Citation
Cuba bibliotecológica

Material Information

Title:
Cuba bibliotecológica
Creator:
Asociación Nacional de Profesionales de Biblioteca
Colegio Nacional de Bibliotecarios Universitarios
Place of Publication:
La Habana
Publisher:
Publisher not identified
Language:
Spanish
Edition:
Vol.3 (No.4)
Physical Description:
8 v. : ; 26 cm.

Subjects

Subjects / Keywords:
Libraries -- Periodicals -- Cuba ( lcsh )
Library science ( fast )
Cuba ( fast )
Bibliotecología ( armarc )
Genre:
Periodicals ( fast )
Publicaciones periódicas ( abne )

Notes

Dates or Sequential Designation:
[ser.1] v. 1-2 (no.2) 1953-June 1955; 2 época, v. 1-5 (no.2), 1956-June 1960.
Issuing Body:
1953-55 issued by Asociación Nacional de Profesionales de Biblioteca; 1956-60 by Colegio Nacional de Bibliotecarios Universitarios.

Record Information

Source Institution:
University of Florida
Rights Management:
All applicable rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier:
000304653 ( ALEPH )
04111731 ( OCLC )
ABT1236 ( NOTIS )
0574-6442 ( ISSN )

Downloads

This item has the following downloads:


Full Text





























RE VISTA TRIMESTRA L
Organo Official del COLEGIO NATIONAL DE BIBLIOTECARIOS UNIVERSITARIOS

29 Epoca, Volumnen III Octubre-Diciembre de 1958 Nilmero 4

Inscripta como correspondencia de segunda clase en la Administraci6n de Correos de La Habana



SUMARIO

Pdgina
___ ^---- -- a=r






























EDITORIAL ........ S...A T M..E...... 69

LOS EPIGRAFES'DE MEDICINE EN LA PRACTICE BIBLIOTECARIA, Por Lydia Pazos 71

COMPARACION ENTIRE LOS TERMINOS Y LOS EPIGRAFES, Por Jorge Aguayo .. 73

LA DECIMASEXTA (16a.) EDICION DE LA CLASIFICACION DE DEWEY, Por Jorge
Aguayo ..a de s a c e en la ........................................ 80

LIBROS ....... ... ............... 84


NOTICIAS Y COMENTARIOS ......... .... .. .... .. ...... .. 91

LITERATURA PROFESIONAL .. .. ...... .. .. .. .. .. ...... 94

PUBLICACIONES RECIBIDAS ... .............................. 96



LA HABANA CUBA
,0. '
gdf a/
-
















CUBA BIBLIOTECOLOGICA

Organo official del Colegio Nacional de Bibliotecarios Universitarios

Redacci6n y Administraci6n: Calle 27 No. 663 Vedado, Habana, Cuba
Apartado 3268










DIRECTOR:

Dra. CARMEN ROVIRA









El Colegio Nacional de Bibliotecarios Universitarios fu6 constituido de acuerdo con la Ley
No. 4 de 13 de noviembre de 1944, que dispone la colegiaci6n de los profesionales universitarios.
El Colegio se constituy6 oficialmente con fecha 31 de mayo de 1955, y sus Estatutos se publi-
caron en la Gaceta Oficial de la Repfiblica de Cuba del dia 15 de julio del mismo afio. El Colegio
National de Bibliotecarios Universitarios agrupa en su seno a todos los bibliotecarios graduados
en la Escuela de Bibliotecarios de la Universidad de la Habana y en los Cursos de T6cnica Bi-
bliotecaria (1946-1952) de la Escuela de Verano en la propia Universidad. Esta regido por un
Comit6 Ejecutivo, foilmado en la actualidad por las personas siguientes: Blanca Rosa Sanchez,
President; Ana Rosa Nfifiez, Vicepresidenta; Maria Iglesias, Secretaria; Maria de los Angeles
Acosta, Vicesecretaria; Evidia Blanco. Tesorera; Maria Victoria Morales, Vicetesorera; Carmen
Rovira, Estela Giroud, Miriam Tous (Vocales).
CUBA BIBLIOTECOLOGICA se public trimestralmente. Precio de suscripci6n: $1.50 al afio.
Nfimero suelto: $0.50. Los miembros del Colegio Nacional de Bibliotecarios Universitarios tienen
derecho a recibir gratuitamente la revista.
La responsabilidad de los articulos firmados recao exclusivamente sobre sus autores. El Colegio-
Nacional de Bibliotecarios Universitarios y la Direcci6n de la revista se hacen responsables sola-
mente de los editoriales, informaciones y notas sin firmar.
CUBA BIBLIOTECOLOGICA solicit cenje con publicaciones similares, nacionales y ex-
tranjeras.
Los articulos que aparecen en CUBA BIBLIOTECOLOGICA se encuentran indizados en Li-
brary Literature y en Contents in Advance.
Los materials de este numero se entregaron a la revista antes de finalizar el aiio. Debido
a los acontecimientos del dia Iro. de 1959, Cuba Bibliotecol6gica no entr6 en prensa hasta me-
diados de enero.


IMPRENTA DE LA UNIVERSIDAD DE LA HABANA
























El COLEGIO NATIONAL DE BIBLIOTECARIOS UN VERSITA-
RIOS, nor conduct de CUBA BIBLIOTECOLOGICA, saluda profundamen-
te reconocido a las huestes revolucionarias que ban nuesto en fuga a la dictadura
mds oProbiosa que recuerda nuestra historic. El a3o de 1959 comienza con el
restablecimiento de las garantias conculcadas, propiciando at COLEGIO un
nuevo period de fecunda y vigorosa actividad.
El COLEGIO saluda tambidn al Sefor Presidente de la Republica, doctor
Manuel Urrutia Lle6 g a todos los miembros del Gobierno Revolucionario,
desedndoles toda clase de exitos nor el bien de Cuba y el triunfo de la demo-
cracia, y les ofrece su mds decidida y entusiasta cooperacidn en la ingente labor
de reconstruir la patria, devastada moral y materialmente por la ,derrocada
tirania.
Nosotros, los bibliotecarios graduados en la Universidad, fuimos de las
primeras victims del cdio de Batista contra todo lo universitario. Apenas
transcurridos ocho meses del golpc de cstado del 10 de marzo de 1952, la tirania
dictaba la Ley-Decreto No. 534, por la que se pretendia regular la ensenanza
bibliotecaria, y que no era otra cosa que una agresi6n velada a la Escuela de
Bibliotecarios anexa a la Facultad de Filosofia y Letras de la Universidad de
la Habana, a la que se colocaba en plano de igualdad con asociaciones privadas,
desconociendo su derecho a determinar sus propios planes de studios y quitdn-
dole la facultad de revalidar los titulos extranjeros. La Asociaci6n Nacional de
Profesionales de Biblioteca, que agrupaba a los bibliotecarios graduados en la
Universidad hasta el moment de la fundaci6n de nuestro COLEGIO, protest
contra aquella agresi6n en todas las formas posibles bajo una dictadura, como
puede verse en la prensa habanera de noviembre y diciembre de 1952 y en CUBA
BIBLIOTECOLOGICA, Vol. 1, No. 1, enero-marzo de 1953.
Mds adelante, y ya fundcdo el COLEGIO NATIONAL DE BIBLIOTE-
CARIOS UNIVERSITARIOS, defensor de los ideales democrdticos que ins-
piraron sus Estatutos y conscientzs todos sus miembros de la necesidad de luchar
contra la tirania al lado de todas las demds classes profesionales del pals, el CO-
LEGIO prest6 su mds decidido apoyo y colaboraci6n al Conjunto de Institu-


(*) Ya en prensa el present nfliero, los acontecimientos nacionales nos han hecho
sustituir el editorial que teniamcs preparado por el que aparece aqui.









CUPA BIBLIOTECOL6GICA


clones Civicas y a la Confederaci6n Nacional de Profesionales Universitarios
en su lucha constant contra la dictadura, concurriendo a todas sus reuniones
y suscribiendo todos sus manifiestos y declaraciones al pais.
En declaraciones pdblicas hechas a travds de la radio, la television y la
prensa inmediatamente despues del triunfo de la revoluci6n, el COLEGIO ha
ofrecido su mds decidida cooperaci6n al Gobierno Revolucionario. Nosotros
entendemos que el COLEGIO es el organismo mds capacitado y adecuado en
estos moments para contribuir a la organizaci6n del sistema bibliotecario que
nuestro pais reclama. Es necesaria una estructuracidn total del servicio de biblio-
tecas pdblicas en todo el territorio national, desde las mds humildes bibliotecas
ambulantes, que puedan lleqar al poblado mds remoto de la Sierra Maestra,
hasta la Biblioteca Nacional, a cuyo majestuoso edificio debe darse vida me-
diante los recursos y el personal adecuados para que cumpla su funci6n a pleni-
tud. Es necesaria la derogaci6n inmediata de la Ley-Decreto No. 534, asi como
de tantas otras en que se atacaba sin tregua a las profesiones universitarias, como
media de elemental justicia hacia una clase tan maltratada por la dictadura.
Es necesario, finalmente, crear en todo el pals una verdadera conciencia biblio-
tecaria, un deseo de saber y de cultural en todo el pueblo, para alejarlo definiti-
vamente del vicio y de las garras de las bajas pasiones que la tirania fomentaba
por todos los medios.
Sabemos que esta es una tarea de titanes: Solamente un gobierno revolucio-
nario, im-buido del deseo sincere e irrefrenable de asegurar el bienestar de la
patria, y respaldado plenamente por todo un pueblo, puede intentar Ilevarla a
cabo. Este es el caso del Gobierno del Dr. Manuel Urrutia, inspirado por el
lider mdximo de la revoluci6n, Dr. Fidel Castro, y en 6l tenemos puestas todas
nuestras esperanzas.















LOS EPIGRAFES DE MEDICINE EN LA PRACTICE BIBLIOTECARIA

Por Lydia Pazos


Los epigrafes de medicine en la prictica bibliotecaria crean a veces confu-
si6n. Muchas bibliotecas medicas hispanoamericanas usan epigrafes traducidos
del inglis. Se explica que lo hagan asi porque es en Norteamerica donde mis
se ha trabajado en la asignaci6n de epigrafes a la material de medicine.
Los bibliotecarios confrontan no pocas dificultades al asignar epigrafes m&-
dicos traducidos del ingles. Pero si no pierden el entusiasmo y cuentan con un
sentido prictico positive pueden derivar una labor itil de tales dificultades.
Buenos diccionarios medicos, los propios libros de text y las monografias de
trabajos de especialidades constituyen buenas fuentes de informaci6n para esta
area.
La medicine es tan amplia y compleja, y los avances cientificos se produce
con tal rapidez que se hace necesario un dinamismo constant en el lenguaje
tecnico de sus bibliotecas. Si los epigrafes tienen que ser concisos, tambi6n deben
ser enfAticos. La consistencia del catilogo se traduce por epigrafes seleccionados
cuidadosamente. Es precisamente en las bibliotecas cientificas donde cuenta
much la consistencia.
A veces los catalogadores se ven presionados por medicos que les sugieren
tal o cual epigrafe para el catalogo; pero los bibliotecarios que obtienen epigra-
fes a travis de buenas fuentes de autoridad no deben ceder la designaci6n de los
mismos por el criteria mis o menos prictico de un buen medico pero no biblio-
tecario.
Las especialidades son un buen ejemplo de posibles confusiones en las biblio-
tecas medicas. Cardiologia, Gastroenterologia, Neurologia y asi muchas mis,
son remitidas en los catilogos al sistema o al 6rgano. Es decir, Cardiologia
remite a Corazdn; Gastroenterologia a Sistema Digestivo; Neurologia a Sistema
Nervioso. Pero en cambio Otorrinolaringologia, por ejemplo, en un catilogo
de buena consistencia debe estar vigente; y asi vemos que este epigrafe permanece
firme, con remisiones -a traves de vease tambien- a Faringe; Garganta; La-
ringe; Nariz: Oido. Otorrinolaringologia, con sus subepigrafes, cuenta con un
respectable espacio en el catilogo de cualquier biblioteca especializada en medicine.
Y tiene que ocurrir asi porque al registrar el catilogo libros que tratan de pato-
logia otorrinolaringol6gica, nada mis sensato que ponerlos bajo el epigrafe que
16gicamente les corresponds. Los libros que tratan de la patologia de 6rganos
determinados deben ser registrados en el catalogo bajo el nombre de 6rgano.
Los catalogadores de bibliotecas medicas deben tener muy en cuenta que los
medicos buscan en los catilogos bajo la material o el asunto que desean, y para
muchos de estos lectores la clasificaci6n es 6sa y no precisamente la que tiene
dispuesta la biblioteca en sus estantes. Por eso la asignaci6n de los epigrafes es
una de las labores de mis responsabilidad en la biblioteca medica.








72 CUDA BIBLIOTECOLOGICA

Los bibliotecarios que tengan entire sus labores la de asignar epigrafes a
monografias medicas deben consultar los epigrafes usados por el Quarterly Cu-
mulative Index Medicus, de la American Medical Association; el Armed Forces
Medical Library Catalog, Washington, Library of Congress; y el Subject
Catalog, Washington, Library of Congress. Mediante la consideraci6n cuida-
dosa de esas fuentes de autoridad pueden seleccionar de una de ellas, o de entire
las tres, los epigrafes que mis y mejor convienen a la biblioteca, teniendo
present que la traducci6n de algunos epigrafes debe hacerse consultando el cri-
terio de m6dicos estudiosos que siempre estin dispuestos a ayudar al biblioteca-
rio. Las rectificaciones que se nos sugieran, de acuerdo con las fuentes de auto-
ridad de que hacemos uso y de acuerdo con los principios de la tecnica bibliote-
col6gica deben ser aceptadas con confianza y entusiasmo. Asi veremos desgra-
narse en el catilogo los epigrafes tiles, que darin valor funcional a la biblio-
teca poniendo a la vista de su clientele todo lo que no debe escaparse por causa
de nuestra apatia o nuestro poco sentido practice, esos dos enemigos de la efi-
ciencia del bibliotecario.















COMPARACION ENTIRE LOS TERMINOS Y LOS EPIGRAFES

Por Jorge Aguayo


Cada idea o concept, dentro de un sistema de clasificaci6n, se enuncia con
un termino diferente de cualquier otro. El t&rmino, o la palabra 16gica, es, por
lo tanto, una idea inconfundible, expresada con una o mis palabras gramaticales
(v. gr. zoologia, derecho international, la Torre Inclinada de Pisa).
La palabra termino esti tomada de la proposici6n 16gica, en la que los dos
extremes reciben ese nombre en consonancia con su significaci6n etimol6gica.
En la proposici6n el primero de los terminos es el sujeto; el segundo, el predicado
(v. gr. los perros son fieles; la Torre Inclinada de Pisa es imponente; Napole6n
fuj un genio).
Las ideas recogidas en una clasificaci6n, lo mismo de tipo general que espe-
cializada, deben ser dispuestas en una ordenada relaci6n. Los terminos bisicos
o pilares y los que expresan las divisions consagradas o can6nicas de una disci-
plina (v. gr. las de la botinica, zoologia, medicine, etc.), no suelen estar (aun-
que haya excepciones) subordinados uno con respect al otro, sino mis bien
relacionados cronol6gica, metodoi6gica o hist6ricamente, v. gr. filosofia y reli-
gi6n, anatomia y fisiologia, derecho civil y derecho mercantil. No siguen estas
relaciones algunas subdivisions de gran importancia, como ocurre con la histo-
ria europea en la clasificaci6n de Dewey, en que el orden expuesto: Inglaterra,
Alemania, Polonia, Hungria, Francia, Italia, Espafia, Rusia, Escandinavia, es
arbitrario y no obedece por lo tanto a ninguna raz6n, sea cronol6gica (origen
de las naciones) o practice (ordenaci6n alfabitica).
En las nueve secciones en que se divide el Derecho en el sistema Dewey es
facil advertir el mismo fen6meno. En efecto el primer termino de la subdivision
es el derecho international, cuando en buen principio este termino debiera ocu-
par un lugar posterior al derecho civil y al derecho procesal, porque estas dos
ramas de las ciencias juridicas se conocieron en la historic much antes que la
discipline que fundaran Vitoria y Grocio.
Los cordados (vertebrados), en cambio, en el propio sistema (edici6n 16'),
presentan un orden de relaci6n: peces, anfibios, reptiles, aves, mamiferos, que
es el rnismo que el de su aparici6n en la naturaleza. Tambi4n el orden de las
matematicas (edici6n 16) : aritmitica, algebra, geometria elemental euclidiana,
geometria modern post-euc!idiana, geometria infinitesimal, geometria no-eucli-
diana, trigonometria, geometria descriptive, geometria analitica y cilculo obe-
dece a una raz6n metodol6gica e historic.
En cuanto a la subordinaci6n que Ilamamos, para usar la expresi6n de Ranga-
nathan, en cadena, la l6gica obliga a relacionar los t6rminos de tal manera que
cada uno de ellos sea como una parte de las cosas comprendidas en el anterior
(denotaci6n) y un aumento de atributos o cualidades (connotaci6n) en relaci6n
con el termino que le precede. (Asi, ciencias puras, matemiticas, cilculo, funcio-
nes de variables complejas y funciones algebriicas representan una ordenaci6n
decreciente en que cada t6rmino posee mayor denotaci6n y menor connotaci6n
que el que le sigue).








CUPA BIILIOTECOL6GICA


Vemos, pues, que la ordenada relaci6n de terminos que es un sistema de
clasificaci6n se refiere, 1') a los :erminos bisicos (o pilares) de la clasificaci6n,
2) a los t6rminos en que se ha dividido uno mis amplio, y 3') a la subordi-
naci6n en cadena de los terminos a partir de'cada pilar
Pongamos para explicar esto iltimo un ejemplo basado en el pilar Ciencias
sociales (edici6n 16'), desmesuradamente extenso en el sistema Dewey.
Ciencias sociales 300
Economia political 330
Problems econ6micos laborales 331
Relaciones entire el capital y el trabajo 331.1
Desempleo 331.13
Prevenci6n del desempleo 331.137
Reempleo 331.138
Como es ficil de apreciar cada termino de la cadena es mis amplio en con-
tenido que el que le sigue; pero, por lo mismo, posee menor niimero de atributos.
El termino Problemas econ6micos laborales, v. gr., comprende el contenido de
los terminos que le siguen; pero no sus atributos especificos, por lo mismo que
6stos no entran en la idea general que uno se forma de aquel termino. Si decimos
Prevencidn del desempleo estamos refiri6ndonos a una cuesti6n especifica del
trabajo. Significa, en otras palabras, que, dentro de Problemas econ6micos la-
borales podemos hallar incluido el desempleo como uno de sus elements inte-
grantes; mas no incluidos sus atributos especificos, que no son propios de las
cosas que entran en el primero.
Algunas parties del sisteina Dewey (edici6n 1'") usan las divisions de un
termino sin conservar la misma notaci6n basica -355, en el caso de Cieicia
nilitar-, lo que da lugar a que parezcan parte de un termino superior.
Ejemplos:

.Administraci6n pdblica 350-354
Administraci6n de los gobiernos centrales 351
Administraci6n de los gobiernos locales 352
Gobierno federal y estatal de los EE. UU. 353
Administraci6n de los gobiernos centrales de otros paises 354

Ciencia military 355-359
Elementos de la lucha armada 355
Infanteria 356
Caballeria y servicios montados 357
Otras armas y servicios 358
Fuerzas navales 359

Vemos aqui c6mo las divisions sefialadas con las notaciones 355, 356, 357,
358 y 359 son parte de la Ciencia military, aunque se han dispuesto en lugares
que, en buena teoria, corresponderian a divisions del derecho administrative,
cosa que la clasificaci6n, al introducir al lector en el uso de los sumarios, deno-
mina t6picos coordinados, citando como ejemplo 440 Frances, provenzal y cata-
lan, aunque no se ve c6mo se aplica esto a la notaci6n 350, que comprende dos
ciencias tan diferentes como el derecho administrative y la ciencia military.
Asimismo la filosofia medioeval aparece en el mismo sistema como una sub-
divisi6n (la novena: 189) de la filosofia antigua y oriental (180). Lo mismo
acontece con los Estados del Nordeste de los Estados Unidos, que aparecen como








CITBA BIBLIOTECOiAGICA


division de la America del Norte y no de los Estados Unidos como naci6n. Lo
correct hubiera sido subdividir el termino Historia de los Estados Unidos sin
ocupar el espacio destinado a otros aspects de la Historia de la America del
Norte, dentro de la cual hay que situar a Mexico, paises de la America Central
y las Antillas.
Las ideas (terminos) que ocupan un sistema no deben cerrar el paso a los
nuevos aportes del saber. En las clasificaciones abstractas, es decir en las que
estin desprovistas de todo utilitarismo, sin mis fin que la exposici6n del cono-
cimiento, no existe ningun inconvenient prictico que se oponga a cualquier
expansion, porque el sistema carece de notaciones o simbolos que dificulten la
interpolaci6n de nuevos terminos. En las clasificaciones bibliogrificas depen-
deri del sistema de notaci6n usado el que las interpolaciones se produzcan sin
menoscabo del orden l6gico y previamente establecido de los tirminos.
Esta propiedad de la notaci6n para acoger en su seno a los nuevos terminos
recibe por Ranganathan el nombre de hospitalidad. Dependeri, pues, de esta
propiedad el que un sistema pueda expansionarse segfin convenga a sus necesi-
dades, o se convierta en un obsticulo para dar acogida a los nuevos aportes del
conocimiento. Dewey, por ejemplo, produjo, con la introducci6n de las deci-
males en la notaci6n, el advance mis notable operado en su tiempo en un sis-
tema de clasificaci6n. Por lo contrario la clasificaci6n de la Biblioteca del Con-
greso de Washington represent, aunque no lo parezca, un.paso atris en punto
a notaci6n, aunque en algunos lugares del sistema se ve el interns en-introducir
tambien los nfimeros decimales, especialmente cuando no es suficiente la hospi-
talidad de los nimeros absolutos usados por el sistema original.
Aunque la notaci6n en si, por muy alta que sea su bondad, no es el expo-
nente de la calidad de una clasificacidn, es evidence que su hospitalidad en los
dos extremes del mismo simbolo, como ocurre con la notaci6n ranganathiana,
unida a su capacidad para traducir artificialmente el significado especifico del
termino, han convertido al simbolo en la piedra angular del sistema de clasifi-
caci6n. Tal ha ocurrido tambien con Dewey despues de ochenta afios, en que.
a despecho de sus numerosos errors y de las anticuadas relaciones entire sus
terminos, todavia sigue imponiendose y conquistando ad'eptos. Es possible, como
afirma Ranganathan, que la Biblioteca Congresional de Washington, al auspi-
ciar las nuevas ediciones de Dewey, haya contribuido a darle una vida artificial
mis alli de sus propias posibilidades; mas es evidence que sin su peculiar nota-
ci6n decimal de nada hubiera valido el apoyo official de la biblioteca national
de los Estados Unidos, interesada mis en su propio sistema que en otro alguno.
Hasta aqui hemos tratado del termino en la clasificaci6n. Veamos ahora
c6mo el catilogo alfabetico de materials, al expresar el contenido o asunto de los
libros, tropieza con la prinr.era dificultad insalvable. Cada libro (el libro-con-
cepto, por supuesto) present siempre una modalidad en el asunto que no vuelve
a hallarse en otro alguno, a pesar de lo cual el catalog no puede destacar a la
vez, con un epigrafe particular, la especificidad y la modalidad del tema.
El hecho result ficil de comprender. El termino es la palabra l6gica que
expresa una idea enteramente separada de otra; el epigrafe es la palabra o frase
(o palabras o frases separadas por un sign) con la que se da a conocer el
asunto de que trata no s61o un libro, sino muchos.
El termino no tiene otro interns que el de expresar una idea. El epigrafe
atiende a cuestiones eminentemente prActicas. Y ya que en esto esti la esencia
de la cuesti6n, esclarezcamos el punto con algunos ejemplos:








CUrA PIBLIOTECOL6GICA


(1) Termino. Relaciones entire el capital y el trabajo en Francia durante
el period 1918-1930.
Epigrqfe possible. Capital y trabajo Francia Siglo XX.
Habria que preguntarse si se han escrito muchos libros sobre el asunto ex-
presado por el tirmino, y si valdria la pena destacar el period exacto que el
libro estudia. Si asi fuese el epigrafe diria: Capital y trabajo Francia 1918-
1930.
(2) T"rmino. La Biblia y la moral de los primitives habitantes de las
trece colonies inglesas en los Estados Unidos.
Epigrafe possible. Biblia Influencia moral EE.UU. Colonias inglesas.
Admitiendo que este complicado epigrafe fuese el mejor para expresar el
asunto del libro, es lo cierto que no alcanza a captar la totalidad de la idea.
El epigrafe, ya de por si extenso, tendria que hacerse mis precise a6n, estre-
chando el concept con otro subepigrafe, lo que daria: Biblia Influencia mo-
ral EE.UU. Colonizaci6n inglesa Siglo XVII.
SQuiin, sin saber de antemano el orden de prelaci6n entire las parties del
epigrafe, o sin la ayuda de todo un aparato de envios, podria adentrarse por los
vericuetos de este complicadisimo epigrafe y captar lo esencial y propio de la
material de los libros representados en el catilogo por ese encabezamiento
comun?
Pero a6n admitiendo que tal dificultad no fuese insalvable, todavia habria
un punto que quedaria en pie y es que tal epigrafe expresaria en fin de cuentas
no s61o la influencia moral de la Biblia en los primitives habitantes de las trece
colonies inglesas en los EE. UU., sino en los colonizadores ingleses de todo el
siglo XVII, lo que no se aviene con el asunto especifico. Habria que precisar
aun mis el epigrafe de la siguiente manera: Biblia Influencia moral EE.UU.
- Colonizaci6n inglesa 1620-1690.
Los epigrafes, como son formas de clasificar (agrupar) el contenido de los
libros (clasificaci6n en el catilogo), no representan el asunto de una sola obra,
sino el de todas aquellas que poseen las mismas caracteristicas, atributos o cua-
lidades. El termino, por el contrario, no expresa mis que una sola idea entera-
mente separada de otra. El primero es un instrument prictico de access al
libro-concepto o al libro-objeto; el segundo, una palabra 16gica de valor pura-
mente abstract.
La consecuencia direct de lo anterior es que el epigrafe require todo un
cuerpo de normas para su aplicaci6n, que conciernen: (1') a la parte de la
oraci6n por la cual debe principiar el epigrafe, segun el idioma, (2") a la cons-
trucci6n literaria, (39) al numero gramatical, (4") al mayor o menor grado
de su precisismo cientifico o ticnico, (5") a la subdivision de las palabras o fra-
ses empleadas, y (6') al orden alfabitico o de otra indole de la colocaci6n de
las fichas.
Los epigrafes y los t6rminos pueden a veces coincidir en su construcci6n;
v. gr. Anatomia humana, psicologia, geometria, Biblia, pintura, derecho admi-
nistrativo, urbanismo, etc. En otros casos la coincidencia es improcedente, v.
gr. filosofia de la education. Cualquier persona comprendera en el acto que la
idea fundamental expresada en este termino se destacari mejor si el epigrafe
escoge el segundo substantive (educaci6n) y lo coloca de tal manera que el
primero venga a ser -como es en realidad- una idea subordinada. En la pric-
tica el epigrafe quedaria redactado asi:








CiIRiA BIBLIOTECOL6GICA


Educaci6n Filosofia
Esta libertad de que se goza en la formaci6n de los epigrafes es precisamente
lo que hace dificil la organizaci6n de un catalog alfabetico de materials, sobre
todo si deseamos hallar un equilibrio entire el epigrafe especifico y los epigrafes
vecinos, relacionados por un parentesco ideol6gico. Ese equilibrio dependeri
del genio propio de cada idioma, del tipo de biblioteca, de los hibitos imperan-
tes en el medio ambiente cultural en que se organize el catilogo y de la prepa-
raci6n professional de los catalogadores; porque, a despecho de todo lo que se
dik.a en contrario, la maestria en usar las palabras como vehiculos intermedia-
rios centre el libro-concepto y el lector esti menos difundida de lo que a primera
vista pudiera suponerse, aun entire personas de formaci6n universitaria. No es
de extrafiar que sea asi teniendo en cuenta que el hAbito de pensar 16gicamente
-que a tal cosa equivale manejar con 6xito una encyclopedia o un catilogo-
es much menos comfin de lo que parece.
Para comprender este equilibrio escojamos los mismos terminos que sirvie-
ron de ejemplo mis arriba, al hablar de las subdivisions en cadena. Veremos
que el termino Prevenci6n del desempleo expresa una idea cuya claridad result
inobjetable como frase; no asi como epigrafe, pues la 16gica no quedaria bien
parada si el asunto del libro se expresase de otro modo que con la palabra des-
empleo. Por lo tanto el substantive que va a convertirse en epigrafe iri a ave-
cindarse junto a los otros que, con distintas subdivisions (subepigrafes), com-
pondrin un grupo de modalidades especificas dentro del mismo asunto funda-
mental.

Ejemplo:
Desempleo. (Como asunto general: textos, tratados, etc.)
Desempleo Agencias.
Desempleo Bibliografia.
Desempleo Prevenci6n.
Desempleo Argentina.
Desempleo Cuba.
Desempleo EE. UU.
Desempleo Francia.

Se ve mejor en otros ejemplos la necesidad de agrupar los epigrafes corres-
pondientes bajo una sola palabra, y hacienda caso omiso del orden alfab&tico
basado en la construcci6n direct. Asi tenemos los signientes casos:
Historia de Francia.
Geografia de Francia.
Arqueologia francesa.
Biografias francesas.
Condiciones econ6micas de Francia.
Constitucicn francesa.
Estadisticas de Francia.
Obras piLblicas de Francia.
Political francesa.
Political econ6mica en Francia.
Relaciones exteriores de Francia.
Vida intellectual de Francia.
Viajes por Francia.








CUPA BIBLIOTECOLOGICA


En todos estos terminos escogidos como ejemplos hay un comun denomi-
nador que es como la idea fundamental en relaci6n con la cual el tema de cada
termino no es sino una variante. Ese comuin denominador es, en algunos casos,
el substantive propio (Francia), o, en otros casos, el adjetivo de nacionalidad
(francesa); pero ambos pueden fundirse en el primero. Asi, la palabra Francia
ha hecho el milagro de avecindar asuntos que el sistema de clasificaci6n y la
construcci6n gramatical del tirmino mantendrian separados, tanto por raz6n
de la ordenada relaci6n del sistema como por la situaci6n alfabetica de las pri-
meras palabras.
Con Francia como palabra ordenadora, tendremos el siguiente grupo:

Francia Arqueologia.
Francia Biografias.
Francia Condiciones econ6micas.
Francia Constitucion.
Francia Estadistica.
Francia Geografia.
Francia Historia.
Francia Obras pfblicas.
Francia Politica.
Francia Politica econ6mica.
Francia Relaciones exteriores.
Francia Viajes.
Francia Vida intellectual.

La agrupaci6n bajo la misma palabra inicial no es siempre possible, y, en
algunos casos, considerando el idioma, no result aconsejable, especialmente
cuando el adjetivo, convertido en substantive, le hace perder al epigrafe el sen-
tido que conservaba en su construcci6n direct. Examinemos el tirmino Bomba
at6mica. Convirtimoslo 1P) en Atomo Bomba, 2) en At6mica, Bomba.
En el primer caso pareceri como si quisieramos decir que Bomrba es una sub-
divisi6n de Atomo, o que Bomba es como una modalidad del studio del Atomo
lo que result a todas luces absurd. En el segundo caso violamos una norma
fundamental del epigrafe en espafiol: la de pricipiarlo siempre por un substan-
tivo. Lo correct, en este caso, es usar el epigrafe en la misma forma direct
que el termino.
Lo que se ha tratado hasta aqui puede compendiarse contrastando en una
series de puntos las dos ideas estudiadas, a saber:
(1') Los terminos son ideas que toda clasificaci6n relaciona y ordena; los
epigrafes son las palabras o frases que procuran destacar en el catilogo alfab6-
tico las ideas fundamentals contenidas en los libros.
(29) El termino es capaz de precisar con exactitud el alcance de la idea; el
epigrafe rara vez logra ese precisismo, ni comparado con el tirmino ni con la
notacion.
(39) El conjunto de los t6rminos de un sistema de clasificaci6n represent
el conocimiento universal o la parte de este a que va destinado el sistema; el
conjunto de los epigrafes, generals o especializados, es el instrument de acceso
al contenido de los libros clasificados. El primer conjunto represent un valor
potential; el segundo, un valor real.








