Citation
Problemas de la nueva Cuba

Material Information

Title:
Problemas de la nueva Cuba
Creator:
Foreign Policy Association -- Commission on Cuban Affairs
Buell, Raymond Leslie, 1896-1946
Portell-Vilá, Herminio, 1901-
Tercero, José, 1903-
Foreign Policy Association
Place of Publication:
New York
Publisher:
Foreign Policy Association, Inc.
Publication Date:
Language:
Spanish
Physical Description:
xii, 574 p. : illus., fold. maps ; 24 cm.

Subjects

Subjects / Keywords:
Finance -- Cuba ( lcsh )
Economic conditions -- Cuba -- 1918-1959 ( lcsh )
Social conditions -- Cuba ( lcsh )
Genre:
non-fiction ( marcgt )

Notes

General Note:
R. L. Buell, chairman.
General Note:
This report is also published in English under title: Problems of new Cuba. It has been translated into Spanish by Herminio Portell Vilá and José Tercero.
Statement of Responsibility:
informe de la Comision de asuntos cubanos, Raymond Leslie Buell, Frank Whitson Fetter, Frank Dunstone Graham ... [and others]

Record Information

Source Institution:
University of Florida
Holding Location:
University of Florida
Rights Management:
All applicable rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier:
029589261 ( ALEPH )
22123696 ( OCLC )
ACC7125 ( NOTIS )

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PROBLEMS


DE LA


NUEVA CUBA


Informe de la

COMISION DE ASUNTOS CUBANOS


RAYMOND LESLIE BUELL FRANK WHITSON FETTER
FRANK DUNSTONE GRAHAM ERNEST GRUENING
HELEN HALL LELAND HAMILTON JENKS
WILSON GEORGE SMILLIE CHARLES A. THOMSON
LESTER MACLEAN WILSON MILBURN LINCOLN WILSON
CARLE CLARK ZIMMERMAN











Foreign Policy Association
INCORPORATED

New York

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PROPIEDAD DE LA FOREIGN POLICY ASSOCIATION

COPYRIGHT, 1935,
BY THE FOREIGN POLICY ASSOCIATION, INC.
NEW YORK

Es permitida la reproducci6n siempre que se haga
referencia a este Informe


PRINTED IN THE UNITED STATES OF AMERICA
BY J. J. LITTLE AND IVES COMPANY. NEW YORK














PROBLEMS DE LA NUEVA CUBA












































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La Foreign Policy Association, deseosa de corresponder a las aten-
ciones de todo genero que recibieron en Cuba los comisionados que pre-
pararon este informed, y con el prop6sito de ponerlo al alcance de todas
las fortunes, ha fijado a la edici6n en espafiol de esta obra un precio
que solamente basta para cubrir los gastos de impresi6n y de dis-
tribuci6n de la misma.













INTRODUCTION


La Comisi6n de Asuntos Cubanos se organize en respuesta a una
invitaci6n al efecto hecha con fecha 28 de marzo de 1934 por el coronel
Carlos Mendieta, president de la repiblica de Cuba, al president de
la Foreign Policy Association (Asociaci6n de Politica Extranjera),
que es un organismo sin caricter ni conexiones oficiales y dedicado
a la investigaci6n y la ilustraci6n de la opinion pfiblica en asuntos
internacionales. Al aceptar la invitaci6n, bien entendido que la Co-
misi6n seria enteramente no official y que trabajaria con absolute
independencia cientifica, la Foreign Policy Association escogi6 los
siguientes especialistas para que integrasen la Comisi6n de Asuntos
Cubanos:
Raymond Leslie Buell, president de la Foreign Policy Association (presi-
dente de la Comisi6n).
Frank Whitson Fetter, professor de Economia, Haverford College.
Frank Dunstone Graham, professor de Economia, Princeton University.
Ernest Gruening, exdirector de The Nation, de Nueva York, miembro del
consejo directive de la Foreign Policy Association.
Helen Hall, director del Henry Street Settlement, centro de previsi6n social
en la ciudad de Nueva York.
Leland Hamilton Jenks, professor de Instituciones Sociales, Wellesley College.
Wilson George Smillie, m6dico, professor de Administraci6n Sanitaria P6blica,
Harvard University.
Charles A. Thomson, especialista en asuntos latinoamericanos de la Foreign
Policy Association (secretario de la Comisi6n).
Lester MacLean Wilson, professor de Educaci6n, Teachers College, Columbia
University.
Milburn Lincoln Wilson, director de la Divisi6n de "Subsistence Home-
steads," secretaria del Interior, Washington, D. C.
Carle Clark Zimmerman, professor de Sociologia, Harvard University.

Los primeros miembros de la Comisi6n legaron a Cuba en el mes
de mayo fltimo y los dembs les siguieron unas pocas semanas mAs
tarde. Despubs de recorrer todas las provincias, y tambi6n la Isla de
Pinos, la Comisi6n regres6 a los Estados Unidos el 23 de julio, y se
disgreg6 provisionalmente para que los miembros de la misma prepara-
sen los proyectos de los diferentes capitulos del informed. Una vez
hechos esos proyectos, la Comisi6n se reuni6 de nuevo, el io de sep-
tiembre, en Richmond, Massachusetts, para una semana de trabajo
intensive en el informed.







vi INTRODUCTION
La Comisi6n visit a Cuba en una 6poca en que toda investigaci6n
cuidadosa se hacia sumamente dificil. La revoluci6n reciente habia
destruido muchos documents y puesto en confusion las oficinas piibli-
cas. La prolongada crisis political que sefial6 el period de nuestra
estancia en Cuba hizo aim mayor la tarea de obtener acceso a las
fuentes oficiales de informaci6n. En vista de la conturbada etapa por
la cual Cuba esta atravesando, la Comisi6n estim6 que las rApidas
terminaci6n y publicaci6n de este document revestian mayor im-
portancia que la preparaci6n de un informed mas detallado en el que
se emplease mis tiempo. Aunque varias investigaciones, hechas an-
teriormente, han penetrado en fases especiales de la situaci6n cubana
y han resultado fitiles a esta Comisi6n, hasta ahora no ha habido
fuente alguna de informaci6n, que fuese disponible, sobre various de
los temas que la Comisi6n ha estudiado. Confiamos, de consiguiente,
que el informed que ahora publicamos no s61o servirA para estimular el
studio a fin de dar soluci6n a los problems inmediatos, sino que
tambi6n abriri nuevos campos para la investigaci6n social y cientifica
en los que mis tarde otros podrAn trabajar con mayor profundidad,
tanto cubanos como norteamericanos.
Al principio se pens6 en tener representantes cubanos en la
Comisi6n; pero como resultado de acontecimientos politicos ines-
perados y con el consejo de numerosos cubanos de representaci6n, el
caracter de la participaci6n cubana en las labores de la Comisi6n se
cambi6 de asociados activos a la misma a una cooperaci6n privada y
no official. Los directors de las diferentes agrupaciones political, tanto
los que apoyaban como los que combatian al gobierno, aprobaron
calurosamente el que se Ilevase a cabo este studio. En relaci6n con
esta circunstancia la Comisi6n desea expresar su gratitud, no s61o a los
funcionarios oficiales, sino a un gran nAmero de cubanos de todas pro-
fesiones que generosamente le prestaron su tiempo, su consejo y su
ayuda; y quiere tambi6n dar las gracias a muchas empresas comer-
ciales e industriales que se tomaron gran trabajo para facilitar datos
a la Comisi6n. Solamente por el auxilio de estos grupos que citamos es
que fu6 possible el superar los obstAculos representados por las con-
diciones existentes y se pudo completar este informed.
Durante el curso de sus trabajos la Comisi6n ha procurado tener
presents dos objetivos. El primero fue el de acopiar y articular, de
todas las fuentes posibles, los hechos importantes de la vida national
cubana; el segundo fu6 el de delinear ciertas soluciones posibles para
los principles problems econ6micos y sociales del pais. No se ha
tratado en este informed de hablar sobre decisions finales o de aven-
turar sugestiones novedosas. Casi todas las proposiciones que pre-
sentamos en las piginas siguientes han sido hechas previamente por






INTRODUCTION vii
los propios cubanos. La ventaja primordial de este informed es que ha
sido preparado por individuos que han estudiado largamente las cues-
tiones econ6micas y sociales, que estAn profundamente interesados en
el porvenir de Cuba y que han podido acercarse al studio de sus
problems con un grado relative de independencia cientifica.
Aunque las conclusions de este informed han sido el resultado de
discusi6n y convenio en comfn, sujetas a las reserves hechas en el
texto, la responsabilidad original para el acopio y el anilisis de los
datos corresponde a los miembros de la Comisi6n, individualmente,
como sigue: Mr. Fetter, hacienda y deuda pfiblicas; Mr. Graham,
cuestiones monetarias, cr6dito y diversificaci6n; Mr. Gruening, ser-
vicios pfiblicos; Miss Hall, bienestar social; Mr. Jenks, azicares;
Dr. Smillie, sanidad; Mr. Thomson, cuestiones obreras; Mr. Lester
M. Wilson, educaci6n; Mr. Milburn L. Wilson, cuestiones relatives a
terrenos, bosques y agriculture; Mr. Zimmerman, organizaci6n de la
familiar, standards de vida y vida rural.
La Comisi6n estA especialmente agradecida al Prof. Joseph P.
Chamberlain y a Mr. Paul U. Kellogg, del consejo directive de la
Foreign Policy Association; al Dr. Fernando Ortiz y al Dr. Herminio
Portell Vila, de Cuba, por haber leido los manuscritos y ofrecido
muchas tiles critics de los mismos; al Dr. Clodoaldo Arias Delgado,
de la secretaria de Agricultura de Cuba y al Dr. Ventura Dellund6,
por muchos dias de incansables esfuerzos en Cuba; a Mr. William T.
Stone, vicepresidente de la Foreign Policy Association, por haberse
ocupado de muchos detalles; a Mr. Robert S. Huse, Jr., secretario
auxiliar de la Comisi6n, a Miss Delia Goetz y a Miss Laura Chase, por
haber mantenido una oficina de secretaria altamente eficiente; y a
Mrs. Vera Micheles Dean y a Miss Helen Terry, del cuadro de fun-
cionarios de la Foreign Policy Association, por trabajos de redacci6n en
este informed. Finalmente, la Comisi6n expresa su agradecimiento a la
Rockefeller Foundation por haber hecho frente a todos los gastos de
esta investigaci6n que, por lo tanto, no ha tenido ayuda econ6mica
official. Parece innecesario agregar que solamente los miembros de la
Comisi6n tienen la responsabilidad del contenido de este informed.
Los datos, las conclusions y las recomendaciones contenidas en
este informed, si tiles para enterar a la opinion pfblica norteameri-
cana sobre la verdadera situaci6n cubana y prestarle un conocimiento
imparcial de los problems de Cuba y de lo que el pueblo cubano
necesita y tiene derecho a tener, aim tienen que serlo mas para los
propios cubanos en los anhelos renovadores de su patria. Por ello
es que este informed se public simultaneamente en ingl6s y en es-
pafiol. En el primer idioma para la informaci6n del lector norteameri-
cano que ha de simpatizar con los esfuerzos de la vecina Repfblica;







viii INTRODUCTION
en el segundo para conocimiento y tema de reflexi6n y de estimulo
del lector cubano y de la gran familiar de pueblos de habla hispana,
como la expresi6n sincera del juicio de un grupo de norteamericanos
imparciales sobre los problems de la nueva Cuba.
La traducci6n del informed al idioma espafiol, labor prolija, dificil
e important, estuvo a cargo del Dr. Herminio Portell Vila, cubano,
y del Dr. Jos6 Tercero, mejicano, quienes tradujeron, cada uno por su
parte, y respectivamente, los capitulos I, II, III,* IV, VII,t X, XI, XII,
XIII, XV, XVI, XVIII, XIX; y los V, VI, VIII, IX, XIV, XVII, XX,
XXI. El senior Earle K. James, chileno, hizo una valiosa labor en el
cotejo y articulaci6n de esas traducciones. A todos tres esta Comisi6n
agradece su cooperaci6n, como tambi6n a la sefora Concha Romero
James por muchas fitiles sugestiones.

La seci6n "Convenios Comerciales" (pp. 64-71) de este capitulo es traducci6n del
Dr. Tercero.
t El uso de la expresi6n "trabajadora social" en este capitulo es a sugesti6n de la
sefiora Romero James. VWase p. 176, nota i.












INDICE DE LOS GRAFICOS Y MAPAS


Mapa de Cuba .. .Frontispicio
Mapa de la Densidad de Poblaci6n .. "
GRAFICOS PAGINA
I. Proporci6n del Aumento de la Poblaci6n de Cuba, 1775-1933 28
II. Natalidad y Mortalidad, 1900-1933 .. o8
III. Tuberculosis Pulmonar, Mortalidad, 1926-1934 ... i.12
IV. Fiebre Tifoidea, Mortalidad, 1898-1933 . 13
V. Fiebre Amarilla, Mortalidad, 1856-1908 .115
VI. Proyecto de Organizaci6n de los Servicios de Sanidaa 121
VII. Departamento de Inspecci6n M6dica .. .125
VIII. Producci6n Promedio de los Centrales Cubanos, 1904-1933 243
IX. Importaciones de Maquinaria para los Ingenios Azucareros de
Cuba, 1904-1930 .... ......... .245
X. Producci6n Azucarera de Cuba .. 246
XI. Proporciones Anuales de las Exportaciones Cubanas de Azfcar,
1922-1933 .. .......... 258
XII. Precios de los Az6cares Crudos en el Mercado de Nueva York 262
XIII. Comparaci6n del "Factor de Carga"-Compafiia Cubana de
Electricidad ... .... 454
XIV. Idem, The Montana Power Company ... .455
XV. Idem, Texas Power and Light Company .455

Mapa de los Suelos Nim. En el Capitulo XIX
Mapa de los Suelos Nim. 2)E














INDICE DE LOS CAPITULOS


PAGINA
INTRODUCCION .. v


Primera Parte
FACTORS GENERALS
CAPITULO
I. LA REVOLUCION ... 3
i. El Antiguo Sistema Econ6mico.-2. El Sistema Poli-
tico.-3. El Machadato.-4. La Revoluci6n Frustrada.-
5. Pesimismo.-6. &Puede ser una Soluci6n el Laissez-
Faire?-7. Factores Favorables.

II. LOS ELEMENTS DE LA POBLACION .. ... 27
i. Distribuci6n de la Poblaci6n.-2. Elementos Raciales.
-3. Prejuicios Raciales.-4. Los Chinos.-5. La Cuesti6n
Espafiola.-6. Las Sociedades Mutualistas Espafiolas.

III. VIDA ECONOMICA ..... 45
i. Origenes Econ6micos.-2. Inversiones Extranjeras.-3.
Las Principales Exportaciones.-4. Factores Econ6micos y
Sociales Internos.-5. La Posesi6n de la Tierra.-6. La De-
presi6n.-7. Diversificaci6n.-8. Los Intereses de Otros
Paises.-9. Convenios Comerciales.


Segunda Parte
CONDICIONES DE VIDA

IV. ORGANIZATION DE LA FAMILIAR Y STANDARDS DE
VIDA .............. 75
I. La Familia Cubana.-2. El Standard de Vida.-3. Los
Niveles de Jornales y el Desempleo.-4. Analisis de un
Presupuesto Familiar.

V. SANIDAD PUBLICA ... .io6
i. Estadisticas Demogrnficas.-2. Enfermedades Principa-
les.-3. Organizaci6n de la Sanidad Piblica.-4. Servicios
ix







INDICE DE LOS CAPITULOS


CAPITULO PAGINA
M6dicos.-5. Discusi6n General y Resumen.-6. Recomen-
daciones.

VI. EDUCACION. 142
i. Organizaci6n Administrativa.-2. Ensefianza Primaria.
-3. Escuelas Rurales.-4. Educaci6n Secundaria.-5. Las
Escuelas Normales.-6. Edificios Escolares.-7. La Univer-
sidad de La Habana.-8. Bibliotecas.

VII. EL BIENESTAR SOCIAL .. 174
i. Organizaci6n de la Beneficencia Pfiblica.-2. Hospitales
y Servicios de Sanidad.-3. Los Delincuentes.-4. Necesi-
dades de la Vida Colectiva.-5. Centros Sociales (o "Casas
del Pueblo").

VIII. EL DESCONTENTO SOCIAL Y EL MOVIMIENTO
OBRERO 200
i. La Huelga General de Agosto.-2. El Movimiento Huel-
guistico en los Centrales Azucareros.-3. La Confedera-
ci6n Nacional Obrera de Cuba.-4. La Fuerza del Comu-
nismo.

IX. EL GOBIERNO Y LA QUESTION OBRERA .. 220
i. Tentativas para Reprimir la Agitaci6n Social.-2. Legis-
laci6n Social y Obrera.-3. La Repatriaci6n de Haitianos.



Tercera Parte
ECONOMiA AZUCARERA

X. LA INDUSTRIAL AZUCARERA-ASPECTOS EXTERNOS 241
I. El Desenvolvimiento de la Industria Azucarera.-2. La
Organizaci6n Externa de la Industria Azucarera.-3. Ta-
mafio y Propiedad de los Ingenios.-4. Refacci6n.-5. El
Mercado del Azfcar.

XI. LA INDUSTRIAL AZUCARERA BAJO CONTROL 264
i. El Inicio del Control.-2. Chadbourne y la Situaci6n
Subsiguiente.-3. La Administraci6n Cubana del Sistema de
Cuotas.-4. El Azicar y el "New Deal."







INDICE DE LOS CAPITULOS


CAPITULO PAGINA
XII. ASPECTS SOCIALES DE LA INDUSTRIAL AZUCARERA 290
i. La Tecnica de la Producci6n.-2. Los Latifundios.-3.
El Colonato y el "Sistema de Administraci6n."-4. Los Con-
tratos del Colono.-5. La Cuesti6n Obrera y las Relaciones
con los Trabajadores.-6. Los Trabajadores de los Campos.
-7. La Industria y la Organizaci6n Obrera.-8. Sumario.

XIII. CONSIDERACIONES RESPECT A LA POLITICAL AZU-
CARERA ............. 322
I. La Obtenci6n del "Beneficio Completo del Preferencial."
2. La Lucha para Sobrevivir.-3. Los Factores del
Suelo y el Transporte.-4. Necesidades Financieras de los
Centrales.-5. Un Nuevo Convenio Azucarero Interna-
cional.-6. Distribuci6n de los Beneficios del Sistema de
Cuotas en Cuba.-7. La Cuesti6n del Azucar Refinado.



Cuarta Parte
CUESTIONES FINANCIERAS Y DE SERVICIOS PIBLICOS

XIV. EL SISTEMA MONETARIO Y EL CREDIT .. 345
i. Historia del Sistema Monetario.-2. Legislaci6n Mone-
taria Promulgada en 1933-1934.-3. El Problema de la In-
flaci6n.-4. Elements de un Buen Sistema Monetario y su
Aplicaci6n a Cuba.-5. El Patr6n de Cambio D61ar.-6.
Nuevos Bancos.-7. Credito Agricola.-8. Otras Institu-
ciones Financieras.-9. El Problema General.

XV. LA HACIENDA PUBLIC DE CUBA .... .386
i. Caracteristicas Principales del Sistema Nacional de Im-
puestos.-2. Principales Fuentes de Ingresos.-3. La Lo-
teria.-4. Caracteristicas Principales del Sistema de Im-
puestos Municipales.-5. Los Gastos y su Control.-6. Un
Program de Reforma Financiera.

XVI. LA DEUDA PUBLIC 415
i. Historia de la Deuda de la RepOiblica de Cuba.-2.
Estado Actual de la Deuda Piblica Cubana.-3. La Deuda
de Obras P6blicas.-4. El Peso de la Deuda Pfblica-5.
La Soluci6n del. Problema de la Deuda P6blica.


ii







xii INDICE DE LOS CAPITULOS

CAPITULO PAGINA
XVII. SERVICIOS PUBLICOS ... .436
i. Luz y Fuerza.-2. La Situaci6n de los Tel6fonos.-3. Los
Ferrocarriles.-4. Comisi6n de Servicios Pfblicos.



Quinta Parte
PROGRAM DE RECONSTRUCTION

XVII. UN PROGRAM DE AUXILIO INMEDIATO 489
i. Producci6n de Alimentos por los Centrales Azucareros.
-2. Educaci6n Agricola.-3. Los Huertos de Frutas Tro-
picales Comestibles.-4. Mejoramiento de la Vida Comunal.

XIX. UN PROGRAM FORESTAL Y DE TERRENOS 501
i. Los Terrenos Cubanos.-2. Utilizaci6n de la Tierra.-3.
Un Program Forestal.-4. Diversificaci6n del Ganado y
Vaquerias.-5. Agriculture e Industria Diversificadas.

XX. COLONIZACION RURAL Y DIVERSIFICACION 521
i. Political Agraria.-2. Plan de Colonizaci6n.-3. Nuevas
Industrias.-4. Organizaci6n de las Ventas.-5. Political
Arancelaria y Tratados Comerciales.

XXI. RESUME Y CONCLUSIONS .. .543
i. Sumario de las Recomendaciones.-2. El Problema Po-
litico.-3. Relaciones entire Cuba y los Estados Unidos.

BOSQUEJO DE LAS RECOMENDACIONES PRINCIPLES .. .555

INDICE DE RECOMENDACIONES .. 558

INDICE DE LAS RESERVES HECHAS POR MIEMBROS DE LA COMISI6N 562

INDICE GENERAL .' ... .... 563


























PRIMERA PARTE

FACTORS GENERALS














I. BOSQUEJO DE LAS RECOMENDACIONES PRINCIPLES

I. PROGRAM DE RECONSTRUCTION.
A. Medidas de auxilio inmediato
i. Legislaci6n que dispusiese que cada central dedicase tierras para
cultivos alimenticios y nombrase un director de subsistencias
(pp. 490-3,* 500, 541, 545)
2. Establecimiento de un sistema national de instrucci6n agricola
gubernamental y de base experimental, por medio de los
maestros de cultivos (pp. 493-4, 500, 541, 545)
3. Desenvolvimiento gradual de un plan de centros sociales, por
medio de los maestros de cultivos, enfermeras domiciliarias, tra-
bajadoras sociales, y maestros de escuelas rurales, para el me-
joramiento de la vida comunal (pp. 496-500oo, 96-9, 151-4, 541,
545)
B. Program de colonizaci6n rural, studio de terrenos y diversifica-
ci6n
I. Un reconocimiento detallado y exacto del suelo, que con el tiem-
po cubriese toda la Isla, como base para ajustar el uso de la
tierra para la diversificaci6n de la agriculture (pp. 507-1r, 541,
545)
2. Ajuste de las tierras usadas de modo que lenen las necesidades
nacionales de efectivo y de exportaci6n, tales como azficar, ta-
baco, came de res, al objeto de tender la producci6n mis eco-
n6mica y al mismo tiempo mantener una calidad y una corriente
productora que permitan razonables exportaciones (pp. 50o-1o,
516-519, 507)
3. Fomento de bosques en tierras de propiedad pfiblica o privada
ahora dedicadas a otros usos, pero que se adaptan mejor para
bosques que para cultivos o pastes (pp. 511-6, 507, 541)
4. Reorganizaci6n y reajuste de la agriculture para desarrollar, en
cuanto sea possible, el cultivo de los products que pueden darse
economicamente en Cuba, inclusive los huertos de frutos tropi-
cales comestibles (pp. 494-6) y hacer hincapi6 en la necesidad
de que la familiar se baste a si misma y de que se proporcione al
pueblo una dieta adecuada y nutritiva (pp. 519-520o, 506, 507)
5. Program de colonizaci6n rural, en el cual el gobierno cubano
acudiera a los siguientes medios para la adquisici6n de las tie-
rras: i) cesi6n voluntaria por parte de los propietarios particu-
lares; 2) acci6n reivindicatoria judicial para recuperar tierras
bajo dominio illegal; 3) venta obligatoria, cuyo pago se harA
parte en efectivo y parte con bonos de la deuda interior; 4)
Los nimeros en tipo bastardilla indican las piginas donde el tema se discute en
detalle.






556 RECOMENDACIONES PRINCIPLES
creaci6n de un impuesto sobre las tierras baldias (pp. 521-6,
54I, 544)
El program de colonizaci6n tendria las siguientes finalidades:
a) Establecimiento de granjas colectivas unidas al batey, cuyo
titulo de propiedad quedaria en manos del central, pero
cuyos products serian de propiedad de la colectividad (pp.
490-3, 53r, 541)
b) Fomento del establecimiento de colonies independientes por
medio de un sistema de venta obligatoria con la interven-
ci6n del gobierno (pp. 526-7, 531, 541, 545)
c) Establecimiento de huertos familiares (granjas de subsisten-
cia) para trabajadores que tengan oficios definidos, sean
agricolas o industriales, organizados en colectividades cuyo
centro social constitute el cimiento de la estructura colectiva,
y que compren sus tierras del gobierno segin un plan de
plazos moderados (pp. 528, 531, 542)
d) Establecimiento de colonies de pobladores individuals para
la producci6n de alimentos y de nuevas cosechas que pro-
duzcan ingresos en efectivo (pp. 529-31, 542)
e) Creaci6n de granjas colectivas para obreros industriales, par-
cial o totalmente desocupados (pp. 529-30, 531, 542)
6. Establecimiento de organizaciones para las ventas y la refacci6n
cooperatives en favor de los pequefios sitieros y terratenientes
(pp. 535-8, 542, 545)

II. AZUCAR.
A. Para elevar el precio mundial del az6car, negociaci6n de un convenio
azucarero international mediante el cual las principles naciones im-
portadoras de azficar convengan adoptar un sistema de cuotas
andlogo al de los Estados Unidos y mediante el cual se extenderia
la vida de la Ley Jones-Costigan y del Plan Chadbourne (pp.
333-7, 545)

III. FINANZAS.
A. Adopci6n de un sistema monetario de cambio-d6lar, que daria a
Cuba una moneda national, segura y equitativa, y que probable-
mente produciria al gobierno de Cuba una utilidad initial de cerca
de $15.ooo.ooo y un ingreso annual de un mill6n de pesos (pp. 363-
73, 545)
B. Establecimiento de un impuesto a las tierras baldias con objeto de
fomentar el aprovechamiento de millones de hectareas de tierras in-
cultas, en manos de particulares (pp. 525, 545), asi como el estable-
cimiento de un impuesto progresivo a la exportaci6n de azicar con
el objeto de aumentar los ingresos y poner un freno a la expansion
indebida de la producci6n azucarera que podria ocurrir a raiz de
una elevaci6n sensible de su precio (pp. 337-8, 413, 545)
C. Establecimiento de un banco agricola para alentar la diversificaci6n
y fomentar el desenvolvimiento de cooperatives locales (pp. 379-81,
545)






RECOMENDACIONES PRINCIPLES 557
IV. SERVICIOS PUBLICOS.
A. Establecimiento de una comisi6n de servicios pfblicos que tenga
jurisdicci6n sobre la luz y fuerza electricas, los tel6fonos, los ferro-
carriles y las carreteras (pp. 483-6, 545)
B. Modificaci6n de la Ley Tarafa y establecimiento de una tarifa inica
por tonelaje, para transport de azficar (p. 482)
C. Control gubernamental del transport automotor, con imposici6n de
una sobrecarga (p. 482)













APITULO I

LA REVOLUTION

Cuando el pueblo cubano, en agosto de 1933, se sublev6 para
expulsar a Machado del pais, lo hizo exteriorizando un intense deseo
de libertarse, no solamente de una dictadura personal, sino de todos r
los abuses provenientes de un sistema social y politico que Machado I
habia llegado a simbolizar. La palabra "revoluci6n," a la caida de I
Machado, resumi6 en si misma el anhelo general por drasticas reforms v
en la vida political, social y econ6mica, de la naci6n cubana.
Durante el afio transcurrido se han desperdiciado muchas de las
energies surgidas al calor de la revoluci6n, y los propios elements
revolucionarios que un tiempo estuvieron unidos en el prop6sito comfin
de derribar el "machadato," estAn ahora divididos y son hostiles los
unos a los otros. Pocos, muy pocos de los bellos proyectos renovadores
que proclamaban los manifiestos de la oposici6n, han sido lRevados a
efecto, y el pais parece haber entrado en un nuevo period de decepci6n
y quiza si de pesimismo. Nuestro prop6sito, en este capitulo, es el de
explicar por qu6 surgi6 la revoluci6n de 1933, cuAles fueron sus
demands y por qu6 estas no se han visto realizadas.
En 1895 el pueblo de Cuba se lanz6 a la guerra para alcanzar su
independencia del regimen colonial espafiol. En 1933 ese mismo pueblo
inici6 una nueva revoluci6n, esta vez para conquistar su independencia i
y seguridad econ6micas y libertarse del desgobierno politico. Una de I
las sorprendentes paradojas de la historic de Cuba es la de que, como 1
secuela de su lucha por alcanzar la independencia political en 1895, el'
pais perdi6 el control de sus recursos econ6micos. Si comparada con
las republicas hispanoamericanas independizadas de Espafia, es precise
convenir que Cuba disfrut6 de prosperidad durante la primera mitad
del siglo XIX. No obstante la existencia de la esclavitud africana, la
propiedad de la tierra estaba ampliamente distribuida, y la mayor parte i
de los campos pertenecian a los cubanos.1
Las revoluciones de 1868 y de 1895 produjeron espantosas miserias
y gran destrucci6n de propiedades en toda la Isla, al propio tiempo
1Diccionario geogrdfico, estadistico, histdrico, de la isla de Cuba, por Jacobo de la
Pezuela, Madrid, 1863, v. I, p. 59. Azicar y pobladdn en las Antilas, por Ramiro Guerra,
La Habana, 1927, p. 47 y siguientes. Censo de la repiblica de Cuba, La Habana, 1919,
P. 124.







4 PROBLEMS DE LA NUEVA CUBA
que la political de reconcentraci6n puesta en vigor por las autoridades
espafiolas, asi como la confusion general traida por la prolongada
lucha, obligaron a los guajiros a refugiarse en las ciudades. Como
consecuencia de ello, muchos perdieron no s6lo la posesi6n de sus
tierras, si que tambi6n los titulos de propiedad de las mismas. Antes
de 1894 habia en Cuba 90.960 sitios y estancias, y cinco afios mis
tarde, en 1899, ese nuimero habia quedado reducido a 60.711.
Al terminar la guerra con Espafia, Cuba tuvo que afrontar los
problems representados por un ej6rcito de veterans que necesitaban
tierras y por una poblaci6n rural que estaba completamente desor-
Sganizada. La primera intervenci6n norteamericana en Cuba tuvo
caracteristicas dignas de loa, especialmente en cuanto a instrucci6n
pfiblica y sanidad; pero el gobierno interventor no se ocup6 del
Sproblema de la reconstrucci6n rural, como tampoco lo hizo la Asamblea
i Constituyente cubana de 1900-190o. Los Estados Unidos evacuaron la
Isla en 1902, despubs de oblgar a Cuba a aceptar la Enmienda Platt,2
que concedia al gobierno norteamericano un derecho permanent de
intervenci6n en los asuntos de Cuba. El mismo afio los Estados Unidos
y Cuba firmaron un convenio de reciprocidad mercantil que concedia
ventajas aduanales a los products de un pais en el mercado del otro,
y viceversa. Ambos convenios sirvieron para estimular la entrada de
capital extranjero en la nueva repfiblica.

I. EL ANTIGUO SISTEMA ECON6MICO
Hasta que termin6 la Guerra Mundial, Cuba disfrut6 de un alto
grado de prosperidad como consecuencia de un sistema econ6mico que
se basaba, muy principalmente, en la producci6n de azicar en gran
escala. Esta prosperidad alcanz6 su punto culminante en la famosa
"Danza de los millones," en 1920. Las ganancias del azuicar no
solamente las disfrutaron los accionistas y los hacendados extranjeros,
sino tambi6n los centrales cubanos; y los colonos y los cortadores de
calfa. El desastre ocurri6 al afio siguiente, y los colonos y los ha-
cendados que habian contraido deudas para aumentar la producci6n
de sus fincas, no pudieron pagarlas y en muchos casos perdieron sus
propiedades. Los bancos cubanos, carentes de reserves adecuadas,
hiqieron crisis y como consecuencia el capital extranjero aument6 su
control sobre los recursos de la Isla. Hoy, la industrial azucarera, los
bancos, los ferrocarriles, y las demis compafiias de servicios pfiblicos,
estin dominados por empresas extranjeras, las cuales, respaldadas por
un cr6dito que parecia ilimitado, aumentaron ain mas la producci6n
2La Enmienda Platt formaba parte de la Ley de Cr6ditos del ejrcito de los Estados
----Unidos, de x9go, pero fu6 incorporada formalmente en el tratado permanent de mayo
22 de 19o3.







LA REVOLUTION 5
de azicar, tal y como venia ocurriendo, al propio tiempo, en los demis
paises azucareros del mundo. El mercado mundial muy pronto estuvo
congestionado; y a despecho de la adopci6n del Ilamado Plan Chad-1
bourne para la restricci6n de la zafra, el precio del azicar descendi6, I
en el verano de 1932, al precio minimo de todos los tiempos: 0.57
centavos la libra. Las perspectives eran tan desastrosas que los hacen- I
dados no quisieron o no pudieron obtener los prestamos necesarios
para mantener sus campos en condiciones, y 6stos comenzaron a
secarse. El afio de 1932-1933 result tan trigico en la historic de Cuba I
como el de 1897-1898.
Muchos de los aspects de la vida econ6mica cubana correspondent
a un sistema general de industrializaci6n que ha despertado universal
protest. Hay tres razones capitals que parecen justificar la trans-
formaci6n del antiguo sistema econ6mico, que reclama Cuba. En
primer lugar, ese sistema ha demostrado ser inestable en alto grado'
y result dificil, si no impossible, edificar una sociedad normal en un
pais que depend casi exclusivamente de un product cuya cantidad 1
y precio estAn sujetos a grandes fluctuaciones. Alli por 1883 el propio
Jos6 Marti decia: "Comete suicidio un pueblo el dia en que fia su
subsistencia a un solo fruto. ." Los altos precious alcanzados por el I
aziicar en las 6pocas de mayor florecimiento pueden causar tantos'
perjuicios sociales como la pobreza resultante de los tiempos de'
maxima depresi6n, ya que la inestabilidad parece ser la madre de la
imprevisi6n. Durante la "Danza de los millones" los cubanos de todas I
las classes sociales gastaron lo que ganaban con gran prodigalidad y
practicamente nada fui a engrosar las cuentas de ahorros o a conseguir
mejoras permanentes en los tipos de vida.
SEn segundo lugar, pocos agricultores u hombres de negocios
cubanos se ban hecho de una posici6n independiente bajo el sistema'
econ6mico que rige en Cuba y que en gran parte ha sido controlado por I
empresas extranjeras. Debido al progress mecAnico, la industrial
azucarera cubana, inevitablemente, ha tenido que ser operada en gran
escala; y para alimentar la capacidad productora de los enormes
centrales, las compaiiias azucareras han adquirido control abso!uto
sobre miles de kil6metros cuadrados de tierras propias para cafia.
Como ejemplos podemos citar que una sola compafiia, antes conocida
como Cuban Cane Products Company, control 23.150 caballerias de'
tierra; la Cuban-American Sugar Company tiene unas 15.633, y la
United Fruit Company posee en Oriente 8.431. Como contrast
debemos decir que el niimero de colonos cubanos que son duefios de
sus fincas, es pequefio; y que el nimero de sitios o estancias de labor
ha disminuido durante las l6timas tres d6cadas.3
SV6ase p. 54.






6 PROBLEMS DE LA NUEVA CUBA
S En tercer lugar, el sistema econ6mico vigente no ha podido pro-
t porcionar un medio de vida decent al pueblo cubano y tampoco result
Shoy lucrative para las classes capitalistas. En un tiempo la industrial
azucarera pag6 salaries comparativamente elevados al trabajador y
,dej6 utilidades relativamente importantes al colono. Durante los
Sltimos cinco afios, sin embargo, la condici6n de ambas categories de
Scubanos ha sido digna de lIstima. Muchos colonos han trabajado
solamente para ir viviendo y han acumulado deudas que, en muchos
,casos, son mis cuantiosas que el valor de sus fincas. Durante los afios
Sde 1932 y 1933 el cortador de cafia cubano con gran frecuencia trabaj6
I por menos de veinte y treinta centavos diaries; y a menudo ni siquiera
Sle pagaron lo que le debian o recibi6 solamente vales que servian de
anticipos para comprar en la bodega del central. Parte como con-
secuencia de los decretos del gobierno de Grau San Martin 4; y tambi6n
como resultado de una series de huelgas que hubo, los jornales subieron
hasta el punto de que en la zafra de 1934 los cortadores de cafia
estuvieron ganando hasta 80 centavos al dia. Esta cantidad, sin
Embargo, malamente les proporcionaba lo suficiente para comprar
alimentos y alguna ropa, y no les dejaba sobrante alguno para vivir
durante el "tiempo muerto."
Cuando las condiciones son mrs favorables, los centrales azucareros
muelen s6lo cuatro meses. El resto del afio-ocho meses por lo menos-
es lo que se llama el "tiempo muerto," 6poca durante la cual, te6rica-
mente, los cafiaverales son preparados para la pr6xima zafra y se
llevan a cabo las reparaciones que necesita el central. Cuando 6ste
muele a toda capacidad, la mayor parte de los obreros empleados
durante la zafra continfian trabajando todo el "tiempo muerto." En
los iltimos afios, no obstante, como consecuencia de la restricci6n de
la zafra y de la depresi6n econ6mica mundial, la molienda ha quedado
reducida, en algunos casos, a menos de dos meses, y el period de
inactividad y de desempleo se ha alargado en la misma proporci6n.
Hay un hecho todavia mis grave, representado por la circunstancia
de que, desde 1926, unos cuarenta centrales ban dejado de moler,
mientras que s6lo unos pocos de los otros han podido hacer nuevas
siembras o han limpiado los campos, temerosos de incurrir en gastos
cuando el future aparece muy incierto. El resultado final es que ha
Ssurgido un estado de cr6nico desempleo, que dura de nueve a diez
i meses al afio, entire los miles de cubanos que viven de la industrial
1 azucarera.
En las ciudades y pueblos, donde vive la gran maypria de la
poblaci6n cubana, no es possible que los desocupados cultiven lo que
I necesitan para su sustento. El gobierno cubano no ha organizado
4 ase el capitulo XII.







LA REVOLUTION 7
sistema alguno de ayuda para los cesantes y, en consecuencia, last
ciudades presentan muchos cuadros desgarradores de gentes que pasan
hambre.
En los distritos rurales, durante los filtimos treinta afios, pocos
nifios han tenido oportunidades para ir a la escuela y asi result que
casi la mitad, por lo menos, de la poblaci6n, es analfabeta. Pobresl
esfuerzos han sido los llevados a cabo para divulgar m6todos modernos'
de higiene, de agriculture, de verdadera sanidad y de mejoramiento,
de la vivieuda campesina, asi como tambi6n ha sido poco el cuidados
dedicado al progress de la vida comunal. Los gobiernos han carecido,
de programs para la reconstrucci6n de la vida rural o el desenvolvi-,
miento de una clase de pequefios propietarios rurales. Muy por ell
contrario, la industrial azucarera ha empleado una gran proporci6n de'
la poblaci6n como jornaleros o colonos, en una situaci6n inestable que' .
no cambiari aunque mejore el mercado azucarero. La Habana, por j
otra parte, ha podido lucrar con ese sistema y asi result que la
magnificencia de la capital contrast notablemente con la pobreza del
resto del pais. Esta filtima comparaci6n la ofrecemos solamente comoi
una prueba mis de la defectuosa articulaci6n de la economic del pais.

2. EL SISTEMA POLITICO

El pueblo cubano, ademas, se ha rebelado contra un sistema politico!
que se ha caracterizado por la irresponsabilidad, la esterilidad y la
corrupci6n. Estos defects pueden ser atribuidos a una multitud de I
causes sociales, la primera de las cuales esta representada por el
sistema colonial que rigi6 en Cuba. En 1837 las Cortes espafiolas
reSolvieron que las posesiones de ultramar-Cuba entire ellas-no
podian ser gobernadas de acuerdo con la constituci6n de la monarquia,
sino que serian objeto de leyes especiales. Al mismo tiempo las Cortes
se negaron a admitir a los diputados electos por Cuba, y esta colonia
no tuvo cuerpo legislative insular hasta el decreto de noviembre de
1897, que concedi6 la autonomia. En ese dilatado period la Isla estuvo
sujeta al arbitrario dominion de un capitan general nombrado por
Espafia y, por consiguiente, a diferencia de las colonies de otras
potencias, los cubanos nunca tuvieron la practice del gobierno propio
y si se educaron en el arte de la revoluci6n y de la improvisaci6n.
Otra causa de los defects politicos de Cuba radica en el hecho de
que pocos cubanos se ban dedicado a empresas y negocios de caricter
privado. El pequefio comercio ha estado siempre dominado por la'
colonia espafiola; y la industrial azucarera, los bancos, los ferrocarriles'
y las demAs compafiias de servicios pfiblicos y otras empresas han
estado bajo el control de'norteamericanos y otros extranjeros. El campo i







8 PROBLEMS DE LA NUEVA CUBA
cubano no ha ofrecido alicientes para los graduados de la Universidad
y de las diversas escuelas tecnicas. Muchos cubanos instruidos, en su
mayoria educados para ser m6dicos o abogados, han buscado su medio
de vida como empleados piblicos. El tesoro national ha sido la mayor
Sfuente de los empleos de la clase media cubana y los presupuestos, a
Sfalta de un program econ6mico y social, han estado a la disposici6n
i de los politicos irresponsables que asi han manejado a capricho los
j cargos pfiblicos, sin la mis minima consideraci6n para las funciones
I de los mismos. Uno de los resultados del sistema ha sido que la
incompetencia y la corrupci6n se hayan extendido.
Por filtimo, la Enmienda Platt tambien ha servido, aunque indirec-
tamente, para determinar las peores caracteristicas de la vida political
cubana, ya que, con ella, se negaba a Cuba republican el derecho a
la revoluci6n que la colonia habia empleado para poner fin a los abusos
del gobierno espafiol; y los politicos cubanos, de ese modo, abrigaban
pocos temores de una sublevaci6n popular que, a falta de elecciones
honradas, habria sido el finico valladar contra la irresponsabilidad y
la corrupci6n. La abrogaci6n de la Enmienda Platt, hecha mediante
el convenio de mayo de 1934 entire Cuba y los Estados Unidos, sin
duda ha removido uno de los grandes obstAculos que habia para la
existencia de un gobierno mejor en Cuba. Por tales razones, muy
principalmente, la vida political cubana ha estado dominada por una
irresponsabilidad casi absolute.
Segin la Constituci6n de 1901 la administraci6n piblica estaba a
cargo de un gobierno national, resident en La Habana, encabezado
por un president con su correspondiente consejo de secretaries o
ministros. El president y los congresistas eran elegidos cada cuatro
afios; pero es un hecho que en toda la historic de Cuba republican ha
habido muy pocas elecciones honradas e imparciales. Esto se ha debido
a cuatro factors, por lo menos: la herencia del coloniaje espafiol; la
facilidad con que el cuerpo electoral, en que figuran gran nfmero de
Svotantes analfabetos y sin recursos, puede ser corrompido; la coacci6n
practicada por el ej6rcito y los supervisors militares sobre el electo-
rado, y la propia naturaleza del sistema electoral cubano. El C6digo
SCrowder, de 1919, trat6 de garantizar elecciones honradas; pero sus
preceptos fueron burlados y las elecciones celebradas durante el
gobierno de Machado resultaron de las mis parciales y fraudulentas
ien toda la historic de Cuba.
SUna vez electos, muchos senadores y representantes s61o mostraban
interns en pasar leyes de pensions o de creditos para obras piblicas,
con las cuales pudiesen medrar ellos o sus amigos; y tambien en
otorgar privilegiadas concesiones para nacionales y extranjeros. La
irresponsabilidad de los congresistas cubanos aument6 con lo dispuesto







LA REVOLUTION 9
en el articulo 53 de la Constituci6n de 1901, que disponia que ning6n
legislator podia ser procesado por delito alguno, sin el consentimiento
del Congreso. Hasta fines del gobierno de Menocal hubo 372 suplica-
torios contra miembros del Congreso acusados de diversos delitos, y
s6lo uno fu6 autorizado. AdemAs, era costumbre del Congreso conceder
una amnistia despu6s de cada elecci6n y con ella perdonar todas las
transgresiones electorales. El ser miembro del Congreso virtualmente
equivalia a inmunidad para el castigo de todo delito.
Ha habido tambi6n gran descontento por motivo del sistema de
gobierno provincial y municipal. De acuerdo con la Constituci6n de
9goi, Cuba estaba dividida en seis provincias, cada una con su
gobernador y su consejo provincial electos por el voto popular.5 Los
gastos de la administraci6n provincial eran costeados con recargos en
las contribuciones municipales. Cuba, al propio tiempo, estaba dividida
en municipios cuyo nfimero es de unos 125, hoy en dia, y todos los
cuales comprendian parte urbanizada y parte rural. En las Ordenanzas
Municipales de Alonso de Ciceres, promulgadas en 1574, los municipios
tenian una autonomia bastante amplia que no fu6 explicitamente
derogada por espacio de casi tres siglos, aunque a virtud de la political
de centralizaci6n aplicada por Espafia durante el siglo XIX y que
culmin6 en la nueva Ley de Municipios proclamada por el general
Concha en 1859, los municipios gradualmente perdieron su autonomia.
Algo de independencia local fu6 restituido por la ley de 1877 que
concedia funciones legislativas y administrativas a los ayuntamientos
y a los alcaldes elegidos por los mismos, siempre dependientes, sin
embargo, de la aprobaci6n del capitAn general.6
,En la Constituci6n de 1901 Cuba trat6 de adoptar el regimen de
descentralizaci6n municipal existente en los Estados Unidos; y la
carta fundamental separ6 las funciones legislativas y ejecutivas
municipales y estableci6 que el alcalde y los concejales debian ser
electos por el pueblo. La legislaci6n complementaria que se necesitaba
para el cumplimiento de tales disposiciones, no fu6 promulgada hasta
despues de la revoluci6n de 1906.
La Ley OrgAnica de los Municipios de 19 de mayo de 1908 fu6 el
resultado de la labor hecha por la Comisi6n Consultiva establecida por
el segundo gobierno interventor norteamericano y que era integrada
por juristas cubanos y de los Estados Unidos. El prop6sito de esta ley
fue la creaci6n de la autonomia municipal y la consagraci6n del
*Vease el articulo "Administrad6n pdblica" en la Encidopedia cubana juridico-
administrativa, por el Dr. E. Rodriguez Herrera, La Habana, 1933, vol. I, p. 525 y
siguientes.
Slntroduccidn a la historic de las instituciones locales de Cuba, por Francisco Carrera
Jistiz, La Habana, 1905, vol. II, p. 113 y siguientes.







Io PROBLEMS DE LA NUEVA CUBA
principio de que los gobiernos locales son responsables ante el pueblo.7
El gobierno national y el de la respective provincia se reservaron el
derecho de suspender a los alcaldes, asi como los acuerdos de los
ayuntamientos, y tambi6n bajo ciertas circunstancias el gobierno
national conserve la responsabilidad de las atenciones sanitarias y
educacionales. En la d6cada siguiente, ademas, el gobierno central
impuso muchas obligaciones financieras a los municipios, que dis-
cutiremos en otro capitulo.8 No pocas veces el gobierno central sus-
pendi6 los acuerdos municipales para beneficiary influyentes intereses
econ6micos y politicos,9 e hizo uso de los supervisors militares y la
guardia rural para interferir en el mantenimiento de la paz y el orden
locales. Al ocurrir la revoluci6n de 1933, muchos cubanos consideraban
a los municipios, mAs que nada, como agencies electorales y fiscales
del gobierno national, y a los gobiernos provinciales como posiciones
political del gobierno que dominaba en La Habana.
S La omisi6n de establecer una rigida responsabilidad political
Scondujo naturalmente en Cuba a la corrupci6n y al despilfarro de los
Sdineros piblicos; y como ejemplo de ello puede citarse el hecho de que,
Sen tiempos de Machado el ej6rcito, te6ricamente, tenia 12.000 soldados,
cuando en realidad s61o habia 9.000 y los 3.000 restantes constituian
Iingresos suplementarios para los que controlaban al ej6rcito en favor
Sde Machado. El presupuesto cubano, ademis de comprender a los
Sverdaderos empleados, servia para mantener un nfimero de sinecuras
to botellas, cuyo product lo percibian los favorites politicos. La
I loteria, por su parte, era otra fuente de corrupci6n. Los contratos para
obras pfiblicas y para suministros en numerosas ocasiones eran dados
a tal o cual partidario politico, con sobreprecios escandalosos. No
Shabia un sistema independiente para la intervenci6n de las cuentas
i piblicas, y por ello las malversaciones no podian ser descubiertas. Ha
r habido muchos casos de autoridades provinciales y municipales
i acusadas de desfalcar los fondos pfiblicos, frecuentemente con el inico
i objeto de costear su campafia political.
Algunos escritores cubanos han censurado el hecho de que, durante
los iltimos 30 afios, las obras piiblicas, la instrucci6n y la sanidad, no
han alcanzado el debido progress sino que mis bien ban retrogradado

7 Para el studio de esta ley, cons6ltese Los municipios cubanos a travis de la juris-
prudencia, por los doctors Venegas Muiia y Venegas y Pazos (Biblioteca juridica de
autores cubanos y extranjeros), La Habana, 1932.
8Vease capitulo XV.
Consultense El derecho pdblico y la autonomia municipal: el fraude de un regimen,
La Habana, 1913, p. 1oi; y Discurso de dausura del primer congress national de la
unidn de municipios cubanos, La Habana, 1926, ambos por el professor Francisco Carrera
Jiastiz. Tambi6n, La decadencia de Cdrdenas, por Herminio Portell Vili, La Habana,
1929.






LA REVOLUTION iI
a pesar de que los gastos piblicos han aumentado sin tasa ni medida.10
Durante los 8 afios del gobierno de Menocal, terminados en 1921, se ,,
recaudaron unos $600.o.oo000, no obstante lo cual el general Menocal,, /i
al retirarse del poder, dej6 una deuda flotante de $46.000.000 sin haber
afiadido nada substantial al desenvolvimiento social del pais.
La vida political cubana, antes de la revoluci6n de 1933, se ha?
caracterizado tambi6n por el excesivo nfmero de amnistias e indultos.
Desde 1902 hasta completar los veinticinco primeros meses del
gobierno de Machado, la lista de indultos alcanz6 un total de 7.759;
y conviene advertir que estos indultos no eran otorgados solamente
a delincuentes politicos, sino tambi6n a criminals vulgares. El 54%
de los indultos concedidos por Machado, por ejemplo, comprendian
delitos de asesinatos y homicidios. Ademas, desde 1902 hasta 1933 el
Congress cubano aprob6 45 leyes de amnistias generals, pocas de las
cuales eran por delitos politicos." Como es natural, este excesivo uso
de amnistias e indultos aument6 la corrupci6n, desmoraliz6 la judi-
catura cubana y di6 un incentive, indirectamente al menos, a la.
criminalidad. Es de justicia declarar que un buen nimero de ciudadanos
dignos y de lideres de la opinion pfiblica siempre combatieron esas
disolventes tendencies; pero no es menos cierto que hasta el adveni-
miento de la revoluci6n, esos elements civicos constituyeron una
minoria casi impotente.
Tales fueron, a grandes rasgos, los defects del antiguo sistema
politico, defects que, si en manera alguna fueron exclusivos de Cuba,
alcanzaron su punto culminante bajo el gobierno del general Gerardo
Machado.
3. EL MACHADATO
El general Machado asumi6 el poder el 20 de mayo de 1925, con
una plataforma electoral que prometia reforms political y econ6micas.
Al iniciar su primer period de gobierno el nuevo president prometi6
que no contrataria mis emprestitos extranjeros y que no iria a la'
reelecci6n. El primer paso de su program econ6mico fue la promul-
gaci6n de la Ley de Obras P6blicas de 1925, que autorizaba la
construcci6n de necesarias carreteras y de edificios en todo el pais y
de acuerdo con la cual se construyeron la carretera central y el fastuoso
palacio del Congreso. No tard6 much el president Machado en 1
olvidar su promesa de no contratar empr6stitos extranjeros; y para
completar el financiamiento de sus proyectos de obras p6blicas entr6 I
10 El progress y el retroceso de la republican de Cuba, por Carlos M. Trelles, en Revista
Bimestre Cubana, vol. XVIII, nuam. 4, p. 318. La decadencia cubana, por Fernando Ortiz,
La Habana, 1924.
11 Legislacin sobre amnistias e indultos de la repfblica de Cuba, por F. Lllaca Argudin,
La Habana, 1i33. Alrededor de .la mitad de dichas amnistias fueron aprobadas durante
el regimen de Machado.






12 PROBLEMS DE LA NUEVA CUBA
Ien arreglos con el Chase Bank Syndicate, arreglos cuya direct
i consecuencia fu6 que la deuda pfblica de Cuba se aumentase en mis
I de ochenta millones de pesos.
Machado, por otra parte, trat6 de estimular la diversificaci6n
agricola e industrial con los aranceles en extreme proteccionistas que
puso en vigor en 1927 y con otras medidas complementarias. Tambi6n
se esforz6 en estabilizar la industrial azucarera a trav6s de la adopci6n
de la restricci6n de la zafra que mas tarde fuW parte integral del Plan
Chadbourne. El fraude y la corrupci6n, sin embargo, pronto alcanzaron
el auge que en los anteriores gobiernos, y una de las razones capitals
para ello fuW la ambici6n que Machado puso de relieve para dominar
los partidos politicos existentes y obtener su reelecci6n a pesar de sus
promesas de no aspirar a un nuevo period presidential. A principios
de 1926 Machado indujo a los partidos Liberal, Conservador y Popular
a unirse en lo que se llam6 political del cooperativismo, y en la prima-
vera de 1927 el Congreso cubano, controlado por 6l, aprob6 un
proyecto de reforms constitucionales que prorrogaba su gobierno por
dos afios. La Asamblea Constituyente que se reuni6 en mayo de 1928
adopt el principio de aumentar el period presidential a seis afios,
sin derecho a reelegirse en el cargo; pero la propia Asamblea aprob6
una resoluci6n en que pedia a Machado que aceptase un nuevo period
presidential y exponia la tesis de que, con la reform constitutional,
podia hacerlo legalmente. Las reforms adoptadas por la Asamblea
Constituyente diferian del proyecto preparado por el Congreso, que
finicamente habia propuesto una pr6rroga de dos afios al gobierno de
Machado. El articulo 115 de la Constituci6n de 1901, sin embargo,
disponia que la Asamblea Constituyente s6lo podia aceptar o rechazar
lo propuesto por el Congreso; y como que las reforms aprobadas por
la Constituyente faltaban a ese precepto, various jurisconsultos cubanos
declararon que se habia violado el articulo 115 de la Constituci6n.
En noviembre de 1928 Machado fuW reelegido, esta vez por seis afios,
sin que hubiera habido otro candidate presidential en las elecciones,
y los elements opuestos a su gobierno proclamaron que, en vista de
la naturaleza inconstitucional de las reforms de 1928, que habia
denunciado la oposici6n, este segundo period presidential era
ilegitimo.
Machado dominaba la maquinaria de los tres partidos politicos
existentes por medio de la loteria y otros alicientes; pero tales recursos
le resultaron vanos en sus esfuerzos para controlar a los estudiantes
'universitarios, a muchas organizaciones obreras y a una parte del
grupo de lideres politicos que, encabezados por el coronel Carlos
t Mendieta, constituyeron la Asociaci6n Uni6n Nacionalista. Durante
el primer period presidential de Machado fueron asesinados various






LA REVOLUTION 13
obreros influyentes y algunos periodistas; y aunque la Constituci6n
garantizaba el derecho de reuni6n, los soldados y policies disolvian
violentamente los mitines organizados por la Uni6n Nacionalista y el
gobierno negaba a esta agrupaci6n political el derecho de participar
en las elecciones. Como resultado de las protests que en el otoiio de
1927 hicieron los estudiantes universitarios contra las proyectadas
reforms constitucionales, Machado orden6 que los lideres del movi-
miento fueran expulsados de la Universidad, y uno de ellos, Julio'
Antonio Mella, de ideas comunistas, fuW asesinado meses despues en
Ciudad de Mejico, a virtud de 6rdenes de Machado.
Cuando en mayo de 1929 se inaugur6 el segundo period presi-
dencial, la oposici6n al gobierno aument6 rApidamente. En septiembre
de 1930, durante otra manifestaci6n de protest levada a cabo por
los estudiantes, uno de estos, Rafael Trejo, fue muerto por un policia.
Los estudiantes cubanos, organizados en un directorio national,
comenzaron a armarse y a emplear medios de lucha clandestinos. En
diciembre de 1930 Machado clausur6 la Universidad, los institutes de
segunda ensefianza y las escuelas normales en todo el pais, y estos
centros docentes permanecieron clausurados hasta despu6s de la caida
del dictador. En agosto de 1931 hubo una intentona revolucionaria
organizada por antiguos politicos contrarios a Machado; pero el bien
entrenado ejercito de 6ste pudo ficilmente aplastar a los sublevados,
cuyos jefes fueron capturados.
Poco despubs del fracaso de este movimiento, un buen nimero de
j6venes profesionales y de estudiantes fundaron una asociaci6n queI
denominaron ABC. Esta organizaci6n, de caricter secret, public un
manifiesto que constituia una de las mis profundas e instructivas
critilas de la vida political y econ6mica de Cuba, hechas hasta entonces.
Como soluci6n a esa crisis, el manifiesto proponia una series de medidas i
encaminadas a obtener la nacionalizaci6n de las riquezas de Cuba.
Machado, mientras tanto, habia intensificado sus m6todos de asesinatos
hasta que, en julio de 1932, impulsados por la desesperaci6n, los
elements del ABC siguieron el ejemplo ya puesto en prActica por los
estudiantes y llevaron a cabo su primera represalia. Desde ese moment
hasta la caida de Machado, 6ste y los oposicionistas compitieron en
asesinatos y en actos de terrorism.
En mayo de 1933 el president Roosevelt envi6 a La Habana,
como embajador, a Mr. Benjamin Sumner Welles, y 6ste indujo a
Machado y a una gran parte de la oposici6n organizada a participar
en unas negociaciones bajo los buenos oficios del embajador norte-
americano, quien actuaba de mediador. Habia la esperanza de que de
esta manera se encontraria una soluci6n pacifica y constitutional para
la crisis cubana; pero cuando trascurrieron various meses sin ue se 1
"LPy *






14 PROBLEMS DE LA NUEVA CUBA
Shubiese Ilegado a acuerdo alguno entire Machado y la oposici6n, la
I inquietud political se hizo mis evidence y lleg6 a su punto culminante
con una huelga general que comenz6 el 5 de agosto. Dos dias mis
tarde, con trAgico balance de victims, los soldados disolvieron a tiros
una jubilosa manifestaci6n del pueblo habanero que celebraba en el
Paseo del Prado la entonces falsa noticia de que Machado habia
Srenunciado a su cargo. El ii de agosto la oficialidad del ejrcito le
pidi6 a Machado que presentase su renuncia "a fin de salvar a Cuba
Sde la intervenci6n extranjera." Abandonado por la mis poderosa fuerza
que le habia mantenido en el poder durante various afios, el dia 12
SMachado huy6 a Nassau, en aeroplano.
SDe esta manera Machado, despues de haber reducido a Cuba a un
pais presa del terror, tuvo el final de otros muchos dictadores. Algunas
de sus ideas en favor del desarrollo econ6mico de Cuba pudieran haber
sido beneficiosas si las hubiese puesto en plant por medios democrA-
ticos, honrados y constitucionales, que no sigui6 y a los que substituy6,
durante su gobierno, por los m6todos del mas brutal despotismo y
auspiciando las peores formas de la corrupci6n y del crime.
Aunque Machado ha huido de Cuba, su patria sufrira los terrible
' i efectos de su gobierno por muchos afios. Para pagar al ej6rcito y a los
I acreedores extranjeros, el dictador no vacil6 en mutilar los servicios
i sociales del pais. La clausura de los colegios de segunda ensefianza
priv6 a la juventud cubana de las facilidades de los mismos durante los
afios en que mAs los necesitaban para su formaci6n intellectual. No
I fu6 el menor de los dafios causados por su dictadura el haber propiciado
Sla corrupci6n de algunos cubanos de talent que por ello ban quedado
Sdescalificados para servir a la nueva Cuba. Puede decirse, sin embargo,
Sque el gobierno de Machado produjo beneficios indirectos a Cuba, ya
I que di6 ocasi6n para el desenvolvimiento de una conciencia national
Sy provoc6, como reacci6n contra los vicios del regimen, un penetrante
I examen de los defects de la vida cubana. Nuevos elements, repre-
a sentados por los estudiantes, por j6venes profesionales y por mujeres
animadas de heroicas resoluciones, se arrojaron por primera vez
I en la historic de Cuba dentro de la lucha political, y esas fuerzas
Snuevas y poderosas, asi lanzadas, si legan a adquirir la necesaria auto-
I discipline y la informaci6n exacta de los problems de Cuba, pueden
todavia llevar a su patria a vivir una nueva vida, superior a la del
Stercio de siglo trascurrido.

4. LA REVOLUCI6N FRUSTRADA
Machado pidi6 una licencia al Congreso antes de huir del pais. Al
propio tiempo, acept6 las renuncias de todos los secretaries del
despacho, excepci6n hecha de la del general Alberto Herrera, secretario






LA REVOLUTION 15
de la Guerra y Marina.12 De conformidad con lo dispuesto en el
articulo 72 de la Constituci6n de 1928, el general Herrera asumi6 la
presidencia provisional y nombr6 secretario de Estado al Dr. Carlos
Manuel de Cespedes. Entonces Herrera renunci6 a su interinatura y el
dia 13 de agosto el Dr. Cespedes ocup6 la primera magistratura seg6n
lo dispuesto en la Constituci6n de 1928,13 y nombr6 un consejo de se-
cretarios integrado en su mayoria por representantes de las facciones
oposicionistas que habian aceptado la mediaci6n de Mr. Welles. Ese
mismo dia el president Roosevelt anunci6 que ". el cambio de
gobiernos que ha tenido lugar en Cuba esti de acuerdo con la Constitu-
ci6n reconocida y con las leyes de aquel pais. ." De esta manera el t
gobierno que en parte era product de la mediaci6n del embajador I
norteamericano, venia a basar su existencia no s61o sobre la Consti-I
tuci6n de 1901 sino tambi6n sobre las reforms hechas en 1928 y que
habian llegado a ser odiosas a los cubanos directors de la revoluci6n. i
En un esfuerzo para disipar estos temores el gobierno de Cespedes
promulg6 un decreto el 24 de agosto por el que se anulaban las reforms
constitucionales de 1928 y se restituia en toda su integridad la Consti-
tuci6n de 1901. Ese decreto asimismo cesanteaba los congresistas, '
los magistrados del Tribunal Supremo nombrados despues del 201
de mayo de 1929, y todos los funcionarios electos, y declaraba que'
habria elecciones en febrero y con ello hizo temer que pretendiese,
perpetuarse en el poder. Pocos dias mis tarde otro decreto disponia
que los actos del gobierno de Machado, durante su segundo
period presidential, permanecerian vigentes a menos que fuesen
explicitamente derogados por disposici6n del Ejecutivo.14
La restauraci6n de la Constituci6n de 1901, unida al efecto pro-
ducido por la composici6n del gobierno de Cespedes y las circunstancias
que le habian dado nacimiento, no satisficieron el sentimiento revo-
lucionario que se habia extendido por la Isla y que, despubs de animar
a las classes intelectuales y political de La Habana, habia llegado a
permear a las grades masas trabajadoras de los campos, donde
empezaron a surgir las huelgas radicales. El espiritu de la revoluci6n
parecia reclamar cambios mas drAsticos y emocionantes y que barriesen
con las brutalidades del regimen de Machado y la miseria y la
corrupci6n producidas por el viejo sistema politico; y ese mismo
espiritu revolucionario, que era de exaltado nacionalismo, tambi6n
protestaba contra la mediaci6n de los Estados Unidos, de la cual el
12 Decreto n6m. ii55. Edici6n extraordinaria de la Gaceta Oficial, nMm. 20, 12 de
agosto de 1933. El general Herrera habia sido jefe de estado mayor del ej6rdto durante
todo el gobiero de Machado.
s Consfiltese su declarad6n de que habia torado posesi6n del cargo segin lo pre-
ceptuado en el articulo 72. Edidcn extraordinaria de la Gaceta Oficial, nim. 21, 14 de
agosto de 1933.
"4 Decretos nims. 1298 y 1386.







16 PROBLEMS DE LA NUEVA CUBA

gobierno de C6spedes era product. El nuevo gobierno, sin embargo,
se habia limitado principalmente a la tarea de restaurar la "nor-
malidad" political y constitutional.
El 4 de septiembre de 1933, por la noche, hubo una sublevaci6n en
el ej&rcito cubano, originada principalmente por el hecho de que los
oficiales eran todavia de los que habian servido durante el gobierno de
Machado. Los sargentos y alistados del ej6rcito, encabezados por el
sargento Fulgencio Batista, expulsaron a unos quinientos oficiales, y
el lider del movimiento asumi6 la jefatura de las fuerzas armadas con
el grado de coronel,15 mientras que 527 sargentos, cabos y soldados
y simples ciudadanos recibian grades, y Io6 de los oficiales de carrera
Sconservaban sus mandos. El resto de la oficialidad se concentr6 en el
edificio del Hotel Nacional y se rindieron despu6s del bombardeo del
2 de octubre.
La sublevaci6n de los sargentos no solamente produjo un profundo
cambio en el ej6rcito, sino que condujo a la caida del gobierno de
C6spedes, al que substituy6 un nuevo regimen, presidido por el Dr.
Grau San Martin, professor de la Escuela de Medicina de la Uni-
versidad,16 apoyado por muchos elements de los que se habian opuesto
a la mediaci6n de Mr. Welles, especialmente los estudiantes. Estos
elements vinieron a ser conocidos con el nombre de "aut6nticos." Uno
de los primeros actos del gobierno de Grau fu6 la promulgaci6n de los
estatutos del gobierno provisional, que definian los principios generals
que habrian de guiarle." El primero de 6stos disponia que el gobierno
mantendria sobre todas las cosas la absolutea independencia y la
soberania national" de Cuba y respetaria los tratados existentes.'8
El nuevo gobierno asimismo ofreci6 celebrar elecciones para una
Convenci6n Constituyente, el pr6ximo mes de abril, y para satisfacer
las demands de la opinion p(blica que reclamaba la complete
reorganizaci6n de la administraci6n public, suspendi6 la Ley del
Servicio Civil y muchos articulos de la Ley Orginica del Poder Judicial,
de manera que el Ejecutivo pudiese cesantear a los empleados macha-
distas.19 Al propio tiempo se crearon los tribunales de sanciones,
national y provinciales, encargados de juzgar a los autores de crimenes
1s Decreto nuim. 1538, Gaceta Ofcial, Edici6n Extraordinaria, nuim. 27, septiembre 8,
1933.
16 Durante 5 dias un directorio de 5 miembros, que incluia al Dr. Grau San Martin,
constituy6 el gobierno provisional. Gaceta Ofidal, Ed. Extra., nfm. 26, septiembre 5
de 1933.
17Aunque estos estatutos no derogaban explicitamente la Constituci6n de 19oi, mas
tarde el Tribunal Supremo declare que dichos estatutos y otras disposiciones del gobierno,
la habian modificado. Vease la sentencia nu1m. 2, de marzo 10 de 1934, en la Gaceta Oficial
de 6 de marzo del propio afio. La abrogaci6n de la Constituci6n de 1928 hizo surgir la
duda de si la toma de posesi6n de Cispedes era legal, ya que se habia llegado al poder de
acuerdo con lo dispuesto en el articulo 72 de la misma.
18 Gaceta Oficial, Ed. Extra., nfm. 30, septiembre 14 de 1933.
19 Decreto nuim. 1605, Gaceta Oficial, septiembre 16 de 1933.






LA REVOLUTION 17
comunes y politicos cometidos en tiempos de Machado,20 y estos
tribunales han continuado funcionando.
Durante los cuatro meses que el gobierno de Grau estuvo en el7
poder promulg6 un gran nimero de decretos, relatives a las siguientes
materials: jornada de 8 horas; obligaci6n de que el 50%, por lo menos,
de los trabajadores, debian ser cubanos natives; journal minimo para
el cortador de cafia; creaci6n de la secretaria del Trabajo; arbitraje
obligatorio de los problems del trabajo; suspension de los pagos por
los emprestitos del Chase National Bank; incautaci6n provisional de
las propiedades de la Chaparra Sugar Company y de la Compafiia
Cubana de Electricidad; establecimiento de la Asociaci6n de Colonos;
reconocimiento de la Federaci6n M6dica de Cuba; cesantia de Mr.
Chadbourne como president de la Compafiia Exportadora del Azficar;
concesi6n de cuota de producci6n ilimitada a los centrales que molian
menos de 60.000 sacos; inicio de un program de reform agraria
que incluia las actuaciones judiciales para que el gobierno adquiriese
las propiedades de la Cuban Cane Products Company, que estaba en
quiebra; reducci6n de las tarifas de electricidad; extension a los
empleados de las compafiias de electricidad de los beneficios de la Ley
de Jubilaciones y Pensiones de los Ferrocarriles; autonomia universi-,
taria; autorizaci6n para acufiar hasta $20.000.000 en plata, etc.
El gobierno de Grau ocup6 el poder en moments en que habia una
gran inquietud obrera reveladora de que Cuba vivia no s61o las agonias
de una revoluci6n political, sino de una revoluci6n social tambi6n. En
various lugares los trabajadores huelguistas se apoderaron de las
propiedades azucareras y por un moment Cuba estuvo amenazada de
un serio movimiento comunista. Muchos cubanos culparon al gobierno
de Grau por esta ola comunista; pero es de justicia decir que, debido
a la existencia de una muy generalizada miseria social, una crisis de
esta clase tenia que ocurrir a la caida de Machado. Los comunistas,
lejos de apoyar a Grau, atacaron violentamente muchas de sus medidas,
especialmente la Ley del 50%, que iba contra el principio de la soli-
daridad universal de la clase trabajadora. Las medidas que acabamos
de enumerar y otras disposiciones nacionalistas del gobierno de Grau,
no hay duda de que fueron un factor que produjo verdadero mejora-
miento en la condici6n del trabajador cubano y contribuy6 a la derrota
del comunismo.
Los intereses mercantiles, los viejos politicos, los espafioles resi- }
20 Vease el articulo 4 de los estatutos en la Ed. Extra. nim. 30 de la Gaceta Ofiial, y
tambi6n el Decreto n6m. 1956, Gaceta Oficial, septiembre 30, 1933. Estos tribunales
podian decretar el embargo de efectos pertenecientes a los acusados hasta cubrir el
imported de la multa que pudiera series impuesta. Ademis, si el acusado resultaba insol-
vente, los tribunales tenian facultades para anular toda transacci6n Ilevada a cabo
durante los ultimos seis meses y que pudiera haber sido realizada con el prop6sito de
similar dicha insolvenca.






18 PROBLEMS DE LA NUEVA CUBA
1 dentes en Cuba, los elements del ABC y muchos norteamericanos se
mostraron intensamente hostiles al gobierno de Grau. El propio
embajador norteamericano, Mr. Welles, era decididamente contrario
al nuevo regimen, que los Estados Unidos rehusaron reconocer. Esta
actitud de la cancilleria de WAshington priv6 al gobierno de Grau de
una condici6n que resultaba indispensable para su continuada ex-
iistencia; y las dificultades se aumentaron ain mAs por el hecho de
Sque este experiment de gobierno tenia lugar durante el "tiempo
muerto." Los critics proclamaban que aquel regimen s6lo representaba
una pequefia minoria fanatica dominada por los estudiantes y man-
tenida en el poder por un ej6rcito indisciplinado; y lo acusaban de
demag6gico, incompetent y enemigo de los Estados Unidos. Por lo
General, las mismas acusaciones, con mas o menos fundamento de
verdad, pueden hacerse contra cualquier gobierno revolucionario que
de repente asuma el poder sobre una ola de exaltada emoci6n y sin
preparaci6n o experiencia. Sin embargo, hoy en dia algunos de los que
Sms duramente combatieron al gobierno de Grau, admiten que l6 ha
sido el inico president que ha tratado de mejorar la fortune de la
empobrecida mayoria del pais.
En enero de 1934 el ej6rcito y otros elements se volvieron contra
Grau, y 6ste se vi6 obligado a renunciar. Le substituy6 un nuevo
gobierno, a cuyo frente estaba el coronel Carlos Mendieta como
president provisional. El gabinete estaba integrado por representantes
de los principles sectors politicos, o sea, el ABC, la Uni6n Nacio-
nalista, los partidarios del general Menocal y los del Dr. Miguel
SMariano G6mez. En agudo contrast con la negative de reconocer el
Sgobierno anterior, los Estados Unidos reconocieron al del president
Mendieta cinco dias despues de su toma de posesi6n.
Mendieta asumi6 el poder en un period bien critic de la historic
de Cuba y tuvo que afrontar la tarea de restablecer la paz moral entire
facciones hostiles unas a otras, de reorganizar la estructura political del
gobierno y de aliviar la desesperada condici6n econ6mica del pais.
Aunque el nuevo gobierno derog6 pocos de los decretos de Grau,
promulg6 una Constituci6n provisional el 3 de febrero de 1934. Esta
carta fundamental se refiere solamente a cuestiones political; pero en
ella se declara que no es possible restablecer la Constituci6n de 1901,
contra la que ha habido tanta hostilidad. Con el prop6sito aparente de
marcar un alto a las represalias contra los sostenedores de Machado,
la nueva Constituci6n prohibe la confiscaci6n de las propiedades y
suspended la ejecuci6n de la pena de muerte hasta que haya una decision
final sobre ello, hecha por la Convenci6n Constituyente, cuando 6sta
sea electa y se constituya. El poder legislative radica en el gabinete
del president, denominado Consejo de Secretarios; pero los decretos-







LA REVOLUTION 19

eyes, por otra parte, pueden ser redactados por un cuerpo consultivo,
lamado Consejo de Estado, cuyos 15 miembros son nombrados por el
president de la Repuiblica, en la persona del cual se concentran los
poderes ejecutivos. La Constituci6n provisional encarga explicitamente
al gobierno la tarea de preparar las elecciones para una nueva Con-
venci6n Constituyente antes de diciembre 31 de 1934,20a y la nueva
Constituci6n deberi estar terminada en junio de 1935, despu6s de lo
cual habra elecciones para constituir un gobierno definitive.
Al tomar posesi6n el president Mendieta en enero filtimo, tuvo
que hacer frente a una series de huelgas, no solamente en La Habana
sino en las plantaciones azucareras, las que amenazaron con impedir la
zafra de 1934. Convencido de que la molienda era esencial para la
existencia econ6mica de Cuba, el nuevo gobierno puso en prActica
varias dristicas medidas, entire ellas el decreto-ley nfimero 3 que
prohibia el derecho de huelga hasta despu6s de una espera obligatoria
y autorizaba la disoluci6n de las organizaciones obreras que violasen
esa disposici6n. En cumplimiento de este decreto, el ej6rcito cubano
arrest a various lideres obreros y protegi6 las propiedades de modo que
los centrales azucareros pudiesen comenzar a moler.
En abril el gobierno autoriz6 la acufiaci6n de $io.ooo.ooo plata y
declar6 una moratoria en la amortizaci6n de la deuda extranjera hasta
que los ingresos anuales alcanzasen a la cifra de $60.ooo.ooo.21
Tambi6n fueron aumentados los sueldos de los empleados pilblicos,
cuyo minimo qued6 fijado en $30 mensuales; y se pagaron ciertos
atrasos debidos a los empleados desde tiempos de Machado.22 En mayo
de 1934 Cuba firm un convenio con el gobierno norteamericano por
el cual se abrogaba la Enmienda Platt; y en agosto se hizo un nuevo
tratado'de reciprocidad con los Estados Unidos.
A pesar de estas medidas, el pais no recobr6 su tranquilidad. La
Universidad y los centros de ensefianza secundaria estaban hondamente
perturbados a consecuencia de las peticiones de los estudiantes, quienes
exigian la renuncia de los profesores que habian apoyado a Machado.
En junio de 1934 los estudiantes universitarios se constituyeron en
tribunal y pidieron la separaci6n de cuarenta y cinco profesores
mientras que las labores docentes permanecian casi paralizadas. El
gobierno, a consecuencia de la autonomia universitaria, no trat6 de
intervenir en el problema.
Otro grave problema fu6 el relacionado con el gran nimero de

20a Segun acuerdo del Consejo de Estado, estas eleccones han sido postergadas al 3 de
marzo de 1935. Vase Diario de la Marina, ii de noviembre de 1934.
21 Decreto-ley nim. 93, Gaceta Oficial, Edici6n Extraordinaria, n6m. 38, abril 23,
1934.
22 Decretos-leyes nims. 163, Gaceta Ofcial, abril 25, 1934 y nfm. 296, idem, junior
16, 1934.







20 PROBLEMS DE LA NUEVA CUBA
bombas y actos de terrorism puestos en prActica y que han incluido
atentados contra la vida del president Mendieta, del embajador
norteamericano y de various miembros del gabinete. Algunos de estos
actos han sido inspirados por motives politicos; pero otros han sido
i obra de cuadrillas de desalmados.
S Desde la caida de Machado el ej6rcito cubano ha aumentado sus
I efectivos en unos 4.000 soldados, y la policia de La Habana, que cuenta
casi 3.000 hombres, ha sido reorganizada, todo ello para sostener los
distintos gobiernos provisionales y mantener el orden durante un
period de gran agitaci6n. Sin embargo, ni la policia ni el ejercito
parecen haber podido o querido impedir la comisi6n de esos actos de
terrorism. Durante el primer semestre de 1934 parece que no ha
habido una sola sentencia condenatoria de los tribunales por la
colocaci6n de bombas; y en muchos casos estas sentencias no se
pronunciaron porque los jueces fueron amenazados por los terrorists.
Para remediar esta situaci6n que amenazaba con desmoralizar toda
la vida habanera y quizA si tambi6n la de las provincias, el 15 de junio
el gobierno promulg6 un decreto-ley de defense social y orden pdb-
lico.23 El decreto imponia la pena de muerte a aquellos que hiriesen a
alguien en actos de terrorism; prohibia la manufacture y venta de
explosives y disponia el castigo de los que provocasen o excusasen
tales ataques. Tambien se establecian penas para los que produjesen
des6rdenes politicos en piiblico, celebrasen mitines politicos sin
permiso, injuriasen o insultasen los poderes publicos o las autoridades,
o levasen a cabo actos de sabotaje. El propio decreto establecia unos
tribunales de urgencia que impondrian estas penalidades y los auto-
rizaba para proceder sin tomar en consideraci6n los preceptos legales
de evidencia o de enjuiciamiento.24 No habia apelaci6n possible contra
tales sentencias. Numerosos cubanos criticaron este decreto sobre la
base de que podia castigar actos inocuos de propaganda political, y de
que este peligro, conjuntamente con la supresi6n de garantias consti-
tucionales que el gobierno habia decretado, podian hacer impossible,
en opinion suya, que los partidos politicos llevasen a cabo libremente
su campafia para las pr6ximas elecciones, y aument6 la posibilidad de
que la policia y el ej6rcito llevasen a cabo detenciones arbitrarias.

23 Decreto-ley n6m. 292, de fecha 15 de junior de 1934. Gaceta Oficial, Ed. Extra.,
n6m. 56, junior 16 de 1934.
24 De acuerdo con el preimbulo de este decreto, el fall en estos casos podia basarse
en "culpabilidad derivada de presunciones," y tambi6n se tomaria en consideraci6n "la
condici6n personal del acusado, sus antecedentes en relaci6n con el tipo de crime
cometido y otras circunstancias de hecho" mis que las bases de pruebas concluyentes.
Ademas, estos tribunales podian imponer castigos a personas que no fuesen culpables de
actos de terrorism, siempre y cuando que los tribunales estimasen que habian estado
realizando actividades peligrosas contra el orden pdblico.







LA REVOLUTION 21
Dos dias despu6s de que se firm este decreto, un grupo de
individuos en un autom6vil atac6 una manifestaci6n de millares de
miembros del ABC, en La Habana, de los cuales unos doce fueron
muertos y mis de 50 quedaron heridos. Estos acontecimientos pre-
cipitaron una crisis political que habia estado latente por various meses;
y el ABC hizo renunciar a los tres miembros que tenia en el Consejo
de Secretaries al propio tiempo que culpaba al gobierno de que no
podia mantener el orden piblico ni Ilevar a cabo un program de
reconstrucci6n.25 Un mes antes el gobierno habia seguido los consejos
del ABC hasta el extreme de promulgar ciertos decretos sobre cues-
tiones monetarias 26 cuyo principal efecto fu6 crear la alarma en los I
hombres de negocios y otros elements que hasta entonces habiant
apoyado al ABC. En consecuencia, las otras facciones representadas I
en el gobierno se opusieron a las demds medidas de reconstrucci6n
auspiciadas por el ABC y adujeron que un gobierno provisional debia
limitarse a la preparaci6n de las elecciones y dejar el problema de la
reconstrucci6n a la Convenci6n Constituyente. Esta division internal
del gobierno de Mendieta se termin6 con la retirada del ABC del
gabinete el que, despu6s de una prolongada crisis political, finalmente
fu6 dominado por el partido nacionalista. Mientras tanto el president 1
Mendieta reiteraba una y otra vez su determinaci6n de renunciar al I
cargo que desempefiaba si no habia elecciones en diciembre; y su I
gobierno Ilevaba a adelante los preparativos para celebrar tales
elecciones.
5. PESIMISMO
Al retirarse el ABC del gobierno, este tuvo la oposici6n de dos
principles fuerzas revolucionarias: una el propio ABC; la otra el
Partido' Revolucionario Cubano, titulo oficialmente adoptado por el
partido de Grau San Martin. Otra vez el gobierno de Cuba estaba en I
manos de los antiguos grupos politicos. Las dos mis importantes I
facciones revolucionarias no s6lo eran antag6nicas entire si, sino que
dentro de cada una de ellas comenzaron a ocurrir escisiones. Estas
divisions dentro del movimiento reconstructive produjeron general
desilusi6n y con frecuencia se decia que la revoluci6n estaba perdida I
y que Cuba volvia al viejo sistema; que los cubanos carecian de I
capacidad political y que no podian asumir responsabilidades cons- I
tructivas. Se profetizaba el establecimiento de una dictadura military I
asi como que el future consistiria en un continue terrorism hasta que
25 Vase el Memorandum al president Mendieta sobre la situacidn del gobierno
provisional y la necesidad de adoptar un plan de reconstruccidn national, marzo 5 de
1934. Este document constituia una decarad6n anticpada de la inmediata necesidad
de que se adoptase tal program ya que, segin el ABC, toda demora haria que la
revoluci6n perdiese su fuerza.
26 V6ase Capitulo XIV.







22 PROBLEMS DE LA NUEVA CUBA
Cuba cayese en un estado de cr6nica anarquia. En este ambiente fuW
que la Comisi6n de Asuntos Cubanos di6 principio a sus trabajos.
Nuestros studios nos han llevado a la conclusion de que si Cuba
afronta muchas y muy series dificultades, estas pueden ser solucionadas
si las fuerzas que un dia estuvieron unidas para derrocar la dictadura
de Machado, pueden ser revividas en favor de un program de
reconstrucci6n que es esencial aunque s61o sea para destruir la amenaza
del terrorism.
La soluci6n de este filtimo problema depend de un poco de
autolimitaci6n por parte de los elements politicos activos y tambi6n
Sde una valiente administraci6n de justicia por los tribunales y la
I prohibici6n de actos de arbitrariedad por parte del ej6rcito y la policia;
pero depend, asimismo, en parte, del program general del gobierno
que est6 en el poder. Enrique Jos6 Varona, que estaba llamado a ser
el primer intellectual de Cuba, decia en 1888 que el bandolerismo que
asolaba a Cuba podia ser suprimido solo en el caso de que desa-
pareciesen los males de la vida colectiva cubana.27 Algo de ese
razonamiento pudiera ser aplicado en nuestros dias a los actos de
terrorism que se cometen en Cuba. El afio pasado surgieron en el
pueblo cubano profundas emociones que reclamaban la creaci6n de
una nueva Cuba; y estas emociones, por lo menos durante el tiempo
transcurrido, se han visto frustradas. Hay un gobierno provisional que
ha decidido posponer las principles medidas de reconstrucci6n hasta
despu6s de las elecciones para la Convenci6n Constituyente. Mientras
tanto, sin embargo, las emociones que durante el afio pasado re-
clamaban la creaci6n de una nueva Cuba, no tienen una salida legitima
y, por consiguiente, se han desviado hacia conductos ilegitimos y
desnaturalizados, tales como los actos de terrorism, por una parte, y
un complejo colectivo de inferioridad, por otra.28 La restauraci6n del
orden y de la paz moral en Cuba dependent parcialmente de la adopci6n
de un program de reconstrucci6n que llene las legitimas aspiraciones
Sde la revoluci6n. Conviene agregar que muchos representantes de las
i classes conservadoras, nacionales y extranjeras, reconocen este hecho
y estdn, en consecuencia, dispuestas a respaldar drasticas medidas
contra la corrupci6n pfiblica y a favorecer la adopci6n de otras dis-
posiciones de reform.

6. ;PUEDE SER UNA SOLUTION EL LAISSEZ-FAIRE?
Algunos grupos de hombres de negocios creen que todo lo que
necesita Cuba para la soluci6n de su problema esta en revivir el
27 Vease su ensayo El bandolerismo en Cuba, 1888.
128 La situaci6n actual de derrotismo se debe tambi6n a la generalizada creencia de
I que el present gobierno estA controlado por la diplomacia norteamericana.






LA REVOLUTION 23

mercado de la exportaci6n azucarera y porfian que si el gobierno deja
de intervenir en los negocios habrA prosperidad econ6mica. Estos
elements se oponen a la creaci6n de nuevos impuestos los que, en
opinion suya, solamente conducirian a mayor despilfarro y corrupci6n
a expenses de legitimas empresas privadas.
Ain con la admisi6n de que la arbitraria interferencia del gobierno
en los negocios es indeseable, asi como la de los antiguos defects del
sistema de gobierno cubano, la Comisi6n duda que la adopci6n de una
political de laissez-faire pueda resolver los apremiantes problems
econ6micos o sociales de Cuba o a la larga resultar ventajosa para el
capital, national o extranjero, invertido en Cuba. Si es cierto que en
comparaci6n con los iltimos afios el mercado azucarero esta algo
reanimado, no es possible olvidar que este mercado no es libre, sino
controlado, y que las cuotas azucareras de exportaci6n estan defini-
tivamente fijadas de acuerdo con la Ley Jones-Costigan y el Plan
Chadbourne. Los beneficios que pudiesen derivarse de este mercado
controlado quedarian destruidos si se permitiese la ilimitada compe-
tencia de los centrales azucareros cubanos. La restricci6n de la zafra
y el sefialamiento de cuotas a los centrales tienen su origen en la
restricci6n del mercado de exportaci6n y ambos tipos de limitaci6n son
la antitesis de los principios del laissez-faire.
A pesar de las ventajas producidas por la Ley Jones-Costigan, esl
esencial que se establezca un plan de diversificaci6n agricola,29 cultivos
de frutos menores para el hogar, reconstrucci6n rural y desarrollo de
nuevos mercados. La iniciativa gubernamental es necesaria si ese plan
va a resolver las necesidades econ6micas, sociales y educacionales del1
pueblo cubano.
Al reducir los derechos al azicar cubano, los Estados Unidos
renunciah a ingresos que quizA equivalent a $20.0oo.ooo al afio; y
aunque se espera que este convenio producira considerable beneficios
a los exportadores norteamericanos a Cuba, es innegable que los
Estados Unidos, en un period de acentuado nacionalismo econ6mico,
han demostrado un criterio ilustrado poco corriente respect a Cuba.
De acuerdo con la Ley Jones-Costigan, Puerto Rico va a recibir
analogos beneficios de los Estados Unidos en forma de parte de los
products del impuesto de elaboraci6n que paga el consumidor de
azfcar norteamericano. Con estos products y otros ingresos, Puerto
Rico proyecta Ilevar a cabo un avanzado program de utilizaci6n de
tierras y reconstrucci6n rural. Los Estados Unidos y la opinion p6blica
norteamericana ban de observer muy atentamente lo que haga Cuba
con los beneficios que de la misma manera obtendra como consecuencia
de la nueva political azucarera de los Estados Unidos. .Mejorara Cuba
29 Vase Capitulos XIX y XX.







24 PROBLEMS DE LA NUEVA CUBA
i su sistema de administraci6n y llevari a cabo un program que ayude
I al pueblo de la Isla en sus necesidades, o permitiri que este dinero sea
1 absorbido por empresas privadas de negocios sin hacer esfuerzo alguno
i para abolir los defects del antiguo sistema politico y econ6mico? La
i adopci6n, por parte de Cuba, de un program de reconstrucci6n social,
sera muy ftil para prevenir todo esfuerzo que se haga a fin de aumentar
las cuotas de Puerto Rico y Hawaii en contra de Cuba, asi como el
restablecimiento de las altas tarifas norteamericanas sobre el az6car,
Sen el porvenir. Es esta una consideraci6n que deberia conducir, tanto
a los conservadores como a los liberals cubanos, a convenir en la
necesidad de un program de reconstrucci6n internal. Los hombres de
negocios extranjeros, particularmente los que figuran en la industrial
azucarera, debieran tambien comprender que el future de sus empresas
puede defender del grado de lealtad con que ellos cooperen con el
Sgobierno cubano para producer el mejoramiento de las condiciones
sociales.
7. FACTORS FAVORABLE
A pesar del pesimismo reinante en Cuba, hay tres razones prin-
cipales por las cuales la Comisi6n estima que puede llevarse a cabo con
exito un program de reconstrucci6n. En primer lugar, como hemos
puesto de relieve en este capitulo, existe una demand universal y
profunda, en todas parties de la Isla, por semejante cambio social; y
el rechazar esta demand es equivalent a lanzar a la repfblica de
Cuba en cr6nico caos. Por otra parte, la propia existencia de esta
demand es la mayor garantia para promover la reform.
En segundo termino, Cuba ofrece muchas ventajas que facilitan un
program de reconstrucci6n. El clima de la Isla es uno de los mejores
de los tr6picos; el regimen de las lluvias es bastante normal y el calor
no result opresivo. Los efectos de los peri6dicos huracanes pueden ser
grandemente mitigados por un sistema de seguro contra ciclones y por
m6todos agricolas especialmente adaptados. Desde el punto de vista
de sus recursos potenciales, el suelo cubano es extraordinariamente
f rtil y propio para la diversificaci6n de cultivos.
La tercera de las razones por las cuales las perspectives de un
program reconstructive deben ser brillantes, podemos encontrarla en
la nueva political de los Estados Unidos hacia Cuba. Hace 15 afios los
Estados Unidos opusieron muchas objeciones a la political implantada
por la revoluci6n mejicana; pero hoy en dia el gobierno norteamericano
desea que haya un "New Deal" no solamente para los Estados Unidos,
sino tambi6n para Cuba, la que de esta manera tiene una oportunidad
inica que tardari en repetirse.
S En el actual estado de desaliento de los cubanos, es comprensible






LA REVOLUTION 25
la autocritica que muchos de ellos hacen de su caracter national y de i
su capacidad political. Esta capacidad de autocritica es una gran ventaja (
si no result puramente acad6mica. En nuestra opinion, lo que a Cuba i
le falta es experiencia en cooperaci6n political y econ6mica. Hemos i
tenido oportunidad de conocer secretaries del despacho, abogados, a
medicos, ingenieros, hombres de negocios, eruditos y escritores que I
alcanzan los mis altos niveles de capacidad de cualquier pais; pero I
como la historic de la democracia lo indica, hasta un relative grado '
de 6xito en el gobierno propio s61o se consigue despues de un largo I
period de experiencia en el que un pueblo, dotado de una proporci6n'
de independencia econ6mica y de comparativamente elevado indice
cultural, puede permitirse el sacar ensefianzas de sus propios errores.i
El pueblo de Cuba, hasta ahora, ha carecido de esta oportunidad para
desenvolverse; pero con la aparici6n de un nuevo sentimiento de
patriotism y la reorganizaci6n de su sistema social, esta situaci6n
debe modificarse.
En cuestiones no political los cubanos han demostrado ya una gran
capacidad de cooperaci6n. Cuba es el teatro de uno de los mis afortu- i
nados experiments de medicine cooperative, en el mundo, a trav6s del
servicio prestado por un nuimero de sociedades cooperatives con mis
de roo.ooo asociados.s0 Cierto es que las mAs antiguas y las mas
importantes de estas sociedades son espafiolas; pero este mismo dato
refuerza la conclusion de que las gentes consideradas individualistas
pueden triunfar por medio de la cooperaci6n, ya que el espafiol tiene
la reputaci6n de ser quizA el s6r mis individualista del mundo. En
adici6n, varias sociedades cooperatives de servicios m6dicos, puramente
cubanas, estin surgiendo y alcanzando sefialado 6xito.
Pudi6ramos citar algunos otros ejemplos de cooperaci6n en escala I
mis pequefia. El primero es el de la comunidad de regantes del valle i
de Giiines, que produce muchos vegetables en tierras de regadio. Por
espacio de un siglo los sitieros de esta comarca tuvieron enconadas
luchas por la distribuci6n de las aguas del rio Mayabeque, hasta que
en 1886, en una tentative para dar fin a estas disputes, se fund una
comunidad de regantes que estA todavia en existencia y que distribuye
equitativa y pacificamente las aguas entire sus asociados.31 Una!
organizaci6n ani mis antigua y de gran prestigio es la Sociedad
Econ6mica de Amigos del Pais, de La Habana. Desde su estableci- r
miento en el afio de 1793, esta organizaci6n ha administrado legados i
y mantenido una biblioteca pAblica y various colegios, ademis de otras i
so"Vase pp. 131-134 para el studio de la controversial de los m6dicos con las socie-
dades regionales o quintas.
81 El regadio en el valle de Giines, por Juan Antonio Cosculluela, La Habana, 1914.






26 PROBLEMS DE LA NUEVA CUBA
I varias importantes actividades culturales.32 Una compafiia de seguros
I mutuos contra incendios, administrada por cubanos, ha estado funcio-
I nando por espacio de 80 afios y ha podido capear con 6xito los tragicos
afios de 1897 y I933.33 Tambi6n debemos mencionar la Corporaci6n
Exportadora del Azuicar, ya que aunque este organismo es controlado
en parte por norteamericanos, su administraci6n esta en manos
cubanas. La Corporaci6n Exportadora del Aziicar puede ser impopular,
pero esta bien administrada y con honradez. Otros ejemplos de la
Scapacidad de los cubanos para cooperar en asuntos no politicos estAn
:representados por la Sociedad "Pro Arte Musical," la Instituci6n
I Hispanocubana de Cultura y varias organizaciones feministas y de
i otro carActer. QuizA el mis grave de los problems sea el obtener los
servicios de los cubanos mis capacitados, quienes hasta ahora no ban
Squerido descender a la arena political, a fin de que eleven a cabo una
i ms direct forma de labor en pro de la comunidad y del pais.
Cuando se termine el actual dificil period de transici6n hay
derecho a esperar que Cuba pueda llegar a ser uno de los lugares
privilegiados del hemisferio occidental, ya que su pueblo ha aprendido
a sufrir, a combatir la opresi6n, a resistir la miseria y tiene, ademas,
una capacidad inica de autocritica. Si los cubanos ahora pueden aunar
sus indudables habilidades en un esfuerzo cooperative de progress
human, Cuba mereceri por mis de un concept su hist6rico so-
brenombre de Perla de las Antillas.
Para realizar las aspiraciones de su pueblo la Cuba del future no
debera florecer en una sola ciudad, sino en un agro lleno de verdes
sitios y haciendas y de resplandecientes comunidades; en la tierra de
una clase campesina en que se hayan fundido la dignidad, el encanto
y la inteligencia que son inherentes caracteristicas del pueblo de esta
Isla. Cuba es una tierra de bellezas: bellezas naturales como las de
la palma real, la playa de Varadero, el valle de Vifiales, las montafias
de Trinidad y la imponente Sierra Maestra; y bellezas que son obras
del hombre, tales como el Castillo de la Fuerza, el Castillo del Morro,
el edificio del Ayuntamiento y la Plazuela de la Catedral de La
Habana, lugares hist6ricos 6stos que una vibrant naci6n debiera
guardar celosamente. Bien podemos comprender por qu6 los cubanos
aman a su patria, pero tambien creemos que ha llegado el moment de
que cada cubano tenga una oportunidad de servirla.
32 Historia de la Sociedad Econdmica de Amigos del Pais, por Rafael Montoro y
Adrian del Valle, La Habana, 1930.
33 Memoria presentada por el consejo de direccidn de la compahia "El Iris" a la junta
general, La Habana, 1926. V6ase tambien la Memoria del afio 1933.













CAPITULO II

LOS ELEMENTS DE POBLACION

La poblaci6n de Cuba alcanza a unos cuatro millones de habitantes 1
y ha aumentado casi 152% desde que termin6 la Guerra de la Inde-
pendencia, o sea en una proporci6n dos veces mayor que la que ha
habido en los Estados Unidos en el mismo period. Este rapido cre-
cimiento ha sido debido a la desaparici6n del cr6nico estado de insu-
rrecci6n imperante durante los filtimos 30 afios de la era colonial; a la
eradicaci6n de la fiebre amarilla durante la primera intervenci6n norte-
americana y el control de otras enfermedades contagiosas, y al prodi-
gioso desarrollo econ6mico que hubo en Cuba de 1900 a 1924.
Aun durante la epoca colonial la poblaci6n de Cuba acus6 notables
aumentos y como resultado de la sefialada prosperidad econ6mica de
la primera mitad del siglo XIX, salt6 de 272.300 habitantes en 1792 a
1.396.530 en 1861. En 1887 alcanz6 la alta cifra de 1.631.687; pero a
consecuencia de la guerra de independencia y de la reconcentraci6n,
la poblaci6n disminuy6 en un 3% de 1887 a 1899. El siguiente cuadro
y el Grifico I exponen la situaci6n en detalle:
Aio. Poblaci6n. Aumento. Porcentaje por dicada.
1774 171.620 ......
1792 272.300 ioo.68o 31
1817 572-363 3o00.63 34
1827 704.487 132.I24 24
1841 1.007.624 303.I37 29
i86i 1.396.530 388.906 18
1877 1.509.291 112.761 5
1887 1.631.687 122.396 8
1899 1.572.797 68.800* 3*
1907 2.048.980 476.183 39
1919 2.889.004 840.024 33
1931 3.962.344 1.073.340 31
Disminuci6n.
Desde 1907 el porcentaje de aumento se ha reducido en algo.

I. DISTRIBUCI6N DE LA POBLACI6N
Durante los ultimos 25 afios la poblaci6n de las provincias orien-
tales de Cuba ha aumentado en mayor proporci6n que la de las pro-
vincias occidentales. En 1907 Oriente era la tercera provincia por
27







28 PROBLEMS DE LA NUEVA CUBA

el nuimero de sus habitantes y tenia una poblaci6n de 453.000 almas.
En 1919, sin embargo, Oriente era la primera y ha conservado su
primacia desde entonces. La vecina provincia de Camagiiey experi-
ment6 un aumento amn mas notable, que alcanz6 al 93.6% de 1907 a
1919. En el period de 1919 a 1931 tambi6n Camagiiey aument6 mis
ripidamente que todas las demas provincias, al Ilegar a un porcentaje
GRAFICO I
PROPORCION DpL AMMiTO
DZ LA POBLACION
DE DUBA
1775 -------- 1933
4--------



2--- -






S- Ao


.3--___- -------.------------------------------



Y.--/-



1775 1800 1825 1850 1875 1900 1925
I 1 *-A I I

de 78.2. Ese desarrollo de Oriente y de Camagiiey, las que representan
mAs de la mitad del territorio de la Repfblica, pero que, en un princi-
pio, habian estado escasamente pobladas, ha sido debido a la expansion
de la industrial azucarera y a la construcci6n de ferrocarriles y carre-
teras. No solamente los cubanos de Occidente han emigrado a las
provincias orientales, sino que estas iltimas ban atraido inmigrantes,
legales e ilegales, de las vecinas islas de Jamaica, Haiti y Puerto Rico,
que tienen exceso de poblaci6n.







LOS ELEMENTS DE POBLACION 29
Aunque la poblaci6n se ha trasladado de la parte occidental a la
oriental de la Isla, ha habido, sin embargo, una filtraci6n continue de
los distritos rurales hacia La Habana. La densidad de poblaci6n queda
demostrada en el frontispicio. En este mapa se notary que, prActica-
mente, Cuba puede ser dividida en dos grandes distritos:
i. La Habana y alrededores, con una poblaci6n de cerca de la sexta
parte de la Isla, o sea 600.000 habitantes. La Habana es el centro de
la vida econ6mica, political y cultural de la naci6n; y todo joven de
ambiciones, que desee prosperar en una carrera cientifica, artistic,
political o de negocios, mira hacia la capital.
2. El interior, que comprende la gran masa del pueblo que vive de
la tierra y desarrolla los recursos naturales de la Isla. Fuera de la
Habana, no hay otra ciudad en Cuba cuya poblaci6n pase de 1oo.ooo
habitantes, lo que significa una amplia distribuci6n de la poblaci6n en
pequefias ciudades y pueblos, asi como de sitios y colonies esparcidos
por doquier.
A pesar del rapido aumento de la poblaci6n de Cuba, la densidad de
la misma no es todavia elevada si consideramos la proporci6n de tierras
cultivables. Esta situaci6n se comprende mejor con el siguiente cuadro:

DENSIDAD DE POBLACI6N, POR PROVINCIAS, EN 1919 Y 1931.
%de
Superficie Densidad Aumento su-
Poblacidn en en en por perficie
Provincias zI99 i931 millas rg19 r937 milla total
Pinar del Rio.. 261.198 343.480 5.206 50.1 65.9 15.8 11.8
La Habana.... 697.583 985.500 3.170 220.0 310.8 90.8 7.2
Matanzas .... 312.704 337.-19 3.242 96.4 103.9 7.5 7.4
Sta. Clara..... 657.697 815.412 8.266 79.5 98.6 19.1 18.7
Camagiiey .... 228.913 408.076 0o.077 22.7 40.4 17.7 22.7
Oriented ...... 730.909 1.o72.757 14.228 51.4 75.4 24.0 32.2

Total ...... 2.889.004 3.962.344 44.189 65.4 89.7 24.3 ioo.o

Esta densidad de 89.7 por milla cuadrada es much menor que la
de Haiti (224), Jamaica (213.9) y Puerto Rico (449-4), pero mayor
que la de la RepAblica Dominicana, cuya proporci6n es solamente de
51 habitantes por milla cuadrada. Algunos observadores estiman que
Cuba esta escasamente poblada y que es necesario colonizarla para
desarrollar los recursos del pais; pero, sin embargo, las tentativas de
colonizaci6n hechas no han tenido 6xito y, por el contrario, la coloniza-
ci6n con chinos, haitianos y jamaiquinos ha servido solamente para
agudizar los problems de Cuba. QuizA fuese possible organizer una
emigraci6n subvencionada de puertorriquefios a Cuba, que serviria
para aliviar el exceso de poblaci6n de Puerto Rico; pero existe muy







30 PROBLEMS DE LA NUEVA CUBA
poca simpatia, no obstante, entire cubanos y puertorriquefios, sin duda
por el hecho de que Puerto Rico no se sublev6 contra Espana en 1895
y es hoy territorio norteamericano. Sin entrar a discutir si es possible
disponer de inmigrantes deseables, parece evidence que Cuba no debe
estimular la inmigraci6n mientras una gran proporci6n de sus habi-
tantes se encuentran sin trabajo y en la miseria. La inmigraci6n de
trabajadores baratos puede convenir a unas cuantas empresas; pero
por ahora al menos, sera perjudicial a la totalidad de la poblaci6n del
pais.
El 27% de la poblaci6n de Cuba-I.o79.1o6 habitantes de los
4.000.000 que cuenta la Isla-son de color; y aunque en su gran
mayoria natives de Cuba, de acuerdo con los datos del censo de 1931
esa cifra comprendia 79.838 haitianos y 40.471 jamaiquinos. Otro
grupo racial consiste de 24.480 chinos. Finalmente, el propio censo
declare la presencia de 614.000 espaiioles, n6mero que los cubanos
observadores consideran en extreme exagerado; y 13.277 norteameri-
canos. A partir de la Guerra Mundial han entrado en Cuba un con-
siderable nimero de inmigrantes procedentes de la Europa Central.
Asi, en 1923, vinieron 1581 polacos, 1139 rusos y 2053 italianos.
Muchos de estos europeos vinieron a Cuba con la esperanza de penetrar
clandestinamente en los Estados Unidos; pero en su gran mayoria se
han radicado en Cuba y en algunos casos han contribuido a su desen-
volvimiento industrial. Una gran proporci6n de estos inmigrantes euro-
peos eran de raza judia y La Habana tiene hoy en dia una comunidad
hebrea con su sinagoga, peri6dicos y revistas hebreos, tiendas de
"kosher" y escuelas. Hasta ahora no ha surgido ningfin sentimiento
marcado de hostilidad racial entire la colonia judia y los cubanos.
Los elements extranjeros de la poblaci6n cubana han aumentado
mas rapidamente desde la Guerra Mundial, que la poblaci6n total, y
asi se echa de ver en el siguiente cuadro comparative del crecimiento
de la poblaci6n cubana y de los elements extranjeros:
ELEMENTS PRINCIPLES
Porcentaje
Poblacidn Igri 1931 Diferencia de aumento
Poblaci6n de Cuba .... 2.389.004 3.962.344 1.073.340 37.2
Cubanos de color ..... 733.905 925.297 191.392 26.1
Haitianos ........... 21.015 79-838 58.823 279.9
Jamaiquinos ......... 18.122 40.471 22.349 123.3
Espafioles ........... 404.074 613.970 209.896 51.9
Chinos .............. 10.300 24.480 14.180 137.7

La revelaci6n sorprendente de este cuadro es la de que, aunque
los cubanos de color aumentaron con menor rapidez que la totalidad
de la poblaci6n, los elements extranjeros, especialmente haitianos,






LOS ELEMENTS DE POBLACION 31

jamaiquinos y chinos, aumentaron con much mayor rapidez. Estos
datos revelan la existencia de un problema racial en Cuba y antes de
discutir la condici6n del pueblo cubano propiamente dicho, que sera
tema de otros capitulos, hemos de considerar la cuesti6n racial.

2. ELEMENTS RACIALES
Cuba, al ser descubierta por Col6n, estaba habitada por pueblos
indios los principles de los cuales eran los ciboneyes y los tainos
aruacos, que ofrecieron poca resistencia a los conquistadores espaiioles.
Una vez reducida a la esclavitud, la poblaci6n indigena de Cuba estaba
exterminada a mediados del siglo XVI. A diferencia de otros paises
latinoamericanos Cuba no tiene una poblaci6n mestiza product del
cruce de las sangres espafiola e india, ni tampoco una gran proporci6n
de habitantes de pura raza india, como tienen Guatemala y M6jico.
Mientras que esta circunstancia ha privado a Cuba de las artes indi-
genas que caracterizan la vida de otras naciones latinoamericanas,
puede que haya salvado a la Isla de los agudos problems sociales
experimentados por los paises que han tratado de mezclar las cultures
indigena y espafiola.1
El pasado, sin embargo, ha dejado a Cuba un important problema
negro. Como consecuencia de la desaparici6n de la poblaci6n india, en
1517 el gobierno espafiol autoriz6 una pequefia importaci6n de esclavos
africanos para Cuba. Debido al monopolio de la trata, representado
por distintos asientos de negros, solamente unos 60.ooo esclavos fueron
llevados a Cuba antes de 1763 ;2 pero a causa de la ocupaci6n britanica
en La Habana, las restricciones a la trata negrera fueron gradualmente
suprimidas de conformidad con la demand de trabajadores producida
por la mejoria de las condiciones econ6micas. Se calcula que hasta que
fue abolida la trata, Cuba recibi6 mis de un mill6n de esclavos afri-
canos; y fuW esta poblaci6n negra; casi exclusivamente, la que pro-
porcion6 la mano de obra para el desenvolvimiento de la industrial
azucarera.
A partir de 1814 Inglaterra indujo a Espafia a firmar una series de
tratados por los cuales quedaba abolida la trata de esclavos a cambio
de una indemnizaci6n por parte de Inglaterra que, en un convenio
firmado en 1817, se fij6 en 400.000 libras esterlinas. En vez de cumplir
1 Desde 1848 hasta 1861 millares de indios yucatecos fueron Ilevados a Cuba para
trabajar en las fincas, a virtud de contratos d2 trabajo que, practicamente equivalian a
esclavitud, segfin puede verse en la obra de Carlos R. Men6ndez, titulada Historia del
infame y vergonzoso comercio de indios vendidos a los esclavistas de Cuba .., Merida,
1923. El experiment no tuvo 6xito y los indios yucatecos murieron o fueron asimilados.
Pezuela, en su Diccionario .., vol. 4, p. 242, dice que el censo de 1860 report la
existencia de 786 indios yucatecos en Cuba, pero esa cifra parece muy baja.
SCilculo de Humboldt, citado por Fernando Ortiz en Los negros esclavos, La Habana,
1916, p. 81.






32 PROBLEMS DE LA NUEVA CUBA
estos convenios, las autoridades espafiolas en Cuba especularon con
el contrabando de esclavos y aunque en 1845, despubs de una insu-
rrecci6n de esclavos, el gobierno espafiol hizo una ley que suprimia la
trata, 6sta impidi6 s6lo en parte el ilicito comercio.
Fueron los revolucionarios cubanos de la Guerra de los Diez Afios
los que tomaron la iniciativa de abolir la esclavitud, y en 1869 la
Asamblea Constituyente de Guaimaro acord6 su supresi6n y que los
propietarios de esclavos fuesen indemnizados. Al restablecer la paz,
Espafia, de la misma manera, aboli6 la esclavitud por Ley de 3 de
febrero de 1880. La ley declaraba que por espacio de 10 afios los
esclavos continuarian en un estado de servidumbre o patronato. Los
patrons tenian el derecho de utilizar el trabajo del negro durante este
period y a su vez estaban obligados a alimentarlos, vestirlos, re-
munerarlos y educar a sus hijos. En 1886 qued6 abolido el patronato y
los negros esclavos fueron legalmente libres.
Como consecuencia de la importaci6n de negros esclavos y, en
cierto grado, de la multiplicaci6n de los mismos,3 la poblaci6n de color
de Cuba, en 1817 y en 1841, excedia en nimero a la blanca. Con el
ejemplo de la insurrecci6n de los esclavos haitianos a la vista, muchos
cubanos blancos, asi como norteamericanos, se opusieron al estable-
cimiento de una repiblica cubana ante el temor de que fuese dominada
por los negros.
Las estadisticas, no obstante, revelan que la proporci6n de la
poblaci6n de color cubana, comparada con la blanca, ha estado de-
clinando constantemente hasta el punto de que hoy constitute sola-
mente el 27% del total, aunque la asimilaci6n entire el negro y el blanco
ha sido tan rApida, que este dato no puede ser considerado como entera-
mente exacto. El nfimero de mulatos ha ido en aumento mientras que
el de los negros puros ha disminuido de una manera continue y muchos
Smulatos pasan por blancos y, por consiguiente, result dificil el hacer
1 la distinci6n precisa. Algunos observadores cubanos creen que s61o la
Smitad de la poblaci6n total es de pura raza blanca.
La presencia de un gran niumero de negros, cuyo origen se remonta
al Africa, inevitablemente ha dejado honda huella en la vida cubana.
Estos negros ban seguido dedicados al trabajo manual al que se acos-
tumbraron durante la esclavitud. En las poblaciones se les encuentra
en el servicio domestico; muchos de ellos son estibadores en los
puertos; y tambi6n son los negros los que cortan gran parte de la cafia
de azilcar, durante la zafra. El element de color de la poblaci6n
cubana ha llevado a 6sta una psicologia y un modo de vivir comunes
a los negros en otras parties del mundo. Una considerable parte de los
s La mortalidad entire los esclavos era excesiva, sin embargo. Pezuela, Dicconario ..
vol. IV, p. 241.






LOS ELEMENTS DE POBLACION 33

negros no ha sido completamente asimilada a la cultural cubana y
todavia retiene no pocas costumbres de origen africano y que han
perdido su significado en el nuevo ambiente. A consecuencia de ello
ha surgido un conflict psicol6gico agravado por la miseria en que
viven muchos negros. En los dias de la esclavitud no pocos negros
practicaban en Cuba el fetichismo y la brujeria y hoy todavia pueden
encontrarse en la Isla numerosas sociedades secrets fiAfiigas y otros
cultos animisticos.4 Colocados en el iltimo peldafio de la escala social
y con poca oportunidad de adelanto social o econ6mico, los negros
proporcionan numerosos reclutas a las classes maleantes cubanas. De
acuerdo con las estadisticas de 1932, ese grupo racial, que represent I
el 27% de la poblaci6n del pais, fu6 responsible de casi el 50% de I
los delitos graves.5 Los negros han sido objeto de especial interns por I
parte de los comunistas,8 y algunos de ellos encabezaron varias de las'
huelgas radicales que se extendieron por Cuba en 1933-1934. Aunque I
en las classes pobres cubanas las unions libres o concubinatos, son'
comunes, la proporci6n de los negros que viven fuera del matrimonio'
es much mayor que la de los blancos y de acuerdo con las estadisticas '
de 1932 ese afio hubo solamente 1720 matrimonios de cubanos de color I
contra 10.356, de blancos. Por otra parte hubo casi tantos nacimientos)
ilegitimos entire los negros como entire los blancos, aunque aqu6llos
constituyen menos de la tercera parte de la poblaci6n.7 De acuerdo con
estas caracteristicas, algunos cubanos blancos se muestran inclinados
a considerar al negro como inferior moral y mentalmente; pero no es
dificil, sin embargo, el explicar estas manifestaciones en el terreno
econ6mico, social y cultural. La soluci6n de los defects que aparecen
como mis extendidos entire los negros que entire los blancos, no debe
buscarse ,con una political de represi6n, sino de mejoramiento del
ambiente social y econ6mico.
Estos aspects negatives del negro cubano ban sido en parte com-
pensados por los contribuciones que le debe la cultural cubana. La
misica y el baile afrocubanos se han hecho internacionalmente famosos.
Posiblemente los primeros misicos de Cuba han sido negros-Claudio
Brindis de Salas, Jos6 White y Jos6 Manuel Jimnnez; mientras que

4 Para el studio de estas prfcticas de los afrocubanos, consiltese a Los negros brujos,
por Fernando Ortiz, Madrid, 1917, y Ecud, Changd y Yemayd (Ensayos sobre la sub-
religi6n de los afrocubanos), por Juan Luis Martin, La Habana, 1930. Alejo Carpentier
ha escrito una novela titulada Ecus Yamba-O, sobre la llamada mitologia afrocubana,
impresa en Madrid (1933).
5 En dicho afio 7685 blancos faltaron a la ley, en comparaci6n con 4284 negros y
2687 mulatos, o sea un total de 6971. Los datos correspondientes a 1933 son: 7293
blancos, 3883 negros y 2776 mulatos, lo que hace un total de 6659 negros y mulatos
delincuentes.
6 Vase, p. 213; para la cuesti6n haitiana vWase p. 235 y siguientes.
7 Estadisticas de 1932, publicadas por la Comisi6n national de estadisticas y reforms
econ6micas, p. 262.







