Citation
Teoria de la dependencia

Material Information

Title:
Teoria de la dependencia
Series Title:
Serie Materiales de debate ;
Alternate title:
Teoría de la dependencia
Creator:
Iguíñiz, Javier
Cueva, Agustín, 1937-
Centro de Publicaciones Educativas Tarea
Place of Publication:
Lima
Publisher:
Centro de Publicaciones Educativas Tarea
Publication Date:
Language:
Spanish
Physical Description:
48 p. : ; 21 cm.

Subjects

Subjects / Keywords:
Economic development ( lcsh )
Dependency ( lcsh )
Economic conditions -- Latin America -- 1945- ( lcsh )
Foreign economic relations -- Latin America ( lcsh )
Dependency on foreign countries -- Latin America ( lcsh )
Genre:
bibliography ( marcgt )
non-fiction ( marcgt )

Notes

Bibliography:
Includes bibliographical references.
General Note:
Cover title.

Record Information

Source Institution:
University of Florida
Holding Location:
University of Florida
Rights Management:
All applicable rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier:
AAA0375 ( LTQF )
AGY8779 ( NOTIS )
001476899 ( AlephBibNum )
04269919 ( OCLC )
78104466 //r892 ( LCCN )
Classification:
HC125 .T47 ( lcc )

UFDC Membership

Aggregations:
South American Collections
University of Florida

Full Text



U


TEOIA DE LA
DEPENDENCIA
ASPECTS DE LA EVOLUCION DEL PENSAMIENTO
LATINOAMERICANO SOBRE LA DEPENDENCIA

JAVIER IGUIIqIZ

PROBLEMS Y PERSPECTIVES DE
LA TEORIA DE LA DEPENDENCIA
AGUSTIN CUEVA


IERIE:
materlale/ de debate


cato de
ecichia TAMA


~____~_











Serie


MATERIALS DE DEBATE


N� 1


TEORIA DE LA DEPENDENCIA


- Aspectos de la evoluci6n del pensamiento
latinoamericano sobre la Dependencia

Javier Iguiiiiz



- Problemas y perspeCtivas de la Teorfa de

la Dependencia
Agustfn Cueva












Centro de Publicaciones Educativas TAREA
Tiz6n y Bueno 184- J. Maria
Apartado 2234 - Tel 312186 - Lima, Peru.



































































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La lberted y el prog eran la mirtia coa, iun traia t otra; aran tams
ipann ntma de Ie lib rteara. . .
- -blS en la eorfi vsnir d Europe, d ejemplo de u apnaledo n y poancia
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oomo el mapfritu netwaro par remontar lat taso qun compa~roin can
los E.UU. e obaerabsa n formal c~ densMt. Quiz d progunt a la que
S buacan mpuet ae LPor tu6 EE.UU. y AL., iri colonieles, dearrolln tan
nradamne difreotas ome nienta. dmpui de indBpenizrse? (4). En
S cualquier camo, ls contramtes ntre Anmric Latina y loskE.UU.L diron luar
. a s xplicatitva d nuamtro sa.
c)i L do spco miP obviamnse shantl s a primni vita era. ,.
d lterde rdciad. La rae, conio causC dO nueMtro uamao fime agrirJida por
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culturales, etc Lo ngleoaj6hn ignificaba in idatin . audad ai etde to ic. Io ak
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-ndigenista ai6 n df.en del inido .y muchas autom a e eacriberm . a
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Desde el siglo pesado el problema del indio fue considerado en Mixico
como relacionado con la tenencia de la tierra (5). Jose Carlos MVariitegui en
1928, rompe con los diferentes 6ngulos desde los que se habia estado enfo-
cando el "Problema". Su anilisis "repudiay descalifica las diversas tesis que
consideran la cuesti6n como uno u otro de los siguientes criterios unilaterales
exclusivos: administrative, juridico, 6tnico, moral, educational, eclesihstico".
(6) Su planteemiento consiste en buscar el problema del indio en el proble-
ma de la tierra". La cuesti6n indigena arranca de nuestra economfa. Tiene
sus races en el regimen de propiedad de la tierra. Cualquier intent de resol-
verla con medidas de administrad6n y policfa, con m6todos de enseranza o
con. obras de vialided, constitute un trabajo superficial o adjetivo mientras
subsist la feudalidad de los gamonales" (7). De esta form se escape de las
perspectives sociologists, morales, htnicas, etc.
d) La libertad proclamada con la independenda tenfa como uno de sus
aspects fundamentals, la reducci6n de las trabas comerciales impuestas por
Espafi. Adeams la teorla econ6mica importada del Reino Unido, justificabe
la conveniencia del libre comercio. No dejaron sin embargo, de salir propo-
nentes del protecilonismo necesario pera el desarrollo industrial. El triunfo
final fue del librecambismo. La gran demand de productosagricolas y luego
mineros fortaleci6 a los sectors beneficiaries de tal pol (tica y fue cade vez
mAs dificil su derrota (8).
e) La importancia de la libertad political obienida o par obtener opa-
caba a muchos pensadores la admiraci6n por el progress hortgamericano. La
agresi6n estadounidense a M6xico hizo que este pals presentara el tema de la
agresi6n imperial en primer tugar. Como resultado de las multiples oupacio-
nes militares especialmente de los EE.UU. la condencia del problema se hizo
cada vez mrs amplia. Entre los mas conocidos apart de Bolivar mismo, se
encuentra Jose Martf, el portorriqueflo Jos6 Maria de Ostos, Francisco Bulnes,
Jos6 Carlos Mariitegui (9).
f) Mirando hacia el interior de nuestros passes las cosas aparecen al
intellectual comb pertenecentes a dos mundos: el urban y el rural, el mo-
derno y el traditional, el europeo y el indfgena, la civilizaci6n y la barbarie.
Esta distancia frente a lo traditional, indigena y bdrbaro, ligado a la
filiaci6n por el anglo-saj6n, produce un ambient en el que la explicaci6n
al abuso observado proviene de las condiciones interns do nuestros passes.
g) La agresi6n imperial es mas vista par el lado politico-territorial pero
no en los aspects comerciales. La relaci6n con Inglaterra era considerada via
de progress, cultural, dvilizaci6n. El pensamiento econ6mico en esa hpoca era
predominantemente liberal.
Las afirmaciones de nuestra personalidad cultural estaban coda vez mis
desfalsades respect de lo que ocurria en la estructura econ6mica latinoame-