CUBA BIBLIOTECOL6GICA


(4') El t6rmino y la notaci6n pueden ser (aunque s61o en teoria) dos ma-
neras de expresar la misma idea; el epigrafe y el tirmino no consiguen expresar
lo mismo en un pie de igualdad.
(5") Los tirminos siguen una ordenada relaci6n que variari segun el sistema
de clasificaci6n; los epigrafes cambiaran segun vayan volvi6ndose anticuados o
inadmisibles los t6rminos que sirven de base.
(6') La agrupaci6n de los t~rminos es un hecho invariable en cada sistema;
la agrupaci6n de los epigrafes es obra del ingenio creador y capacidad de adap-
taci6n del bibliotecario en jefe.
(7') Los terminos ya existentes en un sistema de clasificaci6n ofrecen hos-
pitalidad a otros s6lo en la media en que la notaci6n tenga la debida flexi-
bilidad; los epigrafes presentan problems de hospitalidad que son mas bien
de tipo professional: recatalogaci6n por material, rectificaci6n de envios, modifi-
caciones de la ficha de control, etc.
(8') Los terminos del sistema necesitan de un indice alfabetico correspon-
diente; los epigrafes usados en el catilogo, de una lista official.
(9") Los terminos, como paiabras l6gicas, no necesitan subdivisions; los
epigrafes, como vehiculos intermediaries, no pueden cumplir su cometido sin
constantes subepigrafes.
(10') Un solo termino logra expresar una idea global y finica, inconfun-
dible y l6gica; un solo epigrafe logra eso muy raras veces.
(11") En espafol, como en otros idiomas, el termino y el epigrafe deben
principiar con un substantive. S1lo en el indice alfabetico del esquema (lo que
se conoce con el nombre de indice relative), con el fin de facilitar la bfisqueda
de los terminos, aparecen istos con una construcci6n irregular.
















LA DECIMASEXTA (16') EDICION DE LA CLASIFICACION
DE DEWEY(*)

Por Jorge Aguayo


La vitalidad del sistema de clasificaci6n decimal de Melvil Dewey entra ya
en el dominion de lo fabuloso. Tal parece que la fama que lucia que iba a extin-
guirse en 1942, con la aparici6n de su d6cimacuarta edici6n, desafortunada por
muchos concepts, vuelve de nuevo ahora a resurgir, como modern ave finix,
para ofrecernos un espectaculo 6nico de asombroso renacer.
Desde la publicaci6n de la d&cimacuarta edici6n en 1942 el sistema Dewey,
enormemente expandido, presentaba sintomas de inevitable decadencia. Parecia
como si la afortunada estrella de su fundador se fuese a hundir en el ocaso, en
plena alborada de sistemas nuevos, que habian aprovechado los cambios que
el tiempo dejara en la clasificaci6n del conocimiento human prevaleciente en
la epoca de Dewey.
Esta filtima edici6n, aunque s6lo posee 17,928 asientos separados, en vez
de los 31,364 de la edici6n decimacuarta, lo que represent un 43% menos en
comparaci6n con esta iltima, ha recolocado 1603 t6rminos, cantidad que signi-
fica un 9% de alteraciones, elevada proporci6n que ya empieza a cambiar la fiso-
nomia del sistema. Y es que a este le ha venido ocurriendo lo que a las antiguas
obras de texto, que, cuando el plan es excelente y el credito del autor universal,
las reediciones, ain apartandose cada vez mas del original, siguen conservando
en la portada el nombre de su fundador.
La trascendente innovaci6n que introdujera Dewey, sin embargo, no radica
en las relaciones 16gicas de los t6rminos ni en la clasificaci6n filos6fica del cono-
cimiento, tal como el autor las forj6 en 1876, sino en el lenguaje artificial que
concibiera para traducir las ideas. Lo que atrae todavia, hasta el extreme de
apasionar a sus defensores, es su notaci6n decimal, a cuyo encanto ha sucum-
bido la inmensa mayoria de sus adeptos.
No creemos nosotros, como algunos autores, que la peri6dica revision del
sistema constituya un atractivo especial. Los bibliotecarios, como hombres de
orden, poseen un espiritu opuesto a los cambios producidos con regularidad.
Conocen en la practice todo el trastorno que significa reclasificar una colecci6n
de libros, aunque s61o sea de modo parcial, y si los profesionales han sido sedu-
cidos.por este sistema desde su invenci6n es por su ingenioso lenguaje num6rico
de resonancia universal.
No vamos a explicar aqui los defects que saltan a la vista en la clasifica-
ci6n que ahora estudiamos, y que son consubstanciales al sistema mismo, cual-
quiera que sea la edici6n. Nos limitaremos a enumerarlos: 1) el reducido nil-
mero (nueve) de pilares o terminos bisicos, 2) el corto numero (nueve tam-

(*) Los editors de esta obra solicitaron de la Directora de CUBA BIBLIOTECOLOGICA
una nota critical. Imposibilitada de realizarla por hallarse ausente del pals le fu6 enco.-
mendada la labor al Dr. Jorge Aguayo, professor de Catalogaci6n y Clasificaci6n de la
Escuela de Bibliotecarios de la Universidad de la Habana. Dada la importancia de la
obra, nuevos juicios aparecerdn en el pr6ximo nmero.








CU-1A BIBLIOTECOI.6GICA


bien) de expansiones que admite cada termino, 3) la inevitable extension alcan-
zada por algunas de sus notaciones (a veces siete u ocho cifras), 4) los numero-
sos tdpicos coordinados observados en el sistema (para sefialar la existencia de
terminos colocados en formaci6n, es decir uno a continuaci6n de otro, ocupando
las ultimas notaciones que te6ricamente son parte de la expansion future de los
terminos anteriores), y, 5) la err6nea ubicaci6n de ciertos pilares bisicos que,
como la lingiiistica y la literature, debieran hallarse pr6ximos entire si, tal como
lo han hecho el sistema de la Biblioteca del Congreso de Washington y otros
mis. (Para un tratamiento complete del asunto remitimos al lector a la consult
del bibliotecario norteamericano Bliss, The organization of knowledge in libra-
ries and the subject-approach to books y del indio Ranganathan, Prolegomena
lo library classification.)
La lecture de secciones enteras de la nueva edici6n, comparandolas con las
mismas de las ediciones dicirraquinta y decimacuarta, es convincente. Y es extra-
ordinario que eso nos ocurra a los que hemos sentido el impact de la critical
de Bliss y conocido dia a dia, durante mis de veinte afios, en el trabajo y en la
ensefianza, los enormes defects de un sistema que apasiona y decepciona a la
vez.
Prescindiendo de su forma tipogrifica, notablemente mejorada, lo primero
que salta a la vista al hojear el texto y el indice de la obra que estamos comen-
tando es la ingeniosa manera de que se ha valido el editor para mantener infor-
mado al clasificador de los cambios de terminos y notaciones hallados en las dos
ediciones anteriores. Si la edici6n se hubiera limitado a alterar notaciones
sin hacer mis aclaraci6n, puede asegurarse que esa eficacia se hubiera
reducido en enorme proporci6n. Ahora, con esta referencia constant a las dos
ediciones anteriores, es possible seguir usando, por ejemrplo, la clasificaci6n deci-
macuarta sin necesidad de consultar, salvo casos especiales, otra edici6n que esta
que comentamos.
El otro punto que llama poderosamente la atencion, aun sin necesidad de
leer la introducci6n del editor, es la multiplicaci6n de los sumarios al pie del
termino,bAsico de cada material, siempre y cuando las subdivisions de esta ilti-
ma sean tan numerosas que result confuso abarcar de una ojeada su contenido.
Es'esto especialmente util en las ciencias puras y en la tecnologia (ciencias apli-
cadas), en las que son mis extensas y frecuentes las expansiones.
La terminologia del sistema ha sido cuidadosamente modernizada y expan-
dida, y, en ciertos casos, aclarada debidamente. Es de notar que, para los lec-
tores de habla espafiola, muchas ideas han perdido con el ingles usado en esta
edici6n la confusion que se notaba en la edici6n decimacuarta. En algunos casos,
cuando el t6rmino nuevo pierde el poder de evocar la idea anterior, una nota nos
recuerda cual fue el termino antiguo. De parecida manera las notas puestas al pie
de multitud de tirminos sefialan otros que expresan ideas iacluidas en la misma
notaci6n. La mayor parte de los concepts expresados por various terminos dife-
rentes, colocados a la cabeza de la secci6n, han quedado aclarados en tdpicos
coordinados, enlazados estos con conjunciones copulativas o con el uso de comas;
otras veces se logra esa aclaraci6n con el uso de un t6rmino incluido entire parente-
sis. Todo esto significa tna important comprensi6n de la psicologia de los que
trabajan con obras de consult.
Muchos terminos estin imuy bien definidos o aclarados en notas; en algu-
nos casos se establecen verdaderas normas de clasificaci6n, tan tiles como las
que pudieran hallarse en un c6digo de la material. En la mayor parte de los
casos el termino y su notaci6n remiten a otras parties del sistema que contienen
ideas conexionadas, muy parecidamente a como se hace en el indice.
De las tablas suplementarias: determinantes geogrificas, de forma (0), de
puntos de vista (00), comunes varias (000), lengua y literature y divisio-








CUr-% BIBLIOTECOLOGICA


nes filol6gicas, s61o se han mantenido la primera (determinantes geogrificas)
y la segunda (determinantes de forma), esta uiltima situada al principio del tomo
primero (p. 89-93), a continuaci6n del tercer sumario. La notaci6n internal
especial para Shakespeare, que no aparece en la edici6n decimacuarta y si en la
decimatercera, vuelve a ocupar un lugar al final del indice, sirviendo de ejemplo
para la elaboraci6n de otras esquemas similares.
Es muy interesante hacer notar c6mo los editors han sabido incorporar,
como determinante de forma, ademis de la biografia, ya aceptada en la edici6n
decimaquinta, la bibliografia, para cuando se quiera ubicar 6sta junto a los
libros de la misma material. En adelante una bibliografia de quimica general se
podri situar con los libros de quimica en 540.16 o en la bibliografia general,
en 016.54, y una de quimica inorginica en 546.016 lo mismo que en 016.546.
Asimismo los editors han resuelto el problema de la legislaci6n especializada
cuya ubicaci6n no se encuentre previamente sefialada en el sistema. En lo suce-
sivo la determinante 026 podri usarse en vez de la antigua notaci6n 00037, de
engorrosa aplicaci6n.
La cultural (hibitos, tradiciones, ticnicas, valores, creencias, etc. del homo
sapiens), cuya soluci6n se intent ya en la edici6n decimaquinta, tiene ya una
clasificaci6n propia (301.2), ubicindose la cultural de un solo pais en la parte
en que se describe 6ste, junto a sus caracteristicas nacionales (914-919). Esta
cuesti6n habia venido siendo motivo de constant preocupaci6n y duda entire
muchos bibliotecarios.
El derecho ha sido notablemente mejorado, no s61o modernizando la termi-
nologia antigua, sino modificando y ampliando la clasificaci6n. Tal vez no
satisfagA plenamente al entendido en las ciencias juridicas; pero que sirva de
atenuante a sus deficiencies el que estas disciplines son de las mis dificiles de
enmarcar dentro de un esquema de clasificaci6n de biblioteca. Digalo si no la
clasificaci6n de la Biblioteca del Congreso de Washington, que ha dejado para
el final, despues de mis de cincuenta afios, la clasificaci6n del derecho.
Algunos aspects del sistema pudieran haber merecido, a nuestro entender,
un tratamiento mejor. Nos limitaremos a sefialar cinco:
(1) Al referirnos a la edici6n espafiola de la decimaquinta edici6n en ingles
dijimos en esta misma revista(*) que los catilogos impress de las bibliotecas,
actualmente clasificados en 017; 018 y 019 debieran clasificarse en 025.36,
025.37 y 025.38, dejando el termino intercalacidn de fichas para ser ubicado
en 025.39. Nuestro argument es que si los studios sobre el arte y la ciencia
de organizer estos catalogos se clasifican en 025.3, no vemos la raz6n para no
dar a estos catilogos la misma notaci6n bisica. Otra soluci6n seria como si el
catilogo de los insects de un museo tuviese que clasificarse fuera del lugar en
que se sittian los textos de entomologia. A mayor abundamiento conviene decir
que bibliografia y catilogos de biblioteca son, como todq el mundo sabe, dos co-
sas diferentes.
(2) La parte destinada a la historic de los Estados Unidos de America,
comparada con el resto del sistema, sorprende por su excesivo tamaiio. Hubiera
sido mejor -tal vez ese sea su destino- hacer una edici6n especial para uso
de las bibliotecas especializadas.
(3) No nos satisface poner en una misma notaci6n historic econ6mica, geo-
grafia commercial, geografia econ6mica y condiciones econdmicas. El segundo
sobre todo result chocante.

(*) La traducci6n espafiola de la d6cimaquinta edici6n de Dewey. (2 6poca, vol. 1,
no. 2, abr./jun. 1956).








CUBA -BI3I.IOTECOi,6GICA


(4) Las revistas de habla espafola generals, publicadas fuera de Espafia,
se dividen como 940-999; ej. Argentina 056.982. Seria de desear, sin embargo,
que se siguiese en esto el mismo consejo dado para resolver la literature hispa-
noamericana, es decir que se usasen las letras antepuestas; ej. A056, Argentina;
E056, Ecuador; U056, Uruguay.
(5) La preceptiva del idioma (que no es exactamente la ret6rica, al menos en
el sentido que esta palabra tenia entire los clisicos de Grecia y Roma) debe tener
un lugar aparte en el esquema, dentro de cada idioma o literature, cosa que no
vemos resuelta en esta iltima edici6n.
Conclusion. La edici6n decimasexta de la clasificaci6n de Dewey, despo-
jada ya de multiples errors, inexactitudes y antiguallas, vuelve de nuevo a ocu-
par el lugar que por su pasado prestigio le corresponde, bien entendido que ello
no significa que el sistema haya vencido -cosa imposible- todos y cada uno
de los defects inherentes a su naturaleza y estructura. Las conexiones entire sus
terminos (lo que se conoce con el nombre de l6gica de las relaciones) y el limi-
te de nueve para divisions y subdivisions son sus defects estructurales mis im-
portantes, irremediables mientras se mantenga el sistema de notaci6n decimal.
Las ciencias, especialmente las aplicadas, progresan hoy en dia a un ritmo
veloz. De un afio a otro nuevos inventos y descubrimientos tornan anticuados
los concepts cientificos y los m6todos de la ticnica. Lo que antes parecia incon-
movible, hoy no es mis que terreno movedizo. Ninguna concepci6n del mundo
pasa ya de ser un esquema provisional. Y lo que precisamente no preve el
sistema Dewey es la ubicaci6n de los libros cuyos concepts han perdido actua-
lidad en el curso de los afios.
A pesar de todo lo dicho Dewey vuelve a despertar la atenci6n y el interns,
esta vez no s61o por su notaci6n, sino por la reconstrucci6n y modernizaci6n
de su terminologia, que, durante muchos afios, habia sido su lado debil. Viejas
peticiones de los mas entendidos bibliotecarios han sido satisfechas. El derecho,
la literature hispanoamericana, la historic de los paises del continent iberico.
los nuevos adelantos de la tecnologia y multitud de pequefios y grandes erro-
res han merecido la'mis acuciosa consideraci6n por parte de los consejeros de la
edici6n. Y si todas las rectificaciones no han sido llevadas a cabo se ha dado
por lo menos un gran paso de advance.
Dewey subsistira mientras no surja otro sistema capaz de Ilegar comb 61 a la
biblioteca standard, o no vengan controls automiticos, con la tecnica mis
avanzada a la cabeza, a introducir notaciones mis ajustadas a la tarea mecinica
que hari las veces del tedioso trabajo de buscar la informaei6n apetecida.















L IBROS


McColvin, Lionel R. Servicios para nifios en las biblidtecas piblicas. [Paris]
Unesco [1957] 114 p. (Manuales de la Unesco para las bibliotecas p6bli-
cas, 9).
"Escrito desde un punto de vista international mas bien que national" que
asegura su universal aprovechamiento, el ultimo de los manuales para las biblio-
tecas publicas de la Unesco es una obra de valor y utilidad, especialmente para
aquellos paises que aun no han desarrollado debidamente sus servicios biblio-
tecarios, pero que ya comienzan a salir de su inercia y a actuar. por superar esa
deficiencia lamentable. Lionel R. McColvin, bibliotecario de prestigio y expe-
riencia, desarrolla el tema que le ha sido encomendado con capacidad y eficiencia.
Dentro de la brevedad y la concisi6n requeridas en esta clase de trabajo, sin que
la exposici6n pierda interns, el autor va trasmitiendo sus conocimientos, proba-
dos en largos afios de fructifera labor professional, y consigue lo que es todavia
mis important: contagiar a sus lectores su optimism y su sincera fe en la
eficacia de estos servicios que todo pais debe ofrecer a sus nifios y j6venes como
parte de la educaci6n que esta obligado a darles.
La comprensi6n cabal de lo que la lectura puede representar.en las primeras
etapas de la vida, la confianza en su influencia benefica y el entusiasmo en la
tarea de dar a los nifios ese tan necesario alimento de realidad y fantasia, se ma-
nifiestan en toda la obra y, como profesi6n de fe, quedan sintetizados en el pie
de grabado de la hermosa lImina del frontispicio, "El libro es siempre para los
nifios una ventana migica abierta sobre el mundo" y desde le primer pirrafo de
la Introducci6n: "Los libros son esenciales para que los nifios gocen plenamente
de su nifiez y para que aprendan a utilizar ampliamente sus dotes y sus aptitudes
en servicio de la comunidad y de la felicidad propias. Si no establecen el debido
contact con buenos libros, o si ese contact se corta al terminar el period esco-
lar, la pirdida sufrida es grave y a menudo irreparable".
La obra se present dividida en trece capitulos. En ellos se estudia la orga-
nizaci6n de los servicios para nifios, tal como pueden desarrollarse en una biblio-
teca, aun cuando Ista no disponga de grandes recursos econ6micos. El autor ha
excluido deliberadamente aspects de la organizaci6n que resultan faciles de en-
contrar en manuales corrientes de prictica bibliotecaria: descripci6n de boletas,
models, formularios de pedidos, etc., y ha seleccionado para ilustrar el texto,
como ejemplo de lo que se ha echo en los mis diversos medios, un sugestivo
grupo de fotografias que proceden de proyectos experimentales y asociados de
la Unesco: bibliotecas pfiblicas de Delhi y Medellin, Internationale Jugendbi-
bliothek (Munich), de Malmo (Suecia), y los servicios bibliorecarios organi-
zados en Sirs-el-Layan (Egipto) como parte del program de educaci6n funda-
mental de esa comunidad.
La estructura de los servicios y los principios en que se basa es el tema del
capitulo primero. Dentro de 61 se tratan las entidades que suelen respaldarlos,
el caricter de los mismos, sus elements esenciales, d6nde pueden estar localiza.
dos, y se estudian los problems de la ubicaci6n de acuerdo con los recursos: dispo-
nibles. Bajo el titulo Normas, reglamentos y actividades ordinarias se discuten
en el capitulo siguiente la amplitud de los servicios, los derechos y obligaciones
de los lectores, los requisitos y condiciones para el prestamo, y expone el autor









CUBA 131B.IOTECOlOGICA


su criteria respect a la eficacia de las "multas" y sanciones y la mejor manera
de Ilevar los registros. El capitulo 39 trata sobre la disposicion y clasificaci6n del
fondo de libros atendiendo a los distintos grupos de lectores y al uso de las
obras; sobre el trabajo de orientaci6n y asesoramiento, ocupindose tambien del
tipo de catalog que estima mis ventajoso y de la utilidad de las listas selectivas
y las exposiciones como medios de atracci6n del lector. Termina con excelentes
sugerencias y consejos sobre la orientaci6n individual y colectiva del lector infan-
til, sefialando los limits y oportunidad de vista para que sea efectiva en vez de
contraproducente. Dentro de la misma cuesti6n hace 6nfasis en la posici6n del
bibliotecario de nifios con respect a su lectures, su mutuas relaciones, y el ascen-
diente que puede Ilegar a adquirir sobre su public.
El trabajo de extension es asunto del capitulo IV. En 61 se estudian los
recursos de que dispone el bibliotecario para incrementar el interns por los libros
y el uso de la biblioteca: la hora del cuento como la actividad mis comfin y ca-
racteristica de la biblioteca infantil; las charlas, audiciones musicales, proyec-
ciones de peliculas, y la gran variedad de actividades de grupo (clubes de lecto-
res, de coleccionistas, teatrales, etc.) eficacisimos no s6lo para crear y fomentar el
gusto por la buena lectura, sino cambien como medios para desarrollar las apti-
tudes infantiles, la expresi6n oral y escrita correctas, el talent artistic, las con-
diciones de organizaci6n, la iniciativa, etc.
Los problems que se confrontan para crear una atm6sfera atractiva (ubica-
ci6n convenient, instalaci6n funcional, buena distribuci6n de las dependencias,
muebles y equipo adecuados, capacidad suficiente, decoraci6n atractiva, etc.) se
discuten en el capitulo V. A estos temas se afiaden las condiciones de caricter y
la vocaci6n del bibliotecario. que McColvin consider fundamentals para el
6xito. y cuya falta seri de todo punto insustituible por muchos meritos que en
otro sentido se posean; la formac'6n professional del bibliotecario infantil y las
condiciones del servicio.
Tres capitulos (7", 8" y 9") se dedican a la integraci6n de la colecci6n: la
seleccidn y sus principios; el suminisrro de libros y la posibilidad de su mejora-
miento y el fondo de libros. su establecimiento, conservaci6n y mantenimiento
de su equilibrio y calidad. Refiriendose a la segunda cuesti6n sefiala McColvin
la conveniencia y la necesidad de estudiar la bibliografia infantil; de fomentar y
estimular la producci6n de obras escritas para nifios; de emprender la'traducci6n
de las obras mis valiosas de la literature infantil y la adaptaci6n de aquellas que
habiendo sido escritas para adults tienen interns y atractivo para los j6venes.
En los dos capitulos que siguen el author pasa a considerar la colaboracion
de la biblioteca con las escuelas y con los jdvenes, y estudia las funciones y respon-
sabilidades del bibliotecario y del maestro y la forma de compartirlas. Muy ati-
nadamente apunta la conveniencia de que en los planes de studios de las escuelas
normales se incluya instrucci6n en el uso de libros para beneficio inmediato de
los estudiantes y para que istos puedan emplearlos en sus labores docentes y ofre-
cer la necesaria orientaci6n a sus futures alumnos. En el segundo aspect de la
colaboraci6n, que se refiere al trabajo con los adolescents, destaca la important
ayuda que el bibliotecario puede prestarles para vencer las dificultades de su
especial condici6n y evitar asi que Ilegue a perderse el terreno ganado en la etapa
anterior.
El capitulo XII trata brevemente de los problems que plantean al trabajo
bibliotecario los grupos especiales de lectures: individuos enfermos y fisicamente
defectuosos: cojos,, lisiados paraliticos, retrasados mentales, etc., y el fltimo,
"C6mo poner en march los servicios", es el resultado de los conocimientos y la
practice del autor acerca del servicio de extension. Ambas cosas le han permitido
hacer este manual animado del espiritu de la modern y active biblioteca infan-








CURA BIBLIOTECOL6GICA


il, y cuya utilidad va mas alli del campo cxclusivamente professional Padres,
maestros, autoridades educativas, dirigentes de organizaciones que laboran por
el mejoramiento de la juventud, hallarin en esta obra una orientaci6n inteli-
gente y expert cuando su preocupaci6n los Ileve a promover la creaci6n de biblio-
tecas infantiles.
Raquel Robes


American Library Association. Code Revision Committee. Code of cataloging
rules: bibliographic entry and description; a partial and tentative draft for
a ney edition of bibliographic cataloging rules. Prepared for the Commit-
tee by Seymour Lubetzky. (Washington) June 1958. iv, 71 p.
Este anteproyecto de parte de las nuevas reglas de catalogaci6n de la Ame-
rican Library Association ha sido circulado entire los miembros concurrentes al
Stanford University Institute on Catalog Code Revision. El comity encargado
de la revision tiene a su cuidado el studio de los problems que plantea la
elaboraci6n de un nuevo c6digo de catalogaci6n que respond a los principios
funcionales que sirvieron de base a las reglas descriptivas publicadas en 1947
por la Biblioteca del Congreso de Washington.
Mucho es el esfuerzo realizado por la Comisi6n para reunir bajo cada
secci6n los casos similares dispersos a trav6s del vigente c6digo. Se pretend
dar termino a la repetici6n constant de la misma soluci6n de casos que s6lo
varian en la forma, simplificando al mismo tiempo las entradas de los autores
individuals y corporativos a tenor de los dos objetivos del catilogo en lo que
respect a las entradas, y que se pueden resumir de la siguiente manera: bajo
que encabezamiento (autor individual, autor corporativo o titulo) debe pro-
ducirse el asiento de una obra, A) para que ella pueda ser hallada ripidamente
cuando se la busque por alguna de las caracteristicas mrs apropiadas a su identi-
ficaci6n, y B) para que no s61o esa obra, sino sus diferentes ediciones y traduc-
ciones, asi como las diferentes obras de un mismo author, aparezcan juntas en el
catalogo.
Debido a que se hace precise resolver estas dos cuestiones, existe la posibili-
dad de un conflict entire ambas soluciones, mayormente debido a la necesidad
de sacrificar el segundo de los objetivos en interns del primero.
El Sr. Seymour Lubetzky, en la Introducci6n del anteproyecto que comen-
tamos, expone los principios esenciales sobre los-cuales se ha de basar el future
c6digo. La version que hacemos aqui es s6lo de la parte de la elecci6n de las
entradas:
1) La obra de un autor conocido se asienta bajo el nombre de este (sea in-
dividual, corporativo o parte institutional de este iltimo), y esta o no sefia-
lado en la obra. Si la obra esti escrita o preparada por un autor individual o
corporativo para un individuo o corporaci6n a cuyo nombre se public (o cuyo
pensamiento se trasmite) el asiento se hace bajo el nombre de este iltimo, except
cuando sea nombre imprecise o ficticio.
2. Las obras producidas por un autor en colaboraci6n con otros, o compi-
ladas por uno tomando de las obras de otros, se asientan bajo el autor principal
o el compilador en jefe responsible de la obra como un todo; pero una obra
producida conjuntamente por various autores, ninguno de los cuales aparece clara-
mente.comd author principal o compilador responsible, se asienta bajo el autor
designado primeramente en la obra, si no hay mis de tres, o bajo su titulo. ;
hay mis de tres autores.









CU13A 1IBLIOTECOL6GICA


3. La obra cuyas sucesivas parties o ediciones estin preparadas por diferen-
tes autores individuals o corporativos se asientan bajo su titulo; pero si el con-
tenido o titulo es de tal indole que no pueda atribuirse la paternidad a diferen-
tes autores se asienta de la misma manera que otra obra.
4. Una obra reeditada o traducida con o sin adiciones u omisiones se asien-
ta bajo el autor y titulo de la original; pero una obra refundida se asienta bajo
el author y titulo de la refundici6n, relacionindola por medio de una ficha se-
cundaria con la obra original.
5. Los suplementos o parties de otra obra se incluyen en el asiento de esta
si carecen de titulo propio; pero si tiene un titulo distintivo se asientan como
obra separada.
De los principios de selecci6n del nombre del autor s61o sefialaremos, por su
importancia, el que se refiere a los seud6nimos. Dice asi: Si un author puede ser
identificado por varies reud6nimos, o por su verdadero nombre y un seud6-
nimo, el asiento se debe hacer bajo su verdadero nombre; pero si el verdadero
nombre y un solo seud6nimo son consistentemente usados por el propio author
para diferentes tipos de obra, el asiento se harA bajo ambos nombres. (Dada la
importancia de este punto estimamos que merece una exposici6n mas detallada
y clara en la edici6n definitive del C6digo ahora en proyecto.) Es nuestra
opinion que esta cuesti6n debiera enuciarse asi:
Las obras cuyos autores ocultan su identidad bajo un seud6nimo, o bajo
various, deberin ser catalogadas bajo cada nombre supuesto, except, 1V) que el
author use -un seud6nimo que no pueda ser confundido por su apariencia con un
nombre real y se conozca su verdadero nombre, 2") que el autor sea conocido
por su verdadero nombre en las enciclopedias, repertorios y bibliografias del
lugar de su nacimiento.
La distinci6n que hace en la Introducci6n el Sr. Lubetzky entire el uso de
multiples seud6nimos y el uso de uno s6lo no va a nuestro entender al fondo de
la cuesti6n. Siendo el catilogo, en su primer objetivo, un instrument de acceso
al libro, no vemos la raz6n para privar al lector del derecho a hallar con rapidez
la obra buscada, aunque haya de sacrificar el segundo de los objetivos, que, a
nuestro criteria, tiene una importancia menor, que no por eso subestimamos.
La objeci6n que se nos pudiera presentar de que las notaciones internal se-
rian diferentes, segun sean la inicial y demis letras del seud6nimo o las del
verdadero nombre, no hace mAs que eludir la cuesti6n, trasladando el problema
del catilogo a las estanterias, que no es lo que se ha tornado en consideraci6n
al enunciar en las reglas los objetiyos del c6digo de las entradas, aparte de que
la soluci6n propuesta en el anteproyecto divide tambien las obras sin manifes-
tar preocupaci6n por este punto.
El objetivo de las entradas es, primeramente, encontrar el libro particular
deseado, y s6lo despues facilitar el hallazgo de las demis obras por el procedi-
miento de la invariabilidad del encabezamiento. Asi lo ha entendido el ante-
proyecto que analizamos cuando sugiere que las revistas se asienten bajo el titulo
correspondiente a los nuimeros descriptos, de tal manera que haya tantos asien-
tos como titulos cambiados, sin tomar en consideraci6n otro aspect de la
cuesti6n que el de satisfacer el primero de los objetivos mencionados.
Nuestro criteria es que, salvo casos especiales, es preferible tantos encabeza-
mientos diferentes como seud6nimos, remitiendose unos a los otros (como se
sugiere para las revistas) para suplir el segundo de los objetivos de las reglas
de las entradas.








CUFA 131BLIOTECO1,6GICA


Los encabezamientos de los autores oficiales no parece que vayan a sufrir,
en lo fundamental, un canbio apreciable. Los ministerios seguirin siendo enca-
bezados por el nombre del pais correspondiente, cosa que no es de sentir entire
nosotros mas que por las publicaciones de Cuba, ya que nuestra experiencia es
que los lectores van tan naturalmente a buscar el nombre del ministerio como
al apellido de un autor. S61o en las publicaciones oficiales extranjeras tiene esto
sentido. Claro que son pocos los organismos oficiales que tienen dentro de cada
pais un nombre tan definido como el de los ministerios o agencies del gobierno:
pero la excepci6n es tan important que bien merece un tratamiento especial.
En cuanto a las que llama el anteproyecto obras de jurisdicci6n national o
local (como las-constituciones, los tratados, etc.) nos parece correct un cambio
de forma que destaque mejor la paternidad del pais respective, sin dejar de sefia-
lar claramente el tipo de publicaci6n.
Otro aspect notable del anteproyecto es la separaci6n definitive de las
publicaciones del gobierno de la secci6n de los autores corporativos, que apare-
.cia unidas en la segunda edici6n de 1949, considerando como autores corporati-
vos solamente las sociedades e institucioues, entire las cuales ya no habri tantas
diferencias como en las ediciones anteriores.
Y para terminal esta presentaci6n nada creemos de mis interns que dar a
conocer la tabla de materials del c6digo en proyecto, alguna de cuyas parties no
han sido afn bosquejadas. Indicaremos solamente los nombres de los capitulos,
a saber: (Reglas de las entradas:) Glossary (no incluido), Works of personal
authorship, Works of corporate authorship, Works of religious bodies, Gover-
ment publications, Anonymous work, Works based on others works, Special
materials, Special cataloging. (Reglas descriptivas, no incluidas ain en este
anteproyecto, aunque formaran parte del c6digo, como en la segunda edici6n pre-
liminar de 1941, publicada por la American Library Association.)
Jorge Aguayo


Museo Julio Lobo. Bibliografia sobre Revolucion Francesa, Consulado e Im-
perio. La Habana, Imp. Ucar, Garcia, 1958. xi, 161 p.
Redactado "con esmero", como dice en el'prefacio Josy Muller, Conservador
Adjunto de los Reales Museos de Arte e Historia de Bl6gica, acaba de publicarse,
a los cinco meses de terminar su impresi6n, la primera parte del catilogo de la
biblioteca napole6nica de la colecci6n de libros del Sr. Julio Lobo, Director de
la Fundaci6n Lobo-Olavarria.
Aunque la bondad de un catilogo impreso no puede juzgarse s61o por la
forma tipogrifica que adopta, y nos result impossible cotejar aqui la descripci6n
de cada libro con el ejemplar correspondiente -tarea que esti fuera del alcance
del critico-, es lo cierto que la ticnica catalogrifica puesta en prictica en la con-
fecci6n del trabajo no, dice bien a las claras de la presencia y'el espiritu profesio-
nales de la persona entendida que es Audry Mancebo, nuestra inteligente discipula
y distinguida colega. Muy a las claras salta a la vista, pues. el olvido en men-
cionar en la portada de la obra el nombre de la que ha llevado el peso y la
responsabilidad del trabajo desde sus inicios. Es un punto de estricta justicia
que, como biblio:ecarios, estamos en el deber de sefialar.
El orden de los asientos es invariablemente hist6rico. Carecemos sin embar-
go de datos para conocer si la secnencia cronol6gica de las secciones de este cata-
logo impreso (que ed un catilogo de material) es la misma que ha sido empleada
en la colocaci6n de los libros en las estanterias, o sea en la clasificaci6n de la
biblioteca. Podemos, no obstante, afirmar que esta ordenaci6n cronol6gica









CUBA BIBI.IOTECOLOGICA


responded perfectamente a los intereses del entendido en la material que es objeto
de la colecci6n. El indice no es suficientemente explicit, sin embargo, para
conducir al.lector al encuentro del dato buscado. Asi, el titulo: Vie politique,
litteraire et privde de Charles-James Fox (754) no se halla en el indice buscando
bajo Fox. Tampoco la obra Memoires historiques et militaires sur Carnot (422),
puede hallarse bajo Carnot, pues iste, lo mismo que Fox, personajes biografiados
ambos, no aparecen en el indice alfab&tico, que esta estrictamente limitado a los
autores.
Curioso result, ademns, que el indice s61o remita a las piginas del texto,
dentro de cada una de las cuales se incluyen de quince a veinte asientos. Hallin-
dose numerados consecutivamente los libros catalogados (2321 asientos en
total), hubiera sido much mis correct sefialar el numero exacto que le ha sido
asignado en el catalogo a cada obra, tal como hemos hecho al mencionar los
libros que hemos tomado de ejemplos.
Para el bibliotecario es possible que nada llame tanto la atenci6n en este
catilogo como el titulo de Bibliografia adoptado por su autores. Y nada puede
parecer mis extrafio teniendo en cuenta que bibliografia y catilogo son cosas
diferentes en sus objetivos y en sus m6todos, aunque no se nos oculta la frecuencia
con que personas mal informadas -lo que no es el caso de la Dra. Mancebo-
usan un termino por otro.
Tratindose de las obras poseidas por una o mis bibliotecas, el termino bi-
bliografia result iniprocedente, aun admitiendo que, en algunos casos, como
ocurre en las grandes bibliotecas de Paris, Londres y Washington, la colecci6n
representada es tan grande que, desde el punto de vista estrictamente prdctico,
el catilogo presta los servicios de una bibliografia enumerativa. Y aun asi el
nombre del instrument de acceso a la colecci6n debe ser siempre el de catdlogo,
ya que la bibliografia comporta objetivos bien definidos que el catilogo no tiele
el deber de cumplir.
Pese a estos puntos objetables la descripci6n de las obras del catilogo del
Museo Julio Lobo nos luce excelente, hecha con el cuidado del que conoce a fon-
do el compromise contraido con la profesi6n en un pais que todavia necesita
del dolor de la experiencia, sin el cual nada se gesta ni nada fructifica.

J. Aguayo.
I

Cortazar, Agusto R. Vision sintetica de un curso de introduccidn a la bibliote-
coloqia. Santa Fe [Arg.] Instituto Social, Universidad Nacional del Litoral,
1956 [colof6n 1958] 26 p. (Temas de bibliotecologia no. 8).
"He abogado siempre -dice el author de esta interesantisima conferencia-
por una actitud esencialmente humana [del bibliotecario], evitando, por una
parte, que la tecnica mecanice al professional, y por otra, que olvidemos, parape-
tados tras de ficheros y anaqueles, que todo se hace en beneficio del hombre, de
la persona a la cual servimos".
Por supuesto que "todo se hace" political sacerdocio, administraci6n pui-
blica, educaci6n, ejercicio professional, etc.) en beneficio del ser human. Que
ello se.produzca sin que tengamos plena conciencia de su finalidad puede ser un
mal en los que estin lamados a dirigir y puede ser una felicidad para los que.
"parapetados tras de ficheros y anaqueles", s6lo miran el microscosmo en medio
del cual viven y laboran.
El razonamiento del distinguido folklorista argentino y exbibliotecario de
la Biblioteca Central de la Facultad de Filosofia y Letras de la Universidad de
Buenos Aires, nos parece just s6lo si nos referimos a los que no se hallan a gusto








CUBA BIBILIOTECOLOGICA


dentro de la biblioteca; en otras palabras, a los que s6lo trabajan para vivir, sin
que le hayan cobrado amor a su diaria tarea.
El progress human esti hecho de miriadas de desinteresados, que trabajan
por amor al trabajo mismo; pero que no conocen el sentido de su obra ni el
beneficio de sus esfuerzos. Trabajan porque si, porque sienten placer en ello,
sin importarles si estin bien o mal pagados. Otros aprovecharin a conciencia
ese trabajo y le darin contenido human conscientemente realizado. Y en esto
ocurre como con la educaci6n. Pedir que cada maestro tenga una actitud evan-
gelica es pedir una perfecci6n imnosible; seria como renunciar a tener maestros.
Lo important es que la mayoria ame su profesi6n y se aplique a hacer bien su ta-
rea. Otros, los elegidos, sabrin sacar partido de ello.
El Dr. Cortazar ha arrojado con su brillante conferencia una viva luz sobre
lo que debe entenderse por un curso de introducci6n a la bibliotecologia. Los
objetivos sefialados, o sea el alcance del curso, sintetizados en once incisos, son
los siguientes, abreviados aqui por nosotros por razones de espacio. Ellos son:
a) Panorama de'los problems bibliotecol6gicos.
b) Conceptos bisicos, criterios y normas generals.
c) Consolidaci6n de la "conciencia bibliotecaria".
d) Vinculaci6n de los alumnos a los imbitos que reclaman su actividad.
e) Propiciar un equilibrio cntre la especializaci6n t&cnica y la iniciaci6n
cultural.
f) Propender a que la biblioteca sea considerada como unidad orginica y
funcional.
g) Afianzar la concepci6n de esta unidad frente al desarrollo de los departa-
mentos y secciones especializados de las grandes bibliotecas.
h) Servir de nexo entire las diversas materials del plan de studios.
i) Desplegar el panorama de las materials bibliotecol6gicas, estin o no inclui-
das en el program.
j) Ejercitar en el conocimiento y uso de los trrminos t6cnicos.
k) Iniciar a los alumnos en una metodologia del trabajo intellectual.
Termina el Dr. Cortazar con un emocionado mensaje a la juventud, que.
por su trascendencia, va dirigido tambiin a todos los bibliotecarios del mundo:
"Perfeccionen con ahinco -dice- su condici6n de ticnicos, aprovechando
al miximo las enseiianzas de sus profesores y el asesoramiento de sus jefes exper-
tos, pero en su afin de "tecnificarse" no olviden que son personas, criatura de
Dios con una vida de fin trascendente, dotados de un espiritu que debe cultivarse
con la dignidad que corresponde a la excelsitud de su origen y de su destino.
En manos de cada uno esti el modelar una personalidad [... ] que sin desmedro
de su reciedumbre intellectual y del vertigo de la actividad dinimica, conserve
su aptitud para enternecerse con la emoci6n, refinarse con el arte, ahondarse
gracias a la actitud meditativa, valorizarse por el ejercicio habitual de una fecun-
da vida interior".
"Creo legitimo afirmar, j6venes amigos -dice ya al final-, que nuestra
vida cumple su finalidad supreme cuando, convenientemente cultivada, tiene la
dicha y la gloria de ser puesta al servicio de los demas".
J. Aguayo.















NOTICIAS Y COMENTARIOS


De paso hacia Puerto Rico estuvo breves dias en la Habana Miss Marietta
Daniels, subdirectora de la Biblioteca Conmemorativa de Col6n, de la Uni6n
Panamericana. La dinimica colega norteamericana, bien conocida de todos los
bibliotecarios cubanos por sus repetidas visits a nuestro pais, tuvo un extenso
cambio de impresiones con nuestra Presidenta, various miembros del Comite
Ejecutivo del Colegio y otros compafieros colegiados. La conversaci6n, que re-
sult6 interesantisima, gir6 en torno a las actividades de la Uni6n Panamericana
y sus proyectos para el future en material bibliotecaria. Entre ellos se encuentran
la compilaci6n de un vocabulario de bibliotecologia, un studio de los planes de
las escuelas de bibliotecarios de Latinoamerica, la concesi6n de becas para studio
y trabajo, etc., etc.
*

El Dr. Hans-Joachim Bock,--Director de la Biblioteca Ibero-Americana de
Berlin, estuvo various dias en la Habana, iniciando un recorrido por todos los
paises de la America Latina, de various meses de duraci6n. El Dr. Bock visit
varias bibliotecas e instituciones de nuestra capital y tuvo un interesante cambio
de impresiones con un grupo de miembros de nuestro Colegio, encabezados por
la President, Blanca Rosa Sanchez.
La Biblioteca Ibero-Americana de Berlin cuenta en la actualidad con unos
270,000 vol6menes, entire libros y revistas, sobre todos los aspects de Espafia
y America Latina, con pristamo gratuito a todos los lectores de Berlin y pros-
tamo interbibliotecario con otras instituciones de Alemania y el resto de Europa.
El objetivo principal del viaje del Dr. Bock consiste en estrechar relaciones con
las instituciones culturales y bibliotecas de los distintos paises, y recoger mate-
riales para aumentar los fondos de su colecci6n.


La Federaci6n Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios celebr6 una
reunion en Madrid, del 13 al 16 de octubre pr6ximo pasado. La invitaci6n para
concurrir a la misma fu6 recibida por el Colegio con incredible retraso, lo que
impidi6 realizar'las gestiones para nombrar una representaci6n que concurriera
a la reunion. Esperamos conocer los resultados, para darlos a conocer a nuestros
colegiados.


La Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos anuncia la formaci6n de
un comite conjunto de especialistas en derecho y en clasificaci6n de libros, con el
fin de supervisor la confecci6n de un esquema para el derecho anglo-americano
como parte de la clasificaci6n de la Biblioteca del Congreso, Clase K. Las enti-
dades representadas en el comiti son la Biblioteca del Congreso, American Asso-
ciation of Law Libraries, Association of American Law Schools y American
Law Institute. El comit6 ha recibido'la ayuda financiera del Council on Library
Resources, Inc.


Hemos recibido de la Federaci6n Internacional de Asociaciones de Bibliote-
carios (IFLA) el Boletin no. 1 de la Conferencia Internacional de Catalogaci6n








CURA BIBTIOTEcTCO GICA


que tiene en proyecto, con el ruego de darle la mayor difusi6n possible. A conti-
nuaci6n traducimos el contenido de dicho Boletin:
"El Consejo de la Federaci6n Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios
(IFLA) esti preparando la celebraci6n -probablemente a inicios de 1961--
de la Primera Conferencia international dedicada enteramente a promover un
acuerdo international en rrateria de catalogaci6n. La organizaci6n de esta Con-
ferencia ha sido confiada al IFLA Working Group on the Coordination of Cata-
loguing Principles. Una reuni6n preliminary, en la cual el Grupo seri ampliado
hasta unas veinte personas, sera celebrada en Londres en julio de 1959, para
formular los problems a considerar por la Conferencia, redactar una agenda
provisional y encargar trabajos de base. El costo de esta reuni6n preliminary sera
cubierto mediante un donativo ofrecido generosamente por el Council on Library
Resources, Washington, D.C."
"La utilidad de sistemas estandardizados de catalogaci6n ha sido reconocida
desde hace tiempo en el piano national: esto esta comprobado por la compilaci6n
de numerosos c6digos nacionales de leglas de catalogaci6n. Dichos c6digos no
s6lo han permitido a los lectores y estudiantes pasar de una biblioteca a otra
con la confianza de que los catalogos que van a encontrar estaran de acuerdo con
ciertas convenciones establecidas, sino que ban elevado el nivel general de la
catalogaci6n y han demostrado su importancia cada vez mayor como base para
una cooperaci6n entire bibliotecas y para una mayor economic en los esfuerzos
de los catalogadores".
"El interns en la posibilidad de extender estas ventajas a un plano interna-
cional no es nuevo; pero los intentos del pasado dirigidosia ese fin no han tenido
6xito porque se dedic6 demasiada atenci6n a los detalles de los distintos sistemas,
o a un intent de formular un 'c6digo universal de catalogaci6n'. Esto no es ne-
cesario. Si se puede llegar a un acuerdo acerca de unos pocos principios bisicos,
sin gran dificultad sera possible usar en cualquier pais los asientos de catalogaci6n
compilados en otro pais cualquiera, o combinar asientos que provengan de various
paises en un solo catilogo".
"El Consejo de la IFLA cree que este es el moment favorable para conse-
guir este fin. No s6lo se estan llevando a cabo revisiones de los c6digos nacio-
nales en muchos paises, sino que hay sefiales evidentes de una tendencia general
hacia una convergencia en estas revisiones y hacia una disminuci6n de las dife-
rencias internacionales".
"El nombramiento del Grupo de Trabajo en 1954 fu6 el primer paso hacia
la promoci6n de una uniformidad international en la catalogaci6n. El informed
del Grupo acerca de las obras an6nimas y obras de autor corporativo (publicado
en Libri, vol. 6, no. 3, 1956) demostr6 que catalogadores que representaban
tradiciones completamente distintas podian alcanzar un grado sorprendente de
coincidencia en temas muy polemicos. Hasta que punto este acuerdo era acepta-
ble a las autoridades realmente responsables de los c6digos nacionales, era, sin
embargo, algo incierto. Saltaba a la vista que, si se deseaba llegar a resultados
practices, los representantes responsables de las corporaciones nacionales debian
reunirse en una Conferencia general."
"Antes de la Reuni6n Preliminar de 1959, los miembros del Grupo, auxilia-
dos por otros catalogadores representatives, haran un studio comparative de los
mis importantes c6digos de catalogaci6n, para indicar las principles diferencias
entire ellos y descubrir los principios en pugna sobre los que se basan estas dife-
rencias. La reuni6n tendri la tarea de seleccionar aquellos problems que la
Conferencia debera considerar, e invitari a redactar trabajos de base en los que
se propongan soluciones".








CUIA 1IISLIOTECOL6GICA


"En la fase actual, el prop6sito es definir problems, no proponer solucio-
nes. Se solicita de las asociaciones de bibliotecarios y otras organizaciones intere-
sadas en la catalogaci6n que den a conocer a sus miembros el contenido de este
Boletin y los que le seguirin: y todos aquellos interesados en los fines de la pro-
puesta Conferencia estan invitados a comunicar sus puntos de vista y sugerencias
a uno de los Secretarios Ejecutivos del Grupo. Noticias de nuevas discusiones
acerca de la revision de los c6digos, y copias de articulos e informes recientes acer-
ca de los problems de catalogaci6n seran especialmente bien recibidos".
La informaci6n es suficientemente clara para que necesite mis comentarios.
S61o nos resta agregar que el Colegio ha sido invitado a enviar a Londres infor-
maciones sobre el estado actual del problema en Cuba y sugerencias para el,futuro.
La Dra. Carmen Rovira, director de CUBA BIBLIOTECOLOGICA, ha sido
designada representante del Colegio ante el Grupo de Trabajo, para transmitirle
cualquier sugerencia o informed que los colegiados deseen dar a conocer.
*

La Asociaci6n Costarricense de Bibliotecarios nos envia los nombres del
Directorio que regiri sus destinos durante el period octubre 1958-septiembre
1959, que son los siguientes: Presidente, Srta. Carmen Quir6s; Secretario Gene-
ral, Prof. Efrain Rojas Rojas; Secretaria de Actas, Sra. Cecilia Alvarado; Teso-
rera, Srta. Nelly Kopper D.; Fiscal, Prof. Salvador Umafia C. Muchas felici-
dades y exitos les deseamos.


Recibimos atenta carta del Bibliotecario Prof. Samuel Amaral, de La Plata,
Argentina, en la que nos ofrece varias noticias de interns, que demuestran el grado
de desarrollo alcanzado por las ciencias bibliotecarias en aquel pais. La primera
se refiere al funcionamiento de la Escuela de Bibliotecologia que depend del
Ministerio de Educaci6n de la Provincia de Buenos Aires, que forma, principal-
mente, maestros-bibliotecarios. Comenz6 sus actividades el afio 1951 y las rei-
nici6 en 1958. Han egresado de ella mis de 60 docentes, que ejercen en 27 bi-
bliotecas escolares de La Plata. Este afio hubo una inscripci6n de 67 alumnos.
Se cursa un afio de studios, con las siguientes materials: Introducci6n a la biblio-
tecologia y Biblioteconomia, a cargo del Dr. Edgardo Augusto Scotti; Catalo-
gaci6n, a cargo de la Prof. Maria EsterPDrez y Padilla de Fornacciari; Clasifica-
ci6n, por la Prof. Elvira Vergara; Servicios piblicos, por el Prof. Alcides O. De
Giuseppe y del Dr. Abel Benitez; Bibliografia y Bibliologia y nociones de biblio-
tecnia, amnbas a cargo del Prof. Samuel Amaral.
Otras noticias es la creaci6n del curso de elements de bibliotecologia y orga-
nizaci6n del trabajo intellectual para auxiliares docentes en el preseminario de la
Facultad de ciencias juridicas y sociales de la Universidad Nacional de La Plata,
y la creaci6n de la asesoria bibliogrifica del Instituto de studios econ6micos y
financieros de esa misma casa de studios, a propuesta de su director, Dr. Rodolfo
P. F. Bledel.















LITERATURE PROFESSIONAL


Hemos recibido el folleto de Marietta Daniels, Estudios y conocimientos en
accion, que acaba de publicar la Uni6n Panamericana. El poco tiempo de que
disponemos y la importancia del tema -el papel de los servicios bibliotecarios,
el comercio del libro y la comunicaci6n cientifica en la provision de informaci6n
esencial para el progress tcnico, social y cultural de America Latina- nos obli-
gan a dejar su comentario para el pr6ximo numero.

*

Saludamos la aparici6n en el mes de septiembre del primer nfmero del
Boletin bibliotecario, 6rgano de la Asociaci6n de Bibliotecarios de El Salvador,
que viene a aumentar el n6mero ya considerable de publicaciones bbiliotecol6gicas
de nuestra America.



El n6mero 37 (enero-junio 1958) de la revista Universidad, publicaci6n
de la Universidad Nacional del Litoral, Santa Fe, Argentina, reproduce en su
secci6n "Temas bibliotecarios" el trabajo del Dr. Jorge Aguayo titulado "El
concept del libro", publicado inicialmente en CUBA BIBLIOTECOLOGICA
Tambien incluye el articulo del Dr. Domingo Buonocore "Misi6n del librero",
publicado en nuestro nfimero anterior y un articulo titulado "La biblioteca pi-
blica", firmado por Francisco Scibona. Todo esto, junto con su secci6n de
"Bibliografia", que incluye critics de varias obras importantes de biblioteco-
logia, hace que la lectura de este nfmero, al igual que los anteriores, result de
sumo interns para los bibliotecarios.



La Editorial Kapelusz de Buenos Aires acaba de editar la traducci6n espa-
fiola del C6digo para clasificadores, de Merrill, obra que, a pesar de haber sido
publicada hace cerca de veinte afos, sigue teniendo vigencia y es instrument
indispensable de consult para los clasificadores. La traducci6n se debe a
Mr. Edward M. Heiliger, uno de los bibliotecarios norteamericanos que mejor
conoce nuestro idioma y nuestros problems, por haber sido professor hace afios
de la Escuela de Bibliotecologia de la Universidad de Chile, y posteriormente
Chairman del Special Committee on Cooperation with Latin American Cata-
logers and Classifiers de la American Library Association. Mis adelante comen-
taremos la obra con la extension que merece.



La Memoria de la Biblioteca Nacional del Peri, correspondiente al afio 1957,
que acaba de aparecer, ofrece muchos datos interesantes, que permiten apreciar
la labor que puede desarrollar una instituci6n de este tipo cuando esti bien orien-
tada tcnicamente y posee los recursos econ6micos y el personal adecuado a sus
fines. La Biblioteca. que posee mis de 350,000 libros y folletos y un conjunto









CUBA BIBLIOTECOL6GICA


de mis de medio mill6n de piezas bibliogrificas, cuenta con un personal com-
puesto de 183 plazas, siendo los cargos ticnicos ocupados por graduados de la
Escuela de Bibliotecarios. Durante 1957 concurrieron a ella 572,740 lectores,
cifra notabilisima si se tiene en cuenta la poblaci6n total de Lima.



El vol. II, no. 2 del Boletin de la Asociaci6n Colbmbiana de Bibliotecarios,
correspondiente a abril-junio de 1958, contiene various articulos e informaciones
interesantes, destacandose la "Bibliografia bibliotecol6gica y bibliogrifica" com-
pilada por Luis Floren. Queremos destacar que se celebr6 por vez primera en
Colombia el Dia del Bibliotecario en 23 de abril, escogiendose esta fecha por ser
festejada en otros paises como Dia del Idioma o Dia del Libro, y como homenaje
a Cervantes y a Shakespeare. Nos parece bien la iniciativa de los colegas colom-
bianos, pero nos permitimos lanzar la sugerencia de ponernos todos de acuerdo
para escoger un Dia del Bibliotecario comin a todos los paises de Hispanoam6-
rica; un dia propio, que no estuviera ligado con el del libro, o el del idioma que,
aunque estrechamente relacionados con nuestra profesi6n, le restan brillantez e
importancia a la exaltacion de la labor del bibliotecario, que esti mis necesitada
de esta clase de publicidad que el libro en si, o que el idioma, por muy maltra-
tados que estin actualmente.















PUBLICACIONES RECIBIDAS


CUBA BIBLIOTECOLOGICA agradece el envio de las siguientes publica-
ciones:
Boletin bibliotecario; 6rgano de la Asociaci6n de Bibliotecarios de El Salvador,
vol, 1, no, 1, sept. 1958.
Boletin de la Unesco para las Bibliotecas. vol. 12, no. 8-9, ago.-sept. 1958.
Buonocore, Domingo. Bibliografia literaria y otros temas sobre el editor y el
libro. Santa Fe, Universidad Nacional del Litoral, Instituto Social, 1956.
49 p. (Temas bibliotecol6gicos, no. 7).
Castagnino, Raul H. Perspectivas de la leclura. Santa Fe, Universidad Nacio-
nal del Litoral, 1948. 20 p. (Publicaci6n de "Extensi6n universitaria"
no. 92).
Cortazar, Augusto Raiil. Investigaciones bibliogrdficas en inslitutos universi-
tarios. Santa Fe, Universidad Nacional del Litoral, Instituto Social, 1946.
23 p. (Temas bibliotecol6gicos, no. 4).
-- Visi6n sintetica de un curso de introducci6n a la bibliotecologia. Santa
Fe, Universidad Nacional del Litoral, Instituto Social, 1956. 26 p. (Temas
bibliotecol6gicos, no. 8).
Daniels, Marietta. Estudios y conocimientos en acci6n. Washington, D.C.,
Uni6n Panamericana, 1958. 81 p. ilus.
Gietz, Ernesto G. Bibliotecas universitarias; consideraciones relatives a su im-
portancia y misi6n. Santa Fe, Universidad Nacional del Litoral, Instituto
Social, 1945. 35 p. (Temas bibliotecol6gicos, no. 3).
Habana. Museo Julio Lobo. Secci6n Biblioteca. Bibliografia sobre Reuolucidn
Francesa Consulado e Imperio. I parte. Habana, Imp. Ucar, Garcia, 1958;
xi, 161 p.
Lasso de la Vega, Javier. La selecci6n de libros. Santa Fe, Universidad Na-
cional del Litoral, Instituto Social, 1956. 41 p. (Temas bibliotecol6gicos.
no. 6).
Penna, Carlos Victor. Experiencias recogidas en la traducci6n de la lista de
encabezamientos de material de Sears. Santa Fe, Universidad Nacional del
Litoral, Instituto Social, 1949. 12 p. (Temas bibliotecol6gicos, no. 5).
Santa Fe (Arg.). Universidad Nacional del Litoral. Boletin informative. 2'
series, no. 2, ago.-sept. 1958.
Suplemento bibliogrifico de Turrialba. vol. 8, no. 2, abr.-jun. 1958.
Turrialba; revista interamericana de ciencias agricolas. vol. 8, no. 1, ene.-mar-
zo 1958.
Unesco Symposium on National Libraries in Europe. Vienna, 8-27 sept. 1958.
Group I: Information on national libraries in Europe. Paris, 1958.
Universidad; publicaci6n de la Universidad Nacional del Litoral. no. 35, ago.
1957; no. 36, dic. 1957. Santa Fe, Arg.








CORTESIA DE LOS
FABRICANTES DE BOLSAS Y JABAS
"MIAMI"


CASA

MURALLA Y CUBA
LA HABANA


CASTRO
CABLE: "CASTRO"
Telfs.: 6-6005 61-1170
APARTADO 85


DISPONIBLE


CORTESIA



^ilnPeci


DE LA


,ma-ti


I(a nuel


O'REILLY NUM. 413


To/(izte


HABANA








CORTESIA DE


Pu bli ca ci ones


Cultural,


S.


A.


LIBRERIA
LA MODERN POESIA
OBISPO No. 525 HABANA


LIBRERIA
CERVANTES
GALIANO No. 306 HABANA




Full Text





S~


q


Ip,


*44-41















CUBA BIBLE IOTECOLOGICA

Organ oficial del Colegio Nacional de Bibliotecarios Universitarios

Redaccion y Administracion: Calle 27 No. 663 Vedado, Habana, Cuba

Apartado 3268










DIRECTORA'

Dra. CARMEN ROVIRA










El Colegio Nacional de Bibliotecarios Universitarios fu6 constituido de acuerdo con ]a Ley
No. 4 de 13 de noviembre de 1944, que dispone la colegiacion de los profesionales universitarios.
El Colegio se constituy6 oficialmente con fecha 31 de mayo de 1955, y sus Estatutos se publi-
caron en la Gaceta Oficial de la Republica de Cuba del dia 15 de julio del mismo ano. El Colegio
Nacional de Bibliotecarios Universitarios agrupa en su seno a todos los bibliotecarios graduados
en la Escuela de Bibliotecarios de la Universidad de ]a Habana y en los Cursos de Tecnica Bi-
bliotecaria (1946-1952) de la Escuela de Verano en la propia Universidad. Esti regido por un
Comit6 Ejecutivo, foi-mado en ]a actualidad por las personas siguientes: Blanca Rosa Sinchez,
Presidenta; Ana Rosa N6nez, Vicepresidenta; Maria Iglesias, Secretaria; Maria de los Angeles
Acosta, Vicesecretaria; Evidia Blanco, Tesorera; Maria Victoria Morales. Vicetesorera; Carmen
Rovira, Estela Giroud, Miriam Tons (Vocales).
CUBA BIBLIOTECOLOGICA se publica trimestralmente. Precio de suscripcion: $1.50 al ano.
Numero suelto: $0.50. Los miembros del Colegio Nacional de Bibliotecarios Universitarios tienen
derecho a recibir gratuitamente la revista.
La responsabilidad de los articulos firmados recao exclusivamente sobre sus autores. El Colegio-
Nacional de Bibliotecarios Universitarios y la Direction de la revista se hacon responsables sola-
mente de los editoriales, informaciones y notas sin firmar.
CUBA BIBLIOTECOLOGICA solicita canje con publicaciones similares, nacionales y ex-
tran jeras.
Los articulos que aparecen en CUBA BIBLIOTECOLOGICA se encuentran indizados en Li-
brary Literature y en Contents in Advance.
Los materiales de este nnmero se entregaron a la revista antes de finalizar el. ano. Debido
a los acontecimientos del dia lro. de 1959, Cuba Bibliotecologica no entr6 en prensa hasta me-
diados de enero.


IMPRENTA DE LA UNIVERSIDAD DE LA HABANA





















El COLEGIO NACIONAL_ DE BIBLIOTECARIOS UNIVERSITA-
RIOS, nor conducto de CUBA BIBLIOT ECOLOGICA. saluda profundamen-
te reconocido a las huestes revolucionarias que han nuesto en fuga a la dictadura
mas ovrobiosa que recuerda nuestra historic. El ano de 1959 comienza con el
restablecimiento de las garantias conculcadas, propiciando al COLEGIO n
nuevo period de fecunda y vigorosa actividad.
El COLEGIO saluda tambi n al Senor Presidente de la Repblica, doctor
Manuel *Urrutia L e y a todos los miembros del Gobierno Revolucionario
desendoles toda case de axitos nor el bien de Cuba y el triunfo de la demo-
cracia, y les ofrece su mas decidida y entusiasta cooperaci n en la ingente labor
de reconstruir la patria, devastada moral y materialmente or la derrocada
tirania.
Nosotros, los bibliotecarios graduados en la Universidad, fuimos de las
primeras victims del cdio de Batista contra todo o universitar'o. Apenas
transcurridos ocho mess del golpe de 0stado del 10 de marzo de 1952, la tirania
dictaba la Ley-Decreto No. 534, par la que se pre'tendia regular la ensenanza
bibliotecaria, y que no era otra cosa que una agresion velada a la Escuela de
Bibliotecarios anexa a la Facultad de Filosofia y Letras de la Universidad de
la Habana, a la que se colocaba en plano de igualdad con asociaciones privadas,
desconociendo su derecho a determinar sus propios planes de estudios y quitan-
dole la facultad de revalidar los titulos extranjeros. La Asociacion Nacional de
Professionals de Biblioteca, que agrupaba a los bibliotecarios graduados en la
Universidad hasta el momento de la fundacion de nuestro COLEGIO, protests
contra aquella agresion en todas las formats possible bajo una dictadura, com
puede verse en la prensa habanera de noviembre y diciembre de 1952 y en CUBA
BIBLIOT ECOLOGICA, Vol. 1, No. 1, enero-marzo de 1953.
Mas adelante, y ya funddo el COLEGIO NATIONAL DE BIBLIOT E-
CARIOS UNIVERSIT ARIOS, defenscr de los ideales democraticos que ins-
piraron sus Estatutos y conscientes todos, sus miembros de la necesidad de luchar
contra la tirania al lado de todas las demos clases profesionales del pat's, el CO-
LEGIO priest 'su m5s decidido apoyo y colaboracion al Conjunto de Institu-


(*) Ya en prensa el presente numero, los acontecimientos nacionales nos han hecho
sustituir el editorial que teniamcs preparado por el que aparece aqui.







70 CUBA BIBLIOTI COLOGICA

clones Civicas y a la Confederacion Nacional de Profesionales Universitarios
en su lucha constante contra la dictadura, concurriendo a todas sus reuniones
y suscribiendo todos sus manifiestos y declaraciones at pais._
En declaraciones publicas hechas a travss de la radio, la television y la
prensa inmediatamente despues del triunfo de la revolucion, el COLEGIO ha
ofrecido su ma's decidida cooperation at Gobierno Revolucionario. Nosotros
entendemos que el COLEGIO es el organismo mas capacitado y adecuado en
estos momentos Para contribuir a la organization del sistema bibliotecario que
nuestro Pais reclama. Es necesaria una estructuracion total del servicio de biblio-
tecas publicas en todo el territorio nacional, desde [as mads humildes bibliotecas
ambulantes, que Puedan lleqar at Poblado mks remioto de la Sierra Maestra,
hasta la Biblioteca Nacional, a cuyo majestuoso edificio debe darse vida me-
diante los recursos y el personal adecuados para que cumpla su funcion a pleni-
tud. Es niecesaria la derogacion inmediata de la Ley-Decreto No. 534, asi como
de tantas otras en que se atacaba sin tregua alas profesiones universitarias, como
medida de elemental justicia hacia una clase tan maltratada por la dictadura.
Es necesario, finalmente, crear en todo el pais una verdadera conciencia biblio-
tecaria, un deseo de saber y de cultura en- todo el pueblo, para alejarlo definiti-
vamente del vicio y de las garras de las bajas pasiones que la tirania fomentaba
por todos los medios.
Sabemos que esta es una tarea de titane's: Solamente un gobierno revolucio-
nario, im-buido del deseo sincero e irrefrenable de asegurar el bienestar de la
patria, y respaldado plenamente Por todo un pueblo, puede intentar llevarla a
cabo. Este es el caso del Gobierno del Dr. Manuel Urrutia, inspirado por el
lider m*ximo de la revolucion, Dr. Fidel Castro, y en el tenemos puestas todas
nuestras esperanzas.













LOS EPIGRAFES DE MEDICINE EN LA PRACTICE BIBLIOTECARIA

Por Lydia Pazos


Los epigrafes de medicina en la prictica bibliotecaria Crean a veces confu-
sion. Muchas bibliotecas midicas hispanoamericanas usan epigrafes traducidos
del ingles. Se explica que to hagan asi porque es en Norteamerica donde mais
se ha trabajado en la asignacion de epigrafes a la materia de medicina.
Los bibliotecarios confrontan no pocas dificultades al asignar epigrafes m6-
dicos traducidos del ingles. Pero si no pierden el entusiasmo y cuentan con un
sentido prictico positivo pueden derivar una labor ntil de tales dificultades.
Buenos diccionarios medicos, los propios libros de texto y las monografias de
trabajos de especialidades constituyen buenas fuentes de information Para esta
tarea.
La medicina es tan amplia y compleja, y los avances cientificos se producen
con tal rapidez que se hace necesario un dinamismo constante en el lenguaje
tecnico de sus bibliotecas. Si los epigrafes tienen que ser concisos, tambien deben
ser enfiticos. La consistencia del catailogo se traduce por epigrafes seleccionados
cuidadosamente. Es precisamente en las bibliotecas cientificas donde cuenta
mucho la consistencia.
A veces los catalogadores se ven presionados por medicos que les sugieren
tal o cual epigrafe Para el catilogo; Pero los bibliotecarios que obtienen epigra
fes a traves de buenas fuentes de autoridad no deben ceder la designation de los
mismos por el criterio mis o menos practico de un buen medico Pero no biblio-
tecario.
Las especialidades son un buen ejemplo de posibles confusiones en las biblio-
tecas medicas. Cardiologia, Gastroenterologia, Neurologia y asi muchas mis,
son remitidas en los catalogos al sistema o al 6rgano. Es decir, Cardiologia
remite a Corazon; Gastroenterologia a Sistema Digestivo; Neurologia a Sistema
Nervioso. Pero en cambio Otorrinolaringologia, por ejemplo, en un catilogo
de buena consistencia debe estar vigente; y asi vemos que este epigrafe permanece
firme, con remisiones -a travis de vase tambien-- a Faringe; Garganta; La-
ringe; Nariz; Oido. Otorrinolaringologia, con sus subepigrafes, cuenta con un
respetable espacio en el catalogo de cualquier biblioteca especializada en medicina.
Y tiene que "ocurrir asi porque al registrar el catalogo libros que tratan de pato-
logia otorrinolaringolcgica, nada mis sensato que ponerlos bajo el epigrafe que
logicamente les corresponde. Los libros que tratan de la patologia de 6rganos
determinados deben ser registrado, en el catilogo bajo el nombre de 6rgano.
ILos catalogadores de bibliotecas midicas deben tener muy en cuenta que los
medicos buscan en los catilogos bajo la materia o el asunto que desean, y Para
muchos de estos lectores la clasiiicacion es isa y no precisamente la que tiene
dispuesta la biblioteca en sus estantes. Por eso la asignacion de los epigrafes es
una de las labores de mas responsabilidad en la biblioteca 'medica.






72 CUPA BIBLIOTECOL6GICA

Los bibliotecarios que tengan entre sus laborers la de asignar epigrafes a
monografias mddicas deben consultar los epigrafes usados por el Quarterly Cu-
mulative Index Medicus, de la American Medical Association; el Armed Forces
Medical Library Catalog, Washington, Library of Congress; y el Subject
Catalog, Washington, Library of Congress. Mediante la consideration cuida-
dosa de esas fuentes de autoridad pueden seleccionar de una de ellas, o de entre
las tres, los epigrafes que mais y mejor convienen a la biblioteca, teniendo
presente que la traduccion de algunos epigrafes debe hacerse consultando el cri-
terio de medicos estudiosos que sienmpre estin dispuestos a ayudar al biblioteca-
rio. Las rectificaciones que se nos sugieran, de acuerdo con las fuentes de auto-
ridad de que hacemos uso y de acuerdo con los principios de la tcnica bibliote-
colgica deben ser aceptadas con confianza y entusiasmo. Asi veremos desgra-
narse en el catilogo los epigrafes tiles, que darin valor funcional a la biblio
teca poniendo a la vista de su clientela todo to que no debe escaparse por causa
de nuestra apatia o nuestro poco sentido practico, esos dos enemigos de la efi-
ciencia del bibliotecario.













COMPARACION ENTRE LOS TERMINOS Y LOS EPIGRAFES

Por Jorge Aguayo


Cada idea o concepto, dentro de un sistema de clasificacion, se enuncia con
un termino different de cualquier otro. El termino, o la palabra lgica, es, por
0o tanto, una idea inconfundible, expresada con una o mis palabras gramaticales
(v. gr. zoologia, derecho international, la Torre Inclinada de Pisa) .
La palabra termino esti tomada de la proposition l6gica, en la que los dos
extremos reciben ese nombre en consonancia con su significacion etimologica.
En la proposition el primero de los terminos es el sujeto; el segundo, el predicado
(v. gr. los perros son files; la Torre Inclinada de Pisa es imponente; Napoleon
fuj un genio).
Las ideas recogidas en una clasificacion, to mismo de tipo general que espe-
cializada, deben ser dispuestas en una ordenada relacion. Los tirminos bisicos
o pilares y los que expresan las divisiones consagradas o canonicas de una disci-
plina (v. gr. las de la botinica, zoologia, medicina, etc.), no suelen'estar (aun-
que haya excepciones) subordinados uno con respect al otro, sino mas bien
relacionados cronologica, metodogica o historicamente, v. gr. filosofia y reli
gion, anatomia y fisiologia, derecho civil y derecho mercantil. No siguen estas
relaciones algunas subdivisions de gran importance, Como ocurre con la histo-
ria europea en la clasificacion de Dewey, en que el orden expuesto: Inglaterra,
Alemania, Polonia, Hungria, Francia, Italia, Espana, Rusia, Escandinavia, es
arbitrario y no obedece por to tanto a ninguna razon, sea cronologica (origen
de las naciones) o practica (ordenacion alfabitica) .
En las nueve secciones en que se divide el Derecho en el sistema Dewey es
facil advertir el mismo fenmeno. En effect el primer trmino de la subdivision
es el derecho international, cuando en buen principio este termino debiera ocu-
par un lugar posterior al derecho civil y al derecho procesal, torque estas dos
ramas de las ciencias juridical se conocieron en la historia mucho antes que la
discipline que fundaran Vitoria y Grocio.
Los cordados (vertebrados), en cambio, en el propio sistema (edicion 16W),
presentan un orden de relacion: peces, anfibios, reptiles, aves, mamiferos, que
es el mismo que el de su aparicion en la naturaleza. Tambien el orden de las
matematicas editionn I6W) : aritmdtica, algebra, geometria elemental euclidiana,
geometria moderna post-euclidiana, geometria infinitesimal, geometria no-eucli-
diana, trigonometria, geometria descriptiva, geometria analitica y calculo obe-
dece a una razon metodologica e mistorica.
En cuanto a la subordiinacion que Ilamamos, para usar la expresion de Ranga-
nathan, en cadena, la logica obliga a relacionar los terminos de tal manera que
cadla uno de ellos sea como una parte de las cosas comprendidas en el anterior
denotationn) y un aumento de atributos o cualidades (connotacion) en relacion
con el termino que le precede. (Asi, ciencias puras, matematicas, calculo, funcio-
nes de variables complejas y funciones algebriicas representan una ordenacion
decreciente en que cada tdrmino posee mayor denotation y menor connotacion
que el que le sigue).






74 CUTA BIBLIOTECOLOGICA

Vemos, pues, que la ordenada relation de tirminos que es un sistema de
clasificacion se refiere, 1") a los terminos basicos (o pilares) de la clasificacion,
2 ) a los terminos en que se ha dividido uno mis amplio, y 39) a la subordi-
nacion en cadena de los terminos a partir de'cada pilar
Pongamos para explicar esto 6ltimo un ejemplo basado en el pilar Ciencias
sociales (edicion 161), desmesuradamente extenso en el sistema Dewey.
Ciencias sociales 300
Economia politica 330
Problemas economicos laborales 331
Relaciones entre el capital y el trabajo 331.1
Desempleo 331.13
Prevencion del desempleo 331.137
Reempleo 331.138
Como es facil de apreciar cada tdrmino de la cadena es mis amplio en con-
tenido que el que le sigue; pero, por to mismo, posee menor n6mero de atributos.
El tirmino Problemas economicos laborales, v. gr., comprende el contenido de
los terminos que le siguen; pero no sus atributos especificos, por to mismo que
estos no entran en la idea general que uno se forma de aquel tirmino. Si decimos
Prevencidn del desempleo estamos refiriendonos a una cuestion especifica del
trabajo. Significa, en otras palabras, que, dentro de Problemas economicos la-
borales podemos hallar incluido el desempleo como uno de sus elementos inte
grantes; mas no incluidos sus atributos especificos, que no son propios de las
cosas que entran en el primero.
Algunas partes del sisteina Dewey (edicion 1C6") usan las divisiones de un
termino sin conservar la misma notacion basica --355, en el caso de Ciencia
ilitar-, to que da lugar a que parezcan parte de un termino superior:
E jemplos:

.Administracion pdblica 350-354
Administration de los gobiernos centrales 351
Administracion de los gobiernos locales 352
Gobierno federal y estatal de los EE. UU. 353
Administracion de los gobiernos centrales de otros paises 354

Ciencia'm Iitar 355-359
Elementos de la lucha armada 355
Infanteria 356
Caballeria y servicios montados 357
Otras armas y servicios 358
Fuerzas navales 359

Vemos aqui como las divisiones senaladas con las notaciones 355, 356, 357,
358 y 359 son parte de la Ciencia militar, aunque se han dispuesto en lugares
que, en buena teoria, corresponderian a divisiones del derecho administrativo,
cosa que la clasificacion, al' introducir al lector en el uso de los sumarios, deno-
mina tdpicos coordinados, citando como ejemplo 440 Francs, provenzal y cata-
lin, aunque no se ve como se aplica esto a la notacion 350, que comprende dos
ciencias tan diferentes como el dcrecho administrativo y la ciencia militar.
Asimismo la filosofia medioeval aparece en el mismo sistema como una sub-
division (la novena: 189) de la filosofia antigua y oriental (180). Lo mismo
acontece con los Estados del Nordeste de los Estados Unidos, que aparecen como






CI0A A I3OTECO6.OICA 75

division de la Amirica del Norte y node los Estados Unidos como nation. Lo
correcto hubiera sido subdividir el termino Historia de los Estados Unidos sin
ocupar el espacio destinado a otros aspectos de la Historta de la America del
Norte, dentro de la cual hay que situar a Mexico, paises de ]a America Central
y las Antillas.
Las ideas (terminos) que ocupan un sistema no deben cerrar el paso a los
nuevos aportes del saber. En las clasificaciones abstractas, es decir en las que
estan desprovistas de todo utilitarismo, sin mais fin que la exposition del cono-
cimiento, no existe ningnn inconveniente practico que se oponga a cualquier
expansion, porque el sistema carece de notaciones o simbolos que dificulten la
interpolacion de nuevos terminos. En las clasificaciones bibliograficas "depen-
dera del sistema de notacion usado el que las interpolaciones se produzcan sin
menoscabo del orden l6gico y previamente establecido de los terminos.
Esta propiedad de la notacion para acoger en su seno a los nuevos terminos
recibe por Ranganathan el nombre de hospitalidad. Dependera, pues, de esta
propiedad el que un sistema pueda expansionarse segnn convenga a sus necesi-
dades, o se convierta en un obsticulo para dar acogida a los nuevos aportes del
conocimiento. Dewey, por ejemplo, produjo, con la introduction de las deci-
males en la notacion, el avarnce ma's notable operado en su tiempo en un sis-
tema de clasificacion. Por to contrario la clasificacion de la Biblioteca del Con-
greso de Washington representa, aunque no to parezca, un paso atris en punto
a notacion, aunque en algunos lugares del sistema se ve el interns en -introducir
tambien los numeros decimales, especialmente cuando no es suficiente la hospi-
talidad de los numeros absolutos usados por el sistema original.
Aunque la notaciont en si, por muy alta que sea su bondad, no es el expo-
nente de la calidad de una clasificacion, es evidente que su hospitalidad en los
dos extremos del mismo simbolo, como ocurre con la notacion ranganathiana,
unida a su-capacidad para traducir artificialmente el significado especifico del
termino, han convertido al simbolo en la piedra angular del sistema de clasifi-
cacion. Tal ha ocurrido tambien con Dewey despuis de ochenta anos, en que.
a despecho de sus numerosos errores y de las anticuadas relaciones entre sus
terminos, todavia sigue imponiindose y conquistando ad'eptos. Es posible, como
afirma Ranganathan, que la Biblioteca Congresional de Washington, al auspi-
ciar las nuevas ediciones de Dewey, haya contribuido a darle una vida artificial
mis ally de sus propias posibilidades; mas es evidente que sin su peculiar nota-
cion decimal de nada hubiera valido el apoyo oficial de la biblioteca national
de los Estados Unidos, interesada mais en su propio sistema que en otro alguno.
Hasta aqui hemos tratado del termino en la clasificacion. Veamos ahora
como el catilogo alfabatico de materias, at expresar el contenido o asunto de los
libros, tropieza con la primera dificult-ad insalvable. Cada libro (el libro-con-
cepto, por supuesto) presenta siempre una modalidad en el asunto que no vuelve
a hallarse en otro alguno, a pesar de to cual el catilogo no puede destacar a la
vez, con un epigrafe particular, la especificidad y la modalidad del terra.
El hecho resulta facil de comprender. El tirmino es la palabra logica que
expresa una idea enteramente separada de otra; el epigrafe es la palabra o frase
(o palabras o frases separadas por un signo) con la que se da a conocer el
asunto de que trata no s6lo un libro, sino muchos.
El termino no tiene otro interns que el de expresar una idea. El epigrafe
atiende a cuestiones eminentemente practicas. Y ya que en esto esti la esencia
de la cuestion, esclarezcamos el punto con algunos ejemplos:







76 CU A1 PIBLIOTECOL6GICA1

(1) Termino. Relaciones entre el capital y el trabajo en Francia durante
el period 1918-1930.
Epigrafe posible. Capital y trabajo Francia Siglo XX.
Habria que preguntarse si se han escrito muchos libros sobre el asunto ex-
-presado por el termino; y si valdria la pena destacar el periodo exacto que el
libro estudia. Si asi fuese el epigrafe diria: Capital y trabajo Francia -1918-
1930.
(2) Term'Ino. La Biblia y la moral de los primitivos habitantes de las
trece colonias inglesas en los Estados Unidos.
Epigrafe posible. Biblia Influencia moral EE.UU. Colonias inglesas.
Admitiendo que este complicado epigrafe fuese el mejor para expresar el
asunto del libro, es to cierto que no alcanza a captar la totalidad de la idea.
El epigrafe, ya de por si extenso, tendria que hacerse mas preciso ann, estre-
chando el concepto con otro subepigrafe, to que daria: Biblia Influencia mo-
ral EE.UU. Colonizacion inglesa Siglo XVII.
z Quid'n, sin saber de antemano el orden de prelacion entre las partes del
epigrafe, o sin la ayuda de todo un aparato de envios, podria adentrarse por los
vericuetos de este compiicadisimo epigrafe y captar to esencial y propio de la
materia de los libros representados en el catalogo por ese encabezamiento
comun ?
Pero ann admitiendo que tal dificultad no fuese insalvable, todavia habria
un punto que quedaria en pie y es que tal epigrafe expresaria en fin de cuentas
no solo la influencia moral de la Biblia en los primitivos habitantes de las trece
colonies inglesas en los EE. UU., sino en los colonizadores ingleses de todo el
siglo XVII, to que no se aviene con el asunto especifico. Habria que precisar
aun mis el epigrafe de la siguiente manera: Biblia Influencia moral EE.UU.
Colonization inglesa 1620 1690.
Los epigrafes, como son formas de clasificar (agrupar) el contenido de los
libros (clasificacion en el catalogo), no representan el asunto de una sola obra,
sino el de todas aqud'llas que poseen las mismas caracteristicas, atributos o cua-
lidades. El termino, por el contrario, no expresa mis que una sola idea entera-
mente separada de otra. El primer es un instrument practice de access al
libro-concepto o al libro-objeto; el segundo, una palabra l6gica de valor pura-
mente abstract.
La consecuencia directa de to anterior es que el epigrafe requiere todo un
cuerpo de normal para su aplicacion, que conciernen: (19) a la parte de la
oracion por la cual debe principiar el epigrafe, segun el idioms, (2T) a la cons-
truccion literaria, (39) al numero gramatical, (4') al mayor o menor grado
de su precisismo cientifico o te'cnico, (59) a la subdivision de las palabras o fra-
ses empleadas, y (6 ) al orden alfabetico o de otra jndole de la colocacion de
las fichas.

Lov.g a e o e m n s p e e v cs ci cd r e u c n t u to ; gr. A natom ia hum ana, psicologia, geom etria, Biblia, pintura, derecho adm i-
nistrativo, urbanismo, etc. En otros casos la coincidencia es improcedente, v.
gr. filosofia de la education. Cualquier persona comprenderi en el acto que la
idea fundamental expresada en este termino se destacari .mejor si el epigrafe
escoge el segundo substantivo (-zducacion) y to coloca de tal manera que el
primero venga a ser -como es en realidad- una idea subordinada. En la prac-
tica el epigrafe quedaria redactado asi:






CUBA BIBLIOTECOLGICA

Educaion Filosofia
Esta libertad de que se goza en la formaci6n de los epigrafes es precisamente
to que hace dificil la organization de un catalog alfabdtico de materials, sore
todo si deseamos hallar un equilibrio entire el epigrafe especifico y los epigrafes
vecinos, relacionados por un parentesco ideolgico. Ese equilibrio dependera
del enio propio de cada idioma, del tipo de biblioteca, de los habits imperan-
tes en el medio ambient cultural en que se organize el catilogo y de la prepa-
racion professional de los catalogadores; torque, a despecho de todo o que se
diga en contrario, la maestria en usar las palabras como vehiculos intermedia-
rios entire el libro-concepto y el lector esti menos difundida de o que a primer
vista pudiera suponerse, aun entre personas de formation universitaria. No es
de extranar que sea asi teniendo en cruenta que el habito de pensar logicamente
-que a tal cosa equivale manejar con 6xito una enciclopedia o un catalogo-
es mucho menos comun de to que parece.
Para comprender este equilibrio escojamos los mismos tirminos que sirvie-
ron de ejemplo mais arriba, al hablar de las subdivisiones en cadena. Veremos
que el termino Prevencidn del desempleo expresa una idea cuya claridad resulta
inobjetable como frase; no asi como epigrafe, pues la logica no quedaria bien
parada si el asunto del libro se expresase de otro modo que con la palabra des-
empleo. P'or to tanto el substantivo que va a convertirse en epigrafe iri a ave-
cindarse junto a los otros que, con distintas subdivisiones (subepigrafes) corm-
pondrin un grupo de modalidades especificas dentro del mismo asunto funda-
mental.

Ejemplo:
Desempleo. (Como asunto general: textos, tratados, etc.)
Desempleo Agencias.
Desempleo Bibliografia.
Desempleo Prevencion.
Desempleo Argentina.
Desempleo Cuba.
Desempleo EE. UU.
Desempleo Francia.

Se ve mejor en otros ejemplos la necesidad de agrupar los epigrafes corres-
pondientes bajo una sola palabra, y haciendo caso omiso del orden alfabdtico
basado en la construction directa. Asi tenemos los sigiiientes casos:
Historia de Francia.
Geografia de Francia.
Arqueologia francesa.
Biografias francesas.
Condicione; economicas de Francia.
Constitucicn francesa.
Estadistic::s de Francia.
Obras publicas de Francia.
Politica francesa.
Politica economica en Francia.
Relaciones exteriors de Francia.
Vida intelectual de Francia.
Viajes por Francia.






78 CUFA BIBLIOTECOL6GICA

En todos estos terminos escogidos como ejemplos hay un comun denomi-
nador que es como la idea fundamental en relacion con la cual el tema de cada
termino no es sino una varianite. Ese comnn denominador es, en algunos casos,
el substantivo propio (Francia) o, en otros casos, el adjetivo de nacionalidad
(francesa) ; pero ambos pueden fundirse en el primero. Asi, la palabra Francia
ha hecho el milagro de avecindar asuntos que el sistema de clasificacion y la
construction gramatical del termino mantendrian separados, tanto por razon
de la ordenada relacion del sistema como por la situaci6n alfabitica de las pri-
meras palabras.
Con Francia como palabra ordenadora, tendremos el siguiente grupo:

Francia Arqueologia.
Francia Biografias.
Francia Condiciones economicas.
Francia Constitucicn.
Francia Estadistica.
Francia -Geografia.
Francia Historia.
Francia Obras publicas.
Francia Politica.
Francia Politica economica.
Francia Relaciones exteriores.
Francia Viajes.
Francia -, Vida intelectual.

La agrupacion bajo la misma palabra initial no es siempre posible, y, en
algunos casos, considerando el idioma, no resulta aconsejable, especialmente
cuando el adjetivo, convertido en substantivo, le hace perder al epigrafe el sen-
tido que conservaba en su construction direct. Examinemos el tirmino Bomba
atdmica. Convirtimoslo P') en Atomo Bomba, 2") en Atdmica, Bomba.
En el primer caso pareceri como si quisiiramos. decir que Bomba es una sub-
division de Atomo, o que Bomba es como una modalidadl del estudio del Atomo
to que resulta a todas luces absurdo. En el segundo caso violamos una norma
fundamental del epigrafe en espaliol: la de pricipiarlo siempre por un substan-
tivo. Lo correcto, en este caso, es usar el epigrafe en la misma forma directa
que el termino.
Lo que se ha tratado hasta :iqui puede compendiarse contrastando en una
serie de puntos las dos ideas estudiadas, a saber:

(1P) Los terminos son ideas que toda clasificacion relaciona y ordena ; los
epigrafes son las palabras o frases que procuran destacar en el catilogo alfabe-
tico las ideas fundamentales contefidas en los libros..
(29) El tirmino es capaz de precisar con exactitud el alcance de la idea; el
epigrafe rara vez logra ese precisismo, ni comparado con el tarmino ni con la
notacion.
(39) El conjunto de los terminos de un sistema de clasificacion representa
el conocimiento universal o la parte de dste a que va destinado'el sistema; el
conjunto de los epigrafes, generales o especializados, es el instrumento de acceso
al contenido de los libros clasificados. El primer conjunto representa un valor
potential; el segundo, un valor real.






CUBA BIBLIOTECOIGICA 79

(4") El termino y la notation pueden ser (aunque s61o en teoria) dos ma-
neras de expresar la misma idea; el epigrafe y el tdrmino no consiguen expresar
to mismo en un pie de igualdad.
(5") Los trminos siguen una ordenada relaci6n que variara seg.n el sistema
de clasificacion; los epigrafes cambiarin segun vayan volvidndose anticuados o
inadmisibles los tdrminos que sirven de base.
(6") La agrupaci6n de los terminos es un hecho invariable en. cada sistema ;
la agrupacion de los epigrafes es obra del ingenio creador y capacidad de adap-
tacion del bibliotecario en jefe.
(7") Los t'erminos y a existentes en un sistema de clasificacio'n ofrecen hos-
pitalidad a otros s61o en la medida en que la notacio'n tenga la debida flexi-
bilidad; los epigrafes presentan problemas de hospitalidad que son mis bien
de tipo profesional: recatalogacion por materia, rectificacio'n de envios, modifi-
caciones de la ficha de control, etc.
(8") Los terminos del sistema necesitan de un indice alfabetico correspon-
diente; los epigrafes usados en el catilogo, de una lista oficial.
(9") Los terminos, como paiabras 16gicas, no necesitan subdivisiones; los
epigrafes, como vehiculos intermediarios, no pueden cumplir su cometido sin
constantes subepigrafes.
(10'") Un solo termino logra expresar una idea global y 6xnica, inconfun-
dible y 16gica; un solo epigrafe logra eso muy raras veces.
(11 ") En espaniol, como en otros idiomas, el termino y el epigrafe deben
principiar con un substantivo. S61o en el indice alfabetico del esquema (lo que
se conoce con el nombre de indice relativo), con el fin de facilitar la bnsqueda
de los terminos, aparecen 6stos con1 una construccion irregular.














LA DECIMASEXTA (16 ) EDICION DE LA CLASIFICACION
DE DEWEY(*)

Por Jorge Aguayo


La vitalidad del sistema de clasificacicon decimal de Melvil Dewey entra ya
en el dominio de to fabuloso. Tal parece que la fama que lucia que iba a extin-
guirse en 1942, con la aparicion de su decimacuarta edicion, desafortunada por
muchos conceptos, vuelve de nuevo ahora a resurgir, como moderna ave finix,
para ofrecernos un espectaculo dnico de asombroso renacer.
Desde la publication de la decimacuarta edicion en 1942 el sistema Dewey;
enormemente expandido, presentaba sintomas de inevitable decadencia. Parecia
como si la afortunada- estrella de su fundador se fuese a hundir en el ocaso, en
plena alborada de sistemas nuevos, que habian aprovecbado los cambios que
el tiempo dejara en la clasificacion del conocimiento humano prevaleciente en
la epoca de Dewey.
Esta ultima edicion, aunque solo posee 17,928 asientos separados, en vez
de los 31,364 de la edicion decimacuarta, to que representa un 43% menos en
comparacion con esta ultima, ha recolocado 1603 terminos, cantidad que signi
fica u~n 9% de alteraciones, elevada proportion que ya empieza a cambiar la fiso-
nomia del sistema. Y es que a 6ste le ha venido ocurriendo to que a las antiguas
obras de texto, que, cuando el plan es excelente y el crddito del autor universal,
las reediciones, aun apartindose cada vez mas del original, siguen conservando
en la portada el nombre de su fundador.
La trascendente innovation que introdujera Dewey, sin embargo, no radica
en las relaciones l6gicas de los terminos ni en la clasificacion filosofica del cono-
cimiento, tal como el autor las forj6 en 1876, sino en el lenguaje artificial que
concibiera para traducir las ideas. Lo que atrae todavia, hasta el extremo de
apasionar a sus defensores, es su notacion decimal, a cuyo encanto ha sucum-
bido la inmensa mayoria de sus adeptos.
No creemos nosotros, como algunos autores, que la periodica revision del
sistema constituya un atractivo especial. Los bibliotecarios, como hombres de
orden, poseen un espiritu-opuesto a los cambios producidos con regularidad.
Conocen en la practica todo el trastorno que significa reclasificar una coleccion
de libros, aunque solo sea de modo partial, y si los profesionales ban sido sedu-
cidos,por este sistema desde su invention es por su ingenioso lenguaje num rico
de resonancia universal.
No vamos a explicar aqui los defectos que saltan a la vista en la clasifica-
cion que ahora estudiamos, y que 'son consubstanciales al sistema mismo, cual-
quiera que sea la edicion. Nos limitaremos a enumerarlos: 1) el reducido n6-
mero (nueve) de pilares o terminos bisicos, 2) el corto numero (nueve tam-

~ *) Los editores de esta obra solicitaron de la Directora de CUBA BIBLIOTECOLOGICA
una nota critica. Imposibilitada de realizarla por hallarse ausente del pals le fue enco-
mendada la labor al Dr. Jorge Aguayo, profesor de Catalogacion y Clasificacion de la
Escuela de Bibliotecarios de la Universidad de la Habana. Dada la importancia de la
obra, nuevos juicios apareceran en el proximo numero.
S 0-S! *-






CUBA BIBLIOTECOL6oGICA 81

biin) de expansiones que admite cada tirmino, 3) la inevitable extension alcan-
zada por algunas de sus notaciones (a veces siete u ocho cifras) 4) los numero-
sos tdpicos coordinados observados en el sistema (para senalar la existencia de
terminos colocados en formation, es decir uno a' continuation de otro, ocupando
las 6ltimas notaciones clue teoricamente son parte de la expansion futura de los
terminos anteriores) y, 5) la erronea ubicacion de ciertos pilares bisicos que,
como la lingiiistica y la literatura, debieran hallarse proximos entre si, tal Como
lo ban hecho el sistema de la Biblioteca del Congreso de Washington y otros
mis. (Para un tratamiento completo del asunto remitimos al lector a la consulta
del bibliotecario norteamericano Bliss, The organization of knowledge in libra-
ries and the subject-approach to books y del indio Ranganathan, Prolegomena
to library clas31ification.)
La lectura de secciones enteras de la nueva edicion, comparindolas con las
mismas de las ediciones dicir-aquinta y decimacuarta, es convincente. Y es extra-
ordinario que, eso nos ocurra a los que hemos sentido el impacto de la critica
de Bliss y conocido dia a dia, durante mais de veinte anios, en el trabajo y en la
ensenanza, los enormes defector de un sistema que apasiona y-decepciona a la
vez.
Prescindiendo de su forma tipografica, notablemente mejorada, to primero
qu~e salta a la vista al hojear el texto y el indice de la obra que estamos comen-
tando es la ingeniosa manera de que se ha valido el editor para mantener infor-
mado al clasificador de los cambios de terminos y notaciones hallados en las dos
ediciones anteriores. Si la edicion se hubiera limitado a alterar notaciones
sin hacer mas aclaracion, puede asegurarse que esa eficacia se. hubiera
reducido en enorme proportion. Ahora, con esta referencia constante a las dos
ediciones anteriores, es posible seguir usando, por ejerrplo, la clasificacion dici-
macuarta sin necesidad de consultar, salvo casos especiales, otra edicion que 6sta
qu~e comentamos.
El otro punto que llama poderosamente la atencion, alin sin necesidad de
leer la introduction del editor, es la multiplication de los sumarios al pie del
tdrmino,bisico de cada materia, siempre y cuando las subdivisiones de esta 6lti-
ma sean tan numerosas que resulte confuso abarcar de una, ojeada su contenido.
Es'esto especialmente 6til en las ciencias puras y en la tecnologia (ciencias apli-
cadas) en las que son mas extensas y frecuentes las expansiones.
La terminologia del sistema ha sido cuidadosamente modernizada y expan-
dida, y, en ciertos casos, aclarada debidamente. Es de notar que, para los lec-
tores de habla espanola, mnuchas ideas ban perdido con el ingles usado en esta
edicion la confusion que se notaba en la edicion decimacuarta. En algunos casos,
cuando el termino nuevo pierde, el poder de evocar la idea anterior, una nota nos
recuerda cuil fui el termino antigun. De parecida manera las notas puestas al pie
de multitud de terminos senalan otros que expresan ideas oncluidas en la misma
notation. La mayor parte de los conceptos expresados por varios terminos dife--
rentes, colocados a la cabeza de la section, ban quedado aclarados en topicos
coordinados, enlazados istos con conjunciones copulativas o con-el uso de comas;
otras veces se logra esa aclaracion con el uso de un termino incluido entre parente-
sis. Todo esto significa una importante comprension de la psicologia de los que
trabajan con obras de consulta.
Mucbos terminos esti4a niuy bien definidos o aclarados en notas; en algu-
nos casos se establecen verdaderas normas de clasificacion, tan 6itiles como las
que pudieran hallarse en un codigo de la materia. En la mayor parte de los
casos el termino y su notacion remiten a otras partes del sistema que contienen
ideas conexionadas, muy parecidamente a como se hace en el indice.
De las tablas suplementarias: determinantes geograficas, de forma (0) de
puntos de vista (00), comunes varias (000), lengua y literatura y division






82 CU rA BIBLIOTECOLOGICA

nes filologicas, solo se ban mantenido la primera (determinantes geograficas)
y la segunda (determinantes de forma), esta nltima situada al principio del tomo
primer (p. 89-93), a continuation del tercer sumario. La notacion internal
especial para Shakespeare, que no aparece en la edition decimacuarta y si en la
decimatercera, vuelve a ocupar un lugar al final del indice, sirviendo de ejemplo
para la elaboracion de otras esquemas similares.
Es muy interesante hacer notar como los editores ban sabido incorporar,
como determinante de forma, ademis de la biografia, ya aceptada en la edition
ddcimaquinta, la bibliografia, para cuando se quiera ubicar 6sta junto a los
libros de la misma material. En adelante una bibliografia de quimica general se
podra situar con los libros de quimica en 540.16 o en la bibliografia general,
en 016.54, y una" de quimica inorganica en 546.016 o mismo que en 016.546
Asimismo los editores ban resuelto el problema de la legislation especializada
cuya ubicacion no se encuentre previamente senialada en el sistema. En to suce-
sivo la determinante 026 podri usarse en vez de la antigua notacion 00037, de
engorrosa aplicacion.
La culture habitso, tradiciones, tdcnicas, valores, creencias, etc. del homo
sapiens), cuya solution se intent ya en la edition dicimaquinta, tiene ya una
clasificacion propia (301.2), ubicindose la cultura de un solo pals en la parte
en que se describe ste, junto a sus caracteristicas nacionales (914-919). Esta
cuestion habia venido siendo motivo de constante preocupacion y duda entre
muchos bibliotecarios.
El derecho ha sido notablemente mejorado, no solo modernizando la termi-
nologia antigua, sino modificando y ampliando ]a clasificacin. Tal vez no
satisfagA plenamente al entendido en las ciencias juridicas; pero que sirva de
atenu.ante a sus deficiencies el que estas disciplines son le las mis dificiles de
enmarcar dentro de un esquema de clasificacion de biblioteca. Digalo si no la
clasificacion de la Biblioteca del Congreso de Washington, que ha dejado para
el final, despuds de mas de cincuenta anos, la clasificacion del derecho.
Algunos aspectos del sistema pudieran haber merecido, a nuestro entender,
un tratamiento mejor. Nos limitaremos a senalar cinco:
(1) Al referirnos a la edition espanola de la ddcimaquinta edicion en ingles
dijimos en esta misma revista (*) que los catalogos impresos de las bibliotecas,
actualmente clasificados en 017; 018 y 019 debieran clasificarse en 025.36,
025.37 y 025.38, dejando el tirmino intercalaidon de fichas para ser ubicado
en 02539. Nuestro argument es que si los studios sore el arte y la ciencia
de organizar estos catilogos se clasifican en 025.3, no vemos la razon para no
dar a estos catilogos la misma notacion basica. Otra solution seria como si el
catalogo de los insectos de un museo tuviese que clasificarse fuera del lugar en
que se sitnlan los textos de entomologia. A mayor abundamiento conviene decir
qu~e bibliografia y catalogos de biblioteca son, como todq el mundo sabe, dos co-
sas diferentes.
(2) La parte destinada a la historia de los Estados Unidos de America,
comparada con el resto del sistema, sorprende por su excesivo tamano. Hubiera
sido mejor -tal vez ese sea su destino- hacer una edicion especial para uso
de las bibliotecas especializadas.
(3) No nos satisface poner en una misma notacion historia economica, geo-
grafia comercial, geografia econdmica y condiciones econdmicas. El segundo
sobre todo resulta chocante.


~(*) La traduccion espanola de la decimaquinta edicion de Dewey. (2 epoca, vol. 1,
no. 2, abr./jun. 1956).






CUBA -BIBIOTECOLOGICA 83

(4) Las revistas de habla espanola-genera les, publicadas fuera de Espana,
se dividend como 940-999; ej. Argentina 056.982. Seria de desear, sin embargo,
que se siguiese en esto el mismo consejo dado para resolver la literatura hispa-
noamericana, es decir que se usasen las letras antepuestas; ej. A056, Argentina;
E056, Ecuador; U056, Uruguay.
(5) La preceptiva del idioma (que no es exactamente la reterica, al menos en
el sentido que esta palabra tenia entre los clisicos de Grecia y Roma) debe tener
un lugar aparte en el esquema, dentro de cada idioma o literatura, cosa que no
vemos resuelta en esta 61tima edici6n.
Conclusion. La edicion dicimasexta de la clasificaci6n de Dewey, despo-
jada ya de m6ltiples errores, inexactitudes y antiguallas, vuelve de nuevo a ocu-
par el lugar que por su pasado prestigio le corresponde, bien entendido que ello
no significa que el sistema baya vencido --cosa imposible- todos y cada uno
de los defectos inherentes a su naturaleza y estructura. Las conexiones entre sus
terminos (lo que se conoce con el nombre de 16gica de las relaciones) y el limi--
te de nueve para divisiones y subdivisiones son sus defectos estructurales mis im-
portantes, irremediables mientras se mantenga el sistema de notacion decimal.
Las ciencias, especialmente las aplicadas, progresan boy en dia a un ritmo
veloz. De un an5o a otro nuevos inventor y descubrimientos tornan anticuados
los conceptos cientificos y los metodos de la tecnica. Lo que antes parecia incon-
movible, boy no es mas que terreno movedizo. Ninguna concepci6n del mundo
pasa ya de ser un esquema provisional. Y to que precisamente no preve el
sistema Dewey es la ubicacion de los libros cuyos conceptos ban perdido actua-
lidad en el curso de los anos.
A pesar de' todo to dicho Dewey vuelve a despertar la atencien y el interis,
esta vez no s6lo por su notaci6n, sino por la reconstrucci6n y modernizaci6n
de su terminologia, que, durante muchos anos, habia sido su lado debil. Viejas
peticiones de los mais entendidos bibliotecarios ban sido satisfechas. El derecho,
la literatura hispanoamericana, la historia de los paises del continente ibdrico.
los nuevos adelantos de la tecnologia y multitud de pequenos y grandes erro-
res ban merecido la'mis acuciosa consideration por parte de los consejeros de la
edicion. Y si todas las rectificaciones no ban sido llevadas a cabo se ha dado
por to menos un gran paso de avance.
Dewey subsistira mientras no surja otro sistema capaz de llegar comb el a la
biblioteca standard, o no vengan controles automaticos, con la te'cnica mais
avanzada a la cabeza, a introducer notaciones mis ajustadas a la tarea mecinica
que hara las veces del tedioso trabajo de buscar la informaei6n apetecida.













I-0 B R OS


Mc0olvin, Lionel R. Servicios para ninos en las bibliotecas publics. [Paris]
Unesco [1957] 114 p. (Manuales de la Unesco para las bibliotecas pnbli-
cas, 9).
"Escrito desde un punto de vista international mis bien que national" que
asegura su universal aprovechamiento, el ultimo de los manuales para las biblio-
tecas publicas de la Unesco es una obra de valor y utilidad, especialmente para
aquellos paises que aun no han desarrollado debidamente sus servicios biblio--
tecarios, pero que ya comienzan a salir de su inertia y a actuar. por superar esa
deficiencia lamentable. Lionel R. McColvin, bibliotecario de prestigio y expe
riencia, desarrolla el tema que le ha sido encomendado con capacidad y eficiencia:
Dentro de la brevedad y la concision requeridas en esta clase de trabajo, sin que
la exposicion pierda interns, el autor va trasmitiendo sus conocimientos, proba-
dos en largos anos de fructifera labor profesional, y consigue to que es todavia
mas importante: contagiar a sus lectores su optimismo y su sincera fe en la
eficacia de estos servicios que todo pals debe ofrecer a sus ninos y jovenes como
parte de la educacion que esta obligado a darles.
La comprension cabal de to que la lectura puede representar, en las primeras
etapas de la vida, la confianza en su influencia bendfica y el entusiasmo en la
tarea de dar a los ninos ese tan necesario alimento de realidad y fantasia, se ma-
nifiestan en toda la. obra y, como prolesian de fe, quedan sintetizados en el pie
de grabado de la hermosa lamina del frontispicio, "El libro es siempre para los
ninos una ventana migica abierta sobre el mundo" y desde le primer pirrafo de
la Introduccion: "Los libros son esenciales para que los ninos gocen plenamentc
de su ninez y para que aprendan a utilizar ampliamente sus dotes y sus aptitudes
en servicio -de la comunidad y de la felicidad propias. Si no establecen el debido
contacto con buenos libros, o si ese contacto se corta a1 terminar el periodo.esco-
lar, la pirdida sufrida es grave y a menudo irreparable".
La obra se present dividida en tree capitulos. En ellos se estudia la orga-
nizacion de los servicios para ninos, tal como pueden desarrollarse en una biblio-
teca, aun cuando ista no disponga de grandes recursos economicos. El autor ha.
excluido deliberadamente aspectos de la organization que resultan faciles de en-
contrar en manuales corrientes de practica bibliotecaria: description de boletas,
modelos, formularios de pedidos, etc., y ha seleccionado para ilustrar el texto,
como ejemplo de to que se ha hecho en los mais diversos medios, un sugestivo
grupo de fotografias que proceden de proyectos experimentales y asociados de
la Unesco: bibliotecas publicas de Delhi y Medellin, Internationale Jugendbi-
bliothek (Munich), de Malmo (Suecia) y los servicios bibliotecarios organi-
zados en Sirs-el-Layan (Egipto) como part del program de education funda-
mental de esa comunidad.
La estructura de los servicios y los principios en que se basa es el tema del
capitulo primer. Dentro de 6 se tratan las entidades que suelen respaldarlos
el caricter de los mismos, sus elementos esenciales, donde pueden estar localiza"
dos, y se estudian los problemas de la ubicacion de acuerdo con los_ recursost dispo-
nibles. Bajo el titulo Normas, reglamentos y actividades ordinaries se discuten
en el capitulo siguiente la amplitud de los servicios, los derechos y obligaciones
de los lectores, los requisitos ,y condiciones para el prestamo, y expone el autor







CUBA BIBI.COTECOL6GICA 8

su criterio respecto a la eficacia de las "multas" y sanciones y la mejor manera
de llevar los registros., El capitulo 39 trata sobre la disposition, y clasificacion del
fondo de libros atendiendo a los distintos grupos de lectores y al uso de las
obras; sobre el trabajo de orientation y asesoramiento, ocupindose tambien del
tipo de catalogo que estima mis ventajoso y de la utilidad de las listas selectivas
y ]as exposiciones como medios de atraccion del lector. Termina con excelentes
sugerencias y consejos sobre la orientacion individual y colectiva del lector infan-
til, senalando los limites y oportunidad de 6sta para que sea efectiva en vez de
contraproducente. Dentro de la misma cuestion hace 6nfasis en la position del
bibliotecario de ninos con respecto a su lectores, su mutuas relaciones, y el ascen-
diente que puede llegar a adquirir sobre su publico.
El trabajo de extension es asunto del capitulo IV. En e1 se estudian los
recursos de que dispone el bibliotecario para incrementar el interns por los libros
y el uso de la biblioteca: ia hora del cuento como la actividad mis comun y ca=
racteristica de la biblioteca infantil; las charlas, audiciones musicales, proyec-
ciones de peliculas, y la gran variedadl de actividades de grupo (clubes de lecto-
res, de coleccionistas, teatrales, etc.) eficacisimos no s6lo para crear y fomentar el
gusto por la buena lectura, sino rambien como medios para desarrollar las apti-
tudes infantiles, la expresion oral y escrita correctas, el talento artistico, las con-
diciones de organization, la iniciativa, etc.
Los problemas que se confrontan para crear una atmosfera atractiva (ubica-
cion conveniente, instalacion funcional, buena distribution de las dependencias,
muebles y equipo adecuados, capacidad suficiente, decoration atractiva, etc.) se
discuten en el capitulo V.' A estos, temas se anaden las condiciones de caracter y
la vocation del bibliotecario; que McColvin consider fundamentales para. el
6xito. y cuya falta seri de todo punto insustituible por muchos meritos que en
otro sentido se posean; la formation profesional del bibliotecario infantil y las
condiciones del servicio.
Tres capitulos (7 ', 8"' y 9") se dedican a la integration de la coleccion: la
selection y sus principios; el suministro de libros y la posibilidad de su mrejora-
miento y el fondo de libros, su establecimiento, conservation y mantenimiento
de su equilibrio y calidad. Refiriendose a la segunda cuestion sen~ala McColvin
la conveniencia y la necesidad de estudiar la bibliografia infantil; de fomentar y
estimular la production de obras escritas para ninos; de emprender la'traduccion
de las obras mis valiosas de la literatura infantil y la adaptation de aquellas que
habiendo sido escritas para adultos tienen interns y atractivo para los jovenes.
En ios dos capitulos que siguen el autor pasa a considerar la colaboracion
de la biblioteca con las escuelas y con los jdvenes, y estudia las funciones y respon-
sabilidades del bibliotecario y del maestro y la forma de compartirlas. Muy ati-
nadamente apunta la conveniencia de que en los planes de estudios de las escuelas
normales se, incluya instruction en el uso de libros para beneficio inmediato de
los estudiantes y para que 6stos puedan emplearlos en sus labores docentes y ofre-
cer la necesaria orientacion a sus futuros alumnos. En el segundo aspecto de la
colaboracion, que se refiere al trabajo con los adolescentes, destaca la importante
ayuda que el bibliotecario puede prestarles para veneer las dificultades de su
especial condition y evitar asi que Ilegue a perderse el terreno ganado en la etapa
anterior.
El capitulo XII trata brevemente de los problemas, que plantean al trabajo
bibliotecario los grupos especiales de lectores: individuos enfermos y fisicamente
defectuosos: cojos,, lisiados. paraliticos, retrasados mentales, etc., y el 6ltimo,
"Como poner en marcha los servicios", es el 'resultado de los conocimientos y la
prictica del autor acerca del servicio de extension. Ambas cosas le ban permitido
hacer este manual animado del espiritu de la moderna y activa biblioteca infan-






$6 CUBA BIBLIOTECOLOGTCA

il, y cuya utilidad va mais alli del campo cxclusivamente profesional. ,Padres,
maestros, autoridades educativas, dirigentes de organizaciones cque laboran por-
el mejoramiento de la juventud, hallarin en esta obra una orientation inteli-
gente y experta cuando su preocupacion los lleve a promover la creation de biblio-
tecas infantiles.
Raquel Robs


American Library Association. Code Revision Committee. Code of cataloging
rules: bibliographic entry and description; a partial and tentative draft for
a ney edition of bibliographic cataloging rules. Prepared for the Commit-
tee by Seymour Lubetzky. (Washington) June 1958. iv, 71 p.
Este anteproyecto de parte de las nuevas reglas de. catalogaci6n de la Ame-
rican Library Association ha sido circulado entire los miembros concurrentes al
Stanford University Institute on Catalog Code Revision. El comit encargado
de la revision tienie a su cuidado el estudio de los problemas que plantea la
elaboration de un nuevo codigo de catalogacion cue respond a los principios
funcionales que sirvieron de base a las reglas descriptivas publicadas en 1947
por la Biblioteca del Congreso de Washington.
Mucho es el esfuerzo realizado por la Comision para reunir bajo, cada
section los casos similares dispersos a traves del vigente codigo. Se pretende
dar termino a la repetition constante de la misma solution de casos cque solo
varian en la forma, simplificando al mismo tiempo las entradas de los autores
individuales y corporativos a tenor de los dos objetivos del catilogo en to que
respecta a las entradas, y que se pueden resumir de la siguiente manera: bajo
que encabezamiento (autor individual; autor corporativo o titulo) debe pro-
ducirse el asiento de una obra, A) para que ella pueda ser hallada rapidamente
cuando se la busque por alguna de las caracteristicas mais apropiadas a su identi-
ficacion, y B) para que no solo esa obra, sino sus diferentes ediciones y traduc-
ciones, asi como las diferentes obras de un mismo autor, aparezcan juntas en el
catalogo.
Debido a que se hace preciso resolver estas dos cuestiones, existe la posibili-
dad de un conflicto entre ambas soluciones, mayormente debido a la necesidad
de sacrificar el segundo de los objetivos en interns del primero.
El Sr. Seymour Lubetzky, en la Introduccion del anteproyecto que comen-
tamos, expone los principios esenciales sobre los-cuales se ha de basar e'7 futuro
codigo. La version que hacemos aqui es s6lo de la parte de la election de las
entradas:-
1) La obra de un autor conocido se asienta bajo el nombre de 6ste (sea in-
dividual, corporativo o parte institutional de este ultimo), y este o no sena
lado en la obra. Si la obra esti escrita o preparada por un autor individual o
corporativo para un individuo o corporation a cuyo nombre se publica (o cuyo
pensamiento se trasmite) el asiento se hace bajo el nombre de este ultimo, excepto
cuando sea nombre impreciso o ficticio.
2. Las obras producidas por un autor en colaboracion con otros, o compi-
ladas por uno tomando de las obras de otros, se asientan bajo el autor principal
o el compilador en jefe responsable de la obra como un todo; pero una obra
producida conjuntamente por varios autores, ninguno de los cuales aparece clara-
mente~como autor principal o compilador responsable, se asienta bajo el autor
designado primeramenie en la obi-a, si no hay mais de tres, o bajo su titulo.
hay mais de tires autores.







CUBA BIBLIOTECOLOGICA $7

3. La obra cuyas sucesivas partes o ediciones estin preparadas por diferen-
tes autores individuales o corporativos se asientan bajo su titulo; pero si el con-
tenido o titulo es de tal indole que no pueda atribuirse la paternidad a diferen-
tes autores se asienta de la misma manera que otra obra.-
4. Una obra reeditada o traducida con o sin adiciones u omisiones se asien
ta bajo el autor y titulo de la original; pero una obra refundida se asienta bajo
el autor y titulo de la refundicion, relacionandola por medio de una ficha se-
cundaria con la obra original.
5. Los suplementos o partes de otra obra se incluyen en el asiento de 6'sta
si carecen de titulo propio; pero si tiene un titulo distintivo se asientan Como
obra separada.
De los principios de selection del hombre del autor solo seiialaremos, por su
importancia, el que se refiere a los seudonimos. Dice asi: Si un autor puede ser
identificado por varios seudonimos, o por su verdadero nombre y un seud6-
nimo, el asiento se debe hacer bajo su verdadero nombre; pero si el verdadero
nombre y un solo seudonimo son consistentemente usados por el propio autor
para diferentes tipos de obra, el asiento se hari bajo ambos nombres. (Dada la
importancia de este punto estimamos que merece una exposition mas detallada
y Clara en la edicion definitiva del Codigo ahora en proyecto.) Es nuestra
opinion que esta cuestion debiera enuciarse- asi:
Las obras cuyos autores ocultan su identidad bajo un seudonimo, o bajo
varios, deberin ser catalogadas bajo cada nombre supuesto, excepto, 11) que el
autor use -un seudonimo que no pueda ser confundido por su apariencia con un
nombre real y se conozca su verdadero nombre, 2") que el autor sea conocido
por su verdadero nombre en las enciclopedias, repertorios y bibliografias del
lugar de su nacimiento.
La distincion que hace en la Introduccion el Sr. Lubetzky entre el uso de
multiples seudonimos y el uso de uno solo no va a nuestro entender al fondo de
la question. Siendo el catilogo, en su primer objetivo, un instrument de access
al libro, no vemos la razon para privar al lector del derecho a hallar con rapidez
la obra buscada, aunque haya de sacrificar el segundo de los objetivos, que, a
nuestro criterio, tiene una importancia menor, que no por eso subestimamos.
La objecion Cque se nos pudiera presentar de que 'las notaciones internas se-
rian diferentes, segnn sean la initial y demis letras del seudonimo o las del
verdadero nombre, no hace mis que eludir la cuestion, trasladando el problema
del catalogo a las estanterias, que no es to que se ha tomado en consideracion
al enunciar en las reglas los objetivos del codigo de las entradas, aparte de que
la solution propuesta en el anteproyecto divide tambien las obras sin manifes-
tar preocupacidn por este punto.
El objetivo de las entradas es, primeramente, encontrar el libro particular
deseado, y solo despues facilitar el hallazgo de las demis obras por el procedi-
miento de la invariabilidad del encabezamiento. Asi to ha entendido el ante-
proyecto que analizamos cuando sugiere que las revistas se asienten bajo el titulo
correspondiente a los nnmeros descriptos, de tal manera que haya tantos asien
tos Como titulos cambiados, sin tomar en consideracion otro aspecto de la
cuestion que el de satisfacer el primero de los objetivos mencionados.
Nuestro criterio es que, salvo casos especiales, es preferible tantos encabeza-
mientos diferentes Como seudonimos, remitiendose unos a los otros (Como se
sugiere para las revistas) para suplir el segundo de Jos objetivos de las reglas
de las entradas.






88 "CUPA 1BIIBLIOTECOL6GICA

Los encabezamientos de los autores oficiales no parece que vayan a sufrir,
en lo fundamental, un canmbio apreciable. Los ministerios seguirin siendo enca-
bezados por el nombre del pals correspondiente, cosa que no es de sentir entre
nosotros mas que por las publicaciones de Cuba, ya que nuestra experiencia es
que los lectores van tan naturalmente a buscar el nombre del ministerio como
,a apellido de un autor. Solo en las publicaciones oficiales extran jeras tiene esto
sentido. Claro que son pocos los organismos oficiales que tienen dentro de cada
pais un nombre tan definido como el de los ministerios o agencias del gobierno:
pero la excepci6n es tan importante que bien merece un tratamiento especial.
En cuanto a las que llama el anteproyecto obras de jurisdiction national o
local (como las constituciones, los tratados, etc.) nos parece correcto un cambio
de forma que destaque mejor la paternidad del pais respectivo, sin dejar de sena-
lar claramente el tipo de publicacion.
Otro aspecto notable del anteproyecto es la separation definitiva de las
publicaciones del gobierno de la seccion de los autores corporativos, que apare
cia unidas en la segunda edicion de 1949, considerando como autores corporati-
vos solamente las sociedades e institucio0es, entire las cuales ya no habri tantas
diferencias como en las ediciones anteriores.
Y para terminar esta presentaci6n nada creemos de mis interns que dar a
conocer la tabla de materias del codigo en proyecto, alguna de cuyas partes no
han sido ann bosquejadas. Indicaremos solamente los nombres de los capitulos,
a saber: (Reglas de las entradas:) Glossary (no incluido) Works of personal
authorship, Works of corporate authorship, Works of religious bodies, Gover-
ment publications, Anonymous work, Works based on others works, Special
materials, Special cataloging. (Reglas descriptivas, no incluidas aun en este
anteproyecto, aunque formarin parte del codigo, como en la segunda edicio'n pre-
liminar de 1941, publicada por la American Library Association.)
Jorge Aguayo


Museo Julio Lobo. Bibliografia sobre Revolucion Francesa, Consulado e Im-
perio. La Habana, Imp. Ucar, Garcia, 1958. xi, 161 p.
Redactado "con esmero", como dice en el-prefacio Josy Muller, Conservador
Adjunto de los Reales Museos de Arte e Historia de Belgica, acaba de publicarse,
a los cinco meses de terminar su impresi6n, la primera parte del catalogo de la
biblioteca napole6nica de la colecci6n de libros del Sr. Julio Lobo, Director de
la Fundacion Lobo-Olavarria.
Aunque la bondad de un catilogo impreso no puede juzgarse solo por la
forma tipografica que adopta, y nos resulta imposible cotejar aqui la description
de cada libro con el ejemplar correspondiente -tarea que esti fuera del alcance
del critico-, es to cierto que la t cnica catalografica puesta en practica en la con-
feccion del trabajo nog dice bien a las claras de la presencia y'el espiritu profesio-
nales de la persona entendida que es Audry Mancebo, nuestra inteligente discipula
y distinguida colega. Muy a las claras salt a la vista, pues. el olvido en men-
cionar en la portada de la obra el nombre de la que ha llevado el peso y la
responsabilidad del trabajo desde sus inicios. Es un punt de estricta justicia
que, como bibliotecario3, estamos en el deber de senalar.
El orden de los asientos es invariablemente hist6rico. Carecemos sin embar-
go de datos para concern si la secuencia cronol6gica de las secciones de este cata
logo impreso (que os un catilogo de materia) es la misma que ha sido empleada
en la colocacion de los libros en las estanterias, o sea en la clasificacion de la
biblioteca. Podemos, no obstante, afirmar que esta ordenacion cronol6gica







CUBA BIBLIOTECOLOGICA 89

responde perfectamente a los intereses del entendido en la materia que es objeto
de la coleccion. El indices no es suficientemente explicit, sin embargo, para
conducir al~lector al encuentro del dato buscado. Asi, el titulo: Vie politique,
litteraire et pnrivee de Charles-James Fox (754) no se halla en el indice buscando
bajo Fox. Tampoco la obra Memoires historiques et militaries sur Carnot (422),
puede'hallarse bajo Carnot, pues este, to mismo que Fox, personajes biografiados,
ambos, no aparecen en el indice alfabetico, que esta estrictamente limitado a los
autores.
Curioso resulta, ademias, que el indice solo remita a las pnginas del texto,
dentro de cada una de las cuales se incluyen de quince a veinte asientos. Hallin-
dose numerados consecutivamente los libros catalogados (2321 asientos en
total), hubiera sido mucho mais correcto senalar el nnmero exacto que le ha sido
asignado en el catalogo a cada obra, tal como hemos hecho al mencionar los
libros que hemos tomado de ejemplos.
Para el bibliotecario es posible que nada Nlame tanto la atencion en este
catilogo como el titulo de Bibliografia adoptado por su autores. Y nada. puede
parecer mis extrano teniendo en cuenta que bibliografia y catalogo son cosas
diferentes en sus objetivos y en sus mitodos, aunque no se nos oculta la frecuencia
con que personas mal informadas -lo que no es el caso de la Dra. Mancebo-
vusan un termino por otro.
Tratindose de las obras poseidas por una o mais bibliotecas, el termino bi-
bliografia resulta iniprocedente, aun admitiendo que, en algunos casos, como
ocvurre en las grandes bibliotecas de Paris, Londres y Washington, la coleccion
representada es tan grande que, desde el punto de vista estrictamente prdctico,
el catilogo presta los sdrvicios de una bibliografia enumerativa. Y aun asi el
nombre del instrumento de acceso a la coleccion debe ser siempre el' de catalogo,
ya que la bibliografia comporta ob jetivos bien definidos que el _catilogo no tie
el deber de cumplir.
Pese a estos puntos ob jetables la description de las obras del catalogo del
Museo Julio Lobo nos luce excelente, hecha con el cuidado del que conoce a fon-
do el comnpromiso contraido con la profesion en un pais que todavia necesita
del dolor de la experiencia, sin el cual nada se gesta ni nada fructifica.

J. Aguayo.
00 .4* -* * 0. .4














Cortazar, Agusto R. Vision sintitica de un curso de introducing a la bibliote-
cologia. Santa Fe [Arg.] Instituto Social, Universidad N'acional del Litoral
1956 [colof0n 1958] 26 p. (Temas de bibliotecologia no. 8).
"He abogado siempre -dice el author de esta interesantisima conferencia-
por una actitud esenciaimente humnana [del bibliotecario], evitando, por una
parte, que la tecnica mecanice al profesional, y por otra, que olvidemos, parape-
tados tras de ficheros y anaqueles, que todo se hace en beneficio del hombre, de
la persona a la cual servimos"
Por supuesto que "todo se hace" (politica, sacerdocio, administration pn-
blica, educacin, ejercicio professional, etc.) en beneficio del ser human. Que
ello se, produzca sin que tengamos plena conciencia de su finalidad puede ser un
mal en los que estin Ilamados a dirigir y puede ser una felicidad para los que.
"parapetados tras de ficheros y anaqueles" slo miran el microscosmo en medio
del cual viven y laboran.
El razonamiento del distinguido folklorista argentino y exbiblioteca'rio de
la Biblioteca Central de la Facultad de Filosofia y Letras de la Universidad de'
Buenos Aires, nos parece just solo si nos referimos a los que no se hallan a gusto
0
40' S S S 0 44 .






90 CUBA BIBLIOTECOLGICA

dentro de la biblioteca; en otras palabras, a los que solo trabajan para vivir, sin
que le hayan cobrado amor a su diaria tarea.
El progreso humano esti hecho de miriadas de desinteresados, que trabajan
por amor al trabajo mismo; pero que no conocen el sentido _de su obra ni el
beneficio de sus esfuerzos. Trabajan porque si, porque sienten placer en ello,
sin importarles si estin bien o mal pagados. Otros aprovecharin a conciencia
ese trabajo y le darin contenido humra no conscientemente realizado. Y en esto
ocurre como con la education. Pedir que cada maestro tenga una actitud evan-
ielica es pedir una perfection imposible; seria como renunciar a tener maestros.
Lo importante es que la mayoria ame su profesion y se aplique a acer bien su ta-
rea. Otros, los elegidos, sabrin sacar partido de ello.
El Dr. Cortazar ha arrojado con su brillante conferencia una viva luz sobre
to que debe entenderse por un curso de introduction a la bibliotecologia. Los
objetivos senalados, o sea el alcance del curso, sintetizados en once incisos, son
los siguientes, abreviados aqui por nosotros por razones de espacio. Ellos son:
a) Panorama de'los problemas bibliotecologicos.
b) Conceptos bisicos, criterion y normas generales.
c) Consolidation de la "conciencia bibliotecaria".
d) Vinculacion de los alumnos a los ambitos que reclaman su actividad.
e) Propiciar un equilibrio entre la especializacion ticnica y la iniciacion
cultural.
f) Propender a que la biblioteca sea considerada como unidad organica y
funcional.
g) Afianzar la conception de esta unidad frente al desarrollo de -los departa-
mentos y secciones especializados de las grandes bibliotecas.
h) Servir de nexo entre las diversas material del plan de estudios.
i) Desplegar el panorama de las materias bibliotecologicas, esten o no inclui-
das en el program.
j) Ejercitar en el conocimiento y uso de los terminos tecnicos.
k) Iniciar a los alumnos en una metodologia del trabajo intelectual.
Termina el Dr. Cortazar 'con un emocionado mensa je a la juventud, que:
por su trascendencia, va dirigido tambiin a todos los bibliotecarios del mundo:
"Perfeccionen con ahinco -dice- su condition de ticnicos, aprovechando
al maximo las ensenianzas de sus profesores y el asesoramiento de sus jefes exper-
tos, pero en su afin de "tecnificarse" no olviden que son personas, criatura de
Dios con una vida de fin trascendente, dotados de un espiritu que debe cultivarse
con la dignidad que corresponde a la excelsitud de su origen y de su destino.
En manos de cada uno esti el modelar una personalidad [ .. ] que sin desmedro
de su reciedumbre intelectual y del vertigo de la actividad dinamica, conserve
su aptitud para enternecerse con la emotion, refinarse con el arte, ahondarse
gracias a la actitud meditativa, valorizarse por el ejercicio habitual de una fecun-
da vida interior".
"Creo, legitimo afirmar, jovenes amigos -dice ya al final-, que nuestra
vida cumple su finalidad suprema cuando, convenientemente cultivada, tiene la
dicha y la gloria de ser puesta al servicio de los demis".
J. Aguayo.













NOTICIAS Y COMENTARIOS


De paso hacia Puerto Rico estuvo breves dias en la Habana Miss Marietta
Daniels, subdirectora de la Biblioteca Conmemorativa de Colon, de la Union
Panamericana. La dinamica colega norteamericana, bien conocida de todos os
bibliotecarios cubanos pot sus repetidas visitas a nuestro pais, tuvo un extenso
cambio de impresiones con nuestra Presidenta, varios miembros del Comit6
Ejecutivo del Colegio y otros companieros colegiados.- La conversation, que re-
svult6 interesantisima, gir6 en torno a las actividades de la Union Panamericana
y sus proyectos para el futuro en materia bibliotecaria. Entre ellos se encuentran
la compilacion de un vocabulario de bibliotecologia, un estudio de los planes de
las escuelas de bibliotecarios de Latinoamdrica, la concesion de becas para, estudio
y trabajo, etc., etc.
I. -






El Dr. Hans-Joachim Bock,-Director de la Biblioteca Ibero-Americana de
Berlin, estuvo varios dias en la Habana, iniciando un recorrido pot todos los
passes de la Amrica "Latina, de various mess de duracin. El Dr. Bock visit
varias bibliotecas e instituciones dpe nuestra capital y tuvo un interesante cambio
de impresiones con un grupo de miembros de nuestro Colegio, encabezados por'
la Presidente, Blanca Rosa Sinchez.
La Biblioteca Ibero-Americana de Berlin cuenta en la actualidad con unos
270,000 volumenes, entre libros y revistas, sobre todos los aspectos de Espania
y America Latina, con pristamo gratuito a todos los lectores de Berlin y pris-
tamo interbibliotecario con otras instituciones de Alemania y el resto de Europa.
El objetivo principal del viaje del Dr. Bock consiste en estrechar relaciones con
las instituciones culturales y bibliotecas de los distintos paises, y recoger mate-
riales para aumentar los fondos de su coleccion.


La Federacion Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios celebr6 una
reunion en Madrid, del 13 al 16 de octubre proximo pasado. La invitation para
concurrir a la misma fud recibida pot el Colegio con increible retraso, to que
impidi6 realizar' las gestiones para nombrar una representation que concurriera
a la reunion. Esperamos concern os resultados, para darlos a concern a nuestros
colegiados.


La Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos anuncia la formation de
un comity conjunto de specialists en derecho y en clasificacin de libros, con el
fin de supervisar la confeccion de un esquema para el derecho anglo-americano
Como part de la clasificacion de la Biblioteca del Congreso, Clase K. Las enti-
dades representadas en el comity son la Biblioteca del Congreso, American Asso-
ciation of Law Libraries, Association of American Law Schools y American
Law Institute. El comity ha recibido'la ayuda financiers del Council on Library
Resources, Inc.
5 *












Hemos recibido de la Federacion Internacional de Asociaciones de Bibliote-
carios (IFLA) el Boletin no. de la Conferencia Internacional de Catalogacin






92 CUBA BIB6IOTECO0OGICA

que tiene en proyecto, con el ruego de dale la mayor difusin possible. A conti-
nuacion traducimos el contenido de dicho Boletin:
"El Consejo de la Federacion Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios
(IFLA) esti preparando la celebracien -probablemente a inicios de 1961-
de la Primera Conferencia international dedicada enteramente a promover un
acuerdo internacional en mrateria de catalogacion. La organization de esta Con-
ferencia ha sido confiada al IFLA Working Group on the Coordination of Cata-
loguing Principles. Una reunion preliminar, en la cual el Grupo seri ampliado
hasta unas veinte personas, sera celebrada en Londres en julio de 1959, para
formular los problemas a considerar por .la Conferencia, redactar una agenda
provisional y encargar trabajos de base. El costo de esta reunion preliminar sera
cubierto mediante un donativo ofrecido generosamente por el Council on Library
Resources, Washington, D.C."
"La utilidad de sistemas estandardizados de catalogacion ha sido reconocida
desde hace tiempo en el plano national: esto esti comprobado por la compilation
de numerosos codigos nacionales de 1eglas de catalogacion. Dichos codigos no
solo ban permitido a los lectores y estudiantes pasar de una biblioteca a otra
con la confianza de que los catilogos que van a encontrar estarin de acuerdo con
ciertas convenciones establecidas, sino que ran elevado el nivel -general de la
catalogacion y ban demostrado su importancia cada vez mayor como base para
una cooperation entre bibliotecas y para una mayor economia en los esfuerzos
de los catalogadores".
"E1 interns en la posibilidad de exttender estas ventajas a un plano interna-
cional no es nuevo; pero los intentos del pasado dirigidosia ese fin no han tenido
6xito porque se dedic6 demasiada atencion a los detalles de los distintos sistemas,
o a un intento de formular un 'codigo universal de catalogacion'. Esto no es ne-
cesario.. Si se puede Ilegar a un acuerdo acerca de unos pocos principios bisicos,
sin gran dificultad seri posible: usar en cualquier pals los asientos de catalogacion
compilados en otro pals cualquiera, o combinar asientos que provengan de varios
paises en un solo catilogo".
"E1 Consejo de la IFLA cree que este es el momento favorable para conse-
guir este fin. No solo se estin Ilevando a cabo revisiones de los codigos nacio-
nales en muchos paises, sino que hay sefiales evidentes de una tendencia general
hacia una convergencia en estas revisiones y hacia una disminucion de las dife-
rencias internacionales"
"El nombramiento del Grupo de Trabajo en 1954 fu6 el primer paso hacia
la promotion de una uniformidad internacional en la catalogacion. E1 informe
del Grupo acerca de las obras anonimas y obras de autor corporativo (publicado
en Libri, vol. 6, no. 3, 1956) demostr6 que catalogadores que representaban
tradiciones completamente distintas podian alcanzar un grado sorprendente de
coincidencia en temas muy pold'micos. Hasta qui punto este acuerdo era acepta-
ble a las autoridades realmente responsables de los codigos- nacionales, era, sin
embargo, algo incierto. Saltaba a la vista que, si se deseaba Ilegar a resultados
practicos, los representantes responsables de las corporaciones nacionales debian
reunirse- en una Conferencia general."
"Antes de la Reunion Preliminar de 1959, los miembros del Grrupo, auxilia-
dos por otros catalogadores representativos, harin un estudio comparativo de los
mas importantes codigos de catalogacion, para indicar las principales diferencias
entre ellos y de'scubrir los principios en pugna sobre los que se basan estas dife-
rencias. La reunion tendril la tarea de seleccionar aquellos problemas que la
Conferencia deberi considerar, e invitari a redactar trabajos de base en los que
se propongan soluciones".






CU13A 1IBLIOTECOL6GICA 93

"En la fase actual, el proposito es definir problemas, no proponer solucio-
nes. Se solicita de las asociaciones de bibliotecarios y otras organizaciones intere-
sadas en la catalogacion que den a conocer a sus miembros el contenido de este
Boletin y los que le seguirin: y todos aquellos interesados en los fines de la pro-
puesta Conferencia estin invitados a comunicar sus puntos de vista y sugerencias
a uno de los Secretarios Ejecutivos del Grupo. Noticias de nuevas discusiones
acerca de la revision de los codigos, y copias de articulos e informes recientes acer-
ca de los problemas de catalogacion, seran especialmente bien recibidos".
La information es suficientemente clara para que-necesite mis comentarios.
Solo nos resta agregar que el Colegio ha sido invitado a enviar a Londres infor-
maciones sobre el estado actual del problema en Cuba y sugerencias para el futuro.
La Dra. Carmen Rovira, directora de CUBA BIBLIOTECOLOGICA, ha sido
designada representante del Colegio ante el Grupo de Trabajo, para transmitirle
cualquier sugerencia o informe que los colegiados deseen dar a conocer.
0000 * 0'* 006








La Asociacion Costarricense de Bibliotecarios nos envia los nombres del
Directorio que regira sus destinos durante el periodo octubre 1958-septiembre
1959, que son los siguientes: Presidente, Srta. Carmen Quiros; Secretario Gene-
ral, Prof. Efrain Rojas Rojas; Secretaria de Actas, Sra. Cecilia Alvarado; Teso
rera, Srta. Nelly Kopper D.; Fiscal, Prof. Salvador Umana C. Muchas felici
dades y dxitos les deseamos.
0 6










Recibimos atenta carta del Bibliotecario Prof. Samuel Amaral, de La Plata
Argentina, en la que nos ofrece varias noticias de interns, que demuestran el grado
de desarrollo alcanzado por las ciencias bibliotecarias en aquel pals. La primer
se 'refiere al funcionamiento de la Escuela de Bibliotecologia que depende del
Ministerio de Educacion de la Provincia de Buenos Aires, que forma, principal-
mente, maestros-bibliotecarios. Comenz sus actividades el ano 1951 y las rei-
nicio en 1958. Han egresado de ella mis de 60 docents' que ejercen en 27 bi-
bliotecas escolares de La Plata. Este ano bubo una inscription de 67 alumnus.
Se cursa un an' de studios, con las siguientes materials: Introduccion a la biblio-
tecologia y Biblioteconomia, a cargo del Dr. Edgardo Augusto Scotti; Catalo-
gacion, a cargo de la Prof. Maria Ester,Pirez y Padilla de, Fornacciari; Clasifica-
cin, por la Prof. Elvira Vergara; Servicios p'blicos, por el Prof. Alcides O. De
Giuseppe y del Dr. Abel Benitez; Bibliografia y Bibliologia y nociones de biblio-
tecnia, ambas a cargo del Prof. Samuel Amaral.
Otras noticias es la creacion del curso de elementos de bibliotecologia y orga-
nizacion del trabajo intelectual para auxiliares docentes en el preseminario de la
Facultad de ciencias juridicas y sociales de la Universidad Nacional de La Plata,
y la creacion de la asesoria bibliografica del Instituto de estudios economicos y
financieros de esa misma casa de estudios, a propuesta de su director, Dr. Rodolfo
P. F. Bledel.













LITERATURA PROFESIONAL


Hemos recibido el folleto de Marietta Daniels, Estudios y conocimientos en
accidn, que acaba de publicar la Union Panamericana. El poco tempo de que
disponemos y la importancia del tema -el papel de los servicios bibliotecarios,
el comercio del libro y la comunicacion cientifica en la provision de information
esencial para el progreso ticnico, social y cultural de America Latina-- nos obli-
gan a dejar su comentario para el proximo numero.
I 0 0 0.4ee ** *. *00'




Saludamos la aparicin en el mes de septiembre del primer nnmero del
Boletin bibliotecario, 6rgano de la Asociacion de Bibliotecarios de E1 Salvador;
que viene a aumentar el numero ya considerable de publicaciones bbiliotecologicas
de nuestra Amirica.
00' SO 0* *0 *






El numero 37 (enero-junio 1958) de la revista Universidad, publication
de la Universidad N9acional del Litoral, Santa Fe, Argentina, reproduce en su
seccin "Temas bibliotecarios" el trabajo del Dr. Jorge Aguayo titulado "El
concepto del libro", publicado inicialmente en CUBA BIBLIOTECOLOGICA
Tambien incluye el articulo del Dr. Domingo Buonocore "Mision del librero";
publicado en nuestro numero anterior y un articulo titulado "La biblioteca pn-
blica", firmado por Francisco Scibona. Todo esto, junto con su section de'
"Bibliografia", que incluye critical de varias obras importantes de biblioteco-
logia, hace que la lectura de este numero, alaigual que los anteriores, _resulte de
sumo interns para los bibliotecarios.
'0 *~4 0 00









La Editorial Kapelusz de Buenos Aires acaba de editar la traduccion espa
nola del Codigo para clasificadores, de Merrill, obra que, a pesar de haber sido
publicada hace cerca de veinte anos, sigue teniendo vigencia y es instrumento
indispensable de consult para os clasificadores. La traduccion se debe a
Mr. Edward M. Heiliger, uno de los bibliotecarios norteamericanos que mejor
conoce nuestro idioma y nuestros problemas, por haber sido profesor hace anos
de la Escuela de Bibliotecologia de la Universidad de Chile, y posteriormente
Chairman del Special Committee on Cooperation with Latin American Cata-
logers and Classifiers de la American Library Association. Mis adelante comen-
taremos la obra con" la extension que merece.
*











La Memoria de la Biblioteca Nacional del Peru, correspondiente al ano 1957,
que acaba de aparecer, ofrece muchos datos interesantes, que permiten apreciar
la labor que puede desarrollar una institution de este tipo cuando esti bien orien
tada ticnicamente y posee los recursos economicos y el personal adecuado a sus
fines. La Biblioteca, que pose m's de 350,000 libros y folletos y un conjunto







CUBA BIBLIOTECOLOGICA 95

de mis de medio million de piezas bibliograficas, cuenta con un personal com-
puesto de 183 plazas, siendo los cargos ticnicos ocupados por graduados de la
Escuela de Bibliotecarios. Durante 1957 concurrieron a ella 572,740 lectores,
cif ra, notabilisima si se tiene en cuenta la poblacion total de Lima.



El vol. 1I, no. 2 del Boletin de la Asociacion.Colombiana de Bibliotecarios,
correspondiente a abril-junio de 1958, contiene varios articulos e informaciones
interesantes, destacindose la Bibliografia bibliotecol~gica y bibliogrifica" com -
pilada por Luis Floren. Queremos destacar que se celebr6 por vez primera en
Colombia el Dia del Bibliotecario en 23 de abril, escogiendose esta fecha por ser
festejada en otros paises como Dia del Idioma o Dia del Libro, y como homenaje
a Cervantes y a Shakespeare. Nos parece bien la iniciativa de los colegas colom-
bianos, pero nos permitimos lanzar la sugerencia de ponernos" todos de acuerdo
para escoger un Dia del Bibliotecario comun a todos los paises de Hispanoama-
rica;' un dia propio, que no estuviera ligado con el del libro, o ef del idioma que,
aunque estrechamente relacionados con nuestra profesion, le restan brillantez e
importancia a la exaltation de la labor del bibliotecario, que esti mis necesitada
de esta clase de publicidad que el libro en si, o que el idioma, por muy maltra-
tados que estin actualmente.
*0













PUBLICACIONES RECIBIDAS


CUBA BIBLIOTECOLOGICA agradece el envio de las siguientes publica-
ciones:
Boletin bibliotecario; 6rgano de la Asociacion de Bibliotecarios de E1 Salvador,
Vol, 1, no, 1, sept. 1958.
Boletin de la Unesco Para las Bibliotecas. vol. 12, no. 8-9, ago.-sept. 1958.
Buonocore, Domingo. Bibliografia literaria y otros temas sobre el editor y el
libro. Santa Fe, Universidad Nacional del Litoral, Instituto Social, 1956:
49 p. (Temas bibliotecologicos, no. 7).
Castagnino, Raul H. Perspectivas de la lectura. Santa Fe, Universidad Nacio-
nal del Litoral, 1948. 20 p. (Publicacion de "Extension universitaria"
no. 92).
Cortazar, Augusto Ra6l. Investigaciones bibliogrdficas en institutos universi-
tarios. Santa Fe, Universidad Nacional del Litoral, Instituto Social, 1946.
23 p. (Temas bibliotecologicos, no. 4).
Vision sintetica de un curso de introduction a la bibliotecologia. Santa
Fe, Universidad Nacional del Litoral, Instituto Social, 1956. 26 p. (Temas
bibliotecologicos, no. 8).
Daniels, Marietta. Studios y conocimientos en accidn. Washington, D.C
Union Panamericana, 1958. 81 p. ilus.
Gietz, Ernesto G. Bibliotecas universitarias; consideraciones relativas a su im-
portancia y misidn. Santa Fe, Universidad Nacional del Litoral, Instituto
Social, 1945. 35 p. (Temas bibliotecologicos, no. 3).
Habana. Museo Julio Lobo: Seccion Biblioteca. Bibliografia sobre Revolucidn
Francesa Consulado e Imperio. I part. Habana, Imp. Ucar, Garcia, 1958
xi, 161 p.
Lasso de la Vega, Javier. La selection' de libros. Santa Fe, Universidad Na-
cional del Litoral, Instituto Social, 1956. 41 p. (Temas bibliotecologicos~
no. 6).
Penna, Carlos Victor. Experiencias recogidas en la traducc16n de la lista de
encabezamientos de material de Sears. Santa Fe, Universidad Nacional del
Litoral, Instituto Social, 1949. 12 p. (Temas bibliotecologicos, no. 5).
Santa Fe (Arg.). Universidad Nacional del Litoral. Boletin informative: 2'
series, no. 2, ago.-sept. 1958.
Supplement bibliografico de Turrialba. vol. 8, no. 2, abr.-jun. 1958.
Turrialba; revista interamericana de ciencias agricolas. vol. 8, no. 1, ene.-mar-
zo 1958.1
Unesco symposium on National Libraries in Europe. Vienna, 8-27 sept. 1958.
Group I: Information on national libraries in Europe. Paris, 1958.
Universidad; publicacion de la Universidad Nacional del Litoral. no. 35, ago.
1957; no. 36, dic. 1957. Santa Fe, Arg.








CORTESIA DE LOS
FABRICANTES DE BOLSAS Y JABAS
.MIAMI''

CA SA CASTRO

CABLE: "CASTRO"
MURALLA Y CUBA Telfs.: 6-6005 61-1170
LA HABANA APARTADO 85







DI S P0NIBLE








CORTESIA DE LA




Atr-rLd "ma

DE







O'REILLY NUM. 413 HABANA








CORTESIA DE












P u bli ca cion es

Cultural S. A












LIBRERIA LIBRERIA
LA MODERN POESIA C E R V A N T E S
OBISPO No. 525 HABANA GALIANONo. 306 HABANA





PAGE 1

S~ q Ip, *44-41

PAGE 2

CUBA BIBLE IOTECOLOGICA Organ oficial del Colegio Nacional de Bibliotecarios Universitarios Redaccion y Administracion: Calle 27 No. 663 -Vedado, Habana, Cuba Apartado 3268 DIRECTORA' Dra. CARMEN ROVIRA El Colegio Nacional de Bibliotecarios Universitarios fu6 constituido de acuerdo con ]a Ley No. 4 de 13 de noviembre de 1944, que dispone la colegiacion de los profesionales universitarios. El Colegio se constituy6 oficialmente con fecha 31 de mayo de 1955, y sus Estatutos se publicaron en la Gaceta Oficial de la Republica de Cuba del dia 15 de julio del mismo ano. El Colegio Nacional de Bibliotecarios Universitarios agrupa en su seno a todos los bibliotecarios graduados en la Escuela de Bibliotecarios de la Universidad de ]a Habana y en los Cursos de Tecnica Bibliotecaria (1946-1952) de la Escuela de Verano en la propia Universidad. Esti regido por un Comit6 Ejecutivo, foi-mado en ]a actualidad por las personas siguientes: Blanca Rosa Sinchez, Presidenta; Ana Rosa N6nez, Vicepresidenta; Maria Iglesias, Secretaria; Maria de los Angeles Acosta, Vicesecretaria; Evidia Blanco, Tesorera; Maria Victoria Morales. Vicetesorera; Carmen Rovira, Estela Giroud, Miriam Tons (Vocales). CUBA BIBLIOTECOLOGICA se publica trimestralmente. Precio de suscripcion: $1.50 al ano. Numero suelto: $0.50. Los miembros del Colegio Nacional de Bibliotecarios Universitarios tienen derecho a recibir gratuitamente la revista. La responsabilidad de los articulos firmados recao exclusivamente sobre sus autores. El ColegioNacional de Bibliotecarios Universitarios y la Direction de la revista se hacon responsables solamente de los editoriales, informaciones y notas sin firmar. CUBA BIBLIOTECOLOGICA solicita canje con publicaciones similares, nacionales y extran jeras. Los articulos que aparecen en CUBA BIBLIOTECOLOGICA se encuentran indizados en Library Literature y en Contents in Advance. Los materiales de este nnmero se entregaron a la revista antes de finalizar el. ano. Debido a los acontecimientos del dia lro. de 1959, Cuba Bibliotecologica no entr6 en prensa hasta mediados de enero. IMPRENTA DE LA UNIVERSIDAD DE LA HABANA

PAGE 3

El COLEGIO NACIONAL_ DE BIBLIOTECARIOS UNIVERSITARIOS, nor conducto de CUBA BIBLIOT ECOLOGICA. saluda profundamente reconocido a las huestes revolucionarias que han nuesto en fuga a la dictadura mas ovrobiosa que recuerda nuestra historic. El ano de 1959 comienza con el restablecimiento de las garantias conculcadas, propiciando al COLEGIO n nuevo period de fecunda y vigorosa actividad. El COLEGIO saluda tambi n al Senor Presidente de la Repblica, doctor Manuel *Urrutia L e y a todos los miembros del Gobierno Revolucionario desendoles toda case de axitos nor el bien de Cuba y el triunfo de la democracia, y les ofrece su mas decidida y entusiasta cooperaci n en la ingente labor de reconstruir la patria, devastada moral y materialmente or la derrocada tirania. Nosotros, los bibliotecarios graduados en la Universidad, fuimos de las primeras victims del cdio de Batista contra todo o universitar'o. Apenas transcurridos ocho mess del golpe de 0stado del 10 de marzo de 1952, la tirania dictaba la Ley-Decreto No. 534, par la que se pre'tendia regular la ensenanza bibliotecaria, y que no era otra cosa que una agresion velada a la Escuela de Bibliotecarios anexa a la Facultad de Filosofia y Letras de la Universidad de la Habana, a la que se colocaba en plano de igualdad con asociaciones privadas, desconociendo su derecho a determinar sus propios planes de estudios y quitandole la facultad de revalidar los titulos extranjeros. La Asociacion Nacional de Professionals de Biblioteca, que agrupaba a los bibliotecarios graduados en la Universidad hasta el momento de la fundacion de nuestro COLEGIO, protests contra aquella agresion en todas las formats possible bajo una dictadura, com puede verse en la prensa habanera de noviembre y diciembre de 1952 y en CUBA BIBLIOT ECOLOGICA, Vol. 1, No. 1, enero-marzo de 1953. Mas adelante, y ya funddo el COLEGIO NATIONAL DE BIBLIOT ECARIOS UNIVERSIT ARIOS, defenscr de los ideales democraticos que inspiraron sus Estatutos y conscientes todos, sus miembros de la necesidad de luchar contra la tirania al lado de todas las demos clases profesionales del pat's, el COLEGIO priest 'su m5s decidido apoyo y colaboracion al Conjunto de Institu(*) Ya en prensa el presente numero, los acontecimientos nacionales nos han hecho sustituir el editorial que teniamcs preparado por el que aparece aqui.

PAGE 4

70 CUBA BIBLIOTI COLOGICA clones Civicas y a la Confederacion Nacional de Profesionales Universitarios en su lucha constante contra la dictadura, concurriendo a todas sus reuniones y suscribiendo todos sus manifiestos y declaraciones at pais._ En declaraciones publicas hechas a travss de la radio, la television y la prensa inmediatamente despues del triunfo de la revolucion, el COLEGIO ha ofrecido su ma's decidida cooperation at Gobierno Revolucionario. Nosotros entendemos que el COLEGIO es el organismo mas capacitado y adecuado en estos momentos Para contribuir a la organization del sistema bibliotecario que nuestro Pais reclama. Es necesaria una estructuracion total del servicio de bibliotecas publicas en todo el territorio nacional, desde [as mads humildes bibliotecas ambulantes, que Puedan lleqar at Poblado mks remioto de la Sierra Maestra, hasta la Biblioteca Nacional, a cuyo majestuoso edificio debe darse vida mediante los recursos y el personal adecuados para que cumpla su funcion a plenitud. Es niecesaria la derogacion inmediata de la Ley-Decreto No. 534, asi como de tantas otras en que se atacaba sin tregua alas profesiones universitarias, como medida de elemental justicia hacia una clase tan maltratada por la dictadura. Es necesario, finalmente, crear en todo el pais una verdadera conciencia bibliotecaria, un deseo de saber y de cultura entodo el pueblo, para alejarlo definitivamente del vicio y de las garras de las bajas pasiones que la tirania fomentaba por todos los medios. Sabemos que esta es una tarea de titane's: Solamente un gobierno revolucionario, im-buido del deseo sincero e irrefrenable de asegurar el bienestar de la patria, y respaldado plenamente Por todo un pueblo, puede intentar llevarla a cabo. Este es el caso del Gobierno del Dr. Manuel Urrutia, inspirado por el lider m*ximo de la revolucion, Dr. Fidel Castro, y en el tenemos puestas todas nuestras esperanzas.

PAGE 5

LOS EPIGRAFES DE MEDICINE EN LA PRACTICE BIBLIOTECARIA Por Lydia Pazos Los epigrafes de medicina en la prictica bibliotecaria Crean a veces confusion. Muchas bibliotecas midicas hispanoamericanas usan epigrafes traducidos del ingles. Se explica que to hagan asi porque es en Norteamerica donde mais se ha trabajado en la asignacion de epigrafes a la materia de medicina. Los bibliotecarios confrontan no pocas dificultades al asignar epigrafes m6dicos traducidos del ingles. Pero si no pierden el entusiasmo y cuentan con un sentido prictico positivo pueden derivar una labor ntil de tales dificultades. Buenos diccionarios medicos, los propios libros de texto y las monografias de trabajos de especialidades constituyen buenas fuentes de information Para esta tarea. La medicina es tan amplia y compleja, y los avances cientificos se producen con tal rapidez que se hace necesario un dinamismo constante en el lenguaje tecnico de sus bibliotecas. Si los epigrafes tienen que ser concisos, tambien deben ser enfiticos. La consistencia del catailogo se traduce por epigrafes seleccionados cuidadosamente. Es precisamente en las bibliotecas cientificas donde cuenta mucho la consistencia. A veces los catalogadores se ven presionados por medicos que les sugieren tal o cual epigrafe Para el catilogo; Pero los bibliotecarios que obtienen epigra fes a traves de buenas fuentes de autoridad no deben ceder la designation de los mismos por el criterio mis o menos practico de un buen medico Pero no bibliotecario. Las especialidades son un buen ejemplo de posibles confusiones en las bibliotecas medicas. Cardiologia, Gastroenterologia, Neurologia y asi muchas mis, son remitidas en los catalogos al sistema o al 6rgano. Es decir, Cardiologia remite a Corazon; Gastroenterologia a Sistema Digestivo; Neurologia a Sistema Nervioso. Pero en cambio Otorrinolaringologia, por ejemplo, en un catilogo de buena consistencia debe estar vigente; y asi vemos que este epigrafe permanece firme, con remisiones -a travis de vase tambien-a Faringe; Garganta; Laringe; Nariz; Oido. Otorrinolaringologia, con sus subepigrafes, cuenta con un respetable espacio en el catalogo de cualquier biblioteca especializada en medicina. Y tiene que "ocurrir asi porque al registrar el catalogo libros que tratan de patologia otorrinolaringolcgica, nada mis sensato que ponerlos bajo el epigrafe que logicamente les corresponde. Los libros que tratan de la patologia de 6rganos determinados deben ser registrado, en el catilogo bajo el nombre de 6rgano. ILos catalogadores de bibliotecas midicas deben tener muy en cuenta que los medicos buscan en los catilogos bajo la materia o el asunto que desean, y Para muchos de estos lectores la clasiiicacion es isa y no precisamente la que tiene dispuesta la biblioteca en sus estantes. Por eso la asignacion de los epigrafes es una de las labores de mas responsabilidad en la biblioteca 'medica.

PAGE 6

72 CUPA BIBLIOTECOL6GICA Los bibliotecarios que tengan entre sus laborers la de asignar epigrafes a monografias mddicas deben consultar los epigrafes usados por el Quarterly Cumulative Index Medicus, de la American Medical Association; el Armed Forces Medical Library Catalog, Washington, Library of Congress; y el Subject Catalog, Washington, Library of Congress. Mediante la consideration cuidadosa de esas fuentes de autoridad pueden seleccionar de una de ellas, o de entre las tres, los epigrafes que mais y mejor convienen a la biblioteca, teniendo presente que la traduccion de algunos epigrafes debe hacerse consultando el criterio de medicos estudiosos que sienmpre estin dispuestos a ayudar al bibliotecario. Las rectificaciones que se nos sugieran, de acuerdo con las fuentes de autoridad de que hacemos uso y de acuerdo con los principios de la tcnica bibliotecolgica deben ser aceptadas con confianza y entusiasmo. Asi veremos desgranarse en el catilogo los epigrafes tiles, que darin valor funcional a la biblio teca poniendo a la vista de su clientela todo to que no debe escaparse por causa de nuestra apatia o nuestro poco sentido practico, esos dos enemigos de la eficiencia del bibliotecario.

PAGE 7

COMPARACION ENTRE LOS TERMINOS Y LOS EPIGRAFES Por Jorge Aguayo Cada idea o concepto, dentro de un sistema de clasificacion, se enuncia con un termino different de cualquier otro. El termino, o la palabra lgica, es, por 0o tanto, una idea inconfundible, expresada con una o mis palabras gramaticales (v. gr. zoologia, derecho international, la Torre Inclinada de Pisa) La palabra termino esti tomada de la proposition l6gica, en la que los dos extremos reciben ese nombre en consonancia con su significacion etimologica. En la proposition el primero de los terminos es el sujeto; el segundo, el predicado (v. gr. los perros son files; la Torre Inclinada de Pisa es imponente; Napoleon fuj un genio). Las ideas recogidas en una clasificacion, to mismo de tipo general que especializada, deben ser dispuestas en una ordenada relacion. Los tirminos bisicos o pilares y los que expresan las divisiones consagradas o canonicas de una disciplina (v. gr. las de la botinica, zoologia, medicina, etc.), no suelen'estar (aunque haya excepciones) subordinados uno con respect al otro, sino mas bien relacionados cronologica, metodogica o historicamente, v. gr. filosofia y reli gion, anatomia y fisiologia, derecho civil y derecho mercantil. No siguen estas relaciones algunas subdivisions de gran importance, Como ocurre con la historia europea en la clasificacion de Dewey, en que el orden expuesto: Inglaterra, Alemania, Polonia, Hungria, Francia, Italia, Espana, Rusia, Escandinavia, es arbitrario y no obedece por to tanto a ninguna razon, sea cronologica (origen de las naciones) o practica (ordenacion alfabitica) En las nueve secciones en que se divide el Derecho en el sistema Dewey es facil advertir el mismo fenmeno. En effect el primer trmino de la subdivision es el derecho international, cuando en buen principio este termino debiera ocupar un lugar posterior al derecho civil y al derecho procesal, torque estas dos ramas de las ciencias juridical se conocieron en la historia mucho antes que la discipline que fundaran Vitoria y Grocio. Los cordados (vertebrados), en cambio, en el propio sistema (edicion 16W), presentan un orden de relacion: peces, anfibios, reptiles, aves, mamiferos, que es el mismo que el de su aparicion en la naturaleza. Tambien el orden de las matematicas editionn I6W) : aritmdtica, algebra, geometria elemental euclidiana, geometria moderna post-euclidiana, geometria infinitesimal, geometria no-euclidiana, trigonometria, geometria descriptiva, geometria analitica y calculo obedece a una razon metodologica e mistorica. En cuanto a la subordiinacion que Ilamamos, para usar la expresion de Ranganathan, en cadena, la logica obliga a relacionar los terminos de tal manera que cadla uno de ellos sea como una parte de las cosas comprendidas en el anterior denotationn) y un aumento de atributos o cualidades (connotacion) en relacion con el termino que le precede. (Asi, ciencias puras, matematicas, calculo, funciones de variables complejas y funciones algebriicas representan una ordenacion decreciente en que cada tdrmino posee mayor denotation y menor connotacion que el que le sigue).

PAGE 8

74 CUTA BIBLIOTECOLOGICA Vemos, pues, que la ordenada relation de tirminos que es un sistema de clasificacion se refiere, 1") a los terminos basicos (o pilares) de la clasificacion, 2 ) a los terminos en que se ha dividido uno mis amplio, y 39) a la subordinacion en cadena de los terminos a partir de'cada pilar Pongamos para explicar esto 6ltimo un ejemplo basado en el pilar Ciencias sociales (edicion 161), desmesuradamente extenso en el sistema Dewey. Ciencias sociales 300 Economia politica 330 Problemas economicos laborales 331 Relaciones entre el capital y el trabajo 331.1 Desempleo 331.13 Prevencion del desempleo 331.137 Reempleo 331.138 Como es facil de apreciar cada tdrmino de la cadena es mis amplio en contenido que el que le sigue; pero, por to mismo, posee menor n6mero de atributos. El tirmino Problemas economicos laborales, v. gr., comprende el contenido de los terminos que le siguen; pero no sus atributos especificos, por to mismo que estos no entran en la idea general que uno se forma de aquel tirmino. Si decimos Prevencidn del desempleo estamos refiriendonos a una cuestion especifica del trabajo. Significa, en otras palabras, que, dentro de Problemas economicos laborales podemos hallar incluido el desempleo como uno de sus elementos inte grantes; mas no incluidos sus atributos especificos, que no son propios de las cosas que entran en el primero. Algunas partes del sisteina Dewey (edicion 1C6") usan las divisiones de un termino sin conservar la misma notacion basica --355, en el caso de Ciencia ilitar-, to que da lugar a que parezcan parte de un termino superior: E jemplos: .Administracion pdblica 350-354 Administration de los gobiernos centrales 351 Administracion de los gobiernos locales 352 Gobierno federal y estatal de los EE. UU. 353 Administracion de los gobiernos centrales de otros paises 354 Ciencia'm Iitar 355-359 Elementos de la lucha armada 355 Infanteria 356 Caballeria y servicios montados 357 Otras armas y servicios 358 Fuerzas navales 359 Vemos aqui como las divisiones senaladas con las notaciones 355, 356, 357, 358 y 359 son parte de la Ciencia militar, aunque se han dispuesto en lugares que, en buena teoria, corresponderian a divisiones del derecho administrativo, cosa que la clasificacion, al' introducir al lector en el uso de los sumarios, denomina tdpicos coordinados, citando como ejemplo 440 Francs, provenzal y catalin, aunque no se ve como se aplica esto a la notacion 350, que comprende dos ciencias tan diferentes como el dcrecho administrativo y la ciencia militar. Asimismo la filosofia medioeval aparece en el mismo sistema como una subdivision (la novena: 189) de la filosofia antigua y oriental (180). Lo mismo acontece con los Estados del Nordeste de los Estados Unidos, que aparecen como

PAGE 9

CI0A A I3OTECO6.OICA 75 division de la Amirica del Norte y node los Estados Unidos como nation. Lo correcto hubiera sido subdividir el termino Historia de los Estados Unidos sin ocupar el espacio destinado a otros aspectos de la Historta de la America del Norte, dentro de la cual hay que situar a Mexico, paises de ]a America Central y las Antillas. Las ideas (terminos) que ocupan un sistema no deben cerrar el paso a los nuevos aportes del saber. En las clasificaciones abstractas, es decir en las que estan desprovistas de todo utilitarismo, sin mais fin que la exposition del conocimiento, no existe ningnn inconveniente practico que se oponga a cualquier expansion, porque el sistema carece de notaciones o simbolos que dificulten la interpolacion de nuevos terminos. En las clasificaciones bibliograficas "dependera del sistema de notacion usado el que las interpolaciones se produzcan sin menoscabo del orden l6gico y previamente establecido de los terminos. Esta propiedad de la notacion para acoger en su seno a los nuevos terminos recibe por Ranganathan el nombre de hospitalidad. Dependera, pues, de esta propiedad el que un sistema pueda expansionarse segnn convenga a sus necesidades, o se convierta en un obsticulo para dar acogida a los nuevos aportes del conocimiento. Dewey, por ejemplo, produjo, con la introduction de las decimales en la notacion, el avarnce ma's notable operado en su tiempo en un sistema de clasificacion. Por to contrario la clasificacion de la Biblioteca del Congreso de Washington representa, aunque no to parezca, un paso atris en punto a notacion, aunque en algunos lugares del sistema se ve el interns en -introducir tambien los numeros decimales, especialmente cuando no es suficiente la hospitalidad de los numeros absolutos usados por el sistema original. Aunque la notaciont en si, por muy alta que sea su bondad, no es el exponente de la calidad de una clasificacion, es evidente que su hospitalidad en los dos extremos del mismo simbolo, como ocurre con la notacion ranganathiana, unida a su-capacidad para traducir artificialmente el significado especifico del termino, han convertido al simbolo en la piedra angular del sistema de clasificacion. Tal ha ocurrido tambien con Dewey despuis de ochenta anos, en que. a despecho de sus numerosos errores y de las anticuadas relaciones entre sus terminos, todavia sigue imponiindose y conquistando ad'eptos. Es posible, como afirma Ranganathan, que la Biblioteca Congresional de Washington, al auspiciar las nuevas ediciones de Dewey, haya contribuido a darle una vida artificial mis ally de sus propias posibilidades; mas es evidente que sin su peculiar notacion decimal de nada hubiera valido el apoyo oficial de la biblioteca national de los Estados Unidos, interesada mais en su propio sistema que en otro alguno. Hasta aqui hemos tratado del termino en la clasificacion. Veamos ahora como el catilogo alfabatico de materias, at expresar el contenido o asunto de los libros, tropieza con la primera dificult-ad insalvable. Cada libro (el libro-concepto, por supuesto) presenta siempre una modalidad en el asunto que no vuelve a hallarse en otro alguno, a pesar de to cual el catilogo no puede destacar a la vez, con un epigrafe particular, la especificidad y la modalidad del terra. El hecho resulta facil de comprender. El tirmino es la palabra logica que expresa una idea enteramente separada de otra; el epigrafe es la palabra o frase (o palabras o frases separadas por un signo) con la que se da a conocer el asunto de que trata no s6lo un libro, sino muchos. El termino no tiene otro interns que el de expresar una idea. El epigrafe atiende a cuestiones eminentemente practicas. Y ya que en esto esti la esencia de la cuestion, esclarezcamos el punto con algunos ejemplos:

PAGE 10

76 CU A1 PIBLIOTECOL6GICA1 (1) Termino. Relaciones entre el capital y el trabajo en Francia durante el period 1918-1930. Epigrafe posible. Capital y trabajo -Francia -Siglo XX. Habria que preguntarse si se han escrito muchos libros sobre el asunto ex-presado por el termino; y si valdria la pena destacar el periodo exacto que el libro estudia. Si asi fuese el epigrafe diria: Capital y trabajo -Francia -19181930. (2) Term'Ino. La Biblia y la moral de los primitivos habitantes de las trece colonias inglesas en los Estados Unidos. Epigrafe posible. Biblia -Influencia moral -EE.UU. -Colonias inglesas. Admitiendo que este complicado epigrafe fuese el mejor para expresar el asunto del libro, es to cierto que no alcanza a captar la totalidad de la idea. El epigrafe, ya de por si extenso, tendria que hacerse mas preciso ann, estrechando el concepto con otro subepigrafe, to que daria: Biblia -Influencia moral -EE.UU. -Colonizacion inglesa -Siglo XVII. z Quid'n, sin saber de antemano el orden de prelacion entre las partes del epigrafe, o sin la ayuda de todo un aparato de envios, podria adentrarse por los vericuetos de este compiicadisimo epigrafe y captar to esencial y propio de la materia de los libros representados en el catalogo por ese encabezamiento comun ? Pero ann admitiendo que tal dificultad no fuese insalvable, todavia habria un punto que quedaria en pie y es que tal epigrafe expresaria en fin de cuentas no solo la influencia moral de la Biblia en los primitivos habitantes de las trece colonies inglesas en los EE. UU., sino en los colonizadores ingleses de todo el siglo XVII, to que no se aviene con el asunto especifico. Habria que precisar aun mis el epigrafe de la siguiente manera: Biblia -Influencia moral -EE.UU. Colonization inglesa -1620 1690. Los epigrafes, como son formas de clasificar (agrupar) el contenido de los libros (clasificacion en el catalogo), no representan el asunto de una sola obra, sino el de todas aqud'llas que poseen las mismas caracteristicas, atributos o cualidades. El termino, por el contrario, no expresa mis que una sola idea enteramente separada de otra. El primer es un instrument practice de access al libro-concepto o al libro-objeto; el segundo, una palabra l6gica de valor puramente abstract. La consecuencia directa de to anterior es que el epigrafe requiere todo un cuerpo de normal para su aplicacion, que conciernen: (19) a la parte de la oracion por la cual debe principiar el epigrafe, segun el idioms, (2T) a la construccion literaria, (39) al numero gramatical, (4') al mayor o menor grado de su precisismo cientifico o te'cnico, (59) a la subdivision de las palabras o frases empleadas, y (6 ) al orden alfabetico o de otra jndole de la colocacion de las fichas. Lov.g a e o e m n s p e e v cs ci cd r e u c n t u to ; gr. A natom ia hum ana, psicologia, geom etria, Biblia, pintura, derecho adm inistrativo, urbanismo, etc. En otros casos la coincidencia es improcedente, v. gr. filosofia de la education. Cualquier persona comprenderi en el acto que la idea fundamental expresada en este termino se destacari .mejor si el epigrafe escoge el segundo substantivo (-zducacion) y to coloca de tal manera que el primero venga a ser -como es en realidaduna idea subordinada. En la practica el epigrafe quedaria redactado asi:

PAGE 11

CUBA BIBLIOTECOLGICA Educaion -Filosofia Esta libertad de que se goza en la formaci6n de los epigrafes es precisamente to que hace dificil la organization de un catalog alfabdtico de materials, sore todo si deseamos hallar un equilibrio entire el epigrafe especifico y los epigrafes vecinos, relacionados por un parentesco ideolgico. Ese equilibrio dependera del enio propio de cada idioma, del tipo de biblioteca, de los habits imperantes en el medio ambient cultural en que se organize el catilogo y de la preparacion professional de los catalogadores; torque, a despecho de todo o que se diga en contrario, la maestria en usar las palabras como vehiculos intermediarios entire el libro-concepto y el lector esti menos difundida de o que a primer vista pudiera suponerse, aun entre personas de formation universitaria. No es de extranar que sea asi teniendo en cruenta que el habito de pensar logicamente -que a tal cosa equivale manejar con 6xito una enciclopedia o un catalogoes mucho menos comun de to que parece. Para comprender este equilibrio escojamos los mismos tirminos que sirvieron de ejemplo mais arriba, al hablar de las subdivisiones en cadena. Veremos que el termino Prevencidn del desempleo expresa una idea cuya claridad resulta inobjetable como frase; no asi como epigrafe, pues la logica no quedaria bien parada si el asunto del libro se expresase de otro modo que con la palabra desempleo. P'or to tanto el substantivo que va a convertirse en epigrafe iri a avecindarse junto a los otros que, con distintas subdivisiones (subepigrafes) cormpondrin un grupo de modalidades especificas dentro del mismo asunto fundamental. Ejemplo: Desempleo. (Como asunto general: textos, tratados, etc.) Desempleo -Agencias. Desempleo -Bibliografia. Desempleo -Prevencion. Desempleo -Argentina. Desempleo -Cuba. Desempleo -EE. UU. Desempleo -Francia. Se ve mejor en otros ejemplos la necesidad de agrupar los epigrafes correspondientes bajo una sola palabra, y haciendo caso omiso del orden alfabdtico basado en la construction directa. Asi tenemos los sigiiientes casos: Historia de Francia. Geografia de Francia. Arqueologia francesa. Biografias francesas. Condicione; economicas de Francia. Constitucicn francesa. Estadistic::s de Francia. Obras publicas de Francia. Politica francesa. Politica economica en Francia. Relaciones exteriors de Francia. Vida intelectual de Francia. Viajes por Francia.

PAGE 12

78 CUFA BIBLIOTECOL6GICA En todos estos terminos escogidos como ejemplos hay un comun denominador que es como la idea fundamental en relacion con la cual el tema de cada termino no es sino una varianite. Ese comnn denominador es, en algunos casos, el substantivo propio (Francia) o, en otros casos, el adjetivo de nacionalidad (francesa) ; pero ambos pueden fundirse en el primero. Asi, la palabra Francia ha hecho el milagro de avecindar asuntos que el sistema de clasificacion y la construction gramatical del termino mantendrian separados, tanto por razon de la ordenada relacion del sistema como por la situaci6n alfabitica de las primeras palabras. Con Francia como palabra ordenadora, tendremos el siguiente grupo: Francia -Arqueologia. Francia -Biografias. Francia -Condiciones economicas. Francia -Constitucicn. Francia -Estadistica. Francia -Geografia. Francia -Historia. Francia -Obras publicas. Francia -Politica. Francia -Politica economica. Francia -Relaciones exteriores. Francia -Viajes. Francia -, Vida intelectual. La agrupacion bajo la misma palabra initial no es siempre posible, y, en algunos casos, considerando el idioma, no resulta aconsejable, especialmente cuando el adjetivo, convertido en substantivo, le hace perder al epigrafe el sentido que conservaba en su construction direct. Examinemos el tirmino Bomba atdmica. Convirtimoslo P') en Atomo -Bomba, 2") en Atdmica, Bomba. En el primer caso pareceri como si quisiiramos. decir que Bomba es una subdivision de Atomo, o que Bomba es como una modalidadl del estudio del Atomo to que resulta a todas luces absurdo. En el segundo caso violamos una norma fundamental del epigrafe en espaliol: la de pricipiarlo siempre por un substantivo. Lo correcto, en este caso, es usar el epigrafe en la misma forma directa que el termino. Lo que se ha tratado hasta :iqui puede compendiarse contrastando en una serie de puntos las dos ideas estudiadas, a saber: (1P) Los terminos son ideas que toda clasificacion relaciona y ordena ; los epigrafes son las palabras o frases que procuran destacar en el catilogo alfabetico las ideas fundamentales contefidas en los libros.. (29) El tirmino es capaz de precisar con exactitud el alcance de la idea; el epigrafe rara vez logra ese precisismo, ni comparado con el tarmino ni con la notacion. (39) El conjunto de los terminos de un sistema de clasificacion representa el conocimiento universal o la parte de dste a que va destinado'el sistema; el conjunto de los epigrafes, generales o especializados, es el instrumento de acceso al contenido de los libros clasificados. El primer conjunto representa un valor potential; el segundo, un valor real.

PAGE 13

CUBA BIBLIOTECOIGICA 79 (4") El termino y la notation pueden ser (aunque s61o en teoria) dos maneras de expresar la misma idea; el epigrafe y el tdrmino no consiguen expresar to mismo en un pie de igualdad. (5") Los trminos siguen una ordenada relaci6n que variara seg.n el sistema de clasificacion; los epigrafes cambiarin segun vayan volvidndose anticuados o inadmisibles los tdrminos que sirven de base. (6") La agrupaci6n de los terminos es un hecho invariable en. cada sistema ; la agrupacion de los epigrafes es obra del ingenio creador y capacidad de adaptacion del bibliotecario en jefe. (7") Los t'erminos y a existentes en un sistema de clasificacio'n ofrecen hospitalidad a otros s61o en la medida en que la notacio'n tenga la debida flexibilidad; los epigrafes presentan problemas de hospitalidad que son mis bien de tipo profesional: recatalogacion por materia, rectificacio'n de envios, modificaciones de la ficha de control, etc. (8") Los terminos del sistema necesitan de un indice alfabetico correspondiente; los epigrafes usados en el catilogo, de una lista oficial. (9") Los terminos, como paiabras 16gicas, no necesitan subdivisiones; los epigrafes, como vehiculos intermediarios, no pueden cumplir su cometido sin constantes subepigrafes. (10'") Un solo termino logra expresar una idea global y 6xnica, inconfundible y 16gica; un solo epigrafe logra eso muy raras veces. (11 ") En espaniol, como en otros idiomas, el termino y el epigrafe deben principiar con un substantivo. S61o en el indice alfabetico del esquema (lo que se conoce con el nombre de indice relativo), con el fin de facilitar la bnsqueda de los terminos, aparecen 6stos con1 una construccion irregular.

PAGE 14

LA DECIMASEXTA (16 ) EDICION DE LA CLASIFICACION DE DEWEY(*) Por Jorge Aguayo La vitalidad del sistema de clasificacicon decimal de Melvil Dewey entra ya en el dominio de to fabuloso. Tal parece que la fama que lucia que iba a extinguirse en 1942, con la aparicion de su decimacuarta edicion, desafortunada por muchos conceptos, vuelve de nuevo ahora a resurgir, como moderna ave finix, para ofrecernos un espectaculo dnico de asombroso renacer. Desde la publication de la decimacuarta edicion en 1942 el sistema Dewey; enormemente expandido, presentaba sintomas de inevitable decadencia. Parecia como si la afortunadaestrella de su fundador se fuese a hundir en el ocaso, en plena alborada de sistemas nuevos, que habian aprovecbado los cambios que el tiempo dejara en la clasificacion del conocimiento humano prevaleciente en la epoca de Dewey. Esta ultima edicion, aunque solo posee 17,928 asientos separados, en vez de los 31,364 de la edicion decimacuarta, to que representa un 43% menos en comparacion con esta ultima, ha recolocado 1603 terminos, cantidad que signi fica u~n 9% de alteraciones, elevada proportion que ya empieza a cambiar la fisonomia del sistema. Y es que a 6ste le ha venido ocurriendo to que a las antiguas obras de texto, que, cuando el plan es excelente y el crddito del autor universal, las reediciones, aun apartindose cada vez mas del original, siguen conservando en la portada el nombre de su fundador. La trascendente innovation que introdujera Dewey, sin embargo, no radica en las relaciones l6gicas de los terminos ni en la clasificacion filosofica del conocimiento, tal como el autor las forj6 en 1876, sino en el lenguaje artificial que concibiera para traducir las ideas. Lo que atrae todavia, hasta el extremo de apasionar a sus defensores, es su notacion decimal, a cuyo encanto ha sucumbido la inmensa mayoria de sus adeptos. No creemos nosotros, como algunos autores, que la periodica revision del sistema constituya un atractivo especial. Los bibliotecarios, como hombres de orden, poseen un espiritu-opuesto a los cambios producidos con regularidad. Conocen en la practica todo el trastorno que significa reclasificar una coleccion de libros, aunque solo sea de modo partial, y si los profesionales ban sido seducidos,por este sistema desde su invention es por su ingenioso lenguaje num rico de resonancia universal. No vamos a explicar aqui los defectos que saltan a la vista en la clasificacion que ahora estudiamos, y que 'son consubstanciales al sistema mismo, cualquiera que sea la edicion. Nos limitaremos a enumerarlos: 1) el reducido n6mero (nueve) de pilares o terminos bisicos, 2) el corto numero (nueve tam~ *) Los editores de esta obra solicitaron de la Directora de CUBA BIBLIOTECOLOGICA una nota critica. Imposibilitada de realizarla por hallarse ausente del pals le fue encomendada la labor al Dr. Jorge Aguayo, profesor de Catalogacion y Clasificacion de la Escuela de Bibliotecarios de la Universidad de la Habana. Dada la importancia de la obra, nuevos juicios apareceran en el proximo numero. S -0-S! *-

PAGE 15

CUBA BIBLIOTECOL6oGICA 81 biin) de expansiones que admite cada tirmino, 3) la inevitable extension alcanzada por algunas de sus notaciones (a veces siete u ocho cifras) 4) los numerosos tdpicos coordinados observados en el sistema (para senalar la existencia de terminos colocados en formation, es decir uno a' continuation de otro, ocupando las 6ltimas notaciones clue teoricamente son parte de la expansion futura de los terminos anteriores) y, 5) la erronea ubicacion de ciertos pilares bisicos que, como la lingiiistica y la literatura, debieran hallarse proximos entre si, tal Como lo ban hecho el sistema de la Biblioteca del Congreso de Washington y otros mis. (Para un tratamiento completo del asunto remitimos al lector a la consulta del bibliotecario norteamericano Bliss, The organization of knowledge in libraries and the subject-approach to books y del indio Ranganathan, Prolegomena to library clas31ification.) La lectura de secciones enteras de la nueva edicion, comparindolas con las mismas de las ediciones dicir-aquinta y decimacuarta, es convincente. Y es extraordinario que, eso nos ocurra a los que hemos sentido el impacto de la critica de Bliss y conocido dia a dia, durante mais de veinte anios, en el trabajo y en la ensenanza, los enormes defector de un sistema que apasiona y-decepciona a la vez. Prescindiendo de su forma tipografica, notablemente mejorada, to primero qu~e salta a la vista al hojear el texto y el indice de la obra que estamos comentando es la ingeniosa manera de que se ha valido el editor para mantener informado al clasificador de los cambios de terminos y notaciones hallados en las dos ediciones anteriores. Si la edicion se hubiera limitado a alterar notaciones sin hacer mas aclaracion, puede asegurarse que esa eficacia se. hubiera reducido en enorme proportion. Ahora, con esta referencia constante a las dos ediciones anteriores, es posible seguir usando, por ejerrplo, la clasificacion dicimacuarta sin necesidad de consultar, salvo casos especiales, otra edicion que 6sta qu~e comentamos. El otro punto que llama poderosamente la atencion, alin sin necesidad de leer la introduction del editor, es la multiplication de los sumarios al pie del tdrmino,bisico de cada materia, siempre y cuando las subdivisiones de esta 6ltima sean tan numerosas que resulte confuso abarcar de una, ojeada su contenido. Es'esto especialmente 6til en las ciencias puras y en la tecnologia (ciencias aplicadas) en las que son mas extensas y frecuentes las expansiones. La terminologia del sistema ha sido cuidadosamente modernizada y expandida, y, en ciertos casos, aclarada debidamente. Es de notar que, para los lectores de habla espanola, mnuchas ideas ban perdido con el ingles usado en esta edicion la confusion que se notaba en la edicion decimacuarta. En algunos casos, cuando el termino nuevo pierde, el poder de evocar la idea anterior, una nota nos recuerda cuil fui el termino antigun. De parecida manera las notas puestas al pie de multitud de terminos senalan otros que expresan ideas oncluidas en la misma notation. La mayor parte de los conceptos expresados por varios terminos dife-rentes, colocados a la cabeza de la section, ban quedado aclarados en topicos coordinados, enlazados istos con conjunciones copulativas o con-el uso de comas; otras veces se logra esa aclaracion con el uso de un termino incluido entre parentesis. Todo esto significa una importante comprension de la psicologia de los que trabajan con obras de consulta. Mucbos terminos esti4a niuy bien definidos o aclarados en notas; en algunos casos se establecen verdaderas normas de clasificacion, tan 6itiles como las que pudieran hallarse en un codigo de la materia. En la mayor parte de los casos el termino y su notacion remiten a otras partes del sistema que contienen ideas conexionadas, muy parecidamente a como se hace en el indice. De las tablas suplementarias: determinantes geograficas, de forma (0) de puntos de vista (00), comunes varias (000), lengua y literatura y division

PAGE 16

82 CU rA BIBLIOTECOLOGICA nes filologicas, solo se ban mantenido la primera (determinantes geograficas) y la segunda (determinantes de forma), esta nltima situada al principio del tomo primer (p. 89-93), a continuation del tercer sumario. La notacion internal especial para Shakespeare, que no aparece en la edition decimacuarta y si en la decimatercera, vuelve a ocupar un lugar al final del indice, sirviendo de ejemplo para la elaboracion de otras esquemas similares. Es muy interesante hacer notar como los editores ban sabido incorporar, como determinante de forma, ademis de la biografia, ya aceptada en la edition ddcimaquinta, la bibliografia, para cuando se quiera ubicar 6sta junto a los libros de la misma material. En adelante una bibliografia de quimica general se podra situar con los libros de quimica en 540.16 o en la bibliografia general, en 016.54, y una" de quimica inorganica en 546.016 o mismo que en 016.546 Asimismo los editores ban resuelto el problema de la legislation especializada cuya ubicacion no se encuentre previamente senialada en el sistema. En to sucesivo la determinante 026 podri usarse en vez de la antigua notacion 00037, de engorrosa aplicacion. La culture habitso, tradiciones, tdcnicas, valores, creencias, etc. del homo sapiens), cuya solution se intent ya en la edition dicimaquinta, tiene ya una clasificacion propia (301.2), ubicindose la cultura de un solo pals en la parte en que se describe ste, junto a sus caracteristicas nacionales (914-919). Esta cuestion habia venido siendo motivo de constante preocupacion y duda entre muchos bibliotecarios. El derecho ha sido notablemente mejorado, no solo modernizando la terminologia antigua, sino modificando y ampliando ]a clasificacin. Tal vez no satisfagA plenamente al entendido en las ciencias juridicas; pero que sirva de atenu.ante a sus deficiencies el que estas disciplines son le las mis dificiles de enmarcar dentro de un esquema de clasificacion de biblioteca. Digalo si no la clasificacion de la Biblioteca del Congreso de Washington, que ha dejado para el final, despuds de mas de cincuenta anos, la clasificacion del derecho. Algunos aspectos del sistema pudieran haber merecido, a nuestro entender, un tratamiento mejor. Nos limitaremos a senalar cinco: (1) Al referirnos a la edition espanola de la ddcimaquinta edicion en ingles dijimos en esta misma revista (*) que los catalogos impresos de las bibliotecas, actualmente clasificados en 017; 018 y 019 debieran clasificarse en 025.36, 025.37 y 025.38, dejando el tirmino intercalaidon de fichas para ser ubicado en 02539. Nuestro argument es que si los studios sore el arte y la ciencia de organizar estos catilogos se clasifican en 025.3, no vemos la razon para no dar a estos catilogos la misma notacion basica. Otra solution seria como si el catalogo de los insectos de un museo tuviese que clasificarse fuera del lugar en que se sitnlan los textos de entomologia. A mayor abundamiento conviene decir qu~e bibliografia y catalogos de biblioteca son, como todq el mundo sabe, dos cosas diferentes. (2) La parte destinada a la historia de los Estados Unidos de America, comparada con el resto del sistema, sorprende por su excesivo tamano. Hubiera sido mejor -tal vez ese sea su destinohacer una edicion especial para uso de las bibliotecas especializadas. (3) No nos satisface poner en una misma notacion historia economica, geografia comercial, geografia econdmica y condiciones econdmicas. El segundo sobre todo resulta chocante. ~(*) La traduccion espanola de la decimaquinta edicion de Dewey. (2 epoca, vol. 1, no. 2, abr./jun. 1956).

PAGE 17

CUBA -BIBIOTECOLOGICA 83 (4) Las revistas de habla espanola-genera les, publicadas fuera de Espana, se dividend como 940-999; ej. Argentina 056.982. Seria de desear, sin embargo, que se siguiese en esto el mismo consejo dado para resolver la literatura hispanoamericana, es decir que se usasen las letras antepuestas; ej. A056, Argentina; E056, Ecuador; U056, Uruguay. (5) La preceptiva del idioma (que no es exactamente la reterica, al menos en el sentido que esta palabra tenia entre los clisicos de Grecia y Roma) debe tener un lugar aparte en el esquema, dentro de cada idioma o literatura, cosa que no vemos resuelta en esta 61tima edici6n. Conclusion. La edicion dicimasexta de la clasificaci6n de Dewey, despojada ya de m6ltiples errores, inexactitudes y antiguallas, vuelve de nuevo a ocupar el lugar que por su pasado prestigio le corresponde, bien entendido que ello no significa que el sistema baya vencido --cosa imposibletodos y cada uno de los defectos inherentes a su naturaleza y estructura. Las conexiones entre sus terminos (lo que se conoce con el nombre de 16gica de las relaciones) y el limi-te de nueve para divisiones y subdivisiones son sus defectos estructurales mis importantes, irremediables mientras se mantenga el sistema de notacion decimal. Las ciencias, especialmente las aplicadas, progresan boy en dia a un ritmo veloz. De un an5o a otro nuevos inventor y descubrimientos tornan anticuados los conceptos cientificos y los metodos de la tecnica. Lo que antes parecia inconmovible, boy no es mas que terreno movedizo. Ninguna concepci6n del mundo pasa ya de ser un esquema provisional. Y to que precisamente no preve el sistema Dewey es la ubicacion de los libros cuyos conceptos ban perdido actualidad en el curso de los anos. A pesar de' todo to dicho Dewey vuelve a despertar la atencien y el interis, esta vez no s6lo por su notaci6n, sino por la reconstrucci6n y modernizaci6n de su terminologia, que, durante muchos anos, habia sido su lado debil. Viejas peticiones de los mais entendidos bibliotecarios ban sido satisfechas. El derecho, la literatura hispanoamericana, la historia de los paises del continente ibdrico. los nuevos adelantos de la tecnologia y multitud de pequenos y grandes errores ban merecido la'mis acuciosa consideration por parte de los consejeros de la edicion. Y si todas las rectificaciones no ban sido llevadas a cabo se ha dado por to menos un gran paso de avance. Dewey subsistira mientras no surja otro sistema capaz de llegar comb el a la biblioteca standard, o no vengan controles automaticos, con la te'cnica mais avanzada a la cabeza, a introducer notaciones mis ajustadas a la tarea mecinica que hara las veces del tedioso trabajo de buscar la informaei6n apetecida.

PAGE 18

I-0 B R OS Mc0olvin, Lionel R. Servicios para ninos en las bibliotecas publics. [Paris] Unesco [1957] 114 p. (Manuales de la Unesco para las bibliotecas pnblicas, 9). "Escrito desde un punto de vista international mis bien que national" que asegura su universal aprovechamiento, el ultimo de los manuales para las bibliotecas publicas de la Unesco es una obra de valor y utilidad, especialmente para aquellos paises que aun no han desarrollado debidamente sus servicios biblio-tecarios, pero que ya comienzan a salir de su inertia y a actuar. por superar esa deficiencia lamentable. Lionel R. McColvin, bibliotecario de prestigio y expe riencia, desarrolla el tema que le ha sido encomendado con capacidad y eficiencia: Dentro de la brevedad y la concision requeridas en esta clase de trabajo, sin que la exposicion pierda interns, el autor va trasmitiendo sus conocimientos, probados en largos anos de fructifera labor profesional, y consigue to que es todavia mas importante: contagiar a sus lectores su optimismo y su sincera fe en la eficacia de estos servicios que todo pals debe ofrecer a sus ninos y jovenes como parte de la educacion que esta obligado a darles. La comprension cabal de to que la lectura puede representar, en las primeras etapas de la vida, la confianza en su influencia bendfica y el entusiasmo en la tarea de dar a los ninos ese tan necesario alimento de realidad y fantasia, se manifiestan en toda la. obra y, como prolesian de fe, quedan sintetizados en el pie de grabado de la hermosa lamina del frontispicio, "El libro es siempre para los ninos una ventana migica abierta sobre el mundo" y desde le primer pirrafo de la Introduccion: "Los libros son esenciales para que los ninos gocen plenamentc de su ninez y para que aprendan a utilizar ampliamente sus dotes y sus aptitudes en servicio -de la comunidad y de la felicidad propias. Si no establecen el debido contacto con buenos libros, o si ese contacto se corta a1 terminar el periodo.escolar, la pirdida sufrida es grave y a menudo irreparable". La obra se present dividida en tree capitulos. En ellos se estudia la organizacion de los servicios para ninos, tal como pueden desarrollarse en una biblioteca, aun cuando ista no disponga de grandes recursos economicos. El autor ha. excluido deliberadamente aspectos de la organization que resultan faciles de encontrar en manuales corrientes de practica bibliotecaria: description de boletas, modelos, formularios de pedidos, etc., y ha seleccionado para ilustrar el texto, como ejemplo de to que se ha hecho en los mais diversos medios, un sugestivo grupo de fotografias que proceden de proyectos experimentales y asociados de la Unesco: bibliotecas publicas de Delhi y Medellin, Internationale Jugendbibliothek (Munich), de Malmo (Suecia) y los servicios bibliotecarios organizados en Sirs-el-Layan (Egipto) como part del program de education fundamental de esa comunidad. La estructura de los servicios y los principios en que se basa es el tema del capitulo primer. Dentro de 6 se tratan las entidades que suelen respaldarlos el caricter de los mismos, sus elementos esenciales, donde pueden estar localiza" dos, y se estudian los problemas de la ubicacion de acuerdo con los_ recursost disponibles. Bajo el titulo Normas, reglamentos y actividades ordinaries se discuten en el capitulo siguiente la amplitud de los servicios, los derechos y obligaciones de los lectores, los requisitos ,y condiciones para el prestamo, y expone el autor

PAGE 19

CUBA BIBI.COTECOL6GICA -8 su criterio respecto a la eficacia de las "multas" y sanciones y la mejor manera de llevar los registros., El capitulo 39 trata sobre la disposition, y clasificacion del fondo de libros atendiendo a los distintos grupos de lectores y al uso de las obras; sobre el trabajo de orientation y asesoramiento, ocupindose tambien del tipo de catalogo que estima mis ventajoso y de la utilidad de las listas selectivas y ]as exposiciones como medios de atraccion del lector. Termina con excelentes sugerencias y consejos sobre la orientacion individual y colectiva del lector infantil, senalando los limites y oportunidad de 6sta para que sea efectiva en vez de contraproducente. Dentro de la misma cuestion hace 6nfasis en la position del bibliotecario de ninos con respecto a su lectores, su mutuas relaciones, y el ascendiente que puede llegar a adquirir sobre su publico. El trabajo de extension es asunto del capitulo IV. En e1 se estudian los recursos de que dispone el bibliotecario para incrementar el interns por los libros y el uso de la biblioteca: ia hora del cuento como la actividad mis comun y ca= racteristica de la biblioteca infantil; las charlas, audiciones musicales, proyecciones de peliculas, y la gran variedadl de actividades de grupo (clubes de lectores, de coleccionistas, teatrales, etc.) eficacisimos no s6lo para crear y fomentar el gusto por la buena lectura, sino rambien como medios para desarrollar las aptitudes infantiles, la expresion oral y escrita correctas, el talento artistico, las condiciones de organization, la iniciativa, etc. Los problemas que se confrontan para crear una atmosfera atractiva (ubicacion conveniente, instalacion funcional, buena distribution de las dependencias, muebles y equipo adecuados, capacidad suficiente, decoration atractiva, etc.) se discuten en el capitulo V.' A estos, temas se anaden las condiciones de caracter y la vocation del bibliotecario; que McColvin consider fundamentales para. el 6xito. y cuya falta seri de todo punto insustituible por muchos meritos que en otro sentido se posean; la formation profesional del bibliotecario infantil y las condiciones del servicio. Tres capitulos (7 ', 8"' y 9") se dedican a la integration de la coleccion: la selection y sus principios; el suministro de libros y la posibilidad de su mrejoramiento y el fondo de libros, su establecimiento, conservation y mantenimiento de su equilibrio y calidad. Refiriendose a la segunda cuestion sen~ala McColvin la conveniencia y la necesidad de estudiar la bibliografia infantil; de fomentar y estimular la production de obras escritas para ninos; de emprender la'traduccion de las obras mis valiosas de la literatura infantil y la adaptation de aquellas que habiendo sido escritas para adultos tienen interns y atractivo para los jovenes. En ios dos capitulos que siguen el autor pasa a considerar la colaboracion de la biblioteca con las escuelas y con los jdvenes, y estudia las funciones y responsabilidades del bibliotecario y del maestro y la forma de compartirlas. Muy atinadamente apunta la conveniencia de que en los planes de estudios de las escuelas normales se, incluya instruction en el uso de libros para beneficio inmediato de los estudiantes y para que 6stos puedan emplearlos en sus labores docentes y ofrecer la necesaria orientacion a sus futuros alumnos. En el segundo aspecto de la colaboracion, que se refiere al trabajo con los adolescentes, destaca la importante ayuda que el bibliotecario puede prestarles para veneer las dificultades de su especial condition y evitar asi que Ilegue a perderse el terreno ganado en la etapa anterior. El capitulo XII trata brevemente de los problemas, que plantean al trabajo bibliotecario los grupos especiales de lectores: individuos enfermos y fisicamente defectuosos: cojos,, lisiados. paraliticos, retrasados mentales, etc., y el 6ltimo, "Como poner en marcha los servicios", es el 'resultado de los conocimientos y la prictica del autor acerca del servicio de extension. Ambas cosas le ban permitido hacer este manual animado del espiritu de la moderna y activa biblioteca infan-

PAGE 20

$6 CUBA BIBLIOTECOLOGTCA il, y cuya utilidad va mais alli del campo cxclusivamente profesional. ,Padres, maestros, autoridades educativas, dirigentes de organizaciones cque laboran porel mejoramiento de la juventud, hallarin en esta obra una orientation inteligente y experta cuando su preocupacion los lleve a promover la creation de bibliotecas infantiles. Raquel Robs American Library Association. Code Revision Committee. Code of cataloging rules: bibliographic entry and description; a partial and tentative draft for a ney edition of bibliographic cataloging rules. Prepared for the Committee by Seymour Lubetzky. (Washington) June 1958. iv, 71 p. Este anteproyecto de parte de las nuevas reglas de. catalogaci6n de la American Library Association ha sido circulado entire los miembros concurrentes al Stanford University Institute on Catalog Code Revision. El comit encargado de la revision tienie a su cuidado el estudio de los problemas que plantea la elaboration de un nuevo codigo de catalogacion cue respond a los principios funcionales que sirvieron de base a las reglas descriptivas publicadas en 1947 por la Biblioteca del Congreso de Washington. Mucho es el esfuerzo realizado por la Comision para reunir bajo, cada section los casos similares dispersos a traves del vigente codigo. Se pretende dar termino a la repetition constante de la misma solution de casos cque solo varian en la forma, simplificando al mismo tiempo las entradas de los autores individuales y corporativos a tenor de los dos objetivos del catilogo en to que respecta a las entradas, y que se pueden resumir de la siguiente manera: bajo que encabezamiento (autor individual; autor corporativo o titulo) debe producirse el asiento de una obra, A) para que ella pueda ser hallada rapidamente cuando se la busque por alguna de las caracteristicas mais apropiadas a su identificacion, y B) para que no solo esa obra, sino sus diferentes ediciones y traducciones, asi como las diferentes obras de un mismo autor, aparezcan juntas en el catalogo. Debido a que se hace preciso resolver estas dos cuestiones, existe la posibilidad de un conflicto entre ambas soluciones, mayormente debido a la necesidad de sacrificar el segundo de los objetivos en interns del primero. El Sr. Seymour Lubetzky, en la Introduccion del anteproyecto que comentamos, expone los principios esenciales sobre los-cuales se ha de basar e'7 futuro codigo. La version que hacemos aqui es s6lo de la parte de la election de las entradas:1) La obra de un autor conocido se asienta bajo el nombre de 6ste (sea individual, corporativo o parte institutional de este ultimo), y este o no sena lado en la obra. Si la obra esti escrita o preparada por un autor individual o corporativo para un individuo o corporation a cuyo nombre se publica (o cuyo pensamiento se trasmite) el asiento se hace bajo el nombre de este ultimo, excepto cuando sea nombre impreciso o ficticio. 2. Las obras producidas por un autor en colaboracion con otros, o compiladas por uno tomando de las obras de otros, se asientan bajo el autor principal o el compilador en jefe responsable de la obra como un todo; pero una obra producida conjuntamente por varios autores, ninguno de los cuales aparece claramente~como autor principal o compilador responsable, se asienta bajo el autor designado primeramenie en la obi-a, si no hay mais de tres, o bajo su titulo. hay mais de tires autores.

PAGE 21

CUBA BIBLIOTECOLOGICA $7 3. La obra cuyas sucesivas partes o ediciones estin preparadas por diferentes autores individuales o corporativos se asientan bajo su titulo; pero si el contenido o titulo es de tal indole que no pueda atribuirse la paternidad a diferentes autores se asienta de la misma manera que otra obra.4. Una obra reeditada o traducida con o sin adiciones u omisiones se asien ta bajo el autor y titulo de la original; pero una obra refundida se asienta bajo el autor y titulo de la refundicion, relacionandola por medio de una ficha secundaria con la obra original. 5. Los suplementos o partes de otra obra se incluyen en el asiento de 6'sta si carecen de titulo propio; pero si tiene un titulo distintivo se asientan Como obra separada. De los principios de selection del hombre del autor solo seiialaremos, por su importancia, el que se refiere a los seudonimos. Dice asi: Si un autor puede ser identificado por varios seudonimos, o por su verdadero nombre y un seud6nimo, el asiento se debe hacer bajo su verdadero nombre; pero si el verdadero nombre y un solo seudonimo son consistentemente usados por el propio autor para diferentes tipos de obra, el asiento se hari bajo ambos nombres. (Dada la importancia de este punto estimamos que merece una exposition mas detallada y Clara en la edicion definitiva del Codigo ahora en proyecto.) Es nuestra opinion que esta cuestion debiera enuciarseasi: Las obras cuyos autores ocultan su identidad bajo un seudonimo, o bajo varios, deberin ser catalogadas bajo cada nombre supuesto, excepto, 11) que el autor use -un seudonimo que no pueda ser confundido por su apariencia con un nombre real y se conozca su verdadero nombre, 2") que el autor sea conocido por su verdadero nombre en las enciclopedias, repertorios y bibliografias del lugar de su nacimiento. La distincion que hace en la Introduccion el Sr. Lubetzky entre el uso de multiples seudonimos y el uso de uno solo no va a nuestro entender al fondo de la question. Siendo el catilogo, en su primer objetivo, un instrument de access al libro, no vemos la razon para privar al lector del derecho a hallar con rapidez la obra buscada, aunque haya de sacrificar el segundo de los objetivos, que, a nuestro criterio, tiene una importancia menor, que no por eso subestimamos. La objecion Cque se nos pudiera presentar de que 'las notaciones internas serian diferentes, segnn sean la initial y demis letras del seudonimo o las del verdadero nombre, no hace mis que eludir la cuestion, trasladando el problema del catalogo a las estanterias, que no es to que se ha tomado en consideracion al enunciar en las reglas los objetivos del codigo de las entradas, aparte de que la solution propuesta en el anteproyecto divide tambien las obras sin manifestar preocupacidn por este punto. El objetivo de las entradas es, primeramente, encontrar el libro particular deseado, y solo despues facilitar el hallazgo de las demis obras por el procedimiento de la invariabilidad del encabezamiento. Asi to ha entendido el anteproyecto que analizamos cuando sugiere que las revistas se asienten bajo el titulo correspondiente a los nnmeros descriptos, de tal manera que haya tantos asien tos Como titulos cambiados, sin tomar en consideracion otro aspecto de la cuestion que el de satisfacer el primero de los objetivos mencionados. Nuestro criterio es que, salvo casos especiales, es preferible tantos encabezamientos diferentes Como seudonimos, remitiendose unos a los otros (Como se sugiere para las revistas) para suplir el segundo de Jos objetivos de las reglas de las entradas.

PAGE 22

88 "CUPA 1BIIBLIOTECOL6GICA Los encabezamientos de los autores oficiales no parece que vayan a sufrir, en lo fundamental, un canmbio apreciable. Los ministerios seguirin siendo encabezados por el nombre del pals correspondiente, cosa que no es de sentir entre nosotros mas que por las publicaciones de Cuba, ya que nuestra experiencia es que los lectores van tan naturalmente a buscar el nombre del ministerio como ,a apellido de un autor. Solo en las publicaciones oficiales extran jeras tiene esto sentido. Claro que son pocos los organismos oficiales que tienen dentro de cada pais un nombre tan definido como el de los ministerios o agencias del gobierno: pero la excepci6n es tan importante que bien merece un tratamiento especial. En cuanto a las que llama el anteproyecto obras de jurisdiction national o local (como las constituciones, los tratados, etc.) nos parece correcto un cambio de forma que destaque mejor la paternidad del pais respectivo, sin dejar de senalar claramente el tipo de publicacion. Otro aspecto notable del anteproyecto es la separation definitiva de las publicaciones del gobierno de la seccion de los autores corporativos, que apare cia unidas en la segunda edicion de 1949, considerando como autores corporativos solamente las sociedades e institucio0es, entire las cuales ya no habri tantas diferencias como en las ediciones anteriores. Y para terminar esta presentaci6n nada creemos de mis interns que dar a conocer la tabla de materias del codigo en proyecto, alguna de cuyas partes no han sido ann bosquejadas. Indicaremos solamente los nombres de los capitulos, a saber: (Reglas de las entradas:) Glossary (no incluido) Works of personal authorship, Works of corporate authorship, Works of religious bodies, Goverment publications, Anonymous work, Works based on others works, Special materials, Special cataloging. (Reglas descriptivas, no incluidas aun en este anteproyecto, aunque formarin parte del codigo, como en la segunda edicio'n preliminar de 1941, publicada por la American Library Association.) Jorge Aguayo Museo Julio Lobo. Bibliografia sobre Revolucion Francesa, Consulado e Imperio. La Habana, Imp. Ucar, Garcia, 1958. xi, 161 p. Redactado "con esmero", como dice en el-prefacio Josy Muller, Conservador Adjunto de los Reales Museos de Arte e Historia de Belgica, acaba de publicarse, a los cinco meses de terminar su impresi6n, la primera parte del catalogo de la biblioteca napole6nica de la colecci6n de libros del Sr. Julio Lobo, Director de la Fundacion Lobo-Olavarria. Aunque la bondad de un catilogo impreso no puede juzgarse solo por la forma tipografica que adopta, y nos resulta imposible cotejar aqui la description de cada libro con el ejemplar correspondiente -tarea que esti fuera del alcance del critico-, es to cierto que la t cnica catalografica puesta en practica en la confeccion del trabajo nog dice bien a las claras de la presencia y'el espiritu profesionales de la persona entendida que es Audry Mancebo, nuestra inteligente discipula y distinguida colega. Muy a las claras salt a la vista, pues. el olvido en mencionar en la portada de la obra el nombre de la que ha llevado el peso y la responsabilidad del trabajo desde sus inicios. Es un punt de estricta justicia que, como bibliotecario3, estamos en el deber de senalar. El orden de los asientos es invariablemente hist6rico. Carecemos sin embargo de datos para concern si la secuencia cronol6gica de las secciones de este cata logo impreso (que os un catilogo de materia) es la misma que ha sido empleada en la colocacion de los libros en las estanterias, o sea en la clasificacion de la biblioteca. Podemos, no obstante, afirmar que esta ordenacion cronol6gica

PAGE 23

CUBA BIBLIOTECOLOGICA 89 responde perfectamente a los intereses del entendido en la materia que es objeto de la coleccion. El indices no es suficientemente explicit, sin embargo, para conducir al~lector al encuentro del dato buscado. Asi, el titulo: Vie politique, litteraire et pnrivee de Charles-James Fox (754) no se halla en el indice buscando bajo Fox. Tampoco la obra Memoires historiques et militaries sur Carnot (422), puede'hallarse bajo Carnot, pues este, to mismo que Fox, personajes biografiados, ambos, no aparecen en el indice alfabetico, que esta estrictamente limitado a los autores. Curioso resulta, ademias, que el indice solo remita a las pnginas del texto, dentro de cada una de las cuales se incluyen de quince a veinte asientos. Hallindose numerados consecutivamente los libros catalogados (2321 asientos en total), hubiera sido mucho mais correcto senalar el nnmero exacto que le ha sido asignado en el catalogo a cada obra, tal como hemos hecho al mencionar los libros que hemos tomado de ejemplos. Para el bibliotecario es posible que nada Nlame tanto la atencion en este catilogo como el titulo de Bibliografia adoptado por su autores. Y nada. puede parecer mis extrano teniendo en cuenta que bibliografia y catalogo son cosas diferentes en sus objetivos y en sus mitodos, aunque no se nos oculta la frecuencia con que personas mal informadas -lo que no es el caso de la Dra. Mancebovusan un termino por otro. Tratindose de las obras poseidas por una o mais bibliotecas, el termino bibliografia resulta iniprocedente, aun admitiendo que, en algunos casos, como ocvurre en las grandes bibliotecas de Paris, Londres y Washington, la coleccion representada es tan grande que, desde el punto de vista estrictamente prdctico, el catilogo presta los sdrvicios de una bibliografia enumerativa. Y aun asi el nombre del instrumento de acceso a la coleccion debe ser siempre el' de catalogo, ya que la bibliografia comporta ob jetivos bien definidos que el _catilogo no tie el deber de cumplir. Pese a estos puntos ob jetables la description de las obras del catalogo del Museo Julio Lobo nos luce excelente, hecha con el cuidado del que conoce a fondo el comnpromiso contraido con la profesion en un pais que todavia necesita del dolor de la experiencia, sin el cual nada se gesta ni nada fructifica. J. Aguayo. 00 .4* -* * 0. .4 Cortazar, Agusto R. Vision sintitica de un curso de introducing a la bibliotecologia. Santa Fe [Arg.] Instituto Social, Universidad N'acional del Litoral 1956 [colof0n 1958] 26 p. (Temas de bibliotecologia no. 8). "He abogado siempre -dice el author de esta interesantisima conferenciapor una actitud esenciaimente humnana [del bibliotecario], evitando, por una parte, que la tecnica mecanice al profesional, y por otra, que olvidemos, parapetados tras de ficheros y anaqueles, que todo se hace en beneficio del hombre, de la persona a la cual servimos" Por supuesto que "todo se hace" (politica, sacerdocio, administration pnblica, educacin, ejercicio professional, etc.) en beneficio del ser human. Que ello se, produzca sin que tengamos plena conciencia de su finalidad puede ser un mal en los que estin Ilamados a dirigir y puede ser una felicidad para los que. "parapetados tras de ficheros y anaqueles" slo miran el microscosmo en medio del cual viven y laboran. El razonamiento del distinguido folklorista argentino y exbiblioteca'rio de la Biblioteca Central de la Facultad de Filosofia y Letras de la Universidad de' Buenos Aires, nos parece just solo si nos referimos a los que no se hallan a gusto 0 40' S S S 0 -44 ...

PAGE 24

90 CUBA BIBLIOTECOLGICA dentro de la biblioteca; en otras palabras, a los que solo trabajan para vivir, sin que le hayan cobrado amor a su diaria tarea. El progreso humano esti hecho de miriadas de desinteresados, que trabajan por amor al trabajo mismo; pero que no conocen el sentido _de su obra ni el beneficio de sus esfuerzos. Trabajan porque si, porque sienten placer en ello, sin importarles si estin bien o mal pagados. Otros aprovecharin a conciencia ese trabajo y le darin contenido humra no conscientemente realizado. Y en esto ocurre como con la education. Pedir que cada maestro tenga una actitud evanielica es pedir una perfection imposible; seria como renunciar a tener maestros. Lo importante es que la mayoria ame su profesion y se aplique a acer bien su tarea. Otros, los elegidos, sabrin sacar partido de ello. El Dr. Cortazar ha arrojado con su brillante conferencia una viva luz sobre to que debe entenderse por un curso de introduction a la bibliotecologia. Los objetivos senalados, o sea el alcance del curso, sintetizados en once incisos, son los siguientes, abreviados aqui por nosotros por razones de espacio. Ellos son: a) Panorama de'los problemas bibliotecologicos. b) Conceptos bisicos, criterion y normas generales. c) Consolidation de la "conciencia bibliotecaria". d) Vinculacion de los alumnos a los ambitos que reclaman su actividad. e) Propiciar un equilibrio entre la especializacion ticnica y la iniciacion cultural. f) Propender a que la biblioteca sea considerada como unidad organica y funcional. g) Afianzar la conception de esta unidad frente al desarrollo de -los departamentos y secciones especializados de las grandes bibliotecas. h) Servir de nexo entre las diversas material del plan de estudios. i) Desplegar el panorama de las materias bibliotecologicas, esten o no incluidas en el program. j) Ejercitar en el conocimiento y uso de los terminos tecnicos. k) Iniciar a los alumnos en una metodologia del trabajo intelectual. Termina el Dr. Cortazar 'con un emocionado mensa je a la juventud, que: por su trascendencia, va dirigido tambiin a todos los bibliotecarios del mundo: "Perfeccionen con ahinco -dicesu condition de ticnicos, aprovechando al maximo las ensenianzas de sus profesores y el asesoramiento de sus jefes expertos, pero en su afin de "tecnificarse" no olviden que son personas, criatura de Dios con una vida de fin trascendente, dotados de un espiritu que debe cultivarse con la dignidad que corresponde a la excelsitud de su origen y de su destino. En manos de cada uno esti el modelar una personalidad [ ... ] que sin desmedro de su reciedumbre intelectual y del vertigo de la actividad dinamica, conserve su aptitud para enternecerse con la emotion, refinarse con el arte, ahondarse gracias a la actitud meditativa, valorizarse por el ejercicio habitual de una fecunda vida interior". "Creo, legitimo afirmar, jovenes amigos -dice ya al final-, que nuestra vida cumple su finalidad suprema cuando, convenientemente cultivada, tiene la dicha y la gloria de ser puesta al servicio de los demis". J. Aguayo.

PAGE 25

NOTICIAS Y COMENTARIOS De paso hacia Puerto Rico estuvo breves dias en la Habana Miss Marietta Daniels, subdirectora de la Biblioteca Conmemorativa de Colon, de la Union Panamericana. La dinamica colega norteamericana, bien conocida de todos os bibliotecarios cubanos pot sus repetidas visitas a nuestro pais, tuvo un extenso cambio de impresiones con nuestra Presidenta, varios miembros del Comit6 Ejecutivo del Colegio y otros companieros colegiados.La conversation, que resvult6 interesantisima, gir6 en torno a las actividades de la Union Panamericana y sus proyectos para el futuro en materia bibliotecaria. Entre ellos se encuentran la compilacion de un vocabulario de bibliotecologia, un estudio de los planes de las escuelas de bibliotecarios de Latinoamdrica, la concesion de becas para, estudio y trabajo, etc., etc. I. * El Dr. Hans-Joachim Bock,-Director de la Biblioteca Ibero-Americana de Berlin, estuvo varios dias en la Habana, iniciando un recorrido pot todos los passes de la Amrica "Latina, de various mess de duracin. El Dr. Bock visit varias bibliotecas e instituciones dpe nuestra capital y tuvo un interesante cambio de impresiones con un grupo de miembros de nuestro Colegio, encabezados por' la Presidente, Blanca Rosa Sinchez. La Biblioteca Ibero-Americana de Berlin cuenta en la actualidad con unos 270,000 volumenes, entre libros y revistas, sobre todos los aspectos de Espania y America Latina, con pristamo gratuito a todos los lectores de Berlin y pristamo interbibliotecario con otras instituciones de Alemania y el resto de Europa. El objetivo principal del viaje del Dr. Bock consiste en estrechar relaciones con las instituciones culturales y bibliotecas de los distintos paises, y recoger materiales para aumentar los fondos de su coleccion. La Federacion Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios celebr6 una reunion en Madrid, del 13 al 16 de octubre proximo pasado. La invitation para concurrir a la misma fud recibida pot el Colegio con increible retraso, to que impidi6 realizar' las gestiones para nombrar una representation que concurriera a la reunion. Esperamos concern os resultados, para darlos a concern a nuestros colegiados. La Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos anuncia la formation de un comity conjunto de specialists en derecho y en clasificacin de libros, con el fin de supervisar la confeccion de un esquema para el derecho anglo-americano Como part de la clasificacion de la Biblioteca del Congreso, Clase K. Las entidades representadas en el comity son la Biblioteca del Congreso, American Association of Law Libraries, Association of American Law Schools y American Law Institute. El comity ha recibido'la ayuda financiers del Council on Library Resources, Inc. * 5 Hemos recibido de la Federacion Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios (IFLA) el Boletin no. de la Conferencia Internacional de Catalogacin

PAGE 26

92 CUBA BIB6IOTECO0OGICA que tiene en proyecto, con el ruego de dale la mayor difusin possible. A continuacion traducimos el contenido de dicho Boletin: "El Consejo de la Federacion Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios (IFLA) esti preparando la celebracien -probablemente a inicios de 1961de la Primera Conferencia international dedicada enteramente a promover un acuerdo internacional en mrateria de catalogacion. La organization de esta Conferencia ha sido confiada al IFLA Working Group on the Coordination of Cataloguing Principles. Una reunion preliminar, en la cual el Grupo seri ampliado hasta unas veinte personas, sera celebrada en Londres en julio de 1959, para formular los problemas a considerar por .la Conferencia, redactar una agenda provisional y encargar trabajos de base. El costo de esta reunion preliminar sera cubierto mediante un donativo ofrecido generosamente por el Council on Library Resources, Washington, D.C." "La utilidad de sistemas estandardizados de catalogacion ha sido reconocida desde hace tiempo en el plano national: esto esti comprobado por la compilation de numerosos codigos nacionales de 1eglas de catalogacion. Dichos codigos no solo ban permitido a los lectores y estudiantes pasar de una biblioteca a otra con la confianza de que los catilogos que van a encontrar estarin de acuerdo con ciertas convenciones establecidas, sino que ran elevado el nivel -general de la catalogacion y ban demostrado su importancia cada vez mayor como base para una cooperation entre bibliotecas y para una mayor economia en los esfuerzos de los catalogadores". "E1 interns en la posibilidad de exttender estas ventajas a un plano internacional no es nuevo; pero los intentos del pasado dirigidosia ese fin no han tenido 6xito porque se dedic6 demasiada atencion a los detalles de los distintos sistemas, o a un intento de formular un 'codigo universal de catalogacion'. Esto no es necesario.. Si se puede Ilegar a un acuerdo acerca de unos pocos principios bisicos, sin gran dificultad seri posible: usar en cualquier pals los asientos de catalogacion compilados en otro pals cualquiera, o combinar asientos que provengan de varios paises en un solo catilogo". "E1 Consejo de la IFLA cree que este es el momento favorable para conseguir este fin. No solo se estin Ilevando a cabo revisiones de los codigos nacionales en muchos paises, sino que hay sefiales evidentes de una tendencia general hacia una convergencia en estas revisiones y hacia una disminucion de las diferencias internacionales" "El nombramiento del Grupo de Trabajo en 1954 fu6 el primer paso hacia la promotion de una uniformidad internacional en la catalogacion. E1 informe del Grupo acerca de las obras anonimas y obras de autor corporativo (publicado en Libri, vol. 6, no. 3, 1956) demostr6 que catalogadores que representaban tradiciones completamente distintas podian alcanzar un grado sorprendente de coincidencia en temas muy pold'micos. Hasta qui punto este acuerdo era aceptable a las autoridades realmente responsables de los codigosnacionales, era, sin embargo, algo incierto. Saltaba a la vista que, si se deseaba Ilegar a resultados practicos, los representantes responsables de las corporaciones nacionales debian reunirseen una Conferencia general." "Antes de la Reunion Preliminar de 1959, los miembros del Grrupo, auxiliados por otros catalogadores representativos, harin un estudio comparativo de los mas importantes codigos de catalogacion, para indicar las principales diferencias entre ellos y de'scubrir los principios en pugna sobre los que se basan estas diferencias. La reunion tendril la tarea de seleccionar aquellos problemas que la Conferencia deberi considerar, e invitari a redactar trabajos de base en los que se propongan soluciones".

PAGE 27

CU13A 1IBLIOTECOL6GICA 93 "En la fase actual, el proposito es definir problemas, no proponer soluciones. Se solicita de las asociaciones de bibliotecarios y otras organizaciones interesadas en la catalogacion que den a conocer a sus miembros el contenido de este Boletin y los que le seguirin: y todos aquellos interesados en los fines de la propuesta Conferencia estin invitados a comunicar sus puntos de vista y sugerencias a uno de los Secretarios Ejecutivos del Grupo. Noticias de nuevas discusiones acerca de la revision de los codigos, y copias de articulos e informes recientes acerca de los problemas de catalogacion, seran especialmente bien recibidos". La information es suficientemente clara para que-necesite mis comentarios. Solo nos resta agregar que el Colegio ha sido invitado a enviar a Londres informaciones sobre el estado actual del problema en Cuba y sugerencias para el futuro. La Dra. Carmen Rovira, directora de CUBA BIBLIOTECOLOGICA, ha sido designada representante del Colegio ante el Grupo de Trabajo, para transmitirle cualquier sugerencia o informe que los colegiados deseen dar a conocer. 0000 * 0'* 006 La Asociacion Costarricense de Bibliotecarios nos envia los nombres del Directorio que regira sus destinos durante el periodo octubre 1958-septiembre 1959, que son los siguientes: Presidente, Srta. Carmen Quiros; Secretario General, Prof. Efrain Rojas Rojas; Secretaria de Actas, Sra. Cecilia Alvarado; Teso rera, Srta. Nelly Kopper D.; Fiscal, Prof. Salvador Umana C. Muchas felici dades y dxitos les deseamos. 0 * -6 Recibimos atenta carta del Bibliotecario Prof. Samuel Amaral, de La Plata Argentina, en la que nos ofrece varias noticias de interns, que demuestran el grado de desarrollo alcanzado por las ciencias bibliotecarias en aquel pals. La primer se 'refiere al funcionamiento de la Escuela de Bibliotecologia que depende del Ministerio de Educacion de la Provincia de Buenos Aires, que forma, principalmente, maestros-bibliotecarios. Comenz sus actividades el ano 1951 y las reinicio en 1958. Han egresado de ella mis de 60 docents' que ejercen en 27 bibliotecas escolares de La Plata. Este ano bubo una inscription de 67 alumnus. Se cursa un an' de studios, con las siguientes materials: Introduccion a la bibliotecologia y Biblioteconomia, a cargo del Dr. Edgardo Augusto Scotti; Catalogacion, a cargo de la Prof. Maria Ester,Pirez y Padilla de, Fornacciari; Clasificacin, por la Prof. Elvira Vergara; Servicios p'blicos, por el Prof. Alcides O. De Giuseppe y del Dr. Abel Benitez; Bibliografia y Bibliologia y nociones de bibliotecnia, ambas a cargo del Prof. Samuel Amaral. Otras noticias es la creacion del curso de elementos de bibliotecologia y organizacion del trabajo intelectual para auxiliares docentes en el preseminario de la Facultad de ciencias juridicas y sociales de la Universidad Nacional de La Plata, y la creacion de la asesoria bibliografica del Instituto de estudios economicos y financieros de esa misma casa de estudios, a propuesta de su director, Dr. Rodolfo P. F. Bledel.

PAGE 28

LITERATURA PROFESIONAL Hemos recibido el folleto de Marietta Daniels, Estudios y conocimientos en accidn, que acaba de publicar la Union Panamericana. El poco tempo de que disponemos y la importancia del tema -el papel de los servicios bibliotecarios, el comercio del libro y la comunicacion cientifica en la provision de information esencial para el progreso ticnico, social y cultural de America Latina-nos obligan a dejar su comentario para el proximo numero. I 0 0 0.4ee ** *. *00' Saludamos la aparicin en el mes de septiembre del primer nnmero del Boletin bibliotecario, 6rgano de la Asociacion de Bibliotecarios de E1 Salvador; que viene a aumentar el numero ya considerable de publicaciones bbiliotecologicas de nuestra Amirica. -00' SO 0* *0 El numero 37 (enero-junio 1958) de la revista Universidad, publication de la Universidad N9acional del Litoral, Santa Fe, Argentina, reproduce en su seccin "Temas bibliotecarios" el trabajo del Dr. Jorge Aguayo titulado "El concepto del libro", publicado inicialmente en CUBA BIBLIOTECOLOGICA Tambien incluye el articulo del Dr. Domingo Buonocore "Mision del librero"; publicado en nuestro numero anterior y un articulo titulado "La biblioteca pnblica", firmado por Francisco Scibona. Todo esto, junto con su section de' "Bibliografia", que incluye critical de varias obras importantes de bibliotecologia, hace que la lectura de este numero, alaigual que los anteriores, _resulte de sumo interns para los bibliotecarios. * '0 * *~4 0 00 La Editorial Kapelusz de Buenos Aires acaba de editar la traduccion espa nola del Codigo para clasificadores, de Merrill, obra que, a pesar de haber sido publicada hace cerca de veinte anos, sigue teniendo vigencia y es instrumento indispensable de consult para os clasificadores. La traduccion se debe a Mr. Edward M. Heiliger, uno de los bibliotecarios norteamericanos que mejor conoce nuestro idioma y nuestros problemas, por haber sido profesor hace anos de la Escuela de Bibliotecologia de la Universidad de Chile, y posteriormente Chairman del Special Committee on Cooperation with Latin American Catalogers and Classifiers de la American Library Association. Mis adelante comentaremos la obra con" la extension que merece. * La Memoria de la Biblioteca Nacional del Peru, correspondiente al ano 1957, que acaba de aparecer, ofrece muchos datos interesantes, que permiten apreciar la labor que puede desarrollar una institution de este tipo cuando esti bien orien tada ticnicamente y posee los recursos economicos y el personal adecuado a sus fines. La Biblioteca, que pose m's de 350,000 libros y folletos y un conjunto

PAGE 29

CUBA BIBLIOTECOLOGICA 95 de mis de medio million de piezas bibliograficas, cuenta con un personal compuesto de 183 plazas, siendo los cargos ticnicos ocupados por graduados de la Escuela de Bibliotecarios. Durante 1957 concurrieron a ella 572,740 lectores, cif ra, notabilisima si se tiene en cuenta la poblacion total de Lima. El vol. 1I, no. 2 del Boletin de la Asociacion.Colombiana de Bibliotecarios, correspondiente a abril-junio de 1958, contiene varios articulos e informaciones interesantes, destacindose la Bibliografia bibliotecol~gica y bibliogrifica" com pilada por Luis Floren. Queremos destacar que se celebr6 por vez primera en Colombia el Dia del Bibliotecario en 23 de abril, escogiendose esta fecha por ser festejada en otros paises como Dia del Idioma o Dia del Libro, y como homenaje a Cervantes y a Shakespeare. Nos parece bien la iniciativa de los colegas colombianos, pero nos permitimos lanzar la sugerencia de ponernos" todos de acuerdo para escoger un Dia del Bibliotecario comun a todos los paises de Hispanoamarica;' un dia propio, que no estuviera ligado con el del libro, o ef del idioma que, aunque estrechamente relacionados con nuestra profesion, le restan brillantez e importancia a la exaltation de la labor del bibliotecario, que esti mis necesitada de esta clase de publicidad que el libro en si, o que el idioma, por muy maltratados que estin actualmente. *0

PAGE 30

PUBLICACIONES RECIBIDAS CUBA BIBLIOTECOLOGICA agradece el envio de las siguientes publicaciones: Boletin bibliotecario; 6rgano de la Asociacion de Bibliotecarios de E1 Salvador, Vol, 1, no, 1, sept. 1958. Boletin de la Unesco Para las Bibliotecas. vol. 12, no. 8-9, ago.-sept. 1958. Buonocore, Domingo. Bibliografia literaria y otros temas sobre el editor y el libro. Santa Fe, Universidad Nacional del Litoral, Instituto Social, 1956: 49 p. (Temas bibliotecologicos, no. 7). Castagnino, Raul H. Perspectivas de la lectura. Santa Fe, Universidad Nacional del Litoral, 1948. 20 p. (Publicacion de "Extension universitaria" no. 92). Cortazar, Augusto Ra6l. Investigaciones bibliogrdficas en institutos universitarios. Santa Fe, Universidad Nacional del Litoral, Instituto Social, 1946. 23 p. (Temas bibliotecologicos, no. 4). Vision sintetica de un curso de introduction a la bibliotecologia. Santa Fe, Universidad Nacional del Litoral, Instituto Social, 1956. 26 p. (Temas bibliotecologicos, no. 8). Daniels, Marietta. Studios y conocimientos en accidn. Washington, D.C Union Panamericana, 1958. 81 p. ilus. Gietz, Ernesto G. Bibliotecas universitarias; consideraciones relativas a su importancia y misidn. Santa Fe, Universidad Nacional del Litoral, Instituto Social, 1945. 35 p. (Temas bibliotecologicos, no. 3). Habana. Museo Julio Lobo: Seccion Biblioteca. Bibliografia sobre Revolucidn Francesa -Consulado e Imperio. I part. Habana, Imp. Ucar, Garcia, 1958 xi, 161 p. Lasso de la Vega, Javier. La selection' de libros. Santa Fe, Universidad Nacional del Litoral, Instituto Social, 1956. 41 p. (Temas bibliotecologicos~ no. 6). Penna, Carlos Victor. Experiencias recogidas en la traducc16n de la lista de encabezamientos de material de Sears. Santa Fe, Universidad Nacional del Litoral, Instituto Social, 1949. 12 p. (Temas bibliotecologicos, no. 5). Santa Fe (Arg.). Universidad Nacional del Litoral. Boletin informative: 2' series, no. 2, ago.-sept. 1958. Supplement bibliografico de Turrialba. vol. 8, no. 2, abr.-jun. 1958. Turrialba; revista interamericana de ciencias agricolas. vol. 8, no. 1, ene.-marzo 1958.1 Unesco symposium on National Libraries in Europe. Vienna, 8-27 sept. 1958. Group I: Information on national libraries in Europe. Paris, 1958. Universidad; publicacion de la Universidad Nacional del Litoral. no. 35, ago. 1957; no. 36, dic. 1957. Santa Fe, Arg.

PAGE 31

CORTESIA DE LOS FABRICANTES DE BOLSAS Y JABAS .MIAMI'' CA SA CASTRO CABLE: "CASTRO" MURALLA Y CUBA Telfs.: 6-6005 -61-1170 LA HABANA APARTADO 85 DI S P0NIBLE CORTESIA DE LA Atr-rLd "ma DE O'REILLY NUM. 413 HABANA

PAGE 32

CORTESIA DE P u bli ca cion es Cultural S. A LIBRERIA LIBRERIA LA MODERN POESIA C E R V A N T E S OBISPO No. 525 HABANA GALIANONo. 306 HABANA