Citation
Cuba bibliotecológica

Material Information

Title:
Cuba bibliotecológica
Creator:
Asociación Nacional de Profesionales de Biblioteca
Colegio Nacional de Bibliotecarios Universitarios
Place of Publication:
La Habana
Publisher:
Publisher not identified
Language:
Spanish
Edition:
Vol. 3 (No. 3)
Physical Description:
8 v. : ; 26 cm.

Subjects

Subjects / Keywords:
Libraries -- Periodicals -- Cuba ( lcsh )
Library science ( fast )
Cuba ( fast )
Bibliotecología ( armarc )
Genre:
Periodicals ( fast )
Publicaciones periódicas ( abne )

Notes

Dates or Sequential Designation:
[ser.1] v. 1-2 (no.2) 1953-June 1955; 2 época, v. 1-5 (no.2), 1956-June 1960.
Issuing Body:
1953-55 issued by Asociación Nacional de Profesionales de Biblioteca; 1956-60 by Colegio Nacional de Bibliotecarios Universitarios.

Record Information

Source Institution:
University of Florida
Rights Management:
All applicable rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier:
000304653 ( ALEPH )
04111731 ( OCLC )
ABT1236 ( NOTIS )
0574-6442 ( ISSN )

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CNBU.
C.
)I C
) C


RE VISTA TRIMESTRAL
Organo Official del COLEGIO NATIONAL DE BIBLIOTECARIOS UNIVERSITARIOS

29 Epoca, Volumen III Julio-Septiembre de 1958 Nimero 3

Inscripta como correspondencia de segunda clase en la Administraci6n de Correos de La IHabana




SU MARIO
Pdgina

EDITORIAL ............... ............ ... .. .... ... .... .. 39

MISION DEL LIBRERO, Por Domingo Buonocore ........... ............ 41

MANUEL PEREZ BEATO Y BLANCO, Su Obra Bibliogrifica, Por B. Evidia Blanco
Millan ...... ... .............. .......... ... ...... ... .... .. 44

ALGUNAS IDEAS PARA UNA CIENCIA Y CONCIENCIA DE LA PROFESSION DE
BIBLIOTECARIO, Por Jorge Aguayo .................. ............. 54

LIBROS ............. .... ........ ......... ... ............. 56

LITERATURA PROFESIONAL ............ ...................... 62

NOTICIAS Y COMENTARIOS .... ................................ 63

DOMINGO BUONOCORE ...... .. .... .. ........................ 64

PUBLICACIONES RECIBIDAS ............... ................. .... 66




LA HABANA CUBA
2^. QL


















CUBA BIBLIOTECOLOGICA
Organo official del Colegio Nacional de Bibliotecarios Universitarios

Redacci6n y Administraci6n: Calle 27 No. 663 Vedado, Habana, Cuba
Apartado 3268










DIRECTOR:
Dra. CARMEN ROVIRA










El Colegio Nacional de Bibliotecarios Universitarios fu6 constituido de acuerdo con la Ley
No. 4 de 13 de noviembre de 1944, que dispone la colegiaci6n de los profesionales universitarios:
El Colegio se constituy6 oficialmente con fecha 31 de mayo de 1955, y sus Estatutos se publi-
caron en la Gaceta Oficial de la Repfiblica de Cuba del dia 15 de julio del mismo aiio. El Colegio
Nacional de Bibliotecarios Universitarios agrupa en su seno a todos los bibliotecarios graduados
en la Escuela de Bibliotecarios de la Universidad de la Habana y en los Cursos dc Tecnica Bi-
bliotecaria (1946-1952) de la Escuela de Verano en la propia Universidad. Esti regido por un
Comit6 Ejecutivo, formado en la actualidad por las personas siguientes: Blanca Rosa Sanchez.
President; Ana Rosa Niiiez, Vicepresdenta; Maria Iglesias, Secretaria; Maria de los Angeles
Acosta, Vicesecretaria; Evidia Blanco, Tesorera; Maria Victoria Morales, Vicetesorera; Carmen
Rovira, Estela Giroud, Miriam Tous (Vocales).
CUBA BIBLIOTECOLOGICA se public trimestralmente. Precio de suscripci6n: $1.50 al afio.
Nimero suelto: $0.50. Los miembros del Colegio Nacional de Biblio'ecarios Universitarios tienen
derecho a recibir gratuitamente la revista.
La responsabilidad de los articulos firmados recaq exclusivamente sobre sus autores. El Colegio
Nacional de Bibh'otecarios Universitarios y la Direcci6n de la revista se hacen responsables sola-
mente de los editoriales, informaciones y notas sin firmar.
CUBA BIBLIOTECOLOGICA solicita canje con publicaciones similares, nacionales y ex-
tranjeras.
Los articulos que aparecen en CUBA BIBLIOTECOLOGICA se encuentran indizados en Li-
brary Literature y en Contents in Advance.
Los materials de este nimero se entregaron a la imprenta con fecha 22 de septiembre de 1958.


IMPRENTA DE LA UNIVERSIDAD DE LA HABANA :























A los ocho aios de establecida en Cuba la profesi6n universitaria de biblio-
tecario, parece que va siendo ya necesario aclarar dos cosas fundamentals que
afectan al porvenir de la profesi6n y a los principios en que se basan las normas
del ejercicio profesionai.
En primer lugar se impone respetar el derecho a la permanencia en el tra-
bajo adquirido con prioridad a la existencia de la Escuela de Bibliotecarios de
la Universidad de la Habana, siempre y cuando tal derecho conlleve como con-
dici6n el ejercicio efectivo de una actividad professional. En otras palabras, debe
respetarse a los bibliotecarios en ejercicio, pero no a los que detenten el puesto
en comisi6n, desempeniando actividades no profesionales.
En segundo lugar, se debe luchar porque las corporaciones sabias, las aso-
ciaciones dedicadas al fomento del bienestar social, los colegios profesionales,
los de enseianza en cualquiera de sus grades, las logias mas6nicas, etc., limi-
ten el uso de la palabra bibliotecario a aquellos casos en que real y efectivamente
-y con adecuada remuneraci6n-se ejerzan a plenitud las funciones del cargo.
Consecuentemente, las personas que dentro de las juntas de gobierno de socie-
dades e instituciones tengan la encomienda de supervisor el funcionamiento y
la buena march de la biblioteca, s6lo podrdn Ilevar el nombre de bibliotecario
si ejercen las funciones efectivas del cargo y perciben un sueldo que corresponda
a su categoria y studios profesionales.
Es fdcil apreciar, por la consult de directories de las bibliotecas de los pai-
ses latinoamericanos, el gran ndmero de instituciones dirigidas por llamados
"bibliotecarios" que, ni son profesionales de la carrera, ni perciben ingresos
per el ejercicio del cargo, las mds de las veces desempenado s6lo por estaciona-
rios o cuidadores. En realidad, la nomenclatura adecuada para esas personas
seria la de vocal de biblioteca, porque su intervenci6n las mds de las veces se re-
duce a llevar a la junta directive de la sociedad o instituci6n lo que su "leal
saber y entender" le dicta acerca de la manera como estas entidades deben fo-
mentar sus bibliotecas.
Precede tambien destacar que ninguna persona tiene derecho a atribuirse ti-
tulo de profesi6n que no ha estudiado. Nadie que no sea graduado en medicine
puede hacerse llamar medico, como nadie que no sea graduado en asistencia so-
cial puede hacerse Ilamar trabajador social. Igual podemos decir del optome-
trista, farmacdutico, abogado, etc. jPor qu6 el bibliotecario ha de tolerar la com-
petencia professional, aunque no sea mds que nominal, de los que, en realidad.









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no son mds que vocales de biblioteca de las sociedades e instituciones del pais?
Delimitense en buena hora las funciones del vocal y ot6rguesele a este el titulo
que se quiera; pero nunca el de bibliotecario.
No debe interpretarse lo que antecede como un afdn exclusivista, ni critical
irresponsible a los colegios profesionales, sociedades regionales, corporaciones
sabias, etc., que tienen tradicionalmente entire los cargos de sus juntas directives
uno llamado Bibliotecario, reliquia de otros tiempos cuando no se sonaba. to-
davia que este titulo se convertiria, siguiendo la tendencia modern a. la espe-
cializaci6n, en una verdadera y distinta profesi6n universitaria. No se trata de
casos de intrusismo professional, puesto que estos supuestos bibliotecarios no rea-
lizan labores propias de la profesi6n, ni perciben oor ello remuneraci6n alguna.
Se trata, simplemente, de poner las cosas en su lugar.
Esperamos de la comprension y cooperaci6n de las entidades que se encuen-
tran en este caso, y muy especialmente de los colegios profesionales que tan ce-
losos se ban mostrado siempre de los derechos de sus miembros, que al seiralar
nosotros esta anomalia se tomen las medidas necesarias para superar el anacro-
nismo que represent que un arquitecto, un abogado, un medico, etc., ostente,
por un period mds o menos largo, un titulo que corresponde a una profesidn
universitaria ajena por complete a la suya propia.















MISSION DEL LIBRERO


Por Domingo Buonocore


El oficio de librero tiene una honrosa tradici6n y goz6, en todos los tiem-
pos, de fama como uno de los quehaceres mis nobles y tiles del hombre.
jPero, que es, ante todo, un librero? En el sentido recto y literal del vo-
cablo, librero es el que tiene por oficio vender libros. Asi lo define escueta-
mente el diccionario academico. Es evidence que, por encima del concept de
mero comerciante, se ha visto siempre en esta profesi6n un lado cultural que la
enaltece y le atribuye un contenido y una significaci6n de prestigio y dignidad
que no tienen los otras actividades mercantiles.
El librero es tan antiguo como el libro mismo, aunque su misi6n como in-
termediario entire el autor y el lector haya variado un tanto en el curso de la
historic, de acuerdo con ia forma y naturaleza de la mercancia objeto de tri-
fico y la mayor o menor abundancia de ella. Conviene recorder, en efecto, que
el libro primitivo--consistente en tab!etas de madera, de barro o de metal, rolls
de papiro o pergamino, todos manuscritos-en nada se parecia al libro de hoy,
conjunto de hojas de papel impresas y encuadernadas en forma de volume.
Y por ello, como es de imaginarse, las librerias de antaiio-muy distintas a las
del tiempo actual-ofrecian una fisonomia caracteristica, con sus paredes divi-
didas en pequefios casilleros, semejantes a la estructura de un palomar, para
guardar los rollos, esto es los libros, acostados horizontalmente. Eso explica que
Marcial, el celebrado poeta latino, en un rasgo de ingenio y buen humor, lla-
mara nidos, en sus epigramas, a las librerias de su epoca. Tambien, como se
comprenderi ficilmente, las tareas profesionales del librero antiguo y del libre-
ro contemporineo, habrin tenido que ser, por fuerza, diferentes.
En Roma, con la palabra libraries y en Grecia con la expresi6n equivalent
de bibliopola, se designaba tanto al copista, esto es al que hacia la escritura ma-
terial del rollo al dictado, como al vendedor del mismo. Originariamente, pues,
los trabajos del comerciante (librero) y del industrial de libros (editor), que
boy constituyen dos actividades especificas bien distintas e independientes, es-
taban refundidas en una sola persona: el librero, artesano y negociante del libro.
En el siglo XV, con el desarrollo del humanismo, la invenci6n de la im-
prenta y el empleo del papel como material prima, los libros adquieren la forma
que conocemos y se multiplican prodigiosamente. Italia, que habia sido el prin-
cipal centro editorial durante la Edad Media, mantiene y acrecienta el sefiorio
de esta tradici6n. Dos ciudades ilustres: Florencia, cuna del helenismo clisico
y de la Academia Plat6nica y Venecia, sede del memorable taller impresor de
Aldo Manucio, produce las mis bellas ediciones. Y con ellas surgeon los pri-
meros y verdaderos libreros de la historic y aquellos geniales bibliotecarios re-
nacentistas de que nos habla Ortega y Gasset, grandes cazadores de libros, as-
tutos y tenaces.
Imagen de ese especimen de librero humanista fu6 el florentino Vespasiano
da Bisticci, el mis famoso de su tiempo, que nos leg6 un delicioso libro de me-
morias, en cuyas paginas desfilan, en recuerdos y an&cdotas, muchos de sus
clients y amigos, todos ellos grandes personajes de las letras y de las artes.









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Es possible que en esta simpitica y extrafia figure de librero antiguo, con
much de artist y de erudito y algo de mercader, habria pensado Gregorio Ma-
raii6n cuando afirm6, en cierta ocasi6n, que el librero es el prototipo de la fe-
licidad. Recuerda, en efecto, que hace algunos afios, hallindose de visit en Es-
tados Unidos, un periodista tuvo la ocurrencia-de preguntarle que hubiera que-
rido ser, de no haber sido medico, a lo que contest, sin vacilar: librero, librero
de libros raros. "Oficio-agrega el egregio pensador-que tiene todas las deli-
cadezas de una elevada artesania y todas las complicaciones de una finisima
ciencia".
Anatole France y el novelist Carlos Dickens nos ban dejado, en piginas
inmortales, la semblanza del clisico librero anticuario de Paris y de Londres,
del librero avaro de sus riquezas, de vocaci6n y de sacrificio, que hace de la
tienda su biblioteca y de la profesi6n mercantil un sacerdocio de bibli6filo.
Nosotros no nos ocuparemos de 6l, para referirnos brevemente al tipo de
librero com6n, que esti al servicio del gran pfiblico lector, y del librero espe-
cializado en la venta de libros de una rama determinada de conocimientos. El
primero, por lo general, es un empleado que ha hecho su formaci6n professional
bajo la tutela de un colega de mayor edad y experiencia. Muchas veces suple, de
esta manera, y con un poco de sagacidad e inteligencia, la falta de cultural, de
ticnica y discipline en el oficio. Pero esto no basta, claro esti. Hoy todos reco-
nocen la necesidad de una escuela de libreria para que en ella, tanto el librero
propietario como el dependiente, puedan adquirir un minimo de adiestramiento
professional.
En Europa, como se sabe, existen cursos organizados de especializaci6n li-
breril. Alemania fund en Leipzig-famoso centro editorial-la primera es-
cuela de libreros en 1884, modelo de muchas otras que luego se establecieron en
el mismo pais. En Francia "Le Cercle de la Librairie" inaugur6 la ensefianza
professional en el afio 1909 y los cursos revisten double caricter: unos de capa-
citaci6n y aprendizaje para los aspirantes y otros superiors de perfeccionamien
to y especializaci6n para aquellos que han obtenido el titulo elemental.
En Espafia, recientemente, el Instituto Nacional del Libro ha reglamentado,
siguiendo los ejemplos anteriores, la carrera professional. Entre nosotros, en
1943, por iniciativa del destacado hombre pfblico, doctor Tomas A. Le Bre-
ton, se inaugir6 en Buenos Aires una esciuela para libreros pero, desgraciada-
mente, el ensayo no di6 los resultados que se esperaban.
El librero cabal es much mis que un mero comerciante. Y bien se sabe que
el primer deber de iste-deber de itica profesional-consiste en conocer la ca-
lidad del product que vende. Y la calidad del libro-precisamente por ser fru-
to de la inteligencia del hombre-no se aprecia y valora, si quien lo ofrece no
siente amor por esta noble mercancia e interns por difundirla. El librero, pues,
'debe hallarse poseido de un claro espiritu social en el ejercicio de su ministerio.
Debe persuadirse, en una palabra, de que 1l constitute un agent active de cola-
boraci6n y guia para el piblico, a quien asesora, en no pocos casos, orientan-
dolo en sus lectures. Ello exige, naturalmente, cierta responsabilidad intellectual
y conocimientos bibliograficos, literarios e hist6ricos. iC6mo lograr estas apti-
tudes? Hasta tanto no se establezca sobre bases series un regimen de ensefianza
professional esta omisi6n y deficiencia tal vez podria subsanarse parcialmente
por virtud del influjo educador de un contact mis frecuente entire el librero
y el author, elements que hoy viven un tanto divorciados e ignorindose entire
si. No existe uni6n ni solidaridad spiritual entire ambos y s6lo se conocen por
el nombre. El author debe acercarse mis al librero y, especialmente, al vendedor,
al dependiente. Aqui, tanto en Buenos Aires como en el interior, es habitual
que los autores concurran a las librerias, ocultindose, por falsos escripulos, al









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solo fin de averiguar si tienen sus obras y, en su caso, el curso de venta de las
mismas. Una buena political cultural y commercial aconseja a los autores la con-
veniencia de establecer una vinculaci6n mis o menos continue y efectiva con los
vendedores. El diilogo, a6n breve, muchas veces ilustra mejor acerca del merito
de un libro y de sus posibles compradores, que el simple enunciado del titulo
o la inserci6n del mismo en un catilogo o aviso.
El libro argentino muchas veces no se vende o se vende poco, no por falta
de lectores, sino. mis bien, por falta de propaganda. Uno de los factors efi-
cientes de esa propaganda es, o debe ser el librero. Los editors no pueden ni han
podido prescindir de este medio de enlace entire el libro y el lector. El librero
busca el libro, lo persigue, lo anuncia, lo muestra al client, lo recomienda y,
al final, casi siempre, lo impone con su consejo.
Signo de progress de nuestra libreria es su tendencia, cada vez mis firme,
a especializarse. De este modo atiende mejor los gustos y necesidades del pi-
blico. La traditional libreria de viejo o de ocasi6n, originariamente enciclope-
dista, se va limitando, cada vez mis, al fondo literario.
Hace various afios, una revista bibliografica de Espafia realize una encuesta
entire destacados escritores de Madrid con el fin de determinar el concept de
"librero ideal" para el autor. Segun Luis Astrana Marin-uno de los interro-
gados-el librero perfect era aquel que mejor le proporcionaba los libros pe-
didos; no el que vendia mas libros, sino el que tenia todos los libros que solici-
taban sus clients. Y agregaba el ilustre cervantista: "Los mejores libreros de
Espafia carecen de libros. Por que no hay libros en Espaiia? No porque no los
tienen-dice-sino porque no los buscan. Una vez que han dejado de consti-
tuir novedad, no se preocupan de adquirirlos".
Algo similar ocurre en el pais y en otra ocasi6n nos hemos referido a la
crisis del libro entire nosotros, crisis double en el sentido de escasez del libro viejo,
y de elevado costo, siempre progresivamente en aumento, del libro nuevo. Pero
es, a todas luces injusto culpar de ello al librero. la primera victim de la inexis-
tencia de libros. Desde luego, la obligaci6n esencial del librero es proveerse de
libros y de todos los libros. Asi lo reclama su interns commercial y su condici6n
de auxiliar de la cultural. Pero, si por razones de hechos ajenos a su voluntad,
no dispone de libros para la venta, cumple igualmente su misi6n educadora in-
dicando la forma y oportunidad de obtenerlos en prestamo, ya sea de un par-
ticular o de una biblioteca pfblica que los posea.
De este modo el librero se sentira siempre mis amigo de Atenea que de
Mercurio y, asociado a las inquietudes de su client estudioso, se cultivars 61
mismo espiritualmente y contribuira al progress de la ilustraci6n popular.


Universidad Nacional del Litoral, Santa Fe (Argentina).
















MANUEL PEREZ BEATO Y BLANCO:


Su Obra Bibliogrifica

por B. Evidia Blanco Milldn


Hay existencias que nos produce la impresi6n de vivir en el future, deam-
bular por entire el nebuloso panorama del porvenir, como envueltas en sus pro-
pios ensuenos cuyas perspectives entrevistas por una ambiciosa imaginaci6n
tomasen por engafiosa realidad. Tal es la vida de los tipicos sofiadores, miopes
de lo pr6ximo, que buscan la autosatisfacci6n de las aspiraciones colocindose
mentalmente en un tiempo posterior al que les toc6 vivir.
El hombre corriente, en carabio establece con la realidad ambiente nexos
firmes y absolutes. Vive el present del mismo modo que el ensofiador cree
vivir en tiempos a los que no ha arribado todavia. No seri necesario decir de
este tipo nada mis: todos les conocemos. Seguramente nosotros mismos perte-
necmos a su clasificaci6n.
Y, en fin, otros hombres hay que, sin ausentarse del present vuelven su
rostro al pasado para satisfacerse con los horizontes del pretirito, y vincularse
de un modo especial con los episodios registrados por la Historia, fijando en
esta discipline los intereses que explican constantemente su quehacer.
La vida de Manuel Perez Beato, cuya obra bibliografica es tema de este tra-
bajo, permit clasificarlo como perteneciente al ultimo de estos tres grupos.
Su muerte ain relativamente reciente nos permit career que se encuentra todavia
fisicamente entire nosotros aquel fervoroso amante del pasado-el pasado cu-
bano-que supo entregar su vida laboriosa a la investigaci6n hist6rica, regis-
trando archives, despolvando volfmenes, poniendo en claro el contenido lite.
rario de obscures infolios, y divulgando toda suerte de curiosidades acerca del
vivir cubano de otros tiempos.
La obra bibliogrifica de Manuel Pirez Beato no ha sido todavia suficien-
temente valorada. La critical sobre la misma es todavia incomplete y cercana
y se encuentra dispersa. Precisa que se la estudie y estime con la perspective que
hoy nos separa de aquella existencia fecunda en la investigaci6n y en la publi-
caci6n, para dejar claramente definido su perfil en la Historia de las letras cu-
banas.

1.-El Curioso Americano: La obra fundamental de Don Manuel Perez
Beato, aquella que mejor represent su tesonero amor por la historic y la ar-
queologia es la revista "El Curioso Americano".
Esta revista comenz6 en forma de prospect, publicindose ininterrumpida-
mente durante cuarenta y siete aiios, desde el afio de 1892 hasta diciembre de
1939.
Segfn lo declaran casi lapidariamente los avisos aparecientes bajo el titulo
"El Curioso Americano", se trata de una "revista de todo genero de noticias
interesantes". Claro es que debe entenderse que esa universalidad se refie-
re exclusivamente a noticias del pasado-noticias al detalle-que no aparecen









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en los textos conocidos, y se entiende ademis, que para Perez Beato "noticias in-
teresantes" eran las referidas al preterito, y el editor las consideraba de interns
para todos. Pero es lo cierto que "El Curioso Americano" result una revista
para especializados.
La revista apareci6 por vez primera con fecha 10 de diciembre de 1892, y
como dije anteriormente, como simple Prospecto. En este primer n6mero y a
manera de editorial, aparece una explicaci6n mas explicit sobre los prop6sitos
de la revista. Entre otras cosas, su editor dice: "Si existe en el hombre el deseo
innato de investigar, conocer el origen y causa de todas las cosas; si el resultado
de su constant labor di realidad a lo que llamnamos ciencia; y si este deseo no
puede verse nunca satisfecho por la misma ley que rige el progress human
que conceptuamos indefinido, 16gico seri entender que todo conato, todo es-
fuerzo realizado al objeto de satisfacer esta imprescindible necesidad de nuestro
espiritu, merecern el aplauso general y la mis cordial aceptaci6n de los amantes
del saber en sus variadas manifestaciones".
"En este concept, "El Curioso Americano", publicaci6n modest pero de
extensa esfera de actividad, cree contribuir al fin expresado llamando a sus co-
lumnas a todos los que deseen prestar su cooperaci6n en tan (ftil empresa, en
la seguridad de que ninguno quedar6 excluido, cualquiera que sea el ramo y
entidad de sus conocimientos, porque todos y cada uno, saben e ignoran muchas
cosas que pueden ensefiar o aprender por el sencillo medio de transacci6n lite-
raria, objetivo principal de esta revista".
"Los trabajos de este peri6dico comprenden dos secciones principles y cu-
yos fines son los siguientes:
19 Organizar, bajo la forma de preguntas y respuestas, una corresponden-
cia entire literatos, americanistas, anticuarios, etc., segin el sistema implantado
ya hace much tiempo en Europa y America, por numerosas publicaciones
anilogas.
2' Dar publicidad a cuantos documents, noticias, descubrimientos, etc.,
sean dignos de sacarse del olvido, contando anticipadamente la redacci6n con
un archivo de curiosidades interesantisimas, y entire ellas muchos documents
ineditos y poco conocidos.
En ambas secciones se publicari cuinto remitan los sefiores suscriptores, ex-
ceptuando aquellos asuntos que tratan de political o de caricter religioso dog-
matico.
Las comunicaciones vendrin firmadas por sus autores, y en su publicaci6n
se seguira un orden perfect.
El present nfimero dari idea exacta de las condiciones de esta publicaci6n".
Hasta aqui las palabras de presentaci6n de "El Curioso Americano", con el
modo de expresar de la epoca.
En este primer n(mero aparece la secci6n MOVIMIENTO BIBLIOGRA-
FICO, compuesta de dos parties: obras que se desean comprar, y obras que se
desean vender. En la primera se ofrecen los detalles siguientes: titulo, autor,
lugar de publicaci6n y fecha de la misma; en la segunda, ademis de los detalles
anteriores, se ofrecen los siguientes: tomos, precio de la obra, avisos sobre li-
minas, material y estado del ejemplar. Esta secci6n se public en todos los niu-
meros de la revista, unas veces con menos y otras con mis materials.
En lo que se relaciona con el contenido puedo afirmar que la revista se re-
fiere a temas de historic political, artistic, cientifica y literaria, por lo cual mis
adelante el editor solicit "Correspondencia entire literatos, anticuarios, ameri.
canistas, timbr6logos, etc."









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Todo cuanto la revista era o aspiraba ser aparecia grifica y elocuentemente
resumido en un dibujo de portada, harto original, firmado por el grabador La-
calle. En este dibujo aparecen combinados simbolos convencionales de la escri-
tura, objetos antiguos, una calavera, un sello de correos, un sello social de la
Sociedad Econ6mica de Amigos del Pais, las iniciales de la ciudad de La Ha-
bana, etc.
De acuerdo con este dibujo encontramos, como contenido o material de lec-
tura de "El Curioso Americano", cosas como 6stas: catilogo general de ape-
Ilidos, apuntes hist6ricos sobre el episcopado cubano, joyas y curiosidades bi-
bliogrificas, cartografia cubana, noticias sobre terrenos, partidos y mayorazgos,
catilogos bibliogrificos, noticias sobre sucesos, testamentos, expedientes reli-
giosos, canciones, poesias, partidas de defunci6n, de expulsion, temas filos6-
ficos, folklore cubano, fiestas piblicas, reglamentos, objetos de venta. Entre el
material ilustrativo encontramos dibujos, fotografias panorimicas y al detalle,
cartas manuscritas, firmas o aut6grafos, mapas, efigies, lipidas, monedas y
diplomas. Tambien encontramos como material de lectura: temas etnol6gicos,
curiosidades numismiticas, documents militares y medicos, correspondencia ge-
neral y epistolario. Este material, de riquisimo valor para el historiador, estaba
torado directamente de sus fuentes. La revista reproducia documents, sin ania-
dir critical del editor. S6lo en casos polemicos el director cobr6 esta norma de
la publicaci6n. Habia cierto orden anarquico-valga la paradoja-en la forma
de aparecer el material de lectura, lo que hace suponer que se seguia el criteria
de aprovechar los espacios disponibles mis o menos.
A lo largo de sus cuarenta y siete afios de publicaci6n la revista tuvo una
periodicidad harto irregular, siendo oportunamente mensual, o bimestral, o tri-
mestral y hasta cuatrimestral. Salia los dias 15 de mes, y no se edit6 siempre
en la misma imprenta. El tamafio es de siete por diez y medio centimetros, en
papel cromo o satinado, y carecia de anuncios comerciales, lo que prueba que
la publicaci6n era enteramente sostenida por el editor.
"El Curioso Americano", por lo mismo que era una revista para historia-
dores profesionales, tenia una circulaci6n limitada, encontrindose incomplete la
colecci6n en las bibliotecas de Cuba. Por ejemplo, la biblioteca de la Sociedad
Econ6mica de Amigos del Pais posee los n6meros desde 1892 a 1912, faltando
dos nimeros. En la Biblioteca Nacional y en la Biblioteca General de la Uni-
versidad de La Habana se encuentra incomplete; la Biblioteca Municipal haba-
nera carece de ella, y la Biblioteca del Congreso de Washington posee ejem-
plares de los afios 1893 a 1895, y su contenido se encuentra comentado en
"Bibliografias Cubanas", del Dr. Fermin Peraza Sarausa.
Revisando "El Curioso Americano" encontramos que el material bibliogri-
fico que contiene puede ser clasificado en estos tres grupos:
19 Catdlogo (Biblioteca de "El Curioso Americano"), afio de 1893.
2V Datos sobre imp'entas, impresos e impresores, bajo el titulo de "Ti-
pografia Cubana".
Y 3" Datos sobre cartografia cubana y cienfueguera.
La Secci6n de Biblioteca de "El Curioso Americano" comenz6 a publicarse
en el nfimero correspondiente al mes de junior de 1893, afio I, no. 13, pigi-
na 220. La "Biblioteca" comprende obras raras y curiosas que, seg6n textual-
mente se anuncia, pueden consultar los subscriptores de la revista en la admi-
nistraci6n de la misma.
Los libros aparecen en orden cronol6gico por fecha de impresi6n, con no-
ticias sobre el autor, titulo, format, tiempo que dur6 la impresi6n, dedicatoria,
notas aclaratorias sobre el asunto, lengua en que estin escritos, vol6menes, etc.









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La primera obra que aparece en la lista es una Biblia impresa en 1522, ofre-
ciendo datos sobre ella en latin, tal como aparecen en la obra. En el n6mero
perteneciente a julio de 1893, pigina 253, finaliza la publicaci6n de la "Biblio-
teca" con obras de los siglos XVI y XVII, siendo la filtima impresa en 1635.
En el nfimero de 15 de diciembre de 1892, aiio I, Manuel Perez Beato
comenz6 a publicar la secci6n titulada "Tipografia Cubana". En la misma el
editor se propuso ofrecer noticias sobre obras impresas en Cuba desde el esta-
blecimiento de la imprenta en la Isla hasta el afio de 1840 y no mencionadas
en los catilogos de los eminentes bibli6grafos Antonio Bachiller y Morales,
Francisco Jimeno, Domingo del Monte y Eusebio Vald6s Dominguez.
En este n6mero P6rez Beato redact6, a manera de indispensable explicaci6n,
unas lines relacionadas con la nueva secci6n. Asi, decia: "Conocida es de los
aficionados a los studios bibliogrificos la dificultad de completar un trabajo
de esta naturaleza, siquiera sea de una localidad determinada y con el caricter
de una simple exposici6n cronol6gica. Los trabajos salidos de la imprenta an
tigua cubana tienen un valor inapreciable, no s61o por la dificultad de encon-
trarlos, en virtud del deterioro que el clima himedo determine y la facilidad
con que se multiplica el anobio de las bibliotecas, causa que ya sefial6 el emi-
nente sabio A. Humboldt, sino porque forman los elements constitutivos de
nuestra historic local y los que pueden servir para un trabajo de esta clase que
carezca de los defects de que adolecen la mayoria de los publicados en dife-
rentes 6pocas. Es necesario, pues, reunir materials y darlos a conocer a quienes
de ellos necesitan, contribuyendo cada uno con los elements precisos para un
conjunto de verdadera importancia".
"Debemos suplicar y esperamos ser atendidos, que aquellos que conozcan
obras no mencionadas en esta noticia ni por los bibli6grafos sefialados, faciliten
nota detallada de ella y con exposici6n del lugar donde paran y de donde toman
la descripci6n".
Acto seguido, Perez Beato present los trabajos siguiendo riguroso orden
cronol6gico, dando nombre del autor, n6mero de piginas y de ejemplares, for-
mato, el lugar de impresi6n, lengua, imprenta y procedencia del ejemplar-mu-
chos dicen: "De mi colecci6n"-, la forma de escritura, erratas, si es en prosa
o en verso, o si la obra es dialogada, si faltan piginas al ejemplar, si posee li-
minas, cuando es un reimpreso, etc. La mayoria de esta relaci6n son sermones,
discursos, devociones, bandos, memories, constituciones, novenas, cartas, elo-
gios, informes y anecdotas de la vida habanera. Cuando son de Lecler, da a
continuaci6n del nombre, un nimero.
Encontramos la continuaci6n de Tipografia Cubana en las piginas siguien-
tes correspondientes al volume de dicho afio: Pig. 24, 44, 54, 69, 84, 99,
115, 131, 147, 166, 177, 203 y 228.
Formando parte de la misma secci6n, Perez Beato public una relaci6n de
los impresores cubanos habidos desde el establecimiento de la imprenta en la
Isla hasta el afio de 1840. En esta exposici6n, como en la anterior, el autor
se atiene a un orden cronol6gico, ofreciendo la mayor cantidad de datos que
posee, incluyendo noticias sobre las imprentas. En ocasiones ofrece noticias so-
bre la muerte del impresor en la forma siguiente: "Debi6 morir en 1839, en el
que dice la viuda de Palmer e hijos".
En el primer nfmero sobre impresores-Aiio I, no. 14, pagina no. 228-
ofrece unos diez y seis titulos, comenzando por Carlos Habr6, del afio de 1724,
y terminal con Antonio Jose Valdes, del afio de 1812, con notas tomadas a
Calcagno. Al terminar esta primera relaci6n dice Perez Beato: "Con este im-
presor terminal el period comprendido entire la creaci6n de nuestra imprenta









