.165.71
Aumento en 1838,,, , 835.547.7

Aun cuando de esta cantidad substraigamos los 59.650$
recaudados en todas las aduanas de la isla por arbitrios des-
tinados al pago del subsidio estraordinario de guerra desde
15 de Octubre del aiio anterior en que se establecieron, has-
ta 31 de Diciembre; siempre subira la recaudacion del aiio
a 9.613.063 $ 6% rs. y el aumento obtenido sobre el prece-
dente a 775,H97 $ 7 rs. Los afios en que hasta ahora habia
pasado la recaudacion de nueve millones de pesos eran los
de 1828, 1829, y 1836, que produjeron sucesivamente
9,086,406 $ 71 rs; 9,142,610 $ 4 rs,; y 9,267,266 $ 2 rs, En
]827 y siguientes no nombrndos, pasod a recaudacion de
ocho millones, sin Ilegar a nueve; en 1826 llegd a siete mi-
llones, sin haber jaln6s alcanzado antes a. esta cantidad,
Asi pues, las rentas de la corona en la isla de Cuba han
escedido'eh el aiio de 1838 aflas obtenidas en el mas favo-
rable de los anteriores en unos 350.000 $ prdximamente.













DE LAS MEMORIES MAS SELECTAS ESCRITAS POR AUTORES
FRANCESES HASTA EL SIGLO XVIII, Y APUN-
TACIONES SOBRE SU MERITO RESPECTIVE.



Memories de Joinville.-Pintan bien las costumbres de
su tiempo y el caracterde las personas: se descubren en ellas
sus afectos generososy elevados. La mejor edicion es la de
1761, pues las demis no son inteligibles. 1250.
Memories de Felipe de Comines, para la historic de
Luis XI y Carlos VIII.-Favorito del primero cuya alma im-
penetrable conocid, y odiado de su hijo Luis XII, ha es-
ppuesto con elegancia y modestia acontecimientos interesan-
tes y que l1 solo conocia. Su afecto a Carlos VIII, que can-
so su desgracia, no le hizo grato & losojos de aquel iltimo
principle: hablaba con sinceridad de los otrosy modestamen-
te de si. 1770.
Memorias de Brantbme; su nombre Bourdeilles.-Vivia
en tiempos de Carlos IX y Enrique IlI. Aunque con poca
logica, divierten sus deshiladas narraciones, y es precise con-
sultarlas para conocer a fondo los usos y costumbres de la
corte de Francia en su tiempo. 1600.
Memories de Margarita de Valois, mujer de Enrique
IV (querida delduque de Guisa) y escritas por ella.-Contie-
nen an6cdotas interesantes, su estilo es agradable y natu-
ral, y para su tiempo son obras maestras. 1600.
Memorias de Enrique, duque de Rohan, canteniendo
lo que ha pasado en Francia desde 1610 hasta 1622 en 2
volimenes. Hay igualmente sus memories y cartas sobre la
guerra de la Valteline &c. en 3 vol.--Fue uno de los mejo-
res capitanes de su. siglo, gefe de los calvinistas franceses,
un heroe en fin que murid de result de heridas en 1638.
Memories de Jully, Maximiliano de B6thune.-Son el
cuadro fiel de los reinados de Carlos IX, Enrique III y En-
rique IV su intimo amigo; m as parecen apuntes, que una obra
arreglada. Titlldola primera edicion, Econonias reales. Fu6
tan buen ministry como general. 1580.
Memories del Presidente Jeaunin.-Aunq ue simple a-
bogado llegod ser ministry y amigo de Enrique IV, S us me-








morlas y negociaciones, siempre que se leen, ensefian algo
nuevo. 1600.
Memorias del Mariscal de Bassompiere.-En medio de
mil boberias so hallan retratos muy curiosos.
Memorias del Cardenalde Retz.-Turbulento, empren-
dedor 6 inconstante,inal acomodado en una monarquia y
peor en la iglesia, sin principios fijos y sin fines calculados,
fue un grande hombre que paso como una exhalacion: en
sus memories es comparable a Tacito por la energia de su lo-
cucion y la profundidad de sus pensamientos: compuestas ya
retirado de los negocios, reinan en ellas la constancia de su
genio, si impetuosidad y grandeza. Retrata casi todas las
personas notables de su tiempo. 1660.
Memorias de la regencia de Ana de Austria, por el
duque de la Rochefoucault.-Unos le comparan a Tacito,
otros le culpan de infield en sus relaciones, mas su estilo a-,
grada 6 los mejores jueces; pero como atribuye al amor pro-
pio cuanto el hombre ejecuta, no merece confianza comohis-
toriador.
Memorias para servir a la historic de Ana de Austria
por la Sra. de Monteville.-Aunque escritas con el mayor
descuido, contienen anecdotas que no se hallan en otra par-
te. Fue grande amiga de la reina: estaba en los secrets de
la corte, y la persiguid Richelieu. 1670.
Memories de la Sfita. de Montpensier.-Esta princess
ambiciosa y presumida, mas se ocupa de sien sus memorial
que del gobierno: hay algunas anecdotasinteresantes: su es-
tilo es sencillo, conciso y f6cili Pasd el principio de su vida, en
los placeres 6 intrigas; el medio, entire amores y sentimien-
tos; el fin, en la devocion y oscuridad. 1680.
Memorias de Bussy-Rabutin.-Encasquetado en su
nobleza como el marquis Mascarillede Moli6retiene menos
reputacion de la que merece. Su mejor obra es la instruc-
cion para conducirse en el mundo. 1670.
Memories de la Corte de Francia en los anos de 1688
y 1699 con various retratos dealgunas.personas de la Corte
por la Sra. de la Fayette.-Est6n escritas con gracia y hay
auncdotas interesantes y curiosas. La historic de Enrique-
ta de Inglaterra, duquesa de Orleans y nieta de Enrique
IV, hija desgraciada de Carlos 1 no tiene todo.el inter6s
que debia, pues era de los sujetos, el mas pintoresco. Proba-
blemente murid envenenada.
Memories de la corte de Espania por la Sra, condesa
de Aunoy.-Por haber pasado en Madrid algunos ailos con su









(madre se cree que tenga an6cdotas verdaderas. 1700.
Memories de la Sra. de Orleans, duquesa de Ne-
rnours,-I-ay algiunos retrafos v6rdaderbs, ingeniososy finos
de los principals actors de la guerra de la Fronde. 1700.
SMemorias: para *la historic de Luis XIV por el Abad
de Choisy:-Seleen con placer aunque no sonmuy exactas
y su estilo sea demasiado familiar. Ha hecho tambien una
historic eclesiasstica. Se disfrazaba de.mujer con el nombre
de condesa de Barres para agradtar aquel rey en su juven-
tad. J700.
Memories y reflexiones sobre los principles aconteci-
mientos del reynado deLuis XIV por el marquis de la Fa-
re.-Su m6rito esta en su franqueza, a veces repugnant.
1700,
emorias del duque de S. Simon--Anque con defects
grades, :es algo elocuente: habla apasionndo y con espiritu
de. partido en algunas cosas, asi es pIeciso leerle con des-
corifianza: tiene:cosas nuevas. 1710.,
Memories de la Sra. de Staal.-Estin Ilenas de ras-
gos:ingeniosos y de circunstancias interesantes, versando casi
todas ellas sobre sus amores. 1740.
Memories secrets de Luis XIV y Luis XV por Mr.
Duclos.-.Es el:f:uto de muchos !ati os de trabijo y le ha vali-
do mas reputation que su historic de Luis X[ por la quo fli
nombi'ado. miembro de la Academia francesa,. Espone bien
los cuadros que presencid, penetra sustcausas y maneja casi
sus;resortes. En sus Consideracionex sobre las costumbres, ha
manifestado sefitimientos purosy lo bien que conocia el cora-
zon himano: -de plebeyo se alzd a noble por su saber. Hay
tambien unas Notas sobre la gramftica de Port-Royal. 1762.
;: Colecciones sacadas de una gran biblioteca.-Son re-
dactadas por el marques de Paulmy d'Argenson, y muy pro-
pias para conocer los franceses antiguos en sus costumbres,
festines, muelles &e.
Memorial de la Sra. de Maintenon.-No son de ella
sino de la Beaumelle: tiene muchos errors adeings de ser
el estilo estudiado y afectado.
Memorias d Cartas del Cardenal d'Ossat y las memorial
de Mr. de Torcy.-Por su much veracidad y los materials
que encierran, serin siempre preciosas para el historiador y
tiles a los diplomrticos. Las lMemorias del uiltimo, para la
historic de la negociaciones, desde el tratado de Ryswick
hasta la paz de Utrecht se publicaron diez aios despu6s de
muerto y son muy interesantes.










EL H OMBERE


Muchos ban tratado de esta maravillosa obra de la
nitiiraleca::pero la ha'n consideradn en razon direct de sus
pasiones, presenttindonos tin cuAdrb fastidioso de la existett-
cia huinana, ya definiendole comio un catilogo de miserias,
ya como una cadona de horrorosos males, cuyos limits se
ocultan bajo la losa del sepulcro.
Si cuando en la initad do una hormosa noche en que
solo el murmurio suave de las brisas, o' el monotono canto
del sereno suelen turbar el imperio del silcncio, arrobado
en ineditaciones, fijo ui' instnnte mis ideas sobre el hombre;
"ihe aqui el mas hermoso de todos los series es mi minica
esclamacion.
Consideren al hombre como quieran, yo tambien Ie
consider: es verdad que su nacicniento es anunciado por
sus gritos y gemidos; |peo qnu es e hombre en esto momen-
to? Sus ojos nada ven, porqu6 nada conocen; sus manos
giran inciertas, sits pieTrnas apenus ptueden sostenerle, y se-
gun Dubroc, esta iplca ess mas bien do vegetacion que de
vida; y si es-verdad quie lora al nacer, tambion es verdad
que ignore sti Ilanto, aunque parece que implora un arrullo
al cuidado inaterhal.
Yo no escitchi'el grito del recien-nacido sino con una
mezcla de placer yde ternura: yo miro en el un renuevo de
la especie humana: y si la naturaleba parece quie sonrie
con los amores de la primavera, que pireparan los frutos del
otofio, ella tambien sonrie conmigo en el nncimiento de un
hombre que los amores del hombre prepararon.
El juzgarld antes de su nacimiento en mcdio de las ma-
terias de corruption de que esta cubierto, sirve en algunos de
fundamento para cohonestar sus ideas de horror. A estos se
les pudiern decir: Estraviados! jHabr6f algun ser que no se ali
mente de la destruction de los demtis series? La primera capa
que cubre casi toda la tierra que habitamos, no esi A formada
de los restos de vegetables y animals, que descoi'p6estos con
los sedimentos del roc;o y la lluvia forman el origen de la
vegetation? Dirigid vuestros ojos a los solitarios y desiertos
paramos donde no existen estos principios de destruction, y
os lienareis de horror: lainaccion de lan mnerte reina en aque.
Hlas parties, que incapaces de alimentar un'ser viviente son in-








capaces de producirlas. El aire que existe en ellas es dema-
siado enrarecido: apenas se puede soportar la influencia de los
rayos solares, y se respira una atmdsfera de fuego. Empero,
dejemos aparte esta comparacion de consideration. Sigg-
mosle en su infancia, puesto que lejos de ver en ella memo-
rias, solo se mira la alegria de la inacencia.
Siete 6 ocho primaveras han fortalecido sus miembros
pequeiiuelos: agil como el cervatillo de las montailas, tris-
ca con los placeres del candor: una bella.educacion moral le
ensefia a conocer el mundo, y regular sus pasiones que em-
piezan a despertar con su adolescencia, y ya no es aquel ser
d6bil y lInguido, ya es el hombre en la primavera de su vida.
La libertad de sus movimientos, la vivacidad de sus mi-
radas, y la serenidadde su noblefrente, le prese-ntan al mun-.
do como la obra supreme del Criador: "Firme y en pie, di-
ce Buffon, su actitud es de mando; su cabeza mira al
cielo, y present una faz augusta en que se v6 impreso el
caricter de diguidad, y pintada por medio de la fisonomia
la imigen del alma. La excelencia de su naturaleza anina
con un fuego divino las facciones de su rostro: su aire ma-
gestuoso, su andar fire y resuelto, manifiostan su nobleza y
clase: no toca a la tierra sino con sus mas distantes estre-
mnidades: no so le han dado los brazos para que sirvan de a-
poyo 6 la mole de si cuerpo, ni su mano debe dollar la tier-
ra, y perder por este medio la delicadeza de su tacto." Este
es un corto rasgo de la hermosa pintura conque el mas c6lebre
de los naturalists nos describe al hombre, y con el que nos
arrebata en su entisiasmo y nos hace conocer lo que vale-
mos; pero yo quiero que se le siga conmigo en las diferen-
tes 6pocas de su vida. Le dejamos en su adolecencia, y se-
guiremns con ella.
Es cierto que en esta edad ha aprendido a conocer
necesidades que el mnismo ha buscado; pero en cada una de
ellas ha encontrado tambien un nuevo placer. Sn juventud
resbala por su fiente de la misma manera que los 61timos ra-
yos de la aurora matinal se escapan por el horizonte: hello
entonces como el mensajero de on Dios, todo es bell i sus
ojos: mira con placer el lucero de la. mafiana, se alegra
con la mitad del dia, y se.emhelesa contemplando un firma-
mento coronado de estrellas, done se, pasea tranquilainente
la plateada luna de enero. El penetra por entire la espesa
niebla de la montafins; se recrea con los perfumes de la pri-
mavera: se alitnenta con los sabrososy delicados frutos del
-otofio: en medio de un arroyuelo cncuentra el placer quo e4









vano'intentan robarle los rigores del estio, y en la heladas no-
ches del invierno es el unica criatura que encuentra en la na-
turaleza adormecida los atractivos del placer. La virilidad
le sorprende del mismo modo queilos rayos desprendidos del
astro luminoso sorprenden en la mitad de su carrera al
planeta que habitamos, y tal vez le hall rodeado de peque-
fios hijos, que es el 6nico ser que sabe amarlos porque nun-
ca los desconoce: ellos son un aumento de sus placeres, le
hacen olvidar las penalidades que suelen turbar su deliciosa
vida, y ellos en fin son para 61 como las vistosas ramas para
el tronco envejecido por los arios que adornan y alegran con
sus flores.
Puro como el llanto primero que vertid en el mundo,
no le aflige el silencioso invierno de sus dias, que pinta su
cabellera con la blancura del armilio, imlgen de la pureza
de los cielos, im6gen de la morada que le espera. He aqui
el hombre, como yo le concibo. Su primer sonrisa fue la de
un angcl: el cielo se complacia con su adolescencia; su juven-
tud fu6 el encanto do la naturaleza: su virilidad reflejd en su
frente como el mas brillante y piuro rayo del estio: y las
hucllas de ochenta otofios que ajaron las rosas de su rostro,
y amortignaron In vivacidad de sus miradas, ban dado un tin-
te mas eurgico it la augusta mnagestad de su fisonomia. Su
calellera inas blanca que el sagrado manto de una virgen
del sol, cae sin alifio sobre su apacible frente: postrado de
rodillas ante el eterno, alza los ojos al cielo, bendice i los
hombres, exhala el 6ltimo suspiro, cumple su mission sobre la
terra y su poster d Dios es tambien el de un angel.
F. O0



LA MUJER.


Si yo fuera poeta, si su increadoentusiasmo hiciera vi-
brar las cuerdas de esta lira que llamamos corazon, te can-
taria, oh, mujer, cfntigas de adoracion y vasallaje; 4 te alza-
ria un altar entire las nubes de la poesia. Porqu6 'qui6n
mas bella que tu en el mundo de los sentidos? En vano ha-
ce la nochb ostentacion de sus millares de estrellas, y el
alba de sus rios de purpura y oro;.tri te presents y cual
reina de estas maravillas de la creacion todo lo eclipsas y
oscureces.-Ries, y tie contigo la n aturaleza en el hervir de








eus cascadas y en el trino de sis Ufijaros; Iloras, y los lagos
y v~ates m.murtni enidechlas de collio eloItu eres, enffifit;la
IhiileA l pa -'iiso de ids !SjIIs.--d'eo u!b.lyillutes dela vida
dtieakna' ,.Que'.r'es*tG para. eI4ii nbre?---_iEL_..si.en -el de-
sierto, la guirnalda de la jiiuc-ntud, in tierra de promision ea
el mundo de las iluiiones. qQiuin isiti. de inocencia tu
seno, de pudor tus mejillas, y de amor tu corazon? Quian
te did, oh mnjer, los amorosos delhios de la doncella? la
inefable filelidld de la esposi? y el sagrado -eariiio de la
madre? Q6u fuera sin ti la existenria? Inmenso'caleidesco-
pio done, la realidad, las penrs y los .dolores vendrian A
combinarse bajo mil formas y' todas espantosas y horrible.
Por esto, oh mujer, siempre tuviste un culto aqui ea.mi.pe-
cho y jams vacile en consagrarte, como Io mas precioso
que poseo, las purpurinas rosas del porvenir. ,
Mayo de 1839. J. J.


IUN PENSAMIENTO,



..,...Es verdad, imajer, iun me acuerdo: tu proseguias
tl camino: un sol, otro sol, siempre caminando: con la ca-
beza doblada sobre el pecho, como- diciendo '6 los hom-
bres:--"Dejadme pasar, yo no quiero mas sino que me de-
jeis pasar!"--Y ellos te'salian at encuentro, te acosaban,
como las visions de un suenio de anatematizado; hasta que
el Angel negro te mando' detener en tu camino. Entonces
alzaste la cabeza por segunda vez desde que fuiste nifia: y
iuna lgrima! una sola ligrijma!.. Yo la vi correr. jA que
llorar, mujer? iPobre criatura!-lira, la vida es nada:-
es una noche despues de un dla inebnloso:-es un mneteoro
que pasa; si se quiere, es la risay el llorb:-es un gemido
y un beso. iPero la esperanza! Oh! la esperanza es una
miujer hermosa, es la lui, esel: cielo, es ,ia creation! iY tu
vives sin esperanza!!! Cuando se agotan las fuentes del sen-
timiento, cuando el corazon.se seca par eldololQr,.,sttele;ba-
jar una gota de consuelo j ie nos resfrig.era y nosvuelve lam
existencia, vuelve'la esperanza con sis alasiede-esmeralda,
y pBni. la.sonrisa en nuestros labios, la color en la mejilla,,
la serpnidad,eni:la freite!q..Y tu vviasin esi ospranza! ,Por-
que lloraT mijer?..'
... '











LA



CA RTZERA


CUBANA.

JUNIO.-1839.




ClENCIAS.

ntstacilo miAc. itcaedo da onwacM netwtade


BAROMETRO
Frances.
8 de la 2 de la 8 de 1
maiana, tarde. noche.

27p.,7 27p.65 27p. 6a
6.. .. 623 .. o
.. 65 .. 62 .. 62
.. 63 .. .. 60
.. 66 6 .. 68
.. I .'. 68 .. 9
.. 70 ..3 Ti .. 71
.. 72 71 71
1 7 17 77
.. 73 .. 7 69
.. 74 69 68
68 65 67
70 68 71
74 ., 72. 71
75 72 73
74 66 70
S70 65 .. 66
2.. 68 75
S75 70 75
75 69 .7
70 68 69
67 68 7
72 70 6
S69 67 68
.. d 71
S7 70 7-2
7. 78 67 67
6 .. 6 .. 67
.. 68 .. 7 68
.. 70 6 688
.. 63 68 68


TERMOMETRO DE HIGROMETRO DE
Fahrenheit. Sanssure.

8 de la 2 dela 8 de la d la 2 dela 8 de I
mafana. tarde. noehe maea-a. tarde noche.

820 S16 50s 75 383 50 630 .. 550 .. 59" .
83 .. 6 20 ,,3 .. 60 .. 53 .. 56
83 25 8p 20 ,,4 50 57 .. 51 507 ..
83 .. 2 5 58 .. 5 ..61 80
82 50 ., 50 ;' 75 57 53 61
U0 50 20 80 50 62 .. 57 50 62
29 75 '*,2 0s .il ** s .. HI .. 0o
81 .. .. i .. 6 0 .. .
81 0 1,0 75 61 25 9 .6
81 .. 5 35 ,,2 75 63 .. 5 6 ..
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81 25,, 10 ,3 59 50 57 6 61 ..
81 85 .. u3 81) 61 ..8 561
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83 .. 25 ,,4 .. 57 ..54 .. 60
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82 "6 "4 .. 62 .. 56 6-2
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82 50 ,5 29 "5 20 0 .0 59 6
1 .. ,4 25 2 50 63 .. 1 .. 6 ..
81 25 ,6 25 "3 75 6-2 .. 60
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81 5 ,,3 .. ,, .. 62 54 .


-I


NUB 4RRONES.-.EI 3 on la tarde, canl todo el 6. el 7, el 8 y el 9, el 14 A medi'dia,
del 19 al 20 con truenes y muchos relimpagos y llovjznitas & media noche, el 22 medio die,
El 23 ial scureerel 24 h Ins 2 de la tarde con trqenos y el 30 & la una del din con idem.
LLOVIZN AS.-La mnanna del 4 y al oscurecer cuando en cuando insignifi.aotes, el 6
idem A ls 11 dFla nmatona y 6 de la atrde, idem -1 7, y el 2 4 d lasd idem. CHUIBAS.
COS.--Con truenon fuertcs, ie 3 a las nueve de la nqche, el 4' 4 y media de la tarde, el S
a dos y media de idem, el 7' una y media del dia y al anochecer, el 9 A 8 y media de la
tarde, el 2t & 12 y 2 do id. y el 28 4 do id. AGUACEROS.-EI 4 A I1 de la noche, el
5 92 de la tarde, fuerte el 9 coo truenos de oraciones a 9 de la noche, ol 10 & 7b de la
tarde. el II A 5 y cuarto de idem, el 17 A 12 y trees cuartos de i lem, e lI A 2 y tre cuartos
Oe ider0 con truenos, el 21 & 3 de idem y el 28 & la I del dia


MIES
le Junio

Dias.


2
3
4
5


-











LA



CA RTZERA


CUBANA.

JUNIO.-1839.




ClENCIAS.

ntstacilo miAc. itcaedo da onwacM netwtade


BAROMETRO
Frances.
8 de la 2 de la 8 de 1
maiana, tarde. noche.

27p.,7 27p.65 27p. 6a
6.. .. 623 .. o
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S7 70 7-2
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TERMOMETRO DE HIGROMETRO DE
Fahrenheit. Sanssure.

8 de la 2 dela 8 de la d la 2 dela 8 de I
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83 .. 2 5 58 .. 5 ..61 80
82 50 ., 50 ;' 75 57 53 61
U0 50 20 80 50 62 .. 57 50 62
29 75 '*,2 0s .il ** s .. HI .. 0o
81 .. .. i .. 6 0 .. .
81 0 1,0 75 61 25 9 .6
81 .. 5 35 ,,2 75 63 .. 5 6 ..
1 50,, 40 2 90 61 .. 57 .. 4
81 25,, 10 ,3 59 50 57 6 61 ..
81 85 .. u3 81) 61 ..8 561
83 25 o 50 ,.3 75 60 .. 63
83 .. 25 ,,4 .. 57 ..54 .. 60
83 .. *" 75 ,14 .. 60 .. 5 3 .
..,50 1.. ..6
83 50" 70 l 50 59 50 84 ., 6 50
82 .. 20 0 20 0 64 .. 63 50 64 75
82 "6 "4 .. 62 .. 56 6-2
83 .. ; 60 "4 .. 59 .. 55 .. 9 ..
82 50 ,5 29 "5 20 0 .0 59 6
1 .. ,4 25 2 50 63 .. 1 .. 6 ..
81 25 ,6 25 "3 75 6-2 .. 60
8s 50 :7 20 ,2 70 57 .. 5 .. ..
2 so 7 .. ,,4 .. 58 55 .. 61 ..
83 50 '** .. 4 20 57 .. 53 .. 60 20
83 so "1 3S5 ,4 .. 56 .. 52 s, 6 ..
R3 .. "I 90 ,,3 .. 57 .. 6,2 60
82 *.6 60 .,2 45 61 .. 56 .. 50
81 5 ,,3 .. ,, .. 62 54 .


-I


NUB 4RRONES.-.EI 3 on la tarde, canl todo el 6. el 7, el 8 y el 9, el 14 A medi'dia,
del 19 al 20 con truenes y muchos relimpagos y llovjznitas & media noche, el 22 medio die,
El 23 ial scureerel 24 h Ins 2 de la tarde con trqenos y el 30 & la una del din con idem.
LLOVIZN AS.-La mnanna del 4 y al oscurecer cuando en cuando insignifi.aotes, el 6
idem A ls 11 dFla nmatona y 6 de la atrde, idem -1 7, y el 2 4 d lasd idem. CHUIBAS.
COS.--Con truenon fuertcs, ie 3 a las nueve de la nqche, el 4' 4 y media de la tarde, el S
a dos y media de idem, el 7' una y media del dia y al anochecer, el 9 A 8 y media de la
tarde, el 2t & 12 y 2 do id. y el 28 4 do id. AGUACEROS.-EI 4 A I1 de la noche, el
5 92 de la tarde, fuerte el 9 coo truenos de oraciones a 9 de la noche, ol 10 & 7b de la
tarde. el II A 5 y cuarto de idem, el 17 A 12 y trees cuartos de i lem, e lI A 2 y tre cuartos
Oe ider0 con truenos, el 21 & 3 de idem y el 28 & la I del dia


MIES
le Junio

Dias.


2
3
4
5


-











ESTADO

I)E





MES DE JUNIOR DE 1839.

San Juan de Dioc.
ENFIERMEI ADEB S. Ambroio Sa S. Fruac Piisc
Presis. Particul' de Paula.


Apoplegias...... ........... .. 9 1 1
Epilepalas y coonulsiones........ 4 ** 1I
Angins .. ..................... 24 1
Gastrilis a cudas coo fibre...... 1S 90 16 9
Idem cr6ncas. ................ II 10 10 I
Tifo intertropical.............. 78 4 .
-Fiebres intermitentes-........... 3 6
Bronquitis .. ................. 48 9 7 2
Reumatismos .... ........... 12 .
Gota.................. .. ..
S Pleuritis......................... .
] Neumonitis cr6nicas... ......... 13 I 12
> Hemoptisis.................... 3
SAsmas ........................
Afectos del corazo ............ 6
Colitis diarr6icas............... 14 6
Idem disent6rias................ 1
Idem neriorsas.............
Amenorrea.......................
Obstrucciones. ................. 13
Nefritis simples................. 8.
Nefritis cr6oica....... ...... I
Virnelas ................... .. 1
Sifilis y dolores osteocopos.... 1 2
Hidropesila.................... 2
Eseoebutts.................. .... 8
Anemia ............. ........ *


Contusiones................ .... 5 1 3
Fracturas.... ..........4....... 4
.Heridas de armas blhncs...... 4 1 13
Idem de fuegG.................... I
Tumores simples............... 4 2 .
Lupias ......... ........... .... ..
Lamparones.................. .. ** 1
Bubones. .... ................ Sl a 2
Fimosis yparafimosis.......... 14
SUretritis ............... 6 If i
O rquitis ...................... 1 I
Ulceras y pfistulas ven6reas.... 22 10 19
Idem cancerosas................ 1
Idem subinflamatorias........... 1 2
Oftalmins agudas ............... 2 2 2
dem cr6nmcas................ 21
Herpes... .............. 3 4 3
'Erupeiones larnosas............ 10
Ernipelas ........ .. ..
Hemorroides .......... .... 1 **
Fistulas del ano................ I l I
Hernias...................... 4 ..
Parotiditi.............. ...... ** 1


.. Total general...". 545 ,185 98 41
1 1 5 1
















S. AMBROSIO.

Existcncia en 19 de junior de 1839. ...... 91 ) 936
Entraron en dicho es . . ... 545)
Se curaron................. ........ 551 564
Fallecieron. .................. 13
Quedaron para 19 de julio ........ .372
La mortandad estuvo a razon de 1, 39 por 100.

S. JUAN DE DIOS.

Existencia en 19 dejunio. . ... 274 55
Entraron en dicho mes.. . . ... 283
Se curaron .................. 214 274
Fallecieron ..................... 60
Quedaron para 19 de julio ..... . ..... 283
La mortandad estuvo 6 razon de 10, 77 por 100.

S. FRANCISCO DE PAULA.

Existencia en 19 dejunio . ... 134 175
Entraron en dicho mes .. . 41
Se curaron ........ .......... 29 48
Fallecieron. . . . ... 19
Quedaron para 19 de junior . .... 127
La mortandad estuvo 6 razon de 10, 86 por 100.



RESUME.
De estos estados y de la pr6ctiea de los facultativos de
la Habana, se deduce, que en junio reinaron las enferme-
dades siguientes: el drden en que se colocan indica su ma-
yor 6 menor predominio.










Junio.

Gastritis agudas con fiebre.-Braonquitis.-Fiebres intermi-
tentes.- En los europeos, el tifo.

Observaciones prdcticas.

Las agnas, el calor ylas viscisitudes atmosf6ricas, han
sido tan frecuentes este mes,. que debian.aumentarse las
enfermedades y la mortandad. Es lo que ha sucedido.
Las fiebres. comenzaron a tomar de simples intermi.-
tentes, el caricter do. perniciosas;.y el vdmito negro una
rebeldia que era poco comun' en aios anteriores. Los facul-
tativos que ciegos con un sistema solo trataban de sacar
sangre, descuidando el envenenamiento miasmatico que pro-
duce la enfermedad, y los fendmenos nerviosos que la acom-
parian; han tenido que Ilorar la muerte de algunos desgra-
ciados;, mientras que aquellos que abandonando las teorias
no fundadas en hechos, evacuaban en la invasion con el
aceite y las ayudas tempera ntes, y atacacaban con todo el
rigor del m6todo antiflogistico razonado, desvaneciendo el
-eretismo nervioso y revulsandole del modo mas propio a
cada enfermo, estimulando si lo exigia el caso; han.vis-
to premiadas sus fatigas con la curacion del paciente.
Hasta en. las intermitentes perniciosas, aquellos que
vacilaban en aplicar la quinina por un exceso de prudencia,
han tenido sus desgracias. Hay constituciones m6dicas mies-
maticas, y entonces es preciso tener A lacabeceradelrenfer-
mo aquella fu6rza de racioeinio y aquella serenidad 6 intre-
:pidez que conititiyen al pr6itico. Otcasiopraeceps, dijo Hi-
- crates, 6 infeliz del' q1e ta'deja escapar!
La viruela continma todavia hacienda estragos en las
personas no vacunadas; pero dicen que n. los pueblos.del
interior es mas formidable. iNo se vacunan!

Se han enterradb en el cementerio general en todo elc
mes de junior:
ADULTS. PARVULOS.
B.lancos... .. .. 194 124
De color. .63 75
Spmas parciales. 257, 199.
Total general.. 456."













De las venas y de los capilares generales.

M EMOS visto como la sangre arterial circula en los dis-
tintos organos de la economic ylas diferencias que presentan
entire si sus various modos de distribuirse. Ahora daremos
algunas generalidades sobre el sistema venoso, para que se
comprendan las variaciones de estructura, de distribution,
uso &c, que existen entire los dos drdenes de vasos, venas y
arteries, facilitando de esta suerte la inteligencia de los es-
perimentos de Mr. Magendie.
Anatomnii de las venas.
Como las venas nacen de los capilares generals, sirs
ramos de origen contribuyen i former estesistema, por cuya
causa no hay venas en los lugares-en que las arteries no han
penetrado, como en los tendones, cartilagos, cabellos &e.
Al salir las venas del sistema eapilar, se dividen en
dos' ordenes bien distintos: las venas del uno, acompafian las
arteries en todo su curso y se laman proftndas: las del otrot
marchan separadas do las arteries, so distribuyen de diver-
so mod& y la mayor part son superficiales. Forman los va-.
sos que sobresalen en la superficie del cuerpo, y sobre todo
en los miembros, donde son bien numerosos.
El mas pequeio exAmen manifiesta que la suma to-
tal de las venas tiene una capacidad bien superior A la de
las arteries, cosa que aunque tan evidence puede verificarse
en parte en todos.los puntos donde haya una arteria y una
vena reunidas, como.en los rifiones, d los miembros: esta
diferencia no es. menos sensible en el cerebro, en el higado
&c., donde las venas estia separadas de las arteries.' Te-
nemos ademms. una division subcutinea de las venas, como
acabamos de decir, y de que carecen las arteries.
En general, aquellas, comunicanr mas frecuentemente
entire si que estas, y tan multiplicadas son las anastomoses
de sus ramfisculos, que forman una verdadera red, En los
ramillos, se hacen mas raFas;-todavia se hallan muchas en
los ramos, y es lo que' los diferencia con especialidad de las
arterillas-qtie casi siempre estin aisladas unas de otras. No,
solo hay estas, anastomoses entire las venas que componen
el sistoma proftndo4 superficial,: sino que tambien estos








78
dos drdenes de vasos comunican entire si vasta y frecuente-
Inente, lo queevita much los accidents del estancamiento
de la sangre en uno que otro sistema. Pot esto en las com-
presiones esteriores que molestan y que suelen impedir del
todo la circulation en las venas superficiales, so continue en
las venas profundas, quienes se encargan entonces de con-
ducir la sangre que aquellas no reciben.
Las venas se terminan en dos troncos principals; la
vena cava superior y la inferior. Considerando el conjunto
de troncos y de ramos como un cono, podemos decir que exis-
ten dos grades conos venosos distintos; el uno para todas
las parties superiores al diafragma, y el otro para las infe-
riores.
Hay en la parte internal de las venas cierta particula-
ridad, que consiste en unos repliegues membranosos llama-
dos valvulas. Su forma es parabolica: su borde convexo es-
tA adherido, y es el que dista mas del corazon: su borde
reeto est6 flotante, y es el mas prdximo de aquel drgano.
Entre las vilvulas y la vena hay un espacio semejante al
de las valvulas sigmoideas adrticas y pulmonares, aunque
no presentan como estas una granulacion en su borde libre.
Aquellos repliegues representan un papel important on la
circulacion, y ellos con especialidad nos dispensan la ligadu-
ra de los troncos venosos no muy considerable, en las ope-
raciones quirdrgicas. Las vilvulas distinguen esencialmen-
te las venas de las arteries.
Sistema de la vena porta.
Fuera del sistema venoso general ya descrito, hay otro
particular que se llama sistema de la vena porta. Esta vena
que nace de todas las venas abdominales de los drganos
'que sirven para la digestion, se distribuye como si fuerauna
arteria en el tejido del higado, suministrando por conse-
cuencia i este drgano, capilares de una naturaleza particu-
lar, los cuales reuni6ndose dan nacimiento A un tronco ve-
noso que descarga en la vena cava inferior.-Cuanto se ha
dicho del sistema venoso en general, se aplica al sistema de
la vena porta.

Estudio de los capilares generals y causa del movimiento
de la sangre en su interior.

Todo lo que hemos dicho sobre las propiedades fisicas
-de los gruesos vasos, podra aplicarse a los capilares, si ha-








79
cemos abstraction de sus dimensions. Por esto no es nece-
sario repetirlas, bastando para completar el studio de aque-
llos pequefios vaisos, demostrar la causa quc mueve la san-i
gre en su interior.
Esta causa no es otra que el corazon. Las contraccio-
nes de la gran bomba obran sobre la sangre contenida en
los capilares, lo mismo que en la de las gruesas arteries; lo
que se conmprendera mcjor obscrvando quo las leyes de la
mec.nica nos permitcn considerar el sistcma de las arte-
rias, de los capilares y las venas, como nn solo y grueso tu-
bo en el cual la sangre estaria siempre bajo la influencia de
las contracciones del corazon izquierdo. Tambien podemos
concebir casitodos los fcndmenos de la circulacion, estudian-
do lo que pasa en un tubo de goma elistica leno de agua
y en el cual podemos imitar todo lo que sucede en el trdn-
sito de la sungre por los grandes y pequefios vasos. Mirando
asi estos fendmenos y buscando sus causes en la hidraulica,
se csplicarin todos los actos de la gran function que nos ocu-
pa. Daremos algunos ejemplos de este modo de proceder.
Se ha dado como prueba de la contractilidad muscular
de los capilares, una espcriencia en que se v6 que la cir-
culacion continda en ellos algunos moments despu6s que
la accion del corazon se ha suprimido; lo que aunque sea
cierte y fucil de observer, so esplica con la mayor sencillez
por las leyes de la mecanica. Y aunque repitan tan a menu-
do que en estas iecciones la-elasticidad fisica represent un
gran papel en la circulacion, no vacilamos en decir que obra
en este caso determinando por,-si sola el movimiento de la
sangre, pues no continuando ya sus contracciones el cora-
zon, deja de ejercer por el intermedio de ella la presion
considerable que hacia en las paredes de los vasos, los cua-
les obrando entonces sobre el liquid, le fuerzan a correr por
el sistema capilar.
Con el mismo hecho fisico de la reaction de las pare-
des elasticas, podemos esplicar, como despu6s de haber com-
primido entire dos ligaduras part de una arteria en un ani-
mal vivo, la sangre sale con fuerza cuando se pica el vaso
en el punto que no recibe ya la action del corazon. Este he.
cho es bien sencillo, pues como el fluido que se halla entire
las dos ligaduras est6 sometido a una presion muy fuerte
determinada por las contracciones del corazon, en cuanto
se pica la arteria, esta presion y la reaction de las paredes
son dos fuerzas que tienden 6hacer salir, formando un arco,
6 la sangre sometida 6 su.influencia.








En ciertas circunstancias se ha v;sto que la sangre vol
via de loscicupilars al tronco arterial ior un movirmiento
retrdgrado. Cortatido la pata de una rana se vera que la
sangre suie por las'gruesas arteries de Ia parte cortada; y
de este hecho se ha concluido sin razon que los capilares
obraban en el curso de. la sangre. Siendo los capilares un
sistema donde todo coinunica, por frecuentes anastomoses y
donde el liquid sufre una fuerte presion, si hacenos una
abertura en cualquiera part, atunque sea en un tronco con-
siderable, se precipitara. la sangre en 61 y saldri por la a-
bertura. De este modo se esplica la vuelta de la sangre al
corazon en aquellos casos.
Tambiensueede que si se liga un grueso vaso sin
abrirle, la Sangre toma un movimiento retrdgrado que la
vuelve haia el- punto obstruido. La causa de este echo que
parece ser el que mejor.apoya la opinion de los que screen
en la contraccion de las arteries, esla siguiente: suponga-
rmos que se calcile la reaction delgrueso vaso obstruido, y
que el nuimero 4 esprese esta fuerza; calcuilese tambien la
fuerza de reaction de los capilares, y es claro que si ella se
espresa tamnbien.por 4 como la otra, el liquid contenido en
los vasos no sufriri ningun movimiento y la sangre no po-
dra retrogradar. Pero si al contrario, la fuerza de reaction
de las paredes capilares pasa de4; en virtud de su exceso,
hahri un reflujo de sangre.que la har iir. hacia eloorazon.
Como es evident que la fuerza de la reaction de las pare-
des es mayor en la sumna de los capilares que en el tronco,
por !a gran diferencia entire la extension de las superficies
que estan en contact con la sangre en los capilares y en
el tronco ar;teriaJ; 1o es tanibien que la sangre irade aque-
Ilos a este,
Se observe 6 veces en los capilares, en el moment que
el corazon se contrae, una especie de vacilacion 1i oscila-
cion en el mnviriento de los Idbulos de la sangre. Este fe-
nomeno es tambien causado por la elasticidad de las pare-
des de los capilares. Sabemos que en ciertos, casos la fuer-
za del corazon cs mas que suficiente para que la sangre
corra por los capilares y venza.la resistencia. de sus pare-
des. En otrps, por el contrario,:aquel impulse es casi exac-
ta nente el que se necesita para qu.e el liquid no se.deten.
ga porla fuerza de reaccion,deaquellos vasillos. En estas
circunstancias se.concihe muy bien, que law sangre sometida
i dos fuerzas de signos coatraarios, casi iguales,ihaga algu-
nas oscilaciones antes detomar definitivamente sudireccion.







81

XISTORIA DB L OA CiONOWZA 1OLITICAi
ESTRACTO DE LAS LECCIONES DE MR. BLANQUI EN EL CONSERVA-
TORIO DE PARIS.

Hace algunos afios que la sociedad se ha transformado
de tal modo que pueblos .individuos nos 'constituimos unos
de otros insensiblemente solidarios, tanto en la fortune como
en la adversidad;y el mundo entero dejara pronto de ser una
grande arena para convertirse en una grande asociacion.
El concentrado egoismo, la odiosa rivalidad de las naciones,
dejaran de ser el patrimonio de nuestro siglo. Multitud de er-
rores se desvanecen con la Economia political; poco A poco
desaparecen las barreras de las aduanas; una penosa y lar-
ga esperiencia nos ha ensefiado 6 apreciar el valor de las
querellas de los soberanos; se ha valuado lo que cuesta una
victoria, y sabemos el caso que se debe hacer de los laure-
les; se ha declarado guerra a6 la guerra; y lejos de asesinar-
se unos 6 otros por cuestiones de familiar, parece que desde
ahora quieron los pueblos trocar la vana gloria de los comba-
tes porlas tranquilas y fructuosasconquistas de las ciencias.
Pero en cada transformation que la sociedad esperi-
menta, se hallan nuevas cuestiones que 6 laeconomia politi-
ca incumbe resolver. Vimos en el curso anterior comolos
legisladores y los sabios de la antigiiedad apreciaban los fe-
ndmenos de la organization political de los antiguos pueblos.
Recordamos los levantamientos y las rebeliones de las na-
ciones tributaries que llenaron de zozobra a los funciona-
rios de Atenas y de Esparta, la retirada del pueblo roma-
no al monte sagrado, y la revolution de Espartaco a la ca-
beza de un ej6rcito que puso en peligro la organization a-
ristocr6itica do los romanos. Crisis profundas han trastor-
nado tambicn la antigua Francia; y nadie ignora la lucha de
Ins corporaciones de los obreros contra la exacciones de los
grades bajo S. Luis; la emancipacion de los comunes en
1298; la introducciondel estado tercio, que paga los impues-
tos, en los estados generals de 1313; la alteracion de las
monedas; la persecuciol de los bombardos, toscanos, vene-
cianos y judios; la invention debida 6 estos de las letras de
eambio para sustraer sus fortunes de las manos de sus ver-
dugos. Todos esos fendmenos nos han traido algunos bienes
mezcldos con muchos males, y mas de una vez el mismo ex-
reso del sufriimiento indicd la medicine!
En nuestros dius, hansucedido 6 cuestiones resueltas








82
la civilizacion y nuevas cuestiones. Si ya no tenemos las
guerras civiles de la antigiiedad, nuestro sistema de es-
plotacion puede aearrear la revolucion de obreros; la concur-
rencia inteligente de los trabajadores entire si, ahonda ca-
da dia la llaga del pauperismo 6 que debemos buscar an re-
medio; porqu6 no debe imaginarse que la odiosa contribu-
cion para los pobres y Hospitales henchidos deinfelices y de
espositos d niios legitimos, resuelvan satisfactoriamente la
question. Si hay pues progresoscomo sincesar decantan, nues-
tra sociedad, asi como la antigua, tambien tiene sus miserias.
En otro tiempo, en todas las pocas de renovacion, so-
lo algunos hombres formulaban las nuevas ideas y guiaban
a los pueblos en el eamino del progreso de la civilizacion;
hoy desempefian tan noble encargo algunas grandes nacio-
nes en cuyo seno muchos hombres eminentes trabajan sin
descanso en la question de las soluciones nuevas que intere-
san 6 la humanidad. Sus tierras, sus manufacturas,suspuer-
tos, sus administraciones, son otros tantos laboratories don-
de se bacen esperiencias en beneficio del mundo entero. Es-
tos pueblos son la Francia, laInglaterra y la republica Nor-
te americana. Astros poderosos, arastran en su drbita a los
dem6s pueblos con su ejemplo. Si en paises diferentes se agi-
tan otras cuestiones sociales, quedan ahogadas en el silencio
del gabinete. En aquellos tres pueblos al contrario, gracias
A sus eyes, todas las tentativas de mejoras son publicas, y
se llama 6 eada uno para que se aproveche del beneficio;
el teatro de las esperiencias carece de telones, el laborato-
rio es de vidrio y no hay secret para nadie. QQu6 progre.-
sos se hacen fuera de la Francia, la Inglaterra y los Es-
tados Unidos? No se podria tirar un caiionazo sin conmover
la political de uno de esos pueblos; no se podria girar unia
letra de cambio sin que se interest en algo el cr6dito de un
negociante francs, ingles, americano.
En estos vastos talleres es donde se elaboran los pro-
gresos de la sociedad: vense canales supliendo caminos, y ca-
minos de hierro supliendo canales; obras mecinicas sustitu-
yendo obras de mano; el vapor haciendo el trabajo de los
hombres. Las distancias desapareeen, los interests se con-
funden, las preocupaciones se estinguen. La perfidia Albion
se ha convertido en la Inglaterra, y sus paqueles traen A Ca-
lais viajeros ingleses que vienen idivertirse el Domingo.
No creais que estos tres pueblos se vean arrastrados
por una generosidad puramente gratuita; los devoran en-
fermedades sociales que los fuerzan a intervenir en todas


___








83
las cuestiones econdmicas. Notable ejemplo de esta "f-
talidad providencial se vB en el estraordinario desarrollo de
la industrial del algodon en Inglaterra. Las invenciones corn-
binadas de Arkrwight, Hargreaves y Crompton, es decir,
la Mule-Jenny (Jenny-la-hilandera) pronto atestaron los al-
macenes de los manufacturers ingleses con abundante can-
tidad de hilo, que por el atraso de los tejedores no se con-
sumia. Entonces el reverendo Cartrwright deja sus libros
de teologia para inventor su mdquina de tejer, pero que
solo con brazos humans se movia; el genio ingl6s, reasu-
mido en el bello pensamiento de Wat, engendra el vapor, y
presto, gracias a los socorros de su compafiero Bolton, gran-
des manufactures se levantan, provistas cada una de un
notor ddcil que ponia en movimiento 6 la voz del amo las
miquinas de cardar, hilar y tejer, cuyo origen recordamos.
Las mgquinas han venido poco a poco 6 revolucionar
todas las industries: han traido en pos de si una de aquellas
crisis de que hablamos, iguales en todo 6. la que siguid al
descubrimiento de la imprenta. La prensa de Guttemberg
y de Faust sepulto en el ocio diez mil escribientes d copistas:
algunos afios despues, la imprenta ocupaba treinta mil ope-
rarios, y hoy alimenta un million de hombres. Las crisis eran
tanto mas graves, cuanto se reproducian con cada m6quina
nueva. Los economists que nos han precedido han sefia-
lado este hecho en sus lecciones y en sus escritos; pero no
nes han indicado el modo de prevenir su repeticion. Esta
es la gran question del dia: gobernantes y gobernados, ciu-
dadanos y ministros, todos deben profundamente examinarla.
Las miquinas han producido tambien combinaciones
que han concentrado en pocos las propiedades; subyugado
las masas i algunos; y a todos, amos y operarios, han pues-
to a la merced de una crisis commercial, de una replecion de
products por falta de despacho. En Inglaterra sobre todo
se hasentido con mas fuerza este ultimo inconvenience. Fal-
tando alli tierra 6 los brazos, los trabajadores se han entre-
gado esclusivamente 6 las manufactures, y de ahi una con-
currencia homicide, lareduccion de los salaries, la contri-
bucion de pobres, y las deportaciones A Sidney-Smith y al
Puerto Jackson. No ha sucedido esto en Francia; no falta
tierra 6 los brazos y la propiedad se divide en 6tomos; pero
los ciultivos demasiado pequefios no son mas favorables al
bien-estar de las masas, que el regimen de lasgrandes here-
(dades de Irlanda y de Inglaterra. Con tierras demembra-
das se pierde el tiempo, los cultivos son malos y las rentas









dethasiado liinitadas se opon.en & las miejoras Utiles; por esto
la agriculture es aqui la industrial menos productive.. Nos
aterramos injustamente de los azares anexos a las empresas
inanufacturarias, y casi siempre preferimos una haciendilla
que a menudo no da nada, solo porque, gracias h ella,.nos
quitan el sombrero:los habitantes del barrio, ocupamos un
banco en la Iglesia y nombramos electores y mayordomos
de fibrica. Estas causes juntindose 6 la ignorancia de las
condiciones que deben regir toda buena empresa industrial,
al temor de las revoluciones, a la estrema division de las
propiedades; se oponen 6 un gran desarrollo de la nueva in-
distria manufacturaria, y f pesar de nuestra admirable si-
tuacion topografica, apenas comenzamos la esplotacion de
las inmensas riquezas, minerales 6 vegetables que puede
producer nuestro suelo.
Si en Inglaterra falta tierra a los brazos, mientras
que en Francia no faltan los brazos menos a la tierra que
esta a los brazos, en los Estados-Unidos faltan brazos
i la tierra. Hay alli todavia inmensos terrenos por des-
montar, florestas virgenes aun por esplotar; todavia no se
ha establecido la concurrencia, la buena e ilustrada volun-
tad logra en uno honroso salario agricola y commercial. La
America enviaba el algodon 6 Europa por enormes masas y
en retribucion nos compraba nuestras telas. Pero ved que ya
se vuelve manufacturer y que en el Norte las nuevas indus-
trias obtienen de! Congress medidas de protection contra la
industrial inglesa y francesa. A su turno los estados agricolas
del Sud que nos proveian de algodon, reclaman contra to-
dainterrupcion de lasrelaciones comerciales. La discussion
se empefia de iina y de otra parte, y tan grave, que se ha
comprometido el lazo federal, y el llamamiento 6 la union
ha sido un instaite la drden deldia.
Por esto decimos que cada pueblo tiene sus enferme-
dades sociales que curar; y aqui nos toca examiner un he-
cho que domina today la economic modern. Este hecho es
el Capitalmoral que posee un pueblo. Consiste en la instrue-
cion y en la energia para el trabajo: si hay riqueza metili-
ca igual, el Capital moral inclina la balanza. Ved esa ame-
rica del Sud con sa clima bendecido de Dies, donde todo
respira fecundidad, calor y vida, done todo vegeta,
languidece y muere. Ved nuestros vecinos cuyos habitan-
tes no han sabido hallar energia sino para destruirse entire
si: no saben sacar partido de los recursos que les ha prodi.
gado el Cielo. A estos dos pueblos falta: Capital moral.














LITERATURE.





ARTE DE BIEN DECIR.


LXE -CION DECIMAL CU AET u A.


DE LOS TROPOS.

Dos modos hay de espresar las ideas con las palabras.
U.no, usindolas en su significado recto d primitive; otro,
dando a las cosas nombres diferentes de los que en realidad
las correspondent. Este uso traslativo de los t6rminos es lo
que se llama tropes en retdrica, palabra que equivale 6 tras-
trueque conversion, come si volvi6ramos las cosas para
que las viniera bien el sentido oblicuo en que las tomamos.
La palabra reflexion conviene en sentido propio i la vuolta
de un cuerpo que tropieza con otro; y en sentidofigurado .
la atencion, como si foera y volviera hacia elmismo objeto.
Los tropos pueden usarse de dos maneras, ya diciendo
una palabra que sefi4la anacosa para que deduzcamos otra
que necesariamente la comprende, conm cuando .decimos
velas para significar barcos; ya esplicando una cosa para que
se infiera otra distinta con quien tiene rasgos de semejania,
come laflor de lajuventud, comparando su lozania a laaflor
de los campos. El primer tropo se llama Sin6cdoque, y el se-
gundo Metffora. Sus bases estin en nuestro modo de pen-
sar. Segun la Idgica nuestros raciocinios se hacen por de-
duccion 6 por inferencia, luego las palabras que no espre-
sen ideas simples que son las que forman el lenguaje natu-
ral, deben necesariamente esplicar las cosas por deduction








J por correspondencia, y si tdgicamente cuando veo una
vela en medio de las aguas, 6 an cadaver tendido en tierra,
deduzco que hay un barco d que hubo un vivo; caando diga
por sin6cdoque fu6 Truoya, se deducira que existid; y si di-
go metofdricamente el ministry es la column del estado,
inferir6 que le sirve con sus luces y buenas disposiciones
conmo iaqella 6 la f6hrica que sostiene. Asi la sin6edoque
espresa un raciocinio por deduction, y la metnfora un racio-
cinio por inferencia; y no pueden existir mas tropos que es-
tos dos, porqu6 solo conocemos dos modos de raciocinar.

De la Sinecdoque.

El raciocinio y la esperieneia manifiestan que desde
los tiempos de la formation del hablu, la escascz de t6rni-
nos forzd 6 sus inventories 6 dar various sentidos i los que
poseian. Comenzaron por dar nombre Ai los cuerpo fisi-
cos, pues no pudiendo concebir ideas d priori, menos po-
drian inventar palabras que no se refirieran 6 individuos d
.propiedades naturales. Encontraron un elefante y le pusie-
ron un nombre; vieron otro y otro, y mirando en estos la
misma figure que ya conocian, no quisieron cargar su me-
moria.de muchos terminos y llamaron elefantes por esten-
sion, d sinecdoque, i todo este g6nero de animals. Lo mis-
mo sucedid en las cosas que por su hechura d propiedades
recordaban atras ya conocidas y nombradas, pues si a cada
una laimasen de un modo diferente, seria corta la vida pa-
ra aprerider tan gran vocabulari'o. Asi desde entonces se to-
mid el individuo d el'g&nero por la especie y viceversa, el
singular por el plural y al rev6s, la material por la forma,
el continente por 6e contenido, el signo por la cosa signifi-
cada, el abstract per el concrete, el antecedent por el con-
siguiente, ta causa por el efecto y al contrario.
Para mayor claridad espondremos cada una de estas
libertades que tanto trabajo nos ahorran y tanta concision
y vehemencia dan al estilo.
Primero. Tdmase el individuo por el g6nero, o lo que
es lo mismo, la parte por el todo, 4 el singular por el plural,
cuando decimos: El enenmgo huyo; por los enemigos. Y at
rev6s, el plural por el singular, diciendo: los Virgilios, los
Platones, Sc.
Seguido. El individuo se usa por la especie, cuando lla-
mamos bruto al caballo; y la especie por los individuos en:
las criaturas l/oran, por los niios de pecho.









Terccro. Se da el g6nero por la especie, en esta frase:
iOh necios mortal s! por necios hombref--Las palabras cria-
iuras y gnortales convienen 6fodos los vivientes.-- Tos servi-
mos al contrario de lo menos para significar lo mas, si para no
Ilamar 6 alguno animal, le damos el nombre depollino.
Cuarto. Se emplea la material por la forma, si decimos:
A*enca filhm nando el hierro insano, pues el metal se toma por
las armas. Y viceversa sera cuundo digamos n buen .libro
por su estilo s-~ujeto.
Quinto. El continente se esplica por el contenido en es-
te ejemplo: me palpila cl pecho, por ct corazon. Y el conte-
nido por el continent en: Ciceron fiorm su alma en el estu-
dio del P6stico y dcl Licco, por la sectade Aristoteles y de
Zenon.
Sesto. Se espone el sign por la cosa significada, en
el leon rumiente, por lah Espafia; el cayado, por obispado.
Sgptimo. El abstract se espresa por el concrete, d el
colectivo por el distributive, en: la ignorancia es atrevida,
por los ignorantes: la humanidad, por todos los hombres, el
clero, por los cl6rigos &c. Y viceversa, la virtud hoy no tie-
ne precio, por el virtuoso.
Octavo. El antecedente se manifiesta por el consi-
guiente en: funzos godos, por acabose el imperio de los go-
dos. Y al rev6s: los graneros rebozan, por la abundante co-
secha; o' la Siria vi6 las banderas cruzadas, por los cruzados
penetraron en Siria.
Noveno. Podemos al fin seialar la causa por el efecto,
el inventor por la cosa inventada, d el autor por sus obras,
si -decimos: vivir de sus manes, por vivir de su trabajo; Baco,
por el vine; Ilase Ciceron, por su obra. Y al contrario: la
triste viudez, per la tristeza d soledad que la acompafian; el
ciegoamor, porqup anubla la razon de los enamorados. Aqui
talmbien se incluye el modo de hablar que consider los or-
ganos del cuerpo come origen de nuestras afecciones, v. g.:
hombre de corazon, por de valor; hombre sin entraias, por sin
compassion &e.
En vista de esto definiremos la sinekdoque, aquel tropo
por medio del cual las cosas que tienden Ai on mismo fin d
component un todo, se toman unas por otras siempre que el
uso de los buenos escritores lo autorice.
De lo dicho se infiere que no se permit en todos los
casos usar una palabra por otra indiferentemente. Su sen-
tido literal debe deducirse con naturalidad sin chocar al en-
tendimiento, ni al oido; no todas las parties se toman per el








todo, ni cada especie por el gBnero, ni la sinecdoque auto-
rizada en una lerigua puede trasladarse impunenmete en
otra estraiia. Hasta la poesia tiene las suyas, y en la buena
election de estas licencias, lucen el juicioy los conocimien-
tos de los oradores. No podemos decip: de la Habana salie-
ron tantas quillas, en lugar de tantas velas; ni los tejados
por las casas, como en Roma, pues que tenemos la mas
propia y. elegant hogares.

De la metdfora.

Este tropo se compete cuarido inferimos por una coni-
paracion intellectual el significado de los terminos que se
toman en acepcion diverse de la primitive. Llimase trasla-
cion en castellano; y se diferencia del simil, por su forma
compendiosa. V. g. Al bajar Napoleon los Alpes fu un tor-
rente precipitado que akog6 en su furor cuantos ejercitos el
Piamonte, el Austria y la Italia vomitaban; es una met6fo-
ra; pero si dijera: Nopoleon bajo los Alpes como un torren-
te, d d modo de un torrente; scria un simil o comparacion.
Asi como la sin6cdoque, no debe usarse de aquel tro-
po sino cuando acrezca la energia de la fiase, aumente cl
brillo de la espresion y salga de la naturaleza de las cosas
con quien tiene inmediata analogiael objeto comparado. Tie-
ne por uso hacer visiblesde algun mode los series impalpa-
bles, de manera que serf ridicule afectacion de elegancia
pintar metafdricamente las cosas de suyo materials, cono-
cidas y sonoras. Bien empleadas las metfforas dan gallar-
dia y realize a la oracion, elevanlo mas humilde, ilustran lo
mas comun'y sustituyendo lo ideal a lo sencillo ostentan con
siugular virtud la elegancia del escritor, su buen gusto y
su elocuencia. Hijas en un principio de la necesidad que obli-
gaba 6 los hombres emplearlas para significar la mayor
parte de las ideas intelectuales, son el adorno principal do
la poesia y la oratoria. Para esto han de tomarse de aIs co-
sas bellas, grandes y sublimes, no deben espresarse con ter-
mino ordinarios, sino con los que den maslustre a la elocu-
cion. Pocas cosas hacen tan fastidioso el estilo, como las
metaforas y comparaciones triviales.
Casi todas las metaforas son imagenes y species de
siniles y comparaciones, de modo que con ellas pueden es-
plicarse las ideas mas abstractas. Ya deleitan por su elegan-
cia como en este ejemplo: Es excelencia de la.argueza salir
alcamino d la necesidad. Ya ennoblecen el discurso diciep-








89
do El Afiit, ctd alefgdien hiSmdno. TaIe dan energia, co-
mo hablando de la primer guerra punica, dijo un escrifor:
Los "Cartaginest~s, dUi, bs las costas'de Afrira, lograron
aliegb hacer de'la *Si'id'i' Yunte 'ard pasar'd Italia:. Ya
amerhizan la'drhcion 'eiois' siuint es, elegantes y dulcisi-
inos versos:

Alma region'lucieite,
Prado de biehandanza, que ni al hielo,
I.Ni cot el rayo ardiente
Falle'ce, fertil suelo,
Producidor ete6no de consuelo.

Nunca recordamos un objeto'sin traer a nuestra me-
mnoria los que se le parecen en las calidades d circunstan-
cias que entonces nos Hlaman la atencion; naturalmente los
cornparaios, y al esplicar eli rirmero, Casi siempre tenewoos
que esponer su semejauza coi' los segthdos. No son pues
la netafiura ni la sinecddque, medios inventados por la ora-
toria; dependent enteram 6te de nuestrb modo de raciocinar
y solo nos toca analizarlos, pulrlos y perfeccionarlos.
Si tenoinos various modos do ejecutar la-traslacion en la
sin6cdoque,, solo hay uno en la met6forf, y consiste en
sustituir al signo de una idea el de otra seniejante; luego si
para comprender el sentido recto de una cosa, es necesario
inferir su correspondencia con otra, claro esta que hacemos
un raciocinio por inferencia; asiconio en el-tropo precedent
le hacemos por deduccion.'De igual niodo se colige que to-
das las divisions escolasticas de ls tropns se reduce a
estas dos unicas, verdaderas eiiateresaiites; debiendo dese-
charse como in itiles la .'4ntonin'isia, M;',Idlepsis, Aelonimia,
Catacresis, Silepsis oratorihayoftr~i sudivisiones y multitude
de palabras t6cnicas, que a nada conducen. Este aparato
cientifiao d qmiien ha hecho orador ni peta? Pierdan en buen
hora su tiermpo los ociosdos uscando nci nbres .retuimbantes
a lo qde'el ingedio prbdujo'sin pensarlo,uque auique pobres
de ideas no qderemos riqueza que consist en palabras.
Asi coni'm en la sin cdoque, aI poesia tiene algunas mie-
tiforas que repugna ia prosa, y si en esta decimos: el res-
plandor 'defawba, solo en aquella podriemos pintar las dora-
das madejfa del aurora. Asi cuando ocurren casos de metAfd-
ras deinnsiado pn licas, nuevas, duras, estrafis, d&ben ate&
nurse con la Ifo ma de sinil d a indierdolesuncorrectiro; co-
mo en eStos ejemplos: El Ganges viene dser como una ldgri-
12







90
wa del oeajno.- Elyarte estd, por decirloasi, ingertO en l&
naturaleza.
.1. o deben aglomerarse sn demasia las espresioaes ne-
tafdricas,- siao usarse con parsimonico discernimiento, en
jos.lugares oport 1nose, yde,tal rnanera que mutuamente se
apoyen. Si foirnan sentido perfecto pueden entrelazarse con
otras, no derivindolas de un solo ejemplo a menos que se
pretend former una alegoria; sino trayendo las compara-
eiones de, distintas. dosas, sin. confundir ni,.c onradecir la-
preeminente, que es l'o q'e se llama metafora continuada.
Sirva de dechado esta del P, Nieremberg.en la que existent:
tres proposioiones sacadas de distintos trminos. La firme-
za de la felicidad y qietiud sold la virtud tiene por ci-
miento:. sin ella tod. es un trasiego de deseos y esperanzas, con
iguales heces de lpesr,,s: todo es luchar con las amargas olas-
de la instabilidad.. .
D.da, ina:metifora, no deben interpolarse en la misma
claiusula termninos literales ni metafdricos que no convengan,
al otro del cual se ha partido o' bajo cuya imagen se repre-
seiIta. Giarci io peco contra esta regla en. su. dulce lamen-
tar, pu.es.dice aun grande que le protegia, alabar i luego.
sus:.yir.tudes y proezis, y. aade:.

En tanto que este tiempo-que adivino
S Viene:A acarme de la deuda un dia,
,-. .j .... .. ...- ....^........ .....................
El rbol de victoria. .
Que cifie estrecharnente
T.. gloriosa frente,
:D6 Lgai r la yedra que se plant.
S Debajo de tu sombra,.y se levanta
Poco9 ; poco, arrimada. a tus loores.-

'Aqui es claro que presentani6ose el poeta bajo la imi6-
gen de una yedra y 6 su. Mecenas bajo la del irbol a cuya.
sombra crece.la yedra, ya no debe decirse que esta se le-
vanta arrimada d los loores de aquel; porqu6 las yedras no
se arriman ni pueden arrimarse:6 las alabanzas, ni. estas
pueden sosteneryedras." (Hermosilli.).
No deben estraerse de lugares. bajos, 'dehonestos d
.torpes, como la del predicador que dijo; el diluvio fu la le-
jia de lana.turaleza. 0 aquel otro: con la ,uerte de Esci-
pion qued6 castrada la rephdlica. 0 idij'ramos de. un pais
lluvioso, cornm .vulgarmente: es eloarina,4el cielo.







91
Tampoco deben ser forzadas, niincoherentes, pues los
objetos de que se saean han de tener una semejanza gran-
de y f6cil de descubrir. En este supuesto no ser6 buena la
met6fora de aquel que.forzadamente dijo: Bafare mis ma-
nos en las ondas de tus cabellos. Ni la del poeta que con.in-
coherencia para nombrar la espada, dice: Saque esta antor-
cha de Marte. ;Que tiene que ver la antoreha que alumbra,
con la espada que corta? (Capmany), Ni seri buena por de-
masiado sutil la del prosista: Nace el hombre con breve vida,
como la lor, cuya cuna es la aurora, y su sepulcro el ocaso..
Menos aun convendrf sacarlas de objetos poco conoci-
dos o demasiado cientificos, ni las fundadas en equivocos, pues
en todos estos casos pecan contra su fin principal que es
hacer mas claro el concept y perceptibles las cosas.
Por ultimo, debemos advertir queen las grandes com-
posiciones pokticas no siempre tienen por fin las met6foras
y comparaciones adornar y esclarecer el discurso; su empe-
iio esencial se reduce i distraer, y solazar al lector apart6n-
dole de la idea principal tanto para su descanso como para
hacer mas grato el conjuito a la imaginacion, ya embelesan-
dola con pinturas escogidas de la naturaleza d de las artes
quo tienen connivencia con el todo, ya instruyendola 6 cada
paso en las mismas cosas que palpa y descuida por comu-
nes; pues es una verdad reconocida entire los poetas, que en
muchos-casos basta para ser buena una comparacion, que
exist una semejanza general. en los objetos comparados,
y aquella serA certa y elocuente, que mejor espuesta est6,
no la que se componga de menos palabras.


CRITICAL.







No han faltado a nuestra patria hijos ilustres, que si
bien pocos origiriales en razon a la carencia de teatro y de
escuela por el puesto que ella obtiene, hun seguido 4 procu-.
rado seguir, cuanto les era dable, el movimiento cientifico
6 literario de la cilta Europa; sirviendonos como de un es-
labon por el cual nos enlazamos a esta y tenemos en cuen-.








ta bL elnt siasmom ue i defsdie-aaicLemos reederidoierse. iffendc
deados mae~ iailadvenitniento-,e; cualquiera-seota filosdfica.
Dkbil yntaidio reflejoonuestrc adelanto' enmbese, paunt, ,del
quea. inanifiestaAilas ria&cioneS desdtiniiaddws aprainorer las.'imUl-
datrias.y;oqs idesepbiSmiienirs;u-d sae.- graridespipocas,A to-
mas.seha iiniciatiyia;,'yrd ,poneyr come -si dijeramo.s~:la ley anl
mundo.; no. areenmoas.sii n membargo, cn inu etra limitada es-
feia de los eldmento6'qtie.enetrais pairtes domin'aron las in-
tefligencias, adquiierrniloeL auge que4 oahieiera famos6s. Las
misnaa:causas~;haI propducido los mismos efectos,, porque
la:humanidad es;iha; y :si:idelseno'de la Religion nace su
hija. la-Filosofia;-dado jue el :hombre es. y tiene: q ue .se. rii
meao espontidreo qu c reflexi'vo, si en Europa 4la iglesia !se-
fiored antes'los iespiritus, saliendo la Filosofia-de lo.s: claus
tcos donde:sua -primitivo empleo fue ser.viK A la .Teologia,
para. eman&iparse al 'oao, :secularizandose; nosotros,. auwr,
que en pobce.y redueido espacio, por iguales caminos: he,
.maos llegado;al ipropio p'aradern: porque aquiitamnhien-se ha
ofreqido.eP espectachlo de salina ilass letras de :les convento., 6
congregacioku s ,eolesifsticas para resultar luego que perso-
nas.d&a trti clase 4las prohijaran. y culivasen. coa absolute
independent. .
..; 'irEl pr:iimtiiestableciriento ;rigido e.osta: capital para
laiensefianza liteiaria, es la Real.y:Pontificia Universidad
instaladdaen 1728 ,bijo, losgauspicios delos RI.. PP. -redir
c:adores, en cuyo convenox paer anece regida por un doctor
rdligioso de I& d'rden- l En la 'poca de su.fundacion nose de-
bid, ni pudo adoptarse otra filosofia, que la; esaolistica; yl do
ello dan testimonio sus estattrtos. Alli se hall pocas ve-
ces el nombre de esta ciencia, Ilamada generalmente
Artes, y el filtimo grado eirla'facldtadl.Maestria,.y no docto-
rado, asignindose para cada curse el tiempo.de tres anios-
dividido en cuatro padres, do-as, ouales, en la primer se
cuentan las Stimulas, en la segunda la Lo'gica, en la torce-
xa los ocho libros fi.icou.-. y en la.cuarta los dos libros de
Generatione t' (,'1rr11p1hom, 'de Aniutt'y Mettaphsit fri-t i.l se
hace at observer hasta la fijacion de tests, afiadir otras ra,
zones para comprobar que la escolistica tuvo su represen-
tante en;la Haban.i y.que el .fecrvr, cn.que- por entonces
reinaba ;en las, UIniYersidades de la itPe nsula a cuy.a, ima-
gpn se constituyerpi:laisde la isla.,de. santo Domingo y la
Habana, cundio por ac6 con espilvsivo domino en las aulas.
Vine elafio do 1,774 dande quedd.establecid el, :.Coe-
gio sminario de. san Carlos, iquI .onfQm,ealGognicip.dg









,.tento debia haberseiinstaiado ia ettafg ddeelh y3feisehi-
zo ;poc .faltaa de .rec rsoas ,hasta' q ueelJl-stisimt.Sru E ~a
iar.ia, natural de Santiago de Guba, aprosie.cfid: laic~.un-
tura de la. espulsiuanide; iojesuitas,ierttreli euyesl hienesse
contaba el edificioqre ocupa: el seminriiio,;,ylogra l~iva.
6 cabo lo quie nuestra inodo.diocesana ,encar'ial!.i Laslcens
tituciones:de este institute formadasalgn.n tiempirantea de
quedar planteado, nos dan una prueb ba state -6.pessuar
dirnos que no; transcurrid en vano el tiempop,'ara lossditera-
to .de nuestro Auelo. con cuya asistencia se:farmaion; y;que
hasta a-lli habia rein~do de, snertc el periipatetismo qjheipu-
so espanto al buen-sentido, de los houbres :imparcialesi. En
la seccion destinada il studio de.la Filosoffa se fijan ;tam~
bien 3 arios para cada curso a.- En el-l?, dice .el articulo.
2.? leeril (el maestro) Stin.ulas yLdgica;bien entendido quo
de la una .y: la otrt se han deceacetia; todas aquellas'cliest
tiones0 refltijas. y ridicuelas quoe el mall so. aSosttwlzbra -levan-
tar, sobre la. do'pll,.el t6tuniino y las segundas' intehieiones
y. asi de otras frio/cras,: quoe fuora de ser.estempor6neas emn-
barazan :el s6dlido ap|loveclm iniento en, la IjDialectica, cdyo,
fin e gengdrar;,en el aoteidinLiento las: ideas' do lo verda-
dero y lo, falso,, die lai atirn.aicion. y. negacion, del, error;y la
d.uda, y especiaAln:ente 'dr(' la iltdion-y cobsecuei:cia;.' -r-He-
mos.subrayado.algunas voees para qie- se note -ser.:oierti
que-los estravios de la escolistica habian' siltadbo 6:!oojog
de los que intervinieron en la obta de los estatutos, los ciales
con mucha penetration, deseaban u-na. via. mas oientifica y,
segura,: haxca6ndola .de pasbo.segun la columabravon. .
Todavia- encierrai.dicho.s statutos- nuevas sefiales de
progress. Otro articulo.hay, que: lejos de establecer, test
fijo para hl ensefianza, deja ti los profesores en: libertad de
iformn rse uno ademado a las.circunstaincias de. sui clase y
de sus.alumnitos,:enc;a.u:g.;ndoles e\i limnare y mejorarle, segun
el aumento de sus lu.ts 'esperienaius; y mientras no lo efee-
tuaban, deberian enstiiar "por Fol:tnato: Bregia d. Pedro
Cailly, en., u,defecto Goudirr,sin' jurar en las-.opiniones
de ninguno,. -i hacer ipv rticular .sesta de su doctrine, sino
ensefiando las que les'parezean,' ima conformne.s, la verdad,
segun los nueyos esp(rinmentos qiue cada d-ia se-.hacen, y
nuevas luces qoue-se adqiuiereanentel estoudio-de la naturale-
za."--He,aqui 'l g(rmnon-. de Ina independericia filosefica
que luego.Jhbhiajdebrotar. feoundo y ardiente bajo la plunma
le iia I cer:dote. dist.inguido, (que.tedavia. es, la honra del
ueloaeneqpe naci6-,deo.de. uu notmbre d6spierta dulvishnos








recuerdos. El Colegio Seminario se.inauguro, pues, con las
mejores esperanzas.-Instaldse bajo el reinado y anuencia
de 3rlos 3 P, cuyo retrato se conserve en su aula-magna,
junto.con los de los Ilmos. SS. Echavarria, Evelino y Es-
pada. Sin embargo, estos no fueron, como vamos 6 tocarlo,
sino destellos felices, albores de un nuevo espiritu y de las
opinions nuevas que en la Habana debian cundir y arIai-
garse was tarde. influian aun sobre aquellos a quienes des-
contentara el peripatetismo, causes p6derosas para inclinar-
los necesariamente 6 la secta escolistica. Al fin y al cabo
eran discipulos de ella y no estaba en su mano prescindir
del asetndiente que en los inimos tuvo una doctrine mama-
da en la leche, generalizada entire los hombres de letras asi
cubanos como peninsulares, m6xime siendo nulas las comu-
nicaciones con el estranjero, y la finica que, si bien enfado-
sa 6 incomplete, cumplia al propdsito de preparar los alum-
nos, dejandolos habiles para la argumentacion, tan indispen-
sable i, la sazon en el studio de las otras ciencias o' facul-
tades. Las primeras lecciones de filosofia escritas por el ca-
tedritico, y dadas como test a los discipulos del colegio
que hemos conseguido encontrar, se hallan en un cuaderno
in6dito consagrado solo 6 la Ldgica, dispuesto por el difunto
Presbitero Doctor D. Jose Agustin Caballero, natural de la
Habana, con el que did principio al curso de 14 de Setiem-
bre de 1797.-Tenemos'noticia que antes de 61 hubo otro
catedratico, pero no de que formara un test, debi6ndose sin
duda haber regido por los que propone el estatuto. Est6 es-
crito en un latin elegant y.conciso: pertenece al dogma de
Aristoteles, aunque se titula Filosofia ecl6ctica, recon'cele
per fundador de la Idgica; pero separandose desdeel prdlogo
de lo que afirma poderse Ilamar la basura de la ciencia,
aquellas frivolas y est6riles disputes de que siembran los es-
colfsticos lo mas evidence; con cuyo motive copia lo que
acertadamente pensd de ellas Melchor Cano.
Preceded 6 las materias del cuaderno una noticia com-
pendiosa de los sistemas antiguosy modernos, con corta di-
ferencia igual A la del libro del Sr. Varela: y:entrando en el
asunto, asi que divide la Ldgica, segun el estilo de la 6pocaj
en natural y artificial, docente y utente; fija el drden con
que ha de tratarla por el de las tres operaciones principles
del entendimiento, maravillando la claridad y el buen m6-
todo con quo en el restode la obra se mantiene field i esteplan.
4Y cuiles son esas operaciones? Las de la secta sensualistai
las de un discipulo delos aristodtlicos, a4saber: la apprehension;








95
llamada asi mismo forma inteleciual dekobjeto, inmdgen espiri.
ttl:, ejemplar, especie impresa y vozmde la mente 6ided; el
juicio, .6 .onocimiento de una cosa afirmando 6 negando algoi
y discurso, por el cual de uno 6 muchosjuicios-deducimos:otro,
4De estas operaciones, :alghna:precede 6 las demas?.-Si: 'el
entendimiento comienza por aptehender percibir el objeto
formando ideas: en, segundo lugar, juzga de el, afirnimndo d
negando;. y entercero, infierede uno d muchos juicios su en-
lace con otro.?'::
Ya-contarnoscon las.,partes en que va 6 dividirse la
Logica: veanos coino so conduce en cada una el h6bil cate=
dlr6ti.co. Desde luego se engolfa en la question resbaladiza
y premature del origen de las ideas;. achaque c&mun de la
eseuelade Aristdteles a que pertenecen Lke.y Condillac, eon
todo de haber omnbatido la escolistica y quebrantado suyu-
go.-Dos' grandes lumbreras brillaron en ia 6pocas memo-
rable de la filosofia griega. Platon yAristdteles, el:genio de
la abstraccion y el de la clusificacion,.segunl los llaima Victor
Cousin, quienes Ilevados del nose te ipsum socrAtico, -sondea-
ron, partiendo de un. mismo punto, diversas y admirable
vias esplicando cada cual conforme 6 su diferente mode de
ver los fendmenos de la inteligencia human; y asi indica-
mos de paso que Loke. y Condillac, aunque enemighs de la
escol6stica, son de la gran partida de los aristote6icos, poi-
qu6 militaron bajo, la bandera de la observation esclusiva.
Respecto al origen-de las ideas,, es. una filta de m6todo en-
trar en inquisition de 61, cuando en un analisis acertado hay
que proceder de le conoido a lo desconocido, de lo actual
6 lo primitive, siendo mas Idgico tender primero al estado
present de la conciencia para subir tanta altura con espe-
ranza do acierto..
El Senior Caballero divide las ideas por razon de su o-
rigen en adventicias, facticias 6 ignatas:.trata de las siiiples
y las compuestas, delas universales y particulares.,.dicieiido
alhablar de las universales que se f6rman por' abstraccion
ctando el entendimiento sube de lo.partieular lao gemiiieal,
con cuyo imotivoafirima que los tipos universales de laa: cosas
no existen en parte alguna, siendo otrasitantas abstraccio-
nes. Aqui se toca.el nominalismo en queo tambien, incirre
Loke. Es positivo- que un sin; nimero, de ideas generals
son meras abstracciones; pero no vaya a comprenderse en
ellas las conocidas hoy bajo eldictado deabsolutas y necesa-
rias, porqu6 si es cierto que flbr;: Irbol, estrella, norgozan co-
Ino genero; de:existencia real,, lo, esasimisnioajue 6 tiempo







96
y elfespa io la tieneri,- y asi 1o patertizala if&y'la oneiencia
de loshnimbres. rDistingamn tlas ideas abstractas genera-
les de :las.iamadas'.conceptos, absolttos ypnecesarios: laque-
llas no tieinen ms siequttia 'eisteriOiaB:nominal,,: ycse', espli-
ean y- eanprendealporslos -individuos de';donde :se sca ron,
mirintrais quite -estos:existea i hidispensable mente' y 'son Alw ba-
se fundamental de todo. los.fe-dmenosiyde su inteligencia,
sin- recibir de.ellose.masrqueqlaa occasion sde. st nai'rmiento,
Por eso, Dios, no es una idea abstract, sine an eonceptoir b.
so6lto, ateiato a6tiue:si,Dios'fueia~ina abstraccion pura,/no se-
ria ms' que un nombre y tendriauna existenoia sujectiva;
S Destina.nuestro iompatriotw un capitulo, como era de
presumirse, ilas :c6lebres categories, ",ccuyi caobeza coloca
eLeizte, dividi6nddle.-+-"en sustancia y .accidienteA d como
dicen los-modernjos,,'en cosa y-n odo: Sustaneia, es' ll que
suisistepor isi: accident to que opor si no puede suirbsis-
tir.'"-Nada mas claro.ni que. tanto revele .el anatlisis;severo
que empled oAistoteles ;rpara descubrir y vlasificar los he-
chos interiores de la cohoiencia. Bien se;conoce: que el -nun-
ca exagerd su sistema iini seivid& per tanto' en aprieto
de negar lo que estremando sus consecuencias habria ne-
gado. He aqui sin embargo lo-que: hi sucedido aimiuchisde
los modernos, pues no. alcauzando 6 derivhr 'de los pentidas
el eoncepto:de sustaheia,,suponen que esuna palabra, una
abstraccioau,una quimera, cuandboel entendimiento human
les da un solemne, mentis, :porqiuk 6lereeial mirar colors y
formas, al percibir.propiedades en suma,-que hayalgo doii-
de.ellas resident como atributo y que no ison cada. una uti
objeto aparte sino modos de ser una sustancia relativa-
mente : nosotros, requiri6ndose pna:unidad a quien referir
aquel cumulode cualidades. .... ,i :
Entra luegoel autor 6 hablar:delas diferentes sustan-
cias y traslada el ingenioso 6rbolitUPtd'lotiano, prosiguiendo
la esplieacion deolas diez categories conlas. inacabablesidi
visiooes y subdivisions de-los aristot6licos que lodesnien,''
zaban y descotmponian todo hasta.,elcansancio4 sacudiendeod
distinciones puramente verbales en failtndoles asuntou'mnn
sdlido donde ejereitar sti destr.eza! yhcaba.de esta manera
el capitulo:--'Pero casitodos:losminodernos han.comprendi-
do: tambien y acaso con mas- sabidtria, cuanto, hay 's'el
undo en el siguiente distico.:, ';i .' ~ .i -

Mens, Mensura, Quies,' Motus, Posittra,.Figura: "'',1
Sunt cum Materia cunetaum. exordia rertim,'-: ;gi









Pinaliza esta primera part con .un tratado de los sig-
nos, donde se apuntan las divisions comunes sin tocar nin-
guna grave question.
La segunda se contrae a los juicios y i las proposicio-
nes que los significant, espone las propiedades de estas de-
finiciones y sus circunstancias, terminando con las faltas de
los juicios y sus remedies. En este postrer capitulo hay un
pirrafo que traduciremos para gloria del Doctor Caballero
y muestra de su sana critica.-"Por cuanto la mente usa
much de los sentidos no como ministros cuyos defects de-
be corregir, sino como nuncios en quienes confia demasia-
do, y mas que en las reglas con que se mide el conocimien-
to de las cosas; nace de ahi que nuestros juicios se estra-
vian y nos engaiiamos."-
Consagrada la tercera parte 6 ensefiar lo concerniente
al discurso o raciocinio y 6 la argumentacion por cuyo me-
dio se espresa, distinguese al hablar de esta, la d prior de
la a posteriori: en la prinera "el antecedente es la causa o
raiz del consiguiente; en la segunda, al contrario:" se indi-
can igualmente los principios de la argumentacion positive y
negative, y las diversas classes de ambas, entire las que se
coloca como mas usual y famosa la del silogismo, ilustran-
do el asunto de la material y la forma, y los tres tIrminos 6
proposiciones. En esto nos parece que no son los escolds-
ticos tan dignos de las amargas critics con que se les de-
nigrd, y much menos quien como el Senior Caballero tuvo
la necesaria parsimonia para no incurrir en estravagancias.
El dice:--"Tocaba ahora hablar de las figures y modos de
silogismo, y de su reduction 6 uso de los escolisticos; pero
no siendo esto precise para argdiir bien y estando sus reglas
fabricadas ad libiium por sus autores que inventaron al efec-
to veces' confusas y birbaras; con mejor acuerdo las hemos
dejado A un lado."-El silogismo, a nuestro juicio, es un
procedimiento muy apreciable de deduction que la inteli-
gencia habrA de usar siempre obedeciendo a sus leyes, y el
modo mas convincente de probar una verdad; pues redu
ciendola a tan several demostracion adquiere 6 los ojos de
todo el mundo el uiltima grado de evidencia. Con mu-
cho eclecticism, pues, ha dicho otro ilustre habanero a
quien unen lazos de parentesco con el difunto catedr6tico
del Seminario:-"El silogismo no es mas ,que una forma
del discurso d un medio para In deduccion. Por consiguien-
te no deciiaos'de el, ni todo el bien 'que le atribuyeron lo
escol6sticos, ni toddelmal:que le acumulan los moderios. El
13








escolasticismo quedo derrocado: y una revolution verade-
ra siempre se excede en su primer fervor. El tiempo es
quien de tudo hace justicia."-
Sigue el autor discurrierido sobre la argumentacion,
da las reglas universales para conocer los buenos y nialos
silogisnios, propone los vicios de aquella enumerando los c6-
lebres cuanto verdaderos de petilio principii, secundum quid
&c.; y concluye la Ldgica dando una idea sucinta y com-
pendiosadel mtUtodo0aialiticoy sint6tico d doctrine traden-
dae, y del que ha de adoptarse en las disputes y en el studio.
Pero no acaba aqui, sino que por via de apkndice pone en
seguida infinitos arguments en forma y en material acerca
de varies lugares de su LOgica yde laFilosofia. Nos conten-
taremos con traducir el asunto del ultimo de todos, transcri-
bi6ndole para los afectos allatin, A quienes serviri de mues-
tra este trozo por donde colegirAn el correct y elegant
estilo del Dr. Caballero.-

De veri et falsi criteria,

Sunt caracteres nonnulli qui veritatis criteria vocan-
tur, quod his verum A also secernitur, de quo varied opinan-
tur Phylosophi. Tria Epicurus constituit criteria, sensum,
.anticipationem, sive ideas 4 sensibus accepts, passionem
seu apetitum, quo moraliadistinguuntur. Asclepiades soldm
sensum assignavit; mentem autem Anaxagoras et Pitago-
rici. Plato, et plerique ea ejus sectatoribus, ingenitas ideas
statuerunt, a quibus postea Cartesius suam opinionem mi-
tuatus est. Ex sectatoribus Platonis, seu Cippus et Xeno-
crates criteriun sensibilium sensum, et intelligibilium inte-
Ilectum assignarunt: ita Aristoteles, sed intellectum docuit
esse principal criterium. Cartesius hanc regulaam statuit,
ut criterium: semel in vita de rebus certis el manifestis dubi-
tandum. Deinde scribit omnis veritatis initium, et totius
Phylosophiae fundamentum hoc esse: ego cogito, ergo sum,
Tamdem id constituit criterium; illud omne quod clear et
distinct concipitur, verum est.
Aliqui recentiores, et Peripatetici criterium veritatis
in evidentia, sive in, hac proposition constituent: quidquid
in idea clara et distinct rei alicujus comprehenditur, id de ea
re certissimi afirmandum est. Huet Dei locutionem criterium
existimavit, sicut hunanam rationem Espinosa, Malebran-
che mentem judicat Deb essentialiter conjungi, cumque in
ilo enmia videat, Dei lumen esse veritatis criterium. Nostra




Full Text









LA

CARTER
cWERA








LA







CUBANA.






VICENTE ANTONIO DE CASTRO,






PRIMER CUADERNO.


16)y.


HADANA.


orijzeitta fie


Pajme.--paffe de gam 8gnaco n41m.
101.


m&o.


































Empresario. A buen tiempo llega V., D. Sempronio,
pues estaba pensando en enviarle un recado.
D. Sempronio. Me alegro de Ilegar como V. dice a
buen tiempo, porque no hay cosa tan desagradable para el
que la hace y el que la recipe, como una visita fuera de sa-
zon, y muchas veces se conoce por encima de la ropa, que
mientras le dicen a uno, tome V. asiento, le quisieran dar
con la silla en la cabeza.
Empresario. En esta casa no puede nunca sucederle a
V. cosa semejante.
D. Sempronio. Muy lisonjero est6 V. conmigo: preci-
samente tiene que hacerme algun encargo dificil y pelia-
gudo.
Empresario. Nada de eso: no se trata mas sino de que
escriba V. la introduction del tercer volhmen de la Cartera
que va a entrar en prensa.
D. Sempronio. ;Ya yo me lo sospechaba! Pero no pue-
do servir a V. en esa parte. Si se tratase de escribir al-






6
gun articulo de costumbres sobre el sarampion o las virue-
las, o el entierro de la marquesa, u otro objeto igualmente
adecuado, o de algun cuento cubano atestado de guarda-ra-
yas, samblases y bocabajos, o de algunos versos de pie que-
brado insultando la moral pablica, haria un esfuerzo por
complacerle; pero ;una introduction para la Cartera! no hay
que hablarme del asunto.
Empresario. Y porqu6 no quiere V. encargarse de un
trabajo tan fkcil y agradable?
D. Sempronio. Porqu6 dicen que a las tres va la ven-
cida, y yo no quiero que por mi se diga.
Empresario. No le entiendo 6 V.
D. Sempronio. Yo me entiendo y Dios me entiende,
como dijo el bueno de Calderon, de quien tantas boberias
han dado en escribir ahora....

iAy mi D. Claudio, que tiempos alcanzamos!

ZSabe V., Sefior empresario, que por nada de este mundo
quisiera ser notabilidad contemporinea ni estempornea,
por no verme, que mejor quisiera en las de nn tigre, entre
las garras de esos energumenos escritores de articulos pa-
ra los periddicos peninsulares, a quienes Dios eonfunda!
Ya me pillan al rey D. Pedro el cruel, o a D. Ramiro el
monje, d a D. Pedro Calderon de la Barca, d a Fr. Luis
de Leon, y me los ponen mas negros que la sotana del ter-
cero d la capilla del 6ltimo. Pues con respecto a los gran-
des hombres que viven y beben entre nosotros, protesto,
aunque no s-y director de colegio, ni aforado de militias, ni
aun siquiera bachiller en filosofia, que ocho dias antes que
Ilegue el de mi santo, estoy temblando de miedo, no sea
que me saquen a la vergiienza con mis pelos y sefiales en
un sonete d en unos saficos, y me obliguen a estar despu6s
escondido un mes, d a poner un anuncio en el diario dicien-
do, que D. Sempronio de Hinestrosa sale de esta ciudad y
declara que nada debe.
Enpresario. Bien; pero ;qu6 tiene que ver todo eso
con lo que estabamos hablando?
D. Sempronio. Es verdad: volvamos 6 nuestros carne-
ros. Acuerdome de que V. escribid en prosa alegre y reto-
zona la introduction al primer volhnen de la Cartera, y id
f6 que llevd buena felpa! Despuks escribid la del segundo
voldmen el abogado filosofo, en estilo culto y altisonante, y
tampoco le dejaron hueso sano. Conque yo, que por mis po-






7
cados no tengo ni el chiste del uno ni la grandilocuencia
del otro, escarmentado en cabeza agena, no quiero meter
la mia en semejante ratonera.
Empresario. V. es pacato y pusilanime en demasia.
aQu6 cuidado le da a V. de media docena de vencejos chi-
llones, que chillan 6nicamente porqu6 no pueden dejar de
chillar? Qu6 cabeza rota saque yo ni el abogado de las res-
friegas que ha mencionado, sobre todo si se considera que
los golpes dieron en vago, por haberlos dirigido, no a los es-
critos, sino a las personas a quienes los atribuian con el ad-
mirable tacto de que Dis ha dotado a los angelitos?
D. Sempronio. Sera todo lo que V. quiera; pero si a
mi me dan un garrotazo equivocandome con Perico de los
Palotes, no por eso dejara de dolerme tanto como si hubie-
ra venido encaminado a mi propia persona.
Empresario. ;Ya! pero siemipre le queda a uno el con-
suelo de poder decir con D. Quijete, que aunque apaleado
no esta afrentado
D. Sempronio. iGracias! Mas si yo puedo, procurar6
no ponerme en necesidad de tener que hacer esa ingeniosa
distinction.
Empresario. Todas esas escusas no valen un comino,
y es necesario que de buena gracia me haga V. el favor que
le he pedido, que por cierto es bien poca cosa: todo se re-
duce a que diga V. en lenguaje claro y sin piropos, ni cir-
cunloquios, que los editores de la Cartera, animados de los
mas puros deseos de ser tiles a su patria, continuan con
poca esperanza del acierto, y menos todavia de ver recom-
pensadas sus fatigas, la obra que bajo mejores auspicios
habian comenzado; que tanto los editores del Plantel primi-
tivo como los del Albumy otros hombres de m6rito conocido,
siguen favoreciendola con su generosa cooperation; que
para el tercer tomo estan preparados articulos may intere-
santes, y quo para sufragar aun los precisos gastos de im-
presion, encuadernacion y distribution, se necesita algo mas
que esteriles elogios, pues i yo ni Vds. podemos hacer mas
que trabajar gratis et more, sin tender todayia que desem-
bolsar todos los meses una suma razonable.
D. Sempronio. ;Ahora estamos ahi! Pues hombre de
Dios, yo crela que la suscripcion de la Cartera cubria hol-
gadamente todos sus gastos, y aun dejaba a V. una utilidad
decent.
Empresario. No, amigo: hay pauses on que las empre-
sas literarias enriquecen a los que las dirigen; hay otros en






8
que 6 Io menos los mantienen; en la Habana es forzoso
mantenerlas.
D. Sempronio. ;El diablo que quiera ser empresario de
literatura en la Habana! Pues, ;y los 600 suscriptores que
da a V. el autor de no s6 que estadistica quo vi impresa
dias pasados en e[ Diario?
Empresario. iAndaluz debid de ser el quo form la tal
estadistica, y le estoy my agradecido por su liberalidad!
Asi la completase remitiendome todos los meses los 300
del pico, y yo pondria a su disposition los 600 ejemplares
de quo constaba la impresion!
D. Sempronio. Ya entiendo el busilis. Se tiran 600
ejemplares, pero se venden los que Dios quiere. Mas ano
me dire V. como es que babiendo tan poca aficion a la lec-
tura, son tantos los que abandonan los estudios y se meten
a escritores?
Empresari. Ese es uno de los fendmenos mas curio-
sos de la estadistica intelectual de todos los pueblos: el nu-
mero de los escritores crece sienpre a proportion quo
mengua el de los lectores; pero nuestra patria no se halla
en este caso, de modo quo ni aua el triste consuelo nos que-
da de poder aplicar la regla quo acabamos de establecer.
No falta en la Habana aficion 6 la lectura; ni tampoco me-
dios de 'sostener esta virtuosa inclination: el negocio, d
como V. dice, el busilis, consisted en que unos tienen deseos
de leer y carecen de dinero para comprar libros, y otros
quo tienen dinero careen de deseos u de tiempo para de-
dioarse a la lectura.
D. Sempronio. Vea V. ahi el caso de aplicar el sistema
de las compensaciones, y de decir vdyase lo uno por to otro.
Mas si yo me hallase en el lugar de V. s6 muy bien lo que
haria.
Empresario. aQu6? Excitar 6 las a utoridades, 6 las cor-
poraciones y 4 las personas acaudaladas, a quo protegiesen
y sostuviesen la empresa de la Carteia, haci6ndoles ver que
en su conservation se interesa el lustre y decoro del pais?
D. Sempronio ( aparte. ) ;Vive Dios que este hornbre
se figura quo nadie tiene que pensar mas quo en su Carte-
ra, y que todos la miran con sus ojos! (Alto.) No senor: to
quo yo hiciera seria no hacer nada, acogerme a la iglesia
del desenga o, y dejar que cada uno se componga como
pueda. Las empresas literarias, sobre todo si son como ia
de V. de una cierta estension, no pueden sostenerse mucho-
tiempo a favor de apoyos artificiales, y es menester que se






9
abran, per decirlo asi, Paso a la fuerza de la opinion pdbli-
ca por medio de articulos que interesen y cautiven la aten-
cion de los lectores.
Empresario. Me parece que ambas circunstancias con-
curren en la mayoria de los que ha insertado la Cartera en
sus dos voldmenes anteriores; si todos no son de igual meri-
to, bien sahe V. que no ha quedado por falta de diligencia.
Yo no me desanimo tan f6cilmente, y todavia espero que
mediante la sensatez del publico y el celo de V. y sus com-
paneros, podr6 llevar la empresa adelante.
D. Sempronio. En hora buena: espere V. como los he-
breos hasta el dia del juicio si le acomoda; pero no cuente
conmigo para su diohosa introduction.
Empresario. La introduction est6 ya hecha: voy 6 es-
cribir la conversation que hemos tenido, pues en ella se
comprende todo lo que deseaba manifestar al publico.
D. Sempronio. Olvidoseme cerrar este portillo: otra
vez ser6 mas cauto; pero por Dios, no vaya V. 6 decir por
ahi que yo he tenido part en el asunto.
Empresario. Descuide V. que nadie lo sabre mas que
yo y los mancebos de la imprenta.
D. Sempronio. iPobre de mi! Voy sin p6rdida de mo-
mento 6 tratar de hacer las paces con todos cuantos ensu-
cian papel y peinan melenas.


























CIENCIAS.







(&n'ftitOvci0Th ~4nMvw 4 jnC M 7ece da o9eacome 4netete 401:14


BAROMETRO
Franc s.

8 de Ia 2 de Iu 8 de I
manana. tarde, noche.

27p.69 27p.66 27p. 66
12 .. U6 .. 69
73 .. 69 .. 73
74 .. 71 .. 73
75 .. 71 ,. 73
74 70 .. 72
69 .. 66 .. 66
60 .. 64 66
58 6-2 .. 64
60 .. 56 ..56
(0 55 57
60 5G .. 65
61 .. 56 .. 60
66 6 .. 66
66 .. 60 .. 63
60 .. 5 .. 60
62 .. 58 .. 62
68 .. 61 .. 65
67 .. 66 .. 67
68 64 .. 67
67 .. 61 .. 63
63 .. 58 61
62 .. 60 .. 62
60 .. 58 .. 60
50 .. 46 .. 63
47 .. 41 .. 47
46 ., 45 45
43.. 42 42
50 .. 53 .. 1
60 62 .. 64
67 *. 64 65


TERMOMETRO DE
Fahrenheit.


8 de Ia
mariana

770 50
79 50
79
78 50
79 20
79
79 50
79
79
79
79 50
81
81 ..
79
79 50
78 50
79 50
80 75
80 75
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81 50
81 ..
81 50
79 50
79

82
82
8 ;
8215
82..


2 de In
tarde.

820 20
84 90
84 50
83 25
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83 51
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83 5o
81 tO
82 .
84
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85 25
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83
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86 20
85
84
84 50
85


8 de la
noche

800 65
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80 30
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7k9
80 50
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81 25
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82 25
82 50
82 25
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80 ..
80 75

2 50

81 15
82
s3- .


HIGROMETRO DE
Saussure.

8 de In 2dela 8 de ls
ma[na. tarde. noche.

650 .. 67 .. 2 .
69 50 i5 .. U .
72 .. 67 .. ..


