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Estudio geográfico de la isla de Cuba

Material Information

Title:
Estudio geográfico de la isla de Cuba Vuelta- Abajo, Provincia de Pinar del Río
Creator:
Luzón, A
Luzón, J
Place of Publication:
Toledo
Publisher:
Menor
Publication Date:
Language:
Spanish
Physical Description:
165 p. : ; 18 cm.

Subjects

Subjects / Keywords:
Description and travel -- Pinar del Río (Cuba : Province) ( lcsh )
Travel ( fast )
Cuba ( fast )
Viaje ( qlsp )
Genre:
bibliography ( marcgt )

Notes

Bibliography:
Bibliographical footnotes.
Statement of Responsibility:
A. y J. Luzón.

Record Information

Source Institution:
University of Florida
Holding Location:
UF Latin American Collections
Rights Management:
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Resource Identifier:
001367437 ( ALEPH )
24164512 ( OCLC )
AGM8955 ( NOTIS )

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S


ESTUDIO GEGRAFIO DE LA ISLA DE CUBA

(VUELTA-ABAJO)





A. y J. LuzrP.


ESTUBIO GEOGRAFIGO


DE LA




ISLA W

VUELTA-ADAJO

(Provincia de Pinar del Rio.)







TOLEDO
IMP2STA, LZRBZBEA Y ZXfOUA22zBNAOt6f VSz MZNOBt JItzUANO
Comercio, 57.-Silleria, 15.
1897




























Es propiedad.-Quedan cum-
plidas todas las prescripciones
legales.












Excmpo. Sr.:

Cuando la ~2acion intera aclama a V. & como
Fiqo predilecto, no solo Por su saber y virtudes, sino
tam6idn por su patriotism y desprendimiento, gqud
mucho que unos espanfoles, dispuestos como tales su
dnimo 4 la admiracion de todo to castizo y legenda-
rio, dediquen 4 T. 6. esta modesta a6ra, que asi,
pequena 6 insignificante, es, despuis de todo, el fruto
de todos sus desvelos y afanes....?
Porque la circunstancia de ser completamente des-
conocidos para U. &., no puede ser a6stdcuto que
impida se leve 4 cabo este deseo de

Los Autores.


























































J,












zflS@3190Z63





En la Isla de Cuba con6cese generalmente con el
nombre de Vuelta-Abajo, el territorio que compren-
de la provincia de Pinar del Rio; y es tan conven-
cional, por otra parte, esa designacidn, que mientras
mas hacia Oriente avanza cualquiera, encuentra que
esa Vuelta-Abajo le sigue siempre, porque de la Ha-
bana hacia el Este casi todos califican de Vuelta-
Abajo lo que hacia el lado de Occidente queda, con
relaci6n al observador, y de Vuelta-Arriba lo que
hacia Oriente se pierde. De este modo, los habitan-
tes de Cardenas resultan vuelta-bajeros para los de
Sagua y mas 6 Oriente, y de Vuelta-Arriba para los
de Jaruco .y provincia de la Habana y mas a Ponien-
te; pero como ya indicamos, la designacion general
6 indiscutible de Vuelta-Abajo, corresponde a la pro-
vincia de Pinar del Rio.
Durante la guerra separatista que se inici6 en Yara
el ano 1868, Vuelta-Abajo no respondi6 al levanta-
miento. Tan es asi y tan reconocida era su adhesion
aj la causa espaflola, que cuando Mdximo G6mez
pas6 en 1875 la trocha oriental del jjcaro, el briga-
dier insurrecto Reeve-el hombre de la chamarreta



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roja-que mandaba la vanguardia, recibi6 orden de
avanzar hasta Vuelta-Abajo, arrasando cuanto d su
paso encontrase, porque alli no habia temor de equi-
vocarse; todos eran espanoles.
A pesar de esa resistencia de otro tiempo, la pa-
cifica Vuelta-Abajo se ha visto al fin envuelta por
el turbi6n asolador, y en pocas semanas hase trans-
formado en vastisimo campo de batalla, sobre el
cual fijan sus miradas, no s6lo la nacion entera, sino
todos los paises civilizados. El vuelta-bajero, d quien
se creia incapaz de otras empresas que las del cul-
tivo de la tierra y la crianza de ganados, respondi6
por fin d las excitaciones que, a diario y con impune
insistencia, llevaron cerca de 61 los agentes del sepa-
ratismo. Ya en verso, ya en prosa, ya usando del
ap6logo, ya dando forma al grito sedicioso, penetra-
ron en aquellos hogares los g6rmenes que hallaron
pr6ximos a fructificar las hordas salvajes de Maceo,
y los escuadrones de insensatos que mandaba Mdxi-
mo G6mez. A ellos se unieron muchos; los mas per-
manecieron en sus escondites, despues de saquear
ellos mismos aquellos pueblos que les vieron nacer,
y sembrar la deshonra y la miseria por todas partes.
Porque en pueblos como Puerta de la Gilira, apenas
si los insurrectos de Oriente hicieron dafio; y asi que
efectuaron su retirada, la chusma vil de insurrectos
mansos y simpatizadores no pudo contenerse, y cre-
yendo ya en la realization de los ideales de la Estre-
lla Solitaria, no titubearon para entrar d saco en cuan-
tos establecimientos, fincas 6 casas particulares pu-
dieron suponer que hallarian con que saciar su ins-
tinto andrquico. Aquello fue el desbordamiento de la




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hez que surge en todas las revoluciones, pero mucho
mns temible, porque los pueblos quedaron d mer-
ced de sf mismos, y en ellos brot6, como por encanto,
el germen de todos los odios y miserias locales, de
todas las ambiciones bastardas, y todas las concu-
piscencias de la canalla, cuando no encuentra dique
que la contenga.
El enemigo, mientras tanto, avanzaba hacia Pinar
del Rio. Cada vez su contingent aumentaba, aunque
no todo lo que la fantasia de los unos y el ciego pa-
vor de los otros hacian creer. Nosotros, que desde
la capital vefamos con dolorosa sorpresa aquella
inexplicable invasion, no nos hemos dado cuenta
ain de si la gloriosa (!) marcha de los heroes de Cuba
libre hacia el cabo de San Antonio, no era una huida
disimulada, escapando de fuerzas que pudieran su-
poner los rebeldes que les persegufan. De todos mo-
dos, en los sitios en que se les hizo resistencia pasa-
ron de largo: prueba de ello el ataque a Bejucal,
donde el alcaide de la circel, con algunos volunta-
rios, fuerzas de policfa, algunos empleados y varios
presos de confianza, se resisti6 6 tal punto, que des-
pues de permanecer Maximo G6mez en la poblacion
algunas horas, no s6lo no pudo apoderarse de la
c rcel referida, sino que abandon el poblado sin
intentar un segundo ataque.
En otros puntos la invasion tuvo caracteres mas
pintorescos y hasta ridiculos. Hubo sitio donde el
generalfsimo hizo alarde de sus dotes oratorias, con-
cluyendo con vivas a Espana y 6 Cuba libre, que
eran verdaderamente inexplicables, pero con los
cuales, y pretendiendo deslindar animosidades, des-




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cartaba la personalidad de los peninsulares de la
responsabilidad que pudiese caber al Gobierno es-
pafiol, y pretendia atraerse los elementos que repu-
taba como de mayor importancia, sobre aquel abi-
garramiento que le seguia.
Pero marchaba el Chino viejo-pues pronto le
bautiz6 asi la musa popular-y los mismos del pue-
blo, declarandose en canton libre, se entregaban 6
los horrores que de todos son ya conocidos.
Perdonen nuestros lectores si nos hemos apartado
tan largo trecho del objeto que debe perseguir una
obra como la que hoy ofrecemos 4 su considera-
ci6n; pero es irresistible el apasionamiento; y aunque
no lo sea en la forma, debemos declarar, con toda
franqueza, que en el fondo no escribimos sino un
libro polftico, y lleno, por consiguiente, de todos los
defectos que la pasi6n aporta consigo: y como no
escribimos sino para los espanoles, no nos importan
las criticas de los que no lo sean. Nuestra nica ten-
dencia es dar 4 conocer, lo que por raz6n de largui-
sima permanencia en aquel pafs nos es familiar, 4
los que deseen tener una idea aproximada, en cuan-
to nos sea posible, de lo que es la provincia de Pinar
del Rio. No es una obra diddctica, ni hemos de alar-
dear ahora de modestias inntiles al explicar que no
es empresa para nosotros: escribimos casi de memo-
ria, al recuerdo de la mayor parte de nuestra vida y
nuestra juventud entera, perdida en un pafs que ni
comprende, ni quiere comprender que todo lo que
ha sido, lo que es y lo que sera lo debe y ha de de-
berlo a la naci6n espanola. Pensar de otro modo, es
s6lo producto de la fantasia mds ignorante 6 de la




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mas suicida de todas las obcecaciones; y conste que
creemos que en Cuba hay muchos cubanos que en
el fondo piensan asi; pero el amor propio local, el
temor al reproche de los suyos y todo el cortejo de
miserias que aporta consigo la falta de valor moral,
son valladar insuperable que se interpone entre ellos
y nosotros.



Estacions.-Enfermeades.-Perturbaiones

meteorologicas.


la zona t6rrida, la seca y la lluviosa, y dos se asig-
)>nan d Cuba; pero mis propiamente pueden admi-
tirse tres en nuestra isla; la seca, la lluviosa y la de
>.Nortes, que ofrecen diferencias muy marcadas: la
>primera comprende los meses de Marzo, Abril y
>Mayo, aunque las aguas principian a ocasiones 4
>mediados de este Gltimo mes: la segunda se pro-
longa de Junio 4 Octubre, y la tercera de Noviem-
>xbre 4 Febrero.
uEn la estaci6n de la seca reinan con frecuencia
los vientos de S. y del S. O. que, sin elevar mucho
>la temperatura, producen un malestar general y
>hacen muy sensible el calor. El centigrade, segfn
>>las observaciones de siete anos hechas por D. Ra-
>m6n de La Sagra, sube, por t6rmino medio, a 27013
>en Marzo, d 29045 en Abril y 4 29*93 en Mayo;
>habiendo bajado d 7* en el primero, d 19'93 en el




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>segundo y 20'68 en el tercero. La altura maxima
>observada fu6 30 en Abril y Mayo, y la mini-
ma 13'3 en Marzo. La temperatura media entre
>maximas y minimas result6 ser 23'37 en Mar-
Dzo, 24'79 en Abril y 25'54 en Mayo, ofreciendo la
>escala de las oscilaciones it pr6ximamente> (i).
D. Jos6 M. de la Torre, en la edici6n de su Geo-
grafia de la Isla de Cuba, impresa en 1854, publica,
con el titulo Enfermedades, las siguientes lineas, que
hace constar debe d la galanteria de sus ilustrados
compafieros los Sres. D. Antonio J. Cowley y don
Ram6n Zambrana:
cPor los resultados presentados en el articulo
>Clima fsico, se viene en conocimiento de que el
temperamento de la isla es benigno, aunque hhme-
>do y clido: y si bien son mis comunes las afeccio-
>nes que nacen de estas fltimas circunstancias,
>tambidn son menos las que tienen por origen las
grandes variaciones de temperatura; y sobre todo,
>las que se originan de un frio intenso, como pul-
monias violentas, la artritis aguda, las neuralgias
>rebeldes, etc. Para mejor clasificar las enfermeda-
>)des con relacion al clima, dividiremos el ano en
tres periodos, i saber:
>'.* De Diciembre a Mayo, 6poca de la seca y
>de la mas hermosa temperatura.
2.o De Mayo a Septiembre, 6poca de riguroso
>calor, lluvias y de mayor electricidad atmos-
' f6rica.

(1) D. Jose G. de Arbolega en su Manual de la Isla de
Cuba.-1862.



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3. De Septiembre ai Diciemibre, estaci6n de las
>lluvias diluviales y de los mayores cambios atmoS-
fdricos.
>En la primera epoca reinan las enfermedades si-
guientes: los catarros y la fiebre catarral (debidos
))al aire frio y i las lloviznas que suelen presentarse
a veces hasta Febrero); las fiebres efimera 6 inter-
))mitente; las anginas, el croup, el reumatismo, y en
>algunos afios la pleuresfa, la pulmonia y las fiebres
eruptivas.
En la segunda 6poca predominan comfnmente:
)das diarreas y otras indisposiciones del tubo diges-
tivo; la fiebre amarilla, las viruelas, las afecciones
del higado; y desde el aflo de 185a el cholera morbo
asiatico y las fiebres eruptivas; tambien se pre-
sentan entonces algunas congestiones violentas,
apulmonas y pleuresias, asi como las neuralgias y
diversas afecciones nerviosas. En cuanto a las
>fiebres, en la epoca i que nos referimos, predomi-
>nan la mucosa, la biliosa, las remitentes mas 6 me-
nos graves, la tifoidea y la ataxica 6 cerebral. En
>el tercer periodo reinan casi las mismas enferme-
dades que en la anterior; sin embargo, la fiebre
>amarilla y el clera van disminuyendo hasta su
,desaparici6n; las fiebres son en algunos anos mas
graves, predominando las perniciosas y larvadas;
fla disenteria es tambien mas comun en esta epoca,
asi como el t6tano 6 pasmo.
>De pocos afios 5 esta parte se presentan con
>mucha frecuencia esos casos de tisis agudisima que
terminan con la vida de los individuos a veces en
>dos meses.



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>Sin embargo de que algen autor (i) asegura que
>el clima de la isla es poco 4 prop6sito para la vida,
>se pueden ofrecer muchos y notables casos de lon-
>gevidad, entre ellos de varios indios que fallecieron
>en el pasado siglo a los 139 y 120 aflos de edad:
>de muchas personas (de color particularmente) que
>han alcanzado la edad de 119 anfos, y de multitud
>que han fallecido 4 la de mas de go> (2).
Poco fEcil sera llevar el convencimiento al animo
de nuestros lectores; pero son muchos los que sos-
tienen que el clima de Cuba es de suyo benigno y
agradable. Las enfermedades que alli se desarrollan
han sido todas importadas; tal es el argument de
los que creen en la benignidad del clima. Y aunque
nosotros creemos que la razdn es de los que tal sos-
tienen, el argumento nos parece, mas que artificioso,
ri diculo.
El cima de Cuba adolece de todos los defectos y
ventajas que relativamente se sufren y gozan en los
demds. La aclimatacidn del forastero podra ser mis
6 menos dificil; pero lo cierto es que una vez acli-
matados, una vez adquirido el hdbito del p ais y en-



(1) Harponville, La Reine des Antilles.
(2) En 1847 se public en el Diario de la Habana una
relaci6n de los casos de longevidad de que habia aut6ntica
noticia. En la estadistica oficial de 1816, se dice que habia
en aquel aflo en La isla 29 personas que pasaban de 100 anos,
& saber: 4 de 101, 6 de 102, 1 de 103, 4 de 104, 4 de 105,
3 de 106, 1de 107, 1 de 110, 3 de 111, 1 de 115 y una de 116.
Nuestra list de los que existen en el dia ofrece, entre otros
casos notables, el de un pescador de la costa del Sur, que
cuenta 112 aflos, y cada uno de sus dos hijos mas de 80: y
un irepartidorl que era del Faro de esta capital en 1851, el
cual contaba sobre 96.-Notas de D. J. M. de La Torre.



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cajado, por decirlo asi, en su modo de ser, el euro-
peo abandona las nuevas costumbres con gran tra-
bajo y casi siempte se vuelve el recuerdo con grato
y melancolico anhelo a aquel pals que, con todos
sus males, con todas sus desdichas, aun albergando
en su seno los g6rmenes de la mayor barbaric encar-
nados en el funesto antagonismo de los colores de
raza, es y sera, mientras la dominaci6n espafiola de
Cuba sea un hecho, terreno ampliamente adecuado
para acoger con gusto, implantar con rapidez y dar
carta de naturaleza a cuantas manifestaciones de
todo linaje lleve alif la civilizaci6n moderna.
La higiene publica, abandonada, mejor dicho, ja-
mas atendida, es seguramente el germen de todas
esas grandes infecciones que tantas victims causan.
Sin insistir en este punto, haremos notar que, en. nues-
tro concepto, mucho puede y debe esperar la salud
pfblica en Cuba de la gesti6n nobilisima, endrgica y
desinteresada del Inspector del Cuerpo de Sanidad
Military, D. Cesareo Fernandez de Losada, quien se
propone, con toda la autoridad de su ciencia y de su
alto puesto y la delegaci6n que el Gobierno ha he-
cho en su persona para este asunto, moralizar en
aquellas tierras la higiene pfblica y privada.
Si la suerte le ayuda y logra los fines que nos
consta se propone el eminente sabio y distinguido
General, emplazamos para entonces d los que creen
y aseguran que la Isla de Cuba no es uno de los
pauses mas saludables del Globo.
Ahora mismo, la fiebre amarilla y el paludismo
hacen estragos en las filas de nuestro Ej6rcito. Par-
ticularmente la Vuelta Abajo resulta la mis casti-




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gada; y no se tiene en cuenta 6 no se sabe, y si se
sabe no se dice, que en todo el territorio, mis allA de
Pinar del Rio, hacia Guane, Mantua, Baja y las lo-
mas vecinas, no se ha conocido el vdmito hasta que
la aglomeraci6n de fuerzas, en las tristes condiciones
higienicas que la guerra exige, han hecho brotar los
g6rmenes que luego han dado lugar a la temida y
terrible infeccion. Nosotros, que hemos tenido oca-
si6n de hablar con naturals y vecinos de los termi-
nos citados, hemos oido de ellos la narracion del
asombro con que los primeros casos de v6mito fue-
ron observados por los del pais, los cuales, cuando
dejan sus tierras y pasan a la Habana, son muchas
veces presa y victims de la referida enfermedad. Y
respect del paludismo, solo haremos notar que en
Artemisa, donde se padece actualmente una verda-
dera epidemia de fiebres palhdicas, hasta los natura-
les las han sufrido.
No hemos de insistir en este punto. Baste que
conste que, sin menoscabar la importantisima que
tiene el clima en las bajas que hoy sufre nuestro
Ejercito, no es justo dar toda la part de culpa al
pais ni a sus costumbres.
La estacion de invierno se halla caracterizada por
los nortes, 6 sean los vientos del tercer cuadrante,
que rolando al N. y fijandose en el N. E., liegan a
Cuba, bajando la temperatura de un modo harto
sensible. Estos nortes, seghn opinion bien autorizada,
no son sino ciclones que cruzan la part alta de los
Estados Unidos y se hacen sentir en Cuba.
Y ya que la palabra ciclones hemos escrito, na-
tural parece que algo digamos sobre estos fen6me-



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nos meteorol6gicos que tan frecuentes son en aque-
llas zonas.
La epoca en que con mis frecuencia aparecen por
Vuelta-Abajo, es la que comprende la 6ltima quince-
na de Septiembre y todo el mes de Octubre. No sea
esto sentar que en otra fecha-de Junio en adelan-
te-no se desarrollen tambien los huracanes, como
dicen afn las gentes viejas; pero parece que confor-
me avanza la estacidn--que termina en Octubre -la
recurva de estos meteoros se verifica cada vez mis i
O., y cada vez mis al.S., y estudiando la forma de la
Isla, se echari de ver, bien pronto, to natural de la
observaci6n.
Efectivamente, desde el momento que un meteoro
de esa indole--que marcha siempre en su primera ra-
ma del 2.* al 4." cuadrante, 6 sea de un punto com-
prendido entre el E. y el S., i otro punto que se en-
cuentre entre el O. y el N.-rebasa por el S. de ]a
Isla el meridiano del cabo de Maisi, no tiene otro ca-
mino al recurvar,-y lo hace cambiando de direc-
ci6n, es decir, yendo del tercer cuadrante (S. al O.)
al 1.0 (N. al E.)-que atravesar, indefectiblemente la
Isla, para lanzarse, por el Atlantico, sobre el conti-
nente europeo, en forma de temporales de otofio.
Puede darse el caso y se da, que el meteoro rebase
de la longitud del cabo de San Antonio, y penetre
en el golfo de Honduras y se interne, mis aun, por
el S. de Yucatin en el continente americano; y es tan
frecuente esto, que toda esa famosa temporada de
las aguas, de que tanto se viene hablando con mo-
tivo de la actual campafia, no es otra cosa que la re-
sultante del paso de los muchos ciclones que en esa


9



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6poca del aio-Septiembre a Octubre,-cruzan pr6-
ximamente el camino que hemos indicado, y recur-
van, atravesando el golfo de Mexico, y echando so-
bre Vuelta-Abajo, situada en la zona de influencia
del meteoro, los torrenciales aguaceros y las tor-
mentas que se escapan, por decirlo asi, del inmenso
circulo,-i veces de un radio de 600, 700 y mas mi-
llas-que describe el v6rtice del huracdn.
En los meses anteriores 1 Septiembre y Octubre,
y mientras menos avanzada se encuentra la esta.
ci6n, ese cortejo de influencias ciclonicas que hemos
descripto i grandes rasgos,se desarrolla buscando su
camino mis hacia el N., abriendo mucho mas la pa-
ribola que describe, y haciendo su recurva mis ha-
cia oriente. De ahi que la 6poca cicl6nica en Puerto
Rico, sea verdaderamente peligrosa y seri siempre
en los meses del comienzo de verano.
Un deber de justicia, un sentimiento de admiracion
profunda, a la vez que de carinosa memoria, nos
hace traer i estos modestisimos renglones el nombre
de una de las personalidades que, andando los tiem-
pos, sera coloso de la ciencia y honra y gloria de la
patria espafola. El del R. P. Benito Vifles, Director
durante muchos anos del Observatorio del Real Co-
legio de Beldn, en la Habana, y a quien deben grati-
tud eterna, la ciencia, la patria y la Isla de Cuba.
Asi lo reconocen ya todos, lo mismo los que por es-
pfritu de contradicci6n eterna negaban al sabio jesui-
ta lo que hubieran concedido de buen grado a quien
profesara otra religion, que los que reunidos con mo-
tivo de la ultima exposici6n de Chicago, en Congre-
so Meteorol6gico, convocado de todas las partes del



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mundo, escucharon absortos la obra p6stuma del
P. Vines, d quien aclamaron como principe de la
Ciencia, hecho que hemos ofdo con referencia a los
sabios meteor6logos espafioles P. Alguet, del Obser-
vatorio de Washington, y P. Faura, del Observato-
rio de Manila, presentes en el Congreso.
La violencia del viento durante el paso del me-
teoro es colosal: derriba edificios," arrasa bosques
enteros, lleva las palmas de un lado a otro como
sencillas aristas de paja. Salense de madre los rfos,
crecen los torrentes, desb6rdanse las aguas y s6lo
queda despuds la huella, el desastre, la miseria de
los campos que asuela.
Los que gusten de estos estudios, pueden encon-
trar buena fuente de noticias, datos cientificos y ob-
servaciones directas en la obra titulada Huracanes
de las Antillas, que public el P. Vifies, ya citado.
La duraci6n de cada cicl6n es variable: nosotros
hemos observado uno que dur6 seis horas, otro que
dur6 diez y por 6ltimo el del 23, 24 y 25 de Sep-
tiembre de 1894, que observamos en la Habana,
dur6 aproximadamente setenta y dos horas.
Las turbonadas son frecuentisimas en Marzo,
Abril, Mayo, Septiembre y Octubre. En Vuelta-
Abajo llevan fama por las frecuentes tormentas que,
acompafiadas de gran n6mero de exhalaciones, sue-
len estallar en la comarca de Pinar del Rio.
Los temblores de tierra casi son desconocidos en
Vuelta-Abajo. El de San Crist6bal, que mas adelante
citamos, es una verdadera excepci6n.
Pero la 6poca mds hermosa del ado es, indudable-
mente, el invierno. Rompen los Nortes anuncidndose



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con vientos de S. al S. O., cubierto el cielo de nubes,
y desarrollandose un calor intenso, y bajando algo
el bar6metro; comienza S lover, rolando el viento
casi inmediatamente al O., a poco salta nuevamente
al N. O., y refresca la temperatura; al dfa siguiente
pasa al N., se despeja la atm6sfera completamente
(como secede en todo anticicl6n), y el fresco se con-
vierte en frfo, siendo tal y tan rapida la transicion
de la temperatura, que baja, en poco menos de 24
horas, hasta 14 grados y menos afin, lo que hace el
cambio atmosferico, harto sensible.
A poco, vuelve. el viento a rolar hacia el N. E.,
s6mase al cabo con la brisa, y asf transcurre el invier-
no, repitiendose esta evolucion cinco 6 seis veces, por
ho regular, durante la estaci6n, turbandose apenas
hacia el solsticio de invierno y equinoccio de prima-
vera, en que suelen presentarse algunos temporales
del S. y del S. E.
Los campos, agostados por el calor del verano,
renacen con el fresco de los Nortes; por esa 6poca
cfbrense de una verde alfombra que alcanza todos
los matices del color; la luz, lo despejado de la atm6s-
fera, la ausencia de calor, lo agradable de aquella
temperatura templada, todo verde, todo florido; los
caminos, cubiertas las cercas de piedras que los li-
mitan de las fincas a ambos lados, con tin espeso y
hermoso tapiz de aguinaldos (convolvulus) de variados
colores que los hacen resaltar sobre la hojarasca
tendida caprichosamente, es el efecto de la mara-
villosa resurrecci6n de una primavera que no brota,
sino que estalla, alegrdndolo todo, gentes y pai-
sajes.....



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Produecionles de la tierra.


En otro tiempo, fud el caf6 de las lomas del Cuzco
el preferido por los inteligentes. Anos hace que los
cafetales desaparecieron de Vuelta-Abajo; el taba-
co, la cana y las viandas (1) sobre todo el primero,
absorben todas las actividades y energias del agri-
cultor.
La cana, en las inmediaciones de las Lomas, por
el N.; en las de Cayajabos, Mariel y Guanajay; la
zona de ingenios que desde tiempo inmemorial se
extiende de Mariel por Cabanas aBahia-Honda; la de
Artemisa y mas alld, es la riqueza que han destruido
los sicarios de la rebeli6n, reduciendo 5 cenizas millo-
nadas de pesos y aniquilando el porvenir y el pre-
sente de las mds entusiastas empresas.
Pero no es la cana la producci6n caracteristica de
Vuelta-Abajo. Universal es la fama del tabaco que
alli se cosecha.
>terrenos al 0. del meridiano de la Habana, conoci-
>)dos bajo la denominaci6n de la Vuelta-Abajo, pro-
>ducen el tabaco mejor del mundo, por la belleza
)del color, lo grato del aroma, la suavidad de la


(1) En la clasificaci6n de las viandas, se comprende el
fruto del platano y las rafees farindceas de la yuca, el flame,
el boniato y la malanga.



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>hoja y su facilidad de arder. Mas no se crea que
Dtoda la comarca occidental de la Isla goza del mis-
>mo privilegio. Las mejores tierras de esta planta se
>hallan comprendidas en un cuadrilongo irregular,
>cuyos limites son: al E. de Rio-Hondo 6 de Conso-
dlaci6n del Sur; al O. el Cuyaguateje 6 Mantua; al
>N. la sierra de los Organos y al S. la faja de pal-
>mas barrigonas, que corre paralelamente Ai la cos.
Dta.Tiene este cuadrilongo 28 leguas de ancho y 7 de
rlargo. Fuera de el, hacia el meridiano dela Habana, los
>tabacos son de un bello color, pero menos aromati-
>cos, y la primera de estas circunstancias los hace
>preferibles para los extranjeros. Desde Consolaci6n
>a San Crist6bal tienen mucha calidad, en lenguaje
>de vegueros, pero son asperos y fuertes; y desde
>San Crist6bal hasta Guanajay, en exceptuando el
>distrito de las Virtudes, los tabacos son inferiores.>
>hay algunas porciones excelentes, como las vegas
>llainadas de la Lena, del Corojo, a la margen del
>rio San Sebastian, donde se cosecha el mejor tabaco
>de la Isla.>
Ni el algod6n, ni el cacao se cultivan en Vuelta-
Abajo y casi puede asegurarse que en ninguna par-
te de la Isla. Se han hecho ensayos para aclimatar
el henequen, planta fibrosa, propia para tejidos, pero
hasta ahora con escaso 6xito mercantil.
El cultivo del cafd se ha abandonado por comple-
to desde 1832, en que no pudo sostener la compe-
tencia comercial que le hacian los del Brasil, Java y
Ceilan. El que se producia en las lomas del Cuzco y
en las jurisdicciones de Santiago de Cuba y Saltade-




ro, igual al tan renonbrado cafd de Santo Domingo,
era de clase superior y muy apreciado de los cono-
cedores.
Los elevados precios que el grano ha ido adqui-
riendo, hoy que el consumo excede en mucho A la
producci6n, han decidido a algunos al fomento de
cafetales. La guerra ha destruido estos comienzos, y
sabe Dios si volveran al intento los iniciadores.
El caf6 que se consume en Cuba desde hace aflos
se importa directamente desde Puerto Rico. Si mal
no recordamos, hemos oido asegurar a persona com-
petente, que la exportaci6n en la Isla hermana as-
ciende anualmente a la respetable cantidad de quin-
ce millones de pesos: setenta y cinco millones de
pesetas.
Prod6cese cera en abundancia; maiz, que sirve de
principal alimento A las caballerias, y de cuyo gra-
no hay dos cosechas at ado. Como forraje, en los po-
blados, se usa la maloja, cafia del maiz, tierna aun,
y que se siembra muy espesa A fin de segarlo en sa-
z6n para alimento fresco de las caballerias. El millo,
la yerva del Paral y de Don Carlos, el espartillo, que
crece espontaneamente en los terrenos propios para
la crianza del ganado caballar, constituyen la base de
la alimentacion en el campo, y, por consiguiente,
durante la campana.
La hierba 6 yerba del Paral es abundantisima. En
los terrenos en que tratan de extirparla no pueden
conseguirlo, ni aun incendiando los campos, pues A
poco tiempo renace de sus cenizas y se extiende,
impidiendo cualquiera otro cultivo.
Las frutas no se siembran en fincas determinadas





sino en todas ellas, y en muchas nacen, crecen y
dan producto sin mas auxilio que la misma naturale-
za y la misericordia divina, que arroja la simiente
donde el hombre no tenga otra intervencidn que la
de asombrarse de la oportunidad con que los drboles
rinden sus frutos, y aprovecharlos.
Todo el que recorre los campos de la Isla, tro-
pieza i cada paso con denominaciones que extranan
y de las cuales no es ficil darse cuenta. Lo mismo
sucede a los que, sin conocer el pais, examinan un
croquis de Cuba, pues es tal la profusion de nombres
que alli resaltan (algunos como Siguanea, Pedroso,
Hatillo, repetido hasta la saciedad) que no se com-
pagina la idea de la poca densidad de poblacion, con
la de tantos lugares como se indican.
Esto tiene su explicaci6n: hasta ahora-y decimos
que hasta ahora, porque suponemos que habri de
procurarse que en lo sucesivo no suceda-la mayor
parte, mejor dicho, todos los labradores, vivian en
las mismas fincas que explotaban: no sucedia como
sucede en la Peninsula, que por Jo regular el labra-
dor vive en el pueblo y al apuntar el dia sale para
sus propiedades en las epocas de cultivo, no pernoc-
tando en ellas sino en el verano y cuando ciertas
faenas del campo lo exigen. Esta manera de vivir
ha sido, en nuestra opinion, la causa del sostenimien-
to del bandolerismo, sucesor de la otra guerra y
precursor de la de ahora; pero dejando fuera esta
digresion, que no es sino una opinion nuestra, mis 6
menos discutible, es el caso que todas aquellas de-
nominaciones i que mis atris nos referimos, no son
sino los nombres de antiguas fincas, despuds dividi-



- 25 -


das y que han conservado en conjunto el nombre
de lo que ya no existe.
Por ello y para auxiliar en cierto modo el studio
del croquis de la Isla, juzgamos pertinente dar aqui
nota de los nombres con que se califican las fincas
en relaci6n al objeto d que estdn destinadas.
xrioso y prolijo de cuantossehan ocupado de asuntos
>geogrificos en Cuba-es un espacio circular de te-
>rreno de dos leguas cubanas de radio (i): Corral,
>espacio tambidn circular de terreno, de una legua
>cubana de radio: Potrero, hacienda cercada, de me-
>nos extension de terreno que los hatos y corrales
>y de pastos mas abundantes. Estas tres clases de
>prados rurales estin destinados d la crianza de ani-
>males; pero el primero, con especialidad, al mayor,
sea vacuno; el segundo al menor, 6 sea de cerda;
y el tercero al pasto y ceba de reses vacunas y
>cria caballar. El numero de reses que pueden soste-
>ner los hatos y los corrales, depende de las circuns-
>tancias de sus terrenos, pues si contienen mds saba-
>nas, que montes 6 bosques,criari mds reses vacunas
>y al contrario. En los potreros bien asistidos se


(1) Hay algunos hatos de tres y cinco leguas de radio
como el de la Hanabana; pero Ia mayor parte, asi como los
corrales, son incompletos. Como estas dos clases de fincas
son de grande extension, y de su reparto se han originado
la mayor part de las otras, import mucho su conocimien-
to, porque A veces hace confundir la division administrati-
va: puesto que el vulgo suele llamar partido d la extension
comprensiva de dichas haciendas de crianza. Asi se suele
oir decir partido de la Bija, de las Virtudes y aun provincia
de Barajagua, sin haber semejantes partidos ni provincia.
(Nota dcel mismo Sr. La Torre).



- 26 -


>pueden criar y cebar 25 animals, tdrmino medio,
>por cada caballeria de tierra (I). Ingenio es una ha-
2cienda agricola-industrial, donde se cultiva la cana
>y se elabora el az6car y el aguardiente.

> Vega, es una finca destinada al cultivo del taba-
>co, generalmente de corto espacio de terreno, y
situada, regularmente, en las laderas de los rios.

>Estancia es una hacienda pequefla, inmediata a
>las poblaciones, donde se cultivan viandas, hortali-
>zas, frutales, etc.; cuando no estan muy pr6ximas
>) poblaciones se les llama sitio de labor (2) y
>sitios de viandas si pertenecen exclusivamente a
aalguna finca mayor. En las estancias se crian aves
>y vacas; y en los sitios de labor se fabrican quesos,
>casabe (3) y se hace almiddn.
>Quintas sc liaman las fincas de recreo, situadas
>regularmente en las inmediaciones de las grandes
>poblaciones.>

(1) Caballeria de tierra. -Medida agraria equivalente A
18 cordeles de lado.
Cordel: v6ase nota posterior.
(2) De aqui que al espacio de terreno donde abundan es-
tas fincas, se les conoce con el nombre de Sitieria.
(3) La yuca (jatropha naanihot) es una de las plantas
mas tiles y apreciadas en Andrica. Aqui se conocen cuatro
clauses, la blanca 6 dukce y la agria, ambas indigenas, la de
Cartagena y la amarilla ex6ticas. La agria es venenosa;
pero rayandola, lavandola en agua dulce y exprimidndola;
pierde con su jugo (naiboa) toda substancia nociva; la fdeula
ya exprimida, es la que se llama catibia, de la cual se hace el
pan 6 tortas de casabe y algunas confecciones de reposteria:
los sedimentos harinosos que quedan en el agua constituyen
un almid~n excelente.-D. Jose G. de Arboleya, en su MA-
1UAL DE LA ISLA DE CUBA.-Habana, 1852.



- 27 -


En cuanto d minerales, se encuentra en Vuelta-
Abajo algun hierro, oro y plata, segfn notas cienti-
ficas a las que hay que conceder autoridad.
Existe carbon de piedra en Consolacion del Norte,
Mantua y Bahia-Honda.
MArmol, hay en San Diego de los Banos, Bahia-
Honda y Guane: en este Gltimo sitio existen grutas
donde se encuentran grandes estalactitas capricho-
sisimas y se encuentran casi todas las variedades
de marmol.
La pizarra 6 esquisto, abundantisimo en toda la
Isla, se encuentra en condiciones excepcionales en el
rio Guacamayas, cerca de las Pozas.
Los Bafios de San Diego, sulfurosos, asi como los
de San Juan de Contreras y Soroa en las Lomas,
cerca de Candelaria y Martin Mesa en Guanajay
(tambien sulfurosos) se encuentran en Vuelta-Abajo.



Tierras eireiinveeinas,


Es el cabo de Hicacos el extremo mas septentrio-
nal de la Isla,.muy pr6ximo d Cardenas. La Peninsu-
la de la Florida, extremo Sur de los Estados Unidos,
dista s6lo 32 leguas maritimas, contadas desde el
cabo Tancha, extremo meridional del continente
americano. La serie de cayos que por Oriente del
citado cabo Tancha arrancan hacia el mar, forma
con la costa de Cuba, al Oeste del cabo Hicacos, el
canal de la Florida. Entre esos cayos estd el c6le-
bre Key-West, cayo del Oeste, mis conocido por



--- 28 -


Cayo-Hueso. El canal de la Florida no tiene mas
que 30 leguas de ancho.
El Seno Mexicano 6 Golfo de M6xico se extiende
cada vez mis lejos hacia el N. O. y O., volviendo -
al E. para cerrar el inmenso arco hasta el cabo Ca-
tocke, punto mas avanzado de la Republica Mexicana
y que forma, con el cabo de San Antonio, en Cuba,
el estrecho de Yucatin, de 38 leguas de ancho. Re-
vudlvese all' la costa mexicana avanzando hacia el
S. O. y S. forma el Golfo de Honduras hasta Santa
Maria, ya completamente al S. y d gran distancia de
la Isla y fuera ya del Meridiano de Vuelta-Abajo.
Por Occidente, la provincia de la Habana.


DIVISION TERRITORIAL


De las treinta provincias indias de que se tiene
noticia que estaba dividida la Isla de Cuba, en los
momentos de la conquista, parece ser que las llama-
das Guanacahibes, Guaniguanico y Marien ocupaban
el territorio que hoy se conoce con el nombre de
Vuelta-Abajo. La de Marien, la mis oriental de las
tres, se extendia al Oeste, mas alld de Bahia-Honda,
hacia el 760 de longitud.
Mas tarde, mucho mas, i mediados de este siglo, el
territorio de la que es hoy provincia de Pinar del Rio,
lo formaban las Tenencias de Gobierno siguientes:
Ia PINAR DEL Rfo, con los partidos peddneos 6
Capitanias de partido de Guane, Baja, Consolaci6n
del Sur, Mantua, San Juan y Martinez y la cabecera,
Pinar del Rio.



- 29 -


A la Capitania de partido de Guane, pertenecian
Paso Real de Guane, Sabalo y Bailen 6 Garay.
A la de Baja, la aldea de Nombre de Dios.
A la de Consolaci6n del Sur, Santa Clara (peque-
na aldea), Herradura y Rio-Hondo.
A la de Mantua, Montezuelo y Lazaro.
A la de San Juan y Martinez, Galafre, Punta de
Cartas y San Luis.
YA Finar del Rio, la Coloma y Col6n.
2.a TENENCIA DE GOBIERNO DE SAN CRIST6BAL, cOn
los partidos pedaneos de San Crist6bal, Candelaria,
Los Palacios, San Diego de los Banos y Las Mangas.
Capitania del partido de San Crist6bal; compren-
dia los pueblos de Santa Cruz de los Pinos y Santa
Cruz.
La de Candelaria, a Bayate.
La de Las Mangas 6 San Marcos, i Mojanga y
Guanacaje.
La de Los Palacios, a la Isabela.
La de San Diego de los Banos, a Paso Real de San
Diego.
3.a TENENCIA DE GOBIERNO DE BAafA-HONDA, con
los partidos pedaneos de Bahia-Honda, Consolacion
del Norte, Las. Pozas y San Diego de Nfnez.
De estos partidos, el 6nico que contaba mas pue-
blos que la cabecera era el de Las Pozas 6 Cacara-
jicara, que comprendia en su jurisdicci6n a La Mu-
lata, El Morrillo y la Vega de Ferral.
4.a TENENCIA DE GOBIERNO DE GUANAJAY, con Jos
partidos de Guanajay, Mariel, Cabanas, Cayajabos,
Guayabal, Puerta de la Guira, Quiebra-Hacha, y
Seiba del Agua.



-8 30 -
De estos partidos, los de Guanajay, Cayajabos y
Quiebra-Hacha, no poseian otro poblado que el de
sus respectivas cabeceras.
El del Mariel comprendia a Santo Cristo de la
Sabana.
El de Cabanas, i Amiot.
El de Puerta de la Guira, a Artemisa y Las Canas.
El de la Ceiba, los caserios de Virtudes y Cape-
llanias.
Y el del Guayibal, a Banes.
La posicion de estas Tenencias de Gobierno era
la siguiente:
Pinar del Rio, desde el cabo de San Antonio al
Oeste, se extendia por ambas costas, buscando ha-
cia Oriente por la del Norte el rio Pan de Azucir y
por la del Sur el rio de San Diego, que la limitaban,
separandola aqu6l de la Tenencia de Gobierno de
Bahia-Honda y el segundo de la de San Cristobal.
Asi como 6sta se extendia entre la costa Sur y las
lomas, que quedaban al Norte, asi a la otra vertien-
te de las lomas citadas, y sobre la costa del Norte,
se extendia la jurisdicci6n de Bahia-Honda; y como
aqui ya se hace muy sensible la estrechez de la Isla,
la jurisdicci6n de la Tenencia de Gobierno de Gua-
najay limitaba a las dos por Oriente, cerrnndoles el
paso con las capitanias de Cabanas y Cayajabos al
Norte y la Puerta de la Guira al Sur.
Declarada provincia esta parte de la Isla, se han
creado veinticinco tdrminos municipales, con una
poblaci6n de 229.961 habitantes, repartidos del si-
guiente modo:




- 31


Artemisa.............
Alonso Rojas.........
Baja .................
Bahia-Honda..........
Consolaci6n del Sur .....
Consolaci6n del Norte. .
Candelaria............
Cayajabos............
Cabanas..............
Guane................
Guanajay.............
Guaydbal.............
Mantua...............
M angas..............
Mariel................
Pinar del Rio......... .
Paso Real de San Diego.
Palacios.....:........
San Juan y Martinez... .
San Luis..............
San Crist6bal......... .
Santa Cruz de los Pinos.
San Diego de Nunez....
San Diego de los Banos..
Vijales....... ...... .


llabitantes.

.... 9.348
.... 4.556
..---4.396
8.172
14.369
... 8.445
.... 6.305
.... 8.157
8.61o
.... 23.118
9.512
.... 6.283
.... 6.789
3.439
.. 8.298
29.490
4.901
.... 6.431
.... 18.305
.... 9.123
4.508
.... 4.710
.... 4.257
... 6.631
. . r.608

229.761 (1)


(1) Estos veinticinco tdrminos municipales cuentan con
134 escuelas, A las que asistian, segan los 6ltimos datos que
tenemos A la vista, 2.583 nifos y 982 nifas; total, 3.565, cos-
tando sa sostenimiento la cantidad anual de 77.636 pesos
con 60 centavos, 6 sean pesetas 299.546,40.



- 32 -


La capitalidad radica en la ciudad de Pinar del
Rio, residencia de Gobierno (que se titula provincial)
de la Comandancia General, Audiencia de lo crimi-
nal, Juzgado, Administracion principal de Rentas,
Sucursal del Banco Espanol de la Isla de Cuba, Re-
gistro de la Propiedad, Instituto Provincial de 2.a en-
sefanza, Estaci6n Agronomica.
Para lo eclesidstico pertenece la provincia d la
Diocesis de la Habana.
En la vasta extension de sus costas al Norte y al
Sur, s6o tiene un puerto habilitado, el del Mariel,
con lazareto.















ossne


3











COSTAS


Para el estudio del litoral de la Isla, en la parte de
Vuelta-Abajo, nos parece conveniente establecer las ,
siguientes divisiones:
I.a Desde el limite con la provincia de la Haba-
na, o sea desde el rio Baracoa, hasta Bahia-Honda.
La costa, en esta parte de la Isla, es despejada, de
facil acceso y buena navegaci6n.
2a Desde Bahia-Honda hasta punta de Avalos:
la costa es rocallosa y poco segura por una cadena
de escollos y restingas que la cine y que no son otra
cosa que los famosos bajos de los Colorados; tam-
bidn hay aqui bastantes cayos entre los bajos y la
costa.
3.a La peninsula de Guanacahabibes, 6 sea desde
la punta de Avalos hasta el rio Cuyaguateje, en la
costa Sur.
4.a Desde el rio Cuyaguateje hasta la ensenada
de Majana.













































1'











COSTA NORTE



Be Banes a Bahia-Ilonda.

A partir del rio. Baracoa, hacia Oriente, encu6n-
trase sobre la costa y a ocho leguas de la capital el
embarcadero de Banes, donde desemboca el rio del
mismo nombre: sigue la punta del Guayab6n, y se
forma la Caleta de los Muertos 6 Caleta Colorada, y
elevdndose la costa hacia el N. hace alli, d la des-
embocadura del rio Mosquitos, el estero del mismo
nombre: d poco punta de Barlovento, d la entrada
del puerto del Mariel, 12 leguas de la Habana.
La entrada es larga y acanalada, obstruida en par-
te por un bajo peligroso.
En el veril oriental del canal se alza un torre6n y
la loma de la Vigia, viendose a lo lejos, d mas de
cuatro leguas al fondo, la Sierra de Anafe y Mesa
del Mariel. La bahia tiene dos leguas de N. d S. por
una de E. 1 0.
Es el Mariel el fnico puerto habilitado de Vuelta-
Abajo; tiene lazareto. El poblado se alza al SE. de
la entrada. En una extremidad de la costa y dentro
de la misma bahia, al Oeste del poblado, se levanta
el fuerte San Elfas, que no tiene hoy importancia al-




38.
guna. El Mariel se comunica faicilmente con Guana-
jay y Artemisa, y hoy se extiende ]a trocha militar
por ese camino precisamente. La Boca del Mariel tie-
ne en su extreme occidental la llamada punta de
Sotavento; sigue despues punta Guanes, y echando-
se al N., punta de la Yana, y mas alld punta Do-
minica.
Entre una y otra se halla la desembocadura del
rio Dominica, por donde, segin cuentan gentes an-
cianas, se hicieron en otro tiempo grandes alijos de
negros bozales africanos. Continua la costa hasta
punta Guayabal, donde se inclina al SO., y forma la
ensenada de la Herradura 6 Boca de Naza, con la de
la Caimanera al fondo, y donde desagua el rio de
la Herradura, siguiendo la costa d Occidente, hasta
la llamada punta Gorda.
Baja alli ripidamente hacia SO. formando un arco
de circulo bien pronunciado; queda al frente punta
Diamante, al otro lado de la entrada del puerto de
Cabanas: entrada acanalada, y que al fondo da so-
bre el cayo Juan Tomas, que hace alli dos canales;
por el de Oriente se lega al pie de los muelles del
pueblo de Cabanas, que esta. en un altozano al SE.
fijo.
Cabanas es un buen puerto, con mucho fondo: se
encuentra 16 leguas de la Habana; tiene un ancho
de dos leguas por una de fondo; dividido por la pe-
ninsula ya citada (cayo de Juan Tom.s) tiene alli al
N. el fuerte Reina Amalia, cuya capacidad creemos
no pasa del albergue de una compafiia.
Volviendo d la costa, encontramos 6 punta del
Ubero y punta Cairmin Grande, punta de la Ortigo-



-39-
sa, y entre ambas, la laguna de Fuente Paloma, al
Este de la Boca de la Ortigosa; en esta ultima des-
agua el rio de Santiago.


De Bahia-ilonda a panta de Avalos,


Ya en las proximidades del puerto de Bahia-Hon-
da se encuentran punta Uberos y punta Gorda de
Parar; mAs allh punta de Afuera, y entre una y otra
se encuentra la entrada del citado puerto, con faro y
bateria d Oriente.
Bahia-Honda, tal vez Bayamon en su origen, se-
gun opina D. Jos6 Maria de la Torre, es un puerto
situado A 22 leguas al O. de la Habana; la poblaci6n
se encuentra al S. y distante; desembocan en este
puerto, al SE., el rio de Sari Diego de Nfifiez, y al
S. el rio Biajacas.
Despuds de punta Afuera, la costa corre al NO. y
forma el estero y punta del Obispo; mss al N. la
punta Gobernadora; dos entradas bastante profun-
das que hace la costa, se llaman estero de Mastines,
y antes de llegar a punta de Piedra desemboca el
rio Manimani 6 San Miguel.
Desde aqui baja la costa decididamente al SO. y
forma la punta Caleta y embarcadero del Morrillo,
en la desembocadura del rio del mismo nombre.
Por este sitio desembarc6 el 1I de Agosto de 1851
la expedicidn filibustera mandada por el cdlebre Nar-
ciso L6pez.
Sigue el estero de Hicacos, punta Pereira y Pla-
yitas; punta de Las Liras y la desembocadura, en el



-40-


fondo de una ria, formada por los rios de las Po-
zas y San Marcos.
Aqui van quedando a la derecha los cayos Blan-
co y Ratones; por la izquierda la costa contina
hasta el fondeadero de La Mulata; estero de Palma
Sola, donde desagua el rio Buenavista. Los cayos
Casiguas y Alacranes quedan por la derecha.
Volviendo a la costa, se encuentra el embarca-
dero de Fabian, situado al O. de todo lo descripto; al
rapido revolver de la costa, y algo mas allS, rio
Puercos. Punta del Purgatorio al S. de los cayos de
Lebisa. Punta Barrancos al E. de los cayos del Obis-
po, Jibaro y de las Uvas; y al formar la costa una
pequena peninsula, se encuentra, desembocando, el
rio Guacamayas; mas al S., en la cuenca que for-
ma la costa, el embarcadero del Rosario, y an mas
al S., el rio del mismo nombre, que recibe en su
curso las aguas del rio Taco-taco.
La costa alli, va al N., y por el S. del cayo de
las Uvas, ya citado, llega a Punta Lavanderas, don-
de se forma una entrada profunda, que es el embar-
cadero de San Cayetano, punto de partida del ferro-
carril a Vifiales; despues cayo la Luna y punta de
Aguas Piedras y el rio Pan de Azucar, antiguo limited
de las jurisdicciones de Pinar del Rio y Bahia-Honda,
que desemboca en el embarcadero de las Playuelas.
A la derecha, los cayos de Ines de Soto, con
aguada. Sobre la costa la ensenada, punta y rio de
Malas' Aguas. Punta Santa Lucia, estero del mismo
nombre y paso del cayo Jutias, centre este y la cos-
ta. Estero de Nombre de Dios, a la desembocadura
de un rio quo se denomina con el mismo nombre, y



- 41 --


punta Jutias. Desde los cayos de Inds de Soto, co-
mienza el archipielago de Guaniguanico, que cubre
la costa; y mas al N., y en direccion paralela, los
temidos y temibles bajos de los Colorados.
Despues de puntas Jutias y por la playa de Mon-
tanos se Ilega a la desembocadura del rio del Me-
dio, en la ensenada del Jagtiey: antes de encontrar
el rio de Baja, que desagua 6 la izquierda, se encuen-
tra el cayo de Rojas, y al S., en la costa, el em-
barcadero de Baja, importante punto de comunica-
ci6n con el interior.
Playas de Alejo y punta de Tabaco: ya desde
aqui baja la costa rdpidamente, muy cerrada hacia
el S., formando el embarcadero de San Felipe, y
la ensenada de Biajaca, que recibe al rio de su nom-
bre. La ensenada de Santa Rosa, donde rinden sus
aguas el rio Santa Rosa y arroyo Anton Navarro.
Siguen las ensenadas de la Cana, con el estero Ca-
marones, formado por el rio tambi6n Ilamado asi,
y la de Santa Isabel, en la desembocadura del
rio Santa Isabel, que baja de la loma del mismo
nombre.
Hasta aqui, y partiendo de punta Tabaco, se en-
cuentran d la derecha los dos cayos de los Eslabo-
nes, cayo Diego, cayo Rapado, el Toro y la Vaca,
y los cayos Rapados Chicos, que son cuatro, uno a
cada punto cardinal; al S. de este grupo el canal
de Buenavista y el cayo del mismo nombre. Al SE.
en la costa, se encuentra la Punta del mismo nom-
bre que, con la Punta de los Ingleses, forma la ense-
nada de los Lazos, donde se halla el surgidero de los
Arroyos. Mds al S. de Punta Ingleses, existe el em-



--42 ---


barcadero de los Arroyos, tambien de suma impor-
tancia para la comunicacion al interior.
Viene despues la cidnaga Damuji, el arroyo las
Gordas, que desagua en la albufera de Prados; sigue
al S. la desembocadura del rio de Mantua, junto al
embarcadero de su nombre,y luego Punta deAvalos,
o de los Organos, a los 22 14' longitud N. y 18
iI' latitud O.