34 PROBLEMS DE LA NUEVA CUBA
uno de los principles poetas de Cuba fu6 el mulato PlAcido.8 La pobla-
ci6n de color de Cuba puede ayudar al desenvolvimiento de un arte que
serA tan caracteristico como el arte indigena de M6jico.
Resulta impossible el predecir cuiles serin las futuras relaciones de
negros y blancos en Cuba; pero se puede hacer el siguiente pron6stico
con algfn grado de verosimilitud:
i. Los elements mis inteligentes y en6rgicos de la poblaci6n con-
tinuarAn concentrAndose en las ciudades mAs populosas, especialmente
en La Habana.
2. Las operaciones independientes de cultivos y ganaderia, en
grande y en pequefia escala, estaran concentradas principalmente en
manos de los blancos; y los negros tendran la tendencia a concentrarse
en aquellas comarcas donde los cultivos se hagan en gran escala.
3. En tanto que las condiciones sanitarias generals del interior
del pais no se modifiquen, el negro podra competir con el blanco, ya
que es mas resistente al paludismo y al parasitismo intestinal, y pros-
pera en las regions agricolas tropicales. El negro, sin embargo, perderA
terreno en las ciudades.
4. Si las condiciones sanitarias del interior del pais pueden siquiera
aproximarse a las de La Habana, parece probable que los blancos de la
Isla aumentaran naturalmente su nfimero (exceso de nacimientos sobre
defunciones) en una proporci6n mayor que los negros.
5. El mulato continuarA aumentando su n6mero a expenses del
negro propiamente dicho.

3. PREJUICIOS RACIALES
Durante las revoluciones de 1868 y 1895 los blancos y los negros
cubanos lucharon hombro con hombro contra Espafia. En la fltima
revoluci6n citada various de los principles generals cubanos fueron
mulatos, particularmente Antonio Maceo, y hasta es possible que la
mayoria de las tropas regulars de la revoluci6n fuesen de color. La
'fraternidad inter-racial que existia entonces queda ilustrada mejor por
Sel dicho de Ignacio Agramonte acerca de su asistente, el mulato Ram6n
SAgiiero: "Este es mi hermano." En numerosas ocasiones Jos6 Marti
declar6 que los temores que habia contra la raza negra en Cuba eran
Sinjustificados. "El negro, como tal," decia 61, "no es inferior ni superior
a hombre alguno. .. ." A causa de esta hist6rica asociaci6n y de la
general actitud de los latinos sobre las relaciones inter-raciales, el
prejuicio de razas en Cuba no ha sido tan agudo como en los paises
anglosajones, aunque parece cierto, sin embargo, que ha aumentado
durante los fltimos afios. Esto se atribuye en parte a la inconsciente
8 Vease "Poetas negros y mestizos de la 6poca esclavista," por Ram6n Guirao, en
Bohemia, La Habana, agosto 26 de 1934.






LOS ELEMENTS DE POBLACION 35
influencia del punto de vista norteamericano sobre la cuesti6n y en I
parte tambi6n a la miseria reinante. Cuando un sistema econ6mico no I
puede proveer adecuadamente a las necesidades de todas las classes de i
la poblaci6n, el grupo dominant, inevitablemente, emplea el argument )
racial como medio de mantener su posici6n econ6mica a expenses de I
los grupos de color.
Los negros cubanos, sin embargo, son libremente admitidos en las
escuelas y en la Universidad. De un total de 426.708 escolares que hay
en Cuba, el 24.6% (105.586) son de color, una proporci6n que es
ligeramente inferior a la que los negros tienen en la poblaci6n total del
pais. Un gran n6mero de estudiantes de color asisten a las escuelas i
normales, hasta el punto de que en la de La Habana constituyen el I
80% de la matricula total, no obstante lo cual, de acuerdo con los I
datos oficiales, hay s6lo 1181 maestros de color en un total de 7417 i
que emplea la Repfiblica, o sea una proporci6n del i9% que, posible-
mente, es inferior a la cifra verdadera. Al propio tiempo muchos I
maestros negros encuentran dificultad para ser colocados, en parte por
carecer de influencia political. Aunque no hay distinciones legales entire
negros y blancos, el uso ha hecho que en muchos parques y plazas los
negros ocupen una secci6n aparte de la de los blancos. Los estudiantes
blancos y negros van a las mismas aulas en la Universidad y en los
colegios; pero cada grupo tiene sus propios actos sociales. Los ele- I
mentos de color no son admitidos en los clubs de los blancos o en las I
quintas regionales y a veces se les ha prohibido el bafiarse en playas I
p6blicas, no obstante la ilegalidad de tal prohibici6n.
Hay pocos m6dicos, abogados e intelectuales negros de relieve en
Cuba, al igual que muy pocos hombres de negocios negros que hayan
tenido 6xito. Una reciente exposici6n del Comitg por los derechos del
negro, declara:
"Hay industries donde no puede trabajar: en el comercio, en las
grandes empresas extranjeras, sobre todo, los negros no son empleados.
En ciertas industries, trabajan donde la retribuci6n es menor, por
ejemplo: en las artes graficas pueden ser cajistas, pero casi no hay lino-
tipistas; en el tabaco son tabaqueros, despalilladoras, pero no hay
rezagadores, fileteadores, que son quienes ganan los mejores salaries".9
No hay evidencia convincente que demuestre si esa situaci6n se debe a
falta de oportunidad o a carencia de aptitudes.
En Cuba hubo numerosas insurreciones de esclavos antes de la
abolici6n de la esclavitud. En 1907 se organize un Partido Indepen-
diente de Color al que se supuso organizador de la revoluci6n de 1912,
8 Informe de la comisidn investigadora de los sucesos de Trinidad y otros trabajos del
comiti por los derechos del negro, La Habana, 1934, p. 21.






36 PROBLEMS DE LA NUEVA CUBA
I en la que 3000 negros perdieron sus vidas.'0 A iniciativa de un senador
cubano, que era negro, se aprob6 una ley que por el nombre de su
autor se llam6 la Ley Mor6a y por la cual se prohibia la constituci6n
de partidos politicos fundados en diferencias raciales. Esta ley, apa-
rentemente, todavia esti en vigor. Los negros, no obstante, desempefian
un papel, aunque s61o sea subordinado, en la political cubana. En las
provincias occidentales siempre han votado con el Partido Liberal,
,mientras que en Oriente han apoyado a los Conservadores. Muchas de
Slas peores fechorias de Machado fueron atribuidas a esbirros de raza
i negra; pero es probable que fuesen excedidas por las cometidas por los
Sblancos. En ocasiones los negros ban sido elegidos miembros de la
Cimara de Representantes y del Senado; y un prominent periodista
negro fue miembro del Consejo de Estado; pero muy pocos negros
han ocupado altos puestos en la administraci6n puiblica o en la carrera
judicial. En conjunto, aunque la poblaci6n negra de Cuba ha sido
asimilada en mayor grado que la de los Estados Unidos, los negros
cubanos han alcanzado menos progress social y cultural. A pesar de
que los elements negros tienen numerosos clubs sociales, hay una
sola sociedad negra de socorros mutuos en Cuba, la Uni6n Fraternal,
que cuenta unos 1ooo asociados los que a cambio de una cuota de 25
centavos semanales reciben asistencia m6dica y gastos de entierros.
i Muchos negros pertenecen a la rama cubana de la logia oddfilica.
Hasta hace poco, por lo menos, la mayoria de los principles negros
cubanos aspiraban a la complete asimilaci6n; pero en los iltimos
tiempos ha surgido un nuevo element que se enorgullece de ser negro
y la organizaci6n cellular Asteria defiende una cultural negra, en con-
traste con la cultural cubana, y reclama que se d6 a los negros el cin-
cuenta por ciento de los puestos pfblicos, tales como los de maestros,
etc. El movimiento negro ha llegado a ser tan influyente que los princi-
pales diaries de La Habana tienen secciones consagradas a noticias de
la poblaci6n negra. No obstante, no hay todavia una organizaci6n
national de elements de color, tal cual existe en los Estados Unidos,
cuyo objeto sea el de laborar por el adelanto social y econ6mico de la
raza e impedir las diferencias basadas en el color de la piel.
A la caida de Machado hubo temores de una sublevaci6n de negros
en ciertos sectors de la poblaci6n cubana. Como que la reciente de-
presi6n econ6mica quizA perjudic6 mis a los negros que los blancos,
aqu6llos trataron naturalmente de mejorar su posici6n en moments
en que la Isla era sacudida por una ola de sentimiento revolucionario.
Habia negros entire los lideres obreros que se incautaron de los ingenios
10Los historiadores no estAn de acuerdo sobre si esta revolud6n fu6 realmente
originada por el deseo de los negros para mejorar de posici6n o si fue instigada por
politicos blancos con prop6sitos partidaristas. Vease A History of the Cuban Republic,
por Charles E. Chapman, Nueva York, 1927, p. 312.






LOS ELEMENTS DE POBLACION 37
azucareros e hicieron exorbitantes demands a los administradores.
En adici6n, despubs de la sublevaci6n de los sargentos, el porcentaje de f
oficiales y alistados negros del ejercito cubano se aument6 notable-I
mente; y aunque no hay disponibles estadisticas detalladas, algunos
calculan que un 35% de los efectivos totales del ejercito actual, est I
formado por negros. La legislaci6n social del gobierno de Grau San
Martin, combinada con las disposiciones para la repatriaci6n de los I
negros haitianos, indudablemente beneficiaron a la poblaci6n cubana 1
de color. El regimen de Grau San Martin tambi6n nombr6 numerosos i
negros para puestos pfiblicos, entire ellos el primer negro que entraba
en la judicatura.
Durante el period post-machadista algunos negros cubanos tra-
taron de acabar con las diferencias sociales existentes y en enero de
1934, en Trinidad, various de ellos entraron en la secci6n del parque
central que el uso reservaba para los blancos y declararon que no
habia precepto de la Constituci6n cubana que justificase tal separa-
ci6n. A consecuencia de este incident hubo un motin y un negro result
muerto.11
Estos esfuerzos de los negros cubanos, a la caida de Machado, quell
con frecuencia adoptaron una forma extrema, Ilegaron a alarmar a l
muchos cubanos de ideas conservadoras. Antafio los politicos de los (
principles partidos habian podido controlar los votos de los negros
por medio del soborno y otros recursos analogos; pero como resultado
de la inquietud que se ha apoderado de la vida cubana, es probable que
los negros cubanos lleguen a ser susceptibles a nuevas forn:as de propa-
ganda political y que con el desarrollo de un inteligente interns en sus
propios asuntos se decidan a apoyar aquellos m-. imientos que ofrezcanj
mejorar su condici6n social y econ6mica.
Mientras que el prejuicio racial contra el negro existe en ciertos
circulos blancos, es de justicia aclarar que este prejuicio no es exclusive
de la raza blanca. El negro cubano demuestra andloga antipatia al
haitiano y al jamaiquino, cuyo tipo de vida y nivel cultural se con-
sideran inferiores a los alcanzados por los cubanos de color. Muchos I
de los lideres cubanos negros estan de acuerdo con la repatriaci6n de t
los haitianos iniciada por el gobierno de Grau San Martin.12 Tambi6n i
hay prejuicios raciales entire negros y mulatos y como ejemplo pudiera- I
mos citar que en Santiago de Cuba cada grupo tiene su club social del
que estan excluidos los miembros del otro, y reciprocamente.
Entre los comunistas se estA discutiendo, como soluci6n al problema I
racial, la creaci6n de un estado negro, aut6nomo, en la provincia de I

11 Informe de la comisidn investigadora de los sucesos de Trinidad y otros trabajos
del comitd por los derechos del negro, dtado.
2Vease pp. 236-238.






38 PROBLEMS DE LA NUEVA CUBA
I Oriente,s1 aunque claramente se echa de ver que esta idea es fantistica.
Cuba resolverA su problema racial con el mantenimiento de escuelas
que esten abiertas para los nifios negros, sin distinci6n; con el aumento
Sde facilidades educacionales para los nifios que no van a los colegios, y
con la implantaci6n de un sistema social y econ6mico en el que los
negros, en igualdad con los blancos, tengan su oportunidad de ganarse
la vida y construir una civilizaci6n.

4. Los CHINOS
A principios del siglo XIX los chinos comenzaron a filtrarse en
Cuba, a la que venian desde las Filipinas, por via de Espafia, circuns-
tancia por la cual se les llam6 chinos manilas. Al terminarse oficial-
mente la trata negrera y a partir de 1847, el gobierno espafiol introdujo
en Cuba trabajadores chinos contratados por 8 afios. Este tipo de
importaci6n continue de manera intermitente hasta la conclusion de un
tratado entire China y Espafia, en octubre de 1864, que definia las
condiciones de trabajo de los obreros chinos y disponia que 6stos
podian comprar su libertad. En el period comprendido entire 1853 y
1873 se despacharon a Cuba mAs de 132.000 chinos, de los que el 13%
murieron en el viaje o poco despues de su llegada. Los trabajadores
chinos protestaban de que eran atropellados por sus patronss,4 y los
cubanos declaraban que los chinos cometian muchos delitos y no tenian
el vigor de los negros.15
La importaci6n de chinos se termin6 en 1873 y cinco afios mas
tarde el gobierno espafiol hizo un decreto por el que se exigia a-todos
los chinos cuyos contratos estaban vencidos, que se contratasen de
nuevo o que abandonasen la Isla, y se alegaba como motive de ello que
muchos eran criminals. En 1877 la poblaci6n china en Cuba se calcu-
laba en unos 44.000 y en 1899 alcanzaba a solo 14.863, de los que
i inicamente 49 eran mujeres.16
El gobierno de la primera intervenci6n norteamericana, por orden
nimero 155, de mayo 15 de 1902, prohibit la inmigraci6n china a
Cuba, except los comerciantes y los estudiantes, y esta orden estuvo
en vigor hasta el afio de 1919, en que entraron IIoo,17 seguidos por
; 9203 en 1920 y 1858 en 1921. Parece que estas admisiones formaban
parte de la political del general Menocal sobre importaci6n de trabaja-
! I dores baratos de otros paises, tales como Haiti. En 1926 el gobierno
13 V6ase el articulo "La cuesti6n negra en Cuba, cuesti6n national," en Masas, La
Habana, junio de 1934.
14 Report of the Commission sent by China to ascertain the condition of Chinese
coolies in Cuba, presented to the Tsungli Yamen, octubre 20 de 1874, citado por H. B.
Morse en The International Relations of the Chinese Empire, vol. II, pp. 179-180.
15 Pezuela, Diccionario .., citado, vol. IV, p. 242.
x6 Report on the Census of Cuba, 1899, pp. 69 y 220.
17 Censo de la repuiblica de Cuba, 1919, p. 175-






LOS ELEMENTS DE POBLACION 39
cubano reforz6 la prohibici6n contra los inmigrantes chinos al pro-
mulgar el decreto nuimero 570, de acuerdo con el cual Cuba admitia
solamente los representantes diplomiticos y consulares de China,
aparte de otras pocas excepciones.
La poblaci6n china en Cuba aument6 de 10.300 en 1919 a 24.480 en
1931. La colonia china de La Habana tiene numerosas sociedades, various
peri6dicos, un teatro y su cementerio. Hay clubs chinos en muchas
de las grandes poblaciones cubanas. Los chinos se han dedicado al
comercio al detalle, en el que han adquirido reputaci6n de honrados y
se han revelado como temibles competidores de los comerciantes es-
pafioles. Durante los iltimos meses un nimero de establecimientos!
chinos han sido victims de atentados terrorists o han recibido ame-
nazas de ser dinamitados, probablemente por competidores disgustados.
Muchos otros chinos est6n empleados en trenes de lavado, restaurants
y huertas; y aunque s6lo ha habido unos 500 matrimonios entire na-
turales de ambos paises (blancos y negros incluidos entire los cubanos),
los chinos han impreso la huella de su cardcter y su cultural en la de
la Isla.
5. LA CUESTI6N ESPAROLA
A pesar de la presencia de una gran minoria negra y de una
pequefia minoria china, Cuba es predominantemente espaiiola en raza
y en cultural. Hay distritos, como Holguin, que son muy semejantes a
Espafia, en los que la estructura de las poblaciones, el tipo de arqui-
tectura, los paseos vespertinos por las plazas, la vida de las sociedades1
y hasta los pequefios burros con sus botijas de leche pendientes una a
cada lado, son casi un duplicado de la vida espafiola.
Despues de la conquista de Cuba, los reyes espafioles restringieron
cuidadosamente el derecho de emigraci6n a las Indias Occidentales, y
a despecho de la ilicita entrada de portugueses, de genoveses y otros,
los andaluces, que en grAn nfimero pertenecian a las classes militares y I
burocriticas, constituyeron la inmigracion dominant en Cuba.18 Desde 1
principios del siglo pasado, sin embargo, las caracteristicas raciales de i
esta emigraci6n espafiola, cambiaron, y comenzaron a venir espafioles
de Asturias, Catalufia, las Vascongadas, Galicia y Canarias, mas acos-
tumbrados a empefios agricolas y comerciales.
Durante los dos primeros siglos de la colonizaci6n la poblaci6n
blanca de Cuba era tan escasa, que Ejpafia impuso pena de la vida a
los castellanos que tratasen de dejar a Cuba para ir a Costa-Firme.
Cuando los ingleses se apoderaron de la colonia espafiola de Jamaica,
en 1655, unos 8000 espafioles huyeron a Cuba; mientras que la insu-
18 Los negros esclavos, por Fernando Ortiz, ctado, p. 4. Vease tambi6n la tesis inhdita
del doctor F. S. Hulse, titulada The Comparative Anthropometry of Cubans and Anda-
lusians, Harvard College Library, 1933.







40 PROBLEMS DE LA NUEVA CUBA
i rrecci6n esclava de Haiti, asi como la compra de la Luisiana por los
,i Estados Unidos, hicieron que un nimero afin mayor, de franceses,
( emigrasen a Cuba.19 La colonia espafiola se aument6 cuando la Florida
fuW cedida a los Estados Unidos en 1819 y cuando las otras colonies
espafiolas alcanzaron su independencia. Como la iltima plaza fuerte
de Espafia en America, Cuba fuW el centro military, agricola y commercial,
de muchos espaholes.
Al empezar el siglo XIX se desarroll6 una distinci6n entire el
espafiol peninsular, nacido en Espafia, y el cubano, que era el espafiol
nacido en Cuba. El primero venia a la Isla con el prop6sito de hacer
fortune o a desempefiar un puesto piblico; el cubano, por otra parte,
consideraba a la Isla como su hogar definitive. La political colonial de
Espafia acentu6 esta distinci6n al rehusar a los criollos, como eran
llamados los cubanos, los privilegios de que disfrutaban los espafioles.
Segin el censo de 186o habia en la Isla 513.000 cubanos, con casi igual
ndmero de hombres que de mujeres, mientras que los espafioles eran
solamente 83.000, de los que 66.ooo eran hombres. Al final de la guerra
con Espafia los cubanos eran 1.466.633, mientras que los espafioles
eran solamente io6.I64.20 Hoy en dia hay en Cuba, oficialmente,
614.000 espafioles, o sea el 15.6% de la poblaci6n total cifra que
observadores bien informados consideran ser muy exagerada. Hay
unos 75.000 mis hombres que mujeres en la colonia espafiola, y muchos
de los espafioles se han casado con cubanas. Aunque Espafia se vi6
obligada a abandonar su control politico sobre Cuba por el Tratado
de Paris, 6ste protegi6 los derechos privados de los espafioles residents
en la Isla. La colonia espafiola desde entonces ha sido reforzada por
una continue corriente inmigratoria. Desde 1903 hasta 1933 entraron
en Cuba 723.381 espafioles; pero various centenares de miles de ellos
regresaron a su pais. En 1920 hubo un record de 94.294 inmigrantes,
cifra que disminuy6 notablemente durante los dos afios siguientes,
hasta que volvi6 a subir y alcanz6 a 46.439. A consecuencia de la de-
presi6n, sin embargo, la corriente migratoria se ha dirigido hacia
Espafia y en 1931 y 1932 fueron mAs los espafioles que volvieron a
su pais que los que emigraron a Cuba. En 1931 solamente entraron en
Cuba 210o espafioles. A pesar de ello, la colonia espafiola es todavia
muy important y sus miembros se diferencian de los cubanos propia-
mente dichos. En 1919 solamente el 14% de los espafioles se habian
naturalizado como ciudadanos cubanos y es probable que ese por-
centaje no se haya cambiado.
S19 La ciudad de Cirdenas, por ejemplo, fu6 fundada por franceses. VWase Historia de
Cdrdenas, por Herminio Portell Vili, La Habana, 1928, p. 33. Tambi6n la ciudad de Cien-
fuegos fu6 fundada por franceses emigrados.
20 Cuba, por Gonzalo de Quesada (International Bureau of the American Republics),
Wishington, D. C., 90o5, p. 12.






LOS ELEMENTS DE POBLACION 41
Durante muchos afios numerosos espafioles, especialmente de
Canarias, venian a Cuba a trabajar durante la zafra y, terminada esta,
regresaban a Espafia. Pertenecian a ese tipo de trabajadores n6madas
que forman la inmigraci6n golondrina, y vivian juntos en unidades de
un cooperativismo primitive, residents en barracones desprdvistos de
todas las comodidades sanitarias. La importaci6n de negros de Haiti
y de Jamaica, asi como el incremento de la depresi6n, terminaron con
esta clase de inmigraci6n espafiola.
Por lo general el inmigrante espaiol que venia a Cuba lo hacia con
el prop6sito de ganarse la vida, de manera permanent, en cualquier
trabajo que se le presentase. Aunque algunos de ellos se iban a trabajar
a los campos y Ilegaban a ser colonos, la mayoria aspiraban a ser
comerciantes, en pueblos o ciudades. Por lo menos hasta hace poco
Cuba importaba grandes cantidades de alimentos y telas y el comercio,
por lo tanto, era una remunerativa ocupaci6n. Con su bajo standard de
vida y sus hMbitos de trabajador infatigable, muy pronto el espafiol
monopolizaba el comercio al detalle, y ayudado por su familiar, usaba
el almac6n como vivienda y se alimentaba frugalmente con lo que
no podia vender.
En un principio las casas de comercio espafiolas eran de poca im-
portancia y los empleados vivian juntos con la familiar del duefio. Los
ingresos del empleado no estaban formados por un sueldo cobrado
regularmente en efectivo y, except una pequefia cantidad en metAlico,
consistia en una suma que se invertia en el negocio, como participaci6n
en el mismo. Estos empleados no tenian libertad alguna, ni para ir de
paseo sino en determinadas ocasiones, hasta que un dia eran admitidos
en la raz6n social, como socios; pero durante los primeros afios de
trabajo se les consideraba solamente como aprendices. Recientemente
ban surgido en Cuba grandes firmas comerciales espafiolas en las que
la linea entire el capitalist y el empleado estA claramente definida.
En muchos casos los trabajadores espafioles han constituido organiza-
clones obreras, y una de las mayores sociedades cooperativas-la
Asociaci6n de Dependientes del Comercio de La Habana-estA inte-
grada por empleados mercantiles entire los que hay una gran proporci6n
de socios cubanos.

6. LAS SOCIEDADES MUTUALISTAS ESPAO LAS
La caracteristica mas interesante de la colonia espafiola es, induda-
blemente, la representada por las sociedades cooperatives y otras
formas de asociaci6n que en ciertos moments han Ilegado a reunir el
90% de la colonia espafiola en sus listas de asociados, si a los socios







42 PROBLEMS DE LA NUEVA CUBA
titulares afiadimos sus familiares.21 Muchas de las sociedades que
agruparon inmigrantes de las distintas regions de Espafia, tales como
Asturias y Galicia, fueron fundadas despues de 1880 y su prop6sito
original fu6 tender a las necesidades de los inmigrantes espafioles a
fin de que no se convirtiesen en carga puiblica, en contra de lo dispuesto
en las leyes, asi como aliviar la miseria causada por las peri6dicas epi-
demias. De entonces a acd se han desarrollado hasta el punto de que
las mis importantes ofrecen todas las facilidades de un club social,
instrucci6n gratis y asistencia m6dica libre de gastos. Las cuotas
sociales no pasan de $2.oo al mes, y aunque las tres cuartas parties del
product de las mismas se dedican a atenciones m6dicas, los fondos
han sido tambien empleados, en los casos del Centro Asturiano y del
Centro Gallego, para construir magnificos edificios en el centro de La
Habana y para edificar y mantener varias escuelas y algunas de las
mejores clinics y hospitals de Cuba. Es especialmente notable la
quinta "Covadonga", mantenida por el Centro Asturiano. El 6xito de
estas sociedades, en su mayor parte concentradas en La Habana, al
proporcionar asistencia m6dica a sus asociados, ha dado lugar a una
grave controversial entire las sociedades mutualistas y los profesionales
medicos de La Habana, cuyo alcance se discute en otro capitulo.22
SSean los que fueren los meritos de esta controversial, las sociedades
mutualistas espafiolas, que contienen numerosos socios cubanos, pueden
,contarse entire los mas notables experiments de cooperaci6n de cual-
quier pais.
Desde el punto de vista racial y cultural, el espafiol modern ha
sido una verdadera adquisici6n para Cuba y la continue corriente
inmigratoria ha permitido mantener alli la pureza del idioma y el
desenvolvimiento de la cultural cubana. La mayoria de los obispos,
sacerdotes y monjas de la Iglesia Cat6lica son espafioles. El espafiol,
ademas, ha ayudado al desarrollo econ6mico de la Isla, al propio
i tiempo que las sociedades mutualistas han beneficiado a muchos aso-
I ciados cubanos. La colonia espafiola, no obstante, ha despertado seria
oposici6n por parte de muchos cubanos, unas veces por razones eco-
n6micas y otras por motives culturales.
S21 Las mis importantes de estas sociedades son el Centro Asturiano, fundado en 1886
y cuya list de asociados ha disminuido de 60.ooo a 34.000; el Centro Gallego, que en
parte a causa de una controversial administrative de orden interior, ha visto reducidos a
I5.000 los 64.000 socios que lleg6 a tener, y la Asodad6n de Dependientes del Comerdo,
cuyo nfimero de asociados ha quedado reducido a 18.000, en vez de los 52.000 que tuvo.
En un tiempo estas sociedades cooperatives llegaron a tener 200.000 asodados; las bajas
han sido debidas en gran parte a la depresi6n (aunque tambien ha influido el conflict
con los m6dicos de los sanatorios). Adem~s de estas sociedades mutualistas que ofrecen
asistencia m6dica y facilidades sociales, hay un nfimero incontable de otras organizaciones
de caricter social y ben6fico.
S22 V6ase capitulo V.






LOS ELEMENTS DE POBLACION 43
La gran mayoria de los espafioles, muchos de ellos procedentes de
las classes mas pobres de su pais, han sido inspirados principalmente
por el deseo de acumular recursos. Han vivido como grupos aparte,-
una tendencia posiblemente acentuada por las sociedades mutualistas
que han satisfecho sus necesidades sociales. La mayor parte de estos I
espafioles han sido monarquicos de coraz6n y han alimentado ideas
conservadoras aun en cuestiones ajenas a la political. El Casino Es- 1
pafiol, club social de los espafioles adinerados, fu6 el baluarte de la
reacci6n en los tiempos coloniales y hoy es un centro de elements .
conservadores. En 1928 una pequefia minoria trat6 de apartarse de
esta tradici6n al establecer en Cuba el Circulo Republicano Espafiol,
que apoyaba la caida de la monarquia espafiola aiios antes de que 6sta
ocurriese. Este Circulo, sin embargo, no tiene gran influencia porque
la mayoria de los miembros de la colonia espafiola parece que se
aferran a las maneras y los usos de sus ascendientes. Conviene agregar I
que un grupo de espafioles son los que han traido a Cuba las ideas I
anarco-sindicalistas que inspiran a algunas organizaciones obreras de I
la Isla.
Aunque los espafioles son extranjeros y, en su mayoria, tienen una
tendencia a concentrarse en si mismos, ejercen una gran influencia en
la vida political cubana. Su monopolio commercial les permit, en cierto
grado, controlar los anuncios de los peri6dicos. Excitados por la im- 1
plantaci6n de la ley del 50% y por el apoyo dado a los m6dicos en su
controversial con las sociedades mutualistas, los espafioles de Cuba
combatieron al gobierno de Grau San Martin y muchos de ellos, por
algin tiempo, contribuyeron al mantenimiento del ABC.
Ha habido tambi6n alguna fricci6n por el hecho de que los es-
pafioles ocupan tan dominant posici6n en la vida econ6mica del pais.
A pesar de la exportaci6n de capitals a Espafia en giros e intereses, i
Cuba importa de aquella casi dos veces mas de lo que export; y
aunque los libros quedan balanceados por un comercio triangular, los t
cubanos estiman que Espafia debia comprar mayores cantidades de
products cubanos. Varias disposiciones recientes, tales como la ley
del 50% y la que prohibe la exportaci6n de dinero, han sido dirigidas
en parte contra los espafioles.
Mientras que la colonia espafiola continfia manteniendo su identidad
y ejerce una influencia econ6mica predominante, hay various factors
que pueden conducir a la asimilaci6n de espafioles y cubanos. Desde
el punto de vista de la raza y el lenguaje, los dos tienen un tronco
comfin; pero, ademis, la gran mayoria de los inmigrantes espafioles
se radican permanentemente en Cuba, muchos se casan con cubanas y
tienen hijos que automaticamente son cubanos a menos que se inscriban






44 PROBLEMS DE LA NUEVA CUBA
como espafioles 23 a la edad de 21 afios. Aunque algunos espaiioles
adinerados se retiran a Espafia, la mayoria mueren en Cuba y al
desaparecer los espafioles y sus hijos ser ciudadanos cubanos, la colonia
espafiola esti llamada a desaparecer a menos que sus filas est6n cons-
tantemente nutridas por nuevas inmigraciones. Por ahora son mas
los espafioles que se van de Cuba que los que vienen a ella; pero no es
improbable que cuando renazca la prosperidad el espafiol continfle sus
emigraciones a Cuba. Hoy en dia las leyes de inmigraci6n prActica-
mente no imponen restricciones respect al nimero de espafioles que
pueden entrar en Cuba; pero el gobierno cubano haria bien en estudiar
la adopci6n de varias pruebas calificadoras para los inmigrantes, a
fin de asegurar que dicha inmigraci6n fuese integrada por aquellas
classes de espafioles que mejor pudiesen contribuir al adelanto de la
Isla. r Kj-
Las sociedades espafiolas mutualistas podian hacer mas para pro-
mover una mejor comprensi6n entire los espafioles y los cubanos propia-
mente dichos. Actualmente, y no obstante las escuelas para nifios, las
sociedades mutualistas hacen poca labor en el campo de la educaci6n
de hombres y mujeres y pudieran tratar de estimular el interns y elevar
el nivel cultural de los socios adults de las mismas, por medio de dis-
cusiones instructivas, conferencias y otras formas de educaci6n para
mayores que, en general, promoverian mas estrechas relaciones cul-
turales entire ambos grupos.
23 Articulo IV, pArrafo I de la Ley Constitucional de 6 de febrero de 1934. Seg(n la
Constitud6n de 10oo, sin embargo, los nacidos en Cuba de padres extranjeros no podian
obtener la ciudadania cubana sino despues de una declarad6n al efecto, una vez cumplidos
los 21 aflos de edad.











CAPITULO III


VIDA ECONOMIC

Cuba, la mayor de las Antillas, tiene una extension territorial
superior a la de muchos paises europeos, como Portugal u Holanda, i
y casi iguala en tamafio a los estados de Pensilvania o Virginia en los
Estados Unidos. Situada a unas pocas millas de los Estados Unidos,
la Isla domina la entrada del Golfo de M6jico y su topografia se carac-
teriza por abundantes bahias y c6modos puertos, asi como por tres
sistemas de montafias, el mas important de los cuales es el de la
Sierra Maestra, en la provincia de Oriente. La region central, en par-
ticular la provincia de Camagiiey, consiste principalmente en una gran
Ilanura que se presta para la crianza de ganados. Con una o dos
excepciones, como el Cauto, Cuba carece de rios navegables y casi
estA desprovista de los elements necesarios para un gran desenvolvi-
miento industrial. Sus reserves bituminosas y petroliferas son, a lo que
sabemos, de poca importancia; y su fuerza hidraulica es limitada.
Unos pocos dep6sitos minerales, principalmente de hierro, cobre, cromo
y manganeso, ban sido explotados comercialmente. Hoy en dia las
minas de cobre de Matahambre; las de asfalto de Mariel y Chambas;
los dep6sitos petroliferos de Bacuranao; la gasoline de Motembo;
las minas de hierro de Daiquiri y Firmeza; el cromo de Mayari y el
manganeso de San Luis, estan siendo explotados, pero no hay unani-
midad de'pareceres acerca de si las explotaciones minerales pueden ser
aumentadas con utilidad.
La riqueza de Cuba viene de sus products agricolas, principal-
mente el azicar y el tabaco. En un principio toda la Isla estaba cu-
bierta por tupidas selvas tropicales que en su mayor parte han sido
destruidas por el advance de la agriculture, aunque, sin embargo, todavia
hay various millares de hectAreas de bosques en las regions extremes,
oriental y occidental, de la Isla. El suelo de Cuba es tan rico y su
clima tan favorable, que se necesita muy poco esfuerzo human para
producer una cosecha, y hasta varias pueden obtenerse en un solo afio.
Mis de 3350 plants indigenas de Cuba han sido catalogadas.

I. ORiGENES ECON6MICOS
Aunque Cuba fu4 conquistada por Diego VelAzquez en r151, su
verdadero desenvolvimiento econ6mico comenz6 con la dominaci6n
45






46 PROBLEMS DE LA NUEVA CUBA
Singles en La Habana, en 1762, 6poca en la cual el gobierno britinico
Saboli6 los monopolies mercantiles espafioles y estableci6 el comercio
libre. Pocos afios despues de la restauraci6n espafiola en La Habana,
Espafia promulg6 las ordenanzas de 1777, ampliadas en 1818, por las
que se suprimian las prohibiciones de comercio entire Cuba y las
naciones extranjeras, aunque se conservaba el trato preferential para
los buques y los articulos espafioles. Estas medidas, conjuntamente con
Sla destrucci6n de la vecina colonia francesa de Haiti, a causa de la
sublevaci6n de los esclavos en 1791, trajeron a Cuba un period de
gran prosperidad en el que, mientras se continuaba la crianza del
ganado en gran escala, la economic de la Isla se basaba en el azfcar,
el tabaco y el caf6. Debido a la decadencia de los cafetales franceses
de Haiti, la producci6n de caf6 de Cuba ripidamente pas6 de 7411
arrobas en 1790 a unos 2.000.000 de arrobas, en 1831, aunque despues
de 1840 la industrial empez6 a decaer, a consecuencia del auge del
az6car y del 6xito del caf6 brasilefio. A partir de esa fecha el azficar y
el tabaco han ocupado una situaci6n preponderante en la economic
cubana, lo mismo durante la era colonial que en la 6poca republican.
Desde el inicio de la Guerra de los Diez Afios, en 1868, hasta el
final de la guerra entire Espafia y los Estados Unidos, en 1898, Cuba
experiment dificultades econ6micas, lo que en gran parte fu6 debido al
estado de cr6nica insurrecci6n producido por la intransigencia de
Espafia, a la political commercial de Espafia y de los Estados Unidos,
y al desenvolvimiento de la industrial remolachera en otros paises. En
el period que se extiende de 1889 a 1897, las exportaciones de Cuba
a los Estados Unidos disminuyeron de $56.336.064 a $16.233.456;
y al final de la guerra con Espafia la situaci6n econ6mica de la Isla era
ca6tica. Lo que ain era mAs important, los mercados extranjeros de
Cuba habian sido desorganizados y su economic internal habia desa-
parecido en gran parte. De los tres millones de cabezas de ganado que
habia en 1895, s6lo quedaba un 10 por ciento al final de la guerra con
Espafia y, ademas, unas dos terceras parties de las propiedades estaban
hipotecadas.
La intervenci6n norteamericana (1899-1902) acometi6 la obra de
crear un gobierno stable y de encontrar mercados para las princi-
pales exportaciones cubanas. Esto filtimo se consigui6 con el tratado
de reciprocidad de ii de diciembre de 1902, entire Cuba y los Estados
Unidos, adoptado cuando ya Cuba tenia un gobierno republican. Este
tratado disponia que todos los articulos cubanos que no estuviesen ya
en la lista de libres de derechos, entrarian en los Estados Unidos con
una bonificaci6n del 20 por ciento sobre los tipos ordinarios de las
tarifas. Los articulos norteamericanos no exentos de derechos al ser
importados en Cuba, como compensaci6n, se dividian en cuatro clases







VIDA ECONOMIC 47

cuyas tarifas eran, respectivamente, del 20, el 25, el 30 y el 40 por
ciento menos que las regulars. En lo sucesivo ninguno de los dos
gobiernos podria imponer derechos a los articulos que estuviesen
exentos.
Este convenio, junto con la Enmienda Platt, que virtualmente cons-
tituia una garantia de la estabilidad del gobierno cubano, reanimaron
los mercados cubanos e iniciaron un nuevo period de prosperidad en
el que las exportaciones e importaciones cubanas, sin incluir el dinero,
aumentaron con algunas fluctuaciones, segin el siguiente cuadro:1

EXPORTACIONES E IMPORTACIONES DE CUBA (1902-1914)
(en millones de pesos)
Afio Exportaciones Importaciones Total
1902 64.3 60.5 124.8
1903 77.2 63.5 140.7
1904 89.0 77.0 166.o
1905 110.2 95-0 205.2
1906 103.9 98.0 201.9
1907 104.2 104.5 208.7
1908 94.6 85.2 179.8
1909 124.7 91.4 216.1
1910 15o.8 103.7 254.5 -
1911 122.9 113.1 236.0 -
1912 173.o 123.2 296.2
1913 164.6 140.1 304.7
1914 174.0 118.; 292.2 -

Aunque ya en 191o el azficar cubano habia perdido el beneficio del I
tratado de reciprocidad 2 por el aumento de las zafras, las exporta- I
clones tarfbien fueron en aumento, conjuntamente con el movimiento
commercial de Cuba, debido a la mayor demand de azficar que produjo
la Guerra Mundial.

2. INVERSIONES EXTRANJERAS
El desarrollo econ6mico de Cuba no se ha sefialado solamente por
un gran comercio con otros paises, sino tambi6n por extensas inver-
siones de capital extranjero que se estima que llegaron a ser de mil
quinientos millones de pesos o $400 per capital, aproximadamente. Los
Estados Unidos tendrian que contratar un empr6stito extranjero de
unos cincuenta mil millones de pesos para igualar la cifra per capita
alcanzada por Cuba.

1 Comercio exterior, publicaci6n annual de la secretaria de Hacienda de Cuba
(Secd6n de Estadistica).
'Viase p. 270.







48 PROBLEMS DE LA NUEVA CUBA
Mis de mil millones de pesos de las inversiones extranjeras en
Cuba son norteamericanos, segnm el calculo que sigue:
INVERSIONES NORTEAMERICANAS
Industria azucarera .................... $6oo.ooo.ooo
Compafiias de servicios pfiblicos excepto
ferrocarriles) ..................... 15.ooo.ooo
Ferrocarriles ......................... 120o.ooo.ooo
Minas .............................. So.ooo.ooo
Industria tabacalera .................... 20.000.000
Hoteles y diversiones .................. 5.ooo.ooo
Empresas mercantiles .................. 30.000.000
Empresas agricolas ................ .... 25.000.000
Fibricas ............................ 15.000.000
Fincas urbanas ....................... 50.000.ooo
Deuda piblica ....................... Ioo.ooo.ooo

Total ..................... $1.14.ooo0000oo

Estas inversiones son s6lo superadas por las que los Estados Unidos
i tienen en Canada y en Alemania y se estima que, except $200.000.000,
todo el capital norteamericano restante entr6 en Cuba durante el
period de la Guerra Mundial y la post-guerra. El resto de las inver-
siones extranjeras en su mayor parte pertenecen a ingleses y espafioles.
La numerosa colonia espafiola 4 control el comercio al detalle y posee
muchas fincas urbanas. Se calcula que, hasta hace poco, los espafioles
i de Cuba remitian a su pais de diez a veinte millones de pesos al afio
y que los intereses del capital espafiol llevaron a Espafia otros tres
Smillones mas. Las propiedades britAnicas representan unos doscientos
millones de pesos, parte de los cuales estan invertidos en los Ferro-
carriles Unidos; pero no se sabe hasta que punto estas inversiones
representan una inflaci6n de valores.
Carecemos de los datos necesarios para calcular la balanza de
pagos de Cuba; pero parece que durante la Guerra Mundial
el capital extranjero invertido en la Isla produjo utilidades en
extreme considerable. A partir de 1923, sin embargo, esta situaci6n
ha cambiado y es dudoso que muchos de los inversionistas extranjeros
hayan recibido intereses. Puede decirse que, hoy en dia, la gran
mayoria de los que tienen dinero invertido en la agriculture y la indus-
tria de Cuba, liquidarian gustosos sus pertenencias por la mitad y
3 Our Cuban Colony, por Leland H. Jenks, Nueva York, 1928, pp. 299-300. Hay una
incomplete traducci6n espafiola de este libro, publicada en Madrid. En 1930 Dickens
calculaba las inversiones norteamericanas en Cuba en $1.066.o05.ooo, mientras que
Winkler las hacia ascender a $1.500.000.000. "A New Estimate of American Investments
Abroad." Trade Information Bulletin, nuim. 767, Wishington, U. S. Dept. of Commerce,
p. 165. Investments of U. S. Capital in Latin America, por Max Winkler, Boston, 1929,
p. 184.
4 Vase p. 41.







VIDA ECONOMIC 49

hasta la cuarta parte de lo que originariamente pagaron. Mientras que
al inversionista le ha ido bastante mal, el product fisico de la inver-
si6n ha permanecido en Cuba. El mal mayor de estas inversiones ex-
tranjeras no ha sido, como algunos de los mis radicales cubanos
declaran, que el pais haya sido despojado de sus riquezas por explo-
tadores extranjeros, sino que las excesivas inversiones extranjeras,
especialmente en la industrial azucarera, han estimulado un crecimiento
econ6mico perjudicial al cubano y al extranjero.

3. LAS PRINCIPLES EXPORTACIONES
De conformidad con los principios tradicionales del comercio inter-
nacional, Cuba debiera exportar aquellos products en los cuales tiene
una ventaja relative e importer los que otros paises pueden producer a
menor precio. Durante un period de mas de 25 afios la repfblica de
Cuba, al menos en gran parte, trat6 de aplicar estos principios.
Favorecida por su suelo y por su clima, Cuba puede producer aziucar
mis barato que casi todos los demAs paises del mundo. Durante la
mayor parte del siglo XIX Cuba tuvo la primacia como productor de
az6car de cafia. En 1894 la producci6n, por primera vez, sobrepas6
el mill6n de toneladas; y aunque la guerra de 1895 disminuy6 bastante
la producci6n, el establecimiento de la Repfiblica, acompafiado por el
tratado de reciprocidad de 1902 y el tratado permanent de 1903, pro-
dujo una mayor expansion. La zafra de 1904, una vez mis, pas6 de un
mill6n de toneladas, y en 1914 esta cifra se habia elevado a 2.597.732
toneladas. Aunque el estimulo original del tratado de reciprocidad se
habia terminado, la reducci6n de los aranceles norteamericanos en
1913, seguida por la enorme demand de azficar de cafia producida
por la Guerra Mundial, indujo a Cuba a mayores esfuerzos de produc-
ci6n que culminaron en una zafra de 4.009.734 toneladas en 1919.
Despues del colapso de 1921, la producci6n azucarera de Cuba,
estimulada por recursos que parecian ilimitados, de los Estados Unidos,
empez6 a extenderse much mas alli de la cifra alcanzada durante la
Guerra Mundial. Mientras tanto, los aumentos de 1921 y 1922 en las
tarifas norteamericanas, reflejos de la tendencia universal para esti-
mular la producci6n domestica del azficar, comenzaron a ofrecer obsti-
culos para la expansion de las exportaciones cubanas. El hecho de que,
no obstante estos obstAculos, Cuba pudiese continuar aumentando su
producci6n, indicaba que la Isla poseia extraordinarias ventajas
naturales. Sin embargo, aunque el precio del azficar alcanz6 en Nueva
York a 5.240 centavos la libra, sin contar los derechos, en 1923, pronto
comenz6 a bajar, de una manera constant. En 1924 era de 4.186 cen-
5 A menos que otra cosa se especifique, las toneladas son largas.







50 PROBLEMS DE LA NUEVA CUBA
tavos y en 1925 y 1926 tuvo un promedio de unos 2.5 centavos, del
que descendi6 al de .925 centavos en 1932 hasta subir a 1.208 centavos
en 1933.

El tabaco
La segunda fuente de la riqueza cubana ha sido el tabaco que,
posiblemente, es superior en calidad a cualquiera otro del mundo. Por
espacio de various siglos grandes cantidades de tabaco han sido ex-
portadas de Cuba, en rama y en cigarros. Hasta 1817 la producci6n
y venta del tabaco constituyeron un monopolio de la Corona espafiola;
pero al ser abolido ese monopolio y suprimidas muchas onerosas
I gabelas, la producci6n de tabaco en rama aument6 ripidamente. Desde
el establecimiento de la Repliblica hasta el afio de 1931 Cuba ha pro-
ducido de 415.000 a 610.ooo tercios 6 anuales de tabaco en rama, con
un valor de unos cincuenta millones de pesos. El promedio de tabaco
en rama producido durante los cuatro afios 1924-1928 fu6 de 65.028.000
libras, 38.334.000 de las cuales, o el 58.9 por ciento, se export, mien-
tras que el resto se emple6 en la fabricaci6n de cigarros en Cuba. La
producci6n de tabaco se ha concentrado casi exclusivamente en la
provincia de Pinar del Rio, cuyo suelo se adapta especialmente para
dicho cultivo. Las vegas de tabaco, en su mayor parte, estan en manos
cubanas.
En 1899 el valor de las exportaciones de tabaco excedi6 al del
azlfcar, pero desde entonces el az6car ha ido poco a poco adquiriendo
una posici6n predominante. En 1908 el az6car y sus products con-
stituian el 54.1 por ciento del valor total de las exportaciones, y en 1919
habian alcanzado al 88.6 por ciento. El porcentaje del tabaco, por otra
parte, descendi6 del 32.7 por ciento al 8.3 por ciento durante el mismo
periodo7 Aunque el azicar y el tabaco ban continuado siendo pre-
dominantes, la Republica ha exportado pequefias cantidades de otros
products, algunos de los cuales han aumentado de precio durante el
period de la post-guerra. La situaci6n aparece en detalle en el cuadro
que se acompafia.8
De acuerdo con esta tabla, durante el period de 1932 a 1933, el
azfcar y el tabaco constituyeron solamente el 84.19 por ciento de las

6 El tercio tiene de unas 120 a 150 libras.
7 Censo de la rep2blica de Cuba, La Habana, 1919, p. 231.
8 Comercio exterior y navegacidn, 1919-1931, repfiblica de Cuba, por E. Durruthy, La
Habana, 1934. Los datos respect a los afios 1932 y 1933 son tomados de la Special
Circular No. 300, Cuban Foreign Trade, U. S. Department of Commerce, Wishington,
junior 22 de 1934.
Por otra parte, en 1929, la exportacin per cipita de products cubanos, exceptuado
el az6car, fue menor que durante el period de 1899g-901. Vease The Cuban Situation
and Our Treaty Relations, por Philip G. Wright, Wishington, 1931, p. 118.









EXPORTACIONES CUBANAS (1919-1933)
(valor en miles de pesos)


i919-1923
Grupos Valor %
Azfcar .................. $420.698 87.95
M ieles ................... 3.059 0.64
Alcoholes y aguardientes .... 1.7o6 0.36
.Tabaco .................. 40.123 8.39
Frutas, granos y vegetales... 4.028 0.84
Dulces y conservas ........ 165 0.03
Minerales y metales ........ 4.291 0.89
Conchas y esponjas ........ 431 0.09
Cera y miel de abejas ....... 740 o.16
Maderas y fibras .......... 955 0.20
Cueros y pieles ............ 1.677 0.35
Otros articulos ............ 455 1.oo

Exportaci6n total .......... $478.328 1oo


1924-1928 1929-193I 1932 1933
Valor % Valor % Valor % Valor %7
$275.595 81.38 $129.541 69.56 $54.286 67.29 $58.404 69.20
9.836 2.91 9.679 5.20 3.457 4.29 2.851 3.37
1.441 0.43 1.392 0.75 709 0.87 1.250 1.48
38.753 11.44 31-479 16.91 12.926 16.03 13.396 15.87 .
4.898 1.44 4.814 2.58 5.046 6.28 3.011 3.57 O
152 0.05 499 0.27 179 0.22 182 o.21 z
2.488 0.74 3.518 1.89 692 0.85 1.733 2.05 0
932 0.27 923 0.50 429 0.53 450 0.53
697 0.21 803 0.43 331 0.41 326 0.38 C
1.089 0.33 1.049 0.56 561 0.69 829 0.98 >
1.931 0.57 1.478 0.79 497 o.61 642 o.8o
787 0.23 1.064 0.56 1.559 1.93 1.317 1.56

$338.599 Ioo $186.239 100 $80.672 100 $84.391 100







52 PROBLEMS DE LA NUEVA CUBA
exportaciones totales, en comparaci6n con el 96.34 durante el period
normal de 1919 a 1923, y el 92.82 durante el period de 1924 a 1928.
Por otra parte, hasta 1933 las exportaciones de miles, frutas y vege-
tales, esponjas, miel y maderas, aumentaron.
El aumento del comercio general entire 1914 y 1925 fu6 como
aparece en el siguiente cuadro:

COMERCIO GENERAL (1914-1925)


(en millones de pesos)
Exportaciones Importaciones
(dinero exclusive)
1914.......... $174.0 $118.2
1915 .......... 236.2 140.9
1916......... 321.8 216.0
1917......... 356.4 256.1
1918.......... 407-3 294.6
1919 ......... .573.0 356.6
1920.......... 794.0 557.0
1921.......... 278.1 357.4
1922.......... 325.5 180.3
1923.......... 421.1 268.9
1924.......... 434.9 289.8
1925.......... 354.0 297-3


Total

$292.2
377.1
537-8
612.5
701.9
929.6
1.351.0
635.5
505.8
690.o
724-7
651.3


El turismo
Si exceptuamos el azfcar y el tabaco, los ingresos por el concept
de turismo han constituido la mayor fuente de riqueza para Cuba.
La Habana, a causa de su situaci6n, es uno de los regulars puertos de
travesia para muchos buques que van a PanamA y a otros paises latino-
americanos, y los pasajeros en trAnsito bajan a tierra y frecuentemente
gastan grandes sumas de dinero. Afin mAs important han sido las
excursions especiales, preparadas en Nueva York, y que cada afio
han llevado a La Habana millares y millares de turistas, a pasar una
temporada de various dias. Ademis, antes de la depresi6n, muchos
norteamericanos se iban a Cuba durante el invierno para huiir de los
rigores del frio y de la prohibici6n. Segun la Comisi6n Nacional del
Turismo, en 1930, que fu6 el afio del mayor auge, 86.270 turistas
visitaron a La Habana, por la que tambi6n pasaron 76.982 pasajeros de
transito, para hacer un gran total de 163.252 forasteros. Se calcula que
estos visitantes gastaron en Cuba $12.591.000.

4. FACTORS ECON6MICOS Y SOCIALES INTERNOS
Este notable desenvolvimiento del comercio exterior y de las
inversiones en Cuba, despubs de 1900, produjo vastos cambios en la







VIDA ECONOMIC 53

vida internal de Cuba. Las compafiias azucareras construyeron mis de
14.400 kms. de ferrocarriles privados para conectar los centrales con
los campos de cafia; y para comunicar las fibricas de azicar y otras
empresas, con los puertos, unos 7824 kms. de ferrocarriles pfblicos
fueron construidos. Cuba es el s6ptimo pais de la America, en cuanto
al kilometraje absolute de sus ferrocarriles, en que le exceden solamente
los Estados Unidos, Canada, Argentina, Brazil, Chile y Mejico. En
1899 las provincias de Camagiiey y Oriente podian comunicarse con i
La Habana solamente por mar; pero hoy tienen conexi6n ferroviaria i
y, ademis, carretera y lines areas. En 1899 Cuba tenia 256 kil6-
metros de carretera, inicamente, mientras que hoy tiene m!ft de 23001
kil6metros, 1128 de los cuales correspondent a la carretera central.
Cuba necesita todavia miles de kil6metros de buenas carreteras
laterales. Durante los filtimos 30 afios las facilidades del tel6fono y el
tel6grafo han llegado a todo pueblo de alguna importancia.
En adici6n, durante el iltimo tercio de siglo han surgido numerosas
industries. La producci6n de ron y de miles de cafia, asi como la de
cigarros, han existido en Cuba por much tiempo. La refinaci6n de
azucar ha aumentado much durante los filtimos afios.9 Cuba tiene
ahora fabricas de cerveza, de hielo, de cemento, de vestidos, de aguas
minerales, de chocolates, de calzado, de muebles, de perfumes, de
botellas, de maderas, de clavos, de cueros, de tasajo, de jaleas y pastas
de frutas, de frutas en conserve, de articulos de piel, de ladrillos, de
mantecas vegetables, de leche condensada, de jab6n, de papel, de pin-
tura, de mosaicos, de cristal y de otros numerosos products. Muchas
de estas industries fueron estimuladas por los aranceles de 1927 yi
algunas de ellas, sin duda, desaparecerin a consecuencia del nuevoi
tratado de reciprocidad. Ha habido, sin embargo, un process natural,
de desarrollo industrial en Cuba, que es probable que continue.10 -
El censo de 1899 enumer6 93.034 personas empleadas en las dife-
rentes industries; esa cifra ha aumentado hasta 211.380 en 1933. La I
industrial de transport tiene unos 58.000 trabajadores, mientras que I
hay 123.000 en el comercio en general y poco mis de 2000 en las I
minas. Al servicio del gobierno, si incluimos soldados y marines, hay
unos 50.ooo funcionarios y empleados, mientras que los profesionales I
son unos 32.000. Algunos nuevos empleos ban surgido a consecuencia i
de la diversificaci6n,11 pero a pesar de los esfuerzos en ese sentido,
682.000 trabajadores, la gran parte de la poblaci6n empleada, se,
ocupan en la agriculture, la mayoria en la producci6n de azfcar.
De acuerdo con el censo hecho por el gobierno en 1929, el 67.81 por
9 Vase p. 248, nota 12.
10 Vase "Cuban Readjustment to Current Economic Forces," Trade Information
Bulletin, nuim. 725, U. S. Dept. of Commerce, Washington, 1930.
11 Vase p. 58.







54 PROBLEMS DE LA NUEVA CUBA
ciento de la producci6n agricola national consistia en cafia de azicar;
el 10.5 por ciento en granos; el 10.3 por ciento en came, y el 4.2 por
ciento en tabaco.12 En 1933 todavia el azicar constituia el 70 por ciento
de la exportaci6n total.
Estos datos indican que, a despecho de los obstAculos opuestos a
la exportaci6n de azicar, por una parte; y a los grandes esfuerzos de
diversificaci6n hechos por Cuba, por otra, el azicar continia siendo la
base de la economic cubana. Si Cuba hubiese podido disponer de zafras
de 5.000.000 de toneladas, como las hechas en 1925 y en 1929, la
industrial azucarera habria sido extremadamente remunerativa aunque,
como ya dejamos dicho en el primer capitulo, la situaci6n general del
pais no habria sido necesariamente muy saludable. Las fluctuaciones
del mercado azucarero mundial, asi como la dependencia de Cuba al
capricho de las tarifas arancelarias norteamericanas, creaban una
condici6n de inestabilidad e inseguridad.
La industrial azucarera, ademis, estaba dominada por capital y
promotores (entrepreneurs) extranjeros y organizada sobre la base de
grandes latifundios, por lo que tuvo que afrontar problems sociales
que inevitablemente surgeon cuando un sistema de producci6n en gran
escala y sin control invade los tr6picos y emplea trabajadores semi-
instruidos y con un bajo nivel de vida.

5. LA POSESI6N DE LA TIERRA
Una de las mas sorprendentes caracteristicas del desenvolvimiento
econ6mico cubano, que discutimos detalladamente en otra parte, ha
sido la creciente concentraci6n de tierras cultivables en las manos de
las grandes compafiias y la correspondiente disminuci6n en el ntimero
de los sitios de labor. Hoy en dia Cuba tiene unos 38.105 sitios (un
tercio de los cuales tienen menos de 2 caballerias de tierra), en com-
paraci6n con los 60.711 que habia en 1899.13
Una de las razones de este desenvolvimiento ha sido la desaparici6n
de una curiosa forma de posesi6n, llamada hacienda comunera. Aunque
la Corona espafiola reclam6 como suyas todas las tierras de Cuba, en
un principio los municipios cubanos otorgaron concesiones o mercedes
a distintos individuos, por un indefinido period de tiempo. Estas con-
cesiones, por lo comiin, autorizaban a los beneficiaries para tener sus
ganados en terrenos que, a falta de un conocimiento detallado de los
terrenos, no estaban exactamente precisados. El beneficiario solamente
estaba autorizado para utilizar las tierras que se extendian en un radio
de varias leguas alrededor de un punto dado y la merced era vilida
12 Estadistica agropecuaria, publicada por la secretaria de Agricultura, Comerco y
Trabajo, 1928-1929, La Habana, p. 20.
18 Estadistica agropecuaria citada, p. 7. Report on the Census of Cuba, z899, p. 543.







VIDA ECONOMIC 55

siempre y cuando el concesionario utilizase la tierra y construyese un
albergue en su centro para beneficio de los viajeros.
Aunque originalmente estas concesiones fueron de carActer indi-
vidual, gradualmente se convirtieron en colectivas y fueron Ilamadas
comuneras. El cambio surgi6 como consecuencia de las dificultades
para heredar en un pais primitive. En algunos casos los herederos
estaban en Espafia y generalmente los procedimientos judiciales y
aval os eran inadecuados. En consecuencia, los herederos solamente
tenian el titulo en comfin, de la propiedad, y 6sta estaba vagamente
dividida en unidades de posesi6n, llamadas "pesos de posesi6n."14
Este sistema de posesi6n de la tierra muy pronto di6 lugar a numerosas
controversial y en I819 el gobierno espafiol dict6 una disposici6n ten-
diente a facilitar la division voluntaria de las fincas. El procedimiento,
sin embargo, result muy lento, y todavia al final de la guerra entire los
Estados Unidos y Espafia habia tierras en Cuba conservadas de acuerdo
con el sistema de las haciendas comuneras.
El gobierno de la primera intervenci6n norteamericana en Cuba,
posiblemente en la creencia de que este sistema de posesi6n de la tierra
constituia un obstaculo para el desarrollo econ6mico del pais y la
obtenci6n de titulos de la propiedad, nombr6 una comisi6n de juristas
cubanos para estudiar ese problema. De acuerdo con las recomenda-
clones de esa comisi6n, el general Wood promulg6 la orden nfim. 62,
que disponia la division de las haciendas comuneras a virtud de un
procedimiento especial much mas rApido que el que habia estado en
vigor hasta entonces. La comisi6n rechaz6 la proeosici6n de que el
gobierno asumiese la responsabilidad de la division de las tierras y
dej6 a la iniciativa individual el presentar cada caso ante los tribunales
creados por ia mencionada orden.15
Los cubanos criticaron la aplicaci6n de esta orden y 6sta fuW modi-
ficada en various respects por los tribunales despues del cese de la
intervenci6n norteamericana,18 ya que se alegaba que los resultados
de dicho decreto eran injustos, especialmente contra los pequefios
propietarios que carecian de instrucci6n. No nos consideramos capaci-
tados para opinar sobre cuesti6n tan eminentemente t6cnica; pero nos .
parece que el establecimiento de ese sistema de propiedad individual i
ech6 los cimientos para el desarrollo de la modern corporaci6n y de <
los actuales latifundios, que no habrian sido posibles de haber con-
tinuado en efecto el antiguo sistema de posesi6n de las tierras. El !

14 Historia de Cuba, por Ramiro Guerra, La Habana, 1925, vol. II, p. x82 y siguientes.
Las haciendas comuneras, por Benito Celorio, La Habana, 1914, cap. II.
15 Orden nim. 62, en Civil Orders and Circulars, dictadas desde enero 1.0 de 1902 basta
mayo 20 de 1902, p. 163 y siguientes.
16 Celorio, ob. cit., p. 53. Angel C. Betancourt, Jurisprudencia cubana..., La
Habana, 1912, vol. I, p. 359.






56 PROBLEMS DE LA NUEVA CUBA
rdesenvolvimiento de la propiedad privada puede haber sido muy de
desear; pero si el gobierno de la intervenci6n norteamericana hubiese
Squerido conservar el control de los recursos del pais en manos cubanas,
debi6, al propio tiempo, haber establecido un sistema de propietarios
irurales e implantado una legislaci6n restrictive de la cantidad de tierras
que los extranjeros podian adquirir. Al terminarse la intervenci6n
norteamericana la rep6blica de Cuba tambi6n dej6 de tomar medidas
a ese respecto,7 y los latifundios continuaron desarrollandose.

6. LA DEPRESI6N
La depresi6n lleg6 a Cuba cinco afios antes de invadir a los Estados
Unidos. De 1924 a 1933 la vida econ6mica y social del pais degener6
marcadamente. La depresi6n, en Cuba, fue debida principalmente a
las dificultades surgidas en la producci6n de azicar, a las inversiones
aventuradas, al establecimiento de tarifas excesivas tendientes a esti-
mular la producci6n domestica de azfcar en casi todos los paises del
mundo, a la acumulaci6n de vastos remanentes, al establecimiento de
sistemas artificiales para controlar la producci6n y, generalmente, a
que los gobiernos dejaron de adoptar las pertinentes political mer-
cantiles. La implantaci6n de los aranceles Hawley-Smoot, en el afio
de 1931, al aumentar los derechos al azfcar cubano a 2 centavos la
libra e imponer tarifas muy elevadas a las frutas y los vegetables
cubanos, fu6 factor importantismo para agudizar la crisis cubana.
El alcance de la depresi6n en Cuba puede comprenderse mejor si
tenemos en cuenta que la exportaci6n de azfcar y miles, que en 1924
alcanz6 a $382.193.000, disminuy6 durante los nueve afios subsiguien-
tes hasta que en 1933 qued6 reducida a $57.743.ooo, o sea un 85 por
ciento menos que en 1924. La situaci6n, en detalle, es como sigue:
EXPORTACI6N DE PRODUCTS SACARINOS (1924-1933)
(valor en millones de pesos)
Azzcar Aziicar Mieles y Valor en los
Aio crudo refinado siropes Total Estados Unidos %
1924 $374.496 $ 503 $ 7.194 $382.193 $326.198 85.35
1925 280.350 467 16.695 297.512 225.951 75.95
1926 237.202 4.976 7.905 250.083 206.871 82.72
1927 255.842 9-499 8.650 273.991 224.250 81.85
1928 199.021 15.620 8.701 223.342 169.245 75.78
1929 188.636 16.213 11-737 216.586 173.478 8o.io
1930 92.471 12.732 12.221 117.424 86.zo6 73.33
1931 64.918 13.655 5.060 83.633 67.501 80.71
1932 39.682 14.290 3.771 57.743 42.707 73.96
1933 43-287 14.584 3.384 61.255 42.559 69.47
17 En 1900 el Congreso norteamericano aprob6 una resoluci6n conjunta la cual
disponia que toda compafiia que se dedicase a la agriculture en Puerto Rico, por dis-
posici6n estatuaria de la misma debia limitarse a la propiedad y control de fincas, cuya







VIDA ECONOMIC 57

A consecuencia de las barreras arancelarias y de la 'minuci6n
del poder adquisitivo en el extranjero, la segunda industia cubana-
el tabaco-, pas6 por una crisis semejante de 1929 a 1933. En este
iltimo afio el valor de las exportaciones de tabaco en rama cubano fu6
solamente de $13.861.ooo comparado con $43.o67.ooo en 1929, lo que
represent una baja de 68 por ciento. Al propio tiempo Cuba perdi6
una gran parte de su mercado extranjero de tabaco torcido, en parte
debido a que varias fabricas de tabacos fueron trasladadas a los Estados
Unidos 18 y tambi6n a la creciente preferencia de que gozan los
cigarrillos sobre los cigarros. La exportaci6n de frutas y vegetables
cubanos, que en 1930 alcanz6 la important cantidad de $5.295.611,
disminuy6 a $2.420.744 en 1933. La disminuci6n del comercio general
fu6 como sigue:
COMERCIO GENERAL (1926-1933)
(en millones de pesos)
Exportaciones Importaciones Total
1926..........$260.8 $301.7 $562.5
1927.......... 257.4 324.4 581.8
1928.......... 212.8 278.I 490.9
1929.......... 216.2 272.4 488.6
1930.......... 160.5 167.4 327.9
1931.......... 8o.I 118.9 199.0
1932 .......... 51.0 80.7 131.7
1933 .......... 42.4 84.4 126.8

En el campo de las finanzas domesticas, a pesar de los sucesivos
aumentos de impuestos establecidos por el gobierno de Machado, los
ingresos dikminuyeron constantemente. En 1924-1925 los ingresos
normales alcanzaron a $93.559.300 y en 1932-1933 quedaron reducidos
a $43.652.890, que sumados con los $9.470.430 recaudados por el
Fondo Especial de Obras Pfiblicas, hicieron un gran total de ingresos
ascendiente a $53.123.320. El efectivo en circulaci6n descendi6 de
$188.ooo.ooo en enero de 1925 a $64.506.364 en 1932, y conviene
advertir que estas sumas incluyen el efectivo en el tesoro de la Naci6n
y en los bancos. Debido a la depresi6n mundial, a los trastornos po-
liticos de Cuba y, posiblemente, a la abrogaci6n de la Ley Seca en los
Estados Unidos, el turismo se redujo notablemente. Menos de ocho mil
turistas vinieron a La Habana en la temporada de 1934 (diciembre

extension no pasase de 5oo acres (aproximadamente 15 caballerias). Esta ley no sej
cumpli6.
"sEl Ilamado trust tabacalero, en 1932, traslad6 a Trenton, N. J., las fAbricas que
tenia en La Habana, aparentemente a causa de dificultades con los obreros y debido
tambi6n a la negative de los torcedores cubanos de utilizar las miquinas para la
fabricaci6n de dgarros.







58 PROBLEMS DE LA NUEVA CUBA

1933-abril 1934), mientras que en 1930 su nfmero habia sido de 86.ooo
visitantes.
En el campo los colonos no podian devolver los anticipos recibidos
y en las ciudades no se pagaban los alquileres. Los juicios de desahucios,
en las poblaciones, aumentaron de 75.198 en 1931 a 86.998 en 1932.9
Los terrible efectos psicol6gicos que todo este desastre politico y
econ6mico produjo en el pueblo cubano quedan indicados por el hecho
de que en 1932 hubo en Cuba 1004 suicidios,20 un promedio de 253.38
por mill6n de habitantes, comparado con 67.82 en Espafia, 122.69 en
Uruguay y 89.79 en Chile.

7. DIVERSIFICACI6N
A cambio de sus grandes exportaciones de azicar y tabaco Cuba
importaba vastas cantidades de alimentos, tales como pollos, huevos,
leche condensada y came y derivados, en su mayor parte de los Estados
Unidos; y tambi6n compraba much tasajo a Uruguay y arroz en Asia.
Articulos de algod6n, maquinarias y combustibles eran tambi6n de los
mis importantes en el comercio cubano de importaci6n.
El cuadro que se acompafia muestra la naturaleza de las importa-
ciones cubanas despues de la Guerra Mundial.21
Con la disminuci6n de sus exportaciones de azicar y tabaco, Cuba
perdi6 su anterior poder adquisitivo y sus importaciones han descendido
casi en la misma proporci6n que las exportaciones de azfcar. El capi-
talista y el trabajador cubanos, por consiguiente, trataron de fomentar
otras industries durante estos iltimos afios, y esta tendencia fu6 esti-
mulada por el program de instrucci6n agricola puesto en practice por
la secretaria de Agricultura y por el establecimiento de los aranceles
proteccionistas cubanos de 1927.22 Con la baja en los precious del azficar
durante los afios subsiguientes, estos aranceles fueron aumentados una
y otra vez hasta que en muchos casos se hicieron prActicamente pro-
hibitivos. Los mayores aumentos fueron los impuestos a los products
alimenticios importados, cuyos derechos, a veces, se elevaron a various
cientos por ciento del valor del articulo en cuesti6n, en un mercado
libre. Con esas tarifas se estimul6 el rapido desarrollo de la producci6n
domestica y, ademas de las industries ya enumeradas, Cuba se aven-
tur6 a emprender otras varias, agricolas, lecheras y de cria de aves.
Uno de los casos mas curiosos de este proteccionismo es el del cafe,
la producci6n del cual ha sido estimulada por derechos arancelarios
19 Estadisticas de 1932, p. 270.
20En 1931 hubo 1217 suicidios en Cuba, y 1132 en 1930.
21 Comercio exterior y navegacidn, 19rg-z931, por E. Durruthy, obra citada, p. 20. Los
datos respect a los afios 1932 y 1933 son tomados de la Special Circular No. 3oo, ya
citada, del U. S. Department of Commerce.
22 Vase p. 12.








SIMPORTACIONES (1919-1933)
(promedio annual en miles de pesos)
1919-1923 1924-1928 1929-1931 1932 1933
Valor % Valor % Valor % Valor % Valor %
Products alimenticios ..... $114.986 33.48 $ 92.261 35.00 $51.771 33.92 $14.523 28.47 $12.245 28.93 <
Hilados y tejidos .......... 49.840 14.52 37.41 14.19 27.153 17.75 10.820 21.21 9.440 22.32
Piedra, mosaicos y ceramica. 24.577 7.15 22.629 8.58 14.486 9.47 5.543 Io.86 3.534 8.34 .
Products quimicos, tintes,
. perfumes, etc. .......... 20.800 6.o5 18.275 6.93 12.598 8.i8 5.250 10.29 5.069 11.98
Maquinaria .............. 49.568 14.43 32.038 12.15 13.722 8.97 2.891 5.66 2.205 5.21
Metales ................. 25.021 7.29 18.148 6.88 9.689 6.34 2.903 5.69 2.793 6.43
Aceite de olivas y bebidas... 9.213 2.68 7.440 2.82 4.824 3.15 2.805 5.50 2.178 5.15
Papel y cartons .......... 7.279 2.12 62.241 2.37 4.766 3.12 2.093 4.IO 1.673 3.95
Maderas y muebles ........ 12.850 3.74 8.546 3.24 4.124 2.70 1.255 2.46 993 2.34
Animals y sus productos.... 15.901 4.63 9.684 3.67 3.519 2.30 867 1.70 690 1.63
Misceldnea ............... 12.528 3.65 10.229 3.89 5.852 3.83 1.822 3.57 1.398 3.30
Libres de derechos
(franquicias) ........... 878 0.26 735 0.28 422 0.27 252 0.49 144 0.42

$343.441 Ioo $263.637 1oo $152.926 Ioo $51.024 Ioo $42.362 o00







6o PROBLEMS DE LA NUEVA CUBA
que en 1930 alcanzaron a $32'oo por cada cien kilos. Principalmente a
causa de este impuesto, la importaci6n del cafe en Cuba disminuy6
Sde 12.972.oo000 kilos en 1925 a 58.600 en 1933. El mercado cubano hoy
en dia se abastece en gran parte con la producci6n del pais y los siete u
Socho millones de pesos al afio que antes se invertian en caf6 ya no se
I envian al extranjero. En 1932 Cuba lleg6 a exportar 6.088.932 kilos de
cafe, cantidad que baj6 a 3.242.293 kilos en 1933. Un 85 por ciento del
cafe se produce al pie de las lomas en la provincia de Oriente y la
mayor parte del resto viene de las montafias de Trinidad y de Pinar
del Rio. El nimero de cafetales aument6 de 2854 en 1925 a 4458 en
1933, al propio tiempo que las tierras sembradas casi se duplicaron.
La producci6n aument6 de 19.600.000 a 23.680.000 kilos, mientras que
el nimero de trabajadores empleados en la recolecci6n pas6 de 13.986
a 25.845. El precio del cafe de Trinidad disminuy6 de $20'oo por
quintal en 1931 a $6'oo en 1933.23
S El maiz es el segundo articul6 cuya producci6n ha aumentado
Sgrandemente; y se usa no s6lo como alimento para el ganado y las
i aves, sino tambi6n en la producci6n de harinas. En 1925 Cuba import
: cantidades de maiz y de harina de maiz; pero en 1932, sin embargo,
I principalmente a causa del aumento de la producci6n domestica, las
>importaciones de maiz casi habian desaparecido. El aumento en la
producci6n dom6stica fu6 tal que los precious bajaron notablemente,
y los productores se vieron obligados a disminuir sus cultivos y a
exportar mis de 4.000.000 de kilos. En 1933 las importaciones de maiz
en Cuba saltaron a 3.802.000 kilos, con un valor de $138.ooo. El maiz
cubano es susceptible al ataque de cierto gusano y result dificil el
conservarlo en buenas condiciones. Por ello, si la producci6n de maiz
va a ser estabilizada, algunos experts creen que el grano debe ser
esterilizado despu6s de seco y almacenado en tanques de hierro que lo
protejan contra los insects.
I Despu6s de la guerra de independencia, y a causa del casi total
exterminio del ganado, durante muchos afios Cuba tuvo que importar
grandes cantidades de care. Hoy en dia, sin embargo, la crianza de
_ganados ha alcanzado mayores proporciones que las que tenia en 1895.
En 1932 los potreros de la Isla tenian 4.448.000 cabezas de ganado,
mis de dos millones y medio de las cuales estaban en las provincias de
Camagiiey y Oriente. Se calcula, ademis, que habia de 700.000 a
800.ooo cerdos y entire 150.000 y 200.000 ovejas y cabras.
Estos animals los utilizan los ganaderos, no s6lo para el consume
en sus fincas, sino tambi6n para enviarlos a los mataderos pfiblicos.
En Camagiiey, especialmente, hay grandes estancias de ganado vacuno.
23 El cacao tambi6n se produce en la provinda de Oriente. La cosecha de g192
alcanz6 a 3.446.688 kilos y la de 1932-1933 a 1.915.350 kilos.








VIDA ECONOMIC 61

El nimero de animals sacrificados en los mataderos la Repuiblica,
de 1928 a 1932, y la cantidad de came fresca producida por los mismos,
puede verse en el siguiente cuadro:
GANADO SACRIFICADO
Novillos Cerdos Ovejas
Aiio Nzmero Kilos Nimero Kilos Nzmero Kilos
1928.... 340.347 56.056.226 148.294 6.671.111 28.633 435-557
1929 .... 445-454 74.544.481 176.986 9.237.998 30.480 476.296
1930.... 442.466 77.360.805 172.283 9.147-599 27.415 373-970
1931.... 408.834 70.388.008 146.534 7.825.342 26.741 397.288
1932.... 374.714 58.872.846 113.670 6.325.874 17.479 238.027
Promedio
1928-1932 402.363 67.444.473 151-553 7.841.585 26.150 384.228
En la industrial lechera ha ocurrido un movimiento andlogo. Se7
estima que la producci6n de leche, hoy en dia, oscila entire 700.000 y
800.000 litros diaries, la mitad de los cuales solamente procede de
vaquerias organizadas. En conjunto hay mas de 4000 fincas con
191.000 vacas dedicadas a la producci6n de leche. Tambi6n hay varias
fibricas de leche condensada. Despues de 1925 comenzaron a aparecer
exportaciones de mantequilla y de queso; y estimulados por la tarifa
de 1927 y los concursos organizados por la secretaria de Agricultura,
los cubanos empezaron a desarrollar la industrial de aves y huevos,
cuya producci6n exacta desconocemos.
Este desenvolvimiento de una agriculture internal, de que podiamos
citar muchos otros ejemplos, fu6 acompafiado por una sorprendente
reducci6n en las importaciones de articulos alimenticios, como puede
verse en el siguiente cuadro:
IMPORTACIONES DE CARNES Y DERIVADOS
(toneladas mttricas)
Came fresca Came salad Manteca Tasajo Embutidos
1925 1.083 20.841 39.4I1 20.220 2.410
1933 30 3-530 9.897* o 28
IMPORTACIONES DE PRODUCTS AVICOLAS Y DE LECHERIA
Leche Polios vacios
condensada Queso Mantequilla Huevos desplumados
1925 21.765 tons. 2.530tons. 1.112 tons. 11.936.845 docs. 136.442 kls.
1933 2.31I tons. ii6 tons. 5 tons. 33 docs. 3.027 kls.
OTROS PRODUCTS
Cafe Maiz Patatas
1925 12.972.730 kilos 81.665.895 kilos 131.380.523 kilos
1933 58.064 kilos 3.801.867 kilos 18.318.669 kilost
1932.
t Estos datos de 1933 induyen 7.512.000 kilos de patatas ostensiblemente importadas
para semilla, ya que asi pagan derechos mas bajos.







62 PROBLEMS DE LA NUEVA CUBA
Algunos observadores han aceptado que estos notables' descensos
en las importaciones significaban que se habia creado una producci6n
domestica capaz de sustituir a las antiguas importaciones; y aunque,
indudablemente, la producci6n domestica, hasta cierto punto, ha su-
plantado a la importada, conviene afiadir que la causa principal de la
baja en las importaciones cubanas, ya sea de articulos alimenticios o
de otra clase, ha sido la disminuci6n del poder adquisitivo del cubano a
consecuencia de la reducci6n de las exportaciones azucareras. Las
estadisticas aduaneras que acabamos de citar revelan que el 28.7 por
ciento de los efectos importados en los afios 1932-1933, todavia son
articulos alimenticios, o solamente el 7 por ciento menos que el por-
centaje de alimentos importados en el period 1924-1928. Aunque los
articulos alimenticios disminuyeron notablemente, la proporci6n de ese
descenso fu6 poco mayor que la de las importaciones, en total. En lo
que respect a products manufacturados las compras hechas por Cuba
en los Estados Unidos disminuyeron, en el caso de tejidos de algod6n,
de $918.00o en 1928, a $15.ooo en 1932; sedas, de $1.219.ooo a
$136.ooo, durante el mismo period; los autom6viles de paseo, de
5598 vehiculos en 1929, valorados en $3.898.000, a 440 autos, con un
valor de $219.000, en 1933; tuberia de hierro fundido, de 4.654.000
libras en 1928 a ii.ooo libras en 1932; bombillas el6ctricas, de 1.412.-
ooo en 1929 a 177.000 en 1932. Este tiltimo caso, sin embargo, fu6
afectado por la competencia japonesa; pero estas cifras parecen indicar
que la raz6n fundamental para la baja de las importaciones fue el
aumento de precious causado por las excesivas tarifas.
Unos pocos ejemplos concretos respaldaran esta conclusion. La
importaci6n de cafe, de 1925 a 1933, disminuy6 casi 13.000.000 de
kilos al afio mientras que la producci6n domestica aument6 en solo
4.000.000 de kilos, parte de los cuales fueron exportados. Estos datos
indican que el consume de caf6 fu6 much menor en 1933 que en 1925.
De la misma manera, a causa de la imposici6n de elevadas tarifas, la
importaci6n de arroz baj6 de 234.519.000 kilos en 1928 a 142.634.000
kilos en 1932, una disminuci6n de 91.885.000. La producci6n, segin
datos no oficiales, aument6 de 4.550.000 kilos a 28.800.000 kilos, lo
que represent un aumento de 24.250.000 kilos. El aumento en la
producci6n domestica, por tanto, fuW de s61o el 28 por ciento de la
disminuci6n de las exportaciones.
Estos ejemplos demuestran que, en various casos, el resultado del
excesivo proteccionismo, agregado a la p6rdida general del poder ad-
quisitivo, ha sido la disminuci6n de la cantidad de alimentos consumida
por el pueblo cubano y el encarecimiento de la vida. La manteca pro-
porciona uno de los ejemplos mis salientes. A pesar de los sucesivos






VIDA ECONOMIC 63

aumentos en los derechos a la manteca, los productores cubanos no
pudieron satisfacer las necesidades del pueblo 24-25 y, en consecuencia,
las importaciones de aceite de oliva y de otros aceites vegetables
aumentaron de 1925 a 1933, al propio tiempo que el precio de la
manteca de cerdo era much mis alto en Cuba que en los Estados
Unidos. En los primeros meses de 1934 la manteca de cerdo se de-
tallaba en Cuba entire 21 y 22 centavos la libra cuando en Chicago se
cotizaba a menos de 3 centavos la libra. Esta diferencia, en parte, es
de presumir que se debiese a una pl6tora temporal en el mercado norte-
americano. Sin embargo, parecia obvio que el pueblo cubano podia
obtener en los Estados Unidos un articulo alimenticio fundamental a
un precio much mas bajo que aqu1l con que Cuba podia producirlo.
El program de nacionalismo econ6mico inaugurado en 1927 puede
haber tenido algunas caracteristicas de merito, especialmente al esti-
mular la producci6n local de articulos alimenticios; pero estimul6
ciertas industries locales a un costo excesivo, y no impidi6 el incremento
del desempleo y de la miseria en el pais ni pudo libertar a Cuba de su
fundamental dependencia del azicar y el tabaco.

8. Los INTERESES DE OTROS PAUSES
Aun durante la era colonial Cuba dependia mis y mAs de los
Estados Unidos, como mercado. Esta dependencia aument6 rapida-
mente al establecerse la Repliblica y concluirse el tratado de reciproci-
dad de 1902 y el tratado permanent de 1903. En 19o8 se lleg6 a un
punto culminante cuando los Estados Unidos compraron el 87 por
ciento de las exportaciones totales de Cuba. Esta, en cambio, adquiria
grandes cantidades de products industriales y agricolas de los Estados
Unidos. En 1924 Cuba ocupaba el cuarto lugar entire los paises que
compraban a los Estados Unidos; pero, a causa de la disminuci6n en
sus exportaciones de azlcar Cuba, necesariamente, tuvo que reducir
sus compras y en 1933 ocupaba el decimosexto puesto entire los paises
que compraban articulos norteamericanos. De esta manera, pues, las
exportaciones de los Estados Unidos a Cuba, aparte de los products
alimenticios, disminuyeron de $133.o89.ooo en 1924 a $18.294.200 en
1933, cifra que represent una octava parte de la alcanzada en 1924.
Esta situaci6n aparece detallada en el siguiente cuadro:

24-25 La importaci6n de manteca baj6 de 39411 toneladas a 9897 toneladas entire 1928
y 1932. En el 61timo aflo citado los cerdos sacrificados en el pais sumaron s6lo 7842
toneladas, inclusives la came y la manteca. Afin en el caso de que Cuba hubiese podido
producer manteca en cantidades suficientes para satisfacer la demand local, se habria
producido un sobrante de came de puerco en exceso de las necesidades de la demand.







64 PROBLEMS DE LA NUEVA CUBA
COMERCIO DE CUBA CON LOS ESTADOS UNIDOS
Importaciones de Estados Unidos Exportaciones a Estados Unidos
A~o Cantidad % del total Cantidad % del total
1924 .... $191.571.ooo 66.1 $320.263.oo000 83.3
1925.... 187.224.000 62.9 264.200.000 74.6
1926.... 16.o51.00oo 61.4 242.882.000 80.5
1927.... 159.056.oo000 61.7 256.143.000 78.8
1928.... 122.349.000 60.8 202.533.000 72.8
1929.... 127.051.000 58.7 208.774.ooo 76.6
1930.... 91.872.000 56.5 i6.i 6.ooo 69.0
1931.... 45.940.oo000 57.4 89.074.000 74.9
1932.... 27.653.000 57-3 57.482.000 71.3
1933.... 22.674.000 53.5 57.112.00ooo 67.6

En resume, las exportaciones de los Estados Unidos a Cuba, asi
como las de Cuba a los Estados Unidos, declinaron no s6lo absolute
sino relativamente a las de los demAs paises. Por otra parte, la propor-
ci6n de las exportaciones cubanas adquiridas por Inglaterra aument6
del 7.3 por ciento en 1926 a 19.4 por ciento en 1932, al propio tiempo
que la proporci6n de las importaciones britanicas en Cuba pas6 del
4.8 por ciento al 5.8 por ciento. La proporci6n de las exportaciones
espafiolas subi6 del 0.5 por ciento en 1925 a 3.2 por ciento en 1932,
mientras que su proporci6n de importaciones aument6 del 4.4 por
ciento a 6.2 por ciento.

9. CONVENIOS COMERCIALES
En un esfuerzo para aumentar su comercio exterior con otros
paises,26 aparte de los Estados Unidos, Cuba hizo un tratado commercial
con Espafia, que se firm el 15 de julio de 1927. Por este tratado Cuba
convino en admitir libres de derechos las aguas minerales espafiolas y
los ladrillos corrientes. Ademas, Cuba se comprometia a no aumentar
las tarifas que regian el 15 de septiembre de 1925 sobre los vinos,
licores, aceites, pescado en conserve, vegetables, almendras verdes,
pasas, castafias, nueces, aceitunas, higos secos y otros various products
espafioles. En cambio, el gobierno espafiol convenia en rebajar los
impuestos al tabaco importado por la Compafiia Arrendataria. Ademis,
este monopolio se comprometia a comprarle a Cuba tabaco por valor
de no menos de 9.000.000 de pesetas al afio. Cuando la producci6n
espafiola no bastase a satisfacer el consume domestico, el gobierno
26 El tratamiento de naci6n mis favorecida le fu6 concedido tambien a Jap6n por
decreto nim. 458, de ii de abril de 1930, que dejaba a salvo los beneficios especiales de
que disfrutan los Estados Unidos. El decreto n6m. 1909, de 29 de noviembre de 1929,
concedi6 a Canada los beneficios de la tarifa general a cambio de recibir de Canada los
beneficios de la tarifa intermedia. Viaso Tratados, convenios y convenciones ..., desde
19z6, La Habana, p. 825 y siguientes.







VIDA ECONOMIC 65

espafiol autorizaria la importaci6n de azfcar crudo de Cuba, que
pagaria derechos iguales al impuesto de producci6n que gravaba al
azficar national.27 Aparte de estas concesiones especiales, este tratado
concedia a cada una de las parties el trato de naci6n mas favorecida,
except que Cuba no podia invocar el beneficio de esta clAusula res-
pecto a la concesi6n hecha por Espafia a Portugal o al Marruecos
espafiol; ni Espafia, a su vez, podia reclamar los beneficios concedidos
por Cuba a los Estados Unidos. Aunque despues de la conclusion de
este tratado la proporci6n del comercio exterior de Cuba con Espafia
mejor6 ligeramente, era evidence que el future de Cuba estaba es-
trechamente ligado al mercado de los Estados Unidos.28
Los Estados Unidos, preocupados por la inestabilidad political de
Cuba y deseosos de aumentar sus propias exportaciones, tomaron dos
fundamentals iniciativas, en 1934, acerca del comercio con Cuba. La
primera fu6 la Ley Jones-Costigan, de 9 de mayo de 1934,29 que au-
torizaba un sistema definitive de cuotas azucareras para los principles
abastecedores del mercado norteamericano. A virtud de esta ley la
cantidad de azfcar que Cuba podia exportar a los Estados Unidos fue
fijada en 1.902.000 toneladas cortas, al afio. El president de los
Estados Unidos, en uso de sus facultades sobre tarifas, al propio tiempo
redujo en medio centavo la libra, los derechos al azficar. Aparente-
mente, a causa de la influencia de los intereses remolacheros norte-
americanos, la Ley Jones-Costigan di6 a Cuba una cuota inferior a la
mitad del promedio que la Isla exportaba durante el period de 1924 I
a 1929.
De manera similar, debido a la influencia political de los refina-
dores norteamericanos, la Ley redujo en un 16 por ciento la cantidad
de azficar refinado que Cuba export a los Estados Unidos durante
1932. Sin embargo, la Ley Jones-Costigan sirvi6 para detener la
decadencia de la industrial azucarera cubana de crudos y para au-
mentar el precio del azfcar cubano.
Segundo, los Estados Unidos y Cuba firmaron un nuevo convenio
27 Tratados, convenios y convenciones ., ya citado, p. 295.
28 Cuba, sin embargo, compra mas de dos veces a Espafia de lo que vende a este
pais, a pesar de los giros de los espafioles en Cuba, segin se ve en el cuadro siguiente:
Aio Exportaciones a Espaiia Importaciones de Espania
1928 ............ $4.340.282 $9.382.433
1929 ............ 3.273.138 8.929.258
1930 ............ 2.484-715 7.583.587
1931 ............ 1.781.024 4.181.442
1932 ............ 1487.780 2.979.092
$13.366.939 $33.055.812
29 Tcnicamente esta ley constitute una enmienda a la Ley de Rehabilitaci6n Agri-
cola; pero en lo adelante nos referiremos, a ella en este informed como la Ley Jones-
Costigan.







66 PROBLEMS DE LA NUEVA CUBA

commercial el 24 de agosto de 1934, suplementando el tratado de reci-
procidad de 1902. En este convenio los Estados Unidos en efecto hacen
nuevas reducciones en los derechos del azicar cubano hasta dejarlo a
.90 centavos la libra,30 y en el ron cubano, tabaco, frutas y vegetables
frescos. Sin embargo, en vista del program de control del tabaco que
hay en los Estados Unidos, las importaciones de tabaco fueron limitadas
al 18 por ciento de la cantidad total que se us6 en los Estados Unidos
el afio anterior para la elaboraci6n de cigarros. Mientras que el pro-
grama de control norteamericano fu6 protegido por esta ingeniosa
media, las exportaciones cubanas de tabaco deben aumentar el afio
pr6ximo en dos millones de pesos. Aunque los Estados Unidos se com-
prometieron a rebajar los derechos sobre las frutas y vegetables de Cuba,
esas rebajas s6lo tendrin lugar durante la temporada en' que los vege-
tales y las frutas todavia no han madurado en los climas septentrio-
nales.31 El grado de estas concesiones queda indicado por el hecho de
que el convenio con Cuba ha sido objeto de critics several en Puerto
Rico, con el argument de que las reducciones hechas en los derechos
pagados por los products cubanos, disminuiran las ventas de tabaco,
vegetables y frutas, de Puerto Rico, que entran en los Estados Unidos
libres de derechos.
A cambio de las ventajas obtenidas en esta forma para su azfcar,
ron, tabaco, y legumbres, Cuba hace varias concesiones a los Estados
Unidos. En primer lugar, reduce los derechos de importaci6n a los
products estadunidenses, en terminos generals aumentando el prefe-
rencial de que disfrutan los mismos, sobre los derechos arancelarios
ordinarios de Cuba, en conformidad con el Tratado de 1902. En segundo
lugar, Cuba conviene en no aumentar los derechos existentes sobre un
gran nimero de products de los Estados Unidos, durante la vigencia
del convenio.32 En tercer lugar, Cuba conviene en esclarecer su nomen-
clatura arancelaria existente, lo cual significari un beneficio para los
30 Vease p. 287. Los derechos al ron fueron disminuidos desde $4 hasta $2'so el
gal6n; los derechos del tabaco de capa, desde $i'oo la libra, a $1'5o la libra; en cigarros,
desde $2'8o la libra y 20 por ciento ad valorem, a $2'25 y 12V2 por ciento ad valorem.
51 La reducci6n de derechos en cuanto a las toronjas se limita a la temporada desde
I.* de agosto hasta 30 de septiembre; para las habas limas y las calabazas, de i.
de diciembre a 31 de mayo; para las patatas, tomatoes frescos y pepinos, de 1. de
didembre hasta finalizar febrero; y respect a las berenjenas y el quimbomb6, de I.
de didembre hasta 31 de marzo. Aunque los aguacates quedan en la lista libre, Cuba
convino, en un intercambio de notas, en prohibit todos los embarques de aguacates para
los Estados Unidos, cada afio, except durante los meses de junior a septiembre, lo que da
una protecci6n del ioo por ciento, en lo que respect a Cuba, a los productores de
aguacates de Florida y California, durante el resto del afio. Ademis, la reducci6n en los
derechos al az6car, hecha por este convenio, queda en efecto mientras dure el sistema
norteamericano de las cuotas. Vease p. 289.
82 El convenio regiri por tres alios, pudiendo despues ser terminado por cualquiera
de los dos gobiernos, previa notificaci6n. En caso de que expire el convenio, entraran
automaticamente en vigor las disposiciones del convenio de 1902.







VIDA ECONOMIC 67

negocios norteamericanos y para el comercio extranjero en general."3
En cuarto lugar, Cuba conviene en reducir los impuestos internos
cobrados a muchos products de los Estados Unidos, y en no aumentar
los impuestos internos sobre numerosos articulos importados de la
Repfiblica norteamericana.34 Esta concesi6n es de importancia, particu-
larmente por lo que respect a la manteca de puerco, en virtud de que
Cuba conviene en abolir para el 3 de septiembre de 1936 el impuesto
al conrumo de $i por 1oo libras que ahora cobra a este product.
Asimismo, Cuba conviene en abolir, dentro de un plazo de dos afios,
un impuesto semejante sobre la harina de trigo. Finalmente, Cuba
conviene en no imponer restricciones cuantitativas a cualesquiera
articulos que sean objeto de una reducci6n arancelaria en el tratado.35
Al igual que los Estados Unidos, Cuba se obliga a no imponer ninguna i
restricci6n nueva a los pagos o transferencias de los medios de pago I
que impongan una carga indebida al comercio.36
Las concesiones mas valiosas que hace Cuba a los Estados Unidos,
son probablemente las que se relacionan con la manteca de cerdo y
los products derivados. En esta forma, Cuba conviene en reducir
gradualmente los derechos sobre la manteca, de $9'18 a $I'45 por
cada 100 libras. Asimismo, se compromete a reducir los derechos sobre
los aceites de semilla de algod6n, de maiz y de habas soya, de $4'36
P.B.T.,37 a 88 centavos, por lo que toca al product crudo; y de $6'45 a
$1'36 en el caso de los aceites refinados. Ademrs, aumenta el preferen-
cial de los Estados Unidos en aceite crudo a 35 for ciento y en aceite
refinado a 30 por ciento. Otras reducciones menos cuantiosas han sido
hechas en los products de cerdo (aparte de la manteca), tales como

33 Estos cimbios en la nomenclatura fueron hechos por decreto unilateral, anterior
a la firma del convenio.
34 Los Estados Unidos contraen una obligad6n semejante por lo que toca a los
products cubanos.
35 Los Estados Unidos aceptan la misma estipulaci6n, pero la restricci6n, en realidad,
es unilateral, ya que los Estados Unidos tienen autorizaci6n expresa para fijar una
cuota al azflcar y al tabaco cubanos. Ambos paises podrin imponer prohibiciones o
restricciones por razones de orden puiblico o de moral, etc., o cuando est6n destinadas
"a hacer extensive a los products importados un regimen anilogo al que afecte a
products domesticos iguales o que compitan, tales como las restricciones impuestas
sobre products importados cuya producci6n pueda ser restringida en el pais impor-
tador." Otra estipulaci6n aparentemente unilateral consiste en que la reducci6n al
derecho arancelario sobre el azscar hecha por este convenio, expirarr automrticamente
en caso de que termine el sistema de cuotas establecido por la Ley Jones-Costigan, en
tanto que las reducciones que hace Cuba son permanentes durante la vigencia del
Tratado. Igualmente, las ventajas concedidas al tabaco cubano expirarAn si terminal el
program de control de tabaco en los Estados Unidos.
36Al parecer, esta estipulaci6n tiene como objeto impedir la re-expedici6n del
Decreto-ley monetario de 2 de junior de 1934, no obstante que el articulo no se
aplica las medidas que restrinjan la exportaci6n del oro y la plata. Vease capitulo
XIV. En el caso de que el gobierno de cualquiera de los dos paises consider que el otro
gobierno no ha cumplido con las condiciones de esta estipulaci6n, podri terminar el
convenio previa notificad6n de 30 dias.
3 Peso bruto y tara.






68 PROBLEMS DE LA NUEVA CUBA
tocino y jam6n curtido. Al propio tiempo, Cuba otorga concesiones
principalmente aumentando el preferencial americano a la harina de
trigo, al arroz, a las frutas frescas, secas o evaporadas, a los alimentos
para animals y aves de corral, a las sardinas conservadas, al salm6n
y a otros pescados y mariscos, a los chicharos, a los esparragos, a las
Scares conservadas, al maiz, y a las galletas y bizcochillos. El gobierno
cubano otorga concesiones a un nimero limitados de tejidos asi como
un aumento de 30 por ciento en el preferencial para los tejidos de
iay6n, las hilazas de seda y otras hilazas. Iguales beneficios se con-
ceden a los autom6viles de pasajeros, aparatos de radio, equipo para
peliculas cinematogrdficas sonoras, maquinas industriales, barras de
hierro y acero y piezas estructurales, alambre de cobre, tubos de hierro
fundido, bombillos el6ctricos, cigarrillos y otros numerosos products.
Como resultado de estas concesiones 38 la industrial local de cerdos
Sy la manufacture de aceites vegetables crudos y refinados, en su mayor
Spare en manos de la Corporaci6n Hershey, serAn probablemente elimi-
nadas. Esto no quiere decir, sin embargo, que la cria de cerdos por
los agricultores locales se verA necesariamente afectada por el tratado.
Si el gobierno de Cuba desea desarrollar la cria de cerdos para fines
de subsistencia en vez de para prop6sitos comerciales, seria con-
veniente que eliminara las restricciones actuales impuestas al uso del
suero contra el c6lera porcino. Por otra parte, el nuevo tratado pro-
bablemente impedira la expansion de la manufacture de niquel y
aluminio en Cuba. Para proteger una pequefia fAbrica que producia
utensilios de cocina y que empleaba menos de veinte obreros, el
gobierno cubano habia impuesto un derecho virtualmente prohibitive
que equivalia a mas del 50 por ciento ad valorem. El convenio
commercial estipula una reducci6n en la tarifa de estos products de
Estados Unidos de $50 a $37'5o por ioo kilos. Asimismo, durante
las negociaciones del tratado el gobierno cubano redujo unilateral-
mente los derechos sobre pinturas mezcladas, esmaltes, lacas y bar-
nices al nivel en que se encontraban en 1927, ademis de que el
convenio garantiza que no se aumentaran estos derechos. Esta reduc-
ci6n limitara probablemente el desarrollo poco econ6mico de ciertas
ramas de la industrial local en las que estaba personalmente interesado
el president Machado. Al aumentar el preferencial de Estados Unidos
con respect al arroz, el convenio podrA tener el efecto de impedir
la expansion commercial del cultivo del arroz en Cuba, pero dificilmente
causarA dafios a la industrial existente que no pudo crecer durante los
tiltimos afios a pesar de que contaba con fuerte protecci6n arancelaria.
I Por otra parte, el nuevo convenio no afecta adversamente la producci6n
38 El convenio todavia retiene un derecho de $3'20 por ioo kilos sobre manteca de
los Estados Unidos, cuyo equivalent ad valorem es de cerca de 23 por ciento.






VIDA ECONOMIC 69

cubana de las siguientes substancias alimenticias, no obstante que i
muchas de ellas estaban siendo importadas en una 6poca de los Estados I
Unidos: sal, 6leo, aceite, huevos, aves de corral, maiz, carnes y de-
rivados de la leche, frijoles negros y frijoles carita,39 papas,40 ciertos i
derivados de la industrial de aceites vegetables, embutidos, y galletas I
ordinarias. Igualmente, el nuevo convenio no afecta adversamente a
la producci6n cubana de telas de algod6n en piezas del tipo que pro-
duce Cuba, tales como sibanas, cambray y mezclilla. No se concedi6 I
preferencial alguno a articulos de algod6n basto de punto de media I
ni al hilo de algod6n para coser, de los Estados Unidos. Ademrs, el f
nuevo convenio no afecta las industries domesticas de cemento gris y
ladrillo, la producci6n de tuberia pequefia de drenaje, ni las industries :
cubanas de fabricaci6n de muebles y de curtido de pieles. Si bien es i
cierto que se aumenta el preferencial de los Estados Unidos en lo que j
respect a los derechos sobre jabones, en un io por ciento, este i
aumento no parece ser suficiente para afectar la industrial local de I
jabones que ha estado protegida por derechos muy altos. Con objeto I
de disminuir el costo de la manufacture local de calzado, se aument6
en io por ciento el preferencial de los Estados Unidos sobre cueros
que se usan para la fabricaci6n de calzado, pero no se hizo cambio
alguno en los tipos del preferencial del calzado fabricado en los Estados 1
Unidos, dejando intacta en esta forma a la industrial cubana de calzado ,.
de cuero.
El nuevo convenio commercial no va a tener efectos algunos con
relaci6n a la protecci6n excesiva que reciben varias industries do-
m6sticas, que no parecen haber justificado su existencia desde el
punto de vjsta del pais en general. Por ejemplo, como resultado de la
enorme protecci6n existente, una sola industrial local satisface prActi-
camente toda la demand de tuberia de drenaje, no obstante que
podrian comprarse estos tubos much mas barato en el extranjero si
los derechos fueran mas bajos. En igual forma el nuevo convenio casi
no afecta en lo mas minimo a la producci6n de aguas y polvos de
tocador, que s6lo existe en virtud de la protecci6n excesiva de que
goza y que cobra al consumidor un precio muy superior al que justi-
ficaria su calidad. Tampoco afecta el derecho de 60 por ciento ad
valorem sobre prendas de vestir de seda que en un tiempo se im-
portaban en grandes cantidades. Al present el mercado esta controlado
por unas cuantas fabricas, de las cuales ninguna es propiedad de
8 Por lo que toca a los frijoles colorados, que Cuba esti produciendo actualmente
en cantidades crecentes, se hace una ligera concesi6n a los Estados Unidos.
40 Sin embargo, durante el period en que Cuba importa papas, es decir, del I de
julio al 31 de octubre, se reduce en 50o por dento el derecho sobre este product de
Estados Unidos.






70 PROBLEMS DE LA NUEVA CUBA
cubanos, y porporcionan un product de inferior calidad al consumidor
cubano a un precio que s6lo deberia cobrarse por articulos de alta
calidad. El inico cambio que el convenio hace en este sentido consiste
en aumentar en o1 por ciento el preferencial de los Estados Unidos
con lo cual se reduce el derecho sobre los products de esta indole
procedentes de Estados Unidos, al 50 por ciento ad valorem.
SNo obstante que el convenio commercial protege la mayoria de los
proyectos recientes de diversificaci6n en Cuba, si aumenta las ventajas
de los Estados Unidos en comparaci6n con los competidores extran-
Sjeros en el comercio de Cuba. El convenio dafiara sin duda alguna la
exportaci6n a Cuba de aceite de oliva de Espafia, en virtud de que
se ha importado este aceite como substitute de la manteca, cuyo precio
ha reducido el convenio. Ademas, las concesiones otorgadas por
Cuba a los Estados Unidos harin extremadamente dificil para el
Jap6n el competir en hilazas, alambre de cobre, bombillos el6ctricos y
S"cellophane." Sin embargo, como el Jap6n compra muy poco en Cuba,
! no estA en condiciones de aplicar medidas de represalia. En algunos
casos, el m6todo que se ha empleado para aumentar las ventajas norte-
americanas, es decir, aumentar el preferencial de los Estados Unidos y
aumentar al mismo tiempo los derechos arancelarios generals, resultarA
en el alza de los precious para el consumidor cubano.41 Sin embargo,
Cuba retiene complete libertad para reducir ciertos derechos o para
abolir otros, siempre que se respete el preferencial otorgado a los
Estados Unidos al tratarse de la reducci6n de derechos. A este respect,
el convenio commercial se diferencia de los pactos de Ottawa concluidos
entire las naciones miembros del Imperio Britinico, en los cuales se
establecieron en libras esterlinas mArgenes absolutos para ciertos pro-
ductos determinados, mis alli de los cuales ningun derecho podria
ser reducido. AdemAs, los aumentos en el preferencial de los Estados
Unidos se limitan en gran parte a products que en su mayoria
i se important de este pais. Al negociar el convenio, Cuba tuvo la pre-
Scauci6n de proteger las principles importaciones de la Gran Bretafia
! y de Espafia (con excepci6n del aceite de oliva), a fin de no poner en
Speligro el mercado britAnico para el azficar crudo y el mercado espafiol
I para tabacos de grado inferior.
El convenio commercial, especialmente, no afecta un gran nfimero de
products que compra Cuba en su inmensa proporci6n de paises
diversos de los Estados Unidos. A continuaci6n se inserta una lista de
estos principles products.
41 No se aumentaron los derechos en el convenio commercial, pero en el Decreto-ley
n6m. 440, de 24 de agosto de 1934, el gobierno cubano aument6 unilateralmente los
derechos arancelarios sobre mis de 300 articulos. Gaceta Oficial, Edicidn Extraordinaria,
nim. 76.







VIDA ECONOMIC

PRINCIPLES IMPORTACIONES CUBANAS DE PASSES DIVERSOS DE LOS
ESTADOS UNIDOS, 1932


Total del
comercio
en 1932
(en miles Principales
de ddlares) vendedores


LAminas de hierro-estafiadas. $ 242.8
Materiales de curtiduria ..... 134.7
Medicinas de patente ....... 847.9
Products biol6gicos ........ 104.4
Hilos para tejer a mano...... 509.8
Sacos de yute .............. 2006.9
Tejidos de cAfiamo y lino .... 205.8
Tejidos de otras fibras vegetables 217.5
Tejidos de otras fibras vegetables 122.o
Tejidos de lana: en piezas .... 419.7

Tejidos de seda: en piezas.... 847.6
Papel (manila) ............ 170.6
Paja para manufacturer
sombreros ............... 126.2
Quesos ........... .... .. 117.4
Leche condensada .......... 730.7
Bacalao ................... 524.8
Garbanzos ................ 402.8
Cebollas y ajos............. 189.9
Cebollas y ajos............. 161.8
Aceite de oliva ............. 1341.3


P


Reino Unido .........
Espafia, China, Italia..
Francia ..............
Francia, Alemania .....
Reino Unido .........
India Britinica ......
Irlanda, Reino Unido...
B61gica, Jap6n .......
Jap6n, Reino Unido ...
Reino Unido, Francia,
Espaiia ...........
Jap6n ...............
Alemania, Suiza .......
Reino Unido, Jap6n,
Suiza .............
Holanda ............
Holanda, Noruega .....
Noruega, Canad .....
Mexico ..............
Egipto, Chile, Espafia..
Espafia .............
Espafia ..............


orcentaje
de los
Estados
Unidos
47.9
17.1
35.6
63.5
9.1
26.9
.3
26.2
31.7

5.2
72.5
50.3

.1
20.1
II.9
1.7
.3
14.6
38.2
.01


Hay, ademas, un gran nfunero de otros articulos cuya importaci6n
en 1932 fuI de menos de $ioo.ooo, para cada uno.
El convenio no aumenta el preferencial de los Estados Unidos con
respect a ninguno de los articulos que acaban de enumerarse, y Cuba
queda en libertad de negociar con cualquier otro pais extranjero con
respect a ellos. Bien es cierto que si Cuba concluye un convenio
commercial con un tercer pais para reducir los derechos sobre cualquier
articulo, los Estados Unidos recibiran automaticamente un preferencial
sobre los derechos ordinarios que se reduzcan. Por ejemplo, si Cuba
decidiera reducir en favor del Reino Unido los derechos sobre hilo
de algod6n para tejer a mano, el preferencial de los Estados Unidos
se basaria sobre el nuevo derecho concedido al Reino Unido, y no
sobre el antiguo derecho. Sin embargo, dado que los paises extranjeros
ya predominan en el comercio de los articulos enumerados en la tabla
que antecede, es poco probable que la aplicaci6n del principio del
preferencial tenga un efecto adverse serio si Cuba quisiera hacer
concesiones reales a los paises extranjeros por lo que respect a esos
products. De hecho, si Cuba redujera los derechos arancelarios


Arttculo







I2 PROBLEMS DE LA NUEVA CUBA
generals con respect a estos products, la diferencia real en d61ares
entire el derecho general y el preferencial disminuiria inmediatamente
y como resultado de ello posiblemente menguaria la participaci6n de
los Estados Unidos en el comercio de cualquiera de esos articulos.
Si actualmente los Estados Unidos no pueden obtener una proporci6n
mayor del comercio de los susodichos articulos, es muy poco plausible
suponer que su participaci6n fuera a aumentar si Cuba redujera sus
derechos arancelarios generals.
Por lo antedicho, es just concluir que el convenio commercial entire
Cuba y los Estados Unidos represent un esfuerzo serio para revivir
las principles exportaciones de Cuba y estimular el comercio de los
Estados Unidos sin afectar seriamente el reciente movimiento de
diversificaci6n en Cuba y sin cerrar la puerta a la negociaci6n de con-
venios comerciales entire Cuba y otros paises.
La Ley Jones-Costigan, junto con el nuevo convenio commercial
ofrecen a Cuba un mercado para el future que no seri tan grande
como el que tuvo la Isla en los Estados Unidos antes de 1925, pero
que, al menos por un period de tres afios, sera razonablemente seguro.
Durante este period Cuba recibe la oportunidad de reorganizar su
economic internal con objeto de emprender actividades agricolas que
disminuyan su dependencia casi absolute en el azficar y en el tabaco
y que resuelvan los numerosos problems sociales que Cuba confront
i en la actualidad.