63
68
69
67
66
82
63
60
,0
60
61
60
61
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b9
57
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60
60
-57
58
62
63
57
63
61
58
64


NUBARRON ES El IQ A 2 de Ia tarde; todo e,6 y 7, el 12,,13, 14 y 15 easi todo
el dia; ci 29 hnsta las 10 de ]a mafana, y lo mismo ^1.31. LLOVIZNAS -1!E 2 A 4 y
media de Ia tarde, el 6 t 9 de la mandana y 5 de ]a tards, el 7l 7 .de la manana el 10 A 1 y
media del dia, el 13 a 11 una y 10 de la noche, el 14 A medio dia. el 18 a una y media de id. y
de 4 A 5 de In tarde, el 19 A f y Ij y por Ia tarde idem, el 20 A 12 del dia, el 5 de cuando
en cuando por la tarde y las mafnnas del 26 y 28. CHUBASCOS.-EI 8 A 3 y media de la
tarde, e [4_A 4 de id; toda Ia del 15 y A prima de cuando en cuando. AGUAC EROS.-El 8 A
2 de la manana y 7y media de Ia tarde hasta Ins 10 de In noche el 9 A I y media del dia, el .;2
A 3 de In tarde, el 13 A 4 de idem, con truenos, el 15 A 2 de iderm, el 23 de oraciones A.8 y g,
ql 24 idem corto, Ia mabana del 26 y el 28 A 4 y media de la tarde,


M Es
de Mayo

Dias,



2
3
4
5
6
7
B
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
C",
23
24
25
26
27
28
29
30
31


I.


it


|


it










ESTA DO



j IE


ENFERMEDADES.


Apop3egias...... .............
Paralisis........................
Epiiepsfas y convulsiones........
Anginas ...... ... ...
Odontalgias ...............
Gratritis agudas con fiebre......
Idem cr6nicas. ... .. .. .. ....
.Tifo intertropical..............
Fiebres intermitentes............
Bronquitis ... .... ............
Ileumatismos..... .............
A rtritis..... .................,
Pleu ritis....................
Neumonitis cr6nicas,..........
Hemoptisis .. .... .. .. .. .. .. ..
,4sna ...... ... ........
'Afectoi del corazon ..... .....
Colitis diarreicas.......... ..
Idem disent6ricas..............
Idem ne riosas......... .........
Hepatitis agudas...............
Obstrucciones.................
N efritis .............. .... ..
V iruelas .. .................
Sar'wmpion ..................
Sifilis y dolores osteocopos.. ,,
Hidropesias........,...........


Contusiones.................
Quemaduras ............
Heridas de armas blancas..
Tumores simples.............
Idem cancerosos.............
Lupias .....................
Buboncs..... ..... .......
Fflmsis y paraffmosis .. ....
Ureiis .......
Orqhitis ..... ........
Ulciras y pfistulas ven ereas....
Idem' cancerosas.............
l-den'suhinflnmatorias.... ;....
Oftamias agudas............
Idem' cr6nicas...........
Albd6o.....................
Escrececias eSrneas..
H erpes... ......
Erupeiones sarnosas..........
Erisipelas ... ............
Hemorroides...................
Fistulas del ano.......
Catarros vexicales.. .... .... ....
Hidroceles..................


MES DE MAYO DE 1839.

San Juan dc Dios.
S. Ambrosio S. Francisco
Pres.'s. Particul. de Paula.


2
1,1 4 1

19 1I


17
S
20
41
58
14


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I
..

3


136




30
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12


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10


5
2


10
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4 --


5 03 121


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2
2




4
2


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3



1



-
I













2






4


A"
rt,

a

M.


To tal general.. "...


153


1 33







13








S. AMBROSIO.

Existencia en 19 de mayo do 1839. . . 353) 85
Entraron en dicho mes : . . . . . 503 8
So curaron. ....... . . . ,. 449 465
Fallecieron .. . . . . . . .. . 1.6
Quedaron para 19 de junio . . . .. . 391
La mortandad estuvo 6 razon de 1, 87 por 100.

S. JUAN DE DIOS.

Existencia en 19 de mayo.. . . . 270 544
Entraron en dicho mes.. . . . . . 274
Sc curarou . . . . . . . . . 238 270
Fallecieron.. . . . . . . . . 32
Quedaron para 19 dejunio . . . . . 274
La mortandad estuvo u razon de 5, 88 por 100.

S. FRANCISCO DE PAULA.

Existencia en 19 de mayo.. . . . . 135 168
Entraron en dicho mes. . . . ... . 33
Sc curaron. .. . . . . . . ... 17 34
Fallecieron. . . . . . . . . 17
Quedaron para 19 de junio . . . . . 134
La mortandad estuvo d razon de 10, 13 por 100.




RESUMEN.

De estos Gstados y de la practica de los facultativos de
la Habana, se deduce, quo en mayo reinaron las enferme-
dades siguientes: el Orden en que se colocan indica su ma-
yor 4 menor predominio.






14

Mayo.

le umatismos.--Diarreas.-Gastro-enteritis.--Sifilis.-
Tisis.-Oftalmi as.


Observaciones prdcticas.


En el mes de febrero proximo pasado, dijimos qie lo
que aqui impropiamente se llama invierno, no era la esta-
cion en que abundaban mas los tisicos; Esa es la epoca en
que aparecen las bronquitis, que generalmente descuidadas,
van predisponiendo el pulmon a mas graves afecciones.
Aquel mal que se creia insignificante en tin principio, en in-
gar de desaparecer en la primavera, se repite a cada nue-
va mudanza de la atmdsfera, y al entrar los meses sucesi-
vos que nos abruman con su calor o nos destemplan con
sus viscisitudes, se contamina el pulmon de una manera ir-
reparable. La primavera, que por otra parte nos convida a
todo linaje de deleites, agota nuestra potencia nerviosa, y
de aqui viene una causa coadyactora de los padecimientos
pulnionares.
Las gastro-enteritis no han presentado mucha agide-
za en esto mes: se veia el influjo de las viscisitudes cl am-
biente no solo en el carActer de remision o intermision de
aquellas enfermedades, sino tambien en la constancia de les
fendmenos nerviosos, particularmente en las jdvenes y en
los ninos.
La viruela continua todavia en la gente de color y 4
. veces con el caracter confluente.
Las anginas tambien han aparecido; pero con poca
energia, y no sahemes de ningun caso de falsas membra nas.
Se han enterrado en el cementerio general en todo el
mes de mayo:

ADULTS. PARVULOS.
Blancos;. . 1. 01 64
Do color. . . 108 69
Sumas parciales. 209 133
Total general.. . .. 342






15


CONTINUATION DE LOS ESTRACTOS DE LAS LECCIONES
ORALES DE MR. MAGENDIE, DURANTE LOS ANoS DE
1837 Y 38.





Influencia de la respiracion en la circulation pulmanar.


LA doble bomb quo constituye el corazon, esti colo-
cada en otro aparato, quo es el de la respiracion. Se trata
ahora de determinar como los actos respiratorios pueden
obrar en la circulation. Sabemos quo el aire entra en el
pulmon por las ramificaciones bronquicas, y como llega 6
aquel drgano conservando la fuerza elastica del aire este-
rior, los pulnones soportan un peso grandisimo que se mi-
de por el producto de la presion atmosf6rica sobre la uni-
dad de superficie, multiplicada por la del pulmon. Asi la
naturaleza organizando la circulation pulmonar a pesar de
este obsticulo, ha resuelto un nuevo problema.
En el momento que nace el hombre y que los pulmo-
nes van a entrar en actividad, se desarrolla en ellos una
fuerza que los distiende y pone sus fibras en tal estado, que
se aumenta el espacio que hasta entonces ocupaban. Podria-
mos decir quo hay en el tdrax una fuerza tan grande de aspi-
racion, que si di6ramos entrada al aired hacienda unas pica-
duras en las pleuras, se precipitaria en la cavidad aplastan-
do los pulmones. Si hacemos la esperiencia en un animal
vivo, se sufoca y casi sdbitamente perece. La razon porqu6
en la mayor parte de las heridas de petho no penetra el aire
sino en corta cantidad en la cavidad tordcica y no determina






16
la sufocacion, ]a tendremos en los labios de la herida que se
superponen, por ser comunmente oblicuos, y ocasionan de
este modo los efectos de una valvula que se opusiera a la
entrada de aquel fluido.


Influencia de la presion en la circulation pulmonar.


Cuando el pulmon se dilata, multitud de sus capilares
sufren una presion sumamente fuerte que debe veneer la
sangre para que la circulation continue. La fuerza por la
cual la sangre sobrepuja este obstaculo, es el impulso que
le comunica el ventriculo derecho del corazon: asi conoce-
remos cuan enorme es la que produce las contracciones de
esta bomba.
Tenemos otro medio mejor para juzgar de los efectos
que puede producir, y son los esperimentos referidos por
Mr. Poiseuille en la esposicion de sus investigaciones para
descubrir la influencia de ]a presion en la circulacion pul-
monar. Aquel fisidiogo reconocid que esta funcion se veri-
ficaba cuando elpulmon se ponia en contacto con un aire
cuya fuerza elastica sobrepujase much a la del fluido quo
respiramos. Se servia de un aparato que nombra observatorio
neuma'tico (porte-objet pneumatique) compuesto de una caja
solida de cobre, cuyas cinco paredes son metalicas y la
sesta de un cristal may grueso y solido: a esta caja adapta-
ba un tubo que ponia en comunicacion con una bomba as-
pirante o con una miquina neumitica, segun queria aumen-
tar o disminuir en el aparato la fuerza elastica del aire, (Pa-
ra facilitar la observation microscopica, convendria adap-
tar al fondo de la caja dos pedacitos de corcho donde se su-
jetaria con alfileres lo que se quisiera estudiar.) Llegd destos
resultados. Aun cuando se ihaga el vacio, la circulation con-
tinua y se desempena con regularidad. Lo mismo sucede,
y con mas fuerte razon, si nos aproximamos a la presion
atmosferica.
Pero to mas incomprensible del hecho y que no tiene
esplicacion, es que no se detenga la sangre en los capilares
pulmonares con presiones de tres o cuatro atmosferas. Esto
prueba que el influjo de la presion atmosferica dobe ser nulo
en casi todas. las enfermedades, y que no debemos buscarnla
causa de, algunas de ellas .en las variaciones de la fuerza
elastica del aire.






17


6Cdmo se disiribuye el aire en los pulmones?

En cada respiration penetra el aire en los pulmones,
rnas no va a distribuirse al mismotiempo en todas sus par-
tes: pues mientras que las unas se dilatan con aquel fluido,
las otras no le reciben. En los pulmones sanos, depende
con particularidad de la postura del cuerpo la distribution
del aire, y asi cuando nos acostamos sobre las espaldas la
parte del pulmon que en las inspiraciones de fuerza media-
na se distiende para recibir el aire, es la inferior. En las
grandes inspiraciones penetra el gas todas las celulas.

Como el double movimiento de la respiration facility
la circulation.

Cuando el pecho se dilata, el aire oprime la san-
gre de los capilares pulmonares y tiende juntamente a ha-
cerla refluir hicia el ventriclo derecho y 6 impelerla hacia
las cavidades-izquierdas. Pero cono del lado del corazon
derecho hay una valvula, la de la arteria pulmonar, que se
opone al movimiento retrigrado de la sangre, el liquido es
unicamente lanzado a! corazon izquierdo; en Io cual la res-
piracion favorece el curso de la sangre y ayuda 6 la accion
dc la bomba derecha.
Cuando el pecho se contrae, todas las partes del pul-
mon disminuyen de volutmen, y asi hay tendencia a la es-
pulsion del liquido que en sus vasos existe. No es posible que
esta espulsion se efectue sino en un sentido, pies la sangre
no puede correr sino hacia las venas pulmonares cuyo tran-
sito est4 libre, mientras que las valvulas de la arteria pul-
monar y las contracciones continuas del ventriculoderecho,
se oponen, como arriba se dijo, a cualquiera movimiento
retrdgrado de la sa ngre. Vemos aqui, to mismo que en la
dilatacion del tdrax, que la naturaleza ha combinado las
finciones con tal arinonia pie todas coneurren a la acele-
racion del curso del flido que nos ocupa.
Mr. Cagniard-Latour ha introducido un mandmetro
en la traquea de un iombre 6 quien se habia hecho la tra-
qeotomia, y ha visto que mientras la voz se producia, se
elevaba la presion algunos milimetros en los pulmones.
En la tos, que consiste en un esfuerzo de los mdseulos
de la respiration para arrojar lis mucosidades acumuladas
en mucha cantidad en las vias areass. la presion del aire
3






is
contenido en los pulmones debe casi elevarse a la de dos
atmosferas. Esplicaremos como se concibe el que pueda dar-
se este aumento de presion. Por un movimiento convulsivo
de los rnmsculos de la glotis, estacavidad se cierra, y duran-
te cierto tiemupo resiste a la presion del aire acumulado en
los pulmones. La glotis cede luego y se abre de repente; y
entonces si alguna mucosidad existe en el espacio que re-
corre el afire espirado, es arrebatada y arrojada a fuera con
una fuerza bastante considerable.
Era preciso que la circulation pulmonar estuviese or-
ganizada de tat modo, que pudiera resistir a cambios tan
repentinos de presion. Por esto acabamos de ver, que no
se detenia bajo la influencia de presiones que se alejan tan-
to, en mas o en menos, de la de la atmosfera en que vi-
vimos.

Influencia de la temperatura en la circulacion pulmonar.

El observatorio neumatico de Mr. Poiseuille es muy co-
modo para hater esperimentos sobre losfenomenos de la cir-
culacion a distintas temperaturas. Aquel fisidlogo ha nota-
do que la circulacion se iva haciendo cada vez menos acti-
va segun se aproximaba 60, punto en el cal se detenia coti-
pletamente. A diversas temperaturas, se advierten diferen-
cias de viveza en el movimiente de los globulos. Se conce-
biri la importancia que este resultado puede tener en me-
dicina, cuando por una parte se piense en los cambios de
temnperatura del aire que entra en los pulmones, y por otra
'en la grave influencia que estas variaciones pueden tener
en cl drgano. Debemos sin embargo advertir que la natu-
raleza ha hecho estas variaciones menos considerables, y
menos funesta su influencia, convirtiendo los pulmones en
un centro de production de calor animal y manteniendo
siempre por consecuencia en ellos una temperature muy
levantada.

FENOMENOS VITALES DE LA CIRCULACION PULMONAR.

Accion del nervio neumo-gdstrico.

El nervio vago o nexmo-gastrico es el agente vital que
interviene en todos los fenomenos de la circulation pulmo-
nar y de la respiration. Su influencia en el sistema capilar
es indispensable para la circulation do la sangre en estos






19
pequefios vasos, y parece referirse a los obsticulos que las
propiedades fisicas de aquel liquido han de oponer a su
transito por este sistema.

Section del neumo-gastrico.

Podemos hacer sobre la influencia del neumo-gastrico
un esperimento muy curioso y cuyos resultados pueden ser
de la mayor importancia. Se trata de la section del tronco
nervioso; pero como la operation presenta bastante dificul-
tad, merece que se describa con cuidado. Cortando el neu-
mo-gastrico en el cuello, entre los dos ramos (nervio larin-
geo superior y nervio laringeo) que suministra a.la laringe;
se paraliza necesariamente la action del nervio inferior so-
bre aquel organo. Como este nervio inferior que se dirige 6
los organos de movimiento destinados 6 abrir la glotis, con-
trabalancea el efecto del nervio superior destinado 6 cerrar
dicha cavidad, y cotno por la seccion del tronco no queda
ya sino la action de este dltimo nervio, pites el primera deja
de estar en comunicacion con el cerebro; se sigue de aqui
que en la operation se cierra la glotis y el animal infalible-
mente sucumbiria sufocado, si no se practicase la traquoe-
tomia para dar entrada en el pulmon al aire que nos cir-
cunda.
Si con todas estas precauciones cortan el neumo-
gistrico de un solo lado, veremos que la circulation se tur-
ba en el pulmou correspondiente, que la trasudacion no se
efectda de un modo normal, y que los elementos de la san-
gre atraviesan las paredes capilares para esparcirse en el te-
jido pulmonar. El animal mere a menudo a consecuencia
de esta operation; pero hay casos en que se reabsorven las
material esparcidas y se restablece la shlud. En la autopsia
se halla el pulmon hepatisado y de color rujo subido, lo que
prueba que la materia colorante de la sangre tambien tra-
sudd por las paredes: hay igualmente enfisena, to que quie-
re dear, qne se iasgaron las paredes de las celulas del pul-
mon. Este, esta dilatado por el aire, y el corazoa derecho
henchido de sangre. Casi todas estas alteraciones del pul-
mon se deben a los esfuerzos infructuosos y cada vez mas
energicos que hace el corazon para lanzar la sangre por
los capilares obstruidos.
Se ignora la influencia del neumo-gastrico en las pare-
des capilares: tambien se ignora el grado de importancia de
este nervio en la circulation. Tras la section de 61, unos ani-






20
males mueren, y otros viven sin novedad-durante algun tiem-
po, porque la absorcion repara on el pulmon los desdrdenes
que causo' la esperiencia. Sin embargo,-todo hace creer que
el neumo-gastrico preside a todos los actors de trasudacion,
de absorcion &c. que se efectuan en la masa de las pare-
des de los vasos capilares.
Podriamos hacer un esperimento muy curioso quo qui-
zas lograria hacerse de la mayor importancia. Todos sabe-
mos quo si se inyecta en la vena de un animal, aceite don-
de se haya disuelto fosforo, asi lque llega a! pulmon, trasu-
da por las venas capilares y se quema con el aire dando
humo blanco de acido fosforico. El aliento de los animals
sometidos a la esperiencia, es muy blanco y muy visible.
Debi6ndose estos fendmenos 6 la trasudacion de los cuer-
pos por las paredes capilares, conviene investigar si se pro-
duce en un animal 6 quien se hayan cortado los neumo-
gastricos; pees si despu6s de la section no se da el humo de
acido fosfdrico, se concibe facilnente que no hay trasuda-
cion, concluy6ndose que esta se halla bajo la influencia de
los neumo-gastricos.

Llegad de la sangre a las eavidades izquierdas del corazon.

Sabemos que los capilares arteriales forman los veno-
sos replegandose sobre si mismos, y que estos suministran
ramusculos, ramillos, ramos &c., hasta que todas las venas
de los iulmones se dividen en cuatro troncos de los caules
corresponden dos a cada uno.

Moviniento de la sangre en las venas pulmonares.

Hemos anunciado ya un hecho quo diariamente confir-
ma la esperiencia, A saber: que ni los capilares, ni los tron
cos venosos del pulmon, se contraen. Asi la casa del mo-
virniento de la sangre en los vasos venosos, es la contrac-
cion del ventriculo derecho y las fuerzas accesorias debidas
a los fendmenos de la respiration. Cuando la sangre por
el impulsoque recipe llega a los troncos que se dirigen a
la auricula izquierda, penetra en esta cavidad y la distien-
de mecanicamente sin el auxilio de ninguna dilatacion acti-
va de sus paredes. La auricula Ilena. se contrae; el ventri-
culo se dilata, y la sangre pasa de la primera cavidad on la
segunda. De aqui se sigue que la presion de la sangre de
la auricula sobre la de los troncos venosos, es muy d6bil, y






21
que apenas se percibe el reflujo que resulta. Con todo, este
reflujo los dilata, y hay por consecuencia contraction de las
venas pulmonales; siendo enteramente inecuicas la dilata-
cion y la contraction.
rodos estos ienomenos son muy dificiles de estudiar
en el animal vivo. Tenemos que servirnos.de un pajaro en
]a esperiencia, porque la sufocacion mata casi sdbitamente
a los mamiferos cuya torax se abre. Pero como las venas
pulmonales estan en totalidad cubiertas por el corazon, los
pulmones y los gruesos vasos, esto hace tambien muy fati-
goso el estudio de sus movimientos. Si elegimos un mami-
fero, debemos introducir artificialmente aire en los pulmo-
nes, despues de abrir el pecho, haciendo una abertura en
la traquea y adaptando a ella el tubo de una bomba que
tenga esteriormente una vilvula que se abra a voluntad.
Con este aparato se suple la respiracion. del animal, y se
logra hacerle vivir bastante tiempo.

DE LAS ANALOGiAS Y DIFERENCIAS DE LAS DOS
CIRCULACIONES.

Por la grande analogfa que existe entire la circulacion
pulmonar o pequena, y la grande, podemos abreviar -nota-
blemente algunos pormenores de la dltima. Las analogias
de las funciones de la gran bomba y de la pequena, son tan
patentes, que creemos indtil enunierarlas; mientras que por
el contrario, el examen do las diferencias de estas dos par-
tes de la misma funcion, sera de Ia mayor importancia, por-
qu6 los estudios que hemos hecho en la pequena nos servi-
ran de base para conocer el modo como se efectda la gran
circulacion. El resultado mas notable de-esta conmparacion,
se reduce, a que siendo uno solo el fin de la circulacion pul-
monar, son sencillos los nmedios de conocerla; -mientras que
siendo aquel multiplice en la grande, estos son complicados,
variando el mecanismo del transito de la sangre con la di-
ferencia propia del organo que anima.
Probaremos esta verdad de dos maneras. Por una par-
to se manifestar6 que no solo Ia disposition de los vasos
sanguineos de los pulmones se diferencia en general de la
de todos los drganos que corresponden a la gran circula-
cion; sino que cambia con el drgano que se estudia. Y por
otra, que la sangre no tiene las mismas cualidades fisicas
en los vasos analogos de dos drganos diferentes. Entremos






22
en algunos pormenores sobre estas diferencias que son muy
palpables.
El problema que ha resuelto la naturaleza al organi-
zar la gran circulation, se reduce a transportar a cada or-
gano desde el centre hasta las estremidades, la cantidad de
sangre que requiere el ejercicio de sus funciones, y a efec-
tuar ese transporte de un modo simultaneo y regular.
Para que todos los puntos de la economic pudieran re-
cibir al mismo tiempo la sangre arterial, era preciso quo
las paredes del corazon imprimieran a la sangre un gran
impulso. Para obtener este resultado, las cavidades izquier-
das tienen una energia mas que duplicada quo la de las ca-
vidades derechas, y sus paredes tanto por la densidad cuan-
to por el ndrnero de sus fibras contractiles, se hayan en re-
lacion con el circulo dilatado que* la sangre ha de recorrer
por su influencia: la disposition areolar es menos notable
en el vehiculo izquierdo que Cn el derecho, porque la sangre
venosa quo no se ha vuelto a anirnar todavia con el contac-
to del aire, y que ha venido lentanente por los gruesos va-
sos, debe tamizarse y agitarse; en tanto quo toda la sangre
arterial se halla en disposition contraria. Pero si hacemos
abstraction de la intensidad, se convendra en que siendo
iguales los otros efectos que han de producirse en los dos
lados del corazon, sus disposiciones mecanicas deben ser
iguales; y por esto hay el inisino Orden de v6lvulas, de fi-
bras tendinosas &c.
Los vasos que salon de cada una de las dos bombas,
ofrecen grandes diferencias en su modo de distribution. Los
de la gran bomba persisten anchos y voluminosos en una
estension mas considerable, y si en los pulmones los vasos
andan mache tiempo separados y no cornunican entre si
hasta el septimo capilar; las anastomoses de los grande
troncos son frecuentes en la gran circulacion. Por esto en
la base del cerebro, las arterias quo han de distribuirse en
&l tienen numerosas comunicaciones entre si por las cuales
las del lado derecho se unen 6 cada paso a las del izquierdo.
Las propiedades fisicas y la estructura anatomica de
los vasos, son casi iguales en los dos sistemas circulatorios.
Notamos la misma elasticidad, y la diseccion nos demues-
tra igualmente tres membranas, una celulosa, otra fibrosa,
y la que lRaman propia, que es lisa y resbaladiza corno an-
tes se advirtid. En los gruesos vasos de la gran circulacion
podemos hacer esperiencias que demuestren la necesidad
de la armonia entre las propiedades fisicas dei tubo y las






23
de la sangre que le atraviesa. Si se cambia la estructura de
u vaso sanguineo, se detiene en el la circulation, desarro-
llindose en el orden acostumbrado los fenomenos debidos
al estancamiento de la sangre. Si por medio de tin tubo
inerte se ponen en comunicacion dos arterial de dos ani-
males distintos, se very que la sangre se detiene casi sdbi-
tamente en el, pronto se coagula, y del todo le obstruye. El
principio de esta armonia se corrobora en algunas enferme-
dades; pues cuando una causa cualquiera vari las propie-
dades fisicas de las paredes, la sangre no puede circular
con libertad, y el vaso se obstruye padeciendo los fenome-
nos de imbibicion, hepatisacion &c.
Casi no hay en la economia ningun organo que no
tenga su circulation particular, y este hecho que dijimos
constituja una diferencia entre el sistema de la gran bomba
y el de la pequefia, se estudiar6 ahora revisando sus distri-
buciones principles.
En la superficie de Ias membranas mucosas y serosas
se represents bastante bien la especie de circulacion estu-
diada en los pulmones. En la mucosa del intestine, se ven
Ilegar los vasos y hacerse capilares y formar con frecuen-
cia enrejados vasculares donde aparecen los fenomenos de
la trasudacion.
Tambien hay organos en los cuales la sangre sale de
los vasos esparciendose en el parenquima. En los tejidos
erectiles, se dirigen los vasos oblicuamente en pequefios es-
pirales que se abren en las c6lulas del drgano. La sangre
vuelve a recobrar su curso en las gruesas venas. Lo que su-
cede en los tejidos cavernosos, pasa tambien en el bazo, que
es un organo en el cual la sangre sale y se derrama casi de
igual manera. Lo inismo se observa en los huesos, pues
la sangre anda lentamente en c6lulas cuyas paredes solidas
carecen de elasticidad, y recobra su curso ordinario en los
vasos venosos. Podriarnos concebir la causa del abatimien-
to del curso de la sangre, considerando la dificultad con
que se efectdun en estos organos la asimilacion y la exha-
lacion.
En el cerebro existe un modo propio de circulacion
nerviosa, pues los huesos del craneo presentan medios-ca-
nales que complete ]a dura-mater y a cuyos conductos, Ila-
mados senos, se dirigen todas las venas que salen de la sus-
tancia cerebral. Las arterias no las penetran sino en el es-
tado. de capilares, y asi se conoce muy imperfectamente la
distribution de la sangre en el cerebro. Por ventura, con-






24
servaran .las arterias sus paredes con todas sus membranas
para continuarse con las venas, d vierten su sangre en ca-
nales de la sustancia cerebral como sucede en los huesos,
el bazo y los tejidos erectiles? Asi [o cree Mr. lagendie,
aunque ninguna esperiencia Lo demuestre.
El higado nos ofrece otra prueda de Io quo acaba de
decirse sobre el caracter particular que toman los vasos at
introducirse en un organo. Aquella viscera recibe la sangre
de una arteria que se distribuye del modo comun 4 nues-
tros parenluimas y ayuda a formal Las granulaciones glan-
dulosas quo secretan la bilis, y adetnis de la vena porta
que formada por la reunion de las venas del bazo y
de los intestinos, peaetra en el higado, y se divide de nue-
vo en capilares quo recobran la forma de gruesos vasos al
salir de el organo.
Hay otra diferencia notable entre los vasos de la gran
bomba y los de la pequena: los de aquella ofrecen a menu-
do grandisimas corvaduras, que no se observan en la born-
ba derecha; y ademas los que dependen de la primer bon-
ba entran con mucha frecuencia en canales de paredes hue-
sosas, lo cual debe tener grandisima influencia en la circu-
lacion, pues estos tubos pierden su elasticidad.
En fin, el liqiido que se escapa de la bomba izquier-
da para animar todos los puntos de la economia, ha adqui-
rido en el pulmon cualidades nut-riti-vas estimulantes que uo
poseia antes de su transito por este 4rgano. El contacto del
aire aumenta la temperatnra de la sangre, modifica su vis-
cosidad, la exhalacion y la absorcion arrebatan y suminis-
tran a la sangre cierta cantidad de inateriales y cambian su
composition, de suerteque la sangre lega al lado izquier-
do del corazon con propiedades fisicas-enteraente nuevas,
que influyen de una mantra particular :eu su modo de.eir-
culacion por las arterias.






25


ECONOMIA POLITICA.



ALTA V BAJA DE LOS PRECIOS.





Ya se sabe que el precio de una cosa comprende ade-
mnas de los gastos anteriores satisfechos por el vendedor, el
de la importance que en sus manos haya adquirido.
Asi pues, dedicindose los hombres al trabajo para ob-
tener el medio por donde se proven de lo necesario para
su sustento, que es el dinero; se deduce que toda industria
subsiste, porqu6 sin embargo de la rebaja que sufre el itn-
porte de cada articulo, queda lo bastante para recompenser
sus esfuerzos y satistacer las exigencias de los que se dedi-
can al trabajo: 6 no ser asi, nadie se impondria la grave
carga de atender al bien y comodidad de los otros, no reci-
biendo en cambio lo que 6 61 le hace falta para vivir.
Y no podr4 acontecer que la codicia de los vendedo-
res se prevalga de lo indispensable que son sus frutos, y
aumentando el valor de una manera excesiva, quiera sa-
car no ya el justo galardon de su trabajo, sino mayores 6
indebidas usuras? No est4 manifiesta en los que venden la
inclination y el designio de hacer fortuna a espensas de los
que compran? He aqui recelos y temores que muy pronto
se desvanecen, en poniendose a observar lo que pasa don-
de quiera que exista libertad de industria y hava desapare-
cido su enemigo de muerte- el monopolio. Sucede enton-
ces que cuantos se von con disposiciones para el caso, pue-
den dedicarse al g6nero de trabajo que mas les cumpla; re-
sultando de ahi que como la atencion de las gentes indus-
triosas no duerme nunca, apenas columbra que en cualquie-
ra empresa se bacen adelantos, atraida por el cebo del in-
ter6s 1anzase una nube de trabajadores sobre ese ramo, y
promoviendo la competencia tienen que disminuir el precio
para que acidan los consumidores; y a pocos dias no solo
queda reducido a susjustos limites, sino que se pone tan bara-
to que es yt' en evident perjuicio de la propia industria. Con
duyoxnotivo, principia.6 obrarse un movimiento en sentido
4






2ff
contrfrio, porqu6 saliendo perdilos muchos de los que acu-
dieron en tropel cuando el negocio daba otras -esperanzas,
emigran a diversos ramos, dejando el quo no les convino en
manos de sus primeros cultivadores, los cuales van insen-
siblemente restableciendo el nivel alterado hasta ponerlo
todo en su punto, si ya no esque sobreviene nueva revolu-
cion o trastorno porque las ganancias se aumenten, desper-
tando ambicionesz
Asi se arreglan y componen estos asuntos abandona-
dos a sus naturales contingencies; y no es de estraiarse,
cuando el interns que media hate calcular con la possible
exactitud a todas las clases, mostr6ndoles ei partido mas
itil, que por fortuna esta en armonia y se aviene con los
derechos particulares y el bien general. Pero no habiendo
analizado hechos tan comunes y fAciles de concebir, se acu-
did acaso con muy buena f6 al remedio anti-econdmico de fi-
jarlos precios, perpetuado hasta hoy, que hirid gravemente
la industria, destruyendo Ia competencia, prenda inctinable
sin cuyo auxilio ni el publico es bien servido, ni toca a su
perfection ningun menester 6 oficio. Con efecto, habiendo-
se de vender por igual imported Jo mejor como Jo menos bue-
no, se estingue la emulation a mas andar, y a Dios adelan-
tos y mejoras en las artes, cuando la tarifa demarcada con-
fundiria dolorosamente todos los productos, disipando la
idea alentadora para los artesanos laboriosos de cobra
el valor de sus servicios, superiores alos de sits compafleros.
Nace tambien otro dafo, a saber: que se retiran los mas
hdbiles, dejando el puesto a descuidados y torpes obreros 4
irnitandolos si no pueden irse, con perjuicio indispensable
del pdblico quo pagaria una cantidad exorbitante para tan
grosero trabajo.
Es empeio sistematico y ya desacreditado por la espe-
riencia, el de querer asignar limites fijos a lo quo, por es-
tar influido de causas que varian sin descanso, es de suyo
tan contingente y movedizo corno el precio. Ni aun estable-
ciendole dia por dia era dable que fuese el equitativo y ver-
dadero; ademis de que las ocasiones en que se ha echado
mano de tales providencias, se ha cometido de paso una in-
justicia notoria, y es la de incluir en el arreglo ciertas mer-
cancias y ciertas nd.-En las ultimas para mayor desdicha
es donde especula ]a clasw menos acomodada del pueblo.
Por ultimo, si hay cuestiones cuyo desenlace conviene
esclarecer y divulgar porqu6 la teoria Ileva como de la ma-
no a practical provechosas d a verdaderos desastres, no po-






27
dra negarsele este atributo a las que resuelve Ia Economia
political, cuando 6 vista de ojos se alcanzan los desaciertos
que su ignorancia ha producido en puntos tan claros que
nos asombramos de ver como nofueron desde muy atris re-
conocidos. Bien dijo Seneca: Veniet tempus quo posteri nostri
tam aperta nos ignorasse mirabuntur. "Dia vendr4 cuando
nuestros descendientes han de admirarse de que bayamos
ignorado cosas tan manifiestas." La profecia se cumplid
respecto a la Economia politica.
J. Z. G. del Valle.




INSTRUCCION PtUBLICA.








o se necesita de una sublime penetracion, ni de
muy encumbrados conocimientos para alcanzar toda la im-
portancia que ofrece una escuela normal, en donde como en
la Habana se ha Ilegado ya a un t6rmino de ilustracion en
que es dado fijar un centro comun de principios y doctrinal
y sobre todo de metodos, que esparciendo su influencia
por todo al rededor contribuya mas eficazmente que ningun
otro arbitrio a su cultura, su morigeracion, y de consi-
guiente 6 su prosperidad, al drden piblico y a la seguridad
general, primeros y mas preciosos objetos de todo Orden
social. En Ia isla de Cuba es menester mas que en ningun
otro pals, de este impulso general desde el focus, si me es
permitido hablar ass, que son las grande poblaciones, y so-
bre tmdo la capital, porque hay el estrafio contraste de una
sociedad muy adelantada ya en las ciudades, y naciente por
todo to demis; aqui pues un juicio maduro, una razon ilus-
trada puede regularizar un procedimiento general que con-
venga al clima, 6 las necesidades del pais, y muy particu-
larmeute a la religion y 6 las eyes bajo que viven sus habi-
tantes, sin entregar a Ia ventura objetos tan preciosos, que
los antiguos miraban con toda preferencia porque apetecian






28
tener honbi-es 6 proposito para sus [eyes, al contrario do
los inodernos que buscamos eyes, vengan bien 6 mal a los
hombres para quienes se desthiai: la educacion de nuestros
dias no se cuida del hombre sino-de la ciencia; los antiguos
formaban a aquel primero, y los conocimientos venian des-
p-utes: venian segun eran necesarios, pues ni es posible, ni
es util que todos los hombres sean fildsofos, literatos o geod-
met-ras. Asi.que el gobierno tine el mayor interns en di-
rigir la education y la instruccion public, la primera para
toner sdbditos prapis para aquel drden social en quo viven,
y La segunda pata que no se propalen doctrines erroucas o
nocivas, en lugar de las quo importa difundir para quo cada
uno respectivamente a su posicion contribuya -a la ilustra-
cion y bien estar general; y sobre todo para estorbar a char-
latanes atrevidos tanto com, ignorantes, y a entutiastas con
buenas itenciones si se qmere, pero con ninguna esperien-
cia y aun con menos criterio, cl estrariar la juventud con
teorias esparcidas a la ligera, y la mayor parte de las ve-
ces falsas, o con una indtil paltbreria sin uplicacion y sin
objetoi
La isla de Cuba tiene Dsi necesidad do escuelas nor-
males, pero de escuelas formadas bajo los auspicios 6 in-
$uencia del gobierno, pies quo si el abdicar de su action.
inmediata en cualquiera rama.de lacensenanza pubica es
un mal de las mas trascendentales consecuencias para el
o'rdeh pdblico, et abandonar las escuelas normales a la es-
-peculacion de los particulares, 6 a los ensayos arriesgados
de quien carezca de las debidas nociones y esperiencia, seria
lo Uxas inponcebible que pudiera ofrecerse en materia do
tantaimportancia. Ella necesita de escuelas normales 6
cuyofrente se pongan hombres dc suficiencia, de mnoralidad
y que ofiezcan todas las garantias que puede apetecer el
orden social en que vivimos,, y de esto no puede i debe juz-
gur mas que el gobierno que es el que nos debe, con todas las
ventajas de la ilustracion, la prenda no menos preciosa de
la seguridad public. Es necesario que escoja los profe-
sores; que intervenga en la admision de los aluimnos, por-
que no es indiferente que estos sean los que quieran, simo
los que presenten una espectativa rational de poder en Io
sucesivo dirigir con suceso el ramo de ensenanza a quo se
dediquen; que fije las materias de ensefanza Begun su ob-
jeto, y quo vigile por si mismo el procedimiento y los pro-
gresos, porqu6 ;donde iriamos a parar, si fuese dado esta-
blecer una, escuela en la cual privadamente se diesen cur-






29
sos normales segun el modo de rer de niL individuo, sahio
o no, corno que no le juzgaria nadie, d cuando mas.de un em-
.presario que no es imposible careciese de todas las nocio-
nes suficientes para apoyar sit juicio; y cuando este curso
por malicia 6 por ignorancia, 6 por las dos cosas juntas,
podia estar en contradiction con las eyes del pais, d acaso
fuera contra la buena moral y los principios d religiosidad
que es tan important hacer el fundaiento de toda ins-
truccion?
Vemos pues lo conveniente de estas escuelas norma-
les, pero erigidas bajo la influencia inmediata del gobierno,
y nuiy bajo su peculiar vigilancia. Toda ensenanza puede
asi regularizarse, y estenderse con sistema y orden, para
su mayor progreso y utilidad; pero [as primneras letras han
menester mayor urgeuciade su action uniform y vigorosa;
tanto por las manos 6 que suelen estar confindas, cuanto
-porqu6 es Jo quo ias falta hace en el estado social del pais,
y hablando sin rodeos, en el estado social de todos los pai-
ses. Lo que mi pota saber I Ia inmcnsa mafyoria do los
hombres, es leer, escribir, Ias cuatro reglas de la aritm6ti-
ca, el dibujo lineal y sobre todo los principios de la religion
esplicados sencillamente, y en el tono de verdad y de can-
dor que nos encanta en los libros divinos. Esto, esto sola-
mente es indispensable quo sepan la mayor part de los
hombres, perqu6 es un gran mal el que la multitud profane
el vestibulo del templo de las ciencias, y rompa por todas
partes como un torrente fuera de madre; pues quo los que
han de constituir el pueblo no deben transformarse en lite-
ratos; la multiplication do todos esos colegios y acadomias
en donde so promete tauta sabidurfa, tanta riqueza dIe no-
ciones y donde realmento no se hate mas que inelear con
mayor a menar felicidad, tales 6 CuLes ideas, no pi oducen
la ilustracion que prometen, y aun dire mas,, abren el hon-
do precipicio para caer en la barbaric. Pedantes y charla-
tanes trafican con la ciencia y La verdad, y ensenan.segun
s1 ignorancia, o segun su interns; infinitos quo no tienen
ninguna disposition para las Ietras, pierden niiserablemen-
te .untiempo precioso en el que podrian adiestrarse para
una profusion til, y on lugar de fomentar el saber son un
obstaculo, son un entorpecimiento qie origina sit decaden-
cia: acostumbrados a los h6bitos sedentarios del estudio, son
incapaces de los ejercicios y de la espedicion necesarios
para el artesano activo, para el itil labrador, para el labo-
rioso trajinante; Jo repito, son un obstaculo. La invasion tie






30
esa multitud mal conducida, y peor dispuesta para el saber,
corrompeel buen gustoy hace retrogardar las ideas; el lengua-
je de que abusa una muchedumbre vdcinglera y sin nocio-
nes cierta8, cae en las impropiedades mas estraas, on los
barbarismos mas repugnantes; en fin, en todo hay una ver-
dadera suversion, se cozfunden todos los conocimientos,
pierden su aplicacion legitima 6 inmediata, y vuelvo a decir-
lo, por donde se creyd tocar at colmo de la ilustracion, se
llega al abismo del error y de la ignorancia, pasando por
todas las agitaciones de la sufisteria y de la aplicacion de
sus falsas consecuencias a las cosas de la vida; por las de la
pedanteria, y de todo lo que resulta de esa media-ciencia,
adquirida de mouton, y suministrada por manos ineptas.
Asi es que las escuelas normales no solo ban de fijar
el modo de Ia ensefianza y su cualidad, sino tambien su es-
tension y limites: bueno es que se sepa Jo que oportunamen-
te ha de saber cada cual, y el gobierno es quien inicamen-
te puede fijar en dichas escuelas el procedimiento oportu 1o
para este fin; porque no lo disimulemos, un particular esta-
ri interesado en adular a la generalidad para obtener ma-
yores ventajas, y ofrecer6, y aun emprender6 lo que no solo
sea inconveniente, sino hasta perjudicial; los lucros del mo-
mento serdn la medida, 'y no las consecuencias del porve-
nir; transformarin las escuelas de primeras letras en liceos,
en gimnasios, en cualquiera otra cosa que lo que deben ser,
que lo que inicamente seria 6til: pero aquel titulo modes-
to irritaria el orgullo del pedante, y sobre todo frustra-
ria la codicia del especulador. La limitation de materias
para las escuelas de primeras letras que he demarcado, no
es ciertamente para la escuela 6 escuelas normales de don-
de han de salir los maestros que ban de regentarlas; pes
claro es quo mas debe saber el que ensena que lo que va a
aprender el discipulo, y no solo por esto, sino porqu6 es for-
zoso que lo sepa de otra manera, y este es uno de los estu-
dios mas importantes que tienen que seguirse en las escue-
las normales: el que pose una ciencia para hacer una apli-
cacion mas o menos iurnediata de sus nociones, no esta por
eso en el caso de comunicarlas a in discipulo, y esta ver-
dad de que esta convencido todo el que tiene la menor es-
periencia en la ensefanza, esplica un fendmeno muy co-
mun; porque un hombre muy sabio no comunica ninguna
de sus ideas a un alumno, y como otro de muchas menos
lutes, obtiene facilmente discipulos my aventajados: asi es
clare quo han de aprenderse por los que se dediquen a la






31
earrera del magisterfo el modo de ensenar, y otra cosa
inexplicable, hasta cierto punto, pero de la mayor impor
tancia para esta profesion, a saber: el modo de tratar a los
ninos, quo es to que constituye esa ciencia que los ale-
manes cursan en sus escuelas normales y que Haman Pe-
dagogia si se puede traducir asi, como ban hecho los
franceses, y he aqui por lo que para formar esas escuelas
normales de que hablan los mas sin saber siquiera su obje-
to, se necesita tener nociones muy especiales de la ense-
nanza, y tambien que si parecen cortas las materias que
ban de ocupar las primeras letras, en aprender a enseiarlas
habr6 que dedicarse con mas ahinco quo el que se cree de
pronto; y quo los que hasta ahora han juzgado que el magis-
terio de primeras letras puede ejercerse por cualquiera per-
sona, con tal de que lea cantando, pinte pajaritas en lugar de
escribir,,disparatee en un guirigay metafisicoy el mas ridiculo
sobre gramatica, y pronuncie, geografia, malemdticas, aun-
que ignore lo que significan estos nombres, se equivocan
mucho; y que acaso nunca sehan mas convenientes las Ju-
ces do unit esperiencia consumada, de una filosofia profun-
da y observadora, de unas loces vastas y que pudiesen aco-
modarse a todos los alcances, que para inculcar los prime-
ros rudimientos a los ninos pequenos: esos cimientos so-'
lidos soportarian despu6s' la grande obra de ia instruc-
cion, con firmeza, sin los baibenes que ordinariamente pro-
ducen los estravios y la inconsecuencia de las primeras no-
ciones que se gravan en nuestro entendimietio. Escribir con
facilidad y limpieza, gracia a los progresos que ha hecho
la caligrafia, es bien f6cil conseguirlo con perfection y ra-
pidez: leer sin tonillo y con inreligencin, porqu6 dice muy
bien Quintiliano, para leer bien no es menester mas que en-
tender bien 1o que se lee: una aritm6tica sin difusas demostra-
ciones, muy convenientes para quien haya de engolfarse en
el cdlculo, demas absolutamente para el que aspira solo a
saber contar con exa-etitud y facilidad: el dibujo lineal de
que tantos hablan, que no muchos entienden, y cuyas ven-
tajas aprecian muy pocos, ese estudio practice y do inme-
diatas y frecuentes aplicaciones, quo prepara para empren-
der el de las matematicas A los pocos que profundizan sus
importantes verdades, y que suple hasta cierto punto a es-
tas mismas matematicas en la generalidad, que ni ha de
menester de ella ni tiene la posibilidad de aprenderlas:
en-fin, el estudio de la religion como hemos indicado, sin pro-
fntndidades que correspondan a les tedlogos, sin supersticiot






32
nes que degraden nuestra divina creoncia y Ia pongan al
nivel de esas viles imposturas, invenciones de los hombres, y
tampoco sin ese filosofismo, sin esa sofisteria que entregan-
donos a Ia incertidumbre no nos deja reposar sobre nada,
privlndonos de todo fundamento para ser buenos, aniqui-
lando todas las esperanzas de los que io sean; he aqui las
materias 6 que reduzco las primeras tetras, sin permitir.
mas que algunas ligeras iociones de geografia, particular-
mente la del suelo que nos vid nacer, la de aquel en que
vivimos; y por mas ligero que~parezca este cuadro a los que
se figuran que la ilustracion estA en la propagation univer-
sal de ideas, que como semillas que se esparcen sin tino en
todos Los terrenos, apenas brotan en uno que otro quo esta-
ba bien preparado; yo aseguro que su adquisicion por todas
las clauses produciria cuantos buenos resultados de esperar-
se son en la ensenanza; de ellos nacerian despu6s los demas
ramos del saber en la parte escogida, en la part a propo-
sito, y sobre todo en la parte minima quc es la quo import
6 la sociedad que emprenda lo que ha de conseguir, y lo
que han de dar los frutos sazonados que prorneten Ins cien-
cias; disponiendo a la multitud 6 ejecutar todos los demas
ejercicios con iteligencia, sin (A1 embrutecimiento soez do un
pueblo sin cultura, pero tampoco con el pedantesco charla-
tanismo de los aprendices de sabios quo pululan por esas
Ilamadas academias, y que con solo los vicios que a veces
produce el refinamiento de la ensenianza, no tienen ninguna
de las virtudes, ninguna de las dotes qu adornan a un ver-
dadero sabio. Preparar pues esta ensenanza de primeras
letras es La obra a quo estan lIlarnadas por ahora las escue-
las normales, y la que esperan con ansia todos los hombres
de bien y que aprecian sinceramente la felicidad de este
pais. Despu6s oeguira el plantear las demas en quo hayan de
uniformarse y mctodizarse los studios superiores; harto lo
necesitan, y es esforzo acudir con presteza a su reorganiza-
cion; pero insisto en ello, tengamos plarteles en donde se
formen maestros de escuela, que no se averguenzen de es-
to titulo, y busquen en otros mas pomposos el medio de en-
cubrir y de exagerar su modesto 6 important ministerio, y
que to dem.s es su consecuencia inmediatay necesaria. Qui-
zas vuelva a ocupar al pdblico sobro esta importantisima
materia, con aplicacion mas direct a los estudios supe-
riores, y 6 otras escuelas especiates quo es muy conveniente
generalizar, bastando por ahora hacer ver: la necesidad de
Escuelas Normales en la isla de Cuba.














LITERATURA.







ARTE DE DIEN DECIR.



3LEtAQO 111 M41 TEIICIa.


DE LA ARMONIA.


LEGA quedaria el arte oratoria, si no se esmerase en
el mayor de sus primores; que si la logica del decir con-
quista el entendimiento, la armonta seduce ]a voluntad. Se
debe al ndmero, a la elegante coordination y al sonido de
las palabras. Sirve al oido, como la pintura a los ojos. Ya
depende de la agradable consonancia de los terminos, ya
de la estructura y coordinacion del todo. En el primer ca-
so, puraimente gramatical, cae bajo la jurisdiction de la
prosodia que examina la naturaleza de las silabas breves,
la rgas y graves y el modo de pronunciarlas eon el tono len.
to o rupido que a las circunstancias convenga, que es muy
diverso el sonido de una palabra admirando, preguntando d
respondiendo. En el -segindo, puramente oratoria, nace
de las cadencias finales y de las trasposiciones. Pero si hay
personas que no sienten los acordes de la musica y otras
que desconocen la grata consonancia del poeta, ;cuantas'rio
habr6 que perciban tan bien la armonia de la locution, como
un ciego de nacimiento las hermosas pinceladas y el colorir
de un cuadro!
5






34
La armonia de la prosa distinta de la del metro, que
eonfunden unos por afectacion y otros por negligencia, se
debe al oido, a la discretion y al tilo. La que llaman hita-
tiva que asi pertenece a la gramatica como a la poesia, es
el estudio de la correspondencia del signo con la cosa sig-
nificada. De 61 se ha formado un arte encantador mas her-
moso que la pintura que solo espresa un momento y no la
duration; que la musica la cual solo indica el movimiento y
el ruido con medios tan insuficientes y tan vagos; l nos da
el sonido y su medida inseparables de Ia idea, y como dice
Auger resuelve el problena de la pintura en movimiento.

Terminaciones del periodo.

No deben acabarse con palabras monotonas, porqu6
enfrian necesariamente la oracion. Tales serian los mono-
silabos, los esdrijulos, los pronombres, los complementos in-
directos o circunstancias que no se refieran directamente
al discurso. Tambien son ingrates las palabras agudas, pues
dejan conio suspetiso elsentido. Demostremoslo con ejem-
plos.
Critica Capmani esta frase por arrastrada.-"Prendas
admirables de un tan gran rey;" y cuan sonora no seria:
Prendas admirables de un rey tan grande, 4 de tan gran rno-
narca, para evitar el asonante?-No deben ponerse los esdr-
zjulos.alfiz de las sentencias, ono es mas armonico que decir
"no deben ponerse al fin de las sentencias los esdrojulos?"-
."A mi modo de entender no hay en la religion consideracion
mas agradable y triunfante, que los continuos progresos que
hace el alma hacia la perfection de su naturaleza, sin Ilegar
jams. un periudo en ella" iqud lnguida termina esta ora-
.cion tan noble! Cnnto mas sonora quedaria diciendo "sin
liegar jam as a un period satisfariorio."
ilay algunas oraciones donde no solo existen estos
defectos sine tambien otros de la misma inmportancia :
v. g. "Concluir$ por esto repitiendo, que la division ha cau-
sado todos los males de que nos lamentamos; que la union
-sola puede remediarlos y tin paso muy 6til era fa liga de los
partidos tan felizmejite comenzada, continuada con tanto
fruto, y por dltimo tan estrafiamenteabandonada, por no de-
cir otra cosa peor." Esta ultima frase,por no decir otra cosa
pear, es una mala caida; y tanto peor, cuanto el resto del
period estaba conducido por una especie de climax, que
esperdbamos iria en aumento. (Blair). "Era Juan de Grijal-






35
va hombre en quien se daban las manos la prudencia y el
valor," dice Solis, en lugar de el valor y la prudencia. Co-
mete tres faltas notadas por Capmani. Una, terminando la
oracion con agudo que nunca la cierra bien: otra, el hiato
cia y el: la dltima consiste en la dura pronunciation de los
articulos la, el, que se hace enfatica y grandiosa trasponi6n-
dolos. No asi Leon que tan bellamente dijo en la esposicion
de Job cap. V.-"Dame algun santo azotado en la manera
que td agora lo eres, alguna vida empleada en virtud, y re-
matada en dolor y miseria."
Pero si en los monosilabos, adverbios, esdrdjulos y pro-
nombres consiste la energia de la frase, el 6nfasis de la
idea, o la demareacion del afecto; se colocarin al fin para
su mayor realce. V. g. Dios mio, ;quien no querrd morir por
ti!-Espero la muerte de tu mano, el perdon, n6. En estas
breves y sequisimas palabras ti indica la fuerza del afecto;
no el furor y el menosprecio, y deben colocarse al fin de la
oracion. No ignoraba Cervantes cuanto enfasis tenian los
pronombres al torminar las sentencias, pues en D. Quijote
arrmonicamente dice: "Dichosa edad y siglos dichosos, aque-
"llos a quien los antiguos pusieron nombre de dorados, y no
"porqu6 en ellos el oro, que en esta nuestra edad de hier-
"ro tanto se estima, se alcanzase en aquella venturosa sin
"fatiga alguna; sino porque entonces los que en ella vivian,
"ignoraban estas dos palabras de tuyo y mio." En este mis-
mo ejernplo se puede conocer de Lo que nace a veces la ar-
monia: pongamos, dichosa edad y siglos dichosos, aquellos
a quienes los antiguos pusieron el nombre de dorados; y se ve-
ra que la termination esy el articulo el bastan por lo duro
de su pronunciation a privar de ella ese principio melodio-
so. No hay pues ningun precepto que deje de salvarse, si se
logran ofendiendole novedad y belleza.

Trasposiciones.

A unque la lenua castellana desconozca aquella decli-
nacion de las antiguas que tanta armonia y vigor daba
A sus conceptos, sin embargo consiente inversiones desco-
nocidas al francs y al ingl6s, que debemos emplear cuando
aumenten la energia de la frase, o Ienen elndmero o le ha-
gan cadencioso. En to cual la poesia como mas necesitada,
se permite licencias que la prosa no tolera tan 6 menudo.
Esta liberta d no es admisible en aquellos t6rminos que co-
mo cabeza y pies, nace y muere, forman un modo de hablar





36
qae nunca puede con exactitud cambiarse. Por esta razor'n
de la naturalidad graduada de las cosas, desvaslados los cam-
pos dfuego y hierro esti mat dicho; porqu6 el hierro no destru-
ye tanto como ei fuego Tan defectuoso sera por esta re-
gla combatila muerte y el hierro, y para que se vea to que al-
canza el talento, y la belleza que adquiere.aquella misma
irregularidad.si la oculta la pasion, veamos en Oscar como
se espresa Gallegos, algo forzado del asonante:

Mil veces supe
Las llamas arrostrar, la muerte, el hierro.

La exaltacion del heroe no le permite reflexionar en
las palabras, 6 instintivamente acaba en to mas fuerte del
sonido. La palabra hierro es mas espresiva quo la de muerte
en la estrictura de sus letras: la armonia, pues, la quiero
al fin, aunque i ello se oponga la razon. Asi cuando la ar-
monia y la correction estan en lucha, deben sacrificarse mu-
tuamente: la armonia, cuando se quiere herir con las co-
sas; la correction, cuando se intent mover con las pala-
bras.
Jamas olvidemos en estas trasposiciones y las pareci-
das que la indole de nuestra lengua no es igual la griega,
n romana; de manera que las libertades que nos tomemos
ban de ser rescatadas por bellezas, quedando siempre defec-
tuosas las que no las produzean.
Las palabras hom6logas, casi nunca admiten inversio-
nes. "Los persas, griegos y romanos perecieron al abjurar
las costumbres de sus mayores" Esta bien dicho; mas si
dijeramos, los griegos, los persas y los romanos, se ofende-
ria la cronologia de las naciones. Grandes, nobles y plebeyos,
es lo rational; pero nu grandes, plebeyos y nobles porque no
se sigue la graduacion de importancia. LD virtud engrande-
ce el alma y la eleva has/a si criador, es el m6todo idgico de
discurrir: la virlud eleva el alna has/a sit criador y la en-
grandece, es un disparate, pues para elevarse 6 Dios debia
engrandecerse. Tambien yerran los que a describir un pais
no esplican ordenadamente su situation geografica y tan
presto nos hablan de la Habana como de la punta Maysi y
cabo de San Antonio.
Hay palabras muy comunes que por su colocacion ar-
tificiosa adquieren una cadencia y singularidad antes des-
conocida, y no es corto primer esta energia, esta grandeza,
esta novedad, pues solo se halla en los grandes escritores y







foirma a veces toda la diferencia del l'enguaje vulgar al ora-
torio. La claridad y sencillez seguidas uniformemente hacen
languido el estilo; por eso la oratoria que se ocupa en mo-
ver y persuadir salva las reglas lgicas y'gramaticales siem-
pre que convenga trocar a interruwpir el orden de las
ideas y de las palabras. Movido el nimo de las pasiones y
combatido por afectos encontrados, nada respeta, y el otador
que sabe imitar la naturaleza en su desorden sublime, se
vale de la trasposicion de las palabras, del hip6rbaton, de la
ponderacion, de-a suspencion momentdnea y de la reticen-
cia absoluta. Los preceptos on estos casos naceu del corazon,
y el que quiera aprender a sentir y 6 apasionarse en libros,
abandone el arte, pues nunca sabr6 electrizarnos ni gobernar
nuestras pasiones.
Con todo, ellas tienen tambien su Idgica, y en ello se
diferencian de la locura: no se piense que frases trunca-
das, monosilabos y eselamaciones, recursos favorables a la
mediania y que desecha como impropios a impertinentes el
lombro de talento, scan el lenguaje de la pasion; digalo Ra-
cine en el pasaje de Fedra ya citado, y cuantos han visto
]a exaltacion en los humanos. Casi en todas estas situacio-
nes critical se avivan las potencias y las ideas unas tras
otras se amontonan.

Armonia imitativa.

Segun la opinion de algunos criticos, el habla de
los hombres al principiar el mundo debia reducirse a soni-
dos imitativos; pues no teniendo siempre ante los ojos el
objeto que querian significar, imitabun con la voz el sonido
que producia, y con el :novimiento el estado en que desea-
ban pintarle. Nada parece mas natural quo esta correspon-
dencia entre el signo y la cosa significada; y ei dicho de que
Ia musica civilizd los humans, aunque inexacto en la mate.
rialidad de los t6rminos parece corroborar su idea.
Pero 6 medida que sir inteligencia se fu6 desarrollando
con el estado social, que de otro modo hubiera quedado em-
brutecida, como la de esos hombres mal llamados salvajes
que se han visto solitarios en los bosques desde su nacimien-
to; formaron un lenguaje simbdlico y arbitrario, pues ya el
anterior no bastaba a espresar los muchos objetos que co-
nociany menos las ideas abstracts qie de'sus impresiones
iban deduciendo; y como la inteligeficia en cuanto se desar-
rolla tiende alas generalizaciones giresiiplificarcel traba-





38
jo; elaro estA que el lenguaje debia variar segun la mayor S
menor estension de sus calculos, el terreno que ocupaban, sus
costumbres y temperamento; de manera que los que se com-
placian con emnociones fuertes y que gracias al suelo en que
nacieron tenian un caracter vivo y penetrante como los
orientales, debian inventar idiomas en6rgicos y armoniosos,
ricos de imrgenes, abundando en metfforas y comparacio-
nes que se correspondieran con la exaltacion de sus espiri-
tus; mientras que los habitantes del norte, viviendo terre-
nos esteriles y menguados de todo, bajo la entorpecedora in-
fluencia de un cielo helado, debian usar menos fogosidad en
el lengtaje y la dureza de sus afectos debid transmitirse A
la espresion que los pintaba.
Aun en nuestros dias 6 pesar del transcurso de los si-
glos y de la mezcla de los idiomas entre si, no hay ninguno-
quo no conserve en inas d en menos esta armonia imitativa
de las palabras, entre las cuales unas imitan el ruido, otras
el movimiento, y algunas la afeceion quo nos dornina. Imi-
tan el ruido, cuaado decimos, el gato nuihulla, la oveja bala,
el murmullo del arroyo, el zumbido de la mosca, el relincl/t
del caballo, el silido de la serpiente &c.; pues tal pareco
que nuestro oido recibe las impresiones que aquellas causas
produced, El mismo efecto causan los verbos cacarear, gor-
goritear, grunir, rec/inar, estallar, reflanfiuriar y otros en que
abunda la lengua castellana.
Initan el movimiento de las cosas algunos terminos,
como: rapido, tirale, vuela &c,, y Melendez dijo:

Cual reldmpago subito brillante.

Y para el movimiento contrario, las palabras flansa-
mente, pausadamente, &c. El bachiller la Torre hablaudo
de un 6rbol

Cuya bella corona, sacudida
Mansamente del aire regalado,
Ya se mira en el agua y se retira,
Y luego vuelve, y otra vea se mira,

nos ha dejado portentoso ejemplo de armonia imitativa.
Imitan la afeccion que nos domina aquellas palabras
que convienen al tono de ]a obra, de la pasion, del sujeto
quo se describe &c. Esto corresponded mas bien al esti-
Io de que lugo se hablari; por ahora nos contentaremos






39
con decir que en esta clase de armonia, mas influjo tienen
la imagination y el raciocinio que comparan el tono de la
obra al pensamiento d conmocion que espresan, que la na-
- turaleza de las palabras, como se ve en estos versos de De
ho, poema de Colon:

El c6firo call: pausado el sueflo
Silencioso las naves recorria,
De narcotico languido belefo
Los abatidos parpados banando.

No puede darse descripcion aas bella y espresiva.




CRI1 TIC .


SU APLICACION A LAS REPRESENTACIONES







Ms pol6micas que aparecen ei los periddicos sue-
len presentar varias criticas mas o menos justas, mas o me-
nos sevcras de los actores, y de tarde en tarde se ven algu-
nas que de tal modo contrastan con la habitual benevolen-
cia, y digase de paso, algun tanto excesiva,4del pdblico haba-
nero, que han llamado vivamente la atencion de los que ob-
servan. Lejos do mi la idea deiquerer oponerme a esta cen-
sura oportuna nuees 6til~al pablico porqu6 Forma el buen
gusto, y mas Altil atn a los mismos actors, que fuera de
sus rutinas, suelen no tender otra instruction para su impor-
tante y dificilisimo ejercicio; pero mas lejos todavia el exci-
tar en su contra irna critica amarga, iel desenfreno de per-
sonalidades que ridiculizan .o que ofenden; ni ninguno de
esos acaloramientos pueriles y de partidos que elevan a un
pobre comico, que apenas da sentido a los versos, hasta las
nubes; o que hinden en el polvo a otro pobre, quizas en el






40
Tnomento mismo que logra algun acierto. Si fuese mas fre-
cuente como en otros paises, esa censura juiciosade que he
hablado mas arriba, no cacriamos tal vez en estos inconve-
nientes: no vendria un necio a motejar o a celebrar por ca-
pricho, 6 por miras de interns o de compadrazgo; y lo repi-
to, el pdblico y los actores ganariamos infinito.
Pres6ntanse a la verdad grande inconvenientes con
respecto a estos que se creen de la mejor f6 del mundo in-
vulnerables como Aquiles, sin pensar que se le podia herir
en el talon. tCuil es el que se reputa tan consumado en su
arte que no ofrezca alguno o aigunos parajes, Adonde pue-
dan clavdrsele los tiros de una critica fundada y r;aeional?
Duele mucho a nuestros actores el que se les censure
en lo mas minimo, y crey6ndose infalibles, no oyendo mas
que 6 su pandilla, a la menor tacha que se present a su
sin igual merito, se irritan, se exasperan y lo que peor es,
se osbtinan en sus malos habitos, y coda vez empeoran, has-
ta que se acaba el prestigio, se desvanece la moda, como
todo lo que tiene fundamentos tan a6reos, y queda to malo
y to que peer es, no pudiendo soportarle nadie, inclusos los
que antes palmoteaban 6 daban garrotazos con masfurin: al-
gunos ejernplares pudiera citar, si no me hubiera propucslo
huir de todo nombre propio. El actor so obstina en sus ma-
loshabitos,hedicho,y A la verdadcomo hade salir de ellos?
Qu6 han estudiado, en la gran generalidad, estos pobres
actores? De donde vienen, a laescenaO son hijos de otros,
y heredaron sus rutinas con sus pelucas y sus vestidos de
romanos y turcos; o son algunos artesanos de disposition y
viveza, que leen algun tanto mejor que la generalidad d(.
los de sit clase, (que no son los que nejor teen en el mundo),
ahuecan mas la voz y se estiran y manotean con mas 6nfwi-
sis y mayor energia; y de comedian de aficionado a teatro do
la leaua, sultan en fin a la escena, donde despucs se hinchan
muy envanecidos, y se screen superiores a Garrik y 4 Tahum,
y dicen con menosprecio, ese pu/bre Maiquez apreenderia
ahora lo que es declamar si volviese de la otra vida; es estra-
no pues que nada sepan los que nada han aprendido? Cuan-
do les sale algo bien es tin prodigio, es todo efecto do sus
disposiciones naturales, y hablemos claro, es nuchas veces
por aquello de burro flautista: yo no los culpo, porque do
nadie se ptiede exigir quo ejecute lo que no le han ensena-
do; pero a 1o menos qUe no hagan la rueda como el pavo,
:que no se pongan rojos de orgullo, que oigan con docilidad
la voz de los que pueden y debeun marcarles sus estravios,






41
y lejos de tascar el freno con impaciencia, que se convenzan
en fin de que sin este freno correrin d la aventura, y caeran
de uno en otro atolladero. Esta clase de ignorancia es la
que los anima a buscar medios estraordinariosy aun estrava-
gantes para sobresalir; incapaces de espresar los sentimien-
tos de la naturaleza, imitan aquellas convulsiones mas
violentas que solo en algun caso muy singular aparecen;
y esto Jo hacen con una exageracion continua a seme-
janza de los pintores y dibujantes quo solo en estas po-
siciones forzadas hallan el modo de copiar una naturaleza
quo no conocen, y que por fortuna no esta siempre en seme-
jante estado de violencia. La piedra de toque para penetrar
si un actor es bueno o malo, esta en su disposition para ma-
nifestar toda clase de afectos, y con particularidad los dul-
ces y los de penetration 6 inteligencia. Seria pues nn me-
dio el mas oportuno para formar a estos actores, la censura
mesurada y prudente que hemos insinuado, interin la educa-
cion general permite que todos los espanoles tengan ciertas
nociones indispensables para cualquiera profesion que
elijan O que conservatories bien entendido, y escuelas de
dedlamacion puestas por maestros quo siquiera hayan a-
prendido los primeros rudimentos de Ia gramtica de nues-
tra lengua, nos facility otros medios con que abastecer las
companies dramaticas. Aunque a decir verdad no estoy mu-
cho por esos conservatorios, porqu6 la declamacion como
todas las artes imitativas quiere la inspiration del genio, y
con el rigorismo de las reglas se consigue una mediania, in-
soportable sin dudaalgunaen aquellas divinas artes. Pero de
esta sajecion pedantesca, a la crasa ignorancia del quo sin
mas ni mas da un brinco 6 las tablas y ya cree que todo es-
tIa echo, hay mucha diferencia; y un hombre de ideas, de
buena educacion, de un corazon sensible, de una imagina-
cion ardiente, podrs adiestrarse en si arte en el mismo tea-
tro, quizas y sin quizas, mejor que los que sujetos at rigoris-
mo de un colegio, aprenden muy metodicamente lo quc sui
entendimiento no puede comprende, lo que su alma denieve
no puede espresar.
Sin embargo, siempre estos 6ltimos tendrn una venta-
ja muy notable sobre los otros: las buenas costumbres 6 que
se habituarin bajo el orden de una casa de edueacion, los
modales y la decencia de su comportamiento, que sin ofen-
der a nadie, alguno quo otro comico de su monte, si puedo
espresarme asi, atropella bien frecuentemente, haciendose
de esta manera digno de las excepciones que las antiguas
6







preocupaciones habian establecido contra los actores en el
Orden social; excepciones, que, sea dicho de paso, producian
el envilecimiento de una clase que por mas que querramos
abatir, d ha de ser ocupada por sujetos dignos, o no llenar
sino muy imperfectamente, si no es con mucho perjuicio
de la misma sociedad, su~grande objeto de la education po-
pular. Algunos se obstinan en no mirar sino como una me-
ra diversion el teatro; otros, porqu6 no est4 en relation con
el culto ylas leyescomo el de la antigua Grecia, le dejan re-
ducido a un espectaculo de pura curiosidad, y al ver el an-
sia con que todas las naciones, con quo todts los hombres se
entregan a los placeres do la escena, es menester reconoce'r
quo hay algo mas que esa mera complacencia, quo esa pue-
ril curiosidad. Yo he dicho que constituye la education po-
pular, no afirmar6 quo sea la 6nica, pero si que es la mas
acomodada a todos y a todas las material que propagan la
moral y la filosofia en la masa comun, y del modo ias es-
peditivo para producir efecto sin preparaciones cientificas
y elementales: si se duda de esta verdad, vase la distinta
cultura de los pueblos donde hay teatros, de aquellos donde
no existen; la diferencia de inclinaciones de los que se
aficionan a los placeres de la escena, de los que sumergidos
en otros de distinta clase arrastran una existencia crapulo-
sa y oscura, en los parajes, bien raros ya a in verdad, en
la que se carecen de teatros.
Pero volviendo a nuestro tema, no queda duda en que
como estin los actores, deben apetecer que se les guie
con imparcialidad y razon, que se supla en ellos todo to que
otras circunstancias no les facilitan: no hay cosa mas triste
para un artista que el que no haya nada porqu6 motejarle
ni elogiarle: al que se le amonesta, es porqu6 en 61 se fundan
esperanzas; idesgraciado del quo nisiquiera promote algun
porvenir! Queda de hecho entregado la mano del ana y
del barbero, esto es, a los silvidos o al desprecio de la tur-
ba-multa.
Yo no he dicho quo la empresa sea de la jurisdiction
de los criticos, porqu6 la he comprendido en los mismos
eodmicos: y en caso de ser diferente, a la verdad quo puede
conformarse con cualquiera clase de aquellos. No distingo 6
los actores de la empreso, porque estoy convencido de que
en el momento que hay especulacion en todo lo que se re-
fiere 6 las representaciones teatrales, inclusive el justo esti-
pendio que se debe ilos que hande vivir de su trahajo, es-
to es a los actores; ya se pierde toda probabilidad de que






43
aquellas representaciones sean como deben: al ofrecerse
para divertir al piblico, un empresario lleva tscitamente el
-firme proposito de cercenar todo lo posible en los gastos, y
aumentar en la misma proportion las ganancias, no en be-
neficio del arte, sino a pesar de este; para el que tiene se-
mejante designio no es soportable ni an la menor censura,
que exija los costos necesarios para la propiedad y decoro
de las representaciones, y que abra los ojos al pdblico para
que se aperciba de que le dan gato por liebre. Y para que
les escuesan excesivainente las punzadas aun mas inocentes
de sus Aristarcos, no se necesita que estos se engolfen en
reclamar reformas quo la situation de las companies exigi-
ria con urgencia, ni el tender quc proveerlas de actores cla-
sificados por caracteres y no por categories estravagantes, y
mtchas veces de la mas repugnante inverosimilitud: 1hace
tanto tiempo que hemos visto en nuestra escena al galan,
porqu6 lo exigia su clase, hacer el papel de hijo de un mo-
zuelo quo apenas se afeitaba? Cudntas veces la dama, cual-
quiera quo sea su figure, su edad, su manera de sentir y do
espresarse, o ha de hacer una nifia de 15 afnos con 40 cum-
plidos, ( una madre do 40 no teniendo 20? Ni quo los ves-
tuarios fuesen de cuenta de los actores, lo que prescindiendo
del excesivo gasto 6 que los obliga, tiene todos los inconve-
nientes quo casi cada dia nos chocan en la escena, por
su poca conformidad, por la impropiedad mvn que estan dis-
puestos, siendo mny raro quo en rigor haya dos dramas en
que pueda servir un mismo traje: solo los comicos espanoles
sufren esta pension quo deberia estar a cargo de los empre-
sarios, y que asi facilitaria tanto mas la propiedad y conve-
niencia de la representacion de los personages, y daria un
brillo y una importancia a cada funcion quo se pone de nue-
vo en la escena. No senor, nada de esto ni aun cosas de mas
trascendencia, diria la critica 6 estos especuladores; pues
bastaba para quo les fuese insoportable, cuanto pudiera se-
nalarse del servicio de la escena, del arreglo de las funciones,
del desaseo de las looalidades, de la arania ofuscando los O-
jos de los quo estan de frente y dejando a los dema s 6 oscu-
ra, amen do la chorretada de grasa () sebo al pobre euitados
que estti debajo, y que no es este el menor riesgo que cor-
re, pues estalla colno una granada real cadla vidrio y le es-
pone a que le roman la caleza; todo esto, que serm muy
prohjo enumerar, y las iitriguillas de candilejas 6 dentro,
aburrman la paciencia de los que quieren ganar di'ero a
man-salva, y asi se cuidan del gusto y de la ilustracion del






44
public, como de cosas que regularmente ni aun compren-
den.
Convencidos de esto todos los gobier nos, y de lo impor-
tante de sostener y propagar los espectaculos dramaticos,
hacen suplementos cuantiosos con este objeto, y qu6,digo
los gobiernos? No hemos visto el generoso desprendimiento
con que un numero considerable de nuestros conciudadanos
se ha apresurado en diferentes ocasiones a hacer anticipa-
ciones, 4 por mejor decir donativos de veinte mil y mas pe-
sos para la formation de companies de opera? Sin duda pa-
ra ello han sido movidos por estos principios; y lo estraflo
es que zelosos por la propagation del buen gusto en tan
ameno rarno, no hayan excitado ellos mismos una censura
juiciosa, que hubiera contribuido mas que cualquiera otra
cosa 6 estender este buen gusto. En una palabra, el publi-
co tiene tat instinto por su bien, que mira naturalmente en
todo empresario al enemigo de sus goces en tan legitima y
conveniente diversion, y el empresario por su parte mira al
pnblico cormo una mina que se propone esplotar do cualquier
modo, y a los critics como unos obstaculos penosisimos
para verificar esta esplotacion.
Pero 6 este pdblico es principalmente 4 quien importa
que brille ]a antorcha de una justa y luminosa censura;
a su reflejo ha de descubrir todos los prestigios con que se
te intenta seducir, 6 incapaz en sa generalidad, de penetrar
por si solo en ese laberinto que el interns y la ignorancia
le preparan de consuno para estraviarle de la nmanera mas
lastimosa, necesita de una nano esperta que to conduzca,
de un dedo perspicaz que le sefiale los defectos, de una voz
en6rgica y desapasionada que sin interns ninguno privado
flame con fuerza 6 su oido para que no se le ofisque y se
Ie corrompa. Este instinto, pues tal puede llamdrsele sin
impropiedad, que tienen todos los hombres que se raunen
en sociedad para complacerse en los espectaculos que imi-
tan de este o de otro cualquier modo 4 la naturaleza; esta
propension desde la mas tierna infancia 4 recrearse en toda
copia de las escenas de la vida, prueban bien claramente
que no es un mero capricho de curiosidad, que no es una
frisola diversion, como ya he insinuado mas arriba, ]a quo
amontona en un corto recinto un gran numero de espectadores
para recibir impresiones de toda especie, ypara piesenciar
en los cuadros vivientes dcl drama la sucesion y variedad
de los acontecimientos humanos: en una palabra persuaden
a no poder was, de quo son importantes y atn precisas es-






~ 45
tas lecciones quo forman al hombre, quizas inucho mas que
las secas paginas de una filosofia preceptista y palabrera.
Ilustrado el publico, no podrdn ofrecersele colosos de msrito
draindico; toda charlataneria desaparecer6, habra una gran
masa que juzgue con conocimento y que arraste tras si la
opinion pdblica; quiz6s no habra aficionados, en el sentido
que no hace mucho nos han pintado graciosamente los pe-
riodicos, copiando a los de Madrid; pero habra quien sepa
juzgar con juicio, sentir con energia, no apandillarse por
tal hombre o tal Inujer, sino por el merito; no porque este
auto sea mi vecino, o porque aquel viva conmigo de ordi-
nario, sino porque ha tenido tn verdadero talento, y ha
presentado una obra de merecimiento: ni sera possible que
cuatro farsantes quieran estraviar la opinion, porqu6 cho-
caran contra Ia gran masa que los recibira 6 chiflidos, y lo
repito, el merito, el xn6rito solamente brillara. Todo esto
pees sera la obra de la Critica, porque a ella solamente
puede ser dado el quitar la venda de los ojos a la generali-
dad, y si algun jdven animado de tn vivo fuego osatomar
la pluma para pintarnos en cuadros verdaderos y espresivos
las situacioncs de In vida, si algun otro animado de tn en-
tusiasmo no ncuos digno, diga lo que quiera la preocupa-
cion, se presenta on la escena a interpreter estos nobles sen-
timientos, la critical no los asustar en sus primeros pasos
con exigencias pedantescas y excesivas, no los aturdira en
su primer arrebato; al contrario, alentar6 sus esfuerzos sin
envanecerlos ridiculamente, les ofrecer6 el lauro inmortal a
que aspirar deben, y desembarazar6 el camino que ban de
recorrer en su primera march, de todos los obstfculos que
pudieran hacerlos vacilar, y aun caer; que se compare, si
se quiere, el acento ilustrado y prudente de esta noble cen-
sura, con la vocingleria furibunda de las pandillas que exal-
tan las cosas, no por lo quo valen, sino por espiritu de partido;
o con losamargos sarcasmos, o el vituperio violento de genies
descontentadizos y severos; y se very todo el bien que puede
hacer la critical que he preconizado, porque conozco todo sa
valor; y todo el mal que puede evitar, que no es por cierto
beneficio mas pequeio; y estoy plenamente satisfecho de
que cuantos aman la ilustracion, apoyaran el esfuerzo del
que denodadamente ataque abusos tan trascendentales, es-
parza una enseanza tan 6til, y puede asegurarse que con-
tribuye asi mas al esplendor del arte, que todos los que por
cualquier notivo se dedican a cultivarle.





46


JUAN FRANCISCO DE LA HARPER.


Nacio en Paris 1739 y murio 1801. Comen2d muy jo-
venia carrera literaria con sus Herades y en 1764 did la tra-
gedia de Warwick, la mejor de sus composiciones teatrales.
Las ya impresas de sus obras, son: Heroides, Odas, diversas
Poesias, Miscelineas literarias y filosoficas, varias Diserta-
ciones y Discursos de los cuales hay muchos premiados, el elo-
gio de C6rlos V. rey de francia, de Enrique IV, de Fenelon,
de Catinat, de Racine, de Voltaire, varias tragedias, la co-
media en un acto Las Musas rivales, dos dramas, M6lanie
y Barnevel; los Doce Cesares, traduccion do Suctonio; In
de los Luciadas de Camo6ns, y su Curso de Literatura. Su
compendio de la historia general de fos viajes, es una es-
peculacion, buena tan solo, porqu6 guarda algun Orden y
m6todo para las personas quo no tienen ni tiempo, ni deseos
de leer los originals.
Aunque excelente critico y buen escritor, no puede corn-
pararse a los grande escritores del siglo pasado. Entusiasta
de Voltaire desde que se desarrollo su razon, habla de el
como hombre apasionado. No tiene gran numen portico. Su
critica, que ninguno en si tiempo ha podido igualar, es tan
juiciosa, como elegante su pluma. Arbitro supremo del buen
gusto y azote de los malos escritores, alaba cuanto bueno
encuentra, y no hay consideration bastante que le detenga
para dar a conocer lo malo. El sello de su reputacion que-
do gravado en su Curso de Literatura, donde se espresa
siempre con el estilo del autor que analiza.
Le critican la falta de proportion en su obra: iCuatro
volumenes para Voltaire! doscientas paginas para Corneir-
lie..! Prevenido en pro del primero, y en mengua del se-
gundo, con algunas opiniones atrevidas sore la Ulixia y la
Eneida, fanatico en Ias operas de Quinault, es en su lite-
ratura antigua y en el siglo de Luis XIV, bastante propor-
cionado: pero no asi en su siglo XVIII, porqu6 habla dema-
siado. Algunos articulos son rnuy cortos, otrosllenos de ind-
tiles pormenores, como sus juicios sobre Diderot, Fabre d'-
Eglantine, Beaumarchais.... Descarga muchas veces si se-
vera mano, en los 6ltimos volumneus, contra los filosofos
que fueron sus amigos; y vuelve a! fin a hacerlo sin modera-
ciou y con resentimiento y con el veto precario de quo le a-
nima la religion cristiana.

















COSTUMBRE S.


o hace mucho tiempo que lei en un autor, la frase
singular de que la musica civilized los humanos. Si esto es
cie:to, ningun lugar es mas civilizado que nuestra Habana,
pues en ninguno se ha generalizado tanto la pasion por la
msica; aunque debe de posponerse $ otro pais cuyos
habitantes nos inundan y son freneticos por la armonia. En
verdad que los pobres ningun instrument han inventado, y
que de la aficion a la production hay muy largo camino
que recorrer. Tambien lo es que cierto organo que forma
una montana en los lados de la frente sobre la parte ester-
na de las cejas y que segun el Dor. Gall corresponderia 6
la mdsica, no se ve, que digamos, en casi ninguna cabeza
habanera.
Sea de ello le que fuere, el caso es quo tenemos socie-
dades filarmdnicas, nuevas filarmonicas, viejas filarmoni-
cas, y quo nuestros pobres oidos se van filarmonizando que
es gn contento.


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48
Non surdis Orpheus, gritaran mas de cuatro de los que
lean estos renglones: apero si Orfeo no es para los sordos,
porqu6 razon nos ensordecen con tanto canturreo y tanta
musica, a nosotros pobres imb6ciles que no queremos or-
feadores?
Y no se crea que sea esta una mania de ahora, que
hace algun tiempo escribia mi prima Circuncision a mi
padre, cierta carta que viene como de proposito a nuestro
asunto, y que voy a transcribir para los curiosos.
"Mi tio y Sr.--Muerta de sueno y fatiga, y con la cabe-
za lena de trinos y corcheas, acudo 6 V. con la mira de ver
si soy tan feliz que logro por mediation de V. algun arbitrio
para libertarme de la insufrible plaga filarmonica que me
aflije y martiriza.
"Es el caso que aunque todavia bastante joven, soy ya
como V. bien sabe, madre de familia, pues tengo tres nifios
coma tres perlas orientales: el mayorcito apenas cuenta
otros tantos afios, y los dos restantes, que son jimaguas,
no pasan de seis meses; y coma aunqueno enteramente po-
bre, tampoco estoy mnuy sobrada de conveniencias, mne veo
precisada 6 ejercer en toda su plenitud las augiustasfucioues
de la maternidad, segun las llama el autor del Enilio. Mi
easa, proporcionada a mis facultades, esti. situada en una
de las cuadras mas exiguas de intramuros; en esta cuadra
hay cinco pianos, y en ellos se ejercitan constantemente
ocho senoritas, que ocupan diferentes alturas en la escala
musical, desde las que estan en el solfeo y aprendiendo a
manejar el teclado, hasta las quetocan y cantan oberturas,
arias y duos en la academia de santa Cecilia: hay ademas
en la susodicha cuadra un aficionado al violin, que ya ha
hecho, segun dicen, considerables progresos; un professor de
flauta, y tn negro cocinero que en sus ratos ociosos apren-
de a tocar el clarinete. Omito por no ser difusa, en este in-
ventario de las riquezas musicales de mi vecindad, los ca-
leseros tanedores de tiples y los negritos bozales que tocan
la trompa.

,Apenas el aurora reluciente
Bafia en luz las tinieblas del oriente,

rs decir, a eso de las seis de la manana, cuando estoy en
lo mejor de mi suefo, despuns de haber velado hasta las
horas mas avanzadas de la noche, no por mi gusto sino por
una imperiosa y cruel necesidad, empieza mi vecina dela






49
derecha, que como toca de memoria y sin escuela, es la
mas intr6pida 6 incansable, a repetir por la mil6sima vez
las danzas cubanas y las piecesitas del pals, interpoladas
con la cachucha, el pan de jarabe y que se ye cuantas
otras novedades, ejercicio que suele durar dos horitas lar-
gas: mis hijos se despiertan sobresaltados y llorando, y ar-
man con el desentonado y estrepitoso piano el concierto mas
infernal que puede V. figurarse, cosa que mal de mi grado
me obliga a dejar la cama a toda prisa. Parece que en la
tal casa ni se barre, ni se friega, ni se limpian los muebles, (I)
ni aun se cuida sino muy por encima del aseo de las personas,
a no ser que hagan estas cosas a media noche. A las diez
toman su leccion las muchachas de en frente, que son Las que
estan solfeando y aprendiendo la escala, y su leccion y sus
ejercicios suelen durar hasta las dos de la tarde. Entre tres y
cuatro, lag maestrazas que viven dos puertas mas adelante,
se ponen 6 tocar y cantar las arias y duos de Julieta y Romeo,
la Parisina y la Fausta. En los intermedios se oye ya por
aqui, ya por alli, el gemido de la flauta, el chillido del cla-
rinete, d el no menos desapacibe del violin: 6 veces suenan
dos d trees pianos 6 un mismo tiempo con acompariamiento
de los instrumentos referidos, y ontonces es un inferno la
cuadra.
A prima noche vienen visitas a, una d varias de las tres
casas sobredichas, d de las otras dos propietarias de pianos,
donde quiz6 por ser casadas las tocadoras, debo decir en
honor de la verdad que hay mas sobriedad y discretion. y
entonces ya se sabe que el modo menos dispendioso de ob-
sequiarlas es darles un rato de m6eica. Si entre los concur-
rentes se encuentran, como es regular, aficionados de uno u
otro sexo, la diversion se encrespa y se prolong, improvi-
sandose en algunas ocasiones conciertos que ahuyentan a
todos los gatos del vecindario. Mas como no hay cosa en el
mundo quo no tenga fin, dan las diez y media d las once, y
el bajo canitante del sereno anuncia que es hora de que se
disuelvan las reuniones: los pianos se cierran, los violines y
los instrunentos de viento vuelven a sus fundas, se apagan
las luces y todo entra en su estado normal.
jJuzgar4 V., tio mio, que con esto se acaban mis tribu-.
laciones? Pues est6 V. muy equivocado. A la otra puerta de
las solfeadoras viven cuatro hermanos que ni madrugan ni

[1[ Trastos los llama con su acostumbrada orlainalidad el
discreto traductor del Universo pintoresco. NOTA DEL COFISTA.
7






50
tocan el piano; pero en cambio se sientan a tomar el fresco
en la ventana cuando el resto de la vecindad se recoge, y
como las personas que siempre estdn juntas no suelen tener
abundante materia de conversation, se distraen cantando la
Atala o el Trovador con intermedios del figurin loco y el
negrito gambado, hasta que los hace callar el sereno que
siempre es bien tarde. Entonces es cuando puedo disfrutar
algunos moments de reposo, interrumpido por los deberes
a que me obliga la corta edad de mis hijos, y acibarados por
el temor de que con la venida del proximo dia vuelva a prin-
cipiar mi martirio.
Bien s6 que si mis vecinas leyeran esta carta dirian
que soy insensible a los encantos de la mdsica, y que mi fa-
milia contribuye co!no la que mas de la cuadra con su con-
tingente de ruido; pero yo les contestaria que por buena que
sea la mdsica, y por bien ejeuutada que est6, la incesante
repetition de notas y tonos es la cosa mas insoportable del
mundo; que si mis hijos llorany alborotan, culpa es de ellas
que con sus gritos y porrazos no los dejan dormir; en fin, que
para la conservation de la sociedad es precise que las tnu-
jeres se casen y tengan hijos, y que una vez que los tienen
no se han de it a criarlos a los montes; pero que no veo la
necesidad de que se pongan a tocar el figurin a las seis de
la mafiana, ni cantar el trovador a la una de la noche. Por
todas estas razones y temerosa de que si mis rabiosas filar-
monicas entienden que me quejo, to han de hacer mil veces
poor, he resuelto mudarne de barrio, y al efecto he dado el
encargo a varies conocidos y ahora le suplico a V. diga a los
suyos me busquen casa, advirti6ndoles quo no reparen en-
si es humeda, oscura o con goteras, ni si le d el norte por
el frente o la brisa por la culata, puesto que to inico que
me interesa es que no haya a Jo sumo mas de dos pianos y
algun otro instrumento en la cuadra; pero sospecho que
no he de encontrarla con estas condiciones, y quo si quiero
descansar de semejante cencerreo, tendr6 que trasladarme g
las lomas del Cuzco:--
Su obediente sobrina-Circuncision.

















POE SIA.








SONETO.






20i, cavifarion.



_L astro de la noche contemplaba
Qtie velado en modestos resplandores
Con sus blandos y tr6mulos fulgores
Tu faz hermosa y virginal baflaba.

Mi volcAnica mente se engolfaba
En delirios de fervidos amores,
Y la brisa volaudo entre las flores
Con su aroma el ambiente perfumaba,

En manso ruido murmur en mi oido
El aura con su aliento regalado
De tu voz dulce el celestial sonido.

En rededor de mi todo reta...,
Solo yo suspiraba desdenado
Sumergido en letal melancolia.






52


EL PASEO


POR L PLJ r.





Vagaba pensativo
Por las riberas de la patria mia
Cuando la luna en la azulada esfera-
Entre pardos celajes discurria,
Confauidiendo su brillo macilento
Con la tr6mula luz del firmamento.

El silencio reinaba,
Dormian en calma los inquietos mares
Y tan solo 6b Io lejos entonaba
El triste marinero sus cantares,
En tanto que a la orilla
Dejando el remo el pescador cansado,
Ataba en el pefasco acostumbrado
Con la flotante cuerda su barquilla.

Al punto presuroso
A su albergue de paz se encaminaba
Donde cena frugal y blando lecho
Su consorte feliz le preparaba,
Y mit tiernas caricias le ofrecia
Y otras mil de sus hijos recibia.

";Ay! esclam6, dicbosos
Vosotros pescadores que sencillos
Amais y sois amados!; venturosos
Tambien vosotros, leaves pecesillos,
Que libres de cuidados
Y de las penas que mi pecho siente,
Si en las ondas amais tan tiernamente
En las ondas tambien os veis amados!
Y en has serenas tardes,
Y en el silencio de la noche umbria,
Y al destellar 1a aurora, y cuando Febo
Sus rayou de oro del ienit envia,
Vosotros en el golfo haceis fugaces
Dulces guerras de amor y dulces paces.








"Mas jay! yo no he nacido
Para gozar jams de tal ventura,
Jam6,s Fileno triste ha conseguido
Inspirar tierno amor 5, la hermosura.
Y si alguna ha jurado
Que a su ardiente pasion correspondia
Con sacrilego labio amor mentia
Y peijura despu6s le ha abandonado.

"Aquella luz lejana,
Quo al trav6s de las sombras centellea,
Ilutuina el albergue silencioso
Que mi bien con sus gracias hermosea:
A lli de dulce paz goza su seno
Y no piensa en el misero Fileno.

"Tal vez ahora tranquila
En alguna lectura esti ocupada
Y goza en ilusion: tal vez Mirtila
En blando lecho duerme sosegada!

"Mientras dura su sueflo,
Dormid vientos en caima silenciosa,
Y el zdfiro no inas su faz de rosa
Levemente al pasar bese alagiienio,

"Dormid tawbien vosotros,
Mientras duerme Nirtila, vastos mares,
No la inquieten jamAs vuestros bramidos
Ni los tristes cuidadosy pesares
Que agitan sin cesar mi tierno pecho
Se acerquen nunca a su tranquilo lecho.

"Jamas convulsa lore
Souando que algun mal mira cercano,
La paz entorno de su albergue more,
La deliciosa paz que busco en vano.
Y si acaso un instante
De mi se acuerda mi adorado dueno,
;Ay! no turbes por Dios tan breve suem'o
Saliendo de las ondas sot brillante.

"Vosotros pecesillos
Que contemplais mi suerte lastimosa
Condolidos tal vez, y que esta tarde
Habeis visto 6 Mirtila mas-hermosa
Que en el arido invierno flor temprana,
Hermosa la vereis tambien mafiana.






54
"Acaso a! contemplarla,
Preudados de sus gracias hechiceras
En confuso tropel, por saludarla
Alegres saltareis A la ribera.
Si os duele el mat ajeno
No os olvideis entonces de este amante,
De mi hablad A Mirtila un solo instante,.
Y decidia que aquf lor6 Fileno.

"En tanto A Dios quedaos
Pecesillos del mar habitadores
Que harto tieipo turb6 vuestros solaces
Con la historic infeliz de mis amores.
Serpeando os dejo por el mar gozosos
Y manana os ver6 tambien dichosos.

"En la noche tranquila
Cuando yo vuelva A veros angustiado
Decidme si mi mat siente Mirtila,
0 si acaso conmuigo se ha indignado!"

Asi acab6 y vertiendo
Amargo lanto, contemple afligido
El grato albergue de mi bien querido
Y de las playas me alej6 gimiendo.

FILE NO.



ML 31710






It

1Magnate!.. En tus salas hay mirmoles y oro,
Hay lechos de seda y alfombras de woro
Y siervos que doblan su frente ruin.
El lago apacible retrata tusquintas,
T6 montas corceles ornados de cintas
Y entre humos y luces to arrulla el festin.
Pero en to muelle inaction
To angustias y no hallas medio
De rear una ilusion1







55
Y sientes siempre el asedio
Que en torno to corazon
Pone la espina del tedio!

IL

Como un vil interEs te habla al oido
Y es solo el oro to polar estrella,
Buscas rica mujer, casas con ella
Y entras loco y riendo ser marido.
Mas como no es tu corazon el nido
De un puro amor, aunque el caudal to cuadre,
Al ver tu esposa convertida en madre,
iPorqu6 te has de Ilenar de regocijo
Si uo eres to quien al nacerle un hijo
Bendice 6 Dios, y se envanece padre?

1"U.

;Y el nirio!.. Del seno de esclava nodriza
Que cubre de besos su cara rollizq
Y obscenos cantares le obliga 6a decir,
Le arraucan at triste, tc entregan a un ayo,
Ingerto risible de docto y lacayo
Que vierte latizes y enseia ft servir.
Mas que su alumno su paje
El nifio viciado, inculto,
Le negara vasallaje,
Y se lanzar,, ya adulto,
Tras de aquel libertinaje
Que huye del sol y anda oculto

IV.

Sin quo acierte la madre i ver su huella,
En la alfombra oriental del cuarto umbrio,
Pondrd su beso envenenado y frio
Sobre la blanca faz de la doicella.
Cuando hay luna en el cielo y no hay estrella
Y en lenguaje nocturno hablan las olas,
Platicar, con ]a casada 6, solas:
PAlida reir. la vil casada
Y bajo de la ad6Itera almohada
Ocultar6, cargadas las pistolas.

V.,

Y el padre entretanto con aire marchito
Le busca en taberna, burdel 6 garito






56
Sin verle en garito, taberna 6 oburdel.
Colgado al postigo, mirando & la calle.
V6 en todo el que pasa su rostro y su talle
Y A todos llorando pregunta por 61.
Y al fii si lto traen... yerto..
Baiado en sangre... sin brillo
Los ojos... el pecho abierto!
Y un negro torpe y sencillo
Le cuenta quo a! hijo ha muerto
Un ignorado cuchillo!

VI.

Padre infeliz!..-Abandonado a] lloro
Abrasa al hijo y con angustia besa
Aquella herida, que to hundio en la huesa
Tanta hermosa ilusion de perlas y oro.
Y ioh!.. La lAgrima ignoble del desdoro
Es la que el padre por el hijo vierte,
Al ver que no muri6, como hace el fuerte,
Con un morir patribtico, divino,
Sino manchado de adulterio y vino
Que es en verdad abominable muerte.

VII.

Y ti to quisiste, oh est6lido anciano,
Que at jbven mimaste, que diste de mano
La suerte futura del pobre doncel.
Por eso Dios quiso que Mores sin fruto,
Te cobras de canas, to vistas de Into,
Y apures la copa colmada de hiel.
Y si te postra en el lecho
Y con su garra fatal
Destroza el dolor to pecho,
Aprende, infeliz mortal,
Que todo el bien que no has hecho
Es despu6s todo tu mal!


J, J. MILANEs.


M














VARIEDADE S.









Ex6men analiftico de la Balanza general del conercio de la isla
de Cuba en cl ano de 1838, formada de orden del Escnio.
Sor. D. Joaquin de Ezpeleta, Presidente, Gobernador y Ca-
pitan general, y Superintendente general delegado de ha-
cienda de la misma, por D. Raimundo Pascual Garrich,--
Imprenta del Gobierno y de la Real Hacienda, 1839.

N el primer cuaderno de esta obra, publicado en
Julio del ano anterior, insertamos el cuadro analitico del co-
mercio, navegacion y rentas de la isla durante el quinquenio
corrido desde principios de 1833 hasta fines de 1837. Este
trabajo, becho con sumo esmero y precision por persona
muy versada en operaciones de esta clase, y provista de to-
dos los datos y antecedentes necesarios, es recomendable,
no solo por su exactitude, sino tambien por su claridad, re-
quisito sin el cual poco provecho sacarian los lectores de se-
mejantes investigaciones. Constantes en nuestro proposito
de consagrar la mayor parte de la Carera 6objetos de uti-
lidad public, les presentamos 6 continuation un estracto
razonado y metodico de las operaciones comerciales que se
ban efeetuado durante el curso del precedent ano, y de sus
resultados con respecto 6 la navegacion y 6 las rentas de la
corona, segun aparecen en la obra citada 6 la cabeza de
este articulo y en otros documentos oficiales que el au-
tor ha tenido 6 la vista.


4"






58


COMERCIOC.


Importacion por articulos.
Viveres.
Caldos..... ...... $ 2.244.332.5.


Cares. . . .
Especerias., .. .
Frutas. . . .
Granos.. .
Grasas.. . . .
Pe ca .
Articulos varios. .
Siuna..
Alanufacturas.
Algodones.... ..
Lanas........
Lenceria.. ..
Peleteria.. . . .
Sederia.. . . .
Sumna, .
Afaderas . .. .
Mleta/es... . ..
Articulos varios . .
Suma total..
Importacion en 1837..
Aumento en 1838. .


. . . 1.593.597.1.
. . .. 179.254.4.
.. 272.083.,,
. . .. 2.962.191.7.
. . . 1.I21.016.3.
. . . 401.178.7.
* . . 285.520. ,,
. . 9.062.234.3.

. .. . 3.418 143.6.
. . . 324.877.1.
. . . 2.797.804.1,
. . . 578.949.,,
. . ... 469.889.7.
.. . .7.569.663.7.
. . . 1.512.749.7.
. . .2.528.505.5.
. 4.036.724.34
. 24.729.878.I.4
.. . 22.940.357. ,,
1.789.521.1.%


Importacion por banderas.