Pllinsula de Guanaaiaabibes,


Al examinar el croquis de esta parte occidental
de la Isla, salta a la vista la forma de la peninsula
de Guanahacabibes, cuyo istmo, desde la ensenada
de Cort6s en la costa S., hasta la de Guadiana en la
del N., se encuentra ficilmente.
La Ensenada de Cort6s tiene al N. el rio Cuya-
guateje, el mayor de Vuelta-Abajo, que desemboca
alli, entre los terrenos cenagosos de la costa.
Forma la costa la ensenada, que cierran al Oeste
varios cayos, entre ellos C. Cort6s: los espacios en-
tre cayo y cayo son: al N. las Bocas Cerrada y
Seca, y la Boca del Real entre cayo Cortes y Punta
de Piedras, extremo S. de la ensenada, ya nombra-
da, de Cortes, y la cual ofrece gran calado.
Sigue la costa al S. formando la ensenada de la
Grifa, y puntas del Coco y de la Yana, que con cabo
Francs hacen la parte oriental de la peninsula de
Guanahacabibes, que venimos estudiando.
De cabo Frances d cabo Corrientes, la costa es



- 43 --


despejada, pero cenagosa, notandose una ensenada,
en cuyo fondo se alza un promontorio llamado Pena
Vigia. Cabo Corrientes tiene en su extremo meridio-
nal la Punta de Aguirre, llamada asi en honor de
D. Antonio Aguirre, que en 1794 ejecut6 alli una de
sus mas famosas hazaias, apresando dos buques
franceses. Al N. de cabo Corrientes se levanta el
monte Vigia Viejo, que tiene al E. la Punta del Frai-
le y al SE. Punta Leones, al S. cabo Corrientes, y
al O. la pequena rada de Juan Claro y el golfo de
Corrientes, que hace alli una entrada y se inclina al
SO. buscando su limite en la Punta del Holand6s.
Sigue aqui la costa, sensiblemente, hacia el N., y,
despuds de Punta Perpetua, se encuentra el cabo de
San Antonio, extremo occidental de la Isla, donde
luce el faro Roncali, 4 i 17 pies sobre el nivel del
mar. La luz del faro es blanca; hace su rotaci6n cada
minuto y alcanza mas de trece millas.
El cabo de San Antonio dista del cabo Catoche,
en la peninsula de Yucatan (M6xico), 38 leguas, y el
estrecho comprendido entre ambos cabos, se llama
Estrecho de C6rdoba 6 Canal de Yucatan. Al NO.
del cabo de San Antonio hay, como a distancia de
siete leguas, un bajo aislado y corto, muy temido por
los marinos: seillama-Sancho Pardo.
Sigue al N. la Punta de Cajon, y volvi6ndose la
costa hacia el E. se forma la ensenada del Caj6n con
los cayos de la Lena y el canal de Barcos entre los
cayos citados y Punta Afuera.
Desde la ensenada de Corrientes hasta Punta Ca-
j6n el terreno es quebrado, alto y pizarroso. Desde
Punta Caj6n, en la parte N. ya y hasta el puerto de



- 44 -


Guadiana, es todo cienaga, lieno de lagunas y tem-
bladeras.
Punta Plumajes, despues del estero del mismo
nombre, es el extremo meridional de Lo que se llama
puerto de Guadiana, que se extiende hacia Oriente y
revuelve al N. hasta Punta de Avalos.
El puerto de Guadiana Lo hacen: por el S. la en-
senada de Melones, Punta Tolete, embarcadero de
Jaula, Punta de Guadiana, y en la cuenca y confor-
me revuelve hacia el N. la casi circular ensenada, el
embarcadero de Pimienta, Punta de Pinal Ciego, em-
barcadero de L6pez, punta de las Cornas, Punta Je-
r6nimo y el embarcadero de Pino, donde desagua el
rio Guadiana; para seguir la costa al O., cerrando en
Punta Algodonal la entrada, que es estrecha, y
volviendo la costa al N. por la abierta rada del
Picado en Punta Colorada vuelve hacia el O., y te-
niendo enfrente a la Punta Tolete, ya citada, hace la
segunda de las tires entradas sucesivas que tiene el
puerto de Guadiana. La ensenada de Garnacha, que
sigue al N., recibe los rios de Camarones y Santa
Lucia; arranca la costa al O.: en Punta Pinalillo, vudl-
vese al NE. hacienda un arco que, despues de for-
mar el embarcadero de San Francisco, muere en la
Punta de Avalos, ya citada, y punt de etapa en
este estudio de la costa de Vuelta-Abajo.
La peninsula de Guanahacabibes, salvo la faja de
terreno rocalloso que se extiende desde Pena Vigia
al S. corriendo la costa hasta Punta Caj6n al N., y
por allfi, paralela d la costa, una serie de cerros y
farallones bastante elevados que vienen d morir casi
al O. de la misma Pena Vigia, es una inmensa cid-



45 -
naga, esmaltada de multitud de lagunas, de las que las
mds conocidas son la de Melones, al N. del golfo
de Corrientes; la de la Siguanea, al NO. de la ense-
nada de Cort6s; la del Jovero, al NE. de los Re-
mates de Guane; la de la Grifa, la de L6pez, la de
Pimienta y otras muchas.


Del Cuyaguateje a Majana.

Todo es cenagoso en el litoral. Arrancando la
costa hacia el NE. hace un arco, que en Punta de
la Fisga viene 5 cerrarse; siguiendo la curva, des-
pues de la desembocadura del Cuyaguateje se en-
cuentra el embarcadero de Llanusa; la albufera del
Sibalo, donde desagua el rio del Valle y en la des-
embocadura del rio de Puercos, se halla Bail6n 6
Garay, punto de etapa final para los vapores de la
empresa de Fomento y Navegacidn del Sur, que
alli tienen establecidos muelles y almacenes. Galafre,
tambidn estacion de la empresa citada (i), en la des-
embocadura de los rios Galafre y Ramones.
Desembocadura del rio de San Juan y Martinez, y
luego,Punta de Cartas, estaci6n tambidn del S., con
almacenes y muelle. Vienen luego las Puntas de
Guanito y los Cayuelos, entre los esteros del Guani-
to y de Dofla Maria; Guama, estero donde desagua
el rio San Sebastidn y la Llanada, otro estero en
que desagua el rio San Felipe.
Punta Caribe 6 de Santo Domingo es el extremo
occidental de la ensenada de la Coloma, punto im-

(1) Llamase tambi6n Noda.



- 46 -


portantisimo por ser el puerto de Pinar del Rio, con
el cual comunica por carretera. A la ensenada de la
Coloma afluyen las siguientes vias fluviales: Arro-
yos de Flamencos, Jucaral y Cantarranas y rio de
la Coloma; mas al S. el rio Enriquez; el estero de Pi-
nedo precede A la Punta de Fisga, extremo oriental
de la ensenada de la Coloma y del golfo de Guadia-
na, ya descripto.
Al S. de la ensenada de la Coloma y a alguna
distancia se halla el bajo Cucafa, que se inclina al
SE.; en 61 se encuentra el grupo de cayos llama-
dos de San Felipe, que lo forman los siguientes: al
NO. cayo Godo y cayo Rivero; sigue luego cayo
Juan Garcia, el mayor de todos; cayos Real, Cocos
y Baltasar y los tres cayos del Perro. Mas al S. E.
aun, los cayos del Indio; y aun mas al S. E. la Isla
de Pinos, muy cercana a dichos cayos.
De Punta la Fisga a Punta Carraguao se encuen-
tran, sucesivamente, los esteros del Guamal, Roblar
y Gaspar, 6 internadas mds al N. las cienagas de
Revelones, Gabriel y Muro, al O. de la Fisga, y las
de Conconi y Carmona al E.
Entra aqui el mar, formando el estero de Levisa
y un canal corto que se corresponde con otro mas
a Oriente, haciendo alli una isleta, que se extiende
hacia el N.; al S. de 6sta esti Punta de Gato; al Nor-
te el estero del Gato, y penetrando el mar por esos
tres huecos 6 canalizos, forma la albufera del Gato,
que" se interna al NO. y abre dos brazos; el del
N. forma el del Jucaral y el de SO. la albufera de
Masio, quedando entre ambos brazos el embarcade-
ro de Silva.



- 47-


En el estero del Convento, desagua el rio Ojo de
A gua y viene la boca occidental del rio Herradura,
en el estero del Boquete, y la oriental del mismo rio
en el estero de San Diego, donde desagua mss a NE-
el rio de San Diego de los Bafos; contin6a la costa
hasta la desembocadura del rio de los Palacios, y al
SO. la Punta de Carraguao, que con la del Convento,
a occidente, forma la ensenada de Dayaniguas, en
cuyo fondo existen los almacenes y muelles de la
empresa de Navegacion.
T6rnase, bruscamente, la costa al N. y llega a la
desenibocadura del rio Bacunagua; de allf y hacia el
NE. se encuentran las Puntas Comegatos y Saba-
nalamar, estero tambien llamado de Sabanalamar
entre la Punta de este nombre y la Punta llamada
de Adentro; el estero es profundo y en el desagua
el rio Sabanalamar.
En este sitio y al S. de la costa que estudiamos,
existe un bajo conocido por Sobrebanco.
Punta Capitana y Punta Salinas arrastran la costa
cada vez mas al NE. Al N. de la ultima estd Punta
Sin Nombre; hace alli la costa un estero, que es el
embarcadero del Corojal 6 charco de Gamboa, y
cuyo extremo N. es la Punta Sucia, extremo occi-
dental de la ensenada de Majana, a la que tanta ce-
lebridad ha dado la trocha de Mariel, que allf ter-
mina, entree un terreno cenagoso y bajo. Termina la
ensenada en el estero Zanja, embarcadero de Me-
nendez. El embarcadero y banos de Guanimar que
siguen a Oriente, pertenecen a la provincia de la
Habana.
















uana fras


4










MONTANAS



>loso, cubierto en su mayor parte por la vegetacibn
>lozana de los tr6picos, que se desarrolla con vigor
>extraordinario. Una gran capa de tierra vegetal,
>favorecida incesantemente por la acumulacion de
>sus despojos y la humedad de la atm6sfera, cubre
>la mole de roca caliza porosa y desigual (mucara
>6 seboruco) que constituye el continente cubano:
>ste se eleva hacia el interior en casi toda su longi-
>tud hasta la altura de 107 a 134 varas cubanas (de
>9o'50 metros i 113'50 segun calculo de D. Deside-
>rio Herrera) sobre el nivel del mar, formando las
>vertientes meridionales y septentrionales, y enla-
>zando en sus ramificaciones las cordilleras calci-
>reas que lo recorren en varias direcciones> (1).
El sistema orogrdfico que arrancando de la ense-
nada de Guadiana, pr6xima al cabo de San Antonio,
termina en el Mariel, ha sido llamado por D. Felipe
Poey, muy justamente, Sierra de Guaniguanico. Lla-
manlo los marinos Sierra de los Organos; pero esta
denominaci6n no encaja sino en las montaias situa-
das desde Guadiana hasta Vifiales, pr6ximamente.
Para el estudio--llam6mosle asi-de la orografia

(1) D. Jos6 Garcia de Arboleya, ya citado.




-52-


de Vuelta-Abajo, establezcamos una clasificaci6n,
siquiera sea convencional:
I.: Peninsula de Guanacahabibes.
2.a Sierra de los Organos.
3. San Diego de los Banos.
4. El Cuzco 6 Rosario.
5." Mariel.

G~uanaeahabibgs,

Siguiendo paralelamente el contorno de la ense-
nada de Corrientes, extiendese hacia Occidente una
serie de farallones formados por rocas calizas 6 se-
borucales, que llegan hasta la punta del Caj6n y alli
bajan al S. hasta el cabo de San Antonio, que se
alza sobre el nivel del mar como unos cuarenta me-
tros; todo lo que queda al Norte de esta serie de
picos es terreno cenagoso y asi es tambidn casi todo
el resto de la peninsula de Guanacahabibes; ]a parte
mas meridionalse encuentraantes de lapunta del Ho-
landes y se conoce con el nombre de Los Balcones.
La laguna de Melones, corta casi N. a S. la series
de monticulos a que hacemos referencia, y que aun-
que no tienen capital importancia no hemos querido
dejar i un lado, aunque s6lo sea para quo el lector
tome nota de su insignificancia relativa.


Sierra de los Orgalos.

La Sierra de Francisco puede servirnos de punto
de partida para el estudio de esta region, pues pare-



- 53 -


ce ser como el nudo orografico de ella. Extidndese
de NO. a SE., y en este extremo de la Sierra
arranca hacia el SO. la Sierra del Anconal, cor-
tada mas lejos por Loma Mal Paso, que se dirige al
NO., y algo mas all y paralela 6 la anterior, la
Loma de Santa Ana, que se pierde en direccion
de Santa Isabel, hacia la ensenada de este nom-
bre. Del citado extremo Francisco, arranca tambien
mas pronunciada en direcci6n al SO. la Sierra de
las Acostfis, unida a la del Anconal por la loma Po-
trero Alto, a 200 metros sobre el nivel del mar. A
la Sierra de Acostas, fnese poco antes de su bifur-
caci6n hacia el S. la loma Pinal de Yaguas, que for-
ma en el arranque meridional el alto del Vigia, 6 200
metros de altura; sigue hacia el S. y por los sitios
denominados La Bajada y Rio Frfo, llega 6 los Por-
tales, en la cuenca del Cuyaguateje. Frente al Vigia
corre hacia el O. la loma de La Pelada, que se ex-
tiende, por el S. de la Cuenca del rio Mantua, hasta
mas all de Montezuelo y Rompe Ropa a Damuji,
casi ya en la costa; y mds al S., pero por el N. de
Guane, se pierde en variadas estribaciones hasta la
punta de Guadiana.
Al S. de los Portales, se alza el cerro de Guane,
en cuya pendiente N. se encuentra el poblado del
mismo nombre.
Al NO. de San Juan y Martinez se extiende la Sa-
bana de la Paina 6 de Claudio, entre dos eminencias
y cortada al N. por la loma de la Guasima, que corre
por las Cuchillas y Palma Sola, hacia el NE., dejando
al N. las lomas de las Canas, hasta la de Rateria y
Cuchillas de San Sebastian, 6 300 metros de altura.



54 -
Bifurcando mas al N. las Cuchillas de San Sebas-
tian, dirigense al NO. haciendo la Sierra del Sumi-
dero y pico de Gramaco, junto a la Sierra de Fran-
cisco, ya citada como punto de partida de este es-
tudio.
Entre loma Las Canas y Sierra de los Acostas
se alza desde el Mamey por Puerta de Golpe y Paso
de los Acostas, una sierra que viene a morir en el
Valle de Luis Lazo, formado en el interior del arco
que describen las Cuchillas de San Sebastian y Sie-
rra del Sumidero.
Hacia el N. de Sierra Francisco, 6 sea al NE. de
la Isla, se extiende la Sierra de Gramales hasta Pena
Blanca: y desde la vertiente N. de esta Sierra, par-
te la Sierra del Retiro, paralela a la de Francisco
y que abriendose forma al NO. otras Cuchillas de
San Sebastian y por Paso Real, llega al Cerro de
de Macuriges en la costa N.; y por la segunda rama
de su abertura y hacia el N. forma la part occiden-
tal de la cuenca del rio del Medio, y la oriental del
rio de Baja.
Al N. de Pena Blanca, Sierra de Matahambre y
al NO. ]a loma de Santa Lucia, que se extiende
formando medio circulo abierto al N. hasta Nombre
de Dios. Al N. de Matahambre y en direccion de
E. a O. la Loma de Merceditas 6 de Mugica, frente
a Malas Aguas.
La vertiente N. de la sierra del Sumidero y Pico
de Gramacos, ya fijados, y la vertiente S. de la Sie-
rra de Gramales, sirven de barrera al valle del Su-
midero, en el cual, y hacia Oriente, se alza yendo al
N. la loma de las Cazuelas, que precede A la sierra



-55-


de las Geladas, y desde la cual se divisa perfecta-
mente al N. el renombrado Pan de Azncar 6 Pie Ga-
rrido de los marinos, que lo toman como punto de
orientaci6n.
Conviene notar-antes de avanzar en este traba-
jo-que al separarse la sierra del Anconal de la de
Francisco, en el angulo que forman al NO., se abre
el terreno y forma distintas estribaciones, de las que
las mas notables son la loma de Cabezas y la de
Bartolo. Tambidn, que al SE. de la Sabana de Paina,
se encuentra San Juan y Martinez, y al NE. de dicho
San Juan, la loma de Sabicf al SO. de Pinar del Rio.
Del valle del Sumidero sale al SE. el valle de Ca-
bezas, limitado al N. por la sierra del Infierno, al
E. por las lomas de Buenos Aires y las Flores, y al
S. por el cerro de Cabras, montafia c6nica de piza-
rra, cubierta de pinares, al NO. de Pinar del Rio.
Al N. de la Sierra de Buenos Aires, y Oriente de
la del Infierno, existe el Banco de la Cueva, en cuya
vertiente oriental se encuentra Vifiales, camino del
ferrocarril que en la costa N. arranca del embarca-
dero de San Cayetano. Al N. de la Sierra del Infier-
no, y NO. de Vifiales, se abre el Anc6n a 250 me-
tros de elevaci6n, con cavernas muy profundas; y al
NO. de esta altura, la Sierra del Abra, cortada ver-
ticalmente; el Paso Real de Pan de Azncar, en la
cuenca del rio Morales, y al otro lado de la sierra,
la poblaci6n de San Cayetano, casi en la costa N.
Casi todo el territorio estudiado es de roca cali-
za y pizarra; abundan los pinares, y muchas made-
ras de construcci6n muy estimadas; existen encinas
frondosisimas que producen bellotas no inferiores



56 -
a las de Europa, segun afirma, muy autorizadamen-
te por cierto, el ilustre sabio D. Felipe Poey.


San Diego.


Como a ocho kilometros al NE. de Viales se en-
cuentra el Valle del Jicaral, al S. de Ana de Luna.
Este valie lo limitan: al S. el Alto de las Pailas y al
NE. las Cuchillas de Gavilanes, que se extienden de
NO. 4 SE. formando un arco que, comenzando al
Oriente del Anc6n y recorriendo unos dieciocho ki-
16metros pr6ximamente, muere al NO. de Consola-
ci6n del S., a unos ocho kil6metros, en las cercanias
del rio Sacre, afluente de Rio-Hondo. Al N. y casi
de O. a E. la loma de la Yagua, que corta la Sierra
de Guacamayas, paralela a la de Gavilanes, y la
cual se extiende hasta cerca de Rio Blanco, en la
costa N. Del extremo S. de la de Guacamayas
arranca la de Caiguanabo, con la Sierra de la Guira.
La Sierra de Linares, al N. de San Diego de los
Banios, no dista de la de la Guira mAs de cuatro mil
metros; entre ambas corre el rio San Diego.
Al N. de la Sierra de la Guira (que tonamos como
base por ser la mas pr6xima a San Diego de los Ba-
nos, por Occidente) y como a diez kil6metros (i) se
extiende de O. a E. la loma de la Cumbre, que en su
extremo occidental y en lo que se conoce por terre-


(1) Nuestros lectores habran de dispensarnos; pero no
podemos dar mis que distancias aproximadas y sin aceptar
grande responsabilidades.



- 57 --


nos de Guerra, despide, hacia NO., toda la serie de
estribaciones, que van a morir por el Morrillo y Rio
de Puercos al O. y Rio Caimito al E., en la costa
N. al O. del Pan de Guajaib6n.
Por aquf el terreno es volcdnico, pues en la loma
de Cajalbana, al O. de Guajaib6n, se encuentra pie-
dra p6mez. En opinion de D. Jos6 Maria de la Torre,
aquello es un volcdn apagado; hoy forma una mese-
ta cubierta de pinos, como casi todo el terreno mon-
tanoso situado al O. de San Diego de los Banos. Los
que siguen al E., ostentan una rica y lozana vegeta-
cion, encontrdndose alli, profusanente, las mds ri-
cas maderas, propias para construcciones y ebanis-
teria, como cedros, caobas, dcanas, etc.
El Pan de Guajaib6n (i) tiene una anchura como
de un cuarto de legua y unas dos leguas de largo;
se extiende, formando casi una herradura, desde el
cauce oriental del Rio de San Marcos hasta las Po-
zas. S6lo es accesible por el N., pues al S. estd ta-
jado verticalmente. Se halla situado al S. del puerto
de la Mulata, en la costa septentrional, y tiene dos
altos picos, de los cuales el occidental es el mayor.
El Pan de Guajaib6n es el punto culminante del Sis-
tema de Guaniguanico, y alcanza una altura de
800 metros pr6ximamente.
Norte d Sur, exactamente, con el Pan de Guajai-
b6n, se encuentra la loma de la Cumbre que ya he-
mos citado, y, aun cuando se nos tache de prolijos,


(1) Aef se llama generalmente; pero, segdn D. E. Pichar-
do, es Gaijabdn, por constar asi en actas y otros documen-
tos oficiales.



-58--
tenemos que insistir en hacer notar al lector que vol-
vemos al punto de partida, es decir, a la Sierra de
Guira, ai Occidente de San Diego de los Bafios; que
la Sierra de Linares se extiende de O. a E., inme-
diatamente, al N. del citado San Diego. Luego el
observador podra fijarse en que al N. de San Diego
y al S. de Pan de Guajaib6n se encuentran, en di-
recci6n paralela y a distancia de 7.000 metros,
una de otra, primero la de Linares, junto a San
Diego, y despues la Sierra de la Cumbre.
Entre una y otra se alza el Mogote, eminen-
cia que alcanza una altura de 250 metros, en
la cual existen grandes despefiaderos y pregipicios
asi como en las Lomas del Brujo, que hallaremos
mis adelante.
Y volvemos A Ilamar la atencion, a lo anterior-
mente dicho, respecto del paralelismo de las Sierras
de Linares y la Cumbre.
Es que ya, aqui, el sistema orografico cambia de
forma y se extiende de Occidente a Oriente casi todo,
dejando en ambas vertientes ancha faja de terreno:
sobre todo al S.
Patiendo de Sierra Linares, hacia el Oriente, se
encuentra la Sierra de Limones, que se inclina algo
al SE. A ocho 6 diez kilometros, en linea recta, del
ferrocarril A Pinar del Rio.
Remontandonos al N., a buscar la paralela Sierra
de la Cumbre, como a siete kil6metros de la de Li-
nares, hallamos una sierra continua que toma, de
Occidente a Oriente, los nombres de Cumbre, la Co-
madre, Rangel-donde fu6 preso Narciso L6pez,-
hasta las Lomas del Brujo, que se van rapidamente



-59-


hacia el S. y forman las Lomas del Brujito, 6. cuatro
kilometros, pr6ximamente, al N. de San Crist6bal,
y otro tanto al O. de Carambola.
Hemos visto, pues, una segunda linea de monta-
has paralelas, 6. las que se levantan al N. de San
Diego de los Bafios: pues bien; entre estas dos para-
lelas se alzan aun otras sierras, y son, entre las de
Limones y la de la Comadre, la del Pinal de Rangel,
y mas hacia el NE. la Sierra de la Perdiz, al N. de
Chirigota y al O. de las Lomas del Brujito.
Del nudo formado por el extremo oriental de la
Sierra de la Comadre, al unirse con la de Rangel,
parte hacia el NE. (casi al N.) la Loma de Aguaca-
te, que corta y se confunde con la Loma de Calien-
ta Rabo, que extendiendose de Oriente 6 Occidente
y en la misma direccion de las descriptas sierras de
la Cumbre, Comadre y Rangel, hasta el Brujo, for-
ma una tercera paralela, que por Occidente se une
con la famosa Sierra de Cacarajicara, que arranca
al SE. del Pan de Guajaib6n, junto al paraje conoci-
do por Abra del Sitio, al N. de la Loma y Pico del
Pendegeral, y mas al S. se encuentra una estribacidn
al N. de la Sierra de la Cumbre, que se extiende a
Oriente de San Pedro del Caimito, y llega hasta las
Cuevitas; es-la Sierra de los Condenados. La Sierra
del Corojal es una estribaci6n de la de Cacarajica-
ra, al SE.
Hasta aqui el grupo que hemos clasificado con el
nombre de San Diego.
Pasemos al del Cuzco.



- 60


El CiZc o Rosario.


>les laman del Cuzco, inmediatas i los Banos de San
>Juan, denominacion inexacta, por ser el Cuzco una
>hacienda demolida, donde las lomas son de poca
)consideracion y por tener las sierras mis cercanas
>sus nombres especiales; pero la circunstancia de ser,
)desde 180j, una colonia de franceses emigrados y
>reunion de cafetales florecientes, ha dado celebri-
>dad i este nombre y paraje> (t).
A otra circunstancia, tambien, deben las Lomas
del Cuzco su nombradia: i que durante muchos anos
fueron albergue de negros cimarrones.
Llamdbanse cimarrones los negros esclavos que
huian del lado de sus amos y se albergaban en los
montes; alli se unfan a otros y formaban lo que lla-
maron un palenque, que no era otra cosa que una
zona de cultivd abierta en lo mas espeso de la ma-
nigua y en la cual hallaban su sustento; esa zona,
rodeada completamente de bosque virgen, s6lo era
accesible por sendas en zig-zag la mayor part de
las veces y s6lo conocidas por ellos.
Incomunicados con el resto del mundo, resucita-
ban alli los usos de sus tierras; pues la mayor part
de los cimarrones era de lo que alli se llam6 negros


(1) D. FELIPE POEY.-Geografia de la Isla de Cuba, edi-
ci6n d&cimosexta; Habana, 1856.



- 61 -


de nacion (i): vivian en la mayor libertad y en plena
barbaric, y cuanto se haya dicho en contrario no
son sino declamaciones y calumnias. Hata alli los
perseguian gentes que hacian de aquello un ofici5, y,
cuando los aprehendian, los entregaban i sus due-
nos, mediante una prima.
En las Lomas del Mulo, donde se hallaba la finca
del Cuzco, parece ser que los muchos palenques que
allf se levantaron, dieron a la comarca gran repu-
taci6n bajo el punto de vista de seguridad, y la fama
fu6 creciendo hasta el punto de que, dando al fin a
la sierra el nombre de la finca, las Lomas del Cuzco
llegaron a ser, en el pafs, el prototipo de lo inexpug-
nable y pavoroso. Reputacidn bien poco merecida,
por cuanto en las vecinas Sierras de San Diego y
mis alli, existen sitios dignos de mayor reputa-
cion.
El Rosario comienza, verdaderamente, en el nudo
del Brujo, al que concurren, como ya hemos visto,
las Lomas de Calienta Rabo, Aguacate, Rangel, Per-
diz y Brujito. En un punto al S. del Brujo, O. del Bru-
jito, NE. de la Sierra de la Perdiz y SE. de Rangel,
estin los terrenos del Rosario, de donde arranca el
nombre de toda la serrania que nosotros liamamos
del Cuzco.
Arranca, pues, la Loma del Mulo, que con tal
nombre aparece en los mapas antiguos, 6 sea la
Loma del Cuzco, del Brujo, y se tiende hacia NE.,
dejando al S. una estribacion paralela, en la que
estan los terrenos de la demolida hacienda del Cuz-


(1) Negros llevados de Africa.



- 62 ---


co, desde la cual, y en dias despejados, se divisa
la Isla de Pinos, en el mar del S.; mais al S. aun, y
cerca de San Juan, se encuentra la Loma de Juan
Gangs, a 400 metros sobre su base.
Sigue la cordillera hasta Soroa: a menos de un
cuarto de legua y en el fondo de una caniada, d la
derecha del camino que parte de Candelaria ai las
Lomas, se encuentra el manantial de los bafios sul-
furosos de Soroa; corre hacia el N., torciendo su
marcha la corriente y atraviesa el camino citado, ya
muy al interior de las lomas, ofreciendo un vado
poco profundo, pero sumamente peligroso para ca-
balleria, pues lo forman grandes piedras de pizarra,
planas y resbaladizas.
En Soroa habia establecida una maiquina de ase-
rrio para la explotacion de las riquisimas maderas
que en aquel paraje abundan. Casi todas las fincas
de los alrededores estaban en poder de vascongados
y navarros, y puede decirse que alli era el ndcleo
de la compania de Chapelgorris, voluntarios de Can-
delaria, que tan bravamente se batieron cuando el
sitio de Candelaria, levantado por el General Canella.
Despues de Soroa, y siempre al NE., la Loma de
la Pelada, que en su extremo N. tiene el contacto
con la Sierra 6 Altos del Rubi.
El verdadero nombre de esta eminencia es el de
Loma de Rubin, por D. Diego Rubin de Celis, po-
blador de aquel sitio. Las gentes dieron en llamarla
Rubf, y de ahi se ha originado gran confusion en los
croquis, cuando no es mais que el Pan de Cabagas
de las cartas marinas espafiolas, y el Dolphin de las
cartas inglesas. No hay, por consiguiente, ni la mas



- 63


remota probabilidad de que alli se encuentre la pie-
dra preciosa del nombre impuesto por el vulgo.
La Loma del Rubi se extiende, hacia el NO., des-
de su contacto con Loma Pelada y va A dar hasta
Manolita, antiguo ingenio en las proximidades de la
Vigia de Cabafas.
Sigue la sierra que, despu6s de dar paso al rio
Dominica, que va al Norte, forma al NO. de Caya-
jabos las Lomas del Jobo, que formando un arco
que se inclina al N., legan a la Loma de la Gober-
nadora, una estribaci6n del Jobo. Pr6ximos ya, por
el N. Quiebra-hacha, por el NE. el Mariel y a Orien-
te Guanajay, el Jobo y la Gobernadora, se encuen-
tran sobre la trocha militar del Mariel a Majana. De
ahi la capital importancia que viene teniendo el te-
rritorio.


Mariel.

Mas a Oriente y ya salvada la trocha se encuen-
tra la Vigia, al E. del puerto del MariO, en la mis-
ma entrada. Es una loma estdril con un camino muy
pendiente y por el que, aunque con alguna exposi-
ci6n, transitan carruajes. Mas al S., al NE. de Gua-
najay, la Sierra de Anafe 6 Mesa del Mariel, a
8 metros de altura, pero muy visible desde la cos-
ta. Se encuentra la Sierra de Anafe casi junto al
Caimito, en la carretera que va de la Habana a Gua-
najay.





























5


to's












RIOS




Los rios de la Isla de Cuba son, generalmente, de
poco curso, por causa de la direccion de los montes,
que casi todos vierten sus aguas al N. y al S., y
como la Isla tiene su menor extension, precisamen-
te, de N. d S., l6gico es que el curso de los rios se
halle en relaci6n con la extension de terreno que les
es possible recorrer.
Algunos, mis que rfos, son torrentes que por su
impetuosidad al nacer en sierras pr6ximas A la costa,
ganan en rapidez lo que pierden en extension.
Lo cenagoso de la costa S. no permit 5 muchos
rios llegar al mar, siendo crecido el ndmero de los
que se derraman, antes de llegar, en las cienagas.
Muchos rios toman, tambi6n, dos 6 tres nombres
en su curso, seg6n las haciendas por donde pasan;
pero el que tienen al desembocar es el que con-
servan.
Para el estudio de los rios, seguiremos la misma
division convencional adoptada para estudiar las
montafias; pues como el curso de los rios es s6lo una
consecuencia del sistema orogrdfico, conservaremos
la clasificaci6n que para aquel studio nos sirviera.


-68--


La peninsula de Guanacahabibes, casi toda forma-
da por ci6nagas, tembladeras y lagunas, no tiene
vias fluviales dignas de estudio; pasemos, pues, d es-
tudiar las vias correspondientes d la Sierra de los
Organs; comenzaremos por los que rinden sus cau-
dales en la costa N.













LOS ORGANS




Costa Norte.



Rio Guadiana: es un rfo de corto curso y no es
navegable: nace en el barrio de Pimienta y corre
hacia el S., y cerca del embarcadero de Guadia-
na, aumenta su caudal con las aguas del rio Ver-
de, que baja desde terrenos de San Julian al SO. de
Guane.
Rio Salado: nace en las estribaciones de la Sierra
al SE. de Montezuelo: corre por terrenos de Guanes
y Hato Viejo, donde recibe por la izquierda al rio
Tenerfa y .el arroyo Camarones, y torciendo su cur-
so al NO., desagua en la ensenada de Garnacha.
Entre este rio y el Guadiana, se encuentra la
laguna del Algodonal, que despuds de la Siguanea y
la de L6pez, es la mayor de la peninsula de Guana-
hacabibes.
Rio Santa Lucia: nace al pie de la vertiente oc-
cidental de la Loma de Montezuelo: pasa por terre-
nos de las haciendas de Santa Lucia y Cruces; recibe




- 70 -


el nombre de Malas Aguas, y desagua al N. de la
ensenada de Garnacha.
Rio Man/ua: nace al pie del nudo que forman la
Sierra de los Acostas y la loma del Anconal: reco-
rre tierras de Cabezas al N.; de Rancho al S.: pasa
al S. de la villa de Mantua, y por la hacienda Rom-
pe Ropa lega I la de Cruces, que deja al S., y
donde se le reune, por su margen izquierda, al arroyo
Montezuelo, que nace al pie del extremo oriental de
la Loma del mismo nombre: juntos ya, cruzan por
tierras de San Francisco al S. y al N. las de Damujf,
desembocando al NE. de punta de Avalos.
Siguiendo al Norte por la costa, se encuentran
arroyo Prados, rios Damuji y de los Arroyos, todos
de corto curso, y sigue el
Rio de Buenavista: nace en la Sierra al N. de la
villa de Mantua, en la pendiente occidental de ]a
Loma de Mal Casado, y corre rtpidamente desem-
bocar frente al cayo de Buenavista, al S. de los ca-
yos Rapados.
Rio Santa Isabel: de la vertiente occidental de
las lomas de Santa Isabel y Santa Ana nace este
rio, que, remontando al NO., llega d poco al embar-
cadero de Santa Isabel, donde se junta con el mar.
Paralelo i este rio corre el rio Camarones, que
nace mds al N., en las mismas lomas, y corriendo
hacia el NO. por terrenos de Santa Ana y Bernab6,
pasa muy cerca y al S. de la laguna de Batista, y
muere en el mar frente d los cayos Rapados Chicos.
Rio Navarro: de corto curso tambi6n, pasa al N.
de la laguna Batista y desagua en la ensenada de
Santa Rosa, en la que tambi6n desagua el



- 71 -


Rio Santa Rosa, que nace al pie de la extremidad
meridional de la loma de Bartolo, y recoge en su
curso las aguas de los arroyos Las Mujeres y Ba-
rrilejo.
Rio de Viajacas: tambi6n de corto curso, y sigue
al N. el
Rio de Macuriges, que nace al pie y en la vertiente
N. de la sierra del Anconal; recibe arroyos que par-
ten de las vertientes meridional de Cabezas, y occi-
dental en su extremo N. de la de Francisco, por el
sitio llamado de Majana: reunidos estos caudales en
el sitio llamado Ciego Largo, lanzase ya el rfo Ma-
curiges por la cuenca que forman la loma de Bartolo
y las estribaciones de las Cuchillas de San Sebas-
tian, pasa al S. del cerro de Macuriges y allif forma
dos ramales, uno que marcha al O. y desagua frente
a los dos cayos de los Eslabones, y otro que corre
al N. y muere en Playas de Alejo; el primer ramal
se nombra Brazo de Jicotea, y, el segundo, Brazo
de la Canoa.
Rio deBaja: al NE. de la extremidad septentrional
de las Cuchillas de San Sebastian, nace un caudal de
agua, y al NO. de este sitio, en las canadas que for-
man la parte occidental de dicha extremidad, brota
otro: corren ambos hacia el N., juntan sus cauces
y forman el rio de Baja, que desagua en el extre-
mo occidental de la ensenada del Jaguey.
Rio del Medio: nace al N. de ]a loma de Gramales,
cerca de Hoyos, hacienda situada en una estribaci6n
inmediatamente paralela a la loma del Retiro y con
la que forma cauce el rio que estudiamos, el cual
corre hacia el N. entre aquellos montes, y pa-



- 72 -


sando por tierras de Rio del Medio, de donde toma
el nombre, desagua en la costa al O. de la playa de
Montanos.
Rio Nombre de Dios: nace en la hacienda El Jobo,
al NO. de la loma de Gramales: comienza su curso
corriendo hacia el SE. y 1o tuerce frente a Pefia
Blanca, para lanzarse al N. por el cauce que le lleva
S la laguna de Managuacos: vuelvese al N., y en te-
rrenos de Managuacos recibe por la derecha las
aguas del arroyo del mismo nombre y sale de la
sierra por la hacienda Nombre de Dios, a la que
debe su nombre, para morir en la costa, al S. del
cayo Jutias.
Rio Santa Lucia: arranca de la laguna de Mata
Hambre; sigue recto al N. hasta las Nieves; vu6lvese
alli al O. y muere en el embarcadero de su nombre,
en la ensenada de Santa Lucia, tambi6n.
Rio lilalas Aguas: lo forman dos corrientes que,
partiendo del E. de la loma de Pefia Blanca, forman
el rio de este nombre, y reciben, mis lejos, otro
caudal que parte de terrenos llamados Mata Ham-
bre; mas crecido cruza por Malas Aguas y San Se-
bastian (lamiendo antes la vertiente oriental de la
loma de Mugica), hasta la costa, en la ensenada de
su nombre, y Ilegamos al importante
Rio Pan de Auzcar: antiguo limited entre las juris-
dicciones de Bahia-Honda y Pinar del Rio; tambien
lo forman dos caudales. El mas oriental, rio de Mo-
rales, brota al pie de la loma del Infierno, al NO. de
Vifiales, y corre hacia el N. por la vertiente orien-
tal de la loma del Abra, que forma por alli su cauce,
teniendo a la otra orilla el Anc6n, montafia ya des-



- 73 -


cripta; el cauce occidental nace en el arranque de
la loma Pan de Azucar, al N. de las Geladas, y,
yendo al N., lame la vertiente occidental del Abra;
siguen asi uno y otro caudal hasta que, en la extre-
midad N. de la loma d que debe su nombre el rio,
jdntanse ambos, formAndolo y entrandose por te-
rrenos de Morales y Corralillo, desagua al S. de los
cayos de Ines de Soto y al O. de Punta de Aguas
Piedras. D. Felipe Poey, que es para nosotros gran
autoridad, por constarnos personalmente lo con-
cienzudo de sus aserciones, asegura que el rio Pan de
Azucar es navegable una legua.


CoSta Stir.

Rio Cuyaguateje: el mayor de Vuelta-Abajo; nace
en el valle del Sumidero, cerca del de Luis Lazo, al
NO. del Cerro de Cabras; corre entre aquellas ca-
fiadas, materialmente cercadas de desfiladeros, los
que rompe, perforndolos y formando un thnel en la
sierra del Sumidero, cuyo t6nel 6 galeria se puede
transitar con luz, y se llama el Resol/adero. Inclina-
se el rio al S., y corta el camino de Pinar del Rio 6
Baja; atraviesa entre la loma de la Vigia y la de los
Portales, y pasa por el S. del cerro de Guanes, cor-
tando el camino de San Juan y Martinez a la villa
de Mantua. Cerca de las fecundas vegas de tabaco,
de la Catalina, se dirige rapidamente al SE., y des-
-emboca, despues de un curso de p8 kilometros, al
N. de la ensenada de Cortes, formando un cauce na-
vegable en el que abundan los cocodrilos. La boca
de este cauce, obstruida hoy por el cieno, impide la




-- 74 -


navegaei6n de este rio, por lo menos una legua al
interior.
El Cuyaguateje, recibe los siguientes rios:
El rio Quemado de Pineda, que nace en Manrique
de Ponce, al pie de la loma de las Cazuelas, en la
vertiente oriental; corre al S., y cerca de Cabezas,
se une al arroyo de los Muertos, que viene del E.;
juntos ya, reciben por la izquierda el arroyo del Su-
midero, y los tres, en un solo cauce, se vierten en el
Cuyaguateje, poco antes de penetrar en el Reso-
lladero.
En el valle de Luis Laso, recibe las aguas de los
arroyos GUira y Sajana: el primero brota al pie del
Pico de Gramales, y se junta con el segundo antes
de afluir por la orilla derecha del Cuyaguateje; mAs
abajo y por la izquierda el arroyo Piedras, y por la
derecha el del Guayabo.
Corre aqui el Cuyaguateje lamiendo la vertiente
oriental de la loma de la Bajada, en el sitio llamado
Rio Frio, que es un caudal de agua que viene por la
vertiente opuesta y se une al principal despuds de
recibir d su vez el arroyo de los Ocujes, que viene
de loma Pelada, y el rio de las Canteras, que nace
al pie de la extremidad occidental de la sierra de
las Acostas.
Al rio de los Portales, que afluye por la margen
izquierda, se juntan primeramente los arroyos Muer-
tos y Manacas; y antes de llegar d Guane, el rio
Cuyaguateje recibe por la derecha el arroyo del
Zarza 1.
Cruza al E. de Guane, atraviesa el cerro del
mismo nombre, y alli se junta el rio Sansuena, que




-75-


forma una laguna al S. del cerro de Guane, poco
antes de reunirse al Cuyaguateje; ya desde aqui
sigue el curso descripto.
Rio Salado: con este nombre se presenta en anti-
guos pianos un caudal que desagua en la albufera
del Sabalo; el caudal referido lo forman el rio del
Valle-que recibe un afluente; el arroyo Mal Paso-
que recibe otro, y el arroyo Mantua, que trade tam-
bien otro afluente, y juntos todos, mas 6 menos cer-
ca de la desembocadura, respectivamente, mueren
a una vez en la albufera citada. Sera 6ste el rio Sa-
lado, citado por algunos?
El arroyo de Puercos nace al oriente de la Cu-
chilla de Sabalo, baja bordeando la loma de Con-
tadores y desemboca por Garay 6 Bail6n, donde
se hallan los almacenes de la empresa de Fomento.
Rio Galafre: nace entre Lagunillas y Palma Sola,
baja directamente al S., y, por las Yaguas, se dirige
a su desembocadura, dondz se encuentra con el rio
Ramones.
Rio de San Yuan y Martinez: nace entre Rio Seco,
Lagunillas y las lomas de La Lena; pasa al oriente
de San Juan y Martinez, y se inclina, pasando al S. y
SO., donde recibe, por la derecha, el arroyo Papa-
yas;.fecundando las famosas vegas de San Juan y
Martinez, entre las cuales corre el rio, inclindndose
al SE. y engrosando sus aguas con las de los arro-
yos Palmillas y Negros, desagua cerca de Punta de
Cartas.
Rio de San Sebastidn: nace en San Bartolome, al
S. de las Cuchillas: recibe por la izquierda el arroyo
de Macuriges, que nace al S. de la Caja, en las Cu-




- 76 -


chillas; cruza al pie del extremo occidental de la
loma de Sabicr (SO. de Pinar del Rio) y se junta con
el rio San Sebastian, antes de pasar este, cerca de
San Luis.
Al S. de la loma de las Cabezas (NO. de Pinar del
Rio) nace el rio Feo, que al oriente de la loma de
Sabic6 recibe por la izquierda el Rio Sequito: juntos
ambos en tierras de Rio Feo, bajan hacia el S., dejan-
do al O. I San Luis, y ya en Padr6n, se unen con el
rio de San Sebastian, hacienda uno solo, que es el
principal que estudiamos. Este corre hacia el SE. fe-
cundando las famosas vegas de tabaco que llevan su
nombre y el de Rio Feo, desaguando en el estero del
Guamr, recibiendo antes por oriente un ramal del
Rio de Gzuamd: es 6ste el que bana las vegas de
Pinar del Rio; nace entre la loma de Buenos Aires y
la loma de las Flores; recibe dos corrientes por la
derecha: una quc parte del cerro de Cabras y otra
anterior quc brota al extremo occidental del cerro
de Guamn; pasa junto a Pinar del Rio, por oriente,
donde recibe el Yagrura, que bana la capital; cruza
la Sabana de Mateo; y luego, entre Barrigonas al O.
y al E. las Taironas, donde por vez primera encon-
traron las tropas espanolas a Maceo, en Vuelta-Aba-
jo, y donde sufri6 su primera derrota la insurrec-
cion. Cerca de la Llanada afluye a 61 el arroyo Chico;
mas al S., por ]a derecha, Arroyo Canasta, y corre
a desaguar en el estero de la Llanada, despuds de
abrirse en dos rias, una de las cuales va al rio de
San Sebastian.
Esta via fluvial se conoce tambien con los nom-
bres de rio de San Felipe y rio de las Llanadas.



- 77 2


En el estudio de la costa Sur que hemos hecho
anteriormente, hemos apuntado la ensenada de la
Coloma; i ella acuden las siguientes vias de agua:
Arroyo Flamencos, que nace en la Sabana de la
Llanada y encuentra por la izquierda los arroyos del
Jucaral y de Campantarras. Estos dos parten de la
laguna de Campantarras: aquel por el O., y el se-
gundo por el"S.: el atimo, antes de unirse a la co-
rriente formada por los tres, Flamencos, Jucaral y
Campantarras, destaca un ramal a su izquierda que
marcha a morir en la ensenada de la Coloma,
donde tambien acude la via formada por los arroyos
citados, muriendo al O. de la desembocadura citada
anteriormente.
De la Sabana de Mateo Sanchez, y al SE., brota
el rio de la Coloma, que corre hasta el oriente de
la laguna de Campantarras, que la envia un canal, y
sigue luego hacia el S. hasta la ensenada de su
nombre.
Rio de San Felipe: fecunda las vegas de las
Ovas. Lamiendo las faldas meridional y oriental del
Banco de la Cueva, al O. de Vinales, brotan, res-
pectivamente, dos caudales que se juntan al E. del
Cayo de San Felipe: pasa el ya rio de San Fe-
lipe, entree San Jose y la loma de Las Flores, por el
0. de Paso Viejo; S. de las Ovas, y Lega a te-
rrenos de Marcos Vizquez. Alli recibe, por la iz-
quierda, el rio de los Serranos, que baja paralela-
mente al San Felipe por el E. de la laguna del Ro-
ble y de las Ovas. Juntos siguen, hasta que a poco
bifurcan, y6ndose hacia SE. una ria (que luego estu-
diaremos), y otra al SO., la cual recibe a poco, por


I


la derecha, una ria que-arranca de la laguna de Sa-
jonal, y mas al S. se abre nuevamente en dos cau-
dales, uno hacia el SO., que toma el nombre de rio
Enriquez, y va d desaguar A la ensenada de la Co-
loma, y otro al SE., que conserva el nombre de rio
de San Felipe, y corre hacia el S., derramdndose en
los cenagales de la costa, muriendo el principal de
los ramales que forma en la cidnaga de Revelones.
La segunda rama de la primera bifurcaci6n ya he-
mos dicho corria hacia el SE.; por tierras de San-
tiago y San Felipe se desparrama en varias corrien-
tes, yendo a morir unas a la cienaga de Revelones,
otras a la de Conconi y otra la laguna del Co-
rojal.



- 79 -


SAN DIEGO



Costa Norte.

Rio del Rosario: corre hacia occidente desde el ex-
tremo NO. de las Cuchillas de Gavilanes hasta el
norte de Consolaci6n; baja hacia el SO., y cerca del
potrero Soledad, va tomando direcci6n en forma
de semicirculo, y6ndose al N. y donde recibe las
aguas del arroyo Cuagasi; vudlvese al NE., y 6 poco
arranca de una vez al N., recibiendo por la izquierda
el arroyo del Toro; luego, por la derecha, el de Taco
Taco, y despues, por la opuesta orilla, el arroyo de
San Cayetano, que nace al S. del poblado del mismo
nombre, en las estribaciones del Abra, y corre hacia
oriente 4 juntarse con el Rosario.
Dos veces cruza eli io Rosario la via ferrea de
San Cayetano 6 Vinales: la primera, al comienzo de la
curva que describe hacia el N., al arrancar del
potrero Soledad; la segunda, cuando revolvidndose
al NE., recibe a poco el arroyo del Toro, que asi
como el de San Cayetano, tambien cruzan la via
ferrea.
Despu6s de recibir el Taco-Taco, corre el rio hacia
el N. y muere en el embarcadero del Rosario.
Rio Guacamayas: al NO. de la sierra del mismo
nombre, juntanse dos corrientes que vienen por
oriente y occidente de la sierra; sigue al N. por
el O. de la Palma y E. de Asiento Viejo, y se parte



- so -


en dos brazos para morir el uno al O. y cl otro
al N. de la peninsula en que se encuentra la punta
de Berracos.
Rio Blauco: nace en Ojo de Agua, a oriente de
la Palma; corre hacia el N. y desagua por un delta
que forma i oriente y occidente de la punta del
Purgatorio.
Rio de Puercos: nace en el Morrillo y desagua
frente a los cayos de Lebisa.
Rio del Caimito: aparece en terrenos de Marcos
Guerra, al oriente de la loma de la Cumbre, el arro-
yo Caballos, y se junta al N. con el rio que nace al
extremo occidental de la sierra de los Condenados,
en San Pedro del Caimito; formando ya el rio del
Caimito, corren hacia el Norte,-desaguando frente al
espacio comprendido entre los cayos Lebisa y Ala-
cranes. A poco se encuentra al E. el rio Buenavista,
de corto curso, quo viene desde Alonso Sanchez.
Rio de San ilarcos: al N. de la sierra de los Con-
denados, O. del pico del Pendejeral y S. del
Pan de Guajaibdn, en terrenos de San Manuel, apa-
rece lamiendo las vertientes meridional y occidental
del Pan de Guajaib6n citado; revuelvese al N., si-
guiendo siempre el camino quo le impone el Pan, y
frente i la Mulata y al oriente de ella recibe por la
derecha una ria quo viene desde el demolido cafetal
Rio del Medio; desagua casi en seguida en la costa,
frente a cayo Ratones, y casi se junta su boca con
la del
Rio de las Pozas, que nace en el centro de la ver-
tiente N. de la sierra de Cacarajicara: pasa al O.
del publado y al oriente de Las Pozas; mais al N.



- 81 -


recibe por la derecha el arroyo Papayal, que viene
desde Corralillo, y casi al desaguar y por la izquier-
da otra via que viene desde el Abra del Sitio por la
falda oriental del Pan de Guajaib6n, terrenos de Pi-
nalillo, Guanabo, Buenavista y Cochinitos. Abriga-
mos dudas respecto del nombre de este rio. Algunos
lo indican con el nombre de Guajaib6n; otros creen
que es el rio del Medio, indicado en la carta gnifica
levantada de los anos 1824 al 31 por el Teniente
General conde de Cuba, y una comision id6nea. No
podemos formular opinion alguna, ni poseemos me-
jores datos.
Rio de San Miguel: nace en el Corral de San Die-
go de Tapia, al S. de la Sierra del Corojal; cruza
para el N. entre las de Cacarajicara y Calienta
Rabo por San Juan de Guacamayos y Volador, al O.
de San Miguel y E. de Manimani, en cuyo estero
desemboca.
El nacimiento de este rio y parte de su curso lo
aplica el Diccionario Enciclopidico al rio de Bahia-
Honda. Respetando tan importante informe, no lo
aceptamos; sin embargo, 6ste, en nuestro concepto,
es el que nace en la loma de Calienta Rabo, extremo
oriental, y pasando entre las fincas Felicidad y Bue-
navista, cruza por el mismo pueblo de Bahia-Honda,
y desagua al S. del puerto del mismo nombre. Asf
como el rio Viajacas, es el que, apareciendo en
la finca Union, corre al N. por las denominadas
Ugarte y Arozarena y por la de Guill6n, desagea en
la ensenada de Viajacas, contorno meridional del
Puerto de Bahia-Honda, en cuyo punto desagua
tambien el


a



-32-


Rio de San Diego de Nhfez: nace al pie de la loma
del Brujo; cruza por terreno de San Blas, bana el
pueblo de San Diego de N6nez y desagua al SE. del
puerto de Bahia-Honda.