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y la libertad concedida a la misma, libertad de la que se abus6 entonces y tam-
bien despuds en 6pocas analogas".
Perez Beato continue la publicaci6n de la secci6n "Tipografia Cubana"
en el n6mero correspondiente a enero de 1895. Ahora, el autor comienza a de-
tallar un nuevo period en la historic de la prensa cubana, aquel que comenz6
en el afio de 1812 con la libertad de imprenta que garantizaba la Constituci6n
de Cidiz. Asi, Perez Beato explica brevemente: "Cuantos autores se han ocu-
pado del period hist6rico que empez6 en 1812 con la promulgaci6n del C6-
digo liberal de las Cortes de Cidiz, estin conformes en sefialar como inmode-
radas y abusivas las manifestaciones pfiblicas a que dieron lugar las libertades
en el mismo consagradas".
"Apoder6se de la imprenta una falange de hombres mas delirantes que cul-
pables que dieron el especticulo mas lastimoso que pueda idearse, de una li-
bertad que bien ejercida hubiera influido en la prosperidad de este pais, que
empezaba por entonces en la vida commercial y political de los pueblos".
"Muestra potente de ello tenemos separando los escritos de Arango, Ara-
zosa, Romay y algunos otros-no muchos-que dedicaron sus plumas al in-
teres general de sus conciudadanos y cuyas producciones leemos con admira-
ci6n y aplausos".
El autor agrupa las noticias en la forma siguiente: fecha, nombre del im
presor, nombre de la imprenta y sitio de esta; a veces se afiaden noticias sobre
bibliotecas y diaries donde se encuentran o se anuncian las obras que se expresan.
A partir del no. 12 dice: "Suplemento y adici6n a los catdlogos de la Bi-
bliografia Cubana de los Apuntes para la Historia de las letras e instrucci6n
pdblica de la Isla de Cuba. Impresos que no aparecen ni en la obra ni en lo pu-
blicado por su autor en la Revista de Cuba.
Para Perez Beato !a obra bibliogrifica de Antonio Bachiller y Morales
(1812-1899) era de inapreciable valor, pero desde luego, incomplete. Su amor
por la bibliografia lo llevaba ahora a complementary aquel ejemplar esfuerzo
hecho por aquel otro amante de esta especialidad.
En el numero correspondiente a julio de 1893, afio I, no. 14, comienza la
lista de impresores cubanos, y la finaliza en el afio II, no. 4, pig. 15 (enero
de 1895), dando como filtimo impresor a Tomis Federico Kid, afio de 1825,
impresor matancero, quien titulaba su casa del Gobierno de Matanzas.
El desenvolvimiento de estas noticias llev6 como de la mano a P6rez Beato
al tema de la introducci6n de la imprenta en la ciudad de Santiago de Cuba
Al iniciar esta parte de la publicaci6n, el autor afiade una nota aclaratoria es-
crita en los siguientes terminos: "En la tabla cronol6gica de los sucesos de San-
tiago de Cuba, de don Ambrosio Valiente, se dice que la imprenta se introdujo
en aquella ciudad en 1698. No hay nada que pruebe la verdad de esta cita, ni
siquiera tampoco, como piensan algunos, la de que Valiente quiso poner 1798
y no 1698, porque hay conocimientos de libros impresos alli, con anterioridad
a la primera de estas dos fechas".
"Bachiller reproduce otra cita de Valiente de un serm6n del presbitero don
Felix Veranes, que suponen impreso en Santiago de Cuba, y Calcagno refiere
haber visto "un tomo de sermones" impreso tambien en dicha ciudad en 1792.
Todo esto es dudoso y tal vez tenga su origen en citas de Valiente".
"En el Archivo Nacional existen dos documents encontrados por el inte.
ligente empleado Sr. Ponce de Le6n, de los que ha tenido la bondad de facili-
tarnos copia, que son de gran interns para la historic de la imprenta en San-
tiago de Cuba. Son 6stos una comunicaci6n del Gobernador de Cuba D. Juan









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B. Vaillant y la contestaci6n de Las Casas sobre la proposici6n de don Matias
Alqueza para establecer una imprenta en dicha ciudad".
A continuaci6n present los documents a que hace referencia en la expli-
caci6n previa, o sea, la comunicaci6n del Gobernador de Cuba (lease Santiago
de Cuba) don Juan B. Vaillant, la que tiene fecha 28 de febrero de 1792, y
la contestaci6n de don Luis de Las Casas, que tiene fecha 12 de abril de 1792.
En el nfmero correspondiente a marzo-abril de 1908, nos. 3 y 4, pigina
no. 33, public la exhortaci6n del Dr. Joaquin de Ozis y Alzua, hecha a todos
los fieles, editada por don Matias Alqueza, dando noticias varias sobre precio,
format, nimero de piginas y renglones por pigina, sobre la portada, correc-
ciones ortogrificas, y la pobreza de tipos o pequefiez de prensa.
A estas noticias afiade el nombre de la persona que le facility el document
-el Sr. Luis M. Perez-; a continuaci6n present un facsimil de la misma,
asegurando que es la primera obra en que aparece el nombre de Alqueza como
impresor. Este ejemplar perteneci6 a la colecci6n privada de Perez Beato, pa-
sando luego a ser propiedad de la Biblioteca Nacional.
Este asunto de la publicaci6n de datos sobre la introducci6n de la imprenta
en Santiago de Cuba tuvo desde el principio un tono marcadamente polemico;
sobre todo, una explicable rivalidad professional sostenida con el bibli6grafo e
historiador Carlos M. Trelles y Govin, a la saz6n bibliotecario de la Biblioteca
P6blica de Matanzas, fue acicate poderoso que espole6 el asunto y di6 tono a
la prosa empleada. Por esta raz6n Perez Beato estim6 estos aportes como "notas
adicionales al ensayo de Bibliografia Cubana de los siglos VII y XVIII del
senior Carlos Trelles". Por lo mismo, dice mis adelante, luego de hacer un elo-
gio de Bachiller y Morales: "La bibliografia cubana es una caja de sorpresas.
Los que con mis o menos dedicaci6n nos hemos consagrado a ella no podemos
menos de sorprendernos al ver que un bibli6grafo extraiio a nuestro suelo haya
superado al menos en la part mis obscura y dificil de ella a cuantos la han cul-
tivado con tanto empefio y perseverancia. El senior J. T. Medina, distinguido
bibli6grafo chileno, conocido por sus apreciables y numerosos trabajos, se ha
ocupado de nuestra imprenta, y ha dado a conocer muchas preciosidades biblio-
grificas de las que no teniamos ni siquiera indicios de existencia".
"En el present trabajo dare a conocer las obras mencionadas por dicho
senior, que no conoci6 el senior Trelles, y aquillas de que tengo constancia y
que faltan en el aludido ensayo, y ademis, algunas anotaciones a los datos que
consider defectuosos o equivocados".
Esta buena lid, librada textualmente, fu6 desde luego fecunda, toda vez que
sirvi6 para ampliar el horizonte de la bibliografia cubana del siglo XVIII.
Asi Perez Beato aporta datos sobre la "Gazeta de Santiago de Cuba", afio
de 1796, primer peri6dico de dicha ciudad segfin afirma Bachiller y Morales,
ofreciendo a continuaci6n datos sobre las fuentes de informaci6n, y aclarando
detalles que han ofrecido con anterioridad otros bibli6grafos, y que a su juicio
son veridicas. Substancia los avisos que da con noticias sobre el lugar de naci-
miento del Sr. Matias Alqueza y partidas de nacimiento de los hijos de este
impresor. Y concluye presentando documents veridicos sobre la historic de la
imprenta en Santiago de Cuba y su primer impresor, facilitados por el senior
Emilio Bacardi, como eran el acta del Ayuntamiento de dicha ciudad, de fecha
7 de octubre de 1793, en la que se hace constar el permiso otorgado al Sr.,Matias
Alqueza sobre el uso de la imprenta. Ademis, estos: "En 1781 se crearon pa-
peletas para canje de plata macuquina... "hasta que llegue el dinero que se aguar-
da". Y en 1782 se "crean monedas de cartas de a real y medio, y por iltimo
se da circulaci6n y valor a barajas francesas", datos que da por seguros P&rez
Beato, y que prueban la ausencia de una imprenta en la ciudad.










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Sus trabajos sobre cartografia aparecieron en la forma siguiente: Cartografia
Cubana, afio de 1910, v Cartografia Cienfueguera, afios de 1919 y 1920.
Al publicar esta lista cartogrifica Perez Beato hace constar que se trata de
una colecci6n de pianos pertenecientes a la colecci6n del editor, adquirida por
el Estado para enriquecer los fondos cartogrificos de la Biblioteca Nacional.
Perez Beato ordena los avisos sobre cada ejemplar en la forma siguiente:
naturaleza de la carta (mapa, piano o croquis), asunto, anexos, medidas y afio
del levantamiento, director del trabajo, dibujantes o agrimensor. A estos avisos
afiade otros particulares de cada ejemplar, referentes a la lengua, uso del piano,
reimpresi6n, historic del document, origen del dibujo, nombre del impresor,
adornos o atavios simb6licos que aparecen, estadisticas, procedencia del ejem-
plar, marcas especiales, colors, escudos, noticias militares adjuntas, liminas,
versos, marcas eclesiasticas, etc.
Algunos de estos pianos tienen las leyendas en lengua francesa, cuyos datos
se reproducen con exactitud en dicha lengua.
En lo que se refiere a la Cartografia Cienfueguera P6rez Beato sigue la mis-
ma norma que en la pnblicaci6n anterior de Cartografia Cubana, 6nicamente
qu en este caso se trata de la region de Jagua y la ciudad de Cienfuegos, y los
datos se encuentran tornados mis al detalle. Por lo demis, los avisos que se
ofrecen sobre esta cartografia particular son los mismos que se ofrecieron en la
otra relaci6n, es decir, se ofrecen datos sobre la naturaleza de la carta, asunto,
avtor o autores, tamafio, fecha de levantamiento y lugar donde se encuentra el
ejemplar. A veces dice: "En mi biblioteca", y otras: A. N. (l1ase Archivo Na-
cional). A estos datos generals se afiaden otros datos particulares, como son:
profesi6n del autor o los autores, forma de la reproducci6n, clase de papel em-
pleado, lengua en que aparece el original, notas aclaratorias de las marcas es-
peciales, historic del ejemplar o relacionada con el mismo, calidad artistic del
dibujo, y nombre y direcci6n del lit6grafo que lo imprimi6, etc.
No obstante ser de reconocida importancia toda esta labor bibliogrifica, el
hallazgo mas important realizado por Pirez Beato fu6 el relative a la primera
obra impresa en Cuba. Una vieja cuesti6n venia sosteniendose entire los bibli6-
grafos profesionales acerca de esta cuesti6n. En relaci6n con ella habian opi-
nado, principalmente, Antonio Bachiller y Morales, Beristain y Jose Toribio
Medina.
Bachiller asegur6 haber tenido en mano una obra impresa en el afio de
1720, un "Tratado del Hombre" de la que existia, ademis, una edici6n inex-
plicablemente idintica del afio de 1732. Seg6n datos posteriores, el mismo Ba-
chiller no di6 much credito a estos "hallazgos", toda vez que asegur6 mis
tarde-con Jose Maria de la Torre-ser posiblemente un "Reglamento de las
milicias de la Isla de Cuba", publicado en 1724, el impreso mis antiguo de
que se tenia noticias.
Jose Toribio Medina, ilustre chileno que trabaj6 ejemplarmente entire nos-
otros dentro del campo de la bibliografia, habl6 de un impreso de 1727, hecho
por Carlos Habr6, tratindose de unas "Ribricas generals del Breviario Ro-
mano".
Por otro lado, ciertos avisos dados por Jose Martin Felix de Arrate sobre
una disertaci6n del medico Francisco Gonzilez del Alamo, hecha en la ciudad
de La Habana, en el aiio de 1707 asegurando que la misma "corre impresa",
lo que fue interpretado por Beristain como impresa en ese afio en esta ciudad,
sin detenerse a observer que el mismo Arrate aclara que la tal disertaci6n pas6
luego a cierto impresor de Mexico, quien la di6 a conocer.









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A estas pesquisas, consideraciones y discusiones opone finalmente Perez
Beato su "Tarifa General de Precios de Medicinas", impresa en La Habana,
"con licencia de los superiores, en la imprenta de Carlos Habr6, en el afio de
1723.
La importancia del hallazgo hecho por Perez Beato se explica asi mismo.
Desde entonces se tiene, sin discusi6n sobre el particular, como primera obra
impresa en Cuba, esa "Tarifa General de Precios de Medicina", publicada en
1723.

2.-Historia de la Vacuna:
El origen de este interesante trabajo bibliogrifico se debe a un certamen con-
vocado en septiembre de 1895 por la Diputaci6n Provincial de La Habana, a
iniciativa de un centro de vacunaci6n, para conmemorar el primer centenario
del gran descubrimiento de Jenner.
En aquella oportunidad Manuel Pirez Beato concurri6 al certamen convo-
cado en uni6n de otros dos concurrentes, mas como la just no hubo de llegar
nunca a termino, el author concluy6 por recoger su trabajo, publicindose luego
en los "Archivos" de la Policlinica, a inicativa del Dr. Enrique L6pez. Des-
pues fue reimpresa en 1899, en La Habana, separadamente.
La memorial presentada por Perez Beato tiene por titulo "Historia de la
vacuna y progress realizados en este ramo de la administraci6n en la. Isla de
Cuba". El texto se encuentra dividido en la forma siguiente:
a) Advertencia; b) Los precursores de Jenner; c) Jenner. Descubrimiento
de la vacuna; d) Disposiciones oficiales. Cuba. Espafia; e) Romay. La vacuna
en la Isla de Cuba; f) Bibliografia Cubana.
La memorial es, desde luego, de caricter hist6rico, con riqueza de detalles
precisos como son nombres propios, fechas, nombres de publicaciones referentes
a la vacuna, estadisticas simples y de comparaci6n, etc. Ademis, el trabajo se
encuentra avalorado por tres fotografias sobre inoculaci6n cientifica y un gra-
bado antiguo de la efigie de Jenner.
La quinta parte de esta memorial, es decir, la referente a Bibliografia Cu-
bana, es la que en particular nos interest. A esta bibliografia sigue otra bajo el
titulo de "Bibliografia de la inoculaci6n de la viruela". Estas dos listas biblio-
grificas se ven continuadas por una suerte de apendice de la misma naturaleza
textual, ordenado bajo el titulo de "Bibliografia de la inoculaci6n de la Va-
cuna"
La primera de estas tres listas bibliogrificas esti toda en espafiol. Compren-
de un total de dieciocho obras, entire trabajos formados por cartillas pricticas,
memories, reales 6rdenes, reglamentos e informes oficiales, con fecha y lugar de
edici6n, format, nuimero de piginas. fuentes textuales en que fueron tomadas,
tomos, dedicatorias, circulaci6n, etc. La presentaci6n de estos trabajos no sigue
un determinado orden.
La segunda de estas bibliografias se encuentra presentada en riguroso orden
alfabitico. Comprende un total de ciento treinta y dos obras, la mayor parte de
las cuales se encuentran en francs, aunque las hay tambien en espafiol, ingles
e italiano. Entre ellas encontramos memories, monografias, cartas, discursos,
disertaciones academicas, reflexiones, etc. Sobre estas obras ofrece detalles como
los siguientes: nombre del autor, afio de impresi6n, orden de la edici6n, ciudad
donde fu6 impresa, forma de encuadernaci6n, nfimero de piginas, volimenes
de que consta, galard6n recibido por el autor con motivo de la obra y lugal
donde se conserve el ejemplar.
La tercera de estas bibliografias se encuentra tambien expuesta en orden al-
fabetico. Comprende un total de unas 304 obras, escritas casi todas en francs,
si bien las hay tambien en espafiol, italiano e ingles. Se dan sobre las mismas









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los avisos siguientes: nombre del autor, sitio, afio y oficialidad de la impresi6n,
traducciones hechas, contenido, tomos y nimero de piginas, premios recibidos
por el author y format.
Para comprender la importancia que en este trabajo de Manuel Perez Beato
tiene la parte bibliogrifica basta con decir que de las ciento diez y siete paginas
de la edici6n de 1899, cuarenta paginas estin dedicadas a bibliografias.
3.-Cervantes en Cuba:
Aun cuando esta obra, de exclusive contenido bibliogrifico, apareci6 en "El
Curioso Americano" y en la revista "Cuba y America", y se public luego en
folleto aparte, gracias a la generosa iniciativa del Dr. Gonzilez Curquejo, va-
mos a tratarla en el present epigrafe separadamente.
Este trabajo se original en un concurso convocado por el "Diario de la Ma-
rina" en el aiio de 1905, con motivo de un nuevo centenario de la publicaci6n
de la primera parte del Quijote, a iniciativa de la Sociedad del Vedado y a pro-
puesta de un socio el Dr. Antonio Gonzilez Curquejo.
El lema de dicho trabajo seria el siguiente: "Bibliografia comentada sobre
los escritos publicados en Cuba relatives al Quijote".
Manuel P6rez Beato concurri6 a dicho concurso sin obtener premio. En
realidad, el premio no se entreg6 a nadie a pesar de ser el finico concurrente a la
just. En los afios que siguieron el autor enriqueci6 el contenido bibliogrifico
de este trabajo, dindole a conocer en un folleto de ciento veinte piginas, pu-
blicado en 1929, en la Imprenta de F. Verdugo, de La Habana.
La fuente bibliogrifica principal de este trabajo son los diaries y revistas
habaneros y extranjeros, asi tambiCn libros, cartas, memories, folletos y publi-
caciones de muy diverse indole, tanto cubanos como extranjeros.
Lo mis interesante de este "Estudio Bibliogrifico" son los avisos y comen-
tarios que se hacen acompafiando a las citas bibliogrificas. Por ejemplo: en el
case del "Vejamen' escrito por fray Jose Rodriguez (Capacho), en el afio de
1735, da, entire otras, las siguientes noticias: "Calcagno dice que el Vejamen
este se efectu6 con motive de la erecci6n de la Universidad, en cuyo caso seria
el primero de estos articulos e inmorales actos, que parece, se establecieron como
una costumbre, hasta el afio de 1794, en que fueron suprimidos".
En otra parte explica con claridad la pol6mica surgida sobre la paternidad
literaria del conocido soneto "La Mis Fermosa", de Enrique Hernindez Mi-
yares. En su comentario Perez Beato dice: "Se public por primera vez en el
peri6dico "El Mundo", en 1903; en Arpas Cubanas. Poetas Cubanos, en 1904,
y despues se ha reproducido en innnmerables ocasiones. La primera vez apa-
reci6 con el pseud6nimo de Cris6stomo".
"Este soneto alabado justamente por todos, realz6 la personalidad de su
author, todo modestia y bondad, al aparecer en escena un escritor, que bien
por imperdonable ligereza o ya por otro fin poco noble, manifest de manera
enfitica, por medio de la prensa, que dicho soneto era un plagio, y su verdadero
autor el eminente poeta Rodriguez Marin".
"Despu6s de un largo y enojoso process, la verdad se abri6 campo y Her-
nandez Miyares recibi6 el homenaje de desagravio a su honor ultrajado por
uno que no merecia mis castigo que el despectivo dicterio de Sicofante que al-
guno en justicia le aplic6 en aquellos dias".
En total, Perez Beato reuni6 214 obras o citas en esta lista bibliogrifica,
ofreciendo noticias sobre el autor, fecha de publicaci6n, format y sitio de la
nisma, comentarios aclaratorios y reproducciones posteriores. Ademis, se re-
producen algunos grabados, como los de los peri6dicos "Don Quijote" y "La
Pluma", una caricature del personaje Sancho Panza y una fotografia de la es-
tatua levantada a don Miguel de Cervantes, en el parque de San Juan de Dios,
en La Habana.









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4.-Publicaciones en la Revista Bibliogrdfica Cubana:
En la Revista Bibliogrifica Cubana colabor6 de modo muy estimable Ma-
nuel Perez Beato. Uno de los trabajos aparecientes en la expresada publicaci6n
es sobre "Impresos Cubanos del Siglo XVIII".
En este trabajo, cuidadosamente documentado, Pdrez Beato amplia los avi-
sos dados con anterioridad en "El Curioso Americano" sobre Carlos Habr6,
Francisco Jose de Paula, Bias de los Olivos, Matias Jos6 de Mora, Matias Al-
queza, etc., ofreciendo ademis de datos biogrificos, avisos sobre impresos de los
mismos, tales como la "Tarifa General de Precios de Medicinas" (1723),
"D.D. Petri Augustini" (1754), "Meditaciones Piadosas" (1775), "Letras
de los Villacicos que se han de cantar en la Santa Iglesia Catedral de Cuba en
los Maitines del Nacimiento de Cristo Nuestro Sefior", una "Exhortaci6n a
todos los fieles de la Di6cesis de Cuba", etc., todas con fotografias de las res-
pectivas portadas.
La parte propiamente bibliogrifica Perez Beato la dedica a comentar, un
tanto extensamente, impress raros. Uno de estos impress es una Novena Pia-
dosa escrita por Jose Martin Felix de Arrate, autor conocido de "La Llave del
Nuevo Mundo ante mural de las Indias", escritor-segun testimonio de Cal.
cagno-ademis, de una comedia y algunas poesias.
Perez Beato, en uno de los dos trabajos que de d1 conocemos en este sentido,
comenta ese otro trabajo de Arrate, en cuya portada aparecen titulo y otros avisos,
en la forma siguiente: NOVENAA AL INCLITO MARTIR SAN CYRIACO",
compuesta por el Caballero Regidor perpetuo de esta Ciudad, D. JOSEPH
MARTIN FELIX DE ARRATE. A devoci6n de Sor Rosalia de S. Joseph
Gelabert, Religiosa del monasterio de Santa Clara.
Se hace constar que la publicaci6n se hace "con licencia", en la imprenta
de Blas de los Olivos, en el afio de 1757. La portada es orlada y el impreso
tiene un total de diez y seis piginas. numeradas al pie. La iltima pagina es un
poco mis pequefia de tamafio.
A continuaci6n Perez Beato transcribe complete la obra, hacienda constar
la parte en que se encuentra roto el original. La obra result muy interesante
desde el punto de vista de la historic de la Literatura cubana, toda vez que sirve
para conocer, entire otras cosas, la ortografia de la 6poca.
El otro document es un Serm6n finebre dicho en memorial de la monja
clarisa sor Maria de la Ascensi6n Sotolongo y Figueroa, muerta en el verano
del aiio de 1713, e impreso en la ciudad de Puebla de los Angeles, Mexico, en
el afio de 1714. El original de dicho impreso se encontraba en el convento de
Santa Clara, de La Habana.
El primero en hablar de este Serm6n de fray Jose Bullones fud Arrate.
Perez Beato aprovecha la oportunidad para demostrar que siendo un impreso
de 1713, hecho en Mexico, por un impresor angelopolitano cuyas generals ha
podido reunir-Miguel Ortega y Bonilla-demuestra de paso que en ese aiio
no habia sido introducida todavia la imprenta en Cuba.
Seguidamente ofrece noticias sobre la madre Maria de la Ascensi6n Soto-
longo y Figueroa, detallando su ascendencia hasta el afio 1531. Asi mismo,
da noticias sobre el R.P. fray Jose Bullones. author del Serm6n Funeral, de
quien dice ser ascendiente por linea nmaterna de Jose Antonio G6mez Bullones,
el celebre heroe criollo de 1762, mis conocido por Pepe Antonio.
Adentrindose en el terreno de la critical, Perez Beato estima a R.P. fray
Jose Bullones como uno de los mis destacados oradores sagrados de mediados
del siglo XVIII, por lo cual su nombre debe ser registrado en la historic de la
literature cubana.
















ALGUNAS IDEAS PARA UNA CIENCIA Y CONCIENCIA DE LA PRO-
FESION DE BIBLIOTECARIO.:.

Por Jorge Aguayo


1) Ciencia en la organizaci6n de las bibliotecas y conciencia de la impor-
tancia de 6stas en el sostenimiento de las instituciones: democriticas son como
las dos directrices estatales fundamentals para el mantenimiento de una red
de bibliotecas que pueda rescatar a la naci6n de la subordinaci6n en que se halla
con respect a las fuentes de informaci6n extranjeras fundamentals al progress
spiritual y material del Pais.
2) En la organizaci6n de las bibliotecas contemporaneas se ha pasado ya
del empirismo (repetici6n constant de practices desconectadas entire si y sin
ninguna base te6rica) a las experiencias de miles de profesionales, concretadas
en normas te6ricas, y acatadas por un nimero cada vez mayor de bibliotecarios.
3) Debemos tener present que la repetici6n constant de las mismas prac-
ticas s6lo conduce a darle caricter de consagracion a los mis crasos errors, re-
sultado de la falta de un espiritu cientifico en la elaboraci6n de las normas de
trabajo.
4) La experiencia de cada individuo es s61o parte insignificant en el largo
process que conduce al saber. Se require ademis la teoria representative de mifl-
tiples experiencias ajenas como paso previo y a la vez.como basamento de nues-
tro propio aprendizaje. Y, por supuesto, la prictica rutinaria, que nada tiene
que ver con la experiencia, no es mis que una caricature de esta iltima.
5) La verdadera conciencia del bibliotecario no es la 6tica y la responsa-
bilidad del professional, sino es el "conocimiento exacto y reflexivo de las co-
sas" que mis convienen a la profesi6n. En otras palabras es aquella propiedad
que consiste en saberse asomar a la ventana de los asuntos que no son de nuestra
exclusive especialidad, y apreciar debidamente qu' conviene hacer en bien de to-
dos. La conciencia se hermana aqui con la cultural de los hombres que tienen
en sus manos la oportunidad de hacer.
6) La vieja discusi6n entire la teoria y la prictica, ya felizmente superada,
prende de vez en cuando sus viejos sofismas en las actividades que, aunque pri-
meramente empiricas, han forjado con el tiempo un conjunto de noveles teo-
rias basadas en mfiltiples y elaboradas experiencias.
7) La bibliotecologia, nacida en la era de la democracia y a imperatives
de vista, ha surgido para organizer el saber acunulado en el mis important de
los instruments de la memorial social: la biblioteca. Y no s6lo surge esta insti-
tuci6n para preservar, como en el pasado, la herencia cultural recibida de las
generaciones precedentes, sino para difundir, democratizando el uso del libro,
los nuevos aportes del saber.
8) La cultural y el saber: dos manifestaciones del ser social que dan la
media de su nivel de educaci6n, no se heredan de padres a hijos. Es necesario
que cada generaci6n se disponga a retransmitirlas, comenzando la educaci6n del
nifio, desde muy tempr-no, en un process que, dicho sea sin hiperbole, ya s61o
terminal con la muerte.










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9) La frase "la cultural se respira" s6lo tiene sentido si la tomamos como
aquella estratificaci6n cultural yacente que hallamos al nacer y que hiere nues-
tros sentidos y nuestras facultades mentales en la primera etapa de la vida, de-
jando una huella indeleble favorable a la asimilaci6n de los cinones educativos
de la comunidad en que nos ha tocado crecer.
10) El aprendizaje de un oficio o de una profesi6n es, en la sociedad
modern, una parte del process de adaptaci6n al medio ambiente cultural, y,
tratridose de actividades relativamente nuevas, como las ciencias de biblioteca,
es un sintoma de nuestra capacidad para emproar dignamente el future.
11) Sin bibliotecas profesionalmente bien organizadas, vale decir con un
regimen de subbibliotecas-que es lo que prevalece entire nosotros-no hay es-
peranzas de independizarnos de la cultural forinea. La independencia econ6mica
no seria mis que un simple slogan politico si no conllevase tambi6n la forma-
ci6n national de nuestros hombres de ciencia y tecn6logos, cosa literalmente
impossible si el pais no les ofrece los instruments adecuados a su labor.
12) El bibliotecario professional es el ainico que puede dar sentido a la
biblioteca. Otros profesionales de reputaci6n pueden Ilevar mis o menos bien
su encomienda en una instituci6n de esta clase; jams le darin una orientaci6n
cientifica al trabajo.
13) Mis que el hibito de leer lo que el bibliotecario debe contribuir a
former es la conciencia de que la lectura es un medio para fin, no un pasatiempo.
Debemos hallar en el libro una respuesta a cada problema spiritual o material
de la vida; no un narc6tico contra las feas realidades de la existencia.















LIBROS


C6mo se hace una tesis doctoral. Manual de tecnica de la documentaci6n cienti-
fica y bibliogrdfica, por Javier Lasso de la Vega. Segunda edici6n. Madrid.
Editorial Mayfe, 1958. 597 p.
Chavigny denomina, con acierto, propedcutica general a la ciencia de los
metodos de trabajo del espiritu y la consider como una introducci6n obliga-
toria para todos los que quieran abordar con exito la investigaci6n cientifica.
Este eminente educador frances, escribi6 un manual, muy conocido entire nos-
otros, para iniciar a los principiantes, con indicaciones preceptivas y consejos
tiles, en la t&cnica del trabajo intellectual.
Con una finalidad mis especifica-e inspirindose sustancialmente en las
obras de Bernheim, Langlois, Seignobos y Fonck, models clisicos en el genero,
-Garcia Villada public en Espafia, hace algunos afios, una excelente "Meto-
dologia y critical hist6ricas", destinada a servir de guia a todos aquellos que
se dedican a este tipo de investigaci6n. De otro caricter, pero tambi6n de inten-
ci6n didictica, Henri Capitant-reputado civilista franc6s-nos dej6 una librito
precioso, "La these de doctorate en droit", que contiene normas provechosas y
una select bibliografia orientadora, para ayudar a redactar sus tesis a los aspi
rantes a la licenciatura.
Entre nosotros, nada existe en este orden de ideas, salvo el op6sculo de Fran-
cisco C. Bendicente, "El m&odo en la investigaci6n y exposici6n de las mate
rias econ6micas", cuyo contenido, adaptado a los alumnos de seminario de la
especialidad, responded esencialmente a la obra de Fonck "II metodo del lavoro
scientifico.
Llega en buena hora, pues, la important obra del docto bibliotecario y do-
cumentalista de la Universidad de Madrid, que sirve de objeto a este comen-
tario, cuya primera edici6n qued6 agotada poco tiempo despues de aparecida.
No dudamos que la misma habra de ser recibida con viva simpatia y curiosidad
por parte de los estudiosos en general. La larga experiencia y autoridad profe-
sional del autor-considerado hoy en Espafia como el publicista mis serio y
fecundo en las disciplines bibliotecol6gicas-constituyen los mejores titulos de
garantia de este libro fundamental y finico en la bibliografia de lengua castellana.
La obra de Lasso de la Vega tiene la ventaja sobre la aniloga de Paul Otlet
-de corte rigurosamente t6cnico, como se sabe-de hallarse escrita en estilo
ameno, "huyendo del libro tipo tabla de logaritmos", y nutrida de referencias
y an&cdotas oportunas, calidades que la hacen accessible, no s6lo a los especia-
listas, sino tambien a las personas de cultural general.
Para ello el author ha tenido en cuenta, especialmente, el piblico a que esti
dirigida la obra, constituido en su mayoria por estudiantes de origen latino, con
una formaci6n distinta de los norteamericanos y otros europeos, sobre todo
alemanes, belgas e ingleses, habituados desde la escuela primaria a utilizar los
recursos de la biblioteca con los "project-class", ejercicios de "rediscovery" y
otras pricticas similares.
Entre nosotros el problema es distinto, pues tanto los alumnos de la es-
cuela primaria como los de la ensefianza superior, ignoran el manejo del cati-
logo y los sistemas de clasificaci6n bibliogrifica mis en boga. En este sentido
nos parece oportuno renovar una vez mis nuestro anhelo de que las autoridades
educacionales incluyan en los planes respectivos, cursos elementales de biblio-









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teconomia para capacitar a los estudiantes en la compulsa de las fuentes de in-
formaci6n, fichado simple, b1isquedas bibliogrificas, etcetera, vale decir, adies-
trarlos en el uso de todo el material erudito de que habri necesariamente de ser-
virse para sus investigaciones futuras. Hasta tanto ello ocurra, la obra que co-
mentamos suplira con sus normas y consejos, la ausencia de classes pricticas
sobre estas disciplines.
Una sumarisima enunciaci6n de las materials de que trata el libro de Lasso
de la Vega dari idea del contenido del mismo. En la primera parte se refiere a
la investigaci6n cientifica y al problema del genio espafiol. La segunda versa
sobre las reglas y consejos de Ram6n y Cajal y la tesis doctoral. Estudia dete-
nidamente las etapas diversas de su elaboraci6n: la elecci6n del tema, la tecnica
del studio y de la lectura, el plan, el mitodo y la clasificaci6n bibliografica y
cientifica.
En la tercera y cuarta parties el autor se ocupa del papel que desempefia la
documentaci6n en el trabajo cientifico y enumera minuciosamente los centros
nacionales e internacionales especializados en esta actividad: Instituto de Biblio-
grafia de Bruselas, Federaci6n Internacional de Documentaci6n, Asociaci6n de
Bibliotecarios y-Bibli6filos de Espaiia, el Instituto Nacional de Racionaliza-
ci6oi ifelfTrabajo, la Unesco y la International Standard Organization. Pasa
luego revista a los seminaries alemanes, el pristamo international de libros, las
universidades y la investigaci6n cientifica, los archives, bibliotecas y museos.
La quinta parte del libro estudia el aspect ticnico de la documentaci6n y
los materials necesarios para la misma, con referencia especial a la documen-
taci6n en medicine, en la ingenieria y en la empresa. Por iltimo, en la sexta
parte, el author analiza concretamente las etapas de la redacci6n de la tesis, estilo,
formas de citar, impresi6n tipogrifica, correcci6n de pruebas y el problema de
la propiedad intellectual y requisites que se exigen para el registry legal de la
misma. El capitulo final esti dedicado a la bibliografia y sus diferentes tipos,
obras de referencia de uso indispensable para el estudioso y publicaciones pe-
ri6dicas.
No hay duda que el author ha logrado felizmente los prop6sitos fundamen-
tales de su libro: facilitar la b6squeda de toda suerte de material cientifico entire
los diferentes paises y despertar el gusto por la investigaci6n y el cultivo de la
ciencia, fomentando las vocaciones y allanando en lo possible los caminos y los
procedimientos ticnicos.
Un ligero cotejo del indice de la primer edici6n con el que corresponde a
la segunda, sefiala los nuevos capitulos que la enriquecen y las importantes co-
rrecciones, variantes y agregados que mejoran considerablemente el texto ori-
ginal.
Es igualmente alabable que el author haya recogido las observaciones que
formulamos en otra oportunidad acerca de algunas erratas y trocatintas, espe-
cialmente en lo que hace al empleo de nombres propios y titulos de libros. No
obstante, es sensible-por la indole misma del libro, destinado a adoctrinar a
los principiantes-que subsistan pequefias fallas en el tecnicismo de las citas,
done es dable advertir algunas vagas o incompletas por omisi6n del titulo de
la fuente invocada o del lugar precise de donde se ha extraido la referencia.
Pero estos detalles-es ocioso repetirlo-no afectan el mnrito sobresaliente
del trabajo de Lasso de la Vega, que es, por sobre todas las cosas, una guia eru-
dita, met6dica, que recoge multiples ensefianzas y conocimientos de caracter
prictico, de provechosa consult tanto para el bibliotecario como para el inves-
tigador, el estudiante en trance de redactar la consabida tesis como el estudioso
en general.
Domingo Buonocore
*