ricana. En 1925 Marittegui detect bien esta situaci6n. "La political nortea
mericana no se preocupa demasiado de hacer pasar como un ideal delCont-
nente el Ideal del Imperio. No le hace tampoco much falta el consenso de los
intelectyales. El pan-mericanismo borda su propaganda sobre una solida
malla dB interests. El capital yanqui invade la America indo-fbera. Las vias
de trifico comerdal panamericano son las vas de expansion. La moneda, la
t6cnica, las miquinas y las mercaderias norteamericanas predominan mis
cade dia an la economfa de las naciones del Centro y Sur. Puede muy bien,
pues el Imperio del Norte sonreirse de una te6rica independent de la inte,
ligencia y del espiritu de la America indoespanola. Los inter6ees econ6micos
y politicos le asguran, poco a poco, la adhesion, o al menos la sumisi6n de
la mayor part de los intelectuales. Entre tanto, le bestan para las paradas del
panamericanismo los profesores y los fundonarios qua consigue movilizarle
la Uni6n Pan-Americana de Mr. Wowe". (11)
Al decir de GonzBles Casanova, Ia dcada de los aios 30 constitute el
fin del ciclo clisico de la sociologfa norteamericana: "Por esos afos del 30
la decadencia de la viejasociologfa norteamericana esevidents; su formulismo
legal, su ret6rica ffcil, sus especulaciones superficiales, eI van haciendo perder
el viejo prestigio qua tenia, encerrindola en las aulas y en las ceremoniess
oficiales o difundi6ndola en libros famaeos y pedestres (12).
S h) Al mismo tiempo, la crisis del 29, la emergencia de sectors empresa-
riales latinoamericanos, te crecimiento de las ciudades y de los empleados
privedos y estatales configuran una situaci6n polftica que Ileva a estimular la
industiializad6n en los palses ms grandes de Amirica Latina. El mecanismo
econ6mico basico es el'siguiente: el sector exportador prove de divisas para -
la importaci6n de maquinaria y materials primes que se utilizan en elaborar
los products de consume que la crisis del 29 y luego la segunda guerra mun-
dial impiden obtener.
Esto nos permit dirigirnos a la situacibn de post-guerra.


2. UNA NOTA SOBRE LAS TEORIAS METROPOLITANAS

Con el dominio de los EE.UU. sobre America Latina, avanzan hacia el a
Sur del R o Bravo, diversas "explicaciones" sobre el subdesarrollo econ6mico.
SResurgen asf viejos temas latinoamericanos, los de la infanda latinoamericana
y aparecen otros bajo marcos te6ricos mis modernos como el Keynesiana
En vez de las grande explicaciones a los grandes'fen6menos, irrumpen infi
nidad de "teorfas" cada una de las cuales aspira a tener un gramo de verdad
y as( aportar proporcionalmente. Resurgen las teorfas basadas en factorss
no-econ6micos" donde se nos dice de nuestras incapacidades raciales, cultu
rales, motivacionales, climlticas, etc., etc., (13); tambidn aparecen factors
como la calidad de nuestros recursos, humans sobre todo, para captar los