Comercio national en buques nacionales $
Comercio estrangero en buques nacionales
en buques de los Estados-Unidos. .
en buques de la Ainerica espanola..
en huques ingleses... . . . .
en bsques franceses....... ..
en buques alemanes. . . . ..
en buques flamencos y holandeses. ,
en buques italianos.. . ... ..
en buques portugueses.. ,. . .
en buques rusos y dinamarqueses. .
Jiep6sito de entrada ... . .. . ..


Sumna total. . .


4.460.987.7.
6.163.152.3.
6.202.002.,,
1.713.650.7.
1.439.300.6.
816.954.4.
612.355.2.
304.142.6.1
52.661.7.
11.931.7.
79.193. ,,
2.873.545. ,,
24.729 878.1.1






59
Las importaciones verificadas en 1838 escedieron a las
de 1837 en 1.789.521 $ 14 s. equivalentes 4 7, 8 p.o do
las efectuadas en este ultimo.
La proportion que guardan unos con otros los articu-
los importados es la siguiente:
Viveres. . .. 365 p.g
Manufactures.. . 31
Maderas.. . . 6
Metales.. .. . 10
Articulos varios. .. 1 a
Total. . 100

Con respecto 6 la procedencia de los articulos y 6 las
banderas importadoras, se observan las siguientes propor-
ciones.
Efectos nacionales en bandera national.. 18 p.j
1dem estrangeros en la misma . . . 25
Comercio de los Estados-Unidos... . . 25
Idem de otros estados americanos . . 7
Idem de Inglaterra.. . . . . .. . 6
Idem de Francia. . . . . . . 3.
Idem de Alemania. . . . . . 2j
Idem de los Paises bajos.. . . . . 1
Idem del Bhlico, tala y Portugal. . . 03
G6neros entrados a deposito.. . . . .11
Total........... 100

Esportacion por articulos.


Producciones de la isla
Azdcar.. .
Caf...........
Miel de purga.. ..
Aguardiente de caiia. .
Cera,...... .... .
Tabaco en rama . .
Tabaco labrado.
Articulos varios. .
Suma.. .
Producciones ultramarinas
A'Ietales preciosos. ... ..
Suma total.
Esportacion en 1837.. .
Aumento en 1838.....


. ...$ 9.115.477,,,
. . 1.550 341..,
. . 843.078.1.
. . 108.165.,,
. . 82.539.,,
. . 608.747.1.
. . 1.466.344. ,
... 1.769.907.7.
. .. 15.544,599 1.
4.079.060.5.
... 847.442.6.
20.471.102.4.4
. . 20:346.407.1.1
.. 124.095.3.





60

Esportacion por Lbanderas.


Comercio national en buques nacionales. $ 2.692.159.4.A
Comercio estrangero en buques nacionales. 1.532.840.5.
en idem estrangeros para los E.-Us. 5.574.591.2.
en idem para la Am6rica espafola.. 30.562.1.
en idem para puertos ingleses. . 3.083.328.1.E
en idem para puertos franceses. .. 771.572.7.E
en idem para puertos alemanes. . 1.866.326.7.
en idem para los Paises-bajos. . 831.836.5.
en idempara Italia.. . . . 59.226.4.
en idem para Portugal.. . . . 307.414.6.E
en idem para Rusia. . . . 1.046.953.3.
Dep6sito de salida y consuno. . . . 2.674.287.5.4
Suma total.. . .20.471.102.4.E

Las esportaciones de 1838 solo esceden a las de 1837
en la corta srma de 124.695 $ 3 rs. pero es necesario te-
nor presente que las de este ultimo habian sobrepujado 6
las de 1836 en la eshorbitante cantidad de cerca de cinco
millones depesos. Lejos pues de aparecer la industria agri-
cola estacionaria, no puede presentarse en situation mas
floreciente.
Los products, tanto de la isla como estrangeros, que
componen la totalidad de las esportaciones verificadas en
1838, han concurrido en las proporciones quo a continua-
cion se espresan:

Productos de la cana. 49J p.0
Tabaco.. . . . .104
Caf6 ... ...... .... 7
Productos varios. . 9
76
Productos ultramarinos. 20-
Metalcs preciosos. . 4


Total.. .. .


-- 24.
100


La proportion en que han concurrido 6 la esportacion
'de frutos y efectos las diversas banderas quo frecuentaron
los puertos de la isla on 1838, y el destino de unos y otros,
son los que se espresan en seguida:






01
Comercio nacional en bandera national, 13 p.8
Estrangero en bandera nacional.. . 71


--


Idem idem de los Estados-unidos. .
Idem idem de Inglaterra . . . .
Idem idem de Alemania. . . . .
Iden idem de Rusia.. . . . ..
Idem idem de los Paises-bajos.. . .
Idem idem de Francia.. . . . .
Idem idem de Portugal. . . . .
Idein idem de Italia. . . . . '
Idem idem de la America espanola. 5

Deposito de salida y consumo.. . .
Total.......


-.- ..20j
271
15
9
5j
4
4
11
0.
664
13
100


Entre los articulos de consumo general que constitu-
yen una gran part de las importaciones, se distinguen los
que espr esamos 6 continuation, con los aumentos o bajas
qne han tenido con respect al de 1837:


Iarina espanola, barriles ..
Idem estrangera, idem. . .
Arroz, arrobas . . . .
Tasajo, arrobas . . ...
Tocino y jamon, idem. . .
Carne salada, barriles . .
Bacalao, arrobas . .
Queso, idem . . .. . .
Manteca y mantequilla, idem
Velas de sebo, idem . .
Velas de esperma, libra ... .


85.424. 43.245.
69.445. + 14.346.1
519 229.-- 42.347.4
975.4424 +174.941.1
33.734..- 8.584.
7.794.-- 2.220.1
349.571.4- .58.736.4
49.452. + 12.852.-
199.098. -11.7.306.
57.151.*+ 11.163.
231.093.4- 33.605.


Entre las producciones de la. isla que constituyen la
mayoria de las esportaciones, son las mas notables las que
en seguida se espresan, con el alza o baja que han tenido:

Aguardiente de cana, pipas. 5.508.1+ 1.9574
Azucar, arrobas ... ..10 417.688.. +1.357.6341
Caf6, idem ... .... . 1.550.341. 583.2261
Cera, idem.. . ..... ... 28.296. 10.9684
Miel de purga, bocoyes... .' 134.892.1 + 19.9161
Tabaco en rama, arrobas.. 194.799.1 + 15.2951
Tabaco torcido, libras.. . 916.466. + 124.0271
NO TA, El signo + indioa aumento, y el signo -- baja,


..






s2

Movimiento comercial.

Importacion.
Comercio national en bandera idemn. $ 4.460.987.7.
Estrangero en bandera nacional .. G.163.152.3.
Estrangero en banderas estrangeras.. 14.105.737.7.1
Suma.. .. . . 24.729.878.1.4
Esportacion.
Comercio nacional en bandera.nacion. 2.692.159.4.x&
Estrangero en bandera national. . 1.532.840.5.
Estrangero en banderas estrangeras. 16 246.102.3,
Surna..... 20.471.102.4.1
Diferencia a favor de Ia importation. 4.258.775.5.
Movimien.to commercial . .. . . 45.200.980.6.
Idem en 1837 .. ... . . .. . 43.286.764.1.4
Aumento en 1838.... .. ... ... 1.914.216.4.4

El movimiento comercial de las banderas estrangeras
que frecuentan nuestros puertos, fu6 en ci ano qne nos ocu-
pa de 30.351840 $ 21 rs; el de la bandera nacional, de
14.849.140 $ 3j rs.; y el conexionado inmediatamente con
la peninsula, de 7.153.147 $ 34 rs.. Omitimos enunciar hIs
observaciones quo de estos guarismos se desprenden, dejan-
dolas a la sagacidad y buen juicio de nuestros lectores.
La parte absoluta y proportional que en este movi-
niento ha tomado cada uno de los puertos habilitados de-
la isla, es la que aparece. a continuation:


Puertos habilitados. Moviniento conmerc.
Habana.. ......$ 30.889.695.5.]
Matanzas. .. . ,. 5.653.847.7.1
Cuba.. .. .. . 5-097.255.1.1
Trinidad... .. . 2,282.194.6.4
Cienfuegos.. . .. 350:616.1.
Gibara...... . 306.973.2.1
Puerto-Principe.. . 288.551.3.1
Manzanillo... . 267.990.,,
Baracoa... .. ..-..63.856.2.
Sumas. . . 45 200.980.6.


Tanto al pillar,.
683,3.
125,,,
112,8.
50,7.
7,7.
6,8.
6,4.
5,9.
1.4.
1.000,,,


Las importaciones han superado a las esportaciones en
los puertos y cantidades que aqpi aparecen:






63
Puertos. Eseeso en la importation.
Habana............ $ 4.258.775.5.
Puerto-Principe .. 113.815.7.-
Trinidad;.. . .. .. .. 54.204.5.)
Cienfuegos.. . . . . . 44.954.7.
Baracoa.. . . . . . 1.364.5.


y las esportaciones superan
guientes:
Puertos.
Matanzas . .
Cuba..... ...
Gibara.. . ..
Manzanillo.. . .


a las importaciones en los si-

Esceso en la esportacion.
. . .$ 1.912.918.71
. . 194.061.71
. . 78.297.41
. . . 69.245.3


Movimiento commercial de los metales preciosos.


Importation.
Oro acadao. .. . . $ 1.478.994.2
Plata acunada . . . . 772.736.3.
S uma.. ... 2.251.730.5.
Esportacion.
Oro acunado.. . . . .. 386.381.4.
Plata acuiada. . .. . . 461.061.2.
Suma.. . .. b47.442.6.
Movimiento comercial. .. . . . 3.099.173.3.
Diferencia a favor de la importation. 1.404.267.7.

Resulta que durante el aflo que nos ocupa ha aumen-
tado la riqueza monetaria del pais, a to menus en un millony
cuatrocien/os sail, pesos, cuya mayor parte es en oro. En el
quinquenio anterior pass este incremento de catro millions.
Estosguarismos demuestran cuan ridicules son las incesan-
tes lamentaciones que se hacen sobre la esportacion del oro
por consecuencia de la importacion de pesetas sevillanas. Por
grande que sea el beneficio que logran los introductores de
estas ditimas, su comercio tiene un limiite fijo, y es el de las
necesidades del pais. Cuando este no necesite was pesetas,
cesaran de importirse; y ias que se importen de itas, se-
ran reesportadas: esta es la ley constant y general del co-
mercio Cuando no le contrarian indiscretos reglamentos.
Observese ademas, que como la introduction de las
patas jvillunas esti prohibida, la total de los metales pre-






64
ciosos debe ser mayor que la que hemos figurado, al paso
que siendo libre la esportacion de los mismos metales, con
un cortisimo derecho cuando se estraen para paises estran-
geros, ningun interns tienen los comerciantes en ocultarla,
deduciendose de aqui con toda certeza que sin aumento en
la esportacion anotada eq las balanzas, la importation est
acrecentada en todo el valor de las pesetas sevillanas intro-
ducidas de contrabando. Dicen, aunque no lo creemos, que
este valor es considerable, lo cual probar6 mayor incremen-
to en la riqueza monetaria. Las pesetas, cotno ya lo hemos
dieho muclias veces, aparecen en mayor cantidad de la que
realmente existe, porque siendo la moneda mns baja y mas
desacreditada, todo el mundo procura deshacerse de ella, y
asi es la que tiene mas estensa circulacion. El dia en que se
tratase de recogerlas nos quedariamos admirados desu corto
numero, y de lo exagerado de los cilculos que sobre ellas se
ban hecho.
NAVEGACION.

El numero de buques que durante el aflo han visitado
los paertos de la isla, y las naciones a que pertenecian, se
espresa a continuation:


Buques. -
Espanoles. , ,
Americanos. 1 ,,
Ingleses, ,,,,,,,,
Franceses. , ,
Alemanes., , ,
Flamencos y holandoses,
Del Baltico. , ,
Portugueses. , , ,
De la Am6rica espanola.
Sardos. , , , ,


Entrados.
776
1434
.190
55
60
36
21
44
16
4


Totales. , , ,_2636


El porte de las embarcaciones insinuadas, con distin-
cion de nacionales y estrangeras, es el siguiente:


Entrados.
Bnques. Tonelndas.
Espanoles. , , 776. 93.566.j
Estrangeros. , 1860. 305,495.
Totales., , 26$6. 399.061,1


Salidos.
Bnqnes. Toneladas.
691. 87.457.j
1830. 313.5514
252]. 401,0,09.4


Salidos.
691
1433
157
63
66
26
22
49
10
4
2521






65
Han entrado durante el ano 23 buques espanoles mas
que en el anterior, con un aumento de 16.780k toneladas;
y han salido tambien mas que en el precedente, 65 buques,
dando un incremento de 25.119 toneladas.
El esceso en Las entradas de buques estrangeros fu6
de 91, con porte de 15.2661 toneladas; y el de las salidas de
130 buques y 32.909f toneladas.

RENTAS DE LA CORONA.

El importe de los Reales derechos recaudados durante
el an~o cn las aduanas de la isla y en las demas dependen-
eias de Real hacienda, es el que sigue:

Derechos de importacion, , , $ 5,246.008.,,4
Idem de esportacion, , , , , 852.246.5
Total de derechos inaritimos, , ,096.254.54
Rentas territoriales y demas ramos, 3.574.459.1
Total general, , , , , , , 9.672.713.61
Idem eni 1837,, , , , , , 8.837.165.71
Aumento en 1838,, , , , , 835.547,7

Aun cuando de esta cantidad substraigamos los 59.650$
recaudados en todas las aduanas de la isla por arbitrios des-
tinados al pago del subsidio estraordinario de guerra desde
15 de Octubre del anio anterior en que se establecieron, has-
ta 31 de Diciembre; siempre subira la recaudacion del ano
6 9.613.063 $ 64 rs. y el aumento obtenido sobre el prece-
dente a 775,$97 $ 7 rs. Los anios en que basta ahora habia
pasado -la recaudacion de nueve millones de pesos eran los
de 1828, 1829, y 1836, que produjeron sucesivamente
9,086,406 $ 7A rs; 9,142,610 $ 4 rs.; y 9,267,266 $ 2 rs, En
1827 y siguientes no nombrados, paso la recaudacion de
ocho millones, sin ilegar a nueve; en 1826 llegd 6. siete mi-
llones, sin haber jamas alcanzado antes a esta cantidad,
Asi pues, las rental de La corona en la isla de Cuba han
escedido en el ano de 1838 a las obtenidas en el mas favo-
rable de los anteriores en unos 350.000 $ proximamente.


9






66


DE LAS MEMORIAS MAS SELECTAS ESCRITAS POR AUTORES
FRANCESES HASTA EL SIGLO XVIII, Y APUN-
TACIONES SUBRE SU MERITO RESPECTIVO.



Memorias de Joinville.-Pintan bien las costumbres de
su tiempo y el caracter de las personas: se descubren en ellas
sus afectos -generosos y elevados. La mejor edition es la de
1761, pues las demrs no son inteligibles. 1250.
Memorias de Felipe de Comines, para la historia de
Luis XI y Carlos VIII--Favorito del primero cuya alma im-
penetrable conocid, y odiado de su hijo Luis XII, ha es-
puesto con elegancia y modestia acontecimientos interesan-
tes y quo 61 solo conocia. Su afecto a Carlos VILI, que can-
so su desgracia, no le hizo grato a los ojos de aquel (dtimo
principe: hablaba con sinceridad de los otrosy modestamen-
te de si. 1770.
Memorias de Brantome; su nombre Bourdeilles.-Vivia
en tiempos de Cdrlos iX y Enrique 11. Aunque con poca
logica, divierten sus deshiladas narraciones, y es preciso con-
sultarlas para conocer 6 fondo los usos y costurnbres de ha
corte de Vrancia en su tiempo. 1600.
Memorias de Margarita de Valois, mujer de Enrique
IV (querida dl duque de Guisa) y escritas por ella.-Contie-
nen an6ecdotas interesantes, su estilo es agradable y natu-
ral, y para su tiempo son obras maestras. 1600.
Memories de Enrique, duque de Rohan, conteniendo
Jo que ha pasado en Francia desde 1610 hasta 1622 en 2
voldmenes. Hay igualimente sus memurlas y cartas sobre la
guerra de la Valteline &c. en 3 vol.-Fu6 uno de los mejo-
res capitanes de sL siglo, gefe de los calvinistas franceses,
un h6roe en fin que murid de resulta de heridas en 1638.
Memorias de Jully, Maximiliano de B6thune.-Son el
cuadro field de los reinados de Carlos IX, Enrique III y En-
rique IV su intimo amigo; m as parecen apuntes, que una obra
arreglada. Titulo la primera edition, Economrias reales. Fu
tan buen ministro como general. 1580..
Memorias del Presidente Jeaunin.-Aunq ue simple a-
bogado llegd a ser ministro y amigo de Enrique IV. S us me-






67
muorias y negociaciones, siempre que se leen, ensefian algo
nuevo. 1600.
Memorias del Mariscal de Bassompire.--En medio de
mil boberias se hallan retratos muy curiosos.
Memorias del Cardenalde Retz.-Turbulento, empren-
dedor 6 inconstante, cal acomodado en una monarquia y
peor en la iglesia, sin principios fijos y sin fines calculados,
fu6 un grande hombre que pasd como una exhalacion: en
sus memorias es comparable a Tacito por la energia de su lo-
cucion y la profundidad de sus pensamientos: compuestas ya
retirado de los negocios, reinan en ellas la constancia de su.
genio, si impotuosidad y grandeza. Retrata casi todas las
personas notables de su tiempo. 1660.
Memorias de la regencia de Ana de Austria, por el
duque de la Rocliefoucault.-Unos le comparan a Tacito,
otros le culpan de infiel on sus relaciones, mas su estilo a-
grada a los mejores jueces; pero como atribuye al amor pro-
pio cuanto el hombre ejecuta, no merece confianza como his-
toriador.
Memorias para servir a la historia de Ana de Austria
por la Sra, de Monteville.-Aunque escritas con el mayor
descuido, contienen anecdotas que no se hallan en otra par-
te. Fu6 grande amiga de la reina: estaba cn los secretos de
la corte, y la persiguio Richelieu. 1670.
Memorias de la Sfita, de Montpensier.-Esta princesa
ambiciosa y presumida, mas se ocupa de si en sus memories
que del gobierno: hay algunas an6cdotasinteresantes: sues-
tilo es sencillo, conciso y facil. Paso el principio de su vida, en
los placeres 6 intrigas; el medio, entre amores y sentimien-
tos; el fin, en la devotion y oscuridad. 1680.
Memorias de Bussy-Rabutin.-Encasquetado en su
nobleza como el marques Mascarille de Moli retiene menos
reptacion de la que merece. Su mejor obra es la instrue-
cion para conducirse en el mundo. 1670.
Memorias de la Corte de Francia en los aiios de 1688
y 1699 con varios retratos de alg unas personas de la Corte
por la Sra. de la Fayette.-Estan escritas con gracia y hay
aucdotas interesantes y curiosas. La historia de Enrique-
ta de Inglaterra, duquesa de Orleans y nieta de Enrique
IV. hija desgraciada de Carlos 1 no tiene todo.cl interns
que debia, pues era de los sajetos, el mas pintoresco. Proba-
blemente murio envenenada.
Memories de In corte de Espaia por la Sra. condesa
de Aunoy.-Por haber pasado en Madrid algunos afios con su






88
madre se cree que tenga an6cdotas verdaderas. 1700:
Memorias de la Sra. de Orleans, duquesa de Ne-
mours.-Hay algunos retratos verdaderos, ingeniosos y finos
de los principales actores de la guerra de la Fronde. 1700.
Memorias para 'a historia de Luis XIV por el Abad
de Choisy.-Se teen con placer aunque no son muy exactas
y su estilo sea demasiado familiar. Ha hecho tambien una
historia eclesiastica. Se disfrazaba de mujer con el nombre
de condesa de Barres para agradar a aquel rey en su juven-
tud. 1700.
Memorias y reflexiones sobre los principales aconteci-
mientos del reynado de Luis XIV por el marqu6s de la Fa-
re.-Su merito esta en su franqueza, a veces repugnante.
1700.
Menorias del diuque de S. Simon--Anque con defectos
grandes, es algo elocuente: habla apasionado y con espiritu
de partido en algunas cosas, asi es preciso leerle con des-
confianza: tiene cosas nuevas. 1710.
Memorias de la Sra, de Staal.-Estan llenas de ras-
gos ingeniosos y de circunstancias interesantes, versando casi
todas ellas sobre sus amores. 1740.
Memorias secretas de Luis XIV y Leis XV por Mr.
Duclos.-Es el fruto de miucihos anos de tratmjo y le ha vali-
do mas reputation que sit historic de Luis X[ por la quo fil6
nombrado mienbro de la Academia francesa.. Espone bien
los cuadros que presencid, penetra sus causal y maneja casi
sus resorts. E n sus Consideraciones sobre las costambres, ha
manifestado sentinientos purosylo bien que conocia el cora-
zon h umano: de plebeyo se alzo a noble por si saber. Hay
tambien unas Notas sobre la gram6tica de Port-Royal. 1762.
Colecciones sacadas de una gran biblioteca.-Son re-
dactadas por el marquis de Paulmy d'Argeuson, y muy pro-
pias para conocer los franceses antiguos en sus costumbres,
festines, muchles &c.
Memorial de la Sra. de Maintenon.-No son de ella
sino de la Beaumelle: ticne muchos errores adexnas de ser
el estilo estudiado y afectado.
Memorias o Cartas dl Cardenal d'Ossat y las memorial
de Mr. de Torcy.-Por su mucha veracidad y los materials
que encierran, ser6n siempre preciosas para el historiador y
tiles 6 los diplomrticos. Las Alemorias del ditimo, para la
historia de la negociaciones, desde el tratado de Ryswick
hasta la paz de Utrecht se publicaron diez anos despu6s de
rxuerto y son muy interesantes.






69

EL HOMBRE,


Muchos han tratado de esta maravillosa ohra de la
naturaleza; pero la han considerado en razon directa de sus
pasiones, presentandonos tin cuadro fastidioso de la existen-
cia humana, ya defini6udtole como tin catalogo de miserias,
ya como una cadena do horrorosos males, cuyos limites se
ocultan bajo la losa dcl sepulcro.
Si cuando en Ia initad de una hermosa noche en que
solo el rnurmurio suave do las brisas, o el mono'tono canto
del sereno suelen turbar ef imnperio del silencio, arrobado
on meditaciones, fijo un instant mis ideas sobre ei hombre;
";hc aqui el etas hermnoso de todos los series es mi inica
esclamacion.
Consideren al hombre como quieran, yo tambien le
consider: es verdad (lue su nacimiento es anunciado por
sits gritos y gemidos; ;pero qe es e hombre en este momen-
to? Sits ojos nada ven, porqu nada conocen; sus manos
giran inciertas, sus piernas apenas pueden sostener le, y se-
gn Dibroc, esta 6poica es nas bien de vegetation que do
via; y si es verdad qie flora al natcer, tambien es verdad
que ignora su Ilanto, aunque parece que implora un arrullo
al cuidado maternal.
Yo no escacho el grito del recien-nacido sino con una
mezcla de placer y de ternura: yo miro en 6I un renuevo de
la especie humana: y si la naturaleza parece que sonrie
con los amores de la primavera,que preparan los frutos del
otono, ella tambien sonrfe conmfigo en ef nacimiento de tin
hombre que los amores del liomibre prepararon.
El juzgarle antes de sil nacimiento en medio de las ma-
terias de corrupcion de que est6 cubierto, sirve en algunos de
fundamento para colionestar sus ideas de horror. A estos se
les pudiern decir: Estraviados! ; Habra algun set que no se ali-
mente de la destruction de los demas seres? La primera capa
que ubre casi toda la tierra que habitamos, no est 6 formnda
de los restos de vegetales y animales, que descomnpuestos con
los sedimentos del roefo y la lluvia forman el origen de la
vegetation? Dirigid vuestros ojos 6 los solitnrios y desiertos
pArarnos donde no existen estos principios de destruction, y
os llenareis de horror: la inaccion de la merte reirna en aque-
lHas partes, que incapaces de alimentar tin ser viviente son in-






78
capaces de producirlas. El aire que existe en ellas es dema-
siado enrarecido: apenas se puede soportar la influencia de los
rayos solares, y se respira una atmosfera de fuego. Ernpero,
dejemos aparte esta comparacion de consideration. Sigd-
mosle en su infancia, puesto que lejos de ver en ella memo-
rias, solo se mira la alegria de la inocencia.
Siete u oclio primaveras han fortalecido sus miemhros
pequefinelos: 4gil como el cervatillo de las montanas, tris-
ca con los placeres del candor: una bella education moral le
ensena a cenocer el mundo, y a reglar sus pasiones que cm-
piezan 6 despertar con su adolescencia, y ya no es aquel ser
d6bil y Inguido, ya es el hombre en la primavera de su vida.
La libertad de sus movimientos, la vivacidad de sus mi-
radas, y la serenidadde su noble freate, Ie presentan al mun--
do como la obra suprema del Criador: "Firme y en pi6, di-
ce Buffon, su actitud es de mando; si cabeza mira al
cielo, y present una faz augusta en que se v6 impreso el
caracter de diguidad, y pintada por medio de la fisonomia
la imagen del alma. La excelencia de sit naturaleza anima
con un fuego divino las facciones do su rostro: sit tire ma-
gestuoso, su andar fire y resuelto, manifiestan sri nobleza y
clase: no toca a la tierra sino con sns mas distantes estre-
midades: no se le han dtdo los Irazos para que sirvan de a-
poyo a Ia mole do sit cuerpo, ni su mano debo dollar la tier-
ra, y perder por este medio la delicadeza de su tacto." Este
es un corto rasgo de la hermosa pintura con queel ims c6lebre
de los naturalistas nos describe al hombre, y con el que nos
arrebata en si entiisiasmo y nos hace conocer Jo que vale-
mos; pero yo quiero que se le siga connigo en las diferen-
tes 6pocas de si1 vida. Le deja mos en su adolecencia, y se-
guirem's con ella.
Es cierto cpue en esta edad ha aprendido a conocer
necesidades que 6L mnismo ha buscado; pero en cada una do
ellas ha encontrado tambien tn nuevo placer. Sn juventud
resbala por su frente de la misina manera que los iltimos ra-
yos de la aurora matinal se escapan jor el horizonte: bello
entonces como el mensajero do nn Dios, todo es bello a sus
ojos: mira con placer el lucero de la inamana, se alegra
con lamitad del dia, y se embelesa contemplando un firma-
mento coronado de estrellas, donde se pasea tranquilamente
la plateada luna de enero. El penetra por entre la espesa
niebla de la montanas; se recren con los perfumes de la pri-
mavera: se alimenta con los sabrosos y delicados frutos del
otofio: on medio de un arroyoelo encuentra el placer quo eo






71
vaio intentan robarle los rigores del estio, y en la heladas no-
ches del invierno es el uniwa criatura que encuentra en la na-
turaleza adormecida los atractivos del placer. La virilidad
le sorprende del mismo modo que los rayos desprendidos del
astro luminoso sorprenden en la mitad de su carrera al
planeta que habitamos, y tal vez le halla rodeado de peque-
nos hijos, que es el dnico ser que sabe amnarlos porque nun-
ca los desconoce: ellos son tin aumento de sus placeres, le
hacen olvidar las penalidades que suelen turbar su deliciosa
vida, y ellos en fin son para 61 Conmo las vistosas ramas para
el tronco envejecido por los anos que adornan y alegran con
sus flores.
Pmo come el Ilanto primero que vertigo en el mundo,
no le aflige el silencioso invierno de sus dias, que pinta su
cabellera con la blancura del armino, iinmgen de la pureza
de los cielos, imtgen de la morada que le espera. He aqui
el hombre, como yo le concibo. Su primera sonrisa fu6 la de
tn 4ngc el cielo se complacia con su adolescencia; sn juven-
tud fu6 el oncanto de la naturaleza: sit virilidad reflejd en su
frente como el mas brillante y puro rayo dcl estio: y las
huellas d ochenta otonos que ajaron las rosas de si1 rostro,
y amnortigiiaron II vivacidad de sis miradas, ban dado tin tin-
te mas enurgico 6 la augusta ingestud de su fisonomia. Su
cabellera mas blanuca que el sagrado manto de una virgen
del sol, cae sin alino sobre su apatcible frente: postrado de
rodillas a nte el eterno, alza los ojos al cielo, bendice a los
hombres, exhala el ultimo suspiro, cumple su inision sobre la
tierra y su postrer a Dios es tambien el de tin angel.
F. O.



LA MUJER-


Si yo fuera poeta, si su increado entusiasmo hiciera vi-
brar las cuerdas de esta lira que llamarnos corazon, to can-
taria, oh mujer, cantigas de adoracion y vasallaje, o te alza-
ria un altar entre las nubes de la poesia. Porqu6 jqui6n
mas bella que to en el mundo de los sentidos? En vano ha-
ce ]a noche ostentacion de sus millares de estrellas, y el
alba de sus rios de purpura y oro;t to t presentas y cual
reina de estas inaravillas de la creacion todo to eclipsas y
oscureces.-Ries, y rie contigo la n aturaleza en el hervir de






'72
sus cascadas y en el trino de sus M6jaros; iloras, y los lagos
y values miu nuran endechas de .consutela-t6 eres, en fin, la
hudel paraiso de los'ojos.-Pero jy!bhablemrs de la vida
dt alna! Queeres tid para elbhorbre?-E1 oasisen el de-
sierto, la guirnalda de lajuventud, la tierra de promision en
el mundo de las ilusiones. jQuien visti:o de inocencia ti
seno, de pudor tus mejilias, y de amor to corazon? Qzi6n
te did, oh mujer, los amorosos delirios de la doncella? la
inefable fidelidad de la esposa? y el sagrado cariio de la
madre? Qu6 fuera sin ti la existencia? Inmensocaleidesco-
pio donde la realidad, las pens y los dolores vendrian 6
combinarse bajo mil formas y todas espantosas y horribles.
Por esto, oh mujer, siempre tuviste un culto aqui en mi pe-
cho y jamas vacil6 en consagrarte, como lo mas precious
que poseo, las purpurinas rosas del porvenir.
Mayo de 1839. J. L, J.


UN PENSAMIENTO.



....Es verdad, miujer, ann me acuerdo: tt proseguias
tu camino: tin sol, otro sol, siempre caminando: con la ca-
beza doblada sobre el pecho, como diciendo a los horn-
bres:-"Dejadme pasar, yo no quiero mas sino que me de-
jeis pasar!"--Y ellos to salian at encuentro, to acosaban,
como las visiones de un sueno de anatematizaelo; hasta que
el 6ngel negro te mandd detener en to carnino. Entonces
alzaste la cabeza por segunda vez desde que fuiste nifia: y
;una lagrima! una sola lagrima!.. Yo la vi correr. A qu6
llorar, mnujer? ;Pobre criatura!-Mira, la vida es nada:-
es una noche despues de tin dia nebtloso:-es un meteoro
que pasa; si se quiere, es la risa y el lloo:-es un gemido
y tin beso. ;Pero la esperanza! Oh! la esperanza es una
mnujer hermosa, es la luz, es-el cielo, es la creation! ;Y to
wives sin esperanza!!! Cuando se agotan las fuentes del sen-
timiento, cuando el corazon se seca por el dolor, suele ba-
jar una gota de consuelo que nos resfrigera y nos vuelve a la
existencia, vuelve la esperanza con sus alasde esmeralda,
y pone la sonrisa en nuestros labios, la color en la mejilla,
la serenidad-en la frente!.;Y tu vivias sin esperanza! Por-
que llorar mujer?..
C. V.











LA









CUBANA.


JUNIO.-1839.






EllENCIAS.

I&AtIAcion1 ,meica, atrCe" le ofawa d iwon44aC owfdIoz u


TERMOMETRO DE
Fahrenheit.

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45


HIGROMETRO DE
Saussure.

8 de ia 2 de la a de la
manana. tarde noche

630 550 590 .
60 .. 53 56
57 .. 51 50 57
58 ..-5s) 61 30
51, .. j53 .. G1 .
6i ..57 5U 62
59 -i 6 01
61 .. 60 ..61
ti 25 53 .. 6i .
03 ..59 ..6t .
61 ..57 .. 64 .
59 50 57 65 61
61 53 61
60 .. 5 .. 63
57 .. 54 60
60 56 .. 63 -
5 50 64 62 50
64 ..63 50 64 5
62 .6 .. 62
59 *. 55 .59 .
d0 ..59 .. 63 ..
63 51 64 ..
62 ..57 60 .:
57 .. I 63

57 .. 1] -. 60 20
56 ..52 30 ..
57 d4 60 63
6I .. 56 .. 50
62 .. 54 .


NUB 4 RRONES..-.El 3 en Ia tarde, cas todo el.6. el 7, el 8 y el 9, el 14 A medio dia,
del 19 al 20 con truenes y muchos relimpagos y lloviznitas A media noche, el 22 A medio dia,
el 23 al o'cureer,, el 24 A Its 2 de la tarde con truenos y el 30 A la una del dia con idem,
LLOVIZN AS,-La mnijana del 4 y al oscurecer I'- cuando en cuando insigniha.antes, cl 8
idem A las 11 dela maflna y 6 de Ia tarde. idem -1 7, y el 24 A las 4 de idem. CIIUBAS.
COS.--Con truenos fuertes, el 3 a las nueve de Ia n4che, el 4~ A 4 y media de la tarde, el 5
a Jos y media de idem, cl 7 A una y media de( dia y at anochecer, el 9 A 3 y media de la
tarde, el 2r A 12 y 2 de id. y el 28 a 4 A do id. AGUACiROS.-El 4 A It I de la noche, el
5 A 2 de la tarde, tuorte el 9 cou truenos de oraciones A 9 de la noche, ol 10 A 7k de Ia
tarde, cl It A 5 y cuarto de idem, el 17 A 12 y trees cuartos dei iem, CI 18 A 2 y trees cuartos
de idrg con truenos, el 21 A 3 de idem y el 28 A la I del dia


ROMET o
Frances.


I


\I ES
le Junio

Dias.



2
3.
4
5.
6
7
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67


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ESTADO

DE


ENYEVERMEDADER.


Apopleglas...... .............
Epilepsias y uovulsiones........
Anginas .............. ...
Gastritis agudas con fiebre..,..
Idem er6nicas.. ...... ....... ..
Tifo intertropical..............
Fiebres intermitentes-...........
Bronqu itis .. .. ...... ........
Reumatisthos....-.............
Gota............................
Pleuritis....................
Neumonitis cr6nicas,..,........
Hemoptisis .. .. .. .. ............
Asmas ,........ ..........
Afectos del corazon .. .. .. .... ..
Colitis diarrticas..............
Idem disentericas..........,...
Idem nericsas...... .........-..
Amenorre a.,..... ............
Obstrueciones...... .,..... ...
Nefritis simples..............
Nefritis cr6nica.............. ..
Virnelas .... ...............
Sffilis y dolores osteocopo."....
H idropes [as....................
Eseorbutos...................
A nemia ............. .... .....


Contusiones... ...........
Fracturas.... .............
Herldas de armas bincnas.....
Idem de fuego..................
Tumores simples............
L upias ........................
Lamparones..................
Bubones..... ... .........
Fimosis yparaffmosis..........
Uretritis "-..................
Orquitis ..... ..... .......
Ulceras y pfistulas ven6reas...,
Idem cancerosas................
Idem subinflamatorias.....,....
Oftalmfas agudas..............
I dem cr6nicas............ ....
Herpes... .............. ....
-Erupciones sarnosas...........
Erisipelas .................
Hemorroides..................
Fistulas del ano....,.......,..
Hernias....................
Parotiditis..................


Total general.....


MIS DE JUN1O DE 1839.

San Juan de Dios.
3. Ambrosio S. Francisct
Press. Particul' de Paula.



2 3 1 1
4 .. -- 1
24 1.
13 90 16 9
I1 10 10 I
78 45 .
37 9 6
48 9 7 2
18 1 3
5
1 I 12


6 .
1i 14 6
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41


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-

er






75


S. AMBROSIO.

Existencia en 19 de junio de 1839. . . 391 936
Entraron en dicho roes . . . .9. . 5451
Se curaron. .. . . . . . . . . 551 564
Fallecieron .. . .. . .. . .. . 13
Quedaron para 19 de julio... ...... 372
La mortandad estuvo a razon de 1, 39 por 100.

S. JUAN DE DIOS.

Existencia en 19 de junio. . . . . .. 274 557
Entraron cn dicho oes.. . . . . . 283 S
Se curaron . . . . . . . . .. 214 274
Fallecieron.. . . . . . . . . 60
Quedaron para 1? de julio . . . .... 283
La mortandad estuvo a razon de 10, 77 por 100.

S. FRANCISCO DE PAULA.

Existencia en 19 de junio. ........... 134 175
Entraron en dicho mes ... .... . 411
Se curaron. ............ .. . .. 29 48
Fallecieron . .. .. . . .. .. . 19 4
Quedaron para 19 de junio. ..... ... 127
La mortandad estuvo a razon de 10, 86 por 100.




RESUMEN.

De estos estados y de la practica de los facultativos de
la Habana, se deduce, que en junio reinaron las enferme-
dades siguientes: el orden en que se colocan indica su ma-
yor o menor predominio.






WI


Junio.

Gastritis agudas con fiebre.-roynqitis.-.-Fiebres intermi-
tentes.- En los europeos, el tifo.

Observaciones praclicas.

Las aguas, el calor ylas viscisitudes atmosf6ricas, ban
lido tan frecuentes este mes, que dehian aumentarse kus
enfermedades y la mortandad. Es lo que ha sucedido.
Las fiebres. comenzaron a tomar de simples intermi-
tentes, el cardcter do perniciosas;. y el vomito negro una
!ebeldia que era poco comun en afos anteriores. Los facul-
tativos que ciegos con un sistema solo trataban de scar
sangre, descuidando el envenenamiento miasmatico que pro-
duce la enfermedad, y los fendmenos nerviosos que la acom-
panan; han tenido que llorar la muerte de algunos desgra-
ciados; mientras que aquellos que abandonando las teorias
no fundadas en hechos, evacuaban en Ia invasion con el
aceite y las ayudas temperantes, y atacacaban con todo el
rigor del metodo antiflogistico razonado, desvaneciendo el
-eretismo nervioso y revulsandole del modo mas propio a
cada enfermo, estimulando si to exigia el caso; han.vis-
to premiadas sus fatigas con la curacion del paciente.
Hasta en. las intermitentes perniciosas, aquellos que
vacilaban en aplicar la quinina por un exceso de prudencia,
ban tenido sus desgracias. Hay constituciones m6dicas rYiaRs-
maticas, y entonces es preciso tener I la cabeceradel enfer-
mo aquella fuarza de raciocinio y aquella serenidad 6 intre-
pidez quo constitifyen at practico. Occasiopraeceps, dijo Hi-
pocrates, 6 infeliz Tel' que la deja escapar!
La viruela continua todavia haciendo estragos en has
personas no vacunadas; pero dicen que en los pueblos.del
interior es mas formidable. ;No se vacunan!

Se han enterrado en el cementerio general en todo el
mes de junio:
ADULTS. PARVULOS.
Blancos... ... 194 124.
De color. . . 63 75
Sumas parciales. 257 199
Total general. . . 456






77


De las venas y de los capilares generales.

UUElMos visto como la sangre arterial circula en los dis-
tintos organos de la economia ylas diferencias quicpresentan
entre si sus varios modos de distribuirse. A hora daremos
algunas generalidades sobre el sistema Venoso, para que se
comprendan las variaciones de estructura, de dist ibucion,
usO &c, que existen entre los dos drdenes de vasos, venas y
arteries, facilitando de esta suerte la inteligencia de los es-
perimentos de Mr. Magendie.
Anaomia de las venas.
Como las venas nacen de los capilares generales, sus
ramos de origen contrihuyen a formar estesistema, por cuya
causa no hay venas en los lugares en que las arterias no han
penetrado, conio en los tendones, cartilagos, cabellos &a.
Al salir las venas del sistema capilar, se dividen en
dos ordenes bien distintos: lls venas del uno, acompjnan las
arterias en todo su (urso y se llaman prrfitndas: Ils del otro,
marchan separiadas de las arterias, se distribuyen de diver-
so modo y la mayor parte son superficiales. Forman los va-.
sos que sobresalen en la superficie del cuerpo, y sobre todo
en los miembros, donde son bien numerosos.
El mas pequefo examen manifiesta que la suma to-
tal de las venas tiene na capacidad bien superior a ]a de
las arterias, cosa que aunque tan evidente puede verificarse
en part en todos los puntos donde haya una arteria y una
vena reunidas, como en los rinones, o los miembros: esta
diferencia no es menos sensible en el cerebro, en el higado
&c., donde las venas esttnh separadas de has arterias.' Te-
nemos ademas una division subcutanea de las venas, como
acabamos de decir, y de que carecen las arterias.
En general, aquellas, comiun ican.. mas frecuentemente
entre si que estas, y tan multiplicadas son las anastomoses
de sus ramdsculos, que forman una verdadora red, En los
ramillos, so hacen mas raras; todavia se hallan muchas en
los ramos, y es lo que los diferencia con especialidad de las
arterillas'que casi siempre esttn aisladas nunas de otras. No
solo hay estas, anastomoses entre las venas que componen
el sistema profundo u superficial, sino que tambien estas






78
dos drdenes de vasos comunican entre si vasta y frecuente-
mente, Jo que evita mucho los accidentes del estancamiento
de la sangre en uno que otro sistema. Por esto en las com-
presiones esteriores que molestan y que suelen impedir del
todo la circulation en las venas superficiales, se continue en
)as venas profundas, quienes se encargan entonces de con-
ducir la sangre que aquellas no reciben.
Las venas se terminan en dos troncos principales; ]a
vena cava superior y la inferior. Considerando el conjunto
de troncos y de ramos como un cono, podemos decir que exis-
ten dos grandes conos venosos distintos; el uno para todas
las partes superiores al diafragma, y el otro para las infe-
riores.
Hay en la parte interna de las venas cierta particula-
ridad, quc consiste en unos repliegues membranosos llama-
dos valvulas. Su forma es parabolica: su borde convexo es-
t6 adherido, y es el que dista mas del corazon: su horde
reeto est6 flotante, y es el mas proximo de aquel organo.
Entre las vadvulas y In vena hay un espacio semejante al
de las valvulas sigmoideas adrticas y puhuonares, aunque
no presentan como estas una granulacion en su borde libre.
Aquellos repliegues representan un papel important en la
circulation, y ellos con especialidad nos dispensan Ia ligadu-
ra de los troncos venosos no muy considerables, en Ias ope-
raciones quirdrgicas. Las valvulas distinguen esencialmen-
te las venas de las arterial.
Sistena de la vena porta.
Fuera del sistema venoso generalya descrito, hay otro
particular que se llama sistema de la vena porta. Esta vena
que nace de todas las venas abdominales de los organos
'que sirven para la digestion, se distribuye como si fuera una
arteria en el tejido del higado, suministrando por conse-
cuencia S este drgano, capilares de una naturaleza particu-
lar, los cuales reuniendose dan nacimiento a un tronco ve-
noso que descarga en la vena cava inferior.-Cuanto se ha
dicho del sistema venoso en general, se aplica al sistema de
la vena porta.

Studio de los capilares generales y causa del movimiento
de la sangre en su interior.

* Todo Io que hemos dicho sobre las propiedades fisicas
de los gruesos vasos, podr6 aplicarse 6 los capilares, si ha-






79
cemos abstraction de sus dimensiones. Por esto no es nece-
sario repetirlas, bastando para completar el estudio de aque-
lbos pequenos vasos, demostrar la causa que mueve la san-
gre en su interior.
Esta causa no es otra que el corazon. Las contraccio-
nes de la gran boiba obran sobre la saugre contenida en
los capilares, Lo miiswo que en la de las gruesas arteries; 1o
que se cormprendera mejor observando que las eyes do la
mecanica nos perimiten considerar el sistema de las arte-
rias, do los capilares y las venas, como un solo y grueso tu-
bo en el cual la sangre estaria siempre bajo la influencia de
las contracciones del corazon izquierdo. Tf'anbien podemos
concebir casi todos los fenomenos de la circulation, estudian-
do to que pas: en tin tubo do goma elastica Ileno de agua
y en el cual podeios imitar todo lo que sucede en el tran-
sito de la sangre por los grandes y pequenos vasos. Mirando
asi estos fenomuenos y buscando sus causas en la hidraulica,
se esplicaran todos los actos de la grand funcion que nos ocu-
pa. Daremos algtunos ejemplos de esie modo de proceder.
So ha dado como prueba de la contractilidad muscular
de los capilares, una esperincia Cn qUe so ve que la cir-
culacion coutinua en ellos algunos nonientos despues que
la accion del corazon se ha suprimido; lo que aunque sea
cierto y fdcil de observar, se esplica con la mayor sencillez
por las leyes de la mecanica. Y aunque repitan tan a menu-
do que en estas lecciones la elasticidad fisica representa un
gran papel en la circulation, no vacilamos en decir que obra
en este caso determinando por si sola el movimiento de la
sangre, pues no continuando ya sus contracciones el cora-
zon, deja de ejercer por el intermedio de ella Ia presion
considerable que halia en las paredes de los vasos, los cua-
les obrando entonces sobre el liquido, le fuerzan a corner por
el sisterna capilar.
Con el mismo echo fisico de la reaction de las pare-
des elisticas, podemos esplicar, como despu6s de haber com-
primido entre dos ligaduras part de una arteria en un ani-
mal vivo, la sangre sale con fuerza cuando se pica el vaso
en el punto que no recibe ya la accion del corazon. Este he-
cho es bien sencillo, pues como el fluido que se halla entre
las dos ligaduras est6 sometido a una presion muy fuerte
determinada por las contracciones del corazon, en cuanto
se pica In arteria, esta presion y la reaction de las paredes
son dos fuerzas que tienden 6hacer salir, formando un arco,
a la sangre sometida a su influencia.






SO
En ciertas circunstancias se ha visto que la sangre voU
via de los capilares al tronco arterial por un movimiento
retrogrado. Cortando la pata de una rana se very que la
sangre sale por las gruesas arteries de la parte cortada; y
de este liecho se ha concluido sin razon que los capilares
obraban en el curso de la sangre. Siendo los capilares un
sistema donde todo coinunica por frecuentes anastomoses y
donde el liquido sufre una fuerte presion, si hacemos una
abertura en cualquiera parte, aunque sea en un tronco con-
siderable, se precipitara la sangre en 6 y saldra por la a-
bertura. De este modo se esplica la vuelta de la sangre al
corazon en aquellos casos.
Tanbien sucede que si se liga un grueso vaso sin
abrirle, la sangre toma un movimiento retrogrado que la
vuelve hncia el-punto obstruido. La causa de este hecho que
parece ser el que mejor apoya la opinion de los que screen
en la contraccion de las arterial, esila siguiente: suponga-
mos que se calcule la reaction del grueso vaso obstruido, y
que el niimero 4 esprese esta fuerza; calcilese tambien la
fuerza de reaccion de los capilares, y es olaro que si ella se
espresa tambien por 4 como la otra, el liquido contenido en
los vasos no sufrir6 ningun movimiento y la sangre no po-
dri retrogradar. Pero si al contrario, la fuerza de reaction
de las paredes capilares pasa de 4; en virtud de su excess,
habra un reflujo de sangre que la hart ir hacia el corazon.
Como es evident que la fuerza de la reaccion de las pare-
des es mayor en la suma de los capilares que en el tronco,
por la gran diferencia entre la extension de las superficies
que estan en contacto con la sangre en los capilares y en
el tronco arterial; La es tamibien quo la sangre it- de aque-
llos a este.
Se observa a veces en los capilares, en el momento que
el corazon se contrae, una especie de vacilacion u oscila-
cion en el movimiento de los Idbulos de la sangre. Este fe-
nomeno es tambien causado por la elasticidad de las pare-
des de los capilares. Sabemos que en ciertos casos ]a fuer-
za del corazon es mnas que suficiente para que la sangre
corra por los capilares y venza Ia resistencia de sis pare-
des. En otros por el contrario, aquel impulso es casi exac-
tamente el que se necesita para que el liquido no se deten.
ga por la fuerza de reaccion de aquellos vasillos, En estas
circunstancias se concibe muy bien, que la sangre sometida
A dos fuerzas de signos contrarios, casi iguales, haga algu-
nas oscilaciones antes de tomar definitivamente su direction.






61


HISTORKA DE LA ECONOMIA POLITIGA.
ESTRACTO DE LAS LECCIONES DE MR. BLANQUI EN EL CONSERVA-
TORIO DE PARIS.

Hace algunos anos que la sociedad se ha transformado
de tal modo que pueblos 6 individuos nos constituimos unos
de otros insensiblemente solidarios, tanto en la fortuna como
en la adversidad;y el mundo entero dejara pronto de ser una
grande arena para conveitirse en una grande asociacion.
El concentrado egoismo, la odiosa rivalidad de las naciones,
dejardn de serel patrimonio de nuestrosiglo. Multitude de er-
rores so desvanecen con la Economia politica; poco a poco
desaparecen las barreras de las aduanas; una penosa y lar-
ga esperiencia nos ha ensenado a apreciar et valor de las
querellas de los soberanos; se ha valuado lo que cuesta una
victoria, y sabemos et caso que se debe hacer de los laure-
les; se ha declarado guerra a la guerra; y lejos de asesinar-
se unos a otros por cuestiones de familiar, parece que desde
ahora quieren los pueblos trocar Ia vana gloria do los comba-
tes por las tranquilas y fructuosas conquistas de las ciencias.
Pero en cada translbrmacion que la sociedad esperi-
menta, so hallan nuovas cuestiones que 6. la economia politi-
ca incumbe resolver. Vimos en el curso anterior como los
legisladores y los sabios de la antigiiedad apreciaban los fe-
ndmenos de la organization politica de los antiguos pueblos.
Recordamos los levantamientos y las rebeliones de las na-
ciones tributarias que llenaron de zozobra a los funciona-
rios de Atenas y de Esparta, la retirada del pueblo roma-
no al monte sagrado, y la revolution de Espartaco a la ca-
beza de nn ej6rcito que puso en peligro la organization a-
ristocditica de los romanos. Crisis profundas han trastor-
nado tambien la antigua Francia; y nadie ignora la lucha de
las corporaciones do los obreros contra la exacciones de los
grades bajo S. Luis; la emancipacion de los cones en
1298; la introduccion del estado tercio, que paga los impues-
tos, e los estados generates de 1313; la alteration de las
monedas; la persecucioh de los bombardos, toscanos, vene-
cianos y judios; la invention debida a estos de las letras de
cambio para sustraer sus fortunas de las manos de sus ver-
dugos. Todos esos fenomenos nos han traido algunos bienes
nezclados con muchos males, y ruas de una vez el mismo ex-
reso del sufrimiento indiod la medicina!
En nuestros dias, han sucedido 6 cuestiones resueltas
11








la civilization y nuevas cuestiones. Si ya no tenemos las
guerras civiles de la antiguedad, nuestro sistema de es-
plotacion puede aca rrear la revolution de obreros; la concur-
rencia inteligente de los trabajadores entre si, ahonda ca-
da dia la llaga del pauperismo a que debemos buscar tin re-
medio; porquii no debe imaginarse que la odiosa contribu-
cion para los pobres y Hospitales henchidos deinfelices y de
espdsitos o nifios legitimos, resuelvan satisfictoriamente la
cuestion. Si hay pues progresos como sin cesar decantan, nues-
tra sociedad, asi como la antigua, tambien tiene sus miseries.
En otro tiempo, en todas las epocas de renovation, so-
lo algunos hombres forinulaban las nuevas ideas y guiaban
a los pueblos en el camino del progreso de la civilization;
hoy desempefian tan noble encargo algunas grandes nacio-
nes en cuyo seno muchos hombres eminentes trabajan sin
descanso en la cuestion de las soluciones nuevas que intere-
san 6 la huinanidad. Sus tierras, sus manufacturassuspuer-
tos, sus administraciones, son otros tantos laboratorios don-
de se hacen esperiencias en beneficio del mundo entero. Es-
tos pueblos son la Francia, la Inglaterra y la repdblica Nor-
te americana. Astros poderosos, arastran en su drbita 6 los
demis pueblos con sn ejemplo. Si en paises diferentes se agi-
tan otras cuestiones sociales, quedan ahogadas en el silencio
del gabinete. En aquellos tres puClos al contrario, gracias
a sus leyes, todas las tentativas de mejoras son publicas, y
se llama 4 cada uno para que se aproveche del beneficio;
el teatro de las esperiencias carece de telones, el laborato-
rio es de vidrio y no hay secreto para nadie. Que progre-
sos se hacen fuera de la Francia, ]a Inglaterra y los Es-
tados Unidos? No se podria tirar un cafionazo sin conmover
la politica de uno de esos pueblos; no se podria girar una
letra de cambio sin que se interese en algo el cr6dito de un
negociante frances, ingles, americano.
En estos vastos talleres es donde se elaboran los pro-
gresos de la sociedad: vense canales supliendo casinos, y ca-
minos de hierro supliendo canales; obras mecanicas sustitu-
yendo obras de mano; el vapor haciendo el trabajo de los
hombres. Las distancias desaparecen, Los intereses se con-
funden, las preocupaciones seestinguen. La perfidia Albion
se ha convertido en la Inglaterra, y sus paquees traen 6 Ca-
lais viajeros ingleses que vienen 6divertirse el Domingo.
No creais que estos tires pueblos se vean arrastrados
por una generosidad puramente gratuita; los devoran en-
fermedades sociales que los fuerzan a intervenir en todas






83
las cuestionel econdmicas. Notable ejemplo de esta 'a-
talidad providencial se v6 en el estraordinario desarrollo de
la industria del algodon en Inglaterra. Las invenciones com-
binadas de Arkrwight, Hargreaves y Crompton, es decir,
la Male-Jenny (Jenny-la-hilandera) pronto atestaron los al-
macenes de los manufactureros ingleses con abundante can-
tidad de hilo, que por el atraso de los tejedores no se con-
sumia. Entonces el reverendo Cartrwright deja sus libros
de teologia para inventar su maquina de tejer, pero que
solo con brazos humanos se movia; el genio ingles, reasu-
mido en el bello pensamiento de Wit, engendra el vapor, y
presto, gracias a los socorros de su companero Bolton, gran-
des manufacturas se levantan, provistas cada una de un
motor docil que ponia en movimiento a la voz del amo las
maquinas de cardar, hilar y tejer, cuyo origen recordamos.
Las mAquinas han venido poco 6 poco 6 revolncionar
todas las industrias: han traido en pos de si una de aquellas
crisis de que hablamos, iguales en todo 6 la que siguid al
descubrimiento de la imprenta. La prensa de Guttemberg
y de Faust sepultd en elci oc diez nil escribientes d copistas:
algunos alos despu6s, la imprenta ocupaba treinta mil ope-
rarios, y boy alimenta tin millon de hombres. Las crisis cran
tanto mas graves, cuanto se reproducian con cada maquina
nueva. Los econonistas que nos han precedido ban sefia-
lado este hecho en sus lecciones y 'en sus escritos; pero no
nes han indicado el modo de prevenir su repetition. Esta
es la gran question del dia: gobernantes y gobernados, ciu-
dadanos y ministros, todos deben profundamente examinarla.
Las mquinas han producido tambien combinaciones
que han concentrado en pocos las propiedades; subyugado
las masas a algunos; y a todos, amos y operarios, han pues-
to a la merced de ana crisis commercial, de una replecion de
productos por falta de despacho. En Inglaterra sobre todo
se hasentido con inas fuerza este jltimo inconveniente. Fal-
tando alli tierra 6 los brazos, los trabajadores se ban entre-
gado esclisivarnente a las manufacturas, y de ahl una con-
currencia bomicidn, la reduction de los salar ios, la contri-
bucion de pobres, y las deportaciones a Sidney-Smith y al
Puerto Jackson. No ha sucedido esto en Francia; no falta
tierra 6 los brazos y la propiedad se divide en 6tomos; pero
los cltivos demasiado pequefnos no son mas favorables al
bien-estar de las masas, que el regimen de las grandes here-
dades de Irlanda y de Inglaterra. Con tierras demembra-
flas se pierde el tiempo, los cultivos son malos y las rentas






84
demasiado limitadas se oponen a las mnejoras tiles; por esto
la agriculture es aqui la industria menos productiva. Nos
.aterramos injustamente de los azares anexos a his empresas
manufacturarias, y casi siempre preferimos una haciendilla
que a menude no da nada, solo porque, gracias a ella,-nos
quitan el sombrero los habitantes del barrio, ocupamnos un
banco en la Iglesia y norrbramos electores y rnayordomos
de fabrica. Estas causas juntindose a la ignorancia do las
condiciones quo deben regir toda buena empresa industrial,
al temor de las revoluciones, a la estrema division de las
propiedades; se oponen a un gran desarrollo de la nueva in-
distria manufacturaria, y a pesar de nuestra admirable si-
tuacion topografica, apenas comenzamos la esplotacion de
las inmensas riquezas, minerales 6 vegetales que puedc
producir nuestro suelo.
Si en Inglaterra falta tierra a los brazos, mientras
que en Francia no faltan los brazos menos a la tierra que
esta a los brazos, en los Estados-Unidos faltan brazos
a la tierra. Hay alli todavia inmensos terrenos por des-
montar, florestas virgenes aun por esplotar; todavia no se
ha establecido la concurreocia, la buena 6 ilustrada volun-
tad logra en uno honroso salario agrico-la y commercial. La
America enviaba el algodon a Europa por enormes masas y
en retribution nos compraba nuestras telas. Pero ved que ya
se vuelve manufacturer y que en el Norte las nuevas indus-
trias obtienen del Congreso medidas de protection contra la
industria inglesa y francesa. A su turno los estados agricolas
del Sud que nos proveian de algodon, reclaman contra to-
da interrupcion de las relaciones comerciales. La discusion
se empena de una y de otra parte, y tan grave, que se ha
comprometido el lazo federal, y el Ilamaniento a la union
ha sido un instaute la orden del dia.
Por esto decimos que cada pueblo tiene sus enferme-
dades sociales que curar; y aqui nos toca examinar un he-
cho que domina toda la econornia modern. Este hecho es
el Capital moral que posee un pueblo. Consiste en la instruc-
dion y en la energia para el trabajo: si hay riqueza metali-
ca igual, el Capital moral inclina la balanza. Ved esa am6-
rica del Sud con sa clima bendecido de Dios, donde todo
respira fecundidad, calor y vida, donde todo vegeta ,
languidece y muere. Ved nuestros vecinos cuyos habitan-
tes no han sabido hallar energia sino para destruirse entre
si no saben sacar partido de los recursos que les ha prodi.
gado el Cielo. A estos dos pueblos falta: Capital moral.













LITEIRATURA.





ARTE DE BIEN DECIR.



1VECCIO EC 15XA CUaxTva.


DE LOS TROPO.S.

Dos modos hay de espresar las ideas con las palabras.
Uno, usindolas en su significado recto o primitive; otro,
dando a las cosas nombres diferentes de los que en realidad
las corresponden. Este uso traslativo de los t6rminos es lo
que se llama tropos en retorica, palabra que equivale 6 tras-
trueque o conversion, como si volvi~ramos las cosas para
que las viniera bien el sentido obliouo en que las tomamos.
La palabra reflexion conviene en sentido propio a la vuolta
dle un cuerpo que tropieza con otro; y en sentidofigurado 6
]a atencion, comUo si fizera y volviera hacia el mismo objeto.
Los tropos pueden usarse de dos maneras, ya diciendo
una palabra que senala -na cosa para que deduzcamos otra
que necesariamente la comprende, cono cuando decitnos
velas para significar barcos; ya esplicando una cosa para que
se infiera otra distinta con quien tiene rasgos de semejanza,
como la for de lajuventud, comparando su lozania A lafor
de los campos. El pruner tropo se llama Sindedoque, y el se-
gundo letdfora Sus bases estan en nuestro modo de pen-
sar. Segun la logica nuestros raciocinios se hacen por de-
duccion d por inferencia, luego las palabras que no espre-
sen ideas simples que son las que forman el lenguaje natu-
ral, deben necesariamente esplicar las cosas por deduction






86
Spear correspondencia, y si Iogicamente cuando veo una
vela en medio de las aguas, o tn cadaver tendido en tierra,
deduzco quo hay un barco o que lubo un vivo; cuando diga
por sin6cdoque fu6 Trga, se deducir6 que existid; y si di-
go metofdricanente el ministro es la columna del estado,
inferir6 que le sirve con sus laces y buenas disposiciones
como aquella a la fibrica que sostiene. Asi la sin6ecdoque
espresa un raciocinio por deduccion, y la metafora tin racio-
cinio por inferencia; y no pueden existir mas tropos quo es-
tos dos, porqu6 solo conocemos dos modos de raciocinar.

De la Sinecdoque.

El raciocinio y la esperieneia manifiestan que desde
los tiempos de la formacion del habla, la escasez de termti-
nos forz 6 sus inventores 6 dar varios sentidos a los que
posefan. Comenzaron por dar nombre a los cuerpo fisi-
cos, pues no pudiendo concebir ideas 6 priori, menos po-
drian inventar palabras quo no se refirieran 6 individuos '
propiedades naturales. Encontraron un elefante y le pusie-
ron tn nombre; vieron otro y otro, y umirando en estos la
misrna figura que ya conocian, no quisieron cargiar su me-
moria de muchos t6rminos y llamaron e/efanles por esten-
sion, o sin6ecdoque, a todo este g6nero de animales. Lo mis-
mo sacedid en las cosas que por su hechura o propiedades
recordaban otras ya conocidas y nombradas, pues si a cada
una liamasen do tn modo diferente, seria corta la vida pa-
ra aprerider tan gran vocabulario. Asi desde entonces se to-
mo el individuo o el g6nero por la especie y viceversa, el
singular par el plural y al rev6s, la materia por la forma,
el continent por od contenido, el signo por la cosa signifi-
cada, el ahstracto por el concreto, el antecedents por el con-
signiente, la causa por el efecto y al contrario.
Para mayor claridad espondremos ca(da una de estas
libertades quo tanto trabajo nos ahorran y tanta concision
y vehemnencia (Inn al estilo.
Primero. Tomase ci individuo por el g6nero, o Jo que
es lo mismno, la parte por e todo, o el singular por el plurni,
cuando decimos: El enemigro huy6; por los enomigos. Y at
rev6s, el plural por el singular, diciendo: los Virg-ilios, los
Platones, 4c.
Seguwido. El individuo se usa por la especie, cuando lla-
mamos >rbu/c al caballo; y la especie por los individuos en:
las criaturas loran, por los nifios de pccho.






87
Terccro. Se da el g6nero por la especie, en esta frase:
;Oh necios mortal s! por necios homibre.-Las palabras cria-
turas y mortales convienen 6,todos los vivietes.-NYos servi-
mosal contrario de lo menus para significar lo inns, si para no
Ilamar a alguno animal, le damos ci nombre de po/linco.
Cuarto. Se emplea la materia por la forma, si decimos:
leena f id nando el hierro iinsano, ues el metal se toma por
las armas. Y viceversa sera cuando digauuos un buen libro
por su estilo i sujtto.
Quinto. El coit inente se esplica por el contenido en es-
te ejemplo: me p/pi/a el pecho, por et corazon. Y el conte-
nido por el contincate en: Ciceron formd su alma en el estu-
dio dcl Fo6tico y dcl Licco, por la sucta de Aristoteles y de
Zenon.
Sesto. Se espone el signo por la cosa significada, en
el leon ru'iente, por la' Espaua; el cayado, por obispado.
S&ptimo. El abstracto se espresa por el concreto, o el
colectivo por l distributivo, en: la inoalcl iCIa es atrevida,
por los ignorantes: ia humanidad, por todos los hombres, cl
elero, por los cl6rigos &c. Y viceversa, la virtud hoy no tie-
ne precio, por el virtuoso.
Octavo. El antecedente se manifiesta por el consi-
guiente en: funros godos, por acabose el imperio de los go-
dos. Y al revs: los grancros rebozan, por la abundante co-
secha; o la Siria vid las banderas cruzadas, por los cruzados
penetraron en Siria.
Noveno. Podemos al fin sefialar la causa por el efecto,
el inventor por la cosa inventada, 4o el autor por sus obras,
si decirnos: vivir de sts nanuos, por vivir de su trabajo; Baco,
por el vino; lase Ciceron, por su obra. Y al contrario: la
triste viudez, por Ia tristeza o soledad que la acompanan; el
ciegoamor, porqu& anibla la razon de los enamorados. Aqui
tambien se incluye el modo de hablar que consider los or-
ganos del cuerpo como origen de nuestras afecciones, v. g.:
hombre de corazon, por de valor; ombresin entranas, por sin
compasion &C.
En vista de esto definiremos la sin&cdoque, aquel tropo
por medio del coal las cosas que tienden a un mismo fin o
componen un todo, se toman unas por otras siempie que el
use de los buenos escritores lo autorice.
De Jo dieho se infere que no se permite en todos los
casos usar una palabra por otra indiferentemente. Su sen-
tido literal debe deducirse con naturalidad sin chocar al en-
tendimiento, ni at oido; no todas las partes se toman por el





88
todo, ni cada especie por el g6nero, ni la sineedoque auto-
rizada en una lengua puede trasladarse impunemente en
otra estraia. Hasta la poesia tiene las suyas, y en la buena
election de estas licencias, lucen el juicio y los conocimicn-
tos de los oradores. No podemos deciE: de la Habana salie-
ron tantas quillas, on lugar de tantas velas; ni los tejados
por las casas, como en Roma, pues que tenemos la mas
propia y, elegante hogares.

De la metdfora.

Este tropo se comete cuando inferimos por una com-
paracion intelectual el significado de los terminos que se
toman en acepcion diversa de la primitiva. LLamase trasla-
cion en castellano; y se diferencia del simil, por su forma
compendiosa. V. g. Al bajar Napoleon los Alpes fud un tor-
rente precipitado que ahog6 en st furor cuantos ejercitos el
Piamonte, el Austria y la Italia vomitaban; es una metdfo-
ra; pero si dijera: Nopoleon bajd los Alpos como un torren-
te, o a modo de un torrente; scria un sinil o comparacion.
Asi como la sin6edoque, no debe usarse de aquel tro-
po sino cuando acrezca la energia de la frase, aumente el
brillo de la espresion y salga do la naturaleza de las cosas
con quien tiene inmediata analogia el objeto comparado. Tie-
ne por uso hacer visibles de algun modo los sores impalpa-
bles, de manera que ser6 ridicula afectacion de elegancia
pintar rnetafdricamente las cosas de suyo materiales, cono-
cidas y sonoras. Bien empleadas las metaforas dan gallar-
dia y realze a la oracion, elevan Jo mas humilde, ilustran Lo
mas comun'y sustituyendo to ideal a to sencillo ostentan con
singular virtud la elegancia del escritor, su buen gusto y
su elocuencia. Hijas en un principio de la necesidad que obli-
gaba a los hombres a emplearlas para significar la mayor
parte de las ideas intelectuales, son el adorno principal de
la poesia y la oratoria. Para esto han do tomarse do las co-
sas bellas, grandes y sublimes, no deben espresarse con tar-
wino ordinarios, sino con los qre den maslustre a la elocu-
aion. Pocas cosas hacen tan fastidioso el estilo, como las
metaforas y comparaciones triviales.
Casi todas las metaforas son imigenes y especies de
similes y comparaciones, de modo que con ellas pueden es-
plicarse las ideas mas abstractas. Ya deleitan por su elegan-
cia como en este ejem plo: Es exeelencia de ladlargueza salir
at Camino d la necesidad. Ya ennoblecen el discurso diciep-






89
do: El Asia, cuna ddlgcnero humano. Yarle dan energia, co-
mo hablando de la primera guerra pinica, dijo un escritor:
Los Cartagineses, duenos de las costas de Africa, lograron
liego hacer de la Sicilia un puente para pasar 6 Italia, Ya
amenizan la oraeion en 'los siguientes, elegantes y dulcisi-
mos versos:

Alma region luciente,
Prado de bienandanza, que ni al hielo,
Ni con el rayo ardiente
Fallece, fertil suelo,
Producidor eterno de consuelo.

Nunca recordamos un objeto sin traer i nuestra me-
moria los que se le parecen en las calidades o circunstan-
cias que entonces nos laman La atencion; naturalmente los
comparanios, y al esplicar el primero, casi siempre tenemos
que esponer su semejanza con los segundos. No son pues
la inetdfora ni la siniedoque, medios inventados por la ora-
toria; dependen enteramente de nuestro modo de, raciocinar
y solo nos toca analizarlos, pulirlos y perfeccionarlos.
Si tenomos varios modos de ejecutar la traslacion en la
sinecdoque,, solo hay uno en la metaforn, y consisted en
sustituir al signo de una idea el de otra semejante; luego si
para comprender el sentido recto de una cosa, es necesario
inferir su correspondencia con otra, claro est6 que hacemos
un raciocinio por inferencia; asi como en el tropo precedent
le hacemos por deduction. De igual modo se colige que to-
das las divisiones escolasticas de los tropos se reducen a
estas dos unicas, verdaderas 6 interesantes; debiendo dese-
charse coino in'itiles la Antonomasia, Ml/a.lepsis, Ale/o'nua,
Catacresis, Sitepsis oratorio y otras subdivisiones y multitud
de palabras tecnicas, que a nada conducen. Este aparato
cientifigo A qiien ha hecho orador ni poeta? Pierdan en buen
hora su tiempo los ociosos buscando noiobres retumbantes
d lo qne el ingenio produjo sin pensarlo, que aunque pobres
de ideas no queremos riqueza que consiste en palabras.
Asi como en la sin&cdoque, la poesia tiene algunas me-
tnforas que repugna la prosa, y si en esta decimos: el res-
plandor del alha, solo en aquella podremos pintar las dora-
das madejas del aurora. Asi cuando ocurren casos de metafo-
ras deinasiado poeticas, nuevas, duras, estraas, deben ate-
nfiarse con la forma.de simril o' anadi6ndoles un correctivo; co-
mo en estos ejemplos: El Ganges viene 6'ser cono una ldgri-
12





90
na del oceno.-El- arte esti, por decirlo asi, ingerto en la
naturaleza.
No deben aglomerarse en demasia las espresiones me-
taforicas, sino usarse con parsim.dnico discernimiento, en
los.lugares oportanos, y de tal inanera que mutuamente se
apoyen. Si forman sentido perfecto pueden entrelazarse con
otras, no derivzndnlas de un solo ejemplo a menos que se
pretenda formar una alegoria; sino trayendo las compara-
ciones de distintas cosas,. sin confundir ni contradecir la
preeminente, que es lo que se llama metifora continuada.
Sirva de dechado esta del P, Nieremberg en. la que existent
tres proposioiones sacadas de distintos terminos. Lafrme-
za de la felicidad y qid ci solo a la virtue tiene por ci-
miento: sin ella todo es un trasiego de deseos y esperanzas, con
iguales heces de pesares: todo es luchar con las amargas olas-
de la instabilidad..
Dada una metifora, no deben interpolarse en la misma
clidsula t&nrinos literales ni metafdricos que no convengan
al otro del cual se ha partido o bajo cuya imgen se repre-
senta. Garcilaso pecd contra esta regla en su dulce lamen-
tar, pues dice a un grande que le protegia, alabar6 luego
sus virtudes y pro.ezis, y afiade:.

En tanto que este tiempo que adivino
Viene a sacarm de la deuda un dia,
.. .... ...........................
El 6rbo[ de vitoria,
Que cie estrechamente
Tq gloriosa frente,
D6 ligar a la yedra que se planta
Debajo de to sombra,. y se levanta
Poco a poco, arrimada a Ius loores.

'tAqui es claro que presentandose el poeta bajo la ima-
gen de una yedra y a su Mecenas bajo ]a del frbol a cuya.
sombra crece la yedra, ya no debe decirse que esta so le-
vanta arrimada u los loores de aquel; porqu6 Ins yedras no
se arriman ni pueden arrimarse a las alabanzas, ni. estas
pueden sostener yedras." (Hermosilla.)
No deben estraerse de lugares bajos, deslhonestos d
torpes, como ]a del predicador que dijo; el di/uvio fue la /e-
jia de la naturaleza. O aquel otro: con la muerte de Esci-
pion qued6 castrada in repsOlica. O si .dij6raimos de un pais
lIuvioso, como vulgarmente: es el orinal del cielo.






91
Tampoco deben ser forzadas, niincoherentes, pues los
objetos de que se saean han de tender una semejanza gran-
de y facil de descubrir. En este supuesto no sera buena la
metafora de aquel que forzadamente dijo: Baiart mis ma-
nos en las ondas de tus cabellos. Ni ]a del poeta que con in-
coherencia para nombrar la espada, dice: Saqu6 esta antor-
cha de lliarte. ;Qu6 tiene que ver la antorcha que alumbra,
con la espada que corta? (Capmany). Ni sera buena por de-
masiado sutil ]a del prosista: Nace el hombre con breve vida,
como la flor, cuya cuna es la aurora, y su sopulcro el ocaso.
Menos aun convendri sacarlas de objetos poco conoci-
dos o dernasiado cientificos, ni las fundadas en equivocos, pues
en todos estos casos pecan contra su fin principal que es
hacer mas claro el concepto y perceptibles las cosas.
Por 6ltimo, debemos advertir que en las grandes com-
posiciones poeticas no siempre tienen por fin las metaforas
y comparaciones adornar y esclarecer el discurso; su empe-
no esencial se reduce a distraer v solazar al lector apartan-
dole de ]a idea principal tanto para su descanso como para
hacer mas grato el conju-nto 6 la imagination, ya embelesan-
dola con pinturas escogidas de Ia naturaleza d tie las arts
que tienen connivencia con el todo, ya instruyendola 6 cada
paso en las mismas cosas que palpa y descuida por comu-
nes; pues es una verdad reconocida entre los poetas, que en
muchos casos basta para ser buena una comparacion, que
exista una semejanza general en los objetos comparados,
y aquella sera certa y elocuente, que mejor espuesta est6,
no la que se componga de menos palabras.


CRITICA.







No han faltado a nuestra patria hijos ilustres, que si
hien pocos originates en razon a la carencia de teatro y de
escuela por el puesto que ella obtiene, han seguido 4 procu-.
rado seguir, cuanto les era dable, el movimiento cientifico
o literario de la culta Europa; sirviendonos como de un es-
labon por el cual nos enlazamos a esta y tenemos en cuen-





92
ta. cl entusiasmo que desdk ac6 vemos -eneetderse dlende
do los mares. al advenimiento de cualquiera secta filosdfica.
D6bil y:tardio reflejo nuestro adelanto eneste punto, del
que rnanifiestan las naciones destinidas 6 promover las mi-
danzas 3y los Adeseubimientos d &fas grades -pocas, a to-
marsea iniciativa, y'6 poner como si dijeramost la ley al
mundo; no carccemos sin embargo en nuestra limitada es-
fera de los elementos quo en-otras parts dominaron las in-
t~eligencias, adquiriendotel auge que los hiciera famosos. Las
mismas. causas ham producido los mismos effects,. porqtu
la humanidad es tna; y si del sene de la Religion nace su
hija la Filosofia, dado que el hombre es y tiene que ser. pri-
mern espontanoo que reflexive, si en Europa la iglesia se-
liored antes 'los espiritus, saliendo la Filosofia de los clause
tros donde su primitivo empieo fu6 servii a la Teologia,
para emanciparse al cabo, secularizandose; nosotros, aun-
que en poire y reducido espacio, por iguales casinos he-
.mos legado al propio paradern, porque aqua tawbien se ha
ofrecido el espectdculo de salir las Ietras de los conventos. 6
congregaciones 'eclesihsticas para resultar luego que perso-
nas do otra clase las prohijaran. y cultivasen con absolute
independence.
El primer establecimiento origido en esta capital pama
la ensefanza literaria, es la Real y Pontificia Unversidad
instalada en 1728 bajo los auspicios de los 1.I1. PP. Predi-
cadores, en cuyo convento permnanece regida por un doctor
religioso de la drden. Ern. la 6poca de su fundacion no se de-
bid, ni pudo adoptarse otra filosofia que la escolastica; y. do
ello dan testirmonio sus estatutos. Alli se halla pocas ve-
ces el nombre de esta ciencia, lamada gencralnente
Artes, y el 6ltimo grado en-la facultadMaestria,.y no docto-
rado, asigndndose para cada curso el tiempo.de tres afios,
dividido en cuatro partes, do las cuales, en la primer se
cuentan las Snmulas, en la segunda la LOgica, on la terce-
ra los ocio libros fisicos, y en la cuarta los dos libros de
Gencrationeet Uoruptione; de Animn 'y Aletap/dsica titiI se
hace al observar hasta la fijacion de testos, afladir otras rar
zones para comprobar que la escolastica tuvo si represen-
tante en la Habana, y que el fervor, con que por entonces
reinaba en las Universidades de la Peninsula a cuya imna-
gen se constituyerou las de la isla de santo Domingo y Ia
Habana, cundid por aci, con esclvsivo domino en las aulas.
Vino el ano de 1774 donde quedd.establecido el Cole-
gio seminario de san Carlos .que conforme alconilio de






93
Tento debia haberse instalado en e'staDioesis y do'sehi-
zo por falta do .recursos,. hasta que elIlustrisime Sr.E:cha-
varna, natural de Santiago de Cuba, aprovechd laicoyun'
tura de la espulsion de los jesuitas, entce cuyosi bienos,se
contaba el edaficio goe ocupa el seminprio, y logrd llevar
a cabo to que nuestra Sinodo diocesanaencareoia. Las cons-
tituciones de este instituto tornadas algun tiempo antes de
quedar planteado, nos dan una prueba bastante a persua-
dirnos que no trinscurriO en vano el tiempo para los.litera-
tos de uuestro suelo con cuya asistencia se formaron; ytque
hasta alli hnbia reinado de siuerto el peripatetismo quopu
so espantQ a buen sentido de los hombres imparciales". En
la section destinada at estudio de la Filosofia se fijan tam-
bien 3 afios para cada curso.-"En el I ? dice el atticulo
cery (el maestro) SKimulasy L ogicaibien entendido que
de la una y la otra se han de-corcenar. todas aquellas cies-
tiones reflujas v ridoiulas, que. el malt Uso aostumbra levan-
tar sobre la cdpula, el termino y las segundas intenciones,
y asi de otras fio/eras, que fucra de ser. estemporaneas em-
haruzan el sdlido aprovecluiniento on la Dialectica, ciyo
fin es engendrar en cl ii oteudiimiento las ideas de o verda-
dero y lo lidto,. de. la atirmcion y iegacion, deli error y la
duda, y especialhente du hi ilacion y consecuenci."-HeA
1110. subrayado alguus voces para que se note -ser cierto
que los estravios de la escoldstica habian saltado 6 los ojos
de los que intervinieron en la obra de los estatutos, los cuales
con mnucha penetration deseaban una. via mas cientifica y
segura, marcandola de paso, segnun la coiumbraron..
Todavia encierran dicbos estatutos nuevas sefales de
progreso. Utro articulo hay que lejos de establecer testo
fijo para la enseihatza, deja 6 los profesores en libertad de
formarse uno adecuado a las circanstancias de su clase y
de sus mImL1S, encargandoles elb li le y fuiejorar/e, segun.
cl aumenlo de sus /utas y esperiencias; y mientras no lo efec-
tuaban, deberian ensefiar "por Fortunato Bregia 6 Pedro
Cailly, o en su defecto Goadinmsin jurar en las opinions
de ninguno, ni hacer particular sesta de si doetrina, sino
ensenando las que les- parezea inns conformed 6 la verdad,
segun los mevos esperimentos que cada dia se bacen, y
nuevas luces que se adquieren en el estudio de la naturale-
za."--He aqui el gtrnen de la independencia filosofica
que luego habia de brotar fecundo y ardiente bajo la plutna-
de un sacerdote distinguido que todavia es la honra del
suelo en que nacid, donde su nombre despierta dulcisimnos






94
recterdos. El Colegio Seminario se inaugur4, pues, con Ins
mejores esperanzas.-Instaldse bajo el reinado y anuencia
de Carlos 3 ? cuyo retrato se conserva en su aula-magna,
junto con los de los imos. SS. Echavarria, Evelino y Es-
pada. Sin embargo, estos no fueron, como vamos a tocarlo,
sino destellos felices, albores de un nuevo espiritu y de has
opiniones nuevas que en la Habana debian cundir y ariai-
garse mas tarde. Infiuian aun sobre aquellos a quienes des-
contentara el peripatetismo, causas poderosas para inclinar-
los necesariamente i la secta escolistica. Al fin y al cabo
eran discipulos de ella y no estaba en su mano prescindir
del ascvndiente que en los animos tuvo una doctrina mama-
da en la }eche, generalizada entre los hombres de letras asi
cubanos como peninsulares, mxime siendo nulas )is comu-
nicaciones con el estranjero, y la 6nica que, si bien enfado-
sa a incompleta, cumplia a! proposito de preparar los alum-
nos, dejandolos hibiles para la argumentacion, tan indispen-
sable 6 la sazon en el estudio de las otras ciencias d facul-
tades. Las primeras lecciones de filosofia escritas por el ca-
tedratico, y dadas como testo a los discipulos del colegio
que hemos conseguido encontrar, se hallan en un cuaderno
inedito consagrado solo 6 a Ldgica, dispuesto por el difunto
Presbitero Doctor D. Jose Agustin Caballero, natural de la
Habana, con el que did priwcipio al curso de 14 de Setiem-
bre de 1797.-Teneros noticia que antes de el hubo otro
catedratico, pero no de que formara un testo, debiendose sin
dtda haber regido por los que propone el estatuto. Esti es-
crito en un latin elegante y conciso: pertenece al dogma de
Aristoteles, aunque se titula Filosofia eclectica, reconocele
por fundador de la logica; pero separandose desdeelprologo
de lo que afirma poderse ilamar la basura de la ciencia,
aquellas frivolasy est6riles disputas de que siexnbran los es-
colasticos Io mas evidente; con cuyo motivo copia to que
acertadamente pensd de ellas Melchor Cano.
Precede a las maferias del cuaderno una noticia com-
pendiosa de los sistemas antiruos y modernos, con corta di-
ferencia igual a la del libro del Sr. Varela: y entrardo en el
asunto, asi que divide ]a Ldgica, segun el estilo de In epoca
en natural y artificial, docente y utente; fija el orden con
que ha de tratarla por el de las tres operaciones principales
del entendimiento, maravillando la claridad y el buen m6-
todo con queen el restode la obra se mantiene field a este plan.
;Y cuales son esas operaciones? Las de Ja secta sensualista,
las de un discipulo de los aristdtelicos, 6 saber: la aprehension,






95
ilamada asi mismo forma intelectual del objeto, imd gen espiri-
tuil, ejemplar, especie impresa y voz de la mente 6 idea; el
juicio, 4 conocimiento de una cosa afirmando 6 negando algot
y discurso, por el cual de uno o muchos juicios deducimos otro.
Dpe estas operaciones, alguna precede a las demos?-Si: "e1
entendimiento conuenza por aprehender o percibir el objeto
formando ideas: en segundo lugar, juzga de 6l, afirmando o
negando;. y en tercero, infiere de uno o muchos juicios su en-
lace con otro."
Ya contamos con las partes en que vi a dividirse la
Ldgica: veainos cotno se conduce en cada una et habil cate-
dratico. Desde luego se engolfa en la cuestion resbaladiza
y premature del origen de las ideas; achaque comun de ia
escuelade Aristdteles a que pertenecen Loke y Condillac, con
todo de haber coi batido la escolastica y quebrantado su vu-
go.-Dos grande lumbreras brillaron en la 6poca memo-
rable de la filosofia griega. Platon yAristoteles, el genio de
la abstraction y el de la clasificacion,.segun los llama Victor
Cousin, quienes llevados del nosce to ipsum socratico, -sondea-
ron, partiendo de un. mismo punto, diversas y admirables
vias esplicando cada cal conforme a sit diferente modo de
ver los fendmenos de la inteligencia hurnatna; y asi indica-
mos de paso que Loke y Condillac, aunque enemigos de la
escolastica, son de la gran partida de los aristot6licos, por-
qu6 militaron bajo la bandera de la observation esclusiva.
Respecto al origen de las ideas, es una falta de n6todo en-
trar en inquisition de 61, cuando en un anAlisis acertado hay
que proceder de lo conocido a lo desconocido, de lo actual
a lo primitive, siendo mas logico atender primero al estado
presente de la conciencia para subir atanta altura con espe-
ranza de acierto.
El Sefior Caballero divide [as ideas por razon de si o-
rigen en adventicias, facticias e iOnatas: trata de las samples
y INs compuestas, de las universales y particulares, diciendo
aL-hablar de las universales que se fnrman por abstraction
cuando el entendimiento sube de Jo particular a lo general,
con cuyo motivoafirma que lostipos universales de las cosas
no existen en parte alguna, siendo otras tantas abstraccio-
nes. Aqui se toca el nominalismo en que tambien incurre
Loke. Es positivo, que un sin ndmero de ideas generates
con meras abstracciones; Pero no vaya 4 comprenderse en
ellas las conocidas boy bajo el dictado deabsolutas y necesa-
rias, porqu6 si es cierto que flor; 4rbol, estrella, no gozan co-
;no genero de existencia real, lo es asi. mismo que el tempo






96
y el espacio la tienen, y asi lo patentiza la f6 y la conciencia
de los hombres. Distingamos Las ideas abstracts genera-
les de las liamadas conceptos, absolutos y-necesarios: aque-
llas no tienen mas que una existencia nominal, y se espli-
can y comprendepor los individuos de donde se sacaron,
mientras que estos existen indispensablemente y son la ba-
se fundamental de todos los fendmenos y do su inteligencia,
sin recibir de. ellos mas que la ocasion de su nacimiento,
Por eso, Dios, no es una idea abstracta, sino un concepto ab-
soluto, atento ttque si Dios fuera una abstraction pura, no se-
ria mas que un nornbre y tendria una existencia sujectiva.
. Destina nuestro compatriota un capitulo, como era de
presumirse, a las celebres categorias, a cuya cabeza coloca
el ente, dividiendole.-,-"en sustancia y accidente, o cotno
dicen los modernos, en cosa y riiodo. Sustancia es Lo que
subsiste por si: accidente to que por si no puede subsis-
tir."-Nada mas claro ni que tanto revele el un4lisis severo
que empleo' Aristoteles para descubrir y clasificar los he-
chos interiores de la conciencia. Bien se conoce que 61 nun-
ca exagero su sistema, ni se vid por tanto en aprieto
do negar lo que estremando sus consecuencias habria ne-
gado. He aqui sin embargo lo que ha sucedido 6 muchns de
los modernos, pues no alcanzando a derivar de los sentidos
el concepto de sustancia, suponen que es una palabra, una
abstraction, una quimera, cuando el entendimiento humano
les da un solemne mentis, porqu6 61 cree, al mnirar colored y
formas, al percibir propiedades en suma, que hayalgo don-
de ellas residen como atributo y que no son cada una uti
objeto aparte, sino modos de ser una sustancia relativa-
mente a nosotros, requiriendose una unidad a quien referir
aquel cumulo de cualidades.
Entra luego el autor a hablar 'de las diferentes sustan-
cias y traslada el ingenioso arbol Purdlhotiano, prosiguiendo
la esplicacion de las diez categorias con las inacabables di-
visiones y suhdivisiones de los aristotelicos que to desmonu-
zaban y descomponian todo hasta el cansancio acudiendosi
distinciones puramente verbales en faltindoles asunto mas
sdlido donde ejercitar su destreza; y acaba de esta manera
el capitulo:-"Pero casitodos los modernos han comprendi-
do tambien y acaso con mas sabiduria, cuanto hay en el
nmundo en el siguiente distico.

Mens, Mensura, Quies, Mlotus, Positura, Figura
Sunt cum Materia cunctarum exordia rerumr"-






97
Vinaliza esta primera parte con un tratado de los sig-
nos, donde se apuntan las divisiones comunes sin tocar nin-
guna grave cuestion.
La segunda se contrae a los juicios y a las proposicio-
nes que los significant, espone las propiedades de estas de-
finiciones y sus circunstancias, terminando con las faitas de
los juicios y sus remedios. En este postrer capitulo hay un
parrafo que traduciremos para gloria del Doctor Caballero
y muestra de sa sana critica.-"Por cuanto la mente usa
mucho de los sentidos no como ministros cuyos defectos de-
be corregir, sino como nuncios en quienes confia demasia-
do, y mas que en las reglas con que se mide el conocimien-
to de las cosas; nace de alP que nuestros juicios se estra-
vian y nos enganamos."--
Consagrada la tercera parte a ensenar lo concerniente
al discurso o raciocinio y a la argurnentacion por cuyo me-
dio se espresa, distinguese al hablar de esta, la 4 priori de
la 4 posteriori: en la primera "el antecedente es la causa o
raiz del consiguiente; en la segunda, al contrario:" se indi-
can igualmente los principios de la argurnentacion positive y
negativa, y las diversas clases de ambas, entre lus que so
coloca como mas usual y famosa la del silogismo, ilustran-
do el asunto de la material y la forma, y los tres trminos o
proposiciones. En esto nos parece que no son los escolas-
ticos tan dignos de las amargas criticas con que se les de-
nigrd, y rnucho menos quien como el Seflor Caballero tuvo
la necesaria parsimonia para no incurrir en estravagancias.
El dice:--"Tocaba ahora hablar de las figuras y modos de
silogismo, y de su reduction a uso de los escolisticos; pero
no siendo esto preciso para argair bien y estando sus reglas
fabricadas ad liilum por sus autores que inventaron al efec-
to veces- confusas y barbaras; con mejor acuerdo las hemos
dejado a un lado."-El silogismo, a nuestro juicio, es un
procedimiento nuy apreciable de deduction que la inteli-
gencia habri de usar siempre obedeciendo a sus leyes, y el
modo mas convincente de probar una verdad; pues redu
ciendola a tan several demostracion adquiere a los ojos de
todo el mundo el diltima grado tie evidencia. Con mu-
cho eclecticism, pues, ha dicho otro ilustre habanero a
qnien unen lazos de parentesco con el difunto eatedratico
del Seminario:-"El silogismo no es mas que una forma
del discurso o in medio para In deduction. Por consiguien-
le no decitros de 61, ni todo el bien que le atribuyeron lo s
escolsticos, ni todoel mal que le acumulan los modernos. El
13






'98
escolasticismo quedd derrocado: y una revolution verdade-
ra siempre se excede en su primer fervor. El tiempo es
quien de tudo bace justicia."-
Sigue el autor discurriendo sobre la argumeutacion,
da las reglas universales para conocer los buemos y malos
silogismos, propose los vicios de aquelia enumerando los c6-
lebres cuanto verdaderos de petitio principii, secundum quid
&c.; y concluye la Ldgica dando una idea sucinta y com-
pendiosa del rnttodo aualiticoy sinttico o doctrinae traden-
dae, y del que ha de adoptarse en las disputas y en el estudio.
Pero no acaba aqui, sino que por via de ap6ndice pone en
seguida infinitos arguments en fornia y en materia acerca
de varios lugares de su Ldgica y de la Filosofra. Nos conten-
taremos con traducir el asunto del dltimo de todos, transcri-
biendole para los afectos al latin, a quienes servir6 de mues-
tra este trozo por donde colegirin el correcto y elegante
estilo del Dr. Caballero.--.

De veri et falsi criterio.

Sutt caracteres nonnulli qui veritatis criteria vocan-
tur, quod his verun a also secernitur, de quo vari6 opinan-
tur Phylosophi. Tria Epicurus constituit criteria, sensum,
anticipationem, sive ideas a sensibus acceptas, passionem
seu apetitum, quo moralia distinguuntur. Asclepiades soldrm
sensuin assignavit; mentem autem Anaxagoras et Pitago-
rici. Plato, et plerique ea ejus sectatoribus, ingenitas ideas
statuerunt, a quibus postea Cartesius suam opinionem mu-
tuatus est. Ex sectatoribus Platonis, seu Cippus et Xeno-
crates criteriun sensibilium sensun, et intelligibiliumn intte-
llectum assignarunt: ita Aristoteles, sed intellectum docuit
esse principale criterium. Cartesius hanc regular statuit,
ut criterium: semel in vita de rebus certis et manifestis dubi-
tandum. Deinde scribit omnis veritatis initium, et totius
Phylosophiae fundamentumn hoc esse: ego cogito, ergo sum.
Tamdem id constituit criterium: illud omne quod clare et
distinct concipitur, verTm est.
Aliqui recentiores, et Peripatetici criterium veritatis
in evidentia, sive in, hac propositione constitu nt: quidquid
in idea clara et distincta rei alicujus comprehenditur, id de ea
re certissimi affirmandum est. Huet Dei locutionem criterium
existimavit, sicut humanam rationed Espinosa, Malebran-
cbe mentem judicat Deb essentialiter conjungi, cumque in
iBlo enmia videat, Dei lumen esse veritatis criterium. Nostra






99
igitur sententia est haee: intellectus regulis logicalibus ins-
tructus satis idoneus est ad verum a falso distinguendum.

TUADUCCoN:- Del criterio de to cierto y lo falso.

"Hay ciertos caracteres llamados criterion de la ver-
dad, porqu6 sirven para diferenciar lo verdadero de lo fal-
so, sobre los que es varia la opinion de los fildsofos. Epicu-
ro establecid tres, el sentido, las ideas recibidas por ellos,
las pasiones d apetitos para lo moral. Asclepiades solo puso
el sentido. Anaxdgoras y los Pitagoricos la mente. Platon
y los eas de sus sectarios fundaron las ideas innatas, repro-
ducidas por Descartes: Cippo y Jenocrates asignaron por
criterio 6 las cosas sensibles los sentidos, a las rationales el
entendimiento; asi penso Aristoteles, ensefiando empero ser
la inteligencia el principal. Descartes fijd esta regla, que en
la vida habia de dudarse aun de lo manpiestoy evidente: des-
pues escribid que el principio de toda verdad y de toda Fi-
losofia, era: pienso, luego exito, estableciendo por dltimo co-
'o criterio quo cuanto clara y distintamente se concibiese era
cierto."-
"Algunos modernos y los peripat6ticos ponen, la evi-
dencia el criterio, sentando que lo comprendido en la idea
Clara y distinta de alguna cosa,. se debia certisimamente afir-
mar de ella. Huet tuvo por criterio la locution de Dios. Es-
pinosa la razonhumana; Malebranche juzga que la inteli-
gencia se une esencialmente con Dios, y todo lo v6 en 61,
siendo su luz el criterio de la verdad: pero nosotros pensa-
mos que el entendimiento instruido en las reglas Idgicas es
bastante capaz para distinguir to verdadero de lo falso."-
Hemos visto en esta breve reselia aparecer las prime-
ras chtedras de Filosofia en la Habana bajo el ala protecto-
ra de la Iglesia: hernos hallado la escolastica pura y dos-
pues reformada con acierto, aunque. sin abandonar su len-
guaje ni sus formas, preparandole el camino a la era mas
venturosa que con poco interruedio comenzo en lo adelante.
Tal vez otra ocasion, mostraremnos los pasos preparaturios
que faltan, el trastorno que sobrevino y el estado presente
de las cosas.-
JOSE Z. GONZALEZ DEL VALLE.






100


SORE LAS CARTAS ESCRITAS POR AUTORES FRAN-

CESES, HASTA EL SIGLO XVIIL


Cartas de Voiture.-A pesar de haber dos siglos que se
escribieron, no tienen otro defecto que lo muy castigado del
lenguaje. Se dice que empled 15 dias en hacer la was cor-
ta, y como le faltaba el arte de ocultar su arte, esto nos im-
pide leerlas con placer y constancia,
Cartas de Bussy Rabutin.-Aunque buenas, tienen el
mismo defecto que las anteriores, y ademds se trasluce en
el autor demasiado amor propio.
Cartas del condo de la Riviere.--Su estito es sencillo,
agradable y natural: contiene an6cdotas que las hacen inte-
resantes: hizo versos muy regulares, a la edad de 93 anos.
Cartas de Mme. de Sevign6. Casi todas estan dirigidas
a su hija. Se ve en ellas la naturalidad, la delicadeza, la
gracia y los afectos del amor materho. 1670.
Cartas de Mute. de Maintenon. Fu6 casada en secrete
con Luis XIV, y su prudencia la hizo ocultar siempre su
matrimonio. Son cartas por otro estilo que las anteriores,
es decir, mas reflexionadas, como si previera que se publi-
carian. Nunca hay en ellas afectacion, y habla mal de la
corte y de su esposo. Cuando este murid en 1715 soe retired
6 sus tierras. Establecid la casa de education de Saint-Cyr
y paso alli los 6lttinos anos de su vida.
Cartas persianas de Montesquieu.-Ocultando si nom-
bre, las public el ano de 1721, y aunque alto todavia de
la esperiencia que adqnirid viajando, tienen bastante m6ri-
to: son el cuadro verdadero de las costumbres y del gusto de
los franceses.
Cartas deMme. de Chafteauroux,-Encierran anecdo-
tas curiosas sobre los primeros anos de Luis XV.
Cartas de la senora Marquesa de Pompadour: en ellas
estan estampados su corazon y su ingenio, mas se duda al-
guna vez de su veracidad. Tuvo una gran influencia durana
to 20 afos en los negocios de Francia.















COSTUMBRE S.










IUZ flOYECTG.