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E. U. Library of Congress. Subject Cataloging Division. Subject headings used
in the dictionary catalogs of the Library of Congress. 6 ed. Washington,
D.C., 1957. viii, 1357 p.
La tarea ingente que realize la Divisi6n de Catalogaci6n por Materias de la
Biblioteca del Congreso se comprueba de un niodo tangible con la apariencia
fisica de la nueva edici6n de su lista de epigrafes, aparecida recientemente. Pu-
blicada a casi diez afios de distancia de la anterior, esta sexta edici6n incorpora
todas las adiciones y los cambios realizados en los epigrafes que aparecen en su
catilogo, hasta diciembre de 1955. La preparaci6n del material, correcci6n de
pruebas e impresi6n de la obra han torado cerca de dos afios de labor continue,
lo que nos puede dar una idea de la magnitude de la obra.
En su presentaci6n, la sexta edici6n nos ofrece dos novedades. Una de ellas
consiste en poner todas las referencias que acompafian a un epigrafe en column,
una debajo de la otra, en vez de estar formando un solo pirrafo por cada tipo
de envio (indicados por los simbolos sa, x y xx). Esto contribute cnorme-
mente a la claridad del texto y facilita ver de una ojeada, si se hacen las marcas
correspondientes, qud referencias de y hacia el epigrafe ha hecho la biblioteca
que usa la obra. Como es natural, esto trae como consecuencia un aumento con-
siderable en la extension del material lo que se ha querido contrarrestar, para
que no adquiriese un tamafio desmesurado, con la segunda novedad tipogrifica:
el texto esti impreso a tres columns por pigina, en vez de dos, como la edici6n
anterior, con lo que el aumento total en el nrmero de piginas no pasa de 150,
a pesar de la gran cantidad de epigrafes nuevos y de las referencias puestas en
column. Como resultado, los mirgenes de las piginas, especialmente el inte-
rior, son much mis estrechos, y la column central de las tres en que se di-
vide la pigina no tiene margen alguno.
El inconvenient que esto represent lo sentiremos much mis vivamente
los usuarios extranjeros de la lista que los propios norteamericanos. A 6stos les
basta sefialar con una pequefia marca a lipiz los epigrafes y referencias usados
y, si es necesario, las modificaciones locales en el uso de la lista, o las adiciones,
para lo cual hay espacio suficiente en los margenes superior e inferior. Nosotros,
en cambio, estamos acostumbrados a escribir al lado de cada epigrafe usado su
forma correspondiente en castellano, para lo cual no queda apenas espacio en
los mirgenes de la obra. Unicamente usando una escritura casi microsc6pica he-
mos podido trasladar a nuestro ejemplar nuevo las traducciones al espaiiol adop-
tadas en nuestra biblioteca. Es una listima, pero suponemos que la fnica alter-
nativa hubiera sido publicar la obra en dos tomos, con el consiguiente aumento
de precio.
Sobre el contenido de la obra, poco podemos afiadir a nuestros comentarios
a la edici6n anterior, publicados en "Los epigrafes en el catalogo diccionario".
A pesar de sus pocos defects, sigue siendo la obra fundamental de consult
para toda biblioteca que use el catalogo diccionario y cuya colecci6n sea tan ex-
tensa o especializada que la lista de Sears no cubra sus necesidades. Estas listas,
y muy especialmente la de la Biblioteca del Congreso que estamos comentando,
siguen siendo la fuente principal de nuestra prActica catalogrifica, mientras no
se compile una lista original en espaiiol, complete y correct.
A pesar de las dificultades con que tropieza una instituci6n de la magnitude
de la Biblioteca del Congreso para realizar cualquier cambio o modificaci6n
en su catalogo, lo que implica la renovaci6a de un gran nfimero de fichas, y que
lo hace en muchos casos totalmente impracticable por razones econ6micas, se
nota en cada nueva edici6n un intent de modernizar algunos de los epigrafes
ya usados, aparte de los que se crean continuamente para responder a las nuevas
necesidades de la ciencia y de la ticnica. En la iltima edici6n, por ejemplo, se
ha cambiado Advertising, Art in por Commercial art, frase de uso corriente y









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much mis sencilla y direct que la anterior. Buying se ha convertido en Pur-
chasing, creindose al mismo tiempo nuevos epigrafes por tipos de compras, tan
importantes en la vida actual como Government purchasing e Industrial pro-
curement. Tambidn muy acertada ha sido la substituci6n del epigrafe Associa-
tion and associations, que agrupaba un concept abstract con un concept con-
creto, aunque vago. La primera parte ha sido reemplazada por Social groups,
en lo que concierne al studio sociol6gico del tema y por Freedom of association
en su aspect de derecho politico. La parte concrete del tema va ahora en Asso-
ciations, institutions, etc., de caricter general, y otros tipos de asociaciones por
su nombre especifico.
No hemos tenido tiempo todavia de hacer un cotejo complete de la iltima
edici6n con la anterior, pero por lo que acabamos de sefialar se desprende que
lenta pero constantemente la lista va eliminando algunas de las inconsistencies,
terminologias anticuadas y otros fallos que distintos estudiosos de la material
habia sefialado. La aplicaci6n de las indicaciones pricticas sentadas por David
J. Haykin en su obra "Subject headings; a practical guide" y en el c6digo para
la asignaci6n de epigrafes en que estaba laborando activamente cuando le sor-
prendi6 la muerte, ha contribuido notablemente a csta mejora. Es de esperar
qu la Biblioteca del Congreso prosiga y termine la obra del ilustre desaparecido,
para seguir orientando con su lista, cada vez mis complete y mejorada, a todas
las bibliotecas que siguen su ejemplo.
Carmen Rovira

Kapsner, Oliver L., O.S.B. Catholic subject headings; a list designed for use
with Library of Congress Subject headings or the Sears List of subject
headings. 4. ed., with an appendix on names of saints. Collegeville, Minn.,
St. John's Abbey Press, 1958. xxi, 418 p.
Cinco afios despues de publicada la 3a. edici6n de esta obra, comentada en
las piginas de CUBA BIBLIOTECOLOGICA en su nfmero de octubre-di-
ciembre de 1954, aparece la cuarta edici6n, muy ampliada y mejorada, esfuerzo
magno del sabio monje benedictino, excelente bibliotecario y catalogador, Padre
Oliver L. Kapsner, O.S.B.
El hecho, anotado en el prefacio, de que la edici6n anterior quedara ago-
tada a menos de un afio de su publicaci6n, indica el interns despertado por la
obra y su utilidad para las bibliotecas cat6licas norteamericanas, en pleno auge
en los filtimos tiempos. Por las mismas razones que sefialibamos hace cuatro
afios, y muy particularmente por la tradici6n cat6lica de nuestra cultural, la
consideramos tambidn de gran interest para nosotros.
La obra se nos present muy mejorada en su aspect fisico, pues aparece
impecablemente impresa en multilith, con unos tipos muy claros y legibles,
mientras que las ediciones anteriores eran mimeografiadas. El texto de la lista.
a dos columns, sigue exactamente el modelo de la lista de la Biblioteca del Con-
greso, comentada mis arriba. La mayoria de los epigrafes va acompafiada de
su clasificaci6n correspondiente, segin las tablas de Lynn, que modifican la cla-
sificaci6n de la Biblioteca del Congreso en lo que se refiere a religion, y las de
Walsh, que modifican la clasificaci6n de Dewey.
La lista esti concebida para ser usada como suplemento de la lista de la
Biblioteca del Congreso en todos los epigrafes que se refieren a teologia cat6-
lica, la Biblia, derecho can6nico e historic de la Iglesia. En algunos casos, subs-
tituye el epigrafe de L. C. por otro mis apropiado a la terminologia cat6lica
(Eucharist en vez de Lord's Supper) ; en otros hace el asiento directamente bajo
lo que la Biblioteca del Congreso usaba como subepigrafe, por considerar inne-
saria la primera parte (Missions en lugar de Catholic Curch-Missions) y en
muchos casos crea nuevas subdivisions, o epigrafes nuevos.









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Algunas importantes modificaciones a ciertos epigrafes de la L. C. aparecen
por vez primera en esta edici6n, aparte de los ya sefialados en nuestra critical a
la edici6n anterior. El epigrafe Christian art and symbolism, que incluia dos
temas relacionados pero distintos-y que traducido al espaiiol nos daba el mal-
sonante Arte y simbolismo cristianos-ha sido dividido en dos: Christian art
y Symbolism, Christian, cada uno de ellos perfectamente claro y definido, pues-
to que las dos cosas no tienen necesariamente que tratarse al mismo tiempo. Otro
epigrafe largo y desafortunado, Monasticism and religious orders ha sido tam-
bien dividido en dos: Monasticism, que se refiere a la forma de vida monistica,
contemplative, en comunidad; y Religious orders, que se refiere a la expresi6n
externa y a las actividades de las comunidades religiosas. Creemos que estas dos
modificaciones, entire otras, son tan acertadas que debieran ser adoptadas sin de
mora por la propia Biblioteca del Congreso.
Ulna de las caracteristicas mis tiles de la obra que estamos comentando es
el gran n6mero de definiciones y explicaciones con que aclara el significado y
alcance de muchos epigrafes. Tambien result de suma utilidad la lista de nom-
bres de santos en su forma inglesa, latina y vernicula, que aparece como un
ap6ndice de la obra a partir de la edici6n anterior. Recordamos a nuestros lec-
tores que el P. Kapsner es partidario de iniciar el asiento de los nombres de
santos, tanto cuando estAn considerados como author como cuando van como
material, bajo su nombre de pila en su forma mis conocida en ingles entiree nos-
otros seria en espafiol) en vez de seguir la regla de la A.L.A. que asienta algu-
nos bajo su nombre en latin, otros bajo su nombre verniculo y otros, final-
mente, bajo su apellido.
La obra incluye una extensa lista de autoridades consultadas, tanto en obras
de referencia en general como en obras de bibliotecologia. La autoridad de estas
fuentes, asi como el saber y la experiencia del compilador, que ha consultado
asimismo la opinion de las principles bibliotecas cat6licas de los Estados Uni-
dos, no dejan lugar a dudas acerca de la importancia de esta lista especializada
de epigrafes cat6licos.
Carmen Rovira

Colegio Provincial de Arquitectos de la Habana. Biblioteca. Catdlogo. Habana,
Tipografia Costales, 1958. 68 p.
Con un pr6logo que firman Alfonso L6pez Saldafia, Estacionario y Arq.
Vicente de Castro Jones. Bibliotecario (aunque no se aclara si el professional de
biblioteca es el Estacionario o el arquitecto que firma como Bibliotecario) acaba
de llegar a nuestras manos un ejemplar del Catilogo de la Biblioteca del Colegio
Provincial de Arquitectos de la Habana.
Las personas que se han responsabilizado con la publicaci6n del trabajo
demuestran que conocen "las mis modernas normas de catalogaci6n y clasifi-
caci6n" (segun reza el Pr6logo). Hecho en forma estrictamente alfabitica, se
limita exclusivamente a presentar la parte de material del catilogo, siguiendo la
ordenaci6n de los epigrafes, con algunos envios o referencias, v.gr. CONCUR-
SOS vasee EXPOSICIONES). Se echa de ver la falta de la parte de autores,
indispensable para conocer ripidamente que libros posee la biblioteca escritos
por un mismo autor.
La descripci6n de los libros es excelente. Se ve que los autores del catilogo
(digimoslo de una vez: los catalogadores) han seguido practices modernas, al
menos en trrminos generals. Algunos errors saltan a la vista; por ejemplo, la
Constituci6n de la Repfiblica de Cuba se indiza bajo Cultural, S.A., ed., cuan-
do s61o a Cuba, como naci6n, puede atribuirse la paternidad de la obra, no
siendo Cultural, S.A. otra cosa que el editor financiero. Curioso error si se tiene
en cuenta que los catalogadores demuestran conocer los autores corporativos.









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Profesionalmente hablando merece toda clase de elogios el trabajo del Co-
legio Provincial de Arquitectos. Deja bien atrrs la 6poca de los viejos catilogos
impress editados en Cuba, que mis se asemejaban a la lista de un almacin de
viveres que a una relaci6n de libros.
Una iltima observaci6n. La frase Indice Bibliogrifico puesta al principio
del Pr6logo debiera decir mejor Indice, porque de otro modo luce como si se
presentase una bibliografia.
J. Aguayo

Cuba. Institute Nacional de Cultura. Catdlogo de la Biblioteca de Arte. Habana.
1958. 39 p.
Con la cuidadosa y elegant presentaci6n tipogrifica a que nos tiene acos-
tumbrados el Instituto Nacional de Cultura, acaba de aparecer el Catilogo de la
Biblioteca de Arte instalada en el Palacio de Bellas Artes. El catilogo ha sido
editado por la Dra. Isabel Seijo, Directora de la Biblioteca y graduada de la
Escuela de Bibliotecarios de la Universidad de la Habana, y a ella se debe la
calidad professional que tiene la obra.
La lista esta ordenada alfabiticamente por materials, seg6n los epigrafes del
catilogo diccionario de la instituci6n. A pesar de que esta es la ordenaci6n mis
ftil a la mayoria de los lectores, hubiese sido convenient incluir al final un in-
dice alfabetico de autores, que remitiera a la secci6n principal por materials. La
descripci6n de las obras es, por lo general, correct, con algunos pequefios erro-
res, en su mayoria tipogrificos.
Los epigrafes usados para las distintas materials siguen las reglas general-
mente adoptadas en la catalogaci6n modern. Por tratarse de una colecci6n es-
pecializada, la mayor parte de ellos empieza con las palabras Arte, Escultura,
Pintores, Pintura. Por esta raz6n nosotros hubidsemos preferido la forma di-
recta Expresionismo y Futurismo, por ejemplo, en vez de Arte expresionista y
Arte futurista. En cambio, por excepci6n, se usa el epigrafe Cubismo y no Arte
cubista. El uso de referencias cruzadas minimize el anterior inconvenient.
El agrupamiento de las monografias y biografias de artists individuals
bajo epigrafes tales como Artistas espaFoles, Pintores holandeses, Escultores
griegos, etc., es admisible en este catalogo porque la biblioteca es todavia peque-
fia. Mis adelante seri aconsejable reservarlos para las biografias colectivas, y
poner los artists individuals bajo sus nombres respectivos.
Queremos sefialar a los editors de esta obra. merecedora de elogios, un error
que seguramente pasari inadvertido para muchos: el cuerpo del catilogo va en-
cabezado por la frase "Catilogo clasificado por materials cuando de lo que
realmente se trata es de un catilogo alfab6tico por materials. El catalogo clasifi-
cado como todos saben, es el que sigue el orden 16gico de un sistema de clasifi-
caci6n, bien sea el decimal u otro cualquiera, lo que no ocurre en la obra que
estamos comentando.
Hace algunos afios se discutia much la utilidad de los catalogos impresos
de bibliotecas y, en los Estados Uidos especialmente, se consideraban definiti-
vamente superados por los catilogos en fichas. Recientemente la opinion vuelve
a inclinarse a favor de ellos, pues no hay duda que contribuyen a dar a conocer
ampliamente el contenido de una colecci6n. Su mayor inconvenient, cuando
se trata de bibliotecas de ripido crecimiento, consiste en que el catilogo impreso
deja de estar al dia desde el mismo moment de su aparici6n. Esperamos que el
Institute Nacional de Cultura mantenga el suyo al corriente mediante sucesivos
suplementos, para dar a conocer dentro y fuera de Cuba una de las pocas biblio-
tecas especializadas con que cuenta nuestro pais.
C. Rovira















LITERATURE PROFESSIONAL


En el nfmero correspondiente a enero-marzo de 1958 del Boletin de la
Asociaci6n Colombiana de Bibliotecarios aparece una nota sobre el n6mero de
enero-diciembre de 1957 de CUBA BIBLIOTECOLOGICA. Agradecemos a
su autor, Luis Florin, las amables frases que nos dedica y felicitamos a nuestros
colegas colombianos por el magnifico esfuerzo que estin realizando con la pu-
blicaci6n regular de su Boletin, tarea bastante ~rdua en nuestros medios, como
sabemos por experiencia.



Hemos recibido los tres ultimos numeros de "El libro y el pueblo", revista
bimestre editada por el Departamento de Bibliotecas de la Secretaria de Educa-
ci6n Piublica de Mexico. De caracter mis literario y bibliogrifico que bibliote-
col6gico, contiene sin embargo muchas informaciones acerca de los autores me-
xicanos e hispanoamericanos en general, asi como critics de libros, que pueden
resultar interesantes para nuestros bibliotecarios.



El "Boletin de la Unesco para las bibliotecas" del mes de julio, tiene, como
de costumbre, various trabajos de gran interns. Entre ellos se destaca el articulo
de Robert L. Collison, bibliotecario ingles, titulado "El examen de conciencia
del bibliotecario", que todo bibliotecario debiera leer, y "La conservaci6n y la
protecci6n de libros, revistas y peri6dicos en las regions tropicales", por Wilfred
J. Plumbe, bibliotecario de Nigeria, con muchos consejos aplicables a las biblio-
tecas de nuestro pais.



El Boletin del Comiti de Archivos de la Comisi6n de Historia del Instituto
Panamericano de Geografia e Historia, en su n6mero de abril pr6ximo pasado
(publicado en la Habana), ha reproducido un articulo de C6sar Real de la Riva,
Director de la Biblioteca Universitaria de Salamanca, titulado Normas para la
ctalogaci6n de manuscritos. Este trabajo, torado de la Revista de Archivos, Bi-
bliotecas y Museos (Madrid), contiene una interesantisima exposici6n sobre el
modo de proceder en la descripci6n de los manuscritos, lo mismo en los de auto-
res conocidos que en los an6nimos. Aunque referidas sus normas a las incluidas
en las Instrucciones para la Redacci6n del Catdlogo Alfabitico de Autores y
Obras An6nimas en las Bibliotecas Piblicas del Estado (2' ed., 1941), publi-
cadas por el Estado espaiiol, el trabajo (de ocho piginas) tiene un gran interns
para todos los bibliotecarios que se vean precisados a catalogar manuscritos.















NOTICIAS Y COMENTARIOS


Hemos recibido de la Unesco el Informe de la Biblioteca Publica Piloto de
Medellin en su tercer aniversario (oct.: 1954 oct. 1957), por su Director, Julio
CUsar Arroyave. De dl tomamos algunos datos interesantes:
La Biblioteca lleg6 en abril de 1957 a un mill6n de lectures. El nfimero de
libros clasificados y catalogados alcanza a 37,000. El personal de la Biblioteca
esta formado por 24 personas, incluyendo profesionales y empleados subalter-
nos. Ademis de la Biblioteca Central, posee ya tres sucursales. Se han organi-
zado gran nfmero de actividades culturales. Se ha prestado ayuda para la orga-
nizaci6n de un buen nuimero de bibliotecas y se han realizado cursillos de capa-
citaci6n para bibliotecarios de aldeas, planeindose que a fines de 1958 el Depar-
tamnto de Antioquia contari con 30 bibliotecas de aldeas.



La Federaci6n Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios esti organi-
zando una reuni6n, que tendri lugar el afib pr6ximo en Londres o en Paris,
para discutir la coordinaci6n international de las reglas de catalogaci6n. Este
studio, que puede ser de gran trascendencia para el future de la catalogaci6n,
esta siendo possible gracias a un donativo del Council on Library Resources, Inc.,
de los Estados Unidos, que preside Mr. Werner W. Clapp.



; El Council on Library Resources, Inc., ha concedido un donativo de
$55,000 a la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos para llevar a cabo
durante un afio un proyecto pilot de "catalogaci6n en la fuente", "de primera
mano", o preliminary. El plan consiste en catalogar 1,000 libros de diversos
editors a partir de sus pruebas de pigina, y remitir la ficha complete a la casa
editor, para que la incluya en la propia obra, bien sea en el reverse de la por-
tada, el colof6n, o cualquier otro lugar que consider convenient. De este modo
la biblioteca que adquiera el libro no tendri mis trabajo que reproducir la ficha
catalogrifica, de acuerdo con sus necesidades. Al mismo tiempo, se nombra una
comisi6n que estudiari el efecto que el nuevo sistema tiene en la labor de las
'bibliotecas, la forma en que es recibido, su influencia en el cost de la catalo-
"gaci6n, etc., para determinar si el experiment tiene 6xito y debe continuarse.



En San Francisco, California, tuvo lugar la 77' Conferencia Anual de la
American Library Association. Mas de 4,000 colegas norteamericanos y algu-
nos de otros paises asistieron a las sesiones que se efectuaron del 13 al 19 de
julio, con el tema "Responsabilidades internacionales de la A.L.A." En varias
oportunidades los asistentes destacaron la importancia de la cooperaci6n inter-
nacional en material de bibliotecas mediante el uso de becas y el intercambio de
estudiantes, bibliotecarios y profesores de biblioteconomia.









CUBA BIBLIOTECOL6GICA


En una de las sesiones, Marietta Daniels, de la Uni6n Panamericana, se re
firi6 a la enseiianza de la bibliotecologia en Latinoam6rica, sefialando que es
muy dificil llegar a conclusions de caricter general, por la gran variedad de
problems y de niveles de desarrollo alcanzados por los distintos paises. En otra
sesi6n de la Secci6n de Catalogaci6n y Clasificaci6n, dedicada a tratar acerca del
c6digo para la asignaci6n de epigrafes, la Sra. Maria Teresa Chivez, de Mexico,
trat6 acerca del modo de traducir los epigrafes en ingles a sus equivalentes cas-
tellanos. En la misma sesi6n Richard S. Angell, de la Biblioteca del Congreso,
inform acerca del progress en la confecci6n de un c6digo de epigrafes, afir-
mando que la Biblioteca del Congreso proseguiri la labor iniciada por David
J. Haykin, recientemente fallecido.
Otros muchos temas de interns fueron tratados, cuya simple enumeraci6n
alargaria demasiado esta nota. La pr6xima reuni6n tendri lugar en Washington,
en junior de 1959.
*

En el "Diario de la Marina" del dia 13 de julio pr6ximo pasado, y en la
secci6n "Actividad cultural" que redacta Adela Jaume, apareci6 reproducida y
comentada muy elogiosamente una carta que nuestra compafiera Dra. Esther
Ma. Mencia Bravo le envi6, con motivo de una campafia Pro Defensa del Libro
y en pro de la aprobaci6n de la Ley Santovenia, en que se declara libre de dere-
chos e impuestos al libro y se establecen medidas en pro de la producci6n im-
presa cubana.



En el mes de agosto de 1943, hace ya quince afios, apareci6 la primera edi-
ci6n del libro del Dr. Jorge Aguayo, Manual prdctico de clasificaci6n y cata-
logaci6n de bibliotecas. Su autor, muy conocido en el extranjero por sus nume-
rosos trabajos sobre esa especialidad, es un infatigable colaborador de nuestra
revista. CUBA BIBLIOTECOLOGICA, que tanto debe al entusiasmo del
Dr. Aguayo, desea dejar constancia de la importancia que ha tenido el texto
del colega en la formaci6n de muchos bibliotecarios de habla espafiola.

*

DOMINGO BUONOCORE

CUBA BIBLIOTECOLOGICA se ve honrada en este n6mero con la co-
laboraci6n de uno de los mis destacados publicistas en el campo de la biblio-
logia y bibliotecologia hispanoamericanas. Dificilmente habri un solo bibliote-
cario en los paises de habla espafiola que no haya tenido en sus manos algunas
de sus valiosas producciones.

Decano de la Facultad de Ciencias Juridicas y Sociales y Profesor en esta
de Derecho Administrativo de la Universidad Nacional del Litoral (Santa Fe,
Argentina), nuestro colaborador es tambi6n Director de Biblioteca en la propia
Facultad. Su copiosa producci6n-casi no transcurre un solo mes sin que nos
ofrezca una nueva contribuci6n profesional-no cabria en los limits de esta
nota. Por ello vamos a destacar solamente: Elementos de bibliotecologia (tres









CUBA BIBLIOTECOL6GICA 65

ediciones), Vocabulario bibliogrdfico (1952), El mundo de los libros (1955),
Bibliografla literaria y otros temas sobre el editor y el libro (1956) y Temas;
de pedagogia universitaria (1957).

En su primera series. cuando CUBA BIBLIOTECOLOGICA era el 6rgano
de la Asociaci6n Nacional de Profesionales de Biblioteca, el Dr. Jorge Aguayo
public en la revista una nota critical sobre el Vocabulario bibliogrdfico, rara avis
en el campo de los studios de la profesi6n.

Con el trabajo del Dr. Buonocore iniciamos la inclusion de ensayos ineditos
de autores extranjeros de reconocida reputaci6n, y esperamos que el espacio nos
permit publicar otros trabajos en los nimeros siguientes.














PUBLICACIONES RECIBIDAS


CUBA BIBLIOTECOLOGICA agradece el envio de las siguientes publi-
caciones:
Asociaci6n Colombiana de Bibliotecarios. Boletin. vol. 2, no. 1, ene-marzo 1958
Asociaci6n Costarricense de Bibliotecarios. Boletin. t. 1, no. 9, marzo 1958.
Asociaci6n Cubana de Bibliotecarios, Boletin. vol. 10, no. 1, marzo 1958.
Boletin de la Unesco para las Bibliotecas. vol. 12, no. 7, jul. 1958.
Bookbird; international children's book bulletin, no. 3, jul. 1958.- Munich,
International Youth Library.
Companhia de Seguros de Vida "Providencia do Sul". Biblioteca. Porto Alegre.
Bibliografia de obras de biblioteconomia e referencia. Porto Alegre, 1958.
25 p.
Cuadernos de meteorologia. afio 1, no. 4, oct. 1957. Santa Clara, Universidad
Central "Marta Abreu".
Cuadernos hispanoamericanos. no. 88, abril 1958. Madrid.
Federaci6n Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios. Actes du Conseil de
la F.I.A.B., 23e. session. Paris, 23-26 septembre 1957. La Haye, Martinus
Nijhoff, 1958. 192 p.
Florin, Luis. El intercambio cientifico y documentaci6n del CINVA. Ed. preli-
minar. Bogota, 1958. 15 h.
El Libro y el pueblo, no. 32, nov.-dic. 1957; no. 33, ene.-feb. 1958; no. 34,
mar.-abr. 1958. M6xico, Depto. de Bibliotecas de la Secretaria de Educa-
ci6n P6blica.
El Noticiario; publicaci6n mensual de divulgaci6n literaria y variedades. aiio
19, no. 246, jun. 1958; no. 247, jul. 1958; no. 248, ago. 1958. San
Jose, Costa Rica.
Suplemento bibliogrifico de Turrialba. vol. 8, no. 1, enero-marzo 1958. Tu-
rrialba, Costa Rica, Instituto Interamericano de Ciencias Agricolas.

Donativo de la Embajada de los Estados Unidos:
Baruch, Bernard M. Una filosofia para nuestro tiempo. Buenos Aires, Agora,
1956. 93 p.
Beke, Laszlo. Diario de Budapest, octubre de 1958. Buenos Aires, Agora,
1956. 123 p.
Dallin, David J. Espionaje sovietico. Buenos Aires, Agora, 1956, 123 p.
Eberle, Irmengarde. Descubrimientos medicos modernos. Buenos Aires, Ago-
ra, 1957. 124 p.
Friedrich, Carl J. La nueva irnagen del hombre comin. Buenos Aires, Agora,
1957. 254 p.
Gabriel, Ralph H. El derecho de gobernar; cartas federalistas. Buenos Aires,
Agora, 1957. 219 p.
Menken, Jules. Economia y rearme. Buenos Aires, Agora, 1956. 127 p.
Pearson, Lester B. La democracia en la political mundial. Buenos Aires, Agora,
1957. 125 p.










MATILDE MARTINEZ MARQUEZ

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Full Text

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CUBA BIB IOTECOLOGIC A

Organo oficial del Colegio Nacional de Bibliotecarios Universitarios

Redaccin y Administracion: Call 27 No. 663 Vedado, Habana, Cuba

Apartado 3268











DIRECTORA:

Dra. CARMEN ROVIRA











El Colegio Nacional de Bibliotecarios Universitarios fue constituido de acuerdo con la Ley
No. 4 de 13 de noviembre de 1944, que dispose la colegiaci6n de los professionals universitarios.
El Colegio se constituy6 oficialmente con fecha 31 de mayo de 1955, y sus Estatutos se publi-
caron en la Gaceta Oficial de la Republica de Cuba del dia 15, de: julio del mismo ano. El Colegio
Nacional de Bibliotecarios Universitarios agrupa en su seno a todos los bibliotecarios graduados
en ]a Escuela de Bibliotecarios de la UJniversidad de la -Habana y en los Cursos de Tecnica Bi-
bliotecaiia (1946.1952) de la Escuela de Verano en ]a propia Universidad. EstA regido por un
Comit6 Ejecutivo; formado en la actualidad por las personas siguientes: Blanca Rosa Sanchez,
Presidenta; Ana Rosa Nnez, Vicepre identa; Maria Iglesias, Secretaria; Maria de los Angeles
Acosta, Vicesecretaria; Evidia Blanco, Tesorera; Maria -Victoria Morales, Vicetesorera; Carmen
Rovira, Estela Giroud, Miriam Tous (Vocales).
CUBA BIBLIOTECOLOGICA se publica trimestralmente. Precio de suscripcio'n: $1.50 al ano.
N6mero suelto: $0.50. ,Los miembros del Colegio Nacional de Bibliotecarios Universitarios 'tienen
derecho a recibir gratuitamente la revista.
La responsabilidad de los articulos firmados recae(exclusivamente sobre sus autores. E1 Colegio
Nacional de Bibliotecarios Universitarios y la Direcci6n de la revista se hacen responsables sola-
mente de los editoriales, informaciones y notas sin firmar.
CUBA BIBLIOTECOLOGICA solicit cane con publicaciones similares, nacionales. y ex-
tranjeras.
Los articulos que aparccen en CUBA BIBLIOTECOLOGICA se encuentran indizados en Li-
brary Literature y en Contents in Advance.
Los materials de este n6mero se entregaron a la imprenta con fecha 22 de septiembre de 1958.


IMPRENTA DE LA UNIVERSIDAD DE LA HABANA-

















P/itoia/



A los ocho anos de establecida en Cuba la profesion universitaria de biblio-
tecario, parece que va siendo ya necesario aclarar dos cosas fundamentales que
afectan al porvenir de la profesion y a los principios en que se basan las normas
del ejercicio professional.
En primer lugar se irmpone respetar el derecho a la pernianencia en el tra-
bajo adquirido con prioridad a la existencia de la Escuela de Bibliotecarios de
la Universidad de la Habana, siempre y cuando tal derecho conlleve como con-
dicion el ejercicio efectivo de una actividad profesional. En otras palabras, debe
respetarse a los bibliotecarios en ejercicio, pero no a los que detenten el puesto
en comision, desempenando actividades no profesionales.
En segundo lugar, se debe luchar porque las corporaciones sabias, las aso-
ciaciones dedicadas al fomento del bienestar social, los colegios profesionales,
los de ensehanza en cualquiera de sus grados, las logias masonicas, etc., limi-
ten el uso de la palabra bibliotecario a aquellos casos en que real y efectivamente
--y con adecuada remuneracion-se ejerzan a plenitud las funciones del cargo.
Consecuentemente, las personas que dentro de las juntas de gobierno de socie-
dades e instituciones tengan la encomienda de supervisar el funcionamiento y
la Buena marcha de la biblioteca, solo podran llevar el nombre de bibliotecario
si ejercen las funciones efectivas del cargo y perciben un sueldo que corresponda
a su categoria y estudios profesionales.
Es fdcil apreciar, por la consulta de directorios de las bibliotecas de los pai-
ses latinoamericanos, el gran numero de instituciones dirigidas por llamados
"bibliotecarios'' que, ni son profesionales de la carrera, ni perciben ingresos
por el ejercicio del cargo, las mas de las veces desempenado solo por estaciona-
rios o cuidadores. En realidad, la nomenclatura adecuada para esas personas
seria la de vocal de biblioteca, porque su intervention las mks de las veces se re-
duce a llevar a la junta directiva de la sociedad o institution to que su "leal
saber y entender" le dicta acerca de la manera como estas entidades deben fo-
mentar sus bibliotecas.
Procede tambien destacar que ninguna persona tiene derecho a atribuirse ti-
tulo de profesion que no ha estudiado. Nadie que no sea graduado en medicina
puede hacerse llamar medico, como nadie que no sea graduado en asistencia so-
cial puede hacerse llamar trabajadlor social. Igual podemos decir del optome-
trista, farmaceutico, abogado, etc. jPor que el bibliotecario ha de tolerar la com-
petencia profesional, aunque no sea ma's que nominal, de los que, en realidad.







40 CUBA BIBLIOTECOLOGICA

no son mas que vocals de biblioteca de las sociedades e institutions del pas?
Delimitense en Buena hora las functions del vocal y otorguesele a este el titulo
que se quiera; pero nunca el de bibliotecario.
No debe interpretarse to que antecede como un afdn exclusivista, ni critica
irresponsable a los colegios profesionales, sociedades regionales, corporaciones
sabias, etc., que tienen tradicionalmente entre los cargos de sus juntas directivas
uno llamado Bibliotecario, reliquia de otros tiempos cuando no se soinaba. to-
davia que este titulo se convertiria, siguiendo-la tendencia modern a la espe-
cializacin, en una verdadera y distinta profesin universitaria. No se trata de
casos de intrusismo profesional, puesto que estos supuestos bibliotecarios no rea-
lizan labored propias de la profesian, ni perciben por ello remuneracion alguna.
Se trata, simplemente, de poner las cosas en su lugar.
Esperamos de la comprensin y cooperation de las entidades que se encuen-
Iran en este caso, y muy especialmente de los colegios profesionales que tan ce-
losos se han mostrado siempre de los derechos de sus miembros, que at sehalar
nosotros esta anomalia se tomen las medidas necesarias para superar el anacro-
nismo que represent que un arquitecto, un abogado, un medico, etc., ostente,
por un peraodo ms o menos largo, un titulo que correspond a una profesin
universitar a ajena por com'pleto a la suya propia.













