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Cuba bibliotecológica

Material Information

Title:
Cuba bibliotecológica
Creator:
Asociación Nacional de Profesionales de Biblioteca
Colegio Nacional de Bibliotecarios Universitarios
Place of Publication:
La Habana
Publisher:
Publisher not identified
Language:
Spanish
Edition:
Vol. 4 (Nos 1-2)
Physical Description:
8 v. : ; 26 cm.

Subjects

Subjects / Keywords:
Libraries -- Periodicals -- Cuba ( lcsh )
Library science ( fast )
Cuba ( fast )
Bibliotecología ( armarc )
Genre:
Periodicals ( fast )
Publicaciones periódicas ( abne )

Notes

Dates or Sequential Designation:
[ser.1] v. 1-2 (no.2) 1953-June 1955; 2 época, v. 1-5 (no.2), 1956-June 1960.
Issuing Body:
1953-55 issued by Asociación Nacional de Profesionales de Biblioteca; 1956-60 by Colegio Nacional de Bibliotecarios Universitarios.

Record Information

Source Institution:
University of Florida
Rights Management:
All applicable rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier:
000304653 ( ALEPH )
04111731 ( OCLC )
ABT1236 ( NOTIS )
0574-6442 ( ISSN )

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arnrh~dr n~r. .~ .


REVISTA TRIMESTRAL
Organo Official del COLEGIO NATIONAL DE BIBLIOTECARIOS


UNIVERSITARIOS


2 Epoca. Volumen IV Enero-Junio de 1959 Nilmeros 1-2

Inscripta como correspondencia de segunda clase en la Administraci6n de Correos de La Habana




SUMARIO

Pagina

EDITORIAL .......... ........ ............. .. ...... 3
LA BIBLIOTECA NATIONAL "JOSE MARTI" BAJO EL PROCESS DE LA'RE-
VOLUCION CUBAN'A, por Maria Teresa Freyre de Andrade y Maria Iglesias.. 5
LA BIBLIOTECA DE TIN BANCO COMMERCIAL, por Maria Teresa Xiquis Graell .. 8
LAS BIBLIOTECAS UNIVERSITARIAS AL SERVICIO DE LA INVESTIGATION,
por Jorge Aguayo .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. 11
ALGO MAS SOBRE LA NUEVA EDICION DE LA CLASIFICACION DE DEWEY,
por Carmen Rovira .. ........... ... .... ......... .. .... 16
LOS SEUDONIMOS EN LAS NUEVAS REGLAS DE CATALOGACION, por Jorge
Aguayo ........ .. ...... .... ...... ...... ...... 23
LIBROS, por Clrmen Ruiirt .. .... ... ... .............. .. 25
NOTICIAS Y COMENTARIOS .. .. .. .... .. ... .. .......... 28
LITERATURA PROFESIONAL .... .. .. ...................... 32
PUBLICACIONES RECIBIDAS ........................... .... 34


LA HABANA






y&L ~z~


CUBA
















CUBA BIBLIOTECOLOGICA
Organo official del Colegio Nacional de Bibliotecarios Universitarios

Redacci6n y Administraci6n: Calle 27 No. 663 Vedado, Habana, Cuba
Apartado 3268


DIRECTOR:
Dra. CARMEN ROVIRA


El Colegio Nacional de Bibliotecarios Universitarios fu6 constituido de acuerdo con la Ley
No. 4 de 13 de noviembre de 1944, que dispone la colegiaci6n de los profesionales universitarios.
El Colegio se constituy6 oficialmente con fecha 31 de mayo de 1955, y sus Estatutos se publi-
caron en la Gaceta Oficial de la Repiblica de Cuba del dia 15 de julio del mismo afio. El Colegio
Nacional de Bibliotecarios Universitarios agrupa en su seno a todos los bibliotecarios graduados
en la Escuela de Bibliotecarios de la Universidad de la Habana y en los Cursos de Tecnica Bi-
bliotecaria (1946-1952) de ]a Escuela de Verano en la propia Universidad. Esta regido por un
Comit6 Ejecutivo, formado en la actualidad por las personas siguientes: Blanca Rosa SAnchez,
President; Ana Rosa Nfiiez, Vicepre identa; Maria Iglesias, Secretaria; Maria de los Angeles
Acosta, Vicesecretaria; Evidia Blanco, Tesorera; Maria Victoria Morales, Vicetesorera; Carmen
Rovira, Estela Giroud, Miriam Tons (Vocales).
CUBA BIBLIOTECOLOGICA se public trimestralmente. Precio de suscripci6n: .$1.50 al afio.
Nimero suelto: $0.50. Los miembros del Colegio Nacional de Biblio.ecarios Universitarios tienen
derecho a recibir gratuitamente la revista.
La responsabilidad de los articulos firmados recao exclusivamente sobre sus autores. El Colegio
Nacional de Bibliotecarios Universitarios y la Direcci6n de la revista se hacen responsables sola-
mente de los editoriales, informaciones y notas sin firmar.
CUBA BIBLIOTECOLOGICA solicita crnje con publicaciones similares, nacionales y ex-
tranjeras.
Los articulos que aparccen en CUBA BIBLIOTECOLOGICA se encuentran indizados en Li-
brary Literature y en Contents in Advance.
Los materials de este nimero PC entregaron a la revista antes del mes de julio de 1959.


IMPRENTA DE LA UNIVERSIDAD DE LA HABANA
























Al cumplirse los seis meses del cambio radical sufrido por el pais con motivo
del derrocamiento de la dictadura y cl triunfo de la Revoluci6i, es convenient
hacer un recuento de las consecuencias que ello ha tenido hasta el, moment en el
panorama bibliotecario cubano.
Las esperanzas que cifrdbamos en el Gobierno Revolucionario en nuestro
iltimo Editorial no se han visto defraudadas. El nuevo Gobierno tiene un ver-
dadero interds en la cultural en todos sus aspects, y las bibliotecas no podiand
permanecer olvidadas.
La media mids transcendental Ilevada a cabo hasta ahora es haber puesto
la Biblioteca Nacional en manos de profesionales, liberdndola de una Jun-
ta de Patronos casi unipersonal, cuyo (inico legado fue un edificio costosisimo y
lujosisimo, que no podia prestar servicio por falta de recursos para la adquisi-
cion de libros y la casi total ausencia de personal preparado. La nueva Directora
de la Biblioteca Nacional-bibliotecaria y maestra de bibliotecarios-se estd ocu-
pando ahora de dar nueva vida y razdn de scr a aquella ostentacin de ricos
iMldrmoles, y sus distintos departamentos y servicios estdn ya funcionando bajo
la direction de bibliotecarios capacitados.
Otro acontecimiento que nos permit abrigar las mejores esperanzas es la rea-
nudacidn de los cursos en la Escuela de Bibliotecarios de la UiTiversidad de la
Habana. Despues de dos aios y medio de receso forzoso, un grupo numerosisi'mo
de alumnos acude a sus aulas, prepardndose para ejercer una profesion que va
a-lquiriendo cada vcz mayor prestigio y dignidad. Una part de los alumnos
arude a la Escuela por su vocacidn hacia esta nueva carrera, por amor a los' libros
y por deseo de prepararse para el porvenir; otra part acude porque estd ya
trabajando en una biblioteca, y se ha dado cuenta que le son indispensable una
seric de conocimientos que sdlo la Escuela le puede dar. Ambos grupos estudian
con entusiasmo para recuperar el tiempo perdido, a pesar de los calories del ve-
rano y del horario intensico.
TambiCn en la Universidad, en todas las reuniones, conferencias, mesa re-
dondas y otros actos que se organizan para tratar de la reform universitaria, se
ha discutido cl problema de las bibliotecas. Un nuevo tipo de estudiante univer-
sitario deja sentir su influencia: un estudiante que por fin se ha dado cuenta de
que no puede haber enseitanza universitaria sin un buen servicio bibliotecario.
Esperamos que de todos estos proyectos surjan las bibliotecas universitarias que
todos deseamos: mejoradas en su organizacisn, si presupuesto y mity especial-
;iente en su personal. Esto serd ahora rmds fdcil que nunca, puesto que el Go-
bierno Revolucionario ha ofrecido el imximo apoyo financiero a las tres univer-
idades oficiales del pais. Ya las Unirersidades de Oriente y de Las Villas pres-
fian alencidn preference a sus bibliotecas; la Universidad de la Habana no puede
quedarse atrds.








CUBA BIBI,IOTECOL6GcucA


A reserve de lo que pueda resultar del plan de reform univcrsitaria, cn et
q.ue el COLEGIO dard a conocer su opinion en lo que respect a las bibliotecas,
la Universidad de la Habana debe cumplir, de ahora en adelante, el acuerdo
tornado por el Consejo Universitario de fecha 18 de abril de 1956, acerca de la
provision de cargo profesionales en las bibliotecas universitarias. Mientras las
delmis bibliotecas importantes de Cuba clamaban por profesionales salidos de las
aulas universitarias, la Universidad de la Habana no ha nombrado hasta ahora
ninguin graduado de su Escuela de Bibliotecarios para ocupar (ii r, o en sus biblio-
tecas. Los pocos que han estudiado, to han hecho despues de haber sido nom-
brados. Si esta political incredible no se modifica, podrd decirse que la Revoluciin
no ha llegado a las bibliotecas de nucstra bicentenaria U!niversidad.
Tenemos ya, pues, una Biblioteca Nacional funcionando debidamente, una
Escuela de Bibliotecarios con un buen ni'mero de alumnos, y esperamos que la
reform universitaria resuelva la situaci6n lamentable de las bibliotecas de la
Universidad de la Habana. Lo que rest por considerar es la neccsidad do una
reglamentaci6n de la profesi6n de bibliotecario, para evitar de una vez y para
siempre que en el future se vuelvan a producer situaciones como las del pasado.
Es necesario que una ley defina categoricamente el nivel universitario de nuesira
profession y que, salvaguardando los interests de las persons que ocuparon
plazas en bibliotecas sin teoer titulos, o con titulos no univorsitarios, se fijen las
condiciones que en el future deban poseer las personas que aspiren a ser nom-
bradas en las bibliotecas del pals. El COLEGIO NACIONAL DE BIBLIOTE-
CARIOS 1 NIVERSITARIOS no descansard hasta conseguir del Gobierno Revo-
lucionario la legislation adecuada. Solamente entonces podrd decise que Cuba
ha entrado de lleno en cl t.. i, ,r,, de paiscs que marchan a la vanguardia del
movimiento bibliotecario.














LA BIBLIOTECA NATIONAL "JOSE MARTI" BAJO EL PROCESS
DE LA REVOLUCJON CUBANA

Por Maria Teresa Freyre de Andrade y Maria Iglesias.


Con el advenimiento de la libertad en Cuba no podia escapar la Biblioteca
Nacional al process renovador iniciado con la Revoluci6n en todo el pais, mar-
cando nuevas pautas en la vida intellectual y spiritual de los cubanos.
Desde 1941 gobernaba la Bibliotcc comio organism aut6nomo, una Junta de
Patronos que tenia personalidad juridica y decidia todo lo concerniente a la ins-
iituci6n.
Tenia entire sus dcreclos el do libertad absolute de acci6n; sin embargo el pri-
mordial y inico desvclo de la Junta fue el de dotar a la Biblioteca Nacional "Jou6
Marti" de un ostentoso edificio a expenses de su organizaci6n internal, y, lo que
os mis lamentable, a costa de su riqueza bibliogrifica.
])e acuerdo con esa political seguida por la Junta de Patronos, durante nias
(le quince afios la Bibliotoca dej6 dc adquirir libros por compra. El perjuicio
eausado es irreparable ya que es bien conocida la situaci6n que se crea cuando
ino sc siuie una political do adquisici6n continue: los aios que quedan vacios son
extremadamente dificiles dc llenar...
Ese descuido ha dado lugar a que hayan escapado del pais grande colecciones
cubanas, y documents de gran valor, vendidos por particulares y libreros al ex-
tranjero, quo ya no podrin rescatarse, a menos que sus poseedores actuales nos
faciliten esa riqueza por medio de microfilms y fotocopias.
Al asumir la Dirccci6n dc la Biblioteca, nuestro primer cuidado ha sido esla-
Ilecer relaciones con esas instituciones o entidades extranjeras para que esos va-
liosos documents vuelvan a Cuba a fin de ponerlos al alcance de nuestros in-
vestigadores.
Tambi6n nos ocupamos do aquellos papeles importantes para nuestra historic
que nunca han estado en Cuba, por former part de los archives de otros passes,
especialmente Espafia. No obstante, esta preocupaci6n que sentimos por recu-
perar el acervo cultural eubano y nuestro constant desvelo por incrementar la
importancia de la Biblioteea Nacional como centro de investigaci6n y alta cultural,
no restaril nada al servicio de divulgaci6n cultural que instauraremons, proyce-
t;indonos hacia el pfblico en general mediante otra biblioteca anexa, en el mismo
edificio, para la que crearemos otros Departamentos, ademAis de los que detallamos
inis adelante.
Estrenado cl edificio de la Biblioteca Nacional "Jos6 Marti" en pleno poderio
de la tirania derrocada, no fue asimilado con simpatia por el pueblo que so man-
tenia al margen de toda participaci6n en instituciones estatales, aunque 4stas
iueran de servicios piblicos. Por otra part, innumerable restricciones impuestas
al pfiblico restaban agrado a los servicios que podian prestarse.
Iloy, a cuatro mess escasos de disolverse por la Ley Revolucionaria No. 93 la
Junta de Patronos, y asunir nosotras la Direcci6n de la Biblioteea, podemos decit,
con entera satisfacci6n, que el nfimero de visits y lectores que acuden a la Bi-







CUr. aI OTII;1OvECOL6(oICA


blioteea asciende al double, y que al cabo dc un afio nos proponemos, por lo
menos, cuadruplicar cl actual record.
Hasta aqui atribuimos nuestros progress al hecho de haber llevado a vias de
echo la aplicaci6n de los conocimientos modernos de biblioteconomia, concediendo
gran importancia a o1 que a su dinamica sc refiere.
Aunque la Biblioteca Nacional contaba con presupucstos capaccs de sopor-
tarlo, no sc le habia dado la estructuraci6n departmental que require cl cunm-
plimiento de sus objetivos principles. Al crear ahora los Departamentos de
Selecci6n y Adquisici6n de Libros; el de Consulta y Referencia, en su double
labor de auxilio a los investigadores y orientaci6n a los lectores de otro tipo;
y el de Catalogaci6n y ClasificaciOn, de acuerdo con las mis modernas proyee-
eiones, ha quedado dotada la Biblioteca de un cientifico "modus-operandi".
Nuestro orgullo esta en ;-ti in i que se han seleccionado y adquirido hastn la
techa mis de 200 discos y 3,000 obras, entire ellas algunas de Referencia; se ha
comenzado la investigaci6n de las obras cubanas que posee la Biblioteca, y se
ha introducido la Clasificaci6n Decimal de Melvil Dewey para las nuevas adqui-
siciones, sin descuidar la modernizaci6n del catAlogo antiguo que qucdard uni-
ficado al nuevo. A las 48 horas de compradas, las obras nuevas estin al servicio
de los lectores, mediante fichas azules provisionales de autor y de material.
Tamlbin estamos en las negociaciones finales para adquirir un aparato Multi-
lith, el cual facilitard la duplicaci6n de las fichas y nos permitiri proporcio-
narlas a otras bibliotecas, cunanas y extranjeras, por muy m6dico prccio.
Ya en march estos departamentos, con nuestro nuevo presupuesto, podremo:
extender el servicio al pfiblico hasta las 11 de la noche, y sobre todo, organizer
tres nuevos Departamentos:

A-Biblioteca Pfiblica Circulante.
B-Biblioteca Juvenil.
C-Sala de Mfsica y Arte.

En estos moments, los departamentos crcados estin regidos por las siguientes
personas:

A-Seleeci6n y Adquisici6n de Libros
Dra. Regina Trobo (Bibliotecaria).
)ra. Graciela Pogolotti (Asesora).

B-Consulta y Referencia
Sra. Blanca Bahamonde (Bibliotecaria).

C-Clasificaci6n y Catalogaci6n
Dra. Dolores Rovirosa (Bibliotecaria).

1)-Actividades Culturales
Dra. Estela Giroud (Bibliotecaria).

E-Relaciones Pfiblicas y Publicidad
Dra. Marta Vesa (Asesora).









CUBA 3IBLIOTECOL6cICA


Otros Departamentos ya existentes en los que tambi6n ha habido modifi-
caeiones esenciales o aumento de emplendos, son los siguientes:

A-IHemcroteca
Sr. Carlos Villanucva
Sra. Rosina Carone.

B-Salas de Lectura
Sra. Xiomara Sosa
Sra. Cecilia L6pez
Dra. Ma. Victoria Morales Torriente
Sra. Hilda Miranda.

C-Restauraci6n y Encuadernaci6n
Sra. Ma. Victoria Bru.

DI-Anlacenes

E--)epartamento de Fotostat, Laininaci6n y Microfilm.

Si a toda esta labor de creaci6n y rcorganizaci6n, so afiaden las actividades
que hcmos mantcnido, por las cuales se ban montado tres exposiciones, al mismo
ticmpo que se ha ofrecido un ciclo dc conferencias por reconocidos intelectuales
eubanos, en ]as que se ha distribuido al pfiblico asistente las bibliografias de cada
toma, sin que sc haya dejado de proyectar para los pr6ximo meses, cursillos de
Biblioteconomia para maestros, comentarios de libros y conciertos, no nos queda
duda de que la Biblioteca Nacional "Jos6 Marti" cada dia se acerca mAs al ideal
de una biblioteca modern, y para orgullo de los cubanos, es mais digna del nombre
que leva.















LA BIBLIOTECA DE UN BANCO COMMERCIAL


Por Maria Teresa Xiques Graell


Cuando la bibliotecaria de un banco del Canada le dice a cualquier persona
que trabaja en la biblioteca de un banco, muchas de ellas exclaman: "lPara qu6
necesita un banco biblioteca?", y se muestran sorprendidas dc que haya muchos
hancos y oficinas de negocios; por lo menos en ese pais (Canada), que las posen.
Hoy en dia se public much material que todo hombre de negocios debe
leer para mantener al dia su trabajo, para lo cual necesita tender a mano dicho
material. En los distintos campos de los negocios hay ciertas publicaciones que
sc deben examiner regularmente, siendo necesario que cierta informaci6n so
ponga a disposici6n de las personas cuando 6stas las necesiten. Es con este fin
que la biblioteca puede prestar servicio. La biblioteca es el lugar donde debe
converger el material publicado, donde puede ser manipulado, guardado y por
medio de la cual puede ponerse en circulacion.
Sabemos que una biblioteca de negocios, o biblioteca especializada, so dife-
rencia de una biblioteca pfiblica en que es una parte integral de la compafiia,
banco o negocio a la cual pertenece. Mientras una biblioteca pfiblica necesita
publicaciones que traten sobre todas las materials en todos los niveles, una biblio-
teea de negocios s61o contiene lo relacionado con su campo de negocios. Mien-
tras una biblioteca pfiblica est6 preparada para servir a todos los miembros de
una comunidad, la mayoria de los lectores o clients de una biblioteca de nego-
cios pertenece al staff de la compaiia.
En cl caso de una biblioteca de un banco, el bibliotecario debe toner una
clara idea del trabajo del banco para que pueda conocer las necesidades de cada
departamento. Por eso a primera vista resalta que una de las primeras cosas es
relacionarse estrechamente con las operaciones bancarias, de modo de poder pe-
nctrar profundamente para descubrir en verdad cuales son las mayores necesi-
dades. Por supuesto que una buena parte del material seri sobre creditos, in-
versiones, cambio exterior, analisis de estados financieros, y otros asuntos sobre
finanzas. Esto por si mismo esia ligado con material referente a distintas in-
dustrias, condiciones de los negocios en el pais o fuera de 61, si el banco tiene
sucursales en el extranjero, para saber las condiciones de los negocios en estos
paises. Es necesario tencr tambi6n una buena colecci6n de eyes para saber o
conocer las relaciones con cl control del sistema bancario a trav6s del Banco
National.
Como sabemos, los bancos cuentan con distintos departamentos, entire los
cuales se cncuentra el administrative, de empleados, que debe de estar interesado
on las regulaciones de los impuestos, seguros de empleados, planes de pension,
desenvolvimiento del ejecutivo y otras cuestiones. El departamento responsible
de las propiedades necesita regulaciones de fabricaci6n, publicaciones sobre ma-
terias de fabricaci6n, arquitectura, decoraci6n interior, etc. Es necesario quo
cl personal de la biblioteca conozca las necesidades del resto del personal de!
banco para servir mejor a su desenvolvimiento y tiitili.-ii. a sus necesidades.
Seria convenient que el bibliotecario estudiara banca, para que su ayuda por
inedio de notas de la biblioteca recomendando material, pueda ser de la mayor
utilidad.








CUBA BIBLIOTECOLOGICA


Como centro de informaci6n del banco, ]a biblioteca hard uso de diversos
tipos de publicaciones. Lo primero, por supuesto, serin los libros, que serin
la base de la colecci6n. QuizAs los mfs fitiles seran los de referencia, entire los
cuales se encuentran las enciclopedias, diccionarios de una lengua o bilingiies,
"Qui6n es quien", directorios de negocios, anuarios de estadisticas, reports anua-
les, etc. Al lado de 6sto son necesarios libros en todos los campos que scan de
interns para el banco.
Los libros, no obstanto, forman s6lo una part de la colecci6n, porque cuando
qe publican, en muchos casos, estin fuera de actualidad, encontrandose el ma-
terial mas al dia en publicaciones peri6dicas. Por eso la biblioteca puede re-
cibir revistas que contengan anailisis econ6micos valiosos de todas parties del
mundo; peri6dicos de distintas ciudades y algunos especiales dedicados a dar no-
ticias financieras, de comercio, de banca; publicaciones semanales, mensuales,
quincenales, que proven los mis recientes puntos de vista; publicaciones de
departamentos del gobierno, climaras de comercio, instituciones educacionales y
financieras, que por medio de memories, estadisticas, reports, dan a conocer
datos econ6micos de importancia. Es obvio que todo este material no interest
a todo el personal del banco por igual, pero es la funci6n de la biblioteca que
cada empclado reciba el material que necesita. Muchas bibliotecas indizan ar-
ticulos interesantes y tambi6n hacen una lista que reparten entire el personal,
para que 6ste pueda solicitar el material que desee consultar.
Una part important del trabajo de la biblioteca es el curso quc se dari a
las publicaciones peri6dicas. Para ello so debe hacer una lista de las personas
interesadas en cada publicaci6n, e inmediatamente que son recibidas por la bi-
blioteca, deben ser enviadas a las personas por el turno en que las han pedido.
El trabajo de referencia es para muchos bibliotecarios el trabajo mis intere-
sante, y muchos sienten ansias de prestar la mejor ayuda para que el personal
pueda encontrar la informaci6n que necesita. Infortunadamente, muchas perso-
nas se creen que cuando preguntan cstdin causando trastornos al personal que tra-
baja en la biblioteca. Entre las distintas cuestiones que este departamento puede
contestar estarun algunas como: I.Es Lybia o Libya?, .cuinto trigo export
Canadi?, i cuAnto arroz importamos en 1958?, cutintos tercios de tabaco o huaca-
Ies de pifia export Cuba el filtimo afio? Otras proguntas necesitan ser investi-
gadas en diferentes fuentes, y Ilevan un largo tiempo para ser contestadas.
Otro trabajo es la catalogaci6n y clasificaci6n del, material. Estas opera-
ciones son de vital importancia para poder contestar con la mayor rapidez
cuando se hace una progunta, o se inquiere por algfin material, ya sea libro,
revista o folleto. Cada libro, como sabcmos, tiene su lugar en los estantes y se
localiza por medio del catilogo. Si por un descuido se coloca en otro lugar
que no le pertenece, por el nomento estarn como si estuviera perdido. Por esta
raz6n muchos bibliotecarios prefieren que el pfiblico no coloque los libros en los
estates. Si la coleccidn es pequefia, la catalogaci6n de las materials debe ser lo
mins detallada possible, de modo que se haga un uso complete de todos los libros.
Los folletos deben catalogarse por materials, bajo un encabezamiento apropiado,
y deben deseeharse cuando ha pasado un tiempo prudential. Las publicaciones
pcri6dicas de mias valor se guardian para futuras referencias. Los peri6dicos
ofreccn much a dificultad por el espacio que ocupan. Aunque ahora se pueden
liacer ediciones en microfilm, que ahorra espacio, pero se necesita un proyector.
Muchos bancos consideran que su biblioteca juega un papel important en el
progress de sus relaciones pfiblicas, y por eso son invitados a usar la biblioteca
otras personas que no son empleados, pues asi se ganan amigos y clients para
ci banco.








10 CUBA BIBLIOTECOL6GICA

Algunas bibliotecas de banco poseen una colccci6n de libros de ficci6n y no
ficci6n para uso del personal. Este servicio es muy apreciado y proporciona un
conocimiento mis amplio del personal. Este servicio es muy apreciado y pro-
porciona un conocimiento mas amplio del personal, que de otro modo seria muy
limitado.
En fin, la funci6n de la biblioteca de un banco cs servir como centro de
informaci6n, contestando preguntas, prestar y guardar publicaciones, y ayudar a
ganar amigos y clients para el banco. Su existencia estA justificada por el uso
que se haga de ella.

Bibliografia: The Canadian Banker, vol. 62, no. 2, 1955.















LAS BIBLIOTECAS UNIVERSITARIAS AL SERVICIO
DE LA INVESTIGATION

Por Jorge Aguayo


IIubo una epoca en que los studios eientificos habian torado el camino de
una lenta y normal evoluci6n. De tarde en tarde un descubrimiento (o un in-
vento) conmovia o echaba abajo la armaz6n del saber acumulado. i\as era un
period en que los cambios se operaban-dentro del marco de la capacidad hu-
nana para similar los aportes mas extraordinarios del pensamiento-, sin que
se quebrasen siempre los valores de la ciencia traditional. Habia como una
sucesi6n de nuevos hechos en que se daba la apariencia de 16gica continuidad. Al
menos, ello es lo que se observa que ha venido ocurriendo despu6s de cerrarse ]a
(poca de los grades descubrimientos que acompafiaron la alborada del Rena-
eimiento.
Pero ante los adelantos de la biologia modern, la fisica nuclear, las ciencias
mindicas, la quimica industrial, etc., y, en t6rminos generals, ante los progress
cientificos y tecnol6gicos de los filtimos veinticinco afios, la mayoria de los hom-
bres de ciencia, de formaci6n universitaria anterior al advenimiento de esta
naeva era (at6mica), ha venido sufriendo el miis tremendo impact intellectual
de que se haya dolido jamins el hombre de studio. No es que muchos cientificos
y profesionales esten incapacitados para entender la epoca en que vivimos; es
que muchos de los libros en que se formaron-es decir, muchos de los libros que
manejaron de j6venes y con los cuales forjaron su mcnte cuando estudiantes y
so convirtieron en hombres de ciencia en la edad madura-han envejecido irre-
inisiblementc, y ya s61o representan en conjunto criterios, teorias y m6todos im-
perantes en otras ctapas del saber.
Mientras los descubrimientos se limitaban a contribuir cuantitativamente al
advance del saber, nada impedia que la mayoria de los hombres de ciencia y profe-
sionales se mantuviese al dia en sus conocimientos. S61o cuando el descubri-
miento, como contribuci6n cualitativa, como ocurre hoy, es tan trascendental
que resquebraja hasta los mismos cimientos del saber consagrado, obligando a re-
visar de nuevo los valores "inconmovibles" en que se basaba aquel, es que muchos
hombres de ciencia y profesionales suelen quedarse sin lograr la actualizaci6n de
sus conocimientos. Factores de muy diverse indole, tales como el vertigo de tra-
bajo y la rapidez conque se produce los cambios, contribuyen a producer este
I'en6meno, que ya se ha dado, aunque no siempre en media semejante, en otras
ipoeas.
Para remedial esta cuesti6n, particularmente aguda en estos tiempos, el Estado
no halla otro recurso que el de echar mano a la formaci6n de una nueva genera-
ei6n de hombres de ciencia, tal como estAn haciendo todos los paises situados a
la avanzada del saber. Y por lo mismo que este fen6meno de divorcio entire una
generaci6n y otra es particularmente grave en este period de transici6n, y, desde
luego, inevitable en t6rminos generals en cualquier epoca de la historic, no
deben las universidades-depositarias del saber y propulsoras de la investiga-
ei6n-contribuir a ahondar ain mas la distancia entire el estado actual de las
cicncias y los libros que las representan.








12 CUBA BIBLIOTECOLOGICA

La inutilidad de mantener una colecci6n de obras carente de actualidad esti
fuera de toda discusi6n. A lo sumo tal colecci6n s6lo es necesaria para la historic
de las ciencias o como simple punto de comparaci6n. Pero dejar envejecer las
coleeciones de libros, descuidando la compra de las obras actuales que representan
la filtima palabra del conocimiento, vale tanto como si las universidades renuncia-
sen a una de sus principals funciones: la de llevar el saber a metas mis altas. Por
ello es que se dice que una universidad vale en la media en que valgan sus bi-
bliotecas, y tambien que es preferible un profesorado deficiente que una biblio-
l eca mal dotada. Claro esti que esta verdad resplandecera cuando se comprenda
correctamente qu6 es una biblioteca universitaria digna de tal nombre.
Por supuesto que aunque todos los autores no coinciden al respect, discre-
pando entire si en cuanto a las caracteristicas que se consideran de mayor impor-
tancia para valorar la cuesti6n, hay un criterio predominante en la literature
de la material, y es considerar la biblioteca no como un simple complemento uti-
litario de la ensefianza, sino como fuerza spiritual capaz de former estudiantes
con vocaei6n cientifica y facilitar tambi6n la investigaci6n entire los profesores.
Debe haber, pues, una rclaci6n causal entire los libros y la labor universitaria,
no s61o con respect a aquella parte de la colecci6n necesaria al cumplimiento del
lamado program de las asignaturas-que impera todavia desafortunadamente
on buen nfimero de universidades en todo el mundo-, sino en cuanto a la obra
do investigaci6n realizada por los profesores en sus citedras y departamentos.
No es necesario sefialar aqui la proporci6n del presupuesto que debcn las uni-
versidades destinar a la compra de libros, porque esta proporci6n no puede de-
pender de un esquema prefijado, sino de las necesidades propias y reales de cada
universidad. Ello quiere decir, en otras palabras, que la inversi6n, pongamos por
caso, de $200,000.00 en un solo afio para comprar libros, en vez de los $100,000.00
g(istados en otras universidades de presupuesto general igual, s61o ha de defender
de las necesidades actuales en un moment dado y no de proporciones fijas.
Pero el punto en cuesti6n tiene dos aspects fundamentals: 1', c6mo man-
tenor al dia cada parte de la colecci6n, de tal manera que los nuevos aportes
del saber vengan a ocupar el lugar de los viejos; 29, c6mo habilitar las nuevas
ndquisiciones para mantener organizada y active la colecci6n de libros, ya que no
cs suficiente cumplir con la condici6n primera, si la segunda queda sin
realizar.
El primer aspect de la cuesti6n esti condicionado por el rango acad6mico
que las universidades hayan establecido, es decir, esta condicionado por los re-
quisitos exigidos por la instituci6n para la expedici6n de los titulos que otorga,
pesto que si catedras y departamentos se interesan porque In biblioteca pose
cuanto sea de interns para la lectura asignada a los alumnos y para la investi-
gaci6n de los graduandos y profesores, cs porque la universidad los exige a estos
6itimos un alto nivel en su labor docente.
El deer que tiene el professor do servir como consejero on la sclcci6n de
libros de las bibliotecas universitarias no excluye la ohligaci6n de los bibliote-
carios on jcfe de suplir con su diligencia las laguna que puedan laber sido uno-
:adas en la colecei6n, siempro y cuando el cumplimiento de tal obligaci6n se Ilove
a cabo dentro de los limits impucstos por cl tipo de universidad y por la indole
de la ensefianza y de Ia investigaci6n. Error muy comif on el que so incurred
al analizar este primer punto del problema cs el de considerar esta nctualizaci6n
como una cuesti6n quo s6lo concierne a las ciencias y a la tecnologia; pero no asi
a las otras parties de la colecci6n, especialmente a la literature o al arte. Sin
embargo, nada es menos cierto que esta afirimaci6n.