CAPITULO IV


ORGANIZATION DE LA FAMILIAR Y STANDARDS DE VIDA

La familiar es la instituci6n fundamental sobre que descansa la
sociedad cubana.1 Ninguna de las otras formas de organizaci6n social I
tiene fuerza comparable a la de la familiar. Las comunidades locales
estin unidas sin gran cohesion. En la gran mayoria de los casos los
municipios y las provincias de Cuba no tienen profundas raices his-
t6ricas o culturales; y aunque nominalmente la poblaci6n es cat6lica, I
la Iglesia parece tener poca influencia. Hay unas cuantas organiza- i
ciones protestantes en active y hasta puede que esten progresando;
pero todavia son d6biles.
Si hacemos abstracci6n de la familiar, la principal forma de asocia-
ci6n no political es el club social, desde los elegantes Country Club y
Yacht Club, de La Habana y los florecientes clubs rotarios de las
principles ciudades hasta los casinos y liceos de los pueblos y las
sociedades de los cubanos de color. Hasta el villorrio de La Sierra,
cerca de Cienfuegos, con s610 200 habitantes, tiene una sociedad de
que estaria orgullosa una poblaci6n norteamericana de 2500 vecinos.

i. LA FAMILIAR CUBANA
La familiar cubana es interesante en si misma por su forma de
organizaci6n, el nflmero de sus components, su fuerza y el papel que
desempefia en la estructura social. Es una uni6n mon6gama en la cual
la posici6n de la mujer es excepcionalmente elevada. En los distritos i
urbanos tiende a seguir las normas de organizaci6n de la familiar
modern tipica de las ciudades; pero en el campo, con frecuencia,
adopta las caracteristicas patriarcales campesinas que todavia se
SEs dificil el determinar si la familiar, como instituci6n, esti perdiendo terreno en:
Cuba, como ocurre en otros paises. En 1919, por ejemplo, el nfimero de families
acus6 un aumento de s61o 19.5 por ciento sobre la propord6n existente en I907,
aunque la poblaci6n, en ese period, aument6 un 41 por ciento. Censo de la repdblica
de Cuba, 1919, p. 381. Durante el mismo period la familiar probablemente aument6 en
cuanto al nimero de sus individuos. Desde 191o, sin embargo, parece que la natalidad
del pais ha disminuido. Vease el Cap. V. Los divorcios se ban multiplicado durante los
ultimos afios y alcanzan ahora la cifra de 400 por afio. La proporci6n de 1932 fu6
de 1oo por mill6n de habitantes, que es muy inferior a la de los Estados Unidos, cuya
proporcid6n es de 1280. En Cuba, como en muchos otros paises, hay numerosos con-
cubinatos. El porcentaje de los concubinatos, comparado con el de matrimonios, baj6 de
23 por dento en 1899 a 19 por dento en 1907 y a 13 por ciento en 1919, despues de .
cuya fecha ha aumentado a un 16 por ciento en 1931. Estos concubinatos, por loI
demis, dicen poco sobre la verdadera fuerza de la familiar.
75






76 PROBLEMS DE LA NUEVA CUBA
encuentran en muchas parties de Europa y en algunos distritos aislados
de los Estados Unidos. Como consecuencia de 6ste y de otros factors,
la familiar cubana que vive con un mismo presupuesto de ingresos y
gastos tiende a ser mayor que la que encontramos en los Estados
Unidos y en Canadi. En Cuba se concede menos atenci6n a la restric-
ci6n de la natalidad que en los paises industrializados de Europa o de
America. En parte debido a las causes que anteceden, la familiar pre-
senta una mayor solidaridad, una mayor potencia, y desempefia un
papel much mis important en el conjunto de la organizaci6n social
que el que tiene en los paises comercializados con los que comparamos
a la sociedad cubana.
Como que en una parte de esa sociedad se concede gran importancia
a la vida dom6stica y a la agriculture mientras que en la otra los que
perciben salaries son o trabajadores en las colonies o vecinos de las
ciudades, result inevitable que la familiar tenga un papel variado.
En las regions puramente rurales y menos comercializadas la familiar
tiene mas solidaridad y una mayor parte en la organizaci6n social que
en las colonies o en las ciudades. En general, sin embargo, la racionali-
zaci6n econ6mica de la vida cubana esta tan poco desarrollada si la
comparamos con la de los paises industrializados, que la familiar tiene
una participaci6n sumamente important en las funciones sociales.
La familiar cubana es mis numerosa que la que encontramos en
paises industrializados; y el element rural de la misma tambien es
mayor que el urban. La riqueza, sin embargo, compensa en parte
esta desproporci6n; y como que el tipo general de la organizaci6n de
la familiar es muy fuerte, nos encontramos con que los matrimonios
urbanos acomodados tienen numerosa prole o mantienen muchos de
sus otros parientes. Como ejemplo podemos citar el caso de un colono
acomodado de Santiago. Su familiar se compone de los siguientes
elements: el jefe de la misma (45 afios de edad); su esposa (41);
una hija (23), que es maestra de escuela; un hijo (21), que ayuda
al padre en sus negocios, y otros hijos cuyas respectivas edades son
como sigue: 20, 18, 16, 14, 12, o1, 8, 6, 4, y 2 afios. La madre del jefe
de esta familia-anciana de 70 afios-vive al abrigo de aqu6l quien
tambien contribute al sostenimiento de dos hermanos suyos, uno de
47 afios y otro de 34. Finalmente, un cufiado de este colono vive con
su familiar en una casa propiedad de aquel y no paga el alquiler de la
misma desde que comenz6 la crisis econ6mica. La familiar tenia un
ingreso total en 1933 de $91oo o unos $600 por persona. Esta cantidad
puede ser comparada con la de menos de $90 por persona que fu6 el
promedio que hubo en Cuba durante ese afio.
Por lo comtn, sin embargo, las families de este tipo estan directa-






ORGANIZATION DE LA FAMILIAR Y STANDARDS DE VIDA 77
mente relacionadas con la agriculture y viven en distritos rurales.
Por ejemplo, un campesino que vive cerca de Holguin en una finca
con 2 caballerias y media de tierra, tenia la siguiente familiar compuesta
de 23 personas: el jefe de la misma (55 aiios de edad); su esposa (48);
12 hijos desde 7 hasta 26 afios de edad; 2 nueras y 7 nietos. Esta
familiar vivia en tres casas, pero tenia un presupuesto comin de gastos
e ingresos. La casa paterna era la del jefe de la familiar, quien la
habitaba con su esposa y diez hijos. Cada una de las otras dos casas
en la misma finca era habitada por un hijo con su esposa y ambas
albergaban a los 7 nietos. Los dos hijos mayores se habian separado
de la casa paterna y estaban trabajando en Holguin. La familiar tenia
ingresos efectivos de $605 los que, sumados a $950 en articulos de
consume, producidos en la finca, hacian un gran total de $1555, o sea
que tenian un ingreso real por persona ascendente a $68 e inferior,
por tanto, al promedio national. Ningdn observador habria dejado
de admitir, no obstante, que su standard de vida y su manera de
vivirla eran considerablemente superiores a los del promedio de la '.
mayoria de los cubanos.
Tambien pudieramos citar, para ilustrar mAs nuestra tesis, el
ejemplo de una familiar de 12 personas, en el central Preston. El jefe
de esta familiar era un trabajador que vivia en el batey y que cortaba
cafia durante la zafra y hacia siembras en las "guardarrayas" durante
el tiempo muerto. Era hombre de 45 afios de edad; su esposa contaba
34 y los io hijos tenian desde dos meses hasta 18 afios. Sus ingresos
totales eran de $387, $127 de los cuales eran en efectivo, y asi tenia
un promedio de $32 por persona, cada afio. Sus cultivos en los 24
cordeles de "guardarrayas" eran inadecuados y, por consiguiente, el
regimen alimenticio era muy limitado.
Estos casos, sin embargo, son extremes y no de promedio; porque
aqui hemos estado usando lo que los soci6logos llaman el m6todo
tipol6gico,2 con preferencia al de los promedios.
El decir que la familiar rural cubana represent un promedio de
500 personas por cada 100 hogares, y que su ingreso real durante 1933
fuM menos del promedio national de $90 para su sustento, por persona,
no nos da una idea exacta de la verdadera situaci6n. Por ello ofrecemos
aqui un cuadro demostrativo de la distribuci6n de algunas families
tipicas segin su tamafio e ingresos. Comprende una selecci6n de 113
families, escogidas con el prop6sito de representar las diferentes capas
de la sociedad cubana, desde el cortador de cafia hasta el colono mis
o menos acomodado. Esta selecci6n consiste principalmente de families
rurales; pero en vista de que abarca un grupo representative de San-
tiago y de las ciudades pequefias mAs importantes de la Isla, debieran
2 Que comprende la selecci6n y el studio de casos tipicos.







78 PROBLEMS DE LA NUEVA CUBA
habersele afiadido tambi6n unas 25 families de La Habana, para que
de este modo resultara mis integralmente representative de toda Cuba.

FAMILIES TIPICAS POR GRUPOS SEGON SUS INGRESOS
Nzmero de personas por vivienda o Total de
Grupos de ingresos reales familiar families
1 2 3 4 5 6 7 8 9 io


Hasta $600 por familiar
De $6oi a $Iooo ....
De $1ooi a $9090 ....
Todos los grupos ....


3 3 8 8
3388
I042
I o 4 2
1 0 1 2
5 3 13 12


o mds
o 4
3 6
9 i6
12 26


Tres grupos de ingresos aparecen en la tabla que antecede y en
cada uno el nimero de families estudiadas ha sido dividido de acuerdo
con el de sus components. De las 41 families que tenian ingresos hasta
$601, 16 tenian mas de 5 miembros. Quince de las 25 families con
ingresos entire $6oi y $1ooo, asi como 39 de las 47 cuyos ingresos eran
de mas de $iooo, tenian mrs de 6 miembros. Las families cubanas que
tienen nifios los tienen en mayor nfmero que las families de paises
industrializados. El siguiente cuadro da el promedio de individuos de
cada familiar y la media de ingresos por familiar y por persona.3

PROMEDIO DE INDIVIDUOS Y CONDICIONES ECONOMICS DE LAS FAMILIES,
POR GRUPOS, SEGUN SUS INGRESOS
Ingreso real
Promedio de por persona
Media de personas por (1933-1934)
Grupos segin sus ingresos vivienda basado
ingresos reales reales 1933-34 o familiar en la media


Hasta $600 classess pobres) ... $362
$601 a $Iooo (clase media) ... 824
$iooi a $9090 (acomodados) .. I520

Todos ..................... $826


4-34 $ 84
6.88 120
9.23 165

6.93 $ 90


Al interpreter este cuadro debe entenderse claramente que se ha
empleado la media y no el promedio como base de distribuci6n, como
tambi6n que no se ha hecho uso de coeficiente de correcci6n a base de
la preponderancia de los distintos grupos en la poblaci6n total. En
cuanto a este iltimo aspect del problema, la situaci6n general de las
classes pobres de Cuba se encuentra expresada mas adecuadamente por
el primer grupo, que es el de families con ingresos hasta $601. En
cuanto a las families del grupo acomodado, sus ingresos por persona

3 La media, en una series de nimeros, es aque~l que los divide en dos pordones con
igual n6mero de cifras cada una de aquillas.







ORGANIZAC1ON DE IA FAMILIAR Y STANDARDS DE VIDA 79
en este cuadro resultan menosestimados, debido a que las families mis
pr6speras son tambi6n las mis numerosas; y como hemos dividido la
media de ingresos de este grupo de families acomodadas por el tamafio
promedio de la familiar, el ingreso por persona resultante aparece
indebidamente bajo.
Es important declarar que un tercio de las families pobres tienen
6 o mis miembros y, ademis, conviene agregar que existe una estrecha
relaci6n entire la riqueza y el nimero de miembros de la familiar. El
censo respalda a la conclusion de que tanto entire los pobres como entire
los ricos, el nimero de miembros de la familiar cubana es comparativa-
mente elevado.
La relaci6n entire la riqueza y el nimero de individuos de la familiar
es reciproca en dos respects. En primer lugar, cuantos mis individuos
que trabajan, cu'enta la familiar, mayores son los ingresos de la misma.
Un hombre y su esposa constituyen un productor y dos consumidores, I
o sea que estin en una proporci6n de uno a dos. Desde que se casan >
hasta que el nifio campesino tiene 12 afios, esta proporci6n decrece aiin
mis porque los nifios son consumidores y no productores. Despubs de
doce o trece afios de matrimonio, el n6mero de los productores en una
familiar aumenta mis rApidamente que el de los consumidores, princi-
palmente porque la reproducci6n disminuye y los nifios pequefios con-
sumen muy poco. El aumento en el nimero de productores culmina
en mayores ingresos hasta que la familiar tiende a llegar al cenit de su
potencialidad econ6mica.
La segunda circunstancia que relaciona la riqueza con el tamafio
de la familiar es que los acomodados no solamente pueden cuidar de
sus hijos hasta que son mayores, sino que tambi6n tienen mis acierto
en prepararles para la vida. Mientras la familiar permanece unida la
propiedad bAsica no tiene que ser dividida y el jefe de la familiar,
generalmente, escoge al miembro de la misma que ha de sucederle para
mantener unidos los bienes de todos. Los que no encuentran buenas
oportunidades fuera del hogar permanecen apegados a 6ste. Inevitable-
mente la riqueza y las largas families tienen alguna relaci6n entire si.
Hemos discutido estos detalles concretos para demostrar que la
familiar cubana desempefia un papel algo distinto del que generalmente
se le atribuye a la familiar en las sociedades urbanas. En Cuba se (
encuentra mas espiritu de familiar y menos individualism. La sociedad I
cubana es de tipo "familistico," es decir, que tiene a la familiar como
su base mas esencial y su element mis important, y 6ste es el vinculo
que la mantiene unida y es una de las razones por las cuales la de- -
presi6n ha causado menos sufrimientos en Cuba que los que habria
producido de haber sido mas d6bil el lazo que la une.







80 PROBLEMS DE LA NUEVA CUBA
2. EL STANDARD DE VIDA
En Cuba las classes elevadas tienen, en muchos respects, los habitos
de sus iguales en otros paises. En un tiempo nmuchos de sus integrantes
fueron muy ricos y construyeron imponentes residencias en el Vedado
y Miramar. Los filtimos dias de cada semana los pasaban en quintas
campestres y en fincas. Hoy en dia estos elements han perdido much
de su dinero mientras la condici6n de las classes profesionales-medicos,
abogados, escritores y maestros--es, en muchos casos, casi tan critical
como la de la poblaci6n rural. Numerosos m6dicos, abogados y maestros
ganan actualmente s6lo $50 al mes, mientras que los sueldos de los
empleados pfblicos, aun en puestos importantes, son igualmente bajos
y con frecuencia se pagan con retraso de various meses.
Desde el punto de vista cultural la pequefia clase media esti
educada en la tradici6n clasica; pero las masas populares, sin embargo,
han recibido muy limitada educaci6n y tenido poca oportunidad para
: adquirirla. En 1899, el 63.9 por ciento de la poblaci6n no sabia leer.4
SAunque la situaci6n ha mejorado durante la Repfiblica todavia hoy
i la mitad de la poblaci6n, por lo menos, es analfabeta.
A pesar del alto porcentaje de analfabetismo la masa de la pobla-
ci6n cubana posee inteligencia natural y no pocos de sus components
han demostrado su resoluci6n de elevarse en la escala social. Cuando
lo consiguen, no solamente satisfacen sus necesidades econ6micas sino
que tambi6n dan libre expresi6n a instintos artisticos reprimidos por
la pobre condici6n en que viven. Ademas, el pueblo cubano carece de
ciertos vicios que afligen a otros paises. Excepci6n hecha de las classes
elevadas, el alcoholism es insignificant. La prostituci6n esti limitada
a las ciudades; pero es dudoso si en Cuba estA mAs generalizada que
en otros paises. El juego es el vicio mas extendido, representado en
las classes elevadas por los juegos de azar y los billetes de loteria y en
las classes pobres por las apuestas en las peleas de gallos. Esta iltima
diversion absorbe la atenci6n de muchos domingos pueblerinos, tal
Scomo ocurre con el baseball en los Estados Unidos. La posici6n de la
mujer en la familiar es relativamente alta. Muy pocas mujeres trabajan
en los campos y aun las mAs pobres muestran gran prurito en el vestir.
La poblaci6n usa mas el calzado que los otros paises tropicales.

Ingresos de la temporada de trabajo
Aunque en Cuba el azfcar ha desarrollado una economic indus-
trializada que en ciertos aspects represent las mas avanzadas formas
de la ciencia y de la mecanica, y aunque el pais ha tenido una moneda
stable y de alto precio, el standard de vida es bajo y oscilante. En
4 Report of the Census of Cuba, 1899, p. 148.

-;







ORGANIZATION DE LA FAMILIAR Y STANDARDS DE VIDA 81

otros capitulos se pone de relieve el caricter temporal del trabajo en
la industrial azucarera y se expone como, a consecuencia de la de-
presi6n, el period del "tiempo muerto" se ha prolongado. La industrial
tabacalera estA sujeta a las mismas variaciones y aun en las mejores
vegas de esta industrial hay por lo menos tres meses al afio en que s61o
trabajan una tercera parte de los empleados y otros siete meses en
que dos terceras parties o menos estan ocupados. Esta situaci6n se
comprende mejor con los siguientes datos de una compafiia tabacalera
que tiene menos concentraci6n temporal de obreros que la mayoria de
las empresas rurales cubanas.


NOMINA MENSUAL DE UNA PROSPERA COMPANIA TABACALERA
N6mina de los traba- N6mina del
jadores de las vegas personal a sueldo Ndmii
(1933) ....... $ 16.563 $ 6.217 $ 2
.............. 29.314 4.770 3
............ 28.340 4.680 3
ibre ......... 30.063 4.860 3
S ............ 31.505 4.920 3
ibre ......... 29.065 4.920 3
bre ......... 31.517 4.935 3
(1934) ......* 46.572 5.095 5
............ 45-525 5.190 5
.......... 26.190 5.190 3
... .... 12.988 5.190 I
............. 12.141 4.325 I

.............. $339-783 $60.292 $40


na total
2.780
4.084
3.020
4.923
6.425
3-985
6.452
1.667
0.715
1.380
8.178
6.466

0.075


PORCENTAJES MENSUALES DE GASTOS EN LAS VEGAS
(a base de ioo% para el mes de mayores gastos, en este caso, enero de 1934)
Mes Porcentaje


Junio (1933) ...............
Julio ......................
Agosto ....................
Septiembre .................
Octubre ... ................
Noviembre .................
Diciembre ..................
Enero (1934) ...............
Febrero ....................
M arzo .....................
Abril ......................
M ayo .....................


35.6
62.8
60.5
64.9
67.7
62.5
67.7
100.0
97.8
56.2
27.8
26.1


Promedio .............. 60.8

Las normas de la vida cubana estAn reguladas de acuerdo con estas
temporadas de trabajo. La zafra marca el inicio de las actividades en



A ^^"


Mes
Junio (
Julio,
Agosto
Septien
Octubr
Noviem
Diciem
Enero
Febrero
Marzo
Abril
Mayo

Total







82 PROBLEMS DE LA NUEVA CUBA
toda la Isla. Las families comienzan a comprar care y arroz para
reunir las extraordinarias energies que mAs tarde se consumiran en
los cafiaverales y bateyes; tambien compran ropas y calzado y los
viajantes de comercio que representan los almacenes llenos de viveres
y de telas importadas recorren las poblaciones del interior y colman
los hotels de segunda clase de las mismas mientras agencian sus
ventas. De nuevo se ven en el campo las luces de las lamparas de
"luz brillante" porque las families tienen suficiente dinero para com-
prar combustible y se permiten tener alumbrado artificial. El otofio
es casi siempre seco y el horizonte esta constantemente iluminado por
los incendios en los cafiaverales. Los toros y los bueyes que tiran de
las carretas en que la cafia llega al central, se han fortalecido durante
various meses de descanso en los campos. En las temporadas normales
todas las cosas adquieren con gran rapidez una apariencia de pros-
peridad; pero despues de dos a cinco meses de trabajo constant este
ambiente comienza a modificarse: los bueyes se agotan y enflaquecen
en su constant trabajar, especialmente si ha habido lluvias al final de
la zafra; las families que dependent de la cafia empiezan a reducir sus
gastos a media que se aproxima el temido "tiempo muerto," y todos
los trabajadores se muestran dispuestos a aceptar empleos peor pagados
a trueque de tener donde ganar algfn dinero. Los almacenistas reduce
sus existencias y los viajantes de comercio regresan a La Habana.
Gradualmente se desvanece la efimera prosperidad de la zafra y las
lamparas de "luz brillante" de los bohios van desapareciendo una
tras otra. La came, el arroz con manteca y los frijoles, que habian sido
basicos en el regimen alimenticio de la zafra, vienen menos veces a la
mesa cada semana. El cortador de cafia busca alimentos que sub-
stituyan a aqu6llos y consume platanos, boniatos, malanga y yuca;
y en vez de tomar caf6, bebe guarapo que obtiene con un rudo aparato
a la puerta de su casa. Gradualmente el pueblo reduce su dieta ali-
menticia. Los pobres que cultivan poco o nada por su cuenta, piden
o cogen lo que pueden para comer o emigran en todas direcciones en
busca de trabajo si es que 6ste puede encontrarse. Viene la temporada
de las lluvias y con ella hace su aparici6n el paludismo sin que haya
dinero para pagar al m6dico o para comprar medicines.
Este cuadro exagera la situaci6n si consideramos los afios pr6speros
en que el azdcar alcanzaba altos precious, cuando los jornales eran tales
que los guajiros tenian dinero ahorrado al final de la zafra y cuando
los centrales empleaban una mayor proporci6n para cultivar, replantar
o desmontar terreno. Pero esos tiempos se acabaron, al menos por
ahora; los jornales se redujeron hasta veinte centavos en 1933 y en
realidad no hubo trabajo en los campos de muchas colonies durante
el "tiempo muerto." Por espacio de various afios algunos hacendados






ORGANIZATION DE LA FAMILIAR Y STANDARDS DE VIDA 83
hicieron que sus obreros cultivasen plants alimenticias; pero con el
aumento en el precio del azficar, en 1934, muchos de estos experi-
mentos fueron abandonados rapidamente. La poblaci6n rural ha crecido
en las actividades de una economic azucarera y, a despecho de la
fertilidad y la abundancia de las tierras, las classes pobres de Cuba
no saben hacer otros cultivos. El standard de vida de Cuba se distingue
por un corto period de abundancia, durante la zafra, seguido de una
larga temporada en que es necesario apretarse el cintur6n. Aunque I
faltan los organismos de previsi6n social encargados de dispensary
socorros pAblicos, la poblaci6n rural no ha sufrido una marcada desinte-
graci6n, debido, mAs que a nada, a la solidaridad de la familiar cubana. i
Como ya hemos sugerido, el guajiro cubano se preocupa por obtener
ingresos en articulos de consume solamente bajo la presi6n de las
circunstancias. El standard de vida depend principalmente del estado
de la industrial azucarera. Cuando el precio del azdcar esta bajo, se
atrasa el pago de los alquileres en La Habana, Santiago, Camagiiey y
demAs ciudades, mientras que el trajabador rural vive de boniatos y
guarapo. Cuando los jornales estan altos, las gentes gastan su dinero i
inmediatamente, ya que no hay costumbre de acumular ahorros. La I
necesidad capital de Cuba es el desarrollo de un sistema de ingresos
en especie que haga al trabajador mas o menos inmune a las fluctua-
clones del ciclo commercial y ampare su standard de vida contra las
sacudidas del mercado azucarero.

Ingresos y precious
El poco alcance de los ingresos, ya sea en efectivo o en especie,
se demuestra cpn los siguientes ejemplos proporcionados por la com-
pafiia tabacalera a que nos hemos referido ya. Esta compafiia estaba
respaldada por un capital y tenia un mercado y una political financiera
que le permitian pagar mas y tender mejor a sus trabajadores que
casi toda otra empresa de la Isla. Por consiguiente, la situaci6n de esta
compafiia represent un promedio considerablemente mejor que el de
las classes pobres de la poblaci6n rural cubana. En el period com-
prendido entire junior 19 de 1933 y junior 19 de 1934 esta compafiia
pag6 $400.075 en jornales y sueldos que representaron el inico ingreso
en efectivo de 975 families con un promedio de $382 por familiar. Este
es un promedio general que comprende trabajadores pagados a un peso
por dia, escogedores a $I'25, maquinista de las bombas de regadio a
$I'50, carpinteros a $2'oo diaries y empleados a sueldo cuyos salaries
oscilaban desde $45 mensuales para los mensajeros y carreteros hasta
cronometristas a $Ioo, tenedores de libros a $165 y administradores
desde $200 a $300 al mes; esta clasificaci6n comprendia a las mujeres







84 PROBLEMS DE LA NUEVA CUBA
que se ocupaban de escoger el tabaco durante ciertos periods del afio.
En conjunto habia un promedio de 3 6 4 trabajadores por familiar,
porque hasta las muchachas escogian tabaco durante uno o dos meses
de la temporada. Para determinar los ingresos totales de una familiar
promedio durante el period que se extiende de junio de 1933 a junio
de 1934, podemos hacer el calculo siguiente:
Detalle de los ingresos reales Cantidad
Jornales y sueldos de la familiar promedio con un total de 3500 a
4000 trabajadores en 975 familias........................ $382
Vivienda gratis para la familiar calculada segfn el alquiler que
pagaria por su casa en el mis pr6spero central azucarero norte-
americano en Oriente .................................... 60
Hortalizas producidas en tierras de la compaiia segun el promedio
de los precious al detalle en el central azucarero norteamericano.. 45
Vacas, cerdos y pollos, mantenidos por las families (promedio,
inclusive los huevos) ..................................... o
Agua potable bombeada a las casas por la compafiia propietaria por
medio del sistema de regadio de la finca ..................... o1
El combustible obtenido en terrenos de la compaiiia (promedio).. 5
Servicios m6dicos y costs de entierro proporcionados a las families
siempre que fuese necesario. Servicios medicos gratis en su
totalidad .......................................... 5
Juguetes para regalo de Navidad de los nifios de la finca, con un
costo total de $2000 .......... ........... ................ 2
Ropa hecha en casa ........................................ 7
Seguro contra el desempleo, pagado por la compaiia (promedio
por familiar) ........................................ o.

Total de ingresos reales .......................... $546
Dentro de este promedio habia considerable variaci6n. El total de
los ingresos reales iba desde un minimum de unos $200 por familiar
hasta $3000 en uno o dos casos. El punto modal 5 era de unos $350
a $400.
Este constituia un caso excepcional porque hasta una compafiia
vecina-antigua propiedad familiar bien administrada-pagaba sola-
mente $361 al afio, en efectivo, al promedio de las families empleadas,
y les daba menos comodidades y otras ventajas. En esta segunda finca
los ingresos en efectivo, por familiar, oscilaban, si excluimos a unos
cuantos partidarios, desde $25 a $1200 por afio. La primera finca
tenia solamente tabaco de "administraci6n," mientras que la segunda
tenia 17 families, de partidarios, que lo cultivaban a participaci6n.
En esta finca el promedio de las families tenian ingresos reales netos
de unos $450 por afio con un punto modal inferior al de la compafiia
tabacalera mas pr6spera. En cada caso los ingresos fueron mayores
en 1934 que en 1933. En 1933 se pagaron 28 centavos por escoger
SEs dedr, la dfra que represent los ingresos de la categoria mas numerosa.







ORGANIZATION DE LA FAMILIAR Y STANDARDS DE VIDA 85

25 libras de tabaco y en 1934 hubo que pagar 48 centavos. En otra
vega habian pagado 36 centavos por arroba en 1933, y en 1934
pagaban 50 centavos. En la gran finca cuyo cuadro de ingresos reales
reprodujimos en una pAgina anterior, el journal minimo se aument6
desde 80 centavos hasta un peso, a consecuencia de una breve huelga
"de simpatia," en diciembre de 1933.
En los centrales azucareros las condiciones de ingresos reales y
standard de vida, en 1934, fueron inferiores que en la industrial ta-
bacalera. Un important central de Pinar del Rio, propiedad de una
familiar cubana, di6 los siguientes resultados:
Detalle de ingresos reales Cantidad
Promedio de dinero recibido por familiar ..................... $200
Vivienda gratis calculada segin la base del cuadro anterior ...... 36
Combustible gratis recogido en la finca ....................... 20
Plantas alimenticias cultivadas por la familiar ................... 6o
Vacas, cerdos y polls mantenidos por las families (promedio, in-
clusive los huevos) ...................................... 20
Tabaco cultivado para consume dom6stico por varias de las families,
promedio ........................................... 3
Ropa hecha en casa .......................................... 6

Total de los ingresos reales por familiar .............. $345
Este central pertenecia a una antigua familiar y en 61 se conservaban
muchas de las costumbres ya desaparecidas en Cuba. Algunas de las
mujeres todavia trabajaban en los cafiaverales. Los propietarios se
tomaban un gran interns en la condici6n de los trabajadores y repetida- i
mente habian insistido en que cada hombre hiciese al menos algin i
cultivo por su cuenta. Tambi6n en esta finca las condiciones eran muy I
superiores en 1934 a lo que habian sido en 1933.
En algunos otros centrales la situaci6n era much peor. Varias
compafiias propietarias estaban en quiebra y no tenian dinero para
tender sus cafias. La zafra, ademrs, habia sido muy breve. Durante
el invierno de 1933 algunos hacendados que tenian dinero tuvieron
que ayudar a sus trabajadores para que 6stos comprasen ropas.
Practicamente todos ellos habian hecho arar sus cafiaverales y tierras
sobrantes y hasta habian hecho que los trabajadores sembrasen frutos
menores. Las semillas fueron dadas sin cost alguno. En 1934 las
condiciones mejoraron debido a la mayor duraci6n de la zafra y el
alza en el precio del azicar. Pocos centrales, sin embargo, hubieran
podido pagar a sus trabajadores, en 1934, un promedio superior a $250
en efectivo, por familiar. Estas, ademis, tenian ingresos suplementarios,
en especie, siempre que quisiesen trabajar para su obtenci6n. Probable-
mente es exacto el cilculo de que, en 1934, el promedio de las families
rurales cubanas tuvieron ingresos en especie, dinero, vivienda gratis y







86 PROBLEMS DE LA NUEVA CUBA

otras comodidades que, en conjunto, no rebasaron la cifra de $400
por afio, much mAs que en 1933, en que el promedio posiblemente no
pas6 de $250 anuales. Estas cifras hay que interpretarlas previa la
correspondiente comparaci6n con los precious relatives que regian en
los Estados Unidos durante el mismo period. Los precious en Cuba
tienen la tendencia a ser los mismos o algo mas cars que en los
Estados Unidos. En el period a que nos referimos hubo los siguientes
precious promedios en ambos paises por articulos susceptibles de


comparaci6n:

Articulo
Arroz blanco
corriente.
Harina de trigo.
Frijoles.
Came de cerdo.
Came de res, de
todas dases.
Manteca y
substitutes.
Patatas.
Caf6.
Pan.

Azicar.


Unidad

Libra
cc


Libra




I/2 libras

Libra


Alquiler Bohio de 3 habitacione
en parcela de 278 metro
cuadrados, piso de ma
dera, carente de luz, d
agua y de chimenea, as
como de vidrieras
celosias





Carb6n vegetal.




Vestidos de
algod6n y
ropas de
todas classes.
Calzado.


Comparacidn con los
Precio precious promedios en
promedio los Estados Unidos

5 centavos Casi la misma.
5 Ms alta.
5-7.5 Casi la misma.
MAs alta.

10-15 Ms baja.

18-23 MAs alta.
3-5 "
28-33
Io Casi la misma o mas
alta.
2-3 Mis baja.
s
s
I-
e
i

$60 al afio Esta casa costaria
poco mAs o menos lo
mismo en los distri-
tos rurales de las pe-
quefias poblaciones
de los EE.UU.
Unos $20 al afio Casi lo mismo que el
por familiar. gas que consume en
cocinar el promedio
de las families norte-
americanas.



La misma.
La misma si consid-
eramos que la cali-
dad es inferior.




Full Text















PROBLEMAS





DE LA


NUEVA


CUBA


Informe de la



COMISION DE ASUNTOS CUBANOS



RAYMOND LESLIE BUELL FRANK WHITSON FETTER

FRANK DUNSTONE GRAHAM ERNEST GRUENING

HELEN HALL LELAND HAMILTON JENKS

WILSON GEORGE SMILLIE CHARLES A. THOMSON

LESTER MACLEAN WILSON MILBURN LINCOLN WILSON

CARLE CLARK ZIMMERMAN



















Foreign Policy Association

INCORPORATED


New York


1935


q


St





N


1.'w




F




0,2
LATIN

















PROPIEDAD DE LA FOREIGN POLICY ASSOCIATION

COPYRIGHT, 1935,

BY THE FOREIGN POLICY ASSOCIATION, INC.
NEW YORK

Es permitida la reproduccidn siempre que se haga
referencia a este Informe





























PRINTED IN THE UNITED STATES OF AMERICA
BY J. J. LITTLE AND LIVES COMPANY, NEW YORK








BA





PROBLEMAS DE LA NUEVA CUEA


S.


'4-


Pr


A


*


J




















La Foreign Policy Association, deseosa de corresponder a las aten-
ciones de todo g6nero que recibieron en Cuba los comisionados que pre-
pararon este informe, y con el proposito de ponerlo al alcance de todas
las fortunas, ha fijado a la edici6n en espafiol de esta obra un precio
que solamente basta para cubrir los gastos de impresion y de dis-
tribucion de la misma.











INTRODUCCION

La Comisi6n de Asuntos Cubanos se organiz6 en respuesta a una
invitaci6n al efecto hecha con fecha 28 de marzo de 1934 por el coronel
Carlos Mendieta, presidente de la repnblica de Cuba, al presidente de
la Foreign Policy Association (Asociaci6n de Politica Extranjera),
que es un organismo sin caracter ni conexiones oficiales y dedicado
a la investigaci6n y la ilustraci6n de la opinion pnblica en asuntos
internacionales. Al aceptar la invitaci6n, bien entendido que la Co-
misi6n seria enteramente no oficial y que trabajaria con absoluta
independencia cientifica, la Foreign Policy Association escogi6 los
siguientes especialistas para que integrasen la Comisi6n de Asuntos
Cubanos:
Raymond Leslie Buell, presidente de la Foreign Policy Association (presi-
dente de la Comisi6n).
Frank Whitson Fetter, profesor de Economia, Haverford College.
Frank Dunstone Graham, profesor de Economia, Princeton University.
Ernest Gruening, exdirector de The Nation, de Nueva York, miembro del
consejo directivo de la Foreign Policy Association.
Helen Hall, directora del Henry Street Settlement, centro de previsi6n social
en la ciudad de Nueva York.
Leland Hamilton Jenks, profesor de Instituciones Sociales, Wellesley College.
Wilson George Smillie, m6dico, profesor de Administraci6n Sanitaria Pfiblica,
Harvard University.
Chrles A. Thomson, especialista en asuntos latinoamericanos de la Foreign
Policy Association (secretario de la Comisi6n).
Lester MacLean Wilson, profesor de Educaci6n, Teachers College, Columbia
University.
Milburn Lincoln Wilson, director de la Divisi6n de "Subsistence Home-
steads," secretaria del Interior, Washington, D. C.
Carle Clark Zimmerman, profesor de Sociologia, Harvard University.

Los primeros miembros de la Comisi6n legaron a Cuba en el mes
de mayo 6ltimo y los demas les siguieron unas pocas semanas mAs
tarde. Despues de recorrer todas las provincias, y tambi6n la Isla de
Pinos, la Comision regres6 a los Estados Unidos el 23 de julio, y se
disgreg6 provisionalmente para que los miembros de la misma prepara-
sen los proyectos de los diferentes capitulos del informe. Una vez
hechos esos proyectos, la Comision se reuni6 de nuevo, el zo de sep-
tiembre, en Richmond, Massachusetts, para una semana de trabajo
intensivo en el informe.


V





vi INTRODUCCION
La Comisi6n visit6 a Cuba en una 6poca en que toda investigacion
cuidadosa se hacia sumamente dificil. La revoluci6n reciente habia
destruido muchos documentos y puesto en confusion las oficinas pibli-
cas. La prolongada crisis political que sefial6 el periodo de nuestra
estancia en Cuba hizo ain mayor la tarea de obtener acceso a las
fuentes oficiales de informaci6n. En vista de la conturbada etapa por
la cual Cuba estA atravesando, la Comisi6n estim6 que las rApidas
terminaci6n y publicaci6n de este documento revestian mayor im-
portancia que la preparaci6n de un informe mas detallado en el que
se emplease mas tiempo. Aunque varias investigaciones, hechas an-
teriormente, han penetrado en fases especiales de la situaci6n cubana
y han resultado ('tiles a esta Comisi6n, hasta ahora no ha habido
fuente alguna de informaci6n, que fuese disponible, sobre varios de
los temas que la Comisi6n ha estudiado. Confiamos, de consiguiente,
que el informe que ahora publicamos no s6lo servirA para estimular el
estudio a fin de dar soluci6n a los problemas inmediatos, sino que
tambi6n abrirA nuevos campos para la investigaci6n social y cientifica
en los que mas tarde otros podrAn trabajar con mayor profundidad,
tanto cubanos como norteamericanos.
Al principio se pens6 en tener representantes cubanos en la
Comisi6n; pero como resultado de acontecimientos politicos ines-
perados y con el consejo de numerosos cubanos de representaci6n, el
caracter de la participaci6n cubana en las labores de la Comisi6n se
cambi6 de asociados activos a la misma a una cooperaci6n privada y
no oficial. Los directores de las diferentes agrupaciones political, tanto
los que apoyaban como los que combatian al gobierno, aprobaron
calurosamente el que se llevase a cabo este estudio. En relaci6n con
esta circunstancia la Comisi6n desea expresar su gratitud, no s6lo a los
funcionarios oficiales, sino a un gran nu'mero de cubanos de todas pro-
fesiones que generosamente le prestaron su tiempo, su consejo y su
ayuda; y quiere tambien dar las gracias a muchas empresas comer-
ciales e industriales que se tomaron gran trabajo para facilitar datos
a la Comisi6n. Solamente por el auxilio de estos grupos que citamos es
que fu6 posible el superar los obstAculos representados por las con-
diciones existentes y se pudo completar este informe.
Durante el curso de sus trabajos la Comisi6n ha procurado tener
presented dos objetivos. El primero fu6 el de acopiar y articular, de
todas las fuentes posibles, los hechos importantes de la vida nacional
cubana; el segundo fue el de delinear ciertas soluciones posibles para
los principales problemas econ6micos y sociales del pals. No se ha
tratado en este informe de hablar sobre decisiones finales o de aven-
turar sugestiones novedosas. Casi todas las proposiciones que pre-
sentamos en las pAginas siguientes han sido hechas previamente por





INTRODUCCION vii
los propios cubanos. La ventaja primordial de este informe es que ha
sido preparado por individuos que ban estudiado largamente las cues-
tiones econ6micas y sociales, que estan profundamente interesados en
el porvenir de Cuba y que ban podido acercarse al estudio de sus
problemas con un grado relativo de independencia cientifica.
Aunque las conclusions de este informe han sido el resultado de
discusi6n y convenio en comfn, sujetas a las reservas hechas en el
texto, la responsabilidad original para el acopio y el anAlisis de los
datos corresponde a los miembros de la Comisi6n, individualmente,
como sigue: Mr. Fetter, hacienda y deuda pnblicas; Mr. Graham,
cuestiones monetarias, credito y diversificaci6n; Mr. Gruening, ser-
vicios pnblicos; Miss Hall, bienestar social; Mr. Jenks, az6cares;
Dr. Smillie, sanidad; Mr. Thomson, cuestiones obreras; Mr. Lester
M. Wilson, educacion; Mr. Milburn L. Wilson, cuestiones relativas a
terrenos, bosques y agricultura; Mr. Zimmerman, organizaci6n de la
familia, standards de vida y vida rural.
La Comisi6n estA especialmente agradecida al Prof. Joseph P.
Chamberlain y a Mr. Paul U. Kellogg, del consejo directive de la
Foreign Policy Association; al Dr. Fernando Ortiz y al Dr. Herminio
Portell Vila, de Cuba, por haber leido los manuscritos y ofrecido
muchas tiles critics de los mismos; al Dr. Clodoaldo Arias Delgado,
de la secretaria de Agricultura de Cuba y al Dr. Ventura Dellunde,
por muchos dias de incansables esfuerzos en Cuba; a Mr. William T.
Stone, vicepresidente de la Foreign Policy Association, por haberse
ocupado de muchos detalles; a Mr. Robert S. Huse, Jr., secretario
auxiliar de la Comisi6n, a Miss Delia Goetz y a Miss Laura Chase, por
haber mantenido una oficina de secretaria altamente eficiente; y a
Mrs. Vera Micheles Dean y a Miss Helen Terry, del cuadro de fun-
cionarios de la Foreign Policy Association, por trabajos de redacci6n en
este informe. Finalmente, la Comision expresa su agradecimiento a la
Rockefeller Foundation por haber hecho frente a todos los gastos de
esta investigaci6n que, por lo tanto, no ha tenido ayuda econ6mica
oficial. Parece innecesario agregar que solamente los miembros de la
Comision tienen la responsabilidad del contenido de este informe.
Los datos, las conclusiones y las recomendaciones contenidas en
este informe, si tiles para enterar a la opini6n pfiblica norteameri-
cana sobre la verdadera situacion cubana y prestarle un conocimiento
imparcial de los problemas de Cuba y de lo que el pueblo cubano
necesita y tiene derecho a tener, an tienen que serlo mas para los
propios cubanos en los anhelos renovadores de su patria. Por ello
es que este informe se publica simultaneamente en ingl6s y en es-
pafiol. En el primer idioma para la informaci6n del lector norteameri-
cano que ha de simpatizar con los esfuerzos de la vecina Repnblica;




viii INTRODUCCION
en el segundo para conocimiento y tema de reflexi6n y de estimulo
del lector cubano y de la gran familia de pueblos de habla hispana,
como la expresi6n sincera del juicio de un grupo de norteamericanos
imparciales sobre los problemas de la nueva Cuba.
La traducci6n del informe al idioma espafiol, labor prolija, dificil
e importante, estuvo a cargo del Dr. Herminio Portell Vila, cubano,
y del Dr. Jos6 Tercero, mejicano, quienes tradujeron, cada uno por su
parte, y respectivamente, los capitulos I, II, III,* IV, VII,f X, XI, XII,
XIII, XV, XVI, XVIII, XIX; y los V, VI, VIII, IX, XIV, XVII, XX,
XXI. El senior Earle K. James, chileno, hizo una valiosa labor en el
cotejo y articulaci6n de esas traducciones. A todos tres esta Comisi6n
agradece su cooperaci6n, como tambien a la senora Concha Romero
James por muchas tiles sugestiones.
La secci6n "Convenios Comerciales" (pp. 64-71) de este capitulo es traducci6n del
Dr. Tercero.
t El uso de la expresi6n "trabajadora social" en este capitulo es a sugesti6n de la
sefiora Romero James. Vase p. x76, nota i.












INDICE DE LOS CAPITULOS

PAGINA
INTRODUCCION v


Primera Parte
FACTOREs GENERATES
CAPITULO
I. LA REVOLUCION . 3
i. El Antiguo Sistema Econ6mico.-2. El Sistema Poli-
tico.-3. El Machadato.-4. La Revoluci6n Frustrada.-
5. Pesimismo.-6. Puede ser una Soluci6n el Laissez-
Faire?-7. Factores Favorables.

II. LOS ELEMENTOS DE LA POBLACION 27
i. Distribuci6n de la Poblaci6n.-2. Elementos Raciales.
-3. Prejuicios Raciales.-4. Los Chinos.-5. La Cuesti6n
Espafiola.-6. Las Sociedades Mutualistas Espafiolas.

III. VIDA ECONOMICA . . . 45
i. Origenes Econ6micos.-2. Inversiones Extranjeras.-3.
Las Principales .Exportaciones.-4. Factores Econ6micos y
Sociales Internos.-5. La Posesi6n de la Tierra.-6. La De-
presi6n.-7. Diversificaci6n.-8. Los Intereses de Otros
Paises.-9. Convenios Comerciales.


Segunda Parte
CONDICIONES DE VIDA

IV. ORGANIZACION DE LA FAMILIA Y STANDARDS DE
VIDA . 75
r. La Familia Cubana.-2. El Standard de Vida.-3. Los
Niveles de Jornales y el Desempleo.-4. Anilisis de un
Presupuesto Familiar.

V. SANIDAD PUBLICA io6
r. Estadisticas Demogrdficas.-2. Enfermedades Principa-
les.-3. Organizaci6n de la Sanidad Pniblica.-4. Servicios
ix





x INDICE DE LOS CAPITULOS

CAPITULO PAGINA
M6dicos.-5. Discusi6n General y Resumen.-6. Recomen-
daciones.

VI. EDUCACION . . 142
1. Organizaci6n Administrativa.-2. Ensefianza Primaria.
-3. Escuelas Rurales.-4. Educaci6n Secundaria.-5. Las
Escuelas Normales.-6. Edificios Escolares.-7. La Univer-
sidad de La Habana.-8. Bibliotecas.

VII. EL BIENESTAR SOCIAL 174
1. Organizaci6n de la Beneficencia Pnblica.-2. Hospitales
y Servicios de Sanidad.-3. Los Delincuentes.-4. Necesi-
dades de la Vida Colectiva.-5. Centros Sociales (o "Casas
del Pueblo").

VIII. EL DESCONTENTO SOCIAL Y EL MOVIMIENTO
OBRERO 200
1. La Huelga General de Agosto.-2. El Movimiento Huel-
guistico en los Centrales Azucareros.-3. La Confedera-
ci6n Nacional Obrera de Cuba.-4. La Fuerza del Comu-
nismo.

IX. EL GOBIERNO Y LA CUESTION OBRERA 220
r. Tentativas para Reprimir la Agitaci6n Social.-2. Legis-
laci6n Social y Obrera.-3. La Repatriaci6n de Haitianos.



Tercera Parte
ECONoMZA AZUCARERA

X. LA INDUSTRIA AZUCARERA-ASPECTOS EXTERNOS 241
r. El Desenvolvimiento de la Industria Azucarera.-2. La
Organizaci6n Externa de la Industria Azucarera.-3. Ta-
mafio y Propiedad de los Ingenios.-4. Refaccin.-5. El
Mercado del Azflcar.

XI. LA INDUSTRIA AZUCARERA BAJO CONTROL 264
1. El Inicio del Control.-2. Chadbourne y la Situaci6n
Subsiguiente.-3. La Administraci6n Cubana del Sistema de
Cuotas.-4. El Aztcar y el "New Deal."


a





INDICE DE LOS CAPITULOS


cAPIfTUo PAGINA
XII. ASPECTOS SOCIALES DE LA INDUSTRIA AZUCARERA 29o
1. La T6cnica de la Producci6n.-2. Los Latifundios.-3.
El Colonato y el "Sistema de Administraci6n."-4. Los Con-
tratos del Colono.-5. La Cuesti6n Obrera y las Relaciones
con los Trabajadores.-6. Los Trabajadores de los Campos.
-7. La Industria y la Organizaci6n Obrera.-8. Sumario.

XIII. CONSIDERACIONES RESPECTO A LA POLITICA AZU-
CARERA . . 322
i. La Obtenci6n del "Beneficio Completo del Preferencial."
2. La Lucha para Sobrevivir.-3. Los Factores del
Suelo y el Transporte.-4. Necesidades Financieras de los
Centrales.-5. Un Nuevo Convenio Azucarero Interna-
cional.-6. Distribuci6n de los Beneficios del Sistema de
Cuotas en Cuba.-7. La Cuesti6n del Azucar Refinado.



Cuarta Parte
CUESTIONES FINANCIERAS Y DE SERVICIos PUBLICOS

XIV. EL SISTEMA MONETARIO Y EL CREDITO 345
i. Historia del Sistema Monetario.-2. Legislaci6n Mone-
taria Promulgada en 1933-1934--3. El Problema de la In-
flaci6n.-4. Elementos de un Buen Sistema Monetario y su
Aplicacion a Cuba.-5. El Patr6n de Cambio D6ar.-6.
Nuevos Bancos.-7. Credito Agricola.-8. Otras Institu-
ciones Financieras.-g. El Problema General.

XV. LA HACIENDA PUBLICA DE CUBA . . 386
1. Caracteristicas Principales del Sistema Nacional de Im-
puestos.-2. Principales Fuentes de Ingresos.-3. La Lo-
teria.-4. Caracteristicas Principales del Sistema de Im-
puestos Municipales.-5. Los Gastos y su Control.-6. Un
Programa de Reforma Financiera.

XVI. LA DEUDA PUBLICA 415
1. Historia de la Deuda de la Republica de Cuba.-2.
Estado Actual de la Deuda Pnblica Cubana.-3. La Deuda
de Obras Publicas.-4. El Peso de la Deuda P6blica.-5.
La Soluci6n del. Problema de la Deuda Pnblica.


%i





xii INDICE DE LOS CAPITULOS

CAPITULo PAGINA
XVII. SERVICIOS PUBLICOS . 436
i. Luz y Fuerza.-2. La Situaci6n de los Tel6fonos.-3. Los
Ferrocarriles.-4. Comisi6n de Servicios Pnblicos.



Quinta Parte
PROGRAMA DE RECONSTRUCCI6N

XVIII. UN PROGRAM DE AUXILIO INMEDIATO 489
I. Producci6n de Alimentos por los Centrales Azucareros.
-2. Educaci6n Agricola.-3. Los Huertos de Frutas Tro-
picales Comestibles.-4. Mejoramiento de la Vida Comunal.

XIX. UN PROGRAM FORESTAL Y DE TERRENOS. 5o1
i. Los Terrenos Cubanos.-2. Utilizaci6n de la Tierra.-3.
Un Programa Forestal.-4. Diversificaci6n del Ganado y
Vaquerias.-5. Agricultura e Industria Diversificadas.

XX. COLONIZACION RURAL Y DIVERSIFICACION 521
I. Politica Agraria.-2. Plan de Colonizacin.-3. Nuevas
Industrias.-4. Organizaci6n de las Ventas.-5. Politica
Arancelaria y Tratados Comerciales.

XXI. RESUMEN Y CONCLUSIONES . . . 543
i. Sumario de las Recomendaciones.-2. El Problema Po-
litico.-3. Relaciones entre Cuba y los Estados Unidos.

BOSQUEJO DE LAS RECOMENDACIONES PRINCIPALES ... -. -.555

INDICE DE RECOMENDACIONES .......... -. -.558

INDICE DE LAS RESERVAS HECHAS POR MIEMBROS DE LA CoMISI6N 562


INDICE GENERAL ... .


563











INDICE DE LOS GRAFICOS Y MAPAS


Mapa de Cuba Frontispicio
Mapa de la Densidad de Poblaci6n. ...... "
GRAnCOS PAGINA
I. Proporci6n del Aumento de la Poblaci6n de Cuba, 1775-1933 28
II. Natalidad y Mortalidad, 1900-1933 . io8
III. Tuberculosis Pulmonar, Mortalidad, 1926-1934 112
IV. Fiebre Tifoidea, Mortalidad, 1898-1933 - -.-. -.. 113

V. Fiebre Amarilla, Mortalidad, 1856-1go8 . 115
VI. Proyecto de Organizaci6n de los Servicios de Sanidad 121

VII. Departamento de Inspecci6n Medica 125
VIII. Producci6n Promedio de los Centrales Cubanos, 1904-1933 243
IX. Importaciones de Maquinaria para los Ingenios Azucareros de
Cuba, 1904-1930.. 245
X. Producci6n Azucarera de Cuba 246
XI. Proporciones Anuales de las Exportaciones Cubanas de Azncar,
1922-1933 258
XII. Precios de los Azucares Crudos en el Mercado de Nueva York. 262
XIII. Comparaci6n del "Factor de Carga"-Compafia Cubana de
Electricidad . . . . . 454
XIV. Idem, The Montana Power Company . 455
XV. Idem, Texas Power and Light Company . 455


de los Suelos Num. 1
de los Suelos Nnm. 2


En el Capitulo XIX


Mapa
Mapa
























PRIMERA PARTE

FACTORES GENERALES















































































































6











APITULO I
tiC/k



LA REVOLUCION

Cuando el pueblo cubano, en agosto de 1933, se sublev6 para
expulsar a Machado del pais, lo hizo exteriorizando un intenso deseo
de libertarse, no solamente de una dictadura personal, sino de todos 1
los abusos provenientes de un sistema social y politico que Machado I
habia llegado a simbolizar. La palabra "revoluci6n," a la caida de I
Machado, resumi6 en si misma el anhelo general por dristicas reformas v
en la vida politica, social y econ6mica, de la naci6n cubana.
Durante el afio transcurrido se han desperdiciado muchas de las
energias surgidas al calor de la revoluci6n, y los propios elementos
revolucionarios que un tiempo estuvieron unidos en el prop6sito coman
de derribar el "machadato," estin ahora divididos y son hostiles los
unos a los otros. Pocos, muy pocos de los bellos proyectos renovadores
que proclamaban los manifiestos de la oposici6n, han sido llevados a
efecto, y el pais parece haber entrado en un nuevo periodo de decepci6n
y quizi si de pesimismo. Nuestro prop6sito, en este capitulo, es el de
explicar por qu6 surgi6 la revoluci6n de 1933, cuiles fueron sus
demandas y por qu6 estas no se han visto realizadas.
En 1895 el pueblo de Cuba se lanz6 a la guerra para alcanzar su
iqtdependencia del regimen colonial espaniol. En 1933 ese mismo pueblo
inici6 una nueva revoluci6n, esta vez para conquistar su independencia r
y seguridad econ6micas y libertarse del desgobierno politico. Una de l
las sorprendentes paradojas de la historia de Cuba es la de que, como I
secuela de su lucha por alcanzar la independencia politica en 1895, el
pais perdi6 el control de sus recursos econ6micos. Si comparada con I
las republicans hispanoamericanas independizadas de Espaia, es preciso
convenir que Cuba disfrut6 de prosperidad durante la primera mitad
del siglo XIX. No obstante la existencia de la esclavitud africana, la
propiedad de la tierra estaba ampliamente distribuida, y la mayor parte
de los campos pertenecian a los cubanos.1
Las revoluciones de 1868 y de 1895 produjeron espantosas miserias
y gran destrucci6n de propiedades en toda la Isla, al propio tiempo
Diccionario geogrdfico, estadistico, hist6rico, de la isla de Cuba, por Jacobo de la
Pezuela, Madrid, 1863, v. I, p. 59. Azecar y poblacidn en las Antillas, por Ramiro Guerra,
La Habana, 1927, p. 47 y siguientes. Censo de la republican de Cuba, La Habana, 1g1g,
p. 124.
3





PROBLEMS DE LA NUEVA CUBA


que la politica de reconcentraci6n puesta en vigor por las autoridades
espafiolas, asi como la confusion general traida por la prolongada
lucha, obligaron a los guajiros a refugiarse en las ciudades. Como
consecuencia de ello, muchos perdieron no solo la posesi6n de sus
tierras, si que tambien los titulos de propiedad de las mismas. Antes
de 1894 habia en Cuba 90.960 sitios y estancias, y cinco afios mas
tarde, en 18gg, ese namero habia quedado reducido a 60.711.
Al terminar la guerra con Espana, Cuba tuvo que afrontar los
problemas representados por un ej6rcito de veteranos que necesitaban
tierras y por una poblaci6n rural que estaba completamente desor-
Sganizada. La primera intervenci6n norteamericana en Cuba tuvo
caracteristicas dignas de loa, especialmente en cuanto a instrucci6n
pdblica y sanidad; pero el gobierno interventor no se ocup6 del
problema de la reconstruccion rural, como tampoco lo hizo la Asamblea
Constituyente cubana de 1900-1901. Los Estados Unidos evacuaron la
Isla en 1902, despues de obligar a Cuba a aceptar la Enmienda Platt,2
que concedia al gobierno norteamericano un derecho permanentede
intervencion en los asuntos de Cuba. El mismo ano los Estados Unidos
y Cuba firmaron un convenio de reciprocidad mercantil que concedia
ventajas aduanales a los productos de un pais en el mercado del otro,
y viceversa. Ambos convenios sirvieron para estimular la entrada de
capital extranjero en la nueva repnblica.

i. EL ANTIGUO SISTEMA ECoN6MICo
Hasta que termin6 la Guerra Mundial, Cuba disfrut6 de un alto
grado de prosperidad como consecuencia de un sistema econ6mico que
se basaba, muy principalmente, en la producci6n de azfcar en gran
escala. Esta prosperidad alcanz6 su punto culminante en la famosa
"Danza de los millones," en 1920. Las ganancias del azncar no
solamente las disfrutaron los accionistas y los hacendados extranjeros,
sino tambien los centrales cubanos; y los colons y los cortadores de
cafia. El desastre ocurri6 al aflo siguiente, y los colonos y los ha-
cendados que habian contraido deudas para aumentar la producci6n
de sus fincas, no pudieron pagarlas y en muchos casos perdieron sus
propiedades. Los bancos cubanos, carentes de reservas adecuadas,
hiqieron crisis y como consecuencia el capital extranjero aument6 su
control sobre los recursos de la Isla. Hoy, la industria azucarera, los
bancos, los ferrocarriles, y las demas compaflias de servicios pnblicos,
estan dominados por empresas extranjeras, las cuales, respaldadas por
un cr6dito que parecia ilimitado, aumentaron an mas la produccion
2 La Enmienda Platt formaba parte de la Ley de Cr&itos del ejercito de los Estados
-Unidos, de rgoi, pero fu6 incorporada formalmente en el tratado permanent de mayo
22 de '903.


4





LA REVOLUCION
de azncar, tal y como venia ocurriendo, al propio tiempo, en los demas
paises azucareros del mundo. El mercado mundial muy pronto estuvo
congestionado; y a despecho de la adopci6n del llamado Plan Chad-!
bourne para la restricci6n de la zafra, el precio del azucar descendio,1
en el verano de 1932, al precio minimo de todos los tiempos: 0.57 I
centavos la libra. Las perspectivas eran tan desastrosas que los hacen-1
dados no quisieron o no pudieron obtener los pr6stamos necesarios
para mantener sus campos en condiciones, y 6stos comenzaron a
secarse. El afio de 1932-1933 result6 tan tragico en la historia de Cuba I
como el de 1897-1898.
Muchos de los aspectos de la vida econbmica cubana corresponden
a un sistema general de industrializaci6n que ha despertado universal
protesta. Hay tres razones capitales que parecen justificar la trans-
formaci6n del antiguo sistema econ6mico, que reclama Cuba. En I
primer lugar, ese sistema ha demostrado ser inestable en alto grado
y resulta diffcil, si no imposible, edificar una sociedad normal en un
pais que depende casi exclusivamente de un producto cuya cantidad I
y precio estAn sujetos a grandes fluctuaciones. AllA por 1883 el propio i
Jos6 Marti decia: "Comete suicidio un pueblo el dia en que fia su 1
subsistencia a un solo fruto. . ." Los altos precios alcanzados por el i
azacar en las 6pocas de mayor florecimiento pueden causar tantos'
perjuicios sociales como la pobreza resultante de los tiempos de
maxima depresi6n, ya que la inestabilidad parece ser la madre de la,
imprevisi6n. Durante la "Danza de los millones" los cubanos de todas t
las clases sociales gastaron lo que ganaban con gran prodigalidad y
practicamente nada fu6 a engrosar las cuentas de ahorros o a conseguir
mejoras permanentes en los tipos de vida.
En segundo lugar, pocos agricultores u hombres de negocios i
cubanos se han hecho de una posici6n independiente bajo el sistema'
econ6mico que rige en Cuba y que en gran parte ha sido controlado por I
empresas extranjeras. Debido al progreso mecanico, la industrial
azucarera cubana, inevitablemente, ha tenido que ser operada en gran
escala; y para alimentar la capacidad productora de los enormes
centrales, las compafifas azucareras ban adquirido control absolito
sobre miles de kil6metros cuadrados de tierras propias para cafia.
Como ejemplos podemos citar que una sola compafifa, antes conocida
como Cuban Cane Products Company, controla 23.150 caballerias de'
tierra; la Cuban-American Sugar Company tiene unas 15.633, y la ,
United Fruit Company posee en Oriente 8.431. Como contraste I
debemos decir que el nnmero de colonos cubanos que son duefios de
sus fincas, es pequeflo; y que el nnmero de sitios o estancias de labor
ha disminuido durante las nltimas tres decadas.3
a Vase p. 54.




PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


En tercer lugar, el sistema econ6mico vigente no ha podido pro-
4 porcionar un medio de vida decente al pueblo cubano y tampoco resulta
hoy lucrativo para las clases capitalistas. En un tiempo la industria
azucarera pag6 salarios comparativamente elevados al trabajador y
dejo utilidades relativamente importantes al colono. Durante los
nltimos cinco afios, sin embargo, la condici6n de ambas categorias de
cubanos ha sido digna de lastima. Muchos colonos han trabajado
solamente para ir viviendo y han acumulado deudas que, en muchos
casos, son mas cuantiosas que el valor de sus fincas. Durante los afios
de 1932 y 1933 el cortador de cafia cubano con gran frecuencia trabaj6
por menos de veinte y treinta centavos diarios; y a menudo ni siquiera
le pagaron lo que le debian o recibi6 solamente vales que servian de
anticipos para comprar en la bodega del central. Parte como con-
secuencia de los decretos del gobierno de Grau San Martin 4; y tambi6n
como resultado de una serie de huelgas que hubo, los jornales subieron
hasta el punto de que en la zafra de 1934 los cortadores de cafia
estuvieron ganando hasta 8o centavos al dia. Esta cantidad, sin
embargo, malamente les proporcionaba lo suficiente para comprar
alimentos y alguna ropa, y no les dejaba sobrante alguno para vivir
durante el "tiempo muerto."
Cuando las condiciones son mas favorables, los centrales azucareros
muelen solo cuatro meses. El rest del afo-ocho meses por lo menos-
es lo que se llama el "tiempo muerto," 6poca durante la cual, te6rica-
mente, los cafiaverales son preparados para la pr6xima zafra y se
llevan a cabo las reparaciones que necesita el central. Cuando este
muele a toda capacidad, la mayor parte de los obreros empleados
durante la zafra contininan trabajando todo el "tiempo muerto." En
los fltimos aflos, no obstante, como consecuencia de la restricci6n de
la zafra y de la depresion economica mundial, la molienda ha quedado
reducida, en algunos casos, a menos de dos meses, y el periodo de
inactividad y de desempleo se ha alargado en la misma proporci6n.
Hay un hecho todavia mas grave, representado por la circunstancia
de que, desde 1926, unos cuarenta centrales han dejado de moler,
mientras que solo unos pocos de los otros ban podido hacer nuevas
siembras o han limpiado los campos, temerosos de incurrir en gastos
cuando el futuro aparece muy incierto. El resultado final es que ha
surgido un estado de cr6nico desempleo, que dura de nueve a diez
.meses al afio, entre los miles de cubanos que viven de la industria
Iazucarera.
En las ciudades y pueblos, donde vive la gran maypria de la
poblaci6n cubana, no es posible que los desocupados cultiven lo que
necesitan para su sustento. El gobierno cubano no ha organizado
4 Wase el capitulo XII.


6





LA REVOLUCION


sistema alguno de ayuda para los cesantes y, en consecuencia, las
ciudades presentan muchos cuadros desgarradores de gentes que pasan1
hambre.
En los distritos rurales, durante los 6ltimos treinta anos, pocos
ninos han tenido oportunidades para ir a la escuela y asi resulta que
casi la mitad, por lo menos, de la poblaci6n, es analfabeta. Pobres
esfuerzos han sido los llevados a cabo para divulgar m6todos moderns'
de higiene, de agricultura, de verdadera sanidad y de mejoramiento
de la vivienda campesina, asi como tambi6n ha sido poco el cuidado
dedicado al progreso de la vida comunal. Los gobiernos han carecido
de programas para la reconstrucci6n de la vida rural o el desenvolvi-
miento de una case de pequenos propietarios rurales. Muy por els
contrario, la industria azucarera ha empleado una gran proporci6n de
la poblaci6n como jornaleros o colonos, en una situaci6n inestable que
no cambiarA aunque mejore el mercado azucarero. La Habana, por:
otra parte, ha podido lucrar con ese sistema y asi resulta que la
magnificencia de la capital contrasta notablemente con la pobreza del
resto del pais. Esta nltima comparaci6n la ofrecemos solamente como
una prueba mas de la defectuosa articulaci6n de la economia del pais.1

2. EL SISTEMA POLfTICo

El pueblo cubano, ademas, se ha rebelado contra un sistema politico
que se ha caracterizado por la irresponsabilidad, la esterilidad y la
corrupcion. Estos defectos pueden ser atribuidos a una multitud de
causas sociales, la primera de las cuales estA representada por el
sistema colonial que rigi6 en Cuba. En 1837 las Cortes espanolas
rebolvieron que las posesiones de ultramar-Cuba entre ellas-no
podian ser gobernadas de acuerdo con la constituci6n de la monarquia,
sino que serian objeto de leyes especiales. Al mismo tiempo las Cortes
se negaron a admitir a los diputados elects por Cuba, y esta colonia
no tuvo cuerpo legislativo insular hasta el decreto de noviembre de
1897, que concedi6 la autonomia. En ese dilatado periodo la Isla estuvo
sujeta al arbitrario dominion de un capitAn general nombrado por
Espana y, por consiguiente, a diferencia de las colonias de otras
potencias, los cubanos nunca tuvieron la prActica del gobierno propio'
y si se educaron en el arte de la revoluci6n y de la improvisaci6n.
Otra causa de los defectos politicos de Cuba radica en el hecho de
que pocos cubanos se han dedicado a empresas y negocios de carActer
privado. El pequeno comercio ha estado siempre dominado por la
colonia espaiola; y la industria azucarera, los bancos, los ferrocarriles
y las demAs companias de servicios publicos y otras empresas han
estado bajo el control de' norteamericanos y otros extranjeros. El campo


7





PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


cubano no ha ofrecido alicientes para los graduados de la Universidad
y de las diversas escuelas tecnicas. Muchos cubanos instruidos, en su
mayoria educados para ser m6dicos o abogados, han buscado su medio
de vida como empleados publicos. El tesoro nacional ha sido la mayor
fuente de los empleos de la clase media cubana y los presupuestos, a
falta de un programa econ6mico y social, han estado a la disposicion
de los politicos irresponsables que asi han manejado a capricho los
cargos publicos, sin la mis minima consideracion para las funciones
de los mismos. Uno de los resultados del sistema ha sido que la
incompetencia y la corrupcion se hayan extendido.
Por ultimo, la Enmienda Platt tambian ha servido, aunque indirec-
tamente, para determinar las peores caracteristicas de la vida politica
cubana, ya que, con ella, se negaba a Cuba republicana el derecho a
la revolucion que la colonia habia empleado para poner fin a los abusos
del gobierno espafiol; y los politicos cubanos, de ese modo, abrigaban
pocos temores de una sublevacion popular que, a falta de elecciones
honradas, habria sido el nnico valladar contra la irresponsabilidad y
la corrupci6n. La abrogaci6n de la Enmienda Platt, hecha mediante
el convenio de mayo de 1934 entre Cuba y los Estados Unidos, sin
duda ha removido uno de los grandes obsticulos que habia para la
existencia de un gobierno mejor en Cuba. Por tales razones, muy
principalmente, la vida political cubana ha estado dominada por una
irresponsabilidad casi absoluta.
Segn la Constituci6n de go1 la administraci6n pnblica estaba a
cargo de un gobierno nacional, residente en La Habana, encabezado
por un presidente con su correspondiente consejo de secretarios o
ministros. El presidente y los congresistas eran elegidos cada cuatro
afios; pero es un hecho que en toda la historia de Cuba republican ha
habido muy pocas elecciones honradas e imparciales. Esto se ha debido
a cuatro factores, por lo menos: la herencia del coloniaje espafiol; la
facilidad con que el cuerpo electoral, en que figuran gran ntimero de
votantes analfabetos y sin recursos, puede ser corrompido; la coacci6n
practicada por el ejercito y los supervisores militares sobre el electo-
rado, y la propia naturaleza del sistema electoral cubano. El C6digo
Crowder, de 191g, trat6 de garantizar elecciones honradas; pero sus
preceptos fueron burlados y las elecciones celebradas durante el
gobierno de Machado resultaron de las mis parciales y fraudulentas
en toda la historia de Cuba.
Una vez electos, muchos senadores y representantes s6lo mostraban
interns en pasar leyes de pensiones o de cr6ditos para obras pnblicas,
con las cuales pudiesen medrar ellos o sus amigos; y tambi6n en
otorgar privilegiadas concesiones para nacionales y extranjeros. La
irresponsabilidad de los congresistas cubanos aument6 con lo dispuesto


8




LA REVOLUCION


en el articulo 53 de la Constituci6n de 1901, que disponia que ningfn
legislador podia ser procesado por delito alguno, sin el consentimiento
del Congreso. Hasta fines del gobierno de Menocal hubo 372 suplica-
torios contra miembros del Congreso acusados de diversos delitos, y
s61o uno fu6 autorizado. Ademas, era costumbre del Congreso conceder
una amnistia despues de cada elecci6n y con ella perdonar todas las
transgresiones electorales. El ser miembro del Congreso virtualmente
equivalia a inmunidad para el castigo de todo delito.
Ha habido tambi6n gran descontento por motivo del sistema de
gobierno provincial y municipal. De acuerdo con la Constituci6n de
1901, Cuba estaba dividida en seis provincias, cada una con su
gobernador y su consejo provincial electos por el voto popular.5 Los
gastos de la administraci6n provincial eran costeados con recargos en
las contribuciones municipales. Cuba, al propio tiempo, estaba dividida
en municipios cuyo nnmero es de unos 125, hoy en dia, y todos los
cuales comprendian parte urbanizada y parte rural. En las Ordenanzas
Municipales de Alonso de Caceres, promulgadas en 1574, los municipios
tenian una autonomia bastante amplia que no fue explicitamente
derogada por espacio de casi tres siglos, aunque a virtud de la politica
de centralizaci6n aplicada por Espafia durante el siglo XIX y que
culmin6 en la nueva Ley de Municipios proclamada por el general
Concha en 1859, los municipios gradualmente perdieron su autonomia.
Algo de independencia local fue restituido por la ley de 1877 que
concedia funciones legislativas y administrativas a los ayuntamientos
y a los alcaldes elegidos por los mismos, siempre dependientes, sin
embargo, de la aprobaci6n del capitan general.6
.,En la Constituci6n de 1901 Cuba trat6 de adoptar el regimen de
descentralizaci6n municipal existente en los Estados Unidos; y la
carta fundamental separ6 las funciones legislativas y ejecutivas
municipales y estableci6 que el alcalde y los concejales debian ser
electos por el pueblo. La legislaci6n complementaria que se necesitaba
para el cumplimiento de tales disposiciones, no fu6 promulgada hasta
despu6s de la revoluci6n de 1906.
La Ley OrgAnica de los Municipios de 19 de mayo de 19o8 fu6 el
resultado de la labor hecha por la Comisi6n Consultiva establecida por
el segundo gobierno interventor norteamericano y que era integrada
por juristas cubanos y de los Estados Unidos. El prop6sito de esta ley
fu6 la creaci6n de la autonomia municipal y la consagraci6n del
5 Wase el articulo "Administracion pdblica" en la Enciclopedia cubana juridico-
administrativa, por el Dr. E. Rodriguez Herrera, La Habana, 1933, vol. I, p. 525 Y
siguientes.
6 Introducci6n a la historia de las instituciones locales de Cuba, por Francisco Carrera
Jfstiz, La Habana, 1905, vol. 11, p. 113 y siguientes.


9





PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


principio de que los gobiernos locales son responsables ante el pueblo.7
El gobierno nacional y el de la respectiva provincia se reservaron el
derecho de suspender a los alcaldes, asi como los acuerdos de los
ayuntamientos, y tambien bajo ciertas circunstancias el gobierno
nacional conserve la responsabilidad de las atenciones sanitarias y
educacionales. En la d6cada siguiente, ademas, el gobierno central
impuso muchas obligaciones financieras a los municipios, que dis-
cutiremos en otro capitulo.8 No pocas veces el gobierno central sus-
pendi6 los acuerdos municipales para beneficiar influyentes intereses
econ6micos y politicos,9 e hizo uso de los supervisores militares y la
guardia rural para interferir en el mantenimiento de la paz y el orden
locales. Al ocurrir la revolucion de 1933, muchos cubanos consideraban
a los municipios, mas que nada, como agencias electorales y fiscales
del gobierno nacional, y a los gobiernos provinciales como posiciones
politicas del gobierno que dominaba en La Habana.
La omision de establecer una rigida responsabilidad politica
condujo naturalmente en Cuba a la corrupci6n y al despilfarro de los
dineros publicos; y como ejemplo de ello puede citarse el hecho de que,
en diempos de Machado el ej6rcito, teoricamente, tenia 12.000 soldados,
cuando en realidad s6lo habia 9.000 y los 3.000 restantes constitujan
ingresos suplementarios para los que controlaban al ejercito en favor
de Machado. El presupuesto cubano, ademas de comprender a los
verdaderos empleados, servia para mantener un namero de sinecuras
o botellas, cuyo producto lo percibian los favoritos politicos. La
loteria, por su parte, era otra fuente de corrupcion. Los contratos para
obras pnblicas y para suministros en numerosas ocasiones eran dados
a tal o cual partidario politico, con sobreprecios escandalosos. No
habia un sistema independiente para la intervencion de las cuentas
p6blicas, y por ello las malversaciones no podian ser descubiertas. Ha
habido muchos casos de autoridades provinciales y municipales
acusadas de desfalcar los fondos pnblicos, frecuentemente con el anico
objeto de costear su campana politica.
Algunos escritores cubanos han censurado el hecho de que, durante
los nltimos 30 afios, las obras pnblicas, la instrucci6n y la sanidad, no
han alcanzado el debido progreso sino que mas bien han retrogradado

7 Para el estudio de esta ley, consnitese Los municipios cubanos a travis de la juris-
prudencia, por los doctores Venegas Muifia y Venegas y Pazos (Biblioteca juridica de
autores cubanos y extranjeros), La Habana, 1932.
8 V6ase capitulo XV.
9 Consiltense El derecho piblico y la autonomla municipal: el fraude de un regimen,
La Habana, 1913, p. 101; y Discurso de clausura del primer congreso nacional de la
unidn de municipios cubanos, La Habana, 1926, ambos por el professor Francisco Carrera
Jistiz. Tambien, La decadencia de Cdrdenas, por Herminio Portell Vili, La Habana,
1929.


10




LA REVOLUCION


a pesar de que los gastos pnblicos han aumentado sin tasa ni medida.0
Durante los 8 afios del gobierno de Menocal, terminados en 1921, se
recaudaron unos $600.000.000, no obstante lo cual el general Menocal, H
al retirarse del poder, dej6 una deuda flotante de $46.ooo.ooo sin haber
afiadido nada substancial al desenvolvimiento social del pais.
La vida politica cubana, antes de Ia revoluci6n de 1933, se ha
caracterizado tambi6n por el excesivo nimero de amnistias e indultos.
Desde 1902 hasta completar los veinticinco primeros meses del
gobierno de Machado, Ia lista de indultos alcanz6 un total de 7.759;
y conviene advertir que estos indultos no eran otorgados solamente
a delincuentes politicos, sino tambien a criminales vulgares. El 547
de los indultos concedidos por Machado, por ejemplo, comprendian
delitos de asesinatos y homicidios. Ademas, desde 1902 hasta 1933 el
Congreso cubano aprob6 45 leyes de amnistias generales, pocas de las
cuales eran por delitos politicos." Como es natural, este excesivo uso
de amnistias e indultos aument6 la corrupcion, desmoraliz6 la judi-
catura cubana y di6 un incentivo, indirectamente al menos, a la.
criminalidad. Es de justicia declarar que un buen nnmero de ciudadanos
dignos y de lideres de la opinion pnblica siempre combatieron esas
disolventes tendencias; pero no es menos cierto que hasta el adveni-
miento de la revolucion, esos elementos civicos constituyeron una
minoria casi impotente.
Tales fueron, a grandes rasgos, los defectos del antiguo sistema
politico, defectos que, si en manera alguna fueron exclusivos de Cuba,
alcanzaron su punto culminante bajo el gobierno del general Gerardo
Machado.
3. EL MACHADATO
El general Machado asumi6 el poder el 20 de mayo de 1925, con
una plataforma electoral que prometia reformas politicas y econ6micas.
Al iniciar su primer period de gobierno el nuevo presidente prometi6
que no contrataria mas empr6stitos extranjeros y que no iria a Ia'
reelecci6n. El primer paso de su programa economic fu6 la promul-
gacion de la Ley de Obras Pnblicas de 1925, que autorizaba la
construcci6n de necesarias carreteras y de edificios en todo el pais y
de acuerdo con la cual se construyeron la carretera central y el fastuoso
palacio del Congreso. No tard6 mucho el presidente Machado en
olvidar su promesa de no contratar empr6stitos extranjeros; y para
completar el financiamiento de sus proyectos de obras pnblicas entro
10 El progress y el retroceso de Ia republica de Cuba, por Carlos M. Trelles, en Revista
Bimestre Cubana, vol. XVIII, nim. 4, p. 318. La decadencia cubana, por Fernando Ortiz,
La Habana, 1924.
11 Legislacin sobre amnistias e indultos de la repdblica de Cuba, por F. Lllaca Argudin,
La Habana, 1gqp. Alrededor de .la mitad de dichas amnistias fueron aprobadas durante
el regimen de Machado.


11





PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


en arreglos con el Chase Bank Syndicate, arreglos cuya directa
consecuencia fu6 que la deuda pnblica de Cuba se aumentase en mas
de ochenta millones de pesos.
Machado, por otra parte, trat6 de estimular la diversificaci6n
agricola e industrial con los aranceles en extreme proteccionistas que
puso en vigor en 1927 y con otras medidas complementarias. Tambi6n
se esforz6 en estabilizar la industria azucarera a trav6s de la adopci6n
de la restricci6n de la zafra que mas tarde fu6 parte integral del Plan
Chadbourne. El fraude y la corrupci6n, sin embargo, pronto alcanzaron
el auge que en los anteriores gobiernos, y una de las razones capitales
para ello fu6 la ambici6n que Machado puso de relieve para dominar
los partidos politicos existentes y obtener su reelecci6n a pesar de sus
promesas de no aspirar a un nuevo period presidencial. A principios
de 1926 Machado indujo a los partidos Liberal, Conservador y Popular
a unirse en lo que se llam6 political del cooperativismo, y en la prima-
vera de 1927 el Congreso cubano, controlado por 61, aprob6 un
proyecto de reformas constitucionales que prorrogaba su gobierno por
dos afios. La Asamblea Constituyente que se reuni6 en mayo de 1928
adopt6 el principio de aumentar el periodo presidencial a seis afios,
sin derecho a reelegirse en el cargo; pero la propia Asamblea aprob6
una resoluci6n en que pedia a Machado que aceptase un nuevo period
presidencial y exponfa la tesis de que, con la reforma constitucional,
podia hacerlo legalmente. Las reformas adoptadas por la Asamblea
Constituyente diferian del proyecto preparado por el Congreso, que
inicamente habia propuesto una pr6rroga de dos afos al gobierno de
Machado. El articulo 115 de la Constituci6n de 19o1, sin embargo,
disponia que la Asamblea Constituyente s6lo podia aceptar o rechazar
Jo propuesto por el Congreso; y como que las reformas aprobadas por
la Constituyente faltaban a ese precepto, varios jurisconsultos cubanos
declararon que se habia violado el articulo 115 de la Constituci6n.
En noviembre de 1928 Machado fu6 reelegido, esta vez por seis aflos,
sin que hubiera habido otro candidato presidencial en las elecciones,
y los elementos opuestos a su gobierno proclamaron que, en vista de
la naturaleza inconstitucional de las reformas de 1928, que habia
denunciado la oposici6n, este segundo period presidencial era
ilegitimo.
Machado dominaba la maquinaria de los tres partidos politicos
existentes por medio de la loteria y otros alicientes; pero tales recursos
le resultaron vanos en sus esfuerzos para controlar a los estudiantes
universitarios, a muchas organizaciones obreras y a una parte del
grupo de lideres politicos que, encabezados por el coronel Carlos
Mendieta, constituyeron la Asociaci6n Uni6n Nacionalista. Durante
el primer periodo presidencial de Machado fueron asesinados varios


12




LA REVOLUCION


obreros influyentes y algunos periodistas; y aunque la Constitucion
garantizaba el derecho de reunion, los soldados y policies disolvian
violentamente los mitines organizados por la Union Nacionalista y el
gobierno negaba a esta agrupacion politica el derecho de participar
en las elecciones. Como resultado de las protestas que en el otofio de
1927 hicieron los estudiantes universitarios contra las proyectadas
reformas constitucionales, Machado ordeno que los lideres del movi-
miento fueran expulsados de la Universidad, y uno de ellos, Julio
Antonio Mella, de ideas comunistas, fu6 asesinado meses despu6s en
Ciudad de Mejico, a virtud de ordenes de Machado.
Cuando en mayo de 1929 se inaugur6 el segundo periodo presi-
dencial, la oposicion al gobierno aumento rapidamente. En septiembre
de 1930, durante otra manifestacion de protesta llevada a cabo por
los estudiantes, uno de estos, Rafael Trejo, fue muerto por un policia.
Los estudiantes cubanos, organizados en un directorio nacional,
comenzaron a armarse y a emplear medios de lucha clandestinos. En
diciembre de 1930 Machado clausuro Ia Universidad, los institutos de
segunda ensefianza y las escuelas normales en todo el pais, y estos
centros docentes permanecieron clausurados hasta despu6s de la caida
del dictador. En agosto de 1931 hubo una intentona revolucionaria
organizada por antiguos politicos contrarios a Machado; pero el bien
entrenado ejercito de este pudo facilmente aplastar a los sublevados,
cuyos jefes fueron capturados.
Poco despu6s del fracaso de este movimiento, un buen nfnmero de
jovenes profesionales y de estudiantes fundaron una asociacion que
denominaron ABC. Esta organizaci6n, de carcter secret, public un
manifiesto que constituia una de las mis profundas e instructivas
critikas de la vida politica y econ6mica de Cuba, hechas hasta entonces.
Como solucion a esa crisis, el manifiesto proponia una serie de medidas
encaminadas a obtener la nacionalizacion de las riquezas de Cuba.
Machado, mientras tanto, habia intensificado sus metodos de asesinatos
hasta que, en julio de 1932, impulsados por la desesperacion, los
elementos del ABC siguieron el ejemplo ya puesto en prActica por los
estudiantes y llevaron a cabo su primera represalia. Desde ese moment
hasta la caida de Machado, 6ste y los oposicionistas compitieron en
asesinatos y en acts de terrorismo.
En mayo de 1933 el presidente Roosevelt envio a La Habana,
como embajador, a Mr. Benjamin Sumner Welles, y 6ste indujo a
Machado y a una gran parte de la oposicion organizada a participar
en unas negociaciones bajo los buenos oficios del embajador norte-
americano, quien actuaba de mediador. Habia la esperanza de que de
esta manera se encontraria una solucidn pacifica y constitucional para
la crisis cubana; pero cuando trascurrieron varies meses sin gue se


13




PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


hubiese llegado a acuerdo alguno entre Machado y la oposici6n, la
I inquietud politica se hizo mas evidente y lleg6 a su punto culminante
con una huelga general que comenz6 el 5 de agosto. Dos dias mas
tarde, con trAgico balance de victims, los soldados disolvieron a tiros
una jubilosa manifestaci6n del pueblo habanero que celebraba en el
Paseo del Prado la entonces falsa noticia de que Machado habia
renunciado a su cargo. El ii de agosto la oficialidad del ejercito le
pidi6 a Machado que presentase su renuncia "a fin de salvar a Cuba
de la intervenci6n extranjera." Abandonado por la mas poderosa fuerza
que le habia mantenido en el poder durante varios aios, el dia 12
Machado huy6 a Nassau, en aeroplano.
De esta manera Machado, despuos de haber reducido a Cuba a un
pais presa del terror, tuvo el final de otros muchos dictadores. Algunas
de sus ideas en favor del desarrollo econ6mico de Cuba pudieran haber
sido beneficiosas si las hubiese puesto en planta por medios democri-
ticos, honrados y constitucionales, que no sigui6 y a los que substituy6,
durante su gobierno, por los metodos del mas brutal despotismo y
auspiciando las peores formas de la corrupci6n y del crimen.
Aunque Machado ha hufdo de Cuba, su patria sufrira los terribles
efectos de su gobierno por muchos afios. Para pagar al ej6rcito y a los
acreedores extranjeros, el dictador no vacil6 en mutilar los servicios
sociales del pais. La clausura de los colegios de segunda ensefianza
priv6 a la juventud cubana de las facilidades de los mismos durante los
afios en que mas los necesitaban para su formaci6n intelectual. No
fue el menor de los danos causados por su dictadura el haber propiciado
la corrupci6n de algunos cubanos de talento que por ello han quedado
descalificados para servir a la nueva Cuba. Puede decirse, sin embargo,
que el gobierno de Machado produjo beneficios indirectos a Cuba, ya
que di6 ocasi6n para Pf desenvolvimiento de una conciencia nacional
y provoc6, como reaccion contra los vicios del regimen, un penetrante
i examen de los defectos de la vida cubana. Nuevos elementos, repre-
sentados por los estudiantes, por j6venes profesionales y por mujeres
animadas de heroicas resoluciones, se arrojaron por primer vez
en la historia de Cuba dentro de la lucha politica, y esas fuerzas
nuevas y poderosas, asi lanzadas, si legan a adquirir la necesaria auto-
disciplina y la informaci6n exacta de los problemas de Cuba, pueden
todavia llevar a su patria a vivir una nueva vida, superior a la del
tercio de siglo trascurrido.

4. LA REvoLucI6N FRUSTRADA
Machado pidi6 una licencia al Congreso antes de huir del pais. Al
propio tiempo, acept6 las renuncias de todos los secretarios del
despacho, excepci6n hecha de la del general Alberto Herrera, secretario


14




LA REVOLUCION


15


de la Guerra y Marina.12 De conformidad con lo dispuesto en el
articulo 72 de la Constituci6n de 1928, el general Herrera asumi6 la
presidencia provisional y nombr6 secretario de Estado al Dr. Carlos
Manuel de Cespedes. Entonces Herrera renunci6 a su interinatura y el
dia 13 de agosto el Dr. Cespedes ocup6 la primera magistratura segln
Io dispuesto en la Constituci6n de 1928,13 y nombr6 un consejo de se-
cretarios integrado en su mayoria por representantes de las facciones
oposicionistas que habian aceptado la mediaci6n de Mr. Welles. Ese
mismo dia el presidente Roosevelt anunci6 que ". . el cambio de
gobiernos que ha tenido lugar en Cuba esti de acuerdo con la Constitu-
ci6n reconocida y con las leyes de aquel pais. . ." De esta manera el I
gobierno que en parte era producto de la mediaci6n del embajador
norteamericano, venia a basar su existencia no s6lo sobre la Consti-'
tuci6n de 1901 sino tambi6n sobre las reformas hechas en 1928 y que
habian llegado a ser odiosas a los cubanos directors de la revoluci6n.
En un esfuerzo para disipar estos temores el gobierno de C6spedes
promulg6 un decreto el 24 de agosto por el que se anulaban las reformas.
constitucionales de 1928 y se restitufa en toda su integridad la Consti-
tuci6n de 1go1. Ese decreto asimismo cesanteaba los congresistas,
los magistrados del Tribunal Supremo nombrados despu6s del 201
de mayo de 1929, y todos los funcionarios elects, y declaraba que
habria elecciones en febrero y con ello hizo temer que pretendiese
perpetuarse en el poder. Pocos dias mas tarde otro decreto disponia
que los actos del gobierno de Machado, durante su segundo
periodo presidencial, permanecerian vigentes a menos que fuesen
explicitamente derogados por disposici6n del Ejecutivo.'4
La restauraci6n de la Constituci6n de 1901, unida al efecto pro-
ducido por la composici6n del gobierno de Cespedes y las circunstancias
que le habian dado nacimiento, no satisficieron el sentimiento revo-
lucionario que se habia extendido por la Isla y que, despues de animar
a las clases intelectuales y political de La Habana, habia llegado a
permear a las grandes masas trabajadoras de los campos, donde
empezaron a surgir las huelgas radicales. El espiritu de la revoluci6n
parecia reclamar cambios mas drAsticos y emocionantes y que barriesen
con las brutalidades del regimen de Machado y la miseria y la
corrupci6n producidas por el viejo sistema politico; y ese mismo
espiritu revolucionario, que era de exaltado nacionalismo, tambien
protestaba contra la mediaci6n de los Estados Unidos, de la cual el
12 Decreto nnm. rr55. Edicion extraordinaria de la Gaceta Oficial, num. 20, 12 de
agosto de 1933. El general Herrera habia sido jefe de estado mayor del ejercito durante
todo el gobierno de Machado.
"s Consiltese su declaraci6n de que habia tomado posesi6n del cargo segfin lo pre-
ceptuado en el articulo 72. Edici6n extraordinaria de la Gaceta Oficial, num. 21, 14 de
agosto de 1933.
14 Decretos nnms. 1298 y 1386.





PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


gobierno de Cespedes era producto. El nuevo gobierno, sin embargo,
se habia limitado principalmente a la tarea de restaurar la "nor-
malidad" political y constitutional.
El 4 de septiembre de 1933, por la noche, hubo una sublevaci6n en
el ej6rcito cubano, originada principalmente por el hecho de que los
oficiales eran todavia de los que habian servido durante el gobierno de
Machado. Los sargentos y alistados del ejercito, encabezados por el
sargento Fulgencio Batista, expulsaron a unos quinientos oficiales, y
el lider del movimiento asumi6 la jefatura de las fuerzas armadas con
el grado de coronel,'" mientras que 527 sargentos, cabos y soldados
y simples ciudadanos recibian grados, y io6 de los oficiales de carrera
conservaban sus mandos. El resto de la oficialidad se concentr6 en el
edificio del Hotel Nacional y se rindieron despues del bombarded del
2 de octubre.
La sublevaci6n de los sargentos no solamente produjo un profundo
cambio en el ejercito, sino que condujo a la caida del gobierno de
C6spedes, al que substituy6 un nuevo regimen, presidido por el Dr.
Grau San Martin, profesor de la Escuela de Medicina de la Uni-
versidad,"6 apoyado por muchos elements de los que se habian opuesto
a la mediaci6n de Mr. Welles, especialmente los estudiantes. Estos
elements vinieron a ser conocidos con el nombre de "autenticos." Uno
de los primeros acts del gobierno de Grau fu6 la promulgaci6n de los
estatutos del gobierno provisional, que definian los principios generales
que habrian de guiarle.'7 El primero de 6stos disponia que el gobierno
mantendria sobre todas las cosas la "absoluta independencia y la
soberania national" de Cuba y respetaria los tratados existentes.'8
El nuevo gobierno asimismo ofreci6 celebrar elecciones para una
Convenci6n Constituyente, el proximo mes de abril, y para satisfacer
las demandas de la opinion pnblica que reclamaba la completa
reorganizaci6n de la administraci6n publica, suspendi6 la Ley del
Servicio Civil y muchos articulos de la Ley Organica del Poder Judicial,
de manera que el Ejecutivo pudiese cesantear a los empleados macha-
distas.'9 Al propio tiempo se crearon los tribunales de sanciones,
nacional y provinciales, encargados de juzgar a los autores de crimenes
15 Decreto nnm. 1538, Gaceta Oficial, Edici6n Extraordinaria, nnm. 27, septiembre 8,
1933.
16 Durante 5 dias un directorio de 5 miembros, que incluia al Dr. Grau San Martin,
constituy6 el gobierno provisional. Gaceta Oficial, Ed. Extra., num. 26, septiembre 5
de 1933.
17 Aunque estos estatutos no derogaban explicitamente la Constituci6n de 1go1, mAs
tarde el Tribunal Supremo declare que dichos estatutos y otras disposiciones del gobierno,
la habian modificado. Wase la sentencia nim. 2, de marzo x* de 1934, en la Gaceta Oficial
de 6 de marzo del propio aflo. La abrogaci6n de la Constituci6n de 1928 hizo surgir la
duda de si la toma de posesi6n de Cespedes era legal, ya que se habia legado al poder de
acuerdo con lo dispuesto en el articulo 72 de la misma.
18 Gaceta Oficial, Ed. Extra., num. 30, septiembre 14 de 1933.
19 Decreto nnm. 16o5, Gaceta Oficial, septiembre r6 de 1933.


16




LA REVOLUCION


comunes y politicos cometidos en tiempos de Machado,20 y estos
tribunales han continuado funcionando.
Durante los cuatro meses que el gobierno de Grau estuvo en el
poder promulg6 un gran nnmero de decretos, relativos a las siguientes
materias: jornada de 8 horas; obligaci6n de que el 50%, por lo menos,
de los trabajadores, debian ser cubanos nativos; jornal minimo para
el cortador de cafia; creaci6n de la secretaria del Trabajo; arbitraje
obligatorio de los problemas del trabajo; suspension de los pagos por
los emprestitos del Chase National Bank; incautaci6n provisional de
las propiedades de la Chaparra Sugar Company y de la Compafiia
Cubana de Electricidad; establecimiento de la Asociaci6n de Colonos;
reconocimiento de la Federaci6n M6dica de Cuba; cesantia de Mr.
Chadbourne como presidente de la Compafiia Exportadora del Azncar;
concesi6n de cuota de produccion ilimitada a los centrales que molian
menos de 6o.ooo sacos; inicio de un programa de reforma agraria
que incluia las actuaciones judiciales para que el gobierno adquiriese
las propiedades de la Cuban Cane Products Company, que estaba en
quiebra; reducci6n de las tarifas de electricidad; extension a los
empleados de las compafiias de electricidad de los beneficios de la Ley
de Jubilaciones y Pensiones de los Ferrocarriles; autonomia universi-
taria; autorizaci6n para acufiar hasta $2o.ooo.ooo en plata, etc.
El gobierno de Grau ocup6 el poder en momentos en que habia una
gran inquietud obrera reveladora de que Cuba vivia no s6lo las agonias
de una revoluci6n politica, sino de una revoluci6n social tambien. En
varios lugares los trabajadores huelguistas se apoderaron de las
propiedades azucareras y por un momento Cuba estuvo amenazada de
un serio movimiento comunista. Muchos cubanos culparon al gobierno
de Grtau por esta ola comunista; pero es de justicia decir que, debido
a la existencia de una muy generalizada miseria social, una crisis de
esta clase tenia que ocurrir a la caida de Machado. Los comunistas,
lejos de apoyar a Grau, atacaron violentamente muchas de sus medidas,
especialmente la Ley del 50%, que iba contra el principio de la soli-
daridad universal de la clase trabajadora. Las medidas que acabamos
de enumerar y otras disposiciones nacionalistas del gobierno de Grau,
no hay duda de que fueron un factor que produjo verdadero mejora-
miento en la condici6n del trabajador cubano y contribuy6 a la derrota
del comunismo.
Los intereses mercantiles, los viejos politicos, los espafioles resi-
20 Vase el articulo 4 de los estatutos en la Ed. Extra. num. 30 de la Gaceta Oficial, y
tambien el Decreto nnm. 1956, Gaceta Oficial, septiembre 30, 1933. Estos tribunals
podian decretar el embargo de efectos pertenecientes a los acusados hasta cubrir el
importe de la multa que pudiera series impuesta. Ademis, si el acusado resultaba insol-
vente, los tribunales tenian facultades para anular toda transacci6n levada a cabo
durante los tltimos seis meses y que pudiera haber sido realizada con el prop6sito de
simular dicha insolvencia.


17





PROBLEMS DE LA NUEVA CUBA


dentes en Cuba, los elementos del ABC y muchos norteamericanos se
mostraron intensamente hostiles al gobierno de Gran. El propio
embajador norteamericano, Mr. Welles, era decididamente contrario
al nuevo regimen, que los Estados Unidos rehusaron reconocer. Esta
actitud de la cancilleria de Washington priv6 al gobierno de Grau de
una condici6n que resultaba indispensable para su continuada ex-
istencia; y las dificultades se aumentaron an mAs por el hecho de
que este experimento de gobierno tenia lugar durante el "tiempo
muerto." Los criticos proclamaban que aquel regimen s6lo representaba
una pequefia minoria fanatica dominada por los estudiantes y man-
tenida en el poder por un ej6rcito indisciplinado; y lo acusaban de
demag6gico, incompetente y enemigo de los Estados Unidos. Por lo
general, las mismas acusaciones, con mas o menos fundamento de
verdad, pueden hacerse contra cualquier gobierno revolucionario que-
de repente asuma el poder sobre una ola de exaltada emoci6n y sin
preparacion o experiencia. Sin embargo, hoy en dia algunos de los que
mAs duramente combatieron al gobierno de Grau, admiten que 61 ha
sido el nico presidente que ha tratado de mejorar la fortuna de la
empobrecida mayoria del pais.
En enero de 1934 el ejercito y otros elements se volvieron contra
Grau, y 6ste se vi6 obligado a renunciar. Le substituy6 un nuevo
gobierno, a cuyo frente estaba el coronel Carlos Mendieta como
presidente provisional. El galinete estaba integrado por representantes
de los principales sectores politicos, o sea, el ABC, la Union Nacio-
nalista, los partidarios del general Menocal y los del Dr. Miguel
Mariano G6mez. En agudo contraste con la negativa de reconocer el
gobierno anterior, los Estados Unidos reconocieron al del presidente
Mendieta cinco dias despu6s de su toma de posesidn.
Mendieta asumio el poder en un periodo bien critico de la historia
de Cuba y tuvo que afrontar la tarea de restablecer la paz moral entre
facciones hostiles unas a otras, de reorganizar la estructura political del
gobierno y de aliviar la desesperada condici6n econ6mica del pais.
Aunque el nuevo gobierno derog6 pocos de los decretos de Grau,
promulg6 una Constituci6n provisional el 3 de febrero de 1934. Esta
carta fundamental se refiere solamente a cuestiones politicas; pero en
ella se declara que no es possible restablecer la Constituci6n de 19o1,
contra la que ha habido tanta hostilidad. Con el prop6sito aparente de
marcar un alto a las represalias contra los sostenedores de Machado,
la nueva Constitucion prohibe la confiscaci6n de las propiedades y
suspende la ejecucion de la pena de muerte hasta que haya una decision
final sobre ello, hecha por la Convenci6n Constituyente, cuando esta
sea electa y se constituya. El poder legislativo radica en el gabinete
del presidente, denominado Consejo de Secretarios; pero los decretos-


18





LA REVOLUCION


eyes, por otra parte, pueden ser redactados por un cuerpo consultivo,
llamado Consejo de Estado, cuyos 15 miembros son nombrados por el
presidente de la Repnblica, en la persona del cual se concentran los
poderes ejecutivos. La Constituci6n provisional encarga explicitamente
al gobierno la tarea de preparar las elecciones para una nueva Con-
venci6n Constituyente antes de diciembre 31 de 1934,20a y la nueva
Constituci6n deberA estar terminada en junio de 1935, despu6s de lo
cual habra elecciones para constituir un gobierno definitivo.
Al tomar posesi6n el presidente Mendieta en enero nltimo, tuvo
que hacer frente a una serie de huelgas, no solamente en La Habana
sino en las plantaciones azucareras, las que amenazaron con impedir la
zafra de 1934. Convencido de que la molienda era esencial para la
existencia econ6mica de Cuba, el nuevo gobierno puso en practice
varias drAsticas medidas, entre ellas el decreto-ley nimero 3 que
prohibia el derecho de huelga hasta despues de una espera obligatoria
y autorizaba la disoluci6n de las organizaciones obreras que violasen
esa disposici6n. En cumplimiento de este decreto, el ej6rcito cubano
arrest6 a varios lideres obreros y protegi6 las propiedades de modo que
los centrales azucareros pudiesen comenzar a moler.
En abril el gobierno autoriz6 la acuiaci6n de $1o.ooo.ooo plata y
declare una moratoria en la amortizaci6n de la deuda extranjera hasta
que los ingresos anuales alcanzasen a la cifra de $60.ooo.ooo.21
Tambien fueron aumentados los sueldos de los empleados piblicos,
cuyo minimo qued6 fijado en $30 mensuales; y se pagaron ciertos
atrasos debidos a los empleados desde tiempos de Machado.2 En mayo
de 1934 Cuba firm6 un convenio con el gobierno norteamericano por
el cual se abrogaba la Enmienda Platt; y en agosto se hizo un nuevo
tratado'de reciprocidad con los Estados Unidos.
A pesar de estas medidas, el pais no recobr6 su tranquilidad. La
Universidad y los centros de enseianza secundaria estaban hondamente
perturbados a consecuencia de las peticiones de los estudiantes, quienes
exigian la renuncia de los profesores que habian apoyado a Machado.
En junio de 1934 los estudiantes universitarios se constituyeron en
tribunal y pidieron la separaci6n de cuarenta y cinco profesores
mientras que las labores docentes permanecian casi paralizadas. El
gobierno, a consecuencia de la autonomia universitaria, no trat6 de
intervenir en el problema.
Otro grave problema fu6 el relacionado con el gran nfnmero de

20a Segina acuerdo del Consejo de Estado, estas elecciones han sido postergadas al 3 de
marzo de 1935. V6ase Diario de la Marina, n1 de noviembre de 1934.
21 Decreto-ley nnm. 93, Gaceta Oficial, Edici6n Extraordinaria, nnm. 38, abril 23,
1934.
22 Decretos-leyes nnms. 163, Gaceta Oicial, abril 25, 1934 y nnm. 296, idem, junior
16, 1934.


1q





PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


bombas y actos de terrorismo puestos en practice y que han incluido
atentados contra la vida del president Mendieta, del embajador
norteamericano y de varios miembros del gabinete. Algunos de estos
actos han sido inspirados por motivos politicos; pero otros han sido
obra de cuadrillas de desalmados.
Desde la caida de Machado el ej6rcito cubano ha aumentado sus
efectivos en unos 4.000 soldados, y la policia de La Habana, que cuenta
casi 3.000 hombres, ha sido reorganizada, todo ello para sostener los
distintos gobiernos provisionales y mantener el orden durante un
per!odo de gran agitacion. Sin embargo, ni la policia ni el ejercito
parecen haber podido o querido impedir la comisi6n de esos actos de
terrorismo. Durante el primer semestre de 1934 parece que no ha
habido una sola sentencia condenatoria de los tribunales por la
colocaci6n de bombas; y en muchos casos estas sentencias no se
pronunciaron porque los jueces fueron amenazados por los terroristas.
Para remediar esta situaci6n que amenazaba con desmoralizar toda
la vida habanera y quizA si tambi6n la de las provincias, el 15 de junio
el gobierno promulg6 un decreto-ley de defensa social y orden pib-
lico.23 El decreto imponia la pena de muerte a aquellos que hiriesen a
alguien en actos de terrorismo; prohibia la manufacture y venta de
explosivos y disponia el castigo de los que provocasen o excusasen
tales ataques. Tambien se establecian penas para los que produjesen
des6rdenes politicos en publico, celebrasen mitines politicos sin
permiso, injuriasen o insultasen los poderes pnblicos o las autoridades,
o llevasen a cabo actos de sabotaje. El propio decreto establecia unos
tribunales de urgencia que impondrian estas penalidades y los auto-
rizaba para proceder sin tomar en consideraci6n los preceptos legales
de evidencia o de enjuiciamiento.4 No habia apelaci6n posible contra
tales sentencias. Numerosos cubanos criticaron este decreto sobre la
base de que podia castigar actos inocuos de propaganda political, y de
que este peligro, conjuntamente con la supresi6n de garantias consti-
tucionales que el gobierno habia decretado, podian hacer imposible,
en opinion suya, que los partidos politicos levasen a cabo libremente
su campaia para las pr6ximas elecciones, y aument6 la posibilidad de
que la policia y el ejercito llevasen a cabo detenciones arbitrarias.

23 Decreto-ley nam. 292, de fecha 15 de junio de 1934. Gaceta Oficial, Ed. Extra.,
nm. 56, junio 16 de 1934
24 De acuerdo con el preimbulo de este decreto, el fallo en estos casos podia basarse
en "culpabilidad derivada de presunciones," y tambien se tomaria en consideraci6n "la
condicid6n personal del acusado, sus antecedentes en relaci6n con el tipo de crimen
cometido y otras circunstancias de hecho" mas que las bases de pruebas concluyentes.
Ademis, estos tribunales podian imponer castigos a personas que no fuesen culpables de
actos de terrorismo, siempre y cuando que los tribunales estimasen que habian estado
realizando actividades peligrosas contra el orden publico.


20





LA REVOLUCION


Dos dias despu6s de que se firm6 este decreto, un grupo de
individuos en un autom6vil atac6 una manifestaci6n de millares de
miembros del ABC, en La Habana, de los cuales unos doce fueron
muertos y mas de 50 quedaron heridos. Estos acontecimientos pre-
cipitaron una crisis politica que habia estado latente por varios meses;
y el ABC hizo renunciar a los tres miembros que tenia en el Consejo
de Secretarios al propio tiempo que culpaba al gobierno de que no
podia mantener el orden pfblico ni llevar a cabo un programa de
reconstrucci6n.5 Un mes antes el gobierno habia seguido los consejos
del ABC hasta el extremo de promulgar ciertos decretos sobre cues-
tiones monetarias 2 cuyo principal efecto fu6 crear la alarma en los 1
hombres de negocios y otros elementos que hasta entonces habian 1
apoyado al ABC. En consecuencia, las otras facciones representadas I
en el gobierno se opusieron a las demas medidas de reconstrucci6n
auspiciadas por el ABC y adujeron que un gobierno provisional debia
limitarse a la preparaci6n de las elecciones y dejar el problema de la
reconstrucci6n a la Convenci6n Constituyente. Esta division interna
del gobierno de Mendieta se termin6 con la retirada del ABC def
gabinete el que, despu6s de una prolongada crisis politica, finalmente
fu6 dominado por el partido nacionalista. Mientras tanto el presidente +
Mendieta reiteraba una y otra vez su determinaci6n de renunciar al i
cargo que desempefiaba si no habia elecciones en diciembre; y su I
gobierno llevaba a adelante los preparativos para celebrar tales
elecciones.
5. PESIMISMO
Al retirarse el ABC del gobierno, 6ste tuvo la oposici6n de dos
principales fuerzas revolucionarias: una el propio ABC; la otra el
Partido Revolucionario Cubano, titulo oficialmente adoptado por el
partido de Grau San Martin. Otra vez el gobierno de Cuba estaba en i
manos de los antiguos grupos politicos. Las dos mis importantes I
facciones revolucionarias no s6lo eran antag6nicas entre si, sino que
dentro de cada una de ellas comenzaron a ocurrir escisiones. Estas
divisions dentro del movimiento reconstructivo produjeron general
desilusi6n y con frecuencia se decia que la revoluci6n estaba perdida i
y que Cuba volvia al viejo sistema; que los cubanos carecfan de f
capacidad politica y que no podian asumir responsabilidades cons- 1
tructivas. Se profetizaba el establecimiento de una dictadura militar I
asi como que el futuro consistiria en un continuo terrorismo hasta que
25 Vease el Memorandum al presidente Mendieta sobre la situacidn del gobierno
provisional y la necesidad de adoptar un plan de reconstruccidn nacional, marzo 5 de
1934. Este documento constituia una declaraci6n anticipada de la inmediata necesidad
de que se adoptase tal programa ya que, segnn el ABC, toda demora haria que ]a
revoluci6n perdiese su fuerza.
26 Vease Capitulo XIV.


zr





22 PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA
Cuba cayese en un estado de cr6nica anarqufa. En este ambiente fu6
que la Comision de Asuntos Cubanos di6 principio a sus trabajos.
Nuestros estudios nos ban lievado a la conclusion de que si Cuba
afronta muchas y muy serias dificultades, 6stas pueden ser solucionadas
si las fuerzas que un dia estuvieron unidas para derrocar la dictadura
de Machado, pueden ser revividas en favor de un program de
reconstrucci6n que es esencial aunque s6lo sea para destruir la amenaza
del terrorismo.
La soluci6n de este filtimo problema depende de un poco de
autolimitaci6n por parte de los elementos politicos activos y tambi6n
de una valiente administraci6n de justicia por los tribunales y la
prohibicion de actos de arbitrariedad por parte del ejercito y la policia;
pero depende, asimismo, en parte, del programa general del gobierno
que est6 en el poder. Enrique Jos6 Varona, que estaba Ilamado a ser
el primer intelectual dje Cuba, decia en 1888 que el bandolerismo que
asolaba a Cuba podia ser suprimido solo en el caso de que desa-
pareciesen los males de la vida colectiva cubana.7 Algo de ese
razonamiento pudiera ser aplicado en nuestros dias a los actos de
terrorismo que se cometen en Cuba. El aio pasado surgieron en el
pueblo cubano profundas emociones que reclamaban la creaci6n de
una nueva Cuba; y estas emociones, por lo menos durante el tiempo
transcurrido, se han visto frustradas. Hay un gobierno provisional que
ha decidido posponer las principales medidas de reconstrucci6n hasta
despu6s de las elecciones para la Convenci6n Constituyente. Mientras
tanto, sin embargo, las emociones que durante el afio pasado re-
clamaban la creaci6n de una nueva Cuba, no tienen una salida legitima
y, por consiguiente, se han desviado hacia conductos ilegitmos y
desnaturalizados, tales como los actos de terrorismo, por una parte, y
un complejo colectivo de inferioridad, por otra.8 La restauraci6n del
orden y de la paz moral en Cuba dependen parcialmente de la adopci6n
de un program de reconstrucci6n que llene las legitimas aspiraciones
de la revolucibn. Conviene agregar que muchos representantes de las
clases conservadoras, nacionales y extranjeras, reconocen este hecho
y estAn, en consecuencia, dispuestas a respaldar drAsticas medidas
contra la corrupci6n pnblica y a favorecer la adopci6n de otras dis-
posiciones de reforma.

6. jPUEDE SER UNA SOLUCI6N EL LAISSEZ-FAIRE?
Algunos grupos de hombres de negocios creen que todo lo que
necesita Cuba para la soluci6n de su problema estA en revivir el
27 Wase su ensayo El bandolerismo en Cuba, 1888.
28 La situaci6n actual de derrotismo se debe tambien a la generalizada creencia de
4 que el presente gobierno estA controlado por la diplomacia norteamericana.




LA REVOLUCION


mercado de la exportacion azucarera y porfian que si el gobierno deja
de intervenir en los negocios habrA prosperidad econ6mica. Estos
elementos se oponen a la creaci6n de nuevos impuestos los que, en
opinion suya, solamente conducirian a mayor despilfarro y corrupci6n
a expensas de legitimas empresas privadas.
An con la admisi6n de que la arbitraria interferencia del gobierno
en los negocios es indeseable, asi como la de los antiguos defectos del
sistema de gobierno cubano, la Comisi6n duda que la adoption de una
politica de laissez-faire pueda resolver los apremiantes problemas
econ6micos o sociales de Cuba o a la larga resultar ventajosa para el
capital, national o extranjero, invertido en Cuba. Si es cierto que en
comparacion con los nltimos afios el mercado azucarero estA algo
reanimado, no es posible olvidar que este mercado no es libre, sino
controlado, y que las cuotas azucareras de exportaci6n estan defini-
tivamente fijadas de acuerdo con la Ley Jones-Costigan y el Plan
Chadbourne. Los beneficios que pudiesen derivarse de este mercado
controlado quedarian destruidos si se permitiese la ilimitada compe-
tencia de los centrales azucareros cubanos. La restricci6n de la zafra
y el sefialamiento de cuotas a los centrales tienen su origen en la
restricci6n del mercado de exportaci6n y ambos tipos de limitacion son
la antitesis de los principios del laissez-faire.
A pesar de las ventajas producidas por la Ley Jones-Costigan, esl
esencial que se establezca un plan de diversification agricola,9 cultivos
de frutos menores para el hogar, reconstruccion rural y desarrollo de
nuevos mercados. La iniciativa gubernamental es necesaria si ese plan
va a resolver las necesidades economicas, sociales y educacionales del
pueblo cubano.
Al reducir los derechos al aztncar cubano, los Estados Unidos
renuncian a ingresos que quizA equivalen a $20.000.000 al aflo; y
aunque se espera que este convenio producirA considerables beneficios
a los exportadores norteamericanos a Cuba, es innegable que los
Estados Unidos, en un period de acentuado nacionalismo economic,
han demostrado un criterio ilustrado poco corriente respecto a Cuba.
De acuerdo con la Ley Jones-Costigan, Puerto Rico va a recibir
anAlogos beneficios de los Estados Unidos en forma de parte de los
productos del impuesto de elaboraci6n que paga el consumidor de
azucar norteamericano. Con estos productos y otros ingresos, Puerto
Rico proyecta Ilevar a cabo un avanzado programa de utilizacion de
tierras y reconstrucci6n rural. Los Estados Unidos y la opinion ptnblica
norteamericana han de observar muy atentamente lo que haga Cuba
con los beneficios que de la misma manera obtendrA como consecuencia
de la nueva politica azucarera de los Estados Unidos. ;.MejorarA Cuba 3
29 Wase Capitulos XIX y XX.


23





PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


su sistema de administration y llevara a cabo un programa que ayude
al pueblo de la Isla en sus necesidades, o permitir que este dinero sea
absorbido por empresas privadas de negocios sin hacer esfuerzo alguno
, para abolir los defectos del antiguo sistema politico y economico? La
adoption, por parte de Cuba, de un programa de reconstruccion social,
sera muy til para prevenir todo esfuerzo que se haga a fin de aumentar
las cuotas de Puerto Rico y Hawaii en contra de Cuba, asi como el
restablecimiento de las altas tarifas norteamericanas sobre el azicar,
en el porvenir. Es esta una consideration que deberia conducir, tanto
a los conservadores como a los liberales cubanos, a convenir en la
necesidad de un programa de reconstruccion interna. Los hombres de
negocios extranjeros, particularmente los que figuran en la industria
azucarera, debieran tambi6n comprender que el futuro de sus empresas
puede depender del grado de lealtad con que ellos cooperen con el
gobierno cubano para producir el mejoramiento de las condiciones
sociales.
7. FAcTOREs FAVORABLES
A pesar del pesimismo reinante en Cuba, hay tres razones prin-
cipales por las cuales ia Comisi6n estima que puede levarse a cabo con
6xito un programa de reconstrucci6n. En primer lugar, como hemos
puesto de relieve en este capitulo, existe una demanda universal y
profunda, en todas partes de la Isla, por semejante cambio social; y
el rechazar esta demanda es equivalente a lanzar a la reptiblica de
Cuba en cr6nico caos. Por otra parte, la propia existencia de esta
demanda es la mayor garantia para promover la reform.
En segundo termino, Cuba ofrece muchas ventajas que facilitan un
programa de reconstruccion. El clima de la Isla es uno de los mejores
de los tropicos; el regimen de las lluvias es bastante normal y el calor
no resulta opresivo. Los efectos de los peri6dicos huracanes pueden ser
grandemente mitigados por un sistema de seguro contra ciclones y por
m6todos agricolas especialmente adaptados. Desde el punto de vista
de sus recursos potenciales, el suelo cubano es extraordinariamente
f6rtil y propio para la diversification de cultivos.
La tercera de las razones por las cuales las perspectivas de un
programa reconstructivo deben ser brillantes, podemos encontrarla en
la nueva politica de los Estados Unidos hacia Cuba. Hace 15 afios los
Estados Unidos opusieron muchas objeciones a la politica implantada
por la revolution mejicana; pero hoy en dia el gobierno norteamericano
desea que haya un "New Deal" no solamente para los Estados Unidos,
sino tambi6n para Cuba, la que de esta manera tiene una oportunidad
nnica que tardara en repetirse.
En el actual estado de desaliento de los cubanos, es comprensible


24




LA REVOLUCION 25

la autocritica que muchos de ellos hacen de su caracter nacional y de
su capacidad political. Esta capacidad de autocritica es una gran ventaja
si no resulta puramente academica. En nuestra opinion, lo que a Cuba
le falta es experiencia en cooperacion political y econ6mica. Hemos
tenido oportunidad de conocer secretarios del despacho, abogados,
m6dicos, ingenieros, hombres de negocios, eruditos y escritores que
alcanzan los mas altos niveles de capacidad de cualquier pais; pero
como la historia de la democracia lo indica, hasta un relativo grado E
de exito en el gobierno propio solo se consigue despu6s de un largo
periodo de experiencia en el que un pueblo, dotado de una proporci6n
de independencia econ6mica y de comparativamente elevado indice
cultural, puede permitirse el sacar ensefianzas de sus propios errores.i
El pueblo de Cuba, hasta ahora, ha carecido de esta oportunidad para
desenvolverse; pero con la aparicion de un nuevo sentimiento de
patriotismo y la reorganizaci6n de su sistema social, esta situation
debe modificarse.
En cuestiones no political los cubanos han demostrado ya una gran
capacidad de cooperacion. Cuba es el teatro de uno de los mas afortu-
nados experimentos de medicina cooperativa, en el mundo, a traves del'
servicio prestado por un nnmero de sociedades cooperativas con mas
de 0oo.ooo asociados.30 Cierto es que las mas antiguas y las mas
importantes de estas sociedades son espafiolas; pero este mismo dato
refuerza la conclusion de que las gentes consideradas individualistas
pueden triunfar por medio de la cooperacion, ya que el espafiol tiene
la reputaci6n de ser quizA el ser mAs individualista del mundo. En
adici6n, varias sociedades cooperativas de servicios medicos, puramente
cubanas, estan surgiendo y alcanzando sefialado exito.
Pudiramos citar algunos otros ejemplos de cooperacion en escala
mas pequefia. El primero es el de la comunidad de regantes del valle
de Guines, que produce muchos vegetales en tierras de regadio. Por I
espacio de un siglo los sitieros de esta comarca tuvieron enconadas
luchas por la distribuci6n de las aguas del rio Mayabeque, hasta que
en 1886, en una tentativa para dar fin a estas disputas, se fund una
comunidad de regantes que estA todavia en existencia y que distribuye
equitativa y pacificamente las aguas entre sus asociados.3 Una !
organizaci6n ann mas antigua y de gran prestigio es la Sociedad
Econ6mica de Amigos del Pais, de La Habana. Desde su estableci-
miento en el aflo de 1793, esta organization ha administrado legados
y mantenido una biblioteca pnblica y varios colegios, ademas de otras
30 Wase pp. 131-134 para el estudio de la controversia de los medicos con las socie-
dades regionales o quintas.
31 El regadio en el valle de Giines, por Juan Antonio Cosculluela, La Habana, 1914.




PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


varias importantes actividades culturales.2 Una compaflia de seguros
i mutuos contra incendios, administrada por cubanos, ha estado funcio-
1 nando por espacio de 8o afios y ha podido capear con 6xito los trAgicos
aflos de 1897 y 1933.A Tambi6n debemos mencionar la Corporaci6n
Exportadora del Azncar, ya que aunque este organismo es controlado
en parte por norteamericanos, su administraci6n estA en manos
cubanas. La Corporaci6n Exportadora del Azacar puede ser impopular,
pero estA bien administrada y con honradez. Otros ejemplos de la
capacidad de los cubanos para cooperar en asuntos no politicos estin
representados por la Sociedad "Pro Arte Musical," la Instituci6n
Hispanocubana de Cultura y varias organizaciones feministas y de
otro carActer. QuizA el mis grave de los problemas sea el obtener los
servicios de los cubanos mks capacitados, quienes hasta ahora no han
querido descender a la arena politica, a fin de que eleven a cabo una
mis directa forma de labor en pro de la comunidad y del pais.
Cuando se termine el actual dificil periodo de transici6n hay
derecho a esperar que Cuba pueda llegar a ser uno de los lugares
privilegiados del hemisferio occidental, ya que su pueblo ha aprendido
a sufrir, a combatir la opresi6n, a resistir la miseria y tiene, ademis,
una capacidad 6nica de autocritica. Si los cubanos ahora pueden aunar
sus indudables habilidades en un esfuerzo cooperativo de progreso
humano, Cuba merecerA por mks de un concepto su hist&rico so-
brenombre de Perla de las Antillas.
Para realizar las aspiraciones de su pueblo la Cuba del futuro no
deberi florecer en una sola ciudad, sino en un agro lleno de verdes
sitios y haciendas y de resplandecientes comunidades; en la tierra de
una clase campesina en que se hayan fundido la dignidad, el encanto
y la inteligencia que son inherentes caracteristicas del pueblo de esta
Isla. Cuba es una tierra de bellezas: bellezas naturales como las de
la palma real, la playa de Varadero, el valle de Vifiales, las montafias
de Trinidad y la imponente Sierra Maestra; y bellezas que son obras
del hombre, tales como el Castillo de la Fuerza, el Castillo del Morro,
el edificio del Ayuntamiento y la Plazuela de la Catedral de La
Habana, lugares hist6ricos 6stos que una vibrante naci6n debiera
guardar celosamente. Bien podemos comprender por qu6 los cubanos
aman a su patria, pero tambien creemos que ha llegado el momento de
que cada cubano tenga una oportunidad de servirla.
2 Historic de la Sociedad Econ6mica de Amigos del Pais, por Rafael Montoro y
Adrian del Valle, La Habana, 1930.
as Memoria presentada por el consejo de direccin de la compafia "El Iris" a la junta
general, La Habana, 1926. Vease tambien la Memoria del aflo 1933.


26


d .








CAPITULO II

LOS ELEMENTOS DE POBLACION

La poblaci6n de Cuba alcanza a unos cuatro millones de habitantes
y ha aumentado casi 152% desde que termin6 la Guerra de la Inde-
pendencia, o sea en una proporci6n dos veces mayor que la que ha
habido en los Estados Unidos en el mismo periodo. Este rapido cre-
cimiento ha sido debido a la desaparicion del cr6nico estado de insu-
rrecci6n imperante durante los nltimos 30 aios de la era colonial; a la
eradicaci6n de la fiebre amarilla durante la primera intervenci6n norte-
americana y el control de otras enfermedades contagiosas, y al prodi-
gioso desarrollo econ6mico que hubo en Cuba de 1900 a 1924. -
Aun durante la epoca colonial la poblaci6n de Cuba acus6 notables
aumentos y como resultado de la sefialada prosperidad econ6mica de
la primera mitad del siglo XIX, salt de 272.300 habitantes en 1792 a
I.396.530 en 1861. En 1887 alcanz6 la alta cifra de 1.631.687; pero a
consecuencia de la guerra de independencia y de la reconcentraci6n,
la poblaci6n disminuy6 en un 3% de 1887 a 1899. El siguiente cuadro
y el Grafico I exponen la situaci6n en detalle:
Ano. Poblacidn. Aumento. Porcentaje por decada.
1774 171.620 ......
1792 272.300 ioo.68o 31
1817 572.363 300.063 34
1827 704.487 132.124 24
1841 1.007.624 303.137 29
1861 1.396.530 388.906 18
1877 1.509.291 112.761 5
1887 1.631.687 122.396 8
1899 1.572.797 68.800* 3*
1907 2.048.980 476.183 39
1919 2.889.004 840.024 33
1931 3.962.344 1.073.340 31
Disminuci6n.
Desde 1907 el porcentaje de aumento se ha reducido en algo.

i. DISTRIBucI6N DE LA POBLACI6N
Durante los ltimos 25 afios la poblaci6n de las provincial orien-
tales de Cuba ha aumentado en mayor proporci6n que la de las pro-
vincias occidentales. En i907 Oriente era la tercera provincia por
27





PROBLEMS DE LA NUEVA CUBA


el nnmero de sus habitantes y tenia una poblaci6n de 453.ooo almas.
En 1919, sin embargo, Oriente era la primera y ha conservado su
primacia desde entonces. La vecina provincia de Camaguey experi-
ment6 un aumento ann mas notable, que alcanz6 al 93.6% de 1907 a
1919. En el periodo de 1919 a 1931 tambi6n Camaguey aument6 mas
rApidamente que todas las demAs provincias, al llegar a un porcentaje
GRAFICO I


:9


0


a


PROPORTION DEL AMMNTO
DS LA POBLACION
D& CUBA
1775 ----- 1933


-.-I


-:- -3


1900


Io


1825


1850


1875
1.


1925
[.


de 78.2. Ese desarrollo de Oriente y de Camaguey, las que representan
mas de la mitad del territorio de la Repnblica, pero que, en un princi-
pio, habian estado escasamente pobladas, ha sido debido a la expansi6n
de la industria azucarera y a la construcci6n de ferrocarriles y carre-
teras. No solamente los cubanos de Occidente han emigrado a las
provincias orientales, sino que estas nltimas han atraido inmigrantes,
legales e ilegales, de las vecinas islas de Jamaica, Haiti y Puerto Rico,
que tienen exceso de poblaci6n.


28


- S


1775





LOS ELEMENTOS DE POBLACION 29

Aunque la poblaci6n se ha trasladado de la parte occidental a la
oriental de la Isla, ha habido, sin embargo, una filzraci6n continua de
los distritos rurales hacia La Habana. La densidad de poblacion queda
demostrada en el frontispicio. En este mapa se notary que, practica-
mente, Cuba puede ser dividida en dos grandes distritos:
1. La Habana y alrededores, con una poblaci6n de cerca de la sexta
parte de la Isla, o sea 6oo.ooo habitantes. La Habana es el centro de
la vida econ6mica, political y cultural de la naci6n; y todo joven de
ambiciones, que desee prosperar en una carrera cientifica, artistica,
politica o de negocios, mira hacia la capital.
2. El interior, que comprende la gran masa del pueblo que vive de
la tierra y desarrolla los recursos naturales de la Isla. Fuera de la
Habana, no hay otra ciudad en Cuba cuya poblaci6n pase de 100.000
habitantes, lo que significa una amplia distribucion de la poblaci6n en
pequeias ciudades y pueblos, asi como de sitios y colonias esparcidos
por doquier.
A pesar del rapido aumento de la poblaci6n de Cuba, la densidad de
la misma no es todavia elevada si consideramos la proporci6n de tierras
cultivables. Esta situaci6n se comprende mejor con el siguiente cuadro:

DENSIDAD DE POBLACION, POR PROVINCIAS, EN 1919 Y 1931.
% de
Superficie Densidad Aumento su-
Poblacidn en en en por perficie
Provincias 1919 1931 millas 1919 1931 milla total
Pinar del Rio.. 261.198 343.480 5.206 50.1 65.9 15.8 11.8
La Habana.... 697.583 985.500 3.170 220.0 310.8 90.8 7.2
Matanzas .... 312.704 337.119 3.242 96.4 103.9 7.5 7.4
Sta. Clara..... 657.697 815.412 8.266 79.5 98.6 19.1 18.7
Camagiey .... 228.913 408.076 10.077 22.7 40.4 17.7 22.7
Oriente ...... 730.909 1.072.757 14.228 51.4 75.4 24.0 32.2

Total ...... 2.889.004 3.962.344 44.189 65.4 89.7 24.3 100.0

Esta densidad de 89.7 por milla cuadrada es mucho menor que la
de Haiti (224), Jamaica (213.9) y Puerto Rico (449.4), pero mayor
que la de la Repnblica Dominicana, cuya proporci6n es solamente de
51 habitantes por milla cuadrada. Algunos observadores estiman que
Cuba esta escasamente poblada y que es necesario colonizarla para
desarrollar los recursos del pais; pero, sin embargo, las tentativas de
colonizaci6n hechas no han tenido 6xito y, por el contrario, la coloniza-
ci6n con chinos, haitianos y jamaiquinos ha servido solamente para
agudizar los problemas de Cuba. QuizA fuese posible organizar una
emigraci6n subvencionada de puertorriquefios a Cuba, que serviria
para aliviar el exceso de poblaci6n de Puerto Rico; pero existe muy


,F





30 PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA
poca simpatia, no obstante, entre cubanos y puertorriqueios, sin duda
por el hecho de que Puerto Rico no se sublev6 contra Espana en 1895
y es hoy territorio norteamericano. Sin entrar a discutir si es posible
disponer de inmigrantes deseables, parece evidente que Cuba no debe
estimular la inmigraci6n mientras una gran proporci6n de sus habi-
tantes se encuentran sin trabajo y en la miseria. La inmigraci6n de
trabajadores baratos puede convenir a unas cuantas empresas; pero
por ahora al menos, sera perjudicial a la totalidad de la poblaci6n del
pals.
El 27% de la poblaci6n de Cuba-1.o79.106 habitantes de los
4.000.00o que cuenta la Isla-son de color; y aunque en su gran
mayoria nativos de Cuba, de acuerdo con los datos del censo de 1931
esa cifra comprendia 79.838 haitianos y 40.471 jamaiquinos. Otro
grupo racial consiste de 24.48o chinos. Finalmente, el propio censo
declara la presencia de 614.00o espafioles, numero que los cubanos
observadores consideran en extremo exagerado; y 13.277 norteameri-
canos. A partir de la Guerra Mundial han entrado en Cuba un con-
siderable numero de inmigrantes procedentes de la Europa Central.
Asi, en 1923, vinieron 1581 polacos, 1139 rusos y 2053 italianos.
Muchos de estos europeos vinieron a Cuba con la esperanza de penetrar
clandestinamente en los Estados Unidos; pero en su gran mayoria se
han radicado en Cuba y en algunos casos han contribuido a su desen-
volvimiento industrial. Una gran proporci6n de estos inmigrantes euro-
peos eran de raza judia y La Habana tiene hoy en dia una comunidad
hebrea con su sinagoga, peri6dicos y revistas hebreos, tiendas de
"kosher" y escuelas. Hasta ahora no ha surgido ningdn sentimiento
marcado de hostilidad racial entre la colonia judia y los cubanos.
Los elementos extranjeros de la poblaci6n cubana han aumentado
mas rApidamente desde la Guerra Mundial, que la poblaci6n total, y
asi se echa de ver en el siguiente cuadro comparative del crecimiento
de la poblaci6n cubana y de los elementos extranjeros:
ELEMENTS PRINCIPALES
Porcentaje
Poblacion 1919 1931 Diferencia de aumento
Poblaci6n de Cuba .... 2.389.004 3.962.344 1.073.340 37.2
Cubanos de color 733.905 925.297 191.392 26.1
Haitianos ........... 21.015 79.838 58.823 279.9
Jamaiquinos ......... 18.122 40.471 22.349 123.3
Espaoles ........... 404.074 613.970 209.896 51.9
Chinos .............. 10.300 24.480 14.180 137.7

La revelaci6n sorprendente de este cuadro es la de que, aunque
los cubanos de color aumentaron con menor rapidez que la totalidad
de la poblaci6n, los elementos extranjeros, especialmente haitianos,




LOS ELEMENTOS DE POBLACION


jamaiquinos y chinos, aumentaron con mucha mayor rapidez. Estos
datos revelan la existencia de un problema racial en Cuba y antes de
discutir la condici6n del pueblo cubano propiamente dicho, que sera
tema de otros capitulos, hemos de considerar la cuesti6n racial.

2. ELEMENTOs RACIALES
Cuba, al ser descubierta por CoL6n, estaba habitada por pueblos
indios los principales de los cuales eran los ciboneyes y los tainos
aruacos, que ofrecieron poca resistencia a los conquistadores espafioles.
Una vez reducida a la esclavitud, la poblaci6n indigena de Cuba estaba
exterminada a mediados del siglo XVI. A diferencia de otros paises
latinoamericanos Cuba no tiene una poblacion mestiza producto del
cruce de las sangres espafiola e india, ni tampoco una gran proporci6n
de habitantes de pura raza india, como tienen Guatemala y 16jico.
Mientras que esta circunstancia ha privado a Cuba de las artes indi-
genas que caracterizan la vida de otras naciones latinoamericanas,
puede que haya salvado a la Isla de los agudos problemas sociales
experimentados por los paises que han tratado de mezclar las culturas
indigena y espafiola.)
El pasado, sin embargo, ha dejado a Cuba un importante problema
negro. Como consecuencia de la desaparici6n de la poblaci6n india, en
1517 el gobierno espafiol autoriz6 una pequefia importaci6n de esclavos
africanos para Cuba. Debido al monopolio de la trata, representado
por distintos asientos de negros, solamente unos 6o.ooo esclavos fueron
llevados a Cuba antes de 1763 ; 2 pero a causa de la ocupacion britinica
en La Habana, las restricciones a la trata negrera fueron gradualmente
suprimidas de conformidad con la demanda de trabajadores producida
por la mejoria de las condiciones econ6micas. Se calcula que hasta que
fu6 abolida la trata, Cuba recibi6 mAs de un mill6n de esclavos afri-
canos; y fu6 esta poblaci6n negra; casi exclusivamente, la que pro-
porcion6 la mano de obra para el desenvolvimiento de la industria
azucarera.
A partir de 1814 Inglaterra indujo a Espafia a firmar una serie de
tratados por los cuales quedaba abolida la trata de esclavos a cambio
de una indemnizaci6n por parte de Inglaterra que, en un convenio
firmado en 1817, se fij6 en 400.000 libras esterlinas. En vez de cumplir
Desde 1848 hasta 1861 millares de indios yucatecos fueron llevados a Cuba para
trabajar en las fincas, a virtud de contratos de trabajo que, practicamente equivalian a
esclavitud, segnn puede verse en la obra de Carlos R. Men6ndez, titulada Historia del
infame y vergonzoso comercio de indios vendidos a los esclavistas de Cuba . Merida.
1923. El experimento no tuvo 6xito y los indios yucatecos murieron o fueron asimilados.
Pezuela, en su Diccionario . ., vol. 4, p. 242, dice que el censo de 186o report6 la
existencia de 786 indios yucatecos en Cuba, pero esa cifra parece muy baja.
2 CAlculo de Humboldt, citado por Fernando Ortiz en Los negros esclavos, La Habana,
196, p. 81.


3r




PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


estos convenios, las autoridades espafiolas en Cuba especularon con
el contrabando de esclavos y aunque en 1845, despues de una insu-
rrecci6n de esclavos, el gobierno espafiol hizo una ley que suprimia la
trata, 6sta impidi6 s6lo en parte el ilicito comercio.
Fueron los revolucionarios cubanos de la Guerra de los Diez Afios
los que tomaron la iniciativa de abolir la esclavitud, y en 1869 la
Asamblea Constituyente de Guaimaro acord6 su supresi6n y que los
propietarios de esclavos fuesen indemnizados. Al restablecer la paz,
Espana, de la misma manera, aboli6 la esclavitud por Ley de 3 de
febrero de 188o. La ley declaraba que por espacio de 1o afios los
esclavos continuarian en un estado de servidumbre o patronato. Los
patronos tenian el derecho de utilizar el trabajo del negro durante este
periodo y a su vez estaban obligados a alimentarlos, vestirlos, re-
munerarlos y educar a sus hijos. En 1886 qued6 abolido el patronato y
los negros esclavos fueron legalmente libres.
Como consecuencia de la importaci6n de negros esclavos y, en
cierto grado, de la multiplicaci6n de los mismos,3 la poblaci6n de color
de Cuba, en 1817 y en 1841, excedia en nnmero a la blanca. Con el
ejemplo de la insurrecci6n de los esclavos haitianos a la vista, muchos
cubanos blancos, asi como norteamericanos, se opusieron al estable-
cimiento de una republican cubana ante el temor de que fuese dominada
por los negros.
Las estadisticas, no obstante, revelan que la proporci6n de la
poblaci6n de color cubana, comparada con la blanca, ha estado de-
clinando constantemente hasta el punto de que hoy constituye sola-
mente el 27% del total, aunque la asimilacibn entre el negro y el blanco
ha sido tan rapida, que este dato no puede ser considerado como entera-
mente exacto. El nnmero de mulatos ha ido en aumento mientras que
el de los negros puros ha disminuido de una manera continua y muchos
mulatos pasan por blancos y, por consiguiente, resulta dificil el hacer
la distinci6n precisa. Algunos observadores cubanos creen que s61o la
mitad de la poblaci6n total es de pura raza blanca.
La presencia de un gran numero de negros, cuyo origen se remonta
al Africa, inevitablemente ha dejado honda huella en la vida cubana.
Estos negros han seguido dedicados al trabajo manual al que se acos-
tumbraron durante la esclavitud. En las poblaciones se les encuentra
en el servicio domestico; muchos de ellos son estibadores en los
puertos; y tambi6n son los negros los que cortan gran parte de la cafia
de az6car, durante la zafra. El elemento de color de la poblaci6n
cubana ha Ilevado a 6sta una psicologia y un modo de vivir comunes
a los negros en otras partes del mundo. Una considerable parte de los
3 La mortalidad entre los esclavos era excesiva, sin embargo. Pezuela, Diccionario .,
vol. N, p. 241.


32




LOS ELEMENTOS DE POBLACION


negros no ha sido completamente asimilada a la cultura cubana y
todavia retiene no pocas costumbres de origen africano y que han
perdido su significado en el nuevo ambiente. A consecuencia de ello
ha surgido un conflicto psicologico agravado por la miseria en que
viven muchos negros. En los dias de la esclavitud no pocos negros
practicaban en Cuba el fetichismo y la brujeria y boy todavia pueden
encontrarse en la Isla numerosas sociedades secretas fiafigas y otros
cultos animisticos.4 Colocados en el nltimo peldafio de la escala social
y con poca oportunidad de adelanto social o economic, los negros
proporcionan numerosos reclutas a las clases maleantes cubanas. De1
acuerdo con las estadisticas de 1932, ese grupo racial, que represents
el 27% de la poblacion del pais, fu6 responsable de casi el 50% dei
los delitos graves.5 Los negros han sido objeto de especial interns por
parte de los comunistas,6 y algunos de ellos encabezaron varias de las
huelgas radicales que se extendieron por Cuba en 1933-1934. Aunque
en las clases pobres cubanas las unions libres o concubinatos, son
comunes, la proporci6n de los negros que viven fuera del matrimonio'
es mucho mayor que la de los blancos y de acuerdo con las estadisticas
de 1932 ese afio hubo solamente 1720 matrimonios de cubanos de color t
contra 10.356, de blancos. Por otra parte hubo casi tantos nacimientos
ilegitimos entre los negros como entre los blancos, aunque aqu6llos
constituyen menos de la tercera parte de la poblaci6n. De acuerdo con
estas caracteristicas, algunos cubanos blancos se muestran inclinados
a considerar al negro como inferior moral y mentalmente; pero no es
dificil, sin embargo, el explicar estas manifestaciones en el terreno
economic, social y cultural. La solucion de los defectos que aparecen
como mis extendidos entre los negros que entre los blancos, no debe
buscarse con una political de represi6n, sino de mejoramiento del
ambiente social y economic.
Estos aspectos negativos del negro cubano han sido en parte com-
pensados por los contribuciones que le debe la cultura cubana. La
mnsica y el baile afrocubanos se han hecho internacionalmente famosos.
Posiblemente los primeros mnsicos de Cuba han sido negros-Claudio
Brindis de Salas, Jos6 White y Jos6 Manuel Jim6nez; mientras que

4 Para el estudio de estas practicas de los afrocubanos, consiltese a Los negros brujos,
por Fernando Ortiz, Madrid, 1917, y Ecu, Changd y Yemayd (Ensayos sobre la sub-
religi6n de los afrocubanos), por Juan Luis Martin, La Habana, 1930. Alejo Carpentier
ha escrito una novela titulada Ecu Yamba-O, sobre la lamada mitologia afrocubana,
impresa en Madrid (1933).
5 En dicho afio 768g blancos faltaron a la ley, en comparaci6n con 4284 negros y
2687 mulatos, o sea un total de 6971. Los datos correspondientes a 1933 son: 7293
blancos, 3883 negros y 2776 mulatos, Io que hate un total de 6659 negros y mulatos
delincuentes.
6 VWase, p. 213; para la cuesti6n haitiana vease p. 235 y siguientes.
7 Estadisticas de r932, publicadas por la Comisi6n national de estadisticas y reformas
econ6micas, p. 262.


33




PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


uno de los principales poetas de Cuba fu6 el mulato PlAcido.a La pobla-
ci6n de color de Cuba puede ayudar al desenvolvimiento de un arte que
sera tan caracteristico como el arte indigena de M6jico.
Resulta imposible el predecir cules serAn las futuras relaciones de
negros y blancos en Cuba; pero se puede hacer el siguiente pron6stico
con algiin grado de verosimilitud:
i. Los elementos mis inteligentes y en6rgicos de la poblaci6n con-
tinuaran concentrAndose en las ciudades mAs populosas, especialmente
en La Habana.
2. Las operaciones independientes de cultivos y ganaderia, en
grande y en pequefia escala, estarAn concentradas principalmente en
manos de los blancos; y los negros tendrAn la tendencia a concentrarse
en aquellas comarcas donde los cultivos se hagan en gran escala.
3. En tanto que las condiciones sanitarias generales del interior
del pais no se modifiquen, el negro podra competir con el blanco, ya
que es mas resistente al paludismo y al parasitismo intestinal, y pros-
pera en las regions agricolas tropicales. El negro, sin embargo, perderA
terreno en las ciudades.
4. Si las condiciones sanitarias del interior del pais pueden siquiera
aproximarse a las de La Habana, parece probable que los blancos de la
Isla aumentarAn naturalmente su nnmero (exceso de nacimientos sobre
defunciones) en una proporci6n mayor que los negros.
5. El mulato continuarA aumentando su nnmero a expensas del
negro propiamente dicho.

3. PREJuicios RACIALES
Durante las revoluciones de 1868 y 1895 los blancos y los negros
cubanos lucharon hombro con hombro contra Espafia. En la nltima
revoluci6n citada varios de los principales generales cubanos fueron
mulatos, particularmente Antonio Maceo, y hasta es posible que la
mayoria de las tropas regulares de la revoluci6n fuesen de color. La
fraternidad inter-racial que existia entonces queda ilustrada mejor por
el dicho de Ignacio Agramonte acerca de su asistente, el mulato Ram6n
Aguero: "Este es mi hermano." En numerosas ocasiones Jos6 Marti
declare que los temores que habia contra la raza negra en Cuba eran
injustificados. "El negro, como tal," decia 61, "no es inferior ni superior
a hombre alguno. . ." A causa de esta hist6rica asociaci6n y de la
general actitud de los latinos sobre las relaciones inter-raciales, el
prejuicio de razas en Cuba no ha sido tan agudo como en los paises
anglosajones, aunque parece cierto, sin embargo, que ha aumentado
durante los iltimos afios. Esto se atribuye en parte a la inconsciente
8 Vase "Poetas negros y mestizos de la 6poca esclavista," por Ram6n Guirao, en
Bohemia, La Habana, agosto 26 de 1934.


34




LOS ELEMENTOS DE POBLACION 35

influencia del punto de vista norteamericano sobre la cuesti6n y en t
part tambien a la miseria reinante. Cuando un sistema econ6mico no 1
puede proveer adecuadamente a las necesidades de todas las clases de t
la poblaci6n, el grupo dominante, inevitablemente, emplea el argumento i
racial como medio de mantener su posici6n econ6mica a expensas de
los grupos de color.
Los negros cubanos, sin embargo, son libremente admitidos en las
escuelas y en la Universidad. De un total de 426.708 escolares que hay
en Cuba, el 24.6% (105.586) son de color, una proporci6n que es
ligeramente inferior a la que los negros tienen en la poblaci6n total del
pais. Un gran nnmero de estudiantes de color asisten a las escuelas 1
normales, hasta el punto de que en la de La Habana constituyen el I
8o% de la matricula total, no obstante lo cual, de acuerdo con los I
datos oficiales, hay s6lo 1181 maestros de color en un total de 7417
que emplea la Repfiblica, o sea una proporci6n del iq% que, posible- 1
mente, es inferior a la cifra verdadera. Al propio tiempo muchos
maestros negros encuentran dificultad para ser colocados, en parte por
carecer de influencia political. Aunque no hay distinciones legales entre
negros y blancos, el uso ha hecho que en muchos parques y plazas los
negros ocupen una secci6n aparte de la de los blancos. Los estudiantes {
blancos y negros van a las mismas aulas en la Universidad y en los
colegios; pero cada grupo tiene sus propios actos sociales. Los ele-
mentos de color no son admitidos en los clubs de los blancos o en las i
quintas regionales y a veces se les ha prohibido el bafiarse en playas 1
piblicas, no obstante la ilegalidad de tal prohibici6n.
Hay pocos medicos, abogados e intelectuales negros de relieve en
Cuba, al igual que muy pocos hombres de negocios negros que hayan
tenido 6xito. Una reciente exposici6n del Comit4 por los derechos del
negro, declara:
"Hay industrias donde no puede trabajar: en el comercio, en las
grandes empresas extranjeras, sobre todo, los negros no son empleados.
En ciertas industrias, trabajan donde la retribuci6n es menor, por
ejemplo: en las artes graficas pueden ser cajistas, pero casi no hay lino-
tipistas; en el tabaco son tabaqueros, despalilladoras, pero no hay
rezagadores, fileteadores, que son quienes ganan los mejores salarios".a
No hay evidencia convincente que demuestre si esa situaci6n se debe a
falta de oportunidad o a carencia de aptitudes.
En Cuba hubo numerosas insurreciones de esclavos antes de la
abolici6n de la esclavitud. En 1907 se organize un Partido Indepen-
diente de Color al que se supuso organizador de la revoluci6n de 1912,
9Informe de la comisidn investigadora de los sucesos de Trinidad y otros trabajos del
comity por los derechos del negro, La Habana, 1934, p. 21.




PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


en la que 3000 negros perdieron sus vidas.10 A iniciativa de un senador
cubano, que era negro, se aprobo una ley que por el nombre de su
autor se llamo la Ley Monia y por la cual se prohibia la constituci6n
de partidos politicos fundados en diferencias raciales. Esta ley, apa-
rentemente, todavia esta en vigor. Los negros, no obstante, desempeiian
un papel, aunque solo sea subordinado, en la politica cubana. En las
provincias occidentales siempre han votado con el Partido Liberal,
mientras que en Oriente han apoyado a los Conservadores. Muchas de
las peores fechorias de Machado fueron atribuidas a esbirros de raza
negra; pero es probable que fuesen excedidas por las cometidas por los
blancos. En ocasiones los negros ban sido elegidos miembros de la
Camara de Representantes y del Senado; y un prominente periodista
negro fu6 miembro del Consejo de Estado; pero muy pocos negros
han ocupado altos puestos en la administraci6n pnblica o en la carrera
judicial. En conjunto, aunque la poblaci6n negra de Cuba ha sido
asimilada en mayor grado que la de los Estados Unidos, los negros
cubanos ban alcanzado menos progreso social y cultural. A pesar de
que los elementos negros tienen numerosos clubs sociales, hay una
sola sociedad negra de socorros mutuos en Cuba, la Uni6n Fraternal,
que cuenta unos 1000 asociados los que a cambio de una cuota de 25
centavos semanales reciben asistencia m6dica y gastos de entierros.
Muchos negros pertenecen a la rama cubana de la logia oddfelica.
Hasta hace poco, por Lo menos, la mayoria de los principales negros
cubanos aspiraban a la completa asimilacion; pero en los iltimos
tiempos ha surgido un nuevo elemento que se enorgullece de ser negro
y la organizaci6n celular Asteria defiende una cultura negra, en con-
traste con la cultura cubana, y reclama que se d6 a los negros el cin-
cuenta por ciento de los puestos piblicos, tales como los de maestros,
etc. El movimiento negro ha llegado a ser tan influyente que los princi-
pales diarios de La Habana tienen secciones consagradas a noticias de
la poblaci6n negra. No obstante, no hay todavia una organization
nacional de elementos de color, tal cual existe en los Estados Unidos,
cuyo objeto sea el de laborar por el adelanto social y economic de la
raza e impedir las diferencias basadas en el color de la piel.
A la caida de Machado hubo temores de una sublevaci6n de negros
en ciertos sectores de la poblacion cubana. Como que la reciente de-
presi6n economic quizA perjudic6 mas a los negros que los blancos,
aquellos trataron naturalmente de mejorar su posicion en momentos
en que la Isla era sacudida por una ola de sentimiento revolucionario.
Habia negros entre los lideres obreros que se incautaron de los ingenios
10 Los historiadores no estkn de acuerdo sobre si esta revolution fu6 realmente
originada por el deseo de los negros para mejorar de posicion o si fu6 instigada por
politicos blancos con prop6sitos partidaristas. Wase A History of the Cuban Republic,
por Charles E. Chapman, Nueva York, 1927, P. 312.


36




LOS ELEMENTOS DE POBLACION


azucareros e hicieron exorbitantes demandas a los administradores.
En adici6n, despues de la sublevaci6n de los sargentos, el porcentaje de i
oficiales y alistados negros del ej6rcito cubano se aument6 notable-
mente; y aunque no hay disponibles estadisticas detalladas, algunos
calculan que un 35% de los efectivos totales del ej6rcito actual, esta
formado por negros. La legislaci6n social del gobierno de Grau San 1
Martin, combinada con las disposiciones para la repatriaci6n de los I
negros haitianos, indudablemente beneficiaron a la poblaci6n cubana I
de color. El regimen de Grau San Martin tambi6n nombr6 numerosos
negros para puestos pnblicos, entre ellos el primer negro que entraba
en la judicatura.
Durante el periodo post-machadista algunos negros cubanos tra-
taron de acabar con las diferencias sociales existentes y en enero de
1934, en Trinidad, varios de ellos entraron en la secci6n del parque
central que el uso reservaba para los blancos y declararon que no
habia precepto de la Constituci6n cubana que justificase tal separa-
ci6n. A consecuencia de este incidente hubo un motin y un negro result6
muerto."
Estos esfuerzos de los negros cubanos, a la caida de Machado, que
con frecuencia adoptaron una forma extrema, llegaron a alarmar a 6
muchos cubanos de ideas conservadoras. Antafio los politicos de los 1
principales partidos habian podido controlar los votos de los negros
por medio del soborno y otros recursos analogos; pero como resultado
de la inquietud que se ha apoderado de la vida cubana, es probable que
los negros cubanos lleguen a ser susceptibles a nuevas forn'as de propa-
ganda politica y que con el desarrollo de un inteligente interns en sus
propios asuntos se decidan a apoyar aquellos maimientos que ofrezcanJ
mejorar su condici6n social y econ6mica.
Mientras que el prejuicio racial contra el negro existe en ciertos
circulos blancos, es de justicia aclarar que este prejuicio no es exclusivo
de la raza blanca. El negro cubano demuestra anAloga antipatia al a
haitiano y al jamaiquino, cuyo tipo de vida y nivel cultural se con- i
sideran inferiores a los alcanzados por los cubanos de color. Muchos I
de los lideres cubanos negros estin de acuerdo con la repatriaci6n de
los haitianos iniciada por el gobierno de Grau San Martin.12 Tambi6n
hay prejuicios raciales entre negros y mulatos y como ejemplo pudiera- I
mos citar que en Santiago de Cuba cada grupo tiene su club social del
que estAn excluidos los miembros del otro, y reciprocamente.
Entre los comunistas se estA discutiendo, como soluci6n al problema
racial, la creaci6n de un estado negro, aut6nomo, en la provincia de I

11 Informe de la comisidn investigadora de los sucesos de Trinidad y otros trabajos
del comity por los derechos del negro, citado.
12 VWase pp. 236-238.


37




PROBLEMS DE LA NUEVA CUBA


I Oriente," aunque claramente se echa de ver que esta idea es fantistica.
Cuba resolved su problema racial con el mantenimiento de escuelas
que est6n abiertas para los nifios negros, sin distinci6n; con el aumento
de facilidades educacionales para los niios que no van a los colegios, y
con la implantacion de un sistema social y econ6mico en el que los
negros, en igualdad con los blancos, tengan su oportunidad de ganarse
la vida y construir una civilizaci6n.

4. Los CHINOS
A principios del siglo XIX los chinos comenzaron a filtrarse en
Cuba, a la que venian desde las Filipinas, por via de Espafia, circuns-
tancia por la cual se les llam6 chinos manilas. Al terminarse oficial-
mente la trata negrera y a partir de 1847, el gobierno espafiol introdujo
en Cuba trabajadores chinos contratados por 8 afios. Este tipo de
importaci6n continue de manera intermitente hasta la conclusion de un
tratado entre China y Espafia, en octubre de 1864, que definia las
condiciones de trabajo de los obreros chinos y disponia que 6stos
podian comprar su libertad. En el periodo comprendido entre 1853 y
1873 se despacharon a Cuba mis de 132.000 chinos, de los que el 13%
murieron en el viaje o poco despues de su llegada. Los trabajadores
chinos protestaban de que eran atropellados por sus patronos,4 y los
cubanos declaraban que los chinos cometian muchos delitos y no tenian
el vigor de los negros.'5
La importaci6n de chinos se termin6 en 1873 y cinco afios mis
tarde el gobierno espafiol hizo un decreto por el que se exigia a-todos
los chinos cuyos contratos estaban vencidos, que se contratasen de
nuevo o que abandonasen la Isla, y se alegaba como motivo de ello que
muchos eran criminales. En 1877 la poblaci6n china en Cuba se calcu-
laba en unos 44.000 y en 1899 alcanzaba a solo 14.863, de los que
r unicamente 49 eran mujeres.Y
El gobierno de la primera intervenci6n norteamericana, por orden
nimero 155, de mayo 15 de 1902, prohibi6 la inmigraci6n china a
Cuba, excepto los comerciantes y los estudiantes, y esta orden estuvo
en vigor hasta el aflo de 1919, en que entraron 1100,17 seguidos por
9203 en 1920 y 1858 en 1921. Parece que estas admisiones formaban
parte de la politica del general Menocal sobre importaci6n de trabaja-
dores baratos de otros paises, tales como Haiti. En 1926 el gobierno
13 Vease el articulo "La cuesti6n negra en Cuba, cuesti6n national," en Masas, La
Habana, junio de 1934.
14 Report of the Commission sent by China to ascertain the condition of Chinese
coolies in Cuba, presented to the Tsungli Yamen, octubre 20 de 1874, citado por H. B.
Morse en The International Relations of the Chinese Empire, vol. II, pp. 17g-i8o.
15 Pezuela, Diccionario . ., citado, vol. IV, p. 242.
16 Report on the Census of Cuba, 1899, pp. 69 y 220.
17 Censo de la repiblica de Cuba, 1919, p. 175.




LOS ELEMENTOS DE POBLACION 39

cubano reforz6 la prohibici6n contra los inmigrantes chinos al pro-
mulgar el decreto nnmero 570, de acuerdo con el cual Cuba admitia
solamente los representantes diplomAticos y consulares de China,
aparte de otras pocas excepciones.
La poblaci6n china en Cuba aument6 de 10.300 en 1919 a 24.480 en
1931. La colonia china de La Habana tiene numerosas sociedades, varios
peri6dicos, un teatro y su cementerio. Hay clubs chinos en muchas
de las grandes poblaciones cubanas. Los chinos se ban dedicado alr
comercio al detalle, en el que han adquirido reputaci6n de honrados y
se han revelado como temibles competidores de los comerciantes es-
pafioles. Durante los nltimos meses un nnmero de establecimientos
chinos han sido victimas de atentados terroristas o han recibido ame-
nazas de ser dinamitados, probablemente por competidores disgustados.
Muchos otros chinos estAn empleados en trenes de lavado, restaurantes
y huertas; y aunque s6lo ha habido unos 500 matrimonios entre na-
turales de ambos paises (blancos y negros incluidos entre los cubanos),
los chinos han impreso la huella de su carActer y su cultura en la de
la Isla.
5. LA CUESTI6N ESPAIOLA
A pesar de la presencia de una gran minoria negra y de una
pequena minoria china, Cuba es predominantemente espafiola en raza
y en cultura. Hay distritos, como Holguin, que son muy semejantes a
Espana, en los que la estructura de las poblaciones, el tipo de arqui- l
tectura, los paseos vespertinos por las plazas, la vida de las sociedades1
y hasta los pequefios burros con sus botijas de leche pendientes una a
cada lado, son casi un duplicado de la vida espanola.
Despu6s de la conquista de Cuba, los reyes espanoles restringieron
cuidadosamente el derecho de emigraci6n a las Indias Occidentales, y
a despecho de la ilicita entrada de portugueses, de genoveses y otros,
los andaluces, que en gran nnmero pertenecian a las clases militares y
burocrAticas, constituyeron la inmigracion dominante en Cuba.18 Desde I
principios del siglo pasado, sin embargo, las caracteristicas raciales de
esta emigraci6n espanola, cambiaron, y comenzaron a venir espanoles1
de Asturias, Cataluna, las Vascongadas, Galicia y Canarias, mAs acos-
tumbrados a empenos agricolas y comerciales.
Durante los dos primers siglos de la colonizaci6n la poblaci6n
blanca de Cuba era tan escasa, que E.pana impuso pena de la vida a
los castellanos que tratasen de dejar a Cuba para ir a Costa-Firme.
Cuando los ingleses se apoderaron de la colonia espanola de Jamaica,
en 1655, unos 8ooo espanoles huyeron a Cuba; mientras que la insu-
18 Los negros esclavos, por Fernando Ortiz, citado, p. 4. Vase tambien la tesis inedita
del doctor F. S. Hulse, titulada The Comparative Anthropometry of Cubans and Anda-
lusians, Harvard College Library, 1933.





PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


rrecci6n esclava de Haiti, asi como la compra de la Luisiana por los
. Estados Unidos, hicieron que un numero aun mayor, de franceses,
I emigrasen a Cuba.19 La colonia espafiola se aument6 cuando la Florida
fue cedida a los Estados Unidos en 1819 y cuando las otras colonias
espafiolas alcanzaron su independencia. Como la nltima plaza fuerte
de Espafia en Am6rica, Cuba fu6 el centro militar, agricola y comercial,
de muchos espafioles.
Al empezar el siglo XIX se desarroll6 una distinci6n entre el
espafiol peninsular, nacido en Espafia, y el cubano, que era el espafiol
nacido en Cuba. El primero venia a la Isla con el prop6sito de hacer
fortuna o a desempefiar un puesto pnblico; el cubano, por otra parte,
consideraba a la Isla como su hogar definitivo. La politica colonial de
Espafia acentu6 esta distincion al rehusar a los criollos, como eran
llamados los cubanos, los privilegios de que disfrutaban los espafioles.
Segnn el censo de 186o habia en la Isla 513.000 cubanos, con casi igual
numero de hombres que de mujeres, mientras que los espafioles eran
solamente 83.00, de los que 66.ooo eran hombres. Al final de la guerra
con Espafia los cubanos eran 1.466.633, mientras que los espafioles
eran solamente 106.164.20 Hoy en dia hay en Cuba, oficialmente,
614.oo espafioles, o sea el 15.6% de la poblaci6n total cifra que
observadores bien informados consideran ser muy exagerada. Hay
unos 75.000 mis hombres que mujeres en la colonia espafiola, y muchos
de los espafioles se ban casado con cubanas. Aunque Espana se vi6
obligada a abandonar su control politico sobre Cuba por el Tratado
de Paris, 6ste protegi6 los derechos privados de los espafioles residentes
en la Isla. La colonia espafiola desde entonces ha sido reforzada por
una continua corriente inmigratoria. Desde 1903 hasta 1933 entraron
en Cuba 723.381 espafioles; pero varios centenares de miles de ellos
regresaron a su pais. En 1920 hubo un record de 94.294 inmigrantes,
cifra que disminuy6 notablemente durante los dos afios siguientes,
hasta que volvi6 a subir y alcanz6 a 46.439. A consecuencia de la de-
presi6n, sin embargo, la corriente migratoria se ha dirigido hacia
Espafia y en 1931 y 1932 fueron mas los espafioles que volvieron a
su pais que los que emigraron a Cuba. En 1931 solamente entraron en
Cuba 1210 espafioles. A pesar de ello, la colonia espafiola es todavia
muy importante y sus miembros se diferencian de los cubanos propia-
mente dichos. En 1919 solamente el 14% de los espafioles se habian
naturalizado como ciudadanos cubanos y es probable que ese por-
centaje no se haya cambiado.
19 La ciudad de Cirdenas, por ejemplo, fu6 fundada por franceses. VWase Historia de
Cdrdenas, por Herminio Portell Vila, La Habana, 1928, P. 33. Tambi6n la ciudad de Cien-
fuegos fue fundada por franceses emigrados.
20 Cuba, por Gonzalo de Quesada (International Bureau of the American Republics),
Washington, D. C., 19og, p. 12.


40




LOS ELEMENTOS DE POBLACION


Durante muchos afias numerosos espafioles, especialmente de
Canarias, venian a Cuba a trabajar durante la zafra y, terminada esta,
regresaban a Espaiia. Pertenecian a ese tipo de trabajadores n6madas
que forman la inmigraci6n golondrina, y vivian juntos en unidades de
un cooperativismo primitivo, residentes en barracones desprdvistos de
todas las comodidades sanitarias. La importaci6n de negros de Haiti
y de Jamaica, asi como el incremento de la depresi6n, terminaron con
esta clase de inmigraci6n espafiola.
Por Io general el inmigrante espafiol que venia a Cuba lo hacia con
el prop6sito de ganarse la vida, de manera permanente, en cualquier
trabajo que se le presentase. Aunque algunos de ellos se iban a trabajar
a los campos y llegaban a ser colons, la mayoria aspiraban a ser
comerciantes, en pueblos o ciudades. Por lo menos hasta hace poco
Cuba importaba grandes cantidades de alimentos y telas y el comercio,
por Lo tanto, era una remunerative ocupaci6n. Con su bajo standard de
vida y sus hdbitos de trabajador infatigable, muy pronto el espafiol
monopolizaba el comercio al detalle, y ayudado por su familia, usaba
el almacen como vivienda y se alimentaba frugalmente con lo que
no podia vender.
En un principio las casas de comercio espafiolas eran de poca im-
portancia y los empleados vivian juntos con la familia del duefio. Los
ingresos del empleado no estaban formados por un sueldo cobrado
regularmente en efectivo y, except una pequefia cantidad en metalico,
consistia en una suma que se invertia en el negocio, como participaci6n
en el mismo. Estos empleados no tenian libertad alguna, ni para ir de
paseo sino en determinadas ocasiones, hasta que un dia eran admitidos
en la raz6n social, como socios; pero durante los primeros aflos de
trabajo sb les consideraba solamente como aprendices. Recientemente
han surgido en Cuba grandes firmas comerciales espafiolas en las que
la linea entre el capitalista y el empleado estA claramente definida.
En muchos casos los trabajadores espafioles han constituido organiza-
ciones obreras, y una de las mayores sociedades cooperativas-la
Asociaci6n de Dependientes del Comercio de La Habana-estA inte-
grada por empleados mercantiles entre los que hay una gran proporci6n
de socios cubanos.

6. LAS SOCIEDADES MUTUALIsTAS ESPANOLAS
La caracteristica mAs interesante de la colonia espafiola es, induda-
blemente, la representada por las sociedades cooperativas y otras
formas de asociaci6n que en ciertos moments han llegado a reunir el
90% de la colonia espafiola er sus listas de asociados, si a los socios


431





PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


titulares afiadimos sus familiares.1 Muchas de las sociedades que
agruparon inmigrantes de las distintas regiones de Espafia, tales como
Asturias y Galicia, fueron fundadas despu6s de '88o y su proposito
original fu6 atender a las necesidades de los inmigrantes espafioles a
fin de que no se convirtiesen en carga pnblica, en contra de lo dispuesto
en las leyes, asi como aliviar la miseria causada por las peri6dicas epi-
demias. De entonces a acA se han desarrollado hasta el punto de que
las mas importantes ofrecen todas las facilidades de un club social,
instruccion gratis y asistencia medica libre de gastos. Las cuotas
sociales no pasan de $2.oo al mes, y aunque las tres cuartas partes del
producto de las mismas se dedican a atenciones medicas, los fondos
han sido tambi6n empleados, en los casos del Centro Asturiano y del
Centro Gallego, para construir magnificos edificios en el centro de La
Habana y para edificar y mantener varias escuelas y algunas de las
mejores clinicas y hospitales de Cuba. Es especialmente notable la
quinta "Covadonga", mantenida por el Centro Asturiano. El 6xito de
estas sociedades, en su mayor parte concentradas en La Habana, al
proporcionar asistencia m6dica a sus asociados, ha dado lugar a una
grave controversia entre las sociedades mutualistas y los profesionales
m6dicos de La Habana, cuyo alcance se discute en otro capitulo.2
Sean los que fueren los m6ritos de esta controversia, las sociedades
mutualistas espafiolas, que contienen numerosos socios cubanos, pueden
contarse entre los mas notables experimentos de cooperaci6n de cual-
quier pais.
Desde el punto de vista racial y cultural, el espafiol moderno ha
sido una verdadera adquisici6n para Cuba y la continua corriente
inmigratoria ha permitido mantener alli la pureza del idioma y el
desenvolvimiento de la cultura cubana. La mayoria de los obispos,
sacerdotes y monjas de la Iglesia Catolica son espafioles. El espafiol,
ademAs, ha ayudado al desarrollo econ6mico de la Isla, al propio
tiempo que las sociedades mutualistas han beneficiado a muchos aso-
ciados cubanos. La colonia espaffola, no obstante, ha despertado seria
oposici6n por parte de niuchos cubanos, unas veces por razones eco-
n6micas y otras por motivos culturales.
r.-
21 Las mas importantes de estas sociedades son el Centro Asturiano, fundado en 1886
y cuya lista de asociados ha disminuido de 60.00o a 34.000; el Centro Gallego, que en
parte a causa de una controversia administrativa de orden interior, ha visto reducidos a
15.000 los 64.000 socios que lleg6 a tener, y la Asociaci6n de Dependientes del Comercio,
cuyo nnmero de asociados ha quedado reducido a 18.000, en vez de los 52.000 que tuvo.
En un tiempo estas sociedades cooperativas ilegaron a tener 200.000 asociados; las bajas
han sido debidas en gran parte a la depresi6n (aunque tambien ha influido el conflicto
con los medicos de los sanatorios). Ademas de estas sociedades mutualistas que ofrecen
asistencia medica y facilidades sociales, hay un nnmero incontable de otras organizaciones
de carActer social y benefico.
22 V6as6 capitulo V.


42




LOS ELEMENTOS DE POBLACION


La gran mayoria de los espanoles, muchos de ellos procedentes de
las clases mas pobres de su pais, han sido inspirados principalmente
por el deseo de acumular recursos. Han vivido como grupos aparte,-
una tendencia posiblemente acentuada por las sociedades mutualistas
que han satisfecho sus necesidades sociales. La mayor parte de estos0
espanoles han sido monarquicos de coraz6n y han alimentado ideas
conservadoras aun en cuestiones ajenas a la politica. El Casino Es-
panol, club social de los espafoles adinerados, fu6 el baluarte de la
reacci6n en los tiempos coloniales y hoy es un centro de elementos
conservadores. En 1928 una pequena minoria trat6 de apartarse de 5
esta tradici6n al establecer en Cuba el Circulo Republicano Espanol,
que apoyaba la caida de la monarquia espanola anos antes de que 6sta
ocurriese. Este Circulo, sin embargo, no tiene gran influencia porque
la mayoria de los miembros de la colonia espanola parece que se
aferran a las maneras y los usos de sus ascendientes. Conviene agregar
que un grupo de espanoles son los que han traido a Cuba las ideas t
anarco-sindicalistas que inspiran a algunas organizaciones obreras de 1
la Isla.
Aunque los espanoles son extranjeros y, en su mayoria, tienen una
tendencia a concentrarse en si mismos, ejercen una gran influencia en
la vida politica cubana. Su monopolio comercial les permite, en cierto
grado, controlar los anuncios de los peri6dicos. Excitados por la im-
plantaci6n de la ley del 50% y por el apoyo dado a los medicos en su
controversia con las sociedades mutualistas, los espanoles de Cuba
combatieron al gobierno de Grau San Martin y muchos de ellos, por
algnn tiempo, contribuyeron al mantenimiento del ABC.
Ha habido tambien alguna fricci6n por el hecho de que los es-
panoles ocupan tan dominante posici6n en la vida econ6mica del pais.
A pesar de la exportaci6n de capitales a Espafa en giros e intereses,
Cuba importa de aqu6lla casi dos veces mas de lo que exporta; y I
aunque los libros quedan balanceados por un comercio triangular, los
cubanos estiman que Espaia debia comprar mayores cantidades de
productos cubanos. Varias disposiciones recientes, tales como la ley
del 50% y la que prohibe la exportaci6n de dinero, han sido dirigidas
en parte contra los espanoles.
Mientras que la colonia espanola continna manteniendo su identidad
y ejerce una influencia econ6mica predominante, hay varios factores
que pueden conducir a la asimilaci6n de espanoles y cubanos. Desde
el punto de vista de la raza y el lenguaje, los dos tienen un tronco
comfn; pero, ademAs, la gran mayoria de los inmigrantes espanoles
se radican permanentemente en Cuba, muchos se casan con cubanas y
tienen hijos que automaticamente son cubanos a menos que se inscriban


43




44 PROBLEMS DE LA NUEVA CUBA
como espafioles 23 a la edad de 21 afios. Aunque algunos espafioles
adinerados se retiran a Espana, la mayoria mueren en Cuba y al
desaparecer los espafioles y sus hijos ser ciudadanos cubanos, la colonia
espafiola esta lamada a desaparecer a menos que sus filas est6n cons-
tantemente nutridas por nuevas inmigraciones. Por ahora son mas
los espafioles que se van de Cuba que los que vienen a ella; pero no es
improbable que cuando renazca la prosperidad el espafiol continue sus
emigraciones a Cuba. Hoy en dia las leyes de inmigraci6n practica-
mente no imponen restricciones respecto al namero de espafioles que
pueden entrar en Cuba; pero el gobierno cubano haria bien en estudiar
la adopci6n de varias pruebas calificadoras para los inmigrantes, a
fin de asegurar que dicha inmigraci6n fuese integrada por aquellas
clases de espafioles que mejor pudiesen contribuir al adelanto de la
Isla. Tj
Las sociedades espafiolas mutualistas podian hacer mas para pro-
mover una mejor comprensi6n entre los espafioles y los cubanos propia-
mente dichos. Actualmente, y no obstante las escuelas para nifios, las
sociedades mutualistas hacen poca labor en el campo de la educaci6n
de hombres y mujeres y pudieran tratar de estimular el interns y elevar
el nivel cultural de los socios adultos de las mismas, por medio de dis-
cusiones instructivas, conferencias y otras formas de educaci6n para
mayores que, en general, promoverian mAs estrechas relaciones cul-
turales entre ambos grupos.
23 Articulo IV, pArrafo I de la Ley Constitucional de 6 de febrero de 1934. Segnn la
Constituci6n de 19o1, sin embargo, los nacidos en Cuba de padres extranjeros no podian
obtener Ia ciudadania cubana sino despues de una declaraci6n al efecto, una vez cumplidos
los 21 afios de edad.










CAPITULO III


VIDA ECONOMICA

Cuba, la mayor de las Antillas, tiene una extension territorial
superior a la de muchos pauses europeos, como Portugal u Holanda,
y casi iguala en tamano a los estados de Pensilvania o Virginia en los
Estados Unidos. Situada a unas pocas millas de los Estados Unidos,
la Isla domina la entrada del Golfo de Mejico y su topografia se carac-
teriza por abundantes bahias y c6modos puertos, asi como por tres
sistemas de montafias, el mas importante de los cuales es el de la
Sierra Maestra, en la provincia de Oriente. La region central, en par-
ticular la provincia de Camaguey, consiste principalmente en una gran
llanura que se presta para la crianza de ganados. Con una o dos
excepciones, como el Cauto, Cuba carece de rios navegables y casi
estA desprovista de los elementos necesarios para un gran desenvolvi-
miento industrial. Sus reservas bituminosas y petroliferas son, a lo que
sabemos, de poca importancia; y su fuerza hidrAulica es limitada.
Unos pocos dep6sitos minerales, principalmente de hierro, cobre, cromo
y manganeso, han sido explotados comercialmente. Hoy en dia las
minas de cobre de Matahambre; las de asfalto de Mariel y Chambas;
los dep6sitos petroliferos de Bacuranao; la gasolina de Motembo;
las minas de hierro de Daiquiri y Firmeza; el cromo de Mayari y el
manganeso de San Luis, estan siendo explotados, pero no hay unani-
midad de-pareceres acerca de si las explotaciones minerales pueden ser
aumentadas con utilidad.
La riqueza de Cuba viene de sus productos agricolas, principal-
mente el azncar y el tabaco. En un principio toda la Isla estaba cu-
bierta por tupidas selvas tropicales que en su mayor parte han sido
destruidas por el avance de la agricultura, aunque, sin embargo, todavia
hay varios millares de hectareas de bosques en las regiones extremas,
oriental y occidental, de la Isla. El suelo de Cuba es tan rico y su
clima tan favorable, que se necesita muy poco esfuerzo humano para
producir una cosecha, y basta varias pueden obtenerse en un solo ano.
Mas de 3350 plantas indigenas de Cuba han sido catalogadas.

I. ORIGENEs ECON6MICOS
Aunque Cuba fue conquistada por Diego VelAzquez en 1511, su
verdadero desenvolvimiento econ6mico comenzo con la dominaci6n
45




PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


inglesa en La Habana, en 1762, 6poca en la cual el gobierno britAnico
aboli6 los monopolios mercantiles espafioles y estableci6 el comercio
libre. Pocos afios despu6s de la restauraci6n espafiola en La Habana,
Espafla promulg6 las ordenanzas de 1777, ampliadas en 1818, por las
que se suprimian las prohibiciones de comercio entre Cuba y las
naciones extranjeras, aunque se conservaba el trato preferencial para
los buques y los articulos espafioles. Estas medidas, conjuntamente con
la destrucci6n de la vecina colonia francesa de Haiti, a causa de la
sublevaci6n de los esclavos en 1791, trajeron a Cuba un periodo de
gran prosperidad en el que, mientras se continuaba la crianza del
ganado en gran escala, la economia de la Isla se basaba en el azucar,
el tabaco y el caf6. Debido a la decadencia de los cafetales franceses
de Haiti, la produccion de caf6 de Cuba rapidamente pas6 de 7411
arrobas Cfl 1790 a unos 2.000.00o de arrobas, en 1831, aunque despues
de 1840 la industria empez6 a decaer, a consecuencia del auge del
azncar y del 6xito del cafe brasilefio. A partir de esa fecha el azucar y
el tabaco ban ocupado una situacion preponderante en la economia
cubana, lo mismo durante la era colonial que en la epoca republicana.
Desde el inicio de la Guerra de los Diez Afios, en 1868, hasta el
final de la guerra entre Espana y los Estados Unidos, en 1898, Cuba
experiment dificultades econ6micas, lo que en gran parte fu6 debido al
estado de cr6nica insurreccion producido por la intransigencia de
Espafia, a la politica comercial de Espafia y de los Estados Unidos,
y al desenvolvimiento de la industria remolachera en otros pauses. En
el periodo que se extiende de 1889 a 1897, las exportaciones de Cuba
a los Estados Unidos disminuyeron de $56.336.064 a $16.233.456;
y al final de la guerra con Espana la situacion econ6mica de la Isla era
cadtica. Lo que atn era mas importante, los mercados extranjeros de
Cuba habian sido desorganizados y su economia interna habia desa-
parecido en gran parte. De los tres millones de cabezas de ganado que
habia en 1895, solo quedaba un 1o por ciento al final de la guerra con
Espafia y, ademAs, unas dos terceras partes de las propiedades estaban
hipotecadas.
La intervention norteamericana (1899-1902) acometio la obra de
crear un gobierno estable y de encontrar mercados para las princi-
pales exportaciones cubanas. Esto nltimo se consigui6 con el tratado
de reciprocidad de 11 de diciembre de 1902, entre Cuba y los Estados
Unidos, adoptado cuando ya Cuba tenia un gobierno republicano. Este
tratado disponia que todos los articulos cubanos que no estuviesen ya
en la lista de libres de derechos, entrarian en los Estados Unidos con
una bonificacion del 20 por ciento sobre los tipos ordinarios de las
tarifas. Los articulos norteamericanos no exentos de derechos al ser
importados en Cuba, como compensaci6n, se dividian en cuatro cases


46





VIDA ECONOMICA 47

cuyas tarifas eran, respectivamente, del 20, el 25, el 30 y el 40 por
ciento menos que las regulares. En lo sucesivo ninguno de los dos
gobiernos podria imponer derechos a los articulos que estuviesen
exentos.
Este convenio, junto con la Enmienda Platt, que virtualmente cons-
tituia una garantia de la estabilidad del gobierno cubano, reanimaron
los mercados cubanos e iniciaron un nuevo periodo de prosperidad en
el que las exportaciones e importaciones cubanas, sin incluir el dinero,
aumentaron con algunas fluctuaciones, segn el siguiente cuadro:1

EXPORTACIONES E IMPORTACIONES DE CUBA (1902-1914)
(en millones de pesos)
Ano Exportaciones Importaciones Total
1902 64.3 60.5 124.8
1903 77.2 63.5 140.7
1904 89.o 77.0 166.o
1905 110.2 95.0 205.2
1906 103.9 98.0 201.9
1907 104.2 104.5 208.7
1908 94.6 85.2 179.8
1909 124.7 91.4 216.1
1910 150.8 103.7 254.5 -
1911 122.9 113.1 236.0 -
1912 173.0 123.2 296.2
1913 164.6 140.1 304.7
1914 174.0 118.2 292.2 -

Aunque ya en 1910 el azacar cubano habia perdido el beneficio del i
tratado de reciprocidad 2 por el aumento de las zafras, las exporta- I
ciones taPmbi6n fueron en aumento, conjuntamente con el movimiento
comercial de Cuba, debido a la mayor demanda de azucar que produjo
laGuerra Mundial.

2. INVERSIONES EXTRANJERAS
El desarrollo econ6mico de Cuba no se ha sefialado solamente por
un gran comercio con otros pauses, sino tambien por extensas inver-
siones de capital extranjero que se estima que llegaron a ser de mil
quinientos millones de pesos o $400 per cApita, aproximadamente. Los
Estados Unidos tendrian que contratar un empr6stito extranjero de
unos cincuenta mil millones de pesos para igualar la cifra per capita
alcanzada por Cuba.

Comercio exterior, publicaci6n anual de la secretaria de Hacienda de Cuba
(Secci6n de Estadistica).
2Vase p. 270.





48 PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA
MAs de mil millones de pesos de las inversions extranjeras en
Cuba son norteamericanos, segn el calculo que sigue: 3
INVERSIONES NORTEAMERICANAS
Industria azucarera .................... $6oo.ooo.ooo
Compafiias de servicios piblicos (excepto
ferrocarriles) .................... 115.000.000
Ferrocarriles ........................ 120.000.000
Minas ............................. 50.000000
Industria tabacalera .................... 20.000.000
Hoteles y diversiones .................. 15.000.000
Empresas mercantiles .................. 30.000.000
Empresas agricolas ..................... 25.000.000
Fabricas ............................. 15.000.000
Fincas urbanas ....................... 50.000.000
Deuda pniblica ........................ 100.000.000

Total ............................. I.140.000.000

Estas inversiones son solo superadas por las que los Estados Unidos
tienen en Canada y en Alemania y se estima que, excepto $200.000.000,
todo el capital norteamericano restante entr6 en Cuba durante el
periodo de la Guerra Mundial y la post-guerra. El resto de las inver-
siones extranjeras en su mayor parte pertenecen a ingleses y espafioles.
La numerosa colonia espafiola 4 controla el comercio al detalle y posee
muchas fincas urbanas. Se calcula que, hasta hace poco, los espafioles
de Cuba remitian a su pais de diez a veinte millones de pesos al afio
y que los intereses del capital espafiol levaron a Espafia otros tres
millones mAs. Las propiedades britanicas representan unos doscientos
millones de pesos, parte de los cuales estan invertidos en los Ferro-
carriles Unidos; pero no se sabe hasta que punto estas inversiones
representan una inflaci6n de valores.
Carecemos de los datos necesarios para calcular la balanza de
pagos de Cuba; pero parece que durante la Guerra Mundial
el capital extranjero invertido en la Isla produjo utilidades en
extremo considerable. A partir de 1923, sin embargo, esta situaci6n
ha cambiado y es dudoso que muchos de los inversionistas extranjeros
hayan recibido intereses. Puede decirse que, hoy en dia, la gran
mayoria de los que tienen dinero invertido en la agricultura y la indus-
tria de Cuba, liquidarian gustosos sus pertenencias por la mitad y
3 Our Cuban Colony, por Leland H. Jenks, Nueva York, 1928, pp. 299-300. Hay una
incompleta traducci6n espafiola de este libro, publicada en Madrid. En 1930 Dickens
calculaba las inversiones norteamericanas en Cuba en $1.o66.o51.ooo, mientras que
Winkler las hacia ascender a $1.5oo.ooo.oo. "A New Estimate of American Investments
Abroad." Trade Information Bulletin, nnm. 767, Washington, U. S. Dept. of Commerce,
p. 165. Investments of U. S. Capital in Latin America, por Max Winkler, Boston, 1929,
p. 184.
4 Vease p. 41.





VIDA ECONOMICA


hasta la cuarta parte de lo que originariamente pagaron. Mientras que
al inversionista le ha ido bastante mal, el producto fisico de la inver-
si6n ha permanecido en Cuba. El mal mayor de estas inversiones ex-
tranjeras no ha sido, como algunos de los mas radicales cubanos
declaran, que el pais haya sido despojado de sus riquezas por explo-
tadores extranjeros, sino que las excesivas inversiones extranjeras,
especialmente en la industria azucarera, han estimulado un crecimiento
economic perjudicial al cubano y al extranjero.

3. LAs PRINCIPALES EXPORTACIONES

De conformidad con los principios tradicionales del comercio inter-
nacional, Cuba debiera exportar aquellos productos en los cuales tiene
una ventaja relativa e importar los que otros paises pueden producir a
menor precio. Durante un period de mis de 25 afios la repnblica de
Cuba, al menos en gran parte, trat6 de aplicar estos principios.
Favorecida por su suelo y por su clima, Cuba puede producir azncar
mis barato que casi todos los demas paises del mundo. Durante la
mayor parte del siglo XIX Cuba tuvo la primacia como productor de
azucar de caia. En 1894 la produccion, por primera vez, sobrepas6
el million de toneladas; 5 y aunque la guerra de 1895 disminuy6 bastante
la producci6n, el establecimiento de la Repnblica, acompafiado por el
tratado de reciprocidad de 1902 y el tratado permanente de 1903, pro-
dujo una mayor expansion. La zafra de 1904, una vez mas, pas6 de un
mill6n de toneladas, y en 1914 esta cifra se habia elevado a 2.597.732
toneladas. Aunque el estimulo original del tratado de reciprocidad se
habia terminado, la reducci6n de los aranceles norteamericanos en
1913, seguida por la enorme demanda de azucar de cafia producida
por la Guerra Mundial, indujo a Cuba a mayores esfuerzos de produc-
cion que culminaron en una zafra de 4.009.734 toneladas en 1919.
Despu6s del colapso de 1921, la producci6n azucarera de Cuba,
estimulada por recursos que parecian ilimitados, de los Estados Unidos,
empezo a extenderse mucho mas allA de la cifra alcanzada durante la
Guerra Mundial. Mientras tanto, los aumentos de 1921 y 1922 en las
tarifas norteamericanas, reflejos de la tendencia universal para esti-
mular la production domestica del azacar, comenzaron a ofrecer obsta-
culos para la expansion de las exportaciones cubanas. El hecho de que,
no obstante estos obstAculos, Cuba pudiese continuar aumentando su
producci6n, indicaba que la Isla posefa extraordinarias ventajas
naturales. Sin embargo, aunque el precio del azucar alcanz6 en Nueva
York a 5.240 centavos la libra, sin contar los derechos, en 1923, pronto
comenz6 a bajar, de una manera constante. En 1924 era de 4.186 cen-
A menos que otra cosa se espedfique, las toneladas son largas.


49





PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


tavos y en 1925 y 1926 tuvo un promedio de unos 2.5 centavos, del
que descendi6 al de .925 centavos en 1932 hasta subir a 1.208 centavos
en 1933.

El tabaco
La segunda fuente de la riqueza cubana ha sido el tabaco que,
posiblemente, es superior en calidad a cualquiera otro del mundo. Por
espacio de varios siglos grandes cantidades de tabaco han sido ex-
portadas de Cuba, en rama y en cigarros. Hasta 1817 la producci6n
y venta del tabaco constituyeron un monopolio de la Corona espaiola;
pero al ser abolido ese monopolio y suprimidas muchas onerosas
gabelas, la producci6n de tabaco en rama aument6 rApidamente. Desde
el establecimiento de la Repnblica hasta el ano de 1931 Cuba ha pro-
ducido de 415.o0o a 61o.ooo tercios 6 anuales de tabaco en rama, con
un valor de unos cincuenta millones de pesos. El promedio de tabaco
en rama producido durante los cuatro anios 1924-1928 fu6 de 65.028.000
libras, 38.334.000 de las cuales, o el 58.9 por ciento, se export6, mien-
tras que el resto se emple6 en la fabricaci6n de cigarros en Cuba. La
producci6n de tabaco se ha concentrado casi exclusivamente en la
provincia de Pinar del Rio, cuyo suelo se adapta especialmente para
dicho cultivo. Las vegas de tabaco, en su mayor parte, estAn en manos
cubanas.
En 1899 el valor de las exportaciones de tabaco excedi6 al del
azncar, pero desde entonces el azncar ha ido poco a poco adquiriendo
una posici6n predominante. En 1908 el azncar y sus productos con-
stitufan el 54.1 por ciento del valor total de las exportaciones, y en 1919
habian alcanzado al 88.6 por ciento. El porcentaje del tabaco, por otra
parte, descendi6 del 32.7 por ciento al 8.3 por ciento durante el mismo
periodo.] Aunque el azncar y el tabaco han continuado siendo pre-
dominantes, la Republica ha exportado pequenas cantidades de otros
productos, algunos de los cuales han aumentado de precio durante el
periodo de la post-guerra. La situaci6n aparece en detalle en el cuadro
que se acompaiia.8
De acuerdo con esta tabla, durante el periodo de 1932 a 1933, el
azncar y el tabaco constituyeron solamente el 84.19 por ciento de las

e El tercio tiene de unas 12o a 15o libras.
7 Censo de la repiblica de Cuba, La Habana, g1ig, p. 231.
8 Comercio exterior y navegacidn, 1919-1931, repnblica de Cuba, por E. Durruthy, La
Habana, 1934. Los datos respecto a los aios 1932 y 1933 son tomados de la Special
Circular No. 300, Cuban Foreign Trade, U. S. Department of Commerce, WAshington,
junio 22 de 1934.
Por otra parte, en 1929, la exportaci6n per capita de productos cubanos, exceptuado
el azucar, fu6 menor que durante el periodo de 1899-1g1. Vase The Cuban Situation
and Our Treaty Relations, por Philip G. Wright, Washington, 1931, p. 118.


50








EXPORTACIONES CUBANAS (1919-1933)
(valor en miles de pesos)


1919-1923
Grupos Valor %
Azncar .................. $420.698 87.95
M ieles ................... 3.059 o.64
Alcoholes y aguardientes .... 1.706 0.36
Tabaco .................. 40.123 8.39
Frutas, granos y vegetales... 4.028 o.84
Dulces y conservas ........ i65 0.03
Minerales y metales ........ 4.291 o.89
Conchas y esponjas ........ ... 431 0.09
Cera y miel de abejas ....... 740 o.16
Maderas y fibras ..........- --955 0.20
Cueros y pieles ............ 1.677 0.35
Otros articulos ............ 455 1.00

Exportaci6n total .......... $478.328 100


1924-1928 1929-1931 1932 1933
Valor % Valor % Valor % Valor % 4
$275.595 81.38 $129.541 69.56 $54.286 67.29 $58.404 69.20
9.836 2.91 9.679 5.20 3.457 4.29 2.851 3.379
1.441 0.43 1.392 0.75 709 o.87 1.250 1.48
38.753 11.44 31.479 16.91 12.926 16.03 13.396 15.87 n
4.898 1.44 4.814 2.58 5.046 6.28 3.011 3.57 O
152 0.05 499 0.27 179 0.22 182 0.21 z
2.488 0.74 3.518 1.89 692 o.85 I.733 2.05 0
932 0.27 923 0.50 429 0.53 450 0.53
697 0.21 803 0.43 331 0.41 326 0.38 n
1.089 0.33 1.049 0.56 561 o.69 829 0.98 Y
1.931 0.57 1.478 0.79 497 o.61 642 o.8o
787 0.23 1.064 0.56 1.559 1.93 1.317 1.56

$338.599 100 $186.239 100 $8o.672 oo $84.39I 100





52 PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA
exportaciones totales, en comparaci6n con el 96.34 durante el periodo
anormal de 1919 a 1923, y el 92.82 durante el periodo de 1924 a 1928.
Por otra parte, hasta 1933 las exportaciones de mieles, frutas y vege-
tales, esponjas, miel y maderas, aumentaron.
El aumento del comercio general entre 1914 y 1925 fu6 como
aparece en el siguiente cuadro:

COMERCIo GENERAL (1914-1925)
(en millones de pesos)
Exportaciones Importaciones Total
(dinero exclusive)
1914..........$174.0 $118.2 $292.2
1915.......... .236.2 140.9 377.1
1916......... 321.8 216.o 537.8
1917.......... 356.4 256.1 612.5
1918......... 407.3 294.6 701.9
1919.......... 573.0 356.6 929.6
1920.......... .794.0 557.0 1.351.0
1921.......... 278.1 357.4 635.5
1922.......... 325.5 180.3 505.8
1923.......... 421.1 268.9 69o.o
1924.......... .434.9 289.8 724.7
1925.......... .354.0 297.3 651.3

El turismo
Si exceptuamos el azncar y el tabaco, los ingresos por el concepto
de turismo ban constituido la mayor fuente de riqueza para Cuba.
La Habana, a causa de su situaci6n, es uno de los regulares puertos de
travesia para muchos buques que van a Panama y a otros paises latino-
americanos, y los pasajeros en transito bajan a tierra y frecuentemente
gastan grandes sumas de dinero. Anm mAs importante han sido las
excursiones especiales, preparadas en Nueva York, y que cada afio
han llevado a La Habana millares y millares de turistas, a pasar una
temporada de varios dias. Ademis, antes de la depresi6n, muchos
norteamericanos se iban a Cuba durante el invierno para huir de los
rigores del frio y de la prohibici6n. Segun la Comisi6n Nacional del
Turismo, en 1930, que fu6 el aio del mayor auge, 86.270 turistas
visitaron a La Habana, por la que tambi6n pasaron 76.982 pasajeros de
transito, para hacer un gran total de 163.252 forasteros. Se calcula que
estos visitantes gastaron en Cuba $12.591.000.

4. FACTORES ECON6MICOS Y SOCIALEs INTERNS
Este notable desenvolvimiento del comercio exterior y de las
inversiones en Cuba, despues de 1900, produjo vastos cambios en la





VIDA ECONOMICA


vida interna de Cuba. Las compafias azucareras construyeron mas de
14.400 kms. de ferrocarriles privados para conectar los centrales con
los campos de cafia; y para comunicar las fabricas de azficar y otras
empresas, con los puertos, unos 7824 kms. de ferrocarriles pfiblicos
fueron construidos. Cuba es el s6ptimo pais de la America, en cuanto
al kilometraje absoluto de sus ferrocarriles, en que le exceden solamente
los Estados Unidos, Canada, Argentina, Brazil, Chile y M6jico. En
1899 las provincial de Camaguey y Oriente podian comunicarse con
La Habana solamente por mar; pero boy tienen conexion ferroviaria
y, ademas, carretera y lineas areas. En 1899 Cuba tenia 256 kil6-
metros de carretera, finicamente, mientras que hoy tiene tm de 2300
kil6metros, 1128 de los cuales corresponden a la carretera central.
Cuba necesita todavia miles de kil6metros de buenas carreteras
laterales. Durante los filtimos 30 afios las facilidades del telefono y el
tel6grafo ban Ilegado a todo pueblo de alguna importaicia.
En adici6n, durante el ultimo tercio de siglo han surgido numerosas
industrias. La producci6n de ron y de mieles de cafia, asi como la de
cigarros, ban existido en Cuba por mucho tiempo. La refinaci6n de
azucar ha aumentado mucho durante los fltimos afios. Cuba tiene
ahora fabricas de cerveza, de hielo, de cemento, de vestidos, de aguas
minerales, de chocolates, de calzado, de muebles, de perfumes, de
botellas, de maderas, de clavos, de cueros, de tasajo, de jaleas y pastas
de frutas, de frutas en conserva, de articulos de piel, de ladrillos, de
mantecas vegetales, de leche condensada, de jab6n, de papel, de pin-
tura, de mosaicos, de cristal y de otros numerosos productos. Muchas
de estas industrias fueron estimuladas por los aranceles de 1927 yi
algunas de ellas, sin duda, desapareceran a consecuencia del nuevo
tratado de reciprocidad. Ha habido, sin embargo, un proceso natural
de desarrollo industrial en Cuba, que es probable que continfie.10 --
El censo de 1899 enumer6 93.034 personas empleadas en las dife-
rentes industrias; esa cifra ha aumentado hasta 211.380 en 1933. La
industria de transporte tiene unos 58.000 trabajadores, mientras que
hay 123.000 en el comercio en general y poco mas de 2000 en las
minas. Al servicio del gobierno, si incluimos soldados y marinos, hay
unos 50.000 funcionarios y empleados, mientras que los profesionales
son unos 32.000. Algunos nuevos empleos han surgido a consecuencia
de la diversificaci6n," pero a pesar de los esfuerzos en ese sentido,1
682.000 trabajadores, la gran parte de la poblaci6n empleada, se
ocupan en la agricultura, la mayoria en la producci6n de azticar.
De acuerdo con el censo hecho por el gobierno en 1929, el 67.81 por
9 V6ase p. 248, nota 12.
"V6ase "Cuban Readjustment to Current Economic Forces," Trade Information
Bulletin, nnm. 725, U. S. Dept. of Commerce, Washington, 1930.
1 V6ase p. 58.


53





PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


ciento de la producci6n agricola nacional consistia en cana de azucar;
el 10.5 por ciento en granos; el 10.3 por ciento en care, y el 4.2 por
ciento en tabaco.2 En 1933 todavia el azncar constituia el 70 por ciento
de la exportaci6n total.
Estos datos indican que, a despecho de los obstaculos opuestos a
la exportaci6n de azucar, por una parte; y a los grandes esfuerzos de
diversificaci6n hechos por Cuba, por otra, el azncar continna siendo la
base de la economia cubana. Si Cuba hubiese podido disponer de zafras
de 5.oao.ooo de toneladas, como las hechas en 1925 y en 1929, la
industria azucarera habria sido extremadamente remunerativa aunque,
como ya dejamos dicho en el primer capitulo, la situaci6n general del
pais no habria sido necesariamente muy saludable. Las fluctuaciones
del mercado azucarero mundial, asi como la dependencia de Cuba al
capricho de las tarifas arancelarias norteamericanas, creaban una
condici6n de inestabilidad e inseguridad.
La industria azucarera, ademAs, estaba dominada por capital y
promotores (entrepreneurs) extranjeros y organizada sobre la base de
grandes latifundios, por lo que tuvo que afrontar problemas sociales
que inevitablemente surgen cuando un sistema de produccion en gran
escala y sin control invade los tr6picos y emplea trabajadores semi-
instruidos y con un bajo nivel de vida.

5. LA POsESI6N DE LA TIERRA
Una de las mAs sorprendentes caracteristicas del desenvolvimiento
econ6mico cubano, que discutimos detalladamente en otra parte, ha
sido la creciente concentraci6n de tierras cultivables en las manos de
las grandes compafiias y la correspondiente disminuci6n en el nnimero
de los sitios de labor. Hoy en dia Cuba tiene unos 38.105 sitios (un
tercio de los cuales tienen menos de 2 caballerias de tierra), en com-
paraci6n con los 60.711 que habia en 1899.13
Una de las razones de este desenvolvimiento ha sido la desaparici6n
de una curiosa forma de posesi6n, Lamada hacienda comunera. Aunque
la Corona espaflola reclam6 como suyas todas las tierras de Cuba, en
un principio los municipios cubanos otorgaron concesiones o mercedes
a distintos individuos, por un indefinido periodo de tiempo. Estas con-
cesiones, por lo comnin, autorizaban a los beneficiaries para tener sus
ganados en terrenos que, a falta de un conocimiento detallado de los
terrenos, no estaban exactamente precisados. El beneficiaries solamente
estaba autorizado para utilizar las tierras que se extendian en un radio
de varias leguas alrededor de un punt dado y la merced era vAlida
12 Estadistica agropecuaria, publicada por la secretaria de Agricultura, Comercio y
Trabajo, 1928-1929, La Habana, p. 20.
13 Estadistica agropecuaria citada, p. 7. Report on the Census of Cuba, 1899, p. 543.


54





VIDA ECONOMIC 55

siempre y cuando el concesionario utilizase la tierra y construyese un
albergue en su centro para beneficio de los viajeros.
Aunque originalmente estas concesiones fueron de caracter indi-
vidual, gradualmente se convirtieron en colectivas y fueron llamadas
comuneras. El cambio surgi6 como consecuencia de las dificultades
para heredar en un pals primitivo. En algunos casos los herederos
estaban en Espana y generalmente los procedimientos judiciales y
avaluos eran inadecuados. En consecuencia, los herederos solamente
tenian el titulo en comnn, de la propiedad, y 6sta estaba vagamente
dividida en unidades de posesi6n, llamadas "pesos de posesi6n." 14
Este sistema de posesi6n de la tierra muy pronto di6 lugar a numerosas
controversial y en 1819 el gobierno espafol dict6 una disposici6n ten-
diente a facilitar la division voluntaria de las fincas. El procedimiento,
sin embargo, result muy lento, y todavia al final de la guerra entre los
Estados Unidos y Espaia habia tierras en Cuba conservadas de acuerdo
con el sistema de las haciendas comuneras.
El gobierno de la primera intervenci6n norteamericana en Cuba,
posiblemente en la creencia de que este sistema de posesion de la tierra
constitula un obstAculo para el desarrollo econ6mico del pals y la
obtencion de titulos de la propiedad, nombr6 una comisi6n de juristas
cubanos para estudiar ese problema. De acuerdo con las recomenda-
ciones de esa comisi6n, el general Wood promulg6 la orden nnm. 62,
que disponia la division de las haciendas comuneras a virtud de un
procedimiento especial mucho mAs rapido que el que habia estado en
vigor hasta entonces. La comisi6n rechaz6 la prenosici6n de que el
gobierno asumiese la responsabilidad de la division de las tierras y
dei6 a la iniciativa individual el presentar cada caso ante los tribunales
creados por la mencionada orden.5
Los cubanos criticaron la aplicaci6n de esta orden y 6sta fu6 modi-
ficada en varios respectos por los tribunales despu6s del cese de la
intervenci6n norteamericana,16 ya que se alegaba que los resultados
de dicho decreto eran injustos, especialmente contra los pequenos
propietarios que carecian de instruccion. No nos consideramos capaci-
tados para opinar sobre cuesti6n tan eminentemente tecnica; pero nos
parece que el establecimiento de ese sistema de propiedad individual
ech6 los cimientos para el desarrollo de la moderna corporaci6n y de
los actuales latifundios, que no habrian sido posibles de haber con-
tinuado en efecto el antiguo sistema de posesi6n de las tierras. El

14 Historia de Cuba, por Ramiro Guerra, La Habana, 1925, vol. II, p. 182 y siguientes.
Las haciendas comuneras, por Benito Celorio, La Habana, 1914, cap. II.
15 Orden nnm. 62, en Civil Orders and Circulars, dictadas desde enero 1.* de 1902 hasta
mayo 20 de 1902, p. 163 y siguientes.
16 Celorio, ob. cit., p. 53. Angel C. Betancourt, Jurisprudencia cubana . ., La
Habana, 1912, vol. I, p. 359.




56 PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA
desenvolvimiento de la propiedad privada puede haber sido muy de
desear; pero si el gobierno de la intervenci6n norteamericana hubiese
querido conservar el control de los recursos del pais en manos cubanas,
debi6, al propio tiempo, haber establecido un sistema de propietarios
rurales e implantado una legislaci6n restrictiva de la cantidad de tierras
que los extranjeros podian adquirir. Al terminarse la intervenci6n
norteamericana la reptblica de Cuba tambien dej6 de tomar medidas
a ese respecto,7 y los latifundios continuaron desarrollandose.

6. LA DEPREsI6N
La depresi6n lleg6 a Cuba cinco ahos antes de invadir a los Estados
Unidos. De 1924 a 1933 la vida econ6mica y social del pais degener6
marcadamente. La depresi6n, en Cuba, fu6 debida principalmente a
las dificultades surgidas en la producci6n de azfcar, a las inversiones
aventuradas, al establecimiento de tarifas excesivas tendientes a esti-
mular la producci6n dom6stica de azhcar en casi todos los pauses del
mundo, a la acumulaci6n de vastos remanentes, al establecimiento de
sistemas artificiales para controlar la producci6n y, generalmente, a
que los gobiernos dejaron de adoptar las pertinentes politicas mer-
cantiles. La implantaci6n de los aranceles Hawley-Smoot, en el afio
de 1931, al aumentar los derechos al azacar cubano a 2 centavos la
libra e imponer tarifas muy elevadas a las frutas y los vegetaes
cubanos, fu6 factor importantismo para agudizar la crisis cubana.
El alcance de la depresi6n en Cuba puede comprenderse mejor si
tenemos en cuenta que la exportaci6n de azficar y mieles, que en 1924
alcanz6 a $382.193.000, disminuy6 durante los nueve afios subsiguien-
tes hasta que en 1933 qued6 reducida a $57.743.000, o sea un 85 por
ciento menos que en 1924. La situaci6n, en detalle, es como sigue:
EXPORTACI6N DE PRODUCTS SACARINOS (1924-1933)
(valor en millones de pesos)
Azucar Azucar Mieles y Valor en los
Ano crudo refinado siropes Total Estados Unidos %
1924 $374.496 $ 503 $ 7.194 $382.193 $326.198 85.35
1925 280.350 467 16.695 297.512 225.951 75.95
1926 237.202 4.976 7.905 250.083 206.871 82.72
1927 255.842 9.499 8.650 273.991 224.250 81.85
1928 199.021 15.620 8.701 223.342 169.245 75.78
1929 188.636 16.213 11.737 216.586 173.478 8o.1o
1930 92.471 12.732 12.221 117.424 86.1o6 73.33
1931 64.918 13.655 5.o6o 83.633 67.501 80.71
1932 39.682 14.290 3.771 57.743 42.707 73.96
1933 43.287 14.584 3-384 61.255 42.559 69.47
17 En 1poc el Congreso norteamericano aprob6 una resoluci6n conjunta la cual
disponia que toda compafiia que se dedicase a la agricultura en Puerto Rico, por dis-
posici6n estatuaria de ]a misma debia limitarse a la propiedad y control de fincas, cuya





VIDA ECONOMICA 57

A consecuencia de las barreras arancelarias y de la minuci6n
del poder adquisitivo en el extranjero, la segunda industria cubana-
el tabaco-, pas6 por una crisis semejante de 1929 a 1933. En este
6ltimo afio el valor de las exportaciones de tabaco en rama cubano fu6
solamente de $13.861.ooo comparado con $43.o67.ooo en 1929, lo que
representa una baja de 68 por ciento. Al propio tiempo Cuba perdi6
una gran parte de su mercado extranjero de tabaco torcido, en parte
debido a que varias fabricas de tabacos fueron trasladadas a los Estados
Unidos 1 y tambi6n a la creciente preferencia de que gozan los
cigarrillos sobre los cigarros. La exportaci6n de frutas y vegetables
cubanos, que en 1930 alcanz6 la importante cantidad de $5.295.611,
disminuy6 a $2.420.744 en 1933. La disminuci6n del comercio general
fu6 como sigue:
COMERCIO GENERAL (1926-1933)
(en millones de pesos)
Exportaciones Importaciones Total
1926..........$260.8 $301.7 $562.5
1927.......... 257.4 324.4 581.8
1928.......... 212.8 278.1 490.9
1929.......... 216.2 272.4 488.6
1930.......... 160.5 167.4 327.9
1931......... 80.1 118.9 199.0
1932.......... ...51.0 80.7 131.7
1933 ..........- -42.4 84.4 126.8

En el campo de las finanzas dom6sticas, a pesar "de los sucesivos
aumentos de impuestos establecidos por el gobierno de Machado, los
ingresos disminuyeron constantemente. En 1924-1925 los ingresos
normales alcanzaron a $93.559.300 y en 1932-1933 quedaron reducidos
a $43.652.89o, que sumados con los $9.470.430 recaudados por el
Fondo Especial de Obras Pnblicas, hicieron un gran total de ingresos
ascendiente a $53.123.320. El efectivo en circulaci6n descendi6 de
$188.ooo.ooo en enero de 1925 a $64.5o6.364 en 1932, y conviene
advertir que estas sumas incluyen el efectivo en el tesoro de la Naci6n
y en los bancos. Debido a la depresi6n mundial, a los trastornos po-
liticos de Cuba y, posiblemente, a la abrogaci6n de la Ley Seca en los
Estados Unidos, el turismo se redujo notablemente. Menos de ocho mil
turistas vinieron a La Habana en la temporada de 1934 (diciembre

extensi6n no pasase de oo acres (aproximadamente 15 caballerias). Esta ley no sej
cumpli6.
El llamado trust tabacalero, en 1932, traslad6 a Trenton, N. J., las fabricas que
tenia en La Habana, aparentemente a causa de dificultades con los obreros y debido
tambi6n a la negativa de los torcedores cubanos de utilizar las maquinas para Ia
fabricaci6n de cigarros.




PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


1933-abril 1934), mientras que en 1930 su nnmero habia sido de 86.ooo
visitantes.
En el campo los colons no podian devolver los anticipos recibidos
y en las ciudades no se pagaban los alquileres. Los juicios de desahucios,
en las poblaciones, aumentaron de 75.198 en 1931 a 86.998 en 1932.19
Los terribles efectos psicol6gicos que todo este desastre politico y
econ6mico produjo en el pueblo cubano quedan indicados por el echo
de que en 1932 hubo en Cuba 1004 suicidios,20 un promedio de 253.38
por milI6n de habitantes, comparado con 67.82 en Espana, 122.69 en
Uruguay y 89.79 en Chile.

7. DIVERSIFICACI6N
A cambio de sus grandes exportaciones de azncar y tabaco Cuba
importaba vastas cantidades de alimentos, tales como pollos, huevos,
leche condensada y care y derivados, en su mayor parte de los Estados
Unidos; y tambien compraba mucho tasajo a Uruguay y arroz en Asia.
Articulos de algod6n, maquinarias y combustibles eran tambi6n de los
mis importantes en el comercio cubano de importaci6n.
El cuadro que se acompana muestra la naturaleza de las importa-
ciones cubanas despues de la Guerra Mundial.21
Con la disminuci6n de sus exportaciones de az6car y tabaco, Cuba
perdi6 su anterior poder adquisitivo y sus importaciones han descendido
casi en la misma proporci6n que las exportaciones de azucar. El capi-
talista y el trabajador cubanos, por consiguiente, trataron de fomentar
otras industrias durante estos nltimos anos, y esta tendencia fu6 esti-
mulada por el programa de instrucci6n agricola puesto en practice por
la secretaria de Agricultura y por el establecimiento de los aranceles
proteccionistas cubanos de 1927.22 Con la baja en los precios del azncar
durante los anos subsiguientes, estos aranceles fueron aumentados una
y otra vez hasta que en muchos casos se hicieron practicamente pro-
hibitivos. Los mayores aumentos fueron los impuestos a los productos
alimenticios importados, cuyos derechos, a veces, se elevaron a varios
cientos por ciento del valor del articulo en cuesti6n, en un mercado
libre. Con esas tarifas se estimul6 el rapido desarrollo de la producci6n
dom6stica y, ademAs de las industrias ya enumeradas, Cuba se aven-
tur6 a emprender otras varias, agricolas, lecheras y de cria de aves.
Uno de los casos mis curiosos de este proteccionismo es el del caf6,
la producci6n del cual ha sido estimulada por derechos arancelarios
19 Estadisticas de 1932, p. 270.
20 En 1931 bubo 1217 suicidios en Cuba, y 1132 en 1930.
21 Comercio exterior y navegacidn, 191g-1931, por E. Durruthy, obra citada, p. 20. Los
datos respecto a los anos 1932 y 1933 son tomados de la Special Circular No. 3oo, ya
citada, del U. S. Department of Commerce.
22 V6ase p. 12.






IMPORTACIONES (1919-1933)
(promedio anual en miles de pesos)
1919-1923 1924-1928 1929-1931 1932 1933
Valor % Valor % Valor % Valor % Valor %
Productos alimenticios ..... $114.986 33.48 $ 92.261 35.00 $51.771 33.92 $14.523 28.47 $12.245 28.93 C
Hilados y tejidos .......... 49.840 14.52 37.411 14.19 27.153 17.75 10.820 21.21 9.440 22.32
Piedra, mosaicos y ceramica. 24.577 7.15 22.629 8.58 14.486 9.47 5.543 1o.86 3.534 8.34 .
Productos quimicos, tintes,
perfumes, etc. .......... 20.800 6.o5 18.275 6.93 12.598 8.18 5.250 10.29 5.069 11.98 n
Maquinaria .............. .49.568 14.43 32.038 12.15 13.722 8.97 2.891 5.66 2.205 5.21 O
Metales ................. 25.021 7.29 18.148 6.88 9.689 6.34 2.903 5.69 2.793 6.43 Z
Aceite de olivas y bebidas... 9.213 2.68 7.440 2.82 4.824 3.15 2.805 5.50 2.178 5.15
Papel y cartones .......... 7.279 2.12 62.241 2.37 4.766 3.12 2.093 4.10 1.673 3.95
Maderas y muebles ........ .12.850 3.74 8.546 3.24 4.124 2.70 1.255 2.46 993 2.34
Animales y sus productos.... 15.901 4.63 9.684 3.67 3.519 2.30 867 1.70 690 1.63
Miscelinea ............... .12.528 3.65 10.229 3.89 5.852 3.83 1.822 3.57 1.398 3.30
Libres de derechos
(franquicias) ........... ... 878 0.26 735 0.28 422 0.27 252 0.49 144 0.42

$343.441 100 $263.637 100 $152.926 100 $51.024 100 $42.362 100





PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


que en 1930 alcanzaron a $32'oo por cada cien kilos. Principalmente a
causa de este impuesto, la importaci6n del caf6 en Cuba disminuy6
de 12.972.ooo kilos en 1925 a 58.6oo en 1933. El mercado cubano hoy
en dia se abastece en gran parte con la producci6n del pais y los siete u
Iocho millones de pesos al afio que antes se invertian en caf6 ya no se
I envian al extranjero. En 1932 Cuba lleg6 a exportar 6.088.932 kilos de
cafe, cantidad que baj6 a 3.242.293 kilos en 1933. Un 85 por ciento del
caf6 se produce al pie de las lomas en la provincia de Oriente y la
mayor parte del resto viene de las montafias de Trinidad y de Pinar
del Rio. El nnmero de cafetales aument6 de 2854 en 1925 a 4458 en
1933, al propio tiempo que las tierras sembradas casi se duplicaron.
La produccion aument6 de 19.600.000 a 23.680.ooo kilos, mientras que
el numero de trabajadores empleados en la recolecci6n pas6 de 13.986
a 25.845. El precio del caf6 de Trinidad disminuy6 de $20'oo por
quintal en 1931 a $6'oo en 1933.
El maiz es el segundo articulA cuya producci6n ha aumentado
grandemente; y se usa no s6lo como alimento para el ganado y las
aves, sino tambi6n en la producci6n de harinas. En 1925 Cuba import
cantidades de maiz y de harina de maiz; pero en 1932, sin embargo,
principalmente a causa del aumento de la producci6n dom6stica, las
importaciones de maiz casi habian desaparecido. El aumento en la
producci6n dom6stica fu6 tal que los precios bajaron notablemente,
y los productores se vieron obligados a disminuir sus cultivos y a
exportar mas de 4.000.000 de kilos. En 1933 las importaciones de maiz
en Cuba saltaron a 3.802.ooo kilos, con un valor de $138.ooo. El maiz
cubano es susceptible al ataque de cierto gusano y resulta dificil el
conservarlo en buenas condiciones. Por ello, si la producci6n de maiz
va a ser estabilizada, algunos expertos creen que el grano debe ser
esterilizado despu6s de seco y almacenado en tanques de hierro que lo
protejan contra los insectos.
Despu6s de la guerra de independencia, y a causa del casi total
exterminio del ganado, durante muchos aios Cuba tuvo que importar
grandes cantidades de care. Hoy en dia, sin embargo, la crianza de
ganados ha alcanzado mayores proporciones que las que tenia en 1895.
En 1932 los potreros de la Isla tenian 4.448.ooo cabezas de ganado,
mas de dos millones y medio de las cuales estaban en las provincias de
Camaguey y Oriente. Se calcula, ademas, que habia de 700.000 a
8oo.ooo cerdos y entre 150.000 y 200.000 ovejas y cabras.
Estos animales los utilizan los ganaderos, no s6lo para el consumo
en sus fincas, sino tambi6n para enviarlos a los mataderos phblicos.
En CamagUey, especialmente, hay grandes estancias de ganado vacuno.
23 El cacao tambidn se produce en la provincia de Oriente. La cosecha de 1925
alcanz6 a 3.446.688 kilos y ]a de 1932-1933 a 1.915.350 kilos.


6o






VIDA ECONOMICA 61

El ndmero de animales sacrificados en los mataderos la Repnblica,
de 1928 a 1932, y la cantidad de care fresca producida por los mismos,
puede verse en el siguiente cuadro:
GANADO SACRIFICADO


Novillos
Ano Numero Kilos
1928. ... 340.347 56.056.226
1929. ... 445.454 74.544.481
1930. ... 442.466 77.360.805
1931. ... 408.834 70.388.008


Cerdos
Nimero
148.294 6.
176.986 9.
172.283 9.
146.534 7.


Kilos
671.111
237.998
147.599
825.342


Ovejas
Ndimero Kilos
28.633 435.557
30.480 476.296
27.415 373.970
26.741 397.288


1932 . . 374.714 58.872.846 113.670 6.325.874 17.479 238.027
Promedio
1928-1932 402.363 67.444.473 151-553 7.841.585 26.150 384.228
En la industria lechera ha ocurrido un movimiento anAlogo. Se9
estima que la producci6n de leche, hoy en dia, oscila entre 700.000 y
800.000 litros diarios, la mitad de los cuales solamente procede de
vaquerias organizadas. En conjunto hay mas de 4000 fincas con
191.000 vacas dedicadas a la producci6n de leche. Tambien hay varias
fabricas de leche condensada. Despu6s de 1925 comenzaron a aparecer
exportaciones de mantequilla y de queso; y estimulados por la tarifa
de 1927 y los concursos organizados por la secretaria de Agricultura,
los cubanos empezaron a desarrollar la industria de aves y huevos,
cuya producci6n exacta desconocemos.
Este desenvolvimiento de una agricultura interna, de que podiamos
citar muchos otros ejemplos, fu6 acompafiado por una sorprendente
reducci6n en las importaciones de articulos alimenticios, como puede
verse en el siguiente cuadro:
IMPORTACIONES DE CARNES Y DERIVADOS
(toneladas mftricas)


1925
1933


Carne fresco Carne salada
1.o83 20.841
30 3.530


Manteca
39.411
9.897*


Embutidos
2.410
28

llos vacios
splumados
36.442 kis.
3.027 kls.


i


Tasajo
20.220
0


IMPORTACIONES DE PRODUCTS AVICOLAS Y DE LECHERIA
Leche Po
condensada Queso Mantequilla Huevos de
1925 21.765 tons. 2.530 tons. 1.112 tons. 11.936.845 docs. 1
1933 2.311 tons. 116 tons. 5 tons. 33 docs.
OTROS PRODUCTOS


Caf e


Maiz


Patatas


1925 12.972.730 kilos 81.665.895 kilos 131.380.523 kilos
1933 58.064 kilos 3.801.867 kilos 18.318.669 kilost
1932.
t Estos datos de 1933 incluyen 7.512.00o kilos de patatas ostensiblemente importadas
para semilla, ya que asi pagan derechos mis bajos.





PROBLEMS DE LA NUEVA CUBA


Algunos observadores han aceptado que estos notables'descensos
en las importaciones significaban que se habia creado una producci6n
dom6stica capaz de sustituir a las antiguas importaciones; y aunque,
indudablemente, la producci6n dom6stica, hasta cierto punto, ha su-
plantado a la importada, conviene afiadir que la causa principal de la
baja en las importaciones cubanas, ya sea de articulos alimenticios o
de otra clase, ha sido la disminuci6n del poder adquisitivo del cubano a
consecuencia de la reducci6n de las exportaciones azucareras. Las
estadisticas aduaneras que acabamos de citar revelan que el 28.7 por
ciento de los efectos importados en los aiios 1932-1933, todavia son
articulos alimenticios, o solamente el 7 por ciento menos que el por-
centaje de alimentos importados en el period 1924-1928. Aunque los
articulos alimenticios disminuyeron notablemente, la proporci6n de ese
descenso fu6 poco mayor que la de las importaciones, en total. En Lo
que respecta a productos manufacturados las compras hechas por Cuba
en los Estados Unidos disminuyeron, en el caso de tejidos de algod6n,
de $g18.ooo en 1928, a $15.ooo en 1932; sedas, de $I.219.ooo a
$136.000, durante el mismo periodo; los autom6viles de paseo, de
5598 vehiculos en 1929, valorados en $3.898.000, a 44o autos, con un
valor de $i19.ooo, en 1933; tuberia de hierro fundido, de 4.654.000
libras en 1928 a ii.0oo libras en 1932; bombillas el6ctricas, de 1.412.-
ooo en 1929 a 177.000 en 1932. Este nltimo caso, sin embargo, fu6
afectado por la competencia japonesa; pero estas cifras parecen indicar
que la raz6n fundamental para la baja de las importaciones fu6 el
aumento de precios causado por las excesivas tarifas.
Unos pocos ejemplos concretos respaldaran esta conclusi6n. La
importacidn de caf6, de 1925 a 1933, disminuy6 casi 13.ooo.ooo de
kilos al afio mientras que la producci6n dom6stica aument6 en solo
4.000.00o de kilos, parte de los cuales fueron exportados. Estos datos
indican que el consume de caf6 fu6 mucho menor en 1933 que en 1925.
De la misma manera, a causa de la imposici6n de elevadas tarifas, la
importaci6n de arroz baj6 de 234.519.000 kilos en 1928 a 142.634.000
kilos en 1932, una disminuci6n de 91.885.000. La producci6n, segtn
datos no oficiales, aument6 de 4.550.000 kilos a 28.800.000 kilos, 1o
que representa un aumento de 24.250.00o kilos. El aumento en la
producci6n dom6stica, por tanto, fu6 de s6lo el 28 por ciento de la
disminuci6n de las exportaciones.
Estos ejemplos demuestran que, en varios casos, el resultado del
excesivo proteccionismo, agregado a la p6rdida general del poder ad-
quisitivo, ha sido la disminuci6n de la cantidad de alimentos consumida
por el pueblo cubano y el encarecimiento de la vida. La manteca pro-
porciona uno de los ejemplos mAs salientes. A pesar de los sucesivos


62




VIDA ECONOMICA


aumentos en los derechos a la manteca, los productores cubanos no
pudieron satisfacer las necesidades del pueblo 24-25 y, en consecuencia,
las importaciones de aceite de oliva y de otros aceites vegetables
aumentaron de 1925 a 1933, al propio tiempo que el precio de la
manteca de cerdo era mucho mas alto en Cuba que en los Estados
Unidos. En los primeros meses de 1934 la manteca de cerdo se de-
tallaba en Cuba entre 21 y 22 centavos la libra cuando en Chicago se
cotizaba a menos de 3 centavos la libra. Esta diferencia, en parte, es
de presumir que se debiese a una pl6tora temporal en el mercado norte-
americano. Sin embargo, parecia obvio que el pueblo cubano podia
obtener en los Estados Unidos un articulo alimenticio fundamental a
un precio mucho mas bajo que aqu6l con que Cuba podia producirlo.
El programa de nacionalismo econ6mico inaugurado en 1927 puede
haber tenido algunas caracteristicas de merito, especialmente al esti-
mular la producci6n local de articulos alimenticios; pero estimul6
ciertas industrias locales a un cost excesivo, y no impidi6 el incremento
del desempleo y de la miseria en el pais ni pudo libertar a Cuba de su
fundamental dependencia del azncar y el tabaco.

8. Los INTERESES DE Onos PAsES
Aun durante la era colonial Cuba dependia mas y mas de los
Estados Unidos, como mercado. Esta dependencia aument6 rapida-
mente al establecerse la Repnblica y concluirse el tratado de reciproci-
dad de 1902 y el tratado permanente de 1903. En 1908 se lleg6 a un
punto culminante cuando los Estados Unidos compraron el 87 por
ciento de las exportaciones totales de Cuba. Esta, en cambio, adquiria
grandes cantidades de productos industriales y agricolas de los Estados
Unidos. En 1924 Cuba ocupaba el cuarto lugar entre los paises que
compraban a los Estados Unidos; pero, a causa de la disminuci6n en
sus exportaciones de azicar Cuba, necesariamente, tuvo que reducir
sus compras y en 1933 ocupaba el decimosexto puesto entre los paises
que compraban articulos norteamericanos. De esta manera, pues, las
exportaciones de los Estados Unidos a Cuba, aparte de los productos
alimenticios, disminuyeron de $133.089.000 en 1924 a $18.294.200 en
1933, cifra que representa una octava parte de la alcanzada en 1924.
Esta situaci6n aparece detallada en el siguiente cuadro:

24-25 La importaci6n de manteca baj6 de 39411 toneladas a 9897 toneladas entre 1928
y 1932. En el nltimo aflo citado los cerdos sacrificados en el pais sumaron s6lo 7842
toneladas, inclusives la care y la manteca. Ann en el caso de que Cuba hubiese podido
producir manteca en cantidades suficientes para satisfacer la demanda local, se habria
producido un sobrante de care de puerco en exceso de las necesidades de la demanda.


63




64 PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA
COMERCIO DE CUBA CON LOS ESTADOS UNIDOS
Importaciones de Estados Unidos Exportaciones a Estados Unidos
Ano Cantidad % del total Cantidad % del total
1924.... $191.571.000 66.1 $320.263.o00 83.3
1925. .... 187.224.000 62.9 264.200.000 74.6
1926.... 16o.o5i.ooo 61.4 242.882.000 80.5
1927.... 159056.ooo 61.7 256.143.000 78.8
1928.... 122.349.000 6o.8 202.533.000 72.8
1929.... 127.051.000 58.7 2o8.774.000 76.6
1930.... 91.872.000 565 116.116.ooo 69.o
1931 - 45.940.000 57.4 89.074.000 74.9
1932.... 27.653.000 57.3 57.482.000 71.3
1933.... 22.674.000 53.5 57.112.000 67.6

En resumen, las exportaciones de los Estados Unidos a Cuba, asi
como las de Cuba a los Estados Unidos, declinaron no solo absoluta
sino relativamente a las de los demAs paises. Por otra parte, la propor-
cion de las exportaciones cubanas adquiridas por Inglaterra aument6
del 7.3 por ciento en 1926 a 19.4 por ciento en 1932, al propio tiempo
que la proporcion de las importaciones britinicas en Cuba paso del
4.8 por ciento al 5.8 por ciento. La proporci6n de las exportaciones
espafiolas subi6 del 0.5 por ciento en 1925 a 3.2 por ciento en 1932,
mientras que su proporci6n de importaciones aument6 del 4.4 por
ciento a 6.2 por ciento.

9. CONvENIOS COMERCIALES
En un esfuerzo para aumentar su comercio exterior con otros
paises,26 aparte de los Estados Unidos, Cuba hizo un tratado comercial
con Espaffa, que se firm el 15 de julio de 1927. Por este tratado Cuba
convino en admitir libres de derechos las aguas minerales espafiolas y
los ladrillos corrientes. Ademas, Cuba se comprometia a no aumentar
las tarifas que regian el 15 de septiembre de 1925 sobre los vinos,
licores, aceites, pescado en conserva, vegetables, almendras verdes,
pasas, castafas, nueces, aceitunas, higos secos y otros varios productos
espafioles. En cambio, el gobierno espafiol convenia en rebajar los
impuestos al tabaco importado por la Compafia Arrendataria. Ademas,
este monopolio se comprometia a comprarle a Cuba tabaco por valor
de no menos de 9.000.000 de pesetas al afio. Cuando la producci6n
espaflola no bastase a satisfacer el consumo domestico, el gobierno
26 El tratamiento de naci6n mis favorecida le fue concedido tambien a Japon por
decreto nnm. 458, de Ti de abril de 1930, que dejaba a salvo los beneficios especiales de
que disfrutan los Estados Unidos. El decreto nim. 19og, de 29 de noviembre de 1929,
concedi6 a Canada los beneficios de la tarifa general a cambio de recibir de Canada los
beneficios de la tarifa intermedia. V6as- Tratados, convenios y convenciones . ., desde
1916, La Habana, p. 825 y siguientes.





VIDA ECONOMICA


espafiol autorizaria la importaci6n de azncar crudo de Cuba, que
pagaria derechos iguales al impuesto de producci6n que gravaba al
azncar nacional1.2 Aparte de estas concesiones especiales, este tratado
concedia a cada una de las partes el trato de naci6n mas favorecida,
excepto que Cuba no podia invocar el beneficio de esta clAusula res-
pecto a la concesi6n hecha por Espafia a Portugal o al Marruecos
espafiol; ni Espana, a su vez, podia reclamar los beneficios concedidos
por Cuba a los Estados Unidos. Aunque despu6s de la conclusion de
este tratado la proporci6n del comercio exterior de Cuba con Espafia
mejor6 ligeramente, era evidente que el futuro de Cuba estaba es-
trechamente ligado al mercado de los Estados Unidos.28
Los Estados Unidos, preocupados por la inestabilidad politica de
Cuba y deseosos de aumentar sus propias exportaciones, tomaron dos
fundamentales iniciativas, en 1934, acerca del comercio con Cuba. La
primera fue la Ley Jones-Costigan, de 9 de mayo de 1934,2 que au-
torizaba un sistema definitivo de cuotas azucareras para los principales
abastecedores del mercado norteamericano. A virtud de esta ley la
cantidad de azucar que Cuba podia exportar a los Estados Unidos fue
fijada en 1.902.000 toneladas cortas, al afio. El presidente de los
Estados Unidos, en uso de sus facultades sobre tarifas, al propio tiempo
redujo en medio centavo la libra, los derechos al azncar. Aparente-i
mente, a causa de la influencia de los intereses remolacheros norte-
americanos, la Ley Jones-Costigan di6 a Cuba una cuota inferior a la
mitad del promedio que la Isla exportaba durante el periodo de 1924 1
a 1929.
De manera similar, debido a la influencia politica de los refina-
dores norteamericanos, la Ley redujo en un 16 por ciento la cantidad
de azncar refinado que Cuba export a los Estados Unidos durante
1932. Sin embargo, la Ley Jones-Costigan sirvi6 para detener la
decadencia de la industria azucarera cubana de crudos y para au-
mentar el precio del azucar cubano.
Segundo, los Estados Unidos y Cuba firmaron un nuevo convenio
27 Tratados, convenios y convenciones ..., ya citado, p. 295.
28 Cuba, sin embargo, compra mas de dos veces a Espafia de lo que vende a este
pais, a pesar de los giros de los espafloles en Cuba, segun se ve en el cuadro siguiente:
Ano Exportaciones a Espana Importaciones de Espana
1928 ........... $4.340.282 $9.382.433
1929 3.273.I38 8.929.258
1930 ............ 2.484.715 7-583.587
I931 ............ 1.781.024 4.181.442
1932 ............ 1.487.780 2.979.092
$13.366.939 $33.055.812
29 Tecnicamente esta ley constituye una enmienda a la Ley de Rehabilitaci6n Agri-
cola; pero en lo adelante nos referiremos. a ella en este informe como la Ley Jones-
Costigan.





PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


comercial el 24 de agosto de 1934, suplementando el tratado de reci-
procidad de 1902. En este convenio los Estados Unidos en efecto hacen
nuevas reducciones en los derechos del azncar cubano hasta dejarlo a
.9o centavos la libra,30 y en el ron cubano, tabaco, frutas y vegetables
frescos. Sin embargo, en vista del programa de control del tabaco que
hay en los Estados Unidos, las importaciones de tabaco fueron limitadas
al 18 por ciento de la cantidad total que se us6 en los Estados Unidos
el afno anterior para la elaboraci6n de cigarros. Mientras que el pro-
grama de control norteamericano fu6 protegido por esta ingeniosa
medida, las exportaciones cubanas de tabaco deben aumentar el aflo
pr6ximo en dos millones de pesos. Aunque los Estados Unidos se com-
prometieron a rebajar los derechos sobre las frutas y vegetales de Cuba,
esas rebajas s6lo tendran lugar durante la temporada en' que los vege-
tales y las frutas todavfa no han madurado en los climas septentrio-
nales.1 El grado de estas concesiones queda indicado por el hecho de
que el convenio con Cuba ha sido objeto de critics severas en Puerto
Rico, con el argumento de que las reducciones hechas en los derechos
pagados por los productos cubanos, disminuiran las ventas de tabaco,
vegetales y frutas, de Puerto Rico, que entran en los Estados Unidos
libres de derechos.
A cambio de las ventajas obtenidas en esta forma para su azucar,
ron, tabaco, y legumbres, Cuba hace varias concesiones a los Estados
Unidos. En primer lugar, reduce los derechos de importaci6n a los
productos estadunidenses, en t6rminos generales aumentando el prefe-
rencial de que disfrutan los mismos, sobre los derechos arancelarios
ordinarios de Cuba, en conformidad con el Tratado de 1902. En segundo
lugar, Cuba conviene en no aumentar los derechos existentes sobre un
gran ndmero de productos de los Estados Unidos, durante la vigencia
del convenioA2 En tercer lugar, Cuba conviene en esclarecer su nomen-
clatura arancelaria existente, lo cual significara un beneficio para los
3o Vease p. 287. Los derechos al ron fueron disminuidos desde $4 hasta $2'5o el
gal6n; los derechos del tabaco de capa, desde $x'qo ]a libra, a $x'5o la libra; en cigarros,
desde $2'80 la libra y 20 por ciento ad valorem, a $2'25 y 12V por ciento ad valorem.
31 La reducci6n de derechos en cuanto a las toronjas se limit a la temporada desde
r." de agosto hasta 30 de septiembre; para las habas limas y las calabazas, de r.*
de diciembre a 31 de mayo; para las patatas, tomates frescos y pepinos, de 1.0 de
diciembre hasta finalizar febrero; y respecto a las berenjenas y el quimbomb6, de r.*
de diciembre hasta 31 de marzo. Aunque los aguacates quedan en la lista libre, Cuba
convino, en un intercambio de notas, en prohibir todos los embarques de aguacates para
los Estados Unidos, cada aflo, excepto durante los meses de junio a septiembre, lo que da
una protecci6n del ioo por ciento, en lo que respecta a Cuba, a los productores de
aguacates de Florida y California, durante el resto del afio. AdemAs, la reducci6n en los
derechos al azncar, hecha por este convenio, queda en efecto mientras dure el sistema
norteamericano de las cuotas. Vease p. 289.
32 El convenio regirA por tres aflos, pudiendo despu6s ser terminado por cualquiera
de los dos gobiernos, previa notificaci6n. En caso de que expire el convenio, entraran
automaticamente en vigor las disposiciones del convenio de 1902.