M AY ciertos momentos en la vida de los hombres quo
tal podIian Ilamarse de reposo y contemplation, en los que
hacemos, casi sin pensarlo, como una especie de pausa en la
marcha apresurada con que, por decirlo asi, somos arrastra-
dos en su eternotorbellino; y en los que, 4 semejanza del can-
sado viajero, ya se vuelva la vista hacia el pUnto de donde he-
mos salido, o bien se dirija al camino que nos queda por an-
dar, nos agovia el desaliento, pues que por todas parts no
vemos masque nubes delante do nosotros, ypor t6rmino un
horizonte iniito que se nos escapa sin quo logremos al-
canzarle. En uno de estos, no se si diga, tristes, o dichosos
mementos, pero que setn como fueren existen a nuestro
pesar: en uno de estos momentos de alto en la carrera des-
pefiada qoe esi sin intervalos nos arroja de la cuna A latum-
ba, y en que todos nos precipita.mos sin apercibirnos de ello:
en uno de estos moments en suma de reflexion y de cor-,
dura, que fuera conveniente aprovechar mejor; me encuen-
tro yo precisamente, tal vez por mi desgracia. Mi vida no
es muy corta, y en tan larga y cansada peregrinacion, indtil
viajero, sque he recogido yo para trazar la carta de los es-
collos en que esttive i riesgo do naufragar y que salve del
peligro a los que despu6s hubieren de sucederine por el,





102
mismo derrotero? Si no demarco los bajios y arenales, si
no planto mis boyas sobre los puntos mas espuestos, a cada
nuevo viajero que se pierda o estravie, tendr6 que acusar-
me con razon imputandome su desgracia a que quizes pude
cuncurrir por mi indolencia 6 imperdonable olvido. Hasta
aqui contento con observar al mundo, puedo decir quo he
vivido casi como si no estvviera en 6: es menester que co-
mience ya 4 producirme y que deje despu6s de mi una me-
moria al menos de que tambien fai entre los hombres. Pero
yo no soy pintor de costumbres y mi vanidad no es tanta
para it a tomar un lugar entre los escritores distinguidos de
este g6nero: no quisiera sin embargo quo se frustrase ente-
ramente el fruto de mis pobres observaciones, y como en-
tre la lucha de mi timidez y de mi afecto paternal, porqu6
confieso que no tengo [a entereza de Bruto, mi razon no se
fija, ni acierta a seguir el partido rnas prudente; quisiera
que mis amigos me ilustrasen acerca de mi final resolution.
Como cualquiera otro viajero yo tanbien he llevado
mi diario de observaciones, y de una manera tan prolija y
circustanciada, que es en resdmen la historic de mi vida. Con-
fusa mezcla de acontecimientos diferentes y variados, cuan-
to me ha sucedido ocupa alli si lugar; y no hay nada gran-
de o pequent, alegre o triste, grave o burlesco, que en ni
sin igual exactitud no Ic hubiese creido digno de anotarse
en sus paginas. Croniquista 4 veces y por incidente de los sa-
cesos de la ciudad, y de las hablillas de los murmuradores,
aun cuando was apartado parezca de mi oljeto, soy siem-
pre mi propio biografo, y todo se refiere a ese t6rnino,
porqu6 en todo se me v6 aparecer o como agente inmedia-
to, o bien conto testigo u espectatior. Alli est6 recopilada
la sama de todo mi saber, y el ultimo quilate de mis lectu-
ras, viajes y observaciones: cudros de familia, secretos de
la vida interior y dom6stica; escenas populares, rinas y al-
gazaras; amores risibles, 6 intrigas de consecuencia; infide-
lidades y ejemplos de virtud; victimas corriendo en todts di-
recciones y picaros afortunados no menos numerosos: de
tan confusa mezela se compone mi diario, y en medio de
infinidad de retratos de los hombres como antes eran, como
ahora son, y como siempre sern, se ven no pocas caricatu-
ras mimicas y raras que cuando carezcan de otro msrito,
tienen el de la semejanza, y que se parecen a sus originates
como dos gotas de acgia, d las hojas de tin arbol entre si.
Esta preciosa coleccion, que tal al menos lo serd para
mi aunque no Lo fuese para nadie, fiel remedo de los capri-






103
ebos de Goya, verdadero mosaico de costumbres, en su casi
selvatica rustiquez, es acaso el duico monumento que me sea
possible erigir a mi fama; y como no pretendo initar a Sa-
turno, ni tengo tnl trono que perder, nada tampoco aventu-
ro en echarle a riesgo de la critica, duefia hoy del ituperio
del mundo,ya este condenada a perecer, no bien hayanacido,
o 6 elevarse al templo de la inijortalidad. Sea cual fuere si
destiny de reprobacion o de ventura, de vida. do muerte;
soplele el aura de la prosperidad,.o le arnenace el cierzo
agostador de la desgraciw; estoy ya decidido 6 sacarle a re-
lucir al undo: en todo, lo nis dificil, lo que a veces pide la
mayor part de nuestros esfuerzos, es una final resolucion,
y ;cuantos no habra que surieran antes de que sonase para
ellos la hora de la oportunidad, ese feliz momento que to-
dos deseanios, pero que no 6 todos es propicio! Resuelto el
hecho de la publicacion, hecho primario del problema, en
cuyo desarrollo se ha consumido toda mi energia intellectual;
me veo compelido 6 invocar el auxilio de lade los inteligen-
tes para que ilustrandome con sit esperiencia y sit buen cri-
terio complete tun trabajo que a nu me es inposible con-
cluir.
Miro como tn pnso mmy feliz y adelantado en la car-
rera, ese fire proposito de dar a Inz y poner en contacto
con el munde mis d6biles producciones; pero una no pequeia
dificultad me embaraza todavia al realizar mi tormentoso
pensan'iento, y esta dificultad que veo Aotros deshacer a h>
Alejandro, a mi me detiene como a un timido adepto, y casi
que me para y desalienta. jBajo que forma har6 yo su pu-
blicacion? Saltando por todas las graduaciones del arte,
;debere constituirme de improviso en autor y producirlos
bajo el fastuoso aparato de una obra? Para que los conse-
jos se adaptasen a mi capacidad y mis recursos, bueno sera
advertir que ni tengo la estrema facilidad de los que forjan
un libro con muy escaso fondo y los mas raquiticos mate-
teriales del mundo; ni awn cuando poseyese semejante ta-
lento, me fuera fail sacar un todo regular y concreto de un
conjunto de observaciones tan accidentales 6 incoherentes
como to son las mias. Raya en la debilidad y ]a locura la
terneza de afecto con pie miro 6 mis pobres ensayos; pero
por masque me ciegue y desvanezcaln pasion,ypor masgra-
to que fuera para mi gloria y sit fortuna verlos correr en la
formal del in folio o del octavo, y figurar en las bibliotecas
de los sabios, aunque no fuese mas quo para llenar los in-
tersticios, al lado de un Jouy, o de un La-Bruyere; son es-





104
tas concidera siones de: tale peso para mi que es menester
que me resuelva a renunciar tan peligroso honor.
En esta situation estrada y convencido de que una
obra pide siempre, y muchas llevan el sello de la madurez,
fruto tardio de largos afios de meditation, y soncomo si di-
jeramos el ultimo canto del cisne, ia voz de la sabiduria al
apartarse de este rnundo, y la tabla que contiene su postre-
ra voluntad; como la obra mas desenfadada y atrevida de-
safia nuestra imaginacion, porque siempre ofrece enseiar-
nos algo nuevo a desconocido, y la tomamos por decirlo asi,
aparte, para pedirla cuenta de sus comprotnisos; abandono
un proyeeto que tanto lisonjeaba mi amor propio.
Mucho mas prudente y mas proporcionado sera some-
ter mis producciones a otro genero de obras, que sin aque-
los compromisosy no esperando la suer to fugaz, incierta y su-
balterna de tn periddico, forman eljusro medio entre lagra-
vedad de las primeras y la ligereza del segundo. Insertando
mis observaciones en una miscelanea donde eljoven y el an-
ciano, el sabio y el ignorante hallen los asuntos que mas so
avengan con sus afecciones; si corro por una part el riesgo
de no ser leido eschusivamente y estimado en el grado
que cumpliera a mi amor propio, si he acortado; me evito
por otra el Ilamar sqbre mi la criticade los sabios, quienes,
si carecen de m6rito mis prod riciones, pasardn a otra mate-
ria que mas cuadre a su modo de sentir sin fijar su atencion
en un articulo cuyas faltas indemniza el editor con los pri-
mores de los que le acompanan.
Ninguna obra de las que cor ren por esos mundos me cua-
dra masque La Cartera, y la prefiero. porqu6 jquien no dis-
pensary los errores de tin articulo, en pago del buen deseo
que le dicto? quien se atrevera A pedir en todos la maestria
que es tan dificil encontrar on uno? De todos modos tengo
que resolverme; por ha carrera, que llevo andada en esta es-
pecie de campo de hatalla que se llama vida, me parece que
me queda muy poco tietnpo que perder, y si no prefiero que
desaparezca conmigo y para sienpre la corta miles de observa-
ciones qpfe he recngido en su aspero viaje, debo darme priest
a realizar mi pensamiento, y voy a ver si apiadados de mis
temores paternos el editor me deja conservar en su Cartera
cuanto se encuentre de mas notable y selecto en la min.
;Pero pubicarndolo en esta iniscelinea, haciendo el sa-
crificio de confundir en ella mi preciado Benjamin a. quien
ya que no elevara a las gigantescas dimensiones del solido
in folio, quisiera por to m6nos reducir 61a modern propor-






~fh6dtirdt~e~& 105
dio'ritfe d yordebdet fr iici tniiniThieal j"coni-
terle a lad mauiuracian s' hy-habillas de'la impudente y
lcenciodss nimfiud? Ai dndb ial'sin'ceidad me parezca
hldaga' caballeresca, mas nobles ejemplos me ietraen; y al
notar cAanpoldo peso recibri nigunos papeles implesos'con'
las'respetables ttrmas que loa'ecoan, y la indisimnulable in-
diserecioi con que otros haci6ndolo; comprometen un cre
dito jde sin ellk no sabriaiaoA si'fu bien 4 mal adquirido;
casi que estoy tentado a ilevar mi secete conmigo a la turn
bh. Qu6 inipdrta por atra parte ml nombre y su tranquila
oscutidad para juzgat de mis escriios? Sea'el'quelfuere,
pretendo kablai siev rre en el caracter 4ue me corresponded
por mi' edad de viejo huniorista y tal vez impertinente y ma-
jadero, feliz si logro distraet rhis lectures eon la'variedad
de' los objetos 6 insinuate si te'es'fcil, .el peso de la razon
pot entire las flotes con'qthe pudierd adornharlos. Mi fin prin-
cipal es el de recotniendar la vei-ddd, la inecencia y la
virtud como log inicos ornamientos de la 'vida, y'cdndenar a
la detestaciori' publica los vicios, corregir los ridiculos y
conteier 144 debilidades en el cardeter de los hombres: ver-
dadera y 6til tnision del escritor. Pero como para ser mo
deradbr de -ls costurnbres de los otros, es mebester ensayar-
s& Witesedn las roplias, 6 fin de que no. s escuden con mi
ejemplo aquellos A quiends pueden tocar mis advertencias,
sera predio Aubiirm6 el rbstro con una mascara 4ue tam-
Iiie4 me salvara de la milevblencla de los enemigsqde en
ni'&elo iWdiscretojiuda&6 veesconeditarme No por eso lle-
g iatito'mi liinhildad'que te cea un hombre vicioso,
peWi tamp dip in rni io cm ib ento'de defector, y en es-
t& inezcl' d'e bueno y de 'rialb, vulnerable como lo es mi oW-
rcter, %s segurojuetb'sbte 6rrnitir6atacar irtunemente
6' frigpd'pdio noiibre vicios '1a rndda, como me seriatolera-
dotajo el'disfaz'prbtector qcff'irne cubra y tal sera el nioti-'
vo de'hi'injerdonificacioni
SCome uri'de' mis prihcipales cualidades es la franque
za, debo decir al'lector que a6Ignas veces he pensado elegir
ui periddic pare dar Izm fi miiooservadiones,'J'lo liaria sin
ddda silos editors dcii'Cartera me negasen la insercion de'
nilsapitntes.: on todo, r mniuha edad no me permite acabar
latvida conjo debiahabeilapkinciiado: el periodico es comp
el'p'ritneecainpo en u se esttena el lite'rat6: vivese en 6l del
dia Para 'et dia) ye6nmo el periodista debe hallarse sobie 'I
quienvie respetodehls novdades 6a 'moda, 6 pesardde
,asinreiblesfritios ca 6ejp'etehdo estimularme, todivia
14





19%
cgzcqnQZe2l9d, yo quiogh.iiud falt1par& iegj
aatesbiaeanra;yo 'tengo elhqIPpr guerrerny guinerlsta
y,antes bi en ny mndole,0mp,n it in Wrgoe uanto idolentey.
vrIida.anterio ra la y cVt rgplatva4me iIbIIkilit par
ra sostepr en los periodicos co rtiendas literzits. por
quipmedio supli. i e ~te defeeto, c ro sa esa coxndicion
precise, e ndispensable, quees ene gra Eon del ofico, po-
dr6 llainarne un periodJista? b que ci escribir en los
periddicos se ha convxtido en tnita profesio y de a. elw
se de aquellas que cooa la ic tura elcouercio,.dan
a los-que la artxazan ugestao, y producers e que tiia
via, muy escaaps neqios d u"s ni ha ucedido,1av
que efa natural, que los priinogenitb poi. terror 6 la CII--
currencia, quemiran como un plagar antes de .asistir a la.
inauguracion de sus iguales, quisieran dari el bih-azo de
I6rcules sufoacndolds en su nysmra cuna, COno 6oros tan-
tps smufos peligrosos que vienep i disputarles el ]ipero
de la opiniOn, y gire pueden con el ieemo convertirse eli in-
saolentes ,usurpadores de su fanja y atenttdpres de sus tituos
y derechos al favo; popular..De ah iviene aquel eter";noquerg-
liar, aquellas provocaciones, y, at revidos golpes de nano que
hacen ha pate mnas I9rinentV e de npeiodicoyen losque
el periodista no gene otra yegla que seguir sino los dicta-
dos de su propio valor y ardirnient,
La guerra pide sienpre de suyp, pericia, v impavidenz
y, yo confi&so de mi que soy .tjmido inespe to; 1i temple P.
es el d un-iueo y echo todiava mas de penos su poderm
no tengo el hacha de Fociop, t4tn)poco pi;do trazara my
enemlgos el circulo de Popilio, ni, me es dado reunir tantas
ctaezas en,un so tronepra cortarlas de una vez y sip
volede nuedo 6 a la pelea, Me esparia yep)u condenado
alltorrn'ento deg Siii; y sialnenos IPs derX6s Jpr4odistaS
Lenasen sus ppronpsos programs, si n sus coptiendasar-
rogantes no apostatasen do-sus prinerpios.;si 41te9 xsen
6 los nuevos venidos *gop elipe$oQde tanta spperiorda si
no se proclamnasen elPs m scimo ls.6nios disp&ensa-
t1res de la ,pulika opinion; todaviael jjartido no fuera ,tan
disigul yjncirid un rayw de esperauqzg para los medrosos,
de- baliu, aparados si, pero con honor, del campo de bata-
1la. Etudiando al periodista desde el jonxento inodestQpa-
,1 en que se propane corteff el favor de ha.rniftiid,.
cuando escolar inl errbe silee, los bancoS de la escuela y
hunjilde en sus pietenciones. hate que jnoiGotros inclinados
como en general lo esuwposa dispc'aw1arle sus freepi-eg 0e






07
wavies ienfavortambien deaubgalahte-y:aienturada empre-
sa, le tomemos pore Cigerone de aidaad'heraldo de la ciu-
dad-queinosayuda4matarla perezaa da limentar una curio-
sidad mas incontinentequesambiciosaqu. pronto queda sa-
tisfecha por medio de la; picante satira ,d de las alusionds
personales,-y consigue halagar olorgullo y'dejar.scoritenta
nuestra vanidad ,'hasiael punto de su autocracia popular;
nos admira ver porqu6 sdtil y hAbil graduation, humilde mi-
nistro en su nichez periodistica de esa opinion, de:que des-
pues se dice supremo sacerdote, conieuza por _hacerle
ilimitadas profesiones de deber y afecto, hasta que elevan-
dose 6:su dominacion llega a latinsolencia-de dictarle sus
juicios bajo las formulas obsequiosas de la :mas perentoria
sunision. Intolerant y jactancioso .en la virilidad, para
caer a la vejez en la imbecilidad y la locura. Tal-es la rapi-
dez de su oomun ;carrera, minas' el pdblico -que si le mira
descuidado a indolente tusurpar su nonibre y sus poderes,
no siempre resigna suinteligencia,-pocas veces 'confirma sus
fallos, y en medio de:tanta locuacidud suele hacer oir el
grito de la razon y sussoraculos inmutables.
Coutan brillantes precedentes y modelos tan dignos
de imitar, tambien ofreceriayo en mi program moderation
y coinposturarprotestando -sorneterme con docilidad 6 las
observaciones juiciosas que se me dirigieren, y doblar la ro-
dilla ante opiniones mas ilustradas que las mias, muy. se-
guro de que esta- palabra. 6 muy poco me comprornete-
Sriay y que no obstaptesu empeio, siempre me seria perni-
tido, a ejempfo de mis.maestros, denostar profusamente
atincanto que'sedueid6 por mi. afectada sinceridad, setatre-
viese el prinero s usar de Ja fatal:invitacion. Asi le curaria
de surinpertinente pedagogismo; pero si el:nal-rebelde y
tenaz toda'via no cediese 4Ia eficacia del remedio y se bur-
lase de mis eausticas prescripciones; apelando a vias heroicas, iltimo termino del arte, habria de advertirle que
no lejuzgo digno de descender con 61 6 un altercado en las
gacetas temiendo' malgastarmi-tiempo, que.puede ser was
1tilmente empleado, que en la fastidiosa tarea de resolver
Buschoeantes inepcias. "Si al.menos vuestros -discursos"
le diria, s'fuesen sostenidus por- alguna tolerable apariencia
de argumento 4 un solo restode razon; aun podria continuar
ocupandome de ellos con sacrificio de materias mas impor-
tantes; peroshabeis-llegado4a aquel grado final de, insensa-
tez y de locura, que como el.ditimode la.corrupcion moral,
cesa por lomisto"de ser peligroso para el entendimiento
:como este lo es para el corazon.






AVE
Dejandtop puescAnatnd4tueetestnamieatosnpnr
impalpables. y aereos,'perritidmerque coatemple;solosvues-
tro caracter'y conducta como asuntosde inas'cwiosapespe-
culacion. Hay -algo en anibos queos hace distinguir- nose-
'lo:del comun de los escritores, sino tambien.de dosdemas
hombres, y esta uyecnlidridad. que 'los caraecterizat es, .10
,que siempre os equivocdis por designici,;sirno.que jams acer-
tais ni aun por equivocatoibn es no que vuestras~calificaeio-
nes y vuestras denegaciories siempre sotumal aplicadas, sino
que vuestro primeruiniforme-principi., o si puedo llamarle
el caracter de'vuestro talento,'es el'de llevaros por todoslos
cambios y contradicciones possible' a la, versatilidad sin la
apariencia siquiera o el colorido'de:razon;y que; el mas an-
cho espiritu:de'inconsistencia jams hizo en vuestros escri-
tos traicion a un argumento sabio yhonorifico. Esto,, ya se
ve; os d6-un aire notabI6.de singularidad que oshace ridi-
culo y despreciable hasta Io sumo; y como vuestos discut-
sos .comprenden todo cuanto utn habil y "prudente escritor
idebe. empeiiase en evitarintento daros ilapostoridadconr
una leccion negative paratodes-vuestros-sucesotes futuros4"
No es probable-que con semejante mercurialy; con tan
bien sostenida .rapulaciou, le quede aun :aliento para. prove-
car de nuevo- mis censuras; quedaria por mwi el campo de
batalla; y asi podriglenarila vasta carrera de osperanzas
-que me est6. prometida,si Ia fortina no me abandonase,.d si
uni larga edad no me tugiera con uni:pi6 on el sepulcro. Jnu-
til es;quejarme do quertodo este& incompleto en este mundo,
:de la desgracia de'que euandoajdven noi tuvierarni espe-
tiencia, d ie qhe ahora, 6 gozara de mi 'actividad antigua y
de- aquella resistencia que me hacia arrostrarlas mnayoresdi-
-iicultades.Yo soy solo on el mnindo, ydb procurarme algln
tontento on mis iltimnos afios. Que lo sea la publication de
mis observacionds;pero eniuna obra ricapde:materiales, don-
tde no me atosi'guen' hqn'copie Prouto mis: amotretos y
donde mis notas3;oedpen taeees algnas' de sus p ginas.
Si mi proyecto no parcemuy desatinado A mis editores, 'si
e prestan su proteccion, dar6 principio con mi propio retra-
to, para que p'or el se trashizca si soy e hombre 6 proposito
para Ilevar 6 cabo la ardua empresa que me obliga a'aco-
neter tal vez mi mal destino. Arreglare mis apuntes que
baie tantlis anos cnbre el polvo, y la Cartera recogera mis
primeras' y acaso las ultimas paiabras, y-alifia no se dira que
ato ha vivido sino-para si wismo
El viejo desenga iado..-







~OJi

S1A01A7(J Kt JtrIJa






S Er a








lA. 4::'IMM W M ri %1f ,



EV SU DZ.



ise, es iS 1 o' i.)2YH. s rillaba
de nuestra patria en izrbera
cuando al suliir porla ele't esera
con sus rayos fu cuna iiuminaba.

Asp suis verdes galas ostntaba
y sus flords fragantes 1 prade'a,'
y gpigeor asE Tu n pDL ,
con rho agrpidQeento,.ce gbAb .
Todo sr r}, a l evart lrete
to astro iat~iae e mar s noro;
e anucia plriaeon o1 iocente,

Le eut y t pon pleetro de oro,
y el e dogia guelasvoz rente
t duce nombre pi pltI&ragdt.
Todoe :Jc.No.






210





EL HIJO DR ALQUIZA R








"Feliz aquet que vivi&
"siempre en el nativo suelo,
"y anciano contempla el cielo
"donde niro retozb.

"Triste de aquel que cual yo
t"p pWyPggpaj iizpo a -
}'se ve por fin obligado
"A, surcar el mar profundo,
t;infeliz! no halla en el mundo
"lo que en su patria ha dejado!"

Fastidiado de la corte
y de sus tristes egidos
asi con acento blando
de Alquizar cantaba un
Vie yvictirna de los efos
del gfe'd su' partied
-uiso pasar a la coflo
ycomprai honores quiso,
y al ver cubiertos los campos a
de-mustio y pajizo trigo:

"xDonde estdn, diet, las palnas,
dela patria en que ie nacido?
donde las ceibas coposas
los atios ced-os somber
ins envidiadas caoas
y Ias nararijos floriddsg

En van obuscan inis djos
de'doliente Ihanto Iencidosr
I'oditoni ds itirgos, '
".1os sabrosos caimitos.







9c;X);4 ua las {u a ;
honor dso natvo
y los plAtanos sonantes
y Iorecoei.tarnarindos.-

No haiI los'ulce anOq
mi j0's co ot.Xros y
ni aquellas doradas cana
que en.ellizego geeino.
dulce jugo nelbripizba:
en las .;oshes del estiq,.

Y son estos; ay, son estos
.-Cote;tus bells egIos
estos los camposalegrcs
qxe con enfatico estilo
tus liijos aIA" nos piotan
de nil colies' vestido4

Qu6 me ipo i palacios
que al cielo se 41zan altxvos
si en torno de elios esaucho
de la indioencia los gritos?

NAy! nivegespmejOr quiero
ve la choza en que he nacido
cubierta de humiilde guano
murada con fuerte pino,
que alli jamis vi infelices
ni injustos grandes le visto
que i costa del desdichado
alimantag ztqp~ yjlcies.

Ma- q uieremirarw i alkes
siempre verdes y floridos,
quiero mas Ver mis terneras

y mis potrog sabineros'
y el rijoso alana mio a :.
que a conternplar, medlevaba
A la Adela por quien gimoa

Adele la mas hermosa
queen Aliquiar ha vivid -
la mas.graciosay discretii.
que jamiAs el-mundd ha visto

jQut rhat3e4 ihorarhetttoa V*rgec
objeto detmicariibtMrIa:.'r.r







jqse 1idees horste fir dreks
h los brazosadefiiiitod'

"Tat vdecotnoyoiusires,
tal vez en el lugar .mi4mp
doe bibh1a6tnoWa'u die'"
nuestroa.ndinbe6 fis 'escritos

"gPorzqu6,deliciosbs anos
de mi ventur'st'igos
ya que mia'tos no puedo
olvidros no he podidol

"No quiero ;ay Corte! no quiero
tus honores distiititos
que cuestan siempre tan cars'
de CubW a los tiernas hijos."

AsI concluy susquejas *.
e1 angustiadb Jadinib,
que in querer detene'se '
de dadiz tom& el camino
y en una ligera' nave
vol6 sus lares patricios
donddredibi de Adela
el prenio dea n cariflo.-Fil#L




OCTO'SLAiBOS '



yi losrcindidos jazmipes
orgullo de los jardines r
entu mano celestial,
y gozoso yo-aspiraba r
el olor queLge.exhalaba
de su caliz virginal.

Emblemas de t inocencia co
embellecen mi existencia J .
alegrandoleIborazon, .;
y bendigo su-hermosura
N ; fgu fraganci'a:y a blanduWa
embriagado de ilusien. u:;.:.







113
Flores bellas, que la aurora
con su lumbre balagadora
y su lagrimas banb,
y Iamano de mi amada
al lucir de la alborada
en su seno coloeb:

Vuestra albura y rica esencia
van calmando la violencia
del indomito volcan
que con llama abrasadora
mi espiritu devora
en infatigable afar,

Cuando el so! resplandeeiente
en ia tumba de occidente
hunda el disco brillador,
os ver6, flores amadas,
mustias, palidas, ajadas
sin frescura y sin olor.

Vuestra pompa y lozania
con su lumbre el nUevo dia
no tornaros volver6,
ias series mi memoria
de delicias y de gloria
un recuerdo peretal.

Que el afecto que me agita
y en el alma tierna excita
de Lucinda In beldad,
helari solo la muerte
cuando baje yerto, inerte,
al abismo sepulcral.










,I

Flor que en un tiempo de amores
eras mi was dulce encanto,
15







114'
iporqu6 no puede mi llanta
vida dar 6., tus colored?
Lirios he visto y jazmines
pero no le encontrado en ellos
el olor, los tintes bellos
que ostentaste en los jardines.
jDonde estd, clavel, to olor,
tu matiz de feligrana
y el frescor de tu mafiana
que eran tu gala mejor?
iAy! tvoz no tienes ninguna
oh flor, para responderme? .
duernre en la tumba, duerme
mientras lhoro tu fortuna.


II


Yo t, vi brillar un dirt
en los verjeles del mundo
al destello rubicundo
del resplandeciente so].
Al ver tu pompa bizarra,
ti colorido y frescura,
idolatr6 tu hermosura
y tu migico arrebol.
Mas jay! que vino tronando
con rel6Anpago y ventisco
]a tempestad, fulminando
mil centellas de furor.
;Que to valib tu belleza
pobre flor entristecida?....
La borrasca embravecida
contra el suelo to estrellb.


III


Del suelo te recogi
con lagrimas en ls ojos,
y maldige mis enojos
y el instante en que te vi.
Desde entbnces, yo to guardo!
como una prenda de amor,
y es tal mi acerbo dolor
que solo la muerte aguardoi






rIB
y me es dulke guardarte
porqu6 mi hermosa to amaba,
porqu6 siempre to regaba
por la aurora al visitarte.


IV


;lfujer! mujer! virgen pura!...
forma al corazon la calna
to que de un angel el alma
ttvistes y In hermosUra.
De este mundo te has fugado
bella, a! par que virginal
y en Ia mansion celestial
digno premio has ancontrado,
AIlli los pies del Senor,
al eco de mil laudes
cuenta das de tus virtudes,
y consuelas mi dolor.
Y en tanto que to en el ciclo
de luceios to coronas
y tiernos himnos entonas,
Zyo he de gemir en el suelo?...
;Qu6 horrible es la vida asi!..
iNo poder tu taz besar!...
No poder decir:-"1La vi
en torno de mi volar!l





A Dios angel do !uz quo alli en el cielo
pisando estis las huellas del Senor,
a Dis to dice, en su aflictivo duelo,
de este inundo un cuitado travador.
iy! la flor terrenal que aqui regaste
junto la tengo siempre at corazon,
solo de alli la arrancar la muerto
cuando cumpla en In tierra mi mision.


J. V. I3ELRERO.






-11e


A t0a.


Aromasidel Asia
En rico jardin,
Hermosa no igualan
A tus gracias mil.
;Ah!... to esbelto tale
Tu dulce reir
Me hacen ingrata
" Me muera por ti"



Si dulce al vivir
En el triste mundo
Le ilaman aqui,
Sin ese ta lado
No quiero existir;
Y en sueno profundo
Habr6 de decir
"Me muero por ti"



Si ta desdeflabas
Mi triste gemir,
tPorque me acabas
Con tu s, reir?
Si el cieio ( la ingrata
Me quiso elegir,
Por siempre dir6
"Me muero por ti"



Si cupo 6 mi suerte
El ser infeliz,
Que venga ]a muerte
Y ser6 feliz.
No cantes ingrata
Tu buen porvenir,
Que siempre dir6
"Me. muero por ti."
SALUSTIO.


'S














VARIEDADE S.








ma 9MV2fll

UI I.

tPorqu6, tngel mio, gemir?
porqu6 tanto suspirar?
;A las puertas del vivir,
y de continuo mirar
nebuloso oi porvenir...!
J Q. Suzarte.

Al uegar aqui, me atrevo a apostar dos contra uno,
que habr4 esclamado mi linda lectora, con aquel desenfado
que le es tan peculiar a nuestras paisanas:--Jesus! Yqu6
chachara gasta el Sr. Sansuena! Pues no nos espeta entre
pecho y espalda una carta mas larga que ]a esperanza de
un pobre, como si el escribir ]as. muchachas 6 sus galanes
fuese cosa tan nueva, y Como si yo no las escribiera tambien
cada y cuando se me antoja y lo requiere el caso? -Y la
Cruz? Donde nos esconde la Cruz, Sor. escritorcillo de
la nueva escuela?-Paciencia lectora amiga (que de por
fuerza has de serlo) paciencia y adelante, que toda la cul-
pa no es mia, ni del redactor de la Cartera, (donde capitu-
lo por capitulo te voy dando noticia de los amores de Jose-
fa,) ni de la imprenta; sino de las circunstancias; y de la
maldita mania o moda quo ahora cunde de durlo todo a
medias y por tasa, cual si asi gustase mas lo quo de suyo
es desabrido.






l'8
Mayors motivos tenia yo para desesperarme que th,
y con todo segui abriendo papeles y devorahldolos con los
ojos, fAlto de sueno, puesto que el interns crecia 6 medida
que me enfrascaba en la lectura, 6 irritado de la luz de la
vela a las votes soltaba las cartas, y echaba mano del rizo
de pelo, y enredandole entre mis dedos, comlo si to pre-
guntase los secretos y los pensamientos amorosos de su lin-
da duena, y como si fuese c6paz de revelarnielos, no hacia
mas que mirarle y remirarle, hna por ebra, en completa
enageacion. Luegon coga la sortija, acomhlodabala on alga-
no de mis dedos, y viendo Iucir el nombre de Josefa al lado
del de su desgraciado niante, como cosa sagrada, o dani-
na, la echaba al inomento a rodar entre los peoples de la
gavetica, volviendo con ahinco a las carts, que algo mas
podian instruirme.
Paso una portion por mis ojos. En casi todas en-
contr6 repeticiones, palabras comu lies frases y cosas
que solo pueden interesar 6 los que se aman y para
los cuales se escriben; y no hay mnuchachita que no las
haya escrito tan sentimentales, aun soiando todavia en
las munecas: qu6 tal es la prococidad del talento mijeril
en nuestra abrasada tierra, segun opinion de maestros co-
nocedores del caso. Traluciase, sin embargo, tit todas, la
candidez y la ternura de un corazon virgen y ;iasionado,
que por la primer vez en si vida, suspira y olice (110 am11a; y
que encomienda al papelsis desgracias y dolores, mas bien
por buscar consuelo coinunictndolos, que por hacer alarde
de sensibilidad a los ojos de quien en secreto los escucha y
guarda. Trasluciase ademas, en las cartas de Josef, aquella
resignation y mansedumbre, que solo se apienden en los
sufrimientos y privaciones, que tan bien dice en el caracter
de una mujer apasionada que lleva su delicadeza y heroi-
cidad hasta el puto do- reservarse para si la aiyor dosis
en las amarguras de la vida, porque sit instinto lI dice, que
el hombre tan desapoderado 6 irritable, cuando se quiere
poner tasa u sus goes, freno a sus voluntariedadcs, es mas
susceptible de caer en la desesperacion, y malograr los in-
tentos nas hacederos.
Pero a todas estas nada sabia aun do la promesa que
Ines habia echo a Josefa, sore (1g Eu:,emio, si aman-
te, le serviese on el delicado asuntn de acousejar n Alfonso
y tranquilizarle. Hasta entonces, las cartis que habia Icido,
fuera de la que lie puestowen nnticia del pUblico, en el cpi-
tulo precedente, nada me decian sobre unos particulares de






119
tanto interns para mi, pues jamaspodian serme indiferentes
los sufrimientos de una nina, que sabia amar, y que tan bien
sabia decirlo: Io cual boy no es cosa muy coniun, conforme oi-
go quejarse a todos los poetas. Como ni impaciente lectors, yo
no vela la Crnz negra, y estaba desecho, lo confieso sin rubor,
por descubrirle siquiera un brazo, para juzgar de su tama-
iio, cuando en estas y en estas otras, veo asomarse del fon-
do de la gavetica, un grueso paquete, liado con una cinta
verde. Desitole sin demora: dentro habia tin ramo de tiuya,
otro de romero, secos, y ocho e diez cartas mas. Las de le-
tra de mujer, siempre ilamaron was vivamente mi atencion,
La primera decia asi:-

Cafetal Felicidad 18 de Abril
fi la una de la noche.

"Mi querido Alfonso: Ayer tarde to vieron pasar a
caballo por aqui, y to han vuelto 6 tomar en boca. Catalina
no desperdicia ocasion. Y to tienes la culpa por cabeza du-
ra y pertinaz. Yo no s6 6 que te empelas en pasar, porque
no1 be de salir 6 la portada, al menos nientraa no este sa-
tisfecha de que mi familia no mue vigila con tanto rigor.
;Con que ya qu he alconzado el person de mama, quieres
venir a echar por tierra todo ri trubajo y afln?
nps, que silIlprb me ha querido y la quo menos mal
to mira, me acons(ij desde un principio que me echara a
los pies de mauni y le pidiese el person de ml falta; pues es-
toba muy persundida de que le alcanzaria, y por consecuen-
cia el de pupa, en quien no dejan de hacer fuerza las razones
de ella, pur muchia que encubra su caracter con su gesto grave
y daro. Te contare. Ita manana muy temprano, no temlen-
do cosa en que distraerme me dirigi al jardin. A poco rate se
aparecid mama que venia a semlbrar unos gajos de flores,
que le habian regalado: y al verla Ilegar solar, y al ver que
nadie nos podia interrumpir, no pude menos que acordarme
del consejo delnes, y me asafto de pronto Ia idea de poner-
le en obra, aunque el temor y la verguenza de un desaire
nie hacian temblar de pies 6 cabeza, quitundome la voz y
las palabras. 'iive ie apya rme en las cercaS del jardin. Ma-
m6 mie parecid tin poco afli ida; y tin si es no es preocupa-
da, porque si no me engano, pasd junto de ni sin verme, si
bien es verdad que iuna nnta de rosal, muy coposa, medio
me ocultaba sue ojts Qjiria cavagr la tierra con los dedos,
lo cual no Io crei facil, pues estaba dura y seca 6 consecuen-






12a
cia de que no ha Ilovido ni una gota de agua,y el rocio poco
humedece, como tU sabes. Adverti que a pesar de sus es-
fuerzos, la tierra no cedia, y por evitarle un mal, como
por acercarme a su presencia, agarr6 una estaquita y se Ia
ofreci. Ella perecid sorprendida de verme, pero bien pron-
to, reponiendose y tomando de mis manos la estaquita, sin
decirme palabra, se puso otra vez a abrir los hoyos, como si
yo no estuviese alli, Esto me acobardo y afligid tanto, cuan-
to mi valor y esperanza no eran ningunos. Acabada su area
se retiraba del jardin, cuando sali6ndole al paso precipita-
damente, me agarr6 de las faldas de sa vestido, y casi a sus
pis, derrarnando un torrente de lagrimas; peio sin poder
hablarle. Mami me levanto del suelo, despu6s do haber
hecho un esfuerzo grandisimo; me limpid las ldgrimas en
silencio; y al cabo me estrecho en su seno, y me dijo today
conmovida:-;Vlgame Dios, Jusefa! No me Mores, hija. Io
no quiero verte llorar. Vatnos, se acabo. Veto a tu cuarto y
recogete, que la maflana esta fria y hlmeda, y to Ihace da-
*o.- Pero mama, prorrumpi yo, Su Merced me perdona?-
Si Josefa....Si. Con todo...es preciso quo sepas que nada
me es dado en tu favor. All, tu padre....tu padre es el dni-
co que to puede dispensar algtna gracia. 1Vamosi no me
llores mas. Aunque a la verdad.,. ;Yo to quiero...icro no
me des quo sentir!-Y se fu6 sin decirme mas palabra, an-
tes componiendose el pauuelo y el rostro con afan, porqtp
Fernando acababa de salir de su cuarto y nos habia visto,
ui siquiera vulvid la cara para ver como quedaba.
"A pesar de todo eso, ;que buena es mamia!; No te pa-
rece a ti to mismo, Alfonso? Ella nunca to ha qucrido mal.
Aun me acuerdo con delicia del tiempo en quo to vivias
aca, y del esmero quo mamA ponia en todas tus cosas, y de
su ahinco porqu6 nada tc faltase, y porqu6 to Ilevasen el caf6
con leche, apenas despertabas. Pero iay! todo Paso. Todo
se muda y se acaba, bien mio: do ese tiempo ventnroso no
queda mas quo nuestro amor en pie; inilagro qiue no le ]an
derrumbado ya las contradicciones y las desgracias que nos
han sucedido y nos estan sucediendo! uY ti no crees que
aun mama to conserva casino? Pues no lo dudes. Mi madre
es tan estremosa, do un corazon tan blando y bueno, que
no la creo capaz de odiar a nadie Ella nunca se hibiera
opuesto a nuestros amores, estoy firmemente persuadida de
esta verdad, Alfonso; pero las sugestiones do Fernando, las
habladurias de Catalina y el genio aspero y duro de papa,
han contrariado mucho sa indole, naturalmente inclinada at






121
bien, sin reparar en los medios, cuando se ofrecia la oat-
sion de dispensarle. Y yo que te quiero con alma vida, y co-
razon; yo que estoy harto penetrada de esto, no ceso de
llorar y de quejarme a mi suerte, viendo que ella no puede
hacer nada en mi favor, y que se consume en silencio,
cada vez que advierte su nulidad. ;Pobre madre mia! La
compadezco tanto cuanto me compadezco a mi...... Pase-
mos a otra cosa.
"Volviendo a lo que antes to decia; repito que eres muy
inddcil. No te pareces en eso ciertamente a mi. Yo en momen-
tos tan aciagos, callo, sufro y espero. ;Y que hemos de ha-
cer? ;Puede que algun dia to pese no haber seguido mis
consejos! Dios no quiera que lHegue ese caso! Pero estoy
viendo que con ser td mayor que yo algunos aflos, es pre-
ciso que to guide y conduzca, para que no cometas un dis-
parate. No to dd verguenza?
"Me acusas de que si con tanta calm y frescura to
amonesto y dirijo, mal puedo amarte como to significo a ca-
da instance. ;Ah! cutin poco me conoces! Mira, ingrato, si
to amo; que no coso, ni leo, ni duermo, nitengo un minuto
,de sosiego, porqu6 donde quiera que me hallo, siempre vie-
ne tu imdgen a interponerse y a robarme toda la atencion,
juntarnente con el alma y la vida. Ti to quejas de vicio, mis
ainores. Yo no vivo sino para ti, ni pienso mas que en ti,
no doy un paso sin quo tu sombra me persiga cual pajarc
invisible que agita sus alas blandamente sobre mi cabeza
noche y dia, y me aduerme, y me hace sonreir, y suspirar...
todo 6 un tiempo mismo...! Yo me alegraria de que me de-
Jases y fueses 6 amar a otra mujer, no mas que para espe-
rimentar si era capaz de quererte como yo.--Es mucha ver-
dad que cuando to estabas a mi lado, y cuando podia verte
a todas horas, no habia pesado el amor que me inspirabas;
pero apenas to echaron de aqui, y me hall sola y abando-
nada al rigor de mi suerte, me parecid que me habian ar-
rancado las alas del corazon.
"Asi, no me cansare de decirte, que no pases por aquf,
que to reprimas y tengas paciencia, al menos mientras yo
no te avise, y mientras no varien las circunstancias. Eugenio
to dir6 lo que ha sucedido, pues 61 precensid y oyd alguna
cosa. Yo no creo qne to pasaste con intention de verme;
pero pasaste, y Catalina to vid, y no huvo necesidad de was
para que estuviera hablando toda la tarde y la noche. Si to
supieras el gusto que recibo, cuando me convenzo de quq
has seguido ciegamente nis mandatos.... mis stplicas, es-
16







toy bien.cierta de quo te reprimirasy de.que no me darias
estos pesares. iAh! to lo pido por Dios, por nuestro santo
amor; no vengas 6 destruir de un golpe las esperanzas de
reconciliation que fundo en el caracter apacible y bueno de
mi madre! Por ti he consentido en engafiarla.-- Quiores
mas, Alfonso? Ella la pobre, tat vez esta en la persuasion
de que yo he interrumpido toda correspondencia contigo,.y
no hate mas que atajar pollos y Ilorar, y suplicar que no
me inquieten, ni me wolesten. Tt no eres capaz de imagi-
nar to agradecida que le estoy 6 mamita de esta manana
ac6. Si to hubieras visto el carino, la solicitud que ponia
en limpiarme Ias lagrimas con sus dedos suaves comb
seda; porque era tal su conmocion que no atinaba con el
panuelo de la mano. Si le hubieras oido aquel. Yo te quie-
ro Josefa! como ella lo dijo, te hubieras enternecido hasta
el punto de Ilorar, que es lo que hice yo.-;Pobre madre mia!
"Se habla de un baile en S. Antonio, para el cual han.
convidado a Fernando. To to anuncio d'esde ahora, por si
quieren lievarme, (que si me llevaran), empieces a reves-
tirte de sufrimiento y de paciencia, que yo to prometo no
bailar aunque se empene ci mundo entero: no temas que
me comprometa nadie, porque si es necesario, hasta me
hero un pi6, cosa que 1o haya recurso. Si de aqin ally no
me he muerto, sera preciso que vaya a! bale; ire, y alli son-
tada me veras en cualquier rincon. Me pudiera quedar,
pretestando una enfermedad; pero to conoces 6 Catalina y
a Fernando, los cuates no solo no me creerian, sino que le-
vantarian el juicio hasta suponerme intenciones, en que ni
suenfo; como otras veces to han hecho.
"Cuidado con to que to digo. Mira, Alfonso: como yo
sepa que no haces caso de mis consejos, estate seguro
que me pongo vraba contigo.... que me muero!-Tuya siem-
pre-Josefa C.
"P. D. ;Ah! Se me pasaba. gDonde estuviste el saba-
do y ej jueves? ;Te parece 6 ti que porqu6 estoy en este en-
eierro no hay quien me cuente los pasos que to das? ;Ay, que
to engaias! Mira que tengo un pajarito que me refiere to
was minimo que hates: con que no to digo mas."

Mi curiosidad, mi interns no estaba satisfecho, y abri
incontinenti otra carta no obstante lo avanzado de la noche
la incomodidad de la vela y la vigilia. Escrita en momentos
de afan y de zozobra, por la letra tirada y confusa, por su
estilo corta do y algunas veces portico y ardiente,. con facit






123
lidad se echaba de ver, que aun agitaban fuertes impresio-
nes el corazon y la mano de la infelice joven que la escri-
biera. Dicha carta estaba concebida en estos tsrminos:-
Cafetal Felicid -d, & 30 de Abie 4
las uatro de la madrugada.-

"Al fin, Alfonso, todos duermen en esta casa, rendidos
a Ins fatigas del baile, del camino y de la bulla. Yo sola es-
toy despierta, consagrandote estos mementos de silencio y
reposo general.- Aun no me lie quitado las flores y los
adornos que llev6 6 la diversion: 6 no ser por la necesidad
que tengo de escribirte, y de depositar en to corazon los
pesares y las angustias quo destrozan el mio, crkeme, Al-
fonso del alma, me hubiera echado en el catre, como me
hallaba: tal me siento de aburrida. Aburrida, si, bien de
mi vida. Por fin, han conseguido aburrirme, desesperarme.
"A Iii mismo, delante de todo el inundo, me hubiera at-
rancado las flores y los adornos, y los hubiera escupido, y
pisoteado. ;Oh! Cuanto we han hecho sufrir! Porqu6 ver-
gtenza me han hecho pasur! Tantas amarguras han derra-
mado sobre mi triste corazon, que no s6 como no le han re-
ducido 6 momia, a polvo.-En presencia de todo el pueblo,
que no me quitaba los ojos desde que entree por las puertas
del baile, como si ucra una majer loca d fatua, sin hacer
caso de mi resistencia, sin toner l6stima de mis higrimas y
suplicas, mue arrancaron del estrado y me pusieron en el
pesto 6 danzar; y 6 danzar con un hombre, por el que he
conocido por In primera vez de mi vida, la pasion del odio,
del aborrecimiento.... TU to sabes todo.
"Mis intenciones eran, en caso de verme may acosa-
da, segun to me lo indicaste, bailar con Eugenio, y 6 lo que
In6s estaba corriente; pero Fernando no le did tiempo 6
que me sacara porqu6 se figure, sin duda, que yo iba a
salir contigo, que acababa de ver de pie, en la puerta, cer-
ca de mi. El, no lo dudes, tambien advirtid cuando yo to
dej6 caer el ramito do tuya, que recogiste en el gicio, por-
que desde entonces not6 que le habia entrado una especie
de furor, y que me queria matar con lq.ojos. Nunca crei
que Fernando hubiese llegado at vergonzoso estremo de
violentarme y maltratarme, coal si fuese su esclava, delan-
te de la gente, cuando estaba bien seguro de que yo no po-
dria oponerle una resistencia temeraria, a poder. de indtil.
No etas queloque temi, to loconfieso: por estemotivofu6que
vacil6 tanto entree si iria o nequedaria, puesto que to deja-







ton a 'mi eleccion, ya que i madre no iba; pero los deseos
de verte, y luego la confianza que me inspiraban la publi-
oidad de tin bailey las personas estrafias que a el concur-
ren, y que debian itsguardarme contra el rencor de mi her-
mano, ine decidieron 6 ir.
"Imagino que el tal bale me ha de costar muy caro:
que me pesar6 toda la vida. Hubiera dado today la san-
gre de mis venas: hubiera preferido quo me sacasen el
corazon pedazo a pedazo antes que haberte visto cuan-
do bailaba. Estabas desconocido. La rabia, la desperation,
las pasiones mas violentas que agitan a los hombres, me pa-
recid que se pintaban en tu rostro, con formas hurnanas, y
que te incitaban a pelear con todo el mundo. Si anterior-
mente el semblante de mi hermano me causo temor, el tuyo
me causo espanto, y fria, temblaba de pi6s a cabeza, y sin
sentido al fin, me dejaba lievar en los brazos del compafie-
ro, corno una cosa muerta, de palo. Cuando vine a salir de
mi distraction, ya se habia acabado el bale, ya rod-Ramos
en el quitrin por entre las cercas de piedra de los cafetales.
Ahora estoy con una grande impaciencia. Deseo saber
vivamente como llegaste 4 tu casa, a que hora llegaste y
que to sucedio en el camino, porqu6 como todo ha sido pa-
ra m una pesadilla horrible: no recuerdo lam especies sino
al trav6s de un velo sombrio. Cuenta que no podr6 entre-
garme al reposo, hasta no estar bien convencida que no to
ha sucedido nada. No he cesado de pedir 6 Dios que to ilu-
minara en tu camino para que llegases sano y salvo, y
to librase de las iras de Fernando. Afortunadamente, ni 61,
ni mis hermanas me hablaron palabra en todo el camino: le
hicimos en poco mas de una horn sin desplegar los labios.
Esto en parte me console: la disposicion de rni espiritu es-
ta muy delicada para soportar uiayores ultrajes; mas preveo
que un silencio tan glacial como el qu6 usan conmigo en
esta vez, es anuncio de mayores desgracias, que asi he ob-
servado que se pone el cielo y la tierra antes de abortar
una borrrasca. A Eugenio y 4 Fernando que venian 6 cabal-
Ilo detrds del carruaje, no les of trocar una palabra: a In6s,
que por venir en medic y con este motivo quedar al lado de
Catalina, tampoco les vi mover los labios hasta que liega-
mos 6 las puertas del cafetal, donde nos despedimos de Eu-
genio. Apedmonos y cada eual'e encerrS en'su cuarto.
"1Oh! Me encuentro con las zozobras no Vistas, i oi-
das. No hall un instante de quieted. Cualquiera cdsa meta-
susta, e6 intimida. El ruido que hlcen los-cocullis 'ofi aus'a'






125 '
jas, Aue- parece queson los pasosde alguienque vine en mi
busca. No quisiera ni que el vientecillo de la noche movies
mis cabellos, ni quo se estrellase on las hojas de mis venta-
nas, ni que ladrasen los perros en los tendales,. ni que los
gallos cantaran. Quisiera que todo estuviese inudo, inani-
mado, muerto a mi alrededor. Estoy como loca. No se lo
que hago, ni lo quo me suceder, ni lo que haran conmigo.
;Qu6 angustia! ;qu6 agonia! Escribeme, Cu6ntame todo lo
que te ha sucedido; que de por fuerza to ha de haber suce-
dido algo. Poor sera quo me ocultes la verdad, y luego yo
la sepa por otro conducto. No tengas pena de decirmelo to-
do, quo Dios me dara valory fuerzaspara llevaren pacien-
cia los males que me aguardan. No temas que venga la muer-
to a poner un fin preinaturo a la vida mia y que se lleve
al sepulcro tantas dichas, y tantas esperanzas, como las
quo manteniamos en los tiempos venturosos de nuestro a-
mor y que creimos ver realizados mucho antes.
"Treguas me pide el alma, treguas me pide el cuerpo
quebrantado a tantos padecimientos : voy a ver si reconcilio
ci suemo y me olvido de mis desgracias durante dos o tres
horas siquiera. Espero eon impaciencia el dia, aunque tal
vez este cuidado no m deje dornair. La virgen santisima
sea conmigo. Hasta manana: suelto la j)Iutna ya falta de a-
liZcto...ni me desnudo...Aldmbreme un dia menos aciago,
'li1t yo no inerezco inisucrte. A Dios Alfonso! Tuya has-
ta la muerte.-Josefa G.--"

:Cafetal Felicidad S de Mayo.

"Alfonso, todo se haperdido. Sehan ensanado mas que
riunca contra mi. Note decia quo aquella calma anunciaba
una borrasca.--pues ya estallo. La casa esta lhecha un vivo
inferno. Fernando, Catalina, papa, Rosa, los criados, ;hasta
las criadas! todos se han revelado en mi contra, y desean mi
perdicion. No s6 donde meterme: mil veces lie deseado la
muerte, una muerte quo mate como el rayo. Moy nadie ha
comido ni ainorzado aca. MamA6 Lnls no hacen mas quo lo-
rar; y mis ojos estan secos, mi corazon sin movimiento, mi
cabeza abrasada. Cometeria cualquier disparate iDios mio!
ique he dicho! yo no debia escribirte en esta situation, lo
hago porque to temo, porqu6 temo que otr to tlo cuente.
Estoy loca. No hagas caso de mi. Yo iba 6 decirte que no
tuvieras cuidado, que si no te manejabas con prudencia en
este lance, desde luego renunciaras 6 mi amistad; que res-
16-2





J26
petaras en todo el honor de mi familia para esto dnicamente
tom6 la pluma ;y to he dicho tantas cosas!..Pero yo te amo...
tu me aras, tu me amas mi bien, mi consuelo; mi delicia,
y.solo porqu6 no Ilevas un nombre ilustre me quieren alejar
de ti, que soy tu-corazon, tu vida...Me quieren mandar a la
Habana. ;Qu6 puede suceder? te espero a la oracion en la
esquina de a cerca. No dejes de -de venir, que me matan..
Sicame de este inzerno. Pero no traigas machete, ni pisto-
las. Una muerte...mi hermano...mi padre... iqu6 horror! Te
aborreceria con-mis cinco sentidos. Ven. -Aun siento en mis
espaldas los chuchazos que me han pegado ;Ah! no s6 como
no he muerto de vergienza y de dolor! Quiero verte. Quie-
ro espirar A tus pies, si se empenan en alejarne de ti.--
Josefa G.' .
Continuard








a.


EL MATRIMONIO.


En cierto articulo de costumbres titulado: No haga V.
caso, retrat6 6 un antiguo amigo llamado Tomfis, y si de el
te acuerdas, lector mio creeras qde no le faltaba mucho
para ser feliz, con sus cuarenta anos, sobrado dinero y buen
gusto para divertirse; pero echo sus cuentas para la vejez,
que 6 pesar suyo le llamaba precipitadamente, y se persua-
did de que sin casarse tenia poco tiempo que contar de pla-
cer. Para esto bused. una graciosa y delicada nifla, de ojos
negros, boquita de miel y airoso cuerpo, llamada Luisita, y
asi que creyd buenamente ser mirado por ella con deferen-
- ca, se dirigid a su padre, como cosa esencial, quien despues
de un calculo mercantil '(habia sido negociante) no tuvo em-
barazo en concederle la-mano de la nina. Llevaron los dos
am antes relaciones como cuatro meses, apoltronadwtodas






127
las notches Tonias en un sillon, desde el toque de oraciones
hasta las diez, hora en que se retiraba, despues de haberse
tomado un tazon de chocolate en compania de la vieja, ma-
dre de la novia, Ilamada Dona Serapia, o de haberse engu-
Ilido, tambien con ella, algunos bollos minas, que en la pla-
za que cerca habia, se compraban. Aunque no le faltaban 6
nuestro hombre aquellos malos ratos que en cualquier es-
tado dd la vida sno indispensables, sin embargo, la balanza
se inclinaba mas a los buenos, pues amaba en alto grado ]a
comodidad, circunstancia de mayor cuantia para el, que de
suyo era amigo de tratarse bien, y objeto 6 que con especia-
lidad se dedico siempre. Decia Dona Serapia, que entre las
buenas cualidades de Tomas, resaltaban sin disputa, las de
generoso y devoto, por los regalitos con quo la solia hala-
gar, y la bendita paciencia con que algunas noches le lleva-
ba la cuenta del rosario, que ella nunca dejaba de rezar
en compania de sus criados, aunque Ilovieran chuzos. A pe-
sar de que 6 mi amigo no le iba mal de esta manera, trato
de apresurar el matrimonio.
Se presentaron los pepeles necesarjos, se buscaron los
testigos, se dispensaron has amonestaciones y se hablo al
cura do la parroquin: estas diligencias, que. tan ficil cosa
parecen, no Io son tanto, lector carisimo, ni to lo pensaras,
si como yo hubieras sudaslg gola a gota, corriendo de equi
para all, pues fui entonces; pr desgracia, el agente matri-
monial: tolerable papel si hubiera sido ei novio, y quo al-
gunos suspiros me costo por esas calles de Dios:ya iba a la
curia, ya a la casa, ya a la iglesia. ;Jesus, y que laberinto
para casarse! Bien hzo mi amigo en encargarme de esta
comision, pues me dejo tan estropeado, quo por ahora dudo
mucho el hacer otro tanto por el hijo. de mi madre. La no-
che, vispera del matrimonio, nos hallamos todos en casa de
Dona Serapia, donde habia algunos parientes que dieron
la enhorabuena a los, novios, umos de buera, otros de mala
f6: la conversacion fue general, pues los amantes en este dia
se hablan menos que nunca, bien porque lo consideran ind-
til, bien porque la concurrencia que siempre asiste, no se lo
permite. Mi amigo estaba contentisimo: los viejos como unas
pascuas, los dos hermanos con cara de demonio, tan comun
en estos malditos en semejantes casos, y Luisita, ya.risue-
na, ya seria, ya callada, ya habladora, con la insustanciali-
dad de una nina de quince anos. Se dispuso que ninguno de
los presentes faltase al canonazo del Ave-Maria, hora en que
al p4rroco se habia citado: se fueroa retiraudo todos, basta






128
que llegd nuestro turno, lo que hicimos, habiendo precedi-
do un piadoso aviso de Dona Serapia, quo a su futuro yer-
no encargaba se cubriese el cerebro con un patiuelo, a cau-
sa de quo corria un vientecillo quo podia ser peligroso.
Dos horas antes de h convenida toed a la puerta de
mi cuarto Tomas para quo dispertase, pues dormi en su
su casa aquella noche; y por mas protestas que le lice con
reloj en mano de quo no era aun tiempo, me obligd 4 to-
vantarme mas qne de prisa, haci6ndome renegar de su ma-
trimonio, de 61 y hasta de Da Serapia: couoci su buena inten-
tencion en querer presenciase today sp dicha, ;tanto me a-
preciaba! pero nunca he tenido, tengo, ni tendr6 por un
favor, el quo se cree hacer a un amigo cuando le obligan
6, molestarse por un bien tan particular de otro como el ma-
.trimonio. Temi que encontrasemos la casa de la novia cer-
rada y quo tendriamos que esperar tin gran rato a los acom-
panantes, pero me equivoqu6 miserablemente. Ya estaban
alli todos los parientes y amigos convidados, los de la casa
se hallaban despiertos a escepcion de los dos hertmanos, que
diz que a pierna suelta roneaban: sin ellos se dispuso it d la
iglesia, Jo que se ejecutd at moment.
Come amigo de la casa y de Tomas, me obsequiaron
haci6ndome acompafar a la novia: la tom6 del brazo, y no
pude establecer con ella conversation alguna; 6 todo 1re
respondia: si.... no.... ya.... hasta que tie caus6, conociendo
mi importunidad en querer distraer la imagination d una
criatura que harto tenia en que pensar. Por el camino no
nos sucedid nada de contarse, pues inicamento distingui a
pocos pasos de la casa, el i ostro de una vieja vecina, quo
al olor de la novedad matrimonial se asomaba a una venta-
nilla ;curiosidad naldita!
Llegamos a la sacristia, donde despues de habernos
molido el sacristan bastante rato, nos abrid la puerta un
poco sonoliento y disgustado; mientras parecid el cura, y
aquel encendia luces, y preporaba el libro y sobrepelliz del
padre, todos los concurrentes decian secreticos a los novios
con maligna sonrisa, los que fueron respondidos con modes-
tia y encogimiento. Tomas me dijo suspirando:
-Amigo, que pesado es este memento.
-Tan no lo creo, le respondi, que si pudieramos cam-
biar de situation, no dudaria de hacerlo.
-o l! t6 no sabes lo que es hallarse uno en el instan-
to de ligarse para total su vida, y eso qus ya yo estoy can-
sado de divertirme. Mira, estoy... frio.. tc blando...,





129
En efecto su mano, que toqu6, se hallaba helada.
-Vamos, animate, le repliqu6, no seas cobarde.
-Har6 todo to. posible: a pesar que no temo a la suer-
to; yo ser6 feliz.. .
Nos interrumpio' la Ilegada del cura.
Leyo este las palabras solemnes: hizo a cada uno de
los novios las preguntas del caso, a que respondieron con
un si; iah! que si! solo dos letras ligan a dos personas para
unaeternidad! Despues salieron de los labios del preste, con-
sejos salidables, y se dieron la mano: se dijo en seguida la
misa, y con la cadena se arraigo mas el enlace: yo distinguia
a Tomas que sudaba y trasudaba, por la sencilla razon de
permanecer arrodillado tn hombre cuya salud trasluciase
por sQ inmensa mole.
Salimos por fin de la iglesia, y entonces me dejd sin com-
pahera, como es natural: era ya sit dueflo. Llegamos a la
casa, donde encontramos en la puerta un hermoso trio de ca-
ballos que tiraban de un quitrin nuevo, pues se me tenia
olvidado decir, que mi amigo habia determinado, segun
sus principios, irse al camnpo a celebrar sus bodas, solo con
si mujer.
Encontramos en la casa caf6 con leche y pan con mante-
quilla, que tomamos con gusto, particularmente yo que tenia
un hainbre voraz: la novia se hallaba algo indispuesta a causa
del airecillo de Ia manana, pues solo para un asunto tan inte-
resante, podia haber abandonado el leclo tan temprano.
Todos los de.la casa guardaban silencio: los de la calle ha-
blaban por mil. No sucedid asi en los moments de la parti-
da. Levantaron el grito los padres, los parientes y la uifia: pa-
recia que se separaban para siempre. jPorqu6 nos reimos
tanto cuando acompanamos un cadaver, y Iloramos viendo
la celebration de unas bodas? Responderia si no quisiese
concluir este capitulo.
Por ultimo, partieron los novios, y me qued6 yo obser-
vando el carruaje hasta que le perdi de vista.-;Cual sera
sri suerte?-Ella pobre, con quince anos, sin conocer abso-
ltamente el mundo, sus pesares y sus goces: 61 rico, con
cerca de medio siglo de existencia y habiendo disfrutado
mucho.-
;Cual serd su suerte?


17





130


>I


EL NINO,


En los primeros dias del matrirnonio, la amable Lu-
sita .tan jdven 6 inocente se pintaba On sus ensiienos ui
delicioso porvenir. Para su felicidad, nunca el amor habia
agitado su pecho candoroso, y no conociendo sus dulzuras,
solo creia en las de la amistad: enlazada con este vinculo,
se forjaba mil delicias, y nada malo temia del hombre qe
llevandola de la miseria a la opulencia, parecia haberla que-
rido salvar de la desgracia por impulses generosos; nas
segun iba pasando el tiempo, aquella nina fu6 conociendo
su verdadera situation: vio que en medio de los quitrines,
buena mesay lujosos vestidos, habia un vacio que debia lie-
narse, aunque ignoraba de qu6. Si su marido procuraba
halagarla, sus obsequios eran de poco valor; Ins hacia porqu6
de ellos le resultaba 661 la mayor parte del bien; y Luisita,
que habia pasado su infancia en medio de las escaseses, a-
preciaba mucho aquellas muestras enganosas que encanta-
ban su edad juvenile. Pero d6bil por naturaleza, nacida en
este pais de los tropicos donde el inas leve desciido acar-
rea, particularmente en las personas de su sexo, el onal des-
trozador de la tisis, la aquejaban padecimientos al pecho,
que se aumentaban con la mudanza de aires en el cafetal
S. Jos6, donde sufrid Qn invierno riguroso. Tomas pasaba
ratos molestisimos, aftigido del triste estado de su esposa
que le impedia solazarse a sa placer, y aunque en la Haba-
na lo pasaba Luisita mejor en su salud, sin embargo, nues-
tro hombre se iba aburriendo por grados, que no era aque-
Ila vida la que 61 por cierto necesitaba.
Viviendo con su mujer, tenia en la ciudad que salir
con ella a todas partes, y dejaba de disfrutar de ciertos go-
ces que en tiempo de su solteria le eran may agradables:
no separandose nunca de su sistema de comodidad, hasta el
ir de brazo con ella le disgustaba: buen celozo, como buen e-
goista, no admitia en su casa sino muy pocas visitas, y las
mas de ellas eran de personas de mayor edad, siempre com-
pania desagradable para una joven: todo el-tiempo lo pasaban
aquellas jugando uina partida de tresilio incansable, con To-
mas. Si algimna vez iban los dos esposos a paseo, siempre





131
nuestro marido al entrar en su casa, lo bacia reganando;
bien a causa de que por it con Luisa no habia podido jugar
una mesa de villar, o bien porqu6 le era imposible exami-
nar alguna frusleria que le lamara la atencion. Agriaban
su espiritu estas cosas, y mas que todo la ti isteza de su no-
via, de que 61 era causa y no podia soportar porou6 Jo dis-
gutaba todo !o que no fuera para su complete solaz.
Andaban asi las cosas, cuando did 6 lu Luisita un be-
lo nio, que pa recia le destinaba ei cielo para calmar sus
pesadumbres. Pero si en tal acontecimiento fu6 feliz, no
dejo de hacer mela en si) coIstitUcion, habiendo quedado
de l nmuy delicada. El hmbhre que :nama su esposa y que
por casino principamente se tiiie 6 ela; no hay duda que Io
que mas ansia, lo que mis desea, es un fruto de si enlace,
que acaba de Ilenarle de regocijo; porqie ese hombre fun-
d(a sus placeres en el corazon, no en los sentidos-. ;Cu6n
difentes uio de otro!
tComo podian agradar a Tormas aquellas cosas que le
quitaban el apetito, e impedian que saliera a divertirse? Asi
es que durante la convalescencia de su esposa, Paso unos
dias de martirio, y cuando ya ella ln poco restablecida empe-
zo 6 distraerse, le pareei( 6 6l haler sillilo'absOlutamente de
apnros.-Pero no fe6 asi.-Nunea haba pensado TomLss en
lo que era tender un hijo, por Io que se encontrd entonces en
otro mundo, y to fil6 siendo si subsistencia carla vez de mas
pcso. Aunque tenia si nodriza, no por eso dejaba de llo-
rnr, cosa bien sencilla, pero que desesperaba a si padre: en
el moment que le oia, tonaba el sombrero y sala de Ia
casa conm) un rayo, renegando y rnaldiciendo de so suerte.
Sus amigos ya no le conocian: alegre y bullicioso en
otros tempos, podia siempre decirse, que si si conversa-
cion no era my instructiva, agradaba lo bastante, plies de
todo hablaba y siempre de buen humor Si ci car6eter del
hombre, segun dice Voltaire, es inmutable, no hay. duda de
que se altera eiidentemente segun las circunstancias en,
qe se encuentra, por lo que Toms apenas deoia una pa-
labra cuando se llababa eu sus antigoos corrillos; sentado
en un rincortcnia por unico piacer eltenconttarse separado
de las obligaciones de su casa; y solo alguna vez hablaba)
y con profusion, cuando se trataba de matrimonio: enton-
ces alzaba el grito, y como si se supiera de memorial Ia s-
tira que ef festivo Quevedo escribio contra aquel estado,
le pintaba con feisimos colores, Ie denigraba con acritud y
Mtnsejaha ppr todas partes a la juventud quo le oia, man-





132
tenerse soltera, siendo el fnico medio de adquirir la felici-
dad; como si todos se casaran de la manera que 61 y tuvie-
sen sus mismas ideas. Faltabale por fortuna buen decir, por
to que sus perniciosos consejos, lejos de adqurir proselites,
le acarreaban cl desagrado general de personas que por
otro lado, tan bien sabian la historia de su vida.
Luisita, que conforme a su situation, no era estrano
fuese antagonista del matrimonio, no pensaba en dontrade-
cirle: todo su interns se reducia a separar de la vista de su
marido to que pudiera desazonarle, que no era en verdad
poco trabajo; pero ella estaba intimnamente persuadida que
le debia mucho y quo de su obligation era retribuirle en lo
que mas pudiese. Siempre que el niino Iloraba, llevabale al
uitinto cuarto de la casa, donde procuralba acallarle en union
de la criada, para qie no le oyese su esposo, y si era a me-
dia noche, con mocha mas razon, que quitarle el suemo a
Tomas era el agravio mayor que podian inferire; pero to-
dos estos cuidados no bastaban a evitar el dano, ni tampo-
co los que de su parte ponia la oficiosa Dona Serapia, qie
como buena suegra, en aquellas apuradas circustancias, ha-
bLa pasado a la casa de su yerno.
Un dia que este se acababa de levnntar, siendo las
nueve de la maiana, y que se haliaba niuellomente apol-
tronado en uno de esos sillones, o rnas bwrn camas, que so
estienden o acortan, segun la voluntad dleclue los disfruta;
se le fu6 acercando Dona Serapia, y con aire del mayor in-
teres at verle cabizhajo y de mal talante, Ic dijo:
-Veo, Toinasillo, hijo mio, con mucho disgusto, que
hace tiempo estas muy triste, por ejemplo ahora, jqu6 tie-
nes?
-He pasado, Dona Serapia una noche de perros; le
responded Toms.
-Ya veo que el niuo lora un poco.
-iUn poco! si no ha cesado en toda la noche! Estoy
senora, volado.
-Pues yo bien he dormido, y eso que he estado inas
proximo 6 61; pero cuando he podido reconciliar el sucio...
-Pues yo nunca puedo reconciliarle: una vez perdi-
do, hasta el otro dia: dentiende V?
-Vamos, no to incomodes, Tomasillo, que no to dije
por tanto. ;Si tienes u.n caracter..! Y no eras lo mismo an-
tes.... ;Ay! Virgen del Cdrmen! qu6 transformation! Si na-
d,ie to hubiera creido... Cuando ibas a mi casa, y pretendias
la mano de Luisa, nadie mas docil, mas complaciente, pero





133
despu6sac&. ;Dios mio! Con todo el mundo ets de mal hu-
wior, hnsta conmigo, que tanto me querias...
-Tmbien antes estuba grueso, contento, y gozaba
de las mas grundes eomodidudes, y ahora estoy disgustado,
en la espina, y....
-- Y cutd us, hijo,la crusa de todo esto?
Qu6, V. no laencuentra?-
-No por cierto.
-;Pues estamos frescos! ;No sabe V. quo su huia es la
causa de todas mis pesadumbres?
-;Mi Luisa!-grito la buena senora, la que a mas de
ser de pocos alcances, no so hallaba absolutamente impues-
ta de nada, pues su hija, con bastante prudencia, no habia
guerido afligirla-;Mi Luisa!-volvid a esclamar-Yo no
creo de su virtud....
-;Qu6 virtud, ni qn6 calabazas! aAcaso se vive con la
virtud? Luisa es causa de mis desgracias, Dona Serapia.
-Pero ;porqu?-preguntd aquella muy asustada.
-iv nola v6, senora! respondid Tomas; siempre enfer-
ma...,-Y con esta salida logro nuestro hombre variar ante
su suegra la inucole d sus ideas.
-Ya se vk, dijo ella, no es estrafo, quo ti quo tanto
la amas! (y la buena senora croia. pi6 irme Jo quo decia,)
to angustics por sus penas. Pero qu6 to parece que haga-
mnes?
-Hay un medio.... un medio pie esta en las manos de
V., y si V. quiere, todos nos tranquilizarecnos.
-;En mis manos! tQu6 no haria yo por mi hija y por
ti? Habla.
-Corno Jo que mas acaba la salud de Luisa es el nino,
bien podia V llevdrsele a su casa.
-Con murcho gusto.
-Y su hija de V. y yo nos iremos al campo.
-No se liable mas del asunto.
-Maiana marchamos; pero si Luisa opone algun obs-
tiaculo...
Bien sabia Tomas al Jacer esta observacion, que sit
debil esposa obedeceria al moment, que nunca habia osa-
do contradecirle en Jo mas minimo.
-Si asi sucede;-contestdle Dona Serapia;--yo la con-
vencert, y no dudes de quo accederi: ella es muy docil,
muy ddcil.
Con lo quo se separaron suegra y yerno; aquella a par-
ticipar a su hija la violenta deterruinacion do su esposo, y
17-2






el otro a disponcr con today ;rdscUI el viaje al cafetal, don:
de creja descansar y solazarse, sin que le pasara por la-s
mienrtes el dolor que le causaria a Luisa separarse del hijo
de su corazon, y el efecto danoso que en su constitution fi-
sica producirian los aires del campo, cuyos efectos ya habia
esperimentado.
(Continuari.)



GALERIAS SUBTERRANEAS


DE G1IRJ.LTSR.




Labia estado antes en Gibraltar pero no visit este ca-
prichoso portento, del que solo of hablar 6 personas vulgares
que esclarnaban. ;No ha visto V. las galerias subterraneas?
Pues no ha visto V. nada-Todo el penon est4 hueco.
Deseoso de ver la nueva obra y de fijar mi concept
sobre lo que podia afadir a las demuns fortificaciones de a-
quella plaza, que algunos no creen que sea tan fuer-
te coino Mantua y Lila, me vali de un amigo residente en
aquella plaza y obtuve una licencia pare recorrer esas gale-
rias subterranean, obra del poderoso capricho y de la mas
obstinada ignorancia en el arte niilitar.
Todo el penon por la parte de tierra esta perforado a
fuerza de pico, como una boveda que tendra tres varas
de ancho y cuatro de alto, sin mas respiraderos que las im-
perfectas troneras que existen de trecho en trecho sin guar-
dar medida ni proportion alguna entre si, ni atinada elec-
cion en los puntos de donde se dirigen los fuegos sobre la pla-
ya o bahia;deduciendose de aqui que elingeniero noobserva-
ba otra regla en aquel trabajo que Ia que le dictaba la segu-
ridad de la penca, para poder horadarla sin esponerse a tin
desplomo; consiguiendo el pueril objeto de asomar un ca-
non t un obus por un boquete, que el menos perito conoce
al punto el poquisimo efecto que puede producir. Las gale-
rias comienzan a tanta altura, que todas las direcciones de
sils troneras son estremadamente fijantes; 6 que se agrega
la imposibilidad de usar de las piezas colocadas en ellas pa-





135
ra otra cosa nns que rara uua salva, y tfner el gusto de
ier al peron lazar fu gcs de artilcria Ln corto ]ato, pues
dichas galerias carcu n absolint nute de kts respin&.dc ros
necesarios para In salida del htmo y i tpida circulaciun del
aire en las baterias atechadas, circunstancia que Lace tan
embarazoso el fuego de las casematas, 6 pcsar de sus no-
merosos y bien situados respiudcros. Agiease a isto que
la pena aunque de r tualcza pi imiti f, esta Ct n.o tc4as
compuesta de cap asu d nes c< mpctas, y ees cltro que
a poco uso que se haga de faquela mitillcria, t das has c-
pas, sin excepcion, se desplonarian destrozando a cuantos
se encuentren abajo.
Parece increible que se Ialla lleado a tml estremo la
terquedad de cintiniar (bra 1 n ccstosa, tan ijulii y que
ta[to dcsaCcedita a los q.c la concibici on acmo a las que la
.probaron. En horabuena que i para 1erptuar sus ncnibres
y satisfacer ]a vanidad, consumreran sus esfuerzos los reyes
do Egipto dejandonos sus pirmides y obeliscos; pero no se
concibt como ni para qu6 despues do haber hecho la primera
galeria y transcuri idos algunos rnos, lejos de volver en si pa-
ra darse por satisfechos cou tan disparatada y costosa obra,
ciprendiesen otra urns clciuda, y en ella, el ingeniero (que
cr(o n cra el mIisio que dirigid la primern) ostentase tOdo
1o que pImde u gclnio disipado cundo ticne barro 6 mano
d pato de done curt ar. Asi que se fast did de continuar un
ranial largo y horizontal, para seguir el mismo nivel del
monte, que ester algo pendiente y sin duda porqu6 encontro
algun accidente natural que le provoed a pacer un pozo de
unas 40 varas de profundidad, al que se baja por una esea-
lera de caracol, bastante comoda; se estendid a su sal-
vo formando una plaza de armas a ]a que le abrid dos cla-
raboyas, o ilamense troneras. Satisfecho del capricho de se-
guir una misma direction, con el desahogo de la obrita que
acababa de ejecutar y en ]a que dicen que invirtid afo y
medio, volvid a subir a su primer nivel y continue su rum-
bo hasta encontrar con el estremo opuesto del pefion que
mira a ]a caleta y alli form una gran sala que dicen de
San Jorge, abriendole tres agujeros 4 canoneras; y para
dar cima 6 su obra, a la manera que los polvoristas colocan
]a bomba al fin del 6rbol de fuego, comenzo 6 taladrar la
pena hacia arriba, como antes to hizo bacia abajo, y en Jo
6ltimo colocd un mirador d templete sin ningun objeto, pues
est6. en un estremo del salon para que no sirva ni de traga-
luz ni casi de respiradero. Cuentan que Lord Nelson did un





136
bale en dicho salon, poco mess autos del rombate do Tms-
faigar.
Supone el vulgo, quo despues de perdidas las baterias
esteriores, podrdn meterse los defensores como conejos on
aquellas huroneras, y que con vivoros, quo croon guardados on
almiafenes dt mismo sistoma, nadie podra echatrlei el guan-
te. Porn repito quo no aicanzo cono pudo continuarse obra
tan indtil, en una topografia quo so esta brindando para quo
los ingenieros slm grande habilidad ostenten todas las re-
glas del arte, adecuando a sus diferentes emplazamientos
las torres y baterias de costa que aconsejan tantos autores,
ya que quisieran ostentar su poder, y la importancia que
dan a una position naturalmente inespugnable.

Ni hemos visto a Gibraltar ni tenemes otras noticias
de sus baterias subterraneas que las que transcribimos y de-
bemos a un amigo. Por otra parte es una cuestion en quo
nos confesamos sin voto.


NOTICIA CURIOSA

Sobre el sistema de Cop6rnico.
On

Cerca de dos mil aios antes do Cop6ernico, un disci-
pnlo de Pitdgoras Philolaus, public un sistema, en el cual
colocaba at sol en el centro del mundo, andando en su re-
dedor la tierra y los planetas. Esta misma doctrina fu6 dis-
cutida y sostenida en Roma, en el siglo quince, pero siern-
pre a Cop6rnico quedo la gloria de haberla demostrado. Y
G.lileo en In elad siguiente, hizo palpables las verdates en-
sefiadas por Cop6rnico.
La Harpe, introduction al siglo de Luis XIV.










LA










CUBA A.


SETIEMBRE.-1839.






CIENCIAS.

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NUB ARRONES.-E 6 h medio din, id, el 8 y por Ia tarde y noche con muchos true-
nos y relAmpagos, idem eon Iruenos el 10 A las 4 de Ia tarde, idem con truenos el 14 A 4k de
ndem, idrm Cl 15 a 2 Ie id, ci 24 desde site de Ia manana, el 20 y site y 28 de cuando en
cuando. LLOVIZNAS.-El i a 24 de In tarde y A las 6.4, idem el siete al anochecer, el
31 A 2 y cinco y de Ia tarde, el quince a 3 de Ia tarde, idem el 22 y 23, el 26 A medio dia
hasta Ias mico de. ia tarde. CHUBASCOS.--EI site A 4 de Ia tarde, el 9 de 10 A 2 de Ia
'turde. el O A ,medio dia, Ia tarde del 24 de cuando en cuando, el 20 y cinco casi todo el din
de cuando en cuando. AGUACEtROS.-Eicinco A 64 de Ia tarde, el site A I del din. el?
de 8 1 10.4 de I a noche, flojos, el 12 A 3 y media de la tarde con truenos fuertes, idem con
idem at diez y sieto A 9 de LaI noche y cl t8 a 6 de Ia tarde, el I9 I1 del dia, tI 21 con true
nos 6 4 do la tarde.


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Dias.




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26
27
28
29
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31








ESTADO'

1)E


'1


.-


ENFERIME DADEM.


Mnania..................,.......
Apoplegias...................
E'pilepnias y convulsiones........
Anginas ...... ... ............
Gastritis agudas con iebre....-
Idem crbnicas. ...............
Tifo intertropical..............
Fiebres intermitentes............
Bronquitis .. .... .............
Odontal gia. ....................
S Reumatismos ....--.............

Neumonitis cronicas,...........
1 Hemoptisis .. .. .... .. .. .. .. .. .. 1
Asmas .... ..................
Colitis nerviosa ................
Idem diarreica...............--
x Idem disent6ricas................
. Peritonitis.....................
- Obstrucciones. .................
1mefritis simples.................
Vaginitis...................
V iruelas .... ....... .. .... .. ..
Varicel as......................
Sifilis y dolores osteocopos....
Hidropesias...................
Escorbutos ................ ..
Anemia............. ........
Contusiones.............. .....
Fracturas.... ...............
Heridas de armas bincas. -- --
Idem por arrancamiento.........
Tumores simples...............
A ntrax.........................
Lupias ........................
Parotiditis.............. ..., ..
Lamparoes ..................
Bubones. .... .. .... .. .... ....
Fimosis yparafimosis........
Uretrilis ""....... .....
Catarros vexicales..........
Orq'mtis ... .. ..... .... ......
Hidroceles ............ ......
Hemorroides ..................
Ulceras y pfstulas ven6reas..-
Idem pfltridas. ...,....... ...
Idem cancerosas...........,..
Idem sibinflamatorias.... .....
Oftalmias agudas.............
Idem cr6nicas. ........... ..
Albugo ............... .......
H erpes... ............... ....
Erupciones sarnosas...........
Fistulas del ano................
Hernias....................

Total general......


MRS DE JULIO DE 1839.

San .luan de Dios.
S. Francisco
Pre 0s, Particu de Paula.



2
4 1
5 I
5 10 6 3
9 3 2
3g3 22 .. I
3 15 4 I
-; l6 1 2

9 12
j 14 6 4



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2



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7 5 6
30 .. 3
2 3 2
.. 1 ..6
950 215 126


..

2



--









.-


.. I

23





137







S. AMBROSTO.

Existencia en 19 de julio de 1839.. . . 372 1322
Entraron en dicho roes . . . .. .. 950
Se curaron.. . . . . .. .. . .. 784 854
Fallecieron .. .. .......... ..... 70
Quedaron para 19 de'agosto. .. .. . 468
La mortandad estuvo a razon de 5, 29 por 100.

S. JUAN DE DIOS.

Existencia en 19 de julio . .... . . . 283 624
Entraron en dicho mes.. ... ..... 341
Se curaron.... . . . .. . . 277 336
Fallecieron.. . . ... . . .. . 59
Quedaron para 1? de agosto... . . . 288
La mortandad estuvo a razon de 9, 29 por 100.

S. -FRANCISCO DE PAULA

Existencia en 1? de julio... . .. .. -127 150
Entraron en dicho mes. . . . .'. . 23
Se curaron...... .......... 10 16
Fallecieron.. .. .... . . .. . 6
Quedaron para 19 de agosto . .-. . . 144
La mortandad estuvo i razon'de 4 por 100.



RESUMEN.

De estos estados y de la pr6ctica dolos facultativos de
la Habana, se deduce, que en julio reinaron Ias enferme-
dades siguientes: el 4rden en que se colocan indica su ma-
'yor o menor predomvinio.





138
Julio.
Gastritis agudas con fendmenos nerviosos.-Bronquitis.-
Fiebres intermnitentes.-Tisis.-Sifilis.-En los euro-
peos, el tifo.
Observaciones prdcicias.

Las frecuentes lluvias han refrescado la temperatura,
y par las alternativas incesantes de la estacion, se han he-
cho cornunes las internitentes. Las mismasaguas han con-
tribuido tambien a sostener la constitution medica miasma-
tica que indicamos en el res de junio, de manera que en
lugar de ceder las enfermedades como se creeria a primera
vista por la moderation del calor comparativamente al de
otros anos, ban duplicadosu energia y ha crecido la mortan-
dad. El vdmito negro especialmente, ha adquirido una agu-
deza tan terrible que podemos asegurar ha muerto un cuar-
to mas que en los anos comunes, de los enfermos que no
han tornado aceite en la invasion; mientras que ha muerto
una mnitad menos de los que fallecian en aquellos afis, en-
tre los que bebieron aceite. Creemos oportuno esplicar so-
bre esto nuestras ideas.-En los afnos comunes, esto es, en
los que no hay una constitution medica miasmatica, el vd-
mito negro es mas inflamatorio cede con prontitud al ,
plan antiflogistico, puede exasperarse con el aceite, y se
exaspera sin duda en los enfermos cuya naturaleza no obe-
dece cot facilidad a los medicamentos que promrueven las
secreciones. En los anos miasrnaticos, hay una absorcion
mayor de principios putridos, las mucosidades de la boca, del
estomago y de los intestinos, la bilis y otros fluidos eston
impregnados de aquellos venenos y son una causa perma-
.nente del coal. El aceite que se da en estos casos cura de
dos modos: espulsando los materiales nocivos, y producien-
do revulsiones organicas. En los que se consiguen estas iii-
timas, la curacion se bace ipso actu; en los que no', la prepa-
ra alejando una causa destructora y que est eneerrada en
el organismo, en cuya circunstancia ]a irritation que acar-
rea, no puede compararse con el beneficio que se logra con
su sustraccion. Se han enterrado en el cementerio general:
ADULTOS. PARVULOS.
Blancos... ... 244 72
De color. . .. 135 69
Sumas parciales. 379 141
Total envraj,, . .. 520





139


De los modos de medir la dilatation y la contraction de las
paredes vasctlares.

Mr. Poisenille ha inveutado tin instrumento para de-
mostrar qlue los vasos se dilatan cuando el corazon se con-
trac, y pari medir esta dilatacion pasiva. Se compone de
una caja atravesada lateralmente por dos agujeros que dan
paso 6 la arteria de un animal vivo: por otro agujero que
esti en la parte superior, se introduce un tubo graduado.
Acomodada la arteria, se Ilena ]a caja de agua hasta quo
el licuido se clove en el tubo algunos grados: entonces se
observa que cada vez que el corazon del animal se contrae,
se eleva el agrua en el tubo graduado, y este desalojamiento
prueba que ha crecido el volimen de la arteria.
De aqui se sigue que la contraccion del corazon pro-
duce una dilatacion en las arterias; y que luego, tanto por
el intervalo que existe entre los movimientos del corazon,
como por ]a evacuation de la sangre por los capilares, cesa
la'presion en el interior de los gruesos vasos, los cuales vuel-
ven sobre si mismos, ddndose alternativamente su plenitud
y su vacuidad. Hace mucho tiempo que los medicos han es-
tudiado estos dos fendmenos de ]as arterias y atribuido
grande importancia a ]a observation del pulso; pero'nunca
ban procurado esplicar solidamente lo que veian, contentin-
dose con vagas teorias, sin tomar en cuenta todo lo quo
hay de fisico y de mec6nico en la causa de aquellos dos es-
tados.

De la presion de la sangre en los diversos vasos qua
recorre.

Importa mucho conocer ]a presion de la sangre en las
Orterias, su medida en las que recorren las distintas partes





140
del cuerpo, en las venas profundas y superficiales, y sobre
todo saber cuales son las causas que modifican ]a presion
de la sangre en los vasos y el sentido en que dicha modifi-
cacion se efectda.
Hay muchos modos de resolver esta cuestion, ya estu-
diando de una manera muy grosera las variaciones do la
presion de la sangre por medio del tacto, pues tocando la
arteria radial conocemos si estd tirante, si se deprive con
facilidad, &c. aunque con tan poca exactitud, que pasta aho-
ra no se ha conseguido ningun resultado; y ya con los instru-
mentos de Mr. Magendie y de Poisenille. El que aquel h
inventado se compone de un embudito de hierro cuya em-
bocadura est6 tapada con una pie] suave, y presenta en el
pico un tubo gradundo. Se liena el instrument de meren-
rio pasta el 0 de la division, y luego se aplica sobre una par-
to donde se sienta lentamente el pulso, como en el trayecto
de la arteria radial cerca del codo. Se percibe la presion de
la sangre, porqu6 su movimiento se comunica al mercurio
al trav6s del tejido celular y de la piel, y el ndnmero de ]a
division a que se eleve el mercurio durante las contraccio-
nes del corazon, nos dara la presion de la sangre. El
instrument de Poisenille se compone de un tubo encorva-
do cuya rama mas grande estd abierta en la parte superior,
y dispuesta de tal modo la pequena, que recibe un tubo de
cobre terminado en punta bastante fina. Se concibe rnuy
bien, que si despues de echar cierta cantidad de mercurio
por la abertura, pusieramos la punta en contacto con [a
sangre que corre en una arteria, dicha sangre comunicaria
al mercurio del instrumento la presion que soporta y viene
del impulso del corazon y la altura del mercurio en el tubo,
daria la presion de la sangre en el sisterna arterial, si el
instrumento estuviera bien arreglado.
Pero no podemos emplear el aparato con esta sencillez,
porque la coagulabilidad de la sangre estorbaria constante-
mente todas las esperiencias algo dilatadas. Para evitarlo, se
introduce en la pequefia rama del instrumento cierta canti-
dal de una fuerte disolucion de carbonate de sosa. Dispuesto
asi el instrumento, so bace una ligadura del lado opuesto del
corazon, y se introduce dentro del vaso la punta del instru-
mento que contiene mercurio y solucion de carbonate de
sosa. Para saber al instante la presion de la sangre en la ar-
teria, se v& la altura del mercurio en el gran tubo, y un cal-
culo sencillisimo dara el resultado qu'e se busca.
Entre la observaciones mas curiosas de Mr. Poisenille;,





141
se balla la demostracion de este principio: que la presiod
de la sangre es uniform en cualquier arteria que se mida.
Creemos que so hubiera podido admitir esta ley con antici-
pacion, retlexionando en la causa del movimiento de la
sangre y Cn s distribution en la economia; pues es a la ver-
dad muy claro, que si, como se ha probado en estas leccio-
nes, puede considerarse el sistema de las arterias como urn
solo tubo que iguala en calibre 4 la suma de los calibres de
todas Ias arterias de la economia; la action del corazon o-
brard al mismo tiempo sobre todas las molecuias de la san-
gre que llena completamente este tubo, y por consecuencia
establecer4 la inisma presion en todas sus partes. De modo
que el resultado quo Mr. Poisenille ha obtenido, es una
nueva prueba de la justicia que tenemos para considerar
coo an simple tubo el sistema de los vasos do la economia.
La esperiencia ha demostrado taibien a aquel obser-
vador, que la presion do la sangre en las arterias era siem-
pre la nisma en cualquiera animal en quien se hiciese el es-
perimento. Asi el tamafno y la fuerza muscular del animal,
no influyen nada en la presion que soportala sangre en sus
arterias. Es a Jo menos to que sucedia en todos los individuos
de ordenes diferentes que Mr. Poisenille sometid a sus es-
perimentos. No era posible en el estado actual de la ciencia
sospechar este resultado.
Dos causas principales pueden obrar en la presion de
la sangre en las arterias: 1? la cantidad del liquido conteni-
do en estos vasos: 2a la fuerza de contraction del corazon y
de los mdsculos respiratorios.

Iffluencia del volumen de la sangre en su presion en las
arterias.

Para asegurarse de la verdad del primer principio,
Mr. Magendie inyecto gran cantidad de agua tibia en las
venas de un perro, y noto que mientras mas aumentaba la
suma del liquido inyectado, mas disminuia la presion de
]a sangre en las arterias; lo que parecia contradecir eviden-
temente el principio adelantado. Sin embargo, el hecho se
esplica muy bien considerando el influjo del agua en el co-
razon; pies ella quita a aquel organo su tonicidad, parali-
za su movimiento y le impide comprimir la sangre con la
nisma fuerza que antes, lo quo ser mas evidente inyec-
tando un liquido excitante, cono el caf6, pues entonces se
logra aumentar considerablemente la presion.





142
Se comprobara el principio enunciado, estrayendo con
una jeringa sangre de las venas de un animal y poni6ndola
de nuevo en circulation; pues mientras se retira el 6mbolo
y se absorve la sangre, la presion disminuye constante y
proporcionalmente at liquido quitado, y mientras se compri-
me el 6mbolo y se vuelve a poner en circulation la sangre,
se v6 constantemente subir la column en el hemodinamo-
metro haci6ndose nayores las alturas maximum. Podemos
hacer una nota sobre esta esperiencia, y es, que mientras
que la sangre arterial esta en el interior de la jeringa some-
tida al efecto de las contracciones del corazon y guardando
relaciones inmediatas con el resto de la sangre que circula
en el animal, ninguna parte de ella se coagula ni obstruye
la canula del instrumento. Este resultado es muy curioso y
su esplicacion seria mny interesante.
Debemos advertir que el instrumento de Mr. Poisenillo
puesto en relation con la sangre de una arteria, no senala
lenta y gradualmente las alturas, sino quo la del mercurio
cambia a cada contraction del corazon con grandisima vi-
veza, de modo que durante la contraction, dd i miaximurn
de la altura, y durante la relajacion de los mdsenlos del co-
tazon izquierdo, un minimum. Tomando el promedio de los
maximos y minimos, se tendril la presion media de la san-
gre en un tiempo dado.
A pesar de lo espuesto, el voldmen del liquido conte-
nido en las arterias, no influye mucho en la presion dela
sangre en los vasos, de lo que podemos asegurarnos dejan-
do correr la sangre del animal hasta quo la pierda toda. En
los primeros mornentos, y mientras que la sangre quo que-
da en las arterias constituye una fraction bastante pegoe-
na de la cantidad total, no baja mucho el instrument, y
sobre todo, no baja con rapidez. Pero no resulta lo mismo
cuando siguiendo la evacuacion, el animal esti casi exan-
ghe; entonces el mercurio baja con rapidez y desciendg in-
finito hasta quo el sincope sobreviene, en cuyo caso la cir-
culacion no continue sino hajo la influencia de tn movimien-
to oscilatorio apenas sensible. Despu6s de cesar en las es-
tremidades y en las partes lejanas del centro, sometida a
aquel movimiento oscilatorio, In circulation se limita mas y
mas y se percibe solo en el pecho, hasta el instante que corn-
pletamente desaparece muriendo el animal. Se ha hecho
una observation notable, de que en ciertos col6ricos qtue
han conservado su inteligencia y todas sus funciones ani-
males mientras duro la enferrnedad, han presentado duran-





143
te cierto tiempo esta circulacion oscilatoria, y si se exami-
naba en ellos la arteria temporal, no contenia sangre. Tam-
poco se hallaba en la iumeral, ni en la axilar, y con el tac-
to se reconocia el completo vacio de las cardtidas. La san-
gre no se dirigia al cerebro, y los colericos pensaba; la
sangre no iba a los masculos, y estos so movian; los nerviOs
estaban privados de la influencia vital de la sangre, y trans-
mitian las sensaciones. Este becho bien comprobado, aun-
que tan admirable, destruye las teorias de los que niegan
que en ningun caso puede continuar la vida si la sangre no
nos da la action y la exitacion necesaria.
Estas reflexiones nos inducen a proponer una cues-
tion bien sencilla. cCudl es la influencia de la sangria
o de la disaminucion de la masa de la sapgre? No puede
ser grande sino cuando por la flebotomia se sustraiga una
fraction considerable (1l.0 volimen de lsangre que reduzca
la circulacion 6 un estado vecino a aquel en e1 cual no con-
tinda sino bajo la influencia de un movmilento oscilatorio y
unicamente en las partes mas prdximas al centro. Sin em-
bargo se concibe que ann cuando no Ilevamos la sangria a
este estado de turbacion en las funciones de la circulacion.;
se puede, sustrayendo una cantidad media de sangre, obte-
ner un resultado en la presion de aquel liquido, que aunque
d6bil, produzca efectos importantisimos bajo el punto de
vista terapeutico.
La consecuencia que podemos deducir de la igualdad
de presion de la sangre en todas las arterias, con respecto a
Lo sangria es, que sea cual fuese el punto de la economic
done se haga esta operation, produce en todos definitiva-
mente ci mismo resultado; pues en lo que toca a la presion
del liquido que contienen, podemos decir que todos los va-
sos de economia son unos de otros solitarios. De aqui se si-
gue quo se debe sangrar en el puntoen que la operacion se
haga con mas facilidad y con menos peligro del paciente,
miendo esta la Unica guia que hemos de seguir.
Ya se dijo que el voldmen del liquido tiene poca in-
luencia en la presion que soporta la sangre en las arterias
y lo probaremos de nuevo con las esperiencias de Mr. Ma-
gendie sobre la trasfusion de la sangre. Si se estrae de las
venas de un animal cierta cantidad de sangre, resulta el
efecto relatado; pero si esta sangre se inyocta en las venas
de otro animal de la misma especie despues de quitar al
Mquido su fibrina, se observa que conforme se introduce, el
"kemodinamo'metro baja y da el mismo resultao en esta
19





144
eperacion, que cuando se inyecta agua pura, y ademas el
fendmeno ya observado en los animales que se desfibrinan,
pues viene una oftalmia purulenta que activ6ndose con vio-
lencia acarrea en pocos dias la p6rdida del organo.
Uno de los efectos que con mas facilidad y constancia
se obtienen con el hemodinamometro es el aumento de pre-
sion en las arterias, si se impide que la sangre circule en
una parte de estos vasos. Si comprimimos la arteria crural
d la aorta abdominal y colocamos el instrumento en una de
las cardtidas, veremos que el mercurio sube con rapidez
acusando un aurnento considerable de presion en las arte-
rias que quedaQ sometidas al influjo de la bomba izquierda.
De este hecho se podrian sacar graves consecuencias para
la cirugia, y esplicaciones para ciertos hechos que se obser-
van cuando se ha separado un miembro importante a.la cir-
culacion y de los cuales solo tenemos ideas muy oscuras.

Influencia de las contracciones del corazon y de los miscu-
los respiradores en la presion de la sangre.

La causa principal de la presion de ]a sangre en las
arterias, reside en la fuerza de contraction del corazon. l-Ie-
mos visto que el voldmen de la sangre considerablemente
aurnentado por la introduction del agua en las venas, no
obraba en la presion de la sangre sino disminuyendola a
causa de la action debilitante del agua en el centro circu-
latorio. Este echo da la medida de la influencia que tie-
nen las contracciones del corazon en la presion de la san-
gre. Otra esperiencia contraria la confirma con la misma
exactitud; si inyectamos ]a infusion de caf6 en las venas de
un perro, veremos quc el hemodinamdmetro sube con mu-
chisima rapidez manifestando en el aumento ]a energia
del corazon. El exceso de su tocidad, marcado por la altu-
ra del mercurio, es, muy considerable y pone en evidencia
o que deciamos mas arriba de su influjo sobre la circula-
cion.
Si en lugar de una infusion de caf6 inyectamos una
tintura de digital, el hemodinammetro no darn, como po-
diamos esperar, pruebas de la diminution de presion en las
arterias; pero. se siente que las pulsaciones disminuyen en
fuerza y numero de un medo. considerable.. Este resultado
es muy digno de nota, porquk divide manifiestamente las
fenomenos debidos 6 la action del corazon en dos series
distintas: los cansados por -la variation en la fuerza de con-





145
traction del organo, y los que se deben a la disminucion
del ndmero de estas contracciones, siendo igual el efecto de
los tltimos sobre la presion de la sangre en las arterias.
En todas las esperiencias hechas para medir la pre-
sion de la sangre, se complican los efectos debidos al cora-
zon, con las contracciones de los musculos respiratorios.
Para separar estas dos acciones, seria preciso examinar di-
cha presion sin Ia influencia de aquellps musculos. Para es-
to se debe tomar un animal al que se hard respirar artif-
cialmente; se abrir6 el torax, se pondran las pleuras 4 des-
cubierto y se continuara insuflando aire en los pulmones del
animal asi mutilado. Si empledramos en esta esperiencia
el hemodinamometro, veriamos lo que su',ede en las pre-
siones cuando se simplifican las causes que la produce.
El resultado daria en cifras la action de las contracciones
dle! corazon en la presion de la sangre: la diferencia entre
las cifras obtenidas cuando obraban los musculos respirado-
res y las dadas por las esperiencias hechas con la respira-
cion artificial, espresaria la action de estos musculos respi-
radores independiente de la del corazon.
Tres especies de musculos influyen en la presion de la
sangre: 1 ? Jos mdsculos intercostales y los musculos del to-
rax que se contraen durante la respiration: 2 9 .el diafragr
ma; y 3 P los mdsculos abdominales. La action de estos a-
gentes se percihe con particalaridad en las regiones a cuya
aproxirnacion estan colocades: asi, los musculos abdomina-
les contrayendose violentamente en los esfuerzos .que hace
el aninAal para guitar, influyen con mucha actividad en la
circulacion del abdomen y de los miembros inferiores.
De todo lo dicho result que la causa mayor de las va-
riaciones .de la presion de la sangre, reside en el corazon y
en los musculos respiradores .cuyos esfuerzos tan grandes
.cuando of animal quiere gritar o est4 animado de movi-
mientos convulsivos, aumentan dicha presion de un modo
considerable.