MISION DEL LIBRERO

Por Domingo Buonocore


El oficio de librero tiene una bonrosa tradicion y goz6, en todos los tiem-
pos, de fama como uno de los quehaceres mais nobles y tiles del hombre.
;P'ero, que es, ante todo, un librero? En el sentido recto y literal del vo-
cablo, librero es el que tiene por oficio vender libros. Asi to define escueta-
mente el diccionario acad6mico. Es evidente que, por encima del concepto de
mero comerciante, se ha visto siempre en esta profesion un lado cultural que la
enaltece y le atribuye un contenido y una significacion de prestigio y dignidad
que no tienen los otras actividades mercantiles.
El librero es tan antiguo como el libro mismo, aunque su mision como in-
termediario entre el autor y el lector haya variado un tanto en el curso de la
historia, de acuerdo con ia forma y naturaleza de la mercancia objeto de tri'-
fico y la mayor o menor abundancia de ella. Conviene recordar, en efecto, que
el libro primitivo--consistente en tabletas de madera, de barro o de metal, rollos
de papiro o pergamino, todos manuscritos-en nada se parecia al libro de boy,
conjunto de hojas de papel impresas y encuadernadas en forma de volumen.
Y por ello, como es de imaginarse, las librerias de antanio-muy distintas a las
del tiempo actual-ofrecian una fisonomia caracteristica, con sus paredes divi-
didas en pequenos casilleros, semejantes a la estructura de un palomar, para
guardar los rollos, esto es los libros, acostados horizontalmente. Eso explica que
Marcial, el celebrado poeta Latino, en un rasgo de ingenio y buen humor, Ila-
mara nidos, en sus epigramas, a las librerias de su ipoca. Tambien, como se
comprenderi' fa'cilmente, las tareas profesionales del librero antiguo y del libre-
ro contempori'neo, habri'n tenido que ser, por fuerza, diferentes.
En Roma, con la palabra librarius y en Grecia con la expresion equivalente
de bibliopola, se designaba Canto al copista, esto es al que bacia la escritura ma-
terial del rollo al dictado, como al vendedor del mismo. Originariamente, pues,
los trabajos del comerciante (librero) y del industrial de libros (editor), que
boy constituyen dos actividades especificas bien distintas e independientes, es-
taban refundidas en una sola persona: el librero, artesano y negociante del libro.
En el siglo XV, con el desarrollo del humianismo, la invencion de la im-
prenta y el empleo del papel como materia prima, los libros adquieren la forma
que conocemos y se multiplican prodigiosamente. Italia, que habia sido el prin-
cipal centro editorial durante la Edad Media, mantiene y acrecienta el seniorio
de esta tradicion. Dos ciudades ilustres: Florencia, cuna del helenismo cli'sico
y de la Academia Platonica y Venecia, sede del memorable taller impresor de
Aldo Manucio, producen las mais bellas ediciones. Y con ellas surgen los pri-
meros y verdaderos libreros de la historia y aquellos geniales bibliotecarios re-
nacentistas de que nos habla Ortega y Gasset, grandes cazadores de libros, as-
tutos y tenaces.
Imagen de ese especimen de librero humanista fu6 el florentino Vespasiano
da Bisticci, el ma's famoso de su tiempo, que nos leg6 un delicioso libro de me-
morias, en cuyas pi'ginas desfilan, en recuerdos y anecdotas, muchos de sus
clientes y amigos, todos ellos grandes personajes de las Tetras y de las artes.







42 CUBA BIBLIOTECOL6GICA

Es posible que en esta simpatica y extrana figura de librero antiguo, con
mucho de artista y de erudito y algo de mercader, habria pensado Gregorio Ma-
ranon cuando afirm6, en cierta ocasion, que el librero es el prototipo de la fe-
licidad. Recuerda, en efecto, que hace algunos anos, hallandose de visita en Es-
tados Unidos, un periodista tuvo la ocurrencia-de preguntarle qui hubiera que-
rido ser, de no haber sido medico, a to que contesto, sin vacilar: librero, librero
de libros raros. "Officio-agrega el egregio pensador-que tiene todas las deli-
cadezas de una elevada artesania y todas las complicaciones de una finisima
ciencia".
Anatole France y. el novelista Carlos Dickens nos ban. dejado, en piginas
inmortales,_ la semblanza del clasico librero anticuario de Paris y de Londres,
del librero avaro de sus riquezas, de vocation y de sacrificio, que hace de la
tienda so biblioteca y de la profesion mercantil un sacerdocio de bibliofilo.
Nosotros no nos ocuparemos de el, para referirnos brevemente at tipo de
librero comun, que esti al. servicio del gran pnblico lector, y del librero espe-
cializado en la venta de libros de una rama determinada de conocimientos. El
primero, por to general, es un empleado que ha hecho su formation profesional
bajo la tutela de un colega de mayor edad y experiencia. Muchas veces suple, de
esta manera,. y con un poco de sagacidad e inteligencia, la falta de cultura, de
t0cnica y discipline en el oficio. Pero esto no basta, claro est4. Hoy todos reco-
nocen. la necesidad de una escuela de libreria para que en ella, tanto el librero
propietario como eldependiente, puedan adquirir un minimo de adiestramiento
profesional.
En Europa, como se sabe, existen cursor organizados de especializacion li-
breril. Alemania fund en Leipzig-famoso centro editorial-la primera es-
cuela de libreros en 1884, modelo de muchas otras que luego se establecieron en
el mismo pals. En Francia "Le Cercle de la Librairie" inauguro la ensenanza
profesional en el ano 1909 y los cursos revisten doble caracter: unos de capa-
citacion y aprendizaje para los aspira-ntes y otros superiores-de perfeccionamien-
to y especializacion para aquellos que han obtenido el titulo elemental.
En Espana, recientementc, el Instituto Nacional del Libro ha reglamentado,
siguiendo los ejemplos anteriores, la carrera professional. Entire nosotros, en
1943, por iniciativa del destacado hombre pnblico, doctor Tomas A. Le Bre-
ton, .se inaugdr6- en Buenos Aires una escuela para libreros pero, desgraciada-
mente, el ensayo no di6 los resultados que se esperaban.
EL librero cabal es rucho ms que un mero comerciante. Y bien se sabe que
el primer deber de este-deber de itica profesional-consiste en conocer la ca-
lidad del producto que vende. Y la calidad del libro-precisamente por ser fru-
to de la inteligencia del hombre-no se aprecia y valora, si quien to ofrece no
senate amor por esta noble mercancia e interns por difundirla. El librero, pues,
'debe hallarse-poseido de un claro espiritu social en el ejercicio de su ministerio.
Debe persuadirse, en una palabra, de que el constituye un agente activo de cola-
boracion y guia para el public, a quien asesora, en no pocos casos, oentan-
dolo en sus lecturas. Ello exige, naturalmente, cierta responsabilidad intelectual
y conocimientos bibliograficos, literarios historicos. iCmo lograr estas apti-
tudes? Hasta tanto no se establezca sobre bases serias un regimen de ensenanza
profesional; esta omision y deficiencia tal vez podria subsanarse parcialmente
por virtud del influjo educador de un contacto mis frecuente entre el librero
y el autor, elementos que hoy viven tun tanto divorciados e ignorindose entre
-si. No existe uinion ni solidaridad espiritual entre ambos y solo se conocen por
el nombre. El autor debe acercarse mas al librero y, especialmente, al vendedor,
al dependiente. Aqui, tanto en Buenos Aires como en el interior, es habitual
que los'autores concurran a las librerias, ocultindose, por falsos escrupulos, al







CUBA BIBLIOTECOL6GICA 43

solo fin de averiguar si tienen sus obras y, en sit caso, el curso de venta de las
mismas. Una buena politica cultural y comercial aconseja a los autores la con-
veniencia de establecer una vinculacion mis o menos continua y efectiva con los
vendedores. El dialogo, a6n breve, muchas veces ilustra mejor acerca del mdrito
de un libro y de sus posibles compradores, que el simple enunciado del titulo
o la insercion del mismo en un catilogo o aviso.
El libro argentino muchas veces no se vende o se vende poco, no por falta
de lectures, sino. mis bien, por falta de propaganda. Uno de los factors efi-
cientes de esa propaganda es, o debe ser el librero. Los editors no pueden ni an
podido prescindir de este medio de enlace entre el libro y el lector. El librero
busca el libro, to persigue, to anuncia, to muestra al cliente, to recomienda y,
al final. casi siempre, to impose con su consejo.
Signo de progreso de nuestra libreria es su tendencia, cada vez mais firme,
a especializarse. De este modo atiende mejor los gusts y necesidades del p-
blico. La traditional libreria de viejo o de ocasion, originariamente enciclope-
dista, se va limitando, cada vez mis, al fondo literario.
Hace varios anios, una revista bibliografica de Espana realizo una encuesta
entre destacados escritores de Madrid con el fin de determinar el concerto de
"librero ideal" para el author. Seg'n Luis Astrana Marin-uno de los interro-
gados-el librero perfecto era aquel que mejor le proporcionaba los libros pe-
didos; no el que vendia mais libros, sino el que tenia todos los libros que solici-
taban sus clientes. Y agregabna el ilustre cervantista: "Los mejores libreros de
Espana carecen de libros. ;Por que no hay libros en Espana? No porque no los
tienen--dice-sino torque no los buscan. Una vez que an dejado de consti-
tuir novedad, no se preocupan-de adquirirlos".
Algo similar ocurre en el pais y en otra ocasion nos bemos referido a la
crisis del libro enitre nosotros, crisis doble en el senitido de escasez del libro viejo,
y de elevado. costo, siempre progresivamente en aumento, del libro nuevo. Pero
es, a todas blues injusto culpar de ello al librero. la primer victim de la inexis-
tencia de libros. Desde luego, la obligai0n esencial del -librero es proveerse de
libros y de todos los libros. Asi to reclama su interns comercial y su condition
de auxiliar de la cultura. Pero, si por razones de hechos ajenos a su voluntad,
no dispone de libros para la venta, cumple igualmente su mision educadora in-
dicando la forma y oportunidad de obtenerlos en prestamo, ya sea de un par-
ticular o de una biblioteca pnblica que los posea.
De este modo el librero se sentiri siempre mais amigo de Atenea que de
Mercurio y, asociado a las inquietudes de su cliente estudioso, se cultivars el
mismo espiritualmente y contribuira al progreso de la ilustracion popular.

Universidad National del Litoral, Santa Fe (Argentina).














MANUEL PEREZ BEATO Y BLANCO:

Su Obra Bibliografica

por B. Evidia Blanco Millen


Hay existencias que nos producen la impresion de vivir en el futuro, deam-
bular por entre el nebuloso panorama del porvenir, Como envueltas en sus pro-
pios ensuenos cuyas perspectivas entrevistas por una ambiciosa imaginacion
tomasen por enganosa realidad. Tal es la vida de los tipicos sonadores, miopes
de to proximo, que buscan la autosatisfaccion de las aspiraciones colocindose
mentalmente en un tiempo posterior al que, les toc6 vivir.
El hombre corriente, en camabio. establece con la realidad ambiente nexos
firmer y absolutos. Vive el presente del mismo modo que el ensofiador cree
vivir en tiempos a los que no ha arribado todavia. No seri necesario decir de
este tipo nada mis: todos les conocemos. Seguramente nosotros mismos perte-
necemos a su clasificacion.
Y, en fin, otros hoinbres hay que, sin ausentarse del presente vuelven su
rostro al pasado para satisfacerse con los horizontes del preterito, y vincularse
de u~n modo especial con los episodios registrados por la Historia, fijando en
esta discipline los intereses que explican constantemente su quehacer.
La vida de Manuel Perez Beato, cuya obra bibliografica es tema de este tra-
bajo, permite clasificarlo como perteneciente al nltimo de estos tres grupos.
Su muerte ann relativamente reciente nos permite creer que se encuentra todavia
fisicamente entre nosotros aquel fervoroso amante del pasado--el pasado cu-
bano-que supo entregar su vida laboriosa a la investigation historica, regis-
trando archivos, despolvando volnimenes, poniendo en claro el contenido lite-
ratio de obscuros infolios, y divulgando toda suerte de curiosidades acerca del
vivir cubano de otros tiempos.
La obra bibliografica de Manuel Perez Beato no ha sido todavia suficien-
temente valorada. La critica sobre la misma es todavia incompleta y cercana
y se encuentra dispersa. Precisa que se la estudie y estime con la perspectiva que
hoy nos separa de aquella existencia fecunda en la investigation y en la publi-
cacion, para dejar claramente definido su perfil en la Historia de las Tetras cu-
banas.

1.--El Curioso Americano: La obra fundamental de Don Manuel Pirez
Beato, aquella que mejor representa su tesonero amor por la historia y la ar-
queologia es la revista "El Curioso Americano".
Esta revista comenz6 en forma de prospecto, publicandose ininterrumpida"
mente durante cuarenta y siete anios, desde el ano de 1892 hasta diciembre de
1939.
Segu'n to declaran casi lapidariamente los avisos aparecientes bajo el titulo
"El Curioso Americano", se trata de una "revista de todo ginero de noticias
interesantes". Claro es que debe entenderse que esa universalidad se refie-
re exclusivamente a noticias del pasado-noticias al detalle--que no aparecen







CUBA BIBLIOTECOL6GICA 45

en los texts conocidos, y se entiende adems, que para Perez Beato "noticias in-
teresantes" eran las referidas al pretirito, y el editor las consideraba de inters
para todos. Pero es o cierto que "El Curioso Americano" result una revista
para especializados.
La revista aparecio por vez primera con fecha 1o de diciembre de 1892, y
como dije anteriormente, como simple Prospecto. En este primer numero y a
manera de editorial, aparece una explicacion ma's explicita sobre los propositos
de la revista. Entre otras cosas, su editor dice: "Si existe en el hombre el deseo
innato de investigar, conocer el origen y causa de todas las cosas; si el resultado
de su constante labor di realidad a to que llamamos ciencia; y si este deseo no
puede verse nunca satisfecho por la misma ley que rige el progreso humano
que conceptuamos indefinido, l6gico sera entender que todo conato, todo es-
fuerzo realizado al objeto de satisfacer esta imprescindible necesidad de nuestro
espiritu, mereceri el aplauso general y la mais cordial aceptacion de los amantes
del saber en sus variadas manifestaciones".
"En este concepto, "El Curioso Americano", publication modesta pero de
extensa esfera de actividad, cree contribuir al fin expresado llamando a sus co-
lumnas a todos los que deseen prestar su cooperation en tan until empresa, en
la seguridad de que ninguno quedari excluido, cualquiera que sea el ramo y
entidad de sus conocimientos, porque todos y cada uno, saben e ignoran muchas
cosas que pueden ensenar o aprender por el sencillo medio de transaction lite-
raria, objetivo principal de esta revista".
"Los trabajos de este periodico comprenden dos secciones principales y cu-
yos fines son los siguientes:
1" Organizar, bajo la forma de preguntas y respuestas, una corresponden-
cia entre literatos, americanistas, anticuarios, etc., segun el sistema implantado
ya hace mucho tiempo en Europa y America, por numerosas publicaciones
anilogas.
2" Dar publicidad a cuantos documentos, noticias, descubrimientos, etc.,
sean dignos de sacarse del olvido, contando anticipadamente la redaccion con
un archivo de curiosidades interesantisimas, y entre ellas muchos documentos
indditos y poco conocidos.
En ambas secciones se publicari cuanto remitan los senores suscriptores, ex-
ceptuando aquellos asuntos que tratan_ de politica o de caracter religioso dog-
matico.
Las comunicaciones vendlrin firmadas por sus autores, y en su publication
se seguiri' un orden perfecto.
El presente nnmero dari' idea exacta de las condiciones de esta publication".
Hasta aqui las palabras de presentation de "El Curioso Americano", con el
modo de expresar de la ipoca.
En este primer numero aparece la section MOVIMIENTO BIBLIOGRA-
FICO, compuesta de dos partes: obras que se desean comprar, y obras que se
desean vender. En la primera se ofrecen los detalles siguientes: titulo, autor,
lugar de publication y fecha de la mnisma; en la segunda, ademis de los detalles
anteriores, se ofrecen los siguientes: tomos, precio de la obra, avisos sobre lia
minas, material y estado del ejemplar. Esta section se public en todos los n6l
meros de la revista, unas veces con menos y otras con mais materiales.
En to que se relaciona con el cowtenido puedo afirmar que la revista se re-
fiere a temas de historia politica, artistica, cientifica y literaria, por to cual mi's
adelante-el editor solicit "Correspondencia entre literatos, anticuarios, ameri-
canistas, timbrologos, etc."







46 CUBA BIBLIOTECOLOGICA

Todo cuanto la revista era o aspiraba set aparecia grafica y elocuentemente
resumido en un dibujo de portada, harto original, firmado por el grabador La-
calle. En este dibujo aparecen combinados simbolos convencionales de la escri-
tura, objetos antiguos, una calavera, un sello de correos, un sello social de la
Sociedad Economica de Amigos del Pais, las iniciales de la ciudad de La Ha-
bana, etc.
De acuerdo con este dibujo encontramos, com-o contenido o material de lec-
tura de "El Curioso Americano", cosas como istas: catalogo general de ape-
llidos, apuntes historicos sobre el episcopado cubano, joyas y curiosidades bi-
bliograficas, cartografia cubana, noticias sobre terrenos, partidos y mayorazgos,
catilogos bibliograficos, noticias sobre sucesos, testamentos, expedientes reli-
giosos, canciones, poesias, partidas de defuncion, de expulsion, temas filos6-
ficos, folklore cubano, fiestas pnblicas, reglamentos, objetos de venta. Entre el
material ilustrativo encontramos dibujos, fotografias panoramicas y al detalle,
cartas manuscritas, firmas o autografos, mapas, efigies, lipidas, monedas y
diplomas. Tambidn encontramos como material de lectura: temas etnologicos,
curiosidades numismiticas, documnentos militates y medicos, correspondencia ge-
neral y epistolario. Este material, de riquisimo valor para .el historiador, estaba
tomado directamente de sus fuentes. La revista reproducia documentos, sin ana-
dir critica del editor. Solo en casos polimicos el director cobr6 esta norma de
la publicacion. Habia cierto orden anirquico-valga la paradoja-en la forma
de aparecer el material de lectura, to que hace suponer que se seguia el criterio
de aprovechar los espacios disponible, mis o rnenos.
A to largo de sus cuarenta y siete anos de publicacion la revista tuvo una
periodicidad harto irregular, siendo oportunamente mensual, o bimestral, o tri-
mestral y hasta cuatrimestral. Salia los dias 15 de mes, y no se edit6 siempre
en la misma imprenta. El tamano es de siete por diez y medio centimetros, en
papel cromo o satinado, y carecia de anuncios comerciales, to que prueba que
la publicacion era enteramente sostenida por el editor.
"El Curioso Americano", por to mismo que era una revista para historia-
dores profesionales, tenia una circulation limitada, encontrandose incompleta la
coleccion en las bibliotecas de Cuba. Por ejemplo, la biblioteca de la Sociedad
Economica de Amigos del Pais posee los nnmeros desde 1892 a 1912, faltando
dos nnmeros. En la Biblioteca Nacional y en la Biblioteca General de la Uni-
versidad de La Habana se encuentra incompleta; la Biblioteca Municipal haba-
nera carece de ella, y la Biblioteca del Congreso de Washington posee ejem-
plares de los anos 1893 a 1895, y su contenido se encuentra comentado en
"Bibliografias Cubanas", del Dr. Fermin Peraza Sarausa.
Revisando "El Curioso Americano" encontramos que el material bibliogri-
fico que contiene puede set clasificado en estos tres grupos:
19 Catalogo (Biblioteca de "El Curioso Americano"), ano de 1893.
24 Datos sobre impsentas, impresos e impresores, bajo el titulo de "Ti-
pografia Cubana".
Y 3 Datos sobre cartografia cubana y cienfueguera.
La Seccion de Biblioteca de "El Curioso Americano" comenz6 a publicarse
en el nnmero correspondiente al mes de junio de 1893, ano I, no. 13, pigi-
na 220. La "Biblioteca" comprende obras raras y curiosas que, segnn textual-
mente se anuncia, pueden consultar los subscriptores de la revista en la admi-
nistracion de la misma.
Los libros aparecen en orden cronologico por fecha de impresion, con no-
ticias sobre el autor,. titulo, formato, tiempo que duro la impresion, dedicatoria,
notas aclaratorias sobre el asunto, lengua en que estin escritos, volu'menes, etc.







CUBA BIBLIOTECOL6GICA 4

La primer obra que aparece en la list es una Biblia impress en 1522, ofre-
ciendo datos sobre ella en latin, tal como aparecen en la obra. En el numero
perteneciente a julio de 1893, pagina 253, finaliza la publication de la "Biblio-
teca" con obras de los siglos XVI y XVII, siendo la nltima impresa en 1635.
En el numero de 15 de diciembre de 1892, ano I, Manuel Perez Beato
comenz6 a publicar la seccin titulada "Tipografia Cubana". En la misma el
editor se propuso ofrecer noticias sobre obras impresas en Cuba desde el esta-
blecimiento de la imprenta en la Isla hasta el ano de 1840 y no mencionadas
en los catilogos de los eminentes bibliografos Antonio Bachiller y Morales,
Francisco Jimeno, Domingo del Monte y Eusebio Valdes Dominguez.
En este numero Perez Beato redact6, a manera de indispensable explication,
unas lineas relacionadas con la nueva section. Asi, decia: "Conocida es de los
aficionados a los estudios bibliograficos la dificultad de completar un trabajo
de esta naturaleza, siquiera sea de una localidad determinada y con el caracter
de una simple exposition cronologica. Los trabajos salidos de la imprenta an
tigua Cubana tienen un valor inapreciable, no solo por la dificultad de encon-
trarlos, en virtud del deterioro que el clima hamedo determina y la facilidad
con que se multiplica el anobio de las bibliotecas, causa que ya senal6 el emi-
nente sabio A. Humboldt, lino porque forman los elementos constitutivos de
nuestra historia local y los qu.-e pueden servir para un trabajo de esta clase que
carezca de los defectos de que adolecen la mayoria de los publicados en dife-
rentes ipocas. Es necesario, pues, reunir materiales y darlos a conocer a quienes
de ellos necesitan, contribuyendo cada uno con los elementos precisos para un
con junto de verdadera importancia".
"Debemos suplicar y esperamos ser atendidos, que aquellos que conozcan
obras no mencionadas en esta noticia ni por los bibliografos senalados, faciliten
nota detallada de ella y con exposiciorn del Lugar donde paran y de donde toman
la description".
Acto seguido, Pirez Beato presenta los traba jos siguiendo riguroso orden
cronologico, dando nombre del autor, numero de piginas y de ejemplares, for-
mato, el lugar de impresion, lengua, imprenta y procedencia del ejemplar-mu-
chos dicen: "De mi colecci6n"-, la forma de escritura, erratas, si es en prosa
o en verso, o si la obra es dialogada, si faltan paginas al ejemplar, si posee la-
minas, cuando es un reimpreso, etc. La mayoria de esta relation son sermones,
discursos, devociones, bandos, memorias, constituciones, novenas, cartas, elo-
gios, informes y anecdotas de la vida habanera. Cuando son de Lecler, da a
continuation del nombre, un numero.
Encontramos la continuation de Tipografia Cubana en las paginas siguien-
tes correspondents al volume de dicho ano: Pag. 24, 44, 54, 69, 84, 99,
115, 131, 147, 166, 177, 203 y 228.
Formando parte de la misma section, Pdrez Beato publica una relacion de
los impresores cubanos habidos desde el establecimiento de la imprenta en la
Isla hasta el ano de 1840. En esta exposicicn, como en la anterior, el author
se atiene a un orden cronologico, ofreciendo la mayor cantidad de datos que
pose, incluyendo noticias sore las imprentas. En occasions ofrece noticias so-
bre la muerte del impresor e* la form siguiente: "Debi6 morir en 1839, en el
que dice la viuda de Palmer e hijos".
En el primer numero sore impresores-Ano I, no. 14, pagina no. 228-
ofrece unos diez y seis titulos, comenzando por Carlos Habr6, del ano de 1724,
y terminal con Antonio Jos Valds, del ano de 1812, con notas tomadas a
Calcagno. Al terminal esta primera reaction dice Perez Beato: "Con este im-
presor termina el periodo comprendido entre la creation de nuestra imprenta







48 CUBA BIBLIOTECOLOGICA

y la libertad concedida a la misma, libertad de la que se abuso entonces y tam-
biin despuds en ipocas anilogas".
Perez Beato continue la publication de la section "Tipografia Cubana"
en el nnmero correspondiente a enero de 1895. Ahora, el autor comienza a de-
tallar un nuevo period en la historic de la prensa cubana, aquel que comenz6
en el ano de 1812 con la libertad de imprenta que garantizaba la Constitucion
de Cadiz. Asi, Perez Beato explica brevemente: "Cuantos autores se ban ocu-
pado del periodo historico que empez6 en 1812 con la promulgation del C6-
digo liberal de las Cortes de Cidiz, est'n conformed en senalar como inmode-
radas y abusivas las manifestaciones pnblicas a que dieron lugar las libertades
en el mismo consagradas".
"Apoderose de la imprenta una falange de hombres mis delirantes que cul-
pables que dieron el especticulo mas lastimoso que pueda idearse, de una li-
bertad que bien ejercidi hubiera influido en la prosperidad de este pals, que
empezaba por entonces en la vida commercial y political de los pueblos".
"Muestra potente de ello tenemos separando los escritos de Arango, Ara-
zosa, Romay y algunos otros--no rnuchos--que dedicaron sus plumas al in-
teres general de sus conciudadanos y cuyas producciones leemos con admira-
cion y aplausos".
E1 autor agrupa las noticias en la forma siguiente: fecha, nombre del im-
presor, nombre de la imprenta y sitio de ista; a veces se anaden noticias sobre
bibliotecas y diarios donde se encuentran o se anuncian las obras que se expresan.
A partir del no. 1 2 dice: "Suplemento y adicion a los catdlogos de la Bi-
bliografia Cubana de los Apuntes para la Historia de las Tetras e instruction
pdblica de la Isla de Cuba. Impresos que no aparecen ni en la obra ni en to pu-
blicado por su autor en la Revista de Cuba.
Para Perez Beato la obra bibliografica de Antonio Bachiller y Morales
(1812-1899) era de inapreciable valor, pero desde luego, incomplete. Su amor
por la bibliografia to llevaba ahora a complementar aquel ejemplar esfuerzo
echo por aquel otro amante de esta especialidad.
En el nnmero correspondiente a julio de 1893, ano I, no. 14, comienza la
list de impresores cubanos, y la finalize en el ano II, no. 4, pg. 15 (enero
de 1895), dando como nltimo impresor a Tomis Federico Kid, ano de 1825,
impresor matancero, quien titulaba su casa del Gobierno de Matanzas.
El desenvolvimiento de estas noticias llevo como de la mano a Pirez Beato
al tema de la introduccion de la imprenta en la ciudad de Santiago de Cuba.
Al iniciar esta parte de la publication, el autor anade una nota aclaratoria es-
crita en los siguientes tirminos: "En la tabla cronologica de los sucesos de San-
tiago de, Cuba, de don Ambrosio Valiente, se dice que la imprenta se introdujo
en aquella ciudad en 1698. No hay nada que pruebe la verdad de esta cita, ni
siquiera tampoco, como piensan algunos, la de que Valiente quiso poner 1798
y no 1698, porque hay conocimientos de libros impresos alli, con anterioridad
a la primera de estas dos fechas".
"Bachiller reproduce otra cita de Valiente de un sermon del presbitero don
Felix Veranes, que suponen impreso en Santiago de Cuba, y Calcagno refiere
haber visto "un tomo de sermones" impreso tambien en dicha ciudad en 1792.
Todo esto es dudoso y tal vez tenga su origen en citas de Valiente".
"En el Archivo Nacional existen dos documentos encontrados por el inte-
ligente empleado Sr. Ponce de Leon, de los que ha tenido la bondad de facili-
tarnos copia, que son de gran interns para la historic de la imprenta en San-
tiago de Cuba. Son 6stos una comunicacion del Gobernador de Cuba D. Juan







CUBA BIBLIOTECOLGICA 49

B. Vaillant y la contestacion de Las Casas sore la proposi4i'n de don Matias
Alqueza para establecer una imprenta en dicha ciudad".
A continuacion presenta los documentos a que hace referencia en la expli-
cacion previa, o sea, la comunicacion del Gobernador de Cuba (lease Santiago
de Cuba) don Juan B. Vaillant, la que tiene fecha 28 de febrero de 1792, y
la contestacion de don Luis de Las Casas, que tiene fecha 12 de abril de 1792.
En el numero correspondent a marzo-abril de 1908, nos. 3 y 4, pgina
no. 33, public la exhortacin del Dr. Joaquin de Ozs y Alzua, hecha a todos
los fieles, editada por don Matias Alqueza, dando noticias varias sobre precio,
formato, numero de paginas y renglones por pagina, sobre la portada, correc-
ciones ortograficas, y la pobreza de tipos o pequenez de prensa.
A estas noticias anade el nombre de la persona que le facilito el documented
-el Sr. Luis M. Perez-; a continuacion present un facsimile de la misma,
asegurando que es la primera obra en que aparece el nombre de Alqueza como
impresor. Este ejemplar pertenecio a la coleccion privada de Perez Beato, pas
sando luego a ser propiedad de la Biblioteca Nacional.
Este asunto de la publication de datos sobre la introduction de la imprenta
en Santiago de Cuba tuvo desde el principio un tono marcadamente pole~mico;
sobre todo, una explicable rivalidad profesional sostenida con el bibliografo e
historiador Carlos M. Trelles y Govin, a la sazon bibliotecario de la Biblioteca
Publica de Matanzas, fui acicate poderoso que espole6 el asunto y dio tono a
la prosa empleada. Por esta razon Perez Beato estim6 estos aportes como "notas
adicionales al ensayo de Bibliografia Cubana de los siglos VII y XVIII del
senor Carlos Trelles". Por o mismo, dice mis adelante, luego de hacer un elo-
gio de Bachiller y Morales: "La bibliografia cubana es una caja de sorpresas.
Los que con mis o menos dedication nos hemos consagrado a ella no podemos
menos de sorprendernos al ver que un bibliografo extrano a nuestro suelo haya
superado al menos en la parte mis obscura y dificil de ella a cuantos la ban cul-
tivado con tanto empeno y perseverancia. El senor J. T. Medina, distinguido
bibliografo chileno, conocido por sus apreciables y numerosos trabajos, se ha
ocupado de nuestra imprenta, y ha dado a conocer muchas preciosidades biblio.-
graficas de las que no teniamos ni siquiera indicios de existencia".
"En el present trabajo dare a concern las obras mencionadas por dicho
senor, que no conocio el senor Trelles, y aquellas de que tengo constancia y
que faltan en el aludido ensayo, y ademas, algunas anotaciones a los datos que
considero defectuosos o equivocados".
Esta buena lid, librada textualmente, fu6 desde luego fecunda, toda vez que
sirvi6 para ampliar el horizonte de la bibliografia cubana del siglo XVIII.
Asi Perez Beato aporta datos sobre la "Gazeta de Santiago de Cuba", ano
de 1796, primer periodico de dicha ciudad segun afirma Bachiller y Morales,
ofreciendo a continuacion datos sobre las fuentes de information, y aclarando
detalles que ban ofrecido con anterioridad otros bibliografos, y que a su juicio
son veridicas. Substancia los avisos que da con noticias sobre el Lugar de naci-
miento del Sr. Matias Alqueza y partidas de nacimiento de los hijos de este.
impresor. Y conclude presentando documents veridicos sore la historic de la
imprenta en Santiago de Cuba y su primer impresor, facilitados por el senor
Emilio Bacardi, como eran el acta del Ayuntamiento de dicha ciudad, de fecha
7 de octubre de 1793, en la cque se hace constar el permiso otorgado al Sr.,Matias
Alqueza sore el us de la imprenta Ademas, estos: "En 1781 se crearon pa-
peletas para canje de plata macuquina... "hasta que llegue el dinero que se aguar-
da". Y en 1782 se "crean mronedas de cartas de a real y medio, y por ultimo
se da circulation y valor a barajas francesas", datos que da por seguros P rez
Beato, y que prueban la ausencia de una imprenta en la ciudad.








50 CUBA BIBLIOTECOLOGICA

.Sus trabajos sore cartografia aparecieron en la form siguiente: Cartografia
Cubana, ano de 1910, y Cartografia Cienfueguera, anos de 1919 y 1920.
Al publicar esta lista cartografica Perez Beato hace constar que se trata de
una coleccion de planos pertenecientes a la coleccion del editor, adquirida por
el Estado para enriquecer los condos cartograficos de la Biblioteca Nacional.
Pirez Beato ordena los avisos sobre cada ejemplar en la forma siguiente:
naturaleza de la carta (mapa, plano o croquis), asunto, anexos, medidas y ano
del levantamiento, director del trabajo, dibujantes o agrimensor. A estos avisos
anade otros particulares de cada ejemplar, referentes a la lengua, uso del piano,
reimpresion, historia del documento, origen del dibujo, nombre del impresor,
adornos o atavios simbolicos que aparecen, estadisticas, procedencia del ejem-
plar, marcas especiales, colores, escudos, noticias militares adjuntas, laminas,
versos, marcas eclesiisticas, etc.
Algunos de estos planos tienen las leyendas en lengua francesa, cuyos datos
se reproduced con exactitud en dicha lengua.
En to que se refiere a la Cartografia Cienfueguera Perez Beato sigue la mis-
ma norma que en la prublicacion anterior de Cartografia Cubana, nnicamente
qu en este caso se trata de la region de Jagua y la ciudad de Cienfuegos, y los
datos se encuentran tormados mas al detalle. Por to demis, los avisos que se
ofrecen sobre esta cartografia particular son los mismos que se ofrecieron en la
otra relation, es decir, se ofrecen datos sobre la naturaleza de la carta, asunto,
actor o autores, tamanc, fecha de levantamiento y lugar donde se encuentra el
ejemplar. A veces dice: "En mi biblioteca", y otras: A. N. (lease Archivo Na-
tional). A estos datos generales se anaden otros datos particulares, como son:
profesion del autor o los autores, forma de la reproduction, cease de papel em-
pleado, lengua en que aparece el original, notas aclaratorias de las marcas es-
peciales, historia del ejemplar o relacionada con el mismo, calidad artistica del
dibujo, y nombre y direction del litografo que to imprimi6, etc.
No obstante ser de reconocida importancia toda esta labor bibliografica, el
hallazgo mis importante realizado por Perez Beato fue el relativo a la primera
obra impress en Cuba. Una vieja cuestin venia sosteniindose entre los bibli6-
grafos professionals acerca de esta question. En relation con ella habian opi-
nado, principalmente, Antonio Bachiller y Morales, Beristain y Josi Toribio
Medina.
Bachiller asegur6 haber tenido en mano una obra impresa en el ano de
1720, un "Tratado del Hombre" de la que existia, ademis, una edition inex-
plicablemente idintica del ano de 1732. Segun datos posteriores, el mismo Ba-
chiller no dio mucho credito a estos "hallazgos", toda vez que asegur6' ma's
tarde--con Jose Maria de la Torre-ser posiblemente un "Reglamento de las
militias de la Isla de Cuba", publicado en 1724, el impreso mais antiguo de
que se tenia noticias.
Jose Toribio Medina, ilustre chileno que trabajo ejemplarmente entre nos-
otros dentro del campo de la bibliografia, habl6 de un impreso de 1727, hecho
por Carlos Habr6, tratandose de unas "Rnbricas generales del Breviario Ro-
mano .
Por otro lado, ciertos avisos dados por Jos6 Martin Fdlix de Arrate sore
una disertacion del medico Francisco Gonzilez del Alamo, hecha en la ciudad
de La Habana, en el ano de 1707 asegurando que la misma "corre impresa",
to que fue interpretado por Beristain como impresa en ese ano en esta ciudad,
sin detenerse a observar que el mismo Arrate aclara que la tal disertacion paso
luego a cierto impresor de Mexico, quien la di6 a conocer.







CUBA BIBLIOTECOL6GICA 51

A estas -pesquisas, consideraciones y discusiones opone finalmente Perez
Beato su "Tarifa General de Precios de Medicinas", impresa en La Habana,
"con licencia de los superiors, en la imprenta de Carlos Habri, en el ano de
1723.
La importancia del hallazgo hecho por Perez Beato se explica asi mismo.
Desde entonces se tiene, sin discusion sobre el particular, Como primera obra
impresa en Cuba, esa "Tarifa General de Precios de Medicina", publicada en
1723.

2.-Historia de la Vacuna:
El origen de este interesante trabajo bibliografico se debe a un certamen con-
vocado en septiembre de 1895 por la Diputacion Provincial de La Habana, a
iniciativa de un centro de vacunacion, para conmemorar el primer centenario
del gran descubrimiento de Jenner.
En aquella oportunidad Manuel Pirez Beat~o concurri6 al certamen convo-
cado en union de otros dos concurrentes, mas como la justa no hubo de llegar
nunca a tirmino, el autor concluy6 por recoger su trabajo, publicandose luego
en los "Archivos" de la Policlinica, a inicativa del Dr. Enrique Lopez. Des-
pues fue reimpresa en 1899, en La Habana, separadamente.
La memoria presentada por Perez Beato tiene por titulo "Historia de la
vacuna y progresos realizados en este ramo de la administration en la. Isla de
Cuba". El texto se encuentra dividido en la forma siguiente:
a) Advertencia; b) Los precursores de Jenner; c) Jenner. Descubrimiento
de la vacuna; d) Disposiciones oficiales. Cuba. Espana; e) Romay. La vacuna
en la Isla de Cuba; f) Bibliografia Cubana.
La memoria es, desde luego, de caricter historico, con riqueza de detalles
precisos como son nombres propios, fechas, nombres de publicaciones referentes
a la vacuna, estadisticas simp-les y de comparacion, etc. Ademis, el trabajo se
encuentra avalorado por tres fotografias sobre inoculation cientifica y un gra-
bado antiguo de la efigie de Jenner.
La quinta parte de esta memoria, es decir, la referente a Bibliografia Cu-
bana, es la que en particular nos interesa. A esta bibliografia sigue otra bajo el
titulo de "Bibliografia de la inoculacion de la viruela". Estas dos listas biblio-
graficas se ven continuadas por una suerte de apandice de la misma naturaleza
textual, ordenado bajo el titulo de "Bibliografia de la inoculacion de la Va-
~
















cuna".
La primera de estas tres listas bibliograficas esti toda en espaniol. Compren-
de un total de dieciocho obras, entre trabajos formados por cartillas practicas,
memorias, reales 6rdenes, reglamentos e informes oficiales, con fecha y lugar de
edition, formato, nnmero de paginas, fuentes textuales en que fueron tomadas,
tomos, dedicatorias, circulation, etc. La presentation de estos trabajos no sigue
un determinado orden.
La segunda de estas bibliografias se encuentra presentada en riguroso orden
alfabitico. Comprende un total de ciento treinta y dos obras, la mayor parte de
las cuales se encuentran en frances, aunque las hay tambien en espanol, ingles
e italiano. Entre ellas encontramos memorias, monografias, cartas, discursos,
disertaciones academicas, reflexiones, etc. Sobre estas obras ofrece detalles como
los siguientes: nombre del autor, ano de impresion, orden de la edition, ciudad
done fu impress, form de encuadernaci6n, nnmero de paginas, volumenes
de que costa, galardon recibido por el autor con motive de la obra y luga
donde se conserva el ejemplar.
La tercera de estas bibliografias se encuentra tambien expuesta en orden al-
fabitico. Comprende un total de unas 304 obras, escritas casi todas en frances,
si bien las hay tambien en espanol, italiano e ingles. Se dan sore las mismas







52 CUBA BIBLIOTECOL6GICA

los avisos siguientes: nombre del autor, sitio, ano y oficialidad de la impresion,
traducciones hechas, contenido, tomos y nnmero de paginas, premios recibidos
por el autor y formato.
Para comprender la importancia que en este trabajo de Manuel Perez Beato
tiene la parte bibliografica basta con decir que de las ciento diez y siete paginas
de la edition de 1899, cuarenta piginas estin dedicadas a bibliografias.
3.-Cervantes en Cuba:
Aun cuando esta obra, de exclusivo contenido bibliografico, aparecio en "El
Curioso Americano" y en la revista "Cuba y America", y se public luego en
folleto aparte, gracias a la generosa iniciativa del Dr. Gonzilez Curquejo, va-
mos a tratarla en el presente epigrafe separadamente.
Este trabajo se origina en un concurso convocado por el "Diario de la Ma-
rina" en el ano de 1905, con motivo de un nuevo centenario de la publicacion
de la primera parte del Quijote, a iniciativa de la Sociedad del Vedado y a pro-
puesta de un socio el Dr. Antonio Gonzilez Curquejo.
El lema de dicho trabajo seria el siguiente: "Bibliografia comentada sobre
los escritos publicados en Cuba relativos al Qui jote".
Manuel Perez Beato concurrio a dicho concurso sin obtener premio. En
realidad, el premio no se entreg6 a nadie a pesar de ser el 6nico concurrente a la
just. En los anos que siguieron el author enriqueci6 el contenido bibliografico
de este trabajo, dandole a conocer en un folleto de ciento veinte piginas, pu-
blicado en 1929, en la Imprenta de F. Verdugo, de La Habana.
La fuente bibliografica principal de este trabajo son los diarios y revistas
habaneros y extranjeros, asi tambien libros, cartas, memorias, folletos y publi-
caciones de muy diversa indole, tanto cubanos como extranjeros.
Lo mas interesante de este "Estudio Bibliografico" son los avisos y comen-
tarios que se hacen acompanando a las citas bibliograficas. Por ejemplo: en el
caso del "Vejamen' escrito por fray Jose Rodriguez (Capacho), en el ano de
1735, da, entre otras, las siguientes noticias: "Calcagno dice que el Vejamen
este se efectu6 con motivo de la ereccion de la Universidad, en cuyo caso seria
el primero de estos articulos e inmorales actos, que parece, se establecieron como
una costumbre, hasta el ano de 1794, en que fueron suprimidos".
En otra part explica con claridad la polmica surgida sobre la paternidad
literaria del conocido soneto "La Mais Fermosa", de Enrique Hernandez Mi-
yares. En su comentario Perez Beato dice: "Se public por primer vez en el
peri*dico "El Mundo", en 1903; en Arpas Cubanas. Poetas Cubanos, en 1904,
y despu's se ha reproducido en innnmerables ocasiones. La primer vez apa-
recio con el pseudonimo de Crisdstomo".
"Este soneto alabado justamente por todos, realzo la personalidad de su
autor, todo modestia y bondad, al aparecer en escena un escritor, que bien
por imperdonable ligereza o ya por otro fin poco noble, manifesto de manera
enfitica, por medio de la prensa, que dicho soneto era un plagio, y su verdadero
autor el eminente poeta Rodriguez Marin".
"Despues de un largo y enojoso proceso, la verdad se abri6 campo y Her-
nandez Miyares recibi6 el homenaje de desagravio a su honor ultrajado por
uno que no merecia mas castigo que el despectivo dicterio de Sicofante que al-
guno en justicia le aplic6 en aquellos dias".
En total, Pirez Beato reunio 214 obras o citas en esta lista bibliografica,
ofreciendo noticias sobre el autor, fecha de publicacion, formato y sitio de la
nlisma, comentarios aclaratorios y reproducciones posteriores. Ademis, se re-
producen algunos grabarlos, como los de los periodicos "Don Quijote'' y "La
Pluma", una caricatura del personaje Sancho Panza y una fotografia de la es-
tatua levantada a don Miguel de Cervantes, en el parque de San Juan de Dios,
en La Habana.







CUBA BIBLIOTECOLOGICA 53

4.-Publicaciones en la Revista Bibliogrdfica Cubana:
En la Revista Bibliografica Cubana colaboro de modo muy estimable Ma-
nuel Perez Beato. Uno de los trabajos aparecientes en la expresada publication
es sore "Impresos Cubanos del Siglo XVIII".
En este trabajo, cuidadosamente documentado, Perez Beato amplia los avi-
sos dados con anterioridad en "El Curioso Americano" sobre Carlos Habre,
Francisco Jos de Paula Blas de los Olivos, Matias Jose de Mora, Matias Al-
queza, etc., ofreciendo .ademis de datos biograficos, avisos sobre impresos de los
mismos, tales como la "Tarifa General de Precios de Medicinas" (1723),
"D.D. Petri Augustini" (1754), "Meditaciones Piadosas" (1775), "Letras
de los Villacicos que se ban de cantar en la Santa Iglesia Catedral de Cuba en
los Maitines del Nacirmiento de Cristo Nuestro Senor", una "Exhortacion a
todos los fieles de la Diocesis de Cuba", etc., todas con fotografias de las res-
pectivas portadas.
La parte propiamente bibliografica Perez Beato la dedica a comentar, un
tanto extensamente, impresos raros. Uno de estos impresos es una Novena Pia-
dosa escrita por Jose Martin Fdlix de Arrate, autor conocido de "La Llave del
Nuevo Mundo ante mural de las Indias", escritor--segun testimonio de Cale
cagno-ademis, de una comedia y algunas poesias.
Perez Beato, en uno de los dos trabajos que de il conocemos en este sentido,
comenta ese otro trabajo de Arrate, en cuya portada aparecen titulo y otros avisos,
en la forma siguiente: "NOVENA AL INCLITO MARTIR SAN CYRIACO",
compuesta por el Caballero Regidor perpetuo de esta Ciudad, D. JOSEPH
MARTIN FELIX DE ARRATE. A devo.i.n de Sor Rosalia de S. Joseph
Gelabert, Religiosa del monasterio de Santa Clara.
Se hace constar que la publicacio'n se hace "con licencia", en la imprenta
de Blas de los Olivos, en el ano de 1757. La portada es orlada y el impress
tiene un total de diez y seis p*ginas. numeradas al pie. La ultima pagina es un
poco mas pequena de tamano.
A continuation Perez Beato transcribe completa la obra, haciendo constar
la parte en que se encuentra roto el original. La obra resulta muy interesante
desde el punt de vista de la historic de la Literatura cubana, today vez que sirve
para conocer, entre otras cosas, la ortografia de la ipoca.
El otro documento es un Sermon fnnebre dicho en memoria de la monja
clarisa sor Maria de la Ascension Sotolongo y Figueroa, muerta en el verano
del ano de 1713, e impreso en la Ciudad de Puebla de los Angeles, Mixico, en
el ano de 1714. El original de dicho impress se encontraba en el convent de
Santa Clara, de La Habana.
El primero en hablar de este Sermon de fray Josi Bullones fue Arrate.
Peirez Beato aprovecha la oportunidad para demostrar que siendo un impreso
de 1713, hecho en Mexico, por un impresor ingelopolitano cuyas generales ha
podido reunir-Miguel Ortega y Bonilla-demuestra de paso que en ese ano
no habia sido introducida todavia la imprenta en Cuba.
Seguidamente ofrece noticias sobre la madre Maria de la Ascension Soto-
longo y Figueroa, detallando su ascendencia hasta el ano 1531. Asi mismo,
da noticias sore el R.P. fray Jose Bullones. author del Sermon Funeral, de
quien dice ser ascendiente por Linea maternal de Jose Antonio Gomez Bullones,
el cilebre hdroe criollo de 1762, mais conocido por Pepe Antonio.
Adentrindose en el terreno de la critica, Pirez Beato estima a R.P. fray
Jose Bullones como uno de los mas destacados oradores sagrados de mediados
del siglo XVIII, por to cual su nombre debe ser registrado en la historia de la
literature cubana.














ALGUNAS IDEAS PARA UNA CIENCIA Y CONCIENCIA DE LA PRO
FESION DE BIBLIOTECARIO

Por Jorge Aguayo


1) Ciencia en la organization de las bibliotecas y conciencia de la' impor-
tancia de 6stas en el sostenimiento de las instituciones' deno-criticas son como
las dos directrices estatales fundamentales para el mantenimiento" de una red
de bibliotecas que pueda rescatar a la nation de la subordinacion en que se halla
con respecto a las fuentes de information extranjeras fundamentales al progreso
espiritual y material del Pais.
2) En la organization de las bibliotecas cointemporaneas se ha pasado ya
del empirismo (repeticibn constante de practicas desconectadas entre si y sin
ninguna base teorica) a las experiencias de miles de profesionales, concretadas
en normas teoricas, y acatadas por un numero cada vez mayor de bibliotecarios.
3) Debemos tener presente que la repetition constante de las mismas pric=
ticas solo conduce a darle caracter de consagracion a los ma's crasos errores, re-
sultado de la falta de un espiritu cientifico en la elaboration de las normas de
traba jo.
4) La experiencia de cada individuo es solo parte insignificante en el largo
proceso que conduce al saber. Se requiere ademas la teoria representativa de mnl-
tiples experiencias ajenas como paso previo y a la vez. como basamento de nues-
tro propio aprendizaje. Y, por supuesto, la prictica rutinaria, que nada tiene
que ver con la experiencia, no es mais que una caricatura de esta 61tima.
5) La verdadera conciencia del bibliotecario no es la itica y la responsa-
bilidad del profesional, sino es el "conocimiento exacto y reflexivo de las co-
sas" que mas convienen a la profesicrn. En otras palabras es aquella propiedad
que consiste en saberse asomar a la ventana de los asuntos que no son de nuestra
exclusiva especialidad, y apreciar debidamente que conviene hacer en bien de to-
dos. La conciencia se hermana aqui con la cultura de los hombres que tienen
en sus manos la oportunidad de acer.
6) La vieja discua-ion entre la teoria y la practica, ya felizmente superada,
prende de vez en cuando sus viejos sofismas en las actividades que, aunque pri-
meramente empiricas, ban forjado con el tiempo un conjunto de noveles teo-
rias basadas en multiples y elaboradas experiencias.
7) La bibliotecologia, nacida en la era de la democracia y a imperativos
de ista, ha surgido para organizar el saber acurmulado en el mais importante de
los instrumentos de la memoria social: la biblioteca. Y no solo surge esta insti-
tucion para preservar, como en el pasado, la herencia cultural recibida de las
generaciones precedentes, sino para difundir, democratizando el uso del libro,
los nuevos aportes del saber.
8) La cultura y el saber: dos manifestaciones del ser social que dan la
medida de su nivel de education, no se beredan de padres a hijos. Es necesario
que cada generation se disponga a retransmitirlas, comenzando la education del
nino, desde muy tempr-mo, cn un proceso que, dicho sea sin hiperbole, ya solo
termina con la muerte.








CUBA BIBLIOTECOLOGICA 55

9) La frase "la culture se respire" solo tiene sentido si la tomamos como
aquella estratificacin cultural yacente que hallamos al nacer y que here nues-
tros sentidos y nuestras facultades mentales en la primer etapa de la vida, de-
jando una huella indelible favorable a la asimilaci0n de los canones educativos
de la comunidad en que nos ha tocado crecer.
10) El aprendizaje de un oficio o de una profesi4n es, en la sociedad
modern, una part del process de adaptation al medio ambience cultural, y,
tratanidose de actividades relativamente nuevas, como las ciencias de biblioteca,
es un sintoma de nuestra capacidad para emproar dignamente el futuro.
11) Sin bibliotecas profesionalmnente bien organizadas, vale decir con un
regimen de subbibliotecas-que es to que prevalece entre nosotros-no hay es-
peranzas de independizarnos de la cultura forinea. La independencia economica
no seria mis que un simple slogan politico si no conllevase tambiin la forma-
cion national de nuestros hombres de ciencia y tecnologos, cosa literalmente
imposible si el pals no les ofrece los instrumentos adecuados a su labor.
12) El bibliotecario profesional es el anico que puede dar sentido a la
biblioteca. Otros profesionales de reputation pueden llevar mais o menos bien
su encomienda en una institution de esta clase; jams le darin una orientation
cientifica al trabajo.
13) Mis que el hibito de leer to que el bibliotecario debe contribuir a
formar es la conciencia de que la lectura es un medio para fin, no un pasatiempo.
Debemos hallar en el libro una respuesta a cada problema espiritual o material
de la vida; no un narc6tico contra las feas realidades de la existencia.













LIBROS


Como se hace una thesis doctoral. Manual de tecnica de la documentation cienti-
fica y bibliogr0fica, por Javier Lasso de la Vega. Segunda edition. Madrid.
Editorial Mayfe, 1958. 597 p.
Chavigny denomina, con acierto, propedeutica general a la ciencia de los
mitodos de trabajo del espiritu y la considera como una introduction obliga<
toria para todos los que quieran abordar con ixito la investigacion cientifica.
Este eminente educador francis, escribi6 un manual, muy conocido entre nos-
otros, para iniciar a los principiantes, con indicaciones preceptivas y consejos
tiles, en la ticnica del trabajo intelectual.
Con una finalidad mais especifica-e inspirindose sustancialmente en las
obras de Bernheim, Langlois, Seignobos y Fonck, modelos cla'sicos en el ginero,
--Garcia Villada public6 en Espana, hace algunos afios, una excelente "Meto-
dologia y critica historicas", destinada a servir de guia a todos aquellos que
se dedican a este tipo de investigacion. De otro caracter, pero tambien de inten-
cion didictica, Henri Capitant--reputado civilista frances-nos dej6 una librito
precioso, "La these de doctorat en droit", que contiene normas provechosas y
una selecta bibliografia orientadora, para ayudar a redactar sus tesis a los aspi.
rantes a la licenciatura.
Entre nosotros, nada existe en este orden de ideas, salvo el opusculo de Fran-
cisco C. Bendicente, "El metodo en la investigacion y exposicion de las mate.
rias econo'micas", cuyo contenido, adaptado a los alumnos de seminario de la
especialidad, responde esencialmente a la obra de Fonck "II metodo del lavoro
scientifico".
Llega en buena hora, pues, la importante obra del docto bibliotecario y do-
cumentalista de la Universidad de Madrid, que sirve de objeto a este comen-
tario, cuya primera edicion qued6 agotada poco tiempo despuis de aparecida.
No dudamos que la misma habri de ser recibida con viva simpatia y curiosidad
por parte de los estudiosos en general. La larga experiencia y autoridad profe-
stonal del autor-considerado boy en Espana como el publicista mis serio y
fecundo en las disciplinas bibliotecologicas-constituyen los mejores titulos de
garantia de este libro fundamental y 6nico en la bibliografia de lengua castellana.
La obra de Lasso de la Vega tiene la ventaja sobre la ani'loga de Paul Otlet
-de Corte rigurosamente tecnico, como se sabe--de hallarse escrita en estilo
ameno, "huyendo del libro tipo tabla de logaritmos", y nutrida de referencias
y anecdotas oportunas, calidades que la hacen accesible, no solo a los especia-
listas, sino tambiin a las personas de cultura general.
Para ello el autor ha tenido en cuenta, especialmente, el pnblico a que esti
dirigida la obra, constituido en su mayoria por estudiantes de origen latino, con
una formation distinta de los norteamericanos y otros europeos, sobre todo
alemanes, belgas e ingleses, habituados desde la escuela primaria a utilizar los
recursos de la biblioteca con los "project-class", ejercicios de "rediscovery" y
otras practical similares.
Entre nosotros el problema es distinto, pues tanto los alumnos de la es-
cuela primaria como los de la ensenianza superior, ignoran el manejo del cati'-
logo y los sistemas de clasificaci6n bibliografica mis en boga. En este sentido
nos parece oportuno renovar una vez mas nuestro anbelo de que las autoridades
educacionales incluyan en los planes respectivos, cursos elementales de biblio-







CUBA BIBLIOTECOL6GICA 57

teconomia para capacitar a los estudiantes en la compulsa de las fuentes de in-
formaci n, fichado simple, 1nsquedas bibliograficas, etcetera, vale decir, adies-
trarlos en el uso de todo el material erudito de que habri necesariamente de ser-
virse para sus investigations futures. Hasta tanto ello ocurra, la obra que co-
mentamos suplira con sus normas y consejos, la ausencia de clases practicas
sobre estas disciplinas.
Una sumarisima enunciacion de las materias de que trata el libro de Lasso
de la Vega dari idea del contenido del mismo. En la primera parte se refiere a
la investigacion cientifica y al problema del genio espaniol. La segunda versa
sobre las reglas y consejos de Ramon y Cajal y la tesis doctoral. Estudia dete-
nidamente las etapas diversas de su elaboracion: la election del tema, la tdcnica
del estudio y de la lectura, el plan, el metodo y la clasificacion bibliografica y
cientifica.
En la tercera y cuarta partes el autor se ocupa del papel que desempenia la
documentation en el trabajo cientifico y -enumera minuciosamente los centros
nacionales e internacionales especializados en esta actividad: Instituto de Biblio-
grafia de Bruselas, Federacion Internacional de Documentacion, Asociacion de
Bibliotecarios y_.Biblio~filos .de Espana, el Instituto Nacional de Racionaliza-
ciou i el"Trabajo, la Unesco y la International Standard Organization. Pasa
luego revista a los seminarios alemanes, el prestamo international de libros, las
universidades y la investigacion cientifica, los archivos, bibliotecas y museos.
La quinta parte del libro estudia el aspecto ticnico de la documentation y
los materiales necesarios para la misma, con referencia especial a la documen-
tacion en medicina, en la ingenieria y en la empresa. Por nltimo, en la sexta
parte, el autor analiza concretamente las etapas de la redaccion de la tesis, estilo,
formas de citar, impresion tipografica, correction de pruebas y el problema de
la propiedad intelectual. y requisitos que se exigen para el registro legal de la
misma. El capitulo final esti dedicado a la bibliografia y sus diferentes tipos,
obras de referencia de use indispensable para el estudioso y publicaciones pe-
riodicas.
No hay duda que el autor ha logrado felizmente los propositos fundamen-
tales de su libro: facilitar la busqueda de toda suerte de material cientifico entre
los diferentes paises y despertar el gusto por la investigacion y el cultivo de la
ciencia, fomentando las vocaciones y allanando en to posible los caminos y los
procedimientos tdcnicos.
Un ligero cotejo del indice de la primera edicion con el que corresponde a
la segunda, sefiala los nuevos capitulos que la enriquecen y las importantes co-
rrecciones, variantes y agregados que mejoran considerablemente el texto ori-
ginal.
Es igualmente alabable que el autor haya recogido las observaciones que
'formulamos en otra oportunidad acerca de algunas erratas y trocatintas, espe-
cialmente en to que hace al empleo de nombres propios y titulos de libros. No
obstante, es sensible--por la indole misma del libro, destinado a adoctrinar a
los principiantes--que subsistan pequenias fallas en el tecnicismo de las citas,
donde es dable advertir algunas vagas o incompletas por omision del titulo de
la fuente invocada o del lugar preciso de donde se ha extraido la referencia.
Pero estos detalles--es ocioso repetirlo-no afectan el merito sobresaliente
del trabajo de Lasso de la Vega, que es, por sobre todas las cosas, una guia eru-
dita; metodica, que recoge m6ltiples ensenianzas y conocimientos de caricter
practico, de provechosa consulta tanto para el bibliotecario como para el inves-
tigador, el estudiante en trance de redactar la consabida tesis como el estudioso
en general.
Domingo Buonocore







58 CUBA BIBLIOTECOLOGICA

E. U. Library of Congress. Subject Cataloging Division. Subject headings used
in the dictionary catalogs of the Library of Congress. 6 ed. Washington,
D.C., 1957. viii, 1357 p.
La area ingente cue realize la Division de Catalogacion por Materias de la
Biblioteca del Congreso se comprueba de un modo tangible con la apariencia
fisica de la nueva edition de su list de epigrafes, aparecida recientemente. Pu-
blicada a casi diez anos de distancia de la anterior, esta sexta edition incorpora
todas las adiciones y los cambios realizados en los epigrafes que aparecen en su
catilogo, hasta diciembre de 1955. La preparation del material, correccin de
pruebas impression de la obra ban tomato cerca de dos anos de labor continue,
o que nos puede dar una idea de la magnitude de la obra.
En su presentation, la sexta edicion nos ofrece dos novedades. Una de ellas
consiste en poner todas las referencias que acompanan a un epigrafe en columna,
una debajo de la otra, en vez de estar formando un solo pirrafo por cada tipo
de envio (indicados por los simbolos sa, x y xx). Esto contribuye enorme-
mente a la claridad del texto y facilita ver de una ojeada, si se hacen las marcas
correspondientes, qu6 referencias de y bacia el epigrafe ha hecho la biblioteca
que usa la obra. Como es natural, esto trae como consecuencia un aumento con=
siderable en la extension del material to que se ha querido contrarrestar, para
que no adquiriese un tamanio desmesurado, con la segunda novedad tipografica:
el texto esti impreso a tres columnas por pagina, en vez de dos, como la edicion
anterior, con to que el aumento total en el numero de paginas no pasa de 156,
a pesar de la gran cantidad de epigrafes nuevos y de las referencias puestas en
columna. Como resultado, los margenes de las paginas, especialmente el inte-
rior, son mucho ma's estrechos, y la columna central de las tres en que se di-
vide la pagina no tiene margen alguno.
El inconveniente que esto representa to sentiremos mucho mins vivamente
los usuarios extranjeros de la lista que los propios norteamericanos. A istos les
basta senalar con una pequenia marca a lipiz los epigrafes y referencias usados
y, si es necesario, las modificaciones locales en el uso de la lista, o las adiciones,
para to cual hay espacio suficiente en Jos margenes superior e inferior. Nosotros,
en cambio, estamos acostumbrados a escribir al lado de cada epigrafe usado su
forma correspondiente en Castellano, para to cual no queda apenas espacio en
los margenes de la obra. Unicamente usando una escritura casi microscopica he-
mos podido trasladar a nuestro ejemplar nuevo las traducciones al espaniol adop-
tadas en nuestra biblioteca. Es una fistima, pero suponemos que la nnica alter-
nativa hubiera sido publicar la obra en dos tomos, con el consiguiente aumento
de precio.
Sobre el contenido de la obra, poco podemos aniadir a nuestros comentarios
a la edicion anterior, publicados en "Los epigrafes en el catalogo diccionario".
A pesar de sus pocos defectos, sigue siendo la obra fundamental de consulta
para toda biblioteca que use el catilogo diccionario y cuya coleccion sea tan ex-
tensa o especializada que la lista de Sears no cubra sus necesidades. Estas listas,
y muy especialmente la de la Biblioteca del Congreso que estamos comentando,
siguen siendo la fuente principal de nuestra practica catalografica, mientras no
se compile una lista original en espanol, completa y correcta.
A pesar de las dificultades con que tropieza una institution de la magnitud
de la Biblioteca del Congreso para realizar cualquier cambio o modification
en su catalogo, to que implica la renovacion, de un gran nnmero de fichas, y que
to hace en muchos casos totalmente impracticable por razones economicas, se
nota en cada nueva edicion uin intento de modernizar algunos de los epigrafes
ya usados, aparte de los que se Crean continuamente para responder a las nuevas
necesidades de la ciencia y de la ticnica. En la nltima edicion, por ejemplo, se
ba cambiado Advertising, Art in por Commercial art, frase de uso corriente y







CUBA BIBLIOTECOL6GICA 59

much mas sencilla y direct que la anterior. Buying se ha convertido en Pur-
chasing, crei'ndose al mismo tiempo nuevos epigrafes por tipos de compras, tan
importantes en la vida actual como Government purchasing e Industrial pro-
curement. Tambin muy acertada ha sido la substitucion del epigrafe Associa-
tion and associations, que agrupaba un concepto abstracto con un concepto con-
creto, aunque vago. La primera parte ha sido reemplazada por Social groups,
en to que concierne at estudio sociologico del terra y por Freedom of association
en su aspecto de derecho politico. La parte concreta del tema va ahora en Asso-
ciations, institutions, etc., de caracter general, y otros tipos de asociaciones por
su nombre especifico.
No hemos tenido tiempo todavia de hacer un cotejo completo de la altima
edicion con la anterior, pero por to que acabamos de senialar se desprende que
lenta pero constantemente la lista va eliminando algunas de las inconsistencies,
terminologias anticuadas y otros fallos que distintos estudiosos de la materia
habia senialado. La aplicacion de las indicaciones practicas sentadas por David
J. Haykin en su obra "Subject headings; a practical guide" y en el codigo para
la asignacion de epigrafes en que estaba laborando activamente cuando le sor-
prendio la muerte, ha contribuido notablemente a esta mejora. Es de esperar
qu la Biblioteca del Congreso prosiga y termine la obra del ilustre desaparecido,
para seguir orientando con su lista, cada vez ma's completa y mejorada, a todas
las bibliotecas que signer su ejemplo.
Carmen Rovira

Kapsner, Oliver L., O.S.B. Catholic subject headings; a list designed for use
with Library of Congress Subject headings or the Sears List of subject
headings. 4. ed., with an appendix on names of saints. Collegeville, Minn.,
St. John's Abbey Press, 1958. xxi, 418 p.
Cinco anios despues de publicada la 3a. edicion de esta obra, comentada en
las paginas de CUBA BIBLIOTECOLOGICA en su nnmero de octubre-di-
ciembre de 1954, aparece la cuarta edicion, muy ampliada y mejorada, esfuerzo
magno del sabio monje benedictino, excelente bibliotecario y catalogador, Padre
Oliver L. Kapsner, O.S.B.
El hecho, anotado en el prefacio, de que la edicion anterior quedara ago-
tada a menos de un afio de su publication, indica el interns despertado por la
obra y su utilidad para las bibliotecas catolicas norteamericanas, en pleno auge
en los 6ltimos tempos. Por las mismas razones que senalbamos hae cuatro
anios, y muy particularmente por la tradition catolica de nuestra cultura, la
consideramos tambiein de gran interns Para nosotros.
La obra se nos presenta muy mejorada en su aspecto fisico, pues aparece
impecablemente impresa en multilith, con unos tipos muy claros y legibles,
mientras que las ediciones anteriores eran mimeografiadas. El text de la list.
a dos columnas, sigue exactamente el modelo de la lista de la Biblioteca del Con-
greso, comentada mas arriba. La mayoria de los epigrafes va acompanada de
su clasificacion correspondent, seg'n las tables de Lynn, que modifican la cla-
sificacion de la Biblioteca del Congreso en to que se refiere a religion, y las de
Walsh, que modifican la clasificacion de Dewey.
La lista esti' concebida para set usada como suplemento de la lista de la
Biblioteca del Congreso en todos los epigrafes que se refieren a teologia cato-
lica, la Biblia, derecho canonico e historia de la Iglesia. En algunos casos, subs-
tituye el epigrafe de L. C. por otro mas apropiado a la terminologia catlica
(Eucharist en vez de Lord's Supper) ; en otros :hace el asiento directamente bajo
to que la Biblioteca del Congreso usaba como subepigrafe, por considerar inne-
saria la primera parte (Missions en lugar de Catholic Curch-Missions) y en
muchos casos crew nuevas subdivisiones, o epigrafes nuevos.







60 CUBA: BIBLIOTECOLGICA

Algunas importantes modificaciones a ciertos epigrafes de la L. C. aparecen
por vez primera en esta edition, aparte de los ya senialados en nuestra critica a
la edicion anterior. El epigrafe. Christian art and symbolism, que incluia dos
temas relacionados pero distintos-y que traducido al espanol nos daba el mal-
sonante Arte y simbolismo cristianos-ha sido dividido en dos: Christian art
y Symbolism, Christian, cada uno de ellos perfectamente claro y definido, pues-
to que las dos cosas no tienen necesariamente que tratarse al mismo tiempo. Otro
epigrafe largo y desafortunado, Monasticism and religious orders ha sido tam-
bien dividido en dos: Monasticism, que se refiere a la forma de vida moni'stica,
contemplativa, en comunidad; y Religious orders, que se refiere a la expresion
externa y a las actividades de las comunidades religiosas. Creemos que estas dos
modificaciones, entre otras, son tan acertadas que debieran set adoptadas sin de-
mora por la propia Biblioteca del Congreso.
Una de las caracteristicas mais tiles de la obra que estamos comentando es
el gran numero de definiciones y explicaciones con que aclara el significado y
alcance de muchos epigrafes. T ambien resulta de suma utilidad la lista de nom-
bres de santos en su forma inglesa, latina y verni'cula, que aparece Como un
apendice de la obra a partir de .la edicion anterior. Recordamos a nuestros lec-
tores que el P. Kapsner es partidario de iniciar el asiento de los nombres de
santos, tanto cuando estain considerados como autor como cuando van como
materia, bajo su nombre de pila en su forma mis conocida en ingles (entre nos-
otros seria en espanol) en vez de seguir la regla de la A.L.A. que asienta algu-
nos bajo su nombre en latin, otros bajo su nombre vernaiculo y otros, final-
mente, bajo su apellido.
La obra incluye una extensa lista de autoridades consultadas, tanto en obras
de referencia en general como en obras de bibliotecologia. La autoridad de estas
Fuentes, asi como el saber y la experiencia del compilador, que ha consultado
asimismo la opinion de las principales bibliotecas catolicas de los Estados Uni-
dos, no dejan lugar a dudas acerca de la importancia de esta lista especializada
de epigrafes catolicos.
Carmen Rovira

Colegio Provincial de Arquitectos de la Habana. Biblioteca. Catdlogo. Habana,
Tipografia Costales, 1958.68 p.
Con un prologo que firman Alfonso Lopez Saldania, Estacionario y Arq.
Vicente de Castro Jones. Bibliotecario (aunque no se aclara -si el profesional de
biblioteca es el Estacionario o el arquitecto que firma como Bibliotecario) acaba
de llegar a nuestras manos un, ejemplar del Cati'logo de la Biblioteca del Colegio
Provincial de Arquitectos de la Habana.
Las personas que se han responsabilizado con la publication del trabajo
demuestran que conocen "las mis modernas normas de catalogacion y clasifi-
cacion" (segnn reza el Prologo). Hecho en forma estrictamente alfabetica, se
limita exclusivamente a presentar la parte de materia del cati'logo, siguiendo la
ordenacion de los epigrafes, con algunos envios o referencias, v.gr. CONCUR-
SOS (vease EXPOSICIONES). Se echa de ver la falta de la parte de autores,
indispensable para conocer ri'pidamente que libros posee la biblioteca escritos
por un mismo autor.
La description de los libros es excelente. Se ve que los autores del cati'logo
(digi'moslo de una vez: los catalogadores) han seguido practicas modernas, al
menos en t4rminos generals. Algunos errors saltan a la vista; por ejemplo, la
Constitucion de la Republica de Cuba se indiza bajo Cultural, S.A., ed., cuan-
do solo a Cuba, como nation. puede atribuirse la paternidad de la obra, no
siendo Cultural, S.A. otra cosa que el editor financiero. Curioso error si se tiene
en cuenta que los catalogadores demuestran conocer los autores corporativos..







CUBA BIBLIOTECOL6GICA 61

Profesionalmente hablando merece toda clase de elogios el trabajo del Co-
legio Provincial de Arqnitectos. Deja bien atris la ipoca de los viejos catalogos
impress editados en Cuba, que mis se asemejaban a la list de un almacin de
viveres que a una relation de libros.
Una nltima observation. La frase Indice Bibliogrifico puesta al principio
del Prologo debiera decir mejor Indice, porque de otro modo luce Como si se
presentase una bibliografia.
J. Aguayo

Cuba. Institute Nacional de Cultura. Catdlogo de la Biblioteca de Arte. Habana.
1958. 39 p.
Con la cuidadosa y elegante presentation tipografica a que nos tiene acost
tumbrados el Instituto Nacional de Cultura, acaba de aparecer el Catalogo de la
Biblioteca de Arte instalada en el Palacio de Bellas Artes. El catalogo ha sido
editado por la Dra. Isabel Seijo, Directora de la Biblioteca y graduada de la
Escuela de Bibliotecarios de la Universidad de la Habana, y a ella se debe la
calidad profesional que tiene la obra.
La list esti ordenada alfab0ticamente por materials, segn los epigrafes del
catalog diccionario de la institution. A pesar de que ista es la ordenacion mas
6til a la mayoria de los lectores, hubiese sido conveniente incluir al final un in-
dice alfabetico de autores, que remitiera a la section principal por materials. La
description de las obras es, por to general, correcta, con algunos pequefios erro-
res, en su mayoria tipogrificos.-
Los epigrafes usados para las distintas materias siguen las reglas general-
mente adoptadas en la catalogacion modern. Por tratarse de una coleccion es-
pecializada, la mayor parte de ellos empieza con las palabras Arte, Escultura,
Pintores, Pintura. P'or esta razon nosotros hubiisemos preferido la forma di-
recta Expresionismo y Futurismo, por ejemplo, en vez de Arte expresionista y
Arte futurista. En cambio, por exception, se usa el epigrafe Cubismo y no Arte
cubista. El uso de referencias cruzadas minimiza el anterior inconveniente.
El agrupamiento de las monografias y biografias de artists individuals
bajo epigrafes tales como Artistas espanoles, Pintores holandeses, Escultores
griegos, etc., es admisible en este catalogo porque la biblioteca es todavia peque-
na. Ma's adelante sera aconsejable reservarlos para las biografias colectivas, y
poner los artistas individuales bajo sus nombres respectivos.
Queremos senalar a los editores de esta obra, merecedora de elogios, un error
que seguramente pasari inadvertido para muchos: el cuerpo del catalogo va en-
cabezado por la frase "Catalogo clasificado por materias", cuando de to que
realmente se trata es de un catalogo alfabdtico por materias. El catalogo clasifi-
cado como todos saben, es el que sigue el orden l6gico de un sistema de clasifi-
cacion, bien sea el decimal u otro cualquiera, to que no ocurre en la obra que
estamos comentando.
Hace algunos anios se discutia mucho la utilidad de los catalogos impresos
de bibliotecas y, en los Estados Unidos especialmente, se consideraban definiti-
vamente superados por los catalogos en fichas. Recientemente la opinion vuelve
a inclinarse a favor de ellos, pues no hay duda que contribuyen a dar a conocer
ampliamente el contenido de una coleccion. Su mayor inconveniente, cuando
se trata de bibliotecas de rapido crecimiento, consiste en que el catalogo impreso
deja de star al dia desde el mismo moment de su aparicion. Esperamos que el
Instituto Nacional de Cultura mantenga el suyo al corriente mediante sucesivos
suplementos, para dar a conocer dentro y fuera de Cuba una de las pocas biblio-
tecas especializadas con que cuenta nuestro pais.
C. Rovira













LITERATURE PROFESSIONAL


En el numero correspondiente a enero-marzo de 1958 del Boletin de la
Asociacion Colombiana de Bibliotecarios aparece una nota sobre el nnmero de
enero-diciembre de 1957 de CUBA BIBLIOTECOLOGICA. Agradecemos a
su autor, Luis Florin, las amables frases que nos dedica y felicitamos a nuestros
colegas colombianos por el magnifico esfuerzo que estin realizando con la pu-
blicacion regular de su Boletin, tarea bastante irdua en' nuestros medios, comp
sabemos por experiencia.



Hemos recibido los tres altimos nnmeros de "El libro y el pueblo", revista
bimestre editada por el Departamento de Bibliotecas de la Secretaria de Educa'-
cion Publica de Mexico. De caracter mis literario y bibliografico que bibliote,-
cologico, contiene sin embargo muchas informaciones acerca de los. autores me;
xicanos e hispanoamericanos en general, asi como criticas de libros, que pueden
resultar interesantes para nuestros bibliotecarios.



El "Boletin de la Unesco para las bibliotecas" del mes de julio, tiene, como
de costumbre, varios trabajos de gran interns. Entre ellos se destaca el articulo
de Robert L. Collison, bibliotecario inglis, titulado "El examen de conciencia
del bibliotecario", que todo bibliotecario debiera leer, y "La conservation y la
protection de libros, revistas y periodicos en las regiones tropicales", por Wilfred
J. Plumbe, bibliotecario de Nigeria, con muchos consejos aplicables a las biblio-
tecas de nuestro pals.



El Boletin del Comite de Archivos de ia Comision de Historia del Instituto
Panamericano de Geografia e Historia, en su numero de abril proximo pasado
(publicado en la Habana), ha reproducido un articulo de Cesar Real de la Riva,
Director de la Biblioteca Universitaria de Salamanca, titulado Normas para la
ctalogacion de manuscritos. Este trabajo, tomado de la Revista de Archivos, Bir
bliotecas y Museos (Madrid), contiene una interesantisima exposition sobre el
modo de proceder en la description de los manuscritos, to mismo en los de auto-
res conocidos que en los ancnimos. Aunque referidas sus normas a las incluidas
en las Instrucciones para la Redaccion del Catalogo Alfabetico de Autores y
Obras Anonimas en las Bibliotecas Pdiblicas del Estado (2T ed., 1941), publi-
cadas por el Estado espaniol, el trabajo (de ocho piginas) tiene un gran interest
para todos los bibliotecarios que se vean precisados a cataloger manuscritos.














NOTICIAS Y COMENT'ARIOS


Hemos recibido de la Unesco el Informe de la Biblioteca Publica Piloto de
Medellin en su terceraniversario (oct.' 1954 oct. 1957), por su Director, Julio
Cisar Arroyave. De el tomamos algunos datos interesantes:
La Biblioteca llego en abril de 1957 a un million de lectores. El numero de
libros clasificados y catalogados alcanza a 37,000. El personal de la Biblioteca
esta formado por 24 personas, incluyendo profesionales y empleados subalter-
nos. Adems de la Biblioteca Central, posee ya trees sucursales. Se han organi-
zado gran numero de actividades culturales. Se ha prestado ayuda para la orga-
nizacion de un buen numero de bibliotecas y se han realizado cursillos de capa-
citacion para bibliotecarios de aldeas, plane.ndose que a fines de 1958 el Depar-
tamnto de Antioquia contara con 30 bibliotecas de aldeas.



La Federation Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios esti organi-
zando una reunion, que tender lugar el anb' proximo en Londres o en Paris,
para discutir la coordination international de las reglas de catalogacion. Este
estudio, que puede ser de gran trascendencia para el futuro de la catalogacion,
esta siendo posible gracias a un donativo del Council on Library Resources, Inc.,
de los Estados Unidos, que preside Mr. Werner W. Clapp.



El Council on Library Resources, Inc., ha concedido un donativo de
$55,000.a la Bib lioteca del Congreso de los Estados Unidos para llevar a Cabo
durante un ano un proyecto piloto de "catalogacion en la fuente", "de primera
mano", o preliminary. El plan consisted en cataloger 1,000 libros de diversos
editores a partir de sus pruebas de pigina, y remitir la ficha completa a la casa
editora, para que la incluya en la propia obra, bien sea en el reverso de la por-
tada, el colon, o cualquier otro lugar que consider convenient. De este modo
la biblioteca que adquiera el libro no tender mais trabajo que reproducir la ficha
catalografica, de acuerdo con sus necesidades. Al mismo tiempo, se nombra una
comision que estudiari el efecto que el nuevo sistema tiene en la labor de las
bibliotecas, la forma en que es recibido, su influencia en el costo de la catalo-
'geion, etc., para determiner si el experimento tiene axito y debe continuarse.



En San Francisco, California, tuvo lugar la 77 Conferencia Anual de la
American Library Association. Ms de 4,000 colegas norteamericanos y algu-
nos de otros paises -asistieron a las sesiones que se efectuaron del 13 al 19 de
julio;' con el tema "Responsabilidades internacionales de la A.L.A." En varias
oportunidades los asistentes destacaron la importancia de la cooperation inter-
nacional en materia de bibliotecas mediante el uso de becas y' el intercambio de
estudiantes; bibliotecarios y profesores de biblioteconomia.







64 CUBA BIBLIOTECOLOGICA

En una de las sesiones, Marietta Daniels, de la Union Panamericana, se re
firi. a la ensenanza de la bibliotecologia en Latinoamerica, senalando que es
muy dificil llegar a conclusiones de caricter general, por la gran variedad de
problems y de niveles de desarrollo alcanzados por los distintos passes. En otra
sesion de la Seccion de Catalogacion y Clasificacion, dedicada a tratar acerca del
codigo para la asignacion de epigrafes, la Sra. Maria Teresa Chavez, de Mexico,
trato acerca del modo de traducir los epigrafes en ingles a sus equivalentes Cas-
tellanos. En la misma session Richard S. Angell, de la Biblioteca del Congreso,
inform acerca del progreso en la confeccion de un codigo de epigrafes, afir-
mando que la Biblioteca del Congreso proseguiri la labor iniciada por David
J. Haykin, recientemente fallecido.
Otros muchos temas de interns fueron tratados, cuya simple enumeracion
alargaria demasiado esta nota. La prxima reunion tendril Lugar en Washington,
en junio de 1959.



En el "Diario de la Marina" del dia 13 de julio proximo pasado, y en la
section "Actividad cultural" que redacta Adela Jaume, apareci6 reproducida y
comentada muy elogiosamente una Carta que nuestra companera Dra. Esther
Ma. Mencia Bravo le envi6, con motivo de una campana Pro Defensa del Libro
y en pro de la aprobacion de la Ley Santovenia, en que se declara libre de dere-
chos e impuestos al libro y se establecen medidas en pro de la production im-
presa cubana.



En el mes de agosto de 1943, pace ya quince anos, apareci6 la primera edi-
cion del libro del Dr. Jorge Aguayo, Manual practico de clasificacion y cata-
logacion de bibliotecas. Su autor, muy conocido en el extranjero por sus nume-
rosos trabajos sobre esa especialidad, es un infatigable colaborador de nuestra
revista. CUBA BIBLIOTECOLOGICA, que tanto debe al entusiasmo del
Dr. Aguayo, desea dejar constancia de la importancia que ha tenido el texto
del colega en la formation de muchos bibliotecarios de habla espanola.



DOMINGO BUONOCORE

CUBA BIBLIOTECOLOGICA se ve honrada en este nnmero con la co-
laboracion de uno de los mis destacados publicistas en el campo de la biblio-
logia y bibliotecologia hispanoamericanas. Dificilmente habri un solo bibliote-
cario en los paises de habla espanola que no haya tenido en sus manos algunas
de sus valiosas producciones.

Decano de la Facultad de Ciencias Juridicas y Sociales y Profesor en ista
de Derecho Administrativo de la Universidad Nacional del Litoral (Santa Fe,
Argentina), nuestro colaborador es tambiin Director de Biblioteca en la propia
Facultad. Su copiosa produccion-casi no transcurre un solo mes sin que nos
ofrezca una nueva contribution prof'esional-no cabria en los limites de esta
nota. Por ello vamos a destacar solamente: Elementos de bibliotecologia (tres







CUBA BIBLIOTECOL6GICA 65

ediciones), Vocabulario bibliogrdfico (1952), El mundo de los libros (1955),
Bibliografia literaria y otros temas sobre el editor y el libro (1956) y Temas;
de pedagogia universitaria (1957).

En su primera serie, cuando CUBA BIBLIOTECOLOGICA era el 6rgano
de la Asociaci6n Nacional de Profesionales de Biblioteca, el Dr. Jorge Aguayo
public6 en la revista una nota critica sobre el Vocabularies bibliografico, rara avis
en el campo de los estudios de la profesi6n.

Con el trabajo del Dr. Buonocore iniciamos la inclusion de ensayos indditos
de autores extranjeros de reconocida reputation, y esperamos que el espacio nos
permita publicar otros trabajos en los nnmeros siguientes.












PUBLICACIONES RECIBIDAS

CUBA BIBLIOTECOLOGICA agradece el envio de las siguientes public
caciones:
Asociacion Colombiana de Bibliotecarios. Boletin. vol. 2, no. 1, ene-marzo.19$8.
Asociacion Costarricense de Bibliotecarios. Boletin. t. 1, no. 9, marzo 1958.
Asociacion Cubana de Bibliotecarios. Boletin. -vol. 310, no. 4 marzo 1958.
Boletin de la Unesco para las Bibliotecas. vol. 12, ino.-7, jui: 1958.
Bookbird; international children's book bulletin. no. 3, jul. 1958. Munich,
International Youth Library.
Companhia de Seguros de Vida "Providencia do Sul". Biblioteca. P5rto Alegre.
Bibliografia de obras de biblioteconomia e referencia. Porto Alegre, 1958.
25 p.
Cuadernos de meteorologia. ano 1, no. 4, oct. 1957. Santa Clara, Universidad
Central "Marta Abreu'.'.
Cuadernos hispanoamericanos. no. 88, abril 1958. Madrid.
Federacion Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios. Actes du Conseil de
la F.I.A.B., 23e. session. Paris, 23-26 septembre 1957. La Haye, Martinus
Nijhoff, 1958. 192 p.
Floren, Luis. El intercambio scientific y documentation del CINVA. Ed. preli-
minar. Bogota, 1958. 15 h.
El Libro y el pueblo. no. 32, nov.-dic. 1957; no. 33, ene.-feb. 1958; no. 34,
mar.-abr. 1958. M6xico, Depto. de Bibliotecas de la Secretaria de Educa-
cion Publica.
El Noticiario; publication mensual de divulgacion literaria y variedades. ano
19, no. 246, jun. 1958; no. 247, jul. 1958; no. 248, ago. 1958. San
Josi, Costa Rica.
Suplemento bibliografico de Turrialba. vol. 8, no. 1, enero-marzo 1958. Tu-
rrialba, Costa Rica, Instituto Interamericano de Ciencias Agricolas.

Donativo de la Embajada de los Estados Unidos:
Baruch, Bernard M. Una filosofia para nuestro tiempo. Buenos Aires, Agora,
1956. 93 p.
Beke, Laszlo. Diario de Budapest, octubre de 1958. Buenos Aires, Agora,
1956. 123 p.
Dallin, David J. Espionaje soviitico. Buenos Aires, Agora, 1956, 123 p.
Eberle, Irmengarde. Descubrimientos medicos modernos. Buenos Aires, Ago-
ra, 1957. 124 p.
Friedrich, Carl J. La nueva imiagen del hombre comnn. Buenos Aires, Agora.
1957. 254 p.
Gabriel, Ralph H. El derecho de gobernar; cartas federalistas. Buenos Aires,
Agora, 1957. 219 p.
Menken, Jules. Economic y rearme. Buenos Aires, Agora, 1956. 127 p.
Pearson, Lester B. La democracia en la political mundial. Buenos Aires, Agora,
1957. 125 p.






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CUBA BIB IOTECOLOGIC A Organo oficial del Colegio Nacional de Bibliotecarios Universitarios Redaccin y Administracion: Call 27 No. 663 -Vedado, Habana, Cuba Apartado 3268 DIRECTORA: Dra. CARMEN ROVIRA El Colegio Nacional de Bibliotecarios Universitarios fue constituido de acuerdo con la Ley No. 4 de 13 de noviembre de 1944, que dispose la colegiaci6n de los professionals universitarios. El Colegio se constituy6 oficialmente con fecha 31 de mayo de 1955, y sus Estatutos se publicaron en la Gaceta Oficial de la Republica de Cuba del dia 15, de: julio del mismo ano. El Colegio Nacional de Bibliotecarios Universitarios agrupa en su seno a todos los bibliotecarios graduados en ]a Escuela de Bibliotecarios de la UJniversidad de la -Habana y en los Cursos de Tecnica Bibliotecaiia (1946.1952) de la Escuela de Verano en ]a propia Universidad. EstA regido por un Comit6 Ejecutivo; formado en la actualidad por las personas siguientes: Blanca Rosa Sanchez, Presidenta; Ana Rosa Nnez, Vicepre identa; Maria Iglesias, Secretaria; Maria de los Angeles Acosta, Vicesecretaria; Evidia Blanco, Tesorera; Maria -Victoria Morales, Vicetesorera; Carmen Rovira, Estela Giroud, Miriam Tous (Vocales). CUBA BIBLIOTECOLOGICA se publica trimestralmente. Precio de suscripcio'n: $1.50 al ano. N6mero suelto: $0.50. ,Los miembros del Colegio Nacional de Bibliotecarios Universitarios 'tienen derecho a recibir gratuitamente la revista. La responsabilidad de los articulos firmados recae(exclusivamente sobre sus autores. E1 Colegio Nacional de Bibliotecarios Universitarios y la Direcci6n de la revista se hacen responsables solamente de los editoriales, informaciones y notas sin firmar. CUBA BIBLIOTECOLOGICA solicit cane con publicaciones similares, nacionales. y extranjeras. Los articulos que aparccen en CUBA BIBLIOTECOLOGICA se encuentran indizados en Library Literature y en Contents in Advance. Los materials de este n6mero se entregaron a la imprenta con fecha 22 de septiembre de 1958. IMPRENTA DE LA UNIVERSIDAD DE LA HABANA-

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P/itoia/ A los ocho anos de establecida en Cuba la profesion universitaria de bibliotecario, parece que va siendo ya necesario aclarar dos cosas fundamentales que afectan al porvenir de la profesion y a los principios en que se basan las normas del ejercicio professional. En primer lugar se irmpone respetar el derecho a la pernianencia en el trabajo adquirido con prioridad a la existencia de la Escuela de Bibliotecarios de la Universidad de la Habana, siempre y cuando tal derecho conlleve como condicion el ejercicio efectivo de una actividad profesional. En otras palabras, debe respetarse a los bibliotecarios en ejercicio, pero no a los que detenten el puesto en comision, desempenando actividades no profesionales. En segundo lugar, se debe luchar porque las corporaciones sabias, las asociaciones dedicadas al fomento del bienestar social, los colegios profesionales, los de ensehanza en cualquiera de sus grados, las logias masonicas, etc., limiten el uso de la palabra bibliotecario a aquellos casos en que real y efectivamente --y con adecuada remuneracion-se ejerzan a plenitud las funciones del cargo. Consecuentemente, las personas que dentro de las juntas de gobierno de sociedades e instituciones tengan la encomienda de supervisar el funcionamiento y la Buena marcha de la biblioteca, solo podran llevar el nombre de bibliotecario si ejercen las funciones efectivas del cargo y perciben un sueldo que corresponda a su categoria y estudios profesionales. Es fdcil apreciar, por la consulta de directorios de las bibliotecas de los paises latinoamericanos, el gran numero de instituciones dirigidas por llamados "bibliotecarios'' que, ni son profesionales de la carrera, ni perciben ingresos por el ejercicio del cargo, las mas de las veces desempenado solo por estacionarios o cuidadores. En realidad, la nomenclatura adecuada para esas personas seria la de vocal de biblioteca, porque su intervention las mks de las veces se reduce a llevar a la junta directiva de la sociedad o institution to que su "leal saber y entender" le dicta acerca de la manera como estas entidades deben fomentar sus bibliotecas. Procede tambien destacar que ninguna persona tiene derecho a atribuirse titulo de profesion que no ha estudiado. Nadie que no sea graduado en medicina puede hacerse llamar medico, como nadie que no sea graduado en asistencia social puede hacerse llamar trabajadlor social. Igual podemos decir del optometrista, farmaceutico, abogado, etc. jPor que el bibliotecario ha de tolerar la competencia profesional, aunque no sea ma's que nominal, de los que, en realidad.

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40 CUBA BIBLIOTECOLOGICA no son mas que vocals de biblioteca de las sociedades e institutions del pas? Delimitense en Buena hora las functions del vocal y otorguesele a este el titulo que se quiera; pero nunca el de bibliotecario. No debe interpretarse to que antecede como un afdn exclusivista, ni critica irresponsable a los colegios profesionales, sociedades regionales, corporaciones sabias, etc., que tienen tradicionalmente entre los cargos de sus juntas directivas uno llamado Bibliotecario, reliquia de otros tiempos cuando no se soinaba. todavia que este titulo se convertiria, siguiendo-la tendencia modern a la especializacin, en una verdadera y distinta profesin universitaria. No se trata de casos de intrusismo profesional, puesto que estos supuestos bibliotecarios no realizan labored propias de la profesian, ni perciben por ello remuneracion alguna. Se trata, simplemente, de poner las cosas en su lugar. Esperamos de la comprensin y cooperation de las entidades que se encuenIran en este caso, y muy especialmente de los colegios profesionales que tan celosos se han mostrado siempre de los derechos de sus miembros, que at sehalar nosotros esta anomalia se tomen las medidas necesarias para superar el anacronismo que represent que un arquitecto, un abogado, un medico, etc., ostente, por un peraodo ms o menos largo, un titulo que correspond a una profesin universitar a ajena por com'pleto a la suya propia.

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MISION DEL LIBRERO Por Domingo Buonocore El oficio de librero tiene una bonrosa tradicion y goz6, en todos los tiempos, de fama como uno de los quehaceres mais nobles y tiles del hombre. ;P'ero, que es, ante todo, un librero? En el sentido recto y literal del vocablo, librero es el que tiene por oficio vender libros. Asi to define escuetamente el diccionario acad6mico. Es evidente que, por encima del concepto de mero comerciante, se ha visto siempre en esta profesion un lado cultural que la enaltece y le atribuye un contenido y una significacion de prestigio y dignidad que no tienen los otras actividades mercantiles. El librero es tan antiguo como el libro mismo, aunque su mision como intermediario entre el autor y el lector haya variado un tanto en el curso de la historia, de acuerdo con ia forma y naturaleza de la mercancia objeto de tri'fico y la mayor o menor abundancia de ella. Conviene recordar, en efecto, que el libro primitivo--consistente en tabletas de madera, de barro o de metal, rollos de papiro o pergamino, todos manuscritos-en nada se parecia al libro de boy, conjunto de hojas de papel impresas y encuadernadas en forma de volumen. Y por ello, como es de imaginarse, las librerias de antanio-muy distintas a las del tiempo actual-ofrecian una fisonomia caracteristica, con sus paredes divididas en pequenos casilleros, semejantes a la estructura de un palomar, para guardar los rollos, esto es los libros, acostados horizontalmente. Eso explica que Marcial, el celebrado poeta Latino, en un rasgo de ingenio y buen humor, Ilamara nidos, en sus epigramas, a las librerias de su ipoca. Tambien, como se comprenderi' fa'cilmente, las tareas profesionales del librero antiguo y del librero contempori'neo, habri'n tenido que ser, por fuerza, diferentes. En Roma, con la palabra librarius y en Grecia con la expresion equivalente de bibliopola, se designaba Canto al copista, esto es al que bacia la escritura material del rollo al dictado, como al vendedor del mismo. Originariamente, pues, los trabajos del comerciante (librero) y del industrial de libros (editor), que boy constituyen dos actividades especificas bien distintas e independientes, estaban refundidas en una sola persona: el librero, artesano y negociante del libro. En el siglo XV, con el desarrollo del humianismo, la invencion de la imprenta y el empleo del papel como materia prima, los libros adquieren la forma que conocemos y se multiplican prodigiosamente. Italia, que habia sido el principal centro editorial durante la Edad Media, mantiene y acrecienta el seniorio de esta tradicion. Dos ciudades ilustres: Florencia, cuna del helenismo cli'sico y de la Academia Platonica y Venecia, sede del memorable taller impresor de Aldo Manucio, producen las mais bellas ediciones. Y con ellas surgen los primeros y verdaderos libreros de la historia y aquellos geniales bibliotecarios renacentistas de que nos habla Ortega y Gasset, grandes cazadores de libros, astutos y tenaces. Imagen de ese especimen de librero humanista fu6 el florentino Vespasiano da Bisticci, el ma's famoso de su tiempo, que nos leg6 un delicioso libro de memorias, en cuyas pi'ginas desfilan, en recuerdos y anecdotas, muchos de sus clientes y amigos, todos ellos grandes personajes de las Tetras y de las artes.

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42 CUBA BIBLIOTECOL6GICA Es posible que en esta simpatica y extrana figura de librero antiguo, con mucho de artista y de erudito y algo de mercader, habria pensado Gregorio Maranon cuando afirm6, en cierta ocasion, que el librero es el prototipo de la felicidad. Recuerda, en efecto, que hace algunos anos, hallandose de visita en Estados Unidos, un periodista tuvo la ocurrencia-de preguntarle qui hubiera querido ser, de no haber sido medico, a to que contesto, sin vacilar: librero, librero de libros raros. "Officio-agrega el egregio pensador-que tiene todas las delicadezas de una elevada artesania y todas las complicaciones de una finisima ciencia". Anatole France y. el novelista Carlos Dickens nos ban. dejado, en piginas inmortales,_ la semblanza del clasico librero anticuario de Paris y de Londres, del librero avaro de sus riquezas, de vocation y de sacrificio, que hace de la tienda so biblioteca y de la profesion mercantil un sacerdocio de bibliofilo. Nosotros no nos ocuparemos de el, para referirnos brevemente at tipo de librero comun, que esti al. servicio del gran pnblico lector, y del librero especializado en la venta de libros de una rama determinada de conocimientos. El primero, por to general, es un empleado que ha hecho su formation profesional bajo la tutela de un colega de mayor edad y experiencia. Muchas veces suple, de esta manera,. y con un poco de sagacidad e inteligencia, la falta de cultura, de t0cnica y discipline en el oficio. Pero esto no basta, claro est4. Hoy todos reconocen. la necesidad de una escuela de libreria para que en ella, tanto el librero propietario como eldependiente, puedan adquirir un minimo de adiestramiento profesional. En Europa, como se sabe, existen cursor organizados de especializacion libreril. Alemania fund en Leipzig-famoso centro editorial-la primera escuela de libreros en 1884, modelo de muchas otras que luego se establecieron en el mismo pals. En Francia "Le Cercle de la Librairie" inauguro la ensenanza profesional en el ano 1909 y los cursos revisten doble caracter: unos de capacitacion y aprendizaje para los aspira-ntes y otros superiores-de perfeccionamiento y especializacion para aquellos que han obtenido el titulo elemental. En Espana, recientementc, el Instituto Nacional del Libro ha reglamentado, siguiendo los ejemplos anteriores, la carrera professional. Entire nosotros, en 1943, por iniciativa del destacado hombre pnblico, doctor Tomas A. Le Breton, .se inaugdr6en Buenos Aires una escuela para libreros pero, desgraciadamente, el ensayo no di6 los resultados que se esperaban. EL librero cabal es rucho ms que un mero comerciante. Y bien se sabe que el primer deber de este-deber de itica profesional-consiste en conocer la calidad del producto que vende. Y la calidad del libro-precisamente por ser fruto de la inteligencia del hombre-no se aprecia y valora, si quien to ofrece no senate amor por esta noble mercancia e interns por difundirla. El librero, pues, 'debe hallarse-poseido de un claro espiritu social en el ejercicio de su ministerio. Debe persuadirse, en una palabra, de que el constituye un agente activo de colaboracion y guia para el public, a quien asesora, en no pocos casos, oentandolo en sus lecturas. Ello exige, naturalmente, cierta responsabilidad intelectual y conocimientos bibliograficos, literarios historicos. iCmo lograr estas aptitudes? Hasta tanto no se establezca sobre bases serias un regimen de ensenanza profesional; esta omision y deficiencia tal vez podria subsanarse parcialmente por virtud del influjo educador de un contacto mis frecuente entre el librero y el autor, elementos que hoy viven tun tanto divorciados e ignorindose entre -si. No existe uinion ni solidaridad espiritual entre ambos y solo se conocen por el nombre. El autor debe acercarse mas al librero y, especialmente, al vendedor, al dependiente. Aqui, tanto en Buenos Aires como en el interior, es habitual que los'autores concurran a las librerias, ocultindose, por falsos escrupulos, al

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CUBA BIBLIOTECOL6GICA 43 solo fin de averiguar si tienen sus obras y, en sit caso, el curso de venta de las mismas. Una buena politica cultural y comercial aconseja a los autores la conveniencia de establecer una vinculacion mis o menos continua y efectiva con los vendedores. El dialogo, a6n breve, muchas veces ilustra mejor acerca del mdrito de un libro y de sus posibles compradores, que el simple enunciado del titulo o la insercion del mismo en un catilogo o aviso. El libro argentino muchas veces no se vende o se vende poco, no por falta de lectures, sino. mis bien, por falta de propaganda. Uno de los factors eficientes de esa propaganda es, o debe ser el librero. Los editors no pueden ni an podido prescindir de este medio de enlace entre el libro y el lector. El librero busca el libro, to persigue, to anuncia, to muestra al cliente, to recomienda y, al final. casi siempre, to impose con su consejo. Signo de progreso de nuestra libreria es su tendencia, cada vez mais firme, a especializarse. De este modo atiende mejor los gusts y necesidades del pblico. La traditional libreria de viejo o de ocasion, originariamente enciclopedista, se va limitando, cada vez mis, al fondo literario. Hace varios anios, una revista bibliografica de Espana realizo una encuesta entre destacados escritores de Madrid con el fin de determinar el concerto de "librero ideal" para el author. Seg'n Luis Astrana Marin-uno de los interrogados-el librero perfecto era aquel que mejor le proporcionaba los libros pedidos; no el que vendia mais libros, sino el que tenia todos los libros que solicitaban sus clientes. Y agregabna el ilustre cervantista: "Los mejores libreros de Espana carecen de libros. ;Por que no hay libros en Espana? No porque no los tienen--dice-sino torque no los buscan. Una vez que an dejado de constituir novedad, no se preocupan-de adquirirlos". Algo similar ocurre en el pais y en otra ocasion nos bemos referido a la crisis del libro enitre nosotros, crisis doble en el senitido de escasez del libro viejo, y de elevado. costo, siempre progresivamente en aumento, del libro nuevo. Pero es, a todas blues injusto culpar de ello al librero. la primer victim de la inexistencia de libros. Desde luego, la obligai0n esencial del -librero es proveerse de libros y de todos los libros. Asi to reclama su interns comercial y su condition de auxiliar de la cultura. Pero, si por razones de hechos ajenos a su voluntad, no dispone de libros para la venta, cumple igualmente su mision educadora indicando la forma y oportunidad de obtenerlos en prestamo, ya sea de un particular o de una biblioteca pnblica que los posea. De este modo el librero se sentiri siempre mais amigo de Atenea que de Mercurio y, asociado a las inquietudes de su cliente estudioso, se cultivars el mismo espiritualmente y contribuira al progreso de la ilustracion popular. Universidad National del Litoral, Santa Fe (Argentina).

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MANUEL PEREZ BEATO Y BLANCO: Su Obra Bibliografica por B. Evidia Blanco Millen Hay existencias que nos producen la impresion de vivir en el futuro, deambular por entre el nebuloso panorama del porvenir, Como envueltas en sus propios ensuenos cuyas perspectivas entrevistas por una ambiciosa imaginacion tomasen por enganosa realidad. Tal es la vida de los tipicos sonadores, miopes de to proximo, que buscan la autosatisfaccion de las aspiraciones colocindose mentalmente en un tiempo posterior al que, les toc6 vivir. El hombre corriente, en camabio. establece con la realidad ambiente nexos firmer y absolutos. Vive el presente del mismo modo que el ensofiador cree vivir en tiempos a los que no ha arribado todavia. No seri necesario decir de este tipo nada mis: todos les conocemos. Seguramente nosotros mismos pertenecemos a su clasificacion. Y, en fin, otros hoinbres hay que, sin ausentarse del presente vuelven su rostro al pasado para satisfacerse con los horizontes del preterito, y vincularse de u~n modo especial con los episodios registrados por la Historia, fijando en esta discipline los intereses que explican constantemente su quehacer. La vida de Manuel Perez Beato, cuya obra bibliografica es tema de este trabajo, permite clasificarlo como perteneciente al nltimo de estos tres grupos. Su muerte ann relativamente reciente nos permite creer que se encuentra todavia fisicamente entre nosotros aquel fervoroso amante del pasado--el pasado cubano-que supo entregar su vida laboriosa a la investigation historica, registrando archivos, despolvando volnimenes, poniendo en claro el contenido literatio de obscuros infolios, y divulgando toda suerte de curiosidades acerca del vivir cubano de otros tiempos. La obra bibliografica de Manuel Perez Beato no ha sido todavia suficientemente valorada. La critica sobre la misma es todavia incompleta y cercana y se encuentra dispersa. Precisa que se la estudie y estime con la perspectiva que hoy nos separa de aquella existencia fecunda en la investigation y en la publicacion, para dejar claramente definido su perfil en la Historia de las Tetras cubanas. 1.--El Curioso Americano: La obra fundamental de Don Manuel Pirez Beato, aquella que mejor representa su tesonero amor por la historia y la arqueologia es la revista "El Curioso Americano". Esta revista comenz6 en forma de prospecto, publicandose ininterrumpida" mente durante cuarenta y siete anios, desde el ano de 1892 hasta diciembre de 1939. Segu'n to declaran casi lapidariamente los avisos aparecientes bajo el titulo "El Curioso Americano", se trata de una "revista de todo ginero de noticias interesantes". Claro es que debe entenderse que esa universalidad se refiere exclusivamente a noticias del pasado-noticias al detalle--que no aparecen

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CUBA BIBLIOTECOL6GICA 45 en los texts conocidos, y se entiende adems, que para Perez Beato "noticias interesantes" eran las referidas al pretirito, y el editor las consideraba de inters para todos. Pero es o cierto que "El Curioso Americano" result una revista para especializados. La revista aparecio por vez primera con fecha 1o de diciembre de 1892, y como dije anteriormente, como simple Prospecto. En este primer numero y a manera de editorial, aparece una explicacion ma's explicita sobre los propositos de la revista. Entre otras cosas, su editor dice: "Si existe en el hombre el deseo innato de investigar, conocer el origen y causa de todas las cosas; si el resultado de su constante labor di realidad a to que llamamos ciencia; y si este deseo no puede verse nunca satisfecho por la misma ley que rige el progreso humano que conceptuamos indefinido, l6gico sera entender que todo conato, todo esfuerzo realizado al objeto de satisfacer esta imprescindible necesidad de nuestro espiritu, mereceri el aplauso general y la mais cordial aceptacion de los amantes del saber en sus variadas manifestaciones". "En este concepto, "El Curioso Americano", publication modesta pero de extensa esfera de actividad, cree contribuir al fin expresado llamando a sus columnas a todos los que deseen prestar su cooperation en tan until empresa, en la seguridad de que ninguno quedari excluido, cualquiera que sea el ramo y entidad de sus conocimientos, porque todos y cada uno, saben e ignoran muchas cosas que pueden ensenar o aprender por el sencillo medio de transaction literaria, objetivo principal de esta revista". "Los trabajos de este periodico comprenden dos secciones principales y cuyos fines son los siguientes: 1" Organizar, bajo la forma de preguntas y respuestas, una correspondencia entre literatos, americanistas, anticuarios, etc., segun el sistema implantado ya hace mucho tiempo en Europa y America, por numerosas publicaciones anilogas. 2" Dar publicidad a cuantos documentos, noticias, descubrimientos, etc., sean dignos de sacarse del olvido, contando anticipadamente la redaccion con un archivo de curiosidades interesantisimas, y entre ellas muchos documentos indditos y poco conocidos. En ambas secciones se publicari cuanto remitan los senores suscriptores, exceptuando aquellos asuntos que tratan_ de politica o de caracter religioso dogmatico. Las comunicaciones vendlrin firmadas por sus autores, y en su publication se seguiri' un orden perfecto. El presente nnmero dari' idea exacta de las condiciones de esta publication". Hasta aqui las palabras de presentation de "El Curioso Americano", con el modo de expresar de la ipoca. En este primer numero aparece la section MOVIMIENTO BIBLIOGRAFICO, compuesta de dos partes: obras que se desean comprar, y obras que se desean vender. En la primera se ofrecen los detalles siguientes: titulo, autor, lugar de publication y fecha de la mnisma; en la segunda, ademis de los detalles anteriores, se ofrecen los siguientes: tomos, precio de la obra, avisos sobre lia minas, material y estado del ejemplar. Esta section se public en todos los n6l meros de la revista, unas veces con menos y otras con mais materiales. En to que se relaciona con el cowtenido puedo afirmar que la revista se refiere a temas de historia politica, artistica, cientifica y literaria, por to cual mi's adelante-el editor solicit "Correspondencia entre literatos, anticuarios, americanistas, timbrologos, etc."

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46 CUBA BIBLIOTECOLOGICA Todo cuanto la revista era o aspiraba set aparecia grafica y elocuentemente resumido en un dibujo de portada, harto original, firmado por el grabador Lacalle. En este dibujo aparecen combinados simbolos convencionales de la escritura, objetos antiguos, una calavera, un sello de correos, un sello social de la Sociedad Economica de Amigos del Pais, las iniciales de la ciudad de La Habana, etc. De acuerdo con este dibujo encontramos, com-o contenido o material de lectura de "El Curioso Americano", cosas como istas: catalogo general de apellidos, apuntes historicos sobre el episcopado cubano, joyas y curiosidades bibliograficas, cartografia cubana, noticias sobre terrenos, partidos y mayorazgos, catilogos bibliograficos, noticias sobre sucesos, testamentos, expedientes religiosos, canciones, poesias, partidas de defuncion, de expulsion, temas filos6ficos, folklore cubano, fiestas pnblicas, reglamentos, objetos de venta. Entre el material ilustrativo encontramos dibujos, fotografias panoramicas y al detalle, cartas manuscritas, firmas o autografos, mapas, efigies, lipidas, monedas y diplomas. Tambidn encontramos como material de lectura: temas etnologicos, curiosidades numismiticas, documnentos militates y medicos, correspondencia general y epistolario. Este material, de riquisimo valor para .el historiador, estaba tomado directamente de sus fuentes. La revista reproducia documentos, sin anadir critica del editor. Solo en casos polimicos el director cobr6 esta norma de la publicacion. Habia cierto orden anirquico-valga la paradoja-en la forma de aparecer el material de lectura, to que hace suponer que se seguia el criterio de aprovechar los espacios disponible, mis o rnenos. A to largo de sus cuarenta y siete anos de publicacion la revista tuvo una periodicidad harto irregular, siendo oportunamente mensual, o bimestral, o trimestral y hasta cuatrimestral. Salia los dias 15 de mes, y no se edit6 siempre en la misma imprenta. El tamano es de siete por diez y medio centimetros, en papel cromo o satinado, y carecia de anuncios comerciales, to que prueba que la publicacion era enteramente sostenida por el editor. "El Curioso Americano", por to mismo que era una revista para historiadores profesionales, tenia una circulation limitada, encontrandose incompleta la coleccion en las bibliotecas de Cuba. Por ejemplo, la biblioteca de la Sociedad Economica de Amigos del Pais posee los nnmeros desde 1892 a 1912, faltando dos nnmeros. En la Biblioteca Nacional y en la Biblioteca General de la Universidad de La Habana se encuentra incompleta; la Biblioteca Municipal habanera carece de ella, y la Biblioteca del Congreso de Washington posee ejemplares de los anos 1893 a 1895, y su contenido se encuentra comentado en "Bibliografias Cubanas", del Dr. Fermin Peraza Sarausa. Revisando "El Curioso Americano" encontramos que el material bibliogrifico que contiene puede set clasificado en estos tres grupos: 19 Catalogo (Biblioteca de "El Curioso Americano"), ano de 1893. 24 Datos sobre impsentas, impresos e impresores, bajo el titulo de "Tipografia Cubana". Y 3 Datos sobre cartografia cubana y cienfueguera. La Seccion de Biblioteca de "El Curioso Americano" comenz6 a publicarse en el nnmero correspondiente al mes de junio de 1893, ano I, no. 13, pigina 220. La "Biblioteca" comprende obras raras y curiosas que, segnn textualmente se anuncia, pueden consultar los subscriptores de la revista en la administracion de la misma. Los libros aparecen en orden cronologico por fecha de impresion, con noticias sobre el autor,. titulo, formato, tiempo que duro la impresion, dedicatoria, notas aclaratorias sobre el asunto, lengua en que estin escritos, volu'menes, etc.

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CUBA BIBLIOTECOL6GICA 4 La primer obra que aparece en la list es una Biblia impress en 1522, ofreciendo datos sobre ella en latin, tal como aparecen en la obra. En el numero perteneciente a julio de 1893, pagina 253, finaliza la publication de la "Biblioteca" con obras de los siglos XVI y XVII, siendo la nltima impresa en 1635. En el numero de 15 de diciembre de 1892, ano I, Manuel Perez Beato comenz6 a publicar la seccin titulada "Tipografia Cubana". En la misma el editor se propuso ofrecer noticias sobre obras impresas en Cuba desde el establecimiento de la imprenta en la Isla hasta el ano de 1840 y no mencionadas en los catilogos de los eminentes bibliografos Antonio Bachiller y Morales, Francisco Jimeno, Domingo del Monte y Eusebio Valdes Dominguez. En este numero Perez Beato redact6, a manera de indispensable explication, unas lineas relacionadas con la nueva section. Asi, decia: "Conocida es de los aficionados a los estudios bibliograficos la dificultad de completar un trabajo de esta naturaleza, siquiera sea de una localidad determinada y con el caracter de una simple exposition cronologica. Los trabajos salidos de la imprenta an tigua Cubana tienen un valor inapreciable, no solo por la dificultad de encontrarlos, en virtud del deterioro que el clima hamedo determina y la facilidad con que se multiplica el anobio de las bibliotecas, causa que ya senal6 el eminente sabio A. Humboldt, lino porque forman los elementos constitutivos de nuestra historia local y los qu.-e pueden servir para un trabajo de esta clase que carezca de los defectos de que adolecen la mayoria de los publicados en diferentes ipocas. Es necesario, pues, reunir materiales y darlos a conocer a quienes de ellos necesitan, contribuyendo cada uno con los elementos precisos para un con junto de verdadera importancia". "Debemos suplicar y esperamos ser atendidos, que aquellos que conozcan obras no mencionadas en esta noticia ni por los bibliografos senalados, faciliten nota detallada de ella y con exposiciorn del Lugar donde paran y de donde toman la description". Acto seguido, Pirez Beato presenta los traba jos siguiendo riguroso orden cronologico, dando nombre del autor, numero de piginas y de ejemplares, formato, el lugar de impresion, lengua, imprenta y procedencia del ejemplar-muchos dicen: "De mi colecci6n"-, la forma de escritura, erratas, si es en prosa o en verso, o si la obra es dialogada, si faltan paginas al ejemplar, si posee laminas, cuando es un reimpreso, etc. La mayoria de esta relation son sermones, discursos, devociones, bandos, memorias, constituciones, novenas, cartas, elogios, informes y anecdotas de la vida habanera. Cuando son de Lecler, da a continuation del nombre, un numero. Encontramos la continuation de Tipografia Cubana en las paginas siguientes correspondents al volume de dicho ano: Pag. 24, 44, 54, 69, 84, 99, 115, 131, 147, 166, 177, 203 y 228. Formando parte de la misma section, Pdrez Beato publica una relacion de los impresores cubanos habidos desde el establecimiento de la imprenta en la Isla hasta el ano de 1840. En esta exposicicn, como en la anterior, el author se atiene a un orden cronologico, ofreciendo la mayor cantidad de datos que pose, incluyendo noticias sore las imprentas. En occasions ofrece noticias sobre la muerte del impresor e* la form siguiente: "Debi6 morir en 1839, en el que dice la viuda de Palmer e hijos". En el primer numero sore impresores-Ano I, no. 14, pagina no. 228ofrece unos diez y seis titulos, comenzando por Carlos Habr6, del ano de 1724, y terminal con Antonio Jos Valds, del ano de 1812, con notas tomadas a Calcagno. Al terminal esta primera reaction dice Perez Beato: "Con este impresor termina el periodo comprendido entre la creation de nuestra imprenta

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48 CUBA BIBLIOTECOLOGICA y la libertad concedida a la misma, libertad de la que se abuso entonces y tambiin despuds en ipocas anilogas". Perez Beato continue la publication de la section "Tipografia Cubana" en el nnmero correspondiente a enero de 1895. Ahora, el autor comienza a detallar un nuevo period en la historic de la prensa cubana, aquel que comenz6 en el ano de 1812 con la libertad de imprenta que garantizaba la Constitucion de Cadiz. Asi, Perez Beato explica brevemente: "Cuantos autores se ban ocupado del periodo historico que empez6 en 1812 con la promulgation del C6digo liberal de las Cortes de Cidiz, est'n conformed en senalar como inmoderadas y abusivas las manifestaciones pnblicas a que dieron lugar las libertades en el mismo consagradas". "Apoderose de la imprenta una falange de hombres mis delirantes que culpables que dieron el especticulo mas lastimoso que pueda idearse, de una libertad que bien ejercidi hubiera influido en la prosperidad de este pals, que empezaba por entonces en la vida commercial y political de los pueblos". "Muestra potente de ello tenemos separando los escritos de Arango, Arazosa, Romay y algunos otros--no rnuchos--que dedicaron sus plumas al interes general de sus conciudadanos y cuyas producciones leemos con admiracion y aplausos". E1 autor agrupa las noticias en la forma siguiente: fecha, nombre del impresor, nombre de la imprenta y sitio de ista; a veces se anaden noticias sobre bibliotecas y diarios donde se encuentran o se anuncian las obras que se expresan. A partir del no. 1 2 dice: "Suplemento y adicion a los catdlogos de la Bibliografia Cubana de los Apuntes para la Historia de las Tetras e instruction pdblica de la Isla de Cuba. Impresos que no aparecen ni en la obra ni en to publicado por su autor en la Revista de Cuba. Para Perez Beato la obra bibliografica de Antonio Bachiller y Morales (1812-1899) era de inapreciable valor, pero desde luego, incomplete. Su amor por la bibliografia to llevaba ahora a complementar aquel ejemplar esfuerzo echo por aquel otro amante de esta especialidad. En el nnmero correspondiente a julio de 1893, ano I, no. 14, comienza la list de impresores cubanos, y la finalize en el ano II, no. 4, pg. 15 (enero de 1895), dando como nltimo impresor a Tomis Federico Kid, ano de 1825, impresor matancero, quien titulaba su casa del Gobierno de Matanzas. El desenvolvimiento de estas noticias llevo como de la mano a Pirez Beato al tema de la introduccion de la imprenta en la ciudad de Santiago de Cuba. Al iniciar esta parte de la publication, el autor anade una nota aclaratoria escrita en los siguientes tirminos: "En la tabla cronologica de los sucesos de Santiago de, Cuba, de don Ambrosio Valiente, se dice que la imprenta se introdujo en aquella ciudad en 1698. No hay nada que pruebe la verdad de esta cita, ni siquiera tampoco, como piensan algunos, la de que Valiente quiso poner 1798 y no 1698, porque hay conocimientos de libros impresos alli, con anterioridad a la primera de estas dos fechas". "Bachiller reproduce otra cita de Valiente de un sermon del presbitero don Felix Veranes, que suponen impreso en Santiago de Cuba, y Calcagno refiere haber visto "un tomo de sermones" impreso tambien en dicha ciudad en 1792. Todo esto es dudoso y tal vez tenga su origen en citas de Valiente". "En el Archivo Nacional existen dos documentos encontrados por el inteligente empleado Sr. Ponce de Leon, de los que ha tenido la bondad de facilitarnos copia, que son de gran interns para la historic de la imprenta en Santiago de Cuba. Son 6stos una comunicacion del Gobernador de Cuba D. Juan

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CUBA BIBLIOTECOLGICA 49 B. Vaillant y la contestacion de Las Casas sore la proposi4i'n de don Matias Alqueza para establecer una imprenta en dicha ciudad". A continuacion presenta los documentos a que hace referencia en la explicacion previa, o sea, la comunicacion del Gobernador de Cuba (lease Santiago de Cuba) don Juan B. Vaillant, la que tiene fecha 28 de febrero de 1792, y la contestacion de don Luis de Las Casas, que tiene fecha 12 de abril de 1792. En el numero correspondent a marzo-abril de 1908, nos. 3 y 4, pgina no. 33, public la exhortacin del Dr. Joaquin de Ozs y Alzua, hecha a todos los fieles, editada por don Matias Alqueza, dando noticias varias sobre precio, formato, numero de paginas y renglones por pagina, sobre la portada, correcciones ortograficas, y la pobreza de tipos o pequenez de prensa. A estas noticias anade el nombre de la persona que le facilito el documented -el Sr. Luis M. Perez-; a continuacion present un facsimile de la misma, asegurando que es la primera obra en que aparece el nombre de Alqueza como impresor. Este ejemplar pertenecio a la coleccion privada de Perez Beato, pas sando luego a ser propiedad de la Biblioteca Nacional. Este asunto de la publication de datos sobre la introduction de la imprenta en Santiago de Cuba tuvo desde el principio un tono marcadamente pole~mico; sobre todo, una explicable rivalidad profesional sostenida con el bibliografo e historiador Carlos M. Trelles y Govin, a la sazon bibliotecario de la Biblioteca Publica de Matanzas, fui acicate poderoso que espole6 el asunto y dio tono a la prosa empleada. Por esta razon Perez Beato estim6 estos aportes como "notas adicionales al ensayo de Bibliografia Cubana de los siglos VII y XVIII del senor Carlos Trelles". Por o mismo, dice mis adelante, luego de hacer un elogio de Bachiller y Morales: "La bibliografia cubana es una caja de sorpresas. Los que con mis o menos dedication nos hemos consagrado a ella no podemos menos de sorprendernos al ver que un bibliografo extrano a nuestro suelo haya superado al menos en la parte mis obscura y dificil de ella a cuantos la ban cultivado con tanto empeno y perseverancia. El senor J. T. Medina, distinguido bibliografo chileno, conocido por sus apreciables y numerosos trabajos, se ha ocupado de nuestra imprenta, y ha dado a conocer muchas preciosidades biblio.graficas de las que no teniamos ni siquiera indicios de existencia". "En el present trabajo dare a concern las obras mencionadas por dicho senor, que no conocio el senor Trelles, y aquellas de que tengo constancia y que faltan en el aludido ensayo, y ademas, algunas anotaciones a los datos que considero defectuosos o equivocados". Esta buena lid, librada textualmente, fu6 desde luego fecunda, toda vez que sirvi6 para ampliar el horizonte de la bibliografia cubana del siglo XVIII. Asi Perez Beato aporta datos sobre la "Gazeta de Santiago de Cuba", ano de 1796, primer periodico de dicha ciudad segun afirma Bachiller y Morales, ofreciendo a continuacion datos sobre las fuentes de information, y aclarando detalles que ban ofrecido con anterioridad otros bibliografos, y que a su juicio son veridicas. Substancia los avisos que da con noticias sobre el Lugar de nacimiento del Sr. Matias Alqueza y partidas de nacimiento de los hijos de este. impresor. Y conclude presentando documents veridicos sore la historic de la imprenta en Santiago de Cuba y su primer impresor, facilitados por el senor Emilio Bacardi, como eran el acta del Ayuntamiento de dicha ciudad, de fecha 7 de octubre de 1793, en la cque se hace constar el permiso otorgado al Sr.,Matias Alqueza sore el us de la imprenta Ademas, estos: "En 1781 se crearon papeletas para canje de plata macuquina... "hasta que llegue el dinero que se aguarda". Y en 1782 se "crean mronedas de cartas de a real y medio, y por ultimo se da circulation y valor a barajas francesas", datos que da por seguros P rez Beato, y que prueban la ausencia de una imprenta en la ciudad.

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50 CUBA BIBLIOTECOLOGICA .Sus trabajos sore cartografia aparecieron en la form siguiente: Cartografia Cubana, ano de 1910, y Cartografia Cienfueguera, anos de 1919 y 1920. Al publicar esta lista cartografica Perez Beato hace constar que se trata de una coleccion de planos pertenecientes a la coleccion del editor, adquirida por el Estado para enriquecer los condos cartograficos de la Biblioteca Nacional. Pirez Beato ordena los avisos sobre cada ejemplar en la forma siguiente: naturaleza de la carta (mapa, plano o croquis), asunto, anexos, medidas y ano del levantamiento, director del trabajo, dibujantes o agrimensor. A estos avisos anade otros particulares de cada ejemplar, referentes a la lengua, uso del piano, reimpresion, historia del documento, origen del dibujo, nombre del impresor, adornos o atavios simbolicos que aparecen, estadisticas, procedencia del ejemplar, marcas especiales, colores, escudos, noticias militares adjuntas, laminas, versos, marcas eclesiisticas, etc. Algunos de estos planos tienen las leyendas en lengua francesa, cuyos datos se reproduced con exactitud en dicha lengua. En to que se refiere a la Cartografia Cienfueguera Perez Beato sigue la misma norma que en la prublicacion anterior de Cartografia Cubana, nnicamente qu en este caso se trata de la region de Jagua y la ciudad de Cienfuegos, y los datos se encuentran tormados mas al detalle. Por to demis, los avisos que se ofrecen sobre esta cartografia particular son los mismos que se ofrecieron en la otra relation, es decir, se ofrecen datos sobre la naturaleza de la carta, asunto, actor o autores, tamanc, fecha de levantamiento y lugar donde se encuentra el ejemplar. A veces dice: "En mi biblioteca", y otras: A. N. (lease Archivo National). A estos datos generales se anaden otros datos particulares, como son: profesion del autor o los autores, forma de la reproduction, cease de papel empleado, lengua en que aparece el original, notas aclaratorias de las marcas especiales, historia del ejemplar o relacionada con el mismo, calidad artistica del dibujo, y nombre y direction del litografo que to imprimi6, etc. No obstante ser de reconocida importancia toda esta labor bibliografica, el hallazgo mis importante realizado por Perez Beato fue el relativo a la primera obra impress en Cuba. Una vieja cuestin venia sosteniindose entre los bibli6grafos professionals acerca de esta question. En relation con ella habian opinado, principalmente, Antonio Bachiller y Morales, Beristain y Josi Toribio Medina. Bachiller asegur6 haber tenido en mano una obra impresa en el ano de 1720, un "Tratado del Hombre" de la que existia, ademis, una edition inexplicablemente idintica del ano de 1732. Segun datos posteriores, el mismo Bachiller no dio mucho credito a estos "hallazgos", toda vez que asegur6' ma's tarde--con Jose Maria de la Torre-ser posiblemente un "Reglamento de las militias de la Isla de Cuba", publicado en 1724, el impreso mais antiguo de que se tenia noticias. Jose Toribio Medina, ilustre chileno que trabajo ejemplarmente entre nosotros dentro del campo de la bibliografia, habl6 de un impreso de 1727, hecho por Carlos Habr6, tratandose de unas "Rnbricas generales del Breviario Romano Por otro lado, ciertos avisos dados por Jos6 Martin Fdlix de Arrate sore una disertacion del medico Francisco Gonzilez del Alamo, hecha en la ciudad de La Habana, en el ano de 1707 asegurando que la misma "corre impresa", to que fue interpretado por Beristain como impresa en ese ano en esta ciudad, sin detenerse a observar que el mismo Arrate aclara que la tal disertacion paso luego a cierto impresor de Mexico, quien la di6 a conocer.

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CUBA BIBLIOTECOL6GICA 51 A estas -pesquisas, consideraciones y discusiones opone finalmente Perez Beato su "Tarifa General de Precios de Medicinas", impresa en La Habana, "con licencia de los superiors, en la imprenta de Carlos Habri, en el ano de 1723. La importancia del hallazgo hecho por Perez Beato se explica asi mismo. Desde entonces se tiene, sin discusion sobre el particular, Como primera obra impresa en Cuba, esa "Tarifa General de Precios de Medicina", publicada en 1723. 2.-Historia de la Vacuna: El origen de este interesante trabajo bibliografico se debe a un certamen convocado en septiembre de 1895 por la Diputacion Provincial de La Habana, a iniciativa de un centro de vacunacion, para conmemorar el primer centenario del gran descubrimiento de Jenner. En aquella oportunidad Manuel Pirez Beat~o concurri6 al certamen convocado en union de otros dos concurrentes, mas como la justa no hubo de llegar nunca a tirmino, el autor concluy6 por recoger su trabajo, publicandose luego en los "Archivos" de la Policlinica, a inicativa del Dr. Enrique Lopez. Despues fue reimpresa en 1899, en La Habana, separadamente. La memoria presentada por Perez Beato tiene por titulo "Historia de la vacuna y progresos realizados en este ramo de la administration en la. Isla de Cuba". El texto se encuentra dividido en la forma siguiente: a) Advertencia; b) Los precursores de Jenner; c) Jenner. Descubrimiento de la vacuna; d) Disposiciones oficiales. Cuba. Espana; e) Romay. La vacuna en la Isla de Cuba; f) Bibliografia Cubana. La memoria es, desde luego, de caricter historico, con riqueza de detalles precisos como son nombres propios, fechas, nombres de publicaciones referentes a la vacuna, estadisticas simp-les y de comparacion, etc. Ademis, el trabajo se encuentra avalorado por tres fotografias sobre inoculation cientifica y un grabado antiguo de la efigie de Jenner. La quinta parte de esta memoria, es decir, la referente a Bibliografia Cubana, es la que en particular nos interesa. A esta bibliografia sigue otra bajo el titulo de "Bibliografia de la inoculacion de la viruela". Estas dos listas bibliograficas se ven continuadas por una suerte de apandice de la misma naturaleza textual, ordenado bajo el titulo de "Bibliografia de la inoculacion de la Va~ cuna". La primera de estas tres listas bibliograficas esti toda en espaniol. Comprende un total de dieciocho obras, entre trabajos formados por cartillas practicas, memorias, reales 6rdenes, reglamentos e informes oficiales, con fecha y lugar de edition, formato, nnmero de paginas, fuentes textuales en que fueron tomadas, tomos, dedicatorias, circulation, etc. La presentation de estos trabajos no sigue un determinado orden. La segunda de estas bibliografias se encuentra presentada en riguroso orden alfabitico. Comprende un total de ciento treinta y dos obras, la mayor parte de las cuales se encuentran en frances, aunque las hay tambien en espanol, ingles e italiano. Entre ellas encontramos memorias, monografias, cartas, discursos, disertaciones academicas, reflexiones, etc. Sobre estas obras ofrece detalles como los siguientes: nombre del autor, ano de impresion, orden de la edition, ciudad done fu impress, form de encuadernaci6n, nnmero de paginas, volumenes de que costa, galardon recibido por el autor con motive de la obra y luga donde se conserva el ejemplar. La tercera de estas bibliografias se encuentra tambien expuesta en orden alfabitico. Comprende un total de unas 304 obras, escritas casi todas en frances, si bien las hay tambien en espanol, italiano e ingles. Se dan sore las mismas

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52 CUBA BIBLIOTECOL6GICA los avisos siguientes: nombre del autor, sitio, ano y oficialidad de la impresion, traducciones hechas, contenido, tomos y nnmero de paginas, premios recibidos por el autor y formato. Para comprender la importancia que en este trabajo de Manuel Perez Beato tiene la parte bibliografica basta con decir que de las ciento diez y siete paginas de la edition de 1899, cuarenta piginas estin dedicadas a bibliografias. 3.-Cervantes en Cuba: Aun cuando esta obra, de exclusivo contenido bibliografico, aparecio en "El Curioso Americano" y en la revista "Cuba y America", y se public luego en folleto aparte, gracias a la generosa iniciativa del Dr. Gonzilez Curquejo, vamos a tratarla en el presente epigrafe separadamente. Este trabajo se origina en un concurso convocado por el "Diario de la Marina" en el ano de 1905, con motivo de un nuevo centenario de la publicacion de la primera parte del Quijote, a iniciativa de la Sociedad del Vedado y a propuesta de un socio el Dr. Antonio Gonzilez Curquejo. El lema de dicho trabajo seria el siguiente: "Bibliografia comentada sobre los escritos publicados en Cuba relativos al Qui jote". Manuel Perez Beato concurrio a dicho concurso sin obtener premio. En realidad, el premio no se entreg6 a nadie a pesar de ser el 6nico concurrente a la just. En los anos que siguieron el author enriqueci6 el contenido bibliografico de este trabajo, dandole a conocer en un folleto de ciento veinte piginas, publicado en 1929, en la Imprenta de F. Verdugo, de La Habana. La fuente bibliografica principal de este trabajo son los diarios y revistas habaneros y extranjeros, asi tambien libros, cartas, memorias, folletos y publicaciones de muy diversa indole, tanto cubanos como extranjeros. Lo mas interesante de este "Estudio Bibliografico" son los avisos y comentarios que se hacen acompanando a las citas bibliograficas. Por ejemplo: en el caso del "Vejamen' escrito por fray Jose Rodriguez (Capacho), en el ano de 1735, da, entre otras, las siguientes noticias: "Calcagno dice que el Vejamen este se efectu6 con motivo de la ereccion de la Universidad, en cuyo caso seria el primero de estos articulos e inmorales actos, que parece, se establecieron como una costumbre, hasta el ano de 1794, en que fueron suprimidos". En otra part explica con claridad la polmica surgida sobre la paternidad literaria del conocido soneto "La Mais Fermosa", de Enrique Hernandez Miyares. En su comentario Perez Beato dice: "Se public por primer vez en el peri*dico "El Mundo", en 1903; en Arpas Cubanas. Poetas Cubanos, en 1904, y despu's se ha reproducido en innnmerables ocasiones. La primer vez aparecio con el pseudonimo de Crisdstomo". "Este soneto alabado justamente por todos, realzo la personalidad de su autor, todo modestia y bondad, al aparecer en escena un escritor, que bien por imperdonable ligereza o ya por otro fin poco noble, manifesto de manera enfitica, por medio de la prensa, que dicho soneto era un plagio, y su verdadero autor el eminente poeta Rodriguez Marin". "Despues de un largo y enojoso proceso, la verdad se abri6 campo y Hernandez Miyares recibi6 el homenaje de desagravio a su honor ultrajado por uno que no merecia mas castigo que el despectivo dicterio de Sicofante que alguno en justicia le aplic6 en aquellos dias". En total, Pirez Beato reunio 214 obras o citas en esta lista bibliografica, ofreciendo noticias sobre el autor, fecha de publicacion, formato y sitio de la nlisma, comentarios aclaratorios y reproducciones posteriores. Ademis, se reproducen algunos grabarlos, como los de los periodicos "Don Quijote'' y "La Pluma", una caricatura del personaje Sancho Panza y una fotografia de la estatua levantada a don Miguel de Cervantes, en el parque de San Juan de Dios, en La Habana.

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CUBA BIBLIOTECOLOGICA 53 4.-Publicaciones en la Revista Bibliogrdfica Cubana: En la Revista Bibliografica Cubana colaboro de modo muy estimable Manuel Perez Beato. Uno de los trabajos aparecientes en la expresada publication es sore "Impresos Cubanos del Siglo XVIII". En este trabajo, cuidadosamente documentado, Perez Beato amplia los avisos dados con anterioridad en "El Curioso Americano" sobre Carlos Habre, Francisco Jos de Paula Blas de los Olivos, Matias Jose de Mora, Matias Alqueza, etc., ofreciendo .ademis de datos biograficos, avisos sobre impresos de los mismos, tales como la "Tarifa General de Precios de Medicinas" (1723), "D.D. Petri Augustini" (1754), "Meditaciones Piadosas" (1775), "Letras de los Villacicos que se ban de cantar en la Santa Iglesia Catedral de Cuba en los Maitines del Nacirmiento de Cristo Nuestro Senor", una "Exhortacion a todos los fieles de la Diocesis de Cuba", etc., todas con fotografias de las respectivas portadas. La parte propiamente bibliografica Perez Beato la dedica a comentar, un tanto extensamente, impresos raros. Uno de estos impresos es una Novena Piadosa escrita por Jose Martin Fdlix de Arrate, autor conocido de "La Llave del Nuevo Mundo ante mural de las Indias", escritor--segun testimonio de Cale cagno-ademis, de una comedia y algunas poesias. Perez Beato, en uno de los dos trabajos que de il conocemos en este sentido, comenta ese otro trabajo de Arrate, en cuya portada aparecen titulo y otros avisos, en la forma siguiente: "NOVENA AL INCLITO MARTIR SAN CYRIACO", compuesta por el Caballero Regidor perpetuo de esta Ciudad, D. JOSEPH MARTIN FELIX DE ARRATE. A devo.i.n de Sor Rosalia de S. Joseph Gelabert, Religiosa del monasterio de Santa Clara. Se hace constar que la publicacio'n se hace "con licencia", en la imprenta de Blas de los Olivos, en el ano de 1757. La portada es orlada y el impress tiene un total de diez y seis p*ginas. numeradas al pie. La ultima pagina es un poco mas pequena de tamano. A continuation Perez Beato transcribe completa la obra, haciendo constar la parte en que se encuentra roto el original. La obra resulta muy interesante desde el punt de vista de la historic de la Literatura cubana, today vez que sirve para conocer, entre otras cosas, la ortografia de la ipoca. El otro documento es un Sermon fnnebre dicho en memoria de la monja clarisa sor Maria de la Ascension Sotolongo y Figueroa, muerta en el verano del ano de 1713, e impreso en la Ciudad de Puebla de los Angeles, Mixico, en el ano de 1714. El original de dicho impress se encontraba en el convent de Santa Clara, de La Habana. El primero en hablar de este Sermon de fray Josi Bullones fue Arrate. Peirez Beato aprovecha la oportunidad para demostrar que siendo un impreso de 1713, hecho en Mexico, por un impresor ingelopolitano cuyas generales ha podido reunir-Miguel Ortega y Bonilla-demuestra de paso que en ese ano no habia sido introducida todavia la imprenta en Cuba. Seguidamente ofrece noticias sobre la madre Maria de la Ascension Sotolongo y Figueroa, detallando su ascendencia hasta el ano 1531. Asi mismo, da noticias sore el R.P. fray Jose Bullones. author del Sermon Funeral, de quien dice ser ascendiente por Linea maternal de Jose Antonio Gomez Bullones, el cilebre hdroe criollo de 1762, mais conocido por Pepe Antonio. Adentrindose en el terreno de la critica, Pirez Beato estima a R.P. fray Jose Bullones como uno de los mas destacados oradores sagrados de mediados del siglo XVIII, por to cual su nombre debe ser registrado en la historia de la literature cubana.

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ALGUNAS IDEAS PARA UNA CIENCIA Y CONCIENCIA DE LA PRO FESION DE BIBLIOTECARIO Por Jorge Aguayo 1) Ciencia en la organization de las bibliotecas y conciencia de la' importancia de 6stas en el sostenimiento de las instituciones' deno-criticas son como las dos directrices estatales fundamentales para el mantenimiento" de una red de bibliotecas que pueda rescatar a la nation de la subordinacion en que se halla con respecto a las fuentes de information extranjeras fundamentales al progreso espiritual y material del Pais. 2) En la organization de las bibliotecas cointemporaneas se ha pasado ya del empirismo (repeticibn constante de practicas desconectadas entre si y sin ninguna base teorica) a las experiencias de miles de profesionales, concretadas en normas teoricas, y acatadas por un numero cada vez mayor de bibliotecarios. 3) Debemos tener presente que la repetition constante de las mismas pric= ticas solo conduce a darle caracter de consagracion a los ma's crasos errores, resultado de la falta de un espiritu cientifico en la elaboration de las normas de traba jo. 4) La experiencia de cada individuo es solo parte insignificante en el largo proceso que conduce al saber. Se requiere ademas la teoria representativa de mnltiples experiencias ajenas como paso previo y a la vez. como basamento de nuestro propio aprendizaje. Y, por supuesto, la prictica rutinaria, que nada tiene que ver con la experiencia, no es mais que una caricatura de esta 61tima. 5) La verdadera conciencia del bibliotecario no es la itica y la responsabilidad del profesional, sino es el "conocimiento exacto y reflexivo de las cosas" que mas convienen a la profesicrn. En otras palabras es aquella propiedad que consiste en saberse asomar a la ventana de los asuntos que no son de nuestra exclusiva especialidad, y apreciar debidamente que conviene hacer en bien de todos. La conciencia se hermana aqui con la cultura de los hombres que tienen en sus manos la oportunidad de acer. 6) La vieja discua-ion entre la teoria y la practica, ya felizmente superada, prende de vez en cuando sus viejos sofismas en las actividades que, aunque primeramente empiricas, ban forjado con el tiempo un conjunto de noveles teorias basadas en multiples y elaboradas experiencias. 7) La bibliotecologia, nacida en la era de la democracia y a imperativos de ista, ha surgido para organizar el saber acurmulado en el mais importante de los instrumentos de la memoria social: la biblioteca. Y no solo surge esta institucion para preservar, como en el pasado, la herencia cultural recibida de las generaciones precedentes, sino para difundir, democratizando el uso del libro, los nuevos aportes del saber. 8) La cultura y el saber: dos manifestaciones del ser social que dan la medida de su nivel de education, no se beredan de padres a hijos. Es necesario que cada generation se disponga a retransmitirlas, comenzando la education del nino, desde muy tempr-mo, cn un proceso que, dicho sea sin hiperbole, ya solo termina con la muerte.

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CUBA BIBLIOTECOLOGICA 55 9) La frase "la culture se respire" solo tiene sentido si la tomamos como aquella estratificacin cultural yacente que hallamos al nacer y que here nuestros sentidos y nuestras facultades mentales en la primer etapa de la vida, dejando una huella indelible favorable a la asimilaci0n de los canones educativos de la comunidad en que nos ha tocado crecer. 10) El aprendizaje de un oficio o de una profesi4n es, en la sociedad modern, una part del process de adaptation al medio ambience cultural, y, tratanidose de actividades relativamente nuevas, como las ciencias de biblioteca, es un sintoma de nuestra capacidad para emproar dignamente el futuro. 11) Sin bibliotecas profesionalmnente bien organizadas, vale decir con un regimen de subbibliotecas-que es to que prevalece entre nosotros-no hay esperanzas de independizarnos de la cultura forinea. La independencia economica no seria mis que un simple slogan politico si no conllevase tambiin la formacion national de nuestros hombres de ciencia y tecnologos, cosa literalmente imposible si el pals no les ofrece los instrumentos adecuados a su labor. 12) El bibliotecario profesional es el anico que puede dar sentido a la biblioteca. Otros profesionales de reputation pueden llevar mais o menos bien su encomienda en una institution de esta clase; jams le darin una orientation cientifica al trabajo. 13) Mis que el hibito de leer to que el bibliotecario debe contribuir a formar es la conciencia de que la lectura es un medio para fin, no un pasatiempo. Debemos hallar en el libro una respuesta a cada problema espiritual o material de la vida; no un narc6tico contra las feas realidades de la existencia.

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LIBROS Como se hace una thesis doctoral. Manual de tecnica de la documentation cientifica y bibliogr0fica, por Javier Lasso de la Vega. Segunda edition. Madrid. Editorial Mayfe, 1958. 597 p. Chavigny denomina, con acierto, propedeutica general a la ciencia de los mitodos de trabajo del espiritu y la considera como una introduction obliga< toria para todos los que quieran abordar con ixito la investigacion cientifica. Este eminente educador francis, escribi6 un manual, muy conocido entre nosotros, para iniciar a los principiantes, con indicaciones preceptivas y consejos tiles, en la ticnica del trabajo intelectual. Con una finalidad mais especifica-e inspirindose sustancialmente en las obras de Bernheim, Langlois, Seignobos y Fonck, modelos cla'sicos en el ginero, --Garcia Villada public6 en Espana, hace algunos afios, una excelente "Metodologia y critica historicas", destinada a servir de guia a todos aquellos que se dedican a este tipo de investigacion. De otro caracter, pero tambien de intencion didictica, Henri Capitant--reputado civilista frances-nos dej6 una librito precioso, "La these de doctorat en droit", que contiene normas provechosas y una selecta bibliografia orientadora, para ayudar a redactar sus tesis a los aspi. rantes a la licenciatura. Entre nosotros, nada existe en este orden de ideas, salvo el opusculo de Francisco C. Bendicente, "El metodo en la investigacion y exposicion de las mate. rias econo'micas", cuyo contenido, adaptado a los alumnos de seminario de la especialidad, responde esencialmente a la obra de Fonck "II metodo del lavoro scientifico". Llega en buena hora, pues, la importante obra del docto bibliotecario y documentalista de la Universidad de Madrid, que sirve de objeto a este comentario, cuya primera edicion qued6 agotada poco tiempo despuis de aparecida. No dudamos que la misma habri de ser recibida con viva simpatia y curiosidad por parte de los estudiosos en general. La larga experiencia y autoridad profestonal del autor-considerado boy en Espana como el publicista mis serio y fecundo en las disciplinas bibliotecologicas-constituyen los mejores titulos de garantia de este libro fundamental y 6nico en la bibliografia de lengua castellana. La obra de Lasso de la Vega tiene la ventaja sobre la ani'loga de Paul Otlet -de Corte rigurosamente tecnico, como se sabe--de hallarse escrita en estilo ameno, "huyendo del libro tipo tabla de logaritmos", y nutrida de referencias y anecdotas oportunas, calidades que la hacen accesible, no solo a los especialistas, sino tambiin a las personas de cultura general. Para ello el autor ha tenido en cuenta, especialmente, el pnblico a que esti dirigida la obra, constituido en su mayoria por estudiantes de origen latino, con una formation distinta de los norteamericanos y otros europeos, sobre todo alemanes, belgas e ingleses, habituados desde la escuela primaria a utilizar los recursos de la biblioteca con los "project-class", ejercicios de "rediscovery" y otras practical similares. Entre nosotros el problema es distinto, pues tanto los alumnos de la escuela primaria como los de la ensenianza superior, ignoran el manejo del cati'logo y los sistemas de clasificaci6n bibliografica mis en boga. En este sentido nos parece oportuno renovar una vez mas nuestro anbelo de que las autoridades educacionales incluyan en los planes respectivos, cursos elementales de biblio-

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CUBA BIBLIOTECOL6GICA 57 teconomia para capacitar a los estudiantes en la compulsa de las fuentes de informaci n, fichado simple, 1nsquedas bibliograficas, etcetera, vale decir, adiestrarlos en el uso de todo el material erudito de que habri necesariamente de servirse para sus investigations futures. Hasta tanto ello ocurra, la obra que comentamos suplira con sus normas y consejos, la ausencia de clases practicas sobre estas disciplinas. Una sumarisima enunciacion de las materias de que trata el libro de Lasso de la Vega dari idea del contenido del mismo. En la primera parte se refiere a la investigacion cientifica y al problema del genio espaniol. La segunda versa sobre las reglas y consejos de Ramon y Cajal y la tesis doctoral. Estudia detenidamente las etapas diversas de su elaboracion: la election del tema, la tdcnica del estudio y de la lectura, el plan, el metodo y la clasificacion bibliografica y cientifica. En la tercera y cuarta partes el autor se ocupa del papel que desempenia la documentation en el trabajo cientifico y -enumera minuciosamente los centros nacionales e internacionales especializados en esta actividad: Instituto de Bibliografia de Bruselas, Federacion Internacional de Documentacion, Asociacion de Bibliotecarios y_.Biblio~filos .de Espana, el Instituto Nacional de Racionalizaciou i el"Trabajo, la Unesco y la International Standard Organization. Pasa luego revista a los seminarios alemanes, el prestamo international de libros, las universidades y la investigacion cientifica, los archivos, bibliotecas y museos. La quinta parte del libro estudia el aspecto ticnico de la documentation y los materiales necesarios para la misma, con referencia especial a la documentacion en medicina, en la ingenieria y en la empresa. Por nltimo, en la sexta parte, el autor analiza concretamente las etapas de la redaccion de la tesis, estilo, formas de citar, impresion tipografica, correction de pruebas y el problema de la propiedad intelectual. y requisitos que se exigen para el registro legal de la misma. El capitulo final esti dedicado a la bibliografia y sus diferentes tipos, obras de referencia de use indispensable para el estudioso y publicaciones periodicas. No hay duda que el autor ha logrado felizmente los propositos fundamentales de su libro: facilitar la busqueda de toda suerte de material cientifico entre los diferentes paises y despertar el gusto por la investigacion y el cultivo de la ciencia, fomentando las vocaciones y allanando en to posible los caminos y los procedimientos tdcnicos. Un ligero cotejo del indice de la primera edicion con el que corresponde a la segunda, sefiala los nuevos capitulos que la enriquecen y las importantes correcciones, variantes y agregados que mejoran considerablemente el texto original. Es igualmente alabable que el autor haya recogido las observaciones que 'formulamos en otra oportunidad acerca de algunas erratas y trocatintas, especialmente en to que hace al empleo de nombres propios y titulos de libros. No obstante, es sensible--por la indole misma del libro, destinado a adoctrinar a los principiantes--que subsistan pequenias fallas en el tecnicismo de las citas, donde es dable advertir algunas vagas o incompletas por omision del titulo de la fuente invocada o del lugar preciso de donde se ha extraido la referencia. Pero estos detalles--es ocioso repetirlo-no afectan el merito sobresaliente del trabajo de Lasso de la Vega, que es, por sobre todas las cosas, una guia erudita; metodica, que recoge m6ltiples ensenianzas y conocimientos de caricter practico, de provechosa consulta tanto para el bibliotecario como para el investigador, el estudiante en trance de redactar la consabida tesis como el estudioso en general. Domingo Buonocore

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58 CUBA BIBLIOTECOLOGICA E. U. Library of Congress. Subject Cataloging Division. Subject headings used in the dictionary catalogs of the Library of Congress. 6 ed. Washington, D.C., 1957. viii, 1357 p. La area ingente cue realize la Division de Catalogacion por Materias de la Biblioteca del Congreso se comprueba de un modo tangible con la apariencia fisica de la nueva edition de su list de epigrafes, aparecida recientemente. Publicada a casi diez anos de distancia de la anterior, esta sexta edition incorpora todas las adiciones y los cambios realizados en los epigrafes que aparecen en su catilogo, hasta diciembre de 1955. La preparation del material, correccin de pruebas impression de la obra ban tomato cerca de dos anos de labor continue, o que nos puede dar una idea de la magnitude de la obra. En su presentation, la sexta edicion nos ofrece dos novedades. Una de ellas consiste en poner todas las referencias que acompanan a un epigrafe en columna, una debajo de la otra, en vez de estar formando un solo pirrafo por cada tipo de envio (indicados por los simbolos sa, x y xx). Esto contribuye enormemente a la claridad del texto y facilita ver de una ojeada, si se hacen las marcas correspondientes, qu6 referencias de y bacia el epigrafe ha hecho la biblioteca que usa la obra. Como es natural, esto trae como consecuencia un aumento con= siderable en la extension del material to que se ha querido contrarrestar, para que no adquiriese un tamanio desmesurado, con la segunda novedad tipografica: el texto esti impreso a tres columnas por pagina, en vez de dos, como la edicion anterior, con to que el aumento total en el numero de paginas no pasa de 156, a pesar de la gran cantidad de epigrafes nuevos y de las referencias puestas en columna. Como resultado, los margenes de las paginas, especialmente el interior, son mucho ma's estrechos, y la columna central de las tres en que se divide la pagina no tiene margen alguno. El inconveniente que esto representa to sentiremos mucho mins vivamente los usuarios extranjeros de la lista que los propios norteamericanos. A istos les basta senalar con una pequenia marca a lipiz los epigrafes y referencias usados y, si es necesario, las modificaciones locales en el uso de la lista, o las adiciones, para to cual hay espacio suficiente en Jos margenes superior e inferior. Nosotros, en cambio, estamos acostumbrados a escribir al lado de cada epigrafe usado su forma correspondiente en Castellano, para to cual no queda apenas espacio en los margenes de la obra. Unicamente usando una escritura casi microscopica hemos podido trasladar a nuestro ejemplar nuevo las traducciones al espaniol adoptadas en nuestra biblioteca. Es una fistima, pero suponemos que la nnica alternativa hubiera sido publicar la obra en dos tomos, con el consiguiente aumento de precio. Sobre el contenido de la obra, poco podemos aniadir a nuestros comentarios a la edicion anterior, publicados en "Los epigrafes en el catalogo diccionario". A pesar de sus pocos defectos, sigue siendo la obra fundamental de consulta para toda biblioteca que use el catilogo diccionario y cuya coleccion sea tan extensa o especializada que la lista de Sears no cubra sus necesidades. Estas listas, y muy especialmente la de la Biblioteca del Congreso que estamos comentando, siguen siendo la fuente principal de nuestra practica catalografica, mientras no se compile una lista original en espanol, completa y correcta. A pesar de las dificultades con que tropieza una institution de la magnitud de la Biblioteca del Congreso para realizar cualquier cambio o modification en su catalogo, to que implica la renovacion, de un gran nnmero de fichas, y que to hace en muchos casos totalmente impracticable por razones economicas, se nota en cada nueva edicion uin intento de modernizar algunos de los epigrafes ya usados, aparte de los que se Crean continuamente para responder a las nuevas necesidades de la ciencia y de la ticnica. En la nltima edicion, por ejemplo, se ba cambiado Advertising, Art in por Commercial art, frase de uso corriente y

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CUBA BIBLIOTECOL6GICA 59 much mas sencilla y direct que la anterior. Buying se ha convertido en Purchasing, crei'ndose al mismo tiempo nuevos epigrafes por tipos de compras, tan importantes en la vida actual como Government purchasing e Industrial procurement. Tambin muy acertada ha sido la substitucion del epigrafe Association and associations, que agrupaba un concepto abstracto con un concepto concreto, aunque vago. La primera parte ha sido reemplazada por Social groups, en to que concierne at estudio sociologico del terra y por Freedom of association en su aspecto de derecho politico. La parte concreta del tema va ahora en Associations, institutions, etc., de caracter general, y otros tipos de asociaciones por su nombre especifico. No hemos tenido tiempo todavia de hacer un cotejo completo de la altima edicion con la anterior, pero por to que acabamos de senialar se desprende que lenta pero constantemente la lista va eliminando algunas de las inconsistencies, terminologias anticuadas y otros fallos que distintos estudiosos de la materia habia senialado. La aplicacion de las indicaciones practicas sentadas por David J. Haykin en su obra "Subject headings; a practical guide" y en el codigo para la asignacion de epigrafes en que estaba laborando activamente cuando le sorprendio la muerte, ha contribuido notablemente a esta mejora. Es de esperar qu la Biblioteca del Congreso prosiga y termine la obra del ilustre desaparecido, para seguir orientando con su lista, cada vez ma's completa y mejorada, a todas las bibliotecas que signer su ejemplo. Carmen Rovira Kapsner, Oliver L., O.S.B. Catholic subject headings; a list designed for use with Library of Congress Subject headings or the Sears List of subject headings. 4. ed., with an appendix on names of saints. Collegeville, Minn., St. John's Abbey Press, 1958. xxi, 418 p. Cinco anios despues de publicada la 3a. edicion de esta obra, comentada en las paginas de CUBA BIBLIOTECOLOGICA en su nnmero de octubre-diciembre de 1954, aparece la cuarta edicion, muy ampliada y mejorada, esfuerzo magno del sabio monje benedictino, excelente bibliotecario y catalogador, Padre Oliver L. Kapsner, O.S.B. El hecho, anotado en el prefacio, de que la edicion anterior quedara agotada a menos de un afio de su publication, indica el interns despertado por la obra y su utilidad para las bibliotecas catolicas norteamericanas, en pleno auge en los 6ltimos tempos. Por las mismas razones que senalbamos hae cuatro anios, y muy particularmente por la tradition catolica de nuestra cultura, la consideramos tambiein de gran interns Para nosotros. La obra se nos presenta muy mejorada en su aspecto fisico, pues aparece impecablemente impresa en multilith, con unos tipos muy claros y legibles, mientras que las ediciones anteriores eran mimeografiadas. El text de la list. a dos columnas, sigue exactamente el modelo de la lista de la Biblioteca del Congreso, comentada mas arriba. La mayoria de los epigrafes va acompanada de su clasificacion correspondent, seg'n las tables de Lynn, que modifican la clasificacion de la Biblioteca del Congreso en to que se refiere a religion, y las de Walsh, que modifican la clasificacion de Dewey. La lista esti' concebida para set usada como suplemento de la lista de la Biblioteca del Congreso en todos los epigrafes que se refieren a teologia catolica, la Biblia, derecho canonico e historia de la Iglesia. En algunos casos, substituye el epigrafe de L. C. por otro mas apropiado a la terminologia catlica (Eucharist en vez de Lord's Supper) ; en otros :hace el asiento directamente bajo to que la Biblioteca del Congreso usaba como subepigrafe, por considerar innesaria la primera parte (Missions en lugar de Catholic Curch-Missions) y en muchos casos crew nuevas subdivisiones, o epigrafes nuevos.

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60 CUBA: BIBLIOTECOLGICA Algunas importantes modificaciones a ciertos epigrafes de la L. C. aparecen por vez primera en esta edition, aparte de los ya senialados en nuestra critica a la edicion anterior. El epigrafe. Christian art and symbolism, que incluia dos temas relacionados pero distintos-y que traducido al espanol nos daba el malsonante Arte y simbolismo cristianos-ha sido dividido en dos: Christian art y Symbolism, Christian, cada uno de ellos perfectamente claro y definido, puesto que las dos cosas no tienen necesariamente que tratarse al mismo tiempo. Otro epigrafe largo y desafortunado, Monasticism and religious orders ha sido tambien dividido en dos: Monasticism, que se refiere a la forma de vida moni'stica, contemplativa, en comunidad; y Religious orders, que se refiere a la expresion externa y a las actividades de las comunidades religiosas. Creemos que estas dos modificaciones, entre otras, son tan acertadas que debieran set adoptadas sin demora por la propia Biblioteca del Congreso. Una de las caracteristicas mais tiles de la obra que estamos comentando es el gran numero de definiciones y explicaciones con que aclara el significado y alcance de muchos epigrafes. T ambien resulta de suma utilidad la lista de nombres de santos en su forma inglesa, latina y verni'cula, que aparece Como un apendice de la obra a partir de .la edicion anterior. Recordamos a nuestros lectores que el P. Kapsner es partidario de iniciar el asiento de los nombres de santos, tanto cuando estain considerados como autor como cuando van como materia, bajo su nombre de pila en su forma mis conocida en ingles (entre nosotros seria en espanol) en vez de seguir la regla de la A.L.A. que asienta algunos bajo su nombre en latin, otros bajo su nombre vernaiculo y otros, finalmente, bajo su apellido. La obra incluye una extensa lista de autoridades consultadas, tanto en obras de referencia en general como en obras de bibliotecologia. La autoridad de estas Fuentes, asi como el saber y la experiencia del compilador, que ha consultado asimismo la opinion de las principales bibliotecas catolicas de los Estados Unidos, no dejan lugar a dudas acerca de la importancia de esta lista especializada de epigrafes catolicos. Carmen Rovira Colegio Provincial de Arquitectos de la Habana. Biblioteca. Catdlogo. Habana, Tipografia Costales, 1958.68 p. Con un prologo que firman Alfonso Lopez Saldania, Estacionario y Arq. Vicente de Castro Jones. Bibliotecario (aunque no se aclara -si el profesional de biblioteca es el Estacionario o el arquitecto que firma como Bibliotecario) acaba de llegar a nuestras manos un, ejemplar del Cati'logo de la Biblioteca del Colegio Provincial de Arquitectos de la Habana. Las personas que se han responsabilizado con la publication del trabajo demuestran que conocen "las mis modernas normas de catalogacion y clasificacion" (segnn reza el Prologo). Hecho en forma estrictamente alfabetica, se limita exclusivamente a presentar la parte de materia del cati'logo, siguiendo la ordenacion de los epigrafes, con algunos envios o referencias, v.gr. CONCURSOS (vease EXPOSICIONES). Se echa de ver la falta de la parte de autores, indispensable para conocer ri'pidamente que libros posee la biblioteca escritos por un mismo autor. La description de los libros es excelente. Se ve que los autores del cati'logo (digi'moslo de una vez: los catalogadores) han seguido practicas modernas, al menos en t4rminos generals. Algunos errors saltan a la vista; por ejemplo, la Constitucion de la Republica de Cuba se indiza bajo Cultural, S.A., ed., cuando solo a Cuba, como nation. puede atribuirse la paternidad de la obra, no siendo Cultural, S.A. otra cosa que el editor financiero. Curioso error si se tiene en cuenta que los catalogadores demuestran conocer los autores corporativos..

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CUBA BIBLIOTECOL6GICA 61 Profesionalmente hablando merece toda clase de elogios el trabajo del Colegio Provincial de Arqnitectos. Deja bien atris la ipoca de los viejos catalogos impress editados en Cuba, que mis se asemejaban a la list de un almacin de viveres que a una relation de libros. Una nltima observation. La frase Indice Bibliogrifico puesta al principio del Prologo debiera decir mejor Indice, porque de otro modo luce Como si se presentase una bibliografia. J. Aguayo Cuba. Institute Nacional de Cultura. Catdlogo de la Biblioteca de Arte. Habana. 1958. 39 p. Con la cuidadosa y elegante presentation tipografica a que nos tiene acost tumbrados el Instituto Nacional de Cultura, acaba de aparecer el Catalogo de la Biblioteca de Arte instalada en el Palacio de Bellas Artes. El catalogo ha sido editado por la Dra. Isabel Seijo, Directora de la Biblioteca y graduada de la Escuela de Bibliotecarios de la Universidad de la Habana, y a ella se debe la calidad profesional que tiene la obra. La list esti ordenada alfab0ticamente por materials, segn los epigrafes del catalog diccionario de la institution. A pesar de que ista es la ordenacion mas 6til a la mayoria de los lectores, hubiese sido conveniente incluir al final un indice alfabetico de autores, que remitiera a la section principal por materials. La description de las obras es, por to general, correcta, con algunos pequefios errores, en su mayoria tipogrificos.Los epigrafes usados para las distintas materias siguen las reglas generalmente adoptadas en la catalogacion modern. Por tratarse de una coleccion especializada, la mayor parte de ellos empieza con las palabras Arte, Escultura, Pintores, Pintura. P'or esta razon nosotros hubiisemos preferido la forma directa Expresionismo y Futurismo, por ejemplo, en vez de Arte expresionista y Arte futurista. En cambio, por exception, se usa el epigrafe Cubismo y no Arte cubista. El uso de referencias cruzadas minimiza el anterior inconveniente. El agrupamiento de las monografias y biografias de artists individuals bajo epigrafes tales como Artistas espanoles, Pintores holandeses, Escultores griegos, etc., es admisible en este catalogo porque la biblioteca es todavia pequena. Ma's adelante sera aconsejable reservarlos para las biografias colectivas, y poner los artistas individuales bajo sus nombres respectivos. Queremos senalar a los editores de esta obra, merecedora de elogios, un error que seguramente pasari inadvertido para muchos: el cuerpo del catalogo va encabezado por la frase "Catalogo clasificado por materias", cuando de to que realmente se trata es de un catalogo alfabdtico por materias. El catalogo clasificado como todos saben, es el que sigue el orden l6gico de un sistema de clasificacion, bien sea el decimal u otro cualquiera, to que no ocurre en la obra que estamos comentando. Hace algunos anios se discutia mucho la utilidad de los catalogos impresos de bibliotecas y, en los Estados Unidos especialmente, se consideraban definitivamente superados por los catalogos en fichas. Recientemente la opinion vuelve a inclinarse a favor de ellos, pues no hay duda que contribuyen a dar a conocer ampliamente el contenido de una coleccion. Su mayor inconveniente, cuando se trata de bibliotecas de rapido crecimiento, consiste en que el catalogo impreso deja de star al dia desde el mismo moment de su aparicion. Esperamos que el Instituto Nacional de Cultura mantenga el suyo al corriente mediante sucesivos suplementos, para dar a conocer dentro y fuera de Cuba una de las pocas bibliotecas especializadas con que cuenta nuestro pais. C. Rovira

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LITERATURE PROFESSIONAL En el numero correspondiente a enero-marzo de 1958 del Boletin de la Asociacion Colombiana de Bibliotecarios aparece una nota sobre el nnmero de enero-diciembre de 1957 de CUBA BIBLIOTECOLOGICA. Agradecemos a su autor, Luis Florin, las amables frases que nos dedica y felicitamos a nuestros colegas colombianos por el magnifico esfuerzo que estin realizando con la publicacion regular de su Boletin, tarea bastante irdua en' nuestros medios, comp sabemos por experiencia. Hemos recibido los tres altimos nnmeros de "El libro y el pueblo", revista bimestre editada por el Departamento de Bibliotecas de la Secretaria de Educa'cion Publica de Mexico. De caracter mis literario y bibliografico que bibliote,cologico, contiene sin embargo muchas informaciones acerca de los. autores me; xicanos e hispanoamericanos en general, asi como criticas de libros, que pueden resultar interesantes para nuestros bibliotecarios. El "Boletin de la Unesco para las bibliotecas" del mes de julio, tiene, como de costumbre, varios trabajos de gran interns. Entre ellos se destaca el articulo de Robert L. Collison, bibliotecario inglis, titulado "El examen de conciencia del bibliotecario", que todo bibliotecario debiera leer, y "La conservation y la protection de libros, revistas y periodicos en las regiones tropicales", por Wilfred J. Plumbe, bibliotecario de Nigeria, con muchos consejos aplicables a las bibliotecas de nuestro pals. El Boletin del Comite de Archivos de ia Comision de Historia del Instituto Panamericano de Geografia e Historia, en su numero de abril proximo pasado (publicado en la Habana), ha reproducido un articulo de Cesar Real de la Riva, Director de la Biblioteca Universitaria de Salamanca, titulado Normas para la ctalogacion de manuscritos. Este trabajo, tomado de la Revista de Archivos, Bir bliotecas y Museos (Madrid), contiene una interesantisima exposition sobre el modo de proceder en la description de los manuscritos, to mismo en los de autores conocidos que en los ancnimos. Aunque referidas sus normas a las incluidas en las Instrucciones para la Redaccion del Catalogo Alfabetico de Autores y Obras Anonimas en las Bibliotecas Pdiblicas del Estado (2T ed., 1941), publicadas por el Estado espaniol, el trabajo (de ocho piginas) tiene un gran interest para todos los bibliotecarios que se vean precisados a cataloger manuscritos.

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NOTICIAS Y COMENT'ARIOS Hemos recibido de la Unesco el Informe de la Biblioteca Publica Piloto de Medellin en su terceraniversario (oct.' 1954 -oct. 1957), por su Director, Julio Cisar Arroyave. De el tomamos algunos datos interesantes: La Biblioteca llego en abril de 1957 a un million de lectores. El numero de libros clasificados y catalogados alcanza a 37,000. El personal de la Biblioteca esta formado por 24 personas, incluyendo profesionales y empleados subalternos. Adems de la Biblioteca Central, posee ya trees sucursales. Se han organizado gran numero de actividades culturales. Se ha prestado ayuda para la organizacion de un buen numero de bibliotecas y se han realizado cursillos de capacitacion para bibliotecarios de aldeas, plane.ndose que a fines de 1958 el Departamnto de Antioquia contara con 30 bibliotecas de aldeas. La Federation Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios esti organizando una reunion, que tender lugar el anb' proximo en Londres o en Paris, para discutir la coordination international de las reglas de catalogacion. Este estudio, que puede ser de gran trascendencia para el futuro de la catalogacion, esta siendo posible gracias a un donativo del Council on Library Resources, Inc., de los Estados Unidos, que preside Mr. Werner W. Clapp. El Council on Library Resources, Inc., ha concedido un donativo de $55,000.a la Bib lioteca del Congreso de los Estados Unidos para llevar a Cabo durante un ano un proyecto piloto de "catalogacion en la fuente", "de primera mano", o preliminary. El plan consisted en cataloger 1,000 libros de diversos editores a partir de sus pruebas de pigina, y remitir la ficha completa a la casa editora, para que la incluya en la propia obra, bien sea en el reverso de la portada, el colon, o cualquier otro lugar que consider convenient. De este modo la biblioteca que adquiera el libro no tender mais trabajo que reproducir la ficha catalografica, de acuerdo con sus necesidades. Al mismo tiempo, se nombra una comision que estudiari el efecto que el nuevo sistema tiene en la labor de las bibliotecas, la forma en que es recibido, su influencia en el costo de la catalo'geion, etc., para determiner si el experimento tiene axito y debe continuarse. En San Francisco, California, tuvo lugar la 77 Conferencia Anual de la American Library Association. Ms de 4,000 colegas norteamericanos y algunos de otros paises -asistieron a las sesiones que se efectuaron del 13 al 19 de julio;' con el tema "Responsabilidades internacionales de la A.L.A." En varias oportunidades los asistentes destacaron la importancia de la cooperation internacional en materia de bibliotecas mediante el uso de becas y' el intercambio de estudiantes; bibliotecarios y profesores de biblioteconomia.

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64 CUBA BIBLIOTECOLOGICA En una de las sesiones, Marietta Daniels, de la Union Panamericana, se re firi. a la ensenanza de la bibliotecologia en Latinoamerica, senalando que es muy dificil llegar a conclusiones de caricter general, por la gran variedad de problems y de niveles de desarrollo alcanzados por los distintos passes. En otra sesion de la Seccion de Catalogacion y Clasificacion, dedicada a tratar acerca del codigo para la asignacion de epigrafes, la Sra. Maria Teresa Chavez, de Mexico, trato acerca del modo de traducir los epigrafes en ingles a sus equivalentes Castellanos. En la misma session Richard S. Angell, de la Biblioteca del Congreso, inform acerca del progreso en la confeccion de un codigo de epigrafes, afirmando que la Biblioteca del Congreso proseguiri la labor iniciada por David J. Haykin, recientemente fallecido. Otros muchos temas de interns fueron tratados, cuya simple enumeracion alargaria demasiado esta nota. La prxima reunion tendril Lugar en Washington, en junio de 1959. En el "Diario de la Marina" del dia 13 de julio proximo pasado, y en la section "Actividad cultural" que redacta Adela Jaume, apareci6 reproducida y comentada muy elogiosamente una Carta que nuestra companera Dra. Esther Ma. Mencia Bravo le envi6, con motivo de una campana Pro Defensa del Libro y en pro de la aprobacion de la Ley Santovenia, en que se declara libre de derechos e impuestos al libro y se establecen medidas en pro de la production impresa cubana. En el mes de agosto de 1943, pace ya quince anos, apareci6 la primera edicion del libro del Dr. Jorge Aguayo, Manual practico de clasificacion y catalogacion de bibliotecas. Su autor, muy conocido en el extranjero por sus numerosos trabajos sobre esa especialidad, es un infatigable colaborador de nuestra revista. CUBA BIBLIOTECOLOGICA, que tanto debe al entusiasmo del Dr. Aguayo, desea dejar constancia de la importancia que ha tenido el texto del colega en la formation de muchos bibliotecarios de habla espanola. DOMINGO BUONOCORE CUBA BIBLIOTECOLOGICA se ve honrada en este nnmero con la colaboracion de uno de los mis destacados publicistas en el campo de la bibliologia y bibliotecologia hispanoamericanas. Dificilmente habri un solo bibliotecario en los paises de habla espanola que no haya tenido en sus manos algunas de sus valiosas producciones. Decano de la Facultad de Ciencias Juridicas y Sociales y Profesor en ista de Derecho Administrativo de la Universidad Nacional del Litoral (Santa Fe, Argentina), nuestro colaborador es tambiin Director de Biblioteca en la propia Facultad. Su copiosa produccion-casi no transcurre un solo mes sin que nos ofrezca una nueva contribution prof'esional-no cabria en los limites de esta nota. Por ello vamos a destacar solamente: Elementos de bibliotecologia (tres

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CUBA BIBLIOTECOL6GICA 65 ediciones), Vocabulario bibliogrdfico (1952), El mundo de los libros (1955), Bibliografia literaria y otros temas sobre el editor y el libro (1956) y Temas; de pedagogia universitaria (1957). En su primera serie, cuando CUBA BIBLIOTECOLOGICA era el 6rgano de la Asociaci6n Nacional de Profesionales de Biblioteca, el Dr. Jorge Aguayo public6 en la revista una nota critica sobre el Vocabularies bibliografico, rara avis en el campo de los estudios de la profesi6n. Con el trabajo del Dr. Buonocore iniciamos la inclusion de ensayos indditos de autores extranjeros de reconocida reputation, y esperamos que el espacio nos permita publicar otros trabajos en los nnmeros siguientes.

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PUBLICACIONES RECIBIDAS CUBA BIBLIOTECOLOGICA agradece el envio de las siguientes public caciones: Asociacion Colombiana de Bibliotecarios. Boletin. vol. 2, no. 1, ene-marzo.19$8. Asociacion Costarricense de Bibliotecarios. Boletin. t. 1, no. 9, marzo 1958. Asociacion Cubana de Bibliotecarios. Boletin. -vol. 310, no. 4 marzo 1958. Boletin de la Unesco para las Bibliotecas. vol. 12, ino.-7, jui: 1958. Bookbird; international children's book bulletin. no. 3, jul. 1958. -Munich, International Youth Library. Companhia de Seguros de Vida "Providencia do Sul". Biblioteca. P5rto Alegre. Bibliografia de obras de biblioteconomia e referencia. Porto Alegre, 1958. 25 p. Cuadernos de meteorologia. ano 1, no. 4, oct. 1957. Santa Clara, Universidad Central "Marta Abreu'.'. Cuadernos hispanoamericanos. no. 88, abril 1958. Madrid. Federacion Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios. Actes du Conseil de la F.I.A.B., 23e. session. Paris, 23-26 septembre 1957. La Haye, Martinus Nijhoff, 1958. 192 p. Floren, Luis. El intercambio scientific y documentation del CINVA. Ed. preliminar. Bogota, 1958. 15 h. El Libro y el pueblo. no. 32, nov.-dic. 1957; no. 33, ene.-feb. 1958; no. 34, mar.-abr. 1958. M6xico, Depto. de Bibliotecas de la Secretaria de Educacion Publica. El Noticiario; publication mensual de divulgacion literaria y variedades. ano 19, no. 246, jun. 1958; no. 247, jul. 1958; no. 248, ago. 1958. San Josi, Costa Rica. Suplemento bibliografico de Turrialba. vol. 8, no. 1, enero-marzo 1958. Turrialba, Costa Rica, Instituto Interamericano de Ciencias Agricolas. Donativo de la Embajada de los Estados Unidos: Baruch, Bernard M. Una filosofia para nuestro tiempo. Buenos Aires, Agora, 1956. 93 p. Beke, Laszlo. Diario de Budapest, octubre de 1958. Buenos Aires, Agora, 1956. 123 p. Dallin, David J. Espionaje soviitico. Buenos Aires, Agora, 1956, 123 p. Eberle, Irmengarde. Descubrimientos medicos modernos. Buenos Aires, Agora, 1957. 124 p. Friedrich, Carl J. La nueva imiagen del hombre comnn. Buenos Aires, Agora. 1957. 254 p. Gabriel, Ralph H. El derecho de gobernar; cartas federalistas. Buenos Aires, Agora, 1957. 219 p. Menken, Jules. Economic y rearme. Buenos Aires, Agora, 1956. 127 p. Pearson, Lester B. La democracia en la political mundial. Buenos Aires, Agora, 1957. 125 p.

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