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Las colecciones literarias envejecen tambi6n, especialmente las de los clAsicos,
uniquee desde luego este fen6neno no ocurre tan rapidamente como en las ciencias
o en la tccnologia. Por ejjcmplo, do tarde en tarde un investigator da a la luz
una nueva edici6n do un texto conocido, eselareciendo algfin punto fundamental
olvidado en las viejas ediciones, o eliminando algfin error proveniente de algfin
descuido en la transcripci6n del texto original o mas antiguo. Y otras veces la
eritica aclara algfin punto descuidado que deja atrAis los viejos comentarios, ha-
eiendo inevitable la bfisqueda de los nuevos. Igual ocurre con los libros de arte,
unas veces porque sullen reproducir las obras de los artists con una t6cnica
niis modern; otras, porque representan una opinion autorizada sobre una obra
do arte, o una interpretaei6n diferente del fen6meno artistic.
En otras palabras, con mayor o menor rapidez-a veces silo de un afio a otro,
o aun dentro del mismo afio en que se public un libro-los aportes al saber hacen
sufrir cambios de iniprevisibles consecuencias. Ignorarlos o desconocerlos cs
vivir de espaldas a la verdad, y, sobre todo, vivir en un tiempo y clima cultural
,diferentes del mundo en percnne transfornaci6n n eque nos toc6 vivir.
El segundo aspect de la cuesti6n debatida: c6mo habilitar la colecci6n do li-
bros, manteni6ndola organizada y active, es el mas dificil de hacer llegar a las
personas no iniciadas en las disciplines bibliotecol6gicas. Y no deja de ser in-
teresante constatar las repetidas veces conque ciertos profesores consuran al bi-
bliotecario por tencr libros que no se han integrado afin al concerto de la colec-
ei6n organizada, sin pararse a considerar la diferencia que existed entire adquirir
libros y proceder a su habilitaci6n. Lo primero puede y debe hacerlo el mismo
professor, mediante su recomendaci6n; lo segundo, s6lo el que sabe describir (ca-
lulogar) un libro y clasificarlo segfin el sistema que haya adoptado la bibliotcca.
AJora bien, aunque no vamos a entrar en detalles profesionales sobre una
catalogacin de libros que respond a los dictados de una modern political biblio-
tecol6gica, ni tampoco sobre lo que debe entenderse por una clasificaci6n en el
catalogo o en las estanterias-para los entendidos la explicaci6n seria obvia; para
los profanos, demasiado breve y oscura-, lo important cs constatar que el tiempo
profesionalmente necesario para dejar catalogado y clasificado un libro, habili-
tindolo para que presto servicio en una bibliotcca, es algo impossible de ser acor-
tado mis alhi de ciertos limits.
Cada nuevo libro que entra en una biblioteca: libro propiamente dicho, revista,
folleto, mapa, microfilm, libro parlante, etc., consume inevitablemente part del
horario del catalogador, que no puede a voluntad reducir el tiempo que ese tra-
bajo require. No podemos olvidar que lo que el bibliotecario catalog y clasi-
'ica no son simples objetos materials (libros-objetos), sino tambien, y muy prin-
cipalmente, concepts (libros-conceptos), y esto filtimo demand del bibliotecario
una preparaci6n acad6mica al nivel del tipo de colecci6n que habilita.
Nada mis absurdo que proclamar la necesidad de aprobar nuevas erogaciones
para mejorar la colecci6n de libros (cualqniera que sea su tipo), sin votar al mismo
tiempo los creditos indispensables para que la designaci6n de un niunero de
('atalogadores profesionales (titulados) guard relaci6n con el total de libros
regularmente adquiridos por ]a biblioteca, o que osta proyecta adquirir en un caso
dado. Las tareas del catalogador son tan variadas y complejas que todo intent
de relacionarlas aqui nos llevaria un espacio que sobrepasaria este trabajo en su
intenci6n y en sus limits.
Pero aunque la existencia de una buena colecei6n de libros en una biblioteca
universitaria es condici6n sin la cual la universidad no puede Ilevar a cabo, a la
altura de los tiempos, su labor docent y su obra de investigaci6n, es lo cierto
(que so precise de dos puntos complementarios: 1) de la informaei6n acerca de
los recursos existentes en las otras biblioteca univeritarias y centros cientifiens








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dl pais, y 2Q) de la cooperaci6n entire los bibliotecarios de estas intituciones, res-
paldados por los representantes oficiales de las universidades.
La tendencia actual en las bibliotecas de investigaci6n (cientificas o t6cnicas),
]o mismo universitarias que no universitarias, no es tanto competir entire si, tra-
tando de repetir infitilmcnte en cada colecci6n todos los libros que las otras
poscen, como mantener informados a los estudiosos acerca de los recursos exis-
tentes fuera de sus propias bibliotecas. Las lagunas pueden cubrirse, pues, no
s6lo por la adquisici6n del material necesario, sino por el procedimiento do in-
formar al estudioso d6nde puede consultar las obras que no est6n a su disposi-
ci6n en esa biblioteca.
Claro que esto filtimo s61o es aconsejable con las obras que no son de actua-
lidad y, por lo tanto, do uso constant, porque no es de suponcr que ]a biblioteca
vaya a privarse de una obra litil para que esta pueda servir a otra instituci6n.
Lo mis frecuente es que los bibliotecarios se refinan y estudien un program que
tiene por objeto distribuirse los materials provenientes de determinados paises,
o sobre ciertos aspects particulars de un pais o region, como la historic, Al
folklore, la arqueologia, ]a geografia, etc. Resultaria inconcebible que todo esto
se hiciera, sin poner en juego los resorts necesarios para mantener un instrument
de informaci6n (catalogo colectivo) en que los libros adquiridos por las biblio-
tecas que hayan suscrito el acuerdo de cooperaci6n esten representados en el indice
por una ficha descriptive.
En los Estados Unidos, siguiendo un plan parccido-aunque en mayor escala-
al de las bibliotecas prusianas (Gesamtkatalog der Preussischen Bibliotheken),
un crecido nAmero de bibliotecas, en cooperaci6n con la Congressional Library, so
ha comprometido a enviar al catalog de csta filtima una ficha descriptive de todo
libro extranjero que so presuma pueda ser de interEs a un investigator national.
Por supuesto que esto esti basado en una political de compra en que cada biblio-
teca pacta la adquisici6n de un tipo de obra. Este plan sc conoce con el nombre
de Farmington.
E'n un pais como Cuba seria suficiente que dos universidades convinieran en
un plan de compra de ciertas obras fundamentals de algunos pauses extranjeros.
Y lo que al principio pudiera limitarse al intercambio de las fichas de los libros
comprados por las dos parties contratantes, podria derivar mrs tarde a la confec-
ci6n de un catalogo colectivo de las obras, organizado dentro de la biblioteca que
tenga mejores recursos para hacerse cargo de la empresa, y, desde luego, con ]a
contribuci6n econ6mica de ]a otra instituci6n.
Acerca de la necesidad de consultar los illtimos aportes cientificos sobre un
tema cualquiera, veamos lo que sobre el particular dice Aznar en la revista "Hu-
imanidades", en un articulo titulado Precursores de la bibliografia historic ame-
ricanista, cita usada por Don D)omingo Buonocore en su trabajo, La investigacidn
cientifica en las universidades, publicado en su obra, Temas de I" ,lr,,i,,'.v uni-
Versitaria, compilaci6n de ensayos sobre la educaci6n superior y la enscfianza c
investigaci6n.
"Nadie discute ya"--dice Luis Aznar-"la importancia que tiene para la inves-
tigaci6n el conocimiento minucioso de la literature referente a una especialidad.
Porque, a despecho de quienes hablan despectivamente de la ensefianza libresca,
no sc ha encontrado todavia un medio mins eficaz de vinculaci6n intellectual que
los libros. En la ensefianza superior y en el dominio de la investigaci6n cientifica,
donde se supuso que el libro iria cediendo terreno en beneficio del instrumental
y de la influencia direct del professor, la bibliografia reafirma su importancia.
El investigator aut6ntico coloca junto al instrumental de su laboratorio, el tra-
tado o la revista especializada donde se consignan los resultados de las fltimas
expcriencias y las sugestiones provenientes de otros colegas que trabajan paralela-








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mente a l1. Y en la citedra, ningiln professor responsible pontifica por su cx-
rlusiva cuenta ni ticne derecho de prescindir del estado actual de una asignatura
o de una cuesti6u determinada. La labor cientifica es, por definici6n, tarea de
colaboraci6n; y quien desdefia confrontar sus experiencias o sus atisbos con los
de sus colegas, terminal casi siempre, inventando el paraguas".
Es precisamente para no caer en el fracaso del invento del paraguas, de que
nos habla el autor de la cita, que Cuba necesita que sus universidades adquieran
verdaderas colecciones de libros al servicio de la investigaci6n, y en las condiciones
que hemos expuesto. Acordar en alguin symposium, congress, mesa redouda,
etc., el desarrollo, por ejemplo, de los recursos naturales de un pais es adquirir el
(eompromiso de fomentarla riqueza "libresca" indispensable a toda informaci6n.
Tal seria el paso prcvio para ]a integraci6n de un cuerpo de investigadores, inde-
pendizado en parte de las bibliotecas forAneas, y apto para llevar a cabo el desa-
rr'ollo industrial que ]a 6poca y nuestros recursos naturales demandan.
IAientras el mundo sabio, en afanosa emulaci6n, tanto mis necesaria cuanto
mayor es la rapidez conquer se produce los aportes cientificos y los cambios en
]a t6cnica, labor febrilmente en laboratories, clinics y bibliotecas, ningfin pais
puede permanccer en actitud contemplative esperando que el mand caiga del cielo.
Porque toda paralizaci6n de las funciones docentes y de la investigaci6n univer-
sitarias significa no solamente un estancamiento del saber y de la cultural, sino
un vcloz retroceso hacia etapas de progress inferiores a las que el pais tiene
doeecho a disfrutar.
La reconstrucci6n de un pais, si no queremos hacerla defender totalmente de
]a ayuda extranjera, obliga a una meditada consideraci6n de los recursos "li-
brescos" que deben poseer las bibliotecas universitarias y de investigaci6n. A la
terminaci6n de la Segunda Guerra Mundial cl fen6meno de la reconstrucei6n
material y de la reorganization social de los paises mas afectados por la contienda,
s65o fue possible por una buena informaci6n de los filtimos advances del saber y por
la cooperaci6n centre los cientificos, los tecnicos y la maquinaria estatal.
En sintesis, el porvenir de un pais y la rapidez en incorporarse al concerto de
las naciones progresistas depend de la capacidad de sus bibliotecas para ofrecer
a los estudiantes e investigadores la informaci6n actual indispensable a la soluci6n
de los problems que present la vida social en todas sus manifetaciones. De-
fender la actualizaci6n de las colecciones de libros en las bibliotecas universitarias
y de investigaci6n es deber de todo professional consciente.














ALGO MAS SOBRE LA NUEVA EDICION DE LA CLASIFICACION
DE DEWEY

Por Carmen Rovira


Desde que se hizo evident, al poco tiempo de su aparici6n, que la edici6n 1 5'
(standard) de la clasificaci6n de Dewey no satisfaria las necesidades do la ma-
yoria de sus usuarios, se esperaba con gran expectaci6n la salida de una nueva
edici6n, que conservara los indudables aciertos de aquflla, aunque rectificando
su orientaci6n y sus caracteristicas en todos aquellos puntos que habian sido
objeto de fuertes critics por part do bibliotecarios norteamericanos y de otros
pauses.
La aparici6n de ]a edici6n 169, hace pocos mess, parece haber convertido en
realidad por lo menos una buena part de esas esperanzas. Aunque el poeo
tiempo transcurrido desde su publicaci6n no nos permit todavia conocer la
reacci6n de los bibliotecarios norteamericanos y ]as revistas especializadas no
han publicado todavia sus critics, ]a impresi6n general parece ser infinita-
mente mis favorable, y ]a aeogida much mis entusiasta que ante ]a ediciOn
precedent.
Segfin Benjamin A. Custer, editor de la obra, en un articulo publicado en
otofio de 1957 en la revista "Library Resources and Technical Services", las
critics de que fuera objeto la edici6n 15" se concentraron en tres puntos: es-
tructura general de la obra, grado de expansion y cambios de asuntos de un
lugar a otro.
La estructura general de la obra, aquel edificio cuidadosamente simntrico
ideado por Melvil Dewey, su creador, habia sido algo maltratada en la edici6n
159. Todos sabemos que la division en classes, divisions y secciones, en forma
regular pero mis o menos arbitraria, tiene que resultar forzosamente artificial,
pues el conocimiento human no puede dividirse en nueve classes, y cada una
de I stas en nueve mis, y asi sucesivamente. Para obtener este resultado cs
necesario forzar algo ]a estructura num6rica y expandir a veces un tema en dos
o mis divisions, o colocar juntas, en una misma secci6n, materials que en buena
16gica deberian estar separadas. Y si, por ejemplo, las Manufacturas ocupan
las divisions 670 y 680, en cambio el nfimero 660 include, ademas de la Tecno-
logia quimica que ocupa sus oeho primeras secciones, la Metalurgia, que tiene
el nfumero 669. Lo mismo ocurre, en grado much mayor, en las secciones y
subsecciones.
La edici6n 15E ignor6 en muchos casos esta estructura 16gica y suprimi6 el
Tercer Sumario, tan fitil para situar un asunto dentro de la totalidad del sis-
lema. La edici6n 167 la restituye en su totalidad, indicando la subordinacion
de unos temas a otros mediante recursos tipograficos tales como distintos tipos
y tamafio de letra, de los que tione una gran variedad, asi como por la sangria
indentionon") de las distintas lines. Ambos recursos dan una gran claridad
a la estructura del sistema y el usuario puede darse cuenta inmediatamente de
las relaciones de coordinaci6n o subordinaci6n de unos temas con respect a
otros. Otro recurso, usado a menudo en esta edici6n, es la colocaci6n de ciertos
encabezamientos en el centro de la pagina, en vez de estar en column como los








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docmis. Estos encabezamientos agrupan series de n6meros que no tienen un
-'ceabezamiento comfin en las tablas. Por ejemplo, inmediatamente desouA~
de la divisi6r- 740 Drawing and decorative arts hay un encabezamiento en el
centro que ir-ica 741-744 Drawing and sketching, y al terminal el desarrollo
do estos nfimeros hay otro que dice 745-749 Decorative arts and crafts. Asi so
iiidican claramente las dos parties, perfectamente definidas, en que se divide la
notaci6n 740.
El segundo punto po6imico, o sea el grado de expansion de las tablas, ha
sido resuelto en la edici6n 16W en forma muy acertada. La edici6n 149 tenia un
total de 31.364 asientos distintos; la edici6n 15?, destinada a bibliotecas de
nienos de 200,000 volfimenes, rcdujo este nfimero a 4.688. En la edici6n 16"
el nfimero total de asientos asciende a 17.928. La mejora, sin embargo, no
debe medirse solamente por los totales apuntados. Las grandes desigualdades
qule habia en la edici6n 149 con respect al desarrollo de distintos temas se ban
reducido en lo possible. Asuntos excesivamente subdivididos, como 710-719
Landscape and civic art, 611 Human anatomy, 612 Human physiology y otros
muchos, han sido reducidos a dimensions razonables. Otros asuntos como 296
Judaism, 330 Economics, 331 Labor economics y otros, han sido muy ampliados
y en algunos casos, como el filtimo ejemplo, la terminologia ha sido moderni-
zida. En general, puede decirse que la edici6n 16' ticne un mayor equilibrio
cntre sus distintas parties que cualquiera de sus predecesoras.
El otro objetivo de los ataques de los detractors do la edici6n 159 consistia
c.i el nfimero considerable d canmbios efectuados en las tahlas, Ilevando temas
a nfimeros totalmente distintos de los que tenian en cdiciones anteriores. Un
total de miis de mil asuntos fueron cambiados de lugar en dicha edici6n, pro-
vocando las quejas de bibliotecarios para los cuales tal nfimero de cambios hu-
biera causado graves inconvenientes y gastos incalculables. Esta era la con-
secuencia de la vieja polemica entire los defensores de la "continuidad c inte-
gridad do los nuimeros" y los partidarios de "mantenerse al dia en cl campo del
conocimiento", en ]a que los segundos habian ganado una batalla. En la edi-
ci6n 16" se ha Ilegado a una transacci6n entire los partidarios do ambas teorias.
Aiis de 500 temas han vuelto a su nfimero original de ]a edici6n 149 Un nfimero
algo menor de cambios efectuados en ]a edici6n 15" se ha matenido en la 169.
Los restantes cambio se refieren a temas que no aparecian subdivididos o no
estaban claros en la edici6n 159 y s61o unos pocos cambios (134 de un total de
1600) se separan tanto de la edici6n 14" como de la 159 So mantiene, pues, en
lo possible, el principio de la integridad de los numeros, except en aquellos
casos en que realmente era necesario el cambio, a pesar de los trastornos que
pueda ocasionar la reclasificaci6n en las bibliotecas.
En la edici6n 159 los cambios realizados con respect a la edici6n anterior
no siempre estaban sefialados en Ins tablas. En ]i edici6n 16" todos estos cam-
hios se indican por medio de signos convencionales. Cuando un nfumero apa-
rece entire corchetes significa que ya no se usa, o que tiene otro significado que
cl indicado. Si el nuimero va precedido do una cruz (t) quiere decir que se
usaba en la edici6n 149, con el significado que se indica; si va precedido de un
asterisco (") significa que so usaba asi en la edici6n 15". En cl indice alfa-
b6tico, que ocupa la mayor parte del segundo volume de la obra, se indican
al mismo tiempo las notaciones nuevas y las que tenian en las ediciones ante-
riores, usando para distinguirlas los signos que acabamos de mencionar.
Un caso especial lo constituyen las notaciones correpondientes a las seccioncs
546 Quimica inorgdnica y 547 Quimica orgdnica. Los cambios que han sufrido
los fundamentos mismos de ]a quimica en los iltimos afios han obligado a los
elitores a rehacer totalmente estas dos secciones. Para aquellas bibliotecas que
no deseen o o p)uedan adoptar las nuevas notaciones, so afiaden en un apndiice








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las antiguas, algo ampliadas y mejoradas, pero con la advertencia de que on la
pr6xima edici6n 6stas serin suprimidas totalnente.
En general, puede decirse que on la nueva edici6n so han conservado las
mejoras introducidas en la edici6n 159, al mismo tiempo que se han salvado casi
todos los errors que se le imputaron. La terminologia, en muchos casos anticua-
disima, que se conserve religiosamente hasta la edici6n 149 (1942) y que fue con-
siderablemente modernizada en la ediei6n 159 (1951), aparcce en la nueva ediei6n
puesta totalmente al dia. Ejemplo claro de lo que afirmamos lo dan los nombrcs
de algunas de las classes:
Ed. 14 Ed. 15g Ed. 16"
4- Filology 400 Linguistics 400 Language
6 -Useful arts 600 Applied science 600 Technology
7 Fine arts 700 Arts and recreation 700 The arts

En las ciencias sociales y en la teenologia es donde los cambios de tcrminolog! a
ocurren mis o menudo, de acuerdo con los avances do esas ciencias.
Otra de las buenas cualidades de la edici6n 15" que so ha conservado y me-
jorado en la 169 es ]a abundancia de notas que definen, explican y delimitan cl
alcance de los terminos. Es raro el termino que no vaya acompafiado de una
aclaraci6n o un ejemplo. Y para relacionar mejor unos terminos con otros,
aparecen tambi6n-en letra cursiva, para diferenciarlas do las antcriores-nu-
merosas notas que envian a otros t6rminos afines, con sus respectivas notaciones.
En la list complete de determinants de forma, que se incluye al principio
de las tablas, aparecen algunas determinants de nueva creaci6n, que pueden ser
de gran utilidad, tales como: 026 Laws and regulations; 027 Patents; 075 Col-
lecting; 086 Models and modelmaking y 091 Zones and physical regions, subdi-
vidido a su vez en zona t6rrida, templada, etc.
Al hacer una comparaci6n cuidadosa centre las tres filtimas ediciones de la cla-
sificaci6n de Dewcy, on algunas de sus classes, queremos hacer notar algunas de
las variaciones que nos lan llamado la atenci6n.
100 Filosofia. Se restituyen various t6rminos al lugar que ocupaban en
la edici6n 14": Est6tica (111.85 en vez de 101); Alma (128 en vez de 233.5);
P'lil,,,.sl,i,,id topics (140-149 en vez de 180-199). El termino 132 Abnormal
psychology y sus subdividisiones se ha modificado de acuerdo con las teorias mils
modernas; 133 Occult sciences include ahora tambidn los aspects del ocultismo,
teosofia, etc., que estaban antes incluidos entire los sistema filos6ficos (149.3). En
Jas secciones 180-199 se habla ahora de filosofias, no de fil6sofos. No se ha po-
dido eliminar esta vez la separaci6n entire las dos divisions que tratan de psico-
logia (130 y 150), que en la edici6n 159 se intentaba resolver suprimiendo total-
mente 140.
200-Religidn. HTay varias concesiones a religions que no son ]a protes-
tante, la que predominaba antes en el sistema. Por ejemplo, al relacionar las
parties del Antiguo Testamenlo (222-224) se ponen entire par6ntesis los nombres
de los libros seguin el can6n cat6lico, cuando se diferencian de la version protes-
tante. El t6rmino 232.93 Virgen Maria estai bastanto ampliado. Tambien lo
esta 296 Judaismo.
300- Ciencias sociales. Esta clase es, despuns de la Tecnologia y Ciencins
puras, la que mis modificaciones ha sufrido desde la edici6n 14? Esto no es de
extrailar, pues las ciencias sociales han evolucionado grandemente en las filtimas
decadas, especialmente en la part de economia y asistencia social. Las dicta-
duras de derecha e izquierda y el totalitarismo aparecen alora como subdivi-








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siones del Absolutismo (321.6) en vez de star bajo National state (321.8) como
en la edici6n 159 Estc iltimo tdrmino, a su vez, ha sido sustituido por Republic
en la edici6n 16". Muchas seccioncs, como 330 y 331, han sido muy ampliadas
y su terminologia puesta al dia. En 331.28 Wages in specific occupations, apa-
rece una de las novedadcs de esta edicin : la posibilidad de subdividir alfabeti-
camente, usando notacion internal, en vez de una subdivision sistemdtica, siguiendo
la totalidad de la clasificaci6n. Para usar el mismo ejemplo del libro, los salaries
para fotografos pueden tener Ia clasificaci6n 331.28 P5 (en espaiol seria 331.28
F6) o bien 331.28177 (770 Fotografia). Esta alternative, inspirada sin duda
on casos similares que ocurreen n la clasificaci6n de la Biblioteca del Congreso,
se repite en various lugares del esquema, siendo los nmis importantes la posibilidad
de ordenar alfab6ticamente los condados dentro de cada estado de los Estados
Unidos y las ciudades, pueblos, etc., dentro de cada provincial del Canada.
700 Artes. Esta es una de las classes en las que hemos encontrado mayors
aciertos en sus innovaciones y una de las que mis necesitaba una buena revision,
pues tenia graves deficiencies. Lo mas important, se ha eliminado el conflieto
6poca vs. lugar, puesto que ahora se clasifican las obras sobre arquitectura, es-
cultura y pintura de un pais, respectivamento, en 720.9, 730.9 y 759, con sus
subdivisions geogrificas y so reservan las subdivisions cronol6gicas y esti-
listicas (722-724; 732-735; 759.01-759.06) solamente para las obras que tratan de
la producci6n artistic do mais de un pais en una 6poca o un estilo determinados.
En la secci6n 730 Escultura, hay un gran nimero de aciertos. Se ha subdi-
vidido sistemiitcamente 762 Escultura antigua. La Escultura etrusca, que antes
so consideraba subdivisi6n de la escultura roman, ahora ticne su nfimero propio
dentro de la escultura clasica. En todas las secciones de la escultura, y en otros
lugares dentro del 700 se ha suprimido la subdivision .1 General Questions, que
no tenia raz6n de scr pues era repetici6n del nfimero mas amplio. A las secciones
736-739 so les da por fin cl titulo comfln Artes menores relacionadas con la es-
cdltura, que explica la inclusion de todas cllas como subdivisions de 730. Por
primer vez aparece un nifuero propio para la historic de la tapiceria (746.39),
alfombras (756.79), cristaleria (748.29) y vidrieras emplomadas (748-59) y todos
ellos puedon subdivirse geogrAficamcnte. Hasta la aparici6n de la edici6n 16
la historic de estas arts industrials, que cucnta con abundante bibliografia,
tonia que clasificarse junto con las obras quo trataban de sus aspects tecnicos.
En la division 770 Fotografia, las secciones 774 a 777, que trataban de proce-
dimientos fotomecanicos, se suprimen, y dicho tema pasa a ser subdivision de la
!aprenta (655.32) a la que realmcnte pertenece.
En la division 3Misica, las secciones 748 a 789 han sido muy ampliadas, con
subdivisions para obras acerca de la miisica y para a mfisica propiamente dicha.
Las policulas, radio y television, que en la ed. 15" habian pasado, no sabemos
par qu6 razones, a ser una subdivision de Teatro (792.93-792.95), vuelven ahora
a su colocaci6n 16gica, en Diversiones publicas (791.4). Tambidn se eliminan de
la secci6n Teatro la producci6n de operas, operas c6micas y operotas (792.4-
792.6) que pasan a unirse a la 6pera en su aspect musical (792.07).
800--Literatura. El nfunero do cambios introducidos en esta clase es
infimo, menor que en cualquicra de las otras. Se han suprimido del todo los
niumeros para autores individuals, d-.ijiil s61o las divisions por generous lite-
rarios dentro de cada literature, y por periods dentro de cada g6nero literario.
En todas las literaturas so ha dividido el period contemporineo, es decir, el siglo
xx, on dos parties: 1900-1945 y 1945 en adelante. Suponemos que esta fecha,
que sefiala el fin do la guerra mundial, so consider mis significativa que 1950,
por ejemplo, y por otra part csti suficientemente cerca de la mitad del siglo
para que este pueda scr dividido en dos parties casi iguales.








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En la Literatura espaiiola (860) sc han suprimido las subdivisions por pe-
riodos propias de las literaturas hispanoamericanas, quc sc habian introducido en
la ed. 15', aunquc se sigue recomcndando la adici6n de la initial de cada pais parr
diferenciar las literaturas de los distintos paises de Latinoamerica. Es que s-
supone que se sigan en cllas las mismas subdivisions que en la literature espa-
niola, que no coincidcn en nada con las 6pocas reconocidas de la literature hispa-
noamericana? La supresi6n de estas subdivisions cs quizis la objeci6n mis scria
que un bibliotecario hispanoamcricano pueda lhaer a la nueva cdici6n de la
obra de Dewey. Y no puede objetarse quc la mayoria de las bibliotecas de los
Estados Unidos no ticne un nfimero suficiente de obras de literature hispano-
americana que haga necesaria una subdivision cronol6gica, pues la edici6n 15Z-,
que iba dirigida a bibliotecas mis pequefias y era much m;ls abreviada, consi-
der6 fitil tenerla.
900- Iistoria. La historic de la civilizaci6n y de la cultural por fin tiene
un nfimero propio (901.9) pues antcriormente lo compartia con ]a Filosofia de la
historic (901). No sabcmos hasta qu6 punto sea acertado el canbio de la Geo-
grafia commercial y economic de 911.3 a 330.9, junto con la Historia econ4mica.
Creemos que la raz6n haya sido el querr dejar la sccci6n 911 exclusivamente para
la Geografia hist6rica, pues tambien sc ha suprimido la subdivision 911.2 Geo-
grafia political. En ]a division 920 Biografia aparece por priinera vcz la sub-
divisi6n 920.002 Biografia como forma literaria.
En la historic, se ha restablccido an historic antigua dc la (China y la India
como secciones de la Historia antigua (931 y 934, respectivamente). En casi
today la Historia se han aumentado las subdivisions geogrificas y cronol6gicas,
afn con rcspecto a la ed. 149 El intcrcs despertado por los praises de Asia v
Africa despu6s de la Segunda Guerra Mundial se reflcja en las nuevas subdivi-
siones de la historic de Asia como un todo, de Corei, India, Iran y Oriente Cer-
cano. Casi todos los paises de Africa ticncen ahora subdivisions cronol6gicas y
geogriificas. Por el contrario, en las secciones 966 West Africa, 967 Central
Africa y 968 South Africa, se han suprimido muchas subdivisions geogrificas,
que eran totalmente innecesarias. En Europa, por otra part, sc han ampliado
notablemente las subdivisions ,.. I,1i.i .., do Espafa, Italia y Rusia.
Las subdivisions g>... ,~i,'.-.I de Canad, cstin muy ampliadas. Lo mismo
ocurre con various estados del Ocste de los Estados Unido. Como ya dijimos an-
leriormente, en ambos paises se ofrece la alternative de ordenar estas subdivisio-
nes en forma sistemitica o alfabetica.
La clasificaci6n de la historic de Hispanoamnrica (972 y 980-989) ha quedado
practicamente igual que n ]a ed. 15, en la que represcntaba uno de sus mcjores
aciertos. La finica difcrencia consist en que cuando las subdivisions cronol6-
gicas llegaban a utilizar las cifras .07, .08 y hasta .09, estas cifras se han dejado
ahora en blanco, como reserva para 6pocas futuras, y se han utilizado cn cambio
las subdivisions .06, .061, .062, etc., para i] 6poca contemporinea.
Conclusionss. En general, y sin haber podido detencrnos en la considera-
ei6n dctallada dc las classes 400, 500 y 600, que no hemos tcnido ticmpo dc estu
diar, se puede Ioilnli,,. que la edici6n 169 de la Clasifieaci6n Decimal de Dewey
represent un gran paso de advance en la evoluci6n del sistcma. Despu6s de
ocio decadas de existcncin, y dando muestra4 de una vitalidad asombrosa, la edi-
ci6n 16' sc .nos present con las mejores caracteristicas de las dos cdiciones
a nteriorcs.
Comparada con la ed. 149, constitute un progrcso considerable en cuanto a
la modernizaci6n de ]a terminologin ya a n revision do notaciones que los avances
d( la ciencia abiaia convortido on cosas albsurdas. El equilibrio entire las distintas
parties del sistema csta muy mcjorado: ni subdivisions minuciosas para tcmas








CUBA BIBLIOTECOL6GICA


sobre los que no sc puede haber escrito nada por su excesiva especificidad, ni la-
gunas en la clasificaci6n, que dejaban, por ejemplo, todas las obras acerca de la
Astoria del Paraguay y del Uruguay en cl mismo niunero. Las reclasificaciond
estin perfectamente justificadas, en la mayor parte de los casos, y claramente in-
dicadas, tanto en el nuevo lugar como en cl viejo.
Comparada con la cd. 15:, so mantienc la prescntaci6n tipogrifica mis mo-
derna, clara y legible, y sc mcjora ainC con los cncabezamientos al centro de las
paiginas. Las notas explicativas, quizais Ia mejor caractcristica de la edici6n 159,
se mantienen y se mejoran afin mas, y hay profusi6n de referencias. El indice
relative, una de las parties mas flojas de la ed. 15%, aparece en ]a 161 muy
ampliado.
Este indice, que ocupa la casi totalidad del tomo segundo de la obra, es miis
complete afin quc el de la edici6n 149. En 61 aparecen todos los t6rminos usados
en las tablas, sus sin6nimos y sus relaciones. Cuando se ha variado la notaci6n
do un t6rmino, se indican ambas, la antigua y la nueva, sefalando las no usadas
iiediante una cruz o un asterisk, scgmin aparecieran en la edici6n 14 o la 15q,
respectivamente. En el indice aparccen tambi6n numerosos nombres propios
de lugares y do personajes, que aumentan su utilidad.
El acierto final de los editors de csta nueva edici6n de ]a obra de Dewey
ha sido el de adoptar un sistema de revision continue de las tablas, similar al que
la Biblioteca del Congreso realize desde hace tiempo con su clasificaci6n y con
su list de epigrafcs. Estas revisions, ampliaciones o correcciones que se vayan
iaprobando por el comit6 editorial, aparecerin peri6dicamente en una hojas infor-
mativas que se cnviaran gratis a los que hayan adquirido la obra. Todas estas
niodificaciones se incorporartin, por supuesto, a la pr6xima edici6n. En esta
forma se mantendrA al dia, progrcsivaiente, la clasificaci6n de Dewey, sin los
saltos bruscos que hlabia hasta ahora cntre una edici6n y la siguiente.
El lector que haya tenido la pacicncia do seguirnos hasta aqui, so habra dado
sobrada cuenta quo consideramos esta nueva edici6n de la clasificaci6n de Dewey
muy superior, en todos sus aspectos, a las cdicioncs anteriores, y muy especial-
mente a la 15, y creemos que la gran mayoria de las bibliotecas norteamericanas
---excepci6n hecha de las muy pequefias, que csperardn la aparicidn de una nueva
cdici6n abreviada, basada on la edici6n 16"--no dudarain un moment en aceptarla
en su totalidad y efectuar poco a poco los cambios que en ella se aconsejan.
En nuestro pais, sin embargo, so nos present un problema, compartido por
cl resto de Iispanoam6rica. Algunas grandes bibliotecas, que se mantuvieron
files a la edici6n 149 porquc la edici6n "standard" (15-) no ilenaba sus nece-
sidades, podrAn llevar a cabo folizmente la transici6n a la edici6n mfs reciente,
con un minimo do trastornos. Pero en las hibliotecas mis pequefias (que son la
mayoria) que acogieron con jfibilo la edici6n 15' on su version espafiola, pues les
venia a resolve la mayoria do sus problems, y muy especialmente la falta do
conocimientos del ingl&s por part de sus catalogadores, Iqu6 va a I-I..I.'
i Seguirin estas bibliotecas aferradas a la edici6n en espailol, con cl grave incon-
veniente do que, si en alglin moment nccesitan cambiar para la edici6n mas
reciente, tongan que reclasificar un buen niumero de obras?
Es una lAstima que un esfucrzo tan grande como cl que represent la version
espanola, haya quedado parcialmente anulado en tan pocos afios. Si bien es cierto
que la intenci6n de los editores do la edici6n 159 fue la de hacer una edici6n
"standard", que siguiera vigente por muchos afios, este intent result fallido,
cosa que no podian prcver los promotores de la edici6n espafiola. Por lo que re-
sulta que ahora, do esta traducei6n s6lo qucda una part aprovechable: la clasifi-
caci6n del dorecho.