66




VIDA ECONOMICA


67


negocios norteamericanos y para el comercio extranjero en generaL33
En cuarto lugar, Cuba conviene en reducir los impuestos internos
cobrados a muchos productos de los Estados Unidos, y en no aumentar
los impuestos internos sobre numerosos articulos importados de la
Repnblica norteamericana.4 Esta concesi6n es de importancia, particu-
larmente por lo que respecta a la manteca de puerco, en virtud de que
Cuba conviene en abolir para el 3 de septiembre de 1936 el impuesto
al consumo de $x por 100 libras que ahora cobra a este producto.
Asimismo, Cuba conviene en abolir, dentro de un plazo de dos afios,
un impuesto semejante sobre la harina de trigo. Finalmente, Cuba
conviene en no imponer restricciones cuantitativas a cualesquiera
articulos que sean objeto de una reducci6n arancelaria en el tratado.35
Al igual que los Estados Unidos, Cuba se obliga a no imponer ninguna
restricci6n nueva a los pagos o transferencias de los medios de pago
que impongan una carga indebida al comercio.6
Las concesiones mas valiosas que hace Cuba a los Estados Unidos,
son probablemente las que se relacionan con la manteca de cerdo y
los productos derivados. En esta forma, Cuba conviene en reducir
gradualmente los derechos sobre la manteca, de $9'18 a $1'45 por
cada 1oo libras. Asimismo, se compromete a reducir los derechos sobre
los aceites de semilla de algod6n, de maiz y de habas soya, de $4'36
P.B.T.," a 88 centavos, por lo que toca al producto crudo; y de $6'45 a
$1'36 en el caso de los aceites refinados. Ademis, aumenta el preferen-
cial de los Estados Unidos en aceite crudo a 35 for ciento y en aceite
refinado a 30 por ciento. Otras reducciones menos cuantiosas han sido
hechas en los productos de cerdo (aparte de la manteca), tales como

3 Estos cambios en la nomenclatura fueron hechos por decreto unilateral, anterior
a la firma del convenio.
34 Los Estados Unidos contraen una obligaci6n semejante por lo que toca a los
products cubanos.
35 Los Estados Unidos aceptan ]a misma estipulaci6n, pero la restricci6n, en realidad,
es unilateral, ya que los Estados Unidos tienen autorizaci6n expresa para fijar una
cuota al azncar y al tabaco cubanos. Ambos paises podrin imponer prohibiciones o
restricciones por razones de orden publico o de moral, etc., o cuando esten destinadas
"a hacer extensive a los products importados un regimen anilogo al que afecte a
productos domesticos iguales o que compitan, tales como las restricciones impuestas
sobre productos importados cuya producci6n pueda ser restringida en el pais impor-
tador." Otra estipulaci6n aparentemente unilateral consiste en que la reducci6n al
derecho arancelario sobre el azGcar hecha por este convenio, expirari automaticamente
en caso de que termine el sistema de cuotas establecido por la Ley Jones-Costigan, en
tanto que las reducciones que hace Cuba son permanentes durante la vigencia del
Tratado. Igualmente, las ventajas concedidas al tabaco cubano expiraran si termina el
program de control de tabaco en los Estados Unidos.
36 Al parecer, esta estipulaci6n tiene como objeto impedir la re-expedici6n del I
Decreto-ley monetario de 2 de junior de 1934, no obstante que el articulo no se
aplica a las medidas que restrinjan la exportaci6n del oro y la plata. Vease capitulo
XIV. En el caso de que el gobierno de cualquiera de los dos paises considere que el otro
gobierno no ha cumplido con las condiciones de esta estipulaci6n, podrs terminar el
convenio previa notificaci6n de 30 dias.
7 Peso bruto y tara.




PRJBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


tocino y jam6n curtido. Al propio tiempo, Cuba otorga concesiones
principalmente aumentando el preferencial americano a la harina de
trigo, al arroz, a las frutas frescas, secas o evaporadas, a los alimentos
para animales y aves de corral, a las sardinas conservadas, al salmon
y a otros pescados y mariscos, a los chicharos, a los espirragos, a las
carnes conservadas, al maiz, y a las galletas y bizcochillos. El gobierno
cubano otorga concesiones a un nnmero limitados de tejidos asi como
un aumento de 30 por ciento en el preferencial para los tejidos de
ray6n, las hilazas de seda y otras hilazas. Iguales beneficios se con-
ceden a los autom6viles de pasajeros, aparatos de radio, equipo para
peliculas cinematogryficas sonoras, maquinas industriales, barras de
hierro y acero y piezas estructurales, alambre de cobre, tubos de hierro
fundido, bombillos el6ctricos, cigarrillos y otros numerosos products.
Como resultado de estas concesiones 38 la industria local de cerdos
y la manufactura de aceites vegetales crudos y refinados, en su mayor
parte en manos de la Corporaci6n Hershey, serin probablemente elimi-
nadas. Esto no quiere decir, sin embargo, que la cria de cerdos por
los agricultores locales se veri necesariamente afectada por el tratado.
Si el gobierno de Cuba desea desarrollar la cria de cerdos para fines
de subsistencia en vez de para prop6sitos comerciales, seria con-
veniente que eliminara las restricciones actuales impuestas al uso del
suero contra el c6lera porcino. Por otra parte, el nuevo tratado pro-
bablemente impedirA la expansion de la manufactura de niquel y
aluminio en Cuba. Para proteger una pequefia fibrica que producia
utensilios de cocina y que empleaba menos de veinte obreros, el
gobierno cubano habia impuesto un derecho virtualmente prohibitivo
que equivalia a mis del 5o por ciento ad valorem. El convenio
comercial estipula una reducci6n en la tarifa de estos productos de
Estados Unidos de $50 a $37'50 por xoo kilos. Asimismo, durante
las negociaciones del tratado el gobierno cubano redujo unilateral-
mente los derechos sobre pinturas mezcladas, esmaltes, lacas y bar-
nices al nivel en que se encontraban en 1927, ademys de que el
convenio garantiza que no se aumentarin estos derechos. Esta reduc-
ci6n limitari probablemente el desarrollo poco econ6mico de ciertas
ramas de la industria local en las que estaba personalmente interesado
el presidente Machado. Al aumentar el preferencial de Estados Unidos
con respect al arroz, el convenio podrA tener el efecto de impedir
la expansion comercial del cultivo del arroz en Cuba, pero dificilmente
causarA dafios a la industria existente que no pudo crecer durante los
nltimos afios a pesar de que contaba con fuerte protecci6n arancelaria.
I Por otra parte, el nuevo convenio no afecta adversamente la producci6n
38 El convenio todavia retiene un derecho de $3'20 por ioo kilos sobre manteca de
los Estados Unidos, cuyo equivalente ad valorem es de cerca de 23 por ciento.


68




VIDA ECONOMICA 69

cubana de las siguientes substancias alimenticias, no obstante que
muchas de ellas estaban siendo importadas en una 6poca de los Estados
Unidos: sal, oleo, aceite, huevos, aves de corral, maiz carnes y de-
rivados de la leche, frijoles negros y frijoles carita,39 papas,'4 ciertos
derivados de la industria de aceites vegetables, embutidos, y galletas
ordinarias. Igualmente, el nuevo convenio no afecta adversamente a s
la producci6n cubana de telas de algod6n en piezas del tipo que pro-
duce Cuba, tales como sabanas, cambray y mezclilla. No se concedi6
preferencial alguno a articulos de algod6n basto de punto de media
ni al hilo de algod6n para coser, de los Estados Unidos. Ademds, el
nuevo convenio no afecta las industrial dom6sticas de cemento gris y
ladrillo, la producci6n de tuberia pequefia de drenaje, ni las industrias
cubanas de fabricaci6n de muebles y de curtido de pieles. Si bien es
cierto que se aumenta el preferencial de los Estados Unidos en lo que
respecta a los derechos sobre jabones, en un io por ciento, este
aumento no parece ser suficiente para afectar la industria local de
jabones que ha estado protegida por derechos muy altos. Con objeto t
de disminuir el costo de la manufactura local de calzado, se aumento
en ic por ciento el preferencial de los Estados Unidos sobre cueros
que se usan para la fabricacion de calzado, pero no se hizo cambio
alguno en los tipos del preferencial del calzado fabricado en los Estados
Unidos, dejando intacta en esta forma a la industria cubana de calzado
de cuero.
El nuevo convenio comercial no va a tener efectos algunos con
relaci6n a la proteccion excesiva que reciben varias industrias do-
mesticas, que no parecen haber justificado su existencia desde el
punto de vista del pais en general. Por ejemplo, como resultado de la
enorme proteccion existente, una sola industria local satisface practi-
camente toda la demanda de tuberia de drenaje, no obstante que
podrian comprarse estos tubos mucho mas barato en el extranjero si
los derechos fueran mas bajos. En igual forma el nuevo convenio casi
no afecta en lo mas minimo a la produccion de aguas y polvos de
tocador, que solo existe en virtud de la proteccion excesiva de que
goza y que cobra al consumidor un precio muy superior al que justi-
ficaria su calidad. Tampoco afecta el derecho de 6o por ciento ad
valorem sobre prendas de vestir de seda que en un tiempo se im-
portaban en grandes cantidades. Al presente el mercado estA controlado
por unas cuantas fAbricas, de las cuales ninguna es propiedad de
a Por lo que toca a los frijoles colorados, que Cuba esti produciendo actualmente
en cantidades crecientes, se hace una ligera concesion a los Estados Unidos.
40 Sin embargo, durante el periodo en que Cuba importa papas, es decir, del r de
Julio al 31 de octubre, se reduce en 50 por ciento el derecho sobre este producto de
Estados Unidos.




PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


cubanos, y porporcionan un producto de inferior calidad al consumidor
cubano a un precio que s6lo deberia cobrarse por articulos de alta
calidad. El Onico cambio que el convenio hace en este sentido consiste
en aumentar en io por ciento el preferencial de los Estados Unidos
con lo cual se reduce el derecho sobre los productos de esta indole
procedentes de Estados Unidos, al 50 por ciento ad valorem.
~ No obstante que el convenio comercial protege la mayoria de los
proyectos recientes de diversificaci6n en Cuba, si aumenta las ventajas
de los Estados Unidos en comparaci6n con los competidores extran-
jeros en el comercio de Cuba. El convenio dafiara sin duda alguna la
exportaci6n a Cuba de aceite de oliva de Espafia, en virtud de que
se ha importado este aceite como substituto de la manteca, cuyo precio
ha reducido el convenio. Ademas, las concesiones otorgadas por
Cuba a los Estados Unidos harAn extremadamente dificil para el
Jap6n el competir en hilazas, alambre de cobre, bombillos el6ctricos y
1"cellophane." Sin embargo, como el Jap6n compra muy poco en Cuba,
no estA en condiciones de aplicar medidas de represalia. En algunos
casos, el metodo que se ha empleado para aumentar las ventajas norte-
americanas, es decir, aumentar el preferencial de los Estados Unidos y
aumentar al mismo tiempo los derechos arancelarios generales, resultara
en el alza de los precios para el consumidor cubano.' Sin embargo,
Cuba retiene completa libertad para reducir ciertos derechos o para
abolir otros, siempre que se respete el preferencial otorgado a los
Estados Unidos al tratarse de la reducci6n de derechos. A este respecto,
el convenio comercial se diferencia de los pactos de Ottawa concluidos
entre las naciones miembros del Imperio BritAnico, en los cuales se
establecieron en libras esterlinas margenes absolutos para ciertos pro-
ductos determinados, mas allA de los cuales ningnn derecho podria
ser reducido. AdemAs, los aumentos en el preferencial de los Estados
Unidos se limitan en gran parte a productos que en su mayoria
se importan de este pais. Al negociar el convenio, Cuba tuvo la pre-
cauci6n de proteger las principales importaciones de la Gran Bretafia
y de Espana (con excepci6n del aceite de oliva), a fin de no poner en
peligro el mercado britAnico para el azticar crudo y el mercado espafiol
para tabacos de grado inferior.
El convenio comercial, especialmente, no afecta un gran nfimero de
productos que compra Cuba en su inmensa proporci6n de paises
diversos de los Estados Unidos. A continuaci6n se inserta una lista de
estos principales productos.
No se aumentaron los derechos en el convenio comercial, pero en el Decreto-ley
num. 44o, de 24 de agosto de 1934, el gobierno cubano aument6 unilateralmente los
derechos arancelarios sobre mis de 300 articulos. Gaceta Ojicial, Edicidn Extraordinaria,
num. 76.


70





VIDA ECONOMICA


PRINCIPLES IMPORTACIONES CUBANAS DE PAISES DIVERSOS DE LOS
ESTADOS UNIDOS, 1932


Articulo
Laminas de hierro-estafiadas.
Materiales de curtiduria .....
Medicinas de patente .......
Productos biol6gicos ........
Hilos para tejer a mano......
Sacos de yute ..............
Tejidos de cdiiamo y lino ....
Tejidos de otras fibras vegetables
Tejidos de otras fibras vegetales
Tejidos de lana: en piezas....

Tejidos de seda: en piezas....
Papel (manila) ............
Paja para manufacturer
sombreros ...............
Quesos ...................
Leche condensada ..........
Bacalao ..................
Garbanzos ................
Cebollas y ajos.............
Cebollas y ajos.............
Aceite de oliva .............


Total del
comercio
en 1932
(en miles
de ddlares
$ 242.8
134.7
847.9
104.4
5og.8
2006.9
205.8
217.5
122.0
419.7

847.6
170.6

126.2
117.4
730.7
524.8
402.8
189.9
161.8
1341-3


Principales
vendedores
Reino Unido .........
Espafia, China, Italia..
Francia .............
Francia, Alemania .....
Reino Unido .........
India Britdnica ......
Irlanda, Reino Unido...
B6lgica, Jap6n ......
Jap6n, Reino Unido ...
Reino Unido, Francia,
Espana ...........
Jap6n ...............
Alemania, Suiza .......
Reino Unido, Jap6n,
Suiza .............
Holanda .............
Holanda, Noruega .....
Noruega, Canada .....
Mexico ..............
Egipto, Chile, Espafia..
Espaia ..............
Espafia ..............


Hay, ademas, un gran nnmero de otros articulos cuya importaci6n
en 1932 fue de menos de $ioo.ooo, para cada uno.
El convenio no aumenta el preferencial de los Estados Unidos con
respecto a ninguno de los articulos que acaban de enumerarse, y Cuba
queda en libertad de negociar con cualquier otro pais extranjero con
respecto a ellos. Bien es cierto que si Cuba concluye un convenio
comercial con un tercer pais para reducir los derechos sobre cualquier
articulo, los Estados Unidos recibirAn automaticamente un preferencial
sobre los derechos ordinarios que se reduzcan. Por ejemplo, si Cuba
decidiera reducir en favor del Reino Unido los derechos sobre hilo
de algod6n para tejer a mano, el preferencial de los Estados Unidos
se basaria sobre el nuevo derecho concedido al Reino Unido, y no
sobre el antiguo derecho. Sin embargo, dado que los paises extranjeros
ya predominan en el comercio de los articulos enumerados en la tabla
que antecede, es poco probable que la aplicaci6n del principio del
preferencial tenga un efecto adverso serio si Cuba quisiera hacer
concesiones reales a los paises extranjeros por lo que respecta a esos
productos. De hecho, si Cuba redujera los derechos arancelarios


71


P


orcentaje
de los
Estados
Unidos
47.9
17.1
35.6
63.5
9.1
26.9
-3
26.2
31.7

5.2
72.5
50.3

.1
20.1
11.9
1.7
-3
14.6
38.2
.01





p PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA
generales con respecto a estos productos, la diferencia real en dolares
entre el derecho general y el preferencial disminuiria inmediatamente
y como resultado de ello posiblemente menguaria la participaci6n de
los Estados Unidos en el comercio de cualquiera de esos articulos.
Si actualmente los Estados Unidos no pueden obtener una proporci6n
mayor del comercio de los susodichos articulos, es muy poco plausible
suponer que su participaci6n fuera a aumentar si Cuba redujera sus
derechos arancelarios generates.
Por Io antedicho, es justo concluir que el convenio commercial entre
Cuba y los Estados Unidos representa un esfuerzo serio para revivir
las principales exportaciones de Cuba y estimular el comercio de los
Estados Unidos sin afectar seriamente el reciente movimiento de
diversificaci6n en Cuba y sin cerrar la puerta a la negociaci6n de con-
venios comerciales entre Cuba y otros paises.
La Ley Jones-Costigan, junto con el nuevo convenio comercial
ofrecen a- Cuba un mercado para el futuro que no sera tan grande
como el que tuvo la Isla en los Estados Unidos antes de 1925, pero
que, al menos por un periodo de tres afios, serA razonablemente seguro.
Durante este periodo Cuba recibe la oportunidad de reorganizar su
economia interna con objeto de emprender actividades agricolas que
disminuyan su dependencia casi absoluta en el azncar y en el tabaco
y que resuelvan los numerosos problems sociales que Cuba confronta
en la actualidad.

























SEGUNDA PARTE

CONDICIONES DE VIDA












CAPITULO IV

ORGANIZACION DE LA FAMILIA Y STANDARDS DE VIDA

La familia es la instituci6n fundamental sobre que descansa la
sociedad cubana.1 Ninguna de las otras formas de organization social
tiene fuerza comparable a la de la familia. Las comunidades locales
estAn unidas sin gran cohesion. En la gran mayoria de los casos los
municipios y las provincias de Cuba no tienen profundas races his- ]
toricas o culturales; y aunque nominalmente la poblaci6n es cat6lica,
la Iglesia parece tener poca influencia. Hay unas cuantas organiza-
ciones protestantes en activo y hasta puede que est6n progresando;
pero todavia son d6biles.
Si hacemos abstraccion de la familia, la principal forma de asocia-
cion no political es el club social, desde los elegantes Country Club y
Yacht Club, de La Habana y los florecientes clubs rotarios de las
principales ciudades hasta los casinos y liceos de los pueblos y las
sociedades de los cubanos de color. Hasta el villorrio de La Sierra,1
cerca de Cienfuegos, con solo 200 habitantes, tiene una sociedad de
que estaria orgullosa una poblaci6n norteamericana de 2500 vecinos.

i. LA FAMILIA CUBANA
La familia cubana es interesante en si misma por su forma de
organization, el nnmero de sus componentes, su fuerza y el papel que
desempeiia en la estructura social. Es una uni6n monogama en la cual
la posici6n de la mujer es excepcionalmente elevada. En los distritos'
urbanos tiende a seguir las normas de organization de la familia
moderna tipica de las ciudades; pero en el campo, con frecuencia,
adopta las caracterfsticas patriarcales campesinas que todavia se
1 Es dificil el determinar si la familia, como instituci6n, estA perdiendo terreno en
Cuba, como ocurre en otros paises. En 1919, per ejemplo, el nfimero de familias
acus6 un aumento de s6lo 19.5 por ciento sobre la proporci6n existente en 1907,
aunque la poblaci6n, en ese period, aument6 un 41 por ciento. Censo de la republca
de Cuba, 1919, p. 381. Durante el mismo period la familia probablemente aument6 en
cuanto al numero de sus individuos. Desde 191o, sin embargo, parece que la natalidad
del pais ha disminuido. V6ase el Cap. V. Los divorcios se ban multiplicado durante los
ultimos afios y alcanzan abora la cifra de 400 por a6o. La proporci6n de 1932 fue
de 1oo por mill6n de habitantes, que es muy inferior a ]a de los Estados Unidos, cuya
proporci6n es de 1280. En Cuba, como en muchos otros paises, hay numerosos con-
cubinatos. El porcentaje de los concubinatos, comparado con el de matrimonios, baj6 de
23 por ciento en 1899 a 19 por ciento en 1907 y a 13 por ciento en 1919, despues de
cuya fecha ha aumentado a un 16 per -ciento en 1931. Estos concubinatos, por lo
demis, dicen poco sobre la verdadera fuerza de la familia.
75




PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


encuentran en muchas partes de Europa y en algunos distritos aislados
de los Estados Unidos. Como consecuencia de 6ste y de otros factores,
la familia cubana que vive con un mismo presupuesto de ingresos y
gastos tiende a ser mayor que la que encontramos en los Estados
Unidos y en Canada. En Cuba se concede menos atenci6n a la restric-
ci6n de la natalidad que en los paises industrializados de Europa o de
Am6rica. En parte debido a las causas que anteceden, la familia pre-
senta una mayor solidaridad, una mayor potencia, y desempeiia un
papel mucho mas importante en el conjunto de la organizaci6n social
que el que tiene en los paises comercializados con los que comparamos
a la sociedad cubana.
Como que en una parte de esa sociedad se concede gran importancia
a la vida dom6stica y a la agricultura mientras que en la otra los que
perciben salarios son o trabajadores en las colonias o vecinos de las
ciudades, resulta inevitable que la familia tenga un papel variado.
En las regiones puramente rurales y menos comercializadas la familia
tiene mas solidaridad y una mayor parte en la organizaci6n social que
en las colonias o en las ciudades. En general, sin embargo, la racionali-
zaci6n econ6mica de la vida cubana esta tan poco desarrollada si la
comparamos con la de los paises industrializados, que la familia tiene
una participaci6n sumamente importante en las funciones sociales.
La familia cubana es mas numerosa que la que encontramos en
pauses industrializados; y el elemento rural de la misma tambien es
mayor que el urbano. La riqueza, sin embargo, compensa en parte
esta desproporcion; y como que el tipo general de la organizaci6n de
la familia es muy fuerte, nos encontramos con que los matrimonios
urbanos acomodados tienen numerosa prole o mantienen muchos de
sus otros parientes. Como ejemplo podemos citar el caso de un colono
acomodado de Santiago. Su familia se compone de los siguientes
elementos: el jefe de la misma (45 anos de edad); su esposa (41);
una hija (23), que es maestra de escuela; un hijo (21), que ayuda
al padre en sus negocios, y otros hijos cuyas respectivas edades son
como sigue: 20, 18, 16, 14, 12, 10, 8, 6, 4, y 2 anos. La madre del jefe
de esta familia-anciana de 70 anos-vive al abrigo de aqu6l quien
tambi6n contribuye al sostenimiento de dos hermanos suyos, uno de
47 anos y otro de 34. Finalmente, un cufiado de este colono vive con
su familia en una casa propiedad de aqu6l y no paga el alquiler de la
misma desde que comenz6 la crisis econ6mica. La familia tenfa un
ingreso total en 1933 de $9100 o unos $60o por persona. Esta cantidad
puede ser comparada con la de menos de $90 por persona que fu6 el
promedio que hubo en Cuba durante ese aflo.
Por lo coman, sin embargo, las familias de este tipo estAn directa-


76





ORGANIZACION DE LA FAMILIA Y STANDARDS DE VIDA 77
mente relacionadas con la agricultura y viven en distritos rurales.
Por ejemplo, un campesino que vive cerca de Holguin en una finca
con 2 caballerias y media de tierra, tenia la siguiente familia compuesta
de 23 personas: el jefe de la misma (55 afios de edad); su esposa (48);
12 hijos desde 7 hasta 26 aflos de edad; 2 nueras y 7 nietos. Esta
familia vivia en tres casas, pero tenia un presupuesto com6n de gastos
e ingresos. La casa paterna era la del jefe de la familia, quien la
habitaba con su esposa y diez hijos. Cada una de las otras dos casas
en la misma finca era habitada por un hijo con su esposa y ambas
albergaban a los 7 nietos. Los dos hijos mayores se habian separado
de la casa paterna y estaban trabajando en Holguin. La familia tenia
ingresos efectivos de $605 los que, sumados a $950 en articulos de
consume, producidos en la finca, hacian un gran total de $1555, o sea
que tenian un ingreso real por persona ascendente a $68 e inferior,
por tanto, al promedio nacional. Ning6n observador habria dejado
de admitir, no obstante, que su standard de vida y su manera de
vivirla eran considerablemente superiores a los del promedio de la
mayoria de los cubanos.
Tambi6n pudi6ramos citar, para ilustrar mas nuestra tesis, el
ejemplo de una familia de 12 personas, en el central Preston. El jefe
de esta familia era un trabajador que vivia en el batey y que cortaba
cafia durante la zafra y hacia siembras en las "guardarrayas" durante
el tiempo muerto. Era hombre de 45 afios de edad; su esposa contaba
34 y los to hijos tenian desde dos meses hasta 18 afios. Sus ingresos
totales eran de $387, $127 de los cuales eran en efectivo, y asi tenia
un promedio de $32 por persona, cada afio. Sus cultivos en los 24
cordeles de "guardarrayas" eran inadecuados y, por consiguiente, el
regimen alimenticio era muy limitado.
Estos casos, sin embargo, son extremos y no de promedio; porque
aqui hemos estado usando Io que los soci6logos llaman el m6todo
tipol6gico,2 con preferencia al de los promedios.
El decir que la familia rural cubana representa un promedio de
5oo personas por cada ioo hogares, y que su ingreso real durante 1933
fu6 menos del promedio nacional de $90 para su sustento, por persona,
no nos da una idea exacta de la verdadera situaci6n. Por ello ofrecemos
aqui un cuadro demostrativo de la distribuci6n de algunas familias
tipicas segnn su tamaio e ingresos. Comprende una selecci6n de 113
familias, escogidas con el proposito de representar las diferentes capas
de la sociedad cubana, desde el cortador de cafia hasta el colono mas
o menos acomodado. Esta selecci6n consiste principalmente de familias
rurales; pero en vista de que abarca un grupo representativo de San-
tiago y de las ciudades pequefias mas importantes de la Isla, debieran
2 Que comprende la selecci6n y el estudio de casos tipicos.





PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


hab6rsele afiadido tambi6n unas 25 familias de La Habana, para que
de este modo resultara mas integralmente representativa de toda Cuba.

FAMILIAR TIPICAS POR GRUPOS SEGPN SUS INGRESOS
Nzimero de personas por vivienda o Total de
Grupos de ingresos reales familia families


Hasta $6oo por familia
De $6oi a $iooo ....
De $xooi a $gogo ....
Todos los grupos ....


1 2 3 4

3 3 8 8
1 0 4 2
1 O 1 2
5 3 13 12


Tres grupos de ingresos aparecen en la tabla que antecede y en
cada uno el ntimero de familias estudiadas ha sido dividido de acuerdo
con el de sus componentes. De las 41 familias que tenian ingresos hasta
$6oi, 16 tenian mas de 5 miembros. Quince de ias 25 familias con
ingresos entre $6oi y $iooo, asi como 39 de las 47 cuyos ingresos eran
de mas de $iooo, tenian mas de 6 miembros. Las familias cubanas que
tienen nifios los tienen en mayor nnimero que las familias de paises
industrializados. El siguiente cuadro da el promedio de individuos de
cada familia y la media de ingresos por familia y por persona.-


PROMEDIO DE INDIVIDUALS Y CONDICIONES ECON6MICAS DE
POR GRUPOS, SEGUN SUS INGRESOS


Media de
Grupos segzn sus ingresos
ingresos reales reales 1933-34
Hasta $6oo (clases pobres) ... $362
$6oi a $xooo (clase media) ... 824
$iooi a $9090 (acomodados) .. 1520

Todos ..................... $826


Promedio de
personas por
vivienda
o familiar
4.34
6.88
9.23

6.93


LAS FAMILIAR,

Ingreso real
por persona
(1933-1934)
basado
en la media
$ 84
120
165

$ 9o


Al interpretar este cuadro debe entenderse claramente que se ha
empleado la media y no el promedio como base de distribuci6n, como
tambi6n que no se ha hecho uso de coeficiente de correcci6n a base de
la preponderancia de los distintos grupos en la poblaci6n total. En
cuanto a este iltimo aspecto del problema, la situaci6n general de las
clases pobres de Cuba se encuentra expresada mas adecuadamente por
el primer grupo, que es el de familias con ingresos hasta $6oi. En
cuanto a las familias del grupo acomodado, sus ingresos por persona

3 La media, en una serie de nnmeros, es aqu61 que los divide en dos porciones con
igual nbmero de cifras cada una de aquellas.


5

3
3
4
10


6

4
2
6
12


7

6
2
5
13


8

2
2
3
7


9 10
o mds
0 4
3 6
9 16
12 26


41
25
47
113


78





ORGANIZAClON DE LA FAMILIA Y STANDARDS DE VIDA 79
en este cuadro resultan menosestimados, debido a que las familias mas
pr6speras son tambi6n las mas numerosas; y como hemos dividido la
media de ingresos de este grupo de familias acomodadas por el tamano
promedio de la familia, el ingreso por persona resultante aparece
indebidamente bajo.
Es importante declarar que un tercio de las families pobres tienen
6 o mas miembros y, ademAs, conviene agregar que existe una estrecha
relaci6n entre la riqueza y el numero de miembros de la familia. El
censo respalda a la conclusion de que tanto entre los pobres como entre
los ricos, el numero de miembros de la familia cubana es comparativa-
mente elevado.
La relaci6n entre la riqueza y el numero de individuos de la familia
es reciproca en dos respectos. En primer lugar, cuantos mas individuos
que trabajan, cuenta la familia, mayores son los ingresos de la misma.
Un hombre y su esposa constituyen un productor y dos consumidores, t
o sea que estan en una proporci6n de uno a dos. Desde que se casan 1
hasta que el niio campesino tiene 12 anos, esta proporci6n decrece aun
mAs porque los niiios son consumidores y no productores. Despu6s de
doce o trece anos de matrimonio, el numero de los productores en una
familia aumenta mAs rApidamente que el de los consumidores, princi-
palmente porque la reproducci6n disminuye y los ninos pequefios con-
sumen muy poco. El aumento en el nnmero de productores culmina
en mayores ingresos hasta que la familia tiende a legar al cenit de su
potencialidad economica.
La segunda circunstancia que relaciona la riqueza con cl tamano
de la familia es que los acomodados no solamente pueden cuidar de
sus hijos hasta que son mayores, sino que tambi6n tienen mAs acierto
en prepararles para la vida. Mientras la familia permanece unida la
propiedad basica no tiene que ser dividida y el jefe de la familia,
generalmente, escoge al miembro de la misma que ha de sucederle para
mantener unidos los bienes de todos. Los que no encuentran buenas
oportunidades fuera del hogar permanecen apegados a 6ste. Inevitable-
mente la riqueza y las largas familias tienen alguna relaci6n entre si.
Hemos discutido estos detalles concretes para demostrar que la
familia cubana desempenia un papel algo distinto del que generalmente
se le atribuye a la familia en las sociedades urbanas. En Cuba se
encuentra mAs espiritu de familia y menos individualismo. La sociedad
cubana es de tipo "familistico," es decir, que tiene a la familia como
su base mAs esencial y su elemento mAs important, y 6ste es el vinculo
que la mantiene unida y es una de las razones por las cuales la de-
presi6n ha causado menos sufrimientos en Cuba que los que habria
producido de haber sido mAs d6bil el Lazo que la une.





PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


2. EL STANDARD DE VIDA
En Cuba las clases elevadas tienen, en muchos respectos, los habitos
de sus iguales en otros paises. En un tiempo muchos de sus integrantes
fueron muy ricos y construyeron imponentes residencias en el Vedado
y Miramar. Los 6ltimos dias de cada semana los pasaban en quintas
campestres y en fincas. Hoy en dia estos elementos han perdido mucho
de su dinero mientras la condici6n de las clases profesionales-m6dicos,
abogados, escritores y maestros-es, en muchos casos, casi tan critica
como la de la poblacion rural. Numerosos m6dicos, abogados y maestros
ganan actualmente solo $50 al mes, mientras que los sueldos de los
empleados pablicos, aun en puestos importantes, son igualmente bajos
y con frecuencia se pagan con retraso de varios meses.
Desde el punto de vista cultural la pequefia clase media esta
educada en la tradici6n clasica; pero las masas populares, sin embargo,
han recibido muy limitada educacion y tenido poca oportunidad para
adquirirla. En 1899, el 63.9 por ciento de la poblaci6n no sabia leer.4
Aunque la situaci6n ha mejorado durante la Republica todavia hoy
la mitad de la poblaci6n, por Lo menos, es analfabeta.
A pesar del alto porcentaje de analfabetismo la masa de la pobla-
cion cubana posee inteligencia natural y no pocos de sus componentes
han demostrado su resolucion de elevarse en la escala social. Cuando
Lo consiguen, no solamente satisfacen sus necesidades economicas sino
que tambian dan libre expresi6n a instintos artisticos reprimidos por
la pobre condicion en que viven. AdemAs, el pueblo cubano carece de
ciertos vicios que afligen a otros paises. Excepcion hecha de las clases
elevadas, el alcoholismo es insignificante. La prostituci6n estA limitada
a las ciudades; pero es dudoso si en Cuba estA mas generalizada que
en otros paises. El juego es el vicio mis extendido, representado en
las clases elevadas por los juegos de azar y los billetes de loteria y en
las clases pobres por las apuestas en las peleas de gallos. Esta tltima
diversion absorbe la atencion de muchos domingos pueblerinos, tal
como ocurre con el baseball en los Estados Unidos. La posici6n de la
mujer en la familia es relativamente alta. Muy pocas mujeres trabajan
en los campos y aun las mAs pobres muestran gran prurito en el vestir.
La poblaci6n usa mAs el calzado que los otros paises tropicales.

Ingresos de la temporada de trabajo
Aunque en Cuba el azncar ha desarrollado una economia indus-
trializada que en ciertos aspectos representa las mas avanzadas formas
de la ciencia y de la mecAnica, y aunque el pais ha tenido una moneda
estable y de alto precio, el standard de vida es bajo y oscilante. En
4 Report of the Census of Cuba, 1899, p. 148.


a4


8o






ORGANIZACION DE LA FAMILIAR Y STANDARDS DE VIDA 81

otros capitulos se pone de relieve el carActer temporal del trabajo en
la industria azucarera y se expone como, a consecuencia de la de-
presi6n, el periodo del "tiempo muerto" se ha prolongado. La industria
tabacalera estA sujeta a las mismas variaciones y aun en las mejores
vegas de esta industria hay por lo menos tres meses al afio en que s6lo
trabajan una tercera parte de los empleados y otros siete meses en
que dos terceras partes o menos estAn ocupados. Esta situaci6n se
comprende mejor con los siguientes datos de una compaiia tabacalera
que tiene menos concentraci6n temporal de obreros que la mayoria de
las empresas rurales cubanas.
N6MINA MENSUAL DE UNA PROSPERA COMPANIA TABACALERA


Ndmina de los traba-
Mes adores de las vegas
Junio (1933) ....... .$ 16.563
Julio ............... 29-314
Agosto ............ 28.340
Septiembre ......... 30.063
Octubre ........... 31.505
Noviembre ......... 29.065
Diciembre ......... 31.517
Enero (1934) - - - ..46.572
Febrero ............ 45.525
Marzo ............ . 26.190
Abril .............. 12.988
Mayo ............. 12.141

Total ............. $339.783


N6mina del
personal a sueldo
$ 6.217
4.770
4.68o
4.860
4.920
4.920
4.935
5.095
5.190
5.190
5.190
4.325

$60.292


N6mina total
$ 22.780
34.084
33.020
34.923
36.425
33.985
36.452
51.667
50.715
31.380
18.178
16.466

$400.o75


PORCENTAJES MENSUALES DE GASTOS EN LAS
(a base de 1oo% para el mes de mayores gastos, en este c


Mes
Junio (1933) ..............
Julio ......................
Agosto ....................
Septiembre .................
Octubre ....................
Noviembre .................
Diciembre ..................
Enero (1934) ...............
Febrero ....................
Marzo ...................
Abril ......................
Mayo .....................

Promedio ..............


VEGAS
aso, enero de 1934)


Porcentaje
35.6
62.8
6o.5
64.9
67.7
62.5
67.7
100.0
97.8
56.2
27.8
26.1

6o.8


Las normas de la vida cubana estan reguladas de acuerdo con estas
temporadas de trabajo. La zafra marca el inicio de las actividades en





PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


toda la Isla. Las familias comienzan a comprar care y arroz para
reunir las extraordinarias energias que mAs tarde se consumiran en
los cafiaverales y bateyes; tambian compran ropas y calzado y los
viajantes de comercio que representan los almacenes llenos de viveres
y de telas importadas recorren las poblaciones del interior y colman
los hoteles de segunda clase de las mismas mientras agencian sus
ventas. De nuevo se ven en el campo las luces de las lamparas de
"luz brillante" porque las familias tienen suficiente dinero para com-
prar combustible y se permiten tener alumbrado artificial. El otofio
es casi siempre seco y el horizonte estA constantemente iluminado por
los incendios en los cafiaverales. Los toros y los bueyes que tiran de
las carretas en que la cafia llega al central, se han fortalecido durante
varios meses de descanso en los campos. En las temporadas normales
todas las cosas adquieren con gran rapidez una apariencia de pros-
peridad; pero despu6s de dos a cinco meses de trabajo constante este
ambiente comienza a modificarse: los bueyes se agotan y enflaquecen
en su constante trabajar, especialmente si ha habido lluvias al final de
la zafra; las familias que dependen de la cafia empiezan a reducir sus
gastos a medida que se aproxima el temido "tiempo muerto," y todos
los trabajadores se muestran dispuestos a aceptar empleos peor pagados
a trueque de tener donde ganar algnin dinero. Los almacenistas reducen
sus existencias y los viajantes de comercio regresan a La Habana.
Gradualmente se desvanece la efimera prosperidad de la zafra y las
lamparas de "luz brillante" de los bohios van desapareciendo una
tras otra. La care, el arroz con manteca y los frijoles, que habian sido
basicos en el regimen alimenticio de la zafra, vienen menos veces a la
mesa cada semana. El cortador de cafia busca alimentos que sub-
stituyan a aqu6llos y consume platanos, boniatos, malanga y yuca;
y en vez de tomar caf6, bebe guarapo que obtiene con un rudo aparato
a la puerta de su casa. Gradualmente el pueblo reduce su dieta ali-
menticia. Los pobres que cultivan poco o nada por su cuenta, piden
o cogen lo que pueden para comer o emigran en todas direcciones en
busca de trabajo si es que 6ste puede encontrarse. Viene la temporada
de las lluvias y con ella hace su aparicibn el paludismo sin que haya
dinero para pagar al m6dico o para comprar medicinas.
Este cuadro exagera la situaci6n si consideramos los afios pr6speros
en que el azacar alcanzaba altos precios, cuando los jornales eran tales
que los guajiros tenian dinero ahorrado al final de la zafra y cuando
los centrales empleaban una mayor proporci6n para cultivar, replantar
o desmontar terreno. Pero esos tiempos se acabaron, al menos por
ahora; los jornales se redujeron hasta veinte centavos en 1933 y en
realidad no hubo trabajo en los campos de muchas colonias durante
el "tiempo muerto." Por espacio de varios aios algunos hacendados


82




ORGANIZACION DE LA FAMILIA Y STANDARDS DE VIDA 83
hicieron que sus obreros cultivasen plantas alimenticias; pero con el
aumento en el precio del azucar, en 1934, muchos de estos experi-
mentos fueron abandonados rapidamente. La poblaci6n rural ha crecido
en las actividades de una economia azucarera y, a despecho de la
fertilidad y la abundancia de las tierras, las clases pobres de Cuba
no saben hacer otros cultivos. El standard de vida de Cuba se distingue
por un corto periodo de abundancia, durante la zafra, seguido de una
larga temporada en que es necesario apretarse el cinturon. Aunque
faltan los organismos de previsi6n social encargados de dispensar
socorros pnblicos, la poblaci6n rural no ha sufrido una marcada desinte- t
graci6n, debido, mas que a nada, a la solidaridad de la familia cubana.
Como ya hemos sugerido, el guajiro cubano se preocupa por obtener
ingresos en articulos de consumo solamente bajo la presi6n de las
circunstancias. El standard de vida depende principalmente del estado
de la industria azucarera. Cuando el precio del azucar esta bajo, se
atrasa el pago de los alquileres en La Habana, Santiago, Camaguey y
demAs ciudades, mientras que el trajabador rural vive de boniatos y
guarapo. Cuando los jornales estAn altos, las gentes gastan su dinero
inmediatamente, ya que no hay costumbre de acumular ahorros. La )
necesidad capital de Cuba es el desarrollo de un sistema de ingresos
en especie que haga al trabajador mas o menos inmune a las fluctua-
ciones del ciclo commercial y ampare su standard de vida contra las
sacudidas del mercado azucarero.

Ingresos y precios
El poco alcance de los ingresos, ya sea en efectivo o en especie,
se demuestra con los siguientes ejemplos proporcionados por la com-
pafia tabacalera a que nos hemos referido ya. Esta compafiia estaba
respaldada por un capital y tenia un mercado y una politica financiera
que le permitian pagar mks y atender mejor a sus trabajadores que
casi toda otra empresa de la Isla. Por consiguiente, la situaci6n de esta
compafija representa un promedio considerablemente mejor que el de
las clases pobres de la poblaci6n rural cubana. En el periodo com-
prendido entre junio 1g de 1933 y junior 1g de 1934 esta compaflia
pag6 $400.075 en jornales y sueldos que representaron el inico ingreso
en efectivo de 975 familias con un promedio de $382 por familia. Este
es un promedio general que comprende trabajadores pagados a un peso
por dia, escogedores a $1'25, maquinista de las bombas de regadfo a
$1'50, carpinteros a $2'oo diaries y empleados a sueldo cuyos salarios
oscilaban desde $45 mensuales para los mensajeros y carreteros hasta
cronometristas a $100, tenedores de libros a $165 y administradores
desde $200 a $300 al mes; esta clasificaci6n comprendia a las mujeres





84 PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA

que se ocupaban de escoger el tabaco durante ciertos periodos del ano.
En conjunto habia un promedio de 3 6 4 trabajadores por familia,
porque hasta las muchachas escogian tabaco durante uno o dos meses
de la temporada. Para determinar los ingresos totales de una familia
promedio durante el period que se extiende de junio de 1933 a junio
de 1934, podemos hacer el calculo siguiente:
Detalle de los ingresos reales Cantidad
Jornales y sueldos de la familia promedio con un total de 35oo a
4000 trabajadores en 975 familias.......................... $382
Vivienda gratis para la familia calculada segnn el alquiler que
pagaria por su casa en el ms pr6spero central azucarero norte-
americano en Oriente .................................... 6o
Hortalizas producidas en tierras de la compafia segnn el promedio
de los precios al detalle en el central azucarero norteamericano- 45
Vacas, cerdos y pollos, mantenidos por las familias (promedio,
inclusive los huevos) ...... ......... ................. 10
Agua potable bombeada a las casas por la compafia propietaria por
medio del sistema de regadio de la finca..................... 10
El combustible obtenido en terrenos de la compania (promedio).. 5
Servicios medicos y costos de entierro proporcionados a las familias
siempre que fuese necesario. Servicios medicos gratis en su
totalidad .............................................. 15
Juguetes para regalo de Navidad de los ninos de la finca, con un
costo total de $2000 ..................................... 2
Ropa hecha en casa ....................................... 7
Seguro contra el desempleo, pagado por la compania (promedio
por fam ilia) ............................................ Io

Total de ingresos reales .......................... $546
Dentro de este promedio habia considerable variaci6n. El total de
los ingresos reales iba desde un minimum de unos $200 por familia
hasta $3000 en uno o dos casos. El punto modal s era de unos $350
a $400.
Este constitula un caso excepcional porque hasta una compania
vecina-antigua propiedad familiar bien administrada-pagaba sola-
mente $361 al ano, en efectivo, al promedio de las familias empleadas,
y les daba menos comodidades y otras ventajas. En esta segunda finca
los ingresos en efectivo, por familia, oscilaban, si excluimos a unos
cuantos partidarios, desde $25 a $1200 por ano. La primera finca
tenia solamente tabaco de "administraci6n," mientras que la segunda
tenia 17 familias, de partidarios, que lo cultivaban a participaci6n.
En esta finca el promedio de las families tenian ingresos reales netos
de unos $450 por ano con un punto modal inferior al de la compania
tabacalera mAs pr6spera. En cada caso los ingresos fueron mayores
en 1934 que en 1933. En 1933 se pagaron 28 centavos por escoger
5 Es decr, la cifra que representa los ingresos de la categoria mks numerosa.





ORGANIZACION DE LA FAMILIA Y STANDARDS DE VIDA 85

25 libras de tabaco y en 1934 hubo que pagar 48 centavos. En otra
vega habian pagado 36 centavos por arroba en 1933, y en 1934
pagaban 50 centavos. En la gran finca cuyo cuadro de ingresos reales
reprodujimos en una pagina anterior, el jornal minimo se aument6
desde 8o centavos hasta un peso, a consecuencia de una breve huelga
"de simpatia," en diciembre de 1933.
En los centrales azucareros las condiciones de ingresos reales y
standard de vida, en 1934, fueron inferiores que en la industria ta-
bacalera. Un importante central de Pinar del Rio, propiedad de una
familia cubana, di6 los siguientes resultados:
Detalle de ingresos reales Cantidad
Promedio de dinero recibido por familia ...................... $200
Vivienda gratis calculada segtn la base del cuadro anterior .... 36
Combustible gratis recogido en la finca ..................... 20
Plantas alimenticias cultivadas por la familia .................. 6o
Vacas, cerdos y pollos mantenidos por las families (promedio, in-
clusive los huevos) ...................................... 20
Tabaco cultivado para consumo domestico por varias de las familias,
promedio ......................................... 3
Ropa hecha en casa ....................................... 6

Total de los ingresos reales por familia .............. $345
Este central pertenecia a una antigua familia y en 61 se conservaban
muchas de las costumbres ya desaparecidas en Cuba. Algunas de las
mujeres todavia trabajaban en los cafiaverales. Los propietarios se i
tomaban un gran interns en la condici6n de los trabajadores y repetida- 1
mente habian insistido en que cada hombre hiciese al menos algn 1
cultivo por su cuenta. Tambi6n en esta finca las condiciones eran muy ;
superiores en 1934 a Lo que habian sido en 1933.
En algunos otros centrales la situaci6n era mucho peor. Varias
compafias propietarias estaban en quiebra y no tenian dinero para
atender sus cafias. La zafra, ademAs, habia sido muy breve. Durante
el invierno de 1933 algunos hacendados que tenian dinero tuvieron
que ayudar a sus trabajadores para que 6stos comprasen ropas.
Practicamente todos ellos habian hecho arar sus cafiaverales y tierras
sobrantes y hasta habian hecho que los trabajadores sembrasen frutos
menores. Las semillas fueron dadas sin costo alguno. En 1934 las
condiciones mejoraron debido a la mayor duraci6n de la zafra y el
alza en el precio del azfncar. Pocos centrales, sin embargo, hubieran
podido pagar a sus trabajadores, en 1934, un promedio superior a $250
en efectivo, por familia. Estas, ademAs, tenian ingresos suplementarios,
en especie, siempre que quisiesen trabajar para su obtenci6n. Probable-
mente es exacto el cAlculo de que, en 1934, el promedio de las familias
rurales cubanas tuvieron ingresos en especie, dinero, vivienda gratis y





PROBLEMS DE LA NUEVA CUBA


otras comodidades que, en conjunto, no rebasaron la cifra de $400
por ano, mucho mas que en 1933, en que el promedio posiblemente no
paso de $250 anuales. Estas cifras hay que interpretarlas previa la
correspondiente comparaci6n con los precios relativos que regian en
los Estados Unidos durante el mismo periodo. Los precios en Cuba


tienen la tendencia a ser los
Estados Unidos. En el periodo
precios promedios en ambos
comparaci6n:


Articulo
Arroz blanco
corriente.
Harina de trigo.
Frijoles.
Carne de cerdo.
Carne de res, de
todas clases.
Manteca y
substitutes.
Patatas.
Caf6.
Pan.


Azncar.
Alquiler


Unidad

Libra
"'
"


Libra
ir


i%/ libras


Libra
Bohio de 3 habitaciones
en parcela de 278 metros
cuadrados, piso de ma-
dera, carente de luz, de
agua y de chimenea, asi
como de vidrieras y
celosias


Carb6n vegetal.


mismos o algo mis caros que en los
a que nos referimos hubo los siguientes
pauses por articulos susceptibles de


Precio
promedio


5
5
5-7.5


10-15


18-23
3-5
28-33
I0

2-3


centavos
"'
"


Comparacidn con los
precios promedios en
los Estados Unidos

Casi la misma.
Mas alta.
Casi la misma.
Mis alta.


Mas baja.


"
"'
"


Ms alta.
c "
"' "


" Casi la misma o mas
alta.
" Mi's baja.


$6o al ano


Unos $2o al aio
por familia.


Vestidos de
algod6n y
ropas de
todas clases.
Calzado.


Esta casa costaria
poco mis o menos lo
mismo en los distri-
tos rurales de las pe-
quefias poblaciones
de los EE.UU.
Casi lo mismo que el
gas que consume en
cocinar el promedio
de las families norte-
americanas.


La misma.
La misma si consid-
eramos que la cali-
dad es inferior.


86





ORGANIZACION DE LA FAMILIA Y STANDARDS DE VIDA 87
Como se ve por los cuadros que aparecen al final de este capitulo,6 J
las clases pobres cubanas gastan el 6o por ciento de sus ingresos en su
alimentaci6n, lo que significa que su standard de vida es considerable-
mente mis bajo que el de las mismas clases en los pueblos de civiliza-
ci6n occidental con los que Cuba esti en contacto. Los pueblos de
Europa, de los Estados Unidos y de CanadA, por ejemplo, general-
mente gastan entre el 30 y el 45 por ciento de todos sus ingresos, en
la alimentaci6n. Los asiAticos, por otra parte, gastan entre el 55 y el
75 por ciento. De esta manera, pues, el standard del cubano se
aproxima al del asiAtico, aunque vive en contacto constante con las
culturas europea y norteamericana. La familia cubana se colocaria
dentro del nivel del standard de vida material de las llamadas culturas
occidentales que la cultura cubana desea emular, si tuviese un aumento
de $ioo anuales, por familia, en la producci6n de sus alimentos.

Rgimen alimenticio
La dieta de las clases pobres cubanas es de calidad inferior. Hay I
gran desacuerdo entre t6cnicos respecto a lo que constituyen las
verdaderas pruebas para juzgar de modo cientifico la eficacia de un
regimen diet6tico, aunque quizi la mayoria de los dietetas lleguen a
la conclusion de que las pruebas mis importantes para determinar si
una diet es adecuada, estin en si aquella es o no "libremente selec-
cionada" por el consumidor.
Durante el "tiempo muerto" los cubanos no cuentan con suficientes
alimentos; y durante la zafra, los que tienen trabajo comen care,
frijoles y arroz. Sin embargo, hay muchos que tienen una pobre dieta
durante todo el afio.
Con frecuencia se dice que la dieta del cubano tiene un bajo nivel
de proteinas. La gran masa de la poblaci6n vive principalmente de
f6culas, contenidas en el arroz, la yuca, el plitano, el boniato y la
malanga. Los cubanos comen pocos vegetales frescos, tales como
zanahorias, espinacas, lechugas y cebollas aunque todos ellos se pro-
ducen en la Isla.
A fin de comprender como se alimentan las familias de las clases
pobres cubanas, se hicieron algunos cAlculos sobre la base de los
precios promedios mis bajos que en Cuba alcanzan los alimentos
mis baratos que el pueblo consume en su dieta. Se sent6 la hip6tesis
de que el individuo promedio debe tener al dia un valor de 3000
calorias, 67 gramos de proteinas, .68 de calcio, 1.32 de f6sforo y .015
de hierro. Estas son las proporciones que los dietetas consideran como
minimas para un hombre moderadamente activo; y como que el


V6anse las piginas 100-102.





88 PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA
cubano que trabaja en los cafiaverales labora intensamente durante una
parte del afio y permanece en gran parte ocioso durante el "tiempo
muerto," se calcul6 que, en conjunto, necesitaba la alimentaci6n de
un hombre moderadamente activo.
Para integrar esa clase de alimentaci6n con lo que ban comido los
cubanos durante el afio 1933-1934, se necesitaban las siguientes can-
tidades de los alimentos que damos a continuaci6n, calculadas sobre
el promedio anual equivalente a un adulto.
ALIMENTACI6N MiNfITA DURANTE UN ANO PARA UN HOMBRE
ADULT, CUBANO
Precios promedios Costos a los
Alimento Cantidad mds bajos precios mds bajos
Arroz ............. .100 libras 5 centavos la libra $ 5'00
Harina de maiz ..... 181 2.5 4'53
Pan de trigo ......... 40 7.5 3'00
Leche integra ....... 150 litros 4 el litro 6'oo
Manteca ........... 45 libras ro la libra 4'50
Azicar centrifuga 5o 3" I'50
Carne ............. 1O I" I'oo
Frijoles ........... 153 5 6'65
Vegetales .......... 250 2 5'00

$37'18
Las cantidades de alimentos que hemos enumerado proporcionan
3000 calories, 82.4 gramos de proteinas, .62 de calcio, 1.64 de f6sforo y
.019 de hierro por adulto, al dia. La dieta que presentamos tiene
exceso de proteinas, una ligera deficiencia en calcio y una cantidad
adicional de hierro. Sin embargo, el costo de una diet libremente
seleccionada y que proporcionase las cantidades exactas que se necesi-
tan, seria el mismo que damos en nuestro cuadro. Probablemente se
ha fijado una cantidad mayor de frijoles que la necesaria, y menos
care, a fin de tener una variedad de las diferentes clases de proteinas.
Todos los alimentos son escogidos como tipos, en la hip6tesis de que
la harina de maiz pueda ser substituida por productos derivados del
maiz, asi como la manteca por sus substitutos, a fin de obtener los
precios baratos; y de que la mayorfa de los vegetables serAn platanos,
boniatos, yuca y malanga. No se hicieron calculos respecto a las vita-
minas contenidas en la dieta que arriba mencionamos porque se supone
que las gentes cambian su dieta para obtener las vitaminas.
El hecho es que, no importa cual fuese el promedio de ingresos
de las familias cubanas, las clases pobres es probable que no tuviesen
un promedio superior a $250 anuales en 1933-1934. Por consiguiente,
el analisis de los costos de dietas y de las adecuadas condiciones de
las mismas en cuanto a las familias con $250 anuales de ingresos como





ORGANIZACION DE LA FAMILIA Y STANDARDS DE VIDA 89
promedio, se aplica a una considerable proporci6n del pueblo cubano.
Estas familias pobres en 1933-1934 gastaron un promedio de $o'129
al dia, para su alimentaci6n, con una escala que variaba desde $o'o685
diarios, por adulto, en las mas pobres estudiadas, hasta $o'239 para
la que tenia ingresos familiares de $330 al afio. Una tercera parte de
esas familias gastaban menos de $o'1o diarios por adulto, en alimentos.
La dieta que aqui presentamos cuesta alrededor de $o'To diarios
por persona. Debe calcularse, sin embargo, que la mayoria de las
familias no pueden comprar ni siquiera a los precios mas bajos, ni son
capaces de comprender el valor diet6tico de los alimentos. De con-
siguiente, si concedemos un 20-25 por ciento de ineficiencia en la
selecci6n y la preparaci6n de los alimentos, que no es extraordinario,
nos vemos obligados a establecer la conclusion de que la dieta de las
clases pobres del pueblo cubano durante el aflo de 1934 fu6 de s6Io
el minimo para mantenerse.
Es evidente que las condiciones de vida de los trabajadores cubanos
pertenecientes al grupo de las familias cuyos ingresos reales no pasan
de $6oo, son las que corresponden a las grandes masas de la poblaci6n.
Sus condiciones econ6micas son tipicas, y las fluctuaciones de su
standard de vida reflejan directamente el standard de vida general, de
las clases pobres de la Isla. Al objeto de calcular ese standard de vida
y de demostrar lo que es, escogeremos ahora un numero de familias
tipicas, principalmente de las provincias centrales y orientales, y
resumiremos sus condiciones de vida. Conviene advertir que hemos
concedido mayor atenci6n a las condiciones de los alimentos, porque
el regimen de los mismos refleja la situation general de la poblaci6n
de la Isla. En el siguiente sumario enumeramos las conclusiones refe-
rentes a 41 families tipicas, cuidadosamente seleccionadas y casi todas
pertenecientes a los distritos rurales de Cuba (v6anse paginas 90-95).

3. Los NIvELES DE JORNALES Y EL DESEMPLEO
Si estudiamos las estadisticas de jornales podemos encontrar una
aproximaci6n menos exacta de los standards de vida. En 1932-1933
el salario promedio que se pag6 a los mecanicos y demAs obreros de
batey en los centrales azucareros fue de 83 centavos al dia, cifra que
al afio siguiente fue aumentada a $1'35. En el primero de esos afios a
los cortadores de cafia ganaron 20 centavos por cada cien arrobas;
pero esa cantidad alcanz6 un promedio de 38 centavos en 1933-1934.1
De conformidad con los datos de la secretaria del Trabajo, los niveles
de jornales en las provincias occidentales de Cuba son hoy en dia con-
siderablemente mas bajos que lo que eran en 1909-1910. En el niltimo
7 No se sabe el n6mero de dias trabajados en cada empleo, aunque es de presumir
que en las principales industrias, como los ferrocarriles, ]a ocupaci6n es bastante continua.












Ocupaci6n
Cortador de cafia, soltero.


FAMILIES TfPIcAs
Inventario de
los bienes
de la familia
$ 18


10
0


Ingresos Observaciones
$124 Vive al dia y depende principalmente de
guarapo y boniatos durante el "tiempo
muerto."


2. Oriente Barredor en un central, con 4 de familia.



3. Camaguey Haitiano trabajador en el campo. Ca-
sado y sin hijos.


4. Oriente Trabajador migratorio de Haiti, con
familia de 4, empleado en cafiaverales
y cafetales.

5. Camaguey Haitiano trabajador en el campo. Ca-
sado y sin hijos.

6. Sta. Clara Trabajador del campo con familia de 7.


18 174 Escoge libremente su dieta durante la
zafra y en el "tiempo muerto" vende
care para ganarse ]a vida.
105 Igo El central esta en quiebra. Viven de
guarapo y de unos cuantos vegetales ob-
tenidos en parcela cultivada de modo
inadecuado durante el "tiempo muerto."


nada


200 Tienen dieta inadecuada.


38 204 Tienen lo suficiente para comer y tabaco
para fumar solamente durante la zafra.

25 210 Pueden comer care una vez a ]a se-
mana durante el "tiempo muerto." Su
patron le oblig6 a cultivar s9 cordeles
de tierra el pasado aio, pero no lo hara
en 6ste.


8 Los ingresos incluyen articulos, alquileres y dinero efectivo durante el -afio, y las observaciones se refieren a la dieta y las actividades
para ganarse la vida. Cuando estas no se mencionan, es que carecen de importancia. En tal caso muchos mendigan u obtienen otros
alimentos por medios desconocidos.


Provincia
r. Camaguey



7. Oriente Trabajador del campo residente en el
barrac6n y con 6 de familia.



8. Oriente Jornalero de Santiago, parcialmente
empleado, con familia de,5.


9. Sta. Clara Mecanico de un central, espafiol, soltero.


ro. Camaguey


Mecanico de un central durante la za-
fra; mendigo en el "tiempo muerto,"
con 8 de familia.


11. Oriente Carretillero de azncar y horticultor con
5 de familia.



12. Oriente Pintor de brocha gorda de un central,
que pesca durante el "tiempo muerto"
y tiene 4 de familia.

13. Oriente Trabajador del campo y horticultor con
19 cordeles de tierra. Cuatro de familia.


14. Oriente Trabajador del campo que cultiva 10
cordeles de tierra y tiene 3 de familia.


20 217 Comen arroz y care durante la zafra.
Cultiva sin eficiencia las "guardarrayas"
con frijoles, maiz y boniatos, durante el
"tiempo muerto."

15 228 No pagan alquiler y mendigan parte de
su comida. Carne y leche una vez a la
semana, siempre que trabaja.

20 261 Debe $4O por su manutenci6n y la com-
pafia le permitia comer al fiado.

50 281 Su diet es extremadamente limitada.
Intrusos en tierras de la compaia y
mendigos en "tiempo muerto."

15 315 Horticultor poco eficiente cuya familiar
procura tener manteca para cocinar dia-
riamente. La compafiia les da la leche
y pueden comer un poco de care du-
rante la zafra.

35 316 Reducen su dieta del "tiempo muerto" a
pescado, muy principalmente.

160 318 Cultivos inadecuados. Carecen de leche.
La dieta bastante buena excepto a me-
diados y a fines del "tiempo muerto."

30 320 Ingresos reducidos a 8 meses. Dieta li-
bremente elegida durante la zafra. Se
ayuda con su huerto.







'0


FAMILIAs TfPxcs-Continuado


Provincia


Ocupacidn


15. Sta. Clara Trabajador del campo y carretero que
cultiva 34 cordeles de tierra durante el
"tiempo muerto." Siete de familia.


i6. Oriente Operario mecanico que cultiva io corde-
les de tierra y tiene 5 de familia.



17. Oriente Cultiva 2/3 de caballeria de tierra per-
tenecientes a la compafila e impropios
para cafia. Su esposa muri6 este ano y
6l permanece solo.

18. Oriente Jornalero empleado todo el tiempo y
con 4 de familia.


i9. Oriente Trabajador del campo y sitiero al pie
de unas colinas en tierras de la com-
pafia. El sitio tiene 1/5 de caballeria y
la familia consta de 7.

20. Oriente Narigonero haitiano que tambien es re-
cogedor de cafe. Trabajador migratorio
con 3 de familia.


Inventario de
los bienes
de la familia Ingresos
85 322


Observaciones
Unico trabajador en la familia, pero los
products de su huerta les han permitido
comer care una vez a la semana, aun
en "tiempo muerto."


75 33o Es un agricultor deficiente, pero sus in-
gresos le han permitido tener una dieta
escogida durante ]a zafra y vivir bas-
tante bien el resto del tiempo.

202 335 Tienen dieta escogida libremente a pesar
de los gastos producidos por la en-
fermedad y fallecimiento de su esposa.


29 337 Dieta libremente escogida. Su empleo
permanente le permite este regimen ali-
menticio todo el ano.

77 349 Cultiva poco eficientemente. Tienen bas-
tante variada dieta todo el afio.



120 36o Dieta limitada, pero mejor que la del
promedio de los trabajadores migra-
torios, debido a ]a huerta que tiene en
el cafetal y a la ayuda de su mujer.



2 1. Oriente Barredor en una fabrica. Tiene unas
cabras y cria pollos para ayudarse a
vivir. Siete de familia.


22. Oriente Sitiero con 1/2 caballeria de tierra. An-
tiguo cortador de cafia que se convirti6
en sitiero durante la depresi6n. Tiene 6
de familia.

23. Oriente Sitiero establecido en unas lomas con
1/3 de caballeria. Vende tabaco y
cuenta con dos cortadores de cafia en su
familia, compuesta de 3.

24. Oriente Trabajador de campo con 12 de familia,
residente en el barrac6n. Cultiva frutos
menores en las "guardarrayas."

25. Oriente Carretero y sitiero semi-independiente
que cultiva 50 cordeles de tierra. Tiene
3 de familia.

26. Sta. Clara Operario mecanico de un central, con 7
de familia.


27. Camaguey


Carpintero y barbero de campo con una
pequefia huerta. Tres de familia.


60 362 Tienen bastante buena dieta que incluye
care durante la zafra. Las cabras les
proporcionan la leche y tienen huevos
durante el "tiempo muerto."

118 379 Su dieta tiende a ser excelente. Procura
vender de todo para adquirir crias y
aperos de labranza.


192 383 Excelente dieta todo el afio, con leche,
care de cerdo y manteca todos los dias.
Se ganan la vida con 1/3 de caballeria
de tierra que cultivan.

25 387 Esta larga familia tiene una dieta ex-
cesivamente limitada, en especial du-
rante el "tiempo muerto."

224 389 Esta corta familia tiene excelente dieta
todo el afio. Consumen leche, care y
doce libras de arroz a la semana.

94 401 Tiene dieta limitada durante el "tiempo
muerto," pero cuenta con dos cabras y
varios pollos. AdemAs, sacrifica dos cer-
dos al afio. EstA siempre dispuesto a tra-
bajar en las fincas, durante el "tiempo
muerto," por parte de la cosecha.

535 419 Vivirian bien si no fuese por los gastos
de atenci6n medica que necesita un hijo
imperfecto.


'0







FAMILIAR TiPICAs-Continuado


Inventario de
los bienes
Provincia Ocupaci6n de la familia
28. Oriente Capataz auxiliar en una fabrica de 3040
cerveza, en Santiago. Cuatro de familia.


29. Camaguey


Carpintero que atiende unas pocas siem-
bras durante el "tiempo muerto." Diez
de familia.


30. Oriente Capataz de trasbordador de cafia que
trabaja una huerta durante el "tiempo
muerto." Tres de familia.

3r. Oriente Trabajador empleado permanentemente
por el Colegio de Agricultura de San-
tiago. Cinco de familia.

32. Oriente Boyero, duefo de varios bueyes de tiro
y sitiero con 5o cordeles de tierras per-
tenecientes a la compafiia. Cuatro de
familia.


33. Sta. Clara


Trabajador en los cafiaverales y sitiero
desde que hay depresi6n econ6mica.
Tres trabajadores en 6 de familia.


Ingresos Observaciones
419 Viven bien. Trabaj6 en ]a industria azu-
carera durante la "danza de los mil-
lones" y ahorr6 lo suficiente para com-
prar su casa.


30 477 Tiene deudas y ha podido amortizar $20
este aio. Los ingresos dejan poco para
comer care de res. "A veces la co-
memos, y a veces, no."

232 479 Viven bastante bien, pero comen care
durante la zafra solamente.


15 479 Tienen excelente dieta y su patron les
da la leche todos los dias.


265 48c La familia esta fomentando su sitio de
labor. Tienen ahora una diet bastante
buena y ofrecen perspectivas de pros-
peridad.

63 48o Nunca hizo siembras antes de 1933.
Tienen ahora dieta libremente escogida
gracias a sus cultivos y al nimero de
brazos de que disponen.


10
.P



34. Sta. Clara Trabajador en los caiaverales y sitiero
con 50 cordeles. Doce de familia.

35. Oriente Maquinista de la locomotora del ingenio
y pescador. Ocho de familia con s6lo un
trabajador.
36. La Habana Impresor en La Habana. Obrero habil
empleado por empresa excepcionalmente
buena. Cuatro de familia.


37. Sta. Clara Instalador de telafonos en central azu-
carero, con 3 de familia.


38. Camaguey


Sitiero con 1 2/3 caballerias de tierra.
Cinco de familia.


39. Oriente Guarda-almacen y comerciante entre si-
tieros al pie de unas lomas. Cultiva su
huerta a ratos perdidos. Contrajo ma-
trimonio recientemente.
40. Sta. Clara Viuda que tiene una tienda y sitio en el
cruce de unos caminos, a ocho kilo-
metros de Placetas. Seis de familia.
41. Sta. Clara Contramayoral que cultiva 35 cordeles
de tierras para vivir. Siete de familia.


77 485 Dieta bastante buena. Larga familia de
tres trabajadores. Comen care dos
veces a la semana durante la zafra.
40 513 Dieta libremente escogida debido a dos
cabras que tienen, y a la pesca.

120 515 Dieta bastante variada. Pudo resistir
una huelga de cien dias por la ayuda
de su hermano y el echo de que su
patr6n, voluntariamente, le daba $5
semanales como auxilio.
6785 55o Dieta libremente escogida a pesar de
enfermedades y gastos de atenci6n me-
dica. La propiedad que tienen fue here-
dada por la esposa.
3680 568 Dieta excelente. La familia depende de
los ingresos que tienen dos hijos alista-
dos en el ejercito, en vez de sostenerse
ella misma.
435 576 Dieta libremente escogida. Agreg6 $ioo
a los ahorros invertidos, durante el ano.


925 582 Dieta bien balanceada. No sabe hacer
buen uso de la leche.

379 597 Consume / libra de care al dia du-
rante la zafra. Dieta bastante buena.
Deficiente sitiero.


'0
(Jl




PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


afno citado el promedio del jornal en La Habana fu6 de $1'53, con un
indice de 75 (basado 6ste en el afio de 1923 como ioo). En 1921-1922
el indice se mantuvo en ioo y los jornales alcanzaron un promedio de
$2'05. En 1931 el promedio habia descendido a $1'45 y el indice lleg6
a 71. De entonces a acA, naturalmente, los jornales han disminuido atn
mas. En Matanzas el indice se mantuvo en 91 en 1909, lleg6 a 206 en
1920, y descendi6 a 86 en 1931-9 Puede que sea discutible la exactitud
de estas estadisticas; pero no hay duda de que reflejan la tendencia
general. En La Habana las criadas ganan ocho pesos al mes, como
promedio, mientras que en el interior s6lo ganan cuatro. Las minas
pagan a sus obreros un peso al dia. Los restaurantes y cafes de La
Habana pagan a sus camareros $14 mensuales, comidas inclusive. La
destileria Bacardi, una de las mayores y de las mejores de Cuba, en
1931 pagaba un peso diario a sus obreros y durante los dos afos
siguientes redujo ese minimo a 90 centavos; pero en 1934 ha re-
implantado el jornal de a peso. Los mecAnicos ganaban $2'75 diarios
en 1931, $2 en 1932 y 1933, y $2'25 en 1934. Los jornales pagados
por la compafifa de cemento "El Morro" a varios tipos de obreros
alcanzaron un promedio de $1'29 al dia. El promedio pagado diaria-
mente por la compafiia de Ferrocarriles Consolidados a los obreros de
vias y obras, y guarda-agujas y serenos, fu6 de $1'49 en 1928-1929. En
1930 esta cifra descendi6 a $1'15, y aunque subi6 a $1'62 en 1931-
1932, disminuy6 a $1'35 en 1932-1933. El promedio del salario diario
pagado a todos los empleados y obreros con inclusion de los jefes de
departamentos, se redujo de $2'76 en 1928-1929 a $2'21 en 1932-1933-
En t6rminos generales, el jornal bAsico de los obreros industriales y
urbanos oscila hoy alrededor de un peso.10 El obrero urbano que tiene
trabajo tiende a disfrutar de jornales mAs altos y de mayores ingresos
que el obrero rural, porque aquellos son mas elevados, en la ciudad, y,
en conjunto, los precios son los mismos en la mayoria de los articulos.
Los frijoles, el arroz, el cafe, el azacar y los alquileres en la misma
categoria de vivienda, cuestan casi lo mismo en las secciones rurales
que en las ciudades. Con frecuencia en los centrales y en las colonias
el alquiler o parte del mismo figuran como parte de los ingresos; pero
cuando hay que pagarlo, resulta casi igual al que habria que pagar
en la ciudad, siempre teniendo en cuenta las comodidades de las casas.
La leche, sin embargo, es mAs cara, y generalmente el obrero urban
tiene mas costosas satisfacciones que el de los campos. Por otra parte,
hay mAs desempleo cr6nico en las ciudades que en los campos, y
9 En Oriente el indice se mantuvo en 73 en 1909, 154 en 1921 y 102 en 1931. En
Camaguey el indice fu6 de 75 en 1909, 108 en 1922, y 112 en 1930. En Santa Clara fu6 go
en 1909, 98 en 1922, y 85 en 1931.
10 El decreto-ley nnm. 163 de 25 de abril 1934, fij6 esta cantidad como minimo para
los empleados pfiblicos.


96





ORGANIZACION DE LA FAMILIA Y STANDARDS DE VIDA 97
muchos obreros urbanos tienen pocas perspectivas de encontrar trabajo,
a no ser que hubiese una nueva era de prosperidad que alcanzase
grandes proporciones.1' Para los obreros urbanos hay pocas o ninguna
oportunidades de ganarse el sustento por medio de siembras.
El censo oficial de los desempleados arroja la cifra de 43.361
cesantes en la ciudad de La Habana, y ese numero, computado a raz6n
de cuatro personas por familia, representa de 150.00o a 175.000:
necesitados. No hay estadisticas de la poblaci6n cesante en toda la
Isla; pero de acuerdo con calculos no oficiales, puede decirse que
alcanzan la elevada cifra de 250.000. Puede que este numero incluya
algunos obreros sin trabajo a causa del "tiempo muerto," pero no hay
duda de que estas cifras representan a los elementos trabajadores, es
decir, la fuente de ingresos, de por lo menos una cuarta parte de la
poblaci6n cubana. Con un calculo aproximado y conservador, pudiera
decirse que en 1934 alrededor del veinte por ciento de los habitantes
de Cuba se encontraban en el "nivel submarginal," es decir, con in-
gresos reales de menos de $30o anuales; y tambi6n que en 1933 estaba
en igual situaci6n casi un sesenta por ciento de la poblaci6n. En 1934,
un sesenta por ciento habia alcanzado el nivel medio de $300 a $600
de ingresos, y ganaban lo suficiente para satisfacer las necesidades
fisicas de la vida, pero sin la posibilidad de acumular reservas. El
poder mantenerse con tales ingresos se debe, en gran parte, a activi-
dades agricolas dom6sticas practicadas durante el "tiempo muerto,"
actividades que no son desarrolladas por las familias de menores in-
gresos; como tambi6n a que algunos trabajadores tienen empleo por
todo el aflo, de manera constante; y ademAs, a que algunas familias
pequefias cuentan con varios trabajadores, o fuentes de ingresos, entre
sus componentes. Es probable que en 1933 solamente el diez por ciento
de los habitantes gozaban de ingresos superiores al nivel de $6oo, cifra
que subi6 al veinte por ciento en 1934.
En general, el cubano no tiene el respaldo de posibles ahorros o
ingresos en especie, de importancia, hasta que llega al nivel de $300.
Esto se debe principalmente al hecho de que no hay economia agricola
de pequefios propietarios rurales, en Cuba, que sea importante. Los
recursos potenciales de la Isla, son bastante amplios para suplir, por
lo menos, las necesidades minimas del cubano, y tambi6n para elevar
notablemente el nivel de vida, siempre que se adopte una bien meditada
political de reconstrucci6n nacional.
11 E1 aumento en el nnmero de desocupados se advierte con el hecho de que,
mientras en 1928-1929, los Ferrocarriles Consolidados tenian una n6mina de 8015
empleados, este nfimero ha quedado reducido a 2955 en 1932-1933.




PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


4. ANALISIS DE UN PRESUPUESTO FAMuLnAR
En apoyo de la tesis expuesta en el Capitulo IV, presentamos 6
cuadros que se refieren a 113 casos de familias que fueron seleccionadas
como tipicas de ciertas cases de cubanos. De cada una de estas
familias se recogieron informes sobre sus ingresos, gastos, acumulaci6n
de recursos y condiciones de vida.
Las conclusiones no reflejan la situaci6n de Cuba en conjunto, sino
la de las 113 familias estudiadas. La situaci6n promedio que existe en
el pais, estA alrededor o por debajo de las cases que llamamos "media."
Los ingresos, en la acepci6n que usamos esta palabra, significan el
aumento econ6mico total neto, tanto en especie como en dinero. Las
clases "pobres" incluyen las familias que tienen un ingreso econ6mico
de menos de $1 diario, cada una. En realidad, ese grupo fluctna desde
los que tienen $124 hasta los que tienen $332 anuales, por familia.
Las clases "medias" comprenden las familias que tienen ingresos netos
desde $330 hasta $582 al afio; la clase que tiene un "mediano pasar"
disfruta de ingresos que varian desde $597 hasta $982 anuales, por
familia; las "acomodadas" tienen desde $iooo hasta $2000 por aio,
y las "ricas" son aqu6llas que tienen mAs de $2000 anuales. En este
estudio la variaci6n de los ingresos de la clase rica fu6 desde $2082
hasta $909o al ado. La escala "equivalente del adulto" que se emplea
en el Cuadro VI, es como sigue:
Varones, de 6 o mas de r6 aios....... 1.o
Hembras, " "........ 0.9
De menos afios .................. .5

Para calcular el "tamafio de la familia" se cont6 cada persona como
una unidad y todas las que tenian 16 o mas anios de edad, como un
adulto. Hemos considerado jornaleros a todos aquellos que trabajan,
mediante pago por sus servicios, en beneficio de una persona que no
es miembro de su familia. Pudiera ser que un guajiro y sus siete hijos
trabajasen juntos; pero en tanto que trabajasen en su propia finca,
ninguno de ellos era anotado como jornalero. En la mayoria de los
casos, sin embargo, el guajiro contrataba el corte de la cafia a tanto
por cada too arrobas, o "la limpia" de un determinado espacio de
tierra mediante el pago de una suma convenida. Cuando tal cosa
ocurria, entonces la familia trabajaba al servicio de un patron a un
precio contratado por unidad de trabajo y, de consiguiente, todos los
miembros de la misma que trabajaban eran anotados como jornaleros.
Muchas veces ocurria que eran mas los trabajadores que los varones
adultos, debido a que los nifos de menos de 16 afios hacian de
"narigoneros" o ayudaban a cortar la cafia.


98




ORGANIZATION DE LA FAMILIA Y STANDARDS DE VIDA 99
Todos los calculos han sido hechos en d6lares norteamericands.
Los "derechos reales" y los "derechos personales" (Cuadro II) fueron
valorados seghn su precio de venta en Cuba. Al objeto de tener un
tipo comnn empleamos los valores que regian, cuando hicimos este
estudio, en un gran central norteamericano de la provincia de Oriente,
y los aplicamos a todas las otras comarcas rurales de la Isla.
Los "derechos reales" incluyen las tierras, las viviendas y los
"derechos de prescripcion en favor del intruso." Si un trabajador
construja su cabala y fomentaba un sitio en tierras de la compaflia
y si, de acuerdo con la costumbre, tenia que ser remunerado por esas
mejoras o podia venderlas en caso de fallecimiento o de verse obligado
a dejarlas, estos valores eran anotados como derechos reales. En la
mayoria de los casos se anotan como "derechos de prescripcion en
favor del intruso." Los "derechos personages" incluyen el mobiliario,
los accesorios y las ropas. El "equipo productor" incluye toda la
maquinaria agricola, los animales de cria, el dinero, las acciones y los
bonos y otros valores pertenecientes a la familia.
Los ingresos se anotaron en "dinero" y en "especie," y de acuerdo
con la fuente de los mismos se calcul6 su total. El epigrafe "Total de
salarios o ganancias por contrato" en el Cuadro I se comprende facil-
mente. En muchos casos los salarios inclujan el alquiler de la casa y
a veces la luz, el agua, el combustible o los derechos al mismo, asis-
tencia medica y leche, servicios todos que tienen un valor econ6mico
directo. Estas partidas se anotan como ingresos (v6ase Cuadro I)
por salarios en especie. Las industrias caseras incluyen ocupaciones
hogarefias como las de hacer vestidos con las telas adquiridas, en vez
de comprarlos hechos, la composici6n del calzado, lavar "para afuera,"
cultivo de sitios o de huertos para el consumo familiar solamente y
unas cuantas otras fuentes de ingresos en especie. Los tipos que mAs
predominan en Cuba son la confecci6n de vestidos y la horticultura
para el consumo de la familia.
Los "subsidios" en el Cuadro I son premios, regalos o auxilios
dados por razon de la costumbre o de la condici6n social sin tener
en cuenta el trabajo productivo de carActer econ6mico. Los regalos
hechos por parientes, las pensioners, y los socorros extraordinarios dis-
tribuidos por los patronos durante las epocas de carestia, fueron los
mAs comunes tipos de subsidios encontrados. Algunas compafias
practicaban, tanto como les era posible, el principio de crear el trabajo
en vez de dar subsidios directos. Otras distribujan los subsidios en
especie. Muchos reducian los alquileres de las casas, donde se cobra-
ban, y otros contribufan a los gastos educacionales de los nifios de
empleados que eran de su confianza. Estos subsidios son muy comunes
en la sociedad cubana,







0
CUADRO I 0
PROMEDIO DE INGRESOS
Total de Total de Total de
Nzimero salarios o Total de productos otras
total de ganancias industrias Total de de sitios fuentes de Total en Total en Total
Clases familias por contrato caseras subsidies de labor ingresos especie dinero combinado
Pobres ........ 15 $151'33 $ 56'47 $10'53 $ 17'53 $ 9'47 $ 96'80 $ 148'53 $ 245'33 t
Medias ....... .25 212'52 71'48 11'68 1o1'84 46'28 182'96 260'84 443'80 t
Mediano pasar.. 25 432'24 86'96 9.68 205'28 53'52 264'08 523'60 787'68 t
Acomodadas 34 694'26. 118'65 51'38 438'12 78'97 445'85 935'53 1381'38 a
Ricas ........ .14 856'71 105'71 51'43 1327'57 770'21 425'21 2686'43 3111'64 >

Total ....... .113 $477'77 $ 91'35 $27'96 $ 366'58 $142'52 $298'58 $ 807'58 $1io6'16

CUADRO II
VALOR PROMEDIO DEL INVENTORIO DE LAS PERTENENCIAS FAMILIARES Z
Valor neto Porcentaje C
Nimero del inventorio que las a
total de Derechos Derechos Equipo de las deudas son
Clases familias reales personales productivo Total Deudas pertenencias del total n
Pobres ........... 15 $ 6'67 $ 20'73 $ 14'87 $ 42'27 $ 42'27 t
Medias ........... .25 405'80 79'20 238'12 723'12 $ 26'72 696'40 3.70
Mediano pasar..... 25 545'20 109'24 228'80 883'24 51'20 832'o4 5.80
Acomodadas ...... 34 2923'53 250'58 1192'94 4367'06 99'44 4267'62 2.28
Ricas .............. 14 13380'36 691'07 3916'07 17987'5 775'71 17211'79 4.31

Total .......... 113 $ 2748'67 $205'46 $ 949'30 $ 3903'52 $143'27 $ 3760'26 3.67





CUADRO III
PROMEDIO DE GASTOS POR FAMILIAR


Numero
total de
Clases familias
Pobres ....... 15
Media ....... ..25
Mediano pasar.. 25
Acomodadas ... 34
Ricas ......... 14

Total ....... .113


Vivienda
$ 46'73
68'92
109'04
181'56
382'71

$147'62


Alimentos

Especie Dinero Total
$ 51'47 $100'40 $151'87
107'76 153'32 261'08
133'48 292'48 425'96
245'00 410'97 655'97
221'29 631'86 853'14

$161'32 $313'89 $475'23


CUADRO IV
PORCENTAJE DE DISTRIBUCI6N, POR FUENTE DE INGRESS, PARA LAS CLASES SOCIALES


Total de salarios
o ganancias
Clases por contrato
Pobres ................... 61.68
M edias .................... 47.88
Mediano pasar ........... 54.88
Acomodadas ............. 50.26
Ricas ................... 27.53

Total ................. 43.19


Industrias
caseras
23.02
16.11
11.04.
8.59
3.40

8.26


Subsidios
4.29
2.63
1.23
3.72
1.65

2.53


Productos
de sitios
de labor
7.15
22.95
26.06
31.72
42.66

33.14


Ropas
$ 28'13
56'72
129'24
235'24
415'07

$167'o8


Parientes
y
pobres
$ 5'06
4'20
24'92
39'12
89'57

$29'98


Todos
los otros
gastos
$ 20'00
49'48
88'6o
223'62
63o'oo

$178'54


Gastos
totales
$ 251'80
440'40
777'76
1335'50
2370'50

$ 998'45


Otras fuentes
de ingresos
3.86
10.43
6.79
5.72
24.75

12.88


Total
100.00
100.00
100.00
100.00
100.00

100.00







0

CUADRO V
PORCENTAJE DE DISTRIBUCI6N, POR FUENTE DE INGRESOS, PARA LAS CLASES SOCIALES
Todos Promedio
Parientes los otros de deficit o b
Clases Vivienda Alimentos Ropas y pobres gastos Total de sobrante O
Pobres ........................ 18.56 60.31 11.17 2.01 7.94 100.00 6 0
Medias ...................... 15.65 59.28 12.88 .95 11.24 100.00 + 3 r
Mediano pasar ................ 14.02 54.77 16.62 3.20 11.39 100.00 + 12
Acomodadas .................. 13.59 49.12 17.61 2.93 16.74 100.00 + 46 Y
Ricas ........................ 16.14 35.99 17.51 3.79 26.58 100.00 + 88o rn

Total ...................... 14.78 47.60 16.73 3.00 17.88 100.00 + Io8 m

CUADRO VI
PROMEDIO DE GASTOS POR ADULTO O SU EQUIVALENTE, SEGUN LA CLASE DE INGRESOS x
Niimero de Alimento Todos
adultos o de sus Parientes los otros
Clases equivalentes Vivienda Especie Dinero Total Ropas y pobres gastos Total
Pobres ........... 50.2 $13'96 $15'38 $30'00 $ 45'38 $ 8'41 $ 1'51 $ 5'98 $ 75'24 (
Media .......... ..94.7 18'19 28'45 40'48 68'92 14'97 I'12 13'07 116'26 W
Mediano pasar .... 134.1 20'33 24'88 54'53 79'41 24'09 4'65 16'52 145'00
Acomodadas ...... 242.8 25'42 34'31 57'55 91'86 32'94 5'48 31'31 187'02
Ricas .............. 105.4 50'83 29'39 83'93 113'32 55'13 II'90 83'68 314'87

Total .......... 627.2 $26'59 $29'07 $56'55 $ 85'62 $30'10 $ 5'40 $32'17 $179'89





ORGANIZACION DE LA FAMILIA Y STANDARDS DE VIDA o3
Todos los ingresos productos de sitios de labor, que aqui anotamos,
son netos, una vez deducidos los gastos. Nadie fu6 considerado sitiero
a menos que vendiese algo. En la mayoria de los casos los ingresos
en especie provenientes del sitio eran mucho mis importantes que los
productos en efectivo; pero ambos los anotamos bajo la columna de
"productos del sitio de labor" si el sitiero vendia algunos de ellos de
manera comercial. Si el guajiro vivia en el sitio, a 6ste se le acreditaba
una suma por el concepto de ingresos en especie que fuese equivalente
al valor de la renta de la casa, calculada en lo que fuese posible de
acuerdo con los precios vigentes en el gran central norteamericano de
Oriente, que nos servia de tipo.
La columna que tiene el epigrafe "Otras fuentes de ingresos" in-
cluye todos los que no hemos mencionado arriba. De esta manera, los
ingresos por los conceptos de propiedades, dinero, ocupaciones no
asalariadas y otras numerosas fuentes, fueron agrupados aqui. Los
totales que se dan, lo son por "especie," por "dinero" y por ambos
combinados. Los ingresos totales se supone que representan los verda-
deros ingresos de la familia, calculados alrededor de los mismos niveles
de precios predominantes en los distritos rurales de los estados meri-
dionales de la Union Norteamericana durante el mismo periodo.
Los gastos (Cuadro III) se dividen tambi6n en "especie" y en
"dinero." En cada caso los ingresos en especie y los egresos en especie
se equilibran. Los ahorros, si hubo algunos, se hicieron en efectivo, y en
los cuadros anexos explicamos la naturaleza de los mismos. "Vivienda"
incluye el alquiler real o el atribuido, los gastos de mobiliario, las
contribuciones, los arreglos, el combustible, el alumbrado y otros
gastos diversos del edificio o del mobiliario. El epigrafe "alimentos"
incluye todos los articulos que integran la dieta, ya producidos en la
casa o comprados fuera de ella, y ademis el caf6. Los licores alco-
h6licos, y el tabaco ya se usasen en las comidas o en otras ocasiones,
se incluyeron en el epigrafe de "Los otros gastos." Cuando se comia
fuera de casa esas comidas se consideraban parte de los gastos de
alimentos, pero no se hacia diferenciaci6n entre ambos grupos. "Ropas"
incluye el valor de los vestidos y el calzado que se compraban y los
gastos adicionales afiadidos por la confecci6n casera de los mismos
cuando los materiales se adquirian o se obtenian para hacer la costura
en casa. Esto resulta important en Cuba porque, por lo general, las
mujeres cubanas trabajan poco fuera de sus hogares y en casi todos
estos hay alguna clase de mdquina de coser.
Se hizo una categoria aparte para los gastos originados por los
parientes y los pobres. La mayoria de estos gastos fueron hechos en
beneficio de los parientes. Los guajiros regalan los alimentos que
quedan en el campo, a los mendigos, siempre que no puedan ser utili-





PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


zados por la familia. Estos regales, por lo comin, representaban
pequefias cantidades y eran dificiles de anotar. Sin embargo, esos
obsequios en manera alguna reflejan la importancia de las prestaciones
interfamiliares, como puede advertirse si se hace un analisis del texto.
Las cantidades anotadas como gastos para "Parientes y pobres"
tampoco indican la significaci6n de la vida familiar en el presupuesto
del cubano, ya que en esta partida se incluyen s6lo los gastos, mientras
que los obsequies de otros miembros de la familia, se anotan como
subsidios en la secci6n de ingresos. Finalmente, como la mas important
de estas circunstancias, debemos agregar que la gran mayoria de los
cubanos que no pueden enviar socorros en efectivo a sus parientes,
los albergan en sus propias casas. Esto puede verse fAcilmente si
observamos la cifra relative al tamaffo de las families. Un calculo
imparcial seria el de decir que de cada tres familias cubanas una de
ellas esta recibiendo ayuda de otra en cualquier moment en que uno
quiera hacer un corte transversal de la sociedad cubana. Como ya
hemos dicho en el text, la unidad organica de la sociedad cubana es
la familia, en mucho mayor grado que en la sociedad norteamericana.
El epigrafe "Todos los otros gastos" incluye los originados por
atenciones religiosas, medicas, dentales, de seguros, educacionales, y
de lecturas, transporte, bebidas, cigarros, diversiones y gastos per-
sonales, que se explican en el texto.
Estos cuadros se explican por si mismos en mayor o menor grado.
Sin embargo, conviene advertir que, al pasar de las clases pobres hasta
las ricas, los ingresos no aumentan por un solo concept, como por
ejemplo, por los salarios, sino por todas las fuentes de ingresos. Las
industrias caseras mAs que se duplican; los subsidios se quintuplican;
los ingress por concept de cultivos aumentan 50 6 6o veces, y otras
fuentes de los mismos crecen en gran proporcion tambien. Los ingresos
en especie alcanzan a un aumento de mas de cuatro veces; pero los
ingress en dinero aumentan de modo much mas rapido. Esto se
debe principalmente al hecho de que hay mayores limitaciones en el
aumento continuo de los ingresos en especie que en los ingresos en
efectivo. En las clases pobres y medias, el bienestar del cubano depende
tanto de los aumentos en los ingress en especie como de los ingresos
en efectivo.
El Cuadro II muestra la pobreza de bienes raices de todas clases
entre las clases pobres. El Cuadro III presenta los gastos de vida sub-
divididos en un nimero de grupos. Como que los ingresos en especie
consisten principalmente en alimentos, la clasificacion de lo gastado en
alimentaci6n se divide en "especie" y "dinero." Todas las familias
cuyos ingresos eran inferiores a $330 (clases "pobres") tenian un
promedio de $251, de los cuales consumian $x5o en alimentos sola-


104





ORGANIZACION DE LA FAMILIA Y STANDARDS DE VIDA 105
mente. Esto significa que si hubiesen producido $ioo m6s de alimentos,
lo que les habria sido muy fAcil durante el "tiempo muerto," podrian
haber elevado su standard de vida hasta alcanzar el de la clase
"media" sin necesidad de ningan aumento en los salarios. El Cuadro IV
muestra que la principal caracteristica de estas familias que hemos
estudiado es su casi total dependencia del patron.











CAPITULO V


SANIDAD PUBLICA

i. ESTADISTICAS DEMOGRAFICAS .
Las estadisticas de cualquier clase y especialmente las estadisticas
demogrAficas estAn consideradas generalmente como la informaci6n
mas insipida y menos interesante que jams haya reunido la humani-
dad. Tal cosa estA muy lejos de la verdad. Las estadisticas demo-
graficas cuando se interpretan de una manera conveniente, propor-
cionan un cuadro fascinador del crecimiento y desarrollo de un pueblo,
del flujo y reflujo de la lucha de la humanidad contra una naturaleza
extremadamente hostil, de las derrotas, calamidades y terribles flagelos
que a veces abruman a un pueblo, asi como de los triunfos de la
aplicaci6n inteligente de los principios sanitarios.
No podria encontrarse mejor ejemplo que el que ofrece una in-
terpretaci6n de los datos demograficos disponibles de Cuba. La historia
de la Isla, el estado actual de su desarrollo y sus potencialidades podrAn
ser comprendidos mejor con un analisis, por el m6todo estadistico,
aun de los datos fragmentarios disponibles. El grafico de la mortalidad
de la ciudad de La Habana de 18oo a 1932 1 relata una historia 6pica,
a veces romantica, a menudo trAgica, pero siempre gloriosa, de la lucha
mas ardua que registra la historia de la conquista de los tr6picos por
la raza blanca. Los periodos de relativa prosperidad y felicidad fueron
seguidos por devastadores azotes de epidemias que amenazaban arrasar
la ciudad. El c6lera, la fiebre amarilla, el paludismo, la viruela, la
fiebre tifoidea, la peste bub6nica, el tifo, el hambre y la guerra hicieron
enormes estragos. En aquellas 6pocas debe haber parecido como si
toda la Isla estaba condenada a una destrucci6n completa. Lenta y
gradualmente, sin embargo, d6cada tras d6cada, la victoria sonri6 a
un pueblo valeroso y tenaz que no se desalentaba ante los ataques
mas crueles de la naturaleza ni ante las crueldades mAs insensatas de
la humanidad. Asi surgi6, finalmente, La Habana como una de las
ciudades mas bellas y salubres de los tr6picos.
Los archivos demograficos de Cuba con anterioridad a 1900 son
fragmentarios, aunque existen datos de mortalidad bastante completos
Estadisticas demogrdficas de Cuba, por Jorge Le Roy, La Habana, 1925 (Con-
ferencia Sanitaria de la Liga de las Naciones).
io6




SANIDAD PUBLICA


para la ciudad de La Habana que abarcan mis de un siglo. Los archivos
de La Habana proporcionan prueba patente de la ocurrencia de de-
vastadoras epidemias de viruela, c6lera y fiebre amarilla. Estas epi-
demias sobrepasaron los estragos causados por una alta incidencia
end6mica de fiebre tifoidea y de otras enfermedades ent6ricas, de
tuberculosis y de una elevada mortalidad infantil.
El primer intento serio para compilar datos exactos fu6 iniciado
por el Dr. Jorge Le Roy, que fu6 designado director de Demografia
Sanitaria en 1903 y llev6 adelante sus labores con dedicaci6n y en-
tusiasmo hasta su muerte, ocurrida en 1934. Practicamente toda la
informaci6n demografica disponible y que se usa en este informe sali6
de sus manos y nosotros la hemos compendiado con los analisis hechos
por 6l.
La independencia trajo un extraordinario mejoramiento a las con-
diciones sanitarias generales de Cuba, debido a una multitud de causas,
algunas de las cuales fueron:
1. Determinaci6n por la Comisi6n de la Fiebre Amarilla del modo
de transmisi6n de dicha fiebre, que fu6 la comprobaci6n de los trabajos
ya hechos por Finlay.
2. Organizaci6n de un servicio nacional de sanidad pfnblica.
3. Mejoramiento de los hospitales locales en toda la Isla.
4. Aplicaci6n de amplios programas sanitarios para el estable-
cimiento de abastos de agua puros y adecuados para las ciudades mis
grandes.
5. Elaboraci6n de planes para establecer sistemas adecuados de
alcantarillados para las ciudades. Estos planes ann no han sido
ejecutados en su totalidad.
6. Establecimiento de un sistema nacional de cuarentenas.
7. Establecimiento de hospitales especiales para tuberculosis,
cancer, lepra, maternidad, etc.
No tenemos datos exactos sobre los resultados que se hayan alcan-
zado con estas varias medidas de sanidad pnblica en virtud de que los
datos demograficos compilados desde 1898 son incompletos y los an-
teriores a ese aio son extremadamente fragmentarios. Si sabemos, sin
embargo, que el crecimiento de la poblaci6n de Cuba, especialmente
el de la ciudad de La Habana, desde la independencia de la Isla ha sido
muy rApido3
Este aumento ha dimanado de dos fuentes principales: (a) aumento
natural, es decir, excedente de nacimientos sobre defunciones, y (b)
inmigraci6n.
El Grafico II a da las cifras de natalidad (promedio de cinco afios)


2 V6ase Grafico I, p. 28.
3 V6ase la pAgina 1o8.


107




io8 PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA
de Cuba y de La Habana asi como las respectivas cifras de mortalidad
anual.
Por diversas circunstancias ajenas a su voluntad, el Dr. Le Roy
nunca logr6 obtener un registro anual exacto de nacimientos en Cuba
y ni siquiera en La Habana. Nosotros hemos calculado el promedio de
natalidad de cinco afnos, ya que las cifras anuales muestran grandes
fluctuaciones debidas al sistema de registros.
La natalidad para toda la Isla es solamente aproximada y no
comprende todos los nacimientos. Es semejante a la de Argentina,
GRAFICO II

NATALIDAD YMORTALIDAD
CUBA Y CIUDAD DE LA HABAA
1900 1933
o
0
O28
p CUBA


L- -". \, HAMANA
0
o A
o


4 I CLAVL 1^z
z+-Notf^a^itde ub.... -----------------------
10-NaWhU^a datL. Habaaa. -
Plortiiidoi. da la Haban-

F166 102 908 191 194 116 1922 1926 193 M

Espafia e Italia, pero inferior a la de Jamaica, Guatemala, Chile y
Jap6n. La natalidad de La Habana es consistentemente inferior que la
de toda la Isla y se aproxima a la de Irlanda, Escocia y Dinamarca.
La natalidad de Cuba asi como la de La Habana, al igual de la de
todo el mundo, ha disminuido constantemente desde 1900.
Los datos de mortalidad de Cuba son mas exactos que los de
natalidad y constituyen nuestro indice mas fidedigno de las influencias
del medio ambiente sobre la poblaci6n.
Los datos de defunciones en La Habana han sido llevados con un
grado regular de exactitud durante mas de 1oo afios y todas las fluctua-
ciones de esta curva son en extremo significativas. El period de mayor





SANIDAD PUBLICA log

desastre fu6 el de 1897-1898 durante el cual el hambre y la peste
diezmaron la poblaci6n en un solo afio.
Desde ese terrible aio la mortalidad en La Habana ha descendido
constantemente hasta llegar a 14 por mil en 1932. Los datos de defun-
ciones de la Isla en conjunto han sido compilados con bastante ex-
actitud desde igoo. La mortalidad es consistentemente inferior que la
correspondiente a la capital.
Tal cosa obedece a varias razones entre las cuales las principales
son:
r. La Habana es el centro de hospitalizaci6n de Cuba, y numerosas
personas muy enfermas vienen a La Habana del interior y mueren alli.
2. Los datos de La Habana son probablemente mucho mas com-
pletos que los del interior.
Algunas de las provincias, debido a migraciones recientes, tienen
poblaciones selectas que normalmente arrojan una mortalidad baja.
La mortalidad en las provincias muestra grandes fluctuaciones, las
cuales, en nuestra opinion, no indican los verdaderos riesgos de cada
region sino mas bien la inexactitud y la condici6n incompleta de los
registros.
CUADRO I
NATALIDAD Y MORTALIDAD POR PROVINCIAS, 1931 *
Nacimientos Mortalidad
Poblaci6n por cada exclusive
Censo Natali- Mortina- ooo ha- Defun- la morti-
Provincia de 1931 dad talidad bitantes ciones natalidad
Pinar del Rio 346.630 5.638 599 16.2 3.872 11.1
La Habana.. 991.235 15.151 1.242 15.2 13.592 13.8
Matanzas 343.884 7.001 510 20.3 4.315 12.5
Sta. Clara...' 826.540 14.638 1.239 17.7 9.144 11.0
Camaguey .. 414.214 6.190 494 14.9 3.850 9.3
Oriente ..... 1.084.336 17.088 1.476 15.7 8.834 8.1

Total .... 4.006.839 65.706 5.560 16.3 43.607 io.8
Datos proporcionados por el Ing. V. Salls.

No obstante que los datos disponibles son incompletos y muestran
varias inconsistencias, podemos derivar ciertas conclusiones definidas
de las cifras referentes a la mortalidad y a la natalidad.
i. La natalidad en Cuba fu6 elevada hasta igoo mas o menos,
siempre mas alta en el interior que en la capital. La natalidad en
ambos sectores ha declinado continuamente en afios recientes y posible-
mnente continuarA declinando.
2. La mortalidad en Cuba fu6 increiblemente elevada durante los
nltimos afios de la revoluci6n de 1895. Empez6 a descender rapida-




PROBLEMS DE LA NUEVA CUBA


mente durante la intervenci6n de los Estados Unidos y en ninguna
6poca desde entonces ha excedido a la natalidad. En los anos sub-
siguientes se ha venido registrando una disminuci6n, lenta pero bas-
tante continua, en la mortalidad, y al presente ha llegado a un nivel
muy comparable con el que existe en la porci6n sur de los Estados
Unidos. La disminuci6n ulterior de la mortalidad sera lenta.
El anAlisis de la mortalidad per causas especificas proporciona un
indice bastante exacto de los problemas sanitarios de cualquier pais.
Por desgracia los datos disponibles en Cuba son fragmentarios. Los
informes correspondientes a La Habana son mucho mas exactos pero
no representan las condiciones que prevalecen en toda la Isla. Esto
no obstante, podrAn presentarse ciertos datos que dan una idea por
lo menos aproximada de las condiciones reales.

2. ENFERMEDADES PRINCIPALES

El paludismo sin duda alguna constituye el problema de sanidad
pnblica mas importante de Cuba. Solo es posible hacer conjeturas sobre
su prevalencia. Las ciudades mas grandes se encuentran relativamente
libres de esta enfermedad, aunque dentro de los limites de La Habana
se registran casos de paludismo.
En t6rminos generales el paludismo prevalece mas y es mas
maligno en aquellas regiones en que ha habido mayor desarrollo agri-
cola recientemente. La provincia de Oriente es la que registra mayores
casos. Los estragos de la enfermedad fluctnan con las condiciones
econ6micas asi como con las variaciones climAticas. Existen fundadas
razones para creer que una combinaci6n de condiciones altamente
desfavorables, es decir, las lluvias excesivas y la depresi6n econ6mica,
han hecho del ano 1934 el peor afio paludico de la ultima d6cada.
En algunas regiones del interior practicamente todos los habitantes
sufren de tercianas durante los meses de abril a septiembre. Pero aun
en las regiones mAs infectadas los m6todos bien establecidos para
controlar el paludismo bien pronto reducen los estragos de esa en-
fermedad casi al punto en que desaparecen por completo. La plantaci6n
de azncar de la United Fruit en Preston, provincia de Oriente, ofrece
un buen ejemplo de este principio.
El Cuadro II muestra la mortalidad debida al paludismo durante
los iltimos cinco afios. Las cifras son fragmentarias y no pintan un
cuadro exacto. La mortalidad anual para toda la Isla probablemente
no es inferior a 20 por ioo.ooo habitantes. En La Habana misma el
paludismo en aios pasados registra una mortalidad de 300 a 400 por
100.000 anualmente. Pero durante la 6ltima decada el coeficiente de
esta enfermedad no ha excedido de 4 por 100.000.


110





SANIDAD PUBLICA Inr
CUADRO II
MORTALIDAD POR PALUDISMO POR Im0.ooo HABITANTES
Cuba La Habana
1928 ................ 12.57 3.44
1929 ................ 8.87 1.18
1930 ................ 8.25 .95
1931 ................ 10.45 93
1932 ................ 17.46 2.89
1933 ................ .... 3.34

En una palabra, la enfermedad se ha convertido esencialmente en
azote del trabajador del campo y causa un volumen incalculable de
sufrimiento y de p6rdida de tiempo en el trabajo. En la mayoria de
las regions se encuentra bajo control pero requiere vigilancia constante
y un esfuerzo continuo e inteligente. Aunque mucho se ha conseguido,
mucho mas queda an por hacer.
La segunda causa en orden de importancia de enfermedades evi-
tables, y una de las causas mas importantes de mortalidad en Cuba,
es la tuberculosis, enfermedad en cuyo desarrollo influye grandemente
el mal ajuste social. Los datos relacionados con esta enfermedad son
tambien fragmentarios. En el interior las defunciones de esta enferme-
dad no se reportan completamente. Los mejores datos disponibles
corresponden a la ciudad de La Habana. (Vanse el GrAfico III y el
Cuadro III).
CUADRO III
MORTALIDAD POR TUBERCULOSIS PULMONAR POR CADA I0.ooo HABITANTES
Cuba La Habana
Nzfmero Nmero
de casos Mortalidad de casos Mortalidad
1926........ .. 3.279 93.5 ..-. .
1927........ ...3.302 92.1 1.437 299.6
1928........ ...2.942 8o.o 856 173.0
1929........ 2.948 78.3 852 167.2
1930........ ..2.808 72.9 824 157.1
1931........ ...2.836 71.5 828 152.6
1932........ ...2.839 70.4 795 143.4
1933........ .... ... 964 169.2

De estas cifras se deduce claramente que la tuberculosis ha de-
clinado constantemente durante los Altimos 30 afios. Probablemente
prevalece mis en La Habana que en las regions rurales, pero no .al
grado indicado en el grafico. Una razon de la elevada mortalidad
aparente en La Habana se debe a que el gran hospital nacional de
tuberculosis "La Esperanza," asi como la mayoria de las facili-






112


PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


dades para el tratamiento de esta enfermedad, se encuentran en la
capital.
Las facilidades para el diagn6stico y tratamiento de la tuberculosis
en el interior son insuficientes y los metodos de control poco satisfac-
torios e incompletos. Esta enfermedad representa un desafio que deben
aceptar las fuerzas sanitarias de la naci6n.

GRAFICO III


La mortalidad por la diarrea infantil asi como por la fiebre tifoidea
proporcionan un indice excelente de la eficiencia sanitaria de una
ciudad o de una naci6n. Los coeficientes elevados indican defectos del
sistema sanitario general, abastecimiento de leche contaminada e
inadecuadamente protegida y carencia de conciencia sanitaria general
en el pueblo. Las cifras correspondientes en Cuba, aunque son incom-
pletas, muestran lo inadecuado del program sanitario.


TUBERCULOSIS PULMONAR
MORTALIDAD
--- CIUDAD DE LA HABANA
CUBA & MASSACHUSETTS


300



280----2- -


- 22-
0
O
I 220--
O
L
0

LA HABAN


-140



100


CUBA
60 -
MASS.

0- 20
1926 1928 1930 1932 1934

izisttr





SANIDAD PUBLICA
CUADRO IV
MORTALIDAD POR CADA ro.ooo HABITANTES POR DIARREA
INFANTIL EN MENORES DE 2 ANDS
Cuba La Habana
1928 .............. 148.5 129.2
1929 ................. 171.7 121.9
1930 -................ 107.5 89.6
1931 ....-............... 120.2 112.0
1932 ................. 120.8 120.8
1933 .............. .... 103.1
Promedio .......... 133.7 112.7


Al igual que ocurre con otras
en su pasivo sanitario defunciones
ya que la ciudad es el gran centro
tanto la ciudad como el interior
funciones por diarrea infantil.


cifras sanitarias, La Habana tiene
que deberian asignarse al interior,
de hospitalizaci6n de la Isla; pero
tienen un alto coeficiente de de-


GRAFICO IV


625 FIEBRE TIFODE
MORtALIDAD
0 _CIUDAD DE LA HABAA
1898 1933

50


40 -

ao







--189- 1902 190- 1910 1914 1918 22 0-26-4--
0 1 9 0 1 4



La fiebre tifoidea declin6 notablemente despu6s de la intervenci6n
de los Estados Unidos en 1900. Durante muchos afnos posteriores se
not6 un aumento lento seguido por una disminuci6n en los fltimos afios.
La fiebre tifoidea todavia estA muy lejos de poder ser considerada como
bajo control. (V6ase el Grafico IV.) De todos los datos que se pueden
obtener, parece que la tifoidea es una enfermedad que ocurre princi-


113





1 14 PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA
palmente en las aldeas y poblaciones pequefias de la Isla mas bien
que en las ciudades mas grandes o entre la poblacion rural diseminada.
Frecuentemente se confunde con el paludismo y la incidencia exacta
y aun aproximada de esta enfermedad esta sujeta a conjeturas. De
todos modos, es indubable que la fiebre tifoidea presenta una preva-
lencia diez veces mayor de la que deberia ser y, por lo menos, es una
enfermedad que puede controlarse con prontitud y eficacia.
CUADRO V
MORTALIDAD POR FIEBRE TIFOIDEA POR CADA Ioo.ooo HABITANTES
Cuba La Habana
1928 .............. 15.81 16.18
1929 .. .............. 17.91 20.02
1930 ................. I0.33 6.49
1931 .............. 8.29 8.48
1932 ... .............. 9.7 7.40
1933 .............. .... 3.71

La mortalidad infantil representa probablemente el indice mas
delicado de las condiciones sanitarias y de salubridad pnblica de una
colectividad o de una nacion. Dado que el registro de nacimientos en
Cuba es tan poco satisfactorio s6lo puede obtenerse una cifra aproxi-
mada de la mortalidad infantil en la Isla.
CUADRO VI
MORTALIDAD INFANTIL
Defunciones de ninos menores de x ano por cada mil nacidos vivos
Cuba La Habana
1928 ................'475 121.7
1929 .. ................ 168.7 132.2
1930 ................ 46.4 51.5
1931 ................ 84.4 88.7
1932 ................ 111.2 144.3
Promedio de cinco anos 111.6 107.6

El promedio de cinco afios (1928-1932) para Cuba es de 111.6 para
toda la Isla y de 107.6 para La Habana. Tomando en consideracion
todos los factores pertinentes estas cifras representan un indice
bastante favorable. Es muy inferior al de muchas, de hecho a la de
la mayoria, de las naciones tropicales; pero puede hacerse disminuir
ann mas, ya que es casi el doble de la mortalidad infantil de muchos
pauses europeos y de los Estados Unidos.
Las autoridades sanitarias de Cuba son dignas de gran encomio
por haber logrado la erradicaci6n practicamente completa de la viruela.
En un tiempo la viruela era causa comnn de enfermedades y defun-




SANIDAD PUBLICA


ciones y asolaba la Isla en grandes ondas epid6micas. Desde 1897 no
ha ocurrido en Cuba epidemia seria de viruela. Esto representa un
verdadero triunfo. La eliminacion eventual de esta enfermedad debe
atribuirse a los doctores Agramonte y Lebredo.
GRAFICO V

iebre Amarilla
_____ ____ -Mortalidad.- -
Ciudad de la. Naboa
1856-1908




-- 00 j---- ------


II
--900------------------------ - ----_

II
---7 -~ --- --- ----
00 -
o60
0~






AA
-d -500
400

300-



100- _

0- I_ _
1860 1864 1868 1872 B77B 1880 1884 1888 1892 1896 1900 1904 1908




La fiebre amarilla fu6 en un tiempo el flagelo de Cuba.4 Destruia
el comercio, agotaba miles de vidas de inmigrantes blancos, jovenes
y viriles, en un solo afno, y constituyo un valladar para el desarrollo de
los recursos naturales de la Isla durante tres siglos. La Habana era
el foco central de la enfermedad. La fiebre amarilla tan solo el aflo de
1896 apago la vida de una persona por cada 200 habitantes en la
ciudad de La Habana. Cinco afos mas tarde la enfermedad habia


4 Vase el Grafico V.


115




PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


sido eliminada por completo. En 19o5 se not6 una ligera recrudescencia,
pero la fiebre amarilla desapareci6 entonces completamente y jams
ha vuelto a Cuba. Esto constituye un triunfo sanitario que contribuy6
grandemente al notable crecimiento y desarrollo de Cuba como naci6n.
La difteria en un tiempo constituy6 una seria amenaza para los
nifios de La Habana. De 1887 a 1894 prevaleci6 la enfermedad en
forma aguda pero despu6s del descubrimiento de la antitoxina en 1894
la mortalidad decline constantemente hasta legar a proporciones
nominales. Al parecer la difteria no ha constituido una amenaza seria
para la poblaci6n rural de la Isla. La escarlatina, el sarampi6n, la tos
ferina, la meningitis cerebroespinal epid6mica y la poliomielitis ocurren
en epidemias esporidicas, que penetran por lo general por uno de los
grandes puertos y a veces se extienden al resto de la Isla. Por regla
general estas enfermedades tienen una mortalidad baja y no han cons-
tituido causa de seria alarma.
La sifilis estA extendida por la Isla. Su incidencia exacta no puede
ser determinada. Prevalece mas en las ciudades grandes y en los
puertos que en el interior. Como indice aproximado de la prevalencia
de esta enfermedad puede considerarse la proporci6n de reacciones
Wassermann positivas en todos los pacientes que ingresan a los grande
hospitales de caridad. Una de las cifras asi obtenidas fu6 de io por
ciento, lo cual se aproxima a la proporci6n registrada en hospitales
semejantes de las grandes ciudades de Europa y de la Am6rica del
Norte.
La infestaci6n por ascArides y tricocefalos es pricticamente uni-
versal en toda la Isla entre los nifios de la poblaci6n rural. Muchos
de ics nifios de las ciudades tambi6n tienen estos parAsitos. La anqui-
lostomiasis es de distribuci6n limitada. En la provincia de Pinar del
Rio y a un grado menor en Matanzas y en las secciones rurales de
la provincia de La Habana hay prevalencia de esta enfermedad y se
observa a veces en sus formas mis graves. Al parecer, la enfermedad
no constituye factor de importancia en todo el extremo oriental de la
Isla. Los hAbitos y las costumbres del pueblo rural son tales que
ofrecen condiciones ideales para la infestaci6n por este parisito. Debe
existir alguna condici6n natural que previene la distribuci6n de esta
infecci6n. El suelo arenoso de la planicie de la costa en la parte
occidental de Cuba es extraordinariamente favorable para una fuerte
infectaci6n uncinarica en tanto que los suelos que prevalecen en la
Cuba oriental no lo son.
La peste bub6nica entr6 en Cuba en 1912, probablemente de los
Estados Unidos, y se mantuvo de manera intermitente hasta 1915. Las
medidas vigorosas aplicadas por la secretaria de Sanidad han erradi-


116




SANIDAD PUBLICA


cado esta enfermedad por completo. Esto constituye otro espl6ndido
triunfo sanitario.
La lepra en un tiempo revistio cierta importancia en Cuba, pero
va desapareciendo gradualmente. Se ha calculado que la mitad de los
leprosos de toda la Isla se encuentran confinados actualmente en el
hospital de lepra de Rinc6n. Existe un foco de leprosos no hospitaliza-
dos en la provincia de Oriente, ademas de unos cuantos casos disemi-
nados y sin identificar en toda la Isla; pero la lepra no puede ser
considerada como problema sanitario de primer orden en Cuba.
Existen algunos indicios de que la mortalidad debida a estados
puerperales y especialmente la septicemia puerperal es anormalmente
elevada. Los datos disponibles para comprobar esta aseveracion son
fragmentarios y poco fidedignos. Las facilidades para cuidar adecuada-'
mente a la madre durante el estado puerperal en La Habana estin
bien organizadas y se ejercen con gran pericia y prontitud. En el
interior la mayorfa de las madres son atendidas por mujeres ignorantes,
carentes de conocimientos y desprovistas en Lo absoluto de capacidad
para su profesi6n.

Resumen
La poblaci6n de Cuba desde la independencia ha aumentado rapida-
mente por causas naturales y por la inmigraci6n. La natalidad en Cuba
ha sido elevada pero se encuentra declinando. La mortalidad tambi6n 1
ha declinado, aunque mas lentamente, durante los iLtimos 30 anos.
Las enfermedades controlables mas importantes que hay en Cuba
en la actualidad en orden relativo a su importancia son: i. paludismo,
2. tuberculosis, 3. infecciones intestinales, inclusive diarrea infantil,
fiebre tifoidea y enfermedades afines. Mucho se ha hecho para con-
trolar estas enfermedades y todas ellas han declinado en importancia
durante los Altimos 30 afios. Falta todavia mucho por hacer.

3. ORGANIZATION DE LA SANIDAD POBLICA
Las funciones sanitarias y de beneficencia pnblica del gobierno
de Cuba se encuentran combinadas bajo un secretario del despacho
que debe ser medico. El presidente de la Republica designa a este
secretario el cual es miembro del gabinete presidential. El secretario
de Sanidad y Beneficiencia tiene una junta consultiva formada por
12 hombres eminentes5
5 El Consejo consultivo esti integrado por las siguientes personas: Director de
Sanidad, el director de Beneficencia, el jefe del Servicio de Cuarentenas, el presidente
de la Comisi6n de Enfermedades Infecciosas, el decano de la Facultad de Medicina y
Farmacia, presidente de la Liga Antituberculosa, el jefe local de Sanidad de La Habana,
el presidente de la Sociedad Econdmica de Amigos del Pals, y otros cuatro miembros
designados por el presidente, y que son un abogado, un ingeniero y dos medicos. El
secretario es miembro ex-oficio de la Junta Naional de Sanidad.


117





118 PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA
La secretaria tiene dos departamentos principales:
(a) Departamento de Sanidad.
(b) Departamento de Hospitales y de Instituciones de Beneficencia.
Cada uno de estos departamentos tiene su propio director, desig-
nado por el secretario de Sanidad y Beneficencia ante el cual son
directamente responsables.
El departamento de Sanidad de Cuba estA muy centralizado. El
director tiene responsabilidad completa de las actividades de sanidad
pablica de toda la poblaci6n de la Isla, urbana y rural, hasta la aldea
y la granja mis remotas.
Los seis gobiernos provinciales no tienen departamentos de sanidad.
Cada provincia estA dividida en unidades gubernamentales llamadas
municipios que poseen cierto grado de autonomia local. Existen 124
unidades gubernamentales locales de esta indole. Cada municipio con-
siste de una colectividad central y de una zona rural circunvecina. Los
municipios varian grandemente en superficie y poblaci6n.
CUADRO VII
DTSTRTBUCI6N DE LA PoBLAc16N EN MUNICIPIoS
Censo de 1931
Poblacicn de los municipios
Menos de 10.000- 25.000- 50.000- Mds de
Provincia 10.000 25.000 50.000 100.000 100.000 Total
Pinar del Rio... 0 11 2 2 0 15
LaHabana.... 8 12 3 1 1 25
Matanzas ..... .O 10 1 1 0 22
Santa Clara.... 7 12 8 4 0 31
Camaguey .... 0 4 2 2 1 9
Oriente ....... 0 3 9 8 2 22

Total ....... 25 52 25 18 4 124

Cada municipio tiene un jefe local de sanidad-un medico designado
por el director de sanidad. En algunos casos desempefia tambi6n el
puesto de director local de beneficencia, aunque no es 6ste el plan
acostumbrado.
En los municipios no se hace asignaci6n local directamente para
actividades de sanidad. En vez de ello, el 1o por ciento de los ingresos
totales del municipio se asigna a la sanidad pablica .y estos fondos se
remiten al gobierno nacional para su distribuci6n. AdemAs, todos los
municipios emplean m6dicos para atender a los enfermos pobres.
Practicamente todos los municipios cuentan con una divisi6n, cuyos
gastos se pagan localmente, lamada Servicios Sanitarios Municipales,
6 V6ase la p. 175.





SANIDAD PUBLIC 119
y la cual se encarga de proporcionar medicos que atienden a los
menesterosos. Estos trabajos se desempefian siguiendo el plan de dis-
pensarios, y con pocas visitas a domicilio. Las ciudades mas importantes
tambien proporcionan medicina a los pobres gratuitamente. En muchas
ciudades hay asimismo establecidas estaciones m6dicas de emergencia
para accidentes. La Habana misma cuenta con excelentes hospitales
sostenidos exclusivamente con fondos municipales. En el presupuesto
nacional se asigna una suma definida al secretario de Sanidad y Bene-
ficencia para sus trabajos en toda la Isla. El secretario asigna fondos
al Departamento de Sanidad, para dos fines principales:
(a) Labores de la division central.
(b) Actividades de cada uno de los departamentos locales de
sanidad de acuerdo con su poblaci6n y sus necesidades especiales.

PRESUPUESTO CONSOLIDADO PARA LOs SERVICIOS SANITARIOS DE CUBA,
1933-34
Personal administrativo de la secretaria.......... $ 1o6.987'90
Sanidad publica ............................ 829.271'09
Beneficencia pnblica ......................... 1.163.091'42

$2.099350'41
PREsUPUEsTO DE SANIDAD PtBLICA
Administraci6n central, personal y provisiones .... $ 227.925'00
Administraci6n de servicios sanitarios locales (con
exclusi6n de La Habana) ................. 386.186'71
Servicio sanitario de La Habana ................ 153.705'38
Cuarentena nacional ......................... 56.254'00
Subsidio antirrAbico ......................... 5.200'oo

Total .............................. $ 829.271'09
Si se asigna la mitad de los costos de la oficina nacional de la
secretaria de Sanidad y Beneficencia a las actividades de sanidad
piblica, el total del presupuesto para sanidad es como sigue:
Sanidad pnblica .... ...................... $ 829.271'09
Mitad del costo de la oficina de la secretaria. 53.493'95

$ 882.765'o4
Dado que la poblaci6n de Cuba se ha calculado en 4.000.000
aproximadamente, el total que antecede representa una asignaci6n
de 22 centavos per capita para sanidad pnblica.
Las actividades de la secretaria de Sanidad han sufrido series
reveses en afios recientes como resultado de las condiciones econ6micas
desfavorables y de la perturbada situaci6n political. Muchas divisiones
en un tiempo activas y eficaces de trabajo de sanidad pnblica han sido





PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


casi completamente destruidas. Sin embargo, pudo conservarse un
esqueleto de organizacion y con el mejoramiento ocurrido en las con-
diciones politicas y economicas ha sido posible formular una reorgani-
zaci6n de los servicios sanitarios. Estas reformas se encuentran al
presente en la etapa preliminar de su desarrollo. Algunas aun no han
sido levadas a la practice. Por ello no podemos describir con exactitud
lo que ha sido, es o sera. Esto no obstante, es pertinente describir en
este informe los planes que se encuentran en proceso de elaboracion
y su integracion dentro de la organizaci6n anterior.
Se ha establecido un pequeflo consejo de sanidad pnblica, formado
por el director de Sanidad, el presidente de la Comisi6n de Enferme-
dades Infecciosas, el jefe del Servicio de Cuarentenas, el director de
la Secci6n de Investigaciones del Instituto Finlay y el secretario de la
Comisi6n de Enfermedades Infecciosas.
El Consejo Nacional de Sanidad Pnblica actuary como cuerpo con-
sultor del director de Sanidad Pniblica.
Las siguientes divisiones principales de las actividades sanitarias
se encuentran incorporadas al plan de reorganizacion:
A. Servicio administrativo.
i. Administraci6n local de sanidad piblica.
2. Cuarentena nacional e inmigracion.
B. Servicio t6cnico.
x. Estadisticas demograficas.
2. Ingenieria sanitaria y desinfecci6n.
3. Control de las enfermedades contagiosas.
a. Epidemiologia.
b. Servicio de laboratorios de sanidad pnblica.
c. Hospitalizaci6n de enfermedades contagiosas.
4. Higiene infantil.
5. Control de la tuberculosis.
6. Control de las enfermedades venereas.

Segnin el antiguo plan de labores cada funcionario local de sanidad
trabajaba bajo la direcci6n de la oficina central e informaba sobre sus
actividades directamente a La Habana. El nuevo plan dividira a la
Isla en tres regiones: occidental, central y oriental. Cada secci6n
tendrA su propio jefe de division que tendrs cargo administrativo de
los departamentos locales de sanidad que se encuentran dentro de su
jurisdicci6n. Cada una de las tres secciones principales proporcionarA
los servicios t6cnicos necesarios-especialmente el servicio epidemio-
l6gico y el servicio de laboratorios de sanidad pniblica-a las unidades
sanitarias locales del distrito. Se ha propuesto establecer dentro de
cada una de las tres secciones centrales, tres o cuatro subestaciones
situadas estrat6gicamente para satisfacer las necesidades de la zona
respectiva. (Vdase Grafico VI.)


120







GRAFICO VI


INFORAnc 2 E I O/REcra E qSn NDAo


Ac SR &ECRE TARio DE 5I9DAD Y tENEFICENCIA

GRAFICA N17 ORGANIZATION SANrIAM


OrcnNO CcnTReAL
Goatens CCarns
O/ as Oriaa

Cp eaione3 Conexiones
DA OW










Ins* Stetaaia

S.ow Sanidad

Bsnef une/O.

























~/ndatra Local,,
San/dad










Staro'd
tocf
~e/ofurae Lx/tn Occeisi


Central
tie
Sectiocn
Cc c/denfal







as'og,, stt CtM. Ert.
p- A


ts Esae/4,n eV.
A F A


Centre
de

Orisnta/








F A A


121


Deainrcean


9u'n -




PROBLEMS DE LA NUEVA CUBA


En conformidad con el nuevo plan de organizacion, los departa-
mentos nacionales de cuarentena e inmigraci6n, de estadisticas demo-
grAficas y de ingenieria sanitaria funcionarAn en gran parte como en el
pasado.
El control de las enfermedades contagiosas inclusive el servicio
epidemioldgico y las actividades de los laboratorios de diagn6sticos
seran modificados considerablemente. El Instituto Finlay tendra a su
cargo este servicio.
Este Instituto fu6 establecido en 1927 como homenaje de gratitud
por la vida y la obra del Dr. Carlos Finlay, uno de los hombres mAs
eminentes que Cuba ha producido. Finlay fu6 el descubridor del medio
de transmisi6n de la fiebre amarilla por el mosquito Stegomyia y su
nombre es honrado y reverenciado por el mundo entero. El Instituto
fu6 concebido como una entidad nacional de investigaciones en materia
de sanidad pniblica. Su establecimiento obedeci6 a una iniciativa ex-
celente y constituy6 digno honor a un gran nombre. Debe confesarse,
sin embargo, que los fines originales para los cuales se fund el Ins-
tituto Finlay no han sido alcanzados y que en afios pasados el Ins-
tituto no ha reflejado la gloria del ilustre nombre que leva.
El nuevo plan propone colocar al Instituto Finlay en el alto nivel
que merece, y utilizar su personal para beneficio del pueblo y al mismo
tiempo establecer su prestigio en los circulos cientificos del mundo
para honor y gloria de toda la nacion.
Las funciones gubernamentales de control de las enfermedades
contagiosas, de investigaci6n epidemiol6gica y de servicio de labora-
torios de sanidad pnblica, tanto diagn6stico como de investigaciones,
seran asignadas al Instituto Finlay. El antiguo laboratorio nacional de
diagn6sticos y el hospital nacional de enfermedades contagiosas, "Las
Animas," serAn asignados igualmente al Instituto Finlay y adminis-
trados por 61. Finalmente el Instituto Finlay sera semiaut6nomo, con-
tando con su propio consejo directivo, cuya continuidad serA determi-
nada por si mismo.
La secretaria de Sanidad se encuentra bien representada en este
consejo. El Instituto esti sostenido con fondos del presupuesto de la
secretaria de Sanidad y es de hecho la divisi6n de laboratorios de
sanidad publica y de epidemiologia del servicio de sanidad.
Existe una pequefia division nacional de bigiene infantil con su
propio director. En el edificio de la secretaria en La Habana se ha
establecido un servicio local de higiene infantil, central y con personal
adecuado, para satisfacer las necesidades de los nifios de La Habana.
En algunas de las ciudades grandes del interior estAn funcionando
unidades locales de higiene infantil.
El control de la tuberculosis esti centralizado en La Habana en el


122





SANIDAD PUBLICA


bien organizado sanatorio nacional de tuberculosos "La Esperanza."
Este excelente sanatorio cuenta con cerca de 480 camas, con un per-
sonal de cuatro internos, ocho medicos visitantes y veinte y cinco
enfermeras. Al presente se esti construyendo un nuevo hospital que
proporcionarA 400 camas adicionales. AdemAs de este sanatorio el
hospital de la Universidad tiene cerca de 8o camas para tuberculosos.
Cada uno de los hospitales locales del interior dedica un pabell6n para
el cuidado de la tuberculosis. Esto representa actualmente un total
de cerca de 8oo camas para enfermos tuberculosos en Cuba. Ademas,
debe incluirse el atractivo Preventorio Marti, con capacidad aproxi-
mada para 150 niios de 5 a 12 afios edad.
La Habana tiene un espl6ndido dispensario de tuberculosis, "Fur-
bush," establecido por el Dr. Furbush en 1900 y activo desde entonces.
El dispensario se encuentra bajo los auspicios nacionales, esta or-
ganizado de acuerdo con metodos modernos y cuenta con un personal
de cinco m6dicos y diez enfermeras, buen equipo y un sistema adecuado
de registro.
El servicio para enfermos tuberculosos no hospitalizados no se
encuentra bien organizado en el interior. Como excepcion a esta regla,
debe mencionarse el activo y eficaz dispensario local de tuberculosos
en Santa Clara, que ha sido organizado merced a los esfuerzos y al
interns de un m6dico de la localidad y que en gran parte se sostiene
por si mismo. Con muy pequefios recursos, este m6dico ha logrado
hacer cerca de 8o tratamientos de pneumotorax, en casos ambulatorios,
y tiene ideas muy claras sobre los m6todos modernos de prevenci6n y
control de la tuberculosis.
El director del sanatorio nacional de tuberculosos tiene un concepto
claro de la magnitud del problema de la tuberculosis en Cuba y un
plan de ataque muy interesante. Evidentemente seria prohibitivo el
costo de un plan completo de hospitalizacion para toda la Isla. La
lucha debe, pues, emprenderse en los hogares del pueblo por conducto
de clinicas locales de la secretaria de Sanidad. Estamos por completo
de acuerdo con este plan y estimamos que podria ser bien integrado
dentro del amplio program de sanidad y beneficiencia rurales que
hemos recomendado en el Capitulo XVIII. El director considera el
sanatorio nacional esencialmente como centro de ensefianza y practice
para m6dicos jovenes y para enfermeras sobre los metodos modernos
del control de la tuberculosis. El sanatorio busca adiestrar a un per-
sonal adecuado y distribuirlo en lugares estrat6gicos de la Isla para
que lleve a la practice los principios que han aprendido en "La
Esperanza."
Bajo auspicios del gobierno nacional se ha establecido en La
Habana un dispensario con personal adecuado para el tratamiento de


123




PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


la gonorrea y la sifilis. Este dispensario tiene una numerosa clientela
y est. muy bien administrado. Todos los diversos hospitales y dis-
pensarios de la ciudad de La Habana aceptan casos de enfermedades
venereas para su tratamiento. El hospital de maternidad se preocupa
especialmente de los casos de sifilis en las madres grAvidas. Aun no
se ha formulado un plan comprehensivo para controlar las enferme-
dades ven6reas en el interior de la Isla.
La asignacion total para las actividades centrales del servicio na-
cional de sanidad para 1933-1934 fu6 de $227.925.

Servicio local de sanidad
Todos los servicios locales de sanidad desde el municipio mas
pequeno hasta la ciudad de La Habana misma se encuentran bajo la
direcci6n de la secretaria de Sanidad Pnblica y son sufragados con
fondos del presupuesto nacional.
El servicio del departamento de Sanidad de La Habana se encuen-
tra bajo la jurisdicci6n directa del m6dico que es jefe local de sanidad.
Algunas de las funciones cominmente asignadas a un departamento
municipal de sanidad grande tales como control de la tuberculosis,
hospitalizaci6n de las enfermedades contagiosas, servicio de diagn6stico
de laboratorios, etc., estan asignadas al departamento Nacional de
Sanidad. Las principales actividades del departamento de Sanidad de
La Habana se encuentran a cargo de las siguientes oficinas:
r. Inspecci6n medica (16 medicos, 5 enfermeras y un personal
auxiliar).
2. Inspecci6n sanitaria de casas y tiendas (45 inspectores).
3. Ingenieria sanitaria (1 jefe y 6 ayudantes).
4. Oficina de sanciones y multas.
5. Oficina de despachos (se encarga de las ordenanzas que deben
ser cumplidas).
6. Servicio veterinario (1 jefe y 4 ayudantes).
7. Desinfecci6n y control de los mosquitos (1 jefe, 2 ayudantes y
18o trabajadores).
8. Control de la leche (1 jefe, 2 bacteri6logos y 22 inspectores).

La oficina de inspecci6n medica desempefia una variedad de fun-
ciones que se describen en el GrAfico VII.'
De estos datos se desprende claramente que La Habana cuenta con
un servicio sanitario altamente organizado que abarca un amplio campo
de actividades. En terminos generales, estas actividades corresponden
7 Todos los datos concernientes a la organizaci6n y a las actividades del Departa-
mento de Sanidad de La Habana fueron proporcionados por el Dr. I. P. Agostini,
quien prepar6 tambien el grafico del servicio de inspecci6n m6dica.


124







SANIDAD PUBLICA 25


en su alcance y en su desarrollo a las de los departamento de sanidad
de las grandes ciudades modernas. Algunas actividades han progresado


GRAFICO VII


CARTA GRAFICA

DEPARTAMENTO DE INPECCION MEDICA


V JEFATURA LOCAL


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DE ENFERMOSK


mucho mAs que otras. Por ejemplo, se ha hecho particular hincapie en
la sanidad en general y en el control de los mosquitos, pero la situacion
con respecto a la leche se encuentra en un estado de caos en la ac-


TEFE MEDICO
DEL DEPARTMENTO

OFICAL AYOR


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ci


126 PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA
tualidad. Sin embargo, la recien designada Comisi6n de la Leche se
ha enfrentado con la situaci6n y estA ejerciendo esfuerzos muy serios
para resolver problema tan espinoso.
El servicio de enfermeras de sanidad p6blica no se ha desarrollado
a un grado eficaz en el departamento de Sanidad de La Habana.
Nosotros opinamos que un servicio de enfermeras de sanidad pfablica
cuidadosamente organizado, integrado por personal bien adiestrado y
bajo direccion adecuada, contribuiria much a la eficacia de todo el
programa sanitario.
La asignaci6n del presupuesto para los trabajos sanitarios locales
en La Habana en 1933-1934 ascendi6 a $153.705'38.
Los municipios varian considerablemente en superficie y en pobla-
ci6n y por ello ningan plan general podria adaptarse a todas las situa-
ciones. Esto no obstante, el esquema general de los trabajos sanitarios
para todo el interior de Cuba sigue un patron mas o menos uniforme.
Los trabajos sanitarios de cada municipio se encuentran bajo la
direcci6n de un m6dico escogido por Io general de entre los facultativos
de la cabecera del distrito. Su designaci6n la hace el director de Sanidad
en La Habana. La mitad de su tiempo de trabajo (por Io general de
las 8 a las 12 de la mafiana) esta dedicado al servicio del gobierno.
El presupuesto para cada unidad proviene del tesoro national.
En los municipios mas pequefios la esfera de trabajos es limitada.
La mayor parte de los fondos se usa para la limpieza de las calles y
para remover los desperdicios en la cabecera del distrito. El funcionario
de sanidad lleva a cabo las inspecciones m6dicas con relaci6n a todas
las clases de enfermedades contagiosas, aplica las vacunas contra la
tifoidea y la viruela y desarrolla aquellas actividades que en su opini6n
sirvan mejor para detener la propagaci6n de las enfermedades con-
tagiosas y estimula la sanidad p6blica. Como ejemplo de estos trabajos,
puede tomarse la organizaci6n del presupuesto (1933-1934) de un
municipio tipo.
MUNIcIPIO DE FLRnDA
Superficie 1820 kms. cuadrados Poblaci6n total cerca de 28.ooo
Poblaciones grandes
a. Florida ........................ Poblaci6n I 1.0o0
b. Piedrecitas .................... 3.500
c. Caspedes ..................... ".3.000
Departamento de sanidad Presupuesto mensual
Personal
I director (medico, medio dia de trabajo) ...... $ 45'0O
I escribiente ............................... 30'00
6 obreros .................................. 18o'oo
Provisiones y renta de su local.................... 29'40
$284'4o





SANIDAD PUBLIC


El gobierno nacional proporciona tambien quinina, plasmoquina
y vacunas contra la tifoidea y la viruela. Los seis obreros trabajan
especialmente en la tarea de la limpieza de las calles de la cabecera del
distrito y en las labores de control de los mosquitos. El funcionario
de sanidad no tiene fondos de viaje y necesariamente tiene que limitar
su trabajo epidemiol6gico y de otra indole en gran parte a la cabecera
del distrito, aunque muchas personas del campo vienen a su oficina a
recibir quinina y a ser vacunadas.
El programa de sanidad pnblica en las ciudades mas grandes del
interior es, por supuesto, mucho mas completo que el de los municipios
pequefios. Como ejemplo, se puede tomar la ciudad de Camagiey,
capital de la provincia de Camaguey. El municipio de Camaguey tiene
una superficie de mAs de 518o kms. cuadrados y una poblaci6n de
131.500 habitantes, de los cuales cerca de 8o.ooo viven en la ciudad.
Hay unos ocho pueblos en el municipio con una poblaci6n de tres a
cuatro mil habitantes cada uno. El departamento de sanidad para todo
el municipio consiste de un m6dico en jefe, 1 ayudante, un personal
de escritorio de 15 empleados, io inspectores sanitarios y cerca de
70 obreros para limpiar las calles, recoger los desperdicios y regar
petr6leo contra los mosquitos en la ciudad y sus alrededores.
El abasto de agua para la ciudad proviene de una distancia de ocho
leguas. El agua es de gran colorido y tiene mal sabor, pero muestra
una reacci6n bacteriol6gica satisfactoria. Muchos de los habitantes de
los suburbios cuentan con pozos propios. El sistema de alcantarillado
de la ciudad es altamente inadecuado; s61o cerca de io por ciento de
las casas cuentan con conexiones con las cloacas.
En mayo de 1934 la ciudad tuvo una leve epidemia de fiebre
tifoidea; y se registraron 33 casos. La epidemia fu6 controlada por
una intensa campafia de vacunaci6n. En tres meses se vacunaron mAs
de 1.500 personas.
Existe una pequefia clinica infantil y un servicio de inspecci6n de
leche. El hospital local tiene un pequefio pabell6n para tuberculosos-
14 camas-y otro para enfermedades contagiosas. El programa de
higiene escolar estA en proceso de organizaci6n.
El departamento de Sanidad fu6 reorganizado completamente
durante la crisis political reciente y empieza ahora a iniciar sus labores
nuevamente. El actual funcionario de sanidad entr6 a desempefiar sus
funciones s61o hace tres meses. Es un especialista en rayos X y dedica
la mitad de su tiempo al departamento de Sanidad. No cuenta con
fondos para viaje y por ello debe dedicar la mayor parte de su tiempo
a los probleMas sanitarios de la ciudad misma.
La suma total asignada en el presupuesto nacional para la adminis-


127





PROBLEMS DE LA NUEVA CUBA


traci6n de los servicios sanitarios locales en el interior de la Isla, en
1933-1934, ascendi6 a $386.186'71.

Resumen
La administraci6n de la sanidad pablica en Cuba se ha visto des-
moralizada casi por completo durante aflos recientes en virtud de la
crisis econ6mica y como resultado de las perturbadas condiciones
politicas. Esto es especialmente cierto por lo que respect a los trabajos
en el interior. Al presente se estA efectuando una reorganizaci6n en
condiciones econ6micas mejoradas y bajo un gobierno estable. En tal
virtud es imposible hacer aquf ni siquiera un juicio tentativo sobre la
eficacia de las actividades de sanidad publica pasadas o presentes.
La organizaci6n sanitaria est altamente centralizada. Las oficinas
centrales del servicio de sanidad pnblica cuentan con un personal
numeroso y desempefian una gran variedad de actividades. Este per-
sonal tecnico centralizado limita sus actividades en gran parte a la
ciudad de La Habana y raras veces penetra al interior. El servicio local
de sanidad de la ciudad de La Habana estA muy bien organizado y
realiza considerables trabajos con eficacia.
El gobierno nacional destina una suma cuantiosa para los trabajos
de sanidad pnblica en el interior pero la mayor parte de estos fondos
se gastan para desempefiar funciones que corresponden propiamente a
la secretaria de Obras Pnblicas-limpieza de calles y remoci6n de
desperdicios en las ciudades del interior. Estas actividades tienen muy
poca relaci6n directa con el fomento de la sanidad.
Las labores administrativas del departamento de sanidad estAn
a cargo de m6dicos en su mayoria poco preparados en la t6cnica del
procedimiento de sanidad pnblica, los cuales dedican s6lo la mitad de
su tiempo a trabajos de sanidad y reciben un sueldo muy modesto.
Las colectividades locales, ciudades, pueblos y municipios no
asumen responsabilidad directa en su propia protecci6n sanitaria, sino
que acuden al gobierno nacional para todos los detalles desde la cons-
trucci6n de un gran sistema municipal de abastecimiento de aguas
hasta la remoci6n de los desperdicios de sus casas.

4. SERVICIOS MIrCoS
El amplio estudio sobre la situaci6n medica en Cuba hecha re-
cientemente por la Comisi6n de la Oficina Internacional de Trabajo
de Ginebraj junto con el estudio del Dr. Leland,9 de la Oficina de
8 El problema medico y la asistencia mutualista en Cuba, por Cyrille Dechamp y
M. Poblete Troncoso, La Habana, junior de 1934.
9 "The Practice of Medicine in Cuba," por R. G. Leland, American Medical Asso-
ciation Bulletin, junior de 1933.


128





SANIDAD PUBLICA


Economia de la Asociaci6n Madica de los Estados Unidos, en 1933,
hace innecesario el que prestemos aquf atenci6n detallada a este
asunto. Sin embargo, para no dejar este capitulo incompleto es esencial
insertar una breve relaci6n sobre este asunto.
Cuando principi6 la independencia de Cuba la Isla necesitaba
m6dicos. La Universidad de La Habana proporcionaba excelentes
facilidades para la ensefianza de la medicina y se alentaba a los j6venes
a estudiar esta profesi6n. La matricula era casi gratuita, y abundante
la remuneraci6n de la practice de la profesion. Un gran numero de
j6venes se aprovech6 de esta oportunidad. Durante el afio acad6mico
1929-1930 mis de 15oo estaban inscritos en la escuela de medicina.
Dado el sistema actual de la organizaci6n m6dica de Cuba el i
incremento anual de medicos j6venes es mucho mayor de lo que la t
poblaci6n puede absorber. La situaci6n no fu6 aguda durante el
periodo de gran prosperidad econ6mica. Los ingresos de los medicos
durante este periodo, de la practice particular y de otras fuentes,
continuaron guardando proporci6n con su reconocida posici6n social y
con el largo periodo de estudios.
Desde la depresi6n los medicos han sufrido quizas mis que cual-
quiera otro grupo. La mayoria de los medicos j6venes que ahora se
reciben en La Habana tendrin poca o ninguna oportunidad para practi-
car su profesi6n y obtener un ingreso razonable. Es esencial hacer
hincapi6 en que Cuba esti preparando mis m6dicos de lo que la Isla
puede utilizar bajo el plan actual de ejercicio privado de la medicina
y si se tiene en cuenta el rumbo probable que seguiri el desarrollo
econ6mico del pais. Este excedente de talento m6dico constituye en
nuestra opinion uno de los factores influyentes que afecta la actual
condici6n deplorable de la profesi6n medica en Cuba.
El gobierno esti sufragando la educaci6n de medicos j6venes en
numero mucho mayor que el que requiere el pais. Por otra parte, no 1
hay disposici6n alguna que procure distribuir este talento, despu6s de
adiestrado, en los lugares en donde se necesita. La distribuci6n de los
m6dicos en Cuba, como en otras naciones, no se encuentra de acuerdo
con las necesidades reales del pueblo sino en conformidad con las
oportunidades para el progreso profesional, social y financiero del
facultativo. La Habana, con sus grandes hospitals, con excelente
equipo cientifico, bibliotecas m6dicas, sociedades cientificas y estimu-
lantes relaciones profesionales atrae naturalmente a los mejores
m6dicos. Un medico joven y hibil debe tener un gran aliciente para
radicarse en el interior. Durante el period de prosperidad los m6dicos
del interior podian obtener cuantiosa remuneraci6n. En la actualidad,
sin embargo, el medico que vive en una de las poblaciones pequefias
del interior casi no recibe nada de la practice de su profesi6n ya que


129




130 PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA
el pueblo no puede pagar los honorarios m6dicos normales y acuden
en cambio a los charlatanes y a los curanderos para el alivio de sus
males. Se ha presentado, pues, la situaci6n an6mala de una escasez
relativa de medicos en el interior en donde es muy grande la necesidad
de cuidados m6dicos, y de una superabundancia de m6dicos en la
capital. Las condiciones continuarAn empeorando con el aumento anual
de los nuevos graduados en medicina.
CUADRO VIII
DTSTRIBUCI6N DE MEDICOS POR PROVINCIAL EN CUBA EN 1934 *
Numero de
Numero de habitantes
Provincia Poblaci6n medicos por medico
Pinar del Rio .............. 343.820 130 2.645
La Habana-con exclusi6n de la
ciudad de La Habana.... 443.000 216 2.050
Matanzas .................. 337.119 164 2.056
Santa Clara ................ 815.412 317 2.572
Camagey ................. 408.076 175 2.332
Oriente .................... 1.072.757 340 3.115

Total ............. 3.420.184 1.342 2.550
Ciudad de La Habana ....... 592.500 1.200 494
V6ase El problema midico . etc., por Dechamp y Poblete Troncoso, ya citado.

Lo adecuado de los cuidados medicos no depende tanto de las
necesidades del pueblo como de su capacidad para pagar por esos
cuidados. La Federaci6n M6dica, a la cual pertenecen mis de go por
ciento de los m6dicos de Cuba, reconoce tres grupos econ6micos:
i. Las clases acomodadas que pueden pagar facilmente por los
servicios medicos siguiendo una tarifa establecida de honorarios.
2. El grupo de ingresos moderados, que puede obtener servicios
medicos por medio de un plan de seguros de hospital.
3. El grupo de pobres que no puede pagar suma alguna por aten-
ciones m6dicas.
Los pobres son atendidos mediante un sistema gratuito de servicios
de clinica y de hospitals, sostenidos en grand parte con fondos del
gobierno. Cada municipio emplea a uno o mas m6dicos para propor-
cionar atenci6n m6dica a los indigentes de la regi6n. Cada uno de
estos m6dicos recibe un sueldo modesto por sus servicios que rara vez es
mAs de $5o'oo. Los servicios se prestan casi exclusivamente siguiendo
el plan de dispensarios, con pocas visitas medicas a las casas de los
pacientes. AdemAs, el Estado sostiene un sistema de hospitales pnblicos
que abarca toda la Isla.




SANIDAD PUBLIC


SERvICIOS DE HOSPITAL DEL ESTADo Y DE LOS MUNICIPIOS *
Nimero Nzimero Nimero de
de de Ndmero habitantes
Provincia hospitals medicos de camas Poblaci6n por cama
Pinar del Rio .... 3 6 38o 343.820 2.642
La Habana ...... 4 11 115 443.000 3.000
Matanzas ....... 5 19 329 337.119 1.025
Santa Clara ..... 7 19 589 815.412 1.042
Camaguey ...... 2 6 222 408.076 1.793
Oriente ......... .9 18 454 1.072.757 2.363

Total ........ .30 79 2.089 3.420.184 11.865
El problema medico . por Dechamp y Poblete Troncoso, ya citado. Sin incluir la
ciudad de La Habana y el Hospital Nacional de Dementes.
Este servico de hospitales es gratuito exceptuando un pequeflo
numero de camas reservadas en cada hospital para los pacientes que
pueden pagar una pequefia cuota. Los m6dicos, 79 en total, dedican
parte de su tiempo a estos servicios a cambio de un pequeflo honoraria.
En el interior se emplean cerca de 200 m6dicos para prestar atenciones
m6dicas a los enfermos pobres, en parte de su tiempo.
Como se verd, en el interior de la Isla el gobierno proporciona un
m6dico por cada 13.ooo habitantes, el cual se encarga de prestar
cuidados m6dicos gratuitos a los indigentes, y hay una cama gratuita
de hospital por cada I.700 habitantes. En 6pocas de gran prosperidad
econ6mica este servicio dado de balde puede haber sido adecuado,
pero en tiempos de depresi6n seria, como la actual, prActicamente la
masa total del pueblo del interior de Cuba no puede pagar ni siquiera
una cuota nominal de atenci6n m6dica y hospitalizaci6n.
Se exige 4 los grandes centrales de azncar que empleen un m6dico
para atender los accidentes del trabajo y para vigilar la sanidad del
central. Muchos de estos sobrepasan los requisitos legales y pro-
porcionan a sus trabajadores gratuitamente la asistencia medica, el
servicio de enfermeras, las medicinas y a veces la hospitalizacion.
Las facilidades m6dicas para los pobres de La Habana son abun-
dantes. Existen mas de 3.000 camas gratuitas, una por cada 18o habi-
tantes, y un m6dico para pobres por cada 2.964 habitantes. Dado que
se ha calculado que el nnmero de indigentes en La Habana asciende a
cerca de 200.000, estas cifras representan una cama por cada 67 y un
m6dico por cada 1.070 personas pobres.
La enorme discrepancia entre la capital y el interior no es tan
grande como parece ser. Muchos de los grandes hospitales de la capital
estan sostenidos por fondos nacionales y numerosos indigentes vienen
a La Habana, procedentes del interior para recibir hospitalizaci6n.
Ultimamente ha habido una aguda controversia con respecto a las


131





PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


atenciones m6dicas del grupo de ingresos moderados, particularmente
en la ciudad de La Habana. El grupo afectado suma cerca de 200.000.
La controversia ha girado alrededor de la political seguida por las
sociedades mutualistas de asistencia medica, especialmente los grandes
.centros regionales. En otro capitulo de este informe 10 se estudian el
crecimiento y la significaci6n de esos centros regionales. La carac-
teristica mis atractiva de los beneficios que ofrecen siempre ha sido
el plan mutualista de hospitalizaci6n.
El principio del mutualismo de asistencia m6dica y hospitalizaci6n
para el hombre de negocios moderado fu6 establecido por estos centros
y aceptado por los m6dicos. Tambi6n se fundaron sociedades cubanas
sobre bases semejantes y en algunos casos se permiti6 el ingreso de
mujeres y nifios. En las 6pocas de mayor prosperidad el total de
miembros en los centros regionales solamente pasaba de 200.000.
Los habitantes del interior nunca han representando una propor-
ci6n considerable de estos grupos. Esto se debe a que (a) los inmi-
grantes espafioles que iniciaron la idea se radicaron especialmente en
La Habana; (b) es dificil organizar y administrar en el interior facili-
dades de asistencia medica y de hospitalizaci6n en pequefia escala;"
(c) los habitantes del interior son en su mayoria demasiado pobres
para cubrir la cuota mensual.
El periodo reciente de depresi6n econ6mica afect6 adversamente
el nnmero de miembros de las sociedades mutualistas, especialmente
las espafiolas, en virtud de que muchos de sus antiguos miembros no
podian pagar la cuota mensual. AdemAs, ha ocurrido otro cambio mas
sutil. Muchos de los miembros originales de los grandes centros re-
gionales se han hecho ricos. Los m6dicos siempre habian prestado sus
servicios en el personal de los centros por un sueldo modesto, en virtud
del prestigio que recibian asi como por la ventaja inherente a un
trabajo interesante en hospitales grandes y bien equipados y las opor-
tunidades consiguientes de mejoramiento profesional. Una gran pro-
porci6n del cuerpo medico dedicaba nnicamente parte de su tiempo
a las quintas y la otra parte a ejercer su profesi6n particularmente.
Al aumentar la depresi6n, sin embargo, disminuyeron los ingresos
obtenidos con el ejercicio particular de la profesi6n y como resultado
de ello los m6dicos cubanos empezaron a comprender, naturalmente,
que:
i. Las sociedades mutualistas estaban recibiendo servicios m6dicos
expertos por una suma relativamente pequefia.
2. Cierto nnmero de los miembros de los centros regionales, que
10 V6ase pp. 41-42.
11 Los centros regionales han establecido hospitales en varias de las ciudades grandes
del interior.


132




SANIDAD PUBLIC


disfrutaban de los privilegios del mutualismo medico, eran personas
pudientes que estaban en condiciones de poder pagar los honorarios
acostumbrados de los medicos particulares.
Para salvar esta situaci6n los medicos formaron un fuerte or-
ganismo, con el nombre de la Federaci6n M6dica, y 6sta:
i. Acept6 en principio la importancia y valor del mutualismo en los
servicios medicos y de hospitalizacion.
2. Exigi6 que los beneficios de las sociedades mutualistas fueran
limitados a los miembros que pertenecieran a grupos de ingresos
pequefios, es decir, solteros, con ingresos anuales de menos de $i.ooo
y casados con $1.500 o menos.
Los centros regionales establecidos de antiguo rehusaron aceptar
las demandas de los medicos. La Federaci6n M6dica declare una huelga
en contra de los grandes centros.'2 La huelga estaba destinada al
fracaso a causa de la superabundancia de m6dicos en la ciudad. Los
medicos entonces formaron varios grupos rivales para el mutualismo
medico y atrajeron a su seno a muchos miembros de las sociedades de
mayor antigUedad. Finalmente, con el objeto de forzar al gobierno a
que reconociera las demandas de los medicos, la Federacion M6dica
declare una huelga general de m6dicos en toda la Isla.13 Esta huelga
no cont6 con el apoyo popular ni sirvi6 para promover los intereses de
los medicos. Sin embargo, los huelguistas lograron obtener una solicitud
oficial del gobierno a la Oficina Internacional del Trabajo, en Ginebra,
a la que se pidi6 que enviase representantes a estudiar la situaci6n y
a presentar las recomendaciones pertinentes. La investigaci6n se llev6
a cabo en junio de 1934-
Las importantes recomendaciones de la Comisi6n de Ginebra son,
brevemente, como siguen:
i. Limitaci6n (en conformidad con las necesidades del pais) delf
nimero de j6venes graduados que anualmente reciben sus titulos para'
practicar la medicina.
2. Mejoramiento en la organizaci6n de la asistencia m6dica para
los pobres.
3. Arbitraje por el gobierno de las disputas que surjan entre la
Federaci6n M6dica y las sociedades mutualistas.
4. Establecimiento de un seguro obligatorio de maternidad.
5. Activa campafia contra los curanderos y el ejercicio irregular
de la medicina.
La Comisi6n de Ginebra recomend6, ademis, que los miembros
pudientes de las sociedades mutualistas continuaran disfrutando de

12 Esta huelga ocurri6 en agosto de 1932. En 1926 tuvo lugar otra huelga anterior
que, en el caso del Centro Gallego, dur6 33 meses.
13 Esta huelga general de medicos principi6 el 1g de enero de 1934 y dur6 tres dias.


133




PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


los privilegios sociales, pero que fueran excluidos de los beneficios
medicos. Hasta el presente no se ha tomado acci6n oficial alguna con
relaci6n a estas recomendaciones.
Resumen
La situaci6n m6dica en Cuba, en la actualidad, se encuentra en las
peores condiciones imaginables. Una gran parte de los habitantes del
interior reciben poca o ninguna atenciones m6dicas o de hospitalizaci6n
ya que no pueden pagar por si mismos estos servicios y el gobierno se
ha visto imposibilitado, a causa de las dificiles condiciones politi-
cas y econ6micas, de proporcionar gratuitamente atencion medica y
hospitalizacion de modo adecuado.
Anualmente ingresan a la profesi6n muchos mAs medicos de lo
que el pals puede posiblemente utilizar dado el plan actual de or-
ganizaci6n m6dica. Estos jovenes facultativos se concentran en La
Habana en donde no se necesitan sus servicios.
La seria disputa entre la Federacion M6dica y las grandes socie-
dades de mutualismo m6dico de La Habana se debe en gran parte a
que entre los miembros de los centros se encuentran personas pudientes
-los medicos afirman que estas personas forman el 25 por ciento de
los miembros en tanto que las sociedades lo calculan del 5 al io por
ciento.
Pero ain en la hip6tesis de que el 25 por ciento de los miembros
de las grandes sociedades regionales son personas pudientes, y que se
les excluyera de los beneficios mutuos de asistencia medica, la situaci6n
econ6mica de los medicos de Cuba no quedaria resuelta por ello ni
tampoco se lograria una mejor distribuci6n de los servicios medicos
para el pueblo de la Isla.
Existe actualmente un exceso de medicos en Cuba. La Habana y
sus alrededores cuentan con facilidades adecuadas para la asistencia
medica de hospitalizacion. No hay raz6n por la cual cualquiera
persona residente de la capital, independientemente del grupo eco-
n6mico a que pertenezca, deba sufrir por falta de atenciones medicas.
La dificultad radica en que no se ha elaborado sistema alguno
mediante el cual la gran masa del pueblo cubano, que vive en el in-
terior y que realmente necesita buenos servicios medicos y de hospi-
talizaci6n, pueda estar en condiciones de obtenerlos.
El pueblo cubano, asi como la profesi6n m6dica organizada de Cuba
han aceptado el principio de los seguros mutuos de atenciones medicas
para los componentes de los grupos de ingresos inferiores. Pero la
experiencia de otros paises ha demostrado que los beneficios de este
plan s6lo pueden llegar a las personas que mas lo necesiten por medio
de un sistema nacional de seguros obligatorios de atenciones m6dicas,


134




SANIDAD PUBLICA


de hospitalization, o de ambos, que se encuentren bajo la vigilancia del
gobierno.
En t6rminos generales, los planes de seguros m6dicos nacionales
solo han tenido 6xito en los pauses que cuentan con una poblaci6n
altamente industrializada. Cuba, empero, es naci6n agricola y pastoral.
La situation, sin embargo, no es desesperada. El pueblo cubano ha
mostrado poseer un genio especial para organizar asociaciones de
mutualismo m6dico. En el pasado las instituciones de La Habana
han tenido extraordinario 6xito. No seria, por ventura, una political
sabia y patriotica el utilizar la experiencia y el talento desarrollados
en el funcionamiento de las grandes sociedades de La Habana para
buscar la manera de extender el principio del mutualismo medico
a los grupos econ6micos inferiores de la naci6n, especialmente a la
gran masa del pueblo del interior? Las cuotas mensuales no deberian
ser tan cuantiosas y los beneficios que se reciban pudieran ser mas
modestos que los que ofrecen los grandes centros habaneros, a fin
de que cierto grado de atenciones medicas, por lo menos, pudiesen
ser proporcionado a quienes las necesitan mis y mediante el pago de
una suma que est6n en condiciones de poder pagar.
En nuestra opinion, la extension gradual de un plan de organization
de la sanidad y la beneficiencia pnblicas que abarque toda la Isla,
en que se tomase como unidad el municipio, segnn se ha descrito en
otra parte de este informe, serviria al final de cuentas como importante
factor para la prevenci6n de las enfermedades y el fomento de la
sanidad de todo el pais.
Dicho plan deberia llegar a la gran masa del pueblo de la Isla que
al presente necesita con mayor urgencia de atenciones m6dicas asi
como prevenir gran parte de las enfermedades y el sufrimiento que
ahora estA pasando esa parte de la poblacion cubana.
Si se ofrece a los medicos jovenes oportunidad adecuada para de-
sempefiar trabajo interesante mediante una compensation razonable,
podrian ser atraidos al interior y con ello se aliviaria la congestion
actual de medicos en La Habana y se podria emplear en toda su
plenitud el talento de estos hombres preparados. Esto redundaria en
beneficio de la profesi6n m6dica de Cuba asi como del pueblo en
general.
5. Discusi6N GENERAL Y RESUMEN
La independencia de Cuba ocurrida hace treinta y cinco afios
hizo surgir a un grupo de hombres notables que con gran habilidad y
sencillo patriotismo dedicaron sus vidas al desarrollo de la sanidad y
la beneficencia pfblicas de Cuba. Finlay, Guiteras, Agramonte, Le
Roy-todos han terminado su obra. Quedan s6lo unos cuantos del


135




PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


viejo grupo-Roberts, Albertini y otros mas. Todos ellos han servido
bien a su patria.
Un nuevo grupo de hombres j6venes debe levantar la flameante
antorcha en donde sus predecesores la dejaron; esa misma antorcha
que en estos nltimos afios ha parpadeado d6bilmente. Inspirados por
su devoci6n, este nuevo grupo debe dedicar su vida a llevar adelante las
labores tan bien iniciadas.
Las condiciones han cambiado, los metodos de atacar los problemas
de las enfermedades han sido grandemente modificados y perfeccio-
nados; se han adoptado una t6cnica y una filosofia nuevas y eficaces
con respecto a la sanidad y a la beneficencia pnblicas. La sanidad
pnblica constituye actualmente campo para una profesi6n especial
que exige habilidades inherentes y conocimientos especializados. Ac-
tualmente se reconoce que la sola ensefianza de la medicina no prepara
a un hombre para administrar con 6xito un programa eficaz de sanidad
publica.
En nuestra opinion, la necesidad mas grande en materia de sanidad
pnblica de Cuba actualmente consiste en un personal hAbil y bien
adiestrado en la t6cnica de la administration de sanidad pablica y en
los diversos servicios especiales de ella.
Cuba necesita personal adiestrado, hombres y mujeres j6venes y
capaces, inteligentes y patriotas que esten dispuestos a dedicar su vida
al fomento de la salud y del bienestar del pueblo cubano.
En nuestro concepto el gobierno cubano deberia estar dispuesto a
facilitar esta clase de adiestramiento asi como a proporcionar a los,
hombres y mujeres que se preparen convenientemente una oportunidad
adecuada para una vida de trabajos en el campo que han escogido.
Existe una oportunidad para el empleo de capacidades e intereses
individuales variadisimos. Deben tenerse en cuenta ciertos problemas
especiales que requieren ensefianza especializada y consideraci6n
urgente.
Una de las grande necesidades de la sanidad p6blica de Cuba
radica en el desarrollo y la extension del negociado existente de esta-
disticas demograficas. Debe procurarse que los esfuerzos del Dr. Le
Roy fructifiquen felizmente. La demografia a menudo ha sido llamada
"la teneduria de libros de la humanidad." Si falta una norma adecuada
de medici6n, ningnn departamento de sanidad puede determinar sus
6xitos o valorizar sus defectos.
Deberia perfeccionarse la epidemiologia para satisfacer las necesi-
dades reales de la situaci6n cubana. Los problemas epidemiol6gicos de
mayor importancia que requieren atenci6n especial y consideraci6n
inmediata son, en nuestro concepto:


136




SANIDAD PUBLIC


a. Malariologia.
b. Epidemiologia de la tuberculosis, particularmente en las sec-
ciones rurales de la Isla.
c. Epidemiologia de las infecciones intestinales.
d. Enfermedades contagiosas de la niiez.
e. Enfermedades y trastornos de la nutrici6n.
f. Epidemiologia de los parAsitos intestinales.
Aun no han sido resueltos muchos de los problemas de sanidad
generales en Cuba. Estimamos que se requiere un personal adicional,
bien adiestrado en los metodos modernos de la ingenieria sanitaria.
Deberia buscarse un adiestramiento especialmente tecnico de:
a. Los servicios de abasto de agua pnblicos y privados.
b. Los sistemas de alcantarillados pfnblicos y privados.
c. Los aspectos del control del paludismo relacionados con la
ingenieria.
d. La higienizaci6n del abasto de leche.
Los progresos de mayor importancia realizados en afios recientes
en el campo de la sanidad pnblica ban tenido lugar en materia de
higiene infantil. Los resultados alcanzados han sido asombrosos. Se ha
perfeccionado una t6cnica especial de extraordinaria eficacia.
La enfermera adiestrada en sanidad piblica tiene el papel principal
en este programa. Como ejemplo del importante y eficaz papel que
desempefia actualmente la enfermera de sanidad pniblica en los pro-
gramas modernos de sanidad pnblica s6lo se requiere tener presente
el que mAs de la mitad del personal y casi la mitad del presupuesto
total de un organismo local moderno de sanidad pnblica que funcione
eficazmente estan dedicados a las actividades de la enfermera de
sanidad pnblica.
Cuba necesita enfermeras de sanidad piblica bien adiestradas y
capacitadas que formen parte integral de los trabajos de sanidad de la
nacion. El progreso en este sentido serA necesariamente lento porque
la t6cnica para el trabajo de enfermeras de sanidad pnblica es dificil
y requiere adiestramiento cuidadoso y vigilancia inteligente continua.
La ensefianza ordinaria de la medicina no prepara a un m6dico
joven para una carrera administrativa en sanidad piblica. El m6dico
tipico en ejercicio es famoso por su poca habilidad como hombre de
negocios. Ni tiene conocimiento ni talento para los detalles de or-
ganizaci6n y administration. Al presente ya se admite que la adminis-
traci6n de la sanidad pnblica constituye una carrera especial que
requiere cierto talento inherente y, particularmente, adiestramiento y
experiencia especiales en los principios fundamentales de la t6cnica de
la medicina preventiva.


137





PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


Opinamos que los servicios de sanidad piblica de Cuba deberian
extenderse para satisfacer las necesidades del pueblo del interior de
la Isla. La tendencia en el pasado ha sido hacia la concentraci6n de los
trabajos en La Habana. En la capital de Cuba existe ya un personal
muy bien organizado y competente para trabajos de sanidad. AdemAs,
muchas de las actividades nacionales estAn concentradas dentro de los
limites de la capital, por ejemplo, el servicio de laboratorios de la
sanidad pfiblica, la hospitalizaci6n de las enfermedades contagiosas,
el servicio de dispensarios y de hospitalizaci6n nacional para la tuber-
culosis, el servicio de clinica de higiene infantil, el servicio de dispen-
sarios para enfermedades venereas. Todos estos servicios y varios
otros, a pesar de que se encuentran bajo los auspicios nacionales, son
en la realidad tiles principalmente para La Habana misma y para sus
alrededores.
El interior se encuentra relativamente descuidado. Esto es especial-
mente cierto por lo que toca a las poblaciones mas pequefias y las
aldeas, inclusive los habitantes que viven en los campos. Sin embargo,
6stos son precisamente quienes necesitan con mayor urgencia direcci6n
y ayuda inteligentes. Bien es cierto que el presupuesto nacional con-
tiene una cuantiosa asignaci6n para el personal de sanidad pnblica y
su sostenimiento en toda la Isla, pero estos fondos se consumen en su
mayor parte en la limpieza de las calles y en la remoci6n de desper-
dicios de las casas del interior. Al presente estas actividades se re-
conocen generalmente como funciones de un departamento de obras
pnblicas, pero en manera alguna como funciones de sanidad ptiblica.
EstA lejos de nuestro prop6sito el querer criticar los esfuerzos del
gobierno nacional para hacer de La Habana la ciudad mAs bella y mas
saludable de los tropicos. Debemos reconocer, sin embargo, que La
Habana y sus alrededores constituyen s6lo una pequefia fraccion de la
poblacion total de Cuba. Cuando mAs, una persona de cada seis en la
naci6n se ve afectada por los esfuerzos de sanidad piblica que se hacen
en su favor en la capital. Las secciones rurales en donde se encuentran
la riqueza nacional y los recursos de Cuba, en donde vive la gran
mayoria del pueblo y en donde existen sin resolver los principales
problemas de sanidad pfnblica, han sido en gran parte abandonadas a
sus propios recursos.
Uno de los rasgos mAs alentadores del programa del nuevo gobierno
se encuentra en al plan general para establecer el Instituto Finlay
sobre bases firmes.
Cuba tiene sus propios problemas especiales en la prevencion,
control y tratamiento de las enfermedades. Constantemente surgen
situaciones que son peculiares a la Isla. Las soluciones obtenidas en
otras partes aun en condiciones anAlogas, como, por ejemplo, el Insti-


138





SANIDAD PUBLIC


tuto de Enfermedades Tropicales de Puerto Rico, bien pueden no ser
aplicables a las condiciones cubanas.
Los hombres de ciencia de Cuba deben determinar la propia solu-
ci6n de sus propios problemas en el laboratorio y en el campo. Esto
s6lo podrA realizarse mediante la actuaci6n de un grupo pequeio com-
pacto, rits o menos aut6nomo de hombres de ciencia capaces y bien
preparados que cuenten con el apoyo del gobierno cubano y con la
confianza del pueblo de Cuba. Este grupo no deberia confinar sus
actividades a problemas cientificos abstractos, sino que deberia realizar
investigaciones en los hospitales y especialmente en el campo, asi como
estudiar los diversos problemas conforme se vayan presentando.
El Instituto deberia formar parte integrante del servicio nacional
de sanidad publica. Deberia ser responsable del servicio de diagn6stico
de laboratorios y tambien de la preparaci6n o el mantenimiento de
uniformidad en los productos biol6gicos profilActicos. Deberia prestar
su ayuda y su consejo a los funcionarios administrativos de sanidad
pnblica tanto nacionales como locales. En tal forma prestarA un
servicio real y eficaz al gobierno y al pueblo de Cuba y conquistara
mayor prestigio y renombre a la naci6n en los circulos cientificos del
mundo.
6. RECOMENDACIONES
No vamos a intentar hacer una recomendaci6n detallada ni presen-
tar un sistema complejo para la organizaci6n del servicio de sanidad
pnblica en Cuba.
Las razones son obvias:
I. No tuvimos oportunidad de analizar detalladamente ni los
problems existentes ni las actividades en materia de sanidad pnblica.
2. Ningn plan detallado, independientemente de la perfecci6n
que tenga desde un punto de vista te6rico, deberia ser presentado para
ser adoptado en su totalidad antes de que haya pasado la prueba
de las condiciones practical del campo local en pequefia escala.
Podriamos presentar un programa que ha tenido mucho 6xito en
otras partes pero que en la practice no satisfarfa en manera alguna las
condiciones cubanas. Nos abstenemos de hacer tal cosa.
Deseamos, sin embargo, someter tres recomendaciones fundamen-
tales que en nuestra opini6n son sensatas en principio. Los detalles del
procedimiento administrativo deberAn desarrollarse para responder a
las necesidades reales de cada situaci6n.

I. Personal sanitario adiestrado
Sugerimos que el gobierno cubano haga una selecci6n cuidadosa
de j6venes de ambos sexos: m6dicos, ingenieros y enfermeras-en


139





PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


nnmero limitado cada afo. Deberian establecerse las facilidades
necesarias para adiestrar a este grupo selecto en la t6cnica especial de
sanidad pnblica. Entre los importantes conocimientos tecnicos es-
peciales en los cuales el adiestramiento es condici6n esencial, pueden
mencionarse: epidemiologia, procedimientos de laboratorios de sanidad
pdblica, estadisticas demogrAficas, higiene infantil, ingenieria sanitaria,
enfermeria sanitaria y administration de sanidad publica. Existen
numerosos lugares en donde puede recibirse el adiestramiento necesario.
El grado de adiestramiento requerido dependeria del tema mismo
y de la preparacion inicial del estudiante. Como periodo minimo de
adiestramiento se sugiere un ano.

II. Extension del servicio de sanidad pzblica al interior
Recomendamos el desarrollo gradual del servicio de sanidad publica
para el interior y tomar como unidad para ello al municipio. Cada
unidad deberia estar bajo la direccion de un funcionario de sanidad
pnblica bien preparado, adiestrado en sus trabajos y que dedique todo
su tiempo a las actividades de la sanidad publica. Su jurisdicci6n
deberia comprender tal vez 50.000 habitantes mas o menos--cerca de
la mitad de los municipios existentes son de tamafio adecuado para
justificar su organizaci6n como unidades. Los municipios mas pequenos
podrian ser combinados para formar un distrito. (Vease el Cuadro
VII, p. 118.) QuizAs seria ventajoso asignar toda la responsabilidad
administrativa, tanto para las actividades de sanidad publica como
para las de beneficencia de la jurisdicci6n, a un director bien preparado.
Este director encabezaria un personal compacto que se encargaria
de las diversas funciones comprendidas dentro de la esfera de la
sanidad pnblica. Este personal deberia comprender enfermeras de
sanidad pnblica e inspectores sanitarios asi como el personal de oficina
que fuera necesario. El director recibiria ayuda y consejo por parte
del personal tecnico del servicio nacional de sanidad y sus labores
deberian ser vigiladas por el jefe de la division a que pertenezca, en
conformidad con el plan de organizaci6n con que funciona al presente
el departamento de Sanidad.
No recomendamos la instalaci6n de una organizaci6n completa de
esta indole para toda la Isla. Sugerimos que para principiar se esta-
blezcan nnicamente unas cuantas unidades experimentales a fin de
elaborar los detalles y desarrollar un procedimiento de organizaci6n
local que satisfaga las necesidades particulares de Cuba. Despu6s de
un periodo experimental podrian rectificarse los errores originales y
preparar un personal y un m6todo de trabajo. La organizaci6n de esta
indole, si llega a tener 6xito, podria entonces extenderse a otros
lugares.


140




SANIDAD PUBLICA


III. Establecimiento del Instituto Finlay como nzcleo de investigacidn
y estudio en el campo de la prdctica del departamento nacional de
Sanidad
Las investigaciones de laboratorio y los estudios en el campo de
la practice constituyen la vida misma de un servicio de sanidad.
Opinamos que el nuevo plan de organizacion del Instituto Finlay es
excelente. La asignaci6n del servicio nacional de diagn6stico de labora-
torio, la preparaci6n y vigilancia de productos biol6gicos y terap6uticos
tales como narc6ticos y digital, y la direccion del hospital de "Las
Animas," fortalecera al Instituto, e infundiran nuevo vigor e interns a
su personal y lo pondran en condiciones de rendir valiosos servicios a
la nacion.
Recomendariamos que a medida que el Instituto se consolidase
le fuesen sefialadas mayores responsabilidades. Sugeririamos que
asumiese la responsabilidad de las investigaciones epidemiologicas del
servicio nacional de sanidad. Opinamos que el personal cientifico del
Instituto deberia consistir de un pequefio grupo, cuidadosamente
escogido cuyos miembros dedicasen todo su tiempo a los trabajos del
Instituto. El personal no deberia limitar sus actividades al laboratorio
sino que deberia invadir el campo de la practice, hacer investigaciones
necesarias en 61 y ayudar por todos los medios posibles a los funcio-
narios locales de sanidad para la soluci6n de sus dificiles problemas
epidemiol6gicos locales. En una palabra, sugeririamos que el Instituto
Finlay sea una parte integrante del departamento nacional de Sanidad,
sostenido con fondos del presupuesto nacional y responsable de una
de las principales divisiones de las actividades de dicho departamento,
a saber: epidemiologia.


141











CAPITULO VI


EDUCACION

La condici6n actual de la educaci6n en Cuba podrA entenderse
dnicamente si se recuerda que ha permanecido en un estado de desor-
ganizaci6n completa durante los nltimos tres aios. Esta desorganiza-
ci6n se perfila con mayor claridad a la luz del papel que desempefiaron
los estudiantes en la revoluci6n que culmin6 con la caida de Machado
el 12 de agosto de 1933. La resistencia de los estudiantes universitarios
de La Habana al regimen de Machado fu6 reprimida severamente en
1927 y 1928 por un consejo disciplinario especial de profesores de la
Universidad. El 30 de septiembre de 1930 ocurri6 un encuentro entre
los estudiantes y la policia en el cual perdi6 la vida un estudiante.
En diciembre de 1930 los estudiantes y una parte de la facultad de la
Universidad lanzaron un manifiesto al pueblo cubano en general, en
que atacaban al gobierno de Machado. Los estudiantes de las escue-
las secundarias y normales y los de las granjas agricolas se adhirieron
al manifiesto. Como resultado de ello, fueron clausuradas todas estas
escuelas y, con excepci6n de las granjas agricolas, que ann no han
reanudado sus cursos, permanecieron cerradas hasta diciembre de
1933. No obstante que las escuelas primarias continuaron funcio-
nando durante este period, el presupuesto era tan reducido que los
maestros no recibian sus sueldos durante muchos meses, no contaban
con el material escolar, y fu6 necesario cerrar muchas escuelas. Dado
que el afio escolar de 1929-1930 fu6 el niltimo normal, los datos corres-
pondientes a ese aio que aparecen a continuaci6n-que son los nlti-
mos completos disponibles-se insertan para indicar el namero de estu-
diantes que habia en las escuelas de cada uno de los diferentes tipos
(v6ase el cuadro en la pAgina 143).
Cuba independiente no ha podido realizar su ideal democrAtico de
proporcionar educaci6n, por lo menos elemental, a todos sus ciuda-
danos. Se han establecido escuelas elementales para menos de la mitad
de los nifios de edad escolar, y del numero total de matriculados, la
proporci6n mAs grande siempre ha correspondido a los dos primeros
grados. La escasez de escuelas, naturalmente ha sido mayor en las
secciones rurales de la Isla que en las ciudades mis grandes en donde
se ha hecho razonablemente posible un periodo de seis aflos de en-
sefianza primaria.
142




EDUCACION 143
ALUMNOS MATRTCULADOS EN LAS ESCUELAS PBLICAS DE CUBA
EN 1929-1930
Universidad ............................. 5569
Escuelas normales ........................ 4.050
Institutos de segunda enseflanza ............ 5.483
Escuelas comerciales ..................... 452
Escuelas de artes y oficios ................ 1.070
Primarias superiores .................... 5.397
Granjas agricolas ......................... 216
Escuelas primarias ..................... 308.859
Kindergartens ............................ 18.522

Total .......................... 349.618

La educaci6n pnblica mas allA de la escuela primaria s6lo ha sido
accesible en las seis capitales provinciales, en donde estan situadas
todas las escuelas de los grados superiores al primario.1 Pero anm con
todas estas escuelas post-primarias atendiendo al nnmero maximo de
alumnos a que se presta su capacidad, solo podria ofrecerse instrucci6n
mAs allA de los seis aflos de la educaci6n elemental, a no mAs de 15.ooo
j6venes de ambos sexos. De este total, nueve mil se encontrarian pre-
parAndose para la Universidad o para el magisterio. Por lo tanto, s6lo
un reducido numero de la juventud de Cuba que no se encamina
directamente hacia una profesi6n, ha tenido oportunidad de recibir
mAs de seis afios de instrucci6n.
La educaci6n universitaria se imparte 6nicamente en La Habana.
Toda9 las facultades son de caracter profesional, pero la valorizaci6n
en t6rminos cuantitativos de lo adecuada que sea la educacion univer-
sitaria sostenida pnblicamente, no puede realizarse por medio de una
simple comparaci6n entre el nnmero de matriculados en las diversas
facultades profesionales y el numero de personas de las diferentes
profesiones que se necesitan en Cuba. Como no existe una facultad
dedicada exclusivamente a las artes liberales, el joven cubano deseoso '
de asistir a la escuela por mAs de diez afios debe ingresar en una facul-
tad profesional de la Universidad, y los cubanos al parecer ban creido
que la ensefianza profesional constituye la manera apropiada en que
una escuela debe servir los intereses culturales de sus estudiantes y
de la sociedad.
Las escuelas particulares sostenidas por corporaciones religiosas,
sociedades mutualistas, grupos filantr6picos patri6ticos y particulares,
compensan hasta cierto punto la falta de escuelas pfnblicas. Los hijos
de familias de afluencia econ6mica son enviados a escuelas particu-
lares. El hecho de que las escuelas particulares s6lo tengan actualmente
i Exceptfianse unas cuantas escuelas primarias, con tres grados adicionales que se
encuentran en los centros de poblad6n mas grandes y que no son capitales de provincia.





PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


un mAximo de veinte y cinco mil alumnos sirve para indicar la propor-
ci6n relativamente pequefia de la sociedad cubana que se ha elevado
por encima de los mas bajos niveles econ6micos.
Los educadores cubanos sefialan que las escuelas tanto piblicas
como privadas, de Cuba, siguen un plan de estudios y un procedi-
miento extremadamente formales y te6ricos.2 El que las escuelas par-
ticulares no hayan desarrollado ninguna instituci6n de m6todos pro-
gresistas o experimentales de importancia puede atribuirse en parte a
los auspicios bajo los cuales funcionan y en parte al hecho de que la
expedici6n de titulos constituye un monopolio del gobierno. Los alum-
nos de las escuelas particulares pueden recibir el grado de bachiller
nnicamente si se someten a examenes oficiales basados en los cursos
de estudio de las instituciones pniblicas. La admisi6n a la universidad
depende de la obtenci6n del grado oficial de bachiller. En Cuba no
existen instituciones particulares de nivel universitario. Por lo tanto,
las escuelas particulares se ven prActicamente obligadas a conformarse
con las normal establecidas por las escuelas pnblicas.
Como resultado de que el titulo de bachiller y ciertos grados de
doctor se otorgan en Cuba despu6s de una enseianza muy abreviada,
los estudiantes cubanos que ingresan a instituciones de altos estudios
en Europa y en los Estados Unidos para hacer estudios mis avanzados,
se encuentran en situaci6n embarazosa y desalentadora. Si lo juzgamos
por las normas cuantitativas que emplean las oficinas de admisi6n a
las universidades de los Estados Unidos, el bachiller cubano se en-
cuentra seis afios atras de los requisites para los grados de bachiller
en artes o bachiller en ciencias en los "colleges" o universidades de
los Estados Unidos y un "doctor" de ciertas facultades de la Univer-
sidad de La Habana se encontraria clasificado como estudiante uni-
versitario de primer afio. Podrian tomarse las providencias necesarias
para elevar gradualmente los requisitos para el bachillerato y el doc-
torado a fin de que se aproximasen estos titulos al significado que
tienen en otros pauses del mundo. Un movimiento de esta indole aumen-
taria el prestigio tanto de los titulados mismos como de la educaci6n
cubana en general. El uso del titulo de licenciado podria extenderse
como indice de capacidad profesional.
2 Vase Dictamen sobre el informe del Prof. M. Pittman sobre el estado de la
educacidn en Cuba, por Luciano R. Martinez, La Habana, 1933. El profesor Marvin
S. Pittman hizo un estudio sobre la educaci6n en Cuba y Io someti6 al secretario de
Instrucci6n Pniblica en diciembre de 1932. El professor Pittman critics el procedimiento
pedag6gico de las escuelas y quizas por esa raz6n su informe no fu6 dado a la publicidad
por el gobierno. El Dictamen sobre el informe del Prof. M. Pittman sobre el estado de
la educacidn en Cuba, preparado por el Dr. Martinez estuvo de. acuerdo con las princi-
pales criticas hechas por el professor Pittman.


144




EDUCACION


I. ORGANIZACI6N ADMINISTRATIVA
La organizaci6n del sistema cubano de educaci6n es comparable
a la del sistema de Francia. Su administraci6n esta muy centralizada,
pues las juntas locales de educaci6n carecen casi por completo de
responsabilidad administrativa. A diferencia del sistema frances, y
parecido en este aspecto al de los Estados Unidos, el sistema cubano
tiene una organizaci6n escolar de continuidad gradual, es decir, las
escuelas elementales conducen a las secundarias y 6stas, a su vez,
salvo el caso de escuelas especiales y tecnicas, llevan directamente a
la universidad. La escuela elemental tiene un programa de estudios
de seis afios; la escuela secundaria (Instituto), imparte un curso
de cuatro afios. Recientemente se organize un nuevo tipo de escuela de-
nominada escuela primaria superior que constituye una variante dentro
de esta organizaci6n. Estas escuelas se asemejan, por lo que toca a sus
relaciones con otras escuelas, a las escuelas primaries superiores y
centrales de Inglaterra. Sus estudios son paralelos a los tres aios de
instrucci6n secundaria, pero no forman parte integral de la serie
primaria-secundaria-universitaria. Al presente funcionan veinte y
nueve escuelas primarias superiores de esta clase.
El sistema cubano se asemeja tambi6n al francs, mas que al de
los Estados Unidos, en que la educaci6n secundaria no se imparte a
un gran namero de estudiantes ni tampoco es gratuita, aunque la ma-
tricula es baja y se ofrecen muchas becas sufragadas con fondos pn-
blicos. Ademis, las escuelas secundarias son instituciones que otorgan
grados, aunque esta semejanza es meramente superficial ya que en
Cuba el titulo se expide despu6s de s6lo diez afios de estudios mas
allA del kindergarten.
Nuevamente, como en Francia, el sistema escolar estd encabezado
por un secretario de Educaci6n que es miembro del gabinete y tiene
amplias facultades de control sobre las escuelas por medio de decretos
administrativos. Al hacer esta comparaci6n, sin embargo, debe tenerse
presente que el gabinete cubano es semejante al de los Estados Unidos
y desempefia sus funciones, en teoria, durante todo el periodo presi-
dencial-no como ocurre en Francia, en donde renuncia el gabinete
cada vez que sus proposiciones no son aprobadas por voto del parla-
mento. En Francia, ademAs, en contraste con Cuba existe un poderoso
"Consejo Superior de Instrucci6n Pnblica" y un personal administra-
tiva permanente los cuales dan un grado considerable de continuidad
a la political educativa.
La oficina central administrativa (secretaria de Educaci6n) esta
organizada en tres secciones bajo la direccion general de un subsecre-
tario. Estas secciones son: (I) Enseflanza primaria; (2) Ensefianza


145




PROBLEMS DE LA NUEVA CUBA


superior; y (3) Contabilidad. La primera tiene a su cargo la adminis-
tracion de todos los kindergartens, de las escuelas primarias y pri-
marias superiores, y de una escuela normal para la preparaci6n de
maestros de kindergarten. La segunda administra un instituto de
ensefianza secundaria en cada una de las seis provincias, seis escuelas
normales (tambi6n una para cada provincia), cuatro escuelas indus-
triales, cuatro escuelas comerciales, un instituto de educaci6n fisica y
una escuela de economia domestica. La Universidad de La Habana
y la Escuela de Bellas Artes, que en un tiempo estuvieron bajo la
jurisdiccion de este departamento, han pasado a la categoria de insti-
tuciones aut6nomas. La seccion de Contabilidad desempefia los trabajos
peculiares a una seccion de esta indole, aunque confinados, enteramente
a la contabilidad fiscal sin hacerse cargo de la "contabilidad educa-
tiva" de la indole que existe en muchos sistemas escolares. Ni este
departamento, ni otro alguno de la secretaria, cuenta con los datos
estadisticos esenciales para la sabia formulaci6n de planes futuros.
A pesar de que el presupuesto para el pr6ximo aio escolar estaba
siendo elaborado cuando esta Comision se encontraba en Cuba, nadie
sabia el nnmero real de matriculados ni en las escuelas elementales ni
en las secundarias.
La secci6n de ensefianza superior trata directamente con cada
escuela individual que tiene a su cargo, en virtud de que no cuenta con
personal tecnico o de inspecci6n ambulante; el servicio necesario de
inspecci6n ambulante es desempefiado por cuatro inspectores generales
que actian como agentes ambulantes para todo el departamento de
educaci6n, y son responsables directamente ante el secretario de Edu-
cacion.
La secci6n de Educaci6n primaria cuenta con un personal t6cnico
organizado. La administraci6n y vigilancia de todas las escuelas que
se encuentran bajo el departamento estan a cargo de un superinten-
dente general y de seis superintendentes provinciales que actnan como
administradores locales. Estos siete funcionarios constituyen una junta
nacional de superintendentes. Hay ademAs diez superintendentes es-
peciales-dibujo, ingles, trabajos manuales, economia domestica y
kindergarten. La vigilancia local estA desempefiada por ochenta y siete
inspectores y subinspectores de distrito, bajo la direccion de siete ins-
pectores provinciales. Los funcionarios provinciales y de distrito no
dependen de los gobiernos locales sino que forman parte integrante de
la maquinaria administrativa national. Esto no obstante, trabajan
en union y por conducto de 117 juntas locales municipales, que desig-
nan a los maestros para las escuelas locales. Estas juntas no tienen
facultades para establecer escuelas o controlar sus procedimientos in-
ternos, los cuales son determinados por la autoridad central.


146





EDUCATION


147


La secretaria de Agricultura tambien desarrolla un programa edu-
cativo, por tener a su cargo seis granjas agricolas, una escuela forestal
de organizaci6n reciente, y una estaci6n experimental agronomica;
pero esta nltima es primordialmente una instituci6n de investiga-
ciones cientificas mas bien que una institucion de ensefianza. La
secretaria dirige tambi6n las actividades educativas que representa la
organizacion de los clubs "5C" modelados de acuerdo con la organi-
zaci6n de los "4H" que existen en los Estados Unidos. Se han organi-
zado mas de 500 clubs de esta indole que se dedican especialmente a la
cria de ganado, a la cria de gallinas y al cultivo del maiz.

2. ENSENANZA PRIMARIA

Aunque existe carencia casi absoluta de datos estadisticos exactos
sobre la educacion en Cuba, se ofrecen las cifras siguientes como las
que mas se aproximan a la realidad:
La poblaci6n actual de Cuba ha sido calculada por el director del
Censo en 3.961.725 habitantes para el afio de 1933-1934."
La misma autoridad calcul6 la poblacion escolar de grados pri-
marios en 852.162 alumnos.
El presupuesto de la Republica correspondiente a 1933-1934, con
exclusion de las obras p6blicas, el servicio de la deuda externa y ciertos
gastos fijos, ascendi6 a $29.862.563, lo cual representa $7'53 per cApita.
El presupuesto para la educacion representaba el 19.85 por ciento
de este total o sea $1'49 per cApita y $13'90 por cada nifio matriculado
en las escuelas primarias-menos de la tercera parte de la suma que
se dedica para los mismos propositos en el Estado mas pobre de los
Estados Unidos.
Para el afio de 1934-1935 se ha aumentado considerablemente la
asignaci6n del presupuesto correspondiente a la educacion primaria.
Los Cuadros I, II y III muestran la distribuci6n geogrAfica y la dis-
tribucion por edades y por grados, respectivamente, de los nifios
matriculados en las escuelas elementales en 1932, que fu6 el nltimo
aio para el cual se encontraron cifras disponibles.
La cifra 426.708 representa el total de matriculados. El promedio
de matriculas durante el mismo afio fu6 de 329.654, lo cual indica
que por lo menos 97.054 o sea 22.7 por ciento del total estuvieron
matriculados durante menos de un aflo escolar, y el promedio de asis-
tencia diaria de los matriculados fu6 de 77.3 por ciento.
Dado que la poblaci6n ha aumentado un poco y que la inscripcion
en las escuelas parece haber disminuido, el n6mero de 400.000 cons-
tituye un calculo demasiado bajo en vez de demasiado alto del numero


3 Vease la pagina 29 para el censo de 1031.



1A.


148


PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


CUADRO I
NTMERO TOTAL DE ALUMNOS MATRICULADOS EN LAS ESCUELAS PRIMARIAS
POR PROVINCIAS Y PROPORCI6N SOBRE EL TOTAL DE LA POBLACI6N *


Provincia
Pinar del Rfo .....
La Habana .......
Matanzas .........
Santa Clara .......
Camaguey .........
Oriente ...........
Total .........
Cifras tomadas de
reformas econ6micas."


Poblaci6n t
- --- - 345.638
. ....... 987.212
-......-. 340.267
........ 822.198
. ....... 411.382
........ 1.082.011
....-.... 3.988.708
Estadisticas, 932, de la
t Ibid., p. 2.


Matriculados en
las escuelas Tanto
primarias ** por ciento
39.890 11.5
129.171 13.1
52.555 13.4
84.845 10.3
25.56o 6.2
94.687 9.6
426.708 10.7
"Comisi6n nacional de estadistica y
** Ibid., p. 57.


DISTRIBUCI6N POR


CUADRO II
EDADES DE ALUMNOS MATRICULADOS EN LAS
ESCUELAS PRTMARIAS


Edad
Menores de 6 aios ............
6 aios ..................
7 .....................
8 -................-.-- .-- .-- .--.-
9 -.-.....-..-..-..-.--.--.--.--..
10 ..............-.-- .-- .-- .--.--.-
IT ..................... -
12 .....................
13 .....-.- ..--.--.--.--.--.--.--.-
14 ..- --.--.--.--.--.--.--.--.--..
15 anios o m.S ..-.....--.--.--.-..-..-
Total ... .................


Matriculados en
las escuelas
27.287
39.146
48.667
51.073
53.91"
56.795
52.067
46.554
32.344
15.029
3.835
426.708


Tanto por
ciento del total
6.4
9.2
11.4
12.0
12.6
13.3
12.2
10.9
7.55
3.55
.9
100


CUADRO III
DISTRIBUCI6N POR GRADOS DE LOS ALUMNOS MATRICULADOS EN LAS


ESCUELAS PRIMARAS
Niimero de Tanto por
Grado matriculados ciento del total
Kindergarten ............. 27.865 6.5
Primero .................. 162.576 38.3
Segundo .................. 93.546 21.9
Tercero .................. 66.114 15.5
Cuarto ................... 43.763 10.2
Quinto ................... 22.096 5.1
Sexto .................... 10.748 2.5
Total ................ 426.708 'oo


Con exclusion
del kindergarten

40.0
24.5
16.5
10.9
5.5
2.6
oo




EDUCACION 149

de nifios de seis a trece afios de edad que no van a la escuela. El
departamento del "Mapa Escolar" de la oficina central de la secretaria
de Educaci6n nos inform que la matricula en noviembre de 1933
ascendi6 a 278.150, lo cual significaria que 500.00o nifios, es decir,
mas de la mitad de los nifios de edad escolar, no estaban matriculados
en las escuelas pnblicas en esa 6poca.
El nnmero de maestros empleados cuando el promedio de matricula
ascendi6 a 329.654, fu6 de 7.253, lo cual representa un coeficiente
aproximado de alumnos y maestros de 45 por uno. Ha habido clases
hasta de 90 alumnos, y muchas tienen mas de 60. Y aunque bien es
cierto que no existe prueba experimental concluyente sobre el punto,
la experiencia indica que 36 alumnos representa el nnmero maximo
de alumnos que puede atender un maestro satisfactoriamente.
El Cuadro I muestra la distribuci6n desigual de las oportunidades
educativas en la Republica. Camaguey tiene menos de la mitad de la
proporci6n de su poblacion en la escuela en comparacion con La
Habana y Matanzas. El Cuadro III muestra que un elevado nnmero
de nifios cubanos no permanecen en la escuela mucho mas allA del
segundo grado, ya que el 64.5 por ciento del total de matriculados en
las escuelas elementales se encuentra en los dos primeros grados. Las
cifras muestran: la insuficiencia del numero de escuelas elementales
para servir adecuadamente a la poblacion escolar y la evidente im-
potencia en que se encuentran las escuelas para retener un elevado
nnmero de alumnos mas de dos a5os.
Estas circunstancias son perfectamente bien conocidas de los ad-
ministradores escolares y de los maestros cubanos. Para resolver este
problema deberAn hacerse asignaciones mas cuantiosas a fin de es-
tablecer muchas nuevas escuelas y ampliar la capacidad de las
existentes. Sin fondos adicionales, no podrian abrirse nuevas escuelas
a menos que se hiciesen economias en el funcionamiento del sistema
existente. A todas luces, sin embargo, un sistema escolar que s6lo
eroga $13'90 por alumno matriculado, ofrece un margen muy pequeiio
para hacer economias.
Esto no obstante, pueden tomarse ciertas medidas que, en su
mayoria, no requieren aguardar un aumento en el presupuesto escolar.
Los adelantos educativos que han transformado las escuelas ele-
mentales en otras partes del mundo durante los tltimos veinte afios
aun no han llegado a las escuelas cubanas. Para colocarlas al nivel de
las mejores escuelas de otros pauses, sera menester modernizar el plan
de estudios a base de las necesidades y los intereses del nifio; re-educar
a los maestros en los procedimientos escolares modernos basados en
las "actividades del alumno," sin lo cual no sera eficaz ninguna
revision del plan de estudios; y reducir tan rapidamente como sea




PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


posible el tamaflo de los grupos de alumnos de que va a encargarse
cada maestro a un nflmero razonable. Cuba cuenta con personas que
estAn muy bien al tanto de los metodos progresistas elaborados y
aplicados con 6xito en otras partes del mundo. Sus conocimientos
deben ser utilizados para la tarea de modernizar las escuelas ele-
mentales de Cuba.
Es indudable que esta transformaci6n no podria realizarse de la
noche a la mafiana. Pero si hay ciertas medidas que pueden ser
iniciadas sin tardanza entre las cuales se sugieren las siguientes:
Primera: Organizar una Asociaci6n Nacional de Educaci6n con
los maestros y administradores de las escuelas, tanto pablicas como
privadas, que se dedique a estudiar los problemas de la education
elemental, y confiArsele la tarea de revisar el plan de estudios de las
escuelas primarias.
Segunda: Consolidar en una unidad el kindergarten y el primero
y segundo grados, y organizar el trabajo de 6stos segnn los lineamien-
tos del procedimiento actualmente seguido en el kindergarten, modi-
ficado para incluir los rudimentos de la lectura, escritura, dibujo,
elocuci6n, estudio de la naturaleza y las ensefianzas sociales de toda
indole que broten de las actividades individuales o de grupo, conforme
estimula el kindergarten moderno. En nuestra opinion hay dos razones
por las cuales el kindergarten no deberia ya mantenerse como unidad
separada. En primer lugar, dado que hay tantos nifios de edad escolar
que no estan recibiendo el servicio de la instrucci6n pnblica y que
mAs del 6o por ciento de los alumnos de las escuelas primarias se
encuentran en los dos primeros grados, el tiempo y los esfuerzos
que se dedican al kindergarten deberian realizar gran parte de to
que ahora se posterga hasta el primer grado; en segundo lugar, solo
mediante la utilizacion de los maestros que prestan sus servicios
actualmente y que conocen los metodos del kindergarten podra
obtenerse sin dilaci6n la introduction del "programa de actividades" a
los dos grados inferiores de la escuela primaria.
Tercera: Dar mayor estabilidad a la maquinaria administrativa
en su aspecto tecnico, al extender el periodo de actuaci6n del superin-
tendente general y de los seis superintendentes provinciales, y hacer
que dependan, como en Francia, de un Consejo Nacional Permanente
de Educacion. El mejoramiento de las escuelas s6lo podra realizarse
satisfactoriamente si se imparte mayor continuidad a la practice ad-
ministrativa. Estos funcionarios deberian ser escogidos por su compe-
tencia exceptional y no deberian cambiar cada vez que ocurra un
cambio en el gabinete, como sucede actualmente.
Cuarta: En cuanto el problema de la ensefianza primaria es el de


150





EDUCACION


las escuelas rurales, crear el nuevo tipo de escuela que se describe en
la secci6n subsiguiente.

3. ESCUELAS RURALES

Las escuelas de Cuba estan fracasando por completo en la satis-
facci6n de las necesidades de la poblaci6n rural. Esta situation no es
patrimonio exclusive de Cuba, pero ha existido en este pais durante
un tiempo tan largo y a un grado tan serio que sus efectos constituyen
poco menos que una calamidad national. El gran Marti, ya en 1887,
habia dicho;5
"Se esti cometiendo en el sistema de educaci6n en la Am6rica Latina un
error gravisimo: en pueblos que viven casi por complete de los productos del
campo, se educa exclusivamente a los hombres para la vida urbana y no se
les prepara para la vida campesina. Y como la vida urbana solo existe a
expensas y por virtud de la campestre y de traficar con sus productos, resulta
que con el actual sistema de educaci6n se esti creando un ej6rcito de
desocupados y desesperados; se estA poniendo una cabeza de gigante a un
cuerpo de hormiga. Y cada dia, con la educaci6n puramente literaria que se
viene dando en nuestros paises, se afiade a la cabeza y se quita al cuerpo.
"La gente de peso y previsi6n de esos paises nuestros ha de trabajar sin
descanso por el establecimiento inmediato de estaciones prActicas de agri-
cultura y de un cuerpo de maestros viajeros que vayan por los campos en-
sefando a los labriegos y aldeanos las cosas de alma, gobierno y tierra que
necesitan saber."

Durante la media centuria que casi ha transcurrido desde que
Marti escribi6 estas palabras, los cubanos han insistido en su sabiduria
y en su importancia. Pero las escuelas rurales existentes han con-
tinuado siendo escuelas ordinarias con un solo maestro, en las que se
pretende hacer el trabajo que se hace en las escuelas de las ciudades
y lo hacen defectuosamente en virtud de los enormes obstAculos que
tienen que superar. Y aun cuando estuvieran equipadas para hacerlo
bien, y aun cuando las escuelas elementales, tanto rurales como
urbanas, fueran mejoradas en la forma en que otras escuelas analogas
han sido mejoradas en otros pauses, continuarian todavia lejos de
poder satisfacer las necesidades de la poblaci6n rural.
Las diferencias existentes entre la vida en La Habana y la vida
en la Cuba rural son demasiado grandes para permitir que una escuela
de tipo nnico pueda satisfacer adecuadamente las necesidades urbanas
y las rurales. El insistir que la "igualdad de oportunidades educativas
para todos" significa "instrucci6n identica para todos," es tan err6neo
como insistir que la igualdad de servicios m6dicos para todos quiere
s La escuela rural, y el ciudadano agricola por Ramon Lorenzo, Santa Clara, 1931.


151





PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


decir una misma receta para cada uno. La democracia deberia insistir
en que se impartieran iguales cuidados administrativos, iguales es-
fuerzos t6cnicos, y asignaciones proporcionales de los condos pnblicos
a las escuelas, las cuales deberAn ser igualmente accesibles a los
ciudadanos de toda la Repflblica. Pero debe insistir, ademas, en que
las personas que concurran a las escuelas sean servidas igualmente
bien. Francia ha decidido que no puede servir igualmente bien a toda
su poblacion con un solo tipo de escuela y por ello no ha establecido
la cole unique. Inglaterra tampoco no ha intentado proporcionar
education identica para todos.
Cflpole a Cuba la mala fortuna de que la pauta para el sistema
de sus escuelas piblicas hubiera sido colocada bajo auspicios norte-
americanos y bajo la direction de un educador escoldstico de Massa-
chusetts. La gran expansion de la educaci6n que ocurrio a raiz del
establecimiento de la Repiblica, fu6 encaminada hacia la meta de
lograr que el tipo de escuela existente en ese entonces fuera accesible
a todos los habitantes de Cuba, en la creencia de que la escuela y las
primeras letras se hallaban dotadas de virtudes mAgicas mediante las
cuales podia garantizarse el 6xito de la democracia. No se hizo intento
alguno para determinar los problemas especiales de la vida rural y
crear una escuela que adaptara al pueblo rural a encararse con esos
problemas. Deben establecerse ahora escuelas que sean igualmente
tiles a la poblacion agricola como las existentes lo son a la poblaci6n
urbana.
El primer postulado que debe tenerse en cuenta es que el problema
de la educaci6n rural implica la educaci6n del adulto al igual que la
del nifio. El pretender controlar las enfermedades por medio de un
programa sanitario exclusivamente para los escolares seria sacrificar
a una generaci6n aun cuando la instruccion tuviera un 6xito completo.
Practicamente nada de lo que la escuela puede realizar sera eficaz a
menos que puedan cambiarse las condiciones de los hogares rurales.
Por esta razon en el Capitulo XVIII se presentarA una proposici6n
para extender la educaci6n rural. El plan que se bosqueja abarca la
educaci6n de toda la problacion rural, adultos y menores, no solo al
atraerles a las escuelas sino al llevarles a sus hogares, por medio de un
servicio de extension, la clase de instrucci6n expresamente proyectada
para redimir a la Cuba rural de su lastimosa situaci6n actual.
Una vez que este trabajo de extension se encuentre en franco
adelanto, sin embargo, se necesitari establecer escuelas para menores
de edad escolar. Para estas escuelas, asi como para las que ya se
encuentran fundadas en los distritos rurales, deberia elaborarse una
pauta mediante la cual la escuela rural sea until tanto para preparar a
los jovenes para la vida rural y proporcionarles la pericia y los conoci'


152





EDUCACION


mientos fundamentales que tanto necesitan inmediatamente, como para
abrirles el camino para la amplicaci6n oportuna de esos conocimientos.
Deberia haber "escuelas de actividad" basadas en los procesos
esenciales de la vida rural. Las escuelas rurales de Puerto Rico, y las
que M6xico ha establecido con el nombre de "casas del pueblo," son
ejemplos del tipo de escuela cuyo establecimiento se propane aqui.
Los administradores de la escuela cubana podran obtener valiosas
sugestiones de la experiencia de estos dos paises. Los alumnus vendrAn
a la escuela a trabajar en proyectos agricolas de grupo bajo la direc-
ci6n del maestro y para aprender, incidentalmente en un principio y
sistematicamente a medida que aumente su interns, las cosas rela-
cionadas directamente con sus vidas y las mas remotas que sean
sugeridas por el estudio de problemas inmediatos. El primer elemento
esencial del equipo escolar deberA ser una parcela adecuada de tierra.
En virtud de que a una huerta no pueden dArsele dos meses de vaca-
ciones, si se quiere cultivarla con 6xito, la escuela rural tendra que
ser una escuela de doce meses. El recinto de la escuela constituira un
taller en el cual se ensefien las artes y los oficios necesarios para la
vida rural cubana asi como otros nuevos que deban ser empleados.
Los alumnus tendrAn a la mano material de lectura relacionado con
sus trabajos y se les harAn asequibles los elementos necesarios para
dibujar y escribir. Puesto frente a frente con estos materiales, en un
ambiente que Io estimule a aprender porque Io que aprende le interesa,
el alumni pronto pedirA que se le ensefie a leer, a escribir y a dibujar.
El impedirle que aprenda estos temas sera punto menos que imposible.
La aritmetica serA tan esencial para registrar los progresos que se
vayan alcanzando en los proyectos agricolas, que la pericia para usar
los procesos de los numeros le parecera importante al alumni, y la
instrucci6n sistematica seguirA al primer aprendizaje incidental, pero
en forma de una oportunidad y no de una obligaci6n rutinaria. Los
alumnos desarrollarAn proyectos especiales en sus hogares y el maestro
de escuela tendra para con estos proyectos la misma relaci6n que el
lider voluntario de los clubs "5C" que ya estan funcionando bajo la
direcci6n de la secretaria de Agricultura.
Es indispensable que el maestro de la escuela rural conozca los
problemas agricolas del district en donde trabaja. Y es imperativo que
viva en la comunidad en donde ensefia y que sea suficientemente com-
petente para conquistarse el respeto de los padres de los ninos que
acudan a su escuela. Se presupone, por supuesto, que sabri c6mo
ensefiar a los nifios. Debera decidirse qu6 instituciones van a preparar
a estos maestros y elaborarse un programa de preparaci6n. Las
granjas agricolas existentes podrin emprender esta tarea sin mas
equipo adicional que una escuela rural anexa de preparaci6n objetiva


153





PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


a cargo de una persona competente para ensefar a otras c6mo ensenar.
Este sistema seria preferible a acudir a las escuelas normales, en virtud
de los gastos que implicaria el proporcionar a estas escuelas equipo
adecuado para impartir el necesario adiestramiento aricola. Como
alternativa, y a fin de utilizar en forma socialmente importante los
servicios de personas capacitadas que ya ban asistido a las escuelas
normales y agricolas, podria elaborarse otro plan. Bajo direcci6n com-
petente un grupo de personas de esta indole podria ubicarse en una
parcela, bajo el sistema de utilizaci6n de tierras que se propone en
otra parte de este informe, para que alli adquiriesen experiencia sobre
los problemas de la vida rural y, mediante discusiones y estudios,
elaborasen detalladamente un programa para las escuelas rurales.
Como parte de los esfuerzos realizados en M6xico para el mejo-
ramiento de la poblacion agricola, fue necesario alistar a personas
capaces como misioneros para el pueblo rural. Rusia capitalize el celo
casi religioso de su juventud para llevar adelante su campana nacional
de reconstrucci6n rural. Cuba resolverA su problema rural nnicamente
si puede encontrar a j6venes de ambos sexos dispuestos a dedicar sus
vidas a trabajos en el campo, que se encuentren mss interesados en
el progreso de su obra que en el monto de sus sueldos, y mis inspirados
por el imperativo de la necesidad que por la magnitud de la tarea que
van a desarrollar. Sin maestros rurales de esta naturaleza, la revolucion
cubana carecerA de significado para la poblacion rural y no llegarA a
tocar a la porci6n mAs numerosa y mis importante del pueblo cubano,
los guajiros.

4. EDUCAc16N SECUNDARIA
De veinte adolecentes de la poblaci6n de Cuba solo uno tiene
oportunidad de continuar su educaci6n en una escuela public por mAs
de seis anos. Esta situaci6n es poco menos lamentable de lo que es
el hecho de que medio million de ninos cubanos de edad escolar ele-
mental carecen de facilidades escolares. Si bien es cierto que el paso
de importancia primordial que debe darse para mejorar el sistema
educativo de la Republica es el garantizar a todos los ninos por lo
menos un minimo de oportunidad escolar, igualmente esencial es el
proporcionar facilidades escolares por encima del nivel de la escuela
elemental, con fondos pnblicos, a un nnmero mucho mayor del que las
disfruta actualmente. Pero al proporcionar esta. oportunidad para
una ensenanza mss prolongada, sin embargo, la sociedad cubana tiene
justa razdn en insistir en que los alumnos que reciban esta ensefanza
no s6lo se beneficien como individuos sino que lleguen a poder con-
tribuir al desarrollo de una firme vida cubana harmonica. Cuba carece
actualmente de esa clase media que deberia llenar el vacio existente


154




EDUCACION


entre aquellos que s6lo recibieron enseianza elemental y los que tienen
educacion universitaria. La educaci6n secundaria, tal como se imparte
actualmente en los Institutos, tiene como nnico fin el preparar a los
alumnos para su ingreso a la universidad. Si se fuera a aumentar el
nnmero de estudiantes en estas escuelas, solo se lograria al presente o
aumentar el grupo universitario o bien, si los graduados no ingresaban
a la universidad, matricular a un gran numero de jovenes en un tipo
de escuela que fracasa en sus prop6sitos. Cuba necesita un nnero
considerablemente mayor de personas que cuenten por lo menos con
cuatro afios de educacion general mas allA de la escuela elemental.
La nica alternativa a la preparacion universitaria que se ofrece
actualmente es la educaci6n vocacional, en la escuela normal, de oficios,
agricola o comercial. Los Institutos otorgan el grado de bachiller a
los estudiantes que completen sus cursos. El certificado que se extiende
al estudiante graduado de estas escuelas deberia representar la termi-
nacion de una etapa educativa en la que se ha obtenido una cultura
bien redondeada-una educaci6n valiosa en si y por si misma. En la
practice, sin embargo, solo se considera como indicio de preparacion
para la etapa mas elevada de la educacion universitaria.
Es menester coordinar la esfera completa de la educacion post
primaria, enriquecer el acervo de temas que ofrece, y dignificar los
cursos que no son preparatorios para el ingreso a la universidad.
Deberian proporcionarse oportunidades tanto para el curso vocacional
mas variado como para un curso que no sea ni preparatorio para la
universidad ni vocacional; al paso que por medio de un sistema de
orientaci6n personal y de admision selectiva a los diferentes cursos,
deberia procurarse distribuir a los j6venes en la forma mas ventajosa
posible para sus propios intereses asi como para los de la sociedad
cubana. Hoy falta por completo un curso cultural general que defini-
tivamente haga a un lado los requisitos de la admisi6n universitaria en
favor de una experiencia cultural bien redondeada. La experiencia de
otros paises indica que a un curso de esta indole podria atraerse a
un numeroso grupo de j6venes que se encuentran entre aqu6llos que
no deberian ser encaminados hacia una carrera universitaria. Para
satisfacer los variados intereses de un grupo como 6ste, debe ofrec6rsele
un amplio campo de materias. Esta Comisi6n recomienda expresamente
el establecimiento dentro de los Institutos de un curso general con
numerosas materias electivas, asi como la orientacion de un gran
nnmero de estudiantes hacia estos cursos. Mientras no se establezcan
cursos que no sean preparatorios para la universidad, deberAn em-
plearse rigidas pruebas acad6micas de aptitud al seleccionar a los
estudiantes que ingresen a los Institutos, y el numero de estudiantes
admitidos no deberia ser mucho mayor que el de aqu6llos que al


155





PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


graduarse van a poder aprovecharse de las facilidades universitarias
asequibles.
Si se quiere que los Institutos continnen siendo sostenidos total-
mente con fondos del presupuesto nacional, las asignaciones para estos
seis planteles deberian estar sobre bases mas equitativas que al pre-
sente, y no se deberia permitir que el equipo de las escuelas difiera
al grado que se nota actualmente entre Santiago y Pinar del Rio por
un lado, y Santa Clara y La Habana por el otro. AdemAs, deberia
proveerse en alguna forma education secundaria, con fondos pnblicos,
para los j6venes que viven fuera de las capitales provinciales. Para
extender las oportunidades de la educaci6n secundaria mis propor-
cionalmente a toda la Isla, podrAn abrirse escuelas adicionales en
ciudades tales como Cienfuegos, Cardenas, Manzanillo, Mor6n y Sancti
Spiritus, crearse internados en las escuelas existentes para alojar
estudiantes que vengan de fuera de las ciudades capitales, o establecer
becas, con fondos pnblicos, en escuelas particulares de reconocida com-
petencia, existentes en ciudades que carezcan de escuelas secundarias
pnblicas.
El actual estado caotico de las escuelas secundarias-consecuencia
de tres afios de suspensi6n de actividades, de cambios drasticos de
personal docente, y de las actividades revolucionarias de los estudiantes
-hace que la labor de restablecer las condiciones normales en las
escuelas revista una importancia primordial. Una vez que se realice
una normalizaci6n podrs empezarse a atacar los nuevos problemas de
diversificaci6n de plan de estudios, de distribuci6n selective de los
estudiantes entre los diversos cursos que se ofrezcan, y de orientaci6n
general educativa. Estos problemas son t6cnicos y deberian aplicarse
a su soluci6n toda la pericia profesional de que pueda echarse mano.
Como paso initial, podrian hacerse esfuerzos serios para organizar
dentro de un cuerpo profesional a todas las personas dedicadas a
trabajos de escuelas secundarias tanto en las escuelas pnblicas como
en las particulares. Dentro de este grupo podrin integrarse sub-
comisiones que se encarguen de realizar un estudio preliminar y de
rendir un informe sobre cada uno de los problemas de mayor im-
portancia que existan en este campo. La experiencia de Inglaterra sirve
para demostrar que los grupos profesionales de esta indole pueden
hacer valiosas contribuciones al desarrollo de un sistema nacional
adecuado de escuelas secundarias. A las asociaciones de directoras y
directores de escuela, y de maestros de escuelas secundarias que se
encargan del aspecto t6cnico del problema, asi como al organismo ad-
ministrativo que pone en prActica las recomendaciones de este grupo,
se atribuye una gran parte del extraordinario desarrollo de nuevas
formas de educaci6n secundaria, asi como del mejoramiento de las





EDUCACION


formas antiguas en Inglaterra. No habrA necesidad de aguardar el
restablecimiento econ6mico ni de esperar a que el gobierno tome la
iniciativa para dar principio a la organizaci6n de un grupo profesional
de esta indole en Cuba. Merced a la excepcional habilidad del pueblo
cubano para aprender idiomas extranjeros, todo lo que se ha escrito en
materia de reformas a la educaci6n secundaria en otros pauses del
mundo se hallar inmediatamente a la disposici6n de este grupo. Este
estudio profesional de las necesidades de Cuba con respecto a la edu-
caci6n secundaria, deberia preceder y orientar el desarrollo que ocurra
en este campo como resultado de la acci6n que es de esperarse em-
prenda un gobierno progresista.
La facultad de Pedagogia de la Universidad deberia desempefar
un importante papel en el ataque profesional que se enderece contra
los problemas de la educaci6n secundaria. Correspondera a la Uni-
versidad el garantizar que el personal docente de las escuelas secun-
darias sea competente y debidamente preparado en las materias que
va a ensefiar, adiestrado adecuadamente en la tecnica de ensefiar a los
alumnos de las edades que prevalecen en las escuelas secundarias,
diligente para satisfacer las necesidades fundamentales de estos j6venes,
y capacitado para tomar parte en la soluci6n de los problemas de la
escuela secundaria. Los viejos programas de estudio de la facultad de
Pedagogia y de la facultad de Letras y Ciencias no han garantizado
estos resultados. Es de desearse y esperarse que la reorganizaci6n de
los planes y programas de estudios les permitan desempefiar mAs
adecuadamente estas tareas.
Todas las formas de educaci6n post-primarias que estAn siendo
impartidas por escuelas distintas de los Institutos, inclusive toda clase
de educaci6n vocacional, comercial, agricola y primaria-superior, de-
berian incluirse dentro del esquema general de la educaci6n secundaria.
Cada una de ellas tiene problemas peculiares que deberAn ser con-
siderados como subproblemas dentro del programa completo de la
ensefianza post-primaria. El primer problema que requiere soluci6n con
respecto a este grupo es el de la orientaci6n vocacional y educativa.
No hay disponibles en Cuba actualmente informes adecuados sobre la
distribuci6n de ocupaciones o las oportunidades vocacionales que
existen para j6venes. Varios miembros de la Comisi6n escucharon
quejas en diferentes partes de la Isla sobre la escasez de personas que
poseen ciertas aptitudes, especialmente carpinteros, ebanistas y me-
cAnicos diestros con un conocimiento fundamental de la mecAnica, a
quienes se les podria proporcionar adiestramiento especializado fuera
de horas de trabajo. Deberia existir alguna agencia que pusiese estas
necesidades en conocimiento de las autoridades de las escuelas voca-
cionales, y la elaboracion de programs de estudio asi como la orienta-


157




PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


ci6n vocacional deberian basarse en estos informes. Si se pone en
practice el programa de reconstrucci6n rural bosquejado en otra parte
de este informe se crearan nuevas e importantes oportunidades para
j6venes que hayan adquirido habilidades practices para el comercio
o la agricultura, y el 6xito del plan dependera en gran parte de la
prontitud con que las respectivas escuelas ofrezcan a los estudiantes
la ensefianza y la orientacion necesarias para ello. Al presente las
asignaciones para el adiestramiento vocational de toda indole, con
excepci6n de las escuelas normales, son absurdamente pequefias, es-
pecialmente por lo que respecta al adiestramiento agricola, y no debe
olvidarse que Cuba es eminentemente un pals agricola. Pero serial
inntil aumentar las facilidades para el adiestramiento agricola si no
se crean condiciones bajo las cuales los j6venes que tomen este curso
puedan aplicar sus conocimientos para beneficio tanto personal como
de la situaci6n agricola en general.
Como paso preliminary para la expansion de la educaci6n vocacional
se sugiere la formaci6n de un consejo vocacional. Este consejo deberia
estar integrado por patronos, por representantes de sindicatos de
obreros expertos y por miembros de organismos tales como las asocia-
ciones de colonos, las asociaciones de productores de tabaco y caf6, y la
Sociedad Econ6mica de Amigos del Pals. Este consejo podria realizar
investigaciones sobre las necesidades de la ensefianza vocacional y
sobre su informe podrian basarse tanto el establecimiento de nuevas
formas de trabajo en las escuelas como la orientaci6n vocacional de
los estudiantes.
El consejo podria, asimismo, investig&r las oportunidades para
establecer la educaci6n vocacional cooperativa," que implica el uso del
equipo de los talleres y fAbricas comerciales para la instrucci6n
practice, y encarga a las escuelas de la instrucci6n te6rica. Merced
a este plan se reducen grandemente las elevadas erogaciones que repre-
sentan la maquinaria y las herramientas en los talleres de las escuelas
especiales, se aumenta la variedad de pericias t6cnicas que pueden
ensefiarse y se mantiene el trabajo de la escuela en contacto ininte-
rrumpido con la condici6n real del taller. Habra que obtener la coopera-
ci6n de los propietarios y gerentes de los establecimientos industriales
y el consejo de los lideres obreros por lo que respecta a la condici6n
que han de guardar los aprendices. Por conducto del propuesto consejo
vocacional podria fAcilmente obtenerse esta cooperaci6n.
Por Lo que respecta de manera express a las seis granjas pablicas
de agricultura, no debe perderse de vista el que la experiencia de otros
pauses indica a las claras que no puede esperarse que las escuelas
6 Las pricticas que siguen las escuelas de Cleveland y de Cincinnati y el Instituto de
Mecanicos de Rochester sirven de ejemplo para este plan cooperativo.


158





EDUCACION


agricolas mejoren la agricultura a un grado sensible mediante la ense-
fianza directa del agricultor. Esto seria particularmente cierto en Cuba
en donde es tan pronunciada la diferencia entre la vida urbana y la
vida rural. Dadas las condiciones actuales de Cuba seria absurdo
esperar que los jovenes que han terminado seis afios de estudio elemen-
tal y tres afios de estudios post-primarios-periodo de instruccion que
s6lo es inferior en un affo al que se requiere para obtener el codiciado
bachillerato-se conviertan en agricultores independientes. Bien es
cierto que posiblemente puedan encontrar empleo como supervisores
en las grandes empresas azucareras, pero la gran necesidad que
tiene Cuba de perfeccionar los conocimientos agricolas del pueblo
se encuentra en las esferas de la actividad agricola en pequefia escala.
Sin embargo, los jovenes que tengan tras de si nueve afios de instruc-
ci6n no se dedicaran a tales activid'ades. El establecimiento y manteni-
miento de escuelas agricolas mejorari la agricultura en las regiones
en donde mas se necesite este mejoramiento nnicamente si se organiza
un servicio de experimentacion agricola por medio del cual la pericia
y el conocimiento obtenidos por los estudiantes en las escuelas agri-
colas puedan hacerse llegar basta el agricultor. En el Capitulo XVIII
se bosquejan los detalles de un servicio de esta clase.
Si se lleva a la practice el programa alli delineado, sera menester
revisar el plan de estudios de las granjas agricolas en conformidad
con el servicio que van a prestar los graduados de dichas escuelas.
Los estudios no deberan limitarse exclusivamente a la production
agricola sino que deberan abarcar los problemas completos de la vida
rural. La sanidad rural, la administraci6n de fincas, el diseflo y cons-
trucci6n de edificios que se adapten a las condiciones de la vida rural,
la economic agricola que tenga a la vista las realidades del presente
y del futuro inmediato-tales deben ser los temas que figuren en el
programa de estudios de las granjas agricolas. Deben ofrecer, asi-
mismo, adiestramiento especial para los trabajos de experimentaci6n
en la ensefianza agricola. Ninguna otra escuela sera lamada a desem-
pefiar un servicio mAs valioso y por ello ninguna otra escuela deberia
responder mejor al propuesto programa de reconstruccion rural. Las
granjas agricolas constituirAn el ndcleo de las actividades de experimen-
taci6n y por ende deberian contar con un personal especial adiestrado
en estas labores. Por medio de los trabajos de experimentacion los
estudiantes que lleguen a ser maestros de cultivos locales se manten-
drin en constante contacto con todos los nuevos adelantos que vayan
obteni6ndose en estas instituciones de ensefianza agricola.
Esta Comisi6n visit seis granjas agricolas y si bien es cierto que
todas muestran los efectos destructores de tres afios de inactividad,
todas estan en condiciones de reanudar eficazmente sus trabajos sin


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PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


tardanza. La seleccion cuidadosa de personas capacitadas para com-
pletar el personal de cada una de estas escuelas y la selecci6n igual-
mente cuidadosa de estudiantes, asi como la reorganizaci6n de un plan
de estudios adecuado, son materias mucho mis importantes que
cualesquiera nuevas erogaciones cuantiosas inmediatas para edificios
o equipo.
En la reconstruccion social del pais el mejoramiento de las normas
de las actividades para ganarse la vida constituye un problema im-
portante. Ningin aumento en la seguridad econ6mica realizarA lo que
se desea a menos que venga acompafiado de modos de vida que re-
duzcan la enorme disparidad existente entre el nncleo rural y el nncleo
urbano de Cuba. Los jovenes que salen de las escuelas en donde han
pasado tres afios deberian llevar consigo normas s6lidas para vivir
sus vidas en forma decente y satisfactoria. Para garantizar que los
estudiantes mejorarAn sus hAbitos y gustos de vida, deberian encontrar
en las escuelas con respecto a comidas, habitaci6n, limpieza, ambiente
artistico y contacto social condiciones tales que los habitnen a vivir
muy por encima de las normas rurales existentes. Por ejemplo y por
precepto estos estudiantes se convertirAn en fuerza real para mejorar
las condiciones de las localidades a las que. vayan a vivir despues de
salir de la escuela. Lo que acaba de decirse se aplica a todas las es-
cuelas de Cuba en donde viven los estudiantes como internos. No hay
raz6n alguna para que la Cuba rural sea sucia y fea y est6 en un plano
de decencia primitiva, como tampoco la hay para que padezca de
hambre. Las normas de vestir practicamente en toda la Isla son altas.
Es perfectamente factible el elevar los demas aspectos de la vida a
niveles comparables.

5. LAS ESCUELAs NORMALES

El problema de las escuelas normales va a ser tratado como parte
integrante de la educaci6n secundaria por dos razones: se encuentran
en el nivel secundario, ya que su curso de cuatro afios es paralelo al
que ofrecen los Institutos. Y no s6lo funcionan como escuelas pro-
fesionales sino que desempefian un importante papel para ofrecer opor-
tunidades educativas mas allA de los seis afios de ensefianza elemental,
a un gran nnmero de j6venes de Cuba que sin ellas no tendrian opor-
tunidad para recibir estos aios adicionales de enseianza. Por lo que
toca al nnmero de estudiantes, las escuelas normales desde su estable-
cimiento casi ban igualado a los Institutos, y formado un grupo de
personas de educacion intermedia entre las que solo han recibido ins-
truccion elemental y el grupo universitario. Este servicio reviste una
importancia superada solamente por la que tiene el otro aspecto de


160





EDUCACION


sus trabajos, es decir, el formar maestros para las escuelas primarias.
En este sentido se asemejan a las escuelas anAlogas de otros pauses,
particularmente Argentina, en el cual las escuelas normales establecidas
por Sarmiento no s6lo preparaban a las maestras sino que tambi6n
ofrecian a las jdvenes la nica oportunidad facilmente disponible en
aquel tiempo para educarse mAs allA de la escuela elemental en institu-
ciones sostenidas con fondos pnblicos.
Las escuelas normales ban sufrido por las mismas causas que todas
las demAs escuelas secundarias de Cuba. Permanecieron clausuradas
durante tres afios y reanudaron sus trabajos muy recientemente con
nuevo personal, equipo muy deteriorado y estudiantes desorientados
por una ausencia de tres afios y por las actividades en que se vieron
envueltos con motivo de la revoluci6n. El problema inmediato es el
de volver a la rutina normal, restaurar los edificios, especialmente el
de Santiago, a un estado que permita su uso, y encontrar una ubicaci6n
adecuada para la escuela de La Habana.
Con respecto a las escuelas normales se ofrecen cuatro recomen-
daciones expresas:
Primera: Organizar a las personas encargadas de preparar a los
maestros para el estudio de problemas profesionales. Al presente cada
escuela funciona aisladamente. Aunque el plan oficial de estudios les
da uniformidad de contenido academico, no existe empresa cooperativa
alguna para fomentar el mejoramiento tecnico de su labor. Cuba
cuenta con personas bien enteradas de las teorfas y la tecnica de la
educacion moderna en otras partes del mundo. La mejor manera para
mejorar con mayor rapidez las practices de las escuelas elementales
de Cuba se encontrarA con la mobilizacion de los conocimientos de
estas personas y al implantar los modos de adiestrar en los nuevos
procedimientos a los estudiantes que pronto van a ser maestros.
Segunda: Agrupar en una sola unidad la ensefianza de maestros
para kindergarten y para primero y segundo grados. Las razones para
esta combinaci6n se han aducido en la secci6n relacionada con las
escuelas elementales.
Tercera: Elaborar rigidas pruebas selectivas de admisi6n. La
ensefianza es un servicio demasiado importante para permitir el ingreso
de personas que vayan a prepararse para dedicarse a ella sin sujetar
primero a un escrutinio cuidadoso las principales cualidades de los
aspirantes a. fin de cerciorarse de las probabilidades que tengan de
convertirse en maestros competentes. Las escuelas normales pueden y
deben regular la admisi6n de estudiantes para llenar la demanda
anticipada de nuevos maestros, y s6lo deberia aceptarse a los mejores
candidatos, hasta completar el nnmero requerido.
Cuarta: Procurar que se conviertan en centro de perfecionamiento


161





PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


para los maestros que ya estAn desempefiando su profesi6n. Por lo que
respecta a su nombramiento y a su sueldo, todos los profesores de
Cuba funcionan oficialmente doce meses del aflo. Para salvar la
emergencia que existe actualmente, no significaria grandes trastornos
el organizar cursos de verano en las seis escuelas normales, y exigir
que cada maestro concurra a un curso de esta indole por Io menos
una vez cada cuatro o cinco afios. S6lo en esta forma los maestros que
prestan sus servicios en la actualidad podrAn ser preparados para llevar
a las escuelas el nuevo espiritu y aplicar en ellas los nuevos planes que
es de esperarse van a caracterizar las escuelas cubanas en un futuro
inmediato. Podria tambi6n considerarse la posibilidad de establecer
un campamento de maestros durante el verano, que siguiese el plan
general que funciona en Baguio, en las Filipinas, aunque en escala ms
modesta. Cuba tiene innumerables lugares atractivos en donde podria
situarse un campamento como 6ste, que combinase una saludable
vacaci6n con provechosa ensefianza suplementaria para los maestros.

6. EDIFICIos ESCOLARES

Las escuelas cubanas estAn alojadas muy poco satisfactoriamente.
Un gran nnmero de escuelas primarias ocupan edificios alquilados que
no fueron construidos para uso de una escuela y que se adaptan pobre-
mente a sus fines. Los Institutos de Santiago y de Pinar del Rio
funcionan en edificios del todo inadecuados y el de La Habana no es
suficiente para el nfnmero de alumnos en 61 matriculados. Las eroga-
ciones por concepto de rentas constituyen una importante partida en
el presupuesto del sistema escolar, y las dificultades actuales de las
autoridades escolares se ven aumentadas por el adeudo que tienen por
concepto de rentas que no han sido cubiertas en affos anteriores. En el
presupuesto de educacion para 1933-1934 la partida para rentas
ascendi6 a $295.761. Es evidente que esta suma, con una partida
modesta que se destinase en el presupuesto anual para llevar adelante
un programa de construcci6n, serviria para cubrir los intereses y la
amortizaci6n de una emisi6n de bonos suficientemente cuantiosa para
iniciar un programa de construcci6n escolar. Esta sugesti6n, sin em-
bargo, no toma en cuenta que al presente, y hasta que los problemas
financieros heredados de gobiernos anteriores puedan ser resueltos, no
serA tarea fAcil el obtener un empr6stito para obras pnblicas en Cuba.
Sin embargo, antes de iniciar un amplio programa de construcci6n
escolar, podrian darse ciertos pasos preliminares. Deberia obtenerse
el concurso de arquitectos expertos en la preparaci6n de planos de
edificios y terrenos escolares. Las personas que se encargaran de estos
trabajos preliminares deberian familiarizarse con todos los progress


162





EDUCACION


alcanzados en materia de construcci6n de escuelas en paises de un
medio ambiente anAlogo. La experiencia de las Filipinas deberia tener
cierta significaci6n en este sentido. Al disefiar los nuevos edificios debe
tenerse muy presente el programa educativo que en ellos va a llevarse
a la prActica. Otra de las labores preliminares podrs ser la selecci6n
de lugares para los edificios. En La Habana y en otras ciudades
grandes se presentarA la dificultad peculiar a todas las comunidades
urbanas de obtener sitios suficientemente amplios para construcci6n
escolar. Salvo los casos en que las condiciones urbanas lo impidan en
absoluto, no deberia construirse escuela alguna sin amplio espacio para
trabajo al aire libre y recreaci6n. En las comunidades mas pequefias
podran encontrarse sitios adecuados, a cierta distancia de las vias prin-
cipales, en donde puedan erigirse edificios escolares con amplios terrenos.
Por lo que toca a las escuelas rurales el terreno, por el momento,
revista mayor importancia que los edificios. En el Capitulo XVIII
se bosqueja un programa especial para la construcci6n de escuelas
rurales. Como caracteristica del plan, se indica la conveniencia de que
la construcci6n de edificios esenciales constituya un proyecto en el
que participe la comunidad. El edificio de la escuela rural puede muy
bien ser del mismo tipo de construcci6n que se emplea para las resi-
dencias del lugar, y agregarle las mejoras necesarias sobre el tipo de
construcci6n predominante que sirvan de ejemplo para mejorar las
condiciones de habitaci6n en la regi6n que va a ser servida por la
escuela.
Un programa que puede iniciarse sin tardanza por lo que respecta
a los edificios escolares, es el de embellecimiento de los mismos. Uno
de los signos exteriores mas penosos que patentizan la triste historia
reciente de Cuba es la fealdad prevaleciente en un pais que deberia
ser uno de los lugares mas bellos del mundo. En donde la buganvilia,
el hibisco, las palmas reales y tantas otras plantas floridas del tr6pico
crecen, como crecen en Cuba, puede embellecerse el exterior de un
edificio escolar, independientemente del estado que guarde su interior.
No podria proponerse iniciaci6n mas adecuada de un programa de
actividades para las escuelas cubanas que la resultante de una campana
nacional para "embellecer los terrenos de las escuelas."
En el caso de que se intente asignar una parte de la responsabilidad
financiera en materia de educaci6n a los gobiernos locales, podria con-
siderarse un plan mediante el cual las provincial y las municipalidades
emprendiesen la construccion de edificios escolares con la ayuda del
gobierno nacional. En Francia los departamentos proporcionan el
terreno y los edificios para las escuelas normales departamentales, y
las localidades tienen una responsabilidad analoga para alojar las
escuelas primarias. A la naci6n le corresponde otorgar contribuciones


163




PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


especiales a estas unidades locales para sufragar parte de los intereses
sobre los bonos emitidos para financiar la construcci6n. Seria con-
veniente que los funcionarios administrativos de Cuba estudiaran
cuidadosamente el funcionamiento de este plan francs asi como la
posibilidad de ponerlo en prictica en forma adecuadamente modificada.
Las ventajas de considerar un programa de construcci6n escolar
bajo los auspicios de las provincias o de los municipios, como la prin-
cipal caracteristica de un plan encaminado al desarrollo de la educa-
ci6n con condos locales, consiste en que el edificio de una escuela es
algo tangible que conquista el entusiasmo, y puede convertirse en
motivo de orgullo local. La comunidad llega a sentir que su dinero ha
sido gastado en algo que no puede quitarsele y que con ello ha ase-
gurado a sus nifios el uso de una buena escuela. La secretaria de Edu-
caci6n se reservaria el derecho de aprobar los plans y los lugares
escogidos. Adoptaria, ademas, una politica determinada para prestar
su ayuda, politica en la cual bien podrian incluirse por lo menos las
tres bases fundamentales siguientes, que serAn validas independiente-
mente de la manera en que se fije mAs tarde la responsabilidad local
para financiar las escuelas.
(r) En el presupuesto nacional se incorporaria anualmente una
partida cuidadosamente calculada que se basase en una suma fija por
alumno de acuerdo con el promedio de asistencia diaria en toda la
Isla, partida que seria asignada a la unidad local de conformidad con
la asistencia a la escuela de los nifios de cada unidad. Al tratarse de
edificios escolares, esta suma, en cualquier aflo dado, seria demasiado
pequefia para la construcci6n de una escuela, pero si la comunidad
local no hace ningn esfuerzo para empezar a aplicar un programa de
construcci6n, la asignaci6n nacional anual tendria que acumularse
hasta que llegara al monto necesario para construir un edificio en
cualquier comunidad dada.
(2) Podria destinarse una partida annual en el presupuesto nacional
de la cual se tomarian sumas que serian igualadas por erogaciones
locales. Si las asignaciones locales propuestas para un afio dado
llegaran a exceder el monto de la asignaci6n nacional para el objeto,
podria permitirse que la proporci6n de fondos nacionales fuera menor,
o bien s61o se aprobarian aquellos proyectos locales a cuyo costo podria
contribuir el gobierno nacional con una suma igual dentro del limite de
la asignaci6n nacional asequible.
(3) De un fondo de nivelaci6n podria distribuirse la ayuda nacional
a las autoridades locales que contribuyan al sostenimiento de la educa-
ci6n, en proporci6n inversa de los ingresos que recibieran por cada
nifio de edad escolar las diferentes comunidades que recaudaran un
impuesto computado sobre bases identicas. Por ejemplo, si dos munici-


164




EDUCACION


palidades fijaran una id6ntica base impositiva y los ingresos de una
de ellas, por nifios de edad escolal o segnn el promedio de asistencia
diaria, fueran mucho mas elevados que los de la otra, el fondo de
nivelaci6n otorgaria una asignaci6n mayor a la segunda a fin de igualar
las oportunidades educativas en dos colectividades que, a juzgar por
el monto del impuesto con que ambas se habian obligado, habian hecho
esfuerzos iguales para sostener la educaci6n.
La experiencia ha demostrado que estas tres maneras de distribuir
fondos nacionales a colectividades locales, combinadas en las propor-
ciones relativas que aconsejen las condiciones respectivas, constituyen
un m6todo adecuado para fomentar el esfuerzo local y para extender
de manera mas uniforme la ayuda nacional a todo el territorio del
pals.

7. LA UNIVERSIDAD DE LA HABANA

En un capitulo anterior ya se ha hecho menci6n del importante
papel desempefiado por los estudiantes en la revoluci6n politica que
constituye factor de gran trascendencia en la situaci6n cubana actual.
Esta participacion activa en los asuntos pnblicos ha sido acompafiada
por una participaci6n ann mas interesada de los estudiantes en sus rela-
ciones con la organizaci6n universitaria durante el mismo periodo. Los
hechos interesantes sobre la Universidad de La Habana en la hora
presente, no son los relativos a la organizaci6n del plan de estudios o
de las facultades, ni a los edificios, presupuesto, equipo, nnmero de
estudiantes, o requisitos de ingreso, sino los que se refieren a la re-
construcci6n de la Universidad sobre bases nuevas despu6s de tres
afios de paralisis absoluta.
Durante el periodo que culmin6 en el mes de agosto de 1933, los
estudiantes colaboraron intensamente con otros grupos revolucionarios
en el movimiento antimachadista. Varios estudiantes fueron muertos
por el gobierno y sus partidarios, muchos mas fueron encarcelados y
otros fueron forzados a salir del pals. Despu6s de la caida de Machado
los estudiantes, a raiz del 6xito obtenido en sus actividades political,
dedicaron nuevamente su atenci6n al problema de reorganizaci6n uni-
versitaria que los habia agitado desde 1922, y se lanzaron a retirar de
las facultades universitarias a todas las personas antag6nicas a la
revoluci6n. En asamblea general los estudiantes crearon una "Comisi6n
purificadora" cuya labor fu6 la de determinar cuAles profesores de la
Universidad se habian opuesto al movimiento revolucionario para
expulsarlos de sus puestos. Se acus6 a cuarenta y cinco profesores y se
les invit6 a defenderse ante un "Tribunal Estudiantil." Los cargos
que se hicieron a los profesores fueron: (1) Que habian participado


165




PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


en los Consejos Disciplinarios de 1927 y 1928, ya mencionados an-
teriormente; (2) que habian rehusado subscribir el manifiesto de
diciembre de 1930; y (3) que habian cobradc sus sueldos del gobierno
de Machado durante los afios 1931, 1932 y 1933 ciando la Universidad
habia estado cerrada por orden presidencial. A algunos profesores se
les acus6 de todos estos cargos y a algunos otros de uno o dos de ellos.
En diciembre de 1933 el "Tribunal Estudiantil" rindio su dictamen a
la asamblea general estudiantil. La asamblea voto que todos aquellos
profesores culpables del primer cargo fueran expulsados de la facultad
de la Universidad, junto con todos los demias profesores que se hubiera
probado habian apoyado al regimen de Machado. Por Io que respecta
a los otros profesores acusados la Asamblea vot6 una censura pablica
y suspension de sus catedras por dos afios.
No obstante que los estudiantes estaban en control absoluto de la
Universidad, en virtud de sus estrechas relaciones con las fuerzas
revolucionarias que se habian apoderado del gobierno, el control de
la Universidad, en teoria estaba en manos del claustro de profesores y
del Consejo Universitario, integrado por miembros electos de las facul-
tades. Los elementos antimachadistas de ambas entidades pusieron
en marcha su propia maquinaria para ]a reforma universitaria. En
algunos casos sus determinaciones no correspondieron con las que
habian tomado los estudiantes y en enero de 1934 convinieron en
participar en la formacion de una comisi6n mixta de doce miembros,
integrada por dos estudiantes y dos profesores de cada facultad, que
hiciera investigaciones ulteriores y dictaminara sobre el caso de pro-
fesores que habian recibido voto desfavorable de la asamblea estu-
diantil pero no de ]a facultad. El dictamen de esta comisi6n mixta fue
sometido a la asamblea estudiantil en junior de 1934, y, como resultado
de informes obtenidos y de apelaciones presentadas directamente a la
asamblea en nombre de varios profesores acusados, se revocaron en
ciertos casos las decisiones a que habia Ilegado anteriormente la
asamblea, la que, sin embargo, vot6 que el resto de los cuarenta y cinco
acusados fuera expulsado definitivamente de la Universidad. La
asamblea, adems, temiendo que la facultad no estuviera de acuerdo
con esta decision, fu6 mas adelante y exigi6 el 13 de junio que re-
nunciaran todos los miembros del Consejo Universitario y que se
estableciera un nuevo consejo mediante la eleccion de personas en
quienes tuvieran confianza los estudiantes. Este Consejo es el cuerpo
administrativo de la Universidad y sus decisiones, en teoria, son defi-
nitivas en todos los asuntos universitarios. La facultad de la Uni-
versidad, reunida en sesi6n secreta del 25 al 27 de junior de 1934, voto
rehusar la ratificaci6n de los acts de la comision mixta y de la
asamblea estudiantil en los casos de ciertos profesores.


166




EDUCACION


Dado que era evidente que la Universidad no podia funcionar
mientras los estudiantes y la facultad estuvieran en desacuerdo con
respecto a estos casos, el 29 de junio la facultad renunci6 en masa.
Esta renuncia no s6lo hizo que fuera innecesario el discutir aun mas
los casos de aquellos profesores en que los estudiantes y la facultad se
encontraban en desacuerdo, sino que tambien hizo mas improbable el 4
que cualquiera de los profesores expulsados apelara ante los tribunales.
El Consejo rehus6 aceptar la renuncia de los profesores que estaban
de acuerdo con la asamblea estudiantil, con lo cual conserve un es-
queleto de organizaci6n de la facultad, que servirA de nncleo para la
reorganizacion del personal completo, de acuerdo con los estatutos
universitarios vigentes en la actualidad.
La anuencia del gobierno revolucionario de dejar los destinos de
la Universidad en manos de los estudiantes y de los profesores que
estuvieran de acuerdo con ellos, fu6 indicada por el decreto de 6 de
octubre de 1933, expedido por Grau San Martin, y reafirmado mas
tarde por el gobierno de Mendieta, en el cual se declara la Universidad
como instituci6n autonoma, y se quita a la secretaria de Educaci6n
toda autoridad sobre sus asuntos, al mismo tiempo que se destina para
su sostenimiento el dos por ciento del presupuesto ordinario de la
Repdblica.
Al presente estA en vias de ser decidida la manera como deba
organizarse la Universidad para realizar sus labores como entidad
aut6noma. Los estatutos vigentes en la actualidad colocan el control
administrativo de la Universidad en el Consejo Universitario, integrado
por miembros elegidos por cada una de las tres facultades. Los estu-
diantes ya han expulsado a los miembros de la facultad con quienes no
estaban confermes y han obtenido control completo de la instituci6n.
Es sumamente improbable que los estudiantes abandonen esta posici6n
en favor del control por parte de la facultad. Actualmente se estA
discutiendo un plan 7 segnn el cual se establecen entidades directivas
en las que estdn representadas la facultad, los estudiantes y los
graduados.
El plan propone que el control supremo est6 en manos de una
asamblea universitaria integrada por dos profesores, dos estudiantes
y dos graduados de cada escuela o facultad que no est6 dividida en
escuelas. Como medida de transici6n, la participacion de los graduados
y de los grupos profesionales que ya existen en La Habana se pospon-
drA hasta completar la organizaci6n de estos grupos y definir el metodo
para que escojan sus representantes. Todas las prerrogativas que no
hayan sido encomendadas expresamente a la competencia de otras
7 Ante-Proyecto de Estatuto orgdnico de la Universidad de La Habana, La Habana,
1934.


&c~vc


167




PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


entidades subordinadas, seran ejercidas por la asamblea, ante la cual
podrA apelarse de todas las decisions de las entidades subordinadas.
Cada una de las principales divisiones de la Universidad sera gobernada
por un consejo de la facultad, integrado por el decano de la misma,
los directores de las escuelas en que se divida, los secretarios de las
escuelas (los cuales seran miembros de la facultad) y dos estudiantes
de cada escuela, eligi6ndose de entre los estudiantes miembros, al
secretario y al subsecretario de cada consejo. En igual forma, cada
escuela 8 tendra un consejo integrado por el director y un profesor y
un alumni de cada uno de los cursos que se dicten en la escuela.
AdemAs, el plan propane que el claustro general univer'sitario
est6 integrado por todos los profesores, que la facultad de cada division
comprenda a todos los profesores de la division y que la facultad de
cada escuela, como cuerpo deliberativo organizado, est6 formada por
todos los profesores de la escuela y por un estudiante del curso que
dicte cada profesor. Estas facultades se ocuparAn exclusivamente de
asuntos de indole profesional, y todos sus actos estarAn sujetos a
revision por parte de los respectivos consejos. El rector de la Uni-
versidad sera elegido por la asamblea universitaria y los funcionarios
administrativos de las facultades y de las escuelas serAn electos por los
correspondientes consejos para un period de tres afios y no podrAn
ser reelectos.
Finalmente, el plan aludido propane que la administration eco-
n6mica de la Universidad est6 en manos de un consejo econ6mico
integrado por tres profesores elegidos por el claustro general univer-
sitario para un periodo de tres afias; por tres estudiantes, que elegirA
cada afio la Federaci6n de Estudiantes; por tres graduados de la
Universidad; y por dos personas que elijan de entre si las personas
que hayan hecho un donativo nrnico de $25.000 a la Universidad o que
hagan una contribuci6n anual de mAs de $xooo para su sostenimiento.
El personal complete de la Universidad-profesores, estudiantes y
empleados-formarA una Ciudad Universitaria, y cada una de estas
personas al asumir su caracter de estudiante, profesor o empleado
deberA jurar que desempefiara fielmente sus obligaciones como ciuda-
dano. Los estudiantes serAn aut6nomos y el plan no previene estipu-
laci6n alguna para la revision de cualquier acto de los organismos
estudiantiles con respect a su autonomia, por parte de ningn tribunal
o entidad.

8 La Universidad estA organizada en tres facultades: Letras y Ciencias; Medicina y
Farmacia; y Derecho y Ciencias Sociales. La primera tiene cinco escuelas: Letras y
Filosofia; Pedagogia; Ciencias; Ingenieria y Arquitectura; y Agronomia e Ingenieria del
Azncar. La segunda tiene cuatro escuelas: Medicina; Farmacia; Odontologia; y
Medicina Veterinaria. La tercera tiene dos escuelas: Derecho, y Ciencias Sociales y
Politicas y Economia.


168





EDUCACION


El deseo de los estudiantes actuales de la Universidad de considerar,
con buenos ojos cualquier plan mediante el cual pueda perpetuarse
un grado considerable de control administrativo estudiantil, es per-i
fectamente comprensible. Sin embargo, al establecer una organization
permanente, los elementos que forman el grupo estudiantil actual de-
berfan tener presente que constituyen un grupo inusitadamente maduro
-por Lo menos tres afios mayores en edad, una gran parte de ellos,
que los grupos estudiantiles subsiguientes, y madurados por las res-
ponsabilidades y las actividades de los tres afios de revoluci6n, ex-
periencia por la cual ninguna otra generaci6n de estudiantes deberia
tener que pasar. Si se adopta el plan tal como ha sido propuesto, los
poderes que ahora tienen pasaran, a su salida de la Universidad, a
manos de una nueva generaci6n de estudiantes, de diez y siete, diez
y ocho y diez y nueve afios de edad. Una vez que se grad6en los estu-
diantes actuales su influencia sera comparativamente pequefia. Si
tienen a la vista estas consideraciones, seria conveniente que estudiaran
con sumo cuidado algtin plan merced al cual pudiera escogerse de,
entre todo el cuerpo intelectual de Cuba un consejo directivo supremo
el cual, una vez constituido a su entera satisfaccidn, podria por medio
de medidas convenientes para su perpetuacion ofrecer, por lo que
respecta a la continuacion de la ideologia que ahora controla la Uni-
versidad, una garantia mas s6lida que la que ofreceria una instituci6n
dominada por generaciones venideras de estudiantes; y una facultad
que sea escogida primordialmente por su competencia en los varios
campos del conocimiento humano.
Las cifras en los cuadros que se acompafian proporcionan informa-
ci6n interesante para considerar la clase de servicios educativos que
la Universidad de La Habana estA ofreciendo a la juventud y a la
sociedad de Cuba. (V6anse las paginas 170-17 .)
De la consideraci6n de las cifras en estos cuadros se desprenden las
siguientes conclusiones:
i. La mayor proporcion de los servicios que presta la Universidad
se encuentra en la preparacion de j6venes para la medicina y las pro-
fesiones afines, y si a esto se afiade la preparaci6n para las profesiones
juridicas, el resto de los servicios universitarios es casi insignificante.
2. La Universidad ha contribuido muy poco a la preparaci6n de
tecnicos en agricultura, que constituye el campo de actividad mas
amplio de Cuba, y muy poco para la preparaci6n de ingenieros cuyos
servicios esten intimamente relacionados con las necesidades primor-
diales de Cuba.
La consideracion de estos hechos lleva a la inevitable conclusion
de que existe un desajuste entre los servicios que presta la Universidad
y las necesidades de Cuba con respecto a estas varias profesiones.


r69








-I
0


MATRICULA POR RAZA, UNIVERSIDAD DE LA HABANA, 1929-1930


Estudios
Derecho Civil .........................
Derecho Pnblico .......................
Notariado ............................
Abogados ............................
Ciencias Politicas, Sociales y Economicas..
Medicina .............................
Farmacia .............................
Cirugia Dental ........................
Medicina Veterinaria ...................
Filosofia y Letras ......................
Pedagogia ........................
Ciencias Fisico-Matematicas .............
Ciencias Fisico-Quimicas ................
Ciencias Naturales .....................
Ingeniero Civil ........................
Ingeniero Electricista ..................
Arquitecto ......................
Ingeniero Agronomo Azucarero ..........
Perito Quimico Azucarero ..............
Perito Agr6nomo Azucarero .............

Total ........................


Blancos
Varones Hembras


653
91
101
231
I90
1356
202
638
252
169
268
86
102
135
271
124
152
19
44
37

5221


30
8
II
9
4
18
III
36
3
188
573
20
29
64
II
2
7
5
3


1133


De Color
Varones Hembras


40
4
4
7
66
150
18
99
15
Io
32
4
2
3
9

8
6
2
3

423


4
0
O
0
0
9
23
21
0
22
61
0
0
2
I
I
0
0
0
0

144


Total
Varones Hembras


693
95
105
238
196
15o6
220
737
267
179
300
go
104
138
280
125
16o
125
46
40

5644


34
8
I'
9
4
27
134
57
3
210
634
20
29
66
12
3
7
5
3


1277


1.
2.
3.
4.
5.
6.
7.
8.
9.
Io.
II.
12.
13.
14.
15.
16.
17.
18.
I9.
20.


b


Cj2


O

w-


Total
727
103
I16
247
200
1533
354
794
270
389
934
11O
133
204
292
128
167
130
49
4'

6921





EDUCACION


GRADUADOS DE LAS DIFERENTES ESCUELAS
PERIoDO 1925-1926 HASTA


I.
2.
3.
4.
5.
6.
7.
8.
9.
10.
I1.
12.
13.
14.
15.
16.
17.
18.
19.
20.
21.
22.
23.
*


Cuba necesita menos doctores y abogados y mas
de la ingenieria y de la agricultura.


UNIVERSITARIAS DURANTE EL
1929-1930 *


799
86

6
0
7941
4271
272
44


Por facultades


....891 ....891




... 1537 ..1537


Derecho Civil y Pniblico..................
Derecho Civil .........................
Derecho Pablico .......................
Abogado ..............................
N otariado ..............................
Ciencias Politicas, Sociales y Economicas ...
Medicina .............................
Farmacia .............................
Cirugia Dental .........................
Medicina Veterinaria ...................
Filosofia y Letras ......................
Pedagogia ........................
Ciencias Fisico-Matemiticas .............
Ciencias Fisico-Quimicas ................
Ciencias Naturales .....................
Ingeniero Civil .......... ..........
Ingeniero Electricista ...................
Arquitecto ...........................
Ingeniero Agr6nomo ....................
Ingeniero Agr6nomo Azucarero ...........
Perito Quimico Azucarero ...............
Perito Quimico Agronomo ................
Perito Agr6nomo .......................
Estadisticas, 1930, PP. 54-5.


-.64 -
.146

..38



.139



..1C


...402


t6cnicos en los campos


Al considerar esta situaci6n deben tenerse presente ciertos factores.
En primer lugar, pocos jovenes se dedican a los que parecen ser
campos esenciales de la agricultura y la ingenieria en virtud de que
no existe organizaci6n social que facilite el ejercicio de estas pro-
fesiones para beneficio mutuo de las personas preparadas tecnicamente
y de la sociedad cubana. Los estudiantes universitarios, al escoger el
campo de su especializaci6n, tienen en cuenta las oportunidades per-
sonales mas bien que las necesidades sociales. AdemAs, la medicina
y el derecho requieren preparaci6n mis prolongada. Por esta raz6n,
cuando menos en parte, los grados de estas facultades llevan consigo
un prestigio excepcional. No s6lo ofrecen oportunidades el ejercicio
de la medicina y la practice del derecho, sino que tambi6n es extenso
el campo de actividades a las cuales se dedican los jovenes que han
estudiado medicina y derecho, no por raz6n de su preparaci6n tecnica.
sino porque son las personas de educacion mas elevada de Cuba.
Finalmente, la carencia de una educacion universitaria no especiali-
zada de dignidad y exigencias comparables a los requisitos de las


64 ---
146 . .
12
12 ---
14

8 ...
56
0
12

2
0


171





PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


escuelas de derecho y medicina, no ha dejado alternativa a los jovenes
que tienen ambiciones de terminar una educacion prolongada. Dada la
falta de oportunidades que ofreceria una educaci6n no especializada de
esta naturaleza, seria imposible aplicar con exito un sistema de dis-
tribuci6n selectiva de estudiantes entre las diversas facultades y
escuelas de la Universidad.
En tal virtud, deberia incluirse como cambio fundamental digno
de cuidadoso estudio al rehacer los planes y programas de la Uni-
versidad, el establecimiento de un curso general de cinco o seis aflos,
con posibilidades de especializacion extensa en diferentes campos del
conocimiento, y que llevara al estudiante a la obtenci6n de un doc-
i: torado especial. Si se organizara un curso de esta naturaleza, podria en-
tonces aplicarse el sistema de admisi6n selectiva a las facultades de
derecho y de medicina. El nnmero de alumnos que se admitieran a
estas facultades, ya congestionadas ahora, seria limitado al nnmero de
personas que realmente se necesitan para estas profesiones, se_ fomen-
taria el ingreso a otras escuelas t6cnicas y se abririan a los que desean
una cultura general los nuevos cursos series, prolongados y no pro-
fesionales. El gran nimero de matriculados en las facultades de medi-
cina y de derecho indica que los estudiantes universitarios cubanos
buscan los cursos mas largos y en tal virtud no seria necesario ejercer
presi6n alguna para inducir a los estudiantes a que ingresaran a cursos
mas prolongados, de preferencia a cursos mas cortos. Esto no obstante,
se agregaria dignidad a todos los grados de doctor si ninguna facultad
o escuela los otorgara sin que el estudiante termine por lo menos seis
afios de estudios completos. Cuba necesita, incuestionablemente, per-
sonas cultas, pero en beneficio de los jovenes interesados y de las pro-
fesiones demasiado congestionadas de medicina y de derecho, necesita
ejercer cierto grado de control sobre la clase de cultura superior que
se haga asequible a la juventud. La Universidad constituye la agencia
adecuada para ejercer este control, sin que tal cosa quiera decir que se
va a limitar en manera alguna la extension de la instrucci6n que
reciben los jovenes, sino orientando sabiamente la seleccion del tipo
de educacion prolongada que vayan a emprender. A este respecto se
sugiere un estudio cuidadoso de la political adoptada por Chile en
1928.
La Comision recomienda tambi6n, de manera muy especial, la
organizacion dentro de la Universidad de un instituto de investigation
anAlogo al Instituto Finlay, que aplique la t6cnica de la investigaci6n
cientifica moderna a todos los problemas de la vida cubana, en par-
ticular los problemas sociales.


172





EDUCACION


8. BIBLIOTECAS
Si bien es cierto que las escuelas representan la principal agencia
cultural quefunciona como instituci6n en Cuba y prActicamente la
(nica agencia de esta naturaleza sostenida con fondos pnblicos, al
considerar la educaci6n debe mencionarse al menos brevemente otro
factor que contribuye a la vida intelectual, a saber, las bibliotecas.
Cuba tiene un total de cuarenta y cuatro bibliotecas pnblicas, con
599.491 volnmenes de los cuales el 95 por ciento se encuentran en las
bibliotecas de La Habana y de Matanzas, las dos provincias mas
pequeiias de la Isla. Oriente, la provincia de mayor poblaci6n, s6lo
tiene 10.928 libros en siete bibliotecas pnblicas.9 La Biblioteca Na-
cional de La Habana tiene 207.423 volnmenes. Con excepci6n de la
Biblioteca del Congreso y de la Biblioteca de la Sociedad Econ6mica
de Amigos del Pais, ninguna otra biblioteca de La Habana cuenta con
un buen catalogo. La Biblioteca del Congreso es excelente pero no
esta abierta al uso libre del pnblico. La Biblioteca Nacional se en-
cuentra en condicion vergonzosa. Sus anaqueles fueron retirados
durante el gobierno de Machado y los libros fueron empacados en
cajas y almacenados en el edificio de una prisi6n y, aunque ya ban
sido devueltos a la Biblioteca, el estado del edificio y la falta de
anaqueles ha imposibilitado desempacar de las cajas mas de unos
cuantos volnmenes.
En octubre de 1933, durante el gobierno de Grau, se prepararon
dos decretos encaminados a aumentar el namero de bibliotecas pn-
blicas y a darles organizaci6n moderna. Uno de estos decretos ordenaba
la fusion de la Biblioteca Nacional con la Biblioteca del Congreso,
para alojarlag en el espl6ndido edificio del Capitolio y estipulaba la
formacion de un catalogo y el empleo de personal tecnico. El otro
decreto estipulaba el establecimiento de una Junta Nacional de Biblio-
tecas, Archivos y Museos, que se hiciera cargo de todas las bibliotecas
pnblicas de Cuba asi como de su personal, el cual seria escogido me-
diante examen previo. Cada ciudad, y aun cada sociedad que tuviera
mas de mil libros, podia dirigirse a la Junta para que declarara
pablicas sus bibliotecas. Si la Junta considerara que la solicitud
merecia ser aprobada, declaraba como pnblica la biblioteca en cuesti6n
y la incorporaba al sistema oficial. Estos decretos nunca fueron ex-
pedidos en virtud de la incierta situaci6n politica que prevalecia en
esa epoca.10 Bien podria ahora el gobierno considerar la promulgaci6n
de estos decretos y aumentar en general sus asignaciones para biblio-1
tecas.
9 La biblioteca y el libro cubanos como factor sociol6gico, por Herminio Portell Vila,
La Habana, 1934.
10 Ibid.


173











CAPITULO VII


EL BIENESTAR SOCIAL

El Castillo del Morro y su elevado faro de piedra mantienen su
antigua centinela a la entrada de una de las mas hermosas bahias del
mundo y simbolizan para el visitante que llega a La Habana lo que
habia de protecci6n, y tambi6n de opresion, en el regimen colonial
espafiol. Es mas probable que ese castillo y ese faro atraigan la vista
antes que otra construccion tambien antigua y representativa, cual
es la Casa de Beneficencia y Maternidad, fundada en 1705 para
albergue de nifios hu6rfanos y que domina las avenidas del litoral
habanero. Este asilo, que es el mayor y el mas antiguo de Cuba,
mantiene 700 nifios y nifias y compendia la secular tradici6n de
beneficencia en la Isla. Esta tradicion se ha aferrado a formas institu-
cionales, de agradable arquitectura espafiola y patios cuajados de
flores, que prestan un encanto material que rara vez logran tener las
instituciones filantropicas de los Estados Unidos; hermosas institu-
ciones pero carentes de esa conciencia social que llega hasta los
hogares, y despreocupadas de la prevenci6n de los males sociales que
traen tales problemas a sus puertas. Al surgir el desempleo, los orfeli-
natos han abierto sus puertas a los nifios cuyos padres se encuentran
sin medios de ganar su subsistencia, y se ban hecho cargo de unos
cuantos, pero ban dejado la mayoria de las familias desorganizadas,
intactas y desvalidas.
Por contraste, los nncleos de casuchas que hay en La Habana
representan lo que por si mismas ban podido hacer las gentes sin
tierra y sin trabajo. El encontrar 1500 familias refugiadas en estos
caserios parece aun mayor paradoja que en Nueva York o Chicago,
porque el suelo cubano es prodigo en extremo. i Gentes hacinadas, de-
pendientes de ocupaciones casuales, que mendigan la comida y forman
fila ante una cocina pinblica, viven tan inmediatas a los distritos rurales
inactivos que pudieran proporcionarles amplio sustento! De manera
bastante caracteristica, estos nncleos de casuchas estAn construidas
con desechos y desperdicios diversos, tales como las yaguas que sirven
de envoltura a los tercios de tabaco; pero se parecen a los miseros
caserios que se han levantado en los Estados Unidos durante los
nltimos 5 afios con latas y cajones. Estos pequefios caserios con fre-
cuencia se denominan llega y pon. Sin embargo, hay mucho mas en
'74





EL BIENESTAR SOCIAL


175


ellos que lo que el nombre pueda sugerir, ya que estos villorrios
ripidamente adoptan las normas de la vida comunal. Los senderos se
convierten en callejuelas con nombres y las casas tienen sus nnmeros.
Chozas minisculas se habilitan como si fuesen bodegas y en ellas se
exhiben unas cuantas latas de vegetales, tabaco y unos pldtanos. Hasta
encuentra su expresion en ellas la diferencia entre ricos y pobres, ya
que al extremo de una de estos grupos de casuchas habia una que era
especialmente miserable. "Esa es la vivienda de una pobre mujer,"-
explic6 el "alcalde" en funciones,-"que es demasiado pobre para
construir una casa mejor. Esta,"-agreg6,-"solo sirve para gua-
recerse de la luvia."
En uno de estos caserios que visitamos y que posiblemente alber-
gaba un centenar de familias, no habia abasto de agua ni servicios
sanitarios de clase alguna. Los vecinos obtenian el agua en un hidrante
situado a una cuadra o mis de distancia; y para sus necesidades cor-
porales utilizaban los solares yermos adyacentes. El "alcalde" y su
ayudante nos explicaron que ellos mismos construian las casas a un
cost de $2 para todos aquellos que tenian esa suma y no podian
edificarlas.
"La ciudad del humo," como llamaban a un caseria cercano, tenia
una presencia algo mas esmerada, con sus 350 familias. En el centro
del villorrio habia un grifo de agua, y se habia comenzado la cons-
trucci6n de letrinas, que no habian sido terminadas por falta de
dinero para los materiales. Algunas de las pequefias chozas revelaban
un sentido artistico y tenian un aire de bienestar, aun en medio del
calor y de la miseria.
No habia escuela para las bandas de mozalbetes apifiados en el
caserio; pero, los padres de familia habian estado tan ansiosos de
tenerla, sin embargo, que habian recolectado io centavos a la semana,
por alumni, para pagar un maestro. Pudieron arreglarselas para tener
el maestro durante cuatro meses, hasta que se les acab6 el dinero.
Inspiraba listima ver que muchos de los nifos se notaban mal ali-
mentados y parecian necesitar atenci6n m6dica por otros motivos.
Estas colonias de miseria de La Habana dan una idea de necesi-6
dades que se encuentran repetidas en las pequefias poblaciones y en
los distritos rurales distantes. Z Cuiles son las disposiciones oficiales
para atender a esas necesidades?

1. ORGANIZACI6N DE LA BENEFICENCIA PnBLICA

La labor en pro de la salud y de la beneficencia ptiblicas en Cuba
esti centralizada, con caracter naciOnal, en la secretaria de Sanidad y
Beneficencia. En los municipios la administra conjuntamente un solo




PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


director. Durante el regimen colonial espafiol se establecieron hospi-
tales del gobierno y tambi6n se hizo labor de beneficencia por medio
de fundaciones privadas. El gobierno del general Wood se sefial6 no
s61o por la campafia contra las enfermedades tropicales y el estableci-
miento de un sistema de control sanitario, sino tambien por la ex-
tension del servicio de hospitales pnblicos en las grandes poblaciones
y ciudades. Los gobiernos posteriores continuaron esta labor sanitaria.
Los hospitales, como otras instituciones oficiales, sufrieron mucho
durante el regimen de Machado. Los presupuestos de aqu6llos se
quedaron sin cr6ditos para el necesario equipo cientifico o las necesi-
dades diet6ticas; y aunque se construy6 una nueva prisi6n en la Isla
de Pinos, los reformatorios y las cArceles en general se encontraban
en condiciones repugnantes que permitian el libre desarrollo de las
enfermedades contagiosas. Los mas desvalidos de la tierra, los en-
fermos, los pobres, los locos, los ancianos y los nifios, eran las victimas
desconocidas e innumerables de la corrupci6n administrative y de la
tirana.
Estas mismas instituciones han dejado mucho que desear en la
labor de hacer frente a los embates de la depresi6n econ6mica, no s6lo
porque sus ingresos, su personal y su equipo, han desmejorado, sino
tambien porque el sistema de beneficencia piblica ha necesitado
reorganizaci6n.
La political de centralizar las actividades gubernativas en La
Habana no ha logrado proporcionar las facilidades adecuadas a las
comunidades locales, al mismo tiempo que ha desanimado toda inicia-
tiva local. Cuando el enorme hospital general de la Repnblica, que
estA en La Habana, fu6 traspasado recientemente a la Universidad
National, en seguida se comenz6 a discutir el proyecto para construir
con fondos nacionales, en La Habana, otro hospital mayor, sin la
menor consideraci6n por las necesidades de los distritos en todas partes
de la Isla que estAn desprovistos en lo absoluto de servicios de hospi-
talizaci6n. Con mucha frecuencia el gobierno central ha iniciado algdn
trabajo en La Habana con el prop6sito de hacerlo extensivo a las
provincias, y la extension nunca se ha llevado a efecto. La necesidad
fundamental es la de una distribuci6n sistemAtica de las instituciones
sociales esenciales en toda la Isla, sean centralizadas o descentrali-
zadas. Estas instituciones, dondequiera que esten situadas, deben
estar relacionadas de una manera efectiva con los hogares del pueblo.
Cuba, hoy en dia, necesita enfermeras domiciliarias, trabajadoras
sociales,' guias de nifios delincuentes en libertad vigilada, organiza-

1 De acuerdo con la terminologia aprobada por la Sociedad de las Naciones, ]a expre-
si6n "social worker" puede traducirse "visitadora social" o "trabajadora social," y hemos
optado por la nltima por parecernos de significado mas amplio, pues la expresi6n inglesa


176




EL BIENESTAR SOCIAL


dores de diversiones sanas y maestros de cultivos que penetren en
los barrios abandonados de las ciudades y en los pequefios pueblos y
los descuidados distritos rurales. Si bien es cierto que los enfermos
pueden hospitalizarse o acudir a las clinicas de las instituciones m6dicas
existentes, no tienen donde ir si la naturaleza de su dolencia es eco-
n6mica o social mAs bien que fisica. Ni el gobierno nacional ni muni-
cipio alguno de los que visitamos mantienen servicios piblicos
equivalentes a los departamentos de beneficencia pniblica o las socie-
dades de beneficencia familiar que existen en los Estados Unidos y a
los cuales pueden apelar las gentes que necesitan socorros.

El desempleo
El gobierno cubano ha asumido todavia pocas responsabilidades
respecto a sus ciudadanos cesantes. La nica agencia oficial para des-
ocupados fu6 creada en 1931,1a cuando se estableci6 un "Comit6 na-
cional para la alimentaci6n y defensa del desocupado," cuyos fondos
se integrarian con cr6ditos del gobierno, los productos de cuestaciones
y beneficios, donativos individuales y pequeias contribuciones men-
suales tomadas de los sueldos de los empleados pnblicos. En la prActica
dichos fondos ban sido proporcionados, casi en su totalidad, por la
nltima fuente citada y han sido excesivamente pequeios. Las recau-
daciones hechas en las provincias se enviaban a La Habana, donde es
de presumir que se redistribuyesen; pero es muy general la creencia en i
toda la Isla de que la capital devuelve poco de Lo que recibe.2
Hace algunos meses el problema de la mendicidad se hizo tan grave,
que fu6 necesario habilitar como albergue el edificio de un antiguo
mercado y sostenerlo con este fondo nacional. A las mujeres y a los
nifios se les permiti6 vivir en el segundo piso y los hombres fueron
concentrados en el piso bajo. De dia se sentaban en bancos alrededor
del local y por la noche abrian sus camas colombinas sobre los pisos
de cemento. Al mediodia, fuera del edificio, se formaba una hilera de
necesitados que venian de fuera a recoger en pequefias latas unos
pocos alimentos. Al estimarse que este lugar carecia de condiciones
sanitarias, se trat6 de cerrarlo; pero a falta de otra medida efectiva

se usa para designar a las personas que desempefian ]a funci6n de llevar a los hogares y
difundir en las comunidades los principios de la previsi6n social.
'Decreto nnm. 798, de 13 de junior de 1931, modificado por el decreto-ley num.
67, de 12 de marzo de 1934 y el decreto-ley nnm. 142, de 16 de abril de 1934.
2 Durante el afio transcurrido de octubre de 1931 a octubre de 1932, por ejemplo,
se gastaron en la provincia de La Habana $114.549 contra $6407 en la de Camaguey
y $5925 en la de Oriente. Desde abril hasta a fines de junior de 1934 el referido comity
gast6 $13333, distribuidos como sigue: $6ooo para el mantenimiento de 7co nifios y
200 ancianos colocados en instituciones de beneficencia; $40oo en 4oo raciones mensuales,
crudas; $iooo en 85o raciones diarias, ya cocinadas, y el resto en ropas, aperos de
labranza y otros gastos de una pequefia colonia agricola.


177




PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


en favor de los sin hogar, se permiti6 que continuasen como estaban.
Mientras tanto, a unas cuantas millas de la ciudad grupos de familias
habian emprendido un proyecto de huertos familiares (o granjas de
subsistencia) en las tierras de una finca que habia pertenecido a
Machado. Noventa cesantes, aproximadamente, fueron enviados a ese
lugar para construir casas en las cuales albergar a las familias que
carecian de empleo. El plan era de construir una cabafia aparte para
cada familia y alojar a los hombres solteros en barracones; y todos
ellos ganarian su subsistencia, pero no obtendrian ganancias en efec-
tivo. El director de la colonia estaba entusiasmado con la idea de
inaugurar en ella una nueva industria cubana, la del cultivo del gusano
de seda en gran escala, como medio de hacer que la colonia se bastase a
si misma. El lugar, sea cual fuere el resultado de este experiment,
renne condiciones como un posible centro de ensefianza rural. Si a cada
familia se le ensefiase a producir sus propios alimentos, y el gobierno
pudiese instalarla en huertos familiares, este plan pudiera conducir a la
permanente rehabilitaci6n econ6mica de esos elementos.
Habia otro proyecto en La Habana, que era sostenido con fondos
del municipio y administrado por el Ej6rcito de Salvaci6n, consistente
en un campamento instalado en Casa Blanca y en el cual se concen-
traron 350 personas, la mayoria de las cuales habian sido recogidas en
las calles como vagabundos. La acusaci6n contra ellos en los libros
policiacos era de que carecian de hogar. Las mujeres conservaban sus
nifios pequefios consigo, en un barrac6n; los hombres ocupaban otro,
y los nifios ya mayores vivian en un tercero. Las largas filas de camas
eran limpias y la comida parecia buena. Los nifios se sentaban alre-
dedor de los arboles y las mujeres lavaban sus ropas en grandes bateas
y por todas partes parecia flotar un aire de amistad casual. No
obstante, se les daba poco que hacer, y como no tenian modo de volver
a la ciudad durante el dia, les parecia que se encontraban en una
prisi6n.
La insuficiencia de estos esfuerzos fragmentarios para resolver la
situaci6n de desempleo y dependencia de la caridad pniblica existente
en La Habana, es patente a los ojos de los cubanos progresistas.
Todavia habia menos medidas de previsi6n en los demas centros
urbanos y nadie sabia el nfimero de los cesantes existentes en cual-
quiera de las localidades visitadas. Esta falta de atenci6n social puede
ser ilustrada con el ejemplo proporcionado por un hogar de una ciudad
de provincias en el que el joven jefe de la familia, que habia sido
soldado y guardia-jurado, hacia once meses que estaba sin trabajo.
Tenia que sostener a 9 personas y durante el mes anterior habia
podido ganar $7 solamente en distintas ocupaciones. La casa, de 4
habitaciones, con un equipo miserable y con pisos de tierra, ganaba


j


178




EL BIENESTAR SOCIAL


$4 de alquiler mensual, pero la renta estaba sin pagar. El padre cesante
nos explicaba que necesitaba 50 centavos al dia para alimentar a su
familia, si es que 6sta iba a conservarse bien. El mobiliario consistia
en una silla vieja, de respaldo fijo, dos camas con los bastidores
oxidados y sin colchones, y un pequefio fog6n. Por ironia estas gentes
vivian en la que se llamaba calle del Socorro; pero no habia lugar
al que acudir por ayuda o por trabajo.
Es muy comn que se hayan hecho esfuerzos para dedicar los
desempleados a la construcci6n de caminos u otras obras pnblicas.
En Santa Clara, por ejemplo, se iba a reconstruir un matadero y se
habian distribuido las horas de trabajo de manera de dar el mayor
nnmero de las mismas a los solicitantes que tuviesen mas familiares
que mantener. Aunque s6lo podian trabajar 85 hombres a la vez, habia
la esperanza de diseminar el trabajo a fin de poder dar algunos
jornales a un pillar de necesitados. La precaria situaci6n en que se
encontraban los familiares de los cesantes locales hizo que se estudiase
la creaci6n de una oficina de socorros que, si se estableciese, seria la
primera de la Isla, a lo que pudimos saber por nuestras preguntas.
Excepto por socorros en tiempos de calamidades, el auxilio pnablico
llevado al hogar es casi desconocido en la Isla. A pesar de la fuerza
de los lazos familiares en Cuba, los cubanos no aceptan generalmente
la idea de reforzar la familia y mantenerla unida en tiempos de priva-
ciones como forma de hacer frente a las necesidades de la familia.
La antigua tradici6n institucional persiste en el servicio de Higiene
Infantil de la secretaria de Sanidad y Beneficencia, que tiene a su
cuidado 850 nifios. Excepto un pequefio grupo de recogidos en casas
particulares, todos esos nifios se alojan en asilos privados por $8 al
mes cada uno.,A veces una misma familia proporciona tres o cuatro
asilados, que representan un gasto de $24 0 $32 mensuales, sumas que
en algunos casos pudieran mantener unida toda la familia, en vez de
To cual los nifos tienen que ir a parar a un asilo y estar separados de
sus padres, cuyo afecto pudiera dar a sus vidas algo vital que ninguna
instituci6n de beneficencia puede igualar.
Un servicio familiar que se estableciese en la direcci6n de Bene-
ficencia de Cuba, que contase con funcionarios experimentados en las
visitas domiciliarias, asi como otras unidades semejantes que se creasen
en los municipios, pudieran ser los encargados de remediar esas situa-
ciones. Si se encontrase que el desempleo era la causa principal de
la miseria, pero que los padres eran guardianes celosos, los nifios
pudieran mejor alojarse en su hogar que en un instituto benefico, y los
socorros en efectivo substituirian de este modo a la reclusi6n en tales
instituciones. Naturalmente que, segnin este plan, las familias tendrian
que ser visitadas de una manera regular. Aparte del socorro recibido,


179




PROBLEMS DE LA NUEVA CUBA


se ayudaria al padre o a la madre para que obtuviesen trabajo y para
que disfrutasen todos de una mejor vivienda y de atenci6n m6dica y
pudiesen dar una educaci6n a sus hijos. Hay que ocuparse de las
dificultades psicol6gicas que se oponen a la conquista del propio sosten,
por parte de los desocupados; y el desempleo, pues, pone de relieve
la necesidad de que se atienda esa labor en Cuba.
Un grupo de damas habaneras nos expusieron sus argumentos
contra los actuales sistemas, .de esta manera:
"Una familia compuesta de padre, madre y tres o cuatro nifios, se ha visto
reducida a una miseria completa a causa del desempleo; y nosotros destruimos
esa familia para protegerla, al enviar los nifos, quizi uno a cada asilo o
escuela, y los padres a un campamento en el que los hombres estdn a un
lado y las mujeres a otro. ; Qu6 queda de esa familia? Nada." '
El grupo mencionado recomendaba que el dinero del gobierno se
gastase en construir pequefias viviendas y en sostener las familias
hasta que se estableciesen. Los huertos familiares pudieran propor-
cionar un remedio fundamental para el desempleo temporal de los
distritos agricolas; pero todo plan adecuado para resolver el problema
en conjunto, require un programa integral. No bay m6todo que por
si s6lo pueda llenar las necesidades de todos los cesantes. Los esfuerzos
ya iniciados en algunas partes de Cuba para proporcionar socorros por
medio de obras pnblicas, tales como construcci6n de caminos y casas
de poco costo, deben extenderse. El seguro obrero industrial contra el
desempleo debe ser implantado de acuerdo con normas que se adapten
a las condiciones de Cuba. Las oficinas pnblicas para la obtenci6n de
empleos son basicas en todo plan destinado a remediar la situaci6n.
Cada municipio debe organizarse de manera tal, para hacker frente a
las urgencias del moment, que aqu6llos que carecen de trabajos
tengan hacia donde volver los ojos en busca de consejo y de ayuda.
Antes de adentrarnos en los problemas comunales que se han
agudizado con la depresi6n, debemos considerar mAs detalladamente
las instituciones sociales existentes y estudiar su adaptaci6n al papel
que deben hacer en el porvenir.

2. HoSPITALES Y SERVICIOS DE SANIDAD
Las mas antiguas de estas instituciones son los hospitales. En los
primeros tiempos de la colonizaci6n las pequefias poblaciones cons-
truian casas para los enfermos indigentes, que eran mantenidas con
los donativos de los habitantes. En fecha tan lejana como el afio de
1556 el gobernador de la Isla alquilaba locales a fin de emplearlos
8 Estas ideas las tomamos del memorandum que en julio de 1934 present6 un comite
de seforas habaneras al "Comite de indigentes" de la secretaria de Sanidad y
Beneficencia.


18o





EL BIENESTAR SOCIAL


como hospitales para los enfermos y los heridos del ejercito; pero no
fu6 hasta mediados del siglo XIX que se utilizaron enfermeros para
que ayudasen a los que primitivamente se habian encargado de ese
trabajo, que fueron los frailes.4 Los progress generales de la medicina
han hecho de los hospitals cubanos el nnico grupo de instituciones de
beneficencia que hay en el pals que esten inspiradas por la ciencia
modern; pero aun cuando los equipos y la tecnica medica son del
tipo mis elevado, hay una completa ausencia del servicio social en
los hospitales. He aquf un campo virgen en Cuba que colocaria a la
trabajadora social junto al medico y a la enfermera en un plan de
tratamiento que consider a los pacientes como seres humanos cuyo
completo restablecimiento depende de las condiciones que habrAn de
rodearles al ser dados de alta como convalecientes.
Los hospitals cubanos, sin embargo, ya han hecho progresos en
otro sentido por medio del establecimiento de clinicas para enfermos
no recluidos en la institucion. En conexion con el hospital municipal de
Emergencias, de La Habana, se han instalado dichas clinicas en 8
diferentes barrios, y hay algunas ciudades del interior que tambien
tienen esos servicios. En seis de estas clinical habaneras hay servicios
de higiene dental y en otras partes de la Isla se han hecho ensayos en el
mismo sentido. A pesar de que en algunas s6lo se atiende a los nifos
y en otras s6lo se hacen extracciones, pero no empastes, 6ste es un
comienzo alentador de un aspecto importante de la sanidad pnblica
que requiere amplio desarrollo.
Los piejores ejemplos que hay en Cuba de educacion sanitaria
son las clinicas de maternidad e infancia, en las que se hace un
esfuerzo para ensefiar algunos rudimentos de puericultura. Esta labor
la hacen especialmente el magnifico hospital de Maternidad que
sostiene el municipio de La Habana, la clinica infantil de la secretaria
de Sanidad y Beneficencia y las existentes en algunas de las ciudades
mis populosas de la Isla.
El 6xito de estas organizaciones, sin embargo, se dificulta por la
carencia general de un eslab6n que las una con los hogares. El diag-
n6stico y el tratamiento m6dicos con frecuencia son inntiles si no
hay alguien que cuide de la realizaci6n del tratamiento prescripto
despu6s que el paciente sale del hospital o de la clinica. Por ejemplo,
en el curso de una investigation de la vivienda, un nifio y su madre
fueron llevados a uno de los hospitales infantiles de La Habana. El
m6dico di6 a la madre una receta para el tratamiento de la erupci6n
que tenia el nifio, y ella la llevo al dispensario adjunto a la clinica
para encontrarse con que no tenian la medicina recomendada. A menos
que se hubiese dado a la madre el dinero para pagar por la receta en
4 Diccionario de la isla de Cuba, por Jacobo de la Pezuela, ya citado.


181




PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


una farmacia p6blica o que ella hubiese sabido donde podia obtenerla
gratuitamente, los servicios del medico habrian sido initiles. Si hu-
biesemos seguido a esta familia hasta visitar su hogar, nos habriamos
encontrado con que el padre y la madre, con sus 7 hijos, vivian todos
en una sola habitaci6n, en que habia una cama ancha y una cuna,
pero en la que faltaba el agua corriente, y que los otros nifios de la
familia estaban contagiandose de la erupci6n que tenia su hermanito.
La madre no tenia la menor idea de que aquella enfermedad cutinea
fuese infecciosa y decia que provenia de la dentici6n. De los otros
hermanos, una nifia de siete afios acababa de salir del hospital en el
que la habian estado tratando por tuberculosis y un soplo cardiaco.
Si el medico que di6 de alta a la nina en el hospital hubiese podido
saber las condiciones en que vivia la familia, es probable que hubiese
meditado antes de enviarla de nuevo a su casa, en la convicci6n de
que ello habria neutralizado todos los beneficios que hubiese recibido
con el tratamiento de hospitalization. Toda esta familia necesitaba
mucha educaci6n en materia domestica e higienica, y constitufa el
mejor ejemplo de que las atenciones de las instituciones de beneficencia
son mAs valiosas si una trabajadora social del hospital o una enfermera
visitadora se encarga de que todo el tratamiento complementario que
se necesita se siga en el hogar.

Enfermeras visitadoras
Las primeras enfermeras que practicaron en Cuba fueron graduadas
del hospital de Nuestra Sefiora de las Mercedes, en 1902. Se. dice que
hay en Cuba un aproximado de 1200 enfermeras graduadas, hoy en
dia. Aunque hasta hace poco ha habido 7 escuelas de enfermeras en
Cuba, los requisitos para ingresar en las mismas no han sido muy
dificiles. S6lo se necesita haber aprobado el ingreso al bachillerato
para entrar en una de las mejores de esas escuelas, que es la del
hospital universitario, en la que las alumnas cursan tres afios de
estudios hasta graduarse de enfermeras. Se dice, sin embargo, que va
en aumento el nimero de universitarias que estAn ingresando al ser-
vicio, y que las primeras graduadas se esfuerzan en mantener en alto
las normas de su profesion. Todavia no se ofrece preparation alguna
para enfermeras visitadoras o domiciliarias, en cuya profesi6n se
utilizan la iniciativa y los dones y recursos naturales para descubrir y
remediar los males sociales que llevan al paciente a los hospitales.
El bienestar del pueblo cubano necesita precisamente esta clase de
servicios tecnicos. No es factible el construir un hospital al alcance de
las gentes diseminadas en pequefios bohios por los campos, y ni
siquiera al de las que viven en los pequefios pueblos; pero si lo es el
poner una enfermera domiciliaria al alcance de cada villorrio. Sera


182





EL BIENESTAR SOCIAL


de mas utilidad para Cuba el llevar tales servicios a las comarcas que
estAn abandonadas, que construir un nuevo hospital national en La
Habana, donde los habitantes ya disfrutan de mejor servicio que los
del resto de Cuba. AdemAs, en una ciudad como La Habana, la atenci6n
domiciliaria de los enfermos por medio de enfermeras 'que los visi-
tasen costaria s6lo una fraction de lo que se gasta en hospitalizaci6n.

Los locos
Una instituci6n medica sobre la cual pesan responsibilidades
sociales de vastas proyecciones es el Hospital de Dementes, situado en
Mazorra, no lejos de La Habana, y que tiene 2700 pacientes. Estos
son enviados a ese hospital desde todas partes de la Isla, donde tem-
poralmente los alojan en los hospitales y cArceles locales. Su condici6n
en las celdas provisionales es lastimosa, como tambien lo es en el
propio hospital general.
Una desdichada caracteristica es la falta de ocupaci6n para los
enajenados que se advierte en el hospital, aun en la seccion de niiios.
En una de las salas de mujeres una habitaci6n habia sido equipada
con maquinas de coser y la celadora nos dijo que las pacientes estaban
tan ansiosas por tener algo que hacer, que a menudo el local se llenaba
hasta superar varias veces su capacidad. Es interesante advertir que
algunos arboles que habia frente al edificio de la administraci6n,
demostraban las posibilidades de hacer labor creadora con los de-
mentes. Un chino que estaba loco habia esculpido en los troncos de
los Arboles figuras enormes que recordaban el arte de su pais natal
y ponian de relieve un sentido artistico aunado al poder de concen-
traci6n y a la habilidad en ejecuci6n. El valor terapeutico de la
autoexpresion por parte de los pacientes podia ser ampliamente desa-
rrollado bajo la direccidn de maestros adecuados. La administraci6n
del hospital sabia Io que podia hacerse en ese sentido; pero era de
opinion de que el presupuesto no permitia todavia el obtener la direc-
cidn necesaria. Aqui tambien, pues, se necesitaba el servicio social
especializado.
Las ventanas de los pabellones del hospital, desprovistas de
celosias, demostraban hasta d6nde habia llegado el abandono con el
antiguo regimen. La situacion se compendiaba en un enorme patio
sin Arboles ni c6sped y lleno de mujeres de todas edades y condiciones,
en continue movimiento, los gritos y los violentos ademanes de algunas
de las cuales mantenian perturbado el recinto. Las condiciones eran
an peores, sin embargo, en las celdas de las localidades donde habia
pacientes detenidos en espera de ser enviados al hospital central.
En un hospital local tanto los locos tranquilos como los arrebatados
estaban encerrados en celdas adyacentes a la sala en que estaban


183





PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


aislados los enfermos con tifoidea; y la previsi6n de las telas metalicas
para impedir que los mosquitos llegasen a estos enfermos contrastaba
con que no se les protegiese contra los ruidos que armaban los enaje-
nados. En Santiago la casa de detention era un pequefno edificio cerca
del vivac municipal, con celdas para los locos violentos, pero en el que
los locos tranquilos de ambos sexos se mezclaban en un patio abierto
y desolado.
En julio de 1934 todavia no les habia sido posible a los jdvenes
m6dicos que estaban al frente del hospital de dementes de Mazorra
el implantar muchas de las mejoras que tenian proyectadas, tales como
una mejor clasificaci6n de los pacientes, el aislamiento y el cuidado
apropiados durante el periodo de observation y, sobre todo, la habili-
tacion de un lugar en el que los casos de locura incipiente pudieran
tener alguna posibilidad de restablecimiento. Pero el problema requiere
una soluci6n que va mAs alla de la que ofreceria el simple mejora-
miento fisico de la institucion. La situaci6n ofrece un campo en el
que la ciencia medica y los impulsos sociales de la Isla pueden unir sus
fuerzas, no solo para modernizar y humanizar los m6todos de asistencia,
sino para adentrarse en el estudio de sus causas y promover un pro-
grama integral de higiene mental. Los archivos clinicos del hospital
de dementes daban espantoso testimonio de la preponderancia de las
enfermedades venereas como una grave causa de los trastornos men-
tales y de la desorganizaci6n que convierte al individuo en una carga
social.
Asilos de ancianos
En contraste con el hospital de dementes los asilos de ancianos
de Cuba entristecen menos que la mayor parte de las instituciones
de esa clase. Los ancianos se encontraban, por lo general, sentados
alrededor de un patio lleno de flores y cada uno a sus anchas. Una
buena asistencia fisica y un tratamiento amable bastaban para llenar
sus necesidades; pero aquellos cuidados no eran suficientes para las
de los nifios en crecimiento o los enfermos. Las Hermanitas de los
Ancianos Desamparados, una orden monAstica espafiola fundada para
el cuidado de los ancianos, estaban a cargo de la mayoria de estos
asilos, y bajo su administration se respiraba una atmosfera de amistad
y de bienestar. En una ciudad cubana hace poco que se ha confiado a
esta orden el cuidado de una instituci6n pnblica que estaba aban-
donada y a la cual la han transformado. A pesar del echo de que
tales asilos tienen exceptional 6xito si se comparan con otras en su
clase, estas instituciones dispersas presentan el peligro de obscurecer
la necesidad de un plan mas comprensivo para la protection de la
vejez. Un sistema de pensiones para la ancianidad que beneficiase,


184





EL BIENESTAR SOCIAL


en general, a todos los que llegan a la vejez y estan en la miseria, les
proporcionaria los medios de subsistencia en sus propios hogares y la
oportunidad de arreglar sus vidas conforme lo tuviesen a bien?

Asilos de ninos
Los asilos de nifios huerfanos y desamparados puede decirse que
son la mAs notable expresi6n de los sentimientos caritativos que hay
en Cuba. EstAn a cargo de patronatos integrados por seglares, algunos
de los cuales son muy activos y despiertos; y el cuidado de las nifias,
en muchos de ellos, estA a cargo de monjas. Constituyen exponentes
del trabajo de previsi6n social, a la antigua, en el cual casi todo se
hace en forma encantadora desde el punto de vista material, en un
ambiente agradable y lleno de bondad; pero a menudo carecen de
la comprensi6n de las necesidades psicol6gicas y sociales de la niflez
y de la adolescencia. Las hermanitas, aunque piadosas, desconocen
los sistemas modernos para el cuidado de infantes; y los hombres que
tienen los nifios varones a su cuidado en algunos establecimientos
de este g6nero parecen estar todavia menos enterados de la significa-
ci6n de los problemas que tienen entre manos. En la mayoria de los
casos hay insuficiencia de maestros y aun celadores. En el departa-
mento de bafios situado al extremo de una de las salas de nifios
pequefios, en uno de los asilos que visitamos, una monja robusta y
de semblante ben6volo, trataba de baiar a treinta o mis bebitos
desnudos, todos ellos de la edad en la que dificilmente pueden man-
tenerse en equilibrio, y lloraban a todo llorar mientras sus cuerpecitos
morenos y blancos se inclinaban hacia la monja. Todas las ventajas
estaban contra su amabilidad y se habria necesitado varias asistentas
para realizar lo que ella estaba tratando de hacer por si sola.
Los grandes asilos, especialmente, padecen con la falta de clasifi-
caci6n de sus pequefios reclusos. El patronato de la casa de Bene-
ficencia y Maternidad hace poco que ha comenzado a separar los
niflos anormales y los d6biles mentales confiados a su cuidado.6 En
muchos de los asilos, reformatorios y hospitales de ninos pueden encon-
trarse ejemplos evidentes de esos tipos defectivos, pero parece que se
reconocen poco las necesidades de su educaci6n y de su custodia es-
pecializadas, o de la remora que representan para sus compafieros que
son normales. Esta situaci6n es mas sorprendente cuando se tiene en
cuenta el adelanto alcanzado por la profesi6n medica en Cuba. Natural-
mente, aunque el descubrimiento y el diagn6stico de la debilidad mental
5 "La Misericordia," uno de los asilos de andanos de La Habana, es sostenido por
las logias mas6nicas de la Isla.
6 Hay un "Departamento de nifios anormales" en el hospital de dementes, y se
nos informa que la escuela de Pedagogia de la Universidad Nacional tiene un aula
especial para nibos que sean mentalmente deficientes.


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PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


corresponden a los profesionales medicos, una vez hechos, el caso se
convierte en un problema educacional y social. Sin embargo, nadie
puede saber mejor que el m6dico lo que significa la debilidad mental o
lo que puede influir la vigilancia en impedir que se extienda.
Otro defecto que puede ser remediado y que consiste en la atenci6n
colectiva que proporcionan los asilos es la tendencia hacia la regi-
mentaci6n; el que no se reconozca que cada nifio es un individuo y
que s6lo como tal es que puede desarrollarse normalmente. El dormi-
torio de un asilo, no obstante lo limpio y atractivo que pueda aparecer
al visitante, no es un verdadero substitutivo del hogar. Por ejemplo,
en la mayoria de estas instituciones no se ha tornado casi ninguna
medida, y a veces no se ha hecho nada en lo absoluto, a fin de que
el nifo tenga un pequefno lugar que sea suyo y en el que pueda poner
sus pertenencias personales. Esta situaci6n se mejoraba en aquellas
instituciones donde cada cama tenia a su lado un pequefio cofre o
una c6moda. En algunos, como una transigencia, habia salas de
taquillas, donde se podian guardar las mufiecas y las chucherias, pero
de las que s6lo las monjas tenian la llave.
Las necesidades recreativas de rareza son adecuadamente atendidas
en estas instituciones, no obstante que cuando los nifios viven en
grandes grupos su recreo debe ser objeto de tanto cuidado como su
educaci6n. Esos nifios carecen de oportunidades para juegos imagina-
tivos y para la natural expresi6n de su personalidad con que cuenta
el nifio que vive en su propio hogar y su vecindad. La propia instruc-
ci6n regular con frecuencia no pasa de los primeros grados; y excepto
algnn tipo particular de producci6n en que se especialice cada institu-
ci6n, es raro que haya una forma adecuada de preparar al nifio para
que logre independencia vocacional.
La tendencia en Cuba todavia es hacia el tipo de orfelinato que da
cabida a numerosos nifios, y en el que se agrupan desde ioo hasta
700 asilados. No vimos en Cuba el tipo de instituci6n que se forma
de una agrupaci6n de casas pequefias, aunque las ventajas que pueden
esperarse de su introducci6n en Cuba pueden advertirse por los
ejemplos representados por varies de los asilos de nifnos mas pequefnos
como el "Asilo y Creche del Vedado" y otros de La Habana, y el
orfelinato de niias de Santiago. A pesar de que representan una etapa
primitiva en la evoluci6n del cuidado de los niflos desamparados, son
buenos ejemplos en su clase. El mismo espiritu que ha hecho posible
su construcci6n y mantenimiento, por medio del interns personal de
sus consejos directivos, representa una energia y una iniciativa que
deben ser muy tiles en el future desarrollo de la previsi6n social en
Cuba. Hay algo anAlogo en las visitas domiciliarias y la entrega de
socorros y medicinas a que se dedican los miembros laicos de la


186





EL BIENESTAR SOCIAL


"Asociacion domiciliaria de San Vicente de Paul," establecida en las
ciudades mis populosas.
Una de esas pequefias instituciones, proyectada para un grupo
especial de desvalidos (escuela de ciegos "Varona Suarez") hace siete
afios que fu6 establecida en La Habana por una sociedad laica.7 Es de
nueva tradition y en ella se esta hacienda un esfuerzo para emplear
una tecnica avanzada en la ensefianza, lo que ha resultado en que
haya menos atm6sfera institutional y en que los alumnos sean tratados
como individuos. Hoy en dia s6lo hay 40 alumnos en esta escuela,
aunque esti abierta a los ciegos de todas partes de Cuba y tiene
capacidad para mas de los que actualmente alberga. Se dice que es
dificil el persuadir a los padres para que entreguen sus nifios ciegos
a la institution, ya que todavia no hay una comprension general de
la posibilidad de educarles. Por otra parte, en otros tipos de familias,
los nifios ciegos son una fuente de ingress como pordioseros.
Cuando se establezcan los socorros en efectivo y la labor de asis-
tencia social de la familia, las responsabilidades que ahora agobian a
las instituciones que albergan pequefios ej6rcitos de nifios deben ali-
viarse, y puede predecirse que muchas de ellas, con el tiempo, se con-
vertiran en instituciones especializadas, cada una de ellas al cuidado
de las necesidades de los nifios que sufran de alguna enfermedad
especial o presenten problemas peculiares de conducta o de ensefianza.
Un ejemplo reciente de ese trabajo especializado en favor de los nifios
es el que estA siendo establecido con el nombre de "Patronato national
de las colonias infantiles." Un grupo de damas babaneras, bajo la
direcci6n de la esposa del presidente de la Repnblica, han abierto una
colonia para niflos desnutridos junto a la costa. Este lugar se man-
tendra abiertd todo el afio y en su programa van a incluirse el restable-
cimiento de la salud, la instrucci6n y el recreo de los pequefios re-
cluidos en la colonia. Para empezar el patronato puede hacerse cargo
de oo nifios; pero el plan es especialmente alentador ya que tambi6n
se proyecta mantener el contacto con el hogar a fin de que los progresos
hechos por el niio en el sanatorio no se pierdan al volver a su casa.

3. Los DELINCUENTES
Esta Comision no ha hecho ninguna investigation extensa del
crimen o de las instituciones penales en Cuba. Aunque faltan esta-
disticas completas 8 la proporci6n de la criminalidad resulta elevada;
y esto es especialmente cierto en cuanto a los crimenes de sangre.
7 En La Habana hay una escuela de sordomudos.
8 Las estadisticas mis completas son las del ano 1913, publicadas por el Dr.
Crist6bal de la Guardia, secretario de Justicia. Las estadisticas mis recientes que se ban
publicado estin en el informe de 1932 de la Comision national de estadistica y reformas
economicas.


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188 PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA
El 31 de diciembre de 1932 la poblaci6n penal de Cuba era de 5248
personas, de las cuales 890 cumplian sentencias por actos que habian
causado perdidas de vidas y 149 por hechos en que habia habido
lesiones. En el mismo ano el numero de individuos declarados culpables
por los tribunales fu6 de 13.956, de los que 1412 fueron condenados
por delitos contra las personas.9 Estos 13.956 delincuentes se clasifica-
ban, seginn sus edades, como sigue:
De 13 a 17 afios de edad 1161
18 20 2874
21 30 6868
31 40 2434
mis de 50 619
Es evidente que en Cuba la delincuencia juvenil asume serias propor-
ciones. El pequefio grado de la criminalidad entre las mujeres cubanas
es digno de nota. El Dr. Israel Castellanos, sobre la base de un studio
comparativo, afirma que la delincuencia femenina de Cuba es la menor
de todos los paises que publican estadisticas criminales.10 En 1932,
de la poblaci6n penal de 5248 reclusos, s6lo 127 eran mujeres.1
Se han hecho esfuerzos para crear instituciones especiales para la
delincuencia juvenil. En esta materia tambi6n la depresi6n ha aumen-
tado la necesidad de que se hagan planes constructivos. El director del
campamento municipal para los desempleados, situado en Casa Blanca,
lleg6 a preocuparse del numero de nifios pertenecientes a pandillas
dirigidas por adultos que les ensefiaban a mendigar y a robar. Esos
nifios vivian en s6tanos o en covachas y cuando volvian a esos refugios
por la noche sin traer consigo la cantidad que de ellos se esperaba,
eran maltratados. Sus relatos recuerdan los escritos de Victor Hugo,
Charles Dickens y Jacob Riis sobre este genero de explotaci6n infantil
en Paris, Londres y Nueva York. Estos casos constituyen un indicio
respect a la etapa a partir de la cual Cuba debe comenzar a construir
una nueva estructura de protecci6n infantil, de la cual serAn factores
9 El Dr. la Guardia calculaba en 1913 que Cuba ocupaba el primer Lugar en los
crimenes de sangre entre todos los paises que publicaban estadisticas. Los Estados
Unidos ocupaban el segundo lugar. En 1914 el nnmero de homicidios fu6 de 241
por million de habitantes, y en 1915 esta proporci6n se aument6 a 266 por million.
10 La delincuencia femenina en Cuba, por Israel Castellanos, La Habana, 1929, vol. I,
P. 39.
11 Entre otros aspectos de la criminalidad, la proporci6n de los suicidios llama la
atenci6n. Sobre este tema ban hecho estudios el Dr. Jorge Le Roy, en su trabajo
Estudio mddico-legal del suicidio en Cuba durante el quinquenio de 1902-1906, y el
Dr. Antonio Barreras, en El suicidio en La Habana en el afo de 1912. Segin el Dr.
Le Roy la proporci6n anual de los suicidios en Cuba era de 2.2 por cada cien mil
habitantes. El Dr. Barreras advirti6 una mayor proporci6n de los suicidios entre las
mujeres que entre los hombres, y una menor frecuencia entre las gentes de color que
entre los blancos. Wanse los informed de la "Comisi6n national de estadistica y reformas
econ6micas" correspondientes a los afios 1930, 1931 y 1932. En 1926 hubo 885 suicidas;
en 1927, s6lo 838; en 1928, la cifra fu6 de 898; en 1929 fleg6 a 1017; en 1930
alcanz6 a 1132, y en 1931 subi6 hasta 1217.





EL BIENESTAR SOCIAL


las clinicas y los tribunales juveniles, la libertad vigilada, las escuelas
especializadas y el procedimiento criminal socializado. Tambien en esta
materia la tradici6n cubana ha seguido las normas institucionales; pero
los dos reformatorios, el de niios y el de ninas, senalan un progreso
sobre la antigua practice de poner a los j6venes delincuentes en prisi6n.
No obstante, el reformatorio de ninos, que estA en Guanajay, ha estado
desatendido por mucho tiempo. Excepto la instalaci6n de unas nuevas
duchas y servicios sanitarios parece que ha habido pocos cambios ma-
teriales en ese establecimiento desde los tiempos en que era un antiguo
campamento military. No hay un sal6n de recreo adecuado para los
246 ninos recluidos en el mismo. Durante una visita que hicimos a
esa escuela correccional encontramos a los reclusos sentados en rigidas
filas mientras escuchaban al aparato de radio y los guardias mantenian
su vigilancia sobre ellos. Las barracas eran tristes y llenas de moscas
y los ninos pasaban gran parte del tiempo al cuidado de guardias
ignorantes y pobremente pagados.
El reformatorio de Aldecoa tiene 24o ninas a cargo de las hermanas
de la caridad. La excelente arquitectura espafola antigua de este
edificio ya es de por si una mejora sobre las barracas militares,
hechas de maderas que ocupa el reformatorio de varones, y ademAs
en la instituci6n para ninas se respira un ambiente de bienestar
fisico y espiritual. Las monjas parecian extender sus ingresos de
$28.00o a la atenci6n de muchas mis cosas que la instituci6n
hermana que, segnn informes, recibe $27.000 para invertirlos en
practicamente el mismo nnmero de reclusos que el reformatorio de
Aldecoa. En este se hacfan vestidos de algod6n con prop6sitos comer-
ciales y en bastante grande escala. El acierto de dar ocupaci6n a las
nifas y de pr'oporcionarles una oportunidad de ganar siquiera la
pequena cantidad que obtenian con su trabajo, era evidente; aunque
este trabajo en las instituciones, si se extiende, puede llegar a afectar
los salarios pagados en el mercado regular. El hecho de que 40 de las
ninas que habian sido dadas de alta en la instituci6n habian regresado
voluntariamente y pedido el seguir viviendo alli porque lo preferian
a la lucha para abrirse paso fuera del reformatorio, indicaba que
habian recibido un bondadoso tratamiento y quizA tambi6n que la
ensenanza recibida en la instituci6n no las habia preparado muy bien
para bastarse a si mismas. Como estas instituciones son las unicas que
hay en la Isla para el cuidado de la ninez y juventud delincuente,
deben dar la pauta en caso de que se principie una labor semejante
en otras localidades. Como que ambas instituciones tienen que tratar
con nifos dificiles, la necesidad de seleccionar un buen personal es
especialmente importante, si la labor que se va a hacer va a consistir
en algo mas que la separaci6n temporal de la comunidad de ninos y


189





PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


nifias indisciplinados. En 6sta, como en otras instituciones, los nifios
estarian mejor atendidos si entre aqu6llos que los dirigen hubiese
quienes se mantuviesen en contacto con el hogar de los pequefios
reclusos y estuviesen atentos a sus progresos una vez dados de alta.
Una nifia o un niflo pueden ser recluidos por una muy ligera ofensa
cometida a la edad de diez aflos, y a menos que sus padres o sus
tutores se hagan cargo del pequefio delincuente, este debe permanecer
en reclusion hasta que tenga 19 afios. Aunque la instituci6n para niflas
es muy superior a la de los nifios, ninguna de las dos estA capacitada
para desempefiar la dificil tarea de preparar al niio o la nifia de-
lincuentes para su reincorporaci6n a la comunidad.
No hicimos tentativa alguna para estudiar los sistemas policiacos
y penitenciarios en conjunto. Aunque hay una prisi6n moderna en la
Isla de Pinos, el Castillo del Principe, situado en La Habana, resulta
tan inadecuado para alojar a los presos comunes, como para los
prisioneros politicos del periodo revolucionario. Este penal fu6 el teatro
de algunos de los peores actos de brutalidad y de abandono del regimen
de Machado; y todavia se le emplea boy para encarcelar, no s6lo
criminales vulgares, sino tambi6n antiguos oficiales del ejercito, co-
munistas, y otros prisioneros politicos a los que el actual gobierno
considera como perturbadores.
Las mejoras realizadas durante el iltimo afio en la xnica prisi6n
para mujeres que hay en Cuba es una labor que parece revestir im-
portancia. Bajo el regimen de Machado, muchas de las estudiantes
de la Universidad que eran consideradas revolucionarias, fueron inter-
nadas en esa cArcel de mujeres. El conocimiento directo de las con-
diciones del penal, adquirido de esa manera, ha inducido a esas
muchachas a tratar de modificar la situaci6n en que vivian las presas
comunes. Despues de la revoluci6n se nombr6 a una mujer directora
de la prisi6n. El gobierno tuvo la suerte de encontrar en ella, no solo
una joven integra e inteligente, sino una directora cuyos m6todos
dictados por su intuici6n, han resultado ser los mismos que los afios
y la experiencia en el tratamiento de prisioneros han demostrado ser
tan humanitarios como sabios. Ademis de sus aptitudes naturales,
esta directora ha puesto en su labor un verdadero celo, y constituye
un ejemplo alentador de los recursos que hay a mano para servir a
Cuba una vez se haya encontrado un rumbo y se tenga plena con-
ciencia de las necesidades del pais.
Es preciso hacer constar que el Lyceum, centro social y cultural
femenino, ha auspiciado y respaldado la labor que lleva a cabo la
directora de la prisi6n durante los distintos cambios politicos que han
tenido lugar en el afio transcurrido, ya que con cada nuevo regimen
politico habia el peligro de que fuese separada de su cargo. Para


Igo




EL BIENESTAR SOCIAL


impedirlo, las asociadas del Lyceum han presentado el caso ante cada
gobierno y pedido que se permitiese la continuaci6n de una director
tan eficiente. Solament'e por este medio ha sido posible que la labor
siguiese sin interrupci6n y libre de interferencias politicas. Un centro
no politico de esta indole puede ser de gran valor para interpretar y
proteger todo aquello de valor que se logre para bien de la comunidad.
Conforme estan las cosas, el sistema para la prevenci6n y la re-
presi6n de la criminalidad en Cuba carece boy de organizaci6n siste-
mAtica y de una definida political social. Se necesita con urgencia un
personal especialmente preparado para esta funci6n de defensa social.
Es evidente la necesidad de un estudio integral de la delincuencia,
Ilevado a cabo por un grupo de personas especialmente calificadas
para ello;12 y las cuales pudieran trazar para Cuba un proyecto de
reorganization total de su actual sistema y una bien combinada political
futura que el Estado pudiera seguir en su lucha contra la delincuencia.
Para resumir lo que dejamos dicho sobre las instituciones sociales
cubanas en conjunto, la necesidad urgente es de crear una vida de
comunidad y de hogar, que sea mejor que la actual, en lugar de con-
formarse solamente con proporcionar refugio institutional a los fraca-
sados y a los agotados. Los establecimientos ben6ficos existentes,
nacionales y locales, pnblicos y privados, deben concebirse como partes
de un todo, con sus servicios sistematizados y sus planes trazados a
fin de que todas las regions de la Isla sean atendidas adecuadamente.
En La Habana un "Anglo-American Community Chest" ha preparado
el camino para constituir un fondo comnn de 23 sociedades caritativas
cubanas, de caracter privado. La necesidad basica, sin embargo, con-
siste en reorganizar y modernizar los departamentos national y muni-
cipales de Sanidad y Beneficencia.
Las instituciones sociales han desempeiado un importante papel
en el desarrollo de la sociedad cubana; y a la prevision social le corres-
ponde ahora poner en prActica un plan de vastos alcances para la
reconstrucci6n de la nueva Cuba. Las oportunidades para ello las
tenemos a mano, ya nos fijemos en las diversions, en las viviendas
o en las otras necesidades elementales de la vida colectiva.

4. NECESIDADES DE LA VIDA COLECTIVA
Entre las gentes acomodadas se han desarrollado mucho los de-
portes como el golf, el tennis y el yatismo. El jai-alai y el baseball
han tenido muchos partidarios, durante largos afios, y Cuba ha pro-
ducido muchos jugadores profesionales de primera clase en el iltimo
12 En un proyecto de c6digo criminal cubano, formulado en 1926, se proponia la
creaci6n de una "Junta national para la prevenci6n y represi6n de la delinquencia,"
organismo que se compondria de jueces, abogados, medicos, antrop6logos, educadores
y trabajadoras sociales.


19I





PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


deporte citado. Los cubanos son excelentes nadadores, y el pais man-
tiene un equipo olimpico centroamericano. Las peleas de gallos, en
realidad, constituyen juegos de azar y cuentan con muchos entusiastas
partidarios a falta de otras diversiones mas constructivas.
Las sociedades mutualistasespan5Is han r&alizado parte de la labor
mis efectiva para fomentar el empleo agradable de las horas de ocio.
La inscripci6n en algunas de las principales sociedades no s6lo propor-
ciona la asistencia medica para la cual fueron fundados esos centros
sino que, ademAs, especialmente en La Habana, facilita el uso de muy
hermosos y amplios edificios para fines recreativos. En el Centro
Asturiano de La Habana, por ejemplo, en adici6n a los primorosos
salones de bailes con sus resplandecientes candelabros, al restaurant,
y a las salas de juego y de billar, hay aulas en las que se ensefan
ingl6s, dibujo, mnsica, costura, teneduria de libros, y taquigrafia y
mecanografia a los miembros de la sociedad y a sus familiares, sin
costo extra alguno.
Mis elocuente, quizA, que los propios edificios, es lo que la ins-
cripci6n en estas sociedades ha significado para una familia que vive
en dos habitaciones de una casa de vecindad situada en uno de los
barrios mas pobres de La Habana. Las hijas de esta familia habian
aprendido costura y mecanografia en la escuela de un centro regional
y timidamente usaban el ingl6s que tambi6n habian aprendido alli.
Los principales adornos que habia en las paredes de las dos habita-
ciones eran los diplomas de los honores conquistados por los hermanos
de estas nifas en la escuela del centro regional. Los intereses de la
familia parecian centralizarse en esa sociedad y era por ella que sus
vidas no se limitaban a las paredes de las dos habitaciones en que
residian.
Al hablar en La Habana de la necesidad de plazas de juegos y
deportes y de directores de diversiones, una senora cubana hizo
un relato de los ninos que se congregaban en un pequefo parque cerca
de su casa. Todo el dia, nos decia ella, los ninos jugaban a la revolu-
ci6n y hacian formaciones y desfiles y disparaban unos contra otros
con fusiles imaginarios, *y retiraban a las fingidas victimas para
comenzar de nuevo el combate. Esos ninos necesitaban alguien junto a
ellos, que pudiese traerles un tema de juego nuevo y fascinador o les
dirigiese en cantos o danzas. Este espiritu dramatico que el nino
cubano expresa en sus juegos, pudiera ser utilizado, con reflexi6n y
discernimiento, para la alegria y la educaci6n de esa ninez que necesita
algo mas que las cintas cinematograficas norteamericanas y los dramas
espanoles con que ahora cuenta.
El principio de un programa de deportes modernos, representados
por el estadio en construcci6n en la Universidad y el campo de juego


192




EL BIENESTAR SOCIAL


modelo equipado por el Club Rotario en Camaguey, tienen una gran
labor que desarrollar para conquistar el espiritu deportivo que, desde
la capital hasta las mas insignificantes encrucijadas, encuentra su
expresion en las peleas de gallos y en la omnipresente venta de billetes
de loterfa.
Las artes populares de Cuba, con la exception de alguna misica
de negros, no estdn desarrolladas. Hoy en dia las escuelas de artes
que hay en La Habana y en Santiago gradaan estudiantes que no
tienen una verdadera oportunidad para ganarse la vida y, sin embargo,
en las escuelas pfiblicas se carece de personal para la ensefianza
artistica, que pudiera ayudar a despertar los impulsos creadores de
otros, por medio de su labor en las escuelas pnblicas y en las institu-
ciones sociales, no tanto con la idea de hacer artistas como la de pro-
ducir ciudadanos mas inteligentes y tiles. El que no se le d6 al nifio
cubano todas las oportunidades para su complete desenvolvimiento
constituye in despilfarro de recursos naturales, que no se evitarA a
menos que las artes sean puestas a su alcance.
La vivienda
En la azotea del Museo Municipal de Santiago se encuentra la
reproduction de una antigua calle. La pared de la casa contigua se
ha convertido en un fondo para antiguos portales y frentes de casas,
con sus rejas de madera y de hierro forjado, sus aldabones y linternas
colgantes y sus aleros de tejas rojas. El conjunto ha sido logrado con
precision, y tiene un sello de encanto; pero la belleza de la primorosa
arquitectura antigua no se limita a los museos en Cuba, sino que
tambi6n se encuentra en las calles de las primitivas ciudades pro-
vincianas, asf como en muchas partes de La Habana, en la que el
fomento de nuevas residencies en los repartos ha dejado muchas de
las viejas mansiones convertidas en casas de vecindad. Tras los bells
exteriores de estas afiosas viviendas en las que antafio residia
no mas una familia, ahora se apiian, en una sola habitaci6n, familias
enteras.'3 En general las habitaciones sorprenden por la limpieza, si
consideramos las dificultades con que se logra hacer el aseo, y el apifia-
miento de las gentes, la necesidad de acarrear el agua desde el hidrante
central y el servicio sanitario comtin en los patios. Las pequefias habi-
taciones del fondo ganan un alquiler aproximado de $4 al mes, pero
con $20 se pueden obtener dos o tres cuartos claros y agradables.
Los alquileres parecen muy altos si se toman en cuenta los jornales
que se pagan en Cuba. Por ejemplo, en algunas barriadas de la parte
baja del lado este de Nueva York, que es una ciudad donde el valor
's El censo de 1919 da un promedio de 7.6 personas en cada casa del interior de la
Isla y de mx.6 en La Habana.


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PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


del terreno ha elevado los alquileres de una manera desproporcionada,
esos $4 mensuales constituyen el promedio que se paga, y los salarios
que se ganan en Nueva York son mucho ms altos que los que se pagan
en La Habana.
En los distritos rurales la casa de tipo espafiol, con piso de mosaicos
y patio interior, no se ha arraigado mucho. La casa tipica del campo,
que es el boho, estA techada con pencas de guano y sus paredes estan
hechas con yaguas de palma real. Por lo general el pavimento es de
tierra, y se cocina en un rinc6n con un fogon de carbon vegetal.
Aunque en su exterior el bohio tiene algunas lineas de belleza, y
aunque el techo de guano es seco y duradero, la condici6n general que
existe dentro de esas viviendas, deja mucho que desear. Los bohios
han sido descritos, de manera vivida, por un funcionario del gobierno
cubano, como sigue:
"Nuestro pintoresco boho de guano, legado de los indios siboneyes, es
la misma imagen del atraso y la indigencia. Con la palma real, tan decantada
por nuestros poetas por la esbeltez de su tronco y la majestuosidad de sus
verdes penachos, nuestros campesinos construyen rApidamente el techo y las
paredes de su hogar y se procuran la independencia casi salvaje del n6mada
desamorado de la tierra, que se halla presto a levantar su tienda a la
primera contrariedad de la fortuna, a sabiendas de que no deja tras si
nada que sienta perder. En el interior de estas chozas campestres, unos
cuantos taburetes en buen estado o desvencijados, algunos catres y hamacas,
y en el exterior la rastra con el barril de agua traido hasta alli por una yunta
'de bueyes desde algin arroyo o laguna insalubre, o de alg n pozo super-
ficial que suele ser inundado por el arrastre de las aguas pluviales, componen,
en suma, las comodidades de la familia. Completan el cuadro toda suerte
de aves, perros y cochinos que viven en la mis intima promiscuidad con
los moradores de la casa, y algunos muchachos, astrosos y descalzos, que
juegan en el piso de tierra. En tales condiciones de vida no es extrafio que
nuestros nifios campesinos se hallen llenos de parAsitos intestinales, que
les restan energia vital, les hacen presa fAcil de un sinnfimero de enferme-
dades e impiden su crecimiento y desarrollo normal." "
Lo que resulta alentador, en vista de la desesperada pobreza que
predomina en los distritos rurales de la Isla, es que las gentes del
campo cubano pueden elevarse sobre el medio que les rodea una vez
que se les da un punto de apoyo. Tenemos un ejemplo de ello en una
familia de diecis6is individuals que encontramos en la carretera central,
mas allA de Sancti Spiritus. Hacia dos semanas que se habian instalado
en aquella vivienda y presentaban todas las caracteristicas de los
pobladores de las praderas norteamericanas. En tan corto period
habian sembrado flores alrededor de la puerta principal y habian hecho
14 Informe sabre la labor del departamento de propaganda de la Secci6n de Industria
Animal, por V. M. Peraza (1928), citado en la Ponencia de la Comisidn de Colonizacidn
y Reparto de Tierras, publicada por la secretaria de Agricultura, Comercio y Trabajo,
repnblica de Cuba.


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EL BIENESTAR SOCIAL


un esfuerzo para embellecer su casa. Toda la familia estaba alegre y
esperanzada de Io que iban a poder hacer. Como decia el padre, la
tierra era tan buena que "estarian viviendo divinamente dentro de
un afio." Tenia tres hijos que estaban trabajando en el central cercano,
con lo cual se aseguraban los ingress en efectivo que eran indispen-
sables, y los tres podian ayudarle en su sitio. Toda esta familia pro-
cedia de un district que estaba inmediato, en el que habian vendido su
finca, y tenian alquilada la casa con techo de guano en que ahora vivian
y las tierras que la circundaban, por cuarenta pesos al afio. Habian
traido consigo cerdos, pollos, bueyes, patos, gatos y perros. Aunque la
casa era de construccion muy primitiva, las camas eran muy limpias y
se notaba que sus moradores se esforzaban en alcanzar un medio de
vida decente.
Si bien es cierto que hay mucho por hacer para mejorar las con-
diciones existentes en las ciudades, por una parte, y en los campos,
por otra, la necesidad de ello en las poblaciones pequefias an se
siente mas agudamente. En ellas no hay ni el encanto de la antigua
arquitectura espafiola ni la belleza pintoresca de los bohios para com-
pensar la impresion que causa su miseria. Las casitas, unas veces de
mamposteria y otras de madera, se construyen a lo largo de calles en
las que el lodo hace casi imposible el trAnsito. En el interior de las
casas situadas en los distritos mAs pobres, apenas si hay algo mas que
unas camas de hierro cubiertas de orn y con los bastidores rotos,
y un "anafre." Los pisos de tierra son frecuentes y a menudo, las
familias no tienen un huerto con el cual ayudarse. Las gentes de las
comarcas rurales necesitan que les ensefien a sacar el mayor provecho
posible de sus tierras, pero los vecinos de estos pueblos a que nos
referimos necesitan con mas urgencia el aprender la manera de utilizar
sus pequefios solares yermos. Viven hacinados y sin disfrutar ni de
los beneficios de la ciudad ni de las ventajas del campo.
Recordemos por un instante el cuadro formado por cuatro pobla-
ciones visitadas y que pueden ser consideradas como un corte trans-
versal razonable de las dificiles condiciones predominantes, ya que
dos de esos pueblos correspondian a la region que de antiguo ha
estado mas colonizada en Cuba; un tercero estaba en la comarca
ganadera, donde los monteros conducian el ganado a traves de sus
calles, y el niltimo, un pueblo de una sola calle, habia sido edificado en
el lodo junto a un enlace ferroviario en los nuevos campos de cafia
de la parte oriental. Sus respectivas poblaciones variaban de 12.000
habitantes el uno, 400o el segundo, 2000 el tercero y s6lo 500 el iltimo.
Unicamente en las localidades mayores habia abasto de aguas; las
mas pequefias dependian del agua de la Iluvia, y ni el agua ni el
alcantarillado llegaban a las calles mAs pobres en ninguno de ellos.


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PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


El hospital existente en la mayor de estas poblaciones tenia recursos
para veinte enfermos y pretendia asistir a cuarenta; era un lugar
sucio en el que las camas tenian los bastidores rotos, algunas de ellas
sin colchones, y en el que habia una celda inmunda para alojar a los
locos antes de ser llevados al hospital de dementes. No habia servicios
de hospital en los demas pueblos citados; en uno de ellos, ni siquiera
tenian m6dico. Las escuelas eran menos apropiadas que en las ciudades
y, entre todas, la peor era la establecida en la poblaci6n mas pequefia,
con un aula abierta durante tres meses del ano y a la que asistian
cincuenta nifios matriculados mientras habia sesenta y cinco mas que
no podian ser atendidos, segnn un reciente censo escolar local.
No habia nada previsto en cuanto al socorro de los pobres en
ninguna de las poblaciones referidas; y la mas pequefia del grupo
parecia ser el villorrio mas miserable que pudiera darse, pero todavia
en sus afueras habia un grupo de chozas que estaban ain mas
arruinadas, hechas de lata y de otros desechos, en las que se albergaban
los mAs pobres elementos del lugarejo.
Los recursos con que contaban esas comunidades, definitivamente,
no eran los que se requerian para proporcionar un ambiente favorable
al desarrollo de las generaciones futuras ni habia en ellos facilidad
alguna, para utilizar recursos de otros lugares.
5. CENTERS SoCIALES (O "CASAS DEL PUEBLO")
Las cuestiones basicas sobre las que se fundamentan los problemas
cubanos, tanto industriales como rurales, surgen por raz6n de la tierra,
de las cuestiones obreras y de los mercados. Hay mucho, sin embargo,
que, con direcci6n adecuada, las familias y las comunidades pueden
conquistar por si mismas, como resultado de sus propios recursos y
esfuerzos. El papel que las mujeres ban llegado a desempefiar en la
vida cubana hace pensar que ellas pudieran iniciar diversas formas de
servicio social que se extendiesen por la Isla. Mientras esta Comisi6n
estaba en Cuba, y a reserva de que se emprendiesen, por parte del
gobierno cubano, planes comprensivos para la reconstruccion rural,
como los expuestos en el Capitulo XVIII, se form6 en La Habana un
comit6 de damas con objeto de demostrar la manera c6mo los servicios
sociales y de salubridad pueden influir sobre las condiciones del hogar
y de la comunidad. El proyecto consiste en establecer doce "centros
sociales" (o "casas del pueblo") en barriadas escogidas de la ciudad,
en pequefias poblaciones y en distritos rurales. De acuerdo con el
proyecto habrA en cada centro una enfermera domiciliaria y una
visitadora o trabajadora social que comenzaran sus labores despues
de un aio de preparacion especial adquirida en los Estados Unidos.
El "centro social" ha de incluir, ademas de las viviendas de sus


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EL BIENESTAR SOCIAL


empleados, por lo menos un amplio sal6n de reuniones, una cocina y
terrenos para huerto y para campo de juegos. Con estas facilidades
se podrAn celebrar reuniones y organizar clases, que incluirAn el
estudio de la economia domestica. Tambi6n se podria habilitar un
gabinete en el que la enfermera domiciliaria ofreciese sus consultas.
Como que esta iniciativa representa un servicio novisimo, se sugiere
que las enfermeras deben estar capacitadas en cuestiones de sanidad,
higiene, atenci6n del enfermo y la tecnica de trabajar con familias,
organizaci6n sanitaria, clinicas, hospitales y obras sociales y diver-
siones del lugar. AdemAs de ser experimentadas como enfermeras
domiciliarias en las ciudades, deben adentrarse en los distritos rurales
y montafiosos donde las enfermeras podrian atender extensas comarcas.
Las trabajadoras sociales deben conocer los rudimentos de la
t6cnica del servicio social en casos individuales o de familia, y de los
siguientes aspectos de su trabajo: la visita familiar, la direcci6n de
clubs, diversiones, economia domestica. Deben asi mismo tener no-
ciones de m6todos de ensefianza de adultos. Es necesario que vivan en
"centros sociales" urbanos, a fin de obtener conocimiento cabal de
las variadas actividades del establecimiento y de la manera de encarar
los problemas civicos valiendose del vecindario como laboratorio y
punto de partida; y deben tambi6n visitar obras sociales repre-
sentativas en los distritos rurales.
Se recomend6 que, al hacer la selecci6n de las localidades para
estos "centros sociales," se escogiesen dos de los barrios mAs pobres de
La Habana, asi como uno de Santiago de Cuba, para ser incluidos en
el plan initial con las pequefias poblaciones de goo a 5ooo habitantes,
y los distritos rurales. Con respecto a los centros que se establezcan
en La Habana, dos puntos deben recalcarse:
1. Se podria interesar a los estudiantes de la Universidad, sin dis-
tinci6n de sexos, a que trabajasen con las gentes de estas barriadas.
Podrian ellos ser los directores de los clubs de j6venes y de muchachas,
dar clases a los adultos y establecer contactos directos con las con-
diciones que tienen que afrontar las clases trabajadoras. Parte de las
energias surgidas durante la revoluci6n y que necesitan nuevas salidas,
pudieran convertirse en fuerza constructiva en favor de la comunidad,
si empleadas de esta manera. En todo el mundo los establecimientos de
prevision social han contado con el apoyo y la direcci6n de los
estudiantes.
2. Desde estos centros de prevision pudiera estudiarse la eficacia
con que los recursos sociales y sanitarios de La Habana satisfacen las
necesidades del pueblo. Esta clase de estudio directo por medio de
los centros de prevision establecidos en La Habana podria dar lugar a


197





198 PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA
una labor mas amplia y que obtuviese el apoyo de voluntarios y de
estudiantes para la investigation de sus propias ciudades.
El primer paso en este trabajo con el barrio como centro consiste
en establecer una mutua comprension entre la trabajadora o visitadora
social y las gentes de la comunidad en la que ban de vivir. Todas sus
actividades deben partir de esa base. Durante las primeras semanas
es probable que las trabajadoras sociales aprenderAn mis con sus
vecinos que lo que ellas, a su vez, puedan ensefiarles. A medida que los
mis urgentes problemas les sean expuestos y ellas ayuden a su solu-
cion, comenzaran a obtener una idea objetiva de las necesidades de la
comunidad. El cesante, la familia que no tiene comida, la que no puede
pagar el alquiler, la madre con un nifio enfermo, la que tiene dificul-
tades para manejar a sus nifios, los nifios que no estAn recibiendo
educaci6n, los adultos que quieren aprender a leer y a escribir, la
familia en que hay casos de tuberculosis y necesitan cuidados de
convalecientes y ensenianza de la higiene, el niflo invilido, el debil
mental y el loco, los ancianos desvalidos, los jovenes que estin empe-
zando a vivir la vida y necesitan que les guien, trabajadores que se
rebelan contra las injusticias, todos ellos, poco a poco, vendran en
busca de consejo, de tratamiento y de ayuda. La trabajadora social y
la enfermera han de esperar que les traigan todo problema humano
imaginable para ser solucionado, tan pronto como se sepa que son
amigos de los vecinos y que estAn dotadas de un conocimiento tecnico
especial. En algunos casos la trabajadora social de un barrio cualquiera
podri por si misma atender las necesidades de las gentes que acuden
a ella. En otros podrA proporcionarles los recursos existentes en la
comunidad y hacer que obtengan la necesaria asistencia clinical o de
hospital o dirigirles hasta que consigan algo que ofrezca la comunidad
para satisfacer sus necesidades. Habra otros casos, sin embargo, en
que la enfermera y trabajadora social ni podrAn prestar la ayuda que
necesitan los que acuden a ellas, ni habri recursos en la comunidad
hacia los cuales dirigirlos. SerA en este caso, precisamente, en que mis
se pondrA a prueba sus recursos naturales, su tino, fuerza de caricter
e inteligencia. La pregunta planteada sera: "z Como pueden ellos or-
ganizar su comunidad para que atienda estas necesidades insatis-
fechas?" Algunas veces esto podrA hacerse localmente; otras veces
habri que hacerlo en una escala nacional. En ocasiones quizA podra
hacerse mediante la iniciativa y la ayuda privadas; en ocasiones serA
necesaria la actuacion del gobierno. Habra casos en que la energia
creadora de las propias gentes pueda ayudar a la soluci6n de sus
problemas. El papel de las trabajadoras sociales consistira en estimular
y concentrar las actividades.
Es de esperarse que el desarrollo de los diferentes centros se





EL BIENESTAR SOCIAL


efectfie de manera distinta, ya que han de depender de las necesidades
tipicas de cada comunidad y en cierta forma tambi6n de las aficiones
que demuestren los directores que esten a cargo de cada distrito.
Las oficinas centrales deben establecerse en unos de los centros
escogidos para la labor a desarrollar en La Habana, y la enfermera
y la trabajadora social mejor preparadas deben supervigilar la obra
en todos sus aspectos y visitar frecuentemente los demas centros. Al
mismo tiempo, este grupo de la oficina central debe tener la respon-
sabilidad de un plan destinado a preparar nuevas trabajadoras sociales,
a fin de contar con personal disponible para dotar a los nuevos centros
civicos, a medida que se establezcan. Pudiera muy bien recabarse la
cooperaci6n de la Universidad y de las principales escuelas de en-
fermeras para preparar estos nuevos elementos, pero habrA que insistir
en la experiencia practice que los propios centros puedan ofrecer.
Ha de notarse que la idea de estos "centros sociales" no es la de una
nueva y especializada instituci6n, sino la de un centro de coordinaci6n.
Las enfermeras domiciliarias y las trabajadoras sociales colabo-
rarian con la secci6n de experimentaci6n de la secretaria de Agricul-
tura, con los hospitales, las clinicas y los m6dicos, los funcionarios
pnblicos, las instituciones sociales, las sociedades cooperativas, las
organizaciones obreras y los clubs; y no s6lo ayudarian a esas or-
ganizaciones para que pudieran satisfacer las necesidades que les
fuesen presentadas, sino que serian int6rpretes de esas necesidades
ante la comunidad, de modo que las sociedades de beneficencia y los
servicios pniblicos pudieran actuar mejor.


199











CAPITULO VIII


EL DESCONTENTO SOCIAL Y EL MOVIMIENTO OBRERO

La cadena de acontecimientos que llevaron al derrocamiento de
la dictadura de Machado principi6 con una huelga general en agosto
de 1933. Inmediatamente despu6s comenz6 una ola de intranquilidad
obrera en toda la Naci6n, como nunca habia ocurrido en Cuba en el
pasado, acompafiada de una agitaci6n agresiva, del crecimiento de la
organizaci6n obrera y de una participaci6n cada vez mayor del elemento
comunista. El movimiento huelguistico no s6lo afect6 a las ciudades
sino que se extendi6 a la masa de obreros azucareros, hasta llegar a
afectar a 200.000 trabajadores, durante los meses de agosto y septiem-
bre. Hubo un tiempo en el nltimo de estos meses en que los obreros
tenian en sus manos treinta y seis centrales que representaban el
30 por ciento de la producci6n de la Isla. El descontento continu6 a
veces latente y a veces activo esporidicamente durante todo el ano
y en marzo de 1934 el gobierno del presidente Mendieta se vi6 seria-
mente amenazado por otra huelga general. Lo extenso de este descon-
tento popular indicaba a las claras el profundo carActer de la revolu-
ci6n cubana.

i. LA HUELGA GENERAL DE AGoSTO

El movimiento huelguistico de agosto, que vino a ser la primera
clarinada de la revoluci6n, principi6 con una huelga espontAnea de
los obreros de 6mnibus de La Habana, que deseaban alcanzar ciertos
objetivos limitados de indole economic. Sin embargo, ya para el dia
5 del mes esta huelga se habia convertido en una poderosa ofensiva
politica contra la dictadura. El comercio y la industria unieron sus
fuerzas con los obreros. Pronto se paralizaron todas las comunicaciones
-el transporte maritimo, los ferrocarriles, los tranvias, los 6mnibus
y los autos de alquiler-tanto en La Habana como en el resto de la
Isla. Los peri6dicos suspendieron su publicaci6n. Se cerraron fibricas,
talleres, tiendas, teatros y cines. Se suspendi6 la entrega de alimentos.
Los mozos de caf6s, cantineros y empleados de hoteles abandonaron
sus trabajos; e igual cosa hicieron los recogedores de basuras. Los
tclegrafistas y carteros acordaron unirse a la huelga. La Habana tom6
el aspecto de una ciudad sitiada. Todos los esfuerzos del gobierno para
200





EL MOVIMIENTO OBRERO 201
romper el movimiento huelguistico resultaron inntiles. Esta paraliza-
ci6n de actividades, en escala inusitada en la historia de la Isla,
debilit6 seriamente el prestigious del gobierno y aument6 los temores
de una intervenci6n, lo que asi llev6 a la revuelta del ejercito en
contra de Machado el ii de agosto.

2. EL MOVIMIENTO HUELGUiSTICO EN LOS CENTRALES AZUCAREROS

Con la caida del dictador la huelga general lleg6 a su fin y la
mayoria de los obreros regreso prontamente 'a sus trabajos. Entre
tanto, sin embargo, el descontento se generalizaba en todo el interior.
Se afirmaba que los estudiantes, los comunistas y algunos miembros
del ABC estaban dedicandose activamente a la organizaci6n de los
obreros. Las huelgas se extendian en los centrales azucareros y los
obreros demandaban jornales mas altos, reconocimiento de sus sindi-
catos y mejores condiciones de vida. El 21 de agosto los obreros se
apoderaron del primer central, en Punta Alegre, provincia de Cama-
giiey. Menos de un mes despu6s se calcul6 que el nimero de centrales
controlados por los obreros ascendia a treinta y seis. Se inform6 que
se habian organizado soviets en los centrales de Mabay, Jaronn,
Senado, Santa Lucia y otros. En diversos lugares los obreros tenian
prisioneros a los administradores de los centrales. Se formaron guardias
obreros armados con palos, estacas y unos cuantos rev6lveres que
tenian como uniforme una banda roja en el brazo. Los obreros, los
soldados y los policies empezaron a fraternizar. En las primeras etapas
del movimiento, varias manifestaciones en Camaguey y en Oriente
fueron encabezadas frecuentemente por un obrero, un campesino y un
soldado. En algunos de los centrales de las provincial de Santa Clara,
Camagiey y Oriente, los trabajadores se posesionaron no solo de los
centrales mismos sino que tambian de los sistemas ferroviarios de las
compaiiias azucareras y extendieron su control a los subpuertos y a
las pequefias poblaciones y secciones agricolas vecinas. Se organizaron
comites de auxilio para proporcionar alimentos a los huelguistas y a
sus familias y en algunos casos estos comites se convirtieron en co-
misiones de subsistencia para toda la poblaci6n de la region en huelga.
En varios lugares estos comites asignaron parcelas de tierras para ser
cultivadas por los trabajadores del campo.
Esta ola de agitaci6n y de descontento se extendi6 a casi todos los
centrales y zonas azucareras, y alcanz6 ann hasta los mas remotos.
En el extremo occidental de la Isla, en la provincia de Pinar del Rio,
se declararon en huelga los tabaqueros; e igual cosa hicieron los
obreros de los cafetales de la provincia de Oriente. En la misma region,
las minas de la Bethlehem Steel, en. Daiquiri, se encontraban cerradas





PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


y en posesi6n de los trabajadores; se tuvo noticias tambien de la
existencia de descontento en las minas de manganeso de Cristo en
donde los obreros sitiaron a doce norteamericanos. En Antilla la
bandera roja onde6 desde el palacio municipal, y en Santiago una
manifestaci6n comunista oblig6 al alcalde y al gobernador de la pro-
vincia a abandonar sus puestos.
Los huelguistas comprendian a j6venes y viejos, blancos y negros,
nativos y extranjeros. En muchos lugares toda la poblaci6n obrera
fu6 arrastrada al movimiento; a los obreros de los centrales se unieron
los trabajadores del campo, los empleados de las oficinas y de las
bodegas, y hasta los inspectores y los guardias jurados. Los colonos
formulaban sus propias demandas. En algunos -centrales las cocineras,
lavanderas, nifieras y otros sirvientes dom6sticos declararon una huelga
pidiendo jornales mAs altos. Los pequefios agricultores y los comer-
ciantes de las poblaciones vecinas les prestaron su apoyo solidario.
Durante un tiempo pareci6 como si toda la poblaci6n hubiera asumido
una ofensiva econ6mica.3
Durante la segunda quincena de septiembre empez6 a declinar el
movimiento huelguistico, debido en parte a la aceptaci6n, hecha por
numerosos centrales, de las principales demandas de los obreros.
Muchos de los administradores manejaron sus dificultades obreras con
tino e inteligencia y mostraron disposici6n de llegar a una transacci6n
con los trabajadores. Al mismo tiempo, sin embargo aument6 la re-
sistencia de otros patronos, los cuales aseveraban que la continuaci6n
de las huelgas acarrearia la intervenci6n de los Estados Unidos. El
gobierno se aprest6 a reprimir el movimiento que estaba nulificando
practicamente su control en gran parte de la Isla. Se enviaron tropas
a varios centrales para expulsar a los "agitadores" y devolverlos a sus
duefios. Fueron arrestados centenares de lideres obreros. En diversos
lugares del interior se disolvieron varias manifestaciones comunistas.
El 29 de septiembre, en La 'Habana, los soldados hicieron fuego sobre
los componentes de una manifestaci6n comunista con que se honraban
las cenizas de Julio Antonio Mella 2 y del encuentro resultaron seis
muertos y veintisiete heridos. La sede de la Confederaci6n Nacional
Obrera fue asaltada y sus muebles y sus archivos quemados en la calle.
Entretanto, el regimen de Grau (que entr6 al poder el io de septiem-
bre) se encontraba elaborando rapidamente un programa de legislaci6n
obrera y de organizaci6n del sentimiento nacionalista para oponerse
al embate de los radicales.
1 Resoluciones de la III conferencia national de obreros de la industria azucarera,
enero 15-16 de 1934. La Habana, Sindicato Nacional de Obreros de la Industria Azu-
carera, pp. 15-18. En adelante esta fuente sera citada con la denominaci6n de Resoluciones.
2 Sus cenizas acababan de ser traidas de Mexico en donde fue asesinado en 1929.
Wase p. 13.


202




EL MOVIMIENTO OBRERO 203
Al dar comienzo la zafra y entrar al poder el gobierno conservador
de Mendieta, el 18 de enero de 1934, ocurrio un recrudeminuento de
activa intranquilidad. Durante la semana anterior se habia reunido en
La Habana el Cuarto Congreso Nacional Obrero dominado por la
Confederacion Nacional Obrera de Cuba, de filiacion comunista, con
una asistencia de tres mil delegados; e inmediatamente despu6s los
trabajadores de la industria azucarera celebraron su Tercera Con-
ferencia Nacional con delegados de ciento tres centrales. La prueba
decisiva de la fuerza del gobierno de Mendieta tuvo lugar en el mes
de marzo. El dia 5 de ese mes los tabaqueros de La Habana, que
habian estado en huelga durante varias semanas, protestaron cuando
el gobierno ofreci6 proteccion militar a los rompehuelgas que estaban
embarcando tabaco destinado a Nueva York. Los obreros portuarios
declararon una huelga de solidaridad, y su decision se vio secundada
con el apoyo de los trabajadores de la compafifa de tel6fonos, los de
artes grificas, conductores de camiones y de omnibus, farmac6uticos,
enfermeras y empleados de quintas, clinicas y hospitales y, finalmente,
por repartidores de pan, leche y hielo. Este movimiento, dirigido por la
Confederaci6n Nacional Obrera de Cuba, afect6 aproximadamente a
200.000 obreros y durante un tiempo amenaz6 con derrocar al gobierno
de Mendieta. El gobierno, sin embargo, moviliz6 todos sus recursos
contra este peligro, aprision6 a muchos lideres, y disolvi6 los sindicatos
con la plena intervenci6n del ejercito. Con estas medidas qued6
destruida la fuerza del movimiento y la derrota marc6 un alto decidido
al "ascenso revolucionario" de la lucha obrera.
No estaria completa esta relaci6n de los acontecimientos ocurridos
en este afio tumultuoso sin sefialar la distincion que debe hacerse entre
las demandas'economicas de los obreros referentes a la jornada de
ocho horas, salarios mas altos y mejores condiciones de vida, por un
lado, y la influencia comunista por el otro, la cual pretendi6 capitalizar
el descontento existente para canalizarlo en form de una revolucidn
arrolladora de carActer politico y econ6mico. Es necesario reconocer
la presencia de ambas fuerzas. Dadas la terrible situaci6n econ6mica
de las masas y las pasiones exaltadas cuya fuerza acumulada no habia
tenido una salida efectiva en virtud de la represi6n del Machadato, era
inevitable que ocurriera una explosion social. Los lideres obreros
comunistas se encontraron con un temperamento popular altamente
inflamable listo a incendiarse con la primera chispa de la agitaci6n.
Pero ellos mismos admiten que en las huelgas de la industria azucarera,
ocurridas en agosto y septiembre, en el trabajo de organizaci6n "se
march a remolque de los acontecimientos que la misma lucha en su
curso desarroll6 dia a dia (toma de ingenios, intento de creaci6n de


*1


204 PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA
soviets, armamento del proletariado)." 3 A pesar de esfuerzos anteriores
de la Confederaci6n Nacional Obrera entre los trabajadores de la
industria azucarera,4 sus lideres evidentemente no se encontraban
preparados para un levantamiento tan vasto. Las resoluciones oficiales
de la Tercera Conferencia Nacional de Obreros de la Industria
Azucarera, lamentan que no-se haya apreciado debidamente "la enorme
trascendencia de este movimiento," que se transformaba "en un gigan-
tesco combate de clase. . ." 5
Las huelgas estallaron tan rapidamente "que dificultaban el envio
de delegados permanentes, capaces de orientar y dirigir el movimiento
en cada lugar. No obstante, mediante rApidos recorridos de estos
delegados, instrucciones a comisiones de obreros de los ingenios y
colonias, correspondencia, y por todos los medios posibles, en los
momentos en que la lucha abarcaba el mayor nimero de huelguistas,
se crearon bajo la direcci6n de la SNOIA 6 en todas partes los comit6s
de huelgas como los organismos dirigentes de la lucha en cada caso,
aunque estos comit6s en muchos lugares, como era de esperarse,
adolecieron de defectos y cometieron errores y fallas." r
En contraposici6n con el character espontaneo de las huelgas azu-
careras ocurridas en agosto y septiembre de 1933, la huelga general
de marzo de 1934 contra el gobierno de Mendieta fu6 mas defini-
tivamente un movimiento politico. De acuerdo con lo que asevera el
partido comunista, en los paros que produjo esta huelga "el prole-
tariado demostraba una conciencia de clase mas profunda. . El
Partido las dirige en casi su totalidad, las organiza mas cuidadosa-
mente y les imprime un carActer de movimientos politicos de masas,
dirigidos, no s6lo contra los decretos-leyes fascistas y contra todos
3 Resoluciones, ya citadas, p. ig.
4 A partir de 1932, la Confederaci6n dedic6 sus principales esfuerzos a la campafia
de organizaci6n entre los obreros de la industria azucarera. El 26 y 27 de didembre se
reuni6 la primera Conferencia Nacional de Obreros de la Industria Azucarera con dele-
gados de treinta y dos centrales. De esta reunion result6 la organizaci6n del Sindicato
Nacional de Obreros de la Industria Azucarera.
5 Resoluciones, ya citadas, p. iq.
6 Sindicato Nacional de Obreros de la Industria Azucarera.
7 Resoluciones, ya citadas, p. 17. Fu6 asombroso el grado al que se logr6 Ilegar en
los trabajos de organizaci6n, en vista de los limitados recursos con que contaba el
movimiento obrero. Pero esta falta de recursos fud compensada hasta cierto punto por
la entusiasta dedicaci6n de los organizadores. Como dijo un joven lider comunista:
"La Confederaci6n no necesitaba mucho dinero porque sus organizadores podian viajar
gratis en los 6mnibus, muchos de los cuales eran manejados por compafieros, y cuando
liegaban a alguna poblaci6n o central, los compafieros les daban de comer y un lugar para
dormir y a menudo les ofrecian una camisa y un par de pantalones. Estaban tan pobres
que frecuentemente llegaban sin un centavo en la bolsa." Un miembro del Ala
Izquierda Estudiantil imanifest6 que: "Estuve en un central tres dias durante ]a huelga
de noviembre. De dia me escondia en un bohio en ruinas, y me alimentaba con guarapo
y s61o salia en la noche para caminar entre muchos kil6metros de cafiaverales y
distribuir propaganda a los compafleros."





EL MOVIMIENTO OBRERO


los medios reaccionarios, sino tambi6n contra el gobierno de la contra-
revoluci6n." 8
Al considerar las causas de la agitacion y del descontento inusitados
que han sacudido a Cuba durante casi un aflo, debe colocarse en primer
lugar la depresi6n econ6mica progresiva en que se encontraba la Isla
desde 1925 y que habia llevado a las masas al estado de pobreza, sufri-
miento y miseria que ha sido descrito en otra parte de este informe.
La rigida represion de las actividades obreras durante el regimen
de Machado, constituye el segundo factor de importancia. Cuando
Machado asumi6 el poder, en mayo de 1925, no dejo pasar mucho
tiempo antes de iniciar una campafia contra las tendencias agresivas de
los obreros. Suprimi6 sin dilaci6n una huelga ferroviaria, con el pre-
texto de que causaria dafios a la zafra. El gobierno inform a los
patronos que enviaria policies a las fAbricas para arrestar a los agita-
dores extranjeros, los cuales serian deportados.? Muchos sindicatos
fueron disueltos y arrestados centenares de lideres, gran nnmero de los
cuales fueron deportados. Otros lideres fueron asesinados, entre ellos
Alfredo L6pez, un impresor que habia sido secretario de la Federacion
de La Habana y uno de los fundadores de la Confederaci6n.'0 El
gobierno orden6 la disolucion de la Confederacion Nacional Obrera de
Cuba y de la Federacion de La Habana, las que asi fueron obligadas
a trabajar ocultamente.
Durante el regimen de Machado adquiri6 prominencia la Federa-
ci6n Cubana del Trabajo, que aparecia como organizacion national de
obreros de las derechas.1' Estaba afiliada, por intermedio de la Federa-
ci6n Panamericana del Trabajo, con la Federaci6n del Trabajo de los
Estados Unidos (American Federation of Labor). Sin embargo, a la
organizaci6n cubana se le vela con ojos sospechosos en virtud de la

8 Resolucidn sobre la situacidn actual-perspeetivas y tareas. Resolucidn sobre organiza-
cin. II Congreso del Partido Comunista de Cuba, La Habana, 1934, p. 8. En adelante se
citara esta fuente con el nombre de Resolucidn sobre la situacidn actual.
9 Uno de estos patronos manifesto a la Comision: "Como yo no queria que la
policia viniera a mi fabrica, envie a los trabajadores a los camiones que estaban fuera
de la fabrica. La policia rodeo los camiones y los hombres fueron deportados." -
10 A raiz de la caida de Machado, se encontr6 el cuerpo de L6pez enterrado bajo
un arbol en las laderas de la colina en donde se levanta el Castillo de Atares, lugar en
donde fueron muertos muchos de los opositores de la dictadura. Diario de la Marina,
24 y 26 de agosto de 1933. Para una relaci6n de los principios del movimiento obrero
en Cuba, y un cuadro detallado de su situaci6n durante la primera intervenci6n
norteamericana, vease "Labor Conditions in Cuba" por Victor S. Clark, en el Bulletin
of the Department of Labor, No. 41, (julio de 1902), pp. 663-793.
11 El 31 de diciembre de 1928 aseguraba tener 40.406 miembros, de los cuales 11.935
eran obreros maritimos y portuarios, 5.103 obreros de la industria azucarera y 3.907
obreros de las industrial de metales. Ademas treinta y dos sindicatos locales tenian
15.866 miembros entre los cuales los grupos mas numerosos estaban formados por obreros
industriales, carpinteros y albaiiles. La Hermandad Ferroviaria, con 12.78o miembros,
era independiente. V6ase International Labor Office, Industrial and Labor Information,
vol. 33, p. 146 (3 de febrero de 1930), y vol. 40, p. 92 (19 de octubre de 1931).


205





PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


creencia de que estaba apoyada por la dictadura. Al presente ha
desaparecido completamente.'2
Despu6s de la caida del dictador, el movimiento obrero surgi6
nuevamente a la vida en forma tan vigorosa que daba la impresi6n
externa de una fuerza poderosa y unida. Internamente, sin embargo,
ha sido victima de confusions y desorganizaci6n, presa de tendencias
antag6nicas, y teatro de frecuentes cambios. Las Soo o 1000 entidades
obreras de Cuba, diseminadas de un extremo a otro de la Isla, difieren
considerablemente entre si en character y finalidad, y varian desde las
sociedades conservadoras de beneficios mutuos, hasta los sindicatos
industriales de los tipos mas avanzados. No obstante lo deseable que
seria contar con un diagrama claro de sus principales tendencias, es
imposible ofrecer un cuadro ordenado de una situaci6n que puede
compararse adecuadamente a una sobrecama hecha de innumerables
retazos, muchos de los cuales, ademas, estAn continuamente cambiando
de posici6n y de color. En terminos muy generates, sin embargo, puede
decirse que este cuadro heterogeneo de entidades obreras de Cuba en-
cuadra dentro de dos divisiones principales. A la derecha encontramos
a los antiguos gremios, frecuentemente de caracter local, integrados
en su mayor parte por artesanos y dominados por la vieja filosofia
gremial o por una forma diluida de filosofia anarco-sindicalista.3
A la izquierda se encuentran los sindicatos mas jovenes que estan
intentando desarrollar organizaciones de masas y que estAn esla-
bonados entre si por la Confederaci6n Nacional Obrera de Cuba, de
filiaci6n comunista.
El grupo mas importante de los obreros de las derechas es la Her-
mandad Ferroviaria, que tiene entre 15.000 y 20.000 miembros. Estos
trabajadores son predominantemente conservadores y, al igual que
en los Estados Unidos y en M6jico, constituyen la aristocracia del
trabajo organizado. Tambi6n dentro de esta divisi6n de obreros
cubanos moderados se encuentran muchos otros sindicatos individuales
entre los tabaqueros, portuarios, empleados de comercio y artesanos
tales como carpinteros, albafiiles y barberos. No existe, sin embargo,
organismo national que vincule a todos estos grupos y por ello carecen
12 A raiz de que la convenci6n de la American Federation of Labor celebrada en
1929 habia adoptado una resoluci6n por la que pedia una investigaci6n oficial por el
gobierno de los Estados Unidos sobre las conditions de Cuba, los presidentes de la
Federation Cubana del Trabajo y de la Hermandad Ferroviaria, ambas afiliadas con la
Federaci6n Panamericana del Trabajo, enviaron mensajes a William Green (presidente
de la Federaci6n del Trabajo de los Estados Unidos) en que aseguraban que Machado
era amigo de los obreros y estaba hadendo todo Io que estaba a su alcance para
mejorar sus condiciones. Wase American Labor Year Book (New York, Rand School
Press, 1930), pp. 228, 229.
13 Entre sus doctrinas, la desconfianza contra las actividades politicas ha sido la que
ha influenciado de manera especial a los lideres cubanos. Sin embargo, el terrorismo
asociado con los grupos anarco-sindicalistas de Espafia en general no ha formado pare
del movimiento cubano.


206




EL MOVIMIENTO OBRERO


de fuerza unificada. Existen algunas federaciones provinciales, como
en Pinar del Rio; y en julio de 1934 un grupo de organizaciones
obreras de Santiago inici6 un movimiento para constituir una federa-
ci6n nacional (Union General de Trabajadores de Cuba) en que no
tendrian cabida "las tendencias radicales importadas de paises ex-
trafios." Su programa reviste interns por expresar los ideales del grupo
mas conservador de los trabajadores cubanos. Pide la socializaci6n
de la riqueza, especialmente de la tierra hasta donde sea necesario para
eliminar los latifundios; la nacionalizaci6n y municipalizaci6n de las
empresas de servicios pnblicos; la participaci6n de las utilidades por
parte del obrero; el establecimiento de un salario minimo; el estableci-
miento de seguros sociales para vejez, accidentes, maternidad y paro
forzoso; el reconocimiento del derecho de organizarse y del derecho
de huelga; el arbitraje obligatorio para las disputas industriales; y
la preferencia al trabajador cubano sobre el extranjero.t
Dentro de la segunda division principal de los trabajadores de
Cuba, la secci6n radical o de las izquierdas, la Confederaci6n Nacional
Obrera de Cuba desempefia un papel directivo.'5 Cuando fu6 or-
ganizada en 1925 asegur6 representar a 200.000 obreros. En el Cuarto
Congress Nacional Obrero, celebrado en enero de 1934, se inform6
que habian asistido delegados de doscientos sindicatos y asociaciones
obreras que comprenden 431.000 trabajadores. Los lideres de la Con-
federaci6n, sin embargo, admiten que este total es exagerado y que un
calculo mis exacto de sus fuerzas afiliadas ascenderia a la suma de
300.000 miembros. Es indudable que aun esta cifra es excesiva; el
numero de miembros de la mayoria de las organizaciones obreras
fluctaa grandemente y los totales que aparecen en el papel frecuente-
mente son muchas veces mayores que el nnmero real de los miembros
activos. En el otofio de 1933, sin embargo, la Confederaci6n lleg6 al
pinAculo de su poder. Encabezaba las actividades de los sindicatos
azucareros, que aseguraban tener ioo.ooo miembros; ejercia profunda
influencia entre los portuarios y tabaqueros; dominaba las industrial
de tejidos y transportes (con excepci6n de los ferroviarios y tran-
viarios), y controlaba muchos sindicatos en diversas minas y plantas
manufactureras. Pero desde entonces ha venido perdiendo terreno
incuestionablemente, no s6lo con motivo del mejoramiento general de

4 Diario de la Marina, 24 de julio de 1934.
15 La CNOC surgi6 como resultado de un congreso obrero celebrado en Camaguey,
a iniciativa de los lideres de ]a antigua Federaci6n Obrera de La Habana. Durante un
tiempo, las dos entidades estuvieron intimamente aliadas. Durante el regimen de
Machado, sin embargo, la Confederaci6n pas6 al control de los comunistas ortodoxos,
en tanto que varios lideres de ]a Federaci6n se inclinaron hacia el ala de Trotzky.
Pronto surgi6 una escisi6n y los lideres que seguian a Trotzky organizaron el Partido
Bolchevique Leninista, afiliado a la Cuarta Internacional. Los principales sindicatos que
controla la Federaci6n son los de empleados del comerio, panaderos y sombrereros.


207





PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


t la situaci6n econ6mica, y los efectos de la legislaci6n nacionalista del
gobierno de Grau, sino tambi6n en virtud del sentimiento que existe
entre muchas entidades obreras de que los lideres comunistas de la
Confederaci6n han sacrificado frecuentemente la posibilidad de obtener
triunfos inmediatos por dedicar sus esfuerzos a precipitar el adveni-
miento de la "revoluci6n." La Confederaci6n ha tenido dentro de sus
filas a muchos grupos obreros que no tienen ideas comunistas pero que
se unen a la Confederaci6n por razones de estrategia. Aun en sindicatos
nominalmente considerados como comunistas frecuentemente solo una
fracci6n de sus miembros pertenece al partido comunista.
Para tener una idea mas definida sobre la fuerza de la Confedera-
ci6n asi como un cuadro mas claro de la actual lucha interna del
trabajo, es pertinente hacer una relaci6n de la situaci6n que prevalece
en las industrias basicas de Cuba. El grupo mas numeroso aliado a la
Confederaci6n es el Sindicato Nacional de Obreros de la Industria
Azucarera, que aseguraba tener 100.000 miembros en enero de 1934.16
Desde esa fecha, sin embargo, muchos de sus sindicatos han sido
suprimidos y otros han caido en la inactividad o se han transformado
en organizaciones locales o controladas por las compafiias. Por otra
parte, varias secciones del sindicato estAn controladas por anarquistas
y por trotzquistas. Entre los tabaqueros, empleados en la segunda
industria de Cuba, la entidad obrera mas importante es la Federaci6n
Nacional de Torcedores.'7 Durante varios afios este grupo ha servido
de campo de batalla a lideres comunistas y no comunistas; los pri-
meros durante un tiempo casi controlaron el grupo, pero recientemente
los elementos moderados han recuperado la posici6n directiva en el
organismo el cual es independiente de la Confederaci6n. En Santa
Clara ha existido la misma lucha dentro de las organizaciones de
tabaqueros y se han registrado cambios recientes en favor de los
moderados. Entre los portuarios de La Habana la situaci6n presenta
confusiones semejantes; los elementos comunistas son numerosos y
la Federaci6n de la Bahia, que comprende a los grupos miAs impor-
tantes, goza de la reputaci6n general de tener tendencias comunistas,
a pesar de lo cual la Confederaci6n no ha podido establecer control
firme sobre este grupo.
Uno de los sectores mas fuertes, al decir de la Confederaci6n,
es la industria de transportes. Entre los ferroviarios la influencia
directa de la Confederaci6n se limita principalmente a los trabajadores
16 Del punto de vista obrero, la industria azucarera es estrat6gica no s6lo porque
comprende al grupo mis numeroso de trabajadores de la Isla, sino tambi6n porque su
organizaci6n en grandes centrales ha resultado en la diseminaci6n de nncleos industriales
en todas las regions agricolas del pals.
17 Los tabaqueros emplean usualmente a un "lector" que lee en alta voz, mientras
los obreros trabajan, diarios, novelas y a veces obras mis serias. Estos obreros estin
considerados como uno de los grupos mis inteligentes de los trabajadores de Cuba.


2o8





EL MOVIMIENTO OBRERO


del Ferrocarril del Norte de Cuba; y los tranviarios de La Habana
han rehusado tambien seguir su direccion. Por intermedio del Sindicato
Nacional de Obreros del Transporte, la Confederacion ha controlado
las lineas de omnibus de La Habana y de las rutas que convergen en
la capital.18 Sin embargo, en el resto del pais su influencia es d6bil
ademAs de que el sindicato de la CNOC tiene la oposici6n de la
Federacion Nacional de Choferes, que tiene en su seno a los conduc-
tores de autos de alquiler de las ciudades mas importantes del pais.
El caso de los obreros portuarios puede citarse como ejemplo de
la diseminacidn irregular de estas tendencias antag6nicas en toda la
Isla. En La Habana, como ya se ha dicho, la Federacion de la Bahia
tiene tendencias comunistas; en Santiago, por otra parte, los trabaja-
dores de puerto son conservadores; en Manzanillo, puerto cercano
de la costa del sur, los mismos trabajadores son abiertamente comunis-
tas; en tanto que en Antilla, en la costa norte de la misma provincia,
se encuentran divididos en tres bandos, rojos, rosados y amarillos.9
En Cienfuegos, finalmente, los obreros son definitivamente anticomu-
nistas y conservadores.20
Como otro ejemplo practice del estado de division existente en las
filas de los trabajadores, mencionaremos a los obreros ferroviarios de
Camaguey. Dentro de un total de dos mil obreros se encuentran cinco
divisiones. La primera es la Hermandad Ferroviaria, el grupo mAs
antiguo y mas conservador; la segunda es el grupo de trabajadores
de los talleres, La Unihn, que es "rosado"; la tercera es el Sindicato de
Empleados de Oficina, que es radical; la cuarta es la Asociaci6n de
Empleados de Oficina, que es de las derechas; y finalmente, la quinta
es la Federacion de Obreros Unidos, integrada especialmente por
espafioles, y organizada como grupo de oposici6n a la Hermandad,
cuyos lideres son cubanos y favorecen la ley del 50 por ciento.

3. LA CONFEDERACION NATIONAL OBRERA DE CUBA
En medio de la confusion y de la lucha que caracterizan a la
situacion obrera actual de Cuba, la Confederacion Nacional Obrera
18 El 30 de julio ]a Asociacin de propietarios de omnibus aliados anunci6 que se
habian retirado del sindicato del Transporte de la CNOC once lineas de omnibus de
La Habana, Io cual ha debilitado el control de la Confederacidn en este terreno. La
raz6n ofrecida para explicar este retiro, fue el nnmero excesivo de huelgas que habia
declarado el sindicato. V6ase Diario de la Marina, 31 de julio de 1934.
19 Radicales, liberales y moderados.
20 El presidente de la Federaci6n Maritima de Cienfuegos nos decia en una entre-
vista: "El afio pasado vino aqui una delegaci6n de rojos a decirnos que nuestro plan
de organizaci6n era anticuado y que deberiamos organizarnos de acuerdo con nuevas
normas. Deberiamos unirnos a ellos para aprender. Pero yo les dije que habia tenido
veinticuatro afios de experiencia y que ellos apenas estaban empezando, por lo tanto,
seria mejor que ellos vinieran a tomar lecciones de nosotros. Pretendian filtrarse en
nuestras organizaciones, pero nosotros lo impedimos. No hemos tenido una huelga desde
i9o8. Cuando queremos algo vamos directaipente con los patronos y estudiamos el
punto de comfn acuerdo."


209




PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


se destaca como el grupo mas poderoso y agresivo y coma la 6nica
organizaci6n de alcances realmente nacionales. Por estas razones
merece ser objeto de estudio especial. Los nuevos estatutos de la Con-
federaci6n, aprobados en el congreso obrero celebrado en enero de
1934, han sido elaborados para imprimir a la organizaci6n del trabajo
caracter industrial en vez de caracter gremial. La unidad fundamental
es la secci6n sindical de fabrica, integrada por todos los miembros del
sindicato que trabajan en una misma fabrica, taller, central, plantaci6n
u otra unidad. Sus miembros, reunidos en asamblea general, consti-
tuyen el organismo supremo de la secci6n y designan su comisi6n
ejecutiva.
Estas secciones sindicales de fAbrica son las unidades de una or-
ganizaci6n de dos clases. Verticalmente, habian de estar unidas en
sindicatos industriales nacionales, uno para cada una de las veintisiete
industrias principales. Hasta la fecha s6lo existen completamente or-
ganizados de estos sindicatos nacionales, los de los obreros de la indus-
tria azucarera y los de los obreros del transporte. El mismo tipo de
agrupaci6n ha sido iniciado entre los obreros de artes grAficas, los
obreros de la aguja y de la industria textil, los empleados de la indus-
tria fabril de la alimentaci6n, los empleados de comercio y "los tra-
bajadores de la ensefianza." Entre otros sindicatos nacionales cuya
organizacion todavia permanece en papel, se encuentran los de los
obreros ferroviarios, de puerto y maritimos, los trabajadores agricolas
(fuera de la industria del azncar y del tabaco), los mineros, los
metalhrgicos, los obreros del ramo de construcci6n y los sirvientes
dom6sticos.
Horizontalmente, las secciones sindicales de fabrica ban de ser
agrupadas territorialmente en federaciones sindicales regionales, en
las cuales estarAn comprendidas todas las entidades obreras de una
ciudad y de la region agricola circunvecina. Aunque los nuevos esta-
tutos previenen el establecimiento de cincuenta y una federaciones
regionales, las entidades activas estAn limitadas actualmente a La
Habana, Manzanillo y Santiago, en donde han existido federaciones
durante algnn tiempo, y a las federaciones reci6n formadas de Santa
Clara, Cienfuegos, Camajuani, Camagiley, Holguin y GuantAnamo.
La autoridad suprema de la CNOC es su congreso nacional, inte-
grado por delegados representantes de los sindicatos industriales na-
cionales, de las federaciones regionales, de los sindicatos locales y
regionales, de las secciones de fabrica, y de las "oposiciones sindicales
revolucionarias." Ese Congreso designa al comit6 ejecutivo confederal,
de cuarenta y un miembros, el cual puede delegar funciones
ejecutivas activas a su Bur6 (integrado por miembros residentes en
La Habana) o a una mesa ejecutiva mAs pequefia. La Confederaci6n


210




EL MOVIMIENTO OBRERO


tiene los siguientes funcionarios: Secretario general, secretario finan-
ciero, secretario de educaci6n y propaganda, secretario de actas y
correspondencia, secretario juvenil, secretario de obreras y secretario
negro.
Para aumentar el ni mero de miembros y extender la influencia
efectiva de la CNOC se emplean dos clases de agencias: "Oposiciones
sindicales revolucionarias" y organss de frente nnico." En las or-
ganizaciones obreras que no estin afiliadas con la CNOC, y que se
encuentren bajo control "reformista" o bajo control de la compaif a,
han de formarse oposiciones sindicales revolucionarias, integradas por
aquellos partidarios de la CNOC que sean miembros de estas organi-
zaciones. Estas oposiciones ejercerAn sus actividades en el seno de los
sindicatos, procurando capturarlos y unirlos a la Confederaci6n.2
El "frente nnico," que ha de ser organizado de abajo para arriba
y no de arriba para abajo (y la distinci6n es importante en la tactical
obrera), no implica una union con los lideres de grupos obreros no
radicales sino mss bien una acci6n unida con la masa de los trabaja-
dores de cualquier fAbrica o industria, est6n o no organizados y
cualesquiera que sean sus tendencias econ6micas o political. Esta
acci6n unida tiene como objeto obtener ciertas demandas expresas,
segdn la teoria de que s6lo puede ganarse la confianza de las masas
de trabajadores si se les preste ayuda afectiva en la consecuci6n de
fines practicos. Los comites de fAbrica, encargados de la defensa diaria
de los intereses de los trabajadores, los comites de lucha organizados
para prepararse para un conflicto dado, los comit6s de huelga, los
piquetes de huelga y los comites de auxilio representan varios tipos de
estas agencies de frente nnico.22
El programa de la Confederaci6n esta basado en las doctrinas
marxistas de jue existe un antagonismo fundamental entre la clase
propietariay la clase trabajadora y que la iltima debe luchar para
obtener el control de los medios de producci6n y establecer el estado
socialist por medio de la dictadura del proletariado. La Confederaci6n
mantiene el principio de la lucha de clases y asevera en su declaraci6n
de principios que lucharA: "por las demandas inmediatas del prole-
tariado, industrial y agricola, que tiendan a su mejoramiento material,
social y cultural; establece una estrecha alianza de lucha con el cam-

21 Entre las "oposiciones" que ya se encuentran funcionando estAn el grupo Pro
Unidad, en la Hermandad Ferroviaria, el Grupo Pro Linea de la CNOC, en el sindicato
de empleados de comercio, que adquiri6 cierto grado de influencia durante la huelga
de la empresa Woolworth, la Unidad Sindical Tranviaria, entre los tranviarios, y la
Unidad Gastron6mica entre los cocineros, mozos y cantineros.
22 Para el texto de los estatutos y para otros informes detallados sobre la organizaci6n
de la Confederaci6n Nacional Obrera de Cuba, viase Resoluciones y acuerdos sobre la
estructura orgdnica de la CNOC, IV Congreso Nacional Obrero de Unidad Sindical, La
Habana, T934.


211




PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


pesinado, masas pobres de las ciudades y la nacionalidad negra opri-
mida; lucha contra las guerras imperialistas y de opresi6n colonial,
y se propone como objetivo final de lucha el derrocamiento revolu-
cionario del regimen burgu6s-feudal-imperialista, para emancipar al
pueblo oprimido de Cuba y al proletariado, como case internacional-
mente explotada." La CNOC estA afiliada con la Confederaci6n Sindi-
cal Latinoamericana cuya sede estA en Montevideo, y se adhiere "en
principio" a la Tercera Internacional. La Confederaci6n mantendrA
relaciones fraternales estrechas y enviarA delegados a los congresos
de los movimientos obreros revolucionarios de todos los pauses, pero
especialmente a los de la Trade Union Unity League de los Estados
Unidos.23
Como ejemplo de las demandas inmediatas que persiguen la CNOC
y sus sindicatos afiliados, podrAn citarse las demandas elaboradas por la
Tercera Conferencia Nacional de Obreros de la Industria Azucarera.
Entre estas demandas se encontraban la jornada de ocho horas para
trabajadores del campo y de los ingenios, un salario minimo de $i
diario para toda clase de trabajos, jornales fijos en vez de jornales a
destajo, pagaderos en efectivo y no en fichas o vales, jornales dobles
para trabajos extraordinarios y pago inmediato de todos los jornales
atrasados. Otras demandas se referian a servicios que reclamaban los
trabajadores tales como habitaci6n, luz y agua gratuitas durante todo
el afio para los trabajadores ocupados asi como para los desocupados,
servicios m6dicos, de enfermeria y de hospital, con facilidades especiales
para casos de maternidad, escuelas y desayunos escolares gratuitos
para los nifios. Deberia abolirse el monopolio de las bodegas. AdemAs,
se estimularia la organizaci6n de los trabajadores por medio del re-
conocimiento del sindicato, control sindical de las altas y bajas de
personal, garantia de los derechos de organizaci6n, huelga, prensa y
reunion, y retire inmediato de los guardias rurales de los centrales,
ingenios y pueblos cafieros.4
Unida a la obtenci6n de estas demandas inmediatas podra venir
la incautaci6n de los centrales azucareros, para lo cual las instrucciones
son como sigue: "La toma de ingenios por los obreros no debe limitarse
a un acto de ocupaci6n de las fAbricas para 'resguardarlas y cuidarlas';
en si es, y debe dArsele el alto contenido revolucionario que esta
medida implica. A). Debe ser acompafiada de la toma de las tierras
23 Vase ibid., pp. 103-115. En los Estados Unidos la Trade Union Unity League
representa el grupo "Stalinista," encabezado por William Z. Foster.
24 Vase Resoluciones, ya citadas pp. 5 y 6. Entre estas demandas se coloc6 en
primer lugar la jornada de ocho horas ya que este triunfo significaria no s6lo un
enorme mejoramiento en las condiciones de los obreros ocupados, sino tambien una
promesa de proporcionar ocupaci6n a ioo.ooo obreros adicionales, con Io cual se
aliviaria le desocupaci6n y se obtendria un arma eficaz contra la propaganda de una
ley de so por lento.


212




EL MOVIMIENTO OBRERO .3


para su reparto entre los desocupados y obreros agricolas, a los cuales
la prolongaci6n de la huelga condena a la miseria mis terrible. B). Debe
procederse a la confiscaci6n del azncar y de todo lo que haya en el
ingenio y en el Departamento Comercial que pueda servir para el
auxilio y mantenimiento de los huelguistas y sus familias, sin destruir
parcial o totalmente la fAbrica o las bases tecnicas para la producci6n
de la misma." "
La lucha econ6mica por las demandas concretas e inmediatas de los
trabajadores, segan recomiendan estos elementos, debe estar unida a
finalidades politicas mis amplias; hay que hacer uso de las huelgas
como medio para movilizar e incorporar al movimiento revolucionario
obrero, a todas las masas trabajadoras y debe mostrarseles a 6stas "la
necesidad de librar batallas decisivas por el poder, y c6mo enlazar
cada movimiento con la lucha general, orientando el movimiento en
su conjunto hacia esos objetivos mis elevados." La campafia toda debe
ser dirigida hacia "la liberaci6n de la clase obrera," por medio de la
revoluci6n agraria y anti-imperialista y por el establecimiento de un
gobierno de obreros y campesinos.26
El programa de la CNOC dedica especial atenci6n a cuatro grupos:
los desocupados, los obreros negros, las obreras y la juventud.
Reconoce que, salvo algunas manifestaciones esporAdicas y algunas
"marchas de hambre" se ha descuidado el trabajo de organizacibn
entre los desocupados. En conformidad con el programa bosquejado,
deberAn organizarse secciones sindicales entre ellos, y darles a los
miembros los mismos derechos y las mismas obligaciones que tienen los
miembros de otros sindicatos, pero eximirles del pago de cuotas. Se
declara que hay necesidad tanto de prestar ayuda inmediata al deso-
cupado como 4de establecer el seguro contra la desocupaci6n. A los
trabajadores agricolas deberian entregarseles pequefias parcelas
exentas del pago de renta, asi como semillas y aperos de labranza que
proporcionen los patronos y los municipios."
Los obreros negros pueden pertenecer a todos los sindicatos que
integran la CNOC con los mismos derechos y obligaciones que los
blancos, "pero para propender a la defensa de sus especificos intereses
como obreros de una nacionalidad oprimida, y con el fin de facilitar su
organizaci6n," 28 se organizarAn departamentos especiales para obreros
negros. Se exige que se les conceda igualdad de jornales y de con-
diciones de trabajo y que terminen todas las distinciones y segrega-
25 Ibid., p. 30. La ausencia relativa de dafios a los centrales mientras estuvieron en
manos de los trabajadores durante el otoflo de 1933, constituye un tributo tanto a la
disciplina de los obreros como a la pericia y buen tino de los patronos.
20 Resoluciones y acuerdos, ya citados, p. 18; y Resoluciones, ya citadas, p. 7.
27 Vase Resoluciones y acuerdos, ya citados, pp. 59-61; y Resoluciones, ya citadas,


28 Resoluciones y acuerdos, ya citados, p. r13; tambien pp. 69-75.


213





PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


clones y que se establezca el principio de que al darse trabajo a obreros
en grupo la mitad, por lo menos, debe ser de negros.
Se pide que a la mujer se le conceda un papel mas importante en
las organizaciones obreras y que se le elija a puestos de responsa-
bilidad. A pesar de que los sindicatos de obreras entre las despalilla-
doras y las de la aguja han desempefiado una parte activa y eficaz en
las huelgas, la Confederaci6n asevera que los trabajadores en general
han dado a la mujer s6lo una posici6n subordinada. Se menciona el
caso de la Federaci6n de Torcedores, entidad "reformista," que per-
mite la organizaci6n de las despalilladoras solo con la condici6n de que
acepten un asesor var6n." Se asevera asimismo que se ha descuidado a
la juventud no obstante que en la industria textil, por ejemplo, los
obreros j6venes constituyen mayoria. El Congreso Obrero de 1925 fu6
objeto de critics por haber guardado silencio con respecto al estado
del aprendiz y a la condicion general de los elementos j6venes en las
filas de los trabajadores. Se pide que cese esta situaci6n y que se
organicen departamentos de j6venes en las secciones de fAbrica, con
actividades destinadas especialmente para atraer a los trabajadores
j6venes."
4. LA FUERZA DEL COMUNISMO

Ya hemos hecho referencia a la influencia comunista dentro de la
Confederaci6n Nacional Obrera de Cuba. Una resoluci6n aprobada por
el 6ltimo congreso de la Confederaci6n, atribuye completamente a
los comunistas la efectiva reconstrucci6n del organismo desde que se
colocaron a su cabeza durante la represi6n de Machado, y manifiesta
que no debe pretenderse ocultar "su estrecha vinculacion con el Par-
tido Comunista." 3' Ambas entidades tienen directivas prActicamente
entrelazadas, y la influencia comunista es evidente tanto en una buena
parte de la literatura como en las practices de la Confederaci6n.
Pero cabe preguntarse cuAl es el estado que guarda el partido
comunista mismo? La influencia comunista entr6 a Cuba poco despues
de la revoluci6n rusa y en 1920 un congreso obrero reunido en La
Habana envi6 "un saludo fraternal a la R6publica Sovi6tica Socialista."
Empero, no fu6 sino hasta 1925 cuando se. organiz6 el Partido Comu-
nista de Cuba, del que fu6 Julio Antonio Mella el primer secretario.
Durante los afios subsiguientes su crecimiento fu6 lento y en 1929 mili-
taban en sus filas unos cuantos centenares de miembros residentes en La
Habana y en las ciudades interiores de Cardenas, Cienfuegos y Man-
zanillo. No obstante que estaba constituido predominantemente por
trabajadores, sus miembros, en su mayor parte, eran extranjeros que


29 Ibid., pp. 77, 78 y 98.
31 Ibid., p. ioo.


30 Ibid., pp. 28-35, 97 y 98.


214





EL MOVIMIENTO OBRERO


trabajaban en "la industria ligera" mis bien que en los sectores
basicos de la vida econ6mica de Cuba.
Sin embargo, a partir de 1931, el partido modific6 decisivamente
su political y con objeto de obtener el apoyo de las masas inici6 una
labor sistemAtica para penetrar a las divisiones fundamentales de las
clases obreras, particularmente los obreros de la industria azucarera.
Desde la zafra de 1932 en adelante, estas labores principiaron a
mostrar resultados tangibles. Segnn se asevera, el nnmero de sus miem-
bros aument6 de 350 a 3000 al principiar 1933, y a mas de 600o en
abril de 1934. Este crecimiento fu6 acompafiado por otras conquistas.
El partido extendio su organizacion a todo el pais, y estableci6 grupos
en los principales centros de todas las provincias, con excepcion de la
de Pinar del Rio. Penetr6 a las industrias bAsicas de la Isla-azncar,
tabaco y transportes urbanos-y, a un grado menor, a los ferroviarios,
portuarios y empleados de los cel6fonos. Su organizacion interna fu6
reconstruida, constituy6ndose celulas organizadas por fabricas y plan-
taciones que substituyeron las de oficio o de sindicato. El partido
"purific6" sus filas con la expulsion del grupo de oposicion que res-
paldaba politicas de Trotzky. Creo la Liga Juvenil Comunista, que
asegura tener varios millares de miembros. Mantuvo y reforz6 su
control sobre la Confederaci6n Nacional Obrera, organize y extendi6 el
Sindicato Nacional de Obreros de la Industria Azucarera y otros sindi-
catos industriales nacionales, y organize las ramas cubanas de la Liga
Anti-imperialista y de la Defensa Obrera Internacional.2
Aliadas con el partido se encuentran varias entidades subsidiarias.
El Ala Izquierda Estudiantil tiene una sucursal en la Universidad de
La Habana con cerca de 300 miembros y se informa que ha alistado l
a una gran porci6n de los estudiantes del Instituto de La Habana, de
la Escuela Nornmal de La Habana, de las dos escuelas tecnicas en
Rancho Boyeros y de varios institutos y escuelas normales provinciales.
La Liga Juvenil Comunista asegura tener 3500 miembros entre diez
y seis y diez y ocho afios de edad.3 Esta organizada por secciones en
fabricas, talleres, escuelas, tiendas y tambien por grupos geograficos.
A sus miembros se les ha encomendado la responsabilidad de ensefiar
marxismo a la Liga de Pioneros, que constituye un movimiento em-
brionico para los nifios de las escuelas primarias. La Union Radical de
Mujeres constituye el ala feminista del movimiento comunista. La
Liga Anti-imperialista, cuyos miembros se calculan en 5000, sirve de
lazo de uni6n entre los miembros del partido y los simpatizadores de
entre los elementos burgueses que estAn opuestos al imperialismo. La
Defensa Obrera Internacional tiene la responsabilidad de defender
32 Resolucidn sobre la situacion actual, ya eitada, pp. 9, 10 y 22 a 24.
33 V6ase Juventud Comunista, La Habana, julio-agosto de 1934, P. 19.


215





PROBLEMS DE LA NUEVA CUBA


por medio de servicios juridicos, y por comparecencias ante las autori-
dades, manifestaciones callejeras y propaganda en general, a los
camaradas que hayan sido arrestados, encarcelados o que se encuentren
en otras dificultades. El Socorro Rojo Internacional funciona para
obtener fondos para los huelguistas.4
El segundo congreso del partido, celebrado en abril de 1934, mani-
festo que a pesar de los progresos alcanzados, el crecimiento en
t6rmino de miembros no se encontraba a la altura de las grandes posi-
bilidades ofrecidas por el movimiento huelguistico de 1933-1934
Muchos de los progresos obtenidos solo habian sido temporales. En la
provincia de Oriente, en donde el partido dice tener 1300 miembros,
los trabajadores de varios centrales ingresaron al partido en masa,
hasta llegar a 300 los miembros nuevos que ingresaron en un solo
central. Sin embargo, pocos meses despues estos centenares de miem-
bros se habian "evaporado" y s6lo quedaban unas cuantas docenas.
En la provincia de Camaguey, despues de un aumento marcado en el
nnmero de miembros a raiz de las huelgas azucareras, ocurri6 una
mengua que dej6 en la mayoria de los grandes centrales nnicamente
algunos miembros aislados en vez de c6lulas activas. En la provincia
de Santa Clara, a pesar del increments ocurrido durante la zafra de
1932, el nime-o de miembros es casi igual al de antes. El partido
asegura tener Eerca de 250 miembros en los ferrocarriles de la Isla,
pero estan tan diseminados que s6lo una o dos celulas pueden mantener
una vida activa.
En su segundo congreso, el partido bosquej6 un programa agresivo
para el futuro encaminado a lograr la adhesion de la mayoria de las
clases trabajadoras. Para obtener este fin se consideran instrumentos
esenciales las organizaciones obreras; deberAn funcionar como "correas
de transmisi6n" para transportar las ideas y las politicas comunistas a
las masas. El control de las actividades de los sindicatos serA ejercido
por medio de "fracciones" integradas por miembros del partido en cada
sindicato o federaci6n. Estas "fracciones" dirigirAn la politica de la
organizaci6n no por medio del monopolio de los puestos oficiales, sino
mAs bien por medio de la influencia que su pericia, inteligencia y
devoci6n al bienestar de los trabajadores, les granjeen.5 Deberi
prestarse especial atenci6n a los obreros de las industrias estrat6gicas
4Los comunistas tambien ban cooperado en la organizaci6n de un Comit por los
Derechos del Negro, que investig6 los disturbios de Trinidad. V6anse pp. 35 y 37.
3 Para enterarse del papel te6rico que desempelian estas fracciones en las actividades
de las organizaciones obreras, vease Los partidos comunistas de la Amirica del Sur y
del caribe y el movimiento revolucionario (Barcelona, Publicaciones "Edeya"), pp. 51-59.
En Cuba se admite que el trabajo de estas fracciones es aun embri6nico; "o no existen
por completo o no funcionan regularmente." Resolucidn sobre to situacidn actual, ya
citada, p. 29,


216




EL MOVIMIENTO OBRERO


-azacar, tabaco, ferrocarriles, puertos, gas, electricidad, telegrafos y
tel6fonos.
El program estipula tambien el desarrollo de actividades en otros
grupos. Entre los campesinos, entre los cuales el partido no tiene
mucha fuerza, debe llevarse adelante la lucha para apoderarse de los
latifundios y realizar su distribuci6n. AdemAs, debe movilizarse a los
desocupados; y desarrollar propaganda en el ej6rcito, la marina y la
policia.36 Las masas de los negros deberAn ser incorporadas a la lucha
y organizadas para exigir igualdad econ6mica, politica y social asi
como autonomia en la faja negra de la provincia de Oriente.37 Final-
mente, el partido se declara listo para entrar a la campafia politica
para las elecciones del congreso constituyente, y emplear esta actividad
para Ilevar adelante su propaganda y convencer a las masas de que
la nnica soluci6n de los problemas de Cuba se encuentra en la "revolu-
ci6n agraria y anti-imperialista." 38
El grado hasta el cual pueda el comunismo desarrollar este pro-
grama depende de dos factores principales: la fuerza interna del movi-
miento y la situaci6n social y econ6mica en la que se desarrolle. El
partido ha tenido la buena fortuna, en terminos generales, de que sus
lideres en muchos casos han sido hombres de inteligencia, magnetismo
e integridad. Se ha conquistado el apoyo de varios de los intelectuales
mis eminentes de Cuba asi como de un grupo creciente de maestros,
escritores y profesionales de la nueva generaci6n. Muchos de sus miem-
bros pertenecen a aquella pequeia minoria de cubanos que tienen una
verdadera religionn" en el sentido de que representa una devoci6n pro-
funda que orienta las actividades completes de su vida. Este factor
produce una unidad y una seguridad que se destacan en medio de
36 Para mayors detalles con relaci6n a estas actividades, vease Juventud Comunista,
ya citada, paginas 27-29.
V6ase Resolucidn sobre to situacidn actual, ya citada, p. ig. Se recomiendan luchas
concretas para exigir el derecho para los negros "de ocupar cualquier puesto de trabajo
en las fabricas, oficinas y comercio, de ser miembros de las quintas, de ser admitidos
a todos los hoteles, teatros, cines, parques, etc."
38 La revoluci6n tiene como finalidad "la liberaci6n national de Cuba del yugo
imperialist y agrario," e implicarA la cancelacion de la deuda externa, la confiscaci6n
y nacionalizaci6n de todas las agencias de control econ6mico que se encuentran actual-
mente en manos de extranjeros (corporaciones, ferrocarriles, minas, centrales, bancos,
etc.), la confiscaci6n y nadonalizaci6n de los latifundios para distribuir las tierras entre
los campesinos, los obreros agricolas y los soldados, y la reducci6n de impuestos para
los campesinos y para la pequefia burguesia. Por medio de esta revoluci6n agraria y
anti-imperialista, se asevera que el proletariado obtendra la cooperaci6n de los campesinos
y de la pequefa burguesia urbana sin cuyo concurso seria imposible que el proletariado
por si s6lo derrocara el poder del imperialismo, de los terratenientes y de la gran
burguesia. La revoluci6n no establecerA la dictadura socialista del proletariado, sino que
"Ia dictadura revolucionaria y democrAtica del proletariado y los .campesinos," cuyo .
poder sera ejercido por un sistema de soviets. La etapa final, de acuerdo con el programa,
sera la transformation por el proletariado, con ayuda de los campesinos pobres y de
los "elementos semi-proletarios," de esta revolution en socialismo integral que neu-
tralice a la pequefia burguesia y destruya la resistencia de la gran burguesia. Wase
"Trotzkismo es Contrarrevoludon," por J. A.-Guerra, Masas, La Habana, junio de 1934.


217





PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


una sociedad confusa y desorganizada, en la cual casi todos los grupos
se ven divididos por cismas motivadas por ambiciones personales.
"El nnico grupo del pais que tiene discipline, unidad y energia," nos
dijo un periodista astuto, "es la pequefia banda de comunistas." Sin
embargo, este espiritu de dogmatismo confiado puede representar un
obstaculo a la par que una ventaja. La tendencia que tiene a adoptar
una actitud sectaria, desdefiosa de cualesquiera otros puntos de vista,
ha constituido probablemente factor importante en la mengua de la
influencia comunista entre los grupos obreros durante los iltimos
meses.a9
-- La influencia mas profunda del movimiento comunista, sin embargo,
ha sido ejercida no tanto por los pocos millares de miembros que
aceptan la rigida disciplina del partido, cuanto por los centenares de
miles de cubanos que simpatizan mas o menos abiertamente con las
ideas y las finalidades comunistas. Estos cubanos han recibido gustosos
al comunismo como una fuerza redentora que podria sacarlos del
desierto de pobreza y miseria en que se habia convertido Cuba.
Si la industria azucarera llega a experimentar un retorno relativo
de la prosperidad, y si un programa de reconstrucci6n agricola conduce
a restituir la tierra al pueblo y a aliviar a un grado considerable la
carga de la desocupacion, el interns de estos simpatizadores se entibiara
inevitablemente y la influencia de los comunistas decaerA en forma
marcada. Hay cierto grado de verdad en la afirmaci6n que hicieron
docenas de personas que comparecieron ante la Comisi6n: "en Cuba
no hay comunismo, solo hay hambre."
La situaci6n internacional de Cuba, por otra parte, constituye tam-
bien un serio obstaculo para el 6xito completo del comunismo. Dado
que la Isla depende de los Estados Unidos para su mercado principal,
es dificil concebir el triunfo del comunismo en Cuba mientras los
Estados Unidos conserven el sistema capitalista. Los partidarios de
Trotzky en Cuba reconocen la fuerza de esta t6sis, la cual, sin embargo,
es rechazada resueltamente por los "stalinistas" ortodoxos, los cuales
niegan que la revoluci6n en la Isla deba esperar hasta que una revolu-
ci6n semejante haya triunfado en los Estados Unidos.40 Los argu-
39 El partido admite con franqueza la existencia de tendencias sectarias. "La opinion
de que el Partido debe ser una organization muy cerrada, no una organizaci6n de masas,
se ha manifestado muy peligrosa, adquiriendo particular gravedad en algunos lugares,
como en Cascorro, por ejemplo, donde el sectarismo ha encontrado su expresi6n en la
'teoria' de que 'mientras menor nnmero de miembros tenga el Partido mejor se
trabaja,' o en Coliseo, Matanzas, donde los compafieros dicen que 'parn trabajar bien el
Partido no debe tener mis de treinta miembros en la localidad.'" V6ase Resolucion
sobre la situacidn actual, ya citada, p. 25.
40 De acuerdo con esta tesis, la revoluci6n cubana podria contar con el apoyo de
los "obreros y campesinos" de todo el continente americano, inclusive los Estados
Unidos. La influencia del imperialism japones y britinico, los principales rivales del
imperialism norteamericano, podria lanzarse contra la intervenci6n de los Estados
Unidos en la Isla. Se arguye, por otra parte, que podria aplacarse a las Estados Unidos


218





EL MOVIMIENTO OBRERO


mentos de este ultimo grupo son mas ingeniosos que convincentes y
ofrecen pocas esperanzas de que los lideres de una posible Cuba comu-
nista pudieran escapar con mayor 6xito que los lideres de otros regi-
menes, las desconcertantes limitaciones que impone al desarrollo de
politicas internas la intima relaci6n que guarda la Isla con su vecino
mas poderoso del norte.
En una palabra, los poderosos factores tanto nacionales como
internacionales que afectan al comunismo cubano, sugieren que el
movimiento podria adquirir trascendencia nnicamente si las fuerzas del
nacionalismo y el capitalismo conducen a que las masas cubanas se
vean lanzadas a un estado de desesperacion semejante al que prevalecia
antes de la caida de Machado. Y aun entonces, su papel pudiera limi-
tarse en gran parte a la destrucci6n. Podria llevar a Cuba al caos, pero
al carecer de la independencia de un aislamiento relativo como el que
ha disfrutado el comunismo en Rusia, el comunismo cubano no gozaria
ni de tiempo ni de oportunidad para entrar a una etapa constructive.
mediante el otorgamiento de ciertas concesiones a nacionales estadunidenses. En el caso
de un posible bloqueo econ6mico del exterior, la economia internal de Cuba podria ser
fortalecida, al aumentar la producci6n de ciertos articulos alimenticios esenciales, tales
como arroz, patatas y frijoles. Ademhs, la estimulaci6n del comercio con la Uni6n
Sovietica permitiria cambiar azacar por trige, petr6leo, maquinarias y otros productos.
(Vease ibid., pp. 14 Y 15).


219













CAPITULO IX


EL GOBIERNO Y LA CUESTION OBRERA

I. TENTATIVAS PARA REPRIMIR LA AGITACI6N SOCIAL

Durante las primeras semanas inmediatas a la caida de Machado,
la lucha de las masas obreras para mejorar sus condiciones cont6 con
las simpatias del pnblico en general. Ademas, los circulos oficiales,
tanto del gobierno de Cespedes como del regimen de Grau miraron,
al parecer con buenos ojos, los esfuerzos de los trabajadores. Sin em-
bargo, la rapidez con que cundi6 el movimiento huelguistico, la actitud
agresiva de los trabajadores, la creciente influencia de los comunistas
y las amenazas que implicaban contra las personas y las propiedades
extranjeras, bien pronto despertaron la aprensi6n. Estos temores,
sumados a la resistencia de las compafiias azucareras y de otros
patronos, condujeron a un cambio en la actitud de las autoridades
cubanas, las cuales se vieron impelidas a contener la ola de descontento
que aumentaba de dia a dia.
Ademas de los matodos de represi6n directa a que se hizo referencia
en el capitulo anterior, hubo de acudirse a medidas legislativas para
sofocar la agitaci6n. Con fecha 7 de noviembre de 1933 el gobierno de
Grau expidlo un decreto sobre organizaci6n sindical,1 en el cual se
garantizaba el derecho de organizar a los obreros de todas clases-
con excepci6n de los funcionarios y empleados del gobierno, del ej6rcito
y la marina, y la policia-pero se prohibian las huelgas que fueran
declaradas sin haber sometido previamente las demandas del caso al
sistema gubernamental de juntas de arbitraje, cuyas decisiones ten-
drian fuerza obligatoria.2 El decreto requiri6 que todos los sindicatos
se inscribieran en la secretaria del Trabajo,3 y estipulaba que podria
ordenarse la disoluci6n de las que no lo hicieran; ademas, se di6
derecho a delegados de la secretaria para asistir a las reunions sindi-

1 Gaceta Oficial, 13 de noviembre de 1933. Decreto nnm. 2605.
2 Al parecer, en conformidad con este decreto s6lo se permitian las huelgas cuando
las juntas arbitrales hubieran decidido en contra de los patrons o cuando fueran
declaradas para "apoyar huelgas legitimas decretadas por otros sindicatos."
3 La secretaria fue establecida el 13 de octubre de 1933 (Gaceta Oficial, 16 de octubre
de 9.33. Decreto num. 2142). El Decreto nhm. 2355 (Gaceta Ofcial, 26 de octubre de
1933) defini6 la jurisdicci6n de la nueva secretaria.
220





EL GOBIERNO Y LA CUESTION OBRERA 221
cales. Finalmente, el decreto requeria que todos los funcionarios de
los sindicatos deberian ser ciudadanos cubanos.4
Las estipulaciones del decreto de Grau fueron ampliadas por el
gobierno de Mendieta en el famoso decreto-ley nnm. 3, para la regula-
ci6n de las huelgas, expedido el 6 de febrero de 1934.5 Este decreto, si
bien reafirmaba el derecho de organizacion y el derecho de huelga, esti-
pulaba que las huelgas s6lo podrian ser declaradas despues de un
plazo obligatorio de espera, y ordenaba que ninguna podria ser de-
clarada sin previo aviso, por lo menos con ocho dias de anticipaci6n,
a la secretaria del Trabajo. Este aviso deberia ir acompafiado de una
relaci6n de las demandas de los huelguistas asi como de las razones en
que las apoyaran. Todas las disputas tenian que ser sometidas
a las Comisiones de Cooperaci6n Social. El secretario del Trabajo,
inmediatamente que recibiera la notificaci6n de una huelga proyectada,
designaria una Comision Local de Cooperacion Social, encabezada por
un funcionario de la secretaria e integrada por tres representantes
de los obreros y tres de los patrons. La Comisi6n tenia que dictar su
resoluci6n dentro de un periodo de siete dias habiles (Articulo 2).
En caso de que una de las partes no estuviera conforme con la
decision, podia recurrir a la Comision Nacional de Cooperacion Social,
presidida por el secretario del Trabajo, e integrada, ademis de los
representantes de los obreros y los patrons, por un grupo de asesores
tecnicos designados por las secretarias de Gobernaci6n, Comercio e
Industria, y Trabajo, respectivamente. Esta Comision, asimismo,
debia rendir su decision dentro de un plazo de siete dias hbiles, que
podia prorrogarse nnicamente cuando fuera indispensable y previa
conformidad de la mayoria de sus miembros. Su acuerdo no serA de
cumplimiento,obligatorio para las partes interesadas, las cuales queda-
4 Con anterioridad a este decreto, la tentativa mis importante hecha por Cuba para
reglamentar las disputas industriales se encuentra en la ley de 9 de junio de 1924, que
estableci6 unas Comisiones de Inteligencia, con jurisdicci6n general para conocer de
todas las cuestiones relacionadas con los obreros de puerto y maritimos, inclusive con-
tratos de trabajo, jornales, horas y huelgas. Legislacidn social de Amirica Latina, II,
(Ginebra, Oficina Internacional del Trabajo, 1929, pp. 139-146). Estas comisiones,
situadas en todos los puertos activos del pais, estaban integradas por un nnmero igual
de representantes de los patronos y de los obreros, bajo la presidencia de un juez local.
Cada vez que se suscitaba cualquiera disputa entre los trabajadores y los patronos, la
comisi6n local investigaba la situad6n y recomendaba una solution. Tratkndose de una
amenaza de huelga, la comisi6n invitaba a las partes a que continuaran trabajando
mientras se llevaba a cabo una investigaci6n. Si esta invitaci6n era rechazada, podia
declararse entonces el estado de huelga. Sin embargo, cuando la Comision aprobaba
definitivamente la soluci6n de un conflicto, su decision tenia fuerza obligatoria.
Este principio de supervigilanda gubernamental sobre pactos y convenios colectivos
entre patronos y organizaciones obreras, que se inici6 con las cuestiones portuarias y
maritimas, fue transformado en requisito general para todo acuerdo de esta indole
(decreto-ley nem. 446, Gaceta Oficial de 29 de agosto de 1934). Este decreto estipula la
inscripci6n de todos dichos convenios o pactos colectivos en la secretaria del Trabajo.
s Gaceta Oficial, Edici6n Extraordinaria nnm. 12, 6 de febrero de 1934. El decreto
num. 8, de 12 de febrero (Gaceta Ofcial, 13 de febrero de 1934), hizo algunas modifica-
dones ligeras al anterior.





PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


ban en libertad de acudir a la huelga o coligaci6n, siempre que este
paso fuera aprobado por la mayoria de los componentes, salvo los
casos en que las demandas hubieran sido satisfechas o declaradas
ilegitimas por la Comisi6n (Articulo 3).
El decreto limitaba tambi6n el ejercicio de las huelgas de solidari-
dad, prohibia la propaganda para impedir el trabajo o fomentar
huelgas fuera de la circunscripci6n o lugar del sector de trabajo afec-
tado por alguna demanda, y prohibi6, ademas, las huelgas generales
que amenazaran el bienestar pfiblico por la falta de luz, agua, telefonos,
tel6grafos, asistencia medica o farmac6utica y servicio de extinci6n
de incendio y de transportes. A los empleados de estos ramos se les
prohibia suspender sus actividades (Articulos 4, 6, 7 y 8). Cuando se
declararan huelgas en contravenci6n de los terminos del decreto, el
Estado prometia proteger la organizaci6n del trabajo interrumpido;
pero en otros casos no se emplearia la acci6n del Estado para que-
brantar el estado de huelga (Articulo 8). Cualquiera entidad, de pa-
tronos o de empleados, que violara la ley, podia ser declarada ilegal
y disuelta, y establecia ademas penas several para los lideres indi-
viduales culpables de infracciones. El decreto orden6, asimismo, que
quedaran en suspenso todas las huelgas existentes al tiempo de su
expedici6n y que se presentaran las demandas correspondientes a la
secretaria del Trabajo.
Poco despues de su expedici6n, el decreto-ley nnm. 3 se vi6 amena-
zado de nulificaci6n por una nueva ola de huelgas, y el gobierno replica
con la implantaci6n de medidas ann mAs severas. El 6 de marzo el
presidente Mendieta promulg6 una Ley de Defensa Nacional,7 en la
que se declaraban reos de delito a todos aquellos que predicaran cam-
bios gubernamentales por medios ilegales o que realizaran cualquier
otra propaganda subversiva, asi como a todos aquellos que violaran
las leyes que reglamentaban las huelgas, que se lanzaran a una huelga
escalonada y progresiva, o que presentaran nuevas demandas a un
patrono antes de haber transcurrido seis meses, por lo menos, desde
la terminaci6n de una huelga. Los infractores de la ley serian juzgados
E El decreto no estipulaba expresamente que se postergara una huelga hasta que
fuera terminado el arbitraje o la conciliaci6n, sino innicamente hasta que expirara el
plazo de espera de ocho dias. Sin embargo, se consideraban ilegales las huelgas que
fueran declaradas despues de que la Comisi6n Nacional de Cooperaci6n Social hubiera
satisfecho las demandas en cuesti6n o las hubiera declarado ilegitimas (Articulo 3).
AdemAs, si se declarara una huelga antes de que las demandas hubieran sido sometidas
y resueltas por la maquinaria establecida en la ley, el Estado prometia proteger la
organizaci6n del trabajo que hubiera sido interrumpido (Articulo 8). No obstante que el
secretario del Trabajo interpret6 ulteriormente el decreto en el sentido de que prohibia
las huelgas hasta que se terminara el proceso de conciliaci6n, la ambiguedad de la ley
con respecto a las limitaciones exactas que pone al derecho de huelga, ha resultado ser un
serio defecto del decreto. Como ejemplo de este punto, v6anse pp. 225-227.
7 Gaceta Oficial, Edici6n Extraordinaria, nam. 22, 6 de marzo de 1934, Decreto-ley
num. 51.


222





EL GOBIERNO Y LA CUESTION OBRERA


sumariamente por Tribunales de Defensa Nacional, facultados para
imponer penas maximas de dos afios de prisi6n, o multa de $5000,
o ambas. Otro decreto promulgado con la misma fecha s autoriz6 la
deportaci6n de todos los extranjeros que abogaran por un cambio en la
forma de gobierno de Cuba, y que realizaran cualquier acto para
coartar "el derecho de libertad de trabajo-de patronos y obreros,"
o que violaran en cualquiera otra forma las leyes del pais. Tres dias
despues se expidi6 el decreto-ley nnm. 63 que amenazaba a todas las
organizaciones obreras que rehusaran suspender las huelgas dentro de
un plazo de 24 horas, no s6lo con la disoluci6n (ya estipulada en el
decreto-ley n6m. 3) sino que tambien con la nulificaci6n de todos los
contratos de trabajo con los patronos. El 15 de marzo, el presidente
Mendieta expidi6 otro decreto en que declaraba que ninguno de los
oficiales de los sindicatos que hubieran sido disueltos por violaciones
de los decretos-leyes nntms. 3 y 51, podrian ocupar puestos semejantes
o ser electos delegados de los nuevos sindicatos que se constituyeran
para reemplazar a los anteriores. Esta prohibici6n estari vigente por
un plazo de dos afios.'0
Toda la legislaci6n a que acaba de hacerse referencia tenia un
carActer de emergencia y fu6 elaborada para enfrentarse a las necesi-
dades de una situaci6n especial. Sin embargo, las ideas que la inspiran
continnan teniendo partidarios en Cuba y todavia existe el prop6sito
de darles aplicaci6n permanente. Un proyecto reciente, elaborado por
!a secretaria del Trabajo segan las recomendaciones presentadas por
un representante de la Oficina Internacional del Trabajo, prohibe las
huelgas hasta que se haya hecho una investigaci6n e intentado una
conciliaci6n por juntas supervisadas por el gobierno. Si las partes
llegan a un #cuerdo, el convenio resultante tiene caracter obligatorio.
Si la conciliaci6n fracasa, la disputa debe someterse a un Tribunal
Provincial de Arbitraje, integrado por tres miembros designados, res-
pectivamente, por las asociaciones de patronos, las asociaciones de
trabajadores y por el presidente de la Republica a propuesta del secre-
tario del Trabajo. El proyecto no estipula que el representante del
gobierno sea un juez. El arbitraje se hace obligatorio para todos los
conflictos relacionados con servicios pdblicos-ferrocarriles, transportes
en general, trabajos maritimos y de puerto, empresas de luz y fuerza,
telefonos, tel6grafos y servicio de aguas; ademis, podrs extenderse a
otras ramas el arbitraje obligatorio por decreto presidential. Sera legal

8 Ibid., Decreto-ley nnm. 52.
9Tbid., Edic6n Extraordinaria, nnm. 28, 9 de marzo de 1934. En esta misma fecha el
Decreto nnm. 65 (ibid., ro de marzo de 1934) prohibi6 a los empleados de gobierno
que constituyeran "organizaciones de tipo sindical o clasista" o que emprendieran acci6n
colectiva para abandonar sus trabajos.
1O Gaceta Oficial, ig de marzo de 1934, Decreto-ley n6m. 82.


223




PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


una huelga inicamente cuando se hayan agotado todos los procesos
conciliatorios y la disputa no haya sido sometida al arbitraje. Ademas,
s6lo podrA ser autorizada por votacibn, bajo la fiscalizaci6n de un
funcionario de la secretaria del Trabajo, en la cual la huelga sea
aprobada por el 65 por ciento de los obreros empleados. El proyecto
tambi6n establece Juzgados del Trabajo, facultados para conocer de
infracciones de las disposiciones preinsertas, de otra legislaci6n social
y de contratos particulares de trabajo.
Cualesquiera que sean las ventajas te6ricas de la reglamentaci6n
legislativa de las disputas industriales y del derecho de huelga, la ex-
periencia indica que existen limites muy claros a la utilidad o al valor
de reglamentaciones que Ilegan a los extremos que han sido intentados
en Cuba. En primer lugar, la historia del afio pasado ha demostrado
palmariamente su ineficacia. El decreto-ley nnm. 3 de Mendieta fue
burlado por un extenso movimiento huelguistico que ocurri6 en marzo,
como resultado del cual se implant6 la legislaci6n mas severa que ya
se ha mencionado. A pesar de las nuevas penas y prohibiciones, las
huelgas y los trastornos han continuado. En el mes de julio ocurri6 el
movimiento huelguistico en La Habana que afect6 a los sindicatos de
artes grAficas, de 6mnibus, de tel6fonos, y de varias fAbricas. El 11 de
agosto los empleados de telegrafos y del correo suspendieron sus
trabajos en abierta violaci6n de todas las medidas antihuelguisticas.
En un principio el gobierno arrest6 a los lideres y amenaz6 imponer
otras penas. Pero cuando se vi6 la inutilidad de esas medidas y cuando
la huelga habia paralizado los servicios de correos y telegrafos durante
casi tres semanas, las autoridades negociaron un convenio de transac-
ci6n con los huelguistas.
La imposibilidad del gobierno de aplicar de modo eficaz la legisla-
ci6n relacionada a los conflictos obreros, ha dafiado seriamente su
prestigio. Sus recursos han resultado ser inadecuados para esta tarea.
La carencia de un servicio civil efectivo hace que la mayoria de los
funcionarios pnblicos sean designados politicos, lo cual impide practi-
camente la creaci6n de un cuerpo de conciliadores expertos. Pero de
mayor importancia ain, es el hecho de que los obreros no tienen con-
fianza general en la capacidad e imparcialidad del Estado. Existe la
creencia general de que las consideraciones politicas dominan la ac-
tuaci6n del gobierno en las disputas industriales. La experiencia del
afio pasado viene a dar considerable fuerza a esta aseveraci6n. El
gobierno no tom6 acci6n alguna en la huelga de tel6fonos de La
Habana, a pesar de que se habia hecho ]a acusaci6n de que el sindi-
cato habia violado los decretos-leyes nnms. 3 y 51.11 En el caso de esta
1 Esto se atribuy6 generalmente a que muchos empleados y obreros de telefonos eran
partidarios del ABC, cuyos representantes formaban entonces parte del Gabinete.


224




EL GOBIERNO Y LA QUESTION OBRERA


huelga, ninguno de los grupos interesados-la compafiia, los huelguis-
tas y los obreros que continuaron trabajando, qued6 satisfecho con el
papel que desempefi6 el Estado. En otras disputas la acci6n del
gobierno se vi6 debilitada por vacilaciones. Seis semanas despues de
haber expedido con extraordinario celo los decretos-leyes nnms. 3 y 51,
el gobierno proclamo una amnistia general para todos los delitos e
infracciones cometidos contra estas leyes32
En segundo lugar esta politica ha dafiado al obrero porque no le
proporciona alternativa eficaz a la p rdida sufrida con la limitation
de su arma mAs valiosa-el derecho de huelga. En un pais de economia 1
colonial, como es Cuba, en donde el capital, extranjero en su mayoria,
esti organizado mis eficazmente que el trabajo, es esencial que exista
un movimiento obrero fuerte y agresivo para que las masas del pueblo
reciban una participaci6n adecuada de la riqueza productive. Pero
con las restricciones severas que se ban puesto al derecho de huelga,
el trabajo se encuentra con las manos amarradas. Bien es cierto que
se han establecido en el papel tribunales arbitrales vinculados a la
secretaria del Trabajo. Pero esta secretaria ha estado en posici6n des-
ventajosa tanto por su existencia relativamente corta como por su
desorganizaci6n cr6nica.'3 No obstante que se han establecido en el
interior oficinas provinciales del trabajo, su utilidad ha estado restrin-
gida por la insuficiencia de elementos financieros y por lo limitado de
su autoridad. Las decisions en asuntos de importancia se reservan
para La Habana, Io cual ocasiona dilaciones costosas e irritantes. A
pesar de los mejores esfuerzos que ejercen numerosos funcionarios,
tanto la maquinaria de investigaci6n como la de arreglo de disputas
frecuentemente no ha podido funcionar.
Una huelga ocurrida recientemente, la de los empleados del
comercio en Santiago, sirve de ejemplo de las dificultades que se
encuentran para aplicar el Decreto-ley nnm. 3 y de la facilidad con
que se paraliza la maquinaria gubernamental por 6l establecida. El 15
de mayo de 1934 el Sindicato General de Empleados de Comercio,
integrado por 500 dependientes, notific6 a la oficina provincial del
trabajo de Santiago, sus demandas de jornales mAs altos y de otras
peticiones que estaba presentando a los comerciantes de la ciudad.
En conformidad con las estipulaciones de la ley, la secretaria del
Trabajo design a uno de sus funcionarios para que presidiera una
Comision Local de Cooperaci6n Social e invit6 a los empleados y a los
Posteriormente el ABC declar6 que habia resuelto el problema en favor de los obreros
y que no habia podido hacer otra cosa porque "los obreros y empleados de uno y otro
bando en Ia compafiia telef6nica son igualmente abecedarios en su mayor parte."
"El ABC y los Obreros de Cuba," Diario de la Marina, 26 de junior de 1934.
12 Gaceta Oficial, i7 de abril de 1934, Decreto-ley nnm. 145.
1s Desde su creaCi6n en octubre de 1933 la secretaria ha sido encabezada por echo
secretarios diferentes.


225




PROBLEMS DE LA NUEVA CUBA


patronos a que nombraran tres delegados, respectivamente, para ce-
lebrar una reunion el 31 de mayo. El sindicato accedi6 a esta peticion,
pero los patrons no designaron a sus representantes sino que asistieron
a la reunion en masa, en nnmero aproximadamente 125 personas.
A pesar de que estin organizados en dos asociaciones-la Asociacion
de Comerciantes y la Uni6n de Detallistas 14-os comerciantes se
habian rehusado a elegir delegados dando como razon que muchos
propietarios de tiendas no pertenecian a ninguna de las dos entidades;
por consiguiente, ninguno de los presentes en la reunion estaba en
condiciones de representar a todos los comerciantes. Ante esta situa-
cion, que al parecer imposibilitaba la realizacion de negociaciones
colectivas, el delegado del gobierno que presidia la reunion sugirio que
los representantes del sindicato discutieran sus demandas con cada
comerciante individual. Procedi6 entonces a invitar a todos los comer-
ciantes que estuvieran dispuestos a entrar en negociaciones a per-
manecer en la reunion, pero permiti6 que se retiraran los que tuvieran
objeciones. Todos los patronos, con una sola excepci6n, se retiraron de
la reunion y condenaron en esta forma a la inutilidad absoluta todo
esfuerzo que se habia hecho para buscar la conciliaci6n. En vista de
la actitud de los comerciantes que se habian rehusado a negociar la
disputa, el sindicato en asamblea general celebrada esa misma noche,
acord6 la huelga y notific6 lo conducente a la oficina local del Trabajo.
Los dependientes habian hecho la notificaci6n previa no solo de ocho
dias sino que de quince, ademAs de que la oficina provincial del
Trabajo les habia asegurado que habian cumplido con todos los
requisitos de la ley.
Cuando las delegaciones del sindicato pretendieron obtener el cierre
de todas las tiendas al dia siguiente, como parte de la huelga, se en-
contraron con la oposicion de la policia. El 2 de junio, por 6rdenes de
la autoridad militar local, fueron invadidas y clausuradas las oficinas
del sindicato. Para justificar esta intervenci6n se aleg6 que el sindicato,
al declarar la huelga, habia violado el decreto-ley nnm. 3 y en tal
virtud no tenia "personalidad juridica" y estaba sujeto a la disolu-
cion.'5 Las autoridades militares dieron este paso a pesar de que la
ley no estipula claramente que se pospongan las huelgas hasta que las
negociaciones hayan terminado, sino que parece requerir tan solo un
plazo de espera de ocho dias.
Posteriormente, un inspector de la secretaria del Trabajo persuadio
a los dependientes a que suspendieran la huelga, prometiendoles que
14 Durante la reunion sali6 a la luz el hecho de que la primera de estas asociaciones
habia proporcionado a sus miembros un modelo de carta, que fu6 usada por cien de ellos,
en la cual se rehusaba dar consideraci6n a las demandas de los dependientes.
1s La relaci6n de este caso esti basada en el expediente respectivo que obra en los
archivos de la oficina provincial del Trabajo de Santiago.


226




EL GOBIERNO Y LA CUESTION OBRERA


el asunto seria resuelto sin dilacion eq La Habana y que, entre tanto,
ningn empleado seria despedido. Pero el 8 de julio, el secretario
general del sindicato de dependientes manifesto: "Ha pasado ya un
mes sin que se haya hecho nada y hace unos dias fueron despedidos
sesenta dependientes de varias tiendas. Si decidimos declarar otra
huelga no nos vamos a preocupar de la secretaria del Trabajo. Nos
dirigiremos al supervisor militar aqui para que 61 decida si quiere
arrestarnos a nosotros, a los patrons, o qu6 es Io que quiere hacer." 16
El sindicato de empleados del comercio es un organismo inde-
pendiente, de tendencias conservadoras, que no estA afiliado con
ninguna otra entidad obrera. El caso que acaba de mencionarse sirve
para ilustrar tanto el fracaso de la maquinaria gubernamental en
salvaguardar los intereses de los obreros, como la facilidad con que
cualquiera jurisdicci6n legal que se otorga al Estado en las disputas
industriales puede ser usada para justificar abusos por parte del
ej6rcito o de la policia.
Esta legislation ha afectado adversamente a los trabajadores y al;
Estado, pero ni siquiera es posible afirmar que ha beneficiado los
intereses del capital. En vez de haberse eliminado, las huelgas, al
parecer, se han prolongado.'7 Frecuentemente el arreglo de las disputes
ha sido complicado en vez de facilitado. En los casos en que esta
legislation ha tenido eficacia temporal para reprimir la agitaci6n, las
penas prescritas en ella-particularmente la disolucion de los sindicatos
en huelga y la cancelaci6n de los contratos de trabajo existentes-han
amenazado destruir la maquinaria de negociaciones industriales y por
ello han hecho mas dificil la solution de disputas futuras. No obstante
que las organizaciones obreras y sus funcionarios declarados fuera de
la ley, se vieron privados de reconocimiento legal, continuaron, sin
embargo, eh existencia y en ejercicio de control eficaz sobre sus miem-
bros. En las industrias en donde se establecieron sindicatos nuevos y
"legales," surgieron airados conflictos entre los dos grupos que vinieron
a complicar la disputa original. La balanza de los resultados prActicos
se inclina en contra de una opinion favorable con respecto a esta serie
de medidas para mantener la paz industrial.
EstA bien que la legislation obrera de Cuba proporcione ma-
quinaria para la investigation de las disputas industriales y para la
conciliaci6n y el arbitraje voluntarios. Pero el ir mas allA de esta
16 Esta misma persona manifest6 ademis: "Cuando declaramos la huelga el jefe de
las autoridades militares me llam6 rojo, bolchevique y muchas otras cosas mas a pesar
de que he trabajado en esta tienda durante 16 afios, desde que tenia yo 12 alios. Me
arrest, pero como el juez me conocia niuy bien me dej6 en libertad inmediatamente.
La policia me manifest6 que deberia yo presentarme cada hora del dia a la oficina
mientras durara la huelga, lo cual tuve que hacer."
17 A menudo, sin embargo, los servicios conciliatorios de los funcionarios e inspectores
de la secretaria del Trabajo han sido muy valiosos.


227





PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


reglamentaci6n para Ilegar a la reglamentaci6n forzosa, inclu-
sive el empleo del arbitraje obligatorio en algunos casos, significa
colocar una carga impossible a las agencias gubernamentales y abrir la
puerta a un uso mas extenso de los metodos coercitivos militares, con
Io cual se retarda seriamente el desarrollo de la democracia tanto
politica, como econ6mica.'8 Por consiguiente, la Comision recomen-
daria el abandono de la political de reglamentaci6n forzosa de los
conflicts industriales y la derogaci6n del Decreto-ley n6m. 3 y de
otras medidas legislativas del mismo tenor.

2. LEGISLACI6N SOCIAL Y OBRERA
Los gobiernos cubanas posteriores a la revoluci6n, aunque han
experimentado con una mano en la promulgaci6n de leyes represivas,
con la otra han procurado incrementar el escaso act vo cubano en
materia de legislaci6n social. No obstante que la Repnblica durante
una 6poca estuvo a la cabeza de toda la Am6rica Latina en cuanto al
nnmero de convenciones internacionales de trabajo ratificadas, en
legislaci6n domestica ha estado muy atras de Argentina, Brasil, Chile,
Mexico y Uruguay. Las conquistas limitadas y anteriores al aflo
1933 pueden resumirse brevemente. En igio se expidi6 una ley que
restringia las horas de trabajo de los establecimientos comerciales.
Se fij6 la jornada de ocho horas para empleados del gobierno y para
trabajadores de los hoteles, restaurantes y caf6s. Se fij6 un salario
minimo de $1'25 para los empleados pniblicos. La ley Arteaga declare
ilegal el uso de vales, fichas o chapas metalicas en el pago de jornales.
Se protegi6 el trabajo de la mujer obrera 19 y se prohibi6 el trabajo
de menores de 14 arios.
En el campo de los seguros sociales, en 1916 se aprob6 la ley sobre
indemnizaci6n por accidentes del trabajo y se establecieron varias cajas
de retire para satisfacer la necesidad que habia de seguros de vejez.
1s La experiencia demuestra que los periodos obligatorios previos para las huelgas
son de utilidad dudosa. AdemAs de que es muy dificil hacer que se cumplan, los obreros
se ven colocados en situaci6n desventajosa. La legislaci6n vigente en los Estados Unidos
al tiempo de expedirse la Ley de Rehabilitaci6n Nacional (National Recovery Act), con
una sola excepci6n, colocaba la intervenci6n del gobierno en los conflicts industriales en
un piano no coercitivo. La Ley del Estado de Colorado de 1915 requeria que las
partes de una disputa obrera "que afectara el interns pnblico," sometieran el caso a una
Comision Industrial del Estado, pero no les exigia que se sometieran al laudo. El inciso
7-a de la Ley de Rehabilitaci6n Nacional requiere que todos los c6digos industriales
estipulen que "los obreros tendran el derecho de organizarse y de negociar el contrato
colectivo por medio de renresentantes que ellos mismos escojan."
19A los establecimientos comerciales que vendian articulos para mujeres asi como
a los teatros y a las oficinas se les exigi6 que emplearan mujeres en proporci6n de-
terminada, y se les orden6 que les garantizaran condiciones adecuadas de trabajo.
Pam enterarse del texto de las medidas legislativas sociales mis importantes de Cuba,
vease Legislacidn social de AmErica Latina, ya citada, II, pp. 113-19s.


228




EL GOBIERNO Y LA CUESTION OBRERA


Sin embargo, el gobierno no tom6 medida alguna para establecer
seguros contra la enfermedad y la desocupaci6n?0 Entre estas cajas de
retiro que se establecieron se encontraban los de maestros, policies,
militares, empleados de los tribunales y otros empleos guberna-
mentales, trabajadores de puerto y maritimos y obreros ferroviarios y
tranviarios. Por regla general, estos fondos fueron establecidos sobre
bases t6cnicas defectuosas, su administraci6n se vi6 afectada por las
vicisitudes political y sus reservas no fueron respetadas durante la
dictadura de Machado. Como consecuencia de estos factores y de las
cargas anormales que han tenido que soportar los fondos con motivo
de la depresi6n, el pago de los beneficios se ha visto interrumpido
seriamente.
La Caja General de Jubilaciones y Pensiones de Empleados y
Obreros de Ferrocarriles y Tranvias, sin embargo, ha logrado un
grado relativo de 6xito. El fondo es aut6nomo y su junta directive,
integrada por representantes de las companies y de los trabajadores,
estA presidida por un catedratico de derecho designado por el Claustro
General de Profesores de la Universidad Nacional. Las compafias
contribuyen con el dos por ciento del total de los jornales pagados y
los trabajadores con un tres por ciento de sus jornales. Debido a la
depresi6n, la contribuci6n desproporcionada que pagaban los obreros
fu6 aumentada en 1932 al cinco por ciento. Desde su fundaci6n la caja
ha pagado $14.ooo.ooo en jubilaciones y pensiones y al presente cuatro
mil individuos reciben cheques mensuales que suman casi $50.000.
Aunque para el aflo de 1927 ya se habian acumulado reservas hasta
por $2.000.000, las condiciones econ6micas adversas causaron su
agotamiento gradual e hicieron necesaria una reducci6n progresiva en
los beneficios pagados, hasta el grado que actualmente s6lo representan
el 25 por ciento de su monto antiguo.
Se alega que uno de los factores que han contribuido a la dis-
minuci6n del monto de los beneficios ha sido el retiro del fondo de un
grupo de trabajadores que se encuentran ahora empleados por la
Compafiia Cubana de Electricidad. Cuando esta corporaci6n adquiri6
las plantas de gas y de electricidad que habian sido propiedad de la
Havana Electric Railway, Light & Power Co. y de la Havana Central
Railroad Co., los obreros y empleados de estas plantas fueron des-
pedidos, teoricamente y re-empleados despues por la Companiia Cubana
de Electricidad que no tenia sistema de jubilaciones y pensiones. Por
raz6n de esta "cesantia" los obreros y empleados interesados solici-
taron su jubilaci6n, y adujeron como motivo para ello su paro
20 Ciertas cajas de retiro y algunos sindicatos de obreros tenian provisiones para
dichos seguros de enfermedad y desocupacion.


229




PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


forzoso.2' La caja rehus6 esta petici6n ya que los solicitantes en
realidad continuaban trabajando con la Compafiia Cubana de Elec-
tricidad, pero las audiencias sostuvieron la legalidad de sus demandas.
En tal virtud, se oblig6 a la caja a jubilar a 245 individuos que estaban
recibiendo sueldos de la Compafiia Cubana de Electricidad, a pesar
de que ni la corporaci6n, ni su personal .continuaban contribuyendo al
fondo. El gobierno de Grau intent6 remediar esta situaci6n por medio
del decreto nnm. 3162'22 que exigi6 a la Compaflia Cubana de
Electricidad a que aceptara las obligaciones de la caja. Esta legislaci6n,
sin embargo, fue suspendida por decreto-ley nn. 197 del gobierno de
Mendieta durante un periodo de cuatro meses a partir del 4 de mayo de
1934. Entretanto se turn6 el problema al estudio de la Comisi6n de Re-
formas Econ6micas y Sociales del Consejo de Estado. Si bien es cierto
que uno de los aspectos especialmente an6malos del problema es el pago
de las 245 jubilaciones, mayor importancia reviste la cuesti6n general
de si se permitirA atn mas a la Compania Cubana de Electricidad el
evadir toda sus responsabilidades en materia de fondos de retiro?2a
Cuba tambi6n adopt6 una ley de Seguro de Maternidad Obrera.
Esta clase de seguros, por su cost pequeflo y por la facilidad de
su administraci6n, fu6 favorablemente comentada, como primer paso
en el campo de los seguros contra enfermedad, por dos representantes
de la Oficina Internacional del Trabajo en el informe que presentaron
despues de estudiar la controversial entre los medicos y las sociedades
espafiolas mutualistas.3 La ley prohibe el empleo, por parte
de individuos particulares o de empresas comerciales o industriales,
ptiblicas o privadas,24 de mujeres durante las seis semanas subsi-
guientes al alumbramiento. AdemAs, toda mujer embarazada, sin
distinci6n de estado civil, tiene derecho a ausentarse del trabajo seis
21 La caja autorizaba el pago de jubilaciones por esta causa asi como por vejez.
(Articulo 23 de la Ley de 4 de octubre de 1929 de Jubilaciones y Pensiones de
Empleados y Obreros de Ferrocarriles y Tranvias, Gaceta Oficial, 7 de octubre de 1929).
2- Gaceta Ofcial, 18 de diciembre de 1933.
22' Se ha informado que la Compania Cubana de Electricidad esti elaborando un
plan de pensiones para sus obreros y empleados. El 1" de julio de 1929 la compafiia
cstableci6 un sistema de seguros de vida en grupo, mediante el cual cada obrero o em-
pleado recibe gratuitamente la protecci6n de $5oo de seguro despues del primer afio
de servicios con la compafiia, que se aument6 en $1oo por cada afio adicional que
trabaje con la compafia. Ademas de estos seguros gratuitos, existe un plan de par-
ticipaci6n mediante el cual, previo el pago de pequefias primas mensuales, los obreros y
empleados pueden obtener seguros mis cuantiosos. Las p6lizas contienen la clkusula de
la incapacidad. Para el 1* de diciembre de 1933, 1864 empleados y obreros eran
tenedores de p6lizas gratuitas que representaban un total de $1.61o.ooo, y habia
ademis 1358 p6lizas de participaci6n, por un total de $1.704.600.
23 Para detalles de esta ley, vease Gaceta Oftcial, 25 de octubre de 1934, decreto num.
2761, reglamentario del decreto-ley nam. 152, publicado en la Gaceta Oficial, 20 de abril
de 1934. El informe aludido fue elaborado por Cyrille Dechamp y Moises Poblete
Troncoso, con el titulo de El problema medico y la asistencia mddica mutualista en Cuba,
La Habana, junior de 1934.
24 Se exceptuin las empresas en que trabajan per su cuenta los miembros de una
sola familia.


230





EL GOBIERNO Y LA CUESTION OBRERA


231


semanas anteriores al parto. Todas las mujeres aseguradas tienen
derecho a recibir hospitalizaci6n y asistencia medica asi como una
indemnizaci6n que no sea inferior al salario que estaban recibiendo.
Para administrar la ley, se estableci6 una Caja de Maternidad
Obrera en cada capital de provincia. Se requiri6 que cada patrono
contribuyera al fondo de seguros con el medio por ciento del sueldo o
salario de sus obreras o empleadas, las que quedaron obligadas a pagar
el cuarto por ciento de su jornal o salario. Para tener derecho al seguro,
las obreras y empleadas deben pagar primas durante diez de los 24
meses anteriores al alumbramiento. Ademas, las obreras que ama-
manten a sus nifios tendran derecho a dos periodos diarios de por lo
menos media hora cada uno.24a
Desde el principio de la revolucion, las conquistas de mayor im-
portancia en el campo de la legislaci6n social, ademas de la ley del
50 por ciento 25 han sido un decreto que establecia la jornada de ocho
horas y una ley modificada de accidentes del trabajo, ambas promul-
gadas durante el regimen de Grau. Por decreto de 1g de septiembre
de 1933 el presidente estableci6 la jornada maxima de ocho horas para
trabajos de toda indole. Un reglamento posterior, promulgado el 19 de
octubre, fij6 la semana de trabajo de 48 horas, pero debilit6 la
ley original al eximir a los obreros agricolas, a los sirvientes dom6sticos
y a los conductores de autom6viles de plaza o alquiler, del alcance de
sus estipulaciones.2-
La ley de las ocho horas constituy6 un adelanto de gran significa-
ci6n para los trabajadores. Vino a poner fin legal al sistema de dos
turnos de doce horas en los centrales azucareros, y los reemplaz6 por
tres turnos de ocho horas y proporcion6 con ello empleo a mas
24a En el decreto-ley nnm. 598 (Gaceta Oficial, 19 de octubre de 1934) se prohibi6 el
trabajo de noche por mujeres por particulares o empresas industriales, como tambien en
trabajos peligrosos o insalubres. Asimismo qued6 prohibido a las empresas comerciales o
industriales despedir a las trabajadoras por contraer matrimonio (articulo XVII). Tam-
bi6n se reglament6 el trabajo a domicilio. Ademis, el articulo VI "reconoce a la mujer
la igualdad de derecho al trabajo, con las excepciones que la presente Ley establece,
teniendo derecho a percibir en la ejecuci6n de labores similares, el mismo salario o jornal
que el hombre."
El decreto-ley nnm. 647 (Gaceta Oficial, 2 de noviembre de 1934) prohibe el empleo
de menores de 14 ahos por particulares o empresas industriales (articulo XI); prohibe el
empleo de menores de IS aios en industrias insalubres o peligrosas, o en cualquier indus-
tria durante la noche salvo ciertas excepciones especificadas (articulos I, II y IX) ; y el
empleo de mayores de 14 afios y menores de is en trabajos cuya duraci6n exceda de 6
horas diarias (articulo XIV).
25 Vease la pigina 233.
26 Para el decreto original vase ]a Gaceta Oficial, 20 de septiembre de 1933,
Decreto nnm. 1693. Para el reglamento subsiguiente, vease ibid., 4 de noviembre de
1933. Bajo el gobierno del presidente Mendieta la ley fue un tanto debilitada per
Decreto nnm. 364 (Gaceta Oficial, 6 de febrero de 1934), que permiti6 que los obreros
trabajaran 56 horas a la semana, a raz6n de ocho horas diarias, durante la zafra. En
caso de enfermedad snbita de un obrero, los obreros que estuvieran dedicados a la
misma case de actividades podrian trabajar horas extraordinarias que no excedieran de
un periodo de siete dias.





PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


obreros.7 La jornada de trabajo en fabricas y talleres fu6 reducida
considerablemente. La ley implic6 un aumento en los costos para los
patronos,28 muchos de los cuales, sin embargo, cumplieron sus estipu-
laciones sin protestar. En terminos generales, la ley ha sido bien
observada, debido principalmente a la vigilancia de los sindicatos y
de los obreros mismos.
Una nueva ley de accidentes del trabajo promulgada el 15 de
noviembre de 1933 vino a fortalecer las estipulaciones de la ley de
1916. La nueva ley estipul6 que deberian pagarse indemnizaciones
por enfermedades y accidentes industriales, y que los pagos princi-
piarian a partir de la fecha del accidente y no despu6s de un plazo de
quince dias. La ley abarca a los trabajadores de la agricultura y del
comercio asi como a los de la industrial Esta ley fu6 objeto de fuerte
oposici6n por parte de los patronos, y las compafias extranjeras de
seguros contra accidentes, que expedian las p6lizas a las grandes
empresas industriales y comerciales, amenazaron cancelar todas las
p6lizas vigentes para el 31 de diciembre de 1933. Manifestaron que
el nuevo decreto obligaba a los aseguradores no s61o en los casos de
accidentes del trabajo sino tambi6n para "toda enfermedad organica
adquirida durante el trabajo y contraida con ocasi6n o por con-
secuencia del mismo"; y aseveraron ademas que la responsabilidad
era ilimitada. El presidente Grau, con fecha 30 de diciembre, suscribi6
un decreto complementario que especificaba las enfermedades indus-
triales que encuadrarian dentro de las estipulaciones de la ley y
limitando la responsabilidad a salarios maximos anuales de $1500.30
No obstante que la desocupaci6n ha sido uno de los problemas mas
t importantes que se han presentado a la Cuba revolucionaria, ningtin
gobierno, con excepci6n del regimen de Grau, ha intentado seriamente
encontrar una soluci6n al problema, y aun en el caso del programa de
Grau se hizo hincapi6 mis especial a las medidas encaminadas a-
desplazar a los trabajadores extranjeros para hater lugar para traba-
jadores cubanos. Dos metodos se adoptaron para lograr esta finalidad:
La expedici6n de un decreto para la nacionalizaci6n del trabajo (cono-
27 La Confederaci6n Nacional Obrera de Cuba ha aseverado que si la ley hubiera
comprendido al obrero agricola, se hubiera proporcionado trabajo a den mil obreros
adicionales.
28 Se ha calculado que en los ferrocarriles de Cuba la ley de la jornada de ocho
horas y otras concesiones a los obreros ban aumentado los gastos en un 11 por ciento
para el afle 1933-1934. (Vease, Exposicidn . . sobre la necesidad de reglamentar el
trdnsito por carreteras y saldar la deuda del estado con los ferrocarriles de servicio
publico, por Manuel J. Piedra, p. 1o.)
Gaceta Ofcial, 16 de noviembre de 1933, Decreto nnm. 2687.
30 V6ase Gaceta Oficial, Edici6n Extraordinaria, nim. 51, 3o de diciembre de 1933,
Decreto nnm. 3341, asi como el New York Times, 31 de diciembre de 1933 y enero 1*
de 1934. Para el texto de la ley de 1916, v6ase Legislacidn Social de Amdrica Latina,
ya citada, II, pp. 147 y siguientes. Para Ia reglamentad6n ulterior vease el decreto nam.
2731, Gaceta Oficial, 18 de octubre de 1934.


232





EL GOBIERNO Y LA CUJESTION OBRERA 233
cido comnnmente con el nombre de Ley del 50 por ciento), cuyos
efectos fueron sufridos principalmente por los espafioles; y la elabora-
ci6n de un programa para la repatriaci6n de obreros haitianos. El
decreto de nacionalizaci6n fue promulgado por el presidente Grau el
8 de noviembre de 1933 y requeria que el 50 por ciento de los obreros
y empleados de todas las empresas industriales, comerciales y agri-
colas, fueran cubanos nativos (excepto nnicamente los gerentes y ex-
pertos tecnicos que no pudieran ser reemplazados); y que la mitad de
las n6minas de pago fueran pagadas a cubanos. AdemAs, el decreto
estipulaba que todos los puestos que quedaran vacantes y todos los
nuevos que fueran creados, deberian ser llenados por cubanos, en
tanto que cualesquiera cesantias o reducciones de personal deberian
limitarse a empleados extranjeros mientras los hubiera en el personal.
Los reglamentos dictados subsiguientemente requerian que los patronos
clasificaran a sus obreros por departamentos y dentro de cada departa-
mento por categorias de salario mensual, sin que la diferencia entre el
salario mayor y el menor, dentro de cada categoria no pudiera exceder
de diez pesos. Por lo menos la mitad de los obreros de cada categoria
deben ser nativos de Cuba.31
Esta ley, por si misma, no podria contribuir a cualquier soluci6n
general del problema de la desocupacion sino que, cuando mucho,
transferiria la carga de un grupo a otro. Aunque no existen esta-
disticas con respecto al nfmero de extranjeros que han sido despla-
zados no se calcula su ntimero total en mas de 25.000 0 30.000. La ley I
ha sido obedecida estrictamente en todas partes, pero en los casos en I
que lo ha sido ha originado muchos sufrimientos individuales y ha
desorganizado el funcionamiento de muchas empresas al mismo tiempo
que no ha lgrado proporcionar un nnmero considerable de empleos a
los cubanos.2 Ha afectado principalmente a los espafioles, con-
31 Para el texto de la ley, vease Gaceta Oicial, 8 de noviembre de 1933, Decreto
num. 2583. El Decreto nnm. 2977 (ibid., 6 de diciembre de 1933) contenia los regla-
mentos aludidos. (El articulo III de estos reglamentos fue revisado por el Decreto
nnm. 3218 de 20 de diciembre.) Los reglamentos estipulaban que para despedir
empleados deberia observarse la clasificaci6n siguiente, y prohibia que se despidiera a
cualquier individuo de un grupo antes de que hubieran sido despedidos todos los
empleados comprendidos en el grupo o grupos inmediatos anteriores: 1. Extranjeros
solteros y sin descendientes; 2. extranjeros casados con extranjeras o que tengan
descendencia nativa; 3. nacionalizados solteros y sin descendientes; 4. extranjeros casados
con cubanas o con descendientes natives; 5. nacionalizados casados o con descendientes.
Las estipulaciones que favorecen el empleo de nacionales son rasgo comnn en las
legislaciones de varies paises latinoamericanos, debido en gran parte al control dominante
de muchas industrias por capital extranjero y tambien a la inmigraci6n extranjera
numerosa. Bolivia, Brasil, Chile, Mexico, Nicaragua, Panama, Peri, El Salvador y
Uruguay requieren que los patronos empleen una proporci6n fija de ciudadanos natives.
En el Peru ]a proporci6n es de 8o por ciento, en Chile de 85 per ciento, y en M6xico t
de 90 per ciento. (Vease Legislacion Social de America Latina, ya citada, I, p. xxxviii,
y Recent Labor Legislation in Latin America, ya citada, pp. 71 y 72.
32 El 22 de agosto de 1934 la Asociacidn Nacional de Industriales elev6 una pro-
testa ante el presidente contra la ley del 5o por ciento, en que alegaba que los patronos se
encontraban en situaci6n imposible, confrotitados por un lado por las penas fijadas por el





234 PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA
siderados frecuentemente como los inmigrantes mas valiosos que
recibe Cuba. Si bien es cierto que la proporci6n que fija esta ley es
menos estricta que otras leyes semejantes en vigor en paises latino-
americanos, ha sido objeto de muchas critics porque no incluye dentro
de sus estipulaciones a los ciudadanos nacionalizados.3 Ademas, el
decreto no establece excepciones en favor de aquellos extranjeros que
hayan residido en la Isla durante largo tiempo, que se han casado
con cubanas y cuyos hijos son ciudadanos nativos. Los defensores de
la ley aducen el punto de vista del nacionalismo econ6mico, pero bien
puede arguirse que sus estipulaciones deberian proteger por igual a
todos los cubanos, nacionalizados asi como nativos, y que sus t6rminos
deberian suavizarse por lo que toca a aquellos extranjeros cuyas
familias son cubanas.4
Falta por apuntarse un importante resultado que ha tenido este
decreto. En conjuncion con la ley de organizaci6n sindical que puso el
control legal de todos los sindicatos obreros en manos de cubanos, la
ley del 50 por ciento conquist6 la ayuda para el gobierno de Grau en
su lucha contra el comunismo, de la fuerza que represent un na-
cionalismo de despertar reciente. Esta legislaci6n, asi como el movi-
miento subsiguiente en pro de una ley de 8o por ciento, sirvieron para
colocar tras del gobierno a las masas negras y a los desocupados. Por
otra parte, sirvi6 de cunia para separar a los trabajadores nativos
de los extranjeros cuyos resultados se mostraron claramente entre los
tabaqueros, los obreros del puerto y de la aguja, asi como entre los
empleados del comercio, lo que debilit6 seriamente el movimiento
comunista. De especial importancia fu6 el efecto que tuvo en los
tranviarios de La Habana. En el caso de una huelga general este grupo
ocupa una posici6n estrat6gica ya que nada da mAs fuerte impresi6n
psicol6gica de la existencia de un paro como una suspension del trans-
porte. Pero en varias tentativas de huelga general organizadas por la
Confederaci6n Nacional Obrera de Cuba, los tranviarios, cubanos en
su mayoria como resultado de la ley, se han rehusado a tomar parte.
gobierno para las violaciones de la ley, y por el otro por la decisi6n de los sindicatos
obreros de no permitir que se despida a un trabajador por causa de su nacionalidad.
(Diario de la Marina, 23 de agosto de 1934.)
33 Se ha alegado que cualesquiera distinciones en materia de privilegios entre cubanos
nativos y naturalizados, son anticonstitucionales. El articulo ii de la Constituci6n
Provisional de 6 de febrero de 1934, declara: "Todos los cubanos son iguales ante la ley."
Se asevera ademis que la ley viola el articulo Ic de la Constituci6n que garantiza a los
extranjeros igualdad con los cubanos en cuanto a "la protecci6n de sus personas y
bienes" y en cuanto al "goce de sus derechos."
34En protesta dirigida al Presidente vasee Diario de la Marina, 31 de agosto de
1934), la Lonja del Comercio, asociaci6n de comerciantes, pidi6 la suspensi6n de la ley
y propuso como alternative un programa que comprendiera un censo obrero, el foment
general de la producci6n para aumentar la ocupaci6n, la supresi6n total de la inmigraci6n,
la igualdad complete entre cubanos nativos y nacionalizados, y la facilitaci6n de la
nacionalizaci6n para todos los extranjeros que ban residido en Cuba por espacio de
cinco aflos o que tienen esposas o hijos nacidos en Cuba.





EL GOBIERNO Y LA QUESTION OB 35
Los comunistas se han opuesto a la ley del 50 por ciento, por per- t
judicial a la solidaridad de las clases trabajadoras y por ineficaz para
resolver el problema de la desocupaci6n.

3. LA REPATRIACI6N DE HAITnANoS


La introducci6n del cultivo de la cafia de azacar a las poco pobladas
provincias orientales de la Isla durante los primeros afios de este siglo,
estimul6 la demanda de mano de obra barata que condujo a una ex-
tensa inmigraci6n de negros de Haiti y de Jamaica. La primera legis-
laci6n de inmigraci6n de Cuba, orden militar num. 155, de 15 de mayo
de 1902,"3 prohibit estrictamente la entrada de trabajadores con-
tratados. El decreto nnm. 743 de 20 de agosto de 1910,3 elaborado
especialmente para fomentar la inmigraci6n europea, permiti6 a las
empresas particulares y a los individuos la introducci6n de "colonos
inmigrantes" para trabajos agricolas. Los primeros obreros autorizados
por esta ley fueron espafoles, pero en 1913 la Nipe Bay Company
recibi6 permiso de traer para el Central Preston, mil antillanos no I
cubanos." Durante la Guerra Mundial aument6 todavia mAs la de-
manda de mano de obra, y por ley de 3 de agosto de 1917 las empresas ;
y los individuos recibieron autorizaci6n para introducir trabajadores,
hasta dos afios despu6s de que terminara el conflicto, a condici6n de
que se proporcionara garantia de que los inmigrantes no se convertirian
en cargas pnblicas ni constituirian una amenaza para la sanidad, asi
como de que serian reembarcados a su debido tiempo.3 Durante el
gobierno del presidente Menocal, de 1913 a 1921, entraron a Cuba
75.000 haitianos y 76.ooo jamaiquinos. Los inmigrantes legales en afios
subsiguientes fueron como indicado a continuacin.3"
Ademas de estos inmigrantes legales, gran nnmero de haitianos y 1
jamaiquinos han entrado en Cuba ilegalmente. Si bien es cierto que I
muchos de ellos fueron devueltos a sus hogares, las estipulaciones de
la ley con respecto al reembarque de inmigrantes han sido evadidas a
un grado considerable. Como resultado de ello el censo de 1931 revel6
que habia en Cuba un total de 79.838 haitianos y de 40.471 jamai-

S5 Para el texto de esta orden vease Civil Orders and Circulars, sec. IV, p. 573.
Vease Legislacidn obrera de la Repblica de Cuba (La Habana, Rambla, Bouza
y Cia., 1919), pp. 190-210. Este decreto fu6 reglamentario de la ley de 11 de julio de
igo6 (ibid. pp. 186-189) para estimular la inmigraci6n y la colonizacion.
37 Decreto n6m. 23, 10 de enero de 1913. Vease Coleccidn Legislativa: [eyes, tratados,
decretos y resoluciones, La Habana, volumen 39, p. 46.
38 Legislacion obrera de la rep blica de Cuba, ya citada, pp. 210-213. El Decreto
nnm. 1707, de fecha 29 de octubre de 1917 (ibid. pp. 213-223) reglament6 esta ley.
39 Para los afios que se insertan en la tabla hasta 1931 inclusive, vease secretaria de
Hacienda, Secd6n de Estadistica, Inmigracion y movimiento de pasajeros, La Habana.
Los datos correspondientes a 1932 y 1933 an no han sido publicados y fueron tomados
directamente de los archives de la Secci6n Estadistica.


- *. .-





236 PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA
Ano Haitianos Jamaiquinos
1921 12.483 12.469
1922 639 4.455
1923 Ir.o88 5.844
1924 21.013 5.o86
1925 18.750 4.747
1926 12.346 2.508
1927 14.312 2.348
1928 14.353 974
1929 4-339 243
1930 5.126 38
1931 22 52
1932 16 6o
1933 8 32
quinos, de los cuales se encontraron los siguientes totales en las dos
provincias orientales:
Provincial Haitianos Jamaiquinos 40
Camagiey ...... 31.992 1I.o88
Oriente ........ .42.998 17.472

Total ...... 74.990 28.560

Los dos grupos unidos suman 103.550, pero el departamento de
Inmigraci6n asegura que esta cifra es demasiado baja, y que el nnmero
de antillanos que han inmigrado a Cuba y que residen casi por com-
pleto en las dos provincias mencionadas, se aproxima a un total de
150.000.4 El sentimiento hostil contra este elemento extralo en la
poblaci6n de Cuba, que se habia convertido en importante factor no
s6lo para el corte de la cafia sino tambi6n para la recolecci6n del caf6,
empez6 a crecer considerablemente. La prensa empez6 a desarrollar
una campana acusando que este elemento estaba "africanizando" el
pais, y de que deprimian los jornales cubanos y minaba el sistema de
colonos. Los haitianos en su mayoria eran analfabetos y de ambos
grupos se decia "que su baja moralidad y las enfermedades y vicios
de que adolecen constituyen una indiscutible amenaza para Cuba." 42
A mayor abundamiento, se les acusaba de ocupar trabajos que se creja
deberian corresponder de preferencia a los cubanos en una 6poca de
desocupaci6n general.
El primer paso que tom6 el gobierno para remediar la situaci6n
consisti6 en la promulgaci6n de un decreto con fecha 19 de octubre de
1933 en el que se ordenaba la repatriaci6n obligatoria de todos los ex-
40 Las cifras del censo se refieren a personas de nacionalidad inglesa, pero este grupo
estA integrado casi en su totalidad por negros de Jamaica.
41 Informe oficial del Dr. Rogelio Pina al presidente de Cuba, Diario de la Marina,
8 de julio de 1934.
42 Ibid.





EL GOBIERNO Y LA CUESTION OBRERA


tranjeros desocupados y sin recursos.43 La repatriacion estaria a cargo [
de las autoridades municipales con la cooperaci6n del ej6rcito, y los
gastos serian sufragados con fondos gubernamentales. Al mes siguiente
se inici6 el programa de deportaciones encaminado principalmente con-
tra los haitianos, y ya para junio de 1934 habian salido del pais cerca de
8.ooo inmigrantes de Haiti.44 Este programa, llevado a la prActica, en
la mayoria de los casos, por el ejercito causo inevitablemente serios
sufrimientos a los haitianos, muchos de los cuales fueron arrancados
de vinculos que habian establecido en Cuba y deportados, indepen-
dientemente de sus deseos al respecto. Se hicieron cargos de que nu-
merosos haitianos que tenian empleo permanente fueron deportados
ilegalmente en compafiia con sus compatriotas menesterosos.
El 26 de mayo de 1934 el gabinete comision6 al Dr. Rogelio Pina
para que hiciera un estudio de los efectos de esta politica. Su informe
justific6 el programa de repatriaci6n por raz6n de la inconveniencia
social y del estado ilegal de estos inmigrantes, y present varias
recomendaciones para la solucion futura del problema. Entre 6stas
se sugiere la prohibici6n de inmigraciones de trabajadores antillanos
y en general de todos los negros y orientales. Se arguy6 que la inmigra-
cion futura de este tipo seria innecesaria en virtud de lo reducido de
la cuota que se ha asignado a la producci6n de azncar de Cuba, es-
pecialmente si se eliminaban las limitaciones legales con respecto a la
duraci6n de la molienda. El acortamiento de esta estacion habia cons-
tituido un factor de gran importancia para aumentar la demanda de
mano de obra. Como salvaguardia adicional contra posibles deficits de
mano de obra en el futuro, se sugeria la aplicaci6n de un programa de
colonizacion de las dos provincias orientales con el excedente de mano
de obra agricola que se encuentra en las provincias centrales y occi-
dentales de Cuba; semejante en naturaleza al programa de coloniza-
cion en grande escala que desarroll6 la United Fruit Company de 1928
a 1930. Por otra parte, habria de alentarse la inmigracion de blancos,
especialmente en grupos de familias. Por lo que respecta a los haitianos
y jamaiquinos que aun estan en la Isla, se recomend6 levantar un censo
especial de este grupo, para obtener datos no s6lo con respecto a su
lugar de residencia sino tambi6n por lo que toca a sus ocupaciones y a
su condici6n economic actual. A continuacion del censo habria de
aplicarse un plan quinquenal para la deportacion de todos los menes-
terosos o de todos los que estuvieran ilegalmente en el pais, que princi-
piaria con los indigentes, los enfermos y los criminales, continuaria
43 Gaceta Oficial, 1g de octubre de 1933, Decreto nnm. 2232. Otro decreto promulgado
ulteriormente, el 20 de diciembre, (ibid., 28 de diciembre de 1933, Decreto nfm. 3289),
declare sujetos a deportaci6n a todos los extranjeros que se encontraran ilegalmente en el
pais como resittado de no haber cumplido con las eyes de inmigraci6n.
44 Informed del Dr. Pina, ya citado.


237





PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA


con los solteros, y finalizaria con los casados y con los propie-
tarios.-
La opinion rpnblica de Cuba cree firmemente que esta inmigracibn
haitiana y jamaiquina, aparte de su contribuci6n econ6mica, repre-
senta un pasivo cultural y social para Cuba. El derecho que tiene el
pais de prohibir la entrada de estos elementos en el futuro es incuestio-
nable. Tiene ademAs el derecho legal de repatriar a muchos inmigrantes
que ahora se encuentran en el pals. Sin embargo, consideraciones de
orden humanitario sugieren que si va a continuarse el programa, se
haga sobre las bases del censo que ha sugerido el Dr. Pina, y con
suficiente discreci6n y flexibilidad para disminuir al minimo las
posibilidades de cometer injusticias. No deberia efectuarse ninguna
deportaci6n sin permitir primero al individuo interesado que se le oiga
ante un tribunal.
Al mismo tiempo no debe olvidarse lo inadecuado que es este pro-
grama asi como la insuficiencia de la ley del 50 por ciento, para
remediar eficazmente el problema de la desocupacion en Cuba. La
soluci6n de ese problema se encontrarA no en medidas esencialmente
negativas sino ms bien en el desarrollo de la productividad cubana
segan las normas que se ban apuntado en otra parte de este informe.
4 Ibid.


238

























TERCERA PARTE

ECONOMIA AZUCARERA







































































A


t











CAPITULO X


LA INDUSTRIA AZUCARERA-ASPECTOS EXTERNOS

r. EL DESENVOLVIMIENTO DE LA INDUSTRIA AZUCARERA 1

La cafia de azfncar fu6 traida a Cuba por Diego VelAzquez, primer
gobernador de la Isla, en la segunda d6cada del siglo XVI, y empez6
a ser manufacturada para la exportaci6n, en pequefias cantidades,
hacia fines de esa centuria. La producci6n, sin embargo, carecib de A
importancia hasta que la ocupaci6n britAnica de La Habana, en 1762,|
llev6 su estimulo al comercio. Estos impulsos fueron reforzados despu6s ,
de 1791 por las guerras civiles de Haiti, que eliminaron al que era eli
principal productor de azncar del mundo e hicieron que muchos colonos
franceses se trasladasen a Cuba. Durante la 6poca napoleonica los i
puertos cubanos fueron abiertos al comercio extranjero; se estimul6 la
importaci6n de esclavos y la colonizaci6n por medio de inmigrantes,
y los hacendados cubanos pudieron aprovecharse de las favorables
perspectivas de los mercados azucareros en los Estados Unidos y en
la Gran Bretafia. De 18oo a 1840 la producci6n de azicar de Cuba t
mAs que se triplic6, y en las dos d6cadas subsiguientes atn se duplic6. I
En 1868 alcanz6 un total de 749.000 toneladas 2 al estimulo de precios 11
cuyo promedio anual pasaba de 1o centavos la libra, en Nueva York. if
En 1827 habia ioao ingenios; en 1846 habia 1442.3 Rebello, en 186o,
enumera umos 1290 ingenios con trenes jamaiquinos y otros 65 que,
habian introducido algunos aparatos de evaporaci6n al vacio. La 1
mayoria de estos ingenios eran movidos a vapor y molian cafias I
procedentes de campos cuyo promedio de extension no llegaba a 15i
caballerias, asi como el de esclavos era de 150 cada uno;4 pero ya i
representaban grandes inversiones de capital en esclavos, edificios,
tierras, etc., cuyo valor, como promedio, era de $250.000. Esto hace I
una inversion, en toda la Isla, de unos $375.ooo.ooo, probablemente I
1 EL lector interesado en la historia de la industria azucarera cubana puede encontrar
datos sobre la misma en Azzcar y poblacidn en las Antillas, por Ramiro Guerra, La
Habana, 1927, p. 149-70, y Our Cuban Colony, por Leland H. Jenks, Nueva York, 1928,
cap. 3 y pdssim.
2 Las toneladas son largas mientras no se especifique lo contrario.
3 Estados relativos a la produccidn azucarera de la isla de Cuba, por Carlos Rebello,
La Habana, 186o; Informes sobre rebaja de los derechos que pagan en la Peninsula los
azucareros de Cuba y Puerto Rico, por Juan Pbey, La Habana, 1862.
4 El censo de 1862 declara una poblaci6n blanca de 41.661 en las fincas azucareras,
mientras que habia 3876 negros libres y 172.671 esclavos.
241




242 PROBLEMAS DE LA NUEVA CUBA
Vsobreestimados y en su mayoria en manos de propietarios cubanos.
Atn los grandes ingenios tenian solamente 45 caballerias de tierras.
Ya se habia levantado el grito de que la produccion era demasiado
extensa y se publicaban eruditos estudios que trataban del progreso de
los departamentos agricola y manufacturero, de la industria. En
aquella 6poca se creia que cada caballeria producia 50.000 arrobas
(1250 toneladas cortas) de cafia, lo que es algo mas que las cifras
recientes. La orden del dia era, y ha continuado siendolo, el mejorar
los m6todos de fabricaci6n con preferencia a los sistemas de cultivo.5
La instalacion de maquinaria moderna, sin embargo, exigia mayores
desembolsos de capital y se hacia evidente que las grandes empresas
tenian numerosas ventajas de producci6n. Estas tendencias hacia la
concentracion, que aparecieron despu6s de x86o, fueron reanudadas
con mas rapidez despu6s de la Guerra de los Diez Afios. En la altima
d6cada del siglo pasado solamente habia cuatrocientos y pico de cen-
trales en operaci6n, y su promedio de production era de unas 1500
toneladas, casi io.ooo sacos cada uno. Esa concentracion habia sido
precipitada por la catastrofica baja en el precio del azncar debida a la
aparici6n de la subvencionada azncar de remolacha de la Europa
Central, que rApidamente elimin6 las plantaciones inferiores en favor
de aqu6llas cuya eficiencia mecanica les permitia extraer dos o tres
veces mas cantidad de azucar, de la caina. Tambien fu6 propiciada por
la emancipaci6n de esclavos en Cuba, hecha sin indemnizaci6n, y los
consiguientes ajustes agricolas. A virtud de este proceso un gran
numero de centrales pasaron a manos de reci6n llegados de Espafia,
muchos de ellos comerciantes de origen, mientras que los hacendados
cubanos, grandes y pequenios, quedaban agregados a los nuevos cen-
trales, bajo contrato, como colonos, dedicados exclusivamente al cultivo
de la cana.
La Tarifa Wilson de 1894 y la revoluci6n cubana de 1895 apre-
7suraron este proceso de eliminaci6n y de concentracion, y cuando
la industria empez6 a revivir, en 1904, bajo la 6gida de la reciprocidad
con los Estados Unidos, s6lo habia 173 centrales en actividad, con una
producci6n de 1.040.228 toneladas, lo que hacia un promedio de pro-
duccion, por central, de unos 41.000 sacos. A partir de entonces la
industria se desarroll6 constantemente y con mayor rapidez que la que
habia alcanzado a principios del siglo XIX. La expansion fu6 casi
enteramente en el equipo mecAnico de los centrales y en la ampliacion

f El procedimiento Derosne para ]a concentraci6n al vacio fue traido a Cuba en 1842;
pero no fu6 hasta despues de i86o que se generaliz6 ripidamente.
6 Los cambios de propiedad, segiun parece, tuvieron su inicio con las medidas con-
fiscatorias apicadas al principio de la Guerra de los Diez Aiios. Cerca de un centenar de
centrales pertenedentes a los revolucionarios o a sus simpatizadores pasaron a manos de
espafioles influyentes de x869 a 1871.





LA INDUSTRIA AZUCARERA-ASPECTOS EXTERNOS 243
de las zonas cafieras, las que en un principio representaron una
creciente proporci6n de cafia de colonos comparadas con las canvas de
administraci6n, que son las cultivadas directamente por el central. Un
ndmero de norteamericanos emprendedores habian sido atraidos a
Cuba por el nuevo estado de las relaciones entre ambos paises, y
algunos de ellos estaban fomentando propiedades azucareras en las
tierras virgenes de Camaguey y de la parte septentrional de Oriente.
Entre estas primeras empresas se contaban la Cuban-American Sugar

GRAFICO VIII
PRODUCCI6N PROMEDIO DE LOS CENTRALES CUBANOS
1904-1933
Produccidn media, 1923-1933
mil sacos
250


200 ____ _







0




190 1109 lIt AMq 19t 1I 19"4

Company y la United Fruit Company, cuyos centrales fueron modelos
por