factors del progreso.como es la modern tecnologia que de adquirirla resol-
verfa nuestros problems (14); a veces la falta de ahorro e inversion o la
escass productividad de la que se derivan problems del ingreso personal.
Una caracterfstica general de estas apreciaciones sobre nuestra situad6n
es el profundo menosprecio por la historic universal y de nuestros paises..
S6lo asf se entiende que los factorss no-econ6micos" vuelvan a apdrecer. En
realidad, el desddn por la historia, o lacaricaturizaci6n de ella convirtidndola
en un movimiento de tasas de inversion, es perfectamente comprensible en el
pensador imperial: a ning6n poderoso de turno le gusta recorder que as de
care y hueso, que tuvo nacimiento y que tendrh un fin.
Metodolbgicamente los problems son inmensos. Solamente una pers-
pectiva superficial confunde tan sistematicamente causes con consecuencias,
correlaciones con explicaciones, datos con ciencia. Los problems relevantes
se restringen y se empobrecen at ser "concretados" sin referencia explicit al.
marco general en el que se insertan y al cual aportan. Adenms, se eliminan
problems que no seen susceptible de introducirse en la medici6ri cuantita
tiva sacrificando la realidad al instrumerito medidor. El andlisis parcial, y la
ausencia de una perspective hist6rica resultan an apredaciones sobre nuestra
realidad que no consideran las nuevas situaciones on las que nos encontramos
dentro del conteoto mundial y el rol que en 61 cumplimos.

La eficacia sectorial que algunos Instrumentos tienen al ser part de la
administrad6n imperial y tener las caracteristicas mencionadas, afladen efica-
cia al statuoquo; al ser esa eficiencia criteria de lo cientifico, su aprendizaje
monopolize el esfuerzo intellectual y desvfa la atend6n de los problems
esenciales y de conjunto. El desarrollo es as( resultado de la sumatoria de
esfuerzos sectoriales y no de una (mica voluntad revolucionaria.
En general, en estas teorfas todo se resume an la revitalizacin de un
modo de pensar en que el progress viene de afuera, que al subdesarrollo lati-
noamericano lo soluconari el desarrolto estadounidense con sus t6cnicas y
t6cnicos, con su ayuda, con su educad6n, con su concepd6n sobre el trabajo,
con las empress transnacionales, que si bien tienen una actuaci6n econ6mica
S confusea", una actividad political "oscura", nos traeran un modo de produ-
cir, un estilo de trebajo, un "Know How" (saber c6mo hacer).
En el Ambito de la sociologla aparecen, como indicamos, viejos'temas
pero an otro context y dentro de un marco extremadamente mediocre. "Fue
asi, como algunos de los grande temas clsicos de la sociologia latinoameri-
cana, que obedeclan a un intent de irivestigad6n basado en las perspectives
politics de la independencia y el liberalism, se convirtieron an temas ridi-
culos y tables: el theme de la autonomfa cultural, del Imperialismo, de la
revolucin y el deber son los tlpicos temes rechazados. --
Otras mis sufrieron una transformaci6n fundonalista y behaviorist que









los priv6 de su context politico de dominaci6n, o econbmico de explota
dbn, como el tema de la civilizaci6n y de la barbarie que condujo al dualismo
explicativo de lo modern y lo traditional; el del clero, el dogmatismo, el
caudillismo y el militarism, que se IIev6 al terreno psicol6gico de la religio-
sidad o la personalidad autoritaria, de la adscripci6n y la falta de empatia; o
el de la protest y la rebelibn que se entendi6 como anomia; mientras la idea
de la civilizaci6n y el progress se estudiaba como movilidad o como "achive-
ment", todo ello en una imitaci6n y admiracidn "extra-16gica", dogmrtica,
autosuficiente, de la sociologla anglo-sajona y sus tendendas psicologistas"
(15).
Es de este marco te6rico, del que poco a poco, y no sin tropiezos, el
pensamiento progresista latinoamericano se separa y cdmienza a construir
una alternative para la profunda comprensi6n de nuestra opresi6n ya partir
de ello, para la organizad6n de las fuerzas sociales y politics capaces de
transformer radicalmente nuestra sbciedad.
Asi, dentro de esta forma de ver la sociedad, no existed opresibn y tam- -
poco liberaci6n. Aunque nos equivocamos: segrn esta perspective la libera-
ci6n es de nosotros mismos; el liberador: el Imperio.


6 3. LA EMERGENCIA DEL NUEVO PENSAMIENTO LATINOAMERI-
CANO: OBSTACULOS AL DESARROLLO CAPITALIST EN
AMERICA LATINA.

La conformaci6n peulatina de una burguesia national industrial sobre
todo en los pa ses atlanticos de A.L. y de la correspondiente ampliaci6n del
proletariado, el crecimiento de sectors profesionales relacionados a la admi-
nistraci6n del Estado national y el caricter national de la teoria keynesiana
colaboraron en definir los problems en t6rminos nacionales y tambi6n las so,
luciones.
En este context el 6rden te6rico liberal es cuestionado, ya no respon-
diaa las exigendas planteadas por los sectors emergentes en la creciente-
mente compleja realidad social. El nuevo empresariado nacional,ue encuentra
entire las limitadones para la inversion y expansion provenientes de la'falta de
divisas para re-bonvertir su plusvalia en capital, y las presiones del proleta-
riado y empleocrada urbanos, sobre los salaries y el presupuesto fiscal. En
esta situacibn, esa burguesia que coparticipe en el poder, an alianza con los
sectors exportadores siente que no puede satisfacer a todos, que el dina-
mismo de la economla no es sufidente para ello, pero que, al mismo tiempo,
basta un pequeifo empuj6n para que pauses como Argentina se conviertan en
desarrollados. El problema es cuantitativo y de decision national, pero resol-
vible.







A. DETERIORODE LOS TERMINOS DE INTERCAMBIO
Quidn rompe fuegos es RaOl Prebisch, economists argentino, el que
Sdeade a pomisi6n Econ6mica para America Latina, efiala en 1949 que los
precious de los products exportados desde Amdrica Latina disminuye ecu-
larmants on reladcn a los predos de los products importedos. (16) De esa
forma so traslada haca la metr6poli una part de nuestro esfuerzo national.
Trataremosde aclarar,dsto.
Cuando se produce un cambio tecnol6gico los costoa disminuyen y si
hay competenda a trav6s de los precos, estos pueden bajar y bajan. De ea
forms, el progress cientifico redunda on benefido de los empresarios y
aumenta el nimero de consumidores que puede adquirir el product. Esto
mecanismo ha sido bisico para la expansion del mercado capitalist y del
capitalism mism. En caso de que no desciendan los precio porque la corn-
petencia no exist o no lo exila, la reducd6n de costs redurfda en benefiido
del empresardo y si los trabajadores tienen una fuerte organizad6n sindical
pueden aspirar a lograr part de ee mayor ingreso.
10Qu sucede en America Latina? En nuestro subcontinent el cambio
tecnol6gico es menor que el de la metr6poli. Si los precious correspondleran a
los costos de produoci6n, los precips de los products importados deberlan
descender on relacibn con los de los exportados desde Am6rica Latina. Pre-
bisch sostione que, en los hechos sucede to inverse. Al disminuir el precio
relative de las materas primas y de los alimentos exportodos (sin que sea
resultedo de una disriinuci6n de costs por el cambio tecnol6qico), hacefalta
vender cada wez mds para comprar lo mismo. A este fen6meno so ledenoiina
"deterioro de los t6rminos de intercambio" y su existencia ha sido motivo de
amplios debates entire los te6ricos de la economfa.
Este deterioro significa que los passes que mis progresan tecnol6gica-
ments, al no disminuir losprecios en formal correspondlente, se quedart con
los beneficios que resultan de los menores costs y no los trasmiten a los
consumidores (en este casoa Jos paeses consumidores de sus products manu-
facturados). Ala inverse, ds. passes subdesarrollados qua progresan mds lenta-
mente en el campo tecnol6gico, s bejan sus precious trasladando los benefidos
al consuinidor (en este cao los passes industrializados). La ganancia de los
passes iMdustrializeads as double: por un lado so quedan para si el benefido
resltante de su propio progress y tambi6n con el proveniente del cambio
tecnol6gico ocurrido en nuestros passes.
LPor qu so sostiene esta situaci6n? Porque la abundancda de mano de
obra en los passes latinoamericanos hace que los salaries so mantengan bajos
y que los asalariados no presionen por mejores condiciones obligando asi a
Saumentar el precio de los products primaries. De aumentar los salaries se
ampliarla el mercadoyal mismo tempo aumentarian los products de expor-
taci6n y los ingresos finales.




..i

El pensamiento de Prebisch es rtis amplio que lo ya serialado. Al ex-
trangulamiento externo ya rmencionadd en elpunto anterior se agrega como
causal de subdesarrollo la estructura social internal que impide al ascenso de
los elements innovadores de la sociedad, aquellos que estarian en condicio-
nes de absorber cambio tecnol6gico y posibilitar un mayor crecimiento nacio-
nal. Adem6s, su critical .a comportamiento del mercado international le
permit al nivel interno critical tambi6n el funcionamiento "natural" del
sistema. Por ello, la insistencia en la planificaci6n.
iQu6 hacer? El Estado debe.asumir un rol-mayor en la economic y
planificar el desarrollo national ya que las leyes del mercado, por si solas,
subdesarrollan. Las reforms sociales deben ir paralelas a la acumuladbn de
capital y no despuds. