Citation
Código civil

Material Information

Title:
Código civil esta obra contiene el texto del Código español, hecho extensivo a Cuba por r.d. de 31 de julio de 1889 ... con las enmiendas que la nueva situacion politica del pais ha hecho practicamente necesarias y las indirectamente producidas por leyes de otro orden, con notas aclaratorias y concordancias con los otros cuerpos legales vigentes
Series Title:
Leyes vigentes en Cuba
Uniform Title:
Código civil
Creator:
Cuba
Betancourt, Angel C
Spain
Place of Publication:
Habana
Publisher:
Impr. de Rambla, Bouza y compañía
Publication Date:
Language:
Spanish
Edition:
2. ed. -- autorizada y corr. por el autor.
Physical Description:
461 p. : ; 23 cm.

Subjects

Subjects / Keywords:
Cuba ( fast )
Politics and government ( fast )
Política y gobierno ( fast )
Genre:
legislation ( marcgt )
non-fiction ( marcgt )

Notes

Statement of Responsibility:
redactadas por Angel C. Betancourt.

Record Information

Source Institution:
University of Florida
Holding Location:
University of Florida
Rights Management:
All applicable rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier:
028823487 ( ALEPH )
23922706 ( OCLC )
ABW4457 ( NOTIS )

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0THOMAS GARRETT JR.
LJ.EYES VIGENTES EN CUBA
PUBLICATIONN AUTORIZADA POR EL GOBIERNO)







CODIGO CIVIL


ESTA OBRA CONTIENE EL TEXTO DEL CODIGO ESPA-
AOL. HECHO EXTENSIVE A CUBA POR R. D. DE 31 DE
JULIO DE 1889, CON LAS MODIFICACIONES INTRO-
DUCIDAS EN EL MISMO POR DISPOSICIONES POS-
TERIORES Y CON LAS ENMIENDAS QUE LA NUEVA
SITUATION POLITICAL DEL PAIS HA HECHO PRAC-
TICAMENTE NECESARIAS Y LAS INDIRECTAMENTE
PRODUCIDAS POR LEYES DE OTRO ORDEN, CON
NOTAS ACLARATORIAS Y CONCORDANCIAS CON LOS
OTROS CUERPOS LEGALES VIGENTES, REDACTADAS

PO R


ANGEL C. BETANCOURT,
Magistrado del Tribunal Supremo y Presidente, que ha side, de la Comisi6n de C6digos
de la CAmara de Representantes de la Repfblica.


SEGUNDA EDICION
AUTORIZADA Y CORREGIDA POR EL AUTOR







ANA
IMPRNTA Y PAPELERIA DM RAMULA. DOUZA Y COMPARIA.
PI Y MARBAUL, 31Y 31
1916




tl'--


--,-.




__1


ES PROPIEDAD DE LOS EDITORS


NEW YORK UNIVERSITY
LIBRARY OF THE SCIOCL OF LAW '
I 7F CT. 171956


K6SL















ADVERTENCIA

Al dar a la imprenta en 1908 el trabajo sobre el C6digo Ci-
vil espafol, anotado en la forma que esti vigente en nuestro
pais, nos hicimos la idea de que ese libro no tendria segunda edi-
ci6n; porque cuando esta fuera necesaria nuestra labor tendria
por objeto el "C6digo Cubano", 6, de no ser asi, dariamos al
trabajo una forma nueva mAs amplia, que sin dejar de ser Iprc-
tica, tocara, cuando no invadiera, los limits del comentario, y a
ese efecto teniamos reunidos los materials necesarios. Pero,
agotada inesperadamente la edici6n anterior y apremiados los
editors por la demand del libro, ante esta ben6vola acogida que
el pfblico le ha dispensado, nos hemos visto en la necesidad de
desistir, cuando menos por ahora, de nuestro prop6sito de pu-
blicar un "nuevo" trabajo sobre el C6digo, limitandonos, en
pocos dias, A repasar, para corregirlo y completarlo, el publica-
do anteriormente.
Esta segunda edici6n, pues, en su plan y contenido es id6n-
tica a la primera, con las ligeras variaciones que las leyes y dis-
posiciones posteriores A su publicaci6n han introducido en los
preceptos del C6digo, A fin de que 6ste aparezca en la forma en
que, en el moment actual, estAn vigentes aqunllos, que es el ob-
jeto que perseguimos con estas publicaciones.


Septiembre de 1915.















NOTA PRELIMINARY

(DE LA PRIMERA EDICION)


Puede decirse, sin incurrir en exageraci6n, que la historic
del C6digo Civil espafiol es la historic legislative de Espafa en
el siglo XIX. Todas las leyes civiles que en ese period se dicta-
ron fueron concebidas y estudiadas, como secciones 6 capitulos
que debian former parte de ese cuerpo legal. En las de otro orden
se ve siempre algin rasgo, alguna menci6n de la obra que tan la-
boriosamente se venia preparando, con la esperanza de su pronta
terminaci6n. Por esto, hacer una historic, siquiera sucinta, del
process de formaci6n del C6digo, aun limitada A lo que se deno-
mina historic externa, seria una labor extensa 6 innecesaria, dado
el fin que nos proponemos con estas publicaciones. Basta a nues-
tro prop6sito hacer menci6n, tan s61o, de los incidents ocurridos
durante el period de promulgaci6n de dicho cuerpo legal y de
la aplicaci6n del mismo A la Isla de Cuba.
Por la ley de 11 de Mayo de 1888 se autoriz6 al Gobierno
para publicar un C6digo Civil redactado conforme a las bases que
en la misma se insertaron, ordenindose que, hecha la publicaci6n,
se diera cuenta A las Cortes y que el C6digo empezara A regir
como ley A los sesenta dias siguientes A aquel en que dicha dispo-
sici6n se hubiere cumplido; autorizandose, no obstante, la amplia-
ci6n de ese tkrmino, si asi lo aconsejaban razones justificadas de
utilidad piblica. Redact6se el C6digo por la Comisi6n Codifica-
dora, y el Gobierno, cumpliendo con la ley, lo public en la Ga-
ceta de Madrid (nimeros correspondientes A los dias del 9 de Oc-
tubre al 8 de Diciembre de 1888), dandose cuenta con 61 al Con-
greso de Diputados el dia 13, y al Senado el dia 17, del mes de
Diciembre del dicho afio de 1888. Cumplidas estas formalidades,
el C6digo, conforme A la ley, debi6 empezar A regir el 15 de Fe-
brero de 1889; pero el Gobierno, en vista de la importancia y ex-
tensi6n de los debates del Congreso, y tomando en cuents una







proposici6n parlamentaria presentada en aquil, prorrog6, por
R. D. de 11 de Febrero del filtimo citado afio, hasta el 1? de Mayo
del mismo, el plazo de sesenta dias establecido en la Ley de 11
de Mayo de 1888. En virtud de esta pr6rroga, el C6digo empez6
& regir en Espaia, conforme a su redacci6n original, el meneio-
nado dia 1? de Mayo de 1889. Pero, A consecuencia de la discu-
si6n en los Cuerpos Colegisladores, se dict6 la ley de 26 del repe-
tido mes y afio, por la que se ordenaba al Gobierno que hiciera
y publicara una edici6n del C6digo con las enmiendas y adiciones
que, A juicio de la Secci6n de lo Civil de la Comisi6n general de
Codificaci6n, fueran necesarias 6 convenientes en vista del re-
sultado de la discusi6n habida en el Parlamento, y que se publi-
caran, ademis, en la Gaceta, los articulos enmendados 6 adicio-
nados. El Gobierno, por R. D. de 24 de Julio siguiente, orden6
la publicaci6n en la Gaceta, no s6lo de los articulos enmendados
y adicionados, sino del nuevo texto, complete, del C6digo Civil.
Mediante esta circunstancia el C6digo rigi6 en Espafia, con-
forme A su primitive redacci6n, desde el 19 de Mayo al 24 de
Julio de 1889, y desde esta filtima fecha en adelante, conforme
A su redaeci6n definitive.
En Cuba no lleg6 A regir el texto primitive del C6digo, pues-
to que el ejemplar del mismo que se remiti6 para su promulga-
ci6n en la Isla fu6 el de la edici6n corregida, conforme A la ley
de 26 de Mayo de 1889, mandada publicar por el R. D. de 24
de Julio siguiente. La aplicaci6n de dicho cuerpo legal A la Isla
tuvo efecto por R. D. de 31 de Julio de 1889 (publicado en la
Gaceta de Madrid el 6 de Agosto y en la de la Habana el 3 de
Septiembre siguientes). En cumplimiento de ese R. D., la publi-
caci6n del C6digo en la Gaceta de la Habana empez6 el dia 3 de
Septiembre de 1889, y concluy6 el 16 de Octubre del mismo afo.
Por consiguiente, el C6digo Civil empez6 A regir en Cuba el 5
DE NOVIEMBRE DE 1889, y asi lo reconoci6 explicitamente el Tri-
bunal Supremo de Espafia en sentencia de 16 de Mayo de 1893
y lo ha reiterado el de Cuba, entire otras, en sus sentencias de
5 de Octubre de 1900 y 29 de Julio de 1901.
Durante la dominaci6n espaiiola, el C6digo no sufri6 otras
modificaciones que las introducidas en sus articulos sobre la ca-
pacidad para contraer matrimonio, reformados por la ley de 24
de Agosto de 1896, que al present carecen de interns, porque esa
material ha sido toda ella fundamentalmente alterada por las 6r-
denes militares, hoy vigentes, dictadas por el Gobierno de los









Estados Unidos durante la ocupaci6n military de la Isla, desde
1899 A 1902, en que se estableci6 la Repiblica.
El Gobierno military americano, aparte de las modificaciones
incidentales y de facto que, por virtud de otras disposiciones, al-
teraban los preceptos de este, introdujo directamente en el mis-
mo, entire otras de menos importancia, las siguientes alteraciones:
modific6 todo lo concerniente A la capacidad para contraer ma-
trimonio y a la forma y validez del matrimonio religioso; derog6
la facultad de low padres para recluir A sus hijos en estableci-
mientos correcciona'es y suprimi6 la instituci6n del retracto con-
vencional.
El Poder Legislativo de la Repiblica no toc6 directamente el
C6digo, pero supli6 con sus leyes sobre nacionalidad la defi-
ciencia del titulo 1 del libro 1%, cuyos articulos, en su mayoria,
habian quedado de hecho sin eficacia y sin aplicaci6n en Cuba.
El actual Gobierno provisional de los Estados Unidos ha in-
troducido tambi6n una reform important en el C6digo, supri-
miendo la reserve troncal.
Todas estas reforms, asi como las que indirectamente ha
sufrido el citado cuerpo legal, se han tenido en cuenta en este
trabajo, procurando dar al pdblico un texto del C6digo tal como
rige en la actualidad, pero sin alterar su redacci6n, fuera de los
casos en que expresamente est6 ordenado 6 en que necesaria-
mente haya debido hacerse para que el precepto legal exprese
realmente cuil es el mandate del legislator.
El texto que publicamos es el de la edici6n de la Gaceta de
1889, cotejado cuidadosamente con el publicado en dicho peri6-
dico official y con la edici6n official del Ministerio de Gracia y Jus-
ticia espafiol, no haciendo en 61 otras alteraciones que las indi-
cadas en el parrafo que precede. Por medio de adiciones comple-
tamos las disposiciones del C6digo, y por notas aclaramos sus
preceptos 6 los concordamos con otras leyes que con ellos tienen
relaci6n. En la cita de la jurisprudencia hemos sido muy parcos,
por las razones que ya expusimos sobre este asunto al publicar
la Ley de Enjuiciamiento, primer obra de esta coleccion, cuyo
plan hemos adoptado en esta, y, por consiguiente, s6lo se citan
aquellas sentencias que por la generalidad de su doctrine consti-
tuyan una interpretaci6n clara 6 indiscutible del precepto legal,
excluyendo todas aquellas resolutorias de casos 6 cuya doctrine
este ain en discusi6n.
Terminaremos esta nota reproduciendo lo que hemos dicho









en los trabajos anteriormente publicados de esta colecei6n, A sa-
ber: que 6stas no son obras de consult; que con ellas s61o se per-
sigue un fin meramente prictico; sus numerosas notas no son co-
mentarios, ni exposici6n de opinions personales acerca de du-
das que se ofrezean en la aplicaci6n de la ley; son meras acota-
ciones de disposiciones complementarias del texto. El comenta-
rio 6 la inteligencia del mismo queda al juicio ilustrado del lec-
tor, A quien s61o nos hemos propuesto darle, convenientemente
reunidos, los elements necesarios para former ese juicio.
Al dar al pfiblico este nuevo trabajo, terminado en momen-
tos azarosos para nuestra legislaci6n, hemos querido dejar, una
vez mis, claramente precisado el modestisimo prop6sito que ha
guiado A su autor, para que 61 sirva de titulo A la benevolencia
pfblica, y ojalA tsta ehcuentre ocasi6n de plicemes por su publi-
caci6n, si ella sirve de estimulo para mayores empefios, 6, por lo
menos, de base, para que se emprenda, en ocasi6n debida, la pa-
tri6tica obra de dotar al pais de leyes propias, arm6nicas y ade-
cuadas A su situaci6n political de naci6n independiente y soberana.


Diciembre de 1908.















DISPOSICIONES QUE DECLARAN EN VIGOR ESTE CODIGO


QuedarAn en fuerza el C6digo Civil y el Criminal existen-
tes antes de finalizar la soberania espafiola, modificindose y cam-
biAndose 6stos, de tiempo en tiempo, cuando sea necesario para
el mejor gobierno. (Proclama del Gobernador Militar de Cuba
de 1? de Enero de 1899).
Por la present se declara y ordena que todas y cada una de
dichas leyes, decretos, reglamentos, 6rdenes y demis disposicio-
nes dictadas y promulgadas por el Gobierno Militar de Cuba 6
por su autoridad, se considered de character general y duradero,
y aplicables y obligatorias para todos los funcionarios del Go-
bierno de Cuba, sean cuales fueren las denominaciones 6 titulos
de los que sucedan A los empleados del Gobierno Militar, y que
continien en fuerza y vigor sea cual fuere el gobierno que en
Cuba exist, hasta que sean legalmente derogadas 6 modificadas,
conforme a los preceptos que se consignan en la Constituci6n
antes mencionada. (Orden 148, de 1902).
Todas las leyes, decretos, reglamentos, 6rdenes y demis dis-
posiciones que estuvieren en vigor al promulgarse esta Constitu-
ci6n, continuarin observAndose en cuanto no se opongan A ella,
muentras no fueren legalmente derogadas 6 modificadas. (Dis-
posici6n transitoria 7. de la Constituci6n).

GOBIERNO GENERAL DE LA ISLA DE CUBA
SECRETARIA

SECCI6N DE GRAUIA Y JUSTICIA

Asuntos Judiciales.

Por el Ministerio de Ultramar se comunica al Excmo. Sr. Go-
bernador General, con fecha 6 del actual y bajo el nimero 927,
la Real orden siguiente:

"Excmo. Sr.:-De Real orden tengo el honor de remitir 6
V. E. un ejemplar de la Gaceta de Madrid, correspondiente al dia
de hoy, en la que se public el Real Decreto haciendo extensive a
las Islas de Cuba, Puerto Rico y Filipinas, el C6digo Civil vigen-















DISPOSICIONES QUE DECLARAN EN VIGOR ESTE CODIGO


QuedarAn en fuerza el C6digo Civil y el Criminal existen-
tes antes de finalizar la soberania espafiola, modificindose y cam-
biAndose 6stos, de tiempo en tiempo, cuando sea necesario para
el mejor gobierno. (Proclama del Gobernador Militar de Cuba
de 1? de Enero de 1899).
Por la present se declara y ordena que todas y cada una de
dichas leyes, decretos, reglamentos, 6rdenes y demis disposicio-
nes dictadas y promulgadas por el Gobierno Militar de Cuba 6
por su autoridad, se considered de character general y duradero,
y aplicables y obligatorias para todos los funcionarios del Go-
bierno de Cuba, sean cuales fueren las denominaciones 6 titulos
de los que sucedan A los empleados del Gobierno Militar, y que
continien en fuerza y vigor sea cual fuere el gobierno que en
Cuba exist, hasta que sean legalmente derogadas 6 modificadas,
conforme a los preceptos que se consignan en la Constituci6n
antes mencionada. (Orden 148, de 1902).
Todas las leyes, decretos, reglamentos, 6rdenes y demis dis-
posiciones que estuvieren en vigor al promulgarse esta Constitu-
ci6n, continuarin observAndose en cuanto no se opongan A ella,
muentras no fueren legalmente derogadas 6 modificadas. (Dis-
posici6n transitoria 7. de la Constituci6n).

GOBIERNO GENERAL DE LA ISLA DE CUBA
SECRETARIA

SECCI6N DE GRAUIA Y JUSTICIA

Asuntos Judiciales.

Por el Ministerio de Ultramar se comunica al Excmo. Sr. Go-
bernador General, con fecha 6 del actual y bajo el nimero 927,
la Real orden siguiente:

"Excmo. Sr.:-De Real orden tengo el honor de remitir 6
V. E. un ejemplar de la Gaceta de Madrid, correspondiente al dia
de hoy, en la que se public el Real Decreto haciendo extensive a
las Islas de Cuba, Puerto Rico y Filipinas, el C6digo Civil vigen-








te en la Peninsula, redactado de conformidad con lo dispuesto
en la Ley de once de Mayo de mil ochocientos ochenta y ocho, y
aprobado por Real Decreto de veinte y cuatro del pasado mes de
Julio. Y al propio tiempo acompafo un ejemplar de la edici6n
official del citado C6digo, para su inserci6n en los peri6dicos ofi-
ciales de esa Isla."

Y acordado por S. E. su cumplimiento en 27 del actual, de
su orden se public en la Gaceta Oficial, asi como el Real Decreto
citado y el C6digo de referencia, para general conocimiento.

Habana, Agosto 30 de 1889.
PEDRO A. TORRES.

MINISTERIO DE ULTRAMAR

EXPosICI6N
SENORA: El vivo interns de todos los Gobiernos por el be-
neficio de nuestras provincias de Ultramar, ha servido de estimu-
lo constant para levar A aqullas las disposiciones legislativas vi-
gentes en la Peninsula, y especialmente las encargadas de resol-
ver problems generals de la vida, que no siendo el resultado de
opinions parciales ni de luchas political, por todos son juzgadas
con poca diferencia de criterio.
Si las leyes, ademas, se refieren A puntos y 6rdenes sustan-
ciales 6 intimos de la sociedad, si no contrarian tradiciones ni ten-
dencias especiales de aquellos pueblos, sino que aclaran y simpli-
fican la norma de acci6n, explican mejor su origen y manifiestan,
ademis, sus prescripciones con sencillez, facilitando el conoci-
miento de todos, y, en suma, envuelven un progress evidence y
por extreme beneficioso A nuestros hermanos de Ultramar, el pro-
p6sito natural en el Gobierno se convierte en dictado de deber y
obligaci6n para que aquellos habitantes participen de las ven-
tajas que los peninsulares pueden alcanzar.
Tal sucede con el C6digo Civil hoy vigente en la Peninsula.
Cualesquiera que hayan sido las opinions y juicios emitidos en
las discusiones que motive, es indudable que responded A la cons-
tante aspiraci6n de esta sociedad, de todos modos manifestada
hace medio siglo, y que, aun negandole otras ventajas, produce
la indiscutible de reducir A una sola las multiples, diferentes y
encontradas fuentes de nuestro derecho positive civil, modifica
en t6rminos racionales el derecho sucesorio, aclara y mejora el
relative A la personalidad, y, en general, tomando por base la
tradici6n, envuelve y determine toda clase de relaciones juridi-
cas privadas en una forma mas rational, mis sistematica y cien-
tifica que la usada en los libros legales de que tan valiosa y abun-
dante series nos ban dejado los anteriores siglos.
Ni en, las Antillas ni en Filipinas hay derecho civil peculiar
y diferente del que rigi6 en la Peninsula, ni la organizaci6n de








la familiar y de la propiedad en aquellas lejanas provincias de-
manda especialidad alguna de reglas para una vida que en lo
privado se desenvuelve lo mismo que en el resto de la Naci6n,
porque aquellos pueblos, que tienen su sentido propio, y en algo
distinto del pueblo espafol, se acomodan desde luego en sus re-
laciones civiles A las leyes que alli llevaron nuestros conquistado-
res y misioneros, que eran las mismas de su propia patria es-
paiiola.
No hay, pues, el peligro de ievar innovaciones irreflexivas
que pudieran resultar malsanas para aquellas families, ni tras-
tornos perjudiciales para una propiedad que se adquiere, se con-
serva y se pierde conforme A los modos establecidos en la anti-
gua legislaci6n espafiola, y que no da lugar ni a modos, ni for-
mas, ni relaciones aqui desconocidas que fuera precise consagrar
en la ley. Asi es que la Comisi6n de C6digos de Ultramar repre-
sent6 al Gobierno de S. M., cuando el Civil se discutia en las CA-
maras, la conveniencia de extenderse A las provincias de Ultra-
mar, una vez que fuera ley, sin necesidad de hacer modificaci6n
alguna que alterara el contenido y la forma en que fuera pro-
mulgado.
Y si es indudable que S. M. puede abrigar la satisfacci6n
de considerar como suceso feliz de su reinado el dotar A la Na-
ci6n de un C6digo civil que con tanta ansiedad, y durante tanto
tiempo ha vivido solicitando, no lo es menos que aquel puro y ele-
vado sentimiento ha de robustecerse y ensancharse, llevAndolo
A las provincias de Ultramar, que en este orden de la legislaci6n
sufrian los mismos inconvenientes, y obtendrin ventajas iguales
A las que se disfrutarAn en adelante en la Peninsula.
Ningin element social enlaza tanto A los pueblos y los une
en el seno de una cultural comin como la unidad de legislaci6n,
y especialmente de la encargada de regular la esfera mis intima,
mas querida y mas important de la vida y de la libertad hu-
mana, que es la civil. Y si Espafa inspire siempre su conduct,
respect A los pueblos que domin6 en otro hemisferio, en el le-
vantado prop6sito de una paternal political que los habri de con-
ducir pronto A constituir un element integrante en esta hermo-
sa y concertada unidad de la patria; si jams les aplic6 el regi-
men utilitario y egoista de explotaci6n y aprovechamiento, y si
nuestra historic esta llena de monumentos que atestiguan c6mo
el aliento de la patria nunca regate6 su inspiraci6n para levantar
generosamente y traer A su propio seno los elements vivos de los
pueblos coloniales y educarlos y regirlos como se educaba y re-
gia A si misma; si como feliz resultado de esta conduct bienhe-
chora y de abnegaci6n se implant de antiguo el mis importan-
te de los beneficios en el orden legal, que es la identidad en el de-
recho civil, es rational y exigente conveniencia de Gobierno man.
tenerla, conservando asi el titulo mis honroso y el bien mis ines-
timable que puede ofrecer una naci6n respect A los pueblos que
domina, y que consiste en asentar la vida civil en la igualdad y
conceder A todos la suma de derechos de que ella misma goza.








Fundado en estas consideraciones el Ministro que suscribe,
de acuerdo con el Consejo de Ministros, tiene el honor de some-
ter A la aprobaci6n de S. M. el.siguiente proyecto de Decreto.
Madrid, 31 de Julio de 1889.
SERORA:
A. L. R. P. de V. M.,
MANEL BECERRA.
REAL DECRETO

A propuesta del Ministro de Ultramar, de acuerdo con el
Consejo de Ministros:
En nombre de Mi Augusto Hijo el Rey D. Alfonso XIII, y
como Reina Regente del Reino,
Vengo en decretar lo siguiente:
Articulo 19-Se hace extensive A las Islas de Cuba, Puerto
Rico y Filipinas, el C6digo civil vigente en la Peninsula, redac-
tado de conformidad con lo dispuesto en la ley de 11 de Mayo
de 1888, y aprobado por Real Decreto de 24 del actual.
Art. 29-Empezara A regir este C6digo en las Islas referidas
A los veinte dias siguientes de su publicaci6n en los peri6dicos
oficiales de las mismas.
Art. 39-En armonia con lo dispuesto en el articulo 1 del
mismo C6digo, las leyes regiran en las provincias de Ultramar A
los veinte dias de su promulgaci6n, entendidndose esta hecha el
dia en que termine su inserei6n en los peri6dicos oficiales de
las Islas.
Dado en San Ildefonso, A treinta y uno de Julio de mil ocho-
cientos ochenta y nueve.
MARIA CRISTINA.
El Ministro de Ultramar,
MANUEL BECERRA.
LEY

DON ALFONSO XIII, por la gracia de Dios y la Constituci6n,
REY de Espafia, y en su nombre y durante su menor edad la
REINA Regente del Reino,
A todos los que la present vieren y entendieren, sabed: que
las Cortes ban decretado y Nos sancionado lo siguiente:
Articulo 19-Se autoriza al Gobierno para publicar un C6-
digo Civil con arreglo A las condiciones y bases establecidas en
esta ley.
Art. 29-La redacci6n de este Cuerpo legal se llevara A cabo
por la Comisi6n de C6digos, cuya Secci6n de Derecho civil for-
mulara el texto del proyecto, oyendo, en los t6rminos que crea
mfs expeditos y fructuosos, A todos los individuos de la Comisi6n,
y con las modificaciones que el Gobierno crea necesarias, se pu-
blicara en la Gaceta de Madrid.
Art. 39-El Gobierno, una vez publicado el C6digo, dara








cuenta A las Cortes, si estuvieren reunidas, 6 en la primer reu-
ni6n que celebren, con expresi6n clara de todos aquellos puntos
en que haya modificado, ampliado 6 alterado en algo el proyecto
redactado por la Comisi6n, y no empezara A regir como ley ni
producira efecto alguno legal hasta cumplirse los sesenta dias
siguientes a aquel en que se haya dado cuenta a las Cortes de su
publicaei6n.
Art. 49-Por razones justificadas de utilidad piblica, el Go-
bierno, al dar cuenta del C6digo A las Cortes, 6 por virtud de la
proposici6n que en 6stas se formule, podrA declarar prorrogado
ese plazo de sesenta dias.
Art. 59-Las provincias y territories en que subsiste dere-
cho foral lo conservarAn por ahora en toda su integridad, sin que
sufra alteraci6n su actual regimen juridico por la publicaci6n
del C6digo, que regira tan s61o como supletorio en defecto del
que lo sea en cada una de aqu6llas por sus leyes especiales. El
titulo preliminary del C6digo, en cuanto establezca los efectos de
las leyes y de los estatutos y las reglas generals para su aplica-
ci6n, serA obligatorio para todas las provincias del Reino. Tam-
bi6n lo seran las disposiciones que se dicten para el desarrollo de
la base 39, relative a las formas de matrimonio.
Art. 6?-El Gobierno, oyendo A la Comisi6n de C6digos, pre-
sentara A las Cortes, en uno 6 en various proyeetos de ley, los
ap6ndices del C6digo Civil, en los que se contengan las institu-
ciones forales que conviene conservar en cada una de las pro-
vincias 6 territories donde hoy existen.
Art. 79-No obstante lo dispuesto en el articulo anterior, el
C6digo Civil empezara A regir en Arag6n y en las Islas Baleares
al mismo tiempo que en las provincias no aforadas, en cuanto no
se oponga A aquellas de sus disposiciones forales 6 consuetudi-
narias que actualmente est6n vigentes.
El Gobierno, previo informed de las Diputaciones provincia-
les de Zaragoza, Huesca, Teruel 6 Islas Baleares y de los Cole-
gios de Abogados de las capitals de las mencionadas provincias,
y oyendo A la Comisi6n general de codificaci6n, presentara A la
aprobaci6n de las Cortes, en el plazo mis breve possible, A contar
desde la publicaci6n del nuevo C6digo, el proyecto de ley en que
ban de contenerse las instituciones civiles de Arag6n 6 Islas Ba-
leares que convenga conservar.
Iguales informes debera oir el Gobierno en lo referente A
las demas provincias de legislaci6n foral.
Art. 89-Tanto el Gobierno como la Comisi6n se acomoda-
rAn en la redacci6n del C6digo Civil A las siguientes bases: (*)

(*) El Tribunal Supremo de Espaia, en sentencia de 24 de Junio
de 1897, ha declarado: "que la ley de Bases de 11 de Mayo de 1888 para
la redacci6n del C6digo Civil, no se promulg6 para que la aplicaran los
tribunales, sino para que el Gobierno se amoldara a ella al hacer uso
de la autorizaci6n que le confiri6 el Poder Legislativo"; por donde sus
preceptos no pueden servir de fundamento A ningdn recurso judicial
ordinario 6 extraordinario.








BASE PRIMERA

El C6digo tomara por base el proyecto de 1851, en cuanto se
hall contenido en este el sentido y capital pensamiento de las
instituciones civiles del derecho hist6rico patrio, debiendo for-
mularse, por tanto, este primer cuerpo legal de nuestra codifica-
ci6n civil sin otro alcance y prop6sito que el de regularizar,
aclarar y armonizar los preceptos de nuestras leyes, recoger las
ensefianzas de la doctrine en la soluci6n de las dudas suscitadas
por la practice, y tender A algunas necesidades nuevas con so-
luciones que tengan un fundamento cientifico 6 un precedent
autorizado en legislaciones propias 6 extrafas, y obtenido ya co-
miin asentimiento entire nuestros jurisconsultos 6 que resulten
bastante justificadas, en vista de las exposiciones de principios
6 de m6todo hechas en la discusi6n de ambos Cuerpos Colegis
ladores.

BASE SEGUNDA

Los efectos de las leyes y de los estatutos, asi como la na-
cionalidad, la naturalizaci6n y el reconocimiento y condiciones
de existencia de las personas juridicas, se ajustaran A los precep-
tos constitucionales y legales hoy vigentes, con las modificacio-
nes precisas para descartar formalidades y prohibiciones ya des-
usadas, aclarando esos concepts juridicos, uiiversalmente ad-
mitidos en sus capitals fundamentos, y fijando los necesarios,
asi para dar algunas bases seguras A las relaciones internacio-
nales civiles, como para facilitar el enlace y aplicaci6n del nuevo
06digo y de las legislaciones forales, en cuanto A las personas y
bienes de los espafioles en sus relaciones y cambios de residencia
6 vecindad en provincias de derecho divers, inspirindose hasta
donde sea convenient en el principio y doctrine de la persona-
lidad de los estatutos.

BASE TERCERA

Se establecerin en el C6digo dos formas de matrimonio: el
can6nico, que deberan contraer todos los que profesen la religion
cat6lica, y el civil, que se celebrara del modo que determine el
mismo C6digo, y en armonia con lo prescrito en la Constituci6n
del Estado.
El matrimonio can6nico producira todos los efectos civiles
respect de las personas y bienes de los c6nyuges y sus descen-
dientes, cuando se celebre en conformidad con las disposiciones
de la Iglesia cat6lica, admitidas en el Reino por la ley 13, tit. 1,
libro 1, de la Novisima Recopilaci6n. Al acto de su celebraci6n
asistira el Juez municipal ii otro funcionario del Estado, con el
solo fin de verificar la inmediata inscripci6n del matrimonio en
eTRegistro civil.








BASE CUARTA

Las relaciones juridicas derivadas del matrimonio en cuan-
to A las personas y bienes de los c6nyuges y de sus descendien-
tes, paternidad y filiaci6n, patria potestad sucesiva del marido y
de la mujer sobre sus hijos no emancipados, efectos civiles del
contrato, y, en suma, cuantas constituyen el derecho de familiar,
se determinarfn de conformidad con los principios esenciales en
que se fund el estado legal present, sin perjuicio de lo dis-
puesto en las bases 17, 18, 22 y 25.

BASE QUINTA

No se admitira la investigaci6n de la paternidad sino en los
2asos de delito 6 cuando exist escrito del padre en el que conste
su voluntad indubitada de reconocer por suyo al hijo, delibera-
damente expresada con ese fin, 6 cuando medie posesi6n de esta-
do. Se permitira la investigaci6n de la maternidad, y se auto-
rizari la legitimaci6n bajo sus dos formas de subsiguiente ma-
trimonio y concesi6n Real, limitando 6sta A los casos en que me-
die imposibilidad absolute de realizar la primera, y reservando
A terceros perjudicados el derecho de impugnar, asi los reconoci-
mientos como las legitimaciones, cuando resulten realizados fue-
ra de las condiciones de la ley. Se autorizara tambien la adop-
ci6n por escritura piblica, y con autorizaci6n judicial, fijandose
las condiciones de edad, consentimiento y prohibiciones que se
juzguen bastantes A prevenir los inconvenientes que el abuso de
ese derecho pudiera traer consigo para la organizaci6n natural
de la familiar.

BASE SEXTA

Se caracterizarAn y definirin los casos de ausencia y pre-
sunci6n de muerte, estableciendo las garantias que aseguren los
derechos del ausente y de sus herederos, y que permitan en su
dia el disfrute de ellos por quien pudiera adquirirlos por suce-
si6n testamentaria 6 legitima, sin que la presunci6n de muerte
llegue en ningin caso A autorizar al c6nyuge present para pa-
sar A segundas nupcias.

BASE SEPTIMA

La tutela de los menores no emancipados, dementes y los de-
clarados pr6digos 6 en interdicci6n civil, se podra deferir por
testamento, por la ley 6 por el consejo de familiar, y se completara
con el restablecimiento en nuestro derecho de ese consejo y con
la instituci6n del protutor.








BASE OCTAVA

Se fijara la mayor edad en los veintitr6s afios para los efec-
tos de la legislaci6n civil, estableciendo la emancipaci6n por ma-
trimomo y la voluntaria por actos entire vivos; A contar desde log
diez y ocho afios ue edad en el menor.

BASE NOVENA

El Registro del estado civil comprenderA las inscripciones
de nacimientos, matrimonios, reconocimientos y legitimaciones,
defunciones y .naturalizaciones, y estarA a cargo de los jueces
municipals i otros funcionarios del orden civil en Espafia y de
los agents consulares 6 diplomaticos en el extranjero.
Las actas del Registro serAn la prueba del estado civil, y
s6lo podra ser suplida por Atras en el caso de que no hayan exis-
tido 6 hubieren desaparecido los libros del Registro, 6 cuando
ante los Tribunales se suscite contienda.
Se mantendra la obligaci6n, garantida con sanci6n penal, de
inscribir los actos 6 facilitar las noticias necesarias para su ins-
cripci6n, tan pronto como sea possible. No se dara efecto algnno
legal A las naturalizaciones. mientras no aparezcan inscriptas en
el Registro, cualquiera que sea la prueba con que se acrediten y
la fecha en que hubieren sido concedidas.

BASE DIEZ

Se mantendrAn el concept de la propiedad y la division de
las cosas, el principio de la accesi6n y de copropiedad con arre-
glo a los fundamentos capitals del derecho patrio, y se inclui-
rAn en el C6digo las bases en que descansan los concepts espe-
ciales de determinadas propiedades, como las aguas, las minas
y las producciones cientificas, literarias y artisticas, bajo el cri-
terio de respetar las leyes particulares por que hoy se rigen en su
sentido y disposiciones, y deducir de cada una de ellas lo que
pueda estimarse como fundamento orgAnico de derechos civiles
y sustantivos, para incluirlos en el C6digo.

BASE ONCE

La posesi6n se definira en sus dos concepts, absolute 6
emanado del dominio y unido A 61 y limitado y nacido de una te-
nencia de la que se deducen hechos independientes y separados
del dominion, manteni6ndose las consecuencias de esa distinci6n
en las formas y medios de adquirirla, estableciendo los peculiares
a los bienes hereditarios, la unidad personal en la posesi6n fue-
ra del caso de indivisi6n, y determinando los efectos en cuanto
al amparo del hecho por la Autoridad piblica, las presunciones
A su favor, la percepci6n de frutos, segdn la naturaleza de estoe,







el abono de expenses y mejoras y las condiciones A que debe
ajustarse la p6rdida del derecho posesorio en las diversas classes
de bienes.
BASE DOCE

El usufructo, el' uso y la habitaci6n se definirin y regula-
rAn como limitaciones del dominio y formas de su division; re-
gidas en primer t6rmino por el titulo que las constituya, y en
su defecto por la Ley, como supletoria A la determinaci6n indi-
vidual; se declararin los derechos del usufructuario en cuanto
A la percepci6n de frutos, segdn sus classes y situaci6n en el mo-
mento de empezar y de terminarse el usufructo, fijando los prin-
cipios que pueden servir A la resoluci6n de las principles du-
das en la prActica respect al usufructo y uso de minas, montes,
plantios y ganados, mejoras, desperfeetos, obligaciones de in-
ventario y fianza, inscripci6n, pago de contribuciones, defenses
de sus derechos, y los de propietario en juicio y fuera de 61, y
modos naturales y legitimos de extinguirse todos esos derechos,
con sujeci6n todo ello A los principios y prActicas del derecho de
Castilla, modificado en algunos importantes extremes por los
principios de la publicidad y de la inscripci6n contenidos en la
legislaci6n hipotecaria novisima.

BASE TRECE

El titulo de las servidumbres contendra su clasificaci6n y
division en continues y discontinuas, positivas y negatives, apa-
rentes y no aparentes por sus condiciones de ejercicio y disfru-
te, y legales y voluntarias por el origen de su constituci6n, res-
petAndose las doctrinas hoy establecidas en cuanto A los modos
de adquirirlas, derechos y obligaciones de los propietarios de los
predios dominantes y sirviente y modo de extinguirlas. Se defi-
nirAn tambi6n en capitulos especiales las principles servidum-
bres fijadas por la Ley en material de aguas, en el regimen de la
propiedad ristica y urbana, y se procurarA, a tenor de lo esta-
blecido en la base 1%, la incorporaci6n al C6digo del mayor nfi-
mero possible de disposiciones de las legislaciones de Arag6n,
Baleares, Catalufia, Galicia, Navarra y Provincias Vascas.

BASE CATORCE

Como uno de los medios de adquirir, se definira la ocupa-
ci6n, regulando los derechos sobre los animals dom6sticos, ha-
lazgo casual del tesoro y apropiaci6n de las cosas muebles aban-
donadas. Les servirAn de complement las leyes especiales de
caza y pesca, haci&ndose referencia expresa A ellas en el C6digo.

BASE QUINCE

El tratado de las sucesionep se ajustara en sus principios ca-








pitales A los acuerdos que la Comisi6n General de Codificaei6n
reunida en pleno, con asistencia de los sefiores Vocales correspon-
dientes y de los seflores Senadores y Diputados, adopt en las
reuniones celebradas en Noviembre de 1882, y con arreglo A ellos
se mantendri en su esencia la legislaci6n vigente sobre los testa-
mentos en general, su forma y solemnidades, sus diferentes cla-
ses de abierto, cerrado, military, maritime y hecho en un pais ex-
tranjero, afiadiendo el ol6grafo, asi como todo lo relative & la
capacidad para disponer y adquirir por testamento, A la insti-
tuci6n de heredero, la desheredaci6n, las mandas y legados,
la instituci6n conditional 6 A termino, los albaceas y la revocaci6n
6 ineficacia de las disposiciones testamentarias, ordenando y meto-
dizando lo existente, y completAndolo con cuanto tienda A asegu-
rar la verdad y facilidad de expresi6n de las iltimas voluntades.
BASE DIEZ Y SEIS

Materia de las reforms indicadas seran, en primer termi-
no, las sustitueiones fideicomisarias, que no pasarin, ni aun en la
line direct, de la segunda generaci6n, A no ser que se hagan
en favor de personas que todas vivan al tiempo del fallecimiento
del testador.
El haber hereditario se distribuira en tres parties iguales:
una que constituirA la legitima de los hijos, otra que podra asig-
nar el padre A su arbitrio como mejora entire los mismos, y otra
de que podra disponer libremente. La mitad de la herencia en
propiedad adjudicada por proximidad de parentesco y sin per-
juicio de las reserves, constituira, en defecto de descendientes
legitimos, la legitima de los ascendientes, quienes podran optar
entire esta y los alimentos. Tendran los hijos naturales reconoci-
dos derecho A una porci6n hereditaria, que, si concurren con
hijos legitimos, nunca podra exceder de la mitad de lo que por su
legitima correspond A cada uno de estos; pero podr, aumentar-
se esta porei6n cuando s6lo quedaren ascendientes.
BASE DIEZ Y SITE

Se establecerA A favor del viudo 6 viuda el usufructo que
algunas de las legislaciones especiales le conceden, pero limitan-
dolo A una cuota igual A lo que por su legitima hubiera de per-
cibir cada uno de los hijos, si los hubiere, y determinando los
casos en que ha de cesar el usufructo.

BASE DIEZ Y OCHO

A la sucesi6n intestada seran llamados: 1 Los descendien-
tes. 2 Los ascendientes. 30 Los hijos naturales. 40 Los hermanos
6 hijos de estos. 5 El c6nyuge viudo. No pasarA esta sucesi6n
del sexto grado en la line colateral. Desaparecera la diferencia
que nuestra legislaci6n establece respect A los hijos naturales








entire el padre y la madre, dandoseles igual derecho en la suce-
si6n intestada de uno y otra. SustituirAn al Estado en esta suce-
si6n, cuando A ella fueren lamados, los establecimientos de Be-
neficencia 6 instrucci6n gratuita del domicilio del testador; en
su defecto, los de la provincia; A falta de unos y otros, los ge-
nerales. Respecto de las reserves, el derecho de acrecer la acep-
taci6n y repudiaci6n de la herencia, el beneficio de inventario, la
colaci6n y partici6n, y el pago de las deudas hereditarias, se des-
envolverAn con la mayor precision possible las doctrinas de la
legislaci6n vigente, explicadas y completadas por la jurispru-
dencia.
BASE DIEZ Y NUEVE

La naturaleza y efectos de las obligaciones serin explicados
con aquella generalidad que correspond A una relaci6n juridica
cuyos origenes son muy diversos. Se mantendra el concept his-
t6rico de la mancomunidad, resolviendo por principios generals
las cuestiones que nacen de la solidaridad de acreedores y deu-
dores, asi cuando el objeto de la obligaci6n es una cosa divisible
como euando es indivisible, y fijando con precision los efectos
del vinculo legal en las distintas.especies de obligaciones, alter-
nativas, condicionales, A plazo y con clausula penal. Se simpli-
ficarin los modos de extinguirse las obligaciones, reduci6ndolab
A aquellos que tienen esencia diferente, y sometiendo los demis
A las doctrinas admitidas respect de los que como elements en-
tran en su composici6n. Se fijaran, en fin, principios generals
sobre la prueba de las obligaciones, cuidando de armonizar esta
parte del C6digo con las disposiciones de la modern Ley de
Enjuiciamiento Civil, respetando los preceptos formales de la
legislaci6n notarial vigente, y fijando un mAximum, pasado el
cual, toda obligaci6n de dar 6 de restituir, de constituei6n de
derechos, de arriendo de obras 6 de prestaci6n de servicios, ha-
brA de constar por escrito para que pueda pedirse en juicio su
cumplimiento 6 ejecuci6n.
BASE VEINTE

Los contratos, como fuente de las obligaciones, seran consi-
derados como meros titulos de adquirir en cuanto tengan por
objeto la traslaci6n de dominio 6 de cualquier otro derecho A 61
semejante, y continuarAn sometidos al principio de que la sim-
ple coincidencia de voluntades entire los contratantes establece
el vinculo, aun en aquellos casos en que se exigen solemnidades
determinadas para la transmisi6n de las cosas, 6 el otorgamien-
to de escritura A los efectos expresados en la base precedent.
Igualmente se cuidarA de fijar bien las condiciones del consen-
timiento, asi en cuanto A la capacidad como en cuanto A la li-
bertad de los que lo presten, estableciendo los principios consa-
grados por las legislaciones modernas sobre la naturaleza y el








objeto de las convenciones, su causa, forma 6 interpretaci6n,
y sobre los motives que los anulan y rescinden.
BASE VEINTIUNO

Se mantendrA el concept de los cuasi contratos determi-
nando las responsabilidades que puedan surgir de los distintos
hechos voluntarios que les dan causa, conforme A los altos prin-
cipios de justicia en que descansaba la doctrine del antiguo de-
recho, uninimemente seguido por los modernos C6digos, y se fi-
jarAn los efectos de la culpa y negligencia, que no constituyan
delito ni falta, aun respect de aquellos bajo cuyo cuidado 6 de-
pendencia estuvieren los culpables 6 negligentes, siempre que
sobrevenga perjuicio A tercera persona.
Las obligaciones procedentes de delito 6 falta quedarin so-
metidas A las disposiciones del C6digo Penal, ora la responsabi-
lidad civil deba exigirse a los reos, ora A las personas bajo cuya
custodia y autoridad estuviesen constituidos.
BASE VEINTIDOS

El contrato sobre bienes con ocasi6n del matrimonio ten-
dra por base la libertad de estipulaci6n entire los futures c6nyu-
ges, sin otras limitaeiones que las sefialadas en el C6digo; enten-
disndose que cuando falte el contrato 6 sea deficiente, los espo-
sos han querido establecerse bajo el regimen de la sociedad legal
de gananciales.
BASE VEINTITBES

Los contratos sobre bienes con ocasi6n del matrimonio se po-
drAn otorgar por los menores en aptitud de contraerlo, debien-
do concurrir A su otorgamiento y completando su capacidad
las personas que, segin el C6digo, deben prestar su consentimien-
to a las nupcias; debera constar en escrituca pfiblica si exceden
de cierta suma, y en los casos que no llegue al mAximum que
se determine, en document que reuna alguna garantia de au-
tenticidad.
BASE VEINTICUATRO

Las donaciones de padres A hijos se colacionarin en los
c6mputos de las legitimas, y se determinarin las reglas A que
hayan de sujetarse las donaciones entire esposos durante el ma-
trimonio.
BASE VEINTICINCO

La condici6n de la dote y de los bienes parafernales podri
estipularse A la constituci6n de la sociedad conyugal, habiendo






21

de considerarse aqulla inestimada A falta de pacto 6 capitula-
ci6n que otra cosa establezca. La administraci6n de la dote co-
rrespondera al marido, con las garantias hipotecarias para ase-
gurar los derechos de la mujer y las que se juzguen mfs eficaces
en la prActica para los bienes muebles y valores, a cuyo fin se fija-
rAn reglas precisas para las enajenaciones y pignoraciones de los
bienes dotales, su usufructo y cargas A que esta sujeto, admitien-
do en el C6digo los principios de la Ley Hipotecaria en todo lo
que tiene de material propiamente organica y legislative, que-
dando A salvo los derechos de la mujer durante el matrimonio,
para acudir en defense de sus bienes y los de sus hijos contra la
prodigalidad del marido, asi como tambi6n los que puedan esta-
blecerse respect al uso, disfrute y administraci6n de cierta clase
de bienes por la mujer, constant el matrimonio.
BASE VEINTISEIS

Las formas, requisitos y condiciones de cada contrato en par-
ticular se desenvolverin y definirin con sujeci6n al cuadro gene-
ral de las obligaciones y sus efectos, dentro del criterio de man-
tener por base la legislaci6n vigente y los desenvolvimientos que
sobre ella ha consagrado la jurisprudencia, y los que exija la in-
corporaci6n al C6digo de las doctrinas propias a la Ley Hipoteca-
ria, debidamente aclaradas en lo que ha sido material de dudas
para los Tribunales de justicia y de inseguridad para el cr6dito
territorial. La donaci6n se definirA fijando su naturaleza y efec-
tos, personas que pueden dar y recibir por medio de ella; sus
limitaciones, revocaciones y reducciones, las formalidades con
que deben ser hechas, los respectivos deberes del donante y do-
natario y cuanto tienda a evitar los perjuicios que de las donacio-
nes pudieran seguirse A los hijos del donante 6 sus legitimos
acreedores 6 a los derechos de tercero. Una ley especial des-
arrollara el principio de la reunion de los dominios en los fo-
ros, subforos, derechos de superficie y cualesquiera otros gravi-
menes semejantes constituidos sobre la propiedad inmueble.
BASE VEINTISIETE

La disposici6n final derogatoria sera general para todos los
cuerpos legales, usos y costumbres que constituyan el derecho
civil llamado de Castilla, en todas las materials que son objeto del
C6digo, y aunque no sean contrarias A 61, y quedarin sin fuerza
legal alguna, asi en su concept de leyes directamente obligato-
rias como en el dereeho supletorio. Las variaciones que perju-
diquen derechos adquiridos no tendran efecto retroactive. Se
estableceran, con el character de disposiciones adicionales, las ba-
ses orginicas necesarias para que en periods de diez afios formu-
le la Comisi6n de C6digos y eleve al Gobierno las reforms que
convenga introducir como resultados definitivamente adquiridos
por la experiencia en la aplicaci6n del C6digo, por los progress







realizados en otros paises y utilizables en el nuestro, y por la ju-
risprudencia del Tribunal Supremo.
Por tanto:
Mandamos A todos los Tribunales, Justicias, Jefes, Goberna-
dores y demfs Autoridades, asi civiles como militares y eclesiasti-
cas, de cualquier clase y dignidad, que garden y hagan guardar,
cumplir y ejecutar la present Ley en todas sus parties.
Dado en Palacio, a 11 de Mayo de 1888.

Yo LA REINA REGENTE.
El Ministro de Gracia y Justicia,
MANUEL ALONSO MARTINEZ.

EXPOSITION

SERORA: La ley de once de Mayo de este afio autoriz6 al Go-
bierno de V. M. para publicar un C6digo Civil con arreglo A las
bases establecidas en la misma, l1enando asi una necesidad sentida
desde hace cinco siglos y no satisfecha afn, A pesar de los lauda-
bles esfuerzos de algunas de las generaciones que nos han pre-
cedido.
El C6digo Civil, que interest por igual A todas las classes so-
sociales, y realize, no una inspiraci6n pasajera, sino un anhelo
constant del pueblo espafiol, puede ser un titulo de honor para
los contemporineos, A los ojos de la posteridad, y el mas bello
flor6n de la corona que cifie V. M. tan merecidamente por sus
grandes virtudes y raras prendas.
Pocos serAn ya hoy en Espafia los que desconozcan la conve-
niencia de sustituir la legislaci6n civil vigente, desparramada en
multitud de cuerpos legales promulgados en la 6poca g6tica, en
la edad media y en tiempos mas recientes, pero siempre distan-
tes de nosotros; y que, de todos modos, retratan estados sociales
distintos y aun opuestos, por un monument legislative arm6ni-
co, sencillo y claro en su m6todo y redaeci6n que refleje fielmente
nuestras actuales ideas y costumbres, y satisfaga las complejas
necesidades de la modern civilizaci6n espafiola.
Asi, pues, V. M. puede estampar su firm en este proyecto de
decreto con aquella satisfacci6n interior que engendra siempre
en el inimo del Jefe Supremo del Estado la conciencia de que no
pone su Autoridad augusta al servicio de una parcialidad poli-
tica, sino al de la Naci6n entera.
Por esto, el Ministro que suscribe estima como un halago de
la fortune ser 61 quien tiene la honra de someter A la aprobaci6n
de V. M. el C6digo Civil redactado por la Secci6n que ha mu-
chos afios viene presidiendo, despu6s de haber oido, en los t6r-
minos que ha creido mas expeditos y fruetuosos, A todos los
Vocales de la Comisi6n Codificadora, compuesta de sabios ju-
risconsultos, afiliados A escuelas juridicas y partidos politicos
diferentes.








En el punto A que dichosamente ha l1egado en Espafia la
obra de la codificaci6n civil, huelga ya todo razonamientor Pas6
la hora de discutir. Hoy se trata no mas que de la mera eje-
cuci6n de un precepto terminante de la Ley; y el infrascrito, en
just acatamiento A lo que 6sta ordena, tiene el honor de propo-
ner A V. M. el siguiente proyecto de decreto.
SERORA:
A. L. R. P. de V. M.,
MANUEL ALONSO MARTiNEZ.

REAL DECRETO

Teniendo present lo dispuesto en la ley de 11 de Mayo de
este afio, por la cual se autoriz6 a mi Gobierno para publicar un
C6digo Civil con arreglo A las condiciones y bases establecidas
en la misma, conformindome con lo propuesto por el ministry
de Gracia y Justicia, y de acuerdo con el parecer de mi Consejo
de Ministros: en nombre de Mi Augusto Hijo el REY Don Alfon-
so XIII, y como REINA Regente del Reino:

Vengo en decretar que se publique en la Gaceta de Madrid
el C6digo Civil adjunto, en cumplimiento de lo que preceptfa el
articulo 20 de la mencionada ley de 11 de Mayo iltimo.
Dado en Palacio, A seis de Octubre de mil ochocientos
ochenta y ocho.
MARIA CRISTINA.
El Ministro de Gracia y Justicia,
MANUEL ALONSO MARTINEZ.

REAL DECRETO

Pr6ximo A veneer el plazo de sesenta dias establecido en el
articulo 30 de la ley de 11 de Mayo de 1888 para que comenzara
& regir como ley el C6digo Civil publicado en la Gaceta de Ma-
drid en cumplimiento de lo dispuesto en Real decreto de 6 de
Octubre iltimo, y formulada en las Cortes la proposici6n pre-
vista en el articulo 40 de la propia ley:

Conformindome con lo propuesto por el Ministro de Gracia
y Justicia, y de acuerdo con el parecer de mi Consejo de Mi-
nistros:
En nombre de Mi Augusto Hijo el REY Don Alfonso XIII,
y como REINA Regente del Reino:
Vengo en declarar prorrogado hasta 10 de Mayo del corrien-
te afio, el plazo de los sesenta dias establecido en la ley de 11 de
Mayo de 1888.








Dado en Palaeio, A once de Febrero de mil ochocientos
ochenta y nueve.
MARIA CRISTINA.
El Ministro de Gracia y Justicia,
JosE CANALEJAS Y M9NDEZ.

LEY

DON ALFONSO XIII, por la Gracia de Dios y la Constitu-
ci6n REY de Espafia, y en su nombre y durante su menor edad,
la REINA Regente del Reino:

A todos los que la present vieren y entendieren, sabed: que
las Cortes han deeretado y Nos sancionado lo siguiente:
Articulo 1? El Gobierno hard una edici6n del C6digo Ci-
vil, con las enmiendas y adiciones que A juicio de la Secci6n de
lo civil de la Comisi6n general de Codificaci6n sean necesarias
6 convenientes, segin el resultado de la discusi6n habida en am-
bos Cuerpos Colegisladores.
Art. 2 Esta edici6n se publicari lo mis pronto possible,
dentro del plazo de dos meses.
Ademfs, se insertarin en la Gaceta los articulos del C6digo
enmendados 6 adicionados.

Por tanto:

Mandamos h todos los Tribunales, Justicias, Jefes, Gober-
nadores y demos Autoridades, asi civiles como militares y ecle-
siasticas, de cualquier clase y dignidad, que garden y hagan
guardar, cumplir y ejecutar la present ley en todas sus parties.
Dado en Aranjuez, a veinte y seis de Mayo de mil ochocien-
tos ochenta y nueve.
Yo LA REINA REGENT.

El Ministro de Gracia y Justicia,
JosE CANALEJAS Y MENDEZ.

REAL DECRETO

Teniendo present lo dispuesto en la ley de 26 de Mayo
ultimo; conformindome con lo propuesto por el Ministro de
Gracia y Justicia, y de acuerdo con el parecer de mi Consejo de
Ministros:

En nombre de Mi Augusto Hijo el REY Don Alfonso XIII,
y como REINA Regente del Reino:

Vengo en decretar que se publique 6 inserted en la Gaceta de








Dado en Palaeio, A once de Febrero de mil ochocientos
ochenta y nueve.
MARIA CRISTINA.
El Ministro de Gracia y Justicia,
JosE CANALEJAS Y M9NDEZ.

LEY

DON ALFONSO XIII, por la Gracia de Dios y la Constitu-
ci6n REY de Espafia, y en su nombre y durante su menor edad,
la REINA Regente del Reino:

A todos los que la present vieren y entendieren, sabed: que
las Cortes han deeretado y Nos sancionado lo siguiente:
Articulo 1? El Gobierno hard una edici6n del C6digo Ci-
vil, con las enmiendas y adiciones que A juicio de la Secci6n de
lo civil de la Comisi6n general de Codificaci6n sean necesarias
6 convenientes, segin el resultado de la discusi6n habida en am-
bos Cuerpos Colegisladores.
Art. 2 Esta edici6n se publicari lo mis pronto possible,
dentro del plazo de dos meses.
Ademfs, se insertarin en la Gaceta los articulos del C6digo
enmendados 6 adicionados.

Por tanto:

Mandamos h todos los Tribunales, Justicias, Jefes, Gober-
nadores y demos Autoridades, asi civiles como militares y ecle-
siasticas, de cualquier clase y dignidad, que garden y hagan
guardar, cumplir y ejecutar la present ley en todas sus parties.
Dado en Aranjuez, a veinte y seis de Mayo de mil ochocien-
tos ochenta y nueve.
Yo LA REINA REGENT.

El Ministro de Gracia y Justicia,
JosE CANALEJAS Y MENDEZ.

REAL DECRETO

Teniendo present lo dispuesto en la ley de 26 de Mayo
ultimo; conformindome con lo propuesto por el Ministro de
Gracia y Justicia, y de acuerdo con el parecer de mi Consejo de
Ministros:

En nombre de Mi Augusto Hijo el REY Don Alfonso XIII,
y como REINA Regente del Reino:

Vengo en decretar que se publique 6 inserted en la Gaceta de








Dado en Palaeio, A once de Febrero de mil ochocientos
ochenta y nueve.
MARIA CRISTINA.
El Ministro de Gracia y Justicia,
JosE CANALEJAS Y M9NDEZ.

LEY

DON ALFONSO XIII, por la Gracia de Dios y la Constitu-
ci6n REY de Espafia, y en su nombre y durante su menor edad,
la REINA Regente del Reino:

A todos los que la present vieren y entendieren, sabed: que
las Cortes han deeretado y Nos sancionado lo siguiente:
Articulo 1? El Gobierno hard una edici6n del C6digo Ci-
vil, con las enmiendas y adiciones que A juicio de la Secci6n de
lo civil de la Comisi6n general de Codificaci6n sean necesarias
6 convenientes, segin el resultado de la discusi6n habida en am-
bos Cuerpos Colegisladores.
Art. 2 Esta edici6n se publicari lo mis pronto possible,
dentro del plazo de dos meses.
Ademfs, se insertarin en la Gaceta los articulos del C6digo
enmendados 6 adicionados.

Por tanto:

Mandamos h todos los Tribunales, Justicias, Jefes, Gober-
nadores y demos Autoridades, asi civiles como militares y ecle-
siasticas, de cualquier clase y dignidad, que garden y hagan
guardar, cumplir y ejecutar la present ley en todas sus parties.
Dado en Aranjuez, a veinte y seis de Mayo de mil ochocien-
tos ochenta y nueve.
Yo LA REINA REGENT.

El Ministro de Gracia y Justicia,
JosE CANALEJAS Y MENDEZ.

REAL DECRETO

Teniendo present lo dispuesto en la ley de 26 de Mayo
ultimo; conformindome con lo propuesto por el Ministro de
Gracia y Justicia, y de acuerdo con el parecer de mi Consejo de
Ministros:

En nombre de Mi Augusto Hijo el REY Don Alfonso XIII,
y como REINA Regente del Reino:

Vengo en decretar que se publique 6 inserted en la Gaceta de








Madrid el adjunto texto de la. nueva edici6n del C6digo Civil,
hecha con las enmiendas y adiciones propuestas por la Secci6n
de lo civil de la Comisi6n general de Codificai6n, segun el resul-
tado de la discusi6n habida en ambos Cuerpos Colegisladores y
en cumplimiento de lo preceptuado por la mencionada ley de 26
de Mayo iltimo.
Dado en San Ildefonso, A veinte y cuatro de Julio de mil
ochocientos ochenta y nueve.
MARIA CRISTINA.

El Ministro de Gracia y Justicia,
JosE CANALEJAS Y MINDEZ.

EXPOSICION

ExcMo. SENOR:

V. E. se sirvi6 comunicar a esta Comisi6n, para su cumpli-
miento, la ley de 26 de Mayo iltimo, que manda hacer una edi-
ci6n del C6digo Civil, con las enmiendas y adiciones que A juicio
de la Secci6n de lo civil de la Comisi6n general de Codificaci6n,
sean necesarias 6 convenientes, segin el resultado de la discusi6n
habida en ambos Cuerpos Colegisladores. Cumpliendo este man-
dato, la Secci6n ha revisado detenidamente todo el C6digo, y en
particular las disposiciones que han sido objeto de controversial
y de critical entire los Senadores y Diputados en los iltimos de-
bates parlamentarios. Ha hecho tan prolijo examen sin mis pro-
p6sito que el de mejorar la obra en todo lo que pareciese defec-
tuosa y sin otro criterio que el de la mas several imparcialidad.
Fruto de este studio es el trabajo que adjunto tiene el honor
de presentar a V. E.
Todas las observaciones expuestas en el Parlamento han
sido atentamente examinadas y discutidas en el seno de la Sec-
ci6n, recayendo sobre cada una el acuerdo que se ha juzgado
procedente. Son 6stas de diversas classes, segdn el espiritu que
las informa, el fin A que tienden, la suposici6n mas 6 menos fun-
dada de que parten, la varia interpretaci6n de algunos articu-
los, la diversidad de opinions individuals sobre determinados
problems juridicos y la oscuridad de expresi6n 6 defeetos de
estilo que se ha creido encontrar en algunos textos. La Secci6n,
que no pretend haber hecho una obra perfect, porque si no
lo es ninguna de las humans, much menos puede serlo un C6-
digo Civil, que afecta A tantos, tan diversos y acaso tan contra-
dictorios intereses, hAbitos y costumbres, ha reconocido, con la
sinceridad y la imparcialidad que le son propias, la justicia 6 la
conveniencia de algunas de las enmiendas y reforms indicadas
en los Cuerpos Colegisladores. Pero al mismo tiempo ha tenido
que prescindir de muchas de ellas que, por causes diversas, no
le han parecido necesarias ni justificadas.








Hay efectivamente en el C6digo various articulos cuya re-
forma parece just 6 convenient, ya para la mayor claridad del
concept, ya para que no parezcan en disonancia con otros A que
se refieren, ya para prevenir las dudas A que pudiere dar lugar la
suspicacia 6 la malicia de los que litiguen sobre su aplicaci6n, ya,
en fin, para corregir los errors de imprenta 6 de copia de que
adolecen. Hay tambi6n articulos que contienen principios in-
discutibles de justicia 6 conveniencia, pero que necesitan am-
pliarse y desarrollarse para su aplicaci6n, A fin de que no den
lugar A una jurisprudencia varia y aun contradictoria. La Sec-
ci6n, teniendo todo esto en cuenta, ha procurado el remedio,
prestAndose A todas las modificaciones de concept y expresi6n
que ha podido exigir la mis several critical.
La verdad es que, fuera de muy pocos punts en que, por
diversidad de escuela 6 de prop6sito, no puede convenir la Sec-
ci6n con algunos de sus censores, en todos los demAs las diferen-
cias consistent, mas bien que en el fondo, en la expresi6n del con-
cepto. Se han expuesto ciertamente consideraciones generals
muy importantes sobre las novedades introducidas por el C6-
digo en el orden de la familiar, en las relaciones juridicas entire
sus individuos y en las sucesiones hereditarias; pero la Secci6n
se ha abstenido de contravertirlas, tanto porque casi todas ellas
proceden de la ley de bases para redactar el C6digo, A las cuales
ha tenido que sujetarse, cuanto por no ser este ya el moment
oportuno de exponer los motives de toda aquella obra. Pasada
su oportunidad, cumple s6lo A la Secci6n manifestar el orden y
metodo con que ha verificado su revision, la extension y los li-
mites de su labor y los fundamentos de las principles enmien-
das y adiciones adoptadas.
Expuesto queda el m6todo seguido: respect A la extension
de su trabajo, se ha limitado la Secci6n A revisar solamente
aquellos articulos que han sido objeto de discusi6n y de critical
en las Cortes; pero como algunos de ellos tenian relaci6n con
otros pasados en silencio, no ha sido possible prescindir en ab-
luto de Astos. Por eso advertira V. E. que no s6lo aparecen re-
tocados algunos de los articulos censurados por oradores del
Parlamento, sino otros que no fueron criticados por ellos; todo
sin perjuicio de corregir al paso los errors de copia 6 de im-
prenta que han encontrado en el texto dado A luz.
Una de las cuestiones mis viva y extensamente discutida
en ambas CAmaras fu la de la subsistencia del derecho foral, en
las relaciones entire los habitantes de las provincias y territories
que lo conservan y los de los territories y provincias en que rige
el derecho comin. Los primeros recelaron, aunque sin raz6n,
que el titulo preliminary del C6digo, obligatorio para todas las
provincias del Reino, contenia disposiciones contrarias A sus
fueros, por cuanto el articulo 12, que consagra la subsistencia del
actual regimen foral en toda su integridad, no comprendia ex-








presamente el derecho foral consuetudinario; como si 6ste no
formara parte de dicho regimen.
Atentado afin mis grave contra los fueros creyeron hallar
en el articulo 15, por cuanto declaraba sujetos al C6digo A los
nacidos en provincias de derecho comin, del mismo modo que la
Constituci6n del Estado declara espafioles A los nacidos en Espa-
fla. Interpretada esta disposici6n sin tener en cuenta la del ar-
ticulo 12, que manda conservar el regimen foral en toda su in-
tegridad, raz6n habria para estimarla contraria A los Fueros,
que no reconocen en los hijos otra condici6n que la de sus pa-
dres. Pero como las disposiciones de un C6digo no se deben in-
terpretar aisladamente, sino en combinaci6n con todas las otras
que tienen relaci6n con ellas, habria debido entenderse el articu-
lo 15 sin perjuicio de lo dispuesto en el 12, el cual consagra la
integridad del regimen juridico foral en just acatamiento al
precepto claro y terminante del articulo 5 de la ley de 11 de
Mayo de 1888.
Ya que esta interpretaci6n no tranquiliz6 bastante A los que
entendian de otro modo el articulo 15, la Secci6n ha procurado
aclararlo y fijar su verdadero sentido, de suerte que no pueda
quedar duda al mis suspicaz de que por 61 no se introduce no-
vedad alguna en el regimen juridico de las provincias forales.
Tambi6n ha modificado la Secci6n, no el concept, sino la
forma del articulo 29, que declara la condici6n y los derechos de
los p6stumos. Decia este articulo, en su redacci6n primitive,
que aunque el nacimiento determine la personalidad humana,
la ley retrotrae en muchos casos A una fecha anterior los dere-
chos del nacido. Hallindose estos casos sefialados en diversos
lugares del C6digo, y siendo todos aquellos en que podia optar
el p6stumo A alguin beneficio, esta disposici6n no alteraba el
precepto de nuestra antigua legislaci6n, que consideraba al
p6stumo como nacido para todo lo que le fuera favorable. Mas
para que no pueda quedar duda de que 6ste mismo es el sentido
del articulo 29, se ha variado su redacci6n, adoptando la f6r-
mula gen6rica y traditional de nuestro antiguo derecho.
Ha sido igualmente objeto de interpretaci6n equivocada el
articulo 54, suponiendo que, seguin 61, la posesi6n de estado, con
las actas del nacimiento de los hijos en concept de legitimos, era
por si sola prueba bastante del matrimonio. No hubo de enten-
derse que 6sta no se admitia sino como prueba supletoria en de-
fecto de la principal, contenida en el articulo 53, en el cual se
declara que los matrimonios futures se probaran con las actas
del Registro civil, y que faltando 4ste, podria abrirse paso A
otra especie de pruebas. S61o en este caso, y como una de estas
pruebas supletorias, admitia la posesi6n de estado el articulo 54.
Mas para que nadie pueda abrigar duda sobre este punto, la See-
ci6n present modificado el articulo, refiri6ndolo expresamente al
que le antecede y haciendo constar que la posesi6n de estado, con
las demas circunstancias expresadas, no sera mAs que uno de los








medios de prueba que podran emplearse, cuando por cualquier
causa falte absolutamente el Registro civil.
La omisi6n de dos palabras, cometida en la copia 6 en la im-
presi6n del C6digo, di6 lugar a que se creyera que el articulo 85
autorizaba al Gobierno para dispenser en el matrimonio civil el
impedimento de afinidad en line recta. De aqui la necesidad
de afiadir las palabras omitidas, quedando asi restablecido el
texto verdadero y desvanecido el error A que habia dado lugar
este articulo.
Cuando la Secci6n trajo de la Ley del Matrimonio Civil al
C6digo el articulo 102, que declaraba piblica la acci6n para pe-
dir la nulidad del matrimonio, entendia, como entiende boy, que
la acci6n piblica no es la que puede ejercitar todo ciudadano,
sino la que corresponde al Ministerio Fiscal. Pero como alguien
creyese que los t6rminos en que apareci6 redactado dicho articu-
lo autorizaban a cualquiera para promover demands de nulidad
por malevolencia 6 interns ilicito, la Secci6n lo ha redactado de
nuevo, limitando el derecho de ejercitar dicha acci6n A los c6n-
yuges, A los que tengan algin interns en ella, y, con sefialadas
limitaciones, al Ministerio Piblico.
Aunque el C6digo no ha adoptado la antigua denominaci6n
de alimentos naturales y civiles, ha reconocido la diferencia que
estos nombres significaban, en cuanto A los servicios comprendi-
dos en la obligaci6n de alimentar. El C6digo no habia torado
bastante en cuenta esta diferencia con relaci6n A la diversidad de
personas, A quienes, ya confirmando las leyes 6 la jurispruden-
cia antigua, ya completandola 6 fijindola, se concede el derecho
A alimentos. Asi la Seeci6n, despues de darlos en toda su exten-
si6n a los c6nyuges, A los descendientes y ascendientes legitimos
y A los padres y A los hijos naturales, legitimados 6 reconocidos,
los restringe entire padres 6 hijos ilegitimos no naturales y entire
hermanos consanguineos 6 uterinos, cuando alguno de 6stos no
pueda procurarse la subsistencia por causes que no le sean impu-
tables.
La clasificaci6n que se hacia en el capitulo 3, titulo 1,
libro II, de los bienes de dominion piblico, 6 no era bastante com-
prensiva, 6 podia dar lugar A dudas en casos especiales. Por ello
ha parecido oportuno A la Secci6n definir estos bienes, teniendo en
cuenta su destino mis bien que su denominaci6n y sus analogias,
sefialando despues tan s6lo como ejemplos los que antes apa-
recian como reguladores exclusivos de la clasificaci6n. El Estado
posee bienes destinados al uso comin y bienes que, sin ser de uso
comin, estan destinados A algin servicio piblico. Unos y otros
son bienes de dominion piblico, y se distinguen de los patrimonia-
les en que, si bien estos pertenecen tambien al Estado, carecen de
aquellas circunstancias. Igual distinci6n se observa en los bienes
de los pueblos y provincias, sin mis diferencia que la de pertene-
cer su propiedad A las provincias 6 A los pueblos.
El articulo 570, que declara subsistent'es las servidumbres








pecuarias estableeidas, necesitaba alguna ampliaci6n A fin de de-
terminar claramente su regimen en lo future, tanto para que no
se creyera que iban a desaparecer las anchuras sefialadas por la
legislaci6n anterior a alguna de estas servidumbres, cuanto para
fijar la media de las forzosas que en adelante se establezcan, con
destino al paso y abrevadero de los ganados. Para cumplir estos
fines, guardando profundo respeto A los derechos adquiridos, ha
refundido la Secci6n el expresado articulo.
El articulo 591 no permitia plantar Arboles altos cerca de
una heredad ajena A menos distancia de tres metros, ni Arboles
bajos y arbustos A menos de dos de la line divisoria entire ambas
heredades. Estas distancias hubieron de parecer excesivas y no
bastante justificadas A los que creian que con otras much me-
nores no sufriria tampoco usurpaci6n ni perjuicio el dominio
ajeno. La Secci6n lo ha creido asi tambi4n, y, en su consecuen-
cia, ha reducido aquellas distancias A dos metros y a 50 centime-
tros, respectivamente, salvo lo que dispongan en todo caso las
Ordenanzas rurales, 6 lo que se haya autorizado por la costum-
bre de la localidad.
Por no apartarse la Secci6n de nuestro antiguo derecho, ha-
bia aceptado la prohibici6n de heredar y de hacer testamento
impuesta A los religiosos ligados con votos solemnes de pobreza
en las 6rdenes monasticas. El derecho can6nico les habia privado
de la facultad de poseer, aunque no de la de adquirir, disponien-
do que lo que adquiriesen lo transfiriesen A los monasteries. La
ley civil, ya para reforzar la observancia de este precepto, ya
para contener en parte los progress de la amortizaci6n de los
bienes raises, priv6 A los religiosos del derecho de adquirir lo
que no debian retener y habia necesariamente de pasar al do-
minio de las comunidades respectivas. Pero esta prohibici6n
suponia la absolute capacidad de los monasteries para adquirir
y poseer bienes inmuebles. Asi es que desde el moment en que
las leyes civiles no s61o les privaron de esta facultad, sino que los
suprimieron en su mayor parte, qued6 sin efeeto, de hecho, el
precepto can6nico, y sin justificaci6n suficiente las leyes que
prohibian A los religiosos testar y adquirir bienes por testamen-
to y abintestato. Por eso fueron derogadas mas de una vez las
prohibiciones antiguas, mientras prevalecieron en toda su cru-
deza las leyes desamortizadoras y las que negaron su reconoci-
miento A las corporaciones religiosas.
Pero han cambiado, con provecho de todos, las relaciones
entire el Estado y la Iglesia: las 6rdenes monisticas han sido
permitidas 6 toleradas; y al punto ha surgido la duda de si,
con ellas, debian estimarse restablecidas las antiguas incapacida-
des para testar y adquirir por sucesi6n y herencia. La Secci6n,
como queda dicho, opt6 por la afirmativa, considerando que esta
soluci6n seria mas conforme con el derecho can6nico. Pero obis-
pos respetables, que han levantado su voz en el Senado, y otros
oradores insignes, pertenecientes A partidos diversos, y por di-








ferentes y aun contradictorios motives, han pedido la soluci6n
contraria, estimando que, restituida la facultad de adquirir y
poseer A las comunidades religiosas, se cumplira en todos sus
puntos el derecho can6nico, y habrA la igualdad debida entire
todos los ciudadanos, sin distinci6n de profesi6n y estado, de
eclesiasticos y seglares. La Secci6n, prestando atento oido A
estas consideraciones y deseando marchar siempre de acuerdo
con los dignos Prelados de la Iglesia, despubs de reconocer A los
monasteries el derecho de adquirir, ha suprimido, entire las in-
capacidades para testar y para suceder, la de los religiosos li-
gados con votos solemnes.
Algunas otras pequefias variaciones ha introducido tambi6n
la Secci6n en el capitulo de los testamentos, encaminadas todas
A determinar mejor las condiciones necesarias para asegurar su
autenticidad y alejar el peligro de las falsedades. Con esta mira,
y aceptando indicaciones hechas en las Cortes, ha restringido la
facultad de hacer testamento ol6grafo, concedi6ndola tan s61o
A los mayores de edad, aunque baste la de catorce afios para tes-
tar en otra forma.
Ha reducido tambi6n a t6rminos mis adecuados A la prAc-
tica el acto de otorgar testamento abierto, garantizando, ademis,
con nuevos requisitos el de las personas desconocidas, y fijando A
la vez los justos limits de la responsabilidad de los notarios que
autorizan estos actos. Con el mismo fin de asegurar el cum-
plimiento de la iltima voluntad de los testadores, se han estre-
chado algin tanto las condiciones necesarias para determinar la
validez y la nulidad de los testamentos cerrados.
La condici6n impuesta A la mujer casada, en el articulo 995,
de no aceptar herencias sino A beneficio de inventario, era, en
verdad, excesiva 6 injustificada. Obligar A la hija A no recibir
la herencia de sus padres, ni la de sus hijos, sino con aquella
protest, era en muchos casos, y aun en los mas, lastimar sus sen-
timientos de filal respeto y carifio, sin raz6n valedera que lo
justificase. Si en algunas circunstancias puede ser esta precau-
ci6n necesaria, podrAn utilizarla las mujeres A quienes favorezca,
sin que sea menester obligarlas A ello. La Comisi6n ha entendido
que con esta facultad, y con no responder en todo caso de las
deudas hereditarias los bienes de la sociedad conyugal existen-
tes al ser aceptada la herencia, quedarin suficientemente prote-
gidos los intereses matrimoniales.
El articulo 1,280 determine los contratos que deben hacerse
constar en document pfiblico por raz6n de los objetos sobre que
versen 6 de su naturaleza juridica, cualquiera que sea su cuan-
tia. Esta disposici6n podia ofrecer el inconvenient de dificul-
tar los contratos de poca entidad, por temor A los gastos que
ocasionara su reducci6n A document pfiblico. Para evitar este
peligro, una adici6n al articulo 1,280 exime de aquella formali-
dad los contratos no comprendidos en los seis nfimeros del mis-
mo articulo, y permit hacerlos valer, aunque su imported exceda






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de cierta suma, si constant s61o por escrito privado, quedando li-
bres de toda solemnidad los mismos contratos de inferior
cuantia.
Tambien ha rectificado el articulo 1,296, que eximia de la
rescisi6n las capitulaciones matrimoniales de los menores cele-
bradas con intervenci6n de sus tutores, porque ni en tales capi-
tulaciones intervienen los tutores, ni podia ser, por tanto, este
genero de contratos, el que tenia por objeto dicho articulo. Una
referencia equivocada al nimero 1 del articulo 1,291, que debia
ser al nimero 2 del mismo, ha podido dar lugar A este error.
En este iltimo nfmero se mencionan los contratos celebrados en
representaci6n de personas ausentes, con autorizaci6n judicial,
y estas circunstancias bastan para que en ellos no tenga lugar la
rescisi6n. Pero las capitulaciones matrimoniales de los menores,
aunque otorgadas con la intervenci6n de sus ascendientes 6 la
del consejo de familiar, no tienen en su apoyo tantas garantias de
equidad, que basten para declararlas irrescindibles.
Fu6 igualmente objeto de controversial en las Cortes la cabi-
da sefialada en el articulo 1,523 A las heredades que, en caso de
venta, pueden ser objeto del retracto de colindantes. La Secci6n,
para facilitar, con el transcurso del tiempo, algfn remedio A la
division excesiva de la propiedad territorial, alli donde este ex-
ceso ofrece obsticulo insuperable al desarrollo de la riqueza, y
siguiendo el ejemplo de otras naciones, coneedi6 a los propieta-
rios aledafios el derecho de retraer por el tanto las heredades de
dos hectareas 6 menos, limitrofes A las suyas. Esta cabida hubo
de parecer excesiva A algunos seiiores Diputados, que preten-
dian reducirla A 50 centiareas. Tambien habia establecido la
Secci6n que cuando dos 6 mas propietarios solicitaran el retracto,
fuera preferido aquel cuya finea tuviese menos cabida, y no el
duefio de la mayor, segin propuso despubs alguno de los impug-
nadores del articulo. En vista de las observaciones expuestas,
ha accedido la Secci6n A reducir A la mitad la cabida de las he-
redades sujetas A aquel derecho; pero tambien ha creido que de-
bia mantener la preferencia A favor del duefo de la finca menor,
considerando que esta soluci6n es la mis conforme con el fin del
retracto. En cambio, ha aceptado con gusto la idea de supri-
mir la formalidad del requerimiento ante notario.
El C6digo nada dispone respect A los foros y subforos cons-
tituidos bajo la antigua legislaci6n, remitiendo lo que se refiere
A ellos A una ley especial, anunciada repetidas veces y en elabo-
raci6n hace tiempo. Pero como el articulo 1,611 sefiala el tipo
para la redenci6n de los censos impuestos antes de la promulga-
ci6n del C6digo, hubo de dudarse si esta disposici6n seria apli-
cable A la redenci6n de los foros. Aunque la duda no parezca
bastante fundada, porque el articulo citado trata unicamente
de los censos, la Secci6n se ha prestado A resolverla mediante
una adici6n al mismo, en que se declaran excluidos de 41 los foros.
Algunos sefiores Senadores y Diputados echaron de menos








en el C6digo las disposiciones transitorias que habian de deter-
minar, con regularidad y justicia, el paso de la antigua legisla-
ci6n a la nueva, de modo que esta no tuviera efecto retroactive,
y quedaran A salvo todos los derechos legitimamente adquiridos
bajo el anterior regimen juridico. La observaci6n de estos ora-
dores era muy fundada. No bastaba decir en el articulo 1,976
que las variaciones en la legislaci6n que perjudicaran derechos
adquiridos no tendran efecto retroactive, pues la definici6n y la
determinaci6n de estos derechos es hoy uno de los problems
mas dificiles de la ciencia de la legislaci6n.
Tal vez habria sido mejor hacer esto en una ley separada, co-
mo se verific6 en Italia y en otros paises, donde bien directamente
por el Poder Legislativo, bien por el Gobierno mediante autoriza-
ci6n constitutional, se dictaron estas disposiciones transitorias.
Pero no habiendose dado, ni siquiera iniciado dicha ley, y te-
niendo la Secci6n el encargo de hacer en el C6digo las enmien-
das y adiciones que creyese necesarias y convenientes, segin el
resultado de la discusi6n habida en ambos Cuerpos Colegislado-
res, se ha creido en el deber de establecer tambien las reglas,
segin las cuales deben aplicarse las nuevas disposiciones que va-
rien en algfin punto el derecho anteriormente constituido.
Dos sistemas podian seguirse para el desempefio de esta
dificil obra: uno, sefialar minuciosamente todas aquellas variacio-
nes, determinando en cada caso la aplicaci6n del derecho corres-
pondiente; otro, establecer reglas generals, aplicables A todos
los casos que puedan ocurrir de aquella especie. El primero de
estos sistemas daria lugar A un casuismo indefinido y tal vez de-
ficiente; el segundo responderia mejor A su objeto; pero, sobre
ser de dificil ejecuci6n, no daria un resultado tan comprensivo
que excluyera en absolute la necesidad de reglas especiales para
casos determinados.
Era, pues, necesario determinar cuales son las variaciones
de ley que perjudican derechos anteriormente adquiridos y que
no deben, por tanto, aplicarse con efecto retroactive. Para ello,
no basta decir que son aquellas disposicones legales que privan
de la posesi6n actual de algin beneficio, interns 6 acci6n juri-
dica; pues si la existencia, efectividad 6 extension del derecho
dependent de eventualidades independientes de la voluntad del
que lo posee, podrai ste tener una esperanza, pero no un verda-
dero derecho adquirido. Por eso los herederos legitimos y los
instituidos, asi como los legatarios de las personas que viven, no
tienen derecho alguno adquirido hasta la muerte de estas, por-
que la existencia del que en lo future podrAn disfrutar, depend,
ya de la eventualidad de su propia muerte, ya de las vicisitudes
de la fortune 6 de la libre 6 variable voluntad de los testadores.
Fundada en estas consideraciones, la Comisi6n, que estima
peligrosa la definici6n abstract de los derechos adquiridos, ha
preferido desenvolver las doctrinas mas cominmente admitidas
en algunas prescripciones generals y en una series de reglas con-








cretas, que puedan ofrecer soluci6n A los casos mas frecuentes
y servir de criterio en todos los analogos.
Lo primero que debia resolver era el punto de partida de
los derechos, A fin de determinar cuAles quedaban al amparo de
la legislaci6n antigua y cuAles sometidos A la nueva. Y como
todo derecho nace necesariamente de un hecho voluntario 6 in-
dependiente de la humana voluntad, la fecha de este'hecho, que
puede ser anterior 6 posterior A la promulgaci6n del C6digo, es
la que debe determinar la legislaci6n que ha de aplicarse al de-
recho que de aquel hecho naciera. Ni es necesario que derecho
originado por un hecho ocurrido bajo la legislaci6n anterior se
halle en ejercicio para que merezca respeto, pues si existia le-
gitimamente, segfin la ley bajo la cual tuvo origen, si dependia
solamente de la voluntad del que lo poseyera ponerlo 6 no en
ejercicio, es un derecho tan adquirido como el que hubiera ya
producido 6 estuviera produciendo su debido efecto. Pero si se
trata de un derecho nuevo, declarado por primera vez en el C6-
digo y no reconocido por la legislaci6n anterior, deberA regirse
por el mismo C6digo, aunque el hecho que lo origine hubiera
tenido lugar bajo aquella legislaci6n, A menos que perjudique A
otro derecho adquirido bajo la misma; porque en este caso es
mis digno de respeto el que va A sufrir el dafio que el que va A
recibir un beneficio gratuito.
Establecido este principio en la regla 1., no se podrA hacer
novedad alguna en el estado legal de las madres que, siendo viu-
das y ejerciendo la patria potestad, hubiesen contraido nuevo
matrimonio antes de regir el C6digo, aunque 6ste prive de aquel
derecho A las madres viudas que se casen despues. Por igual ra-
z6n, las incapacidades para heredar, asi absolutas como relatives,
deberAn calificarse con arreglo a la legislaci6n vigente a la muer-
te del testador 6 causante de la herencia. Por id6ntico motive, y
conforme A la misma regla 1., no debera entenderse que han per-
dido el beneficio de la restituci6n in integrum las personas que lo
tuvieran por la legislaci6n anterior, cuando el hecho que haya
ocasionado el perjuicio que deba repararse hubiera tenido lugar
bajo aquel regimen; y s61o cuando hubiese ocurrido despues, de-
berAn aplicarse las disposiciones del capitulo 5, titulo 29, libro
IV del C6digo. De la misma regla 1 emana la 7., que no per-
mite A los padres, madres y abuelos retirar las fianzas que tengan
constituidas por la curatela que se hallen ejerciendo de sus des-
cendientes. Esta garantia es un derecho adquirido por los meno-
res 6 incapacitados, del cual no se les puede privar sin injusti-
cia, aunque la nueva ley dispense para lo sucesivo de la obliga-
ci6n de afianzar A las personas anteriormente nombradas, cuan-
do las llama A la tutela de sus descendientes.
De esta regla general se derivan otras varias, que la Secci6n
ha consignado tambi6n, aunque sea por via de ejemplo. Asi,
pues, conforme A la regla 2., los actos y contratos celebrados bajo
el regimen de la legislaci6n anterior, que fueran vAlidos segfin








ella, deben serlo tambi6n despu6s de promulgado el C6digo, aun-
que con las limitaciones, en cuanto A su ejecuci6n, establecidas
en las disposiciones transitorias. Por eso deben valer los testa-
mentos otorgados bajo aquella legislaci6n, con arreglo A la mis-
ma, esten 6 no otorgados en forma autorizada despubs. Por eso
serAn vilidos, aunque el C6digo no los permit, siempre que
procedan del tiempo en que regian las leyes que los autorizaban,
los testamentos mancomunados, los poderes para testar, las me-
morias testamentarias, las clausulas llamadas ad cautelam y los
fideicomisos en que el testador encarga al fiduciario dar A sus
bienes un destiny desconocido. Lo que no podra hacerse es alte-
rarlos ni modificarlos en manera alguna despubs de regir el C6-
digo, sino testando con arreglo al mismo, porque lo que pudo
hacerse legitimamente bajo el regimen anterior, no es licito re-
petirlo bajo el nuevo regimen.
Por efecto de la misma regla 2., no podra alterarse el estado
legal en que se hallen los que, por pacto anterior a la promul-
gaci6n del C6digo, esten dando 6 recibiendo alimentos; ni el hijo
adoptado bajo la legislaci6n anterior habra perdido su derecho A
heredar abintestato al padre adoptante, aunque el C6digo no
reconozca este derecho A los adoptados despu6s. En el mismo
caso se hallan las reglas que determinan la colaci6n de las dotes
y las donaciones de cualquiera especie otorgadas bajo el r6gi-
men anterior en todo aquello en que difieran de las consignadas
en el C6digo. Tambien es consecuencia de la misma regla 2? la
6&, que permit al padre continuar disfrutando los derechos que
se haya reservado sobre los bienes adventicios del hijo A quien
hubiese emancipado con esta condici6n. Todos estos derechos,
como originados de pactos 6 convenios celebrados bajo la legis-
laci6n precedent, son dignos del mayor respeto, aunque el C(6-
digo no lo reconozca 6 lo estime de modo divers. En el mismo
caso se hallarAn cualesquiera otros derechos nacidos de contra-
tos licitos en su tiempo, aunque no sean permitidos despues.
Por lo mismo que deben respetarse y surtir su efecto los
derechos nacidos de hechos pasados bajo la legislaci6n anterior,
los que, segun esta, no producian penalidad civil 6 p6rdida de
derechos y se ejecutaron en aquella 6poca, no deberan produ-
cirla aunque el C6digo despu6s la establezca. En este caso po-
drAn hallarse los matrimonios contraidos antes, sin la licencia
6 el consejo de quien corresponda.
Pero si es just respetar los derechos adquiridos bajo la le
gislaci6n anterior, aunque no hayan sido ejercitados, ninguna
consideraci6n de justicia exige que su ejercieio posterior, su du-
raci6n y los procedimientos para hacerlos valer, se eximan de
los preceptos del C6digo. Todas estas disposiciones tienen ca-
ricter adjetivo, y sabido es que las leyes de esta especie pueden
tener efecto retroactive. Asi, pues, segin la regla 4., los derechos
adquiridos y no ejercitados todavia cuando el C6digo empez6 a
regir, deberan hacerse valer por los procedimientos en el mismo







35

establecidos, y s6lo cuando estos se hallen pendientes en dicha
6poca, podran optar los interesados por ellos 6 por los nuevos.
Consecuencia es tambien de esta regla la 8., que mantiene
en su cargo A los tutores y curadores nombrados antes de regir
el C6digo y a los poseedores y administradores interinos de bie-
nes de ausentes, pero someti6ndolos, en cuanto a su ejercicio, A
la nueva legislaci6n.
Tambien emana de la misma regla 2a lo dispuesto en la 9%,
que manda constituir, bajo el regimen de la legislaci6n anterior,
las tutelas y curatelas cuya constituci6n este pendiente de la re-
soluci6n de los Tribunales; pero entendi6ndose esto sin perjui-
cio de que los curadores ya en ejercicio tomen el nombre gendrico
de tutores, y de que todos ellos se sometan, en cuanto al desem-
pefio de su cargo, a las disposiciones del C6digo.
De la regla 2D procede igualmente la 11?, que manda sigan
su curso los expedientes de adopci6n, emancipaci6n voluntaria
y dispensa de ley, pendientes ante el Gobierno y los Tribunales.
Pero el rigor de la regla fundamental en esta material, 6
sea la de tender a la legislaci6n vigente al tiempo de adquirirse
el derecho, exige tambi6n ciertas excepciones, aunque de corta
trascendencia. Los efectos de la patria potestad respect a los
bienes de.los hijos, segfn el C6digo, no siempre convienen con
los mismos efectos segfin la legislaci6n anterior. En su conse-
cuencia, aquello en que difiera deberia regirse por dicha legis-
laci6n, cuando los padres estuvieren, conforme A ella, ejerciendo
su potestad. Pero la patria potestad en el modern derecho no
tiene, ni ha tenido a los ojos de los autores del C6digo, el sentido
que le di6 la legislaci6n romana. Conc6dese A los padres el po-
der tuitivo a que se llama patria potestad, no para su personal
provecho, sino para el mas facil cumplimiento de los altos de-
beres que la naturaleza y la Ley les imponen respect A sus hijos.
A este fin se encaminan, de un lado, el reconocimiento de la au-
toridad paterna, y de otro, el disfrute y administraci6n de los
peculios. Por lo mismo, s61o se pueden mantener y asegurar al
padre estas facultades, en cuanto subsistan los deberes para cuyo
cumplimiento fueron otorgadas. Si, pues, los hijos, al salir de
la patria potestad prefieren vivir bajo la autoridad y en el do-
micilio de sus padres y seguir, como en tales casos es presumible,
la direcci6n y los consejos de Astos, parece natural que subsistan
la administraci6n y el usufructo de los peculios por todo el tiem-
po que la anterior legislaci6n los mantenia. No sera entonces el
legislator, sino la voluntad tacita del hijo, quien prorrogue la
autoridad y las facultades paternas. Y por la misma raz6n, des-
de que el hijo mayor de veintitr6s afios salga de la casa de su
padre cesarA la presunci6n en que descansa la regla 5f, y con ella
los derechos de administraci6n y usufructo que al padre co-
rresponden sobre los bienes del peculio.
Pero cuando los derechos del padre procedan de un acto
suyo, legitimo y voluntario, otorgado con condiciones recipro-









cas, bajo el antiguo regimen juridico, la justicia manda respe-
tarlo y mantenerlo, sin limitaci6n alguna. Asi, el padre que vo-
luntariamente hubiese emancipado A un hijo, reservindose al-
gun derecho sobre sus bienes adventicios, podra continuar dis-
frutandolo hasta el tiempo en que el hijo deberia salir de la pa-
tria potestad, segfn la legislaci6n anterior.
Tambi6n tiene character en cierto modo exceptional del prin-
cipio que domina en esta material, la regla 10?, que establece cier-
tas restricciones A la introducci6n inmediata del consejo de fa-
milia cuando la tutela estaba ya constituida 6 constituy6ndose al
empezar A regir el C6digo. Siendo esta nueva instituei6n ente-
ramente desconocida en Espafia, su establecimiento require
temperamentos de lentitud y prudencia, si no ha de comprome-
terse su 6xito. Por eso, aunque el C6digo, legislando para lo
porvenir, dispone que los Jueces y Fiscales municipales proce-
dan de oficio al nombramiento del consejo de familiar si supieren
que hay en su territorio alguna persona sujeta a tutela, la Sec-
ci6n entiende que este precepto no es aplicable sino A los meno-
res 6 incapacitados cuya tutela no estuviese definitivamente cons-
tituida al empezar A regir el C6digo, sin perjuicio de que, tanto
en este caso como en el de estar funcionando el tutor, deberi nom-
brarse el consejo cuando lo solicite persona interesada, y siem-
pre que deba ejecutarse algin acto que requiera su intervenci6n.
Mientras no vaya entrando en las costumbres la nueva institu-
ci6n, la iniciativa fiscal para promover su uso podria mis bien
perjudicarla que favorecerla. Por la misma razn6, cuando la tu-
tela estuviese ya constituida bajo el regimen de la legislaci6n an-
terior, no se debera proceder al nombramiento del consejo sino
A instancias de cualquiera de las personas que tengan derecho A
former parte de 61, 6 del tutor; y seguramente no faltaran estas
instancias, siendo tantos los casos en que los actos del menor 6
de la administraci6n de su patrimonio no pueden verificarse le-
galmente sin la intervenci6n del consejo de familiar. A estos ca-
sos, mAs que A la espontinea acci6n fiscal, se deberAn con el
tiempo la realidad y la prActica de la nueva instituci6n.
Algo de exceptional ofrece tambi6n la regla 12., la cual, des-
pu6s de prescribir que los derechos A la herencia de los fallecidos,
con testamento 6 sin 61, antes de estar en vigor el C6digo, se
rijan por la legislaci6n anterior, y que la de los fallecidos des-
pu6s se reparta y adjudique con arreglo A aqu6l, dispone que se
respeten las legitimas, las mejoras y los legados, pero reducien-
do su cuantia, si de otro modo no se pudiese dar A cada partici-
pe en la herencia lo que le corresponda segfn la nueva ley. La
legislaci6n anterior no reconocia porci6n legitima A los e6nyu-
ges ni A los hijos naturales, como lo hace la vigente, ni permitia
al padre disponer libremente del tercio de su haber. El que hizo
testamento vAlido bajo el regimen de aquella legislaci6n, no pudo
disponer, teniendo hijos, mAs que del quinto de sus bienes, ni
mejorar A cualquiera de aqu6llos en mas del tercio de 6stos. Pero
si muri6 despu6s, rigiendo el C6digo, como por raz6n del tiempo









en que ha ocurrido su muerte resultarA aumentada la parte dis-
ponible del testador y reducida por tanto la legitima y acrecen-
tadas en su caso las mejoras, el testamento habra de cumplirse
reduciendo 6 aumentando las porciones hereditarias, si asi fuere
necesario, para que todos los participes forzosos en la herencia,
segun el nuevo derecho, reciban lo que les corresponda conforme
al mismo.
Aunque la Secci6n ha buscado detenidamente en el C6digo
todos los casos de conflict que puedan ocurrir entire sus disposi-
ciones y las del antiguo derecho, y cree que todos los conocidos
podrAn resolverse por las reglas transitorias que quedan expues-
tas, le ha parecido convenient prever otros casos que puedan
ocurrir en la prActica y no se hallen directamente comprendidos
en aqu6llas. Si esto ocurriese, toca A los Tribunales decidir lo
que A su juicio corresponda, pero no a su libre arbitrio, sino apli-
cando, segin la regla 13%, los principios que sirven de fundamen-
to A las demas transitorias.
Fuera de las enmiendas y adiciones que quedan indicadas,
nada mis ha tenido que hacer la Secci6n, sino algunas correc-
ciones de estilo, 6 de erratas de imprenta 6 de copia, cometidas
en la primera edici6n del C6digo. Facil serA advertirlas com-
parando los textos adjuntos con los publicados, y asi se verA que
sus diferencias son tan poco importantes y sus motives tan evi-
dentes, que no es necesario llamar la atenci6n sobre ellas.
Expuestas las consideraciones que preceden, y dado A cono-
cer en ellas lo que principalmente merece notarse en los trabajos
A que se refieren y en el espiritu que los ha animado, cree la See-
ci6n debe dar aqui por terminado el encargo recibido.
Dios guard A V. E. muchos afios. Madrid, 30 de Junio de
1889.-MANUEL ALONSO MARTINEZ, President; FRANCISCO DE
CARDENAS, SALVADOR DE ALBACETE, GERMAN GAMAZO, HILARIO DE
IG6N, SANTOS DE ISASA, JOSE MARIA MANRESA, Vocales; EDUARDO
GARCIA GOYENA, Vocal auxiliar.-Excmo. Sr. Ministro de Gracia
y Justicia.


















CODIGO CIVIL



TITULO PRELIMINARY

DE LAS LEYES, DE SUS EFECTOS Y DE LAS REGLAS GENERALS
PARA SU APLICACI6N.

Articulo 19 (sustituido).-Las leyes regiran en Cuba A los
veinte dias de su promulgaci6n, si en ellas no se dispusiere otra
cosa. (1)
Se entiende hecha la promulgaci6n el dia en que termine la
inserci6n de la ley en la Gaceta Oficial de la Repilblica. (2)

(1) Puede decirse que el C6digo que se hizo extensive a Cuba no
tenia articulo primero, puesto que el de ese cuerpo legal decia asi: "Las
leyes obligarAn en la Peninsula, Islas adyacentes y territories de Africa
sujetos A la legislaci6n peninsular, A los veinte dias de su promulgaci6n,
si en ellas no se dispusiese otra cosa".-"Se entiende hecha la pro-
mulgaci6n el dia en que termine la inserci6n de la ley en la Gaceta."
Al hacerse extensive A Ultramar el C6digo, por R. D. de 31 de Julio
de 1889, se subsan6 la omisi6n, disponi6ndose en el articulo 3? que "En
armonia con lo dispuesto en el articulo 19 del mismo C6digo, las eyes
regiran en las provincias de Ultramar A los veinte dias de su promulga-
ci6n, entendi6ndose 4sta hecha el dia en que termine su inserci6n en
los peri6dicos oficiales de las islas". En vista de este precepto, y tc-
niendo en cuenta lo dispuesto en el articulo primero del C6digo que en
el mismo se cita, hemos redactado la disposici6n que vino A sustituir
aqu6l, en la forma en que siempre se entendi6 que regia.
(2) Al promulgarse el C6digo en Cuba, el peri6dico official de la
Isla era la Gaceta de la Habana. Preseindiendo de datos hist6ricos so-
bre el origen de este peri6dico, haremos constar solamente que su pu-
blicaci6n fu6 autorizada por R. O. de 3 de Noviembre de 1847, para que
se insertaran en 61 noticias y avisos de todas classes, inclusos los oficia-
les; por otra R. O. de 17 de Noviembre de 1847, se le concedi6 el titulo
de Official del Gobierno y el privilegio de insertarse en 61, antes que en
los demAs papeles, los asuntos de oficio; por R. O. de 8 de Noviembre
de 1858 y otras, reiteradas expresamente en la de 3 de Mayo de 1866,
se declar6 que el dicho peri6dico era el fnico official de la Isla, en todos
los ramos de la Administraci6n; carActer que conserve durante la so-
berania espafiola, en virtud de repetidas disposiciones, y en los filtimos
tiempos por un contrato celebrado entire el Gobierno y su propietario.
Al cesar la soberania de Espafia, el Gobierno military de los Estados
Unidos le otorg6 el mismo caracter official por la Orden nfimero 11, de
3 de Enero de 1899, reiterAndoselo, con la calificaci6n de exclusive,
por la niimero 31, de 31 de Mayo del mismo afo. Despubs del adveni-
miento de la Repiblica, el Presidente, por Decreto de 20 de Mayo de









Art. 29-La ignorancia de las leyes no excusa de su cum-
plimiento.
Art. 39-Las leyes no tendran efecto retroactive, si no dis-
pusieren lo contrario. (3)
Art. 4-Son nulos los actos ejecutados contra lo dispuesto
en la ley, salvo los casos en que la misma ley ordene su validez.
Los derechos concedidos por las leyes son renunciables, A
no ser esta renuncia contra el inters 6 el orden pfiblico, 6 en
perjuicio de tercero. (4)

1902, mantuvo, provisionalmente, el character official que dicho peri6dico
habia tenido hasta entonces.
Por el articulo segundo del R. D. de 1? de Octubre de 1856 se dis-
puso que se publicaran en los peri6dicos oficiales de las provincias de
Ultramar todas las Reales edulas, Reales decretos 6 Reales 6rdenes y
demas disposiciones de caracter general en el orden judicial, econ6mico
6 administrative referentes A la gobernaci6n ultramarina.
Por decreto del Presidente de la Rep6blica de 30 de Junio de 1902
se dispuso la publicaci6n de un peri6dico denominado Gaceta Oflcial de
la Repiblica de Cuba, en el cual deben insertarse .las leyes, decretos,
sentencias del Tribunal Supremo y demas disposiciones de carecter ge-
neral. Al crearse este peri6dico, cuya publicaci6n empez6 en primero
de Julio de 1902, dej6 de publicarse la Gaceta de la Habana. La Gaceta
de la Bepiblica estA bajo la direcei6n de la Secretaria de Gobernaci6n,
y al present se edita por subasta.
(3) A las leyes de la Rep6blica no puede alcanzar la excepci6n
de este articulo, porque, conform al 12 de la Constituei6n, "ninguna
ley tendrA efecto retroactive, except las penales, cuando sean favora-
bles al reo".
Conforme A declaraciones hechas por el Tribunal Supremo en Pleno,
el principio de irretroactividad de las leyes consignado en la Constituci6n
se refiere A todas las leyes, sea cual fuere su naturaleza, con la excep-
ci6n que en cuanto A las penales establecee; fnica limitaci6n impuesta
en el precepto constitutional A la generalidad del principio que consigna
(sentencia de 22 de Febrero de 1912); una ley s61o tiene efecto retroac-
tivo cuando lesiona derechos adquiridos al amparo de la legislaci6n an-
terior, 6 existentes al ponerse en vigor la nueva ley (sentencia de 10
de Junio de 1910); es decir, cuando modifique, altered 6 invalid un dere-
cho, legitimamente adquirido con anterioridad, que former part inte-
grante del patrimonio de una persona individual 6 juridica (sentencia de
14 de Septiembre de 1907); el principio de irretroactividad de las leyes
no solamente implica la garantia de los dereehos subjetivos anteriores
A la promulgaci6n de la nueva ley, que sin aquel principio pudieran
ser afeetados por la iltima, sino que, ademAs, impide en t6rminos gene-
rales la aplicaci6n de la nueva ley A hechos ocurridos antes de su pro-
mulgaei6n (sentencia de 22 de Febrero de 1912); y, consiguientemente,
si bien una ley no puede aplicarse ni para solucionar cuestiones nacidas
con anterioridad A su promulgaci6n, ni para someter A la autoridad de
la misma la eficacia y consecuencias de actos anteriores en daflo de
derechos adquiridos, esto no obsta A que se aplique una ley nueva A un
derecho que nacee y se ejercita durante su regimen, aunque se derive
6 emane de un acto anterior (sentencia de 15 de Febrero de 1908).
(4) No es cierto, ha dicho el Tribunal Supremo, que este precepto
autorice A cualquiera persona para reclamar de los actos ejecutados con-
tra la ley, sino s61o A los que con arreglo A ella est6n en posesi6n de
derechos que resulten lesionados por el acto nulo, y en las cireunstan-
eias que segin la misma deban encontrarse para reeclamar (sentencias
de 28 de Abril y de 19 de Septiembre de 1906).
Para que la infracei6n de este articulo quede debidamente plan-










Art. 5--Las leyes s61o se derogan por otras leyes posterio-
res, y no prevalecera contra su observancia el desuso, ni la cos-
tumbre 6 la prActica en contrario. (1)
Art. 6-El Tribunal que rehuse fallar A pretexto de silen-
cio, obscuridad 6 insuficiencia de las leyes, incurrira en respon-
sabilidad. (8)

teada en casaci6n es necesario que concrete y determinadamente se
exprese el acto contrario A la Ley al cual haya dado eficacia el fallo
recurrido, y la ley que con dicho acto se contrarie (sentencias de 13 de
Abril de 1907 y de 12 de Junio de 1908).
(5) El principal efeeto que produce la promulgaci6n de las leyes
es, conform al articulo primero de este C6digo, el de ser obligatorias;
efeeto que reafirma este articulo al disponer que mientras las leyes no
se deroguen por otra posterior, inico medio de perder su vigor, no
prevalecera contra su observancia el desuso, ni la costumbre, ni la
prictica en contrario. En principio, el enunciado es rigurosamente exac-
to; pero en la practice, en nuestro pais al menos, en cuanto A los efec-
tos de las leyes, sus t6rminos absolutes sufren alguna limitaci6n, en
virtud de determinados preceptos de la Constituci6n, que deben tenerse
en cuenta, si no para aplicar aqu61, para reformarlo en su dia, armoni-
zAndolo con 6stos.
En efeeto, el articulo 84 de la Constituci6n inviste al Tribunal
Supremo de la facultad de decidir sobre la inconstitueionalidad de las
leyes, decretos y reglamentos, cuando fuesen objeto de controversial
entire parties; el 37 establece que las leyes que regulan el ejercicio de los
derechos individuals que la Constituei6n garantiza, serdn nulas si los
disminuyen, restringen 6 adulteran; el 13 previene que las obligaciones
de carfeter civil que nazcan de los contratos 6 de otros actos A omisio-
nes que las produzcan no podran ser alteradas por el Poder Legislativo,
ni por el Ejecutivo. IC6mo compaginar la disposici6n de este articulo,
que previene la observancia de la ley mientras no sea derogada, con los
preceptos constitucionales que declaran nulas, es decir, ineficaces, inexis-
tentes, determinadas leyest Es cierto que la de 31 de Marzo de 1903, que
regular la antes dicha potestad del Tribunal Supremo, estableee en su
articulo 23 que las resoluciones de 6ste respect A inconstitucionalidad,
surtiran los mismos efectos que las ejecutorias de dicho Tribunal en
material civil-es decir, que s61o trascienden al caso resuelto-; pero
no es menos eierto que esas resoluciones envuelven una declaraci6n de
inefieaeia-siquiera limitada a un caso concreto-de la ley; 6 lo que es
lo mismo, que, aun no habiendo sido derogada, la ley no debe cumplir-
se. Esto sin contar que en casos como los previstos en el articulo 37
de la Constituci6n, el Tribunal ha declarado paladinamente que la ley
es nula. No obstante, conform A la ley y A la doctrine, las declaracio-
nes de inconstitueionalidad no afectan A la vigencia y consiguiente apli-
caci6n general de la ley; pero esto, A la verdad, es mas te6rico y doc-
trinal que real, sobre todo tratAndose de leyes que la Constituci6n
declara nulas, puesto' que lo cierto y efectivo es que tales leyes, aun
no derogadas por otras posteriores, carecen de eficacia obligatoria; es
licita su inobservancia, aunque para ello sea precise valerse de rodeos 6
de recursos procesales.
V6ase sobre este particular lo que se express en las notas 2 y 32,
pAginas 22 y 106 de la obra "Recurso de Ineonstitucionalidad", de esta
Colecci6n.
(6) Art. 364 del C6digo Penal: "El Juez que se negase A juzgar
so pretexto de oscuridad, insuficiencia 6 silencio de la ley, sera castigado
con la pena de suspension".
La pena de suspension de cargo pidblico es una pena correctional
(articulo 24, C6digo Penal); dura de un mes y un dia A seis auos (ar-









Cuando no haya ley exactamente aplicable al punto contro-
vertido, se aplicark la costumbre del lugar, y, en su defecto,
los principios generals del derecho.
Art. 79-Si en las leyes se habla de meses, dias 6 noches, se
entendera que los meses son de treinta dias, los dias de veinti-
cuatro horas, y las noches desde que se pone hasta que sale
el sol. (7)
Si los meses se determinan por sus nombres, se computarin
por los dias que respectivamente tengan.
Art. 8-Las leyes penales, las de policia y las de seguridad
piblica, obligan A todos los que habiten en territorio cu-
bano. (8)

ticulo 27) y produce el efecto de inhabilitar al penado para el ejercicio
del cargo y para obtener otro de funciones anflogas por el tiempo de la
condena. (Articulo 36).
(7) Respecto de este articulo, el Tribunal Supremo de Espafia ha
declarado que es de aplicaci6n general, cualquiera que sea la material
de la ley; y, por consiguiente, la Sala de lo Criminal, en sentencia de 6
de Abril de 1895, al resolver sobre prescripci6n de un delito de injuries,
declar6 que, entendi6ndose los mess legales de treinta dias, desde el 20
de Octubre de 1892 al 20 de Abril de 1893 habian decursado seis meses
y cuatro dias.
La Sala de lo Civil del mismo Tribunal ha aplicado en igual sentido
este precepto A la ley procesal, y resolviendo un recurso contra un laudo
dictado por amigables componedores, en su sentencia de 21 do Octubre
de 1903 ha declarado que un plazo de un mes que debi6 empezar A con-
tarse el 25 de Marzo venci6 el 23 de Abril siguiente (6 sea A los trein-
ta dias).
No tenemos conocimiento de que en el Tribunal Supremo de Cuba
se haya presentado caso alguno con relaci6n A este articulo del C6digo;
pero si se ha presentado con referencia al 94 de la ley de lo Contencioso
Administrative, id6ntico A aqudl, puesto que dice asi: "Los plazos que
esta ley sefiala por meses, se contarAn por meses enteros, sin tomar en
cuenta el nfmero de dias de que se compongan, ni los feriados, y los
meses se entenderkn de treinta dias''. Y acerca de la inteligencia de este
articulo, el dicho Tribunal ha establecido, en auto de 23 de Marzo de
1907, la doctrine, reiterada en resoluciones posteriores, de que el mes
legal no es otra cosa que un lapso de tiempo que comprende treinta
dias naturales; asi se desprende claramente del auto citado, en el que
se dice que el tdrmino de tres meses que fija el articulo 79 de la ley de
lo Contencioso Administrativo para la interposici6n del recurso, "equi-
vale A noventa dias naturales".
(8) Articulo 11 de la Constituci6n: "Todos los cubanos son igua-
les ante la ley. La Repiblica no reconoce fueros ni privilegios per-
sonales".
Articulo 10, ineiso 49, de la misma: "Los extranjeros residents en
el territorio de la Repfblica se equiparan A los cubanos "en cuanto A la
obligaci6n de observer y cumplir las leyes, decretos, reglamentos y de-
mis disposiciones que est6n en vigor en la Repfblica".
El articulo 41 de la Ley de Extranjeria de 1870, vigente en la actua-
lidad, dispone que los extranjeros estAn sujetos A las leyes y tribuna-
les de Cuba por los delitos que cometan en este pais; el 42 los declara
tambi6n sometidos A dichas leyes y tribunales en todas las demands
que por ellos 6 contra ellos se entablen para el cumplimiento de las
obligaciones contraidas dentro 6 fuera de Cuba (la ley, como es natural,
dada su fecha, dice Espafa) A favor de cubanos 6 que versen sobre
propiedad 6 posesi6n de bienes existentes en territorio eubano; confor-
me al 43, nuestros tribunales son competentes para conocer de las de-








Art. 99-Las leyes relatives A los derechos y deberes de fa-
milia, 6 al estado, condici6n y capacidad legal de las personas,
obligan a los cubanos aunque residan en pais extranjero.
Art. 10.-Los bienes muebles estan sujetos A la ley de la
naci6n del propietario; los bienes inmuebles, A las leyes del pais
en que estan sitos.
Sin embargo, las sucesiones legitimas y las testamentarias,
asi respect al orden de suceder como A la cuantia de los dere-
chos sucesorios y a la validez intrinseca de sus disposiciones, se
regularan por la ley national de la persona de cuya sucesi6n se
trate, cualesquiera que sean la naturaleza de los bienes y el pais
en que se encuentren. (9)
Art. 11.-Las formas y solemnidades de los contratos, tes-
tamentos y demAs instruments piblicos, se rigen por las leyes
del pais en que se otorguen.
Cuando los actos referidos sean autorizados por funciona-
rios diplomaticos 6 consulares de Cuba en el extranjero, se ob-
servaran en su otorgamiento las solemnidades establecidas por
las leyes cubanas.
No obstante lo dispuesto en este articulo y en el anterior,
las leyes prohibitivas concernientes A las personas, sus actos 6
sus bienes, y las que tienen por objeto el orden piblico y las
buenas costumbres, no quedarin sin efecto por leyes 6 sentencias
dictadas, ni por disposiciones 6 convenciones acordadas en pais
extranjero.
Arts. 12, 13, 14 y 15 (inaplicables en Cuba). (10)
Art. 16.-En las materials que se rijan por leyes especiales,
la deficiencia de 6stas se suplira por las disposiciones de este
C6digo.










mandas entire extranjeros, que ante ellos se entablen y que versen sobre
obligaciones contraidas 6 cumplideras en Cuba.
Con estos preceptos concuerdan los articulos 51 y 70 de la Ley de
Enjuiciamiento Civil.
(9) Este articulo terminaba con un parrafo referente & los viz-
cainos, que no tiene raz6n de ser en un C6digo de Cuba, ya independien-
te de Espafia, porque cuando sea necesaria su aplicaci6n, esta habri de
hacerse f titulo de legislaci6n extranjera.
(10) Los articulos 12, 13, 14 y 15 regulan la aplicaci6n de las
leyes en las provincias espafiolas de regimen foral, y, por consiguiente,
estan de mis en un C6digo de Cuba; respect de su possible aplicaci6n,
reprodueimos lo dicho en la nota anterior.

















LIBRO PRIMERO

DE LAS PERSONAS

TITULO I (1)

DE LOS CUBANOS Y EXTRANJEROS.

Art. 17 (sustituido).-(12) La condici6n de cubano se ad-
quiere por nacimiento 6 por naturalizaci6n (art. 49 de la Consti-
tuci6n).
Son eubanos por nacimiento:
1 Los nacidos, dentro 6 fuera del territorio de la Repfi-
blica, de padres cubanos. (13)

(11) Los articulos de este titulo del C6digo espaflol fueron redac-
tados conforme A la base segunda de las dictadas para la redacci6n del
C6digo, ajustandose a los preceptos constitueionales de aquella naci6n;
por consiguiente, casi todos ellos han sido sustituidos por los de la
Constituci6n cubana, y, por tanto, en cada articulo hemos insertado
el precepto equivalent que rige en Cuba, mencionandolo expresamente.
(12) El articulo 17 del C6digo espafiol comprende en euatro pa-
rrafos numerados la determinaci6n de quienes son espafoles, tanto por
nacimiento cuanto por naturalizaci6n, reproduciendo literalmente lo que
respect de ese particular consigna el articulo 19 de la Constituci6n
de la Monarquia. Esta material, A la que la Constituei6n espafiola dedica
part de un articulo, es en la nuestra objeto de tres: el 49, el 5? y el 69,
que se insertan en el texto.
-(13) Articulo 29 de la Constituci6n: "Componen el territorio de
la Repdblica, la isla de Cuba, asi como las islas y cayos adyacentes que
con ella estaban bajo la soberania de Espafia, hasta la ratificaci6n del
Tratado de Paris de 10 de Diciembre de 1898".
Articulo 69 del Ap6ndice de la Constituci6n: "La isla de Pinos
queda omitida de los limits de Cuba propuestos por la Constituci6n,
dejAndose para un future tratado la fijaci6n de su pertenencia".
Las relaeiones entire Cuba y los Estados Unidos estableeidas en el
Ap6ndice A la Constituci6n, antes meneionado, se redujeron A un trata-
do entire las dos naciones celebrado en 22 de Mayo de 1903, canjeAndose
sus ratificaciones en WAshington el primero de Julio de 1904. En el ar-
ticulo VI de ese tratado se reproduce literalmente el del mismo ndmero
del Ap6ndice constitutional. El tratado a que aluden esos articulos no
se ha formalizado ahn (Septiembre de 1915); pero, no obstante, la isla
de Pinos de facto es territorio cubano, segfn lo declarado por cl Gober-
nador Militar de Cuba, en nombre del Presidente de los Estados Unidos,
en 20 de Mayo de 1902, al traspasar el Gobierno de Cuba al Presidente
de esta Repdblica, quien expresamente acept6 esa declaraci6n, y con-
forme A ella la isla de Pinos depend de las autoridades cubanas y se
rige por las leyes de Cuba.
Del territorio national de Cuba hay que excluir, aunque temporal-

















LIBRO PRIMERO

DE LAS PERSONAS

TITULO I (1)

DE LOS CUBANOS Y EXTRANJEROS.

Art. 17 (sustituido).-(12) La condici6n de cubano se ad-
quiere por nacimiento 6 por naturalizaci6n (art. 49 de la Consti-
tuci6n).
Son eubanos por nacimiento:
1 Los nacidos, dentro 6 fuera del territorio de la Repfi-
blica, de padres cubanos. (13)

(11) Los articulos de este titulo del C6digo espaflol fueron redac-
tados conforme A la base segunda de las dictadas para la redacci6n del
C6digo, ajustandose a los preceptos constitueionales de aquella naci6n;
por consiguiente, casi todos ellos han sido sustituidos por los de la
Constituci6n cubana, y, por tanto, en cada articulo hemos insertado
el precepto equivalent que rige en Cuba, mencionandolo expresamente.
(12) El articulo 17 del C6digo espafiol comprende en euatro pa-
rrafos numerados la determinaci6n de quienes son espafoles, tanto por
nacimiento cuanto por naturalizaci6n, reproduciendo literalmente lo que
respect de ese particular consigna el articulo 19 de la Constituci6n
de la Monarquia. Esta material, A la que la Constituei6n espafiola dedica
part de un articulo, es en la nuestra objeto de tres: el 49, el 5? y el 69,
que se insertan en el texto.
-(13) Articulo 29 de la Constituci6n: "Componen el territorio de
la Repdblica, la isla de Cuba, asi como las islas y cayos adyacentes que
con ella estaban bajo la soberania de Espafia, hasta la ratificaci6n del
Tratado de Paris de 10 de Diciembre de 1898".
Articulo 69 del Ap6ndice de la Constituci6n: "La isla de Pinos
queda omitida de los limits de Cuba propuestos por la Constituci6n,
dejAndose para un future tratado la fijaci6n de su pertenencia".
Las relaeiones entire Cuba y los Estados Unidos estableeidas en el
Ap6ndice A la Constituci6n, antes meneionado, se redujeron A un trata-
do entire las dos naciones celebrado en 22 de Mayo de 1903, canjeAndose
sus ratificaciones en WAshington el primero de Julio de 1904. En el ar-
ticulo VI de ese tratado se reproduce literalmente el del mismo ndmero
del Ap6ndice constitutional. El tratado a que aluden esos articulos no
se ha formalizado ahn (Septiembre de 1915); pero, no obstante, la isla
de Pinos de facto es territorio cubano, segfn lo declarado por cl Gober-
nador Militar de Cuba, en nombre del Presidente de los Estados Unidos,
en 20 de Mayo de 1902, al traspasar el Gobierno de Cuba al Presidente
de esta Repdblica, quien expresamente acept6 esa declaraci6n, y con-
forme A ella la isla de Pinos depend de las autoridades cubanas y se
rige por las leyes de Cuba.
Del territorio national de Cuba hay que excluir, aunque temporal-









S2 Los nacidos en el territorio de la Repiblica de padres
extranjeros, siempre que, cumplida la mayor edad, reelamen su
inseripci6n, como cubanos, en el Registro correspondiente. (14)
30 Los nacidos en el extranjero de padres naturales de Cu-
ba que hayan perdido la nacionalidad cubana, siempre que, cum-
plida la mayor edad, reclamen su inscripci6n, como cubanos, en
el mismo Registro. (Art 50 de la Constituci6n).
Son cubanos por naturalizaci6n:
10 Los extranjeros que, habiendo pertenecido al Ejercito
Libertador, reclamen la nacionalidad cubana dentro de los seis
meses siguientes a la promulgaci6n de esta Constituci6n. (15)
2? Los extranjeros que, establecidos en Cuba antes del 19
de Enero de 1899, hayan conservado su domicilio despu6s de di-
cha fecha; siempre que reclamen la nacionalidad cubana dentro
de los seis meses siguientes A la promulgaci6n de esta Constitu-
ci6n, 6, si fueren menores, dentro de un plazo- igual desde que
alcanzaren la mayoria de edad.
39 Los extranjeros que, despues de cinco afios de residen-
cia en el territorio de la Repiblica, y no menos de dos desde que
declared su intenci6n de adquirir la nacionalidad cubana, obten-
gan carta de naturalizaciDn con arreglo A las leyes. (16)
49 Los espafoles residents en el territorio de Cuba el 11
de Abril de 1899 que no se hayan inscripto como tales espa-
fioles en el Registro correspondiente, hasta igual mes y dia
de 1900. (1T)

mente, la superficie de tierra y mar arrendada A los Estados Unidos
en Guantanamo y Bahia Honda por el convenio de 16-23 de Febrero
de 1903, cuyo articulo III dice: "Si bien los Estados Unidos reconocen,
por su parte, la continuaci6n de la soberania definitive de la Repdblica
de Cuba sobre las extensions de tierra y agua arriba descritas, la Re-
pdbliea de Cuba consiente, por su part, en que, durante el period en
que los Estados Unidos ocupen dichas areas, A tenor de las estipulacio-
nes de este convenio, los Estados Unidos ejerzan jurisdicei6n y sefiorio
completos sobre dichas Areas", etc. Por otro convenio de 2 de Julio
de 1903, ratificado en Washington el 6 de Octubre del mismo afo, se
reglament6 la ejecuci6n del anterior, y por el articulo II se previene
que el area de terrenos arrendados A los Estados Unidos sera deslindado,
y sus limits marcados con precision por medio de cercas 6 vallados
permanentes.
(14) Articulo 19 de la ley de 30 de Octubre de 1902, reproducido
en el decreto 859 de 1908, que modific6 dicha ley: "Los actos en cuya
virtud se adquiera, pierda 6 recupere la nacionalidad cubana, se harAn
constar por medio de inscripci6n en la secci6n de ciudadania del Regis-
tro del Estado Civil". V6ase el articulo 326 del C6digo y su nota.
(15) La Constituci6n cubana fu6 promulgada por la orden del Go-
bernador Militar N9 181, de 1902, publicada conjuntamente con aqu6lla, en
Gaceta extraordinaria, el dia 20 de Mayo del citado afio, desde cuyo dia,
conform A la mencionada orden, qued6 en vigor.
(16) La ley que hoy rige la material es la de 30 de Octubre de
1902, modificada por el decreto del Gobernador Provisional, nfmero 859,
de 26 de Agosto de 1908.
(17) La fecha de 11 de Abril de 1899 es la del canje de las ratifi-
caciones del tratado de paz celebrado en Paris entire Espafia y los
Estados Unidos en 10 de Diciembre de 1898, y el Registro A que este









5 Los africanos que hayan sido eselavos en Cuba y los
emancipados comprendidos en el Art. 13 del Tratado de 28 de
Junio de 1835, celebrado entire Espafia 6 Inglaterra. (Art. 6
de la Constituci6n). (18)
Art. 18. (modificado).-Los hijos, mientras permanezcan
bajo la patria potestad, tienen la nacionalidad de sus padres. (19)

articulo se refiere es el que se estableci6 en Cuba, en la Secretaria de
Gobernaci6n, en virtud de lo acordado en el articulo IX de dicho tra-
tado, segin el cual, los sabditos espafioles naturales de la Peninsula re-
sidentes en Cuba podian continuar en este pals, conservando su naciona-
lidad, si dentro de un afio, A partir de la ratificaci6n del tratado, ha-
cian en una oficina del Registro la declaraci6n de que deseaban con-
servar su dicha nacionalidad.
Aunque el tratado decia "naturales de la Peninsula", y en un prin-
cipio se sostuvo que s61o 6stos tenian el derecho que el dicho convenio
les concedia, mas tarde se declar6 vasee la Gaceta de 12 de Diciembre
de 1899) que igual facultad tenian los naturales de las islas Baleares
,y Canarias.
(18) La esclavitud fu6 abolida en Cuba por la ley de 13 de Fe-
brero de 1880, pero los libertos quedaban sometidos A un patronato de
sus antiguos duefios, establecido y regulado por dicha ley. Este patrona-
to era una semiesclavitud, y qued6 abolido, antes del tdrmino sefialado
en la citada ley, por el R. D. de 7 de Octubre de 1886.
El articulo 13 del tratado entire Espafia 6 Inglaterra de fecha 28 de
Junio de 1835, dice asi: "'Los negros que se hallen A bordo de un buque
detenido por un crucero y condenado por la comisi6n mixta, con arreglo
A lo dispuesto en este tratado, quedarAn A disposici6n del gobierno cuyo
crucero haya hecho la presa; pero en la inteligencia de que no s61o
habran de ponerse inmediatamente en libertad y conservarse en ela,
saliendo de ello garante el gobierno A que hayan sido entregados, sih.o
que deberA 6ste suministrar las noticias y datos mas cabales acerca del
estado y condici6n de los negros, siempre que sea requerido por la otra
part contratante", etc.
De acuerdo con este articulo, que en su letra s61o comprende a los
negros que se encontrasen a bordo de los barcos apresados, se dispuso
en el primero de la Ordenanza general de emancipados, aprobada por
R. O. de 6 de Agosto de 1855, que: "quedan declarados libres los negros
aprehendidos que se introdujeren 6 trataren de introducirse en la isla
de Cuba, en contravenci6n de los referidos tratados". (De 1817 y 1835).
(19) El articulo 18 del C6digo espafiol dice asi: "Los hijos, mien-
tras permanezean bajo la patria potestad, tienen la nacionalidad de sus
padres".-"Para que los nacidos de padres extranjeros en territorio
espafiol puedan gozar del beneficio que les otorga el nimero primero
del articulo 17 (el de ser espaioles por haber nacido en territorio es-
pafiol), serA requisite indispensable que los padres manifiesten en la
manera y ante los funcionarios expresados en el articulo 19, que optan,
A nombre de sus hijos, por la nacionalidad espafola, renunciando a
toda otra".
Hemos eliminado del texto el pArrafo segundo de este articulo, por-
que conteniendo un precepto de refereneia a otro articulo del C6digo
espafol que es reproducci6n de un precepto constitutional de aquella
naci6n, que ha sido sustituido por otro distinto en la Constituci6n cu-
bana, entendemos que no tiene aplicaci6n en Cuba. Dados los tdrminos
express del inciso segundo del articulo 5? de nuestra Constituci6n,
creemos que el hijo de extranjero nacido en la Repiblica no obtiene la
nacionalidad cubana sino por un acto personal, realizado en la oportu-
nidad que dicho articulo sefala, y que nadie, ni aunque sean sus padres
con ejercicio de patria potestad, puede ejercer a nombre de aqu6llos el
derecho que A los mismos concede la Constituci6n. Asi lo ha entendido









Art. 19. (sustituido).--(2o) Los actos en cuya virtud
se adquiera, pierda 6 recupere la nacionalidad cubana, se harin
constar por medio de inscripci6n en la Secci6n de ciudadania del
Registro del Estado Civil. (21)
Las personas comprendidas en los casos A que se refieren los

la Secretaria de Estado al evacuar una consult del C6nsul cubano en
Barcelona, en 25 de Mayo de 1903, en la cual llega a afirmar que este
articulo qued6 sin vigor desde el cese de la soberania espafiola.
Hemos mantenido el pkrrafo primero, porque ademAs de no haber
encontrado ninguna disposici6n que expresamente lo modifique 6 dero-
gue, 6 implicitamente lo contrarie, se ha estimado vigente en el pArrafo
primero de la Resoluci6n Presidencial de 24 de Octubre de 1903, eva-
cuando consult del C6nsul cubano en Tampa.
(20) El articulo 19 del C6digo espafiol (v6ase la nota 21) deter-
mina la oportunidad y la autoridad ante la cual el nacido en territorio
espafol de padres extranjeros puede hacer uso del derecho que, por su
nacimiento, le concede la Constituci6n, de ser ciudadano espafiol. En
cuanto a oportunidad, el precepto del C6digo espafol ha sido sustituido
por el del inciso segundo del articulo 59 de la Constituei6n cubana, que
sin limitaci6n de tiempo exige para el ejercicio de ese derecho s6lo que
el native haya cumplido la mayor edad. Respecto A la autoridad ante
la cual debe hacer la reclamaci6n, hemos insertado en el texto, en sus-
tituci6n del original, las disposiciones de la ley de 30 de Octubre de
1902, modificada por el decreto 859 de 1908, aclaradas, en lo possible,
por notas.
El criteria expuesto, respect A la modificaci6n del articulo 19 del
C6digo, por el inciso segundo del articulo 5? de la Constituei6n, ha sido
declarado por resoluci6n de la Direcci6n General de los Registros de 5
de Noviembre de 1912; en la que, al propio tiempo, se declara que
tampoco estkn sujetos A t6rmino los comprendidos en la disposici6n
segunda de las transitorias de la Constituci6n, para hacer valer sus de-
rechos A la ciudadania cubana.
(21) El articulo 19 del C6digo espatbol dispone que los hijos de
extranjeros nacidos en Espafia, euando residma on el territorio de dicha
naci6n, deben hacer la manifestaci6n A que estAn obligados para disfru-
tar de la nacionalidad ante el encargado del Registro Civil del lugar en
que tengan su residencia. La ley cubana nada preve respect de aque-
llos que residan en el territorio national; no obstante, tenemos enten-
dido que, semejanza de lo que se verifica en los casos anAlogos pre-
vistos en los articulos 5?, 6? y 7? de la ley del Registro Civil, la de-
elaraci6n se hace ante el encargado del Registro del lugar en donde el
interesado reside.
Respect de la Seeci6n de ciudadania, tdngase en cuenta que aun-
que por el articulo 49 del Reglamento, vigente, para la ejecuci6n de
la ley del Registro, modificado por la Orden 167, de 30 de Junio de 1901,
dicha Secci6n s61o existia en la Secretaria de Justicia, A cargo de la
Secci6n de los Begistros y del Notariado, el Secretario de aquel de-
partamento, por resoluci6n de 29 de Octubre del mismo afio de 1901, circu-
lada por el Jefe de la Secci6n a los jueces de primer instancia en 31 de
dicho mes, dispuso, para que pudiera tener debido cumplimiento lo
prescripto en la Ley Electoral (Orden 218, de 1901) que se creara una
Secci6n de ciudadania en los Registros A cargo de los jueces municipals.
S61o por referencia conocemos esas resoluci6n y circular, puesto que, A
pesar de los esfuerzos que hemos hecho, no la hemos encontrado, ni en la
Gaceta ni en ninguna otra colecei6n de disposiciones oficiales. No obs-
tante, es cierto que existed, porque en los juzgados se Uevan los libros
antes referidos, y la ley de 30 de Octubre de 1902 presupone que en los
dichos juzgados existed la repetida Secci6n de ciudadania, que, segin el
Beglamento, no debia existir en ellos.









incisos 2? y 3 del articulo 59 de la Constituci6n y la 2. de las
disposiciones transitorias (22) de esta, que residieren en el ex-
tranjero, ejercitarfn el derecho que aqu6llos le otorgan ante el
Agente Diplomatico 6 Consular de Cuba mas pr6ximo al lugar
en que resida. (Art. 1? de la ley de 30 de Octubre de 1902, se-
gin el decreto 859 de 1908).
En los casos en que el nacimiento de los interesados, de sus
esposas 6 de sus hijas, hubiese sido inscripto en el Registro del
Estado Civil de esta Isla, 6 en el Registro A cargo de los Agentes
Diplomaticos 6 Consulares, la adquisici6n, p6rdida 6 recupera-
ci6n de la ciudadania cubana se hara por nota marginal en la
inscripci6n de nacimiento, A cuyo efecto el encargado del Regis-
tro en que tenga lugar la adquisici6n, perdida 6 recuperaci6n
mencionadas, remitira, dentro del termino de quince dias, con-
tados desde el en que tuvo efecto la adquisici6n, perdida 6 re-
cuperaci6n, certificado de 6stas al Encargado del Registro en
que consten los nacimientos expresados. (Parrafo 39 del ar-
ticulo 39 de la citada ley).
Art. 20 (sustituido). La condici6n de cubano se
pierde: (23)
19 Por adquirir ciudadania extranjera.
29 Por admitir empleo 1 honors de otro Gobierno sin li-
cencia del Senado.
3 Por entrar al servicio de las armas de una naci6n ex-
tranjera sin la misma licencia. (24)
49 Por residir el cubano naturalizado cinco afios continues

(22) Los incisos segundo y tercero del articulo 5o de la Constitu-
ci6n se refieren, como puede verse en el texto (articulo 17, sustituido),
A los nacidos en Cuba de padres extranjeros y A los nacidos en el ex-
tranjero de padres naturales de Cuba que hubieran perdido la nacionali-
dad cubana. La segunda de las disposiciones transitorias se refiere 6
los nacidos en Cuba, 6 & los hijos de naturales de Cuba que, al tiempo
de promulgarse la Constituci6n, fueren ciudadanos de algfin estado ex-
tranjero, los cuales, dice dicha disposiei6n, no podrAn gozar de la na-
eionalidad cubana sin renunciar previa y expresamente la que tuvieren.
(23) El articulo 20 del C6digo espafiol, que guard relaci6n con la
Constituci6n de Espafia, ha quedado desde luego sin aplicaci6n A Cuba,
en virtud del precepto constitutional, equivalent al mismo, que se in-
serta en el texto.
(24) La ley de 24 de Marzo de 1903 regular la forma en que ha de
solicitarse esa licencia. Dicha ley contiene cuatro articulos: el 1? dis-
pone que la solicitud se dirija al Presidente del Senado, y estableee la
forma en que ha de hacerse; el 20, los particulares que ha de contener di-
cha solicitud, entire los cuales se encuentran que el postulante no desem-
pefa cargo retribuido en la Repfblica, ni funci6n alguna de caraeter
pdblico, 6, si ejerciese uno i otras, la protest de renunciarlos; el 30,
exceptuando del requisite antes dicho i los Representantes DiplomAti-
cos 6 Agentes Consulares para admitir empleos de la propia indole, de
gobiernos extranjeros; pero exigiendo, en ese easo, que, sin perjuicio de
la autorizaci6n del Senado, la admisi6n del empleo ha de ser tambi6n
autorizada por el Poder Ejecutivo; y el 4? declare que la licencia del
Senado no prejuzga la concesi6n del exequitur ni cualquier acto 6 fa-
cultad analoga del Poder Ejecutivo, relative al empleo 6 cargo para que
se haya concedido la licencia.









en el pais de su nacimiento, A no ser por raz6n de empleo 6 comi-
si6n del Gobierno de la Repfiblica. (Art. 79 de la Constituci6n).
Art. 21.-El cubano que pierda esta calidad por adquirir
naturaleza en pais extranjero, podra recobrarla volviendo A la
Repiblica, declarando que tal es su voluntad ante el encargado
del Registro Civil del domicilio que elija, para que haga la ins-
eripci6n correspondiente, y renunciando A la protecci6n del pa-
bell6n de aquel pais. (25)
Art. 22.-La mujer casada sigue la condici6n y nacionali-
dad de su marido.
La cubana que casare con extranjero podri, disuelto el ma-
trimonio, recobrar la nacionalidad cubana, llenando los requisi-
tos expresados en el articulo anterior. (26)

(25) Este articulo esta copiado del C6digo espaflol, sin otra altera-
ci6n que sustituir la palabra "cubano" y Repblica" a las de es-
pafiol" y "Reino" que en aquel se encuentran. El C6digo espaiiol, en
sus articulos 17, 18 y 19, determinaba qu6 personas tenian el character
de espafioles, de acuerdo con la Constituci6n del Reino; teniendo en
cuenta este antecedente, ficil es sustituir los preceptos del C6digo espa-
fol con los de la Constituci6n cubana. El C6digo tambi6n contiene dis-
posiciones relatives A la forma de adquirir la nacionalidad espafola, y
esos preceptos pueden tambien sustituirse fAcilmente con los de nuestra
ley de 30 de Octubre de 1902, y asi lo hemos hecho en el texto. Pero
donde existen verdaderas dilicultades y dudas, algunas insolubles, si s61o
se atiende al texto de la ley, como se vera en las notas que siguen, es
cuando se trata de la recuperaci6n de la ciudadania cubana. La Cons-
tituci6n, respect A este particular, s61o contiene un precepto, el del
articulo 89, que dice: "La condici6n de cubano podra recobrarse con
arreglo A lo que prescribed las leyes". gA que leyes se refiere? Indu-
dablemente que A las que debieron dictarse por la Repdblica para desen-
volver y completar este precepto. Pero es el caso que la inica ley die-
tada sobre nacionalidad es la citada, de 30 de Octubre de 1902, y aun-
que en su articulo 19 se establece que los actos en cuya virtud se adquie-
ra, pierda 6 se recupere la nacionalidad cubana, deben hacerse constar en
el Registro Civil, es lo cierto que-ni en su redacci6n original, ni en la
nueva que le di6 el decreto 859 de 1908-en sus disposiciones siguientes
no contiene un solo precepto sobre recuperaci6n, sino todos sobre ad-
quisici6n, enumerando taxativamente los casos que regular, lo cual, en
buena regla de interpretaci6n, no permit extenderla A otros distintos,
como acertadamente ha entendido la Secretaria de Estado en su circular
nfmero 2, de 30 de Diciembre de 1902; por consiguiente, si no hay ley
genuinamente national que prevea el caso, debe acudirse A las otras
leyes que, en virtud de la s6ptima disposici6n transitoria de la Consti-
tuci6n, quedaron en vigor en Cuba; y, por tanto, para el caso que nos
ocupa debe aplicarse, con las naturales alteraciones hechas en el texto,
el articulo 21 del C6digo espaflol, de que venimos ocupAndonos, y por
eso no hemos vacilado en dejarlo alli en la forma que lo hemos redactado.
Esta opini6n tiene en su apoyo la de la Secretaria de Estado, que ha
estimado vigente dicho articulo, entire otras resoluciones, en sus consul-
tas de 24 de Octubre de 1903, pkrrafo cuarto, y 11 de Abril del mismo
aio, en las cuales expresamente menciona dicho articulo como vigente.
(26) La Secretaria de Estado, al resolver, en 11 de Abril de 1903,
una consult del C6nsul cubano en Barcelona, expresamente afirma "que
las viudas de extranjeros nacidas en Cuba que hayan contraido su ma-
trimonio con posterioridad A la promulgaci6n de la Constituci6n, deben
atenerse A lo dispuesto en el articulo 22, en eoneordancia con el 21 del
C6digo Civil". Las que hubieren contraido su matrimonio con anterio-









Art. 23.-E1 espafiol que pierde esta calidad por admitir empleo de
otro Gobierno, 6 entrar al servicio de las armas de una potencia extran-
jera sin licencia del Rey, no podri recobrar la nacionalidad espaflola sin
obtener previamente la Real habilitaci6n. (27)

Art. 24 (sustituido).-Los nacidos en el extranjero de pa-
dres naturales de Cuba que hayan perdido la nacionalidad cuba-
na, adquiriran 6sta siempre que, cumplida la mayor edad, recla-

ridad, las estima dicha Secretaria comprendidas en la segunda disposi-
ci6n transitoria de nuestra Constituci6n, lo cual, A nuestro juicio, es
indudable.
(27) En ]a edici6n anterior insertamos este articulo en el texto, mo-
dificado en la siguiente forma: "El cubano que pierde esta calidad por
admitir empleo de otro Gobierno, 6 entrar al servicio de las armas de
una potencia extranjera, sin licencia del Senado, no podri recobrar la
nacionalidad cubana sin obtener previamente habilitaci6n del Senado."
Explicando la modificaci6n dijimos, en la nota & dicho articulo,- que
habiamos tenido que veneer fundados escripulos para redactarlo
en esa forma, pues, declaribamos paladinamente que no habia-ni
hay-ley alguna que justificara esa redacci6n, y que s61o habiamos hecho
aquello por no dejar en el texto un vacio que en realidad existe en la
legislaci6n, guiandonos para ello s61o por razones de 16gica que expo-
niamos asi: "Este articulo 23 del C6digo espafiol dispone que el espa-
flol que haya perdido esta calidad por admitir empleo 6 entrar al servi-
cio de las armas en una naci6n extranjera, no podri recobrar su primi-
tiva nacionalidad sin obtener previamente la Real habilitaci6n. Concuer-
da, pues, este articulo con el 20, y 6ste tiene su equivalent en Cuba en los
apartados 29 y 3? del articulo 7? de la Constituci6n. Segdn 6stos, se
pierde la nacionalidad cubana por admitir empleo i honors 6 entrar al
servieio de las armas en una naci6n extranjera, sin licencia del Senado.
Es 16gieo, pues, suponer que si la nacionalidad se pierde en Cuba en
tales casos cuando no se obtiene la licencia del Senado, y en Espafia
cuando no se obtiene la del Rey, para recuperar la nacionalidad, si en
Espafia se necesita la rehabilitaci6n del Rey, en Cuba debe necesitarse
la del Senado; pero esto no es mas que 16gico; no hay ley que lo dis-
ponga; la de 24 de Marzo de 1903, extractada en la nota al ineiso ter-
cero del articulo 20, nada dice A ese respect. La 16gica nos lleva hasta
establecer la entidad que puede otorgar la rehabilitaci6n; pero no puede
avanzarse mis; si para obtener la licencia se han determinado formas y
condiciones, gen qu6 condiciones y en qu6 forma puede obtenerse la reha-
bilitaci6n? En este punto el sileneio de nuestra legislaci6n es abosluto".
Hace siete afios que escribimos estas lineas-ya levamos mis de trece
de Repfiblica independiente-, con posterioridad A aquella fecha se ha mo-
dificado la ley de ciudadania, y el silencio en el particular apuntado
continue. 4Produce 61, realmente, un vacio en la legislaci6n? Nosotros
creemos que si; pero no somos los lamados A llenarla, y much menos
cuando es possible entender, mediante aquel silencio, que este articulo
no esta vigente en forma alguna y que para recobrar la nacionalidad
en el caso que 61 prev6 no se necesita rehabilitaci6n alguna. No acepta-
mos la proposici6n; porque no puede ser lo mismo cambiar de naciona-
lidad para vivir al amparo de las leyes y de la bandera de una naci6n
extrafia, A ponerse al servicio de esa naci6n hasta con las armas en la
mano, para combatir tal vez hasta la propia patria; pero, lo repetimos,
nuestras leyes no establecen forma alguna que haga possible cumplir el
precepto del C6digo espalol. Los escripulos que siempre tuvimos se
han hecho invencibles, y no nos atrevemos hoy a llevar al texto nuestra
opini6n personal: en 61 queda el articulo, sometido al eriterio de lo que
deban cumplirlo 6 interpretarlo, y aqui, que en realidad es su lugar, nues-
tra opinion. sujeta & las rectificaciones que le impongan lo que aquA-
llos decidan.









men su inscripci6n, como cubanos, en el Registro correspon-
diente. (Art. 5?, niimero 3?, de la Constituci6n). (28)
Art. 25 (sustituido).-La declaratoria de intenci6n, A que se
contrae el inciso tercero del articulo sexto de la Constituci6n,
deberi hacerse ante el Encargado del Registro Civil del domi-
cilio que tuviere en Cuba el interesado, con las mismas formali-
dades que la inscripci6n. (Art. 69 de la ley de 30 de Octubre
de 1902, modificada por el decreto 859 de 1908).
En las inscripciones a que se refiere este Decreto, excep-
tuando las declaratorias de intenci6n, se harA constar que los
interesados renuncian a su nacionalidad anterior, que juran
cumplir la Constituci6n de la Repiblica de Cuba, las Leyes que
rigen actualmente en la misma y las que en ella rigieren en lo
sucesivo. (29)
Art. 26.-Los cubanos que trasladen su domicilio a un pais
extranjero, donde sin mis circunstancia que la de su residencia
en 6l sean considerados como naturales, necesitarkn, para con-
servar la nacionalidad de Cuba, manifestar que esta es su vo-
luntad al Agente Diplomatico 6 Consular cubano, (30) quien

(28) El texto espafiol dice: "El nacido en pais extranjero de pa-
dre 6 madre espafioles, que haya perdido la naeionalidad de Espafia por
haberla perdido sus padres, podra recuperarla tambi6n llenando las con-
diciones que exige el articulo 19"; y este previene que "Los hijos de
un extranjero nacidos en los dominios espafoles deberAn manifestar,
dentro del afio siguiente a su mayor edad 6 emancipaci6n, si quieren
gozar de la calidad de espafioles que les concede el articulo 17". Cree-
mos perfectamente justificada la sustituci6n en el texto, puesto que sobre
la material existen preceptos claros y terminantes en nuestra Constitu-
ci6n y en la ley de 30 de Octubre de 1902, modificada por el decreto
859 de 1908, distintos a los del C6digo espafiol. Vease en el texto el
articulo 19 (sustituido) y sus notas.
(29) La sustituci6n que en el present hemos hecho del original
espafiol se justifica insertando aqui dicho original, para que pueda com-
pararse con el sustituto; dice asi:
"Articulo 25.-Para que los extranjeros que hayan obtenido carta
de naturaleza 6 ganado vecindad en eualquier pueblo de la Monarquia
gocen de la nacionalidad espafiola, han de renunciar previamente A su
nacionalidad anterior, jurar la Constituci6n de la Monarquia 6 inscri-
birse como espafioles en el Registro Civil".
El requisite de la inscripci6n no estf expresado en los articulos
sustitutos, porque sus preceptos parten de la disposici6n general
del articulo lo de la ley y del decreto. V6ase en el texto, sustituyen-
do al 17 del C6digo.
(30) &En qu6 forma se ha de hacer esta manifestaci6n? Induda-
blemente como acto sujeto al Registro Civil y para ser inscripto en 6ste.
Asi lo ha entendido la Secretaria de Estado en su circular nfmero 2,
de 30 de Octubre de 1902, en cuyo pArrafo quinto dice que los agents
diplomaticos y consulares pueden (nosotros entendemos que deben) ins-
cribir en la Secci6n de ciudadania del Registro Civil A su cargo las de-
claraciones que ante ellos hiciesen los ciudadanos eubanos que quieran
conservar esta calidad al fijar su residencia en pais extranjero donde
por s61o este hecho sean considerados como nacionales. Hemos dicho,
entire parentesis, que no s61o pueden, sino que deben los agents haer
la inscripci6n en el Registro Civil, porque en el articulo 6? del Regla-
mento que rige esa instituci6n expresamente citado en la circular A que
hemos aludido, se dispone, en su pArrafo 4o, que en los Registros Ilevados









debera inscribirlos en el Registro de cubanos residents, asi
como A sus c6nyuges, si fueren casados, y A los hijos que tu-
vieren. (31)
Art. 27 (sustituido).-(2) Los extranjeros residents en
el territorio de la Repiblica se equiparan A los cubanos:
19 En cuanto A la protecci6n de sus personas y bienes.
2? En cuanto al goce de los derechos garantizados en la
sececi6n 1 del titulo IV de la Constituci6n, con excepci6n de los
que en ella se reconocen exclusivamente A los nacionales. (33)
3? En cuanto al goce de los derechos civiles, en las condi-
ciones y con las limitaciones que establezea la Ley de Extran-
jeria. (34)

por los agents diplomAticos y consulares de Cuba se inscribirAn las
declaraciones de los cubanos que quieran conservar su ciudadania en
el tan repetido caso de que venimos tratando.
(31) Este articulo, que indudablemente estA vigente en Cuba, estA
copiado del texto original, sin otra variaci6n que la natural de sustituir
"Espafia" y "espafioles" por "Cuba" y "cubanos". Dicho articulo
concuerda casi literalmente con el 89 del Reglamento para la ejecuci6n
de la ley del Registro Civil, y respect de ambos preceptos debe tenerse
en cuenta que son dos Registros distintos, el del estado civil y el de cu-
banos residents, teniendo 6ste l6timo car&cter meramente administra-
tivo, segin lo reconoci6 la Secretaria de Estado en su circular de 30 de
Diciembre de 1902 y en su consult de 26 de Febrero de 1903; y, por tan-
to, el ciudadano hace su declaraci6n ante el agent como encargado 6ste
del Registro Civil, segfin hemos dicho en la nota anterior, y hecha esa
declaraci6n, el dicho agent debe hacer la inscripci6n en el Registro de
residents, la cual entendemos que no puede hacerse sin preceder
aqu61la.
(32) El original del C6digo espafol dice: "Los extranjeros gozan
en Espafia de los derechos que las leyes civilep conceden A los espaiioles,
salvo lo dispuesto en el articulo 2o de la Constituci6n del Estado 6 en
tratados internacionales". Las excepciones establecidas en el articulo
29 de la Constituci6n son: no poder ejercer profesi6n para cuyo desempe-
fio exijan las leyes titulos de aptitud expedidos por las autoridades es-
pafiolas. Los no naturalizados no pueden ejercer cargo alguno que tenga
aneja autoridad 6 jurisdicci6n.
(33) Esta secci6n de la Constituei6n se refiere A los derechos indi-
viduales que la misma reconoce, y comprende del articulo 11 al 37,
y s61o dos se refieren exclusivamente & los cubanos: el 11, que dispone
que todos los cubanos son iguales ante la ley y que la Repfblica no
reconoce fueros ni privilegios personales, y el 30, que estatuye que nin-
giln cubano podr, ser expatriado, ni A ninguno podrA prohibirsele la en-
trada en el territorio de la Repdblica. En cuanto al primero de estos
articulos, es de advertir que, conforme al 47 de la Ley de Extranjeria,
tampoco los extranjeros disfrutan como tales de fuero alguno especial
ni privilegiado.
(34) La redacci6n de este articulo supone para su complcmento la
promulgaci6n de una ley de extranjeria de la Repfblica, la cual hasta
el present no se ha publicado, puesto que no dice que "estableeee" ni
"establecidas", sino que "establezca" la Ley de Extranjeria. No obs.
tante, estando ain en vigor la ley espafiola, A ella hay que referir en la
actualidad el precepto constitutional, y puede afirmarse que en ella no
se contiene limitaci6n alguna especial respect A los derechos civiles de
los extranjeros, como puede verse en el titulo tereero de dicha ley, que
trata de la condici6n civil de aqu6llos. El C6digo espafiol se rellere A
los tratados; nada dice respect de ellos la Constituci6n; pero cn realidad









4 En cuanto A la obligaci6n de observer y cumplir las le-
yes, decretos, reglamentos y demas disposiciones que esten en
vigor en la Repiblica.
5 En cuanto A la sumisi6n A la potestad y a las resolu-
ciones de los Tribunales y demas Autoridades de la Repdblica.
6 Y en cuanto a la obligaci6n de contribuir A los gastos
pfblicos del Estado, la Provincia y el Municipio. (Art. 10 de
la Constituci6n).
Art. 28.-Las corporaciones, fundaciones y asociaciones re-
conocidas por la ley y domiciliadas en Cuba, gozaran de la na-
cionalidad cubana siempre que tengan el concept de personas
juridicas con arreglo A las disposiciones del present C6-
digo. (35)
Las asociaciones domiciliadas en el extranjero tendrAn en
Cuba la consideraci6n y los derechos que determine los trata-
dos 6 leyes especiales. (36)

TITULO II

DEL NACIMIENTO Y LA EXTINCI6N DE LA PERSONALIDAD CIVIL

CAPITULO I

DE LAS PERSONAS NATURALES.

Art. 29.-E1 nacimiento determine la personalidad; pero el
concebido se tiene por nacido para todos los efectos que le sean
favorables, siempre que nazca con las condiciones que express
el articulo siguiente. (3")

no es necesario, porque en material de derecho international privado, la
primer fuente de 4ste, cuando existen, son los tratados, y las leyes de
extranjeria en ese caso son supletorias 6 subsidiaries.
(35) El capitulo 20 del titulo 2? del C6digo se refiere A las perso-
nas juridicas, y el articulo 35 determine cuales son 6stas.
(36) Tres son los requisitos que necesariamente debe reunir una
asociaci6n extranjera para que pueda tener personalidad legal en Cuba:
1o Que su objeto sea licito conforme A las leyes de Cuba y del pais en
que estuviere establecida; 29 Que se haya constituido conforme A las
leyes de dicho pais; y 3? Que al funcionar en Cuba cumpla con los pre-
ceptos que nuestras leyes tengan establecidos, tanto en lo civil como en
lo administrative.
El articulo 15 del C6digo de Comercio dispone que los extranjeros
y las compafias constituidas en el extranjero podrAn ejercer el comercio
en Cuba con sujeci6n A las leyes de su pais en lo que se refiera A su
capacidad para contratar (estatuto personal) y A las disposiciones de
dicho C6digo en todo cuanto concierna A la creaci6n de sus establecimien-
tos dentro del territorio cubano, A sus operaciones mercantiles y A la
jurisdicci6n de los Tribunales de la Naci6n; sin perjuicio de lo que, en
casos particulares, pueda establecerse en los tratados 6 convenios con
las demAs potencias.
(37) El Tribunal Supremo ha declarado, en su sentencia de 18 de
Abril de 1903, que es err6neo el concept de que la ficci6n legal esta-
blecida en este articulo, respect de reputarse nacido al p6stumo para








Art. 30.-Para los efectos civiles, s6lo se reputara nacido el
feto que tuviere figure humana y viviere veinticuatro horas en-
teramente desprendido del seno materno.
Art. 31.-La prioridad del nacimiento, en el caso de parts
doubles, da al primer nacido los derechos que la ley reconozca al
primogenito.
Art. 32.-La personalidad civil se extingue por la muerte
de las personas.
La menor edad, la demencia, la imbecilidad, la sordomudez,
la prodigalidad y la interdicci6n civil no son mAs que restriccio-
nes de la personalidad juridica. Los que se hallaren en alguno
de esos estados son susceptibles de derechos, y aun de obligacio-
nes, cuando 6stas nacen de los hechos 6 de relaciones entire los
bienes del incapacitado y un tercero.
Art. 33.-Si se duda, entire dos 6 mas personas lamadas A
sucederse, quin de ellas ha muerto primero, el que sostenga la
muerte anterior de una 6 de otra, debe probarla; A falta de prue-
ba, se presumen muertas al mismo tiempo y no tiene lugar la
transmisi6n de derechos de unos a otros.
Art. 34.-Respecto A la presunci6n de muerte del ausente
y sus efectos, se estarA A lo dispuesto en el titulo 8 de este libro.

CAPITULO II

DE LAS PERSONAS JURIDICAS.

Art. 35.-Son personas juridicas:
1 Las corporaciones, asociaciones y fundaciones de inte-
r6s pfiblico reconocidas por la ley.
Su personalidad empieza desde el instant mismo en que,
con arreglo A derecho, hubiesen quedado vAlidamente cons-
tituidas.
2 Las asociaciones de interns particular, sean civiles, mer-
cantiles 6 industriales, A las que la ley conceda personalidad pro-
pia, independiente de la de cada uno de los asociados. (38)

todo lo que le beneficial, s61o es applicable A los hijos legitimos, puesto
que, no conteniendo ese precepto limitaci6n alguna, dandole aquella in-
teligencia se contraria la regla de hermen6utica, segin la cual, donde la
ley no distingue no debe distinguirse.
(38) Si se atiende solamente al texto de este articulo en relaci6n
con el siguiente, 36, parece que no estAn sometidas al C6digo otras aso-
ciaciones de inter6s particular que las llamadas sociedades civiles, mer-
cantiles 6 industriales, todas las cuales tienen por objeto el lucro 6 la
ganancia; sin embargo, existen otras agrupaciones que propiamente no
pueden ser comprendidas en ninguna de las tres antes calificadas, antes
bien, que estan expresamente excluldas de ellas, y que, sin embargo, por
tener existencia real y por constituir una entidad distinta de cada uno
de los miembros que las constituyen, no puede por menos que recono-
c6rseles el caricter de personalidad juridica; porque, si tal car&cter se
les negara, se desconoceria la realidad. Estas asociaciones, reconocidas
en el articulo 28 de las Constituci6n, que autoriza a todos los habitantes
de la Repiiblica A asociarse para todos los fines licitos de la vida, estin









Art. 36.-Las asociaciones A que se refiere el nimero 2? del
articulo anterior se regiran por las disposiciones relatives al
contrato de sociedad, segfn la naturaleza de esta.
Art. 37.-La capacidad civil de las corporaciones se regula-
ra por las leyes que las hayan creado 6 reconocido; las de las
asociaciones por sus estatutos; y las de las fundaciones por las
reglas de su instituci6n, debidamente aprobadas por disposici6n
administrative, cuando este requisite fuere necesario.
Art. 38.-Las personas juridicas pueden adquirir y poseer
bienes de todas classes, asi como contraer obligaciones y ejerci-
tar acciones civiles 6 criminals, conformes A las leyes y reglas
de su constituci6n.
La iglesia se regira en este punto por lo concordado entire
ambas potestades; y los establecimientos de instrucci6n y bene-
ficencia por lo que dispongan las leyes especiales. (39)

reguladas al present por el Real decreto-ley espafol de 13 de Junio de
1888, que comprende las asociaciones para fines religiosos, politicos,
cientificos, artisticos, ben6ficos y de recreo, 6 cualesquiera otros licitos
que no tengan por inico y exclusive objeto el lucro 6 la ganancia, y los
gremios, sociedades de socorros mutuos, de provision, de patronato y
las cooperatives de producci6n, de cr6dito 6 de consume (articulo 19 de
dicha ley), exceptuando las sociedades que, no siendo de las anteriormen-
te enumeradas, se propongan un objeto meramente civil 6 commercial, en
cuyo caso se regirAn por las disposiciones del Derecho Civil 6 Mercantil,
respectivamente, y los institutes y corporaciones que existan 6 funcionen
en virtud de leyes especiales (articulo 2o de dicha ley, modificado por
la Orden 124, de 1901). Todas estas asociaciones tienen existencia legal
desde que cumplen con los requisitos que exige dicha ley y la justifican
por medio del certificado expedido por la autoridad administrative que
Sacredite su inscripci6n en el Registro correspondiente (articulo 8? de la
ley). Por consiguiente, aunque nada digan el C6digo, ni la ley especial,
concretamente, sobre la personalidad juridica de tales agrupaciones, es
evidence, repetimos, que tienen dicha personalidad.
(39) Durante el regimen espaflol, la Iglesia Cat61ica estaba unida
al Estado; constituia una instituci6n del mismo y a la vez era una
potestad independiente; como tal potestad estableci6 sus relaciones con
el Estado por medio del Concordato, que se consideraba como ley del
Reino. Al cesar la soberania de Espafia en Cuba, el Concordato, como
tratado entire dos potestades, perdi6 toda eficacia en nuestro territorio,
y por virtud del articulo 26 de la Constituci6n, la Iglesia qued6 separa-
da del Estado, en cuyo concept perdi6, asimismo, su cualidad de insti-
tuci6n pdblica; pero no puede negArsele su caricter de instituci6n, y,
por tanto, su personalidad independiente, y en cuanto en el Concordato
se le reconoce tal personalidad, esta vigente; asi lo ha entendido el
Tribunal Supremo en sus sentencias de 28 de Mayo y 22 de Octubre
de 1907, en las que declare que el obispo cat61ico tiene personalidad
para representar a la Iglesia, y acci6n para reclamar a nombre de 6sta
los derechos que puedan asistirle. Ya el Presidente del Tribunal, resol-
viendo recursos hipotecarios, habia declarado en 31 de Octubre de 1901
que el Obispo cat61ico debidamente autorizado por el Papa y previous los
tramites procesales establecidos por el derecho can6nico (es decir, los
estatutos y reglas de la instituci6n), tiene facultad para redimir y can-
celar inscripciones de censos pertenecientes & su iglesia, y por resolucio-
nes de 18 y 20 del mismo mes y aflo declar6 que el dicho Obispo tenia
capacidad para pedir la traslaci6n de asientos referentes a bienes po-
seidos y administrados por la Iglesia. La personalidad de esta fu6 ex-









Art. 39.-Si por haber expirado el plazo durante el cual
funcionaban legalmente, 6 por haber realizado el fin para el
cual se constituyeron, 6 por ser ya impossible aplicar A este la
actividad y los medios de que disponian, dejasen de funcionar
las corporaciones, asociaciones y fundaciones, se dari a sus bie-
nes la aplicaci6n que las leyes, 6 los estatutos, 6 las cliusulas
fundacionales, les hubiesen en esta previsi6n asignado. Si nada
se hubiere estableeido previamente, se aplicarin esos bienes A
la realizaci6n de fines andlogos, en interns de la religion, pro-
vincia 6 municipio que principalmente debieran recoger los be-
neficios de las instituciones extinguidas. (<0)

TITULO II

DEL DOMICILIO.

Art. 40.-Para el ejercicio de los derechos y el cumplimien-
to de las obligaciones civiles, el domicilio de las personas natu-
rales es el lugar de su residencia habitual, y, en su caso, el que
determine la Ley de Enjuiciamiento Civil. (")

presamente reconocida y declarada en circular de 31 de Enero de 1901
(Gaceta del 3 de Febrero) dictada por el Secretario de Justicia, obede-
ciendo instrucciones del Gobernador Militar. A esta circular da efica-
cia, en su parte dispositiva, el Tribunal Supremo de la Repdblica.
(40) Respecto A las asociaciones regidas por el decreto-ley de 13
de Junio de 1888, A que hemos aludido en la nota 38, dispone el articulo
18 de dicha ley que las asociaciones quedan sujetas, en cuanto A la ad-
quisici6n, posesi6n y disposici6n de sus bienes para el caso de disoluci6n,
A lo que dispongan las leyes civiles respect de la propiedad colectiva.
SPero esto ha de entenderse en el caso en que, como el previsto en este
articulo del C6digo, nada establezcan sus estatutos 6 reglamentos, 6 en
el que, por cualquier causa, no pudiese cumplirse lo establecido en los
mismos, ya que uno de los requisitos que 6stos deben reunir, conform
al articulo 4? de la Ley, es el de expresar claramente la aplicaci6n que
haya de darse A sus fondos 6 haberes sociales, caso de disoluci6n.
(41) Conforme al articulo 29 de la nueva Ley OrgAnica Municipal,
publicada por el Decreto del Gobernador Provisional ndmero 568, de
19 de Mayo de 1908, y vigente desde 19 de Octubre de dicho afio, todo
resident en un TUrmino Municipal ha de constar inscripto en el Regis-
tro de poblaci6n. El que tuviera residencia alternative en various T6r-
minos Municipales optard por uno de ellos, A los fines del Begistro de
poblaci6n. Si alguien se hallare inscripto en mas de un Registro de
poblaci6n, se estimara como vdlida la ultima inscripci6n.
Respect de los extranjeros, el articulo 3? de la Ley de Extranjeria
los califica en tres classes: domiciliados, transeuntes 6 emigrados. Res-
pecto de los primeros, se consider su domicilio, para los efectos legales,
segfn el articulo 15, el pueblo donde tengan casa abierta 6 donde ha-
biten al cumplirse los tres afios de su residencia en la provincia. Cuan-
do tengan casa abierta en dos 6 mis pueblos, elegirAn uno para domici-
lio. Los transeuntes, conform al articulo 20, pueden residir en el punto
que elijan, y los emigrados, segfin el 21, en donde el Gobierno les design.
Segfn el articulo 28 de la nueva Ley Municipal, el extranjero que
lleve cinco afios de residencia fija en el pais y ejerza profesi6n 6 sea
propietario de inmueble, 6 tenga establecimiento mercantil, fabril 6
industrial, se considerara vecino para todos los efectos de dicha ley,









El domicilio de los diplomiticos residents por raz6n de
su cargo en el extranjero, que gocen del derecho de extraterri-
torialidad, serf el filtimo que hubieren tenido en territorio
cubano.
Art. 41.-Cuando ni la ley que las haya creado 6 reconoci-

salvo su manifestaci6n fehaciente en contrario, dirigida al alcalde. El
articulo 27 de la citada ley establece que la vecindad lleva implicita
el domicilio.
Hemos expuesto estos preceptos por la relaci6n que tienen con el
articulo que anotamos, no porque creamos que ellos puedan, en cuanto
A los efectos civiles, haber modificado dicho articulo, ni prevalecer sobre
la definici6n que 6ste contiene del domicilio, 6 sea que por tal se en-
tiende el lugar de la residencia habitual de una persona, aparezea 6sta
6 no inscripta en el Registro; porque segdn el articulo 36 de la misma
Ley Municipal, dicho document es un instrument solemne, pfiblico y
fehaciente, que sirve para todos los efectos administrativos.
V4anse A continuaci6n los preceptos de la Ley de Enjuiciamiento
Civil A que se refiere el C6digo:
Articulo 64.-E1 domicilio de las mujeres casadas que no est6n sepa-
radas legalmente de sus maridos, sera el que 6stos tengan.
El de los hijos constituidos en potcstad, el de sus padres.
El de los menores 6 incapacitados sujetos a tutela 6 curatela, el de
sus guardadores.
Articulo 65.-E1 domicilio legal de los comerciantes, en todo lo que
concierne A actos 6 contratos mercantiles y a sus consecuencias, sera el
pueblo donde tuvieren el centro de sus operaciones comerciales.
Los que tuvieren establecimientos mercantiles A su cargo en dife-
rentes partidos judiciales, podrAn ser demandados por acciones persona-
les en aquel en que tuvieren el principal establecimiento, 6 en el que se
hubieren obligado, a elecci6n del demandante.
Art. 66.-El domicilio de las compafias civiles y mercantiles sera el
pueblo que como talest6 sefialado en la escritura de sociedad 6 en los
estatutos por que se rijan.
No constando esta circunstancia, se estara a lo establecido respect
a los comerciantes.
Exceptianse de lo dispuesto en los articulos anteriores las compafias
en participaei6n, en lo que se refiera a los litigios que puedan promover-
se entire los asociados, respect A los cuales se estara a lo que prescribed
las disposiciones generals de esta Ley.
Art. 67.-E1 domicilio legal de los empleados sera el pueblo en que
sirvan su destiny. Cuando por raz6n de 61 ambularen continuamente,
se considerarAn domiciliados en el pueblo en que vivieren mas fre-
cuentemente.
Art. 68.-El domicilio legal de los militares en active servicio sera
el del pueblo en que se hallare el cuerpo a que pertenezcan cuando se
hiciere el emplazamiento.
Art. 69.-En los casos en que est6 sefialado el domicilio para surtir
fuero competent, si el que ha de ser demandado no lo tuviere en terri-
torio de la Repfiblica de Cuba, sera Juez competent el de su residencia.
Los que no tuvieren domicilio ni residencia fija podr.n ser deman-
dados en el lugar en que se hallen, 6 en el de su iltima residencia, A
elecci6n del demandante.
Art. 70.-Las precedents disposiciones de competencia comprende-
ran a los extranjeros que acudieren a los Juzgados eubanos promoviendo
actos de jurisdicci6n voluntaria, interviniendo en ellos, 6 compareciendo
en juicio como demandantes 6 demandados, contra cubanos 6 contra
otros extranjeros, cuando proceda que conozca la jurisdicci6n cubans
con arreglo A las leyes de la Repfiblica 6 a los tratados con otras
Potencias.










do, ni los Estatutos 6 las reglas de la fundaci6n fijaren el domi-
eilio de las personas juridicas, se entenderA que lo tienen en el
lugar en que se halle establecida su representaci6n legal, 6
donde ejerzan las principles funciones de su institute.

TITULO IV

DEL MATRIMONIO.

CAPITULO I

DISPOSICIONES GENERALS.

SECCION PRIMERA.

DE LAS FORMS DEL MATRIMONIO (42)

Art. 42 (sustituido).-1. Naturaleza del contrato. El ma-
trimonio, en todo lo que A su validez se refiere, continfla siendo
un contrato civil, en el cual es esencial el consentimiento de las
parties que sean capaces al efecto, segfn la Ley.

(42) El C6digo reconocia dos formas de matrimonios: el can6nico,
que debian contraer los que profesaran la religion cat6lica; y el civil,
regulado por los preceptos del C6digo (articulo 42). Los requisitos, for-
mas y solemnidades del matrimonio can6nico se regulaban por las dis-
posiciones de la Iglesia y del Concilio de Trento, admitidas como leyes
del Reino (art. 75).
Tal era el estado de esta instituci6n al cesar la soberania espafiola.
Este titulo 4? del C6digo estaba en vigor sin mAs modificaciones que las
introducidas en cuanto al consejo y consentimiento por la ley de 24 de
Agosto de 1896, que por carecer hoy do importancia no reproducimos.
Asi las cosas, durante la intervenci6n military de los Estados Unidos
se dictaron varias disposiciones modificando la capacidad y forms del
matrimonio, de las cuales tendremos en cuenta las vigentes; pero, por
la importancia que tiene, debemos hacer una express menci6n de la
Orden 66, de 31 de Mayo de 1899, que dispuso que en lo adelante s61o
los matrimonios civiles serian legalmente validos, sin perjuicio de que
los contrayentes pudieran cumplir con los preceptos de su religion,
ademo s de cumplir con las formalidades necesarias para contraer el ma-
trimonio civil. Esta orden, sabia y previsoramente dictada en armonia
con la nueva situaci6n political del pais, estuvo en vigor hasta que, con-
tra la casi unknime opini6n de los tribunales, corporaciones 6 individua-
lidades cubanas a quienes se consult, fu6 derogada y sustituida por la
307, de 8 de Agosto de 1900, que dispuso que en lo sucesivo los matrimo-
nios pudieran ser civiles 6 religiosos, A elecei6n de los contrayentes; did
validez y efectos civiles & los celebrados en cualquiera de esas formas;
autoriz6 para la celebraci6n del religioso A cualquier ministry debida-
mente ordenado de eualquier religion, y dict6 las reglas para la inscrip-
ci6n de esta clase de matrimonios. Fueron tantas las 6rdenes que se dicta-
ron sobre esta material, sumadas A las que anteriormente se habian dietado
sobre la capacidad de los contrayentes, que el mismo Gobierno crey6
prudent, para evitar la confusion que ya venia produci6ndose, recopilar-
las todas en un solo cuerpo, y al efecto dict6 la Orden 140, de 28 de Mayo
de 1901, que es hoy la legislaci6n de la material.
Como, no obstante esa orden, quedan vigentes algunos articulos del









2. Formas del matrimonio. La Ley autoriza dos formas de
matrimonios, igualmente vAlidas: la civil y la religiosa. Los con-
trayentes podrAn celebrar una fi otra A su elecci6n, 6 ambas.
3. Efectos de la celebraci6n del matrimonio. Ambos matri-
monios, civil y religioso, siempre que se celebren de conformidad
con lo dispuesto en esta Orden, surtirAn los mismos efectos lega-
les. (Art. I, Orden 140, de 1901). (43)

SECCION SEGUNDA.

DISPOSICIONES COMUNES A LAS DOS FORMS DE MATRIMONIO.

La capacidad legal para contraer matrimonio en cual-
quiera de las formas que la ley autoriza, se regira por las dispo-
siciones del C6digo Civil, con las modificaciones contenidas en
esta Orden. (Apartado 1, articulo II, Orden 140, de 1901). (44)
Art. 43.-Los esponsales de future no produce obligaci6n
de contraer matrimonio. Ningfin Tribunal admitira demand
en que se pretend su cumplimiento.
Art. 44.-Si la promesa se hubiere hecho en document pfi-
blico 6 privado por un mayor de edad, 6 por un menor asistido
de la persona cuyo consentimiento sea necesario para la celebra-
ci6n del matrimonio, 6 si se hubieren publicado las proclamas, el
que rehusare casarse, sin just causa, estarA obligado A resar-
cir A la otra parte los gastos que hubiese hecho por raz6n del
matrimonio prometido.
La acci6n para pedir el resarcimiento de gastos, A que se
refiere el parrafo anterior, s61o podrA ejercitarse dentro de un
afio, contado desde el dia de la negative A la celebraci6n del
matrimonio.
Art. 45.-Esta prohibido el matrimonio:
19 (Modificado). Al menor de veinte ainos que no haya
obtenido la licencia, y al mayor de esa edad y menor de veinti-
tr6s que no haya solicitado el consejo de las personas A quienes
corresponde otorgar una y otro en los casos determinados por

C6digo, para mantener integramente la forma de este cuerpo legal, con-
servaremos en el texto la numeraci6n de su articulado, sustituyendo 6
modificando sus preceptos conform A las disposiciones vigentes, sin
perjuicio de insertar en el lugar oportuno, literalmente, la citada Orden,
en la part que por complete sustituye al C6digo, 6 sea respect al ma-
matrimonio can6nico.
(43) El original dice asi: "Articulo 42.-La ley reconoce dos for-
mas de matrimonio: el ean6nico, que deben contraer todos los que pro-
fesan la religion cat6lica; y el civil, que se celebrara del modo que de-
termina este C6digo".
(44) Este precepto es el primero que aparece en el articulo II de
la Orden 140, bajo el mismo epigrafe de esta secci6n, 6 sea de las dis-
posiciones comunes A ambas formas de matrimonio; por eso lo inserta-
mos en ese lugar. Las modificaciones que la Orden introduce en el
C6digo se tienen en cuenta al reproducir en el texto las disposiciones de
este que han sido afectadas por aqu6lla.









la Ley. (Apartados 3 y 4 del Art. II de la Orden 140 de
1901. (45)
2?. A la viuda, durante los trescientos un dias siguientes A
la muerte de su marido, 6 antes de su alumbramiento si hubiese
quedado en cinta, y a la mujer cuyo matrimonio hubiera sido de-
clarado nulo, en los mismos casos y terminos, A contar desde su
separaci6n legal. (46)
3 Al tutor y sus descendientes con las personas que tenga
6 haya tenido en guard hasta que, fenecida la tutela, se aprue-
ben las cuentas de su cargo; salvo el caso de que el padre de la
persona sujeta A tutela hubiese autorizado el matrimonio en tes-
tamento 6 escritura pfiblica. (47)
Art. 46.-La licencia de que habla el ndmero 1? del articulo
anterior debe ser concedida a los hijos legitimos por el padre;
faltando 6ste, 6 hallandose impedido, corresponde otorgarla, por
su orden, a la madre, A los abuelos paterno y materno, y, en de-
fecto de todos, al consejo de familiar.
Si se tratase de hijos naturales reconocidos 6 legitimados
por concesi6n Real, el consentimiento debera ser pedido A los
que lo reconocieron y legitimaron, A sus ascendientes y al con-
sejo de familiar, por el orden estableeido en el parrafo an-
terior. (4s)
Si se tratase de hijos adoptivos, se pedira el consentimiento
al padre adoptante, y, en su defecto, A las personas de la familiar
natural A quienes corresponda.
Los demas hijos ilegitimos obtendrAn el consentimiento de
su madre cuando fuere legalmente conocida, el de los abuelos
maternos en el mismo caso, y, A falta de unos y otros, el del con-
sejo de familiar.

(45) Este inciso, que en el C6digo espafol decia: "Al menor de
edad que no haya obtenido licencia, y al mayor que no haya solicitado
el consejo de las personas A quienes corresponde otorgar una y otro, en
los casos determinados por la Ley", fu6 reformado, para Cuba y Puerto
Rico, por la de 24 de Agosto de 1896, en los siguientes t6rminos: "A los
varones menores de 20 afios y A las hembras menores de 17, naturales de
las Antillas espafiolas, que no hayan obtenido la oportuna licencia, y
& los mayores de dichas edades que no hayan solicitado el consejo de
los padres, A quienes corresponde otorgar aquella y 6sta". Esas dispo-
siciones fueron modificadas por distintas 6rdenes del Gobierno Militar,
y al present rigen las que aparecen en el texto.
Los dos restantes incisos del articulo no han sufrido modificaei6n.
(46) Este impedimento es dispensable conforme al articulo 85 de
este C6digo.
(47) Las personas A quienes esta prohibido el matrimonio por este
articulo, que no obstante esa prohibici6n lo contraen, incurren en res-
ponsabilidad penal conforme A los articulos 494, 495 y 497 del C6-
digo Penal.
(48) Aunque dudamos que nuestro regimen politico permit la
forma de legitimaci6n que en Espaiia se conoce por "eoncesi6n Real",
no hemos alterado el articulo, porque no hemos encontrado precepto
expreso que nos autorice para ello, y porque en la posibilidad de que
existan algunas personas en tales condiciones, adquiridas durante el
regimen espafol, es indudable que A ellas les es aplicable el precepto.









A los jefes de las casas de exp6sitos corresponde prestar el
consentimiento para el matrimonio de los educados en ellas.
Art. 47 (modifcado).--Los hijos mayores de veinte afos
y menores de veintitr6s estan obligados A pedir consejo al padre,
y en su defecto A la madre. Si no lo obtuvieren, 6 fuere desfavo-
rable, no podra celebrarse el matrimonio hasta tres meses des-
pu6s de hecha la petici6n (Apartado 4 del articulo II de la
Orden 140, de 1901). (49)
Los mayores de veintitr6s afos que tengan capacidad legal,
podrin contraer matrimonio libremente sin solicitar el consejo
paterno. (Apartado 2, Art. II, Orden 11, Orden 140, de 1901).
Art. 48.-La licencia y el consejo favorable A la celebraci6n
del matrimonio deberan acreditarse, al solicitar 6ste, por medio
de document que haya autorizado un Notario civil 6 eclesiAsti-
co, 6 el Juez municipal del domicilio del solicitante. Del propio
modo se acreditarA el transcurso del tiempo A que alude el ar-
ticulo anterior, cuando inftilmente se hubiere pedido el con-
sejo. (50)
(Adici6n). Cuando se tratare de matrimonios religiosos
podra acreditarse ante los sacerdotes, cl6rigos 6 ministros auto-
rizados para celebrar los matrimonios 6 instruir las diligencias
de los mismos, con asistencia de dos testigos mayores de edad.
(Apartado 5, Art. II, Orden 140, de 1901).
Art. 49.-Ninguno de los llamados A prestar su consenti-
miento 6 consejo esta obligado A manifestar las razones en que
se fund para concederlo 6 negarlo, ni contra su disenso se da
recurso alguno.
Art. 50.-Si, A pesar de la prohibici6n del articulo 45, se ca-
saren las personas comprendidas en 61, su matrimonio sera va-
lido; pero los contrayentes, sin perjuicio de lo dispuesto en el
C6digo Penal (v6ase la nota 47), quedarin sometidos i las si-
guientes reglas:'
1 Se entendera contraido el casamiento con absolute se-

(49) Este articulo fu6 tambi6n modificado para Cuba y Puerto
Rico, por la ley de 24 de Agosto de 1896, en el sentido de exigir el con-
sejo a los mayores de la edad expresada en el 45. Hoy rige lo que
aparece en el texto.
(50) El articulo II de la Orden 66, de 1899, dispuso que no se ad-
mitieran como legales, para hacer constar la licencia 6 el consejo, los
documents otorgados ante los notarios eclesiasticos; siendo validos,
tan s61o, los autorizados por funcionarios civiles. El pfrrafo 2 del ar-
ticulo VIII de la Orden 140, de 1901, deroga expresamente lo dispuesto
en el eitado articulo II de la 66, de 1899, que implicitamente habia que-
dado sin efecto por el articulo VI de la 487, de 1900, reproducido casi
literalmente en el ineiso 5 del articulo II de la repetida 140, de 1901,
que previene que el consentimiento 6 consejo ha de prestarse en la for-
ma y ante los funcionarios expresados en el articulo 48 del C6digo Civil,
que queda vigente en todas sue parties. Por esta raz6n hemos manteni-
do en su redaeei6n original este articulo. No obstante, creemos que la
intervenci6n del notario eclesiAstico s61o es eficaz en el matrimonio ca-
n6nico propiamente dicho, y en ningfn easo en el civil, en el cual s61o
deben hacer fe los doeumentos otorgados ante funcionarios eiviles.









paraci6n de bienes, y cada c6nyuge retendri el dominio y ad-
ministraci6n de los que le pertenezean, haciendo suyos todos los
frutos, si bien con la obligaci6n de contribuir proporcionalmen-
te al sostenimiento de las cargas del matrimonio.
2. Ninguno de los c6nyuges podra recibir del otro cosa al-
guna por donaci6n ni testamento.
Lo dispuesto en las dos reglas anteriores no se aplicara en
los casos del nimero 2? del articulo 45, si se hubiere obtenido
dispense.
3. Si uno de los c6nyuges fuere menor no emancipado, no
recibira la administraci6n de sus bienes hasta que llegue A la
mayor edad. Entre tanto, s61o tendrA derecho A alimentos, que
no podrAn exceder de la renta liquid de sus bienes.
4. En los casos del nfmero 3 del articulo 45, el tutor per-
deri, ademas, la administraci6n de los bienes de la pupila du-
rante la menor edad de 6sta.
Art. 51.-No producirA efectos civiles el matrimonio can6-
nico 6 civil cuando cualquiera de los c6nyuges estuviese ya ca-
sado legitimamente.
Art. 52.-El matrimonio se disuelve por la muerte de uno
de los c6nyuges.
SECCION TERCERA.

DE LA PRUEBA DEL MATRIMONIO

Art. 53.-Los matrimonios celebrados antes de regir este
C6digo se probaran por los medios establecidos en las leyes
anteriores.
Los contraidos despues se probarin s6lo por certificaci6n
del acta del Registro civil, A no ser que los libros de 6ste no
hayan existido 6 hubiesen desaparecido, 6 se suscite contienda
ante los Tribunales, en cuyos casos sera admisible toda especie
de prueba. (51)

(51) No solamente los matrimonios celebrados despu6s de regir el
C6digo son los que se prueban por las certificaciones del Registro civil;
pru6banse tambi4n los celebrados anteriormente, siempre que lo hubieran
sido despues de la vigencia de la ley del Registro civil-que empez6
& regir en Cuba el lo de Enero de 1885, conforme al R. D. de 21 de
Agosto de 1884-, porque asi lo dispone en su articulo 40, en relaci6n con
el 23 de dicha ley, y el 59, que hacian obligatoria la inscripci6n de los
matrimonios can6nicos, que eran los que en esa fecha tenian validez
en Cuba. Posteriormente, por R. D. de 12 de Noviembre de 1886, se
hizo extensive A la Isla la Ley del Matrimonio Civil y su concordante
el R. D. de 9 de Febrero de 1875; conforme al articulo 24 del Reglamento
de la primera, el matrimonio civil se ihscribia, inmediatamente despu6s
de celebrado, en el Registro correspondiente, y segfn el articulo 20 del
citado R. D. de 1875, los que contraian matrimonio can6nico estaban
obligados, bajo pena de multa, A inscribirlo en el Registro civil, dentro
de los oecho dias siguientes A su celebraci6n; por tanto, desde que se
estableci6 el Registro civil, la prueba legal del matrimonio es la de la
certificaei6n de dicha oficina.









Art. 54.-En los casos A que se refiere el parrafo segundo
del articulo anterior, la posesi6n constant de estado de los pa-
dres, unida A las actas de nacimiento de sus hijos en concept
de legitimos, sera uno de los medios de prueba del matrimonio
de aqu6llos, A no constar que alguno de los dos estaba ligado
por otro matrimonio anterior.
Art. 55.-El casamiento contraido en pais extranjero, don-
de estos actos no estuviesen sujetos A un registro regular 6 au-
t6ntico, puede acreditarse por cualquiera de los medios de prue-
ba admitidos en derecho. (52)

SECTION CUARTA.

DE LOS DERECHOS Y OBLIGACIONES ENTIRE MARIDO Y MUJER

Art. 56.-Los c6nyuges estin obligados A vivir juntos, guar-
darse fidelidad y socorrerse mutuamente.
Art. 57.-E1 marido debe proteger A la mujer, y esta obede-
cer al marido.
Art. 58.-La mujer esta obligada A seguir A su marido don-
de quiera que fije su residencia. Los Tribunales, sin embargo,
podran, con just causa, eximirla de esta obligaci6n cuando el
marido traslade su residencia A pais extranjero. (53)
Art. 59.-El marido es el administrator de los bienes de la
sociedad conyugal, salvo estipulaci6n en contrario y lo dispues-
to en el articulo 1,384. (54)

En cuanto A los matrimonios contraidos en fecha anterior, se prueban
por las partidas sacramentales, que conforme A la ley de Enjuiciamiento,
tienen el character de documents piblicos y prueban el acto que di6
origen A su otorgamiento, y como el acto es el sacramento del matrimo-
nio, es evidence que tienen eficacia para probar ese vinculo.
(52) Para el studio de este articulo del C6digo deben tenerse en
cuenta las disposiciones siguientes de la ley del Registro que, segdn el
C6digo, qued6 en vigor: articulo 7?, que obliga a todo cubano A inscribir
en el Registro los actos concernientes A su estado civil; los articulos 4?
y 23 de dicha ley, en relaci6n con el 327 del C6digo, que establece como
inica prueba del estado civil, lo mismo que el pArrafo 2? del 53, las
certificaciones de las actas de dicho estado; el 25 de la ley, segin el cual,
el matrimonio de cubanos contraido en el extranjero debe inscribirse
primero en la legaci6n 6 consulado y despu6s transcribirse en el Juzga-
do Municipal del domicilio del 6 de los contrayentes.
En cuanto A los extranjeros, tdngase asimismo present el articulo
24 de la ley, segin el cual, los matrimonios de los extranjeros contraidos
conforme A las leyes de su pais deberAn ser inscriptos en los Registros
de Cuba, cuando los contrayentes 6 sus deseendientes tengan 6 fijen su
domicilio en la Isla, a cuyo efecto deberAn presentar el document que
acredite la celebraci6n del matrimonio.
(53) Este articulo decia "' Ultramar" 6 a pais extranjero. Sa-
bido es que Espaia usaba aquella palabra para expresar el territorio
national fuera de la Peninsula y sus islas adyacentes, y, por consiguien-
te, carece en un C6digo de Cuba de la significaci6n con que esta em-
pleada, como propia, por el legislator espafol.
(54) La excepci6n del articulo 1,384 se refiere A los bienes parafer-
nales, cuya administraci6n conserve la mujer, mientras no la entrega
al marido. .








Si fuere menor de diez y ocho afios, no podrA administrar
sin el consentimiento de su padre; en defecto de 6ste, sin el de
su madre; y a falta de ambos, sin el de su tutor. Tampoco podra
comparecer en juicio sin la asistencia de dichas personas.
En ningin caso, mientras no llegue a la mayor edad, podra
el marido, sin el consentimiento de las personas mencionadas en
el pirrafo anterior, tomar dinero A pr6stamo, gravar ni enaje-
nar los bienes raices.
Art. 60.-El marido es el representante de su mujer. Esta
no puede, sin su licencia, comparecer en juicio por si 6 por me-
dio de procurador. ("5)
No necesita, sin embargo, de esta licencia para defenders
en juicio criminal, ni para demandar 6 defenders en los pleitos
con su marido, 6 cuando hubiere obtenido habilitaci6n conforme
a lo que disponga la Ley de Enjuiciamiento Civil.
Art. 61.-Tampoco puede la mujer, sin licencia 6 poder de
su marido, adquirir por titulo oneroso ni lucrative, enajenar
sus bienes, ni obligarse, sino en los casos y con las limitaciones
establecidas por la ley.
Art. 62.-Son nulos los actos ejecutados por la mujer con-
tra lo dispuesto en los anteriores articulos, salvo cuando se trate
de cosas que por su naturaleza est6n destinadas al consume or-
dinario de la familiar, en cuyo easo las compras hechas por la
mujer serAn vAlidas. Las compras de joyas, muebles y objetos
preciosos, hechas sin licencia del marido, s6lo se convalidarin
cuando 6ste hubiese consentido a su mujer el uso y disfrute de
tales objetos.
Art. 63.-Podrf la mujer, sin licencia de su marido:
19 Otorgar testamento.
2? Ejercer los derechos y cumplir los deberes que le co-
rrespondan respect 6 los hijos legitimos 6 naturales reconoci-
dos que hubiese tenido de otro, y respect a los bienes de
los mismos.
Art. 64.-La mujer gozari de los honors de su marido,
except los que fueren estricta y exclusivamente personales, y
los conservarA mientras no contraiga nuevo matrimonio. (58)
Art. 65.-Solamente el marido y sus herederos podrin re-

(55) El articulo 1,994 de la Ley de Enjuiciamiento Civil determi-
na los casos en que puede concederse la habilitaci6n, y son los siguien-
tes: lo Cuando el marido se halle ausente, ignorandose su paradero, sin
que haya motive racional bastante para ereer pr6ximo su regreso. 20
Negarse el marido A representar A la mujer. 39 Ser demandada la mujer.
49 Seguirse A 6sta gran perjuicio de no promover la demand para la
que pida la habilitaci6n.
El Tribunal Supremo ha declarado, en sentencia de 13 de Noviembre
de 1903, que al marido corresponde, y no a los padres 6 al tutor, re-
presentar en juicio, 6 autorizar para que en ellos se person, a la mujer
casada menor de edad.
(56) Este articulo no puede tener aplicaci6n entire nosotros; por-
que, dada nuestra Constituci6n political, ningin cubano disfruta de los
honors A que dieho articulo se refiere.









clamar la nulidad de los actos otorgados por la mujer sin licen-
cia 6 autorizaci6n competent.
Art. 66.-Lo establecido en esta secci6n se entiende sin per-
juicio de lo dispuesto en el present C6digo sobre ausencia, in-
capacidad, prodigalidad 6 interdicci6n del marido.

SECTION QUINTA.

DE LOS EFECTOS DE LA NULIDAD DEL MATRIMONIO
Y LOS DEL DIVORCIO

Art. 67 (sustituido).-Los Tribunales civiles ordinarios se-
ran los finicos competentes para conocer de los juicios sobre nu-
lidad de matrimonio y sobre divorcio, conforme a la Orden 57,
de 12 de Mayo de 1899 (pirrafo 29 del Apartado 9 del articulo
II de la Orden 140, de 1901). (5)
Art. 68.-Interpuestas y admitidas las demands de que ha-
bla el articulo anterior, se adoptarin, mientras dure el juicio,
las disposiciones siguientes: (58)
19 Separar los c6nyuges en todo caso.
2. Depositar la mujer en los casos y forma prevenidos en
la Ley de Enjuiciamiento Civil. (59)
39 Poner los hijos al cuidado de uno de los c6nyuges, 6 de
los dos, segfn proceda.
4. Sefialar alimentos a la mujer y A los hijos que no
queden en poder del padre. (60)
59 Dictar las medidas necesarias para evitar que el mari-
do que hubiese dado causa al divorcio, 6 contra quien se deduje-
re la demand de nulidad del matrimonio, perjudique a la mu-
jer en la administraci6n de sus bienes.

(57) Lo dispuesto en la Orden 57, de 1899, se insert en el texto,
en sustituci6n del articulo 103 del C6digo.
El articulo 67, sustituido, decia asi: "Los efectos civiles de las de-
mandas y senteneias sobre nulidad de matrimonio y sobre divorcio, s61o
pueden obtenerse ante los Tribunales ordinarios." Este articulo se re-
feria a efectos inicamente, porque guardaba relaci6n con el 80, que
sometia a los tribunales eelesiisticos los pleitos de divorcio y nulidad
de los matrimonios can6nicos.
(58) El procedimiento que se sigue para estas demands es el del
juicio declarativo de mayor cuantia, conforme al nfmero 3o del articulo
482 de la Ley de Enjuiciamiento Civil; en Espafia se seguia ese mismo
procedimiento, pero con las modificaciones dispuestas en el R. D. de 23
de Noviembre de 1872. Este R. D. nunca estuvo vigente en Cuba, se-
gin ha declarado nuestro Tribunal Supremo en su sentencia de 22 de
Marzo de 1904.
(59) Los casos y las formas de este dep6sito estAn regulados en
el titulo IV del libro 39 de la citada ley procesal.
(60) Esta disposici6n no es preceptiva, ni de aplicaci6n en todos
los easos, porque ella ha de entenderse en relaci6n con el articulo 143, y
no como cosa nueva, especial y distinta de 6ste; y, por consiguiente,
para que puedan sefialarse alimentos f la mujer, que pide el dep6sito
para intentar el divorcio, ha de justificar que tiene necesidad de ellos.
Asi lo ha declarado el Tribunal Supremo en sentencia de 3 de Ju-
lio de 1901.








Art. 69.-El matrimonio contraido de buena fe produce
efectos civiles, aunque sea declarado nulo.
Si ha intervenido buena fe de parte de uno solo de los c6nyu-
ges, surte iinicamente efectos civiles respect de 61 y de los hijos.
La buena fe se presume, si no consta lo contrario.
Si hubiere intervenido mala fe por parte de ambos c6nyu-
ges, el matrimonio s6lo surtiri efectos civiles respect de los
hijos.
Art. 70.-Ejecutoriada la nulidad del matrimonio, queda-
ran los hijos varones mayores de tres afios al cuidado del padre,
y las hijas al cuidado de la madre, si de parte de ambos c6nyu-
ges hubiese habido buena fe.
Si la buena fe hubiese estado de parte de uno solo de los
c6nyuges, quedarin bajo su poder y cuidado los hijos de am-
bos sexos.
Si la mala fe fuere de ambos, el Tribunal resolverg sobre la
suerte de los hijos en la forma que dispone el parrafo segundo
del niimero 29 del articulo 73.
Los hijos 6 hijas menores de tres afios estarAn en todo caso,
hasta que cumplan esta edad, al cuidado de la madre, A no ser
que, por motives especiales, dispusiere otra cosa la sentencia.
Art. 71.-Lo dispuesto en los parrafos primero y segundo
del articulo anterior no tendra lugar si los padres, de comfin
acuerdo, proveyeren de otro modo al cuidado de los hijos.
Art. 72.--La ejecutoria de nulidad producira, respect de
los bienes del matrimonio, los mismos efectos que la disoluci6n
por muerte; pero el c6nyuge que hubiere obrado de mala fe
no tendra derecho A los gananciales.
Si la mala fe se extendiera A ambos, quedara compensada.
Art. 73.-La sentencia de divorcio producira los siguien-
tes efectos:
1 La separaci6n de los c6nyuges.
29 Quedar 6 ser puestos los hijos bajo la potestad y pro-
tecci6n del c6nyuge inocente. ("1)
Si ambos fueren culpables, se proveera de tutor A los hijos,
conforme a las disposiciones de este C6digo. Esto no obstante,

(61) El Tribunal Supremo ha declarado, en sentencia de 18 de
Septiembre de 1915, que la potestad y protecci6n A que este inciso se
refiere no es cosa distinta de los derechos y deberes que se expresan
como constitutivos de la patria potestad en el articulo 155; potestad que
en ningin caso se extiende A autorizar A quien la ejerza para prohibir
al otro progenitor las relaciones de orden moral y afectivas que existen,
y por la ley natural, respectable por todos los C6digos escritos, deben exis-
tir entire los padres y los hijos; y que, por tanto, no A ninguno de los
padres, sino a los tribunales en los casos establecidos en la ley, es A
quienes toca juzgar de la conveniencia de mantener 6 romper esas re-
laciones, y, mientras ellos no pronuncien sobre el particular, no esta al
arbitrio del c6nyuge inocente, bajo cuya potestad quedan los hijos,
impedir esas relaciones; y si lo pretend, puede el otro c6nyuge obtener
de los diehos tribunales que dicten las disposiciones oportunas para que
el impedimento eese, sin perjuicio del ejercicio de la patria potestad,
perfectamente armonizable con los sentimientos de la naturaleza.









si la sentencia no hubiera dispuesto otra cosa, la madre tendra
a su cuidado, en todo caso, A los hijos menores de tres afios.
A la muerte del c6nyuge inocente volvera el culpable A re-
cobrar la patria potestad y sus derechos, si la causa que di6 ori-
gen al divorcio hubiese sido el adulterio. los malos tratamientos
de obra 6 las injuries graves. Si fu6 distinta, se nombrari tutor
A los hijos. La privaci6n de la patria potestad y sus dereehos
no exime al c6nyuge culpable del cumplimiento de las obliga-
ciones que este C6digo le impone respect de sus hijos.
3? Perder el c6nyuge culpable todo lo que le hubiese sido
dado 6 prometido por el inocente 6 por otra persona en conside-
raci6n a 6ste, y conservar el inocente todo cuanto hubiese reci-
bido del culpable; pudiendo, ademas, reclamar desde luego lo
que 6ste le hubiera prometido.
4 La separaci6n de los bienes de la sociedad conyugal y
la p6rdida de la administraci6n de los de la mujer, si la tuviere
el marido, y si fuere quien hubiese dado causa al divorcio.
5 La conservaci6n, por parte del marido inocente, de la
administraci6n, si la tuviere, de los bienes de la mujer, la cual
solamente tendra derecho A alimentos. (62)
Art. 74.-La reconciliaci6n pone t6rmino al juicio de di-
vorcio y deja sin efecto ulerior la sentencia dictada en 61; pero
los c6nyuges deberin poner aqu6lla en conocimiento del Tribu-
nal que entienda 6 haya entendido en el litigio.
Sin perjuicio de lo dispuesto en el parrafo anterior, subsis-
tiran, en cuanto A los hijos, los efectos de la sentencia cuando
6sta se funde en el conato 6 la connivencia del marido 6 de la
mujer para corromper A sus hijos 6 prostituir A sus hijas; en
cuyo caso, si aun continfan los unos 6 las otras bajo la patria
potestad, los tribunales adoptaran las medidas convenientes
para preservarlos de la corrupci6n 6 prostituci6n.

CAPITUO II (6)

DEL MATRIMOMIO CAN6NICO
Art. 75.-Los requisitos, forma y solemnidades para la celebraci6n

(62) Es una err6nea interpretaci6n de este parrafo del articulo 73,
el suponer, en virtud de lo dispuesto en el mismo, que el marido divor-
ciado de su mujer s61o esta obligado a dar alimentos en el caso de que,
siendo inocente, conserve la administraci6n de los bienes de aqu611a;
como si en el caso de ser dicha mujer inocente y career de bienes,
fuera licito al marido culpable dejarla abandonada. (Sentencia del Tri-
bunal Supremo de 30 de Mayo de 1903).
(63) Este capitulo estuvo vigente hasta que se puso en vigor la
Orden 66, de 31 de Mayo de 1899, publicada en la Gaceta de 1I de Junio
siguiente, que quit eficacia civil A los matrimonios religiosos, cualquie-
ra que fuera la religion A que pertenecieran los ministros que los auto-
rizaran. Sus disposiciones todas han sido derogadas y al present estin
sustituidas por las de la Orden 140, de 1901, que insertamos en el texto
como adici6n, a continuaci6n del mismo. Por la importaneia de esos








68

del matrimonio can6nico se rigen por las disposiciones de la Iglesia ca-
t61ica y del Santo Concilio de Trento, admitidas como leyes del Reino.
Art. 76.-E1 matrimonio can6nico producirk todos los efectos civi-
les respect de las personas y bienes de los c6nyuges y sus descendientes.
Art. 77.-Al acto de la celebraci6n del matrimonio can6nico asistirk
el Juez municipal i otro funcionario del Estado, con el solo fin de veri-
ficar la inmediata inscripci6n en el Registro Civil. Con este objeto los
contrayentes estAn obligados A poner por escrito en conocimiento del
Juzgado municipal respective, con veinticuatro horas de anticipaci6n
por lo menos, el dia, hora y sitio en que debera celebrarse el matrimo-
nio, ineurriendo, si no lo hicieren, en una multa de 5 A 80 pesetas. El
Juez municipal darf recibo del aviso de los contrayentes. Si se negare
A darlo incurrira en una multa que no bajara de 20 pesetas ni exce-
derA de 100.
No se procederA A la celebraci6n del matrimonio can6nico sin la
presentaci6n de dicho recibo al cura pArroco.
Si el matrimonio se celebrate sin la concurrencia del Juez munici-
pal 6 su delegado, A pesar de haberle avisado los contrayentes, se harA
A costa de aqu8l la transcripci6n de la partida del matrimonio can6nico
en el Registro civil, pagando, ademis, una multa que no bajara de 20
pesetas ni exeederf de 100. En este caso el matrimonio producirf todos
sus efectos civiles desde el instant de su eelebraci6n.
Si la culpa fuere de los contrayentes, por no haber dado aviso al
Juez municipal, podrbn aqu6llos subsanar la falta solicitando la inscrip-
ci6n del matrimonio en el Registro civil. En este caso no producira
efectos civiles el matrimonio sino desde su inscripci6n.
Art. 78.-Los que contrajeren matrimonio can6nico in articulo
mortis podran dar aviso al encargado del Registro civil en cualquier
instant anterior A la celebraci6n, y acreditar de cualquier manera que
cumplieron este deber.
Las penas impuestas A los contrayentes que omitieren aquel requi-
sito no serAn aplicables al caso del matrimonio in articulo mortis, cuando
conste que fu6 impossible dar oportunamente el aviso. En todo easo,
para que el matrimonio produzca efectos civiles desde la fecha de su
celebraci6n, la partida sacramental deberA ser inscripta en el Registro
dentro de los diez dias siguientes.
Art. 79.-El matrimonio secret de conciencia, celebrado ante la
Iglesia, no estA sujeto A ninguna formalidad en el orden civil, ni pro-
ducira efectos civiles sino desde que se publique mediante su inscrip-
ci6n en el Registro.
Este matrimonio producirA, sin embargo, efectos civiles desde su
celebraci6n, si ambos contrayentes, de comdn acuerdo, solicitaren del
Obispo que lo haya autorizado un traslado de la partida consignada en
el registro secret del Obispado, y la remitieren directamente y con la
convenient reserve A la Direcei6n general del Registro Civil solicitando
su inscripci6n. Al efecto, la Direcci6n general llevara un registro espe-
cial y secret con las precauciones necesarias para que no se conozca el
contenido de estas inscripciones hasta que los interesados soliciten dar-
les publicidad trasladAndolas al Registro municipal de su domicilio.
Art. 80.-El conocimiento de los pleitos sobre la nulidad y divorcio
de los matrimonios can6nicos corresponde A los Tribunales eclesiAsticos.
Art. 81.-Incoada ante el Tribunal eelesiAstico una demand de di-
vorcio 6 de nulidad de matrimonio, corresponde al Tribunal civil dictar,
i instancia de la parte interesada, las disposiciones referidas en el
articulo 68.
Art. 82.-La sentencia firme de nulidad 6 divorcio del matrimonio

preceptos, por la aplicaci6n que puedan tener A los matrimonios cele-
brados conforme A ellos y por no dejar vacios en el articulado del (!6-
digo, los mantenemos en aquel lugar, aunque cambiando el tamafio de
la letra para indicar que no estin vigentes.









can6nico se inscribira en el Registro Civil, y se presentara al Tribunal
ordinario para solicitar su ejecuci6n en la parte relative los efeetos
civiles.

ADICION

(ORDEN 140, DE 28 DE MAYO DE 1901)

ARTiCULO IV

DEL MATRIMONIO RELIGIOSO

Personas que pueden solemnizar estos matrimonios.

1. Sacerdotes, clgrigos y ministros. Todo sacerdote, cl6rigo
6 ministry debidamente ordenado, de cualquier religion estableci-
da en la Isla de Cuba 6 ("6) inscripta de conformidad con esta
orden, podra solemnizar la celebraci6n del matrimonio, con tal
que las parties lo puedan contraer legalmente, y siempre que de-
claren ante el sacerdote, cl6rigo 6 ministry y de los testigos que
lo presenciaren, que consienten ser marido y mujer.
2. Inscripci6n de religions. Con el inico objeto de fijar 6
determinar qu6 sacerdotes, cl6rigos 6 ministros serin los autori-
zados para solemnizar matrimonios en conformidad con esta or-
den, se inscribirAn en el registro creado en la Secretaria de Justi-
cia (85) todas las religiones establecidas en la Isla de Cuba

(64) La Gaceta y las otras publicaciones que hemos visto dicen
"6" en lugar de "6"; pero esto es, A nuestro juicio, una errata; por-
que si el Registro se estableei6 al solo objeto de que en 41 se inscribie-
ran los sacerdotes y ministros autorizados para solemnizar matrimonios,
no se explica que los no inscriptos y los de religiones, aunque estable-
cidas, no inscriptas, puedan vAlidamente autorizarlos, y eso es lo que
dice el pArrafo si en 61 se mantiene la disyuntiva "6" en vez de la co-
pulativa "4"; por eso nos hemos atrevido A hacer la sustituci6n, la
cual tiene en su apoyo, entire otras, la resoluci6n de la Seeretaria de
Justicia de 12 de Julio de 1902 (pag. 20, tomo 2o de la Colecci6D Le-
gislativa Oficial), en la que claramente se express que para solemnizar
matrimonios religiosos conforme A esta orden, la religion A que pertenez-
ca el cl6rigo debe estar inseripta y 6ste estar autorizado para ese acto,
y su nombre publicado en la Gaceta.
El Secretario de Justicia, usando de la facultad que le concede el
inciso 10 del articulo VIII de esta orden, resolvi6, en 4 de Febrero de
1905, que ningfn sacerdote, cl6rigo 6 ministry podrA solemnizar el ma-
trimonio de sus parientes, dentro del cuarto grado civil (asi dice; debe
entenderse de consanguinidad), 6 segundo de afinidad.
Por el articulo I de la Orden 255, de 23 de Diciembre de 1901, se
facult6 A los capellanes del Ej6rcito de los Estados Unidos que est6n de
servicio en Cuba para celebrar los ritos del matrimonio en esta Isla;
bastando la presentaci6n del certificado que debidamente acredite su
nombramiento para justificar la dicha facultad.
(65) Este Registro fu6 creado por la Orden 487, de 2 de Diciembre
de 1900, cuyos preceptos concuerdan casi literalmente con los de este
pArrafo, lo que se explica perfectamente, porque esta Orden 140 no es
mas que una recopilaci6n de todo lo legislado antes sobre la material.









que ya no estuvieren inscriptas, y las que se establezcan en lo su-
cesivo.
En dichos registros constaran en terminos generals los fun-
damentos esenciales de dichas religiones, la autoridad superior en
la organizaci6n de cada una y la autoridad en la Isla de Cuba
que, seguin sus reglamentos, tenga la facultad de nombrar sacer-
dotes, clerigos 6 ministros que autoricen matrimonios. Dicha au-
toridad comunicara al Secretario de Justicia los nombres de los
sacerdotes, clerigos 6 ministros que tengan dicha facultad.
En caso de que no existiera dicho jefe 6 autoridad en la Isla
de Cuba, la inscripci6n podra hacerse por cualquier representan-
te debidamente autorizado, que hara constar al Secretario de Jus-
ticia los nombres de aqu6llos y sus autorizaciones como sacerdo-
tes, cl6rigos 6 ministros debidamente ordenados y facultados para
solemnizar matrimonios. El Secretario de Justicia hara publi-
car dichos nombres en la Gaceta Oficial.
3. Denegaci6n de inscripcidn. El Secretario de Justicia de-
negara la inscripci6n de religiones que se opongan A la moral, que
no tengan una organizaci6n que correspond a un fin religioso 6
que no acrediten su funcionamiento 6 existencia en condiciones
legales.
Contra dichas resoluciones del Secretario de Justicia se con-
cedera el recurso de apelaci6n para ante el Presidente de la Repi-
blica, (86) y de la resoluci6n de 6ste podra recurrirse en la for-
ma establecida respect de las resoluciones de esta autoridad.

ARTiCULO V

DILIGENCIAS PRELIMINARES AL MATRIMONIO RELIGIOSO

1. Solicitud de los contrayentes. Los que pretendan con-
traer matrimonio presentaran, antes de celebrarlo, al sacerdote,
clerigo 6 ministry que haya de autorizarlo, las pruebas referentes
a la edad de los contrayentes, valiendose al efecto del document
correspondiente autintico 6 por medio de la informaci6n preveni-
da en el niimero 7 del articulo II de esta Orden, (e7) acom-

(66) El original decia "Gobernador Militar". La sustituei6n de
esta Autoridad por la del Presidente tiene en su apoyo el precepto ex-
preso del articulo 25 de la Ley Org&nica del Poder Ejecutivo (Decreto
78) de 25 de Enero de 1909, vigente desde el 28 del mismo mes y afio.
(67) El ndmero 7 del articulo II que se cita en el texto dice asi:
"7. Justificacidn de la filiaci6n de los contrayentes.--De conformi-
dad con la modifieaei6n del artieulo 86 del C6digo Civil, por la Orden
nim. 42, de 1900, en los expedientes que se instruyan para la celebraci6n
de cualquiera de las dos forms de matrimonio, podrAn suplirse por me-
dio de informaci6n testifical bajo juramento las partidas parroquiales
de nacimiento de los contrayentes y las de defunci6n de los padres y
demas ascendientes de los mismos, bien hayan ocurrido en la Isla de
Cuba 6 en el extranjero. Esta informaci6n podr& practicarse ante el
propio Juez Municipal que haya de instruir el expedient, A otro cual-
quiera, 6 ante el sacerdote, el6rigo 6 ministry que, conform a esta or-
den, quede autorizado al mismo efecto, asistido de dos testigos habiles.









pafiando de una manifestaci6n por escrito firmada por dichos
contrayentes en que conste que estin en libertad para contraer
matrimonio, y en su caso acreditando la viudez, y haciendo, ade-
mas, constar los nombres, apellidos, profesi6n f ocupaci6n, domi-
cilio 6 residencia de los contrayentes y de sus padres, 6 los infor-
mes que, referentes A estos particulares, respect A 6stos hayan
podido adquirirse; tambi6n, en su caso, el permiso 6 consejo pa-
terno 6 la dispensa del mismo con arreglo A las disposiciones de
esta Orden y del C6digo Civil.
2. Proclamas. Presentadas las manifestaciones y prueba A
que se refiere el articulo anterior, y antes de proceder A la cele-
braci6n del matrimonio, except en el caso previsto en el articulo
2, nimero 7, de esta Orden, ("8) el sacerdote, cl6rigo 6 ministry
que haya de autorizarlo, anunciarA su celebraci6n por medio de
proclamas 6 en la forma A ese efecto prescripta en sus ritos 6
reglamentos. Si la religion conforme A cuyos preceptos ha de
contraerse el matrimonio no tiene establecidas formas especiales
para los edictos 6 proclamas, se publicarin dichos edictos 6 pro-
clamas en la forma establecida por el C6digo Civil. (69)

En los casos y forms preceptuados, cuando se justifique haberse
perdido, destruido 6 no haber existido los libros del Registro Civil en
que dicha partida debiera haberse inscripto, podrAn suplirse las certi-
ficaciones del Registro Civil, por medio del informed del Juez de Primera
Instancia correspondiente, que deberi ser pedido de oficio por el Juez
Municipal, A solicitud de la part interesada, sin devengarse derechos
por esta diligencia".
(68) Esta referencia al nfmero 7 del articulo 2 es evidence que
esta equivocada. Ese nfimero, que puede verse en la nota 67, para nada
se refiere al particular de las proclamas; en cambio, el nfimero siguiente,
8 del articulo II, se contrae al caso A que indiscutiblemente se refiere
la excepci6n contenida en el precepto que estamos anotando. El dicho
apartado dice asi:
"8. Proclamas en casos de extranjeros.-En el caso de extranjeros
que lleven menos de dos afios de residencia en la Isla de Cuba, no sera
necesario el que acrediten el haberse hecho la publicaci6n del matrimo-
nio que intentan contraer en el lugar en que hayan tenido su residen-
cia 6 domicilio durante los dos aflos anteriores, siempre que, por medio
de certificado expedido por la autoridad competent, 6 por cualquier otro
modo de prueba A satisfacci6n de la autorizante eclesiastica 6 del Juez
Municipal que haya de solemnizar el matrimonio, se justifique que, de
conformidad con las leyes de sus respectivos paises, tal formalidad no
es necesaria".
(69) Por circular de la Secretaria de Justicia de 3 de Agosto de
1901 se acord6, con el fin de evitar que surjan dificultades para la ins-
cripci6n de los matrimonios religiosos en los Registros Civiles, prevenir
A todos los ministros autorizados de las distintas religiones que en la
actualidad existan en esta Isla, que cuando, por no tener iglesias en los
distintos lugares en que, segfin el C6digo Civil y la Orden ndmero 140,
del corriente afio, deban hacerse las publicaciones, por las que se anun-
cia la pretension de los contrayentes, 6 cuando por cualquier otro motive
no puedan cumplir con este requisite, se ponga el easo en conocimiento
del juez municipal respective, por el ministry que instruya las diligen-
cias, para que dicho Juez Municipal proceda A hacer fijar en el Juzgado
los edictos por el t4rmino y en la forma que indica el articulo 89
del C6digo Civil.









3. Dispensa de proclamas. Los sacerdotes, cl6rigos 6 minis-
tros que conforme A esta orden autoricen el matrimonio, 6 los
jefes de aquellos, segin los preceptos de sus religiones, podrAn
dispensar la publicaci6n de los edictos 6 proclamas cuando exist
causa suficiente para ello; pero, en tal caso de dispense, debera
hacerse constar esta y sus causes en la certificaci6n dispuesta en
el niimero 5 de este articulo.
4. Plazo que debe transcurrir desde la publicaci6n de las
proclamas. En ningfin caso, cuando sea procedente la publica-
ci6n de edictos 6 proclamas y 6stos no se hayan dispensado, no se
celebrara el matrimonio hasta haber transcurrido quince dias
desde aquel en que se hizo la primera publicaci6n.
5. Certificado de publicaci6n. Decursados los quince dias
A que se refiere el parrafo anterior, y antes de proceder al matri-
monio, el sacerdote, clerigo 6 ministry que haya de autorizarlo
extender una certificaci6n en que hara constar las fechas y for-
mas en que los edictos 6 proclamas se hubiesen publicado, y en
caso de dispensa ui omisi6n legal, se expresari esta y sus causes.
Este certificado se unirai los otros que, conforme A esta orden,
deben ser remitidos al Registro Civil para ser archivados.
6. Dispensa de impedimentos. Los sacerdotes, elerigos 6 mi-
nistros que celebren matrimonios de conformidad con esta orden,
6 los Jefes de aqunllos en sus organizaciones respectivas, aunque
por esta orden scan autorizados para dispenser impedimentos, no
podrin en dicha dispensa modificar 6 afectar un impedimento
establecido por la Ley. (70)
7. Oposicion al matrimonio. Se declare aplicable A esta for-
ma de matrimonio lo dispuesto en los articulos 97, 98 y 99 del
C6digo Civil, sobre impedimentos para la celebraci6n de matrimo-
nio, entendi6ndose que en donde en ellos se refiere al Juez Mu-
nicipal, se entiende en este caso se refiere al sacerdote, cl6rigo 6
ministry autorizante del matrimonio. (71)

(70) La frase de este ineiso, referente A los ministros y jefes de
religiones, que dice "aunque por esta orden sean autorizados para dis-
pensar impedimentss, hace suponer que la dicha orden contiene algin
precepto sobre el particular; pero en realidad no contiene ninguno. No
obstante esto, dichas personas estAn autorizadas para las aludidas dis-
pensas, en virtud de los siguientes articulos de la Orden 487, de 2 de
Diciembre de 1900:
"VII. Los sacerdotes 6 ministros que autoricen los matrimonios,
6 los jefes de aqu6llos, conforme A los preceptos de cada religion, ten-
drAn facultad de dispenser los impedimentos establecidos por esas re-
ligiones para la celebraci6n de los matrimonios.-Esta facultad jams
se extenderA hasta autorizar el matrimonio entire ascendientes y descen-
dientes por consanguinidad 6 afinidad legitima 6 natural, ni entire los
hermanos legitimos 6 naturales, bien sean hermanos consanguineos 6 ute-
rinos, ni entire el padre 6 madre adoptante y el adoptado; entendiendose
el calificativo de naturales en su mAs lata acepci6n."
(71) El apartado 9 del articulo II, bajo el epigrafe de "Nulidad
del matrimonio," declara aplicables al matrimonio religioso los precep-
tos referentes al civil contenidos en los articuios 101 y 102 de este C6-
digo, segfn puede verse en el lugar correspondiente A dichos articulos.




\









ARTicULO VI

DE LA CELEBRACI6N DEL MATRIMONIO

1. Testigos. Dos testigos mayores de edad asistirAn A la ce-
remonia del matrimonio religioso y firmarin con el cl6rigo, sa-
cerdote 6 ministry el certificado que se express en el pirrafo 1 del
articulo V (72) de esta Orden y tambien (el) que se expresa en
el siguiente de este articulo.
2. Certificado del matrimonio. El sacerdote, cl6rigo 6 mi-
nistro, en el acto de la celebraci6n del matrimonio, extender un
certificado en que consten:
a. Los nombres, apellidos, estado, edad, raza, ocupaci6n,
domicilio 6 residencia de los contrayentes;
b. Los nombres, apellidos, ocupaci6n, domicilio 6 residen-
cia de los padres de los contrayentes, 6 los informes que, referen-
tes A estos particulares, hayan podido adquirirse;
c. La fecha y lugar de la celebraci6n de la ceremonia del
matrimonio, haciendose constar que el matrimonio fu6 celebrado
A presencia de los testigos que firman, por el sacerdote, clerigo 6
ministry que tambi6n firma, el cual expresara el nombre de su
Iglesia 6 Parroquia, el de la religion A que pertenece y su jerar-
quia en la misma.
3. Formularios. Para dar uniformidad A los certificados
que se exigen en la present Orden, serin estos iguales A los mo-
delos que se publican A continuaci6n de esta Orden.
4. Del archivo. Los certificados expresados en los parrafos
anteriores y el parrafo 5 del Articulo V de esta Orden se harin
archivar por el sacerdote, clerigo 6 ministry ante el cual se hubie-
re celebrado el matrimonio, con las pruebas y manifestaciones por
escrito que exige el articulo V de esta Orden, en las oficinas del

(72) El original en la Gaceta dice: "parrafo I del articulo V";
hemos sustituido el I, romano, por el ndmero arabigo, porque 6sta es la
numeraci6n empleada en los pArrafos de cada articulo, y porque asi
claramente estf expresada la cita en el texto ingles. Otra observaci6n
ocurre respect de este pArrafo, y es que en el 1 del articulo anterior al
que en 6ste se alude no apareee la palabra certificado, y A primer vista
no se puede uno dar cuenta de cuAl es el document f que se refiera;
pero comparando el texto ingl6s con el texto castellano, se ve que la cita
se contrae A la solicitud que deben hacer los contrayentes, declarando
acerea de los particulares exigidos en el dicho parrafo 1 del articulo
V. En efecto, el original ingl6s design esa solicitud con la palabra
"certificate", que en ese pirrafo ha sido traducida al castellano por la
palabra "manifestaci6n"; pero pareee que el traductor, al haeer la
version de la misma palabra "certificate" encontrada en este parrafo 1
del articulo VI, no tuvo en euenta que en el articulo anterior la habia
traducido por "manifestaci6n", y en 6ste la tradujo por "certificado".
Sin dar la preferencia A una f otra palabra, ambas impropias para ex-
presar juridicamente la idea que se quiso expresar, nos limitamos & es-
tablecer la identidad de la cosa. En las publicaciones oficiales aparece
este precepto sin el articulo "el" que insertamos dentro del par6ntesis,
y que sin duda debe existir en el original para que en castellano tenga
sentido la frase en que aparece omitido dicho articulo.









Registro Civil del distrito A que corresponde el lugar en donde
se celebr6 el matrimonio, dentro de los veinte dias A contar de la
fecha de la celebraci6n del matrimonio, quedando autorizado A
este efecto A cobrar de los contrayentes 'un peso por el derecho
de Registro que en esta Orden se dispone y con vista de dichos
documents se extended la debida constancia en los libros del
Registro; entregandose al sacerdote, cl6rigo 6 ministry, un recibo
en que expresara la fecha en que se haya archivado dicha certi-
ficaci6n.
5. Denegaci6n de inscripcidn. El encargado del Registro
Civil que rehusase recibir, archivar 6 inscribir los certificados y
las pruebas correspondientes, como se ha dispuesto en el parrafo
anterior, esta obligado A consignar por escrito las razones en que
se fund su negative, y A petici6n de la parte interesada podrA
ser ordenado por el Juez de Primera Instancia del Distrito cuan-
do proceda a hacer la inscripci6n y dar el recibo; 6, en su caso,
consignar por escrito las razones en que se fund su negative. El
encargado del Registro Civil serA condenado A pagar las costas de
esta solicitud, cuando se declare improcedente su negative. Todos
estos recursos se resolveran gubernativamente por los Jueces de
Primera Instancia. (7s)
6. Derechos de inscripcidn. Los Jueces municipales deven-
garin, por los actos referidos en el parrafo anterior, como encar-
gados del Registro Civil, un peso, en moneda de curso legal, por la
inscripci6n y demis diligencias A que se refiere el parrafo an-
terior. (74)

(73) En la Gaceta y en todas las otras publicaciones en que hemos
visto reproducida esta orden aparece redactado el final de este pirrafo,
no como lo damos en el texto, sino en la siguiente forma: "'El encarga-
do del Registro Civil sera condenado a pagar las costas de esta solici-
tud. Cuando se declare improcedente su negative, todos estos recursos
se resolveran gubernativamente por los Jueces de primer instancia";
period desprovisto de sentido juridico, y que, por much que sea nuestro
respeto al texto que aparece en el peri6dico official, en este caso, A fuer
de expositores concienzudos, y no de meros copistas, nos hemos creido
autorizados para salvar la errata que evidentemente existed en ese pe-
riodo, consistent en haber colocado un punto antes del lugar que le
correspondia; para convencerse de ello, basta acudir al texto ingles.
Este dice asi: "and the custodiam of Civil Registry will be condemned
to pay the cost of the application, where it is declared that his refusal
is groundless".
"All such appeals shall be decided administratively by Judge of
1st. Instance".
Como puede observarse, comparando los tres textos, nosotros no he-
mos pretendido, ni hemos hecho una nueva traducci6n distinta de la
official; hemos mantenido palabra por palabra las de esta iiltima, y s61o
hemos corregido un error de puntuaci6n, A nuestro juicio debido A una
errata de imprenta.
(74) El original decia "moneda de los Estados Unidos 6 su equi-
valente'". La enmienda obedece A lo dispuesto en la disposici6n segun-
da del decreto 1227 de 11 de Septiembre de 1915. Son monedas de curso
legal finicamente la de los Estados Unidos de America y la national,
conforme al articulo X de la ley de 9 de Octubre de 1914.








7. Excepci6n. Cuando los contrayentes hubieren celebrado
matrimonio civil con anterioridad al matrimonio religioso que
intentan contraer, el clerigo, sacerdote 6 ministry autorizante no
tendrA que cumplir con los requisitos de esta Orden, siempre que
los contrayentes lo comprueben.
Cuando el sacerdote, cl6rigo 6 ministry ante el cual se
hubiere celebrado el matrimonio no haya cumplido dentro del
plazo legal con el deber que le impone el niimero 4 de este ar-
ticulo, cualquiera de los contrayentes 6 sus causahabientes legi-
timos podrA solicitar del Departamento de Justicia la formaci6n
del oportuno expediente para la justificaci6n del matrimonio, al
cual se aportarAn los documents y pruebas relatives al mismo,
con cuyo resultado dicho Departamento resolverA disponiendo 6
negando la inscripci6n en el Registro Civil. Esta facultad, con-
ferida al Departamento de Justicia, se extiende A los matrimo-
nios celebrados con anterioridad A este decreto, (75) que por los
motives indicados no se hayan inscripto en el Registro Civil.

ARTiCULO VII.

DISPOSICIONES PENALES

1. Penas por no archivar. El sacerdote, cl6rigo 6 ministry
ante quien se hubiera celebrado el matrimonio en la forma dis-
puesta por esta Orden, cuando no se haya contraido anterior-
mente el matrimonio civil, que dejara de practicar lo conducente
para que se archivasen los certificados y las pruebas como queda
dispuesto en esta Orden, serA juzgado, y si fuere culpable, se le
impondrA una multa de cien pesos 6 arrest de treinta A noventa
dias, por el Juez Correccional 6 el que ejerza funciones de tal en
el distrito en que tenga su domicilio.
2. Falsedades. Las falsedades esenciales al caso, que se co-
metan en cualquiera de las diligencias que se formen para la ce-
lebraci6n de los matrimonios regulados por la present Orden, se
penaran como falsedades en documents puiblicos, A tenor de lo
preceptuado en el articulo 310 del C6digo Penal, si fueren come-
tidas por cualquiera de los funcionarios A que dicho articulo se
refiere.
Si dichas falsedades se cometieran por particulares, serAn
castigados con arreglo al articulo 311 del mismo C6digo. (76)

(75) El deereto A que se hace refereneia es el nfmero 1,284, die-
tado por el Gobernador Provisional en 26 de Diciembre de 1907, y en el
enal se dispuso que el articulo 6? de la Orden 140, de 1901, quedara
adicionado con el parrafo que aparece en el texto.
(76) El inciso filtimo de este pArrafo esta redactado en el texto en
la forma en que fu6 modificado, y hoy esta vigente, por el articulo II
de la Orden 228, de 25 de Octubre de 1901. En la orden, originalmente
aparece redactado asi: "Si dichas falsedades se cometieran por particu-
lares con perjuicio de tercero, 6 con Animo de caus6rselo, ser&n easti-
gadas con arreglo al articulo 311 del mismo C6digo".









3. Intervenci6n por los que no sean autorizados. El que au-
torizare 6 celebrare 6 intentare celebrar las ceremonies del matri-
monio no siendo sacerdote, cl6rigo 6 ministry, debidamente orde-
nado y facultado conforme a esta Orden para ello, 6 la corres-
pondiente autoridad civil, seri considerado como culpable de un
delito y castigado segiin su participaci6n, conforme a las dis-
posiciones del C6digo Penal, con la pena de uno a cinco afios de
prisi6n correctional.

ARTfCULO VIII.

DISPOSICIONES FINALES

1. Dudas. Todas las dudas 6 dificultades que se ofrezcan en
la practice para el cumplimiento de esta Orden, seran resueltas
por la Secretaria de Justicia.
2. Cldusula derogatoria. Quedan derogadas todas las dis-
posiciones de todos los c6digos, leyes, decretos ii 6rdenes que se
opongan a la present Orden. Por la present se reitera la de-
rogaci6n del articulo 79 del C6digo Civil y los parrafos 2 y 3 de
la Orden Civil nimero 66, series de 1899. (")

ACTA MATRIMONIAL

E n la .......................................... ...................... .. ................... .......................... ...
de ............................................... de m il .......................................... ..... ante m i..................
D .............................. ............................................................ d e la su sod ich a.....................
........................................... y los testigos que se diran, comparecieron
D ........................................... ....................... y D ...................................... ...........
y manifestaron su espontaneo deseo y compromise de llevar a
efecto el matrimonio que tienen entire si estipulado, y con tal ob-
jeto presentaron, en defecto de las partidas parroquiales, dos
testigos para que declared referente a las manifestaciones que
hacen en esta acta matrimonial, a los efectos de la Orden nfl-
mero 140, del Gobierno General, de 28 de Mayo de 1901.

El Tribunal Supremo, en sentencias de 14 de Octubre y 19 de No-
viembre, ha establecido la doctrine, que posteriormente ha reiterado y
aplicado en numerosos fallos, de que las falsedades A que se refiere este
articulo son aquellas cometidas en cualquiera de las diligeneias para la
celebraci6n del matrimonio, de tal modo importantes, que sin que ellas
se realicen no deba celebrarse 6ste, 6 en aquellas que afecten 6 puedan
afectar al acto 6 contrato matrimonial, en su valor 6 eficacia, 6 a los
efectos civiles que debieran producer; pero no tienen el dicho cartcter
de eseneiales las que no tengan esa trascendencia.
(77) El articulo 79, que puede verse en el texto, formando part
del capitulo reference al matrimonio can6nico, que esta todo l1 dero-
gado, se refiere A los matrimonios llamados secrets 6 de coneiencia.
Los parrafos 2 y 3, 6 sean los, llamados articulos, II y III de la
Orden 66, disponen, el primero, que la licencia 6 el consejo no puede
prestarse sino ante funcionario civil (v6ase A este respect la nota
50) y el segundo niega en absolute efectos civiles 6 los matrimonios
religiosos.








Yo, el ........ ........................... .... actuante, dispuse com-
parecieran los citados contrayentes y, a su vez, los testigos para
que declarasen acerca de la precedent manifestaci6n 6 impedi-
mentos que pudiesen existir entire los susodichos contrayentes.
En seguida comparecid ante mi el contrayente D. ............................
......... ............. ............ el cual, previo juramento que prest6 en forma
de derecho, declare que son sus nombres y apellidos como queda
indicado; que es natural de .................................... provincia de ..................
.............................. de .............................. afos de edad, de estado ........................
profesi6n 6 ocupaci6n............... ................. vecino de la calle..................
...................................... ........ .... nim ero .................. hijo .................................... de
don ....................... ........... .........., natural de........................................, provincial
de .......................................... profesi6n i ocupaci6n ..........................................
vecino de .................................................. ... ... y de dofa ....... ...........................
natural de .................................................... provincia de .....................................
vecina de ............................................... y que ratificaba su espontaneo
deseo y compromise de llevar A efecto su citado matrimonio.
Acto continue compareci6 ante mi, tambien, la contrayente
dofia ................................................................... la cual, previo juramento que
prest6 en forma de derecho, declar6 que son sus nombres y ape-
llidos como queda indicado, que es natural de .............................................
provincial de ........................................ de ........................ afos de edad, de
estado .......................................... profesi6n i ocupaci6n ........................................
vecina de la calle de...................................., hija de don ...........................
natural de ..................................................., provincial de ...............................................
profesi6n ocupaci n...................................., vecino de......................................
y de dofia ........................ ... ....... natural de .......... ............................
provincial de ...... ................. vecina de .................................
y que ratificaba su espontineo deseo y compromise de llevar &
efecto su ante dicho matrimonio, para el que no ha sido ni es obli-
gada con amenazas, sino que al contrario, lo aceptaba con libre
voluntad.
Luego compareci6 ante mi el primer testigo D. .....................
.......................................... natural de ............._........... .... ............, provincial
de ............................................. profesi6n f ocupaci6n .......................................
estado ....................................................., vecino de ...._......... .. ...............,
mayor de edad, el cual, previo juramento que prest6 en forma de
derecho, bajo el cual ofreci6 decir la verdad, y declar6 que conoce
A los citados contrayentes y le consta ser cierto cuanto han ma-
nifestado y declarado en la present acta, y que la contrayente
es vecina de .... ................. .... .... .... ..................
Luego compareci6 ante mi el segundo testigo D. ......................
.......................... .... .., natural de ..._........................ provincial
de ............................................., profesi6n A ocupaci6n ....................................
estado _....... .................., vecino de .._. .. ........ ,
mayor de edad, el cual, previo juramento que prest6 en forma de
derecho, bajo el cual, ofreci6 decir la verdad, y declare que conoce
A los citados contrayentes y le consta ser cierto cuanto han mani-
festado y declarado en la present acta, y que la contrayente es
vecina de ... ...................... ......








Resulta, pues, de las declaraciones, que los contrayentes A
que las mismas se refieren, son libres y habiles, sin impedimento
alguno para contraer matrimonio.
Presentes los contrayentes y testigos, procedi A la lectura de
esta acta matrimonial, y conformes todos con lo expresado en ella,
firman conmigo A continuaci6n de que yo el ................ .................
doy fe.
El Contrayente. La Contrayente.
Primer testigo. Segundo testigo.
A nte m i el ............ ............. ....... ....

CERTIFICADO DE MATRIMONIO

Y o, ....................................... de la Iglesia de .........................................
provincial de .................................................. ..... en la Isla de Cuba.
Certifico: que en el dia de hoy, A las .............................. de la ..................
y A presencia de los testigos D .............................y D........................
............................... que firman, sin que se me haya denunciado
ni tenga conocimiento de ningin impedimento que se oponga,
han contraido matrimonio D. ......................................................, natural
de .......................................... provincial de ................. ................. de ........................
aios de edad, de la raza ........................................, estado .....................................
profesi6n ............................ ....... vecino de la calle ...........................
hijo ............................. de D ......... ......................... natural de ..........................
profesi6n ocupaci6n ........................................, vecino de .............................
y de D. ......... .................... ........, natural de ................................... vecina
de ....................... ....................... ......, y D ................. ......... .... ..... ........., n natural
de ............... ............. provincial de ............................. de ....................
afios de edad, de la raza ........................................ estado ........................
vecina de la calle de ........................ ................ hija de D. ....................
............................., natural de .................................................. profesi6n fi
ocupaci6n ........................................ ......... .... vecino de .............................................
y de D ...................................... natural de ...................................... vecina
d e .......................... ......
El referido matrimonio se celebr6 en ............................................................
A la hora indicada.
Dichos contrayentes han justificado su libertad para con-
traer matrimonio, su filiaci6n y demas requisitos exigidos en la
Orden nimero 140, del Gobierno General de la Isla, de feeha 28
de Mayo de 1901, y al efecto se acompafian con el certificado los
documents siguientes:
Y para la remisi6n al Registro Civil de .......................................
A los efectos de la Orden mencionada, extiendo la present, que
firman los testigos referidos y los contrayentes, A tenor de lo dis-
puesto en la Orden indicada.
Fecha .............................................. El celebrate.
Contrayentes.
Testigos.









CERTIFICACI6N DE PROCLAMAS

Y o, .................................................... de la Iglesia de .......................... .......,
provincial de ...................................... en la Isla de Cuba.
Certifico: que para la celebraci6n del matrimonio concertado
por ........................................................ (p6nganse las mismas generals
que tiene el certificado de matrimonio) he hecho publicar (6
he publicado) edictos 6 proclamas anunciando dicho matrimonio
los dias ................................... 6 del dia tal .................. ................. tal ....................
en (se expresar la forma).
Y para que conste en cumplimiento de lo dispuesto en la
Orden numero 140, expido la present en .............................................
d e ..................................................... ..... d e .......... ....................
Firma.

CERTIFICACI6N EN CASOS DE DISPENSE Y DE EXTRANJEROS

Y o, ............................................................. ......, etc., etc.
Certifico: que para el matrimonio concertado por ....................
....................................... ...... .. con ................................................................. etc., n o
se han publicado edictos 6 proclamas, por haberlas dispensa-
do .........................................................., mediando la causa (se expresara).
O "no se han publicado proclamas 6 edictos en .....................
................... ..........., lugar de la residencia en los dos afios anteriores
de ..................................... ..... ........., por haber 6ste justificado A mi satisfac-
ci6n que tal requisite no es exigido en dichos paises."
Y para que conste .................................. etc.
Firma.

CAPITULO II

DEL MATRIMONIO CIVIL (78)
SEOCION PEIMEBA.

DE LA CAPACIDAD DE LOS CONTRAYENTES

Art. 83.-No pueden contraer matrimonio: (78)
1 Los varones menores de catorce afios cumplidos y las
hembras menores de doce, tambien cumplidos.

(78) Articulo III, apartado 1, de la Orden 140, de 1901:
"1. De la celebracidn deZ matrimonio.--El matrimonio civil se
celebrari con las solemnidades, requisitos y formas que establecen los C6-
digos, Leyes, Decretos fi Ordenes vigentes que al mismo se refieren, con
las modificaciones expresadas en esta orden".
(79) Este articulo 83 y el siguiente 84 son tambi6n de aplicaci6n
al matrimonio religioso, conform al apartado 1 del articulo II de la
Orden 140, de 1901, incluido en el texto al principio de la secci6n segun-
da del capitulo primero de este titulo.








Se tendra, no obstante, por revalidado ipso facto, y sin ne-
cesidad de declaraci6n expresA, el matrimonio contraido por im-
pfiberes, si un dia despubs de haber llegado A la pubertad legal
hubiesen vivido juntos sin haber reclamado en juicio contra su
validez, 6 si la mujer hubiera concebido antes de la pubertad
legal 6 de haberse entablado la reclamaci6n.
29 Los que no estuvieren en el pleno ejercicio de su raz6n
al tiempo de contraer matrimonio.
3 Los que adolecieren de impotencia fisica, absolute 6 re-
lativa, para la procreaci6n con anterioridad A la celebraci6n del
matrimonio, de una manera patente, perpetua 6 incurable.
49 Los ordenados in sacris y los profesos en una orden re-
ligiosa can6nicamente aprobada, ligados con voto solemne de
castidad, A no ser que unos y otros hayan obtenido la correspon-
diente dispensa can6nica.
5 Los que se hallen ligados con vinculo matrimonial.
Art. 84 (modificado).-Tampoco pueden contraer matrimo-
nio entire si:
19 Los ascendientes y descendientes por consanguinidad 6
afinidad legitima 6 natural.
2 Los colaterales por consanguinidad legitima 6 natural
hasta el segundo grado, inclusive.
3 El padre 6 madre adoptante y el adoptado; este y el
c6nyuge viudo de aquellos; y aquellos y el c6nyuge viudo
de este.
4? Los que hubiesen sido condenados como autores. 6
como autor y c6mplice de la muerte del c6nyuge de cualquiera
de ellos. (so)
Art. 85 (modificado).-El Gobierno, con just causa, puede
dispensar, A instancia de parte, el impediment comprendido en
el niimero 29 del articulo 45. (s')

(80) En su redacci6n original, este articulo constaba de ocho inci-
sos numerados: el 19 redactado en la misma forma que el que ocupa
hoy igual ndmero en el texto; el 29 extendia el impediment de consa-
guinidad legitima hasta el cuarto grado; el 3? se referia a la afinidad
legitima de los colaterales; el 49 A la consanguinidad y afinidad natural
de los colaterales: el 59 al padre y madre adoptante y a los ceryuges
de 6stos; el 69, A los descendientes del adoptante; el 79, A los ad6lte-
ros, y el 89 A los condenados coino autores 6 como autor y c6mplice de
la muerte de eualquiera de los c6nyuges. El articulo VIII de la Orden
487, de 1900, derog6 los impedimentos comprendidos en los nfmeros 3,
6 y 7, redujo al segundo grado el de consaguinidad comprendido en el
29 y derog6 el de afinidad natural del parrafo 49 La Orden 140, de 1901,
teniendo en cuenta esa derogaci6n, dispuso, en el nfmero 6 del articulo
II, que este articulo se entendiera redactado en la forma en que apareee
en el texto.
(81) El precepto del articulo 45 se refiere 6 las viudas.
Este articulo 85 mencionaba, ademAs del impediment que se expre-
sa en su redacci6n actual, los de 39 y 4o grado de consanguinidad legi-
tima; los nacidos de afinidad legitima 6 natural entire colaterales y
los que se referian A los descendientes del adoptante, que estaban com-
prendidos en los incisos 29, 39, 4? y 6? del articulo 84; pero como esos
impedimentos no existen hoy, segfin puede verse en la nota anterior, es









SECCION BEGUNDA.

DE LA CELEBRACI6N DEL MATRIMONIO

Art. 86.-Los que con arreglo al articulo 42 (82) hubie-
ren de contraer matrimonio en la forma determinada en este C6-

baldio el precepto legal que A ellos se refiere, y por eso los hemos elimi-
nado del texto, para que en 6ste se conserve la relaci6n que guardaba
con su precedent.
Por deereto del Secretario de Justicia de 7 de Febrero de 1900 (pu-
blicado en la Gaceta del 9) se dispuso: que, A contar desde la publica-
ci6n de ese decreto, todos los expedientes instruidos en los juzgados de
primer instancia, para obtener dispensa de impedimentos 6 de publi-
caci6n de edictos, se remitirin A la Secretaria de Justicia para la re-
soluci6n que proceda, por conduct de la Secci6n (hoy Direcci6n) de los
Registros y del Notariado.-El Ministerio Fiscal emitirA dictamen en di-
chos expedientes, no s61o para manifestar que se ha instruido de los
mismos, sino tambi6n para determinar si las causes que se alegan para
solicitar la dispense estAn justificadas, si procede 6 no concederla y si
son dispensables los impedimentos. Se recuerda A los funcionarios que
intervengan en la tramitaci6n de estos expedientes, que, de acuerdo con
lo que ordenan las disposiciones vigentes, esta prohibido cobrar, con
motive de los mismos, dereehos de ninguna elase.
Fuera del decreto citado no conocemos ninguna ley, que no sea la de
Matrimonio Civil, que regule la forma en que debe solicitarse la dispen-
sa de impedimentos, por lo cual creemos vigentes sus preceptos, y que A
ellos son A los que alude el dicho decreto. Esto mismo entiende el Go-
bierno, puesto que les da cumplimiento, segfn aparece del decreto 388,
de 12 de Mayo de 1910, por el que se concedi6 una dispensa de impe-
dimento.
Los aludidos preceptos, aplicables hoy s61o al caso de la viudez y al
de la mujer cuyo matrimonio se haya declarado nulo, son los del articulo
11 del Reglamento para la ejecuci6n de la ley de Matrimonio Civil, que
en cuanto son aplicables disponen: 19 Que los solicitantes presentarAn al
Juzgado de primer instancia del distrito A que corresponda el Juzgado
municipal donde deba celebrarse el matrimonio una instancia, firmada
por los dos, 6 por persona A su ruego, si no supieren 6 no pudieren fir-
mar, dirigida al Secretario de Justicia (segdn el decreto, pero entende-
mos que debe ser al Presidente de la Repdblica), expresando el impe-
dimento cuya dispense solicitaren y exponiendo las causes en que se
funden para pedirlo. Con esta instancia deberan presenter los docu-
mentos fehacientes en que conste la certeza de las causes alegadas para
obtenerla y las partidas 6 certificaci6n de nacimiento de los solicitantes
(entendemos que este requisite puede suplirse, en su caso, en la forma
estableeida en el ndmero 7 del articulo II de la Orden 140, de 1901).
En el impedimento de la viudez 6 de la mujer cuyo matrimonio se haya
declarado nulo, que, segin hemos repetido, es hoy el inico dispensable,
se presentarA certificaci6n de la defunci6n del marido 6 de la sentencia
fire en que se hubiere declarado la nulidad del matrimonio, certificado
del facultativo que acredite si esti 6 no encinta y el de nacimiento, en
su caso, de los hijos habidos en el anterior matrimonio. 29 Presentada
la instancia con los documents mencionados, el Juez, despu6s de cer-
ciorarse, por los medios que estime oportunos, de la conformidad de los
interesados con la solicitud, pasari el expedient al delegado fiscal del
mismo Juzgado, para que emita dictamen. Cuando el Juez lo estime
necesario 6 los interesados lo soliciten, podrA aeordar que se practique
una informaci6n de testigos acerca de alguno 6 algunos de los heehos
expuestos en apoyo de la pretension, y concluso el expediente, lo elevarA
con su informed razonado (segfin el decreto) A la Secretaria de Justicia,
por conduct de la Secci6n (hoy Direcci6n) de los Registros y del No-









digo, presentarin al Juez municipal de su domicilio una declara-
ci6n, firmada por ambos contrayentes, en que consten:
10 Los nombres, apellidos, edad, profesi6n, domicilio 6 re-
sidencia de los contrayentes.
2? Los nombres, apellidos, profesi6n, domicilio 6 residen-
cia de los padres.
Acompafiaran A esta declaraci6n la partida de nacimiento y
de estado de los contrayentes, la licencia 6 consejo si procediere,
y la dispense, cuando sea necesaria.
En los expedientes que se instruyan para la celebraci6n
de los matrimonios, podrAn suplirse, siempre que se desee, las
partidas parroquiales de nacimento de los contrayentes y las
de defunci6n de los padres y demis ascendientes de los mismos,
por medio de informaci6n testifical. Esta informaci6n podra
practicarse ante el propio Juez municipal que haya de instruir
el expediente, fi otro cualquiera, y se limitarA A la comparecen-
cia de dos testigos, que declararan, bajo juramento, la edad,
naturaleza y lugar del nacimiento 6 defunci6n de la persona A
que se contraiga.

tariado. Tanto el Juez como el Fiscal procederan en estos asuntos con
la possible brevedad y reserve. El Ministerio Fiscal emitira dictamen
sobre los particulares que express el decreto, que son los mismos que de-
termina el articulo a que venimos haciendo referencia. 3? Se conside-
rarAn como circunstancias favorables para obtener la dispense: la de
convenir A los hijos de anteriores matrimonios, por la fundada esperan-
za de hallar en el c6nyuge que pretend entrar en la familiar la protec-
ci6n 6 el cuidado de que se vieren privados por el fallecimiento de su
padre. La de proporcionarse, por consecuencia del matrimonio, medios
de subsistencia para los solicitantes, para alguno de ellos 6 para sus pa-
dres necesitados 6 enfermos. La de facilitarse arreglos de familiar que
pongan t4rmino A cuestiones 6 pleitos 6 produzean otras ventajas ana-
logas. La de evitarse escendalos por haber mediado largas y estrechas
relaciones entire los solicitantes, con existencia de prole 6 embarazo. La
de haber gran dificultad de matrimonios, por escasez de poblaci6n 6 por
otras causes generals 6 especiales de cada caso (suprimimos aqui la
raz6n de Estado entire principles Las demAs causes que, conform A
un recto criteria, se estimen como interns pdblico 6 particular de las
families solicitantes. 4o Se consideraran como circunstancias desfavo-
rables & la concesi6n de la dispensa la absolute falta de motives que de-
muestren la necesidad, la utilidad de la misma y cualquiera otra circuns-
tancia que, conforme A un recto criteria, se estime como just causa de
denegaci6n de la solicitud. 59 Recibido en la Secretaria de Justicia el
expediente, podrA ampliarse con los datos que se conceptden necesarios,
y se dictara resoluci6n A propuesta de la Direcci6n de los Begistros y del
Notariado (en Espafia era a propuesta de la Direcci6n General de Gra-
cia y Justicia). 6? Este inciso dispone que la concesi6n se hara por
Real Carta impresa y la denegaci6n se comunicara por Real Orden.
Creemos que en Cuba ambas resoluciones deben ser por decreto presiden-
cial. Tambi6n se dispone que el Juez del distrito por cuyo conduct
se hubiere solicitado la dispensa, a quien debe remitirse la concesi6n
para su entrega A los interesados, dispondra que de ella se tome raz6n
en un libro Registro de dispensas, y que este requisite se haga constar
en la carta 6 despacho.
(82) Esta referencia ha de entenderse heeha al inciso 2 del ar-
ticulo I de la Orden 140, de 1901, cuyo articulo ha venido a sustituir el
original 42 del C6digo.









Cuando el nacimiento 6 defunci6n haya ocurrido fuera
de la Isla de Cuba, podra tambien acreditarse en la forma antes
citada.
Las certificaciones del Registro del Estado Civil podrin
tambien suplirse en los casos y formas preceptuados, pero s6lo
cuando se justifique no haber existido 6 haberse destruido los li-
bros del Registro en que dicha partida debiera inscribirse, por
medio de informed del Juez de primera instancia correspondien-
te, que deberA ser pedido de oficio por el Juez municipal, A soli-
citud de parte interesada. (Art. I, Orden 42, de 1900). (83)
Art. 87.-E1 matrimonio podra celebrarse personalmente 6
por mandatario A quien se haya conferido poder especial; pero
siempre serA necesaria la asistencia del contrayente domiciliado
6 resident en el distrito del Juez que deba autorizar el casa-
miento.
Se expresard en el poder especial el nombre de la persona
con quien ha de celebrarse el matrimonio, y dste sera vAlido si
antes de su celebraci6n no se hubiera notificado al apoderado en
forma aut6ntica la revocaci6n del poder.
Art. 88. (Derogado).-Si el Juez municipal escogido para la cele-
braci6n del matrimonio no lo fuere A la vez de ambos contrayentes, se
presentarfn dos declaraciones, una ante el Juez Municipal de cada con-
trayente, expresando cual de los dos Jueces han elegido para la celebra-
ci6n del matrimonio, y en ambos Juzgados se practicarAn las diligencias
que se establecen en los articulos siguientes. (84)
Art. 89.-El Juez municipal, previa ratificaci6n de los pre-
tendientes, mandarA fijar edictos 6 proclamas por espacio de
quince dias, anunciando la pretensi6n con todas las indicaciones
contenidas en el articulo 86, y requiriendo A los que tuviesen no-

(83) Esta Orden 42, de 26 de Enero de 1900, modific6, en el sen-
tido expuesto en el texto, mencionkndolo expresamente, el articulo 86.
V6ase en la nota 67 el inciso 7 del articulo II de la Orden 140, de 1901,
que se refiere A las dos forms de matrimonio, y en el cual se hace alu-
si6n A dicha Orden.
La Secci6n de los Registros y del Notariado de la Secretaria de
Justicia, evacuando una consult, en 6 de Abril de 1900, declar6 que en
los expedientes matrimoniales pueden suplirse las partidas de naci-
miento 6 defunci6n que sean necesarias en los t6rminos que previene
la Orden 42, de 1900, siempre que esos hechos hayan ocurrido fuera de
la Isla de Cuba y bien se trate de cubanos 6 de extranjeros.
El Secretario de Estado y Justicia, tambi6n A virtud de consult,
resolvi6, en 15 de Abril de 1903, que cuando deba justificarse, en un
expediente matrimonial, cualquiera que sea la forma en que hays de
celebrarse, cualquier aeto del estado civil, es suficiente A esa justifica-
ci6n la partida parroquial, siempre que el acto de que se trate haya ocu-
rrido en esta Isla 6 en el extranjero antes del primero de Enero de 1885,
y si no existe dicha partida puede suplirse conform al parrafo primero
del inciso 7 del articulo II de la Orden 140, de 1901. Que cuando el acto
que se pretend justificar hays ocurrido despu6s de la fecha citada, bien
en Cuba 6 en el extranjero, su justificaei6n s61o podrA hacerse con cer-
tificaci6n de los asientos del Registro Civil, pudiendo suplirse aqu6lla
en la forma preceptuada en el pArrafo segundo del citado inciso y ar-
ticulo de la mencionada Orden 140, de 1901.
(84) La Orden 140, de 7 de Abril de 1900, esta limitada & dispo-
ner escuetamente que: "Queda derogado el articulo 88 del C6digo Civil."








ticia de algfin impedimento para que lo denuncien. Iguales edic-
tos mandara A los Jueces municipales de los pueblos en que hu-
biesen residido 6 estado domiciliados los interesados en los dos
filtimos afios, encargando que se fijen en el local de su audien-
cia piblica por espacio de quince dias, y que, transcurridos 6s-
tos, los devuelvan con certificaci6n de haberse lenado dicho
requisite y de haberse 6 no denunciado algin impedimento.
Art. 90.-Los militares en active servicio que intentaren
contraer matrimonio estaran dispensados de la publicaci6n de
los edictos fuera del punto donde residan, si presentaren certifi-
caci6n de su libertad expedida por el jefe del cuerpo armado A
que pertenezcan.
Art. 91.-Si los interesados fueren extranjeros y no lleva-
ren dos afios de residencia en Cuba, acreditaran con certifica-
ci6n en forma, dada por Autoridad competent, que en el te-
rritorio donde hayan tenido su domicilio 6 residencia durante
los dos afios anteriores, se ha hecho, con todas las solemnidades
exigidas en aqu6l, la publicaci6n del matrimonio que intentan
contraer.
Si los interesados fueren extranjeros y no llevaren dos
afios de residencia en Cuba, no sera necesario que acrediten la
publicaci6n A que se refiere este articulo, siempre que prueben,
por medio de certificado expedido por Autoridad competent, 6
por otro medio de prueba A satisfacci6n del Juez municipal que
haya de autorizar el matrimonio, que, de conformidad con las
leyes de sus respectivos paises, tal formalidad no es necesaria.
(Art. II, Orden 42, de 1900). (85)
Art. 92.-En todos los demas casos, solamente el Gobier-
no podra dispensar la publicaci6n de los edictos, mediando cau-
sas graves, suficientemente probadas. (86)

(85) Este precepto de la Orden 42, de 26 de Enero de 1900, es
comfn A ambas formas de matrimonio, como puede verse por el inciso
8 del articulo II de la Orden 140, de 1901, copiado en la nota 50.
(86) Ni el C6digo, ni la Ley de Matrimonio Civil, expresan, ni
indican siquiera, cuAles son esas causes graves A que este articulo se
refiere; la apreciaci6n de ellas queda, por consiguiente, en cada caso, al
arbitrio del Gobierno.
La subsistencia de este articulo en el C6digo, sin modificaci6n al-
guna, despubs de las 6rdenes militares vigentes que han trastornado y
desorganizado nuestra antigua legislaci6n sobre la forma de celebrar
los matrimonios, crea un verdadero obstaculo al civil, proddeiendo,
como natural consecuencia, que dicha forma, que debia ser la general,
sea la que menos se adopt en Cuba, en donde A la sombra de las cita-
das 6rdenes militares se han creado verdaderas oficinas de matrimonios,
disfrazadas con el nombre de religiones; religiones sin fieles, sin igle-
sias, sin dogmas, sin universalidad, A veces s61o conocidas en un barrio,
en las cuales funge como pontifice y sacerdote el que se ha propuesto
explotar esta nueva industrial, quien, por consiguiente, se ha investido
& si mismo de la plenitud de todas las facultades necesarias para auto-
rizar, en horas, sin obstaculos ni escrfpulos, e'se acto trascendental de
la vida, base de la familiar, la mAs permanent y respectable de todas
las instituciones. Segdn la Orden 140, de 1901 (pArrafo 3 del articulo
V), los cl6rigos y ministros que autoricen matrimonios pueden dispen-









Art. 93.-No obstante lo dispuesto en los articulos anterio-
res, el Juez municipal autorizara el matrimonio del que se halle
en inminente peligro de muerte, ya est6 domiciliado en la locali-
dad, ya sea transeunte.
Este matrimonio se entendera conditional, mientras no se
acredite legalmente la libertad de los contrayentes.
Art. 94.-Los Contadores de los buques de guerra y los Ca-
pitanes de los mercantes autorizarAn los matrimonios que se
celebren A bordo en inminente peligro de muerte. Tambien estos
matrimonios se entenderan condicionales.
Art. 95.-Lo dispuesto en el articulo anterior es aplicable
A los Jefes de los Cuerpos militares en campafia, en defecto del
Juez municipal, respect de los individuos de los mismos que in-
tenten celebrar matrimonio in articulo mortis.
Art. 96.-Transcurridos los quince dias A que se refiere el
articulo 89 sin que se haya denunciado ningfin impedimento, y
no teniendo el Juez municipal conocimiento de alguno, procede-
ra a la celebraci6n del matrimonio en los terminos que se previe-
nen en este C6digo.

sar la publicaci6n de las proclamas mediante justas causes. Si 6sta no
fuera una nota, sino un comentario, nosotros diriamos todos los abusos
que, al amparo de este precepto, se cometen, y de que hemos tenido co-
nocimiento en el ejercicio de nuestra profesi6n y de nuestro cargo. En
cambio, para obtener la dispense, aun mediando causa just, en el matri-
monio civil, hay que instruir un expediente cuya tramitaci6n, en algu-
nos casos, puede durar casi tanto, si no mis, que el tiempo que se exige
para la publicaci6n de edictos. Si esa tramitaci6n ha de ajustarse, como
suponemos, por ser lo inico que regular la material, al articulo 10 del Be-
glamento para la ejecuci6n de la Ley de Matrimonio Civil y al Decre-
to de 7 de Febrero de 1900 vasee la nota 81), esta sometida a las si-
guientes reglas: solicitud dirigida al Secretario de Justicia 6 al Presi-
dente de la Repdblica, presentada al Juez de primer instancia, a cuyo
distrito correspond el Municipal que ha de solemnizar el matrimonio,
acompafiada de los documents fehacientes que justifiquen las causes
por las cuales se pida la dispensa. El Juez, despu6s de cerciorarse, por
los medios que estime oportunos, de la conformidad de los interesados en
la petici6n, y de reclamar los datos que crea necesarios, la pasart A in-
forme del Ministerio Fiscal (trimite que no existia en la Ley espaflola
y que introdujo el decreto antes citado), el cual no se limitart & darse
por instruido, sino que debe dictaminar acerca de si las causes alegadas
estan justificadas y si procede 6 no conceder la dispense. Evacuado este
informed, el juez, con otro razonado en el que manifestari cuanto se le
ofrezca y parezca respect de las causes alegadas y emitiendo su opi-
ni6n acerca de la conveniencia 6 inconveniencia de conceder la dispensa,
elevart el expediente A la Seeretaria de Justicia, por conduct de la See-
ci6n de los Registros y del Notariado, para la resoluci6n definitive que co-
rresponda. Todos los funcionarios que intervengan en este expedient de-
ben proceder en ellos con reserve y con la possible urgencia. La resoluci6n
que se dicte se comunicarf al Juez de primer instancia, quien, cuando la
dispense se concede, la harn anotar en un Begistro especial. La sustan-
ciaci6n de estos expedientes es completamente gratuita.
No obstante lo expuesto, en estos expedientes, A diferencia de
lo que se hace en los de impedimentos, el Gobierno prescinde de toda
tramitaci6n 6 regla, resolviendo discrecionalmente. No conocemos la
ley en que se fund para ello, pero el hecho es eierto y puede com-
probarse, entire muchos, con los deeretos 761, 805, 811 y 1041 de 1911.
1-








Si pasare un afio desde la publicaci6n de los edictos sin que
se efectie el casamiento, no podra celebrarse este sin nueva
publicaci6n.
Art. 97.-Si antes de celebrarse el matrimonio se presen-
tare alguna persona oponiendose a 61 alegando impedimento le-
gal, 6 el Juez municipal tuviere conocimiento de alguno, se sus-
pendera la celebraci6n del matrimonio hasta que se declare por
sentencia fire la improcedencia 6 falsedad del impedimento.
Art. 98.-Todos aquellos A cuyo conocimiento llegue la pre-
tensi6n del matrimonio estan obligados A denunciar cualquier
impedimento que les conste. Hecha la denuncia, se pasara al
Ministerio Fiscal, quien, si encontrare fundamento legal, enta-
blara la oposici6n al matrimonio. 861o los particulares que ten-
gan interns en impedir el casamiento podrAn formalizar por si
la oposici6n, y en uno y otro caso se sustanciara esta conforme
A lo dispuesto en la Ley de Enjuiciamiento Civil, dAndole la
tramitaci6n de los incidents.
Art. 99.--Si por sentencia firme se declararen falsos los im-
pedimentos alegados, el que fundado en ellos hubiese formaliza-
do por si la oposici6n al matrimonio, queda obligado A la in-
demnizaci6n de dafos y perjuicios.
Art. 100.-Se celebrara el casamiento, compareciendo ante
el Juez municipal los contrayentes, 6 uno de ellos y la persona
A quien el ausente hubiese otorgado poder especial para repre-
sentarle, acompafiados de dos testigos mayores de edad y sin
tacha legal.
Acto seguido, el Juez municipal, despubs de leidos los ar-
ticulos 56 y 57 de este C6digo, preguntara A cada uno de los con-
trayentes si persiste en la resoluci6n de celebrar el matrimonio,
y si efectivamente lo celebra; y, respondiendo ambos afirmati-
vamente, extender el acta de casamiento con todas las circuns-
tancias necesarias para hacer constar que se han cumplido las
diligencias prevenidas en esta secci6n. El acta sera firmada por
el Juez, los contrayentes, los testigos y el Secretario del
Juzgado.
Los C6nsules y Vicec6nsules ejerceran las funciones de
Jueces municipals en los matrimonios de cubanos celebrados
en el extranjero. (87)
(Adici6n). Los derechos fi honorarios que se cobrarin
por la celebraci6n de estos matrimonios (los civiles) se limita-
rAn A un peso, moneda de curso legal. Iguales derechos se co-

(87) La Secretarla de Estado, resolviendo una consult en 21 de
Dieiembre de 1903, dispuso que mientras no se promulgue alguna ley
-aun no promulgada-que confiera A los C6nsules de la Repdblica la fa-
cultad para celebrar matrimonios que en el extranjero contraigan los
ciudadanos eubanos, deben abstenerse de autorizar esos actos; limitin-
dose en esa material A sus funeiones de encargados del Registro Civil,
para inscribir los matrimonios de los eiudadanos cubanos contraidos en
el extranjero en la secci6n correspondiente, 6 sea en la de matrimonios,
segin declar6 mis tarde en otra consult de 8 de Junio de 1904.









braran por la instrucci6n de los expedientes para justificar la
filiaci6n de los contrayentes (v6ase la nota 67) A que se refiere
el niimero 7 del articulo anterior (II, Orden 140), cualquiera
que sea el nimero de personas A que dichos expedientes se con-
traigan. (Apartado 2, art. III, Orden 140, de 1901). (88)

SECTION TER(ERA.

DE LA NULIDAD DEL MATRIMONIO

Art. 101.-Son nulos:
1? Los matrimonios celebrados entire las personas A quie-
nes se refieren los articulos 83 y 84, salvo los casos de dispense.
2 El contraido por error en la persona, 6 por coacci6n 6
miedo grave que vicie el consentimiento.
3? El contraido por el raptor con la robada, mientras 6sta
se halle en su poder.
4 (Modificado). El que se celebre sin la intervenci6n del
Juez municipal competent, 6 el de que en su lugar deba auto-
rizarlo, 6 de un sacerdote, cl6rigo 6 ministry debidamente orde-
nado de una religion establecida en Cuba 6 inscripta con las
formalidades legales A los efectos de la celebraci6n de matrimo-
nios; 6 cuando se celebren sin la asistencia de los testigos que
para cada caso la ley exige. (89)

(88) El original decia: "moneda de los Estados Unidos 6 su equi-
valente". V4ase la nota 74.
(89) Este articulo se referia s61o A la asisteneia del Juez y de los
testigos exigidos en el articulo 100; pero ha sido redactado en la forma
que aparece en el texto por el inciso 9 del articulo II de la Orden
140, de 1901.
Por la Orden 66, de 31 de Mayo de 1899, se dispuso lo siguiente:
"IV. Todos los matrimonios celebrados hasta el present en la
Isla de Cuba se reputarAn y tendrin como vilidos, sin que su validez se
entienda menoscabada por falta de autoridad en la persona que los hu-
biere solemnizado, si fueron celebrados en la certeza por part de las
personas asi casadas, 6 de una de ellas, que quedaban legalmente unidos
en matrimonio; A condici6n de que tales matrimonios sean debidamente
registrados en el period de un afio, A partir de la fecha de este de-
creto. El registro de dichos matrimonios se hark mediante prueba sa-
tisfactoria de los mismos".
"V. Los matrimonios A que el anterior articulo se refiere deberan
probarse por prueba documental suficiente. Si no pudiere ofrecerse tal
prueba, el hecho del matrimonio puede ser establecido en la forma que
prescriben los articulos 2,001 al 2,008, ambos inclusive, de la Ley de
Enjuiciamiento Civil, 6 por declaraci6n del funcionario que hubiese Ile-
vado A cabo la ceremonia y de los testigos de la misma; y por eual-
quiera otra prueba legalmente bastante".
La Secretaria de Justicia, eumpliendo lo dispuesto en el articulo VI
de esta orden, diet6, en 28 de Junio de 1899 (Gaceta 1? de Julio), las
reglas necesarias para su ejecuci6n. Omitimos las de orden procesal,
pero, por lo que tiene de aclaratoria y complementaria, es de verdadero
interns la que A continuaci6n transcribimos:
"149 Se llama muy especialmente la atenei6n de los funcionarios
eneargados de aplicar estas reglas y el decreto de que son concordantes,
acerca de uno de los preceptos que se eontienen en el articulo 4? de di-









Art. 102.-La acci6n para pedir la nulidad del matrimonio
corresponde a los c6nyuges, al Ministerio Fiscal y A cualesquiera
personas que tengan interns en ella.

cho decreto, A saber: que los matrimonios A que se refiere son aquellos
contraidos de buena fe, por ambas 6 por una de las parties, en la certeza
de que quedaban asi easados; como, por ejemplo, los que se casaron ante
individuos constituidos por la Revoluci6n en funcionarios apropiados
para el caso, 6 los que, al desaparecer de esta Isla la soberania espaiola,
entendieron que ipso facto podian contraer matrimonio ante ministry
protestante; puesto que en el referido decreto no se ha tratado de dar
validez A todos los matrimonies nulos, sino A aquellos que pudieran in-
validarse en virtud de falta de autoridad en la persona que los solemniz6
y siempre que alguna atendible 6 excusable consideraci6n pudiera haber
hecho career de buena fe A uno, al menos, de los contrayentes que cele-
braba un acto valido y legitimo".
Conforme A los articulos 11 y 17 de la ley de 16 de Septiembre de
1896, del Consejo de Gobierno de la Repfiblica eubana, en la Revoluci6n,
correspondia al prefecto de la demarcaci6n en que vivieran los contra-
yentes, 6 cualquiera de ellos, solemnizar el matrimonio. Ante los mis-
mos funcionarios se sustanciaban las demands de nulidad y divorcio,
y 6ste uiltimo disolvia el vinculo, pudiendo los divorciados contraer nue-
vo matrimonio (articulos 39 y 40). Una de las causes de divorcio, la
primer del articulo 31, era el mutuo disentimiento. Los articulos 34,
35 y 36 regulaban la situaci6n de los hijos en caso de divorcio. Estos
datos los hemos torado, creyendolos aut6nticos, aunque su autenticidad
no nos consta, de un folleto publicado en la imprenta "Am6rica"', por
S. Figueroa, editor, en New York, en 1897, que se titula Recopilaci6n de
las Leyes, Reglamentos, Decretos y demds disposiciones dietadas por el
Consejo de Gobierno de la RepAblica de Cuba.-Tomo I
Por la Orden 456, de 9 de Noviembre de 1900, se prorrog6 hasta el
31 de Diciembre de dicho afio el plazo para la inscripci6n de naci-
mientos concedido en la Orden 36, de 1899, y el fltimo inciso del ar-
ticulo I dice asi: "Esta pr6rroga sera tambi6n aplicable A la inscrip-
ci6n de matrimonies que no fueron inscriptos en su oportunidad"; y
concordando, al parecer, con este precepto, se dispone en el articulo II
que se declaran vigentes "las Reglas dietadas por el Secretario de Jus-
ticia en 28 de Junio de 1899 para la inscripci6n de los matrimonies 6
que se refiere la Orden 66, series de 1899".
Por la Orden 11, de 10 de Enero de 1901, se concedi6 un nuevo pla-
zo hasta el 28 de Febrero para la inscripci6n de matrimonies, declarAn-
dose, en igual forma que en la anteriormente citada, vigentes las reglas
dietadas por la Seeretaria de Justicia en 28 de Junio de 1899.
Por la Orden 161, de 13 de Junio de 1901, se concedi6 un nuevo pla-
zo, que se calific6 de improrrogable, hasta el 31 de Diciembre, para la
inscripci6n de matrimonies, reproduci6ndose literalmente lo dispuesto en
las 6rdenes antes citadas sobre las reglas dietadas por la Seeretaria.
La Orden 228, de 25 de Oetubre de 1901, dispone: "I.-1. Por la
present se concede un plazo improrrogable, que vencerA el 31 de Di-
ciembre del corriente afio, para la inscripci6n, en los Registros Civiles
correspondientes, de los matrimonies religiosos contraidos centre 31 de
Mayo de 1899 y 8 de Agosto de 1900, en la certeza por parte de ambos
c6nyuges, 6 de uno de ellos, de que quedaban legalmente unidos en ma-
trimonio.-2. Para que los matrimonies A que se refiere el articulo an-
terior puedan ser inscriptos en los registros civiles a cargo de los jueces
municipales, deberAn haber sido autorizados por sacerdotes 6 ministros
debidamente ordenados y con capacidad para solemnizar el matrimonio,
conforme A lo que disponen las 6rdenes 307 y 487, de 1900, y' 140 de la
serie corriente de este Cuartel General.-3. Queda vigente l pr6rroga
concedida por la Orden 161, de la series corriente, para inseribir los ma-







89

Se exceptian los casos de rapto, error, fuerza 6 miedo,.en
que solamente podra ejercitarla el c6nyuge que los hubiere su-
frido; y el de impotencia, en que la acci6n correspondera a uno
y otro c6nyuge y a las personas que tengan interns en la
nulidad.
Caduca la acci6n y se convalidan los matrimonios, en sus
respectivos casos, si los c6nyuges hubieren vivido juntos duran-
te seis meses despu6s de desvanecido el error 6.de haber cesado
la fuerza 6 la causa del miedo, 6 si, recobrada la libertad por el
robado, no hubiese 6ste interpuesto durante dicho termino la
demand de nulidad.
(Adici6n). Se declaran aplicables al matrimonio reh-
gioso los preceptos referentes al civil contenidos en los articulos
101 y 102 del C6digo Civil. (Apartado 9, Art. II, Orden 140,
de 1901).
Art. 103 (sustituido).-La competencia para conocer en
juicios en que el divoreio se reclame, 6 bien la nulidad del ma-
trimonio, sera privativa de los Tribunales civiles. S61o estos
Tribunales podrAn dictar sentencias que surtan en dichas mate-
rias efectos civiles. (Art. I, Orden 57, de 1899).
Dichas sentencias declarando la nulidad del matrimonio 6
el divorcio no se podran dictar sino en virtud de las causes que
se determinan en los articulos 101 y 105 del C6digo Civil. Los
efectos de las expuestas sentencias seran los que el propio C6digo
expresa, (Art. II, Orden 57, de 1899). (90)
trimonios que no lo hubieren sido oportunamente y a que se refiere la
dicha Orden 161".
En 26 de Febrero de 1902, se dict6 la Orden 52 de ese afo, por la
que se prorrog6 hasta el 31 de Marzo del mismo el plazo concedido en
la 228, de 1901, y se declare vigente dicha orden "en todos los extremes
a que la misma se contrae (en el plazo expresado) y las reglas dictadas
por la Secretaria de Justicia en 23 de Junio de 1899, conforme con lo
dispuesto por el articulo 6? de la Orden civil 66, de 31 de Mayo de 1899".
Por iltimo, el decreto del Gobernador Provisional ndmero 634, de 6
de Junio de 1907, que es la mAs explicit de las disposiciones dictadas
sobre estos nuevos plazos, orden6 conceder uno improrrogable desde la
publicaci6n del mismo (7 de Junio) hasta el 31 de Diciembre del dicho
afio: lo Para la inscripci6n de los matrimonios celebrados en el campo
de la Revoluci6n desde el 24 de Febrero de 1895 al 31 de Diciembre de
1898, y los matrimonios religiosos desde 31 de Mayo de 1899 (fecha de la
Orden 66) hasta el 8 de Agosto de 1900 (fecha de la Orden 307).-
2? Para la inscripci6n de los matrimonios primeramente citados se
mandaron aplicar las reglas dictadas por la Secretaria de Justicia en
28 de Junio de 1899, y para la de los citados en segundo lugar se dispuso
que se hicieran s61o por medio de transcripei6n de la certificaci6n 6 par-
tida expedida por el sacerdote 6 ministry ante quienes se hubiese cele-
brado, siempre que 6stos hubieran estado debidamente autorizados para
ello, conforme A las reglas de sus respectivas religions, y 6stas hubieren
sido despu6s inscriptas en el Registro creado por la Orden 487, de 1900.
(90) El articulo sustituido decia: "Los Tribunales civiles conoce-
rAn de los pleitos de nulidad de matrimonios celebrados con arreglo A
las disposiciones de este capitulo, adoptaran las medidas indicadas en
el articulo 68 y fallarAn en definitive".
Dicho articulo concordaba con el 80, que reservaba a los Tribunales
eclesiAsticos el conocimiento de los pleitos de nulidad y de divorcio de








SECCION CUABTA.

DEL DIVORCIO

Art. 104.-El divorcio s6lo produce la suspension de la vida
comiin de los casados.
Art. 105.-Las causa legitimas del divorcio son: (91)
l El adulterio de la mujer en todo caso, y el del marido
cuando result escandalo pfblico 6 menosprecio de la
mujer. (92)
2. Los malos tratamientos de obra, 6 las injuries
graves. (93)
3. La violencia ejercida por el marido sobre su mujer
para obligarla A cambiar de religion.
4. La propuesta del marido para prostituir A su mujer.
5& El conato del marido 6 de la mujer para corromper A
sus hijos 6 prostituir A sus hijas, y la connivencia en su corrup-
ci6n 6 prostituci6n.

los matrimonios can6nicos, y si en el articulo de que nos oeupamos no
se menciona el divorcio, es porque A 6ste se aplica lo dispuesto en dicho
articulo por virtud del 107 del C6digo.
Desde que se public, en 13 de Mayo de 1899, la orden que inser-
tamos en el texto, fechada el dia anterior, quedaron virtualmente dero-
gados los citados articulos 80, 103 y 107 del C6digo Civil. Los preceptos
de la dicha orden ban sido ratificados por la 140, de 1901, como puede
verse en la sustituci6n que se hace en el texto del articulo 67, que tam-
bi6n qued6 sin aplicaci6n, en virtud de aquella.
La mencionada Orden 57 tenia un iltimo articulo que, por ser de
character transitorio, no se incluye en el texto; pero siendo convenient
conocerlo, lo copiamos a continuaci6n:
"III. De los pleitos pendientes en la actualidad sobre nulidad de
matrimonio 6 divorcio ante los Tribunales eclesiAsticos, continuarin
conociendo estos Tribunales hasta que recaiga en ellos sentencia firme;
pero los efectos de estas sentencias seran los que el C6digo Civil deter-
mina, y los Tribunales civiles quedaran encargados del cumplimiento de
las mismas. A este fin, las parties podran acudir, con certificaci6n en
forma, de la senteneia, ante el Tribunal civil que hubiese sido compe-
tente para conocer del juicio ".
(91) Para declarar con lugar un divorcio es necesario probar las
causes en que se fund; no siendo bastante A ese efecto la confesi6n
6 aceptaci6n del demandado (sentencia de 5 de Junio de 1913).
(92) El artieulo 447 del C6digo Penal define el adulterio diciendo
que compete adulterio la mujer casada que yace con un var6n que no es
su marido, y el que yace con ella sabiendo que es easada, aunque des-
pues se declare nulo el matrimonio. El C6digo no define el adulterio
del marido, pero en el articulo 452, comprendido en el mismo titulo que
el anterior, castiga al marido que tuviere maneeba dentro de la casa
conyugal 6 fuera de ella con escindalo.
(93) El Tribunal Supremo declar6, en senteneia de 4 de Sep-
tiembre de 1900, la doetrina, aplieada en otras posteriores, de que este
nimero del articulo 105 debe entenderse no ya s61o por virtud de su
texto claro y terminante, sino tambi6n en atenci6n al notorio espiritu
4 invariable tendencia de nuestra legislaci6n sobre el matrimonio, en
el sentido de ser indispensable, para que exist causa legitima de di-
vorcio, la pluralidad de actos de mal trato de un c6nyuge por otro, 6 la
pluralidad, A la vez que la gravedad de las injuries.









6. La condena del c6nyuge a cadena 6 reclusi6n perpetua.
Art. 106.-El divorcio s6lo puede ser pedido por el c6nyuge
inocente.
Art. 107.-Lo dispuesto en el articulo 103 sera aplicable a
los pleitos de divorcio y a sus incidencias. ('4)

TITULO V

DE LA PATERNIDAD Y FILIACI6N

CAPITULO I

DE LOS HIJOS LEGITIMOS

Art. 108.-Se presumiran hijos legitimos los nacidos des-
pu6s de los ciento ochenta dias siguientes al de la celebraci6n del
matrimonio, y antes de los trescientos dias siguientes a su diso-
luei6n 6 A la separaci6n de los c6nyuges.
Contra esta presunci6n no se admitira otra prueba que la de
la imposibilidad fisica del marido para tener acceso con su mu-
jer en los primeros ciento veinte dias de los trescientos que hu-
biesen precedido al nacimiento del hijo.
Art. 109.-El hijo se presumira legitimo, aunque la madre
hubiese declarado contra su legitimidad 6 hubiese sido condena-
da como adfiltera. (95)
Art. 110.-Se presumira legitimo el hijo nacido dentro de
los ciento ochenta dias siguientes a la celebraci6n del matrimo-
nio, si concurriere alguna de estas circunstaneias.
la Haber sabido el marido, antes de casarse, el embarazo
de su mujer.
2. Haber consentido, estando present, que se pusiera su
apellido en la partida.de nacimiento del hijo que su mujer hu-
biese dado a luz.
3. Haberlo reconocido como suyo express 6 ticitamente.
Art. 111.-El marido 6 sus herederos podran desconocer la
legitimidad del hijo nacido despu6s de transcurridos trescientos
dias desde la disoluci6n del matrimonio 6 de la separaci6n legal
efectiva de los c6nyuges; pero el hijo y su madre tendran tam-

(94) La relaci6n intima de un articulo con el otro no obsta, antes
bien permit mantener 6ste con su redacci6n original, aun despu6s de
haber sido alterada la del 103 A que el mismo se refiere, porque ambos
siguen concordando, como puede verse consultando el dicho articulo 103
y su nota.
(95)_ "Si bien la declaraci6n de la madre contra la legitimidad del
hijo nacido en la 6poca A que se refiere el articulo 108 no es bastante a
destruir la presunci6n de aquella legitimidad establecida en el citado
articulo, esto no se opone A que los Tribunales tomen en cuenta, corro-
borAndolo por otros medios, las declaraciones de la madre, en cuanto
a la imposibilidad fisica de haber tenido acceso carnal con su marido
en el perlodo determinado en el segundo parrafo del citado articulo 108".
(Sentencia de 14 de Enero de 1912).








bien derecho para justificar en este caso la paternidad del
marido.
Art. 112.-Los herederos s6lo podrin impugnar la legitimi-
dad del hijo en los casos siguientes:
19 Si el marido hubiese fallecido antes de transeurrir el
plazo sefialado para deducir su acci6n en juicio.
29 Si muriere despues de presentada la demand, sin ha-
ber desistido de ella.
3 Si el hijo naci6 despues de la muerte del marido.
Art. 113.-La acci6n para impugnar la legitimidad del hijo
deberA ejercitarse dentro de los dos meses siguientes a la ins-
cripci6n del nacimiento en el Registro, si se hallare en el lugar
el marido, 6, en su caso, cualquiera de sus herederos.
Estando ausente, el plazo serd de tres meses, si residieren
en Cuba; y de seis, si fuera de ella. Cuando se hubiese ocultado
el nacimiento del hijo, el t6rmino empezara A contarse desde que
se descubriere el fraude.
Art. 114.-Los hijos legitimos tienen derecho:
19 A llevar los apellidos del padre y de la madre.
2 A recibir alimentos de los mismos, de sus ascendientes,
y en su caso, de sus hermanos, conforme al articulo 143.
3? A la legitima y demas derechos sucesorios que este C6-
digo les reconoce.

CAPITULO II

DE LAS PRUEBAS DE LA FILIACI6N DE LOS HIJOS LEGITIMOS

Art. 115.-La filiaci6n de los hijos legitimos se prueba por
el acta de nacimiento extendida en el Registro Civil, 6 por docu-
mento autentico 6 sentencia fire en los casos a que se refieren
los articulos 110 al 113 del capitulo anterior. (8e)
Art. 116.-A falta de los titulos seialados en el articulo an-
terior, la filiaci6n se probarA por la posesi6n constant del es-
tado de hijo legitimo.
Art. 117.-En defecto de acta de nacimiento, de document
autentico, de sentencia firme 6 de posesi6n de estado, la filia-
ci6n legitima podra probarse por cualquier medio, siempre que
haya un principio de prueba por escrito, que provenga de am-
bos padres conjunta 6 separadamente.

(96) En cuanto 6 la prueba por medio del acta de nacimiento ex-
tendida en el Registro Civil, esto s61o es possible A los nacidos con fecha
posterior al establecimiento de esa instituci6n; los nacidos antes ten-
dran que probar su filiaei6n legitima por medio de otros documents
autdnticos. Conoeidisima es la doetrina de que las certificaciones pa-
rroquiales no prueban la legitimidad, ni la filiaci6n natural; por tanto,
la de bautismo, por si sola, no justifica la filiaci6n legitima, pero justi-
ficala, y asi se admite comfnmente, la dicha partida unida a la de ma-
trimonio de los padres, 6 sea el medio probatorio de las partidas doubles
que la jurisprudencia ha declarado admisibles hasta para probar en-
tronques en casos de mayorazgos.









Art. 118.-La acci6n que para reclamar su legitimidad com-
pete al hijo dura toda la vida de 6ste, y se transmitira A sus he-
rederos si falleciere en la menor edad 6 en estado de demencia.
En estos casos tendrAn los herederos cinco afios de t6rmino
para entablar la acci6n.
La acci6n ya entablada por el hijo se transmite por su
muerte A los herederos, si antes no hubiese caducado la ins-
tancia. ("7)

CAPITULO III

DE LOS HIJOS LEGITIMADOS

Art. 119.-S61o podrAn ser legitimados los hijos naturales.
Son hijos naturales los nacidos, fuera del matrimonio, de
padres que al tiempo de la concepci6n de aqu6llos pudieran ca-
sarse, sin dispensa 6 con ella. (VWase la nota 99).
Art. 120.-La legitimaci6n tendrA lugar:
10 Por el subsiguiente matrimonio de los padres.
2 Por concesibn Real, (9s)
Art. 121.-S61o se consideraran legitimados por subsiguien-
te matrimonio los hijos que hayan sido reconocidos por los pa-
dres antes 6 despues de celebrado.
Art. 122.-Los legitimados por subsiguiente matrimonio
disfrutaran de los mismos derechos que los hijos legitimos.
Art. 123.-La legitimaci6n surtira sus efectos en todo caso
desde la fecha del matrimonio.
Art. 124.-La legitimaci6n de los hijos que hubiesen falle-
cido antes de celebrarse el matrimonio aprovechara A sus des-
cendientes.

(97) Conforme A los articulos 410 y 411 de la Ley de Enjui-
ciamiento Civil, caducan de derecho, cuando las parties no gestionan en
ellas: la primer instancia, A los cuatro afios; la segunda, A los dos, y
los pleitos pendientes de casaci6n, al afio. Estos plazos se cuentan desde
la fltima notificaci6n hecha A las parties, y s61o se interrumpen por cau-
sa de fuerza mayor f otra independiente de la voluntad de las parties
que hayan producido la paralizaci6n del pleito.
(98) Repetidamente hemos expuesto nuestra opinion respect f
dudar de que esa forma de legitimaci6n exista hoy en Cuba. Como Real,
desde luego que no existe, y no existiendo ley alguna que atribuya la
potestad de otorgarla s ningfin poder de la Repdblica, creemos que, mien-
tras esa ley no exist y por ella se regule el ejercicio de esa prerrogativa,
no sera possible solicitar, ni obtener la gracia. Pudiera estimarse que
es beneficioso al interns privado, y acaso al pfiblico, que tales concesio-
nes se mantengan, siquiera en los casos limitados A que se refiere el
articulo 125; pero, para ello, lo repetimos, es necesario una ley especial,
no siendo bastante los preceptos del C6digo que suponen la preexisten-
cia de ese estado. No obstante, no nos hemos atrevido, descansando
s61o en nuestra opinion y sin un precepto legal expreso que A ello nos
autorice, A suprimir ni variar los articulos del C6digo que f dicha forma
de legitimaci6n se refieren.









Art. 125.-Para la legitimaci6n por concesi6n Real deberan concu-
rrir los requisitos siguientes:
1 Que no sea possible la legitimaei6n por subsiguiente matrimonio.
29 Que se pida por los padres 6 por uno de 6stos.
39 Que el padre 6 madre que la pida no tenga hijos legitimos, ni le-
gitimados por subsiguiente matrimonio, ni deseendientes de ellos.
4? Que, si el que la pide es casado, obtenga el consentimiento del
otro c6nyuge. (Vease la nota anterior).
Art. 126.-Tambi6n podrb obtener la legitimidad por concesi6n Real
el hijo cuyo padre 6 madre, ya muertos, hayan manifestado en su tes-
tamento 6 en instrument pikblico su voluntad de legitimarlo, con tal
que concurra la condici6n establecida en el ndmero 3o del articulo an-
terior. (VBase la nota anterior).
Art. 127.-La legitimaci6n por concesi6n Real da derecho al legi-
timado:
1? A llevar el apellido del padre 6 de la madre que la hubiese
solicitado.
29 A recibir alimentos de los mismos, en la forma que determine
el articulo 143.
3? A la porci6n hereditaria que se estableee en este C6digo. (V6a-
se la nota anterior).

Art. 128.-La legitimaci6n podra ser impugnada por los que
se crean perjudicados en sus derechos, cuando se otorgue a favor
de los que no tengan la condici6n legal de los hijos naturales 6
cuando no concurran los requisitos sefialados en este capitulo.

CAPITULO IV.

DE LOS HIJOS ILEGITIMOS
SECCION PRIMERA.
DEL RECONOCIMIENTO DE LOS HIJOS NATURALES

Art. 129.-El hijo natural puede ser reconocido por el pa-
dre y la madre conjuntamente, 6 por uno solo de ellos. ()
Art. 130.-En el caso de hacerse el reconocimiento por uno
solo de los padres, se presumiri que el hijo es natural, si el que
lo reconoce tenia capacidad para contraer matrimonio al tiem-
po de la concepci6n. (100)

(99) El articulo 119 define los hijos naturales, y segdn tiene de-
elarado el Tribunal Supremo, esa definici6n no se limit al solo easo
de la legitimaci6n, sino que ella debe tenerse en cuenta en todos aque-
llos en que se alegue 6 pretend hacerse valer la cualidad de hijo natural.
(Senteneia de 23 de Diciembre de 1902).
Respeeto A esa definici6n del C6digo debe tenerse present que ella
es distinta de la del derecho antiguo. La ley 11 de Toro, aelaratoria,
como todas las de esa compilaci6n, dispone que "E porque no se pueda
dubdar cuales son fijos naturales, ordenamos 6 mandamos que enton-
ces se digan ser los fijos naturales, cuando al tiempo que nascieren 6
fueren concebidos, sus padres podian casar con sus madres justamente,
sin dispensaci6n, con tanto que el padre lo reconozea por su fijo, puesto
que haya tenido la mujer de quien lo ovo en su casa, ni sea una sola;
ca concurriendo en el fijo las calidades susodiehas mandamos que sea
fijo natural".
(100) Cuando no se trate del reconoeimiento de un hijo natural
hecho aisladamente por uno de los padres, sino de un hijo ya reconocido
por uno de ellos que pretend igual reconocimiento del que alega ser









Art. 131.-E1 reconocimiento de un hijo natural debera ha-
cerse en el acta de nacimiento, en testamento 6 en otro docu-
mento piblico.
Art. 132.-Cuando el padre 6 la madre hiciere el reconoci-
miento separadamente, no podrA revelar el nombre de la perso-
na con quien hubiera tenido el hijo, ni expresar ninguna cir-
cunstancia por donde pueda ser reconocida.
Los funcionarios piblicos no autorizaran document alguno
en que se falte A este precepto. Si a pesar de esta prohibici6n
lo hicieren, incurriran en una multa de 125 a 500 pesetas (de
25 A 100 pesos) y ademas se tacharan de oficio las palabras que
contengan aquella revelaci6n. (101)
Art. 133.-E1 hijo mayor de edad no podrA ser reconocido
sin su consentimiento.
Cuando el reconocimiento del menor de edad no tenga lu-
gar en el acta de nacimiento 6 en el testamento, sera necesaria
la aprobaci6n judicial con audiencia del Ministerio Fiscal.
El menor pedrA en todo caso impugnar el reconocimiento
dentro de los cuatro aiios siguientes A su mayor edad.
Art. 134.-E1 hijo natural reconocido tiene derecho:
1 A Ilevar el apellido del que le reconoce.
20 A recibir alimentos del mismo, conforme al articulo 143.
3 A percibir, en su caso, la porci6n hereditaria que se de-
termina en este C6digo. (102)
Art. 135.-E1 padre esta obligado A reconocer al hijo na-
tural en los casos siguientes:
1" Cuando exist escrito suyo indubitado en que expresa-
mente reconozca su paternidad.
2? Cuando el hijo se halle en la posesi6n continue del
estado de hijo natural del padre demandado, justificada por ac-
tos director del mismo padre 6 de su familiar. (103)
su otro progenitor, no es possible prescindir de la justificaci6n de que
ambos tenian capacidad legal para casarse en el moment de la concep-
ci6n. (Sente-cias de 28 de Diciembre de 1902 y 18 de Abril de 1903).
(101) Heinos puesto entire par6ntesis la equivalencia en moneda
de curso legal de la cantidad sefialada en el articulo, aunque parezca
inneeesario, teniendo en cuenta la disposici6n 4a del decreto 1227
de 1915.
(102) La porci6n hereditaria de los hijos naturales, en el easo de
sucesi6n testada, se establece en los articulos 840 al 843, y en la intes-
tada en los 939 al 945, todos de este C6digo.
(103) "La posesi6n de estado supone una relaci6n continue y di-
recta entire el padre y el hijo 6 entire 4ste y los familiares de aqu61, y,
por tanto, no puede existir en quien ha nacido con posterioridad A la
muerte de quien pretend que es su padre; porque la posesi6n de estado
no puede deducirse de actos realizados durante la vida intrauterina del
p6stumo". (Sentencia de 18 de Abril de 1903).
La declaraci6n 6 el reconocimiento que dentro 6 fuera del juicio
haya hecho un heredero demandado respect A que el demandante era
hijo natural de su causante, no es bastante para declarar la filiaci6n de
dicho demandante, fundada en la posesi6n de estado; A menos que en
el juicio no se prueben los hechos en que se funde la alegada posesi6n
de estado. (Senteneia 5 de Oetubre de 1906).








En los casos de violaci6n, estupro 6 rapto, se estara A lo dis-
puesto en el C6digo Penal en cuanto al reconocimiento de la
prole. (104)
Art. 136.-La madre estarA obligada A reconocer al hijo
natural:
1? Cuando el hijo se halle, respect de la madre, en cual-
quiera de los casos expresados en el articulo anterior.
2 Cuando se pruebe cumplidamente el hecho del parto y
la identidad del hijo.
Art. 137.-Las acciones para el reconocimiento de hijos
naturales s61o podrAn ejercitarse en vida de los presuntos pa-
dres, salvo en los casos siguientes:
1 Si el padre 6 la madre hubiesen fallecido durante la
menor edad del hijo, en cuyo caso este podra deducir la acci6n
antes de que transcurran los primeros cuatro afios de su mayor
edad. (105)
20 Si despues de la muerte del padre 6 de la madre apare-
ciere algfn document de que antes no se hubiese tenido no-
ticia, en el que reconozca expresamente al hijo.
En este caso, la acci6n deberA deducirse dentro de los seis
meses siguientes al hallazgo del document.
Art. 138.-E1 reconocimiento hecho A favor de un hijo que
no reuna las condiciones del parrafo 29 del articulo 119, 6 en el

Cuando la demand de filiaci6n natural se fund en la posesi6n de
estado, no en el reconocimiento expreso 6 tAcito, de un hijo nacido antes
de la vigencia del C6digo, como ese derecho ha sido reconocido por pri-
mera vez en este cuerpo legal, A sus disposiciones, y no A las de la le-
gislaci6n anterior, hay que tender para resolver la cuesti6n. (Sentencia
23 de Septiembre de 1905).
(104) Respecto A este particular, el nfmero 3? del articulo 468 del
C6digo Penal obliga A los autores de violaci6n, estupro 6 rapto, por via
de indemnizaci6n, A reconocer la prole, si la calidad de su origen no lo
impidiese. Aqui la palabra "reconocer" tiene desde luego un sentido
t6enico y restrictive, referido al hijo natural, y, por tanto, estara el pa-
dre obligado al reconocimiento cuando al tiempo de la concepci6n hu-
biera podido casarse con la madre, con dispensa 6 sin ella, como dice el
articulo 119 de este C6digo. En estos easos de delito es evidence que
no puede tener efecto la presunci6n del articulo 130, ni la prohibici6n
del 132, porque ambos padres son conocidos.
(105) El Tribunal Supremo ha declarado, en sentencia de 12 de
Diciembre de 1901, que el t4rmino sefialado en este inciso del articulo
137 para el ejercicio de la acci6n sobre reconocimiento de un hijo na-
tural no obsta A que la acci6n se ejercite durante la menor edad del
interesado por las personas que tengan su representaci6n legal.
El t6rmino sefialado en este inciso se aplica A los nacidos con ante-
rioridad A la vigencia del C6digo (sentencias de 12 de Diciembre de
1901, 23 de Septiembre de 1905 y 5 de Octubre de 1906). Es contradic-
torio pretender la aplicaci6n de este articulo A un hijo nacido antes de
regir el C6digo, tomando, A la vez, como punto de partida para contar
el plazo, el cumplimiento de la mayor edad segfin la legislaci6n anterior.
El plazo sefialado en este articulo para el ejercieio de la acci6n es de
orden pfblico, y, por tanto, la caducidad de 6sta, en virtud de haber
decursado aqu61, puede ser apreciada de oficio por el juez, sin necesidad
de alegaci6n de la parte contraria. (Sentencia 17 de Marzo de 1913).




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-T 0THOMAS GARRETT JR. .EYES VIGENTES EN CUBA (PUBLICACION AUTORIZADA POR EL GOBIERNO) CODIGO CIVIL ESTA OBRA CONTIENE EL TEXTO DEL CODIGO ESPAAOL, HECHO EXTENSIVO A CUBA POR R. D. DE 31 DE JULIO DE 1889, CON LAS MODIFICACIONES INTRODUCIDAS EN EL MISMO POR DISPOSICIONES POSTERIORES Y CON LAS ENMIENDAS QUE LA NUEVA SITUACION POLITICA DEL PAIS HA HECHO PRACTICAMENTE NECESARIAS Y LAS INDIRECTAMENTE PRODUCIDAS POR LEYES DE OTRO ORDEN, CON NOTAS ACLARATORIAS Y CONCORDANCIAS CON LOS OTROS CUERPOS LEGALES VIGENTES, REDACTADAS POR ANGEL C. BETANCOURT, Magistrado del Tribunal Supremo y Presidente, que ha sido, de la Comision de CMdigos de la Camara de Representantes de la Republica. SEGUNDA EDICION AUTORIZADA Y CORREGIDA POR EL AUTOR N __ ANA ANA IMPRW4TA Y PAPUSQIA DE RAMBLA. OUZA Y COPAR IA. P1 Y MARUALL, b Y U 1916 .-a

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.073 / #STMf ACA ES PROPIEDAD DE LOS EDITORES NEW YORK UNIVERSITY LgriCARY OF O LAW I t iCT. 17 1956 f /

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ADVERTENCIA Al dar a la imprenta en 1908 el trabajo sobre el Codigo Civil espafol, anotado en la forma que esta vigente en nuestro pals, nos hicimos la idea de que ese libro no tendria segunda edici6n; porque cuando 6sta fuera necesaria nuestra labor tendria por objeto el "C6digo Cubano", 6, de no ser asi, dariamos al trabajo una forma nueva ms amplia, que sin dejar de ser iprfctica, tocara, cuando no invadiera, los limites del comentario, y a ese efecto teniamos reunidos los materials necesarios. Pero, agotada inesperadamente la edici6n anterior y apremiados los editores por la demand del libro, ante esta ben6vola acogida que el pablico le ha dispensado, nos hemos visto en la necesidad de desistir, cuando menos por ahora, de nuestro prop6sito de publicar un "nuevo" trabajo sobre el C6digo, limitAndonos, en pocos dias, a repasar, para corregirlo y completarlo, el publicado anteriormente. Esta segunda edici6n, pues, en su plan y contenido es id6ntica a la primera, con las ligeras variaciones que las eyes y disposiciones posteriores a su publicaci6n han introducido en los preceptos del C6digo, a fin de que 6ste aparezca en la forma en que, en el moment actual, estAn vigentes aqu6llos, que es el objeto que perseguimos con estas publicaciones. Septiembre de 1915.

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NOTA PRELIMINAR (DE LA PRIMERA EDICION) Puede decirse, sin incurrir en exageraci6n, que la historia del C6digo Civil espanol es la historia legislative de Espana en el siglo XIX. Todas las leyes civiles que en ese periodo se dictaron fueron concebidas y estudiadas, como secciones 6 capitulos que debian formar parte de ese cuerpo legal. En las de otro orden se ve siempre algnn rasgo, alguna menci6n de la obra que tan laboriosamente se venia preparando, con la esperanza de su pronta terminaci6n. Por esto, hacer una historia, siquiera sucinta, del proceso de formaci6n del C6digo, aun limitada A lo que se denomina historia externa, seria una labor extensa a innecesaria, dado el fin que nos proponemos con estas publicaciones. Basta a nuestro prop6sito hacer menci6n, tan s6lo, de los incidents ocurridos durante el periodo de promulgaci6n de dicho cuerpo legal y de la aplicacion del mismo a la Isla de Cuba. Por la ley de 11 de Mayo de 1888 se autoriz6 al Gobierno para publicar un C6digo Civil redactado conforme A las bases que en la misma se insertaron, ordenfndose que, hecha la publicaci6n, se diera cuenta a las Cortes y que el Codigo empezara a regir como ley a los sesenta dias siguientes A aqudl en que dicha disposicidn se hubiere cumplido ; autorizandose, no obstante, la ampliaci6n de ese t6rmino, si asi lo aconsejaban razones justificadas de utilidad piblica. Redact6se el C6digo por la Comisi6n Codificadora, y el Gobierno, cumpliendo con la ley, lo public en la Gaceta de Madrid (numeros correspondientes a los dias del 9 de Octubre al 8 de Diciembre de 1888), dAndose cuenta con 6l al Congreso de Diputados el dia 13, y al Senado el dia 17, del mes de Diciembre del dicho afio de 1888. Cumplidas estas formalidades, el C6digo, conform a la ley, debi6 empezar a regir el 15 de Febrero de 1889; pero el Gobierno, en vista de la importancia y extensi6n de los debates del Congreso, y tomando en cuenta una

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6 proposici6n parlamentaria presentada en aqu6l, prorrog6, por R. D. de 11 de Febrero del iltimo citado afio, hasta el 1? de Mayo del mismo, el plazo de sesenta dias establecido en la Ley de 11 de Mayo de 1888. En virtud de esta pr6rroga, el C6digo empez6 a regir en Espafia, conforme A su redacci6n original, el mencionado dia 19 de Mayo de 1889. Pero, a consecuencia de la discusi6n en los Cuerpos Colegisladores, se dict6 la ley de 26 del repetido mes y afio, por la que se ordenaba al Gobierno que hiciera y publicara una edici6n del C6digo con las enmiendas y adiciones que, a juicio de la Seccion de lo Civil de la Comisi6n general de Codificaci6n, fueran necesarias 6 convenientes en vista del resultado de la discusi6n habida en el Parlamento, y que se publicaran, ademhs, en la Gaceta, los articulos enmendados 6 adicionados. El Gobierno, por R. D. de 24 de Julio siguiente, ordend la publicaci6n en la Gaceta, no s6lo de los articulos enmendados y adicionados, sino del nuevo texto, completo, del C6digo Civil. Mediante esta circunstancia el C6digo rigi6 en Espafia, conforme a su primitiva redaccion, desde el 19 de Mayo al 24 de Julio de 1889, y desde esta nltima fecha en adelante, conforme a su redacci6n definitiva. En Cuba no lleg6 A regir el texto primitivo del C6digo, puesto que el ejemplar del mismo que se remiti6 para su promulgaci6n en la Isla fu6 el de la edici6n corregida, conform a la ley de 26 de Mayo de 1889, mandada publicar por el R. D. de 24 de Julio siguiente. La aplicaci6n de dicho cuerpo legal a la Isla tuvo efecto por R. D. de 31 de Julio de 1889 (publicado en la Gaceta de Madrid el 6 de Agosto y en la de la Habana el 3 de Septiembre siguientes). En cumplimiento de ese R. D., la publicaci6n del C6digo en la Gaceta de la Habana empez6 el dia 3 de Septiembre de 1889, y concluy6 el 16 de Octubre del mismo aio. Por consiguiente, el C6digo Civil empez6 a regir en Cuba el 5 DE NOvIEMBRE DE 1889, y asi Lo reconoci6 explicitamente el Tribunal Supremo de Espafia en sentencia de 16 de Mayo de 1893 y Lo ha reiterado el de Cuba, entree otras, en sus sentencias de 5 de Octubre de 1900 y 29 de Julio de 1901. Durante la dominaci6n espafiola, el C6digo no sufri6 otras modificaciones que las introducidas en sus articulos sobre la capacidad para contraer matrimonio, reformados por la ley de 24 de Agosto de 1896, que al present carecen de interns, porque esa materia ha sido toda ella fundamentalmente alterada por las 6rdenes militaries, hoy vigentes, dictadas por el Gobierno de los

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7 Estados Unidos durante la ocupaci6n militar de la Isla, desde 1899 a 1902, en que se estableci6 la Repniblica. El Gobierno militar americano, aparte de las modificaciones incidentales y de facto que, por virtud de otras disposiciones, alteraban los preceptos de 6ste, introdujo directamente en el mismo, entre otras de menos importancia, las siguientes alteraciones: modific6 todo lo concerniente a la capacidad para contraer matrimonio y a la forma y validez del matrimonio religioso; derogd la facultad de 1os padres para recluir a sus hijos en establecimientos correcciona'es y suprimi6 la instituci6n del retracto convencional. El Poder Legislativo de la Republica no toc6 directamente el C6digo, pero supli6 con sus eyes sobre nacionalidad la deficiencia del titulo 19 del libro 19, cuyos articulos, en su mayoria, habian quedado de hecho sin eficacia y sin aplicacion en Cuba. El actual Gobierno provisional de los Estados Unidos ha introducido tambi6n una reforma important en el C6digo, suprimiendo la reserva troncal. Todas estas reformas, asi como las que indirectamente ha sufrido el citado cuerpo legal, se han tenido en cuenta en este trabajo, procurando dar al pnblico un texto del C6digo tal como rige en la actualidad, pero sin alterar su redacci6n, fuera de los casos en que expresamente est6 ordenado 6 en que necesariamente haya debido hacerse para que el precepto legal exprese realmente cuAl es el mandato del legislador. El texto que publicamos es el de la edici6n de la Gaceta de 1889, cotejado cuidadosamente con el publicado en dicho peri6dico oficial y con la edici6n oficial del Ministerio de Gracia y Justicia espafiol, no haciendo en 61 otras alteraciones que las indicadas en el parrafo que precede. Por medio de adiciones completamos las disposiciones del C6digo, y por notas aclaramos sus preceptos 6 los concordamos con otras eyes que con ellos tienen relaci6n. En la cita de la jurisprudencia hemos sido muy parcos, por las razones que ya expusimos sobre este asunto al publicar la Ley de Enjuiciamiento, primera obra de esta colecci6n, cuyo plan hemos adoptado en 6sta, y, por consiguiente, s6lo se citan aquellas sentencias que por la generalidad de su doctrina constituyan una interpretaci6n clara a indiscutible del precepto legal, excluyendo todas aquellas resolutorias de casos 6 cuya doctrina est6 an en discusi6n. Terminaremos esta nota reproduciendo lo que hemos dicho

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8 en los trabajos anteriormente publicados de esta colecci6n; A saber: que 6stas no son obras de consulta; que con ellas solo se persigue un fin meramente practico; sus numerosas notas no son comentarios, ni exposici6n de opiniones personales acerca de dudas que se ofrezean en la aplicaci6n de la ley; son meras acotaciones de disposiciones complementarias del texto. El comentario 6 la inteligencia del mismo queda al juicio ilustrado del lector, A quien solo nos hemos propuesto darle, convenientemente reunidos, los elementos necesarios para formar ese juicio. Al dar al pfiblico este nuevo trabajo, terminado en momentos azarosos para nuestra legislation, hemos querido dejar, una vez mfs, claramente precisado el modestisimo prop6sito que ha guiado a su autor, para que 61 sirva de titulo a la benevolencia pablica, y ojalA 6sta eheuentre ocasi6n de placemes por su publicaci6n, si ella sirve de estimulo para mayores empenos, 6, por lo menos, de base, para que se emprenda, en ocasi6n debida, la patriotica obra de dotar al pais de leyes propias, arm6nicas y adecuadas a su situaci6n political de naci6n independiente y soberana. Diciembre de 1908.

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DISPOSICIONES QUE DECLARAN EN VIGOR ESTE CODIGO Quedaran en fuerza el C6digo Civil y el Criminal existentes antes de finalizar la soberania espafiola, modificandose y cambiAndose 6stos, de tiempo en tiempo, cuando sea necesario para el mejor gobierno. (Proclama del Gobernador Militar de Cuba de 1? de Enero de 1899). Por la presente se declara y ordena que todas y cada una de dichas leyes, decretos, reglamentos, 6rdenes y demis disposiciones dictadas y promulgadas por el Gobierno Militar de Cuba 6 por su autoridad, se consideren de carActer general y duradero, y aplicables y obligatorias para todos los funcionarios del Gobierno de Cuba, sean cuales fueren las denominaciones 6 titulos de los que sucedan a los empleados del Gobierno Militar, y que continnen en fuerza y vigor sea cual fuere el gobierno que en Cuba exista, hasta que sean legalmente derogadas 6 modificadas, conforme a los preceptos que se consignan en la Constituci6n antes mencionada. (Orden 148, de 1902). Todas las leyes, decretos, reglamentos, 6rdenes y demhs disposiciones que estuvieren en vigor al promulgarse esta Constituci6n, continuarAn observAndose en cuanto no se opongan A ella, mientras no fueren legalmente derogadas 6 modificadas. (Disposici6n transitoria 7a de la Constituci6n). GOBIERNO GENERAL DE LA ISLA DE CUBA SECRETARIA SECcI6N DE GRACIA Y JUSTICIA Asuntos Judiciales. Por el Ministerio de Ultramar se comunica al Excmo. Sr. Gobernador General, con fecha 6 del actual y bajo el nnmero 927, la Real orden siguiente: "Exemo. Sr.:-De Real orden tengo el honor de remitir a V. E. un ejemplar de la Gaceta de Madrid, correspondiente al dia de hoy, en la que se publica el Real Decreto haciendo extensivo a las Islas de Cuba, Puerto Rico y Filipinas, el C6digo Civil vigen-

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10 te en la Peninsula, redactado de conformidad con lo dispuesto en la Ley de once de Mayo de mil ochocientos ochenta y ocho, y aprobado por Real Decreto de veinte y cuatro del pasado mes de Julio. Y al propio tiempo acompafio un ejemplar de la edici6n oficial del citado C6digo, para su inserci6n en los periodicos oficiales de esa Isla." Y acordado por S. E. su cumplimiento en 27 del actual, de su orden se publica en la Gaceta Oficial, asi como el Real Decreto citado y el C6digo de referencia, para general conocimiento. Habana, Agosto 30 de 1889. PEDRO A. TORRES. MINISTER DE ULTRAMAR EXPOSICI6N SENORA: El vivo inter6s de todos los Gobiernos por el beneficio de nuestras provincias de Ultramar, ha servido de estimulo constante para llevar a aqu6llas las disposiciones legislativas vigentes en la Peninsula, y especialmente las encargadas de resolver problems generales de la vida, que no siendo el resultado de opiniones parciales ni de luchas politicas, por todos son juzgadas con poca diferencia de criterio. Si las eyes, ademas, se refieren a puntos y 6rdenes sustaniales a intimos de la sociedad, si no contrarian tradiciones ni tendencias especiales de aquellos pueblos, sino que aclaran y simplifican la norma de accibn, explican mejor su origin y manifiestan, ademas, sus prescripciones con sencillez, facilitando el conocimiento de todos, y, en suma, envuelven un progreso evidente y por extremo beneficioso a nuestros hermanos de Ultramar, el prop6sito natural en el Gobierno se convierte en dictado de deber y obligaci6n para que aquellos habitantes participen de las ventajas que los peninsulares pueden aleanzar. Tal sucede con el C6digo Civil hoy vigente en la Peninsula. Cualesquiera que hayan sido las opinions y juicios emitidos en las discusiones que motive, es indudable que responde a la constante aspiraci6n de esta sociedad, de todos modos manifestada hace medio siglo, y que, aun negandole otras ventajas, produce la indiscutible de reducir a una sola las multiples, diferentes y encontradas 'fuentes de nuestro derecho positivo civil, modifica en t6rminos racionales el derecho sucesorio, aclara y mejora el relativo a la personalidad, y, en general, tomando por base la tradici6n, envuelve y determina toda clase de relaciones juridicas privadas en una forma mas rational, mas sistemftica y cientifica que la usada en los libros legales de que tan valiosa y abundante serie nos han dejado los anteriores siglos. Ni en, las Antillas ni en Filipinas hay derecho civil peculiar y diferente del que rigi6 en la Peninsula, ni la organizaci6n de

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11 la familia y de la propiedad en aquellas lejanas provincial demanda especialidad alguna de reglas para una vida que en lo privado se desenvuelve lo mismo que en el resto de la Nacibn, porque aquellos pueblos, que tienen su sentido propio, y en algo distinto del pueblo espafiol, se acomodan desde luego en sus relaciones civiles a las leyes que alli llevaron nuestros conquistadores y misioneros, que eran las mismas de su propia patria espafiola. No hay, pues, el peligro de llevar innovaciones irreflexivas que pudieran resultar malsanas para aquellas familias, ni trastornos perjudiciales para una propiedad que se adquiere, se conserva y se pierde conforme A los modos establecidos en la antigua legislacibn espafiola, y que no da lugar ni a modos, ni formas, ni relaciones aqui desconocidas que fuera preciso consagrar en la ley. Asi es que la Comisi6n de C6digos de Ultramar represent6 al Gobierno de S. M., cuando el Civil se discutia en las CAmaras, la conveniencia de extenderse A las provincias de Ultramar, una vez que fuera ley, sin necesidad de hacer modificaci6n alguna que alterara el contenido y la forma en que fuera promulgado. Y si es indudable que S. M. puede abrigar la satisfacci6n de considerar como suceso feliz de su reinado el dotar a la Naci6n de un C6digo civil que con tanta ansiedad, y durante tanto tiempo ha vivido solicitando, no Lo es menos que aquel puro y elevado sentimiento ha de robustecerse y ensancharse, llevandolo A las provincias de Ultramar, que en este orden de la legislaci6n sufrian los mismos inconvenientes, y obtendrAn ventajas iguales a las que se disfrutarAn en adelante en la Peninsula. Ningin elemento social enlaza tanto a los pueblos y los une en el seno de una cultura comfin como la unidad de legislation, y especialmente de la encargada de regular la esfera mas intima, mas querida y mas importante de la vida y de la libertad humana, que es la civil. Y si Espaia inspire siempre su conducta, respecto A los pueblos que domino en otro hemisferio, en el levantado prop6sito de una paternal politica que los habrA de conducir pronto a constituir un elemento integrante en esta hermosa y concertada unidad de la patria; si jamAs les aplic6 el r6gimen utilitario y egoista de explotaci6n y aprovechamiento, y si nuestra historia estA llena de monumentos que atestiguan c6mo el aliento de la patria nunca regate6 su inspiracibn para levantar generosamente y traer a su propio seno los elementos vivos de los pueblos coloniales y educarlos y regirlos como se educaba y regia A si misma; si como feliz resultado de esta conducta bienhechora y de abnegaci6n se implants de antiguo el mas importante de los beneficios en el orden legal, que es la identidad en el derecho civil, es rational y exigente conveniencia de Gobierno mantenerla, conservando asi el titulo mAs honroso y el bien mas inestimable que puede ofrecer una naci6n respecto a los pueblos que domina, y que consiste en asentar la vida civil en la igualdad y conceder a todos la suma de derechos de que ella misma goza.

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12 Fundado en estas consideraciones el Ministro que suscribe, de acuerdo con el Consejo de Ministros, tiene el honor de someter a la aprobaci6n de S. M. el.siguiente proyecto de Decreto. Madrid, 31 de Julio de 1889. SENORA: A. L. R. P. de V. M., MANUEL BECERRA. REAL DECRETO A propuesta del Ministro de Ultramar, de acuerdo con el Consejo de Ministros: En nombre de Mi Augusto Hijo el Rey D. Alfonso XIII, y como Reina Regente del Reino, Vengo en decretar lo siguiente: Articulo 19-Se hace extensivo A las Islas de Cuba, Puerto Rico y Filipinas, el C6digo civil vigente en la Peninsula, redactado de conformidad con lo dispuesto en la ley de 11 de Mayo de 1888, y aprobado por Real Decreto de 24 del actual. Art. 2--Empezara a regir este C6digo en las Islas referidas a los veinte dias siguientes de su publicaci6n en los peri6dicos oficiales de las mismas. Art. 3-En armonia con lo dispuesto en el articulo 19 del mismo C6digo, las leyes regirn en las provincias de Ultramar A los veinte dias de su promulgaci6n, entendi6ndose 6sta hecha el dia en que termine su inserci6n en los periodicos oficiales de las Islas. Dado en San Ildefonso, a treinta y uno de Julio de mil ochocientos ochenta y nueve. MARIA CRISTINA. El Ministro de Ultramar, MANUEL BECERRA. LEY DON ALFONSO XIII, por la gracia de Dios y la Constituci6n, REY de Espana, y en su nombre y durante su menor edad la REINA Regente del Reino, A todos los que la present vieren y entendieren, sabed: que las Cortes han decretado y Nos sancionado lo siguiente: Articulo 19-Se autoriza al Gobierno para publicar un C6digo Civil con arreglo a las condiciones y bases establecidas en esta ley. Art. 29-La redacci6n de este Cuerpo legal se llevarA a cabo por la Comisi6n de C6digos, cuya Secci6n de Derecho civil formulary el texto del proyecto, oyendo, en los t6rminos que crea mas expeditos y fructuosos, a todos los individuos de la Comisi6n, y con las modificaciones que el Gobierno crea necesarias, se publicara en la Gaceta de Madrid. Art. 3-El Gobierno, una vez publicado el C6digo, dari

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13 cuenta a las Cortes, si estuvieren reunidas, 6 en la primera reuni6n que celebren, con expresi6n clara de todos aquellos puntos en que haya modificado, ampliado 6 alterado en algo el proyecto redactado por la Comisi6n, y no empezara a regir como ley ni producirA efecto alguno legal hasta cumplirse los sesenta dias siguientes a aquel en que se haya dado cuenta A las Cortes de su publicacion. Art. 49-Por razones justificadas de utilidad pablica, el Gobierno, al dar cuenta del C6digo a las Cortes, 6 por virtud de la proposici6n que en estas se formule, podra declarar prorrogado ese plazo de sesenta dias. Art. 5?-Las provincias y territorios en que subsiste derecho foral to conservaran por ahora en toda su integridad, sin que sufra alteraci6n su actual regimen juridico por la publicaci6n del Codigo, que regirA tan solo como supletorio en defecto del que to sea en cada una de aqu6llas por sus leyes especiales. El titulo preliminar del C6digo, en cuanto establezca los efectos de las leyes y de los estatutos y las reglas generates para su aplicacion, sera obligatorio para todas las provincias del Reino. Tambi6n lo seran las disposiciones que se dicten para el desarrollo de la base 3, relativa a las formas de matrimonio. Art. 6-El Gobierno, oyendo a la Comisi6n de C6digos, presentara a las Cortes, en uno 6 en varios proyeetos de ley, los ap6ndices del C6digo Civil, en los que se contengan las instituciones forales que conviene conservar en cada una de las provincias 6 territorios donde hoy existen. Art. 79-No obstante lo dispuesto en el articulo anterior, el C6digo Civil empezara a regir en Arag6n y en las Islas Baleares al mismo tiempo que en las provincias no aforadas, en cuanto no se oponga a aquellas de sus disposiciones forales 6 consuetudinarias que actualmente est6n vigentes. El Gobierno, previo informe de las Diputaciones provinciales de Zaragoza, Huesca, Teruel 6 Islas Baleares y de los Colegios de Abogados de las capitales de las mencionadas provincias, y oyendo A la Comisi6n general de codificaci6n, presentara a la aprobaci6n de las Cortes, en el plazo mas breve posible, a contar desde la publicaci6n del nuevo C6digo, el proyecto de ley en que han de contenerse las instituciones civiles de Arag6n 6 Islas Baleares que convenga conservar. Iguales informes debera oir el Gobierno en lo referente a las demas provincias de legislaci6n foral. Art. 8?-Tanto el Gobierno como la Comisi6n se acomodaran en la redaccion del C6digo Civil a las siguientes bases: (*) (*) El Tribunal Supremo de Espana, en sentencia de 24 de Junio de 1897, ha declarado: "que la ley de Bases de 11 de Mayo de 1888 para la redacci6n del C6digo Civil, no se promulg6 para que la aplicaran los tribunales, sino para que el Gobierno se amoldara A ella al hacer uso de la autorizaci6n one le confiri6 el Poder Legislativo"; por donde sus preceptos no pueden servir de fundamento a ningnn recurso judicial ordinario 6 extraordinario.

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14 BASE PRIMERA El C6digo tomar por base el proyecto de 1851, en cuanto se halla contenido en 6ste el sentido y capital pensamiento de las instituciones civiles del derecho historico patrio, debiendo formularse, por tanto, este primer cuerpo legal de nuestra codificaci6n civil sin otro alcance y prop6sito que el de regularizar, aclarar y armonizar los preceptos de nuestras leyes, recoger las ensefianzas de la doctrina en la soluci6n de las dudas suscitadas por la practica, y atender a algunas necesidades nuevas con soluciones que tengan un fundamento cientifico 6 un precedente autorizado en legislaciones propias 6 extraias, y obtenido ya comn asentimiento entre nuestros jurisconsultos 6 que resulten bastante justificadas, en vista de las exposiciones de principios 6 de metodo hechas en la discusi6n de ambos Cuerpos Colegis ladores. BASE SEGUNDA Los efectos de las leyes y de los estatutos, asi como la nacionalidad, la naturalizaci6n y el reconocimiento y condiciones de existencia de las personas juridicas, se ajustarAn i los preceptos constitucionales y legales hoy vigentes, con las modificaciones precisas para descartar formalidades y prohibiciones ya desusadas, aclarando esos conceptos juridicos, universalmente admitidos en sus capitales fundamentos, y fijando los necesarios, asi para dar algunas bases seguras a las relaciones internacionales civiles, como para facilitar el enlace y aplicaci6n del nuevo C6digo y de las legislaciones forales, en cuanto a las personas y bienes de los espafioles en sus relaciones y cambios de residencia 6 vecindad en provincias de derecho diverso, inspirAndose hasta donde sea conveniente en el principio y doctrina de la personalidad de los estatutos. BASE TERCERA Se establecerAn en el C6digo dos formas de matrimonio: el can6nico, que deberhn contraer todos los que profesen la religion catolica, y el civil, que se celebrarA del modo que determine el mismo C6digo, y en armonia con lo prescrito en la Constituci6n del Estado. El matrimonio can6nico producirA todos los efectos civiles respecto de las personas y bienes de los c6nyuges y sus descendientes, cuando se celebre en conformidad con las disposiciones de la Iglesia cat6lica, admitidas en el Reino por la ley 13, tit. 19, libro 19, de la Novisima Recopilaci6n. Al acto de su celebraci6n asistiri el Juez municipal 6 otro funcionario del Estado, con el solo fin de verificar la inmediata inscripci6n del matrimonio en eTlegistro civil.

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15 BASE CUARTA Las relaciones juridicas derivadas del matrimonio en cuanto a las personas y bienes de los c6nyuges y de sus descendientes, paternidad y filiaci6n, patria potestad sucesiva del marido y de la mujer sobre sus hijos no emancipados, efectos civiles del contrato, y, en suma, cuantas constituyen el derecho de familia, se determinarAn de conformidad con los principios esenciales en que se funda el estado legal present, sin perjuicio de lo dispuesto en las bases 17, 18, 22 y 25. BASE QUINTA No se admitir la investigation de la paternidad sino en los zasos de delito 6 cuando exista escrito del padre en el que conste su voluntad indubitada de reconocer por suyo al hijo, deliberadamente expresada con ese fin, 6 cuando medie posesi6n de estado. Se permitirA la investigaci6n de la maternidad, y se autorizarA la legitimaci6n bajo sus dos formas de subsiguiente matrimonio y concesi6n Real, limitando esta a los casos en que medie imposibilidad absoluta de realizar la primera, y reservando a terceros perjudicados el derecho de impugnar, asi los reconocimientos como las legitimaciones, cuando resulten realizados fuera de las condiciones de la ley. Se autorizarA tambi6n la adopci6n por escritura piblica, y con autorizaci6n judicial, fijandose las condiciones de edad, consentimiento y prohibiciones que se juzguen bastantes a prevenir los inconvenientes que el abuso de ese derecho pudiera traer consigo para la organization natural de la familia. BASE SEXTA Se caracterizarAn y definirAn los casos de ausencia y presunci6n de muerte, estableciendo las garantias que aseguren los derechos del ausente y de sus herederos, y que permitan en su dia el disfrute de ellos por quien pudiera adquirirlos por sucesi6n testamentaria 6 legitima, sin que la presunci6n de muerte llegue en ningnn caso a autorizar al c6nyuge presented para pasar a segundas nupcias. BASE SEPTIMA La tutela de los menores no emancipados, dementes y los declarados pr6digos 6 en interdicci6n civil, se podr deferir por testamento, por la ley 6 por el consejo de familia, y se completarh con el restablecimiento en nuestro derecho de ese consejo y con la institucidn del protutor.

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16 BASE OCTAVA Se fijara la mayor edad en los veintitr6s anos para los efectos de Ia legislation civil, estableciendo la emancipacion por matrimomo y la voluntaria por actos centre vivos; a contar desde los diez y ocho anos ae edad en el menor. BASE NOVENA El Registro del estado civil comprender las inscripciones de nacimientos, matrimonios, reconocimientos y legitimaciones, defunciones y ,naturalizaciones, y estara a cargo de los juices municipales n otros funcionarios del orden civil en Espana y de los agentes consulares 6 diplomaticos en el extranjero. Las actas del Registro seran la prueba del estado civil, y s6lo podrA ser suplida por Atras en el caso de que no hayan existido 6 hubieren desaparecido los libros del Registro, 6 cuatdo ante los Tribunales se suscite contienda. Se mantendra la obligaci6n, garantida con sanci6n penal, de inscribir los actos 6 facilitar las noticias necesarias para su inscripci6n, tan pronto como sea posible. No se darA efecto alguno legal a las naturalizaciones, mientras no aparezean inscriptas en el Registro, cualquiera que sea la prueba con que se acrediten y la fecha en que hubieren sido concedidas. BASE DIEZ Se mantendrAn el concepto de la propiedad y la division de las cosas, el principio de la accesi6n y de copropiedad con arreglo a los fundamentos capitales del derecho patrio, y se incluiran en el Codigo las bases en que descansan los conceptos especiales de determinadas propiedades, como las aguas, las minas y las producciones cientificas, literarias y artisticas, bajo el criterio de respetar las eyes particulares por que hoy se rigen en su sentido y disposiciones, y deducir de cada una de ellas lo que pueda estimarse como fundamento orgfnico de derechos civiles y sustantivos, para incluirlos en el C6digo. BASE ONCE La posesion se definirA en sus dos conceptos, absoluto 6 emanado del domino y unido a 61 y limitado y nacido de una tenencia de la que se deducen hechos independientes y separados del dominio, manteni6ndose las consecuencias de esa distinci6n en las formas y medios de adquirirla, estableciendo los peculiares a los bienes hereditarios, la unidad personal en la posesi6n fuera del caso de indivisi6n, y determinando los efectos en cuanto al amparo del hecho por la Autoridad pnblica, las presunciones a su favor, la percepcidn de frutos, segnn la naturaleza de ostoe,

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17 el abono de expenses y mejoras y las condiciones a que debe ajustarse la perdida del derecho posesorio en las diversas clases de bienes. BASE DOCE El usufructo, cf uso y la habitaci6n se definiran y regularan como limitaciones del dominion y formas de su division; regidas en primer t6rmino por el titulo que las constituya, y en su defecto por la Ley, como supletoria a la determinaci6n individual; se declararan los derechos del usufructuario en cuanto A la percepci6n de frutos, segun sus clases y situaci6n en el momento de empezar y de terminarse el usufructo, fijando los principios que pueden servir a la resolucion de las principales dudas en la prActica respecto al usufructo y uso de minas, montes, plantios y ganados, mejoras, desperfectos, obligaciones de inventario y fianza, inscripci6n, pago de contribuciones, defensas de sus derechos, y los de propietario en juicio y fuera de 61, y modos naturales y legitimos de extinguirse todos esos derechos, con sujeci6n todo ello a los principios y prActicas del derecho de Castilla, modificado en algunos importantes extremos por los principios de la publicidad y de la inscripci6n contenidos en la legislaci6n hipotecaria novisima. BASE TRECE El titulo de las servidumbres contendra su clasificaci6n y division en continual y discontinuas, positivas y negativas, aparentes y no aparentes por sus condiciones de ejercicio y disfrute, y legales y voluntarias por el origen de su constituci6n, respetAndose las doctrinas hoy establecidas en cuanto a los modos de adquirirlas, derechos y obligaciones de los propietarios de los predios dominantes y sirviente y modo de extinguirlas. Se definirAn tambi6n en capitulos especiales las principales servidumbres fijadas por la Ley en materia de aguas, en el regimen de la propiedad rfstica y urbana, y se procurarA, a tenor de lo establecido en la base 1, la incorporaci6n al C6digo del mayor numero posible de disposiciones de las legislaciones de Arag6n, Baleares, Cataluna, Galicia, Navarra y Provincias Vascas. BASE CATORCE Como uno de los medios de adquirir, se definirA la ocupaci6n, regulando los derechos sobre los animales dom6sticos, hallazgo casual del tesoro y apropiaci6n de las cosas muebles abandonadas. Les servirAn de complemento las leyes especiales de caza y pesca, haci6ndose referencia expresa a ellas en el C6digo. BASE QUINCE El tratado de las sucesionep se ajustar en sus principios ea-

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18 pitales A los acuerdos que la Comision General de Codificaci6n reunida en pleno, con asistencia de los sefiores Vocales correspondientes y de los senores Senadores y Diputados, adopt en las reuniones celebradas en Noviembre de 1882, y con arreglo A ellos se mantendrk en su esencia la legislacion vigente sobre los testamentos en general, su forma y solemnidades, sus diferentes clases de abierto, cerrado, militar, maritimo y hecho en un pais extranjero, afiadiendo el olografo, asi como todo lo relativo a la capacidad para disponer y adquirir por testamento, a la instituci6n de heredero, la desheredaci6n, las mandas y legados, la instituci6n condicional 6 a termino, los albaceas y la revocaci6n 6 ineficacia de las disposiciones testamentarias, ordenando y metodizando lo existente, y completAndolo con cuanto tienda A asegurar la verdad y facilidad de expresion de las Oltimas voluntades. BASE DIEZ Y SEIS Materia de las reformas indicadas serAn, en primer t6rmino, las sustituciones fideicomisarias, que no pasarAn, ni aun en la linea directa, de la segunda generaci6n, a no ser que se hagan en favor de personas que todas vivan al tiempo del fallecimiento del testador. El haber hereditario se distribuirA en tres partes iguales: una que constituira la legitima de los hijos, otra que podra asignar el padre A su arbitrio como mejora entre los mismos, y otra de que podra disponer libremente. La mitad de la herencia en propiedad adjudicada por proximidad de parentesco y sin perjuicio de las reservas, constituira, en defecto de descendientes legitimos, la legitima de los ascendientes, quienes podrAn optar entre 6sta y los alimentos. Tendran los hijos naturales reconocidos derecho a una porcidn hereditaria, que, si concurren con hijos legitimos, nunca podrA exceder de la mitad de lo que por su legitima corresponda a cada uno de 6stos; pero podrA aumentarse esta porci6n cuando s6lo quedaren ascendientes. BASE DIEZ Y SITE Se establecera a favor del viudo 6 viuda el usufructo que algunas de las legislaciones especiales le conceden, pero limitAndolo a una cuota igual a lo que por su legitima hubiera de percibir cada uno de los hijos, si los hubiere, y determinando los casos en que ha de cesar el usufructo. BASE DIEZ Y OCHO A la sucesi6n intestada seran llamados: 19 Los descendientes. 29 Los ascendientes. 30 Los hijos naturales. 40 Los hermanos e hijos de 6stos. 59 El c6nyuge viudo. No pasarA esta sucesion del sexto grado en la linea colateral. DesaparecerA la diferencia que nuestra legislaci6n establece respecto A los hijos naturales

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19 entre el padre y la madre, dAndoseles igual derecho en la sucesidn intestada de uno y otra. SustituirAn al Estado en esta sucesi6n, cuando A ella fueren llamados, los establecimientos de Beneficencia 6 instrucci6n gratuita del domicilio del testador; en su defecto, los de la provincia; A falta de unos y otros, los generales. Respecto de las reservas, el derecho de acrecer la aceptaci6n y repudiaci6n de la herencia, el beneficio de inventario, la colaci6n y partici6n, y el pago de las deudas hereditarias, se desenvolveran con la mayor precision posible las doctrinas de la legislaci6n vigente, explicadas y completadas por la jurisprudencia. BASE DIEZ Y NUEVE La naturaleza y efectos de las obligaciones seran explicados con aquella generalidad que corresponda a una relacidn juridica cuyos origenes son muy diversos. Se mantendra el concept hist6rico de la mancomunidad, resolviendo por principios generales las cuestiones que nacen de la solidaridad de acreedores y deudores, asi cuando el objeto de la obligaci6n es una cosa divisible como cuando es indivisible, y fijando con precision los efectos del vinculo legal en las distintas. especies de, obligaciones, alternativas, condicionales, a plazo y con clAusula penal. Se simplificarAn los modos ce extinguirse las obligaciones, reduci6ndolan a aquellos que tienen esencia diferente, y sometiendo los demas a las doctrinas admitidas respecto de los que como elementos entran en su composici6n. Se fijarAn, en fin, principios generales sobre la prueba de las obligaciones, cuidando de armonizar esta parte del C6digo con las disposiciones de la moderna Ley de Enjuiciamiento Civil, respetando los preceptos formales de la legislaci6n notarial vigente, y fijando un maximum, pasado el cual, toda obligaci6n de dar 6 de restituir, de constitucion de derechos, de arriendo de obras 6 de prestaci6n de servicios, habrA de constar por escrito para que pueda pedirse en juicio su cumplimiento 6 ejecucion. BASE VEINTE Los contratos, como fuente de las obligaciones, serAn considerados como meros titulos de adquirir en cuanto tengan por objeto la traslaci6n de dominion 6 de cualquier otro derecho A 61 semejante, y continuaran sometidos al principio de que la simple coincidencia de voluntades entre los contratantes establece el vinculo, aun en aquellos casos en que se exigen solemnidades determinadas para la transmisi6n de las cosas, 6 el otorgamiento de escritura a los efectos expresados en la base precedente. Igualmente se cuidara de fijar bien las condiciones del consentimiento, asi en cuanto a la capacidad como en cuanto a la libertad de los que lo presten, estableciendo los principios consagrados por las legislaciones modernas sobre la naturaleza y el

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20 objeto de las convenciones, su causa, forma 6 interpretacidn, y sobre los motivos que los anulan y rescinden. BASE VEINTIUNO Se mantendrA el concepto de los cuasi contratos determinando las responsabilidades que puedan surgir de los distintos hechos voluntarios que les dan causa, conforme a los altos principios de justicia en que descansaba la doctrina del antiguo derecho, unAnimemente seguido por los modernos C6digos, y se fijaran los efectos de la culpa y negligencia, que no constituyan delito ni falta, aun respecto de aquellos bajo cuyo cuidado 6 dependencia estuvieren los culpables 6 negligentes, siempre que sobrevenga perjuicio a tercera persona. Las obligaciones procedentes de delito 6 falta quedaran sometidas a las disposiciones del C6digo Penal, ora la responsabilidad civil deba exigirse a los reos, ora a las personas bajo cuya custodia y autoridad estuviesen constituidos. BASE VEINTMOS El contrato sobre bienes con ocasi6n del matrimonio tendra por base la libertad de estipulaci6n entre los futuros c6nyuges, sin otras limitaciones que las sefialadas en el C6digo; entendiendose que cuando falte el contrato 6 sea deficient, los esposos han querido establecerse bajo el regimen de la sociedad legal de gananciales. BASE VEINTITRES Los contratos sobre bienes con ocasi6n del matrimonio se podran otorgar por los menores en aptitud de contraerlo, debiendo concurrir a su otorgamiento y completando su capacidad las personas que, segnn el C6digo, deben prestar su consentimiento a las nupcias; deberA constar en escritura pnblica si exceden de cierta suma, y en los casos que no llegue al maximum que se determine, en documento que reuna alguna garantia de autenticidad. BASE VEINTICUATRO Las donaciones de padres a hijos se colacionarAn en los c6mputos de las legitimas, y se determinarn las reglas a que hayan de sujetarse las donaciones entre esposos durante el matrimonio. BASE VEINTICINCO La condici6n de la dote y de los bienes parafernales podrA estipularse a la constituci6n de la sociedad conyugal, habiendo

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21 de considerarse aquella inestimada a falta de pacto 6 capitulaci6n que otra cosa establezca. La administraci6n de la dote corresponderA al marido, con las garantias hipotecarias para asegurar los derechos de la mujer y las que se juzguen mss eficaces en la practice para los bienes muebles y valores, a cuyo fin se fijaran reglas precisas para las enajenaciones y pignoraciones de los bienes dotales, su usufructo y cargas A que estA sujeto, admitiendo en el C6digo los principios de la Ley Hipotecaria en todo Lo que tiene de materia propiamente orgAnica y legislativa, quedando A salvo los derechos de la mujer durante el matrimonio, para acudir en defensa de sus bienes y los de sus hijos contra la prodigalidad del marido, asi como tambi6n los que puedan establecerse respect al uso, disfrute y administraci6n de cierta clase de bienes por la mujer, constante el matrimonio. BASE VEINTISEIS Las formas, requisitos y condiciones de cada contrato en particular se desenvolverAn y definirAn con sujeci6n al cuadro general de las obligaciones y sus efectos, dentro del criteria de mantener por base la legislaci6n vigente y los desenvolvimientos que sobre ella ha consagrado la jurisprudencia, y los que exija la incorporaci6n al C6digo de las doctrinas propias A la Ley Hipotecaria, debidamente aclaradas en lo que ha sido materia de dudas para los Tribunales de justicia y de inseguridad para el cr6dito territorial. La donaci6n se definirA fijando su naturaleza y efectos, personas que pueden dar y recibir por medio de ella; sus limitaciones, revocaciones y reducciones, las formalidades con que deben ser hechas, los respectivos deberes del donante y donatario y cuanto tienda a evitar los perjuicios que de las donacionos pudieran seguirse a los hijos del donante 6 sus legitimos acreedores 6 A los derechos de tercero. Una ley especial desarrollarA el principio de la reunion de los dominios en los foros, subforos, derechos de superficie y cualesquiera otros gravAmenes semejantes constituidos sobre la propiedad inmueble. BASE VEINTISIETE La disposici6n final derogatoria sera general para todos los cuerpos legales, usos y costumbres que constituyan el derecho civil llamado de Castilla, en todas las materias que son objeto del C6digo, y aunque no sean contrarias a e1, y quedarAn sin fuerza legal alguna, asi en su concept de eyes directamente obligatorias como en el derecho supletorio. Las variaciones que perjudiquen derechos adquiridos no tendran efecto retroactivo. Se establecerAn, con el carActer de disposiciones adicionales, las bases orgAnicas necesarias para que en periodos de diez alios formule la Comisi6n de COdigos y eleven al Gobierno las reformas que convenga introducir como resultados definitivamente adquiridos por la experiencia en la aplicaci6n del Codigo, por los progress

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22 realizados en otros pauses y utilizables en el nuestro, y por la jurisprudencia del Tribunal Supremo. Por tanto: Mandamos A todos los Tribunales, Justicias, Jefes, Gobernadores y demas Autoridades, asi eiviles como militares y eclesiastieas, de cualquier clase y dignidad, que guarden y hagan guardar, cumplir y ejecutar la present Ley en todas sus partes. Dado en Palacio, a 11 de Mayo de 1888. Yo LA REINA REGENTE. El Ministro de Gracia y Justicia, MANUEL ALONSO MARTINEZ. EXPOSICION SENORA: La ley de once de Mayo de este aflo autoriz6 al Gobierno de V. M. para publicar un C6digo Civil con arreglo a las bases establecidas en la misma, llenando asi una necesidad sentida desde hace cinco siglos y no satisfecha ain, a pesar de los laudables esfuerzos de algunas de las generaciones que nos han precedido. El C6digo Civil, que interesa por igual A todas las clases sosociales, y realiza, no una inspiraci6n pasajera, sino un anhelo constante del pueblo espafiol, puede ser un titulo de honor para los contemporhneos, a los ojos de la posteridad, y el mas hello flor6n de la corona que cifie V. M. tan merecidamente por sus grandes virtudes y raras prendas. Pocos serAn ya hoy en Espana los que desconozcan la conveniencia de sustituir la legislacidn civil vigente, desparramada en multitud de cuerpos legales promulgados en la 6poca g6tica, en la edad media y en tiempos mas recientes, pero siempre distantes de nosotros; y que, de todos modos, retratan estados sociales distintos y aun opuestos, por un monumento legislativo arm6nico, sencillo y claro en su m6todo y redaccidn que refleje fielmente nuestras actuales ideas y costumbres, y satisfaga las complejas necesidades de la moderna civilizaci6n espafiola. Asi, pues, V. M. puede estampar su firma en este proyecto de decreto con aquella satisfacci6n interior que engendra siempre en el animo del Jefe Supremo del Estado la conciencia de que no pone su Autoridad augusta al servicio de una parcialidad politica, sino al de la Naci6n entera. Por esto, el Ministro que suscribe estima como un halago de la fortuna ser 61 quien tiene la honra de someter a la aprobacian de V. M. el C6digo Civil redactado por la Secci6n que ha muchos aflos viene presidiendo, despues de haber oido, en los t6rminos que ha creido mas expeditos y fructuosos, a todos los Vocales de la Comision Codificadora, compuesta de sabios jurisconsultos, afiliados a escuelas juridicas y partidos politicos diferentes.

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23 En el punto A que dichosamente ha llegado en Espana la obra de la codificaci6n civil, huelga ya todo razonamiento Paso la hora de discutir. Hoy se trata no mAs que de la mera ejecucion de un precepto terminante de la Ley; y el infrascrito, en justo acatamiento a 1o que 6sta ordena, tiene el honor de proponer A V. M. el siguiente proyecto de decreto. SENORA: A. L. R. P. de V. M., MANUEL ALONSO MARTINEZ. REAL DECRETO Teniendo present Lo dispuesto en la ley de 11 de Mayo de este aflo, por la cual se autoriz6 a mi Gobierno para publicar un C6digo Civil con arreglo f las condiciones y bases establecidas en la misma, conformandome con lo propuesto por el ministro de Gracia y Justicia, y de acuerdo con el parecer de mi Consejo de Ministros: en nombre de Mi Augusto Hijo el REY Don Alfonso XIII, y como REINA Regente del Reino: Vengo en decretar que se publique en la Gaceta de Madrid el C6digo Civil adjunto, en cumplimiento de lo que preceptna el articulo 20 de la mencionada ley de 11 de Mayo ultimo. Dado en Palacio, a seis de Octubre de mil ochocientos ochenta y ocho. MARIA CRISTINA. El Ministro de Gracia y Justicia, MANUEL ALONSO MARTINEZ. REAL DECRETO Pr6ximo a veneer el plazo de sesenta dias establecido en el articulo 30 de la ley de 11 de Mayo de 1888 para que comenzara a regir como ley el C6digo Civil publicado en la Gaceta de Madrid en cumplimiento de lo dispuesto en Real decreto de 6 de Octubre niltimo, y formulada en las Cortes la proposici6n prevista en el articulo 40 de la propia ley: Conformandome con lo propuesto por el Ministro de Gracia y Justicia, y de acuerdo con el parecer de mi Consejo de Ministros: En nombre de Mi Augusto Hijo el REY Don Alfonso XIII, y como REINA Regente del Reino: Vengo en declarar prorrogado hasta 10 de Mayo del corriente ano, el plazo de los sesenta dias establecido en la ley de 11 de Mayo de 1888.

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24 Dado en Palacio, A once de Febrero de mil ochocientos ochenta y nueve. MARIA CRISTINA. El Ministro de Gracia y Justicia, JosE CANALEJAS Y MENDEZ. LEY DON ALFONSO XIII, por la Gracia de Dios y la Constituci6n REY de Espana, y en su nombre y durante su menor edad, la REiNA Regente del Reino: A todos los que la presente vieren y entendieren, sabed: que las Cortes han decretado y Nos sancionado Lo siguiente: Articulo 1? El Gobierno hara una edicidn del C6digo Civil, con las enmiendas y adiciones que A juicio de la Secci6n de lo civil de la Comisi6n general de Codificaci6n sean necesarias 6 convenientes, segin el resultado de la discusi6n habida en ambos Cuerpos Colegisladores. Art. 2? Esta edici6n se publicari lo mas pronto posible, dentro del plazo de dos meses. Ademas, se insertaran en la Gaceta los articulos del C6digo enmendados 6 adicionados. Por tanto: Mandamos a todos los Tribunales, Justicias, Jefes, Gobernadores y demAs Autoridades, asi civiles como militares y eclesiasticas, de cualquier clase y dignidad, que guarden y hagan guardar, cumplir y ejecutar la presente ley en todas sus partes. Dado en Aranjuez, a veinte y seis de Mayo de mil ochocientos ochenta y nueve. Yo LA REINA REGENT. El Ministro de Gracia y Justicia, JosE CANALEJAS Y MENDEZ. REAL DECRETO Teniendo presente lo dispuesto en la ley de 26 de Mayo ultimo; conformAndome con lo propuesto por el Ministro de Gracia y Justicia, y de acuerdo con el parecer de mi Consejo de Ministros: En nombre de Mi Augusto Hijo el REY Don Alfonso XIII, y como RE1NA Regente del Reino: Vengo en decretar que se publique 6 inserte en la Gaceta de

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25 Madrid el adjunto texto de la. nueva edici6n del C6digo Civil, hecha con las enmiendas y adiciones propuestas por la Secci6n de lo civil de la Comision general de Codificai6n, segun el resultado de la discusi6n habida en ambos Cuerpos Colegisladores y en cumplimiento de lo preceptuado por la mencionada ley de 26 de Mayo nltimo. Dado en San Ildefonso, a veinte y cuatro de Julio de mil ochocientos ochenta y nueve. MARIA CRISTINA. Et Ministro de Gracia y Justicia, JOsE CANALEJAS Y MENDEZ. EXPOSICION Excmo. SENOR : V. E. se sirvi6 comunicar a esta Comisi6n, para su cumplimiento, la ley de 26 de Mayo ultimo, que manda hacer una edici6n del C6digo Civil, con las enmiendas y adiciones que a juicio de la Secci6n de lo civil de la Comisi6n general de Codificaci6n, sean necesarias 6 convenientes, segun el resultado de la discusi6n habida en ambos Cuerpos Colegisladores. Cumpliendo este mandato, la Secci6n ha revisado detenidamente todo el C6digo, y en particular las disposiciones que han sido objeto de controversia y de critica entree los Senadores y Diputados en los iltimos debates parlamentarios. Ha hecho tan prolijo examen sin mas prop6sito que el de mejorar la obra en todo 1o que pareciese defeetuosa y sin otro criteria que el de la mas several imparcialidad. Fruto de este studio es el trabajo que adjunto tiene el honor de presentar a V. E. Todas las observacionos expuestas en el Parlamento han sido atentamente examinadas y discutidas en el seno de la Seeei6n, recayendo sobre cada una el acuerdo que se ha juzgado procedente. Son 6stas de diversas class, segin el espiritu que las informa, el fin a que tienden, la suposici6n mas 6 menos fundada de que parten, la varia interpretaci6n de algunos articulos, la diversidad de opiniones individuales sobre determinados problems juridicos y la oscuridad de expresi6n 6 defectos de estilo que se ha creido encontrar en algunos textos. La Secei6n, que no pretend haber hecho una obra perfect, porque si no lo es ninguna de las humanas, mucho menos puede serlo un C6digo Civil, que afecta A tantos, tan diversos y acaso tan contradictorios intereses, hAbitos y costumbres, ha reconocido, con la sinceridad y la imparcialidad que le son propias, la justicia 6 la conveniencia de algunas de las enmiendas y reformas indicadas en los Cuerpos Colegisladores. Pero al mismo tiempo ha tenido que prescindir de muchas de ellas que, por causas diversas, no le han parecido necesarias ni justificadas.

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26 Hay efectivamente en el C6digo varios articulos cuya reforma parece justa 6 conveniente, ya para la mayor claridad del concepto, ya para que no parezcan en disonancia con otros a que se refieren, ya para prevenir las dudas a que pudiere dar lugar la suspicacia 6 la malicia de los que litiguen sobre su aplicaci6n, ya, en fin, para corregir los errores de imprenta 6 de copia de que adolecen. Hay tambien articulos que contienen principios indiscutibles de justicia 6 conveniencia, pero que necesitan ampliarse y desarrollarse para su aplicaci6n, a fin de que no den lugar a una jurisprudencia varia y aun contradictoria. La Seeci6n, teniendo todo esto en cuenta, ha procurado el remedio, prestAndose a todas las modificaciones de concepto y expresi6n que ha podido exigir la ms severa critica. La verdad es que, fuera de muy pocos puntos en que, por diversidad de escuela 6 de prop6sito, no puede convenir la Seeci6n con algunos de sus censores, en todos los demas las diferencias consisten, ms bien que en el fondo, en la expresi6n del concepto. Se han expuesto ciertamente consideraciones generales muy importantes sobre las novedades introducidas por el C6digo en el orden de la familia, en las relaciones juridicas entre sus individuos y en las sucesiones hereditarias; pero la Secci6n se ha abstenido de contravertirlas, tanto porque casi todas ellas proceden de la ley de bases para redactar el C6digo, a las cuales ha tenido que sujetarse, cuanto por no ser este ya el momento oportuno de exponer los motivos de toda aquella obra. Pasada su oportunidad, cumple s6lo a la Secci6n manifestar el orden y metodo con que ha verificado su revision, la extension y los 1imites de su labor y los fundamentos de las principales enmiendas y adiciones adoptadas. Expuesto queda el metodo seguido: respect a la extension de su trabajo, se ha limitado la Secci6n a revisar solamente aquellos articulos que han sido objeto de discusi6n y de critica en las Cortes; pero como algunos de ellos tenian relaci6n con otros pasados en silencio, no ha sido posible prescindir en abluto de 6stos. Por eso advertirA V. E. que no s6lo aparecen retocados algunos de los articulos censurados por oradores del Parlamento, sino otros que no fueron criticados por ellos; todo sin perjuicio de corregir al paso los errores de copia 6 de imprenta que han encontrado en el texto dado a luz. Una de las cuestiones mis viva y extensamente discutida en ambas CAmaras fue la de la subsistencia del derecho floral, en las relaciones entre los habitantes de las provincias y territorios que lo conservan y los de los territories y provincias en que rige el derecho comnn. Los primeros recelaron, aunque sin razdn, que el titulo preliminar del C6digo, obligatorio para todas las provincias del Reino, contenia disposiciones contrarian A sus fueros, por cuanto el articulo 12, que consagra la subsistencia del actual regimen foral en toda su integridad, no comprendla ex-

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27 presamente el derecho foral consuetudinario; como si 6ste no formara parte de dicho regimen. Atentado afn mAs grave contra los fueros creyeron hallar en el articulo 15, por cuanto declaraba sujetos al C6digo a los nacidos en provincias de derecho comnn, del mismo modo que la Constituci6n del Estado declara espafoles f los nacidos en Espana. Interpretada esta disposici6n sin tener en cuenta la del articulo 12, que manda conservar el regimen foral en toda su integridad, raz6n habria para estimarla contraria a los Fueros, que no reconocen en los hijos otra condici6n que la de sus padres. Pero como las disposiciones de un C6digo no se deben interpretar aisladamente, sino en combinaci6n con todas las otras que tienen relacion con ellas, habria debido entenderse el articulo 15 sin perjuicio de lo dispuesto en el 12, el cual consagra la integridad del regimen juridico foral en justo acatamiento al precepto claro y terminante del articulo 5? de la ley de 11 de Mayo de 1888. Ya que esta interpretaci6n no tranquilize bastante a los que entendian de otro modo el articulo 15, la Secci6n ha procurado aclararlo y fijar su verdadero sentido, de suerte que no pueda quedar duda al mis suspicaz de que por 61 no se introduce novedad alguna en el regimen juridico de las provincias forales. Tambien ha modificado la Secci6n, no el concepto, sino la forma del articulo 29, que declara la condicion y los derechos de los p6stumos. Decia este articulo, en su redacci6n primitiva, que aunque el nacimiento determina la personalidad humana, la ley retrotrae en muchos casos a una fecha anterior los derechos del nacido. Hallfndose estos casos sefialados en diversos lugares del C6digo, y siendo todos aquellos en que podia optar el p6stumo a algnn beneficio, esta disposici6n no alteraba el precepto de nuestra antigua legislation, que consideraba al postumo como nacido para todo lo que le fuera favorable. Mas para que no pueda quedar duda de que 6ste mismo es el sentido del articulo 29, se ha variado su redaccion, adoptando la f6rmula gen6rica y traditional de nuestro antiguo derecho. Ha sido igualmente objeto de interpretaci6n equivocada .el articulo 54, suponiendo que, segin 61, la posesi6n de estado, con las actas del nacimiento de los hijos en concept de legitimos, era por si sola prueba bastante del matrimonio. No hubo de entenderse que 6sta no se admitia sino como prueba supletoria en defecto de la principal, contenida en el articulo 53, en el cual se declara que los matrimonios futuros se probarin con las actas del Registro civil, y que faltando 6ste, podria abrirse paso a otra especie de pruebas. S6lo en este caso, y como una de estas pruebas supletorias, admitia la posesi6n de estado el articulo 54. Mas para que nadie pueda abrigar duda sobre este punto, la Seechin present modificado el articulo, refiriendolo expresamente al que le antecede y haciendo constar que la posesi6n de estado, con las demas circunstancias expresadas, no sera mis que uno de los

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28 medics de prueba que podrin emplearse, cuando por cualquier causa falter absolutamente el Registro civil. La omisi6n de dos palabras, cometida en la copia 6 en la impresi6n del C6digo, di6 lugar a que se creyera que el articulo 85 autorizaba al Gobierno para dispensar en el matrimonio civil el impedimento de afinidad en linea recta. De aqui la necesidad de anadir las palabras omitidas, quedando asi restablecido el texto verdadero y desvanecido el error A que habia dado lugar este articulo. Cuando la Secci6n trajo de la Ley del Matrimonio Civil al C6digo el articulo 102, que declaraba pniblica la acci6n para pedir la nulidad del matrimonio, entendia, como entiende hoy, que la acci6n piblica no es la que puede ejercitar todo ciudadano, sino la que corresponde al Ministerio Fiscal. Pero como alguien creyese que los t6rminos en que apareci6 redactado dicho articulo autorizaban A cualquiera para promover demandas de nulidad por malevolencia 6 interns ilicito, la Secci6n lo ha redactado de nuevo, limitando el derecho de ejercitar dicha acci6n a los c6nyuges, a los que tengan algnn interest en ella, y, con sefialadas limitaciones, al Ministerio Pniblico. Aunque el C6digo no ha adoptado la antigua denominacion de alimentos naturales y civiles, ha reconocido la diferencia que estos nombres significaban, en cuanto 6 los servicios comprendidos en la obligaci6n de alimentar. El C6digo no habia tomado bastante en cuenta esta diferencia con relaci6n A la diversidad de personas, A quienes, ya confirmando las eyes 6 la jurisprudencia antigua, ya completandola 6 fijAndola, se concede el derecho a alimentos. Asi la Secci6n, despu6s de darlos en toda su extensi6n A los c6nyuges, a los descendientes y ascendientes legitimos y a los padres y a los hijos naturales, legitimados 6 reconocidos, los restringe entre padres 6 hijos ilegitimos no naturales y centre hermanos consanguineos 6 uterinos, cuando alguno de 6stos no pueda procurarse la subsistencia por causas que no le sean imputables. La clasificaci6n que se hacia en el capitulo 3?, titulo 1?, libro II, de los bienes de dominion piblico, 6 no era bastante comprensiva, 6 podia dar lugar a dudas en casos especiales. Por ello ha parecido oportuno a la Secci6n definir estos bienes, teniendo en cuenta su destino mas bien que su denominaci6n y sus analogias, senalando despu6s tan s6lo como ejemplos los que antes aparecian como reguladores exclusivos de la clasificaci6n. El Estado posee bienes destinados al use comnn y bienes que, sin ser de use comun, estAn destinados a algdn servicio pfiblico. Unos y otros son bienes de dominio piblico, y se distinguen de los patrimoniales en que, si bien 6stos pertenecen tambisn al Estado, carecen de aquellas circunstancias. Igual distinci6n se observa en los bienes de los pueblos y provincias, sin mas diferencia que la de pertenecer su propiedad a las provincial 6 a los pueblos. El articulo 570, que declara subsistent'es las servidumbres

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29 pecuarias establecidas, necesitaba alguna ampliaci6n A fin de determinar claramente su regimen en lo futuro, tanto para que no se creyera que iban a desaparecer las anchuras sefialadas por la legislacion anterior A alguna de estas servidumbres, cuanto para fijar la medida de las forzosas que en adelante se establezean, con destino al paso y abrevadero de los ganados. Para cumplir estos fines, guardando profundo respeto A los derechos adquiridos, ha refundido la Secci6n el expresado articulo. El articulo 591 no permitia plantar Arboles altos cerca de una heredad ajena a menos distancia de tres metros, ni arboles bajos y arbustos a menos de dos de la linea divisoria entre ambas heredades. Estas distancias hubieron de parecer excesivas y no bastante justificadas a los que crelan que con otras mucho menores no sufriria tampoco usurpaci6n ni perjuicio el domino ajeno. La Secci6n lo ha credo asi tambi6n, y, en su consecuencia, ha reducido aquellas distancias a dos metros y a 50 centimetros, respectivamente, salvo lo que dispongan en todo caso las Ordenanzas rurales, 6 lo que se haya autorizado por la costumbre de la localidad. Por no apartarse la Secci6n de nuestro antiguo derecho, habia aceptado la prohibici6n de heredar y de hacer testamento impuesta a los religiosos ligados con votos solemnes de pobreza en las ordenes monAsticas. El derecho can6nico les habia privado de la facultad de poseer, aunque no de la de adquirir, disponiendo que lo que adquiriesen lo transfiriesen a los monasterios. La ley civil, ya para reforzar la observancia de este precepto, ya para contener en parte los progresos de la amortizaci6n de los bienes races, priv6 a los religiosos del derecho de adquirir lo que no debian retener y habia necesariamente de pasar al dominio de las comunidades respectivas. Pero esta prohibici6n suponia la absoluta capacidad de los monasterios para adquirir y poseer bienes inmuebles. Asi es que desde el momento en que las leyes civiles no s6lo les privaron de esta facultad, sino que los suprimieron en su mayor parte, qued6 sin efecto, de hecho, el precepto canonico, y sin justificaci6n suficiente las leyes que prohibian A los religiosos testar y adquirir bienes por testamento y abintestato. Por eso fueron derogadas mas de una vez las prohibiciones antiguas, mientras prevalecieron en toda su crudeza las leyes desamortizadoras y las que negaron su reconocimiento a las corporaciones religiosas. Pero han cambiado, con provecho de todos, las relaciones entre el Estado y la Iglesia: las 6rdenes monAsticas han sido permitidas 6 toleradas; y al punto ha surgido la duda de si, con ellas, debian estimarse restablecidas las antiguas incapacidades para testar y adquirir por sucesi6n y herencia. La Secci6n, como queda dicho, opt6 por la afirmativa, considerando que esta soluci6n seria mhs conforme con el derecho can6nico. Pero obispos respetables, que han levantado su voz en el Senado, y otros oradores insignes, pertenecientes a partidos diversos, y por di-

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30 ferentes y aun contradictorios motivos, han pedido la soluci6n contraria, estimando que, restituida la facultad de adquirir y poseer a las comunidades religiosas, se cumplirA en todos sus puntos el derecho can6nico, y habrA la igualdad debida centre todos los ciudadanos, sin distinci6n de profusion y estado, de eclesiAsticos y seglares. La Secci6n, prestando atento oido a estas consideraciones y deseando marchar siempre de acuerdo con los dignos Prelados de la Iglesia, despu6s de reconocer A los monasterios el derecho de adquirir, ha suprimido, entre las incapacidades para testar y para suceder, la de los religiosos ligados con votos solemnes. Algunas otras pequeias variaciones ha introducido tambien la Secci6n en el capitulo de los testamentos, encaminadas todas a determinar mejor las condiciones necesarias para asegurar su autenticidad y alejar el peligro de las falsedades. Con esta mira, y aceptando indicaciones hechas en las Cortes, ha restringido la facultad de hacer testamento ol6grafo, concedi6ndola tan s6lo a los mayores de edad, aunque baste la de catorce aios para testar en otra forma. Ha reducido tambian a terminos mas adecuados a la practica el acto de otorgar testamento abierto, garantizando, ademas, con nuevos requisitos el de las personas desconocidas, y fijando a la vez los justos limits de la responsabilidad de los notarios que autorizan estos actos. Con el mismo fin de asegurar el cumplimiento de la nltima voluntad de los testadores, se han estrechado algnn tanto las condiciones necesarias para determinar la validez y la nulidad de los testamentos cerrados. La condicion impuesta a la mujer casada, en el articulo 995, de no aceptar herencias sino a beneficio de inventario, era, en verdad, excesiva 6 injustificada. Obligar a la hija a no recibir la herencia de sus padres, ni la de sus hijos, sino con aquella protesta, era en muchos casos, y aun en los mhs, lastimar sus sentimientos de filial respeto y cariflo, sin raz6n valedera que Lo justificase. Si en algunas circunstancias puede ser esta precauci6n necesaria, podran utilizarla las mujeres a quienes favorezca, sin que sea menester obligarlas a ello. La Comision ha entendido que con esta facultad, y con no responder en todo caso de las deudas hereditarias los bienes de la sociedad conyugal existentes al ser aceptada la herencia, quedaran suficientemente protegidos los interests matrimoniales. El articulo 1,280 determina los contratos que deben hacerse constar en documento publico por raz6n de los objetos sobre que versen 6 de su naturaleza juridica, cualquiera que sea su cuantia. Esta disposici6n podia ofrecer el inconveniente de dificultar los contratos de poca entidad, por temor a los gastos que ocasionara su reducci6n a documento piblico. Para evitar este peligro, una adici6n al articulo 1,280 exime de aquella formalidad los contratos no comprendidos en los seis nnmeros del mismo articulo, y permit hacerlos valer, aunque su imported exceda

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31 de cierta suma, si constan s6lo por escrito privado, quedando libres de toda solemnidad los mismos contratos de inferior cuantia. Tambikn ha rectificado el articulo 1,296, que eximia de la rescision las capitulaciones matrimoniales de los menores celebradas con intervenci6n de sus tutores, porque ni en tales capitulaciones intervie'nen los tutores, ni podia ser, por tanto, este g6nero de contratos, el que tenia por objeto dicho articulo. Una referencia equivocada al numero 19 del articulo 1,291, que debia ser al numero 2? del mismo, ha podido dar lugar A este error. En este iltimo numero se mencionan los contratos celebrados en representaci6n de personas ausentes, con autorizacion judicial, y estas circunstancias bastan para que en ellos no tenga lugar la rescisidn. Pero las capitulaciones matrimoniales de los menores, aunque otorgadas con la intervenci6n de sus ascendientes 6 la del consejo de familia, no tienen en su apoyo tantas garantias de equidad, que basten para declararlas irrescindibles. Fu6 igualmente objeto de controversia en las Cortes la cabida sefialada en el articulo 1,523 A las heredades que, en caso de venta, pueden ser objeto del retracto de colindantes. La Seccion, para facilitar, con el transcurso del tiempo, algfin remedio A la division excesiva de la propiedad territorial, alli donde este exceso ofrece obstAculo insuperable al desarrollo de la riqueza, y siguiendo el ejemplo de otras naciones, concedi6 A los propietarios aledaflos el derecho de retraer por el tanto las heredades de dos hectfreas 6 menos, limitrofes a las suyas. Esta cabida hubo de parecer excesiva A algunos sefiores Diputados, que pretendian reducirla a 50 centiAreas. Tambi6n habia establecido la Secci6n que cuando dos 6 mas propietarios solicitaran el retracto, fuera preferido aquel cuya finca tuviese menos cabida, y no el duefo de la mayor, segin propuso despu6s alguno de los impugnadores del articulo. En vista de las observaciones expuestas, ha accedido la Secci6n A reducir a la mitad la cabida de las heredades sujetas A aquel derecho; pero tambi6n ha creido que debia mantener la preferencia a favor del duefio de la finca menor, considerando que esta soluci6n es la mAs conform con el fin del retracto. En cambio, ha aceptado con gusto la idea de suprimir la formalidad del requerimiento ante notario. El C6digo nada dispone respecto a los foros y subforos constituidos bajo la antigua legislacidn, remitiendo lo que se refiere A ellos A una ley especial, anunciada repetidas veces y en elaboraci6n hace tiempo. Pero como el articulo 1,611 sefiala el tipo para la redenci6n de los censos impuestos antes de la promulgaci6n del C6digo, hubo de dudarse si esta disposicion seria aplicable A la redenci6n de los foros. Aunque la duda no parezca bastante fundada, porque el articulo citado trata 6nicamente de los censos, la Secci6n se ha prestado a resolverla mediante una adici6n al mismo, en que se declaran excluidos de el los foros. Algunos seiores Senadores y Diputados echaron de menos

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32 en el C6digo las disposiciones transitorias que habian de determinar, con regularidad y justicia, el paso de la antigua legislacion a la nueva, de modo que 6sta no tuviera efecto retroactivo, y quedaran a salvo todos los derechos legitimamente adquiridos bajo el anterior regimen juridico. La observacinn de estos oradores era muy fundada. No bastaba decir en el articulo 1,976 que las variaciones en la legislaci6n que perjudicaran derechos adquiridos no tendran efecto retroactivo, pues la definici6n y la determinacion de estos derechos es hoy uno de los problemas mas dificiles de la ciencia de la legislacion. Tal vez habria sido mejor hacer esto en una ley separada, como se verific6 en Italia y en otros paises, donde bien directamente por el Poder Legislativo, bien por el Gobierno mediante autorizaci6n constitucional, se dictaron estas disposiciones transitorias. Pero no habiendose dado, ni siquiera iniciado dicha ley, y teniendo la Secci6n el encargo de hacer en el C6digo las enmiendas y adiciones quo ereyese necesarias y convenientes, segnn el resultado de la discusi6n habida en ambos Cuerpos Colegisladores, se ha creido en el deber de establecer tambien las reglas, segnn las cuales deben aplicarse las nuevas disposiciones que varien en algnn punto el derecho anteriormente constituido. Dos sistemas podian seguirse para el desempeio de esta dificil obra: uno, sefialar minuciosamente todas aquellas variaciones, determinando en cada caso la aplicaci6n del derecho correspondiente; otro, establecer reglas generales, aplicables a todos los casos que puedan ocurrir de aquella especie. El primero de estos sistemas daria lugar a un casuismo indefinido y tal vez deficiente; el segundo responderia mejor a su objeto; pero, sobre ser de dificil ejecucion, no daria un resultado tan comprensivo que excluyera en absoluto la necesidad de reglas especiales para casos determinados. Era, pues, necesario determinar cuales son las variaciones de ley que perjudican derechos anteriormente adquiridos y que no deben, por tanto, aplicarse con efecto retroactivo. Para ello, no basta decir que son aquellas disposicones legales que privan de la posesion actual de algdn beneficio, interns 6 acci6n juridica; pues si la existencia, efectividad 6 extension del derecho dependen de eventualidades independientes de la voluntad del que lo posee, podrk 6ste tender una esperanza, pero no un verdadero derecho adquirido. Por eso los herederos legitimos y los instituidos, asi como los legatarios de las personas que viven, no tienen derecho alguno adquirido hasta la muerte de 6stas, porque la existencia del que en lo future podrAn disfrutar, depend, ya de la eventualidad de su propia muerte, ya de las vicisitudes de la fortuna 6 de la libre 6 variable voluntad de los testadores. Fundada en estas consideraciones, la Comisi6n, que estima peligrosa la definici6n abstract de los derechos adquiridos, ha preferido desenvolver las doctrinas mais comtnmente admitidas en algunas prescripciones generales y en una serie de reglas con-

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33 cretas, que puedan ofrecer soluci6n a los casos mas frecuentes y servir de criterio en todos los anilogos. Lo primero que debia resolver era el punto de partida de los derechos, a fin de determinar cuales quedaban al amparo de ]a legislacion antigua y cuales sometidos a la nueva. Y c(omio todo derecho nace necesariamente de un hecho voluntario 6 independiente de la humana voluntad, la fecha de este'hecho, que puede ser anterior 6 posterior a ]a promulgaci6n del C6digo, es ]a que debe determinar la legislacion que ha de aplicarse al derecho que de aquel hecho naciera. Ni es necesario que dereeho originado por un hecho ocurrido bajo ]a legislacion anterior se halle en ejercicio para que merezca respeto, pues si existia legitimamente, segnn la ley bajo la cual tuvo origen, si dependia solamente de la voluntad del que lo poseyera ponerlo 6 no en ejercicio, es un derecho tan adquirido como el que hubiera ya producido 6 estuviera produciendo su debido efecto. Pero si se trata de un derecho nuevo, declarado por primera vez en el C6digo y no reconocido por ]a legislacion anterior, debera regirse por el mismo Codigo, aunque el hecho que lo origine hubiera tenido lugar bajo aquella legislaci6n, a menos que perjudique a otro derecho adquirido bajo la misma; porque en este caso es mas digno de respeto el que va a sufrir el daflo que el que va a recibir un beneficio gratuito. Establecido este principio en la regla 1, no se podra hacer novedad alguna en el estado legal de las madres que, siendo viudas y ejerciendo la patria potestad, hubiesen contraido nuevo matrimonio antes de regir el C6digo, aunque 6ste prive de aquel derecho a las madres viudas que se casen despu s. Por igual raz6n, las incapacidades para heredar, asi absolutas como relativas, deberan calificarse con arreglo a la legislaci6n vigente a ]a merte del testador 6 causante de la herencia. Por id6ntico motivo, y conforme a la misma regla 1, no debera entenderse que ban perdido el beneficio de la restituci6n in integrum las personas que lo tuvieran por la legislaci6n anterior, cuando el hecho que haya ocasionado el perjuicio que deba repararse hubiera tenido lugar bajo aquel regimen; y solo cuando hubiese ocurrido despu6s, deberan aplicarse las disposiciones del capitulo 59, titulo 2", libro IV del C6digo. De Ia misma regla 1 emana la 7', que no permite a los padres, madres y abuelos retirar las fianzas que tengan constituidas por la curatela que se hallen ejerciendo de sus descendientes. Esta garantia es un derecho adquirido por los menores 6 incapacitados, del cual no se les puede privar sin injusticia, aunque ]a nueva ley dispense para lo sucesivo de la obligaci6n de afianzar a las personas anteriormente nombradas, cuando las llama a la tutela de sus descendientes. De esta regla general se derivan otras varias, que la Secci6n ha consignado tambi6n, aunque sea por via de ejemplo. Asi, pues, conforme a la regla 2a, los actos y contratos celebrados bajo el regimen de la legislaci6n anterior, que fueran validos segun

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34 ella, deben serlo tambi6n despu6s de promulgado el Codigo, aunque con las limitaciones, en cuanto a su ejecuci6n, establecidas en las disposiciones transitorias. Por eso deben valer los testamentos otorgados bajo aquella legislaci6n, con arreglo a la misma, esten 6 no otorgados en forma autorizada despues. Por eso seran validos, aunque el C6digo no los permite, siempre que procedan del tiempo en que regian las leyes que los autorizaban, los testamentos mancomunados, los poderes para testar, las memorias testamentarias, las cliausulas llamadas ad cautelam y los fideicomisos en que el testador encarga al fiduciario dar a sus bienes un destino desconocido. Lo que no podra hacerse es alterarlos ni modificarlos en manera alguna despues de regir el C6digo, sino testando con arreglo al mismo, porque to que pudo hacerse legitimamente bajo el regimen anterior, no es licito repetirlo bajo el nuevo regimen. Por efecto de la misma regla 2a, no podra alterarse el estado legal en que se hallen los que, por pacto anterior a la promulgaci6n del C6digo, esten dando 6 recibiendo alimentos; ni el hijo adoptado bajo la legislaci6n anterior habrA perdido su derecho a heredar abintestato al padre adoptante, aunque el C6digo no reconozca este derecho a los adoptados despu6s. En el mismo caso se hallan las reglas que determinan la colaci6n de las dotes y las donaciones de cualquiera especie otorgadas bajo el r6gimen anterior en todo aquello en que difieran de las consignadas en el C6digo. Tambien es consecuencia de la misma regla 2a la 6a, que permite al padre continuar disfrutando los derechos que se haya reservado sobre los bienes adventicios del hijo a quien hubiese emancipado con esta condici6n. Todos estos derechos, como originados de pactos 6 convenios celebrados bajo la legislaci6n precedente, son dignos del mayor respeto, aunque el C6digo no bo reconozca 6 lo estime de modo diverso. En el mismo caso se hallaran cualesquiera otros derechos nacidos de contratos licitos en su tiempo, aunque no sean permitidos despu6s. Por lo mismo que deben respetarse y surtir su efecto los derechos nacidos de hechos pasados bajo la legislacion anterior, los que, segin 6sta, no producian penalidad civil 6 p6rdida de derechos y se ejecutaron en aquella 6poca, no deberan producirla aunque el Codigo despues la establezca. En este caso podran hallarse los matrimonios contraidos antes, sin la licencia 6 el consejo de quien corresponda. Pero si es justo respetar los derechos adquiridos bajo la le gislacion anterior, aunque no hayan sido ejercitados, ninguna consideracion de justicia exige que su ejercicio posterior, su duraci6n y los procedimientos para hacerlos valer, se eximan de los preceptos del C6digo. Todas estas disposiciones tienen caracter adjetivo, y sabido es que las leyes de esta especie pueden tener efecto retroactivo. Asi, pues, seg6n la regla 4a, los derechos adquiridos y no ejercitados todavia cuando el C6digo empez6 a regir, deberan hacerse valer por los procedimientos en el mismo

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35 establecidos, y s6lo cuando 6stos se hallen pendientes en dicha 6poca, podran optar los interesados por ellos 6 por los nuevos. Consecuencia es tambien de esta regla la 8a, que mantiene en su cargo a los tutores y curadores nombrados antes de regir el C6digo y a los poseedores y administradores interinos de bienes de ausentes, pero someti6ndolos, en cuanto a su ejercicio, a la nueva legislacion. Tambi6n emana de la misma regla 2a lo dispuesto en la 9, que manda constituir, bajo el regimen de la legislaci6n anterior, las tutelas y curatelas cuya constituci6n est6 pendiente de la resoluci6n de los Tribunales; pero entendi6ndose esto sin perjuicio de que los curadores ya en ejercicio tomen el nombre gen6rico de tutores, y de que todos ellos se sometan, en cuanto al desempefio de su cargo, a las disposiciones del C6digo. De la regla 24 procede igualmente la 11', que manda sigan su curso los expedientes de adopci6n, emancipaci6n voluntaria y dispensa de ley, pendientes ante el Gobierno y los Tribunales. Pero el rigor de la regla fundamental en esta materia, 6 sea la de atender 6. la legislacion vigente al tiempo de adquirirse el derecho, exige tambi6n ciertas excepciones, aunque de corta trascendencia. Los efectos de la patria potestad respecto a los bienes de los hijos, segnn el C6digo, no siempre convienen con los mismos efectos segnn la legislacion anterior. En su consecuencia, aquello en que difiera deberia regirse por dicha legislaci6n, cuando los padres estuvieren, conforme 6 ella, ejerciendo su potestad. Pero la patria potestad en el moderno derecho no tiene, ni ha tenido a los ojos de los autores del C6digo, el sentido que le di6 la legislacion romana. Conc6dese a los padres el poder tuitivo a que se llama patria potestad, no para su personal provecho, sino para el mas ffcil cumplimiento de los altos deberes que la naturaleza y la Ley les imponen respecto 6 sus hijos. A este fin se encaminan, de un lado, el reconocimiento de la autoridad paterna, y de otro, el disfrute y administraci6n de los peculios. Por 1o mismo, s6lo se pueden mantener y asegurar al padre estas facultades, en cuanto subsistan los deberes para cuyo cumplimiento fueron otorgadas. Si, pues, los hijos, al salir de la patria potestad prefieren vivir bajo la autoridad y en el domicilio de sus padres y seguir, como en tales casos es presumible, la direccidn y los consejos de 6stos, parece natural que subsistan la administraci6n y el usufructo de los peculios por todo el tiempo que la anterior legislaci6n los mantenia. No sera entonces el legislador, sino la voluntad tacita del hijo, quien prorrogue la autoridad y las facultades paternas. Y por la misma razon, desde que el hijo mayor de veintitr6s afios salga de la casa de su padre cesara la presuncidn en que descansa la regla 5a, y con ella los derechos de administraci6n y usufructo que al padre corresponden sobre los bienes del peculio. Pero cuando los derechos del padre procedan de un acto suyo, legitimo y voluntario, otorgado con condiciones recipro-

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36 cas, bajo el antiguo regimen juridico, la justicia manda respetarlo y mantenerlo, sin limitacion alguna. Asi, el padre que voluntariamente hubiese emancipado a un hijo, reservAndose algun derecho sobre sus bienes adventicios, podra continuar disfrutandolo hasta el tiempo en que el hijo deberia salir de la patria potestad, segnn la legislaci6n anterior. Tambi6n tiene caracter en cierto modo exceptional del principio que domina en esta materia, la regla 1OW, que establece ciertas restricciones a la introduction inmediata del consejo de familia cuando la tutela estaba ya constituida 6 constituy6ndose al empezar A regir el C6digo. Siendo esta nueva instituci6n enteramente desconocida en Espana, su establecimiento require temperamentos de lentitud y prudencia, si no ha de comprometerse su 6xito. Por eso, aunque el Codigo, legislando para lo porvenir, dispone que los Jueces y Fiscales municipales procedan de oficio al nombramiento del consejo de familia si supieren que hay en su territorio alguna persona sujeta a tutela, la Seeci6n entiende que este precepto no es aplicable sino a los menores 6 incapacitados cuya tutela no estuviese definitivamente constituida al empezar a regir el C6digo, sin perjuicio de que, tanto en este caso como en el de star funcionando el tutor, debera nombrarse el consejo cuando lo solicite persona interesada, y siempre que deba ejecutarse algtn acto que requiera su intervencion. Mientras no vaya entrando en las costumbres la nueva instituci6n, la iniciativa fiscal para promover su usO podria mas bien perjudicarla que favorecerla. Por la misma raz6n, cuando la tutela estuviese ya constituida bajo el regimen de la legislaci6n anterior, no se debera proceder al nombramiento del consejo sino a instancias de cualquiera de las personas que tengan derecho a formar parte de 61, 6 del tutor; y seguramente no faltarAn estas instancias, siendo tantos los casos en que los actos del menor 6 de la administration de su patrimonio no pueden verificarse legalmente sin la intervencion del consejo de familia. A estos casos, mas que a la espontAnea accion fiscal, se deberAn con el tiempo la realidad y la practice de la nueva instituci6n. Algo de exceptional ofrece tambien la regla 12a, la cual, des-' pues de prescribir que los derechos a la herencia de los fallecidos, con testamento 6 sin 61, antes de estar en vigor el C6digo, se rijan por la legislaci6n anterior, y que la de los fallecidos despu6s se reparta y adjudique con arreglo a aqual, dispone que se respeten las legitimas, las mejoras y los legados, pero reduciendo su cuantia, si de otro modo no se pudiese dar a cada participe en la herencia lo que le correspond segin la nueva ley. La legislaci6n anterior no reconocia porci6n legitima a los c6nyuges ni a los hijos naturales, como lo hace la vigente, ni permitia al padre disponer libremente del tercio de su haber. El que hizo testamento valido bajo el regimen de aquella legislacion, no pudo disponer, teniendo hijos, mats que del quinto de sus bienes, ni mejorar a cualquiera de aqueilos en mats del tercio de 6stos. Pero si muri6 despu6s, rigiendo el C6digo, como por raz6n del tiempo

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37 en que ha ocurrido su muerte resultar aumentada la parte disponible del testador y reducida por tanto la legitima y acrecentadas en su caso las mejoras, el testamento habrA de cumplirse reduciendo 6 aumentando las porciones hereditarias, si asi fuere necesario, para que todos los participes forzosos en la herencia, segnn el nuevo derecho, reciban lo que les corresponda conforme al mismo. Aunque la Secci6n ha buscado detenidamente en el C6digo todos los casos de conflicto que puedan ocurrir entre sus disposiciones y las del antiguo derecho, y cree que todos los conocidos podran resolverse por las reglas transitorias que quedan expuestas, le ha parecido conveniente prever otros casos que puedan ocurrir en la practice y no se hallen directamente comprendidos en aqu6llas. Si esto ocurriese, toca a los Tribunales decidir lo que a su juicio corresponda, pero no a su libre arbitrio, sino aplicando, segnn la regla 13a, los principios que sirven de fundamento a las demAs transitorias. Fuera de las enmiendas y adiciones que quedan indicadas, nada mAs ha tenido que hacer la Seccion, sino algunas correcciones de estilo, 6 de erratas de imprenta 6 d copia, cometidas en la primera edici6n del C6digo. Facil sera advertirlas comparando los textos adjuntos con los publicados, y asi se vera que sus diferencias son tan poco importantes y sus motivos tan evidentes, que no es necesario llamar la atencion sobre ellas. Expuestas las consideraciones que preceden, y dado a conocer en ellas lo que principalmente merece notarse en los trabajos a que se refieren y en el espiritu que los ha animado, cree la Seeci6n debe dar aqui por terminado el encargo recibido. Dios guarde a V. E. muchos ailos. Madrid, 30 de Junio de 1889.-MANUEL ALONSo MARTINEZ, Presidente; FRANCISCO DE CARDENAS, SALVADOR DE ALBACETE, GERMAN GAMAZO, HILARIO DE 16N, SANTOS DE ISASA, JoSE MARIA MANRESA, Vocales; EDUARDO GARCIA GOYENA, Vocal auxiliar.-Exemo. Sr. Ministro de Gracia y Justicia.

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CODIGO CIVIL TITULO PRELIMINAR DE LAS LEYES, DE SUS EFECTOS Y DE LAS REGLAS GENERALES PARA SU APLICACI6N. Articulo 19 (sustituido).-Las leyes regiran en Cuba a los veinte dias de su promulgaci6n, si en ellas no se dispusiere otra cosa. (1) Se entiende hecha la promulgaci6n el dia en que termine la insercion de la ley en la Gaceta Oflcial de la Repnblica. (2) (1) Puede decirse que el C6digo que se hizo extensivo f Cuba no tenia articulo primero, puesto que el de ese cuerpo legal decia asi: ''Las eyes obligarfn en la Peninsula, Islas adyacentes y territorios de Africa sujetos a la legislaci6n peninsular, a los veinte dias de su promulgaci6n, si en ellas no se dispusiese otra cosa ''.-''Se entiende hecha la promulgaci6n el dia en que termine la inserci6n de la ley en la Gaceta.'' Al hacerse extensivo a Ultramar el C6digo, por R. D. de 31 de Julio de 1889, se subsan6 la omisi6n, disponi6ndose en el articulo 39 que ''En armonia con lo dispuesto en el articulo 19 del mismo C6digo, las ,ieyes regiran en las provincial de Ultramar a los veinte dias de su promulgaci6n, entendiendose esta hecha el dia en que termine su inserci6n en los peri6dicos oficiales de las islas''. En vista de este precepto, y teniendo en cuenta lo dispuesto en el articulo primero del C6digo que en el mismo se cita, hemos redactado la disposici6n que vino A sustituir aquel, en la forma en que siempre se entendi6 que regia. (2) Al promulgarse el C6digo en Cuba, el peri6dico oficial de la Isla era la Gaceta de la Habana. Prescindiendo de datos hist6ricos sobre el origen de este peri6dico, haremos constar solamente que su publicaci6n fu4 autorizada por R. O. de 3 de Noviembre de 1847, para que se insertaran en 61 noticias y avisos de todas clases, inclusos los oficiales; por otra R. O. de 17 de Noviembre de 1847, se le concedi6 el titulo de Oficial del Gobierno y el privilegio de insertarse en 61, antes que en los demAs papeles, los asuntos de oficio; por R. O. de 8 de Noviembre de 1858 y otras, reiteradas expresamente en la de 3 de Mayo de 1866, se declar6 que el dicho peri6dico era el nnico oficial de Ia Isla, en todos los ramos de la Administraci6n; caraeter que conserv6 durante la soberania espaiola, en virtud de repetidas disposiciones, y en los nltimos tiempos por un contrato celebrado entree el Gobierno y su propietario. Al eesar la soberania de Espafia, el Gobierno military de los Estados Unidos le otorg6 el mismo caracter oficial por la Orden nfomero 11, de 3 de Enero de 1899, reiterandoselo, con la calificaci6n de exclusivo, por la namero 31, de 31 de Mayo del mismo ano. Despu6s del advenimiento de la Repniblica, el Presidente, por Decreto de 20 de Mayo de

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40 Art. 29-La ignorancia de las eyes no excusa de su cumplimiento. Art. 39-Las leyes no tendran efecto retroactivo, si no dispusieren lo contrario. (3) Art. 49-Son nulos los actos ejecutados contra lo dispuesto en la ley, salvo los casos en que la misma ley ordene su validez. Los derechos concedidos por las eyes son renunciables, a no ser esta renuncia contra el interns 6 el orden piblico, 6 en perjuicio de tercero. (4) 1902, mantuvo, provisionalmente, el earacter oficial que dicho peri6dico habia tenido hasta entonces. Por el articulo segundo del R. D. de 19 de Octubre de 1856 soe dispuso que se publicaran en los peri6dicos oficiales de las provincial de Ultramar todas las Reales cedulas, Reales decretos 6 Reales 6rdenes y demas disposiciones de caracter general en el orden judicial, econ6mico 6 administrativo referentes a la gobernaci6n ultramarina. Por decreto del Presidente de la Repnblica de 30 de Junio de 1902 se dispuso la publicacion de un periodico denominado Gaceta Oficial de la Republica de Cuba, en el cual deben insertarse las leyes, decretos, sentencias del Tribunal Supremo y demas disposiciones de earfcter general. Al crearse este periodico, caya publicaci6n empez6 en primero de Julio de 1902, dej6 de publicarse la Gaceta de la Habana. La Gaceta de la Bepblica esta bajo la direcci6n de la Secretaria de Gobernaci6n, y al presente se edita por subasta. (3) A las loyes de la Republica no puede alcanzar la excepci6n de este articulo, porque, conforme al 12 de la Constituci6n, "ninguna ley tendrk efecto retroactivo, excepto las penales, cuando sean favorables al reo''. Conform A declaraciones hechas por el Tribunal Supremo en Pleno, el principio de irretroactividad de las loyes consignado en la Constituei6n se refiere a todas las loyes, sea cual fuere su naturaleza, con la excepei6n que en cuanto a las penales establece; Anica limitaci6n impuesta en el precepto constitutional A la generalidad del principio que consign (sentencia de 22 de Febrero de 1912); una ley s6lo tiene efecto retroactivo cuando lesions derechos adquiridos al amparo de la legislaci6n anterior, 6 existentes al ponerse en vigor la nueva ley (sentencia de 10 de Junio de 1910); es decir, cuando modifique, altere 6 invalide un derecho, legitimamente adquirido con anterioridad, que former parte integrante del patrimonio de una persona individual 6 juridica (sentencia de 14 de Septiembre de 1907); el principio de irretroactividad de las leyes no solamente implica la garantia de los derechos subjetivos anteriores A la promulgacion de la nueva ley, que sin aquel principio pudieran ser afectados por la itima, sino que, ademas, impide en terminos generales la aplicaci6n de la nueva ley A hechos oeurridos antes de sa promulgaci6n (sentencia de 22 de Febrero de 1912); y, consiguientemente, si bien una ley no puede aplicarse ni para solucionar euestiones nacidas con anterioridad a su promulgacion, ni para someter a la autoridad de la misma la eficacia y consecuencias de actos anteriores en dafio de derechos adquiridos, esto no obsta A que se aplique una ley nueva & un derecho que nace y se ejercita durante su regimen, aunque se derive 6 emane de un acto anterior (sentencia de 15 de Febrero de 1908). (4) No es cierto, ha dicho el Tribunal Supremo, que este precepto autorice a cualquiera persona para reclamar de los actos ejecutados contra la ley, sino s6lo fi los que con arreglo a ella est6n en posesi6n de derechos que resulten lesionados por el acto nulo, y en las eircunstancias que segnin la misma deban encontrarse para reclamar (sentencias de 28 de Abril y de 19 de Septiembre de 1906). Para que la infraccion de este articulo quede debidamente plan-

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41 Art. 59-Las leyes s6lo se derogan por otras eyes posteriores, y no prevalecer. contra su observancia el desuso, ni la costumbre 6 la practica en contrario. (5) Art. 69-El Tribunal que rehuse fallar 6 pretexto de silencio, obscuridad 6 insuficiencia de las eyes, incurrira en responsabilidad. (6) teada en casaci6n es necesario que concrete y determinadamente se exprese el acto contrarioa la Ley al cual haya dado eficacia el fallo recurrido, y la ley que con dicho acto se contrarie (sentencias de 13 de Abril de 1907 y de 12 de Junio de 1908). (5) El principal efecto que produce la promulgaci6n de las eyes es, conforme al articulo primero de este C6digo, el de ser obligatorias; efecto que reafirma este articulo al disponer que mientras las eyes no se deroguen por otra posterior, nico medio de perder su vigor, no prevalecerA contra su observancia el desuso, ni la costumbre, ni la practice en contrario. En principio, el enunciado es rigurosamente exacto; pero en la practice, en nuestro pals al menos, en cuanto A los efeetos de las eyes, sus t6rminos absolutes sufren alguna limitaci6n, en virtud de determinados preceptos de la Constituci6n, que deben tenerse en cuenta, si no para aplicar aqu61, para reformarlo en su dia, armonizindolo con 6stos. En efecto, el articulo 84 de la Constituci6n inviste al Tribunal Supremo de la facultad de decidir sobre la inconstitucionalidad de las eyes, decretos y reglamentos, cuando fuesen objeto de controversial entree partes; el 37 establece que las eyes que regulan el ejercicio de los derechos individuales que la Constituci6n garantiza, serdn nulas si los disminuyen, restringen 6 adulteran; el 13 previene que las obligaciones de carActer civil que nazcan de los contratos 6 de otros actors n omisiones que las produzcan no podrin ser alteradas por el Foder Legislativo, ni por el Ejecutivo. gC6mo compaginar la disposici6n de este articulo, que previene la observancia de la ley mientras no sea derogada, con los precepts constitucionales que declaran nulas, es decir, ineficaces, inexistentes, determinadas eyes? Es eierto que la de 31 de Marzo de 1903, que regula la antes dicha potestad del Tribunal Supremo, establece en su articulo 23 que las resoluciones de Este respecto A inconstitucionalidad, surtirin los mismos efectos que las ejecutorias de dicho Tribunal en materia civil-es decir, que s6o trascienden al caso resuelto-; pero no es menos cierto que esas resoluciones envuelven una declaracion de ineficacia-siquiera limitada & un caso concreto-de la ley; 6 Io que es 1o mismo, que, aun no habiendo sido derogada, la ley no debe cumplirse. Esto sin contar que en casos coma los previstos en el articulo 37 de la Constituci6n, el Tribunal ha declarado paladinamente que la ley es nula. No obstante, conform A la ley y A la doctrina, las declaraciones de inconstitucionalidad no afectan i la vigencia y consiguiente aplicaci6n general de la ley; pero esto, A la verdad, es mis teo6rico y doctrinal que real, sobre todo tratindose de eyes que la Constituci6n declara nulas, puesto que Io cierto y efectivo es que tales eyes, aun no derogadas par otras posteriors, carecen de eficacia obligatoria; es licita su inobservancia, aunque para ello sea preciso valerse de rodeos 6 de recursos procesales. Vase sobre este particular bo que se expresa en las notas 2 y 32, piginas 22 y 106 de la obra "Recurso de Inconstitucionalidad'", de esta Colecci6n. (6) Art. 364 del Cddigo Penal: "El Juez que se negase A juzgar so pretexto de oscuridad, insuficiencia 6 silencio de la ley, seri castigado con la pena de suspension". La pena de suspensi6n de cargo pnblico es una pena correccional (articulo 24, C6digo Penal); dura de un mes y un dia A seis anus (ar-

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42 Cuando no haya ley exactamente aplicable al punto controvertido, se aplicara la costumbre del lugar, y, en su defecto, los principios generales del derecho. Art. 79-Si en las leyes se habla de meses, dias 6 noches, se entendera que los meses son de treinta dias, los dias de veinticuatro horas, y las noches desde que se pone hasta que sale el sol. (7) Si los meses se determinan por sus nombres, se computaran por los dias que respectivamente tengan. Art. 89-Las leyes penales, las de policia y las de seguridad publica, obligan A todos los que habiten en territorio cubano. (8) ticulo 27) y produce el efecto de inhabilitar al penado para el ejercicio del cargo y para obtener otro de funciones analogas por el tiempo de la condena. (Articulo 36). (7) Respecto de este articulo, el Tribunal Supremo de Espana ha declarado que es de aplicaci6n general, cualquiera que sea la materia de la ley; y, por consiguiente, la Sala de lo Criminal, en sentencia de 6 de Abril de 1895, al resolver sobre prescripei6n de un delito de injuries, declare que, entendiendose los meses legales de treinta dias, destde el 20 de Octubre de 1892 al 20 de Abril de 1893 habian decursado seis meses y cuatro dias. La Sala de lo Civil del mismo Tribunal ha aplicado en ignal sentido este precepto a la ley procesal, y resolviendo un recurso contra un laudo dictado por amigables componedores, en su sentencia de 21 de Octubre de 1903 ha declarado que un plazo de un mes que debi6 empezar a contarse el 25 de Marzo venci6 el 23 de Abril siguiente (6 sea A los treinta dias). No tenemos conocimiento de que en el Tribunal Supremo de Cuba se haya presentado caso alguno con relaci6n A este articulo del C6digo; pero si se ha presentado con referencia al 94 de la ley de lo Contencioso Administrativo, id6ntico A aquel, puesto que dice asi: "Los plazos quo esta ley sefala por meses, se contarin por meses enteros, sin tomar en cuenta el nnmero de dias de que se compongan, ni los feriados, y los meses se entenderAn de treinta dias''. Y acerca de la inteligencia de este articulo, el dicho Tribunal ha establecido, en auto de 23 de Marzo de 1907, la doctrina, reiterada en resoluciones posteriores, de que el mes legal no es otra cosa que un lapso de tiempo que comprende treinta dias naturales; asi se desprende claramente del auto citado, en el que se dice que el termino de tres meses que fija el articulo 79 de la ley de lo Contencioso Administrativo para la interposici6n del recurso, "equivale a noventa dias naturalss'. (8) Articulo 11 de la Constituci6n: ''Todos los cubanos son iguales ante la ley. La Republica no reconoce fueros ni privilegios personales''. Articulo 10, inciso 4o, de la misma: ''Los extranjeros residents en el territorio de la Repablica se equiparan a los cubanos "en cuanto A la obligacibn de observar y cumplir las leyes, decretos, reglamentos y demas disposiciones que esten en vigor en la Republica''. El articulo 41 de la Ley de Extranjeria de 1870, vigente en la actualidad, dispone que los extranjeros estan sujetos A las eyes y tribunales de Cuba por los delitos que cometan en este pais; el 42 los declara tambi6n sometidos A dichas leyes y tribunals en todas las demandas que por ellos 6 contra ellos se entablen para el cumplimiento de las obligaciones contraidas dentro 6 fuera de Cuba (la ley, como es natural, dada su fecha, dice Espana) A favor de cubanos 6 que versen sobre propiedad 6 posesi6n de bienes existentes en territorio cubano; conforme al 43, nuestros tribunales son competentes para conocer de las de-

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43 Art. 99-Las leyes relativas a los derechos y deberes de familia, 6 al estado, condici6n y capacidad legal de las personas, obligan a los cubanos aunque residan en pals extranjero. Art. 10.-Los bienes muebles estan sujetos a la ley de la naci6n del propietario; los bienes inmuebles, a las eyes del pals en que estan sitos. Sin embargo, las sucesiones legitimas y las testamentarias, asi respecto al orden de suceder como A la cuantia de los derechos sucesorios y a la validez intrinseca de sus disposiciones, se regularan por la ley nacional de la persona de cuya sucesion se trate, cualesquiera que sean la naturaleza de los bienes y el pals en que se encuentren. (9) Art. 11.-Las formas y solemnidades de los contratos, testamentos y demas instrumentos pnblicos, se rigen por las leyes del pals en que se otorguen. Cuando los actos referidos sean autorizados por funcionarios diplomaticos 6 consulares de Cuba en el extranjero, se observaran en su otorgamiento las solemnidades establecidas por las leyes cubanas. No obstante lo dispuesto en este articulo y en el anterior, las leyes prohibitivas concernientes a las personas, sus actos 6 sus bienes, y las que tienen por objeto el orden pnblico y las buenas costumbres, no quedaran sin efecto por leyes 6 sentencias dictadas, ni por disposiciones 6 convenciones acordadas en pals extranjero. Arts. 12, 13, 14 y 15 (inaplicables en Cuba). (10) Art. 16.-En las materias que se rijan por leyes especiales, la deficiencia de estas se suplirA por las disposiciones de este C6digo. mandas entre extranjeros, que ante ellos se entablen y que versen sobre obligaciones contraidas 6 cumplideras en Cuba. Con estos preceptos concuerdan los artieulos 51 y 70 de la Ley de, Enjuiciamiento Civil. (9) Este articulo terminaba con un pirrafo referente A los vizcainos, que no tiene raz6n de ser en un C6digo de Cuba, ya independiente de Espafia, porque cuando sea necesaria sa aplicaci6n, 6sta habrA de hacerse A titulo de legislaei6n extranjera. (10) Los artieulos 12, 13, 14 y 15 regulan la aplicaci6n de las eyes en las provincias espaflolas de regimen foral, y, por consiguiente, estkn de mAs en un C6digo de Cuba; respecto de su posible aplicacidn, reproducimos lo dicho en la nota anterior.

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LIBRO PRIMERO DE LAS PERSONAS TITULOI (11) DE LOS CUBANOS Y EXTRANJEROS. Art. 17 (sustituido).-(2) La condici6n de cubano se adquiere por nacimiento 6 por naturalizaci6n (art. 49 de la Constituci6n). Son cubanos por nacimiento: 19 Los nacidos, dentro 6 fuera del territorio de la Republica, de padres cubanos. (13) (11) Los articulos de este titulo del C6digo espafiol fueron redaetados conforme A la base segunda de las dictadas para la redacci6n del C6digo, ajustfndose a los preceptos constitucionales de aquella naci6n; por consiguiente, casi todos ellos han sido sustituidos por los de la Constituci6n cubana, y, por tanto, en cada articulo hemos insertado el precepto equivalente que rige en Cuba, mencionandolo expresamente. (12) El articulo 17 del C6digo espafiol comprende en cuatro p(.rrafos numerados la determinaci6n de quienes son espaioles, tanto por nacimiento cuanto por naturalizaci6n, reproduciendo literalmente lo que respecto de ese particular consigna el articulo 1? de la Constituci6n de la Monarquia. Esta materia, a la que la Constitucibn espafiola dedica parte de un articulo, es en la nuestra objeto de tres: el 49, el 59 y el 69, que se insertan en el texto. (13) Articulo 29 de la Constituci6n: "Componen el territorio de la Repablica, la isla de Cuba, as! como las islas y cayos adyacentes que con ella estaban bajo la soberania de Espana, hasta la ratificaci6n del Tratado de Paris de 10 de Diciembre de 1898". Articulo 6o del Apendice de la Constituci6n: "La isla de Pinos queda omitida de los limites de Cuba propuestos por la Constituci6n, dejAndose para un futuro tratado la fijaci6n de su pertenencia'". Las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos establecidas en el Apendice a la Constituci6n, antes mencionado, se redujeron A un tratado entre las dos naciones celebrado en 22 de Mayo de 1903, canjefndose sus ratificaciones en WAshington el primero de Julio de 1904. En el articulo VI de ese tratado se reproduce literalmente el del mismo nimero del Ap6ndice constitutional. El tratado i que aluden esos articulos no se ha formalizado ain (Septiembre de 1915); pero, no obstante, la isla de Pinos de facto es territorio cubano, segin lo declarado pOr el Gobernador Militar de Cuba, en nombre del Presidente de los Estados Unidos, en 20 de Mayo de 1902, al traspasar el Gobierno de Cuba al Presidente de esta Repiblica, quien expresamente acept6 esa declaraci6n, y conforme 6i ella la isla de Pinos depende de las autoridades cubanas y se rige por las leyes de Cuba. Del territorio national de Cuba hay que excluir, aunque temporal-

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45 .29 Los nacidos en el territorio de la Republica de padres extranjeros, siempre que, cumplida la mayor edad, reclamen su inscripci6n, como cubanos, en el Registro correspondiente. (14) 3? Los nacidos en el extranjero de padres naturales de Cuba que hayan perdido la nacionalidad cubana, siempre que, cumplida la mayor edad, reclamen su inscripci6n, como cubanos, en el mismo Registro. (Art 59 de la Constituci6n). Son cubanos por naturalizaci6n: 19 Los extranjeros que, habiendo pertenecido al Ej6reito Libertador, reclamen la nacionalidad cubana dentro de los seis meses siguientes a la promulgaci6n de esta Constitucion. (15) 2? Los extranjeros que, establecidos en Cuba antes del 19 de Enero de 1899, hayan conservado su domicilio despus de dicha fecha; siempre que reclamen la nacionalidad cubana dentro de los seis meses siguientes a la promulgaci6n de esta Constitucion, 6, si fueren menores, dentro de un plazoigual desde que alcanzaren la mayoria de edad. 39 Los extranjeros que, despu6s de cinco aflos de residencia en el territorio de la Republica, y no menos de dos desde que declaren su intenci6n de adquirir la nacionalidad cubana, obtengan carta de naturalizacion con arreglo a las leyes. (16) 4? Los espafioles residentes en el territorio de Cuba el 11 de Abril de 1899 que no se hayan inscripto como tales espafioles en el Registro correspondiente, hasta igual mes y dia de 1900. (17) mente, la superficie de tierra y mar arrendada a los Estados Unidos en Guantanamo y Bahia Honda por el convenio de 16-23 de Febrero de 1903, cuyo articulo III dice: ''Si bien los Estados Unidos reconocen, por su parte, la continuaci6n de la soberania definitiva de la Repfblica de Cuba sobre las extensiones de tierra y agua arriba descritas, la Repfiblica de Cuba consiente, por su parte, en que, durante el periodo en que los Estados Unidos ocupen dichas Areas, a tenor de las estipulaciones de este convenio, los Estados Unidos ejerzan jurisdicci6n y seiforio completos sobre dichas Areas'', etc. Por otro convenio de 2 de Julio de 1903, ratificado en Washington el 6 de Octubre del mismo ano, se reglament6 la ejecuci6n del anterior, y por el articulo II se previene que el area de terrenos arrendados a los Estados Unidos sera deslindado, y sus limites marcados con precisi6n por medio de cereas 6 vallados permanentes. (14) Articulo 19 de la ley de 30 de Octubre de 1902, reproducido en el decreto 859 de 1908, que modific6 dicha ley: ''Los acts en cuya virtud se adquiera, pierda 6 recupere la nacionalidad cubana, se harAn constar por medio de inscripci6n en la secci6n de ciudadania del Registro del Estado Civil". V6ase el artieulo 326 del C6digo y su nota. (15) La Constituci6n cubana fu6 promulgada por la orden del Gobernador Militar N? 181, de 1902, publicada conjuntamente con aquella, en Gaceta extraordinaria, el dia 20 de Mayo del citado ano, desde cuyo dia, eonforme a la mencionada orden, qued6 en vigor. (16) La ley que hoy rige la materia es la de 30 de Octubre de 1902, modificada por el decreto del Gobernador Provisional, nimero 859, de 26 de Agosto de 1908. (17) La fecha de 11 de Abril de 1899 es la del canje de las ratificaciones del tratado de paz celebrado en Paris entree Espana y los Estados Unidos en 10 de Diciembre de 1898, y el Registro a que este

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46 5? Los africanos que hayan sido esclavos en Cuba y los emancipados comprendidos en el Art. 13 del Tratado de 28 de Junio de 1835, celebrado entre Espafia 6 Inglaterra. (Art. 69 de la Constituci6n). (18) Art. 18. (modificado).-Los hijos, mientras permanezcan bajo la patria potestad, tienen la nacionalidad de sus padres. (19) articulo se refiere es el que se estableci6 en Cuba, en la Secretaria de Gobernaci6n, en virtud de Io acordado en el articulo IX de dicho tratado, segnn el cual, los sibditos espafioles naturales de la Peninsula residentes en Cuba podian continuar en este pais, conservando su nacionalidad, si dentro de un afio, a partir de la ratificaci6n del tratado, haclan en una oficina del Registro la declaracion de que deseaban conservar su dicha nacionalidad. Aunque el tratado decia ''naturales de la Peninsula'', y en un principio se sostuvo que solo 6stos tenian el derecho que el dicho convenio les concedia, mias tarde se declare vasee Ia Gaceta de 12 de Diciembre de 1899) que igual facultad tenian los naturales de las islas Baleares y Canarias. (18) La esclavitud fue aholida en Cuba por la ley de 13 de Febrero de 1880, pero los libertos quedaban sometidos a un patronato de sus antiguos dueflos, establecido y regulado por dicha ley. Este patronato era una semieselavitud, y qued6 abolido, antes del termino seflalado en la citada ley, por el R. D. de 7 de Octubre de 1886. El articulo 13 del tratado entre Espana 6 Inglaterra de fecha 28 de Junior de 1835, dice asi: ''Los negros que se hallen a bordo de un buque detenido por un crucero y condenado por la comisi6n mixta, con arreglo a lo dispuesto en este tratado, quedaran A disposition del gobierno cuyo crucero haya hecho la presa; pero en la inteligencia de que no s6lo habran de ponerse inmediatamente en libertad y conservarse en eNa, saliendo de ello garante el gobierno A que hayan sido entregados, siio que deberA Este suministrar las noticias y datos mas cabales acerca de, estado y condici6n de los negros, siempre que sea requerido por la otra parte contratante '', etc. De acuerdo con este articulo, que en su letra solo comprende A los negros que se encontrasen A bordo de los barcos apresados, se dispuso en el primero de la Ordenanza general de emancipados, aprobada por R. O. de 6 de Agosto de 1855, que: ''quedan declarados libres los negros aprehendidos que se introdujeren 6 trataren de introducirse en la isla de Cuba, en contravencion de los referidos tratados''. (De 1817 y 1835). (19) El articulo 18 del C6digo espafiol dice asi: ''Los hijos, mientras permanezcan bajo la patria potestad, tienen la nacionalidad de sus padres''.-'' Para que los nacidos de padres extranjeros en territorio espafiol puedan gozar del beneficio que les otorga el nnimero primero del articulo 17 (el de ser espafloles por haber nacido en territorio espaflol), sera requisito indispensable que los padres manifiesten en la manera y ante los funcionarios expresados en el artfculo 19, que optan, a nombre de sus hijos, por la nacionalidad espaflola, renunciando a toda otra". Hemos eliminado del texto el parrafo segundo de este articulo, porque conteniendo un precepto de referencia A otro articulo del C6digo espafiol que es reproduccion de un precepto constitutional de aquella naci6n, que ha sido sustituido por otro distinto en la Constituci6n cubana, entendemos que no tiene aplicaci6n en Cuba. Dados los t6rminos express del inciso segundo del articulo 59 de nuestra Constituci6n, ereemos que el hijo de extranjero nacido en la Repdblica no obtiene la nacionalidad cubana sino por un actor personal, realizado en la oportunidad que dicho articulo sefiala, y que nadie, ni aunque sean sus padres con ejercicio de patria potestad, puede ejereer A nombre de aqu6llos el derecho que a los mismos concede la Constituci6n. Asi Io ha entendido

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47 Art. 19. (sustituido).-(20) Los actos en cuya virtud se adquiera, pierda 6 recupere la nacionalidad cubana, se harAn constar por medio de inscripci6n en la Secci6n de ciudadania del Registro del Estado Civil. (21) Las personas comprendidas en los casos a que se refieren los Ia Secretaria de Estado al evacuar una consult del C6nsul cubano en Barcelona, en 25 de Mayo de 1903, en la cual llega a afirmar que este articulo qued6 sin vigor desde el cese de la soberania espaiiola. Hemos mantenido el parrafo primero, porque ademAs de no haber encontrado ninguna disposici6n que expresamente lo modifique 6 derogue, 6 implicitamente lo contrarie, se ha estimado vigente en el parrafo primero de la Resoluci6n Presidencial de 24 de Octubre de 1903, evacuando consulta del C6nsul cubano en Tampa. (20) El articulo 19 del C6digo espafiol vasee la nota 21) determina la oportunidad y la autoridad ante la cual el nacido en territorio espafiol de padres extranjeros puede hacer uso del derecho que, por su nacimiento, le concede la Constituci6n, de ser ciudadano espafiol. En cuanto a oportunidad, el precepto del C6digo espaftol ha sido sustituido por el del inciso segundo del articulo 5o de la Constituci6n cubana, que sin limitaci6n de tiempo exige para el ejercicio de ese derecho s6lo que el nativo haya cumplido la mayor edad. Respecto A la autoridad ante la cual debe hacer la reclamaci6n, hemos insertado en el texto, en sustituci6n del original, las disposiciones de la ley de 30 de Octubre de 1902, modificada por el decreto 859 de 1908, aclaradas, en lo posible, por notas. El criterio expuesto, respecto a la modificaci6n del articulo 19 del C6digo, por el inciso segundo del articulo 5? de la Constituci6n, ha sido declarado por resoluci6n de Ia Direcci6n General de los Registros de 5 de Noviembre de 1912; en la que, al propio tiempo, se declara que tampoco estan sujetos a t6rmino los comprendidos en la disposici6n segunda de las transitorias de la Constituci6n, para hacer valer sus derechos a la ciudadania cubana. (21) El articulo 19 del C6digo espafiol dispone quo los hijos de extranjeros nacidos en Espaiia, cuando residau en el territorio de dicha naci6n, deben hacer la manifestaci6n a que estan obligados para disfrutar de la nacionalidad ante el encargado del Registro Civil del lugar en que tengan su residencia. La ley cubana nada prev4 respecto de aquelles que residan en el territorio national; no obstante, tenemos entendido que, -& semejanza de to que se verifica en los casos anflogos previstos en los articulos 5?, 69 y 7? de la ley del Registro Civil, la declaraci6n se hace ante el encargado del Registro del lugar en donde el interesado reside. Respecto de la Secci6n de ciudadania, tengase en cuenta que aunque por el articulo 49 del Reglamento, vigente, para Ia ejecuci6n de la ley del Registro, modificado por la Orden 167, de 30 de Junio de 1901, dicha Secci6n s6lo existia en la Secretaria de Justicia, A cargo de la Secci6n de los Registros y del Notariado, el Secretario de aquel departamento, por resoluci6n de 29 de Octubre del mismo afio de 1901, eirculada por el Jefe de la Secci6n A los jueces de primera instancia en 31 de dicho mes, dispuso, para que pudiera tener debido cumplimiento lo prescripto en la Ley Electoral (Orden 218, de 1901) que se creara una Secci6n de ciudadania en los Registros a cargo de los jueces municipals. S61o por referencia conocemos esas resoluci6n y circular, puesto que, A pesar de los esfuerzos que hemos hecho, no la hemos encontrado, ni en la Gaceta ni en ninguna otra coleeci6n de disposiciones oficiales. No obstante, es cierto que existed, porque en los juzgados se llevan los libros antes referidos, y la ley de 30 de Octubre de 1902 presupone que en los dichos juzgados existe la repetida Secci6n de ciudadania, que, segin el Reglamento, no debia existir en ellos.

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48 incisos 29 y 39 del articulo 59 de la Constituci6n y la 2a de las disposiciones transitorias (22) de 6sta, que residieren en el extranjero, ejercitaran el derecho que aqu6iios le otorgan ante el Agente Diplomftico 6 Consular de Cuba mas pr6ximo al lugar en que resida. (Art. 19 de la ley de 30 de Octubre de 1902, segun el decreto 859 de 1908). En los casos en que el nacimiento de los interesados, de sus esposas 6 de sus hijas, hubiese sido inscripto en el Registro del Estado Civil de esta Isla, 6 en el Registro a cargo de los Agentes Diplomfticos 6 Consulares, la adquisici6n, perdida 6 recuperaci6n de la ciudadania cubana se hara por nota marginal en la inscripci6n de nacimiento, a cuyo efecto el encargado del Registro en que tenga lugar la adquisici6n, p6rdida 6 recuperaci6n mencionadas, remitir, dentro del trmino de quince dias, contados desde el en que tuvo efecto la adquisici6n, perdida 6 recuperaci6n, certificado de 6stas al Encargado del Registro en que consten los nacimientos expresados. (Parrafo 39 del articulo 39 de la citada ley). Art. 20 (sustituido). -La condici6n de cubano se pierde: (23) 1? Por adquirir ciudadania extranjera. 29 Por admitir empleo u honores de otro Gobierno sin licencia del Senado. 39 Por entrar al servicio de las armas de una naci6n extranjera sin la misma licencia. (24) 4s Por residir el cubano naturalizado cinco anos continuos (22) Los incisos segundo y tercero del articulo 59 de la Constituci6n se refieren, como puede verse en el texto (articulo 17, sustituido), a los nacidos en Cuba de padres extranjeros y a los nacidos en el extranjero de padres naturals de Cuba que hubieran perdido la nacionalidad cubana. La segunda de las disposiciones transitorias se refiere 5 los nacidos en Cuba, 6 a los hijos de naturales de Cuba que, al tiempo de promulgarse la Constituci6n, fueren ciudadanos de algn estado extranjero, los cuales, dice dicha disposici6n, no podran gozar de la nacionalidad cubana sin renunciar previa y expresamente la que tuvieren. (23) El articulo 20 del C6digo espaffol, que guarda relaci6n con la Constituci6n de Espana, ha quedado desde luego sin aplicaci6n a Cuba, en virtud del precepto constitutional, equivalent al mismo, que se inserta en el texto. (24) La ley de 24 de Marzo de 1903 regula la forma en que ha de solicitarse esa licencia. Dicha ley contiene cuatro articulos: el 19 dispone que la solicitud se dirija al Presidente del Senado, y establece la forma en que ha de hacerse; el 29, los particulares que ha de contener dicha solicitud, entre los cuales se encuentran que el postulante no desempefia cargo retribuido en la Republica, ni funci6n alguna de carActer pnblico, 6, si ejerciese uno 6 otras, la protesta de renunciarlos; el 3, exceptuando del requisito antes dicho a los Representantes Diplomaticos 6 Agentes Consulares para admitir empleos de la propia indole, de gobiernos extranjeros; pero exigiendo, en ese caso, que, sin perjuicio de la autorizaci6n del Senado, la admisi6n del empleo ha de ser tambien autorizada por el Poder Ejecutivo; y el 4o declara que la licencia del Senado no prejuzga la concesi6n del exequAtur ni cualquier acto 6 facultad anAloga del Poder Ejecutivo, relativo al empleo 6 cargo para que se haya concedido la licencia.

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49 en el pais de su nacimiento, A no ser por raz6n de empleo 6 comisi6n del Gobierno de la Republica. (Art. 7? de la Constituci6n). Art. 21.-El cubano que pierda esta calidad por adquirir naturaleza en pais extranjero, podra recobrarla volviendo a la Republica, declarando que tal es su voluntad ante el encargado del Registro Civil del domicilio que elija, para que haga la inscripcion correspondiente, y renunciando a la protecci6n del pabell6n de aquel pals. (25) Art. 22.-La mujer casada sigue la condicion y nacionalidad de su marido. La cubana que casare con extranjero podra, disuelto el matrimonio, recobrar la nacionalidad cubana, llenando los requisitos expresados en el articulo anterior. (2") (25) Este articulo esta copiado del C6digo espanol, sin otra alteraci6n que sustituir la palabra ''cubano'' y ''Republica'' a las de ''espanol" y ''Reino'' que en aqu6l se encuentran. El C6digo espanol, en sus articulos 17, 18 y 19, determinaba qu6 personas tenian el caracter de espaftoles, de acuerdo con la Constituci6n del Reino; teniendo en cuenta este antecedente, facil es sustituir los preceptos del C6digo espaol con los de la Constituci6n cubana. El C6digo tambien contiene disposiciones relativas A la forma de adquirir la nacionalidad espafiola, y esos preceptos pueden tambien sustituirse facilmente con los de nuestra ley de 30 de Octubre de 1902, y asi to hemos hecho en el texto. Pero donde existen verdaderas dificultades y dudas, algunas insolubles, si s61o se atiende al texto de la ley, como se very en las notas que siguen, es cuando se trata de la recuperaci6n de la ciudadania cubana. La Constituci6n, respect a este particular, s6lo contiene un precepto, el del articulo 8?, que dice: ''La condici6n de cubano podra recobrarse con arreglo a to que prescriben las eyess'. jA qu6 eyes se refiere? Indudablemente que a las que debieron dictarse por la Repablica para desenvolver y completar este precepto. Pero es el caso que la nnica ley dietada sobre nacionalidad es la citada, de 30 de Octubre de 1902, y aunque en su articulo 19 se establece que los actos en cuya virtud se adquiera, pierda 6 se recupere la nacionalidad cubana, deben hacerse constar en el Registro Civil, es to cierto que-ni en su redacci6n original, ni en la nueva que le di6 el decreto 859 de 1908-en sus disposiciones siguientes no contiene un solo precepto sobre recuperaci6n, sino todos sobre adquisici6n, enumerando taxativamente los casos que regula, lo cual, en buena regla de interpretaci6n, no permite extenderla a otros distintos, como acertadamente ha entendido la Secretaria de Estado en su circular numero 2, de 30 de Diciembre de 1902; por consiguiente, si no hay ley genuinamente nacional que prevea el easo, debe acudirse A las otras leyes que, en virtud de la s6ptima disposici6n transitoria de la Constituci6n, quedaron en vigor en Cuba; y, por tanto, para el caso que nos ocupa debe aplicarse, con las naturales alteraciones hechas en el texto, el articulo 21 del C6digo espanol, de que venimos ocupAndonos, y por eso no hemos vacilado en dejarlo alli en la forma que lo hemos redactado. Esta opinion tiene en su apoyo la de la Secretaria de Estado, que ha estimado vigente dicho articulo, entree otras resoluciones, en sus consultas de 24 de Octubre de 1903, parrafo cuarto, y 11 de Abril del mismo afio, en las cuales expresamente menciona dicho articulo como vigente. (26) La Secretaria de Estado, al resolver, en 11 de Abril de 1903, una consulta del C6nsul cubano en Barcelona, expresamente afirma "que las viudas de extranjeros nacidas en Cuba que hayan contraido su matrimonio con posterioridad A la promulgaci6n de la Constituci6n, deben atenerse A Io dispuesto en el articulo 22, en concordancia con el 21 del C6digo Civil". Las que hubieren contraido su matrimonio con anterio-

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50 Art. 23.-El espanol que pierde esta calidad por admitir empleo de otro Gobierno, 6 entrar al servicio de las armas de una potencia extranjera sin licencia del Rey, no podra recobrar la nacionalidad espafiola sin obtener previamente la Real habilitaci6n. (27) Art. 24 (sustituido).-Los nacidos en el extranjero de padres naturales de Cuba que hayan perdido la nacionalidad cubana, adquirirAn 6sta siempre que, cumplida la mayor edad, reclaridad, las estima dieha Secretaria comprendidas en la segunda disposici6n transitoria de nuestra Constituci6n, lo cual, A nuestro juicio, es indudable. (27) En la edici6n anterior insertamos este articulo en el texto, modificado en la siguiente forma: "El eubano que pierde esta calidad por admitir empleo de otro Gobierno, 6 entrar al servicio de las armas de una potencia extranjera, sin licencia del Senado, no podrA recobrar la nacionalidad cubana sin obtener previamente habilitacion del Senado.'' Explicando la modificacion dijimos, en la nota A dicho articulo,que habiamos tenido que veneer fundados esernpulos para redactarlo en esa forma, pues, declaribamos paladinamente que no habia-ni hay-ley alguna que justificara esa redaceidn, y que s6o habiamos hecho aquello por no dejar en el texto un vacio que en realidad existe en la legislaci6n, guiandonos para ello solo por razones de 16giea que exponiamos asi: "Este articulo 23 del C6digo espanol dispone que el espahol que haya perdido esta calidad por admitir empleo 6 entrar al servicio de las armas en una nacion extranjera, no podra recobrar su primitiva nacionalidad sin obtener previamente la Real habilitacion. Concuerda, pues, este articulo con el 20, y este tiene su equivalent en Cuba en los apartados 29 y 3? del articulo 79 de la Constituci6n. Segfn 6stos, se pierde la nacionalidad cubana por admitir empleo n honores 6 entrar al servicio de las armas en una nacion extranjera, sin licencia del Senado. Es l6gico, pues, suponer que si la nacionalidad se pierde en Cuba en tales casos cuando no se obtiene la licencia del Senado, y en Espana cuando no se obtiene la del Rey, para recuperar la nacionalidad, si en Espaia se necesita la rehabilitaci6n del Rey, en Cuba debe necesitarse la del Senado; pero esto no es mas que l6gico; no hay ley que to disponga; la de 24 de Marzo de 1903, extractada en la nota al inciso tercero del articulo 20, nada dice a ese respect. La l6gica nos lleva hasta establecer la entidad que puede otorgar la rehabilitation; pero no puede avanzarse mas; si para obtener la licencia se han determinado formas y condiciones, &en qu6 condiciones y en que forma puede obtenerse la rehabilitaci6n? En este punto el silencio de nuestra legislaci6n es abosluto''. Hace siete aflos que escribimos estas lineas-ya llevamos mas de trece de Repnblica independiente-, con posterioridad A aquella fecha se ha modificado la ley de ciudadania, y el silencio en el particular apuntado continna. &Produce e1, realmente, un vacio en la legislaci6n? Nosotros creemos que si; pero no somos los llamados a llenarla, y mucho menos cuando es posible entender, mediante aquel silencio, que este articulo no esta vigente en forma alguna y que para recobrar la nacionalidad en el caso que 61 preve no se necesita rehabilitacion alguna. No aceptamos la proposici6n; porque no puede ser lo mismo cambiar de nacionalidad para vivir al amparo de las leyes y de la bandera de una naci6n extrafia, A ponerse al servicio de esa naci6n hasta con las armas en la mano, para combatir tal vez hasta la propia patria; pero, Io repetimos, nuestras eyes no establecen forma alguna que haga possible cumplir el precepto del C6digo espanol. Los esernpulos que siempre tuvimos se han hecho invencibles, y no nos atrevemos hoy A llevar al texto nuestra opinion personal: en e1 queda el articulo, sometido al criteria de lo que deban cumplirlo a interpretarlo, y aqui, que en realidad es su lugar, nuestra opinion. sujeta A las rectificaciones quo le impongan lo que aqu6lbos decidan.

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51 men su inscripci6n, como cubanos, en el Registro correspondiente. (Art. 5?, numero 39, de la Constituci6n). (28) Art. 25 (sustituido).-La declaratoria de intenci6n, a que se contrae el inciso tercero del articulo sexto de la Constituci6n, deber hacerse ante el Encargado del Registro Civil del domicilio que tuviere en Cuba el interesado, con las mismas formalidades que la inscripci6n. (Art. 6? de la ley de 30 de Octubre de 1902, modificada por el decreto 859 de 1908). En las inscripciones a que se refiere este Decreto, exceptuando las declaratorias de intention, se hara constar que los interesados renuncian a su nacionalidad anterior, que juran cumplir la Constituci6n de la Repnblica de Cuba, las Leyes que rigen actualmente en la misma y las que en ella rigieren en lo sucesivo. (2") Art. 26.-Los cubanos que trasladen su domicilio a un pals extranjero, donde sin mss circunstancia que la de su residencia en 61 sean considerados como naturales, necesitarAn, para conservar la nacionalidad de Cuba, manifestar que 6sta es su voluntad al Agente Diplomatico 6 Consular cubano, (30) quien (28) El texto espaflol dice: "El nacido en pais extranjero de padre 6 madre espafioles, que haya perdido la nacionalidad de Espafia por haberla perdido sus padres, podra recuperarla tambi6n llenando las condiciones que exige el articulo 19''; y este previene que ''Los hijos de un extranjero nacidos en los dominios espafioles deberAn manifestar, dentro del affo siguiente a su mayor edad 6 emancipacion, si quieren gozar de la calidad de espafioles que les concede el articulo 17''. Creemos perfectamente justificada la sustituci6n en el texto, puesto que sobre la materia existen preceptos claros y terminantes en nuestra Constituci6n y en la ley de 30 de Octubre de 1902, modificada por el decreto 859 de 1908, distintos a los del C6digo espaflol. VAase en el texto el articulo 19 (sustituido) y sus notas. (29) La sustituci6n que en el presente hemos hecho del original espanol se justifica insertando aqui dicho original, para que pueda compararse con el sustituto; dice as!: ''Articulo 25.-Para que los extranjeros que hayan obtenido carta de naturaleza o ganado vecindad en cualquier pueblo de la Monarquia gocen de la nacionalidad espafiola, han de renunciar previamente a su nacionalidad anterior, jurar la Constituci6n de la Monarquia 6 inscribirse como espafioles en el Registro Civil''. El requisite de la inscripci6n no esta expresado en los articulos sustitutos, porque sus preceptos parten de la disposici6n general del articulo 1de la ley y del decreto. -Vease en el text, sustituyendo al 17 del C6digo. (30) gEn qu6 forma se ha de hacer esta manifestacion? Indudablemente como acto sujeto al Registro Civil y para ser inscripto en 6ste. Asi lo ha entendido la Secretaria de Estado en su circular niamero 2, de 30 de Octubre de 1902, en cuyo pafrrafo quinto dice que los agentes diplomaticos y consulares pueden (nosotros entendemos que deben) inscribir en la Seccion de ciudadania del Registro Civil a su cargo las declaraciones que ante ellos hiciesen los ciudadanos cubanos que quieran conservar esta calidad al fijar su residencia en pais extranjero donde por solo este hecho sean considerados como nacionales. Hemos dicho, entre parentesis, que no solo pueden, sino que deben los agentes hater la inscripci6n en el Registro Civil, porque en el articulo 6? del Reglamento que rige esa instituci6n expresamente citado en la circular a que hemos aludido, se dispone, en su pkrrafo 49, que en los Registros llevados

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52 deberA inscribirlos en el Registro de cubanos residentes, asi como a sus c6nyuges, si fueren casados, y A los hijos que tuvieren. (31) Art. 27 (sustituido).-(2) Los extranjeros residentes en el territorio de la Repnblica se equiparan a los cubanos: 1? En cuanto a la protecci6n de sus personas y bienes. 29 En cuanto al goce de los derechos garantizados en la secci6n 1 del titulo IV de la Constitucion, con excepci6n de los que en ella se reconocen exclusivamente a los nacionales. (33) 3? En cuanto al goce de los derechos civiles, en las condiciones y con las limitaciones que establezca la Ley de Extranjeria. (34) por los agentes diplomiticos y consulares de Cuba se inseribirkn las declaraciones de los cubanos que quieran conservar su ciudadania en el tan repetido caso de que venimos tratando. (31) Este articulo, que indudablemente estA vigente en Cuba, este copiado del texto orignal, sin otra variaci6n que la natural de sustituir "Espana" y "espanoles" par "Cuba" y "cubanos". Dicho articulo concuerda casi literalmente con el 89 del Reglamento para la ejecuci6n de la ley del Registro Civil, y respecto de ambos preceptos debe tenerse en cuenta que son dos Registros distintos, el del estado civil y el de cubanos residentes, teniendo este ultimo carActer meramente administrativo, segnn lo reconoci6 la Secretaria de Estado en su circular de 30 de Diciembre de 1902 y en su consult de 26 de Febrero de 1903; y, par tanto, el ciudadano hace su declaraci6n ante el agente como encargado Este del Registro Civil, segnin hemos dicho en la nota anterior, y hecha esa declaraci6n, el dicho agente debe hacer la inscripci6n en el Registro de residentes, la cual entendemos que no puede hacerse sin preceder aqu6lla. (32) El original del C6digo espanol dice: "Los extranjeros gozan en Espana de los derechos que las eyes civiles conceden A los espanoles, salvo lo dispuesto en el articulo 20 de la Constituci6n del Estado 6 en tratados internacionales''. Las excepciones establecidas en el articulo 20 de la Constituci6n son: no poder ejercer profesi6n pars cuyo desempeno exijan las eyes titulos de aptitud expedidos por las autoridades espanolas. Los no naturalizados no pueden ejercer cargo alguno que tenga aneja autoridad 6 jurisdicci6n. (33) Esta secci6n de la Constitucion se refiere A los derechos individuales que la misma reconoce, y comprende del articulo 11 al 37, y s6lo dos se refieren exclusivamente A los cubanos: el 11, que dispone que todos los cubanos son iguales ante la ley y que la Repnblica no reconoce fueros ni privilegios personales, y el 30, que estatuye que ningun cubano podrk ser expatriado, ni A ninguno podrA prohibirsele la entrada en el territorio de la Republica. En cuanto al primero de estos articulos, es de advertir que, conform al 47 de la Ley de Extranjeria, tampoco los extranjeros disfrutan como tales de fuero alguno especial ni privilegiado. (34) La redacci6n de este articulo supone para su complemento la promulgaci6n de una ley de extranjeria de la Repiblica, la cal hasta el presented no se ha publicado, puesto que no dice que ''establoce'' ni ''establecidas'', sino que ''establezea'' la Ley de Extranjeria. No obs. tante, estando ann en vigor la ley espanola, A ella hay que referir en la actualidad el precepto constitutional, y puede afirmarse quo en ella no se contiene limitaci6n alguna especial respect A los derechos civiles de los extranjeros, como puede verse en el titulo tercero de dicha lev, qua trata de la condici6n civil de aquellos. El C6digo espanol se reiere a los tratados; nada dice respecto de ellos la Constituci6n; pero en realidad

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53 4? En cuanto a la obligaci6n de observar y cumplir las leyes, decretos, reglamentos y demas disposiciones que estan en vigor en la Republica. 5 En cuanto A la sumisi6n A la potestad y a las resoluciones de los Tribunales y demas Autoridades de la Repnblica. 6? Y en cuanto a la obligaci6n de contribuir A los gastos pablicos del Estado, la Provincia y el Municipio. (Art. 10 de la Constituci6n). Art. 28.-Las corporaciones, fundaciones y asociaciones reconocidas por la ley y domiciliadas en Cuba, gozarAn de la nacionalidad cubana siempre que tengan el concepto de personas juridicas con arreglo a las disposiciones del presente C6digo. (35) Las asociaciones domiciliadas en el extranjero tendrAn en Cuba la consideraci6n y los derechos que determined los tratados 6 eyes especiales. (38) TITULO II DEL NACIMIENTO Y LA EXTINCI6N DE LA PERSONALIDAD CIVIL CAPITULO I DE LAS PERSONAS NATURALES. Art. 29.-El nacimiento determina la personalidad; pero el concebido se tiene por nacido para todos los efectos que le sean favorables, siempre que nazca con las condiciones que expresa el articulo siguiente. (3) no es necesario, porque en materia de derecho international privado, la primera fuente de 6ste, cuando existen, son los tratados, y las eyes de extranjerta en ese caso son supletorias 6 subsidiarias. (35) El capitulo 2? del titulo 29 del C6digo se refiere a las personas juridicas, y el articulo 35 determine cuales son estas. (36) Tres son los requisitos que necesariamente debe reunir una asociaci6n extranjera para que pueda tener personalidad legal en Cuba: 19 Que su objeto sea licito conforme a las leyes de Cuba y del pais en que estuviere establecida; 29 Que se haya constituido conform A las eyes de dicho pals; y 39 Que al funcionar en Cuba cumpla con los preceptos que nuestras eyes tengan establecidos, tanto en lo civil como en lo administrativo. El articulo 15 del C6digo de Comercio dispone que los extranjeros y las compaflas constituidas en el extranjero podran ejercer el comercio en Cuba con sujeci6n A las eyes de su pals en lo que se refiera A su capacidad para contratar (estatuto personal) y A las disposiciones de dicho C6digo en todo cuanto concierna A la creaci6n de sus establecimientos dentro del territorio cubano, a sus operaciones mercantiles y a la jurisdicci6n de los Tribunales de la Naci6n; sin perjuicio de lo que, en casos particulares, pueda establecerse en los tratados 6 convenios con las demas potencias. (37) El Tribunal Supremo ha declarado, en su sentencia de 18 de Abril de 1903, que es err6neo el concept de que la ficci6n legal establecida en este articulo, respecto de reputarse nacido al p6stumo para

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54 Art. 30.-Para los efectos civiles, s6lo se reputar nacido el feto que tuviere figura humana y viviere veinticuatro horas enteramente desprendido del seno materno. Art. 31.-La prioridad del nacimiento, en el caso de partos dobles, da al primer nacido los derechos que la ley reconozca al primogenito. Art. 32.-La personalidad civil se extingue por la muerte de las personas. La menor edad, la demencia, ]a imbecilidad, la sordomudez, la prodigalidad y la interdicci6n civil no son mas que restriceciones de la personalidad juridica. Los que se hallaren en alguno de esos estados son susceptibles de derechos, y aun de obligaciones, cuando 6stas nacen de los hechos 6 de relaciones entre los bienes del incapacitado y un tercero. Art. 33.-Si se duda, entre dos 6 mas personas llamadas a sucederse, quin de ellas ha muerto primero, el que sostenga la muerte anterior de una 6 de otra, debe probarla; a falta de prueba, se presumen muertas al mismo tiempo y no tiene lugar la transmisi6n de derechos de unos a otros. Art. 34.-Respecto a la presunci6n de muerte del ausente y sus efectos, se estara a lo dispuesto en el titulo 3? de este libro. CAPITULO II DE LAS PERSONAS JURIDICAS. Art. 35.-Son personas juridicas: 1? Las corporaciones, asociaciones y fundaciones de interes pnblico reconocidas por la ley. Su personalidad empieza desde el instante mismo en que, con arreglo a derecho, hubiesen quedado validamente constituidas. 2? Las asociaciones de interns particular, sean civiles, mercantiles 6 industriales, a las que la ley conceda personalidad propia, independiente de la de cada uno de los asociados. (8) todo o que le beneficia, s6lo es aplicable a los hijos legitimos, puesto que, no conteniendo ese precepto limitacion alguna, dandole aquella inteligencia se contraria la regla de hermeneutica, segnn la cual, donde la ley no distingue no debe distinguirse. (38) Si se atiende solamente al texto de este articulo en relaci6n con el siguiente, 36, parece que no estan sometidas al C6digo otras asociaciones de interes particular que las llamadas sociedades civiles, mercantiles 6 industriales, todas las cuales tienen por objeto el lucro 6 la ganancia; sin embargo, existen otras agrupaciones que propiamente no pueden ser comprendidas en ninguna de las trees antes calificadas, antes bien, que estan expresamente excluidas de ellas, y que, sin embargo, por tener existencia real y por constituir una entidad distinta de cada uno de los miembros que las constituyen, no puede por menos que reconoc4rseles el caracter de personalidad juridica; porque, si tal caracter se les negara, se desconoceria la realidad. Estas asociaciones, reconocidas en el articulo 28 de la, Constituci6n, que autoriza a todos los habitantes de la Republica A asociarse para todos los fines licitos de la vida, estan

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55 Art. 36.-Las asociaciones a que se refiere el nnmero 2? del articulo anterior se regiran por las disposiciones relativas al contrato de sociedad, segnn la naturaleza de 6sta. Art. 37.-La capacidad civil de las corporaciones se regulara por las leyes que las hayan creado 6 reconocido; las de las asociaciones por sus estatutos; y las de las fundaciones por las reglas de su instituci6n, debidamente aprobadas por disposici6n administrativa, cuando este requisito fuere necesario. Art. 38.-Las personas juridicas pueden adquirir y poseer. bienes de todas clases, asi como contraer obligaciones y ejercitar acciones civiles 6 criminales, conformes a las leyes y reglas de su constituci6n. La iglesia se regir. en este punto por lo concordado entre ambas potestades; y los establecimientos de instrucci6n y beneficencia por lo que dispongan las leyes especiales. (39) reguladas al presente por el Real decreto-ley espaflol de 13 de Junio de 1888, que comprende las asociaciones para fines religiosos, politicos, cientificos, artisticos, ben6ficos y de recreo, 6 cualesquiera otros licitos que no tengan por unico y excusivo objeto el lucro 6 la ganancia, y los gremios, sociedades de socorros mutuos, de provision, de patronato y las cooperativas de production, de cr6dito 6 de consumo (articulo 19 de dicha ley), exceptuando las sociedades que, no siendo de las anteriormente enumeradas, se propongan un objeto meramente civil 6 commercial, en cuyo caso se regiran por las disposiciones del Derecho Civil 6 Mercantil, respectivamente, y los institutos y corporaciones que existan 6 funcionen en virtud de leyes especiales (articulo 29 de dicha ley, modificado por la Orden 124, de 1901). Todas estas asociaciones tienen existencia legal desde que cumplen con los requisites que exige dicha ley y la justifican por medio del certificado expedido por la autoridad administrative que acredite su inscripci6n en el Registro correspondiente (articulo 89 de la ley). Por consiguiente, aunque nada digan el C6digo, ni la ley especial, concretamente, sobre la personalidad juridica de tales agrupaciones, es evidente, repetimos, que tienen dicha personalidad. (39) Durante el regimen espaftol, la Iglesia Cat6lica estaba unida al Estado; constituia una instituci6n del mismo y a la vez era una potestad independiente; como tal potestad estableci6 sus relaciones con el Estado por medio del Concordato, que se consideraba como ley del Reino. Al cesar la soberania de Espaiia en Cuba, el Concordato, como tratado entre dos potestades, perdio toda eficacia en nuestro territorio, y por virtud del articulo 26 de la Constituci6n, la Iglesia qued6 separada del Estado, en cuyo concepto perdi6, asimismo, su cualidad de instituci6n pnblica; pero no puede negirsele su caracter de institucion, y, por tanto, su personalidad independiente, y en cuanto en el Concordato se le reconoce tal personalidad, esta vigente; asi Io ha entendido el Tribunal Supremo en sus sentencias de 28 de Mayo y 22 de Octubre de 1907, en las que declara que el obispo cat6lico tiene personalidad para representar a la Iglesia, y accion para reclamar a nombre de esta los derechos que puedan asistirle. Ya el Presidente del Tribunal, resolviendo recursos hipotecarios, habia declarado en 31 de Octubre de 1901 que el Obispo eat6lico debidamente autorizado por el Papa y previos los trfmites procesales establecidos por el derecho can6nico (es decir, los estatutos y reglas de la instituci6n), tiene facultad para redimir y cancelar inscripciones de censos pertenecientes a su iglesia, y por resoluciones de 18 y 20 del mismo mes y aflo declare que el dicho Obispo tenia capacidad para pedir la traslaci6n de asientos referentes a bienes poseidos y administrados por la Iglesia. La personalidad de 6sta fu6 ex-

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56 Art. 39.-Si por haber expirado el plazo durante el cual funcionaban legalmente, 6 por haber realizado el fin para el cual se constituyeron, 6 por ser ya impossible aplicar a 6ste la actividad y los medios de que disponian, dejasen de funcionar las corporaciones, asociaciones y fundaciones, se dar a sus bienes la aplicacion que las leyes, 6 los estatutos, 6 las clausulas fundacionales, les hubiesen en esta previsi6n asignado. Si nada se hubiere establecido previamente, se aplicarin esos bienes a la realizaci6n de fines analogos, en interns de la religion, provincia 6 municipio que principalmente debieran recoger los beneficios de las instituciones extinguidas. (40) TITULO III DEL DOMICILIO. Art. 40.-Para el ejercicio de los derechos y el cumplimiento de las obligaciones civiles, el domicilio de las personas naturales es el lugar de su residencia habitual, y, en su caso, el que determine la Ley de Enjuiciamiento Civil. (41) presamente reconocida y declarada en circular de 31 de Enero de 1901 (Gaceta del 3 de Febrero) dictada por el Secretario de Justicia, obedeciendo instrucciones del Gobernador Militar. A esta circular da eficacia, en su part dispositiva, el Tribunal Supremo de la Repniblica. (40) Respecto a las asociaciones regidas por el decreto-ley de 13 de Junio de 1688, a que hemos aludido en la nota 38, dispone el articulo 18 de dicha ley que las asociaciones quedan sujetas, en cuanto a la adquisici6n, posesi6n y disposici6n de sus bienes para el caso de disoluci6n, a Jo que dispongan las eyes civiles respecto de la propiedad colectiva. Pero esto ha de entenderse en el caso en que, como el previsto en este articulo del C6digo, nada establezean sus estatutos 6 reglamentos, 6 en el que, por cualquier causa, no pudiese cumplirse Jo establecido en los mismos, ya que uno de los requisitos que 6stos deben reunir, conform al articulo 4? de la Ley, es el de expresar claramente la aplicaci6n que haya de darse a sus fondos 6 haberes sociales, caso de disoluci6n. (41) Conforme al articulo 29 de la nueva Ley Organica Municipal, publicada por el Decreto del Gobernador Provisional namero 568, de 19 de Mayo de 1908, y vigente desde 19 de Octubre de dicho aflo, todo residents en un T6rmino Municipal ha de constar inscripto en el Registro de poblaci6n. El que tuviera residencia alternativa en varios Terminos Municipales optara por uno de ellos, f los fines del Registro de poblaci6n. Si alguien se hallare inscripto en mas de un Registro de poblaci6n, se estimarA como valida la nltima inscripei6n. Respecto de los extranjeros, el articulo 39 de la Ley de Extranjeria los califica en tries clases: domiciliados, transeuntes 6 emigrados. Respecto de los primeros, se consider su domicilio, para los efectos legales, segnn el articulo 15, el pueblo donde tengan casa abierta 6 donde habiten al cumplirse los tries afios de su residencia en la provincia. Cuando tengan casa abierta en dos 6 mias pueblos, elegirfn uno para domicilio. Los transeuntes, conform al articulo 20, pueden residir en el punto que elijan, y los emigrados, segan el 21, en donde el Gobierno les design. Segin el articulo 28 de la nueva Ley Municipal, el extranjdro que lleve cinco abos de residencia fija en el pais y ejerza profesi6n 6 sea propietario de inmueble, 6 tenga establecimiento mercantil, fabril 6 industrial, se considerari vecino para todos los efectos de dicha ley,

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57 El domicilio de los diplomaticos residentes por razon de su cargo en el extranjero, que gocen del derecho de extraterritorialidad, sera el ultimo que hubieren tenido en territorio cubano. Art. 41.-Cuando ni la ley que las haya creado 6 reconocisalvo su manifestaci6n fehaciente en contrario, dirigida al alcalde. El articulo 27 de la citada ley establece que la vecindad lleva implieita el domicilio. IIemos expuesto estos preceptos por la relaci6n que tienen con el articulo que anotamos, no porque ereamos que ellos puedan, en cuanto a los efectos civiles, haber modificado dicho articulo, ni prevalecer sobre la definici6n que 6ste contiene del domicilio, 6 sea que por tal se entiende el lugar de la residencia habitual de una persona, aparezca 6sta 6 no inscripta en el Registro; porque segfn el articulo 36 de ]a misma Ley Municipal, dicho documento es un instrumento solemn, pnblico y fehaciente, que sirve para todos los efectos administrativos. Vanse A continuaci6n los preceptos de la Ley de Enjuiciamiento Civil a que se refiere el C6digo: Articulo 64.-El domicilio de las mujeres casadas que no esten separadas legalmente de sus maridos, sera el que 6stos tengan. El de los hijos constituidos en potestad, el de sus padres. El de los menores 6 incapacitados sujetos a tutela 6 curatela, el de sus guardadores. Articulo 65.-El domicilio legal de los comerciantes, en todo lo que concierne a actos 6 contratos mercantiles y A sus consecuencias, sera el pueblo donde tuvieren el centre de sus operaciones comerciales. Los que tuvieren establecimientos mercantiles a su cargo en diferentes partidos judiciales, podran ser demandados por acciones personales en aquel en que tuvieren el principal establecimiento, 6 en el que se hubieren obligado, 6 elecci6n del demandante. Art. 66.-El domicilio de las compaflias civiles y mercantiles sera el pueblo que como talmest6 sefalado en la escritura de sociedad 6 en los estatutos por que se rijan. No constando esta circunstancia, se estara a lo establecido respect a los comerciantes. Except6anse de lo dispuesto en los articulos anteriores las compaflias en participacion, en lo que se refiera A los litigios que puedan promoverse centre los asociados, respect a los cuales se estara a lo que prescribed las disposiciones generals de esta Ley. Art. 67.-El domicilio legal de los empleados sera el pueblo en quo sirvan su destino. Cuando por raz6n de 61 ambularen continuamente, se considerarAn domiciliados en el pueblo en que vivieren mAs frecuentemente. Art. 6.-El domicilio legal de los militares en activo servicio sera el del pueblo en que se hallare el cuerpo a que pertenezcan cuando se hiciere el emplazamiento. Art. 69.-En los casos en que est6 seflalado el domicilio para surtir fuero competent, si el que ha de ser demandado no lo tuviere en territorio de la Repnblica de Cuba, sera Juez eompetente el de su residencia. Los que no tuvieren domicilio ni residencia fija podran ser demandados en el lugar en que se hallen, 6 en el de su nltima residencia, a elecci6n del demandante. Art. 70.-Las precedentes disposiciones de competencia comprenderan a los extranjeros que acudieren A los Juzgados cubanos promoviendo actors de jurisdicci6n voluntaria, interviniendo en ellos, 6 compareciendo en juicio como demandantes 6 demandados, contra cubanos 6 contra otros extranjeros, cuando proceda que conozea la jurisdicci6n cubana con arreglo a las leyes de la Republica 6 a los tratados con otras Potencias.

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58 do, ni los Estatutos 6 las reglas de la fundacidn fijaren el domicilio de las personas juridicas, se entenderi que lo tienen en el lugar en que se halle establecida su representation legal, 6 donde ejerzan las principales funciones de su instituto. TITULO IV DEL MATRIMONIO. CAPITULO I DISPOSICIONES GENERALES. SECCION PRIMERA. DE LAS FORMS DEL MATRIMONIO (42) Art. 42 (sustituido).-1. Naturaleza del contrato. El matrimonio, en todo lo que a su validez se refiere, continfa siendo un contrato civil, en el cual es esencial el consentimiento de las partes que sean capaces al efecto, segdn la Ley. (42) El C6digo reconoeia dos formas de matrimonios: el can6nico, que debian contraer los que profesaran ]a religion cat6lica; y el civil, regulado por los preceptos del C6digo (articulo 42). Los requisitos, formas y solemnidades del matrimonio canonico se regulaban por las disposiciones de la Iglesia y del Concilio de Trento, admitidas como leyes del Reino (art. 75). Tal era el estado de esta instituci6n al cesar la soberania espaflola. Este titulo 4o del C6digo estaba en vigor sin mAs modificaciones que las introducidas en cuanto al consejo y consentimiento por la ley de 24 de Agosto de 1896, que por carecer hoy de importancia no reproducimos. Asi las cosas, durante la intervenci6n militar de los Estados Unidos se dictaron varias disposiciones modificando la capacidad y formas del matrimonio, de las cuales tendremos en cuenta las vigentes; pero, por la importancia que tiene, debemos hacer una erpresa menci6n de la Orden 66, de 31 de Mayo de 1899, que dispuso que en lo adelante s6lo los matrimonios civiles serian legalmente validos, sin perjuicio de que los contrayentes pudieran cumplir con los preceptos de su religion, ademias de cumplir con ]as formalidades necesarias para contraer el matrimonio civil. Esta orden, sabia y previsoramente dictada en armonia con la nueva situaci6n politica del pais, estuvo en vigor hasta que, contra la casi unfnime opinion de los tribunales, corporaciones 4 individualidades cubanas A quienes se consult6, fu6 derogada y sustituida por la 307, de 8 de Agosto de 1900, que dispuso que en lo sucesivo los matrimonios pudieran ser civiles 6 religiosos, a elecci6n de los contrayentes; di6 validez y efectos civiles a los celebrados en cualquiera de esas formas; autoriz6 para la celebraci6n del religioso a cualquier ministro debidamente ordenado de cualquier religion, y dict6 las reglas para la inscripci6n de esta clase de matrimonios. Fueron tantas las 6rdenes que se dictaron sobre esta materia, sumadas a las que anteriormente se habian dictado sobre la capacidad de los contrayentes, que el mismo Gobierno crey6 prudente, para evitar la confusion que ya venia produciendose, recopilarlas todas en un solo cuerpo, y al efecto dict6 la Orden 140, de 28 de Mayo de 1901, que es hoy la legislacion de la materia. Como, no obstante esa orden, quedan vigentes algunos articulos del

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59 2. Forms del matrimonio. La Ley autoriza dos formas de matrimonios, igualmente vlidas: la civil y la religiosa. Los contrayentes podran celebrar una ii otra a su elecci6n, 6 ambas. 3. Efectos de la celebration del matrimonio. Ambos matrimonios, civil y religioso, siempre que se celebren de conformidad con to dispuesto en esta Orden, surtiran los mismos efectos legales. (Art. I, Orden 140, de 1901). (43) SECCION SEGUNDA. DISPOSICIONES COMUNES A LAS DOS FORMAL DE MATRIMONIO. La capacidad legal para contraer matrimonio en cualquiera de las formas que la ley autoriza, se regira por las disposiciones del Codigo Civil, con las modificaciones contenidas en esta Orden. (Apartado 1, articulo II, Orden 140, de 1901). (44) Art. 43.-Los esponsales de futuro no producen obligation de contraer matrimonio. Ningnn Tribunal admitira demanda en que se pretenda su cumplimiento. Art. 44.-Si la promesa se hubiere hecho en documento p4blico 6 privado por un mayor de edad, 6 por un menor asistido de la persona cuyo consentimiento sea necesario para la celebraei6n del matrimonio, 6 si se hubieren publicado las proclamas, el que rehusare casarse, sin justa causa, estar obligado a resarcir a la otra parte los gastos que hubiese hecho por raz6n del matrimonio prometido. La accion para pedir el resarcimiento de gastos, a que se refiere el parrafo anterior, s6lo podrA ejercitarse dentro de un ano, contado desde el dia de la negativa a la celebraci6n del matrimonio. Art. 45.-Esta prohibido el matrimonio: 1? (Modificado). Al menor de veinte anos que no haya obtenido la licencia, y al mayor de esa edad y menor de veintitr6s que no haya solicitado el consejo de las personas a quienes corresponde otorgar una y otro en los casos determinados por Codigo, para mantener integramente la forma de este cuerpo legal, conservaremos en el texto la numeraci6n de su articulado, sustituyendo 6 modificando sus preceptos conforme a las disposiciones vigentes, sin perjuicio de insertar en el lugar oportuno, literalmente, la citada Orden, en la parte que por completo sustituye al C6digo, 6 sea respecto al mamatrimonio canonico. (43) El original dice asi: ''Articulo 42.-La ley reconoce dos formas de matrimonio: el can6nico, que deben contraer todos los que profesan la religion catolica; y el civil, que se celebrari del modo que determina este C6digo". (44) Este precepto es el primero que aparece en el articulo II de la Orden 140, bajo el mismo epigrafe de esta seccion, 6 sea de las disposiciones comunes a ambas formas de matrimonio; por eso lo insertamos en ese lugar. Las modificaciones que la Orden introduce en el C6digo se tienen en cuenta al reproducir en el texto las disposiciones de este que han sido afectadas por aqu4lla.

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60 la Ley. (Apartados 3 y 4 del Art. II de la Orden 140 de 1901. (45) 2?. A la viuda, durante los trescientos un dias siguientes a la muerte de su marido, 6 antes de su alumbramiento si hubiese quedado en cinta, y a la mujer cuyo matrimonio hubiera sido declarado nulo, en los mismos casos y t6rminos, a contar desde su separaci6n legal. (46) 3? Al tutor y sus descendientes con las personas que tenga 6 haya tenido en guarda hasta que, fenecida la tutela, se aprueben las cuentas de su cargo; salvo el caso de que el padre de la persona sujeta A tutela hubiese autorizado el matrimonio en testamento 6 escritura pfiblica. (47) Art. 46.-La licencia de que habla el nnmero 1? del articulo anterior debe ser concedida a los hijos legitimos por el padre ; faltando 6ste, 6 hallandose impedido, corresponde otorgarla, por su orden, a la madre, a los abuelos paterno y materno, y, en defecto de todos, al consejo de familia. Si se tratase de hijos naturales reconocidos 6 legitimados por concesion Real, el consentimiento deberA ser pedido A los que lo reconocieron y legitimaron, a sus ascendientes y al consejo de familia, por el orden establecido en el pirrafo anterior. (48) Si se tratase de hijos adoptivos, se pedir el consentimiento al padre adoptante, y, en su defecto, a las personas de la familia natural 6a quienes corresponda. Los demas hijos ilegitimos obtendrAn el consentimiento de su madre cuando fuere legalmente conocida, el de los abuelos maternos en el mismo caso, y, a falta de unos y otros, el del consejo de familia. (45) Este inciso, que en el C6digo espaflol decia: ''Al menor de edad que no haya obtenido licencia, y al mayor que no haya solicitado el consejo de las personas a quienes corresponde otorgar una y otro, en los casos determinados por la Ley", fu4 reformado, para Cuba y Puerto Rico, por la de 24 de Agosto de 1896, en los siguientes t6rminos: ''A los varones menores de 20 aflos y a las hembras menores de 17, naturales de las Antillas espaflolas, que no hayan obtenido la oportuna licencia, y A los mayores de dichas edades que no hayan solicitado el consejo de los padres, a quienes corresponde otorgar aquella y esta''. Esas disposiciones fueron modificadas por distintas 6rdenes del Gobierno Militar, y al preserte rigen las que aparecen en el texto. Los dos restantes incisos del articulo no han sufrido modificaci6n. (46) Este impedimento es dispensable conforme al articulo 85 de este C6digo. (47) Las personas a quienes esta prohibido el matrimonio por este articulo, que no obstante esa prohibici6n lo contraen, ineurren en responsabilidad penal conforme A los articulos 494, 495 y 497 del C6digo Penal. (48) Aunque dudamos que nuestro r6gimen politico permit la forma de legitimaci6n que en Espafia se conoce por ''concesi6n Real", no hemos alterado el articulo, porque no hemos encontrado precepto expreso que nos autorice para ello, y porque en la posibilidad de que existan algunas personas en tales condiciones, adquiridas durante el regimen espafiol, es indudable que a ellas les es aplicable el precepto.

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61 A los jefes de las casas de exp6sitos corresponde prestar el consentimiento para el matrimonio de los educados en ellas. Art. 47 (modificado).-Los hijos mayores de veinte aios y menores de veintitr6s estAn obligados a pedir consejo al padre, y en su defecto a la madre. Si no lo obtuvieren, 6 fuere desfavorable, no podra celebrarse el matrimonio hasta tres meses despues de hecha la petici6n (Apartado 4 del articulo II de la Orden 140, de 1901). (49) Los mayores de veintitr6s anos que tengan capacidad legal, podran contraer matrimonio libremente sin solicitar el consejo paterno. (Apartado 2, Art. II, Orden 11, Orden 140, de 1901). Art. 48.-La licencia y el consejo favorable a la celebraci6n del matrimonio deberAn acreditarse, al solicitar 6ste, por medio de documento que haya autorizado un Notario civil 6 eclesiastico, 6 el Juez municipal del domicilio del solicitante. Del propio modo se acreditarA el transcurso del tiempo a que alude el articulo anterior, cuando innitilmente se hubiere pedido el consejo. ("0) (Adici6n). Cuando se tratare de matrimonios religiosos podra acreditarse ante los sacerdotes, cl6rigos 6 ministros autorizados para celebrar los matrimonios 6 instruir las diligencias de los mismos, con asistencia de dos testigos mayores de edad. (Apartado 5, Art. II, Orden 140, de 1901). Art. 49.-Ninguno de los llamados a prestar su consentimiento 6 consejo estA obligado A manifestar las razones en que se funda para concederlo 6 negarlo, ni contra su disenso se da recurso alguno. Art. 50.-Si, a pesar de la prohibici6n del articulo 45, se casaren las personas comprendidas en 6l, su matrimonio sera valido; pero los contrayentes, sin perjuicio de lo dispuesto en el C6digo Penal (v6ase la nota 47), quedarAn sometidos a las siguientes reglas: 1a Se entendera contraido el casamiento con absoluta se(49) Este articulo fu6 tambien modificado para Cuba y Puerto Rico, por la ley de 24 de Agosto de 1896, en el sentido de exigir el consejo 6 los mayores de la edad expresada en el 45. Hoy rige lo que aparece en el texto. (50) El articulo II de la Orden 66, de 1899, dispuso que no se admitieran como legales, para hacer constar la licencia 6 el consejo, los documentos otorgados ante los notarios eclesihsticos; siendo vflidos, tan s6lo, los autorizados por funcionarios civiles. El parrafo 2 del articulo VIII de la Orden 140, de 1901, deroga expresamente Io dispuesto en el citado articulo II de la 66, de 1899, que implicitamente habia quedado sin efeeto por el articulo VI de la 487, de 1900, reproducido casi literalmente en el inciso 5 del articulo II de la repetida 140, de 1901, que previene que el consentimiento 6 eonsejo ha de prestarse en la forma y ante los funcionarios expresados en el articulo 48 del C6digo Civil, que queda vigente en todas sus partes. Por esta raz6n hemos mantenido en su redacci6n original este articulo. No obstante, creemos que la intervenci6n del notario eelesitstico solo es eficaz en el matrimonio can6nico propiamente dicho, y en ningun caso en el civil, en el cual s61o deben hacer fe los documentos otorgados ante funcionarios eiviles.

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62 paraci6n de bienes, y cada c6nyuge retendra el domino y administraci6n de los que le pertenezean, haciendo suyos todos los frutos, si bien con la obligaci6n de contribuir proporcionalmente al sostenimiento de las cargas del matrimonio. 2a Ninguno de los c6nyuges podra recibir del otro cosa alguna por donacidn ni testamento. Lo dispuesto en las dos reglas anteriores no se aplicari en los casos del numero 2? del articulo 45, si se hubiere obtenido dispensa. 3a Si uno de los c6nyuges fuere menor no emancipado, no recibira la administration de sus bienes hasta que llegue a la mayor edad. Entre tanto, s6lo tendrA derecho a alimentos, que no podran exceder de la renta liquida de sus bienes. 4a En los casos del nnmero 3? del articulo 45, el tutor perderA, ademas, la administration de los bienes de la pupila durante la menor edad de 6sta. Art. 51.-No producirA efectos civiles el matrimonio can6nico 6 civil cuando cualquiera de los c6nyuges estuviese ya casado legitimamente. Art. 52.-El matrimonio se disuelve por la muerte de uno de los conyuges. SECCION TERCERA. DE LA PRUEBA DEL MATRIMONIO Art. 53.-Los matrimonios celebrados antes de regir este C6digo se probaran por los medios establecidos en las leyes anteriores. Los contraidos despu6s se probaran s6lo por certificacion del acta del Registro civil, a no ser que los libros de este no hayan existido 6 hubiesen desaparecido, 6 se suscite contienda ante los Tribunales, en cuyos casos sera admisible toda especie de prueba. (11) (51) No solamente los matrimonios celebrados despu4s de regir el C6digo son los que se prueban por las certificaciones del Registro civil; pruebanse tambien los celebrados anteriormente, siempre que lo hubieran sido despues de la vigencia de la ley del Registro civil-que empez6 A regir en Cuba el 19 de Enero de 1885, conforme al R. D. de 21 de Agosto de 1884-, porque asi lo dispone en su articulo 49, en relaci6n con el 23 de dicha ley, y el 59, que hacian obligatoria la inscripci6n de los matrimonios can6nicos, que eran los que en esa fecha tenian validez en Cuba. Posteriormente, por R. D. de 12 de Noviembre de 1886, se hizo extensive a Ia Isla la Ley del Matrimonio Civil y su concordante el R. D. de 9 de Febrero de 1875; conforme al artieulo 24 del Reglamento de la primera, el matrimonio civil se inscribia, inmediatamente despues de celebrado, en el Registro correspondiente, y segnn el articulo 29 del citado R. D. de 1875, los que contralan matrimonio can6nico estaban obligados, bajo pena de multa, A inscribirlo en el Registro civil, dentro de los ocho dias siguientes a su celebraci6n; por tanto, desde que se estableci6 el Registro civil, la prueba legal del matrimonio es la de la certificaci6n de dicha oficina.

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63 Art. 54.-En los casos a que se refiere el parrafo segundo del articulo anterior, la posesi6n constante de estado de los padres, unida a las actas de nacimiento de sus hijos en concepto de legitimos, sera uno de los medios de prueba del matrimonio de aqu6llos, a no constar que alguno de los dos estaba ligado por otro matrimonio anterior. Art. 55.-El casamiento contraido en pals extranjero, donde estos actos no estuviesen sujetos a un registro regular 6 aut6ntico, puede acreditarse por cualquiera de los medios de prueba admitidos en derecho. (52) SECTION CUARTA. DE LOS DERECHOS Y OBLIGACIONES ENTRE MARIDO Y MUJER Art. 56.-Los c6nyuges estAn obligados A vivir juntos, guardarse fidelidad y socorrerse mutuamente. Art. 57.-El marido debe proteger a la mujer, y 6sta obedecer al marido. Art. 58.-La mujer estA obligada a seguir a su marido donde quiera que fije su residencia. Los Tribunales, sin embargo, podrin, con justa causa, eximirla de esta obligaci6n cuando el marido traslade su residencia a pals extranjero. (53) Art. 59.-El marido es el administrador de los bienes de la sociedad conyugal, salvo estipulacion en contrario y lo dispuesto en el articulo 1,384. (54) En cuanto a los matrimonios contraidos en fecha anterior, se prueban por las partidas sacramentales, que conforme a la ley de Enjuiciamiento, tienen el carfcter de documents pfiblicos y prueban el acto que di6 origen a su otorgamiento, y como el acto es el sacramento del matrimonio, es evidente que tienen eficacia para probar ese vinculo. (52) Para el estudio de este articulo del CO6digo deben tenerse en cuenta las disposiciones siguientes de la ley del Registro que, segfxn el C6digo, quedo en vigor: articulo 7, que obliga A todo cubano a inscribir en el Registro los actos concernientes f su estado civil; los articulos 40 y 23 de dicha ley, en relaci6n con el 327 del C6digo, que establece como inica prueba del estado civil, lo mismo que el parrafo 2? del 53, las certificaciones de las actas de dicho estado; el 25 de la ley, segin el cual, el matrimonio de cubanos contraido en el extranjero debe inscribirse primero en la legaci6n 6 consulado y despues transcribirse en el Juzgado Municipal del domicilio del 6 de los contrayentes. En cuanto a los extranjeros, tengase asimismo presente el articulo 24 de la ley, segin el cual, los matrimonios de los extranjeros contraidos conforme a las leyes de su pals deberin ser inscriptos en los Registros de Cuba, cuando los contrayentes 6 sus descendientes tengan 6 fijen su domicilio en la Isla, a cuyo efecto deberan presentar el documento que acredite la celebraci6n del matrimonio. (53) Este articulo decia "6f Ultramar" 6 f pais extranjero. Sabido es que Espana usaba aquella palabra para expresar el territorio nacional fuera de la Peninsula y sus islas adyacentes, y, por consiguiente, earece en un C6digo de Cuba de la significaci6n con que esti empleada, como propia, por el legislador espafiol. (54) La excepci6n del articulo 1,384 se refiere a los bienes parafernales, cuya administraci6n conserva la mujer, mientras no la entrega al marido.

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64 Si fuere menor de diez y ocho afios, no podra administrar sin el consentimiento de su padre; en defecto de 6ste, sin el de su madre; y a falta de ambos, sin el de su tutor. Tampoco podra comparecer en juicio sin la asistencia de dichas personas. En ningun caso, mientras no llegue a la mayor edad, podra el marido, sin el consentimiento de las personas mencionadas en el pArrafo anterior, tomar dinero a prestamo, gravar ni enajenar los bienes races. Art. 60.-El marido es el representante de su mujer. Esta no puede, sin su licencia, comparecer en juicio por si 6 por medio de procurador. (") No necesita, sin embargo, de esta licencia para defenderse en juicio criminal, ni para demandar 6 defenderse en los pleitos con su marido, 6 cuando hubiere obtenido habilitaci6n conforme a lo que disponga la Ley de Enjuiciamiento Civil. Art. 61.-Tampoco puede la mujer, sin licencia 6 poder de su marido, adquirir por titulo oneroso ni lucrativo, enajenar sus bienes, ni obligarse, sino en los casos y con las limitaciones establecidas por la ley. Art. 62.-Son nulos los actos ejecutados por la mujer contra lo dispuesto en los anteriores articulos, salvo cuando se trate de cosas que por su naturaleza esten destinadas al consumo ordinario de la familia, en cuyo caso las compras hechas por la mujer serAn vAlidas. Las compras de joyas, muebles y objetos preciosos, hechas sin licencia del marido, s6lo se convalidaran cuando ste hubiese consentido a su mujer el uso y disfrute de tales objetos. Art. 63.-Podr la mujer, sin licencia de su marido: 1? Otorgar testamento. 29 Ejercer los derechos y cumplir los deberes que le correspondan respect a los hijos legitimos 6 naturales reconocidos que hubiese tenido de otro, y respecto a los bienes de los mismos. Art. 64.-La mujer gozarA de los honores de su marido, excepto los que fueren estricta y exclusivamente personales, y los conservarA mientras no contraiga nuevo matrimonio. (5") Art. 65.-Solamente el marido y sus herederos podran re(55) El articulo 1,994 de la Ley de Enjuiciamiento Civil determina los casos en que puede concederse la habilitaci6n, y son los siguientes: 19 Cuando el marido se halle ausente, ignorandose su paradero, sin que haya motivo racional bastante pars creer pr6ximo su regreso. 29 Negarse el marido a representar a la mujer. 34 Ser demandada la mujer. 49 Seguirse a 6sta gran perjuicio de no promover la demanda para la que pida la habilitaci6n. El Tribunal Supremo ha declarado, en sentencia de 13 de Noviembre de 1903, que al marido corresponde, y no A los padres 6 al tutor, representar en juicio, 6 autorizar para que en ellos se persone, a la mujer casada menor de edad. (56) Este articulo no puede tender aplicaci6n entre nosotros; porque, dada nuestra Constituci6n politica, ningnn cubano disfruta de los honores a que dicho articulo se refiere.

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65 clamar la nulidad de los actos otorgados por la mujer sin licencia 6 autorizaci6n competente. Art. 66.-Lo establecido en esta secci6n se entiende sin perjuicio de lo dispuesto en el presente C6digo sobre ausencia, incapacidad, prodigalidad 6 interdicci6n del marido. sECCION QUINTA. DE LOS EFECTOS DE LA NULIDAD DEL MATRIMONIO Y LOS DEL DIVORCIO Art. 67 (sustituido).-Los Tribunales civiles ordinarios seran los nnicos competentes para conocer de los juicios sobre nulidad de matrimonio y sobre divorcio, conforme a la Orden 57, de 12 de Mayo de 1899 (parrafo 29 del Apartado 9 del articulo II de la Orden 140, de 1901). (") Art. 68.-Interpuestas y admitidas las demandas de que habla el articulo anterior, se adoptaran, mientras dure el juicio, las disposiciones siguientes: (58) P Separar los c6nyuges en todo caso. 2s Depositar la mujer en los casos y forma prevenidos en la Ley de Enjuiciamiento Civil. (") 3a Poner los hijos al cuidado de uno de los c6nyuges, 6 de los dos, segfnn proceda. 4' Sefalar alimentos a la mujer y a los hijos que no queden en poder del padre. ((0) 5s Dictar las medidas necesarias para evitar que el marido que hubiese dado causa al divorcio, 6 contra quien se dedujere la demanda de nulidad del matrimonio, perjudique a la mujer en la administraci6n de sus bienes. (57) Lo dispuesto en la Orden 57, de 1899, se inserta en el texto, en sustituci6n del articulo 103 del C6digo. El articulo 67, sustituido, decia asi: ''Los efectos civiles de las demandas y sentencias sobre nulidad de matrimonio y sobre divorcio, s6lo pueden obtenerse ante los Tribunales ordinarios." Este articulo se referia a efectos nnicamente, porque guardaba relacion con el 80, que sometia a los tribunales eclesifsticos los pleitos de divorcio y nulidad de los matrimonios can6nicos. (58) El procedimiento que se sigue para, estas demandas es el del juicio declarativo de mayor cuantia, conform al numero 39 del articulo 482 de la Ley de Enjuiciamiento Civil; en Espana se seguia ese mismo procedimiento, pero con las modificaciones dispuestas en el R. D. de 23 de Noviembre de 1872. Este R. D. nunca estuvo vigente en Cuba, segnn ha declarado nuestro Tribunal Supremo en su sentencia de 22 de Marzo de 1904. (59) Los casos y las formas de este dep6sito estAn regulados en el titulo IV del libro 39 de la citada ley procesal. (60) Esta disposici6n no es preceptiva, ni de aplicaci6n en todos los casos, porque ella ha de entenderse en relacion con el articulo 143, y no como cosa nueva, especial y distinta de 4ste; y, por consiguiente, para que puedan seflalarse alimentos a la mujer, que pide el dep6sito para intentar el divorcio, ha de justificar que tiene necesidad de ellos. Asi lo ha declarado el Tribunal Supremo en sentencia de 3 de Julio de 1901.

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66 Art. 69.-El matrimonio contraido de buena fe produce efectos civiles, aunque sea declarado nulo. Si ha intervenido buena fe de parte de uno solo de los c6nyuges, surte nnicamente efectos civiles respecto de 61 y de los hijos. La buena fe se presume, si no consta lo contrario. Si hubiere intervenido mala fe por parte de ambos c6nyuges, el matrimonio s6lo surtira efectos civiles respecto de los hijos. Art. 70.-Ejecutoriada la nulidad del matrimonio, quedaran los hijos varones mayores de tres aios al cuidado del padre, y las hijas al cuidado de la madre, si de parte de ambos conyuges hubiese habido buena fe. Si la buena fe hubiese estado de parte de uno solo de los c6nyuges, quedaran bajo su poder y cuidado los hijos de ambos sexos. Si la mala fe fuere de ambos, el Tribunal resolverA sobre la suerte de los hijos en la forma que dispone el parrafo segundo del nnmero 2? del articulo 73. Los hijos 6 hijas menores de tres anos estaran en todo caso, hasta que cumplan esta edad, al cuidado de la madre, a no ser que, por motivos especiales, dispusiere otra cosa la sentencia. Art. 71.-Lo dispuesto en los parrafos primero y segundo del articulo anterior no tendra lugar si los padres, de comin acuerdo, proveyeren de otro modo al cuidado de los hijos. Art. 72.-La ejecutoria de nulidad producir, respecto de los bienes del matrimonio, los mismos efectos que la disoluci6n por muerte ; pero el c6nyuge que hubiere obrado de mala fe no tendra derecho a los gananciales. Si la mala fe se extendiera a ambos, quedarA compensada. Art. 73.-La sentencia de divorcio producira los siguientes efectos: 1? La separacion de los c6nyuges. 2? Quedar 6 ser puestos los hijos bajo la potestad y protecci6n del c6nyuge inocente. (61) Si ambos fueren culpables, se proveerA de tutor a los hijos, conforme a las disposiciones de este C6digo. Esto no obstante, (61) El Tribunal Supremo ha declarado, en sentencia de 18 de Septiembre de 1915, que la potestad y protecci6n a que este inciso se refiere no es cosa distinta de los derechos y deberes que se expresan como constitutivos de la patria potestad en el articulo 155; potestad que en ningan caso se extiende a autorizar a quien la ejerza para prohibir al otro progenitor las relaciones de orden moral y afectivas que existen, y por la ley natural, respetable por todos los C6digos escritos, deben existir entre los padres y los hijos; y que, por tanto, no 6 ninguno de los padres, sino A los tribunales en los casos establecidos en la ley, es quienes toca juzgar de la conveniencia de mantener 6 romper esas relaciones, y, mientras ellos no pronuncien sobre el particular, no estA al arbitrio del c6nyuge inocente, bajo cuya potestad quedan los hijos, impedir esas relaciones; y si lo pretende, puede el otro c6nyuge obtener de los dichos tribunales que dicten las disposiciones oportunas para que el impedimento cese, sin perjuicio del ejercicio de la patria potestad, perfectamente armonizable con los sentimientos de la naturaleza.

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67 si la sentencia no hubiera dispuesto otra cosa, la madre tendra a su cuidado, en todo caso, a los hijos menores de tres afos. A la muerte del conyuge inocente volverA el culpable 6 recobrar la patria potestad y sus derechos, si la causa que di6 origen al divorcio hubiese sido el adulterin, los malos tratamientos de obra 6 las injuries graves. Si fu6 distinta, se nombrara tutor a los hijos. La privaci6n de la patria potestad y sus derechos no exime al conyuge culpable del cumplimiento de las obligaciones que este C6digo le impone respecto de sus hijos. 3 Perder el conyuge culpable todo lo que le hubiese sido dado 6 prometido por el inocente 6 por otra persona en consideraci6n a 6ste, y conservar el inocente todo cuanto hubiese recibido del culpable ; pudiendo, ademas, reclamar desde luego lo que 6ste le hubiera prometido. 4 La separaci6n de los bienes de la sociedad conyugal y la p6rdida de la administraci6n de los de la mujer, si la tuviere el marido, y si fuere quien hubiese dado causa al divorcio. 59 La conservaci6n, por parte del marido inocente, de la administraci6n, si la tuviere, de los bienes de la mujer, la cual solamente tendra derecho a alimentos. (62) Art. 74.-La reconciliaci6n pone termino al juicio de divorcio y deja sin efecto ulterior la sentencia dictada en 61; pero los c6nyuges deberan poner aquella en conocimiento del Tribunal que entienda 6 haya entendido en el litigio. Sin perjuicio de lo dispuesto en el parrafo anterior, subsistiran, en cuanto a los hijos, los efectos de la sentencia cuando esta se funde en el conato 6 la connivencia del marido 6 de la mujer para corromper a sus hijos 6 prostituir a sus hijas; en cuyo caso, si aun continnan los unos 6 las otras bajo la patria potestad, los tribunales adoptarAn las medidas convenientes para preservarlos de la corrupci6n 6 prostituci6n. CAPITULO fl (63) DEL MATRIMOMIO CAN6NICO Art. 75.-Los requisitos, forma y solemnidades para la celebraci6n (62) Es una err6nea interpretaci6n de este parrafo del articulo 73, el suponer, en virtud de Jo dispuesto en el mismo, que el marido divorciado de su mujer s6lo esti obligado i dar alimentos en el caso de que, siendo inocente, conserve la administraci6n de los bienes de aqu4lla; como si en el caso de ser dicha mujer inocente y carecer de bienes, fuera licito al marido culpable dejarla abandonada. (Sentencia del Tribunal Supremo de 30 de Mayo de 1903). (63) Este capitulo estuvo vigente hasta que se puso en vigor la Orden 66, de 31 de Mayo de 1899, publicada en la Gaceta de 19 de Junio siguiente, que quit6 eficacia civil f los matrimonios religiosos, cualquiera que fuera la religion A que pertenecieran los ministros que los autorizaran. Sus disposiciones todas han lido derogadas y al presente estAn sustituidas por las de la Orden 140, de 1901, que insertamos en el texto como adici6n, A continuaci6n del mismo. Por la importancia de esos

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68 del matrimonio can6nico se rigen por las disposiciones de la Iglesia cat6lica y del Santo Concilio de Trento, admitidas como eyes del Reino. Art. 76.-El matrimonio can6nico producira todos los efectos civiles respecto de las personas y bienes de los c6nyuges y sus descendientes. Art. 77.-Al acto de la celebraci6n del matrimonio can6nico asistirk el Juez municipal n otro funcionario del Estado, con el solo fin de verificar la inmediata inscripci6n en el Registro Civil. Con este objeto los contrayentes estan obligados a poner por escrito en conocimiento del Juzgado municipal respectivo, con veinticuatro horas de anticipaci6n por Io menos, el dia, hora y sitio en que debera celebrarse el matrimonio, incurriendo, si no lo bicieren, en una multa de 5 a 80 pesetas. El Juez municipal darA recibo del aviso de los contrayentes. Si se negare a darlo incurrir en una multa que no bajara de 20 pesetas ni excedera de 100. No se procederi A la celebraci6n del matrimonio can6nico sin la presentaci6n de dicho recibo al cura parroco. Si el matrimonio se celebrare sin la concurrencia del Juez municipal 6 su delegado, a pesar de haberle avisado los contrayentes, se hard A costa de aqu6l la transcripci6n de la partida del matrimonio can6nico en el Registro civil, pagando, ademas, una multa que no bajara de 20 pesetas ni excedera de 100. En este caso el matrimonio producir todos sus efectos civiles desde el instante de su celebraci6n. Si la culpa fuere de los contrayentes, por no haber dado aviso al Juez municipal, podrAn aqu6lbos subsanar la falta solicitando la inscripci6n del matrimonio en el Registro civil. En este caso no produciri efectos civiles el matrimonio sino desde su inscripci6n. Art. 78.-Los que contrajeren matrimonio can6nico in articulo mortis podrAn dar aviso al encargado del Registro civil en cualquier instant anterior a la celebraci6n,,y acreditar de cualquier manera que cumplieron este deber. Las penas impuestas A los contrayentes que omitieren aquel requisito no serfn aplicables al caso del matrimonio in articulo mortis, cuando conste que fu6 impossible dar oportunamente el aviso. En todo caso, para que el matrimonio produzca efectos civiles desde la fecha de su celebraci6n, la partida sacramental deberf ser inscripta en el Registro dentro de los diez dias siguientes. Art. 79.-El matrimonio secreto de conciencia, celebrado ante la Iglesia, no esta sujeto a ninguna formalidad en el orden civil, ni producir efectos civiles sino desde que se publique mediante su inscripei6n en el Registro. Este matrimonio producira, sin embargo, efectos civiles desde su celebraci6n, si ambos contrayentes, de comiin acuerdo, solicitaren del Obispo que lo haya autorizado un traslado de la partida consignada en el registry secreto del Obispado, y la remitieren directamente y con la conveniente reserva a ]a Direcci6n general del Registro Civil solicitando su inscripci6n. Al efecto, la Direcci6n general llevara un registro especial y secret con las precauciones necesarias para que no se conozca el contenido de estas inscripciones hasta que los interesados soliciten darles publicidad trasladndolas al Registro municipal de su domicilio. Art. 80.-El conocimiento de los pleitos sobre la nulidad y divorcio de los matrimonios can6nicos corresponde A los Tribunales eclesiAsticos. Art. 81.-Incoada ante el Tribunal eclesifstico una demanda de divorcio 6 de nulidad de matrimonio, corresponded al Tribunal civil dictar, A instancia de la part interesada, las disposiciones referidas en el articulo 68. Art. 82.-La sentencia firme de nulidad 6 divorcio del matrimonio preceptos, por la aplicaci6n que puedan tender a los matrimonios celebrados conforme A ellos y por no dejar vacios en el articulado del C6digo, los mantenemos en aquel lugar, aunque cambiando el tamalo de Ia letra para indicar que no estin vigentes.

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69 can6nico se inscribira en el Registro Civil, y se presentara al Tribunal ordinario para solicitar su ejecuci6n en la parte relativa :1 los efeetos civiles. ADICION (ORDEN 140, DE 28 DE MAYO DE 1901) ARTICULO IV DEL MATRIMONIO RELIGIOSO .Personas que pueden solemnizar estos matrimonios. 1. Sacerdotes, clerigos y ministros. Todo sacerdote, clerigo 6 ministro debidamente ordenado, de cualquier religion establecida en la Isla de Cuba a (") inscripta de conformidad con esta orden, podra solemnizar la celebraci6n del matrimonio, con tal que las partes lo puedan contraer legalmente, y siempre que declaren ante el sacerdote, el6rigo 6 ministro y de los testigos que To presenciaren, que consienten ser marido y mujer. 2. Inscripcion de religiones. Con el tnico objeto de fijar 6 determinar que sacerdotes, cl6rigos 6 ministros seran los autorizados para solemnizar matrimonios en conformidad con esta orden, se inscribirn en el registro creado en la Secretaria de Justicia (15) todas las religiones establecidas en la Isla de Cuba (64) La Gaceta y las otras publicaciones que hemos visto dicen ''6'' en lugar de ''6''; pero esto es, a nuestro juicio, una errata; porque si el Registro se estableci6 al solo objeto de que en 61 se inscribieran los sacerdotes y ministros autorizados para solemnizar matrimonios, no se explica que los no inscriptos y los de religiones, aunque establecidas, no inscriptas, puedan vilidamente autorizarlos, y eso es Io que dice el parrafo si en el se mantiene la disyuntiva ''6" en vez de la copulativa "6"; por eso nos hemos atrevido a hacer la sustitucidn, la cual tiene en su apoyo, entre otras, la resoluci6n de la Secretaria de Justicia de 12 de Julio de 1902 (pag. 20, tomo 2? de la Colecci6D Legislativa Oficial), en la que claramente se expresa que para solemnizar matrimonios religiosos conforme A esta orden, ]a religion a que pertenezca el cl6rigo debe estar inscripta y 6ste estar autorizado para ese acto, y su nombre publicado en la Gaceta. El Secretario de Justicia, usando de la facultad que le concede el inciso 1o del articulo VIII de esta orden, resolvi6, en 4 de Febrero de 1905, que ningin sacerdote, cl6rigo 6 ministro podrA solemnizar el matrimonio de sus parientes, dentro del cuarto grado civil (asi dice; debe entenderse de consanguinidad), 6 segundo de afinidad. Por el articulo I de la Orden 255, de 23 de Diciembre de 1901, se facult6 A los capellanes del Ej6reito de los Estados Unidos que esten de servicio en Cuba para celebrar los ritos del matrimonio en esta Isla; bastando la presentacion del certificado que debidamente acredite su nombramiento para justificar la dicha facultad. (65) Este Registro fue creado por la Orden 487, de 2 de Diciembre de 1900, cuyos preceptos concuerdan casi literalmente con los de este parrafo, lo que se explica perfectamente, porque esta Orden 140 no es ms que una recopilaci6n de todo lo legislado antes sobre la materia.

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70 que ya no estuvieren inscriptas, y las que se establezcan en Lo sucesivo. En dichos registros constarAn en t6rminos generales los fundamentos esenciales de dichas religiones, la autoridad superior en la organizaci6n de cada una y la autoridad en la Isla de Cuba que, segn sus reglamentos, tenga la facultad de nombrar sacerdotes, cl6rigos 6 ministros que autoricen matrimonios. Dicha autoridad comunicarA al Secretario de Justicia los nombres de los sacerdotes, cl6rigos 6 ministros que tengan dicha facultad. En caso de que no existiera dicho jefe 6 autoridad en la Isla de Cuba, la inscripci6n podra hacerse por cualquier representante debidamente autorizado, que hard constar al Secretario de Justicia los nombres de aqu6llos y sus autorizaciones como sacerdotes, lerigos 6 ministros debidamente ordenados y facultados para solemnizar matrimonios. El Secretario de Justicia hard publicar dichos nombres en la Gaceta Ofcial. 3. Denegacidn de inscription. El Secretario de Justicia denegarA la inscripci6n de religiones que se opongan a la moral, que no tengan una organizaci6n que corresponda a un fin religioso 6 que no acrediten su funcionamiento 6 existencia en condiciones legales. Contra dichas resoluciones del Secretario de Justicia se conceders el recurso de apelaci6n para ante el Presidente de la Repiblica, (0") y de la resolution de 6ste podra recurrirse en la forma establecida respecto de las resoluciones de esta autoridad. ARTICULO V DILIGENCIAS PRELIMINARES AL MATRIMONIO RELIGIOSO 1. Solicitud de los contrayentes. Los que pretendan contraer matrimonio presentarAn, antes de celebrarlo, al sacerdote, cl6rigo 6 ministro que haya de autorizarlo, las pruebas referentes a la edad de los contrayentes, vali6ndose al efecto del documento correspondiente aut6ntico 6 por medio de la informaci6n prevenida en el nimero 7 del articulo II de esta Orden, (87) acom(66) El original decia "Gobernador Militar'". La sustituci6n de esta Autoridad por la del Presidente tiene en su apoyo el precepto expreso del articulo 25 de la Ley Org&nica del Poder Ejecutivo (Decreto 78) de 25 de Enero de 1909, vigente desde el 28 del mismo mes y ano. (67) El nimero 7 del articulo II que se cita en el texto dice asi: ''7. Justiflcaci6n de la filiacion de los contrayentes.-De conformidad con la modificaci6n del articulo 86 del C6digo Civil, por la Orden num. 42, de 1900, en los expedientes que se instruyan para la celebraci6n de cualquiera de las dos formas de matrimonio, podrin suplirse por medio de informaci6n testifical bajo juramento las partidas parroquiales de nacimiento de los contrayentes y las de defunci6n de los padres y demis ascendientes de los mismos, bien hayan ocurrido en la Isla de Cuba 6 en el extranjero. Esta informaci6n podra practicarse ante el propio Juez Municipal que haya de instruir el expediente, i otro cualquiera, 6 ante el sacerdote, clerigo 6 ministro que, conform A esta orden, quede autorizado al mismo efecto, asistido de dos testigos habiles.

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71 pafiando de una manifestaci6n por eserito firmada por dichos contrayentes en que conste que estin en libertad para contraer matrimonio, y en su caso acreditando la viudez, y haciendo, ademas, constar los nombres, apellidos, profesi6n i ocupaci6n, domicilio 6 residencia de los contrayentes y de sus padres, 6 los informes que, referentes a estos particulares, respecto a 6stos hayan podido adquirirse; tambi6n, en su caso, el permiso 6 consejo paterno 6 la dispensa del mismo con arreglo a las disposiciones de esta Orden y del C6digo Civil. 2. Proclamas. Presentadas las manifestaciones y prueba 6 que se refiere el articulo anterior, y antes de proceder a la celebraci6n del matrimonio, excepto en el caso previsto en el articulo 2, numero 7, de esta Orden, (8) el sacerdote, cl6rigo 6 ministro que haya de autorizarlo, anunciar su celebraci6n por medio de proclamas 6 en la forma 6 ese efecto prescripta en sus ritos 6 reglamentos. Si la religion conforme a euyos preceptos ha de contraerse el matrimonio no tiene establecidas formas especiales para los edictos 6 proclamas, se publicaran dichos edictos 6 proclamas en la forma establecida por el C6digo Civil. (O1) En los casos y formas preceptuados, cuando se justifique haberse perdido, destruido 6 no haber existido los libros del Registro Civil en que dicha partida debiera haberse inscripto, podran suplirse las certificaciones del Registro Civil, por medio del informe del Juez de Primera Instancia correspondiente, que deberf ser pedido de oficio por el Juez Municipal, & solicitud de la parte interesada, sin devengarse derechos por esta diligencia''. (68) Esta referencia al nimero 7 del articulo 2 es evidente que esth equivocada. Ese nimero, que puede verse en la nota 67, para nada se refiere al particular de las proclamas; en cambio, el n6mero siguiente, 8 del articulo II, se contrae al caso a que indiscutiblemente se refiere la excepci6n contenida en el precepto que estamos anotando. El dicho apartado dice asi: ''8. Proclamas en casos de extranjeros.-En el caso de extranjeros que eleven menos de dos aflos de residencia en la Isla de Cuba, no sera necesario el que acrediten el haberse hecho la publicaci6n del matrimonio que intentan contraer en el lugar en que hayan tenido su residencia 6 domicilio durante los dos afios anteriores, siempre que, por medio de certificado expedido por la autoridad competente, 6 por cualquier otro modo de prueba A satisfaccion de la autorizante eclesiastica 6 del Juez Municipal que haya de solemnizar el matrimonio, se justifique que, de conformidad con las leyes de sus respectivos paises, tal formalidad no es necesaria''. (69) Por circular de la Secretaria de Justicia de 3 de Agosto de 1901 se acord6, con el fin de evitar que surjan dificultades para la inscripci6n de los matrimonios religiosos en los Registros Civiles, prevenir f todos los ministros autorizados de las distintas religiones que en la actualidad existan en esta Isla, que cuando, por no tender iglesias en los distintos lugares en que, seg6n el C6digo Civil y la Orden nimero 140, del corriente aflo, deban hacerse las publicaciones, por las que se anuncia la pretension de los contrayentes, 6 cuando por cualquier otro motivo no puedan cumplir con este requisito, se ponga el caso en conocimiento del juez municipal respectivo, por el ministro que instruya las diligencias, para que dicho Juez Municipal proceda & hacer fijar en el Juzgado los edictos por el termino y en la forma que indica el articulo 89 del C6digo Civil.

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72 3. Dispensa de proclamas. Los sacerdotes, cl6rigos 6 ministros que conforme a esta orden autoricen el matrimonio, 6 los jefes de aqu6llos, segan los preceptos de sus religions, podran dispensar la publicaci6n de los edictos 6 proclamas cuando exist causa suficiente para ello; pero, en tal caso de dispensa, debera hacerse constar 6sta y sus causas en la certification dispuesta en el nimero 5 de este articulo. 4. Plazo que debe transcurrir desde la publicacion de las proclamas. En ningnn caso, cuando sea procedente la publicaci6n de edictos 6 proclamas y 6stos no se hayan dispensado, no se celebrarA el matrimonio hasta haber transcurrido quince dias desde aquel en que se hizo la primera publicaci6n. 5. Certificado de publicacion. Decursados los quince dias a que se refiere el parrafo anterior, y antes de proceder al matrimonio, el sacerdote, cl6rigo 6 ministro que haya de autorizarlo extenders una certificaci6n en que harA constar las fechas y formas en que los edictos 6 proclamas se hubiesen publicado, y en caso de dispensa nu omisi6n legal, se expresarA 6sta y sus causas. Este certificado se unira a los otros que, conforme A esta orden, deben ser remitidos al Registro Civil para ser archivados. 6. Dispensa de impedimentos. Los sacerdotes, clerigos 6 ministros que celebren matrimonios de conformidad con esta orden, 6 los Jefes de aqu6llos en sus organizaciones respectivas, aunque por esta orden sean autorizados para dispensar impedimentos, no podran en dicha dispensa modificar 6 afectar un impedimento establecido por la Ley. (70) 7. Oposicidn al matrimonio. Se declara aplicable a esta forma de matrimonio lo dispuesto en los articulos 97, 98 y 99 del C6digo Civil, sobre impedimentos para la celebraci6n de matrimonio, entendi6ndose que en donde en ellos se refiere al Juez Municipal, se entiende en este caso se refiere al sacerdote, cl6rigo 6 ministro autorizante del matrimonio. (71) (70) La frase de este inciso, referente f los ministros y jefes de rehgiones, que dice "aunque por esta orden sean autorizados para dispensar impedimentos'", hace suponer que la dicha orden contiene algun precepto sobre el particular; pero en realidad no contiene ninguno. No obstante esto, dichas personas estin autorizadas para las aludidas dispensas, en virtud de los siguientes articulos de la Orden 487, de 2 de Diciembre de 1900: ''VII. Los sacerdotes 6 ministros que autoricen los matrimonios, 6 los jefes de aqu~llos, conforme s los preceptos de cada religi6n, tendrin facultad de dispensar los impedimentos establecidos por esas religiones para la celebraci6n de los matrimonios.-Esta facultad jams se extenders hasta autorizar el matrimonio entre ascendientes y descendientes por consanguinidad 6 afinidad legitima 6 natural, ni entre los hermanos legitimos 6 naturales, bien sean hermanos consanguineos 6 uterinos, ni entre el padre 6 madre adoptante y el adoptado; entendi6ndose el calificativo de naturales en su mis lata acepci6n." (71) El apartado 9 del articulo II, bajo el epigrafe de "Nulidad del matrimonio," declara aplicables al matrimonio religioso los preceptos referentes al civil contenidos en los artieulos 101 y 102 de este C6digo, segan puede verse en el lugar correspondiente a dichos articulos.

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73 ARTICULO VI DE LA CELEBRACION DEL MATRIMONIO 1. Testigos. Dos testigos mayores de edad asistirAn a la ceremonia del matrimonio religioso y firmaran con el clerigo, sacerdote 6 ministro el certificado que se expresa en el parrafo 1 del articulo V (") de esta Orden y tambi6n (el) que se expresa en el siguiente de este articulo. 2. Certificado del matrimonio. El sacerdote, clerigo 6 ministro, en el acto de la celebraci6n del matrimonio, extenderA un certificado en que consten: a. Los nombres, apellidos, estado, edad, raza, ocupaci6n, domicilio 6 residencia de los contrayentes; b. Los nombres, apellidos, ocupaci6n, domicilio 6 residencia de los padres de los contrayentes, 6 los informes que, referentes a estos particulares, hayan podido adquirirse ; c. La fecha y lugar de la celebracidn de la ceremonia del matrimonio, haciendose constar que el matrimonio fu6 celebrado a presencia de los testigos que firman, por el sacerdote, cl6rigo 6 ministro que tambi6n firma, el cual expresarA el nombre de su Iglesia 6 Parroquia, el de la religion a que pertenece y su jerarquia en la misma. 3. Formularios. Para dar uniformidad A los certificados que se exigen en la presente Orden, serAn 6stos iguales a los modelos que se publican a continuaci6n de esta Orden. 4. Del archivo. Los certificados expresados en los pArrafos anteriores y el parrafo 5 del Articulo V de esta Orden se harAn archivar por el sacerdote, cl6rigo 6 ministro ante el cual se hubiere celebrado el matrimonio, con las pruebas y manifestaciones por escrito que exige el articulo V de esta Orden, en las oficinas del (72) El original en la Gaceta dice: ''pirrafo I del articulo V"; hemos sustituido el I, romano, por el nfnmero arabigo, porque 4sta es Ia numeraci6n empleada en los parrafos de cada articulo, y porque asi claramente esta expresada la cita en el texto ingles. Otra observaci6n ocurre respecto de este pirrafo, y es que en el 1 del articulo anterior al que en 4ste se alude no aparece la palabra certificado, y A primer vista no se puede uno dar cuenta de cull es el documento a que se refiera; pero comparando el texto ingl4s con el texto castellano, se ve que la cita se contrae A la solicitud que deben hacer los contrayentes, declarando acerca de los particulares exigidos en el dicho parrafo 1? del articulo V. En efecto, el original ingl6s design esa solicitud con la palabra ''certificate'', que en ese parrafo ha sido traducida al castellano por la palabra "manifestaci6n"; pero parece que el traductor, al hacer la version de la misma palabra "certificate" encontrada en este parrafo 1 del articulo VI, no tuvo en cuenta que en el articulo anterior la habia traducido por ''nmanifestaci6n'', y en Este la tradujo por ''certificado''. Sin dar la preferencia a una d otra palabra, ambas impropias para expresar juridicamente la idea que se quiso expresar, nos limitamos A establecer la identidad de la cosa. En las publicaciones oficiales aparece este precepto sin el articulo ''el'' que insertamos dentro del par~ntesis, y que sin duda debe existir en el original para que en castellano tenga sentido la frase en que aparece omitido dicho articulo.

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74 Registro Civil del distrito A que corresponde el lugar en donde se celebr6 el matrimonio, dentro de los veinte dias a contar de la fecha de la celebraci6n del matrimonio, quedando autorizado A este efecto a cobrar de los contrayentes 'un peso por el derecho de Registro que en esta Orden se dispone y con vista de dichos documentos se extenderA la debida constancia en los libros del Registro; entregandose al sacerdote, cl6rigo 6 ministro, un recibo en que expresarA la fecha en que se haya archivado dicha certificaci6n. 5. Denegacioin de inscripcion. El encargado del Registro Civil que rehusase recibir, archivar 6 inscribir los certificados y las pruebas correspondientes, como se ha dispuesto en el parrafo anterior, estA obligado a consigner por escrito las razones en que se fund su negativa, y a petici6n de la parte interesada podra ser ordenado por el Juez de Primera Instancia del Distrito cuando proceda a hacer la inscripci6n y dar el recibo; 6, en su caso, consignar por escrito las razones en que se funda su negativa. El encargado del Registro Civil sera condenado a pagar las costas de esta solicitud, cuando se declare improcedente su negativa. Todos estos recursos se resolveran gubernativamente por los Jueces de Primera Instancia. (73) 6. Derechos de inscripcmn. Los Jueces municipales devengaran, por los actos referidos en el parrafo anterior, como encargados del Registro Civil, un peso, en moneda de curso legal, por la inscripci6n y demos diligencias a que se refiere el parrafo anterior. (74) (73) En la Gaceta y en todas las otras publicaciones en que hemos visto reproducida esta orden aparece redactado el final de este parrafo, no como lo damos en el texto, sino en la siguiente forma: ''El encargado del Registro Civil sera condenado a pagar las costas de esta solicitud. Cuando se declare improcedente su negativa, todos estos recursos se resolverin gubernativamente por los Jueces de primer instancia''; periodo desprovisto de sentido juridico, y que, por mucho que sea nuestro respeto al texto que aparece en el peri6dico oficial, en este caso, A fuer de expositores concienzudos, y no de meros copistas, nos hemos creido autorizados para salvar la errata que evidentemente existe en ese periodo, consistente en haber colocado un punto antes del lugar que le correspondia; para convencerse de ello, basta acudir al texto ingles. Este dice asi: "and the custodiam of Civil Registry will be condemned to pay the cost of the application, where it is declared that his refusal is groundless '. ''All such appeals shall be decided administratively by Judge of 1st. Instance'. Como puede observarse, comparando los trees textos, nosotros no hemos pretendido, ni hemos hecho una nueva traducci6n distinta de la oficial; hemos mantenido palabra por palabra las de esta nltima, y s6lo hemos corregido un error de puntuaci6n, a nuestro juicio debido f una errata de imprenta. (74) El original decia "moneda de los Estados Unidos 6 su equivalente''. La enmienda obedece a lo dispuesto en la disposici6n segunda del decreto 1227 de 11 de Septiembre de 1915. Son monedas de curso legal ninicamente la de los Estados Unidos de America y la nacional, conforme al articulo X de la ley de 9 de Octubre de 1914.

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75 7. Exception. Cuando los contrayentes hubieren celebrado matrimonio civil con anterioridad al matrimonio religioso que intentan contraer, el clerigo, sacerdote 6 ministro autorizante no tendrA que cumplir con los requisitos de esta Orden, siempre que los contrayentes lo comprueben. Cuando el sacerdote, cl6rigo 6 ministro ante el cual se hubiere celebrado el matrimonio no haya cumplido dentro del plazo legal con el deber que le impone el nnmero 4 de este articulo, cualquiera de los contrayentes 6 sus causahabientes legitimos podrA solicitar del Departamento de Justicia la formaci6n del oportuno expediente para la justificaci6n del matrimonio, al cual se aportarAn los documentos y pruebas relativos al mismo, con cuyo resultado dicho Departamento resolvers disponiendo 6 negando la inscripci6n en el Registro Civil. Esta facultad. conferida al Departamento de Justicia, se extiende a los matrimonios celebrados con anterioridad a este decreto, ('5) que por los motivos indicados no se hayan inscripto en el Registro Civil. ARTICULO VII. DISPOSICIONES PENALES 1. Penas por no archivar. El sacerdote, cl6rigo 6 ministro ante quien se hubiera celebrado el matrimonio en la forma dispuesta por esta Orden, cuando no se haya contraido anteriormente el matrimonio civil, que dejara de practicar lo conducente para que se archivasen los certificados y las pruebas como queda dispuesto en esta Orden, sera juzgado, y si fuere culpable, se le impondrA una multa de cien pesos 6 arresto de treinta a noventa dias, por el Juez Correccional 6 el que ejerza funciones de tal en el distrito en que tenga su domicilio. 2. Falsedades. Las falsedades esenciales al caso, que se cometan en cualquiera de las diligencias que se formen para la celebraci6n de los matrimonios regulados por la present Orden, se penaran como falsedades en documents piblicos, a tenor de lo preceptuado en el articulo 310 del C6digo Penal, si fueren cometidas por cualquiera de los funcionarios a que dicho articulo se refiere. Si dichas falsedades se cometieran por particulars, serAn castigados con arreglo al articulo 311 del mismo C6digo. (7") (75) El deereto A que se hace referencia es el nimero 1,284, dietado por el Gobernador Provisional en 26 de Diciembre de 1907, y en el cual se dispuso que el articulo 6o de Ia Orden 140, de 1901, quedara adicionado con el pirrafo que aparece en el texto. (76) El inciso nltimo de este pirrafo estk redactado en el texto en la forma en que fuA modificado, y hoy esth vigente, por el articulo II de la Orden 228, de 25 de Octubre de 1901. En la orden, o;iginalmente aparece redactado asi: "Si dichas falsedades se cometieran por particulares con perjuicio de tercero, 6 con Animo de caus6rselo, serin castigadas con arreglo al articulo 311 del mismo C6digo'".

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76 3. Intervencion por los que no sean autorizados. El que autorizare 6 celebrare 6 intentare celebrar las ceremonias del matrimonio no siendo sacerdote, cl6rigo 6 ministro, debidamente ordenado y facultado conforme a esta Orden para ello, 6 la correspondiente autoridad civil, sera considerado como culpable de un delito y castigado segfin su participaci6n, conforme a las disposiciones del C6digo Penal, con la pena de uno 6 cinco aflos de prisi6n correctional. ARTICULO VIII. DISPOSICIONES FINALES 1. Dudas. Todas las dudas 6 dificultades que se ofrezean en la practice para el cumplimiento de esta Orden, seran resueltas por la Secretaria de Justicia. 2. Clausula derogatoria. Quedan derogadas todas las disposiciones de todos los c6digos, leyes, decretos u drdenes que se opongan a la presente Orden. Por la presente se reitera la derogaci6n del articulo 79 del Codigo Civil y los parrafos 2 y 3 de la Orden Civil nnmero 66, serie de 1899. (7") ACTA MATRIMONIAL En la ............................a .. --................... de ................. de mil ............. .....-ante mi...... D ........._..... ...........-...... ., de la susodicha. ..... ..... .... y los testigos que se dirin, comparecieron D. ...._.._....__.._......yD...................... y manifestaron su espontneo deseo y compromiso de llevar a efecto el matrimonio que tienen entre si estipulado, y con tal objeto presentaron, en defecto de las partidas parroquiales, dos testigos para que declared referente a las manifestaciones que hacen en esta acta matrimonial, a los efectos de la Orden nnmero 140, del Gobierno General, de 28 de Mayo de 1901. El Tribunal Supremo, en sentencias de 14 de Octubre y 19 de Noviembre, ha establecido la doctrina, que posteriormente ha reiterado y aplicado en numerosos fallos, de que las falsedades A que se refiere este articulo son aquellas cometidas en cualquiera de las diligencias para la celebraci6n del matrimonio, de tal modo importantes, que sin que ellas se realicen no deba celebrarse 6ste, 6 en aquellas que afecten 6 puedan afectar al acto 6 contrato matrimonial, en su valor 6 eficacia, 6 A los efectos civiles que debieran producir; pero no tienen el dicho carActer de esenciales las que no tengan esa trascendencia. (77) El articulo 79, que puede verse en el texto, formando part del capitulo referente al matrimonio can6nico, que estA todo el derogado, se refiere A los matrimonios llamados secretos 6 de conciencia. Los parrafos 2 y 3, 6 sean los, llamados articulos, II y III de la Orden 66, disponen, el primero, que la licencia 6 el consejo no puede prestarse sino ante funcionario civil (v6ase A este respect la nota 50) y el segundo niega en absoluto efectos civiles a los matrimonios religiosos.

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77 Yo, el ...._.----...._..__.-------------------actuante, dispuse comparecieran los citados contrayentes y, a su vez, los testigos para que declarasen acerca de la precedente manifestaci6n 6 impedimentos que pudiesen existir entre los susodichos contrayentes. En seguida comparecio ante mi el contrayente D......... ------.el cual, previo juramento que prest6 en forma de derecho, declare que son sus nombres y apellidos como queda indicado; que es natural de .--............, provincia de ....... de _-.......... afos de edad, de estado......... profesi6n n ocupaci6n..._......... .. vecino de la calle..... .............numero .......-hijo ........ ...... de don ................ natural de-........_......, provincia de ................ profesi6n i ocupacion ............. vecina de .................., y de dona .............. natural de ................. provincia de ............... vecina de .................y que ratificaba su espontaneo deseo y compromiso de llevar a efecto su citado matrimonio. Acto continue compareci6 ante mi, tambi6n, la contrayente doia .-______......__ ...-., la cual, previo juramento que prest6 en forma de derecho, declare que son sus nombres y apellidos como queda indicado, que es natural de .............. provincia de ._......... ........, de _....... anos de edad, de estado ........... _......., profesion n ocupaci6n............. vecina de la calle de.............__.... hija de don ............ natural de .-. ..._._......._. provincia de ... ............. profesi6n i ocupaci6n....-..--.....__., vecino de ............ y de dona ......_.___-...._......., natural de .......... provincia de ........_......_.....vecina de ......... y que ratificaba su espontaneo deseo y compromiso de llevar a efecto su ante dicho matrimonio, para el que no ha sido ni es obligada con amenazas, sino que al contrario, Lo aceptaba con libre voluntad. Luego comparecio ante mi el primer testigo D....... ........... ..., natural de ........__ ....._..., provincia de ._......__._, profesi6n n ocupacion............ estado ...._....-...-____.._.._., vecino de ........-.. mayor de edad, el cual, previo juramento que prest6 en forma de derecho, bajo el cual ofreci6 decir la verdad, y declare que conoce a los citados contrayentes y le consta ser cierto cuanto han manifestado y declarado en la presente acta, y que la contrayente es vecina de .... ................... Luego comparecio ante mi el segundo testigo D. ........, natural de ._-..._..... provincia de ....................., profesi6n n ocupaci6n .............. estado ........ ._...-..... ..., vecino de ....... ..... mayor de edad, el cual, previo juramento que prest6 en forma de derecho, bajo el cual, ofrecio decir la verdad, y declare que conoce a los citados contrayentes y le consta ser cierto cuanto han manifestado y declarado en la presente acta, y que la contrayente es vecina de ........ ......_ .. ...

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78 Resulta, pues, de las declaraciones, que los contrayentes a que las mismas se refieren, son libres y habiles, sin impedimento alguno para contraer matrimonio. Presentes los contrayentes y testigos, procedi a la lectura de esta acta matrimonial, y conformes todos con lo expresado en ella, firman conmigo a continuaci6n de que yo el_......................... doy fe. El Contrayente. La Contrayente. Primer testigo. Segundo testigo. Ante mi el ............ ............ CERTIFICADO DE MATRIMONIO Yo, ...............__, de la Iglesia de ................ provincia de ............ .... _., en la Isla de Cuba. Certifico: que en el dia de hoy, A las ._......... de la..... y a presencia de los testigos D. ...............__ y D........ _......., que firman, sin que se me haya denunciado ni tenga conocimiento de ningin impedimento que se oponga, han contraido matrimonio D......:_.....__........., natural de ............__.., provincial de ....... _., de ........ aios de edad, de la raza _... ...._____, estado ............ profesi6n ........-. ._.., vecino de la calle ............. hijo ___........_ de D. ..__... __..............., natural de ......... profesi6n a ocupaci6n .............., vecino de ........... y de D. ..-_._. _____...., natural de _..............vecina de .. ................., y Da .._................. natural de ......._______ ._............., pro.nca.d........... ..... .. aios de edad, de la raza ...... __.._..-..., estado......... vecina de la calle de .........-___...___., hija de D. ........ ........ ....... natural de _.._............. profesion a ocupaci6n -__._..............., vecino de .............. y de Da ..._...... ......., natural de ............... vecina de ._.. ...... .............. El referido matrimonio se celebro en ................... A la hora indicada. Dichos contrayentes han justificado su libertad para contraer matrimonio, su filiaci6n y demAs requisitos exigidos en la Orden namero 140, del Gobierno General de la Isla, de fecha 28 de Mayo de 1901, y al efecto se acompafian con el certificado los documentos siguientes: Y para la remisi6n al Registro Civil de... A los efectos de la Orden mencionada, extiendo la presente, que firman los testigos referidos y los contrayentes, a tenor de lo dispuesto en la Orden indicada. Fecha .. .........._... _.. ........ El celebrante. Contrayentes. Testigos.

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79 CERTIFICACI6N DE PROCLAMAS Y o, ....._.... ................ _...__.. de la Iglesia de ............. ... ...... provincia de .............._., en la Isla de Cuba. Certifico: que para la celebraci6n del matrimonio concertado por __.............-.._.._....._...._.......... (p6nganse las mismas generales que tiene el certificado de matrimonio) he hecho publicar (6 he publicado) edictos 6 proclamas anunciando dicho matrimonio los dias ....__....... 6 del dia tal ........... a tal .... ... en (se expresara la forma). Y para que conste en cumplimiento de lo dispuesto en la Orden nimero 140, expido la presente en ................ de ........... ............ de .......... .... Firma. CERTIFICACI6N EN CASOS DE DISPENSA Y DE EXTRANJEROS Yo ..........................., etc., etc. Certifico: que para el matrimonio concertado por _....... .............. con ...... ...........------.. etc., no se han publicado edictos 6 proclamas, por haberlas dispensado ........... ............., mediando la causa (se expresara). O "no se han publicado proclamas 6 edictos en .......... ......, lugar de la residencia en los dos anos anteriores de ._................., por haber 6ste justificado a mi satisfacci6n que tal requisito no es exigido en dichos paises.'" Y para que conste ............ _............, etc. Firma. CAPITULO III DEL MATRIMONIO CIVIL (78) SECCION PRIMEtA. DE LA CAPACIDAD DE LOS CONTRAYENTES Art. 83.-No pueden contraer matrimonio: (9) 19 Los varones menores de catorce anos cumplidos y las hembras menores de doce, tambien cumplidos. (78) Articulo III, apartado 1, de ia Orden 140, de 1901: "1. De la celebraci6n del matrimonio.El matrimonio civil se celebrara con las solemnidades, requisitos y formal que establecen los C6digos, Leyes, Decretos t Ordenes vigentes que al mismo se refieren, con las modificaciones expresadas en esta orden'". (79) Este articulo 83 y el siguiente 84 son tambi~n de aplicaci6n al matrimonio religioso, conform al apartado 1 del articulo II de la Orden 140, de 1901, incluido en el texto al principio de la secei6n segunda del capitulo primero de este titulo.

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80 Se tendra, no obstante, por revalidado ipso facto, y sin necesidad de declaraci6n expresA, el matrimonio contraido por impiberes, si un dia despu6s de haber llegado a la pubertad legal hubiesen vivido juntos sin haber reclamado en juicio contra su validez, 6 si la mujer hubiera concebido antes de la pubertad legal 6 de haberse entablado la reclamaci6n. 29 Los que no estuvieren en el pleno ejerciclo de su razon al tiempo de contraer matrimonio. 39 Los que adolecieren de impotencia fisica, absoluta 6 relativa, para la procreaci6n con anterioridad A la celebraei6n del matrimonio, de una manera patente, perpetua 6 incurable. 49 Los ordenados in sacris y los profesos en una orden religiosa can6nicamente aprobada, ligados con voto solemne de eastidad, A no ser que unos y otros hayan obtenido la correspondiente dispensa canonica. 5? Los que se hallen ligados con vinculo matrimonial. Art. 84 (modificado).-Tampoco pueden contraer matrimonio entre si: 1 Los ascendientes y descendientes por consanguinidad 6 afinidad legitima 6 natural. 2? Los colaterales por consanguinidad legitima 6 natural hasta el segundo grado, inclusive. 39 El padre 6 madre adoptante y el adoptado; 6ste y el c6nyuge viudo de aqu6llos; y aqu6llos y el c6nyuge viudo de 6ste. 4e Los que hubiesen sido condenados como autores. 6 como autor y c6mplice de la muerte del conyuge de cualquiera de ellos. (a ) Art. 85 (modificado).-El Gobierno, con justa causa, puede dispensar, a instancia de parte, el impedimento comprendido en el numero 2? del articulo 45. (11) (80) En su redaccion original, este articulo constaba de ocho incisos numerados: el 19 redactado en la misma forma que el que ocupa hoy igual nnmero en el texto; el 29 extendia el impedimento de consaguinidad legitima hasta el cuarto grado; el 39 se referia A la afinidad legitima de los colaterales; el 4 A ila consanguinidad y afinidad natural de los colaterales: el 5o al padre y madre adoptante y a los c6ryu''es de 6stos; el 6o, a los descendientes del adoptante; el 7p, A los adndteros, y el 8o A los condenados como autores 6 Como autor y e6:nplice de la muerte de cualquiera de los e6nyuges. El articulo VIII de la Orden 487, de 1900, derog6 los impedimentos comprendidos en los nfimeros 3, 6 y 7, redujo al segundo grado el de consaguinidad comprendido en el 29 y derog6 el de afinidad natural del parrafo 49 La Orden 140, de 1901, teniendo en cuenta esa derogaci6n, dispuso, en el numero 6 del articulo II, que este articulo se entendiera redactado en la forma en que aparece en el texto. (81) El precepto del articulo 45 se refiere A las viudas. Este articulo 85 mencionaba, ademis del impediment que se expresa en su redacci6n actual, los de 3y 49 grado de consanguinidad legitima; los nacidos de afinidad legitima 6 natural entre colaterales y los que se referian A los descendientes del adoptante, que estaban comprendidos en los incisos 29, 39, 49 y 67 del articulo 84; pero como esos impedimentos no existen hoy, segdn puede verse en la nota anterior, es

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81 SECTION SEGUNDA. DE LA CELEBRACI6N DEL MATRIMONIO Art. 86.-Los que con arreglo al articulo 42 (s2) hubieren de contraer matrimonio en la forma determinada en este C6baldio el precepto legal que a ellos se refiere, y por eso los hemos eliminado del texto, para que en 6ste se conserve la relaci6n que guardaba con su precedent. Por decreto del Secretario de Justicia de 7 de Febrero de 1900 (publicado en la Gaceta del 9) se dispuso: quo, a contar desde la publicaci6n de ese decreto, todos los expedientes instruidos en los juzgados de primera instancia, para obtener dispensa de impedimentos 6 de publicaci6n de edictos, se remitiran a la Secretaria de Justicia para la resoluci6n que proceda, por conducto de la Secci6n (hoy Direcci6n) de los Registros y del Notariado.-El Ministerio Fiscal emitir dictamen on dichos expedientes, no s61o para manifestar quo se ha instruido de los mismos, sino tambi6n para determinar si las causas quo se alegan para solicitar la dispensa estan justificadas, si procede 6 no concederla y si son dispensables los impedimentos. Se recuerda A los funcionarios que intervengan en la tramitaci6n de estos expedientes, que, de acuerdo con lo que ordenan las disposiciones vigentes, estA prohibido cobrar, con motivo de los mismos, derechos de ninguna clase. Fuera del decreto citado no conocemos ninguna ley, que no sea la de Matrimonio Civil, que regule la forma on quo debe solicitarse la dispensa de impedimentos, por lo cual creemos vigentes sus preceptos, y que a ellos son A los que alude el dieho decreto. Esto mismo entiende el Gobierno, puesto que les da cumplimiento, seg6n aparece del decreto 388, de 12 de Mayo de 1910, por el que se concedi6 una dispensa de impedimento. Los aludidos preceptos, aplicables hoy s61o al caso de la viudez y al de la mujer cuyo matrimonio se haya declarado nulo, son los del articulo 11 del Reglamento para la ejecuci6n de la ley de Matrimonio Civil, que en cuanto son aplicables disponen: 1? Que los solicitantes presentarAn al Juzgado de primera instancia del distrito A que corresponda el Juzgado municipal donde deba celebrarse el matrimonio una instancia, firmada por los dos, 6 por persona a su ruego, si no supieren 6 no pudieren firmar, dirigida al Secretario de Justicia (segun el decreto, pero entendemos que debe ser al Presidente de la Republica), expresando el impedimento cuya dispensa solicitaren y exponiendo las causas en que se funden para pedirlo. Con esta instancia deberAn presentar los documentos fehacientes en que conste la certeza de las causas alegadas para obtenerla y las partidas 6 certificaci6n de nacimiento de los solicitantes (entendemos que este requisite puede suplirse, en su caso, en la forma establecida en el nnero 7 del articulo II de la Orden 140, de 1901). En el impedimento de la viudez 6 de la mujer cuyo matrimonio se haya declarado nulo, que, segun hemos repetido, es hoy el inico dispensable, se presentara certificaci6n de la defunci6n del marido 6 de la sentencia fire en que se hubiere declarado la nulidad del matrimonio, certificado del facultativo que acredite si estia 6 no encinta y el de nacimiento, en su caso, de los hijos habidos en el anterior matrimonio. 20 Presentada la instancia con los documentos mencionados, el Juez, despues de cerciorarse, por los medios que estime oportunos, de la conformidad de los interesados con la solicitud, pasara el expediente al delegado fiscal del mismo Juzgado, para que emita dictamen. Cuando el Juez lo estime necesario 6 los interesados lo soliciten, podra acordar que se practique una informaci6n de testigos acerca de alguno 6 algunos de los hechos expuestos en apoyo de la pretension, y concluso el expediente, lo elevara con su informe razonado (segnn el decreto) a la Secretaria de Justicia, por conducto de la Secci6n (hoy Direcci6n).de ]os Registros y del No-

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82 digo, presentarn al Juez municipal de su domicilio una declaraci6n, firmada por ambos contrayentes, en que consten: 19 Los nombres, apellidos, edad, profesi6n, domicilio 6 residencia de los contrayentes. 2? Los nombres, apellidos, profesi6n, domicilio 6 residencia de los padres. Acompafiaran a esta declaraci6n la partida de nacimiento y de estado de los contrayentes, la licencia 6 consejo si procediere, y la dispensa, cuando sea necesaria. En los expedientes que se instruyan para la celebraci6n de los matrimonios, podrAn suplirse, siempre que se desee, las partidas parroquiales de nacimento de los contrayentes y las de defunci6n de los padres y demas ascendientes de los mismos, por medio de informaci6n testifical. Esta informaci6n podra practicarse ante el propio Juez municipal que haya de instruir el expediente, u otro cualquiera, y se limitara a la comparecencia de dos testigos, que declararAn, bajo juramento, la edad, naturaleza y lugar del nacimiento 6 defunci6n de la persona a que se contraiga. tariado. Tanto el Juez como el Fiscal procederAn en estos asuntos con la posible brevedad y reserva. El Ministerio Fiscal emitirk dictamen sobre los particulares que expresa el decreto, que son los mismos que determina el articulo A que venimos haciendo referencia. 39 Se consideraran como circunstancias favorables para obtener la dispensa: la de convenir A los hijos de anteriores matrimonios, por la fundada esperanza de hallar en el c6nyuge que pretenda entrar en la familia la protecci6n 6 el cuidado de que se vieren privados por el fallecimiento de su padre. La de proporcionarse, por consecuencia del matrimonio, medios de subsistencia para los solicitantes, para alguno de ellos 6 para sus padres necesitados 6 enfermos. La de facilitarse arreglos de familia que pongan t6rmino a cuestiones 6 pleitos 6 produzean otras ventajas anklogas. La de evitarse esekndalos por haber mediado largas y estrechas relaciones entre los solicitantes, con existencia de prole 6 embarazo. La de haber gran dificultad de matrimonios, por escasez de poblaci6n 6 por otras causas generales 6 especiales de cada caso (suprimimos aqui la raz6n de Estado entre principes). Las demis causas que, conforme a un recto criterio, se estimen como interns pnblico 6 particular de las familiar solicitantes. 49 Se considerarn como circunstancias desfavorables A la concesi6n de la dispensa la absoluta falta de motivos que demuestren la necesidad, la utilidad de la misma y cualquiera otra circunstancia que, conforme A un recto criteria, se estime como justa causa de denegaci6n de la solicitud. 59 Recibido en la Secretaria de Justicia el expediente, podrA ampliarse con los datos que se conceptaen necesarios, y se dictarA resoluci6n A propuesta de la Direcci6n de los Registros y del Notariado (en Espaffa era A propuesta de la Direcci6n General de Gracia y Justicia). 69 Este inciso dispone que la concesi6n se hark por Real Carta impresa y la denegaci6n se comunicari por Real Orden. Creemos que en Cuba ambas resoluciones deben ser por decreto presidencial. Tambi6n se dispone que el Juez del distrito por cuyo conducto se hubiere solicitado la dispensa, a quien debe remitirse la concesi6n para su entrega A los interesados, dispondra que de ella se tome raz6n en un libro Registro de dispensas, y que este requisito se haga constar en la carta 6 despacho. (82) Esta referencia ha de entenderse hecha al inciso 2 del articulo I de la Orden 140, de 1901, cuyo articulo ha venido A sustituir el original 42 del C6digo.

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83 Cuando el nacimiento 6 defunci6n haya ocurrido fuera de la Isla de Cuba, podra tambien acreditarse en la forma antes citada. Las certificaciones del Registro del Estado Civil podrAn tambi6n suplirse en los casos y formas preceptuados, pero solo cuando se justifique no haber existido 6 haberse destruido los libros del Registro en que dicha partida debiera inscribirse, por medio de informe del Juez de primera instancia correspondiente, que deberA ser pedido de oficio por el Juez municipal, a solicitud de parte interesada. (Art. I, Orden 42, de 1900). (83) Art. 87.-El matrimonio podrA celebrarse personalmente 6 por mandatario A quien se haya conferido poder especial; pero siempre sera necesaria la asistencia del contrayente domiciliado 6 residente en el distrito del Juez que deba autorizar el casamiento. Se expresarA en el poder especial el nombre de la persona con quien ha de celebrarse el matrimonio, y 6ste sera valido si antes de su celebraci6n no se hubiera notificado al apoderado en forma aut6ntica la revocaci6n del poder. Art. 88. (Derogado).-Si el Juez municipal escogido para la celebraci6n del matrimonio no lo fuere A la vez de ambos contrayentes, se presentarin dos declaraciones, una ante el Juez Municipal de cada contrayente, expresando cual de los dos Jueces han elegido para la celebraci6n del matrimonio, y en ambos Juzgados se practicarAn las diligencias que se establecen en los articulos siguientes. (84) Art. 89.-El Juez municipal, previa ratificaci6n de los pretendientes, mandara fijar edictos 6 proclamas por espacio de quince dias, anunciando la pretension con todas las indicaciones contenidas en el articulo 86, y requiriendo a los que tuviesen no(83) Esta Orden 42, de 26 de Enero de 1900, modific6, en el sentido expuesto en el texto, mencionindolo expresamente, el articulo 86. Vase en la nota 67 el inciso 7 del articulo II de la Orden 140, de 1901, que se refiere A las dos formas de matrimonio, y en el cual se hace alusi6n i dicha Orden. La Secci6n de los Registros y del Notariado de Ia Secretaria de Justicia, evacuando una consulta, en 6 de Abril de 1900, declare que en los expedientes matrimoniales pueden suplirse las partidas de nacimiento 6 defunci6n que sean necesarias en los terminos que previene la Orden 42, de 1900, siempre que esos hechos hayan ocurrido fuera de la Isla de Cuba y bien se trate de cubanos 6 de extranjeros. El Secretario de Estado y Justicia, tambien a virtud de consulta, resolvi6, en 15 de Abril de 1903, que cuando deba justificarse, en un expediente matrimonial, cualquiera que sea la forma en que haya de celebrarse, cualquier acto del estado civil, es suficiente A esa justificaci6n la partida parroquial, siempre que el acto de que se trate haya ocurrido en esta Isla 6 en el extranjero antes del primero de Enero de 1885, y si no existed dicha partida puede suplirse conform al pirrafo primero del inciso 7 del articulo II de la Orden 140, de 1901. Que cuando el acto que se pretenda justificar haya ocurrido despu6s de la fecha citada, bien en Cuba 6 en el extranjero, su justificaci6n s61o podra hacerse con certificaci6n de los asientos del Registro Civil, pudiendo suplirse aqu4lla en la forma preceptuada en el pArrafo segundo del citado inciso y articulo de la mencionada Orden 140, de 1901. (84) La Orden 140, de 7 de Abril de 1900, estA limitada A disponer escuetamente que: "Queda derogado el articulo 88 del C6digo Civil."

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84 ticia de algnxn impedimento para que lo denuncien. Iguales edictos mandara a los Jueces municipales de los pueblos en que hubiesen residido 6 estado domiciliados los interesados en los dos iltimos anos, encargando que se fijen en el local de su audiencia pniblica por espacio de quince dias, y que, transcurridos estos, los devuelvan con certificaci6n de haberse Ilenado dicho requisito y de haberse 6 no denunciado algnn impedimento. Art. 90.-Los militares en activo servicio que intentaren contraer matrimonio estaran dispensados de la publicaci6n de los edictos fuera del punto donde residan, si presentaren certificaci6n de su libertad expedida por el jefe del cuerpo armado a que pertenezcan. Art. 91.-Si los interesados fueren extranjeros y no llevaren dos anos de residencia en Cuba, acreditaran con certificaci6n en forma, dada por Autoridad competente, que en el territorio donde hayan tenido su domicilio 6 residencia durante los dos anos anteriores, se ha echo, con todas las solemnidades exigidas en aqu6l, la publicaci6n del matrimonio que intentan contraer. Si los interesados fueren extranjeros y no llevaren dos anos de residencia en Cuba, no sera necesario que acrediten la publicaci6n a que se refiere este articulo, siempre que prueben, por medio de certificado expedido por Autoridad competent, 6 por otro medio de prueba a satisfaccion del Juez municipal que haya de autorizar el matrimonio, que, de conformidad con las eyes de sus respectivos paises, tal formalidad no es necesaria. (Art. II, Orden 42, de 1900). (85) Art. 92.-En todos los demas casos, solamente el Gobierno podra dispensar la publicaci6n de los edictos, mediando causas graves, suficientemente probadas. (86) (85) Este precepto de la Orden 42, de 26 de Enero de 1900, es comfin A ambas formas de matrimonio, como puede verse por el inciso 8 del articulo II de la Orden 140, de 1901, copiado en la nota 50. (86) Ni el C6digo, ni la Ley de Matrimonio Civil, expresan, ni indican siquiera, cuhles son esas causas graves A que este articulo ne refiere; la apreciaci6n de ellas queda, por consiguiente, en cada caso, al arbitrio del Gobierno. La subsistencia de este articulo en el C6digo, sin modificaci6n alguna, despues de las 6rdenes militares vigentes que han trastornado y desorganizado nuestra antigua legislaci6n sobre la forma de celebrar los matrimonios, crea un verdadero obsticulo al civil, proddeiendo, como natural consecuencia, que dicha forma, que debia ser la general, sea la que menos se adopta en Cuba, en donde a la sombra de las citadas 6rdenes militares se han creado verdaderas oficinas de matrimonios, disfrazadas con el nombre de religiones; religiones sin fieles, sin iglesias, sin dogmas, sin universalidad, i veces s61o conocidas en un barrio, en las cuales funge como pontifice y sacerdote el que se ha propuesto explotar esta nueva industria, quien, por consiguiente, se ha investido A si mismo de la plenitud de todas las facultades necesarias para autorizar, en horas, sin obstfculos ni escr6pulos, ese acto trascendental de la vida, base de la familia, la mis permanente y respetable de todas las instituciones. Segfin la Orden 140, de 1901 (pirrafo 3 del articulo V), los clerigos y ministros que autoricen matrimonios pueden dispen-

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85 Art. 93.-No obstante lo dispuesto en los articulos anteriores, el Juez municipal autorizar el matrimonio del que se halle en inminente peligro de muerte, ya est6 domiciliado en la localidad, ya sea transeunte. Este matrimonio se entendera conditional, mientras no se acredite legalmente la libertad de los contrayentes. Art. 94.-Los Contadores de los buques de guerra y los Capitanes de los mercautes autorizaran los matrimonios que se celebren a bordo en inminente peligro de muerte. Tambi6n estos matrimonios se entenderan condicionales. Art. 95.-Lo dispuesto en el articulo anterior es aplicable a los Jefes de los Cuerpos militares en campafia, en defecto del Juez municipal, respecto de los individuos de los mismos que intenten celebrar matrimonio in articulo mortis. Art. 96.-Transcurridos los quince dias a que se refiere el articulo 89 sin que se haya denunciado ningun impedimento, y no teniendo el Juez municipal conocimiento de alguno, procederA a la celebraci6n del matrimonio en los t6rminos que se previenen en este C6digo. sar la publicaci6n de las proclamas mediante justas causas. Si 4sta no fuera una nota, sino un comentario, nosotros diriamos todos los abusos que, al amparo de este precepto, se cometen, y de que hemos tenido conocimiento en el ejercicio de nuestra profesi6n y de nuestro cargo. En cambio, para obtener la dispensa, aun mediando causa justa, en el matrimonio civil, hay que instruir un expediente cuya tramitaci6n, en algunos casos, puede durar casi tanto, si no mas, que el tiempo que se exige para la publicaci6n de edictos. Si esa tramitaci6n ha de ajustarse, como suponemos, por ser lo dnico que regula la materia, al articulo 10 del Reglamento para la ejecuci6n de la Ley de Matrimonio Civil y al Decreto de 7 de Febrero de 1900 vasee la nota 81), estf sometida A las siguientes reglas: solicitud dirigida al Secretario de Justicia 6 al Presidente de la Republica, presentada al Juez de primera instancia, a cuyo distrito correspond el Municipal que ha de solemnizar el matrimonio, acompaiiada de los documents fehacientes que justifiquen las causas por las cuales se pida Ia dispensa. El Juez, despubs de cerciorarse, por los medios que estime oportunos, de la conformidad de los interesados en la petici6n, y de reclamar los datos que crea necesarios, la pasarA A informe del Ministerio Fiscal (trAmite que no existia en la Ley espaaola y que introdujo el decreto antes citado), el cual no se limitar .darse por instruido, sino que debe dictaminar acerca de si las causas alegadas estfn justificadas y si procede 6 no conceder la dispensa. Evacuado este informe, el juez, con otro razonado en el que manifestara cuanto se le ofrezca y parezca respect de las causas alegadas y emitiendo su opini6n acerca de la conveniencia 6 inconveniencia de conceder la dispensa, elevara el expediente y la Secretaria de Justicia, por conducto de la Seeci6n de los Registros y del Notariado, para la resoluci6n definitive que corresponda. Todos los funcionarios que intervengan en este expediente deben proceder en ellos con reserva y con la possible urgencia. La resoluci6n que se dicte se comunicary al Juez de primer instancia, quien, cuando la dispensa se conceda, la hara anotar en un Registro especial. La sustanciaci6n de estos expedientes es completamente gratuita. No obstante lo expuesto, en estos expedientes, A diferencia de lo que se hace en los de impedimentos, el Gobierno prescinde de toda tramitaci6n 6 regla, resolviendo discrecionalmente. No conocemos la ley en que se funde para ello, pero el hecho es cierto y puede comprobarse, centre muchos, con los decretos 761, 805, 811 y 1041 de 1911.

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86 Si pasare un aflo desde la publicaci6n de los edictos sin que se efectne el casamiento, no podra celebrarse 6ste sin nueva publicaci6n. Art. 97.-Si antes de celebrarse el matrimonio se presentare alguna persona oponiendose a 61 alegando impedimento legal, 6 el Juez municipal tuviere conocimiento de alguno, se suspenderA la celebraci6n del matrimonio hasta que se declare por sentencia fire la improcedencia 6 falsedad del impedimento. Art. 98.-Todos aquellos a cuyo conocimiento llegue la pretensi6n del matrimonio estan obligados a denunciar cualquier impedimento que les conste. Hecha la denuncia, se pasark' al Ministerio Fiscal, quien, si encontrare fundamento legal, entablarA la oposici6n al matrimonio. Solo los particulares que tengan interns en impedir el casamiento podrAn formalizar por si la oposicion, y en uno y otro caso se su tanciarA 6sta conforme a lo dispuesto en la Ley de Enjuiciamiento Civil, dAndole la tramitacidn de los incidentes. Art. 99.-Si por sentencia firme se declararen falsos los impedimentos alegados, el que fundado en ellos hubiese formalizado por si la oposicion al matrimonio, queda obligado a la indemnizacidn de dafios y perjuicios. Art. 100.-Se celebrara el casamiento, compareciendo ante el Juez municipal los contrayentes, 6 uno de ellos y la persona a quien el ausente hubiese otorgado poder especial para representarle, acompafiados de dos testigos mayores de edad y sin tacha legal. Acto seguido, el Juez municipal, despu6s de leidos los articulos 56 y 57 de este Codigo, preguntara a cada uno de los contrayentes si persiste en la resolucion de celebrar el matrimonio, y si efectivamente lo celebra; y, respondiendo ambos afirmativamente, extenders el acta de casamiento con todas las circunstancias necesarias para hacer constar que se han cumplido las diligencias prevenidas en esta seccidn. El acta sera firmada por el Juez, los contrayentes, los testigos y el Secretario del Juzgado. Los C6nsules y Vicecdnsules ejercerin las funciones de Jueces municipales en los matrimonios de cubanos celebrados en el extranjero. (87) (Adicidn). Los derechos u honorarios que se cobrarAn por la celebracidn de estos matrimonios (los civiles) se limitaran a un peso, moneda de curso legal. Iguales derechos se co(87) La Secretaria de Estado, resolviendo una consulta en 21 de Diciembre de 1903, dispuso que mientras no se promulgue alguna ley -aun no promulgada-que confiera a los C6nsules de la Repablica la facultad para celebrar matrimonios que en el extranjero contraigan los ciudadanos cubanos, deben abstenerse de autorizar esos actors; limitindose en esa materia i sus funciones de encargados del Registro Civil, para inscribir los matrimonios de los ciudadanos cubanos contraidos en el extranjero en la seccidn correspondiente, 6 sea en la de matrimonios, segdn declare mis tarde en otra consult de 8 de Junio de 1904.

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87 brarAn por la instruccion de los expedientes para justificar la filiaci6n de los contrayentes vasee la nota 67) 6 que se refiere el nimero 7 del articulo anterior (II, Orden 140), cualquiera que sea el namero de personas a que dichos expedientes se contraigan. (Apartado 2, art. III, Orden 140, de 1901). (88) SECTION TEECEBA. DE LA NULIDAD DEL MATRIMONIO Art. 101.-Son nulos: 1? Los matrimonios celebrados entre las personas a quienes se refieren los articulos 83 y 84, salvo los casos de dispensa. 29 El contraido por error en la persona, 6 por coaccion 6 miedo grave que vicie el consentimiento. 39 El contraido por el raptor con la robada, mientras 4sta se halle en su poder. 49 (Modificado). El que se celebre sin la intervenci6n del Juez municipal competente, 6 el de que en su lugar deba autorizarlo, 6 de un sacerdote, clerigo 6 ministro debidamente ordenado de una religion establecida en Cuba a inscripta con las formalidades legales a los efectos de la celebraci6n de matrimonios; 6 cuando se celebren sin la asistencia de los testigos que para cada caso la ley exige. (8") (88) El original decia: ''moneda de los Estados Unidos 6 su equivalente'". Voase la nota 74. (89) Este articulo se referia s6lo A la asistencia del Juez y de los testigos exigidos en el articulo 100; pero ha sido redactado en la forma que aparece en el texto por el inciso 9 del articulo II de la Orden 140, de 1901. Por la Orden 66, de 31 de Mayo de 1899, se dispuso lo siguiente: "IV. Todos los matrimonios celebrados hasta el presented en la Isla de Cuba se reputaran y tendran como validos, sin que su validez se entienda menoscabada por falta de autoridad en la persona que los hubiere solemnizado, si fueron celebrados en la certeza por parte de las personas asi casadas, 6 de una de ellas, que quedaban legalmente unidos en matrimonio; A condici6n de que tales matrimonios sean debidamente registrados en el period de un ano, A partir de la fecha de este decreto. El registro de dichos matrimonios se harA mediante prueba satisfactoria de los mismos'". "V. Los matrimonios A que el anterior articulo se refiere deberan probarse por prueba documental suficiente. Si no pudiere ofrecerse tal prueba, el hecho del matrimonio puede ser establecido en la forma que prescriben los articulos 2,001 al 2,008, ambos inclusive, de la Ley de Enjuiciamiento Civil, 6 por declaraci6n del funcionario que hubiese Ilevado 6 cabo la ceremonia y de los testigos de la misma; y por cualquiera otra prueba legalmente bastante'". La Secretaria de Justicia, cumpliendo Io dispuesto en el articulo VI de esta orden, dict6, en 28 de Junio de 1899 (Gaceta 19 de Julio), las reglas necesarias para su ejecuci6n. Omitimos las de orden procesal, pero, por Io que tiene de aclaratoria y complementaria, es de verdadero inter6s la que A continuaci6n transcribimos: ''14o Se llama muy especialmente la atencidn de los funcionarios encargados de aplicar estas reglas y el decreto de que son concordantes, acerca de uno de los preceptos que se contienen en el articulo 49 de di-

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88 Art. 102.-La acci6n para pedir la nulidad del matrimonio corresponde 6. los c6nyuges, al Ministerio Fiscal y a cualesquiera personas que tengan interns en ella. cho decreto, 6 saber: que los matrimonios a que se refiere son aquellos contraidos de buena fe, por ambas 6 por una de las partes, en la certeza de que quedaban asi casados; como, por ejemplo, los que se casaron ante individuos constituidos por la Revoluci6n en funcionarios apropiados para el caso, 6 los que, al desaparecer de esta Isla la soberania espaffola, entendieron que ipso facto podian contraer matrimonio ante ministro protestante; puesto que en el referido decreto no se ha tratado de dar validez A todos los matrimonios nulos, sino a aquellos que pudieran invalidarse en virtud de falta de autoridad en la persona que los solemniz6 y siempre que alguna atendible 6 excusable consideraci6n pudiera haber hecho creer de buena fe a uno, al menos, de los contrayentes que celebraba un acto valido y legitimo'". Conforme a los articulos 11 y 17 de la ley de 16 de Septiembre de 1896, del Consejo de Gobierno de la Republica cubana, en la Revoluci6n, correspondia al prefecto de la demareaci6n en que vivieran los contrayentes, 6 cualquiera de ellos, solemnizar el matrimonio. Ante los mismos funcionarios se sustanciaban las demandas de nulidad y divorcio, y 6ste niltimo disolvia el vinculo, pudiendo los divorciados contraer nuevo matrimonio (articulos 39 y 40). Una de las causas de divorcio, la primera del articulo 31, era el mutuo disentimiento. Los articulos 34, 35 y 36 regulaban la situaci6n de los hijos en caso de divorcio. Estos datos los hemos tomado, creyndolos aut6nticos, aunque su autenticidad no nos consta, de un folleto publicado en la imprenta "America", por S. Figueroa, editor, en New York, en 1897, que se titula Recopilacidn de las Leyes, Reglamentos, Decretos y demds disposiciones dictadas por el Consejo de Gobierno de la Republica de Cuba.-Tomo I. Por la Orden 456, de 9 de Noviembre de 1900, se prorrog6 hasta el 31 de Diciembre de dicho ano el plazo para la inscripci6n de nacimientos concedido en la Orden 36, de 1899, y el ultimo inciso del articulo I dice asi: ''Esta pr6rroga sera tambien aplicable a la inscripci6n de matrimonios que no fueron inscriptos en su oportunidad"; y concordando, al parecer, con este precepto, se dispone en el articulo II que se declaran vigentes ''las Reglas dictadas por el Secretario de Justicia en 28 de Junio de 1899 para la inscripci6n de los matrimonios a que se refiere la Orden 66, serie de 1899''. Por la Orden 11, de 10 de Enero de 1901, se concedi6 un nuevo plazo hasta el 28 de Febrero para la inscripci6n de matrimonios, declarAndose, en igual forma que en la anteriormente citada, vigentes las reglas dictadas por la Secretaria de Justicia en 28 de Junio de 1899. Por la Orden 161, de 13 de Junio de 1901, se concedi6 un nuevo plazo, que se calific6 de improrrogable, hasta el 31 de Diciembre, para la inscripci6n de matrimonios, reproduciendose literalmente lo dispuesto en las 6rdenes antes citadas sobre las reglas dictadas por la Secretaria. La Orden 228, de 25 de Octubre de 1901, dispone: "I.-1. Por la presented se concede un plazo improrrogable, que vencer& el 31 de Diciembre del corriente aflo, para la inscripci6n, en los Registros Civiles correspondientes, de los matrimonios religiosos contraidos entree 31 de Mayo de 1899 y 8 de Agosto de 1900, en la certeza por part de ambos c6nyuges, 6 de uno de ellos, de que quedaban legalmente unidos en matrimonio.-2. Para que los matrimonios a que se refiere el articulo anterior puedan ser inscriptos en los registros civiles A cargo de los juices municipales, deberan haber sido autorizados por sacerdotes 6 ministros debidamente ordenados y con capacidad para solemnizar el matrimonio, conform a lo que disponen las 6rdenes 307 y 487, de 1900, y 140 de ]a serie corriente de este Cuartel General.-3. Queda vigente lA pr6rroga concedida por la Orden 161, de la eerie corriente, para inscribir los ma-

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89 Se exceptian los casos de rapto, error, fuerza 6 miedo,.en que solamente podra ejercitarla el c6nyuge que los hubiere sufrido; y el de impotencia, en que la acci6n corresponder a uno y otro c6nyuge y a las personas que tengan interns en la nulidad. Caduca la acci6n y se convalidan los matrimonios, en sus respectivos casos, si los c6nyuges hubieren vivido juntos durante seis meses despu6s de desvanecido el error 6.de haber cesado la fuerza 6 la causa del miedo, 6 si, recobrada la libertad por el robado, no hubiese 6ste interpuesto durante dicho t6rmino la demanda de nulidad. (Adici6n). Se declaran aplicables al matrimonio rehgioso los preceptos referentes al civil contenidos en los articulos 101 y 102 del C6digo Civil. (Apartado 9, Art. II, Orden 140, de 1901). Art. 103 (sustituido).-La competencia para conocer en juicios en que el divorcio se reclame, 6 bien la nulidad del matrimonio, sera privativa de los Tribunales civiles. S6lo estos Tribunales podran dictar sentencias que surtan en dichas materias efectos civiles. (Art. I, Orden 57, de 1899). Dichas sentencias declarando la nulidad del matrimonio 6 el divorcio no se podran dictar sino en virtud de las causas que se determinan en los articulos 101 y 105 del C6digo Civil. Los efectos de las expuestas sentencias seran los que el propio C6digo expresa, (Art. II, Orden 57, de 1899). (90) trimonios que no Jo hubieren sido oportunamente y f que se refiere la dicha Orden 161". En 26 de Febrero de 1902, se dict6 la Orden 52 de ese afio, por la que se prorrog6 hasta el 31 de Marzo del mismo el plazo concedido en ]a 228, de 1901, y se declare vigente dicha orden ''en todos los extremes a que la misma se contrae (en el plazo expresado) y las reglas dictadas por la Secretaria de Justicia en 23 de Junio de 1899, conforme con Jo dispuesto por el articulo 69 de la Orden civil 66, de 31 de Mayo de 1899". Por iltimo, el decreto del Gobernador Provisional numero 634, de 6 de Junio de 1907, que es la mfs explicita de las disposiciones dictadas sobre estos nuevos plazos, orden6 conceder uno improrrogable desde la publicaci6n del mismo (7 de Junio) hasta el 31 de Diciembre del dicho aflo: 19 Para la inscripci6n de los matrimonios celebrados en el campo de la Revoluci6n desde el 24 de Febrero de 1895 al 31 de Diciembre de 1898, y los matrimonios religiosos desde 31 de Mayo de 1899 (fecha de la Orden 66) hasta el 8 de Agosto de 1900 (fecha de la Orden 307).29 Para la inscripci6n de los matrimonios primeramente citados se mandaron aplicar las reglas dictadas par la Secretaria de Justicia en 28 de Junio de 1899, y para la de los citados en segundo lugar se dispuso que se hicieran s6lo por medio de transcripei6n de la certificaci6n 6 partida expedida por el sacerdote 6 ministro ante quienes se hubiese celebrado, siempre que estos hubieran estado debidamente autorizados para ello, conform A las reglas de sus respectivas religiones, y estas hubieren sido despu6s inscriptas en el Registro creado por la Orden 487, de 1900. (90) El articulo sustituido decia: ''Los Tribunales civiles conoceran de los pleitos de nulidad de matrimonios celebrados con arreglo A las disposiciones de este capitulo, adoptarn las medidas indicadas en el articulo 68 y fallarn en definitive'". Dicho articulo concordaba con el 80, que reservaba A los Tribunales eclesihsticos el conocimiento de los pleitos de nulidad y de divorcio de

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90 SECCION CUAETA. DEL DIVORCIO Art. 104.-El divorcio s6lo produce la suspension de la vida comnn de los casados. Art. 105.-Las causa legitimas del divorcio son: (1) Ph El adulterio de la mujer en todo caso, y el del marido cuando resulte escdndalo pnblico 6 menosprecio de la mujer. ("2) 2a Los malos tratamientos de obra, 6 las injurias graves. (3) 3 La violencia ejercida por el marido sobre su mujer para obligarla a cambiar de religion. 4 La propuesta del marido para prostituir a su mujer. 5a El conato del marido 6 de la mujer para corromper a sus hijos 6 prostituir a sus hijas, y la connivencia en su corrupci6n 6 prostituci6n. los matrimonios can6nicos, y si en el articulo de que nos ocupamos no se menciona el divorcio, es porque A Este se aplica lo dispuesto en dicho articulo por virtud del 107 del C6digo. Desde que se public, en 13 de Mayo de 1899, la orden que insertamos en el texto, fechada el dia anterior, quedaron virtualmente derogados los citados articulos 80, 103 y 107 del C6digo Civil. Los preceptos de la dicha orden han sido ratificados por la 140, de 1901, como puede verse en la sustituci6n que se hace en el texto del articulo 67, que tambi6n qued6 sin aplicacidn, en virtud de aqu6lla. La mencionada Orden 57 tenia un nltimo articulo que, por ser de carhcter transitorio, no se incluye en el texto; pero siendo conveniente conocerlo, lo copiamos A continuaci6n: "III. De los pleitos pendientes en la actualidad sobre nulidad de matrimonio 6 divorcio ante los Tribunales eclesiasticos, continuarn conociendo estos Tribunales hasta que recaiga en ellos sentencia firme; pero los efectos de estas sentencias seran los que el C6digo Civil determina, y los Tribunales civiles quedarAn encargados del cumplimiento de las mismas. A este fin, las partes podrAn acudir, con certificaci6n en forma, de la sentencia, ante el Tribunal civil que hubiese sido competente para conocer del juicio'". (91) Para declarar con lugar un divorcio es necesario probar las causas en que se funde; no siendo bastante A ese efecto la confesi6n 6 aceptaci6n del demandado (sentencia de 5 de Junio de 1913). (92) El articulo 447 del C6digo Penal define el adulterio diciendo que comete adulterio la mujer casada que yace con un var6n que no es su marido, y el que yace con ella sabiendo que es casada, aunque despu6s se declare nulo el matrimonio. El C6digo no define el adulterio del marido, pero en el artieulo 452, comprendido en el mismo titulo que el anterior, castiga al marido que tuviere manceba dentro de la casa conyugal 6 fuera de ella con escandalo. (93) El Tribunal Supremo declare, en sentencia de 4 de Septiembre de 1900, la doctrina, aplicada en otras posteriores, de que este ndmero del articulo 105 debe entenderse no ya s6lo por virtud de su texto claro y terminante, sino tambi6n en atenci6n al notorio espiritu 6 invariable tendencia de nuestra legislation sobre el matrimonio, en el sentido de ser indispensable, para que exist causa legitima de divorcio, la pluralidad de actos de mal trato de un cdnyuge por otro, 6 la pluralidad, A la vez que la gravedad de las injurias.

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91 6a La condena del c6nyuge a cadena 6 reclusi6n perpetua. Art. 106.-El divorcio s6lo puede ser pedido por el c6nyuge inocente. Art. 107.-Lo dispuesto en el articulo 103 sera aplicable A los pleitos de divorcio y a sus incidencias. ( 4) TITULO V DE LA PATERNIDAD Y FILIACI6N CAPITULO I DE LOS HIJOS LEGITIMOS Art. 108.-Se presumiran hijos legitimos los nacidos despu6s de los ciento ochenta dias siguientes al de la celebracion del matrimonio, y antes de los trescientos dias siguientes a su disoluci6n 6 a la separaci6n de los c6nyuges. Contra esta presunci6n no se admitira otra prueba que la de la imposibilidad fisica del marido para tener acceso con su mujer en los primers ciento veinte dias de los trescientos que hubiesen precedido al nacimiento del hijo. Art. 109.-El hijo se presumirA legitimo, aunque la madre hubiese declarado contra su legitimidad 6 hubiese sido condenada como adiltera. (95) Art. 110.-Se presumirA legitimo el hijo nacido dentro de los ciento ochenta dias siguientes A la celebraci6n del matrimonio, si concurriere alguna de estas circunstancias. P Haber sabido el marido, antes de casarse, el embarazo de su mujer. 2a Haber consentido, estando presente, que se pusiera su apellido en la partida de nacimiento del hijo que su mujer hubiese dado A luz. 3a Haberlo reconocido como suyo expresa 6 tacitamente. Art. 111.-El marido 6 sus herederos podrAn desconocer la legitimidad del hijo nacido despu6s de transcurridos trescientos dias desde la disoluci6n del matrimonio 6 de la separaci6n legal efectiva de los c6nyuges; pero el hijo y su madre tendrAn tam(94) La relaci6n intima de un articulo con el otro no obsta, antes bien permite mantener 6ste con su redacci6n original, aun despu6s de haber sido alterada la del 103 A que el mismo se refiere, porque ambos siguen concordando, como puede verse consultando el dicho articulo 103 y su nota. (95) '"Si bien la declaraeibn de la madre contra la legitimidad del hijo nacido en la 4poca A que se refiere el artieulo 108 no es bastante A destruir la presunci6n de aquella legitimidad establecida en el citado articulo, esto no se opone A que los Tribunales tomen en cuenta, corrobortndolo por otros medios, las declaraciones de la madre, en cuanto A la imposibilidad fisica de haber tenido acceso carnal con su marido en el periodo determinado en el segundo pirrafo del citado articulo 108". (Sentencia de 14 de Enero de 1912).

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92 bi6n derecho para justificar en este caso la paternidad del marido. Art. 112.-Los herederos s6lo podrfn impugnar la legitimidad del hijo en los casos siguientes: 1? Si el marido hubiese fallecido antes de transcurrir el plazo sefialado para deducir su accion en juicio. 2? Si muriere despu6s de presentada la demanda, sin haber desistido de ella. 3? Si el hijo naci6 despu6s de la muerte del marido. Art. 113.-La accion para impugnar la legitimidad del hijo debera ejercitarse dentro de los dos meses siguientes i la inscripci6n del nacimiento en el Registro, si se hallare en el lugar el marido, 6, en su caso, cualquiera de sus herederos. Estando ausente, el plazo sera de tres meses, si residieren en Cuba; y de seis, si fuera de ella. Cuando se hubiese ocultado el nacimiento del hijo, el termino empezara a contarse desde que se descubriere el fraude. Art. 114.-Los hijos legitimos tienen derecho : 1? A llevar los apellidos del padre y de la madre. 2? A recibir alimentos de los mismos, de sus ascendientes, y en su caso, de sus hermanos, conforme al articulo 143. 3? A la legitimna y demas derechos sucesorios que este C6digo les reconoce. CAPITULO II DE LAS PRUEBAS DE LA FILIACI6N DE LOS HIJOS LEGITIMOS Art. 115.-La filiacion de los hijos legitimos se prueba por el acta de nacimiento extendida en el Registro Civil, 6 por documento aut6ntico 6 sentencia firme en los casos a que se refieren los articulos 110 al 113 del capitulo anterior. (11) Art. 116.-A falta de los titulos seflalados en el articulo anterior, la filiaci6n se probara por la posesi6n constante del estado de hijo legitimo. Art. 117.-En defecto de acta de nacimiento, de documento aut6ntico, de sentencia firme 6 de posesi6n de estado, la filiaci6n legitima podra probarse por cualquier medio, siempre que haya un principio de prueba por escrito, que provenga de ambos padres conjunta 6 separadamente. (96) En cuanto A la prueba por medio del acta de nacimiento extendida en el Registro Civil, esto sdlo es posible A los nacidos con fecha posterior al establecimiento de esa institucion; los nacidos antes tendran que probar su filiacion legitima por medio de otros documentos aut6nticos. Conocidisima es la doctrina de que las certificaciones parroquiales no prueban Ia legitimidad, ni la filiaci6n natural; por tanto, la de bautismo, por si sola, no justifica la filiaci6n legitima, pero justificala, y asi se admite comnmente, la dicha partida unida a la de matrimonio de los padres, 6 sea el medio probatorio de las partidas dobles que la jurisprudencia ha declarado admisibles hasta para probar entronques en casos de mayorazgos.

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93 Art. 118.-La acci6n que para reclamar su legitimidad compete al hijo dura toda la vida de 6ste, y se transmitira a sus herederos si falleciere en la menor edad 6 en estado de demencia. En estos casos tendran los herederos cinco anos de t6rmino para entablar la accion. La accion ya entablada por el hijo se transmite por su muerte 6 los herederos, si antes no hubiese caducado la instancia. (97) CAPITULO III DE LOS HIJOS LEGITIMADOS Art. 119.-S6o podran ser legitimados los hijos naturales. Son hijos naturales los nacidos, fuera del matrimonio, de padres que al tiempo de la concepci6n de aqu6llos pudieran casarse, sin dispensa 6 con ella. (V6ase la nota 99). Art. 120.-La legitimaci6n tendra lugar : 1? Por el subsiguiente matrimonio de los padres. 2? Por concesidn Real, (98) Art. 121.-S6lo se considerarn legitimados por subsiguiente matrimonio los hijos que hayan sido reconocidos por los padres antes 6 despu6s de celebrado. Art. 122.-Los legitimados por subsiguiente matrimonio disfrutarAn de los mismos derechos que los hijos legitimos. Art. 123.-La legitimaci6n surtirA sus efectos en todo case desde la fecha del matrimonio. Art. 124.-La legitimaci6n de los hijos que hubiesen fallecido antes de celebrarse el matrimonio aprovecharA a sus descendientes. (97) Conforme a los articulos 410 y 411 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, caducan de derecho, cuando las partes no gestionan en ellas: la primera instancia, A los cuatro anos; la segunda, A los dos, y los pleitos pendientes de casaci6ii, al ano. Estos plazos se cuentan desde la ultima notificaci6n hecha A las partes, y s61o se interrumpen por causa de fuerza mayor d otra independiente de la voluntad de las partes que hayan producido la paralizaci6n del pleito. (98) Repetidamente hemos expuesto nuestra opinion respecto a dudar de que esa forma de legitimaci6n exista hoy en Cuba. Como Real, desde luego que no existe, y no existiendo ley alguna que atribuya la potestad de otorgarla a ningnn poder de la Republica, creemos que, mientras esa ley no exista y por ella se regule el ejercicio de esa prerrogativa, no sera posible solicitar, ni obtener la gracia. Pudiera estimarse que es beneficioso al interns privado, y acaso al pflblico, que tales concesiones se mantengan, siquiera en los casos limitados a que se refiere el articulo 125; pero, para ello, Jo repetimos, es necesario una ley especial, no siendo bastante los preceptos del C6digo que suponen la preexistencia de ese estado. No obstante, no nos hemos atrevido, descansando s6lo en nuestra opinion y sin un precepto legal expreso que A ello nos autorice, a suprimir ni variar los articulos del C6digo que a dicha forma de legitimaci6n se refieren.

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94 Art. 125.-Para la legitimaci6n por concesi6n Real deberan conerrir los requisitos siguientes: 19 Que no sea possible la legitimaci6n por subsiguiente matrimonio. 29 Que se pida por los padres 6 por uno de estos. 39 Que el padre 6 madre que la pida no tenga hijos legitimos, ni legitimados por subsiguiente matrimonio, ni descendientes de ellos. 49 Que, si el que la pide es casado, obtenga el consentimiento del otro c6nyuge. (V6ase la nota anterior). Art. 126.-Tambi6n podrA obtener la legitimidad por concesi6n Real el hijo cuyo padre 6 madre, ya muertos, hayan manifestado en su testamento 6 en instrumento pfblico su voluntad de legitimarlo, con tal que concurra la condici6n establecida en el namero 39 del articulo anterior. (V ase la nota anterior). Art. 127.-La legitimaci6n por concesi6n Real da derecho al legitimado: 19 A llevar el apellido del padre 6 de la madre que la hubiese solicitado. 29 A recibir alimentos de los mismos, en la forma que determina el articulo 143. 39 A la porci6n hereditaria que se establece en este C6digo. (V6ase la nota anterior). Art. 128.-La legitimaci6n podr ser impugnada por los que se crean perjudicados en sus derechos, cuando se otorgue a favor de los que no tengan la condici6n legal de los hijos naturales 6 cuando no concurran los requisitos sefialados en este capitulo. CAPITULO IV. DE LOS HIJOS ILEGITIMOS SECCION PEIMESA. DEL RECONOCIMIENTO DE LOS HIJOS NATURALES Art. 129.-El hijo natural puede ser reconocido por el padre y la madre conjuntamente, 6 por uno solo de ellos. (99) Art. 130.-En el caso de hacerse el reconocimiento por uno solo de los padres, se presumira que el hijo es natural, si el que to reconoce tenia capacidad para contraer matrimonio al tiempo de la concepci6n. (l0) (99) El articulo 119 define los hijos naturales, y segnn tiene declarado el Tribunal Supremo, esa definici6n no se limita al solo caso de la legitimaci6n, sino que ella debe tenerse en cuenta en todos aquelbos en que se alegue 6 pretenda hacerse valer la cualidad de hijo natural. (Sentencia de 23 de Diciembre de 1902). Respecto A esa definici6n del C6digo debe tenerse presente que ella es distinta de la del derecho antiguo. La ley 11 de Toro, aclaratoria, como todas las de esa compilaci6n, dispone que "E porque no se pueda dubdar cuales son fijos naturales, ordenamos 6 mandamos que entonces se digan ser los fijos naturales, cuando al tiempo que nascieren 6 fueren concebidos, sus padres podian casar con sus madres justamente, sin dispensacidn, con tanto que el padre lo reconozca por su fijo, puesto que haya tenido la mujer de quien lo ovo en su casa, ni sea una sola; ca concurriendo en el fijo las calidades susodichas mandamos que sea fijo natural". (100) Cuando no se trate del reconocimiento de un hijo natural hecho aisladamente por uno de los padres, sino de un hijo ya reconocido por uno de ellos que pretende igual reconocimiento del que alega ser

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95 Art. 131.-El reconocimiento de un hijo natural deberi hacerse en el acta de nacimiento, en testamento 6 en otro documento piblico. Art. 132.-Cuando el padre 6 la madre hiciere el reconocimiento separadamente, no podra revelar el nombre de la persona con quien hubiera tenido el hijo, ni expresar ninguna circunstancia por donde pueda ser reconocida. Los funcionarios pnblicos no autorizarAn documento alguno en que se fate a este precepto. Si a pesar de esta prohibici6n lo hicieren, incurriran en una multa de 125 a 500 pesetas (de 25 A 100 pesos) y ademAs se tacharAn de oficio las palabras que contengan aquella revelaci6n. (101) Art. 133.-El hijo mayor de edad no podra ser reconocido sin su consentimiento. Cuando el reconocimiento del menor de edad no tenga Lugar en el acta de nacimiento 6 en el testamento, sera necesaria la aprobaci6n judicial con audiencia del Ministerio Fiscal. El menor podra en todo caso impugnar el reconocimiento dentro de los cuatro anos siguientes a su mayor edad. Art. 134.-El hijo natural reconocido tiene derecho: 19 A llevar el apellido del que le reconoce. 2" A recibir alimentos del mismo, conforme al articulo 143. 3 A percibir, en su caso, la porci6n hereditaria que se determina en este C6digo. (102) Art. 135.-El padre esta obligado a reconocer al hijo natural en los casos siguientes: 19 Cuando exista escrito suyo indubitado en que expresamente reconozca su paternidad. 29 Cuando el hijo se halle en la posesi6n continua del estado de hijo natural del padre demandado, justificada por actos directos del mismo padre 6 de su familia. (103) su otro progenitor, no es posible prescindir de la justificaci6n de que ambos tenian capacidad legal para casarse en el momento de la concepci6n. (Sente'cias de 28 de Diciembre de 1902 y 18 de Abril de 1903). (101) He.nos puesto entre par6ntesis la equivalencia en moneda de curso legal de la cantidad senalada en el articulo, aunque parezea innecesario, teniendo en cuenta la disposici6n 4a del decreto 1227 de 1915. (102) La porci6n hereditaria de los hijos naturales, en el caso de sucesi6n testada, se establece en los articulos 840 al 843, y en la intestada en los 939 al 945, todos de este C6digo. (103) ''La posesi6n de estado supone una relaci6n continua y directa entre el padre y el hijo 6 entre 4ste y los familiares de aquel, y, por tanto, no puede existir en quien ha nacido con posterioridad A la muerte de quien pretende que es su padre; porque la posesi6n de estado no puede deducirse de actos realizados durante la vida intrauterina del p6stumo". (Sentencia de 18 de Abril de 1903). La declaraci6n 6 el reconocimiento que dentro 6 fuera del juicio haya hecho un heredero demandado respecto a que el demandante era hijo natural de su causante, no es bastante para declarar la filiaci6n de dicho demandante, fundada en la posesi6n de estado; A menos que en el juicio no se prueben los hechos en que se funde la alegada posesi6n de estado. (Sentencia 5 de Octubre de 1906).

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96 En los casos de violaci6n, estupro 6 rapto, se estara a lo dispuesto en el C6digo Penal en cuanto al reconocimiento de la prole. (104) Art. 136.-La madre estara obligada a reconocer al hijo natural: 1? Cuando el hijo se halle, respecto de la madre, en cualquiera de los casos expresados en el articulo anterior. 2? Cuando se pruebe cumplidamente el hecho del parto y la identidad del hijo. Art. 137.-Las acciones para el reconocimiento de hijos naturals s6lo podran ejercitarse en vida de los presuntos padres, salvo en los casos siguientes: 19 Si el padre 6 la madre hubiesen fallecido durante la menor edad del hijo, en cuyo caso 6ste podra deducir la acci6n antes de que transcurran los primeros cuatro afios de su mayor edad. (105) 29 Si despues de la muerte del padre 6 de la madre apareciere algnn documento de que antes no se hubiese tenido noticia, en el que reconozca expresamente al hijo. En este caso, la acci6n deberA deducirse dentro de los seis meses siguientes al hallazgo del documento. Art. 138.-El reconocimiento hecho a favor de un hijo que no reuna las condiciones del parrafo 29 del articulo 119, 6 en el Cuando la demanda de filiaci6n natural se fund en la posesi6n de estado, no en el reconocimiento expreso 6 tacito, de un hijo nacido antes de la vigencia del C6digo, como ese derecho ha sido reconocido por primera vez en este cuerpo legal, A sus disposiciones, y no a las de la legislaci6n anterior, hay que atender para resolver la cuesti6n. (Sentencia 23 de Septiembre de 1905). (104) Respecto A este particular, el nnimero 3? del articulo 468 del C6digo Penal obliga a los autores de violaei6n, estupro 6 rapto, por via de indemnizaci6n, a reconocer la prole, si la calidad de su origen no lo impidiese. Aqui la palabra ''reconocer'' tiene desde luego un sentido tsenico y restrictivo, referido al hijo natural, y, por tanto, estar el padre obligado al reconocimiento cuando al tiempo de la concepci6n hubiera podido casarse con la madre, con dispensa 6 sin ella, como dice el articulo 119 de este CO6digo. En estos easos de delito es evidente que no puede tener efecto la presunci6n del articulo 130, ni la prohibici6n del 132, porque ambos padres son conocidos. (105) El Tribunal Supremo ha declarado, en sentencia de 12 de Diciembre de 1901, que el termino senalado en este inciso del articulo 137 para el ejercicio de la accion sobre reconocimiento de un hijo natural no obsta a que la accion se ejercite durante la menor edad del interesado por las personas que tengan su representaci6n legal. El termino senalado en este ineiso se aplica a los nacidos con anterioridad A la vigencia del C6digo (sentencias de 12 de Diciembre de 1901, 23 de Septiembre de 1905 y 5 de Oetubre de 1906). Es contradictorio pretender la aplicaci6n de este articulo a un hijo nacido antes de regir el C6digo, tomando, a la vez, como punto de partida para contar el plazo, el cumplimiento de la mayor edad segnn la legislaci6n anterior. El plazo sefnalado en este articulo para el ejercicio de la accibn es de orden pdblico, y, por tanto, la caducidad de 4sta, en virtud de haber decursado aqu61, puede ser apreciada de oficio por el juez, sin necesidad de alegaci6n de la part contraria. (Sentencia 17 de Marzo de 1913).

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97 cual se haya faltado a las prescripciones de esta secci6n, podri ser impugnado por aquellos a quienes perjudique. SECCION SEGUNDA. DE LOS DEMAS HIJOS ILEGITIMOS Art. 139.-Los hijos ilegitimos en quienes no concurra la condici6n legal de naturales s6lo tendrAn derecho a exigir de sus padres alimentos conforme al articulo 143. Art. 140.-El derecho a los alimentos de que habla el articulo anterior, s6lo podra ejercitarse: 1 Si la paternidad 6 maternidad se infiere de una sentencia firme, dictada en proceso criminal 6 civil. (106) 2 Si la paternidad 6 maternidad resulta de un documento indubitado del padre 6 de la madre, en que expresamente reconozca la filiaci6n. 39 Respecto de la madre, siempre que se pruebe cumplidamente el hecho del parto y la identidad del hijo. Art. 141.-Fuera de los casos expresados en los nimeros 19 y 29 del articulo anterior, no se admitirA en juicio demand alguna que, directa ni indirectamente, tenga por objeto investigar la paternidad de los hijos ilegitimos en quienes no concurra la condici6n legal de naturales. TITULO VI DE LOS ALIMENTOS ENTRE PARIENTES Art. 142.-Se entiende por alimentos todo to que es indispensable para el sustento, habitaci6n, vestido y asistencia m6dica, segun la posici6n social de la familia. Los alimentos comprenden tambien la educaci6n a instrueci6n del alimentista cuando es menor de edad. Art. 143.-EstAn obligados reciprocamente A darse alimentos, en toda la extension que sefiala el articulo precedente: 19 Los c6nyuges. (107) 2? Los ascendientes y descendientes legitimos. 39 Los padres y los hijos legitimados por concesi6n Real y los descendientes legitimos de 6stos. (106) El nnmero 3o del articulo 468 del C6digo Penal obliga, por via de indemnizaci6n, a los autores de los delitos de rapto, estupro y violaci6n, en todo caso, a mantener la prole. (107) 'La circunstancia de estar divorciados los c6nyuges no les exime de la obligaci6n de prestarse alimentos en los casos que proceda'". (Senteneia de 30 de Mayo de 1903). V4anse las notas A los articulos 68 y 73. El marido no divorciado no tiene derecho A reclamar alimentos de su mujer, puesto que investido de la potestad marital, no necesita acudir a ese medio para satisfacer dicha necesidad. (Sentencia de 9 de Julio de 1915).

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98 49 Los padres y los hijos naturales reconocidos, y ios descendientes legitimos de 6stos. Los padres y los hijos ilegitimos en quienes no concurra la condici6n legal de naturales, se deben, por raz6n de alimentos, los auxilios necesarios para la subsistencia. Los padres esttn, ademas, obligados a costear a los hijos la instrucci6n elemental y la ensenanza de una profesion, arte u oficio. Los hermanos deben tambi6n a sus hermanos legitimos, aunque s6lo sean uterinos 6 consaguineos, los auxilios necesarios para la vida, cuando por un defecto fisico 6 moral, 6 por cualquiera otra causa que no sea imputable al alimentista, no pueda 6ste procurarse su subsistencia. En estos auxilios estaran, en su caso, comprendidos los gastos indispensables para costear la instrucci6n elemental y la ensefanza de una profesi6n, arte u oficio. Art. 144.-La reclamaci6n de alimentos, cuando proceda y sean dos 6 mas los obligados a prestarlos, se hara por el orden siguiente: (los) 1? Al c6nyuge. 2? A los descendientes, del grado mats pr6ximo. 3' A los ascendientes, tambi6n del grado mats pr6ximo. 4? A los hermanos. Entre los descendientes y ascendientes se regulars la graduaci6n por el orden en que sean llamados a la sucesi6n legitima de la persona que tenga derecho a los alimentos. Art. 145.-Cuando recaiga sobre dos 6 mas personas la obligacidn de dar a'imentos, se repartirA entre ellas el pago Lla pension en cantidad proporcional A su caudal respectivo. Sin embargo, en caso de urgente necesidad y por circunstancias especiales, podrA el Juez obligar a una sola de ellas a que los preste provisionalmente, sin perjuicio de su derecho a reclamar de los demas obligados la parte que les corresponda. Cuando dos 6 mas alimentistas reclamaren a la vez alimentos de una misma persona obligada legalmente a darlos, y 6sta no tuviere fortuna bastante para atender a todos, se guardarA el orden establecido en el articulo anterior, a no ser que los alimentistas concurrentes fuesen el c6nyuge y un hijo sujeto a la patria potestad, en cuyo caso 6ste sera preferido a aqu6l. Art. 146.-La cuantia de los alimentos, en los casos comprendidos en los cuatro nimeros del articulo 143, sera proporcionada al caudal 6 medios de quien los da y a las necesidades de quien los recibe. Art. 147.-Los alimentos, en los casos a que se refiere el articulo anterior, se reducirAn 6 aumentarAn proporcionalmente, (108) Los articulos 1,607 al 1,615, comprendidos bajo el epigrafe "De los alimentos provisionales'' en el titulo XVIII del libro 29 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, regulan el procedimiento para obtener aquellos, sin perjuicio del derecho que A las partes reserva el articulo 1,615, de promover para los definitivos el juicio declarativo correspondiente.

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99 segun el aumento 6 disminuci6n que sufran las necesidades del alimentista y la fortuna del que hubiere de satisfacerlos. Art. 148.-La obligaci6n de dar alimentos sera exigible desde que los necesitare para subsistir la persona que tenga derecho a percibirlos; pero no se abonaran sino desde la fecha en que se interponga la demanda. Se verificara el pago por meses anticipados, y cuando fallezca el alimentista, sus herederos no estaran obligados a devolver lo que 6ste hubiese recibido anticipadamente. Art. 149.-El obligado a prestar alimentos podr, a su elecci6n, satisfacerlos, 6 pagando la pension que se fije, 6 recibiendo y manteniendo en su propia casa al que tiene derecho a ellos. (109) Art. 150.-La obligaci6n de suministrar alimentos cesa con la muerte del obligado, aunque los prestase en cumplimiento de una sentencia firm. Art. 151.-No es renunciable ni transmisible a un tercero el derecho a los alimentos. Tampoco pueden compensarse con lo que el alimentista deba al que ha de prestarlos. Pero podran compensarse y renunciarse las pensions alimenticias atrasadas, y transmitirse A titulo oneroso 6 gratuito el derecho a demandarlas. Art. 152.-Cesari tambian la obligaci6n de dar alimentos: 1? Por muerte del alimentista. 2 Cuando la fortuna del obligado a darlos se hubiere reducido hasta el punto de no poder satisfacerlos sin desatender sus propias necesidades y las de su familia. 39 Cuando el alimentista pueda ejercer un oficio, profesi6n 6 industria, 6 haya adquirido un destino 6 mejorado de fortuna, de suerte que no le sea necesaria la pension alimenticia para su subsistencia. 49 Cuando el alimentista, sea 6 no heredero forzoso, hubiese cometido alguna falta de las que dan lugar a la desheredaci6n. (110) 5? Cuando el alimentista sea descendiente del obligado A dar alimentos, y la necesidad de aqu6l provenga de mala conduc(109) La option que este articulo concede al obligado a prestar alimentos A dar una pensi6n 6 recibir en su casa al alimentista, no puede tener efecto cuando otras prescripciones legales eximan al ultimo de albergarse en la casa del primero, como secede en el caso de la mujer que ha intentado d obtenido el divorcio. Asi lo ha declarado el Supremo en su sentencia de 11 de Mayo de 1902, y en la de 30 de Junio del mismo afio ha declarado que esa doctrina no tiene aplicaci6n al caso del padre natural que se presta A alimentar A su hijo en su propia casa, donde habita con su familia legitima, porque esta causa, por si sola, no exime A Este de la convivencia con su padre. (110) Las causas de desheredaci6n estin enumeradas en los articulos 852, 853, 854 y 855 de este C6digo, en relaci6n con el 756 del mismo. Aunque ellas se refieren, para los efectos de la herencia, A los herederos forzosos, t6ngase present que, conform a este articulo, aunque el alimentista no tenga tal caracter, mediando estas causas pierde el derecho A los alimentos, si lo tuviere A ellos, aunque no Jo tenga A la herencia.

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100 ta 6 de falta de aplicaci6n al trabajo, mientras subsista esta causa. Art. 153.-Las disposiciones que preceden son aplicables a los demis casos en que por este Codigo, por testamento 6 por pacto se tenga derecho a alimentos, salvo lo pactado, lo ordenado por el testador 6 lo dispuesto por la ley para el caso especial de que se trate. (111) TITULO VII DE LA PATRIA POTESTAD CAPITULO I DISPOSICI6N GENERAL Art. 154.-El padre, y en su defecto la madre, tienen potestad sobre sus hijos legitimos no emancipados; y los hijos tienen la obligaci6n de obedecerles mientras permanezean en su potestad, y de tributaries respeto y reverencia siempre. (112) Los hijos naturals reconocidos y los adoptivos menores de edad, estin bajo la potestad del padre 6 de la madre que los reconoce 6 adopta, y tienen la misma obligaci6n de que habla el parrafo anterior. (113) CAPITULO II EFECTOS DE LA PATRIA POTESTAD RESPECT A LAS PERSONAS DE LOS HIJOS Art. 155.-El padre, y en su defecto la madre, tienen, respecto de sus hijos no emancipados: (111) Veanse los articulos 176, 264, 268, 648 y 879 de este C6digo y el 1,915 de Ia Ley de Enjuiciamiento Civil. (112) Por la legislaci6n antigua, la madre no tenia patria potestad sobre sus hijos legitimos. Esta potestad, que hoy le reconoce el C6digo, se la di6 por primera vez el articulo 64 de la Ley de Matrimonio Civil, de 18 de Junio de 1870. El citado articulo, como comprendido entre los 44 y 78 (capitulo V de dicha Ley), se hizo extensivo 6 Cuba por R. D. de 2 de Marzo de 1883, vigente desde su promulgacion, que tuvo efecto en 31 de dicho mes y afro. El Tribunal Supremo espalol declare, en sentencia de 19 de Junio de 1875, que este precepto no tiene efecto retroactivo y que no alcanzaba, por tanto, A los que a la fecha de su promulgaci6n eran ya hurfanos de padre. El C6digo Penal castiga como falta, en su articulo 611, nnmero 7?, A los hijos de familia que faltaren al respeto y sumision debidos A sus padres. (113) Este precepto es nuevo en nuestra legislaci6n. El Tribunal Supremo espafiol declar6, en su sentencia de 28 de Abril de 1904, que, por no tender dicho articulo efecto retroactivo, no es aplicable a los hijos naturales nacidos antes de regir el C6digo.

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103 1? El deber de alimentarlos, tenerlos en su compaila, educarlos 6 instruirlos con arreglo a su fortuna, y representarlos en el ejercicio de todas las acciones que puedan redundar en su provecho. (114) 2? La facultad de corregirlos y castigarlos moderadamente. Art. 156.-El padre, y en su caso la madre, podran impetrar el auxilio de la Autoridad gubernativa, que debera series prestado, en apoyo de su propia autoridad, sobre sus hijos no emancipados, ya en el interior del hogar dom6stico, ya para la detenci6n y aun para la retenci6n de los mismos en establecimientos de instrucci6n 6 en institutos legalmente autorizados que los recibieren. Lo dispuesto en el parrafo anterior comprende a los hijos legitimos, legitimados, naturales reconocidos 6 adoptivos. (1) (114) La obligacion de alimentar a los hijos que expresamente impone A los padres este articulo, como inherente a la patria potestad, no se deriva de 6sta inicamente; proviene del vinculo natural, no del civil de la potestad, segun puede verse en el articulo 143, pnrrafos segundo, tercero y cuarto; pero indudablemente que no se trata en este articulo de una mera reproducci6n del precepto anterior, sino de una aplicaci6n especial del mismo, segun el cual, el padre, en todo caso, cst6. obligado a alimentar al hijo que estf bajo su potestad; obligaci6n de la que s6Io le releva la imposibilidad absoluta, nacida de un completo estado de indigencia, en cuyo caso el poder pnblico, por medio de leyes administrativas, provee a la necesidad del hijo, supliendo la deficiencia del padre. El articulo 335 de la Ley Organica del Poder Ejecutivo pone bajo el cuidado y protecci6n de la Secretaria de Sanidad y Beneficencia a los menores desvalidos, y califica de tales a aquellos que carezean de los recursos necesarios para su propio sustento y no tuvieren padres, abuelos 6 guardadores que puedan mantenerlos, 6 si los tuvieren, 6stos los hubieren abandonado, 6 scan dichos padres, abuelos 6 guardadores, segun declaraci6n del Juzgado Correccional, habitualmente ebrios 6 notoriamente inmorales, 6 se encontraren presos en una carcel 6 presidio 6 encerrados en un asilo de dementes. El articulo 506 del C6digo Penal castiga, como delito, el abandono de un niuo menor de siete aftos, y el nnmero 5? del 610 eastiga como autores de falta a los padres que abandonan sus hijos, no prc Laif la educaci6n que requiere su clase y sus facultades permitau. El articulo 88 de la Orden 368, de 1900, modificado por el V de la numero 4 de 1902, obliga a los padres a enviar A sus hijos menores de 6 a 14 aflos, A una escuela, durante el periodo escolar que en ella se sefiala, y el articulo 92 de dicha Orden castiga con multa y hasta con prisi6n de uno a cinco dias, al padre que falta A ese deber. Conforme al articulo 17 del C6digo Penal, son responsables civilmente los padres por los delitos y faltas que cometan sus hijos menores de nueve anos y mayores de esta edad, que scan menores de quince y esten bajo su potestad, a no hacer constar que no hubo por su parte culpa ni negligencia. (115) Este articulo tenia tres parrafos; el segundo decia asi: "Asimismo podran reclamar la intervenci6n del Juez Municipal, para imponer A sus hijos hasta un mes de detenci6n en el establecimiento correccional destinado al efecto, bastando la orden del padre 6 madre, con elvisto bueno del Juez, para que la detenci6n se realice''. Espana regul6 el ejercicio de esta facultad por R. O. de 26 de Marzo de 1891. Pero ese parrafo no estA hoy vigente en Cuba, por haberlo suprimido expresamente el articulo VII, secci6n 73 de la Orden 271, de 7 de Julio de 1900.

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102 Art. 157. (Derogado). (116) Art. 158. (Derogado).-(V6ase la nota anterior). CAPITULO III DE LOS EFECTOS DE LA PATRIA POTESTAD RESPECT A LOS BIENES DE LOS HIJOS Art. 159.-EL padre, 6 en su defecto la madre, son los administradores legales de los bienes de los hijos que estin bajo su potestad. (111) Art. 160.-Los bienes que el hijo no emancipado haya adquirido 6 adquiera con su trabajo 6 industria, 6 por cualquier titulo lucrativo, pertenecen al hijo en propiedad, y en usufructo al padre 6 la madre que le tengan en su potestad y companlia; pero si el hijo, con consentimiento de sus padres, viviere independiente de 6stos, se le reputara para todos los efectos relativos a dichos bienes como emancipado, y tendra en ellos el domino, el usufructo y la administraci6n. Art. 161.-Pertenece 6 los padres en propiedad y usufructo lo que el hijo adquiera con caudal de los mismos. Pero si los padres le cediesen expresamente el todo 6 parte de las ganancias que obtenga, no le seran 6stas imputables en la herencia. Art. 162.-Corresponderan en propiedad y en usufructo al hijo no emancipado los bienes 6 rentas donados 6 legados para los gastos de su educaci6n 6 instrucci6n; pero tendran su admimstraci6n el padre 6 la madre, si en la donaci6n 6 en el legado El pirrafo tercero de este articulo, que, por virtud de la mencionada supresi6n, es hoy el segundo del mismo, se referia en plural A los dos anteriores; la supresi6n del que le precedia nos obliga a modificar su redacci6n, dejando la referencia en singular. (116) Este articulo y el siguiente 158, aunque no erpresamente derogados, lo han quedado virtualmente, y, por tanto, sin possible aplieaci6n, en virtud de la supresi6n del parrafo segundo del articulo 156 A que se refiere la nota anterior. Estos articulos decian asi: "Art. 157. Si el padre 6 la madre hubiesen pasado A segundas nupcias y el hijo fuere de los habidos en anterior matrimonio, tendra que manifestar al Juez los motivos en que fund su aeverdo de castigarle; y el Juez oirt, en comparecencia personal, al hijo, y decretard 6 denegara la detenci6n, sin ulterior recurso. Esto mismo se observar cuando el hijo no emancipado ejerza algiin cargo i oficio, aunque los padres no hayan contraido segundo matrimonio.'' ''Art. 158. El padre, y en su caso la madre, satisfaran los alimentos del hijo detenido; pero no tendrfn intervencion alguna en el r6gimen del establecimiento donde se le detenga, pudiendo nnicamente levantar la detenci6n cuando lo estimen oportuno'". (117) El precepto de este articulo no es tan general como aparece de sa texto. Vease el 166, que es una excepci6n del mismo con referencia A los hijos naturales y adoptivos. Este articulo 159 del C6digo coneuerda literalmente con el 200 de la Ley Hipotecaria, pero este ultimo, despues de la palabra "potestad'', agrega: "aunque con la obligacion de constituir hipoteca legal en favor de los 6ltimos cuando contrajeren segundas nupeias".

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103 no se hubiere dispuesto otra cosa, en cuyo caso se cumplira estrictamente la voluntad de los donantes. Art. 163.-Los padres tienen, relativamente a los bienes del hijo en que les corresponde el usufructo 6 administraci6n, las obligaciones de todo usufructuario 6 administrador, y las especiales establecidas en la secci6n tercera del tit. 5? de la Ley Hipotecaria. (118) Se formarA inventario, con intervencion del Ministerio Fiscal, de los bienes de los hijos en que los padres tengan s6lo la administraci6n; y a propuesta del mismo Ministerio, podra decretarse por el Juez el dep6sito de los valores mobiliarios propios del hijo. Art. 164.-El padre, 6 la madre en su caso, no podrkn enajenar los bienes inmuebles del hijo en que les corresponda el usufructo 6 la administraci6n, ni gravarlos, sino por causas justificadas de utilidad 6 necesidad, y previa la autorizacion del Juez del domicilio, con audiencia del Ministerio Fiscal, salvas las disposiciones que, en cuanto a los efectos de la transmisi6n, establece la Ley Hipotecaria. (119) (118) Las obligaciones del usufructuario estAn reguladas en los articulos 491 al 512 de este C6digo. Las obligaciones de los administradores son las que nacen del mandato, entre las cuales estA la de rendici6n de cuentas (artienlo 1,720) y ]a de responder del dolo y culpa (1,726). La secci6n tercera del titulo 5? de la Ley Hipotecaria comprende, en cuanto a los bienes de los que estfn bajo la patria potestad, los articulos 200 al 206 (216 al 220 de la anterior, comprendidos bajo la denominacion de ''Hipoteca por raz6n de peculio''). Al primero de esos articulos nos hemos referido en la nota que precede; los restantes que tienen relacion con 6ste del C6digo son: el 201, que obliga a inscribir A nombre de los menores los bienes inmuebles de su propiedad y A que el padre 6 madre aseguren con hipoteca especial, si pudieren, los bienes de aquellos que no sean inmuebles. El 202, segnn el cual, se entiende que los padres no pueden constituir la hipoteca, cuando carezean de bienes inmuebles hipotecables. El 203, que preve el caso en que estos bienes sean insuficientes y ordena que en tal caso se constituya en ellos la hipoteca, A reserva de ampliarla A otros que adquieran despnm. Pn caso de que se lo exijan. El 204, que otorga la facultad de exigir, en nombre de los hijos, que se hagan efectivos los derechos expresados en el articulo 201, a las personas siguientes: aquellas de quienes procedan los bienes, los herederos y albaceas de dichas personas y los ascendientes del menor. El 206, que autoriza al Ministerio Fiscal para solicitar de oficio que se hagan efectivos dichos derechos, cuando no lo hubiesen pedido las personas antes mencionadas. No mencionamos en esta nota el articulo 205, porque concuerda con el articulo siguiente del C6digo y a 61 nos referiremos en la nota que subsigue. Los articulos 207 al 210 del Reglamento establecen la forma en que deben hacerse las inscripciones A que se refieren los anteriormente citados de la ley. (119) Con excepci6n del niltimo periodo, 6 sea la salvedad que contiene este articulo, en todo Io demfs es copia literal del 205 de la Ley Hipotecaria. El Tribunal Supremo ha declarado: que la prohibici6n de este articulo comprende no solo a los padres que tengan meramente la administracion, sino tambi6n A aquellos a quienes correspond el usufructo (sentencia de 21 de Mayo de 1903); que la autorizacion para hipotecar

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104 Art. 165.-Siempre que en algin asunto el padre 6 la madre tengan un interns opuesto al de sus hijos no emancipados, se nombrara 6 6stos un defensor que los represente en juicio y fuera de 61. El Juez, a petici6n del padre 6 de la madre, del mismo menor, del Ministerio Fiscal 6 de cualquiera persona capaz para comparecer en juicio, conferiri el nombramiento de defensor al pariente del menor a quien en su caso corresponderia la tutela legitima, y a falta de 6ste, a otro pariente 6 a un extralo. (111) Art. 166.-Los padres que reconocieren 6 adoptaren, no adquieren el usufructo de los bienes de los hijos reconocidos 6 adoptivos, y tampoco tendrAn la administraci6n, si no aseguran con fianza sus resultas a satisfacci6n del Juez del domicilio del menor 6 de las personas que deban concurrir A la adopci6n. (121) lleva implicita la de pactar intereses (sentencia de 30 de Enero de 1904), y que no estft comprendida en la prohibici6n la adquisici6n para el menor de bienes inmuebles pagaderos A plazo, con hipoteca sobre el propio bien adquirido (sentencia de 20 de Abril de 1903). El articulo 209 del Reglamento de Ia Ley Hipotecaria dispone que ''La autorizaci6n judicial que necesite el padre 6 la madre para enajenar 6 gravar los bienes del hijo sert igualmente necesaria para inscribir los actors 6 contratos que tengan por objeto la extinci6n de derechos reales de la propiedad de los mismos hijos, como son: cesi6n, renuncia, subrogaci6n, cancelaci6n, redenci6n y otros de indole 6 naturaleza semejante'". Segun el articulo 210 del propio Reglamento, de la autorizaci6n judicial se dark conocimiento A las personas mencionadas en el articulo 204 de la Ley, A los efectos del 201 (vdanse en Ia nota anterior). Sobre transacci6n, v6ase el articulo 1810, pirrafo segundo, de este C6digo. El procedimiento para obtener Ia autorizaci6n judicial esti regulado en el titulo XI de la Ley de Enjuiciamiento Civil, modificado hoy en part por otras disposiciones de este C6digo, como puede verse en nuestro trabajo sobre aquella ley, publicado como part de esta colecci6n de "Leyes vigentes en Cuba". (120) La tutela legitima corresponded, conform al articulo 211 de este C6digo: 19, al abuelo paterno; 29, al materno; 39, A las abuelas paterna y materna, por el orden indicado, mientras se conserven viudas; y 49, al mayor de los hermanos varones de doble vinculo, y A falta de 6stos, al mayor de los hermanos consanguineos 6 uterinos. Esta tutela no tiene efecto respect de los hijos ilegitimos. (121) Este articulo es una excepci6n del 159. A la adopci6n deben concurrir en el caso de un menor, que es el present, para dar su consentimiento, conforme al articulo 178 de este C6digo, las personas que debieran darlo para su casamiento. Este consentimiento debe prestarse, segin el articulo 46 del C6digo, por el padre; faltando Este, 6 halltndose impedido, corresponded otorgarlo, por su orden, A la madre, i los abuelos paterno y materno, y, en defecto de todos, al consejo de familia. Si se tratare de hijos naturales reconocidos 6 legitimados por concesi6n Real, el consentimiento deberfi ser pedido A los que los reconocieron y legitimaron, A sus ascendientes y al consejo de familia, por el orden expresado. Si se tratare de hijos adoptivos, se pedirfi el consentimiento al padre adoptante, y, en su defecto, A las personas de la familia natural A quienes corresponda. Los demfs hijos ilegitimos obtendrtn el consentimiento de su madre cuando fuere legalmente conocida; el de los abuelos

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105 CAPITULO IV DE LOS MODOS DE ACABARSE LA PATRIA POTESTAD Art. 167.-La patria potestad se acaba: 1? Por la muerte de los padres 6 del hijo. 2? Por la emancipaci6n. 3? Por ]a adopci6n del hijo. (122) Art. 168.-La madre que pase a segundas nupcias pierde la patria potestad sobre sus hijos, A no ser que el marido difunto, padre de estos, hubiera previsto expresamente en su testamento que su viuda contrajera matrimonio y ordenado que en tal caso conservase y ejerciese la patria potestad sobre sus hijos. (123) Art. 169.-E1 padre, y en su caso la madre, perdern la potestad sobre sus hijos: 1? Cuando por sentencia firme en causa criminal se le imponga como pena la privaci6n de dicha potestad. (124) 2? Cuando por sentencia firme en pleito de divorcio asi se declare, mientras duren los efectos de la misma. (125) Art. 170.-La patria potestad se suspende por incapacidad 6 ausencia del padre, 6, en su caso, de la madre, declaradas judicialmente, y tambi6n por la interdicci6n civil. (126 ) maternos en el mismo caso, y a falta de unos y otros, el del consejo de familia. A los jefes de las casas de exp6sitos corresponde prestar el consentimiento para matrimonio de los educados en ella. Vase la nota al citado articulo 178. (122) Esto se entiende respecto del padre 6 madre verdaderos de cuya potestad sale el hijo adoptado, para entrar bajo la del adoptante, conforme al parrafo segundo del articulo 154 del C6digo; y, por tanto, no puede decirse, en absoluto, que, en este caso, como en los anteriores, se acaba la patria potestad. (123) Este precepto es nuevo. La Ley de Matrimonio Civil, al conceder la patria potestad A la madre, no previ6 este caso de perdida de la misma. El Tribunal Supremo espafiol ha declarado, en sentencia de 10 de Noviembre de 1902, que, no obstante dicha Ley, la madre que en virtud de ella habia adquirido la patria potestad antes de regir el C6digo, la pierde si, vigente 6ste, contrae segundas nupcias. V6ase el articulo 172. (124) El C6digo Penal vigente no enumera especialmente, entre sus penas, la de p6rdida de la patria potestad, mencionando la p6rdida de dicha potestad en el articulo 41, entre los efectos que produce la aecesoria de interdicci6n civil. No obstante lo expuesto, el articulo 19 de la Ley de protecci6n a los niifos, de 26 de Julio de 1878, hecha extensiva a Cuba por R. D. de 30 de Mayo de 1879, vigente desde su publicaci6n, en 18 de Julio siguiente, y que puede considerarse como complementaria del C6digo Penal, ordena en su pirrafo cuarto que los autores de los delitos en dicho articulo mencionados pueden ser privados temporal 6 perpetuamente, a juicio del tribunal sentenciador, de los derechos de patria potestad. (125) V6anse los articulos 73 y 74 de este C6digo. (126) Sobre declaraci6n de ausencia, v6anse los articulos 184, 185 186 de este C6digo; respecto de incapacidad, v6anse los 214 al 219 del

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106 Art. 171.-Los Tribunales podrAn privar A los padres de la patria potestad, 6 suspender el ejercicio de 6sta, si trataren A sus hijos con dureza excesiva, 6 si les dieren 6rdenes, consejos 6 ejemplos corruptores. En estos casos podrAn, asimismo, privar a los padres, total 6 parcialmente, del usufructo de los bienes del hijo, 6 adoptar las providencias que estimen convenientes a los intereses de 6ste. (127) Art. 172.-Si la madre viuda que ha pasado a segundas nupcias vuelve a enviudar, recobrara desde este momento su potestad sobre todos los hijos no emancipados. CAPITULO V DE LA ADOPCION Art. 173.-Pueden adoptar los que se hallen en el pleno uso de sus derechos civiles y hayan cumplido la edad de cuarenta y cinco aios. El adoptante ha de tener por lo menos quince aios mss que el adoptado. Art. 174.-Se prohibe la adopci6n: 19 A los eclesifsticos. 2? A los que tengan descendientes legitimos 6 legitimados. mismo. En cuanto a la interdicci6n, los efectos de la misma los determine el articulo 41 del C6digo Penal, como hemos dicho en nota anterior. Esta pena es accesoria de la de cadena perpetua y temporal, segan los articulos 53 y 55 de dicho C6digo. El numero 49 del articulo 29 de la Ley Hipotecaria dispone que en el Registro se inscriban las ejecutorias en que se declare la incapacidad legal para administrar, 6 la presunci6n de muerte de personas ausentes y se imponga la pena de interdicci6n 6 cualquiera otra por la que se modifique la eapacidad civil de las personas en cuanto a la administracibn de sus bienes. (127) No existe ningnn procedimiento determinadamente establecido para obtener de los Tribunales que, en su easo, dicten las resoluciones a que este articulo se refiere. Sin embargo, teniendo en cuenta lo concreto de las cuestiones de hecho que pueden alegarse y deben probarse, y lo resuelto por el Tribunal Supremo espafiol en casos analogos, no seria desacertado estimar que el procedimiento adecuado es el sefialado para los incidentes en la Ley de Enjuiciamiento Civil. Tambien puede ofrecerse duda en cuanto a la persona que deba representar al menor en estas actuaciones; como tampoco hay nada expresamente establecido, es necesario acudir a la interpretaci6n, y para ello tender en cuenta que las causas que A este articulo se refiere son substancialmente las mismas mencionadas en el mismo nnmero 49 del articulo 1,879 de la Ley de Enjuiciamiento, como bastantes para decretar el dep6sito, y que siendo 4sta una medida provisional, la propia Ley ordenaba que se proveyera al mentor de un curador para pleitos (articulo 1,913), a quien se entregarian los autos para que promoviera lo conducente. La instituci6n del curador para pleitos ha desaparecido de nuestro derecho, mediante la nueva organizaci6n dada a la guardaduria de los menores 6 incapacitados por este C6digo; pero con funciones analogas se ha creado por el articulo 165 el cargo de defensor; por consiguiente, pudiera estimarse que, proceda 6 no el dep6sito, para gestionar en los casos de este articulo, los menores pueden valerse de un defensor, nombrado en las condiciones determinadas en el citado 165.

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107 39 Al tutor respecto a su pupilo, hasta que le hayan sido aprobadas definitivamente sus cuentas. 4o Al c6nyuge sin consentimiento de su consorte. Los conyuges pueden adoptar conjuntamente, y, fuera de este caso, nadie puede ser adoptado por mats de una persona. Art. 175.-El adoptado podrA usar, con el apellido de su familia, el del adoptante, expresandolo asi en la escritura de adopci6n. Art. 176.-El adoptante y el adoptado se deben reciprocamente alimentos. Esta obligaci6n se entiende sin perjuicio del preferente derecho de los hijos naturales reconocidos y de los ascendientes del adoptante a ser alimentados por 6ste. Art. 177.-El adoptante no adquiere derecho alguno a heredar al adoptado. El adoptado tampoco lo adquiere A heredar, fuera del testamento, al adoptante, a menos que en la escritura de adopci6n se haya 6ste obligado a instituirle heredero. Esta obligaci6n no surtira efecto alguno cuando el adoptado muera antes que el adoptante. El adoptado conserva los derechos que le corresponden en su familia natural, a excepci6n de los relativos a la patria potestad. Art. 178.-La adopci6n se verificara con autorizaci6n judicial, debiendo constar necesariamente ei consntimiento del adoptado, si es mayor de edad; si es menor, el de las personas que debieran darlo para su casamiento; y si estA incapacitado, el de su tutor. Se oirA sobre el asunto al Ministerio Fiscal; y el Juez, previas las diligencias que estime necesarias, aprobara la adopci6n, si estA ajustada a la ley y la cree conveniente al adoptado. (128) (128) El titulo II del libro 3? de la Ley de Enjuiciamiento contiene, bajo el epigrafe "De la adopci6n y arrogaci6n'', las reglas para tramitar esa clase de expedientes, y en 41 se determinan las personas que deben intervenir en los mismos. Despues de promulgado el C6digo, poco, acaso nada, de lo alli dispuesto, sea obligatorio; sin embargo, un juez prudente debe en lo posible adaptarse a la pauta trazada por la ley, y, por eso, en la de Enjuiciamiento que hemos publicado, hemos procurado armonizar los preceptos antiguos con los del C6digo, para que sirvan de norma a los juices a quienes este articulo autoriza para resolver, previas las diligencias que estimen necesarias, lo que crean conveniente al adoptado, sin exigirles otros requisitos que los de hacer constar el consentimiento del adoptado, si es mayor de edad; si es menor, el de las personas que debieran prestarlo para su casamiento; si es incapacitado, el de su tutor, y, en todo caso, oir al Ministerio Fiscal. En cuanto a los menores, este precepto no podia ofrecer dudas mientras el C6digo rigi6 en su primitiva redacci6n, porque, conforme al articulo 45, todos los menores debian obtener, pars casarse, el consentimiento paterno. Pero despues de promulgada la ley de 24 de Agosto de 1896, modificando dicho articulo, y en la actualidad, pudiera dudarse, si los menores que no necesitan licencia para casarse, es decir, los mayores de 20 afios, necesitaran, no obstante, el consentimiento para la adopci6n; sin embargo, si se tiene en cuenta que son material distintas, no es infundado pensar que el menor, cualquiera que sea su edad, necesita para ser adoptado el consentimiento de las personas a quienes se refiere el articulo 46 de este C6digo. En cuanto A los menores emancipados, es tambien posible laduda; algunos comentaristas del C6digo entienden

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108 Art. 179.-Aprobada la adopci6n por el Juez definitivamente, se otorgarA escritura, expresando en ella las condiciones con que se haya hecho, y se inscribira en el Registro Civil correspondiente. (120) Art. 180.-El menor 6 el incapacitado que haya sido adoptado podr impugnar la adopcion dentro de los cuatro aflos siguientes a la mayor edad 6 a la fecha en que haya desaparecido la incapacidad. TITULO VIII DE LA AUSENCIA CAPITULO I. MEDIDAS PROVISIONALES EN CASOS DE AUSENCIA Art. 181.-Cuando una persona hubiere desaparecido de su domicilio sin saberse su paradero y sin dejar apoderado que adminitrests bci nes. 1 :odr:: .)IIe::, u i'stanmi, de perte lcgitima 6 del Ministerio Fiscal, nombrar quien le represente en todo lo que fuere necesario. Esto mismo se observarA cuando en iguales circunstancias caduque el poder conferido por el ausente. (130) Art. 182.-Verificado el nombramiento a que se refiere el articulo anterior, el Juez acordara las diligencias necesarias para asegurar los derechos 6 intereses del ausente, y sefialarA las facultades, obligaciones y remuneraci6n de su representante, regulandola segin las circunstancias por lo que esta dispuesto respecto de los tutores. (131) Art. 183.-El c6nyuge que se ausente sera representado por el que se hallare presente, cuando no estuvieren legalmente separados. que no necesitan el consentimiento paterno, porque conform al articulo 217, estan autorizados para regir sus personas como mayores de edad. En cuanto a los incapacitados, el C6digo no incluye este caso entre aquellos en que el tutor necesita de la autorizaci6n del consejo de familia. (129) Conforme al articulo 21 de la Ley del Registro Civil, esta inscripeidn se harf al margen del acta de nacimiento, si constase en el Registry; y, caso contrario, previa transcripci6n de la partida correspondiente, de acuerdo con el articulo 55 del Reglamento y con las formalidades en este iltimo establecidas. (130) El titulo XII del libro 3? de la Ley de Enjuiciamiento Civil regula la administraci6n de bienes de ausentes en ignorado paradero. Muchos de los preceptos de esa ley han sido de hecho modificados por este C6digo; otros carecen de aplicaci6n, y algunos del C6digo necesitan reglas procesales para su cumplimiento, que no se encuentran en la Ley. Los juices tendrin que aplicar unos y otros, armonizandolos entre si y procurando que, en caso de oposici6n, el C6digo prevalezca sobre la Ley. (131) El Tribunal Supremo ha declarado, en sentencia de 13 de Junio de 1901, que las disposiciones de este articulo parten del supuesto de la existencia del asusente; y, por consiguiente, los juices, al otorgar facultades a los representantes, deben tener presente esa presunci6n, y como consecuencia de ella, el carieter provisional de la representaci6n.

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109 Si 6ste fuera menor, se le proveera de tutor en la forma o-dinaria. A falta del c6nyuge, representarn al ausente los padres, hijos y abuelos, por el orden que establece el articulo 220. CAPITULO II DE LA DECLARACI6N DE AUSENCIA Art. 184.-Pasados dos anos sin haberse tenido noticia del ausente 6 desde que se recibieron las nltimas, y cinco en el caso de que el ausente hubiere dejado persona encargada de la administraci6n de los bienes, podra declararse la ausencia. Art. 185.-Podran pedir la declaracion de ausencia: 1i El c6nyuge presente. 29 Los herederos instituidos en testamento, que presentaren copia fehaciente del mismo. 39 Los parientes que hubieren de heredar abintestato. 4? Los que tuvieren sobre los bienes del ausente algun derecho subordinado a la condici6n de su muerte. Art. 186.-La declaraci6n judicial de ausencia no surtira efecto hasta seis meses despu6s de su publicaci6n en los peri6dicos oficiales. (132) CAPITULO III DE LA ADMINISTRACI6N DE LOS BIENES DEL AUSENTE Art. 187.-La administracion de los bienes del ausente se conferiri por el orden que establece el articulo 220 a las personas mencionadas en el mismo. Art. 188.-La mujer del ausente, si fuere mayor de edad, podra disponer libremente de los bienes de cualquiera clase que le pertenezean, pero no podra enajenar, permutar ni hipotecar los bienes propios del marido; ni los de la sociedad conyugal, sino con autorizaci6n judicial. Art. 189.-Cuando la administraci6n corresponda a los hijos del ausente, y 6stos sean menores, se les proveera de tutor, el cual se harA cargo de los bienes con las formalidades de la ley. Art. 190.-La administraci6n cesa en cualquiera de los casos siguientes: 19 Cuando comparezca el ausente por si 6 por medio do apoderado. 29 Cuando se acredite la defunci6n del ausente y comparezean sus herederos testamentarios 6 abintestato. (132) Al presente no existe en Cuba otro peri6dico que, para este efecto, tenga carAeter oficial que la Gaceta Oficial de la Repiblica. Vase la nota 2.

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110 3? Cuando se presente un tercero, acreditando, con el correspondiente documento, haber adquirido por compra u otro titulo los bienes del ausente. En estos casos cesari el Administrador en el desempeno de su cargo, y los bienes quedaran a disposici6n de los que A ellos tengan derecho. CAPITULO IV DE LA PRESUNCION DE MUERTE DEL AUSENTE Art. 191.-Pasados treinta anos desde que desapareci6 el ausente 6 se recibieran las nltimas noticias de 61, 6 noventa desde su nacimiento, el Juez, a instancia de parte interesada, declarar la presunci6n de muerte. Art. 192.-La sentencia en que se declare la presuncion de muerte de un ausente, no se ejecutar hasta despu6s de seis meses, contados desde su publicaci6n en los periudicos oficiales. (133) Art. 193.-Declarada firme la sentencia de presunci6n (le muerte, se abrirA la sucesion en los bienes del ausente, procedi6ndose a su adjudicaci6n por los tramites de los juicios de testamentaria 6 abintestato, segin los casos. Art. 194.-Si el ausente se presenta, 6, sin presentarse, se prueba su existencia, recobrarA sus bienes en el estado que tengan, y el precio de los enajenados 6 los adquiridos con 61; pero no podra reclamar frutos ni rentas. CAPITULO V DE LOS EFECTOS DE LA AUSENCIA RELATIVAMENTE A LOS DERECHOS EVENTUALES DEL AUSENTE Art. 195.-El que reclame un derecho perteneciente a una persona cuya existencia no estuviere reconocida, deberA probar que existia en el tiempo en que era necesaria su existencia para adquirirlo. Art. 196.-Sin perjuicio de lo dispuesto en el articulo anterior, abierta una sucesion a la que estuviere llamado un ausente, acrecerA la parte de 6ste a sus coherederos a no haber persona con derecho propio para reclamarla. Los unos y los otros, en su caso, deberAn hacer inventario de dichos bienes con intervencion del Ministerio Fiscal. Art. 197.-Lo dispuesto en el articulo anterior se entiende sin perjuicio de las acciones de peticion de herencia u otros derechos que competan al ausente, sus representantes 6 cau(133) Conforme al namero 4o del articulo 2de la Ley Hipotecaria, son inscribibles en el Registro las ejecutorias en que se declare la presunci6n de muerte de un ausente.

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111 sahabientes. Estos derechos no se extinguiran sino por el lapso del tiempo fijado para la prescripci6n. En la inscripci6n que se haga en el Registro de los bienes inmuebles que acrezcan A los coherederos se expresara la circunstancia de quedar sujetos a lo que dispone este articulo. Art. 198.-Los que hayan entrado en la herencia harAn suyos los frutos percibidos de buena fe mientras no comparezca el ausente, 6 sus acciones no sean ejercitadas por sus representantes 6 causahabientes. TITULO IX DE LA TUTELA CAPITULO I DISPOSICIONES GENERALES Art. 199.-El objeto de la tutela es la guarda de la personas y bienes, 6 solamente de los bienes, de los que, no estando bajo la patria potestad, son incapaces de gobernarse por si mismos. (134) Art. 200.-Estan sujetos A tutela: 19 Los menores de edad no emancipados legalmente. 29 Los locos 6 dementes, aunque tengan intervalos lncidos, y los sordomudos que no sepan leer y escribir. 3? Los que por sentencia firme hubiesen sido declarados pr6digos. 4? Los que estuviesen sufriendo la pena de interdicci6n civil. Art. 201.-La tutela se ejercera por un solo tutor bajo la vigilancia de protutor y del consejo de familia. Art. 202.-Los cargos de tutor y protutor no son renunciables sino en virtud de causa legitima debidamente justificada. Art. 203.-Los Jueces municipales del lugar en que residan las personas sujetas a tutela proveern al cuidado de 6stas y de sus bienes muebles hasta el nombramiento de tutor, cuando por la ley no hubiese otras encargadas de esta obligaci6n. (135) (134) El padre tiene potestad, conforme al inciso 19 del articulo 264 de este C6digo, para designar el lugar en que sus hijos deben habitar y las personas que inmediatamente han de atenderlos y en cuya compaflia han de vivir; por lo cual Jo que sobre estos particulares ordene debe cumplise, sin que por ello se entiendan alteradas las facultades legales del tutor. (Sentencia de 17 Noviembre de 1905). (135) Esta facultad otorgada A los jueces del lugar en que residan personas sujetas A tutela es una facultad protector, & prevenei6n, y no implica competencia para constituir el consejo de familia, ni obsta A la del juez que en realidad seq competente para constituirlo, cuando tenga conocimiento del hecho; ni creemos que la constituci6n de aqu61

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112 Si no lo hicieren, serfn responsables de los dafios que por esta causa sobrevengan a los menores 6 incapacitados. Art. 204.-La tutela se defiere: 1? Por testamento. 2? Por la ley. 39 Por el consejo de familia. Art. 205.-El tutor no entrar en el desempeino de sus funciones sin que su nombramiento haya sido inscripto en el Registro de tutelas. CAPITULO II DE LA TUTELA TESTAMENTARIA Art. 206.-El padre puede nombrar tutor y protutor para sus hijos menores y para los mayores incapacitados, ya sean legitimos, ya naturales reconocidos, 6 ya alguno de los ilegitimos a quienes, segin el articulo 139, esta obligado 6 alimentar. Igual facultad corresponde a la madre, pero, si hubiere contraido segundas nupcias, el nombramiento que hiciere para los hijos de su primer matrimonio no surtira efecto sin la aprobaci6n del consejo de familia. En todo caso sera preciso que la persona a quien se nombre tutor 6 protutor no se halle sometida a la potestad de otra. Art. 207.-Tambien puede nombrar tutor a los menores 6 incapacitados el que les deje herencia 6 legado de importancia. El nombramiento, sin embargo, no surtira efecto hasta que el consejo de familia haya resuelto aceptar la herencia 6 legado. Art. 208.-Tanto el padre como la madre pueden nombrar un tutor para cada uno de sus hijos, y hacer diversos nombramientos, a fin de que se sustituyan unos a otros los nombrados. En caso de duda se entendera nombrado un solo tutor para todos los hijos, y se discernira el cargo al primero de los que figuren en el nombramiento. Art. 209.-Si por diferentes personas se hubiere nombrado tutor para un mismo menor, se discernira el cargo: 1" Al elegido por el padre 6 por la madre. 2" Al nombrado por el extranlo que hubiese instituido heredero al menor 6 incapaz, si fuere de importancia la cuantPa de la herencia. 3? Al que eligiere el que deje manda de importancia. Si hubiere mss de un tutor en cualquiera de los casos 29 y 3? de este articulo, el consejo de familia declarara quin debe ser preferido. Art. 210.-Si hallandose en ejercicio un tutor apareciere el nombrado por el padre, se le transferir inmediatamente la por dicto jue? releve al que el articulo se refiere, de tomar las providencias que el mismo dispone hasta tanto que los legitimamente llamados i ello tomen A su cargo la proteccibn de la persona y bienes del sujeto A tutela. V6ase la nota al articulo 293.

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113 tutela. Si el tutor que nuevamente apareciere fuese el nombrado por un extrano comprendido en los nimeros 20 y 3? del articulo anterior, se limitara a administrar los bienes del que lo haya nombrado, mientras no vaque la tutela en ejercicio. CAPITULO III DE LA TUTELA LEGITIMA SECCION PRIMEBA. DE LA TUTELA DE LOS MENORES Art. 211.-La tutela legitima de los menores no emancipados corresponde inicamente: 1 Al abuelo paterno. 2? Al abuelo materno. 3? A las abuelas paterna y materna. por el mismo orden, mientras se conserven viudas. 4? Al mayor de los hermanos varones de doble vinculo, y, a falta de 6stos, al mayor de los hermanos consanguineos 6 uterinos. La tutela de que trata este articulo no tiene lugar respecto de los hijos ilegitimos. Art. 212.-Los Jefes de las Casas de exp6sitos son los tutores de los recogidos y educados en ellas. La representaci6n en juicio de aquellos funcionarios, en su calidad de tutores, estara a cargo del Ministerio Fiscal. (136) (136) Decreto del Jobernador Provisional numero 452, de 23 de Abril de 1907: ''I.-Se confiere al Secretario de la Junta de Beneficencia, respect de los menores hutrfanos que esten al cuidado del Estado, las facultades y atribuciones que concede la ley al Consejo de familia y A los tutores, sin perjuicio del derecho que para el desempefio de la tutela legitima de los mismos confiere el parrafo 4o del articulo 211 del C6digo Civil a los hermanos legitimos de doble vinculo, y a falta de 6stos, al mayor de los hermanos consanguineos 6 uterinos''. ''El Ministerio Fiscal llevarA la representaci6n de la Beneficencia Publica en todos los juicios que, directa 6 indirectamente, interesen a la persona 6 bienes de aquellos menores, de acuerdo con las instruceciones que reciba el Secretario de la Junta Central de Beneficencia''. ''Respecto de los menores que aparezean tender padres 6 abuelos, el Secretario de la Junta de Beneficencia tendrA su representaci6n en los juicios que interesen A su persona, mientras 6stos se presenten a ejercitar sus derechos. El Ministerio Fiscal en este caso tambien Ilevara la representaci6n del Secretario de la Junta de Beneficencia con el carActer indicado, cesando en dicha representaci6n tan pronto se personen en el juicio los parientes antes sefialados''. ''III.-La representaci6n atribuida por el articulo I de este Decreto al Secretario de la Junta de Beneficencia, asi como la mayor edad sefialada en el articulo II, como limite para la protecci6n del huerfano confiado al Departamento de Beneficencia, surtirAn todos sus efectos respecto de los citados menores que por cualquier motivo se encuentren ya, en esta fecha, gozando de aquella protecci6n''.

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114 SECCION SEGUNDA. DE LA TUTELA DE LOS LOCOS Y SORDOMUDOS Art. 213.-No se puede nombrar tutor A los locos, dementes y sordomudos mayores de edad, sin que preceda la declaraci6n de que son incapaces para administrar sus bienes. Art. 214.-Pueden solicitar esta declaraci6n el c6nyuge y los parientes del presunto incapaz que tengan derecho a sucederle abintestato. (1") Art. 215.-El Ministerio Publico debera pedirla: 1? Cuando se trate de dementes furiosos. 2? Cuando no exista ninguna de 1as personas mencionadas en el articulo precedente, 6 cuando no hicieren uso de la facultad que les concede. 3? Cuando el cnyuge y los herederos del presunto inca'paz sean menores 6 carezean de la personalidad necesaria para comparecer en juicio. En todos estos casos los Tribunales nombrarn defensor al presunto incapaz que no quiera 6 no pueda defenderse. En los demas, sera defensor el Ministerio Publico. Art. 216.-Antes de declarar la incapacidad, los Tribunales oirAn al consejo de familia y examinarAn por si mismos al denunciado como incapaz. (138) Art. 217.-Los parientes que hubiesen solicitado la declaraci6n de incapacidad no podran informar a los Tribunales como miembros del consejo de familia; pero tienen derecho a ser oldos por 6ste cuando lo soliciten. Art. 218.-La declaraci6n de incapacidad deber hacerse sumariamente. (139) La que se refiera a sordomudos fijar la El articulo 309 de la Ley Organica del Poder Ejecutivo dispone que el Director de Beneficencia tendra los derechos y deberes inherentes a la tutela con respecto A los menores desamparados, cuyo ejercicio ha estado atribuido hasta ahora al Secretario de la Junta de Beneficencia. (137) Debe tenerse en cuenta que son cosas distintas la declaratoria de incapacidad por locura, a que se refiere este articulo del C6digo Civil, y la declaratoria de locura que administrativamente se hace al efecto de recluir A un detente en un hospital especial. Esta nltima se rige por los preceptos de los articulos 356 al 369 de la Ley OrgAnica del Poder Ejecutivo. (138) Si no existiese, como en la generalidad de los casos no existira, el consejo de familia, el que promueva el expedient, una vez admitida por el juez la solicitud, debe promover en el Municipal correspondiente la constituci6n del consejo, justificando aquel particular. En la practica, tan desprovista de reglas fijas, se acostumbra que el mismo juez de primera instancia ordene al Municipal la constitucibn de dicho consejo; no vemos inconveniente en seguir uno u otro medio. (139) En este caso, como en todos aquellos en que el C6digo trata de la institution tutelar, que tan profundamente modifica la legislaci6n antigua, no es posible la aplicaci6n estricta de las eyes procesales que regian anteriormente. Desde la publicaci6n del C6digo se deja sentir la necesidad de eyes de aquella clase, que complete sus preceptos; porque de otro modo queda, como ha quedado, al arbitrio judicial, no uniforme, seguir en cada caso el procedimiento que A cada juez ha pare-

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115 extension y limites de la tutela, segin el grado de incapacidad de aquellos. Art. 219.-Contra los autos que pongan t6rmino al expediente de incapacidad, podran los interesados deducir demanda en juicio ordinario. (140) El defensor de los incapacitados necido mss conveniente, de acuerdo con su criterio personal 6 con el del comentarista que tenga su preferencia. Urge, pues, que se dicten disposiciones que pongan termino a este estado. Las eyes procesales son la principal garantia de los derechos de las parts, y no es posible dejar al juicio distinto y mudable de cada funcionario seguir el procedimiento que se le antoje, para dictar sus resoluciones. La palabra sumariamente, que emplea el C6digo en este articulo, no quiere decir nada en el derecho constituido. No existe en la Ley de Enjuiciamiento nada que especificamente se llame procedimiento sumario; esta frase es gen6rica y se aplica A diversos procedimientos que en la ley tienen reglas distintas. De aqui que los expositores del C6digo se hayan dividido al indicar el procedimiento que debe seguirse. Nosotros confesamos que, literalmente, no puede seguirse ninguno de los establecidos en la ley procesal; cualquiera que se indique como adaptable necesita de modificaciones en la practica. Manresa, en sus Comentarios A la Ley de Enjuiciamiento, aconseja un procedimiento que no tiene en su apoyo otra raz6n que la respetabilidad de quien lo propone. En el C6digo dice que debe seguirse el del articulo 1,847 de la Ley de Enjuiciamiento (1,848 de ba de Espana), sin tener en cuenta que al comentar dicho articulo afirm6 categ6ricamente que estaba derogado, por virtud del C6digo Civil; ademas, que dicho articulo no agrega nada A Jo dispuesto en el C6digo; 6ste dice "sumariamente''; aqu6l afiade tan s6lo una palabra tan vacia de sentido en el orden procesal actual como la anterior, A saber: "sumariamente en un antejuicio''. jQu6 cosa es un antejuicio en materia civil? Cuales son sus reglas? Otros indican el procedimiento para las informaciones ad perpetuam.. Si el expediente de que se trata fuera informativo, nosotros no aceptariamos el procedimiento indicado; prefeririamos otro, que es el tipico de las informaciones sumarias para declarar derechos, y en este caso es lo mismo declarar que restringir. Ese procedimiento es el establecido en los articulos 978, 979 y 980 de la Ley de Enjuiciamiento para declaratoria de herederos abintestatos en linea recta. Pero ni uno ni otro pueden aplicarse sin modificaciones tan substanciales que no puede decirse que se aplican, sino que se toman de modelo para un procedimiento arbitrario; y no pueden seguirse por la raz6n fundamental de ser esos procedimientos meramente informativos, y el que nos ocupa es, A nuestro juicio, contencioso. El C6digo no dice que la declaraci6n se hard previa informaci6n sumaria del estado del presunto demente, en cuyo caso sin vacilar aceptariamos el procedimiento antes indicado de la declaratoria de herederos; dice que la declaraci6n deberA hacerse sumariamente; pero como el articulo 215 dispone que cuando el Ministerio Fiscal uromueva el expediente se nombrari defensor al presunto incapacitado, y cuando lo promueva un pariente, defender A aqu6l dicho Ministerio, siempre que el dicho incapaz no pueda 6 no quiera defenderse, es evident que si se autoriza una defense es porque es posible la controversia, y esta no cabe en los informativos. En lo contencioso es tipo de procedimiento sumario, es decir, breve, el de los incidentes, y por los tramites de 6stos, adaptados A las disposiciones concretas del C6digo, es por los que, A nuestro juicio, debe sustanciarse la cuesti6n. (140) Del texto de este articulo se deduce, y asi 1o estima el senor Manresa, que contra el auto del Juez de primera instancia no procede ningnn otro recurso ordinario. El auto, por tanto, es firme desde que se dicta, sin perjuicio de deducir la correspondiente demanda en juicio plenario.

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116 cesitara, sin embargo, autorizaci6n especial del consejo de familia. Art. 220.-La tutela de los locos y sordomudos corresponde: 1? Al c6nyuge no separado legalmente. 2? Al padre, y en su caso, a la madre. 39 A los hijos. 4? A los abuelos. 5? A los hermanos varones y a las hermanas que no estuviesen casadas, con la preferencia del doble vinculo de que habla el nimero 49 del articulo 211. Si hubiere varios hijos 6 hermanos, seran preferidos los varones 6 las hembras y el mayor al menor. Concurriendo abuelos paternos y maternos, seran tambi6n preferidos los varones; y, en el caso de ser del mismo sexo, los de la linea del padre. SECCION TERCERA. DE LA TUTELA DE LOS PR6DIGOS Art. 221.-La declaraci6n de prodigalidad debe hacerse en juicio contradictorio. La sentencia determinara los actos que quedan prohibidos al incapacitado, las facultades que haya de ejercer el tutor en su nombre, y en los casos en que por uno 6 por otro habra de ser consultado el consejo de familia. Art. 222.-S6lo pueden pedir la declaraci6n de que habla el articulo anterior el c6nyuge y los herederos forzosos del pr6digo, y por excepci6n el Ministerio Fiscal, por si 6 i instancia de algnn pariente de aqu6llos, cuando sean menores 6 est6n incapacitados. Art. 223.-Cuando el demandado no compareciere en juicio le representara el Ministerio Fiscal, y, si 6ste fuera parte, un defensor nombrado por el Juez, sin perjuicio de lo que determine la Ley de Enjuiciamiento Civil sobre los procedimientos en rebeldia. (141) (141) jQu6 quiere decir sin perjuicio de Io que determine la Ley de Enjuiciamiento Civil sobre los procedimientos en rebeldia? Los comentaristas que hemos consultado estfn de acuerdo en que, en virtud de este precepto, cuando el pr6digo no comparece, se le declarar rebelde A pesar de la representaci6n que por ministerio de la ley se le otorgue y s le reconozea en el juicio, y que 6ste se sustancie, no obstante dicha representaci6n, como si fuera en rebeldia. Es decir, que, hecha la declaraci6n, las notificaciones se hacen en estrados, sin perjuicio de hacerlas tambi6n al defensor; se dispone la retenei6n y embargo de bienes; se le admite cuando se presente sin retroceder en el procedimiento, cesando desde luego el defensor, y por nltimo, 'euando la parte demandante lo pida, se le notificari personalmente la sentencia. Pero, A nuestro juicio, el precepto quiere decir algo mss; creemos que cuando el pr6digo constituido en rebeldia se encuentre en alguno de los casos previstos en los articulos 774, 775 y 776 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, tendri de-

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117 Art. 224.-La declaraci6n de prodigalidad no priva de la autoridad marital y paternal, ni atribuye al tutor facultad alguna sobre la persona del pr6digo. Art. 225.-El tutor administrara los bienes de los hijos que el prodigo haya tenido en anterior matrimonio. La mujer administrara los dotales y parafernales, los de los hijos comunes y los de la sociedad conyugal. Para enajenarlos necesitara autorizacion judicial. Art. 226.-Los actos del pr6digo anteriores a la demand de interdicci6n no podrAn ser atacados por causa de prodigalidad. (12) Art. 227.-La tutela de los pr6digos corresponde: 1? Al padre, y en su caso, a la madre. 2? A los abuelos paterno y materno. 3? Al mayor de los hijos varones emancipados. SECCION CUAETA. DE LA TUTELA DE LOS QUE SUFREN INTERDICCION Art. 228.-Cuando sea firm la sentencia en que se haya impuesto la pena de interdicci6n, el Ministerio Fiscal pediri el cumplimiento de los articulos 203 y 293. Si no lo hiciere, sera responsable de los dafios y perjuicios que sobrevengan. (143) Tambi6n pueden pedirlo el c6nyuge y los herederos abintestato del penado. Art. 229.-Esta tutela se limitara a la administraci6n de los bienes y a la representaci6n en juicio del penado. EL tutor del penado esta obligado, ademas, a cuidar de la persona y bienes de los menores 6 incapacitados que se hallaren bajo la autoridad del sujeto a interdiccion, hasta que se les provea de otro tutor. La mujer del penado ejerce la patria potestad sobre los hijos comunes mientras dure la interdicci6n. Si fuere menor, obrarA bajo la direcci6n de su padre, y, en su caso, de su madre, y a falta de ambos, de su tutor. Art. 230.-La tutela de los que sufren interdicci6n se defiere por el orden establecido en el articulo 220. recho A la audiencia que C los rebeldes otorga el 772 de la propia ley, sin que le perjudique el haber estado representado y defendido en el juieio. (142) Las demandas para declaraci6n de prodigalidad pueden producir anotaci6n preventiva en el Registro de la Propiedad, conforme al pArrafo 5o del articulo 42 de la Ley Hipotecaria. (143) Es decir, que pedirA al Juez Municipal competente que provea al cuidado de los bienes muebles del sentenciado hasta que se le nombre tutor, cuando par la ley no hubiese otras personas encargadas de esta obligaci6n (art. 203), y en todo caso promoveri ante dicho juez la constituci6n del consejo de familia (articulo 293).

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118 CAPITULO IV. DE LA TUTELA DATTVA Art. 231.-No habiendo tutor testamentario, ni personas llamadas por la ley a ejercer la tutela vacante, corresponde al consejo de familia la elecci6n de tutor en todos los casos del articulo 200. Art. 232.-El Juez municipal que descuidare la reunion del consejo de familia en cualquier caso en que deba proveerse de tutor a los menores 6 incapacitados, sera responsable de los danos y perjuicios a que diere lugar su negligencia. CAPITULO V DEL PROTUTOR Art. 233.-Al consejo de familia corresponde nombrar protutor, cuando no To hayan nombrado los que tienen derecho a elegir tutor para los menores. Art. 234.-E tutor no puede comenzar el ejercicio de la tutela sin que haya sido nombrado el protutor. El que dejare de reclamar este nombramiento, sera removido de la tutela y responders de los danos que sufra el menor. Art. 235.-El nombramiento de protutor no puede recaer en pariente de la misma linea del tutor. Art. 236.-El protutor est. obligado: 1? A intervenir el inventario de los bienes del menor, y la constitucion de la fianza del tutor, cuando hubiere lugar a ella. 2? A sustentar los derechos del menor, en juicio y fuera de 61, siempre que esten en oposicion con los intereses del tutor. 39 A llamar la atenci6n del consejo de familia sobre la gestion del tutor, cuando le parezca perjudicial a la persona 6 a los intereses del menor. 4? A promover la reunion del consejo de familia para el nombramiento de nuevo tutor, cuando la tutela quede vacante 6 abandonada. 5s A ejercer las demAs atribuciones que le senalen las leyes. (144) (144) Entre las atribuciones del protutor no comprendidas expresamente en este articulo, se encuentran senaladamente las siguientes: defenderse ante el consejo cuando 6ste trate de removerlo, lo cual no puede hacer sin citarle y oirle (articulo 239). Solicitar que se obligue A aceptar la tutela a los que hubieran sido excusados de ella, luego que desaparezca la causa de la excusa (articulo 246). Requerir al tutor para que incluya en el inventario los creditos que tuviere contra el menor (articulo 267). Intervenir en las subastas de los bienes del menor, cuando el valor exceda de cuatro mil pesetas (articulo 272). Intervenir los cobros que haga el tutor de cantidades superiores a cinco mil pesetas, siempre que no procedan de intereses, frutos 6 rentas (articulo 275,

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119 El protutor sera responsable de los danos y perjuicios que sobrevengan al menor por omisi6n 6 negligencia en el cumplimiento de estos deberes. El protutor puede asistir a las deliberaciones del consejo de familia y tomar part en ellas, pero no tiene derecho a votar. CAPITULO VI DE LAS PERSONAS INHABILES PARA SER TUTORES Y PROTUTORES, Y DE SU REMOCION Art. 237.-No pueden ser tutores ni protutores: 19 Los que estan sujetos A tutela. (145) 29 Los que hubiesen sido penados por los delitos de robo, estafa, hurto, falsedad, corrupci6n de menores 6 escfndalo piblico. 39 Los condenados a cualquier pena corporal, mientras no extingan la condena. 49 Los que hubiesen sido removidos legalmente de otra tutela anterior. 5? Las personas de mala conducta 6 que no tuvieren manera de vivir conocida. 6? Los quebrados y concursados no rehabilitados. 79 Las mujeres, salvo los casos en que la ley las llama expresamente. 83 Los que, al deferirse la tutela, tengan pleito pendiente con el menor sobre el estado civil. 9s Los que litiguen con el.menor sobre la propiedad de sus bienes, a menos que el padre, 6 en su caso la madre, sabi6ndolo, hayan dispuesto otra cosa. 10.-Los que adeuden al menor sumas de consideration, a menos que, con conocimiento de la deuda, hayan sido nombrados por el padre, 6 en su caso, por la madre. 11. Los parientes mencionados en el parrafo segundo del articulo 293 y el tutor testamentario, que no hubiesen cumplido la obligaci6n que dicho articulo les impone. 12. Los religiosos profesos. 13. Los extranjeros que no residan en Cuba. numero 29). Intervenir los pagos que el tutor se haga A si mismo de los cr4ditos que tuviere contra el menor (articulo 275, numero 39). Examinar las cuentas anuales de los tutores y las generales que 6stos deben rendir al ser reemplazados por otros (articulos 279 y 280). Ejercer los actors de administraci6n que el consejo acuerde mientras el tutor no haya afianzado (articulo 209, Ley Hipotecaria). Pedir la inscripei6n de la fianza hipotecaria del tutor (articulo 210, Ley Hipotecaria). (145) La palabra tutela empleada en este articulo no puede tomarse en el sentido estricto en que aquella se emplea en el articulo 199, que puede decirse es el que la define; parece que se quiso dar un sentido amplio equivalente al de potestad usado en el 206, que es su concordante inmediato; ninguno de los dos vocablos usados aisladamente son exactos, pero el ultimo, por tener naturalmente un concept mas amplio, expresa la idea con menos inexactitud.

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120 Art. 238.-SerAn removidos de la tutela: 1? Los que, despues de deferida 6sta, incidan en alguno de los casos de incapacidad que mencionan los numeros 19, 2, 3, 4?, 5?, 69, 8, 12 y 13 del articulo precedente. 2? Los que se ingieran en la administraci6n de la tutela sin haber reunido el consejo.de familiar y pedido el nombramiento de protutor, 6 sin haber prestado la fianza cuando deban constituirla, a inscripto la hipotecaria. 3? Los que no formalicen el inventario en el t6rmino y de la manera establecida por la ley, 6 no lo hagan con fidelidad. 40 Los que se conduzean mal en el desempeio de la tutela. Art. 239.-El consejo de familia no podrA declarar la incapacidad de los tutores y protutores, ni acordar su remoci6n, sin citarlos y oirlos, si se presentaren. (146) Art. 240.-Declarada la incapacidad, 6 acordada la remoci6n por el consejo de familia, se entender consentido el acuerdo, y se procedera a proveer la tutela vacante, cuando el tutor no formule su reclamaci6n ante los Tribunales dentro de los quince dias siguientes al en que se le haya comunicado la resoluci6n. (147) (146) Conforme ha declarado el Tribunal Supremo en sentencia de 9 de Agosto de 1901, no es bastante para que la remoci6n sea eficaz que se cite y oiga al tutor; es necesario, adembts, que aqu6lla se disponga en acuerdo fundado del consejo, en el que conste la causa de la misma; porque el tutor tiene derecho A conocer esos fundamentos, ya que le es licito recurrir contra el acuerdo de su remoci6n, cuyo particular no es del libre arbitrio del consejo. (147) A dos cuestiones de orden procesal puede dar origen este articulo: 1a Ante qu6 tribunal debe deducirse la reclamaci6n. 2, Por qu6 tr6mites se sustancia. Nuestro Tribunal Supremo no ha tenido ocasi6n de resolver concretamente ninguna de las dos; el de Espafia ha hecho declaraciones respect de ellas; pero el studio comparativo de sus decisions no da mucha luz para resolverlas con la claridad y extensi6n necesarias. Examinemos algunas de sus sentencias: en la de 22 de Noviembre de 1892, resolviendo sobre admisi6n de un recurso de casaci6n interpuesto por vocales de un consejo de familia contra la resoluci6n de un juez de primera instancia decidiendo alzada contra un acuerdo de un consejo de familia que declare sin lugar la remoci6n de un tutor, declare, no admitiendo el recurso, que contra tales resoluciones no procedia Este, porque ellas no se dietan en juicio declarativo, ya que contra los acuerdos del consejo s6lo precede una alzada ante el juez de primera instancia. En la de 12 de Febrero de 1903, dietada en un recurso de casaci6n interpuesto por un tutor contra el fallo de segunda instancia pronunciado en una demand que se sustanci6 por los trAmites de los incidents, deducida por aqu61 contra un acuerdo del consejo de familia que lo destituy6 del cargo, resolvi6 la cuesti6n en el fondo, por razones que no son ahora del caso expresar, ya que lo que nos import dejar sentado es que en un caso no admiti6 el recurso y en el otro si. CuAl sera la raz6n de esa diferencia? Al parecer, la raz6n estt en quienes fueron las partes recurrentes. En efecto: la destituci6n de un tutor, como cualquiera otro asunto de los sometidos al consejo, debe resolverse por un acuerdo de Este, y esos acuerdos son recurribles, en alzada, para ante el Juez de primer instancia, por cualquiera de las personas mencionadas en el articulo 310 del C6digo, entree las cuales se encuentran los vocales del consejo que hayan disentido de la mayoria;

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121 Art. 241.-Cuando el tutor promueva contienda judicial, litigara el consejo a expensas del menor; pero podran ser personalmente condenados en costas los vocales, si hubiesen procedido con notoria malicia. Art. 242.-Cuando la resoluci6n del consejo de familia sea estas personas actnan s6lo en defense de los intereses del menor, y, por tanto, ellas s6lo tienen un recurso de alzada. Pero no sucede lo mismo respecto del tutor, en el caso concreto de su destituci6n; ese acuerdo puede perjudicar al menor, pero desde luego afecta y perjudica la persona del tutor, por lo menos en su reputaci6n; sin duda por esto el articulo. en que nos ocupamos no dice que el acuerdo se entendera consentido si el tutor no se alza de 41, sino si el tutor no formula su reclamaci6n ante los tribunals, frase que desde luego expresa un coneopto distinto del de alzada ante el juez de primer instancia; de todo lo cual se deduce que contra este acuerdo especial hay un recurso, distinto al de alzada ordinario, que asiste al tutor destituido. Si no es esa la raz6n de la diferencia, no se nos alcanza cuAl pueda ser. Ahora bien: gante qu4 Tribunal debe deducirse la reclamaci6n? El inciso 19 del articulo 62 de la Ley de Enjuiciamiento determina que es juez competente para conocer de las demandas sobre remocion de guardadores sospechosos, y en general en las que se ejerciten acciones relativas a la gesti6n de la tutela 6 curaduria, el del lugar en que se hubiese administrado la guardaduria en su parte principal, 6 el domicilio del menor. g SerA aplicable este precepto al presente caso 8 Parece que no, a lo menos como regla general. Aunque, segan lo expuesto anteriormente, el recurso del tutor tenga mas amplitud que el de mera altada, no puede desconocerse que se trata de un acuerdo del consejo referente a tutela, y el Supremo espanol, en su sentencia de 4 de Enero de 1902, atribuye privativamente al juez en cuyo oficio se haya inscripto la tutela y dentro de cuyo distrito resida el consejo, el conocimiento de cuanto se refiera a aqulla en virtud de la facultad inspectors que le otorga el articulo 292, y en otra sentencia posterior, de 9 de Febrero de 1907, declara el mismo Tribunal que esta reclamaci6n es contenciosa y que es juez competente el designado en el articulo 310 del C6digo. La regla, pues, parece ser, armonizando el C6digo con la ley procesal, la de competencia privativa del Juzgado en que est4 inscripta la tutela, si en 41 reside el consejo; en otro caso debe acudirse a la ley procesal, A menos que la jurisprudencia no fije definitivamente, en todos los casos, la competencia de aqu4l. En cuanto al procedimiento, el senor Manresa era de opinion que debia seguirse el juicio de mayor cuantia, mientras otra cosa no se estableciera. Esa tramitaci6n se sigui6 en el 6nico caso ocurrido en esta Isla que ha llegado A nuestro conocimiento, el cual fu6 resuelto, aunque sin decidir acerca de dicho particular, por el Tribunal Supremo, en su sentencia de 9 de Agosto de 1901; pero, posteriormente, el Supremo espafiol declare, en la citada sentencia de 4 de Enero de 1902, que las reclamaciones contra los acuerdos del consejo deben sustanciarse por los trAmites de los incidents, y conform A estos se tramit6 la reclamaci6n de un tutor removido por el consejo y que fu6 resuelta en el fondo por sentencia de dicho Tribunal de 12 de Enero de 1903; de todo lo cual implicitamente se deduce que, A juicio de ese Tribunal, el procedimiento adecuado es el de los incidentes. Esta opinion tiene en su apoyo, aparte de otras razones de 16gica, el precedent de los articulos 1,878 y 1,872 de la Ley de Enjuiciamiento Civil; el segundo ordena que para separar A los tutors y curadores, despu4s de discernido el cargo, es indispensable oirlos y vencerlos en juicio, y el primero determine que toda cuesti6n que surja de las disposiciones contenidas en el titulo en que aquel articulo estA comprendido, y que hayan de resolverse en juicio contradictorio, se sustanciar& en la forma determinada para los ineidentes.

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122 favorable al tutor y haya sido adoptada por unanimidad, no se admitira recurso alguno contra ella. (148) Art. 243.-Si por causa de incapacidad no entrare el tutor en el ejercicio de su cargo, el consejo de familia proveera a los cuidados de la tutela mientras se resuelve definitivamente sobre el impedimento. (149) Si el tutor hubiese ya entrado en el ejercicio del cargo, y el consejo de familia declarare la incapacidad 6 acordare la remoci6n del tutor, las determinaciones que adopte para proveer a los cuidados de la tutela, en el caso de promoverse litigio, no podran ejecutarse sin la previa aprobaci6n judicial. (5") CAPITULO VII DE LAS EXCUSAS DE LA TUTELA Y PROTUTELA Art. 244.-Pueden excusarse de la tutela y protutela: 19 Los Secretarios del Despacho. (151) (148) El precepto de este articulo negando todo recurso al acuerdo favorable al tutor y tomado por unanimidad en el consejo, es terminante y comprende el recurso de alzada que personas ajenas al inismo pueden establecer contra sus acuerdos conforme al articulo 310 de este C6digo, segnn explicitamente se expresa en dicho articulo. .(149) El Tribunal Supremo espaiol, en sentencias de 4 de Julio de 1896 y 8 de Octubre de 1898, ha declarado que proveer al cuidado de la tutela es ejercer esta, y, por tanto, el consejo, en este caso, como en todos los de vacantes, no puede nombrar tutor interino, sino ejercer el dicho consejo las funciones de tutor, ejecutando su presidente los actos que aqu61 acuerde, en virtud de la -obligaci6n que Ia ley le impone respecto a todos los acuerdos del repetido consejo. (150) En sentencia de 9 de Julio de 1896, el Tribunal Supremo espanol ha declarado que la restricci6n que este articulo establece respecto a necesitar la aprobaci6n judicial los acuerdos del consejo, s6lo es aplicable a este caso y no a los otros en que, por star vacant el cargo de tutor, el consejo asuma las funciones de Este. V6ase la nota al articulo 250. El mismo Tribunal ha declarado, tambi6n, en sentencia de 10 de Mayo de 1899, que este precepts no significa que la aprobaci6n del juez sea desde luego ejecutoria; puesto que contra ella pueden utilizarse los recursos que las eyes otorgan contra las resoluciones judiciales. (151) El texto decia "los Ministros de la Corona''. Como la categoria y atribuciones de estos funcionarios de la monarquia espafiola equivalen a los que nuestra Constituci6n denomina Secretarios del Despacho'", nos ha parecido que en este caso existed la misma razon para autorizar la excusa de 6stos; y, por tanto, no hemos vacilado en hacker la sustituci6n. Conocida es la frase de que en las monarquias constitucionales, como la espafola, el Rey reina, pero no gobierna: los que gobiernan en realidad son los ministros. Si por raz6n de esta funcion pdiblica pueden excusarse, y por ejercerla centre nosotros, aunque delegada y limitada, los Secretarios, entendemos que a estos alcanza el derecho que el articulo reconoce; y si el mismo se reconoce f las autoridades que dependen del Gobierno, con mas raz6n ha de alcanzar al jefe de 6ste, 6 sea al President de la Repnblica. Asi o entendemos nosotros, aunque, como es natural, el C6digo, no hecho para una Republica, no la menciona.

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123 2? Los Presidentes de los Cuerpos Colegisladores y del Tribunal Supremo. (152) 39 Los Arzobispos y Obispos. (153) 4 Los Magistrados, Jueces y funcionarios del Ministerio Fiscal. 5? Los que ejerzan autoridad que dependa inmediatamente del Gobierno. (154) 6? Los militares en activo servicio. 7? Los eclesiasticos que tengan cura de almas. (Vease la nota 153) 8? Los que tuvieren bajo su potestad cinco hijos legitimos. 9? Los que fueren tan pobres que no puedan atender a la tutela sin menoscabo de su subsistencia. 10. Los que por el mal estado habitual de su salud, 6 por no saber leer ni escribir, no pudieren cumplir bien los deberes del cargo. 11. Los mayores de sesenta anos. 12. Los que fueren ya tutores 6 protutores de otra persona. (155) (152) Este pirrafo decia: ''Los presidentes de los Cuerpos Colegisladores, del Consejo de Estado, del Tribunal Supremo, del Consejo Rupremo de Guerra y Marina y del Tribunal de Cuentas del Reino''. Con excepci6n de los Cuerpos Colegisladores y del Tribunal pprenio, no existe hoy en Cuba ninguna de las corporaciones mencionadas en el texto, ni ninguna que tenga funciones y organizaci6n similar i aquellas, y parece impertinente mantener en la ley una referencia i instituciones y personas que no existen. (153) El fundamento de la excusa de estos funcionarios es la misma que la de los comprendidos en el nnmero 79, 6 sean los eclesiasticos que tengan cura de alma, a saber: porque "estos atales, como dice la ley de Partidas, han de servir a Dios en sus iglesias y no deben embargarse de este servicio por la guard de tales huerfanos''. No existed raz6n de derecho positivo para excluir del C6digo esos nnmeros, mientras la ley no disponga otra cosa; pero pudiera surgir la duda de si, no obstante ser evidente que en el C6digo espanol el precepto se referia al clero cat6lico, subsistiendo en el de Cuba haya de darsele igual inteligencia 6 extenderlo a todas las religiones legalmente establecidas en la Republica, ya que en esta es libre el ejercicio de todos los cultos, y estando separada la Iglesia del Estado, para este deben ser todas igualmente respetables. (154) No se trata de empleados, como en otros C6digos, sino de autoridades que dependan inmediatamente del Gobierno. En Espana, estas autoridades eran el Gobernador civil y los jefes provinciales de Hacienda. Podra en Cuba, dado el text literal de la ley, entenderse comprendido el primero? En la letra del precepto realmente no esta comprendido, porque, segun nuestra Constituci6n y nuestra ley provincial, si bien los gobernadores ejercen funciones delegadas del Gobierno Central y en cierto modo estAn a 41 sometidos, no dependen del mismo inmediatamente, como dice el C6digo y como dependian los gobernadores espafloles; no obstante, es fuerza reconocer que, dado el espiritu que informa en totalidad el articulo, dichas autoridades pueden conceptuarse como comprendidas en 41. .(155) Entre los motivos de excusa que enumera este articulo, no estA comprendido el que se deriva del articulo 299 del C6digo, segdn el cual, los tutores y protutores no pueden formar part del consejo de

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124 Art. 245.-Los que no fueren parientes del menor 6 incapacitado no estarin obligados A aceptar la tutela, si en el territorio del Tribunal que la defiere existieren parientes dentro del sexto grado que puedan desempefiar aquel cargo. Art. 246.-Los excusados pueden, A petici6n del tutor 6 protutor, ser compelidos A admitir la tutela luego que hubiese cesado la causa de la exenci6n. Art. 247.-No sera admisible ]a excusa que no hubiese sido alegada ante el consejo de familia en la reunion dedicada A constituir la tutela. Si el tutor no hubiere concurrido a la reunion del consejo, ni tenido antes noticia de su nombramiento, debera alegar la excusa dentro de los diez dias siguientes al en que 6ste le hubiese sido notificado. Art. 248.-Si las causas de exenci6n fueren posteriores 1 ]a aceptaci6n de la tutela, el termino para alegarlas empezara a contarse desde el dia en que el tutor hubiese tenido conocimiento de ellas. Art. 249.-Las resoluciones en que el consejo de familia desestime las excusas podrAn ser impugnadas ante los Tribunales en el t4rmino de quince dias. El acuerdo dcl consejo de familia sera sostenido por 6ste a expensa del menor; pero, si fuere confirmado, debera condenarse en costas al que hubiese promovido la contienda. (156) Art. 250.-Durante el juicio de excusa, el que la proponga estarA obligado a ejercer su cargo. No haci6ndolo asi, el consejo de familia nombrarA persona que le sustituya, quedando el sustituido responsable de la gesti6n del sustituto si fuere desechada la excusa. (57) Art. 251.-El tutor testamentario que se excuse de la tufamilia. Parecia natural que el caso no se diera, y, sin embargo, se ha dado en la practica, como Io demuestra la sentencia del Tribunal Supremo de Espafia de 10 de Abril de 1905, en la que se declara que cuando el que desempefia el cargo de protutor es llamado por ministerio de la ley para former el consejo de familia, en el memento de procederse & su reconstituci6n no es legalmente possible privarlo del derecho de optar entree uno n otro cargo. (156) Respecto del Tribunal competente y procedimiento que debe seguirse, damos por reproducido cuanto hemos manifestado en la nota al articulo 240, afiadiendo que, segnn se deduce de la sentencia del Tribunal Supremo de Espafia, alli citada, de 12 de Febrero de 1902, respect A procedimiento, parece que dicho Tribunal entiende que es indiferente que el tutor se encuentre 6 no ejerciendo la tutela para que tengan aplicaci6n las doctrinas en dicha sentencia establecidas. (157) El Tribunal Supremo de Espafla ha declarado, en sentencia de 4 de Julio de 1896, que cuando el consejo acepta la renuncia de un tutor (es de suponer que tambien se aplica al caso de aceptar la excusa) el dicho consejo prove por si mismo al cuidado de la tutela, ejerciendo esta, y sus acuerdos los ejecuta el presidente, sin que pueda nombrar tutor interino, conforme a la otra sentencia de 8 de Julio de 1896; por consiguiente, procede el nombramiento cuando el consejo no acepta la excusa 6 cuando, por haber contienda judicial sobre este punto, su acuerdo no sea ejecutivo.

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125 tela perdera lo que voluntariamente le hubiese dejado el que le nombr6. CAPITULO VIII DEL AFIANZAMIENTO DE LA TUTELA Art. 252.-El tutor, antes de que se le defiera (158) el cargo, prestarA fianza para asegurar el buen resultado de su gestion. Art. 253.-La fianza debera ser hipotecaria 6 pignoraticia. S6lo se admitir la personal cuando fuese imposible constituir alguna de las anteriores. La garantia que presten los fiadores no impedira la adopci6n de cualesquiera deterrninaciones tiles para la conservaci6n de los bienes del menor 6 incapacitado. ("5) (158) Despues de tantos ainos de regir el C6digo y de haberse escrito tanto sobre 41, es excusado en unas simples notas, como 4stas, hacer resaltar la impropiedad del verbo deferir empleado en este articulo. Ya la practice ha fijado su significaci6n, si bien no es uniforme en el procedimiento para cumplir lo dispuesto en este articulo, que en substancia no quiere decir otra cosa sino que el consejo no pondr en posesi6n al tutor, sin que haya prestado la correspondiente fianza cuando proceda. El articulo 207 de la Ley Hipotecaria vigente, a pesar de las crfticas que se dirigieron al del C6digo, reproduce la misma palabra, concordando casi literalmente con este articulo y el siguiente, 253, en su primer parrafo. (159) El primer inciso de este parrafo segundo del artfeulo 253 introduce una reforma en la legislaci6n antigua respecto del afianzamiento de la tutela, ya que, conforme al articulo 1,865 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, era admisible toda clase de fianza, excepto la personal. gSera admisible la fianza constituida por medio de las Compailas de Fianzas, conform al articulo III de la Orden 97, de 30 de Junio de 18991 Preferimos limitarnos A la pregunta, sin abordar de lleno la cuesti6n, confiando en que, si se present, ha de resolverla discretamente el consejo de familia, teniendo en cuenta la guard de los interests que le estin confiados, ya que la ley les otorga la facultad de calificar la fianza, y en su caso el buen juicio de los Tribunales sabrA armonizar el precepto amplfsimo de la Orden military con el espiritu que informal los articulos del C6digo referentes A la guard y garantia de los bienes de los pupilos. En cuanto al segundo inciso de este pArrafo, es de tenerse en cuenta el articulo 213 del Reglamento para la ejecuci6n de la Ley Hipotecaria, que dice: "Si el hu4rfano 6 incapacitado poseyere bienes inmuebles, el consejo de familia, al tiempo de aprobar la hipoteca por los demfs bienes, acordarh que en las inscripciones de los bienes 6 derechos del menor 6 incapacitado se ponga una nota marginal en estos t6rminos: -''La finea de este nfimero.... inscripci6n nimero......, correspond en administraci6n A D. A., como tutor de D. B., nombrado por D. C. en tal forma, en atenci6n A hallarse dicho D. B. en la menor edad, 6 incapacitado para administrar sus bienes, y se pone esta nota en virtud del acuerdo del consejo de familia..... de tal fecha. (Fecha y media firma)."--El acuerdo del consejo de familia se hara constar en acta notarial, que se remitiri por duplicado al Registrador, por el president de dicho consejo. Uno de los ejemplares lo devolvera el Registrador con

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126 Art. 254.-La fianza debera asegurar: 19 El importe de los bienes muebles que entren en poder del tutor. 29 Las rentas 6 productos que durante un afio rindieren los bienes del menor 6 incapacitado. 39 Las utilidades que durante un afio pueda percibir el menor de cualquier enipresa mercantil 6 industrial. (160) Art. 255.-Contra los acuerdos del consejo de familiar sefialando la cuantia, 6 haciendo la calificaci6n de la fianza, podrA el tutor recurrir a los Tribunales; pero no entrara en posesi6n de su cargo sin haber prestado la que se le exija. (161) Art. 256.-Mientras se constituye la fianza, el protutor ejercera los actos administrativos que el consejo de familia crea indispensables para la conservaci6n de los bienes y percepci6n de sus productos. (162) Art. 257.-La fianza hipotecaria sera inscripta en el Registro de la propiedad. (163) La pignoraticia se constituira depositando los efectos 6 valores en los establecimientos piblicos destinados A este fin. Art. 258.-DeberAn pedir la inscripci6n 6 el dep6sito: 19 El tutor. 29 El protutor. 39 Cualquiera de los vocales del consejo de familia. Los que omitieren esta diligencia serAn responsables de los dafios y perjuicios. (164) la nota de cumplimiento.'' -"Si el menor 6 incapacitado tuviese bienes 6 derechos reales no inscriptos, dispondra el consejo de familia su inscripci6n, al margin de la cual se pondrA la referida nota''. Respecto de alhajas, muebles preciosos y valores, v6ase la facultad que al consejo otorga e1 articulo 266 de este C6digo. (160) Este articulo estf literalmente reproducido en el 212 de la Ley Hipotecaria. (161) En este articulo estf implicita la facultad del consejo, en ningnin otro del CO6digo expresamente otorgada, de sefialar y calificar toda clase de fianza. Con relaci6n a la hipotecaria, se la otorga claramente el articulo 213 de la ley de Ia materia, que dice: ''El consejo de familia es el encargado de sefialar la cuantia de la fianza hipotecaria y de la calificaci6n de esta''. En cuanto al recurso procedente contra lo resuelto por el consejo, parece que ha de estimarse que es el de alzada, establecido en el articulo 310 de este C6digo. (162) Este articulo esta literalmente reproducido en el 209 de la Ley Hipotecaria. (163) El articulo 208 de la Ley Hipotecaria es copia literal de este inciso. El articulo 211 del Reglamento para la ejecuei6n de la citada ley previene que: "Fijado el importe de la fianza del tutor por el consejo de familia y consideradas por este suficientes las fineas ofrecidas en hipoteca, se constituira esta por medio de la escritura pniblica correspondiente''. El siguiente articulo 212 del mismo Reglamento enumera los particulares que dicha escritura debe expresar, ademis de las circunstancias exigidas en toda hipoteca voluntaria. (164) Este articulo concuerda literalmente, en cuanto determina las personas que deben pedir la inscripci6n, con el 210 de la Ley Hipote-

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127 Art. 259.-La fianza podra aumentarse 6 disminuirse durante el ejercicio de la tutela, segfin las vicisitudes que experimenten el caudal del menor 6 incapacitado y los valores en que aquella est6 constituida. No se podr cancelar totalmente la fianza hasta que, aprobadas las cuentas de la tutela, el tutor haya extinguido todas las responsabilidades de su gesti6n. (165) Art. 260.-Estan exentos de la obligaci6n de afianzar la tutela: 19 El padre, la madre y los abuelos, en los casos en que son llamados a la tutela de sus descendientes. 29 El tutor testamentario relevado por el padre 6 por la madre, en su caso, de esta obligaci6n. Esta excepci6n cesara cuando con posterioridad a su nombramiento sobrevengan causas ignoradas por el testador, que hagan indispensable la fianza a juicio del consejo de familia. 39 El tutor nombrado con relevaci6n de fianza por extrafios que hubiesen instituido heredero al menor 6 incapaz 6 dejAdole manda de importancia. En este caso la exencion quedarA limitada a los bienes 6 rentas en que consista la herencia 6 el legado. (166) CAPITULO IX DEL EJERCICIO DE LA TUTELA Art. 261.-El consejo de familia pondrA en posesi6n a los tutores y a los protutores. Art. 262.-El tutor representa al menor 6 incapacitado en todos los actos civiles, salvo aquellos que por disposici6n expresa de la ley pueden ejecutar por si solos. (187) Art. 263.-Los menores 6 incapacitados sujetos a tutela deben respeto y obediencia al tutor. Este podra corregirlos moderadamente. (168) caria, y en cuanto a la responsabilidad en que incurren por omisibn, con el 211 de la citada ley. (165) Concuerdan literalmente con los dos pArrafos de este articulo, pero s6lo refiriendose A la fianza hipotecaria, los 214 y 215 de la ley de la materia. (166) Este articulo esti copiado literalmente en el 216 de la Ley Hipotecaria. El articulo 214 del Reglamento dispone que, aun en el caso de que el cargo de tutor se difiera sin fianza, se mandarA poner por el consejo de familia, en los bienes del menor, la nota marginal dispuesta en el articulo 213 de dicho Reglamento. Vase en la nota 159. (167) Este precepto contiene una regla general: que el tutor representa al pupilo en todos los casos en que por disposicibn express de la ley no pueda aquel actuar por si solo; es decir, en aquellos en que la personalidad del pupilo queda sustituida por la del tutor; pero hay otros casos en que, aun actuando por si el pupils, y, por tanto, no representindolo el tutor, su personalidad no estA complete sin la concurrencia de este. No mencionamos estos casos porque, debiendo ser expresos, en cada uno de ellos haremos la correspondiente acotacibn. (168) Estudiado este articulo en relacibn con el pirrafo primero

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128 Art. 264.-El tutor est obligado: 19 A alimentar y educar al menor 6 incapacitado con arreglo a su condici6n y con estricta sujeci6n a las disposiciones de sus padres, 6 a las que, en defecto de 6stos, hubiera adoptado el consejo de familia. (V6ase la nota 134). 29 A procurar, por cuantos medios proporcione la fortuna del loco, demente 6 sordomudo, que 6stos adquieran 6 recobren su capacidad. 39 A hacer inventario de los bienes a que se extienda la tutela dentro del t6rmino que al efecto le senale el consejo de familia. 49 A administrar el caudal de los menores 6 incapacitados con la diligencia de un buen padre de familia. 5? A solicitar oportunamente la autorizaci6n del consejo de familia para todo lo que no pueda realizar sin ella. (169) 69 A procurar la intervenci6n del protutor en todos los casos en que la ley la declara necesaria. (170) Art. 265.-El inventario se hara con intervenci6n del protutor y con asistencia de dos testigos elegidos por el consejo de familia. Este decidirA, segnn la importancia del caudal, si debera ademAs autorizar el acto algnn Notario. Art. 266.-Las alhajas, muebles preciosos, efectos pnblicos y valores mercantiles 6 industriales que, a juicio del consejo de familia, no hayan de star en poder del tutor, seran depositados en un establecimiento destinado a este fin. Los demas muebles y los semovientes, si no estuvieren tasados, se apreciaran por peritos que designe el consejo de familia. Art. 267.-El tutor que, requerido al efecto por notario, por el protutor 6 por los testigos, no inscribiese en el inventario los cr6ditos que tenga contra el menor, se entendera que los renuncia. Art. 268.-Cuando acerca de la pension alimenticia del menor 6 incapacitado nada hubiese resuelto el testamento de la persona por quien se hizo el nombramiento de tutor, el consejo de familia, en vista del inventario, decidira la part de rentas 6 productos que deba invertirse en aquella atenci6n. del siguiente, 264, primero del 269 y con el 155 de este C6digo, se ve que las relaciones personages del tutor y del pupilo son easi identicas A las que, emanadas de la patria potestad, establece la ley entre padres e hijos; pero con una limitaci6n. El tutor puede regir la persona del menor por medio de direcci6n, consejo, reprensibn y otros anAlogos, que no revistan una forma coactiva 6 de castigo; puesto que, para imponer stos, necesita, conforme al citado articulo 269, autorizacion del consejo de familia, que es en quien en realidad reside la plenitud de la potestad tutelar en sustitucion de la patria potestad. El inciso 89 del articulo 611 del C6digo Penal castiga A los pupilos que falten al respeto y sumisi6n debidos A sus tutores. (169) El articulo 269 enumera los casos en que el tutor necesita de la autorizacion del consejo de familia. (170) En la nota del articulo 236 hemos expuesto los casos en que es necesaria la intervencidn del protutor.

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129 Esta resolution puede modificarse a medida que aumente 6 disminuya el patrimonio de los menores 6 incapaces, 6 cambie la situaci6n de 6stos. Art. 269.-El tutor necesita autorizaci6n del consejo de familia: 1? Para imponer al menor los castigos de que tratan el nnmero 2? del articulo 155 y el articulo 156. (171) 2? Para dar al menor una carrera n oficio determinado, cuando esto no hubiese sido resuelto por los padres, y para modificar las disposiciones que 6stos hubiesen adoptado. 3? Para recluir al incapaz en un establecimiento de salud, a menos que la tutela est6 desempefiada por el padre, la madre 6 algnn hijo. 4? Para continuar el comercio 6 la industria 6. que el incapacitado 6 sus ascendientes 6 los del menor hubiesen estado dedicados. (172) 5? Para enajenar 6 gravar bienes que constituyan el capital de los menores 6 incapaces, 6 hacer contratos 6 actos sujetos a inscripci6n. (173) (171) Este inciso demuestra lo que hemos hecho observar en la nota al 263 respect de la identidad de la potestad tutelar y la paternal sobre la persona del menor, ya que da por supuesta en el tutor la misma facultad que a los padres otorgan los articulos 155 y 156. Respeeto de estos articulos es de notar que el parrafo segundo del 155, A que el presente inciso se refiere, autoriza a los padres no s6lo A corregir, como a los tutores autoriza el 263, sino a castigar moderadamente a los hijos sujetos a su potestad; por consiguiente, el tutor puede corregir moderadamente (v4ase la nota al articulo 263) A su pupilo, pero no puede eastigarlo, ni aun en esa forma, sin autorizacion del consejo de familia, y si se excede, delinque. Del inciso que anotamos aparece que los tutores tenian, conforme A este C6digo, la facultad de recluir al menor en un establecimiento penal, siempre que para ello estuvieren autorizados por el consejo. Hoy carecen de esa facultad, que tambian ha sido retirada a los padres por virtud de la derogaci6n expresa del parrafo segundo del articulo 156 vasee la nota a este), y s6lo pueden, con autorizacion del consejo, impetrar el auxilio de la autoridad para la detenci6n y retenei6n de sus pupilos en los establecimientos de instrueci6n 6 instituciones legalmente autorizadas para recibirlos; si bien puede surgir la duda de que, no siendo esos actos, en todos los casos, de verdadero castigo, como era el comprendido en el parrafo segundo de dicho articulo, el tutor no necesite para ellos de la dicha autorizaci6n; y, por tanto, para juzgar de la procedencia de esta debe tenerse en cuenta la causa que mueva al tutor a realizar el acto. (172) Articulo 59 del C6digo de Comercio: "Los menores de 21 anos y los incapacitados podran continuar, por medio de sus guardadores, el comercio que hubieren ejercido sus padres 6 sus eausantes. Si los guardadores carecieren de capacidad legal para comerciar, 6 tuvieren alguna incompatibilidad, estarAn obligados f nombrar uno 6 ma's factores que reunan las condiciones legales, quienes les suplirin en el ejercicio del comercio''. (173) Respecto a enajenaci6n y gravamen, el precepto es general y comprende a toda clase de bienes. Son inscribibles, ademis de los contratos expresados, cuando versan sobre bienes inmuebles, los siguientes, enumerados en los incisos 1?, 39 y 5? del articulo segundo de la Ley Hipotecaria: los en que se adquieran bienes inmuebles 6 derechos reales impuestos sobre ellos; los de adjudicaci6n de bienes 6 derechos de

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130 6e Para colocar el dinero sobrante en cada afio desnues de cubiertas las obligaciones de la tutela. 7? Para proceder a la divisi6n de la herencia 6 de otra cosa que el menor 6 incapacitado poseyere en comnn. 8? Para retirar de su colocaci6n cualquier capital que produzca inter6s. 99 Para dar y tomar dinero A prestamo. 10. Para aceptar sin beneficio de inventario, cualquier herencia, 6 para repudiar 6sta 6 las donaciones. (1") 11. Para hacer gastos extraordinarios en las fincas cuya administration comprenda la tutela. 12. Para transigir y comprometer en Arbitros las cuestiones en que el menor 6 incapacitado estuviere interesado. (175) 13. Para entablar demandas en nombre de los sujetos a tutela y para sostener los recursos de apelaci6n y casaci6n contra las sentencias en que hubiesen sido condenados. (176) Se exceptnan las demandas y recursos en los juicios verbales. Art. 270.-El consejo de familia no podrA autorizar al tutor para enajenar 6 gravar los bienes del menor 6 incapacitado sino por causas de necesidad 6 utilidad, que el tutor hard constar debidamente. La autorizaci6n recaera sobre cosas determinadas. esas clases, aunque sea con la obligaci6n de transmitirlos a un tercero 6 de invertir su imported en objeto determinado, y los arrendamientos por mss de seis anos, 6 en los que se haya adelantado la rental de tres 6 mis anos, 6 los que, sin mediar esas circunstancias, las partes convengan en inscribirlos. (174) El articulo 992 de este C6digo dispone que cuando el tutor aceptase por si la herencia, la aceptacion se entenderk a beneficio de inventario. (175) Aunque expresamente no lo menciona este nnmero, parece natural entender comprendido en el mismo el sometimiento A amigables componedores, ya porque se estime que la palabra Arbitros no estk tomada en un sentido estricto, y, por tanto, comprende A aquellos, ya porque, en substancia, el someter una cuesti6n al laudo de avenidores no es otra cosa que una forma de transacci6n. (176) El Tribunal Supremo ha declarado, en auto de 22 de Julio de 1903, y ha ratificado en otras resoluciones posteriores, que el tutor no necesita autorizaci6n del consejo para establecer los recursos de apelaci6n y casaci6n, sino para sostener 4stos, y que, por consiguiente, ha de justificar, al personarse en los Tribunales superiores, estar en posesi6n de dicha autorizaci6n, sin que esa falta pueda subsanarla con posterioridad al t6rmino del emplazamiento. El mismo Tribunal, en Pleno, ha declarado, en sentencia de 17 de Octubre de 1912, que este precepto debe interpretarse restrictivamente, ya que constituye una excepci6n a la regla general consignada en el articulo 262 de este C6digo, segnn el cual, el tutor represents al menor 6 incapacitado en todos los actos civiles que no sean de los que por expreso precepto de la ley puedan ejecutar por si solos; y, por consiguiente, la limitaci6n de este precepto no alcanza A la interposici6n ni sustanciaci6n de recursos que no sean de apelaci6n ni de casaci6n, ni A ninguno que se establezca contra resoluciones que no revistan el caracter de sentencias condenatorias.

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131 Art. 271.-El consejo de familia, antes de conceder autorizaci6n para gravar bienes inmuebles 6 constituir derechos reales a favor de terceros, podra oir previamente el dictamen de peritos sobre las condiciones del gravamen y la posibilidad de mejorarlas. Art. 272.-Cuando se trate de bienes inmuebles, de derechos inscribibles 6 de alhajas 6 muebles cuyo valor exceda de 4,000 pesetas (800 pesos) la enajenaci6n se hard en piblica subasta con intervencion del tutor 6 protutor. Los valores bursatiles, asi los pnblicos como los mercantiles 6 industriales, seran vendidos por agente de Bolsa 6 corredor de comercio. (177) Art. 273.-EL tutor responde de los intereses legales del capital del menor cuando, por su omisidn 6 negligencia, quedare improductivo 6 sin empleo. Art. 274.-La autorizacion para transigir 6 comprometer en arbitros deber ser pedida por escrito, en que el tutor exprese todas las condiciones y ventajas de la transacci6n. El consejo de familia podra oir el dictamen de uno 6 mis letrados, segnn la importancia del asunto, y conceders 6 negara la autorizaci6n. Si la otorgare, lo hara constar en el acta (178) (177) El primer parrafo de este articulo tiene su precedent en el 2,014 de Ia Ley de Enjuiciamiento Civil, y el pkrrafo segundo en el 2,021 de dicha ley; pero habiendose entendido que la mente del C6digo es excluir la intervenci6n de la autoridad judicial de cuanto se refiera A los bienes de los sujetos a tutela y transferir la que aquella ejercia al consejo de familia, estas subastas se realizan extrajudicialmente, ante notarios, teniendo el consejo la intervenci6n que antes tenia el juez. Sin embargo, deben tenerse en cuenta, y en la practice se observan, generalnente, los preceptos de los articulos 2,014, sobre avalio; 2,016, sobre termino y forma de anunciar la subasta; 2,017, que prohibe admitir posturas que no cubran la tasaci6n; los 2,018 y 2,019, sobre procedimiento para el caso de no haber postores, y los otros de dicha ley que regulaban esta clase de subastas. En cuanto A la venta de valores, ha de hacerse al precio de cotizaei6n oficial, y si no se cotizaren en Bolsa, la venta se harA en subasta, como si fueran inmuebles, cuando excedan de 800 pesos; asi, al menos, to ordenaba el articulo 2,021 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, y no existed motivo alguno atendible que autorice prescindir de 41. La equivalencia en pesos de la cantidad seoialada en pesetas en el texto, la hemos expresado en vista de lo dispuesto en el apartado 4 del decreto 1227 de 1915. (178) Vase lo expuesto, respect a amigables componedores, en la nota 163. Este articulo 274 dispone que si se otorga la autorizaci6n se hara constar en el aeta. De los tsrminos de este precepto aparece, a primera vista, que en el caso contrario no esta obligado el consejo A consignar en el acta la negativa. Entendemos que no es eso lo que ha querido decirse, puesto que, conform a los articulos 304, 305, 310 y 312 del C6digo, todo acuerdo del consejo debe constar en el acta; A nuestro juicio, lo que ha querido expresarse es que cuando la autorizaci6n se conceda ha de hacerse constar circunstanciadamente el alcance, condiciones y requisitos de la autorizaci6n, en forma tal que quede de un modo expreso limitada la acci6n del tutor a lo qua el consejo haya creido convenient

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132 Art. 275.-Se prohibe a los tutores: 1s Donar 6 renunciar cosas 6 derechos pertenecientes al menor 6 incapacitado. (179) Las donaciones que por causa de matrimonio hicieren los menores con aprobacidn de las personas que hayan de prestar su consentimiento para el matrimonio, seran vAlidas siempre que no excedan del limite senalado por la ley. (180) 2? Cobrar de los deudores del menor 6 incapacitado, sin intervenci6n del protutor, cantidades superiores a 5,000 pesetas (1,000 pesos), a no ser que procedan de intereses, rentas 6 frutos. (V6ase la nota 177). La paga hecha sin este requisito s6lo aprovechar a los deudores cuando justifiquen que la cantidad percibida se ha invertido en utilidad del menor 6 incapacitado. 3? Hacerse pago, sin intervenci6n del protutor, de los cr6ditos que le correspondan. 4? Comprar por si 6 por medio de otra persona los bienes del menor 6 incapacitado, a menos que expresamente hubiese sido autorizado para ello por el consejo de familia. (181) Art. 276.-El tutor tiene derecho a una retribuci6n sobre los bienes del menor 6 incapacitado. (182) Cuando 6sta no hubiere sido fijada por los que nombraque se haga, y cuando niegue dicha autorizaci6n, no tendrA necesidad de ser tan explicito, fundando el acuerdo s6lo en que con el acto que se pretend realizar se perjudica, 6, por lo menos, no se beneficia al pupilo; es decir, que no concurren ninguno de los casos de utilidad 6 necesidad que puedan justificar la autorizacion. (179) El precepto de este nomero es absoluto: el tutor no puede, por si, ni con autorizaci6n del consejo, donar ni renunciar bienes 6 derechos pertenecientes al pupilo. La renuncia ha de entenderse a titulo gratuito; porque si lo es mediando lucro 6 compensacion A favor del menor, ya no seria una renuncia en su sentido estricto, sino un contrato cuya eficacia se juzgaria por la naturaleza de su causa. Tambi6n debe distinguirse, a los efectos de este articulo, entree la palabra renuncia en 61 empleada y la de repudiacion que se emplea en el nnmero 10 del articulo 269, y no nos parece este un mero juego de palabras, teniendo en cuenta, respecto de herencias y legados, que repudiar es no aceptar, y renunciar a favor de otro supone, en la mayoria de los casos, aceptacion. (180) Este parrafo estf redactado con impropiedad, y es, si no indtil, innecesario. En las donaciones por causa de matrimonio los menores no necesitan la ''aprobacion'', sino la "concurrencia'' de las personas que hayan de prestar su consentimiento para el matrimonio, segn el articulo 1,318 de este C6digo. El articulo 1,331 fija el limited A que el presented alude. (181) Como se ve por su texto, en todos los casos de este articulo, excepto el primero, la prohibici6n no es absoluta; mas que prohibici6n es restriccion de facultades, puesto que, mediante las circunstancias que en ellos se determinan, el tutor puede realizar lo que, s6lo sin mediar ellas, le estf prohibido. (182) Esto debe entenderse en el caso en que la tutela no se defiera a frutos por alimentos; porque en este caso el tutor no tiene ni siquiera que rendir cuentas, segnn lo determina el articulo 279 de este C6digo. El 1,861 de la Ley de Enjuiciamiento prevela expresamente el easo, asignando retribuci6n al tutor s6lo cuando no ejercia el cargo a frutos por alimentos.

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133 ron cl tutor testamentario, 6 cuando se trate de tutores legitimos 6 dativos, el consejo de familia la fijar teniendo en cuenta la importancia del caudal y el trabajo que ha de proporcionar su administraci6n. En ningnn caso bajara la retribuci6n del 4, ni excedera del diez por ciento de las rentas 6 productos liquidos de los bienes. Contra el acuerdo en que se fije la retribuci6n del tutor podra 6ste recurrir a los Tribunales. (183) Art. 277.-Si el consejo de familia sostuviere su acuerdo, litigara a expensas del menor 6 incapacitado. Art. 278.-Concluye la tutela: 1 Por llegar el menor a la edad de veintitres anos, por la habilitaci6n de edad y por la adopcion. 20 Por haber cesado la causa que la motive cuando se trata de incapaces, sujetos a interdicci6n 6 pr6digos. CAPITULO X DE LAS CUENTAS DE LA TUTELA Art. 279.-E1 pariente colateral del menor 6 incapacitado, y el extraio que no hubiesen obtenido el cargo de tutor con la asignaci6n de frutos por alimentos, rendirAn al consejo de familia cuentas anuales de su gestion. (184) Estas cuentas, examinadas por el protutor y censuradas por el consejo, seran depositadas en la Secretaria del Tribunal donde se hubiese registrado la tutela. (185) (183) Es de suponerse que el recurso que en este caso procede es el de alzada establecido en el articulo 310. (184) El C6digo s6o exceptna de la rendici6n de cuentas a los parientes en linea recta, ascendente 6 descendente, y a quienes hubieran obtenido el cargo a frutos por alimentos. Nada tiene que ver la exenci6n de fianza con la rendici6n de cuentas; aunque en el caso de los parientes en linea directa y de los tutores a frutos por slime-*ns ro esten estos obligados a ninguna de las dos cosas, no por ello dejnn de estarlo a la rendici6n de cuenta, los demas dispensados de fianza, como, por ejemplo, aquellos a quienes dispensa el testador de prestarla, porque esta prueba de confianza no les releva del deber que tiene todo el que administra patrimonio ajeno, de dar cuenta de su gesti6n. (185) N6tese que el Codigo dice que las cuentas seran censuradas, no aprobadas, por el consejo; y asi es, en efecto, porque la aprobaci6n corresponde al pupilo 6 A sus causahabientes, segin se deduce de los articulos 281, 285 y 287 de este C6digo. Asi Lo disponia el articulo 1,877 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, cuando los juices aprobaban las cuentas de los guardadores, diciendo dicho articulo que se aprobarian con la cualidad de sin perjuicio del derecho del menor para reclamar cualquier agravio que en ellas pudiera habersele causado. El periodo que comprende cada cuenta parcial es el de un ano natural, a partir de la fecha en que el tutor empez6 h ejercer el cargo. Ademas del consejo de familia, creemos que el Juez de primera instancia, conforme al articulo 292, puede compeler al tutor a que rinda la cuenta, si bien el Codigo no establece la forma en que puede ejercer esa facultad, que en la practica pudiera entorpecerse por la desidia del consejo.

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134 Si el tutor no se conformase con la resoluci6n del consejo, podra recurrir a los Tribunales, ante los cuales los intereses del menor 6 incapacitado seran defendidos por el protutor. (186) Art. 280.-El tutor que sea reemplazado por otro estara obligado, y lo mismo sus herederos, a reiidir cuenta general de la tutela al que le reemplace; cuya cuenta sera examinada y censurada en la forma que previene el articulo precedente. El nuevo tutor sera responsable al menor de los dafios y perjuicios, si no pidiere y tomare las cuentas de su antecesor. Art. 281.-Acabada la tutela, el tutor 6 sus herederos estan obligados 6 dar cuenta de su administration al que haya estado sometido 6 aqu6lLa 6 6 sus representantes 6 derecho habientes. (187) Art. 282.-Las cuentas generales de la tutela seran censuradas 6 informadas por el consejo de familia dentro de un plazo que no excedera de seis meses. Art. 283.-Las cuentas deben ir acompafiadas de sus documentos justificativos. S6lo podra excusarse la justificaci6n de los gastos menudos de que un diligente padre de familia no acostumbra recoger recibos. Art. 284.-Los gastos de la rendici6n de cuentas correran 6 cargo del menor 6 incapacitado. Art. 285.-Hasta pasados quince dias despu6s de la rendici6n de cuentas justificadas no podran los causahabientes del menor, 6 6ste si ya fuere mayor, celebrar con el tutor convenio alguno que se relacione con la gestion de la tutela. El consejo de familia, sin perjuicio de los arreglos que pasado ese plazo puedan hacer los interesados, debera denunciar a los Tribunales cualesquiera delitos que se hubiesen cometido por el tutor en el ejercicio de la tutela. Art. 286.-El saldo que de las cuentas generales resultare A favor 6 en contra del tutor producirA interns legal. En el primer caso, desde que el menor sea requerido para el pago, previa entrega de sus bienes. En el segundo, desde la rendici6n de cuentas, si hubiesen sido dadas dentro del t6rmino legal, y si no, desde que 6ste expire. Art. 287.-Las acciones que reciprocamente asistan al tutor y al menor por raz6n del ejercicio de la tutela, se extinguen A los cinco afios de concluida 6sta. (186) Vase la nota al articulo 310. (187) El Tribunal Supremo, en sentencia de 26 de Mayo de 1903, ha declarado que el hecho de no haber sido nombrado el tutor por el consejo de familia, por estar en el desempeio del cargo con anterioridad 6 la vigencia del C6digo, no le exime de la obligaci6n de rendir cuentas A su pupilo.

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135 CAPITULO fI DEL REGISTRO DE LA TUTELA Art. 288.-En los Juzgados de primera instancia habra uno 6 varios libros donde se tome raz6n de las tutelas constituidas durante el aifo en el respectivo territorio. Art. 289.-Estos libros estaran bajo el cuidado de un Secretario judicial, el cual hara los asientos gratuitamente. Art. 290.-EL registro de cada tutela deber contener. 19 El nombre, apellido, edad y domicilio del menor 6 iiicapaz, y la extension y limite de la tutela, cuando haya sido judicialmente declarada la incapacidad. 29 El nombre, apellido, profesi6n y domicilio del tutor y la expresi6n de si es testamentario, legitimo 6 dativo. 3? El dia en que haya sido deferida la tutela y prestada la fianza exigida al tutor, expresando, en su caso, la clase de bienes en que la haya constituido. 49 La pension alimenticia que se haya asignado al menor 6 incapaz, 6 la declaracidn de que se han compensado frutos por alimentos. Art. 291.-Al pie de cada inscripcion se hara constar, al comenzar el ano judicial, si el tutor ha rendido cuentas de su gesti6n en el caso de que est6 obligado a darlas. Art. 292.-Los Jueces examinaran anualmente estos registros y adoptaran las determinaciones necesarias en cada caso para defender los intereses de las personas sujetas a tutela. TITULO X DEL CONSEJO DE FAMILIA (188) SECCION PEIMERA DE LA FORMACI6N DEL CONSEJO DE FAMILIA Art. 293.-Si el Ministerio pnblico 6 el Juez municipal tuvieren conocimiento de que existe en el territorio de su juris(188) Esta instituci6n ex6tica, sin precedente hist6rico en nuestra legislaci6n, que era la de Castilla, se introdujo en ella, por primer vez, limitando sus atribuciones al consentimiento para contraer matrinonio, por la ley de disenso paterno hecha extensiva A Cuba por R. D. de 3 de Febrero de 1882. Desde la promulgacibn del C6digo, el establecimiento de esa instituci6n ha sido mirada con verdadera repugnancia y antipatia por los hombres de ley; se predijo que ella no daria el resultado que el legislador se propuso al establecerla, y al parecer los hechos han comprobado esa predicci6n. Las personas de los pupilos no estin mis protegidas ahora con el consejo que lo estaban antes con la tutela; porque en ese particular, la generalidad de los consejos no ejercen influencia alguna. En cuanto A los intereses, no salen mejor librados los desgraciados hu6rfanos 6 incapacitados de hoy de la protecci6n del consejo, que salian los de antano de la tutela y curatela. Aeaso ha

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136 dicci6n alguna de las personas ft que se refiere el articulo 200, pedira el primero y ordenara el segundo, de oficio 6 a excitaci6n fiscal, segan los casos, la constituci6n del consejo de familia. Estn obligados a poner en conocimiento del Juez municipal el hecho que da lugar a la tutela en el momento que lo supieren: el tutor testamentario, los parientes llamados f la tutela legitima y los que por ley son vocales del consejo, quedando responsables, si no lo hicieren, de la indemnizaci6n de dafios y perjuicios. El Juez municipal citara f las personas que deban formar el consejo de familia, haciendoles saber el objeto de la reunion y el dia, hora y sitio en que ha de tener lugar. (189) contribuido A esto no s6l lao novedad de la instituci6n, sin arraigo en las costumbres, ni en el derecho traditional, sino principalmente la forma defectuosa en que se establecid. Una instituci6n que venia a introducir reformas radicales en materia tan important y que pugnaba con el orden procesal establecido, se introdujo por medio de preceptos generales sustantivos, sin dar reglas fijas que regularan su manera de funcionar y casi sin determinar claramente sus atribuciones, dejando al arbitrio de los tribunales, y aun de los mismos consejos, el procedimiento que en eada caso debian seguir, confiando, sin duda, en que la jurisprudencia fijaria, y al presente an no ha fijado, esas reglas, como se very por las anotaciones que haremos a los respectivos articulos. Todo esto aumenta el desprestigio que desde su nacimiento rode6 a la instituci6n, y cede en daio de aquellos para cuyo bien se cre6. El dia en que los legisladores cubanos pongan mano en el C6digo, uno de los primeros particulares que debe ser objeto de su atenci6n es Este del consejo de familia; es de las pocas instituciones del C6digo que exigen reformas radicales; aun en el caso en que se optase por su subsistencia, es evidente que no puede continuar como al presented; es preciso 6 suprimirla 6 reformarla totalmente; los consejos de familia, con su tutor y su protutor, con la intervencidn incierta de los tribunales, con sus facultades indefinidas y sus procedimientos arbitrarios, son al presente un laberinto en donde lo que menos se pierde, y es ya bastante, es la inteligencia del legista. (189) El Tribunal Supremo de Espafia, en sentencia de 10 de Marzo de 1894, declare, resolviendo una cuesti6n de competencia, que el juez competente para la constituci6n de un consejo de familia de un mentor era el del ultimo domicilio del padre de aquel cuyo fallecimiento hubiera dado origin A la formacion del consejo; porque habiendo sido creada esta instituci6n por el C6digo con posterioridad A la Ley de Enjuiciamiento Civil, 6sta no contiene precepto especial que determine la competencia para dicho objeto, y su falta debia suplirse aplicando por analogia la regla 17 del articulo 63 de la citada ley procesal. La antes citada regla establecia que: "En el nombramiento y discernimiento de los cargos de tutores 6 curadores para bienes y excusas de estos cargos sera juez competent el del domicilio del padre 6 de la madre cuya muerte ocasionase el nombramiento, y en su defecto, el del domicilio del menor 6 incapacitado, 6 el de cualquier lugar en que tuviere bienes inmuebles''. Nuestro Tribunal Supremo ha aceptado el criteria del Tribunal espafiol, al declarar en su sentencia de 30 de Noviembre de 1908 que no infringia este articulo del C6digo un fall que, basado en la doctrina espaflola, di6 validez a un consejo de familia constituido por el juez del niltimo domicilio del padre, en contra del constituido por el de la residencia del mentor, apoyando su decisi6n en que este articulo no contiene una regla de competencia exclusiva, sino una obligaci6n impuesta a los jue-

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137 Art. 294.-El consejo de familia se compondrA de las personas que el padre, 6 madre en su caso, hubiesen designado en su testamento, y, en su defecto, de los ascendientes y descendientes varones, y de los hermanos y maridos de las hermanas vivas del menor 6 incapacitado, cualquiera que sea su numero. Si no llegaren a cinco, se completarA este numero con los parientes varones mss pr6ximos de ambas lineas paterna y materna; y, si no los hubiere, 6 no estuvieren obligados a formar parte del consejo, el Juez municipal nombrara en su lugar personas honradas, prefiriendo a los amigos de los padres del menor 6 incapacitado. Si no hubiere ascendientes, descendientes, hermanos y maridos de las hermanas vivas, el Juez municipal constituirA el consejo con los cinco parientes varones mss pr6ximos del menor 6 incapacitado, y cuando no hubiere parientes en todo 6 en parte, los suplira con personas honradas, prefiriendo siempre a los amigos de los padres. (100) Art. 295.-En igualdad de grado sera preferido para el consejo de familia el pariente de mss edad. (V6ase la nota anterior). ces, para el cumplimiento de la cual han de tener en cuenta otras circunstancias ademas de la residencia del menor, y en primer termino, si en realidad esta aque1 desprovisto del organismo tutelar establecido por la ley para la guard de su persona y de sus bienes. Y no es esta sola declaraci6n, cehida al caso, to que demuestra la identidad de criterio de uno y otro Tribunal; demuestralo tambien el fundamento capital de dicha sentencia, en el que express que este articulo no atribuye por modo exclusivo A los jueces del lugar en 61 mencionado la competencia para constituir el consejo de manera tal que hayan de prevalecer sus disposiciones y lo realizado en virtud de ellas sobre otras anflogas dictadas por juez distinto que, estimandose competente, haya proveido A lo mismo; puesto que el C6digo Civil, como ley sustantiva, en raz6n de la materia que es objeto de sus disposiciones, no regula la competencia de los tribunales, a menos que de un modo expreso, en casos excepcionales, asi Jo ordene; lo cual no acontece en el presente, en el que no s61o no se emplea la palabra competencia, sino que el uso, en este articulo, del vocablo ''existen'', referente a la persona cuya protecei6n impone al juez, por su significaci6n poco precisa en el lenguaje juridico, hace necesaria una interpretaci6n que aclare y concrete su valor t4enico, a fin de determinar la competencia del tribunal que ha de conocer de dicho asunto; por lo cual estim6 acceptable la aplicaci6n que el tribunal inferior hizo de Ia doctrine espanola, A pesar de estar ella contenida en una sola sentencia; ya que, aifade, si bien por esta circunstancia no constituye doctrina legal, al efecto de que su infracci6n pueda alegarse como motivo de casaci6n, ella no obsta para que los tribunals inferiores, acatando debidamente las resoluciones del Supremo, sigan las doctrinas en que Este funda sus fallos, sin que por no existir mss que uno que las contenga, pueda combatirse su aplicaci6n, A menos que se alegue que al hacerla se infringe la ley 6 doctrina legal que tenga mayor autoridad. (190) El Tribunal Supremo de Espana, en sentencia de 17 de Junio de 1893, declare que el consejo, conform a este articulo, ha de constituirse con los parientes mss pr6ximos del menor, prescindiendo de lineas, y no con los mss pr6ximos de cada linea; porque la ley en este caso atiende mAs al grado de parenteseo que A que est4n representadas en el consejo ambas lineas.

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138 Art. 296.-Los Tribunales podran subsanar la nulidad que resulte de la inobservancia de los articulos anteriores, si no se debiere al dolo ni causare perjuicio a la persona 6 bienes del sujeto a tutela, pero reparando el error cometido en la formaci6n de consejo. ("M) Art. 297.-No podran ser obligados a formar parte del consejo de familia los parientes del menor 6 incapacitado llamados por la ley que no residieren dentro del radio de 30 kil6metros del Juzgado en que radicase la tutela, pero seran vocales del consejo si voluntariamente se prestan a aceptar el cargo, para lo cual debe citarles el Juez municipal. Art. 298.-Las causas que excusan, inhabilitan y dan Lugar a la remoci6n de tutores y protutores, son aplicables a los vocales del consejo de familia. No podran tampoco ser vocales las personas A quienes el padre, 6 la madre en su caso, hubiesen excluido en su testamento de este cargo. (192) Art. 299.-El tutor y el protutor no podran ser a la vez vocales del consejo de familia. Art. 300.-La Junta para la formaci6n del consejo de familia sera presidida por el Juez municipal. Los citados estan obligados a comparecer personalmente, 6 por medio de apoderado especial, que nunca podra representar mss que a una sola persona. Si no comparecieren, el Juez podra imponerles una multa que no exceda de 50 pesetas (10 pesos). (193) Art. 301.-Formado el consejo de familia por el Juez municipal, procedera aqu6l A dictar todas las medidas necesarias (191) La subsanaci6n puede hacerse antes 6 despu6s de constituido el consejo de familia, teniendo en cuenta la capacidad de los que Jo forman y de los que deban formarlo, en el momento en que dicha subsanaci6n se haga. Por consiguiente, el hecho de pertenecer al consejo no es motivo que impida la exclusi6n de aquellos que entraron 6 se encuentran en el mismo con pretericibn de otros de mejor derecho, y si la incapacidad de estos iltimos ha sobrevenido despu6s de la constituci6n del consejo, ella es obsticulo para ingresar en el mismo, aunque A Ia fecha de la constituci6n no fueran incapaces. Asi lo ha declarado el Tribunal Supremo de Espana en sentencia de 23 de Marzo de 1901. (192) El Tribunal Supremo espafol, en sentencia de 23 de Marzo de 1901, ha declarado que no hay raz6n alguna de analogia que permita aplicar al caso de remoci6n de los miembros de un consejo Jo dispuesto para los tutors y protutores en los articulos del 239 al 243 del C6digo; y, por tanto, es innecesario que el consejo acuerde sobre ese particular, que es de la exclusiva competencia de la autoridad judicial. Esta doctrina, que el mismo Tribunal habia ya declarado en su sentencia de 20 de Mayo de 1900, concuerda con la establecida en esta iiltima sentencia respecto A que los tutores, como representantes del pupilo, y sin necesidad de obtener autorizaci6n alguna del consejo, pueden promover judicialmente la remoci6n de los vocales del mismo. (193) "No oes necesario que el poder conste en documento pdblico, pudiendo otorgarse en documento privado, siendo bastante al efecto la forma usual de designer mandatario en una comunicaci6n oficial dirigida al juez que deba presidir la junta". (Sentencia del Tribunal Supremo espanol de 19 de Mayo de 1905). Sobre la equivalencia de las pesetas en pesos, v6ase la nota 177.

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139 para atender A la persona y bienes del menor 6 incapacitado y constituir la tutela. Art. 302.-El consejo de familia para los hijos naturales se constituira bajo las mismas reglas que el de los hijos legitimos, pero nombrando vocales a los parientes del padre 6 madre que hubiese reconocido a aqu6llos. El de los demas hijos ilegitimos se formara con el Fiscal municipal, que sera presidente, y cuatro vecinos honrados. (194) Art. 303.-La Administraci6n de cada Establecimiento de Beneficencia tendra sobre los hu6rfanos menores acogidos todas las facultades que corresponden a los tutors y al consejo de familia. (V6ase la nota 136). SECCION SEGUNDA DE LA MANERA DE PROCEDER EL CONSEJO DE FAMILIA Art. 304.-Sera presidente del consejo el vocal que eligieren los demas. Correspond al Presidente: 19 Reunir el consejo cuando le pareciere convenient 6 Io pidieren los vocales 6 el tutor 6 el protutor, y presidir sus deliberaciones. 29 Redactar y fundar sus acuerdos, hacienda constar la opinion de cada uno de los vocales y que 6stos autoricen el acta con su firma. (19") 39 Ejecutar los acuerdos. Art. 305.-El consejo de familia no podra adoptar reso(194) Hoy no existen fiscales municipales; las funciones que 6stos ejercian en los tribunales, son boy ejercidas por los fiscales de partido creados por el articulo 273 de la Ley Orgfnica del Poder Judicial. Estos funcionarios residen A la cabecera del partido judicial y acttan como fiscales, asi dice la ley, en todos los juzgados del partido. La presidencia del consejo evidentemente no es una actuaci6n ante ningin juzgado ni tribunal. jSe entenderA, no obstante ello, que en dicha funci6n han sustituido los de partido, A los fiscales municipals? En realidad no hay ningnin obsticulo legal insuperable que se oponga A que se entienda asi; por el contrario, para justificar, hasta cierto punto, esa inteligencia, pudiera invocarse el inciso 15 del articulo 304 de la Ley del Poder Judicial, que estatuye que corresponded al Ministerio Fiscal ''cumplir las demis obligaciones que le impongan las eyess; por esto creemos que asi ha de entenderse, pero al propio tiempo opinamos que con ello no se responde al fin que el legislador se propuso, y que este precepto, si no se reform confiando el encargo A otro funcionario, ha de entorpecer, con perjuicio de los pupilos, la marcha de los consejos de familia, a la par que la del Ministerio pnblico." (195) Las atribuciones que este numero otorga al president excluyen la existencia de un secretario en el consejo; asi expresamente se reconoce y se declara en la resoluci6n de la Direcci6n General de los Registros y del Notariado de Espan-a, de 20 de Marzo de 1893. Nuestro Tribunal Supremo, en su sentencia de 9 de Agosto de 1901, ha declarado que carecen de validez, y no deben dfrsela los Tribunales de justicia, los acuerdos del consejo que no sean fundados, principalmente cuando se refieran A particulares que, como la remoci6n de tutors, no estbn sometidos inicamente A an disereci6n.

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140 luci6n sobre los puntos que le fueren sometidos sin que est6n presentes por lo menos tres vocales. Los acuerdos se tomaran siempre por mayoria de votos. El voto del presidente decidir en caso de empate. Art. 306.-Los vocales del consejo de familia estan obligados a asistir a las reuniones del mismo a que fueren convocados. Si no asistieren, ni alegaren excusa legitima, el presidente del consejo lo pondra en conocimiento del Juez municipal, quien podri imponerles una multa que no exceda de 50 pesetas. (10 pesos). (mc) Art. 307.-Ningnn vocal del consejo de familia asistira a su reunion, ni emitirA su voto, cuando se trate de negocio en que tenga inter6s 61, sus descendientes, ascendientes 6 consorte; pero podra ser oido, si el consejo lo estima conveniente. Art. 308-El tutor y el protutor tienen obligaci6n de asistir a las reuniones del consejo de familia, pero sin voto, cuando fueren citados. Tambien podran asistir siempre que el consejo se reuna a su instancia. Tiene derecho a asistir y ser otdo el sujeto a tutela, siempre que sea mayor de catorce afos. Art. 309.-El consejo de familia conocerA de los negocios que sean de su competencia conforme A las disposiciones de este C6digo. Art. 310.-De las decisiones del consejo de familia pueden alzarse ante el Juez de primera instancia los vocales que hayan disentido de la mayoria al votarse el acuerdo, asi como tambien el tutor, el protutor 6 cualquier pariente del menor n otro interesado en la decision, salvo el caso del articulo 242. (197) (196) El Tribunal Supremo espafiol, en sentencia de 10 de Mayo de 1899, ha declarado que las funciones de los vocales del consejo de familia son personales y no pueden ejercerse por medio de delegado 6 mandatario. Nuestro Tribunal ha declarado que la ley no edige que se convoque por escrito A los vocales del consejo, ni determina la forma en que ha de hacerse esa convocatoria; y, poi tanto, cualquiera que sea la empleada para citar a junta a los vocales, 4stos estan obligados A asistir (sentencia de 24 de Febrero de 1914). Sobre la equivalencia de las pesetas en pesos, v6ase la nota 177. (197) Este articulo es el que ha dado y seguira dando lugar a la mayor parte de las cuestiones judiciales referentes al consejo de familia, por la generalidad del vocablo ''alzarse". gEsta alzada es gubernativa, 6 judicial? jCual es su tramitaci6n? Es informativa, 6 contenciosa? Todas estas cuestiones las ha ido resolviendo la jurisprudencia, pero fuerza es confesar que adn no ha llegado A establecer una pauta de earacter general que permit formar un concepto acabado de la materia; en ella reina un verdadero casuismo, como se verA por las resoluciones que a continuaci6n exponemos. El Tribunal Supremo espafiol, en sentencia de 24 de Junio de 1905, ha declarado que los parientes a quienes este articulo otorga el derecho de alzada son los consanguineos y no los afines, y que el concept de interesado s61o se refiere A aquellos cuyo propio derecho haya sido directamente lesionado por el acuerdo mismo, 6 6 aquellos que representando el interest familiar de la persona 6 bienes del pupilo, puedan fisealizar

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141 Art. 311.-Al terminar la tutela y disolverse por consecuencia el consejo de familia, entregara 6ste al que hubiese v contradecir los acuerdos oue sean lesivos de uno u otro. Y en este terreno va mas lejos ann dicha sentencia, puesto que declara que si bien es doctrina legal que las demandas no pueden rechazarse de plano, cuando la acciop no es pnblica, por estar limitado su ejercicio a determinadas personas 6 entidades, como sucede en el caso de este articulo, pueden ser rechazadas si quienes las interponen no estAn asistidos de ese derecho. Esta doctrina se habia iniciado ya en la sentencia del mismo Tribunal de 6 de Junio de 1900, en la que se declare que la facultad de alzarse que el C6digo concede a los parientes del menor no puede extenderse A mas de lo que alcance su inter6s familiar, en favor de la persona 6 del patrimonio del sujeto a la tutela, 6 el propio derecho de los reclamantes afectado por el acuerdo impugnado, y que la impugnaci6n no procede por razones de forma 6 de procedimiento de orden interior del consejo que no interesan A los derechos propios del impugnante, ni a la persona 6 bienes del pupilo, y cuyos defectos pueden ser en todo caso subsanables. La sentencia del citado Tribunal de 7 de Diciembre de 1901 establece que el Juez, con el tutor, protutor y consejo de familia constituyen el organismo tutelar, y que aqu6l puede y debe hacer en pro del menor todo Io que por error, incuria 6 mala fe deje de hacer el consejo imponiendo A este el cumplimiento de sus obligaciones, y que, conforme al articulo 310 del C6digo, pueden las personas en 6l mencionadas alzarse de todas, absolutamente de todas las decisions del consejo, salvo el caso del articulo 242. No obstante los t6rminos generals de esta declaraci6n, debe tenerse present lo que el mismo Tribunal habia declarado, en sentencia de 27 de Octubre de 1898, respecto a que el derecho de alzada no puede referirse y es initil cuando se trata de acuerdos del consejo para proveer A los cuidados de la tutela en caso de promoverse litigio por remoci6n del tutor; porque en estos casos dichos acuerdos no son ejecutorios sin la aprobaci6n del juez. No s61a procede la alzada para la reform del acuerdo; procede tambian para obtener su nulidad; esto, que es l6gico, resulta claramente expresado, entree otras, en la citada sentencia espafiola de 6 de Junio de 1900. De las doctrinas hasta ahora expuestas se deduce: 19 Que el Juez de la alzada, por regla general, es aquel en cuyo oficio est6 inscripta la tutela, si reside en el mismo pueblo en que el consejo ejerce sus funciones 6 aqualla versa sobre rendicion de cuentas. 29 Que la alzada procede contra todos los acuerdos del consejo, ya para obtener su reforma, ya su nulidad, excepto aquellos en que la ley expresamente niegue el recurso y los que necesiten para ser ejecutorios la aprobaci6n judicial. 39 Que el tutor, protutor y los vocales del consejo, disidentes, pueden alzarse en beneficio del menor, aunque personalmente no les afecte el acuerdo. 49 Que los parientes no pueden alzarse de los acuerdos del consejo, sino cuando 6stos afecten A su inter6s personal 6 de familia. 59 Que ese derecho s6o lo tienen los parientes consanguineos; y 69 Que para que un extrano pueda alzarse es necesario que el acuerdo le afecte personalmente, lesionando de un modo directo sus derechos 6 intereses. Parece que el Tribunal Supremo espaiol ha entendido que el recurso de alzada es un derecho, pero no el inico, para obtener la nulidad de los acuerdos del consejo, 6 la reparaci6n de los agravios que con ellos se causen. Asi, al menos, result de los t6rminos explicitos de su sentencia de 5 de Diciembre de 1904, en la que declara que la circunstancia de que no recurra en alzada quien pueda hacerlo no obsta para que en el juicio declarativo correspondiente se pueda ejercitar algnn derecho que invalid determinado acuerdo. A esta doctrina es necesario darle

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142 estado sujeto a tutela, 6 a quien represente sus derechos, las actas de sus sesiones. Art. 312.-Los vocales del consejo de familia son responsables de los dafios que por su malicia 6 negligencia culpable sufriere el sujeto A tutela. Se eximiran de esta responsabilidad los vocales que hubiesen disentido del acuerdo que caus6 el perjuicio. Art. 313.-El consejo de familia se disuelve en los mismos casos en que se extingue la tutela. (198) un alcance muy restringido; porque si se generaliza, llegaria a suprimir el recurso de alzada, con manifesto daflo de los pupilos, por las costas innecesarias que habian de causarseles. Nos explicamos esa doctrina cuando no se habia fijado aun qu6 cosa era la alzada, ni c6mo se sustanciaba; pero al presente, que ya va defini6ndose este punto, como se verA mas adelante, creemos que dicha doctrina necesita una aclaraci6n que la restrinja 6 una declaraci6n que la rectifique en absoluto. Estas alzadas en un principio se sustanciaban por los jueces en un procedimiento verbal arbitrario. Esto di6 lugar a que el Tribunal Supremo espaifol declarara, si bien con mucha reserva, en su sentencia de 18 de Julio de 1890 y otras, que contra las decisions de los jueces respecto a acuerdos del consejo de familia no procede el recurso de casaci6n. Nuestro Tribunal Supremo, inspirandose sin duda en esta doctrina y teniendo en cuenta el precepto del articulo 1687 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, hizo igual declaraci6n en sus autos de 20 y 23 de Febrero y 9 de Julio de 1903. Pero se ha dado forma tan diversa A esta clase de reclamaciones, se han presentado bajo aspects tan distintos, que, al fin, han podido llegar al Tribunal Supremo espafiol, quien indirectamente ha ido sefialando una orientaci6n A estos procedimientos. La iltima palabra en este sentido es la sentencia del dicho Tribunal de 4 de Enero de 1902, segdn la cual, el concepto de alzada constituye por si una especialidad y excluye por su naturaleza el de las demandas a que la Ley de Enjuiciamiento Civil se refiere, y forzoso es interpretar y entender dicha palabra en el sentido propio de tales recursos, para que, una vez entablados, se sustancien por los trAmites marcados para los incidentes. En esta forma se han sustanciado muchas cuestiones que han llegado al Supremo y por 61 han sido resueltas. Pero, no obstante, lo repetimos, en esta materia existed un verdadero caos, y por eso a esta declaraci6n del Supremo no nos hemos atrevido A calificar de otro moilo que de punto de orientaci6n. Nuestro Tribunal nada ha resuelto ann en concreto sobre el particular; a 61 corresponded, mientras el legislador no Jo haga, aprovechar las ocasiones que se le presented, como lo ha hecho el de Espana, para hacer cesar la incertidumbre y confusi6n que reina en esta materia. Nuestro prop6sito, al present, de meros expositores, no nos permite ahondar mas en ella. Nada, tampoco, podemos agregar A esta nota de la anterior edici6n, porque nuestro Tribunal no ha tenido oportunidad de hacer declaraciones sobre este punto, y en la jurisprudencia posterior del espanol no hemos encontrado nada que nos permit rectificar ni ampliar Jo expuesto. La salvedad con que termina este articulo se refiere al caso de que el consejo por unanimidad no acceda a declarar Ia incapacidad 6 la remoei6n del tutor. (198) El articulo 278 del C6digo seflala los casos en que eoncluye la tutela.

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143 TITULO fI DE LA EMANCIPACI6N Y DE LA MAYOR EDAD CAPITULO I DE LA EMANCIPACION Art. 314.-La emancipaci6n tiene lugar: 1? Por el matrimonio del menor. 29 Por la mayor edad. 3? Por concesi6n del padre 6 de la madre que ejerza la patria potestad. (190) Art. 315.-El matrimonio produce de derecho la emancipaci6n, con las limitaciones contenidas en el articulo 59 y en el parrafo 3? del 50. (200) Art. 316.-La emancipaci6n de que trata el parrafo 3? del articulo 314 se otorgara por escritura publica 6 por comparecencia ante el Juez municipal, que habr de anotarse en el Registro Civil, no produciendo entre tanto efecto contra terceros. (201) Art. 317.-La emancipaci6n habilita al menor para regir su persona y bienes como si fuera mayor ; pero hasta que llegue a la mayor edad no podr el emancipado tomar dinero a pr6stamo, gravar ni vender bienes inmuebles sin consentimiento de (199) Como se vera en los siguientes, de las tres causas de emancipaci6n que sefala este articulo, s6lo una, la mayor edad, la produce plena; Ia emancipaci6n que producen las otras dos no invite, como aqu6lla, al emancipado, de la plenitud de sus derechos civiles. Exists un error vulgar muy generalizado-al decir vulgar dicho se est& que no nos referimos k los conocedores del Dereeho-que consisted en creer que la mayor edad es distinta segnin se trate del hombre 6 de la mujer. Este error, sin duda, nace del precepto del articulo 321 del 06digo. Pero no es asi: los 23 aos constituyen la mayor edad, tanto en el hombre como en la mujer, y producen de pleno derecho la completa emancipaci6n. La limitaci6n que A la mujer que no ha cumplido los 25 afios impone el citado articulo 321 no establece diferencia alguna en los derechos civiles de que disfrutan los mayores de edad de ambos sexos, como expondremos al anotar dicho articulo. Las emancipaciones que este articulo enumera se refieren A la potestad paterna; pero existed otra especie de emancipaci6n de la que pudiera llamarse potestad tutelar, regulada por el articulo 322. (200) El Tribunal Supremo, en su sentencia de 13 de Noviembre de 1903, ha declarado que el articulo 315 del C6digo no distingue de sexos al establecer que el matrimonio produce de derecho la emancipaci6n, sin otras limitaciones que las contenidas en el articulo 59 y regla 3a del 50, por lo cual no debe racionalmente atribuirse esas limitaciones k otros casos no comprendidos en los previstos expresamente en el C6digo. (201) Conforme al articulo 21 de la Ley del Registro, estas anotaciones se hacen al margin de las inseripciones de naeimiento; si no estuviera inscripto en el Registro el nacimiento de la persona de euya emancipaci6n se trate, se harA primeramente la transeripei6n de la correspondiente certificaci6n 6 partida, conform k los articulos 55, nimero 49, y 37 del Reglamento.

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144 su padre, en defecto de 6ste, sin el de su madre, y por falta de ambos, sin el de un tutor. Tampoco podra comparecer en juicio sin asistencia de dichas personas. (202) Art. 318.-Para que tenga lugar la emancipaci6n por concesi6n del padre 6 de la madre, se requiere que el menor tenga diez y ocho aios cumplidos y que la consienta. Art. 319.-Concedida la emancipaci6n, no podra ser revocada. CAPITULO II DE LA MAYOR EDAD Art. 320.-La mayor edad empieza a los veinte y tres aios cumplidos. (203) (202) El Tribunal Supremo, en sentencia de 13 de Noviembre de 1903, ha declarado que, fuera de los casos expresamente exceptuados en el C6digo (articulos 50 y 59), al marido corresponde, y no a los padres 6 al tutor, representar en juicio 6 autorizar para que en 41 se persone & la mujer casada menor de edad. El mismo Tribunal, en sentencia de 2 de Agosto de 1904, declar6 que el consejo de familia no tiene intervenci6n alguna respect 6 la comparecencia en juicio de los menores emancipados, los cuales, no obstante, deben comparecer asistidos de un tutor, que puede ser el mismo que ejerci6 el cargo mientras estuvo bajo tutela, pero sin estar por esto sometido al consejo. La doctrina del Tribunal es muy acertada y con ella se concilia el precepto del C6digo y el interns del mentor. Si el tutor existe, aunque ya no ejerza sus funciones, se le tiene por tal A los efectos de asistir al menor; en ese sentido sus funciones se prolongan. Pero cuando el tutor no existe 6 no reside en el lugar en donde reside el menor, y Este tenga necesidad de ejercitar derechos 6 de defenderse, jqu6 tutor le asiste? ,qui6n nombra ese tutor? gsera preciso recurrir y acaso constituir de nuevo el consejo? Y entre tanto, Ino pasarkn los dfas del emplazamiento y con ellos no vendran, en caso de ser el menor el demandado, las consecuencias de la rebeldfa? He aqui otro vacfo del C6digo. Es necesario proveer claramente respecto de quien nombra ese ''un tutor". El Tribunal no ha hecho otra cooa que salvar con buen acierto la dificultad en el caso que se le present, pero ella estA en pie. (203) V4ase, respecto 6 Ia mujer, Ia nota al artfculo 314. Por R. O. de 19 de Septiembre, reiterada por otra de 17 de Octubre, ambas de 1890, se declar6, resolviendo un caso particular sobre el ejerciejo de la profesi6n de procurador, que el C6digo Civil es la ley de los ciudadanos entre si, en lo que se refiere & la familia y A la propiedad dentro del orden privado, y sus disposiciones no pueden tener ms aplicaci6n que en lo que se refiere al derecho tambi6n privado, y que todo lo que no se halle comprendido en esta esfera puede ser objeto de otros c6digos 6 eyes especiales que no han sido derogadas por el Civil, y, por consiguiente, que la mayor edad, tal como se fija en el C6digo Civil, se refiere inicamente A las relaciones de indole privada, y no A las quo tienen por objeto el ejercicio de determinada profesi6n, que deben regirse por Ia legislaci6n especial vigente respecto & Ia misma. Estas Reales 6rdenes se dictaron A consulta y con acuerdo del Consejo de Estado; pero en realidad ellas no resolvieron mis que uno de los dos puntos dudosos consultados, A saber: Cuando las eyes expresan la edad de 25 afios, pars determinado efecto, jse entenderin modificados por el C6digo en sentido de ser 23 y no 25, ya que 4sta era Ia mayor edad antiguamente y hoy es aqu6lla? Cuando la ley antigua no fija

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145 El mayor de edad es capaz para todos los autos de la vida civil, salvas las excepciones establecidas en casos especiales por este Codigo. Art. 321.-A pesar de lo dispuesto en el articulo anterior, las hijas de familia mayores de edad, pero menores de veinte y cinco afios, no podrfn dejar la casa paterna sin licencia del padre 6 de la madre en cuya compania vivan, como no sea para tomar estado, 6 cuando el padre 6 la madre hayan contraido ulteriores bodas. (204) Art. 322.-El menor de edad, hu6rfano de padre y madre, puede obtener el beneficio de la mayor edad por concesi6n del consejo de familia, aprobada por el Presidente de la Audiencia del distrito, oido el Fiscal. (205) afios, sino que expresa mayor edad, que en la 6poca de su vigencia eran los 25, gseguirA entendi6ndose esta edad, 6 los 23 que determina el C6digo? La primera cuestion esta clara y l6gicamente resuelta en las Reales 6rdenes: cuando la ley expresa numero de anos, es a 6stos y no a la mayor edad a lo que ha de atenderse. Pero la segunda no se resuelve tan explicitamente; al contrario, deja muchas dudas la leetura de la R. 0. No obstante, se ha entendido, y con raz6n, que cuando se habla de afios en la ley, el C6digo no la modifica; pero cuando se habla de mayor edad, debe estarse f la que fija la ley civil vigente en el moijento de ejercitar el derecho 6 realizar el acto al que el precepto se refiera. En esta materia de la mayor edad y la emancipaci6n, los preceptos del C6digo de Comercio (vease nuestra edicion del mismo) producen verdaderas confusiones y obscuridades que seria conveniente esclarecer armonizando ambos C6digos 6 precisando el concepto que quiere expresar el de Comereio sin valerse de palabras como ''emancihaci6n'', plenitud de cterechos, mayor edad, etc., que tienen un valor tecnico en derecho, fijado por el C6digo Civil. (204) Este precepto, como antes hemos dicho, no limita la capaeidad juridica de la mujer mayor, ni tiene otro alcance que ampliar hasta que las hijas cumplan los 25 afios uno de los deberes que A los padres impone el articulo 155, 6 sea el de tenerlos en su compania. Este precepto tiene su sanci6n, mas que en la ley, en nuestras costannbres, que lo extienden ma's alla de los 25 afios, imponiendo a la nnjer soltera, por raz6n de decoro, vivir mientras se conserva en ese estado al nbrigo de sus padres. Pero refiri6ndonos al precepto, ide qu6 medio coactivo disponen los padres para hacerlo efectivo? Aunque el caso no esta comprendido en la letra del articulo 156, parece que 6ste puede aplicarse; porque si no, A pesar de su forma imperativa, el dicho precepto seria ineficaz. S6lo dos excepciones contiene el C6digo, y, sin embargo, existen otras circunstancias que pueden obligar it la mujer f abaudonar la casa paterna; por ejemplo: el mal trato o la sugesti6n 6 coaccion para ejecutar actors reprobados por la ley 6 la moral. En tales casos, jhabri de obligarse A la mujer mayor de edad, emancipada de derecho, a que acuda al dispendioso y vejaminoso procedimiento judicial del dep6sito? gHabrA de impondrsele que viva bajo la vigilancia de un depositario, cuando la ley s6lo limit su derecho con relaci6n A sus padres? En tales casos parece natural que la mujer tenga el mismo derecho que tiene en los dos mencionados en el C6digo. (205) Antes de regir el C6digo, la habilitacion de edad se obtenia del Poder Supremo, como ''gracia al sacar'", mediante los tramites que Ia ley sefialaba. No entramos en detalles porque hoy este asunto no tiene mis que un interns meramente hist6rico. El texto decia ''Audiencia territorial''. Hemos suprimido el ad-

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146 Art. 323.-Para la concesi6n y aprobaci6n expresada en el articulo anterior, se necesita: 19 Que el menor tenga diez y ocho aios cumplidos. 2? Que consienta en la habilitaci6n. 3? Que se considere conveniente al menor. La habilitacion debera hacerse constar en el Registro de tutelas y anotarse en el civil. (206) Art. 324.-Es aplicable al menor que hubiese obtenido la habilitaci6n de mayor edad lo dispuesto en el articulo 317. TITULO XII DEL REGISTRO DEL ESTADO CIVIL Art. 325.-Los actos concernientes al estado civil de las personas, se harAn constar en el Registro destinado a este efecto. (207) Art. 326.-El Registro del estado civil comprenderA las inscripciones 6 anotaciones de nacimientos, matrimonios, emancipaciones, reconocimientos y legitimaciones, defunciones, naturalizaciones y vecindad, y estara a cargo de los Jueces municipales n otros funcionarios del orden civil en Cuba y de los agentes consulares 6 diplomaticos en el extranjero. (201) jetivo; porque ya no hay audiencias que tengan esa denominaci6n. Por el articulo 13 de la Ley Orgknica del Poder Judicial, hoy existe en cada uno de los seis distritos judiciales de la Republica una Audiencia, sin calificativo. (206) Sobre la anotaci6n en el Registro Civil, v6ase la nota al articulo 316. En cuanto al Registro de tutelas, aunque no existen reglas para llevar Este, entendemos que la anotaci6n debe hacerse tambi6n al margen. Esta nota nos da motivo para ilamar tambi6n la atenci6n respecto A la deficiencia de la ley en cuanto a la reglamentaci6n de este servicio. (207) El Registro Civil se estableci6 en Cuba por R. D. de 8 de Enero de 1884, que hizo extensive a Cuba la ley de 17 de Junio de 1870, la cual debi6 empezar a regir, segun dicho R. D.,.en 19 de Septiembre del citado afio de 1884, pero este plazo fu6 prorrogado por R. D. de 21 de Agosto del mismo afio, hasta el primero de Enero del siguiente, 1885, fecha en que qued6 establecido el Registro en esta Isla. (208) Conforme al articulo 7? de la ley del Registro Civil, todo cubano esti obligado A inscribir en 61 los actos que afecten a su estado civil y los que, refiri6ndose a sus hijos, parientes 6 personas extraiias, deba declarar con arreglo A la ley. El Registro Civil depended de la Direcci6n de los Registros y del Notariado, establecida en la Secretaria de Justicia. Dentro del territorio national, las oficinas del Registro existen: 1? En la Direcci6n de los Registros y del Notariado de la Secretaria de Justicia (Orden 167, de 1901, y articulo 121 de la Ley OrgAnica del Poder Ejecutivo). 20 En todos los Juzgados Municipales de la RepTblica (articulo 19, nnmero 2?, del Reglamento). Ademis, ejereen funciones de encargados del Registro Civil: los alcaldes de barrio, cuando el acto que hubiera de inscribirse haya tenido lugar a distancia de mAs de cinco kil6metros de la poblaci6n en donde est6 establecido el Registro (artieulo 29 de la ley). Los Contadores de los buques de guerra (nnmero 29, articulo 2?, del Reglamento). Los capitanes 6 patrons de buques

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147 Art. 327.-Las actas del Registro serfin la prueba del estado civil, la cual s6lo podra ser suplida por otras en el caso de que no hayan existido aqu6llas 6 hubiesen desaparecido los mercantes (nfmero 39, idem.) El jefe con mando efectivo de cada cuerpo military (nimero 4?, idem.) Los jefes de lazaretos n otros establecimientos analogos (nnmero 5? idem.) Conforme al articulo 49 del Reglamento, modificado por la Orden 167, de 1901, en el Registro del Departamento de Justicia se inscribiran: 19 Los actos en cuya virtud se adquiera, pierda 6 recupere la nacionalidad cubana. 20 Los cambios, adiciones 6 modificaciones de nombres y apellidos autorizados por el Gobierno 6 en virtud de sentencia fire de Tribunal competente. 39 Las ejecutorias que afecten A la capacidad civil y cuantas se refieran A penas correccionales y aflictivas (no tenemos noticias de que este Registro se hubiera antes establecido, ni de que hoy exista en Cuba). 49 Todo acto civil de personas naturales de Cuba que no deba ser inscripto en los Juzgados Municipales. En los Registros a cargo de los Juzgados Municipales, conforme al articulo 5? del Reglamento, deben inscribirse: 19 Los nacimientos oeurridos en Cuba. 20 Los ocurridos en el mar 6 en el extranjero, si los padres 6 alguno de ellos tuviese domicilio conocido en Cuba. 39 Los matrimonios que se celebren en Cuba. 4? Los celebrados in articulo mortis en viaje por mar, si alguno de los contrayentes tuviere domicilio conocido en Cuba. 59 Los celebrados en el mismo caso por militares en campaia en el extranjero, si fuese conocido su altimo domicilio y resultare haber sido este un punto de Cuba. 69 Los matrimonios celebrados en el extranjero por un cubano y un extranjero 6 por dos cubanos, si estos 6 aquel tienen domicilio conocido en Cuba. 7? Los matrimonios de extranjeros celebrados segnn las eyes de su pais, cuando los contrayentes trasladen su domicilio a Cuba. 89 Las ejecutorias en que se declare la nulidad del matrimonio 6 se decrete el divorcio. 99 Las defunciones que ocurran en Cuba. 10. Las de los militares en campana, cuando sea conocido su domicilio en Cuba. 11. Las que ocurran en viajes por mar, si el difunto tuviese su domicilio conocido en Cuba. 12. Las ejecutorias en que se disponga cualquier rectificaci6n en las partidas de dichos Registros. Al presente subsiste en los Juzgados Municipales un Registro de ciudadania que se cre6 por acuerdo del Secretario de Justicia del Gobierno militar americano, fecha 29 de Octubre de 1901, y que es necesArio pars que puedan eumplirse los preceptos de la ley de 30 de Octubre de 1902. Antes este Registro no existia mss que en el Gobierno General. En el extranjero el Registro estA a cargo de los agents diplomaticos y consulares de la Repiblica, y en el se inscribed, conform al articulo 69 del Reglamento: 19 Los nacimientos en el extranjero de hijos de cubanos. 20 Los matrimonios que en el extranjero se contraigan por cubanos 6 por un cubano que conserve su nacionalidad y un extranjero. 3? Las defunciones de cubanos que ocurran en el extranjero. 49 Las deelaraciones de los cubanos que quieran conservar su nacionalidad al fijar su residencia en pais extranjero en donde por s6lo este hecho sean considerados nacionales. De todas estas inscripciones deben remitir copia certificada al Registro del Departamento de Justicia. La ley de 30 de Octubre de 1902 ha hecho necesaria la creaci6n del Registro de eiudadania en el extranjero, pero limitado A los casos a que esta ley se refiere. En nota al articulo 26, hemos llamado la atenci6n sobre la diferencia que existed entre este Registro y el de cubanos inscriptos en el consulado, el cual es un documento meramente administrativo. En las legaciones en donde hay agente consular, el Registro civil esta a cargo de 6ste, con asistencia del canciller, y a falta de 6ste, de otro empleado designado por el jefe. (Articulo 1, Decreto 33, de 25 de

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148 libros del Registro, 6 cuando ante los Tribunales se suscite contienda. (209) Art. 328.-No sera necesaria la presentaci6n del reci6n nacido al funcionario encargado del Registro para la inscripci6n del nacimiento, bastando la declaraci6n de la persona obligada a hacerla. (210) Esta declaraci6n comprender todas las circunstancias exigidas por la ley; y sera firmada por su autor, 6 por dos testigos a su ruego, si no pudiere firmar. Art. 329 (modificado).-En los matrimonios religiosos es obligaci6n del ministro que los autorice archivar dentro de los 20 dias siguientes al matrimonio, en el Registro Civil, los certificados y documentos justificativos del mismo, que la ley exige, y en vista de ellos el encargado del Registro extenders la inscripci6n en el libro correspondiente. (Art. VI, nimero 4?, Orden 140, de 1901). (211) Art. 330.-No tendrAn efecto alguno legal las naturalizaciones mientras no aparezcan inscriptas en el Registro, cualquiera que sea la prueba con que se acrediten y la fecha en que hubiesen sido concedidas. Art. 331.-Los Jueces municipales y los de primera instancia, en su caso, podran corregir las infracciones de lo dispuesto sobre el Registro Civil, que no constituyan delito 6 falta, con multa de 20 a 100 pesetas. (4 a 20 pesos). (VWase la nota 177). Art. 332.-Continuara rigiendo la ley de 17 de Junio de 1870, en cuanto no est6 modificada por los articulos precedentes. (212) Marzo de 1903). En los consulados esti el Registro A cargo de los C6nsules, actuando como secretaries los vicee6nsules, donde los hubiere, y en su defecto, los cancilleres. (Articulos 39 y 69 del citado decreto). (209) El Tribunal Supremo, en sentencia de 23 de Diciembre de 1902, ha declarado que los asientos de los libros parroquiales no son eficaces para probar actors del estado civil ocurridos con posterioridad al establecimiento del Registro en esta Isla. (210) Esta rectificaci6n se refiere al articulo 12 de la Ley del Registro Civil, que exigia la presentaci6n del reci4n nacido al encargado del Registro dentro del trmino de ocho dias, 6 partir del nacimiento. Este t4rmino fu6 ampliado A cuarenta dias por R. O. de 8 de Junio de 1889. Hoy, segfin el articulo II de la ley de 6 de Marzo de 1914, reformando el 49 del Reglamento del Registro Civil, la inscripci6n puede hacerse en cualquier tiempo, pero si no se verificare dentro de los ciento ochenta dias siguientes al del nacimiento, serk necesario la formaci6n de expediente, conform al citado Reglamento. (211) Este articulo ha sido totalmente modificado por las disposiciones vigentes en la actualidad sobre matrimonio. Entre ellas, la equivalente al articulo original es la que insertamos en el texto. El original decia: "En los matrimonios canonicos ser obligaci6n de los contrayentes fadilitar al funcionario representante del Estado que asista A su celebraci6n todos los datos necesarios para su inscripci6n en el Registro Civil. Exeoptfianse los relatives 6 las amonestaciones, los impedimentos y su dispensa, los cuales no se harmn constar en la inscripci6n'". (212) La ley meneionada en oste articulo estA ain vigente en Cuba. Esta ley es la nica, de las que quedaron vigentes al cesar la soberania espafiola, respect de la cual se ha dispuesto de un modo expreso

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149 LIBRO SEGUNDO DE LOS BIENES, DE LA PROPIEDAD Y DE SUS MODIFICACIONES TITULO I DE LA CLASIFICACI6N DE LOS BIENES Disposici6n preliminar Art. 333.-Todas las cosas que son 6 pueden ser objeto de apropiaci6n se consideran como bienes muebles 6 inmuebles. CAPITULO I DE LOS BIENES INMUEBLES Art. 334.-Son bienes inmuebles: 19 Las tierras, edificios, caminos y construcciones de todo g6nero adheridas al suelo. 2 Los Arboles y plantas y los frutos pendientes, mientras estuvieren unidos a la tierra 6 formaren part integrante de un inmueble. 39 Todo Lo que est6 unido a un inmueble de una manera fija, de suerte que no pueda separarse de 61 sin quebrantamiento de la materia 6 deterioro del objeto. 4? Las estatuas, relieves, pinturas u otros objetos de uso n ornamentaci6n, colocados en edificios 6 heredades por el dueho del inmueble, en tal forma, que revele el prop6sito de unirlos de un modo permanente al fundo. 5? Las maquinas, vasos, instruments 6 utensilios destinados por el propietario de la finca a la industria 6 explotaci6n que se realize en un edificio 6 heredad, y que directamente concurran a satisfacer las necesidades de la explotaci6n misma. 6? Los viveros de animales, palomares, colmenas, estanques de pieces 6 criaderos anilogos, cuando el propietario los haya colocado 6 los conserve con el prop6sito de mantenerlos unidos f la finca, y formando part de ella de un modo permanente. 7 Los abonos destinados al cultivo de una heredad, que est6n en las tierras donde haya de utilizarse. (articulo 7? de la Orden 167, de 1901) que se entiendan sustituidas en todos sus preceptos las palabras "espaflol", "Espana 6 Peninsula", por "cubano" y "Cuba". No insertamos dicha ley en el texto, como complemento 6 adici6n al mismo, porque, de hacerlo, seria preciso concordarla y anotarla tambiAn, aumentando el presented volumen, ya que de otro modo careceria de utilidad. A ells hemos de dedicar otro volumen de esta Colecci6n.

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150 8? Las minas, canteras y escoriales, mientras su materia permanece unida al yacimiento, y las aguas vivas 6 estancadas. 9? Los diques y construcciones que, aun cuando sean flotantes, est6n destinados por su objeto y condiciones a permanecer en un punto fijo de un rio, lago 6 costa. (213) 10. Las concesiones administrativas de obras pablicas y las servidumbres y demas derechos reales sobre bienes inmuebles. (211) CAPITULO II DE LOS BIENES MUEBLES Art. 335.-Se reputan bienes muebles los susceptibles de apropiaci6n no comprendidos en el capitulo anterior, y en general todos los que se pueden transportar de un punto a otro sin menoscabo de la cosa inmueble a que estuvieren unidos. Art. 336.-Tienen tambi6n la consideraci6n de cosas muebles las rentas 6 pensiones, sean vitalicias 6 hereditarias, afectas a una persona 6 familia, siempre que no graven con carga real una cosa inmueble, los oficios enajenados, (215) los contra(213) Conforme al articulo 585 del C6digo de Comercio, para todos los efectos de derecho sobre los que no se biciere modificaci6n 6 restricci6n por los precepts de dicho C6digo, los buques siguen su condici6n de bienes muebles. Aunque los diques flotantes y otros aparatos anilogos estan comprendidos en la denominaci6n de buques, dado el concepto que a esta palabra atribuye el articulo 45 del Reglamento del Registro Mercantil, se consideran inmuebles y no muebles mientras deban permanecer y permanezean en un punt fijo conforme a este articulo del C6digo Civil. (214) De acuerdo con este concepto, la Sala de lo Contencioso administrativo del Tribunal Supremo declar6, en sentencia de 25 de Agosto de 1902, que el canon 6 las pensioners de un censo tienen la consideraci6n de bienes inmuebles A los efectos del impuesto sobre transmisi6n de bienes. (215) Al presente no existen en Cuba oficios enajenados, que eran aquellos cargos 6 destines del servicio pnblico que el Rey, y despu6s el Estado, sacaban en venta pniblica 6 adjudicaban por precio, y A veces por gracia a determinada persona 6 familia. Entre esos cargos se encontraban casi todos los concejiles; como los de regidor peipetuo, alguacil mayor y alf4rez real, y los oficios de anotador de hipotecas, escribanos, procuradores, tasadores de costas, repartidores de negocios y contadores y partidores de herencias en los tribunales y juzgados, corredores de comercio, int4rpretes y otros analogos. Durante la dominaci6n espaifola se suprimi6 esta forma de provision de oficios, y por leyes especiales se fueron declarando revertibles al Estado los existentes, para proveerlos conforme a las leyes que regulaban cada materia, quitAndoles sn caricter de perpetuos y hereditarios, mediante indemnizacion en metilico u otra compensaci6n que se otorgaba A los ultimos poseedores. Es innecesario a los fines de este trabajo hacer una enumeraci6n de esas disposiciones, siendo bastante al objeto del mismo exponer en qu6 eonsistia esa clase de propiedad, ya extinguida, aunque al presente existan algunas personas que en virtud de tales titulos desempeften algunos oficios, si bien habiendo justificado su aptitud y ejereiendolos conforme a las eyes vigentes, sin que se les considere duenos, sino servidores de los mismos.

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151 tos sobre servicios pnblicos y las cedulas y titulos representativos de prestamos hipotecarios. Art. 337.-Los bienes muebles son fungibles 6 no fungibles. A la primera especie pertenecen aquellos de que no puede hacerse el uso adecuado a su naturaleza sin que se consuman; i la segunda especie corresponden los demAs. CAPITULO III DE LOS BIENES SEGTN LAS PERSONAS A QUE PERTENECEN Art. 338.-Los bienes son de domino publico 6 de propiedad privada. Art. 339.-Son bienes de domino publico: 1? Los destinados al uso piblico, como los caminos, canales, rios, torrents, puertos y puentes construidos por el Estado, las riberas, playas, radas y otros analogos. (216) 29 Los que pertenecen privativamente al Estado, sin ser (216) Conforme al articulo 19 de Ia Ley de Puertos, es del dominio national y uso pnblico, sin perjuicio de los derechos que correspondan 6 los particulares, la zona maritima terrestre, que es el espacio de las costas 6 fronteras maritimas del territorio cubano que baifa el mar en su flujo y reflujo, en donde son sensibles las mareas, y las mayores olas en donde no lo Sean. Esta zona maritima terrestre se extiende tambi6n por las margenes de los rios hasta el sitio en que sean navegables 6 se hagan sensibles las mareas. Se entiende por riberas, segdn el articulo 35 de la Ley de Aguas, las fajas laterales de los Alveos de los rios comprendidos entree el nivel de sus bajas aguas y el que 4stas alcancen en sus mayores avenidas ordinarias, y por margenes las zonas laterales que lindan con las riberas. Las riberas, y las mirgenes en una zona de tres metros, aunque pertenezcan al dominio privado, estin sujetas a la servidumbre de use publico, en interns general de Ia navegaei6n, Ia flotaci6n, la pesca y el salvamento. Segnn el articulo 34 de la citada ley, son del domino publico los Alveos 6 sauces naturales de los rios, en la extension que cubren sus aguas en las mayores crecidas ordinarias, y los Alveos 6 cauce de los arroyos que no sea de propiedad particular, y pertenecen a 6sta nltima (articulo 33 de la misma lay) los que atraviesen una propiedad privada, dentro de los limites de la misma. El articulo 32 define el alveo 6 cauce natural de un rio 6 arroyo diciendo que es el terreno que cubren sus aguas en las mayors crecidas ordinarias, y el 37 define el alveo 6 fondo de los lagos, lagunas 6 charges, expresando que es el terreno que en ellas oeupan las aguas en sa mayor altura. El articulo 49 de la Ley de Puertos dispone que son del dominion nacional y use publico los puertos de interns general de primero y segundo orden. Son puertos de interns general (articulo 15) los destinados especialmente a fondeaderos, dep6sitos mercantile, carga y descarga de los buques que se empleen en la industria y comercio maritimo, cuando el que se verifique por esos puertos pueda interesar A varias provincial y se hallen en comunicaci6n direct con los principales centros de producci6n de la Isla 6 del extranjero. Se califican de igual modo los denominados de refugio por su situaci6n y condiciones especiales de capacidad, seguridad y abrigo de los temporales. Son puertos de primer class (articulo 16) todos log de la Isla habilitados para el comercio exterior 6 de altura, y de segunda los no habilitados en que hacen escala los buques de cabotaje, destinados al comercio entre dos 6 mis provincial.

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152 de uso comnn, y estfn destinados. a algan servicio publico 6 al fomento de la riqueza nacional; -como las murallas, fortalezas y demas obras de defensa del territorio, y las minas, mientras que no se otorgue su concesi6n. Art. 340.-Todos los demas bienes pertenecientes al Estado, en que no concurran las circunstancias expresadas en el articulo anterior, tienen el caracter de propiedad privada. (217) Art. 341.-Los bienes de domino publico, cuando dejen de estar destinados al uso general 6 a las necesidades de la defensa del territorio, pasan a formar parte de los bienes de propiedad del Estado. (218) Art. 342.-.... (219) Art. 343.-Los bienes de las provincias y de los pueblos, se dividen en bienes de uso pnblico y bienes patrimoniales. Art. 344.-Son bienes de uso piblico, en las provincias y los pueblos, los caminos provinciales y los vecinales, las plazas, calles, fuentes y aguas pablicas, los paseos y las obras pnblicas de servicio general, costeados por los mismos pueblos 6 provincias. Todos los demas bienes que unos y otras posean, son patrimoniales y se regiran por las disposiciones de este C6digo, salvo lo dispuesto en leyes especiales. Art. 345.-Son bienes de propiedad privada, ademAs de los patrimoniales del Estado, de la Provincia y del Municipio, los pertenecientes a particulares, individual 6 colectivamente. (217) El Estado, como entidad juridica, es susceptible de derechos privados, y, por tanto, del de propiedad que este articulo le declara. Por consiguiente, puede adquirir por todos los medios reconocidos en derecho, y cuanto adquiera para un fin distinto 6 aplique 6 un objeto diverso de los previstos en el articulo anterior, 339, tiene el earaeter de bienes patrimoniales, que se rigen por la legislaci6n civil, salvo los preceptos de orden administrativo, para su conservaci6n, fomento y custodia y los tr6mites en ese orden establecidos para su enajenacion. Por regla general al Estado pertenecen todos los bienes que estuvieren vacantes y sin dueio conocido, por no poseerlos individuos ni corporacibn alguna. De estos bienes se ocupa la ley de mostrencos, de 16 de Mayo de 1835, aplicada a Cuba por R. O. de 23 de Julio del mismo aiio, y que estA vigente con las modificaciones que en su part sustantiva han establecido los articulos de este C6digo sobre sucesi6n abintestato, hallazgo de tesoro y otros, y los de la Ley de Puertos respecto de las cosas que arroje el mar a las playas. (218) Conforme al articulo 25 del Reglamento de la Ley Hipotecaria, los bienes de domino publico estan exceptuados de la inscripei6n en el Registro; pero cuando, conforme a este articulo 341, pierden ese carActer, deben ser inscriptos, segain dispone el articulo 26 del citado Reglamento, como deben serlo tambi4n todos los bienes patrimoniales del Estado. (219) Hemos eliminado este articulo, porque carece de aplicaci6n en absoluto en Cuba. Dieho articulo decia: ''Los bienes del Patrimonio Real se rigen por su ley especial; y, en lo que en ella no se halle previsto, por las disposiciones generales que sobre la propiedad particular se establecen en este C6digo''.

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153 DISPOSICIONES COMUNES A LOS TREES CAPITULOS ANTERIORES Art. 346.-Cuando por disposici6n de la ley, 6 por declaraci6n individual, se use la expresi6n de cosas 6 bienes inmuebles, 6 de cosas 6 bienes muebles, se entenderan comprendidas en ella, respectivamente, los enumerados en el capitulo 1? y en el capitulo 2? Cuando se use tan s6lo la palabra "muebles" no se entenderan comprendidos el dinero, los cr6ditos, efectos de comercio, valores, alhajas, colecciones cientificas 6 artisticas, libros, medallas, armas, ropas de vestir, caballerias 6 carruajes y sus arreos, grants, caldos y mercancias, ni otras cosas que no tengan por principal destino amueblar 6 alhajar las habitaciones, salvo el caso en que del contexto de la ley 6 de la disposici6n individual resulte claramente lo contrario. Art. 347.-Cuando en venta, legado, donation n otra disposicidn en que se haga referencia a cosas muebles 6 inmuebles se transmita su posesi6n 6 propiedad con todo lo que en ellas se halle, no se entenderan comprendidos en la transmisi6n el metAlico, valores, creditos y acciones cuyos documentos se hallen en la cosa transmitida, a no ser que conste claramente la voluntad de extender la transmission a tales valores y derechos. TITULO II DE LA PROPIEDAD CAPITULO I DE LA PROPIEDAD EN GENERAL Art. 348.-La propiedad es el derecho de gozar y disponer de una cosa, sin mas limitaciones que las establecidas en las leyes. El propietario tiene acci6n contra el tenedor y el poseedor de la cosa para reivindicarla. Art. 349.-Nadie podra ser privado de su propiedad sino por Autoridad competente y por causa justificada de utilidad publica, previa siempre la correspondiente indemnizacion. Si no procediere este requisito, los Jueces ampararan y, en su caso, reintegrarAn en la posesi6n al expropiado. (220) (220) El contenido de este artieulo estA reproducido, casi literalmente, en el 32 de la Constitucion. La utilidad pdblica ha de ser declarada en una ley, bien de caracter general, como la de ferrocarriles, que atribuya esa cualidad a determinadas obras 6 servicios, 6 bien por una especial que se refiera A los que deban producir la expropiaci6n, conforme a las disposiciones de la ley que rige la materia, la cual es hoy, en realidad, en Cuba, harto obscura y confusa. La Secretaria de Obras Pdblicas publie6 en la Gaceta de 11 de Agosto de 1901 un anuncio 6 aviso fechado el dia 8, haciendo saber

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154 Art. 350.-El propietario de un terreno es duefio de su superficie y de lo que estA debajo de ella, y puede hacer en el las obras, plantaciones y excavaciones que le convengan, salvas las servidumbres, y con sujeci6n a lo dispuesto en las leyes sobre minas y aguas y en los reglamentos de policia. (221) Art. 351.-El tesoro oculto pertenece al duefio del terreno en que se hallare. Sin embargo, cuando fuere hecho el descubrimiento en propiedad ajena, 6 del Estado, y por casualidad, la mitad se aplicarA al descubridor. Si los efectos descubiertos fueren interesantes para las que el Gobernador Militar, evacuando una consulta, habia declarado en fecha 6 del mismo mes que la legislaci6n vigente sobre expropiaci6n forzosa era la ley de 15 de Diciembre de 1841, el Reglamento de 10 de Julio de 1858 y la Instrucci6n de 28 de Septiembre de 1865. No se mencionan en ese aviso, acaso por no estimarlas en vigor, las disposiciones que regian en tiempo de Espana, respect del ramo de Guerra, que eran: el Reglamento de 13 de Julio de 1863, modificado por el de 29 de Agosto de 1868 y su concordante la orden del Poder Ejecutivo espaflol de 23 de Diciembre del mismo ano y por la ley de 10 de Enero y Reglamento de 13 de Junio de 1879, hechos extensivos A Cuba por R. D. de 10 de Junior de 1881. (Gaceta de 22 de Julio). Tambi6n estaba vigente, y tampoco se menciona, la R. O. de 30 de Julio de 1863, hecha extensive A Cuba por la de 11 de Marzo de 1884, sobre reclamaciones contra las tasaciones de los peritos terceros, completando y aclarando en este punt la ley de 17 de Julio de 1836 y el Reglamento de 10 de Julio de 1858. En materia de ferrocarriles todas las anteriores disposiciones sufrieron una reform radical A partir de la promulgaci6n de la Orden 34, de 1902, cuyo capitulo VII, como ley especial, hoy vigente, regula la expropiaci6n forzosa por causa de dichos caminos, declarados de utilidad pfiblica en la misma ley. Los preceptos de ese capitulo se declararon aplicables A Ia servidumbre de paso establecida A favor de las minas por la Orden 78, de 15 de Marzo del mismo ano de 1902. En 8 de Abril del nltimo citado afio se dict6 la Orden nnmero 94, por la que se declararon de utilidad piblica cualquier obra piblica que haya de construirse por el Gobierno Militar de los Estados Unidos 6 su sucesor, 6 las mejores que se hagan en las mismas, incluyendo los trabajos d, extensions, aumentos 6 mejoras de plazas fuertes, fortificaciones, baterias, campamentos, cuarteles, etc., que formen part del sistema de defense y para el servicio general de la Isla; disponi6ndose que la expropiaci6n se realizarA "de la mantra que disponen las eyes vigentes". Posteriormente se han introducido en esta legislaci6n modificaciones substanciales, que al parecer la simplifican, pero la practice vendra A poner de manifesto los escollos que produce el sistema de legislar A retazos y circunstancialmente. Por el Deereto del Gobernador Provisional, numero 595, de 22 de Mayo de 1907, se orden6 que las disposiciones del capitulo VII de la Orden 34, de 1902, eon algunas modificaeiones, se apliquen A las expropiaciones que sean necesarias para la ejecuci6n de cualquier obra 6 servicio de utilidad pfiblica, por cualquier Departamento del Estado; por el Deereto 501, de 12 de Mayo de 1908, so hizo extensivo el anterior, tambi6n con modificaciones, A las obras pnblicas provinciales y municipales; y, por nltimo, en 16 de Mayo de 1913 se diet6 por el Presidente de la Repnblica el decreto nnmero 593, que eontiene el "Reglamento para expropiaci6n forzosa de terrenos con destiny A la explotaci6n de Minas". (221) En su lugar oportuno haremos las acotaciones referentes A minas y aguas.

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155 ciencias 6 las artes, podra el Estado adquirirlos por su justo precio, que se distribuira en conformidad a. lo declarado. Art. 352.-Se entiende por tesoro, para los efectos de la ley, el dep6sito oculto 6 ignorado de dinero, alhajas n otros objetos preciosos, cuya legitima pertenencia no conste. CAPITULO II DEL DERECHO DE ACCESION Disposici'n general. Art. 353.-La propiedad de los bienes da derecho por accesion a todo lo que ellos producen, 6 se les une 6 incorpora, natural 6 artificialmente. SECCION PRIMERA DEL DERECHO DE ACCESI6N RESPECTO AL PRODUCT DE LOS BIENES Art. 354.-Pertenecen al propietario: 19 Los frutos naturales. 29 Los frutos industriales. 39 Los frutos civiles. Art. 355.-Son frutos naturales las producciones espontaneas de la tierra, y las crias y demas productos de los animales. Son frutos industriales los que producen los predios de cualquier especie a beneficio del cultivo 6 del trabajo. Son frutos civiles el alquiler de los edificios, el precio del arrendamiento de tierras y el importe de rentas perpetuas, vitalicias u otras anAlogas. Art. 356.-El que percibe los frutos tiene la obligation de abonar los gastos hechos por un tercero para su production, recolecci6n y conservaci6n. Art. 357.-No se reputan frutos naturales, 6 industriales, sino los que estan manifiestos 6 nacidos. Respecto a los animales, basta que est6n en el vientre de su madre, aunque no hayan nacido. SECTION SEGUNDA DEL DERECHO DE ACCESI6N RESPECTO A LOS BIENES INMUEBLES Art. 358.-Lo edificado, plantado 6 sembrado en predios ajenos, y las mejoras 6 reparaciones hechas en ellos, pertenecen al duefio de los mismos con sujeci6n a lo que se dispone en los articulos siguientes. Art. 359.-Todas las obras, siembras y plantaciones se

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156 presumen hechas por el propietario y a su costa, mientras no se pruebe lo contrario. Art. 360.-El propietario del suelo que hiciere en 6d, por si 6 por otro, plantaciones, construcciones u obras con materiales ajenos, debe abonar su valor; y, si hubiere obrado de mala fe, estara, ademAs, obligado al resarcimiento de dafios y perjuicios. El duefno de los materiales tendra derecho a retirarlos solo en el caso de que pueda hacerlo sin menoscabo de la obra construida, 6 sin que por ello perezean las plantaciones, construcciones u obras ejecutadas. Art. 361.-El dueno del terreno en que se edificare, sembrare 6 plantare de buena fe, tendra derecho a hacer suya la obra, siembra 6 plantaci6n, previa la indemnizacion establecida en los articulos 453 y 454, 6 a obligar al que fabric 6 plant a pagarle el precio del terreno, y al que sembr6, la renta correspondiente. (22Q) Art. 362.-El que edifica, planta 6 siembra de mala fe en terreno ajeno, pierde lo edificado, plantado 6 sembrado, sin derecho a indemnizaci6n. Art. 363.-El duefio del terreno en que se haya edificado, plantado 6 sembrado de mala fe puede exigir la demolici6n de la obra 6 que se arranque la plantacion y siembra, reponiendo las cosas a su estado primitivo a costa del que edifice, plant6 6 sembr6. Art. 364.-Cuando haya habido mala fe, no s6lo por parte del que edifica, siembra 6 planta en terreno ajeno, sino tambien por parte del dueno de 6ste, los derechos de uno y otro seran los mismos que tendrian si hubiesen procedido ambos de buena fe. Se entiende haber mala fe por parte del duefio siempre que el hecho se hubiere ejecutado a su vista, ciencia y paciencia, sin oponerse. Art. 365.-Si los materiales, plants 6 semillas pertenecen a un tercero que no ha procedido de mala fe, el dueno del terreno deber. responder de su valor subsidiariamente y en el solo caso de que el que los emple6 no tenga bienes con que pagar, No tendra lugar esta disposici6n si el propietario usa del derecho que le concede el articulo 363. Art. 366.-Pertenece a los dueios de las heredades confinantes con las riberas de los rios el acrecentamiento que (222) El Tribunal Supremo, en sentencia de 5 de Octubre de 1904, ha declarado que el derecho que este articulo concede al duefio del terreno en que un extraflo haya plantado 6 edificado, para obligar A este A pagar el precio del terreno, aparece declarado por primera vez en el C6digo, alterando las relaciones juridicas que de tal hecho emanaban conforme a la ley 41 del titulo 2S de la partida 3a, y hacienda mas onerosa la situacidn del que edifice 6 plant6; por cuya raz6n, conforme a la disposici6n transitoria primera del C6digo, el dueio del terreno carece del derecho aludido cuando la edificaci6n se hubiere verificado con anterioridad 6. la vigencia del citado Cbdigo.

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157 aqu6llas reciben paulatinamente por efecto de la corriente de las aguas. (223) Art. 367.-Los duenos de las heredades confinantes con estanques 6 lagunas no adquieren el terreno descubierto por la disminuci6n natural de las aguas, ni pierden el que 6stas inundan en las crecidas extraordinarias. (224) Art. 368.-Cuando la corriente de un rio, arroyo 6 torrente segrega de una heredad de su ribera una porcion conocida de terreno y los transporta a otra heredad, el dueno de la finca a que pertenecia la parte segregada conserva la propiedad de asta. (225) Art. 369.-Los Arboles arrancados y transportados por la corriente de las aguas pertenecen al propietario del terreno a donde vayan a parar, si no los reclaman dentro de un mes los antiguos duenos. Si 6stos los reclaman, deberan abonar los gastos ocasionados en recogerlos 6 ponerlos en lugar seguro. (226) Art. 370.-Los cauces de los rios que quedan abandonados por variar naturalmente el curso de las aguas, pertenecen a los duenos de terrenos riberejios en toda la longitud respectiva a cada uno. Si el cauce abandonado separaba heredades de distintos duenos, la nueva linea divisoria correra equidistante de unas y otras. (221) Art. 371.-Las islas que se forman en los mares adyacentes a las costas de Cuba y en los rios navegables y flotables, pertenecen al Estado. Art. 372.-Cuando en un rio navegable y flotable, variando naturalmente de direcci6n, se abre un nuevo cauce en heredad privada, este cauce entrara en el domino pnblico. El dueno de la heredad lo recobrara siempre que las aguas vuel(223) Conenorda con el articulo 47 de la Ley de Aguas. (224) Este articulo ha de armonizarse con el 38 de la Ley de Aguas, que dispone: que corresponde a los duenos de las fincas colindantes los i5lveos de los lagos, laIu.id v ciarcas que ho perteucCan al Estado, 6 las Provineias 6 Municipios. 6 que por titulo ospeciel de domino scan de propiedad particular; y con el 47, segnn el cual, pertenece & los duefios de los terrenos colindantes con lagos el acrecentamiento que reciban paulatinamente por la accesi6n 6 sedimentaci6n de las aguas. (225) Concuerda con el articulo 44 de la Ley de Aguas. (226) Este articulo concuerda exactamente con el 50 de la Ley de Aguas. V6anse, por la relaci6n que tienen con el mismo, los siguientes: el 49, que declara del primer ocupante las brozas, ramas y leia que vayan flotando en las aguas 6 sean depositadas por ellas en el cauce 6 en terreno de domino public; las dejadas en terrenos de domino privado son del dueno de las fincas respectivas. El 51, que declara que los objetos sumergidos en los causes pnblicos 6 en propiedad particular siguen siendo de sus duenos, siempre que en el t6rmino de un aio los extrajeren; despuss son del que los extraiga. El 48, que autoriza a cualquiera para recoger y salvar animales, maderas, frutos, muebles y otros productos de la industria arrebatados por ha corriente de aguas pnblicas 6 sumergidos en ellas, con la obligaci6n de presentarlos a ha autoridad, quien los pondra a disposici6n de sus duenos; si 6stos no los reclaman dentro del t6rmino de seis meses, pasan a la propiedad de quien los salv6. (227) Concuerda literalmente con el 41 de la Ley de Aguas.

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158 van a dejarlo en seco, ya naturalmente, ya por trabajos legalmente autorizados al efecto. (228) Art. 373.-Las islas que por sucesiva acumulaci6n de arrastres superiores se van formando en los rios, pertenecen a los duenos de las margenes a orillas mas cercanas a cada una, 6 a los de ambas margenes si la isla se hallase en medio del rio, dividiendose entonces longitudinalmente por mitad. Si una sola isla asi formada distaste de una margen mats que de otra, sera por complete dueno de ella el de la margen mas cercana. (229) Art. 374.-Cuando se divide en brazos la corriente del rio, dejando aislada una heredad 6 parte de ella, el dueno de la misma conserva su propiedad. Igualmente la conserva si queda separada de la heredad por la corriente una porci6n de terreno. (230) SECCION TERCERA DEL DERECHO DE ACCESION RESPECTO A LOS BIENES MUEBLES Art. 375.-Cuando dos cosas muebles, pertenecientes 6 distintos duenos, se unen de tal manera que vienen a formar una sola sin que intervenga mala fe, el propietario de la principal adquiere la accesoria, indemnizando su valor al anterior dueno. Art. 376.-Se reputa principal, entre dos cosas incorporadas, aquella a que se ha unido otra por adorno, 6 para su usO 6 perfeccion. Art. 377.-Si no puede determinarse por la regla del articulo anterior cual de las dos cosas incorporadas es la principal, se reputara tal el objeto de mas valor, y entre dos objetos de igual valor, el de mayor volumen. En la pintura y escultura, en los escritos, impresos, grabados y litografias, se considerar accesoria la tabla, el metal, la piedra, el lienzo, el papel 6 el pergamino. Art. 378.-Cuando las cosas unidas pueden separarse sin detrimento, los duenos respectivos pueden exigir la separaci6n. Sin embargo, cuando la cosa unida para el uso, embellecimiento 6 perfecci6n de otra, es mucho mfs preciosa que la cosa principal, el dueno de aqu6lla puede exigir su separaci6n, aunque sufra algun detrimento la otra 6 que se incorpor6. Art. 379.-Cuando el dueno de la cosa accesoria ha hecho su incorporaci6n de mala fe, pierde la cosa incorporada y tiene la obligaci6n de indemnizar al propietario de la principal los perjuicios que haya sufrido. Si el que ha procedido de mala fe es el duefo de la cosa principal, el que lo sea de la accesoria tendr derecho 6 optar (228) Concuerda con el 42 de la Ley de Aguas. (229) Coneuerda con el 46 de la Ley de Aguas. (230) Coneuerda con el 45 ae ia Ley de Aguas.

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159 entre que aquel le pague su valor 6 que la cosa de su pertenencia se separe, aunque para ello haya que destruir la principal; y en ambos casos, ademAs, habrA lugar a la indemnizaci6n de dafios y perjuicios. Si cualquiera de los duefios ha hecho la incorporaci6n a vista, ciencia y paciencia y sin oposici6n del otro, se determinaran los derechos respectivos en la forma dispuesta para el caso de haber obrado de buena fe. Art. 380.-Siempre que el dueio de la materia empleada sin su consentimiento tenga derecho a indemnizaci6n, puede exigir que 6sta consista en la entrega de una cosa igual en especie y valor, y en todas sus circunstancias, a la empleada, 6 bien en el precio de ella, segun tasacidn pericial. Art. 381.-Si por voluntad de sus duenos se mezclan dos cosas de igual 6 diferente especie, 6 si la mezcla se verifica por casualidad, y en este ultimo caso las cosas no son separables sin detrimento, cada propietario adquirirA un derecho proporcional a la parte que le corresponda, atendido el valor de las cosas mezcladas 6 confundidas. Art. 382.-Si por voluntad de uno solo, pero con buena fe, se mezclan 6 confunden dos cosas de igual 6 diferente especie, los derechos de los propietarios se determinaran por lo dispuesto en el articulo anterior. Si el que hizo la mezcla 6 confusion obr6 de mala fe, perdera la cosa de su pertenencia mezelada 6 confundida, ademas de quedar obligado a la indemnizaci6n de los perjuicios causados al dueflo de la cosa con que hizo la mezcla. Art. 383.-El que de buena fe empleo materia ajena en todo 6 en parte para formar una obra de nueva especie, harA suya la obra, indemnizando el valor de la materia al duefio de esta. Si 6sta es mAs preciosa que la obra en que se emple6 6 superior en valor, el dueflo de ella podrA, a su elecci6n, quedarse con la nueva especie, previa indemnizaci6n del valor de la obra, 6 pedir indemnizaci6n de la materia. Si en la formaci6n de la nueva especie intervino mala fe, el duefio de la materia tiene el derecho de quedarse con la obra sin pagar nada al autor, 6 de exigir de 6ste que le indemnice el valor de la materia y los perjuicios que se le hayan seguido. CAPITULO III DEL DESLINDE Y AMOJONAMIENTO Art. 384.-Todo propietario tiene derecho A deslindar su propiedad, con citaci6n de los duefios de los predios colindantes. (231) (231) El titulo XV del libro 39 de la Ley de Enjuiciamiento Civil regula la materia de deslinde y se aplicaba, asi como sus precedentes

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160 La misma facultad correspondera a los que tengan derechos reales. Art. 385.-El deslinde se har en conformidad con los titulos de cada propietario, y, a falta de titulos suficientes, por lo que resultare de la posesi6n en que estuvieren los colindantes. Art. 386.-Si los titulos no determinasen el limite 6 Areas pertenecientes a cada propietario, y la cuesti6n no pudiera resolver e por la posesion 6 por otro medio de prueba, el deslinde se hara distribuyendo el terreno objeto de la contienda en partes iguales. Art. 387.-Si los titulos de los colindantes indicasen un espacio mayor 6 menor del que comprende ]a totalidad del terreno, el aumento 6 la falta se distribuirA proporcionalmente. del derecho comfin, f las propiedades ya individualizadas, con linderos determinados 6 conocidos. En cuanto f las propiedades que tuvieron origen en las antiguas mercedes de tierras, y que con el tiempo llegaron a constituir un condominio, conocidas generalmente con el nombre de haciendas comuneras, regia, como ley especial, el Voto Consultivo de la Audiencia de Puerto Principe de 1o de Abril de 1819, al presente modifleado por la Orden 62, de 5 de Marzo de 1902, que es la ley que rige esta materia, completada por Ia de 22 de Octubre de 1904, cuyos efectos se prorrogaron por la de 13 de Noviembre de 1905 y el Decreto del Gobernador Provisional, nnmero 99, de 9 ia Noviembre de 1906, modificado por el decreto del mismo Gobierno namero 566, de 6 de Mayo de 1907. Una simple nota no es a prop6sito para tratar acerca de la trascendencia de las (iltimas disposiciones citadas, y ya que no podemos ocuparnos de ellas con la extension debida, reservando esa tarea para otro trabajo, nos limitamos a citar sus fechas; afladiendo que la inconsulta disposici6n del Decreto 566 de 1907, haciendo extensiva la Orden 62 de 1902 f los deslindes de Ia propiedad rdstica, cualquiera que fuere su clase, ha dado ya origen a alguna de las cuestiones que sin gran sagacidad eran previsibles desde que el decreto se promulg6; entre ellas, 1a de la aplicaci6n de este capitulo del C6digo al deslinde de los funds rnsticos. El Tribunal Supremo, en vista de la situaci6n absurda, por insoluble, a que, en muchos casos, conduciria el estimarlos inaplicables, se ha visto precisado f declarar, entre otras, en su sentencia de 4 de Diciembre de 1913, que cuando se trate del deslinde de fincas rasticas no mercedadas, la aplicaci6n que en dicho procedimiento se haga de la Orden 62 de 1902, en virtud de lo dispuesto en el citado decreto, no excluye la de los articulos de este capitulo, pues a tales deslindes han de apliersele tambien esos precepts. Este ''tambien'', en nuestra opini6n, quiere decir en primer termino, preferentemente; porque siendo sustantivos los derechos que el CO6digo reconoce, han de sobreponerse a los procesales de la orden, cuando se trate de propiedades individualmente determinadas; ya que a estas es imposible aplicar, por su notoria inatinencia, las disposiciones sustantivas que la Orden contiene y cue fueron dictadas teniendo en consideraci6n la naturaleza y estado, diferentes del de aqu6llas, de las propiedades a que la repetida orden originalmente se referia. Asi aparece de una manera clara 4 indudable de la reciente sentencia de 16 de Junio de 1915, en la que se ha declarado que es "doctrina legal establecida'" por la Sala que los deslindes que no son de fundos mercedados, sino de otras fineas risticas, ya individualizadas con linderos expresos y medida superficial determinada, han de practicarse ajustandose "en lo sustantivo" a lo establecido en el C6digo Civil, y por tanto, it su articulo 385, que dispone que el deslinde ha de hacerse de conformidad con los titulos, y a falta de 4stos, por 1o que resulted de la posesi6n de cada colindante.

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161 CAPITULO IV DEL DERECHO DE CERRAR LAS FINCAS RUSTICAS Art. 388.-Todo propietario podr cerrar 6 cercar sus heredades por medio de paredes, zanjas, setos vivos 6 muertos, 6 de cualquiera otro modo, sin perjuicio de las servidumbres constituidas sobre las mismas. (232) CAPITULO V DE LOS EDIFICIOS RUINOSOS Y DE LOS ARBOLES QUE AMENAZAN CAERSE Art. 389.-Si un edificio, pared, columna 6 cualquiera otra construcci6n amenazase ruina, el propietario estara obligado A su demolici6n, 6 a ejecutar las obras necesarias para evitar su caida. (232) Por el articulo 49 de la Real C6dula de 30 de Agosto de 1815 se dispuso que: ''Los terrenos destinados al plantio se declaran cerrados y acotados perpetuamente, y sus dueflos podran cerrarlos y aprovechar como quieran los frutos y producciones, dejando libre el paso de casinos reales y de travesias 6 servidumbres, eafiadas y abrevaderos". Por el articulo 19 de dicha R. C. se derogaron y anularon en todas sus parts las eyes y ordenanzas de montes y plantios en cuanto A los de dominio particular, y, en su consecuencia, asi se express, los duenios quedan en plena y absoluta libertad de hacer en ellos lo que mAs les acomode, sin sujecion alguna A las reglas y prevenciones contenidas en dichas eyes y ordenanzas. Por Decreto del Gobernador superior civil de 5 de Agosto de 1863 se dictaron las siguientes disposiciones, que aun conservan sa interes y pueden ser de aplicaci6n: "Articulo 19 Todo propietario de finca rural puede libremente cercarla con arbolado, pared, seto 6 vallado de otra clase. El reconocimiento de esta facultad es sin perjuicio de las servidumbres de transito, via, camino, pastos y aguadas que existan en las fincas, y respecto de los cuales este articulo ni dark derecho al que no to tenga, ni privark de su uso A quien legitimamente Io corresponda. Articulo 2? Los propietarios de fineas que est6n obligados A dar aguada, serventia, camino, etc., podran cercar, dejando una puerta 6 tranquera por donde haya de verificarse el transito, siendo los guardieros de ellas de cargo del propietario del predio. Los articulos 3o y 49 se refieren a haciendas comuneras. Articulo 59 En los partidos donde no haya haciendas de crianza (en el sentido en que expresaba esta disposici6n ya no existen en la Isla) debe presumirse (hoy es la realidad) que todo el terreno se destina principalmente A la agriculture, y el que quiera criar, cebar 6 tener ganado 6 bestias sueltas, esta obligado a cercar de mantra que sus animals no hagan dafio A las labranzas'". El articulo 6? se refiere A los partidos en donde hubiere haciendas de crianza no demolidas. Los demks articulos, excepto el 89, que se refiere A la medianeria, y que incluiremos en su lugar, contienen disposiciones que hoy carecen de importancia, por referirse A haciendas comuneras 6 por contender, como el 99, una recomendaci6n mks bien que un precepto, relative A que los que en aualante vendan 6 repartan terrenos estipulen que deuen cercarse.

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162 Si no lo verificare el propietario de la obra ruinosa, la Autoridad podrA hacerla demoler a costa del mismo. (233) Art. 390.-Cuando algnn Arbol corpulento amenazare caerse de modo que pueda causar perjuicio a una finca ajena 6 A los transeuntes por una via publica 6 particular, el dueno del Arbol estf obligado a arrancarlo y retirarlo ; y si no lo verificare, se hara a su costa por mandato de la Autoridad. (234) Art. 391.-En los casos de los dos articulos anteriores, si el edificio 6 Arbol se cayere, se estari A lo dispuesto en los articulos 1907 y 1908. (233) El cumplimiento de la obligaci6n que este articulo impone al propietario puede hacerse efectiva en via judicial 6 administrativa; la primera por el procedimiento del interdicto de obra ruinosa, regulado por los articulos 1,674 al 1,683 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, y Ia segunda de oficio, aunque se proceda por denuncia, conforme A las ordenanzas y estatutos municipales. El articulo 171 de las Ordenanzas de Construcci6n de la Habana autoriza A cualquier vecino para denunciar los edificios que amenazan ruina, y Io impone como obligaci6n al arquitecto y agents de la policia municipal; los articulos siguientes, del 172 al 179, tratan de este particular. Estas Ordenanzas, que tienen fecha 18 de Octubre de 1861, fueron aprobadas por el Gobernador superior civil en 30 de Dieiembre del mismo afio, y en 8 de Enero del siguiente, 1862, se dispuso su publicaci6n en la Gaceta, la quo se realiz6 en los nfimeros del 14 al 19 de dicho mes, para que empezaran A regir ocho dias despu6s de publicadas. Desde que, cesada la soberania espaflola, se estableci6 en Cuba un nuevo r6gimen sanitario, se dictaron disposiciones administrativas, anklogas A las de este articulo, en consideraci6n, no al dafto inmediato y particular que un edificio en ruina puede producir, que es el que se prev6 en el articulo, sino A lo peligroso que es para la salud publica en general la existencia de edificios que no reunan las debidas condiciones higi4nicas 6 puedan convertirse en focos de infecei6n. Las vigentes Ordenanzas Sanitarias, promulgadas por el decreto del Presidente de la Repiblica, nfimero 674, de 6 de Julio de 1914, disponen en su articulo 96 que toda casa, edificio 6 part de 4ste destinado A vivienda, dormitorio, fibrica 6 establecimiento que constituya un peligro permanent para la salud 6 la vida de sus moradores 6 convecinos, y no sea susceptible de ser colocado en las debidas condiciones higi6nicas, se declararA inhabitable 6 peligrosa y se procederA A su desalojo y elausura, por medio de la policia. El 325 establece que las obras, servicios a instalaciones de carfcter sanitario que se ordenen por jefes de Sanidad, se ejecutarfn por los interesados dentro del t4rmino que se les conceda, y en su defecto, cuando asi se estime necesario, se ejecutarfn por los empleados 6 dependientes de Sanidad 6 por los Ayuntamientos, segfin los casos; y el siguiente, 326, ordena que cuando esas obras tuviese que ejecutarlas la Sanidad, en defect de los que deban realizarlas, serin de cuenta y cargo de los propietarios, encargados 6 inquilinos, segfn los casos, y el importe de las mismas seri exigible por la via de apremio. (234) El interdicto de obra ruinosa procede asizuismo (v6ase la nota anterior) para evitar los riesgos que pueda ocasionar el mal estado de un Arbol. Tambi6n procede la via administrativa, porque, si bien no hemos encontrado ninguna disposici6n de esa clase que concretamnente se refiera al caso, es indudable que esti dentro de las atribuciones de los Ayuntamientos, en virtad de las facultades que les otorga el pirrafo 49 del articulo 126 de la Ley Orgfnica de los Municipios, de atender A la seguridad de las personas y propiedades.

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163 TITULO I DE LA COMUNIDAD DE BIENES Art. 392.-Hay comunidad cuando la propiedad de una cosa 6 de un derecho pertenece pro indiviso a varias personas. A falta de contratos, 6 de disposiciones especiales, se regira la comunidad por las prescripciones de este titulo. (235) Art. 393.-El concurso de los participes, tanto en los beneficios como en las cargas, sera proporcional A sus respectivas cuotas. Se presumirAn iguales, mientras no se pruebe Lo contrario, las porciones correspondientes a los participes en la comunidad. Art. 394.-Cada participe podra servirse de las cosas comunes, siempre que disponga de ellas conforme a su destino y de manera que no perjudique el interns de la comunidad, ni impida a los coparticipes utilizarlas segnin su derecho. Art 395.-Todo copropietario tendra derecho para obligar a los participes A contribuir a los gastos de conservaci6n de la cosa 6 derecho comun. 851o podra eximirse de esta obligacidn el que renuncie a la parte que le pertenece en el dominion. Art 396.-Cuando los diferentes pisos de una casa pertenezean a distintos propietarios, si los titulos de propiedad (235) El disfrute de la propiedad rnstica conocida en Cuba con el nombre de "haciendas comuneras" y las cargas anexas a dicho disfrute, se rigieron por disposiciones rudimentarias, y, mAs que por estas, por la costumbre. Hoy de echo no existe la tal comunidad en esas propiedades; cada participe tiene ocupada una porci6n del terreno y lo disfruta como una propiedad individualizada, a reserva de lo que en definitiva le corresponda al hacerse la division legal, y los que no han hecho uso de ese derecho no utilizan La cosa comfin para el objeto que originariamente fu4 concedida, 6 sea para la cria de ganados, conservando su titulo de propiedad para hacerlo valer en la division, como una parte alicuota ideal. Las dificultades y euestiones A que daba origen esta propiedad A principios del pasado siglo, antes del aifo 19, no surgen, ni pueden surgir al presente, y en realidad no han surgido desde 1878, en que termin6 la primera guerra de independencia, que, destruyendo la riqueza pecuaria del pais, oblig6 A los hacendados a establecer otros sistemas y prActicas en la cria de ganados y a prestar mayor atenci6n A la agricultura. Hoy las trabas de La comunidad, como antes se decia, puede afirmarse que han quedado reducidas al aprovechamiento de los montes, facilmente removibles, y las cuestiones a que ellas dan lugar nacen Onicamente de los abusos y detentaciones que la ambition de unos coparticipes y La desidia de los mss han entronizado A la sombra de las eyes mal comprendidas y peor aplicadas. Recientemente (v6ase la nota 231) se ha tratado de acabar de cualquier modo con las dichas haciendas comuneras; tal vez se consiga el objeto en la forma propuesta, y como en esta materia no puede presentarse la oportunidad de aplicar eyes sustantivas, creemos innecesario detenernos aqui en un estudio de ellas que exige mayor extension que la que pudi6ramos darle en una nota. El ocupante, hoy, de terrenos ubicados en haciendas comuneras, usa y disfruta de ellos como si fuera una propiedad individual, sin tener con los eond6minos otras relaciones que las que puedan surgir en el momento de La division del fundo.

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164 no establecen los terminos en que deban contribuir A las obras necesarias y no existe pacto sobre ello, se observarAn las reglas siguientes: 1! Las paredes maestras y medianeras, el tejado y las demAs cosas de uso comun, estaran a cargo de todos los propietarios, en proporcion al valor de su piso. (236) 2! Cada propietario costeara el suelo de su piso. El pavimento del portal, puerta de entrada, patio comun y obras de policia comunes a todos, se costearAn a prorrata por todos los propietarios. 3! La escalera que desde el portal conduce al piso primero se costeara a prorrata entre todos, excepto el duefio del piso bajo; la que desde el primer piso conduce al segundo se costeara por todos, excepto los duenos de los pisos bajo y primero ; y asi sucesivamente. Art. 397.-Ninguno de los conduenos podra, sin consentimiento de los demAs, hacer alteraciones en la cosa comun, aunque de ellas pudieran resultar ventajas para todos. Art. 398.-Para la administraci6n y mejor disfrute de la cosa comnn, seran obligatorios los acuerdos de la mayoria de los participes. No habra mayoria sino cuando el acuerdo este tomado por los participes que representen la mayor cantidad de los intereses que constituyan el objeto de la comunidad. Si no resultare mayoria, 6 el acuerdo de 6sta fuere gravemente perjudicial a los interesados en la cosa comnn, el Juez proveerA, a instancia de parte, lo que corresponda, incluso nombrar un Administrador. Cuando parte de la cosa perteneciere privadamente a un participe 6 alguno de ellos, y otra fuere comun, s6lo a 6sta sera aplicable la disposici6n anterior. Art. 399.-Todo conduefo tendrA la plena propiedad de su parte y la de los frutos y utilidades que le correspondan, pudiendo, en su consecuencia, enajenarla, cederla 6 hipotecarla, y aun sustituir otro en su aprovechamiento, salvo si se tratare de derechos personales. Pero el efecto de la enajenaci6n 6 de la hipoteca con relaci6n A los conduenos estara limitado a la porci6n que se le adjudique en la division al cesar la comunidad. Art. 400.-Ningin copropietario estara obligado a permanecer en la comunidad. Cada uno de ellos podrk pedir en cual-. quier tiempo que se divida la cosa comun. Esto no obstante, sera vAlido el paeto de conservar la cosa (236) Los articulos 334 al 340 de las Ordenanzas de Construccion se refieren 6 los gastos de reparaci6n y construci6n de las medianerias, y los del 341 al 352 a las reglas para cuando los diferentes pisos de una casa pertenezean a diferentes duenos. Estas disposiciones deben consultarse, porque ellas estfn vigentes en cuanto no contrarien lo dispuesto en este C6digo 6 en otras leyes de caracter general 6 local, de acuerdo con el articulo 353 de las mismas Ordenanzas.

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165 indivisa por tiempo determinado, que no exceda de diez anos. Este plazo podra prorrogarse por nueva convenci6n. Art. 401.-Sin embargo de lo dispuesto en el articulo anterior, los copropietarios no podran exigir la division de la cosa comun, cuando de hacerla resulte inservible para el uso A que se destina. Art. 402.--La division de la cosa comnn podra hacerse por los interesados 6 por arbitros 6 amigables componedores nombrados a voluntad de los participes. En el caso de verificarse por arbitros 6 amigables componedores, deberAn formar partes proporcionadas al derecho de cada uno, evitando en cuanto sea posible los suplementos a metAlico. Art. 403.-Los acreedores 6 cesionarios de los participes podran concurrir a la division de la cosa comun y oponerse a la que se verifique sin su concurso. Pero no podran impugnar la division consumada, excepto en caso de fraude, 6 en el de haberse verificado no obstante la oposici6n formalmente interpuesta para impedirla, y salvo siempre los derechos del deudor 6 del cedente para sostener su validez. Art. 404.-Cuando la cosa fuere esencialmente indivisible, y los conduefios no convinieren en que se adjudique a uno de ellos indemnizando a los demks, se venderA y repartira su precio. (237) Art. 405.-La division de una cosa comun no perjudicara a tercero, 'el cual conservarA los derechos de hipoteca, servidumbre n otros derechos reales que le pertenecieran antes de hacer la partici6n. ConservarAn igualmente su fuerza, no obstante la division, los derechos personales que pertenezean A un tercero contra la comunidad. Art. 406.-SerAn aplicables a la division entre los participes en la comunidad las reglas concernientes a la division de la herencia. TITULO IV DE ALGUNAS PROPIEDADES ESPECIALES CAPITULO I DE LAS AGUAS SECCION PRIMRA DEL DOMINION DE LAS AGUAS Art. 407.-Son de dominio pnblico: 19 Los rios y sus causes naturales. 29 Las aguas continuas 6 discontinuas de manantiales y (237) Este articulo no impone en absoluto, para la divisi6n de la comunidad, el ofrecimiento en adjudicaci6n de la cosa eomnn indivisi-

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166 arroyos que corran por sus cauces naturales, y estos mismos cauces. 39 Las aguas que nazcan continua 6 discontinuamente en terrenos del mismo dominion publico. 4? Los lagos y lagunas formados por la naturaleza en terrenos publicos y sus Alveos. 59 Las aguas pluviales que discurran por barrancos 6 ramblas, cuyo cauce sea tambien del domino publico. 6? Las aguas subterraneas que existan en terrenos pnblicos. 79 Las aguas halladas en la zona de trabajos de obras publicas, aunque se ejecuten por concesionario. 89 Las aguas que nazean continua 6 discontinuamente en predios de particulares, del Estado, de la provincia 6 de los pueblos, desde que salgan de dichos predios. 9? Los sobrantes de las fuentes, cloacas y establecimientos publicos. Art. 408.Son de domino privado: 1? Las aguas continues 6 discontinuas que nazean en predios de dominion privado, mientras discurran por ellos. 2? Los lagos y lagunas y sus Alveos, formados por la naturaleza en dichos predios. 3? Las aguas subterraneas que se hallen en estos. 49 Las aguas pluviales que en los mismos caigan, mien tras no traspasen sus linderos. 59 Los cauces de aguas corrientes, continues 6 discontinuas, formados por aguas pluviales, y los de los arroyos que atraviesen fincas que no sean de dominio piblico. En toda acequia 6 acueducto, el agua, el cauce, los cajeros y las mArgenes seran considerados como parte integrante de la heredad 6 edificio A que vayan destinadas las aguas. Los duenos de los predios, por los cuales 6 por cuyos linderos pase el acueducto, no podrAn alegar dominion sobre 6l, ni derecho al aprovechamiento de su cauce 6 margenes, a no fundarse en titulos de propiedad expresivos del derecho 6 dominion que reclamen. BECCION SEGUNDA DEL APROVECHAMIENTO DE LAS AGUAS PUBLICAS Art. 409.-EL aprovechamiento de las aguas piblicas se adquiere: 19 Por concesi6n administrativa. (238) ble A cada condueifo, como requisito previo A Ia enajenaci6n; ya que en su caso es suficiente para realizarla, conforme al articulo 1062, que cualquiera de ellos Ia pretenda en desacuerdo con los otros que opten por el primero de ambos medios legales de disolver el condominio (sentencia de 12 de Junio de 1908). (238) El eapitulo XI de la Ley de Aguas trata de las concesiones administrativas para el aprovechamiento de aguas publicas, cuya soli-

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167 29 Por prescripci6n de veinte aios. (239) Los limites de los derechos y obligaciones de estos aprovechamientos serfn los que resulten, en el primer caso, de los t6rminos de la concesi6n, y en el segundo, del modo y forma en que se haya usado de las aguas. Art. 410.-Toda concesi6n de aprovechamiento de aguas se entiende sin perjuicio de tercero. Art. 411.-El derecho al aprovechamiento de aguas pblicas se extingue por la caducidad de la concesi6n y por el no uso durante veinte anos. (240) SECTION TEERCERA DEL APROVECHAMIENTO DE LAS AGUAS DE DOMINION PRIVADO Art. 412.-El dueo de un predio en que nace un manantial 6 arroyo, continue 6 discontinue, puede aprovechar sus aguas mientras discurran por 61; pero las sobrantes entran en la condici6n de pnblicas, y su aprovechamiento se rige por la Ley especial de aguas. Art. 413.-El dominio privado de los Alveos de aguas pluviales no autoriza para hacer labores a obras que varien su curso en perjuicio de tercero, ni tampoco aquellas cuya destrucci6n, por la fuerza de las avenidas, pueda causarlo. Art. 414.-Nadie puede penetrar en propiedad privada para buscar aguas 6 usar de ellas sin licencia de los propietarios. Art. 415.-El dominio del dueno de un predio sobre las aguas que nacen en 61 no perjudica los derechos que legitimamente hayan podido adquirir A su aprovechamiento los de los predios inferiores. Art. 416.-Todo dueno de un predio tiene la facultad de construir dentro de su propiedad dep6sitos para conservar las aguas pluviales, con tal que no cause perjuicio al pnblico ni a tercero. SECTION CUARTA DE LAS AGUAS SUBTERRANEAS Art. 417.-S6lo el propietario de un predio a otra persona con su licencia puede investigar en 61 aguas subterraneas. eitud se tramita y resuelve por la Instruccion de 13 de Enero de 1891, comunicada por R. O. de su fecha y mandada publicar en la Gaceta, para sa cumplimiento, en 3 de Marzo siguiente. (239) Para adquirir el aprovechamiento de aguas por prescripei6n, cuando aquel ha sido administrativamente concedido A otra persona, es necesario que conste el abandono, por parte de 6sta, de su derecho, y el disfrute durante veinte anos, mediante aquel abandono, del que alega la prescripei6n (sentencia de 21 de Octubre de 1907). (240) Begun el articulo 158 de la Ley de Aguas, las concesiones de aprovechamientos de agua caducarin por no haberse cumplido las condiciones y plazos con arreglo A los cuales hubieren sido otorgadas.

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168 La investigaci6n de aguas subterrAneas en terrenos de domino publico solo puede hacerse con licencia administrativa. (241) Art. 418.-Las aguas alumbradas conforme a la Ley especial de aguas pertenecen al que las alumbr6. Art. 419.-Si el duefo de aguas alumbradas las dejare abandonadas A su curso natural, serfn de domino publico. SECCION QUInTA DISPOSICIONES GENERALES Art. 420.-El duefio de un predio en que existan obras defensivas para contener el agua, 6 en que por la variacion de su curso sea necesario construirlas de nuevo, est. obligado, a su eleccidn, a hacker los reparos 6 construcciones necesarias 6 A tolerar que sin perjuicio suyo los hagan los duefios de los predios que experimenten 6 esten manifiestamente expuestos a experimentar dafios. Art. 421.-Lo dispuesto en el articulo anterior es aplicable al caso en que sea necesario desembarazar algin predio de las materias cuya acumulaci6n 6 caida impida el curso de las aguas con dafio 6 peligro de tercero. Art. 422.-Todos los propietarios que participen del beneficio proveniente de las obras de que tratan los dos articulos anteriores, estfn obligados A contribuir a los gastos de su ejecuci6n, en proporci6n A su interns. Los que por su culpa hubiesen ocasionado el dafio serAn responsables de los gastos. Art. 423.-La propiedad y uso de las aguas pertenecientes a corporaciones 6 particulars estAn sujetos a la Ley de Expropiaci6n por causa de utilidad pnblica. Art. 424.-Las disposiciones de este titulo no perjudican los derechos adquiridos con anterioridad, ni tampoco al dominio privado que tienen los propietarios de aguas, de acequias, fuentes 6 manantiales, en virtud del cual las aprovechan, venden 6 permutan como propiedad particular. Art. 425.-En todo lo que no est6 expresamente prevenido por las disposiciones de este capitulo, se estara a lo mandado por la Ley especial de Aguas. (242) (241) El capitulo IV de la Ley de Aguas trata del alumbramiento de 6stas, tanto en terreno de domino privado como del publico. (242) La Ley especial de Aguas vigente es la espaiola, de 13 de Junio de 1879, con las modificaciones introducidas en la misma por virtud del R. D. de 9 de Enero de 1891, por el cual se dispuso su promulgacidn en Cuba, comunicAndose por R. O. de 13 del mismo mes, y, en su consecuencia, se publicaron esas disposiciones en los nnmeros de la Gaceta correspondientes k los dias del 26 de Febrero al 3 de Marzo del citado afo. Como disposici6n complementaria se publie6 en el nnmero correspondiente al ultimo mencionado dia la Instrucci6n de 13 de Enero, a que se ha hecho referencia en la nota 238.

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169 CAPITULO II DE LOS MINERALES Art. 426.-Todo cubano 6 extranjero podra hacer libremente en terreno de domino pnblico calicatas 6 excavaciones que no excedan de diez metros de extension en longitud 6 profundidad, con objeto de.descubrir minerales; pero debera dar aviso previamente a la Autoridad local. En terrenos de propiedad privada no se podran abrir calicatas sin que preceda permiso del dueflo 6 del que le represente. Art. 427.-Los limites del derecho mencionado en el articulo anterior, las formalidades previas y condiciones para su ejercicio, la designacion de las materias que deben considerarse como minerales, y la determinacion de los derechos que corresponden al dueno del suelo y a los descubridores de los minerales en el caso de concesion, se regiran por la Ley especial de Mineria. (243) (243) No puede decirse con propiedad que en Cuba exist una ley de minas; rige en el pais ufla legislaci6n confusa formada por distintos textos legales, algunos de ellos contrapuestos, y para cuya aplicaci6n se necesita, A veces, un detenido estudio. Por R. D. de 10 de Octubre de 1883 se dispuso que rigiera en la Isla, con el carfcter de provisional y hasta la promulgaci6n de una ley especial, la espaifola de 6 de Julio de 1859, y las bases aprobadas por el R. D. de 29 de Diciembre de 1868. La anunciada ley especial no ha llegado A promulgarse aan. Como entree una y otra de las disposiciones que se declararon vigentes existian verdaderas contradieciones, nacidas de que cada una de ellas se inspiraba en principios distintos sobre el concept de la propiedad minera, fu6 necesario que se dictaran reglas de prelaci6n entre ellas, y las otras que, como complementarias 6 aclaratorias de las mismas, estaban tambien vigentes. A fin de evitar estas dificultades, se dict6 el R. D. de 27 de Junio de 1884, cuyo articulo primer declara que la legislaci6n de minas vigente comprende: la ley de 6 de Julio de 1859, reformada por la de 4 de Marzo de 1868; el Reglamento para su ejecuci6n, de 24 de Junio de este filtimo ano, y las bases generates para la nueva legislaci6n de minas, de 29 de Diciembre del mismo ano, asi como las Ordenes de 18 de Mayo de 1869, 9 de Mayo y 30 de Noviembre de 1870; la ley de 24 de Julio de 1871; la R. O. de 18 de Diciembre del mismo ano; las Reales drdenes de 29 de Julio y 18 de Septiembre de 1872; las 6rdenes de 23 de Diciembre de 1873, 9 de Mayo, 13 de Junio y lo de Julio de 1874; la R. O. de 3 de Abril de 1876; la de 14 de Marzo de 1877; las de 4, 6 y 17 de Mayo de 1881 y la de 26 de Mayo de 1882; cuyas disposiciones debian entenderse modificadas por las prescripciones contenidas en el propio R. D. de 27 de Junio de 1884. A estas disposiciones hay que agregar, centre otras, sobre ingresos por concept de expedientes, la Orden militar 258, de 1901; la 145 del mismo ano, que declara en suspenso el pago del canon por disfrute de pertenencias mineras, y la 78, de 1902, de que oportunamente nos ocuparemos, estableciendo una servidumbre de via A favor de las minas. De todas estas disposiciones, la que tiene prelaci6n es la Ley de Bases, y en su defect, como complementarias se aplican las demAs; asi result del articulo 32 de la misma. Posteriormente y entre otras disposiciones-despu6s derogadas, como seguidamente se dirA-se dict6 el decreto 593 de 16 de Mayo de 1913, que contiene el Reglamento, vigente, para la expropiaci6n forzosa de terrenos con destino A la explotaci6n de minas, A que nos referimos en la nota al articulo 349.

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170 CAPITULO III DE LA PROPIEDAD INTELECTUAL Art. 428.-El autor de una obra literaria, cientifica 6 artistica, tiene el derecho de explotarla y disponer de ella a su voluntad. (244) Art. 429.-La ley sobre propiedad intelectual determina las personas a quienes pertenece ese derecho, la forma de su ejercicio y el tiempo de su duraci6n. En casos no previstos ni resueltos por dicha ley especial se aplicaran las reglas generales establecidas en este C6digo sobre la propiedad. (24) Y, por nltimo, con el plausible objeto-en nuestra humilde opini6n no obtenido, a pesar de la inteligencia y laboriosidad con que el trabajo se ha realizado-de hacer cesar la confusion reinante en materia de tanta importancia, se ha promulgado recientemente-decreto 1076 de 28 de Septiembre de 1914-un ''Reglamento Organico para la Mineria eubana'', en sustituci6n del de 24 de Julio de 1868, dictado para la ejecuci6n de la ley de Minas, el cual expresamente se deroga por dicho decreto. Igualmente se derogan por 6l, expresamente, todas las Reales 6rdenes, Reales decretos, 6rdenes y disposiciones de caracter reglamentario que se citan en el primer parrafo de esta nota, y otros de igual caracter, dictados por el Gobierno interventor y el de la Repnblica con anterioridad a su fecha; como es consiguiente, la derogaci6n no incluye, al menos expresamente, ninguna ley. No obstante, si ha de tenerse en cuenta un folleto que con caraeter oficial ha publicado en este aflo do 1915 la Secretaria de Agricultura, Comercio y Trabajo-'' Disposiciones vigentes para la adquisici6n de la propiedad minera y la explotaci6n de sus riquezas ''-, parece que en opini6n de ese alto centre solo estan vigentes el decreto-ley de bases de 29 de Diciembre de 1868, reformado por la ley de 24 de Julio de 1871, hecho extensive a Cuba por R. D. de 10 de Octubre de 1883 con las aclaraciones contenidas en el de 27 de Junio de 1884; el antes citado reciente Reglamento Organico de la Mineria Cubana; el, tambien citado, reglamento sobre expropiaci6n, y la orden 78 de 1902; y esto, en verdad, nos parece que no es rigurosamente cierto. (244) El articulo 35 de la Constituci6n establece que: ''Todo autor 6 inventor gozara de la propiedad exclusive de su obra 6 invencion por el tiempo y en la forma que determine la ley". (245) La Ley de Propiedad Intelectual vigente en Cuba es la espaflola, de 10 de Enero de 1879, mandada publicar en la Isla por R. 0. de 14 del mismo mes. Por R. D. de 5 de Mayo de 1887 se hizo extensivo A Cuba el Reglamento para la ejecuci6n de dicha ley, de fecha 3 de Septiembre de 1880, con las modificaciones que en el mismo establece el mismo R. D., completado por la circular del Ministerio de Fomento de 2 de Enero de 1889, comunicada a Cuba por R. O. de fecha 9 del mismo mes. Todas estas disposiciones se mandarin reproducir en la Gaceta por decreto del Gobernador General de 7 de Febrero del repetido afo de 1889, dictando algunas prevenciones para el cumplimiento de las mismas. Merece especial menci6n, como aclaratoria del articulo 36 de la ley, la R. O. de 11 de Diciembre de 1884, hecha extensive a Cuba por la de 18 de Julio de 1895. Por el articulo XIII del Tratado de Paz celebrado entree los Estados Unidos y Espafia en Paris, en 10 de Diciembre de 1898, cuyas ratificaiones se canjearon en Washington en 11 de Abril de 1899, y por el cual Espana renunci6 su soberania sobre Cuba, se establece que: "Continuaran respetAndose los derechos de propiedad literaria, artistica 4 industrial, adquiridos por espafioles en la Isla de Cuba y en las de Puerto Rico, Filipinas y demks territorios cedidos, al hacerse el canje de las ratifica-

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171 TITULO V DE LA POSESI6N CAPITULO I DE LA POSESI6N Y SUS SPECIES Art. 430.-Posesi6n natural es la tenencia de una cosa 6 el disfrute de un derecho por una persona. Posesi6n civil es esa misma tenencia 6 disfrute unidos a la intenci6n de haber la cosa 6 derecho como suyos. ciones de este Tratado. Las obras espaifolas cientificas, literarias y artisticas, que no sean peligrosas para el orden pnblico en dichos territorios, continuarAn entrando en los mismos, con franquicia de todo derecho de aduana, por un plazo de diez aflos, A contar desde el canje de ratificaciones de este Tratado''. En cumplimiento de lo convenido en este articulo, se dict6 la Orden 160, de 13 de Junio de 1901, reconociendo los derechos de propiedad intelectual adquiridos con anterioridad al canje de las ratificaciones de dicho Tratado, siempre que en el Registro correspondiente se haga la debida inscripci6n. Por el articulo III de esta Orden se concedi6 protecci6n f la propiedad intellectual adquirida conforme A las eyes de los Estados Unidos, siempre que el correspondiente documento justificativo se inscribiera en el Registro de Cuba. En reciprocidad con este precepto, el Presidente de los Estados Unidos, por su proclama de 17 de Noviembre de 1903, otorg6 f los ciudadanos cubanos la misma protecei6n que para sus obras disfrutan en dicha naci6n los ciudadanos de la misma, siempre que cumplan con la ley alli vigente. El Gobernador Militar, con fecha 2 de Agosto de 1901 (Gaceta del 13) declar6 que ni la antes citada Orden 160, ni las 119, de 1900, y 55, de 1901, de las que luego se harA menci6n, modifican en sentido alguno la ley sobre propiedad intelectual tal como estaba vigente en 11 de Abril de 1899; lo cual es cierto, porque las aludidas 6rdenes 119, de 19 de Marzo de 1900, y 55, de 13 de Febrero de 1901, asi como la 54, de 26 de Febrero de 1902, y las instrucciones de la Secretaria de Estado y Gobernacion de 2 de Abril del mismo aflo (Gaceta del 3), que son las disposiciones que con las espafiolas antes citadas completan la legislaci6n de la materia, s6lo contienen preceptos reglamentarios para sustituir, dentro del nuevo r4gimen politico, los anteriormente vigentes que en 41 no podian tender aplicaci6n. El C6digo no hace menci6n, siquiera, de otras propiedades anilogas A la intelectual, como son la industrial 6 la de invenei6n y la de marcas para distinguir productos de la industria y del comercio. No obstante, para ellas existe una legislaei6n especial, que se suple por los preceptos del C6digo, conform al articulo 16 del mismo, aunque no se le haya dedicado, como i la intellectual, un articulo en que expresamente asi se ordene. Desde luego que A ningnn criterio fundamental pudo obedecer el silencio del C6digo sobre esas materias, y sin entrar en averiguaciones sobre las causas circunstanciales que lo motivaron, que pueden verse en cualquier comentarista, pasamos A exponer las eyes que rigen en Cuba sobre el particular. Sobre patients de invencibn rige en Cuba, segnn lo ha reconocido el Tribunal Supremo en su sentencia de 6 de Octubre de 1906, la B. C. de 30 de Junio de 1833 y las disposiciones posteriores que la hayan modificado, de las cuales hacemos oportuna menci6n. En esta materia deben tenerse en cuenta dos particulars importantes: 1t La eoncesi6n de la patented en Cuba. 2? La garantia de Ia patents obtenida en el ex-

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172 Art. 431.-La posesi6n se ejeree en las cosas 6 en los derechos por la misma persona que los tiene y los disfruta, 6 por otra en su nombre. Art. 432.-La posesi6n en los bienes y derechos puede tenerse en uno de dos conceptos: 6 en el de duefio, 6 en el de tenedor de la cosa 6 derecho para conservarlos 6 disfrutarlos, perteneciendo el domino 4 otra persona. Art. 433.-Se reputa poseedor de buena fe al que ignora que en su titulo 6 modo de adquirir exista vicio que lo invalide. Se reputa poseedor de mala fe al que se halla en el caso contrario. Art. 434.-La buena fe se presume siempre, y al que afirma la mala fe de un poseedor corresponde la prueba. Art. 435.-La posesion adquirida de buena fe no pierde este carAeter sino en el caso y desde el momento en que existan actos que acrediten que el poseedor no ignora que posee la cosa indebidamente. Art. 436.-Se presume que la posesi6n se sigue disfrutando en el mismo concept en que se adquiri6, mientras no se pruebe lo contrario. Art. 437.-S6lo pueden ser objeto de posesi6n las cosas y derechos que sean susceptibles de apropiaci6n. tranjero. En cuanto al primer particular, es indudable que rige la R. C.; en cuanto al segundo, regia la ley de 30 de Junio de 1878, que, dando eficacia a las patents concedidas en la Peninsula, establecia en esta materia una especie de derecho interprovincial, que no fu4 desconocido por la R. C.; asi resulta del R. D. de 14 de Mayo de 1880, al disponer que surtiera efectos en Cuba el articulo 8? de dicha ley. El procedimiento de la R. C. ha sido modificado, adaptandolo a la organizaci6n administrative actual, por la circular de la Secretaria de Agricultura, Industria y Comercio de 25 de Abril de 1899. Por R. O. de 17 de Enero de 1873 se suprimi6 la patente de introducci6n, y por la Orden militar numero 196, de 19 de Octubre de 1899, se redujo a un termino comun de diez y site afios, los tres que, segin las dfferentes elases de patentes, concedia dicha R. C, aboliendo los derechos que se devengaban para la obtenci6n de aquellas y sustituyendolos por uno uniforme de treinta y cinco pesos. A esta propiedad es de aplicacidn el articulo XIII del Tratado de Paris y la Orden 160, de 1901, citados en los parrafos anteriores al tratar de la propiedad intelectual. Respecto de marcas de fabrica y de comercio rige el R. D. de 21 de Agosto de 1884, con las modificaciones introducidas por las 6rdenes 511 y 512, de 18 y 19 de Diciembre de 1900; 18 y 105, de 17 de Enero y 15 de Abril de 1901, y las circulars aclaratorias y complementarias de la Secretaria de Agricultura, Industria y Comercio de 19 de Mayo de 1900 y 9 de Julio de 1901. Como parts de la legislaci6n, sobre esta materia deben tenerse en cuenta los convenios internacionales, entre ellos la convenci6n internaeional firmada en Paris en 20 de Marzo de 1893 y su acta adicional de 14 de Diciembre de 1900; el arreglo international sobre registro de marcas concluido en Madrid en 14 de Abril de 1891 y su acta adicional de 14 de Diciembre de 1900; el tratado sobre patents y marcas celebrado en M~xico en 27 de Enero de 1902, a todos los cuales so ha adherido Cuba; el tratado celebrado entre esta Repfblica y la Francesa en 4 de Junior de 1904 y la convenci6n sobre privilegios y marcas celebrada en Rio Janeiro en 23 de Agosto de 1906, 6 Ia que tambi4n coneurri6 Cuba.

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173 CAPITULO II DE LA ADQUIs1'CI6N DE LA POSESION Art. 438.-La posesi6n se adquiere por la ocupaci6n material de la cosa 6 derecho poseido, 6 por el hecho de quedar estos sujetos a la acci6n de nuestra voluntad, 6 por los actos propios y formalidades legales establecidas para adquirir tal derecho. (246) Art. 439.--Puede adquirirse la posesi6n por la misma persona que va a disfrutarla, por su representante legal, por su mandatario y por un tercero sin mandato alguno; pero en este 4ltimo caso no se entendera adquirida la posesi6n hasta que la persona en cuyo nombre se haya verificado el acto posesorio lo ratifique. Art. 440.-La posesi6n de los bienes hereditarios se entiende transmitida al heredero sin interrupci6n y desde el momento de la muerte del causante, en el caso de que llegue A adirse la herencia. El que validamente repudia una herencia se entiende que no la ha poseido en ningin momento. Art. 441.-En ningnn caso puede adquirirse violentamente la posesi6n mientras exista un poseedor que se oponga a ello. El que se crea con accion 6 derecho para privar a otro de la tenencia de una cosa, siempre que el tenedor resista la entrega, debera solicitar el auxilio de la Autoridad competente. Art. 442.-El que suceda por titulo hereditario no sufrira las consecuencias de una posesi6n viciosa de su causante, si no se demuestra que tenia conocimiento de los vicios que la afectaban; pero los efectos de la posesi6n de buena fe no le aprovecharan sino desde la fecha de la muerte del causante. Art. 443.-Los menores y los incapacitados pueden adquirir la posesi6n de las cosas; pero necesitan de la asistencia de sus representantes legitimos para usar de los derechos que de la posesi6n nazean a su favor. Art. 444.-Los actos meramente tolerados, y los ejecutados clandestinamente y sin conocimiento del poseedor de una cosa 6 con violencia, no afectan a la posesi6n. Art. 445.-La posesi6n, como hecho, no puede reconocerse en dos personalidades distintas, fuera de los casos de indivisi6n. Si surgiere contienda sobre el hecho de la posesi6n, sera preferido el poseedor actual; si resultaren dos poseedores, el mas antiguo; si las fechas de las posesiones fueren las mismas, el que presente titulo; y, si todas estas condiciones fuesen iguales, se constituira en dep6sito 6 guarda judicial la (246) Los articulos del 2,055 al 2,059 (titulo XIV del libro 3?) de la Ley de Enjuiciamiento Civil regulan la forma de obtener la posesi6n judicial en los casos en que no proceda el interdicto de adquirir; 4ste se regula por los articulos 1,631 al 1,648 (titulo XX, secci6n 1a, del libro 2o) de dicha ley procesal.

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174 cosa, mientras se decide sobre su posesi6n 6 propiedad por los tramites correspondientes. CAPITULO III DE LOS EFECTOS DE LA POsESI6N Art. 446.-Todo poseedor tiene derecho a ser respetado en su posesi6n; y, si fuere inquietado en ella, debera ser amparado 6 restituido en dicha posesi6n por los medios que las leyes de procedimientos establecen. (247) Art..447.-S6lo la posesi6n que se adquiere y se disfru(247) La Ley de Enjuiciamiento Civil (secci6n 2a del titulo XX del libro 2?) otorga en sus articulos 1,649 al 1,660 el procedimiento sumario del interdicto de retener 6 recobrar la posesi6n para cuando el que posea 6 tenga una cosa haya sido perturbado en la posesi6n 6 tenencia de ella por actos que manifiesten Ia intenci6n de inquietarle 6 despojarle, 6 cuando haya sido ya despojado. Este remedio legal s61o precede, conform al articulo 1,651, mientras no haya transeurrido un afto, a contar del acto que lo ocasione. Transcurrido ese t6rmino es necesario recurrir a un juicio plenario. La Orden 362, de 17 de Septiembre de 1900, otorga tambien un procedimiento sumario a favor de todo aquel que, por disposici6n judicial 6 a consecuencia de ella, dictada en un procedimiento en que no figure como part ni haya sido oido, fuese despojado 6 perturbado en el dominio 6 posesi6n de bienes de cualquier clase que, por si 6 por medio de otras personas, pose en concepto de duefio 6 de causahabiente del dueho, con anterioridad A la fecha de aquella disposici6n. Esta orden, conocida generalmente con el nombre de "orden de amparo'", puede verse en la pAgina 414 de nuestra nueva edici6n de la Ley de Enjuiciamiento Civil. Conform al articulo 20 del R. D. de 5 de Julio de 1861, los Tribunales no pueden admitir interdictos posesorios contra las decisiones de las autoridades 6 corporaciones administrativas. Por R. O. de 10 de Mayo de 1884, se concede A la Administraci6n la facultad de recuperar por si misma la posesion de bienes de que haya sido despojada, en el t6rmino de un ano, A contar desde la usurpaci6n. No tenemos noticia de que esta R. O. se haya hecho extensive a Cuba; pero como ella en realidad no hizo otra cosa que reconocer y sancionar una doctrina administrativa corriente emanada del precepto vigente en Cuba y en Espafla de no darse el interdicto contra las resoluciones de la Administraci6n en el ejercicio de sus funciones, y los de las eyes que reconocen a aquella atribuciones para acordar acerca de la conservaci6n y custodia de los bienes pablicos confiados A su cuidado, se ha estimado siempre aplicable en Cuba esa doctrina. Este particular, de la competencia de la administraci6n p6blica, de importancia tan trascendental, es un caos en nuestra Republica; muchas de las eyes antiguas no pueden aplicarse; en las nuevas, promulgadas y proyectadas, no hay disposici6n alguna que fije y determine, con arreglo a la Constituci6n, los limits y funcionamiento de la Administraci6n pnblica, que en realidad aiin no esta organizada. Esta nota fu6 escrita antes de promulgarse las vigentes eyes organicas del Poder Ejecutivo, de los Municipios y de las Provincias. Despu6s de promulgadas 4stas, la hemos leido cuidadosamente, y por via de rectificaci6n lo nnico que se nos ocurre expresar es que dichas eyes se han publicado; nada mAs. El articulo 163 de la Municipal reitera la prohibici6n de admitir interdictos contra las resoluciones de los Ayuntamientos en asuntos de su competencia.

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175 ta en concepto de dueno puede servir de titulo para adquirir el domino. Art. 448.-El poseedor en concepto de dueno tiene a su favor la presunci6n legal de que posee con justo titulo, y no se le puede obligar a exhibirlo. Art. 449.-La posesi6n de una cosa raiz supone la de los muebles y objetos que se hallen dentro de ella, mientras no conste 6 se acredite que deben ser excluidos. Art. 450.-Cada uno de los participes de una cosa que se posea en comun, se entendera que ha poseido exclusivamente la parte que al dividirse le cupiere durante todo el tiempo que dur6 la indivisi6n. La interrupci6n en la posesi6n de toda 6 parte de una cosa poseida en comun perjudicar por igual A todos. Art. 451.-El poseedor de buena fe hace suyos los frutos percibidos mientras no sea interrumpida legalmente la posesi6n. Se entienden percibidos los frutos naturales 6 industriales desde que se alzan 6 separan. Los frutos civiles se consideran producidos por dias y pertenecen al poseedor de buena fe en esa proporci6n. Art. 452.-Si al tiempo en que cesare la buena fe se hallaren pendientes algunos frutos naturales 6 industriales, tendrA el poseedor derecho a los gastos que hubiese hecho para su producci6n, y ademas a la parte del producto liquido de la cosecha proporcional al tiempo de su posesi6n. Las cargas se prorratearan del mismo modo entre los dos poseedores. El propietario de la cosa puede, si quiere, conceder al poseedor de buena fe la facultad de concluir el cultivo y la recolecci6n de los frutos pendientes, como indemnizacion de la parte de gastos de cultivo y del producto liquido que le pertenece; el poseedor de buena fe que por cualquier motivo no quiera aceptar esta concesi6n, perderA el derecho a ser indemnizado de otro modo. Art. 453.-Los gastos necesarios se abonan A todo poseedor; pero solo el de buena fe podrA retener la cosa hasta que se le satisfagan. Los gastos tiles se abonan al poseedor de buena fe con el mismo derecho de retenci6n, pudiendo optar el que le hubiese vencido en su posesi6n por satisfacer el importe de los gastos 6 por abonar el aumento de valor que por ellos haya adquirido la cosa. Art. 454.-Los gastos de puro lujo 6 mero recreo no son abonables al poseedor de buena fe; pero podra llevarse los adornos con que hubiese embellecido la cosa principal, si no sufriere deterioro y si el sucesor en la posesi6n no prefiere abonar el importe de lo gastado. Art. 455.-EL poseedor de mala fe abonara los frutos percibidos y los que el poseedor legitimo hubiera podido percibir, y s6lo tendra derecho a ser reintegrado de los gastos necesa-

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176 rios hechos para la conservaci6n de la cosa. Los gastos hechos en mejoras de lujo y recreo no se abonaran al poseedor de mala fe; pero podr 6ste llevarse los objetos en que esos gastos se hayan invertido, siempre que la cosa no sufra deterioro y el poseedor legitimo no prefiera quedarse con ellos abonando el valor que tengan en el momento de entrar en la posesi6n. Art. 456.-Las mejoras provenientes de la naturaleza 6 del tiempo ceden siempre en beneficio del que haya vencido en la posesi6n. Art. 457.-El poseedor de buena fe no responde del deterioro 6 perdida de la cosa poseida, fuera de los casos en que se justifique haber procedido con dolo. El poseedor de mala fe responde del deterioro 6 perdida en todo caso, y aun de los ocasionados por fuerza mayor cuando maliciosamente haya retrasado la entrega de la cosa a su poseedor legitimo. Art. 458.-El que obtenga la posesi6n no esta obligado a abonar mejoras que hayan dejado de existir al adquirir la cosa. Art. 459.-El poseedor actual que demuestre su posesi6n en 6poca anterior, se presume que ha poseido tambi6n durante el tiempo intermedio, mientras no se pruebe lo contrario. Art. 460.-El poseedor puede perder su posesi6n: 1? Por abandono de la cosa. (248) 2? Por cesi6n hecha a otro por titulo oneroso 6 gratuito. 3? Por destrucci6n 6 perdida total de la cosa, 6 por quedar 6sta fuera del comercio. 4? Por la posesi6n de otro, aun contra la voluntad del antiguo poseedor, si la nueva posesi6n hubiese durado mas de un ano. Art. 461.-La posesi6n de la cosa mueble no se entiende perdida mientras se halle bajo el poder del poseedor, aunque 6ste ignore accidentalmente su paradero. Art. 462.-La posesi6n de las cosas inmuebles y de los derechos resales, no se entiende perdida, ni transmitida para los efectos de la prescripci6n en perjuicio de tercero, sino con sujecien a lo dispuesto en la Ley Hipotecaria. (241) (248) El Tribunal Supremo, en sentencia de 6 de Diciembre de 1902, ha deelarado que el abandon a que este articulo se refiere no es el desamparo de la cosa por el poseedor con animo de perderla y que se convierta en nullius, sino la simple dejaci6n de la cosa, ya que el dicho precepto se refiere a la posesi6n y no al dominio. (249) El articulo 390 de la Ley Hipotecaria autoriza la inscripci6n de la posesi6n A favor de quien, careciendo de titulo escrito, disfrute por si un inmueble como duefio del mismo. El articulo 77 ordena que las inscripciones no se extinguen en cuanto a tercero, sino por su cancelaci6n 6 por la inscripei6n de la transferencia del dominion 6 derecho real; el 17 prohibe la inscripei6n 6 anotaci6n de titulos de dominio 6 posesi6n de fechas iguales 6 anteriores A las de un titulo de igual clase inscripto. El 35 determina que la prescripci6n que no exige justo titulo no perjudicara a tercero, si no se halla inscripta la posesi6n que ha de producirla, y en cuanto a la que requiera titulo, si 4ste no esta inscripto. En cuanto al duefio, dispone que se califique el titulo y se empiece a contar el t6rmino con arreglo A la legislaei6n comln. El 394 estable-

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177 Art. 463.-Los actos relativos a la posesi6n, ejecutados 6 consentidos por el que posee una cosa ajena como mero tenedor para disfrutarla 6 retenerla en cualquier concepto, no obligan ni perjudican al dueno, a no ser que 6ste hubiese otorgado a aqu6l facultades expresas para ejecutarlos 6 los ratificare con posterioridad. Art. 464.-La posesi6n de los bienes muebles, adquirida de buena fe, equivale al titulo. Sin embargo, el que hubiese perdido una cosa mueble 6 hubiese sido privado de ella ilegalmente, podra reivindicarla de quien la posea. Si el poseedor de la cosa mueble perdida 6 sustraida la hubiese adquirido de buena fe en yenta pnblica, no podra el propietario obtener la restitution sin reembolsar el precio dado por ella. Tampoco podra el dueno de cosas empefiadas en los Montes de Piedad, establecidos con autorizacidn del Gobierno, obtener la restituci6n, cualquiera que sea la persona que la hubiese empenado, sin reintegrar antes al establecimiento la cantidad del empenlo y los intereses vencidos. (250) En cuanto 6 las adquiridas en Bolsa, feria 6 mercado, 6 de un comerciante legalmente establecido y dedicado habitualmente al trAfico de objetos anAlogos, se estara a lo que dispone el C6digo de Comercio. (251) ce que las inscripciones de posesion perjudicarn 6 favoreceran f tercero desde su fecha, pero solamente en cuanto A los efectos que atribuyan las eyes a la mera posesion, y que la inscripci6n de posesion no perjudicart al que tenga mejor dereqho o Ia propiedad del inmueble, auhque su titulo no haya sido inscripto, o menos que la prescripci6n haya convalidado y asegurado el derecho inscripto; pero entre las partes surtirfa efecto la posesi6n desde que deba producirlo conforme al derecho comntn. Segun el articulo 393, las inscripciones de posesion se convierten en inscripciones de dominion, previos los trfmites en 61 establecidos, cuando hayan transcurrido veinte anos desde que aquella se verific6, si del Registro no consta que la misma hubiera sido interrumpida. (250) En Cuba existe un Monte de Piedad, establecido en la Habana, que, aunque se sostiene con fondos propios, es en cierto modo una oficina del Gobierno. Esta instituci6n no ha sido solo autorizada, sino creada por el Gobierno. jPodra comprenderse en la calificaci6n gen6rica de Montes de Piedad, A los efectos de este articulo, las casas de prestamos, mencionadas conjuntamente con aquellos establecimientos en el articulo 1,873 del C6digo? El Reglamento para dichas casas vasee la nota al articulo citado) nada dice respecto de este particular, y aunque en 61 se exige la identification de la persona y la anotaci6n de la prenda en el libro correspondiente, y, por tanto, parece que pudiera ser de aplicaci6n a ellas este articulo, como se trata de una excepci6n, que constituye un privilegio, mientras la ley 6 la jurisprudencia no decidan concretamente el caso, es de ereerse que s6lo A los Montes de Piedad establecidos 6 autorizados por el Gobierno alcanza dicho privilegio. (251) Conforme al pfrrafo 3o del articulo 545 del C6digo de Comercio, los valores publicos que representan cr6ditos contra el Estado, las Provincias y los Municipios, legalmente reconocidos como negociables en Bolsa; los expedidos por naciones extranjeras, si su negociaci6n ha sido debidamente autorizada, asi como los demis efectos al portador, bien sean billetes de banco, acciones u obligaciones de bancos, compa-

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178 Art. 465.-Los animales fieros s61o se poseen mientras se hallen en nuestro poder; los domesticados 6 amansados se asimilan a los mansos 6 dom6sticos, si conservan la costumbre de volver A la casa del poseedor. (252) fias de cr6dito territorial, agricola 6 mobiliario, de compaias de ferrocarriles, obras pfblicas, industriales, comerciales 6 de cualquiera otra clase emitidos conform al C6digo, noestAn sujetos a reivindicaci6n, si hubieren sido negociados en Bolsa con intervenci6n de agent colegiado, y donde no lo hubiere, con intervenci6n de notario pnblico 6 corredor de comercio; quedando a salvo los derechos y acciones del legitimo propietario contra el vendedor y las otras personas responsables. La secci6n 2a del titulo XII del libro 29 de dicho C6digo (articulos 547 al 566) establece los tramites necesarios para impedir la negociaci6n y el pago de documents de eredito y efectos al portador que hayan sido hurtados 6 robados 6 sufrido extravio; entree esos artieulos, el 560 dispone que Ia negociaci6n de dichos valores hecha despu6s de publicado el anuncio sobre su p6rdida sera nula, y el adquirente no gozarA del derecho de la no reivindicaci6n. Los articulos 83 y 84 del citado C6digo de Comercio se refieren a las ventas hechas en ferias, pero nada establecen expresamente sobre este particular; lo nnico que determina el 83 es que las ventas pueden ser a contado y a plazo, y el maximum de 6ste veinticuatro horas, transcurridas las cuales sin reclamarse el cumplimiento del contrato, queda Este nulo. En cuanto A las compras de mercaderias hechas en almacenes 6 tiendas abiertas al publico, el articulo 85 dispone que causaran prescripci6n de derecho A favor del comprador las mercaderias adquiridas, quedando a salvo los derechos del propietario de aquellas para ejercitar las acciones civiles y criminales que puedan asistirle contra el vendedor. Se reputan almacenes y tiendas pnblicas, conforme a dicho articulo: 19 Los establecidos por comerciantes inscriptos. 29 Los establecidos por cotnerciantes no inscriptos, siempre que permanezean abiertos al publico por espacio de ocho dias consecutivos, 6 se hayan anunciado por medio de r6tulos, muestras 6 titulos en el local del mismo, 6 por avisos repartidos al public 6 inserts en los diarios de la localidad. El articulo 86 dispone que la moneda en que se verifique el pago de mercaderias compradas al contado en las tiendas 6 establecimientos pnblicos no serA reivindicable. El articulo 120 del C6digo Penal excluye de la restituci6n de la coca que haya sido objeto del delito, cuando el tercero en cuyo poder se encuentre la haya adquirido en la forma y con los requisitos establecidos por las eyes para hacerla irreivindicable; fuera de este caso, la restituci6n es siempre procedente. (252) El articulo 19 de la Ley de Caza vigente (decreto 67, de 18 de Enero de 1909) divide los animales en tries class, que concuerdan con la calificaci6n que de ellos se hace en este articulo del C6digo: 1s Salvajes; 2s Amansados 6 domesticados; y 3s Mansos 6 dom4sticos. Pertenecen a la primera clase (articulo 29) los que vagan libremente y no pueden ser eogidos sino por la fuerza. A la segunda clase corresponden (artieulo 39) los que, siendo por su naturaleza salvajes, se ocupen, reduzean y acostumbren por el hombre. Y, por ultimo, estAn comprendidos en la tercera (articulo 49) los que nacen y se crian ordinariamente bajo el poder del hombre. Segnn el articulo 5o de la Ley a que venimos refiriendonos, los animales salvajes pertenecen al Estado, y pasan A poder del hombre por ]a caza. El eazador que desde un lugar en quo le sea licito cazar hiera una pieza de caza menor que caiga 6 entre en propiedad ajena, tiene derecho a ella, conforme al articulo 17, y puede recogerla, penetrando en la finca donde haya caido, si no esta cercada; si lo estuviere, no puede penetrar sin permiso del dueio de la heredad, pero Este esta obli-

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179 Art. 466.-El que recupera, conforme a derecho, la posesi6n indebidamente perdida, se entiende para todos los efectos que puedan redundar en su beneficio que la ha disfrutado sin interrupci6n. TITULO VI DEL USUFRUCTO, DEL USO Y DE LA HABITACI6N CAPITULO I DEL USUFRUCTO SECCION PREuRA DEL USUFRUCTO EN GENERAL Art. 467.-El usufructo da derecho a disfrutar los bienes ajenos con la obligaci6n de conservar su forma y sustancia, h no ser que el titulo de su constitution 6 la ley autoricen otra cosa. Art. 468.-El usufructo se constituye por la ley, por la voluntad de los particulares manifestada en actos entre vivos 6 en iltima voluntad, y por prescripci6n. Art. 469.-Podra constituirse el usufructo en todo 6 parte gado A entregar In pieza. El articulo 29 establece que todo cazador que hiera una res, en caza mayor, tiene derecho a ella mientras 61 solo 6 con sus perros la persiga. Respecto de los animales amansados, el articulo 69 de la citada ley establece que son de la propiedad del que los hubiere reducido A esta condition mientras se mantengan en ella; cuando recobran su primitiva libertad, dejan de perteneeer al primer dueflo y son del primero que los ocupa, salvo el caso de que aqu6l los reclame dentro de veinte dias, A contar desde que fueron ocupados por otro; pasado ese termino pertenecen al ocupante, conforme al articulo 612 de este C6digo. Los animales dom6sticos, segin el articulo 7? de la Ley de Caza, aunque salgan del poder de su dueno, pueden ser por este reclamados de cualquiera que los retenga, pagando los gastos de su manutenci6n. Respect de este particular deben tenerse presented las disposiciones municipales que rigen en los establecimientos llamados "Corral de Concejo" 6 "Dep6sito de animales", cuya regulaci6n compete A los Ayuntamientos; por mAs que en casi todos los pueblos rige, integramente 6 con ligeras modificaciones, el Reglamento de 19 de Octubre de 1842. Las disposiciones fundamentales de esta instituci6n son: que los agentes de la autoridad municipal deben recoger y conducir al Corral todo animal que encuentren suelto 6 extraviado en las vias pnblicas; que ningun vecino puede retener un animal ajeno, cuyo dueno le sea desconocido, por mis de veinticuatro horas, sin entregarlo en el Corral; que los animales presentados en 4ste deben mantenerse en dep6sito, a disposici6n de sus dueflos, por un termino sefialado, anuncindose asi en los peri6dicos oficiales y por cedulones en la forma acostumbrada; que, vencido el t6rmino y no habiendo sido reclamado el animal, se venda este en subasta, deduci6ndose del precio los gastos que haya ocasionado 6 ingresando el remanente & dep6sito en la Caja Municipal, a disposici6n del propietario.

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180 de los frutos de la cosa, a favor de una 6 varias personas, simultanea 6 sucesivamente, y en todo caso desde 6 hasta cierto dia, puramente 6 bajo condicidn. Tambi6n puede constituirse sobre un derecho, siempre que no sea personalisimo 6 intransmisible. Art. 470.-Los derechos y obligaciones del usufructuario serAn los que determine el titulo constitutivo del usufructo ; en su defecto, 6 por insuficiencia de 6ste, se observaran las disposiciones contenidas en las dos secciones siguientes. SEOCION SEGUNDA DE LOS DERECHOS DEL USUFRUCTUARIO Art. 471.-El usufructuario tendr derecho a percibir todos los frutos naturales, industriales y civiles, de los bienes usufructuados. Respecto de los tesoros que se hallaren en las fincas, seran considerados como extraios. Art. 472.-Los frutos naturales 6 industrials, pendientes al tiempo de comenzar el usufructo, pertenecen al usufructuario. Los pendientes al tiempo de extinguirse el usufructo pertenecen al propietario. En los precedentes casos el usufructuario, al comenzar el usufructo, no tiene obligaci6n de abonar al propietario ninguno de los gastos hechos; pero el propietario estA obligado a abonar al fin del usufructo, con el producto de los frutos pendientes, los gastos ordinarios de cultivo, simientes y otros semejantes, hechos por el usufructuario. Lo dispuesto en este articulo no perjudica los derechos de tercero adquiridos al comenzar 6 terminar el usufructo. Art. 473.-Si el usufructuario hubiere arrendado las tierras 6 heredades dadas en usufructo, y acabare este antes de terminar el arriendo, s6lo percibirAn 6l 6 sus herederos y sucesores la parte proporcional de la renta que debiere pagar el arrendatario. Art. 474.-Los frutos civiles se entienden percibidos dia por dia, y pertenecen al usufructuario en proporcidn al tiempo que dure el usufructo. Art. 475.-Si el usufructo se constituye sobre el derecho a percibir una renta 6 una pension periodica, bien consista en metalico, bien en frutos, 6 los interests de obligaciones 6 titulos al portador, se considerari cada vencimiento como productos 6 frutos de aquel derecho. Si consistiere en el goce de los beneficios que diesel una participacion en una explotaci6n industrial 6 mercantil cuyo reparto no tuviese vencimiento fijo, tendran aqu6llos la misma consideraci6n. En uno y otro caso se repartirAn como frutos civiles, y se aplicaran en la forma que previene el articulo anterior.

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181 Art. 476.-No corresponden al usufructuario de un predio en que existen minas los productos de las denunciadas, concedidas 6 que se hallen en laboreo al principiar el usufructo, a no ser que expresamente se le concedan en el titulo constitutivo de 6ste, 6 que sea universal. Podra, sin embargo, el usufructuario extraer piedras, cal y yeso de las canteras para reparaciones n obras que estuviere obligado a hacer 6 que fueren necesarias. Art. 477.-Sin embargo de 1o dispuesto en el articulo anterior, en el usufructo legal podrA el usufructuario explotar las minas denunciadas, concedidas 6 en laboreo, existentes en el predio, haciendo suya la mitad de las utilidades que resulten despus de rebajar los gastos, que satisfara por mitad con el propietario. Art. 478.-La calidad de usufructuario no priva al que la tiene del derecho que a todos concede la Ley de Minas para denunciar y obtener la concesi6n de las que existan en los predios usufructuados, en la forma y -condiciones que la misma ley establece. Art. 479.-El usufructuario tendrA el derecho de disfrutar del aumento que reciba por accesi6n la cosa usufructuada, de las servidumbres que tenga a su favor, y en general de todos los beneficios inherentes a la misma. (253) Art. 480.-Podra el usufructuario aprovechar por si mismo la cosa usufructuada, arrendarla a otro y enajenar su derecho de usufructo, aunque sea a titulo gratuito; pero todos los contratos que celebre como tal usufructuario se resolverin al fin del usufructo, salvo el arrendamiento de las fincas rnsticas, el cual se considerara subsistente durante el aflo agricola. Art. 481.-Si el usufructo comprendiera cosas que sin consumirse se deteriorasen poco a poco por el uso, el usufructuario tendra derecho a servirse de ellas empleandolas segnn su destino, y no estarA obligado a restituirlas al concluir el usufructo sino en el estado en que se encuentren; pero con la obligaci6n de indemnizar al propietario del deterioro que hubieren sufrido por su dolo 6 negligencia. Art. 482.-Si el usufructo comprendiera cosas que no se puedan usar sin consumirlas, el usufructuario tendra derecho a servirse de ellas con la obligaci6n de pagar el importe de su avalno al terminar el usufructo, si se hubiesen dado estimadas. Cuando no se hubiesen estimado, tendra el derecho de restituirlas en igual cantidad y calidad, 6 pagar su precio corriente al tiempo de cesar el usufructo. Art. 483.-El usufructuario de vifias, olivares u otros ir(253) Tratindose de un legado de usufructo de cierta cantidad de bonos de determinada empresa, los productos que pertenecen al usufruetuario son los intereses 6 dividendos que produzean dichos bonos, pero no el mayor valor quo en el mercado obtenga dicha especie, ni el que aleance la que en sustituci6n de 6sta se hubiere adquirido en cumplimiento del legado (sentencia de 7 de Abril de 1908).

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182 boles 6 arbustos podra aprovecharse de los pies muertos, y aun de los tronchados 6 arrancados por accidente, con la obligaci6n de reemplazarlos por otros. Art. 484.-Si 6 consecuencia de un siniestro 6 caso extraordinario, las vinas, olivares a otros Arboles 6 arbustos hubieran desaparecido en namero tan considerable que no fuese posible 6 resultare demasiado gravosa la reposici6n, el usufructuario podra dejar los pies muertos, caidos 6 tronchados, a disposicion del propietario y exigir de 6ste que los retire y deje el suelo expedito. Art. 485.-El usufructuario de un monte disfrutara todos los aprovechamientos que pueda 6ste producir segan su naturaleza. Siendo el monte tallar 6 de maderas de construcci6n, podra el usufructuario hacer en 61 las talas 6 las cortas ordinarias que solia hacer el duefno, y en su defecto las hara acomodfndose en el modo, porci6n y 6pocas, a la costumbre del lugar. En todo caso hara las talas 6 las cortas de modo que no perjudiquen a la conservaci6n de la finca. En los viveros de Arboles podra el usufructuario hacer la entresaca necesaria para que los que queden puedan desarrollarse convenientemente. Fuera de lo establecido en los parrafos anteriores, el usufructuario no podra cortar Arboles por el pie, como no sea para reponer 6 mejorar alguna de las cosas usufructuadas, y en este caso hara saber previamente al propietario la necesidad de la obra. Art. 486.-El usufructuario de una acci6n para reclamar un predio 6 derecho real, 6 un bien mueble, tiene derecho a ejercitarla y obligar al propietario de la acci6n a que le ceda para este fin su representacion y le facilite los elementos de prueba de que disponga. Si por consecuencia del ejercicio de la accion adquiriese la cosa reclamada, el usufructo se limitary a s6lo los frutos, quedando el dominio para el propietario. Art. 487.-El usufructuario podra hacer en los bienes objeto del usufructo las mejoras tiles 6 de recreo que tuviere por conveniente, con tal que no altere su forma 6 su sustancia; pero no tendra por ello derecho a indemnizaci6n. PodrA, no obstante, retirar dichas mejoras, si fuere posible hacerlo sin detrimento de los bienes. Art. 488.-El usufructuario podra compensar los desperfectos de los bienes con las mejoras que en ellos hubiese hecho. Art. 489.-El propietario de bienes en que otro tenga el usufructo podra enajenarlos, pero no alterar su forma ni sustancia, ni hacer en ellos nada que perjudique al usufructuario. Art. 490.-El usufructuario de parte de una cosa poseida en comun ejercera todos los derechos que correspondan al propietario de ella referentes a la administraci6n y a la percepcion de frutos 6 intereses. Si cesare la comunidad por dividirse la cosa poseida en comun, corresponderA al usufructuario

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183 el usufructo de la parte que se adjudicare al propietario 6 conduenio. SECTION TERCEEA DE LAS OBLIGACIONES DEL USUFRUCTUARIO (254) Art. 491.-El usufructuario, antes de entrar en el goce de los bienes, esta obligado: 19 A formar, con citaci6n del propietario 6 de su legitimo representante, inventario de todos ellos, haciendo tasar los muebles y describiendo el estado de los inmuebles. 29 A prestar fianza, comprometiendose a cumplir las obligaciones que le correspondan con arreglo a esta secci6n. Art. 492.-La disposici6n contenida en el namero 2? del precedent articulo no es aplicable al vendedor 6 donante que se hubiese reservado el usufructo de los bienes vendidos 6 donados, ni tampoco a los padres usufructuarios de los bienes de sus hijos, ni al conyuge sobreviviente respecto a la cuota hereditaria que le conceded los articulos 834, 836 y 837, sino en el caso de que los padres 6 el c6nyuge contrajeren segundo matrimonio. Art. 493.-El usufructuario, cualquiera que sea el titulo del usufructo, podra ser dispensado de la obligaci6n de liacer inventario 6 de prestar fianza, cuando de ello no resultare perjuicio a nadie. Art. 494.-No prestando el usufructuario la fianza en los casos en que deba darla, podra el propietario exigir que los inmuebles se pongan en administracidn, que los muebles se vendan, que los efectos pnblicos, titulos de cr6dito nominativos 6 al portador se conviertan en inscripciones 6 se depositen en un Banco 6 establecimiento pnblico, y que los capitales 6 sumas en metalico y el precio de la enajenaci6n de los bienes muebles se inviertan en valores seguros. El inter6s del precio de las cosas muebles y de los efectos pnblicos y valores, y los productos de los bienes puestos en administraci6n, pertenecen al usufructuario. (Vease la nota 253). Tambi6n podra el propietario, si lo prefiriere, mientras el usufructuario no presto fianza 6 quede dispensado de ella, retener en su poder los bienes del usufructo en calidad de administrador, y con la obligaci6n de entregar al usufructuario su producto liquido, deducida la suma que por dicha administraci6n se convenga 6 judicialmente se le sefiale. Art. 495.-Si el usufructuario que no haya prestado fian(254) En la Gaceta de la Habana, y en las ediciones publicadas por este peri6dico en forma de libro, aparece este epigrafe asi: '"De las obligaciones ubafructuarias'". Desde luego que bsta es una errata que no nos hemos creido obligados & respetar, y consiguientemente la hemos enmendado en el texto, conform con la edici6n oficial espafiola.

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184 za reclamare, bajo caucibn juratoria, la entrega de los muebles necesarios para su uso, y que se le asigne habitacion para 4l y su familia en una casa comprendida en el usufructo, podra el Juez acceder a esta petici6n, consultadas las circunstancias del caso. Lo mismo se entender respecto de los instruments, herramientas y demas bienes muebles necesarios para ]a industria a que se dedique. Si no quisiere el propietario que se vendan algunos muebles por su merito artistico 6 porque tengan un precio de afecci6n, podra exigir que se le entreguen afianzando el abono del interest legal del valor en tasaci6n. Art. 496.-Prestada ]a fianza por el usufructuario, tendra derecho a todos los productos desde el dia en que, conforme a titulo constitutivo del usufructo, debi6 comenzar a percibirlos. Art. 497.-El usufructuario deberi cuidar las cosas dadas en usufructo como un buen padre de familiar. Art. 498.-El usufructuario que enajenare 6 diere en arrendamiento su derecho de usufructo, serA responsable del menoseabo que sufran las cosas usufructuadas por culpa 6 negligencia de la persona que le sustituya. Art. 499.-Si el usufructo se constituyere sobre un rebaflo 6 piara de ganados, el usufructuario estara obligado A reemplazar con las crias las cabezas que mueran anual y ordinariamente, 6 falten por la rapacidad de animales dafiinos. Si el ganado en que se constituyere el usufructo pereciese del todo, sin culpa del usufructuario, por efecto de un contagio na otro acontecimiento no comnn, el usufructuario cumplira con entregar al dueio los despojos que se hubiesen salvado de esta desgracia. Si el rebaiio pereciese en parte, tambien por un accidente, y sin culpa del usufructuario, continuarA el usufructo en la parte que se conserve. Si el usufructo fuere de ganado est6ril, se considerarA, en cuanto a sus efectos, como si se hubiese constituido sobre cosa fungible. Art. 500.-El usufructuario esta obligado A hacer las reparaciones ordinarias que necesiten las cosas dadas en usufructo. Se considerarAn ordinarias las que exijan los deterioros 6 desperfectos que procedan del uso natural de las cosas y sean indispensables para su conservaci6n. Si no las hiciere despues de. requerido por el propietario, podra 6ste hacerlas por si mismo, a costa del usufructuario. Art. 501.-Las reparaciones extraordinarias serin de cuenta del propietario. El usufructuario estA obligado a darle aviso cuando fuere urgente la necesidad de hacerlas. Art. 502.-Si el propietario hiciere las reparaciones extraordinarias, tendra derecho a exigir al usufructuario el in-

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185 teres legal de la cantidad invertida en ellas mientras dure el usufructo. Si no las hiciere cuando no fueren indispensables para ]a subsistencia de la cosa, podra hacerlas el usufructuario; pero tendrA derecho a exigir del propietario, al concluir el usufructo, el aumento de valor que tuviese la finca por efecto de las mismas obras. Si el propietario se negare a satisfacer dicho importe, tendra el usufructuario derecho a retener la cosa hasta reintegrarse con sus productos. Art. 503.-El propietario podra hacer las obras y mejoras de que sea susceptible la finca usufructuada, 6 nuevas plantaciones en ella si fuere rnstica, siempre que por tales actors no resulte disminuido el valor del usufructo, ni se perjudique el derecho del usufructuario. Art. 504.-El pago de las cargas y contribuciones anuales y el de las que se consideran gravamenes de los frutos, sera de cuenta del usufructuario todo el tiempo que el usufructo dure. Art. 505.-Las contribuciones que durante el usufructo se impongan directamente sobre el capital, serAn de cargo del propietario. Si 6ste las hubiese satisfecho, deber el usufructuario abonarle los intereses correspondientes a las sumas que en dicho concepto hubiese pagado, y, si las anticipare el usufructuario, debera recibir su importe al fin del usufructo. Art. 506.-Si se constituyere el usufructo sobre la totalidad de un patrimonio, y al constituirse tuviere deudas el propietario, se aplicarA, tanto para la subsistencia del usufructo como para la obligacion del usufructuario a satisfacerlas, lo establecido en los articulos 642 y 643, respecto de las donaciones. Esta misma disposicion es aplicable al caso en que el propietario viniese obligado, al constituirse el usufructo, al pago de prestaciones periodicas, aunque no tuvieran capital conocido. Art. 507.-El usufructuario podra reclamar por si los craditos vencidos que formen parte del usufructo, si tuviese dada 6 diere la fianza correspondiente. Si estuviese dispensado de prestar fianza 6 no hubiese podido constituirla, 6 la constituida no fuese suficiente, necesitara autorizacion del propietario, 6 del Juez, en su defecto, para cobrar dichos creditos. El usufructuario con fianza podra dar al capital que realice el destino que estime conveniente. El usufructuario sin fianza debera poner a interns dicho capital, de acuerdo con el propietario; a falta de acuerdo entre ambos, con autorizacion judicial; y, en todo caso, con las garantias suficientes para mantener la integridad del capital usufructuado. Art. 508.-El usufructuario universal debera pagar por entero el legado de renta vitalicia 6 pension de alimentos.

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186 El usufructuario de una parte alicuota de la herencia lo pagara en proporci6n A su cuota. En ninguno de los dos casos quedarA obligado el propietario al reembolso. El usufructuario de una 6 mfs cosas particulares s6o pagarA el legado cuando la renta 6 pension estuviese constituida determinadamente sobre ellas. Art. 509.-El usufructuario de una finca hipotecada no estara obligado a pagar las deudas para cuya seguridad se establecio hipoteca. Si la finca se embargare 6 vendiere judicialmente para el pago de la deuda, el propietario responders al usufructuario de lo que pierda por este motivo. Art. 510.-Si el usufructo fuere de la totalidad 6 de parte alicuota de una herencia, el usufructuario podrA anticipar las sumas que para el pago de las deudas hereditarias correspondan a los bienes usufructuados, y tendrA derecho a exigir del propietario su restitution, sin interns, al extinguirse el usufructo. NegAndose el usufructuario a hacer esta anticipaci6n, podra el propietario pedir que se venda la parte de los bienes usufructuados que sea necesaria para pagar dichas sumas, satisfacerlas de su dinero, con derecho, en este nltimo caso, a exigir del usufructuario los interests correspondientes. Art. 511.-El usufructuario estarA obligado a poner en conocimiento del propietario cualquier acto de un tercero, de que tenga noticia, que sea capaz de lesionar los derechos de propiedad, y responders, si no lo hiciere, de los dafios y perjuicios, como si hubieran sido ocasionados por su culpa. Art. 512.-SerAn de cuenta del usufructuario los gastos, costas y condenas de los pleitos sostenidos sobre usufructo. SECTION GUARTA DE LOS MODOS DE EXTINGUIRSE EL USUFRUCTO Art. 513.-El usufructo se extingue: 1? Por muerte del usufructuario. 2? Por expirar el plazo por que se constituy6, 6 cumplirse la condici6n resolutoria consignada en el titulo constitutivo. 3 Por la reunion del usufructo y la propiedad en una misma persona. 4? Por la renuncia del usufructuario. 5? Por la p6rdida total de la cosa objeto del usufructo. 69 Por la resoluci6n del derecho del constituyente. 7? Por prescripci6n. Art. 514.-Si la cosa dada en usufructo se perdiera s6lo en parte, continuarA este derecho en la parte restante. Art. 515.-No podra constituirse el usufructo a favor de un pueblo 6 corporaci6n 6 sociedad por mAs de treinta afios.

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187 Si se hubiese constituido, y antes de este tiempo el pueblo quedara yermo, 6 la corporaci6n 6 la sociedad se disolviera, se extinguira por este hecho el usufructo. Art. 516.-El usufructo concedido por el tiempo que tarde un tercero en llegar f cierta edad subsistir el nimero de afios prefijados, auinque el tercero muera antes, salvo si dicho usufructo hubiese sido expresamente concedido solo en atenci6n f la existencia de dicha persona. Art. 517.-Si el usufructo estuviera constituido sobre una finca de la que forme parte un edificio, y 6ste llegare a perecer, de cualquier modo que sea, el usufructuario tendra derecho a disfrutar del suelo y de los materials. Lo mismo suceder cuando el usufructo estuviera constituido solamente sobre un edificio y 6ste pereciere. Pero en tal caso, si el propietario quisiere construir otro edificio, tendra derecho a ocupar el suelo y f servirse de los materiales, quedando obligado a pagar al usufructuario, mientras dure el usufructo, los intereses de las sumas correspondientes al valor del suelo y de los materiales. Art. 518.-Si el usufructuario concurriere con el propietario al seguro de un predio dado en usufructo, continuar aqu6l, en caso de siniestro, en el goce del nuevo edificio, si se construyere, 6 percibira los interests del precio del seguro si la reedificaci6n no conviniera al propietario. Si el propietario se hubiera negado a contribuir al seguro del predio, constituy6ndolo por si solo el usufructuario, adquirira 6ste el derecho de recibir por entero, en caso de siniestro, el precio del seguro, pero con obligaci6n de invertirlo en la reedificaci6n de la finca. Si el usufructuario se hubiese negado f contribuir al seguro, constituy6ndolo por si solo el propietario, percibira 6ste integro el precio del seguro, en caso de siniestro, salvo siempre el derecho concedido al usufructuario en el articulo anterior. Art. 519.-Si la cosa usufructuada fuere expropiada por causa de utilidad piblica, el propietario estari obligado, 6 bien f subrogarla con otra de igual valor y anilogas condiciones, 6 bien f abonar al usufructuario el inter6s legal del importe de la indemnizaci6n por todo el tiempo que deba durar el usufructo. Si el propietario optare por o ultimo, debera afianzar el pago de los reditos. Art. 520.-El usufructo no se extingue por el mal uso de la cosa usufructuada; pero, si el abuso infiriese considerable perjuicio al propietario, podra 6ste pedir que se le entregue la cosa, obligfndose f pagar anualmente al usufructuario el producto liquido de la misma, despu6s de deducir los gastos y el premio que .se le asignare por su administration.

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188 Art. 521.-El usufructo constituido en provecho de varias personas vivas al tiempo de su constitution no se extinguir hasta la muerte de la nltima que sobreviviere. Art. 522.-Terminado el usufructo, se entregarA al propietario la cosa usufructuada, salvo el derecho de retencidn que compete al usufructuario 6 a sus herederos por los desembolsos de que deban ser reintegrados. Verificada la entrega, se cancelarA la flanza 6 hipoteca. CAPITULO II DEL USO Y DE LA HABITACI6N Art. 523.-Las facultades y obligaciones del usuario y del que tiene derecho de habitaci6n, se regularAn por el titulo constitutivo de estos derechos; y, en su defecto, por las disposiciones siguientes. Art. 524.-El uso da derecho a percibir de los frutos de la cosa ajena los que basten f las necesidades del usuario y de su familia, aunque 6sta se aumente. La habitaci6n da, a quien tiene este derecho, la facultad de ocupar en una casa ajena las piezas necesarias para si y para las personas de su familia. Art. 525.-Los derechos de uso y habitaci6n no se pueden arrendar ni traspasar a otro por ninguna clase de titulo. Art. 526.-El que tuviere el uso de un rebano 6 piara de ganado podri aprovecharse de las crias, leche y lana en cuanto baste para su consumo y el de su familia, asi como tambien del estiereol necesario para el abono de las tierras que cultive. Art. 527.-Si el usuario consumiera todos los frutos de la cosa ajena, 6 el que tuviere derecho de habitaci6n ocupara toda la casa, estar obligado a los gastos de cultivo, a los reparos ordinarios de conservaci6n y al pago de las contribuciones, del mismo modo que el usufructuario. Si s6lo percibiera part de los frutos 6 habitara parte de la casa, no deber contribuir con nada, siempre que quede al propietario una parte de frutos 6 aprovechamientos bastantes para cubrir los gastos y las cargas. Si no fueren bastantes, suplira aqu6l lo que falte. Art. 528.-Las disposiciones establecidas para el usufructo son aplicables A los derechos de uso y habitaci6n, en cuanto no se opongan a lo ordenado en el presented capitulo. Art. 529.-Los derechos de uso y habitaci6n se extinguen por las mismas causas que el usufructo y ademfs por abuso grave de la cosa y de la habitaci6n.

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189 TITULO VII DE LAS SERVIDUMBRES CAPITULO I DE LAS SERVIDUMBRES EN GENERAL sECCION PRIMERA DE LAS DIFERENTES CLASSES DE SERVIDUMBRES QUE PUEDEN ESTABLECERSE SOBRE LAS FINCAS Art. 530.-La servidumbre es un gravamen impuesto sobre un inmueble en beneficio de otro, perteneciente a distinto duefo. El inmueble a cuyo favor estf constituida la servidumbre se llama predio dominante ; el que la sufre, predio sirviente. Art. 531.-Tambien pueden establecerse servidumbres en provecho de una 6 mks personas, 6 de una comunidad, A quienes no pertenezca la finca gravada. Art. 532.-Las servidumbres pueden ser continuas 6 discontinuas, aparentes 6 no aparentes. Continuas son aquellas cuyo uso es 6 puede ser incesante, sin la intervenci6n de ningtin echo del hombre. Discontinuas son las que se usan a intervalos mks 6 menos largos y dependen de actos del hombre. Aparentes las que se anuncian y estAn continuamente A la vista por signos exteriores, que revelan el uso y aprovechamiento de las mismas. No aparentes las que no presentan indicio alguno exterior de su existencia. Art. 533.-Las servidumbres son, ademas, positivas 6 negativas. Se llama positiva la servidumbre que impone al dueno del predio sirviente la obligaci6n de dejar hacer alguna cosa 6 de hacerla por si mismo, y negativa la que prohibe al duefio del predio sirviente hacer algo que le seria licito sin la servidumbre. Art. 534.-Las servidumbres son inseparables de la finca i que activa 6 pasivamente pertenecen. Art. 535.-Las servidumbres son indivisibles. Si el predio sirviente se divide entre dos 6 mss, la servidumbre no se modifica y cada uno de ellos tiene que tolerarla en la part que le corresponda. Si es el predio dominant el que se divide entree dos 6 mss, cada porcionero puede usar por entero de la servidumbre, no alterando el lugar de su uso, ni agravAndola de otra manera. Art. 536.-Las servidumbres se establecen por la ley 6

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190 por la voluntad de los propietarios. Aquellas se laman legales y estas voluntarias. SECCION SEOUNDA DE LOS MODOS DE ADQUIRIR LAS SERVIDUMBRES Art. 537.-Las servidumbres continuas y aparentes se adquieren en virtud de titulo, 6 por la prescripci6n de veinte afios. Art. 538.-Para adquirir por prescripci6n las servidumbres a que se refiere el articulo anterior, el tiempo de la posesi6n se contarA: en las positivas, desde el dia en que el duefo del predio dominante, 6 el que haya aprovechado la servidumbre, hubiera empezado a ejercerla sobre el predio sirviente; y en las negativas, desde el dia en que el duefo del predio dominante hubiera prohibido, por un acto formal, al del sirviente, la ejecuci6n del echo que seria licito sin la servidumbre. Art. 539.-Las servidumbres continuas no aparentes, y las discontinuas, sean 6 no aparentes, s6lo podrAn adquirirse en virtud de titulo. Art. 540.-La falta de titulo constitutivo de las servidumbres que no pueden adquirirse por prescripci6n, iinicamente se puede suplir por la escritura de reconocimiento del dueno del predio sirviente, 6 por una sentencia firme. Art. 541.-La existencia de un signo aparente de servidumbre entre dos fincas, establecido por el propietario de ambas, se considerarA, si se enajenare una, como titulo para que la servidumbre continue activa y pasivamente, a no ser que, al tiempo de separarse la propiedad de las dos fincas; se exprese lo contrario en el titulo de enajenacion de cualquiera de ellas, 6 se haga desaparecer aquel signo antes del otorgamiento de la escritura. Art. 542.-Al establecerse una servidumbre se entienden concedidos todos los derechos necesarios para su uso. SECCION TEECERA DERECHOS Y OBLIGACIONES DE LOS PROPIETARIOS DE LOS PREDIOS DOMINANTE Y SIRVIENTE Art. 543.-El dueno del predio dominante podrA hacer, a su costa, en el predio sirviente, las obras necesarias para el uso y conservaci6n de la servidumbre, pero sin alterarla ni hacerla mAs gravosa. DeberA elegir para ello el tiempo y la forma convenientes, a fin de ocasionar la menor incomodidad posible al duefo del predio sirviente. Art. 544.-Si fuesen varios los predios dominantes, los duenos de todos ellos estarAn obligados A contribuir a los gastos

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191 de que trata el articulo anterior, en proporci6n al beneficio que a cada cual reporte la obra. El que no quiera contribuir podra eximirse renunciando a la servidumbre en provecho de los demas. Si el duefio del predio sirviente se utilizare en algin modo de la servidumbre, estarA obligado A contribuir a los gastos en la proporci6n antes expresada, salvo pacto en contrario. Art. 545.--EL duefio del predio sirviente no podra menoscabar de modo alguno el uso de la servidumbre constituida. Sin embargo, si por raz6n del lugar asignado primitivamente, 6 de la forma establecida para el uso de la servidumbre, llegara esta a ser muy ine6moda al duefio del predio sirviente, 6 le privase de hacer en 6M obras, reparos 6 mejoras importantes, podrA variarse a su costa, siempre que ofrezca otro lugar 6 forma igualmente c6modos, y de suerte que no resulte perjuicio alguno al dueno del predio dominante 6 a los que tengan derecho al uso de la servidumbre. SECCION CUAETA DE LOS MODOS DE EXTINGUIRSE LAS SERVIDUMBRES Art. 546.-Las servidumbres se extinguen: 1? Por reunirse en una misma persona la propiedad del predio dominante y la del sirviente. 29 Por el no uso durante veinte afios. Este termino principiarA A contarse desde el dia en que hubiera dejado de usarse la servidumbre respecto a las discotinuas; y desde el dia en que haya tenido lugar un acto contrario A la servidumbre.respecto A las continuas. 3? Cuando los predios vengan A tal estado que no pueda usarse de la servidumbre; pero 4sta revivira si despues el estado de los predios permitiera usar de ella, a no ser que cuando sea posible el uso, haya transcurrido el tiempo suficiente para la prescripci6n, conforme a Lo dispuesto en el nnmero anterior. 4? Por llegar el dia 6 realizarse la condicion, si la servidumbre fuera temporal 6 conditional. 59 Por la renuncia del duefio del predio dominante. 6? Por la redenci6n convenida entre el duefio del predio dominant y el del sirviente. Art. 547.-La forma de prestar la servidumbre puede prescribirse como la servidumbre misma, y de la misma manera. Art. 548.-Si el predio dominante perteneciera A varios en comun, el uso de la servidumbre hecho por uno impide la prescripci6n respecto de los demas.

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192 CAPITULO II DE LAS SERVIDUMBRES LEGALES SECCION PETERA DISPOSICIONES GENERALES Art. 549.-Las servidumbres impuestas por la ley tienen por objeto la utilidad pnblica 6 el interns de los particulares. Art. 550.-Todo lo concerniente a las servidumbres establecidas para utilidad pnblica 6 comunal, se regirA por las leyes y reglamentos especiales que las determinan, y, en su defecto, por las disposiciones del presente titulo. (253) Art. 551.-Las servidumbres que impone la ley en inters de los particulares, 6 por causa de utilidad privada, se regirAn por las disposiciones del presente titulo, sin perjuicio de lo que dispongan las leyes, reglamentos y ordenanzas generales 6 locales sobre policia urbana 6 rural. Estas servidumbres podrAn ser modificadas por convenio de los interesados cuando no to prohiba la ley ni resulte perjuicio a tercero. SECCION SEGUNDA DE LAS SERVIDUMBRES EN MATERIA DE AGUAS Art. 552.-Los predios inferiores est6n sujetos a recibir las aguas que naturalmente y sin obra del hombre descienden de los predios superiores, asi como la tierra 6 piedra que arrastran en su curso. Ni el duefio del predio inferior puede hacer obras que impidan esta servidumbre, ni el del superior obras que la agraven. (25) (255) Este articulo exige, mAs que una anotaci6n, un comentario; pero como esto no entra en el plan de la obra, nos limitaremos Ai meneionar aqui algunas de las fuentes del derecho administrativo A. las cuales debe acudirse, segfin los casos, para aplicar el precepto del mismo, fi reserva de mencionar otras, en aquellos particulares A. que el C6digo especialmente se refiere; como, por ejemplo, en aguas, medianeria, edificaciones separadas y zonas militares. Sobre caminos y carreteras pueden verse las ordenanzas aprobadas por R. D. de 8 de Enero de 1867; sobre minas, la legislaci6n especial citada en la nota al articulo 427; sobre montes, las ordenanzas aprobadas por R. D. de 21 de Abril de 1876; sobre ferrocarriles, la Orden 34, de 1902, y sobre telefonos, la regla 5a del articulo 1? del R. D. de 16 de Mayo de 1890. Nada hemos encontrado en la legislaci6n de Cuba sobre servidumbres de corrientes el6etricas, establecida en Espaiia por la ley de 23 de Mayo de 1900, cuya fecha por si sola indica que nada se habla legislado para Cuba en esa materia. V6ase la nota 263, en la que se trata de las ''serventias,'' que A nuestro juicio no pueden tener otro carfeter que el de una servidumbre legal. (256) V4ase el titulo III de la Ley de Aguas.

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193 Art. 553.-Las riberas de los rios, aun cuando sean de dominio privado, estfn sujetas en toda su extension y sus margenes, en una zona de tres metros, a la servidumbre de uso piblico en inter6s general de la navegaci6n, la flotaci6n, la pesca y el salvamento. Los predios contiguos a las riberas de los rios navegables 6 flotables estAn ademfs sujetos a la servidumbre de camino de sirga para el servicio exclusivo de la navegaci6n y flotaei6n fluvial. Si fuere necesario ocupar para ello terrenos de propiedad particular, precederA la correspondiente indemnizacion. (257) Art. 554.-Cuando para la derivaci6n 6 toma de aguas de un rio 6 arroyo, 6 para el aprovechamiento de otras corrientes continuas 6 discontinuas, fuere necesario establecer una presa, y el que haya de hacerlo no sea dueiio de las riberas 6 terrenos en que necesite apoyarla, podrA establecer la servidumbre de estribo de presa, previa la indemnizaci6n correspondiente. (258) Art. 555.-Las servidumbres forzosas de saca de agua y de abrevadero solamente podrAn imponerse por causa de utilidad pnblica en favor de alguna poblaci6n 6 caserlo, previa la correspondiente indemnizaci6n. Art. 556.-Las servidumbres de saca de agua y de abrevadero llevan consigo la obligaci6n en los predios sirvientes de dar paso a personas y ganados hasta el punto de donde hayan de utilizarse aqu6llas, debiendo ser extensiva a este servicio la indemnizaci6n. (25) Art. 557.-Todo el que quiera servirse del agua de que puede disponer para una finca suya, tiene derecho a hacerla pasar por los predios intermedios, con obligaci6n de indemnizar A sus duefios, como tambi6n a los de los predios inferiores sobre los que se filtren 6 caigan las aguas. (260) Art. 558.-El que pretenda usar del derecho concedido en el articulo anterior, estA obligado: (257) Los articulos 112 al 125 de la Ley de Aguas se refieren a esta case de servidumbres. Conform al articulo 7o de Ia Ley de Puertos, los terrenos de propiedad particular colindantes con el mar 6 enclavados en la zona maritima terrestre estan sometidos A la servidumbre de salvamento y de vigilancia del litoral. De estas servidumbres se ocupan los articulos sigaientes, del 89 al 10, de la misma Ley. (258) Esta servidumbre estA regulada por los articulos del 102 al 106 de la Ley de Aguas. (259) Vanse sobre esta servidumbre los articulos 107 al 111 de la Ley de Aguas, y respecto a la de paso inherente a ella, la nota al articulo 388. (260) La servidumbre de acueducto se regula por los articulos del 75 al 101 de la Ley de Aguas. Los articulos 164 al 171 de la misma regulan el aprovechamiento de las aguas para el abastecimiento de las poblaciones.

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194 1? A justificar que puede disponer del agua y quo 4sta es suficiente para el uso a que la destina.' 2? A demostrar que el paso que solicita es el mas conveniente y menos oneroso para tercero. 3? A indemnizar al dueno del predio sirviente en ]a forma que se determine por las eyes y reglamentos. Art. 559.-No puede imponerse la servidumbre de acueducto para objeto de interns privado, sobre edificios, ni sus patios y dependencias, ni sobre jardines 6 huertas ya existentes. Art. 560.-La servidumbre de acueducto no obsta para quo el dueno del predio sirviente pueda cerrarlo y cercarlo, asi como edificar sobre el mismo acueducto de manera que 6ste no experiment perjuicio, ni se imposibiliten las reparaciones y limpias necesarias. Art. 561.-Para los efectos legales la servidumbre de acueducto sera considerada como continua y aparente, aun cuando no sea constant el paso del agua, 6 su uso dependa de las necesidades del predio dominante, 6 de un turno establecido por dias 6 por horas. Art. 562.-El que para dar riego a su heredad 6 mejorarla necesite construir parada 6 partidor en el cauce por donde haya de recibir el agua, podra exigir que los duenos de las margenes permitan su construcci6n, previo abono de dafios y perjuicios, inclusos los que se originen de la nueva servidumbre a dichos duenos y a los demAs regantes. (211) Art. 563.-El establecimiento, extension, forma y condiciones de la servidumbre de aguas, de que se trata en esta secci6n, se regirAn por la ley especial de la materia en cuanto no se halle previsto en este C6digo. (2") SECCION TERCERA DE LA SERVIDUMBRE DE PASO Art. 564.-El propietario de una finca 6 heredad enclavada on otras ajenas y sin salida a camino pnblico, tiene derecho a exigir paso por las heredades vecinas, previa la correspondiente indemnizaci6n.. Si esta servidumbre se constituye de manera que pueda ser continue su usO para todas las necesidades del predio dominanto estableciendo una via permanent, la indemnizaci6n consistirA en el valor del terreno que se ocupa y en el importe de los perjuicios que se causen en el predio sirviente. Cuando se limited al paso necesario para el cultivo de la finca enclavada entree otras y para la extracci6n de sus cose(261) Con este articulo concuerdan los 105 y 106 de la Ley de Aguas. (262) La ley especial de la materia, segnn se ha dicho en nota anterior, es la de 13 de Junio de 1879, hecha extensiva (L Cuba por R. D. de 9 de Enero de 1891.

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195 chase a trav6s del predio sirviente sin via permanente, la indemnizaci6n consistir. en el abono del perjuicio que ocasione este gravamen. (263) Art. 565.-La servidumbre de paso debe darse por el punto menos perjudicial al predio sirviente, y en cuanto fuere conciliable con esta regla, por donde sea menor la distancia del predio dominante al camino publico. (264) Art. 566.-La anchura de la servidumbre de paso sera la que baste a las necesidades del predio dominante. (265) Art. 567.-Si, adquirida una finca por venta, permuta 6 partici6n, quedare enclavada entre otras del vendedor, permutante 6 participe, 6stos estin obligados A dar paso sin indemnizaci6n, salvo pacto en contrario. (266) (263) Vease la nota 232 al articulo 388. Conforme al articulo 68 de las Ordenanzas rurales de 6 de Septiembre de 1857, son serventias las vias que sirven para poner a varios fundos en comunicaci6n con .poblaciones, con la costa, con algnn camino de hierro, carretera general 6 camino vecinal. Estos casinos son piblicos, y, desde luego, no son de los comprendidos en el articulo del C6digo que anotamos; pero por su analogia con ellos hemos creido conveniente hacer alusi6n a los mismos en este lugar. Sobre el regimen de las serventias pueden consultarse el titulo 3? de las citadas Ordenanzas; el Reglamento de 22 de Diciembre de 1885; la circular del Gobierno General de 19 de Abril de 1899 y su complementaria de 27 de Septiembre de 1890, que aclaran aquellas disposiciones y que, juntamente con ellas, constituyen la legislaci6n vigente sobre este particular. Existen en Cuba otras servidumbres, que tienen tambi6n carfcter de pdblicas, pero que no pueden calificarse legalmente de serventias, a tenor de la definici6n que de las mismas dan las Ordenanzas rurales, aunque comunmente se les designa tambi6n con ese nombre; los tales caminos son en realidad servidumbres de paso, cuya existencia ha consagrado cuando menos la prescripci6n. A esas servidumbres, que califica de privadas, las denomina el seffor Pichardo, en su obra "Agrimensura legal de la Isla de Cuba" (pagina 52, 2? edici6n), caminos rurales, y dice que son a manera de servidumbres de paso para comunicar un predio con otro n otros 6 con una serventia principal, n otro camino pablico, los cuales se denominan callejones cuando se establecen en los lindes de los predios; estos nltimos tienen una extension de 3 metros 40 centimetros y los primeros 6.80 m. Las cuestiones a que d6 origen la existencia de tales caminos se rigen por el derecho civil y no por el administrativo, que rige las serventias propiamente dichas. (264) Por la Orden 78, de 15 de Marzo de 1902, se deelararon aplicables, a los efectos del parrafo 29 de la Ley de Minas de 6 de Julio de 1859, reformada por la de 4 de Marzo de 1868, a las pertenencias mineras los preceptos contenidos en los articulos 564 y 565 del C6digo Civil, fijandose en 20 metros la anchura de la faja de terreno que se destine al paso. La citada servidumbre s6lo puede constituirse cuando la mina no tenga mAs salida possible que por la propiedad particular sobre la cual se pretenda establecer la servidumbre 6 por otra propiedad particular. (265) Vease la nota al articulo 564, sobre anchura de caminos rurales y callejones. (266) Este articulo concuerda con el 186 del antiguo Bando de Gobernaci6n y Policia de 1842, segnn el cual, no se podia repartir ninguna hacienda, hato 6 corral, sin que el Gobierno determinara los caminos reales, transversales y servidumbres 6 serventias que habian de cruzarlo. El senior Pichardo, en su obra de Agrimensura legal antes citada (nota 1, pagina 75 de la 2? edici6n), afirma que esa disposici6n, si alguna

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196 Art. 568.-Si el paso concedido a una finca enclavada deja de ser necesario por haberla reunido su dueno A otra que estd contigua al camino pnblico, el dueno del predio sirviente podrA pedir que se extinga la servidumbre, devolviendo lo que hubiera recibido por indemnizacion. Lo mismo se entendera en el caso de abrirse un nuevo camino que d6 acceso a la finca enclavada. Art 569.-Si fuere indispensable para construir 6 reparar algin edificio pasar materiales por predio ajeno, 6 colocar en 61 andamios a otros objetos para ]a obra, el dueno de este predio estA obligado a consentirlo, recibiendo la indemnizacion correspondiente al perjuicio que se Ie irrogue. Art. 570.-Las servidumbres existentes de paso para ganados, conocidas con los nombres de canadas, cordel, vereda 6 cualquiera otro, y las de abrevaderos, descansadero y majada, se regirin por las ordenanzas y reglamentos del ramo, y, en su defecto, por el uso y costumbre del lugar. (267) Sin perjuicio de los derechos legitimamente adquiridos, la canada no podra exceder en todo caso de la anchura de 75 metros, el cordel de 37 metros 50 centimetros y la vereda de 20 metros. Cuando sea necesario establecer la servidumbre forzosa de paso 6 la de abrevadero para ganados, se observarA lo dispuesto en esta section y en los articulos 555 y 556. En este caso la anchura no podra exceder de 10 metros. SECCION CUARTA DE LA SERVIDUMBRE DE MEDIANERIA Art. 571.-La servidumbre de medianeria se regira por las disposiciones de este titulo y por las ordenanzas y usos locales en cuanto no se opongan a e1, 6 no est6 prevenido en el mismo. (268) vez se cumplid, pronto cay6 en olvido; no obstante, ]a Orden 62, de 1902, en su articulo 42, apartado (g), dispone que los caminos y serventias necesarios para el transito de los vecinos 6 para use publico seran tomados en consideraci6n al hacerse la division, respetandose las disposicones generales del C6digo Civil, las especiales sobre casinos y serventias y las de la Orden 34 sobre ferrocarriles. La disposici6n citada, de la Orden 62, es claro que include, por su expresa referencia i este C6digo, entre los caminos que en primer t6rmino menciona, la servidumbre establecida en este articulo. (267) Las servidumbres A que se refiere especialmente este articulo no existen en Cuba: son las establecidas A favor de la "Cabala espafola'" 6 Asociaci6n de ganaderos. No obstante, este articulo puede tener aplicaci6n en lo futuro, porque, como se expresa en el informed de la Comisi6n revisora de la primitive edici6n del C6digo, la subsistencia de sus preceptos en este cuerpo legal no tiene solo por objeto declarar subsistentes las servidumbres establecidas, sino fijar la medida de las forzosas que en adelante se establezean con destino al paso y abrevadero de ganados. (268) El capitulo XV de las Ordenanzas de Construcci6n de la ciu-

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197 Art. 572.-Se presume la servidumbre de medianeria mientras no haya un titulo, 6 signo exterior, 6 prueba en contrario: (269) dad y termino municipal de la Habana, de 1861, trata de las medianerias, y puede afirmarse que sus preceptos, como derecho positivo, reproducido en otras ordenanzas locales, 6 como costumbre, estan en vigor en toda la Isla. En algunos trabajos sobre estas Ordenanzas hemos visto afirmado que rigen obligatoriamente en toda la Isla; ni los autores de aquellos corroboran su afirmaci6n con la cita de ]a ley 6 disposici6n que asi lo ordena, ni nosotros hemos encontrado la dicha ley 6 disposici6n que hubiera podido servir de base a esa afirmaci6n. Lo que si es cierto es que el contenido de las Ordenanzas, uno de los mejores textos de nuestro derecho administrative antiguo, se acepta y sigue en toda Ia Isla, en especial en esta materia de medianeria, en que dichas Ordenanzas son notables, pues no se hizo en ellas otra cosa que reproducir las reglas del derecho civil vigente en su 6poca, y queo han pasado al C6digo, con ligerisimas modificaciones. La preferencia que este articulo otorga a la legislaci6n comun sobre la especial administrativa, estaba tambien, en cierto modo, reconocida en el 353 de las Ordenanzas, el cual disponia que las reglas en ellas establecidas sobre medianeria no tuvieran caracter obligatorio, sino en cuanto no contrariaran disposiciones especiales superiores 6 practicas locales con fuerza de ley. (269) El C6digo no define lo que es medianeria; se limita a calificarla de servidumbre y A incluirla entree las legales. No pretendemos nosotros, A nuestra vez, dar una definici6n de ella, que nos llevaria a terciar en Ia cuesti6n suscitada por los tratadistas de si la medianeria es condominio 6 servidumbre. Basta a nuestro prop6sito dar el concept vulgar de la misma, que es bien exacto. La medianeria es las dos cosas: servidumbre y condominio; ba primera consiste en la obligaci6n que tiene el dueio de todo muro, pared, cerea, vallado 6 zanja que sierra una propiedad, separAndola de otra limitrofe, de consentir que el dueflo del predio colindante adquiera el condominio de dichas obras y disfrute de ellas, conform a las eyes, en beneficio de su predio. Hay medianeria, pues, cuando el condominio se ha establecido; mientras no existe, hay el derecho a establecerlo. Este concept de la medianeria so deduee de los mismos preceptos del C6digo, y mss claramente de los de las Ordenanzas de Construcci6n, que, como ya hemos dicho, contienen las doctrinas y practicas corrientes sobre la materia, como puede verse de bas referencias que hacemos A sus disposiciones. El articulo 286 de las eitadas Ordenanzas dice que se entiende por pared medianera 6 medianeria la quo separa dos propiedades contiguas y pertenece mancomunadamente a los dueflos de ambas. El 324 establece que un vecino puede adquirir la medianeria de la part de pared que otro ha construido a su costa, abonando a 6ste la parte de dicho cost, indemnizaci6n y demAs gastos accesorios que proporcionalmente correspondan A la part de pared euya medianeria desea adquirir, atendiendo al estado actual de la misma. El C6digo, en los articulos que anotamos, se refiere .la medianeria ya constituida y A los derechos que de ella emanan, pero no 6 las paredes 6 cercas que no tienen esa carga; para la recta inteligencia de este asunto deben consultarse ]as antes citadas Ordenanzas. Segun el articulo 288, las paredes (entiendase tambien cerea, zanja, vallado, etc.) divisorias 6 de cerramiento, se dividen en dos class: medianeras y contiguas. Pertenecen A las primeras las construidas par igual en terreno de uno y otro vecino; y a las segundas las que tocan al limite del terreno del vecino y las que dejan cierto espacio hasta dicho limite; 6stas

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198 19 En las paredes divisorias de los edificios contiguos hasta el punto comnn de elevaci6n. 29 En las paredes divisorias de los jardines 6 corrales sitos en poblado 6 en el campo. 3s En las cercas, vallados y setos vivos que dividen los predios risticos. Art. 573.-Se entiende que hay signo exterior, contrario a la servidumbre de medianeria: (270) 19 Cuando en las paredes divisorias de los edificios haya ventanas 6 huecos abiertos. 29 Cuando la pared divisoria est6 por un lado recta y a plomo en todo su paramento, y por el otro presente lo mismo en su parte superior, teniendo en la inferior relex 6 retallos. 3? Cuando resulte construida toda la pared sobre el terreno de una de las fincas, y no por mitad entre una y otra de las dos contiguas. 40 Cuando sufra las cargas de carreras, pisos y armaduras de una de las fincas y no de la contigua. 5? Cuando la pared divisoria entre patios, jardines y heredades est6 construida de modo que la albardilla vierta hacia una de las propiedades. 6? Cuando la pared divisoria, construida de mamposteria, presente piedras llamadas pasaderas, que de distancia en distancia salgan fuera de la superficie s6lo por un lado y no por el otro. 7? Cuando las heredades contiguas a otras defendidas por vallados 6 setos vivos no se hallen cerrados. En todos estos casos la propiedad de las paredes, vallados 6 setos, se entenderA que pertenece exclusivamente al dueno de iltimas se convierten en medianeras, cuando el vecino hace usa del derecho de utilizarlas. Este articulo 572 del C6digo concuerda literalmente con el 292 de las Ordenanzas. (270) Este articulo concuerda exactamente con los 293 y 294 de las Ordenanzas. Segnn los articulos 289 y 290 de las mismas, salvo la existencia de titulos quo prueben lo contrario, una pared de las llamadas en general de cerradura, no sera medianera cuando la albardilla se encuentre por un lado A plomo del pavimento, sin salida alguna, y por el otro presented alguna salida 6 inclinaci6n hacia Este 6ltimo. Tampoco puede considerarse medianera una pared de mamposteria que presented de trecho en trecho piedras llamadas ''trabas'' 6 ''pasaderas'' que sobresalgan s6lo por su paramento, en cuyo caso la pared pertenece al dueno del terreno hacia donde miran las piedras salientes. Asimismo, tampoco puede ser medianera una pared sobre la cual cargue un edificio, cuando presented retallos variando de grueso s6lo hacia un lado, lo que prueba que pertenece al dueno del terreno hacia donde miran los retallos. Y, por ultimo, cuando en una pared que separa dos posesiones se encuentran rogas 6 agujeros que han servido para recibir alguna clase de madras, el dueno de la posesi6n A cuyo lado existen esas sehales tiene derecho a la medianeria, a menos que las rogas 6 seflales est6n practicadas en una pared que presente todos sus retallos a la otra part, pues entonces deben considerarse como subrepticias, si no hay titulo que demuestre lo contrario.

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199 la finca 6 heredad que tenga A su favor la presunci6n fundada en cualquiera de los signos indicados. Art. 574.-Las zanjas 6 acequias abiertas entre las heredades se presumen tambi6n medianeras, si no hay titulo 6 signo que demuestre lo contrario. Hay signo contrario a la medianeria cuando la tierra 6 broza sacada para abrir la zanja 6 para su limpieza, se halle de un solo lado, en cuyo caso la propiedad de la zanja perteneeerA exclusivamente al duefio de la heredad que tenga a su favor este signo exterior. (2"1) Art. 575.-La reparaci6n y construcci6n de las paredes medianeras y el mantenimiento de los vallados, setos vivos, zanjas y acequias, tambien medianeros, se costeara por todos los duefios de las fincas que tengan a su favor ]a medianeria, en proporcion al derecho de cada uno. (272) (271) Coneuerda este articulo con los 295 y 296 de las Ordenanzas de Construccion. (272) Este articulo concuerda con el 334 de las Ordenanzas. La medianeria en las fincas rtisticas se conoce en Cuba con el nombre de ''arrimo'', termino aplicado tambien antiguamente para las fincas urbanas, pero ya el uso en esta clase de fincas ha introducido generalmente el empleo de la palabra medianeria, lo cual no acontece en el campo, en donde sigue usandose casi exclusivamente el termino provincial arrimo''. Los articulos 79 y S? del Decreto del Gobernador superior civil de 5 de Agosto de 1863 disponen lo siguiente: ''Articulo 79 En los linderos de una hacienda de crianza no demolida, y de sitio, estancia, vega o cualquier fundo de labor, la cerca medianera se harA 6 costeara de por mitad entre el duefio de la hacienda y el de la finca 6 sitio de labor''. ''Articulo 89 Cuando el propietario de un potrero 6 de alguna finca de labor cercase una medianera con otra finca de la misma clase, siendo itil para ambas, deberi hacerse 6 costearse de por mitad. No se seguiri esta regla si entre ambas fincas hubiese de quedar algan camino 6 serventia, pues en semejante easo, y no siendo until ambos fundos, deberi costearselo solo el que utilice''. Se entiende que ]a cerca es fitil al colindante que no la construyo, entre otros casos, cuando este, al cerear su finca, ''amarra'' 6 hace partir su cerca de la construida formando ingulo con la misma para el cierre de sa heredad; lo cual no puede hacer sin pagar el ''arrimo''. Esta obligacion es congruente con el precepto del nanmero 79 del articulo 573 del C6digo. Segin el sefor Pichardo, en su obra tan citada de agrimensura legal (nota A la pfgina 78, 2a edici6n), la costumbre en los predios risticos de esta Isla es que cada interesado sufraga de por mitad el costo de construccion y entretenimiento de la cerea medianera (esta es la ley), y la limpieza la hace cada colindante por sa lado. Cuando la cerca es de un solo vecino, para disfrutar de ella el colindante debe comprarle la mitad del arrimo, so pena de no serle permitido el disfrute de lo que produzea y de tener que asegurar sus animales para que no se arrimen A ella, buscando hierbas, bejucos, sombra 6 frescura (es claro que esta costumbre no rige cuando la cerca no la form un seto vivo). Otras veces, continna el senor Pichardo, cada colindante levanta su cerca exclusiva, retirindola cada cual dos varas de la linea divisoria, quedando establecido el lindazo llamado "callejon", con cuatro varas de anchura (3.4 m.) el cual sirve de via 6 camino privado entre ellos, que pueden cerrar cuando les convenga, pues no es una serventia pnblica, ni un camino real. Esto tiene higar en el caso de convenir asi a ambos colindantes, 6 cuando el duefio de la cerca obliga al vecino que no quiere

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200 Sin embargo, todo propietario puede dispensarse de contribuir a esta carga renunciando a la medianeria, salvo el caso en que la pared medianera sostenga un edificio suyo. (272) Art. 576.-Si el propietario de un edificio que se apoya en una pared medianera quisiera derribarlo, podra igualmente renunciar a la medianeria, pero seran de su cuenta todas las reparaciones y obras necesarias para evitar, por aquella vez solamente, los dafios que el derribo pueda ocasionar f la pared medianera. (274) Art. 577.-Todo propietario puede alzar la pared medianera, haci6ndolo a sus expensas 6 indemnizando los perjuicios que se ocasione con la obra, aunque sean temporales. Seran igualmente de su cuenta los gastos de conservaci6n de la pared, en Io que 6sta se haya levantado 6 profundizado sus cimientos, respecto de como estaba antes; y ademas la indemnizaci6n de los mayores gastos que haya que hacer para la conservaci6n de la pared medianera por raz6n de la mayor altura 6 profundidad que se le haya dado. Si la pared medianera no pudiese resistir la mayor elevaci6n, el propietario que quiera levantarla tendr obligaci6n de reconstruirla a su costa; y, si para ello fuere necesario darle mayor espesor, debera darlo de su propio suelo. (275) Art. 578.-Los demas propietarios que no hayan contribuido a dar ma's elevaci6n, profundidad 6 espesor f la pared, podrin, sin embargo, adquirir en ella los derechos de medianeria, pagando proporcionalmente el importe de la obra y la mitad del valor del terreno sobre el que se le hubiese dado mayor espesor. (278) Art. 579.-Cada propietario de una pared medianera podra usar de ella en proporci6n al derecho que tenga en la mancomunidad; podra, por lo tanto, edificar apoyando su obra en la pared medianera, 6 introduciendo vigas hasta la mitad de su espesor, pero sin impedir el usa comnn y respectivo de los demas medianeros. Para usar el medianero de este derecho ha de obtener prepagar el arrimo a que eche otra si no asegura eficazmente sus animales, para que no le causen daifo. Respecto 5, los costos de construcci6n y reparaci6n de las paredes medianeras, v6anse las reglas de los articulos 311 al 319 de las Ordenanzas de construcci6n, y en cuanto A los casos en que es forzosa la composici6n de una medianeria, los siguientes, del 320 al 323, de las mismas. (273) Este p&rrafo concuerda con el articulo 326 de las Ordenanzas de Construeci6n y se relaciona con los 327 al 333, que tratan de la forma de readquirir el derecho abandonado. (274) Este articulo concuerda exactamente con el 335 de las Ordenanzas. (275) Concuerda con los articulos 337 y 338 de las Ordenanzas. (276) Concuerda con el 339 de las Ordenanzas. El 340 dispone que todo lo establecido sobre adquisici6n y mayor elevaci6n de medianeria se extiende al caso en que se quiera dar A 6stas mayor profundidad, con la diferencia de no satisfacer. indemnizaci6n por el recargo, porque no lo hay.

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201 viamente el consentimiento de los demas interesados en la medianeria; y, si no lo obtuviere, se fijaran por peritos las condiciones necesarias para que la nueva obra no perjudique a los derechos de aqu6llos. (277) SECTION QUINTA DE LA SERVIDUMBRE DE LUCES Y VISTAS (278) Art. 580.-Ningin medianero puede, sin consentimiento del otro, abrir en pared medianera ventana ni hueco alguno. (27) Art. 581.-El dueflo de una pared no medianera, contigua a finca ajena, puede abrir en ella ventanas 6 huecos para recibir luces a la altura de las carreras 6 inmediatos a los techos, y de las dimensiones de 30 centimetros en cuadro, y en todo caso, con reja de hierro remetida en la pared y con red de alambre. Sin embargo, el dueflo de la finca 6 propiedad contigua a la pared en que estuvieren abiertos los huecos podra cerrarlos si adquiere la medianeria, y no se hubiera pactado lo contrario. Tambian podra cubrirlos edificando en su terreno 6 levan(277) Concuerda con los articulos 297 al 306 de las Ordenanzas, que contienen reglas precisas para el uso de las paredes medianeras. Obs6rvese, no obstante, que este articulo del C6digo autoriza Ia introdueei6n de vigas en Ia pared medianera s6lo hasta la mitad de su espesor, y, por tanto, modifica el 298 de las Ordenanzas, segfin el cual, todo propietario puede introducir en las medianerias las cabezas de cualquier madera cargando con ellas todo el grueso de la medianeria, menos trees pulgadas; salvo que el vecino quisiera cargar otras cabezas en el mismo punto, en cuyo caso debe reducirse cada uno a la mitad (que es lo que boy, en todo caso, establece el C6digo). (278) Articulo 357 de las Ordenanzas de Construcci6n: "Para los efectos legales se comprende con el nombre de "vistas'' toda especie de rompimiento 6 abertura que permit mirar directamente, con mis 6 menos facilidad, fuera del edificio en que se practique el uno 6 la otra ''.-" A los rompimientos menores, que sirven mis bien para iluminar el interior que para mirar al exterior, se les dark el nombre de "laces". (279) Este articulo concuerda con los 354 y 377 de las Ordenanzas de Construcci6n; el primero previene, ademis, que el consentimiento debe ser escrito, y de lo contrario no tendrk fundamento legal, considerindose el uso de los huecos como una mera tolerancia. No obstante Jo establecido en dicho articulo, el 355 reconoce que es costumbre generalmente establecida que cualquiera de los conduefos de una medianeria puede abrir en cada habitaei6n, junto A las carreras, dos ventanas de tercia en cuadro, defendidas con cruceros de hierro y redes de alambre; pero siempre que el dueflo del predio sirviente quiera levantar su casa, puede cerrar dichas ventanas, sin que tenga derecho de impedfrselo el duefio del predio dominant. El siguiente, 356, reconoce que es tambi6n costumbre en esta ciudad (la Habana, y creemos que en general en todas las poblaciones de la Isla), A causa del clima, establecer en las medianerias, por convenio mutuo de los propietarios, ventanas de mayors proporciones que las especificadas en el articulo anterior; pero, salvo pacto en contrario, los simples permisos para ello no dan el derecho de conservar dichas ventanas ni limitan en nada el libre uso de la propiedad.

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202 tando pared contigua a la que tenga dicho hueco 6 ventana. (280) Art. 582.-No se puede abrir ventanas con vistas rectas ni balcones u otros voladizos semejantes, sobre la finca del vecino, si no hay dos metros de distancia entre la pared en que se construyan y dicha propiedad. Tampoco pueden tenerse vistas de costado n oblicuas sobre la misma propiedad, si no hay 60 centimetros de distancia. (281) Art. 583.-Las distancias de que se habla en el articulo anterior se contaran en las vistas rectas desde la linea exterior de la pared de los huecos en que no haya voladizos, desde la linea de 6stos donde los haya, y para las oblicuas desde la 11nea de separaci6n de las dos propiedades. Art. 584.-Lo dispuesto en el articulo 582 no es aplicable a los edificios separados por una via pnblica. Art. 585.-Cuando por cualquier titulo se hubiere adquirido derecho a tener vistas directas, balcones 6 miradores sobre la propiedad colindante, el duefio del predio sirviente no podra edificar a menos de tres metros de distancia, tomandose la medida de la manera indicada en el articulo 583. SECCION SExTA DEL DESAGCE DE LOS EDIFICIOS Art. 586.-El propietario de un edificio estA obligado a construir sus tejados 6 cubierta de manera que las aguas pluviales caigan sobre su propio suelo 6 sobre la calle 6 sitio pfnblico, y no sobre el suelo del vecino. Aun cayendo sobre el (280) Este derecho que el Cddigo limita al dueiio de una pared no medianera, lo disfrutan en Cuba, por costumbre, los de paredes medianeras, segnm se consigna en el articulo 355 de las Ordenanzas de Construcci6n, al cual se ha hecho referencia en la nota anterior, pero limitada al nnmero y tamafio de los huecos que en 61 se expresan, conforme lo reitera el 377. (281) Articulo 358 de las Ordenanzas de Construcci6n: "Cuando las aberturas estfn practicadas en una pared paralela a la linea divisoria de los fondos, la vista es ''recta''; cuando los rompimientos se practican en pared que forme angulo con dicha division, la vista es ''oblicua''. -''Articulo 361. Las vistas rectas son de dos clases: 1? De ''simple vista''. Se extiende s6lo A la distancia de ocho pies, a contar desde el paramento exterior de la pared, entran en el nnmero de las servidumbres continues, y el disfrute de treinta ailos produce el derecho de conservarlas. 2? De ''registro''. Se extiende a cuanto puede alcanzar la vista del hombre, y su servidumbre s6lo se adquiere por titulo, pero, a fin de evitar cuestiones, debe expresarse esta ultima circunstancia en los convenios para apertura de vistas''. Respecto de estas servidumbres deben tenerse en cuenta los articulos 363 al 387 de las citadas Ordenanzas, que rigieron en la materia desde fecha muy anterior al Codigo, sin olvidar el precepto del 388, segnn el cual, los dichos articulos no tenian carActer obligatorio sino en cuanto no contrariaban disposiciones especiales superiores 6 practices locales con fuerza de ley.

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203 propio suelo, el propietario esta obligado a recoger las aguas de modo que no causen perjuicio al predio contiguo. Art. 587.-El dueno del predio que sufra la servidumbre de vertiente de los tejados, podra edificar recibiendo las aguas sobre su propio tejado 6 dAndoles otra salida conforme a las ordenanzas 6 costumbres locales, y de modo que no resulte gravamen ni perjuicio alguno para el predio dominant. (282) Art. 588.-Cuando el corral 6 patio de una casa se halle enelavado entre otras, y no sea posible dar salida por la misma casa A las aguas pluviales que en 61 se recojan, podra exigirse el establecimiento de la servidumbre de desagiie, dando paso a las aguas por el punto de los predios contiguos en que sea mas fAcil la salida, y estableci6ndose el condueto de desague en la forma que menos perjuicios ocasione al predio sirviente, previa la indemnizacion que corresponda. SECCION SEPTIMA. DE LAS DISTANCIAS Y OBRAS INTERMEDIAS PARA CIERTAS CONSTRUCCIONES Y PLANTACIONES Art 589.-No se podra edificar ni hacer plantaciones cerca de las plazas fuertes 6 fortalezas, sin sujetarse a las condiciones exigidas por las leyes, ordenanzas y reglamentos particulares de la materia. (283) (282) Consnltese el capitulo XIX de las Ordenanzas de Construeci6n y el III de las Ordenanzas Sanitarias de 1914, vigentes 6stas nltimas para todos los municipios de la Republica. (283) Sobre esta materia rige la Orden 294, de 18 de Julio de 1900, quo aboli6 las antiguas zonas militares alrededor de los castillos de Atar6s y Principe, bateria de Santa Clara y de la Piroteenia Militar. Respect de esta iltima, que hoy no es un edificio militar, sino que estA ocupado par la Universidad Nacional, dispuso la Orden nnmero 14, de 11 de Enero de 1902, quo se reservara una faja de terreno de diez metros de ancho, medidos desde el exterior del muro del edificio, quedando prohibida toda construction dentro de dicha faja, llamada ''camino de ronda''. En sustituci6n de las zonas abolidas se establecieron, par la primera de las citadas ordenes, dos zonas para la bateria de Santa Clara, ampliada por la Orden 176, de 18 de Mayo de 1902. En la segunda zona este autorizado el Ayuntamiento para conceder permisos para construeciones, siempre que el propietario renuncie por escrito A todos los derechos 6 indemnizaciones por daflos causados A las construcciones 6 personas que las habiten, que pudieran resultar por el uso de los cafiones de ]a bateria. Por la Orden 64, de 4 de Marzo de 1901, se dispuso que los limits de las zonas militares de obras permanentes de defense se seflalen sobre el terreno con hitos 6 mojones. Se establecen dos zonas para las baterias 1 y 2 (situadas entre el rio Cojimar y el Morro). En la segunda de estas zonas estA autorizada la fabricaci6n, con la misma condition que se deja expresada para la de la bateria de Santa Clara. Por resolueion del Presidente de la Repiblica, teniendo en cuenta, entree otras razones, la ley de 14 de Enero de 1904, que mand6 demoler la bateria de la Reina, se dispuso declarar abolida la zona pol6mica de dicha bateria y autorizar al Secretario de Gobernacion para que can-

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204 Art. 590.-Nadie podr construir cerca de una pared ajena 6 medianera, pozos, cloacas, acueductos, hornos, fraguas, chimeneas, establos, dep6sitos de materias corrosivas, artefactos que se muevan por el vapor 6 fAbricas que por si mismas 6 por sus productos sean peligrosas 6 nocivas, sin guardar las distancias prescriptas por los reglamentos y usos del lugar, y sin ejecutar las obras de resguardo necesarias, con sujeci6n, en el modo, A las condiciones que los mismos reglamentos prescriban. A falta de reglamento se tomarAn las precauciones que se juzguen necesarias, previo dictamen pericial, A fin de evitar todo dafio a las heredades 6 edificios vecinos. (284) cele los gravamenes existentes en la propiedad privada por consecuencia de aqu6lla. Segfin el articulo 38 de la Ley de Puertos, en ningin punto de las costa, playas, puertos y desembocaduras de los rios, ni en las islas formadas en la zona maritima, se podrAn ejecutar obras nuevas, de cualquier especie que fuesen, ni construirse edificio alguno, sin la competente autorizaci6n, con arreglo i la ley. El articulo 9o de la propia ley declara que Ia servidumbre de salvamento no es obstAculo para que los duefios de los terrenos contiguos al mar siembren, planten y levanten dentro de la zona maritima terrestre, en terrenos propios, edificios agricolas y casas de recreo; pero para tales obras debe darse previamente conocimiento al Gobernador de la provincia, quien podrh oponerse, si resultase con ellas impedimentos al use de dicha serventia. (284) El articulo 61 de las Ordenanzas Sanitarias de 1914 prohibe Ia construcciOn de pozos, algibes y otros dep6sitos de agua en casa 6 edificio por cuyo frente paseo cafieria del acueducto, A no ser para usos industriales, con autorizaci6n de la Junta de Sanidad y sujeto A los requisitos que 6sta sefiale. El articulo 127 de las Ordenanzas de Construcci6n exige autorizaci6n administrativa para abrir pozos, construir caflos, etc., junto 6 pared 6 terreno medianero. El 423 establece como distancia entre un pozo y la propiedad vecina y abierta, cuatro pies, y si contiguo A una pared medianera, tres pies, que pueden disminuirse a uno, siempre que se construyan en la forma que en dicho articulo y en el siguiente 424 se establece. Identicas 6 semejantes prevenciones contienen los articulos 431, 432 y 433 para los albafiales ypozos de aguas inmundas. El articulo 19 de Ia Ley de Aguas declara libre la apertura de pozos ordinarios, pero exige que se guarde una distancia de dos metros en las poblaciones y de quince metros en el campo, centre la excavaei6n de un pozo de esa clase y los pozos, estanques y acequias permanentes de los vecinos. Los pozos artesianos, socavones y galerias para el alumbramiento de aguas, segfln el articulo 24, no podrin ejecutarse A menor distancia de cuarenta metros de edificios ajenos, ferrocarril 6 carretera, ni fi menos de cien de otro alumbramiento 6 fuente, rio, etc., piblico, sin licencia de los dueoios 6 del Ayuntamiento; ni dentro de las zonas de las fortificaciones, sin permiso de la autoridad militar. El articulo 50 de las citadas ordenanzas sanitarias prohibe establecer contra una pared, medianera 6 no, establo, caballeriza, almacen de sal 6 dep6sito de substancias corrosivas, sin dejar un espacio de quince centimetros entree el muro y la construction proyectada. Sobre establecimientos insalubres, inc6modos y peligrosos rige el Reglamento aprobado por R. O. de 7 de Mayo de 1859, mandado publicar en 9 de Julio siguiente, en cuanto sea compatible con las disposiciones de las Ordenanzas sanitarias vigentes, y en especial con las del capitulo IX de las mismas y en cuanto no haya sido modificado por

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205 Art. 591.-No se podra plantar Arboles cerca de una heredad ajena, sino a la distancia autorizada por las ordenanzas 6 la costumbre del lugar, y en su defecto, a la de dos metros de la linea divisoria de las heredades, si la plantacion se hace de arboles altos, y A la de 50 centimetros si la plantaci6n es de arbustos 6 Arboles bajos. Todo propietario tiene derecho a pedir que se arranquen los Arboles que en adelante se plantaren A menor distancia de su heredad. Art. 592.-Si las ramas de algunos arboles se extendieren sobre una heredad, jardines 6 patios vecinos, tendra el dueno de 6stos derecho a reclamar que se corten en cuanto se extiendan sobre su propiedad, y si fueren las rakes de los Arboles vecinos las que se extendiesen en suelo de otro, el dueno del suelo en que se introduzean podra cortarlas por si mismo dentro de su heredad. Art. 593.-Los Arboles existentes en tin seto vivo medianero se presumen tambi6n medianeros, y cnalquiera de los duenos tiene derecho a exigir su derribo. Exceptanse los Arboles que sirvan de mojones, los cuales no podran arrancarse sino de comin acuerdo entre los colindantes. (285) CAPITULO III DE LAS SERVIDUMBRES VOLUNTARIAS Art. 594.-Todo propietario de una finca puede establecer en ella las servidumbres que tenga por conveniente, y en el modo y forma que bien le pareciere, siempre que no contravenga A las leyes ni al orden pablico. Art. 595.-El que tenga la propiedad de una finca cuyo usufructo pertenezca a otro, podra imponer sobre ella, sin el acuerdo de los Ayuntamientos respectivos en uso de la facultad que les otorga el inciso 27 del articulo 126 de ]a Ley Orgknica de los Municipios. (285) Respecto de estos trees articulos 591, 592 y 593, no hemos encontrado ninguna disposici6n concordante, ni precedente directo de los mismos, f excepci6n de los articulos 49 y 50 de las Ordenanzas rurarales, que ordenan que para evitar incendios se prohibe sembrar cana dentro de las quince varas del terreno contiguo f los linderos de los ingenios y de veinte f cada lado de los caminos de hierro que los atraviesen, en cuyos terrenos s6lo pueden sembrarse viandas 6 cultivarse frutos que no sean de facil combustion, cuidando de tenerlos libres de yerbas secas. &C6mo se ejercitara el nerecho que concede el segundo parrafo del articulo 591 y el reconocido en el 5921 Parece que como se trata de un derecho de orden civil; debe ejercitarse judicialmente, pero en la ley procesal no existen reglas determinadas para ello, siendo las ms adeenadas al objeto las del interdicto de obra ruinosa, ya que no seria racional en asunto de tan poca importancia obligar ft los interesados fi acudir 6t un juicio declarativo, ni creemos que la Administracidn pueda intervenir en un conflicto de orden puramente privado.

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206 consentimiento del usufructuario, las servidumbres que no perjudiquen el derecho del usufructo. Art. 596.-Cuando pertenezca a una persona el domino directo de una. finca y a otra el domino until, no podra establecerse sobre ella servidumbre voluntaria perpetua sin el consentimiento de ambos duefios. Art. 597.-Para imponer una servidumbre sobre un fundo indiviso se necesita el consentimiento de todos los copropietarios. La concesi6n hecha solamente por algunos quedarA en suspenso hasta tanto ]a otorgue el ultimo de todos los participes 6 comuneros. Pero la concesion hecha por uno de los copropietarios separadamente de los otros obliga al concedente y a sus sucesores, aunque lo sean a titulo particular, A no impedir el ejercicio del derecho concedido. Art. 598.-El titulo, y, en su caso, la posesion de la servidumbre adquirida por prescripci6n, determinan los derechos del predio dominante y las obligaciones del sirviente. En su defecto, se regira la servidumbre por las disposiciones del presente titulo que le sean aplicables. Art. 599.-Si el dueno del predio sirviente se hubiere obligado, al constituirse la servidumbre, a costear las obras necesarias para el uso y conservaci6n de la misma, podra librarse de esta carga abandonando su predio al dueno del dominante. Art. 600.-La comunidad de pastor solo podra establecerse en lo sucesivo por concesi6n expresa de los propietarios, que resulte de contrato 6 de ultima voluntad y no a favor de una universalidad de individuos y sobre una universalidad de bienes, sino a favor de determinados individuos y sobre predios tambien ciertos y determinados. La servidumbre establecida conforme a este articulo se regira por el titulo de su instituci6n. Art. 601.-La comunidad de pastos en terrenos pablicos, ya pertenezcan A los Municipios, ya al Estado, se regirA por las leyes administrativas. Art. 602.-Si entre los vecinos de uno 6 mas pueblos existiere comunidad de pastos, el propietario que cercare con tapia 6 seto una finca, la harA libre de la comunidad. Quedaran, sin embargo, subsistentes las demAs servidumbres que sobre la misma estuviesen establecidas. El propietario que cercare su finca conservarA su derecho a la comunidad de pastos en las otras fincas no cercadas. (286) (286) Los preceptos relativos a la comunidad de pastos carecen hoy de aplicaci6n practice en Cuba, en donde la costumbre, estimulada por las necesidades de la agricultura, ha hecho desaparecer esa comunidad. No obstante, sobre esta maria pueden consultarse los articulos del 3? al 6? del Decreto del Gobernador superior civil de 5 de Agosto de 1863, repetidamente citado en estas notas.

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207 Art. 603.-El dueno de terrenos gravados con la servidumbre de pastos podrA redimir esta carga mediante el pago de su valor A los que tengan derecho a la servidumbre. A falta de convenio, se fijar el capital para la redenci6n sobre la base del 4 por 100 del valor anual de los pastos, regulado por tasaci6n pericial. Art. 604.-Lo dispuesto en el articulo anterior es aplicable a las servidumbres establecidas para el aprovechamiento de lenas y demas productos de los montes de propiedad particular. TITULO VIII DEL REGISTRY DE LA PROPIEDAD CAPITULO UNICO Art. 605.-El Registro de la propiedad tiene por objeto la inscripcion 6 anotacibn de los actors y contratos relativos al domino y demas derechos reales sobre bienes inmuebles. (297) (287) El Registro de la Propiedad se estableci6 en Cuba por el articulo 1? de la Ley Hipotecaria, mandada aplicar a esta Isla por R. D. de 16 de Mayo de 1879, en vigor desde el 19 de Mayo de 1880. El dicho articulo disponia que en todos los pueblos cabezas de partido judicial se estableciera un Registro a cargo de funcionarios llamados Registradores. Este precepto, de carneter general, no se reprodujo en la ley posterior vigente, cuyo articulo se limita A declarar la subsistencia de los Registros establecidos a la fecha de su promulgaci6n. Pero por eyes y disposiciones posteriores, hoy existe en Cuba, corno ordena Ja ley de 1879, un Registro en cada partido judicial, excepto en la Habana, que existen cuatro. V6ase la obra "Legislaci6n hipotecaria'' de esta colecci6n de "Leyes vigentes en Cuba''. Concuerdan con este articulo los siguientes de la Ley Hipotecaria vigente: Articulo 2'-En los Registros expresados en el articulo anterior se inscribirAn: 1o Los titulos traslativos 6 declarativos del domino de los inmuebles 6 de los derechos reales impuestos sobre los mismos. 20 Los titulos en que se constituyan, reconozean, modifiquen 6 extingan derechos de usufructo, uso, habitaci6n, enfiteusis, hipotecas, censos, servidumbres y otros cualesquiera reales. 3? Los actos 6 contratos en cuya virtud se adjudiquen a algunos bienes inmuebles 6 derechos reales, aunque sea con la obligaci6n de transmitirlos A otro 6 de invertir su importe en objetos determinados. 4o Las ejecutorias en que se declare la incapacidad legal para administrar, 6 la presunei6n de muerte de personas ausentes; se imponga la pena de interdieci6n 6 cualquiera otra por la que se modifique la capacidad civil de las personas en cuanto a la libre disposici6n de sus bienes. 59 Los contratos de arrendamiento de bienes inmuebles por un periodo que exceda de seis aflos, 6 los en que se hayan anticipado las rentas de tres 6 mas aflos, 6 cuando, sin tener ninguna de estas condiciones, hubiere convenio expreso de las partes para que se inscriban. 69 Los titulos de adquisici6n de los bienes inmuebles y derechos reales que posean 6 administren el Estado 6 las corporaciones civiles 6 eclesiasticas, con sujeci6n a lo establecido en las eyes 6 reglamentos.

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208 Art. 606.-Los titulos de domino, 6 de otros derechos reales sobre bienes inmuebles, que no esten debidamente inscriptos 6 anotados en el Registro de la propiedad, no perjudican A tercero. (2s) Art. 607.-El Registro de la propiedad ser pnblico para los que tengan interest conocido en averiguar el estado de los bienes inmuebles 6 derechos reales anotados 6 inscriptos. (289) Articulo 5o-Tambi4n se inscribirin en el Registro los documentos 6 titulos expresados en el articulo 29, otorgados en pais extranjero, que tengan fuerza en Espafia (enti~ndase en Cuba) con arreglo A las eyes, y las ejecutorias de la clase indicada en el nimero 49 del mismo articulo, pronunciadas por tribunales extranjeros, A que deba darse cumplimiento en el Reino (entidndase en la Repfblica) con arreglo A la Ley de Enjuiciamiento Civil. Articulo 42.-Podrin pedir anotaci6n preventiva de sus respectivos derechos en el Registro pdblico correspondiente: 1o El que demandare en juicio la propiedad de bienes inmuebles 6 la constituci6n, declaraci6n, modificaci6n 6 extinci6n de cualquier derecho real. 20 El que, con arreglo A derecho, obtuviese A su favor mandamiento de embargo que se haya hecho efectivo en bienes raices del deudor. 39 El que en cualquier juicio obtuviese sentencia ejecutoria condenando al demandado, la cual deba llevarse A efecto por los trimites establecidos en el titulo 89 de la Ley de Enjuiciamiento Civil. 49 El que demandando en juicio declarativo el cumplimiento de cualquiera obligaci6n, obtuviere, con arreglo A las eyes, providencia ordenando el secuestro 6 prohibiendo la enajenaci6n de bienes inmuebles. 59 El que propusiere demand con objeto de obtener alguna de las providencias expresadas en el nfmero 49 del articulo 29 de esta Ley. 69 El c6nyuge viudo, por el derecho que le concede el articulo 838 del C6digo Civil. 7? El legatario que no tenga derecho, segin las leyes, A promover el juicio de testamentaria. 89 El acreedor refaccionario, mientras duren las obras quo ean objeto de la refacci6n. 9o El que presentare en el oficio del Registro algnn titulo cuya inscripei6n no pueda hacerse definitivamente por falta de algnn requisite subsanable, 6 por imposibilidad del registrador. 10. El que en cualquier otro caso tuviere derecho A exigir anotaci6n preventive, conforme A lo dispuesto en esta Ley. El articulo 390 de la propia Ley autoriza la inscripci6n de la posesi6n A los propietarios que carezcan de titulo escrito de dominion, previa la tramitaci6n ordenada en los siguientes 391 y 392. (288) Este articulo concuerda con el 23 de la Ley Hipotecaria. El 25 dispone que los titulos inscriptos no surtiran efecto en cuanto A tercero sino desde la fecha de Ia inscripci6n, y el 27 dice: ''Para los efectos de esta Ley, se consider conio tercero aquel que no haya intervenido en el acto 6 contrato inscripto''. Esta definici6n del tercero es, de todos los articulos de la Ley Hipotecaria, el que ha dado origen A mis controversias y litigios; no es possible tratar de 41 en una nota de mera referencia 6 concordancia, por to cual nos limitamos i transcribirlo, sin perjuicio de, en los lugares que sea oportuno, hacer las acotaciones correspondientes con las citas de las doctrinal que hayan ido njando y aclarando el concepto expresado en ese articulo. (289) Coneuerda literalmente con el 279 de la Ley Hipotecaria. El titulo IX de dicha Ley y el de igual nfimero del Reglamento contienen las reglas A que deben sujetarse los interesados y los Registradores para el cumplimiento de este precepto.

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209 Art. 608.-Para determinar los titulos sujetos a inscripei6n 6 anotaci6n, la forma, efectos y extinci6n de las mismas, la manera de llevar el Registro y el valor de los asientos de sus libros, se estara a lo dispuesto en la Ley Hipotecaria. (290) (290) La Ley Hipotecaria vigente -es la de 14 de Julio de 19Z, completada con el Reglamento para su ejecuei6n, aprobado, con el carMeter de provisional, por R. D. del 18 del mismo mes y ano, ambos en vigor desde el dia 18 de Septiembre del citado ano, vig6simo 'tia despu6s de terminada la publicaci6n de la Ley en la Gaceta (termin6 el 29 de Agosto), conform 6. la R. O. de 28 de Julio del repetido afo de 1893. El Tribunal Supremo, en su sentencia de 21 de Octubre de 1901, ha declarado que cuando se discutan derechos sobre determinado inmueble inscripto en el Registro de la Propiedad, 6 sobre los efectos de actors 6 contratos referentes al mismo, no es posible prescindir, para la resoluei6n del caso, de los preceptos de Ia Ley Hipotecaria, por la eficacia juridica que 6sta tiene como Ley especial, y, ademas, porque si observancia esti dispuesta en diversos articulos del C6digo Civil.

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LIBRO TERCERO DE LOS DIFERENTES MODOS DE ADQUIRIR LA PROPIEDAD DISPOSICION PRELIMINAR Art. 609.-La propiedad se adquiere por la ocupacion. La propiedad y los demfs derechos sobre los bienes se adquieren y transmiten por la ley, por donacidn, por sucesion testada 6 intestada, y por consecuencia de ciertos contratos mediante la tradici6n. Pueden tambian adquirirse por medio de la prescripci6n. TITULO I DE LA OCUPACION Art. 610.-Se adquieren por la ocupacidn los bienes apropiables por su naturaleza que carecen de duefio, como los animales que son objeto de la caza y pesca, el tesoro oculto y las cosas muebles abandonadas. Art. 611.-El derecho de caza y pesca se rige por leyes especiales. (291) (291) La Ley de Caza vigente es la promulgada por Decreto del Gobernador Provisional nnmero 67, de 18 de Enero de 1909. Los preceptos sobre pesca no estan comprendidos, como los de caza, en un cuerpo legal, sino que estin diseminados en varias disposiciones que es necesario tender en cuenta segnn la clase de pesca. Las principales son las siguientes: para la pesca fluvial, los articulos del 129 al 133 de la Ley de Aguas, y como complemento de 6stos, en cuanto con ellos sean compatibles, los del 132. al 143 de las Ordenanzas rurales, que reproducen easi literalmente los preceptos de los titulos V y VI del R. D. de 3 de Mayo de 1834. Para la maritima, los 11 y 12 de la Ley de Puertos. Como general, estdn vigentes el Reglamento de 15 de Octubre de 1886, sobre licencias, y la Orden 99, de 3 de Marzo de 1900, cuyo articulo I declara que dentro de la zona maritima y en la temporada hibil, 6 sea cuando no hubiere desove, es libre la pesca solo i los domiciliados en la Isla de Cuba, sin que pueda otorgarse f nadie privilegio 6 monopolio atentatorio para el derecho exclusivo de pesca en cualesquiera de las aguas, rios, bahias 6 abras de la Isla, bien sea en su totalidad 6 en parte de la misma (esto ha de entenderse con los que no sean del dominio privado). No se precisa en esta orden el tiempo de una veda general; pero el articulo 142 de las Ordenanzas rurales prohibe pescar, no siendo con cania 6 anzuelo, desde 19 de Marzo hasta 6ltimo de Julio. La Orden citada, 99 de 1900, ha sido aclarada y modificada en cuanto a la pesca de la "biajaba'' en el litoral de Bataban6, senalando,

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211 Art. 612.--EI propietario de un enjambre de abejas tendra derecho de perseguirlo sobre el fundo ajeno, indemnizando al poseedor de 6ste el dafo causado. Si estuviere cercado, necesitar6 el consentimiento del dueno para penetrar en 61. Cuando el propietario no haya perseguido, 6 cese de perseguir el enjambre dos dias consecutivos, podra el poseedor de la finca ocuparlo 6 retenerlo. El propietario de animales amansados podra tambi6n reclamarlos dentro de veinte dias, a contar desde su ocupaci6n por otro. Pasado este termino, pertenecerA al que los haya cogido y conservado. Art. 613.-Las palomas, conejos y peces, que de su respectivo criadero pasaren a otro perteneciente 6a distinto duefno, seran propiedad de 6ste, siempre que no hayan sido atraidos )or medio de algnn artificio 6 fraude. Art. 614.-El que por casualidad descubriere un tesoro oculto en propiedad ajena, tendra el derecho que le concede el articulo 351 de este C6digo. Art. 615.-El que encontrare una cosa mueble, que no sea tesoro, debe restituirla a su anterior poseedor. Si 6ste no fuere conocido deberA .consignarla inmediatamente en poder del Alcalde del pueblo donde se hubiere verificado el hallazgo. (22) El Alcalde hara publicar 6ste, en la forma acostumbrada, dos domingos consecutivos. Si la cosa mueble no pudiere conservarse sin deterioro 6 sin hacer gastos que disminuyan notablemente su valor, se venders en pnblica subasta luego que hubiesen pasado ocho dias desde el segundo anuncio sin haberse presentado el dueio, y se depositary su precio. Pasados dos anos, a contar desde el dia de la segunda publicaci6n, sin haberse presentado el dueio, se adjudicarA la cosa encontrada, 6 su valor, al que la hubiese hallado. Tanto 6ste como el propietario estaran obligados, cada cual en su caso, a satisfacer los gastos. (293) ademis, el periodo de la veda por las Ordenes 108 y 126, de 18 de Abril y 1? de Mayo de 1902. Sobre pesca de esponjas puede consultarse la Orden 102, de 8 de Julio de 1899; el Decreto de 29 de Diciembre del mismo ano y las 6rdenes 95 y 130, de 2 y 31 de Marzo de 1900, y la 22, de 19 Enero de 1901. Posteriormente se han dictado otras disposiciones, pero todas circunstanciales 6 concediendo pr6rrogas, y que por no tener caracter de permanentes, carecen de importancia en un trabajo de esta clase. Respecto de la pesca del carey, caguama y la tortuga, rige la Orden 352, de 9 de Diciembre de 1900. La pesca del manati est6 prohibida por el Decreto 63, de 19 de Enero de 1909. (292) El namero 20 del articulo 535 del C6digo Penal consider reo del delito de hurto al que, encontrindose una cosa perdida y sabiendo qui6n es su dueno, se la apropia con intenei6n de lucro. Veanse los articulos 47 al 51 de la Ley de Aguas y XIX y XXI del capitulo XII de la Orden 34, de 1902, sobre ferrocarriles. (293) La Secretaria de Hacienda, resolviendo una consult en 21 de Noviembre de 1904, ha declarado que cuando exist un hallador de un animal abandonado y extraviado cuyo dueio no se present A recla-

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212 Art. 616.-Si se presentare a tiempo el propietario, estari obligado a abonar, a titulo de premio, al que hubiese hecho el hallazgo, la d6cima parte de la suma 6 del precio de la cosa encontrada. Cuando el valor del hallazgo excediese de 2,000 pesetas (400 pesos), el premio se reducira a la vigesima parte en cuanto al exceso. (V6ase la nota 177). Art. 617.-Los derechos sobre los objetos arrojados al mar 6 sobre los que las olas arrojen a la playa, de cualquier naturaleza que sean, 6 sobre las plantas y hierbas que crezean en su ribera, se determinan por leyes especiales. (294) marlo dentro del t6rmino que este articulo seiala, pertenece al hallador el valor obtenido por la venta del animal; cuando 6ste fuese encontrado por agents de la autoridad y su duefo no lo reclama dentro de dicho t6rmino, el valor antes dicho pertenece al Estado, como bien mostrenco, reintegrandose al Ayuntamiento los gastos que hubiese hecho. (294) Seg6n el articulo 5? de la Ley de Puertos, pertenece al Estado todo lo que el mar arroje A la orilla y no tenga duefo conocido. Esta disposici6n concuerda con is del parrafo 39 del articulo 19 de Ia Ley de Mostrencos, de 9 de Mayo de 1835, hecha extensiva A Cuba por R. O. de 23 de Julio del mismo aio, el cual contiene la excepci6n, no mencionada en la Ley de Puertos, de los productos de la misma mar y de los efectos que las eyes vigentes conceden al primer ocupante 6 A quien los encuentre. El pArrafo 29 del citado articulo de la Ley de Mostrencos declara propiedad del Estado los buques que por naufragio arriben a las costas y lo que en ellos se hallare, luego que, pasado el tiempo prevenido por las eyes, resulted no tener duefo conocido. El articulo 79 dispone que estos bienes se ocupen por el Estado, quedando responsable A las reelamaciones de terceros, sin perjuicio de las recompensas 6 derechos que, con arreglo a las disposiciones que rigieren, adquieran los que contribuyan al salvamento. El articulo 161 de las Ordenanzas de Aduanas dispone que se tome posesi6n de toda mercancia recogida en el mar y que scan retenidas, como no reclamadas, por el Administrador de la Aduana. Si no se reclaman, se subastan, en la manera acostumbrada. A los salvadores se les reconoce una parte dudosa (sic) en los efectos salvados, pendiente del acuerdo de un tribunal competent (1) y tambi6n un derecho supuesto (sic) a la posesi6n de mercancias salvadas por ellos de naufragios abandonados. El art!culo 144 del Reglamento de Puertos otorga i los Capitanes de Puerto ]a facultad de conceder permisos, con las restricciones que estimen necesarias, pars el salvamento y aprovechamiento de buques naufragos, y para efectuar trabajos en los buques abandonados y sus despojos. Estas disposiciones parece que modifican en parte las del capitulo V de la Instrucci6n de 4 de Junio de 1873, que deben ser consultadas sobre esta materia, porque tambi6n se refieren i la pertenencia de objetos procedentes de naufragio, para armonizarlas en lo que sea posible 6 suplir con ellas las deficiencias de las antes eitadas, promulgadas por el Gobierno interventor. El articulo 12 de la Ley de Puertos autoriza A todos para recoger conchas, plantas y mariscos en las playas, y por el 144 del Reglamento de Puertos so otorga A los Administradores de Aduanas facultad para conceder permisos para Ia extracci6n de arena, metal 6 otro material en las playas y riberas.

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213 TITULO H DE LA DONACION CAPITULO I DE LA NATURALEZA DE LAS DONACIONES Art. 618.-La donaci6n es un acto de liberalidad por el cual una persona dispone gratuitamente de una cosa en favor de otra, que la acepta. Art. 619.-Es tambi6n donaci6n la que se hace A una persona por sus meritos 6 por los servicios prestados al donante, siempre que no constituyan deudas exigibles, 6 aquella en que se impone al donatario un gravamen inferior al valor de lo donado. Art. 620.-Las donaciones que hayan de producir sus efectos por muerte del donante participan de la naturaleza de las disposiciones de nltima voluntad y se regiran por las reglas establecidas para la sucesi6n testamentaria. Art. 621.-Las donaciones que hayan de producir sus efectos entre vivos se regiran por las disposiciones generales de los contratos y obligaciones en todo lo que no se halle determinado en este titulo. Art. 622.-Las donaciones con casa onerosa se regirin por reglas de los contratos, y las remuneratorias por las disposiciones del presente titulo en la parte que excedan del valor del gravamen impuesto. Art. 623.-La donacion se perfecciona desde que el donante conoce la aceptaci6n del donatario. CAPITULO II DE LAS PERSONAS QUE PUEDEN HACER 6 RECIBIR DONACIONES Art. 624.-Podran hacer donacion todos los que puedan contratar y disponer de sus bienes. Art. 625.-Podrn aceptar donaciones todos los que no esten especialmente incapacitados por la ley para ello. Art. 626.-Las personas que no pueden contratar no podrfn aceptar donaciones condicionales n onerosas sin la intervenei6n de sus legitimos representantes. Art. 627.-Las donaciones hechas i los concebidos y no nacidos podrAn ser aceptadas por las personas que legitimamente los representarian, si se hubiera verificado ya su nacimiento. Art. 628.-Las donaciones hechas a las personas inhabiles son nulas, aunque lo hayan sido simuladamente, bajo apariencia de otro contrato, por persona interpuesta. Art. 629.-La donaci6n no obliga al donante, ni produce efecto, sino desde la aceptacion.

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214 Art. 630.-El donatario debe, so pena de nulidad, aceptar la donaci6n por si 6 por medio de persona autorizada con poder especial para el caso, 6 con poder general y bastante. Art. 631.-Las personas que acepten una donaci6n en representaci6n de otras que no puedan hacerlo por si, estaran obligadas a procurar la notificaci6n y anotaci6n de que habla el articulo 633. Art. 632.-La donacion de cosa mueble podrA hacerse verbalmente 6 por escrito. La verbal requiere la entrega simultAnea de la cosa donada. Faltando este requisito, no surtira efecto si no se hace por escrito y consta en la misma forma la aceptaci6n. Art. 633.-Para que sea vAlida la donaci6n de la cosa inmueble, ha de hacerse en escritura pnblica, expresandose en ella individualmente los bienes donados y el valor de las cargas que debe satisfacer el donatario. La aceptaci6n podra hacerse en la misma escritura de donaci6n 6 en otra separada; pero no surtira efecto si no se hiciese en vida del donante. Hecha en escritura separada, debera notificarse la aceptaci6n en forma aut6ntica al donante, y se anotara esta diligencia en ambas escrituras. CAPITULO III DE LOS EFECTOS Y LIMITACION DE LAS DONACIONES Art. 634.-La donacion podra comprender todos los bienes presentes del donante, 6 parte de ellos, con tal que 6ste se reserve, en plena propiedad 6 en usufructo, lo necesario para vivir en un estado correspondiente a sus circunstancias. Art. 635.-La donaci6n no podra comprender los bienes futuros. Por bienes futuros se entiende aquellos de que el donante no puede disponer al tiempo de la donaci6n. Art. 636.-No obstante lo dispuesto en el articulo 634, ninguno podra dar ni recibir, por via de donaci6n, mas de lo que pueda dar 6 recibir por testamento. La donaci6n sera inoficiosa en todo lo que exceda de esta medida. Art. 637.-Cuando la donaci6n hubiere sido hecha a varias personas conjuntamente, se entenderA por partes iguales; y no se dara entre ellas el derecho de acrecer, si el donante no hubiese dispuesto otra cosa. Se exceptaan de esta disposici6n las donaciones hechas conjuntamente a marido y mujer, entre los cuales tendrA lugar aquel derecho, si el donante no hubiese dispuesto lo contrario. Art. 638.-El donatario se subroga en todos los derechos y acciones que en caso de evicci6n corresponderian al donante. Este, en cambio, no queda obligado al saneamiento de las cosas

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215 donadas, salvo si la donaci6n fuere onerosa, en cuyo caso responderA el donante de la evicci6n hasta la concurrencia del gravamen. Art. 639.-Podra reservarse el donante la facultad de disponer de alguno de los bienes donados 6 de alguna cantidad con cargo a ellos; pero, si muriere sin haber hecho uso de este derecho, perteneceran al donatario los bienes 6 la cantidad que se hubiese reservado. Art. 640.-Tambi6n se podra donar ]a propiedad a una persona y el usufructo a otra a otras, con la limitacion establecida en el articulo 781 de este C6digo. Art. 641.--Podra establecerse validamente la reversion en favor de s6lo el donador paracualquier caso y circunstancia, pero no en favor de otras personas sino en los mismos casos y con iguales limitaciones que determina este Codigo para las sustituciones testamentarias. La reversion estipulada por el donante en favor de tercero contra lo dispuesto en el parrafo anterior, es nula; pero no producira la nulidad de la donacion. Art. 642.-Si la donacion se hubiere echo imponiendo al donatario la obligaci6n de pagar las deudas del donante, como la clausula no contenga otra declaration, solo se entendera aqul obligado a pagar las que apareciesen contraidas antes. Art. 643.-No mediando estipulaci6n respecto al uago de deudas, solo responders de ella el donatario cuando la donacion se haya hecho en fraude de los acreedores. Se presumira siempre hecha la donacion en fraude de los acreedores, cuando al hacerla no se haya reservado el donante bienes bastantes para pagar las deudas anteriores a ella. CAPITULO IV DE LA REVOCACION Y REDUCCION DE LAS DONACIONES Art. 644.-Toda donacion entre vivos, hecha por persona que no tenga hijos ni descendientes legitimos ni legitimados por subsiguiente matrimonio, queda revocada por el mero hecho de ocurrir cualquiera de los casos siguientes: 19 Que el donante tenga, despu6s de la donaci6n, hijos legitimos 6 legitimados, 6 naturales reconocidos, aunque sean p6stumos. 29 Que resulte vivo el hijo del donante que 6ste reputaba muerto cuando hizo la donacion. Art. 645.-Rescindida la donacion por la superveniencia de hijos, se restituiran al donante los bienes donados, 6 su valor si el donatario los hubiese vendido. Si se hallaren hipotecados, podra el donante librar la hipoteca, pagando la cantidad que garantice, con derecho a reclamarla del donatario.

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216 Cuando los bienes no pudieren ser restituidos, se apreciaran por lo que valian al tiempo de hacer la donaci6n. Art. 646.-La acci6n de revocaci6n por superveniencia de hijos prescribe por el transcurso de cinco aflos contados desde el nacimiento del ultimo hijo, 6 desde la legitimaci6n 6 reconocimiento, 6 desde que se tuvo noticia de la existencia del que se creia muerto. Esta acci6n es irrenunciable, y se transmit, por muerte del donante, a los hijos y sus descendientes legitimos. Art. 647.-La donaci6n sera revocada a instancia del donante, cuando el donatario haya dejado de cumplir alguna de las condiciones que aqu61 le impuso. En este caso, los bienes donados volverAn al donante, quedando nulas las enajenaciones que el donatario hubiese hecho y las hipotecas que sobre ellos hubiese impuesto, con la limitaci6n establecida, en cuanto A terceros, por la Ley Hipotecaria. (295) Art. 648.-Tambien podra ser revocada la donaci6n, A instancia del donante, por causa de ingratitud en los casos siguientes: 1? Si el donatario cometiere alg6n delito contra la persona, la honra 6 los bienes del donante. 29 Si el donatario imputare al donante alguno de los delitos que dan lugar a procedimientos de oficio 6 acusaci6n pfnblica, aunque lo pruebe; a menos que el delito se hubiese cometido contra el mismo donatario, su mujer 6 los hijos constituidos bajo su autoridad. (208) 3? Si le niega indebidamente los alimentos. (297) Art. 649.-Revocada la donaci6n por causa de ingratitud, quedarAn, sin embargo, subsistentes las enajenaciones a hipotecas anteriores a la anotaci6n de la demand de revocaci6n en el Registro de la propiedad. Las posteriores serAn nulas. (295) Conforme A los articulos 36 y 37 de la Ley Hipotecaria, IaS acciones rescisorias y resolutorias no se dan contra tercero que hays inscripto su titulo, sino en el caso en que las dichas acciones deban u origen A causas que consten explicitamente en el Registro. El parrafo 1? del articulo 38, en consecuencia de lo dispuesto en el 36, dispone que no se anularan ni rescindiran los contratos en perjuicio de tercero que haya inscripto su titulo "por revocaci6n de donaciones en los casos permitidos por la ley, excepto el de no cumplir el donatario condicionca inscriptas en el Registro''. (296) & Introduce este articulo alguna modidcaci6n en Ia obligaei6n que imponen los 259 y 260 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, al que presenciare 6 tuviere noticia de la perpetraci6n de un delito pfblico, de denunciarlo A la autoridad competentel Entre las excepciones de esos preceptos no se comprende al donatario; no obstante, dos conocidisimos y notables comentaristas, los senores Manresa y Scovola, entienden que debe estimarse que el donatario estk exento de esa obligaci6n. (297) Entre las personas que, segin el C6digo, estAn obligadas A dar alimentos, no estan incluidos los donatarios como tales; pars juzgar, pues, cuando indebidamente se nieguen A ello, habrA que tenor en cuenta el titulo de la donaci6n 6 el parentesco.

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217 Art. 650.-En el caso a que se refiere el primer parrafo del articulo anterior, tendrA derecho el donante para exigir del donatario el valor de los bienes enajenados que no pueda reclamar de los terceros, 6 la cantidad en que hubiesen sido hipotecados. Se atendera al tiempo de la donaci6n para regular el valor de dichos bienes. Art. 651.-Cuando se revocare la donaci6n por alguna de las causas expresadas en el articulo 644, 6 por ingratitud, y cuando se redujere por inoficiosa, el donatario no devolvera los frutos sino desde la interposici6n de la demanda. Si la revocaci6n se fundare en haber dejado de cumplirse alguna de las condiciones iimpuestas en la donaci6n, el donatario devolvera, ademAs de los bienes, los frutos que hubiese percibido despu6s de dejar de cumplir la condici6n. Art. 652.-La acci6n concedida al donante por causa de ingratitud no podra renunciarse anticipadamente. Esta acci6n prescribe en el t6rmino de un afio, contado desde que el donante tuvo conocimiento del hecho y posibilidad de ejercitar la accion. Art. 653.-No se transmitir esta accion a los herederos del donante, si 6ste, pudiendo, no la hubiese ejercitado. Tampoco se podra ejercitar contra el heredero del donatario, a no ser que a la muerte de 6ste se hallase interpuesta la demand. Art. 654.-Las donaciones que, con arreglo a lo dispuesto en el articulo 636, sean inoficiosas, computado el valor liquido de los bienes del donante al tiempo de su muerte, deberAn ser reducidas en cuanto al exceso; pero esta reducci6n no obstara para que tengan efecto durante la vida del donante y para que el donatario haga suyos los frutos. Para la reducci6n de las donaciones se estara a lo dispuesto en este capitulo y en los articulos 820 y 821 del present C6digo. Art. 655.-S6lo podrAn pedir reducci6n de las donaciones aquellos que tengan derecho A legitima 6 a una parte alicuota de la herencia, y sus herederos 6 causahabientes. Los comprendidos en el parrafo anterior no podran renunciar su derecho durante la vida del donante, ni por declaraci6n expresa, ni prestando su consentimiento a la donaci6n. Los donatarios, los legatarios que no lo sean de part alicuota y los acreedores del difunto, no podran pedir la reducci6n ni aprovecharse de ella. Art. 656.-Si, siendo dos 6 mas las donaciones, no cupieren todas en la part disponible, se suprimirAn 6 reducirin en cuanto al exceso las de fecha mas reciente.

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218 TITULO III DE LAS SUCESIONES DISPOSICIONES GENERATES Art. 657.-TLos derechos a la sucesi6n de una persona se transmiten desde el momento de su muerte. Art. 658.-La sucesi6n se defiere por la voluntad del hombre manifestada en testamento, y, A falta de 6ste, por disposi ci6n de la ley. La primera se llama testamentaria, y la segunda legitima. PodrA tambien deferirse en una parte por voluntad del hombre, y en otra por disposici6n de la ley. Art. 659.-La herencia comprende todos los bienes, derechos y obligaciones de una persona que no se extingan por su muerte. Art. 660.-Lamase heredero al que sucede a titulo universal, y legatario al que sucede A titulo particular. Art. 661.-Los herederos suceden al difunto por el hecho solo de su muerte en todos sus derechos y obligaciones. (21) CAPITULO I DE LOS TESTAMENTS SECCION PRIMERA DE LA CAPACIDAD PARA DISPONER POR TESTAMENT Art. 662.-Pueden testar todos aquellos a quienes la ley no lo prohibe expresamente. Art. 663.-Estan incapacitados para testar: 19 Los menores de catorce anos de uno y otro sexo. 2 El que habitual 6 accidentalmente no se hallare en su cabal juicio. Art. 664.-El testamento hecho antes de la enajenacibn mental es valido. Art. 665.-Siempre que el demente pretenda hacer testamento en un intervalo lcido, designarA el Notario dos facultativos que previamente le reconozcan, y no lo otorgarA sino cuando 6stos respondan de su capacidad, debiendo dar fe de (298) Conforme al articulo 21 de la Ley Hipotecaria, los dueflos de bienes inmuebles 6 derechos reales por cualquier titulo universal 6 singular que no los sefialen y describan individualmente, podran obtener su inscripei6n presentando el titulo, con el documento en sa caso, que pruebe haberles sido aquellos transmitidos, y justificando con cualquier otro documento fehaciente que se hallan comprendidos en 61 los bienes que traten de inscribir. El articulo 23 previene que las inscripciones de bienes adquiridos por herencia 6 legado no perjudican a tercero, excepto cuando se trate de herederos forzosos, hasta que no hayan transcurrido eineo anos desde su fecha.

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219 su dictamen en el testamento, que suscribirAn los facultativos ademfs de los testigos. Art. 666.-Para apreciar la capacidad del testador se atendera nnicamente al estado en que se halle al tiempo de otorgar el testamento. SECCION SEGUNDA DE LOS TESTAMENTS EN GENERAL Art. 667.-El ato por el cual una persona dispone para despu6s de su muerte de todos sus bienes 6 de parte de ellos, se llama testamento. Art. 668.-El testador puede disponer de sus bienes a titulo de herencia 6 de legado. En la duda, aunque el testador no haya usado materialmente la palabra heredero, si su voluntad esta clara acerca de este concepto, valdrA la disposici6n como hecha a titulo universal 6 de herencia. Art. 669.-No podrfn testar dos 6 mas personas mancomunadamente, 6 en un mismo instrumento, ya lo hagan en provecho reciproco, ya en beneficio de un tercero. (290) Art. 670.-El testamento es un acto personalisimo; no podra dejarse su formaci6n, en todo ni en parte, al arbitrio de un tercero, ni hacerse por medio de comisario 6 mandatario. (V6ase la nota anterior). Tampoco podra dejarse al arbitrio de un tercero la subsistencia del nombramiento de herederos 6 legatarios, ni la designaci6n de las porciones en que hayan de suceder cuando sean instituidos nominalmente. Art. 671.-PodrA el testador encomendar a un tercero la distribucion de las cantidades que deje en general a clases determinadas, como A los parientes, a los pobres 6 a los establecimientos de beneficencia, asi como la elecci6n de las personas 6 establecimientos a quienes aqu6llas deban aplicarse. Art. 672.-Toda disposici6n que sobre instituci6n de heredero, mandas 6 legados haga el testador, refiri6ndose a c6dulas 6 papeles privados que despu6s de su muerte aparezcan en su domicilio 6 fuera de 61, sera nula si en las c6dulas 6 papeles no concurren los requisitos prevenidos para el testamento o16grafo. (V6ase la nota anterior). Art. 673.-Sera nulo el testamento otorgado con violencia, dolo 6 fraude. (299) Conforme A la segunda de las disposiciones transitorias, son vklidos y surten sus efectos, conforme A la legislaci6n anterior, los testamentos mancomunados, los poderes para testar, las memorias testamentarias, las eliusulas ad cautelam otorgados antes de regir el Cbdigo; pero la revocaci6n 6 modificaci6n de esos actos, 6 de cualquiera de las clfusulas contenidas en ellos, no podra verificarse, despu4s de la vigencia del C6digo, sino testando con arreglo al mismo. Vease la nota a la disposici6n transitoria citada.

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220 Art. 674.-El que con dolo, fraude 6 violencia impidiere que una persona, de quien sea heredero abintestato, otorgue libremente su nltima voluntad, quedar privado de su derecho a la herencia, sin perjuicio de la responsabilidad criminal en que haya incurrido. Art. 675.-Toda disposici6n testamentaria deber entenderse en el sentido literal de sus palabras, a no ser que aparezca claramente que fu6 otra la voluntad del testador. En caso de duda, se observara lo que aparezca mss conforme a la intencion del testador, segin el tenor del mismo testamento. El testador no puede prohibir que se impugne el testamento en los casos en que haya nulidad declarada por la ley. sECCION TEECEEA DE LA FORMA DE LOS TESTAMENTOS Art. 676.-El testamento puede ser comnn 6 especial. El comfin puede ser ol6grafo, abierto 6 cerrado. Art. 677.-Se consideran testamentos especiales el militar, el maritimo y el hecho en pais extranjero. Art. 678.-Se llama ol6grafo el testamento cuando el testador lo escribe por si mismo en la forma y con los requisitos que se determinan en el articulo 688. Art. 679.-Es abierto el testamento siempre que el testador manifieste su iltima voluntad en presencia de las personas que deben autorizar el acto, quedando enteradas de to que en 61 se dispone. (300) Art. 680.-El testamento es cerrado cuando el testador, sin revelar su ultima voluntad, declara que 6sta se hall contenida en el pliego que presenta a las personas que han de autorizar el acto. Art. 681.-No podran ser testigos en los testamentos: (Vease la nota 309). 1? Las mujeres, salvo lo dispuesto en el articulo 701. 29 Los varones menores de edad, con la misma excepcion. 39 Los que no tengan la calidad de vecinos 6 domiciliados en el lugar del otorgamiento, salvo en los casos exceptuados por la ley. (01) (300) El testamento abierto no es pfiblico. El testador tiene como garantia del secreto dos medios: el general establecido en el articulo 32 de la Ley del Notariado, que prohibe comunicar el protocolo A quien no sea parte interesada, y el especial del articulo 34, que autoriza al testador A solicitar que su testamento se extienda en el protocolo reservado que a ese efecto establece dicho articulo. (301) Las palabras vecinos 6 domiciliados empleadas en este articulo se refieren desde luego al concepto que dichas palabras expresan segun la Ley Municipal. La vigente en Cuba al promulgarse el C6digo, era la espaflola de 1877, promulgada con modificaciones y con el caracter de provisonal por R. D. de 21 de Junio de 1878. Conforme A esa Ley, los habitantes de un t6rmino municipal se dividian (articulo 11) en residentes y transeuntes, y los primeros en vecinos y domicilia-

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221 4? Los ciegos y los totalmente sordos 6 mudos. 59 Los que no entiendan el idioma del testador. 69 Los que no est4n en su sano juicio. 7? Los que hayan sido condenados por el delito de falsificaci6n de documentos pablicos 6 privados, 6 por el de falso testimonio, y los que esten sufriendo pena de interdicci6n civil. (302) dos. Eran vecinos (articulo 12) los espafioles emancipados que residian habitualmente en un t4rmino municipal y se hallaban inscriptos con tal earteter en el padr6n del pueblo. Era domiciliado el espafiol que, sin estar emancipado, residia habitualmente en el t4rmino, formando part de la casa 6 familia de un vecino. Y, por iltimo, era transeunte todo el que, no estando comprendido en los casos anteriores, se encontraba accidentalmente en el t4rmino. En cuanto A los extranjeros (articulo 28), regian los tratados 6 la ley especial de extranjeria. Tambien 6stos se dividian en tres cases: domiciliados, transeuntes y emigrados vasee la nota al articulo 40). Por consiguiente, en la prActica este articulo no podia ofrecer dificultad alguna. Pero nuestra Ley OrgAnica Municipal actual-Decreto 568 de 19 de Mayo de 1908-, vigente desde 19 de Octubre de dicho aflo 1908, ha alterado las clasificaci6n de la ley espaflola suprimiendo la clase de "domiciliados". El articulo 26 de dicha Ley establece que los habitantes de un T6rmino Municipal son vecinos 6 transeuntes. Es vecino (articulo 27) todo cubano que reside habitualmente en el T6rmino y est6 inscripto 6 haya solicitado su inscripci6n, con tal caricter, en el Registro de Poblaci6n. Es transeunte el que, no encontrlindose comprendido en el caso anterior, resida en el T6rmino accidentalmente. Por consiguiente, respect de los cubanos no hay duda alguna en cuanto a in aplicaci6n de este articulo; como no hay cubanos domiciliados, s6lo los que tengan el carfcter de vecinos pueden ser testigos; porque dentro de la denominaeion de vecinos han sido comprendidos tambi4n aquellos a quienes la ley espafiola calificaba de domiciliados. Pero cuando puede surgir la duda es cuando se trate de extranjeros, mixime si, considerado detenidamente este articulo, es posible llegar A la conclusion de que A aqu6llos y no A los nacionales se refiere la palabra domiciliados empleada en el mismo. En efecto: el pirrafo 29 de este articulo 681 no permito que sean testigos los menores de edad; luego s6lo pueden serlo los mayores; pero 4stos han de reunir otra circunstancia, segin el pirrafo que anotamos, i saber: que scan vecinos 6 domiciliados; mas como la mayor edad produce de derecho la emancipaci6n y la cualidad de domiciliado correspondia A los espaioles no emancipados, es visto que nunca un espaflol domiciliado podria ser testigo. No acontecia lo mismo con los extranjeros: pueden existir extranjeros mayores de edad que sean domiciliados, conform A la significaci6n que da A esta palabra el pArrafo 3? de la Ley de Extranjeria, y como el C6digo no exige la cualidad de national, sino la de mayoria de edad y la de ser vecino 6 domiciliado, es claro que es licito i un extranjero ser testigo. Pero la nueva Ley Municipal, al conceder en su articulo 28 el derecho de vecindad al extranjero, y al dividir en el 26 i los "habitantes" de un T4rmino tan s61o en vecinos y transeuntes, jha alterado la calificaci6n de in Ley de Extranjerial No nos atrevemos A pronunciarnos por la afirmativa, y por esta raz6n no hemos suprimido esa palabra del texto, que, sin esas dudas, hubi6ramos suprimido, por inntil. (302) La Orden 116, de 17 de Marzo de 1900, cre6 una forma especial de delito, el de perjurio, dentro del cual qued6 refundido el de falso testimonio, y en el cual se pueden comprender algunos hechos que, con anterioridad A la promulgaci6n de la citada Orden, constituian el delito de falsedad. jPodria deducirse de esto que la incapacidad que el C6digo establece en este articulo alcanza A todos los reos de perjuriot Deja-

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222 83 Los dependientes, amanuenses, criados 6 parientes dentro del cuarto grado de consanguinidad 6 segundo de afinidad del notario autorizante. Art. 682.-En el testamento abierto tampoco podran ser testigos los herederos y legatarios en 61 instituidos, ni los parientes de los mismos dentro del cuarto grado de consanguinidad 6 segundo de afinidad. No estan comprendidos en esta prohibici6n los legatarios y sus parientes, cuando el legado sea de algin objeto mueble 6 cantidad de poca importancia con relaci6n al caudal hereditario. Art. 683.-Para que un testigo sea declarado inhfabil, es necesario que la causa de su incapacidad exista al tiempo de otorgarse el testamento. Art. 684.-Para testar en lengua extranjera se requiere la presencia de dos int6rpretes, elegidos por el testador, que traduzean su disposici6n al castellano. El testamento se debera escribir en las dos lenguas. ('"3) mos la contestaci6n A la jurisprudencia, la cual, sin duda, mas que al nombre del delito, atenderA al hecho castigado, para decidir si su autor esta 6 no comprendido en la incapacidad. (303) Aunque el articulo no exige, como en su primitiva redacci6n, que los int6rpretes sean jurados, es decir, oficialmente reconocidos como tales, sino que es bastante que sean aptos, a juicio del testador, puesto que A 61 se da el derecho de elegirlos, y aunque conforme A la Orden 86, de 30 de Mayo de 1901, los notarios que conozean la lengua del otorgante estAn autorizados para hacer las traducciones necesarias, creemos que en este, y en todo caso, la intervenci6n de los interpretes es necesaria, no s61o porque la ley exige que sean dos los interpretes y porque las formalidades de los testamentos tienen una importancia extraordinaria y son de esencia para su validez, conforme al articulo 687 del C6digo; sino porque la Orden 86, de 1901, no dispone, en realidad, cosa distinta de la dispuesta en el articulo 20 del R. D. de 20 de Enero de 1881, segun el cual, no es necesaria la intervenci6n del int6rprete cuando el notario se halle reconocido como traductor 6 interpreted oficial, en cuyo caso lo har asi constar en la escritura. La diferencia entre la disposici6n espaffola y la del Gobierno interventor, que rige en Cuba, se limita a haber dejado 6sta nltima al arbitrio del notario juzgar, bajo su responsabilidad, de su propia aptitud, y si en Espana existia vigente aquel precepto al redactarse el C6digo, y no obstante 61, y prescindiendo en absoluto del mismo, se consign6 el que anotamos, no vemos raz6n algiua para no cumplir 4ste en Cuba, por el solo hecho de la existencia de la repetida Orden. A otra duda de mayor importancia si puede dar lugar este articulo, a saber: pueden los mismos testigos instrumentales, 6 los de conocimiento, en su caso, desempeifar las funciones de interpretes, si el testador los elige como tales? O, en otros t6rminos: Ila funci6n del int6rprete es exclusive y se considera como una nueva formalidad, agregada a las que se exigen para los testamentos? Los dos comentaristas mas consultados entre nosotros opinan, cada uno, de distinto modo. El sefor Manresa opina que los int4rpretes s6lo pueden ser int6rpretes. Secevola sostiene que no hay inconvenient en que los testigos sean A la vez int6rpretes. Parece mis sostenible esta nltima opini6n; no obstante, mientras la jurisprudencia no decida el caso, que no tenemos noticia que to haya ain decidido, este particular quedara al celo, y, mas que al celo, a la cautela de los notarios, y 6sta les aconsejari obrar de acuerdo con Manresa, salvo caso de imposibilidad.

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223 Art. 685.-El notario y dos de los testigos que autoricen el testamento deberAn conocer al testador, y si no lo conocieren, se identificarA su persona con dos testigos que le conozean y sean conocidos del mismo notario y de los testigos instrumentales. Tambi6n procuraran el notario y los testigos asegurarse de que, a su juicio, tiene el testador ]a capacidad legal necesaria para testar. Igual obligaci6n de conocer al testador tendran los testigos que autoricen un testamento sin asistencia de notario, en los casos de los articulos 700 y 701. Art. 686.-Si no pudiere identificarse ]a persona del testador en la forma prevenida en el articulo que precede, se declararA esta circunstancia por el notario, 6 por los testigos en su caso, resenando los documentos que el testador presente con dicho objeto y las senas personales del mismo. Si fuere impugnado el testamento por tal motivo, corresponderA al que sostenga su validez la prueba de la identidad del testador. Art. 687.-Sera nulo el testamento en cuyo otorgamiento no se hayan observado las formalidades respectivamente establecidas en este capitulo. (304) SECCION CUAETA DEL TESTAMENTO OL6GRAFO Art. 688 (modificado).-El testamento ol6grafo s6lo podra otorgarse por personas mayores de edad. Para que sea vtlido este testamento, debera estar escrito todo y firmado por el testador, con expresion del ano, mes y dia en que se otorgue. (305) Si contuviere palabras tachadas, enmendadas 6 entre renglones, las salvar el testador bajo su firma. (304) Es nulo y no puede estimarse como hecho de palabra en peligro de muerte un testamento que se empez6 a otorgar ante notario con las formalidades de testamento abierto, no pudiendo llenarse todas ellas por haberle sobrevenido un accidente al testador a consecuencia del cual falleci6. (Sentencia del Tribunal Supremo de 18 de Septiembre de 1902). (305) Este articulo se ha redactado conforme dispuso la Orden 354, de 10 de Septiembre de 1900, que lo modifie6 suprimiendo la frase del parrafo segundo, segan la cual, para que fueran validos estos testamentos debian "extenderse en papel sellado correspondiente al ano de su otorgamiento ". El articulo II de la citada Orden military dice asi: ''Se declaran validos los testamentos ol6grafos extendidos en papel comnn despu6s del primero de Enero de 1899'". El Tribunal Supremo, en sentencia de 8 de Diciembre de 1902, ha declarado que el requisito del papel sellado, en la epoca en que este existia en Cuba (6 sea la anterior al primero de Enero de 1899), es esencial para la validez del testamento ol6grafo.

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224 Los extranjeros podran otorgar testamento olografo en su propio idioma. (30") Art. 689.-El testamento olografo debera protocolizarse, presentndolo con este objeto al Juez de primer instancia del nltimo domicilio del testador, 6 al del lugar en que 6ste hubiese fallecido, dentro de cinco aiios, contados desde el dia del fallecimiento. Sin este requisito no serA valido. Art. 690.-La persona en cuyo poder se halle depositado dicho testamento, debera presentarlo al Juzgado luego que tenga noticia de la muerte del testador, y, no verificandolo dentro de los diez siguientes, serA responsable de los daios y perjuicios que se causen por la dilaci6n. Tambi6n podra presentarlo cualquiera que tenga interns en el testamento como heredero, legatario, albacea 6 en cualquier otro concepto. Art. 691.-Presentado el testamento ol6grafo y acreditado el fallecimiento del testador, el Juez lo abrirA, si estuviere en pliego cerrado, rubricara con el actuario todas las hojas y comprobarA su identidad por medio de tres testigos que conozean la letra y firma del testador, y declaren que no abrigan duda racional de hallarse el testamento escrito y firmado de mano propia del mismo. A falta de testigos id6neos, 6 si dudan los examinados, y siempre que el Juez lo estime conveniente, podra emplearse con dicho objeto el cotejo pericial de letras. Art. 692.-Para la practica de las diligencias expresadas en el articulo anterior seran citados, con la brevedad posible, el conyuge sobreviviente, si lo hubiere, los descendientes y los ascendientes legitimos del testador, y, en defecto de unos y otros, los hermanos. Si estas personas no residieren dentro del partido 6 se ignorase su existencia, 6 siendo menores 6 incapacitados carecieren de representaci6n legitima, se hara la citaci6n al Ministerio Fiscal. Los citados podran presenciar la practice de dichas diligencias y hacer en el acto, de palabra, las observaciones oportunas sobre la autenticidad del testamento. Art. 693.-Si el Juez estima justificada la identidad del testamento, acordar que se protocolice, con las diligencias practicadas, en los registros del notario correspondiente, por el cual se darn a los interesados las copias 6 testimonios que procedan. En otro caso, denegari la protocolizaci6n. (30?) (306) En la misma sentencia citada en la nota anterior, de 8 de Diciembre de 1902, se declara que la doctrina legal establecida por el Tribunal Supremo de Espana, sobre testamentos ol6grafos de extranjeros, antes de regir el C6digo, no tiene aplicaci6n A los otorgados con posterioridad a la vigencia de dicho cuerpo legal. (307) El Tribunal Supremo ha declarado, en sentencias de 3 de Mayo de 1901 y 8 de Dicienibre de 1902, que las reglas contenidas en el C6digo Civil para autenticar y protocolar un testamento ol6grafo, no tienen aplicaci6n al testamento del cubano otorgado en un pais en el

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225 Cualquiera que sea la resoluci6n del Juez, se llevara A efecto, no obstante oposici6n, quedando a salvo el derecho de los interesados para ejercitarlo en el juicio que corresponda. (308) SECTION QUINTA DEL TESTAMENT ABIERTO Art. 694.-El testamento abierto deberA ser otorgado ante notario habil para actuar en el lugar del otorgamiento, y tres testigos id6neos que vean y entiendan al testador, y de los cuales uno, A La menos, sepa y pueda escribir. (309) S6lo se exceptuaran de esta regla los casos expresamente determinados en esta misma secci6n. Art. 695.-El testador expresara su iltima voluntad al notario y a los testigos. Redactado el testamento con arreglo a ella y con expresi6n del lugar, aflo, mes, dia y hora de su cual se reconozea esa clase de testamento y est6 regulada la forma de autenticarlos; porque, en este caso, I estas reglas, y no A las del pais del otorgante, debe atenderse para dar por aut6ntico dicho documento; sin quo esto prejuzgue su eficacia ni su validez intrinseca. Las resoluciones que dicten los jueces sobre este particular deben ser comunicadas por aqu411os & la Direcci6n de los Registros y del Notariado de la Secretaria de Justicia, de acuerdo con lo dispuesto en los articulos 29, 3o y 59 del deereto de 12 de Abril de 1898, que cre6 el Registro general de actors de nltima voluntad. (308) "Pueden ser v~lidas las diligencias para la protocolizaci6n de un testamento ol6grafo y ser Este nulo; por to cual aqu4llas no obstan A que se declare la nulidad, y obtenida 4sta es inntil pretender la de dichas diligencias". (Sentencia de 8 de Diciembre de 1902). "Lo resuelto en las diligencias de protocolizaci6n de un testamento ol6grafo no produce excepci6n de cosa juzgada en el juicio en que se pretend la nulidad de aqu61; ni puede sostenerse que las partes en este ultimo juicio obran contra sus propios actors, cuando los contrarios que se le atribuyen hayan sido ejecutados en aquellas diligencias". (La misma sentencia). En la misma sentencia citada y en la de 15 de Abril de 1904 se declare que la viuda, como tal, y prescindiendo de si tiene 6 no el carfcter de heredera, puede pedir la nulidad del testamento ol6grafo de su marido. (309) Conforme al articulo 29 de la Ley del Notariado, lo dispuesto en la misma respect A la formal de los instrumentos y al numero y cualidad de los testigos y la capacidad de adquirir lo dejado 6 mandado por el testador (y atn & la capacidad de los otorgantes) no es aplicable A los testamentos y demis disposiciones mortis causa, en las cuales regiri la ley 6 eyes especiales del caso. Por consiguiente, los notarios deben tender en cuenta preferentemente los preceptos de esta seeei6n y de la 1=, 2= y 3a de este capitulo del C6digo, para el otorgamiento de los testamentos, ajustindose u la Ley del Notariado y u la Instrueei6n para la redacci6n de instruments pdblicos, en cuanto sean aplicables A estos actors, solamente en los casos no previstos por el C6digo y en quo los preceptos de aquellas disposiciones no contrarien los de 6ste. Tngase, ademis, en cuenta la obligaci6n que A los notaries impone el articulo 5?, modificado por ]a Orden 418, de 1900, del Becreto del Gobernador General de 12 de Abril de 1898, creando desde el 19 de Mayo del mismo ano el Registro de Ultima Voluntad, de facilitar al mismo los datos quo en dicho articulo se establecen, simepre quo ante ellos se otorgue cualquier testamento 6 documento mortis causa.

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226 otorgamiento, se leeri en alta voz, para que el testador manifieste si esta conforme con su voluntad. Si lo estuviere, sera firmado en el acto por el testador y los testigos que puedan hacerlo. Si el testador declara que no sabe 6 no puede firmar, lo hara por el, y A su ruego, uno de los testigos instrumentales u otra persona, dando fe de ello el notario. Lo mismo se hara cuando alguno de los testigos no pueda firmar. El notario hara siempre constar que, a su juicio, se halla el testador con la capacidad legal necesaria para otorgar testamento. Art. 696.-Cuando el testador que se proponga hacer testamento abierto presente por escrito su disposici6n testamentaria, el notario redactara el testamento con arreglo a ella y lo leery en voz alta en presencia de los testigos, para que manifieste el testador si su contenido es la expresi6n de su nltima voluntad. Art. 697.-El que fuere enteramente sordo deber leer por si mismo su testamento; y, si no sabe 6 no puede, designara dos personas que Lo lean en su nombre, siempre en presencia de los testigos y del notario: (310) Art. 698.-Cuando sea ciego el testador, se darn lectura del testamento dos veces: una por el notario, conforme a lo prevenido en el articulo 695, y otra en igual forma por uno de los testigos n otra persona que el testador designe. Art. 699.-Todas las formalidades expresadas en esta secci6n se practicarAn en un solo acto, sin que sea licita ninguna interrupci6n, salva la que pueda ser motivada por algnn accidente pasajero. (310) Este articulo se presta a grande comentarios; pero como 6stos no caben en el plan de la presented obra, nos abstenemos de hacerlos, limitkndonos A llamar la atenci6n acerca de que el C6digo, que regula la forma de testar de los sordos y los ciegos, nada dice respecto de los mudos y sordomudos. No obstante, la prohibici6n de testar que a estos enfermos imponia el Derecho antiguo, ha desaparecido en el moderno C6digo, y, por lo tanto, ellos pueden testar, si de hecho les es posible hacerlo con arreglo A las formalidades que la ley establece. Esto es cuanto en una nota se puede decir respecto del particular. Debemos llamar la atenci6n, tambi6n someramente, respect de un precepto de este articulo. En 61 se dispone que cuando el sordo no sepa 6 no pueda leer, designarA dos personas que lean su testamento, siempre en presencia de los testigos y del notario. El senor Mauresa cree que, al igual del caso del ciego A que se refiere el articulo siguiente, esas personas pueden ser los misrnos testigos. Parece que el texto, y aun el espiritu del precepto, no estan de acuerdo con la opinion del notable comentarista. En el caso del ciego, la ley autoriza expresamente, y en primer t6rmino, A uno de los testigos para ser el lector; en el del sordo, A que nos referimos, lejos de conceder esa autorizaci6n, se dice que la lectura ha de hacerse & ''presencia de los testigos''; y cuando hay dos preceptos legales tan inmediatos y en el uno se dice que la lectura Ia harA un testigo 6 otra persona, y en el otro se dispone que la harkn "dos personas" & presencia de los testigos, es de suponer que en este nltimo caso la ley quiso que la intervenci6n de los testigos fuera s6lo la de ''presenciar'', que es funci6n pasiva, y no tambi6n la de leer.

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227 El notario darn fe, al final del testamento, de haberse cumplido todas las dichas formalidades y de conocer al testador 6 a los testigos de conocimiento en su caso. Art. 700.-Si el testador se hallare en peligro inminente de muerte, puede otorgarse el testamento ante cinco testigos id6neos, sin necesidad de notario. (311) Art. 701.-En caso de epidemia puede igualmente otorgarse el testamento sin intervenci6n de notario ante tres testigos mayores de diez y seis aios, varones 6 mujeres. Art. 702.-En los casos de los dos articulos anteriores se escribirA el testamento, siendo posible ; no siendolo, el testamento valdra aunque los testigos no sepan escribir. (312) Art. 703.-El testamento otorgado con arreglo a las disposiciones de los tres articulos anteriores quedara ineficaz si pasaren dos meses desde que el testador haya salido del peligro de muerte, 6 cesado la epidemia. Cuando el testador falleciere en dicho plazo, tambien quedara ineficaz el testamento si dentro de los tres meses siguientes al fallecimiento no se acude al Tribunal competente para que se eleve a escritura piblica, ya se haya otorgado por escrito, ya verbalmente. (313) Art. 704.-Los testamentos otorgados sin la autorizaci6n del notario serAn ineficaces si no se elevan a escritura publica y se protocolizan en la forma prevenida en la Ley de Enjuiciamiento Civil. (31') (311) El Tribunal Supremo ha declarado, en sentencia de 4 de Noviembre de 1904, que es requisito indispensable para la validez de un testamento hecho ante testigos, sin la concurrencia de notario, que conste que el testador, al hacerlo, se encontraba en inminente peligro de muerte; en la de 26 de Agosto de 1908, que si de lo actuado aparece que el testador era de edad avanzada y que la enfermedad que padecia era grave, y, por iltimo, que falleci6 siete horas despues de haber otorgado el testamento, no puede negarse que al realizar ese acto, se encontraba en inminente peligro de muerte; y por la de 18 de Septiembre de 1902, habia declarado que no puede confundirse con esta clase de testamento aquel que empieza A otorgarse como abierto ante notario y no se termina con todas las formalidades legales, por haberle sobrevenido un accidente al testador, A consecuencia del cual falleci6. (312) Segnn ha declarado el Tribunal Supremo en sentencia de 21 de Enero de 1903, no es valido el testamento otorgado en los casos de los articulos 700 y 701, cuando, siendo posible escribirlo, no se escribi6; sin que esto lo excuse el que los testigos no fueran requeridos para hacerlo asi, porque es un precepto express de la ley que debe cumplirse. (313) Los articulos 1,942 al 1,954 de la Ley de Enjuiciamiento Civil regulaban el procedimiento para elevar A escritura publica los testamentos hechos de palabra, conform A la legislaci6n antigua. Este procedimiento es el mismo que se sigue cuando se trata de los testamentos otorgados en articulo mortis, conform al C6digo, aplicando las reglas de aqu61 en cuanto es posible y compatible con los precepts de 6ste, puesto que desde que rige el C6digo, el legislador no se ha cuidado de armonizar con las disposiciones de ese cuerpo legal las de las eyes procesales. (314) La Ley de Enjuiciamiento Civil, como hemos dicho en la nota anterior, no previene forma alguna en relaci6n con los testamentos que se otorguen conforme al C6digo, ni mucho menos prevy todas las

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228 Art. 705.-Declarado nulo un testamento abierto por no haberse observado las solemnidades establecidas para cada caso, el notario que lo haya autorizado sera responsable de los daflos y perjuicios que sobrevengan, si la falta procediere de su malicia, 6 de negligencia 6 ignorancia inexcusables. SECCION SEXTA DEL TESTAMENTO CERRADO Art. 706.-EL testamento cerrado podra ser escrito por el testador 6 por otra persona a su ruego, en papel comdn, con expresi6n del lugar, dia, mes y aiio en que se escribe. Si lo escribiere por si mismo el testador, rubricara todas Las hojas y pondra al final su firma, despu6s de salvar las palabras eumendadas, tachadas 6 escritas entree renglones. Si Lo escribiere otra persona a su ruego, el testador pondra su firma entera en todas las hojas y al pie del testamento. Cuando el testador no sepa 6 no pueda firmar, Lo harA a su ruego y rubricara las hojas otra persona, expresando la causa de la imposibilidad. Art. 707.-En el otorgamiento del testamento cerrado se observarn las solemnidades siguientes: 1 El papel que contenga el testamento se pondra dentro de una cubierta cerrada y sellada, de suerte que no pueda extraerse aqu6l sin romper 6sta. 2a El testador comparecera con el testamento cerrado y sellado, 6 Lo cerrarA y sellara en el acto, ante el notario que haya de autorizarlo y cinco testigos id6neos, de los cuales tres, al menos, han de poder firmar. 3a En presencia del notario y los testigos manifestarA el testador que el pliego que presenta contiene su testamento, expresando si se halla escrito, firmado y rubricado por 61, 6 si estA escrito de mano ajena y firmado por el al final y en todas sus hojas, 6 si, por no saber 6 no poder firmar, Lo ha hecho a su ruego otra persona. 4a Sobre la cubierta del testamento extenders el notario la correspondiente acta de su otorgamiento, expresando el nnmero y la marca de los sellos con que est6 cerrado y dando fe de haberse observado las solemnidades mencionadas, del conocimiento del testador 6 de haberse identificado su persona en la forma prevenida en los articulos 685 y 686, y de hallarse, a su juicio, el testador con la capacidad legal necesaria para otorgar testamento. clases de los que el mismo autoriza. Por consiguiente, el precepto expreso de este articulo no tiene aplicaci6n, por ejemplo, en cuanto al testamento ol6grafo, que se protocoliza en la forma ordenada en el mismo C6digo; y en cuanto & los demfs, excepto el cerrado, que tiene su tramitaci6n especial, se seguiran las reglas de los articulos 1,942 y siguientes de la citada ley procesal, en la forma que se indica en la nota anterior.

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229 5' Extendida y leida el acta, la firmarAn el testador y los testigos que sepan firmar, y la autorizar el notario con su signo y firma. Si el testador no sabe 6 no puede firmar, deberA hacerlo en su nombre uno de los testigos instrumentales ni otra persona designada por aqu6l. 6 Tambien se expresara en el acta esta circunstancia, ademAs del lugar, hora, dia, mes y ano del otorgamiento. Art. 708.-No pueden hacer testamento cerrado los ciegos y los que no sepan 6 no puedan leer. Art. 709.-Los sordomudos y los que no pueden hablar, pero si escribir, podrfn otorgar testamento cerrado, observAndose lo siguiente: 19 El testamento ha de estar todo escrito y firmado por el testador, con expresi6n del lugar, dias, mes y ano. 29 Al hacer su presentation, el testador escribir en la parte superior de la cubierta, A presencia del notario y de los cinco testigos, que aquel pliego contiene su testamento, y que estA escrito y firmado por el. 3? A continuacion de lo escrito por el testador se extenders el acta de otorgamiento, dando fe el notario de haberse cumplido Lo prevenido en el nnmero anterior y Lo demas que se dispone en el articulo 707, en Lo que sea aplicable al caso. Art. 710.-Autorizado el testamento cerrado, el notario Lo entregarA al testador, despues de poner en el protocolo reservado copia autorizada del acta del otorgamiento. (31) Art. 711.-EL testador podri conservar en su poder el testamento cerrado, 6 encomendar su guarda A persona de su confianza, 6 depositarlo en poder del notario autorizante para que lo guarde en su archivo. En este 6ltimo caso, el notario darA recibo al testador y har constar en su protocolo reservado, al margen 6 a continuacion de la copia del acta del otorgamiento, que queda el testamento en su poder. Si lo retirare despues el testador, firmara un recibo a continuaci6n de dicha nota. Art. 712.-EL notario 6 la persona que tenga en su poder un testamento cerrado debera presentarlo al Juez competent luego que sepa el fallecimiento del testador. Si no Lo verifica dentro de diez dias, sera responsable de los danos y perjuicios que ocasione su negligencia. Art. 713.-EL que con dolo deje de presentar el testamento cerrado que obre en su poder dentro del plazo fijado en el pArrafo segundo del articulo anterior, ademAs de la responsabilidad que en el se determina, perderA todo derecho A la he(315) Conforme al articulo 34 de la Ley del Notariado, ins notarios levarkn un libro reservado en el que insertarfn, con la numeraci6n correspondiente, copia de la earpeta de los testamentos cerrados cayo otorgamiento hubiesen autorizado. No es necesario que ha) a un libro para cada aflo. Sobre el Registro de Ultima Voluntad, vease la nota al articulo 694.

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230 rencia, si lo tuviere como heredero abintestato 6 como heredero 6 legatario por testamento. En esta misma pena incurririn el que sustrajere dolosamente el testamento cerrado del domicilio del testador 6 de la persona que lo tenga en guarda 6 dep6sito, y el que lo oculte, rompa 6 inutilice de otro modo, sin perjuicio de la responsabilidad criminal que proceda. Art. 714.-Para la apertura y protocolizaci6n del testamento cerrado se observar lo prevenido en la Ley de Enjuiciamiento Civil. (318) Art. 715.-Es nulo el testamento cerrado en cuyo otorgamiento no se hayan observado las formalidades establecidas en esta secci6n, y el notario que lo autorice sera responsable de los dafios y perjuicios que sobrevengan, si se probare que la falta procedi6 de su malicia 6 de negligencia 6 ignorancia inexcusables. Sera valido, sin embargo, como testamento o16grafo, si todo 61 estuviere escrito y firmado por el testador y tuviere las demas condiciones propias de este testamento. sECCION SEPTIMA. DEL TESTAMENT MILITAR Art. 716.-En tiempo de guerra, los militares en campafia, voluntarios, rehenes, prisioneros y demfs empleados en el ejercito, 6 que sigan A 6ste, podran otorgar su testamento ante un Oficial que tenga por lo menos la categoria de CapitAn. Es aplicable esta disposici6n A los individuos de un ejercito que se halle en pais extranjero. Si el testador estuviere enfermo 6 herido, podrA otorgarlo ante el Capellan 6 el Facultativo que le asista. (17) Si estuviere en destacamento, ante el que lo mande, aunque sea subalterno. En todos los casos de este articulo sera siempre necesaria la presencia de dos testigos id6neos. Art. 717.-Tambi6n podran las personas mencionadas en el articulo anterior otorgar testamento cerrado ante un Comisario de guerra, (318) que ejercerA en este caso las funciones (316) Los arts. 1,955 al 1,967 de Ia Ley de Enjuiciamiento Civil regulan el procedimiento que debe seguirse para la apertura y protocolizaei6n de los testamentos cerrados. El Juez que interviene en esas diligencias tiene el deber de dar el parte correspondiente al Registro de Ultima Voluntad, conforme A los articulos 20 y 5? del Decreto del Gobierno General de 12 de Abril de 1898. (317) En Cuba no existe, ni por la Constituci6n puede existir, el clero castrense, al que parece se refiere la palabra "capellAn'" empleada en este articulo; pero como, no obstante, es posible que al enfermo 6 herido lo asista un ministro de su religion, euando se redaete el C6digo de Cuba debe aclararse este concept, en armonia con lo que prevengan las ordenanzas y eyes militares. (318) La organizaci6n del Ejercito de Cuba, puede decirse que afn no se ha realizado; porque el Decreto del Gobierno Provisional n6mero

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231 de notario, observhndose las disposiciones de los articulos 706 y siguientes. Art. 718.-Los testamentos otorgados con arreglo a los dos articulos anteriores deberAn ser remitidos con la posible brevedad al cuartel general, y por 6ste al Secretario de Gobernaci6n. El Secretario, si hubiere fallecido el testador, remitirh el testamento al Juez del fltimo domicilio del difunto, y, no siandole conocido, al Decano de los de la Habana, para que de oficio cite a los herederos y demas interesados en la sucesi6n. Estos deberAn solicitar que se eleve a escritura pnblica y se protocolice en la forma prevenida en la Ley de Enjuiciamiento Civil. (319) Cuando sea cerrado el testamento, el Juez proceder de oficio a su apertura, en la forma prevenida en dicha ley, con citaci6n 6 intervenci6n del Ministerio Fiscal, y despues de 365, de 4 de Abril de 1904, mis que una ley organica, es una plantilla; por consiguiente, la menci6n que el C6digo hace del comisario de guerra, funeionario conocido en el Cuerpo de Administraci6n Militar de Espana, no existe en Cuba, si bien en nuestro Ej4rcito hay un cargo de Cuartel Maestro, Comisario, que acaso equivalga a aqu41. No obstante, cuando A la Repniblica se dote de eyes militares sera necesario hacer alguna reform en este articulo. Esta nota, de la primera edici6n, puede rectificarse en cuanto a lo afirmado respecto a la no organizaci6n del Ej4rcito, puesto que ese vacio Jo ha llenado el Decreto 165, de 15 de Febrero de 1915; pero leidas sus disposiciones, no encontramos en ellas motivo alguno para modificar el resto de la nota, pues subsiste el mismo estado anterior, en cuanto al particular que es objeto de ella. (319) Al final del parrafo primero de este articulo, donde dice "Secretario de Gobernaci6n'", y al principio del segundo, donde dice ''El Secretario'', el original decia, respectivamente: ''Ministro de la Guerra'' y "El Ministro''. Como repetidamente hemos dicho en estas notas, en Cuba ejercen las funciones equivalentes A la que en general ejercen los Ministros de la Corona en Espana, los Secretarios del Despacho del Presidente de la Repiblica. Pero en nuestra naci6n no existe Secretario de la Guerra, ni este ramo esta organizado en forma tan clara y precisa que permit establecer equivalencias, por analogia, con Espana. No obstante, como el articulo 127 de la Ley Organica del Poder Ejecutivo (Decreto 78, de 12 de Enero de 1909) y el 5 del Decreto organico de las fuerzas armadas, nnmero 165 de 15 de Febrero de 1915, atribuyen al Secretario de Gobernaci6n, bajo las 6rdenes del Presidente, la alta inspecei6n y direcci6n de las fuerzas armadas, y por el articulo 142 de aqu6lla se cream en la Secretaria un Negociado de Asuntos Militares encargado del escalaf6n y de todo to referente A ascensos y bajas en el Ej~rcito, creemos que, mientras otra cosa no se legisle expresamente, to dispuesto en este articulo respecto al Ministro de la Guerra en Espafla ha de entenderse en Cuba referido al Secretario de Gobernaci6n. La referencia que en el citado parrafo segundo se hace al Juez Decano de los de la Habana, se hacia en el original al de los de Madrid. Creemos innecesario explicar y justificar la enmienda. La forma de protocolizaci6n sera la quo corresponda, segfn el testamento sea abierto 6 cerrado, con las modificaciones necesarias, dados los preceptos del C6digo, entre los cuales es notable el que ordena que Ia apertura del testamento cerrado se haga de oficio, con intervencidn del Ministerio Fiscal.

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232 abierto lo pondra en conocimiento de los herederos y demis interesados. Art. 719.-Los testamentos mencionados en el articulo 716 caducarin cuatro meses despues que el testador haya dejado de estar en campafia. Art. 720.-Durante una batalla, asalto, combat, y generalmente en todo peligro pr6ximo de accion de guerra, podrf otorgarse testamento militar de palabra ante dos testigos. Pero este testamento quedara ineficaz si el testador se salva del peligro en cuya consideraci6n test. Aunque no se salvare, sera ineficaz el testamento si no se formaliza por los testigos ante el Auditor de guerra 6 funcionario de justicia que siga al ejercito, procedi6ndose despu6s en la forma prevenida en el articulo 718. Art. 721.-Si fuere cerrado el testamento militar, se observarA lo prevenido en los articulos 706 y 707; pero se otorgara ante el Oficial y los dos testigos que para el abierto exige el articulo 716, debiendo firmar todos ellos el acta de otorgamiento, como asimismo el testador, si pudiere. SECCION OCTAVA DEL TESTAMENT MARITIME Art. 722.-Los testamentos, abiertos 6 cerrados, de los que durante un viaje maritimo vayan a bordo, se otorgarin en la forma siguiente: Si el buque es de guerra, ante el Contador, 6 el que ejerza sus funciones, en presencia de dos testigos id6neos, que vean y entiendan al testador. El Comandante del buque, 6 el que haga sus veces, pondra ademas su Visto Bueno. *En los buques mercantes autorizar el testament el Capitan, 6 el que haga sus veces, con asistencia de dos testigos id6neos. En uno y otro caso los testigos se elegirAn entree los pasajeros, si los hubiere ; pero uno de ellos, por Lo menos, ha de poder firmar, el cual lo hara por si y por el testador, si 6ste no sabe 6 no puede hacerlo. Si el testament fuera abierto, se observar, adems, lo prevenido en el articulo 695, y, si fuere derrado, Lo que se ordena en la secci6n sexta de este capitulo, con exclusion de lo relative al nnmero de testigos 6 intervencion del notario. Art. 723.-El testamento del Contador del buque de guerra y el del CapitAn del mercante seran autorizados por quien deba sustituirlos en el cargo, observfndose para lo demas lo dispuesto en el articulo anterior. Art. 724.-Los testamentos abiertos hechos en alta mar serfn custodiados por el Comandante 6 por el Capitan, y se hara menci6n de ellos en el Diario de navegaci6n. La misma menci6n se har de los ol6grafos y los cerrados.

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233 Art. 725.--Si el buque arribase a un puerto extranjero donde hays Agente diplomftico 6 consular de Cuba, el Comandante del de guerra, 6 el Capitn del mercante, entregarA a dicho Agente copia del testamento abierto 6 del acta de otorgamiento del cerrado, y de la nota tomada en el Diario. La copia del testamento 6 del acta deberA llevar las mismas firmas que el original, si viven y estfn a bordo los que lo firmaron; en otro caso serA autorizado por el Contador 6 Capitan que hubiese recibido el testamento, 6 el que haga sus veces, firmando tambien los que esten A bordo de los que intervinieron en el testamento. El Agente diplomAtico 6 consular harA extender por escrito diligencia de la entrega, y, cerrada y sellada la copia del testamento 6 la del acta del otorgamiento si fuere cerrado, la remitirA con la nota del Diario por el conducto correspondiente al Secretario de Hacienda, cuando el otorgarniento se hubiese hecho en buque mercante, 6 al de Gobernacidn si se hubiere hecho en buque de guerra, quienes mandarin que se deposit en el Archivo de su Secretaria. (320) El Comandante 6 CapitAn que haga la entrega recoger del Agente diplomAtico 6 consular certificaci6n de haberlo verificado, y tomara nota de ella en el Diario de navegaci6n. Art. 726.-Cuando el buque, sea de guerra 6 mercante, arribe al primer puerto de la Republica, el Comandante 6 CapitAn entregarA el testamento original cerrado y sellado, a la Autoridad maritima local, con copia de la nota tomada en el Diario ; y, si hubiese fallecido el testador, certificaci6n que lo acredite. La entrega se acreditark en la formal prevenida en el ar(320) En Ia edici6n anterior dijimos, A prop6sito de este art!culo, Jo siguiente: "Este articulo disponia que la copia se remitiera al Ministerio de Marina. Como en Cuba no existe Ministerio, ni Secretaria de Marina, y todo Jo referente A este ramo, asi de guerra, que propiamente tampoco existed, como mercante, depende de la Secretaria de Hacienda, conforme A los articulos 160 y 174 de la Ley OrgAnica del Poder Ejecutivo, es 16gico que los actos que en Espafia deben realizarse en aquel Ministerio, se realicen en Cuba en dicha Secretaria, que asume las funciones de dicho centro, aunque en este caso no existed una disposici6n terminante que asi Jo ordene, pero la realidad de las cosas asi Jo hace necesario, y por esto hemos hecho la modificaci6n que aparece en el texto, creyendo que, mientras otra cosa no se legisle, asi debe de practicarse; aunque parece preferible que el archivo de las copias se hiciera en el Begistro de Ultima Voluntad del Departamento de Justicia". Por la ley de 29 de Octubre de 1914 se ha dispuesto que la Marina Nacional-6 sea A la que el decreto 403 de 29 de Marzo de 1915 llama "Marina de guerra nacional'"-pase A la Secretaria de Gobernaci6n, parn ser regida por las disposiciones de las fuerzas de tierra, dependiendo directamente de esta Secretaria. Este precepto nos ha obligado A distinguir de Secretarias, seg6n se trate de marina de guerra 6 mercante. La misma modificaci6n que se ha hecho en este articulo se realiza tambion, por la misma raz6n, en los siguientes 726, 727 y 728, en todos los cuales, donde dice Secretario 6 Seeretaria de Hacienda 6 Gobernaci6n, el texto espaiol decia Ministro 6 Ministerio de Marina.

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234 ticulo anterior, y la Autoridad maritima lo remitirA todo sin dilaci6n A la Secretaria de Hacienda 6 de Gobernaci6n, segin correspond. (V6ase la nota 320). Art. 727.-Si hubiese fallecido el testador y fuere abierto el testamento, el Secretario de Hacienda 6 el de Gobernacidn, en su caso, practicara Lo que se dispone en el articulo 718. (V6anse las notas 319 y 320). Art. 728.-Cuando el testamento haya sido otorgado por un extranjero en buque cubano, el Secretario de Hacienda 6 el de Gobernacidn, en su caso, remitira el testamento al de Estado, para que por la via diplomftica se le d6 el curso que corresponda. (V6ase la nota 320). Art. 729.-Si fuere ol6grafo el testamento y durante el viaje falleciera el testador, el Comandante 6 Capitan recogerA el testamento para custodiarlo, haciendo menci6n de ello en el Diario, y lo entregarA A la Autoridad maritima local, en la forma y para los efectos prevenidos en el articulo anterior, cuando el buque arribe al primer puerto de la Repniblica. Lo mismo se practicara cuando sea cerrado el testamento, si lo conservaba en su poder el testador al tiempo de su muerte. Art. 730.-Los testamentos, abiertos y cerrados, otorgados con arreglo a lo prevenido en esta secci6n caducarAn pasados cuatro meses, contados desde que el testador desembarque en un punto donde pueda testar en la forma ordinaria Art. 731.-Si hubiere peligro de naufragio, serA aplicable a las tripulaciones y pasajeros de los buques de guerra 6 mercantes lo dispuesto en el articulo 720. SEOCION NOVENA DEL TESTAMENTO HECHO EN PAlS EXTRANJERO Art. 732.-Los cubanos podrAn testar fuera del territorio nacional, sujetAndose a las formas establecidas por las leyes del pais en que se hallen. Tambian podrAn testar en alta mar, durante su navegaci6n en un buque extranjero, con sujeci6n a las leyes de la naci6n a que el buque pertenezca. PodrAn asimismo hacer testamento ol6grafo, con arreglo al articulo 688, sin el requisito de papel sellado, aun en los paises cuyas leyes no admitan dicho testamento. (321) (321) Para la inteligencia y aplicaci6n de este articulo entree nosotros, tienen grandisima importancia las sentencias del Tribunal Supremo, tantas veces citadas en estas notas, de 3 de Mayo de 1901 y.8 de Diciembre de 1902, de euyo conoeimiento y estudio no puede preseindirse siempre que se trate de aplicar estos preceptos. Parece que Ia frase del tereer pirrafo ''sin el requisito del papel sellado" se referia al papel sellado nacional, espafiol, y, por tanto, creemos que la subsistencia de esa salvedad en este articulo se debe & no haberse tenido ella en cuenta cuando se reform6 el 688. Pero sea de ello lo que fuere, como el articulo no esti expresamente modificado y Jo que dejamos expuesto es una opinion que descansa en una apreciaci6n perso-

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235 Art. 733.-No sera vflido en Cuba el testamento mancomunado, prohibido por el articulo 669, que los cubanos otorguen en pais extranjero, aunque los autoricen las leyes de la naci6n donde se hubiese otorgado. Art. 734.-Tambien podran los cubanos que se encuentren en pais extranjero otorgar su testamento, abierto 6 cerrado, ante el Agente diplomatico 6 consular de Cuba residente en el lugar del otorgamiento. En estos casos dicho Agente har las veces de notario, y se observaran respectivamente todas las formalidades establecidas en las secciones quinta y sexta de este capitulo, no siendo, sin embargo, necesaria la condici6n del domicilio en los testigos. (322) Art. 735.-El Agente diplomatico 6 consular remitira, autorizada con su firma y sello, copia del testamento abierto, 6 del acta del otorgamiento del cerrado, a la Secretaria de Estado, para que se deposite en su Archivo. Art. 736.-El Agente diplomatico 6 consular en cuyo poder hubiese depositado su testamento ol6grafo 6 cerrado un cubano, lo remitira a la Secretaria de Estado cuando fallezca el testador, con el certificado de defuncion. El Secretario de Estado hara publicar en la Gaceta Oficial nal, no hemos querido alterar su redacci6n, por mAs que ella puede dar lugar A series conflictos; limitindonos, por via de indicaci6n 6 consejo, que puede seguirse sin perjuicio, A recomendar A nuestros conciudadanos que cuando otorguen un testamento ol6grafo en pais extranjero, en que dicha forma de testar sea reconocida, si en dicho pais se exige que esos documentos se extiendan en papel sellado, cungplan ese requisito, asi como todos los demiAs que en 61 se requieran y que sean compatibles con los que nuestras eyes determinan, y cuando no lo hagan asi, sino que so cifan exclusivamente A la ley de Cuba, entreguen y mantengan el documento en poder del agent consular cubano, si no quieren que despu6s de su muerte surjan cuestiones importantisimas y de dificil resoluci6n, respecto A. la validez de su dltima voluntad. (322) En las Instrucciones provisionales dictadas por la Secretaria de Estado en 11 de Diciembre de 1902, an vigentes, A falta de una ley 6 reglamento, verdaderamente orgAnico, en el que se determine precisa y claramente los deberes y funciones de los cuerpos DiplomAtico y Consular, se expresa que en todos los casos, los deberes y funciones que en el C6digo Civil, en los otros que se mencionan y cualquiera otra disposici6n A la saz6n vigente, se asignen A los agents diplomaticos y consulares de Espaiia, se entenderin impuestos aqu6llos y atribuidas 6stas, con las limitaciones que se establezean, A los agents consulares de la Republica. Segan el articulo 1? del Decreto Presidencial numero 33, de 25 de Marzo de 1903, en las Legaeiones donde hubiere agente consular serin ejercidas por 6ste las funciones propias de su cargo, bajo la inspecci6n y vigilancia inmediata del jefe de la Legaci6n, y aunque entree estas funciones no so mencionan las notariales, es indudable que le corresponden, A tenor de lo dispuesto, en t6rminos generals, para los funcionarios consulares, en las Instrucciones antes citadas. El articulo 3? del Decreto mencionado atribuye A los vicee6nsules, de los consulados generales, ejercer bajo la direcei6n del e6nsul el oficio de notario publico. En donde no hubiera vicee6nsul, 6 6ste estuviere ausente, ejereerA dichas funciones el c6nsul.

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236 de la Republica la noticia del fallecimiento, para que los interesados en la herencia puedan recoger el testamento y gestionar su protocolizaci6n en la forma prevenida. UEOGION DECIMA DE LA REVOCACI6N E INEFICACIA DE LOS TESTAMENTOS Art. 737.-Todas las disposiciones testamentarias son esencialmente revocables, aunque el testador exprese en el testamento su voluntad 6 resoluci6n de no revocarlas. (323) Se tendrkn por no puestas las clausulas derogatorias de las disposiciones futuras, y aquellas en que ordene el testador que no valga la revocacion del testamento si no la hiciere con ciertas palabras 6 sefiales. (Vease la nota 299). Art. 738.-El testamento no puede ser revocado en todo ni en parte sino con las solemnidades necesarias para testar. Art. 739.-El testamento anterior queda revocado de derecho por el posterior perfecto, si el testador no express en este su voluntad de que aquel subsista en todo 6 en parte. Sin embargo, el testamento anterior recobra su fuerza si el testador revoca despues el posterior, y declara expresamente ser su voluntad que valga el primero. Art. 740.-La revocaci6n producirA su efecto aunque el segundo testamento caduque por incapacidad del heredero 6 de los legatarios en 6l nombrados, 6 por renuncia de aqu6l 6 de estos. Art. 741.-El reconocimiento de un hijo ilegitimo no pierde su fuerza legal, aunque se revoque el testamento en que se hizo. Art. 742.-Se presume revocado el testamento cerrado que aparezca en el domicilio del testador con las cubiertas rotas 6 los sellos quebrantados, 6 borradas, raspadas 6 enmendadas las firmas que lo autoricen. Este testamento sera, sin embargo, valido cuando se probare haber ocurrido el desperfecto sin voluntad ni conocimiento del testador, 6 haliftndose 6ste en estado de demencia; pero si aparecieren rota la cubierta 6 quebrantados los sellos, seri necesario probar, ademas, la autenticidad del testamento para su validez. Si el testamento se encontrare en poder de otra persona, se entendera que el vicio procede de ella y no sera aquel vftlido como no se pruebe su autenticidad si estuvieren rota la cubierta 6 quebrantados los sellos; y si una y otros se .hallaren integros, (323) El Tribunal Supremo ha declarado, en sentencia de 6 de Junio de 1900, que la revocabilidad de los testamentos es doctrine legal aceptada .en todo tiempo por nuestra jurisprudencia y consignada en las leyes, sin que exista ninguna, de caricter eficaz y obligatoria, que la contradiga; y que es ineficaz cualquier manifestaci6n que se haga, aun en forma de contrato, para impedir la revocaci6n de un testamento.

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237 pero con las firmas borradas, raspadas 6 enmendadas, sera vAlido el testamento, como no se justifique haber sido entregado el pliego en esta forma por el mismo testador. Art. 743.-CaducarAn los testamentos, 6 serAn ineficaces en todo 6 en parte las disposiciones testamentarias, s6lo en los casos expresamente prevenidos en este C6digo. CAPITULO fl DE LA HERENCIA SECCION PEIMERA DE LA CAPACIDAD PARA SUCEDER POR TESTAMENT Y SIN 9L Art. 744.-PodrAn suceder por testamento 6 abintestato los que no est6n incapacitados por la ley. Art. 745.-Son incapaces de suceder: 19 Las criaturas abortivas, entendi6ndose tales las que no reunan las circunstancias expresadas en el articulo 30. 29 Las asociaciones 6 corporaciones no permitidas por la ley. (324) Art. 746.-Las iglesias y los cabildos eclesiasticos, los Consejos Provinciales (325) y las provincias, los Ayuntamientos y Municipios, los establecimientos de hospitalidad, beneficencia 6 instruccion pnblica, las asociaciones autorizadas 6 reco(324) Conforme al articulo 28 de la Constituci6n, todos los habitantes de la Republica tienen el derecho de asociarse para todos los fines licitos de Ia vida. El articulo 186 del C6digo Penal reputa ilicitas las asociaciones quo por su objeto y circunstancias sean contrarian a la moral pfblica y las quo tengan por objeto cometer alguno de los delitos penados en dicho C6digo. (325) El texto decia: ''Las Diputaciones provinciales''. Estas corporaciones fueron suprimidas por una Orden Militar de 24 de Febrero de 1899, y por Ia ley lea competia "el gobierno y direcei6n de los intereses peculiares de Ia provincia, en cuanto no correspondia A los Ayuntamientos". (Articulo 43 de la Ley Provincial provisional, aplicada A Cuba por R. D. de 21 de Junio de 1878). Pero reconocida por Ia Constituci6n Ia division de Ia Repdblica en provincias, el articulo 92 de Ia misma cre6 unas corporaciones, similares a aqu6llas, con la denominaci6n de Consejos provinciales, A los quo compete en primer t4rmino (articulo 93 de la Constituci6n) acordar sobre todos los asuntos quo conciernan A la provincia y quo por la dicha Constituci6n, por los tratados 6 por las eyes no correspondan A la competencia general del Estado, 6 a la privativa de los Ayuntamientos. Vista la semejanza de uno y otro organismo, nos parece justificada la sustituci6n que hemos hecho; por mas quo, respect de este particular, nuestra ley provincial vigente -decreto 578 de 1908-tiene un vacio inexplicable. El articulo 115 de Ia ley municipal reconoce al municipio el caricter de persona juridica; en vano hemos buscado el precepto similar en la provincial-en la quo era mas necesario-; no obstante, el articulo 63 supone quo los consejos tienen ese caricter, puesto que en 61 se habla de los productos de los bienes propios quo correspondan A la provincia, y por ello debe reconocerse el repetido caracter A la provincia, aplicando el segundo parrafo de la disposici6n adicional de la meneionada ley provincial.

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238 nocidas por la ley y las demfs personas juridicas, pueden adquirir por testamento con sujeci6n A lo dispuesto en el articulo 38. Art. 747.-Si el testador dispusiere del todo 6 parte de sus bienes para sufragios y obras piadosas en beneficio de su alma, haciandolo indeterminadamente y sin especificar su aplicaci6n, los albaceas venderAn los bienes y distribuirn su importe, dando la mitad al Diocesano para que lo destine a los indicados sufragios y a las atenciones y necesidades de la Iglesia, y la otra mitad al Gobierno civil correspondiente, para los establecimientos beneficos del domicilio del difunto, y en su defecto, para los de la provincia. (326) (326) Este articulo no puede hoy aplicarse en su letra; Ilegado el caso de aplicarlo, habra que atender a su espiritu y, por ello, es uno de los que exigen una reforma important, el dia que se redacte el C6digo cubano. Por nuestra Constituci6n, no s6lo existed una amplia libertad religiosa, sino que el Estado no tiene religion alguna; ni debe proteger a ninguna en particular. Por consiguiente habra que atender a la religion del testador cuando se trate de aplicar sus bienes en favor de su alma, a fin de que esos bienes no vayan a invertirse en sufragios que aqu61, en vida, hubiera rechazado. En otro particular, es posible entender que el articulo esta virtualmente modificado: nos referimos f la intervenci6n del Gobernador civil. Este precepto obedecia a las disposiciones vigentes sobre beneficencia, en la 6poca de la promulgaci6n del C6digo; hoy este ramo se ha centralizado entre nosotros, y cada dia se tiende a centralizarlo mis, en t6rminos inereibles 6 injustificados, y por ello se nos ofrecen dudas acerca de si el precepto estf vigente en su original redacci6n. Si se atiende al articulo 324 de la Ley Organica del Poder Ejecutivo, que transmite al Secretario de Sanidad y Beneficencia las facultades que las leyes administrativas del ramo-precedentes y concordantes de la disposici6n del C6digo-otorgaban a los Gobernadores, parece l6gico que la interpretaci6n conduzca f estimar que lo dispuesto en este cuerpo respect a los Gobernadores se entienda referido al mencionado Secretario. Abonan, ademfs, esa interpretaci6n el articulo tercero de la ley provincial, que al atribuir a las provincial las atenciones de beneficencia, somete f aqu6llas a la inspecci6n del gobierno central, y al plan national de dicho servicio; y la autonomia que hoy disfrutan los municipios respecto f los gobernadores, que harian, si no imposible, poco conform con el r6gimen vigente, que un gobernador aplicara los bienes f determinado establecimiento municipal, prescindiendo de la intervenei6n que al Ayuntamiento corresponded en esas materias, cuando se trata de su t6rmino, conforme al articulo 125 de su ley orgfnica. Pero como no obstante lo expuesto, y A pesar del citado articulo 324 de la Ley Orginica del Poder Ejecutivo, no hemos encontrado un precepto legal que de modo indudable nos permit afirmar que Este del C6digo estf modificado, nos hemos abstenido de alterar el texto, limitfndonos f estas indicaciones, que creemos convenient se tengan presents al aplicarlo: afladiendo que aun en el caso de que al Secretario competa recibir la herencia, debe al disponer su aplicaci6n ajustarse f lo que el articulo dispone, a saber: aplicar los bienes f los establecimientos ben6ficos del domicilio del difunto, y en su defecto f los de la provincia; porque al disponerlo asi el C6digo, a nuestro juicio, hace mas que dar una regla para la aplicaei6n de los bienes: establece una presunci6n muy rational de la voluntad del testador. Esta opini6n tiene en su apoyo, ademis, to dispuesto en el articulo 956, respecto a la aplicaci6n de los bienes que adquiere el Estado abintestato.

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239 Art. 748.-La instituci6n hecha a favor de un establecimiento pnblico bajo condici6n 6 imponiendole un gravamen, s6lo sera valida si el Gobierno la aprueba. Art. 749.-Las disposiciones hechas a favor de los pobres en general, sin designaci6n de personas ni de poblaci6n, se entenderAn limitadas A los del domicilio del testador en la 6poca de su muerte, si no constase claramente haber sido otra su voluntad. La calificaci6n de los pobres y la distribuci6n de los bienes se harAn por la persona que haya designado el testador, en su defecto por los albaceas, y, si no los hubiere, por el Pfrroco, el Alcalde y el Juez municipal, los cuales resolverAn, por mayoria de votos, las dudas que ocurran. Esto mismo se hark cuando el testador haya dispuesto de sus bienes en favor de los pobres de una parroquia 6 pueblo determinado. Art. 750.-Toda disposici6n en favor de persona incierta sera nula, A menos que por algiin event pueda resultar cierta. Art. 751.-La disposici6n hecha gen6ricamente en favor de los parientes del testador se entiende hecha en favor de los mas pr6ximos en grado. Art. 752.-No producirAn efecto las disposiciones testamentarias que haga el testador durante su nltima enfermedad en favor del sacerdote que en ella le hubiese confesado, de los parientes del mismo dentro del cuarto grado, 6 de su iglesia, cabildo, comunidad 6 instituto. Art. 753.-Tampoco surtir efecto la disposici6n testamentaria del pupilo a favor de su tutor hecha antes de haberse aprobado la cuenta definitiva de este, aunque el testador muera despuas de su aprobaci6n. SerAn, sin embargo, vAlidas las disposiciones que el pupilo hiciere en favor del tutor que sea su ascendiente, descendiente, hermano, hermana 6 c6nyuges. Art. 754.-El testador no podrs disponer del todo 6 parte de su herencia en favor del Notario que autorice su testamento, 6 de la esposa, parientes 6 afines del mismo dentro del cuarto grado, con la excepci6n establecida en el articulo 682. Esta prohibici6n sera aplicable a los testigos del testamento abierto, otorgado con 6 sin notario. Las disposiciones de este articulo son tambian aplicables a los testigos y personas ante quienes se otorguen los testamentos especiales. Art. 755.-SerA nula la disposici6n testamentaria a favor de un incapaz, aunque se la disfrace bajo la forma de contrato oneroso 6 se haga a nombre de persona interpuesta. Art. 756.-Son incapaces de suceder por causa de indignidad: 1? Los padres que abandonaren a sus hijos y prostituyeren a sus hijas 6 atentaren a su pudor. 20 El que fuere condenado en juicio por haber atentado

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240 contra la vida del testador, de su c6nyuge, descendientes 6 ascendientes. Si el ofensor fuere heredero forzoso, perderA su derecho a la legitima. 39 El que hubiese acusado al testador de delito al que la ley senale pena aflictiva, cuando la acusaci6n sea declarada calumniosa. 4? El heredero mayor de edad que, sabedor de la muerte violenta del testador, no la hubiese denunciado dentro de un mes A la justicia, cuando 6sta no hubiera procedido ya de oficio. CesarA esta prohibici6n en los casos en que, segnn la ley, no hay la obligaci6n de acusar. (327) 59 El condenado en juicio por adulterio con la mujer del testador. 6? El que, con amenaza, fraude 6 violencia, obligare al testador a hacer testamento 6 a cambiarlo. 7? El que por iguales medios impidiere a otro hacer testamento, 6 revocar el que estuviere hecho, 6 suplantare, ocultare 6 alterare otro posterior. Art. 757.-Las causas de indignidad dejan de surtir efecto si el testador las conocia al tiempo de hacer testamento, 6 si, habi6ndolas sabido despues, las remitiere en documento pnblico. Art. 758.-Para calificar la capacidad del heredero 6 legatario se atendera al tiempo de la muerte de la persona de cuya sucesion se trate. En los casos 29, 39 y 5? del articulo 756 se esperarA A que se dicte la sentencia firme, y en el nnmero 49 A que transcurra el mes sefialado para la denuncia. Si la instituci6n 6 legado fuere conditional, se atenderA, ademas, al tiempo en que se cumpla la condici6n. Art. 759.-El heredero 6 legatario que muera antes de que la condici6n se cumpla, aunque sobreviva el testador, no transmite derecho alguno a sus herederos. Art. 760.-El incapaz de suceder, que, contra la prohibici6n de los anteriores articulos, hubiese entrado en la posesi6n de los bienes hereditarios, estarA obligado a restituirlos con sus accesiones y con todos los frutos y rentas que haya percibido. Art. 761.-Si el excluido de la herencia por incapacidad (327) El inciso primero de este pArrafo dice: "no la hubiese denunciado'", y al final del segundo, al establecer la excepci6n, se express: "en los casos en que, segun la ley, no hay obligaci6n de acusar". El acusar, 6 diferencia del denunciar, no es una obligaci6n, es un derecho. Todo el que presencie 6 tenga conocimiento de la perpetraci6n de un delito, debe denunciarlo, segun los articulos 259, 262 y 264 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, excepto las personas comprendidas en los 200, 261 y 263. En cuanto A Ia acusaci6n, todo ciudadano, haya sido 6 no ofendido por el delito, puede ejercitar la acci6n penal para el castigo del mismo (articulos 101 y 270 de la citada Ley). No obstante, no pueden ejercitar dicha acci6n los comprendidos en los articulos 102 y 103.

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241 fuere hijo 6 descendiente del testador, y tuviere hijos 6 descendientes, adquiririn 6stos su derecho a la legitima. El excluido no tendra el usufructo y administration de los bienes que por esta causa hereden sus hijos. Art. 762.-No puede deducirse acci6n para declarar la incapacidad pasados cinco anos desde que el incapaz est6 en posesi6n de la herencia 6 legado. SECCION SEGUNDA DE LA INSTITUCI6N DE HEREDERO Art. 763.-El que no tuviere herederos forzosos puede disponer por testamento de todos sus bienes 6 de parte de ellos en favor de cualquiera persona que tenga capacidad para adquirirlos. El que tuviere herederos forzosos s6lo podr disponer de sus bienes en la forma y con las limitaciones que se establecen en la secci6n quinta de este capitulo. Art. 764.-El testamento serA valido aunque no contenga instituci6n de heredero, 6 6sta no comprenda la totalidad de los bienes, y aunque el nombrado no acepte la herencia 6 sea incapaz de heredar. En estos casos se cumplirAn las disposiciones testamentarias hechas con arreglo a las eyes, y el remanente de los bienes pasarA A los herederos legitimos. Art. 765.-Los herederos instituidos sin designaci6n de partes heredarAn por partes iguales. Art. 766.-El heredero voluntario que muere antes que el testador, el incapaz de heredar y el que renuncia a la herencia. no transmiten ningnn derecho a s