22 CUlA BIBLIOTECOL(0AICA

SSeria possible una traducci6n espafiola de la nuiva edici6n que hemos estado
comentando? Las razones econ6micas, siempre tan poderosas, no permiten
alentar esta cspcranza, ni por un moment. Por lo tanto, el finico camino a
seguir es el que nosotros hemos sostenido sicipre: se debe exigir al catalogador
un conocimiento, lo mns profundo possible, del idioma ingl6s. Toda opinion con-
traria a este hecho irrebatible no se basa en arguments s6lidos, sino en un pueril
nacionalismo que solo lograria retrasar durante afios cl desarrollo de ]a biblio-
tecologia en nuestro pais.














LOS SEUDONIMOS EN LAS NUEVAS REGLAS DE CATALOGACION

Por Jorge Aguayo


Gracias a la diligencia del COLEGIO NATIONAL DIE BIBLIOTECARIOS
UNIVERSITARIOS he tenido la oportunidad de leer y estudiar el proyecto dc
reglas concernientes a los autores naturales que prepare el Catalog Code Revision
Committee, organismo que tiene a su cargo la revision y publicaci6n del nuevo
c6digo de catalogaci6n de las reglas descriptivas y de las entradas, edici6n con-
junta que no habia salido dcsde !a 2" preliminary do 1941, publicada bajo los aus-
picios de la American Library Association y de la (British) Library Association.
Publicadas por la Biblioteca dcl Congreso de Washington con el respaldo
moral de la American Library Association, aparecieron en 1949 las reglas des-
criptivas que venian gestandose desde 1947, compiladas con un criterio funcional,
y desprovistas en su casi totalidad de aquel precisimo que los catalogadores here-
daron del trabajo biblioigrAfico de otros tiempos.
Al aparecer en el propio aio de 1949 el cuerpo de reglas de catalogaci6n para
las entradas, compilado por la American Library Association, se ech6 de ver en
seguida la falta del criterio funcional que habia inspirado las reglas descriptivas.
IEra natural, pues, que la opinion autorizada dc los mejores catalogadores se
orientase a reformar el c6digo a la luz de los mismos principios que habian servido
de base a la confecci6n de las reglas de la Biblioteca del Congreso de Washington.
Seymour Lubetzky, cuyos Cataloging rules and principles (1953) habian
sacudido dc su letargo a los catalogadores norteamericanos, conducia ahora la
critical hacia metas m6s altas, dindole a las reglas de las entradas un sentido
16gico de marcado sabor funcional.
Al estudiar las reglas 37 a 46, que son las que reproduce el folleto, se nota al
instant la rectificaci6n que hace afios veniamos esperando en puntos de capital
importancia, como la tendencia err6nea a sacrificar el primero de los objetivos
de un catilogo (encontrar la obra particular que buscamos) a ]a uniformidad exi-
gida para el cumplimiento del segundo de los objetivos (hallar bajo un encabe-
zamiento comfin todas las obras y sus ediciones, cualquiera que sea el idioma en
que se publiquen).
Sc dio el caso de proscribir como encabezamiento a seud6nimos, nombres de
pluma, etc., usados sin variaci6n en todas las obras, hasta el extremo de encabezar
las del novelist italiano Alberto Moravia bajo su verdadero nombre, Alberto
Pincherle, hallado una sola vez en doce importantes repertorios y enciclopedias,
pero no como encabezamicnto, sino como envio al seud6nimo usado. Incluso la
E'nciclopedia italiana di science, letter ed arti (37 tomos) s6lo contiene este
autor bajo el seud6nimo, sin menci6n alguna del verdadero nombre. Tambi6n la
Storia della letteratura italiana (3 t.) por Francesco de Sanctis y Francesco
Flora, obra clisica, habla del author bajo su seud6nimo.
Las reglas proyectadas (que esperamos no se alteren en este aspecto) exponen
asi el problema de los seud6nimos y nombres cambiados: "41. Pseudonyms,
sobriquets, nicknames, etc. a. An author identified by a name other than his
original or real name, or one most frequently so identified, is entered under that








CUBA BIBIAOTECOL6GICA


name, with a reference from the original or real name". Y miis adelante: "45.
Change of name or title, a. A person who has changed his name or adopted
another name for political, professional, religious, or other reasons is entered
under the latest name used by him, with references from his earlier names". No
creemos necesario poner aqui la traducci6n del texto, tan ficil es ain para los quo
no saben mas que un poco de ingl6s.
Caso similar, que ha producido buen niimero de dolores de cabeza a los aman-
tes de la discipline escolUstica, es el de los personajes (principalmente artists)
universal o generalmente conocidos por sus apodos. De acuerdo con el articulo 41,
inciso c, en proyecto, el nombre verdadero del artist s6lo quedari como envio o
menci6n aclaratoria; v.gr. Tintoretto, en vez de Robusti, Jacopo; Correggio, i e.
Antonio Allegri, en vez de Allegri, Antonio, conocido por Correggio; Greco, en
vez de Theotocopuli, Domenico, conocido por el Greco.
La regla mas liberal de todas en la soluci6n del caso de los seud6nimos es ]a
del inciso b, pirrafo segundo del mismo articulo 41, concerniente a las obras
populares mAs corrientes (principalmente novelas), las que se asentarhn bajo
cada uno de los seud6nimos que hayan usado los autores, e incluso, simultAnea-
mente, bajo el verdadero nombre, si alguna vez lo us6.
Hemos dejado para el final un reparo que tenenos que hacer al prinlero de
lcs articulos que se incluyen en el folleto. En su inciso b, al hablar de los afios
do nacimiento y muerte del autor, dice que 6stos se ailaden al nombre cuando
sea necesario o descable evitar la confusion proveniente de personas con los
mismos nombres de pila y apellido. La expericncia demuestra, sin embargo, que
la verdadera raz6n no esti en la necesidad de distinguir personas con id6nticos
nombres, sino en la de fijar la 6poca en que el autor escribi6, evitindose asi el
equivoco de obras reeditadas, escritas por personajes con nombres tan poco carac-
teristicos que result dificil conocer si son o no escritores contemporineos.
Como professor de Catalogaci6n nos place tener ya algo actual on qu6 basar la
eosefianza de estas reglas, hoy en process de transici6n, y, por lo tanto, muy difi-
ciles de hacerlas comprender a los alumnos, como no sea usando el terreno fecundo
pero movedizo de la critical.














LIBROS


Gutia de escuelas y ciursos de bibliotecologia en America Latina; 2 ed., comp. por
Emma Linares. Washington, D. C., Uni6n Panamericana, 1959. vii, 51 p.
(Bibliographic series, 36).
Desde la aparici6n de la primera edici6n de esta Guia, en 1951, hasta el mo-
mento prcsente, la ensefianza de la bibliotecologia en la America Latina ha dado
un gran paso de advance. Las cifras totals que ofrece Mr. Arthur E. Gropp,
Director de la Biblioteca Conmemorativa de Col6n de la Uni6n Panamericana, en
su breve introducci6n a la obra, son bien significativas. En la primera edici6n
de ]a Guia figuraban 50 cursos, de los que 28 eran temporales y 22 permanentes.
El nfimero total de cursos que aparecen en la edici6n actual alcanza la cifra de
125, de los que 80 han pasado a la historic y 45 siguen dictdndose actualmente.
Estas cifras, de por si impresionantes, no son el dato mi s important que nos
ofrece la nueva Guia. Much mtis significativos son los detalles que nos da
acerca de cada uno de los cursos, o afin mejor, de la escuelas, que nos indican que
los progress on ]a ensefianza bibliotccol6gica en Am6rica Latina no lo han sido
solamente en cantidad, sino tambi6n, en grado much mayor, en calidad.
Brasil y Argentina son, por razones obvias, los dos paises que marchan a la
cabeza del movimiento bibliotccol6gico, con el mayor inumero de escuelas y de
alumnos inscritos. De los dos paises, y juzgando solamente por los datos que
nos ofrece la Guia, es evident que Brasil Ileva una gran ventaja, y la profesi6n
esta alli firmemente estableecida sobre la base de un nivel universitario y con el
requisite de un titulo secundario para el ingreso. En Argentina, por el contrario,
existen dos tipos de escuelas: las universitarias (en Buenos Aires y La Plata) y
otras del nivel mis elemental, para las que se exige solamente haber terminado ]a
ensefianza primaria.
En Mexico y Colombia, paises quo siguen en importancia a los anteriores, la
ensefianza es tambi6n de nivel universitario. En M6xico, la Universidad esta
ofreciendo ahora la carrera complete de bibliotecario; la Escuela Nacional de Bi-
bliotecarios, aunque no esta incorporada a ningfin centro superior, es de nivel
francamente universitario. La otra escuela que existed, la de Paitzcuaro, es de un
tipo especial, pero exige asimismo un titulo secundario para el ingreso. En Co-
lombia, antes de la creaci6n de la Escuela Interamericana de Medellin, que aspira
a ser la de nivel mis elevado en Latinoamerica, existian ya cursos en la Univer-
sidad Javeriana y on el Colcgio IM.i\ !o de Antioquia, de nivcl universitario.
En Venezuela hay actualmente cuatro escuelas: ]a de la Universidad de Ca-
racas y tres Escuelas de Bibliotccarios de Historias A.Fdicas cuya abundancia,
necesidad y alcance resultan totalinente inexplicables para nosotros, y que por lo
qtie podemos deducir por los datos ofrccidos, solo tiencn un lremoto parentesco
con la profesi6n de biblioteeario tal como la concebimos nosotros.
Otros paises que tienen escuelas para hiblioteearios on sus respectivas univer-
sidades son: Chile, El Salvador, Guatemala, Panama y Uruguay. Tambi6n
ofrecen cursos las dos universidades de Puerto Rico y la de la Repfiblica Domi-
nicana. Dc ellas las mas antiguas son las de Chile y Uruguay; la de Guatemala
es ]a quo ofrece mayor variedad dc titulos; la de PIanamai consist en cursos de
verano, y la de El Salvador acaba de iniciar sus labors. En todos los easos,








CUBA IH3LIOTEcoiL6GIcAk


6stos son los tnicos cursos que se ofrecen en los paiscs respectivos, con la excep-
ci6n de El Salvador, que ofrece adenis,, en su Facultad de Medicina, un curso
practice de bibliotccologia m6dica.
Nos queda solamente por considerar la Escuela Nacional de Bibliotecarios del
Peril, que aunque no esti afiliada a la Universidad exige titulo secundario para
su ingreso, y ofrece studios de nivel superior. Lo mismo ocurre con las otras
dos escuelas de bibliotecarios que dependent, respectivamente, de las Bibliotecas
Nacionales de Buenos Aires y Rio de Janeiro, aunque estas dos, ademis del
titulo superior, obtenido tras dos aflos de studios, ofrecen un titulo mis ele-
mental, despu6s del primer afio.
Resumiendo, con la excepci6n do unas poeas escuelas elementales en la Argen-
tina y de los aspirantes al titulo de Bibliotecario Auxiliar en Guatemala, es nece-
sario poseer un titulo secundario para el ingreso en las escuelas de bibliotecarios
de Latinoam6rica. Otras posibles excepcioncs: las universidades de Montevideo
y Caracas, en las que se exige un examen de ingreso o, en la segunda, haber ter-
minado el 3er. afio de escuela secundaria.
Es interesante notar que, en muchos casos, ademis del titulo secundario es
necesario realizar un examen de ingreso, o demostrar competencia en uno o mas
idiomas extranjeros.
Ain mis significativo que los requisitos de ingreso result ser el studio de
los afios de duraci6n de la carrera y las materials que en ella se cursan. Con
excepci6n de las escuelas de tipo elemental de la Argentina, y de algunas otras
instituciones quo otorgan el titulo de Bibliotecario Auxiliar o su equivalent,
todas las dem~s escuelas de bibliotecarios ofrecen cursos de dos o tres afios do
duraci6n. La duraci6n mis corriento es 2 afios. Las escuelas que dan el titulo
despues de 3 afios de studios son: las universidades de Buenos Aires, M6xico
y Caracas, la escuela de Minas Gerais, la Escuela Interamericana de Medellin y
la Escuela Nacional de M6xico para su titulo miximo. La Universidad de Gua-
temala ofrece su duraci6n en semestres, que son cinco o scis, segin el titulo a
que se aspira.
En cuanto al plan de studios, son pocas ya las escuelas de bibliotecarios quo
se limitan a ofrecer las materials profesionales; la mayoria de ellas ofreco un
nfumero mias o menos important de materials do cultural general, asi como idiomas.
Estas materials se ofrecen al mismo tiompo que las propiamente profesionales, a
lo largo de toda la carrera, y pertenecen en su mayoria a studios de tipo hu-
manistico, o, cuando mins, a una historic de la ciencia.
Hemos evitado deliberadamente hasta ahora toda menci6n a la enscfianza bi-
bliotecol6gica en Cuba, sobradamente conocida por nuestros lectores, pero que-
remos hacer resaltar algunas cosas. La Escuela de Bibliotecarios de nuestra
Univeridad es la iinica cuyo plan de studios tiene una duraci6n de cuatro afios,
y la finica tambi6n en la cual tries ailos completes estin dedicados a materials no
profesionales. Debido a ello tiene la particularidad de ser la escucla que mayor
nilmero de materials culturales tiene en su plan do studios (con la finica excep-
ci6n de Guatemala, para el titulo de Biblioteeario Universitario) y al mismo
tiempo una de las que tiene un niunero menor de materials profesionales. Este
plan, hijo de circunstancias especiales ya superadas, debe ser modificado lo antes
possible. En vista de lo que sucede en otros paises de Am6rica y de las experien-
cias adquiridas, nosotros propondriamos aumentar los studios profesionales a
dos cursos completes, disminuyendo al mismo tiempo las materials culturales en
la misma proporci6n. Esto, en cuanto corresponds al titulo de Bibliotecario. Para
los aspirantes al titulo de Auxiliar, dejariamos solamente un curso, con las
materials basicas de la bibliotecologia que so cursan ahora, manteniendo firme-







CUBA BUILIOTECOL6GiCA


encnte el titulo de Baehiller como requisite indispensable para el ingreso. Te-
niendo en cuenta que un buen n(imcro de aspirantes al titulo de Biblioteeario
estA compuesto por graduados de Filosofia y Letras y en los filtimos aiios algunos
de otras escuelas universitarias, concentrariamos las materials profesionales en dos
(ursos: cl primero y cl filtimo. El graduado do una facultad universitaria sola-
mente tendria que cursar estos dos anlos para obtener el titulo de Biblioteeario.
El bachiller obtendria al eabo de un afio el titulo de Auxiliar, quo le habilitaria
para trabajar on bibliotecas; si despues deseaba seguir adelante, cursaria los
dos aiios de studios culturales y el filtimo afio de nuevos studios profesionales,
obteniendo en esta forma cl titulo de Biblioteeario. De este modo creemos que
un mayor nfunero de personas so interesaria en ]a carrcra de bibliotecario cn <
moment en que se escoge una profesi6n, cs dccir, al terminar la ensefianza secun-
daria, pero al mismo tiempo so daria una oportunidad a aquellas personas que
ban estudiado Filosofia y Letras impulsadas por su amor a los libros, y mas
tarde se encuentran sin vocaci6n para la enefianza, inico camino abierto a los
graduados de esa facultad.
La reform del plan de studios de la Escuela de Bibliotecarios de la Uni-
versidad de la Habana es de gran urgencia y hay que aprovechar la pr6xima
reform total de la Universidad para llevarla a cabo. Algo se esta haciendo en
este sentido, pero creemos quo cl folleto de la Uni6n Panamericana que estamos
comentando puede servir de orientaci6n y base de studio.
Antes de terminar, quercmos hacer notar unas omisiones en la menci6n de los
ui-sos do bibliotecologia quc se han ofrecido en Cuba, de las que probablemente
seamos culpables los propios cubanos, por no habor aportado los datos correspon-
dientes a los editors dc la obra, aunque ya estaban mencionados on various tra-
bajos anteriorcs, como el de Maria Villar Buceta "La cnsefianza bibliotccon6-
mica en Cuba" (Bolctin de la Asoc. Cubana de Bibliotecarios, vol. 1, no. 3-4, die.
1949, p.93-97) y el de Carmen Rovira "Formaci6n professional del bibliotecario"
(Primeras Jornadas Bibliotecol6gicas Cubanas, La Iabana, 1953. Trabajo de
base correspondiente al punto 2). Nos referimos al primer curso de bibliote-
cologia ofrecido en Cuba, el "Curso do iniciaci6n bibliotecon6mica" dictado por
Maria Villar Buccta en el Lyceum, do junio a agosto de 1936, y a los dos cursos
de la Escuela dc Servicio de Biblioteca, auspiciados por la Asociaci6n Biblio-
tecaria Cubana y ofreeidos tambi6n en e l Lyceum, el primero, de marzo a mayo
de 1940, y el segundo, de octubre do 1942 a marzo de 1943. Estos dos filtimos
cursos fucron los antecedents director de los Cursos de Verano de la Universidad
y de ellos salieron varias de las primeras figures con que cuenta hoy la bibliote-
cologia en nuestro pais. Esperamos que en futuras ediciones de esta fitil Guia,
que ha recogido tantos cursos braves, de caricter temporal, no faltarA la menci6n
de los cursos arriba indicados y de otros que se hayan dictado on distintos paises.
De este modo, la Guia ofrecera los datos necesarios para el future historiador de
la ensefianza dc la bibliotecologia en la Amirica Latina.


Carmen Rovira.














NOTICIAS Y COMENTARIOS


La noticia mais destaeada del pasado semestre ha sido probablemente el nom-
bramiento de la Dra. Maria Teresa Freyre de Andrade comio Directora de la Bi-
blioteca Nacional, y de nuestra compaiiera Dra. .\L ri; Iglesias, actual Secretaria
General del COLEGIO, en el cargo de Subdirectora. Por primera vez en su
historic, nuestra Biblioteca Nacional estai dirigida por personas professional y
culturalmente preparadas para estas labors. En el poco tiempo que llevan
aetuando se han realizado ya grande mejoras en el servicio, sc ha nombrado per-
sonal capacitado en los distintos departainentos, y se han organizado diversos
actos de extension bibliotecaria.
La Dra. Maria Teresa Freyre de Andrade es una de las iniciadoras del movi-
miento bibliotecario en nuestro pais. Interesada profesionalmente en las biblio-
tecas desde su estancia en Paris, done estaba exilada con motivo de la lucha
contra la dictadura de Machado, al regresar a Cuba fue una de las organizadoras
de la Asamblea Nacional Pro Bibliotcas, iniciativa del Dr. Antonio Alemin Ruiz,
que se celebr6 en noviembre de 1938. Al fundarse la AsociaciOn Bibliotecaria
Cubana, como resultado de aquella Asamblea, ella fue uno de sus miembros mias
distinguidos. Su labor como profesora de Obras de Consulta y Bibliografia, la
c6tedra que profesa actualmente en la Escuela de Bibliotecarios de la Universidad
de la Habana, se inici6 en 1940, en el primer curso de la Escuela de Scrvicio
de Biblioteca ofrecido en ce Lyceum, y ha seguido enscfiando easi ininterumpida-
mente hasta hoy, no slo er; La Habana, sino tambi6n en Santiago de Cuba. La
mayoria de los bibliotecarios de Cuba han sido alumnos de ella, y han reeibido
!a influencia de su entusiasmo por la profesiOn, su deseo de proyectar la biblio-
teca hacia el exterior y su cultural de raiz europea. Durante largos aios fue
cncargada del Departamento de Revistas de la Biblioteca General de la Univer-
,idad de la Habana, cargo que dej6 para ocuparsc de la organizaci6n de In biblio-
leca de laFundaci6n jobo-Olavarria, hasta que sc vio nuevamente obligada a
exilarse, esta vez por sus actividades contra la tirania de Batista. A la doctor
Freyre se debe tambien en gran media el auge de la Biblioteca del Lyceum, que
ella convirti6 en Biblioteca PWiblica, y la fundaci6n de la Biblioteca Juvenil de
esa instituci6n, la primer que hubo en Cuba. Tambien ha ocupado various cargo
en el extranjero, habiendo trabajado en la Secei6n de Biblioteeas de la UNESCO,
en Paris, en dos oportunidades distintas, y durante various meses en la Biblioteca
Pfiblica de New York, especialmente en su departamento infantil, como becaria
de la Fundaci6n Carnegie. A lo largo de los ultimos veinte aios, la doctor
Freyre ha publicado un buen nfimero de folletos y articulos de revista, siempre
tratando de liacer Iler al pfiblico el conccepto modern de la biblioteca, y ha pro-
nunciado varias coni'crencias. AdemAns del Diplome Technique de Biblioth6caire,
obtenido en Francia, la Dra. Freyre pose el Titulo de Bibliotecario, otorgado
por la Eseuela de Bibliotccarios de la Universidad de la Habana a sus profesores
fundadores.
La Dra. Maria Iglesias Tauler, graduada de la Escuela de Filosofia y Letras,
'ue alumna de la primera promoei6n de la Escuela de Bibliotecarios anexa a la
misma, en el curso 1950-51, y desde entoncces tenia a su cargo la biblioteca de la
Escuela de Servicio Social de in Universidad de la IIabana. Posteriormente fue
nombrada tambinl biblioteearia del Instiluto del Radium. Al cacr la dictadura
uec designada por el Sr. Ministro de Eldunacin como siu delegada personal








CUBA BIBLIOTECOL6GICA


en la Biblioteca Nacional, siendo posteriormente nombrada Subdirectora. La
)ra. Iglesias ha actuado como uno de los miembros mas activos y entusiastas
del COLEGIO NATIONAL DE BIBLIOTECARIOS UNIVERSITARIOS desde
su fundaci6n, ocupando actualmente el cargo de Secretaria General, como men-
clonamos mns arriba. Ella aportara a su cargo, adcmas de su reconocida capa-
eidad, una gran dcdicaci6n a ]a biblioteca como instrument de mejoramiento
social .
*
Otros nombramicntos realizados en la Biblioteca Nacional, y que han recaido
en compaieras cologiadas, son los de nucstra ex Presidenta, Blanca Bahamonde,
cn el Departamento de Consulta y Referencia, Estela Giroud en el Dept. do
Actividades Culturales, Maria Victoria Morales en el Sal6n de Lectura, Dolores
Rovirosa como Jefe del Departamento de Catalogaci6n, y Miriam Tous en el
Departamento de Catalogaci6n. A todas ellas nuestra enhorabuena.
*
La compaiiera colegiada Dra. Asunci6n Diaz Cuervo ha sido nombrada nue-
vamente para el cargo de Directora de la Biblioteca del Ministerio de Educa-
eion, del que habia sido dejada cesante por el gobierno de Batista. Felicidades.

El Dr. Jorge Aguayo, miembro destacado del COLEGIO y professor de Cla-
sificaci6n y Catalogaci6n de la Escuela de Bibliotecarios, ha estado muy active
en los planes de la reform universitaria, y en especial de sus bibliotecas, habiendo
tornado part destacada en un ciclo de conferencias que ofreci6.la Asociaci6n de
Alumnos de Filosofia y Letras en meses pasados, concretando su opinion acerea
do la reform de las bibliotecas universitarias en ocho puntos fundamentals, quo
han sido profusamento repartidos entire las personas interesadas y que seran
rccogidos en un volume sobrc la reform universitaria.

La Dra. Raquel Rob6s, profesora de Administraci6n de Bibliotecas de la Es-
euela de Bibliotecarios de la Universidad y director de la Biblioteca de la.
Escuela Normal para Maestros de la Habana, esta actualmente laborando on el
Centro Regional do la UNESCO en la organizaci6n de un Centro de Docu-
mentaci6n Pedag6gica, que tendrA, entire otras cosas, un catilogo colectivo de
obras de educaci6n que so encuentran en las principals bibliotecas de La Habana.
Colaborando con la Dra. Robhs en esta tarea se encuentra la Dra. Marta Terry,
otra graduada de ]a Escuela de Bibliotecarios.

La compafiera colegiada Dra. Olinta Ariosa se encuentra organizando una
biblioteca en el Ministerio de Comunicaciones.

El dia 7 do junio, con motivo de celebrarse el dia del Libro Cubano y del
Bibliotecario, el Colegio ofreci6 un cocktail a sus miembros en el Hotel Presidente.
Este acto fue la primer actividad social despu6s de dos afios de cooperar con
la resistencia civic contra ]a dictadura, y se vio muy concurrido.

Con una matricula do 55 alumnos, so inici6 el dia 9 de junior el nuevo curso
de la. Escuela de Bibliotecarios de la Universidad de la Habana, despues de dos
4;ios y medio de inactividad debido a las circunstancias political porque atrave-
s l ba cl pais. El nfmero do alumnos so divide casi por igual centre aspirantes al
titulo de Bibliotecario y al de Auxiliar de Biblioteca. Entre ellos hay muchos que
estAn ya trabajando actualmente en bibliotecas, y para hacer possible su asistencia
a las classes, 6stas so estAn dictando por primer vez con un horario nocturno.
*








CUBA BIBLIOTECOL6i)GICA


El senior Efraim Rojas Rojas, Director de la Biblioteca de la Universidad de
Costa Rica, estuvo breves dias en La Habana, de regroso de un viaje de estu-
dios a los Estados Unidos, que dur6 various meses. El Sr. Rojas visit varias de
nuestras mis importantes bibliotecas, y convcrs6 extensamente con los principles
bibliotecarios culanos, asi como con la Presidcnta de nuestro COLEGIO, Blanca
Rosa Sinchez. Para fostejar al distinguido visitante, el Sr. Carlos Victor Penna,
del Centro Regional de ]a UNESCO, ofreci6 un almuerzo en el Centro Vasco, al
que asistieron los Dres. Maria Teresa Freyre de Andrade, de la Bibliotcca Na-
cional, Carmen Rovira, de la Biblioteca de la Universidad de Villanueva, y Jorge
Aguayo, de la Biblioteca General de la Universidad de la Habana. El Sr. Efraim
Rojas dej6 un excelente recuerdo entire sus colegas cubanos, que esperan tener
algfin dia la oportunidad de volver a saludarle personalmente.

El primer gran acontecimiento bibliotecario, despu6s del triunto de la revo-
luci6n del 1Q de enero, fue la inauguraci6n del nuevo edificio de la Biblioteca
Central en la Universidad de Las Villas, on la ciudad de Santa Clara. La Uni-
versidad de Las Villas, que tanto esti laborando en pro de la cultural national,
quiso que ese acto tuviera una exceptional resonancia, e invite al mismo al
Dr. Manuel Urrutia, Presidente de ]a Repuiblica, y al Dr. Fidel Castro, lider
miximo de la Revoluci6u. Asimismo so. extendieron gentiles invitaciones al
Comit6 Ejecutivo del COLEGIO NATIONAL I)E BIBLIOTECARIOS UNI-
VERSITARJOS y a los principles biblioteearios del pais.
Los bibliotecarios habaneros que concurrieron al acto fucron gcntilmente
atendidos por el Dr. I o i; .ii Rodriguez Solveira, Rector de la Uiniversidad, y por
el Sccretario General, Dr. Jose Rojas ilontero, asi como por el compafiero cole-
giado Dr. Felipe Pacheco Rodriguez, Director de la Biblioteca, por Orlando Pa-
riente, uno de sus colaboradores, y por various de los profesoros de aquel gran
ccntro docente, los que les mostraron los distintos edificios de que consta la
Universidad.
La poblaci6n entera de la ciudad de Santa Clara parceia haberse volcado on
los amplios terrenos de la Universidad, cuando el Sr. President de la Repfiblica,
acompafiado de su distinguida esposa, cort6 la cinta de ritual, dejando inau-
gurado el nuevo edificio de la Biblioteca. Este estil magnificamente situado y
equipado con modernas estanterias de acero. Para la dcscripci6n del mismo re-
mitimos al lector al articulo del Dr. Felipe Pacheco, su Director, publicado en
un nfimero anterior de CUBA BIBLIOTECOLOGICA.
En los discursos pronunciados en l acto de la inauguraci6n, el Dr.Fidel Castro
prometi6 la eficaz ayuda econ6miea del Gobierno Revolucionario mediante red-
litos par la adquisici6n de libros. Anteriormente cl Sr. Rector y el Sr. Secretario
de ]a Universidad habia manifestado su interns en becar algunos funcionarios
de la Biblioteca para que concurrioran a los cursos de la Escuela de Biblio-
tecarios de la Universidad de la Habana. Todo cllo, unido a la labor eficaz que
viene realizando el Dr. Felipe Pacheco al frente de la Biblioteca, nos permit
esperar que cl future de aquella instituci6n sea Ian brillante como todos ]e
dcseamos.

La Uni6n Panamericana estai preparando la compilaci6n do un diccionario de
t6rminos bibliotocol6gicos, tomando como base inicial el Vocabularium Biblio-
thecarii de la UNESCO y el folleto Terminologia profeional que ha publicado
la Escuela Interamericana de Bibliotecologia de Medellin. Las asociaciones de
bibliotecarios de Latinoam.riea, y centre ellas nuestro COLEGIO, han sido in-
vitadas a colaborar on el proyecto, que so espera est6 listo para la publicaci6n
on el afio 1959-60.
*







CUBA BIBLIOTECOL6GICA


La Asociaci6n de Bibliotecarios cl El Salvador nos envia una atenta comuni-
caci6n informando sobre la elecccidn dc su nueva Junta Directiva, integrada como
sigue: Presidente: Roberto Galeano y Somoza; Vicepresidente: Carlos Arturo
R'end6n Reyes; Primer vocal: Arturo Benjamin Siinchez; Segundo vocal: Trfnsi-
to IIuezo C. dc Ramirez; Secretaria: Nora Soundy Mendoza; Pro-Secretaria: Mar-
garita Felluny; Tesorero: Victor RenB Marroquin; Pro-Tesorero: Jos6 Eulalio
Candray; Sindico: Baudilio Torres. Muchos 6xitos descamos a ]a nueva Directiva
de nuestros colegas salvadorfcios.


La Special Libraries Association de los Estados Unidos celcbr6 su 50Y. Con-
venci6n Anual en Atlantic City, del 31 de mayo al 3 de junio pr6ximo pasado,
con un interesante temario.
*

El COLEGIO NATIONAL DE BIBLIOTECARIOS UNIVERSITARIOS
recibi6 una invitaci6n para asistir a ]a Primera Convenci6n de Colegios de Pro-
fesionales Universitarios de Venezuela, que se celebr6 en Caracas del 25 de abril
;a 2 de mayo. Aunque no le fue possible enviar sus delegados, el COLEGIO
-,gradece profundamente la invitaci6n.


La segunda National Library Week se celebr6 en los Estados Unidos del 12 al
18 do abril, con un gran nuimero de actos, articulos en peri6dicos y revistas, etc.
Por el hecho de coincidir con la Semana Panamericana, la Uni6n Panamericana
sugiri6 que so celebra la Semana de ]a Biblioteca en toda ]a America, lo que
entire nosotros no pudo rcalizarse por falta de tiempo.


La reunion annual de la American Library Association tuvo lugar este afio en
Washington, del 21 al 27 de junio. Mas de cinco mil bibliotecarios concurrieron
a las sesiones, establcciendo un record do asistencia a estas reuniones. La Bi-
blioteca del Congreso ofreci6 una recepci6n a los asistentes, que pudieron asimismo
conocer las distinas bibliotecas de ]a capital de los Estados Unidos.
*

La Asociaci6n de Bibliotecarios Profesionalcs de Rosario (Argentina) acaba de
elegir su Comisi6n Directiva compuestat del modo siguiente: Presidente: Fran-
cisco Scibona; Vicepresidente: Demctrio Dimitroff; Secretaria: Maria I. Marti-
nez de Dimitroff; Prosecretaria: Nylda G. Urrutia; Tesorera: Clides Gajate;
Protesorera: Teresa Lavarello; Vocales: Ana Maria Buompadre, Maria del Car-
men Aravena L6pez, Lelia Degiovanni; Vocales Suplentes: Flora Miller, Olga
Dreyer, Maria Isabel Ador, Nicollis A. L6pcz; Sindico Titular: Nicolis Rosa;
Sindico Suplente: Dolores Dolores De Thomas. Agradecemos a la Secretaria, se-
iiora Maria I. Martinez de Dimitroff, su atenta conlunicaci6n, asi como las gen-
tiles frases que dedica a CUBA BIBLIOTECOLOQICA.


El 25Q Aniversario de las dos obras de S. R. Ranganathan Colon Classification
y Classified Catalogue Code va a scr conmencrado con la publicaci6n de un
libro jubilar dedicado al ilustre bibliotccario indio. Los trabajos enviados a ese
fin serin leidos en la Delhi Library Conference de 1959. CUBA BILIOTECO-
LOGICA se une de coraz6n a este homenaje tan mcrcido a una de las personas
qqe han hecho una contribuci6n miis original a la tooria de la clasificaci6n.