Costa SiI.

encuentra el Valle del Jicaral, al S. de Ana de
>Luna. Este valle lo limitan: al S. el Alto de las Pai-
>las, y NE. las Cuchillas de Gavilanes.....>
Recordardn nuestros lectores que, en la pdgina
56 de este libro, comenzamos asi el estudio de los
montes de San Diego; pues, en ese trozo del terreno
y al S. de Consolaci6n del N., se encuentran los orf-
genes del
Rio Hondo, que si bien corre desde su nacimiento
hacia el S., llevando la direcci6n desde el NE., re-
vudlvese 6 poco y avanza en direcci6n del SE. for-
mando un arco al oriente de Rio Hondo, donde acu-
de d 6l el rio de la Lena, que recibi6 antes, y por su
izquierda, el rio Sacre; baja ya, francamente, al S.,
y, por Puerta de Golpe, atraviesa la linea del ferro-
carril de la Habana 6 Pinar del Rio, llamada, gene-
ralmente, en el pais, linea del (este, y como la de-
signaremos en adelante. Mas al S. recibe, por la iz-
quierda, el arroyo Jabonal; corre por los Horcones,
por O. de los terrenos de Palenque, y llega al punto,
donde se le junta el rio de Santa Clara.
Baja 6ste desde el Mam6n, donde toma el nombre
de rio de Lajas; avanza, cortando la carretera al



-83-


0. de la Herradura y mis al S. la lIfnea del 0. y 6
occidente de la laguna del Espfritu Santo y barrio
rural de Santa Clara, toma ya este nombre, yendo
a juntarse, como ya se ha dicho, con Rio Hondo.
Continda 6ste su curso, y poco antes de llegar a
Alonso Rojas tiende un ramal al 0., y luego otro,
que van a perderse, mezclados con los derrames del
vecino rio de San Felipe, en las cienagas y lagunas
de Conconi y Corojal. El ramal principal, que sigue
al E., pasa al oriente de Alonso Rojas, y sigue,
despu6s de formar a su derecha el rio del Roblar,
hacia el embarcadero de Silva, en la albufera de este
nombre, y estero del Gato, donde muere.
El rio Roblar, de corto curso, es mis bien una se-
rie de deltas que se derramant en las lagunas del
Gato y del Masfo, llegando el brazo mis occidental
a la costa S. en el estero de Gaspar, y el mis orien-
tal, a la albufera de Silva, al S. del embarcadero de
este nombre.
Rio -de Ojo de Agua: nace en la laguna de Ojo de
Agua, 6 siete kil6metros, pr6ximamente, al NE. de
Alonso Rojas; cruza Sabana Grande y entra en te-
rrenos de San Francisco, donde recibe, por la dere-
cha, el rio del mismo nombre. Este, afluente del Ojo
de Agua, nace mas al 0. de la laguna que da origen
a aquel y se oculta 6 poco de su nacimiento, reapa-
reciendo como a un kil6metro, yendo 6 confundirse
con el Ojo de Agua, el que, despues de atravesar la
Sibana del Zapatero, muere entre el estero del Gato
y Punta del Convento.
Rio de la Herradura: en la vertiente meridional
de la Sierra de la Gtiira aparece este rfo, que atra-



-84-


viesa el partido de Consolaci6n del S., casi de Norte
a E.; marchando luego en direcci6n SE., pasa por -la
Gijira, caserio al pie de la sierra, y recibe, por la de-
recha, el arroyo Pinalillo, rio de la Legua y arroyos
Colorado 6 Hicacos; por la izquierda los arroyos Pi-
lar y Baracaldo; en su cursor al S. pasa pr6ximo a la
Herradura, de donde toma su nombre, y cruza, su-
cesivamente, la linea del O. y la carretera central a
Pinar del Rio; baja, luego, cerca de Corralillo y
oriente de San Francisco, hasta la ensenada de Da-
yaniguas.
De su orilla izquierda parte larga corriente, que se
junta con el rio San Diego; en su cursor principal a
Dayaniguas se parte en un delta; el oriental forma
el estero del Boquete, y el occidental el estero Gol-
pe de San Diego, recibiendo ambos, indistintamente,
en la localidad, el nombre de Boca de la Herradura.
Rio de San Diego: es uno de los mas celebrados
de la Isla; como muchos otros del pais, este de San
Diego 6 Caiguanabo, se forma de dos curses de
agua; parte, el mis septentrional, de la falda meri-
dional de la Sierra de Guacamayas, corriendo al
SE. hasta Caiguanabo, donde encuentra el otro cur-
so de agua, nacido en el centre de la vertiente N. de
las Cuchillas de Gavilanes; juntos, pues, en Caigua-
nabo, avanzan al NE. y cruza h'a Sierra de la Giiira,
ocultandose en la sierra por espacio de unos 85 me-
tros; pero la ocultaci6n no es continua sino por pe-
quenos tGneles 6 aberturas, como laman los del
pais, los cuales conocen aquel sitio con el nombre de
Los Portales, por la particular forma de los tdneles
citados, dignos de estudio por parte de los ge6iagos,



-85-


al decir de D. Felipe Poey, de toda autoridad para
el caso. Sigue remontando el rio hacia NE., para
cambiar bruscamente su curso hacia el SE., alli don-
de recibe varios caudales de agua que bajan de las
sierras septentrionales y desde los sitios llamados
Galat6n, Marcos Guerra, Cumbre, Mogote y San
Pablo. Pasa por los banos de San Diego, donde es-
taban los famosos manantiales termales de su nom-
bre, y que por causa del cicl6n de 1895 y al cam-
biar su cauce el rio, desaparecieron, asf como el im-
portantisimo puente. Atraviesa la carretera despuds
de cruzar junto al pueblo de San Diego, por el
oriente de Paso Real y poco antes la linea del Oes-
te, y al llegar 5 Santa M6nica se divide en varios
brazos que se llaman jardines; los que parten a la
izquierda se juntan al rio de los Palacios, y los que
van 6 la derecha vuelven a unirse en el sitic llama-
do paso de Santa Barbara, y at que acude otro curso
de agua, cuyo nombre ignoramos y del que s6lo sa-
bemos que nace en la laguna de Niguas, al S. de Ca-
raballos y entre la Herradura y Paso Real.
De allf parte at S. ya directamente, y despues de
cruzar por El Hervidero, Hernan Cortes y em-
barcadero de la Vega, recibe por la derecha un
ramal del rio de la Herradura y desagua en la ense-
nada de Dayaniguas, al O. de Punta Carraguao.
El rio San Diego tiene once leguas de curso, de
las cuales tres son navegables.
Rio de los Palacios: aparece por la falda meridio-
nal de Cacarajicara; se sumerge bajo la sierra de
Cuevitas; reaparece entre la sierra de la Cumbre y
la de la Comadre, cruzando por terrenos de San Pa-



86 -
blo de las Yeguas, entre el Mogote y el Pinal de
Range]; luego entre las sierras de Linares y de Li-
mones; pasa al oriente de San Diego de los Bafios;
cruza despuds entre la finca del Carmen d oriente, y
al O. lame la falda de la loma 6 torre de Bonet, re-
cibiendo por la izquierda un arroyuelo que baja de
sierra Limones, por la finca Aurora y sigue su curso
por terrenos de la Sierra, recibiendo una via de agua
por la derecha y dos por la izquierda, de las cuales
la mayor parte del extremo oriental de sierra Limo-
nes y cruzando al N. de la laguna de Piedras, entra
en el rio que estudiamos y que aqui es cono-
cido con el nombre de rio de los Palacios, por tomar,
desde quo corre por occidente del pueblo de aquel
nombre, la referida denominaci6n. Sigue hacia el S.,
y abridndose por la derecha, forma la laguna de Ma-
curiges, saliendo por el S. de ella a juntarse nueva-
mente con el rio Palacios, que viene cruzando hasta
alli entre la laguna citada y el caserio de Macuriges.
Continfla su curso el rio de los Palacios y dbrese
tambien en jardines hasta recibir por la derecha el
ramal que le envia, desde Santa M6nica, el rio de
San Diego; recibe luego por ]a izquierda dos arroyos
que bajan de Catalina y desagua en la ensenada de
Dayaniguas, d oriente de los almacenes y muelles de
]a empresa de Navegacion del S.
Rio de Bacunagua: brota en ]a falda meridional
del Pinal de Rangel, en el Capiro; pasa al O. de
Santa Cruz de los Pinos y del Hatillo, donde sigue
por occidente de Puercos Gordos; su direcci6n al
SE. cambia describiendo un arco al SO. para pasar
al oriente de Bacunagua Arriba y ya se dirige al S.



- 87 -


para tomar por la derecha el rio Santo Domingo,
que baja desde sierra Limones, y el cual tiene por
afluente el rio Hicacos, que nace en las Animas, al
oriente de Laguna de Piedras.
Poco antes de llegar a este sitio despide por la
izquierda un ramal, del que luego nos ocuparemos.
De la confluencia con elSanto Domingo, baja ya
por terrenos al oriente de Tambor, San Juan de
Zayas y San Juaniquito hacia el S. de la Laguna
y cienagas de Pica Pica, desaguando en la costa por
el estero de Bacunagua.
Rio Santa Crus: aparece al S. de la sierra del
Rangel, pasa por occidente y S. de la Perdiz y cam-
bia su curso hacia el S. cortando la carretera por
Chirigota, recibiendo por la izquierda poco despues
de cruzar la linea del O., el rio de Chirigota, que
pasa al E. del pueblo de su nombre. El rio de Taco-
Taco, que nace al S. de Rangel y oriente de la sie-
rra del Pinal del mismo nombre, pasa la carretera al
0. de Santa Cruz y por la tienda de Terdn, corta la
linea del O. 6 occidente de la estaci6n 6 paradero de
Taco-Taco, uni6ndose al rio Santa Cruz y bajando
ya al S. hasta mss abajo del sitio de la Angostura,
y aGn mds al S. abre un brazo hacia la derecha, que
por el Novillo, Guaiquiba, Bacunagua Abajo, liega d
Sacaleyes, donde encuentra el ramal que se despren-
de de la orilla izquierda del rio Bacunagua, forman-
do un solo caudal que se dirige al S. por Sibanas
Nuevas, muriendo en la laguna de Pica Pica.
El brazo de la izquierda se dirige al embarcadero
de Sabanalamar.
Rio de San Cristdba/: al N. de la sierra del Rangel,



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bordeando la falda oriental de la loma del Aguacate
aparece yendo hacia el N., al S. de la loma Calienta
Rabo, tuerce su curso hacia el E. lamiendo la vertien-
te N. de las lomas del Brujo, bajando desde aqu al
S., siguiendo el cauce que le marca la falda oriental
de la loma del Brujito. Al salir al Ilano y al N. de San
Crist6bal, recibe por la derecha el rio del Rosario
que, siguiendo al pie de la falda meridional de las
lomas del Brujo, trae su cauce, entre la falda oriental
del Rosario y occidental del Brujito.
Juntos ya, pasa la carretera al oriente de San
Crist6bal, y algo mas alld y al O. de Rio Hondo,
la linea ferrea del O., bajando ya al S. por occidente
de Santa Ana de Mayari y Hoyo de Mayarn, for-
mando varios canos que desaguan en el estero de
Sabanalamar, siendo el mas importante de los canos
citados, el que al fondo del estero forma el embar-
cadero de Sabanalamar, como a 2 kil6metros de la
boca, en la punta de Comegatos.







EL CUZCO 0 ROSARIO



Costa Norte,

Rio de la Ortigosa 6 Rio de Santiago: nace en la
extremidad occidental de la vertiente N. de las Lo-
mas del Cuzco, en Lamote: avanza al N. por el an-
tiguo ingenio de Lombillo y desagua por la boca de
Ortigosa, en la que existen criaderos de ostras ex-
quisitas, que son oriundas de Ostende y Arcach6n,
habi6ndose formado, por sucesivos cultivos, una es-
pecie particular; hoy se hallan abandonados los
cria dkros.
Rio de Cabafas: nace en las lomas del Cuzco, al
pie de la Sierra de Soroa; avanza lamiendo la falda
occidental de la Sierra de Rubin 6 Rubi; pasa el E. de
la Vigia y terrenos del ingenio Manolita y muere en
el mismo puerto de Cabanas, junto a la peninsula de
Juan Tomds.
Al SO. de Cabanas, y en el mismo puerto, desagua
tambi&n otro rio que viene del S., por terrenos de Ar-
monia a ingenio Asentista y cuyo nombre no cono-
cemos, ni recordamos cull pueda tener en la lo-
calidad, de la cual faltamos hace ya anos. Tal vez
sea el rio Plata, que cita el- Diccionario Enciclopedico.
Y llegamos al rio Domrinica: brota al N. de Loma
Pelada y S. de la Sierra del Rubin, sigue por el O.
de San Miguel, entra en la peninsula de la Herradura,



-90--


y desagua en el puerto de Cabanas. Si mal no re-
cordamos, en el pais se llama d este rfo el rio de la
Herradura; un brazo es el que desagua en la Boca
de Naza. Hay que tender en cuenta que d oriente, en
la costa, se encuentra la punta Dominica, que forma
una ensenada, la cual recibe otro rfo, al que el Dic-
cionario Enciclopidico llama tambien rio Dominica,
a mas de citar y describir el anterior, y dice:
>falda N. de la Torre de la Gobernadora. Atraviesa
>de S. d N. el territorio de la aldea de Quiebra-Ha-
>cha, recibe por la derecha el arroyo que pasa por
>aquel pueblo, y desagua en la costa N., formando
>en su desembocadura el pequeno puerto de la Do-
>minica.>
Nuestros recuerdos estan conformes en esta parte.
De terrenos llamados de Jabaco, al O. de Guana-
jay,nace un arroyo que con poco caudal corre alNO.
Cerca de San Gabriel, al pie de la Gobernadora,
encuentra otro que viene por el O., y juntandose
forman el arroyo Mariel, de poco caudal, que desagua
en el puerto de su nombre.
Rio Cafas: nace al NO. de Guanajay, cruza por
terrenos del antiguo ingenio Las Canas y desagua
en el puerto al SO. del pueblo del Mariel.

Costa Swr.

Rio Hondo: Nace al SO. de las lomas del Cuzco y
baja por el O. de Carambola 6 cortar por las afa-
madas vegas de Rio Hondo y puente del mismo
nombre, la via ferrea del O. y la carretera central 6



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Pinar del Rio, entre Candelaria y San Crist6bal.
Corre hacia el SE., y mds abajo recibe por la iz-
quierda el arroyo Teneria y rio de Candelaria al O.
de la laguna de Santo Cristo Viejo, de la cual parte
hacia Oriente una via que por sitios Berrendos, donde
toma el nombre, afluye en Rio Hondo, que corre ya
hacia el S. y se derrama pr6ximo a la costa en la
cienaga de Jejenes.
Rio Rayate: nace al centro de la vertiente meri-
dional de las lomas del Cuzco 6 del Mulo y corre
hacia el SE., pasando por occidente de Bayate,
donde toma el nombre, y recibe por la derecha el rio
Manantiales, que tiene una cascada de mds de vein-
ticuatro metros de caida. Sigue su curso el rio Ba
yatU, cruza ]a linea del ferrocarril del O., atraviesa
la carretera por terreno del potrero Bayate, donde
afluye por su izquierda el rio San Juan del N., que
nace en Soroa, al oriente del Cuzco, y baja por los
banos de San Juan, atravesando despues la linea
f6rrea y la carretera para juntarse, donde se indica,
con el rio Bayate, que corre hacia el SE. por el N.
del sitio Corojal, d morir en la laguna de Gamboa, la
cual tiene hacia el SE. un canalizo que sale al mar
del S., junto a Punta Sucia, extremo occidental de
la ensenada de Majana.
Al SO. del pueblo de San Juan del Sur, arranca
el rio del mismo nombre, que desagua en la laguna
de Gamboa, despues de pasar al oriente de Buena
Vista, donde cruza la linea ferrea, y occidente de
Pueblo Nuevo, donde atraviesa la carretera.
Al S. de la loma del Jobo, cerca de San Roque,
nace el rio de Cayajabos, el que bajando al SO.



92 -
cruza al occidente de Cayajabos, y por terrenos de
Pedroso, llega al rio Tumba, que viene del S. de Lo-
ma Pelada, baja hacia el SE. forma varios rama-
les, corta la linea del O. d occidente del potrero
Mangas y por Punta Brava, pasa al N. del pueblo de
las Mangas, cruzando la carretera y los terrenos de
Bertemati y Guzmin. Se derrama en la cidnaga de
Majana.



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SIERRA DE ANAFE



costa Norte.

Rio Mosquitos: nace en Duarte, al N. de Guana-
jay, cruza por el Rebunco, atraviesa el camino de
Banes al Mariel, al O. del Cristo de la Sabana, y
desagua en la costa N., al Oriente de Punta de Bar-
lovento, en el estero de su nombre; curso aproxima-
do, tres kil6metros.
Rio Guajaibdn: nace en la sierra de Anafe, al
pie de la loma del Esper6n; pasa cerca del Copey,
corriendo al N., y en terrenos de Carboneras recibe
un arroyo por su orilla izquierda, yendo a desaguar
a Caleta Colorada, donde se levantaba una bateria
a la desembocadura del rio.
Rio de Banes: tiene su origen cerca del Caimito,
en una de las fltimas estribaciones orientales de la
sierra de Anafe: yendo hacia el N. pasa por el pue-
blo de Banes, y desemboca como i cinco kilometros
de su nacimiento en el puerto tambidn llamado de
Banes, donde existe una bateria que, si tiene poca
importancia para la defensa, puede servir de punto
de observaci6n. Es aqu6l, paraje muy concurrido de
barcos costeros. Su verdadero nombre no es Banes,
sino Bani, seg6n nota de D. Felipe Poey.
Rio Salado: nace al SE. del pueblo de Banes, ,en
terrenos del ingenio Encarnaci6n, y despuds de cru-





zar el camino de Banes a Cangrejera, desagua en la
costa N., al 0. de Govin.
Rio Baracoa: de corto curso; es el limite entre
las provincias de la Habana y Pinar del Rio.
El rio Capellanfas, que nace en tierras de Herre-
ra, al SO. de la sierra de Anafe, pasa por Guanajay
y baja al S. por San Dimas y las Virtudes al caserio
de Capellanas, donde se submerge, desapareciendo.






tias DE oocuji6oN1



















4










VIAS DE COIUNIGACON


VIAS TERRESTRES


De la labana d Guanajay y Pinar del Rio, por carretera.


De la Habana, y partiendo del entronque de la
calzada del Monte con la de la Infanta (aquella EO.
y 6sta NS.), sitio denominado la Esquina de Tejas
generalmente, arranca hacia el SO. la calzada del
Cerro, que corre a cargo del ramo de Obras phbli-
cas, por ser carretera del Estado. Hasta las proxi-
midades de la Ci6naga (i), la carretera no es mis
que una calle ancha, cubierta de edificios at derecha
e izquierda: ya en la Cidnaga atraviesa las lineas de
los ferrocarriles i Marianao y Empresa de los fe-
rrocarriles Unidos; deja a la derecha la Escuela de
Agricultura, fundada por el egregio patricio D. Jose
Eugenio Mor6, conde de Casa Mor6, uno de los mas
entusiastas espafioles de su tiempo, y sigue, por la
izquierda de Puentes Grandes-barrio rural de la
Habana-y los Quemados, hasta Marianao, tres le-
guas de la Habana. Continua siempre hacia el SO.

(1) Estacion de los ferrocarriles Unidos que Ileva ese
nombre.


7



-98 --
por la Lisa, Arroyo Arenas, Punta Brava (cinco le-
guas), dejando al S. los cercanos pueblos del Wajay
y el Cano, que casi tocan con el del Rinc6n. De alli
la carretera llega a Hoyo Colorado (siete leguas).
Desde Hoyo Colorado, y abandonando la carre-
tera hacia el Norte, se llega a Banes,ya en la costa,
y alif se encuentra el ingenio central Santa Lucia,
donde se libraron varios combates de Enero a Ma-
yo del ano corriente. En dicha finca permaneci6
algun tiempo Maximo G6mez, quedando despu6s
establecido un hospital de los rebeldes, hospital que
cay6 en poder del ejercito 4 las pocas semanas. El
ingenio Santa Lucia pertenece al tdrmino del Mariel.
Es Hoyo Colorado la nltima etapa de la carretera
en la provincia de la Habana. El Caimito-que no
es sino una hilera de casas a un lado de la carrete-
ra-pertenece ya a Guanajay, y por consiguiente, a
la provincia de Pinar del Rio. Entramos, pues, en
Vuelta Abajo.
Del Caimito 4 Guanajay (11 leguas de la Haba-
na), quedan a un lado, al N., los cafnaverales de lo
que fu6 ingenio San Gabriel de Herrera y el Blanqui-
zal, precediendo a las elevaciones que en aquella
parte llaman Sierra de Anafe y que corriendose
hacia el Norte, forman la mesa de Mariel.
Es Guanajay una villa que cuenta, como ya he-
mos indicado, con 9.512 habitantes: tiene iglesia,
teatro, plaza de armas (paseo pfiblico), cuarteles de
caballeria y de infanterfa, hospital militar; allf ra-
dica la Coronela del Regimiento de Voluntarios
de caballeria de Iberia, que manda el integ6rrimo
espaliol, Excmo. Sr. D. Patricio Sanchez. La impor-



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tancia militar de Guanajay se echa de ver asi que se
conocen su proximidad a la Trocha occidental y su
union con la Habana por medio de un ramal de fe-
rrocarril que pertenece i la Empresa de los ferro-
carriles Unidos.
De Guanajay baja la carretera hacia el S. un poco
al O., atravesando un magnifico paisaje, el Yardin
de Cuba, como se llam6 en mejores tiempos. Alli
quedan, d la izquierda, restos del celebre cafetal La
Rotunda, donde hace cuarenta anos se celebraron
fiestas famosas por las epocas de Navidad, en las
cuales la esplendidez y el buen gusto derrocharon a
manos llenas fabulosas sumas. La carretera, bien
conservada y construida por el sistema llamado de
Madacam, se extiende por campos deliciosos, y las
f1timas relaciones enviadas d El Liberal por su co-
rresponsal, Sr. Morote, pintan aquello como un pa-
seo urbano. A esas descripciones remitimos al lector.
Llega la carretera d Artemisa (14 leguas de la
Habana), y alli encuentra ya la Trocha, la linea mi-
litar que parte en dos aquel trozo de la Isla, quedan-
do al extreme N. el puerto de Mariel, y al S., la
ensenada de Majana. Distancia: siete leguas cubanas
(i), le mds estrecho de la Isla.

(1) La legna cubana legal era de 5.000 varas cabanas, 6
sea metros 4.239.825.
Creemos oportuno dar aqui el valor de algunas medidas
agrarias de Cuba, que siguen usAndose en los campos.
La vara cubana, que no es sino la vara de Madrid, corres-
ponde A metros 0.847.965.
El cordel es una medida de longitud que comprende vein-
ticuatro varas cbanas.
La caballeria de tierra equivale a 18 cordeles de lado, 6
sean 324 cordeles cuadrados.



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No es del moment que nos ocupemos de la Trocha
militar, que tan brava y bizarramente mantiene el
general Arolas. Luego que hayamos recorrido toda
la region y conocido sus condiciones topograficas,
acaso nos aventuremos a presentar d la considera-
cion de nuestros lectores alguna opinion sobre el
asunto. Mientras, seguiremos el itinerario del camino
de la Habana a Vuelta-Abajo.
En Artemisa vuelve la carretera ya francamente
al SO. siguiendo una marcha casi paralela a las
costas; pasa por la izquierda de Punta Brava y llega
a Candelaria y se tiende lamiendo las estribaciones
de las lomas del Cuzco que quedan a poca distancia,
a la derecha. Entre Candelaria y San Crist6bal, a
medio camino, se encuentra el sitio denominado Rio
Hondo.
A titulo de curiosidad nos detendremos aqui por
breve rato. De Las Lomas baja en epocas de Iluvias
un caudal de agua que cruza bajo el puente de Rio
Hondo. Son aquellos terrenos vegas famosisimas por
la excelente calidad del tabaco que alli se cultiva; y
a vegueros del terreno, y sobre el mismo, hemos
oido la opinion de que d las crecientes del Rio Hon-
do, crecientes que parecen ser periodicas, se debe la
condici6n estimadisima de aquella planta, pues en su
concepto, cual otro Nilo, fecunda las tierras que
bana el caudal que, al crecerse con los tributos
de las Lomas, inunda los campos vecinos.
En Febrero del aio corriente (1896) el general
Canella, al frente de su brigada, y despuds de levan-
tado el sitio de Candelaria, avanz6 por la carretera
al socorro del coronel Segura, que en el Llano que




-- 101 -


mas ally de Rio Hondo se extiende i la izquierda,
y apoyado en la carretera referida, se batfa deno-
dadamente contra fuerzas super.iorisimas al mando
de Maceo. Al llegar a Rio Hondo, encontr6 el puen-
te quemado: algunas de sus guerrillas de infanteria
pudieron pasar; pero la caballeria era imposible. En-
tonces, por un espaiol afincado en el pals, se indi-
caron al general dos pasos, a derecha el uno y d iz-
quierda el otro de la carretera, pasos bien cercanos,
y lanzando por ellos su columna, complete la derrota
del enemigo, que dej6 abundante botin y n6mero tal
de cadaveres, que dias despues era imposible tran-
sitar por aquellos contornos: hedor tan grande in-
festaba la atm6sfera. Una columna espafiola man-
dada por el entonces coronel Hernandez de Velasco,
procedi6, como medida higienica, d la cremaci6n de
aquellos cadaveres insepultos. A los pocos dfas los
peri6dicos laborantes de Nueva York, presentaban
este caso de barbarie de los espafioles que se ensafia-
ban con los cadaveres de sus enemigos. (!)
De Rio Hondo se inclina un tanto el camino hacia
el N., formando un arco, y entra, despues de subir
largo y poco penoso repecho, en San Crist6bal, ca-
pital que fud de la Tenencia de Gobierno del mismo
nombre (14 leguas de la Habana).
Cuatro mil quinientos ocho habitantes asignan al
t6rmino de San Crist6bal de los Pinos, los datos
oficiales que hemos podido reunir. Tal vez resulte
una cifra exagerada. La poblaci6n se extiende casi
toda a ambos lados de la via que estudiamos, y ape-
nas algunas calles paralelas la aumentan en algo.
La plaza de Armas y Ia Iglesia fueron destruldas por




- 102 -


un temblor do tierra a principios del ano de 1879,
si mal no recordamos.
Sigue el camino, que ya aqui dejaba de ser carrete-
ra del Estado, en terrenos de la antigua finca Barbe-
ria, por Chirigota y Santa Cruz hasta Los Palacios, sin
quo el terreno en tiempos normales ofrezca grandes
dificultades de transito: no asi en 6poca de lluvias.
En Los Palacios hay A la derecha una bifurcacion
al N. quo conduce a San Diego de los Banos, 6
sea A lo quo fueron Los bafos termales de San Diego.
El cicl6n que asol6 la Vuolta-Abajo los dias 30 de
Septiembre y 1.0 de Octubre do 1895, desbordo las
aguas del rio San Diego, rompi6 el puente, destruy6
cl cauce que habia seguido, y formandose otro nue-
vo, se desvi6 de los manantiales, quo desaparecieron.
Posible es quo la industria humana logre nuevamen-
to ]a explotaci6n de tan excelentes y saludables
aguas; pero no han sido los dias quo han seguido a
los del cicl6n propios para ocuparse de esta suerte de
asuntos. A la plaga del ciclon, siguiO, ochenta dias
despues, la irrupci6n de Maximo G6mez y Maceo,
quo arruinaron cl pais por complete.
De Los Palacios, sigue o camino a Paso Real: A las
dos leguas y media se cruzan las vegas de la Herra-
dura, y una legua mas allay las de Santa Clara, A una
y media de Consolaci6n del S. De alli, a cinco leguas,
y despues de cruzar los rios Granadillas, Agiconal y
Paso Viejo, se Ilega a la ciudad de Pinar del Rio, al
S. de la cordillera de los Organos y A cuarenta y
cinco leguas de la Habana.



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De la ilabana i Pillar del Rio, por el Sur.


De la Habana d Santiago de las Vegas por carre-
tera, cinco leguas; de aquf al Rinc6n, y se entra en
terrenos Ilamados de Govea, pasando el puente; y
dos leguas mss alld y hacia el SO., los del Rey y la
Encrucijada, entrando en la villa de San Antonio de
los Banos.
De aquf al pueblo de Alquizar; despuds por Mojan-
ga 6 las Mangas (18 leguas de la Habana); cerca ya
de la ensenada de Majana, que queda d la izquierda
del viajero, Pueblo Nuevo, antigua taberna; desde
este punto la marcha es casi paralela d la costa S.
El Corojal, puente sobre el Bayate (a 21 leguas de
camino recorrido); Tienda de Puerto Rico, Sitio de
Recuerdos, rio de San Crist6bal (27 leguas); arroyo
del Novillo, paso del Bacunagua y el Hicacos, donde
va al S.; San Juan de Zayas, donde vuelve al O.;
paso del rio de Macuriges y Hato de Dayaniguas,
a 36 leguas de la Habana y el cruce de San Diego.
De rio de San Diego al Hato de Las Vegas; cruce
del rio de la Herradura, y, sucesivamente, los arro-
yos de San Francisco y Quita-Calzones y Rio Hon-
do, antiguo. Luego Alonso Rojas, Punta de Palma,
paso viejo del rio de San Felipe, y de aqui a Col6n,
almacenes, muelle y fondeadero, a 46 leguas de la
Habana. De aquf toma el camino, atravesando los
arroyos y rfos que afluyen I la ensenada de la Colo-
ma, el que, desde este punto, va por el NO. 6 Pinar
del Rio, por la Llanada, Tavionas y Barrigonas.



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De la Mana a Pinar del Rio, por el Norte.


Saliendo de la Habana por la carretera Central, y
en un punto entre Mordazo y los Quemados de Ma-
rianao, parte hacia la derecha un camino: 6ste es el
que nos proponemos seguir.
A poco del arranque, y al terminar un semicirculo
que describe hacia occidente, toma ya direcci6n
paralela d la costa N., y atraviesa primero el rio de
Marianao, luego el de Jaimanita, y llega al poblado
de Cangrejeras; cruza luego los rios Santana, Ba-
racoa-limite entre las dos provincias-y Salado, y
se pasa por Banes, que por hallarse inmediato 6
Hoyo-Colorado, en el camino central, es digno de
cita.
Todo este terreno es pantanoso y de playa; hay
grandes lagunatos. La sierra de Anafe queda al S.
del camino.
Despues de cruzar casi inmediatamente los ros
Banes y Guajaib6n aparece el Cristo de la Sabana,
tnico poblado con que contaba la antigua Capitania
de partido del Mariel. Entre 6ste, que se halla mas
6 oriente, y el Cristo, s6l se encuentra el rio de
Mosquitos.
Mariel, d once leguas de la capital y dos de Gua-
najay, puerto habilitado, lazareto y municipalidad,
hoy de suma importancia por ser el punto de parti-
da de la Trocha, es una poblacidn pequefla, con al-
gunos edificios buenos, pero adoleciendo de todos



- 105 -


los defectos de construcci6n y de la manera de vivir
en el pais.
Del Mariel bordea el camino la parte S. de la
bahia, y por el ingenio Canas liega d Quiebra-Hacha,
pasa el rfo y luego el Dominica, llegando despu6s a
Cabanas.
De Cabanas sigue el camino por el contorno me-
ridional del puerto hasta la Vigia, y de alli a San
Luis: se inclina al SO. para cruzar el rio de Santia-
go, y por el demolido ingenio de Arozarena, llega d
Bahia-Honda, despu6s del paso de los rfos San Die-
go de Nunez y Viajacas. Desde Bahia-Honda hacia
el SO. se encuentra el rio San Miguel 6 Manimani, y
por tierras del Rosario y Sabanillas llega 4 Las Po-
zas, cruzando el rio de este nombre. Distancia di-
recta, aproximada, de Bahia-Honda d Las Pozas,
ocho kil6metros. Las Pozas dista N.-S. con la loma
de Cacarajicara unos cuatro kil6metros.
Sigue el camino al SO. siempre, por seguir el con-
torno de la costa N., d distancia de dos kil6metros
4 tres, y cruza el rio San Marcos, dejando a la iz-
quierda el paso de Guajaib6n y 6 la derecha el case-
rio y embarcadero de La Mulata. De alif, hasta San
Antonio de Rfo-Blanco, cruza los rios de Buenavista,
Caimito, Puercos y Rio-Blanco. Ya en linea recta,
hacia el SO., corre el camino por Asiento Viejo,
despu6s de cruzar el rio Guacamayas, y el Rosario
d cruzar el rio de este nombre; 6 inmediatamente,
como 4 kil6metro y medio todo lo mas, el ferro-
carril del embarcadero de San Cayetano 4 Viflales,
cuya poblacion tiene importancia capital, puesto que
se halla en el coraz6n de la sierra, entre las Cuchi-



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Ilas de Gavilanes, al E.; Anc6n, al N.; la sierra del
Abra al NO., y a occidente la sierra del Infierno y
Banco de la Cueva.
De alli la comunicaci6n a Pinar del Rio es facili-
sima. Puede salirse de Vinales, al S., y atravesando
el rio de San Felipe, marchar entre las lomas de
Buenos Aires a la derecha, y a la izquierda la de
Las Flores, por el cauce del Rio San Felipe ya cita-
do, ganando la carretera central como 6 1.200 me-
tros de Pinar del Rio, 6 bien recorrer el terreno
comprendido entre los cauces de los rios Serranos,
a occidente, y Rio Hondo, a oriented, pasando la
via ferrea de la Habana 6 Pinar del Rio entre las
estaciones de Rio Hondo y las Ovas, y de alli 6 la
carretera. La distancia recorrida no excedera tal
vez de 12 kilometros.
Pero el camino de San Cayetano a Viflales, no
contando con la via ferrea, es de suyo dificil y mo-
lesto. Hay que cruzar el rio de Morales, ganar el
Abra y contramarchar al SE. para ganar el alto del
Anc6n, volviendo a atravesar la cuenca del rio Mo'-
rales, afluente del Pan de Azfcar. Del Anc6n, ba-
jando la sierra, se toma al S., y marchando junto al
Hoyo de la Ceja, se llega 6 Viflales despuds de un
recorrido de ma's de 1o kilometros por terrenos
abruptos, cuando la distandia no excederd de seis
pr6ximamente.
Debemos hacer constar que este camino, cuyo
estudio hemos presentado, no es en modo alguno
concurrido para el fin propuesto; pero como las cir-
cunstancias de la guerra no pueden preverse, ofre-
cemos los conocimientos por si la necesidad obliga-



- 107 -


ra a seguir el estudio de las operaciones por aque-
llos sitios y tener con ello idea de la posibilidad de
llegar d Pinar del Rio por el N., ya partiendo de la
Habana, ya de cualquiera de los puertos de la
costa.

Ferrocarril del Oeste,

Situada su estaci6n de partida en la Habana en la
calzada de Cristina, recibe este nombre.
La linea parte hacia el S., y recorre las estaciones
siguientes, correspondientes d otros tantos poblados
de mayor 6 menor importancia de la provincia de la
Habana.
Arroyo-Naranjo (barrio rural de la Habana), Cala-
bazar, Rancho Boyero, Santiago de las Vegas, Rin-
c6n, La Salud, el Gabriel y Guira de Melena.
En este sitio revuelve la linea ferrea hacia occi-
dente, formando un ingulo muy marcado; yjnasando
por Alquizar, llega al limited de la provincia, en-
trando en la de Pinar del Rio.
Este recorrido no tarda hora y media en hacerse.
Artemisa es la primera estaci6n que encuentra el
viajero al penetrar en la provincia de Pinar del Rio.
La line f6rrea corta aqui por primera vez la carre-
tera que por Guanajay une la Habana con Pinar del
Rio. Creemos convenient fijar la atencidn en este
detalle, que no carece de importancia.
La carretera traza una iinea recta hasta las Man-
gas, y el ferrocarril otra directa d Candelaria. For-
man, pues, un angulo, cuyo vertice es Artemisa, y
cuyos lados son el camino a las Mangas y la linea



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f6rrea que estudiamos. La carretera parte 6 las
Mangas en direcci6n del punto medio entre el S.
y el SE.; el ferrocarril va d Candelaria en di-
recci6n del punto equidistante entre el SO. y O.;
asi se tendrA idea bastante aproximada del 6ngulo.
Pero como de las Mangas 6 Candelaria corre la ca-
rretera tambidn en linea recta, pasando por Pueblo
Nuevo, muy pr6ximo 6 las Mangas, se tendr6 un
tridngulo formado por la carretera en sus dos di-
recciones y la linea del ferrocarril que queda al NO.
del dngulo mayor del tridngulo, que es desde Mangas
6 Pueblo Nuevo.
Hemos insistido en la explicaci6n, porque d costa
de pecar de prolijos, no hemos querido pasar inad-
vertido el detalle, puesto que en Artemisa se cruza
la Trocha que va por Mangas A Majana y resulta
ser uno de los tres lados del tridngulo el trozo entre
Artemisa y Mangas.
De Artemisa d Candelaria se cruzan los rios Tum-
bo, San Juan y tres corrientes del Bayate. Quedan
al N. y d distancia la parte de las lomas, comprendi-
da entre Cayajabos y Soroa.
De Candelaria y pasando por Rio Hondo, la ca-
rretera hace una S. La corta dos veces la linea f6-
rrea por el arco central, al atravesar el arroyo
Teneria y Rio Hondo, quz queda 6 la izquierda de
la via, mientras mis adelante queda por la derecha
San Cristobal, despuds de cruzar la linea el rio de
aquel nombre.
Al N., 6 sea 6 la derecha de la linea f6rrea, queda
lejana la loma del Cuzco y mas cerca la loma del
Brujito.



- 109 -


De San Crist6bal baja la carretera al S. y vuelve
i cortarla la linea f6rrea; revuelve aquella en Puerta
de Golpe hacia occidente y nuevo corte del ferro-
carril que ya corre directo 6 Los Palacios, dejando .
su derecha la carretera, aunque sin perderse total-
mente de vista 6sta, la que va describiendo un arco
por Chirigota y Santa Cruz, hasta Los Palacios. Cru-
za el tren en este trozo del camino tres corrientes
sucesivas del rio Santa Cruz, luego el rio Bacunagua
y sus afluentes el Santo Domingo 6 Hicacos, juntdn-
dose al fin 4 la carretera en Los Palacios, como ya se
ha dicho.
Ya desde aquf hasta Pinar del Rio, puede decir-
se que la linea f6rrea y la carretera no se sepa-
ran; tal es el trazado de ambas. Unas veces al N.,
otras al S., cuatro veces es cruzada por el ferroca-
rril y van casi todo el trayecto unidas una 4 otra, y
juntas cruzan el rio de Los Palacios, llegan 4 Paso
Real de San Diego que queda 6 la izquierda, siguien-
do asi el cruce del rio de San Diego 6 Caiguanabo,
Baracaldo y Herradura, corriendo el tren al S. de
las distantes sierras de Limones, Linares y Guira,
ya estudiadas anteriormente.
El siguiente cruce de la carretera que queda al
N., se verifica para el paso del rio de Santa Clara,
que presenta tres vias escalonadas, dejando al N. A
Consolaci6n del S.; sobre la linea y sucesivamente
d distancia y alejdndose se divisan la loma de la
Lena, Alto de las Pailas y extremo meridional de
las Cuchillas de Gavilanes.
El paso del Rio Hondo determina mds all de
Puerta de Golpe (estaci6n d la derecha), un nuevo



-110-


cruce de la carretera que queda al S. de la via, es
decir, a la izquierda. Juntas, en este sentido, verifi-
can el paso de los rios Serranos y San Felipe, entre
los cuales se encuentra la estacion de las Ovas. El
paso del Guama determina un nuevo cruce ya pr6xi-
mo a Pinar del Rio, donde muere la linea del ferro-
carril del O.
EEn que estado se encuentra esa linea en los mo-
mentos en que escribimos estos renglones? Lo igno-
ramos; las noticias de los corresponsales de los pe-
riodicos podran suplir esta deficiencia.



D Ia llabana k Giiaiiajay, )or ferroca'ril.


Pertenece este ramal a la empresa de los ferroca-
rriles Unidos, la que posee en la Habana dos esta-
ciones. Una en el centro de la ciudad, conocida con
el nombre de estacion de Villanueva, enclavada al
costado O. de la calle del Prado, entre las calles de
San Jose y Dragones, donde tiene su fachada princi-
pal; y la otra, al otro lado de la Bahia, en el pueblo
de Regla.
Del muelle de Luz, y haciendo uso de vapores de
la misma empresa de los Unidos, se traslada el via-
jero en menos de diez minutos a la orilla opuesta,
desembarcando en la misma estaci6n y a unos cin-
cuenta metros del tren que ha de partir.
Las exigencias de la guerra obligan A que salgan
unas veces los trenes de Villanueva y otras de Re-
gla; pero de todos modos, la primera estacion es la



- 111 -


de la Ci6naga, que no es otra cosa que el sitio en
que se encuentran los grandes talleres de los ferro-
carriles y el lugar de dep6sito de casi todo su ma-
terial. De la Cienaga, la estacion pr6xima es Vento,
donde se hallan las grandes obras del acueducto que
ha inmortalizado el ilustre nombre del brigadier
D. Francisco Albear, del Cuerpo de ingenieros mi-
litares espafioles. Despu6s Ferro, donde se encuen-
tra establecido el manicomio de Mazorra.
Sigue la Aguada del Cura, apeadero mas bien que
estacion, y a poco llega el ferrocarril d uno de los
sitios mss dignos de ser atendidos, al Rinc6n.
Es 6ste un paradero sin importancia alguna; 4 dis-
tancia se encuentra el caserio, que es pobre y corto;
pero su importancia la tiene en que allf se encuen-
tran la linea del Oeste y la que seguimos en esta
narraci6n; pero esta misma linea de los ferrocarri-
les Unidos, bifurca alli y toma camino 4 la izquierda
en busca de Guines, lanzandose ya hacia el oriente
de la provincia de la Habana, entrando en la de
Matanzas, direccion opuesta, precisamente, a la de
Guanajay.
Del Rinc6n 4 San Antonio de los Banos, inclinan-
dose ya la linea (que hasta ahora casi ha seguido la
direccidn N. 5 S.) hacia el SO., y llegando al Se-
borucal, vuelve a inclinarse la linea mds aun, y en
la Ceiba toma bruscamente hacia el N., rindiendo
viaje en la villa de Guanajay, con un recorrido de
35 millas inglesas.
Al resenar la carretera de la Habana d Pinar del
Rio por Guanajay, hemos hecho notar la impor-
tancia que esta segunda via de comunicacion pres-



- 112


ta d Guanajay. Remitimos al lector a paginas
anteriores.



VIAS MARITIMAS


COSTA NORTE

La comunicacion se hace por vapores y buques
de vela. El itinerario de aquellos es fijo, salvo cir-
cunstancias especiales. Existen varios; entre ellos re-
cordamos los siguientes:
Viajes decenales del vapor Tritdn-correo de la
costa, armado en guerra, con artilleria.
Sale de la Habana los dias 5, 15 y 25 de cada
mes, para los puertos de Cabanas, Bahia-Honda, Rio
Blanco, San Cayetano, Malas Aguas, Santa Lucia,
Los Arroyos y la Fe; verificando sus viajes de re-
torno, saliendo de la Fe los dias 8, 18 y 28.
Viajes semanales del vapor Guadiana para Rio
del Medio, Dimas, Arroyo, la Fe y Guadiana.
Viajes decenales del vapor Guaniguanico para los
Arroyos, la Fe y Guadiana: los dias 10, 20 y 30 de
cada mes; retornando los dias 17, 27 y 7.
Algfin otro habrd que no recordamos; pero basta
con los citados para comprender la posibilidad de
la comunicacion por esta parte de Vuelta-Abajo, con
la capital de la Isla.



- 113 -


COSTA SUR



Fgrrocarril a Batabanio.


Esta linea no es sino una servidumbre para las co-
municaciones de la Habana, por la costa S., con el
resto de la Isla. L6gico es, aunque sea una via te-
rrestfe, que la incluyamos, para los efectos del estu-
dio de la comunicacion con Vuelta-Abajo, por la
costa S., como un complemento de las vias ma-
ritimas.
Pertenece el ramal d la empresa de los ferrocarri-
les Unidos de la Habana; parte, bien de la estacion
de Villanueva 6 de la de Regla, y sigue el camino
siguiente:
Ci6naga, 3 millas de la Habana.
Vento, 7 j id. id.
Aguada del Cura, 11 id. id.
Rinc6n, 14 id. id.
Bejucal, 17 id. fd.
Quivicbn, 23 id. id.
San Felipe, 26 jid. id.
Cambio de trend en este sitio; pues la linea conti-
nua 4 oriente para la Unidn y Matanzas. El ramal
de Bataban6, pueblo que se halla, precisamente, al
S. de San Felipe, vuelve aqul, rapidamente, en sen-
tido del meridiano de aquel pueblo.
S6Io hay una estaci6n intermedia que es Pozo Re-


8



- 114 -


dondo, 20 millas de la capital y al terminar las
36 de total, en el recorrido, Bataban6, surgidero.
El tren llega hasta el muelle y se detiene casi al
costado de los vapores, que s61o esperan su llegada
para levar anchs. El pueblo de Bataban6 se en-
cuentra mas al interior y d poca distancia de la
playa. Al extremo de este muelle del ferrocarril, se
levanta la linterna 6 farola de Bataban6, d 34 pies
sobre el nivel del mar y produciendo una tangente de
tres millas y media. No tiene aparato alguno y es fija.
De Batabano parten dos veces d la semana los
vapores de la Empresa de Fomento y Navegaci6n
del S., que siguen la costa y Ilegan a Dayaniguas, la
Coloma-io kil6metros de Pinar del Rio-Col6n,
Puente de Cartas y Baildn 6 Garay.










A OCIDUTF BE M1AR DEL IG


(Continuaci6n de los caminos de E. d O.)


NORTE

Do San Cayetanlo a Baja.

Es este camino prolongaci6n hacia occidente del
camino de la Habana 6 Pinar del Rio, por el N. Sale
de San Cayetano hacia el SO. entre la costa y las
estribaciones de las lomas; llegando a Ines de Soto,
cruza el rio Pan de Azdcar, y dejando a la derecha
6 Corralillo, va al pie de la sierra, atraviesa el rio
San Sebastidn, remonta el cerro de Malas Aguas, y
al descender cruza, antes de llegar d Santa Lucia, el
rio de este nombre; yendo en direcci6n al O., 1
Nombre de Dios, 6 la izquierda del camino, 6 sea
al S., queda la loma del Anconal, y 6 la derecha la
ensenada de Santa Lucia.
De aqui 6 Rio del Medio se inclina el camino hacia
el SO., cruza los rios Nombre de Dios y.del Medio,
viniendo desde el S., 6 la izquierda del camino, las
estribaciones de la sierra que bajan desde el nudo
que forman al S. las Cuchillas de San Sebastidn y
lomas del Retiro.



- 116 -


El camino sigue al S., dejando 4 la izquierda, 6
sea a oriente, las faldas occidentales, esto es, las Cu-
chillas citadas, y rinde viaje, despues de pasar el rio
de Baja, en el poblado de este nombre, unido por un
camino al NO. con el embarcadero de igual nombre
en la costa N.
De Baja k Mantua.

Al salir de Baja por el SO., atraviesa el camino la
mayor parte del Cerro, A cuyo pie se encuentra la
poblaci6n; baja a la cuenca del rio Macuriges, la que
cruza y remonta nuevamente, atravesando otra vez
el rio y llegando 4 la Hacienda de Bartolo, donde
vuelve el camino hacia el O. Desde este punto hasta
Bernab6, el camino va al SO., dejando 4 oriente la
loma de Bartolo; cruza la loma y rio de Santa Rosa,
despu6s el rio Ant6n Navarro, rio de Camarones y
el de Santa Isabel, llegando a Bernab6.
El ultimo trozo de este camino, que parte del re.
ferido Bernab6, baja al S., faldeando las lomas de
Santa Isabel y Santa Ana, que quedan a oriente;
remonta la loma de Mal Casado, y desciende to-
mando al SE. hasta Mantua, pueblo que 4 su vez
hace bajar a la playa, por el O., un camino al em-
barcadero de su nombre, situado al NE. de Punta de
Avalos.
SUR


De Pinar del Rio i San Juan y Martinez.

El camino cuyo estudio emprendemos, viene a ser



-- 117 --


como una prolongacidn de la carretera central de ]a
Habana a Pinar del Rio.
Sale de la ciudad por el SO. y llega a Rio Feo,
cuyas vegas y rio, a dos leguas de la capital, cruza;
faldea el S. de la loma de Sabic6, por las Trancas y
llega a Rio Seco, a cuatro y media leguas de Pinar
del Rio.
Revuelvese alli el camino hacia el S.; yendo di-
recto a San Sebastian y sus vegas, cruza el rio, y
volviendo al O., pasa el rio San Juan y llega a su
t6rmino a seis leguas del punto de partida, a mds de
250 kildmetros de la Habana.


De Sai Juan y Martinez 4 Guanes. (


Sale el camino al SO., cruza. el rio, y luego las fa-
mosas vegas de San Juan y Martinez; luego el arroyo
Galafre, al SE. de la loma de Contadores y a dos
leguas y media escasas del punto de partida (San
Juan y Martinez). Sigue por el S. de la loma de
Contadores ya citada.
Remonta toda la parte SE. de las cuchillas de
Sdbalo, desde Pinal Alto; despu6s del cruce del arro-
yo de Puercos, desciende al cauce del rio Salado,
que cruza por las vegas de su nombre y las de Na-
ranjo, y antes de llegar al rio Cuyaguateje, que fe-
cunda las vegas de la Catalina a la izquierda, 6 sea
al S. de este camino, encuentra al frente, cortandole


(1) Guanes, al N., cabeza de partido judicial. Guanes, al
S., es la del termino municipal.



- 118 -


el paso, el arco oriental de la parte S. del cerro de
Guanes, que sube hacia el NO. Toma aqui el cami-
no en ;ngulo recto toda la falta oriental del cerro
de Guanes; sigue faldeando hacia el NO. la parte
septentrional y cruza alli el rio Cuyaguateje, 6 un
cuarto de legua; mds allU llega al pueblo de Guanes
6 Filipina, antigua capitalidad de lo que fu6 tenen-
cia de gobierno de Nueva Filipina, despues de un
recorrido aproximado d 36 kilometros.
De Guanes corre hacia el S., lamiendo la falda
occidental del cerro de Guanes, el rio Cuyaguateje;
por esta cuenca y por la orilla derecha del rio, baja
un camino que une A Guanes con Paso Real de
Guanes.


De San Juan y Martinez i Paso Real de Guanes.

Es el mismo camino anterior que, al llegar donde
le corta el paso el cerro de Guanes, lo salva por su
extremo meridional, baja d la cuenca del Cuyagua-
teje, que cruza, y llega d Paso Real de Guanes.


De Paso Real 4 los Remnates de Guanes.

Es continuaci6n del anterior, que parte de Paso
Real hacia el SO., vuelve al S. en terrenos de San
Julian y baja por el O. de la laguna de la Siguanea,
hasta lo que fu6 tienda de San Julidn. Sigue el ca-
mino al S. hasta los Remates, dejando d su izquierda,
6 sea hacia el E. y sucesivamente, las pr6ximas la-
gunas (pues el terreno es ya por alli muy cenagoso



-119-


y movible) de Bdfalo, Jovero y Herradura, y mds
lejanasafin, al S. de la de Siguanea, las de Junco y
Alcatraz Grande, que forman un tridngulo con la
de Alcatraz Chico, la mis oriental. Al NO. de
esta, y pr6xima la laguna de Cortes, existe otra
laguna llamada de Salinas, por ser numerosas las
que se encuentran en aquella parte de la costa. A la
derecha del camino de San Julin d Remates se en-
euentran muy pr6ximas las lagunas llamadas Sebo,
Los Indios y Redonda; entre estas dos Gltimas, y
mds hacia el 0., la de San Fernando, y al S. la de
L6pez.
De los Remates parte al NE. un sendero que por
el S. de la Laguna de la Herradura llega la de Jo-
vero, la que cruza; sigue entre la de BGfalo y Alca-
traz Grande y entre la de Junco y Alcatraz Chico,
llegando Santa Barbara, sitio al que concurren va-
rios senderos, que van: uno, por el E. de Alcatraz
Chico, que corre al SO. i la Grifa, en las cercanfas
de la laguna y ensenada del mismo nombre; otro
sendero va oriente, al S. de la ensenada de Cor-
t6s, por San Ubaldo; otro va al N., y por oriente
de la laguna de Siguanea y aguas arriba,' occi-
dente del Cuyaguateje, entra en el camino de San
Juan y Martinez d Paso Real. A~n parte otro sende-
ro de Santa Barbara; el que por el Asiento, parte
al O. entre las lagunas de Siguanea, al N., y Junco,
al S., y muere en San Julidn.
De los Remates sale otro sendero. hacia el SO.,
que por el Ojo de Agua y luego por Serranos, entre
los cenagales de esta parte al N., y la parte rocallo-
sa de costa'que corre de Cabo Franc6s Cabo Co-



- 120 -


rrientes al S., vuelve al NE., y despues de varias
revueltas, llega 4 la Grifa.


De los Reimates a Cabo San Antolio,

Sale el camino hacia el SO. y vuelve pronto hacia
occidente, dejando al N. la cidnaga y al S. los mon-
ticulos y seborucales de la peninsula de Guanacaha-
bibes. Cruza por Jarreta, Pimienta, al S. de la lagu-
na de este nombre, la que d su vez se halla al S. del
embarcadero de Pimienta, en la ensenada de Gua-
diana.
De Pimienta, siempre al O., va el camino A Melo-
nes, al N. de la laguna del mismo nombre, y de alli,
por Bolondr6n, a la punta del Cajon y al Cabo de
San Antonio.


De Guaiics al emfibarcadero de Guadiana.

Parte de Guanes, al SO., cruzando la sierra, lle-
gando A Sansuefia, cruza el Sansuena, afluente del
Cuyaguateje y por la cuenca del rio Verde, afluente
del Guadiana, y por el O. de las lagunas Sebo, Indio
y San Fernando, llega al embarcadero.


De Paso Real de Guanies a Mantia.

De lo que fu6 tienda de San Julian en el camino
de Paso Real A Remates, y A donde llega por el
oriente el sendero que viene de Santa Bdrbara por



- 121 -


Asiento, parte hacia el NO. el camino que conduce
a Mantua, punto extremo de las vias que venimos
estudiando. Al arrancar de San Julian, corta el ca-
mino de Guanes a Guadiana, cruza el rio Verde,
luego el Teneria, mas ally el Guadiana, y al NE. de
la laguna del Algodonal entra en la sierra; volvidn-
dose bruscamente al N:, llega a Montezuelo, salva el
arroyo y loma del mismo nombre, cruza al O. de
Rompe-Ropa el rio Mantua, y llega al pueblo de
este nombre.




Debemos hacer constar que la mayor parte, me-
jor dicho, todos los senderos que se extienden en
los alrededores de Remates, y al S. de San Julidn, no
son sino trozos de terreno mas firme entre el movible
y cenagoso de todos aquellos lugares. No son cami-
nos ni senderos, propiamente dichos; son pasos que
se unen los unos a los otros, y cuyo transito es difi-
cil, aventurado y peligroso en todo tiempo, siempre
menos durante las sequoias, y mas cada vez en rela-
ci6n directa con la intensidad que tomen las lluvias,
en la 6poca llamada de las aguas.


t









CAMINOS TRANSVERSALES


Hemos estudiado las -vfas de comunicaci6n que se
extienden 3 lo largo de Vuelta-Abajo: en todas ellas,
supeditado su trazado 6 la configuraci6n de la costa
mds cercana 6 d las estribaciones de las sierras, ha
sido de facil aplicaci6n, para nuestro prop6sito, se-
guirla en su marcha continua hacia occidente. No
sucede asi en las transversales. Salvo las mds pr6-
ximas al limite con la provincia de la Habana, las
demas necesitan de verdadero deseo por parte del
lector para estudiarlas. Con el fin de hacer menos
enojoso el examen, dividiremos esta parte por gru-
pos. Para ello, iremos marcando aquellos sitios que
nos parezcan mds dignos de atencion, teniendo en
cuenta su posici6n topografica; y estudiando los ca-
minos que por los puntos cardinales los unan 6 otros
puntos importantes, formaremos poco d poco una
red en la que haremos entrar el mayor namero de
vias posible.
Los caminos de la Isla de Cuba son, en general,
malos: practicables s6lo cuando la sequfa: en las
lluvias, son verdaderos cenagales. Vuelta-Abajo no
habfa de ser una excepci6n.
Aqu6llos que como caminos se indican al penetrar
en las Lomas, es decir, O. de Cayajabos y al N. de
la carretera central y via ferrea del O., no son en
su mayor parte sino senderos abiertos en las peas



--124 -


por el paso de las gentes. Algunas veces se ensan-
chan sobre los restos de antiguos caminos construf-
dos por los emigrados franceses que poblaron aque-
Ila region al comenzar este siglo; pero, en cambio,
casi siempre el camino no da paso mds que para un
jinete, Jo que obliga a marchar de d uno, con lo que
una columna alcanza una extension tan grande como
comprometida es la reduccion de su frente: los flan-
queos, 6 son ilusorios, 6 hay que hacerlos 6 distan-
cias inverosimiles; 6 si estdn cercanos, media un abis-
mo entree flanco y grueso de la fuerza: de aqui que
la mayor part de los ataques del enemigo sean de
flanco, to que obliga d aceptar un frente de comba-
te poco 6 nada profundo. Luego, Ia impedimenta y
las consecuencias de llevarla..... Todo ello constitu-
ye la guerra de Cuba, que no comprenden los im-
pacientes de por acd.
En la part lana, que lo es todo lo que se halla
situado la izquierda de la carretera, 6 sea al S. de
las Lomas, desde San Crist6bal y algo mds al N.
desde alii 6 Artemisa, es casi todo terreno cenagoso,
conform se halla cerca de la costa, y mucho de 61
de tierra colorada, especie de arcilla que hace im-
posibles las marchas en 6pocas de lluvia.
Enunciado, pues, nuestro prop6sito para el studio
de las vias transversales 6 vias secundarias de co-
municaci6n, comenzaremos por designer como pri-
mer punto digno de former grupo 6 Guanajay.


Guanajay.

Parten de Guanajay .os siguientes casinos:



- 125 -


A oriente: la carretera central de Vuelta-Abajo,
ya descripta, que une la villa con el Caimito; de la
carretera parte un camino hacia el S., que va al
pueblo del Guayabal, en el limite de la provincia.
Al NE.: el camino que, abriendose, manda un ra-
mal d Banes, y su puerto, por el barrio de Quinta-
na, faldeando el N., de la sierra de Anafe, y otro
mds al N., que por Guajaib6n va 6 Caleta Colo-
rada. De Quintana, parte hacia NO. otro camino
que llega a la ensenada de Mosquitos, cruzando junto
al caserio del Cristo de la Sabana; todas estas vias
cortan el camino de Banes al Mariel, trozo del que
va por la costa N. i San Cayetano y Vinales.
Al NO.: el camino al Mariel, que. a poco de salir
de Guanajay cruza el rio Capellanfas, sube un re-
pecho en terrenos del ingenio San Francisco y sigue
hasta el pueblo del Mariel, al que deja despuds de
descender una loma de gran pendiente. El trayecto
es de dos leguas y media.
Por este mismo camino y tomando d la izquierda
en las proximidades del Macagual se llega d Quiebra-
Haclia, atravesando el rio de las Caias, terrenos
del antiguo ingenio Piquero; por el N. de la Loma
de la Gobernadora, se cruza el rio Mariel.
Si se deja Quiebra-Hacha a la derecha cruzando
entre aquel poblado y el ingenio Begona, se llega a
cruzar el rio Dominica 6 Herradura y se rinde viaje
en Cabafas, d seis leguas de Guanajay.
A occidente: por el potrero Regalado y tierras de
Argudin se llega al Jobo, y de alli, por San Roque y
cruzando el rio Cayajabos, se llega al pueblo del
mismo nombre, al S. de la loma del Jobo.



-- 126 -
Al S.: por la carretera central, a Artemisa: des-
vidndose 4 la izquierda, algo mas al S. del terreno
conocido por las Virtudes, se llega a Puerta de la
Giira.

Cayajabos.

Al N.: remontando la loma del Jobo por el
centro, a San Miguel, se cruza dos veces el rio He-
rradura 6 Dominica, y tomando al NE. por Begona,
arroyo Quiebra-Hacha, falda septentrional de La
Gobernadora y rios Mariel y Cabafias, se Ilega al
pueblo del Mariel.
Puede pasarse el Jobo por su extremo oriental y
el camino va recto al N., hasta cerca de Quiebra-
Hacha, donde corta el anteriormente descripto; si-
guiendo al NO. termina en Cabaflas.
Al E.: el camino a Guanajay.
El que por Pedroso se inclina al SE., cruza el rio
de Orta 6 Artemisa, y muere en la Puerta de la
GUira, despues de cortar la carretera entre Arte-
misa y Guanajay.
Al S.: cruza un afluente del Tumbo, sigue al S.;
entre Sanchez y Zayas, se inclina al SE., cruza el rio
de la Artemisa y llega a esta fltima poblaci6n.
Al 0.: cruza el rio Cayajabos, luego el Tumbo, y
llega hasta San Juan.

Cuzco.

Al N.: cruza las lomas del Mulo 6 del Cuzco, y
por Seiba y finca lamada de Veitia, va recto por



- 127 --


NE. i Cabanas, cruzando entre la sierra de Rubi y
la loma del ingenio Manolita y pasando el rio de Ca-
banas.
Al cruzar las lomas del Cuzco, toma este camino
otro que lo corta en Tngulo recto y va hacia el NE.
por Soroa y Garrido, al O. de loma Pelada; atra-
viesa la loma del Rubi, y describiendo un arco al
O. de San Miguel, llega, despuds de cruzar el Domi-
nica, al camino de Quiebra-Hacha 6 real de Vuelta-
Abajo, desde la Habana, por el N.
A oriente: faldeando la vertientz meridional de la
loma del Cuzco, parte directo al E. un camino que
llega al S. de la loma del Jobo y corta el camino
que va d Cabanas, desde Cayajabos, y d poca dis-
tancia al N. de este pueblo.
Al S.: directo y bajando las naturales estriba-
ciones de las lomas, a Candelaria.
A occidente: parte faldeando al O. por el S. de
las lomas del Cuzco hasta llegar a San Blas, naci-
miento del rio San Diego de Nunez y remontando
al N., llega al pueblo de aquel nombre, ei que comu-
nica al NO. con Bahia-Honda.


Candelaria.

Al N.: el camino que baja del Cuzco; y el que sa-
liendo al NE. cruza el rio Bayate, se vuelve al NO.
y va d San Juan, despuds de pasar el rio de este
nombre.
Al E.: la carretera que Io une con las Mangas, por
Pueblo Nuevo.
La lfnea f6rrea, que viene de Artemisa.



- 128 -


Al S.: arranca hacia el SE., lega 6 Santo Cristo,
envia un ramal por la derecha 5 Mayarf y por la iz-
quierda cruza el Bayate y lega d Jejenes, ya en la
ci6naga.
De Santo Cristo parte un camino al NO. que cru-
za la carretera, y por Rio Hondo se junta al camino
de San Crist6bal d Mina, al S. de Calienta Rabo.


Sail Cristobal.


Al N.: parte el camino que cruza tres veces el rio
San Crist6bal (Sabanalamar en algunos pianos). El
primer cruce tiene lugar casi inmediatamente de la
afluencia del rio Rosario, y alit despide el camino un
ramal al NE., que por Carambola (al S. de las Lo-
mas), pasa los rios Manantiales y Bayate, y lega d
los banos de San Juan, ya comprendidos en la red
que venimos formando.
El segundo cruce tiene lugar al rematar la falda
oriental de la Loma del Brujito, falda que sigue
apenas remontada, para bajar al Llano hacia el NE.;
del tercer cruce del rio citado, despide otro ramal
al NE., que entre Carambola y las Lomas del Cuzco,
lega por terrenos de Santa Catalina, al mismo
Cuzco, comprendido ya en nuestro estudio.
Llega el camino al Brujito, entre los cauces del rio
San Crist6bal y Rio Hondo y arranca hacia la iz-
quierda al NO., atravesando dos veces mas el San
Crist6bal por el Brujo, al N. de las Lomas de este
nombre y liega d la Mina, al N. del Aguacate y S. de
la extremidadoriental de las Lomas deCalienta Rabo.



- 129 -


Salvada la Loma citada, el camino se abre en dos
brazos; vase el uno al N. y lega por oriente del rio
de Viajacas, no s6lo mds alld de Bahia-Honda, la que
deja d occidente, sino hasta Ia desembocadura del
rio San Diego en el mismo puerto de Bahia-Honda.
El otro brazo se lanza al O., y faldeando toda la
Sierra de Calienta Rabo por el N., cruza el rio San
Miguel, liega al poblado de Cacarajicara al N. de la
famosa sierra de este nombre, y faldeando por
oriente del Pan de Guajaib6n, llega 6 las Pozas por
occidente del rio de ese nombre, que cruza casi en
su nacimiento.
Al separarse de este camino de San Crist6bal, aIN.,
el ramal que va al Cuzco, arranca del ramal referido,
como a mitad del recorrido, un sendero alNO., entre
las haciendas Villar y Botin; este camino marcha
paralelamente al principal que describimos y salva la
sierra entre el Brujo, que queda al S. y Lamole, en el
camino del Cuzco d San Blas. Pues bien, este ramal
que viene desde Villar y Botin, va A parar tambien
6 la Mina, junto d Calienta Rabo, y al inclinarse para
tomar la direcci6n d aquel punto, recibe por la iz-
quierda otro camino que viene del citado sitio La-
mole, quedando asi unidos los caminos del Cuzco 6
Bahia-Honda y de San Crist6bal i la Mina. Situa-
ci6n importante para nuestro estudio.
Todavia tiene este camino mds que anotar, y de
ello no debe extrafiarse el lector, pues vamos en-
trando en lo mas intrincado de las Lomas.
Al salir el camino del pueblo de San Crist6bal y
despedir su primer ramal d la derecha, deja 6 la iz-
quierda el camino que, siguiendo aguas arriba del rio


s




-- 180 -


Rosario, por la vertiente occidental de la Loma del
Brujito, llega al Rosario. Es 6ste un centro del que
parten los radios siguientes: por el NE., cruzando el
San Crist6bal, corta el camino principal que descri-
bimos, llegando al Brujo; por NO. envia otro que
cruza entre la falda occidental de las Lomas del
Brujo y la oriental de la Sierra de Rangel, y muere
en el camino que va del Aguacate a oriente y que
corta el camino de San Crist6bal al N., cerca de la
Mina; por el O. lanza otra senda que recorre la
union de las faldas septentrional de la loma de la
Perdiz y meridional de la sierra de Rangel; de esta
senda parte, al N., la que salvando esta fltima sierra
citada,llega al Aguacate, mientras la que estudiamos
sigue la direcci6n al O., muriendo al pie de la sierra,
al NO. de la hacienda de Rangel.
Todavia parte otro camino desde el Rosario; este
va por el S.; tuerce al O. por Chavarri, al S. de la
Perdiz y N. del nacimiento del rio Santa Cruz; pasa
por Rangel (hacienda) y por el N. del Pinal de Ran-
gel, muere en Sabanilla, al S. de la sierra de la Co-
madre.
Hasta aqui el camino que parte de San Crist6bal
por el N. y sus derivaciones; veamos los otros.
A oriente: se une por la carretera central con
Candelaria.
Al S.: sale por la carretera, la que deja para pasar
por Puerta de Golpe, abriendose en dos casinos; el
mas oriental baja al SO. por Santa Ana de Mayari
y tuerce al S. para morir en el estero de Sabanala-
mar. El camino occidental llega a los Pinos y va por
el SE. tambien al estero de Sabanalamar y por un



- 131 -


ramal al SO., cruza el rio Santa Cruz dos veces, lue-
go los de Bacunagua y Los Palacios.
A occidenle: por la carretera central, por Chirigo-
ta, con Santa Cruz de los Pinos.


Sailta Cruz de los Pinos.

AlN.: no parte ning6n camino directo, pero arran-
ca de Santa Cruz hacia el O., uno, que hacienda un
arco hacia el S., muere en Limones, al pie del ex-
tremo oriental de la sierra del mismo nombre.
Conviene hacer notar aqui que al E. de Limones se
halla pr6xima la carretera central, y que se halla
unido d ella el referido Limones por un camino, el
cual se prolonga al O., y cruzando el rio de la Sie-
rra 6 de Los Palacios, muere en San Diego de los
Banos.
Hecha esta digresi6n, volvamos al arco descripto
entre -Santa Cruz y Linares, al N. de la carretera.
Como A mitad de distancia entre ambos puntos,
corta el camino, en direcci6n al N., uno, que
viene del S. por Santo Domingo, desde Sabana de
Pablo, al S. de la carretera: este camino sube has-
ta el NO. de Santa Cruz, de donde arranca, 6 la,ha-
cienda Rangel, toma por la derecha m6as al N., el
que viene por oriente desde el Rosario entre la
Perdiz y Sierra Rangel, ya estudiado, y cruza 6 poco
la sierra entre la de Rangel, al E., y la de la Coma-
dre al O., salvando despuds la loma del Aguacate
en su extreme occidental, y llegando al Corral de
San Diego de Tapia, en el nacimiento del rio San




- 132 -


Miguel, al S. del Corojal, y de la extremidad orien-
tal de la sierra de Cacarajicara, cuyo San Diego se
une por oriente con el Aguacate, y por occidente
con el demolido cafetal Sumidero.
Otro camino hay tambien al NO. de Santa Cruz;
el que parte de Limones, d la derecha de su sierra,
lega al Capiro, nacimiento del rio Bacunagua, salva
el Pinal de Rangel, cruzando por lo alto de su sierra,
y lega d Sabanilla, punto de importancia para nos-
otros, y del que luego nos ocuparemos.
Al S.: camino directo por Puercos Gordos a Ba-
cunagua-Arriba y luego Bacunagua-Bajo por un ra-
mal que se desprende hacia el SE. en el primero de
los puntos citados. El otro ramal sigue la cuenca del
rio Bacunagua, y por Sacaleyes se inclina al SE.,
yendo por El Rancho d la costa, donde cruza los
cenagales pr6ximos 5 la laguna de Picapica.


Los Palacios.

Al N.: camino director hacia el N., siguiendo aguas
arriba la cuenca del rio, La Sierra que queda d occi-
dente. En La Sierra, bifurcacidn que va al NE. por
la que fu6 tienda de La Aurora (donde se cruza con el
camino de Limones ai San Diego de los Banos) y luego
salva la sierra de Limones, llegando al Capiro, en la
cuenca del Santa Cruz.
El otro ramal del camino quo estudiamos sigue
desde La Sierra hacia el Norte, salvando la ya cita-
da sierra Limones por su extreme O., y despidiendo
en el realengo del Toro un camino d occidente que



- 133 -


llega a San Pablo de las Yeguas, entre las sierras de
la Cumbre al N. y de Linares al S.
Sigue el camino desde el realengo del Toro, salva
el Pinal del Rangel por su extremo oriente, y muere
en Sabanilla.
Y ahora conviene d nuestro prop6sito hacer notar
aquf la importancia de Sabanilla, nudo que reune
nuestros estudios de grupos anteriores, en la forma
siguiente:
El del Cuzco, por el camino que de oriente viene
por Chavarri y Rangel, desde El Rosario. El de San-
ta Cruz, por el que muere, al S. de Rangel, unidndo-
se al camino de El Rosario. El mismo de Santa
Cruz, por el de Limones al Capiro, que por el Pinal
de Rangel llega a Sabanilla, y, por 6ltimo, el de Los
Palacios, que, como ya se ha visto, envfa dos rama-
les; uno, directo por realengo del Toro, y otro por
el citado Capiro.
Volvamos al grupo de caminos que parten de Los
Palacios.
Al E.: la carretera hasta Santa Cruz de los Pinos.
Al S.: camino que sigue la cuenca del rfo de Los
Palacios: deja 6 la izquierda la laguna de Macuriges,
baja siempre al S. hasta San Gabriel, donde se va
al SO:, cruzando el rio; luego el de San Diego, y por
San Francisco de Sabana Grande, llega a Alonso
Rojas.

Paso Real de Sall Diego.

A oriente: la carretera central, que viene de Los
Palacios.



- 134-


Al S.: camino que parte al SO., llega Santa
Bdrbara, de donde 6 su vez parten al SE. uno que
llega al rio San Diego y su embarcadero de la Vega;
otro al SO., que va 6 Alonso Rojas, y otro que su-
biendo algo mAs al N. que el anterior, cruza el rio
Herradura, pasa" por el N. de Alonso Rojas, atravie-
sa el rio Ojo de Agua, Rio Hondo, San Felipe y rio
de la Coloma, siguiendo hasta La Llanada, en el
camino de la Coloma d Pinar del Rio.
Al O.: la carretera hasta La Herradura.


Sail Diego de los Baijos.

Al S.: camino que parte de Paso Real y por Ca-
raballo, y por la margen derecha del San Diego,
aguas arriba, corta al citado rio por San Pedro y
entra en el pueblo de San Diego de los Banos, por
el S. del caserio.
Al E.: el camino ya descripto, que viene de Li-
mones.
Al N.: parte el camino al NO., siguiendo buen
trozo la orilla oriental del rio San Diego, que queda
d la izquierda; por la derecha quedan, sucesivamen-
te, el extremo occidental de la loma de Linares y
los cerros de San Pablo, Mogote, Marcos Guerra y
falda occidental de la cumbre. De Marcos Guerra 6
San Pedro del Caimito, en lo alto de un cerro que
va N. a S. Alli el camino se divide en dos brazos
que van al N., y ambos llegan a San Marcos; el de
oriente corre el cauce del rio San Marcos, el que
corta tires veces; el otro brazo baja de la sierra por



- 185 -


San Jos6 de Sagua, al otro lado de la loma, cuya
vertiente oriental sigue el brazo anterior.
De San Marcos a las Pozas, por el camino de la
costa N. 6 6. la Mulata, ma's al N. an.

La llerradlra.

Al oriente: la carretera a6 Paso Real, y, ma.s al
S., camino rural que, por Soledad, lleva a2 Paso Real
tambidn.
Al N.: a6 poco de salir de La Herradura el cami-
no citado, encuentra otro que va al N.; corta la ca-
rretera, luego la linea f6rrea del O., se inclina ma's
tarde al NE., cruza el rio San Diego y el camino de
este ultimo a. Paso Real, sigue al N., salva la sierra
de Limones, y, en San Pablo de las Yeguas, encuen-
tra, por oriente, el camino que, por el realengo del
Toro, arranca del que une la sierra con el Corral de
San Diego de Tapia. En el mismo San Pablo halla
el que, salvando la sierra de la Cumbre, va directo
al NO. y llega a. San Pedro del Caimito.
Dejando el camino que estudiamos, los ramales
citados 6. derecha e izquierda de San Pablo, sigue al
N., salva la loma de la Cumbre en su union con la
de la Comadre, cruza entre la de los Condenados y
la de Cuevitas y llega al cafetal Sumidero, al pie del
Abra del Sitio y oriente del pico del Pendejeral.
Al Sumidero acuden, por SO., el camino que vie-
ne de Sabanilla, sobre cuyo sitio hemos ya hecho
fijar la atencion de nuestros lectores. Por oriente el
que arranca del Corral de San Diego de Tapia, al
S. del Corojal y Cacarajicara, y, por occidente, el



- 136 -


que, entre el pico del Pendejeral y el Abra del Sitio,
sale al NO., revuelve al N., y, por la falda oriental
del Pan de Guajaib6n, va a las Pozas.
Al S.: de la carretera, al SO. de La Herradura,
parte un camino al S., que deja al E. la laguna del
Espiritu Santo, y, siguiendo el cauce del rio Santa
Clara, afluente del Rio Hondo, baja hasta Quemado
Grande; pasa entre la laguna de Ojo de Agua y rio
de San Francisco, llegando, despuds del paso de este
rio, por un ramal, d Alonso Rojas.


Alonso Rojas.

Al N.: el camino descripto que baja de La Herra-
dura. Del NE. viene el camino viejo de la Habana d
Pinar del Rio, por ]a costa S.
Al S.: camino directo al Roblar, que se abre en
dos, yendo, el que va al SE. y cruza dos veces el
Rio Hondo y una el del Roblar, al embarcadero de
Silva, en el estero del Gato. La bifurcaci6n occi-
dental de este camino cruza junto d la laguna del
Guanal, al E., y, ]a del Corojal, al O., y baja, por ]a
cidnaga de Conconi; hasta el estero del Guanal, al
oriente de punta de la Fisga.
Al 0.: la continuacion del camino viejo de la Ha-
bana d Pinar del Rio, hasta el Hato de la Llanada.
De aqui sigue al O., cruza el rio de San Felipe, y
describiendo un arco, que pasa por el N. de la lagu-
na de Poveda, liega a San Luis.
A poco de arrancar de Alonso Rojas el camino
anterior, y antes de Ilegar d Punta de Palmas, en-



- 137 -


cuentra, por su derecha, un camino que va al N. Si-
gue este el curso, aguas arriba del Rio Hondo, entre
6ste y el San Felipe; llega 6, los Horcones, donde
tiene, por su izquierda, el rio Serranos; llega d Sa-
gua, donde cruza la carretera; luego, y en direc-
ci6n al NO., la linea ferrea del O., y, por la Cruz, va
directo hasta las cercanias, al SO. de Vinales.


Consolation del Sur.

Al A.: parte al NO. un camino que en el Yabunal
bifurca al N., cruza tres veces el rio de la Lena y
desde este'punto abre dos caminos; uno que por el si-
tio Rodriguez, despuds de cruzar el rio Sacre, va al
NE. hasta Caiguanabo, y otro que siguiendo al NO. el
rio de la Lena, llega d las Trancas, salva el alto de
las Pailas, atraviesa el valle del Jicaral, el camino
de Vinales d la Mulata, remonta las Cuchillas de Ga-
vilanes, y muere junto al nacimiento del rio Rosario,
en el camino de Consolaci6n del Norte a la Palma.
Al E.: la carretera central que viene de La Herra-
dura.
Al S.: baja el camino hasta la tienda del Colmenar,
siguiendo el cauce oriental del Rio Hondo, aqul en-
via un ramal que cruzando sucesivamente al SO. el
Rio Hondo y rio de San Felipe, lega d Marcos Vdz-
quez, al N. de las lagunas Sajonal, Negrito y Cam-
pantarras. El otro ramal, al partir de la tienda del
Colmenar, sigue al S. hasta Palenque, cruza el Rio
Hondo, atraviesa el camino de Alonso Rojas 6 Vi-
Bales, y bajando hasta San Lorenzo, se junta al ca-
mino viejo del S. entre.rio Enriquez y Col6n.



- 138 -


Al O.: de la bifurcaci6n que hace el camino que
del N. de Consolaci6n del Sur va d Vidales, y que
ya hemos descripto, parte un camino que va d Rio
Hondo; alli se inclina al SO., pasa por la Cruz, cruza
el rio los Serranos, se inclina mis al S., liega ai San
Jose, cruza el rio de San Felipe, remonta la loma
de las Flores, alli encuentra por su izquierda hasta
tres casinos que legan sucesivamente hasta la ca-
rretera y Pinar del Rio.


aIgul]aab0.

Al N.: camino al N. que por la falda oriental de
la Sierra de Guacamayas y cortando el rio San Die-
go en su origen septentrional, lega a' Galat6n. De
aqui un ramal a oriente, que comunica, con el cami-
no de San Diego de los Banos, al Caimito, entre
aquel punto y Marcos Guerra, frente al Mogote y
otro ramal al NO., que va a Guacamayas. Aun si-
gue otro ramal al N., el que salva la sierra, cruza
el arroyo de Caballos, y muere en San Pedro del
Caimito.
Al E.: camino que bordeando la falda meridional
de la Sierra de la Guira, muere en el que une La He-
rradura, con San Pablo de las Yeguas, al NO. de
San Diego de los Banos.
Al S.: baja hasta la carretera central, entre La
Herradura y Consolaci6n del Sur por el Manm6n y
Santa Clara.
Tambidn pertenece al S. de Caiguanabo, el cami-
no ya descripto que viene de Consolaci6n del Sur.



- 189 -


Vinales,


Al N.: el camino que viene de San Cayetano y
que es el que hemos llamado de la Habana d Pinar
del Rio por el N.
Por este mismo camino, remontandonos al N., se
cruza la linea f6rrea de Vinales, dejando al oriente el
Hato de la Ceja; cruza nuevamente la linea ferrea,
y6ndose a oriente, y llega d Consolaci6n del Norte.
Al E.: camino que por el S. del Hato de la Ceja,
marcha a Ana de Luna, al N. del valle del Jicaral,
en el nacimiento de Rio Hondo y al S. de la sierra,
en cuya vertie nte opuesta se encuentra Consolaci6n
del Norte Sigue el camino desde Ana de Luna a
oriente, corta el que viene de Consolaci6n del Sur
por las Trancas y valle del Jicaral al N.; salva las
Cuchillas de Gavilanes: cruza el origen meridional
del rio San Diego 6 inclindndose al NE., cerca de
San Andr6s, salva la sierra de Guacamayas y llega
d Galat6n, ya estudiado.
De Vinales parte al SE. otro camino que cruza el
Rio Hondo, luego el de la Lena al S. del alto de las
Pailas, y en las Trancas, encuentra el camino que va
de Consolacion del Sur al N.; sigue este camino de
Vinales hasta cruzar el rio Sacre y muere en el sitio
de Rodriguez, en el ramal del camino de Consolaci6n
del Sur 6 Caiguanabo. De las Trancas baja al S. un
camino que muere en Rio Hondo, al NO. de Conso-
laci6n del Sur.
A poco de arrancar de Viflales el camino antes



- 140 -


descripto, encuentra A su derecha el que arrancando
de la carretera central desde Sagua, al S. de la linea
fdrrea, viene por La Cruz y que ya hemos estudiado.
Al S.: el camino que por Asiento Viejo llega al
Cayo de San Felipe y que ya hemos descripto como
complemento, del camino del N. desde la Habana a
Pinar del Rio.
Al O.: parte por el sitio llamado de Ramos un
camino que se inclina al S. entre el Banco de la Cue-
va y la loma del Infierno, cuya falda oriental reco-
rre hasta Cabezas, pasando por Isabel Maria. Cruza
el rio Quemado de Pineda, afluente del Cuyaguateje,
y muere en un camino que mis tarde estudiaremos.
Al faldear la loma del Infierno y como al promedio
de su viaje y d la altura del Cayo de San Felipe,
que queda a oriente, despide este camino un ramal
que, salvando la citada loma del Infierno, muere, al
bajar la sierra, en Manrique de Ponce, en el naci-
miento del rio Quemado de Pineda.


Pinar del Rio.

Estudiadas las vias que hasta dicho punto llegan,
s6lo nos queda por conocer la que, partiendo al NO.
y salvando el Cerro de Cabras, deja d su derecha el
valle de las Cabezas, y pasando el arroyo del Sumi-
dero, afluente del Cuyaguateje, llega al Sumidero, al
pie de la Sierra del mismo nombre, la que el rio
Cuyaguateje cruza por el ttnel del Resolladero. Del
Sumidero sigue el camino al NO., cruza el mencio-
nado rio Cuyaguateje y llega d Gramales, salvando
la sierra de este nombre; cruza luego el rio del Me-



- 141 -


dio, casi en su nacimiento y por la sierra del Retiro
que recorre por complete y luego las Cuchillas de
San Sebastian, cruza el rio de Baja y muere en el
camino que desde San Cayetano corre, paralelo a la
costa N. y a poca distancia, al N. de Baja.


San Luis.

Al N.: camino que partiendo por Barbacoa, cru-
za el rio San Sebastian, luego la carretera Central
salva la extremidad oriental de la loma del Sabic6,
cruza el rio Feo, 6 inclinandose al NE., llega 6 Pinar
del Rio.
Al E.: el camino que por La Llanada, viene de
Alonso Rojas. De 6ste al oriente de la laguna de
Poveda, parte otro que cruzando el rio San Felipe
va al SE., y luego inclinandose al NE., y por el N.
de Caobillas, llega 6 la Coloma.
Al S.: Camino directo a Tirado cerca de la costa.
Al O.: La continuaci6n del camino viejo del S.,
que por la Tienda de la Tela, llega a San Juan y
Martinez, despues del paso del rio del mismo nomb;e.


San Juan y Martinez,

Al N.: la carretera 6 Pinar del Rio. De 6sta y
a poco de arrancar de San Juan, sale hacia la izquier..
da, 6, sea al NO., por el sitio Ilamado Lealtad, un ca-
mino que volviendo al NE., pasa a oriente de la
loma de Rateria, remonta las Cuchillas de San Se-
bastian, faldea por oriente la sierra del Sumidero,



- 142 --


cruza el arroyo de este nombre y el rio Quemado de
Pineda, donde encuentra por la derecha el camino
que viene de Vifales, por Isabel Marfa y Cabezas y
el cual dejamos morir alli para ocuparnos de 6l mas
adelante, como ahora lo hacemos. Sigue el camino
hacia el N., el cauce que por la derecha trade hacia
el S. el rio Quemado y liega 4 Pinedo, donde vuelve
bruscamente al NO., salva la loma de las Cazuelas,
que deja d su derecha y Ilega 6 Pena Blanca. AllI
hace dos tamales: uno va al N., faldea por oriente
la loma de Pefa Blanca, cruza el arroyo Mataham-
bre, luego el rio Malas Aguas, remonta la loma de
Mugica y llega 6 Malas Aguas. El otro ramal parte
de Pena Blanca al O., y muere en la laguna de
Managuacos.
Al E.: el camino que viene de San Luis.
Al S.: parten dos vWas: una hacia el SE., que va 4
la desembocadura del rio San Juan y Martinez; otra
hacia el SO., que Ilega al embarcadero de Noda, en
Galafre.
Al O.: el camino a Guanes, ya descripto.


fGllanes,

Al N.: camino que cruza el arroyo Zarzal, afluente
del Cuyaguateje y que faldeando por oriente de
Loma Pelada, vuelve al O., y llega a los Ocujes, don-
de vuelve hacia el N., atraviesa el rio de Mantua,
remonta la loma de Mal Paso y luego ]a de las Ca-
bezas, y al remontar la sierra de Francisco, por
Santa Casilda de Manaja, vuelve al NO., yendo por
las Cuchillas de San Sebastian, al pueblo de Baja.



-143 -


Mas al NE., que el anterior, parte de Guanes otro
camino que por Los Portales, cuyo rio cruza, Tene-
ria, Arroyo Piedras, Mamey y Paso de los Acostas,
lega al valle de Luis Lazo 6 Weyler.
Al E.: el camino que partiendo de San Juan y
Martinez, faldea desde Valle el cerro de Guanes.
Al S.: camino d Paso Real.
Al 0.: por Sansuena, forma un arco al S. de loma
Pelada, y lega a Montezuelo, y tomando alli al NO.,
lega a Mantua.

Frliacisco.

En el corazon de Las Lomasy alpie de la sierra de
su nombre, que consideramos al hacer el estudio de
las montafias de esta region, como el nudo orogri-
fico de ella, resulta tambien un punt de importan-
cia para el estudio de las vias de comunicaci6n. Alli
se reunen varios caminos importantes, no siendo
el menos el que, partiendo del camino de Baja a
Mantua, entre el paso del rio Macuriges y San Bar-
tolom6, sigue al SE., cruza el rio Frio, luego el Ma-
curiges, y remonta la sierra de Francisco, por Santa
Casilda de Manaja, donde se cruza con el camino
que va de Guanes Baja. Atraviesa todo el largo
de la referida sierra bajando al SE., y algo mas ally
de Francisco vuelvese hacia el N., escala la sierra de
Gramales, donde corta el camino de Pinar del Rio a
Baja, sale luego por NO. de la Linea de Gramales ci-
tada, y mientras por un ramal que lanza al oriente
de la laguna de Managuacos se une por Mataham-
bre, con toda la red descripta, por otro Ilega a Nom-



- 144 -


bre de Dios; enviando antes, desde Managuacos, un
ramal al O., muere al N. de Baja, en el mismo
camino de la costa Norte, de donde parti6.
Con el estudio de este camino, se comprenderd
facilmente la importancia de Francisco, situado en
el centro del recorrido.
Terminado el estudio que nos ha sido posible de
las vias transversales, r6stanos s6lo hacer notar a
nuestros lectores, que todos estos grupos se unen
unos 6 otros, no s6lo por las vias citadas, sino por
infinitos senderos y pasos, donde apenas si cabe una
persona para pasarlos. En cualquiera punto de la
sierra encuentran los naturales medios de comu-
nicacion. Eso si, nunca, jams en condiciones de co-
modidad y de fdcil acceso. Aquellos, ni aun la ma-
yor parte de los estudiados, pueden considerarse
como caminos, tal como nosotros los entendemos;
pero asi y todo, por casi todos marchan caballos.
Lo molesto es el poco frente que todas las vias tie-
nen, que obliga, como ya dijimos, u marchar de a
uno casi siempre.
Otro peligro es el paso de los +ros: pocos, casi
ninguno, dejan de ser vadeables; pero el fondo es por
lo com6n de pizarra resbaladiza, llena de cieno y
barro, que la hace mds peligrosa aun.
Una fitima observaci6n.
Fijandose en el estudio que hemos hecho, halla-
remos tres grandes vias que cruzan la Vuelta-Abajo
de oriente A occidente. La del camino del N.,
ia del camino viejo del S., y la linea f6rrea y la
carretera, que vienen u ser una misma.
A la derecha de la via central, se extienden las sie-



145 -
rras de Vuelta-Abajo; cuyas estribaciones llegan
hasta el camino del N.Aqui puede observarse la exis-
tencia de tres grandes lineas, paralelas a las vias cen-
tral y del N.
Veamoslas:
1.a La que partiendo de Cabanas a occidente,
por la Seiba, San Bias, Union, Felicidad, San Juan de
Guacamayas y Cacarajicara, va a las Pozas.
2." La que arrancando del Jobo al NO. de Gua-
najay, recorre el S. de la linea anterior por el S. de
las lomas del Jobo y del Cuzco y por La Mole, Mina,
Aguacate, Cor-al de San Diego, Sumidero, San Pe-
dro del Caimito,- Galat6n, Tienda Corral, Ana de
Luna y Vinales.
3a La que arranca al NO. de San Cristobal, sube
al Rosario y por Chavarri, Rangel, Sabanilla, Rea-
lengo del Toro, va a San Pablo de las Yeguas.
4.a La que de San Crist6bal va por el O. y pasa
por Chirigota, Santa Cruz, Limones, San Diego de
los Bafos, Guira, Mam6n, Trancas y Vinales.
Y como cerrando la serie de lineas paralelas, la
carretera central y la linea f6rrea del O.


10


-- r










































































































































































































a








APtNDICE





Es una verdadera linea militar que comienza en el
Mariel, y pasando por Guanajay, Artemisa y cerca de
los Mangas, termina en los terrenos bajos y cenago-
sos de la ensenada de Majana. Fuertes de trecho en
trecho, unidos por puestos de vigilancia, centinelas
entre estos iltimos y patrullas constantemente reco-
rriendo el camino, fortificado en cuanto ha sido po-
sible. Esto, dicho a grandes rasgos, puede decirse
que es la Trocha militar de Mariel d Majana, verda-
dero limite hoy de las provincias de la Habana y
Pinar del Rio.
A cuwntas opiniones no ha dado ser el estableci-
miento de la Trocha? Unos la alaban con tales exa-
geraciones, que no parece sino que se trata de la
6ltima palabra de fortificaci6n de campafia; otros la
deprimen burlandose de su eficacia, y ni unos ni
otros tienen raz6n.
Para qu6 ha servido la Trocha? Asi dicen los que
la combaten. Para que haya pasado Maceo?
Y este argument, al parecer irrefutable, es el que
nos convence de la bondad del procedimiento, por-
que es indudable que el paso de Maceo obedeci6 a
una de estas dos razones: 6 i intentar un movimien-
to de fuerzas sobre la Habana, 6 a escapar de un



- 148 -


territorio donde no-le trafa ventaja permanecer; en
cualquiera de los dos casos, fue la Trocha el obstacu-
lo insuperable que le oblige a abandonar sus gentes,
las tropas organizadas por 61 con cuidadoso afan y
lanzarse A4 la caLeza de las gentes de la provincia de
la Habana, que ninguna confianza podian inspirarle,
para sufrir el golpe que di6 al traste con todas sus
combinaciones. Por qu6 no llev6 4 6 5.000 de sus
soldados, que le sirvieran como nhcleo para la orga-
nizaci6n que intentaba? TQue obsticulo lo impidi6,
si no fue la Trocha, tan despreciada por algunos?
Y pasando d otro orden de consideraciones, que
seria de la Habana, constantemente asediada por las
fuerzas insurrectas, si no hubieran hallado en la Tro-
cha una muralla de contention? Qu6 mejor base de
operaciones que esa linea para el avance sobre
Vuelta-Abajo y la vigilancia constant de la capital,
con la cual mantiene las comunicaciones a toda hora
ya por la carretera de Guanajay, por el ferrocarril
a esta misma villa, por el de la linea del O. hasta
Artemisa y por mar, desde la Habana a Mariel, y,
en caso preciso, por el ferrocarril de la Habana a
Bataban6 y desde este surgidero a Majana, por mar?
Luego, que la linea militar, protegiendo todos los
poblados enclavados en ella, brind6 seguridad a las
gentes pacificas y honradas, las invite a permanecer
en sus hogares y se impidi6 de ese modo que busca-
sen albergue en la capital muchos miles de seres que
no encontrarian alli fdcil acomodo y que podrian lie-
gar a ser, por razon de la necesidad de subsistir, un
problema de diffoil soluci6n.
Mariel, Guanajay, Artemisa, que son, si no la ex-



- 149 -


trema lfnea de un campo fortificado al O. de la capi-
tal? lPues qu6, no hemos sido verdaderamente ame-
nazados y, aunmds, atacados en Santiago de las Ve-
gas, Calabazar, Arroyo Naranjo y Marianao, no go-
zandose de tranquilidad-relativa naturalmente -en
estos sitios, hasta que se estableci6 la Trocha? dSi
hubiera sido posible establecer otra Trocha a oriente
de la Habana, como en aquellos angustiosos instan-
tes pensaron algunos, desde Bacuranao 4 la desem-
bocadura del Mhyabeque, hubiera sido tan facil el
ataque 4 Guanabacoa, en las puertas de la Habana,
ni la existencia del enemigo en Managua, el Calvario
y Arroyo Naranjo, barrios rurales de la capital?
Cuando la fuerzas insurrectas verificaron su paso
por el S. de la Habana y avanzaron, sembrando la
ruina y la desolaci6n, hacia occidente, llegaban a la
capital infinidad de personas avecindadas en las po-
blaciones del Cano, Bauta, Cangrejeras, Arroyo
Arenas, Hoyo Colorado, Guaydbal, Caimito, San
Antonio, Guanajay, Arternisa, etc., todos ellos en-
clavados en la parte mas estrecha de la Isla.
iA cuantas de estas personas oimos clamar por el
establecimiento de una linea que impidiera el retro-
ceso de la ola negra! iCuintos designaban el trayec-
to conveniente, y alguno lleg6 hasta a ofrecerse a
indicar sitio desde el cual y dominando ambos ma-
res, pudieran prevenirse los movimientos del enemi-
go! Aquella aspiracion se convirti6 al fin en la Tro-
cha occidental, y crean nuestros lectores, que aun
cuando no haya sido otra la ventaja, nos trajo la de
llevar a los campos circunvecinos la suficiente sere-
nidad de espfritu para organizer la reaccion espafiola.























































































6








UflAS uzsardazoas


El dia Ii de Junio de 1494 lleg6 Col6n con sus
naves, en su segundo viaje de exploraci6n, a la vista
de la hoy llamada punta de la Fisga, con la que en-
frent6. Aunque contra su voluntad, y obligado 6
ello por falta de viveres y agua, hubo de retroceder,
no sin demostrar su convencimiento de que aqu6lla
tierra era parte del continente asidtico: y tal fue su
convencimiento, que asi lo hizo constar solemne-
mente.
Dice D. Jos6 Garcfa de Arboleya:
cEntonces fu6 cuando nuestro Almirante hizo ex-
tender al escribano Hernan Perez de Luna, aquella
>famosa informaci6n 6 testimonio de 12 de Junio
>de 1494, para constancia de que la Cuba 6 Yuana
>era tierra fire, tal vez con la idea de atajar las
>dudas que sus 6mulos pudieran levantar. El muy
>nagnftco Sr. D. Cristdbal Coln, Yuan de la Cosa,
maestro de hacer cartas, los pilotos Niuo, P6rez
>y los maestres, contramaestres y marineros de
nlas tres naves la Nifa 6 Santa Clara, la San Yuan
>y la Cordera, declararon, bajo juramento, que la
>ierra de Juana era tierra -firme, fundados en que
>nunca habian visto isla que pudiera tener 335 leguas
>en una costa de Poniente d Levante, y aun no acabada
>de andar, pues que seguia SSO. y al SO. y 0.. cre-
>yendo que antes de muchas leguas, ravegando por la



152 -


>dicha costa, se hal/aria tierra dz donde tratar gene
> politica de saber, y que saben el mundo, etc. >
Tal es la primera noticia que se tiene del territo-
rio llamado hoy de Vuelta-Abajo. Y sin la equivo-
caci6n del famoso descubridor, sabe Dios cuando hu-
biera salido d la luz de la Historia el territorio de
que nos ocupamos.
En 1508, el Capitan Sebastian de Ocampo, por
orden del Gobernador de la Espanola, Nicolis de
Ovando, quien obedecia la del Rey D. Fernando el
Catolico, practice un nuevo reconocimiento y do-
bl6 el cabo de San Antonio, cerciordndose de que
era isla y no continente la tierra descubierta por
Col'n (I).
Dice el Sr. Arboleya, ya citado, que en la 6poca
del descubrimiento las provincias occidentales se
hallaban en estado salvaje y eran las Gnicas que no
hablaban la lengua Siboney.

Hasta 1509, no vuelve d tenerse noticia del terri-
torio en cuestidn. Fuelo con motivo de haberse ex-
traviado uno de los dos bergantines que conducian
d la Espanola d Francisco Pizarro con la gente que
le habia quedado en Uraba. El bergantin extraviado
lievaba 36 hombres y 2 mujeres, y vino d dar en la
provincia de Guaniguanico. Fueron bien recibidos
de los naturales; pero mds adelante hallaron tal hos-
tilidad, que los que pudieron sobrevivir A las fatigas,
fueron ahogados por los indios-instigados por los

(1) Humboldt eita como el mas antiguo documento de
cartografia, con relaci6n A America, un plano de Juan de la
Cosa, fechado en 1500: alli aparece Cuba como isla.



- 153 -


indios dominicanos-al cruzar una bahia que se lla-
m6 de Matanzas.

En 1602 se creo'la Capitanfa General de Cuba,
dividiendose en dos Gobiernos: el Oriental 6 de Cu-
ba y el Occidental 6 de la Habana.

En 1762, y por causa de la toma de la Habana
por los ingleses al mando del Conde de Albemarle,
fu6 ocupado el Mariel por fuerzas britanicas, siendo
este el punto mas avanzado 4 occidente a donde
lleg6 la ocupacion inglesa. El 6 de Julio de 1763, y
4 virtud de lo convenido en el tratado Paris, se re-
tiraron las tropas de la Gran Bretafia, volviendo la
parte que habian ocupado, a poder de Espana.

En 1807, y otra vez en guerra con los ingleses,
desembarcaron cerca de Bahia-Honda, destruyendo
fincas y caserios y reembarcindose poco despuds.

Durante el mando del General D. Jose Cienfuegos
(1816 4 1,819), se construyeron los torreones de Ma-
riel, Cabaias y Bahia-Honda.

El 5 de Octubre de 1822 desembarcaron, en Ba-
hia-Honda, corsarios de Mexico 'y Venezuela. Al
dia siguiente, y 4 la aproximaci6n de 250 hombres
enviados de la Habana, huyeron, abandonando la
mayor parte del botin que habian recogido.

El 4 y 5 de Octubre de 1844, un violento huracdn
asol6 la Vuelta-Abajo, cruzdndola desde Galafre 4



- 154 -


Bahia-Honda; y el io del mismo mes del ano siguien-
te, sufri6 grandemente con el que atraves6 la isla
por la Habana.

El ado 1847 se crearon las Tenencias de Gobier-
no de Bahia-Honda y San Crist6bal.
................................
El II de Agosto (1851) desembarcaron en el Mo-
rrillo, jurisdicci6n de Bahia-Honda, 450 hombres,
capitaneados por Narciso L6pez (i). Este, con 300, se
dirigi6 luego al pueblo de las Pozas, donde se le debia
reunii el resto, d quien quedaron encomendadas en
la playa las provisions y bagajes. Inmediatamente
que se supo en la Habana la invasion, se embarca-
ron para Bahia-Honda siete companies de preferen-
cia, A las 6rdenes del Teniente General Segundo
Cabo D. Manuel Ena; cuando Ilegaron alli, supieron
la situaci6n de los piratas, y el General, con mds
arrojo del que fuera conveniente, dispuso que tres
companfas se dirigiesen 6 la playa del Morrillo para
batir A la reserva enemiga, emprendiendo el, con las
cuatro restantes, el camino de las Pozas. Este pue-
blo humilde, enteramente d merced de los piratas,
pues los vecinos lo habian abandonado, brindaba 6


(1) Narciso L6pez era venezolano; pero al servicio
de Espafna antes y despu6s de la independencia de
Venezuela. Era Mariscal de Campo en 1841; durante el
mando del General Vald6s, fu6 Comandante general del
Centro y luego Presidente de la Comisi6n Militar.-De cuar-
tel en Cienfuegos, provect6 la sedici6n; descubierta, huy6
A tiempo a los Estados Unidos, y alli prepare sus expedicio-
nes A Cuba.



155 --


Lopez una posici6n muy ventajosa, la cual mejor6
en todo el dia 12, formando parapetos, reductos y
aspilleras que hacfan sumamente arriesgado cual-
quier ataque; el caserio de las Pozas se derrama, a
los lados del camino real, en dos eminencias que es
preciso subir a pecho descubierto.
El 13 por la mafana fud cuando las cuatro com-
panifas de Ena recibieron sobre la marcha, sin ha-
ber descansado siquiera, y sin una pieza de artille-
ria que protegiese sus flancos y apagase los fuegos
del enemigo, la orden de atacarlo en sus trincheras.
Parte de la fuerza se despleg6 en guerrillas, que
ningfn dano causaban i los sitiados, mientras que el
grueso de la columna atac6 a la bayoneta, llena de
denuedo y bizarria dignos de mejor suerte. El nu-
trido fuego de los piratas parapetados en lo alto hi-
zo grandes estragos en nuestros valientes, quienes
no obstante contar mis de cien hombres fuera de
combat entre muertos y heridos, penetraron en el
pueblo, arrollando al enemigo en sus mismas trin-
cheras y causadndole gran perdida. Con todo, ocu-
padas las casas por aquel y recibiendo sus tiros en
todas direcciones, tuvieron que retirarse; pero con
tal orden lo hicieron, que, cuando alentado L6pez
por la retirada, mand6 picarnos la retaguardia, vol-
vi6 atrads nuestra columna, causando considerable
destrozo en la soldadesca yankee.
Mds afortunada fu6 la columna de tres compafias
enviada d la playa d las 6rdenes del segundo coman-
dante del regimiento de la Reina, D. Juatr Antonio
Villaoz; pues hallando en la taberna de Agua> d los 180 aventureros que se dirigian d Las



- 156 -


Pozas, los bati6 y puso en precipitada fuga. Cin-
cuenta de los dispersos tomaron botes en la costa;
pero fueron aprehendidos por el comandante gene-
ral de Marina, Excmo. Sr. D. Jose Maria Bustillos,
conducidos a la Habana y fusilados por la espalda
despuds de un breve informativo y de haberse pre-
parado espiritualmente.
Escarmentado L6pez por el ataque del 13, y con-
siderando insostenible su posicion en Las Pozas, de-
termin6 el mismo dia evacuar aquel pueblo 6 inter-
narse en las serranias inmediatas, grandes 6 inacce-
sibles cordilleras de la Vuelta-Abajo, en las cuales
un buen guerrillero, con la fuerza que aqu6l dispo-
nia, tuviera bastante para dar que hacer quiz4 por
muchos aflos, no hallando hostilidad en los morado-
res. La noticia, pues, de su internaci6n en las cele-
bres Lomas del Cusco hubiera producido mucha an-
siedad si ya no constase el buen espiritu de nuestros
guajiros, que en todas partes se armaban, para hos-
tilizar sin tregua a los invasores. De la Habana se
destacaron nuevas tropas para circunvalar al ene-
migo y evitar su evasion, mientras que el General
Ena le seguia la pista, arrostrando las dificultades
que le oponia el terreno, inaccesible 6 la caballeria:
al fin, el 17 pudo alcanzarlo en el cafetal de Frias,
pero antes de entrar en acci6n, yendo Ena d la van-
guardia, para disponerla, recibi6 un balazo que le
caus6 la muerte. Los piratas, lejos de aprovechar
tan buena ocasion para ellos, huyeron al momento,
privando I nuestras tropas del placer de la ven-
ganza.
Cuatro dias despuds del encuentro de Frias, el



-157 -


Coronel del regimiento de Espana, D. Angel Elizal-
de, alcanz6 a los piratas en Candelaria de Aguacate
y los bati6 completamente. S6lo quedaron a L6pez
100 hombres; pero alcanzados el 24 por el primer
Comafidante del regimiento de la Corona, D. F6lix
Sdnchez, en los desfiladeros del Rosario, fueron to-
talmente destruidos.
El cabecilla huy6 con siete de sus camaradas,
para caer el 27 en poder de una partida de 16 va-
lientes guajiros, capitaneada por el paisano D. Jos6
Antonio Castafieda, que tuvo la gloria de capturarlo
y presentarlo d la autoridad. L6pez fue remitido d la
Habana, donde despues de recibir los auxilios espi-
rituales, fu6 ejecutado en garrote vil el 1.0 de Sep-
tiembre.
De los cuatrocientos ochenta y tantos hombres
que desembarcaron en el Morrillo, s6lo quedaban
con vida 170: los demas habian muerto en accion, 6
fusilados; y aunque se habia declarado solemne-
mente que a ninguno de ellos se daria cuartel, era,
sin duda, hora de emplear la clemencia. El General
Concha indult6 de la ultima pena A los 170.prisione-
ros, y despues S. M. los perdon6 del todo, permi-
tiendoles regresar a los Estados Unidos.
De este modo relata aquel notable suceso el con-
cienzudo D. J. Garcia Arboleya, contemporaneo y
testigo de mayor excepci6n.

Despues de esa epoca no habia sido la Vuelta-
Abajo teatro de nuevos combates. Algunos bando-
leros famosos en las localidades respectivas fueron
perseguidos activamente conforme aparecian, lo-



- 158 -


grando burlar por mas 6 menos tiempo las pesqui-
sas de las autoridades. Al fin unos fueron muertos
como el Asturiano, otros como los hermanos Jose
Ines y Manuel Prieto y los tambien hermanos Mai-
reles, de Guanajay, fueron asimismo aprehendidos.
Los Maireles se presentaron i la autoridad, cansa-
dos de la incesante persecucidn que se les hacia y
declarando su impotencia.
El famoso bandolero Carlos Garcfa, quc durante
la pasada insurreccion quiso hacerse pasar por
partidario politico, hizo tambien, de Vuelta-Abajo,
campo de sus hazanas, pero sin lograr grandes
exitos.