De la presion de la sangre en el sistema venoso.

Hay mucha diferencia .ntre la presion de la san-
gre de las venas superficiales y las profundas. En es-
tas, la sangre est6 sometida a una presion casi igual a Ia de
las arterias, mientras ,que en aquellas el hemodinamometro
de mercurio no es bastante sensible parasenalarclaramen-
te las variaciones de presion, y estamos obligados a susti-





146
tuir al metal un liquid mucho menos denso, como la solu-
cion de sosa.
Cuando la sangre sale de los capilares para entrar en
las venas, piety de en gran parte la presion que soportaba en
las arterias, porqu6 las paredes de aquella ceden con facili-
dad a los esfuerzos y la capacidad del sistema venoso es
mucho mayor que la del sistema arterial. Pero fuera de la
ditracinucion de intensidad debida 4 aquellas causas en las.
venas, los demas fenomenos son iguales a los de ]as arte-
rias, to que se comprueba con tanta mas faciidad cuanta
que los resultados son mas precisos y pueden hacerse con
instrumentos mas perfectos. Ademas si se liga una vena en
cualquier punto de su estension, se obtiene la misrma pre-
sion de la sangre en sus paredes que en has de la arteria
correspondiente notandose entre ambos vasos los mis-
rios efectos que se deben a las mismas causas en todas las
circunstancias posibles. Estas dos notas nos dispensan de
hablar por mas tiempo de las presiones y de la sangre en las.
venas y de sus causas.

Infuencia de los agentes esteriores sobre la presion de la
sangre en los vasos.

El calor, como dicta la razon, aumenta la presion de la
sangre en las arterias y el frio la disminuye. De aqui la
utilidad de mantener, despu6s de la ligadura de una arte-
ria import-ante a una temperature elevada el miembro quo
se opero, y la razon porqueS Mr. Magendie ha mantenido a
menudo y con suceso contra el edlera a una alta tempera-
tura el cuerpo del paciente. Quiza se deduciria de esto que
el bien estar que causa en los fuerte calores del estio la inr
troduccion del, agua fria en la economia, dimana del enfria-
miento que produce el liquido absorvido en la. masa de Ia
sangre, y por consecuencia la disminucion de presion que
resulta; pero no es asi pues un animal ha soportado que in-
yectenen susvenas 1800granos de agua fria, sin que el he-
modinadmometro sefale una baja muy sensible en la pre-
sion, y por otra parte sabemos que el agua caliente inyec-
-tada en los mismos casos produce el efecto contrario.y qui-
ta a la sangre una parte de la fuerza con que era impelida
en las arterias.
El dolor, las contraccionesque causa en todos los mus-
culos de la economia, las que excita con particularidad en
los respiratorios, son cauags muy poderosas del aumento.de





147
Ia presion en-las arterias. En general toda contraccion de
los mdsculos aumenta esta fuerza y determine la evacua-
cion mas rapida de la sangre, y por este motivo, para que
salga la sangre de la vena en la sangria, se hacen contraer
los musculos del antebrazo.
La acupuntura electrica y las descargas el6ctricas son
causas poderosas de aquel aumento. Asi un animal someti-
do a estas descargas por medio de la pila presenta un de-
sarrollo subido y muy fuerte de la presion de la sangre en
las arterias en cada paso del fluido.
Hemos visto la grande importancia del estudio de la
fuerza con que atancada la sangre en los vasos de la econo-
mia y de la presion a que estd sometida en estos. ;Cuantos
fenomenos hasta aqui inesplicados, porque no querian ad-
itir que todas las parts de la economia viviente estaban
sometidas 4 la naturaleza nmuerta, hun hallado sus causas
en las leyes que la fisica da a los cuerpos inertes, y anivela-
dos a estos se comprenden ahora con la mayor facilidad!





FIL OSOFIA.



CUEST ION DE MORAL.




Amigos y ardientes apasionados de las ciencias y sus
progress en el pais, hemos seguido con gusto la discusion
que dos profesores publicos de Filosofia han sostenido por
medio de los diarios con plenitud de luces y de una manera
que hace a un tiempo honor a su instruction y al buen con-
cepto del pueblo donde escriben. No diremos por esto que
siempre hayan llevado la impersonalidad y la cortesania
hasta el punto que conviene al caricter que representan, y
a la naturaleza de ]a materia que se proponian discutir. El
que primero provoco la controversia ha salido alguna vez
por alusiones no muy encubiertas, y por propositos burles-
cosl del circulo lenly circunscrito de la disputa; y el provoca-





148
do ha tenido alguna vez que salir del limite de su propia
moderation en uso de un derecho lejitimo en si mismo pero
del que es dificil abusar. La contienda es sin embargo no-
table por el tono culto y decente conque en general se ha
sostenido de ainbas parts; y como ha durado bastante para
excitar el interes de algunos que se han apresurado a mani-
festar su opinion; y que citado otro profesor ha respondido
al llarnamiento con toda la superioridad de su talento cono-
cido, y sin dejar en la materia nada quo desear despu's de
1o que ha dicho; con todo y aunque sin titulos para ello nos
atreveremos tambien a esplicar nuestro pobre parecer. En
la republica de las letras, a todos nos es dado nuestro dere-
cho de representaction; y no hemos querido despojarnos de
eI, por si acaso, usandole, acertamos 4 hacer algun servicio
a la verdad.
La cuestion en su origen estaba limitada 6 un punto
de mera erudicion bibliografica; pero siempre irnportante,
y digno de atencion, en cuanto se imputaba a un autor que
dejd hace mcho tiempo de existir, y cuva mernoria no esta
limpia de today Mancha, aunque haya hecho por otra parte
servicios reales a la casa de la civilizacion del mundo; una
proposition absurda y desastrosa en moral, estractada de
una obra quo en realidad no le pertenecia. El hecho ha que-
dado ya suficientemente depurado; y sin insistir por eso en
una discusion que fuera initil, nos contentarernos con aplau-
dir lo que nos ha parecido un sentimiento delicado de gene-
rosidad y de justicia de una parte, y estraraar que de la orra
no se hubiesedado una brillante reparacio 6 la injuriada
memoria de Helvecio; su reputation mancillada valia esta
pena, y hubieramos creido queen impon6rsela nunca habria
comprometido la suya el catedraticoagresor. Hay un tiem-
po en que se debe a los hombres mas de rigor la verdad
y la justicia, y este tiempo es precisamente cuando reno-
san en la tumba. Maltratados en el mundo, perseguidos por
el desprecio o la maldad de los otros, victimas tal vez de
sus errores 6 preocupaciones, presa acaso de la calumnia
que los desgarro en vida; qu6 consuelo debiera esperar-
les, si no contaran con mas imparcialidad de [as generacio-
nes que habian de sucederles? Por lo corn, injustos y apa-
sionados con nuestros contemparaneos, que participan de
nuestras propias debilidades y oscurecen 6 veces nuestro
merito; reservamos la imparcialidad de nuestros jticios pa-
ra con los que nos precedieron; y tanto mas nos complace-
m-os en hacerles justicia, cuanto ms perseguids- fweron





149
en su epoca. Nos empeiiamos, por decirlo asi, en lavar la
falta de su siglo y en vez de agravarla, en vez de
calumniarles; parece que mas bien propendemos a ate-
nuar hasta sus mismos defectos. Esto esta en Ia natura-
leza de Las cosas, en In moral del corazen; y nos prometia-
mos de los buenos principios de aquel de los contendentes
a quien tocaba, una confesion honrosa y sin rodeos en esta
parte de la question.
Mucho mas importante la otra que tambien se ha sus-
citado, y de influencia mas trascendental, conspira a saber:
porque principio debemos calificar la moralidad de las ac-
ciones humanas, y el grado de su verdadera imputabilidad;
si es qe esta resulta de Ia ley del deber, o del aeternum
quoddarm como la Ilamdo Ciceron en su entusiasmo oratorio;
d si hahremos de deducirla por el caiiculo d las utilidades,
d Ia coiiputacion de los bienes y males que produzcan cada
uno de los actos morales. Divididos los pareceres, llama el
uno moral num6rica y de guarismos, 6 Ia de su adversario;
como el otro podria designar Ia que le es opuesta, de fantas-
tica y de mera denomination. Un punto de doctrina de esta
naturaleza, de suyo fundamental y que sirve de base Ia
ciencia, bien merecia ser profundamente discutido y no debe
estranarse que nosotros tambien procuremos desenvolverle,
bajo todos sus terminos y relaciones por si asi lograsemos,
simplificandola, echar algunas nuevas luces sobre ella.
jTiene la moral-ciencia, para distinguirla de la moral-
practica que esta en el corazon del hombre, un principio
cierto y seguro para juzgar de Ins acciones humanas y se-
fialarlas su respectiva moralidad? Perderia su cardeter de
ciencia y se borraria del cuadro de los conocimientos tiles,
nos responde el utilitario, si careciese de tat guia. Los ac-
tos del ser moral tienden a la mnejora de la sociedad en que
vive, del mismo que los ejecuta y de los otros con quienes
se encuentra en relation, y las acciones Iumanas seran tan-
to mas buenas y se reputaran inejores, i proportion que se
ajusten a estos fines: asi aprecifndolas habr de partir de la
suma de los bienes y de los males que ellas causaren a el
mismo, a los demas y 6 Ia sociedad: ni Iay, ni es posible
que halla otra regla para poderlas calificar. Semejante prin-
cipio seria muy falaz, nos dice el partidario de la ley del
deber, y por mas que se haga ni alcanza a todas Ins accio-
nes humanas, ni todas estan tampoco bajo de su dominio:
asi es un sistema deficient y que no esplica todos los fend-
menos morales de que se propuso dar razon. Existen actors





150
espontaneos, irreflexivos y casi por decirlo asi de mero im
also, que son anteriores a todo calculo de utilidad, del to-
do instintivos, y quo no pueden sujetarse a aquella regla de
la conputacion utilitaria. Se caentan otros que le son con-
trarios; sea porqu6 el que los ejecuta pospone su ister6s
material at deber, come secede en el caso citado del labrie-
go quo encontrandose un rico tesoro sacrifica las ventajas
de su posesion al deber de restituirlo a su duenio; o porque
siendo su verd'adera intention hacer un nal por alguna fe-
liz casualidad se vuelve en bien de aqael 6 quien so procu-
raba fender; tat como ei asesino que hiriendo para matar
a su enemrigo, diestro cirujano, abre un tumor, quo necesi-
taba ser dilatado, y evacuando el humxor quo le habia pro-
ducido, cura del mal a su contrario en vez de inferirle la
muerte.
Hay una notable diferencia entre el hombre quo eje-
cuta un acto moral y el moralista que Ie juzga; como pue-
de ser 6 veces distinto el principio que dirije las acciones
humanas del que sirve para calificarlas. Esta diferencia
bien establecida hubiera ahorrado, 6 nuestro modo de ver,
mucho tiempo en la disputa: mwy bien puede suceder quo
existan actos espontaneos 6 independientes dce toda retle-
xion; y el movimiento de una madre quo se precipita en me-
dio de las llamas para salvar de su furor al hijo a quien ve
prdximo a ser devorado por ellcs, y 6[ intr6pido valor del
que se arroja al mar por libertar de la muerte al que lucha
con las ondas en la desesperacion; seguramente que no po-
dr6 atribuirse a otra cosa sino a un impulse generoso que
no razona y quo viene directamente del corazon. Pero que
haya actos espontaneos, y esos hellos arrojos de temeridad,
ni prueba que exista para el moralista otra regla por done
juzgar del m6erito moral de aquellos fuera del elculo de, los
bienes 6 males que produzean a la sociedad y a los que
los ejecutan; ni tampoco que estos en aquellos de que son
responsables puedan, o al menos deban prescindir de tat
computacion.
La moral no es una ciencia de instinto, ni esta sujeta
at impulso ciego de la sensibilidad para ser meramente con-
ducida por el sentimiento; es por el contrario una ciencia de
reflexion y de razonamiento de que en vano se intentara
despojarla: es ciencia eminentemente de reflexion y el
sentimiento moral debe principalmente ser excitado por la
razon, pues que es preciso siempre dirijirse 6 esta; que es
la primera de las facultades hunanas, cuyo yug6 y revision





151
deben tarde, o temprano sufrir todas las demns. Para que
las verdades en el drden moral se funden sobre bases indes-
tructibles, para que sean eternas 6 inmutables; es menes-
ter quo descansen en ella, a fin de quo nunca se pueCdan
desconocer sin renunciar del todo 6 la razon. Por eso ban
dicho bien los que consideraron Jasta la moral mas sublime
como el resultado del buen juicio. La ley del deer no fue-
ra nada sin ello, y seria un vago inpulso, o una insignifi-
cante denomination, quo formaria una moral arbitraria y
sin brujula, si para calificar las acciones quisiese escluir el
razonamiento con el codmputo de sus ventajas y desventajas.
jNi que otracosa es la moral, (dando 6 esta palabra
aquel significado quo cl comun do los hombres Jo aplica,.
cuando se encuentran libres de preocupaciones y exentos de
toda prevention), sin*) el arte de hacer cl wayor bien posi-
ble a aquellos con quienes estamos on relation, sin offender
6 los dereclhos de los otros? Cuando estas relaciones se cir-
cAnscriben a un corto nDIIero de individuos, la moral des-
pierta la idea do virtudes donestiras y privadas: toma el
nombre de patriotismo siempre que estas relaciones se es-
tienden 6 la sociedad entera, de la que el no viene N ser sino
una mera individualidad, para convertirse en filantropia
cuando ellas abrazan a todo el genero hurnano. En cual-
qsiiera de estos casos comprende la justicia, que siente, res-
peta, quicre los derechos de todos; ]a bondad, que se iden-
tifica por un sentimuiento delieado a] bien, d al mal de su
semejante; el valor, que da la fuerza necesaria para ejecu-
tar constantemente lo que iiispiran la bondad y la justicia;
en suma, aquel grado de instruction que, ilustrando los pri-
ineros movimientos del alma, nos muestra s cada instante
en qu$ consisten y to que exigen realmente de nosotros la
justicia, la bondad y ef valor. Estos y no otros son los ele-
mentos de la moral; y de alit viene por una forzosa conse-
cuencia: quo ella es inseparable de un bien producido, 4 por
producir, y que por consiguiente todo esfuerzo por atrevido
que se suponga, como no terrine 6 ese fin, le es absoluta-
imente estrano. Se debe, pues, excitar a los hombres por el
interns, mostrandoles en el bien quo hicieren a los demons, el
garante dl que ellos mismos habran de recibir; y haciea-
doles ver almismo tiempo quo en este cambio reciproco y de
mutua benevolencia, siempre serd m ucho mas to que reci-
ban que lo que dieren.
Racer cl bien y hacerlo con el menor esfuerzo posible,
es el t6rnjno y el dnico fin de ]a moral: la gloria del indi-
20





152
viduo consiste en producirlo y en ofrecer a los ojos de sus
contemporaneos una vida llena de acciones tiles. Esto pide
la ley del deber; pero el deber esta alli donde se encuentra
la utilidad, es decir, la mayor suma de bien possible tanto
para 61 mismo como para los demds y la sociedad entera:
(1e modo que para calificar los actors morales, para saber si
se ajustaron a la ley del deber, es menester que se proceda
por el calculo y la compensada estimation de sus ventajas
o desventajas, apreciando sus utilidades, o sean los bienes
y los males que de ellas resultaren. Para calificar moral-
mente una action necesito de un t6rmino cierto y positivo,
y en vano pretenderia ser entendido cuando presento como
bueno un acto moral cualquiera, en vano me empenaria en
hacerme comprender bajo la formula de que se ajusta a la
ley del deber, si antes no demuestro que lo esta por la slima
del hien que produce y las ininensas utilidades que por 61
vinieron a Ia sociedad.
La existencia de esos actos impremeditados y espon-
taneos, si fuesen imputables, tanto probarian contra los uti-
litarios como respect de cualquiera doctrina que intentase
dar otra razon fuera de la que hemos antes asignado a estos
movimientos intimos y casi instantineos del corazon. Efec-
tos de un imprevisto arrobamiento del 6nimo, si excitan
nuestra admiration o arrebatan nuestro reconocimiento,
son sin embargo como el estupor de nn epileptico, d los de-
lirios de un demente que carecen de imputabilidad moral.
No corresponden a aquella class de fendnenos do que juz-
ga el moralista, ni deben tampoco estar sujetos a la regla
con que el los discierne y de que se sirve para calificarlos:
salon evidentemente de su dorninio y nada pruoha contra it
certidumbre y eficacia del principio, la circunstancia de que
no pueda ser aplicado a unos casos a quo tampoco se ha
procurado estender.
Pero se acusa tambien su insuficiencia en otros que
son positivamente de su resorte, y en los euales, a jnzgar
por el sistena de la utilidad segun so dice, nos verianros
obiigados 6 condenar como malo un acto bueno, y a toner
en esta categoria a otro que es evidentemente criminal. Si
tal imputacion fuese cierta, nosotros tambien condenariamilos
un sistema que conduce 6 semejante trastorno moral. Mas
icuan distinta es nuestra persuasion en esta part! Los ca-
sos que se han propuesto en nada contradicen el principio
de ]a utilidad en las calificaciones morales, y antes bien le
confirman de la manera mas palpable. La utilidad no se do-





153
duce de simples apariencias, i pide nn ctlculo 1 la ligera:
demanda mucha was reflexion, 6 finde lograr asi asegui ar-
nos del acierto. ;Porqr6 el lbriego Lace utn acto de virtud
glorioso devolviendo un tesoro que ascguraria por much
tiermpo si subsistencia y la de su Camilia, y que tal vez po-
dria sustraerle para siempre de la miseria? Porqu6 co-
mete Ln crimen y se castiga como asesino de intention al
que here y hace sanar en vez de dar la muerte? El prime-
ro contra el principio de si evidente utilidad comete un ac-
to bueno; y el segundo es mirado como delincuente contra
tn tercero, 6 pesar de que el resultado dle suyo le sea pro-
vcchoso.
Aqui el sistema de ]a utilidad se encuentra vencido v
debe ceder el puesto al de la ley del-deber que tiene en tales
casos su was complete aplicacion. Si el uno obru Bien fu. por-
que cumplid coin aqiella; y porqu el otro la quebrant sin
imirmanietto, ha couetido una action criminal: esto es sencillo,
esto es inteligible y casi no necesita de esplicarse. Pero ;por-
quo la ley def deber manda al labriego que devuelva el te-
soro, q1 asi podria cubrir sus propias necesidades como
remediar las de su familia, si es que gime en ]a miseria?
Para sufocar on estimulo tan poderoso y que tanta fuerza
tiene sobre el corazon humano, ha debido presentaile mi
motivo Lnucho mas eficaz, y este motivo es el mayor bien
que va a resultarle de conservar intactos sn honor y su re-
putacion; el de no esponerse 6 una pena cierta y segura, y
que su nombre y si memoria no se viesen cubiertas de opro-
bia en mengua propia y en vilipendio de su misma familia.
Resulta, es verdad, un bien casual a un tercero por cl
beche de su asesino, aunque sea cierto que otra fuera su
intention en el imaginado, si no probable caso que so ha re-
ferido. Pero aquel bien que deriva de el no es en manera
alguna comparable con el mal que causa a la sociedad por
la justa alarma producida y que tal acto debe necesaria-
mente inspirar en los dems; por el quebrantamiento del
orden social que supone, y que es quizd el mayor de los
males posibles; por el desprecio en suma 6 toda subordina-
cion legal, y la violencia con quo de propia autoridad se a-
tenta contra la existencia de tin ciudadano que reposaba
tranquilo bajo la salvaguardia y protection de las eyes. En
un solo hecho, pues, el odioso criminal infiere el mal de la
violation de los derechosindividuales, de arrogarse una au-
toridad fatal y de que no podia star revestido; el de usur-
par al poder pdblico los fueros que le corresponden y cuyo





154
uso solo es legftimo en su mano; y el de romper asi In ar-
miaia del drden social y su regular y sim6trica coordina-
ion, sin cuyo respeto, sin cuya religiosa conservation, nin-
gun bien, niugtina ventaja podriamos prometernos on las
asociaciones huinanas y en vano fuera esperarlas.
No basta decir que se ajusto, o quebranto la ley del
deber, porqu6 esto no fuera mas que darnos el primer t6r-
mino de la cuestion sin resolverla completamente: si desea-
mos conseguirlo, es preciso tambien razonar sobre sus mo-
tivos. El deber, ni es tn ciego instinto, ni mucho menos pu-
diera confundirse con el decreto imperioso de un tirano:
may al contrario, cuanto manda, cuanto prescribe es porqu6
de su ejecucion ha de resultar 6 los hombres tin bien real y
efectivo, no obstante de quo inmediataruente no aparezcan
sus beneficios y que se nos oculten bajo Las esterioridades de
un mal present. Do otro modo no obraria sobre el hombre,
que doininado por un instinto feliz hacia i hien, tiende co-
mp forzado de una dichosa necesidad 6 buscarle. El t6rmi-
no de la moral es procurar al ser social la mayor felicidad
possible: lb toca por to mismo producir el bien de todos, y
siendo este si fin y objeto casi unico, el moralista no tiene
otra regla para juzgar do la moralidad de las acciones y
pronunhiar despues su fallo (e si se ajustaron o no a la ley
del deber, sino por el calculo de sus utilidades y la consi-
guiente apreciacion de sus bienes y males respectivos. Cree-
mos, pues, que no hay verdadero discentimiento sino en los
t6rminos entre los catedraticos contendentes, y que basta
circunscribir aquellos para que desaparezca todo rmotivo de
controversial. La ley del deer es ei principio motor de las
acciones morales; es of terminao do si calificacion, pero nun-
ca liegariamos 6 formarle sin aplicarle la regla de la utili-
dad procediendo por of edmputo de los bienes y males que
produzean. De ese computo puede alguna vez prescindir el
(11e obra, pero no el moralista que, calificando las acciones
humanas, jamas podrd aprobar como buenas, o condenar
por mals, ni decir si se ajustan, o pecan contra la ley del
deber, 6 menos que no las ensaye y las aquilate por el prin-
cipio de Ia utilidad: principio que bien entendido, y circuns-
crito en sus aplicaciones a la moral, no podrs menos de con-
currir nuty poderosamente al adelantamiento de esta cien-
cia, quiza mas retardado de to que debia por la impudencia
de los charlatanes, 0 la peligrosa locuacidad de los sofistas
que hasta aqui no la han dejado ser 1o que es: ciencia de
razonlmient9.














LITERATURA.





ARTE E IEN DECIR.



XAVCIO flIa4 OWUXTtI.


DEL TONO Y DEL ESTILO EN GENERAL.

Si la elegancia y brillo de la elocucion consisten para
el retorico escolistico en el vano oropel de [as palabras; de-
penden para el filosofo y orador elocuente de la buena es-
posicion de los conceptos. Se llama tal la que mas conviene
al asunto de que se trata, 6 la clase de oyentes y lectores, y
A [as circunstancias en que el orador se encuentra. A la
verdad, las cosas sencillas deben escribirse con soltura, las
elevadas con precision y energia, y de distiuta suerte debe
hablarse al plebeyo ignorante, que al culto y descontentadi-
zo literato. En hora buena que agitado por una combustion
civil, el orador estalle en la tribuna con el fuego del nalo-
grado Mejia cuando hacia alzarse bajo sus pi6s la orgullosa
cabeza del coronado Maquiave!o; que libre, gigantescoy a-
trevido se eleve dignamente hasta ei creador imitando los
Leones y Granadas; pero cuando trate solo de persuadir
verdades oscurecidas y dudosas, sea claro y logico como
Feijdo, elegante y elocuente como Jovellanos. Si se ocupa
en negocios alegres y triviales, juguetee al igual de nuestros
comics; im ite 6 Cervantes que daba 6 sus actores el carac-
ter que a sus caprichoso ingenio le antojaba. Quien escribe
asi, entiende bien lo que se llama tono, o sea aquella opor-
tunidad de las ideas y las palabras con el sujeto de las obras.





156
Este t6rmino se aplica igualmente al arte de pronun-
ciar los discnrsos dandoles el alma que corresponded a su sen-
tido. No le basta al buen orador espresarse logica ni elo-
cuentemente, testicular ni accionar con medida y con deco-
ro; noecesita de aquella entonacion, pintura de la verdad y
fundamento do la declamacion oral, pees si la palabra re-
trata el objeto, la entonacion demuestra el convencimiento
intimo del que la usa y el efecto que procura conseguir de
sus palabras. Por ella deducimos la situation del que discur-
re, aunque no entendamos las espresiones de que se vale. Es
quien diferencia el lenguaje escrito del hablado, pues si a-
quel se espone con simples caracteres, este pinta las ideas
a la inaginacion, habla a los sentidos y por cousecuencia
nos seduce y nos doinina. A tanto llega su m6rito, que solo
pronanciacion exiglia para hablar bien, el orador de Atenas.
Careciendo nuestro idioma de la rica prosodia del grie-
go y del latin, nos afanaremos en sacar todo el fruto que
pueda rendir terreno tan est6ril, porquc mayor gloria nos
resultara quo a los que trabajaban en tiorra virgen y con
instrumentos tan pulidos. Logramos el merito die la dificul-
tad vencida, y eso mas debemos empenarnos en conseguirle,
que ninguno de los idiomas vivos puede compararse al nues-
tro en mIagestad y soltura.
Dar a cada sonido su debida proportion enlaz6ndole
con los otros de mantra quo se esprese cl afecto con la idea,
es a lo flue se reduce el arte de leer y de hablar en publico.
A veces el sentido y el efecto del todo, brilla mas rompiendo
la ortografia, que siguiendola gramaticalmente: el hombre
apasionado se detiene donde el tranquilo camina, y at con-
trario, salva barreras quo este dtimo apenas se atreve 6
medir con sus ojos. So aprende a pronunciar no escuchan-
dose a si mismo, ni dejindose it de la pasion, sino contem-
plando el efecto que en los otros se casa. No dejando nun-
ca la voz al falsete, gradundola segun los que oyen y el lu-
gar en que se liabla y quedando siempre dueno de sus va-
rias inflexiones. Para esto es necesario conocer O calcular
en donde acabaremos; y si se lee, percibir de una ojeada el
principio, medio y termination de [a idea. Much practica,
buen juicio, ninguna afectacion y pocas reglas, bastan al in-
genicso, y hacen tolerable al lector de entendinmiento limi-
tado. Solo es dado a tin grande ingenio atenerse a la just
naturalidad; el poco ducho casi siempre se esfuerza mas de
lo necesario.
Cuin interesante sea el espresarse bien,, y los lauros





157
que prernian al que pose este arte,'y las victorias qne con-
sigue algunas veces en contra de la Idgica y la verdad; ya
Io revelan las cniaras o cortes curopeas; y tanto temid el
Aredpazo de la antigua Atenas cl uso de la elocuencia, que
le prohibit para evitar la seduction de la palabra, y cele-
braba sus sesiones en la noche para librarse del poder de
la gesticulacion.
Si el tono persuade tan 6 menudo, consiste en que en-
gana menos que la palabra fijando si sentido. Espresiones
injuriosas, por $1 se hacen zalameras; y alguna almivarada,
quiz4 envuelve hiel Y menosprecio. Nadie es tan tonto que
no perciba por 61 la distinta idea que una misma frase en-
vuelve.
Se llama estilo "el caraeter dominante que dan a una
compositionn Jos pensamientos de que costa y las espre-
"siones que los manifiestan." JDifer6nciase del lenguaje en
que este solo se refiere a "la coleccion de espresiones con
"que el autor cutncia sus pensamientos." Del tono, en que
como ya hemos dicho, "esplica la oportunidad de las ideas,
"y las palabras con el sujeto de las obras."
)EI estilo de tin autor, es el espejo de sQ alma; el len-
guaje, el de sa instruction filodgica; el tono, el de su ideo-
logia y buen gusto.
Derivase la palabra estilo del pfnzon con qne antigua-
mente se escribia en tablillas enceradas: nosotros por tras-
lacion llamamos asi la fmanera de escribir, y como esta de-
pende de los pensamientos y de la coordination de las pala-
Inas que nunca se confunden en los varios escritores, ]a lia-
Inauuos clara, correcta, elegante, para, fuerte, energicn, su-
blime, d Bien desalinada, debil, barbara, cortada, simturica
&c; pues segun el cardcter que en ella domina asi le damos
correspondientes nombres.
Dependiendo el estilo de las espresiones, debemos in-
dagar cual estructura conviene mas al idioma castellano, si
la analoga d la transpositiva. Para esto debemos remontar-
nos a la indole de nuestra lengua. Estudiando su sint6xis
veremos que sigue el orden analitico de las ideas en la su-
cesion de is palabras de que consta el discurso siempre que
no dafie a la claridad de ]a clocucion, lo mismo que el fran-
c6s, el ingl6s y el italiano, que si odmiten hoy dia algunas
transposiciones en grados progresivos, depende de las rela-
ciones que ha tenido cada pueblo con los que alteraron si
lenguaje primitivo. Algunos escritores funddndose en la eti-
mologia de ciertas palabras, en la filiacion de ias lenguas,





158
en las victorias y mescolanza de los pueblos, dicen que nues
tra lengua madre es el latin, y quo debemos usar sus lar-
gos periodos y sus embrolladas transposiciones.
No creemos que este estilo nos convenga, pot la inmen-
sa distancia que hay entre el genio del latin al del francs, in-
gles y espafiol. Muchos no le tienen por nuestra lengua ma-
dre, fundndose en que la etinologia indica el emprestito y
no el origen, que los #pueblos subyugados tenian su idioma
antes de la dominacion romana, que admitimos articulos
desconocidos en el latin y cuyo uso no podemos escusar, que
ademas tenemos verbos auxiliares, nuestros nombres son
indeclinables, los pronombres personales se unen en la con-
jugacion, diferenciamos ruchos tiempos que el latin con-
funde, y sus inversiones e interminables periodos hacen a
nuestro idioma duro, ininteligible y arrastrado. Las palabras
pasan facilmente tie una lengua en otra cuando los pueblos
se mezelan, y asi para juzgar su orien solo debomos aten-
der i su genio, menos susceptible do alteraciou y cambios
y que se mantiene 6 pesar de la insconstancia de las pa,
labras.
Por el, aniaden, se ha de juzgar sit identidad 8 diferen-
cia, y si con esto so mancomiuna la filiacion de los t6rminos,
aquella lengua sera madre con respeto a la otra, que como
la Rusa, la Polaca y la Ilirica tengan la misma indole y pa-
labras quo la Esclavona, de done las tires so originan. Jus-
tamente colocados entre la esclavitud francesa y la libertad
latina, no debemos seguir la primera ni imitar la segunda.
De esto se deduce claramente que el estilo do Marchena y
de los escritores a lo latin, es corruptor del buen gusto, pro-
pio del culteranismo y de la pedanteria. TOdos los estremos
son viciosos y huyendo de ser franceses, somos greco-bar-
baro-lati nos.
Soltura y elegancia en las espresiones, nervio y ldgica
en las ideas, son las cualidades que forman el estilo de los
buonos escritores; Las conseguiremios observando las reglas
del arte de bien decir y do Ia logica quo es su inseparable
compaiera.
Muchos pretenden adquirir un buen estilo imitando
servilmente las frases y modismos de autores c6lebres, sin
considerar que su m6rito intrinseco es pintar el cardcter
dl escritor y que se revisten de un forro prestado como el
asno de la f'bula. Si alucinan tin moment, solo logran es-
tos imitadores hacer mas palpable su caida. Admiralos el
tontQ y los desprecia el literato.






159



A 1 BTA L Ef1A flAflA.







"La languefrangue est un melange de
diverses langues chretiennes, et d'txpres-
sions qui sont, pour la plupart, italiens eu
esp)gioles, et q'elque fois portugaises, de.
puis peu. Comnie Li ette confusion de tou-
te sortes d'idiomes se joiut la niuvaise
prononciation des mau res et des tures, qui
w) connnisimt ni les modes, Ii les temps, ni
irs cas, la langue fraquo d'A rgel nest pius
qnun jargon semblable au parler d'uu negre
noVice nouvelement ament en Espagne."
Viardot, notas a] Quijote.



;Quien habria dicho al pobre Mr. Louis Viardot que
al mismo tiempo en que el se desvivia por presentar a sus
compatriotas una traduccion digna del libro mas ameno y
divertido quo se conoce, desaparecia el idioma en que se
concibid y produjo este esplendido monumento del ingenio
iUmano, de suerte que los paisanos del autor se verian pron-
to forzados a recurrir 6 su version para entenderle! Nues-
tros grades honbres, nuestras notabilidades literarias, han
abandonado ya el uso de la lengua espanola, como indtil y
embarazosa sustituy'ndolc una nueva lengun franca, muy

La reciente traduce-ion 4 que alude el testo, hecha con
rumo conocim1icgto de aumbos idiomas, interest 4 la vez 4 france-
ses y espanioles. A los 6ltinaos, por la razon apuntada: i los pri-
nxeros, porqu6 escrita con la abundancia y flexibilidad que se ad-
vierte en los buenos autores del siglo XVII, les muestra palpa-
blemente lo muciho que hun perdido en abandoiar estas buenas
dotes quo resaltan en las obras d- Montaigne, Charron y Moliere,
r" cl einpuilaoso y estrecho amaueramiento de Ios filosufastros
del silo XV111,
Otra circunstancia recomienda esta version, y es que de to-
dos los estranjeros que Ian acometido tan dit'icil y escabrosa eat-
ti'





160
parecida, si no en sus clementos coustitutivos, en su modo
de composition, 6 la que en tiempo do Cervantes se babla-
ba en las costas de Berberia, la cual tiene entre otras la pe-
culiaridad-de que los mas bozales y cerreros son lot que me-
jor la comprenden. Su fondo es todavfa el anticaado y se-
mib6rbaro dialecto que se usaba en la corte de Espalia en
el reinado de Carlos HI, y del que a falta de otro mejor so
valieron Para espresar sus pensamientos Campomnanes, Jo.
vellanos, Cadalso, Melendez Valdes, y el insulso y frigido
Moratin, a quien nuestros hombronazos del dia tratan con
razon como 6 un demandadero de monjas. Pero las palabra
sp presentan ya despojadas de los accidentes gramaticales
jue las aprisionaban, y les impedian campear con desem-
barazo y gallardia, se les hace variar de signification cunn i-
tas veces se juzga necesario, y so prefieren has votes y fra-
ses de giflria y taberna. Para enriquecer algin tanto nna
Lengua tan pobre y estcril, se le ncorporan diurimnci o
mu.:Jaos terminos y modismwos, bien pertnezetin I las lcu-
guas cristianas, bien a Las judias, paganas d mus-uInanns.
Asi es que la nueva lengua franca se asomeja con bastanto
propiedad a lo (Ine podemos figurarnos que sria el idioma
do la torte de Babel en boca do los phones y carreteros que
condnian los materiales para su construction.
Una reunion do literatos, traductores de dramas y fa-
bricantes de romances, trataba de compilar tin diccionario
comparado hispano-franco; pero apenas se empezd a disc-
tir este proyecto, fu6 preciso abandonarle, porqu6 se vid que
su ejecucion seria obra de romanos.
Tambien se pensaba en formular una especie de gra..

presa, el Sor. Viardot es el que mejor ha desentraflado el sentido
de Cervantes, aunque a veces se le escapan chistosisimos desati-
nos. Por ejemplo, en el capitulo 24 de la segianda parte traduce
un sota-lermitano por una sous-hermite, y ahade por nota: expres-
sion plaisante pour dire l2 servante de P'hermite, qui s'en fiisail
le lieutenant, cuando semejante cosa no le ocurri4 a Cervantes y
sota-hermitano, !o mismo que, sota-arraez, sola cochero, sola-
despavilador, y otras espresiones por este estilo, significant el ayu-
dante o suplente del personaje principal, desiguado por el se-
gundo ternino de la voz compuesta. Mas adelante, en el capi-
tulo 38, hablando de la promesa de matrimonin que habia dado
D. Clavijo la infanta Antononasia, dice: le vicaire vit la cblu-
le, et reout la confession de la dame; y en consecuencia la fgiira
en una vifita arrodillada ante un confesouario, equivocando
asi la confesion sacramental con lajudicial.





161
mtica para el nuevo idioma; nes habiendo representado
algunos poctas que semejante intento era on contra do /a,
marcha dcl espiri/u del sigr/, se Ic did de nano comio depre-
sivo de la noble iaclltad (goe time coda hijo de veCino de
espresarse dcl modo que se le antoje, y de decir cuando se
le cite a Garcilaso, Lope de Vega, H'errera u otro de aque-
hlos vrjetes:

Quo si c1 hab!d la lengua castellana,
Yo hablo la lengua quo me da la gana.

Sin embargo, deseosos los traductores y fabricantes re-
feridos Ie hacer algo de provecho, para dar octpacion u los
lciros, y (qle estos no lOS mantengan de valde, han resuel-
to rcimtprimir Ils obhms (Iralaticas de .I). Leandro Feran-
dez do Aloratin con notas y comecntarios sobre el aitiguo
teatro y cl atiguo idjioma lde los espaoles, y el itforIle de
la So(cidd LcondIica itatritejse en el espediente de la ley
arflj Iriii con ln estojso glsario de las voices y Irases quo
hfin cidIo en desuso.
lie leido no s6 done, que has lenguas ban precedido a
las 'ranit cas, y que estus no son sino coleccones, was o
menos bien ejecitadas, do preceptos sacados dcel been uso
de t lenga; ige se apblcan. Partiendo de este principio, fie
propogo exsaminar diversos pasajes de los escritos publi-
c;aios tecientemente a una y otra margen del Atlantico,
)or si piedo dedhcir do sU comparacion algumas reglas apli-
crabls al nuevo ilioma; sin que por esto se entienda que i-
tcuto car/-r en to ims minimo la amplisima libertad de los
(ile las Imiran couo embelecos, artificios y pruocupaciones
de otra opoca.
Poco Iir de la ortografia, aunque parte principalisima
de la gramlttica, y cuyas faltas estan mas i acance de to-
do el inundo: con escribir al rev6s de nuestros padres sere-
tmos ulos girifaltes en esta materia. Ellosescribian geodesia,
geolvgia, monjio, ba/io; y nosotros de consiguiente escribire-
mlos: feodesia,.yeolojia, ?onl;fgio, bagio, Donde ellos ponian b
nosotros pondremos v, y viceversa; quitaremos la it done
(llos la ponian, y la pondremos en las voces en quC no la
usaban; y asi diremos: el basto oceano, desoastar un tronco,
las (Jls do n arbol, los hojos de uii dama &c.
Con respecto a la puntuacion, no hay que hacer mas
qae regard los puntos, las comas y los demnis signs 6 Dios
to la depare buena, y sobre todo emplear muchas admiracio-





162
nes, El qe dude de la exactitud de estas reglas, se conven-
cerd leyendo con alguna atencion el primer periddico que
le venga a la mano.
"El de Arevalo io provoco (al caballero), hasta poner-
lo en la necesidad de sacar la espada, e hizo que to siguiese
A un sitio solitario."
"El viento hacia oscilar ]a luz de un belon de hoja de
lata que iluminaba la pieza hasta cl punto de apagarlo y
quedarla a oscuras."
Asi, ya no diremos el caballero, el velon, sino o belong,
lo caballero. En cuanto a puntuacion, on el segundo ejemplo,
Dios guarde a V. muchos aios. Tarnbien podremos docir:
hoy me dejo en casa, en lugar de me quedo en casa.
"Se les ejercita con caparazones y mantillas calientes
que les envuelven por todas parts: luego (ic cuando en cuan-
do para acostumbrarlos i la carrera se les descubre y se ls
monta." Puntuacion, Dios la de'.

Hombre, no llegues aMn,
Y verds COmO 110 ycrras.

"En el hospital hallaron varios enfermos, y... les deja-
ron en paz." Me parece que hicierori bien.
"Ellos recogun las cosechas, y arruinando 6 infinidad
de vecinos, les ponen en estado de reirse de esas necius dis-
posiciones." Pocas ganas debt tener de reirse hoinbres
que quedan arruinados.
"Cuando la tempestad politica que les ha clevado at
poder les harco presentarse alfrente de esta tribune'"
Un general se pone alfrentc de su cjer cito: tin rou a-
parece ante el tribunal quo ha de jizgarle. Este es el senti-
do, y esta es la espresion que debid usarse en la frase que
acabo de transcribir, si estuviese en castelano.
"Hemes credo complacerles presentandoles una copia
(diseno, dibujo cuadro, semejanza) exacta y bien ejecutada
de la primkera escena (teatro, senor, teatro. Por Dios no di-
ga V. tantos disparates!) francesa!
Cuaindo habia gramndtica espanola se distinguia un ca-
so acusativo y otro dativo. con sujecion al primero se decia
los en todos los lurares en que aqui se marca les; pero pa-
ra que sirve la gramtica? quin se mete en estos dibujos?
;Chucherias! boberias! fruslerias de los cldsicos!
"Comprendiendo entonces su dueno aquella escesiva
susceptibilidad de organization (espresiones do moda que





163
apenas se entienden), continue en niiando su impaciente
ardor, encubriendola sus proyeetos hasta el momento solem-
U," (oporitwo basfaba).
"Quiero verla'!... quiero abrazarla!... quiero pedirla
cuenta de mi felicidad'"
"Por lo mismo que la filosofia se ha prostituido, no la
rendir6 yo culto."
"Los turcos no creen en la inmortalidad del alma de
las mujeres. Esta opinion injuriosa no las impide venir a
ofrecer sus respetuosos deberes a los muertos."
No entiendo esto de ofrecer respetuosos deberes a los
nuertos. Tal vez querra decir: encomendarlos i Dios, orar
por el repose de sf1s almas, o cosa semejunte; mas como es-
ta costumbre va ya tambien cayendo en desuso, confieso que
cstoy perphjo. Ue (ugI porquC seria muiy conveniente que
cuaIto a f us so publicase ese diccionario de que dejo he-
cha micnciou.
Eu los ejemplos anteriores se confundia el caso acusa-
tivo con el dativo: en estos, por el contrario, es el dativo el
que se transforma en acusativo. Ello es que....

A la corta o a la larga,
Siempre yerra el Doctor Parga.

"IA treinta aios solo se es bueno para ser diputado, o
director de un periodico ministerial." ;Cosa mas rara!
"Cuando hlog4 (el fuego) al puente de madera y bar-
cas de dicha cindad, sC comunic Li t clinCen1io: unos guar-
dacostas que habia cetca empezaron a cafionazos (suple
disparar) para apagarlo y Jo lograron; pero fu6 derribando-
se dicho puente."
Esta listoria se asemeja a la del hombre que cayd en
tn pozo, y no se ahogo por estar seco; pero se estrelld los
sesos en las piedras del fondo.
"La criada las vid contar [unas monedas], y cuando
lleir el duerio ae las hizo sacar y se las quedd."
"Su boca reia: su corazon era un infernoo"
Un espanol diria: reia con ]a boca, y tenia el inferno
en el corazon: Pero la gracia est6 en el galicismo.
"Ya hacia algunas horas que dormia yo pacificamen-
te.... mis dos bujias. mi quinqu6 estaban encendidos: lujo
era aquel que yo no me habia permitido...!" ;Maldito seas,
egotista insoportable!
Se es bueno, a 61 el, se las qued6.... son frases que no




164
desdicirian en la boca de tin nativo de Angola recien desem-
barcado. V6ase con cuanta propiedad caracteriza el Sor.
Viardot d la lengua franca, cuando dice que se asemeja a la
de un negre novice nouvellement anene en Espagne.
"Conoce V. la rigidez de sus principios, y bien sea que
hdyans adivinado, d bien que nos engrahemos..."
"La jdven era una de esas graciosas creaciones, tan
d6biles y tan delicadas que al parecer debelas destruir ei
mentor Soplo."
El pronrnmbre enclitico solo puede usarse cuando la
oracion empieza por el verbo: en cualquiera otra circuns-
tancia es un barbarisino ridiculo.
";Ni como kubiese sido posible que ensordeciese el go-
bierno?"
Habria es la voz propin: sucle sustituirsele sin yerro
hubiera; Pero hubiese es tUn desproptsito por imis que so (i-
pen en prohijairle la presuntiosa 10norancia.
'"Esta manana fuit dc/enido Francisco Muuoz y Micae-
la San Jose." Otra qie bien baila!
"Aqiel caballo, aunque eiganchado 4 la sazon en su
pesada e innoble [ignoble] carret, era tino de los ocho ca-
ballos bdrbaros que cl bey de Tnez regald [babia r102d(ladO]
al rev Luis XV en 1731." Harto barbaro es forzoso ser Pa-
ra producirse asi: berberiscos eran los tales caballos.
"Los turcos screen generalnente qie el cuerpo no deja
de sufrir lasta que no descansa en el sepuicro."
El arduo empcfo de gobernar aL pats en contra de los
principios y tendencias de las opiniones."
Aqui se emplean tres preposiciones para constrnir tral
una frose, que con una estaria bien coistruila.;(Qiu sern
estas tendencies de qne tanto se abla buce algunos aios? Al-
giun n uevo dScUbrhiPIiento como el de los habitantes de la lung.
1El Curioso parlance, hombre de nucho saber, y en el
qne 'rcades esperanzas fjtndtt a literature espanoIa... En
ellos reird y solazare a su voluntad con los chistes del Cu-
rioso, y a conorer aprenderd lo que vale un sereno."
No sere yo quien dispute su saber al Curioso parlante;
pero de scguro se que no aprobara estas inversiones, y mu-
cho menos las siniiientes:
"El verdadero profesor Pelgas con su amable compaie-
ro y radiecidto discipulo Le-Roy han penetrado de nuestros
males el origen. A ciely(s antes (ie estos caminaba la medici-
na... Estos Airandes hombres de la naturaleza arrancaron
los secrelos."






105
Lo que mas me agrada en este pasaje es la propiedad
de los epitetos. Todos cuantos profesores hay y ha habido
en el mudo, son y han sido men/irosos y espurios: solo Pel-
gas es proJesr verdadero, tan verdadero co1o el profeta
Maboma.
Pues, ;y donde dejamos 6 sa amable compaitero? bay
cosa que asi prenda y esclavice el corazon de ta hermosa
com0o un vonmi-purgante?
Lo de agradecido tambien viene cmy 6 pelo: el medico
que no Jo sea, ;puede dejar de ser tn zote?
"Todo [en el navio] estaba en desorden cuando me des-
pert6: las vergas no estaban arruIadas para tomar viento
[braceadas], las velas no estaban encendidas [habilitados
quedarian los pobres navegantes, si en Lugar de orientar las
velas, las eucendieseri], si solo flotaban y s(guian el mHovi-
mRiento del navio." [zapateahan].
U/rant. ;IPorque se incten a escribir do las cosas de
la mar Los qcue solo la ban visto pintada en el mapa?
"Hacia fines del siglo XIV, Juan de Morales, espanol
natural de Sevilla [si era sevillano, dicho se est quo era
tambien espanol], pasaba sas tristes dias de cautiverio en
las prisiones de JMaroc."
Los traductores que Ilarnan Bruxelles t Bruselas, An-
vers a AmberesG(and 6 Gante, y-Aix-/a-ckapelle a Aquis-
gran, ;qu& estrailo es que llanen iaroc 6 Marrueces? Lo
que pudiera estraiiarse seria (ue algana vez acertaran.
"'1 cho prisionero [el susodicho Morales] en el oca-
no por Los corsarios, geniia despiies de muchos a01os en las
lugubres mazmorros de la crisliandad." No por cierto, sino
en las do Berberil.
"A treinta auios empieza a blanquear el pelo [en otro
ternpo se decia: empieza el hombre a encanecer], se pinta
3 en cl rincon del ojo [harto sospechoso es el tal rincon],
esa arruga maligna que se llama cornunmente, pata de
wa nso."
Don Fabian ( Don Macho! Lo que los franceses lla-
lian ta/fe d'oi, es en espanol pii de galo.
"En vez de atiel oscuro rincon de aquella cuadra f6-
tida y somnbria [otra vez adarnos por los rincones: Dios nos
deje salir a lIen 1p'erto] babitaba una cuadra particular
blanqiaeada con asno [encalada], enlosada de ladriulos [en-
ladrillada, que casi desajparccian Inijo cl ctpeso CstiCrcol."
Mal se aviene esta porqairm con aquAell, limpieza.





166


D. Turuleque me llaman:
Imagine que es adrede,
Porqu6 no me sienta bien
El don con el Turuleque.

Lo que el traductor llama espeso estiercol es una cama
de heno seco.
"Los hahitantes no tienen lujo, pero gozan de cierto,
bien-estar que agrada con/eemplar." Hermoso sonsonete!
"Va en el primer punto no habia noche, sino una espe-
cie de anochecer o crepdsculo vespertino, en que se vela la
aurora a la part de poniente.
Pase por la especie de anochecer; pero esto de ver ]a
aurora a la parte de poniente, no me to haran tragar frailes
descalzos.
"A media noche todavia estdn animadas las calls [de-
be ser la Noruega tn pais bien raro!J; los habitantes se co-
locan de pie delaute de sus puertas [como santos en reta-
blo: fdltales la animacion que sobra a las calles], donde a-
guardan el sueno que viene, y por fin, van a acostarse aburri-
dos d por m6todo." Parece que esto da a entender que el
sueno no viene.
Estos tres pasajes se han sacado de un papel titulado:
"algunas observaciones fisioldgicas hechas en los polos," y
de este titulo resulta que no solo el del norte, sino tambien el
del sur, se hallan en la costa de Noruega. La geografia, co-
mo las demas ciencias, marcha aceleradamente.,... hacia el
muladar.
En otro escrito leemos: "La corbeta francesa la Re-
cherche, que va a! polo norte a una espedicion cientifica, sa-
lid del Havre para las isles Feroe." Estos caballeros deben
figurarse que es tan f cil ir al polo del norte como al tcatro
lef Principe. Y ya que estainos con la geografia entre ma-
nos, vaya otro trozo y coucluyamos:
iHa venido a esta [Murcia] un conisionado parapre-
parar las elecciones con el pretesto del canal de fluesca "
Aunque sabemos que las calls ei la Noriega bullen y
retozan, no hay noticia de que la ciudad de Huesca haya
salido de Aragon: tal vez quisieron decir iucsear.
"Aligunos propiutarios do atunaras [a!andra bas] obser-
varon hace alUhifos afios que ciertas bandadas de verdade-
roj tiburones [tan verdaderos coto el profcsor Pelgas] sa-






167
queaban sus redes, pero solo pudieron coger uno en Nice."
[Niza].
a Cualquiera cosa habria yo dado por ver una bandada
de verdaderos tiburones con sus mochilas al hnmbro, ocupa-
dos en saquear las almadrabas.
"-Asi es quo Roxana [una yegua asi Ilamada] siempre
salia victoriosa de las mas encarnizadas litchas."
Estas encarnizadas luchas eran carreras de caballos.
"Los directores tratan en este momento de dictar me-
didas para contener esta disminucion creciente de sus ren-
tas en lingotes de oro [tejos], y con este objeto negocian,
no solamente billetes del echiquier [bonos de la tesoreria],
sino que venden lingotes de plata [barras] a cinco chelines
por onza."
En este pasaje, adem s de los t6rininos impropios que
van senalados, hay un grave error de concept; pcro no se
p1ede corregir sin toner el testo francs a la vista.
"Los Sloos de los Estados-Unidos." La palabra sloo
:no pertenece a ningnf idioma conocido: sloop significa nna
balandra; y pilot-boat que esta inmediato en mis apuntacio-
nes, un pailebot. El traducir de esta manera debe ser oficio
deseansado.
"Las cartas de Ancona anuncian que en aquella pro-
vincia se han notado sintonas de agitacion.[;qu6 son sinto-
mas de agitacion?-Simplezas de los periodistas]. Alonsig-
nor Delegato ha pedido a Ronra ref urzos."
Otro habria dicho, refuerzos a Roma; pero el chiste
est6 en no hablar nunca como los demas: el Monsignor De-
legato, que parece un nombre propio, es el legado d gober-
nador de la provincia, empleo que por lo comun ejerce un
cardenal.
"Despu6s de haber esperado en vano la corresponden-
,cia de Bayona, se supo que el correo peaton quo la conduce
iconducia] fu6 asaltado cerca de Sare."
Confieso que ignoro lo quo es un correo peaton: quiza
no estar6 lejos algtn amigo que me lo esplique, porqu6 yn
han empezado 6 presentarse varios peatones en las calles
do la Habana, aunque yo no he visto ninguno.
"Estas conmociones nada han podido contra el princi-
pio de nuestra hermosa revolucion."
Bien dicen que sobre gnstos no hay disputes: si hay
quiern flame hermosa a una revolution, porqu se ha de es-
trafar quo se califique de amable 6 Mr. Le-Roy?
'Los habitantes de Eglerain fueron pasados.... [a cu-
22






l q s
chillo?-;que disparate! eso apesta a castellano 6' cien too
guas] al filo de la espada."
"A la toma de Sebsivar todos los habitantes perecies
ron debajo del machete." [Chdpate esa!]
"Genova se apoya con altivez en los montes Apeninos$
y. a sus pies de marmol brama suav'mente [estas dos pala-
bras si quo bramnan al verse juntas] el mar de Liguria."
"Resguardan el puerto dos montafias construidas por
mano de los hombres, y poblado de, buques de todas classs"
[Si por casualidad dice pobladas, Io acierta].
"Canta un sereno la bora y su voz se estiende por el
aire magestuosa y sombria.., [esa noche no habia lina]. Pa-
dre nuestro que estas en-los cielos, contest el sereno, y en me-
nos de tn sancli-amen se lo rezo de cabo 6 rabo... (esto pa,
sa de Angola y toca en Salvogina). Aqui tienes un doblon
por ella, grito una voz parda y sepulcral." Mas bien seria
de color de piel de burro.
"Alava esuna, de las- tres (las tres que?)!que se han
conocido hasta el dia con el nombre de provincias vascon-
gadas; y la que menos se parece a las otras en diferentesar-
ticulos... Es montuoso su terreno;-pero no le faltan bosques y
arboledas... [;qui6n habia de adivinarlo?] Produce manza-
inas de quo ha con una bebida que llaman sidra... [Podia tam-
bien haber dicho: produce unas-frutas que llaman manza'
nas]. Despu6s de los frutos tbpicos [sin duda se hara con
ellos una cosa que llaman cataplasma] y la mucha crianza
de ganados, su mayor atenoion se lleva la industria y co-
mercio del hierro."
"El que con premeditacion-y a sabiendas comete un
crime tan enorme, queda estigmatizado con indeleble man-
cha."
He aqui otra voz desconocida de nuestros abuelos: no
s6 lo que significant; pero no debe ser cosa buena.
"Ellos tienen buenos almacenes repletos de las escan
dalosas, escursiones y rapifias- quo continuamente hacen."
Merecen.un privilegio por haber inventado el modo de al-
snacenar las.escursiones.
"Nosotros acatamos- essas- sabias disposiciones y con
placer las hemosrecibido, convencidos de las enormes ven-
tajas que nos proporcionan."
El adjetivo enorme afiade a la idea de grandeza algo'
de disforme y monstruoso, y asi se dice: enorme animal, deli
to enorme..; pero ;enormes ventajas!
"#Vemos.6 este beneinrito individuo que sin temor al'






fI9
sol ni aguas, ya procurando carretas, piedrai brazos y lefia
para el horno de cal que hizo quemar, parece como im posible
qee esto lo pueda hacer sin perjuicio de abandonar sus que-
haceres." El elogio, que digamos, no es gran cosa; pero.no
puede negarse que esta escrito con propiedad y elegan-
cia.
Despu6s de libertar el rey Bermojo de Granada al
maestro de Calatrava, a quien hiciera prisionero en la bata-
lla de Guadix,-en que fuoron vencidos los cristianos para
captarse la voluntad de D. Pedro de Castilla...." iSingular
modo eligieron para -captarse la voluntadlde su soberanoi
"Asi se verifico, pero apenas recibieron la primera
descarga, volvieron caras y huyeron despavoridos, arrojan-
do algunas armas de fuego, mantas, capotes, morrales y
otros efectos Ae coiner." ;Euenos dientes se ,necesitan para
arrostrar con estos comestibles!
"La faction en el encuentro referido, ademas de los on-
ce mulos cargados de arroz, perdid tres de los que acompa-
naban alconvoy, que quedaron muertos en el campo, uno
de los cuales era vecino de esta villa." A no ser por esta des-
gracia, quiza le vi6ramos con el tiempo empufiando el bas-
ton de alcalde.
6El gran sKarro oJel desierto es'un terreno inuy alto
[mas alto que la Giralda] de tres inillas de largoy ocheta
de ancho." Al rev6s me las calzo.
"Los pescadores, mirados desde la punta [cumbre] de
la niontafa, me parecieron poco mas grades que ratas, y
las casas de la ciudad del Cabo, unos puntos nezros en me-
dio de innumerables lineas." Lo mismo acontecid a Sancho
Panza7 cuando montado. en a'cas de ClaviLefo, vio a la
tierra del tamaiio de un grano de mostaza, y los hombres
que atdaban sobre ella, poco mayores que garbanzos.
"En los meses de -rigorosoverano, se nota eu la ciudad,
la falta de personas [gracias por losque en ella quedano'],
%uyo-nimero form- un guarismo de alguna consideracion
Econertadme esas medidas], las cuales aun cuando no es-
tan en capital [?qu6? andan escasas de metales?] no media
nucho terreno entre esta~ylos puntos que eligewpara tener
masfreseo y diversion."

;Que lindo atar de rocin!
[Y atibale por la cola].

"La langosta ya se sabe qut es producida en l&3 to-rte-






170
reros incultos y acalorados por la sirle o escremento del ga-
nado lanar."
Esto que sabe el buen senor, no lo supieron Buffon,
Daubenton. ni Valmont de Bomare. Decididamente, para
ilustrar ai pueblo y desarraigar preocupaciones ridicules,
no hay remedio mas. eficaz quo la libertad ilimitada de im-
prenta.
"Han traido mas de cuatrocientas mujeres del pueblo
de San Mateo y otros, por falta de pagos de contribuciones
y demds [este denmias vale un Potosi]; sin duda los hombres.
se alargaron 6 la noticia de la aproximacion de dicha fuer-
za, y dejaron a todo ese.sexo para responder a toda clase de
demandas."

El vulgo es quien nos. paga, y asi es just,
Hablarle en vulgo para darle gusto.


"Se corto el incendio quo amenazaba muy do cerca a
esta ciudad [Tortosa] y 6 un inmenso nimero de embarca-
ciones [doce o quince faluchos] que se hallaban al abrigo
de estos muros."
"Tambien entre los sencillos y cdzdidos pastures sue-
len a veces ocultarse alevosos y crueles asesinos."

Tambien entre los pastores.
Hay peregrinas cabezas.


De poco se admira este sencillo y edandidoa escritor: si
se tratase de una falsification de firma u de algun otro de
los delitos que presuponen ingenio, y habilidad, pudiera cau-
sade estrafieza; pero jqui6n se admira de que un. paten co-
meta un homicidio, sobre todo despu6s de tanto como.se ha.
trabajado para quitar al pueblo.elnico freno que podia te-
ner a raya sus pasiones?
He dicho que por donde quiera quo se examine un pa-
pci de los que se imprimen de algunos anios a esta pate, se
le encuentra lleno de las mas intolerables faltas de ortogra-
fm, asi en la election de las letras como en la puntuacion, de
manera que los errores de esta ltima clase hacen muchas ve-
ces decir al escritor lo contrario de loque intentaba. Vemos
en los ejemplos quo he presentado confujndido el genero neu-
tro con el masculine, el caso acusativo con el dativQ y este







III
con aquel; equivocado el uso de las voces de los verbos,
tomando unos mnodos y tiempos por otros: absurdos no me-
nos repugnantes se notan en el manejo de los pronombres,
preposiciones y conjunciones; y por ultimo. violentisimas in-
versiones quo de ningun modo tolcra el genio de nuestra
lengua. V6nse tambien infelicisimas traducciones, en las
que costaria trabajo decidir que es lo que mas se maltrata,
si el sentido de autor, el idioma en que escribid, o el del
mismo copista que ni aun, sabe trasladar palabra por pala-
bra del uno al otro, y asi llama atuneras o alunares, (porqu6
en realidad no se coal es la voz que prefiere) a las alnadra-
bas, Nice a Niza, Maroc a Aiarruecos, y bdrbaros 6 los ber-
beriscos; y en.fin, necedades de a folio y hasta blasfemias en,
los que llaman escritos originales, quo no son ias que rui-
nes imitaciones de lo quo ial loon y p)or entienden. En vis-
ta de este cadro que wida tiene de exagerado, podemos
inferir sin teror de equivocarnos, quo el principio dominan-
to de esta secta orgullosa y vocinglera, no es otro que la ig-
norancia, ignorancia crasa y supina, que propagandose de
unos en otros a favor de los trastornos politicos, del aban-
dono de los buenos estudios, y de aquella cruel facilidadr
con que se permite escribir para el pdblico 6 todo el quo
puede tender una puima entre los dedos, esparce tn denso,
velo sobre la sociedad entera, pervierte los principiosde la
critica, del buen gusto y de la moral, alhaga los errores y
supersticiones del populacho, y mina por su base las creen-
cias religiosas. No faltan por cierto hombres sabios y vir-
tuosos que combaten en defense de la verdad;. pero son po-
cos, su voz es d6bil y sus esfuerzos impotentes para resis-
tir el impetu de las tinieblas quo sore nosotros se desga-
jan. Quize los mismos que mas contribuyen a este espanto-
so desdrden, instruidos can sus propios yerros, porqu6 al
cabo y al fin, el tiempo que es.gron desbastador de zoquetes, los
ird descortezando poco 6 poco, se enmendaran y entrar an
en el buen. camino; pero entonces ya serd tarde para re-
Mediar el daao que habran hecho, y que podrian haber evi-
tado fcilinente extu diando antes de escribir, y aprendienda
antes de erigirse en maestros.



Frase culta que un escritor moderno aplica sus propios-
compaueros.






172


N O TA.



Por razones que el lector entendido comprendera fa-
eilmente, se han suprimido las citas; pero el autor de este
pequeno eserito no tendriareparo en presentar los docu-
mentos, por poro que se dudase de .a exactitd de los pa-
sajes trasladados. Lejos.de haber pervertido la puntuacion,
la ha rectificado en muchos de ellos;' y tanta es la prisa quo
se dan algunos a escribir desatinos, que no le costaria el
menor trabajo componer muchos articulos corno el presen-
te, sin mas preparacion que la de eclar marno de algunos
xnamotretos recientes.



-CANCIONES FR1NCESAS.



Los franceses son muy aptos para este.genero de com-
posiciones por su viveza, el deseo de conocer y declarar to
ridiculo y la.indole de su idioma que les present multitud
de palabras con doble sentido;.de.tal suerte, quo solo en la
epoca del terror cesaron sus 'coplas, y no hahabido otro acon-
tecimiento publico que no cautasen. Entre los mejores can-
cioneros se cuentan Mavigny, Blot, Lusiere y Coulange, sin
elvidar a Vergier. En los ifaudevillcs, canciones que circa-
lan por la ciudad, se ha distinguido Panard en la octava d69
cima centuria. Las galantes .y amorosas, tuvieron en la d&e
cima septima mas sencillez, afecto y gracia que en la si-
guiente, donde abundan el ingenio y~lasparononiasias. Co-
116, Lattaignaut, Rousseau y casi todos kos buenos poetas,
las han echo preciosas: 'hay tambien muchas para recitar-
se on la mesa, y otras llamadas Noels en las que suponiende
el parto de la Virgen, traen a! establo a los que quieren cri-
ticar o ridiculizar, asi como en nuestras ensaladillas. La
Earpe ha hecho romances.
















COSTUMBRE Ss-








MARIANO 6 LA EDUCACION.







'NTEs que to cases mira To qu'e haces: este es un
iefran muy antiguon ;Puks no faltaba mas, sino que se hioie
ran estas bodas de chiquillos de escuela!.... ;exCelentes ca
bezas para gobernar una casa! estupendo padre de fami-
lias, cuando apenas necesita de que el barbero le plante la
navaja en la cara!:.. Vaya, vaya... yo'ro se en lo que pien-
san estas criaturas! querer matrimonio antes de saber traer
pan a casa!... ya se v6, cuentan con cuatro medics que h
juntado uno con el sudor de su frente, y se esperan la glo-
ria de Dios antes que hayan hecho nada para ganarla. ;Pues
gran chasco to llevas site-prometes buena dote de la novia!
en esta tierra, hijo'mio, se estila casarse a palo seco: haste
que se hereda, no se hace mas que mirar6- la Luna como
lbs perros, cuando le ladran; 6lo mas, las vituallas, pars et
que tiene ]a sanguasa de que le est6 manteniendo de ma-
malon su suegro: eso es todo lo que se pilla; ;bella pitanza-
para el que tiene sangre en las- venasy diez dedos, espedi






174
tos para buscarse la vida por donde quiera!... Conque asi
no hay que dejarte deslumbrar por las guardas-rayas de mi
amigo D. Telesforo, que no producen sino mangos y naran-
jas, ni por su bajilla dorada, quo acaso es del metal de los
velones quc se usaban ally en ml tierra cuando yo era pe-
quenuelo."
Bien se infiere que el autor de esta famosa homilia
era D. Vicente, que iba con su hijo en su quitrin de campo
precedido del de D9 Marcela a quien acompafiaba siernpresu
negrita de mano; caminando para el ingenio La emulacion,
con la fresca de las once del dia. Mariano, el aburridisimo
Mariano, unas veces dormia, otras bostezaba, otras se daba
6 mil santos, sin saber qu6 contester a su incansable padre
quo amp!ificaba to atrriba dicho con mucho mas de to que
yo tendria paciencia de escribir, y el ben6volo lector de pa-
sar por la vista: en fin, no pudiendo ya mas, prorrumpid, tan
encendido com1o tan guanajo por Lis cercarias de pasctla
-Pero Sefior ;qii6n intenta casarse? Me parece quo
no he dicho ni una palabra de esto, y que estar content en
una hermosa quinta, d finca, como V. la llama, y con gen-
tes tan amables, no es llevar La novia a la iglesia: es verdad
quo Paulita me encanta, no negar6 que ella me ha asegura-
do que no le soy indiferente; pero de esto-6 contraer espon-
sales hay mas distancia que de aqui a Roma. Si no hubiera
tenido atenciones con ella, V. hubiera sido el primero en
echarme en cara mi groseria.
-iPues callen! respondio con vivezaD. Vicente. ;Con-
qu6 ya no pueden ser politicos los jovenes sin enamorarse a
la prinera de cambio de las muchachas que ven, y IQ quo
poor es, sin enamorarlas! Ay lariano! quieres td venir a
disputar sobre esta materia con t padre? Pobrecillo qiwu yo
vuelvo cuando t6 vas! Confiesa que joven 6 inesperto to has
dejado atrapar; pero mira que to Jo vuelvo decir, no es todo
ero Jo quo reluce; has visto alli mucho boato, mucha bambo-
lla y te se han ido los ojos: no to engafes, un cafetal por
mnucho~que to maiaville, no es uas, hablando en general, quo
una hipoteca para hacer trampas. No es decir ni que D.
Telesforo sea tramposo, ni quc est6 reducido a su solo ca-
fetal, porque en los tiempos que corren, y con su modo de
vivir, pronto darna con el santo en tierra: 61 tiene otros bier
nes, y los tales cafetales son fineas muy engaiiosas: at prin-
cipio produclan bien y los cafetalistas se montaron cn tll Iu-
jo del que no quieren bajar despuCs, U, por mejor decir do!
quo suclen bacerlos descender bien a supesar los acrecdores:






177
y-heoido ilesde que ibla l Ia escuela, que haciendaa decam-
po donde haya chocolatera, pronto enviaba al amo al hos-
pital o a la carcel." ;Economia! santa economia! esa nos ha-
ce prosperar, vivir sin afanes para mauana, sin que apor-
reen nuestras puertas las manos importtnas del que vie-
ne a pedirnos o. que le debemos,,y sobre todo nos facilita el
consuelo de dejar a nuestros hijos con quo no se queden en
la calle a la clemencia del cielo. Siguete pues por mis con-
sejos; ten paciencia, que In hora llegari y.te easards. y
1o que es peor, quizes to arrepentiras mil veces. T no has.
conocido bastante 6 Paulita, ella no ha podido apreciarte
bien: estos son amores' de-comedia, que-suelen acabar en
tragedia.
En esto iban entrando ya por las tierras .de su domi-
nio: un arroyuelo sucio y lInguido que iba a morir en una
charca cenalgosa y esttntada, nn terreno cast sin arbolcs,
con mratorrales dispersos; sin Camino abierto, pues no mere-
ce tat nombre la senda con mil desigualdades y precipicios
por donde se habian hecho paso las carretas y lEs carrua-
jes, era cuanto sostitala alli a los jardines de los cafeta-
les: en fin, Ia tierra colorada habia desaparecido y con ella
todos aqtellos encantas, aquella inmensa vegetacion, aque-
]los cercados, tanto Arhol, tantalozania:teru ino el paraiso,
entraron en la tierra del trabajo y de La penalidad. Muchas
yuntas de bueyes, con la piel sola y los huesos, arrastradas
1arbaramente de las narices por twos negros desguizapa-
djos, miserables, y casi tan.flacos y macilentos como las re-
ses, iban 6 sestear al arroyo de que se ha hablado antes,
digno limite del ponderado ingenio La Ernulacion, base
principal deLcaudal de D. Vicente; pues con.aquellos bue-
yes, aquellos negros y aquellas tierras peladas y sin arboles,
daba inns de dos ndl cajas de azucar al afro, esto es, diez
veces por to menos el producto delcafetal de D. Telesioro.
Luego que hubieron pasndo el fainoso Leteo,empez() a gri-
tar D MarceL,, que sin dwda no habia perdido la rnemoria.-
;ilariano, Mariano, ya~estamos en la Emulacion!-y una
tristeza profunda se habia apoderado del corazon de aqiel
jo'en que pensaha ser un sueno cuatnto habia visto y cuan-
to le nimbia pasado en el cafetal donde vid a sri querida Pan-
litn. Al acercarse 6 la casa y 6los vastos edificios que exige
la elaboracion de Ia azucar, advirtia tn jardincito cue era
el recreo de su madre, en cl que habia miuchos frutales, y
Ias flores siempre abiertas, y las plantas siempre verdes de
las tierras tropicales, una bella fuente que corria por.ente
'7,





l7J
aquella verdura que se hallaba a la espalda die la casa de
vivienda y a la cual daba una puerta traseri; en fin, alguna
cosa que le distrajera de la monotona y desagradable apa-
riencia de las ponderadas- tierras de su heredad.-Vamos,
aqui hay siquiera un jardincito, aqui podr6 acordarme de-
Paulita, ya qpe no me es dado comunicar con nadie sobre
mi amor y mis esperanzas, pues es tal mi situacion que to-
do-cuanto me rodea me contraria de una manera tan cruel.
No echd de-ver i Vicente que su hijo iba haciendo
estos almanaques, porqu6 desoubrio delante del batey per-
sonas que nosconocia y qpe en compaia del administrador
y del mayoral los esperabanreranD. Mbliton, su grande a-
migote, eon otros dos que le acompawaban. Mucha sorpre-
sa causo a D. Vicente y a su familia que hubiese tornado
posesion ya de su ingenio D. Meliton 0on los dos descono-
cidos: pero-ya bemos dicho, si el lector tiene buona memo-
ria, qpe era hombre de pro entre los-amigos de nuestro hon--
rado gallego,.y aunque Dofia Maroela le miraba con sorn&a
porqu6eno cuadraba con su singular opinion de que para
educar bien a un muchacho que ha nacido y ha de vivir en)
un pais ha de ir a cualqpiera otra parte,.aunque sea a dos-
mil leguas de su.patria,,y mientras mas lejos mejor; sin em-
bargo ,en el campo todo esta bueno, y mas on los-campos<
hospitalarios-de la isla de Cuba: asi pues, todos esclamaron
con un grito de alegria, Mariano distraido, y los acornpalian-
tes de D. Melitonwcon .A cumplimiento y agasajo de perso-
nas qpoe por primer vez se presentaban en aquella casa.
Estos tales acompanantes eran un emigrado del continente
americano que llamaban D. Cipriano, 6 quien le restaba un
buenc audal para vivir con independencia, y bastante ins-
trucciony conooimiento del mundo, que habia recorrido en
continuos viajes, para conocer 6 los hombres de todoi lose
paises, las opiniones de todos los tiemnpos, y las circunstan-
eias que modifican las cosas de tal modo, que pesar de que
nos empelamos en generalizarlas, las individualizan hasta
lo sumo ;: y asi para conocerlas es forzoso examinarias-
una por una, y quien cree otra cosa, juzga que sabe Io que
hay en el mundo, y no tiene en su cabeza sino las abstrac-
ciones.que 61 mismo se ha formado. Al segundo personaje
le llamaban Seide, yo no s6 si de nombre o de apellido, pero
d f6 que i todos los hombres de 15 6 30 afios cuadraba per-
fectawente semejante apelativo: este 'Seide de que vamos
hablando, era un joven de 19 afios, ni uas ni menos que to-
dos los de su edad que ya hemos pintado, sabiendolo tod6






179
.infaliblemente, porqu6 qui6n es el que a los 19 aios no ha
alcauzado hasta Jo mas recdndito de la vida? Qui6n el que
,tiene el menor motivo de duda? No habia salido de la isla,
ni a derechas de su casa, y conocia el mundo como a los ha-
bitantes do la luna; peroestaba persuadido de quie los conocia
y no le apeaban de su burro frailes descalzos. Muy bien re-
cibidos fueron aquellos caballeros, y mucho mas cuando di-
jo D. Meliton:-"Aqui tiene V. a6 mi amigo D. -Cipriano
que llega ahora de Europa, y sobre todo de nuestra desven-
turada patria; estamos con nuestro amigo el condo de Casa-
'Camaleon, cuyo hijo tengo el gusto de presentarle, en si
vasta hacienda de Guayamajica, y-contando con la amistad
de V. los he traido ila Emulacion a pasar unos dias."-
X. ha hecho muy Bien, dijo B. Vicente;.y Doia Marcela re-
,pitid lo mismo, aunque con un tono que -equivalia a decir:
Y. ha hecho may mat. Mariano, A pesar de la idea domi-
nante quo ocupaba today su imaginacion, hizo algunos cum-
,plimientos 6 los recien liegados, y por to demas miraba en
.derredor de si, buscando ana cosa que no encontraba; y to-
do era esclamar:-";Pero un ingenio es much yeas foo que
-un cafetal, porqu6 no hay aqui aquellas hermosas guarda-
rayas, aquella frondosidad, aquellas fMores..." y hubiera po-
-dido decirsele, y aquellaIPaulita; pero el padre tenia ya on
antiguo amigo con quien charlar de todas las cosas pasa-
das, presentes y futuras, y Boha Marcela hacia los honored
-de la casa lo mejor que le era dado. Descansaron pries, co-
mieron, si no con tanta finura como en casa de D. Tlesfo-
ro, no con menos abundancia, limpieza y cordialidad, pues
-apenas el administrador advirtid quitrines y lque llega
ban conogidos de los amos, cuando mand6 matar una ter-
*nera, inocente victima que se sacrifica generalru te en los
fingenios si ocurren estas visitas; despu6s do la mesa se pa-
searon hacia el corte de cafla que ya se habia em prendido,
,en donde tanto negro y tanto buey se afanan y sudan para
'que un sibarita tome unos cuantos terrones de aztcar refi-
nada en un rincon de Paris o Londres; registraron la mi
quina de vapor, que habia sostituido al clamoroso y lento
molino antiguo que hacia andar una o dos yuntas de aque-
llos bueyes, por cierto no de Los que-se engordan en los a-
bundosos pastos de la Norynandia o de la-Flandes; el tren
de calderas, los hornos, los tachos y pailas, con la singular
prueba-del poco de sebo-que es suficiente para que en su
mayor ebullicion no se derrame en estas el guarapo. En fin
todo lo que con justicia llama la atencion en- estas singula-





m1o
res fincas, en iqu ]a agriculture se confunde casi con ]as ma+
nufacturas, y no se sabe si atender a los trabajos risticos o
a los de la xnaquinaria.
Side, que era mas que atrevido, o por mejor decir
muy petulante, ansiaba por hacer ostentacion de sus muchos
conocimientos, y de la profundidad de estos, a su parecer
sin igual en ningun otro.-S6 que el Sr. D. Mariano, dijo
para entrar en materia, se ha educado en Londres y en Pa-
ris, y por consiguiente le supongo muy instruido en las cien-
cias filosoficas que tanto llaman la atencion de las personas
doctas de quo abundan aquellasdos grandes capitales; iro
con envidia las lecciones que sin duda.ha recibido de ta boca
de aquellos grande hombres, de los Coussins y de todos
los derias ecl6cticos con que se honra la edad preseute.
-Puedo asegurar a V. respondid mas que modesta-
mente Mariano, que no mei ha llamadoimuoho la atencion
el estudio de la filosofia, especialmente el de esas doctrinas
puramente especulativas y sin aplicacion;en una palabra,
soy dernasiado positivo para no haberine dedicado mas que
6 la metafisica..
-Y no ha oido V. a Mr. Coussin?.
-Lo mismo que a M.Ile Maro en elteatro frances, y
6 la Malibran-en el italiano; por moda, porqu6' alli iba tods
el mundo.
-Le compadezco 6 V.,.mi querido amigo, dijo Seidey
no sin un grande arqueo de cejas, y unt- movirniento singu-
lar de cabeza.
D. Cipriano que estaba oyendo- el didlosro, tomo enton-
ces la palabra en estos terminos:-EI eclectici mo se ha he-
cho de moda, pero yo sin ofender a nadme, creo que les su-
cede a estos ecl'eticos-imberbes lo que a Marianito cuan-
do fue a oir 6 Coussin, que no tuvo otro motivo simo el que
Jo hacia otra mucha gente.
--Conqu6 V. creera esclamo Seide, "que uno se (ira
ecletico nada mas que'porqu6 tomnan este nombre otros va-
rios:" Ya eso es demasiado, yo no s6 quo los hombres sea"
tan entusiastas.
-Para el error, para la frivolidad, ]a moda, cl capri-
c1o, la imitacion servil qae son sus inayores incentivos; pa-
ra el estudio profundo y laborioso de la verdad, esotra cosa
muy diferente, es inenester kastante resolucion, deseos de
trabajar imucho para adelantaM no para que lo sepan los
otros, conatos de conocer lo cierto para ser util a los demas
y no para aturdirlos con nuestro saber; es menester precisa-






181
mente lo contrario de lo que han hecho, hacen y harsn pro-
bablemente hasta la consumiacion de los-siglos los pseudoe-
ruditos cue han infestado en todos tiempos la republica de,
his letras.
--Conqu6 V. no cree qie el puro amor de la ciencia
puede inflamarse en el coraz-on de una juventud oquese mues-
tra tan ansiosa por alcanzar la verdad, que todo lo empren-
de para conseguirlo y Para distinguirse en todos los ramos
dcl saber humano?
-Yo no-soy tan injisto que no cream en la posibilidad
de que muchos de los que cultivan las ciencias y las artes
1o hagan de buena f6, y con mucho aprovechamiento; buena
estaria 1a ihstracion del genero humano si todos-hubiesen
caido en ese caos de insuliciencia y de presuncion, en que
todos aspiran por ostentarse sabios y. ninguno quiere goner
los ntedios de conseguirlo; peo amigo, sea que yo rim"
en el siglo pasado, sea qne mire las cosas actuales como
siempre las vieron los de mi edad; me parece el famoso si-
glo XIX la era de la Ipocresia y de la falsedad: nada es
como suena, como aparece; la causa yo la entreveo, y qui-
zas no me seria dificil designarla, pero lo cierto es que nun-
ca se ha hablado mas de religion y jamis hubo menos reli-
giosidad: yo no trato solo de los temples desiertos y profa-
nados, de las-ceremonias ridiculizadas, y solo cumplidas
cuando tiene qu satisfacerse la vanidad pueril de los hom-
bres;.hablo principalmente del ara do- una pura conciencia,
que n se encientra en ningouna parte, y que a pesar de 16
que dicen, nin un hallada se le dedica la menor ofrenda: la re -
ligion conque tanto nos aturden los modernos, d es una ironic
"iucho mas impia que los sarcasmos de Voltaire, d un enga-
fio mas p6-fido que todos los que puede intmntar el hombre
para vender' sus hermanos. Y si de la religion pasamos a
la polirica, veremos qne sin persuasiones intimas, los cori-
feos de la doctrina, como los- nlaman los franceses, y que
tantos imitadores tienen en todas'partes, carecen de princi-
pios fijos, y entre ellos ni se advierte el entusiasmo genero-
so del liberal, i la franca y leaI fidelidad del couservador
de los privilegios del trono y de la nobleza.... no se v6 des-
pu6s de tanta-frase; y deo'tata, protesta, mas que el frio 6
interesado egoismo. Pes ty las letras? aun es peor si cabe:
todos ostentan un ansia por saber o por mejor decir, pot
parecer sabios, que asombra; todo to emprenden menos lo
que es indispensable-para adquirir algunos conociinlentos,-t I
eftudiar. Fu precisainente para esta pereza vaiiagioriosa'y





182
vocinglera de los que quieren ostentar suficiencia a tan poca
costa, la predication de los dogmas de la nueva escuela, en
que se exhorta al Ienosprecio de toda regla, de todo mira-
miento, de toda imitation de lo mas Bello que produjeron
los siglos pasados; el genio basta, se dijo, y todo el mundo
se creyo modestamente tn genio, siendo Jo mas burlesco el
ver al genio A, por ejemplo, co'mo corona de laurel al genio
B; y el genio B, coro a su vez encumbra hasta las nubes,
en un soneto nuy detestable, al genio A: pero arrancad a
esa literatura aturdida y bulliciosa su careta hip vcrita, aun-
que con riesgo de ilevarse para ally sendas patillas y bigo-
tes y luengas y peguntosas cabelleras, arrancadla pees con
valor y hallareis que sin objeto moral no produce sino mal,
porqu6 le quita todo interns legitimo y 6til a la sociedad: sin
miralniento por las forms, sin respeto 6 los grandes mo-
delos, corre de aciertos casuales en errores, may frecuentes
y aun necesarios; sin caracter propio, sin ilusion quo atrai-
ga, esponiendo las convulsiones de la naturuleza que toma
necia y obstinadamente por sus movimientos ordinaries,
.escandaliza en la escena, corrompe en los libros; lie aqui,
vuestra literatura, examinadla sin prevention y vereis si
exagero.
-"Bravo, bravo, dijo Meliton, asi me gusta;" y a la
verdad que no habia entendido las dos terceras partes de to
que se habia dicho.
-Mas en fin, anadio Seide, con .cierto aire de triunfo,
la filo.,ofia eclectica no ha sido acusada de hipocresia; esto
es todo to que yo deseaba, eada uno que arrive el ascua a
su sardina.
-Yo dije aV.. amiguito, continue D. Cipriano, que en-
treveia la causa de esa hipocresia gencrul y quo podria de-
signarla fscilmente: se lo dire a V., pues que quiere oirlo: es
Ia hipocresia dese mismo,eclecticismo, que sin embargo no
es eclecticismo: desde Auego se entra mintiendo y no es me-
nester ser muy logico para saber cuales son las consecuen-
cias que se sacan de las mentiras.
Como, el ecleticismo no 10 es? V. afirmara una pro-
posicion tan temeraria.
-No es del mornento esplicar Jo que es verdaderamen-
te eclecticism, y su posibilidad en la mayor parte de los ra-
inos del saber humano, ;pero para que este improbo traba-
jo, cuando es tan ficil patentizar que las teorias a que se
da este nombre, y que rechazan todas las escuelas, es ya
un espiritualismo exagerado, y el mas si.telnatico, ya us






183
platonisismo con todas sus visiones y pomposa fraseologia,
y ya en fin un absurdo panteismo, hasta el grado de que el
mismo Coussin se ha visto en la necesidad de defenderse de
esta imputacion? (Cour. de l'flist.de la Phylos. tom. 3 pag.
16. L. 5.) ;lmputacion terrible! porqu6 el panteista no se
diferencia esencialmente del ateo; si este se obstina en no
ver la luz del sol que here continuamente sus ojos, si no des-
cubre a Dios cuyas obras por todas partes aclaman, el que
cree que el universo es este mismo Dios, el que confunde la
obracon eloperario, no niega menos en realidad su existen-
cia: yo no tengo a Coussin" por panteista, soy demasiado sin-
cero para no declararlo asi, pero me parece un visionario mny
ingenioso y elocuente, y que muchas veces al borde del abis-
mo apenas puede asegurarse de precipitarse en e fondo:
pero esto no obsta a que Ia filosofia que le proclama como pa-
trono, sea esencialmente hipocrita. Si no &como ha de con-
ceptuarse la que despues de preciarse de tan cristiana se
espresa de este modo:: "El oristianismo, la ilima religion
"que ha aparecido sobre ]a tierra, es tambien con mucho la
"aas perfecta. El cristianino es el complemento de todas las
"religiones anteriorem, el' iltino resultado de los movimientos
"religiosos del mundo: es-el fin de ellos, y con el cristianismo
"toda religion esta consumada." (Id. id. tom. 1. pgin. 54.)
Creo que es este un modo rmy sincero de ser cristiano. Pe-
ro aun hay mucho mas: declama altannve el eclecticismo
contra c) sistema utilitario, y sin comprender una teoria que
esplica los fendmenos morales, les prefija una regla, y les
designa nn motivo natural y consecuente, bus(a en las doc-
trinas mnas extgeradas- de algunos de los utilitarios las opi-
niones que pueden atribuirse a untsordido interns, a an vii
egoismo,ofiscandose por error o por mala fe, pues todo puc-
de ser, en no advertir mas que este fin odioso en el sistema
de la utilid/d, por mas que se les grite una y mil veces quo
no se se trata sino del bien general, que es la suma del bien
de cada individuo, de la utilidad y bien-estar de cada uno
que no escluya la de los demrs Pero estos hombres tan ge-
ncrosos, estos que creen en esa justicia impersonal, indefini-
b!e y aerea, son al mismo tienpo los mus positivos, los mas
materiales en todos sus- deseos, sus planes, sus empresas;
corno que no han nacido en el siglo de la psicologia, sino en
el de las maquinas de vapor, en el del dibujo lineal, en el
de la geometria de los artesanos, en fin, en la edad de la
oplicacian y de la prctica y no de Is teorias y de as hipod-
tesis.. iQontrasti original con los quo han exagerado Ia de-





184
'trina de la utilidad! Los que parece que predican el mas re-
finado egoismo son gencrosos, moderados, sobrios, honradisi-
niosy caritativos, y estos hoinbres son Helvecio y D'Holbach,
y el que los jazga asi~es tin testimonio que no rechazara
ningun eclectico hubanero.
-Me admira, respondio Seide,.haber oido decir a V.
que el eclecticismo no senala regla del deber, pues asegura
V. que desconoce la que fijan los utilitarios; Y yo respondo
que danos con su revelation sublime, al punto que asoma una
intention en la concienciaz, y que la hallamos tambien al mirar
sun hecho de nuestros seniejantes contazado o cumplido con ente-
ra liberlad; puesto gue jauls nos abandona el ordculo augusto
de la razon, y cuando se ojrece nos iumpone. con autoridad divi-
na la obediencia a to 1usto, sin quitarle d la voluntad el poder
de seguir 6 no la voz eterna del deer que la intima.
-Mi querido Seide, verbal que provisam ren non invita
sequentur, digolo en Latin, que habr6 cornprendido V. si sa
anti-clasicismo se to permite: no hay remedio, cuando no se
tienen ideas claras es imJposible que la espresion Jo sea; asi
es que a duras penas venimos a sacar que V. senala como
reglas del deer la revelation, la conciencia, la libertad en.
nuestros actos y la razon que juzga de 1o que ejecutamos
libremente: yo admito de muy buena gana la revelation co-
mo esta norma de la justicia y de la bondad, pero queridito
mio, ;y los que no tienen Ia fortuna de seguir la verdadera
revelation, la que emana del hijo de Dios, la que establecio
el cristianismo, 6 donde acudiran para hallar costa norma?
Si senor, es verdad, la moral cristiana nos prefija.un princi-
pio infalible para arreglar nuestras,acciones, asi es que esta
moral divine es al mismo tiemnpo Ia mas acomodada para
Jabrar la prosperidad de las naciones, la utilidad y bien-es-
,tar de los pueblos, y aquellos de.estos que enarbolan el pen
don glorioso del crucificado, son al mismo' tiempo los mas
cults, los mas ilustrados, los de mejores costumbres, los
mas industriosos, los mas ricos, los.que tienen mas poder;
son en fin, pueblos conducidos por la veidad eterna 4 la ma-
yor suma de bien. Pero en cuanto 6 la conciencia, en cuan-
ta a la libertad de unestros actors, en cuanto 6 la razon, que
-no es mas que la razon universal segun Ia panteistica supo-
sicion de Vs., esas no pueden ser reglas de la moral, porque
Ia conciencia de un moro no puede ser la de un cristiano;
la de in republican, la de un sdbdito del Emperador (le la
China; y por 6timo, la de un hombre en ciertas circunstan-
4cias no sera jams la de otro que se encueqrre en distintas;






185
ellibre alvedrio, la< razon que juzga de este serviran para>
la imputacion del. hecho, pero no para designer cuando este
es bueno d cuando es malo;ya la postre, no hay que buscar
subterfugios y algaravias; si prescindimos del bien general,
de nuestra utilidbd social, y no individual, como Vds, se obs-
tinan en suponer, no hallaremos note quo nos conduzca en
esta oscura tempestad.
Al acabar esta palabra entro Mariano que habia he-
cho una oportuna retirada en Io mas encrespado de la re-
yerta filosofica, y bien desde el principio, para to que luego
diremos, si el papel alcanza; mientras, bastenos advertir que
su semblante estaba mas alegre, su continente mas despe-
jado y serene, y que esclam$d at ver lo encarnizado que es-
tabanaun los contrincantes.-;"Todavia se5or es? Eso es mu-
cho, no hay asunto en el mundo que merezea ocupar tanto
tiempo y con tanto tezon de $1". D. Meliton que se alegra-
ba de que habiese una interrupion a este exahrupto filoso-
fico, a esta especie de chubasco que sin mas ni mas se les
habia venido encima, afladid:-;Oh! no, hemos. estado muy
divertidos, el Sr. D. Cipriano ha hablado come un padre de
la Iglesia, ;y Seide! mi querido Seide, es siempre tan obsti-
nado! Estos muchachos no quieren que los aios y las canas
hayan ensenado nada.
D. Vicente, mientras el tal chubasco, habia encendido
cuatro o cinco injuriados do la Vuelta de abajo, y habia re-
corrido en su inaginacion el precio que tuvo. la azicar en
los 25 aios dltimos y calculado el que podria tender en los 25
afios que han de venir en seguida. D Marcela, la pobre D
Marcela, bondadosa y naturalota, habia bostezado con disi-
mulo, habia meneado la cabeza en sefial de aprobacion cuan-
de se trataba de Jo mas ininteligible aun para los mismos
que disputaban; y par ultimo cuenta la historia que did sen-
das cabezadas en su butaca de columpie; es verdad que la
psicologia es soporifera par si misma. U. Cipriano dijo: "Se-
fiores, Vds. han de disimularme; en disparindeseme la len-
gua, y sobre todo en estas materias, no s cuando he de ca-
liar, ademas que es menester ser de marmol para oir tales
cosas y no decir esta boca es mia." V. se lo ha dicho todo,
responded Seide, tal vez llegue mi turn y entonces le hare
ver que no tiene V. tanta razon como pretende. Este, siem-
pre tijeretas, esclamd D. Meliton. Con esto, despues de Ias
cosas indispensables, y de losecumplimientos de uso, se dis-
persd la reunion, dando al diablo a los Monteschi y 6 los Ca-
gpuletti, esto es .a los Psiedlogos eclecticos y 6 los Psi-
24







cdlogos mc;iguados, si'41n el feiiz epiteto de cierto autor.
Ya sill duda qurrni saber nuestro piados~iimo y at
mismo tiemipo curiosisimno lector, que fu6 a hacer Ma-
riuno a fuera del colgadizo: pues Selor, busod al ne-
grite Encarnacion, caleseto diestro, mozo de aretones de
oro can sus candaditos, criollo ladino, y sujeto que pro-
metia bajo todos aspuctos :-Encarnacion Encarnacion,
oye -Que quele nif.-Ya viste que to guin6 antes, y
to previne al paso me esperases; todo esto to prueba que
tengo cosas que decirte muy interesantes.-Habre Su merc6,
pero si amo. sabe que estd con el nino....-No temas nada,
estas bajo mi protection; yo. necesito- quo me acompanes a
una espedicion pronta, luego que todos se acuesten.-No
puere ser.-Quieres callarte; to me ensenaras el camino.-
Del Cafetal? no es verdad, nino? si yo to deca; yo s6 muy
bien ese camino, pero no puere ser.-A mi no me digas
nunca, una cosa no puede ser, yo todo. Jo puedo d con el di-
nero, 6 con las pistolas.-Pero nino, si amo me mata.....-
Nadie sabe nada: si to obras con resolution y juicio, to rega-
lar6 muy bien, eres mi negrito de confianza,.y basta un dia,
la libertad...-Jcsd, send! branco siempre engana negro.-
Yo no to engafo, lo que to prometo es seguro, to mismo que
un pistoletazo si....-No nino, no es meneste;.pero mire Sa
mercer, de aqui no podremo salir sin que lo sientan los guar-
diero, todo el mundo despierta, nos cogen, y el pobre Encar-
nacion lleva un boca-bajo....-T6 darms dinero a los guar-
dieros que esten por donde hayamos de salir, nadie nos vera;
prepara dos caballos, espetame alli, junto al jardin de mi
Madre, cubierto con los drboles: veras como vamos y volve-
mos sin que nos echen menos.-;Y ]a nina Paurita..?-Ca-
lla, animal, no la nomnbres.-Y la nifia estar4 esperando?
Mire Su mercer nino no nos esperen unos perro terrible quo
tiene mi amo D. Telesforo, que les gusta mas mordel ne-
gros.-;Qu6 han de morder; cobarde..! -Qu6 dice Su mercer
nino! no hay muchos aios que perros se comieronen la puer-
ta de la muralla al general que cerraba y abria.-No tengas
miedo, todo esta arreglado; en lugar de esos terribles perros,
hallaremos... tA niiia Paurita?--Tu quieres que te mate?
-. ;Goria! Goria!...-No hagas ruido: quedamos on lo tra-
tado, toma pesetas para los guardieros; esto no es nada,
despuII te regalar6 muy bien.
Y. con esto se apartaron hasta la lora consabid a.

















POESIA-










A HIE Ef,



SONMTO.




Vuelve i sonar 6 dulce lira mia
no coma un tiempo te escuchb Almendares
cuando A tu alegre son blandos cantares
en sus amenos campos repetia.

Vuelve 6 sonar en la ribera umbria
que mansos besan los cubanos mares
y refiere i lns olas mis pesares
al declinar el mot ibundo dia.

Tat vez de kcjos mi adorada ingrate
escucharA mi voz que planidera
por la desierta playa se dilata.

Tat vez mi canto de ternura Ileno
har6. que un ay de compasion siquiera
deba Mirtila en su dolor
FILENO.






188



U.L IMPRESIOV ETER.VJ.








I.

Yo te vi, preciosa virgen,
de noviembre una manana
cual bella rosa temprana
cercada de resplandor.

Un manto azul, magestuoso
to cabellera cubria ;
en tu frente se vela
brillar el santo pudor.

Y tus ojos hechiceros
ostentando su grandeza,
me miraban con terneaa
ilenos de gracia y candor.

Tu divina faz de-rosa
con el azulado manto
aumentaba el dulce encanto
que el corazon me robb ;

Y brillaba dulcemente,
serena, candida y pura,
como en la celeste altura
brilla sin nubes el Sol.

A tn boca seductora
la sonrisa vi. asomarse ,
el pecho senti inflamarse
en un fuego abrasador;

Y, tus labios entreabiertos
bellas perlas me mostraban ....
perlas que me provoeaban
A darte un beso de amor.






189

II.

Eterna esta impresion ser& en mi alma
y eternos siglos te sabr6 adorar :
ni horrible tempestad, ni grata calma
del pecho amante la podran borrar.

A done quiera que la suerte dura,
me ]love entre los brazos del dolor,
te amar6 sin cesar ; y mi ventura
sera tan solo recordar tu amor.

Y si el hado propicio y halagiieio
en el trono me sienta del poder,
siempre serfs mi amor, mi bien, mi todo,
y mi Dios, .ni riqueza y mi placer.

III.

Mirame afable
virgen querida ;
que me das vida
con tU mirar ;
porqu6 tus ojos
cuando me miran,
solo respiran
felicidad.

Me jura de. nuevo por siempre ser mia;
de nuevo me entrega tu fiel corazon,
verisme cercado de pura alegria,
do quier disfrutando delicias y amor.

VerAs a, mi pecho latir abrasado
lanzando mil llamas coal lgneo volcan;
ver6s que mi labio tu nombre adorado;
bendice entusiasta con dulce anhelar.

Verasle entre cantos de amor y de glorih,
hendiendo ls aires al cielo subir;
veras en el mundo tu amable memoria
svivir encaatada mil ainos y mil.






190


;Ay cuando podre mirarte
encantadora Lucia,
azucena de San Marcos
hechizo dcl alma mia.

Asi un mayoral de Alquizar
sentado al pi6 de una palma
at son del acorde tiple
con dulce acento cantaba.

Y al acusar a las horas
de perezosas y tardas,
en vez de ladrar sus perros
su dulce canto escuchaban.

No cuida de los tendales
ni los alinacenes guarda,
que amor que todo lo vence
su tierno pecho avasalla.

Tres veces ya los cafetos
unieron A la esmeralda
bellos granos purpurinos
y fragantes flores blaucas.

Tres veces tambien erguida
dorb los campus la cana
desde que el si venturoso
consiguib de la que amaba.

Jamas amador tan tierno
vib su constancia premiada,
jams tan tierna amadora
correspondib a quien la amaba,







19 J


Dos Junas ha que le ofrece
el bso que amor regala,
y aunque le ofrece amorosa
dos lunas ha que le engana,

Ya llega aunque perezosa
la noche que le senala,
y suspirando Jacinto
en el campo la hora aguarda.

No vk las siete eabrillas
en cl zenit, icuanto tardan!
Aun estln tal vez despiertos
los padres de su adorada.

Los guardieros aun no duermen
y tal vez ella le asruurda,
tal vez como 61 impaciente
se queja de su tardanza.

No mas, no mas, dice y luego
presuroso se levanta -
monta el moro, le espolea
y la blanda rienda alarga.

Ya pasa el vecino monte
ya deja atris Ia sabana,
ya v6 el lindiro quo busca,
alli le espera su amada.

AI el delicioso beso
6 que Ilegue solo aguarda,
alli tal vez icuantos triunfos
el dulce amor le prepara!

Infeli7, te compadezco,
tu ardoroso amor te engana;
que al pi6 de la Ceiba amiga
testigo de vuestras ansias,

To amante en colera ardiendo,
to amante injusta te guarda,
no el premio de ltus suspiros,
la pena de tu tardanza..

Ya te apellida inconstante '
y falso amador te llama,






192

ya te niega el dulce beso'
y ]a blanca mano aparta.

Ya dice que te aborrece ;
no lores, triste, te engafia,
y hora que jura olvidarte
mas que nunca amor la inflama.

Ruega y triunfa, que sensible
con tus lAgrimas se ablanda,
mira ya cual por sus labios
la dulce sonrisa vaga.

TO venciste tpo Ia miras
que al decirre nd, turbada,
ni tus ruegos la importunan.
ni veloz de ti se aparta?

Llega y besa, ella Jo quiere,
no la temas, que si calla,
no el disgusto que la causes,
.el rubor su lengua traba.

Ya mirindote al soslayo
los modestos ojos alza,
ya el beso te da: jdichoso
quien gloria tan alta alcanza!

;Dichoso tO! mas no intentes
temerario profanarla,
que el beso es el solo premio
que dan las ninfas cubanas.







ZION= 2@ & WENT &.






NARIEDADES.







Luisa y Tomas.


III.

EL CAFET AL.



Sr quiere-el lector. acompafiarme todavia en la narra-
-don de estoshechos, v6ngase conmigoda un cafetal situado
a diez leguas de la Habana, camino de laVuelta-bajo, y co-
loqu6monos,.si le place, en una larga'y limpia guarda-raya
de mangos.que, conduce al batey de .lafinca. Los cafetos,
plitanos y demas arboles, solo se movian a impulsos de. un
vientecillo.bastante agradable, por carecer de latinfluencia
del sol,.que se, ocultaba en el occidente de la isla, como una
rica joya en el-seno de una hermosa: sus dkbiles rayos ape-
nas penetraban hasta el suelo, teniendo que traspasar el. i-
Maje frondoso de los mangos,-auyarmadura-fruta,.exhalan-
do un olor aromatico, incitaba.A probadla. .Multitud deaga-
llinas.y otras aves atravesaban: la guarda-raya para buscar
sin Buda los frboles donde les era costumbre pasar la noche,
y de vez en cuando, uno que,otro toti o vqirita, con el mis-
mo objeto volaban trinando por los aires, cubiertos de un
cielo azuL que de brillantes.estrellas empezaba a salpicarse.
25





191f
Y alli,,en medio de una naturaleza, que tan bella pe,
por ser obra de Dios, se hallaba una desus criaturas, triste,.
padeciendo. Luisita, acompafiada de Teresa, su criada de
confianza, caminaba por aquella guarda-raya haciala casade
vivienda:-habia salido aqyiella tarde para esparcir la melan-
colia que se apoderd de su corazon con was fuerza que
nunca desde el mornento en que la separaron de su terno
nino.... ;le qieria tanto...!Bero como su principal inter6s
era complacer 6 su esposo, no habia dudado pasar de la ciu-
dad al Campo, donde estaba hacia tries meses. Desde el mo-
mnento que lLegd, fu& acrecentandose su enfermedad de pe-
cho: un desgano mortal la consumia; y de todo esto, solo se
hallaba impuesta Teresa, pues demasiado tinida no se atie-
vid jamis-a participar a su esposo los achaques que la aque-
jaban. Cuando su criada le reconvenia por esto, respondiale.
con senoillez: .no, no gyiero gyee dl sepa nada: se incomoda mu-
cto. Y luego aunqge se decidiera a decirselo, le hubiera sido
algae difcil, porqu6 eran muy pocos los ratos que con 61
pasaba. Tomas en todo, el dia, o estaba recorriendo sus
cuadros de eaf&, sJ en algunpueblo o finca cercana visitan-
do comadres,.6 divirtiendcse,.pues no contaba ya para sus
paseos con unamujer. que-solo le proporcionaba incomodi-
dades; y Ilegada la noche se echaba a dormir a pierna suel-
ta, sin.cuidarse -de sa esposa.que en. una. habitation vecina
yacia en el lecho del dolor.
Enernomentode qpe hablamos, se.acercaban ama y
criada al mencionado hatey. Se componia este de la casa
de viviendada mil pasos del camino real,. techada de teja-
enuni;.la casa de molino al frente cone el verdadero molino
en el central, y a ambos- lados, dos salones espaciosos para
guardar el.caf6: entre las-dos casas,..y iuas-cerca de la u6ti-
ma que de la primera,.ha bia cuatro espaciosostendales, que
por no ser elhtiempo de la-cosecha del cf6, estaban vacios:
en un-costado, una huertaty un jardin unidos-ycercados de
limones,.pero -ei dtimoadornado ademiAs de cipreses eleva,
dos;-y ensufrente los barracones, O sea un largnisimo salon
dividido en piezas, que siriviendo de habitacion ala negra-
da,.sustituyen a los-bohios queen las tincas-de menor cuanr
tia.se encuentran. Luisita dirigid ;a vista hacia.la pcrtada
con'ansiedad, porqu6 esperaha a Tomas que--desde por
la mafiana habia partido a un pueblo inmediato. a asistir a
una gran pelea de gallos, en la que debian muoirsla media
docena de los suyos: efectivamente aparecio- por fin el her-
moso trio de caballos morosy se apeu su maridbd4tiarruaje.






195
AL nom nte se le acerc4 la-esposa y con aire de inte-
vwes le preguntd:
-;Ya comiste, .Tomas?
-Sr, ahi en el pueblo; contestole secamente.
-Yo to estuve.esperando, y hasta ahora poco creique
venias. ;Como no dijiste nada!..
-Y bien: qu6 ha.habido? ha sucedido algo?
-No, nada de particular.
--Bien: voy 6 mudarme la ropa.
Se despojd en su cuarto de ella, y volvid donde Luisa
que sentada en .el comedor y apoyada su cabeza en una
mesa, permanecia descansando de su paseito por la guarda-
raya. Por primera vez en mucho tiempo, su marido la ob-
servo con cuidado y tuvo la atencion de preguntarle:
-Qu6 tienes,.Luisa?
-Nada; 'rospondidle esta, pero hacienda un esfuerzo
- tan marcado, con una voz tan hueca, que el que ]a oyese,
ternbl-ria, y levant la caheza, presentando su rostro, su
rustro tan beio en otrostiempos, y en elque solo le queda-
ban dos ojos negros, grandes y chispeantes en aquellos mo-
mentos.
-;Como .nada! dijo nuestro hombre. T6 estas enfer-
ma. Esos ojos.... ese semblante....-y poniendo su mano en
la frente de Luisa, esclamo con bastante inquietud-ti tie-
nes calentura, Luisa;"si, estas mala, es preciso que to acues-
tes! Teresa, Teresa, grito llamando 6.la criada:
-Mira, le dijo asi que llegd; ponlacama de la niiSa,
,que tiene ahora calentura.
-Todas las tardes es lo mismo rni amo, contest la
criada.
-Anda aprisa 6 hacer Jo-que-te dije, le replied To-
Lns, habiendole sido algo sensible la manifestation de Te-
iresa, quien al instante se inarchd.
--Como no me habias dicho nada? le preguntd a s6
mujer.
-Yo.... estoy buena.
-Eso es mentira. Teresa acaba de decir que hate
-enuchos dias estas lo mismo.iDime desde cuando.
-Desde que Ilegamos al campo.
--;Ah! Pues esto ya es cosa de algun cuidado.... Y yo
sin saherlo.... voto va.... 'Y qu6 te ha hecho daflo? Respon-
-de: harins algun disparate....
-Yo.... ninguno.
-;Como? y entonces 1qu6 tienes?






196
-Vine de la Habana asi: estoy.lo mismo:.el ie del
campo me mata.
-Esas son majaderias, Luisa, Je respondid agriamen-
te Tomis,, vi6ndose ya como causa principal de aquellos
*males.
Vino 6 avisar la criada que, ya estaba todo. listo y se
fu6 a acostar Luisa. -Tomas se sent en la salad, cavilando
solamente en el compromiso.en lque se hallaba de ir -al pue-
blo el dia siguiente, en.el quo las peleas de gallos seguian,
siendo alli.necesaria su.presencia.. Via su paseo casi fr us-
trado por la indisposicion.de su esposa. y-no sabia que ha,
cerse. Decia-para si:-;Que esta muchacha me incomode
"tanto...! me siiwe solo. de estorbo: ya me habia libertado
"del chiquillo,, y .creia .descansar. de una vez...., Pero, nada,
"nada, 6 lo mejor se enferma, y euando "do.... Si manana no voy.al-pueblo 9qie6 dirin los del parti-
"do contrario?.Que tengo miedo, porqu.e. ganaron hoy
"tres -peleas, y. manana.....manana que les- voy.A echar:el
"Guachinango.... nor no:.yo n6 puedofaltar equ6 dirian si
"sucediese?" Ysen.estas y en -otras reflexiones se paso un
gran rato, al cabo del cual, oyd gemidos en el cuartu. desu
esposa, a donde se dirigio al momento.
Apenas le vid Luisa, que tenia su cabeza recostada en
el hombro de Teresa, .Ie. dijo conla mayor angustia y el do-
lor was intenso..
-Tomas; yo me ahogo: estekpecho me mata. Por Dios
yo no puedo estar asi.....
Y cuando concluyo de deciria ltima palabra, did su
cuerpo tres saeudimientos terribles. ViendoTomas retrata-
da la muerte en el rostro de sit esposa, corrid al batey.
-Dr JaanrD. Juan+-grito 1I6mando al mayoral; y a-
penas hubollegadoaste-D.. Juan [prosiguid] corriende,
dos-negros listos: uno, que prevenga et quitrin y dos pare-
,.jas paia ir .la Habana al :instante: ci otro, que. vaya al
pueblo y le diga al m6dico D. Francisco de mi parte que
venga al momento: aprisa, volando..
Despu6s de-dar estas ordenes, escribid una carta a su
suegra, previni6ndole.%ue apenns llegase a su casael cas-
ruaje se pusiese en camino para el cafetal, y trajese con-
sigo al mejor m6dieo queohallase..






197,


CONCLUSION


Cuando nuestras empresas- teniendo nn mal remate,.
Istiman el corazon, sucede;.que teniendo que busrar Ia cau-
sa de tan infeliz resultado, tnwi siempre la dejamos bien cer-
ca de nosotros para irlua.6encontrar en el misterio, region
en la cual si no quedamus enteramente conformes, nos all-
via -bastante; que es -menos-duro, por cierto, aehacar 6 ese
'destino, origen de muchas cuestiunes, las- penalidades de
nuestra.vida; que 6 la falta ,de lien plan-en-nuestras ope-
raciones; d 6 Ia poca bondad yal, interns personal que en
ellas nos acompania. En, caso'hien'igual se halld mi h6rae
Tomas en el curso de su vidarmatrimoniul, y-mas despues,
en los tiltimos acontecimientos que paso a referir, querien-
do enganarse-6 si mismo; pues allA en sus alentros, bien le
gritaba la voz'de la verdad,.que siempre se presenta con la
descubierta, 6 pesar de las caatrariedadery-scilaciones faz
de la vida.
A las seis de ]-tarde del dia -despueswdt haber caido
en cama Luisita, ofrecia su habitationn, cerrada por todas
parts y alumbrada de umrsola luz; -urrcuadro-ien intere-
sante, asaz sificiente a Ilamar la atenciondel mas adies-
trado pincel..-Seis eran -las'personas que alli'se hallaban.-
'Unajdven, todavia Bien jdven; pero de rostra cadav6rico,
postrada en el lecho, abraandA6 conms-mano izquierda na
precioso nino que oprimia de cuandcuuandocon cierto pla-
cer,-muy marcado en sus ojosgrandes;pero ya faltos de bri-
llo: el pulso de su derecha le tomaba entre sus 'dedos tin horn-
lire sentado en nna' pequefla silltr, quien con In mayor aten-
cion-observaba los--rnas pequeoos> movimientos y el sein-
bi'ante ti Ja enferma:6 a cabeza de Ia cama, recostado en;
una mesa, con los jos-cubiertos-y-absorvida-en-mil pensh-
mientosi otro houtbre parecia querer Ihtalhrse muy lejos de,
aquel sitio: y.inas- a1,-una- senora anciana con la criada,
componiarorlkiosas una medicine: 'A pesar de que alguno
puede ya haber conocido A estas'personah dit6, que Ins dos
primeras-eran Luisa y si nino;-el honhi-e sentado, el tnedi-
co de la capital; el pensativo, T6mrs, y -6s demts D? Scra-
pia y Teresa.'
De prontva-na'seual dd-' 6dico, cambid la-escena:






la criada se acerca al lec'o, .aquel se levanta y sale Areila
habitation seguido de Tom'ssy su suegra.
Como apenas acaban de apearse del carruaje fl.Sera-
pia y ci medico, lie aqui, que ei ultimo habia tenido..muy
poco tiempo de que disponer; empero, rki siendo de aquellos
facultativos adocenados que solo aprenden ci formulario de
las recetas, ignorando aun los primeros rudimentos.de la
ciencia, hombre practice 6 instruido, solo con diez mi-
nutos de contemplation y algunas preguntas que hizo-se pe-
3vetro del triste estado de la enrerma y del mal regimen,
quo et primer dia de su gravedad, se habia observado por
.dsposicion del m6dico de campo, quien receto a ciegas va-
rios. brebajes que solo sirvieran para encharcar ci estowago
de la infeliz Luisa. La nadre y elespqso con la mayoransie-
odad se acercaron aldoctor para saber tl estado de la enfernia;
pero este, practico en iguales circuostancias, console A Do-
aa Serapia, disimulando por el pronto su terrible persua-
dion; etas Luego que se halld a solas con Tomds, hablo asi:
-Seaor,D. Toirns, es preciso que se disponga su es-
posa de V.. cuanto antes a recibir los sacranentos; porqu6
aunque no esta muy de peligro, y. hay algunas esperanzas...
-;Conqu6 se morira?...
-Yo le dir6 a V.: se necesita mucho cuidado para su
curacion: antes de todo, separen ese niio de su cuarto: la
emocion:fuerte con que le recibiu a nuestra llegada, la ha
perjudiciado bastante: despubs, arrojen todas esas medicinas
ordenadas por.el otro m6dico: se le aplicaran unos cadsticos
que haremos ahora, y como a las dote de la noche le halla
hecho operation, respondo de su vida.
Pero si no Ic hacen operacion?...
-1Alr!,Entonces....
..MorirA? Respond V.
-:tQu6 puedo decir a V? El mat es muy grave: en
"sus principios hubiera podido detenerse su curso; pero se le
dejo tomar alas, y se ha hecho muy tarde. Mucho descuido
,ba habido, amigo mio: mucho descuido,
-Estas palabras hicieron tal efecto en Tomas, que se de-
kj4s caer en un sillon como heridode un rayo, porqu6 no que-
;riatverse, bajo ningun aspecto, la causa de aquellos desas-
!tres; pues tambien entraba en sus planes de, comodidad, quo
el pdblico no pudiese acusarle algun dia, porqu6 su desafecto
ipodria servirle de obsttculo a sus placeres venideros. Era
gestazla principal razon quo le afligia, asi no debe el lector
*tgurarse, por mas que lo desee, a este hombre arrepeh-






199
lido; que por:agradaaleyo, no debo faltar'a la verdad en los
hechos que estoy narrando, y que ya tocan a su termino.
A las diez-de la noche hah ya Luisarecibido todos los
consuelos de Ia religion, qqienes, por deeirlo asi, bafiaron
su ahna, y la d.pusieron a percibirla retribucionde sus ma-
les, que bien anurgus fueron, por cierto, enaesta vida. El m6-
dico, habi6ndole ya aplicado los causticos; no.cesaba de exa-
minarlegs par cerciorarse del estado de la emferma; y cum-
pliendo con suy por entonces, penoso ministerio solo daba por
respuesta a los que le preguntaban-"'VWerenosa las doce."
Por 6ltimo, el reloj sefialo esta hora, y el doctor se acer-
co a la cama seguido do Tomrs: desatd los'vendajes, obser-
V4 los clusticos, dirigid una triste nirada al esposo, y partied.
Liisa hizo entoces un esfuerzo pora acercurse al que le
tema su nano derecha asida, y se hallha ai su lado. Tom6s
e@n aquellos iuomentos hubiera qurido estar adiez leguas
de distancia; .pero se atrevid A.preguntarle:
-- 'u Tae conoces?
-- Yo te perdono.-Fueron las. albtasa que con voz
solemne salieron de los labios-de Lnisa!
A -launa de la noche ya no existia.

OBRAS MORALES FRANGBSAS


Obras dedMotaigne. Acabada su ilustracion elastcortes-
de Europa dondefue a estudiar los-hombres, se hizo profun.
do filosoto y exacto observador. Advierte que solo Ia mode-
rFcion en los placeres licitos puede prolongarlos. No querial
ser unicamente fildsofo con I pluma, queria serlo practican-
do la virtud. Ignoraba loque iba a ducih pero sabia muy'
bien lo que decia: asi sus obras no tienen. rrdenmni mtodo.
No es elegarte ni correcto, pero si sencillo yvenergico::espor
ne con la mayor sencillez las-cosas m gs-grandes. J.1 Rous-
seau le ha robado muchos pensarnientos. Al fin: murio en,
1592 como el inejor cristia no.
Saint Evremond. Instruido y satirico, tuv o inuchos con-
trarios y padecid persecuciones. Los ingleses aman mocho
su memoria. Sus mejores escritos, que ya no se leen sino por
curiosidad, son una obra sobre los Griecros y Romanos, otra
de las cosas quo usamos en la vida, miximas, pensamientos
sueltos, algunas cartas y i conversation del mariscal d'Hoc-
quincourt con el Pd. Cannaie, qne se atribuye con razrn
at presidente Charleval. Supo evitar en su prosa el estiloa





20
,hinctisdo deajzae y la afectacion de Voiture. Era epicw
reo racional y nada pedante. Sumamente descuidado en jo
.quo escribia, tenia el talentodelhacerlo bien sin profundidar
nada. No espoeta, aunque hizo rauchos-versos. El m6rito
de sus cactas~escontener algunas de.Ninon Lenclos.
Refleximnes.y mdximas por el Duque Rockefoucauld..Se
flaman mrxitnas las verdades claras en quo todo el munda
cotviene; asi poner este nombre a los principios particula-.
res de un individuo, es un error. El autor .todo lo atribuye
en el hombreal interesparece que para 61 el corazonrhuma-
.no no tiene .virtudes:.su obrar esla coleccion de proverbios de
un ingenio. 1670.
Caracbresde a BruyAre, ca las costumbres de este siglo;
y los caractres de Tk opntaste'traducidos del griego por el
snismo autor. ,Los originules.soa obras maestras: parecen
;pinceladas, de iMoliere. Sede puede considerar como niora,
list y como eseitor. ,Es stunaweute-sagaz.cuando observe
las diferencias que ocasionan en Las costumbresy la conducta
de los hombres,.el~choque 4e laspasiones sociales, los labi-
tosy lainstruccion. Pinta alcortosano, altogado, alhacenda-
do y lugareno en tiwnpo de Luis-MV. Como escritor,: nadie
puede competir con 61 en la variedad, finuray originalidad de
su locution. Le critican eque pinta demasiado horribles los ca-
ract6res malos, mas escribiendo para dar leciones-como aquel
comico, debia presentar el vicio en-toda su fealdad.i1690.
Pascal:-Cartas provinciales:-Pensanientos de id.-Publi-
cadosen embrion a los 20 anos de.su muerte,.se descubre en
ellos todo el~talento de este grande escr-itor. Sus Cartas. pro-
vinciales son de Jo mejor parladoaymas gracioso que se. co-
noce en frane6s. Dividida la Iglesia de Francia entre janse-
nistas y molinistas, fue de los primeros.y seretiro persegui-
qlo 6 Port-Royal,.desde donde atacd lareligion, de sus. con-
trarios con las armas terribles 6 insidiosas del ridiculo. Fu6
gran matematico. 1650.
Teoria de los ofectos agradables, por Luis Juan Levesque
de Pouilly. Obra muy estimada, tiene todaslas .flores de la
literatura, sin ninguna de las espinas de la erudition. 1740.
Introduccion al conocimionto del ingenio humane, seguida
de reflexionesy mdximaspor elanarquesde Vauvenargues.,Bus-
ca y estudialas fuentes dela virtud y se distingue.asi por Su
filosofia de los moralistas que solo indagan las desussvicios.
Quieren humillarnos con nuestras debilidades, y aquel nos
engrandece enseciindbnos el secreto de nuestras fuerzas: su
filosofia encanta y fortalece. Tiene algunas reflexiones falsas
que mal entendidaspodrian ser-contrarias Ila religion 1740.










LA









CUBANA.


OCTUBRE.-1839.






CIENCIAS.

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34 .. ,,3 85 ,,3 50' 63 -- .. 6'4 2
83 50 ~s .. ,,4 .. 60 .. ,, -- 66
82 75 n3 35 ,,4 25 64 .. ,0 50 65 50
83 .. u4 85 ,,1 10 ,.6 5 7516 ..
31 .. "5 55 ,0 ;5 67 .59 .6 -
SI 70 '0 ..A ,, *. 60.........65 5
83 25 ''g 15 ,,4 .. 63 ,. 59 .. 6 ..
,2 75."7 .,4 SO ,,4 57 .. G5 50
83 50"3 7" 0.,2 90 .,4 5 .p g
32 .. 52 5
5 .. .. ..3 .

82 90 ,,7 30 ,r 50 C4 62
2 5 of 5011 68 .67 .
82 75 +>6 3p '1 0 Go0 ..50
82 ,6 50 "r2 t 63 .. g. 0
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82 50,, 75 79 70 3 ,68 .. b
31 *. .. 82 9
g,, 0 ,.2 c0 7 70 72
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64 25 50 c4 50 t7 -.62 -
84 70 ". 5 ".<4 .. [63 --. 6 7F
rt 70 3 ',? 50 6- C8 -8
03 .. 50 70 ..


NUB A RONES,-i 4 it medio dia. cl 22 en la tarde, tcda 1. dcl 24, ej 25 por la ma-
id. el sl lt medio dia y con tru'nos at oscurecer. LLOVI ZN AS.-El 10 A 12 del dia,
el it a osourecer, el 12 4 de la tarde, el 14 de 9'yA i i de In niche con truenos v muchos
idlAmpagos insigniicantes el 16 A -J y s de Ia turde el 21 T 14 de id cl 25 A G de id- el
S a 1W, y 1e de Wi. C1IU BASCOS.--EI 6 5 de la tande, el 10 de 3 I 1 do la noche, el 13
de la tarde, el 11 A 51 de id. cl 17 id, el 21 i 5 y 7j de id. el 23 de 4 t 5 do id, el 26 por
1a tarde y parte de la noche. AG UAC RROS.-Ei 1. k 3 Ac ]a tarde moy fuerte y con
Scno., id. c 2 ft 1J de i1, con id. el 3 a 4A de id. el 5 de 2 A 5 de li tarde con truenos, con
id el 10 de 4 A 5 de id, et 1S id. con id. de A 2 de lin nismn, 0i 17 4t ; A 31 dc la noche con
. i '2 A 'de )a tarde, id, Cuerte el 29 de 3 a 4 d id, y e130 i IA.


1

,








ESTADO

DE


ENFEREIEDADES.


M ania........,................
Apoplegias....,. ... ..........
Epilepsias y convulsionse.......
Paralisis .......................
Titanos ............. ..........
Anginas ........................
Gastritis agudas con fiebre......
Idem cr6nicas............,....
Tifo intertropical..............
Fiebres intermitentes-...........
Bronquitis ... ........ .... ..
Reumatismos .. .. ...... .. .... ...
Neumonitis cr6nicas,,..........
Hemoptisis ...... .. ...... .. .. ..
Pleuritis....................
Colitis nerviosa ..............
Idem diarreica..................
Idem disenterica ..............
Obstrucciones ..................
N efriti. simples .. .. ..........
E splenitis......................
Virnelas .... ..............
Sifilis y dolores osteocopos-.
M etrorragia....................
M etritis............... ........
Flidropesias.................



Contusiones........,... .....
Fracturas.... .................
Heridasder armas blancas......
Idem po arranc amiento.......
Tumores simples............
Lupias ........................
Parotiditis.............. .... ..
Bubones.. ....... ............
Ffmosis y paraffmosis.........
Uretritis -".. .. . ... ........
Catarres velicales..... ..
4 O rquftis ..... ......... .... ....
Hidroceles ..................
Ulceras y pflstulas ven6reas....
Idem cancerosas.. ........ .. ....
[dem subinflamatorias.... ,.. ...
Oftalmfas agudas..............,
Idem cr6nicas...............
Erupciones sarnosas..........
Erisipelas... ..................
Fistulas del ano.... .........
Hernias........................



Total general......


-0


8
3
3

16

r
30
50
29
2

7
28
2
N
18
32
20
8
4





922


91 j 251 28


-.4

U


MES DE AGOS'O D1 189.

San J2,n de Dios.
.jS. Frnnci co
S. Ambrosio ilc i"itila.
Presos. Parul








18 I
10 40 6

409 I 66
32 10
77 17 19
14 6 7




12 .. 1I)

6 -
12



72
4I

1 -I





203







S. AMBROSIO.

Existencia en 19 de agosto de 1839.. . .. 468)
Entraron en dicho mes . .. . .. . . 922 1390
Se curaron. . . . ..... ... . 895 9
Fallecieron.. . . . . .. . . . 57 952
Qucdaron para 19 de setiembre... .. 438
La mortandad estuvo u razon de 4, 10 por 100.

S. JUAN DE DIOS.

Existencia en 19 de agosto.. ... . . 288 630
Entraron cu dicho mes.. . . . . .. 342
Se curaron . . .. . . .. . . 283 339
Faliccieron.. . . .. . . .. . . 56
Quedaron para 19 de setiembre.. . . ..291
La mortandad estuvo a razon de 8, 89 por 100.

S. FRANCISCO DE PAULA.

Existencia en 1? de agosto... ..... .. 144 172
Entraron en dicho mes. . . . ... . 28
Sc curaron . . . . . .. . . . 20 28
Fullecieron . . . .. . . . . . 8
Quedaron para 19 de setiembre.. .. . .. 144
La mortandad estuvo a razon de 4, 65 por.100.




RESUMEN.

De estos estados yde ]a practice de los facultativos de
la Ilabaua, se deduce, que en agosto reinaron las enferme-
dades siguientes: el Orden en que se colocan indica su ma-
yor o meior vredominio.





204

Agosto.
Gastritis agudas con fiebre y fenoinenas nerviesos.-Fic-
bres intermitentes perniciosas.-Bronquitis.--Diar-
reas.- En los europeos. oi tifo.

Observaciones prdcticas.
La constitucion m6dica de este mes ha presentado el
mismo caracter miasnitico que la del anterior, y ani tal vez
mas agudeza. Hemos sabido que no solo en la Habana y
sus inmediaciones, sino que, tambien en Matanzas, Trinidad
y otros puntos, reinaba cl mismo gencro de entermedades, y
se contaban muchos casos dcsgraciados. Corria la voz de que
todas las emisiones de sangre Bran mortales y 1 la cabe-
zera de los enfermos, teniamos que desvanecer utna preocu-
pacion mortifera para obligarlos a que se dejaran san grar.
No hay duda quo en anos como este, so necesitaI ntis (Ino
libros para curar Las enfermedades, y que el tacultativo ines-
perto puede sangrar cuando no convenga; pero figurarse
quo en todos los casos es fatal la mission de sangre, es Una
idea qoe solo cable en los que carecen do conociinentos. Mu-
rhos son los enfermos de vomito que hemos sangrado, e in-
finitos los de perniciosas a quienes hemos puesto sanguni-
juelas y no hemos tenido ui. una solar desgracia entree los
que nos llamaron desde el principio ya estuvieran ataca-
dos del tifo intertropical, ya de ataxias, ya de adinamias.
No deja de sorprender 6 primer vista, la multitud de
bronquitis y diarreas quo desde mediados del mes comenza-
ron a manifestarse en el piblico; mas considerando las mu-
chas aguas que hemos tenido y la influencia de los miasmas
en las personas no predispuestas 6 los ataques violentos de
las fiebres ataxicas y perniciosas, convendremos en que no
podia ser de otro modo, y que no era poca fortuna verse qui-
te con una fluxion y una simple calentura.

Se han enterrado en el cementerio general:

ADULTOS. PARVULOS.
Blancos.. . . 234 61
De color... .. 119 68
Sumas parciales. 353 129
Total general.. . . 482





205


ULTIMAS LECCIONES.


A/) 1i tacIornus de lOs eSprr.tnU(os de Mr. 3Ihagendttie sobre la
circulation.

A cIbads has in vestigaciones de la. presion de la sangre,
NI r Magendic volviu at studio de los fenoinenos de su des-
fibrinacion y 6 la aplicacion fisiologica y m6dica de las con-
sc(:ueucias que se pueden deducir de sus esperimentos, cuya
tarea le debe naturalnente conducir a la importante contro-
versia de la inflamacion.
Despus de hacer un breve resume cl profesor con-
tinud de esta manera:
La disminiicion de la viscosidad de la sangre produce
en la economia y en el arreglo de sus funciones, trastornos
notables; y las alteracinues que entonces se observan tienen
la particularidad de que se asemejan en todos los caract6.-
res a una de las class importantisimas de las enfermedades
dcl hombre: las putridas, pestilenciales y casi todas las afec-
ciones epidemicas. Se han advertido ya las relaciones que
existen entre las trasudaciones sanguineas observadas enc
los desfibrinados, y los rubores intestinales y las miucosida-
des coloreadas qe so hallan en los cadaveres de los indivi-
duos muertos de fiebre tifoidea.Tanto en ei horubre que pa-
dece de esta fiebre, como en el animal sometido a la desfibri-
nacion, la sangre pierde su viscosidad mas o menos comple-
tamente y adquiere por consecuencia propiedades que no la
dejan circular por los vasos de la misma manera que cuando
tiene sn composicion y densidad normales. Entonces la par-
to serosa, reteniendo mayor o menor portion de la materia
colorante, puede trasudar por las paredes de los vasos in-
gurgitandose sucesivamente los organos. En general, el dr-





06
gano mas important prinecipia por ser afectado prirnero, y
la alteration de sus funciones es la causa mas sefiala-
da de la muerte: adems el drden con que sobrevienen
las alteraciones, sighe casi el de lai mportancia de los orga-
nos en la economia, y por esto el pulmon se ingurgita pri-
mero y produce la neumonia en sus distintos grados, luego
siguen los intestinos, y cuando en la autopsia los vemos in-
yectados y llenos de mucosidades rojizas, nos esplicamos la
enfermedad ddandole el nombre de inflamacion: la analogia
en este caso nos induce a creer que aquellas alteraciones se
deben a la trasudacion mecanica por los vasos capilares de
las materias inrurgitadas y no al aumento de actividad de
las fuerzas vitales.
Un caracter que asemeja de tn modo evidente las fie-
bres llamadas mnalignas, la tifoidea &c. a las enferinedades
causadas por la desfibrinacion; es aquel estado de los humo-
res por el cmal se ha dado a estas fiebres el nombre de fie-
bres putridas. Esta especi de putrefaccion quo principia a
apodurarse do la econumia iviente, que ataca los humores
do un modo tan profundo que casi subitamente los desorga-
piza en cuauto los priva de la influencia vital, esta descorn-
posicion que sugirid a los m6dicos de cierta escuela la idea
do que aun duraute la vida podia ]a sangre estar sometida
& las eyes do la fisica y de la quimica; se balla en todos los
animals desfibrinados. Este echo nos dernuestra al mismo
tiempo quo las ideas tedricas por las cuales se admitia la
posibilidad de cierta descomposicion do la sangre durante
la vida y para las cuales se invento el termino de putridez
Immoral, se aproximaban a la verdad en algunos puntos
bien importantes.
Las frecuentes observaciones de Mr. Magendie sobre
la production casi constante de la oftalmia purulenta en los
desfibrinados, le han hecho asemejar aquel estado morbifi-
co de los animales, al de los hombres afligidos de la oftalmia
purulenta epid6mica. Lo que Je confirma en su idea es qtue
en la mayor parte de las enfermedades epid6micas se ha no-
tado la fluidez casi complete de la sangre, comoen el cole-
ra, por ejemplo.
Cuando se ha estraido grand cantidad de fibrina y la
sangre no ha perdido todavia su fluidez para que el animal
muera, se puede observar un momento donde la sangre que
corre por los vasos puede sufrir una coagulation de natura-
leza y aspecto particulares. Debida probablemerte esta coa-
gulacion ai un principio quo en muchas relaciones se dife-





207
rencia de la fibrina normal, anuncia la formacion de iuna
materia, particular que por una part se parece it !a albu-
mina en alguna de sus propiedades, y por otra tict much
semejanza con la fibrina. Esta sustaucia mista, cuyas pzir-
piedades fisicas forman el promedio de la albumina y fibri-
na, mereceria an examen particular de los qatmicos cuyo
estudio es probable que fuera muy ventajoso, asi coImo lo
seria muy interesante el que so pudiera descubrir un mn6to-
do parm prodneirle en la sangre en la destibrinacion directa;
usando por ejomplo de un alitnento particular. Es muy cvi-
dente que la economia recurre a este principio cuando no
forrniidose ya fibrina en la cantidad necesaria para hacer
frente a las p6rdidas que la sangre soporta en muchos ca-
sOs, principia la vida a perder sit actividad y potencia pro-
ductora.

Inves/igacones sobre la inflamacion.

Cuando se inyecta en una arteria, sea ejemplo.la cm-
ral, suficiente cantidad do una materia capaz de detener la
circulation arterial en la region donde el vaso se distribuye,
aparecen diversos y mny complicados fendmenos, que se
pueden observar con frecuencia en otros casos en que se ig-
nora su causa; to que nos manifiesta que es una misma en
ambas circ ustancias. Introduciendo nercurio, barniz o ne-
gro humo &c. on la crural de un perro, atroces dolores so
aperciben durante un ticmipo bastaite largo en la parte en
que se detiene el mercurio, y como la san re no puede ir ya
f los capilares y (1e estos a los drganos cesara la vida y la
gangrena atacar6 of IIgar enfermo: en dos palabras, morir6
el miembro, y tras sit muerte yendriin Ia descomposicith
pdtrida y la liquidation de todos los tejidos ingurgitados con
la trasudacion de los vasos. Si se inyectara n las misanis sus-
tancias etl la pudenda interim, se obtendria igual resultado
en toda la region en que se distribuye dicha art eria. obser-
vando entonces los vasos que corren sabre las paredes de la
vejiga, se nota que todo su trayecto esta alterado v lleno do
los liquidos que trasudan por sus paredes. Es de career quo
en la gangrene seca, se detiene la sangre en Ios agujeros ar-
teriales y que la obstruction se produce en uno de los pun-
tog'de estos organos; mientras que en la gangrena hbmeda,
no se verifica la obtruccion sino en el trayecto de las venas.
En el primer caso, muere el miembro por que Ic falta el li-
quido-que le alimenta y se seea como un cuerpo inorg anico





208
y h6medo, mientras que en el segundo se infiltra todo el tra-
yecto de las arterial y de los capilares, y no se detiene la
vida sino porque no se renueva el humor nutricio que se
estanca necesariamente en su tejido, porqu6 le falta el mo.-
vimiento vital.
Esta gangrene debida en el animal a una causa que se
conoce, nos di en el hombre la historia y la causa de la que en
el se observa. El mercurio que sirve en la esperiencia como
de tapon a los vasos, se remplaza en el hombre por una sus-
tancia sdoda producida espontaneamente en su interior, y a
esto se debe en ambos casos la igualdad de los fenomenos
y las distintas particularidades de la gangrena seca y de ha
humeda.
Es probable que cuando hay dolor en la gangrene, so
oblitere el interior de los capilares, porqu6 atacada asi la
vida mas directamente, todos los puntos que no sufren ya la
influencia de la renovation de los liquids, conservan sin em-
bargo por su contacto el powder de sentir ]a falta de circula-
cion y de transmitir at cerebro esta sensation. Si por el con-
trario, la obliteration de una arteria considerable ocasiona
]a gangrena, cesa la vida en todas parts de un modo tan
repentino que no deja se produzca el fendmeno de la sent
sacion.

Teoria reinanie de i inflacuacion.

Se cree generalmente que si un punto cualquiera de
la econoinia so somete al contacto de un cuerpo estrano, que
toma entonces el nombre de estimaulo, todas Las fuerzas vita-
les necesarias so concentran en of punto cxcitado, de modo
que todas concurren 4 la espulsion de la causa excitanie.
El aflujo de la sangre es el primer resultado do este aumen-
to de la vida en anuel punto. El segundo fendmeno es ]a
hinchazon, resultado del actmulo do sangre y de los otros
liquidos; en seguida so observa la formacion del nievo liqui-
do pus, que se produce al rededor del punto excitado, sepa-
ra la espina, d la casa de la excitacion, de las partes que to
rodean, y arrastrandole lentamente fuera de la herida da
fin 4 la inflamacion. Todos cstos fendmenos Megan al cere-
bro por una sensation penosa, y por esto, reasuniendo los
sintomas de la inflamacion, so dice: Dolor, calor, tumor y su-
puracion. Mr. Mage'ndie acaba las lecciones de este curso
aplicando is nociones que le han suministrado sus esperien-
cias a In critica de esta teoria.






209
Supongase un'punto cualquiera de la econoria donde
necesariamente se ha-de admitir la existencia de vasos san-
guineos y nervios: introdazcase ]a espina de que hemos ha-
blado at esponer la teoria comun de la inflamacion. Si la es-
pina atraviesa un punto situado entre los capilares, de tal
modo que no hiera a ninguno; no se pcoducir ningun resul-
tado; pero si sC altera un vaso,-se vera to siguiente: ]a san-
gre se detendri On su interior y port consecuencia se activa-
rd la circulation en las parts' vecinas, precisamente en ra-
zon directa de la cantidad de sangre que circulaba antes por
el vaso obstruido. De aqui, aflujo de sangre y aumento de
calor, que casi no seraperceptible en eltermdmetro, porge
munca sobrepujara al de la sangre de los pulmones. Era una
consecuencia natural deestos fendmenos, la trasudacion de
]a serosidad de ha sangre por las paredes do los capilares
obstruidos, y por consecuencia li tumcfaccion de la parte in-
flamada. Porqu6 hay vasos songuinoos en el punto inflama-
do, hay tambien nervios; y estirados estos en todos sentidos
por el aumento del volimen del tejido de que hacen parte,
trasmiten al cerebro la sensation dolorosa que es uno de los
sintomas de la inflamacion. Asi vemos fdcilmente esplica-
dos y atribuidos a causas bien sencillas los tres sintomas in-
itamatorios: dolor, calor y tumor. Vamos a dar cuenta del
modo como termina la enfermedad.
La cau sa de la obstriccion del vaso sanguineo puede
desaparecer, y recobrar ]a sangre su curso ordinario. Asi si
la obliteracion se debe 6 una parte fibrinosa de sangre con-
gulada en el interior del capilar, puede liquidarse, y por con-
secuencia la enfermedad misma, desaparecer. La material
del derrame seroso, si le hubo, tambien puede liquidarse y
entrar en circulation pasando por el sistema linfatico. La
inflamacion se curara entonces por resolucion.
Cuando ella desaparece en el punto donde se habia de-
clarado para desarrollarse en otro enteramente distinto,
se termuina por mefds/ass. Es dificil esplicar este fendmeno
que simula tan Bien el transporte de la causa morbifica de
una region a otra, y que hace tratar en este caso la infla-
macion como tn ser particular que reside en la economia y
que puede moverse.
Queda en fin por esplicar to que pasa cuando ]a infla-
mfcion se termina por supuraciom, por induracion d por cl
desarrollo de un cancer. En el primer caso, todo nos indu-
ce a career que el derrame fibrinoso y amarillento, resultado
de la trasudacion de la part fibrinosa de la -sangre al tra-


27






210
v6s de las paredes capilares, padece una transformacion
cuyo secreto ignoramos, y produce un pus coagulable que
contiene globulos de naturaleza particular. Este pues, en
tltimo resultadoi varia por las circustancias y segun el or-
gano que le produce.
Cuando la inflamacion se termina. por induracion, la
solidacion de la inateria trasudada dimana de influencias que
la quirnica debe probablemente esplicarnos cuando pueda
dar s los fisiologos la composition y distintas propiedades
de esta materia en sus diversos grados de solidez.
En cuanto a laterminacion cancerosa, nada positivo
sabemos sobre su historia y particularidades, siendo mayor
nuestra ignorancia en este punto que en los otros ya indi-
cados.

CONCLUSION.

En fin ,Mr. Magendie acaba su cursor observando que
estas cuestiones son de interns vital y que su completa re-
solucion exige trabajos que todavia no se han acometido.
Y en efecto, seria preciso conocer algo mejor la historia de
las falsas membranas; que se hubiera estudiado mas s fon-
do ]a formacion de los pezoncillos carnosos; el fenomeno de
]a cicatrizacion y el desarrollo de los tejidos accidentales
que la naturaleza produce en ciertos casos, y otros muchos
hechos de la mayor importancia, para que se pudiera tra-
bajar de un modo seguro en la grande obra de ta esplica-
cion de la inflamacion y en general de todos los fenomenos
vitales.



Pregunta a los sabios sobre el magnetismo animal y sin-
gular respuesta, sacada de un papel Norte Americano.

Alossabios.-- Qu6 relation existed entre el magnetis-
mo animal, o el sueio magnetico, y la enfermedad llamada
catalepsis?
Unfisiologo.-No se podrs responder s esta pregunta en
nuestro continent. En Europa, y con particularidad hace
algunos anos, se ocupan del magnetismo animal; pero s
pesar de los esfuerzos de la Facullad de Paris, no se sabe
aun nada de positivo, y asi sucedera mientras este agentor.
casi misterioso, est6 en manos del Charlatanismo.
















LTERATURA.


ARTE DE DIEN DECIR.


IECCION iEncxma SESTA

Y ULTIMA.

DE U.IS FIG U1IS.



Los antiguos crean, que para ensenar el arte de bien
decir no habia otro mitodo mejor que el de la imitation de
los grandes oradores, y cuando se formaba un discurso don-
de los pensamientos del autor se vertian con palabras acom
pasadas y medidas como las del modelo, daban por bella la
mala copia del principiante. Serviles imitadores del giro fra-
seologico, estudiaban con afin cada una de las partes del
discurso, las desmenuzaban sin termino y a cada pensamiento
daban tin nombre: de aqui nacieron las figures de construe-
cion, de pensamientos &c. como si pudiera haber palabras
figuradas que espresasen ideas sencillas d como si la espre-
sion no fuese el reflejo del pensamiento. Como aquel arte
prestado no podia elevarse mas ally del de una simple ana-
lisis del de sus maestros, dieron A cada figura o modo de de-
cirque descubrian, un nombre griego o romano, sonoro 0
esdrujulo, y mientras mas estraio mejor,para que al menos
los de poco saber creyeran que inventaban algo nuevo e in-
teresunte. Tras estos hombres vinieron otros, todavia mas
limitados, creyendo de buena f6 que ]a retorica ae reducia
saber palabrotas y anatomizar discursos.





212
Pero ya 4ha legado el sigio de la- razon, y esa esteril
palabreria se ha relegado i los maestros de latinidad de al-
ginas Universidades. En en el dia we sabe quo Para hablar
been, es preciso pensar bien, y qie las tan decantadas figu-
raN, vienen sin buscarlas y como de si mismas al discurso del
hombre de talento, en tanto que el ias figurado de un pe-
dante sera en su comparacion como los mamarrachos de
un pintor de cocina equiparados a Las obras inmortales de
Rafael o Miguel Angel.
Con todo, p: raique algunos que ignoran et significado
de estos t6rminos no tengan que recurrir a otras obras de
retorica, acabaremos la nuestra con una especie de indice
donde se comprendan las figures mas esenciales.

Alegoria.

Esplieamos en otra de nuestras lecciones que"la ale-
goria era una metafora continuada por medio de la cual se
dice una cosa, dindose 6 entender otra distinta.
Sin embargo, debemos advertir que a esta figura
pertenecen los geroglificosque son nna especie de alegoria
que habla 6 los ojos. Muchos tienen el defecto de en-
volver dos sentidos, y asi le sucediS a Dario 1. 0 rey de
Persia, en la espedicion contra los Escitas; pues casi perdido
su ej6reito por los trabajos en unas vastas soledades, recibid
un embajador que le present cinco flechas, un raton, una
rana, y tn pajaro, y se fu6- sin decir nada. Reunidos en
consulta, todos opinaron que le decian sus contrarios, "quo
aunque volara mas que un pajaro,.que aunque se escondie-
ra-en las estrafias de la tierra como el raton, o en las aguas
como la rana, 6l y sus compaieros perecerian al rigor de
sus flechas." Mks Dario lo interpreto del modo siguiente:
"T rendimos nuestras armas, y con ellas cuanto hay en la
tierra, el viento y las aguas."
Igualmente encierra el Apologo, quo es otra especie de
alegoria, la cual ha de toner un sentido 6nico y claro: el velo
que encubre la verdad debe tejerse con arte; aunque de-
be tambien ser transparente. V6anse algunas fabulas de Sa-
maniego y de Iriarte que no necesitan se les ponga abajo:
Este es Gallo.
Ironia.

Es un t6rmino que se aplica a las palabras con quo
damos a entender 1o contrario do Jo que decimwo aqui el to-






2 13
no del que habla y con particularidad el conocimiento de '1-
que se habla, nos desctbren el sentido de la uspresion.
Comprende la antifrasiv 6 contra-verdad. Por ejem-
plo: Al saber Edipo que era asesino de su padre, marido
de su madre y padre de sus hermanos, esclama:

1Mas porqu6 tiembla
Mi corazon 'aun! . Los Dioses inismIos-
Su venganza agotaron; y ya impune
Sa.cdlera y enojo desafia.
jPodeis hacerme aun mas desdichado?. .
No podeis, no! Pues vedme ya tranquilo.

O-cuando lamamos rain al que no tiene rabo; pelow
al que no tiene pelo &c.
Tambien incluye el Enfinismfo ben sonido de pala-
bras, como bendecir por inaldecir; y asi mismo se usa nom-
brando dcscuid a las necedades, &undito al tonto, cortante
al 'carnicero, buena chckilladt 6 lalgrande &c.
El eufonismo es muy semnejante a la perifrasis o cir-
cunlocucion, por cuanto a que-esta en machos casos tiens
por fin- dulcificar una idea, como cuando decimos de uno,
pue no inventor la p6ivora, por no Ilamarle tonto.
Igualmente abraza el sarcasmo que e" una amarga ir-
rision y sangrienta ironic, como la de Otelo a Edel-
mira en la penditima escena del cuarto "acto, cuando te-
nieodo en sos manos las pruebas que creia mas evidentes
de sm perjurio, ella llama al sueio y a la dulce anistad para
que sanen el corazon de-su amante; y 61 la dice:

Yo me imagino ,
el- reposo del vuestro: la paz siem-pre
de la inocencia compaiera ha sido.

Litole o Dismninucion.

Es el arte de aparentar que se debilita con la espresion
loque se gniere dar a entender en toda su fuerza. Como
cuando Edelmira dice a Otelo, pidi6ndole este el perdon de
sus injustos celos, 6 mediados del acto cuarto:

No, yo no to aborrczco......
Conlo que dIa entendermas que diciendole: te adoro.





214'


Iliprbole d Exageracion.

Piede ser de cuatro modos: L. pnv demostracion,
COIYo: Pedro es un Ciceron: 2. 0 por semejanza : v. g.
Pedro es como un Ciceron: 3. por comparacion; ejemplo:
Pedro es alas que Ciceron: 4. 0 tomando el abstracto por-el
concreto, diciendo:.Pedro es la misma elocuencia. Hablando
de Fernando el catolico, dijo un orador: Junto muehas coro-
nas en una; y no bustdndole a sn grandeza un mundo, su di-
cha y su capacidad le descubrieron otro. Veamos esta de
quevedo: Cuando Espana con incomparable valentia se arnz6
en su total ruina y vencimiento, y poca ceniza derramada; se
convoc en rayo, y de cadaver se anim6 en portento: por su co-
rCje hablaban las cajas y trompctas, y today su prosa se gas-
taba en SANT IAGO, muchas veces repetido. Es necesario
no subir tanto et hiperbole que nos suceda Lo que Icaro, sin
olvidar jama's que en todas [us figuras se tienen por mas her-
mosas las que nacen tan naturahuente del objeto mismo, que
no se toman por tales.
El hiperbole comprende la Auxesis o incremento, que
se reduce a ponder en Lugar de la voz propia, otra mas cruel
v terrible, Ilaimando por ejemplo: muertoal herido, d sin alma
al lastimado del dolor.

Anafora o Repeticion.

Sirve para dar mas fuerza al lenguaje. Sea ejemplo Fr.
Luis de Granada, cuando dice: Donde est la sabiduria, a/ti
est/ la virad, a/ti la constancia, a/ti 1( fbrtaleza.
Se Ilama conversion, cuando la palabra que se repite es-
ta al fin de los mieinbros o periodos, y asi dijo Marco Tulio:
SLlorais la completa p6rdida de tres ejercitos delpueblo? los per-
dio Antonio.; Sentis la muerte de nuestros mas ilustresciudada-
nos? os los roh'Anionio. ; Veis hollada la autoridad de este or-
den? Holl/la Antonio.
Se dice complexion cuando se repiten las palabras,
tanto al principio como a) fin de los miembros; segun se v6 en
al ro ejemplo del mismo Granada at tratar de la justicia y
misericordia de Rios. eQuc ama, quien aesta bondad no ama?
QI teme, quiet esta magestad no tome? A quien sirve, quien
a este senor no sirve?
Toma el nombre de condnplicacion, cuando una pa-
labra misma se duplica en el principio del periodo para






215
epforzar mas Ia espresion y ci pensamiento. Dice Curri ntPst
Parece que los gilanos nacieron en c% n1mbo puara ladron,;
nacen de padres ladrones, crianse con lodrones, eslud/ian pa-
ra ladrones, y finalmen/c salen con ser ladrones corriniit s y
nwlieutes a todo ruiedo. Fr. Luis de Leon compm audo los dt-
leites sensuales de las cosas terrenas con Los de las alums
virtuosas que se uinen con Dios, comete double reiteration,
una con Ia palabra deleite, y ot ra con la p~Ia bi ta ozo. El de-
leite (dice) que nac,! del conorer dei sentido, es deleite liferu,
6 Como sU bra de deleite, y es tosco y oldeono (eleie; ms cI
que nos viene dute entenldiiento y la razon, es vivo gozo, gozo
macizo,ygozo de sustancia y verdad.
La Laman iroduccion cuando se ponen las palabras
duplicadas, triplicudas, y no forinalinente en una misina
term inacion, sino variada l)r g0"iero ti numero; Como cUiiau-
do dice Cireron: Preciosos son los tesoros de ii antis/ad, pre-
ciosa sit compaiiia, prrciosos sus beue/icios.- Y hi otra de Lopo
de Vega, en si Ang lica. ;O iiuss. flnit amor, niSs antrpod
Por iltimo~se le di el nombre de gradacion 4 aumen/a-
cion si progresan enlazadas de dos en dos. Sea ejemplo:
Numa fund6 las costumbres romanas en el traba o; el trabujo
en el honor, y el honor en el amor le la patria. Y Ciceron a
Pom ponio Atico: Si duermes, despirtalte; si esths despierto,
anda; si andas, corre; sicorres, vuela. Y Cervantes: La bue-
na mnuer no alcanza la buena for/una sobumente son ser bite-
na, sino con parecerlo. Y Fr. Luis de Granada hablando con
el pecador endurecidoi O miserable e ti por to que perdis-
te, y nucho inas por lo que hiciste, y muy mucho as si con todo
esto no sientes tu perdicion!

Ap6strofe.

La espresion de un alma fuertemente conmovida; co-
mol, de Orestes cuando al conocer el sepulcro de su padre,
y pensando ver alzarse la sombra de Agamenon pidiendo
venganza, dice:
Minrmol sacro
Que al vencedor de los troyanos pueblos
Escondes sin honor. . victima esperas
Y victim tendras.

Prosopopeya.

Es una figura atrevida per medio d Ja cual se perso






2?6
nifica y da voz a las cosas inanimadas y seohace 'hablar i
los muertos. Es poco usada, y nunca debemos servirnos de
ella siro en aquellos casos en que convenga por todos sen-
tidos. Sus efectos son grandiosos en elocuencia y en poesia.
Una de las mas celebradas esia personificacion del cabo de
Buena Esperanza per Camoens, en sus Lusiadas: supone
que van en la embareacion 6 aproximarse a el, y afiade:

Antes. de decir mas, una figura
En el aire se muestra tosca y valida,
De disforme y grandisima estatura,
Con el rostro cargada y barba escuilida:
Los ojos escondidos, la postura
Espantosa, la -cara toda palida;
Crespo el cabello, secos los carrillos,
Negra la boca y dientes amarillos.
Su cuerpo era tan grande y tan monstruoso
Que bien puedo decir que era el segundo
De R das enormisimo coloso,
Que uno de los prodigies fu6 del mundo.
Con un tono de voz fuerte, espantoso,
Que parecib salir del mar profundo,
Comenz i .hablar: las carnes y el cabello
Erizkronzenos de oillo y vello.
,Y dijo: "Oh gente osada mas que cuantas
En el mundo intentaron grandes cosas,
Que ni de empresas asperas te espautas,
Ni de proyectos b6licos reposas!
Pues los vedados t6rminosquebrantas,
Y navegar los largos mares osas
De que ha ya tantos anos soy yo el duerol
Y nunca ha arado estrano 6 propio efio:
"Pues quieres que to sean conocidos
Los secrets del hdmedo elemento,
A ningun hombre grande coneedidos
De noble o inimortat merecimiento:
Oye, oye los males prevenidos
A tu orgulloso, loco atrevimiento,
Por todo el ancho mar, y por la tierra
Que haz de sojuzgar con dura guerra.
"Sabeque cuantas naves este viaje
Que tf emprendes, hicieren atrevidas,
Enemigo tendran este paraje
Con vieltos y tormentas desmedidas.
Y en in primera escuadra, que el pasaje
1-iga por estas ondas ma sufridas,
He de hacer de repente atroz castigo
Como iuhumiapo, cruel, tiero enemigo." &c.






217


Suspension.

Consist ca hacer esperar Jo quo se va a decir, en a-
nunciarle de lejos, forzando al entendimiento a detenerse
mas, para que despues sea mas fuerte el estallido; como en
este ejemplo de Quevedo en su Ilwa de todos. Habla el Rey
Sinam renegado contra las inejoras quo intentaba intro-
ducir en Turquia cierto moro: "No pretendid con tan ultimo
"fin D. Juan de Austria acabar con nuestras fuerzas cuando
"en Lepanto, derramandolas venas de tantos genizaros, hi-
"zo nadar en sangre los pieces, y a nuestra costa did compe-
"tidor al mar bermejo. No con enemistad tan rabiosa el per-
"siafo con turbante verde solicit la desolation de'nues-
"tro imperio. No l). Pedro Giron, duque de Osana, virey
"de Sicilia y Napoles, siendo terror del mundo, procured con
"tan eficaces medios, horrendo en galeras, naves,.6 infan-
"teria armadas, con su nombre formidable esconder en no-
"che eterna nuestras Lunas, que borrow tantas veces, cuando
"de tenor de sus vajeies se aseszurahan las barcas de Es-
"tambor a Pera; como t6, marrano infernal, con esas cuatro
"proposiciones que has ladrado." El sentido concluye per-
fectamente y el entendimiento que tanto ansio la conclusion
queda doblemente conmovido. Bien pudo el autor economi-
zar estos rasgos de erudition y de elocuencia; pero ni el ati-
cismo mas refinado negara que del modo con que lo ha es-
puesto, esta mil veces mejor.
Pretericion.
Es como una frase negative, con la que se a parents
no querer decir lo que en efecto se dice: por ejempi o: no te
reprendert-tal cosa &c.

Reticencia.

Figura diestrisima con la que se da a entender no solo
lo que se quiere decir, sino nucho mas de lo que se diria. El
odio y Ia mnlignidad, no tienen armas mas terribles ni nas
envenenadas. Dice Aricia al suspicaz Teseo en la tragedia
de Fedra. "Guardaos, senior, porqu6 en vano vuestras armas
"invencibles libraron la tierra de innumerables monstruos.
"Uno respira para eterno baldon y oprobio vuestro. Uno....
"vuestro hijo senor no me deja proseguir." Desde entonces
Teseo tienibla por Hipolito, y duda por su cri men.
28





218


PRINCIPIOS ANALITICOSDE GRA MATICA GENERAL

APLICADOS A LA LENGUA CASTELLANA,

ron D. EUAN zuswo aEiEs.

UN TOMO EN 8.0 JIMPRESO EN LA HABANA. ANO DE 183S.

Prevenidos favorablemente por la reputation quo de
antemano atrajeron al autor de este tratado otras buenns
producciones literarias, fue nuestra intention rectificar en
la lectura nuestro juicio ya preconcebido de la obra, para,
darle despues al pdblico con la imparcialidad que nos es pro-
pia. Temimos sinembargo qup nos preocupara el puro sen-
timento de amistad que nos liga con el-autor, y para pre-"
servarnos de toda seduction, preferimos perder aquella o-
portunidad al deseo de que el tiempo y la reflexion asegu-
rase mucho mas nuestros fallos. Nos parece que ha llegado
ya para nosotros esta 6poca, y que por lo misnuo no debemos
diferir un examen hecho necesario y reclamado tanto por la
importancia de la obra, cemo-por la oportunidad de su publi-
cacion, precisamente cuando tanta neoesidad se siente de un.
estudio sistemtico y profundo de nuestro propio idioma, no
ya para mejorarle, sino tambien para oponer una protest fir-
me contra las peligrosas innovaciones que le combaten, a fin
de que nunca degenere de su antigua y nativa energia.
Y prescindiendo de 'esta consideration importante y que
basta para fijar los principios de la lengua en moments en
que, por el abuso de los escritores, podia temerse como mas
inminente su proxima declinacion; ;no serd la verdadera
oportunidad de consagrarse a su cultura gramatical aquella
en que tantas ideas, tantas eyes, tantas funciones antes des-
conocidas estan demandando nuevas espresiones que exigen
el estudio de los gramdticos para inscribirse en el vocabulario
de la lengua? No Io sera cuando el teatro, la cdtedra y el fo-
to, prestandose a las actuales exigencias y a todos los esta-'






919
dos y condiciones, piden tambien tn lenguaje anlogo para
poder ser entendido? Si. hubo un tiempo a proposito para es-
tas discusiones, es preciso confesar que es aquel en quo se
desenvuelve esta fermentation en los espiritus, en que se
abren tantas sendas at saber, cuando todos los ramos sufren
una reformatmas o menos fundamental; porque es tambien
entonces cuando el lenguaje que sigue aquella marcha ge-
neral, importa que se circunscriba dentro de las reglas
que le convienen; y cuando los hombres mas ejercitados en el
conocimiento de lo bello, aquellos cuyo gusto es mas puro,
hacen un verdadero servicio a las letras y a si pais, alzando
si voz para tratar de estas uievas conveniencias y dirigir a'
la impaciente juventud por todos esos casinos, quo arde en
deseos do recorrer.
Este uitil servicio o Tin hech&oD. Juan JustdReycs en la
ohra que examinamos, y Jo cabe la gloria: de haber com-
prendido las necesidades de la 6poca, Como debemos hacer-
le justicia por el tino y habilidad con que ha recorrido, no
sin un provechoso estudio de la lengua y de sus variadas y
diversas faces,,un campo nuevo y fecundo, aunque hasta aho-
ra poco cultivado por los escritores de nuestra nation. Cor-
ren es verdad escritas multitud de gramaticas particulares
mas o menos filosoficas y razonadas, mas o menos bien en-
tendidas, y que cada cual anuncian los adelantos respectivos
y la cultura intelectual de los tiempos 6 que se refieren. Pe-
ro hacienda ese estudio particular de la gramitica de nues-
tra lengua, pocos, antes del inmortal Jovellanos, para prez
snyo y de In nation 6 que pertenecia, habian hee ho objeto es-
pecial de sus investigaciones cientificas aquella parte de Ia
gramatica, que es comun 6 todos 'los idionas,' por lo mismo
que abraza la estructuraintima y la general organization de
las partes de que en comun se componen, y, que en ultimo
t6rmino forman la ciencia de los signos hablados.
Y quien mas competent y calificado para internarse
en Ias intrincadas profundidades de la metafisica de a len-
gua, comoelescritor eminente y sublime, cuya dulce elocuen-
cia supo hacerla un docil instrumento tan 6 proposito para
espresar los sentimientos fuertes y en6rgicos del elevado pa-
triotismo, como la sensibilidad tierna del corazon? El que asi
pudo dominar la rica lengua natal para prestarla a todas las
exigencias de la vida, que tanto la hizo servir at idioma aus-
tero de las ciencias, de In economia y de las artes, como a la
armoniosa espresion de los versos y del sentimiento; por cier-
,to que debia poseer en el inexhausto tesoro de su inteligen-






220
cia un fondo inagotable de sentimientos y de gusto verdadero
para descubrir mejor que otro ninguno el artificioso y encan-
tador poderio de la palabra y su incontestable influencia.
Pero rapidas lecciones orales corno las que acerca de es-
tos ramos pronuncio en el institute asturiano, recogidas des-
pu6s para su gloria en las obras publicadas de este sabio, ni
podian prestarse a estensos desarrollos, ni eran tampoco a-
decuadas para plantear la ciencia y abarcar toda su esten-
sa jurisdiction. Le era solo dado trazar sus bases y dejar a
los otros la gloria de realizar su pensamiento. Tan ardua
empresa la acometid ano de los primeros, el autor de este
tratado; y nos toca examindndole hacer ver como ha logra-
do salir del empeno.
Uno de los mas grandes esfuerzos del espiritu hurnano,
es incontestablemente el de haber sujetado a reglas los idio-
mas para hacerlos servir a la ordenada y gradual espresion
de las ideas. Hijos de la necesidad o del acaso, debidos a
encuentros irreflexivos, obra del pueblo que los adopt( sin
el mayor discernimiento; para llegar a lo que son, necesitaron
del auxilio de los gramaticos que los sometiesen a reglas,
formando de ese conjunto irregular de palabras un idioma
ordenado y metodico. Se vieron pues forzados 6 reparar to
que el pueblo en la necesidad de comunicacion habia inven-
tado a la ventura; pero ya estos primeros ensayos estan lejos
de nosotros, y como tarnbien se han perdido todas esas com-
binaciones que les condujeron 6 aquel fin, tenemos que con-
tentarnos con el resultado final de sus reflexiones. Pero sin
llegar a esa altura, to que no podra negarse es que media tan
intimo enlace entre el don de pensar y el de comunicar Io
que se piensa, quo solo pueden concebirse saparados por me-
dio de la abstraction. Asi cuanto aumenta los productos del
pensamiento, obra simultaneamente sobre el signo que le a-
compana; como 6 su vez el signo perfeccionado acrecienta,
enriquece y fecunda el domino del pensamiento. Esta mutua
correlation que existe incontestablemnente entre ]a idea y el
signo que la espresa, basta para recomendar el estudio de
la gramatica y vengarla del orgulloso desden con que hasta
aqui se la ha mirado. El autor de la obra que nos ocupa le ha
echo el objeto especial de su estudio; y como sabia que po-
co puede adeltntar el pensamiento donde el medio de comu-
nicacion es rudo 6 imperfecto; y que a proportion que este se
perfecciona cobra aquel mayor vuelo y elevation, ha procura-
do concurrir 4 este fin, ofreciendonos en los principios ana-
liticos de la gramatica general el resultado do su propia es-







221
periencia y meditation ilustrada por fas- luces de la filosofia
y de )a ciencia.
Siguiendole por el plan que se ha trazado y circunscri-
biendonos en cuanto nos sea posible a sus propios t6rminos;
notamos desde luego que aunque divide en mnuchas partes la
gramatica, solo se limita a tratar de la analogia y la sintaxis,
para hacer en la primera una mas ajustada clasificacion de las
palabras, 6 sean los signos de las ideas, y pasar de all) adesen-
volver su teoria de los casos-espaioles con aplicacion al pro-
nombre de tercera persona, 6 fin de concluir en un studio
mas detenido y profundo de las relaciones que existen entre
los tiempos de tn misma modo, y entre estos y los de otro
modo diferentes. Desenvueltos los principios de la analogia,
deriva de-ellos los reglas de la sinthxis y de li construction,
que pueden mirarse como precises consecuencias de aque-
llas, a que invariablemente ban de sijetarse )as varias for-
mas del periodo espanol; y tal es Cn reswmeu el espacio que
se ha propuesto recorrer.
Las mejoras pues, que el autor intentaba en esta obra
eran la de darnos una nueva clasificacion de las palabras, mas
sencilla, mas rational, mas compendiosa y perceptible: ofre-
cer una teoria de los casos, que inteligible -y clara abrace to-
dos los hechos gramaticales que esta destinada a esplicar: su
aplicacion al liamado pronambre de tercera persona; y la de
descubrir por ultimo las correspondencias que median entre
unos tiempos con otros, ya scum del modo subjuntivo, o de es-
to con el indicative, para evitar today confusion y desacuerdo
on el use do estos tiempos.
No siempre estaremos de acuerdo con el autor de los
principios analiticos en la importancia y oportunidad de estas
mejoras; y cuando-nos league la vez de disoutir separadamen-
te cada una de sus doctrinal, se nos presentarA por la misma
naturaleza de Is cosas la ocasion de acreditar,. que si bien
apreciamos debidarnente su trabajo y respetamos sus opinio-
nes; estas no influyen do tal modo sobre nuestro juicio que
nos dispensen de todo examen ulterior, y nos fuerzen a re-
nunciar de aquellas que nos parezean nias acertadas. En es-
tas materias tener contradictores y tenerlos que duren mu-
cho tiempo, cuando son de buena f6, es una serial casi cierta
de equivocation, o de que at menos la teoria es viciosa en al-
guaa de sus bases fundamentales. Pero antes do entrar en es-
tas discusiones quo tendran si Iugar en otra parte de este ar-
ticulo, justo sera comcnzar por una esposicion complete y






_222
<:mmuciosa de sa doctrina para que pueda asi ser mas exac-
tameute calificada.
Separando por lo mismo todo lo quo no sea muy esen-
cial at sistema que so ha propuesto desenvolver, y sin dete-
nernos por mucho tiempo en los capitulos preliminares, don-
de prefijando la natturaleza del estudio quo va a ocuparle, Ic
define, distribuy6ndole en sus diferentes ramificaciones, esta-
bleciendo sus principios generales para dar a conocer las
grandes divisiones de las lenguas actuales, la primitiva, 6
intima estructura del lenguaje y la formation de las pala-
bras polisilabas: para concluir en el examen d, su composi-
cion y derivation como medios seguros de perfeccionar y en-
riluecer los idiomas vivos; solo le seguiremos mas detenida-
mente en la-esposicion de sus ideas, cuando abriendo el tra-
tado de Io analogia, una de las trees, partes de In gramitica de
quo solo hablar6 en sus principios, y, que viene a ser como
la base en que descansan las demis, comienza a desenvolver
su doctrina.
Fuera impossible a los gramiticos en el estado actual de
los idiomas delinearmnos su primitiva y real genealogia: todos
han sufrido en su curso innumerables variaciones, en las cua-
les tuvieron mas parte el capricho y la irreflexion que el jui-
cio y el discernimien-to: todos ban adquirido, han perdido,
han vuelto a encontrar multitud de palabras. Esteriles 6 in-
completos en su origen, se ban ido sucesivamente sobrecar-
gando de abstracciones, de compuestos, do derivados, de rui-
nas po6ticas. No es ficil ya saber cual haya sido el sentido
primitive de la palabra, cdmo se fu6 alterando con el tiempo,
ni porqu6 sucesion de ideas se ha llegado a separar de on
sujeto sus cualidades para venir a formar una palabra abs-
tracta que no debe su existencia sino a tn mero atrevimien-
to del espiritu; pero si bien reconocemos esta dificultad, si no
nos es posible siempre y en todas ocasiones volver el sentido
figurado al propio, el compuesto al simple, el derivado al
primitive; todavia nos queda un campo bastante vasto para
poder fijar la ciencia sobre bases ciertas y positivas.
En el Orden gradual de las ideas notamos desde luego
que estas pueden distribuirse en dos grandes ramificaciones:
las que corresponden 6 los diversos sores que existen, o pue-
den existir independientemente los unos de los otros; y las
quo solo determinan sus diferentes modificaciones; y por con-
secuencia, no siendo las palabras sino la espresion de estas
propias ideas, tampoco podra darse en el discurso otras cla-
.es diferentes de palabras que deban considerarse como e-






223
?encialmente distintas bajo el respecto de la estrlctura i -I
ma d idea fund mental, sino las palabras indicantes de sures-
y las palabras indicates de calidades. Pero si bajo la rela-
cion de la idea fundamental aquellhs no pueden ser ns que
sustantivos y adjetivos; bajo el de las ideas acesorias sufren
una segunda division en la clase de variables e invariables
segun que se aplican 6 ditferentes modificaciones de la idea.
Tales son los principios de qe parte el ahtor, desentendien-
dose de las doctrines recibidas, para establecer su nueva cla-
sificacion de las palabras.
En su sistemaa, y atendiendo 6 la parte finrlamental do
la idea, no hay mas quo dos clases dc-palabras: el sustantivo,
que distingue en relativo, o sea pronombre personal d pri-
mera y segunda persona; y en absokto, que es precisamette
el conocido en las nomenclatures connes Con el nombre sus-
tantivo: el adjetivo, qne es siinpl c mto el cualificativo, i de
calidad; el deteininativo, que comprendeel articulo deter-
m inado y los pronombres demostrativos y posesivos; el acti-
vo que es el participio de este nombre; el pasivo, que cor-
responde al de su clase; el continuativo al gerundio; y el ad-
jetivo complexo, que es el verbo Con respecto ahora 6 las
ideas accesorias: las palabras son variables como los sustan-
tivos en g6nero, ndmero y caso; como los-adjetivos simples
en g6nero, numero y grado; y como los complexos en voices,
modos, tiempos, ndmeros y personas: las palabras son tam-
bien invariables, y a ellas pertenecen las preposiciones, ad-
verbios, conjunciones a interjecciones.
Es positivamente incuestionable que siendo-las pala-
bras signos de representation de las ideas; deban ser clasi-
ficados en el orden regular de aquellas; pero conviniendo
en el principio establecido, lo-que no nos parece al mismo
punto cierto 6 indudable es que las ideas solo comprendan
las cosas y sus calidades -y que entre estas hayan de colocar-
se inevitablemente como en su position natural las de la ac-
cion y estado de las mismas; viniendo el verbo a constituirse
entre la clase de los adjetivos, para toner asi una considera-
cion muy diferente de la que gramaticalmente le 'correspon-
de. De todas las partes del discurso o entre has palabras de
la oracion, ninguna existe como ella mas artificiosa, compli-
cada y dificil; ninguna espresa al mismo tiempo un conjunto
mas vario de relaciones, ni puede ser nas esencial a la for-
macion material de los juicios; sin ellos los nombres de co-
sas y calidades, son puros nombres de ideas, especie de sig-
nos algebrdicos quo nada dicen al cspiritu mientras quo flo,





224
se les agrega la nota de combinacion quelIaya de ligarles.
Paede muy bien ser una calidad de las cosas, porgpe
tambien le es inherente el color, la estension, ]a utilidad; pe-
ro aquel modo u estado que a veces no es sino el efecto de
nuestra reflexion, no debe confundirse con aquellas, y me-
recian ocupar tn Lugar muy especial en la nueva clasificacion,
si era hechi para abrazar en tin orden mas metddico y.per-
ceptible todas las partes realmente distintas de que se com-
pone el objeto a que esdescinada.
Casi todas estas clasificaciones cientificas, en cualquie-
ra de los ramos de los conocimientos humanos 6 que perte-
necen, no conocen otro fin sino el de simplificar, generali-
zindoen cuantoes posible las ideas, para que reducidos a tn
corto ndmero de principios, por decirlo asi y en cierto modo
radicales, y de que fluyen como de sn fuente todos los do-
mas; sea por to mismo, y vali'adgoe desu imedio, al que a-
prende macho mas facil conducido por su Luz, en las pro,
fundidades de la ciencia, seguir con mas continza y soguri-
dad el intrincado laberinto de sus misterios. En una palabra,
los m6todos no son mas que formulas mas 6 menos bien ca-
lificadas para facilitar y abreviar el trabajo del que se pro-
pone seguir una ciencia; y aquel se haibri de repntar por mas
exacto, regular y ajustado.que bajo mas sencillas clasifica-
ciones abrace en los t6rminos mas claros y las masdistintas
denominaciones to:Ias las partes del objeto sin confundirlas,
ni embrollarlas; dandoles a todas su respectivo y verdadero
lugar; y aqiel grado real de inortancia que es de su-pecu-
liar oficio representar en la ciencia, sin exceder ni dejar de
llegar al punto en que de derecho deba ser colocado.
Estudiando la nueva chasificion de las palabras, segun
la presenta el autor de los principios analiticos, se ve que
comprende todas las contenidas bajo la.s antiguas denomina-
ciones en Las ciatro class generates de sustantivos y adjeti-
vos; y de palabras variables 6 invariables. Pero para que un
miembro de la primnra division no constituyese parte esen-
cial de la segunda; para que esta nose hiciesedepender de la
sencilla circunstancia de la variabilidtl, d inniutabilidad de
las palabras, que pnco d nada influyen sabre la naturaleza de
sus funciones; para ser mis consiguiente en fin con el prin-
cipiode que se parte al hacer la clasificacion general. dedu-
ciendola en el drden mismo de las ideas que representan y
de que n son mas que la simple espresiot; par abrazar en:
suma tubo el objeto sin omitir, ni rebajar de su importancia a
ninguno de sus elemontos esenciales; nos hubiera parecido






225
mueho mas seneillo, mas inteligible y adaptable distribuir
ias palabras, adoptando las denominaciones del ilustre Jove-
llanos en indicantes de ser, indicantes de calidad, indicantes
de estado, indicantes de relaciones entre ser, calidad y esta-
do, 6 indicantes de scntimientos.
Asi encontrariamos reducida 6 una serie breve y suma-
ria todas las palabras del idioma, derivada cada cual de su
inmediata filiacion de la idea que es llamada naturalnente a
espresar. Si es distinta la idea del ser, y la de sus calidades,
y esto motive diferentes modos de espresion 6 que han de
ddrsele diversas denominaciones; uo vemos porqu6 no hayan
de gozar del propio derecho la idea del diferente estado de
las cosas, y el de las relaciones que median entre ei ser, sus
calidades y estado; y porque adenias no se haya tambien de
bacer una clase particular para aquella species de palabras
quo es la espresion del lenguaje natural del hombre, facili-
tando asi el estudio de la gramitica sin confundirle ni emba-
razarle con divisiones multiplicadas y por mas abstractas y
metafisicas, de mas dificil inteligencia.
Volviendo a la clasificacion del autor, hemos visto que
subdivide et sustantivo: en relativo, que es el pronombre per-
sonal de primera y segunda persona, y en absoluto, que es el
llamado nombre sustantivo en las nomenclaturas vulgares;
pero a nuestro juicio esta distribution nos parece que esta
sujeta 6 tn doble inconveniente, que por el interns de la cien-
cia, seria importantisimo evitar. Usando en la nueva clasifi-
cacion nn t6rmino ya consagrado en las antiguas para espre-
sar una idea muy diferente, y con la cual no guarda ninguna
analogia; se da involuntariamente lugar al equivoco y se con-
funde el entendimiento del que:aprende, de modo que no a-
cierta a concebir una idea clara y distinta del valor de la
nueva espresion que sin querer mezela en su mente con la
que antes estaba acostumbrado 6 darle.
El nombre de-sustantivo relative en contraposicion de
otro qVe se nos designa como absoluto, presta por otra parte
de si una idea en cierta manera falsa y equivocada; pues que
hace suponer que si el uno es absoluto porque espresa un
ser como existiendo independientemente en la naturaleza; el
otro casi no es un sustantivo sino por la relation que dice
con el acto de la palabra, o was bien que solo Jo es por este
hecho..El pronombre personal de primera y segunda persona
os un-ststantivo tan real y absoluto como el que mas, y cor-
responde a semejanza de aquellos, 6 la entera y complete
espresion de un ser quo existe con total independencia de los
29





226
otros. Esa circunstancia de hacer referencia al acto de la pa-
labra, es un accidente mas de su naturaleza para adaptable
mejor en el lenguaje 6 las formas dramaticas de la espre-
sion, y el cual servir6, si se quiere, para distinguirle de los
nombres individuales 6 quienes representan; pero nunca en
manera alguna para autorizar, deduciendo de alli una sub-
division, que fuera por to mismo innecesaria y viciosa.
No diremos otro tanto con respecto a los adjetivos, que
se hayan bien clasificados alli, excepto el verbo, que corno
ya to hemos de antemano anunciado se le degrada haci6ndo-
le ocupar un lugar subalterno entre aquellos en la clase de
adjetivo complexo, negandole el caracter de parte distintiva
del discurso, que por su importancia gramatical y por la na-
turaleza misma de sus funciones multiplicadas en el mapa-
mundi de la lengua, tenia un derecho a reclamar con no me-
nos razon que las otras; y en cuanto tambien se le despoja
de los participios y gerundios, que bjo los nombres de acti-
vos, pasivos y continuativos figuran alli entre los demas de
su clase. Los participios en nuestra opinion y siguiendo la del
conde de Roure, de cuyas doctrinas ha sabido tan dtilmente
aprovecharse el autor de los principios analiticos, no es inas
que un adjetivo-verbo, pues que coinunica al Ilama-do sustan-
tivo, corno calidad sobre-afladida, la significacion del verbo,
de que el participio es siempre y por su naturaleza un modo;
como los gerundios no vienen a ser mas que verdaderos par-
ticipios activos 6nicamente precedidos de alguna preposition.
Sin embargo, no vemos ningun mat en que estos lti-
mos vayan inclusos, y que continue en ser considerados Co-
mo adjetivos, con tat de que se determined prefijamente sus
funciones, deriv6ndolas de su naturaleza para hacerlos cono-
cer sin equivoco, ni la menor couifusion: y en esta parte el
autor del tratado lena coinpietamente aquellas miras. Si
en la clasificacion sinoptica de las partes del discurso, o sea
en los cuadros sistematicos que de ellos n s presenta, no
siempre nos parece feliz, ni tenemos la fortuna de coucurrir
en las mismas ideas; cuando desciende 4 ocuparse de (ada
nna de ellas en particular no encontramos motivos sino para
aplaudir el m6todo, drden, precision y suma claridad con que
ha acertado a esplicar sus doctrinas, y la notable facilidad y
perspicacia con que en los terminos mas compendiosos supo
abrazar cuanto blsta para comprender su esencia y natura-
feza respectiva. Reconociendo asi el incontestable merito de
su trabajo, hricikndole la mas solemne justicia, tenemos algun
derecho a ser creidos, si aseguramos gtro al disentir alguna






227
vez de pareceres, nada ha podido guiarnos sino el interns de
la ciencia, 6nico fin que en este ex6men y en cuanto depen-
da de nuestra capacidad nos habjainos propuesto; y entonces
al emitir nuestras opiniones contrarian, usafos de reserva y
timidez, porqu6 Ins falta In autoridad y el peso que les diera
la concurrencia con los del habil gramAtico de quien nos
separamos.
Con esa circunspeccion propia de nuestro caracter, aven-
turaremos tambien nuestro juicio sobre su teoria de los ca-
sos espafloles. Estrafia singularidad parece a primera vista,
que, siendo indeclinables los nombres de los actuales idio-
inas vivos, careciendo de esa peculiaridad de las lenguas eu-
fdnicas, y desinensiales y reconoci6ndose asi por el autor;
sin embargo se empefie en presenter una teoria imposible y
do casos que por cousiguiente no se conocen en nuestro idio-
rna. En semejante inconsecuencia no era de presumir que
incurriese ol acreditado autor do los principios analiticos; y
si es verdud que habla de casos y establece una teoria de los
espaioles, es porqu6 si bien los nombres carecen por si mis-
mos de la declinacion, o sus terminaciones no Jo indican; o-
cupan sin embargo en el discurso tan distintas posiciones
y de una manera tan analoga a las de los casos, sea por me-
dio de las preposiciones o de los afijos, que no hay incon-
veniente en presentarlos con este caracter, ni en proceder
a former su teoria.
Estas distintas posiciones en que puede encontrarse el
nombre on el discurso son: o las do agente de Ia action, 6
las de paciente; de t6rmino, o de posesion; de instrumento, o
causa final, o de objeto a que se dirige la palabra: de estos,
unos preceden, otros se posponen 6 la action; y de aqui la di-
ferencia de casos en prepositivos y pospositivos. A los pri-
meros pertenecen en el sistema del autor el vocativo y el
compleXivo, que es el nominativo, y a los segundos el pasivo
u acusativo, el termination u dativo, el posesivo u genitivo;
el determinativo y ablativo; a los cuales agrega como casos
diversos aunque afines el conjuntivo 6 instrumental; el pe-
netrativo y mediativo; y el locativo, que subdivide en locati-
vo de superioridad, de inferioridad, de oposicion, de antela-
cion y de prosecution; admitiendo en si teoria diez y siete
casos espafioles.
Este espiritu de dividir y subdividir un objeto hasta lie-
gar a pulverizarle dejAndole coma impalpable, puede con-
tentar nuestra vanidad incontinente y ambiciosa; pero en rea-
lidad aprovecha muy poco, y si hemos de decir lo que senti-






mos, retrasa mas Bien y perjudica al principiante, cuya
inteligencia se pierde en el laherinto de tan complicada a-
natomia, distraida en el empeo de reunir tantos miem-
bros dispersos y de acomodarlos a las nuevas denominacio-
nes, que se mezclan y confunden tambien con las antiguas.
Esas posiciones que designan los casos, o determinan, como
lo ha advertido muy bien el mismno autor, el enlace del discur-
so con ia segunda persona, dando lugar al vocativo; a las re-
laciones del sustantivo con el verbo, que produce el nomina-
tivo y acusativo, o de un sustanticivo con otro, de que resul-
ta el genitivo; d de las distintas preposiciones de que deri-
van el dativo y ablativo: esto basta para su instruction. Pe-
ro como el author sin duda quiso interpreter la razon del va-
riable sentido que aquellas posiciones dan a las palabras, y
sobre to cual poco o nada dicen los gramaticos; considerado
ajo este aspecto, su trabajo es enteramente nuevo, aunque
sutil y solo al alcance de los, quo han pasado sus dias en el
estudio de su idioma.
Ocupandose del verbo discute con tanta inteligencia y
acierto la cuestion del sustantivo o verho 6nico, que nos pa-
rece ya este .un punto decidido y.sobre el cual no pueden o-
frecerse en adelante ulteriores dificultades. Reconoce que en
nuestra leagua aquellos no tienen voz pisiva, cuyo efecto se
suple por medio de los auxiliares; y distingue los modos en
personal, 6 impersonal y los submodos indicativo, condicio-
nal, subjuntivo 6 imperativo; distribuyendo los tiempos bajo
una clasificacion bien entendida,y dando sobre sus corres-
pondencias reglas tan exactas y oportunas que no podemos
menos de aconsejar su estudio con mucha particularidad a
los que en adelante aspirin a escribir. con alguna correcCion
nuestro idioma; y los cuales nos dispensarmos de desenvolver
mas aqui, tanto porque no lo permit la naturaleza de este
articulo, como porqii temeriamos desvirtuarlas si nos pro-
pusi6ramos compendiarlas.
EL genio de una lengua casi puede decirse *que se haya
comprendido en su sintaxis,.y por eso.ninguna parte del es-
tudio de los idiomas reclama mas imperiosamentc ina buena
cultura gramatical. El autor de los principios analiticos ha
puesto aqui todo su esrmero, y siguiendo su anterior clasifi-
cacion de las palabras d parties del discurso, y tratando se-
paradamente del regimen y de In construction, consider en
el primeto cala nna de aquellas segun sus accidentes y pro-
piedades, les asigna el lugar que les corresponded, y des-
pu6s de desentraiar sus mutuas relaciones, se internal enlas





varias clases-de construction que constituyen el period es
pafiol; hiaciendonos asistir por decirlo asi a su mismia creation
para gustar al fin sus efectos, que nos describe con ejemrpios
l concluir esta parte final de sit obra. Colocando el interest
oratorio entre esos efectos de la construction, termina siu o-
bra diciendo: "El studio, la observation y la sensibilidad son
sin duda alguna las prendas constitutivas .del orador o del
escritor eminente: despues viene el arte de la composicion,.-a
la que se unen la claridad, la armonia y el interns; y es sore,
todo esta ultima condition la que imprime 6 las obras pere-
cederas de los hombres el sellode la inniortalidad, ;Dichoso
yo si al esponer en esta obra los medios qiewguian a tan al-
tosfines, ya que no lograra alcanzarlos, pudiese al mnos e-
vitar los ias .notables dieectos que he procurado corregir; o
$i mi poca destreza no ha dismtiUuido part del interns que
naturalmente iuspira In grandeza del asunto!" Asi cierra si.
importante tratado que hijos procurado apreciar aqui, y que
no dudmOS recomenudar i los lectores como una obra de
mierito, digna de la eusenanza y de si titulo; que honra nues-
tras prensas, y que formaraiepoca en nuestra todavia nacien-
.e literatura.




EL ARCEDIA-NO.




Las oes a que son tan apasionados los comicos, y sobre
todo los fabricantes de carteles para funciones de teatro, po-
nen en gran conflicto a los autores drainaticos, obligandoios
a buscar tin segundo titulo. donde apenas suele haber mate-
va iata el primero y haci6ndoles escribir de hecho pensa-
do una nueva necedad sobre las muchasque naturalinente
fluyen de six pluma, como: D. Alvaro, o la futerza del sine; el
amor filial, 4 la pierna de palo; Traga-aldubas, 6 cl tihoso sen-
tenciado d azotes 4rc. Ahora meses anunciaron los periodicos
nn drama flamante titulado, el Arcediano, 6o a fatalidad, que
es lo mismo que si dijeramos, el dramaturgo, 6 la carabina de
Ambrosio. Quiz6 en esta 6poca de presupuestos y hambre ca-
lagurritana se podra mirar coma fAtalidad el ser arcediano;
Pero no ha sido asi lasta ahora, ni es probable que lo sea en




230
adelante; y el dicho vulgar, vive como un canonigo, nunca ha
sido el emblema de una vida penitente y mortificada; de ma-
nera que a primera vista parece que hay una incongruencia
visible entre el segundo titulo de la pieza y el primero. Mas
otro autor dramitico que sigue aquel principio de consuma-
da prudencia, .hazrne to la barba y yo te har el copete, tuvo
]a bondad.de darnos en Ai Diario del 31 de mayo ultimo la
clave de estemisterio; y despu6s deoleido su articulo no po-
demos desconocer que es fuerte fatalidad el ser :areediano,
pues -solo, por esta circunstancia serverunzho'mbre honrado en
precision de: enamorarse de una reclusa yhacerla. madre de
una hija, de quien andando el tiempo ha de venir a enarno-
rarse tambien el desdichado arcediano;. de queesta rapa-
za desvergonzada no.-le corresponda, a pesar deemplear pa-
va demostrarle su carino los mas convincentes argumentos,
como son robarla no se cuantas veces, asesinar a so-aman-
te, y por ultimo hacerla morir en la horca, para lo.cual tiene
siempre el verdugo 6 su disposition, como si dijeramos col-
gado de la manga, a fin de aprovechar el momento preciso
en que la atrapen despu6s que.se huye por la puerta falsa
del calabozo.... No hay la menor duda: es fuerte fatalidad e1
ser arcediano.



max PrESAUIErTO,

Si los italianos tnviesen colonias y fundasen nuevas po-
blaciones, no dodo que las empezarian senalando el sitio que
deberia'oeupar el teatro, ;tal es su aficion 6 los juegos ese6-
nicos! Nuestros padres las principiaban por colocar una cruz
y trazar el circulo de la iglesia; los franceses por establecer
un salon de baile; los ingleses abriendo una escuela de pri-
meras letras; los norte-americanos,1que cada dia fundan una
nueva ciudad en los ilimitados desiertos del oeste, Jo prime-
ro en que piensan es en traer una imprenta y redactar un
periodico; nuestros compatriotas cubanos ponen una taberna
y una valla de gallons a la orilla delCamino, y al cabo de dos
o tres afios ha nacido como por encanto una nueva pobla-
cion en sus inmediaciones. Quiza estos hechos podrdn ser-
virnos para formar un juicio aproximado de la situation
moral 6 intelectual de los pueblos que he mencionado.
















;COSTUMBLRES.




MARIANO 6,LA EDUCACION,.



SEPTIMA PARTE.




Por agni van.-Poralli seoesconden.-Hazles fuego.-
~Suelta los perros.-Caeles a palos.--Son ladrones.-Tira-
les, tirales.-No, por Dios, decia el negrito Encarnacion.-
Soy yo, soy yo, gritaba Mariano, en medio de la oscuridad
de la una de la noche, entre las camas brabas del cafetal de
D. Telesforo, a los furibudos ladr:dos de.unos veinte perros
de todos tarnaios, y en fin, a los gritos del dueflo de la fin-
ca, del mayordomo y mayoral, de.D. Fernando y del buen
sacerdote que aun le acompanaban, y otros mas que cono-
ceremos en adelante.-;Qui6n es ptes? Quienes son? pre-
guntaban todos a la vez, y ya casi encima de ellos.-Es Ma-
riano, dijo D. Telesforo.-jQu6 es esto amigo mio, a estas
horas, de este modo?-;Yo!.. una broma...Tenia tanta gana
de volver a ver a Vs...-;A nosotros! entiende usted, D.
Telesforo escland el Capitan; por lo demis esto no tiene
nail de particular, es una nueva moda de hacer visitas a la
roinatica ;no es asi?-Vamos, vamos a la casa, esclamd D.
'Telesforo; V. necesitara de algun refrigerio, la noche es-
t& h6meda, y tendremos el gusto de que nos inforne del
Inotivo por el cual nos .ha sorprendsdo con su visita. a la




231
erdad, anadiW mientras rompia la marcha, estos mucha-
chos son originates.
Mariano callaba; porqu6 a la verdad no hay nada
que decir cuando le cogen a uno entre puertas. El negri-
to de los aretes de oro se habia eclipsado, no se sabe por aho-
ra si huyendo de la tropa que ls habia arrestado, d de su
amo, a quien -61 acaso. haba conducido, al sacrificio; en .fin,
ello dirs.- El Sr. D. Vicente.y la Sefiora, plreguntaba. el
Padre, estan buenos, suppngo?-Si senor, Buenosr a lo me-
nos desde las diez dejla noche,.. respondid Mariano, queal
entrar en la casa tendia la vkta inquieta por todas partes
y no veia mas queofiguras del sexo masculino: ni una. hem-
brita, ni, bla nca ni negra; parecia un. convento, de recoletos...
;Es muy singular! decia. entre, si mismo. Sin duda duer-
men. D.. Telesforo, que sestaba preparado para esta esce-
na, como ahora' vamos a ver,-dio las buenas noches a todo
el mundo;..los negritos-indicaron al recien Ilegado el sitio
donde. estaba su catre; todos se retiraron al -suyo; se apaga-
ron las luces, y como dijo muy bien D.. Telesforo, ;buenas
noehes!
Todos dormian con efecto, menos el pobre Mariano
que daba vueltas sobre el lienzo de su catre, y- cavilando,
esperando unas veces, temiendo otras, y siempre viendo los
objetos bajo un aspecto melancdlico y sombrio, corno fan-
tasmas que vagan entre las tinieblas de la~noche y la des-
templada imagination del que no reposa cuando los demas,
echandose-lds cuidados.6la, espalda. Pareceme pues oportu-
na la ocasion deinstruir al lector de las circunstancias, que
en mucha parte ya sospechar6, de la caminata nocturna de
Mariano, dersu plan, que hemos visto abortar tan tristemen-
te, y deJa indiferencia con que D. Telesforo habia visto
una avent.ura querotro puede no hubiera tolerado ni aun a
sus amigos:- sabemos que era hombre de frescura, pero esto.
pasa de la raya. Algun marido-puede. ser tan fresco, si he-
mos de creer a Quevedo y.6 La Fntaine; pero iun padre..!
no, ni por on momento puede hacerse tan.horrible suposi-
cion. Mariano al despedirse de Paulita, con quienwpodialia-
blar cuanto se le antojase, tuvo. a bien, para hater mns ro-
mancesco su a-mor, escribir con lapiz y en una. hoja de su
librito de memorias cuatro renglones A su adorado tormen-
to, que la historia ha conservado cuidadosamente como u
monumento precioso. "Amada min: a [a una de esta noche
en.el canaceral donde est/n enlazados para siempre nuestros
-ombres,.(esto es, hasta que se tronche l caina en que estan





233
iscriptos) yo estare sin falta, y ti tanbien. Veremos si me
amas...si no te hatllo.... ila muerle!!... No pudo entregar este
billete a su amada, porqu6 don Vicente y dofia Marcela no
le perdian de vista ui un instante; al fin le introdujo en ma-
nos do una mulatilla, con un dobloncito y el encargo de que
le diera a dofia Paulita sin que unadie Jo advirtiese. Ape-
nas salieron del cafetal, la mulatilla hizo un quid pro quod
que no es tan raro en los de su case, como se cree: puso el
billete en manos de don Telesforo, se guard eldobloncillo
Para sis necesidades religiosas y no dijo ni una palabra 6 la
nifla Paulita. D. Telesforo, buen hombre si se quiere, pero
que cuando miraba la muerte al ojo no podia estarse con la
boca abierta, viendo arrojar por la ventana el honor de su
hija, escribid at instante a don Vicente incluy6ndole la en-
diablada misiva, y proponieudole que dejase psasr ef mal
ratio que tenia cl capricho de sufrir este galan nurci6lago;
y envid oen seguida sit prima dofia Sinforosa, que siesnpre
padecia histcrico y vt1hidos, y cuya salud le interesaba en
atUel intante muchisimo, a que se refrigerase en Ia paila
caliente de 1adruga, a lo que la acompanaron sus dos hijas
para que In cuidasen mejor, y fueron todas 4 una casa de
reverendas, donde no habia que temer los ataques noctur-
nos ni diurnos de este Adonis de nuevo cufio. La cosa se
verified a las mil maravillas. Mariano llegaria apenas al in-
genio la Emulacion, cuando dofia Sinforosa y las dos nifas
so apeaban en la villa montuosa y pintoresca, en donde yo
no se quien madruga para que le pusieran este nombre, en
casa de la condesita de*** que estaba alli de temporada y
eie era muy prdxima parienta de las nifas por part de
madre, por consecuencia por part tambien de la enferma
a quien se procuraba sanar tan de prisa y corriendo. Paulita
no comprendia Jo que significaba toda aquella precipita-
cion: a sit hermana no le importaba dos b'edos, y aun se
alegraba, porque en fin en Madruga solia bailarse con me-
jor d peor mdsica, segun estaba mas d menos ronco el
tiplecillo del negro Alejo d las graves harpas de dos mula-
tos filarmdnicos que par lo comun acompaiaban todas las
fiestas del lugnr.
La carta de don Telesforo llegd a la Emulacion cuan-
do se sentaban a la mesa, y don Vicente comprendid famo-
samente el pensamiento de sit amigo, y Jo dtil que -crin ha-
cer caminar al sereno y tropezar por entree palmares y beju-
cos a su entusiasta .y enainorado hijo, por si se refrescaba
eon el aire de la noche: asi luego que Encarnacion le insi-
30





234
nuj las primeras d'rdenes que habia recibido del nifio, se
las did el muy positivas de que le obedeciese escrupulosa-
mente y de que haci6ndole caminar montes y trochas, le
llevase donde quisiera, con tai de que pasara muy coal rato.
Esto esplica suficientemente la conducta del negro ladino,
la facilidad con quo salieron del ingenio y entraron en el
cafetaLsin obstaculos; y en fin todo lo que habr4 notado el
piisimo lector con estrafieza, como poco frecuente de suce-
der en estas fincas de campo.
Amanecid pues, porqu6 no habia de ser siempre de no-
che para el pobre Mariano, y salt al instante del catre Cn
cuanto un rayo de luz pudo penetrar por uma rendija de la
ventana: sali sin demora porque necesitaba salir de aquc-
lla situacion, y sobre todo a averiguar qu6 furibundo encan-
tador le haba arrebatado su adolorida doncella. Apenas so
hubo apartado algun tanto del colgadizo, se present el be-
llaco de Encarnacion un poco precavido por si el nino ha-
bia descubierto to bien que le sirviera, aunque alentado por
las 6ltimas instrucciones que acababa do recibir de don Te-
lesforo.-Encarnacion, vanonos, vamonos at instante.-
;Donde, nifo? respondid el taimado, fingi6ndose con mucho
miedo-?T6 no has podido avei iguar?..-Si sed: ; ni-
no?-Pues no dices que lo sahes? Ddnde esth, ddnde esti
mi Paulita?-En Maruga... qu6 s6 yo... no me pregunta su-
merc...-En Madruga? donde esti ese pueblo?-Lejo, muy
lejisimo.-No importa; iremos alla; to me guards bien a
bien d a la fuerza.-Niflo, yo no s6 donde est Maruga; qui-
trini no puere it all.--Iremos a caballo. -No puere ser, huy
mar,,hay navios.- Qu6 diablos de puerto de mar es ese Ma-
druga que yo no he oido hablar nunca de 61? iQu6 verguen-
za, ignorar lospuertos de mar de mi propio pais! Mas para
eso han cuidado ensefiarme los de las otras partes del n un-
do. Mira Encarnacion,. es preciso que veas como podemos
ir a ese Madruga; si estA tan lejos, la pobre Paulita camina
en este momento y quiza la pudi6ramos encontrar antes de
que llegara 6 esa tierra remota donde la arrastran para se-
pararla de mi! ;Ah! si la hallisemos por esos mares! yo la
conduciria 6 aquellos climas felices en que me he criado y
en donde no se encontrarian corazones tan duros que se
opusieran asi 6 mi ventura. Encarnacion, diremos que aos
volvemos at ingenio y nos dirigirernos a ese pueblo que to
dices: pregunta, averigua, para que puedas obedecerme; es
preciso que me obedezcas: tentiendes? Ya te acordards de





235
que yo tengo unria pistola...-Nifio, niio; gent e oye.--Y con
erecto en aquel momento se acercaba i Mariano lentamen-
te,el sacerdote, pero con amabilidad y esta dulzura que cua-
dratan bien a los niistros del altar.
-Mi querido Mariano, le dijo asi6ndole de on brazo:
gqu6 tiene V.? Asi huye de los amigos, de las personas que
solo desean su felicidad? qne es esto?
-iMi felidad! Si, ;Ustedes!...
-Nosotros? y porqu6 no? hay bastante arnar rura en
esas palabras ; reboza de cousiguiente en su corazon de V.
;Qu6 situacion tan triste, aborrecer ya tan jdven!
-Padre, yo no puedo escogerle 6 V. por confidente en
mis netuales apuros; lejos de consolarme me exasper:l, y so-
bre todo, me quita un tempo de seguir... ;Llaberse levado
a tan lejano pueblo a Paulita!
-Qu6 dice V. am igo io? Pueblo lhjano Madrniga?
no esta nus quo 1nas cuantas eguns de aqui; mas cerca
que el ingenio de la Emulacion: lns niuas bun ida 4compa-
nando 6 si tia que necesita tomar ali bafios. V. se crea fan-
tasmas paraatormentarse.
-;Como! tMadruga no es un puerto d e mar que esti
muy lejos de aqui? ;Picaro negro!
-Ya veo que eso lo ha inventado ese pobre para es-
torbar que V. siguiera A Paulita; ha mentidoy hahvcho mal,
porque las consecuencias de un enibuste scan siempre mains
--No sabe bien todavia lo malas que tienen que ser
para 61. iEstin las nifinas acompafando a sa tia a los banfios!
Nada of de esto durante mi pertnanencia aqui: Paulita lo
ignoraba, porqu6 no me to dijo.
-No to sabria, porque estas cosas se resuelven por los
padres, y los hijos las ejecutan.
-;Cono esclatos!
-No, como hijos que estan firmemente persuadidos
de que nada han de exigirles los que le dieron el ser que no
contribuya a su ventura.
--A la ventura de los viejos y de los codiciosos! Acu-
mular mas y mas oro.
--Yo soy viejo, mi querido Mariano, pero no soy codi-
cioso: todas esas declamacionesde muchacho nada signific n;
estoy tan lejos de oponerme a Ia felicidad de V., que no le
venido espresamente sin, para aytidarle 6 tcdo cuanio pue-
da Iacerle dichoso, y volverle la paz al alma.... Olvide V.
amigo mio, las novelas; deje V. obrar los sentimientos de sit
corazon; no se deje arrebatar por emnciones que cree ins-





236
piradas por la nataraleza, y quc no naren sino de los ee
tranos y exagrados escritos, en que 6 fuerza de repetir to
IMas opuesto cuanto no3 dicta nuestra razon y el Orden
vercdero (e las costs, nos infatuan en la existencia de to
que no puede ser, de to que seria muy estravagante que tu-
viera realidad.
-Padre, a los sesenta afos se argumenta muy mat
sore el amor, y trn sacerdote no s6 yo a que edad le esta
bien el tratar de esta materia.
-Ya lo veo: aun no somos amigos: aun salen por esa
boca palabras de una bilis.. iSea por Dios! Los viejos efecti-
vamente, mi querido Mariano, no esperimentan las violen-
cias del amor; pern pueden hablar de los riesgos terribles y
do la tempestad despu6s dcl naufragio, y cuando ya se en-
cuentran en la orilla: en canto al sarcasmo de tan mal
gusto como de tan poca religiosidad que V. me ha lanzado,
le dir6 que yo puedo sin sonrojarme hablar del amor, y quo
si alguno de tii santo ministerio hubjese esperimentado sus
efectos, esto no prolara sino que sonos hombres, y de con-
siguieflte, debilidad, barro, ceniza: yo puedo hablar del
-amor, y debo hacerlo cuando esta pcision devoradora ya por
si bastante, est6 exaltada por todas esas quimeras con que
se fascina ta imagination de nn muchacho.
-Como! jV. vendra a persuadirme do que yo estoy
fascinado cuando siento destrozar mi corazon por todos los
tormentos, por todo el despecho que puedo producir una
persecucion senejante?.... El fascinado, ef entusiasta es V.
-Ser6nese, querido mio, digame con calna.jQe pue-
do yo iacer para tranquilizarle, para probai le quo no as-
piro sino a su bienC
-Conddzcame V. a donde han llevado 4 Panlita, quo
estara impaciente, aflijida,.. me esperaba desde a noche.
-No, senor, no le esperaba a usted; no le hubiera
jamus esperado; par fortuna de usted no Ilego a sus rna-
nos el hillete que Ic dirigia. Mariano mio, ann no conoce V.
Io (que es una mijer; aun no sabe todo el respeto y la deli-
cadeza con que es preciso tratar 6 esos seres 6 quien dedi-
camos todo nuestro amor, de cuyo seno salimos a la vida.
-;No recibid mi billete?
-No le reeibid; Ia mulatilla jams se hubiera atrevido
6 obedecer puntualmente a V...
-;Infame! Me engand Ia degollar6.
-No la degollara V., porqu6 V. no deguella a nadie;
Ia pobre eriptura es esclava, y V. es un blanco: es una per-





237
sona respetable para ella.IComo pretende que se atreviera
a decirle: no? Asi pues, observando to que se les tiene pre-
venido en tales casos, did el billete a don Telesforo.
-jA don Telesforo?
-Qui6n le remiti4 6 don Vicente.
-Mi padre lo sabia tambien? Conquer yo he sido el ob-
jeto de la burla general?
-De la burla no, mi querido Mariano; de un saluda-
ble escarmiento.
-;Y mi madre?
-No, la pobre de doda Manuela no sabe nada.
Lo creo, es la surna bondad.. ;me ama tanto..! Oh!
y yo me refa asi de ella cuando llegu6, porqu6 no tenia
un ester ior elegante!
-Mariano mio, todos le aman a usted como su madre;
que efectivamente... es my buena.... pero su education le
hace no conocernos, no conocer su pais, nuestras costum-
bres, y el respecto que la religion y las eyes prescriben que
tengamos a Ins nujeres para la ventura de la soeiedad.
-;Ah! Yo desearia ver a Paulita; esto tranquilizaria
completamente mi corazon.
-Ignoro amigo mio, si Paulita querra ver a V. luego
que haya sabido alguna coswde estas escenas: se lo repito
a V., los jovenes inespertos d los hombres muy corrompidos,
son los dnicos que miran con menosprecio todas las aten-
ciones que exige el trato de una inujer delicada, y que
ellas no descuidan ni un momento, porqu6 va en ello na-
da menos que su honor: llamanlas etiquetas, ceremonial
ridiculas; no importa, son las barreras que conservan la pn-
reza 6 objetos tan preciosos para nuestro corazon. ,Y qu6
hombre de bier no querria que su esposa fuese la mas pu-
rat que padre hallaria superffua toda precaution que pudie-
ra conservar la inocencia de su hijal Luego que sea usted
padre de familia, conocerA el peso de estas razones, y apre-
ciara a lo justo lo que ahorailarna preocupacion, tirania, per-
secucion; pero que es, generaimente-hablando, Jo que pro-
porciona 6 un hombre virtuoso y enamorado dar la mano6i
una mujer sin mancha, sin rernordimiento, que es la ma-
yor delicia que puede inundar su alma.
-Pero los hombres, replied Mariano, deben ser bien
injustos cuando necesitan de tales requisitos para asegurar-
se de la castidad de sus mujeres, d bien desenfrenados cuan-
'do los demds sospechan asi de sus menores acciones.
-No; ni hay injusticia en las precauciones que evitan
30-2





238
el .mal, ni por fortuna hay ese desenfreno en las costumbres
que exija todos esos embarazos para contenenerle; pero es
indispensable para la felicidad del matrinionio, iara la
paz de las familias, que la mujer sea digna del marido,
porqu6 este la crea asi segun la opinion general, y porqu6
ella se repute de este modo mereciendo aquel concepto. V:
no querria que Paulita, si alguna vez le da la mano, fue-
se estimada pox todo el mundo? :ella sobre todo no podria
soportar la vida, si no disfrutara de esta estimacion. ICon-
cibe V. un tormento igual al de dudar si abraza uno 6 su
bijo cuando abraza al de su mujer; y una ignorninia seine-
jante a la de la infeliz que presenta a usurpar el dsculo pa-
terno a un hijo que no es de su marido?
-iAy padre! qu6 venda quita usted de mis ojos! y que-
Pia como un insensato huir del dnico hombre que podia der-
ramar en mi corazon palabras de consuelo!
-No amigo mio, yo no he cumplido mas que con mi
deber. Ya ve V. que un sacerdote puede hablar de amor..
-Perdone V., padre mio, ledijo Mariano, llorando y ya
casi arrojandose a sus pi6s!..
-No, no hijo mio, yo no se Jo digo a V. por reconven-
cion. Dios me. libre; Ievantese V., abrazeme, abrazeme ..
yo no he querido sino rectificar esta idea en su entendimien-
to, y hacerle entender que la religion debe influir en todos
los actos de nuestra vida, en todos nuestros pensamientos;
los santifica, los conduce al bien general del g6nero huma-
no, que es su grande objeto al haberla revelado Dios, y ha-
berla gravado en nuestros corazones: la religion es pues una
necesidad del orden social... sin ella, tqu6 seria de nosotros,
miserables criaturas, aun sin hablar mas que de este triste
Valle de lagrimas? Serenese V., mi querido Mariano, es fuer-
za que volvamos a la easa; don Telesforo y sus amigos nos.
esperan, y acaso estafiarian nuestra tardanza, usted debe.
nanifestarse franco y tranquilo, y despu6s le acompahar6 6
su casa...
-;Al ingenio...? No valdria mas...? Pero no: V. me
ha probado perfectamente que Paulita se ofenderia, y so-
bre todo, que yo perjudicaria asi 6 su reputacion.
Iremos pues a dar un abrazo a don Vicente y a ver
dofia Marcela, que creera...
-iAy! es verdad! Yo le he dado.una ,noche de tanto
desasosiego como la de mi arresto en la Cabafia! y no he
pensado en esto! No debi meditarle siquiera un moment,
.zuaAdo a a abrazar una resolhcion tan..?





239
Bien, bien, no es menester que se atornente V. ini-
tilmente con reconvenciones dolorosas; todo paso, paso pa-
ra siempre.
-ePaso...? No, jams .. yo no me olvidar6 en mi vida
de esta noche.
La conversation habia alejado mucho de la casa al pa-
dre y a si joven amigo; tnvieron que volver 4 prisa, y ya
al Ilegar el capitan gritaba, como de costumbre por almor-
zar, y don Telesforo hablaba con dos personas que habian
Ilegado la noche antes y que anunciamos sin decir quienes
eran. Como probablemente tendrernos que hablar de ellas
en otra ocasion, sera conveniente darlas a conocer: el uno
se Ilamaba Pompilio Pompiliano, joven de seso, de 25 anos,
algo pariente delD. Telesforo y uno de estos escrit ores agrada-
bles que en sus principios acreditan escribiran, si es qne
aun no hacen inns qne emborronar por ahora, aunque seria
mucha severidad el juzgar asi en el din sus obras. El otro
era ivrtigore Pizzicatto, joven toscano, descendiente, segun
el pretendia, nada menos que del Dante, por part de las
hembras, que'es Io mas segt o: era un prodigio de ciencia, y
sobretodo, como los que hablamos espanol apenas tenemos
sentido comun, segvnsla caritativa persuasion de cuantos ha-
blan otra cualquiera lengua; Ias peqlzefieces de que tenia em-
butida supobre mollera, en que habia inezelados sin orden
ni tino, retazos de rnatematicas, fisica, algo de quimica, y
on particular :de nomenclaturas, literatura (romintica por su-
puesto) historia, pintura, escultura, y especialmente music;
le constituian en un grado de esplendor y de menosprecio
por los pobres que venirnos del mismo tronco que el Cid y
Cervantes; de pedanteria en sus modules, de suficiencia dog-
mitica almivarada y zahumada con las esterioridades de la
moda, que le hacian el ser mas insoportable para todo el
-que tuviere dos granos de razon; -pero el pasmo y la envi-
dia de todos los fatuos a cuatro leguas a la redonda.
Despues que ocupando la mesa cayeron denodadamen-
te sobre unaporreadito die tasajo de Cayo-romano o de Puer-
to-frances en la isla de Pinos, pues no hay nada seguro, y
6l era tan bueno que cualquiera de los dos puntos pudiera
disputArselo; dijo nuestro capitanazo a Pompilio:
-Pero hombre, Ceres el diablo? it a forma tn colegio
enJaiba-Jicotea? (Yo nose donde se halla este bendito pue-
blo, el autor del manuscrito no debe saber la geografia, o
por to menos estropea los nombres). ;Qu6 enlegio o que ca-
labazas si-as cuatro quintas panles de aquela poblacion no.





240
saben escribir, ni aun siquiera leer? Vamos, Pompilio, a ti to
han enganado, d to to has dejado engafiar.
-No, mi querido capitan, respondio el nuevo direo-
tor: los hombres de enas valer de Jaiba se han reunido pa-
ra contribuir a este utilisimo establecimiento, y yo no pro-
cedo de ligero.
-Per rispetto 6.la.poca instruzione de la poblacion,dijo
el Sr. Pizzicatto, nonh jniente, nonfu niente, ancora algun po-
eo de tiempo y nos veremos; todo consiste en le personas
que se encargan de la bisogna.
-Y digameX., S. Pizzicatto, aliadid el capitan, casi
atragantndose con. el picadillo, y echando ura vase de vino
de Bordeaux con la mano derecha, gno seria a proposito
para ensefiar a unos muchachos espafioles, saber la lengua
con que los han destetado sus amas?
-;Conque segun veo, pregantd el padre, se establece
tn colegio en Jaiba-Jicotea, y es nuestro querido Pompilio
el encargado de esta grande obra?
-Y s6 to que me va a opener V., padre mio, respon-
did vivainente Pompilio, pero creo sin orgullo, poderme
encargar de lo que adviertoque otros se comisionan, quienes
sin adularme, juzgo muy inferiores a mi.
-No, Pompilio escribe bien, y yo he leido algunos
versos suyos, que estoy cierto no los hace ningun director
de colegio ni de academia, dijo don Telesforo.
-: Y .quien le ha dicho, contest' el padre, que los ta-
les directores deben de ser poetas?
-O en otros t6rminos, continue el capitan, iqu6 tal
andarian los colegios si los que los dirigiesen no fueran mas
que poetas?
-;0h signore! un poeta pode essere todo to que quiera,
sono ministros en nuestros dias.
-;Asi son ellos! Pues le digo a V. que es una buena
recomendacion para que los prefirarnos! sigui' diciendo et
militar, y comiendo y bebiendo que era tin asombro.
-Yo juzgo, afiadild el padre,.que un literato puedeser
muy distinguido en su carrera, y no por eso a proposito pa-
radirigir un colegio; y un hombre que sepa infinitamente me-
nos, ser infinitamente mas a proposito para esta direction.
Necesar ios son la esperiencia, conocimientos elementales,
y m6todos para irlos inculcando en la mente de los nifios:
un sistema que se vaya desenvolviendo oportunamente, y
todos los pormenores que abrace, arreglados para coadya-
,var al fin que se propone el mismo sistema. Se.muy bien





241
que esto no lo hacen, ni lo saben hacer la mayor parte de
los directores de los colegios, y Usi se tocan tan pocos y tris-
tes resultados; pero sin duda alguna to pueden hacer mejor
que un jdven como nuestro Pompilio, que jamnas ha entrado
en tn colegio sino cuando nijio y aliumno, 6poca y situation
no las ias propias para este studio.
Pero V. tree que la lecture de los autores no supli-
rila falta de esperiencia, pregunto Pompiliano, y que a tun
hombre que enteramente no es ignorante no le sera dado
poder ejecutar siquiera lo que hate un quidam...?
-Ese quidain sabe-lo que V. no: por donde ha de prin-
cipiar. iga me si no, gcomo le tomar6 la primcra leccion
tin chiquillo?
-iAh! tquerrd V., padre, que yo me limited a enseiar
la cartilla a los nifos de la doctrine?
-Responders 6 V. Sr. don Pompilio, que tn director
tiene que saber, si no todos los ramos que abraza tI esta-
blecimiento, 6 lo menos si objeto, &l m6todo de adquirirlos,
y todo Io que diga relation 6 ese arreglo superior que le es-
ta confiado, y que 61 ha de cooducir al fin general de si sis-
tema: en cuanto a lo humilde de dar lecciones 6 los was
parbulitos, dir6 a V. tambien que al juiciO de infinitos hom-
bres de rnocho saber, no deberian entregarse los primernos
pasos que hacernos en las ciencias a la guia de hothres po-
co diestros 6 ignorantes; por el contrario, habian de'dedi-
carse a ello filosofos profundos, Ilenos de lutes y de amor 6
la ihurnanidad, que dulcificasen todo lo que tiene de severo
y desngradable la primera enseianza, y que formasen con
especialidad el corazon y el alma con ideas sanas y verda-
deras y con principios de relirin y moral, que desenvol-
viendose a su tiempo, contribuyesen a la complete educa-
cion del alumno. Asi pues, amigo mio, creyd V. contestar-
me algo, y ya ve...
-Pero it pa/re, interrumpid Pizzientto, equivoca que
nosotros no vamos a esa citt 6 hacer una smcuola de prima
instrnzine; se trata, signore mio, de tin colegio de ciencias
naturales y literarias, de matemnaticas, de lenguas, de ar-
'queologia, de tecnologin, de...
--I1ornbre, en Jaiba-Jicotea? preguntdel capitan ria-
dose, ty quienes van alI 6 aprender tantas lindas cosas?
-En eso tiene razon el capitan, dijo don Telesforo;
yo creo que todus esas ciencias vienen de molded cuando
los pueblos ias van nece-itando, y que no se ilustra mas
a estos por auticiparles nociones quo siendo prematurast
31





242
mueren al nacer o se pierden en la oscuridad y la ignoran-
cia general: es preciso ponerlos en el caso de que les hagan
falta; entonces prevalecen a las mil maravillas.-
-Quiz6 tengan ustedes razon: pero 6 mi se me ofrece
un buen sueldo, juzgo que puedo ser 6til en el destino para
que me cligen; ni le he solicitado, ni me parece que es es-
trano aspirar a ventajas legitimas.
-Pompilio, Pompilio, grito el capitan, eso es peor
que peor; .suscripciones de particulares para esas empre-
sas? td tienes poco mundo: boy con el ent-usiasmo se ofrece
mucho, pero banana al pagar ya es otra cosa.
Diabloi dijo el italiuno, til danaro no ser6 corriente
-ZY 6 V. que le importal le interrumpid Pompilio. V.
no ha tratado mas que conmigo,,yo le respondo.
-Es verdad,-anadid el capitan; to responded, y acu6r-
date de ese dicho:,todos los-demis se sacudir6n la capa: se
demasiado lo que son suscripciones, y Jaiba-Jicotea no'ha
de ser la exception de la regla. .
-11y efectivamente mucha responsabilidad en un di-
rector de colegio, dijo-el padre, porqu6 todos no tienen mas
que 4 616 quien reclamar; y no me ciio tan-solo a los inte-
reses, en lo que puede haber alguna cosa de to que nos ha
dicho el capitan; sino a la responsabilidad moral: los pa-
dres, los maestros, los alumnos, el magistrado y sobre to-
do, Dios, no miranmas que 6.6l Digo a V. Pompilio, que la
cosa merece pensarse maduramente, y que asi como debe
producir una gran satisfaction cuando un feliz resultado
vine a coronar tales afanes; el no conseguirle es el mayor
mal que puede venir a azorar una conciencia pura, a aba-
tir un orgullo noble y una estimation digna de si mismo.
Tomado su caf6ty dispersdndose algun tanto los hues-
pedes, nada mudos, .ue acababan de almorzar; llamd don
Telesforo aparte 6 Mariano. Las piernas le temblaban al
pobre muchacho; y no por cobardia, sino porque no hay en
el mundo animals mas terribles como un padre, o o'n mari-
do, cuando tiene uno algo sucia la conciencia con respecto
a la senorita d la senora.
-Oigame V., Marianito: oiga V. con serenidad al ami-
go de su familia, 6 su pariente. Yo s6 que. V tiene alguna
inclination por mi hija Paulita.
-Sceior...!
-No se me disculpe V., porqu6 seria escusado: nada
es mas natural; los muchachos se enamoran de las mucha-
chas desde el principio del mundo. Andr no me pesa, por-




243
que las hijas no tienen otro guisado que casarse: ;las pobre-
cillas! se ven forzadas a toinar tin marido, como nosotros
la borla de doctor o el mando de una compania de soldados:
las mas veces se casan con quien was da, y su triste boca
esti diciendo si, mientras que su corazon dice no mil veces
con infinitos latidos: asi pies, cutindo es possible arreglar
utna boda en quc se encuentra amor y conveniencia, es co-
mo si nos tocase I loteria. V. es rico, bien educado, como
que se ha educado en Francia y was a/id de Francia, de
una familia que no teogo mas que pedir, y tanto que si se
cuaja ]a tal boda, tendremos que reclarmar al Papa por'su
poco de dispensa: todo esto le hace ver que yo no he podido
desaprobar ni un momento su amor; pero amigo mio, vol-
viendo la hoja, tampoco puedo ocultarle que no me es da-
do tolerar la manera estrafa de entublar estas relaciones
amorosas: ;empezar por vorromper a una iocente mucha-
chilla, esclava tia, poniendole uua vil cantidad de oro pata
que ella se prostituyera y tratara de seducir a mi hija...
-Yo no he tenido semejante intencion... En todas par-
tes no es raro que las criadas, aunque sean blancas..!
-Si en todas partes se estila y aqui tambien, V. con-
vendr6, amigo mio, que a an hombre de honor debe repug-
nar y causar hastio el descender a semejantes... vilezas; no
tiene otro nombre.
-Sr. don Tflesforo V. est6 muy irritado, le sobra la
razon para ello: pero creer que soy capaz de vilezas...
-No, Jo es V., pero su inadvertencia le ha espuesto a
que se lo confunda con quien tiene esa desgracia. He que-
rido con esta conversation, no mortificarle, sino hacerle ver
que si su amor con decoro y aprobado por Paulita y por st
familia de V., esrecibido por mi como-un bien, como un ho-
nor; su indiscretion de esta noche, de que no le volver6 6
hablar mas en mi vida; es una ofensa que me ha afligido y
que olvido con sinceridad para siempre: deme V.la mano.
Mariano, hecho tin mar de lgrimas, se arrojo a sus
pi6s. A pocos momentos lleg6 el quitrin, y el padre y nues-
tro jdven, marcharon parala:Emulacion



LOVS IA'GRJTOS.

Ne s6 si fu6 el Dante, 6 cual otro de los poetas, que con
tan minuciosos pormenores nos comunicaron la topografia




244
de loslurrares infernales, el que seiald a los ingratos el mas
bondo y sombrio departamento de aquella antiquisima man-
sion; en lo que 6 mi -parecer no se cuido de la justicia dis-
tributiva con la precision que acostumbran hacerlo los seno-
res poetas. Estos rara vez dejan de sacar at final de sus dra-
mas, triunfante la virtud y confundido ei crimen, con gran
regocijo de los ben6volos espetadores, aunque semejante
desenlace no sea muy do moda en este picaro mundo que
habitamos. Mas si se trata tan severamente a los ingratos,
jqu6 se deja entonces para los traidores, y los que se enri-
quecen despojando al hUe6fLLio y la viuda? Sospecho que en
el horror que todo el mndo muestra contra la ingratitude,
hay mas hipocresia que realidad; porqu6 siendo esta una
propension harto comun en la especie humana, cada unto
procura sacudir la mosca aparentundo suma aversion hacia
una falta en que se tree muy cerca de incurrir; at mnodo que
entre las closes populares, que son las mas propensas al
hurto, par efecto de la rmiseria habitual en que viven, se afec-
ta un mortal aborrecimiento 1 este vicio. La ingratitud dis-
ta nucho de ser tn crimen tan abominable como se supone,
y probablemente habria menos ingratos si no hubiese tan-
tos bienhechores interesados.
Sucede casi siempre que el que dispensa el beneficio
le aprecia en runs de to que realmente vale, nientras que
ci quo le recibe le valia en demasiado poco, y de aqui nace
que no pudiendo estar de acuerdo en la justa media del
agradecimiento, el prirnero se admira de la indiferencia dcl
segundo, y desahoga su mat humor en invectives contra la
ingratitud del genero humano, calificindose muchas veces
con -este nombre lo que .quiz4 no pasa de un olvido harto
disculpable. Cuando existe efectivamente la ingratitud, es-
ta es una calidad negativa, y asi no merece ef curacter odio-
so que se le supone, pues no es to mismo desconocer un be-
neficio que retribuirle con ofensas. En todo caso, el hombre
que es capaz de olvidar tin beneficio, olvidar6. tambien una
injuria, y podra ser insultado y oprimido impunemente; co-
nocimiento muy util para los que desean sobreponerse alos
demns. El dicho que se atribuye a Luis XIV, "siempre que
doy un empleo, hago un ingrato y noventa y nueve enerni-
gos," muestra que este principe conocia perfectaniente el
corazon humano.







9200200OE'C Sit













POE SIA..


"EN vNei vx x via.


Duerme helada Ia musa con que tin dia
Al trinar de Ia lira cant6 amores
Y ni de abril la animan los primores
Ni el sol brillante, ni la noche umbria.

Cuando Mirtila mi cantar ofa
Mas bellas eran para mi las flores,
Y mas bellos del sol los resplandores
Y la luna-mas bella parecia.

En In tranquila orilla de Almendares
FAcil rue era entonar la voz del canto,
Que todos sienten en sus patrios lares

Dentro del pecho el entusiasmo santo:
Ahora pulso las blandas cuerdas de oro,
Voy d cantar, y en vez de canter, loro.
FILENO.
31-2





246


I A8 (C ,

1.

Ese jbven que cruza, el cero adusto,
Esce valle de lagrimas y duelo,
Imigen de amargura y desconsuelo
Que de angustia nos liena el corazon,
Humano ser que encierra un grand problema
Que en vano el sabio resolver procura,
Condenado & perpetua desventura,
Estinta en 61 laluz de la razonp

Es un loco. la dementia
Eclipse Jos resplandores
De la hermosa intelizencia
Que su cerebro alumbro.
Ora es un tronco, no un hombre,
El tiempo para 61 no existe,
Ni sabe que tiene un nombre
Ni que el alma le dejb.
Algun confuso recuerdo
A veces cruza su mente,
Fitonces verg enza siente
1Pero no sabe porqu6!
Y fija en el limpio cielo
Su melancblica vista,
Y oscura sombra de duelo
Sobre su frente se v6.-
Sobre la espalda curtida,
El sol sus rayos desploma,
Y por ]a playa encendida
Vaga, insensible A su ardor:
El Norte, helado, inclemente
Sircede al fuego de Agosto
Y 61 dando diente con diente
Sufre el aire punzador.
Vive ignorando que vive
Sin ]a luz de la esperanza,
Sin que su alma yerta avive
El mirar de una mujer.
Sus Ojos van, mas no miran, .
En su mente sin discursos
Donde ideas informes giran
Ni hay mafana, ni hoy, ni ayer.





247


II.

Con el delito infamador manrchadO
Abrio ios ojos la luz del dia,
Y A In casa de espbsitos echado
Fu6 el infeliz por mano criminal.
AII el bautismo santo recibiera
Y en aquella morada hospitalaria,
El eno de africana mercenaria
Le sirvi de regazo maternal.
Llegb una esteril 6 adoptar un hijo
Le vib, apiadose, y le Ilevo consigo,
Ella 'e diern protection y abrigo
Y como madre tierna le crio.
Y M1 con sonrisa angrlica, inocente,
Manza con dulce acento le llamaba
Y~e su cast regao desennsaba
Ignoratdo su amurga condition.

Mas cAndido que el armin~o
Paso su infancia serena,
Sin que cruzase la pena
Por su cerebro de rinio.
Mas vino la adolescencia
Con sus fogosas pasiones,
Sus ardientes ilusiones
Anuncios de otra existencia.
Y sin saber que era el mundo
Y lo que en 61 es el hombre,
S-in saber llevaba un nombre,
Cargado de odio profundo,.
Entro en 61, por aura puerta
Con el candor en el seno,
Sin conocer el veneno
De su condition incierta.
Y el undo le recibib
Riyendo de-su inocencia,
Y en su apacible existencia
Su escurnio cruel descarg6.

Vio una mujer hermosa como el cielo
En la mariana de un sereno dia,
Y de rodillas se postr6 en el suelo
Y un idolatra culto le ofrecib.
Mas ella rechazara su amor puro
Porqu6 e1 llkvaba un nombre-uincillado,





248
Y gravado en la frente el sello impuro
De su origen infame y criminal.
Y ella nacida en refulgente cuna
Guardaba en carcomida ejecutoria
Un abolengo que ilustr6 la historia
Y un blason antiquisimo y feudal.
Entonces conori& tenia una madre
Que olvid& su virtud y su pureza,
Y la prueba vio en 61 de su flaqueza
Y en la casa de esp6sitos le echb.
Y en el exceso de su arnarga pena
llena su mente de horrorosas dudas,
En el regazo de la madre ajena
Su vergauenza, y pesares oculto.
Ali depuso su esperanza muerta,
El amor quo sus ventis abraaba
Y el injusto desprecio que lanzaba
Sobre 61 la inhu mana sociedad.
Y al revelar el nombre de la hermosa
Que i eterno suspirar le condenara,
De la madre adoptiva se pintara
Espantoso terror sobre la faz.
"ilnfeliz!" esclanb: "borra de tu alma
"De esa belleza [a funesta imAgen,
"Que destruyera to inocente calrna
"Y to virtud pudiera corromper:
)hoga en el seno to naciente llarna
Tu fren6tico amor conduce al crimen,
"'Esa mujer a quien to pecho ama
"Es iay! la madre quo te diera el ser."

Callb la anciana, el semblante
Rugado por la vcjez,
Ba6 una vez y otra vez
Piadoso Iloro abundante.
El joven, la frente alzada,
El rostro descolorido,
Como de centella herido,
La vista eu ella clavada,
Un ben espacio pas6,
Y los dieutes rechinando
Sus labios mordib despu6s,
Y ril blasfemias laizaudo
Golpe6 el suelo con los pi6s
Y el cabello se meso.
Pero luego de repente
Sereno su continente,
rlechb a la anciana aterrada





249
Una estolida mirada,
Hizo una mueca espantosa
Y resonb estrepitosa
Diabblica carcajada.

III.

Lanzose luego cual rugiente hiena
Hacia Ia calle la razon perdida,
Y de chicos la turba descreida
AM va el loco, ahi va el loco, le grit6.
Y 61 como nave 6. la merced del viento,
Sin voluntad, su mareha proseguia,
Que ya su alma abandonado habia
Aquel cerebro donde Dios morb.

Con el cabello canoso
El negro pi6 sin calzado,
El arrecife erizado
Cruza mustio y silencioso;
Y la horrible indiferencia
Que su insensatez anuncia
Al filosofo denuncia
Una aberration social,
Una ley que arroja un velo
A la mujeril flaqueza,
Y que mancha la pureza
De la publica moral.

lQuien de mujer ardiente anamorada,
Podr6templar el f6rvido delirio
Si sabe que en lacuna sepultada
Su culpable flaqueza ha de:quedar,
Y fingiendo virtud, mostrar de nuevo
El rostro aun en palidez banado,
"Y limpiando sus labios, no he pecado,
Con hipbcrita acento pronunciar?"

Iv.

Tiempo es eleve la razon su antorcha
De la virtud mosirando los camincs
Y sus preceptosjustos y divinos
Siga el hombrey adore con placer.
Tiempo es ya que la ley cierre las puertas
De esos asilos do se acoge el vicio,
Ldue al mirarlas de par en par abiertas
Siempre habrt un seductor y una mujer.
32






250
Entonces ]a que sea madre
Podri besar i su niuo,
Y este nino tendrs un padre
Y nombre en la sociedad:
Y la pura frente en ella
Podri levantar triunfante
Sin que el sarcasmo infamante
Le lanzen con impiedad.



H IEURLE

En mdrmoles y jaspes
En oro y pedreria,
Su lujo y gallardia
Ostente el grain senor:
Yo en el humilde estado
Do pisome mi estrella
Ai Nice y mi botella,
No aspiro a bien mayor.

En las sangrientas slides
El guerrero se vea,
Y su divisa sea
Triunfar o perecer.
Yo menos que 61 brioso
Pero mas que 61 felice,
Una botella y Nice,
No encuentro mas placer.

Torne a, la carn patria
De oro el bajel cargado
El mercadante osado
Que el pidlago.surco:
Su dicha, su riqueza
No envidio, ni por ella
Mi Nice y mi botella
Le diera cierto yo.

El macilento sabio
Ansiando nombradia
Estudie noche y dia
Sin descansar jams.
Sus glorias yo desprecio,
Y el corazon me dice:
Una botella y Nice,
No quiero saber mas.


















VARIEDAI3E S-









Michas personas tienen una idea avantajada de la-
bdndad de su corazon por la facilidad con que se enterne-
con y Iloran cuando leen en una novela o presencian en el
teatro las listimas fingidas de las Atalas y Virginias, a las
Bien ponderadas quejas de Fedras y Andromacas, triunfo
que, y sea dicho de paso, no es dable conseguir 6 las Tisbes.
y Lucrecias, ni 6 otras heroinas de- la escuela moderna, a
pesar de lo poco que vale. Pero si las tales personas so pa-
ran nn momento'6 reflexionar acerca del horror y repug-
nancia con que apartan su vista de las miserias reales- per-
sonificadas en el andrajoso mendigo que les alarga la iano
mostrando sus llagas canceradas y sus miembros mutila-
dos, bajaria muchos grados el fervoroso entusiasmo con que
admiran sus propias virtudes. A fuerza do prodigar Idgri-
mas y de compadecer males imaginarios, los corazones se
endurecen y esterilizan, quedindolcs solo hastio y aversion
para las desgracias verdaderas. Esta falsa'y mal aplicada
sensibilidad, a que con tanta gracia llama sensibleria un er-
tico francs, es uno de los rasgos que distingue la cilta so-
ciedad moderna, donde el mas frio y brutal egoisnio se o-
culta como la serpiente entre las fiores, bajo la mnscara de
costumbres suaves y modules delicados.





252


SOFXJ CRERILLO.'


I

Por los fines de 1749 hubo una fiesta en cierta casa,
calle Cassette, (Paris): Crebillon (el hijo) celebraba con al-
gunos amigos que habia convidado A coiner, el nuevo triun-
fo que despues de tin silencio de 23 anos, acababa de obte-
ner s.i ilustre pudrefl) con su tragedia de Catilina.
Este hijo del famoso trigico, 6 quien las producciones
licenciosas le han dado una tan deplorable celebridad, era
sin embargo un hombre de buenas y puras costumbres: ca-
sado muy joven, quedo viudo con una hija, dnico resto de
sit matrimonio, a la que adoraba y habia tenido educando
en un convento, pero que a la sazon habia ya sacado. de 6!.
Llegaron pues los amigos intimos y los que trataba
con mas preferencia, a la casa de la funcion; y era nada
menos que Collet, Panard y Gallet, tres festivos coplistas
que habia reunido para fesfejar mejor a sit padre. En segui-
dit Ileg() este, Agil y despavilado todavia, a pesar de sus 73,
anos.
Cuando apreto' con fuerza la mano de los convidados y
la de su hijo;-;y se podrs fumar? pregunto. Era la distrac-
cion favor ta del viejo poeta, y su mas agradable recreo. (2)
--oy no, respoudid Claudio, a quien Ilamaremos asi
para distinguirle de su padre.
Yporqu6I no? Para eso me has convidado?
-Padre mio, en pago de este disgusto, he procurado
i V. una buena indenkuizacion.
AC(ual?
-La presencia de mi hija, de mi Sofia. Le he permi-
tido en obsequio de V., que coma con nosotros; con Ia con-
dicion, sefiores,. afiadid dirigi6ndose 6 los copleros,. que no
cantareis hasta que se haya retirado a s.u cuarto.
-Estamos conforms, respondieron estos.

(1) Crebillon es considerado -como el cnarto poeta trhgico francs de la
esenela vltsc ; Coruille, Ra ine, Voitaire y Crebillon: Radamisto y Atreo
son sI a S ; elebrt s p I Od ucCIt's;-
(2) i.nton es era mijy raro n.Fr'ancia el fumar; en el dia no es licito ha-
e.rlo r n aluruas sociva.:es, sobre todo delhnte de las damas. El tabaco de la
H .bina cflr ertirA con el tienpo aun 8 lus mu:s rtbh cios.





253
-Bueno, Claudio, dijo el vetusto tragico; pero mejor
hubieras echo, en mi opinion, dejandola en su convento.
Sofia entrd en este instante. Era una linda muchacha
de 19 anos, hermosa y viva: sus ;mejillas se encendieron a
la vista de tanta gentle; porque su padre todo el mes trans-
currido desde que la -saco del convento, ]a -mantuvo en la
mas complete soledad, acompaiada solamente de una aya
antigua. Al mirarla, todos -la celebraron unanimemente;
pusieronse en seguida A comer, aplaudiendo al autor de Ra-
damisto, y brindando por la gloriade sus prbduceiones.
-Yo bebo-por la de las obras deliijo;repusb Panard.
Contrijose la cara de Claudio"Crebillon.
-Senores, pot-Dios,-ni una palabra mas sobre ei asun-
to, les dijo, 'mirando a su hija.
-Asi esmi padre, -esclaliJ entonces>Sofia: los cons-
tituyo a ostedes juices de su injusticia: s6 que es un escri-
tor c6lebre; que sus libros son buscados por todo el mundo,
y que se ken con ansia..., jpues como podran ustedes creer
quo no solono-ne to ha permitido, pero que-ni aun siquie-
ra se sus titulos?
Son libros'demasiado eruditos para' V.,*Senorita, res-
pondid Gallet.
Al moment los tries coplistas -prorumpieron "en una
earcajada de risa. El sobrecejo del viejo Crebillon, cuyo
caracter desigual pasaba con facilidhd de 1 festivo a lo tris-
te, se arrugd enteramente. Claudio mafiifestd impaciencia y
nun colera,"y-ordend 'prontamente a4Sofia que se fuese a
su cuartoXLa pob re muchacha se sonrojo y se levantot El
viejo Crobilion le dio un beso en Ia frente: Su padre le alar-
g4 ia nano;esforznndose por manifestarle agrado, y salid
del comedor despu6s de saludar graciosamente I ls con-
vidados.
-TU nos habias ocnltado que encerrabas en ti casa
un pajarito tan lindo, esclam$ Panard.
-Es un angel, anadio Gallet con entusiasmo, bebien-
do hasta e[ fondo de su vaso por Ia vig6sima vez.
-A la salad de un buen pidre, prorumpio Gallet: ha
sabido respetar la inocencia de su hija; ni siquiera sabe
cuales son los titulos de sus obras.
-;Desgraciado del que se los revelara! no moriria si-
no 4 mis manos, grito Claudio con furor.
-;Eh! amigo rnio, sosiegate; yo brindo solamente por
to salad. Ytodos bebieron, menos el viejo author de Alrco,
que permanecia pensativo con la barba clavada en el pecho.
32-2





254
-Qa6 esto, dijo Gallet; grande homibre, que teagita-
y aside fuertemente la mano at poeta, de quien se apoderaa
ba un vapor sombrio.
-;Aii! dejadme.... pienso en cosas que acaso ni aunt
comprenderiais vosotros. Un padre avergonzarse a la pre-
sencia de su hija, temiendo 61 que ella pudiera penetrar el
titulo de sis obras...! Ay; mira Julyof, te to he dicho siem-
pre, aunque riendo y bromeando; pero hoy to lo repito con
el corazon opriindo y con toda Ia amrargura de mi alma:.
Ti eres la ptor de tdas mis obras.
Acabadas estas palabras se levant 'y empezo 6 pa-
searse desatentadamente, dirigiendo una mirada sombria
al cuarto donde acababa de retirarse su nieta. Los
demos covidados previendo que la escena iba a tran4for-
coarse en trgzca., se despidieron de Claudio Crebillon con
el tono ma .alegre que pudieron tomar, y se marcharoni
Este se qued4 -solo entregado 6 tristes ineditaciones, y
freute a fretnte con su padre.
-;Desventurado! continue el poeta dirigiendose a sit
hijo; rporqu6 no la dejaste en el convento? iTun jove! Tad
pura...! )dmno no he pensado yo nunca en esto...? Es im-
posible, anfadio anim6ndose cada vez was; note era debido
a i el tener una hiju...!
Claudio Ilo/aba. El poeta se penetro de que le habia
dicho demasiado, y. coiendole t mano.-Vaya, tnadid, no
me guardes rencor; he sido injusto ctntigo... ftc es uno
duefo de sus inspiraciones, de sit ingenio, demasiado to se,
y adeiras, es precise existir en el n imuino: yo, yo msmo, a
pesur de mis tragedies, de rni Atrco, de ladrntisto, te
Pyrro me ho biera m ue rto -de hambre y de Itiseria, sin
la protection de N rdanma PomipIdour, (3) de una cortesa-
na, que me a rjI una pension (uonto si fuera una linosna,
y flue tiUe ye rr'oger del fango; mientras qie to con sus
romnees v i us euentos' eres dichoo) eres rico, y podras
dar utnt bn.na dnte a to hija,.
A estas p)labias crecieron mieho mnslas lagriias de
Claudio... se echo -6 los. pies to sn pwAre, cubri6ndose la
cars con sus dov mnanos y clawandv:--Padre mio, ti6fn
querra casarse con ella?


(3) Favcrita de Luis XV tey r'e Friucia.


I,-





255


II


A 104 och o dias de esta escena, suwrecuerdo 'se fui bor-
rando in, sensible mente del tnimo de Claudio Crebillon. Sir
embargo, en todo este tiewpo no pudo coger IIa plUnia, in-
terutipiendo el romance dl Sofa, el was licencioso do
cuntos compuso. Ilabia jurtado io concluirle; pero cemo
fue a verle su libruro, con quien tenia celebrado Lin cintra-
to para lo p iblicacion de aquella obra y le exigid su cum-
plimiento, pues 61 habia recibido a cuennta una &rruesa su-
ma que se hnilaba en la imposibilidad dervolver; continuJ
de rinevo si trabajo.
Mlientras se ocupaba de 61, Sofia Crebillon adornada
coil ona seticillez que reatzaba ei brillo do su hermosura,
entro en el gabinete de si padre: 6 si vista recogi t apre
suradamente los papeles como tin criminal, y ]us encerru
en inm gaveta con lave-Qu6 quieres Sofia:; ya sabes
que to lie suplicado tanto el que noentrases en mi studio
cuando escribo:...
-No volver$ i hacerlo mas, Sehor; dijo la linda jo'ven
aplicando en la frente de si padre un beso, que penetro enr
el corazon de este como el aguijon de tin remordimiento.
-Murta no esta in casa; y yo venia a suplicaros me acorn-
pafiaseis 6 Ia irdesia.
-;A Ia igbesia! respondio todo desconcertado.... no
puedo ahora, hija mia....es-preciso que esperes 6a que ven-
ga Marta...
Stf a enlazid si brazo al cello de-su padre, y le dijo
con la voz ras cariiosn:-Si a lo mIefo me pet mitiese V.
leer, rnientras viene, alguna de sus obras....
Claudio se levant(; tie golpe:--Te-he 'prohibido, Sofia,
el hablarme de esto: si insistes aun to nuas ligeramente, te
vuelvo at convento.
-PIeciso es que sea muy despreciable 6 vuestros ojos,
dijo la pobre innchacha, ples qlue a mni-tn solo se me juz-
ga indigna de leer rsas prodleciones...;Son libros de eru-
dieiun? No esto? coma dijo Mr. Gallet... Segun ego me con-
siderais bieu ignornnite I)ificil es pinrta r el trmstorno que
sufrid entonces Claidio en su interior; cada una de estas
palabras prontinvindas con la candidez de -una niia, eran
para 61 una aguda herida.





256
Juro por la decima vez que no acabaria el Sofa; pero
al instante se le presentaba la necesidad en que se vela,
;necesidad cruel! inexorable..! y aquella nisma noche,. a
las doce, mientras que Sofia dormia en un cuarto vecino,
Claudio, con el coraron despedazado,, avergonzdndose de
si mismo, y .mirando, i cada instante at rededor- como ,un
hombre que comete un crirnen, escribiaesas-paginas.licen-
ciosas, que un siglo .inmoral pagaba precio de oro.
Las dos daban en el reloj de San Sulpicio, y Crebillon
aun escribia; pero at, fin, cediendo al rsueno y a la fatiga,
encerro cuidadosamente el ,manuscrito, y antes de acostar-
se entreabrid como acostmbraba,.lapuerta de la alcobade
Sofia... parecer se hallaba sumergida-,en un suenortran-
quilo; tenia uno' de sus brazosechados con lapguidez.sobre
su frente... su belleza era o6-gelical..; Clandio-se acerca; con-
templa con arrebato este pacifco reposo, se inclina haia
ella; le parecia que el aliento embalsamado: de la tierna
virgen le .purificaba i de dos malos pensamientos que aca-
baban de ocuparle durante la vigilia...-Pero estavnoche no
se atrevia a dar, un beso a su cara-hija..:Se retired a des-
cansar, y se durmid, intentando consolarse con la idea do
que el product de sus escritos formaria ;Ia dote de Sofia...
Porqu6 Sofia era todzvia toda .su esperanza.:. toda su .vi-
Ja... toda su gloria.
Pero esta Sofia .no estabjfrnida! Una de aquellas
ideas porfiadas que nada puedc alejar, Jo tenia despierta
hacia algunas horas.:AI entrar su padre, fingid que estaba
entregada al. sueijo... esta'fu6esu primer mentira... a la quo
por consecuencia.se le siguid.su primera falta: ;falta terri-
ble...! falta irreparable...!
Dornia ya,muy cerca de una hora Claudio Crebillon,
cuando Sofia se levant y medio vestida, entra en el estu-
dio de su padre y torna temblando lallave de la gaveta
donde encerraha sus ,manuscritos.s;Cudnta fu6 su alegria
luego que tuvo en sus manos esa Have, esa preciosa con-
quista..! No tenia remordimientos, porqu6 2cualIera su an-
helo? conocer lostrabajos 6 queosu padre debia su reputacion,
su f'rtuna..! Por lo menos intentaba-probar si los entende-
ria oi no; y icuAl seria su triunfo, so orgullo, cuandopudie-
ra hablar a sn padre de estas obras que le habia ocultado
con tanto esmero; cuando p)diera decirle: "Padre mio, lie
leido sn4 obras v no soy tan ignorante como V. se figura; las
he entendido. ."
iCo'mo latia su corazon al abrir la misteriosa gaveta,





n57
aolatcn ariiella alidohrdlClaudio Crebillon se dntreirfla
a sits inspiracionsfl yaIencor:tr el precioso ;it nuisCrUIo,
y cuando laadfbillU.Th idousn itlimpara pudo comelra la
lectura...!
.Aqui initarEt 6.qdc-ptirf'toia de Ia antiguedad qne cu-
brid la cabeza deAAmgsmnon 'durante el sacrificio d ifi-
genia. Yo ochar6:un veto tjbr tii rostro, virgei iuocente y
pnra, que anhiinehpoa conti lo titulos de gloria de to pa-
dre, y que sob, de;nd he"nhbioidesnuda, .agitado to echo
por la curiosidad yteiimti kdevoras casi sinsaberlo, y ar-
rastrada por una fioerza' soIarerintaral, esas paginas inimun-
das 6 imp urns, que tienet por titulo el Si.
Ml veces quiso huir, Pero rp poder invincible In dete-
nia: el dia empezaba ya ; sit corazon trastornado, sI, cabe-
Za infliamada, [apenas le permiiaN reinir 6 toda prisa las
hojas espa rcidas... cuando se abre nna p(( ta... era su padre.
jQu$ fu6 de 61 si la vista de si hija que tenia en las
manos el manuscrito del St/d..? Se arrojd L ella, esclaman-
do: "'que haces desgraciada...?" y arrebatindole las pagi-
nas qne aun tenia asidas...!
-Padre mio, padre mio, cdlmese V., eamese V., dijo
ella, arrojAndose a sus pi6s: no he leido nada,-y aI momen-
to se escape.
Desde este momentoel padre no se atrevio a mirar a
Ja cara a su hija, la hija. no se atrevid a 4mirar a la ca-
ra a sa padre.


m


Aun le quedaba a Claudid 'Crebillon hna esperanza.
Quizas habia 61 acudido a sit studio antes (lug Sofia hu-
biera tenido tiempo de echar la vista a su manuscrito.
Quiza con efecto ti habia leidu nada.
Quiso aclarar esta duda horrorosa. Al efecto se atrevid
6 mirarla, se atrevio a hablarla, a interrogarla; le pregun-
td, en fin, con 16grirnas en los ojos, si habia leido. Ella le ju-
rd que no.
E'te juramento volvio un poco do calma al Lnimo de
este afligido padre.
Pero la cabeza de aquelli hermosa mnchncha no pudo
resistir a semejante comloeion: apetas habian transclrrido
dos dias, cuando una ardiente ficbre se apoderd fle ella.
33






258
Claudio no la abandon ni tn solo instante; el desventura-
do la prodigaba los nms finos cuidados; pero un horroroso
delirio y casi continuo, no dejaba ninguna esperanza de
salvarla.
Una noche acababa de retirarse el rn6dico con sinies-
tros pensamientos: no habia encontrado para consolar al
padre, sino alguna de esas palabras vagas que apenas pro-
meten alguna cosa.. Solo estaisan cerca de la cama de la mi-
sera doncella Jos dos Crebillones, porque el anciano babia
acudido a consolar 6 su hijo enaquel trance. Soia, p1lida y
moribunda,_ aun conservaba su-encantadora belleza: mo-
vianse sus. labios de.cuando en cuandoragitados por el dli-
rio... De repente, su aspectol seanima, sus mejillas se infla-
man, se sienta enia cama, y en su transporte, inira al rede-
dor de: si. con.alegria... "No esta aqui;dijo, leainos," y en ci
momento la pobre moribunda. so puso i recital, como si tu-
viese el manuscrito a la vista,. todos los pasajes qIje le ha-
bian Ilamado-mas la atencion y que se hahian quedado en six
entendimiento clavados como otras tantas fiechas ardientes.
El anciano Crebillon, inmdvil de horror y de sorpresa,
escuchaba. Su hijo cayd al instante sobre el borde de la ca-
ma, y habia cogido la mano yerta de su hija que cubria de
besos y sollozos.
--Qu6 dice? esclamd en fin el anciano levantandose.
Respondeme, Claudio: todas.las palabras que han salido do
su boca son abominables... Esto es tuyo.... estas son tus
obras,-y said maldiciendo 6 si hijo.
El desventurado Claudio se quedd a los pies de la ca-
ma; colocado entre la maldicion de so padre y la de su hija,
que le maldecia tambien sin saberlo.
De repente la jdven vuelve en si, advierte 6 su padre
que Iloraba:. le estrecha, tiernamente la mano diciendole:
-'Padre mio, padre mio, no llores;-no he Guido nada!"
Estas fueron sus Ultimas palabras. A la manana si-
guiente enterraron a una tierna doncella en San Sulpicio; y
Claudio Crebillon repetia desesperado el dicho de su pa-
dre: No te era debido d ti el tener una hija! ('riADucIo.) .


p




259


DE LA DOBLE SIGNIFrCACION DE LAS PALABRAS.

Muchos filologos estimahles, entre los cuales se han
distinguido algunos espanoles, como IIuerta, Jonama y
Cienfuegos, se han dedicado 6 fijar la verdadera sign ifica-
Cion de las palabras denorinadas comunmeute sindnimas o
equivalentes, haciendo ver que aunque en el mayor numero de
casos, sobre todo cuando el orador o el escritor no se esme-
ra en ser claro y exacto, se toman unas por otras; hay entre
ellas gradiaciones y diferencias dignas denotarse y tener-
se presentes,.si se quiere-hablar con precision y propiedad:
tales son v. g. arriba y encima, cuyas significaciones se tras-
truecan en cste pais; no solo- pur el vulgo, sino aur por los
q1e se croon pertenecer 4 clases nmas elevadas en la escala
intelectual, llegaindIt Ixsta ei ostremo do q*' autor'de cier-
to diccionario 11e sostivo en mLis barbas qne era indiferente
docir: pon rse fibr) tarriba de-la mesa; 6 ponle encima de ella.
'Por ltil y recomendable que sea este trabajo, hay sin
embargo otronncho t mas provechoso, que todavia no se ha
emprenwi(do, y e! el de deslindar aquellas palabras de doble
significacion,-(we Begun las epocas y circunstancias en que
se emplean, designan cosas, acciones o maneras de ser may
diversas y ann opuestas,.distincion mas necesaria; porque
los errores que en el uso de estas palabras pueden cometer-
se, son de mucha mayor trascendencia. En ]a historic au-
tigna, por rejemplo, encontramos mencionados a la vez el
rey de Persia, y el rey de'Atenas,'y aunque la misma pala-
bra se aplica a estos diversos personajes, sus funciones dis-
taban mueho do ser identicas en'ambos estados.'En Persia
habia un rey, dueo absolutode un "pals tan estenso Como
rico, y de una poblacion de la que disponia 6 su antojo. En
Atenas hab 4,tambien "un rey, el tercero de nueve magis-
trados eM i"bs, coyas facultades se lirnitaban a p-esidir el
senado y4Nicar ciertas ceremonias religiosas. En nues-
tros di; qu6 enorme distancia entre el poder del rey de
Persia y bi de Portugal! y con todo, ;ambos son y se liaman
reyes!
La double significion de las palabras es un asunto rico y
fecundo en consecuencias del mayor interes, y probable-
mente no sera esta ia ultima ocasion on que nos ocupemos
de materia de tanta importancia.



k







CUPIOSIDADES BOTANICASs


YEBA D1: GARRO.

SPERMACOCE VERTICILATA.

LAXPIDA, CON- HOJ4$ LANCEOLADAS Y VENT1CI.O5 GLOBOOS EN CABEZUELA...

Las propiedades de esta planta, como ,el mayor dulcifi-
cante de la.sangre, han sido conocidas de pocos anos a esta
parte por el ya difunto.don Joaquin Gurro, hacendado rico
de esta ciudad, el cual le did sit nombre, u wejor dicho, el:
public agradecido se le impuso.
El modo.coino se usa, (s en cocimiento qe se bebe por.,
agua, corniu.n, ha~biendose de tenor present qne .su uso con-
tinuado puede relajar his fibras del estl mago, por lo cal
la esperiencia haenseuado que en cso de necesidad se to-
me alternativamente de cuatro a cuatro. dias, en periods
iguales, esto es, cuatro dias, o el period qtue se .destine a
cadla cual, para beer sin interruption de su cocimiento;
y otros cnatrono beberle, .y continwar. este, mntodo hasta.
sonar. Iebemss -verificar estos, hechos .
Es .particularmente recomendado en los males de la,
sangre, y con preferencia en la eniefanciasis es enfermedad
Iast;ante comun en estos climas abrasados, donde se en-.
cuntran muchos que solo se alimentan con care de.oper-
co y sustancias saladas.
La plantaes moycomun en casi todos Jos camos culti-
vtados y aun dentro de estacitdad y. pueblos inmediatos. El
caballero don J. Gai-ro, gratis y beniknamente,la ha dado
i cwontos se la pidieron, y a este piadoso objeto mandaba
t raerla de su haciendas; recib;6ndola siempre de su pro-
pia casa quien la necesitaba. A primeravista se .confiinde
esta yerba con la de sit misma especie, sperlurcoce hir/a( ),
(ue tiene t;tmbien las hojas con manchas de tn pupureo inas
Iscuro; Pero donde no hay vello y son algo mas lanceola-
das que las de la otra.

(3) SPER MACOCE CON PELO A SPERo.-Aspera, ramnu-
sa, hljas aoradlas, flores amnoNlo)?adas en ias axilas If los es-
Itinbres , alen estar mancladas de otro co/or.





26T 1


GUATACANA.I

Pd:5producciones prcstnf lo4 aixilios que rla'et trt I
coRnfOidfl ivitii pagrte iuts a ojiente del;I ist htcon el 'MII-
brie do.gILCtaj~urah.y en a iiias delis piroincias do.Costar
filitne con eli de 'fl,&;ivre. ISun irbi 1 cuyo hIbi to renrtrhet
perfectaiuente'aldet tamairindo, taito el cOrpulcucia'coim(
en infoliacion) Pertehece a Ins mimosas de Ju icn, y Litfeo-
leI lama mumxal/nma rind:flia. Hay noticias de que ))r los
contornos de Yncatan existen toinbit-n de estos 6rbuics, pe-"
o desconozco su nomnencltuit%1 viltr.
L li fuste es grlCso cutre 6 y 6 pil izdas de diametro,
OrdillrimenI'itlte rector; y CreCC lIastatna aJtUrn de diez i doc(V
p)IC, ralieladose i mIallcra de'prIs(l). Tiene la inadera
reCi i que iwrtce enlsayr porque ainqe I il atl tteis
do ca:::)o eclun liIIo de e a l1);p1u orlIM SLiscaSnle SI( U
SCI'O, Iada p)eldfe coricliiirse de su Se-rtcI( en apovo d la
utilida hd y permianencia; p-ro la presuuciones decided a fa
vor de las conveniencias que brrmitan:
El cardeter quo posee esta hernosa-planta de ester
der sias rams en direction horizontal, lnace qoe comuni qte
una somnbra en circunfCerencia bastante amjpla, que sieII-"
pre es en proportion de si1 mngnitud, y porcuya extelent,
circ.unstancia, alguinos de los hacendados del lado del pueblo
de los tigriabos, (jiqe saben mpreciar los dons de'la natn-
raleza, aprovechan sit frondosidad y tienen cuiidao de aul-
tiplicar el arbol de uatapaaa a cierta distanciit dc Is babi-
taciones y en inuchos ;)IlI)toS de Ins sabans,' para (ie sirvt
de abrigro contra los fuertes arudores del sol de priatavera y
est t, que son intensos )Ijo lo; tropicos.
Nada se encuentra de 'particular en sir infloresmncia
ni dems parties esternas qite atraiga la atencion, sino el
Iftso singblair de Ia plarta, cyo perIcai)O es el"iroscado cori
t'arios giros; pero la modiflcnaiol nImas cOnstante, Si se mi-
ra por sits dos costados, figiura cl tiro de la Ictra S. Lo uma
Interior es tll sosten cartiliginoso, I('floso, ionde esian ())-
biltidas las senillas, uuras, lisasy brilIlntes, del tananlo (ie
una lenteji, de tres a cinatro, aislidas ell uI dis-pimento.
A) mismo cartilago cstd pegada Ilrl sust:,nci;i de co-
lor ainari'lo sucio, astringente, un poco :inorgm por to qmo
I gusto desenvuelve y rny "mVfosn, que no siempro le
(l11)re con igualdad y por lo comlun es menos densa hocia
las floxuras,. con cspccialidad en lo cdncavo qu aquella for-




26.2
Ina: la consistencia es friable cuando seca, y glutinosa cuan-
do verde, teniendo por sobrecubierta una pelicula o epid6r-
mis fibrosa dbil. Los pericarpos traidos de la america es-
pafiola del norte, que han Ilegado a mis manos, son un ter-
eio mas nutridos y gruesos que los de esta Antilla, 6 ignore
si es por la mucha desecacion en qne se me dieron o por
la naturaleza particular del terreno de su cultivo: la sustan-
cia no tiene la goma que la nuestra.
Me aseguran que de este arbol hay algunos -pi6s en ila
hacienda de los RR. PP. Belemitas. nombrada .Baracoa.
Yo no los he visto ni tratado de averiguar; pero hay mucha
probabilidad de que son originarios de la parte oriental, re-
producidos de semilla: y aseguro., que no sera infructuoso
su fornento aqui, ya porqu6 present las utilidades-econo-
micas indicadas, ya porque la medicine puede sacar algun
partido de sus calidades sensibles, ya porque la-industria de
Costa-firme nos ha dado a conocer el provecho (111 presta-
rna a las artes, que entre nosotros tambien practicamos.
No desconozco que la fhrinacologiasesta en el dia de-
masiado recargada de sustanci'as tonicas heroicas para que
pretenda darle nn lugar en'lainateria -.mdica, i una quo
todavia-se halla en paiales; pero con respecto a Ia farmacia
domestica, admite esperimentar la -amargura estipticadel
G.tatapani, asi en las enfermedades atdnicas, comoien los
casos qne deba favorecerse la oscilacion-fibrilar abatida,
fortalecerla y hacer mDs compacta su textura,' curar consi-
guiente a esas ideas todos losiflujos mucosos pasivos y aun
algunos sangtineos &c., especialmente en los casos despro-
vistos de socorro para reponer los niedicamentos usuales,
y en lue los pobres carecen de recursos para facilitirselos,
en el concept de que es un simple indigeno y pose lo qu
se llama virtud astringente y tonica.
Al concluir la enumeration de esas dos propkAdades me-
dicinales, se presentan otras de no -menos importancia que
parece debieran estrechar 4 los inteligentes i examinar in-
tim1amente el guatapana, para conocer en ei material inme-
diato de su fruto, cual sea la composiCion ;quAinica .que le
coistittya. Sospechas sacadas de analysis muyzincompletas,
findan, que en el como en la produccion animal foientada
en el fresno, encina y otrIs ar)oles, se encuentra el tani-
no, tin 6cido parecido at agaiico, una sustancia sml generis,
y gown en ahundancia; pero que la misma imperfection
eiunciada no ha permitido fijar sus proporciones mientras
ls operaciones no se Iagan con regularidad y rectifiquen





263
aquellos datos pura quedar instruido acerca de sus principios.
La reunion de todts estas propiedades, cualesquieraa (flt
ellas sear, concurren a persuadir que el oficio del zurrador
conseguitia gananciais prontas eupleando el guatapanit C11t
el adobo de los cucros. Fit nueva Barcelona so nos da tin
dechado, y en mUchas provincias (ie le son circunvecinas,
se dice, usan de ella con prcferencia H otros astringentes en
sus curtiembres, a que sobre la eccomunia de gastos les con-
vida la feracidad (ic los inmensos bosques poblados de si
dividive, el cual ics da.indefinidamente el fruto.
Relaciones fidedignas atestan que contribuye a la ma-
yor solidez del cuero, y lo que es mas importante, 4 abre-
viar dentro de cuatro o cinco meSes la operation, compara-
da con In sumna tardanza (uC it pesar de has mains esquisitas
inda!aciones jatnis se consige en cerca d n n fo con tau-
ta consistencia y uIn bIreve, cull i uingun despojo vegetal,
propias Para el tauno.
Uu cabalCro do Ccsta-firmre introdujo cn lns tenerins
do Cuba el mretodo de. curtir con- Cl guatapan; y nose h n
arrep uatido, porqu6 los propicta1iosPerciben Loy todo el
benteicio que el influjo de esta practica derrana en sus in-
tereses, como que les. ahoira casi dos tercios do-tiempo y de
trabajo que les niega el estilo ingles; el de Lieja y el de Va-
la(quia tan reconendado para esta iranufactura.
Finalmnente,. la-. tintoreria-jodia obtener igual partido
con la aplicacion. a sus lienzos de una materia, que en cuan-
to al costo ,s 1imponderablemente mentor que el de la aga-
lla, y en cuanto al ojo del time, si no le exccdo'es mas sub-
sistente; y estas condiciones recomiendan el guatapand en
un arte quC tambiena. quica toma bajo su protection. La
esperiencia prueba que ia tinta conseguida por la simple ru-
tina deesos pericarpius, permanece negra maclos afios cn at
escritura, y la trabajada con ugalla colorca dentro de cuatro
6 seis: la libra de agalla, como que es production exotica
cuesta cuatro rs., cuando un saco de guatapanA que con-
tiene medio quintal peco menos, valdria Io mismo: y una li-
bra de este fruto-produce siempre doble cantidad de tinta
que otra de a;alla. De comun posee coi. esta la propic(afd
de no despedir mal olor en- ias diversas manipulaciones a
quo se somete, y la agalla aventaja en qu es muIy estudia-
da de los sabios, 6 tiempo que el guatapanh apenas ha oido
decirse que exista en la naturaleza.

NO TA .-Estas son apun taciones quc merecen reformarse.






202134


IPEiaRIIOS)DEOSM2TTEMATICoS.


El estlidid d&ia:quiinicacha muertao 6 is alqiimistas,
que en nedio de sus absurdas investigaciones acerca de la
piedra filosofal y [a. panacea ,dela .vida, no dejuron de. ha-
cer. utilisitnos descubrimientos prestando indirectamente
grandes servicios i hi ciencia: de la composition intina de
las sustancias naturales. El conocimiento mas estenso de la
geometria y la .inecania acabara tatmbien con la raza no
nenos tenaz de los que buscan la cuadratura del circulo y
el movimiento perpetno, objeto todavia de los trabajos es-
t6riles de al unas personas que solo tieneu noemnes super-
ficiales de las matermaticas y la maquinaria. Pero me decia
dias pasados uno de los pocos amigos que snelen visitarmne
en mniretiro.-" Asi cono se han resizelto problems clebres
por su dificultad, Como el de la triseccion del angiulo y l
duplication del cubo, y se ha encontrado el medio de impe-
ler las enhbarcaeiones con el auxilio del vapor, no sc po-
dr6 descubrir eLinoviziento;perpetuo y la cuadratura del
circulo?
-Ecaso es muy diverso, le contesi6, entre tnos y otros
problemfas: todos los geometras, convienen en que la cua-
dratura del circulo, i por mejor decir, de la rectification de
la perifi Ia, en el sentido en que le conciben los que se dedi-
can 6 este infrictuose trabnjo, es imposible; inientras qne los
que V. ha tOUmbrado, jamas tuvieron semeja Ste caliiicacion;
y en cuanto a rnovimiento ierpetuo, este existe real y ac-
- tuanente.en las corrientes del mar y en las de la atmStife-
ra;pero en cuanto a patentizarle por medio de una rnhqui-
na,;seria necesario emplear matei iales indestr uctibles y que
careciesen de. rozarniento: interim estos no se enciaentren,
todo cuanto en el particular se diga, 6 sera efecro'de la ig-
norancia que se engafit 6 si misnma, o de la astucia que pro-
cura engafiar a los dents.










LA









CUBANA.


NOVIEBR E.-1839.


ClENCIA S.

a A LCI~lI 411 LICa- 1 e cu J cteuac otco me tof0 cao-


lS b A lOME''irT
e :
1 8 Je i .
an.,, ta rd noc he.

1 271,16 2111.60 27p. 62
2 .. 70 *. 6 64
3 64 .. ..
4 6' 63 65
5 70 69 71
6 73 67 69
7 .. 62 66
66 62 64
9 64 66
10 67 5 67
.- 6 66 67
12 67 64 ,.5
1] .. 85 62 .M1
1.1 67 6 .16
15 68 66 6
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24 .. 6, 68
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26 73 66 68
27 .. 73 .. 6 -.. 67
26 69.. 65 65
29 .. 62
30 6-3 .. Ga


i lOMETi O E GItOMETRO Dl.
Fahr nlit. Suu.t.iu r.

a I I I d t Ii 8 .doh 2 de la 8 de la
inf.ana tarde nuch maa.a tard e. not he

820 *. *6 .- 840 6a 00.. 71 0..
81 ,. 50 7_ 63 72
8l 50 ,,.; 50 ~1 50 11 .. ,7 .. ,.5 ..s
eo 50 3 20 ,,2 60, ~ .. 7 .,,2 .-
8 1 75 nd 75 4 .3 .. 19 .. ,.2 ..
8G2 50 -n1 70 ,,3 5o 69 50 67 251
82 51 1.6 .. ,,3 70 63 25 63 ..,n0 ..
82 50 "6 50 ,3 50 1, .. ~5 .. 68 ."I
32 25 "6 10 ,,4 ...,, .. -.4 *. 67
82 .50 "6 50 2 85 43 ..-7 ..73 ..
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79 75 o'I 55 *.74 3. a
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30 .. "3 90 "1 15 74 .. 71 50 .4
80 .. "-2 65 0 .. 68 72 50 :4 .
79 50 "4 ,. 1"0 25 73 67 4
79 25 "4 20. ,1 5 .. 15 2
31 ,. ,'5 20 1 50 73 *67 3 '.
80 75 ,,5 35 ,3 60 74 .64 .. .1I
82 .. ,,G 30 ,3 50 70 .60 67
82 50 n6 35 .3 50 70 *. 64 50 71 --
6I 70 '6 40, t4 .. 71 4 .0
82 .. "6 *. ',2 50 70 65 I
32 .. "G 45 ,2 .. '66 -.,2 "-I


NUI3ARRONES.-EI 4 de ctando en cuando; e] 7 de 2 d 4 de la tarde, Iasi todo el 13,
casi todo el 19, 20 y 2l.---LLOVIZNAS.---EI 1? Ala I del dia y por la tardecita. e p a las
8 de a noche, el 13 do 6 u 74 do ]a mnanana y de 5 0 6 de la tarde, el 17 & las 6 de idem, el
20 L ]as 3 de idem, el 21 idem y el 29 a las 9. de Ia noche y en la misma de cuando en cuan-
d..---CHIUBASCOS.-El 2 por ]a tarde, el 8 al oscurecer. el 16 en la madrugada y & 8&
d la noche, el 18 1} del dia. el 21 a la I d* idem y el- 30 a las 6 de idem --AGUACE-
ROS.--EI 3 de 2 de la tarde con ventarrones hasta las 8 de Ia noche con poca interrupcion,
el 8 con sol de 36 a 4j el 10 A 24 de la tarde con truenos, e1 15 a 7j do la noche, el 19 a 24
de la tarde y of 22 al oscurcer.


.1


?12121 ti19


sMZ) C"R










ESTA DO


DE


E RD


MFS DE SETIEM BRE D1 1839

SMn Juan de flios.
3. Ambrosio J_ S. Francisco
FreO*. f Parucul do Paula.


2
1


13
8.
3
129

2
73
4

10.

4









6
53
41
15


[Ma st.........
Apoplegla ... ........ ..
Epilepsfa y convulsiones .
Paralasi. ....
Tbtanos ...........
.Anginas ..
Gastritis audas con lebre..
Idem cr6mcas............
Tifo -intertropical .. .. .. .. .. .. ..
Fiebrep intermitentes-..... .... .
Reu matmos...............
Bronquins... .
lf Hemoptisis .. ... .. .. .. .. ..
Pleuii... .. .. .... .. .
m Neumnonifi cr6nicaa .. ...
'Asma. ... .
Aflvtos del corazozs. .. .. .. .. ...
i. Colitis nerviosa ...............
Idem diarrtica... ..............
Idem disent6rica .............
Ictero..... ... ...... ........
Obstrrnciones c ............ ...
.Iefrititsimples......... .
Cistitis. .
M etritritiss ..t................
Virnelas .. .. .. ..
Escarlatin ..........
Sfilis y. dolores ogsteocopos.. ..
Hi4ropes ia ..................
Ecoruto... .
Anemtia. .. .. .... ..... .....- .

Contusiones .. ............ .....'
Fract crs.... ................
Heridas de armas blaneas...
Tumdres simpleL............

lobones. ....................
Ffmo68 y paraffmosi.........
Ur ...s-..............,..
Cataro-s-vexicales..... ..".
SOrqgtti ...................
Hetiorroides................
Hidroceles ................
SUlceras y pfistdias vengreas....
Idem cancerosas................
Idie b flbiarnato iai+.......
i Oftalmias agudas...... .......
iezm cronicas........... ..
Erupcionfs. . ..........
Xrisipelas... ........
.FRstvlas delanob ....
Herai ot......... ... ...



Total general.:.....-


L



.
1
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4
13



I.



1


4
2

8.








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96 497


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34
8


2
27
5
16
II
33
14
4
2
a


2

-


SO


663





267


-S. AMBROSIO.

Existencia en 1de setiembre de 1839. . 438
Entraron en dicho mes . .. . 663 1101
Se curaron. ... . ... . 672 708
Fallecieron.. .. .... ...... ..... .. 34!
Quedaron para 1? de octubre.. .. .... 395
La mortandad estuvo 6 razon de 3; 10por 100.

S. JUAN DE:DIOS.

Existeneia en 1I de setiembre ....... 291 5S4
Entraron en dicho mos... ...... . 293
Se curaron . .. . ... . ... . 222 27$
ailecieron......... ....... 56} 6
Quedaronwpara 1? de ociubre 306
La mort;ndad estuvo 6 razoa de 9, 59 por 100.

S. FRANCISCO DE PAULA.

Existencia en 19 de setiembre .. . .. 144 174
Entraroo en dicho mes. .......... . . 30
Se curaron. ............ . . 19, 27
Fallecieron. .... . ............. 84
Quedaron para l de octubre.. . ... 147
La mortandadesnavo a ragon.de 4,A60 por 100.




RESVMEN.

De estossestados y de ]a praetica de los facultativos de
la Habana, so.deduce, que en setiemubre reinaron las enfer-
,medades siglientes:.el drden en que se colocan, indica su
:mayqr o menor predominio.





268


Setiembre.

Gastritis aguuas con fiebre.--Fielires intorrmitentes
perniciosas.--Bronquitis.-Reunatisnos.--Diarreas.

Observaciones practicas.

Los fendmenos nerviosos continfian presentndose y
dando a las fiebres ei caricternde graves. Con.especialidad
las intermitentes doscuidadas, aterran al inesperto, y 110 se
oyen sinu las voices ;flebrv cerebral! feLre cerebral! Es una
buena salida para ocultarla ignorancia del facultativo: ater-
ra al p6blicoy equivale al antiguo dicho ;ficbre nialigna! Con
aquella espresion, bien puede morirse el enfermo: la faini-
lia no culpard su doctorazo, pues en contra de aquelinal no
hay remedio.
Y es posible que en el aio 39 se (liga todovia febre
cerebral? No hay un medico de dos dedos de entendimiento
q-ue no se burle de esta espresion, prueba convincente de la
impericia del que la usa. Cuando el inmortal Pinel saco la
medicina del caos en quo yacia, demostro' que la ignoran-
cia del siglo dimanaba de la infinidad de fiebres esenciales
que se admitian: que era un error tenor por tales a las que
dependian de la inflhmacion-de tn organo, yque el nom-
bre debia indicar.el mal y no el sintoma. Esplico aquel sa-
bio come la vejiga inflamada producia lafiebre urinaria, y
la nombro cistitis; como el higado inflamado producia fie-
bre, y debia liamarse hepatitis; como el'estomago en igua-
les casos daba la gastritis; como el cerebro o sus membra-
nas y la nmedula, producian la encefalitis, la meningitis, la
mielitis; y como, en fin, era absurdo tener aquella nomen-
clatura quo indicaba la ignorancia del organo afecto. Tan
solo dejo seis fiebres esenciales, que.no podia referir a nin-
gun organo. Mr. Broussais lo bizo, y de aqui su gloria. tCo-
mo pues ha de haber fiebre cerebral?
Confes6moslo sin disimulo: no se estudia el cerebro, ni
la mdula, ni sus membranes; ;apenas si se saben sus nom-
bres! Desconociendo las funciones de sus distintas partes, sus
relaciones con las otras, sus infinitos modos de afectarse; se
inventa una palabra, y la fiebre cerebral lo cabre todo. iY
estos hombres se rien de los frenologistas! Reird bien quien
ria el 6l/imo, como dicen los franceses, 6. al freir serd el
reir, como decimos nosotros.





269
Aseguramos que en nuestra pr ctica, la cual no es tan
escasa que digamos, hemos tenido muchos enfermiis de fic-
bres graves; a saber: gastro-enteritis con predominio do
gastritis o ataxia, con predomiaio de enteritis 8 adinamia;
intermitentes con fenoimenos nerviosos, d fiebres pernicio-
sas; gastritis con predominio de periferitis cerebral supe-
rior, inferior d anterior, con poca ficbre, delirio, convulsio-
nes &c.; y en ninguna part, ni en las salas Ilenas del hos-
pital que servimos,_hemos visto mas que lesiones de orga--
nos, nunca al fantasma FIEBRE CEREBRAL.

Se ban enterrado en el cementerio general en todo el
mes de setiembre:

ADULTOS. PARVULOS.
IBlancos.. .4 60
lDe color. . . 104 54
Sumas parciales.. .. 278 114
Total general. ... .. 392








ECLECTIC[SMO.


E studio sobre la concincia.

Para el que no lleve cuenta, en In clasificacion de los,
hechos, sino de Ias semejanzas d diferencias esenciales quo
en ellos se not en, los hechos de la conciencia se reducen so-
lamente 6 tres: sentir, pensar y obrar. Sin duda, la sensibili-
dad tiene diversos modos, y asi la inteliget cia, y asi tam-
bien la actividad. Ejemplo: en la sensibilidid incluimos la
sensation propiameute tal, el sentimiento, las afeccioncs, el
deseo, In pasion &c. Y 6 que se halla el carncter afectivo
en cada uno de estos modos, en el fondo de ctda variedad?
Lo mismo secede con la inteligencia, ya se trate de percep-
lones d de concepciones d juitios o raciocinios 6 memoria.





270
&c., porqu6 todos estos hechos, aunque diversos, tienen una,
esencia comiin, el pensamiento: otro tanto decimos de la ac-
tividad. Sea espontdnea o reflexiva, bajo estas diferentes
forimas, conserva siempre su character propio: En sumna,- la
vida intelectual y rmoral del hornbre, esta' toda entera en la
sensation, el vensarienta y la aceitn.
Vani seria cnalqiier esfuerzo por reducir el sentir al
p6nsar, 6 el~jcnsar al sentir, o el obrar al sentir u al pen-
sar, porque media una'diferencia, no de forma ni de gra-
dos, antes de naturaleza: Sentir equivale 6sufrir o'gozar,
y el pensamiento nada tiene de comun en esto. ;Y obrar?
Tampoco, pues obrar pa-a xmi es- crear d producir, .es ser
n/usa Yo, inientras que el sentir y el persar suponen, en
mi, solo un sujelo que recipe la -sensation y el pensamiento.
La action revela hrta causa, y para producirse nose ha me-
vester ininediatamente mas que de un solo t6rmino; el yo.
Asi la action voluntaria no viene directamente sino del
yo, y puede darse inlependiente dettoda impresion este-
rior, al paso que la sensation y el pensamiento suponen dos
'terminos, un sujeto y unobjeto, Lin yo y-algo que no sea yo:
to curl pone en claro, gne la action interior y voluntaria es
itr fenomeno simple, mientras que Ia sensation yeel pensa-
miento anuncian relation. tuego si estos tres hechos son
esencialmente distititos, por to mismo sonLtprirnitivos. Ni
la sensibilidad ewrgchdra la inteigeqcia nih atividad, aun-
qipue pueda preceder i ina y 6 otra. La inera sucesion no
pasa jambs a ser la relation geneal'ogica de causa-y efecto.
Ahora bien, ;estos. trees hohos de la conciencia se pre-
sentan cada Lno por su ladrt, de una manera independiento
-v solitaria ? MIas claro todavia. Viene la sensation sin venir
el pensamiento, y el pensamiento sin la actividad? No.....
Distinua la ciencia, separe, aisle, claifique,"hace hien; por-
qu6 el anilisis lo esclarece todo; pero- la conciencia en reali-
dlad es una sintesis, cuya vidatesta enel'maravilloso conjun-
to de sus elementos. Desprender Ia'senacion del pensa-
iniento y Ia actividad o 6 la invesai, es gaedarse en abs-
Iracciones.
Ahro tin libro y leo. Este hecho es cornpuesto y va-
mos a inrinirir sits elementos. Si mis mhon no cogen elii-
bro; si nuahro y pongo los ojos en tal 4 cual pagina, no ha-
bra m)do de percibir las letras. Agi se heoha de ver la
nicesidad de los sentidos: comn de tin instruaento Lt han
servId al espiritu, pero nada mas, puesto que ni'la ianno
*Qie toed cl libro percibid, ni los' ojos conocen las letrns..e-





271
rotia que comer el lbro y abrir los ojos, sici espiritu estd
con la atencion en otras cosas? Por do cuntado que no leer.
:Luego la atencion que es la volmtad, o sea la actividad,
entra com ocondicion.
Y no hay conciencia sin actividad, por cuanto 6ue la
actividad es su principio, y la conciencia sale del jo sola-
mente. A.pesar del Yo conscius sui, aunque no supoari la
sensibilidad tan directamente como la perception, In supo-
ne sin ewborgo, dado quo si no ocurre excitacion esterior
no se tienre cmnciencia, Para distinguir el yo, del inundo, es
preciso quo el espirita se encuentre con la rnateria. ;Y ddn-
tie el punto de contacto? El punto es la sensibilidad. Luego
hasta en el hecho mismo de Ia coaciencia del yo se iallan
rastros de lia impresion esterior.
No menos se advierte la intervention de la sensibili-
dad y do In actividad en las concepciones de la razon. ;Cii-
dado con ir 6 confundir la actividad con li vohintad! Tdo
pensamiento no trae, action voluntaria, inas al cabo, su-
pone algun grado de actividad interior, so pena de no lie-
gar ninguna percepeion a a coneiencia,.si asi no fuese. Por
Lo que concierge a la sensibilidad, si bien ella no, es la can-
sa eficiente de nuestras coneepeiones, d4 sin embargo inr-
gen y ocasion para que larazon lasalutnbre. Se ha menes-
ter quo la esperiencia sensible nos ponga en posesion de los
cuerpos y del mundorpava que la razon coneiba el tieMpo,
oi espacio y,a Dios.
Tampoco se verifica la sensacion sin'concurrir linte-
ligencia y algun grado de actividad, 1No es ci yo qnicn tier.
ne conciencia de toda sensacion? Si: pues la conciencia no es
mas que un acto.intelectual, y ya est6 alit (a inteligencin.
Ademis, no hay conciencia de una sensation, sino con
tal que el yo tome part enel fendnmeno oponiendo su action
i la accionade Ins causassebteriores, porque si esta distraido
degenera lasensaeion en mera impresion orgnica, y en-
tonces no hayude eila lo.que se llama conciencia.
Por iltimo, Ia actividad trae imphicitarnentc consigo
a Ia sensibilidad y 6 la inteligoncia. Una cosa es pue (A jo
se reconoea- .ibre,; y otra qqe sea independiente de toda
condition sensible 6 intelectual, porqu6 perpetuamente s.O
qedarinien laprofundo de la conciencia a falta de una sen-
sancion, 4 ie: un, pensamiento no vaya a creerse que pov
maxiifestaroe,Ia actividad del yo, bajo la inftuencia de In
aetividadv.dde lajtiteligencia, cesa de ser libre y pierde sit
eaturaleza,,E4tots dos hechos la prov.ocan, pero sin encade-





272
narla. Unanccion mia tendrt&i taIpensamiento; 6 canal sen.
sacion, por motive, por ocasion, por condition; pero jamn s
mi nunca por causa; la verdadera causa de mi action soy Yo
con mi powder voluntario. Sin emnbarao, sea lo que sea, la
acCion no se produce sin la concomitancia de los otros dos
hechos, de la vida intelectual y moral.
;Y qme! se dirA: tNo puedo yo querer de tal modo, que
cl acto de mi voluntad no se refiera directa ni indirectamen-
te a una sensation o a uar pensamiento? Oavia es la res-
puesta. La voluntad se produce siempre bajo dos formas, 6
la de la reflexion o la del capricho. En el primer caso so
divisa el pensamiento. En el segundo, si no se columbra
in a las claras el antecedente, le hay, pues en la vida del
yo, todo se combrna y eucadena, sin haber echo alguno,
por oscuro y liumilde que sea, que suceda y se produzca
solitariamphte. Hecho tal, seria tan misterio inexplicable.
Solo, que el hbito vuelve menos sobresaliente el lazo que
lne ciertos hechos con los otros de la vida humana, porqac
se escapan por su sutileza y fragilidad 6 la observation, y
])asan, Iasi sin ser percibidos, en el teatro de la conciencia.
La voluntad siempre tiene un antecedente, o en-la sensibi-
lidad 6 enla inteligencia. El capricho en 'Psycologia es lo
*que la casualidad en la esplicacion de los fendmenos natu-
rales. Observandose mejor, siempre se muestra-una causa
obscura, pero real; que delnuestranuestra voluntad.
En el ejemplo citado, el pensarniento viene con la sen-
sibilidad y la actividad. Pues to mrnismo sucede con los dos
mrodos mas diversos -de'la inteliencia. Preguntamos a la
perception Jo que es ella.-Una relation de dos t6rminos:
interior unu, que es el sujeto que percibe, y exterior el otro
que es el objelo. El sajeto que percibe no toma posesion del
objeto, sino por medio de los sentidos, pues por ahi sure
la action de la naturaleza esterior. Ni basta que el sijeto
reciba una impresion, porque si de su parte no pone su ac-
cion, no percibe. A4i today percepcion resulta del antago-
nismo de dos fuerzas que se oponen y encuentran, por me-
dio de la sensibilidad.
Para acabar, todo acto real de conciencia es triple y
-mo; triple, por cuanto 6 que contiene sensacion, pensaien-
-o y acccion, y uno, porque siempre de esos tres elementos
alguno predo:ninaf, y-prealece sobre los demas. iTrinidad
misteriosa! que ya bajo uiia formal, ya bajo de otra, asi en
la ciencia antigua, comb en la moderna, se halla en toda es-
pIicacion verdadera de lavida.-Victor Coussin.












LITERATIRA.





U211t6&


ELEMENTOS DE GEOGRArIA,

que comprenden la geognosia, cosmografia, y geografia anti-
gua: escritos espresamente para los institutos de education, por
-don Mariano Dunas Chancel, profesorde este ramo en el Real
colegio de San Fernando.- PAIRTE 1 --Geognosia.

Los estraordinarios elogios que ha hecho de esta obra
un escritor contemporaneo, nos movieron a desear su lectu-
,ra y solicitar su adquisicion, a pesar de que en su mismo
titulo y en el anancio de su venta encontrabamos errores y
equivocaciones rnuy reparables, corno son el Ilamar geog-
nosia a la geografia fisica, que es cosa muy distinta; el su-
poner que la cosmografia es part de la geografia, cuando
por el contrario, esta ciencia es la parte y aquella el todo; y
el hablar del sistema del mundo que usan los modernos, co-
mo diverso del copernicano. La hemos leido con reflexion'y
detenimiento, y sentimos en gran manera la enorme dis-
cordancia .que aparece entre nuestro juicio y el que deja-
mos insinundo, porqu6 gustamos mas de aplaudir aciertos
qae de censurar yerros, propension de que hemos dado har-
tas pruebas, y siempre estamos mas inclinados a una gra-
ciosa condescendencia que a una rigida severidad. Pero se
trata de los sagrados intereses de la instruction pdblica, y
.de un libro escrito espresamente para los institutos de edu-
cacion, y no nos es pernitido guardar silencio.
Antes de principiar esta triste y aborrecida tarea nos
.Ixa parecido conveniente hacernos cargo, aunque solo sea
35






274
de paso, de algunas doctrinas estranas que con admiracionv
hemos visto sostener recientemente en materias de critica-
litteraria. "Creeis, dice un escritor quo declama contra la.,
critica y los anonimos, ipesar'de quo ed mismo se encubre.
bajo el vele de una anagrama, quo quizdiimagina indesci-
frable, "que el pdblico no estA:cansado.detnnto critico co-
mo aparece en la venturosa Antillaide las letras. Do don-
de ha venido tanto insecto roedor de la sana moral? Cui es -
1. parte moral que contienenvuestras eriticas iy es asi Co-
mo se ilustra? -no Io creo: antes bien; se corrompe la moral;
se indisponen los animos,. se cansa el. publico, iy pobres le-
tras, a qu6 estado debajeza y de ignominia habeis venido
secaer,...'
Pr este period, modelo de inoorreccion y desalino,
dd incoherencia:en las ideas, y, aun de vicios en la pun-
tuacion, podran los lectores.tomar el pulso al talento agi-
gantado del anticritico. Para nuestro proposito basta ob-
servar que en ignora el fin y objeto de la critica, y los grande servicios
que hace a la republican de lasletras.
"Estudia y despu6s escribe.(asi se espresa otro escri-
tor) dice el critico; convengo con el fondo de su idea. zMas
qi6n le ha dichoal-erntico que 6I:ha estudiado bastante pa-
ra darnes ese precepto? Estudia>t4 mas, y me ensenaras
despus, le dir6 yo, y ambos tendremos razon."
No por cierto: el que asi se espresa no tiene razon ni
media. Para conocer que el que se propane escribir sobre
un asunto cunalquiera ha-de estar instruido, no se necesitan
grandes estodios ni mucho discernirmiento: este nO es pre-
cepto de critica, sino consejo de sana razon y buen juicio..
"Escriba, ccntinda 'el mismo,,todo:el que se sienta con
vocacion y disposiciones para hacerlo: la sana critica le alen-
tar6 en tan dificil caminod le-desengafiar4 pronto del er-
tar 'que le ofusca."
Plies biem-este- es-el fin que nos proponemos en-nues-
tros juio*s alentar a los que tengan disposiciones, es decir,
4nstruccviony-ta1tnn y desengaflar del error qne le ofusca
al queacarezea de estas dotes indispensables. Siparaalcan-
zar un objeto bastara laevocacion, todos -seriamos papas d
emperadores, o ctando m'enos, marqueses;-pues serin pocos,
:may pocos, los que tengan 4Vocacion. de labfadorea. o ar-
tesanos.
"Nada de criticas chavaeanas, dice otro, peeres que
las -obras sobre que recaen, por mauy malan que sean: nada





275
ale esos 'mal Uamados juiios que prodrlucen por 6nico resul-
-tado la estupida risa de los idiotas; si la obra es buena no
puede haber critical ; si la obra es mala no debe haber cri-
tics; si la obra es ruediuna y se critica con mesura, esth el
critico en su lugar."
Se conoce a tiro de ballesta que todos estos sefiores res-
piran por la.herida: el dltimo confiesa que hay a lo menos
tin caso en que la critica estd en su lugar; pero no debid ha-
ber olvidado que por mucha.que sea. la.mesura y templaoi
za del eritico, el-autor de la obra mediana se creera siempre
el primer hombre del mundo, y dire que la critica es injusta
y chavacana. Si la obra en question es buena, el critico cele-
brard sus aciertos, ponderardsus bellezas, y acelerara el vo-
to tardio de la opinion publica: si la obra es mala, descihri-
ra sus imperfecciones yrcali.ficar4 sus errores, evitando a los
menos udvertidos que rnalgasten so tiempo y su dinero; por
manera que toda obra, sea buena, mala d mediana, puede
y debe criticarse, y quo esta ocupacion, lejos de merecer la
animadversion de las pevsonas honradas e irparciales, es
siempre 6til y laudable.
El autor de la que es jeto-especial'de este :articulo,
procura en su pr logo, escusar el lenguje sencilloy poca cor-
reccion del estilo, en atencion la urgencia perentoria con qua
la ha redactado, y ofrece purgarla de-sus defectos si es bie
acogida del publico. El lenguaje -sencillo, Jejos de ser una
!faltares un merito en escritos de esta-clase, con tal que sean
puros y correctospmas por losquestoca ieste u)timo punto,
su escusa 'no nos parece valedera, 4y' habria: hecho mucho
mejor en dedicar algunos meses a limar y purificar su libro
antes de tiarle a la prensa: inprimir una obra y corregirla
despu6s, es invertir el Orden de las cosas, y empezar por
el fin.
Ni era tan perentaria como -quiere dart4 entender la
urgencia en que se encontraba: abundan en esta ciudad
escelentes libros de geagrafia, entre los cuales pudiera ha-
her escogido alguno a propdsito:para sus discipulos, hacien-
dole, si acaso no le parecia enteramente 6 -su gusto, las
oportunas adiciones; y no eserihir precipitadomente un cua-
derno, que por bueno que sea, poco puede haberles apro-
vechado, pues su publicaciun se hizo casi a) concluir el aflo
escolAstico. Tornandose tiempo para meditar el asunto, y
entresacar lo mejor de cada uno de aquellos, tal vez habria
podido hacer alguno, si no capaz de arrinconarlos a todos,
4 to nrnos de pasar. entre las adocenados.





ors
F1 escritor de quien hicimos mention al principid, dice
que este libro no es una rapsodia, y precisamente esta malv
liadada palabra, que se le hlbo de presentar arias veces a
la imaginacion inientras farfullaba su articulo, es la que me+
jor le caracteriza. Afiade que "tiene toda la originalidad de
que son susceptibles unos elementos, y especialmente ori-
ginalidad en el modory en el estilo...es 6nica en su clase por
el. modo. En cuarenta y dos paginas que comprende esta
primera parte, se esplica con suma claridad la geognosia,
sin omitir una sofa definition.
El autor tambien hace m-rito en una .ota de la nove-
dad del mrtodo, y en verdad que por mns vueltas que le he-
mos dado, no hemos podido descubrir en.lo que consiste esa
tan decantada novedad.Elcuaderno que tenetnos a lavista
se divide en cuatro seceiones: en la primern define la geo-
gratia fisica que confunde eqoivocad;'miente con la geogno-
sia, y trata de'la parte sdlida del globo, mezelando moy fue-
ra de proposito las nociones geogndsticas con ls geogrifias;
en la segunda trata de las aguas; en ta tercera, de In atmds-
fera; en la cuarta, de los climas y estaciones y de la distri-
bucion gsogrifica de los vegetales y animals. Poniendo es-
tostitulos en orden inverso y suprimiendo el final le la cuarr
ta seccion, que solo contiene ideas vogas y stperficiales, es-
to.metodo es el mismo que se sigue en una obra conocida y
ensefiada en la'Hahana hace cerca de ocho aflos..
Pero ya es tiempo de-que tratemos de esponer nuestre
juicio, probandocon.los- mismos .dntos que la obra en cues-
tion nos suministra, que dista much de poseerlas buenas
cualidades que tan generosamente.se recomiendan en ella.
Pag. 6. "La misma suposicion hace creer que las
agias llovedizas, destruyendo:esta gran obra de Ins mares,
haran con el tiempo que los rios, lagos &c. inunden esta
misma tierra por el incremento que cada vez toma el mar
con las aruas que continuamente recipe."
Ni en in hipdtesis de Buffon, ni en ninguna otra, plue-
de verificarse sernejante acontecimiento, por In casa a qbe
el autor le atribuye. El mar pierd6 por la evaporacion con
corta diferencia, unas veces. en mas y otras en menos, la
misma cantidad de aqua que recipe, y asi su nivel perm-
nece inalterable. La degradacion de las montafias y la scu-
mulacion sucesiva de arenas y fraginentos de rocas en el
fiundo del mar, son las causes que en sentir de aquel natu-
ralista prod'cirAn en un period futuro la inundation total
del globo,.si.otras..causas mas energicas no las contrarestan.





-277
PAg. 8. Comprende dos tablas harto complicadas,
que indican aproximadamente Ia proportion con que est41
distribuidas lns tierras y los mares en el globo. Toman-
do los elementos que estas tablas nos suministran,.y hacien-
do gracia de los errores que pueden ser erratas, resulta la
superficie total del globo en leguas cuadradas 25.786,000.
El autor se olvido decirnos de que species de leguas babla,
omision que se observe en todo el resto de st obra, y para
remediarla advertiremos, .que son francesas de 25 en gra-
do, lo que prueba que no tuvo a la vista materiales muy
recientes ni muy selectos, o que copid sin examen to pri-
mero que le vino a la mano.
PAg. 9.-"Las montanias son has eminencias ms dig-
nas de consideration sobre Ia-tierra." A buen seguro que
hayn quien le contradiga tan recondita useveracion!
Pug. 12.-Las sustuncias simples arazatn 52 elemen-
tos y se clasifican con el nombie de AcidoS, alcalis, mate-
rias combustibles, aceite (qie no es combustible), metales
y tierras elcmentales.''Se conoce que eli utor no compren-
de la signifieaoion de las palabras de que hace uso, y por
eso arnontona tantos yerros en este sucinto pasaje.
Pag. 13.--"La estension que abraza una roca en un
piano inferior, so llama yaciniento; este. es canlinuo cuando
aquella escede algunas Ieguas (a que?), e inverrumpido cuan-
do es menor.' No por cierto, sino cuando se inteirumpe,
cuando no es continue
Idem.---"Estos terrenos -(primitivos) comprenden el
granito, el gneiss la caliza, el tnico &c.
Pag. 14. "Este estado' (secundario) did origen a las
rocas y montafas conocidas Iajo el nombre de estratiformes.,
y son la arenisca, la caliza, el yeso, la ereta, calamina, car-
bon y basaltos."
Aqui vemos -6 Ia caliza figurando a tin mismo tiempo
entre los terrenos primitivos y los secundarios: en el parra-
fo siguiente coloca In Breda, que es la creta con otro nom-
bre, entre lns rocas de acarreo.
Pag. 15. "La isla de Juan Fernandez ba desapareci-
do [segun In opinion de los navegantes], y se -atribuye a
Una convulsion volcnica." ;No nos dira el autor por vida
suya, quenes son los navegantes que. tienen opinion tan
absurda?
Pag. 17. "Los caballos se asustan cuando se aproxima
[el terremoto], como preu'endoel espectiaclo que se les va
t ofrecer.".No, sino previendo los riesgos que los amenazaq.
Pg. 18. "Manuntiales son unos recepticulos intexic-






Yes quetreciben las-agias que destilan de las montalas. .'
Naragial se deriva de. rnwtar, y .no es el receptaculo sine
ahediidura por donde este se derrama.
Pig. 20. "Las hoyas de dos..rios estan por lo regular
,a corta distancia" Otra equivocation, quo nae como mu-
chas de las arteriores,.de no entender bien el autor el sen-
tido de las palabras que emplea. Las cuencas, hoyas o sis-
temas hidr6uiicos de los rios estan siempre separadas unas de
otras por cordilleras o desigualdades notables del terreno:
del o contrario se confundiriat en una sola; .to mas comun
es que sigan direcciones muy divergeptes, aun cuando sus
manantiales esten muy inmediatos.
Idem. "Eheling y Winterbotham refterenque. elrio de
Connecticut, en los Estados-Unidos, 6.40 leguas de su des-
embocadura, es comprimido de tal modo centre las rocas,
que arrastra pedazos de plomocomo si fuera corcho..." Es-
te, con person de los senores Ebeling y Winterbotham, es
un cuento de viejas. EL agua es un liquido incompresible,
y asi al pasar de un chance ancho a otro angosto, aumenuta
su velocidad, sin que su densidad se aitore en lo rnas mini-
mo, y el pedazo de plomo que se arroje en ella se dirigirh
al fondo en ambos ctsos con igual facilidad, aunque siguien-
do una direction was o menosminclinada, segun sea mayor
d zenor la corriente. Maravilla.es tener que refutar sene-
jantes necedades.
Pag. 21 "Se laman lagos las porciones de agua ro-
deadas de tierras+,y privadas de toda cowunicacion directa
y visible conalgnn otro mar." Segunesta definition, un can-
taro de agua.es un lago, y otro cantaro de agua es un mar.
Pag. 22. "El mas celebre entre ellos es el Caspio; el
Asia tiene elA ral &c.", ec Caspio donde estil Otros lagos
hay mas celebres, auque,no tan grandes como el Caspio.
Idem. "Estos lagos parecen pertenecer a to interior
de los continentes; estan en llanuras elevadas, sin inclina-
nacion hacia el mar, lo qAe. les impide abrirse un camino
hacia 61." Esta es una suposicion e,pteramente gratuita: el
C.aspio tiene con cortisima diferenciawelwismu nivel que el
mar negro. La opinion contraria es precisamente la was
probable.
Pag. 23. "El mar, se puede decir'con Valmont de Bo-
mare, que es el inmenso conjunto-de agua satada que rodea
por todos lados los continentes..."% Esto-pudoy debi decir-
se mejor y con mas exactitud sin necesidad de citar a Val-
;flont,d, Bqamare ni a -nde. t#nar noesianneato.nmense







quiere decir, no redido; y el nmar-no snlo esta medido, si'i6o
tambien pesado, como pudo haber visto el autor en una.
ebra que ha manejado mucho, aunque Jo calla.
Segun lo manifestado hasta aqui, este es poco feliz en
definiciones y election de voices; pero en cambin-es amigo de
cuentos como 61 solo. En In pug. 25 refirre uno bajo la bue-
na fe de Linschot y Gemelli, 6 saber, qne en ciertos parajes
del mar rojo y del golfo p6rsico sacanAIos buzos agua dulce
del fondo del mar. Aun dado de barato que en este hubiese
manantiales, y que las arenas no los hubiesen cegado hace
muchos siglos, el agua dulce, siendo mas ligera que la sala-
da, se mezclaria inmediatamente con esta, y seria mas facil
encontrarla en In superficie que en el fondo.
Pdgr 27: "El mar est4 sujeto 6 eyes que atrayendole
a su centro, le impulsan hacia In tierra. Este movimiento
de sus aguas agitadas por los vientos es Jo que se llama on-
dulacion." Heaqui un'pasaje, euyo double o triple significa-
do nodesentranar n todoslos geognos/as n cidos y por nacer.
Idem. "iL diferencia de direction distingue los movi-
mientos horizontales de los verticales." Coando el autor
sabe lo queadice, es el- hombre nms claro del mundo: a ren-
glon seguido ingiere unlogogrifo, cuya esplicacion rcmiti-
mos 6 los que tengan mas tiempo y espacio de que disponer.
Pg. 28. "Dase el nombre de olas al fibjo del mar que
viene sobi'e ]as playas." jBuen Dios! ;Y esto es lo que se ce-
lebra, y to que corria tanta prisa de poner en manos de nues-
tra interesante juventud? ;M'aesiros! si no-teneis coSa me-
jor que cntoenrle, dejadla en su feliz ignorancia.
Peg. 29. "Kh el golfo de Mijico la [corriente] que pa-
sa por el canal de Bahama y corre con una rapidez increi-
ble hacia ol N. E:" Esta corriente es la que nlaman los in-
gleses gulf-.stream, y su rapidez nnda tiene de increible.
En la pag. 30; y citando al aire las transacciones filo-
soficas, que comprendenalgunos centenares de vol6menes,
hay otro cuento masgracioso si cabe, qoelos ya citadop, y
es el modo de amarrar ,nn biique en alt mar con un cable
y un escandallo, descubrimiento que recomendamos 6 los
navegantes; pero no a los que opinan-que la isla de Juan
Fernandez ha desaparecido como ,las naranjas entre las
manos de Mr. Sutton.
Png. 33. '"a ivnmensa cantidad de particulas de que se
descargan los cuerpos terrestres por la evapordcion, se levan-
ta en el aire bajo Ia formal devapores."Esta esplicacion me-
rece uns gals por *u eleganci. y exactitud.ta dejamosno- -






280
tado que el uso frecuente de espresiones vagas 6 indefinidas,
como inmenso, increible, los polos, por los mares 6 las regio-
nes circumpolares, y otras sermejantes, son el recurso do la
jgnorancia y una peste en libros elementales.
P(g..34. "Estrellas volantes es la refraction de la luz
en nuestra vista, que nos,hace parecerque las estrellas cor-
ren enl ciel." Imposible nos parece que tan tremendos
-desatinos se escriban y se encomien -en medio de un pue-
blo culto.
El autor cita en su prologo a Malte-Brun, Werner,
-Cisneros, Canaveras, Nunez Arenas, Letronne &c., a quie-
nes dice que ha seguido en la composition de su obra: olvi-
dose de nombrar a nn escritor mas conocido en este pals,
-cuyo trabajo estropea y desfigura, y sera forzoso que noso-
tros reparemos este olvido, a cuyo efecto cotejaremos algu-
nos parrafos de su obra con los que les corresponden en los
Nuevos elements de geografia astrononuca, fisica y politica,
.publicados on 1832 por don Juan Justo Reyes, libro quo
ya cuenta tres edicionos.
Reyes. Dumas Chancel.
Llanura es el terreno igual :Llanuras son Los terrenos
-y desembarazado en que laplanos y'desembarazados de
vista puede dilatarse sin obs- obstaculos.
'taculo por todas partes.
La naturaleza'no presenta Ilanuras semejantes a las
de la segunda columna.
Valle o canada es la portion Vale es una Ilannra ro-
de tierra baja comprendida deada de montes'; dos son
-entre dos montes. -sus clasificaciones.
Todas las llanuras rodeadas de montes no son valles.
Lago es un depdsito consi-I Se llaman lagos las porcio-
derale'y permanentedeagua,lnesdeagua, rodeadasdetier-
que solo tiene comunicacionjras y privadas de toda coma-
visible con el mar por el in- nicacion direct y visible con
'termedio de algun rio. lro mar.
Adems de los defectos que ya notamos en la defini-
-cion de la segunda columna, la palabra direeta, mal intro-
ducida en ella, acaba de echarla a perder.
Estas aguas [que filtrando Las aguas de los manantia-
por Las hendiduras de los pe- les y los yelos derretidos de
fiascos, se reunen en grandes las montafias forman peque-
depositos subterraneons y ali- nas corrientes, mas o menos
mentan los manantialesyfuen- tranquilas, que se Ilaman ar-
'tes], corriendo siernpre hacia royos; la reurn on de estas cot-







Reryes. Dwn as Chancel.
los terrenos inflrores, format rientes IormLan los rios tribu-
arroyos y riachuelos que reu tarios, que siguiendo las in-
nidos a ottos conpoaen rios clinacionesy desigualdades del
de mediano volmen, y estosterreno, se juntan en un gran
dan origen a los mas caudalo- canal Ilamado tanibien rio que
sos que van a deseinbocar eu lteva ordinariamente al mar
el occ6ano o en sus goltos, 6 el tributo de la tierra.
en los grande lagos situados
enel interior de los continen<
tes.
La esplicacion de la segunda columna es insuficiente
y mezqiina, y est4 cargada de accesorios inoportunos.
Se da el nombre de marcas ltareas son las oscilaciones
a las elevaciotes y depresio- regulars y periodicas que su-
tes de las aguas dol mar que fre el mar por La atraccion de
se sucdezn segui i un orden re- los astros, y particula rmente
gular y constant. La mayor por la del sol y la [una: son
elevation de las aguas se lla- dos esto, grandes movitnien-
ma pleamar, y la mayor de- tos por los cuales el mar se
presion se denomina baja- eleva y baja alternativamen-
mar &c. te dos veces al dia, corriendo
La causa de las areas es del ecuador hacia los polos y re-
la atraccion del sol y La tuna trocediendo de los polos hacia el
sobre nuestro planeta; pero su e,:uudor arc. Newton ha calcu-
principal agente es este ilti- lado que la fuerza atractiva
mo astro: cuando las aguas del del sol podia elevar las aguas
oceano se elevan doce pies, la dos pi6s; que la action de la
action de la lunaentra por 9, luna podia valuarse en diez;
y In del sol por 24. y que asi las fuerzas combi-
Las mayores mareas de ca- nadas de estos astros tenian
da mes se verifican en los no- la suficiente atraccion para
vilunios y plenilunios, y las hacerlas subir doce pi6s.
menores en las cuadraturas. Las mareas son mayores y
nas rd pidas en cada moes cerc a
delas dos grandes cuadraturas.
La segunda coltimna cOntiene acerca de las mareas
lastimosos despropositos, y eso qpe no los trasladamos to-
dos. Las mareas no son ,siluciones, sino elevaciones y de-
presiones de la masa entera del occ6ano; y aunque en rigor
se. puede atribjir alguna influencia en ellas i varios de los
plaugas principales, su eflctos son ipaprecialies y solo se
cuenita con la at;&ion del. soL yt. tuna, cuvas fuerzas se
halin cni-azon de 24 a 9-, 6 sea en la de 3 a 13, de ma-
36






252
nera que es inexacto decir que estas fuerzas reunidas pro-
ducen una elevation de doce pi6s. Cuando las aguas se ele-
van 52 pies, como secede en S. Maid, la action del sol en-
tra por 92 y la de la luna por 42q. Es un error intolerable
el suponer que el flujo corre del ecuador hacia los polos, y
en sentido inverso el reflujo. El flujo no es mas que la in-
chazon de las aguas, los cuales corren hacia donde encuen-
tran mas facilidad, sea hacia el N. hacia el S., el E. d el O.;
recogi6ndose despu6s en direccion opuesta durante el reflujo.
Lo de las dos grandes cuadraluras, y lo de ser en ellas
mas rdpidas las mareas, nos nuestra cuan peligruso es ha-
blar de cosas que no se entienden.
Reyes. Dumas Chancel.
Corriente es el movimiento Corriente es el movimiento
horizontal y progresivo que horizontal y progresivo que
tiene el agua del mar en dife- tiene el axuna del mar en dife-
rentes parajes: la casa prin- rentes aray('s: la cansa prin-
cipal de las corrientes ecs la cipal de las corrientes es la
tendencia del agiua a restable- tendkncia del agua a resta-
cer el equilibrio, qie se alte- blecer el eqiilibrio, que se al-
ra sin cesar por la evapora- tera sin cesar por la evapora-
cion, por In fusion de los yelos clon del sol, por la fusion de
polares, y por los vientos. los yelos polares; y por los
vientos.
Aqui la copia es identica con el original; peroal copis-
ta se le antojd aiadir uma pincelada de propio marte, y Jo
echo todo a rodar. La evaporation del sol tiene tanto quo
hacer con las corrientes como con Ins temporas del nio.
Atmdsfera terrestre es el Por atmdsfera se entiende
cnjurto de fluidos elfsticos el conjunto de flidos elisti-
que rodean nuestro globo, y cos que rodean nuestro globo
en los cuales vivimos sumer-y en los cuales vivimos sumer-
gidos como los peces en el idos. La altura media de ]a
agun. Su altura se regula en atmdsfera es de 15 a 20 le-
unas 13J leguas. guas.
La palabra fendmeno de- Los fendmenos que se ob-
signa en general los efectos servant en Ia atmdsfera se la-
que obscrvamos en la naturn- man meteoros; y meteorolo-
leza: los que se prodncen es- gia, ]a ciencia que trata de
peci:ilmente en la atmdsfera las causas y demas circuns-
se Raman meteoros. Loy me- tancias de los meteoros. Son
teoros se pueden dividir en cuatro las closes de meteoros;
cuatro cases, y son: acuosos, acuosos, luminosos, electricos
luminosos, igneos y a6reos. o igneos.y a6reos.






283
Una nueva pincelada afiadida al cuadro ha vuelto 6 des-
f6gurarle. La electricidad representa un gran papel en la pro-
duccion de los metcoros de toda especie, y asi no hay razon
para llamar electricos a uons con pretcrecia 6 los otros.
Re yes. Dumas Ciawcel.
Las ntbes se componen de Nubes son unas vesiculas o
vesiculas o Prlobialos bnevos de globos huecos de vapor, car-
vapor cargados de fluido el6c- gados de fluido el6ctrico, que
trico, el cual impide que las impide que desciendan en llu-
vesiculas se reunan y descien- vias.
dan en lluvias.
La iebla es Ia nube que Nieblas, son las nubes que
desciende sin descomponerst descie1den sin descomponerse
hasta la suiperlicie de li tier- Its' rerca du la superficie de
ra, por no powder sostrn(rse la tierrat.
en el aire.
Con perdon del modern Grbaneja, las nubes no son
vesicu/s ni Ials vesiculas son globos: hIs nubes son agrega-
dos de 2oibulos o vesiculas. Las nieblas no descienden has-
ta cerca de ta superficie de la tierra, sino hasta la misma su-
perficie: poco entiende de nieblas el que no se haya visto
muchas veces envuelto en ellas.
La lluvia es el descenso de LIuvia, es el descenso de
los vapores reunidos en gotas los vapores reunidos en gotas
por efecto del cnfriarnento de por efecto del enfriamiento
la atmosfera que condensa los de la atmosfera.
gldbul s y disipa el fliido ele-
trico qne contenian. Si el en-
friamienuto del aire crece con Granizo, es cuando las go-
rapidez en el rornento de for- tas se endurecen y congelan
marse la lluvia, has gotas se por Ia rapidez con que cruce
endurecen v congelan, y pro- el enfriamiento del aire.
ducen el granizo.
El rocio proviene del agua
disnelt en el aire. la cial se Rocio, es el agua disuelta
sdhiere a la superficie de los en el aire, la cull se adhiere
cuerpos que tienen mas afini- a los cuerpos que tienen mas
dad con ela, y cuya tempera-.afinidad con ella.
turn es inferior a la de la at-
mosfera.
La escarcha es el rocio con-
gelado, lo cual aeaece cuando Escarcha es el rocio con-
ga temperatura de In tierra es gelado.
inferior A cero grados. I







284
Se ve con evidencia que las definiciones de la segiin-
da columna son fragrentos imperfectos y diminutos de las
originales, estampadas en la primer.
Reyes. |lumas Chancel.
Se tree que el luminico es El luininico se tree ser una
una emanacion del sol y las emanation del sol y de las es-
estrellas fijas, y que la luz es trellas fijas.
-el efecto de si action sobre Los rayos solares pasando
nuestros organos. do regiones enrarecidas a
Los rays luminosos se mue- otras rmas densas esperimen-
ven en linea recta en el vacio, tan una inflexion 6 inas Bien
o en medios de densidad uni nn desvio de su camino direc-
.forme: si pasan do tin medio to, que se llama refraction.
a otro de diferente densidad. Rayo solar, es el conjunto
se doblan, y este efecto se lla- de site rayos de diferentes
ma refraction. colores, que se ob.erva algU-
El luninico no es un cuer- nas noches de tiemipo sereno
po simple: cada rayode luz es en ,as regiones polbres y que
un manojode siete rayos de los se tree que provenga de los
colores siguientes &c. (rayos del soL.
De las tres ultimas definiciones, la primera es incom-
pleta; la segunda erronea y desalinada: La tercera contiene
errores tan graves que se nacen increibles.
Por et mismo estilo continue el senor Dumas Chancel
desfigurando y pervirtiendo en el resto de esta seccion at
auto que copia sin entenderle: clasifica al rayo solar entre
los meteoros; dice de los monzones que seis mess soplan bor-
rascosos y otros seis saves; en fin, acumula tantos yerros
en poco inas de dos paginas, que se se necesitaria mucho
tempo y papel solo para indicarlos.
Todo lo que amontona en el resto de esta section y en
]a cuarta, acerca de la temperature de la atmo'sfera, de las
estaciones fisicas y de los climas, est6 copiado y lastimosa-
mente adulterado de la pagina 52 y siguientes de la anteci-
tada obra del senor Reyes.
Lejos de contener, como se ha dicho, el cuaderno de
que hablamos, todas las.definiciones de la ciencia, faltan en
6l muchisimas, y las pocas que se encuentran son incomple-
tas o erroneas. Carece ademas de una multitud de nocio-
nes indispensables: nada dice sobre la naturaleza del awire y
del agna y sobre la composition de la atmosfera; nada so-
bre et oriren de la nieve y formation del yelo que tan acti-
va parte tiene en los fenomenos geognosticos; nada en fin,
sobre los cuerpos imponderables, primer agente en el grand




285
laboratorio de la naturaleza. Algunos estranaran la dureza
y severidad de este juicio: otros quiz6 clamaran 6 grito he-
rido,y repetiran que el autor es an jdven de 18 anos, y que
nuestros escritos desaniman 6 la juventud estudiosa. Si en
lugar de esta mal coordinada rapsodia nos hfbiese ofreci-
do con modestia y decoro el fruto de estudios solidos y me-
todicos, sin la ridicula presuncion de erigirse en maestro a
la edad de 18 aios, seriamos los primeros a elogiar su apli-
cacion y disimular sus yerros. Pero como en lugar de ob-
servar esta conducta prudente y juiciosa, se han enjarretado
precipitadamente unos cuantos parrafos tomados de aqui y
de alli, se han dado A la prensa sin lima ni correction, se les
ban prodigado elogios falaces, y se ha descubierto an deseo
yehemente de que se introduzean en los institutes de educa-
cion, hemos creido hacer un servicio al pals diciandole la
verdad.






PALABRAS DE DOBLE SIGNIFICACION.

En uno de los cuadernos precedentes de esta obra se
hicieron algunas observaciones acerca de la importancia de
distinguir bien la doble signification que tienen arias pala-
bras de nuestro idioma, y se puso por ejemplo la voz rey,
que significando en la antigua Persia un poderoso Monarca,
servia en Atenas para designar un magistrado electivo: igual-
mente se manifesto el contraste quo en nuestros dias pro-
duce la misma palabra aplicada v. g. aI rey de Prusia [que
por distraction del cajista y del corrector resulto Persia] y
al de Portugal, que no es propiamente hablando rmas que el
maride de la reina.
Esta dltina voz comprende significaciones mas diver-
gentes,y hasta contradictorias. Ana Bolena y su hija Isabel
se llamaron reinas de Inglaterra; inas la primera, victim
inocente de una acuacion calumniosa, no tuvo poder sufi-
ciente pra substraerse 6 su triste destino, al paso quo la
segunda domino soberanamente a su pais, y dirigid duran-
te tn reinado tan largo como glorioso la political de la Eu-
ropa continental. La causa de esta diferencia es que la una
se Ilamaa rehza solo por ser esposa de un rey, y la otra lo
36-2




286
era por sucesion legitima. Isabel fu6 un rey femenino, como
lo es en el dia Victoria en el propio pais, la cual cuando se
case tendra por primer sibdito a su mnarido, y podra tratar-
le del modo que o hacia la reina Ana con el principe de
Dinamarca, a quien mandaba arrestar en su cuarto o en el
cuartel de guardias cuando no estaba satisfecha de su cari-
o. le aqui tambien porqu6 his hungaros esclarnaron lenos
de razo. y sensatez: vivat rex noster Maria Tieresia. La
Europa, se rid de los hdngaros y de su rey con enaguas; pe-
ro ellos, destruyendo unos en pos de otros los ej6rcitos
que se les opusieron, no pararon hasta asegurarle la pose-
sion de sus estados hereditarios, y sentarle sobre el trono
imperial. Nuestras lengoias que confunden bajo una sola de-
nominacion cosas tan diversas, son manantiales perennes
de errores y equivocaciones.
Les historiadores ingleses y espafioles mencionan 6
cada paso las continuas disensiones domesticas de nuestro
monarca Felipe segundo y six esposa la reina Maria de In-
glaterra, y se admiran de que dos personajes tan elevados,
y que tan grande interns tewjan en lievarse bien y auxiliar-
se para el logro de sus ambiciosos designios, no estuvieran
jamis de acuerdo, y paralizaran por miserablos rencillas de
familia la ejecucion de los mas agigantados proyectos. La
;azon de esta aparente anomalia es, no obstante, facil de
esplicar: ambos eran orgullosos, y cada uno dueno absoluto
de su reino; asi ambos querian mandar, y ninguno se cura-
ha de obedecer. ;Qu6 estralo es que opusieran igual resis-
tencia al espiritu de dominacion con que mutuamente se
amenazaban? Por eso el rey Felipe no se detenia ninca en
Londres, y la reina Maria segiard6 muy bien de ir 6 Madrid.
La voz regente es bien caprichosa en su double signifi-
cacion: derivase del verbo regir, que quiere decir gobernar
4 regduarizar, y se aplica en sentido absoluto tanto al gefe
de una audiencia, comp a un empleado subalterno quo tie-
ne a su cuidado la inspeccion de los operarios de una impren-
ta; discrepancia que ocasiona con frecuencia equivocacia-
nes risibles.
Ministry significa.sirvient., y en sentido propio y natn-
r debiera aplicarse esta voz al criado dom6stico; mas el
uso, tirano de los idiomas, denota con ella, ya el elevado
empleo de on secretario de estado, ya la magistratura de
un tribunal superior, ya on fin, uno de jos mas humildes de-
pendientes de justicia.
El participio soldady se aplica unas veces .un. utenii





237
lio de metal quebrado, y compuesto uniendo los pedazos con
el auxilio de una amalga mua, y otras al individuo que disfru-
ta tn sueldo. Aplicado cste ultimo sentido 8 los jilitares, a
fierza do us.trse ha variido entern mente de sigiiflcatcion, y
ahora espresa el grado ifurior de la militia o la profesion
en general.
Huesped signifiram antiguamente cl que albergaba a
otros en so casa, y por una a berracion singular vino a sig-
nificar los venteros y mesoZeros, que no ten i n por cierto la
mejor opinion de practicur caritarivamente la hospitalidad.
En nestros dias disigna esta palabra la persona que, invi-
tacla o por accidente, pasa algun tienpo en nuna residencia
ajena; pero sa use no deja todavia de ser equivoco. Los in-
gleses han evitado este inconvenicute, Ilamando host at que
hosp'da, y aucs/ l hosp)dido.
Nosotros 1lamamos igualmente purr/a 6 la nbertura
prncticada en el 1U11r1I0 pIIra que (ntre y salg nIa gente, y a
la aurazvon de mtadera y hierro con Inc se sierra y asegi-
ra. Los inglcses llman con razon a esta ultinit door, y a la
prime.ra door-way. Los latinos usaban tambien para distin-
guirlas ins voces porta y os/ia.
Damos el nombre de barba a la parte inferior del ros-
tro y al polo que en ella nace, prescindiendo do la til dis-
tincion adoptada por Jos franceses entre menton y barbe.
Criar es tin escelso atributo del Omnipotente; alimen-
tar tun infante, y poruitino, dar a un nimo las primers no-
ciones del conocimiento de mundo y trato social. Dios crio
el mundo; este infante est4 muy flaco, la nodri7a no le cria
Iien; vea usted tin niiio mal criado, quo ni aun sabe salu-
dar 6las gentes.
Equivocaciones mas peligrosas ocasionan otras pala-
bras de uso comun: he alquilado una casa, dicen tanto el
propietario como el inquilino; he arrendado una estancia;
he prestado cien reales, es frase de que se valen en algunas
provincias, asi el que d4 como'el que recipe el dinero: de
aqui el que las palabras prestamista, arrendador, alquilar,
sean siempre ambiguas.
Tirano, coco y espantajo do los escritores publicistas,
no tenia antiguamente nada de mal sonante ni de ofensivo.
Zdipo tirano es el titulo de la mejor tragedia griega, la mis-
ma cuyo argument ha desenvuelto nuestro ilustre Marti-
tinez de la Rosa en la mas bella que posee el teatro espauik.


Stlf





288


CUESTION GRAMATICAL.


La gramatica de la Real Academia de ]a lengua, en
el capitulo 12 de la primera parte dice: "Ni, supone siempre
otra negacion espresa d suplida, y sirve para jun'ar las
dos negaciones, d los dos miembros de la oracion, v. g.
No asistieron Pedro ni Antonio: ni reir, ni Ilorar puedo: no
es bueno ni para uno ni para otro: no descansa de dia ni
de noche."
Presupuesta esta doctrtna, se pregunta si en el siguien-
te ejemplo de Quevedo, la construction est4 bien o inal he-
cha; y si se responded que la construction es buena, ;en qu6
consiste que el cuarto verso emnpiece por la copulative y en
ingar de la negative ni?

Murieron luego mis padres:
Dios en el cielo los tenga,
Porqu6 no vuelvan ack,
Y d engendrar mas hijos vuelvan.

Como se pretenders eludir quizi la dificultad contes-
tando que el empleo de la y es una errata, debo prevenir
de antemano que habiendo examinado muchas ediciones de
este celebre poeta y hablista, algunas de ellas contempora-
neas a su 6poca, he visto siempre este cuarteto en los ter-
minos que he transcrito.
El purista.

RESPUESTA.

Nos parece bien facil de resolver esta question. La gra-
matica castellana no dice que despu6s de no, se haya nece-
sariamente dQ poner la otra negation ni siempre que la si-
ga otra sentencia de igual naturaleza. Asi Quevedo pude
decir sin ofender la gramatica:
Y i engendtar mas hijos vuelvan,

cometiendo la figure elipsis; pes quitada esta y el hiperba-
ton necesario al verso, nos resuitaria; Y porquno vuelvan a
engendrar mas hijos, frase quo ningun purista criticari.
Del mismo modo podemos decir a un hijo: No quiero
que hables a fulanita, la veas y le escribas.

















COSTUMBRE So













He contraido un compromise para con el publico; le he
empeiado ni palabra; y aunque en la instantanea movili-
dadeon que es arrastradasuatencion, y requerida por obje-
tosmas importantes, quiza se habra olvidado de mi y de mis
promesas, al caho una palabra dada es un sagrado para
hombres de conciencia; y yo en esta calidad no puedo olvi-
dar que le debo mi retrato: deuda que aunque de cortisirno
valor pretendo pagarle con la puntualidad que siempre qui-
sieran todos los acreedores. No voy a ofrecerle la imagen
de un Apolo, ni hay que esperar en mi persona nada que
salga del comun de las de mi clase: mi rostro, lejos de ser
el de un preciado y lindo Antinou, raya casi en lo vulgar, y
apenas se distingue por ninguna notable singularidad de los
muchos que corren sin ser siquiera apercibidos. Pero nece-
sitaba darme a conocer, ponerme por decirlo asi mas en con-
tacto con iis lectores, acreditarme 6 sus ojos de abonado
para la empresa que he acornetido, y temeria correr el
riesgo de ser mal representado si yo mismo no fuese mi
propio pintor, aunque por otra parte mis pinceles no seaD
zuejores que los del otro retratista de Ubeda.





290
En el estado en quo hoy me encuentro quien intentase
adivinar por mi fisonomia lo que he sido y Jo que soy, lo que
valgo o lo que desmerezco; si de mi rostro, ya inaltratado
por los anos, quisiese penetrar en las interioridades de mni
alma, asi fuese mil, veces mas inteligente qne el mismo La-
vater, el juez acostumbrado a leer en el semblante de sus
justiciables los secretos de la conciencia, un frio y taimado
diplomatico, o el celebrado Fouchb de Nantes con toda la
astucia y los. multiplicados artificios de su enmaranada po-
licia;.estoy por decir, que tanta habilidad y tanto saber ha-
briande quedar chasqueados 6 mi presencia,.y que en vano
su ejercitada sagacidad se empenaria en sacar la mas lige-
ra luz del arca cerrada y de la eterna y muda impasibilidad
de mi semblante inespresivo.. Convencido de que todo cuan-
to se quiera saber de ui es inenester que yo lo diga,-y que
mis solas. revelaciones son las rinicas que pueden darme en-
teramente a conocer; me he resuelto yo mistno a pintarImc,
aunque sea tan solo de brochon, seguro de qIc Si no suite-
re de mis propias manos, mni retrato seria tan nentiroso co-
mo infiel.
Yo no soy. el hijo dichoso de la capital, y mi himilde
destino me dio' mas pobre y pacifica cuna en tun de los pue-
blos menos notables del interior de la isla. Lugareio oscuro
y desconocido mi padre, fu6- un honrado, labrador, escaso
de lues y de buena education, y aun bastante rustico si se
quiere;. pero de hahitos muyfrugales y tan industrioso y tra-
bajador, que amaba sos bueyes y sus vacas, files cornpa-
neros de sus penosas fatigas,.6 instrumentos de si prospe-
ridad, cast con. la misma terneza con quo otro quiere a sus
hijos y 6 su fhinilia: y que fuera de esta debilidad escusable,
atendido el lado del corazon de que precede, estlba Hllo
de maxirnas de buen vivir, y era mirado por toda la como r-
ca y atendido por sas convecinos con aqiielia consideracioQ
que siempre se dispensa a los que saben nerecerla por cl
orden y la, regulari<'ali de una vida. laboriosa y. tranquil.
Su intftigable actividad, la buena suerte de los tiompos
que por entonces corrian, y sore todo la estrema peque-
fez de sus gastos, alzaron 6 tal punto su fbrtuna, que ya,
silt que so notase de sis buenos cornarcanos, se podia per-
mitir inas reposo, y disfrutar en. las fiestas. solemnes del
pueblo inmediato los placeres nuevos parael que le ofreciLa
una sociedad menos grosera 6 inculta que aquella a quo es-
taba acostumbrado.
En uuo de estos pascos 6 mi pueblo, mi buen padr.e..





291
que ya rayaha en los 60 aios, se relaciond con mi abuelo
materno, quien despues de haber perdido una modesta for-
tuna, destruida como un soplo por la voraz rapacidad de los
pleitos, amontonaba sus despojos para conservar con infi-
nitos trabajos si noutbre ya colipsado, y mantener .en la es-
casez y sin esperanza de mojor suerte a su triste y humilde
familia. Tonia una hija interesante y bella, sobre la cual
contaba coio sobre un recurso seguro -para dias de mas
prospera ventura. Era su ditima esperanza, la victima que
debia sacrificarse 6 la fortuna, y fu6 por mi abuelo ofrecida
a mi padre sin consultar la voluntad de aquella y como me-
dio infalible de lograr por el dichoso entroncamiento un li-
gar distinguido entre las notabilidades de la aldea.
Yo no se si mi padre Heg) 6 compreuder la artificiosa
importancia que nil abuelo daba a esos entroucamientos de
funilia, y 6 la necesidad do darse peso.para representar al-
gun papel on este nunnto. Mas ello sea que bien cediera a
IA astuta artialna de estos convecimientos, o que a pesar de
sus h aos, fuese seducido por las gracias y el amable atrac-
tivo de i nueva y desgraciada Ifigenia; lo cierto es que muy
pronto enird en tolas las miras-y proyectos de mi abuelo,
quedando entre ellos convendo y ajustado el matrimonio
con mi macire, sin que esta sospechara todavia que so hu-
biese echado sobre su vida ese dado de eternidad y decidi-
dose sin consultarla para nada, die su suerte y su ventura.
Distraido constantemenke mi abuelo en el eterno labe-
rinto de sus pelitos, y mahg'-stando si tiempo en escribir
fastidiosas instrucciones para sus letrados y procuradores,
nunca puo pensar seriamente en los destinos de si hija, ni
cuidar de su esmerada education. Pero Jo que el arte no hi-
zo por ella, debiolo sin embargo a la naturaleza, que pro-
diga con mi madre.do sus inexhaustos tesoros, supo enri-
quecerla con todas las gracias de la amabilidad y la belle-
za, dotandola adems de una razon adelantada y de tn dis-
cernimiento prematuio y feliz que liabian fortificado en ella
cl habito de Ia desgracia y el de una vida retirada v tran-
quiba. El primer anuncio de si concertado matrimonio con
mi padre, que mi abuelo Ic did con el mayor miramiento po-
sible, pero con toda la entereza .de Ia autoridad y ei poder
paterno, de que no se queria disimular el imperdonable abu-
so; fo6 Ln golpe de muerte para ella. Herida como de im-
proviso por el golpe de un rayo, cayo sin sentidos a los pi6s
de si padre; y hubiera all4 tal vez terninado si existencia,
si no se que cierta fuerza que la naturaleza nos reserva pa-





292
ralosdolores estremos, no hubiera venidoda su socorro, sat-
vandola de la desesperacion.
Abandonada a sus propias reflexiones, y como absorta
en el sentimiento profundo de su desgracia, casi sin interva-
lo se sucedieron en su cabeza, ya muy debilitada por el pe-
sar, mil proyectos a cual mas insensato, y que todos conspi-
raban a armarse de una firm resistencia, que un moment
despu6s no se hallaba con valor de oponer a la inflexible
voluntad.desu padre. Su espiritu se fu6 al fin quebrantando,
6 influida por Ins diestras sugestiones de los amigos de la
casa y de mi padre, resignada y sutisa cediod la tenacidad
de mi abuelo, y en medio de sus lMgrimas se le arranco el
fatal consentimiento para unas bodas que miraba como su
suplicio.
Yo fu el prinero y el 6nico logrado fruto de esta mal-
aventurada y temeraria union. El dia de mi, no sP si diga,
triste aparicion en este mundo, to fize de unit mezela de pe-
sar y de regocijo para mi madre, a quien este acontecimien-
to que por to comun hace la dicha de su sexo, traia i su
memoria todavia no dlvidados.y flinestos recuerdos;-do urn
placer parisimo para mi padre, qe viendose regenerar en m
me miraba naturalmente como el que debia subrogarle en
mundo, y sobre quien iba a descansar en si vejez, que se
adelantaba 6 pasos acelerados, del cuidado y las atenciones
que Ileva consigo la conservation de unq fortuna tan peno-
samente adquirida y a costa de tantos sacrificins, Porn pa-
ra quien fu6 verdaderamente un dia de fiesta y de indecible
satisfaction mi dichoso alumbramiento era para mi abuelo,
que tanta parte tuvo por su temeridad en decidir 6 mi ma-
dre w un matrimonio que Ia repugnaba, y de queya se aplan-
dia contemplandome con secreto orgullo como el feliz res-
taurador de su casa y del lustre y espiendor de la familiar .
oscurecida 6 totalmente elpsada, habiaya mucho tiempo;
por, la suerte fatal de los pleitos.
Mi semblante, sin embargo; favorecia muy poco estos
felices presagios que mi fhmilia aventuraba sobre mi suer-
te venidera: mi rostro participaba mucho mas de la tosque-
dad de mi padre, que de la animada, viva 6 inteligente fis-
nomia de mi madre. Sin tenor el ardor del trabajo, ni la ae-
tividad del uno; la pronta perspicacia, Ia razon despierta e
inagotabie sensibilidad dela otra, ni aun el caracter frme y
resuelto de mi abuelo; reunia sin embargo todos sus defec-
Jos. Era tenaz v terco como este, cerrado y rudo como mi
padre, y tan timido y receloso como rni madre. Mi nincz





293
enrrrio asi en medio de las caricias que todos me prodiga-
ban, mimado y consentido de la familia que me contempla-
ba como el mas preciado objeto de si esperanza, y sobre
ien iban u parar todos sus proyectos de prosperidad futu-
ra; sin que entre tanto ocurriese nada notable y que hiciese
distinguir este periodo de mi vida (lel de los dem6s ninos
de mi edad.
Para ensefiarme las primeras letras y algunos rudi-
mentos de latinidad, se escogieron los mejores maestros de
mi pueblo; pero ya sea por poca habilidad de sri parte, o
que de In mia hubiese cierta incapacidad para aquellos es-
tudios, que se aumentaba por la repugnancia propia de mis
.anos y las distracciones continnas que me causaba el es-
tremado cariio de mis padres; ello es que yo no hacia pro-
gresos sensibles en, mis estudios, y que alcanzando ya ris
catorcef auos y al cuarto de mi pupilaje casi estaba tan
atrasado como at principio, sin embargo de quo mnis pre-
ceptores no se cansaban de encarecer ti mis padres mi pron-
ta Gacilidad en comprender sus casi inutiles lecciones.
Un dia que at concluir aquellas se haliaba comao siem-
pre reunida la familia, mi padre que ya se fastidiaba de tan
largo aprendizaje y que pretendia emplear mas prove-
ehosamente mi tempo, intimo a mi madre que era la opor-
tunidad de despedir 6 mis maestros, y de pensar para mi
en un estado, mas solido y seguro-"Bastaya, la dijo, de
estudios y de latin: sin ellos hice yo mi fortuna, y sin ellos
puede 61 tambien conservarla v akn adelantarla. Cada
vez se van aurnentando mas mis anos: la vejoz se apresura
y aniquilando mi primitiva actividad, me inhabilita para
atender al cuidado de mis negocios y de mi casa: a el toca
hacerlo por mi, y yo no me he dado cl placer de tener un
hijo para hacerle un doctor, 6 un literato* sino para que;
subrogindome on dia en el mundo, pudiese descansar en 61
de los cuidados que por 61 mei he tomado."
Esta resolution de mi padre que se intimaba con todas
las apariencias de una drden-definitiva, fu6 vigorosamente
combatida por ml abuelo, que on su fatal cumplimiento vela
desvanecidas como el humo sus rmas caras y bellas ilusio-
nes.-"Mi nieto, dijo alzandose de su asiento y tomando tn
tono grave y decisivo,. no frustrar6 los venturosos destinos
que Ic llama 6 corner sa feliz estrella por la avara parsi-
monia de su padre; ni yo consentir6 jams que se pare la
rueda do si fortuna, para irla a fijar mnezquina y olvidada
en medio de sus haciendas. Hartas riquezas tiene ya, y to





294
.que su padre ha atesorado, es menester que 61 o disfrute
en lhonra y prez de la familia, y lejos de querer estacionar-
le aqui, intento desde luego sacarle de la oscuridad de es-
to pueblo, para ir 6 la capital, donde pueda terminar sus es-
tudios y contraer a la vez enlaces dignos de 61 y que real-
cen la gloria de sus antepasados."
Apoyado mi abuelo por los esfuerzos de mi madre, co-
ya natural vanidad halagaba, triunfo dela resistencia de mi
padre, que al fin consintiendo en todo ,cnanto se .quiso de eI,
bubo de prestarse a sus deseos; quedando desde ese mismo
dia resuelto mi viaje a la capital, done segun sus vatici-
nios, me esperaba tan prodigiosa fortuna. Todo se fu6 pre-
parando :desde entonces, y la actividvd de mi abuelo y ci
carifo de madre, nada olvidaron de cuanto podia acer aquel
mas agradable o menos doloroso para mi. Mi abuelo se en-
cargo de ser mi conductor, 6 pesar de sus anus; y cuando to-
do estuvo arreglado y dispuesto para el viaje, le emprendi-
mos juntos, despu6sdehaber tenido la mas tierna despedida
con mis padres, de quienes me separaba por primer vez,
y que en este mornento me agoviaban casi como a porfia
con sus mas ardientes caricias.
Durante este viaje, dos solas ideas tenian fuertemen-
te preocupado mi espiritu, que fueron para mi otras tantas
fuentes de ilusiones lisonjeras. Una de ellas era el pensa-
miento de mi fortuna, que mi abuelo habia sabido embelle-
cer 6 .mis ojos, haci6ndomela esperar de mi permanencia
en la capital, 6 cuyas puestas me prometia encontrarla, pa-
ra dividirla despus con ui familia; y la otra el cuadro fan-
tastico y soberbio quo yo me formaba de esa misma capi-
tal, donde lo menos suntuoso y miagnifico que yo me espe-
raba ver, excediendo a canto hasta entonces conocia de
mas bello, era sin embargo de una elegancia admirable, o
de una sencillez noble y sorprendente. La primera de estas
ilusiones ha sido ya destruida enteramente, y la segunda
no tardo en serlo sino en tanto que duro mi viaje.
Tenia mi abuelo enesta ciudad un antiguo procurador
amigo suyo, habil pratico, veterano en el foro, causidico atre-
vido y de notables y aventajadas prendas, cuya destreza ha-
bia masde una vez empleado sin provecho, al mnenos para mi
pobre abuelo, en el seguimiento de sus reniidos y .numerosos
pleitos; y a su casa fu6 donde venimos a alojarnos y la que
definitivamente se escogid para mi final residencia en esta
capital. Al reconocerle ol buen procurador, sin permritir nin-
guna esplicacion 6 mi abuelo, y echundole los brazos al cue-





295
ilo como a un amigo intimo a quien se vuelve a ver despu6s
de rnuy larga ausencia:-"Bien venido seals, senor, le dijo,
quo asi habeis olvidado durante tanto tienoupo al mejor y al
mas diligente de vuestros amigos: aunque deba estar resen-
tido de vuestro inescusable abandono, yo siempre soy field a
nuestra antigua y sincera amistad, y si teneis en que em-
plearla, si exigis de ui algun nuevo servicio, nunca mejor
que ahora podiais dirigiros a mi. Mi despacho es uas vasto,
mis relaciones han crecido, mi cridito se ha aumentado en
proportion: tengo las mejores causas que corren en el foro,
y aunque me falta tiempo para ellas, el negocio de fin anti-
go tendra siempre mi preferencia, y sabeis si yo os cuento
en ese numero: Refcridme vuestro caso,. producidine pron-
tamente los documentos que QpoyCn vuestro derecho y de-
jad a mi cargo el cuidado do intentar la action quo os cor-
responda."
No poco esfuerzo cost 6 mi abuclo itbcer entender a
siu amigo en medio de siU iungOtalle verbosidad que no era
el interes de sus pleitos, sino cl much mas grave de com-
pletar fill education literaria el que le traja i la capital y
le obligaba a buscar el favor de sus consejos-y amistad: Has-
ta entonces, que el buen procurador no habia siquiera repa-
rado en mi persona,. no se digno echar sobre mid sus ojos
desencajados; y midiendome de alto 4 bajo con una mirada
escudrinadora:-"iY bien! no bay nada per&do, le contesto,
solo habrh que mudar la clase de mis buenos oficios sin quo
cambie en, nada mi disposition.. Estudiar6 la verdadera vo
cacion de vuestro nieto y arreglar6 a ella mis instrucciones.
Si se inclinare por la I lesia, le advertir6 que este esta-
do impone esenciaImente dos deberes: los(Ie ser piadoso, y
casto; a cuyo solo precio podn ser buen sacerdote, y que
4 el le toca consultarse sobre estos dos puttos. Si pretende
que el foro sea su teatre, es menester anmarse -de valor,
acostuibarse a los conbates do la discussion y correr los
azares de la fortuna; o bien abandonarse al campo de la
medicine donde solo es precuso felicidad y atrevimiento: de
todos modoF, es menester correr la suerte y contar al menos
con alguna chispa de genio."
Mi abuelo le informed que mi vocation estaba hecha y
era-decidida por el foro; y que no eran ya consejos sino el
auxilio de su casa, la que se necesitaba como Una escuela
instructiva y contante que deseaba poner a los Ojos de su
nieto para asegurar asi mejor sus futuros adelantos ba-
jo la inspection de un tan habil maestro. Me habuis he-





296
ehoplena y cumpalid justicia, y os reconozco por mi amigo:
mi casa sera en adelante la de vuestro nieto: partid seguro.
y yo os proueto que en poco tiempo a mi lado conocera los
ardides de la profesion, y estara nias versado en sus oeultos
manejos, que la mayor parte de los abogados del dia: sin
asistir a las escuelas podr6 tomar sus grados, y si se siente
con los talentos necesarios para el foro, sabrd producirse
con la ventaja del que conoce el arte y la profesion. Mi casa
sera para 61 una escuela perenne de instruction quc le hara
conocer al litigante con sus artes, sus medios y sus recursos;
at procurador tal cual es con sus esfuerzos y sus pondera-
ciones; al escribano con su estudiada sequedad y sus durc-
zas; al abogado con sus ptlabras de miel para con so par-
to y de rayo para con la contraria; al oficial de causa en fin
con sus prefadas reticencias, y sus interesadas aunque ven-
didas por oficiosas revelaciones. Nada faltar4 aqui a sits
estudios: el mundo en su vergonzosa desnudez con lI coli-
sion de sus encontrados intereses, y el hombre en sus mise-
rias y no como le pinta la fantasia: he aqui el cuadro que
se descorrera a sus ojos, espantados quiza de ver su difor-
me realidad.
Me lisonjeo quo se habra ya conocido cual era el ca-
racter del honrado procurador, en cuya casa me dejo insta-
lado mi abuelo al retirarse de aqui, despu6s de varios chas-
cos, en que su sencillez de provincia le hizo incurrir, y que
mas de una vez le obligaron a repetirme:"-esta Habana no
es la misma que yo habia conocido; es muy diferente de la
quo antes era." Mi buen caiisidico eralde una gravedad fria,
de calma inalterable, y de aquella dulzura apatica que jams
se altera o pierde si reposo per el bien d el mal que resul-
ta a sus semejuntcs. Usaba de algina dureza con sus escri-
bas y GItigantes, y 4 esta proutitud de humor y de lengua-
je, solia ulamarle integrridad. Tenia muchos negocios, y yo
me admiraba como despu6s de perder tn pleito en que se
intreesali la suerte de dos families y en el cual la fortuna
de la una sino deentrambas a lavez debian quedar arruina-
das; le era sin embargo posibie retirarse a sit casa, tan tran-
quilo come si volviesedetomar el aire.-"iQu$ quereis!" de-
cia 61 tomando si tabaco despues de comer, "esta es la suer-
te de los pleitos, hater al mismo tiempo felices y desgracia-
dos: es menester acomodarse a este juego fatal del destino.
Mi oficio es como el del cirujano operador, que tal vez no
Ilevaria siu mano con tanta seguridad si se dejase conmo-
ver demasiado.





297
Componiase esta familia singular de In esposa-de mi
procurador, como de mas de cuarenta anos de edad, mujer
histerica, Ilena de presagios 6 inconcebiles supersticiones:
alma condenada do su esposo qu ; did la importancia del
manejo de la casa a su triste inutilidad: fea, impertinentey
querellosa era el 6nico tormento de su marido y de cuantos
se hallaban bajo su tiranica dominacion; de una hija pasa-
blemente bella, caprichosa y atui dida; de la inmensa tribal
de sus escribientis que venian con sin igual regularidad
todas las mafianas a dar cuenta a su principal, armados de
un prodigioso cuaderno, de las tareas del dia anterior, para
recibir sus nuevas drdenes, y repartirse por todos los bar-
rios de la ciudad a tomar como por asalto de sus Iespec-
tivos letrados los preciosos materiales de la audiencia del
dia. Para el servicio de la casa habia solo dos criados, ambos
negros, aunque de distiuto sexo, pero ya tan cansados y de
tan rara catadurn, que eran por cierto dignos compleIlen-
tos de este cuadro. La vieja cocinera con su ojo de mnenos y
si grotesca suciedad, podia muy bien competir con la Leo-
narda que nos pinta Gil Bias desempefiando igual oficio en-
tre los honrados habitantes de la cueva de los ladrones: su
otro compafiero no menos cargado de anios que ella, aunque
no tan asqueroso, servia los destinos de demandadero, galo-
pin de cocina, sirviente 6 la mano, y.era en suma, como si
se dijera, el fac-totum de la casa: solia poner los domingos el
calesin de la seiiora cuando queria pasear su mal humor, y
lucir la hermosura de su hija por los alrededores de la ciu-
dad. Sobre este empleo cifraba toda su importancia el pobre
Domingo, que asi se Ilarnaba este criado: fu6 su primer ofi-
cio y en realidad le conocia maravillosamente: yo he forma-
do de sus conversaciones unas Alemorias que pueden ser muy
instructivas aun para los que no son caleseros, y que con es-
te objeto y como parte de mis apuntes me propongo tambien
publicar.
A esta familia estravagante vine yo 6 agregar un miem-
bro mas,y que 6 decir verdad no la deslucia. En los prime-
ros dias de mi instalacion, mi traje y mi porte sirvieron de
befa 6 irrision 6 la hija y los escribas del procurador; pero-
poco a poco fui tomando los aires de la ciudad y abando-
nando el atavio de mis galas provinciales; de modo que res-
tablecida la igualdad, y cobrando alguna mas suficiencia, fui
tratado bajo este pie, y con cierta predilection, por la nifia,
que quizi se proponia hacer de mi un marido tan indolente
y sufrido como su padre.
38





298
Aunque me hallaba ya en edad de sentir las prime-
ras impresiones del arnor, mis estudios,. las nuevas dis-
tracciones que rue ofrecia la capital, y las continuas ocu-
paciones que en la casa me preparaba el senor procurador,
no me dejaban tiempo libre para entregarme a tales deva-
neos. Casi siempre me obligaba a estractar sus procesos, o
a copiar sus pesadas alegaciones. Engolfado en este traba-
jo solia interesarme por Ia suerte de aquellos negocios; y
no era poca pena para mi saber que a veces las resolu-
ciones fuesen-totalmente opuestas ilas que el solo.buen jui-
cio me habria a mi (lictado. Yo manifesto mi sorpresa at
buen procurador.-";Y bien! ;qu6 importa?" me dijo brus-
camente: "la opinion de los jueces y la ley no son siempre
terminos convertibles, o una 6 ideutica cosa. Los negocios
tienen tantas faces y las leyes tantos aspectos diferentes,
que no es mucho si a veces los equivocan. Y a) cabo, aqu6
supone el lado a que se incline Ia balanza deI jucz y coal sea
la suerte de los procesos? Pierdansed gdnense, todo viene a
ser lo mismo al fin del aiio en la suma del bien publico:_no
se aventura on solo ardite, y bien considerado todo, los plei-
tos no son mas que tn medio imaginado para la circulation."
Estas lecciones de ml maestro acabaron de disgustar-
mede una carrera para la coal yo no sentia ninguna voca-
cion. Aqueljuego de cara y cruz sobre la suerte de los pro-
cesos, y aquella circalacion en que todo p6rdiday ganan-
cia venia a ser lo mismo, alteraba mucho eirespeto que se
me habia inspirado por una profesion que yo en mi sencillez
de nifo creia 6nicamente consagrada a la defensa de la ino-
cencia y la verdad. Debilitandose mi ardor por su estu-
dio, a proportion me dedicaba a otros mas amenos y agra-
dables; y por mi concurrencia al teatro casi no habia una
sola tragedia o comedia del repertorio antiguo y moderno,
cuyo argumento no supiese de coro, y de que no pudiese re-
citar si se me pedian, las mas largas escenas; aunque no me
fuera fTcil decir otro tanto con las obras de Justiniano y el
digesto.
Terminados mis cursos de derecho recibi con honor
mis primeros grados en esta ilustre Universidad; y ya me
preparaba a dar una vuelta a mi pueblo, y dividir con mi
familia el orgullo de- mi condecoracion acad6mica, cuando
la noticia de la muerte de mi padre, abismandome en el do-
lor,vino a cambiar enteramente mis proyeetos, determindn-
dome a viajar por Europa, que era, habia mucho tiempo, el
dnico penpensamiento que me dominaba. Comunicando la




299
idea a mi procurador:-"Hijo mio, me dijo, ya ti no tienes
padres, y es menester que hagas con tu familia las veces que
ci hacia. Por la actividad de su industria ha sabido dejar al-
gunos bienes; pero te alucinas si crees que abandonados a
si mismos produzean lo que hasta aqui. Has comenzado una
carrera que puede serte Util, y cree i mi esperiencia, no la
dejes por q(Iimeras. Si to inclinan los viajes, emprendelos en
horabrena; pero pensando siempre en la fortuna y que una
necia modestia no sea la causa de frustrarla. Acu6rdate que
es menester ayudar a nuestros protectors, yendo con un
noble valor delante de ellos, y sin atrincherarnos tontamen-
te sobre nuestro m6rito; porqu6 la misma multitud que ten-
driamos que atravesar para producirnos a su presencia tal
cualsomos; esa propia se verian obligados a penetrar pa-
ra sacarnos de la tinaja done le hayamos escondido; y
tales milawros no se han hecho para esta 6poca."
Cuidtindome muy poco de sus advertencias yo dej6 ha-
blar libremente u mi procurador; y tomnandolas al fin como
un permiso, todo quedo preparado desde el siguiente dia
para emprender inmediatamente mi marcha. Estadespedi-
da de la casa de mi hu6sped fu6 menos tierna para mi que
antes lo habia-sido la del hogar paterno, aunque no por eso
dejara de costarme algunas lagrimas. La aficion de la hija
de la casa que yo habia juzgado muy ligeramente como un
mero calculo de inter6s, tenia todas las apariencias de ana
pasion mas profunda, y no fue poca prueba la que tuve qie
sufrir al arrancarme de en medio de la desolation de sit
amargo dolor.
Angustiada el alma con tan triste espectaculo y lie-
no de aquel penoso sentimiento, me apart por fin de estas
riberas para discurrir por la Europa, buscando y prefiriendo
aquellos lugares donde objetos mas notables llamaban la in-
saciable curiosidad de mis deseos. Todo era para ml hello
y admirable, y aunque tenia entonces el descuido de los po-
cos anos, nada vela que de algun4nodo lamase mi atencion
por cualquiera singularidad que fuse, sin que inmediatamen-
te le trasladara 6 mis tablillas. Previ que un dia podrian
servirme de alguna utilidad; y aunque para el comun de los
hombres Io pasado no deja recuerdos, el porvenir son nu-
bes y oscuridad, y solo el presented los afecta; yo sin em-
bargo, atesoraija para un tempo de que otros absolutamen-
te no se cuidan y que abandonan omisos 6 indolentes 6 los
ocultos destinos de la providencia.
Despu6s de haber visto lanzarse a una nation joven y




300
vigorosa casi desde Ia cuna de su ninez politica a la cumbre
de su actual prosperidad; de asistir por decirlo asi 6 la rege-
neracion social di otro imperio opulento, acabando de salir,
como por tin milagro, inm1terable y firtne de enmedio de la
espautosa convulsion qie al imnar los cimientos de la socie-
dad como que amenazaba subvertirla; testigo de Ia increi-
ble perseverancia con que otra nation vecina por un prodi-
gio de Ia sabiduria de sus ministros y de Ia buena razon del
pueblo, pudo preservarse del vertigo revolucionario, peste
asoladora de los estados; y si6ndolo tambien de Ia infusion
de ese g6rrnen on los reinos limitrofes del contagio; ya mu-
cho was rico de observaciones que de dinero, volvi 6 esta
ciudad, donde quede admirado de la benevolencia con que
fui acogido por todas las clases y profesiones de la poblacion.
El flujo de viajar no se habia echo entonces como ha
venido a ser despu6s una moda (loinantc. Era un esfuerzo
salir de su pais; y este esfucrzo qijedaba sobradamente corn-
pensado Ia vuelta con la admiration y la was grata aco-
gida de sus paisanos: yo la tuve tainbien por mi parte, y Ins
invitaciones me Ilovian por donde quiera para fiestas y di-
versiones a que me entregraba sin reserva, y que terminaron
por acabar casi enteramente mi ya muy escaso patrimonio.
Me vi forzado 6 retirarme, y apeando de tren y de costum-
bres, me acerqu6 a los de mi clase y aun me he bajado a
los de Ia inferior.
He asistido 4 los festines de la aristocracia, a las comi-
das de los ricos, 6 las bacanales de los pobres: le concurrido
a las fiestas del alnirantazgo y 6 la feria mas despreciable:
me he mezclado entre todos; creo haber estudiado un poco
las preocupaciones de ada una de las clases y he jurado ha-
cerles abiertamente la guerra aun cuando en la demanda de-
ba perecer
El viejo desenganiado.


4




















POESIA.















Mide veloz el pensamiento miu,
Una y cien veces la sublime altura;
Recorre el mar, el monte y la Ilannra
Ansioso de entusiasnn y poderio:

Y encuentra un cielo de esplendor vacio,
JDeno un mundo de tedio y amargura,
Altas rocas sin verde ni frescura,
Tristes campos sin flores ni rocio:

Levanta emperor la amistad su frente
Augusta, hermosa, y en aquel instante
Todo me brinda inspiration florida.

Otro cielo, otros campos, otra mente
Y un corazon de fuego palpitante
Rayos son de las glorias de otra vida.


Alfrcdo.


9MCC 201Y




3)2


iSalve! reina de la noche,
astro de paz reluciente,
enagenada mi mente
admira tu magestad.
Ora alzas tu faz preciosa
En medio & las blancas nubes
y por el espacio subes
bafiindole en claridad.

Cuando en el zenit ostenten
toda tu gloria y belleza,
mandando a naturaleza
tranquilidad y placer,
A la luz de tus reflejos
y con paso misterioso
el albergue silencioso
de mi amada buscar6.

En 61 quizAs impaciente,
6 su amador.esperando,
to mirar& suspirando
su inocente corazon:
Pr6stame, oh luta, ti auxilio
en tan delicioso instante;
haz que descubra 6 mi amante
por medio de tu fulgor.

Cuando al Ilegar & su lado
oiga su voz peregrina,
y que tu lumbre divina
brille en su rostro de amor,
Yo.bendecir6 mil veces
to presencia encantadora
y la mano bienhechora
que crearte se dignb.

Y entonces deramores Ileno
la dir6 cuanto la adoro;
pondr6 sit mano en mi seno
y su latir sentiri:
De mi delirio la hermosa
tal vez gozarA conmio,
y el unico y fie) testigo
de mi ventura seras.
Alfredo.






303


QUE COPIO UNA DE MIS COMPOSIC!ONES


lW EL LURIO DE MIS TERSOS.


;Qu6, no me enganio! to Mirtila fuiste
la que con dedos de azucena y rosa
los inocentes Torsos escribiste,
que form6 i tu partida dolorosa!
iNo es ilusionl pudicrou ocuparte
e'sos conceptos que el pesar dictaba
y el dulce Ilauto del amor borrabal

Beldad angelical, yo te bendigo,
y )as dichosas lineas que has copiado,
en el delirio de mi amor ardiente,
mil veces y otras mil las he besado.

Cuando en el tiempo que otros campos viste,
yo en las playas tu ausencia lamentaba,
y al ver tu alvergue solitario y triste,
melancblicos cantos entonaba
al lento son del plectro delorido,
gqui6n me hubiera anunciado en esos dias
que mi cantares to repetirlas?

Las olas escucharon solamente
en las serenas tardes mis querellas;
nl descender las sombras Ias oyeron
en silencio las pAlidas estrellas,
y cuando el orbe todo disfrutaba
del blando sueno y de la paz tranquila,
yo 56 Mirtila fren6tico llamaba,
el eco triste repetia "Mirtila;"
y 6 mi voz, de sus nidos tenebrosos
ias aves de la noche iban saliendo,
"Mirtila" por el aire repitiendo.

iAy! otra vez, oh lira destemplada,
quiero 6 solas pulsar tus cuerdas de oro,
que si entonces llor6 to larga ausencia,
boy el deaden de mi adorada-lloro.






304
Tierua como la tortola cuitada,
como la rvina de las flores bella,
nacio Mirtila para ser amada,
y yo naci para gemir por ella,
y adorar sus encautos seductores,
y vagar por las playas suspiraudo,
y no hablarla jams sino temblaudo.

Virgen de la ribera, oye los votos
del tierno amante que por ti muriera,
y ya que nunca merecio tu afecto,
merezca un ay de compasion siquiera.

Si algun mortal tan venturoso vive
que te inspire el amor que busco en vano;
si en dia de Into para nil, recibe
ante el ministro del altar tu mano,
jay! sea feiiz, y muera ta Fileno,
y al terminar su vida dolorosa
sepa que ta con 61 eres dichosa.

iVersos sencillos que copio Mirtila!
prenda adorada de mi mal testigo,
vosotros me quedais tan solamente,
vosotros al sepulcro ireis conmigo.
Fileno.





DE UNA ENFERMEDAD

EN PUERTO-PRINCIPE.

La muerte envuelta en pavorosas sombras
cercb mi lecho y enluto mi frente,
y las hijas del Tinimar graciosas
de mi se condolian,
y-"forastero misero" decian,
"'porqu6 ginies cuitado?
con gozo no has mirado
de nuestras trenzas destilar el oro?"
-;Ay! esclame, que lloro
porla belleza, cuyas rubias trenzas
oro en estas riberas no destila;
l1oro por la bellisima Mirtila.
Fileno.





005


Ya de la edad primera
Los inocentes ajios
Leves se habian huido,
;Pudiera recobrarlos!
Ann eran mis placeres
Sencillos, y al gozarlos
Jam6,s de las pasiones
Senti los sobresaltos.
Ora de ]a uatura
La belleza admiraudo,
Leyendo ora los bechos
De los heroes y sabios,
.A Is musas seguia
El el recinto santo,
Do Ci los vates ansiosos
Agita el estro sacro,
Alguna vez decia
A solas meditando:
ZQu6 ser, oh Dios, es este
A quien Hlaman tirano,
Cuyo poder no veo,
Y todos temen tanto?
iCual doblan las rodillas,
Ante 61 los hombres fatuos!
Cual ante 61 temerosos
Llevan sus holocaustos!
Mas iay de mi! una tarde,..
Era el alegre Mayo,
Cuando de Cuba hermosa
En los fecundos campos,
Que jams del invierno
El soplo impuro ha ajado,
Entre albos azahares
La brisa suspirando,
Olvida en su embeleso
Los niveos aguinaldos
Que el festivo Diciembre
Efimeros ornaron, -
Y templa con su aliento
Del Sol los igneos rayos;
A la mArgeu risuena
Dc un arroyuclo manso,
39





306
Donde su altar de flores
Primavera ha fijado,
Vi una mujer... un angel.,.
No s6 como Ilamarlo..
Vi i Isbela, cuyo rostro
Por el amor formado,
Mas bella que la Diosa
Que fu6 adorada en Pafos
Con las sueltas madejas
Del cabello ondeado,
Los blandos cefirillos
Iban jugueteando,
Y al pisar blandamente
En el suelo alfonbrodo,
A sus pi6s nuevas flores
El cuello van alzando.
Cual leve mariposa,
Vaga de ramo en ramo,
Y ora la rosa oliente,
Ora el jazmin nevado
Coge,'y despu6s que goza
Su aroma regalado,
Ya las pone en el seno,
O ya con diestra mano
Una guirnalda forma,
En ella entrelazando
Los mas bellos primores
Que el jardin esmaltaron.
La miro, y nuestros ojos
A la par encontrados
Su linda cara enciende
El virginal rosado.
CuAl fu6 el migico influjo
No s6, que derramado
Por mi. me deja absorto
Ciego, inmbvil, pasmado.
Al volver del deliquie
En que me vi abismado,
Seguir quiero al objeto
Que me arrastra tirano;
Mas i ay! ay! infelice,
Mi suerte es solo el llanto.






307


;Como inflama y enagena
Los mas crudos corazones
Y enardece las pasiones
De la belleza el candor!
gA quien no exalta y cautiva
Cuando atnorosa destella
En los labios de una bella
La sonrisa del am or?

Apacibles son his flores
Qne el fcstivo abril derraina
En la aljotnrada grama
Coloreando sit verdor:
Pero 5, un desdichado amante
Ni tanta beldad consuela,
Pues ver solamente anhela
La sonrisa del amor.

Cual el iris magestuoso
Al nnufrago triste alienta
Cuando aplaca Ia torment
Disipando su temor,
Asi a ni alma delirante
Envuelta en angustia y llanto,
Le torn en gozo el quebranto
La sonrisa del amor.

Solamente una mirada
die ha rendido y cautivado,
Y con otra habras templado
Mi acerbo y fatal dolor.
En vano solaz jay! busco,
En vano triste suspiro,
Si en ti, adorada, no miro,
La sonrisa del amor.

1Oh! cu'anto siente-y padece,
(into lamenta su suerte,
Buscando b5rbara muerte
Quien prueba crudo rigor!






308
Los halagos de la aurora
Fatigan su alma doliente,
Pues le aplace solamente
Lasonrisa del amor.

Dueno querido, perdona,
SI, perdona mi locura...
Mi tirana desventura
Me ha privado de tu ardor.
Lo conozco, amada, empero
Si tu labio se decide,
:Quien jay.! mostrarme te impide
La sonrisa del amor?






ZTIITACIOM DE L ZNGLES. ,

jViste acaso en noclie oscura
La montana silenciosa,
Y en su cima pavorosa
Los espectros vaguear?
Viste el 5,rbol y las matas
Por el cierzo sacudidas,
Y las ondas conmovidas
A lo lejos resonar?

Tal yo triste y solitario,
De mortal melancolla
Por la hermosa ingrata mia
Siento el pecho destrozar.
Y en mi mente conturbada
Cual las ondas con el viento
Mi delirio, mi tormento
Va creciendo sin cesar.



4, i 11 Y r 5 1 JA















AARIEDADE S.






Iv.

La ltima carta de Josefa, sin declararme el fin de
su amorosa porfia, si bien anunciaba un resultado terrible
para entrambos amantes, aumentardo i ansiedad, me ha-
bia conmovido profundamente. Por desgracia, no quedaba-
ninguna otra que no hubiese leido; y para disipar -las tinie-
bias y las crueles dudas que aun me inquietaban, recurri
entonces a las de.Alfonso, de las cuales la primera que ca-,
yo en mis manos, sin embargo de no ser dirigida i ella sino
6 tin amigo de la Habana, fu6 el ultimo acto de aquel pe-
quefio drama, la que derramo una luz viva sobre el caos,
y me hizo arrepentir de mi.temeraria curiosidad. Decia asi:

A(Ga/ea.e'ove6 c GVtayo....
"Estimadisimo amigo: Dicenme que siempre me con-
servas tin singular afecto, como compaleros que hemos sido
largo tiempo, y en prueba de que 3o no to he olvidado un
punto, y de que to quicro, voy 6 hacerte la ingenua confe-
sion de mi vida-y sucesos, questanto han dado que hablar i
lay gentes de estas comarcas. Enr mi triste situation, nu-
cho nias triste lior la incertidumbre cruel en que mi hnino
flnctua, me veo obligado a reclamar en prenda de tu nmis-
tad Ia franqueza y calma necesarias, no solo para qite re
oigas con amor, sino para que falles decidido y recto en el
asunto quo 6 tu juicio me propongo someter.





310
"No import que mi conciencia no me despierte a des-
hora con gritos importunas, no importa quo mi cabeza es-
te en sit temple, a pesar de la borrasca deshecha que ame-
naza sunergirrne; necesito que inc alunbres, que me
digas coal ha siuo ni delito, hasta done he lievado la ra-
zor, y pasta done me han oprinido las pasiones. Creo inu-
IiI dci caso decirte que mi situation no es de aquellas que
suelon medirse a la simple vista, ni de la quo un hombre
cualquiera sacaria consecuencias logicas y exactas; porque
aunque demasiado repetida entre nosotros, no por ello han
meditado mas los padres de familia sobre la education,
qne conforme a los principios que profesan han de coinuni-
car a sus hijo,; y porqui6 a pesar de los serios resultados
qne tre 6 la sociead i eljicio de algiunos materialistas quo
considran a! hombre como una mtaqgina brutal, no por ello
cS lefnos cierto que hay on nosotros una cualidad, una
part spiritual, de done emani todto b) Ienro y grande,
que no descubren ni comprenden las inteligencias vulgares.
1t irtas ocasiones hewnms plticado dulcemente sobre el por-
Veniir qe Ic espera a la lhuimanidad, si como es de creerse,
triuvufan los principios do moral que dogmatiza y alza la fi-
losofia dl siglo; pero ann permanecen intactos, y se ob-
servan pjantes el nuestra tierra, resabios y errores, que
ti rtri m1u1bo 6,t)ipo antes de que se disipen y reformen.
Tal cra to opinion entoiites: escIuca mis desventuras, ya
que me h caldo en sierte cl tristo consuelo de contarlas,
y sufrir a'ujlos mralcs de quo nos qlojabamos de consuno.
"Unit incinacien in nata, mas bien que la pobreza, me
IlevO desd. pcquio a vagar por el mallo. Desde temprana
edad, comO Otras veccs to he dicho, he sentido el deseo de vi-
Vir por mi y de. [mi, dese) irdiente, caracter indonable, que
no han pldido contrastar lis amifos, ni los lazos de fami-
lia. Yo vine al milndo disfrutando algunas comotdidades que
desprecie, por ganar en libertad lo que perdia en placeres
sedentarios y-de almas niezqtuinas: el pan de la caridad en
estit tierra virgen fie pareci siempre la cifra de la indo-
cliCia v du la holrazaneria: nn favor trocado por una adu-
lacion, le jnwnu comno e colmo cle la bajeza y de la degra-
dacion ho tina. Con tales ideas y principios, fmle presento
li amoistad on casa del Sr. G... padre de una dilatada fami-
lit, punt c0ocluir in CducCiOn de dos de sus hiijOs, hae mas
de n afio: ci aotr mue arrojo de ella hace seis meses. Mi
Sida. es ,I iejido de desgracias, y mis aventurus por todos
titulos diuts de ta novela. lie dicho que la amistad mc lie-





311
vo, porque has de saber, que ef mayor de los hijOs del Sr. G.,
Fernando, encargado de la finca y el predilecto de si pl-
dre, que conoci en nn baile eU el Rj ucal, de IesuJtas do
un lance de honor, en qlue por poco me compromete, ha-
bi6ndome cobrado tin afecto grandisimo, a juzgar por sus
estrepitosas demostraciones, do quicra que la casualidad
nos reunia; se dedieo 6 prolcgritru, y u ser fill amio por to-
da la vida, SaiUn sus propias palabrs. Este hombre pues,
que yo cre sincere, y en quien deposit( mi conhianza, no
part) hasta presenter me a su anable fhunmia con lion raW nds
recornendaciones, y hasta arrancarme la palabra, que al fhi
le di, de servirle de preceptor a dos de sus hermanos m-
nores, como una prueba de afecto muttno; y con este moti o
me alojd en sil propio caetal, que creo has visto to en otro
tiernio. Aceptadn la proposicioll sin coidiciones der nnijuina
species, Pero ttmlpOCO sin el itfIll comprOmiso de mi l .r-
te do responder de a I'dcaion de los dos limos, ('jUrcici
para cli ('111no Ie sent a liamado; una Circustanchi dmia-
siado casual Ile deid(i a aibrlzarla Con ardor y 6 seauir
en areas que demn andan as cat ha y constancia que li
quo Dios ie ha dado.
"No obstante que yo no hubiese amado nunca, sionpre
libia creido en el amor, como creo en el Dios que me crid;
y siempre he vivido en la persutcion de que sin ei no hay
ielicidad en la tierra, por 11as que el egoisml o O nieue, y
por mas que I corruption 6 imbecilidud de algmnos born-
bres to desacredite. Nunca iha Wa aado rcpito, y el dia de
mi llegada 6 Casa del selor G ..,que fee de noche, descoso
de conocer 6 las iernanas do Fernando, aunque con el te-
mor de desagradaris, porqu6 sabia nucha part le l aric-
ter orgulloso de la fhimilia, quiso ]a casual ida d mi 1ortu-
na siempre varia, que no viese 6 la mas jtvefl de Ias niu-
chachas, a quien me habian pintado como tin modelo aca-
bado de hermosura y candor, y 6 quien una vez vista, no
pude dejar de amar y de rendirle el tributo de admiratcion
que se merece por todosi itlos Jo mas grande y sagrado qie
hay en el mundo;-la mujer, con las formnas y los scntimien-
tos de un engel. No habicndola visto in noche de lii l1cra-
da, como digo, ella, (segun desp i s sui,) que no podia sa-
ir por una ligera indisposicion que le rquejiaba, mostro
grandes desees de conocerine, y por via de consuclo se en-
tretuvo en preguntar a la mulata, su criada de mnno,-que
figura tenia yo, cuUnl mi nominbre,-y otras mil Lobadas 6 es-
to tenor. Al otro dia a las nueve de la mniana, recibi por





812
un negrito el aviso de pasar a la sala, donde se hallaba. La
familia reunida: me vesti de prisa y sali atravesando por el
pasadizo de los cuartos corridds, de los cuales el segundo
de la izquierda, I mi j1icio, pertenecia 6 la nifia; piles has
de sabr, que cada uno de los hijos tiene el suyo por se-
parado. El que me destinaron, era el dltimo del lado con-
trario. Las ventanuas de todos, a aquella [ora, se veian o
abiertas de par en par o con sit postigo de vidrio tile per-
mitia el paso libre a la. luz. Yo, much mas ansioso quo ella
de conocerla, jpasando por delante de los cuartos, puse el
mayor cuidado, aunquce con disimulo, por si la alcanzaba
a ver. No me engafne en mis calculos y esperanzas.-La
cAndidauifia se hallaba 4 la sazon delante del postigo de si
vcntana, sentada ea tin tubtiretico, mientras su mulata Ic
tejia tna larga trensa de color castano, con su hermosa
mata de pelo. Segun pareco, tenia ann el vestido flojo, me-
dio encubierta con una bata de muselina, con la cabeza y
ojos inclinados hacia el suelo, y los brazos blanquisimos co-
mu el alabastro perdilos entre las ropas, en muelld postura;
pero asi q1e sintid4mis pasos, levantando con prontitud la
frente, dirigid al travs del vidrio una mirada investigado-
ra sobre ain, que al encontrarme con ella, qued6 como ata-
do, confuso, y nu pule mas que hacer una ligera inclina-
cion de cabeza, y p:sar de larzo. 1Mi encorimiento y timi-
dez, qpiz6 Jo hizo gracia, d to parecid ridicula; porqu6 ad-
verti, que ecbindose 6 reir, volvidse 6 la mulata, en cuyo
sero esconid su cara encendida, como el nino que hzye de
los brazos estranos y se refuia on las faldas de la madre,
contento y alewre.-Y aquellos ojos dulces, blandos, fasci-
nadores; aquAl rostro espresivo, al cual Ie prestaba mayor
encanto 'i. jiistorio (lel aposento y det .vidrio; aquella tren-
sa do pelo castan y brillante; aquel mdrvido cuello que por
partes descubria la bata y por parties ocultaba, se fijaron
con tanta fuerza en mi acalorada mente, que en la mesa,
en las sillas, en el sofa, en el piano, en los cuartos, en todas
las puertis me parecia verlos, y tocarlos con los labios y
las manos. Sospoch, amigo mi;o que has de tomarlo a risa,
pero no to miento ni en lo mas miuiimo, si te digo que desde
aquel punto la in'gen do la niia, coal las hernosas visio-
nes que se suelen aparecer en los sueis,-si sentado, si de
pi6, si leyenldo, si conversando, por largo tiempo la senti re-
volarne en torno y seguirme 6todas partes; semejante a
Ul pujaro invisible que no qiisiora hacerme ninqun dauu,
pero tampoco abrigarme bajo sus calientes alas.






313
"El encogimiento,ila tirnidez, mejor dicho, la preocu-
pacion de animo que tal encuentro me produjo, me acom-
pafd hasta la mesa, donde los esfuerzos de Fernando, de
sa madre y de las muchachas, en particular de Catalina,
no fueron bastantes a desimpresionarme y hacerme tomar
parte activa en los mil asuntos de conversation que suscita-
ron alli con el premeditado objeto, segun despu6s averigii6,
de estudiar mi caracter y enterarse de mis opiniones en to-
do lo que dice relation a las que esta familia conservaba de
sus nobles antepasados. La esperiencia me habia ensenado
queen un pais tan heterogeneoy vano como lo es el nuestro,
las opinions respect deestas cosa,, como la verdadera re-
ligion, deban estar mas en el pecho que en los labios, mas
en las obras que en las palabras; porqu6 de Io contrario, se
espone uno a sufrir no pocos chascos y desazones, mientras
el individuo que nos provoca no se muestra tal cual es en
las circunstancias criticas, que son las de prueba. Asi que
me mantuve como en espectativa, reservado y poco hablador;
por cuya razon no se si me tuvieron por tonto o taimado.
"Acabado el almuerzo, levantaronse todos, y por ha-
cer un dia fresco, me convidaron Fernando y sus hermanas
a examinar la finca, es decir, los tendales, el molino, alma-
cenes, barracones, el jardin y demis. Tocome de compane-
ra Catalina, la cual por el camino me iba instruyendo de to-
do cuanto encontrdbamos, mereciese o no una esplicacion,
tal como los quintales de caf6 que producia Ia finca, y el nd-
mero de mats y el de los esclavos y de los contratiempos
inuerte que las vivijaguas le habian declarado a los naran-
jos; pero con un aire de importancia y gravedad que mas
de una vez me chord. Rosa 6 Ines, las otras dos hermanas,
iban de brazo delante de nosotros, conversando entre si, y
not6 que algunas veces me echaban unos ojos al descuido...,
como si el asunto principal de que trataban me tocase en
gran manera. Fernando, despu6s de habernos acompafado
largo rato, nos abandoned por ir a dar no s6 que disposicie-
nes a los contramnayorales, que se velan diseminados en el
batey: y ya fu6 como una necesidad el volvernos para la ca-
sa de -vivienda. Lo deseaba ardientemnente: tanto por des-
prenderme de mi locuaz ciceroni, cuanto porqu6 nos ha-
biamos alejado mucho del sitio donde reposaba encerrada
la linda nifa de la bata, cuyo ncmbre, entonces ni sabia, ni
tave valor de preguntar. Siguiendo siempre delante Rosa e
In6s, las detuvo en la ventana la enferina, entablando un
40





314
diAlbgo bastante animado, del que apercibi algunas frases
cuando Catalina me permitid acercarme, reducidas a pedir-
les que la dejaran salir, pues se sentia buena del todo: es-
to con vivacidad y gracia, cual si en manos de sus herma-
nos estuviese que guardase d no cama. Mi aparicion, si bien
no repentina para ella, la obliged 6 interrumpirse y a po-
nerse derecha. Yo le hice un saludo, 4 que contest' donosa
y sonriendo; y luego todos nos quedamos callados, mudos.
Catalina que lo echo de ver, tomd la palabra y dirigiendo
la vista y los brazos 6 la nina y a mi alternativamente, di-
jo:-Josefa, este caballeroes el amigo de Fernando, que ha
tenido la bondad de encargarse de la education de Emilio
y de Carlos. Anoche nos ha sido presentado. Su gracia es
don Alfonso Martinez:-y cargo la pronunciation sobre las
Pltimas letras de mi apellido rompiendolas entre los dientes,
como avellanas. Si bien es verdad quo entonces no atribui
a mala parte el modo que tuvo la Catalina de pronunciar
mi apellido, tampoco saque una buena consecuencia de la
manera, tone e importancia con que acompand el acto de
mi presentation, el mas natural y sencillo que puede ofre-
cerse en la vida.
"Josefa de pi6 en el poyo de la ventana, vestida con
gran aseo, recogido el pelo en. lo alto de la cabeza con gra-
cia, cubiertos los hombros con nn panuelo de vivos colored,
los tornados brazos desnudos, el taller estrecho y airoso, di-
vidido por el monillo y los pliegues de la ancha saya, la cual
mas corta que larga, dejaba entrever dos piecesitos delica-
dos, era el objeto sublime de la atencion de todos; pero en
particular de in), que tan embebecido estaba en mi dulce
contemplation, que no ech6 de ver que Catalina me obser-
vaba atentamente, hasta el momento en que alzando la voz
en son de marcharse, arrastrando consigo a Rosa, con mar
que seriedad, dijo.- No s6 6 qu6 te has perifollado tanto,
Josefa, porqu6 mamn no quiere que salgas boy al aire frio.
Ella la mire, entristeciose, y nb-replicd palabra. Yo, apro-
vechando aquella ocasion como por los cabellos, dIjele de
prisa y coal, que esperaba verla muy pronto restablecida en
union de sus hermanas para alegrar-los 4nimos. Con sonri-
sa infantily graciasuma contest' ella todavia con etas prie-
sa:-Yo estoy ya buena, gracias 4 Dios. ;Pero quieren que
me encierre! Cdmo ha de ser!-Y se volvid para to inte-
rior del cuarto corriendo, quizas i maldecir de sus duras
carceleras.
"Josefa al cabo, se hall en disposition de dejar su





315
encierro, sin peligro, y tuve el placer de verla reunida a
sus demrs hermanas, cn la mesa, en paseos que d6bamos
de tarde por las giarda-rayas del cafetal; en todas partes,
diariamente. Con el tiempo y la continuacion del trato, mi
confanza para con las muchachas y sus padres adquiria
cierto grado de familiaridad, propia de gente culta y Bien
criada; y con 61 tambien me parecid que les levantaban un fai-
so testimonio cuantos les atribujan unas preocupaciones y
un orgullo dslmedido. Yo no vi at principio en las mucha-
chas mas que franqueza y bondad; bien que nunca les cor-
respondiera con una cosa ni con otra, porqu6 no solo no
me era dado, merced a la pasiori que abrigaba en el pecho
con tanto entusiasmo y que la gratitud me hacia apare-
cer criminal, sino tambien que adverti en Fernando algun
desvio y reserva, y i las veces un aire de superioridad y
mando, en medio de aquel dispensarme favores y de aquel
advertirme, comjo para quc no caycra cn tentacion de ena-
morarle algrun de las hermnanas, con las cuales me encon-
traba siempre en interesantes platicas enredado. Tuve en-
tonces ocasion de notar con placer y en provecho de la hu-
manidad, por desgracia tancalumniada, lo que es el cora-
zon de la mujeres abandonado a su propio y natural ins-
tinto. Hay en el corazon de la mujer un foco de bondad,
amor y poesia, que las instituciones de los hombres, las
ideas mezquinas de una sociedad corrompida y estraviada,
no pueden del todo apagar; porqu6 6 la manera que algunos
arroyos que corren por entre brefias incultas, sombreadas
de bosques frondosos que los guarecen de los ardores del
sol, y que se esconden a las miradas del viajsro, por no me-
ter ruido en sit curso; del mismo modo la injer que las cir-
cunstancias aislan de un mundo para el cual parece naci-
da, suele conservar puro y limpio e venero inagotable de
afectos grandes y generosos, que revelan In excelencia de
la humana creation. Pero siguiendo la misma comparacion,
algo mas aplicable al asunto de que to voy hablando, t6 no
podrms dejar de convenir conmigo, en que 6ese mismo arro-
yo, tan mano, tan sosegado en su corriente, cuando el hom-
bre, eqiiivocando sr, vision, reducida a alegrar los bosques
por donde pasa, a nutrir y vivificar las plants que bordan
sus mtirgenes, le pone atajos 6 le arrebata do sus fuentes,
para emplearle al antojo en sr, provecho; acaba por agotar-
le y precipitarle en el rio, sin nombre quiza ni memoria de su
origen.-Eitones In socierlati, enzavnada tamblien, aclica
a! corazon de la mujer lo que es efecto de la torcida direc-






316
cion que dieron al venero de sns pasiones. En el rio desa-
parece el arroyo: el mundo es el rio que revuelve y desvir-
tda sus aguas, que son los afectos de la mujer: acendrados
y limpos en In fuente, turbios y de mala ley en su desagie.
"Perddname tan larga y cansada digresion, pero me
hallo en la necesidad de hacerlo, no solo porqu6 este es un
asunto muy delicado, mas tambien porqu6 no se diga de
mi quo calumnin. Si clamr contra el mal, apunt6 antes la
causa; si apliqu6 el cauterio sobre la llaga, antes consult
los medios lenitivos, que no produjeron efecto. Volvamos
a mi historia.
"Habia un secreto entre aquella familia y yo, cuyo
descubrimiento debia producir, como produjo, un odio ter-
rible; y la amistad; la confianza, alzadas sobre fragiles ci-
mientos, no podian echar profundas raies. iDesgraciado
del que fabrica su casa sobre la arena! dijo Jesucristo. La
poca confianza que existia entre nosotros, fu6 desapare-
ciendo a medida que mi pasion tomaba cuerpo, que era
con celeridad espantosa.
"Muchas mafianas, antes que amaneciese, amanecia
Josefa para mi, que es mi so!, mi luz, mi vida. Muy tem-
prano ella se levantaba y se dirigia al jardin, aunque no
siempre sola. Yo, por el postigo de mi cuarto la seguia con
los ojos hasta las verjas, y cuando de repented se me ocul-
taba entree las matas, y de repente volvia6a aparecer como
una flor de magnitud y hermosura estremada descollando
sobre las otras flores; sentia un placer tan vivo, de natu-
raleza tal, que ni puedo definirte ni es de facil cornpren-
sion para los que no le han sentido. Algunas vecesJosefa,
si no me engana la presuncion, de ex profeso pasaba tan
cerca de mi cuarto, que sentia el ruido de sus ropas, y me
quitaba del postigo o volvia los ojos por no encontrarme
con los suyos suavisimos y hechiceros, temiendo que me
fascinara, como fascinan algunas culebras a los psjaros.
"Asi se pasaron largos dias y larguisimas noches de
cavilaciones y de tormentoso afan, tegiendo y destegiendo,
fabricando castillos encantados ahora, y que maflana de-
Man desplomarse a mi vista. Proseguia, no obstante, en las
tareas de maestro, con valor. Los nifios, merced a la pre-
cocidad de su talento, hacian prodigiosos adelantos, sin que
pueda atribuir a otra cosa este milagro; porqu6 yo, siempre
a vueltas con mis amores, no me acordaba de ellos la ma-
yor parte del dia. Bien es verdad, que el uno en particular
era la cara misma de Josefa, y creyendo hablarla y diri-






317
girla en 6!, mi esmero y mi afan, crecian de punt; al me-
nos mientras pasaban las cansadas horas en que no re era
posible verla 6 ella. Pero ni aun esto durd mucho tierpo.
"Josefa habia recibido una education incomph ti, Bien
fuese porqu6 nuncatuvo un maestro capaz, ya porqt6 sien-
do la mas joven, ]a mas querida de la familia, y con tste
motivo muy mirnada, no la hubiesen estinulado 6 nprender
por no enojarla, que es en lo que se cifia el amor mal en-
tendido de algunos padres. Apenas sabia leer ni escribir.
Su padre, que me habia cobrado un singular carinlo, quiso
que yo completase la education de su hija. Esto fu6 como
poner mi firmeza a pruebe. Josefa se resistid atl rincipio,
debo career que por verghenza de recibir mis lecciones, vi6n-
dose ya hecha una mnujer; y liegu6 hasta alegrarme, pues
no contaba con ningunas fuerzas para Iuchar 6 brazo par-
tido con mis pasiones. Z$i daba la easualidad que sus manos
tocasen con ins mias, podia yo responder de mi cornzon?-
Asi sucedio. Habiendo consentido a! fin en que fuese su
maestro, pasaba dos horas ai dia a la salad donde su madre,
hermanas y algunas veces Fernando y su padre, me aguar-
daban, para presidir el acto quizs, en el cual por medio de
esfuerzos violentos consegui durante algunos dias, domi-
nar y como apagar las borrascas que se levantavan dentro
de mi pecho. Una ocasion, sin embargo, a! entrar en la sa-
]a note que mi discipula estaba sola, pues toda la familia se
hallaba en el pasadizo de la calle, registrando Ins piezas
de ropa de un buhonero, que con incansable charla y con
sus g6neros habia logrado Ilamarles la atencion al pnto de
no pensar en otra cosa. Yo me detuve en la puerta por
un movimiento involuntario. Josefa que me esperaba, me
mird y se puso encendida oomo una rosa. 2Habia adivinado
ella el motive verdadero de mi detention? Conocia ya su
corazon blando e inocente, que el amor me hacia obrar de
aquella manera?-Respir6 con fuerza, me pose la rmano en
el pecho, y continue hasta su asiento. Adverti que ella tem-
blaba A medida que me acercaba, semejante al niro que
atemorizaron con un espantajo; y so debilidad dandome va-
lor, me hizo sonreir ironinmente.
-Seriorita, le dije, tser6 possible que yo no consiga
nunca que V. me reciba, si no como su mejor amigo, que
viene 6 admirar su talento y sus adelantos, al menos no co-
mo un maestro severo que se complace en miortificar...?
Y me contuve, porqu6 la turbacion y la sangre de sa ros-
tropareciah ahogarla.






318
"Jamas se habia ofrecido a mis ojos tan galana y ger*-
til. Vestia an tinico de olan batista salpicado de unas flo-
recillas azules de cielo y rosadas: el cinturon que oprimia
sit talle era de rasu blanco con preciosos claveles, borda-
dos por ella misma; al hombro traia un pafluelo de punto
tambien blanco y bordado, que dejaba traslucir clara-
mente su blanco seno en una grande agitacion: de las sie-
nes, per detras de has orejas, le bajaban pegados al cuello
dos hermosos tirabuzones, que con cualquier movimiento
de su cabeza, ya se !e tendian por la espalda, ya se le pa-
saban at pecho, enredandose con las mallas del pafuelo y
los aretes de encendidos corales.-Josefa escribia la plana,
seria y con el mayor silencio. Yo la examinaba de pies 6
cabeza, tambien serio y silencioso. Hubo un instante en que
crevyndome tal vez distraido en otra cosa, levant los par-
pados y fijd sus timidos ojos ea los mios, que centellantes e
inmutables, estaban clavados en si frente serena y limpia
como nuestro cielo. Bajo la vista confundida y escribio una
]inea mas, sin saber to que hacia. Yo en un arrebato, so
pretesto de enmnendarle ina letra, le quit la pluma, y es-
cribi a continuacion:--"Me amas"-Entregu6sela otra
vez, y ella escribid maquinalmente:-"Te amo..."-Y no
acabho, porque en aquel mismo momento entraba del colga-
dizo In6s con una piez l de muselina francesa en los bra-
zos, para consultarle su parecer, pues queria hacerse de
ella un vestido. Agarr6 con disimulo ef papel entre las ma-
ns, y le bice un ovillo, levantandome en seguida del asien-
to y poniendome a dar grande pasos por la sala, Ileno el
corazon de fCego, y 'la cabeza suspendida en el techo de la
easa.-Pero Inds quiso tambien que yo le diera mi parecer
acerca de la muselina, y me llama. Acerqu6me pues, tem-
blando, agitado; Josefa bajo la vista y se turbo: ninguno
de los dos pudo hablar una palabra: la hermana echando
de ver nuestra situation, prudente y discreta se alejo' de
nosotros, llevandose la nuselina consigo. Entonves, por
tun impuilso desconocido al hombre cuando la pasion le cie-
ga, me aleje asi mismo de la discipula sin chistar.-;Cual
quedaria la inocente!
"Desde aquel instante el horizonte de nuestro amorto-
mo tn aspecto Iigibre, se fo6 oscureciendo de inas on ias
cada din. en vez de buscarnos el ino a. otro, cosa tan, na-
thral entre jdvenes que se aman, at contrarto, parece que
nos hniamos. La causa no era otra, at menos por mi par-
't, quo el temnor que abrigabomos de que la fanilia descu-






319
briese el dulce comercio de dos alas apasionadas, en ma-
gica a invisible comunicacion. Este es el unico medio de es-
plicar aquel recelo con que andbtumos, de aquel sobresal-
to que se pintaba en nuestras frentes, cuando la casualidad
nos unia, y aquel sospechar de continue de la menor pa-
labra, de la mas leve sonrisa quo contrajese los labios de
los padres o de las hermanas.
"Una tarde, nos paseabamos por el jardin. Desde Ia co-
enida habia echado de ver en Ias miradas deCatalina cierta
particularidad que me traia lleno de susto y en gran zozo-
bra. Por supuesto, como de costumbre, luego que salimos
se colored a mi derecha, y se apoyd en mi brazo, hablan-
dome con carino. Todo en ella me inquietaba.-- Qu6 pne-
de suceder? dije entre ti, ;qu6 se descubra el pastel y me
echen de la casa? ;Y me echen de hi casa! repeti honda-
mente conmovido.-Catalina lo advirtid, y ine piegunto
riendo, que si resaba. Disimul6 cuanto pude, y Ic respond,
no recuerdo que cosa. Lo cierto es que parecid quedar sa-
tisfecha. El sot se aproximaba al ocaso. Mientras las de-
mas muchachas se entretenian en: trasplantar unos clave-
les, Catalina me llevd al centro de un fresco cenador, for-
mado de coposos naranjos, parras y jazmines de Italia.
Sentose en un-banco de madera, y yo a si lado maquinal-
mente. Aquella mujer me arrastraba 6 si, corno el boa at
pajaro. Era entonces pilido y sereno su semblante. Asalto-
me alit nn pensamiento terrible, y me levante con animo
de huirle. Ella me suplicd que me volviese 6 sentar, pues
tenia que comunicarme un secreto, y queria darme una
prueba de amistad y franqueza consultando mi opinion,
porque me creja hombrede juicio y reserva grande. No mo-
vi los labios siquiera. Catalina anadid:--;Conoce V. por
ventura al joven D. M. J. S...?-Muctio: respond algo mas
tranquilo.-;Ddnde le conocid V.?-En los bailes de S. An-
tonio.-;No le vid V. el otro dia cuando estuvo aqui 6 ha-
cernos una visita?-No.-;Pero V. dice que le conocel-
Pues, le conozco mas bien de nombre que de trato, porqu6
nuestra amistad nacid emlos bailes, y no hemos tenido oca-
sion de frecuentarla.-Lo siento. Ese jdven, como le iba di-
ciendo, est6 enamorado de una amiga tia, en cuya suerte
me intereso mucho: A ml amiga, si vale decir verdad;
no le disgusta del todo, y desea antes de comprorneterse
con una palabra imprudente, saber cual es su conducta; y
nadie mejor que V.. podia, como hmbre y oomo conocido
que es, informarme.... Qu6 es eso, Alfonso? Duda V..? T-






320
me V. descubrirme alguna cosa que perjudique al honor
de dicho jdvenl-aadio ella, viendo que yo bajaba la ca-
beza, y me distraja jugando con las ramas de los naranjos.
-No, senorita, de ningun modo. Bastara media vez que
V. me lo suplicase. La estimo demasiado, para no intere-
sarme tanto como V. en Ia suerte de su... (hermana iba a
decir) amiga, para nagarle rni parecer si de algo podia
aprovechar. Pero es el caso, quo mi amistad con D. M. J.
I. es de ayer, mal puedo haber observado su conducta, ni
estar al cabo de su origen y demas.-V. lo sabe. Lo que
tiene es que...;V. coaoce su letra?, y me present una car-
ta sin sobrescrito ni mas vocativo que ai de Sehorita. Era
una delaracion de amor. Lefla con rapidez, y se la devolvi
luego luego, respirando, pres a pesar del empeio que Cata-
liua puso en borrar su nombre, que estaba escrito entre Ias
lineas, yo le descubri a! trav6s de las rays, y no me que-
dd la menor duda que la amiga y ella eran una misma per-
sona.-Ya veo, le dije, que le interesa a V. mas de to quo
pensaba la suerte de esa amiga, y el asunto muda de espe-
cie, Seorita. Si he de hablar en plata, con la franqueza
que me es caracteristica, digo 4 usted que conozco muy bien
al jdven don J. M. I., y que le creo indigno del amor de su
amiga. Si, continue, sin notar que Catalina se ponia de mil
colores, indigno de su amor, porque entregado al juego y a
las mujeres desde que said de las faldas de la madre, mal
puede querer ni guardar f6 6 ninguna senorita de education
y delicadeza. Acons6jele usted a su amiga, quo le d6 car pe-
tazo, cuanto antes mejor, pues en vez de perder por ello,
gana un ciento por ciento.-Aturdida y azorada me echo'
unos ojos de basilisco, y luego levantose y fuese murmuran-
do entre-dientes:-;Qu6 se habr6 creido el muy ..! Indig-
no de su amor de usted..! Pues si es un caballero por todos
cuatro costados!
"ciTarde ech6 de ver la imprudencia mia! Catalina me
jurd desde aquel momento un odio implacable, y se ha ven-
gado completamente de mi, en despique del desprecio con
que trate su apasionado, quien tal vez le hizo aquella su
declaration amorosa por un juguete d capricho nada ias.
"Ann permanecia en el banco sentado, cuando senti y
apercibiaJosefa, que salia de entre las enredaderas dejaz-
mines, como si hubiese estado escuchando Ia conversation,
v me levant6 con Animo de alcanzarla, para leer en su ros-
tro la verdad;. pero ya se habia unido a las hermanas, y






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juntos, atnque series y cabizbajos, Ilegamos a la casa 'ano-
clheciendn.
";'arde conoci la imprudencia que habia coletido!
demasiado tarde para repararla! Una vez declarada la
guerra por parte de Catalina, ya no Imbo forma de redu-
cirla 6 buenas. Ora supiese mis relaciones con la hernana;
ora lo sOspechase 1o Llas, pLes conocia desde antes nii nfi-
cion a ella, lo cierto es que pso todo sit empeno en mortifi-
carmne por cuantos estilos es capaz de m rntfica r una ia-
jer maliciosa 6 imprudente. Cargado de pesadumbres y do-
lores, imaginativo y silencioso, dejuba que el onal tomase
cIer9o por oiUtnentos, sin curarme del suceso bueno 0 ma-
lo. Finrgiendo alegria en el semblante, cuando el corazon so
me caia 4 pedazos; sufriendo la impertinonte charlia de Ca-
tahna, quien U pesar del odio que mnc tenia, disimuula