LITERATURE PROFESSIONAL


Acaba de aparecer la 80 edici6n abreviada de la Clasificaci6n Decimal de
Dewey, en ingles. Segfin el Information Bullettin de la Biblioteea del Congreso,
se trata de un tomo de 495 p6ginas y estli destinado especificamcnte para el uso
de bibliotccas escolares y bibliotecas piblicas de pequefio tamafio. Estai basada
totalmente en la edici6n 164, recictentment aparccida, do modo que se pueda
pasar de la edici6n abreviada a ]a edici6n complete mediante la simple adici6n
dt una o mis cifras a la notaci6n. En la introducci6n so explica el uso de la
obra y se ofrecen noeiones de la tcoria de la clasificaci6n. La obra puede ser
adquirida al precio de $6.50 dirigi6ndose a sus editors: Forest Press, Inc., Lake
Placid Club, New York.
Seria muy convenicnte tratar de quc esta edici6n abreviada fuese traducida
al espafiol, porque precisamente las liblioteeas pequeias, a las que va destinada,
son las que no pueden contar en la mayoria do los casos con un bibliotecario que
conozea el ingl]s. En las bibliotecas grandes, donde so usa In edici6n complete,
esto no es ya tan necesario, puosto que sus elasificadores deben conocer uno o
various idiomas extranjcros, principalmente el ingles.

El laborioso bibliolccario Rub6n Alfonso Quintero, que fuera Director do la
Biblioteca Piblica de larianao hasta liace poco, public recientomente el Indice
General de la Revista Uviversidad de la IIabana (1934-1956). D) presentaci6n
similar a su anterior Indice de ln Revista Cubalna. y siguiendo In t6cnica del
icaders' Guide to I'eriodical Litcrature do la casa Wilson, este indices serfi do
gran utilidad a todos os s qu deseen conocer el contenido de la revista Universidad
de la lfabana, a ]a que han contribuido tantas firms prestigiosas, tanto cubanas
como extranjeras.

Siguen apareciendo articulos de gran interis para los bibiiotccarios en la re-
vista Universidad, de la Universidad Nacional del Literal, Santa Fe, Argentina,
gracias, sin duda, a su Director ad-honorem Sr. Domingo Buonocore. En el nit-
moro 38 recomendamos la lecture de los trabajos "Objeto y definici6n de la biblio-
,4,iti:p" por Noelle Malels, traduccion del capitulo primero de su obra "La Bi-
bliographie" (Paris, Presses Universitaires de France, 1956) y "Conceptos de
organizaci6n administrative bibliotecaria", por Demetrio Dimitrol'f, que prescnta
novedosos puntos de vista do organization y administraci6n de empress aplicados
a las biblioteeas. En el nfimero 39 reproduce un articulo "Concepto y misi6n de
la Biblioteeca Nacional", por Nicolis FernAndez-Victorio, publicado originalmente
on Espafia, y otro sore "La biblioteca como nuxiliar de la educaci6n", por Emma
Linares.
*

La IUN Is-1 '. ha publicado recientemente un Repertorio de publicaciones pe-
riodicas actual. latinoam ericancas, compilado por la Uni6n Panamericana. En
61 aparecen 3376 titulos de revistas quo so publican actualmente, ordenadas si-
gaiendo la clasificaci6n decimal. En este utilisimo repertorio figuran 147 re-
vistas publicadas en Cuba. La obra vione a Ilenar un vacio e n la 1. il lit., I,
la'tinomcricana, y serli do consult indispensable en nuestras liblioteeas.
+##








(CIUBA 113,IOTECOIAOUICA


La segunda cdici6n de la utilisima Union List of Serials csti agotada hace
tiempo. Actualmente sc csta planeando la tcrcera edici6n. que aparecerd a fines
de 1962. Esta edici6n reunira en un solo alfabeto los titulos que aparecian en
la edici6n anterior y sus dos suplementos, asi como muchos titulos nuevos. La
obra tendri de 4,000 a 5,000 paginas, incluyendo las revistas y la informaci6n
hasta el afio 1950. Las revistas aparccidas despuns de esta fecha seran incluidas
en la publicaci6n sensual acumulada New Scrial Titles, quc public la Biblio-
ieca del Congreso.















PUBLICACIONES RECIBIDAS


CUBA BIBLIOTECOLOGICA agradece el cnvio de las siguientes publicaciones:

Asociaci6n Colombiana de Bibliotecarios. Boletin, vol. 2, no. 2, abr.-jun. 1958;
vol. 2, no. 3, jul.-scpt. 3958.
Boletin de ]a Ulcsco para las Bibliotecas. Mol. 12, no. 10, oct. 1958; vol. 12, no. 11-
12, nov.-dic. 1958; vol. 13, no. 1, nce. 1959.
Books from the U.S.A. vol. 2, no. 4, July 1958; vol. 2, no. 5, Sept. 1958; vol. 2,
no. 6, Nov. 1958.
Carnegie Endowment for International Peace. Reference and Information Ser-
vice. Select list of recent acquisitions, the James Thomson Shotwell Library,
no. 7, June 1958; no. 8, Dec. 1958.
Cuba Postal. afio 1, no. 1, jun. 1959. I abana, Ministerio de Comunicaciones.
Cuba Profesional. afio 8, no. 16, enc. 1058-59.
Chaves, Alfrcdo. Fuentes principals de la bidli'i,,;ji,r; ecuatoriana. Quito, Edi-
torial Casa de la Cultura Ecuatoriana, 1958. 24 p.
Federaci6n Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios. Actcs du (onscil de
la FIAB; 24e. session. Madrid, 13-16 octobre 1958. La Haye, lartinus Nijhoff,
1959. 162 p. (Publications, vol. 23).
Fisher de Duque, Victoria. Terminologia professional; una list de tUrminos en
inglds, de use en la literature conltempordnea professional, clasificados segn?
el aspect de la bibliotecologia con que mi, directamente sc relacionan. Ed.
preliminary. Medellin, Universidad de Antioquia, Escuela Interamericana
de Bibliotecologia, 1958, 1 v. (sin paginar).
Lexington, Ky. University of Kentucky Libraries. M gagaret I. King Library.
Occasional contribution no. 91, 92, 95, 96, 97, 98.
Nouvelles, Association des Biblioth6caires Suisses, Association Suisse de Docu-
mentation, annie 34, nr. 2-3, mars-juin 1958; annie 34, no. 4, juillet-aout
1958.
Nouvelles bibliographiques, vol. 8, no. 1, jan. 1959; vol. 8, ,no. 2, mars 1959;
vol. 8, no. 3, mai 1959. Paris, Unesco.
Oriented Occidente. vol. 2, no. 1, marzo 1959. Paris, Unesco.
Penna, Carlos Victor. Plan de reorganizacio; de la Biblioteca Nacional de
Colombia. Bogota, 1956. 76 p. (Pullicaciones de la Asociaci6n Colombiana
de Bibliotecarios, v. 4).
Ramirez, Jesfis Emilio, S. J. La necesidad de la 1i.li,,i:r '.;fir cieniifica para cl
progress de la investigae.in. Bogotai, 1958. (Publicaciones de la Asociaci6n
Colombiana de Bibliotecarios, v. 3).
Santa Fe (Arg.) Universidad Nacional del Litoral. Guia de canj e e la revista
"Universidad". Santa Fe, Imprenta de la Uiniversidad, 1959. 67 p.
Suplemento bibliogriifico de Turrialba. vol. 8, no. 3, jul.-sept. 1958.
Turrialba; revista interamericana de ciencias agricolas. vol. 8, no. 2, abr.-jun.
1958.
Unesco. Current school enrollment statistics, no. 5, jul. 1958.
Universidad; publicaci6n de la Universidad Nacional del Litoral. no. 37, one.-
jun. 1958; no. 39, ene.-mar. 1959. Santa Fe, Arg.
Universitas. no. 14, jun. 1958. Bogota, Pontificia Universidad Cat6lica Jave-
riana, Ciencias Juridico-Sociales y Letras.








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CUBA BIBLIOTECOLOGICA

Organo oficial del Colegio Nacional de Bibliotecarios Universitarios

Redaccion y Administracion: Calle 27 No. 663 Vedado, Habana, Cuba
Apartado 3268











DIRECTORA:

Dra. CARMEN ROVIRA










El Colegio Nacional de Bibliotecarios Universitarios fu6 constituido de acuerdo con la Ley
No. 4 de 13 de noviembre de 1944, que dispone la colegiaci6n de los professionals universitarios.
El Colegio se constituy6 oficialmente con fecha 31 de mayo de 1955, y sus Estatutos se publi-
caron en la Gaceta Oficial de ]a Republica de Cuba del dia 15 de julio del mismo ano. El Colegio
Nacional de Bibliotecarios Universitarios agrupa en su seno a todos los hibliotecarios graduados
en l a de Bibliotecarios de a y en los Cursos de T6nica Bi.
bliotecaria (1946-1952) de a Escuela de Verano en la propia Universidad. Esta regido por un
Comit6 Ejecutivo, formado en la actualidad por las personas siguientes: Blanca Rosa Sanchez,
Presidenta; Ana Rosa Nunez, Vicepre-identa; Maria Iglesias, Secretaria; Maria de los Angeles
Acosta, Vicesecretaria; Evidia Blanco, Tesorera; Maria Victoria Morales, Vicetesorera; Carmen
Rovira, Estela Giroud, Miriam Tons (Vocales).
CUBA BIBLIOTECOLOGICA se public trimestralmente. Precio de susripci6n:,$1.50 al ano.
Numero suelto: $0.50. Los miembros del Colegio Nacional de Bibliotecarios Universitarios tienen
dereho a recibir gratuitamente la revista.
La responsabilidad de los articulos firmados recap exclusivamente sobre sus autores. El Colegio
National de Bibliotecarios Universitarios y la Direccin de la revista se hacen responsables sola-
mente de los editoriales, informaciones y notas sin firmar.
CUBA BIBLIOTECOLOGICA solicit canje aon publicaciones similares, nacionales y ex-
tran jeras.
Los articulos que aparecen en CUBA BIBLIOTECOLOGICA se encuentran indizados en Li-
brary Literature y en Contents in Advance.
Los materials de este n6mero se entregaron a la revista antes del mes de julio de 1959.



IMPRENTA DE LA UNIVERSIDAD DE LA HABANA




















I I

Al cumplirse los seis meses del cambio radical sufrido por' el pais con motivo
del derrocamiento de la dictadura y el triunfo de la Revoluciot, es conveniente
hacer itn recuento de las consecuevcias que ello ha tenido hasta e1, momento en el
panorama bibliotecario cubano.
Las esperanzas que eifrdbamos en el Gobierno Revolucionario en nuestro
ultimo Editorial no se haw. visto defraudadas. El nuevo Gobierno tiene un ver-
dadero inter's en la cultura en todos sus aspectos, y las bibliotecas no podiaii
permanecer olvidadas.
La medida rods trascendental llevada a cabo hasty ahora es- haber puesto
la Biblioteca Nacional en manos de profesionales, liberandola de una Jun-
ta de Patronos casi unipersonal, cityo utnico legado fue un edificio costosisimo y
11.josisimo, que no podia prestar servicio por falta de recursos para la adquisi-
ciOn de libros y la casi total ausencia de personal preparado. La nueva Directora
de la Biblioteca Nacional--bibliotecaria y maestra de bibliotecarios-se esta ocu-
pando ahora de dar nueva vida y razan de ser a aquella ostentacion de ricos.
marIImoles, y sus distintos departamentos y servicios estdn ya funcionando bajo
la direction de bibliotecarios capacitados.
Otro aconttecimiento que nos permite abrigar las me jores esperanzas es la rea-
nndacion de los cursor en la Escuela de Bibliotecarios de la UOniversidad d la
E abana. Despies de dos altos y medio de receso forzoso, un grupo numerosisimo
de alumnos acute a sits aulas, prepardndose para ejercer una profesion que ea
adlquiriendo cada vcz mayor prestigio y dignidad. Una parte de los alumnos
acude ia la Escuela por sit vocacidn hacia esta nueva carrera, por amor a los- libros
pi por deseo de prepararse para el porvenir; otra pate acude porque esta ya
trabajando en una biblioteca, y se ha dado cuenta que le son indispensables itna
serie de conocimientos que solo da EKscuela le puede da)r. Ambos grupos estudian
con, entitsiasmo para recuperar el tiemtpo perdido, a pesar de los calores del ve-
rcano y del horario intensivo.
Tambien en la Universidad, en1 todas las reuniones, conferencias, mesas re-
dondas y otros actos que sc organizan para tratar de la reformer universitaria, se
ha discittido el problema de las bibliotecas. Un nuevo tipo de estudiante univer-
sitario deja sentir sit inflitencia: un estudiant~e que por fin se ha dodo cuenta de
que no puede haber ensenanza universitaria sin un buen servicio bibliotecario.
Esperamos que de todos estos proyectos surjan las bibliotecas universitarias que
todlos deseamos: mejoradas en su organizaci671, sit presupuesto y muy especial-
mente en siu personal. Esto sera' ahora mas facil que nunva, puesto que el Go-
bierno Revolucionario ha ofrecido el maximo apoyo financiero a las tres univer-
sidades oficiales del pais. Ya las Universidades de Oriente y de Las Villas pres-
tart atencion preferente a sits bibliotecas; la Uwiversidad de la Habana no puede
quedarse atras.






4 CUBA BImLOTECOLOGICA

A reserva de to que pueda resultar del plan de reforma universitaria, en el
que el COLEGIO dard a coizocer siu opinion en to que respecta a las bibliotecas,
la Universidad de la Habana debe cumplir, de ahora en adelante, el acuerdo
tomado por el Consejo Universitario de fecha 18 de abrit de 1956, acerca de la
provision de cargos profesionales en las bibliotecas universitarias. M1ientras las
demais bibliotecas importantes de Cuba clamaban por prof esionales salidos de las
aulas universitarias, la Universidad de la Hlabana no ha nombrado hasta ahora
ningin graduado do su Escuela de Bibliotecarios para ocupar cargos en sus biblio-
tecas. Los pocos que han estudiado, to han hecho despues de haber sido nom-
brados. Si esta politica incrcible no se modifica, podrd decirse que to Revolucion
no ha llegado a las bibliotecas de nucstra bicentenaria Universidad.
Tenemos ya, pues, una Biblioteca National funcionando debidamente, un~a
Escuela de Bibliotecarios con un buen imnmero de alumnos, y esperamos que la
reforma universitaria resuelva la situation lamentable de las bibliotecas de la
Universidad de la Habana. Lo que resta por considerar es la necesidad (to una
reglamentacion de la profesion de bibliotecario, para evitar de una vez y para
siempre que on el futuro se vuelvan a producir situaciones como las del pasado.
Fs necesario que una ley defina categorica-mente el nivel Universitario de nuestra
profesion y que, salvaguardando los intereses de las personas que ocuparon
plazas en bibliotecas sin tcener titulos, o con titulos no univcrsitarios, se fijen las
condiciones quo en el futuro deban poseer las personas que aspiren a ser nom-
bradas en las bibliotecas del pais. El COLEGIO NACIONAL DE BIBLIOT E-
C ARIO0S UNIPE RSIT ARIOS no descaiisardi hasta, conseguir (det Gobierno Revo-
lutcionario la legislation adecuada. Solamente entonces podrd decirse que Cuba
ha entrado de lleno en el conjunto de paises que marchan a la vantguardia let
Movimiento bibliotecario.













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CUBA BIBLIOTECOL6GICAl 7

Otros Departamentos ya existentes en Jos que tambien ha habido modifi-
eaeiones esenciales o auento de empleados, son los signientes:

A--Hem eroteca
Sr. Carlos Villanueva
Sra. Rosina Carone.

B-Salas de Lectura
Sra. Xiomara Sosa
Sra. Cecilia Lopez
Dra. Ala. Victoria Morales Torriente
Sra. Filda Miranda.

C-Restauracion y> Encuadernacion
Sra. Ma. Victoria Bru.

D-Alhnacenes

E:-Departamento de Fotostat, Lamninaci In yMicrofilm.

Si a toda esta labor de creacion y reorganizacion, se anaden las actividades
que hemos mantenido, por has cuales se han montado tres exposiciones, al mismo
tiempo que se ha ofrecido un cielo de conferencias por reconocidos intelectuales
eubanos, en ]as que se ha distribuido a] pniblico asistente las bibliografias de cada
Loma, sin que se haya dejado de proyectar para los proximo meses, cursillos de
Biblioteconomua Para maestros, comentarios de libros y conciertos, no nos queda
duda de que ]a Biblioteca Nacional "Jose Marti" eada dia se acerca ma's al ideal
de una. biblioteca moderna, y para orgullo de los cubanos, es ma's digna del nombre
Clue lleva.













LA BIBLIOTECA DE UN BANCO COMERCIAL

Por Maria Teresa XViques Graell


Cuando la bibliotecaria de un banco del Canada le dice a cualquier persona
que trabaja en la biblioteca de un banco, muchas de ellas exclaman: "A Para que
necesita un banco biblioteca?", y se muestran sorprendidas de que haya muchos
bancos y oficinas de negocios; por to menos en ese pals (Canada), que las poseen.
Hoy on dia se publica mucho material que todo hombre de negocios debe
leer para mantener al dia su trabajo, para lo cual necesita tener a mano dicho
material. En los distintos campos de los negocios hay ciertas publicaciones quo
so deben examinar regularmente, siendo necesario que cierta informacion se
ponga a disposicion de las personas cuando 6stas las necesiten. Es con este fin
que la biblioteca puede prestar servicio. La biblioteca es el lugar donde debe
converger el material publicado, donde puede ser manipulado, guardado y por
medio de la cual puede ponerse en circulacion.
Sabemos que una biblioteca de negocios, o biblioteca especializada, se dife-
rencia de una biblioteca publica en que es una parte integral de ]a compaia,
banco o negocio a la cual pertenece. Mientras una biblioteca publica necesita
publicaciones que traten sobre todas las materials en todos los niveles, una biblio-
teca de negocios solo contiene to relacionado con su campo de negocios. Mien-
tras una biblioteca pnblica esta preparada para servir a todos los miembros de
una comunidad, la mayoria de los lectores o clientes de una biblioteca de nego-
cios pertenece al staff de la compaia.
En el caso de una biblioteca de un banco, el bibliotecario debe toner una
clara idea del trabajo del banco para que pueda conocer las necesidades de cadla
departamento. Por eso a primera vista resalta que una de las primeras cosas es
relacionarse estrechamente con ]as operaciones bancarias, de modo de poder pe-
netrar profundamente para descubrir en verdad cunles son las mayores necesi-
dades. Por supuesto que una buena parte del material sera sobre creditos, in-
versiones, cambio exterior, analisis de estados financieros, y otros asuntos sobre
finanzas. Esto por si mismno esta ligado con material referente a distintas in-
dustrias, condiciones de los negocios en el pals o fuera de 6l, si el banco tiene
sucursales en el extranjero, para saber las condiciones de los negocios en estos
paises. Es necesario tenor tambien una buena coleccion de ]eyes para saber o
conocer las relaeiones con el control del sistema baneario a traves del Banco
Nacional.
Como sabemos, los bancos cuentan con distintos departamentos, entre los
cuales se encuentra el administrativo, de empleados, que debe de estar interesado
en las regulaciones de los impuestos, seguros de empleados, planes de pension,
desenvolvimiento del ejecutivo y otras cuestiones. El. departamento responsable
de ]as propiedades necesita regulaciones de fabricacion, publicaciones sobre ma-
terias de fabricacion, arquitectura, decoracion interior, etc. Es necesario quo
el personal de la biblioteca conozea las necesidades del resto del personal del
banco para servir mejor a su desenvolvimiento y anticiparse a sus necesidades.
Serial conveniente que el bibliotecario estudiara banca, para que su ayuda por
inedio de notas de la biblioteca recomendando material, pueda ser de la mayor
utilidad.






CUBA BIBLIOTECOLOGICA

Como Centro de information del banco, la biblioteca hard uso de diversos
tipos de publicaciones. Lo primero, por supuesto, seran los libros, que seran
]a base de la coleccion. Quizas los mas tiles seran los de referencia, entre los
cuales se encuentran las enciclopedias, diecionarios de una lengua o bilingiies,
Quien es quien", directorios de negocios, anuarios de estadisticas, reportes anua-
les, etc. Al lado de esto son necesarios libros en todos los campos que sea~n de
mnteres para el banco.
Los libros, no obstante, forman solo una parte de la coleccion, porque cuando
qe publican, en muchos casos, estan fuera de actualidad, encontrandose el ma-
terial mas al dia en publicaciones periodicas. Por eso la biblioteca puede re-
eibir revistas que contengan anailisis economicos valiosos de todas partes del
mundo; periodicos de distintas ciudades y algunos especiales dedicados a dar no-
ticias financieras, de comercio, de banea; publicaciones semanales, mensuales,
quineenales, que proveen los ma's recientes puntos de vista; publicaciones do
departamentos del gobierno, camaras de comercio, instituciones educacionales ,y
financieras, que por medio de memorial, estadisticas, reportes, dan a conoeer
datos economicos de importancia. Es obvio que todo este material no interesa
a todo el personal del banco por igual, pero es la funcion de la biblioteca que
eada empleado reciba el material que necesita. Muchas bibliotecas indizan ar-
ticulos interesantes y tambien hacen una lista que reparten entre el personal,
para que este pueda solicitar el material que desee consultar.
Una parte importante del trabajo de la biblioteca es el curso quo se dard a
as publicaciones periodicas. Para ello se debe hacer una lista de las personas
interesadas en cada pubhicacio6n, e inmediatamente que son recibidas por la bi-
blioteca, deben ser enviadas a las personas por el turno en que las Ihan pedido.
EN trabajo de referencia es para muchos bibliotecarios el trabajo ma's intere-
i)ante, y muchos sienten ansias de prestar la mejor ayuda para que el personal
pueda encontrar la informacion que necesita. Infortunadamente, muchas perso-
rias se creen que cuando preguntan estan causando trastornos al personal que tra-
baja en la biblioteca. Entre ]as distintas cuestiones que este departamento puede
contester estaran algunas como : I Es Lybia o Libya?, i cuanto trigo exporio
Canada'?, icuanto arroz importamos en 1958?, ?; cunntos tercios de tabaeo o huaca-
les de pina export Cuba el nltimo afio? Otras preguntas necesitan ser investi-
gadas en diferentes fuentes, y llev an un largo tienipo para ser contestadas.
Otro trabajo es la catalogacion y clasificacion del, material. Estas opera-
ciones son de vital importancia para poder contester con la mayor rapidez
cuando se lhace una pregunta, o se inquiere por algan material, ya sea libro,
revista o folleto. Cada libro, como sabemos, tiene su lugar en los estantes 1, se
localiza por medio del catalogo. Si por un descuido se coloca en otro lugar
que no le pertenece, por el momento estara conmo si estuviera perdido. Por esta
razon muchos bibliotecarios prefieren que el pnblico no coloque los libros en los
estantes. Si la coleccion es pequena, la catalogacion de las materias debe ser 10
mas detallada posible, de modo que se haga un use completo de todos los libros.
Los folletos deben eatalogarse por materias, bajo un encabezamiento apropiado,
y deben desecharse cuando ha pasado un tiempo prudential. Las publicaciones
periodicas de mans valor se guardan para futuras referencias. Los periodicos
ol'recen muclia dificultad por el espacio que ocupan. Aunque ahora se pueden
haeer ediciones en microfilm, que aliorra espacio, pero se necesita un proyector.
Mluchos bancos consideran que su biblioteca juega un papel importante en el
progreso e sus relaciones pnblicas, y por eso son invitados a usar la biblioteca
otras personas que no son empleados, pues asi se ganan amigos y clientes para
ci banco.






10 CUBA BIBLIOTECOLOGICA

Alas bibliotecas de Banco poseen ulna coleccidon de libros de fiecion y nlo
fiecion Para us. del personal. Este servicio es muy apreciado y proporciona un
conocimiento rods amplio del personal. Este servicio es muy apreciado y pro-
porciona un conoeimiento ma's amplio del personal, que de otro modo seria muy
limitado.
En fin, la fuincion de la biblioteca de un banco es servir como centro de
informacion, contestando preguntas, prestar y guardar publicaciones, y ayudar a
ganar amigos y elientes para el banco. Su existencia estd justificada por el uso
que se Raga de ella.

Bibliografia: The Canadian Banker, vol. 62, no. 2, 1955.





S













LAS BIBLIOTECA S AL SERVICIO
DE LA INVESTIGACION

Por Jorge Aguayo


IHubo una 6poca en que los estudios cientificos hrabian tomado el Camino de
una lenta y normal evolution. De tarde en tarde un descubrimiento (o un inr-
vento) conmovia o echaba abajo la armazon del saber acumulado. Mas era in
periodo en que los cambios se operaban--dentro del marco de la capacidad hu-
mana para asimilar los aportes mas extraordinarios del pensamiento-, sin que
se quebrasen siempre los valores de la ciencia traditional. Habia Como una
sucesion de nuevos hechos en que se daba la apariencia de l6gica continuidad. Al
menos, ello es to que se observa que ha venido ocurriendo despues de cerrarse ]a
eoa de los grandes descubrimientos que acompaniaron ]a alborada del Rena-

Pero ante los adelantos de la biologia moderna, la fisica nuclear, las ciencias
medicas, la qunnica industrial, etc., y, en terminos generales, ante los progresos
cientificos y teen ologicos de Jos nrltimos veinticinco anos, la mayoria de los bom-
bres de ciencia, de formation universitaria anterior al advenimiento de esta
nueva era (atomica), ha venido sufriendo el mss tremendo impacto inteleetnal
de que se haya dolido jams el hombre de estudio. No es que muchos cientificos
y profesionales esten incapacitados para entender la epoca en que vivimos; es
:que muchos de los libros en que se formaron-es decir, muchos de los libros que
manejaron de jovenes y con Jos cuales forjaron su mente cuando estudiantes v
so convirtieron en hombres de ciencia en ]a edad madura-han envejecido irre-
wisiblemente, y ya solo representan en conjunto criterion, teorias y metodos imn-
perantes en otras etapas del saber.
Mientras los descubrimientos se limitaban a contribuir cuautitativamente al
avance del saber, nada impedia que la mayoria de los hombres de ciencia y profe-
sionales se mantuviese al dia en sus conocimientos. Solo cuando el descubri-
miento, como contribution cualitativa, Como ocurre hoy, es tan traseendental
que resquebraja hasta los mismos cimientos del saber consagrado, obligando a re-
visar de nuevo los valores "inconmovibles" en que se basaba aquel, es que muchos
hombres de ciencia y profesionales suelen quedarse sin lograr la actualization de
sus conocimientos. Factores de muy diversa Mnole, tales como el vertigo de tra-
bajo y la rapidez conque se producers los cambios, contribuyen a producir este
fenomeno, que ya se lia dado, aunque no siempre en medida semejante, en otras
epocas.
Para remediar esta cuestion, particularmente aguda en estos tiempos, el Estado
no halla otro recurso que el de echar mano a la formation de una nueva genera-
eion de hombres de ciencia, tal como esta'n haciendo todos los paises situados a
la avanzada del saber. Y por to mismo que este fenomeno de divorcio entre una
generation y otra es particularmente grave en este periodo de transition, y, desde
luego, inevitable en terminos generales en cualquier epoca de la historia, no
deben las universidades--depositarias del saber y propulsoras de la investiga-
tion-contribuir a aliondar ann ma's la distancia entre el estado actual de las
ciencias y los libros que has representan.













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U~~go 0T u olun ua out .-5uu isoo asppsaiu p0alu E
al o0 p u i o u a M A.o *a d u a n-'n.u l s S u o p 0 . 0 o o p 0 0
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0aonosou~i 0aI I






CUBA BIBLIOTECOL6IGICA 13

Las colecciones literarias envejecent tamlbien, especialmente las de los clasicos,
unque desde luego este fenomeno no ocurre tan rapidamente Como en las ciencias
o en la teenologia. Por ejemplo, de tarde en tarde un investigador da a la luz
nna nueva edicion de tin texto conocido, eselareciendo alanm punto fundamental
olvidado en las viejas ediciones, o eliminando algun error proveniente de algn
descuido en la transcription del texto original o ma's antiguo. Y otras veces la
critica aclara algnn punto descuidado que deja atras los viejos comentarios, ha-
ciendo inevitable la bnisqueda de los nuevos. Igual ocurre con los libros de arte,
unas veces porque suelen reproducir ]as obras de los artistas con una teenica
Dias moderna; otras, porque representan una opinion autorizada sobre una obra
do arte, o una interpretaei6n diferente del fenomeno artistico.
En otras palabras, con mayor o menor rapidez-a veces solo de un anio a otro,
o aun dentro del mismo ano en que se publica un libro--los aportes al saber pacen
sufrir cambios de imprevisibles consecuencias. Ignorarlos o desconocerlos es
vivir de espaldas a la verdad, y, sobre todo, vivir en tun tiempo y clima cultural
d:iferentes del mnundo en perenne transformation en que nos toco6 vivir.
E1 segundo aspecto de la cuestion debatida: como htabilitar la coleccion de li-
bros, manteniendola organizada y activa, es el mas difieil de hater llegar a las
personas no iniciadas en las disciplinas bibliotecologicas. Y no deja de ser in-
teresante constatar las repetidas veces conque ciertos profesores consuran al bi-
bliotecario por toner libros que no se han integrado annt al concierto de la colec-
ciwn organizada, sin pararse a considerar la diferencia que existe entre adquirir
libros y proceder a su habilitacion. Lo primero puede y debe hacerlo el mismo
profesor, mediante siu recomendacion; to segtundo, solo el que sabe describir (ca-
t<;Iogar) tin libro y clasificarlo segntn el sistema que haya adoptado la biblioteca.
Ahtora bien, aunque no vamos a entrar en detalles profesionales sobre una
catalogacion de libros que responda a los dictados de una moderna politica biblio-
tecologica, ni tampoco sobre to que debe entenderse por una clasificacion ell el
catalogo o en las estaniter] as-para los entendidos la explicacion seria obvia; para
Jos profanos, demasiado breve y oscura-, to importante es constatar que el tiempo
profesionalmente necesario para dejar catalogado y clasificado tin libro, habili-
tandolo para que presto servicio en una biblioteca, es algo imposible de ser acor-
tado mis alld de ciertos ]umites.
Cada nuevo libro que entra en una biblioteca : libro propiamnente dicho, revista,
folleto, mapa, microfilm, libro parlante, etc., consume inevitablemente parte del
horario del catalogador, que no puede a voluntad reducir el tiempo que ese tra-
bajo requiere. No podemnos olvidar que to que el bibliotecario cataloga y clasi-
fica no son simples objetos materiales (libros-objetos), sino tambien, y muty prin-
cepalmnente, conceptos (libros-conceptos), y esto nltimo demanda del bibliotecario
una preparacio'n academica al nivel del tipo de colecci6n1 que habilita.
Nada ma's absurdo que proclamar la necesidad de aprobar nuevas erogaciones
para mejorar la coleccion de libros (cualquiera quo sea su tipo), sin votar al mismo
tiempo los creditos indispensables para que la designacidn de un nfnero de
catalogadores profesionales (titulados) guarde relation con el total de libros
regularmente adquiridos por ]a biblioteca, o que 6sta proyeeta adquirir en un caso
dado. Las tareas del catalogador son tan variadas y complejas que todo intento
de relacionarlas aqui nos llevaria un espacio que sobrepasaria este trabajo en su
intencion y en sus limited.
Pero anque la existencia de una buena coleccion de libros en una biblioteca
unmversitaria es condicidn sin ]a cual la universidad no puede llevar a cabo, a la
altura de Jos tiempos, su labor docente y su obra de investigation, es to cierto
(que se precisa de dos pantos complementarios: 19) de la information acerea de
los recursos existentes en las otras biblioteca univeritarias y centros cientifiens






14 CUBA BIBLIOTECOLOGICA

del pals, y 2 ) de la cooperation entire los bibliotecarios de estas intituciones, res-
paldados por os representatives officials de las universidades.
La tendencia actual en las bibliotecas de investigacion (cientificas o tecnicas),
to mismo universitarias que no universitarias, no es tanto competir entre si, tra-
'tando de repetir innttilmente en cada coleccion todos Jos libros que las otras
poseen, como mantener informnados a los estudiosos acerca de los recursos exis-
tentes fuera de sus propias bibliotecas. Las lagunas pueden cubrirse, pues, no
solo por la adquisicion del material necesario, sino por el procedimiento de in-
formar al estudioso donde puede consulter las obras que no estan a su disposi-
eion en esa biblioteca.
Claro que esto ultimo solo es aconsejable con las obras que no son de actua-
lidad y, por to tanto, de uso constant, porque no es de suponer que ]a biblioteca
vaya a privarse de una obra nitil para que 6sta pueda servir a otra institucion.
Lo ma's frecuente es que los bibliotecarios se rennan y estudien un programa que
tiene por objeto distribuirse los materiales provenientes de deternlinados paises,
o sobre ciertos aspectos partieulares de un pais o region, como la historia, A
folklore, la arqueologia, la geograffa, etc. Resultaria inconeebible que todo esto
se hiciera, sin poner en juego los resortes necesarios para mantener un instrumento
de information (catalogo c~olectivo) en que los libros adquiridos por las biblio-
tecas que hayan suscrito el acuterdo de cooperacion esten representados en el indice
por una ficha descriptiva.
Eni los Estados Unidos, siguienido un plan parecido-aunque en mayor escala -
al de las bibliotecas prusianas (Gesamtkatalog der- Preussischen Bibliothekell),
tin crecido nnmero de bibliotecas, en cooperation con la Congressional Library, se
ha comprometido a enviar al catalogo de esta nltima una ficha descriptive de todo
libro extranjero que se presuma pueda ser de interns a un investigador nacional.
Por supuesto que esto esta basado en una politica de compra en que cada biblio-
teca pacta la adquisicidn de un tipo de obra. Este plan so conoce con el nombre
de Farmington.
E+.n un pals como Cuba seria suficiente que dos universidades convinieran en
un plan de compra de ciertas obras fundamentales de algunos paises extranjeros.
Y' to que al principio pudiera limitarse al intercambio de las fichas de los libros
comprados por las dos partes contratantes, podria derivar ma's tarde a la confec-
cion de un catilogo colectivo de ]as obras, organizado dentro de la biblioteca que
tengra mejores recursos para hacerse cargo de la empresa, y, desde luego, con la
contribucion economica de ]a otra institucion.
Acerca de la necesidad de consultar los ultimos aportes cientificos sobre tun
tema cualquiera, veamos to que sobre el particular dice Aznar en la revista "Hu-
manidades", en un articulo titulado Precursores de la bibliografia histdrica ane-
ricanista, cita usada por Don Domingo Buonocore en su trabajo, La investigacion
cientif ica en las universidades, publicado en su obra, Tenaas de pedagogic uni-
'Versitaria, compilacio'n de ensay os sobre la educacion superior y la ensenanza e
investigacion.
"Nadie discute ya"--dice Luis Aznar-"la importancia que tiene para la inves-
tigacion el conocimiento mninucioso de la literatura referente a una especialidad.
Porque, a despecho de quienes hablan despectivamente de la ensenanza libresea,
no se ha encontrado todavia un mnedio ma's efieaz de vinculacion intelectual que
Jos libros. En la ensenanza superior y en el dominio de la investigacion cientifica,
donde se supuso que el libro iria cediendo terreno on beneficio del instrumental
yde la influencia directa del profesor, la bibliografia reafirma su importancia.
11El investigador autentico coloca junto al instrumental de su ]aboratorio, el tra-
tado o la revista especializada donde se consignan los resultados de las nltimas
experiencias y las sugestiones provenientes de otros colegas que trabajan paralela-






CUBA BIBLIOTECOLOGICA 15

mcnte a 6l. Y en la catedra, ningnn professor responsible pontifica por su ex-
elusiva cuenta ni tiene derecho de prescindir del estado actual de una signature
o de una cuestion determine. La labor cientifica es, por definicion, area de
colaboracin; y quien desdena confrontar sus experiencias o sus atisbos con los
de sus colegas, terminal casi siempre, inventando el paraguas".
E~s precisamente para no caer en el fracaso del invento del paraguas, de que
nos habla el autor de ]a cita, que Cuba necesita que sus universidades adquieran
verdaderas colecciones de libros al servicio de 1a investigacion, y en las condiciones
que hIemos expuesto. Acordar en algnin symposium, congreso, mesa redonda,
etc., el desarrollo, por ejemnplo, de Jos recursos naturales de un pais es adquirir el
compromiso de fomentarla riqueza "libresea" indispensable a toda informacion.
Tal seria el paso previo Para ]a integracion de un cuerpo de investigadores, inde-
pendizado en parte de las bibliotecas foraneas, y apto para llevar a Cabo el desa-
rollo industrial que ]a 6poca y nuestros recursos naturales demandan.
Alientras el mundo sabio, en afanosa emulacion, tanto ma's necesaria cuanto
mayor es ]a rapidez conque se producers los aportes cientificos y los cambios en
]a tecnica, labora febrilmente en laboratorios, clinicas y bibliotecas, ningnn pais
puede permanecer en actitud contemplativa esperando que el many caiga del cielo.
Torque toda paralizacion de Jas funciones docentes y de la investigacion univer-
sitarias sigmniia no solamente un estancamiento del saber y de la cultura, sino
un veloz retroceso hacia etapas de progreso inferiores a las que el pals ticn~e
d~elechIo a disfrutar.
La reconstruccion de un pals, si no queremos hacerla depender totalmente de
]a ayuda extranjera, obliga a una meditada consideracion de los recursos "li-
brescos" que deben poseer ]as bibliotecas universitarias y de investigacion. A la
terminacion de la Segunda Guerra Mlundial el fenomeno de la reconstruccion
material y de la reorganizacion social de los pauses mas afectados por la contienda,
?'lo fue posible por una buena informacion de ]os nltimos avances del saber y por
]a cooperacion entre los cientificos, los tecnicos y la maquinaria estatal.
En sintesis, el porvenir de un pais y]a rapidez en ineorporarse a]. concierto de
las naciones progresistas depende de la capacidad de sus bibliotecas para ofrecer
a ios estudiantes e invest igadores la informacion actual indispensable a la solucion
de Jos problemas que presenta la vida social en todas sus manifetaciones. De-
fernder la actualizacio'n do las colecciones de libros en las bibliotecas universitarias
y de investigacion es deber de todo profesional consciente.












ALGO MIAS SOBRE LA NUEVA EDICION DE LA CLASIFICACION
DE DIEWEY

Por Carmen Rovira


Desde que se hizo evidente, al poco tiempo de su aparicion, quo la edicion 15 't
( standard) de la clasificacion do Dewey no satisfaria has necesidades de la ma-
yoria de sus usuarios, se esperaba con gran expectacion la salida de una nueva
edicion, que conservara los indudables aciertos de aqueLla,, aunque rectificando
siu orientacion y sus caracteristicas en todos aquellos puntos que habian sido
objeto de fuertes criticas por pate do bibliotecarios norteamericanos y de otros;
paises.
La aparicion de la edicion 169, hace pocos meses, parece haber convertido en
realidad por to menos una buena parte de esas esperanzas. Aunque el poco
tiempo transcurrido desde siu publicacion no nos permite todavia conocer la
reaccion de los bibliotecarios norteamericanos y ]as revistas especializadas no
han publicado todavia sus criticas, la impresion general parece ser infinita-
mente mas favorable, y la aeogida mucho ma's entusiasta quo ante la edicioxn
precedente.
Segnn Benjamin A. Custer, editor de la obra, en un articulo publicado en
otono de 1957 en la revista "Library Resources and Technical Services", las
criticas de que fuera objeto la edicion 15". se concentraron en tres puntos: es-
tructura general de la obra, grado de expansion y cambios de asuntos de Lit
higar a otro.
La estructura general de la obra, aquel edificio cuidadosamente simetrico
ideado por Melvil Dewey, su ereador, habia sido algo maltratada en la edicion
7.59. Todos sabemos que la division on clases, divisiones y secciones, en forma
regular pero ma's o menos arbitraria, tiene que resultar forzosamente artificial,
pues el conocimiento humano no puede dividirse en nueve clases, y cada una,
de 6stas en nueve ma's, y asi sucesivamente. Para obtener este resultado cs
necesario forzar algo la estructura numerica y expandir a veces un tema on dos
o mas divisiones, o colocar juntas, en una misma seccion, materias que en buena
15gica, deberian estar separadas. Y si, por ejemplo, las Manufacturas ocupan
]as divisiones 670 y 680, en eambio el nnmero 660 incluye, ademas de la Teeno-
logia quimica que ocupa sus ocho primeras secciones, la Metalurgia, que tiene
el nnmero 669. Lo mismo ocurre, en g;radio mucho mayor, en las secciones y
subsecciones.
La edicion 15a ignore en muchos casos esta estructura l6gica y suprimio el
Tereer Sumario, tan nltil para situar un asunto dentro de la totalidad del. sis-
lema. La edicion 16 la restituye en su totalidad, indicando la subordinaci6n1
de unos temas a otros mediante recursos tipogrnficos tales como distintos tipos
y tamanio de letra, de Jos que tiene una gran variedad, asi como por la sangria
("indention") de las distintas lineas. Ambos recursos dan una gran claridad
a la estructura del sistema y el usuario puede darse cuenta inediatamente de
has relaciones de coordinacion o subordinacion de unos temas con respecto a
otros. Otro recurso, usado a menudo en esta edicion, es la colocacion de ciertos
encabezamientos en el centro de la pagina, on vez de estar en columna como los






CUBA BIBLIOTECOL6IGICA -17

demos. Estos encabezamientos agrupan series de nmeros que no tienen n
,,c7abezanuento comnn en ]as tablas. Por ejemplo, inmediatamente desu
de la division 740 Drawing and decorative arts hay un encabezamiento en el
Centro que itrlica 741-744 Drawring mid sketching, y al terminar el desarrollo
do estos nnmeros hay otro que dice 745-749 Decorative arts andl crafts. Asi so
indican claramente has dos partes, perfectamente definidas, en que se divide la
notation 7140.
El segundo punto pole'mico, o sea el grado de expansion de ]as tablas, ha
sido resuelto en ]a edicion 1W3 en forma muy acertada. La edicion 149 tenia nn
total de 31.364 asientos distintos; la edicion 159, destinada a bibliotecas de
meno~s de 200,000 volumenes, redujo este ninmero a 4.688. En la edicion 16n
el nlumero total de asientos asciende a 17.928. La mejora, sin embargo, no
dlebe medirse solamente por los totales apuntados. Las grandest desigualdades
que habia en ]a edicion 149 eon respecto al desarrollo de distintos temas se ban
reducido en to posible. Asuntos excesivamente subdivididos, como 710-719
Landscape and civic art, 611 Human aw atomy, 612 Human physiology y otros
mnuchos, ban sido reducidos a dimensiones razonables. Otros asuntos comno 296
Jadaism, 330 Economics, 331 Labor economics y otros, han sido muy ampliados
Y en algunos casos, eomo el nltimo ejemplo, la terminologia ha sido moderni-
zadla. En general, puede decirse que la edicion 164 tiene un mayor equilibrio
entre sus distintas partes que cualquiera de sus predecesoras.
El otro objetivo de los ataques de los detractores de la edicion 159 consistia
eni el nilmero considerable de cambios efectuados en has tablas, Ilevando temas
a numneros totalmente distintos de ]os que tenian en' ediciones anteriores. Un
total de etas de mil asuntos fueron cambiados de lugar en dicha edicion, pro-
voeando ]as quejas de bibliotecarios para los males tal nnimero de cambios hn-
biera causado graves inconvenientes y gastos incalculables. Esta era ]a con-
secuencia de la vieja polenmica entre Jos defensores de la "continuidad e inte-
gridad de Jos nnmeros" y ]os partidarios de "mantenerse al dia en e1 campo del
conocimiento", on ]a que los segundos habian ganado una batalla. En la edi-
cion 1W4 se ha llegado a una transaction entre los partidarios de ambas teorias.
Mals de 500 temas lean vuelto a su nlnero original do ha edicion 149 Un nnlmero
algo menor de cambios efectuados en ]a edicion 1.5'. se ha matenido en la 16 .
Los_ restantes cambio se refieren a temas que no apareefan subdivididos o no
estaban claros on la edicion 159 y solo unos pocos cambios (134 de un total de
1600) se separan tanto de la edicion 14'ecomo do la 159 Se mantiene, piles, en
.lo posible, el prineipio de la integridad de los nnlmeros, excepto en aquellos
casos en que reahnente era necesario el cambio, a pesar de los trastornos que
pueda ocasionar ]a reel asificacion en las bibliotecas.
E'm la edicion 159 los cambios realizados eon respecto a la edicion anterior
rno siempre estaban scenalados en has tablas. En a edicion 16:, todos estos cam-
bios se indican por nmedio de signos convencionales. Cuando un ninero apa-
rece entre corchletes significa que ya no se usa, o que tiene otro significado que
cl indicado. Si el ntimero va precedido do una Cruz (t) quiere decir que se
usaba en la edicion 149, con el significado que se indica; si va precedido de un
asteriseo (') signifiea que se casaba as' en la edicion 15-1. Em el indice alfa-
betico, que ocupa la mayor parte del segundo volumen de la obra, se indican
al mismo tiempo las notaciones nuevas y has que tenian en las ediciones ante-
riores, usando para distmnguirla~s los signos que acabamos de mencionar.
Un cas~o especial to constituyen has notaciones correpondientes a las secciones
546 Quimica inorganica y 547 Quimica orgdnica. Los cambios que Ihan sufrido
lrs fundamnentos mismos de la quimica en los nltimos anos han obligado a los
oditores a rehacer totalmente estas dos seeciones. Para aquellas bibliotecas que
no deseen o no puedan adoptar has nuevas notaciones, se anaden en un apendice






18 CUBA BIBLIOTECOL6 SCA

has antiguas, algo ampliadas y mejoradas, pero con la advertencia de quo on la
pr~oxima edicion 6stas sera) suprimidas totalmente.
En general, puede decirse que en la nueva edicion se han conservado las,
mejoras introducidas en la edicion 159, al mismo tiemnpo que se han salvado casi
todos Jos errors que se le imputaron. La terminologia, en muchos easos anticua-
disima, que se conserve religiosamente hasta la edicion 14 (1942) y que fue con.-
siderablemente modernizada en la edicion 159 (1951), aparece en la nueva edicion
puesta totalmente al dia. Ejemplo elaro de to que afinnamos to dan los nombres
de algunas de las clases :
Ed. 14 Ed. 15 Ed. 16a
4 -- Filology 400 Linguistics 400 Language
6 --Useful arts 600 Applied science 600 Technology
7 Fine arts 700 Arts and recreation 700 The arts

En ]as ciencias sociales y en ]a tecnologfa es donde los eambios de terminologia
ocurren mas o menudo, de acuerdo con los avances de esas ciencias.
Otra de las buenas eualidades de la edicion 151 que so ha conservado y me-
jorado en la 169 es la abundancia de notas que definen, explican y delimitan el
alcance de los terminos. Es raro el termino que no vaya acompanado de una
aclaracion o un ejemplo. Y' para relacionar mejor anos terminos con otros,
aparecen tambien-en letra cursiva, para diferenciarlas de las anteriores-nu-
merosas notas que envian a otros terminos afines, con sus respectivas notaciones.
En ]a lista completa de determinantes de forma, que se incluye al principio
de ]as tablas, aparecen algunas determinantes de nueva creation, que pueden ser
de gran utilidad, tales como: 026 Laws and regulations; 027 Patents; 075 Col-
lecting; 086 Models and modelmaking y 091 Zones and physical regions, subdi-
vidido a su vez n zona t6rrida, templada, etc.
Al pacer una comparacion cuidadosa entre las tres nltimas ediciones de la cla-
sificacion de Dewey, on algunas de sus clases, queremos hacer notar algunas de
hks variaciones que nos hran llamado la atencion.
100 -Pilosofia. Se restituyen various terminos al. ugar que ocupaban n
la edicion 141: Estetica (111.85 en vez de 101); Alma (128 en vez de 233.5);
Philosophical topics (140-149 en vez de 180-1.99). E7 trmino 132 Abnormal
psychology y sus subdividisiones se ha modificado de acuerdo con las teorias mas
modernas; 133 Occult sciences incluye ahora tambien los aspectos del ocultismo,
teosofia, etc., que estaban antes incluidos entre los sistema filosoficos (149.3). En
Jas seceiones 180-199 se habla ahora de filosofias, no de filosofos. No se ha po-
dido eliminar esta vez ]a separation entre ]as dos divisiones que tratan de psico-
logia (130 y 150), que en la. edicion 159 se intentaba resolver suprimiendo tota]-
mente 140.
200 --Religion. Iay varies concessions a religions que no son ]a protes-
tante, ]a que predominaba antes en el sistema. Por ejemplo, al relacionar las
partes del Antiguo Testamento (222-224) se ponen entre parentesis los nombres
de los libros segin el canon catolico, cuando se diferencian de la version protes-
tante. El termino 232.93 Virgen Mlaria- esta bastante ampliado. Tambien to
esta 296 Judaismo.
300- Ciencias socials. Esta case es, despuea de la Tecnologia y Ciencias
puras, la que ma's modificaciones ha sufrido desde la edicion 141? Esto no es de
extraniar, pues las ciencias sociales han evolucionado grandemente en ]as ultimas
deeadas, especialmente en la parte de economia y asistencia social. Las dicta-
duras de derecha e izquierda y el totalitarismo aparecen ahora Como subdivi-






CUBA BIBLIOTECOLOGICA 19

stones del Absolutismo (321.6) en vez de star bajo National state (321.8) Como
on la edicion 159 Este nltimo termino, a su vez, ha sido sustituido por Republic
en la edicion 16-7. Muchas secciones, como 330 y 331, lhan sido muy ampliadas
y su terminologia puesta al dia. El 331.28 Wapes in specific occupations, apa-
rece una de las novedades de esta edicion: la posibilidad de subdividir alfabeti-
camnente, usando notacion interna, en vez de una subdivision sistematica, siguiendo
la totaidad de la clasificacion. Para usar el mismo ejemplo del libro, los salaries
para fotografos puedem toner la clasificacion 33]1.28 P5 (en espafiol seria 331.28
P6) o bien 331.28177 (770 Fotografia). Esta alternativa, inspirada sin duda
en casos similares que ocurren en la clasificacion de la Biblioteca del Congreso,
se repite en varios lugares del esquemra, siendo los ma's importantes la posibilidad
de ordenar alfabeticamlente los condados dentro de cada. estado de los Estados
Unidos y his ciudades, pueblos, etc., dentro de cada provincia del Canada.
700 -Artes. Esta es una de ]as clases en las que bemos encontrado mayores
aciertos en sus innovaciones y una de las que ma's necesitaba una buena revision,
Dues tenia graves deficiencies. Lo ma's importante, se ha eliminado el conflicto
epoca vs. lugar, pesto que ahora se clasifican ]as obras sobre arquitectura, es-
cultura y pintura de un pals, respect ivamenite, on 720.9, 730.9 y 759, con sus
subdivisiones geograficas y se reservan las subdivisiones cronologicas y esti-
listicas (722-724; 732-735; 759.01-759.06) solamente para ]as obras que tratan de
Ia produccion artistica do mas de un pals en una epoca o un estilo determinados.
En la seccion 730 Escultura, hay un gran numero de aciertos. Se ha subdi-
vidido sistemnticamente 732 Escultura antigua. La Escultura etrusca, que antes
so consideraba subdivision de la escultura roinana, ahora tiene su nnmero propio
dentro de la escultura elasica. En todas las secciones de la escultura, y on otros
lugares dentro del 700 se ha suprimido la subdivision .1 General (Questions, que
no tenia razon de ser pues era repeticion del nnmero is amplio. Al las secciones
736-739 se les da por fin el titulo comnn Ar)tes menores relacionadas con la es-
cultura, que explica ]a inclusion de todas ellas Como subdivisiones de 730. Por
primera vez aparece un iinmero propio para la historia de la tapiceria (746.39),
alfombras (756.79), cristaleria (748.29) y vidrieras emlplomadas (748-59) y todos
ellos pueden subdivirse geograficamente. Hasta la aparicion de la edicion 161?
la historia de estas artes industriales, que cuenta con abndcante bibliografia,
toet que clasificarse Junto con las obras que trataban de sus aspectos tecnicos.
En la division 770 Fotografia, las seeciones 774 a 7+77, que trataban de proce-
dimientos fotomecanicos, se suprimen, y dicho temra pasa a ser subdivision de la
I'Mnprenta (655.32) a la quo realmente pertenece.
En la division 31fsica, has secciones 748 a 789 han sido imly ampliadas, con
subdivisiones para obr-as acerma do ]a mnsica y para fa mnrsica propiamente dicha..
Las peliculas, radio y television, que en la ed. 15n habian pasado, no sabemros
por que razones, a ser una subdivision de Teatro (792.93-792.95), vuelven ahora
a su colocacion 16gica, en Diversiones publicas (791.4). Tambien se eliminan de
la seccio'n Teatro la. produccion de operas, operas comicas y operetas (792.4-
792.6) que pasan a unirse a la opera enr su aspecto musical (792.07).
800-Literatura. E.l nnmero de cambios introducidos en esta clase es
infimo, menor que en cualquiera de ]as otras. Se han suprimido del todo los
nuneros para autores individuales, dejando solo las divisiones por generos lite-
rarios dentro de cada literatura, y por periodos dentro de cada genero literario.
En todas las literatures so ha dividido el periodo contemprianeo, es decir, el siglo
xxY, en dos partes : 1900-1945 y 1945 en adelante. Suponemos que esta fecha,
que senala el fin do la guerra mundial, so considera mas significativa que 1950,
por ejemplo, y por otra parte esta suficientemente cerca de ]a mitad del siglo
para que este pueda ser dividido en dos partes casi iguales.






20 CUBA RIBLIOTECOLI CA

En la Literatura espaiiola (860) se han suprimido las subdivisiones por pe-
riodos propias de las ]iteraturas hispanoamericanas, quo se habian introducido en
la ed. 151, aunque se sigue reeomendando la adicion de la inicial de cada, pals pare
diferenciar las literaturas de los distintos pauses de Latin oamerica. !Es que rw
supone que-se sigan en ellas las mismas subdivisiones que en la literature espa-
Hiola, que no coinciden en nada eon las 6pocas reconocidas de la literature hispa-
noamericana2 La supresion de estas subdivisiones es quiza's la objecion ma's seria
que un bibliotecario hispanoamericano pueda hacer a la nueva edicion de la
obra de Dewey. Y no puede objetarse que la mayoria de las bibliotecas de los
Estados Unidos no tiene un u'nero suficiente de obras do literatura hispano-
americana que haga necesaria una subdivision cronologica, pues la edicion 15-,
clue iba dirigida a. bibliotecas mas pequenas y era mulcho mis' abreviada, cons]-
dero until tenerla.
900--listoria. La historic de la civilizacion y de la culture por fin tiene
un nnmero propio (901.9) pues anteriormente to compartia con la Filosofia de la
Historia (901). No sabemos hasta que putto sea acertado el eambio de la Geo-
grafia comercial y econo'mica de 911.3 a 330.9, junto con la Historia econdoMica.
Creemos que la razon baya sido el. querer dejar la section 911 exclusivamnente para
la Geografia hist6rica, pues tambien se ha suprimido ]a subdivision 911.2 Geo-
grafia politica. En ]a division 920 Piografia apareee por primers vez la sub-
division 920.002 Biografia Como forma literaria.
-En la historia, se ha restablecido la Historia antigen do la Cliina y ]a India
Como secciones de la Historia antigia (931 y- 934, r'espectivamente). Ei casi
toda, la Historia se han aumentado las subdivisiones geogra'ficas y eronologicas,
aim con respecto a la ed. 149 El interns despertado por los pauses de Asia v
Africa despues de ]a Segunda Guerra Mlundial se refleja en las nuevas subdivi-
siones de la Historia de Asia. Como un todo, de Corey, India, Ira'l y Oriente Cer-
cano. Casi todos los paises de Africa tienen ahora subdivisiones cronologicas y
geogra'ficas. Por el contrario, en las secciones 966 West A frice, 967 Central
Africa y 968 South Africa, se ban suprimido muchas subdivisiones geogrdficas,
que eran totalmente innecesarias. En Europa, por otra parte, se han. ampliado
notablemente las subdivisiones geograficas de Espana, Italia y Rusia..
Las subdivisiones geograficas de Canada' estan nmuy ampliadas. Lo mismo
ocurre con varios estados del Oeste de los Estados Unido. Como ya dijimos an-
ieriormente, en ambos pauses se ofrece ]a alternativa de ordenar estas subdivisio-
nes en forma sistemantica o alfabetica.
La clasificacion de la historic de Hispanoamu'rica (972 y 980-989) ha quedado
practicamente igual que on ]a ed. 151, on la que representaba uno de sus mejores
aciertos. La nnica diferenciaI consists en que cuando las sulbdivisiones eronolo-
gicas llegaban a utilizar has cifras .07, .08 y hasta .09, estas cifras se hall dejado
ahora en blanco, Como reserva para epoeas futuras, y se han utilizado on cambio
las subdivisiones .06, .061, .062, etc., para la epoca contemporanca.
Conclusiones.. En general, y sin Haber podido detenernos en ]a considera-
eion detallada de las clases 400, 500 y 600, quoe no lhemos tenido tiempo de estu
diar, se puede afirmar que la edicicin 169 de la Clasificacion Decimal de Dewey
represents un gran paso de avance en la evoluciun del sistema. D'espues doe
ocho deadas de existencia, y daudo muestras de una vitalidad asombrosa, la edi-
eiozn 161 so .nos presenta con ]as mejores earacteristieas de his dos ediciones
unteriores.
Comparada con la ed. 149, constitute un progreso considerable en cuanto a
la modernizacion de la terminologia y a la revision de notaciones quo los avances
do ]a ciencia hlabia convertido en eosas absurdas. E1 equilibrio entre ]as distintas
p~artes del sistema estn mcoy mejorado: ni subdivisiones minuciosas para temas






CUBA mu13LOTECOoGICeA 21.

sobre los que no se puede hlaber eserito uada por su excesiva especificidad, ni la-
gunas en la clasificacion, que dejaban, por ejemplo, todas las obras acerea de la
Aistoria del Paraguay y del Uruguay en el mismo nnmero. Las reclasificaciono
estan perfectamente justificadas, en ]a mayor parte de los casos, y claramente in-
dicadas, tanto en el nuevo lugar Como en el viejo.
Comparada con la ed. 154, se mantiene la presentacion tipografica ma's mo-
derna, Clara y legible, y se mejora an'n con los encabezamientos al Centro de la~s
paginas. Las notas explicativas, quizes ]a mejor caracteristica de la edicion 159,
se mantienen y se mejoran anni mas, y hay profusion de referencias. El indice
relativo, una do las partes mas flojas de la ed. 15 aparece en la 161? muy
ampliado.
Este indice, que ocupa la casi totalidad del tomo segundo de la obra, es ma's
comnpleto ann que el do la ediecin 14. En 6l aparecen todlos los termninos usados
en las tablas, sus sindnimos y sus relaciones. Cuando se ha variado la notacion
do un termino, se indican ambas, la antigua y la nueva, senalando las no usadas
muediante una Cruz o unI asterismo, segnln aparecieran en la edicion I4V o la 15q,
respectivamente. Ei el indice aparecen tambien numerosos nombres propios
de lugares y de personajes, que aumentan su utilidad.
El acierto final de los editores de esta nueva edicion de la obra de Dewey
ha sido el de adoptar un sistema de revision continua de las tablas, similar al que
la Biblioteca del Congreso realiza desde hace tiempo con sut clasificacion y con
su lista de epigrafes. Estas revisiones, ampliaciones o correcciones que se vayanl
aprobando por el comity editorial, apareceran periodicamente on una hojas infor-
mativas que se enviaran gratis a los que hayan adquirido la obra. Todas estas
modificaciones se incorporaran, por supuesto, a ]a proxima edicion. En esta
forma se mantendra al dia, progresivamente, la clasificacion de Dewey, sin los
saltos bruscos que habia hasta ahora entre una edicion y ]a siguiente.
El lector que haya tenido la paciencia de seguirnos hasta aqui, se habra dado
sobrada cuenta quo consideramos esta nueva edicion de la clasificacion de Dewey
muny superior, en todlos sus aspectos, a, ]as ediciones anteriores, y muy especial-
mente a la 159, y crecmos que la gran mayoria de las bibliotecas norteamericanas
excepcion hlecha de las muy pequenas, que esperarnn la aparicion de una nueva
edicion abreviada, basada on la edicion 16-1-no dudaranun momento en aceptarla
cen su totalidad y efeetuar poco a poco los cambios que en ella se aconsejan.
En nuestro pais, sin embargo, se nos presenta. un problema, compartido por
01 resto de Hispanoame'rica. Algunas grandes bibliotecas, que se mantuvieron
fieles a la edicion 149 porque la edicion "standard" (15 ) no llenaba sus nece-
sidades, podran llevar a Cabo felizmente la transicion a la edicion mas reciente,
con un minimo de trastornos. Pero en las bibliotecas mas pequenas (que son la
mayoria) que acogieron con jnlbilo la edicion 154 on su version espanola, pues les
venia a resolver ]a mayoria de sus problems, y miuy especialmente la falta de
conocimientos del. ingles por parte de sus catalogadores, qu6 va a suceder?
Z Seguirdn estas bibliotecas aferradas a la edicion en espanlol, con el grave incon-
veniente do que, si en algnnI momento necesitan cambiar Para la edicion mas
reciente, tengan que reelasificar un1 buen nnmero de obras?
Es una lastima que unl esfuerzo tan grande Como el que representa la version
espanola, haya quedado parciahnente anul ado en tan pocos anos. Si bien es cierto
que 1a intencion do los editores de la edicion 159 fiue ]a de hlacer una edicion
"Atandard", que siguiera vigente por muchos anos, este intento result fallido,
Cosa que no podian. prover los promotores de la edicion espanola. Por to que re-
sulta que ahora, do esta traduceion solo queda una parte aprovechlable: la clasifb
cacio'n del derecho.






22 CuBna LOTECOL 60ICA

Seria possible una traduceinn espanola de ]a nueva edicion que hemos estado
comentando? Las razones econ6micas, siempre tan poderosas, no permiten
alentar esta esperanza, ni por un momento. Por to tanto, el nnico Camino a
seguir es el que nosotros hemos sostenido siempre : se debe exigir al catalogador
un conocimiento, to mas profundo posible, del idiomna ingles. Toda opinion con-
traria a este hecho irrebatible no se basa en argumentos solidos, sino en uin pueril
nacionalismo que solo lograria retrasar durante anos el desarrollo de la biblio-
tecologia en nuestro pals.












LOS SEUDONIMOS EN LAS NUEVAS REGLAS DE CATALOGACION

Por Jorge Aguayo


Gr-acias a la diligencia del COLEGIO NACIONAL DIE BIBLIOTEAWARIOS
UiNIVERSITARIOS he tenido la oportunidad de leer y estudiar el proyeeto do
reglas concernientes a los autores naturales quo prepara el Catalog Code Revision
Committee, organismo que tiene a su cargo la revision y publicacion del nuevo
codigo de catalogacion de las reglas descriptivas y de las entradas, edicion con-
junta que no habia salido desde la 24 preliminar de 1941, publicada bajo los aus-
picios de la American Library Association y de la (British) Library Association.
Publicadas por la Biblioteca del Congreso de Washington con el respaldo
moral de la American Library Association, aparecieron en 1949 las reglas des-
criptivas que venian g~estandose desde 1947, compiladas con un criterio funcional,
y desprovistas en su casi totalidad de aquel precisimio que los catalogadores here-
daron del trabajo bibliografico de otros tiempos.
Al aparecer on el propio aiio de 1949 el cuerpo de reglas de catalogacion para
]as entradas, compilado por la American Library Association, se echo de ver en
seguida la falta del criterio funcional que habia inspirado las reglas descriptivas.
E~ra natural, pues, que la opinion autorizada de los mejores catalogadores se
orientase a reformar el codigo a la luz de los mismos principios que habian servido
de base a la confeccion de ]as regla~s de la Biblioteca del Congreso de Washington.
Seymour Lubetzky, cuyos Cataloging rules and principles (1953) habian
sacudido de su letargo a los catalogadores norteamericanos, conducia ahora la
critica hacia metas ma's altas, dandole a las reglas de ]as entradas un sentido
1gico de mareado sabor funcional.
At estudiar las reglas 37 a 46, que son las que reproduce el folleto, se nota at
instante la rectificacion que hace anios venfamos esperando en puntos de capital
importancia, como la tendencia erronea a sacrificar el primero de los objetivos
de un catailogo (encontrar la obra particular que buscamos) a ]a uniformidad exi-
gida para el cumplimiento del segundo de los objetivos (hallar bajo un encabe-
zamiento comnnt todas las obras y sus ediciones, cualquiera que sea el idioma en
(lue se publiquen).
Se dio el caso de proseribir como encabezamiento a seudonimos, nombres de
pluma, etc., usados sin variacion en todas las obras, hasta el extremo de encabezar
]as del novelista, italiano Alberto Moravia bajo su verdadero nombre, Alberto
Pincherle, hallado una sola vez en doce importantes repertorios y enciclopedias,
pero no como encabezamiento, sino como envio al seudonimo usado. Incluso la
Fnciclopedia italiana di scienze, lettere ed arti (37 tomos) solo contiene este
autor bajo el seudonimo, sin mencion alguna del verdadero nombre. Tambien la
,4toria della letteratura italiana (3 t.) por Francesco de Sanctis y Francesco
Flora, obra clasica, habla del autor bajo su seudonimo.
Las reglas proyetadas (que esperamos no se alteren en este aspecto) exponen
asi el problema do los seudonimos y hombres cambiados: "41. Pseudonyms,
sobriquets, nicknames, etc. a. An author identified by a name other than his
original or real name, or one most frequently so identified, is entered under that






24 CUBA BIBIAOTE.COL6GICA

name, with a reference from the original or real name''. Y mnns adelante : "45.
Change of name or title. a. A person who has changed his name or adopted
another name for political, professional, religious, or other reasons is entered
under the latest name used by him, with references from his earlier names". No
creemos necesario poner aqui la traduccion del texto, tan faeil es anin para los quo
no saben ma's que un poco de ingles.
Caso similar, que ha producido buen nnlmero de dolores de cabeza a los aman-
tes de la disciplina escolastica, es el de los personajes (principalmente artistas)
univeral o generalmente conocidos por sus apodos. De acuerdo con el articulo 41,
inciso c, en proyeeto, el nombre verdadero del artista so6lo quedara como envio O
mencion aclaratoria; v.gr. Tintoretto, en vez de Robusti, Jacopo; Correggio, i C.
Antonio Allegri, en vez de Allegri, Antonio, conocido por Correggio; Greco;, en
vez de Theotocopuli, Domenico,.ceonocido por el Greco.
La regla mas liberal de todas en la solucion del caso de los seudonimos es la
del inciso b, parrafo segundo del mismo articulo 41., concerniente a las obras
populares mais corrientes (principalmente novelas), las que se asentaran bajo
cada uno de los seudonimos que hayan usado los autores, e incluso, simultanea-
mente, bajo el verdadero nombre, si alguna vez lo us('.
Hemos dejado para el final un reparo que tenemos que pacer al primnero do
les articulos que se incluyen en el folleto. En su inciso b, al hablar de los anos
do nacimiento y muerte del autor, dice quoe6stos se a~naden al hombre cuando
sea. necesario o deseable evitar la confusion proveniente de personas con los
mismos nombres de pila y apellido. La experiencia demuestra, sin embargo, que
la verdadera razon no esta on la necesidad de distinguir personas con identicos
nombres, sino en la de fijar la epoca en que el autor escribio, evitindose asi el
equivoco de obras reeditadas, escritas por personajes con nombres tan poco carae-
teristicos que resulta dificil conocer si son o no escritores contemporaneos.
Como profesor de Catalogacion nos place tener ya algo actual en que basar la
eiisefianza de estas reglas, hoy cii proceso de transicion, y, por to tanto, muy difi-
ciles de hacerlas comprender a los alumnos, como no sea usando el terreno fecundo
Pero movedizo de In critica.












LIBROS


Gu'a de escuelas y enursos de bibliotecologia en America Latina; 2 ed., comp. por
Emma Linares. Washington, D. C., Union Panamericana, 1959. vii, 51 p.
(Bibliographic series, 36).
Desde la aparicion de la primera edicion de esta Guia, en 1951, hasta el mo-
mento presente, la ensenanza de la bibliotecologia en la America Latina ha dado
un gran paso de avarice. Las cifras totales que ofrece Mr. Arthur E. Gropp,
Director de la Biblioteca Conmemorativa de Colon de la Union Panamericana, en
su breve introduccion a la obra, son bien significativas. En ]a primera edicion
de la Guia figuraban 50 cursos, de los que 28 eran temporales y 22 permanentes.
]1 nnimero total de cursos que aparecen en la edicion actual alcanza la cifra de
125, de los que 80 han pasado a la historic y 45 siguen dictandose actualmente.
Estas cifras, de por si impresionantes, no son el dato ma's importante -que nos
ofrece la nueva Guia. lMucho ma's significativos son los detalles que nos da
acerea de eada uno de los cursos, o ann mejor, de la escuelas, que nos indican que
Jos progresos en ]a ensenanza bibliotecologica en America Latina no to han sido
solamente en cantidad, sino tambien, en grado mucho mayor, en calidad.
Brasil y Argentina son, por razones obvias, los dos paises que marchan a la
cabeza del movimiento bibliotecologico, con el mayor iinmero de escuelas y de
alumnos inscritos. De los dos pauses, y juzgando solamente por Jos datos que
nos ofrece la Guia, es evidente que Brasil lleva una gran ventaja, y la profesion
esta ally firmemente establecida sobre la base de un nivel universitario y con el
requisite de un titulo secundario para el ingreso. En Argentina, por el contrario,
existen dos tipos de escuelas: las universitarias (en Buenos Aires y La Plata) ,y
otras del nivel ma's elemental, para las que se exige solamente haber terminado ]a
ensenanza primaria.
En Mexico y Colombia, paises quo siguen en importancia a los anteriores, la
ensenanza es tambien de nivel universitario. En Mexico, la Universidad esta
ofreciendo ahora la carrera completa de bibliotecario; ]a Escuela Nacional de Bi-
bliotecarios, aunque no estna incorporada a ningnn Centro superior, es de nivel
francamente universitario. La otra escuela que existe, la de Patzcuaro, es de un
tipo especial, pero exige asimismo un titulo secundario para el ingreso. En Co-
lombia, antes de la creacion de la Escuela Interamericana de Medellin, que aspira
a. ser la de niivel ma's elevado en Latinoamerica, existian ya cursos en la Univer-
sidad Javeriana y on el Colegio Mayor de Antioquia, de nivel universitario.
En Venezuela hay actualmente cuatro escuelas: la de la Universidad de Ca-
racas y tres Escuelas do Bibliotecarios de H-istorias Me'dicas euya abundancia,
necesidad y alcance resultaii totalmente inexplicables para nosotros, y quo por to
ue podemos deducir por los datos ofrecidos, solo tienen un remoto parentesco
con la profesion de bibliotecario tal Como la concobimos nosotros.
Otros paises que tienen escuelas para biblioteearios on sus respectivas univel.
sidades son; Chile, El Salvador, Ouatemala, Panama v Uruguay. Tambieln
ofreeen cursos las dos universidades do Puerto Rico y la de la Repnblica Domi-
nicana. De ellas las mns antiguas son las de Chile y Uruguay; la de Guatemala
es la quo ofrece mayor variedad do titulos; la do P'anam t consiste en cursos de
verano, y la do E,] Salvador acaba de iniciar sus labores. En todos Jos casos,






26 CUBA BIBLIOTECOLOGICA

6stos son los nnicos cursos quo se ofrecen en los pauses respectivos, con la excep-
cion de E1 Salvador, quo ofrece ademas,, en su Facultad de Medicina, tin curso
practico de bibliotecologia inedica.
Nos queda solamente por considerar ]a Escuela Naeional de Bibliotecarios del
Pern, que aunque no esta afiliada a la Universidad exige titulo secundario para
su ingreso, y ofrece estudios de nivel superior. Lo mismo ocurre con las otras
dos escuelas de bibliotecarios que dependen, respectivamente, de las Bibliotecas
Nacionales de Buenos Aires y Rio de Janeiro, aunque estas dos, ademas del.
titulo superior, obtenido tras dos anos de estudios, ofrecen un titulo mis ele-
mental, despues del primer afio.
Resumiendo, con la excepcion de unas pocas escuelas elementales en la Argen-
tina y de los aspirantes al titulo de Bibliotecario Auxiliar en Guatemala, es nece-
sario poseer un titulo secundario para el ingreso en ]as escuelas de bibliotecarios
de Latinoamerica. Otras posibles excepciones : las universidades de Montevideo
y Caracas, en las que se exige un examen de ingreso o, en la segunda, haber ter-
minado el 3er. ano de escuela secundaria.
Es interesante notar que, en muchos casos, ademas del titulo secundario es
necesario realizar un examen de ingreso, o demostrar competencia en uno o ma's
idiomas extranjeros.
Ann mias significativo que los requisitos de ingreso resulta ser el estudio de
los anos de duracion de la carrera y las materias que en ella se cursan. Con
excepcion de las escuelas de tipo elemental do la Argentina, y de algunas otras
instituciones que otorgan el titulo de Bibliotecario Auxiliar o su equivalente,
todas las demas escuelas de bibliotecarios ofrecen cursos de dos o tres anos de
duracion. La duracion mas corriente es 2 anos. Las escuelas que dan el titulo
despues de 3 anos de estudios son : Ias universidades de Buenos Aires, Mexico
y Caracas, la escuela de Minas Gerais, la Escuela Interamericana de Medellin y
la Escuela Naeional de Mexico para su titulo maximo. La Universidad de Gua-
temala ofrece su duracion en semestres, que son einco o scis, segntn el titulo a
que se aspira.
En cuanto al plan de estudios, son pocas ya ]as escuelas do bibliotecarios que
se limitan a ofrecer ]as materias profesionales; la mayoria de ellas ofrece tun
nnmero mas o menos importante de materias do cultura general, asi como idiomuas.
Estas materias se ofrecen al mismo tiempo quo has propiamente profesionales, a
to largo de toda la carrera, y pertenecen en su mayoria a estudios do tipo hu-
manistico, o, cuando mas, a una historic de la ciencia.
Hemos evitado deliberadamente hasta ahora toda mencion a la ensenanza bi-
bliotecologica en Cuba, sobradamente conocida por nuestros lectores, pero que-
remos hacer resaltar algunas cosas. La Escuela do Bibliotecarios de nuestra.
Univeridad es la 'pica cuyo plan de estudios tiene una duracion de cuatro anos,
y la nnica tambien en la cual tres anos completos estan dedicados a materias no
profesionales. Debido a ello tiene ]a particularidad de ser la escuela que mayor
Innmero de materias culturales tiene en su plan de estudios (con la nnica excep-
cion de Guatemala, para el titulo de Bibliotecario Universitario) y al mismo
tiempo una de las que tiene un ninero menor de materias profesionales. Este
plan, hijo de circunstancias especiales ya superadas, debe ser modificado to antes
posible. En vista de to que sueede en otros paises de America y de las experien-
cias adquiridas, nosotros propondriamos aumentar los estudios profesionales a
dos cursos completos, disminuyendo a] mismo tiempo las materias culturales en
la misma proporcion. Esto, en cuanto eorresponde al titulo de Bibliotecario. Para
lus aspirantes al titulo de Auxiliar, dejariamos solamente un curso, con las
materias basicas do ]a bibliotecologia que se cursan ahora, manteniendo firme-





CUBA BIBLIOTEsCOL6GICA 27

mnente el titulo de Bachiller como requisito indispensable para el ingreso. Te-
niendo en cuenta quo un buen unmero de aspirantes al titulo de Bibliotecario
esta compuesto por graduados do Filosofia y Letras y on los nltimos anos alguinos
die otras escuelas universitarias, concentrariamos las materias profesionales en dos
cursos : el primero y el itimio. El graduado do Tuna facultad universitaria sola-
mente tendria quo cursar estos dos anos Para obtener el titulo de Bibliotecario.
E~l bachiller obtendria al cabo de tin anlo el titulo de Auxiliar, quo le habilitaria
para trabajar on bibliotecas; si despues deseaba seguir adelante, cursaria los
dos anos de estudios culturales y el nltimo ano de nuevos estudios profesionales,
obteniendo en esta forma el titulo de Bibliotecario. De este mrodo creemos que
un mayor nimero de personas se interesaria en ]a carrera de Bibliotecario en of
momento en que se eseoge una profesidn, es docir, al terminar la ensenanza secun-
daria, pero al mismo tiempo se daria una oportunidad a aquellas personas que
lean estudiado Filosofia y Letras impulsadas por su amor a los libros, y ma's
tarde se encuentran sin vocacion para la enenanza, nlnico Camino abierto a los
graduados de esa facultad.
La reform del plan de estudios de la Escuela de Bibliotecarios de la Uni-
versidad de la Habana es de gran urgencia y hay quo aprovechar la proxima
reforma total de la Universidad para llevarla a cabo. Algo se esta haciendo en
cstc sentido, pero creemos quo el folleto de la Union Panamericana que estamos
comentando puede servir de orientacion y base de estudio.
Antes do terminar, queremos hacer notar unas omisiones en la mencion de los
vursos de bibliotecologia quo se haln ofrecido en Cuba, de las que probablemente
seamos culpables los propios cubanos, por no haber aportado los datos correspon-
dientes a los editores de la obra, aunque ya estaban mencionados en varios tra-
bajos anteriores, como el do -Maria Villar Buceta "La ensenanza bibliotecono-
mica en Cuba" (Boletin do la Asoc. Cubana de Bibliotecarios, vol. 1, no. 3-4, die.
1949, p.93-97) y el de Carmen Rlovira "F~ormacion profesional del Bibliotecario"
(Primeras Jornadas Bibliotecologicas Cubanas, La Habana, 1953. Trabajo de
base correspondiente al punto 2). Nos referimos al primer curso de bibliote-
cologia ofrecido en Cuba, el "Curso de iniciacion biblioteconoimica" dictado por
Maria Villar Buceta en el Lyceum, de junio a agosto de 1936, y a los dos cursos
de la Eseuela de Servicio de Biblioteca, auspiciados por la Asociacion Biblio-
tecaria Cubana y ofrecidos tamrbien en el Lyceum, el primero, de marzo a mayo
de 1940, y el segundo, de octubre do 1942 a marzo de 1943. Estos dos nltimos
cursos fueron los antecedentes directos do los Cursos de Verano de la Universidad
y de ellos salieron varias de las primeras figuras con que, cuenta hoy la bibliote-
cologia en nuestro pals. Esperamos que en futuras ediciones de esta until Guia,
que ha recogido tantos cursos breves, de caraeter temporitl, no faltara la mencion
de los cursos arriba indicados y de otros que se hayan dictado en distintos paises.
De este modo, la Guia ofrecera los datos necesarios para el futuro historiador de
la ensenanza de la bibliotecologia en la America Latina.

carmen Rorira.













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CUBA BIBLIOTECOL6GICA 29

en la Biblioteca Nacional, siendo posteriormente nombrada Subdirectora. La
)ra. Iglesias ha actuado como uno de los miembros mas activos y entusiastas
del COLEGIO NACION-AL DE BIBLIOTECARIOS UNIVERSITARIOS desde
sit fundacion, ocupando actualmente el cargo de Secretaria General, como men-
cionamos mas arriba. Ella aportara a su eargo, ademas de su reconocida capa-
eidad, una gran dedication a la biblioteca como instrumento de mejoramiento
social.
* *




Otros nombramicntos realizados en la Biblioteca Nacional, y que han reeaido
en companeras colegiiadas, son los de nuestra ex Presidenta, Blanca Bahamonde,
on el Departamento de Consulta y Referencia, Estela Giroud en el Dept. de
Actividades Culturales, Maria Victoria Morales en el Salon de Lectura, Dolores
Rovirosa como Jefe del Departamento de Catalogacion, y Miriam Tous en el
Departamento de Catalogacion. A todas ellas nuestra enhorabitena.

La comipaniera colegiada Dra. Asuncion Diaz Cuervo ha sido nombrada nue-
vamente para el cargo de Directora de la Biblioteca del Ministerio de Educa-
cion, del que habia sido dejada cesante por el gobierno de Batista. Felicidades.
*
El Dr. Jorge Aguayo, miembro destacado del COLEGIO y professor de Cla-
sificacion y Catalogacion de la Escuela de Bibliotecarios, ha estado muy activo
en los planes de la reforma universitaria, y en especial de sus bibliotecas, habiendo
tomado pate destacada en un cielo de conferencias que ofrecio .la Asociacion de
Alumnos de Filosofia ,y Letras on meses pasados, concretando su opinion acerea
do la reformia de las bibliotecas universitarias en ocho puntos fundamentales, quo
han sido profusamente repartidos entre las personas interesadas y que serail
recogidos en un volumien sobre la reforma universitaria.

La Dra. Raquel Robes, profesora de Administracion de Bibliotecas de la Es-
euela de Bibliotecarios de la Universidad y directora de la Biblioteca de la,
Escuela Normal para Maestros de la Habana, esta actualmente laborando en el
Centro Reaional do la UNESCO en la organization de un Centro de Docu-
mientacion Pedagogica, que tendra, entre otras cosas, un catalogo colectivo de
obras de education que se encuentran en Ias principales bibliotecas de La Habana.
Colaborando con la Dra. Robes en esta tarea se encuentra la Dra. Marta Terry,
otra graduada de la Escuela de Bibliotecarios.

La companera colegiada Dra. Olinta Ariosa se encuentra organizando una
hiblioteca en el Mlinisterio de Couiunicaciones.

E1 dia 7 do junio, con motivo de celebrarse el dia del. Libro Cubano y del
lBibliotecario, el Colegio ofrecio un cocktail a sus miembros en el Hotel Presidente.
E ste acto fue la primera actividad social despues de dos altos de eooperar con
la resistencia eivica contra ]a dictadura, y se vio muy concurrido.

Con una matricula do 55 alumnos, se inicio el dia 9 de junio e1 nuevo curso
de la Escitela de Bibliotecarios de la Universidad de la Habana, despue's de dos
tnos y medio de inactividad debido a ]as circunstancias political porque atrave-
satba el pais. El nnimero de alumnos se divide casi por igual entre aspirantes al.
titulo de Bibliotecario y al de Auxiliar de Biblioteca. Entre ellos hay muchos que
estan ya trabajando actualmente en bibliotecas, y para acer posible siu asistencia
a las class, 6stas se estan dietando por primera vez con un horario nocturno.











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LITERATURA PROFESIONAL_


Acaba de aparecer la 8 edicion abreviada de 1a Clasificaci6n Decimal de
Dewey, en ingles. Segrin. el Information Bullettiv de la Biblioteca del Congreso,
se trata de un tomo de 495 paginas y estii destinado especificamente para el uso
de bibliotecas escolares y bibliotecas pntblicas de pequeno tamanio. EstnA basada.
totalmente en ]a edicion 164, recientemente aparecida, do modo que se pueda,
pasar de la edicion abreviada a la edicion eompleta mediante la simple adicion
de una o mas cifras a la notacinn. En ]a introduction se explica el uso de Ia
obra yse ofrecen nociones de la teoria de la clasificacion. La obra puede ser
adquirida a] precio de $6.50 dirigiendose a sus editores : Forest Press, Inc., Lake
Placid Club, New York.
Seria cony conveniente tratar de que esta edicion abreviada fuese traducida_
al espanol, porque precisamente las biblioteem, pequenas, a las que va destinada,
son has que no pueden contar en la mayoria de los casos con un bibliotecario quo
conozea el ingles. Em ]as bibliotecas grandest, donde se usa la edicion completa,
esto no es ya tan necesario, pesto que sus elasificadores deben concern uno o
varios idiomas extranjcros, principalmente el ingles.

E1. laborioso bibliotecario Ruben Alfonso Quintero, (que fuera Director do la
Biblioteca Pnblica de Marianao pasta haec poco, public recientemente el Indice
General de la Revista Universidad de la Hlabava (1934-1956). De presentaci6n1
similar a su anterior Indice de la Revista Ciubana, v siguieudo la tecnica del
fi'.aders' Guide to Periodical Literatr e do ]a Casa 'Wilson, este indice sera do
gran utilidad a todos los quo deseen conocer el contenido de la revista Universidad
de la la que han contribuido tantas firms prestigiosas, tanto eubanas
com~o extranjeras.
*






Siguen apareciendo artieulos de gran inteeds pica Jos bibfiotecarios en la re-
vista Universidad, de la Universidad Nacional del Litoral, Santa Fe, Argentina,
gracias, sin duda, a su Director ad-honorem Sr. D'omingo Buonocore. En el nn-
mero 38 recomendamos la leetura de los trabajos "Objeto y definicion de la biblio-
rafia" por Noelle Mlalecles, traduccion del capitulo primero do su obra "La Bi-
bliographie" (Paris, Presses Uiiiversitaires de France, 1956) y "Coneeptos de
organizaci6n administrativa biblioteearia", por Demetrio Dimitrof'f, que presenta
novedosos puntos de vista de organizacion y administraci6n de empresas aplicados
a ]as bibliotecas. E~n el nnmuero 39 reproduce un articulo "Concepto y misiotn de
la Biblioteca Nacional", por Nicolas Fernandez-Victorio, publicado originalmente
en Espania, y otro sobre "La biblioteca como auxiliar de la education", por Emma
Linares.
***S












La UNESCO ba publieado recientemente un Repertorio de publicacimies pe-
riodicas actutale. latinoamericamas, compilado por la Union Panamericana. En
Ml aparecen 3376 titulos de revistas que se publican actualmente, ordenadas si-
guaiendo la clasificacion decimal. En este utilisimo repertorio figuran 147 re-
vistas publicadas en Cuba. La obra viene a llenar un vacto en la bibliografia
laltinlomericana, y s01r1 de consuilta indispensable en nuestras bibliotecas.
***S






CUBA BuIIO'rCOLOICA 3

La segunda ediciani de la utilisima Uniolc List of Serials esti agrotada hace
tiempo. Actualmente se esta planeando ]a tercera ediciun. que aparecera a fines
de 1962. Esta ediciun reunira en un solo alfabeto los titulos que apareeian en
]a ediciun anterior y sus dos suplementos, asi como muchos titulos nuevos. La
obra tendra de 4,000 a 5,000 paginas, incluyendo las revistas y la informaciun
hasta el anio 1950. Las revistas aparecidas despues de esta fecha seran incluidas
en la publicaciun mensual acumulada New Serial Titles, que publica la Biblio-
teca del Congreso.




















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LA MODERN POESIA C E R V A N T E S
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CUBA BIBLIOTECOLOGICA Organo oficial del Colegio Nacional de Bibliotecarios Universitarios Redaccion y Administracion: Calle 27 No. 663 -Vedado, Habana, Cuba Apartado 3268 DIRECTORA: Dra. CARMEN ROVIRA El Colegio Nacional de Bibliotecarios Universitarios fu6 constituido de acuerdo con la Ley No. 4 de 13 de noviembre de 1944, que dispone la colegiaci6n de los professionals universitarios. El Colegio se constituy6 oficialmente con fecha 31 de mayo de 1955, y sus Estatutos se publicaron en la Gaceta Oficial de ]a Republica de Cuba del dia 15 de julio del mismo ano. El Colegio Nacional de Bibliotecarios Universitarios agrupa en su seno a todos los hibliotecarios graduados en l a de Bibliotecarios de a y en los Cursos de T6nica Bi. bliotecaria (1946-1952) de a Escuela de Verano en la propia Universidad. Esta regido por un Comit6 Ejecutivo, formado en la actualidad por las personas siguientes: Blanca Rosa Sanchez, Presidenta; Ana Rosa Nunez, Vicepre-identa; Maria Iglesias, Secretaria; Maria de los Angeles Acosta, Vicesecretaria; Evidia Blanco, Tesorera; Maria Victoria Morales, Vicetesorera; Carmen Rovira, Estela Giroud, Miriam Tons (Vocales). CUBA BIBLIOTECOLOGICA se public trimestralmente. Precio de susripci6n:,$1.50 al ano. Numero suelto: $0.50. Los miembros del Colegio Nacional de Bibliotecarios Universitarios tienen dereho a recibir gratuitamente la revista. La responsabilidad de los articulos firmados recap exclusivamente sobre sus autores. El Colegio National de Bibliotecarios Universitarios y la Direccin de la revista se hacen responsables solamente de los editoriales, informaciones y notas sin firmar. CUBA BIBLIOTECOLOGICA solicit canje aon publicaciones similares, nacionales y extran jeras. Los articulos que aparecen en CUBA BIBLIOTECOLOGICA se encuentran indizados en Library Literature y en Contents in Advance. Los materials de este n6mero se entregaron a la revista antes del mes de julio de 1959. IMPRENTA DE LA UNIVERSIDAD DE LA HABANA

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I I Al cumplirse los seis meses del cambio radical sufrido por' el pais con motivo del derrocamiento de la dictadura y el triunfo de la Revoluciot, es conveniente hacer itn recuento de las consecuevcias que ello ha tenido hasta e1, momento en el panorama bibliotecario cubano. Las esperanzas que eifrdbamos en el Gobierno Revolucionario en nuestro ultimo Editorial no se haw. visto defraudadas. El nuevo Gobierno tiene un verdadero inter's en la cultura en todos sus aspectos, y las bibliotecas no podiaii permanecer olvidadas. La medida rods trascendental llevada a cabo hasty ahora eshaber puesto la Biblioteca Nacional en manos de profesionales, liberandola de una Junta de Patronos casi unipersonal, cityo utnico legado fue un edificio costosisimo y 11.josisimo, que no podia prestar servicio por falta de recursos para la adquisiciOn de libros y la casi total ausencia de personal preparado. La nueva Directora de la Biblioteca Nacional--bibliotecaria y maestra de bibliotecarios-se esta ocupando ahora de dar nueva vida y razan de ser a aquella ostentacion de ricos. marIImoles, y sus distintos departamentos y servicios estdn ya funcionando bajo la direction de bibliotecarios capacitados. Otro aconttecimiento que nos permite abrigar las me jores esperanzas es la reanndacion de los cursor en la Escuela de Bibliotecarios de la UOniversidad d la E abana. Despies de dos altos y medio de receso forzoso, un grupo numerosisimo de alumnos acute a sits aulas, prepardndose para ejercer una profesion que ea adlquiriendo cada vcz mayor prestigio y dignidad. Una parte de los alumnos acude ia la Escuela por sit vocacidn hacia esta nueva carrera, por amor a loslibros pi por deseo de prepararse para el porvenir; otra pate acude porque esta ya trabajando en una biblioteca, y se ha dado cuenta que le son indispensables itna serie de conocimientos que solo da EKscuela le puede da)r. Ambos grupos estudian con, entitsiasmo para recuperar el tiemtpo perdido, a pesar de los calores del vercano y del horario intensivo. Tambien en la Universidad, en1 todas las reuniones, conferencias, mesas redondas y otros actos que sc organizan para tratar de la reformer universitaria, se ha discittido el problema de las bibliotecas. Un nuevo tipo de estudiante universitario deja sentir sit inflitencia: un estudiant~e que por fin se ha dodo cuenta de que no puede haber ensenanza universitaria sin un buen servicio bibliotecario. Esperamos que de todos estos proyectos surjan las bibliotecas universitarias que todlos deseamos: mejoradas en su organizaci671, sit presupuesto y muy especialmente en siu personal. Esto sera' ahora mas facil que nunva, puesto que el Gobierno Revolucionario ha ofrecido el maximo apoyo financiero a las tres universidades oficiales del pais. Ya las Universidades de Oriente y de Las Villas prestart atencion preferente a sits bibliotecas; la Uwiversidad de la Habana no puede quedarse atras.

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4 CUBA BImLOTECOLOGICA A reserva de to que pueda resultar del plan de reforma universitaria, en el que el COLEGIO dard a coizocer siu opinion en to que respecta a las bibliotecas, la Universidad de la Habana debe cumplir, de ahora en adelante, el acuerdo tomado por el Consejo Universitario de fecha 18 de abrit de 1956, acerca de la provision de cargos profesionales en las bibliotecas universitarias. M1ientras las demais bibliotecas importantes de Cuba clamaban por prof esionales salidos de las aulas universitarias, la Universidad de la Hlabana no ha nombrado hasta ahora ningin graduado do su Escuela de Bibliotecarios para ocupar cargos en sus bibliotecas. Los pocos que han estudiado, to han hecho despues de haber sido nombrados. Si esta politica incrcible no se modifica, podrd decirse que to Revolucion no ha llegado a las bibliotecas de nucstra bicentenaria Universidad. Tenemos ya, pues, una Biblioteca National funcionando debidamente, un~a Escuela de Bibliotecarios con un buen imnmero de alumnos, y esperamos que la reforma universitaria resuelva la situation lamentable de las bibliotecas de la Universidad de la Habana. Lo que resta por considerar es la necesidad (to una reglamentacion de la profesion de bibliotecario, para evitar de una vez y para siempre que on el futuro se vuelvan a producir situaciones como las del pasado. Fs necesario que una ley defina categorica-mente el nivel Universitario de nuestra profesion y que, salvaguardando los intereses de las personas que ocuparon plazas en bibliotecas sin tcener titulos, o con titulos no univcrsitarios, se fijen las condiciones quo en el futuro deban poseer las personas que aspiren a ser nombradas en las bibliotecas del pais. El COLEGIO NACIONAL DE BIBLIOT EC ARIO0S UNIPE RSIT ARIOS no descaiisardi hasta, conseguir (det Gobierno Revolutcionario la legislation adecuada. Solamente entonces podrd decirse que Cuba ha entrado de lleno en el conjunto de paises que marchan a la vantguardia let Movimiento bibliotecario.

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CUBA BIBLIOTECOL6GICAl 7 Otros Departamentos ya existentes en Jos que tambien ha habido modifieaeiones esenciales o auento de empleados, son los signientes: A--Hem eroteca Sr. Carlos Villanueva Sra. Rosina Carone. B-Salas de Lectura Sra. Xiomara Sosa Sra. Cecilia Lopez Dra. Ala. Victoria Morales Torriente Sra. Filda Miranda. C-Restauracion y> Encuadernacion Sra. Ma. Victoria Bru. D-Alhnacenes E:-Departamento de Fotostat, Lamninaci In yMicrofilm. Si a toda esta labor de creacion y reorganizacion, se anaden las actividades que hemos mantenido, por has cuales se han montado tres exposiciones, al mismo tiempo que se ha ofrecido un cielo de conferencias por reconocidos intelectuales eubanos, en ]as que se ha distribuido a] pniblico asistente las bibliografias de cada Loma, sin que se haya dejado de proyectar para los proximo meses, cursillos de Biblioteconomua Para maestros, comentarios de libros y conciertos, no nos queda duda de que ]a Biblioteca Nacional "Jose Marti" eada dia se acerca ma's al ideal de una. biblioteca moderna, y para orgullo de los cubanos, es ma's digna del nombre Clue lleva.

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LA BIBLIOTECA DE UN BANCO COMERCIAL Por Maria Teresa XViques Graell Cuando la bibliotecaria de un banco del Canada le dice a cualquier persona que trabaja en la biblioteca de un banco, muchas de ellas exclaman: "A Para que necesita un banco biblioteca?", y se muestran sorprendidas de que haya muchos bancos y oficinas de negocios; por to menos en ese pals (Canada), que las poseen. Hoy on dia se publica mucho material que todo hombre de negocios debe leer para mantener al dia su trabajo, para lo cual necesita tener a mano dicho material. En los distintos campos de los negocios hay ciertas publicaciones quo so deben examinar regularmente, siendo necesario que cierta informacion se ponga a disposicion de las personas cuando 6stas las necesiten. Es con este fin que la biblioteca puede prestar servicio. La biblioteca es el lugar donde debe converger el material publicado, donde puede ser manipulado, guardado y por medio de la cual puede ponerse en circulacion. Sabemos que una biblioteca de negocios, o biblioteca especializada, se diferencia de una biblioteca publica en que es una parte integral de ]a compaia, banco o negocio a la cual pertenece. Mientras una biblioteca publica necesita publicaciones que traten sobre todas las materials en todos los niveles, una biblioteca de negocios solo contiene to relacionado con su campo de negocios. Mientras una biblioteca pnblica esta preparada para servir a todos los miembros de una comunidad, la mayoria de los lectores o clientes de una biblioteca de negocios pertenece al staff de la compaia. En el caso de una biblioteca de un banco, el bibliotecario debe toner una clara idea del trabajo del banco para que pueda conocer las necesidades de cadla departamento. Por eso a primera vista resalta que una de las primeras cosas es relacionarse estrechamente con ]as operaciones bancarias, de modo de poder penetrar profundamente para descubrir en verdad cunles son las mayores necesidades. Por supuesto que una buena parte del material sera sobre creditos, inversiones, cambio exterior, analisis de estados financieros, y otros asuntos sobre finanzas. Esto por si mismno esta ligado con material referente a distintas industrias, condiciones de los negocios en el pals o fuera de 6l, si el banco tiene sucursales en el extranjero, para saber las condiciones de los negocios en estos paises. Es necesario tenor tambien una buena coleccion de ]eyes para saber o conocer las relaeiones con el control del sistema baneario a traves del Banco Nacional. Como sabemos, los bancos cuentan con distintos departamentos, entre los cuales se encuentra el administrativo, de empleados, que debe de estar interesado en las regulaciones de los impuestos, seguros de empleados, planes de pension, desenvolvimiento del ejecutivo y otras cuestiones. El. departamento responsable de ]as propiedades necesita regulaciones de fabricacion, publicaciones sobre materias de fabricacion, arquitectura, decoracion interior, etc. Es necesario quo el personal de la biblioteca conozea las necesidades del resto del personal del banco para servir mejor a su desenvolvimiento y anticiparse a sus necesidades. Serial conveniente que el bibliotecario estudiara banca, para que su ayuda por inedio de notas de la biblioteca recomendando material, pueda ser de la mayor utilidad.

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CUBA BIBLIOTECOLOGICA Como Centro de information del banco, la biblioteca hard uso de diversos tipos de publicaciones. Lo primero, por supuesto, seran los libros, que seran ]a base de la coleccion. Quizas los mas tiles seran los de referencia, entre los cuales se encuentran las enciclopedias, diecionarios de una lengua o bilingiies, Quien es quien", directorios de negocios, anuarios de estadisticas, reportes anuales, etc. Al lado de esto son necesarios libros en todos los campos que sea~n de mnteres para el banco. Los libros, no obstante, forman solo una parte de la coleccion, porque cuando qe publican, en muchos casos, estan fuera de actualidad, encontrandose el material mas al dia en publicaciones periodicas. Por eso la biblioteca puede reeibir revistas que contengan anailisis economicos valiosos de todas partes del mundo; periodicos de distintas ciudades y algunos especiales dedicados a dar noticias financieras, de comercio, de banea; publicaciones semanales, mensuales, quineenales, que proveen los ma's recientes puntos de vista; publicaciones do departamentos del gobierno, camaras de comercio, instituciones educacionales ,y financieras, que por medio de memorial, estadisticas, reportes, dan a conoeer datos economicos de importancia. Es obvio que todo este material no interesa a todo el personal del banco por igual, pero es la funcion de la biblioteca que eada empleado reciba el material que necesita. Muchas bibliotecas indizan articulos interesantes y tambien hacen una lista que reparten entre el personal, para que este pueda solicitar el material que desee consultar. Una parte importante del trabajo de la biblioteca es el curso quo se dard a as publicaciones periodicas. Para ello se debe hacer una lista de las personas interesadas en cada pubhicacio6n, e inmediatamente que son recibidas por la biblioteca, deben ser enviadas a las personas por el turno en que las Ihan pedido. EN trabajo de referencia es para muchos bibliotecarios el trabajo ma's interei)ante, y muchos sienten ansias de prestar la mejor ayuda para que el personal pueda encontrar la informacion que necesita. Infortunadamente, muchas persorias se creen que cuando preguntan estan causando trastornos al personal que trabaja en la biblioteca. Entre ]as distintas cuestiones que este departamento puede contester estaran algunas como : I Es Lybia o Libya?, i cuanto trigo exporio Canada'?, icuanto arroz importamos en 1958?, ?; cunntos tercios de tabaeo o huacales de pina export Cuba el nltimo afio? Otras preguntas necesitan ser investigadas en diferentes fuentes, y llev an un largo tienipo para ser contestadas. Otro trabajo es la catalogacion y clasificacion del, material. Estas operaciones son de vital importancia para poder contester con la mayor rapidez cuando se lhace una pregunta, o se inquiere por algan material, ya sea libro, revista o folleto. Cada libro, como sabemos, tiene su lugar en los estantes 1, se localiza por medio del catalogo. Si por un descuido se coloca en otro lugar que no le pertenece, por el momento estara conmo si estuviera perdido. Por esta razon muchos bibliotecarios prefieren que el pnblico no coloque los libros en los estantes. Si la coleccion es pequena, la catalogacion de las materias debe ser 10 mas detallada posible, de modo que se haga un use completo de todos los libros. Los folletos deben eatalogarse por materias, bajo un encabezamiento apropiado, y deben desecharse cuando ha pasado un tiempo prudential. Las publicaciones periodicas de mans valor se guardan para futuras referencias. Los periodicos ol'recen muclia dificultad por el espacio que ocupan. Aunque ahora se pueden haeer ediciones en microfilm, que aliorra espacio, pero se necesita un proyector. Mluchos bancos consideran que su biblioteca juega un papel importante en el progreso e sus relaciones pnblicas, y por eso son invitados a usar la biblioteca otras personas que no son empleados, pues asi se ganan amigos y clientes para ci banco.

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10 CUBA BIBLIOTECOLOGICA Alas bibliotecas de Banco poseen ulna coleccidon de libros de fiecion y nlo fiecion Para us. del personal. Este servicio es muy apreciado y proporciona un conocimiento rods amplio del personal. Este servicio es muy apreciado y proporciona un conoeimiento ma's amplio del personal, que de otro modo seria muy limitado. En fin, la fuincion de la biblioteca de un banco es servir como centro de informacion, contestando preguntas, prestar y guardar publicaciones, y ayudar a ganar amigos y elientes para el banco. Su existencia estd justificada por el uso que se Raga de ella. Bibliografia: The Canadian Banker, vol. 62, no. 2, 1955. S

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LAS BIBLIOTECA S AL SERVICIO DE LA INVESTIGACION Por Jorge Aguayo IHubo una 6poca en que los estudios cientificos hrabian tomado el Camino de una lenta y normal evolution. De tarde en tarde un descubrimiento (o un inrvento) conmovia o echaba abajo la armazon del saber acumulado. Mas era in periodo en que los cambios se operaban--dentro del marco de la capacidad humana para asimilar los aportes mas extraordinarios del pensamiento-, sin que se quebrasen siempre los valores de la ciencia traditional. Habia Como una sucesion de nuevos hechos en que se daba la apariencia de l6gica continuidad. Al menos, ello es to que se observa que ha venido ocurriendo despues de cerrarse ]a eoa de los grandes descubrimientos que acompaniaron ]a alborada del RenaPero ante los adelantos de la biologia moderna, la fisica nuclear, las ciencias medicas, la qunnica industrial, etc., y, en terminos generales, ante los progresos cientificos y teen ologicos de Jos nrltimos veinticinco anos, la mayoria de los bombres de ciencia, de formation universitaria anterior al advenimiento de esta nueva era (atomica), ha venido sufriendo el mss tremendo impacto inteleetnal de que se haya dolido jams el hombre de estudio. No es que muchos cientificos y profesionales esten incapacitados para entender la epoca en que vivimos; es :que muchos de los libros en que se formaron-es decir, muchos de los libros que manejaron de jovenes y con Jos cuales forjaron su mente cuando estudiantes v so convirtieron en hombres de ciencia en ]a edad madura-han envejecido irrewisiblemente, y ya solo representan en conjunto criterion, teorias y metodos imnperantes en otras etapas del saber. Mientras los descubrimientos se limitaban a contribuir cuautitativamente al avance del saber, nada impedia que la mayoria de los hombres de ciencia y profesionales se mantuviese al dia en sus conocimientos. Solo cuando el descubrimiento, como contribution cualitativa, Como ocurre hoy, es tan traseendental que resquebraja hasta los mismos cimientos del saber consagrado, obligando a revisar de nuevo los valores "inconmovibles" en que se basaba aquel, es que muchos hombres de ciencia y profesionales suelen quedarse sin lograr la actualization de sus conocimientos. Factores de muy diversa Mnole, tales como el vertigo de trabajo y la rapidez conque se producers los cambios, contribuyen a producir este fenomeno, que ya se lia dado, aunque no siempre en medida semejante, en otras epocas. Para remediar esta cuestion, particularmente aguda en estos tiempos, el Estado no halla otro recurso que el de echar mano a la formation de una nueva generaeion de hombres de ciencia, tal como esta'n haciendo todos los paises situados a la avanzada del saber. Y por to mismo que este fenomeno de divorcio entre una generation y otra es particularmente grave en este periodo de transition, y, desde luego, inevitable en terminos generales en cualquier epoca de la historia, no deben las universidades--depositarias del saber y propulsoras de la investigation-contribuir a aliondar ann ma's la distancia entre el estado actual de las ciencias y los libros que has representan.

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0uiUU11 0 0l031)oal oalS pl oag oauu s01 00 03uuo nlaart "~ .0tsAiU psm nau t 0lpu Su .o0 ~i~ eu10)oill o osnu ~ili o pola g3 aeat assoiu.,llg Julap luaunluln to puta o.dmi uoo~aoo l u sun 0 -olot auI upu u unu Su 0uZlp .0 0o ldsa ao ost~ 0os U .,0a a uiaeu tabads sooodsspupa0 So 0puoO1 -* So and' 0pulapo *as 0aa so *oial~S 0~~ anianu u wiupa o. 's to a. op0Tapo viau0sn po3dnTutdI 0 0 0. 0 S .. Ill upll spn"* l is nala U'ap 0 't uo 0idun .0at ss ou 0n .0 sai 0p uoaao Ul .0.Usuuzuooauauu ad eo mb SU~anu Sul 551Zo *uo 16 !ofS' so *p 0tn toad o U" Aaqulp 0 0'001 So .p ** 1 sai udlo adouoo n 00'000x ap'0i an o .0 l o *U l .a U S t .0 nb .. ag lu su l 0 a I *~o .5 .ll p pi a .0 .o al a 0s d a 5 5np so o S u 0p o ut 5or[il a u*ui n s u n .p 0 -5 apn ou *..ooa 0laabo sai pudtaU Utspsppsa -tu su uoo au o0.n5sa la 0aoodIlrbsatusoa us 0,L 0slatluo Ssaam n *0 05oaj~ sot To .pMU .00.'61sni U~~go 0T u olun ua out .-5uu isoo asppsaiu p0alu E al o0 p u i o u a M A.o *a d u a n-'n.u l s S u o p 0 ..0 .o o p 0 0 l* 0lalidm lu 0tuoo oaao lo 4u utn aoada o lso 0.0lsamu 0ou .t s 0ogi so '~lu .unu Smuo Su sn Tqt "SD~oajoa so .au u.ablau Rl uoq5~ T 0l1U Srila ulu Aua sauipu auio op .0 du lu0 ai Smn 0uo oui 0m m u v.po op I0nnai 0' *a 0lUilpa .iala 'n S~ 'uisn .l .U~n .00 i aoutaSU or .0also as Sn 0uisalu~ Su U0 olun uoi0au p -So~ oada .o0paioo aon o oplabn n lodsa~ .0 quo lu op 00 ~ i .1Uiaai1 s.liti .u so an .0 0 00 -mun0 0a~!T3I1 Su IS 0110 04R '0' lllnauolpug~u unnu .0.'oda 'nb sa*no .0'g Su op u.uo ul .0npnao *sai opsu0a SUT a0aau *Ua Wa Suisuuo op oln Slun oo oSma slp ulSlsu Sl .0u 0auaa so ,lo uoaao 0.0.nso0V"osnspuplo u mdse ~ ~ ~ 0 puiuna 'p 00.an 0ng apu .0lanu aauu p uilni 0aonosou~i 0aI I

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CUBA BIBLIOTECOL6IGICA 13 Las colecciones literarias envejecent tamlbien, especialmente las de los clasicos, unque desde luego este fenomeno no ocurre tan rapidamente Como en las ciencias o en la teenologia. Por ejemplo, de tarde en tarde un investigador da a la luz nna nueva edicion de tin texto conocido, eselareciendo alanm punto fundamental olvidado en las viejas ediciones, o eliminando algun error proveniente de algn descuido en la transcription del texto original o ma's antiguo. Y otras veces la critica aclara algnn punto descuidado que deja atras los viejos comentarios, haciendo inevitable la bnisqueda de los nuevos. Igual ocurre con los libros de arte, unas veces porque suelen reproducir ]as obras de los artistas con una teenica Dias moderna; otras, porque representan una opinion autorizada sobre una obra do arte, o una interpretaei6n diferente del fenomeno artistico. En otras palabras, con mayor o menor rapidez-a veces solo de un anio a otro, o aun dentro del mismo ano en que se publica un libro--los aportes al saber pacen sufrir cambios de imprevisibles consecuencias. Ignorarlos o desconocerlos es vivir de espaldas a la verdad, y, sobre todo, vivir en tun tiempo y clima cultural d:iferentes del mnundo en perenne transformation en que nos toco6 vivir. E1 segundo aspecto de la cuestion debatida: como htabilitar la coleccion de libros, manteniendola organizada y activa, es el mas difieil de hater llegar a las personas no iniciadas en las disciplinas bibliotecologicas. Y no deja de ser interesante constatar las repetidas veces conque ciertos profesores consuran al bibliotecario por toner libros que no se han integrado annt al concierto de la colecciwn organizada, sin pararse a considerar la diferencia que existe entre adquirir libros y proceder a su habilitacion. Lo primero puede y debe hacerlo el mismo profesor, mediante siu recomendacion; to segtundo, solo el que sabe describir (cat<;Iogar) tin libro y clasificarlo segntn el sistema que haya adoptado la biblioteca. Ahtora bien, aunque no vamos a entrar en detalles profesionales sobre una catalogacion de libros que responda a los dictados de una moderna politica bibliotecologica, ni tampoco sobre to que debe entenderse por una clasificacion ell el catalogo o en las estaniter] as-para los entendidos la explicacion seria obvia; para Jos profanos, demasiado breve y oscura-, to importante es constatar que el tiempo profesionalmente necesario para dejar catalogado y clasificado tin libro, habilitandolo para que presto servicio en una biblioteca, es algo imposible de ser acortado mis alld de ciertos ]umites. Cada nuevo libro que entra en una biblioteca : libro propiamnente dicho, revista, folleto, mapa, microfilm, libro parlante, etc., consume inevitablemente parte del horario del catalogador, que no puede a voluntad reducir el tiempo que ese trabajo requiere. No podemnos olvidar que to que el bibliotecario cataloga y clasifica no son simples objetos materiales (libros-objetos), sino tambien, y muty princepalmnente, conceptos (libros-conceptos), y esto nltimo demanda del bibliotecario una preparacio'n academica al nivel del tipo de colecci6n1 que habilita. Nada ma's absurdo que proclamar la necesidad de aprobar nuevas erogaciones para mejorar la coleccion de libros (cualquiera quo sea su tipo), sin votar al mismo tiempo los creditos indispensables para que la designacidn de un nfnero de catalogadores profesionales (titulados) guarde relation con el total de libros regularmente adquiridos por ]a biblioteca, o que 6sta proyeeta adquirir en un caso dado. Las tareas del catalogador son tan variadas y complejas que todo intento de relacionarlas aqui nos llevaria un espacio que sobrepasaria este trabajo en su intencion y en sus limited. Pero anque la existencia de una buena coleccion de libros en una biblioteca unmversitaria es condicidn sin ]a cual la universidad no puede llevar a cabo, a la altura de Jos tiempos, su labor docente y su obra de investigation, es to cierto (que se precisa de dos pantos complementarios: 19) de la information acerea de los recursos existentes en las otras biblioteca univeritarias y centros cientifiens

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14 CUBA BIBLIOTECOLOGICA del pals, y 2 ) de la cooperation entire los bibliotecarios de estas intituciones, respaldados por os representatives officials de las universidades. La tendencia actual en las bibliotecas de investigacion (cientificas o tecnicas), to mismo universitarias que no universitarias, no es tanto competir entre si, tra'tando de repetir innttilmente en cada coleccion todos Jos libros que las otras poseen, como mantener informnados a los estudiosos acerca de los recursos existentes fuera de sus propias bibliotecas. Las lagunas pueden cubrirse, pues, no solo por la adquisicion del material necesario, sino por el procedimiento de informar al estudioso donde puede consulter las obras que no estan a su disposieion en esa biblioteca. Claro que esto ultimo solo es aconsejable con las obras que no son de actualidad y, por to tanto, de uso constant, porque no es de suponer que ]a biblioteca vaya a privarse de una obra nitil para que 6sta pueda servir a otra institucion. Lo ma's frecuente es que los bibliotecarios se rennan y estudien un programa que tiene por objeto distribuirse los materiales provenientes de deternlinados paises, o sobre ciertos aspectos partieulares de un pais o region, como la historia, A folklore, la arqueologia, la geograffa, etc. Resultaria inconeebible que todo esto se hiciera, sin poner en juego los resortes necesarios para mantener un instrumento de information (catalogo c~olectivo) en que los libros adquiridos por las bibliotecas que hayan suscrito el acuterdo de cooperacion esten representados en el indice por una ficha descriptiva. Eni los Estados Unidos, siguienido un plan parecido-aunque en mayor escala al de las bibliotecas prusianas (Gesamtkatalog derPreussischen Bibliothekell), tin crecido nnmero de bibliotecas, en cooperation con la Congressional Library, se ha comprometido a enviar al catalogo de esta nltima una ficha descriptive de todo libro extranjero que se presuma pueda ser de interns a un investigador nacional. Por supuesto que esto esta basado en una politica de compra en que cada biblioteca pacta la adquisicidn de un tipo de obra. Este plan so conoce con el nombre de Farmington. E+.n un pals como Cuba seria suficiente que dos universidades convinieran en un plan de compra de ciertas obras fundamentales de algunos paises extranjeros. Y' to que al principio pudiera limitarse al intercambio de las fichas de los libros comprados por las dos partes contratantes, podria derivar ma's tarde a la confeccion de un catilogo colectivo de ]as obras, organizado dentro de la biblioteca que tengra mejores recursos para hacerse cargo de la empresa, y, desde luego, con la contribucion economica de ]a otra institucion. Acerca de la necesidad de consultar los ultimos aportes cientificos sobre tun tema cualquiera, veamos to que sobre el particular dice Aznar en la revista "Humanidades", en un articulo titulado Precursores de la bibliografia histdrica anericanista, cita usada por Don Domingo Buonocore en su trabajo, La investigacion cientif ica en las universidades, publicado en su obra, Tenaas de pedagogic uni'Versitaria, compilacio'n de ensay os sobre la educacion superior y la ensenanza e investigacion. "Nadie discute ya"--dice Luis Aznar-"la importancia que tiene para la investigacion el conocimiento mninucioso de la literatura referente a una especialidad. Porque, a despecho de quienes hablan despectivamente de la ensenanza libresea, no se ha encontrado todavia un mnedio ma's efieaz de vinculacion intelectual que Jos libros. En la ensenanza superior y en el dominio de la investigacion cientifica, donde se supuso que el libro iria cediendo terreno on beneficio del instrumental yde la influencia directa del profesor, la bibliografia reafirma su importancia. 11El investigador autentico coloca junto al instrumental de su ]aboratorio, el tratado o la revista especializada donde se consignan los resultados de las nltimas experiencias y las sugestiones provenientes de otros colegas que trabajan paralela-

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CUBA BIBLIOTECOLOGICA 15 mcnte a 6l. Y en la catedra, ningnn professor responsible pontifica por su exelusiva cuenta ni tiene derecho de prescindir del estado actual de una signature o de una cuestion determine. La labor cientifica es, por definicion, area de colaboracin; y quien desdena confrontar sus experiencias o sus atisbos con los de sus colegas, terminal casi siempre, inventando el paraguas". E~s precisamente para no caer en el fracaso del invento del paraguas, de que nos habla el autor de ]a cita, que Cuba necesita que sus universidades adquieran verdaderas colecciones de libros al servicio de 1a investigacion, y en las condiciones que hIemos expuesto. Acordar en algnin symposium, congreso, mesa redonda, etc., el desarrollo, por ejemnplo, de Jos recursos naturales de un pais es adquirir el compromiso de fomentarla riqueza "libresea" indispensable a toda informacion. Tal seria el paso previo Para ]a integracion de un cuerpo de investigadores, independizado en parte de las bibliotecas foraneas, y apto para llevar a Cabo el desarollo industrial que ]a 6poca y nuestros recursos naturales demandan. Alientras el mundo sabio, en afanosa emulacion, tanto ma's necesaria cuanto mayor es ]a rapidez conque se producers los aportes cientificos y los cambios en ]a tecnica, labora febrilmente en laboratorios, clinicas y bibliotecas, ningnn pais puede permanecer en actitud contemplativa esperando que el many caiga del cielo. Torque toda paralizacion de Jas funciones docentes y de la investigacion universitarias sigmniia no solamente un estancamiento del saber y de la cultura, sino un veloz retroceso hacia etapas de progreso inferiores a las que el pals ticn~e d~elechIo a disfrutar. La reconstruccion de un pals, si no queremos hacerla depender totalmente de ]a ayuda extranjera, obliga a una meditada consideracion de los recursos "librescos" que deben poseer ]as bibliotecas universitarias y de investigacion. A la terminacion de la Segunda Guerra Mlundial el fenomeno de la reconstruccion material y de la reorganizacion social de los pauses mas afectados por la contienda, ?'lo fue posible por una buena informacion de ]os nltimos avances del saber y por ]a cooperacion entre los cientificos, los tecnicos y la maquinaria estatal. En sintesis, el porvenir de un pais y]a rapidez en ineorporarse a]. concierto de las naciones progresistas depende de la capacidad de sus bibliotecas para ofrecer a ios estudiantes e invest igadores la informacion actual indispensable a la solucion de Jos problemas que presenta la vida social en todas sus manifetaciones. Defernder la actualizacio'n do las colecciones de libros en las bibliotecas universitarias y de investigacion es deber de todo profesional consciente.

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ALGO MIAS SOBRE LA NUEVA EDICION DE LA CLASIFICACION DE DIEWEY Por Carmen Rovira Desde que se hizo evidente, al poco tiempo de su aparicion, quo la edicion 15 't ( standard) de la clasificacion do Dewey no satisfaria has necesidades de la mayoria de sus usuarios, se esperaba con gran expectacion la salida de una nueva edicion, que conservara los indudables aciertos de aqueLla,, aunque rectificando siu orientacion y sus caracteristicas en todos aquellos puntos que habian sido objeto de fuertes criticas por pate do bibliotecarios norteamericanos y de otros; paises. La aparicion de la edicion 169, hace pocos meses, parece haber convertido en realidad por to menos una buena parte de esas esperanzas. Aunque el poco tiempo transcurrido desde siu publicacion no nos permite todavia conocer la reaccion de los bibliotecarios norteamericanos y ]as revistas especializadas no han publicado todavia sus criticas, la impresion general parece ser infinitamente mas favorable, y la aeogida mucho ma's entusiasta quo ante la edicioxn precedente. Segnn Benjamin A. Custer, editor de la obra, en un articulo publicado en otono de 1957 en la revista "Library Resources and Technical Services", las criticas de que fuera objeto la edicion 15". se concentraron en tres puntos: estructura general de la obra, grado de expansion y cambios de asuntos de Lit higar a otro. La estructura general de la obra, aquel edificio cuidadosamente simetrico ideado por Melvil Dewey, su ereador, habia sido algo maltratada en la edicion 7.59. Todos sabemos que la division on clases, divisiones y secciones, en forma regular pero ma's o menos arbitraria, tiene que resultar forzosamente artificial, pues el conocimiento humano no puede dividirse en nueve clases, y cada una, de 6stas en nueve ma's, y asi sucesivamente. Para obtener este resultado cs necesario forzar algo la estructura numerica y expandir a veces un tema on dos o mas divisiones, o colocar juntas, en una misma seccion, materias que en buena 15gica, deberian estar separadas. Y si, por ejemplo, las Manufacturas ocupan ]as divisiones 670 y 680, en eambio el nnmero 660 incluye, ademas de la Teenologia quimica que ocupa sus ocho primeras secciones, la Metalurgia, que tiene el nnmero 669. Lo mismo ocurre, en g;radio mucho mayor, en las secciones y subsecciones. La edicion 15a ignore en muchos casos esta estructura l6gica y suprimio el Tereer Sumario, tan nltil para situar un asunto dentro de la totalidad del. sislema. La edicion 16 la restituye en su totalidad, indicando la subordinaci6n1 de unos temas a otros mediante recursos tipogrnficos tales como distintos tipos y tamanio de letra, de Jos que tiene una gran variedad, asi como por la sangria ("indention") de las distintas lineas. Ambos recursos dan una gran claridad a la estructura del sistema y el usuario puede darse cuenta inediatamente de has relaciones de coordinacion o subordinacion de unos temas con respecto a otros. Otro recurso, usado a menudo en esta edicion, es la colocacion de ciertos encabezamientos en el centro de la pagina, on vez de estar en columna como los

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CUBA BIBLIOTECOL6IGICA -17 demos. Estos encabezamientos agrupan series de nmeros que no tienen n ,,c7abezanuento comnn en ]as tablas. Por ejemplo, inmediatamente desu de la division 740 Drawing and decorative arts hay un encabezamiento en el Centro que itrlica 741-744 Drawring mid sketching, y al terminar el desarrollo do estos nnmeros hay otro que dice 745-749 Decorative arts andl crafts. Asi so indican claramente has dos partes, perfectamente definidas, en que se divide la notation 7140. El segundo punto pole'mico, o sea el grado de expansion de ]as tablas, ha sido resuelto en ]a edicion 1W3 en forma muy acertada. La edicion 149 tenia nn total de 31.364 asientos distintos; la edicion 159, destinada a bibliotecas de meno~s de 200,000 volumenes, redujo este ninmero a 4.688. En la edicion 16n el nlumero total de asientos asciende a 17.928. La mejora, sin embargo, no dlebe medirse solamente por los totales apuntados. Las grandest desigualdades que habia en ]a edicion 149 eon respecto al desarrollo de distintos temas se ban reducido en to posible. Asuntos excesivamente subdivididos, como 710-719 Landscape and civic art, 611 Human aw atomy, 612 Human physiology y otros mnuchos, ban sido reducidos a dimensiones razonables. Otros asuntos comno 296 Jadaism, 330 Economics, 331 Labor economics y otros, han sido muy ampliados Y en algunos casos, eomo el nltimo ejemplo, la terminologia ha sido modernizadla. En general, puede decirse que la edicion 164 tiene un mayor equilibrio entre sus distintas partes que cualquiera de sus predecesoras. El otro objetivo de los ataques de los detractores de la edicion 159 consistia eni el nilmero considerable de cambios efectuados en has tablas, Ilevando temas a numneros totalmente distintos de ]os que tenian en' ediciones anteriores. Un total de etas de mil asuntos fueron cambiados de lugar en dicha edicion, provoeando ]as quejas de bibliotecarios para los males tal nnimero de cambios hnbiera causado graves inconvenientes y gastos incalculables. Esta era ]a consecuencia de la vieja polenmica entre Jos defensores de la "continuidad e integridad de Jos nnmeros" y ]os partidarios de "mantenerse al dia en e1 campo del conocimiento", on ]a que los segundos habian ganado una batalla. En la edicion 1W4 se ha llegado a una transaction entre los partidarios de ambas teorias. Mals de 500 temas lean vuelto a su nlnero original do ha edicion 149 Un nnlmero algo menor de cambios efectuados en ]a edicion 1.5'. se ha matenido en la 16 Los_ restantes cambio se refieren a temas que no apareefan subdivididos o no estaban claros on la edicion 159 y solo unos pocos cambios (134 de un total de 1600) se separan tanto de la edicion 14'ecomo do la 159 Se mantiene, piles, en .lo posible, el prineipio de la integridad de los nnlmeros, excepto en aquellos casos en que reahnente era necesario el cambio, a pesar de los trastornos que pueda ocasionar ]a reel asificacion en las bibliotecas. E'm la edicion 159 los cambios realizados eon respecto a la edicion anterior rno siempre estaban scenalados en has tablas. En a edicion 16:, todos estos cambios se indican por nmedio de signos convencionales. Cuando un ninero aparece entre corchletes significa que ya no se usa, o que tiene otro significado que cl indicado. Si el ntimero va precedido do una Cruz (t) quiere decir que se usaba en la edicion 149, con el significado que se indica; si va precedido de un asteriseo (') signifiea que se casaba as' en la edicion 15-1. Em el indice alfabetico, que ocupa la mayor parte del segundo volumen de la obra, se indican al mismo tiempo las notaciones nuevas y has que tenian en las ediciones anteriores, usando para distmnguirla~s los signos que acabamos de mencionar. Un cas~o especial to constituyen has notaciones correpondientes a las secciones 546 Quimica inorganica y 547 Quimica orgdnica. Los cambios que Ihan sufrido lrs fundamnentos mismos de la quimica en los nltimos anos han obligado a los oditores a rehacer totalmente estas dos seeciones. Para aquellas bibliotecas que no deseen o no puedan adoptar has nuevas notaciones, se anaden en un apendice

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18 CUBA BIBLIOTECOL6 SCA has antiguas, algo ampliadas y mejoradas, pero con la advertencia de quo on la pr~oxima edicion 6stas sera) suprimidas totalmente. En general, puede decirse que en la nueva edicion se han conservado las, mejoras introducidas en la edicion 159, al mismo tiemnpo que se han salvado casi todos Jos errors que se le imputaron. La terminologia, en muchos easos anticuadisima, que se conserve religiosamente hasta la edicion 14 (1942) y que fue con.siderablemente modernizada en la edicion 159 (1951), aparece en la nueva edicion puesta totalmente al dia. Ejemplo elaro de to que afinnamos to dan los nombres de algunas de las clases : Ed. 14 Ed. 15 Ed. 16a 4 -Filology 400 Linguistics 400 Language 6 --Useful arts 600 Applied science 600 Technology 7 -Fine arts 700 Arts and recreation 700 The arts En ]as ciencias sociales y en ]a tecnologfa es donde los eambios de terminologia ocurren mas o menudo, de acuerdo con los avances de esas ciencias. Otra de las buenas eualidades de la edicion 151 que so ha conservado y mejorado en la 169 es la abundancia de notas que definen, explican y delimitan el alcance de los terminos. Es raro el termino que no vaya acompanado de una aclaracion o un ejemplo. Y' para relacionar mejor anos terminos con otros, aparecen tambien-en letra cursiva, para diferenciarlas de las anteriores-numerosas notas que envian a otros terminos afines, con sus respectivas notaciones. En ]a lista completa de determinantes de forma, que se incluye al principio de ]as tablas, aparecen algunas determinantes de nueva creation, que pueden ser de gran utilidad, tales como: 026 Laws and regulations; 027 Patents; 075 Collecting; 086 Models and modelmaking y 091 Zones and physical regions, subdividido a su vez n zona t6rrida, templada, etc. Al pacer una comparacion cuidadosa entre las tres nltimas ediciones de la clasificacion de Dewey, on algunas de sus clases, queremos hacer notar algunas de hks variaciones que nos hran llamado la atencion. 100 -Pilosofia. Se restituyen various terminos al. ugar que ocupaban n la edicion 141: Estetica (111.85 en vez de 101); Alma (128 en vez de 233.5); Philosophical topics (140-149 en vez de 180-1.99). E7 trmino 132 Abnormal psychology y sus subdividisiones se ha modificado de acuerdo con las teorias mas modernas; 133 Occult sciences incluye ahora tambien los aspectos del ocultismo, teosofia, etc., que estaban antes incluidos entre los sistema filosoficos (149.3). En Jas seceiones 180-199 se habla ahora de filosofias, no de filosofos. No se ha podido eliminar esta vez ]a separation entre ]as dos divisiones que tratan de psicologia (130 y 150), que en la. edicion 159 se intentaba resolver suprimiendo tota]mente 140. 200 --Religion. Iay varies concessions a religions que no son ]a protestante, ]a que predominaba antes en el sistema. Por ejemplo, al relacionar las partes del Antiguo Testamento (222-224) se ponen entre parentesis los nombres de los libros segin el canon catolico, cuando se diferencian de la version protestante. El termino 232.93 Virgen Mlariaesta bastante ampliado. Tambien to esta 296 Judaismo. 300Ciencias socials. Esta case es, despuea de la Tecnologia y Ciencias puras, la que ma's modificaciones ha sufrido desde la edicion 141? Esto no es de extraniar, pues las ciencias sociales han evolucionado grandemente en ]as ultimas deeadas, especialmente en la parte de economia y asistencia social. Las dictaduras de derecha e izquierda y el totalitarismo aparecen ahora Como subdivi-

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CUBA BIBLIOTECOLOGICA 19 stones del Absolutismo (321.6) en vez de star bajo National state (321.8) Como on la edicion 159 Este nltimo termino, a su vez, ha sido sustituido por Republic en la edicion 16-7. Muchas secciones, como 330 y 331, lhan sido muy ampliadas y su terminologia puesta al dia. El 331.28 Wapes in specific occupations, aparece una de las novedades de esta edicion: la posibilidad de subdividir alfabeticamnente, usando notacion interna, en vez de una subdivision sistematica, siguiendo la totaidad de la clasificacion. Para usar el mismo ejemplo del libro, los salaries para fotografos puedem toner la clasificacion 33]1.28 P5 (en espafiol seria 331.28 P6) o bien 331.28177 (770 Fotografia). Esta alternativa, inspirada sin duda en casos similares que ocurren en la clasificacion de la Biblioteca del Congreso, se repite en varios lugares del esquemra, siendo los ma's importantes la posibilidad de ordenar alfabeticamlente los condados dentro de cada. estado de los Estados Unidos y his ciudades, pueblos, etc., dentro de cada provincia del Canada. 700 -Artes. Esta es una de ]as clases en las que bemos encontrado mayores aciertos en sus innovaciones y una de las que ma's necesitaba una buena revision, Dues tenia graves deficiencies. Lo ma's importante, se ha eliminado el conflicto epoca vs. lugar, pesto que ahora se clasifican ]as obras sobre arquitectura, escultura y pintura de un pals, respect ivamenite, on 720.9, 730.9 y 759, con sus subdivisiones geograficas y se reservan las subdivisiones cronologicas y estilisticas (722-724; 732-735; 759.01-759.06) solamente para ]as obras que tratan de Ia produccion artistica do mas de un pals en una epoca o un estilo determinados. En la seccion 730 Escultura, hay un gran numero de aciertos. Se ha subdividido sistemnticamente 732 Escultura antigua. La Escultura etrusca, que antes so consideraba subdivision de la escultura roinana, ahora tiene su nnmero propio dentro de la escultura elasica. En todas las secciones de la escultura, y on otros lugares dentro del 700 se ha suprimido la subdivision .1 General (Questions, que no tenia razon de ser pues era repeticion del nnmero is amplio. Al las secciones 736-739 se les da por fin el titulo comnn Ar)tes menores relacionadas con la escultura, que explica ]a inclusion de todas ellas Como subdivisiones de 730. Por primera vez aparece un iinmero propio para la historia de la tapiceria (746.39), alfombras (756.79), cristaleria (748.29) y vidrieras emlplomadas (748-59) y todos ellos pueden subdivirse geograficamente. Hasta la aparicion de la edicion 161? la historia de estas artes industriales, que cuenta con abndcante bibliografia, toet que clasificarse Junto con las obras que trataban de sus aspectos tecnicos. En la division 770 Fotografia, las seeciones 774 a 7+77, que trataban de procedimientos fotomecanicos, se suprimen, y dicho temra pasa a ser subdivision de la I'Mnprenta (655.32) a la quo realmente pertenece. En la division 31fsica, has secciones 748 a 789 han sido imly ampliadas, con subdivisiones para obr-as acerma do ]a mnsica y para fa mnrsica propiamente dicha.. Las peliculas, radio y television, que en la ed. 15n habian pasado, no sabemros por que razones, a ser una subdivision de Teatro (792.93-792.95), vuelven ahora a su colocacion 16gica, en Diversiones publicas (791.4). Tambien se eliminan de la seccio'n Teatro la. produccion de operas, operas comicas y operetas (792.4792.6) que pasan a unirse a la opera enr su aspecto musical (792.07). 800-Literatura. E.l nnmero de cambios introducidos en esta clase es infimo, menor que en cualquiera de ]as otras. Se han suprimido del todo los nuneros para autores individuales, dejando solo las divisiones por generos literarios dentro de cada literatura, y por periodos dentro de cada genero literario. En todas las literatures so ha dividido el periodo contemprianeo, es decir, el siglo xxY, en dos partes : 1900-1945 y 1945 en adelante. Suponemos que esta fecha, que senala el fin do la guerra mundial, so considera mas significativa que 1950, por ejemplo, y por otra parte esta suficientemente cerca de ]a mitad del siglo para que este pueda ser dividido en dos partes casi iguales.

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20 CUBA RIBLIOTECOLI CA En la Literatura espaiiola (860) se han suprimido las subdivisiones por periodos propias de las ]iteraturas hispanoamericanas, quo se habian introducido en la ed. 151, aunque se sigue reeomendando la adicion de la inicial de cada, pals pare diferenciar las literaturas de los distintos pauses de Latin oamerica. !Es que rw supone que-se sigan en ellas las mismas subdivisiones que en la literature espaHiola, que no coinciden en nada eon las 6pocas reconocidas de la literature hispanoamericana2 La supresion de estas subdivisiones es quiza's la objecion ma's seria que un bibliotecario hispanoamericano pueda hacer a la nueva edicion de la obra de Dewey. Y no puede objetarse que la mayoria de las bibliotecas de los Estados Unidos no tiene un u'nero suficiente de obras do literatura hispanoamericana que haga necesaria una subdivision cronologica, pues la edicion 15-, clue iba dirigida a. bibliotecas mas pequenas y era mulcho mis' abreviada, cons]dero until tenerla. 900--listoria. La historic de la civilizacion y de la culture por fin tiene un nnmero propio (901.9) pues anteriormente to compartia con la Filosofia de la Historia (901). No sabemos hasta que putto sea acertado el eambio de la Geografia comercial y econo'mica de 911.3 a 330.9, junto con la Historia econdoMica. Creemos que la razon baya sido el. querer dejar la section 911 exclusivamnente para la Geografia hist6rica, pues tambien se ha suprimido ]a subdivision 911.2 Geografia politica. En ]a division 920 Piografia apareee por primers vez la subdivision 920.002 Biografia Como forma literaria. -En la historia, se ha restablecido la Historia antigen do la Cliina y ]a India Como secciones de la Historia antigia (931 y934, r'espectivamente). Ei casi toda, la Historia se han aumentado las subdivisiones geogra'ficas y eronologicas, aim con respecto a la ed. 149 El interns despertado por los pauses de Asia v Africa despues de ]a Segunda Guerra Mlundial se refleja en las nuevas subdivisiones de la Historia de Asia. Como un todo, de Corey, India, Ira'l y Oriente Cercano. Casi todos los paises de Africa tienen ahora subdivisiones cronologicas y geogra'ficas. Por el contrario, en las secciones 966 West A frice, 967 Central Africa y 968 South Africa, se ban suprimido muchas subdivisiones geogrdficas, que eran totalmente innecesarias. En Europa, por otra parte, se han. ampliado notablemente las subdivisiones geograficas de Espana, Italia y Rusia.. Las subdivisiones geograficas de Canada' estan nmuy ampliadas. Lo mismo ocurre con varios estados del Oeste de los Estados Unido. Como ya dijimos anieriormente, en ambos pauses se ofrece ]a alternativa de ordenar estas subdivisiones en forma sistemantica o alfabetica. La clasificacion de la historic de Hispanoamu'rica (972 y 980-989) ha quedado practicamente igual que on ]a ed. 151, on la que representaba uno de sus mejores aciertos. La nnica diferenciaI consists en que cuando las sulbdivisiones eronologicas llegaban a utilizar has cifras .07, .08 y hasta .09, estas cifras se hall dejado ahora en blanco, Como reserva para epoeas futuras, y se han utilizado on cambio las subdivisiones .06, .061, .062, etc., para la epoca contemporanca. Conclusiones.. En general, y sin Haber podido detenernos en ]a consideraeion detallada de las clases 400, 500 y 600, quoe no lhemos tenido tiempo de estu diar, se puede afirmar que la edicicin 169 de la Clasificacion Decimal de Dewey represents un gran paso de avance en la evoluciun del sistema. D'espues doe ocho deadas de existencia, y daudo muestras de una vitalidad asombrosa, la edieiozn 161 so .nos presenta con ]as mejores earacteristieas de his dos ediciones unteriores. Comparada con la ed. 149, constitute un progreso considerable en cuanto a la modernizacion de la terminologia y a la revision de notaciones quo los avances do ]a ciencia hlabia convertido en eosas absurdas. E1 equilibrio entre ]as distintas p~artes del sistema estn mcoy mejorado: ni subdivisiones minuciosas para temas

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CUBA mu13LOTECOoGICeA 21. sobre los que no se puede hlaber eserito uada por su excesiva especificidad, ni lagunas en la clasificacion, que dejaban, por ejemplo, todas las obras acerea de la Aistoria del Paraguay y del Uruguay en el mismo nnmero. Las reclasificaciono estan perfectamente justificadas, en ]a mayor parte de los casos, y claramente indicadas, tanto en el nuevo lugar Como en el viejo. Comparada con la ed. 154, se mantiene la presentacion tipografica ma's moderna, Clara y legible, y se mejora an'n con los encabezamientos al Centro de la~s paginas. Las notas explicativas, quizes ]a mejor caracteristica de la edicion 159, se mantienen y se mejoran anni mas, y hay profusion de referencias. El indice relativo, una do las partes mas flojas de la ed. 15 aparece en la 161? muy ampliado. Este indice, que ocupa la casi totalidad del tomo segundo de la obra, es ma's comnpleto ann que el do la ediecin 14. En 6l aparecen todlos los termninos usados en las tablas, sus sindnimos y sus relaciones. Cuando se ha variado la notacion do un termino, se indican ambas, la antigua y la nueva, senalando las no usadas muediante una Cruz o unI asterismo, segnln aparecieran en la edicion I4V o la 15q, respectivamente. Ei el indice aparecen tambien numerosos nombres propios de lugares y de personajes, que aumentan su utilidad. El acierto final de los editores de esta nueva edicion de la obra de Dewey ha sido el de adoptar un sistema de revision continua de las tablas, similar al que la Biblioteca del Congreso realiza desde hace tiempo con sut clasificacion y con su lista de epigrafes. Estas revisiones, ampliaciones o correcciones que se vayanl aprobando por el comity editorial, apareceran periodicamente on una hojas informativas que se enviaran gratis a los que hayan adquirido la obra. Todas estas modificaciones se incorporaran, por supuesto, a ]a proxima edicion. En esta forma se mantendra al dia, progresivamente, la clasificacion de Dewey, sin los saltos bruscos que habia hasta ahora entre una edicion y ]a siguiente. El lector que haya tenido la paciencia de seguirnos hasta aqui, se habra dado sobrada cuenta quo consideramos esta nueva edicion de la clasificacion de Dewey muny superior, en todlos sus aspectos, a, ]as ediciones anteriores, y muy especialmente a la 159, y crecmos que la gran mayoria de las bibliotecas norteamericanas excepcion hlecha de las muy pequenas, que esperarnn la aparicion de una nueva edicion abreviada, basada on la edicion 16-1-no dudaranun momento en aceptarla cen su totalidad y efeetuar poco a poco los cambios que en ella se aconsejan. En nuestro pais, sin embargo, se nos presenta. un problema, compartido por 01 resto de Hispanoame'rica. Algunas grandes bibliotecas, que se mantuvieron fieles a la edicion 149 porque la edicion "standard" (15 ) no llenaba sus necesidades, podran llevar a Cabo felizmente la transicion a la edicion mas reciente, con un minimo de trastornos. Pero en las bibliotecas mas pequenas (que son la mayoria) que acogieron con jnlbilo la edicion 154 on su version espanola, pues les venia a resolver ]a mayoria de sus problems, y miuy especialmente la falta de conocimientos del. ingles por parte de sus catalogadores, qu6 va a suceder? Z Seguirdn estas bibliotecas aferradas a la edicion en espanlol, con el grave inconveniente do que, si en algnnI momento necesitan cambiar Para la edicion mas reciente, tengan que reelasificar un1 buen nnmero de obras? Es una lastima que unl esfuerzo tan grande Como el que representa la version espanola, haya quedado parciahnente anul ado en tan pocos anos. Si bien es cierto que 1a intencion do los editores de la edicion 159 fiue ]a de hlacer una edicion "Atandard", que siguiera vigente por muchos anos, este intento result fallido, Cosa que no podian. prover los promotores de la edicion espanola. Por to que resulta que ahora, do esta traduceion solo queda una parte aprovechlable: la clasifb cacio'n del derecho.

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22 CuBna LOTECOL 60ICA Seria possible una traduceinn espanola de ]a nueva edicion que hemos estado comentando? Las razones econ6micas, siempre tan poderosas, no permiten alentar esta esperanza, ni por un momento. Por to tanto, el nnico Camino a seguir es el que nosotros hemos sostenido siempre : se debe exigir al catalogador un conocimiento, to mas profundo posible, del idiomna ingles. Toda opinion contraria a este hecho irrebatible no se basa en argumentos solidos, sino en uin pueril nacionalismo que solo lograria retrasar durante anos el desarrollo de la bibliotecologia en nuestro pals.

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LOS SEUDONIMOS EN LAS NUEVAS REGLAS DE CATALOGACION Por Jorge Aguayo Gr-acias a la diligencia del COLEGIO NACIONAL DIE BIBLIOTEAWARIOS UiNIVERSITARIOS he tenido la oportunidad de leer y estudiar el proyeeto do reglas concernientes a los autores naturales quo prepara el Catalog Code Revision Committee, organismo que tiene a su cargo la revision y publicacion del nuevo codigo de catalogacion de las reglas descriptivas y de las entradas, edicion conjunta que no habia salido desde la 24 preliminar de 1941, publicada bajo los auspicios de la American Library Association y de la (British) Library Association. Publicadas por la Biblioteca del Congreso de Washington con el respaldo moral de la American Library Association, aparecieron en 1949 las reglas descriptivas que venian g~estandose desde 1947, compiladas con un criterio funcional, y desprovistas en su casi totalidad de aquel precisimio que los catalogadores heredaron del trabajo bibliografico de otros tiempos. Al aparecer on el propio aiio de 1949 el cuerpo de reglas de catalogacion para ]as entradas, compilado por la American Library Association, se echo de ver en seguida la falta del criterio funcional que habia inspirado las reglas descriptivas. E~ra natural, pues, que la opinion autorizada de los mejores catalogadores se orientase a reformar el codigo a la luz de los mismos principios que habian servido de base a la confeccion de ]as regla~s de la Biblioteca del Congreso de Washington. Seymour Lubetzky, cuyos Cataloging rules and principles (1953) habian sacudido de su letargo a los catalogadores norteamericanos, conducia ahora la critica hacia metas ma's altas, dandole a las reglas de ]as entradas un sentido 1gico de mareado sabor funcional. At estudiar las reglas 37 a 46, que son las que reproduce el folleto, se nota at instante la rectificacion que hace anios venfamos esperando en puntos de capital importancia, como la tendencia erronea a sacrificar el primero de los objetivos de un catailogo (encontrar la obra particular que buscamos) a ]a uniformidad exigida para el cumplimiento del segundo de los objetivos (hallar bajo un encabezamiento comnnt todas las obras y sus ediciones, cualquiera que sea el idioma en (lue se publiquen). Se dio el caso de proseribir como encabezamiento a seudonimos, nombres de pluma, etc., usados sin variacion en todas las obras, hasta el extremo de encabezar ]as del novelista, italiano Alberto Moravia bajo su verdadero nombre, Alberto Pincherle, hallado una sola vez en doce importantes repertorios y enciclopedias, pero no como encabezamiento, sino como envio al seudonimo usado. Incluso la Fnciclopedia italiana di scienze, lettere ed arti (37 tomos) solo contiene este autor bajo el seudonimo, sin mencion alguna del verdadero nombre. Tambien la ,4toria della letteratura italiana (3 t.) por Francesco de Sanctis y Francesco Flora, obra clasica, habla del autor bajo su seudonimo. Las reglas proyetadas (que esperamos no se alteren en este aspecto) exponen asi el problema do los seudonimos y hombres cambiados: "41. Pseudonyms, sobriquets, nicknames, etc. a. An author identified by a name other than his original or real name, or one most frequently so identified, is entered under that

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24 CUBA BIBIAOTE.COL6GICA name, with a reference from the original or real name''. Y mnns adelante : "45. Change of name or title. a. A person who has changed his name or adopted another name for political, professional, religious, or other reasons is entered under the latest name used by him, with references from his earlier names". No creemos necesario poner aqui la traduccion del texto, tan faeil es anin para los quo no saben ma's que un poco de ingles. Caso similar, que ha producido buen nnlmero de dolores de cabeza a los amantes de la disciplina escolastica, es el de los personajes (principalmente artistas) univeral o generalmente conocidos por sus apodos. De acuerdo con el articulo 41, inciso c, en proyeeto, el nombre verdadero del artista so6lo quedara como envio O mencion aclaratoria; v.gr. Tintoretto, en vez de Robusti, Jacopo; Correggio, i C. Antonio Allegri, en vez de Allegri, Antonio, conocido por Correggio; Greco;, en vez de Theotocopuli, Domenico,.ceonocido por el Greco. La regla mas liberal de todas en la solucion del caso de los seudonimos es la del inciso b, parrafo segundo del mismo articulo 41., concerniente a las obras populares mais corrientes (principalmente novelas), las que se asentaran bajo cada uno de los seudonimos que hayan usado los autores, e incluso, simultaneamente, bajo el verdadero nombre, si alguna vez lo us('. Hemos dejado para el final un reparo que tenemos que pacer al primnero do les articulos que se incluyen en el folleto. En su inciso b, al hablar de los anos do nacimiento y muerte del autor, dice quoe6stos se a~naden al hombre cuando sea. necesario o deseable evitar la confusion proveniente de personas con los mismos nombres de pila y apellido. La experiencia demuestra, sin embargo, que la verdadera razon no esta on la necesidad de distinguir personas con identicos nombres, sino en la de fijar la epoca en que el autor escribio, evitindose asi el equivoco de obras reeditadas, escritas por personajes con nombres tan poco caraeteristicos que resulta dificil conocer si son o no escritores contemporaneos. Como profesor de Catalogacion nos place tener ya algo actual en que basar la eiisefianza de estas reglas, hoy cii proceso de transicion, y, por to tanto, muy dificiles de hacerlas comprender a los alumnos, como no sea usando el terreno fecundo Pero movedizo de In critica.

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LIBROS Gu'a de escuelas y enursos de bibliotecologia en America Latina; 2 ed., comp. por Emma Linares. Washington, D. C., Union Panamericana, 1959. vii, 51 p. (Bibliographic series, 36). Desde la aparicion de la primera edicion de esta Guia, en 1951, hasta el momento presente, la ensenanza de la bibliotecologia en la America Latina ha dado un gran paso de avarice. Las cifras totales que ofrece Mr. Arthur E. Gropp, Director de la Biblioteca Conmemorativa de Colon de la Union Panamericana, en su breve introduccion a la obra, son bien significativas. En ]a primera edicion de la Guia figuraban 50 cursos, de los que 28 eran temporales y 22 permanentes. ]1 nnimero total de cursos que aparecen en la edicion actual alcanza la cifra de 125, de los que 80 han pasado a la historic y 45 siguen dictandose actualmente. Estas cifras, de por si impresionantes, no son el dato ma's importante -que nos ofrece la nueva Guia. lMucho ma's significativos son los detalles que nos da acerea de eada uno de los cursos, o ann mejor, de la escuelas, que nos indican que Jos progresos en ]a ensenanza bibliotecologica en America Latina no to han sido solamente en cantidad, sino tambien, en grado mucho mayor, en calidad. Brasil y Argentina son, por razones obvias, los dos paises que marchan a la cabeza del movimiento bibliotecologico, con el mayor iinmero de escuelas y de alumnos inscritos. De los dos pauses, y juzgando solamente por Jos datos que nos ofrece la Guia, es evidente que Brasil lleva una gran ventaja, y la profesion esta ally firmemente establecida sobre la base de un nivel universitario y con el requisite de un titulo secundario para el ingreso. En Argentina, por el contrario, existen dos tipos de escuelas: las universitarias (en Buenos Aires y La Plata) ,y otras del nivel ma's elemental, para las que se exige solamente haber terminado ]a ensenanza primaria. En Mexico y Colombia, paises quo siguen en importancia a los anteriores, la ensenanza es tambien de nivel universitario. En Mexico, la Universidad esta ofreciendo ahora la carrera completa de bibliotecario; ]a Escuela Nacional de Bibliotecarios, aunque no estna incorporada a ningnn Centro superior, es de nivel francamente universitario. La otra escuela que existe, la de Patzcuaro, es de un tipo especial, pero exige asimismo un titulo secundario para el ingreso. En Colombia, antes de la creacion de la Escuela Interamericana de Medellin, que aspira a. ser la de niivel ma's elevado en Latinoamerica, existian ya cursos en la Universidad Javeriana y on el Colegio Mayor de Antioquia, de nivel universitario. En Venezuela hay actualmente cuatro escuelas: la de la Universidad de Caracas y tres Escuelas do Bibliotecarios de H-istorias Me'dicas euya abundancia, necesidad y alcance resultaii totalmente inexplicables para nosotros, y quo por to ue podemos deducir por los datos ofrecidos, solo tienen un remoto parentesco con la profesion de bibliotecario tal Como la concobimos nosotros. Otros paises que tienen escuelas para biblioteearios on sus respectivas univel. sidades son; Chile, El Salvador, Ouatemala, Panama v Uruguay. Tambieln ofreeen cursos las dos universidades do Puerto Rico y la de la Repnblica Dominicana. De ellas las mns antiguas son las de Chile y Uruguay; la de Guatemala es la quo ofrece mayor variedad do titulos; la do P'anam t consiste en cursos de verano, y la do E,] Salvador acaba de iniciar sus labores. En todos Jos casos,

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26 CUBA BIBLIOTECOLOGICA 6stos son los nnicos cursos quo se ofrecen en los pauses respectivos, con la excepcion de E1 Salvador, quo ofrece ademas,, en su Facultad de Medicina, tin curso practico de bibliotecologia inedica. Nos queda solamente por considerar ]a Escuela Naeional de Bibliotecarios del Pern, que aunque no esta afiliada a la Universidad exige titulo secundario para su ingreso, y ofrece estudios de nivel superior. Lo mismo ocurre con las otras dos escuelas de bibliotecarios que dependen, respectivamente, de las Bibliotecas Nacionales de Buenos Aires y Rio de Janeiro, aunque estas dos, ademas del. titulo superior, obtenido tras dos anos de estudios, ofrecen un titulo mis elemental, despues del primer afio. Resumiendo, con la excepcion de unas pocas escuelas elementales en la Argentina y de los aspirantes al titulo de Bibliotecario Auxiliar en Guatemala, es necesario poseer un titulo secundario para el ingreso en ]as escuelas de bibliotecarios de Latinoamerica. Otras posibles excepciones : las universidades de Montevideo y Caracas, en las que se exige un examen de ingreso o, en la segunda, haber terminado el 3er. ano de escuela secundaria. Es interesante notar que, en muchos casos, ademas del titulo secundario es necesario realizar un examen de ingreso, o demostrar competencia en uno o ma's idiomas extranjeros. Ann mias significativo que los requisitos de ingreso resulta ser el estudio de los anos de duracion de la carrera y las materias que en ella se cursan. Con excepcion de las escuelas de tipo elemental do la Argentina, y de algunas otras instituciones que otorgan el titulo de Bibliotecario Auxiliar o su equivalente, todas las demas escuelas de bibliotecarios ofrecen cursos de dos o tres anos de duracion. La duracion mas corriente es 2 anos. Las escuelas que dan el titulo despues de 3 anos de estudios son : Ias universidades de Buenos Aires, Mexico y Caracas, la escuela de Minas Gerais, la Escuela Interamericana de Medellin y la Escuela Naeional de Mexico para su titulo maximo. La Universidad de Guatemala ofrece su duracion en semestres, que son einco o scis, segntn el titulo a que se aspira. En cuanto al plan de estudios, son pocas ya ]as escuelas do bibliotecarios que se limitan a ofrecer ]as materias profesionales; la mayoria de ellas ofrece tun nnmero mas o menos importante de materias do cultura general, asi como idiomuas. Estas materias se ofrecen al mismo tiempo quo has propiamente profesionales, a to largo de toda la carrera, y pertenecen en su mayoria a estudios do tipo humanistico, o, cuando mas, a una historic de la ciencia. Hemos evitado deliberadamente hasta ahora toda mencion a la ensenanza bibliotecologica en Cuba, sobradamente conocida por nuestros lectores, pero queremos hacer resaltar algunas cosas. La Escuela do Bibliotecarios de nuestra. Univeridad es la 'pica cuyo plan de estudios tiene una duracion de cuatro anos, y la nnica tambien en la cual tres anos completos estan dedicados a materias no profesionales. Debido a ello tiene ]a particularidad de ser la escuela que mayor Innmero de materias culturales tiene en su plan de estudios (con la nnica excepcion de Guatemala, para el titulo de Bibliotecario Universitario) y al mismo tiempo una de las que tiene un ninero menor de materias profesionales. Este plan, hijo de circunstancias especiales ya superadas, debe ser modificado to antes posible. En vista de to que sueede en otros paises de America y de las experiencias adquiridas, nosotros propondriamos aumentar los estudios profesionales a dos cursos completos, disminuyendo a] mismo tiempo las materias culturales en la misma proporcion. Esto, en cuanto eorresponde al titulo de Bibliotecario. Para lus aspirantes al titulo de Auxiliar, dejariamos solamente un curso, con las materias basicas do ]a bibliotecologia que se cursan ahora, manteniendo firme-

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CUBA BIBLIOTEsCOL6GICA 27 mnente el titulo de Bachiller como requisito indispensable para el ingreso. Teniendo en cuenta quo un buen unmero de aspirantes al titulo de Bibliotecario esta compuesto por graduados do Filosofia y Letras y on los nltimos anos alguinos die otras escuelas universitarias, concentrariamos las materias profesionales en dos cursos : el primero y el itimio. El graduado do Tuna facultad universitaria solamente tendria quo cursar estos dos anos Para obtener el titulo de Bibliotecario. E~l bachiller obtendria al cabo de tin anlo el titulo de Auxiliar, quo le habilitaria para trabajar on bibliotecas; si despues deseaba seguir adelante, cursaria los dos anos de estudios culturales y el nltimo ano de nuevos estudios profesionales, obteniendo en esta forma el titulo de Bibliotecario. De este mrodo creemos que un mayor nimero de personas se interesaria en ]a carrera de Bibliotecario en of momento en que se eseoge una profesidn, es docir, al terminar la ensenanza secundaria, pero al mismo tiempo se daria una oportunidad a aquellas personas que lean estudiado Filosofia y Letras impulsadas por su amor a los libros, y ma's tarde se encuentran sin vocacion para la enenanza, nlnico Camino abierto a los graduados de esa facultad. La reform del plan de estudios de la Escuela de Bibliotecarios de la Universidad de la Habana es de gran urgencia y hay quo aprovechar la proxima reforma total de la Universidad para llevarla a cabo. Algo se esta haciendo en cstc sentido, pero creemos quo el folleto de la Union Panamericana que estamos comentando puede servir de orientacion y base de estudio. Antes do terminar, queremos hacer notar unas omisiones en la mencion de los vursos de bibliotecologia quo se haln ofrecido en Cuba, de las que probablemente seamos culpables los propios cubanos, por no haber aportado los datos correspondientes a los editores de la obra, aunque ya estaban mencionados en varios trabajos anteriores, como el do -Maria Villar Buceta "La ensenanza biblioteconomica en Cuba" (Boletin do la Asoc. Cubana de Bibliotecarios, vol. 1, no. 3-4, die. 1949, p.93-97) y el de Carmen Rlovira "F~ormacion profesional del Bibliotecario" (Primeras Jornadas Bibliotecologicas Cubanas, La Habana, 1953. Trabajo de base correspondiente al punto 2). Nos referimos al primer curso de bibliotecologia ofrecido en Cuba, el "Curso de iniciacion biblioteconoimica" dictado por Maria Villar Buceta en el Lyceum, de junio a agosto de 1936, y a los dos cursos de la Eseuela de Servicio de Biblioteca, auspiciados por la Asociacion Bibliotecaria Cubana y ofrecidos tamrbien en el Lyceum, el primero, de marzo a mayo de 1940, y el segundo, de octubre do 1942 a marzo de 1943. Estos dos nltimos cursos fueron los antecedentes directos do los Cursos de Verano de la Universidad y de ellos salieron varias de las primeras figuras con que, cuenta hoy la bibliotecologia en nuestro pals. Esperamos que en futuras ediciones de esta until Guia, que ha recogido tantos cursos breves, de caraeter temporitl, no faltara la mencion de los cursos arriba indicados y de otros que se hayan dictado en distintos paises. De este modo, la Guia ofrecera los datos necesarios para el futuro historiador de la ensenanza de la bibliotecologia en la America Latina. carmen Rorira.

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S -6 -* -Ca o o '-cm ~ x o -or -c x -S.-s -xga egagg aaeo .~ -S. -x x.og x-x g i --S e -S-.e s a o --0 --Se -w --.-x oe o S -S o .z A -o --S: -C -. --5* e o S S.r a ..-e m -o.Sooeo e S 9 -oe e r -S oo -C -k -14 --* -Z C C .~ F : +-Cg ^ -." .i O Q .^.~ 3 a ra s ro U Ce-ooeo o z o -o o ..S p --.. Oe C S -U .l o --, i-px .. os -: oC!t o ,O U oU "J U:0 -U p rr^ s^S a U. n P4 C o C m.3 r^ ^ZCr8A ^ i Q C~ .~:7 r Ca-Ff -,. -* -o x -So x w ws S -.S-m -.. S *5 5 -C. -* -r .C W S C U CCm O C OV c ; W -bf .. ^ -' UUt ^c .e V -C o-

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CUBA BIBLIOTECOL6GICA 29 en la Biblioteca Nacional, siendo posteriormente nombrada Subdirectora. La )ra. Iglesias ha actuado como uno de los miembros mas activos y entusiastas del COLEGIO NACION-AL DE BIBLIOTECARIOS UNIVERSITARIOS desde sit fundacion, ocupando actualmente el cargo de Secretaria General, como mencionamos mas arriba. Ella aportara a su eargo, ademas de su reconocida capaeidad, una gran dedication a la biblioteca como instrumento de mejoramiento social. * Otros nombramicntos realizados en la Biblioteca Nacional, y que han reeaido en companeras colegiiadas, son los de nuestra ex Presidenta, Blanca Bahamonde, on el Departamento de Consulta y Referencia, Estela Giroud en el Dept. de Actividades Culturales, Maria Victoria Morales en el Salon de Lectura, Dolores Rovirosa como Jefe del Departamento de Catalogacion, y Miriam Tous en el Departamento de Catalogacion. A todas ellas nuestra enhorabitena. La comipaniera colegiada Dra. Asuncion Diaz Cuervo ha sido nombrada nuevamente para el cargo de Directora de la Biblioteca del Ministerio de Educacion, del que habia sido dejada cesante por el gobierno de Batista. Felicidades. * El Dr. Jorge Aguayo, miembro destacado del COLEGIO y professor de Clasificacion y Catalogacion de la Escuela de Bibliotecarios, ha estado muy activo en los planes de la reforma universitaria, y en especial de sus bibliotecas, habiendo tomado pate destacada en un cielo de conferencias que ofrecio .la Asociacion de Alumnos de Filosofia ,y Letras on meses pasados, concretando su opinion acerea do la reformia de las bibliotecas universitarias en ocho puntos fundamentales, quo han sido profusamente repartidos entre las personas interesadas y que serail recogidos en un volumien sobre la reforma universitaria. La Dra. Raquel Robes, profesora de Administracion de Bibliotecas de la Eseuela de Bibliotecarios de la Universidad y directora de la Biblioteca de la, Escuela Normal para Maestros de la Habana, esta actualmente laborando en el Centro Reaional do la UNESCO en la organization de un Centro de Documientacion Pedagogica, que tendra, entre otras cosas, un catalogo colectivo de obras de education que se encuentran en Ias principales bibliotecas de La Habana. Colaborando con la Dra. Robes en esta tarea se encuentra la Dra. Marta Terry, otra graduada de la Escuela de Bibliotecarios. La companera colegiada Dra. Olinta Ariosa se encuentra organizando una hiblioteca en el Mlinisterio de Couiunicaciones. E1 dia 7 do junio, con motivo de celebrarse el dia del. Libro Cubano y del lBibliotecario, el Colegio ofrecio un cocktail a sus miembros en el Hotel Presidente. E ste acto fue la primera actividad social despues de dos altos de eooperar con la resistencia eivica contra ]a dictadura, y se vio muy concurrido. Con una matricula do 55 alumnos, se inicio el dia 9 de junio e1 nuevo curso de la Escitela de Bibliotecarios de la Universidad de la Habana, despue's de dos tnos y medio de inactividad debido a ]as circunstancias political porque atravesatba el pais. El nnimero de alumnos se divide casi por igual entre aspirantes al. titulo de Bibliotecario y al de Auxiliar de Biblioteca. Entre ellos hay muchos que estan ya trabajando actualmente en bibliotecas, y para acer posible siu asistencia a las class, 6stas se estan dietando por primera vez con un horario nocturno.

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LITERATURA PROFESIONAL_ Acaba de aparecer la 8 edicion abreviada de 1a Clasificaci6n Decimal de Dewey, en ingles. Segrin. el Information Bullettiv de la Biblioteca del Congreso, se trata de un tomo de 495 paginas y estii destinado especificamente para el uso de bibliotecas escolares y bibliotecas pntblicas de pequeno tamanio. EstnA basada. totalmente en ]a edicion 164, recientemente aparecida, do modo que se pueda, pasar de la edicion abreviada a la edicion eompleta mediante la simple adicion de una o mas cifras a la notacinn. En ]a introduction se explica el uso de Ia obra yse ofrecen nociones de la teoria de la clasificacion. La obra puede ser adquirida a] precio de $6.50 dirigiendose a sus editores : Forest Press, Inc., Lake Placid Club, New York. Seria cony conveniente tratar de que esta edicion abreviada fuese traducida_ al espanol, porque precisamente las biblioteem, pequenas, a las que va destinada, son has que no pueden contar en la mayoria de los casos con un bibliotecario quo conozea el ingles. Em ]as bibliotecas grandest, donde se usa la edicion completa, esto no es ya tan necesario, pesto que sus elasificadores deben concern uno o varios idiomas extranjcros, principalmente el ingles. E1. laborioso bibliotecario Ruben Alfonso Quintero, (que fuera Director do la Biblioteca Pnblica de Marianao pasta haec poco, public recientemente el Indice General de la Revista Universidad de la Hlabava (1934-1956). De presentaci6n1 similar a su anterior Indice de la Revista Ciubana, v siguieudo la tecnica del fi'.aders' Guide to Periodical Literatr e do ]a Casa 'Wilson, este indice sera do gran utilidad a todos los quo deseen conocer el contenido de la revista Universidad de la la que han contribuido tantas firms prestigiosas, tanto eubanas com~o extranjeras. * * Siguen apareciendo artieulos de gran inteeds pica Jos bibfiotecarios en la revista Universidad, de la Universidad Nacional del Litoral, Santa Fe, Argentina, gracias, sin duda, a su Director ad-honorem Sr. D'omingo Buonocore. En el nnmero 38 recomendamos la leetura de los trabajos "Objeto y definicion de la bibliorafia" por Noelle Mlalecles, traduccion del capitulo primero do su obra "La Bibliographie" (Paris, Presses Uiiiversitaires de France, 1956) y "Coneeptos de organizaci6n administrativa biblioteearia", por Demetrio Dimitrof'f, que presenta novedosos puntos de vista de organizacion y administraci6n de empresas aplicados a ]as bibliotecas. E~n el nnmuero 39 reproduce un articulo "Concepto y misiotn de la Biblioteca Nacional", por Nicolas Fernandez-Victorio, publicado originalmente en Espania, y otro sobre "La biblioteca como auxiliar de la education", por Emma Linares. ***S La UNESCO ba publieado recientemente un Repertorio de publicacimies periodicas actutale. latinoamericamas, compilado por la Union Panamericana. En Ml aparecen 3376 titulos de revistas que se publican actualmente, ordenadas siguaiendo la clasificacion decimal. En este utilisimo repertorio figuran 147 revistas publicadas en Cuba. La obra viene a llenar un vacto en la bibliografia laltinlomericana, y s01r1 de consuilta indispensable en nuestras bibliotecas. ***S

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CUBA BuIIO'rCOLOICA 3 La segunda ediciani de la utilisima Uniolc List of Serials esti agrotada hace tiempo. Actualmente se esta planeando ]a tercera ediciun. que aparecera a fines de 1962. Esta ediciun reunira en un solo alfabeto los titulos que apareeian en ]a ediciun anterior y sus dos suplementos, asi como muchos titulos nuevos. La obra tendra de 4,000 a 5,000 paginas, incluyendo las revistas y la informaciun hasta el anio 1950. Las revistas aparecidas despues de esta fecha seran incluidas en la publicaciun mensual acumulada New Serial Titles, que publica la Biblioteca del Congreso. 6i

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--S. r -r C .1 -S cZ S ---. -A c -C O C --a--S --a~"i ~ --C +' H y. O C. --v e /1 C J ajc ,^IJ ;' p"ov 5 -U --.--a -ti N C C. -L --O --~ r O -e o ,. O~~ ~ ~ rl C 8 y +U~ .-r --) ..^ U + .^ U C : c -C 2r2 4g o e o o t~~^ c U -, Uje3 +-c

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CORTESIA DE LOS FABRICANTES DE BOLSAS Y JABAS "MIAMI' CA SA CASTRO CABLE: CASTRO" MURALLA Y CUBA Telfs.: 6-6005 -6 g-1170 LA HABANA APARTADO 85 DI S NIB CORTESIA DE LA DE O'REILLY NUM. 413 HABANA

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CORTESIA DE P ublI c acione s Cultural S. A. LIBRERIA LIBRERIA LA MODERN POESIA C E R V A N T E S OBISPO No. 525 -HABANA GALIANO No. 306 -HABANA