En Septiembre de 1894 y con jhbilo inmenso, por
parte de los vecinos de Pinar del Rio, se llev6 hasta
aquella ciudad la via f6rrea del camino del Oeste,
que la une con la capital. Celebraronse grandes fies-
tas, i las que acudieron infinitas gentes que comen-
taban alegremente el suceso, prometiendose grandes
prosperidades. jCunn ajenos estaban de lo que el por-
venir reservaba i Vuelta-Abajo!
Un aflo mas tarde, en la noche del 30 de Septiem-
bre al i. de Octubre de 1895, un terrible cicl6n
azot6 de tal suerte la comarca Vuelta-bajera, que
todo qued6 destruido. Perdi6ronse los semilleros de
tabaco; cambiaronse los cauces de las vias fluviales,
hasta el punto de desviarse el curso de rios como el
de San Diego, que perdi6 los manantiales famo-
sos de sus excelentes aguas termales; desaparecie-
ron puentes, trozos de via f6rrea, y el viento furioso
y la inundaci6n potentisima sembraron el luto y la



159 -
desolaci6n, donde poco antes todo eran esperanzas 6
ilusiones.
Para remediar tanto dafio en cuanto fuera posible
y a petici6n del Gobernador provincial, que lo era,
con cardcter de interino, el Presidente de la Dipu-
tacion, Sr. Rodriguez San Pedro, y el cual cumpli6
su misi6n luchando heroica y denodadamente con-
tra cuantos obstaculos se leopusieron, recorriendo su
provincia.en medio de aquella devastaci6n, con reco-
nocida exposicion de su persona; para remediar tanto
mal, repetimos, se nombr6 por el Gobierno general
una Junta de Socorros, que presidio el Excmo. senor
Marques de Pinar del Rio, uno de los buenos patrio-
tas espanoles, y en la cual actu6 como secretario el
Sr. D. Diego Serrano, i cuya perseverante integri-
dad se debi6 que el empleo de la suscripci6n-enca-
bezada por el Gobierno con 50.000 pesos-corres-
pondiera al deseo de los que la promovieran y re-
sultara en mayor ventaja de los desgraciados vuelta-
bajeros, i quienes se remitieron fondos con que ad-
quirir vestidos, materiales para reconstruir sus vi-
viendas, semillas para recuperar la perdida cosecha,
y fltimamente, y cuando ya las huestes de Maceo
invadieron la provincia, a fines del ado, aun sirvie-
ron los fondos restantes de la suscripci6n, que se
habia empleado con gran tacto y prudencia, para
remediar muchas necesidades del momento entre
aquellos desgraciados vecinos.
Lo que despuds ha ocurrido en Vuelta-Abajo, no
es para tratado en este lugar. Puesta la vista en
Dios y la mano sobre sus conciencias, respondan,
ante el tribunal de la Historia, aqu6llos a quienes



- 160 -


la Naci6n tiene el derecho de preguntar, como en
los sagrados libros: iCain! -qu6 has hecho de tu her-
mano Abel?
Porque los vientos que alli sembraron, con harto
dolor de los buenos patriotas, no podian producir
sino la tempestad que aun ruge sobre la antes paci-
fica, risuefia y trabajadora Vuelta-Abajo.















Terminado nuestro trabajo, somos los primeros en
reconocer sus grandesdeficiencias; asi ytodo, nos de-
cidimos a publicarlo, cediendo a amistosas indica-
ciones. La buena voluntad y el claro criteria de nues-
tros lectores, supliran todo aquello que la falta de
datos, de tiempo, de memoria y de conocimientos,
nos haya hecho suprimir en las paginas anteriores.
S6lo hemos tenido como obras de consulta, la
Geografia de D. Jos6 Maria de la Torre, la 16.1 edi-
ci6n de la de D. Felipe Poey y el Manual de la Isla
de Cuba, publicado en 1852 por el concienzudo y
prolijo D. Juan Garcia de Arboleya; estos libros, al-
gunos tomos del Diccionario Enciclopedico, el plano
publicado en 1832 por la Comisi6n cientifica que
presidio el Conde de Cuba, plano que debemos a la
deferente galanteria del Sr. Teniente Coronel de
Ingenieros, D. Victor Hernandez, tan entusiasta por
los estudios coloniales, y nuestra memoria de aqu6-
Has, para nosotros inolvidables tierras, han sido
nuestro arsenal. Juzgue, pues, el pdblico de lo formi-
dable de la empresa acometida, y comparelo con io
insignificante del exito, para otorgarnos, con la bene-
volencia de que tanto hemos menester, el indulto a
nuestra osadia.
II1



- 162 ---


Por otra parte, la falta de tiempo material pudie-
ra servir de pretexto en nuestro favor, si no fuera
cierto que, i no disponer de tiempo, mas valiera
excusar el empeiio.
Tambien se notary de menos una descripci6n de-
tallada de la Trocha. No poseemos latos para ha-
cerla tan prolija como habfa de necesitarse, y si los
tuvieramos, seguramente nost abstendriamos de ha-
cerla. Aquellos que como nosotros y con nosotros
piensan, pueden pasarse sin tales filigranas; y los que
no piensan con nosotros, pueden, si gustan y les
precisan tales datos, ir a buscarlos al propio teatro
de la guerra.












Pagin as.

INTRODUCCI0 N................................... 7
Estaciones.-Enfermedades.-Perturbaciones meteo-
rol6gicas...................................... 11
Producciones de la tierra......................... 21
Tierras circunvecinas............................ 27
Divisi6n territorial............................... 28

Costas.
Costa Norte.
De Banes d Bahia-Honda........................ 37
De Bahia-Honda i Punta de Avalos................ 39
Peninsula de Guanacahabibes.................... 42

Costa Sur.
De Cuyaguateje A Majana......................... 45

Montanas.
Grupo de Guanacahabibes........................ 52
Sierra de los Organos............................. 52
San D iego....................................... 56
El Cuzco o Rosario............................... 60
M ariel.......................................... 63

Rfos.
Los Organos: Costa Norte........................ 69
Costa Sur.... ...................... 73
San Diego: Costa Norte......................... 79
> > Costa Sur........................... 82
El Cuzco: Costa Norte......................... 89
> Costa Sur........................... 90


Mariel (Sierra de Anafe)..


93



- 164 -


Was de comunicacidn.
DE oRIENTE A OCCIDENTE.

Vias terrestres.
De la Habana A Pinar del Rio.
Paginas.

Por la carretera Central.......................... 97
Por el Camino Viejo del Sur...................... 103
Por el Camino del Norte......................... 104
Por ferrocarril................................... 107
De la Hlabana 6. Guanajay, por ferrocarril.......... 110
Vias mar'itimas.
De la Habana i Vuelta-.Abajo, por la costa Norte... 112
Idem idem por la costa Sur: ferrocarril i Bataban6 113
A OCCIDENTE DE PINAR DEL RiO.
(Continuacidn de los caminos de E. A 0.)
Norte.

De San Cayetano 4 Baja... ...................... 115
De Baja a Mantua............... ................ 116
Sur.
De Pinar del Rio a San Juan y Martinez............ 116
De San Juan y Martinez 6 Guanes................ 117
De San Juan y Martinez 6 Paso Real de Guanes..... 118
De Paso Real A Los Remates de Guanes........... 118
De Los Remates A Cabo de San Antonio.......... 120
De Guanes al embarcadero de Guadiana........... 120
De Paso Real de Guanes A Mantua................. 120

Was transversales.
Grupo de Guanajay............................. 124
> de Cayajabos ............................ 126
del Cuzco ................................ 126
a de Candelaria............................ 127
de San Crist6bal.......................... 128
a de Santa Cruz de los Pinos................. 131




-- 165 -
Piginas.

Grupo de Los Palacios.......................... 132
de PasoReal de SanDiego................. 133
> de San Diego de los Banos................. 134
do La Herradura.......................... 185
>a de Alonso Rojas.......... .............. 136
v de Consolacion del Sur.................... 137
.de Caiguanabo........................... 138
de Vinales................................ 189
de Pinardel Rio.......................... 140
de San Luis.............................. 141
de San Juan y Martinez................... 141
a de Guanes............................... 142
de Francisco............. ............... 143
Observaciones................................... 145
a
APtNDICE.
La Trocha........ ..........................147
Notas hist6ricas............................ .... 151


Notafinal.......................................


1G1











FE DE ERRATAS


Linea. Dice.


Nota. Arbolega
12 Guanchacabibes
23 Patiendo
21 Yagrura
22 Sabana
1.n ria
26 ria
25 Jabucal
2 Rebunco
i1 Sitio de Recuerdos
2.9 Tavionns
17 Linares
20 del rio, La Sierra
16 la sierra


Ldase.


Arboleya
Guanacahabibes
Partiendo
Yagruma
Sabana
via
|vi~a
Yabunal
Rebuzno
Sitio de Berrendos
Taironas
Limones
del rio La Sierra
La Sierra


Pagina.


1.2
42
'S


SS
82
92
t:0;
19;

132
i:.;





PAGE 1

S ESTUDIO GEGRAFIO DE LA ISLA DE CUBA (VUELTA-ABAJO)

PAGE 3

A. y J. LuzrP. ESTUBIO GEOGRAFIGO DE LA ISLA W
PAGE 4

Es propiedad.-Quedan cumplidas todas las prescripciones legales.

PAGE 5

Excmpo. Sr.: Cuando la ~2acion intera aclama a V. & como Fiqo predilecto, no solo Por su saber y virtudes, sino tam6idn por su patriotism y desprendimiento, gqud mucho que unos espanfoles, dispuestos como tales su dnimo 4 la admiracion de todo to castizo y legendario, dediquen 4 T. 6. esta modesta a6ra, que asi, pequena 6 insignificante, es, despuis de todo, el fruto de todos sus desvelos y afanes....? Porque la circunstancia de ser completamente desconocidos para U. &., no puede ser a6stdcuto que impida se leve 4 cabo este deseo de Los Autores.

PAGE 6

J,

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zflS@3190Z63 En la Isla de Cuba con6cese generalmente con el nombre de Vuelta-Abajo, el territorio que comprende la provincia de Pinar del Rio; y es tan convencional, por otra parte, esa designacidn, que mientras mas hacia Oriente avanza cualquiera, encuentra que esa Vuelta-Abajo le sigue siempre, porque de la Habana hacia el Este casi todos califican de VueltaAbajo lo que hacia el lado de Occidente queda, con relaci6n al observador, y de Vuelta-Arriba lo que hacia Oriente se pierde. De este modo, los habitantes de Cardenas resultan vuelta-bajeros para los de Sagua y mas 6 Oriente, y de Vuelta-Arriba para los de Jaruco .y provincia de la Habana y mas a Poniente; pero como ya indicamos, la designacion general 6 indiscutible de Vuelta-Abajo, corresponde a la provincia de Pinar del Rio. Durante la guerra separatista que se inici6 en Yara el ano 1868, Vuelta-Abajo no respondi6 al levantamiento. Tan es asi y tan reconocida era su adhesion aj la causa espaflola, que cuando Mdximo G6mez pas6 en 1875 la trocha oriental del jjcaro, el brigadier insurrecto Reeve-el hombre de la chamarreta

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-8 roja-que mandaba la vanguardia, recibi6 orden de avanzar hasta Vuelta-Abajo, arrasando cuanto d su paso encontrase, porque alli no habia temor de equivocarse; todos eran espanoles. A pesar de esa resistencia de otro tiempo, la pacifica Vuelta-Abajo se ha visto al fin envuelta por el turbi6n asolador, y en pocas semanas hase transformado en vastisimo campo de batalla, sobre el cual fijan sus miradas, no s6lo la nacion entera, sino todos los paises civilizados. El vuelta-bajero, d quien se creia incapaz de otras empresas que las del cultivo de la tierra y la crianza de ganados, respondi6 por fin d las excitaciones que, a diario y con impune insistencia, llevaron cerca de 61 los agentes del separatismo. Ya en verso, ya en prosa, ya usando del ap6logo, ya dando forma al grito sedicioso, penetraron en aquellos hogares los g6rmenes que hallaron pr6ximos a fructificar las hordas salvajes de Maceo, y los escuadrones de insensatos que mandaba Mdximo G6mez. A ellos se unieron muchos; los mas permanecieron en sus escondites, despues de saquear ellos mismos aquellos pueblos que les vieron nacer, y sembrar la deshonra y la miseria por todas partes. Porque en pueblos como Puerta de la Gilira, apenas si los insurrectos de Oriente hicieron dafio; y asi que efectuaron su retirada, la chusma vil de insurrectos mansos y simpatizadores no pudo contenerse, y creyendo ya en la realization de los ideales de la Estrella Solitaria, no titubearon para entrar d saco en cuantos establecimientos, fincas 6 casas particulares pudieron suponer que hallarian con que saciar su instinto andrquico. Aquello fue el desbordamiento de la

PAGE 9

-9hez que surge en todas las revoluciones, pero mucho mns temible, porque los pueblos quedaron d merced de sf mismos, y en ellos brot6, como por encanto, el germen de todos los odios y miserias locales, de todas las ambiciones bastardas, y todas las concupiscencias de la canalla, cuando no encuentra dique que la contenga. El enemigo, mientras tanto, avanzaba hacia Pinar del Rio. Cada vez su contingent aumentaba, aunque no todo lo que la fantasia de los unos y el ciego pavor de los otros hacian creer. Nosotros, que desde la capital vefamos con dolorosa sorpresa aquella inexplicable invasion, no nos hemos dado cuenta ain de si la gloriosa (!) marcha de los heroes de Cuba libre hacia el cabo de San Antonio, no era una huida disimulada, escapando de fuerzas que pudieran suponer los rebeldes que les persegufan. De todos modos, en los sitios en que se les hizo resistencia pasaron de largo: prueba de ello el ataque a Bejucal, donde el alcaide de la circel, con algunos voluntarios, fuerzas de policfa, algunos empleados y varios presos de confianza, se resisti6 6 tal punto, que despues de permanecer Maximo G6mez en la poblacion algunas horas, no s6lo no pudo apoderarse de la c rcel referida, sino que abandon el poblado sin intentar un segundo ataque. En otros puntos la invasion tuvo caracteres mas pintorescos y hasta ridiculos. Hubo sitio donde el generalfsimo hizo alarde de sus dotes oratorias, concluyendo con vivas a Espana y 6 Cuba libre, que eran verdaderamente inexplicables, pero con los cuales, y pretendiendo deslindar animosidades, des-

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-10 cartaba la personalidad de los peninsulares de la responsabilidad que pudiese caber al Gobierno espafiol, y pretendia atraerse los elementos que reputaba como de mayor importancia, sobre aquel abigarramiento que le seguia. Pero marchaba el Chino viejo-pues pronto le bautiz6 asi la musa popular-y los mismos del pueblo, declarandose en canton libre, se entregaban 6 los horrores que de todos son ya conocidos. Perdonen nuestros lectores si nos hemos apartado tan largo trecho del objeto que debe perseguir una obra como la que hoy ofrecemos 4 su consideraci6n; pero es irresistible el apasionamiento; y aunque no lo sea en la forma, debemos declarar, con toda franqueza, que en el fondo no escribimos sino un libro polftico, y lleno, por consiguiente, de todos los defectos que la pasi6n aporta consigo: y como no escribimos sino para los espanoles, no nos importan las criticas de los que no lo sean. Nuestra nica tendencia es dar 4 conocer, lo que por raz6n de larguisima permanencia en aquel pafs nos es familiar, 4 los que deseen tener una idea aproximada, en cuanto nos sea posible, de lo que es la provincia de Pinar del Rio. No es una obra diddctica, ni hemos de alardear ahora de modestias inntiles al explicar que no es empresa para nosotros: escribimos casi de memoria, al recuerdo de la mayor parte de nuestra vida y nuestra juventud entera, perdida en un pafs que ni comprende, ni quiere comprender que todo lo que ha sido, lo que es y lo que sera lo debe y ha de deberlo a la naci6n espanola. Pensar de otro modo, es s6lo producto de la fantasia mds ignorante 6 de la

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-11 mas suicida de todas las obcecaciones; y conste que creemos que en Cuba hay muchos cubanos que en el fondo piensan asi; pero el amor propio local, el temor al reproche de los suyos y todo el cortejo de miserias que aporta consigo la falta de valor moral, son valladar insuperable que se interpone entre ellos y nosotros. Estacions.-Enfermeades.-Perturbaiones meteorologicas. nan d Cuba; pero mis propiamente pueden admitirse tres en nuestra isla; la seca, la lluviosa y la de >.Nortes, que ofrecen diferencias muy marcadas: la >primera comprende los meses de Marzo, Abril y >Mayo, aunque las aguas principian a ocasiones 4 >mediados de este Gltimo mes: la segunda se prolonga de Junio 4 Octubre, y la tercera de Noviem>xbre 4 Febrero. uEn la estaci6n de la seca reinan con frecuencia los vientos de S. y del S. O. que, sin elevar mucho >la temperatura, producen un malestar general y >hacen muy sensible el calor. El centigrade, segfn >>las observaciones de siete anos hechas por D. Ra>m6n de La Sagra, sube, por t6rmino medio, a 27013 >en Marzo, d 29045 en Abril y 4 29*93 en Mayo; >habiendo bajado d 7* en el primero, d 19'93 en el

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-12 >segundo y 20'68 en el tercero. La altura maxima >observada fu6 30 en Abril y Mayo, y la minima 13'3 en Marzo. La temperatura media entre >maximas y minimas result6 ser 23'37 en MarDzo, 24'79 en Abril y 25'54 en Mayo, ofreciendo la >escala de las oscilaciones it pr6ximamente> (i). D. Jos6 M. de la Torre, en la edici6n de su Geografia de la Isla de Cuba, impresa en 1854, publica, con el titulo Enfermedades, las siguientes lineas, que hace constar debe d la galanteria de sus ilustrados compafieros los Sres. D. Antonio J. Cowley y don Ram6n Zambrana: cPor los resultados presentados en el articulo >Clima fsico, se viene en conocimiento de que el temperamento de la isla es benigno, aunque hhme>do y clido: y si bien son mis comunes las afeccio>nes que nacen de estas fltimas circunstancias, >tambidn son menos las que tienen por origen las grandes variaciones de temperatura; y sobre todo, >las que se originan de un frio intenso, como pulmonias violentas, la artritis aguda, las neuralgias >rebeldes, etc. Para mejor clasificar las enfermeda>)des con relacion al clima, dividiremos el ano en tres periodos, i saber: >'.* De Diciembre a Mayo, 6poca de la seca y >de la mas hermosa temperatura. 2.o De Mayo a Septiembre, 6poca de riguroso >calor, lluvias y de mayor electricidad atmos' f6rica. (1) D. Jose G. de Arbolega en su Manual de la Isla de Cuba.-1862.

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-13 3. De Septiembre ai Diciemibre, estaci6n de las >lluvias diluviales y de los mayores cambios atmoSfdricos. >En la primera epoca reinan las enfermedades siguientes: los catarros y la fiebre catarral (debidos ))al aire frio y i las lloviznas que suelen presentarse a veces hasta Febrero); las fiebres efimera 6 inter))mitente; las anginas, el croup, el reumatismo, y en >algunos afios la pleuresfa, la pulmonia y las fiebres eruptivas. En la segunda 6poca predominan comfnmente: )das diarreas y otras indisposiciones del tubo digestivo; la fiebre amarilla, las viruelas, las afecciones del higado; y desde el aflo de 185a el cholera morbo asiatico y las fiebres eruptivas; tambien se presentan entonces algunas congestiones violentas, apulmonas y pleuresias, asi como las neuralgias y diversas afecciones nerviosas. En cuanto a las >fiebres, en la epoca i que nos referimos, predomi>nan la mucosa, la biliosa, las remitentes mas 6 menos graves, la tifoidea y la ataxica 6 cerebral. En >el tercer periodo reinan casi las mismas enfermedades que en la anterior; sin embargo, la fiebre >amarilla y el clera van disminuyendo hasta su ,desaparici6n; las fiebres son en algunos anos mas graves, predominando las perniciosas y larvadas; fla disenteria es tambien mas comun en esta epoca, asi como el t6tano 6 pasmo. >De pocos afios 5 esta parte se presentan con >mucha frecuencia esos casos de tisis agudisima que terminan con la vida de los individuos a veces en >dos meses.

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-14 ->Sin embargo de que algen autor (i) asegura que >el clima de la isla es poco 4 prop6sito para la vida, >se pueden ofrecer muchos y notables casos de lon>gevidad, entre ellos de varios indios que fallecieron >en el pasado siglo a los 139 y 120 aflos de edad: >de muchas personas (de color particularmente) que >han alcanzado la edad de 119 anfos, y de multitud >que han fallecido 4 la de mas de go> (2). Poco fEcil sera llevar el convencimiento al animo de nuestros lectores; pero son muchos los que sostienen que el clima de Cuba es de suyo benigno y agradable. Las enfermedades que alli se desarrollan han sido todas importadas; tal es el argument de los que creen en la benignidad del clima. Y aunque nosotros creemos que la razdn es de los que tal sostienen, el argumento nos parece, mas que artificioso, ri diculo. El cima de Cuba adolece de todos los defectos y ventajas que relativamente se sufren y gozan en los demds. La aclimatacidn del forastero podra ser mis 6 menos dificil; pero lo cierto es que una vez aclimatados, una vez adquirido el hdbito del p ais y en(1) Harponville, La Reine des Antilles. (2) En 1847 se public en el Diario de la Habana una relaci6n de los casos de longevidad de que habia aut6ntica noticia. En la estadistica oficial de 1816, se dice que habia en aquel aflo en La isla 29 personas que pasaban de 100 anos, & saber: 4 de 101, 6 de 102, 1 de 103, 4 de 104, 4 de 105, 3 de 106, 1de 107, 1 de 110, 3 de 111, 1 de 115 y una de 116. Nuestra list de los que existen en el dia ofrece, entre otros casos notables, el de un pescador de la costa del Sur, que cuenta 112 aflos, y cada uno de sus dos hijos mas de 80: y un irepartidorl que era del Faro de esta capital en 1851, el cual contaba sobre 96.-Notas de D. J. M. de La Torre.

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-15-cajado, por decirlo asi, en su modo de ser, el europeo abandona las nuevas costumbres con gran trabajo y casi siempte se vuelve el recuerdo con grato y melancolico anhelo a aquel pals que, con todos sus males, con todas sus desdichas, aun albergando en su seno los g6rmenes de la mayor barbaric encarnados en el funesto antagonismo de los colores de raza, es y sera, mientras la dominaci6n espafiola de Cuba sea un hecho, terreno ampliamente adecuado para acoger con gusto, implantar con rapidez y dar carta de naturaleza a cuantas manifestaciones de todo linaje lleve alif la civilizaci6n moderna. La higiene publica, abandonada, mejor dicho, jamas atendida, es seguramente el germen de todas esas grandes infecciones que tantas victims causan. Sin insistir en este punto, haremos notar que, en. nuestro concepto, mucho puede y debe esperar la salud pfblica en Cuba de la gesti6n nobilisima, endrgica y desinteresada del Inspector del Cuerpo de Sanidad Military, D. Cesareo Fernandez de Losada, quien se propone, con toda la autoridad de su ciencia y de su alto puesto y la delegaci6n que el Gobierno ha hecho en su persona para este asunto, moralizar en aquellas tierras la higiene pfblica y privada. Si la suerte le ayuda y logra los fines que nos consta se propone el eminente sabio y distinguido General, emplazamos para entonces d los que creen y aseguran que la Isla de Cuba no es uno de los pauses mas saludables del Globo. Ahora mismo, la fiebre amarilla y el paludismo hacen estragos en las filas de nuestro Ej6rcito. Particularmente la Vuelta Abajo resulta la mis casti-

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-16 gada; y no se tiene en cuenta 6 no se sabe, y si se sabe no se dice, que en todo el territorio, mis allA de Pinar del Rio, hacia Guane, Mantua, Baja y las lomas vecinas, no se ha conocido el vdmito hasta que la aglomeraci6n de fuerzas, en las tristes condiciones higienicas que la guerra exige, han hecho brotar los g6rmenes que luego han dado lugar a la temida y terrible infeccion. Nosotros, que hemos tenido ocasi6n de hablar con naturals y vecinos de los terminos citados, hemos oido de ellos la narracion del asombro con que los primeros casos de v6mito fueron observados por los del pais, los cuales, cuando dejan sus tierras y pasan a la Habana, son muchas veces presa y victims de la referida enfermedad. Y respect del paludismo, solo haremos notar que en Artemisa, donde se padece actualmente una verdadera epidemia de fiebres palhdicas, hasta los naturales las han sufrido. No hemos de insistir en este punto. Baste que conste que, sin menoscabar la importantisima que tiene el clima en las bajas que hoy sufre nuestro Ejercito, no es justo dar toda la part de culpa al pais ni a sus costumbres. La estacion de invierno se halla caracterizada por los nortes, 6 sean los vientos del tercer cuadrante, que rolando al N. y fijandose en el N. E., liegan a Cuba, bajando la temperatura de un modo harto sensible. Estos nortes, seghn opinion bien autorizada, no son sino ciclones que cruzan la part alta de los Estados Unidos y se hacen sentir en Cuba. Y ya que la palabra ciclones hemos escrito, natural parece que algo digamos sobre estos fen6me-

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-17 nos meteorol6gicos que tan frecuentes son en aquellas zonas. La epoca en que con mis frecuencia aparecen por Vuelta-Abajo, es la que comprende la 6ltima quincena de Septiembre y todo el mes de Octubre. No sea esto sentar que en otra fecha-de Junio en adelante-no se desarrollen tambien los huracanes, como dicen afn las gentes viejas; pero parece que conforme avanza la estacidn--que termina en Octubre -la recurva de estos meteoros se verifica cada vez mis i O., y cada vez mis al.S., y estudiando la forma de la Isla, se echari de ver, bien pronto, to natural de la observaci6n. Efectivamente, desde el momento que un meteoro de esa indole--que marcha siempre en su primera rama del 2.* al 4." cuadrante, 6 sea de un punto comprendido entre el E. y el S., i otro punto que se encuentre entre el O. y el N.-rebasa por el S. de ]a Isla el meridiano del cabo de Maisi, no tiene otro camino al recurvar,-y lo hace cambiando de direcci6n, es decir, yendo del tercer cuadrante (S. al O.) al 1.0 (N. al E.)-que atravesar, indefectiblemente la Isla, para lanzarse, por el Atlantico, sobre el continente europeo, en forma de temporales de otofio. Puede darse el caso y se da, que el meteoro rebase de la longitud del cabo de San Antonio, y penetre en el golfo de Honduras y se interne, mis aun, por el S. de Yucatin en el continente americano; y es tan frecuente esto, que toda esa famosa temporada de las aguas, de que tanto se viene hablando con motivo de la actual campafia, no es otra cosa que la resultante del paso de los muchos ciclones que en esa 9

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-18 6poca del aio-Septiembre a Octubre,-cruzan pr6ximamente el camino que hemos indicado, y recurvan, atravesando el golfo de Mexico, y echando sobre Vuelta-Abajo, situada en la zona de influencia del meteoro, los torrenciales aguaceros y las tormentas que se escapan, por decirlo asi, del inmenso circulo,-i veces de un radio de 600, 700 y mas millas-que describe el v6rtice del huracdn. En los meses anteriores 1 Septiembre y Octubre, y mientras menos avanzada se encuentra la esta. ci6n, ese cortejo de influencias ciclonicas que hemos descripto i grandes rasgos,se desarrolla buscando su camino mis hacia el N., abriendo mucho mas la paribola que describe, y haciendo su recurva mis hacia oriente. De ahi que la 6poca cicl6nica en Puerto Rico, sea verdaderamente peligrosa y seri siempre en los meses del comienzo de verano. Un deber de justicia, un sentimiento de admiracion profunda, a la vez que de carinosa memoria, nos hace traer i estos modestisimos renglones el nombre de una de las personalidades que, andando los tiempos, sera coloso de la ciencia y honra y gloria de la patria espafola. El del R. P. Benito Vifles, Director durante muchos anos del Observatorio del Real Colegio de Beldn, en la Habana, y a quien deben gratitud eterna, la ciencia, la patria y la Isla de Cuba. Asi lo reconocen ya todos, lo mismo los que por espfritu de contradicci6n eterna negaban al sabio jesuita lo que hubieran concedido de buen grado a quien profesara otra religion, que los que reunidos con motivo de la ultima exposici6n de Chicago, en Congreso Meteorol6gico, convocado de todas las partes del

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-19 mundo, escucharon absortos la obra p6stuma del P. Vines, d quien aclamaron como principe de la Ciencia, hecho que hemos ofdo con referencia a los sabios meteor6logos espafioles P. Alguet, del Observatorio de Washington, y P. Faura, del Observatorio de Manila, presentes en el Congreso. La violencia del viento durante el paso del meteoro es colosal: derriba edificios," arrasa bosques enteros, lleva las palmas de un lado a otro como sencillas aristas de paja. Salense de madre los rfos, crecen los torrentes, desb6rdanse las aguas y s6lo queda despuds la huella, el desastre, la miseria de los campos que asuela. Los que gusten de estos estudios, pueden encontrar buena fuente de noticias, datos cientificos y observaciones directas en la obra titulada Huracanes de las Antillas, que public el P. Vifies, ya citado. La duraci6n de cada cicl6n es variable: nosotros hemos observado uno que dur6 seis horas, otro que dur6 diez y por 6ltimo el del 23, 24 y 25 de Septiembre de 1894, que observamos en la Habana, dur6 aproximadamente setenta y dos horas. Las turbonadas son frecuentisimas en Marzo, Abril, Mayo, Septiembre y Octubre. En VueltaAbajo llevan fama por las frecuentes tormentas que, acompafiadas de gran n6mero de exhalaciones, suelen estallar en la comarca de Pinar del Rio. Los temblores de tierra casi son desconocidos en Vuelta-Abajo. El de San Crist6bal, que mas adelante citamos, es una verdadera excepci6n. Pero la 6poca mds hermosa del ado es, indudablemente, el invierno. Rompen los Nortes anuncidndose

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-20con vientos de S. al S. O., cubierto el cielo de nubes, y desarrollandose un calor intenso, y bajando algo el bar6metro; comienza S lover, rolando el viento casi inmediatamente al O., a poco salta nuevamente al N. O., y refresca la temperatura; al dfa siguiente pasa al N., se despeja la atm6sfera completamente (como secede en todo anticicl6n), y el fresco se convierte en frfo, siendo tal y tan rapida la transicion de la temperatura, que baja, en poco menos de 24 horas, hasta 14 grados y menos afin, lo que hace el cambio atmosferico, harto sensible. A poco, vuelve. el viento a rolar hacia el N. E., s6mase al cabo con la brisa, y asf transcurre el invierno, repitiendose esta evolucion cinco 6 seis veces, por ho regular, durante la estaci6n, turbandose apenas hacia el solsticio de invierno y equinoccio de primavera, en que suelen presentarse algunos temporales del S. y del S. E. Los campos, agostados por el calor del verano, renacen con el fresco de los Nortes; por esa 6poca cfbrense de una verde alfombra que alcanza todos los matices del color; la luz, lo despejado de la atm6sfera, la ausencia de calor, lo agradable de aquella temperatura templada, todo verde, todo florido; los caminos, cubiertas las cercas de piedras que los limitan de las fincas a ambos lados, con tin espeso y hermoso tapiz de aguinaldos (convolvulus) de variados colores que los hacen resaltar sobre la hojarasca tendida caprichosamente, es el efecto de la maravillosa resurrecci6n de una primavera que no brota, sino que estalla, alegrdndolo todo, gentes y paisajes.....

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-21 Produecionles de la tierra. En otro tiempo, fud el caf6 de las lomas del Cuzco el preferido por los inteligentes. Anos hace que los cafetales desaparecieron de Vuelta-Abajo; el tabaco, la cana y las viandas (1) sobre todo el primero, absorben todas las actividades y energias del agricultor. La cana, en las inmediaciones de las Lomas, por el N.; en las de Cayajabos, Mariel y Guanajay; la zona de ingenios que desde tiempo inmemorial se extiende de Mariel por Cabanas aBahia-Honda; la de Artemisa y mas alld, es la riqueza que han destruido los sicarios de la rebeli6n, reduciendo 5 cenizas millonadas de pesos y aniquilando el porvenir y el presente de las mds entusiastas empresas. Pero no es la cana la producci6n caracteristica de Vuelta-Abajo. Universal es la fama del tabaco que alli se cosecha. terrenos al 0. del meridiano de la Habana, conoci>)dos bajo la denominaci6n de la Vuelta-Abajo, pro>ducen el tabaco mejor del mundo, por la belleza )del color, lo grato del aroma, la suavidad de la (1) En la clasificaci6n de las viandas, se comprende el fruto del platano y las rafees farindceas de la yuca, el flame, el boniato y la malanga.

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-22>hoja y su facilidad de arder. Mas no se crea que Dtoda la comarca occidental de la Isla goza del mis>mo privilegio. Las mejores tierras de esta planta se >hallan comprendidas en un cuadrilongo irregular, >cuyos limites son: al E. de Rio-Hondo 6 de Consodlaci6n del Sur; al O. el Cuyaguateje 6 Mantua; al >N. la sierra de los Organos y al S. la faja de pal>mas barrigonas, que corre paralelamente Ai la cos. Dta.Tiene este cuadrilongo 28 leguas de ancho y 7 de rlargo. Fuera de el, hacia el meridiano dela Habana, los >tabacos son de un bello color, pero menos aromati>cos, y la primera de estas circunstancias los hace >preferibles para los extranjeros. Desde Consolaci6n >a San Crist6bal tienen mucha calidad, en lenguaje >de vegueros, pero son asperos y fuertes; y desde >San Crist6bal hasta Guanajay, en exceptuando el >distrito de las Virtudes, los tabacos son inferiores.> hay algunas porciones excelentes, como las vegas >llainadas de la Lena, del Corojo, a la margen del >rio San Sebastian, donde se cosecha el mejor tabaco >de la Isla.> Ni el algod6n, ni el cacao se cultivan en VueltaAbajo y casi puede asegurarse que en ninguna parte de la Isla. Se han hecho ensayos para aclimatar el henequen, planta fibrosa, propia para tejidos, pero hasta ahora con escaso 6xito mercantil. El cultivo del cafd se ha abandonado por completo desde 1832, en que no pudo sostener la competencia comercial que le hacian los del Brasil, Java y Ceilan. El que se producia en las lomas del Cuzco y en las jurisdicciones de Santiago de Cuba y Saltade-

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ro, igual al tan renonbrado cafd de Santo Domingo, era de clase superior y muy apreciado de los conocedores. Los elevados precios que el grano ha ido adquiriendo, hoy que el consumo excede en mucho A la producci6n, han decidido a algunos al fomento de cafetales. La guerra ha destruido estos comienzos, y sabe Dios si volveran al intento los iniciadores. El caf6 que se consume en Cuba desde hace aflos se importa directamente desde Puerto Rico. Si mal no recordamos, hemos oido asegurar a persona competente, que la exportaci6n en la Isla hermana asciende anualmente a la respetable cantidad de quince millones de pesos: setenta y cinco millones de pesetas. Prod6cese cera en abundancia; maiz, que sirve de principal alimento A las caballerias, y de cuyo grano hay dos cosechas at ado. Como forraje, en los poblados, se usa la maloja, cafia del maiz, tierna aun, y que se siembra muy espesa A fin de segarlo en saz6n para alimento fresco de las caballerias. El millo, la yerva del Paral y de Don Carlos, el espartillo, que crece espontaneamente en los terrenos propios para la crianza del ganado caballar, constituyen la base de la alimentacion en el campo, y, por consiguiente, durante la campana. La hierba 6 yerba del Paral es abundantisima. En los terrenos en que tratan de extirparla no pueden conseguirlo, ni aun incendiando los campos, pues A poco tiempo renace de sus cenizas y se extiende, impidiendo cualquiera otro cultivo. Las frutas no se siembran en fincas determinadas

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sino en todas ellas, y en muchas nacen, crecen y dan producto sin mas auxilio que la misma naturaleza y la misericordia divina, que arroja la simiente donde el hombre no tenga otra intervencidn que la de asombrarse de la oportunidad con que los drboles rinden sus frutos, y aprovecharlos. Todo el que recorre los campos de la Isla, tropieza i cada paso con denominaciones que extranan y de las cuales no es ficil darse cuenta. Lo mismo sucede a los que, sin conocer el pais, examinan un croquis de Cuba, pues es tal la profusion de nombres que alli resaltan (algunos como Siguanea, Pedroso, Hatillo, repetido hasta la saciedad) que no se compagina la idea de la poca densidad de poblacion, con la de tantos lugares como se indican. Esto tiene su explicaci6n: hasta ahora-y decimos que hasta ahora, porque suponemos que habri de procurarse que en lo sucesivo no suceda-la mayor parte, mejor dicho, todos los labradores, vivian en las mismas fincas que explotaban: no sucedia como sucede en la Peninsula, que por Jo regular el labrador vive en el pueblo y al apuntar el dia sale para sus propiedades en las epocas de cultivo, no pernoctando en ellas sino en el verano y cuando ciertas faenas del campo lo exigen. Esta manera de vivir ha sido, en nuestra opinion, la causa del sostenimiento del bandolerismo, sucesor de la otra guerra y precursor de la de ahora; pero dejando fuera esta digresion, que no es sino una opinion nuestra, mis 6 menos discutible, es el caso que todas aquellas denominaciones i que mis atris nos referimos, no son sino los nombres de antiguas fincas, despuds dividi-

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-25 das y que han conservado en conjunto el nombre de lo que ya no existe. Por ello y para auxiliar en cierto modo el studio del croquis de la Isla, juzgamos pertinente dar aqui nota de los nombres con que se califican las fincas en relaci6n al objeto d que estdn destinadas. geogrificos en Cuba-es un espacio circular de te>rreno de dos leguas cubanas de radio (i): Corral, >espacio tambidn circular de terreno, de una legua >cubana de radio: Potrero, hacienda cercada, de me>nos extension de terreno que los hatos y corrales >y de pastos mas abundantes. Estas tres clases de >prados rurales estin destinados d la crianza de ani>males; pero el primero, con especialidad, al mayor, sea vacuno; el segundo al menor, 6 sea de cerda; y el tercero al pasto y ceba de reses vacunas y >cria caballar. El numero de reses que pueden soste>ner los hatos y los corrales, depende de las circuns>tancias de sus terrenos, pues si contienen mds saba>nas, que montes 6 bosques,criari mds reses vacunas >y al contrario. En los potreros bien asistidos se (1) Hay algunos hatos de tres y cinco leguas de radio como el de la Hanabana; pero Ia mayor parte, asi como los corrales, son incompletos. Como estas dos clases de fincas son de grande extension, y de su reparto se han originado la mayor part de las otras, import mucho su conocimiento, porque A veces hace confundir la division administrativa: puesto que el vulgo suele llamar partido d la extension comprensiva de dichas haciendas de crianza. Asi se suele oir decir partido de la Bija, de las Virtudes y aun provincia de Barajagua, sin haber semejantes partidos ni provincia. (Nota dcel mismo Sr. La Torre).

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-26 >pueden criar y cebar 25 animals, tdrmino medio, >por cada caballeria de tierra (I). Ingenio es una ha2cienda agricola-industrial, donde se cultiva la cana >y se elabora el az6car y el aguardiente. > Vega, es una finca destinada al cultivo del taba>co, generalmente de corto espacio de terreno, y situada, regularmente, en las laderas de los rios. >Estancia es una hacienda pequefla, inmediata a >las poblaciones, donde se cultivan viandas, hortali>zas, frutales, etc.; cuando no estan muy pr6ximas >) poblaciones se les llama sitio de labor (2) y >sitios de viandas si pertenecen exclusivamente a aalguna finca mayor. En las estancias se crian aves >y vacas; y en los sitios de labor se fabrican quesos, >casabe (3) y se hace almiddn. >Quintas sc liaman las fincas de recreo, situadas >regularmente en las inmediaciones de las grandes >poblaciones.> (1) Caballeria de tierra. -Medida agraria equivalente A 18 cordeles de lado. Cordel: v6ase nota posterior. (2) De aqui que al espacio de terreno donde abundan estas fincas, se les conoce con el nombre de Sitieria. (3) La yuca (jatropha naanihot) es una de las plantas mas tiles y apreciadas en Andrica. Aqui se conocen cuatro clauses, la blanca 6 dukce y la agria, ambas indigenas, la de Cartagena y la amarilla ex6ticas. La agria es venenosa; pero rayandola, lavandola en agua dulce y exprimidndola; pierde con su jugo (naiboa) toda substancia nociva; la fdeula ya exprimida, es la que se llama catibia, de la cual se hace el pan 6 tortas de casabe y algunas confecciones de reposteria: los sedimentos harinosos que quedan en el agua constituyen un almid~n excelente.-D. Jose G. de Arboleya, en su MA1UAL DE LA ISLA DE CUBA.-Habana, 1852.

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-27 En cuanto d minerales, se encuentra en VueltaAbajo algun hierro, oro y plata, segfn notas cientificas a las que hay que conceder autoridad. Existe carbon de piedra en Consolacion del Norte, Mantua y Bahia-Honda. MArmol, hay en San Diego de los Banos, BahiaHonda y Guane: en este Gltimo sitio existen grutas donde se encuentran grandes estalactitas caprichosisimas y se encuentran casi todas las variedades de marmol. La pizarra 6 esquisto, abundantisimo en toda la Isla, se encuentra en condiciones excepcionales en el rio Guacamayas, cerca de las Pozas. Los Bafios de San Diego, sulfurosos, asi como los de San Juan de Contreras y Soroa en las Lomas, cerca de Candelaria y Martin Mesa en Guanajay (tambien sulfurosos) se encuentran en Vuelta-Abajo. Tierras eireiinveeinas, Es el cabo de Hicacos el extremo mas septentrional de la Isla,.muy pr6ximo d Cardenas. La Peninsula de la Florida, extremo Sur de los Estados Unidos, dista s6lo 32 leguas maritimas, contadas desde el cabo Tancha, extremo meridional del continente americano. La serie de cayos que por Oriente del citado cabo Tancha arrancan hacia el mar, forma con la costa de Cuba, al Oeste del cabo Hicacos, el canal de la Florida. Entre esos cayos estd el c6lebre Key-West, cayo del Oeste, mis conocido por

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--28 Cayo-Hueso. El canal de la Florida no tiene mas que 30 leguas de ancho. El Seno Mexicano 6 Golfo de M6xico se extiende cada vez mis lejos hacia el N. O. y O., volviendo al E. para cerrar el inmenso arco hasta el cabo Catocke, punto mas avanzado de la Republica Mexicana y que forma, con el cabo de San Antonio, en Cuba, el estrecho de Yucatin, de 38 leguas de ancho. Revudlvese all' la costa mexicana avanzando hacia el S. O. y S. forma el Golfo de Honduras hasta Santa Maria, ya completamente al S. y d gran distancia de la Isla y fuera ya del Meridiano de Vuelta-Abajo. Por Occidente, la provincia de la Habana. DIVISION TERRITORIAL De las treinta provincias indias de que se tiene noticia que estaba dividida la Isla de Cuba, en los momentos de la conquista, parece ser que las llamadas Guanacahibes, Guaniguanico y Marien ocupaban el territorio que hoy se conoce con el nombre de Vuelta-Abajo. La de Marien, la mis oriental de las tres, se extendia al Oeste, mas alld de Bahia-Honda, hacia el 760 de longitud. Mas tarde, mucho mas, i mediados de este siglo, el territorio de la que es hoy provincia de Pinar del Rio, lo formaban las Tenencias de Gobierno siguientes: Ia PINAR DEL Rfo, con los partidos peddneos 6 Capitanias de partido de Guane, Baja, Consolaci6n del Sur, Mantua, San Juan y Martinez y la cabecera, Pinar del Rio.

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-29 A la Capitania de partido de Guane, pertenecian Paso Real de Guane, Sabalo y Bailen 6 Garay. A la de Baja, la aldea de Nombre de Dios. A la de Consolaci6n del Sur, Santa Clara (pequena aldea), Herradura y Rio-Hondo. A la de Mantua, Montezuelo y Lazaro. A la de San Juan y Martinez, Galafre, Punta de Cartas y San Luis. YA Finar del Rio, la Coloma y Col6n. 2.a TENENCIA DE GOBIERNO DE SAN CRIST6BAL, cOn los partidos pedaneos de San Crist6bal, Candelaria, Los Palacios, San Diego de los Banos y Las Mangas. Capitania del partido de San Crist6bal; comprendia los pueblos de Santa Cruz de los Pinos y Santa Cruz. La de Candelaria, a Bayate. La de Las Mangas 6 San Marcos, i Mojanga y Guanacaje. La de Los Palacios, a la Isabela. La de San Diego de los Banos, a Paso Real de San Diego. 3.a TENENCIA DE GOBIERNO DE BAafA-HONDA, con los partidos pedaneos de Bahia-Honda, Consolacion del Norte, Las. Pozas y San Diego de Nfnez. De estos partidos, el 6nico que contaba mas pueblos que la cabecera era el de Las Pozas 6 Cacarajicara, que comprendia en su jurisdicci6n a La Mulata, El Morrillo y la Vega de Ferral. 4.a TENENCIA DE GOBIERNO DE GUANAJAY, con Jos partidos de Guanajay, Mariel, Cabanas, Cayajabos, Guayabal, Puerta de la Guira, Quiebra-Hacha, y Seiba del Agua.

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-8 30 De estos partidos, los de Guanajay, Cayajabos y Quiebra-Hacha, no poseian otro poblado que el de sus respectivas cabeceras. El del Mariel comprendia a Santo Cristo de la Sabana. El de Cabanas, i Amiot. El de Puerta de la Guira, a Artemisa y Las Canas. El de la Ceiba, los caserios de Virtudes y Capellanias. Y el del Guayibal, a Banes. La posicion de estas Tenencias de Gobierno era la siguiente: Pinar del Rio, desde el cabo de San Antonio al Oeste, se extendia por ambas costas, buscando hacia Oriente por la del Norte el rio Pan de Azucir y por la del Sur el rio de San Diego, que la limitaban, separandola aqu6l de la Tenencia de Gobierno de Bahia-Honda y el segundo de la de San Cristobal. Asi como 6sta se extendia entre la costa Sur y las lomas, que quedaban al Norte, asi a la otra vertiente de las lomas citadas, y sobre la costa del Norte, se extendia la jurisdicci6n de Bahia-Honda; y como aqui ya se hace muy sensible la estrechez de la Isla, la jurisdicci6n de la Tenencia de Gobierno de Guanajay limitaba a las dos por Oriente, cerrnndoles el paso con las capitanias de Cabanas y Cayajabos al Norte y la Puerta de la Guira al Sur. Declarada provincia esta parte de la Isla, se han creado veinticinco tdrminos municipales, con una poblaci6n de 229.961 habitantes, repartidos del siguiente modo:

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-31 Artemisa............. Alonso Rojas......... Baja ................. Bahia-Honda.......... Consolaci6n del Sur ..... Consolaci6n del Norte. Candelaria............ Cayajabos............ Cabanas.............. Guane................ Guanajay............. Guaydbal............. Mantua............... M angas.............. Mariel................ Pinar del Rio......... Paso Real de San Diego. Palacios.....:........ San Juan y Martinez... San Luis.............. San Crist6bal......... Santa Cruz de los Pinos. San Diego de Nunez.... San Diego de los Banos.. Vijales....... ...... llabitantes. .... 9.348 .... 4.556 ..---4.396 8.172 14.369 ... .8.445 .... 6.305 .... 8.157 8.61o .... 23.118 9.512 .... 6.283 .... 6.789 3.439 .. .8.298 29.490 4.901 .... 6.431 .... 18.305 .... 9.123 4.508 .... 4.710 .... 4.257 ... 6.631 ...r.608 229.761 (1) (1) Estos veinticinco tdrminos municipales cuentan con 134 escuelas, A las que asistian, segan los 6ltimos datos que tenemos A la vista, 2.583 nifos y 982 nifas; total, 3.565, costando sa sostenimiento la cantidad anual de 77.636 pesos con 60 centavos, 6 sean pesetas 299.546,40.

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-32 La capitalidad radica en la ciudad de Pinar del Rio, residencia de Gobierno (que se titula provincial) de la Comandancia General, Audiencia de lo criminal, Juzgado, Administracion principal de Rentas, Sucursal del Banco Espanol de la Isla de Cuba, Registro de la Propiedad, Instituto Provincial de 2.a ensefanza, Estaci6n Agronomica. Para lo eclesidstico pertenece la provincia d la Diocesis de la Habana. En la vasta extension de sus costas al Norte y al Sur, s6o tiene un puerto habilitado, el del Mariel, con lazareto.

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COSTAS Para el estudio del litoral de la Isla, en la parte de Vuelta-Abajo, nos parece conveniente establecer las siguientes divisiones: I.a Desde el limite con la provincia de la Habana, o sea desde el rio Baracoa, hasta Bahia-Honda. La costa, en esta parte de la Isla, es despejada, de facil acceso y buena navegaci6n. 2a Desde Bahia-Honda hasta punta de Avalos: la costa es rocallosa y poco segura por una cadena de escollos y restingas que la cine y que no son otra cosa que los famosos bajos de los Colorados; tambidn hay aqui bastantes cayos entre los bajos y la costa. 3.a La peninsula de Guanacahabibes, 6 sea desde la punta de Avalos hasta el rio Cuyaguateje, en la costa Sur. 4.a Desde el rio Cuyaguateje hasta la ensenada de Majana.

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COSTA NORTE Be Banes a Bahia-Ilonda. A partir del rio. Baracoa, hacia Oriente, encu6ntrase sobre la costa y a ocho leguas de la capital el embarcadero de Banes, donde desemboca el rio del mismo nombre: sigue la punta del Guayab6n, y se forma la Caleta de los Muertos 6 Caleta Colorada, y elevdndose la costa hacia el N. hace alli, d la desembocadura del rio Mosquitos, el estero del mismo nombre: d poco punta de Barlovento, d la entrada del puerto del Mariel, 12 leguas de la Habana. La entrada es larga y acanalada, obstruida en parte por un bajo peligroso. En el veril oriental del canal se alza un torre6n y la loma de la Vigia, viendose a lo lejos, d mas de cuatro leguas al fondo, la Sierra de Anafe y Mesa del Mariel. La bahia tiene dos leguas de N. d S. por una de E. 1 0. Es el Mariel el fnico puerto habilitado de VueltaAbajo; tiene lazareto. El poblado se alza al SE. de la entrada. En una extremidad de la costa y dentro de la misma bahia, al Oeste del poblado, se levanta el fuerte San Elfas, que no tiene hoy importancia al-

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-38. guna. El Mariel se comunica faicilmente con Guanajay y Artemisa, y hoy se extiende ]a trocha militar por ese camino precisamente. La Boca del Mariel tiene en su extreme occidental la llamada punta de Sotavento; sigue despues punta Guanes, y echandose al N., punta de la Yana, y mas alld punta Dominica. Entre una y otra se halla la desembocadura del rio Dominica, por donde, segin cuentan gentes ancianas, se hicieron en otro tiempo grandes alijos de negros bozales africanos. Continua la costa hasta punta Guayabal, donde se inclina al SO., y forma la ensenada de la Herradura 6 Boca de Naza, con la de la Caimanera al fondo, y donde desagua el rio de la Herradura, siguiendo la costa d Occidente, hasta la llamada punta Gorda. Baja alli ripidamente hacia SO. formando un arco de circulo bien pronunciado; queda al frente punta Diamante, al otro lado de la entrada del puerto de Cabanas: entrada acanalada, y que al fondo da sobre el cayo Juan Tomas, que hace alli dos canales; por el de Oriente se lega al pie de los muelles del pueblo de Cabanas, que esta. en un altozano al SE. fijo. Cabanas es un buen puerto, con mucho fondo: se encuentra 16 leguas de la Habana; tiene un ancho de dos leguas por una de fondo; dividido por la peninsula ya citada (cayo de Juan Tom.s) tiene alli al N. el fuerte Reina Amalia, cuya capacidad creemos no pasa del albergue de una compafiia. Volviendo d la costa, encontramos 6 punta del Ubero y punta Cairmin Grande, punta de la Ortigo-

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-39sa, y entre ambas, la laguna de Fuente Paloma, al Este de la Boca de la Ortigosa; en esta ultima desagua el rio de Santiago. De Bahia-ilonda a panta de Avalos, Ya en las proximidades del puerto de Bahia-Honda se encuentran punta Uberos y punta Gorda de Parar; mAs allh punta de Afuera, y entre una y otra se encuentra la entrada del citado puerto, con faro y bateria d Oriente. Bahia-Honda, tal vez Bayamon en su origen, segun opina D. Jos6 Maria de la Torre, es un puerto situado A 22 leguas al O. de la Habana; la poblaci6n se encuentra al S. y distante; desembocan en este puerto, al SE., el rio de Sari Diego de Nfifiez, y al S. el rio Biajacas. Despuds de punta Afuera, la costa corre al NO. y forma el estero y punta del Obispo; mss al N. la punta Gobernadora; dos entradas bastante profundas que hace la costa, se llaman estero de Mastines, y antes de llegar a punta de Piedra desemboca el rio Manimani 6 San Miguel. Desde aqui baja la costa decididamente al SO. y forma la punta Caleta y embarcadero del Morrillo, en la desembocadura del rio del mismo nombre. Por este sitio desembarc6 el 1I de Agosto de 1851 la expedicidn filibustera mandada por el cdlebre Narciso L6pez. Sigue el estero de Hicacos, punta Pereira y Playitas; punta de Las Liras y la desembocadura, en el

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-40fondo de una ria, formada por los rios de las Pozas y San Marcos. Aqui van quedando a la derecha los cayos Blanco y Ratones; por la izquierda la costa contina hasta el fondeadero de La Mulata; estero de Palma Sola, donde desagua el rio Buenavista. Los cayos Casiguas y Alacranes quedan por la derecha. Volviendo a la costa, se encuentra el embarcadero de Fabian, situado al O. de todo lo descripto; al rapido revolver de la costa, y algo mas allS, rio Puercos. Punta del Purgatorio al S. de los cayos de Lebisa. Punta Barrancos al E. de los cayos del Obispo, Jibaro y de las Uvas; y al formar la costa una pequena peninsula, se encuentra, desembocando, el rio Guacamayas; mas al S., en la cuenca que forma la costa, el embarcadero del Rosario, y an mas al S., el rio del mismo nombre, que recibe en su curso las aguas del rio Taco-taco. La costa alli, va al N., y por el S. del cayo de las Uvas, ya citado, llega a Punta Lavanderas, donde se forma una entrada profunda, que es el embarcadero de San Cayetano, punto de partida del ferrocarril a Vifiales; despues cayo la Luna y punta de Aguas Piedras y el rio Pan de Azucar, antiguo limited de las jurisdicciones de Pinar del Rio y Bahia-Honda, que desemboca en el embarcadero de las Playuelas. A la derecha, los cayos de Ines de Soto, con aguada. Sobre la costa la ensenada, punta y rio de Malas' Aguas. Punta Santa Lucia, estero del mismo nombre y paso del cayo Jutias, centre este y la costa. Estero de Nombre de Dios, a la desembocadura de un rio quo se denomina con el mismo nombre, y

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-41 -punta Jutias. Desde los cayos de Inds de Soto, comienza el archipielago de Guaniguanico, que cubre la costa; y mas al N., y en direccion paralela, los temidos y temibles bajos de los Colorados. Despues de puntas Jutias y por la playa de Montanos se Ilega a la desembocadura del rio del Medio, en la ensenada del Jagtiey: antes de encontrar el rio de Baja, que desagua 6 la izquierda, se encuentra el cayo de Rojas, y al S., en la costa, el embarcadero de Baja, importante punto de comunicaci6n con el interior. Playas de Alejo y punta de Tabaco: ya desde aqui baja la costa rdpidamente, muy cerrada hacia el S., formando el embarcadero de San Felipe, y la ensenada de Biajaca, que recibe al rio de su nombre. La ensenada de Santa Rosa, donde rinden sus aguas el rio Santa Rosa y arroyo Anton Navarro. Siguen las ensenadas de la Cana, con el estero Camarones, formado por el rio tambi6n Ilamado asi, y la de Santa Isabel, en la desembocadura del rio Santa Isabel, que baja de la loma del mismo nombre. Hasta aqui, y partiendo de punta Tabaco, se encuentran d la derecha los dos cayos de los Eslabones, cayo Diego, cayo Rapado, el Toro y la Vaca, y los cayos Rapados Chicos, que son cuatro, uno a cada punto cardinal; al S. de este grupo el canal de Buenavista y el cayo del mismo nombre. Al SE. en la costa, se encuentra la Punta del mismo nombre que, con la Punta de los Ingleses, forma la ensenada de los Lazos, donde se halla el surgidero de los Arroyos. Mds al S. de Punta Ingleses, existe el em-

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--42 --barcadero de los Arroyos, tambien de suma importancia para la comunicacion al interior. Viene despues la cidnaga Damuji, el arroyo las Gordas, que desagua en la albufera de Prados; sigue al S. la desembocadura del rio de Mantua, junto al embarcadero de su nombre,y luego Punta deAvalos, o de los Organos, a los 22 14' longitud N. y 18 iI' latitud O. Pllinsula de Guanaaiaabibes, Al examinar el croquis de esta parte occidental de la Isla, salta a la vista la forma de la peninsula de Guanahacabibes, cuyo istmo, desde la ensenada de Cort6s en la costa S., hasta la de Guadiana en la del N., se encuentra ficilmente. La Ensenada de Cort6s tiene al N. el rio Cuyaguateje, el mayor de Vuelta-Abajo, que desemboca alli, entre los terrenos cenagosos de la costa. Forma la costa la ensenada, que cierran al Oeste varios cayos, entre ellos C. Cort6s: los espacios entre cayo y cayo son: al N. las Bocas Cerrada y Seca, y la Boca del Real entre cayo Cortes y Punta de Piedras, extremo S. de la ensenada, ya nombrada, de Cortes, y la cual ofrece gran calado. Sigue la costa al S. formando la ensenada de la Grifa, y puntas del Coco y de la Yana, que con cabo Francs hacen la parte oriental de la peninsula de Guanahacabibes, que venimos estudiando. De cabo Frances d cabo Corrientes, la costa es

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-43 -despejada, pero cenagosa, notandose una ensenada, en cuyo fondo se alza un promontorio llamado Pena Vigia. Cabo Corrientes tiene en su extremo meridional la Punta de Aguirre, llamada asi en honor de D. Antonio Aguirre, que en 1794 ejecut6 alli una de sus mas famosas hazaias, apresando dos buques franceses. Al N. de cabo Corrientes se levanta el monte Vigia Viejo, que tiene al E. la Punta del Fraile y al SE. Punta Leones, al S. cabo Corrientes, y al O. la pequena rada de Juan Claro y el golfo de Corrientes, que hace alli una entrada y se inclina al SO. buscando su limite en la Punta del Holand6s. Sigue aqui la costa, sensiblemente, hacia el N., y, despuds de Punta Perpetua, se encuentra el cabo de San Antonio, extremo occidental de la Isla, donde luce el faro Roncali, 4 i 17 pies sobre el nivel del mar. La luz del faro es blanca; hace su rotaci6n cada minuto y alcanza mas de trece millas. El cabo de San Antonio dista del cabo Catoche, en la peninsula de Yucatan (M6xico), 38 leguas, y el estrecho comprendido entre ambos cabos, se llama Estrecho de C6rdoba 6 Canal de Yucatan. Al NO. del cabo de San Antonio hay, como a distancia de siete leguas, un bajo aislado y corto, muy temido por los marinos: seillama-Sancho Pardo. Sigue al N. la Punta de Cajon, y volvi6ndose la costa hacia el E. se forma la ensenada del Caj6n con los cayos de la Lena y el canal de Barcos entre los cayos citados y Punta Afuera. Desde la ensenada de Corrientes hasta Punta Caj6n el terreno es quebrado, alto y pizarroso. Desde Punta Caj6n, en la parte N. ya y hasta el puerto de

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-44 Guadiana, es todo cienaga, lieno de lagunas y tembladeras. Punta Plumajes, despues del estero del mismo nombre, es el extremo meridional de Lo que se llama puerto de Guadiana, que se extiende hacia Oriente y revuelve al N. hasta Punta de Avalos. El puerto de Guadiana Lo hacen: por el S. la ensenada de Melones, Punta Tolete, embarcadero de Jaula, Punta de Guadiana, y en la cuenca y conforme revuelve hacia el N. la casi circular ensenada, el embarcadero de Pimienta, Punta de Pinal Ciego, embarcadero de L6pez, punta de las Cornas, Punta Jer6nimo y el embarcadero de Pino, donde desagua el rio Guadiana; para seguir la costa al O., cerrando en Punta Algodonal la entrada, que es estrecha, y volviendo la costa al N. por la abierta rada del Picado en Punta Colorada vuelve hacia el O., y teniendo enfrente a la Punta Tolete, ya citada, hace la segunda de las tires entradas sucesivas que tiene el puerto de Guadiana. La ensenada de Garnacha, que sigue al N., recibe los rios de Camarones y Santa Lucia; arranca la costa al O.: en Punta Pinalillo, vudlvese al NE. hacienda un arco que, despues de formar el embarcadero de San Francisco, muere en la Punta de Avalos, ya citada, y punt de etapa en este estudio de la costa de Vuelta-Abajo. La peninsula de Guanahacabibes, salvo la faja de terreno rocalloso que se extiende desde Pena Vigia al S. corriendo la costa hasta Punta Caj6n al N., y por allfi, paralela d la costa, una serie de cerros y farallones bastante elevados que vienen d morir casi al O. de la misma Pena Vigia, es una inmensa cid-

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-45 naga, esmaltada de multitud de lagunas, de las que las mds conocidas son la de Melones, al N. del golfo de Corrientes; la de la Siguanea, al NO. de la ensenada de Cort6s; la del Jovero, al NE. de los Remates de Guane; la de la Grifa, la de L6pez, la de Pimienta y otras muchas. Del Cuyaguateje a Majana. Todo es cenagoso en el litoral. Arrancando la costa hacia el NE. hace un arco, que en Punta de la Fisga viene 5 cerrarse; siguiendo la curva, despues de la desembocadura del Cuyaguateje se encuentra el embarcadero de Llanusa; la albufera del Sibalo, donde desagua el rio del Valle y en la desembocadura del rio de Puercos, se halla Bail6n 6 Garay, punto de etapa final para los vapores de la empresa de Fomento y Navegacidn del Sur, que alli tienen establecidos muelles y almacenes. Galafre, tambidn estacion de la empresa citada (i), en la desembocadura de los rios Galafre y Ramones. Desembocadura del rio de San Juan y Martinez, y luego,Punta de Cartas, estaci6n tambidn del S., con almacenes y muelle. Vienen luego las Puntas de Guanito y los Cayuelos, entre los esteros del Guanito y de Dofla Maria; Guama, estero donde desagua el rio San Sebastidn y la Llanada, otro estero en que desagua el rio San Felipe. Punta Caribe 6 de Santo Domingo es el extremo occidental de la ensenada de la Coloma, punto im(1) Llamase tambi6n Noda.

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-46 portantisimo por ser el puerto de Pinar del Rio, con el cual comunica por carretera. A la ensenada de la Coloma afluyen las siguientes vias fluviales: Arroyos de Flamencos, Jucaral y Cantarranas y rio de la Coloma; mas al S. el rio Enriquez; el estero de Pinedo precede A la Punta de Fisga, extremo oriental de la ensenada de la Coloma y del golfo de Guadiana, ya descripto. Al S. de la ensenada de la Coloma y a alguna distancia se halla el bajo Cucafa, que se inclina al SE.; en 61 se encuentra el grupo de cayos llamados de San Felipe, que lo forman los siguientes: al NO. cayo Godo y cayo Rivero; sigue luego cayo Juan Garcia, el mayor de todos; cayos Real, Cocos y Baltasar y los tres cayos del Perro. Mas al S. E. aun, los cayos del Indio; y aun mas al S. E. la Isla de Pinos, muy cercana a dichos cayos. De Punta la Fisga a Punta Carraguao se encuentran, sucesivamente, los esteros del Guamal, Roblar y Gaspar, 6 internadas mds al N. las cienagas de Revelones, Gabriel y Muro, al O. de la Fisga, y las de Conconi y Carmona al E. Entra aqui el mar, formando el estero de Levisa y un canal corto que se corresponde con otro mas a Oriente, haciendo alli una isleta, que se extiende hacia el N.; al S. de 6sta esti Punta de Gato; al Norte el estero del Gato, y penetrando el mar por esos tres huecos 6 canalizos, forma la albufera del Gato, que" se interna al NO. y abre dos brazos; el del N. forma el del Jucaral y el de SO. la albufera de Masio, quedando entre ambos brazos el embarcadero de Silva.

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-47En el estero del Convento, desagua el rio Ojo de A gua y viene la boca occidental del rio Herradura, en el estero del Boquete, y la oriental del mismo rio en el estero de San Diego, donde desagua mss a NEel rio de San Diego de los Bafos; contin6a la costa hasta la desembocadura del rio de los Palacios, y al SO. la Punta de Carraguao, que con la del Convento, a occidente, forma la ensenada de Dayaniguas, en cuyo fondo existen los almacenes y muelles de la empresa de Navegacion. T6rnase, bruscamente, la costa al N. y llega a la desenibocadura del rio Bacunagua; de allf y hacia el NE. se encuentran las Puntas Comegatos y Sabanalamar, estero tambien llamado de Sabanalamar entre la Punta de este nombre y la Punta llamada de Adentro; el estero es profundo y en el desagua el rio Sabanalamar. En este sitio y al S. de la costa que estudiamos, existe un bajo conocido por Sobrebanco. Punta Capitana y Punta Salinas arrastran la costa cada vez mas al NE. Al N. de la ultima estd Punta Sin Nombre; hace alli la costa un estero, que es el embarcadero del Corojal 6 charco de Gamboa, y cuyo extremo N. es la Punta Sucia, extremo occidental de la ensenada de Majana, a la que tanta celebridad ha dado la trocha de Mariel, que allf termina, entree un terreno cenagoso y bajo. Termina la ensenada en el estero Zanja, embarcadero de Menendez. El embarcadero y banos de Guanimar que siguen a Oriente, pertenecen a la provincia de la Habana.

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MONTANAS loso, cubierto en su mayor parte por la vegetacibn >lozana de los tr6picos, que se desarrolla con vigor >extraordinario. Una gran capa de tierra vegetal, >favorecida incesantemente por la acumulacion de >sus despojos y la humedad de la atm6sfera, cubre >la mole de roca caliza porosa y desigual (mucara >6 seboruco) que constituye el continente cubano: >ste se eleva hacia el interior en casi toda su longi>tud hasta la altura de 107 a 134 varas cubanas (de >9o'50 metros i 113'50 segun calculo de D. Deside>rio Herrera) sobre el nivel del mar, formando las >vertientes meridionales y septentrionales, y enla>zando en sus ramificaciones las cordilleras calci>reas que lo recorren en varias direcciones> (1). El sistema orogrdfico que arrancando de la ensenada de Guadiana, pr6xima al cabo de San Antonio, termina en el Mariel, ha sido llamado por D. Felipe Poey, muy justamente, Sierra de Guaniguanico. Llamanlo los marinos Sierra de los Organos; pero esta denominaci6n no encaja sino en las montaias situadas desde Guadiana hasta Vifiales, pr6ximamente. Para el estudio--llam6mosle asi-de la orografia (1) D. Jos6 Garcia de Arboleya, ya citado.

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-52de Vuelta-Abajo, establezcamos una clasificaci6n, siquiera sea convencional: I.: Peninsula de Guanacahabibes. 2.a Sierra de los Organos. 3. San Diego de los Banos. 4. El Cuzco 6 Rosario. 5." Mariel. G~uanaeahabibgs, Siguiendo paralelamente el contorno de la ensenada de Corrientes, extiendese hacia Occidente una serie de farallones formados por rocas calizas 6 seborucales, que llegan hasta la punta del Caj6n y alli bajan al S. hasta el cabo de San Antonio, que se alza sobre el nivel del mar como unos cuarenta metros; todo lo que queda al Norte de esta serie de picos es terreno cenagoso y asi es tambidn casi todo el resto de la peninsula de Guanacahabibes; ]a parte mas meridionalse encuentraantes de lapunta del Holandes y se conoce con el nombre de Los Balcones. La laguna de Melones, corta casi N. a S. la series de monticulos a que hacemos referencia, y que aunque no tienen capital importancia no hemos querido dejar i un lado, aunque s6lo sea para quo el lector tome nota de su insignificancia relativa. Sierra de los Orgalos. La Sierra de Francisco puede servirnos de punto de partida para el estudio de esta region, pues pare-

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-53 ce ser como el nudo orografico de ella. Extidndese de NO. a SE., y en este extremo de la Sierra arranca hacia el SO. la Sierra del Anconal, cortada mas lejos por Loma Mal Paso, que se dirige al NO., y algo mas all y paralela 6 la anterior, la Loma de Santa Ana, que se pierde en direccion de Santa Isabel, hacia la ensenada de este nombre. Del citado extremo Francisco, arranca tambien mas pronunciada en direcci6n al SO. la Sierra de las Acostfis, unida a la del Anconal por la loma Potrero Alto, a 200 metros sobre el nivel del mar. A la Sierra de Acostas, fnese poco antes de su bifurcaci6n hacia el S. la loma Pinal de Yaguas, que forma en el arranque meridional el alto del Vigia, 6 200 metros de altura; sigue hacia el S. y por los sitios denominados La Bajada y Rio Frfo, llega 6 los Portales, en la cuenca del Cuyaguateje. Frente al Vigia corre hacia el O. la loma de La Pelada, que se extiende, por el S. de la Cuenca del rio Mantua, hasta mas all de Montezuelo y Rompe Ropa a Damuji, casi ya en la costa; y mds al S., pero por el N. de Guane, se pierde en variadas estribaciones hasta la punta de Guadiana. Al S. de los Portales, se alza el cerro de Guane, en cuya pendiente N. se encuentra el poblado del mismo nombre. Al NO. de San Juan y Martinez se extiende la Sabana de la Paina 6 de Claudio, entre dos eminencias y cortada al N. por la loma de la Guasima, que corre por las Cuchillas y Palma Sola, hacia el NE., dejando al N. las lomas de las Canas, hasta la de Rateria y Cuchillas de San Sebastian, 6 300 metros de altura.

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-54 Bifurcando mas al N. las Cuchillas de San Sebastian, dirigense al NO. haciendo la Sierra del Sumidero y pico de Gramaco, junto a la Sierra de Francisco, ya citada como punto de partida de este estudio. Entre loma Las Canas y Sierra de los Acostas se alza desde el Mamey por Puerta de Golpe y Paso de los Acostas, una sierra que viene a morir en el Valle de Luis Lazo, formado en el interior del arco que describen las Cuchillas de San Sebastian y Sierra del Sumidero. Hacia el N. de Sierra Francisco, 6 sea al NE. de la Isla, se extiende la Sierra de Gramales hasta Pena Blanca: y desde la vertiente N. de esta Sierra, parte la Sierra del Retiro, paralela a la de Francisco y que abriendose forma al NO. otras Cuchillas de San Sebastian y por Paso Real, llega al Cerro de de Macuriges en la costa N.; y por la segunda rama de su abertura y hacia el N. forma la part occidental de la cuenca del rio del Medio, y la oriental del rio de Baja. Al N. de Pena Blanca, Sierra de Matahambre y al NO. ]a loma de Santa Lucia, que se extiende formando medio circulo abierto al N. hasta Nombre de Dios. Al N. de Matahambre y en direccion de E. a O. la Loma de Merceditas 6 de Mugica, frente a Malas Aguas. La vertiente N. de la sierra del Sumidero y Pico de Gramacos, ya fijados, y la vertiente S. de la Sierra de Gramales, sirven de barrera al valle del Sumidero, en el cual, y hacia Oriente, se alza yendo al N. la loma de las Cazuelas, que precede A la sierra

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-55de las Geladas, y desde la cual se divisa perfectamente al N. el renombrado Pan de Azncar 6 Pie Garrido de los marinos, que lo toman como punto de orientaci6n. Conviene notar-antes de avanzar en este trabajo-que al separarse la sierra del Anconal de la de Francisco, en el angulo que forman al NO., se abre el terreno y forma distintas estribaciones, de las que las mas notables son la loma de Cabezas y la de Bartolo. Tambidn, que al SE. de la Sabana de Paina, se encuentra San Juan y Martinez, y al NE. de dicho San Juan, la loma de Sabicf al SO. de Pinar del Rio. Del valle del Sumidero sale al SE. el valle de Cabezas, limitado al N. por la sierra del Infierno, al E. por las lomas de Buenos Aires y las Flores, y al S. por el cerro de Cabras, montafia c6nica de pizarra, cubierta de pinares, al NO. de Pinar del Rio. Al N. de la Sierra de Buenos Aires, y Oriente de la del Infierno, existe el Banco de la Cueva, en cuya vertiente oriental se encuentra Vifiales, camino del ferrocarril que en la costa N. arranca del embarcadero de San Cayetano. Al N. de la Sierra del Infierno, y NO. de Vifiales, se abre el Anc6n a 250 metros de elevaci6n, con cavernas muy profundas; y al NO. de esta altura, la Sierra del Abra, cortada verticalmente; el Paso Real de Pan de Azncar, en la cuenca del rio Morales, y al otro lado de la sierra, la poblaci6n de San Cayetano, casi en la costa N. Casi todo el territorio estudiado es de roca caliza y pizarra; abundan los pinares, y muchas maderas de construcci6n muy estimadas; existen encinas frondosisimas que producen bellotas no inferiores

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-56 a las de Europa, segun afirma, muy autorizadamente por cierto, el ilustre sabio D. Felipe Poey. San Diego. Como a ocho kilometros al NE. de Viales se encuentra el Valle del Jicaral, al S. de Ana de Luna. Este valie lo limitan: al S. el Alto de las Pailas y al NE. las Cuchillas de Gavilanes, que se extienden de NO. 4 SE. formando un arco que, comenzando al Oriente del Anc6n y recorriendo unos dieciocho ki16metros pr6ximamente, muere al NO. de Consolaci6n del S., a unos ocho kil6metros, en las cercanias del rio Sacre, afluente de Rio-Hondo. Al N. y casi de O. a E. la loma de la Yagua, que corta la Sierra de Guacamayas, paralela a la de Gavilanes, y la cual se extiende hasta cerca de Rio Blanco, en la costa N. Del extremo S. de la de Guacamayas arranca la de Caiguanabo, con la Sierra de la Guira. La Sierra de Linares, al N. de San Diego de los Banios, no dista de la de la Guira mAs de cuatro mil metros; entre ambas corre el rio San Diego. Al N. de la Sierra de la Guira (que tonamos como base por ser la mas pr6xima a San Diego de los Banos, por Occidente) y como a diez kil6metros (i) se extiende de O. a E. la loma de la Cumbre, que en su extremo occidental y en lo que se conoce por terre(1) Nuestros lectores habran de dispensarnos; pero no podemos dar mis que distancias aproximadas y sin aceptar grande responsabilidades.

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-57 -nos de Guerra, despide, hacia NO., toda la serie de estribaciones, que van a morir por el Morrillo y Rio de Puercos al O. y Rio Caimito al E., en la costa N. al O. del Pan de Guajaib6n. Por aquf el terreno es volcdnico, pues en la loma de Cajalbana, al O. de Guajaib6n, se encuentra piedra p6mez. En opinion de D. Jos6 Maria de la Torre, aquello es un volcdn apagado; hoy forma una meseta cubierta de pinos, como casi todo el terreno montanoso situado al O. de San Diego de los Banos. Los que siguen al E., ostentan una rica y lozana vegetacion, encontrdndose alli, profusanente, las mds ricas maderas, propias para construcciones y ebanisteria, como cedros, caobas, dcanas, etc. El Pan de Guajaib6n (i) tiene una anchura como de un cuarto de legua y unas dos leguas de largo; se extiende, formando casi una herradura, desde el cauce oriental del Rio de San Marcos hasta las Pozas. S6lo es accesible por el N., pues al S. estd tajado verticalmente. Se halla situado al S. del puerto de la Mulata, en la costa septentrional, y tiene dos altos picos, de los cuales el occidental es el mayor. El Pan de Guajaib6n es el punto culminante del Sistema de Guaniguanico, y alcanza una altura de 800 metros pr6ximamente. Norte d Sur, exactamente, con el Pan de Guajaib6n, se encuentra la loma de la Cumbre que ya hemos citado, y, aun cuando se nos tache de prolijos, (1) Aef se llama generalmente; pero, segdn D. E. Pichardo, es Gaijabdn, por constar asi en actas y otros documentos oficiales.

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-58-tenemos que insistir en hacer notar al lector que volvemos al punto de partida, es decir, a la Sierra de Guira, ai Occidente de San Diego de los Bafios; que la Sierra de Linares se extiende de O. a E., inmediatamente, al N. del citado San Diego. Luego el observador podra fijarse en que al N. de San Diego y al S. de Pan de Guajaib6n se encuentran, en direcci6n paralela y a distancia de 7.000 metros, una de otra, primero la de Linares, junto a San Diego, y despues la Sierra de la Cumbre. Entre una y otra se alza el Mogote, eminencia que alcanza una altura de 250 metros, en la cual existen grandes despefiaderos y pregipicios asi como en las Lomas del Brujo, que hallaremos mis adelante. Y volvemos A Ilamar la atencion, a lo anteriormente dicho, respecto del paralelismo de las Sierras de Linares y la Cumbre. Es que ya, aqui, el sistema orografico cambia de forma y se extiende de Occidente a Oriente casi todo, dejando en ambas vertientes ancha faja de terreno: sobre todo al S. Patiendo de Sierra Linares, hacia el Oriente, se encuentra la Sierra de Limones, que se inclina algo al SE. A ocho 6 diez kilometros, en linea recta, del ferrocarril A Pinar del Rio. Remontandonos al N., a buscar la paralela Sierra de la Cumbre, como a siete kil6metros de la de Linares, hallamos una sierra continua que toma, de Occidente a Oriente, los nombres de Cumbre, la Comadre, Rangel-donde fu6 preso Narciso L6pez,hasta las Lomas del Brujo, que se van rapidamente

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-59hacia el S. y forman las Lomas del Brujito, 6. cuatro kilometros, pr6ximamente, al N. de San Crist6bal, y otro tanto al O. de Carambola. Hemos visto, pues, una segunda linea de montahas paralelas, 6. las que se levantan al N. de San Diego de los Bafios: pues bien; entre estas dos paralelas se alzan aun otras sierras, y son, entre las de Limones y la de la Comadre, la del Pinal de Rangel, y mas hacia el NE. la Sierra de la Perdiz, al N. de Chirigota y al O. de las Lomas del Brujito. Del nudo formado por el extremo oriental de la Sierra de la Comadre, al unirse con la de Rangel, parte hacia el NE. (casi al N.) la Loma de Aguacate, que corta y se confunde con la Loma de Calienta Rabo, que extendiendose de Oriente 6 Occidente y en la misma direccion de las descriptas sierras de la Cumbre, Comadre y Rangel, hasta el Brujo, forma una tercera paralela, que por Occidente se une con la famosa Sierra de Cacarajicara, que arranca al SE. del Pan de Guajaib6n, junto al paraje conocido por Abra del Sitio, al N. de la Loma y Pico del Pendegeral, y mas al S. se encuentra una estribacidn al N. de la Sierra de la Cumbre, que se extiende a Oriente de San Pedro del Caimito, y llega hasta las Cuevitas; es-la Sierra de los Condenados. La Sierra del Corojal es una estribaci6n de la de Cacarajicara, al SE. Hasta aqui el grupo que hemos clasificado con el nombre de San Diego. Pasemos al del Cuzco.

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-60 El CiZc o Rosario. les laman del Cuzco, inmediatas i los Banos de San >Juan, denominacion inexacta, por ser el Cuzco una >hacienda demolida, donde las lomas son de poca )consideracion y por tener las sierras mis cercanas >sus nombres especiales; pero la circunstancia de ser, )desde 180j, una colonia de franceses emigrados y >reunion de cafetales florecientes, ha dado celebri>dad i este nombre y paraje> (t). A otra circunstancia, tambien, deben las Lomas del Cuzco su nombradia: i que durante muchos anos fueron albergue de negros cimarrones. Llamdbanse cimarrones los negros esclavos que huian del lado de sus amos y se albergaban en los montes; alli se unfan a otros y formaban lo que llamaron un palenque, que no era otra cosa que una zona de cultivd abierta en lo mas espeso de la manigua y en la cual hallaban su sustento; esa zona, rodeada completamente de bosque virgen, s6lo era accesible por sendas en zig-zag la mayor part de las veces y s6lo conocidas por ellos. Incomunicados con el resto del mundo, resucitaban alli los usos de sus tierras; pues la mayor part de los cimarrones era de lo que alli se llam6 negros (1) D. FELIPE POEY.-Geografia de la Isla de Cuba, edici6n d&cimosexta; Habana, 1856.

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-61 de nacion (i): vivian en la mayor libertad y en plena barbaric, y cuanto se haya dicho en contrario no son sino declamaciones y calumnias. Hata alli los perseguian gentes que hacian de aquello un ofici5, y, cuando los aprehendian, los entregaban i sus duenos, mediante una prima. En las Lomas del Mulo, donde se hallaba la finca del Cuzco, parece ser que los muchos palenques que allf se levantaron, dieron a la comarca gran reputaci6n bajo el punto de vista de seguridad, y la fama fu6 creciendo hasta el punto de que, dando al fin a la sierra el nombre de la finca, las Lomas del Cuzco llegaron a ser, en el pafs, el prototipo de lo inexpugnable y pavoroso. Reputacidn bien poco merecida, por cuanto en las vecinas Sierras de San Diego y mis alli, existen sitios dignos de mayor reputacion. El Rosario comienza, verdaderamente, en el nudo del Brujo, al que concurren, como ya hemos visto, las Lomas de Calienta Rabo, Aguacate, Rangel, Perdiz y Brujito. En un punto al S. del Brujo, O. del Brujito, NE. de la Sierra de la Perdiz y SE. de Rangel, estin los terrenos del Rosario, de donde arranca el nombre de toda la serrania que nosotros liamamos del Cuzco. Arranca, pues, la Loma del Mulo, que con tal nombre aparece en los mapas antiguos, 6 sea la Loma del Cuzco, del Brujo, y se tiende hacia NE., dejando al S. una estribacion paralela, en la que estan los terrenos de la demolida hacienda del Cuz(1) Negros llevados de Africa.

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-62 --co, desde la cual, y en dias despejados, se divisa la Isla de Pinos, en el mar del S.; mais al S. aun, y cerca de San Juan, se encuentra la Loma de Juan Gangs, a 400 metros sobre su base. Sigue la cordillera hasta Soroa: a menos de un cuarto de legua y en el fondo de una caniada, d la derecha del camino que parte de Candelaria ai las Lomas, se encuentra el manantial de los bafios sulfurosos de Soroa; corre hacia el N., torciendo su marcha la corriente y atraviesa el camino citado, ya muy al interior de las lomas, ofreciendo un vado poco profundo, pero sumamente peligroso para caballeria, pues lo forman grandes piedras de pizarra, planas y resbaladizas. En Soroa habia establecida una maiquina de aserrio para la explotacion de las riquisimas maderas que en aquel paraje abundan. Casi todas las fincas de los alrededores estaban en poder de vascongados y navarros, y puede decirse que alli era el ndcleo de la compania de Chapelgorris, voluntarios de Candelaria, que tan bravamente se batieron cuando el sitio de Candelaria, levantado por el General Canella. Despues de Soroa, y siempre al NE., la Loma de la Pelada, que en su extremo N. tiene el contacto con la Sierra 6 Altos del Rubi. El verdadero nombre de esta eminencia es el de Loma de Rubin, por D. Diego Rubin de Celis, poblador de aquel sitio. Las gentes dieron en llamarla Rubf, y de ahi se ha originado gran confusion en los croquis, cuando no es mais que el Pan de Cabagas de las cartas marinas espafiolas, y el Dolphin de las cartas inglesas. No hay, por consiguiente, ni la mas

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-63 remota probabilidad de que alli se encuentre la piedra preciosa del nombre impuesto por el vulgo. La Loma del Rubi se extiende, hacia el NO., desde su contacto con Loma Pelada y va A dar hasta Manolita, antiguo ingenio en las proximidades de la Vigia de Cabafas. Sigue la sierra que, despu6s de dar paso al rio Dominica, que va al Norte, forma al NO. de Cayajabos las Lomas del Jobo, que formando un arco que se inclina al N., legan a la Loma de la Gobernadora, una estribaci6n del Jobo. Pr6ximos ya, por el N. Quiebra-hacha, por el NE. el Mariel y a Oriente Guanajay, el Jobo y la Gobernadora, se encuentran sobre la trocha militar del Mariel a Majana. De ahi la capital importancia que viene teniendo el territorio. Mariel. Mas a Oriente y ya salvada la trocha se encuentra la Vigia, al E. del puerto del MariO, en la misma entrada. Es una loma estdril con un camino muy pendiente y por el que, aunque con alguna exposici6n, transitan carruajes. Mas al S., al NE. de Guanajay, la Sierra de Anafe 6 Mesa del Mariel, a 8 metros de altura, pero muy visible desde la costa. Se encuentra la Sierra de Anafe casi junto al Caimito, en la carretera que va de la Habana a Guanajay.

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5 to's

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RIOS Los rios de la Isla de Cuba son, generalmente, de poco curso, por causa de la direccion de los montes, que casi todos vierten sus aguas al N. y al S., y como la Isla tiene su menor extension, precisamente, de N. d S., l6gico es que el curso de los rios se halle en relaci6n con la extension de terreno que les es possible recorrer. Algunos, mis que rfos, son torrentes que por su impetuosidad al nacer en sierras pr6ximas A la costa, ganan en rapidez lo que pierden en extension. Lo cenagoso de la costa S. no permit 5 muchos rios llegar al mar, siendo crecido el ndmero de los que se derraman, antes de llegar, en las cienagas. Muchos rios toman, tambi6n, dos 6 tres nombres en su curso, seg6n las haciendas por donde pasan; pero el que tienen al desembocar es el que conservan. Para el estudio de los rios, seguiremos la misma division convencional adoptada para estudiar las montafias; pues como el curso de los rios es s6lo una consecuencia del sistema orogrdfico, conservaremos la clasificaci6n que para aquel studio nos sirviera.

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-68-La peninsula de Guanacahabibes, casi toda formada por ci6nagas, tembladeras y lagunas, no tiene vias fluviales dignas de estudio; pasemos, pues, d estudiar las vias correspondientes d la Sierra de los Organs; comenzaremos por los que rinden sus caudales en la costa N.

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LOS ORGANS Costa Norte. Rio Guadiana: es un rfo de corto curso y no es navegable: nace en el barrio de Pimienta y corre hacia el S., y cerca del embarcadero de Guadiana, aumenta su caudal con las aguas del rio Verde, que baja desde terrenos de San Julian al SO. de Guane. Rio Salado: nace en las estribaciones de la Sierra al SE. de Montezuelo: corre por terrenos de Guanes y Hato Viejo, donde recibe por la izquierda al rio Tenerfa y .el arroyo Camarones, y torciendo su curso al NO., desagua en la ensenada de Garnacha. Entre este rio y el Guadiana, se encuentra la laguna del Algodonal, que despuds de la Siguanea y la de L6pez, es la mayor de la peninsula de Guanahacabibes. Rio Santa Lucia: nace al pie de la vertiente occidental de la Loma de Montezuelo: pasa por terrenos de las haciendas de Santa Lucia y Cruces; recibe

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-70 el nombre de Malas Aguas, y desagua al N. de la ensenada de Garnacha. Rio Man/ua: nace al pie del nudo que forman la Sierra de los Acostas y la loma del Anconal: recorre tierras de Cabezas al N.; de Rancho al S.: pasa al S. de la villa de Mantua, y por la hacienda Rompe Ropa lega I la de Cruces, que deja al S., y donde se le reune, por su margen izquierda, al arroyo Montezuelo, que nace al pie del extremo oriental de la Loma del mismo nombre: juntos ya, cruzan por tierras de San Francisco al S. y al N. las de Damujf, desembocando al NE. de punta de Avalos. Siguiendo al Norte por la costa, se encuentran arroyo Prados, rios Damuji y de los Arroyos, todos de corto curso, y sigue el Rio de Buenavista: nace en la Sierra al N. de la villa de Mantua, en la pendiente occidental de ]a Loma de Mal Casado, y corre rtpidamente desembocar frente al cayo de Buenavista, al S. de los cayos Rapados. Rio Santa Isabel: de la vertiente occidental de las lomas de Santa Isabel y Santa Ana nace este rio, que, remontando al NO., llega d poco al embarcadero de Santa Isabel, donde se junta con el mar. Paralelo i este rio corre el rio Camarones, que nace mds al N., en las mismas lomas, y corriendo hacia el NO. por terrenos de Santa Ana y Bernab6, pasa muy cerca y al S. de la laguna de Batista, y muere en el mar frente d los cayos Rapados Chicos. Rio Navarro: de corto curso tambi6n, pasa al N. de la laguna Batista y desagua en la ensenada de Santa Rosa, en la que tambi6n desagua el

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-71 Rio Santa Rosa, que nace al pie de la extremidad meridional de la loma de Bartolo, y recoge en su curso las aguas de los arroyos Las Mujeres y Barrilejo. Rio de Viajacas: tambi6n de corto curso, y sigue al N. el Rio de Macuriges, que nace al pie y en la vertiente N. de la sierra del Anconal; recibe arroyos que parten de las vertientes meridional de Cabezas, y occidental en su extremo N. de la de Francisco, por el sitio llamado de Majana: reunidos estos caudales en el sitio llamado Ciego Largo, lanzase ya el rfo Macuriges por la cuenca que forman la loma de Bartolo y las estribaciones de las Cuchillas de San Sebastian, pasa al S. del cerro de Macuriges y allif forma dos ramales, uno que marcha al O. y desagua frente a los dos cayos de los Eslabones, y otro que corre al N. y muere en Playas de Alejo; el primer ramal se nombra Brazo de Jicotea, y, el segundo, Brazo de la Canoa. Rio deBaja: al NE. de la extremidad septentrional de las Cuchillas de San Sebastian, nace un caudal de agua, y al NO. de este sitio, en las canadas que forman la parte occidental de dicha extremidad, brota otro: corren ambos hacia el N., juntan sus cauces y forman el rio de Baja, que desagua en el extremo occidental de la ensenada del Jaguey. Rio del Medio: nace al N. de ]a loma de Gramales, cerca de Hoyos, hacienda situada en una estribaci6n inmediatamente paralela a la loma del Retiro y con la que forma cauce el rio que estudiamos, el cual corre hacia el N. entre aquellos montes, y pa-

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-72 sando por tierras de Rio del Medio, de donde toma el nombre, desagua en la costa al O. de la playa de Montanos. Rio Nombre de Dios: nace en la hacienda El Jobo, al NO. de la loma de Gramales: comienza su curso corriendo hacia el SE. y 1o tuerce frente a Pefia Blanca, para lanzarse al N. por el cauce que le lleva S la laguna de Managuacos: vuelvese al N., y en terrenos de Managuacos recibe por la derecha las aguas del arroyo del mismo nombre y sale de la sierra por la hacienda Nombre de Dios, a la que debe su nombre, para morir en la costa, al S. del cayo Jutias. Rio Santa Lucia: arranca de la laguna de Mata Hambre; sigue recto al N. hasta las Nieves; vu6lvese alli al O. y muere en el embarcadero de su nombre, en la ensenada de Santa Lucia, tambi6n. Rio lilalas Aguas: lo forman dos corrientes que, partiendo del E. de la loma de Pefia Blanca, forman el rio de este nombre, y reciben, mis lejos, otro caudal que parte de terrenos llamados Mata Hambre; mas crecido cruza por Malas Aguas y San Sebastian (lamiendo antes la vertiente oriental de la loma de Mugica), hasta la costa, en la ensenada de su nombre, y Ilegamos al importante Rio Pan de Auzcar: antiguo limited entre las jurisdicciones de Bahia-Honda y Pinar del Rio; tambien lo forman dos caudales. El mas oriental, rio de Morales, brota al pie de la loma del Infierno, al NO. de Vifiales, y corre hacia el N. por la vertiente oriental de la loma del Abra, que forma por alli su cauce, teniendo a la otra orilla el Anc6n, montafia ya des-

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-73 cripta; el cauce occidental nace en el arranque de la loma Pan de Azucar, al N. de las Geladas, y, yendo al N., lame la vertiente occidental del Abra; siguen asi uno y otro caudal hasta que, en la extremidad N. de la loma d que debe su nombre el rio, jdntanse ambos, formAndolo y entrandose por terrenos de Morales y Corralillo, desagua al S. de los cayos de Ines de Soto y al O. de Punta de Aguas Piedras. D. Felipe Poey, que es para nosotros gran autoridad, por constarnos personalmente lo concienzudo de sus aserciones, asegura que el rio Pan de Azucar es navegable una legua. CoSta Stir. Rio Cuyaguateje: el mayor de Vuelta-Abajo; nace en el valle del Sumidero, cerca del de Luis Lazo, al NO. del Cerro de Cabras; corre entre aquellas cafiadas, materialmente cercadas de desfiladeros, los que rompe, perforndolos y formando un thnel en la sierra del Sumidero, cuyo t6nel 6 galeria se puede transitar con luz, y se llama el Resol/adero. Inclinase el rio al S., y corta el camino de Pinar del Rio 6 Baja; atraviesa entre la loma de la Vigia y la de los Portales, y pasa por el S. del cerro de Guanes, cortando el camino de San Juan y Martinez a la villa de Mantua. Cerca de las fecundas vegas de tabaco, de la Catalina, se dirige rapidamente al SE., y des-emboca, despues de un curso de p8 kilometros, al N. de la ensenada de Cortes, formando un cauce navegable en el que abundan los cocodrilos. La boca de este cauce, obstruida hoy por el cieno, impide la

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-74 navegaei6n de este rio, por lo menos una legua al interior. El Cuyaguateje, recibe los siguientes rios: El rio Quemado de Pineda, que nace en Manrique de Ponce, al pie de la loma de las Cazuelas, en la vertiente oriental; corre al S., y cerca de Cabezas, se une al arroyo de los Muertos, que viene del E.; juntos ya, reciben por la izquierda el arroyo del Sumidero, y los tres, en un solo cauce, se vierten en el Cuyaguateje, poco antes de penetrar en el Resolladero. En el valle de Luis Laso, recibe las aguas de los arroyos GUira y Sajana: el primero brota al pie del Pico de Gramales, y se junta con el segundo antes de afluir por la orilla derecha del Cuyaguateje; mAs abajo y por la izquierda el arroyo Piedras, y por la derecha el del Guayabo. Corre aqui el Cuyaguateje lamiendo la vertiente oriental de la loma de la Bajada, en el sitio llamado Rio Frio, que es un caudal de agua que viene por la vertiente opuesta y se une al principal despuds de recibir d su vez el arroyo de los Ocujes, que viene de loma Pelada, y el rio de las Canteras, que nace al pie de la extremidad occidental de la sierra de las Acostas. Al rio de los Portales, que afluye por la margen izquierda, se juntan primeramente los arroyos Muertos y Manacas; y antes de llegar d Guane, el rio Cuyaguateje recibe por la derecha el arroyo del Zarza 1. Cruza al E. de Guane, atraviesa el cerro del mismo nombre, y alli se junta el rio Sansuena, que

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-75forma una laguna al S. del cerro de Guane, poco antes de reunirse al Cuyaguateje; ya desde aqui sigue el curso descripto. Rio Salado: con este nombre se presenta en antiguos pianos un caudal que desagua en la albufera del Sabalo; el caudal referido lo forman el rio del Valle-que recibe un afluente; el arroyo Mal Pasoque recibe otro, y el arroyo Mantua, que trade tambien otro afluente, y juntos todos, mas 6 menos cerca de la desembocadura, respectivamente, mueren a una vez en la albufera citada. Sera 6ste el rio Salado, citado por algunos? El arroyo de Puercos nace al oriente de la Cuchilla de Sabalo, baja bordeando la loma de Contadores y desemboca por Garay 6 Bail6n, donde se hallan los almacenes de la empresa de Fomento. Rio Galafre: nace entre Lagunillas y Palma Sola, baja directamente al S., y, por las Yaguas, se dirige a su desembocadura, dondz se encuentra con el rio Ramones. Rio de San Yuan y Martinez: nace entre Rio Seco, Lagunillas y las lomas de La Lena; pasa al oriente de San Juan y Martinez, y se inclina, pasando al S. y SO., donde recibe, por la derecha, el arroyo Papayas;.fecundando las famosas vegas de San Juan y Martinez, entre las cuales corre el rio, inclindndose al SE. y engrosando sus aguas con las de los arroyos Palmillas y Negros, desagua cerca de Punta de Cartas. Rio de San Sebastidn: nace en San Bartolome, al S. de las Cuchillas: recibe por la izquierda el arroyo de Macuriges, que nace al S. de la Caja, en las Cu-

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-76 chillas; cruza al pie del extremo occidental de la loma de Sabicr (SO. de Pinar del Rio) y se junta con el rio San Sebastian, antes de pasar este, cerca de San Luis. Al S. de la loma de las Cabezas (NO. de Pinar del Rio) nace el rio Feo, que al oriente de la loma de Sabic6 recibe por la izquierda el Rio Sequito: juntos ambos en tierras de Rio Feo, bajan hacia el S., dejando al O. I San Luis, y ya en Padr6n, se unen con el rio de San Sebastian, hacienda uno solo, que es el principal que estudiamos. Este corre hacia el SE. fecundando las famosas vegas de tabaco que llevan su nombre y el de Rio Feo, desaguando en el estero del Guamr, recibiendo antes por oriente un ramal del Rio de Gzuamd: es 6ste el que bana las vegas de Pinar del Rio; nace entre la loma de Buenos Aires y la loma de las Flores; recibe dos corrientes por la derecha: una quc parte del cerro de Cabras y otra anterior quc brota al extremo occidental del cerro de Guamn; pasa junto a Pinar del Rio, por oriente, donde recibe el Yagrura, que bana la capital; cruza la Sabana de Mateo; y luego, entre Barrigonas al O. y al E. las Taironas, donde por vez primera encontraron las tropas espanolas a Maceo, en Vuelta-Abajo, y donde sufri6 su primera derrota la insurreccion. Cerca de la Llanada afluye a 61 el arroyo Chico; mas al S., por ]a derecha, Arroyo Canasta, y corre a desaguar en el estero de la Llanada, despuds de abrirse en dos rias, una de las cuales va al rio de San Sebastian. Esta via fluvial se conoce tambien con los nombres de rio de San Felipe y rio de las Llanadas.

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-77 2 En el estudio de la costa Sur que hemos hecho anteriormente, hemos apuntado la ensenada de la Coloma; i ella acuden las siguientes vias de agua: Arroyo Flamencos, que nace en la Sabana de la Llanada y encuentra por la izquierda los arroyos del Jucaral y de Campantarras. Estos dos parten de la laguna de Campantarras: aquel por el O., y el segundo por el"S.: el atimo, antes de unirse a la corriente formada por los tres, Flamencos, Jucaral y Campantarras, destaca un ramal a su izquierda que marcha a morir en la ensenada de la Coloma, donde tambien acude la via formada por los arroyos citados, muriendo al O. de la desembocadura citada anteriormente. De la Sabana de Mateo Sanchez, y al SE., brota el rio de la Coloma, que corre hasta el oriente de la laguna de Campantarras, que la envia un canal, y sigue luego hacia el S. hasta la ensenada de su nombre. Rio de San Felipe: fecunda las vegas de las Ovas. Lamiendo las faldas meridional y oriental del Banco de la Cueva, al O. de Vinales, brotan, respectivamente, dos caudales que se juntan al E. del Cayo de San Felipe: pasa el ya rio de San Felipe, entree San Jose y la loma de Las Flores, por el 0. de Paso Viejo; S. de las Ovas, y Lega a terrenos de Marcos Vizquez. Alli recibe, por la izquierda, el rio de los Serranos, que baja paralelamente al San Felipe por el E. de la laguna del Roble y de las Ovas. Juntos siguen, hasta que a poco bifurcan, y6ndose hacia SE. una ria (que luego estudiaremos), y otra al SO., la cual recibe a poco, por

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I la derecha, una ria que-arranca de la laguna de Sajonal, y mas al S. se abre nuevamente en dos caudales, uno hacia el SO., que toma el nombre de rio Enriquez, y va d desaguar A la ensenada de la Coloma, y otro al SE., que conserva el nombre de rio de San Felipe, y corre hacia el S., derramdndose en los cenagales de la costa, muriendo el principal de los ramales que forma en la cidnaga de Revelones. La segunda rama de la primera bifurcaci6n ya hemos dicho corria hacia el SE.; por tierras de Santiago y San Felipe se desparrama en varias corrientes, yendo a morir unas a la cienaga de Revelones, otras a la de Conconi y otra la laguna del Corojal.

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-79 SAN DIEGO Costa Norte. Rio del Rosario: corre hacia occidente desde el extremo NO. de las Cuchillas de Gavilanes hasta el norte de Consolaci6n; baja hacia el SO., y cerca del potrero Soledad, va tomando direcci6n en forma de semicirculo, y6ndose al N. y donde recibe las aguas del arroyo Cuagasi; vudlvese al NE., y 6 poco arranca de una vez al N., recibiendo por la izquierda el arroyo del Toro; luego, por la derecha, el de Taco Taco, y despues, por la opuesta orilla, el arroyo de San Cayetano, que nace al S. del poblado del mismo nombre, en las estribaciones del Abra, y corre hacia oriente 4 juntarse con el Rosario. Dos veces cruza eli io Rosario la via ferrea de San Cayetano 6 Vinales: la primera, al comienzo de la curva que describe hacia el N., al arrancar del potrero Soledad; la segunda, cuando revolvidndose al NE., recibe a poco el arroyo del Toro, que asi como el de San Cayetano, tambien cruzan la via ferrea. Despu6s de recibir el Taco-Taco, corre el rio hacia el N. y muere en el embarcadero del Rosario. Rio Guacamayas: al NO. de la sierra del mismo nombre, juntanse dos corrientes que vienen por oriente y occidente de la sierra; sigue al N. por el O. de la Palma y E. de Asiento Viejo, y se parte

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-so en dos brazos para morir el uno al O. y cl otro al N. de la peninsula en que se encuentra la punta de Berracos. Rio Blauco: nace en Ojo de Agua, a oriente de la Palma; corre hacia el N. y desagua por un delta que forma i oriente y occidente de la punta del Purgatorio. Rio de Puercos: nace en el Morrillo y desagua frente a los cayos de Lebisa. Rio del Caimito: aparece en terrenos de Marcos Guerra, al oriente de la loma de la Cumbre, el arroyo Caballos, y se junta al N. con el rio que nace al extremo occidental de la sierra de los Condenados, en San Pedro del Caimito; formando ya el rio del Caimito, corren hacia el Norte,-desaguando frente al espacio comprendido entre los cayos Lebisa y Alacranes. A poco se encuentra al E. el rio Buenavista, de corto curso, quo viene desde Alonso Sanchez. Rio de San ilarcos: al N. de la sierra de los Condenados, O. del pico del Pendejeral y S. del Pan de Guajaibdn, en terrenos de San Manuel, aparece lamiendo las vertientes meridional y occidental del Pan de Guajaib6n citado; revuelvese al N., siguiendo siempre el camino quo le impone el Pan, y frente i la Mulata y al oriente de ella recibe por la derecha una ria quo viene desde el demolido cafetal Rio del Medio; desagua casi en seguida en la costa, frente a cayo Ratones, y casi se junta su boca con la del Rio de las Pozas, que nace en el centro de la vertiente N. de la sierra de Cacarajicara: pasa al O. del publado y al oriente de Las Pozas; mais al N.

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-81 recibe por la derecha el arroyo Papayal, que viene desde Corralillo, y casi al desaguar y por la izquierda otra via que viene desde el Abra del Sitio por la falda oriental del Pan de Guajaib6n, terrenos de Pinalillo, Guanabo, Buenavista y Cochinitos. Abrigamos dudas respecto del nombre de este rio. Algunos lo indican con el nombre de Guajaib6n; otros creen que es el rio del Medio, indicado en la carta gnifica levantada de los anos 1824 al 31 por el Teniente General conde de Cuba, y una comision id6nea. No podemos formular opinion alguna, ni poseemos mejores datos. Rio de San Miguel: nace en el Corral de San Diego de Tapia, al S. de la Sierra del Corojal; cruza para el N. entre las de Cacarajicara y Calienta Rabo por San Juan de Guacamayos y Volador, al O. de San Miguel y E. de Manimani, en cuyo estero desemboca. El nacimiento de este rio y parte de su curso lo aplica el Diccionario Enciclopidico al rio de BahiaHonda. Respetando tan importante informe, no lo aceptamos; sin embargo, 6ste, en nuestro concepto, es el que nace en la loma de Calienta Rabo, extremo oriental, y pasando entre las fincas Felicidad y Buenavista, cruza por el mismo pueblo de Bahia-Honda, y desagua al S. del puerto del mismo nombre. Asf como el rio Viajacas, es el que, apareciendo en la finca Union, corre al N. por las denominadas Ugarte y Arozarena y por la de Guill6n, desagea en la ensenada de Viajacas, contorno meridional del Puerto de Bahia-Honda, en cuyo punto desagua tambien el a

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-32Rio de San Diego de Nhfez: nace al pie de la loma del Brujo; cruza por terreno de San Blas, bana el pueblo de San Diego de N6nez y desagua al SE. del puerto de Bahia-Honda. Costa SiI. Luna. Este valle lo limitan: al S. el Alto de las Pai>las, y NE. las Cuchillas de Gavilanes.....> Recordardn nuestros lectores que, en la pdgina 56 de este libro, comenzamos asi el estudio de los montes de San Diego; pues, en ese trozo del terreno y al S. de Consolaci6n del N., se encuentran los orfgenes del Rio Hondo, que si bien corre desde su nacimiento hacia el S., llevando la direcci6n desde el NE., revudlvese 6 poco y avanza en direcci6n del SE. formando un arco al oriente de Rio Hondo, donde acude d 6l el rio de la Lena, que recibi6 antes, y por su izquierda, el rio Sacre; baja ya, francamente, al S., y, por Puerta de Golpe, atraviesa la linea del ferrocarril de la Habana 6 Pinar del Rio, llamada, generalmente, en el pais, linea del (este, y como la designaremos en adelante. Mas al S. recibe, por la izquierda, el arroyo Jabonal; corre por los Horcones, por O. de los terrenos de Palenque, y llega al punto, donde se le junta el rio de Santa Clara. Baja 6ste desde el Mam6n, donde toma el nombre de rio de Lajas; avanza, cortando la carretera al

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-830. de la Herradura y mis al S. la lIfnea del 0. y 6 occidente de la laguna del Espfritu Santo y barrio rural de Santa Clara, toma ya este nombre, yendo a juntarse, como ya se ha dicho, con Rio Hondo. Continda 6ste su curso, y poco antes de llegar a Alonso Rojas tiende un ramal al 0., y luego otro, que van a perderse, mezclados con los derrames del vecino rio de San Felipe, en las cienagas y lagunas de Conconi y Corojal. El ramal principal, que sigue al E., pasa al oriente de Alonso Rojas, y sigue, despu6s de formar a su derecha el rio del Roblar, hacia el embarcadero de Silva, en la albufera de este nombre, y estero del Gato, donde muere. El rio Roblar, de corto curso, es mis bien una serie de deltas que se derramant en las lagunas del Gato y del Masfo, llegando el brazo mis occidental a la costa S. en el estero de Gaspar, y el mis oriental, a la albufera de Silva, al S. del embarcadero de este nombre. Rio -de Ojo de Agua: nace en la laguna de Ojo de Agua, 6 siete kil6metros, pr6ximamente, al NE. de Alonso Rojas; cruza Sabana Grande y entra en terrenos de San Francisco, donde recibe, por la derecha, el rio del mismo nombre. Este, afluente del Ojo de Agua, nace mas al 0. de la laguna que da origen a aquel y se oculta 6 poco de su nacimiento, reapareciendo como a un kil6metro, yendo 6 confundirse con el Ojo de Agua, el que, despues de atravesar la Sibana del Zapatero, muere entre el estero del Gato y Punta del Convento. Rio de la Herradura: en la vertiente meridional de la Sierra de la Gtiira aparece este rfo, que atra-

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-84viesa el partido de Consolaci6n del S., casi de Norte a E.; marchando luego en direcci6n SE., pasa por -la Gijira, caserio al pie de la sierra, y recibe, por la derecha, el arroyo Pinalillo, rio de la Legua y arroyos Colorado 6 Hicacos; por la izquierda los arroyos Pilar y Baracaldo; en su cursor al S. pasa pr6ximo a la Herradura, de donde toma su nombre, y cruza, sucesivamente, la linea del O. y la carretera central a Pinar del Rio; baja, luego, cerca de Corralillo y oriente de San Francisco, hasta la ensenada de Dayaniguas. De su orilla izquierda parte larga corriente, que se junta con el rio San Diego; en su cursor principal a Dayaniguas se parte en un delta; el oriental forma el estero del Boquete, y el occidental el estero Golpe de San Diego, recibiendo ambos, indistintamente, en la localidad, el nombre de Boca de la Herradura. Rio de San Diego: es uno de los mas celebrados de la Isla; como muchos otros del pais, este de San Diego 6 Caiguanabo, se forma de dos curses de agua; parte, el mis septentrional, de la falda meridional de la Sierra de Guacamayas, corriendo al SE. hasta Caiguanabo, donde encuentra el otro curso de agua, nacido en el centre de la vertiente N. de las Cuchillas de Gavilanes; juntos, pues, en Caiguanabo, avanzan al NE. y cruza h'a Sierra de la Giiira, ocultandose en la sierra por espacio de unos 85 metros; pero la ocultaci6n no es continua sino por pequenos tGneles 6 aberturas, como laman los del pais, los cuales conocen aquel sitio con el nombre de Los Portales, por la particular forma de los tdneles citados, dignos de estudio por parte de los ge6iagos,

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-85al decir de D. Felipe Poey, de toda autoridad para el caso. Sigue remontando el rio hacia NE., para cambiar bruscamente su curso hacia el SE., alli donde recibe varios caudales de agua que bajan de las sierras septentrionales y desde los sitios llamados Galat6n, Marcos Guerra, Cumbre, Mogote y San Pablo. Pasa por los banos de San Diego, donde estaban los famosos manantiales termales de su nombre, y que por causa del cicl6n de 1895 y al cambiar su cauce el rio, desaparecieron, asf como el importantisimo puente. Atraviesa la carretera despuds de cruzar junto al pueblo de San Diego, por el oriente de Paso Real y poco antes la linea del Oeste, y al llegar 5 Santa M6nica se divide en varios brazos que se llaman jardines; los que parten a la izquierda se juntan al rio de los Palacios, y los que van 6 la derecha vuelven a unirse en el sitic llamado paso de Santa Barbara, y at que acude otro curso de agua, cuyo nombre ignoramos y del que s6lo sabemos que nace en la laguna de Niguas, al S. de Caraballos y entre la Herradura y Paso Real. De allf parte at S. ya directamente, y despues de cruzar por El Hervidero, Hernan Cortes y embarcadero de la Vega, recibe por la derecha un ramal del rio de la Herradura y desagua en la ensenada de Dayaniguas, al O. de Punta Carraguao. El rio San Diego tiene once leguas de curso, de las cuales tres son navegables. Rio de los Palacios: aparece por la falda meridional de Cacarajicara; se sumerge bajo la sierra de Cuevitas; reaparece entre la sierra de la Cumbre y la de la Comadre, cruzando por terrenos de San Pa-

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-86 blo de las Yeguas, entre el Mogote y el Pinal de Range]; luego entre las sierras de Linares y de Limones; pasa al oriente de San Diego de los Bafios; cruza despuds entre la finca del Carmen d oriente, y al O. lame la falda de la loma 6 torre de Bonet, recibiendo por la izquierda un arroyuelo que baja de sierra Limones, por la finca Aurora y sigue su curso por terrenos de la Sierra, recibiendo una via de agua por la derecha y dos por la izquierda, de las cuales la mayor parte del extremo oriental de sierra Limones y cruzando al N. de la laguna de Piedras, entra en el rio que estudiamos y que aqui es conocido con el nombre de rio de los Palacios, por tomar, desde quo corre por occidente del pueblo de aquel nombre, la referida denominaci6n. Sigue hacia el S., y abridndose por la derecha, forma la laguna de Macuriges, saliendo por el S. de ella a juntarse nuevamente con el rio Palacios, que viene cruzando hasta alli entre la laguna citada y el caserio de Macuriges. Continfla su curso el rio de los Palacios y dbrese tambien en jardines hasta recibir por la derecha el ramal que le envia, desde Santa M6nica, el rio de San Diego; recibe luego por ]a izquierda dos arroyos que bajan de Catalina y desagua en la ensenada de Dayaniguas, d oriente de los almacenes y muelles de ]a empresa de Navegacion del S. Rio de Bacunagua: brota en ]a falda meridional del Pinal de Rangel, en el Capiro; pasa al O. de Santa Cruz de los Pinos y del Hatillo, donde sigue por occidente de Puercos Gordos; su direcci6n al SE. cambia describiendo un arco al SO. para pasar al oriente de Bacunagua Arriba y ya se dirige al S.

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-87 para tomar por la derecha el rio Santo Domingo, que baja desde sierra Limones, y el cual tiene por afluente el rio Hicacos, que nace en las Animas, al oriente de Laguna de Piedras. Poco antes de llegar a este sitio despide por la izquierda un ramal, del que luego nos ocuparemos. De la confluencia con elSanto Domingo, baja ya por terrenos al oriente de Tambor, San Juan de Zayas y San Juaniquito hacia el S. de la Laguna y cienagas de Pica Pica, desaguando en la costa por el estero de Bacunagua. Rio Santa Crus: aparece al S. de la sierra del Rangel, pasa por occidente y S. de la Perdiz y cambia su curso hacia el S. cortando la carretera por Chirigota, recibiendo por la izquierda poco despues de cruzar la linea del O., el rio de Chirigota, que pasa al E. del pueblo de su nombre. El rio de TacoTaco, que nace al S. de Rangel y oriente de la sierra del Pinal del mismo nombre, pasa la carretera al 0. de Santa Cruz y por la tienda de Terdn, corta la linea del O. 6 occidente de la estaci6n 6 paradero de Taco-Taco, uni6ndose al rio Santa Cruz y bajando ya al S. hasta mss abajo del sitio de la Angostura, y aGn mds al S. abre un brazo hacia la derecha, que por el Novillo, Guaiquiba, Bacunagua Abajo, liega d Sacaleyes, donde encuentra el ramal que se desprende de la orilla izquierda del rio Bacunagua, formando un solo caudal que se dirige al S. por Sibanas Nuevas, muriendo en la laguna de Pica Pica. El brazo de la izquierda se dirige al embarcadero de Sabanalamar. Rio de San Cristdba/: al N. de la sierra del Rangel,

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-88 bordeando la falda oriental de la loma del Aguacate aparece yendo hacia el N., al S. de la loma Calienta Rabo, tuerce su curso hacia el E. lamiendo la vertiente N. de las lomas del Brujo, bajando desde aqu al S., siguiendo el cauce que le marca la falda oriental de la loma del Brujito. Al salir al Ilano y al N. de San Crist6bal, recibe por la derecha el rio del Rosario que, siguiendo al pie de la falda meridional de las lomas del Brujo, trae su cauce, entre la falda oriental del Rosario y occidental del Brujito. Juntos ya, pasa la carretera al oriente de San Crist6bal, y algo mas alld y al O. de Rio Hondo, la linea ferrea del O., bajando ya al S. por occidente de Santa Ana de Mayari y Hoyo de Mayarn, formando varios canos que desaguan en el estero de Sabanalamar, siendo el mas importante de los canos citados, el que al fondo del estero forma el embarcadero de Sabanalamar, como a 2 kil6metros de la boca, en la punta de Comegatos.

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EL CUZCO 0 ROSARIO Costa Norte, Rio de la Ortigosa 6 Rio de Santiago: nace en la extremidad occidental de la vertiente N. de las Lomas del Cuzco, en Lamote: avanza al N. por el antiguo ingenio de Lombillo y desagua por la boca de Ortigosa, en la que existen criaderos de ostras exquisitas, que son oriundas de Ostende y Arcach6n, habi6ndose formado, por sucesivos cultivos, una especie particular; hoy se hallan abandonados los cria dkros. Rio de Cabafas: nace en las lomas del Cuzco, al pie de la Sierra de Soroa; avanza lamiendo la falda occidental de la Sierra de Rubin 6 Rubi; pasa el E. de la Vigia y terrenos del ingenio Manolita y muere en el mismo puerto de Cabanas, junto a la peninsula de Juan Tomds. Al SO. de Cabanas, y en el mismo puerto, desagua tambi&n otro rio que viene del S., por terrenos de Armonia a ingenio Asentista y cuyo nombre no conocemos, ni recordamos cull pueda tener en la localidad, de la cual faltamos hace ya anos. Tal vez sea el rio Plata, que cita elDiccionario Enciclopedico. Y llegamos al rio Domrinica: brota al N. de Loma Pelada y S. de la Sierra del Rubin, sigue por el O. de San Miguel, entra en la peninsula de la Herradura,

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-90-y desagua en el puerto de Cabanas. Si mal no recordamos, en el pais se llama d este rfo el rio de la Herradura; un brazo es el que desagua en la Boca de Naza. Hay que tender en cuenta que d oriente, en la costa, se encuentra la punta Dominica, que forma una ensenada, la cual recibe otro rfo, al que el Diccionario Enciclopidico llama tambien rio Dominica, a mas de citar y describir el anterior, y dice: falda N. de la Torre de la Gobernadora. Atraviesa >de S. d N. el territorio de la aldea de Quiebra-Ha>cha, recibe por la derecha el arroyo que pasa por >aquel pueblo, y desagua en la costa N., formando >en su desembocadura el pequeno puerto de la Do>minica.> Nuestros recuerdos estan conformes en esta parte. De terrenos llamados de Jabaco, al O. de Guanajay,nace un arroyo que con poco caudal corre alNO. Cerca de San Gabriel, al pie de la Gobernadora, encuentra otro que viene por el O., y juntandose forman el arroyo Mariel, de poco caudal, que desagua en el puerto de su nombre. Rio Cafas: nace al NO. de Guanajay, cruza por terrenos del antiguo ingenio Las Canas y desagua en el puerto al SO. del pueblo del Mariel. Costa Swr. Rio Hondo: Nace al SO. de las lomas del Cuzco y baja por el O. de Carambola 6 cortar por las afamadas vegas de Rio Hondo y puente del mismo nombre, la via ferrea del O. y la carretera central 6

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-91 Pinar del Rio, entre Candelaria y San Crist6bal. Corre hacia el SE., y mds abajo recibe por la izquierda el arroyo Teneria y rio de Candelaria al O. de la laguna de Santo Cristo Viejo, de la cual parte hacia Oriente una via que por sitios Berrendos, donde toma el nombre, afluye en Rio Hondo, que corre ya hacia el S. y se derrama pr6ximo a la costa en la cienaga de Jejenes. Rio Rayate: nace al centro de la vertiente meridional de las lomas del Cuzco 6 del Mulo y corre hacia el SE., pasando por occidente de Bayate, donde toma el nombre, y recibe por la derecha el rio Manantiales, que tiene una cascada de mds de veinticuatro metros de caida. Sigue su curso el rio Ba yatU, cruza ]a linea del ferrocarril del O., atraviesa la carretera por terreno del potrero Bayate, donde afluye por su izquierda el rio San Juan del N., que nace en Soroa, al oriente del Cuzco, y baja por los banos de San Juan, atravesando despues la linea f6rrea y la carretera para juntarse, donde se indica, con el rio Bayate, que corre hacia el SE. por el N. del sitio Corojal, d morir en la laguna de Gamboa, la cual tiene hacia el SE. un canalizo que sale al mar del S., junto a Punta Sucia, extremo occidental de la ensenada de Majana. Al SO. del pueblo de San Juan del Sur, arranca el rio del mismo nombre, que desagua en la laguna de Gamboa, despues de pasar al oriente de Buena Vista, donde cruza la linea ferrea, y occidente de Pueblo Nuevo, donde atraviesa la carretera. Al S. de la loma del Jobo, cerca de San Roque, nace el rio de Cayajabos, el que bajando al SO.

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-92 cruza al occidente de Cayajabos, y por terrenos de Pedroso, llega al rio Tumba, que viene del S. de Loma Pelada, baja hacia el SE. forma varios ramales, corta la linea del O. d occidente del potrero Mangas y por Punta Brava, pasa al N. del pueblo de las Mangas, cruzando la carretera y los terrenos de Bertemati y Guzmin. Se derrama en la cidnaga de Majana.

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-93-SIERRA DE ANAFE costa Norte. Rio Mosquitos: nace en Duarte, al N. de Guanajay, cruza por el Rebunco, atraviesa el camino de Banes al Mariel, al O. del Cristo de la Sabana, y desagua en la costa N., al Oriente de Punta de Barlovento, en el estero de su nombre; curso aproximado, tres kil6metros. Rio Guajaibdn: nace en la sierra de Anafe, al pie de la loma del Esper6n; pasa cerca del Copey, corriendo al N., y en terrenos de Carboneras recibe un arroyo por su orilla izquierda, yendo a desaguar a Caleta Colorada, donde se levantaba una bateria a la desembocadura del rio. Rio de Banes: tiene su origen cerca del Caimito, en una de las fltimas estribaciones orientales de la sierra de Anafe: yendo hacia el N. pasa por el pueblo de Banes, y desemboca como i cinco kilometros de su nacimiento en el puerto tambidn llamado de Banes, donde existe una bateria que, si tiene poca importancia para la defensa, puede servir de punto de observaci6n. Es aqu6l, paraje muy concurrido de barcos costeros. Su verdadero nombre no es Banes, sino Bani, seg6n nota de D. Felipe Poey. Rio Salado: nace al SE. del pueblo de Banes, ,en terrenos del ingenio Encarnaci6n, y despuds de cru-

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zar el camino de Banes a Cangrejera, desagua en la costa N., al 0. de Govin. Rio Baracoa: de corto curso; es el limite entre las provincias de la Habana y Pinar del Rio. El rio Capellanfas, que nace en tierras de Herrera, al SO. de la sierra de Anafe, pasa por Guanajay y baja al S. por San Dimas y las Virtudes al caserio de Capellanas, donde se submerge, desapareciendo.

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tias DE oocuji6oN1

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VIAS DE COIUNIGACON VIAS TERRESTRES De la labana d Guanajay y Pinar del Rio, por carretera. De la Habana, y partiendo del entronque de la calzada del Monte con la de la Infanta (aquella EO. y 6sta NS.), sitio denominado la Esquina de Tejas generalmente, arranca hacia el SO. la calzada del Cerro, que corre a cargo del ramo de Obras phblicas, por ser carretera del Estado. Hasta las proximidades de la Ci6naga (i), la carretera no es mis que una calle ancha, cubierta de edificios at derecha e izquierda: ya en la Cidnaga atraviesa las lineas de los ferrocarriles i Marianao y Empresa de los ferrocarriles Unidos; deja a la derecha la Escuela de Agricultura, fundada por el egregio patricio D. Jose Eugenio Mor6, conde de Casa Mor6, uno de los mas entusiastas espafioles de su tiempo, y sigue, por la izquierda de Puentes Grandes-barrio rural de la Habana-y los Quemados, hasta Marianao, tres leguas de la Habana. Continua siempre hacia el SO. (1) Estacion de los ferrocarriles Unidos que Ileva ese nombre. 7

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-98 -por la Lisa, Arroyo Arenas, Punta Brava (cinco leguas), dejando al S. los cercanos pueblos del Wajay y el Cano, que casi tocan con el del Rinc6n. De alli la carretera llega a Hoyo Colorado (siete leguas). Desde Hoyo Colorado, y abandonando la carretera hacia el Norte, se llega a Banes,ya en la costa, y alif se encuentra el ingenio central Santa Lucia, donde se libraron varios combates de Enero a Mayo del ano corriente. En dicha finca permaneci6 algun tiempo Maximo G6mez, quedando despu6s establecido un hospital de los rebeldes, hospital que cay6 en poder del ejercito 4 las pocas semanas. El ingenio Santa Lucia pertenece al tdrmino del Mariel. Es Hoyo Colorado la nltima etapa de la carretera en la provincia de la Habana. El Caimito-que no es sino una hilera de casas a un lado de la carretera-pertenece ya a Guanajay, y por consiguiente, a la provincia de Pinar del Rio. Entramos, pues, en Vuelta Abajo. Del Caimito 4 Guanajay (11 leguas de la Habana), quedan a un lado, al N., los cafnaverales de lo que fu6 ingenio San Gabriel de Herrera y el Blanquizal, precediendo a las elevaciones que en aquella parte llaman Sierra de Anafe y que corriendose hacia el Norte, forman la mesa de Mariel. Es Guanajay una villa que cuenta, como ya hemos indicado, con 9.512 habitantes: tiene iglesia, teatro, plaza de armas (paseo pfiblico), cuarteles de caballeria y de infanterfa, hospital militar; allf radica la Coronela del Regimiento de Voluntarios de caballeria de Iberia, que manda el integ6rrimo espaliol, Excmo. Sr. D. Patricio Sanchez. La impor-

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-99 tancia militar de Guanajay se echa de ver asi que se conocen su proximidad a la Trocha occidental y su union con la Habana por medio de un ramal de ferrocarril que pertenece i la Empresa de los ferrocarriles Unidos. De Guanajay baja la carretera hacia el S. un poco al O., atravesando un magnifico paisaje, el Yardin de Cuba, como se llam6 en mejores tiempos. Alli quedan, d la izquierda, restos del celebre cafetal La Rotunda, donde hace cuarenta anos se celebraron fiestas famosas por las epocas de Navidad, en las cuales la esplendidez y el buen gusto derrocharon a manos llenas fabulosas sumas. La carretera, bien conservada y construida por el sistema llamado de Madacam, se extiende por campos deliciosos, y las f1timas relaciones enviadas d El Liberal por su corresponsal, Sr. Morote, pintan aquello como un paseo urbano. A esas descripciones remitimos al lector. Llega la carretera d Artemisa (14 leguas de la Habana), y alli encuentra ya la Trocha, la linea militar que parte en dos aquel trozo de la Isla, quedando al extreme N. el puerto de Mariel, y al S., la ensenada de Majana. Distancia: siete leguas cubanas (i), le mds estrecho de la Isla. (1) La legna cubana legal era de 5.000 varas cabanas, 6 sea metros 4.239.825. Creemos oportuno dar aqui el valor de algunas medidas agrarias de Cuba, que siguen usAndose en los campos. La vara cubana, que no es sino la vara de Madrid, corresponde A metros 0.847.965. El cordel es una medida de longitud que comprende veinticuatro varas cbanas. La caballeria de tierra equivale a 18 cordeles de lado, 6 sean 324 cordeles cuadrados.

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-100 No es del moment que nos ocupemos de la Trocha militar, que tan brava y bizarramente mantiene el general Arolas. Luego que hayamos recorrido toda la region y conocido sus condiciones topograficas, acaso nos aventuremos a presentar d la consideracion de nuestros lectores alguna opinion sobre el asunto. Mientras, seguiremos el itinerario del camino de la Habana a Vuelta-Abajo. En Artemisa vuelve la carretera ya francamente al SO. siguiendo una marcha casi paralela a las costas; pasa por la izquierda de Punta Brava y llega a Candelaria y se tiende lamiendo las estribaciones de las lomas del Cuzco que quedan a poca distancia, a la derecha. Entre Candelaria y San Crist6bal, a medio camino, se encuentra el sitio denominado Rio Hondo. A titulo de curiosidad nos detendremos aqui por breve rato. De Las Lomas baja en epocas de Iluvias un caudal de agua que cruza bajo el puente de Rio Hondo. Son aquellos terrenos vegas famosisimas por la excelente calidad del tabaco que alli se cultiva; y a vegueros del terreno, y sobre el mismo, hemos oido la opinion de que d las crecientes del Rio Hondo, crecientes que parecen ser periodicas, se debe la condici6n estimadisima de aquella planta, pues en su concepto, cual otro Nilo, fecunda las tierras que bana el caudal que, al crecerse con los tributos de las Lomas, inunda los campos vecinos. En Febrero del aio corriente (1896) el general Canella, al frente de su brigada, y despuds de levantado el sitio de Candelaria, avanz6 por la carretera al socorro del coronel Segura, que en el Llano que

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-101 mas ally de Rio Hondo se extiende i la izquierda, y apoyado en la carretera referida, se batfa denodadamente contra fuerzas super.iorisimas al mando de Maceo. Al llegar a Rio Hondo, encontr6 el puente quemado: algunas de sus guerrillas de infanteria pudieron pasar; pero la caballeria era imposible. Entonces, por un espaiol afincado en el pals, se indicaron al general dos pasos, a derecha el uno y d izquierda el otro de la carretera, pasos bien cercanos, y lanzando por ellos su columna, complete la derrota del enemigo, que dej6 abundante botin y n6mero tal de cadaveres, que dias despues era imposible transitar por aquellos contornos: hedor tan grande infestaba la atm6sfera. Una columna espafiola mandada por el entonces coronel Hernandez de Velasco, procedi6, como medida higienica, d la cremaci6n de aquellos cadaveres insepultos. A los pocos dfas los peri6dicos laborantes de Nueva York, presentaban este caso de barbarie de los espafioles que se ensafiaban con los cadaveres de sus enemigos. (!) De Rio Hondo se inclina un tanto el camino hacia el N., formando un arco, y entra, despues de subir largo y poco penoso repecho, en San Crist6bal, capital que fud de la Tenencia de Gobierno del mismo nombre (14 leguas de la Habana). Cuatro mil quinientos ocho habitantes asignan al t6rmino de San Crist6bal de los Pinos, los datos oficiales que hemos podido reunir. Tal vez resulte una cifra exagerada. La poblaci6n se extiende casi toda a ambos lados de la via que estudiamos, y apenas algunas calles paralelas la aumentan en algo. La plaza de Armas y Ia Iglesia fueron destruldas por

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-102 un temblor do tierra a principios del ano de 1879, si mal no recordamos. Sigue el camino, que ya aqui dejaba de ser carretera del Estado, en terrenos de la antigua finca Barberia, por Chirigota y Santa Cruz hasta Los Palacios, sin quo el terreno en tiempos normales ofrezca grandes dificultades de transito: no asi en 6poca de lluvias. En Los Palacios hay A la derecha una bifurcacion al N. quo conduce a San Diego de los Banos, 6 sea A lo quo fueron Los bafos termales de San Diego. El cicl6n que asol6 la Vuolta-Abajo los dias 30 de Septiembre y 1.0 de Octubre do 1895, desbordo las aguas del rio San Diego, rompi6 el puente, destruy6 cl cauce que habia seguido, y formandose otro nuevo, se desvi6 de los manantiales, quo desaparecieron. Posible es quo la industria humana logre nuevamento ]a explotaci6n de tan excelentes y saludables aguas; pero no han sido los dias quo han seguido a los del cicl6n propios para ocuparse de esta suerte de asuntos. A la plaga del ciclon, siguiO, ochenta dias despues, la irrupci6n de Maximo G6mez y Maceo, quo arruinaron cl pais por complete. De Los Palacios, sigue o camino a Paso Real: A las dos leguas y media se cruzan las vegas de la Herradura, y una legua mas allay las de Santa Clara, A una y media de Consolaci6n del S. De alli, a cinco leguas, y despues de cruzar los rios Granadillas, Agiconal y Paso Viejo, se Ilega a la ciudad de Pinar del Rio, al S. de la cordillera de los Organos y A cuarenta y cinco leguas de la Habana.

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-103 De la ilabana i Pillar del Rio, por el Sur. De la Habana d Santiago de las Vegas por carretera, cinco leguas; de aquf al Rinc6n, y se entra en terrenos Ilamados de Govea, pasando el puente; y dos leguas mss alld y hacia el SO., los del Rey y la Encrucijada, entrando en la villa de San Antonio de los Banos. De aquf al pueblo de Alquizar; despuds por Mojanga 6 las Mangas (18 leguas de la Habana); cerca ya de la ensenada de Majana, que queda d la izquierda del viajero, Pueblo Nuevo, antigua taberna; desde este punto la marcha es casi paralela d la costa S. El Corojal, puente sobre el Bayate (a 21 leguas de camino recorrido); Tienda de Puerto Rico, Sitio de Recuerdos, rio de San Crist6bal (27 leguas); arroyo del Novillo, paso del Bacunagua y el Hicacos, donde va al S.; San Juan de Zayas, donde vuelve al O.; paso del rio de Macuriges y Hato de Dayaniguas, a 36 leguas de la Habana y el cruce de San Diego. De rio de San Diego al Hato de Las Vegas; cruce del rio de la Herradura, y, sucesivamente, los arroyos de San Francisco y Quita-Calzones y Rio Hondo, antiguo. Luego Alonso Rojas, Punta de Palma, paso viejo del rio de San Felipe, y de aqui a Col6n, almacenes, muelle y fondeadero, a 46 leguas de la Habana. De aquf toma el camino, atravesando los arroyos y rfos que afluyen I la ensenada de la Coloma, el que, desde este punto, va por el NO. 6 Pinar del Rio, por la Llanada, Tavionas y Barrigonas.

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-104 De la Mana a Pinar del Rio, por el Norte. Saliendo de la Habana por la carretera Central, y en un punto entre Mordazo y los Quemados de Marianao, parte hacia la derecha un camino: 6ste es el que nos proponemos seguir. A poco del arranque, y al terminar un semicirculo que describe hacia occidente, toma ya direcci6n paralela d la costa N., y atraviesa primero el rio de Marianao, luego el de Jaimanita, y llega al poblado de Cangrejeras; cruza luego los rios Santana, Baracoa-limite entre las dos provincias-y Salado, y se pasa por Banes, que por hallarse inmediato 6 Hoyo-Colorado, en el camino central, es digno de cita. Todo este terreno es pantanoso y de playa; hay grandes lagunatos. La sierra de Anafe queda al S. del camino. Despues de cruzar casi inmediatamente los ros Banes y Guajaib6n aparece el Cristo de la Sabana, tnico poblado con que contaba la antigua Capitania de partido del Mariel. Entre 6ste, que se halla mas 6 oriente, y el Cristo, s6l se encuentra el rio de Mosquitos. Mariel, d once leguas de la capital y dos de Guanajay, puerto habilitado, lazareto y municipalidad, hoy de suma importancia por ser el punto de partida de la Trocha, es una poblacidn pequefla, con algunos edificios buenos, pero adoleciendo de todos

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-105 los defectos de construcci6n y de la manera de vivir en el pais. Del Mariel bordea el camino la parte S. de la bahia, y por el ingenio Canas liega d Quiebra-Hacha, pasa el rfo y luego el Dominica, llegando despu6s a Cabanas. De Cabanas sigue el camino por el contorno meridional del puerto hasta la Vigia, y de alli a San Luis: se inclina al SO. para cruzar el rio de Santiago, y por el demolido ingenio de Arozarena, llega d Bahia-Honda, despu6s del paso de los rfos San Diego de Nunez y Viajacas. Desde Bahia-Honda hacia el SO. se encuentra el rio San Miguel 6 Manimani, y por tierras del Rosario y Sabanillas llega 4 Las Pozas, cruzando el rio de este nombre. Distancia directa, aproximada, de Bahia-Honda d Las Pozas, ocho kil6metros. Las Pozas dista N.-S. con la loma de Cacarajicara unos cuatro kil6metros. Sigue el camino al SO. siempre, por seguir el contorno de la costa N., d distancia de dos kil6metros 4 tres, y cruza el rio San Marcos, dejando a la izquierda el paso de Guajaib6n y 6 la derecha el caserio y embarcadero de La Mulata. De alif, hasta San Antonio de Rfo-Blanco, cruza los rios de Buenavista, Caimito, Puercos y Rio-Blanco. Ya en linea recta, hacia el SO., corre el camino por Asiento Viejo, despu6s de cruzar el rio Guacamayas, y el Rosario d cruzar el rio de este nombre; 6 inmediatamente, como 4 kil6metro y medio todo lo mas, el ferrocarril del embarcadero de San Cayetano 4 Viflales, cuya poblacion tiene importancia capital, puesto que se halla en el coraz6n de la sierra, entre las Cuchi-

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-106 Ilas de Gavilanes, al E.; Anc6n, al N.; la sierra del Abra al NO., y a occidente la sierra del Infierno y Banco de la Cueva. De alli la comunicaci6n a Pinar del Rio es facilisima. Puede salirse de Vinales, al S., y atravesando el rio de San Felipe, marchar entre las lomas de Buenos Aires a la derecha, y a la izquierda la de Las Flores, por el cauce del Rio San Felipe ya citado, ganando la carretera central como 6 1.200 metros de Pinar del Rio, 6 bien recorrer el terreno comprendido entre los cauces de los rios Serranos, a occidente, y Rio Hondo, a oriented, pasando la via ferrea de la Habana 6 Pinar del Rio entre las estaciones de Rio Hondo y las Ovas, y de alli 6 la carretera. La distancia recorrida no excedera tal vez de 12 kilometros. Pero el camino de San Cayetano a Viflales, no contando con la via ferrea, es de suyo dificil y molesto. Hay que cruzar el rio de Morales, ganar el Abra y contramarchar al SE. para ganar el alto del Anc6n, volviendo a atravesar la cuenca del rio Mo'rales, afluente del Pan de Azfcar. Del Anc6n, bajando la sierra, se toma al S., y marchando junto al Hoyo de la Ceja, se llega 6 Viflales despuds de un recorrido de ma's de 1o kilometros por terrenos abruptos, cuando la distandia no excederd de seis pr6ximamente. Debemos hacer constar que este camino, cuyo estudio hemos presentado, no es en modo alguno concurrido para el fin propuesto; pero como las circunstancias de la guerra no pueden preverse, ofrecemos los conocimientos por si la necesidad obliga-

PAGE 107

-107 ra a seguir el estudio de las operaciones por aquellos sitios y tener con ello idea de la posibilidad de llegar d Pinar del Rio por el N., ya partiendo de la Habana, ya de cualquiera de los puertos de la costa. Ferrocarril del Oeste, Situada su estaci6n de partida en la Habana en la calzada de Cristina, recibe este nombre. La linea parte hacia el S., y recorre las estaciones siguientes, correspondientes d otros tantos poblados de mayor 6 menor importancia de la provincia de la Habana. Arroyo-Naranjo (barrio rural de la Habana), Calabazar, Rancho Boyero, Santiago de las Vegas, Rinc6n, La Salud, el Gabriel y Guira de Melena. En este sitio revuelve la linea ferrea hacia occidente, formando un ingulo muy marcado; yjnasando por Alquizar, llega al limited de la provincia, entrando en la de Pinar del Rio. Este recorrido no tarda hora y media en hacerse. Artemisa es la primera estaci6n que encuentra el viajero al penetrar en la provincia de Pinar del Rio. La line f6rrea corta aqui por primera vez la carretera que por Guanajay une la Habana con Pinar del Rio. Creemos convenient fijar la atencidn en este detalle, que no carece de importancia. La carretera traza una iinea recta hasta las Mangas, y el ferrocarril otra directa d Candelaria. Forman, pues, un angulo, cuyo vertice es Artemisa, y cuyos lados son el camino a las Mangas y la linea

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-108 -f6rrea que estudiamos. La carretera parte 6 las Mangas en direcci6n del punto medio entre el S. y el SE.; el ferrocarril va d Candelaria en direcci6n del punto equidistante entre el SO. y O.; asi se tendrA idea bastante aproximada del 6ngulo. Pero como de las Mangas 6 Candelaria corre la carretera tambidn en linea recta, pasando por Pueblo Nuevo, muy pr6ximo 6 las Mangas, se tendr6 un tridngulo formado por la carretera en sus dos direcciones y la linea del ferrocarril que queda al NO. del dngulo mayor del tridngulo, que es desde Mangas 6 Pueblo Nuevo. Hemos insistido en la explicaci6n, porque d costa de pecar de prolijos, no hemos querido pasar inadvertido el detalle, puesto que en Artemisa se cruza la Trocha que va por Mangas A Majana y resulta ser uno de los tres lados del tridngulo el trozo entre Artemisa y Mangas. De Artemisa d Candelaria se cruzan los rios Tumbo, San Juan y tres corrientes del Bayate. Quedan al N. y d distancia la parte de las lomas, comprendida entre Cayajabos y Soroa. De Candelaria y pasando por Rio Hondo, la carretera hace una S. La corta dos veces la linea f6rrea por el arco central, al atravesar el arroyo Teneria y Rio Hondo, quz queda 6 la izquierda de la via, mientras mis adelante queda por la derecha San Cristobal, despuds de cruzar la linea el rio de aquel nombre. Al N., 6 sea 6 la derecha de la linea f6rrea, queda lejana la loma del Cuzco y mas cerca la loma del Brujito.

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-109 De San Crist6bal baja la carretera al S. y vuelve i cortarla la linea f6rrea; revuelve aquella en Puerta de Golpe hacia occidente y nuevo corte del ferrocarril que ya corre directo 6 Los Palacios, dejando su derecha la carretera, aunque sin perderse totalmente de vista 6sta, la que va describiendo un arco por Chirigota y Santa Cruz, hasta Los Palacios. Cruza el tren en este trozo del camino tres corrientes sucesivas del rio Santa Cruz, luego el rio Bacunagua y sus afluentes el Santo Domingo 6 Hicacos, juntdndose al fin 4 la carretera en Los Palacios, como ya se ha dicho. Ya desde aquf hasta Pinar del Rio, puede decirse que la linea f6rrea y la carretera no se separan; tal es el trazado de ambas. Unas veces al N., otras al S., cuatro veces es cruzada por el ferrocarril y van casi todo el trayecto unidas una 4 otra, y juntas cruzan el rio de Los Palacios, llegan 4 Paso Real de San Diego que queda 6 la izquierda, siguiendo asi el cruce del rio de San Diego 6 Caiguanabo, Baracaldo y Herradura, corriendo el tren al S. de las distantes sierras de Limones, Linares y Guira, ya estudiadas anteriormente. El siguiente cruce de la carretera que queda al N., se verifica para el paso del rio de Santa Clara, que presenta tres vias escalonadas, dejando al N. A Consolaci6n del S.; sobre la linea y sucesivamente d distancia y alejdndose se divisan la loma de la Lena, Alto de las Pailas y extremo meridional de las Cuchillas de Gavilanes. El paso del Rio Hondo determina mds all de Puerta de Golpe (estaci6n d la derecha), un nuevo

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-110cruce de la carretera que queda al S. de la via, es decir, a la izquierda. Juntas, en este sentido, verifican el paso de los rios Serranos y San Felipe, entre los cuales se encuentra la estacion de las Ovas. El paso del Guama determina un nuevo cruce ya pr6ximo a Pinar del Rio, donde muere la linea del ferrocarril del O. EEn que estado se encuentra esa linea en los momentos en que escribimos estos renglones? Lo ignoramos; las noticias de los corresponsales de los periodicos podran suplir esta deficiencia. D Ia llabana k Giiaiiajay, )or ferroca'ril. Pertenece este ramal a la empresa de los ferrocarriles Unidos, la que posee en la Habana dos estaciones. Una en el centro de la ciudad, conocida con el nombre de estacion de Villanueva, enclavada al costado O. de la calle del Prado, entre las calles de San Jose y Dragones, donde tiene su fachada principal; y la otra, al otro lado de la Bahia, en el pueblo de Regla. Del muelle de Luz, y haciendo uso de vapores de la misma empresa de los Unidos, se traslada el viajero en menos de diez minutos a la orilla opuesta, desembarcando en la misma estaci6n y a unos cincuenta metros del tren que ha de partir. Las exigencias de la guerra obligan A que salgan unas veces los trenes de Villanueva y otras de Regla; pero de todos modos, la primera estacion es la

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-111 de la Ci6naga, que no es otra cosa que el sitio en que se encuentran los grandes talleres de los ferrocarriles y el lugar de dep6sito de casi todo su material. De la Cienaga, la estacion pr6xima es Vento, donde se hallan las grandes obras del acueducto que ha inmortalizado el ilustre nombre del brigadier D. Francisco Albear, del Cuerpo de ingenieros militares espafioles. Despu6s Ferro, donde se encuentra establecido el manicomio de Mazorra. Sigue la Aguada del Cura, apeadero mas bien que estacion, y a poco llega el ferrocarril d uno de los sitios mss dignos de ser atendidos, al Rinc6n. Es 6ste un paradero sin importancia alguna; 4 distancia se encuentra el caserio, que es pobre y corto; pero su importancia la tiene en que allf se encuentran la linea del Oeste y la que seguimos en esta narraci6n; pero esta misma linea de los ferrocarriles Unidos, bifurca alli y toma camino 4 la izquierda en busca de Guines, lanzandose ya hacia el oriente de la provincia de la Habana, entrando en la de Matanzas, direccion opuesta, precisamente, a la de Guanajay. Del Rinc6n 4 San Antonio de los Banos, inclinandose ya la linea (que hasta ahora casi ha seguido la direccidn N. 5 S.) hacia el SO., y llegando al Seborucal, vuelve a inclinarse la linea mds aun, y en la Ceiba toma bruscamente hacia el N., rindiendo viaje en la villa de Guanajay, con un recorrido de 35 millas inglesas. Al resenar la carretera de la Habana d Pinar del Rio por Guanajay, hemos hecho notar la importancia que esta segunda via de comunicacion pres-

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-112 ta d Guanajay. Remitimos al lector a paginas anteriores. VIAS MARITIMAS COSTA NORTE La comunicacion se hace por vapores y buques de vela. El itinerario de aquellos es fijo, salvo circunstancias especiales. Existen varios; entre ellos recordamos los siguientes: Viajes decenales del vapor Tritdn-correo de la costa, armado en guerra, con artilleria. Sale de la Habana los dias 5, 15 y 25 de cada mes, para los puertos de Cabanas, Bahia-Honda, Rio Blanco, San Cayetano, Malas Aguas, Santa Lucia, Los Arroyos y la Fe; verificando sus viajes de retorno, saliendo de la Fe los dias 8, 18 y 28. Viajes semanales del vapor Guadiana para Rio del Medio, Dimas, Arroyo, la Fe y Guadiana. Viajes decenales del vapor Guaniguanico para los Arroyos, la Fe y Guadiana: los dias 10, 20 y 30 de cada mes; retornando los dias 17, 27 y 7. Algfin otro habrd que no recordamos; pero basta con los citados para comprender la posibilidad de la comunicacion por esta parte de Vuelta-Abajo, con la capital de la Isla.

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-113 COSTA SUR Fgrrocarril a Batabanio. Esta linea no es sino una servidumbre para las comunicaciones de la Habana, por la costa S., con el resto de la Isla. L6gico es, aunque sea una via terrestfe, que la incluyamos, para los efectos del estudio de la comunicacion con Vuelta-Abajo, por la costa S., como un complemento de las vias maritimas. Pertenece el ramal d la empresa de los ferrocarriles Unidos de la Habana; parte, bien de la estacion de Villanueva 6 de la de Regla, y sigue el camino siguiente: Ci6naga, 3 millas de la Habana. Vento, 7 j id. id. Aguada del Cura, 11 id. id. Rinc6n, 14 id. id. Bejucal, 17 id. fd. Quivicbn, 23 id. id. San Felipe, 26 jid. id. Cambio de trend en este sitio; pues la linea continua 4 oriente para la Unidn y Matanzas. El ramal de Bataban6, pueblo que se halla, precisamente, al S. de San Felipe, vuelve aqul, rapidamente, en sentido del meridiano de aquel pueblo. S6Io hay una estaci6n intermedia que es Pozo Re8

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-114 dondo, 20 millas de la capital y al terminar las 36 de total, en el recorrido, Bataban6, surgidero. El tren llega hasta el muelle y se detiene casi al costado de los vapores, que s61o esperan su llegada para levar anchs. El pueblo de Bataban6 se encuentra mas al interior y d poca distancia de la playa. Al extremo de este muelle del ferrocarril, se levanta la linterna 6 farola de Bataban6, d 34 pies sobre el nivel del mar y produciendo una tangente de tres millas y media. No tiene aparato alguno y es fija. De Batabano parten dos veces d la semana los vapores de la Empresa de Fomento y Navegaci6n del S., que siguen la costa y Ilegan a Dayaniguas, la Coloma-io kil6metros de Pinar del Rio-Col6n, Puente de Cartas y Baildn 6 Garay.

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A OCIDUTF BE M1AR DEL IG (Continuaci6n de los caminos de E. d O.) NORTE Do San Cayetanlo a Baja. Es este camino prolongaci6n hacia occidente del camino de la Habana 6 Pinar del Rio, por el N. Sale de San Cayetano hacia el SO. entre la costa y las estribaciones de las lomas; llegando a Ines de Soto, cruza el rio Pan de Azdcar, y dejando a la derecha 6 Corralillo, va al pie de la sierra, atraviesa el rio San Sebastidn, remonta el cerro de Malas Aguas, y al descender cruza, antes de llegar d Santa Lucia, el rio de este nombre; yendo en direcci6n al O., 1 Nombre de Dios, 6 la izquierda del camino, 6 sea al S., queda la loma del Anconal, y 6 la derecha la ensenada de Santa Lucia. De aqui 6 Rio del Medio se inclina el camino hacia el SO., cruza los rios Nombre de Dios y.del Medio, viniendo desde el S., 6 la izquierda del camino, las estribaciones de la sierra que bajan desde el nudo que forman al S. las Cuchillas de San Sebastidn y lomas del Retiro.

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-116 El camino sigue al S., dejando 4 la izquierda, 6 sea a oriente, las faldas occidentales, esto es, las Cuchillas citadas, y rinde viaje, despues de pasar el rio de Baja, en el poblado de este nombre, unido por un camino al NO. con el embarcadero de igual nombre en la costa N. De Baja k Mantua. Al salir de Baja por el SO., atraviesa el camino la mayor parte del Cerro, A cuyo pie se encuentra la poblaci6n; baja a la cuenca del rio Macuriges, la que cruza y remonta nuevamente, atravesando otra vez el rio y llegando 4 la Hacienda de Bartolo, donde vuelve el camino hacia el O. Desde este punto hasta Bernab6, el camino va al SO., dejando 4 oriente la loma de Bartolo; cruza la loma y rio de Santa Rosa, despu6s el rio Ant6n Navarro, rio de Camarones y el de Santa Isabel, llegando a Bernab6. El ultimo trozo de este camino, que parte del re. ferido Bernab6, baja al S., faldeando las lomas de Santa Isabel y Santa Ana, que quedan a oriente; remonta la loma de Mal Casado, y desciende tomando al SE. hasta Mantua, pueblo que 4 su vez hace bajar a la playa, por el O., un camino al embarcadero de su nombre, situado al NE. de Punta de Avalos. SUR De Pinar del Rio i San Juan y Martinez. El camino cuyo estudio emprendemos, viene a ser

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-117 -como una prolongacidn de la carretera central de ]a Habana a Pinar del Rio. Sale de la ciudad por el SO. y llega a Rio Feo, cuyas vegas y rio, a dos leguas de la capital, cruza; faldea el S. de la loma de Sabic6, por las Trancas y llega a Rio Seco, a cuatro y media leguas de Pinar del Rio. Revuelvese alli el camino hacia el S.; yendo directo a San Sebastian y sus vegas, cruza el rio, y volviendo al O., pasa el rio San Juan y llega a su t6rmino a seis leguas del punto de partida, a mds de 250 kildmetros de la Habana. De Sai Juan y Martinez 4 Guanes. ( Sale el camino al SO., cruza. el rio, y luego las famosas vegas de San Juan y Martinez; luego el arroyo Galafre, al SE. de la loma de Contadores y a dos leguas y media escasas del punto de partida (San Juan y Martinez). Sigue por el S. de la loma de Contadores ya citada. Remonta toda la parte SE. de las cuchillas de Sdbalo, desde Pinal Alto; despu6s del cruce del arroyo de Puercos, desciende al cauce del rio Salado, que cruza por las vegas de su nombre y las de Naranjo, y antes de llegar al rio Cuyaguateje, que fecunda las vegas de la Catalina a la izquierda, 6 sea al S. de este camino, encuentra al frente, cortandole (1) Guanes, al N., cabeza de partido judicial. Guanes, al S., es la del termino municipal.

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-118 el paso, el arco oriental de la parte S. del cerro de Guanes, que sube hacia el NO. Toma aqui el camino en ;ngulo recto toda la falta oriental del cerro de Guanes; sigue faldeando hacia el NO. la parte septentrional y cruza alli el rio Cuyaguateje, 6 un cuarto de legua; mds allU llega al pueblo de Guanes 6 Filipina, antigua capitalidad de lo que fu6 tenencia de gobierno de Nueva Filipina, despues de un recorrido aproximado d 36 kilometros. De Guanes corre hacia el S., lamiendo la falda occidental del cerro de Guanes, el rio Cuyaguateje; por esta cuenca y por la orilla derecha del rio, baja un camino que une A Guanes con Paso Real de Guanes. De San Juan y Martinez i Paso Real de Guanes. Es el mismo camino anterior que, al llegar donde le corta el paso el cerro de Guanes, lo salva por su extremo meridional, baja d la cuenca del Cuyaguateje, que cruza, y llega d Paso Real de Guanes. De Paso Real 4 los Remnates de Guanes. Es continuaci6n del anterior, que parte de Paso Real hacia el SO., vuelve al S. en terrenos de San Julian y baja por el O. de la laguna de la Siguanea, hasta lo que fu6 tienda de San Julidn. Sigue el camino al S. hasta los Remates, dejando d su izquierda, 6 sea hacia el E. y sucesivamente, las pr6ximas lagunas (pues el terreno es ya por alli muy cenagoso

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-119y movible) de Bdfalo, Jovero y Herradura, y mds lejanasafin, al S. de la de Siguanea, las de Junco y Alcatraz Grande, que forman un tridngulo con la de Alcatraz Chico, la mis oriental. Al NO. de esta, y pr6xima la laguna de Cortes, existe otra laguna llamada de Salinas, por ser numerosas las que se encuentran en aquella parte de la costa. A la derecha del camino de San Julin d Remates se eneuentran muy pr6ximas las lagunas llamadas Sebo, Los Indios y Redonda; entre estas dos Gltimas, y mds hacia el 0., la de San Fernando, y al S. la de L6pez. De los Remates parte al NE. un sendero que por el S. de la Laguna de la Herradura llega la de Jovero, la que cruza; sigue entre la de BGfalo y Alcatraz Grande y entre la de Junco y Alcatraz Chico, llegando Santa Barbara, sitio al que concurren varios senderos, que van: uno, por el E. de Alcatraz Chico, que corre al SO. i la Grifa, en las cercanfas de la laguna y ensenada del mismo nombre; otro sendero va oriente, al S. de la ensenada de Cort6s, por San Ubaldo; otro va al N., y por oriente de la laguna de Siguanea y aguas arriba,' occidente del Cuyaguateje, entra en el camino de San Juan y Martinez d Paso Real. A~n parte otro sendero de Santa Barbara; el que por el Asiento, parte al O. entre las lagunas de Siguanea, al N., y Junco, al S., y muere en San Julidn. De los Remates sale otro sendero. hacia el SO., que por el Ojo de Agua y luego por Serranos, entre los cenagales de esta parte al N., y la parte rocallosa de costa'que corre de Cabo Franc6s Cabo Co-

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-120 rrientes al S., vuelve al NE., y despues de varias revueltas, llega 4 la Grifa. De los Reimates a Cabo San Antolio, Sale el camino hacia el SO. y vuelve pronto hacia occidente, dejando al N. la cidnaga y al S. los monticulos y seborucales de la peninsula de Guanacahabibes. Cruza por Jarreta, Pimienta, al S. de la laguna de este nombre, la que d su vez se halla al S. del embarcadero de Pimienta, en la ensenada de Guadiana. De Pimienta, siempre al O., va el camino A Melones, al N. de la laguna del mismo nombre, y de alli, por Bolondr6n, a la punta del Cajon y al Cabo de San Antonio. De Guaiics al emfibarcadero de Guadiana. Parte de Guanes, al SO., cruzando la sierra, llegando A Sansuefia, cruza el Sansuena, afluente del Cuyaguateje y por la cuenca del rio Verde, afluente del Guadiana, y por el O. de las lagunas Sebo, Indio y San Fernando, llega al embarcadero. De Paso Real de Guanies a Mantia. De lo que fu6 tienda de San Julian en el camino de Paso Real A Remates, y A donde llega por el oriente el sendero que viene de Santa Bdrbara por

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-121 Asiento, parte hacia el NO. el camino que conduce a Mantua, punto extremo de las vias que venimos estudiando. Al arrancar de San Julian, corta el camino de Guanes a Guadiana, cruza el rio Verde, luego el Teneria, mas ally el Guadiana, y al NE. de la laguna del Algodonal entra en la sierra; volvidndose bruscamente al N:, llega a Montezuelo, salva el arroyo y loma del mismo nombre, cruza al O. de Rompe-Ropa el rio Mantua, y llega al pueblo de este nombre. Debemos hacer constar que la mayor parte, mejor dicho, todos los senderos que se extienden en los alrededores de Remates, y al S. de San Julidn, no son sino trozos de terreno mas firme entre el movible y cenagoso de todos aquellos lugares. No son caminos ni senderos, propiamente dichos; son pasos que se unen los unos a los otros, y cuyo transito es dificil, aventurado y peligroso en todo tiempo, siempre menos durante las sequoias, y mas cada vez en relaci6n directa con la intensidad que tomen las lluvias, en la 6poca llamada de las aguas.

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CAMINOS TRANSVERSALES Hemos estudiado las -vfas de comunicaci6n que se extienden 3 lo largo de Vuelta-Abajo: en todas ellas, supeditado su trazado 6 la configuraci6n de la costa mds cercana 6 d las estribaciones de las sierras, ha sido de facil aplicaci6n, para nuestro prop6sito, seguirla en su marcha continua hacia occidente. No sucede asi en las transversales. Salvo las mds pr6ximas al limite con la provincia de la Habana, las demas necesitan de verdadero deseo por parte del lector para estudiarlas. Con el fin de hacer menos enojoso el examen, dividiremos esta parte por grupos. Para ello, iremos marcando aquellos sitios que nos parezcan mds dignos de atencion, teniendo en cuenta su posici6n topografica; y estudiando los caminos que por los puntos cardinales los unan 6 otros puntos importantes, formaremos poco d poco una red en la que haremos entrar el mayor namero de vias posible. Los caminos de la Isla de Cuba son, en general, malos: practicables s6lo cuando la sequfa: en las lluvias, son verdaderos cenagales. Vuelta-Abajo no habfa de ser una excepci6n. Aqu6llos que como caminos se indican al penetrar en las Lomas, es decir, O. de Cayajabos y al N. de la carretera central y via ferrea del O., no son en su mayor parte sino senderos abiertos en las peas

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--124 por el paso de las gentes. Algunas veces se ensanchan sobre los restos de antiguos caminos construfdos por los emigrados franceses que poblaron aqueIla region al comenzar este siglo; pero, en cambio, casi siempre el camino no da paso mds que para un jinete, Jo que obliga a marchar de d uno, con lo que una columna alcanza una extension tan grande como comprometida es la reduccion de su frente: los flanqueos, 6 son ilusorios, 6 hay que hacerlos 6 distancias inverosimiles; 6 si estdn cercanos, media un abismo entree flanco y grueso de la fuerza: de aqui que la mayor part de los ataques del enemigo sean de flanco, to que obliga d aceptar un frente de combate poco 6 nada profundo. Luego, Ia impedimenta y las consecuencias de llevarla..... Todo ello constituye la guerra de Cuba, que no comprenden los impacientes de por acd. En la part lana, que lo es todo lo que se halla situado la izquierda de la carretera, 6 sea al S. de las Lomas, desde San Crist6bal y algo mds al N. desde alii 6 Artemisa, es casi todo terreno cenagoso, conform se halla cerca de la costa, y mucho de 61 de tierra colorada, especie de arcilla que hace imposibles las marchas en 6pocas de lluvia. Enunciado, pues, nuestro prop6sito para el studio de las vias transversales 6 vias secundarias de comunicaci6n, comenzaremos por designer como primer punto digno de former grupo 6 Guanajay. Guanajay. Parten de Guanajay .os siguientes casinos:

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-125 A oriente: la carretera central de Vuelta-Abajo, ya descripta, que une la villa con el Caimito; de la carretera parte un camino hacia el S., que va al pueblo del Guayabal, en el limite de la provincia. Al NE.: el camino que, abriendose, manda un ramal d Banes, y su puerto, por el barrio de Quintana, faldeando el N., de la sierra de Anafe, y otro mds al N., que por Guajaib6n va 6 Caleta Colorada. De Quintana, parte hacia NO. otro camino que llega a la ensenada de Mosquitos, cruzando junto al caserio del Cristo de la Sabana; todas estas vias cortan el camino de Banes al Mariel, trozo del que va por la costa N. i San Cayetano y Vinales. Al NO.: el camino al Mariel, que. a poco de salir de Guanajay cruza el rio Capellanfas, sube un repecho en terrenos del ingenio San Francisco y sigue hasta el pueblo del Mariel, al que deja despuds de descender una loma de gran pendiente. El trayecto es de dos leguas y media. Por este mismo camino y tomando d la izquierda en las proximidades del Macagual se llega d QuiebraHaclia, atravesando el rio de las Caias, terrenos del antiguo ingenio Piquero; por el N. de la Loma de la Gobernadora, se cruza el rio Mariel. Si se deja Quiebra-Hacha a la derecha cruzando entre aquel poblado y el ingenio Begona, se llega a cruzar el rio Dominica 6 Herradura y se rinde viaje en Cabafas, d seis leguas de Guanajay. A occidente: por el potrero Regalado y tierras de Argudin se llega al Jobo, y de alli, por San Roque y cruzando el rio Cayajabos, se llega al pueblo del mismo nombre, al S. de la loma del Jobo.

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-126 Al S.: por la carretera central, a Artemisa: desvidndose 4 la izquierda, algo mas al S. del terreno conocido por las Virtudes, se llega a Puerta de la Giira. Cayajabos. Al N.: remontando la loma del Jobo por el centro, a San Miguel, se cruza dos veces el rio Herradura 6 Dominica, y tomando al NE. por Begona, arroyo Quiebra-Hacha, falda septentrional de La Gobernadora y rios Mariel y Cabafias, se Ilega al pueblo del Mariel. Puede pasarse el Jobo por su extremo oriental y el camino va recto al N., hasta cerca de QuiebraHacha, donde corta el anteriormente descripto; siguiendo al NO. termina en Cabaflas. Al E.: el camino a Guanajay. El que por Pedroso se inclina al SE., cruza el rio de Orta 6 Artemisa, y muere en la Puerta de la GUira, despues de cortar la carretera entre Artemisa y Guanajay. Al S.: cruza un afluente del Tumbo, sigue al S.; entre Sanchez y Zayas, se inclina al SE., cruza el rio de la Artemisa y llega a esta fltima poblaci6n. Al 0.: cruza el rio Cayajabos, luego el Tumbo, y llega hasta San Juan. Cuzco. Al N.: cruza las lomas del Mulo 6 del Cuzco, y por Seiba y finca lamada de Veitia, va recto por

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-127 -NE. i Cabanas, cruzando entre la sierra de Rubi y la loma del ingenio Manolita y pasando el rio de Cabanas. Al cruzar las lomas del Cuzco, toma este camino otro que lo corta en Tngulo recto y va hacia el NE. por Soroa y Garrido, al O. de loma Pelada; atraviesa la loma del Rubi, y describiendo un arco al O. de San Miguel, llega, despuds de cruzar el Dominica, al camino de Quiebra-Hacha 6 real de VueltaAbajo, desde la Habana, por el N. A oriente: faldeando la vertientz meridional de la loma del Cuzco, parte directo al E. un camino que llega al S. de la loma del Jobo y corta el camino que va d Cabanas, desde Cayajabos, y d poca distancia al N. de este pueblo. Al S.: directo y bajando las naturales estribaciones de las lomas, a Candelaria. A occidente: parte faldeando al O. por el S. de las lomas del Cuzco hasta llegar a San Blas, nacimiento del rio San Diego de Nunez y remontando al N., llega al pueblo de aquel nombre, ei que comunica al NO. con Bahia-Honda. Candelaria. Al N.: el camino que baja del Cuzco; y el que saliendo al NE. cruza el rio Bayate, se vuelve al NO. y va d San Juan, despuds de pasar el rio de este nombre. Al E.: la carretera que Io une con las Mangas, por Pueblo Nuevo. La lfnea f6rrea, que viene de Artemisa.

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-128 Al S.: arranca hacia el SE., lega 6 Santo Cristo, envia un ramal por la derecha 5 Mayarf y por la izquierda cruza el Bayate y lega d Jejenes, ya en la ci6naga. De Santo Cristo parte un camino al NO. que cruza la carretera, y por Rio Hondo se junta al camino de San Crist6bal d Mina, al S. de Calienta Rabo. Sail Cristobal. Al N.: parte el camino que cruza tres veces el rio San Crist6bal (Sabanalamar en algunos pianos). El primer cruce tiene lugar casi inmediatamente de la afluencia del rio Rosario, y alit despide el camino un ramal al NE., que por Carambola (al S. de las Lomas), pasa los rios Manantiales y Bayate, y lega d los banos de San Juan, ya comprendidos en la red que venimos formando. El segundo cruce tiene lugar al rematar la falda oriental de la Loma del Brujito, falda que sigue apenas remontada, para bajar al Llano hacia el NE.; del tercer cruce del rio citado, despide otro ramal al NE., que entre Carambola y las Lomas del Cuzco, lega por terrenos de Santa Catalina, al mismo Cuzco, comprendido ya en nuestro estudio. Llega el camino al Brujito, entre los cauces del rio San Crist6bal y Rio Hondo y arranca hacia la izquierda al NO., atravesando dos veces mas el San Crist6bal por el Brujo, al N. de las Lomas de este nombre y liega d la Mina, al N. del Aguacate y S. de la extremidadoriental de las Lomas deCalienta Rabo.

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-129 Salvada la Loma citada, el camino se abre en dos brazos; vase el uno al N. y lega por oriente del rio de Viajacas, no s6lo mds alld de Bahia-Honda, la que deja d occidente, sino hasta Ia desembocadura del rio San Diego en el mismo puerto de Bahia-Honda. El otro brazo se lanza al O., y faldeando toda la Sierra de Calienta Rabo por el N., cruza el rio San Miguel, liega al poblado de Cacarajicara al N. de la famosa sierra de este nombre, y faldeando por oriente del Pan de Guajaib6n, llega 6 las Pozas por occidente del rio de ese nombre, que cruza casi en su nacimiento. Al separarse de este camino de San Crist6bal, aIN., el ramal que va al Cuzco, arranca del ramal referido, como a mitad del recorrido, un sendero alNO., entre las haciendas Villar y Botin; este camino marcha paralelamente al principal que describimos y salva la sierra entre el Brujo, que queda al S. y Lamole, en el camino del Cuzco d San Blas. Pues bien, este ramal que viene desde Villar y Botin, va A parar tambien 6 la Mina, junto d Calienta Rabo, y al inclinarse para tomar la direcci6n d aquel punto, recibe por la izquierda otro camino que viene del citado sitio Lamole, quedando asi unidos los caminos del Cuzco 6 Bahia-Honda y de San Crist6bal i la Mina. Situaci6n importante para nuestro estudio. Todavia tiene este camino mds que anotar, y de ello no debe extrafiarse el lector, pues vamos entrando en lo mas intrincado de las Lomas. Al salir el camino del pueblo de San Crist6bal y despedir su primer ramal d la derecha, deja 6 la izquierda el camino que, siguiendo aguas arriba del rio s

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-180 Rosario, por la vertiente occidental de la Loma del Brujito, llega al Rosario. Es 6ste un centro del que parten los radios siguientes: por el NE., cruzando el San Crist6bal, corta el camino principal que describimos, llegando al Brujo; por NO. envia otro que cruza entre la falda occidental de las Lomas del Brujo y la oriental de la Sierra de Rangel, y muere en el camino que va del Aguacate a oriente y que corta el camino de San Crist6bal al N., cerca de la Mina; por el O. lanza otra senda que recorre la union de las faldas septentrional de la loma de la Perdiz y meridional de la sierra de Rangel; de esta senda parte, al N., la que salvando esta fltima sierra citada,llega al Aguacate, mientras la que estudiamos sigue la direcci6n al O., muriendo al pie de la sierra, al NO. de la hacienda de Rangel. Todavia parte otro camino desde el Rosario; este va por el S.; tuerce al O. por Chavarri, al S. de la Perdiz y N. del nacimiento del rio Santa Cruz; pasa por Rangel (hacienda) y por el N. del Pinal de Rangel, muere en Sabanilla, al S. de la sierra de la Comadre. Hasta aqui el camino que parte de San Crist6bal por el N. y sus derivaciones; veamos los otros. A oriente: se une por la carretera central con Candelaria. Al S.: sale por la carretera, la que deja para pasar por Puerta de Golpe, abriendose en dos casinos; el mas oriental baja al SO. por Santa Ana de Mayari y tuerce al S. para morir en el estero de Sabanalamar. El camino occidental llega a los Pinos y va por el SE. tambien al estero de Sabanalamar y por un

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-131 ramal al SO., cruza el rio Santa Cruz dos veces, luego los de Bacunagua y Los Palacios. A occidenle: por la carretera central, por Chirigota, con Santa Cruz de los Pinos. Sailta Cruz de los Pinos. AlN.: no parte ning6n camino directo, pero arranca de Santa Cruz hacia el O., uno, que hacienda un arco hacia el S., muere en Limones, al pie del extremo oriental de la sierra del mismo nombre. Conviene hacer notar aqui que al E. de Limones se halla pr6xima la carretera central, y que se halla unido d ella el referido Limones por un camino, el cual se prolonga al O., y cruzando el rio de la Sierra 6 de Los Palacios, muere en San Diego de los Banos. Hecha esta digresi6n, volvamos al arco descripto entre -Santa Cruz y Linares, al N. de la carretera. Como A mitad de distancia entre ambos puntos, corta el camino, en direcci6n al N., uno, que viene del S. por Santo Domingo, desde Sabana de Pablo, al S. de la carretera: este camino sube hasta el NO. de Santa Cruz, de donde arranca, 6 la,hacienda Rangel, toma por la derecha m6as al N., el que viene por oriente desde el Rosario entre la Perdiz y Sierra Rangel, ya estudiado, y cruza 6 poco la sierra entre la de Rangel, al E., y la de la Comadre al O., salvando despuds la loma del Aguacate en su extreme occidental, y llegando al Corral de San Diego de Tapia, en el nacimiento del rio San

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-132 Miguel, al S. del Corojal, y de la extremidad oriental de la sierra de Cacarajicara, cuyo San Diego se une por oriente con el Aguacate, y por occidente con el demolido cafetal Sumidero. Otro camino hay tambien al NO. de Santa Cruz; el que parte de Limones, d la derecha de su sierra, lega al Capiro, nacimiento del rio Bacunagua, salva el Pinal de Rangel, cruzando por lo alto de su sierra, y lega d Sabanilla, punto de importancia para nosotros, y del que luego nos ocuparemos. Al S.: camino directo por Puercos Gordos a Bacunagua-Arriba y luego Bacunagua-Bajo por un ramal que se desprende hacia el SE. en el primero de los puntos citados. El otro ramal sigue la cuenca del rio Bacunagua, y por Sacaleyes se inclina al SE., yendo por El Rancho d la costa, donde cruza los cenagales pr6ximos 5 la laguna de Picapica. Los Palacios. Al N.: camino director hacia el N., siguiendo aguas arriba la cuenca del rio, La Sierra que queda d occidente. En La Sierra, bifurcacidn que va al NE. por la que fu6 tienda de La Aurora (donde se cruza con el camino de Limones ai San Diego de los Banos) y luego salva la sierra de Limones, llegando al Capiro, en la cuenca del Santa Cruz. El otro ramal del camino quo estudiamos sigue desde La Sierra hacia el Norte, salvando la ya citada sierra Limones por su extreme O., y despidiendo en el realengo del Toro un camino d occidente que

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-133 llega a San Pablo de las Yeguas, entre las sierras de la Cumbre al N. y de Linares al S. Sigue el camino desde el realengo del Toro, salva el Pinal del Rangel por su extremo oriente, y muere en Sabanilla. Y ahora conviene d nuestro prop6sito hacer notar aquf la importancia de Sabanilla, nudo que reune nuestros estudios de grupos anteriores, en la forma siguiente: El del Cuzco, por el camino que de oriente viene por Chavarri y Rangel, desde El Rosario. El de Santa Cruz, por el que muere, al S. de Rangel, unidndose al camino de El Rosario. El mismo de Santa Cruz, por el de Limones al Capiro, que por el Pinal de Rangel llega a Sabanilla, y, por 6ltimo, el de Los Palacios, que, como ya se ha visto, envfa dos ramales; uno, directo por realengo del Toro, y otro por el citado Capiro. Volvamos al grupo de caminos que parten de Los Palacios. Al E.: la carretera hasta Santa Cruz de los Pinos. Al S.: camino que sigue la cuenca del rfo de Los Palacios: deja 6 la izquierda la laguna de Macuriges, baja siempre al S. hasta San Gabriel, donde se va al SO:, cruzando el rio; luego el de San Diego, y por San Francisco de Sabana Grande, llega a Alonso Rojas. Paso Real de Sall Diego. A oriente: la carretera central, que viene de Los Palacios.

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-134Al S.: camino que parte al SO., llega Santa Bdrbara, de donde 6 su vez parten al SE. uno que llega al rio San Diego y su embarcadero de la Vega; otro al SO., que va 6 Alonso Rojas, y otro que subiendo algo mAs al N. que el anterior, cruza el rio Herradura, pasa" por el N. de Alonso Rojas, atraviesa el rio Ojo de Agua, Rio Hondo, San Felipe y rio de la Coloma, siguiendo hasta La Llanada, en el camino de la Coloma d Pinar del Rio. Al O.: la carretera hasta La Herradura. Sail Diego de los Baijos. Al S.: camino que parte de Paso Real y por Caraballo, y por la margen derecha del San Diego, aguas arriba, corta al citado rio por San Pedro y entra en el pueblo de San Diego de los Banos, por el S. del caserio. Al E.: el camino ya descripto, que viene de Limones. Al N.: parte el camino al NO., siguiendo buen trozo la orilla oriental del rio San Diego, que queda d la izquierda; por la derecha quedan, sucesivamente, el extremo occidental de la loma de Linares y los cerros de San Pablo, Mogote, Marcos Guerra y falda occidental de la cumbre. De Marcos Guerra 6 San Pedro del Caimito, en lo alto de un cerro que va N. a S. Alli el camino se divide en dos brazos que van al N., y ambos llegan a San Marcos; el de oriente corre el cauce del rio San Marcos, el que corta tires veces; el otro brazo baja de la sierra por

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-185 San Jos6 de Sagua, al otro lado de la loma, cuya vertiente oriental sigue el brazo anterior. De San Marcos a las Pozas, por el camino de la costa N. 6 6. la Mulata, ma's al N. an. La llerradlra. Al oriente: la carretera a6 Paso Real, y, ma.s al S., camino rural que, por Soledad, lleva a2 Paso Real tambidn. Al N.: a6 poco de salir de La Herradura el camino citado, encuentra otro que va al N.; corta la carretera, luego la linea f6rrea del O., se inclina ma's tarde al NE., cruza el rio San Diego y el camino de este ultimo a. Paso Real, sigue al N., salva la sierra de Limones, y, en San Pablo de las Yeguas, encuentra, por oriente, el camino que, por el realengo del Toro, arranca del que une la sierra con el Corral de San Diego de Tapia. En el mismo San Pablo halla el que, salvando la sierra de la Cumbre, va directo al NO. y llega a. San Pedro del Caimito. Dejando el camino que estudiamos, los ramales citados 6. derecha e izquierda de San Pablo, sigue al N., salva la loma de la Cumbre en su union con la de la Comadre, cruza entre la de los Condenados y la de Cuevitas y llega al cafetal Sumidero, al pie del Abra del Sitio y oriente del pico del Pendejeral. Al Sumidero acuden, por SO., el camino que viene de Sabanilla, sobre cuyo sitio hemos ya hecho fijar la atencion de nuestros lectores. Por oriente el que arranca del Corral de San Diego de Tapia, al S. del Corojal y Cacarajicara, y, por occidente, el

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-136 que, entre el pico del Pendejeral y el Abra del Sitio, sale al NO., revuelve al N., y, por la falda oriental del Pan de Guajaib6n, va a las Pozas. Al S.: de la carretera, al SO. de La Herradura, parte un camino al S., que deja al E. la laguna del Espiritu Santo, y, siguiendo el cauce del rio Santa Clara, afluente del Rio Hondo, baja hasta Quemado Grande; pasa entre la laguna de Ojo de Agua y rio de San Francisco, llegando, despuds del paso de este rio, por un ramal, d Alonso Rojas. Alonso Rojas. Al N.: el camino descripto que baja de La Herradura. Del NE. viene el camino viejo de la Habana d Pinar del Rio, por ]a costa S. Al S.: camino directo al Roblar, que se abre en dos, yendo, el que va al SE. y cruza dos veces el Rio Hondo y una el del Roblar, al embarcadero de Silva, en el estero del Gato. La bifurcaci6n occidental de este camino cruza junto d la laguna del Guanal, al E., y, ]a del Corojal, al O., y baja, por ]a cidnaga de Conconi; hasta el estero del Guanal, al oriente de punta de la Fisga. Al 0.: la continuacion del camino viejo de la Habana d Pinar del Rio, hasta el Hato de la Llanada. De aqui sigue al O., cruza el rio de San Felipe, y describiendo un arco, que pasa por el N. de la laguna de Poveda, liega a San Luis. A poco de arrancar de Alonso Rojas el camino anterior, y antes de Ilegar d Punta de Palmas, en-

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-137 cuentra, por su derecha, un camino que va al N. Sigue este el curso, aguas arriba del Rio Hondo, entre 6ste y el San Felipe; llega 6, los Horcones, donde tiene, por su izquierda, el rio Serranos; llega d Sagua, donde cruza la carretera; luego, y en direcci6n al NO., la linea ferrea del O., y, por la Cruz, va directo hasta las cercanias, al SO. de Vinales. Consolation del Sur. Al A.: parte al NO. un camino que en el Yabunal bifurca al N., cruza tres veces el rio de la Lena y desde este'punto abre dos caminos; uno que por el sitio Rodriguez, despuds de cruzar el rio Sacre, va al NE. hasta Caiguanabo, y otro que siguiendo al NO. el rio de la Lena, llega d las Trancas, salva el alto de las Pailas, atraviesa el valle del Jicaral, el camino de Vinales d la Mulata, remonta las Cuchillas de Gavilanes, y muere junto al nacimiento del rio Rosario, en el camino de Consolaci6n del Norte a la Palma. Al E.: la carretera central que viene de La Herradura. Al S.: baja el camino hasta la tienda del Colmenar, siguiendo el cauce oriental del Rio Hondo, aqul envia un ramal que cruzando sucesivamente al SO. el Rio Hondo y rio de San Felipe, lega d Marcos Vdzquez, al N. de las lagunas Sajonal, Negrito y Campantarras. El otro ramal, al partir de la tienda del Colmenar, sigue al S. hasta Palenque, cruza el Rio Hondo, atraviesa el camino de Alonso Rojas 6 ViBales, y bajando hasta San Lorenzo, se junta al camino viejo del S. entre.rio Enriquez y Col6n.

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-138 Al O.: de la bifurcaci6n que hace el camino que del N. de Consolaci6n del Sur va d Vidales, y que ya hemos descripto, parte un camino que va d Rio Hondo; alli se inclina al SO., pasa por la Cruz, cruza el rio los Serranos, se inclina mis al S., liega ai San Jose, cruza el rio de San Felipe, remonta la loma de las Flores, alli encuentra por su izquierda hasta tres casinos que legan sucesivamente hasta la carretera y Pinar del Rio. aIgul]aab0. Al N.: camino al N. que por la falda oriental de la Sierra de Guacamayas y cortando el rio San Diego en su origen septentrional, lega a' Galat6n. De aqui un ramal a oriente, que comunica, con el camino de San Diego de los Banos, al Caimito, entre aquel punto y Marcos Guerra, frente al Mogote y otro ramal al NO., que va a Guacamayas. Aun sigue otro ramal al N., el que salva la sierra, cruza el arroyo de Caballos, y muere en San Pedro del Caimito. Al E.: camino que bordeando la falda meridional de la Sierra de la Guira, muere en el que une La Herradura, con San Pablo de las Yeguas, al NO. de San Diego de los Banos. Al S.: baja hasta la carretera central, entre La Herradura y Consolaci6n del Sur por el Manm6n y Santa Clara. Tambidn pertenece al S. de Caiguanabo, el camino ya descripto que viene de Consolaci6n del Sur.

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-189 Vinales, Al N.: el camino que viene de San Cayetano y que es el que hemos llamado de la Habana d Pinar del Rio por el N. Por este mismo camino, remontandonos al N., se cruza la linea f6rrea de Vinales, dejando al oriente el Hato de la Ceja; cruza nuevamente la linea ferrea, y6ndose a oriente, y llega d Consolaci6n del Norte. Al E.: camino que por el S. del Hato de la Ceja, marcha a Ana de Luna, al N. del valle del Jicaral, en el nacimiento de Rio Hondo y al S. de la sierra, en cuya vertie nte opuesta se encuentra Consolaci6n del Norte Sigue el camino desde Ana de Luna a oriente, corta el que viene de Consolaci6n del Sur por las Trancas y valle del Jicaral al N.; salva las Cuchillas de Gavilanes: cruza el origen meridional del rio San Diego 6 inclindndose al NE., cerca de San Andr6s, salva la sierra de Guacamayas y llega d Galat6n, ya estudiado. De Vinales parte al SE. otro camino que cruza el Rio Hondo, luego el de la Lena al S. del alto de las Pailas, y en las Trancas, encuentra el camino que va de Consolacion del Sur al N.; sigue este camino de Vinales hasta cruzar el rio Sacre y muere en el sitio de Rodriguez, en el ramal del camino de Consolaci6n del Sur 6 Caiguanabo. De las Trancas baja al S. un camino que muere en Rio Hondo, al NO. de Consolaci6n del Sur. A poco de arrancar de Viflales el camino antes

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-140 descripto, encuentra A su derecha el que arrancando de la carretera central desde Sagua, al S. de la linea fdrrea, viene por La Cruz y que ya hemos estudiado. Al S.: el camino que por Asiento Viejo llega al Cayo de San Felipe y que ya hemos descripto como complemento, del camino del N. desde la Habana a Pinar del Rio. Al O.: parte por el sitio llamado de Ramos un camino que se inclina al S. entre el Banco de la Cueva y la loma del Infierno, cuya falda oriental recorre hasta Cabezas, pasando por Isabel Maria. Cruza el rio Quemado de Pineda, afluente del Cuyaguateje, y muere en un camino que mis tarde estudiaremos. Al faldear la loma del Infierno y como al promedio de su viaje y d la altura del Cayo de San Felipe, que queda a oriente, despide este camino un ramal que, salvando la citada loma del Infierno, muere, al bajar la sierra, en Manrique de Ponce, en el nacimiento del rio Quemado de Pineda. Pinar del Rio. Estudiadas las vias que hasta dicho punto llegan, s6lo nos queda por conocer la que, partiendo al NO. y salvando el Cerro de Cabras, deja d su derecha el valle de las Cabezas, y pasando el arroyo del Sumidero, afluente del Cuyaguateje, llega al Sumidero, al pie de la Sierra del mismo nombre, la que el rio Cuyaguateje cruza por el ttnel del Resolladero. Del Sumidero sigue el camino al NO., cruza el mencionado rio Cuyaguateje y llega d Gramales, salvando la sierra de este nombre; cruza luego el rio del Me-

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-141 dio, casi en su nacimiento y por la sierra del Retiro que recorre por complete y luego las Cuchillas de San Sebastian, cruza el rio de Baja y muere en el camino que desde San Cayetano corre, paralelo a la costa N. y a poca distancia, al N. de Baja. San Luis. Al N.: camino que partiendo por Barbacoa, cruza el rio San Sebastian, luego la carretera Central salva la extremidad oriental de la loma del Sabic6, cruza el rio Feo, 6 inclinandose al NE., llega 6 Pinar del Rio. Al E.: el camino que por La Llanada, viene de Alonso Rojas. De 6ste al oriente de la laguna de Poveda, parte otro que cruzando el rio San Felipe va al SE., y luego inclinandose al NE., y por el N. de Caobillas, llega 6 la Coloma. Al S.: Camino directo a Tirado cerca de la costa. Al O.: La continuaci6n del camino viejo del S., que por la Tienda de la Tela, llega a San Juan y Martinez, despues del paso del rio del mismo nomb;e. San Juan y Martinez, Al N.: la carretera 6 Pinar del Rio. De 6sta y a poco de arrancar de San Juan, sale hacia la izquier.. da, 6, sea al NO., por el sitio Ilamado Lealtad, un camino que volviendo al NE., pasa a oriente de la loma de Rateria, remonta las Cuchillas de San Sebastian, faldea por oriente la sierra del Sumidero,

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-142 -cruza el arroyo de este nombre y el rio Quemado de Pineda, donde encuentra por la derecha el camino que viene de Vifales, por Isabel Marfa y Cabezas y el cual dejamos morir alli para ocuparnos de 6l mas adelante, como ahora lo hacemos. Sigue el camino hacia el N., el cauce que por la derecha trade hacia el S. el rio Quemado y liega 4 Pinedo, donde vuelve bruscamente al NO., salva la loma de las Cazuelas, que deja d su derecha y Ilega 6 Pena Blanca. AllI hace dos tamales: uno va al N., faldea por oriente la loma de Pefa Blanca, cruza el arroyo Matahambre, luego el rio Malas Aguas, remonta la loma de Mugica y llega 6 Malas Aguas. El otro ramal parte de Pena Blanca al O., y muere en la laguna de Managuacos. Al E.: el camino que viene de San Luis. Al S.: parten dos vWas: una hacia el SE., que va 4 la desembocadura del rio San Juan y Martinez; otra hacia el SO., que Ilega al embarcadero de Noda, en Galafre. Al O.: el camino a Guanes, ya descripto. fGllanes, Al N.: camino que cruza el arroyo Zarzal, afluente del Cuyaguateje y que faldeando por oriente de Loma Pelada, vuelve al O., y llega a los Ocujes, donde vuelve hacia el N., atraviesa el rio de Mantua, remonta la loma de Mal Paso y luego ]a de las Cabezas, y al remontar la sierra de Francisco, por Santa Casilda de Manaja, vuelve al NO., yendo por las Cuchillas de San Sebastian, al pueblo de Baja.

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-143 Mas al NE., que el anterior, parte de Guanes otro camino que por Los Portales, cuyo rio cruza, Teneria, Arroyo Piedras, Mamey y Paso de los Acostas, lega al valle de Luis Lazo 6 Weyler. Al E.: el camino que partiendo de San Juan y Martinez, faldea desde Valle el cerro de Guanes. Al S.: camino d Paso Real. Al 0.: por Sansuena, forma un arco al S. de loma Pelada, y lega a Montezuelo, y tomando alli al NO., lega a Mantua. Frliacisco. En el corazon de Las Lomasy alpie de la sierra de su nombre, que consideramos al hacer el estudio de las montafias de esta region, como el nudo orogrifico de ella, resulta tambien un punt de importancia para el estudio de las vias de comunicaci6n. Alli se reunen varios caminos importantes, no siendo el menos el que, partiendo del camino de Baja a Mantua, entre el paso del rio Macuriges y San Bartolom6, sigue al SE., cruza el rio Frio, luego el Macuriges, y remonta la sierra de Francisco, por Santa Casilda de Manaja, donde se cruza con el camino que va de Guanes .Baja. Atraviesa todo el largo de la referida sierra bajando al SE., y algo mas ally de Francisco vuelvese hacia el N., escala la sierra de Gramales, donde corta el camino de Pinar del Rio a Baja, sale luego por NO. de la Linea de Gramales citada, y mientras por un ramal que lanza al oriente de la laguna de Managuacos se une por Matahambre, con toda la red descripta, por otro Ilega a Nom-

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-144 bre de Dios; enviando antes, desde Managuacos, un ramal al O., muere al N. de Baja, en el mismo camino de la costa Norte, de donde parti6. Con el estudio de este camino, se comprenderd facilmente la importancia de Francisco, situado en el centro del recorrido. Terminado el estudio que nos ha sido posible de las vias transversales, r6stanos s6lo hacer notar a nuestros lectores, que todos estos grupos se unen unos 6 otros, no s6lo por las vias citadas, sino por infinitos senderos y pasos, donde apenas si cabe una persona para pasarlos. En cualquiera punto de la sierra encuentran los naturales medios de comunicacion. Eso si, nunca, jams en condiciones de comodidad y de fdcil acceso. Aquellos, ni aun la mayor parte de los estudiados, pueden considerarse como caminos, tal como nosotros los entendemos; pero asi y todo, por casi todos marchan caballos. Lo molesto es el poco frente que todas las vias tienen, que obliga, como ya dijimos, u marchar de a uno casi siempre. Otro peligro es el paso de los +ros: pocos, casi ninguno, dejan de ser vadeables; pero el fondo es por lo com6n de pizarra resbaladiza, llena de cieno y barro, que la hace mds peligrosa aun. Una fitima observaci6n. Fijandose en el estudio que hemos hecho, hallaremos tres grandes vias que cruzan la Vuelta-Abajo de oriente A occidente. La del camino del N., ia del camino viejo del S., y la linea f6rrea y la carretera, que vienen u ser una misma. A la derecha de la via central, se extienden las sie-

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-145 rras de Vuelta-Abajo; cuyas estribaciones llegan hasta el camino del N.Aqui puede observarse la existencia de tres grandes lineas, paralelas a las vias central y del N. Veamoslas: 1.a La que partiendo de Cabanas a occidente, por la Seiba, San Bias, Union, Felicidad, San Juan de Guacamayas y Cacarajicara, va a las Pozas. 2." La que arrancando del Jobo al NO. de Guanajay, recorre el S. de la linea anterior por el S. de las lomas del Jobo y del Cuzco y por La Mole, Mina, Aguacate, Cor-al de San Diego, Sumidero, San Pedro del Caimito,Galat6n, Tienda Corral, Ana de Luna y Vinales. 3a La que arranca al NO. de San Cristobal, sube al Rosario y por Chavarri, Rangel, Sabanilla, Realengo del Toro, va a San Pablo de las Yeguas. 4.a La que de San Crist6bal va por el O. y pasa por Chirigota, Santa Cruz, Limones, San Diego de los Bafos, Guira, Mam6n, Trancas y Vinales. Y como cerrando la serie de lineas paralelas, la carretera central y la linea f6rrea del O. 10

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-r a

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APtNDICE Es una verdadera linea militar que comienza en el Mariel, y pasando por Guanajay, Artemisa y cerca de los Mangas, termina en los terrenos bajos y cenagosos de la ensenada de Majana. Fuertes de trecho en trecho, unidos por puestos de vigilancia, centinelas entre estos iltimos y patrullas constantemente recorriendo el camino, fortificado en cuanto ha sido posible. Esto, dicho a grandes rasgos, puede decirse que es la Trocha militar de Mariel d Majana, verdadero limite hoy de las provincias de la Habana y Pinar del Rio. A cuwntas opiniones no ha dado ser el establecimiento de la Trocha? Unos la alaban con tales exageraciones, que no parece sino que se trata de la 6ltima palabra de fortificaci6n de campafia; otros la deprimen burlandose de su eficacia, y ni unos ni otros tienen raz6n. Para qu6 ha servido la Trocha? Asi dicen los que la combaten. Para que haya pasado Maceo? Y este argument, al parecer irrefutable, es el que nos convence de la bondad del procedimiento, porque es indudable que el paso de Maceo obedeci6 a una de estas dos razones: 6 i intentar un movimiento de fuerzas sobre la Habana, 6 a escapar de un

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-148 territorio donde no-le trafa ventaja permanecer; en cualquiera de los dos casos, fue la Trocha el obstaculo insuperable que le oblige a abandonar sus gentes, las tropas organizadas por 61 con cuidadoso afan y lanzarse A4 la caLeza de las gentes de la provincia de la Habana, que ninguna confianza podian inspirarle, para sufrir el golpe que di6 al traste con todas sus combinaciones. Por qu6 no llev6 4 6 5.000 de sus soldados, que le sirvieran como nhcleo para la organizaci6n que intentaba? TQue obsticulo lo impidi6, si no fue la Trocha, tan despreciada por algunos? Y pasando d otro orden de consideraciones, que seria de la Habana, constantemente asediada por las fuerzas insurrectas, si no hubieran hallado en la Trocha una muralla de contention? Qu6 mejor base de operaciones que esa linea para el avance sobre Vuelta-Abajo y la vigilancia constant de la capital, con la cual mantiene las comunicaciones a toda hora ya por la carretera de Guanajay, por el ferrocarril a esta misma villa, por el de la linea del O. hasta Artemisa y por mar, desde la Habana a Mariel, y, en caso preciso, por el ferrocarril de la Habana a Bataban6 y desde este surgidero a Majana, por mar? Luego, que la linea militar, protegiendo todos los poblados enclavados en ella, brind6 seguridad a las gentes pacificas y honradas, las invite a permanecer en sus hogares y se impidi6 de ese modo que buscasen albergue en la capital muchos miles de seres que no encontrarian alli fdcil acomodo y que podrian liegar a ser, por razon de la necesidad de subsistir, un problema de diffoil soluci6n. Mariel, Guanajay, Artemisa, que son, si no la ex-

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-149 trema lfnea de un campo fortificado al O. de la capital? lPues qu6, no hemos sido verdaderamente amenazados y, aunmds, atacados en Santiago de las Vegas, Calabazar, Arroyo Naranjo y Marianao, no gozandose de tranquilidad-relativa naturalmente -en estos sitios, hasta que se estableci6 la Trocha? dSi hubiera sido posible establecer otra Trocha a oriente de la Habana, como en aquellos angustiosos instantes pensaron algunos, desde Bacuranao 4 la desembocadura del Mhyabeque, hubiera sido tan facil el ataque 4 Guanabacoa, en las puertas de la Habana, ni la existencia del enemigo en Managua, el Calvario y Arroyo Naranjo, barrios rurales de la capital? Cuando la fuerzas insurrectas verificaron su paso por el S. de la Habana y avanzaron, sembrando la ruina y la desolaci6n, hacia occidente, llegaban a la capital infinidad de personas avecindadas en las poblaciones del Cano, Bauta, Cangrejeras, Arroyo Arenas, Hoyo Colorado, Guaydbal, Caimito, San Antonio, Guanajay, Arternisa, etc., todos ellos enclavados en la parte mas estrecha de la Isla. iA cuantas de estas personas oimos clamar por el establecimiento de una linea que impidiera el retroceso de la ola negra! iCuintos designaban el trayecto conveniente, y alguno lleg6 hasta a ofrecerse a indicar sitio desde el cual y dominando ambos mares, pudieran prevenirse los movimientos del enemigo! Aquella aspiracion se convirti6 al fin en la Trocha occidental, y crean nuestros lectores, que aun cuando no haya sido otra la ventaja, nos trajo la de llevar a los campos circunvecinos la suficiente serenidad de espfritu para organizer la reaccion espafiola.

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UflAS uzsardazoas El dia Ii de Junio de 1494 lleg6 Col6n con sus naves, en su segundo viaje de exploraci6n, a la vista de la hoy llamada punta de la Fisga, con la que enfrent6. Aunque contra su voluntad, y obligado 6 ello por falta de viveres y agua, hubo de retroceder, no sin demostrar su convencimiento de que aqu6lla tierra era parte del continente asidtico: y tal fue su convencimiento, que asi lo hizo constar solemnemente. Dice D. Jos6 Garcfa de Arboleya: cEntonces fu6 cuando nuestro Almirante hizo extender al escribano Hernan Perez de Luna, aquella >famosa informaci6n 6 testimonio de 12 de Junio >de 1494, para constancia de que la Cuba 6 Yuana >era tierra fire, tal vez con la idea de atajar las >dudas que sus 6mulos pudieran levantar. El muy >nagnftco Sr. D. Cristdbal Coln, Yuan de la Cosa, maestro de hacer cartas, los pilotos Niuo, P6rez >y los maestres, contramaestres y marineros de nlas tres naves la Nifa 6 Santa Clara, la San Yuan >y la Cordera, declararon, bajo juramento, que la >ierra de Juana era tierra -firme, fundados en que >nunca habian visto isla que pudiera tener 335 leguas >en una costa de Poniente d Levante, y aun no acabada >de andar, pues que seguia SSO. y al SO. y 0.. cre>yendo que antes de muchas leguas, ravegando por la

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152 >dicha costa, se hal/aria tierra dz donde tratar gene > politica de saber, y que saben el mundo, etc. > Tal es la primera noticia que se tiene del territorio llamado hoy de Vuelta-Abajo. Y sin la equivocaci6n del famoso descubridor, sabe Dios cuando hubiera salido d la luz de la Historia el territorio de que nos ocupamos. En 1508, el Capitan Sebastian de Ocampo, por orden del Gobernador de la Espanola, Nicolis de Ovando, quien obedecia la del Rey D. Fernando el Catolico, practice un nuevo reconocimiento y dobl6 el cabo de San Antonio, cerciordndose de que era isla y no continente la tierra descubierta por Col'n (I). Dice el Sr. Arboleya, ya citado, que en la 6poca del descubrimiento las provincias occidentales se hallaban en estado salvaje y eran las Gnicas que no hablaban la lengua Siboney. Hasta 1509, no vuelve d tenerse noticia del territorio en cuestidn. Fuelo con motivo de haberse extraviado uno de los dos bergantines que conducian d la Espanola d Francisco Pizarro con la gente que le habia quedado en Uraba. El bergantin extraviado lievaba 36 hombres y 2 mujeres, y vino d dar en la provincia de Guaniguanico. Fueron bien recibidos de los naturales; pero mds adelante hallaron tal hostilidad, que los que pudieron sobrevivir A las fatigas, fueron ahogados por los indios-instigados por los (1) Humboldt eita como el mas antiguo documento de cartografia, con relaci6n A America, un plano de Juan de la Cosa, fechado en 1500: alli aparece Cuba como isla.

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-153 indios dominicanos-al cruzar una bahia que se llam6 de Matanzas. En 1602 se creo'la Capitanfa General de Cuba, dividiendose en dos Gobiernos: el Oriental 6 de Cuba y el Occidental 6 de la Habana. En 1762, y por causa de la toma de la Habana por los ingleses al mando del Conde de Albemarle, fu6 ocupado el Mariel por fuerzas britanicas, siendo este el punto mas avanzado 4 occidente a donde lleg6 la ocupacion inglesa. El 6 de Julio de 1763, y 4 virtud de lo convenido en el tratado Paris, se retiraron las tropas de la Gran Bretafia, volviendo la parte que habian ocupado, a poder de Espana. En 1807, y otra vez en guerra con los ingleses, desembarcaron cerca de Bahia-Honda, destruyendo fincas y caserios y reembarcindose poco despuds. Durante el mando del General D. Jose Cienfuegos (1816 4 1,819), se construyeron los torreones de Mariel, Cabaias y Bahia-Honda. El 5 de Octubre de 1822 desembarcaron, en Bahia-Honda, corsarios de Mexico 'y Venezuela. Al dia siguiente, y 4 la aproximaci6n de 250 hombres enviados de la Habana, huyeron, abandonando la mayor parte del botin que habian recogido. El 4 y 5 de Octubre de 1844, un violento huracdn asol6 la Vuelta-Abajo, cruzdndola desde Galafre 4

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-154 Bahia-Honda; y el io del mismo mes del ano siguiente, sufri6 grandemente con el que atraves6 la isla por la Habana. El ado 1847 se crearon las Tenencias de Gobierno de Bahia-Honda y San Crist6bal. ................................ El II de Agosto (1851) desembarcaron en el Morrillo, jurisdicci6n de Bahia-Honda, 450 hombres, capitaneados por Narciso L6pez (i). Este, con 300, se dirigi6 luego al pueblo de las Pozas, donde se le debia reunii el resto, d quien quedaron encomendadas en la playa las provisions y bagajes. Inmediatamente que se supo en la Habana la invasion, se embarcaron para Bahia-Honda siete companies de preferencia, A las 6rdenes del Teniente General Segundo Cabo D. Manuel Ena; cuando Ilegaron alli, supieron la situaci6n de los piratas, y el General, con mds arrojo del que fuera conveniente, dispuso que tres companfas se dirigiesen 6 la playa del Morrillo para batir A la reserva enemiga, emprendiendo el, con las cuatro restantes, el camino de las Pozas. Este pueblo humilde, enteramente d merced de los piratas, pues los vecinos lo habian abandonado, brindaba 6 (1) Narciso L6pez era venezolano; pero al servicio de Espafna antes y despu6s de la independencia de Venezuela. Era Mariscal de Campo en 1841; durante el mando del General Vald6s, fu6 Comandante general del Centro y luego Presidente de la Comisi6n Militar.-De cuartel en Cienfuegos, provect6 la sedici6n; descubierta, huy6 A tiempo a los Estados Unidos, y alli prepare sus expediciones A Cuba.

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155 -Lopez una posici6n muy ventajosa, la cual mejor6 en todo el dia 12, formando parapetos, reductos y aspilleras que hacfan sumamente arriesgado cualquier ataque; el caserio de las Pozas se derrama, a los lados del camino real, en dos eminencias que es preciso subir a pecho descubierto. El 13 por la mafana fud cuando las cuatro companifas de Ena recibieron sobre la marcha, sin haber descansado siquiera, y sin una pieza de artilleria que protegiese sus flancos y apagase los fuegos del enemigo, la orden de atacarlo en sus trincheras. Parte de la fuerza se despleg6 en guerrillas, que ningfn dano causaban i los sitiados, mientras que el grueso de la columna atac6 a la bayoneta, llena de denuedo y bizarria dignos de mejor suerte. El nutrido fuego de los piratas parapetados en lo alto hizo grandes estragos en nuestros valientes, quienes no obstante contar mis de cien hombres fuera de combat entre muertos y heridos, penetraron en el pueblo, arrollando al enemigo en sus mismas trincheras y causadndole gran perdida. Con todo, ocupadas las casas por aquel y recibiendo sus tiros en todas direcciones, tuvieron que retirarse; pero con tal orden lo hicieron, que, cuando alentado L6pez por la retirada, mand6 picarnos la retaguardia, volvi6 atrads nuestra columna, causando considerable destrozo en la soldadesca yankee. Mds afortunada fu6 la columna de tres compafias enviada d la playa d las 6rdenes del segundo comandante del regimiento de la Reina, D. Juatr Antonio Villaoz; pues hallando en la taberna de d los 180 aventureros que se dirigian d Las

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-156 Pozas, los bati6 y puso en precipitada fuga. Cincuenta de los dispersos tomaron botes en la costa; pero fueron aprehendidos por el comandante general de Marina, Excmo. Sr. D. Jose Maria Bustillos, conducidos a la Habana y fusilados por la espalda despuds de un breve informativo y de haberse preparado espiritualmente. Escarmentado L6pez por el ataque del 13, y considerando insostenible su posicion en Las Pozas, determin6 el mismo dia evacuar aquel pueblo 6 internarse en las serranias inmediatas, grandes 6 inaccesibles cordilleras de la Vuelta-Abajo, en las cuales un buen guerrillero, con la fuerza que aqu6l disponia, tuviera bastante para dar que hacer quiz4 por muchos aflos, no hallando hostilidad en los moradores. La noticia, pues, de su internaci6n en las celebres Lomas del Cusco hubiera producido mucha ansiedad si ya no constase el buen espiritu de nuestros guajiros, que en todas partes se armaban, para hostilizar sin tregua a los invasores. De la Habana se destacaron nuevas tropas para circunvalar al enemigo y evitar su evasion, mientras que el General Ena le seguia la pista, arrostrando las dificultades que le oponia el terreno, inaccesible 6 la caballeria: al fin, el 17 pudo alcanzarlo en el cafetal de Frias, pero antes de entrar en acci6n, yendo Ena d la vanguardia, para disponerla, recibi6 un balazo que le caus6 la muerte. Los piratas, lejos de aprovechar tan buena ocasion para ellos, huyeron al momento, privando I nuestras tropas del placer de la venganza. Cuatro dias despuds del encuentro de Frias, el

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-157 Coronel del regimiento de Espana, D. Angel Elizalde, alcanz6 a los piratas en Candelaria de Aguacate y los bati6 completamente. S6lo quedaron a L6pez 100 hombres; pero alcanzados el 24 por el primer Comafidante del regimiento de la Corona, D. F6lix Sdnchez, en los desfiladeros del Rosario, fueron totalmente destruidos. El cabecilla huy6 con siete de sus camaradas, para caer el 27 en poder de una partida de 16 valientes guajiros, capitaneada por el paisano D. Jos6 Antonio Castafieda, que tuvo la gloria de capturarlo y presentarlo d la autoridad. L6pez fue remitido d la Habana, donde despues de recibir los auxilios espirituales, fu6 ejecutado en garrote vil el 1.0 de Septiembre. De los cuatrocientos ochenta y tantos hombres que desembarcaron en el Morrillo, s6lo quedaban con vida 170: los demas habian muerto en accion, 6 fusilados; y aunque se habia declarado solemnemente que a ninguno de ellos se daria cuartel, era, sin duda, hora de emplear la clemencia. El General Concha indult6 de la ultima pena A los 170.prisioneros, y despues S. M. los perdon6 del todo, permitiendoles regresar a los Estados Unidos. De este modo relata aquel notable suceso el concienzudo D. J. Garcia Arboleya, contemporaneo y testigo de mayor excepci6n. Despues de esa epoca no habia sido la VueltaAbajo teatro de nuevos combates. Algunos bandoleros famosos en las localidades respectivas fueron perseguidos activamente conforme aparecian, lo-

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-158 grando burlar por mas 6 menos tiempo las pesquisas de las autoridades. Al fin unos fueron muertos como el Asturiano, otros como los hermanos Jose Ines y Manuel Prieto y los tambien hermanos Maireles, de Guanajay, fueron asimismo aprehendidos. Los Maireles se presentaron i la autoridad, cansados de la incesante persecucidn que se les hacia y declarando su impotencia. El famoso bandolero Carlos Garcfa, quc durante la pasada insurreccion quiso hacerse pasar por partidario politico, hizo tambien, de Vuelta-Abajo, campo de sus hazanas, pero sin lograr grandes exitos. En Septiembre de 1894 y con jhbilo inmenso, por parte de los vecinos de Pinar del Rio, se llev6 hasta aquella ciudad la via f6rrea del camino del Oeste, que la une con la capital. Celebraronse grandes fiestas, i las que acudieron infinitas gentes que comentaban alegremente el suceso, prometiendose grandes prosperidades. jCunn ajenos estaban de lo que el porvenir reservaba i Vuelta-Abajo! Un aflo mas tarde, en la noche del 30 de Septiembre al i. de Octubre de 1895, un terrible cicl6n azot6 de tal suerte la comarca Vuelta-bajera, que todo qued6 destruido. Perdi6ronse los semilleros de tabaco; cambiaronse los cauces de las vias fluviales, hasta el punto de desviarse el curso de rios como el de San Diego, que perdi6 los manantiales famosos de sus excelentes aguas termales; desaparecieron puentes, trozos de via f6rrea, y el viento furioso y la inundaci6n potentisima sembraron el luto y la

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-159 desolaci6n, donde poco antes todo eran esperanzas 6 ilusiones. Para remediar tanto dafio en cuanto fuera posible y a petici6n del Gobernador provincial, que lo era, con cardcter de interino, el Presidente de la Diputacion, Sr. Rodriguez San Pedro, y el cual cumpli6 su misi6n luchando heroica y denodadamente contra cuantos obstaculos se leopusieron, recorriendo su provincia.en medio de aquella devastaci6n, con reconocida exposicion de su persona; para remediar tanto mal, repetimos, se nombr6 por el Gobierno general una Junta de Socorros, que presidio el Excmo. senor Marques de Pinar del Rio, uno de los buenos patriotas espanoles, y en la cual actu6 como secretario el Sr. D. Diego Serrano, i cuya perseverante integridad se debi6 que el empleo de la suscripci6n-encabezada por el Gobierno con 50.000 pesos-correspondiera al deseo de los que la promovieran y resultara en mayor ventaja de los desgraciados vueltabajeros, i quienes se remitieron fondos con que adquirir vestidos, materiales para reconstruir sus viviendas, semillas para recuperar la perdida cosecha, y fltimamente, y cuando ya las huestes de Maceo invadieron la provincia, a fines del ado, aun sirvieron los fondos restantes de la suscripci6n, que se habia empleado con gran tacto y prudencia, para remediar muchas necesidades del momento entre aquellos desgraciados vecinos. Lo que despuds ha ocurrido en Vuelta-Abajo, no es para tratado en este lugar. Puesta la vista en Dios y la mano sobre sus conciencias, respondan, ante el tribunal de la Historia, aqu6llos a quienes

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-160 la Naci6n tiene el derecho de preguntar, como en los sagrados libros: iCain! -qu6 has hecho de tu hermano Abel? Porque los vientos que alli sembraron, con harto dolor de los buenos patriotas, no podian producir sino la tempestad que aun ruge sobre la antes pacifica, risuefia y trabajadora Vuelta-Abajo.

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Terminado nuestro trabajo, somos los primeros en reconocer sus grandesdeficiencias; asi ytodo, nos decidimos a publicarlo, cediendo a amistosas indicaciones. La buena voluntad y el claro criteria de nuestros lectores, supliran todo aquello que la falta de datos, de tiempo, de memoria y de conocimientos, nos haya hecho suprimir en las paginas anteriores. S6lo hemos tenido como obras de consulta, la Geografia de D. Jos6 Maria de la Torre, la 16.1 edici6n de la de D. Felipe Poey y el Manual de la Isla de Cuba, publicado en 1852 por el concienzudo y prolijo D. Juan Garcia de Arboleya; estos libros, algunos tomos del Diccionario Enciclopedico, el plano publicado en 1832 por la Comisi6n cientifica que presidio el Conde de Cuba, plano que debemos a la deferente galanteria del Sr. Teniente Coronel de Ingenieros, D. Victor Hernandez, tan entusiasta por los estudios coloniales, y nuestra memoria de aqu6Has, para nosotros inolvidables tierras, han sido nuestro arsenal. Juzgue, pues, el pdblico de lo formidable de la empresa acometida, y comparelo con io insignificante del exito, para otorgarnos, con la benevolencia de que tanto hemos menester, el indulto a nuestra osadia. II1

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-162 --Por otra parte, la falta de tiempo material pudiera servir de pretexto en nuestro favor, si no fuera cierto que, i no disponer de tiempo, mas valiera excusar el empeiio. Tambien se notary de menos una descripci6n detallada de la Trocha. No poseemos latos para hacerla tan prolija como habfa de necesitarse, y si los tuvieramos, seguramente nost abstendriamos de hacerla. Aquellos que como nosotros y con nosotros piensan, pueden pasarse sin tales filigranas; y los que no piensan con nosotros, pueden, si gustan y les precisan tales datos, ir a buscarlos al propio teatro de la guerra.

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Pagin as. INTRODUCCI0 N................................... 7 Estaciones.-Enfermedades.-Perturbaciones meteorol6gicas...................................... 11 Producciones de la tierra......................... 21 Tierras circunvecinas............................ 27 Divisi6n territorial............................... 28 Costas. Costa Norte. De Banes d Bahia-Honda........................ 37 De Bahia-Honda i Punta de Avalos................ 39 Peninsula de Guanacahabibes.................... 42 Costa Sur. De Cuyaguateje A Majana......................... 45 Montanas. Grupo de Guanacahabibes........................ 52 Sierra de los Organos............................. 52 San D iego....................................... 56 El Cuzco o Rosario............................... 60 M ariel.......................................... 63 Rfos. Los Organos: Costa Norte........................ 69 Costa Sur.... ...................... 73 San Diego: Costa Norte......................... 79 > > Costa Sur........................... 82 El Cuzco: Costa Norte......................... 89 > Costa Sur........................... 90 Mariel (Sierra de Anafe).. 93

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-164 Was de comunicacidn. DE oRIENTE A OCCIDENTE. Vias terrestres. De la Habana A Pinar del Rio. Paginas. Por la carretera Central.......................... 97 Por el Camino Viejo del Sur...................... 103 Por el Camino del Norte......................... 104 Por ferrocarril................................... 107 De la Hlabana 6. Guanajay, por ferrocarril.......... 110 Vias mar'itimas. De la Habana i Vuelta-.Abajo, por la costa Norte... .112 Idem idem por la costa Sur: ferrocarril i Bataban6 .113 A OCCIDENTE DE PINAR DEL RiO. (Continuacidn de los caminos de E. A 0.) Norte. De San Cayetano 4 Baja... ...................... 115 De Baja a Mantua............... ................ 116 Sur. De Pinar del Rio a San Juan y Martinez............ 116 De San Juan y Martinez 6 Guanes................ 117 De San Juan y Martinez 6 Paso Real de Guanes..... 118 De Paso Real A Los Remates de Guanes........... 118 De Los Remates A Cabo de San Antonio.......... .120 De Guanes al embarcadero de Guadiana........... 120 De Paso Real de Guanes A Mantua................. 120 Was transversales. Grupo de Guanajay............................. 124 > de Cayajabos ............................ 126 del Cuzco ................................ 126 a de Candelaria............................ 127 de San Crist6bal.......................... 128 a de Santa Cruz de los Pinos................. 131

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-165 Piginas. Grupo de Los Palacios.......................... 132 de PasoReal de SanDiego................. 133 > de San Diego de los Banos................. 134 do La Herradura.......................... 185 >a de Alonso Rojas.......... .............. 136 v de Consolacion del Sur.................... 137 .de Caiguanabo........................... 138 de Vinales................................ 189 de Pinardel Rio.......................... 140 de San Luis.............................. 141 de San Juan y Martinez................... 141 a de Guanes............................... 142 de Francisco............. ............... 143 Observaciones................................... 145 a APtNDICE. La Trocha........ ..........................147 Notas hist6ricas............................ .... 151 Notafinal....................................... 1G1

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FE DE ERRATAS Linea. Dice. Nota. Arbolega 12 Guanchacabibes 23 Patiendo 21 Yagrura 22 Sabana 1.n ria 26 ria 25 Jabucal 2 Rebunco i1 Sitio de Recuerdos 2.9 Tavionns 17 Linares 20 del rio, La Sierra 16 la sierra Ldase. Arboleya Guanacahabibes Partiendo Yagruma Sabana via |vi~a Yabunal Rebuzno Sitio de Berrendos Taironas Limones del rio La Sierra La Sierra Pagina. 1.2 42 'S SS 82 92 t:0; 19; 132 i:.;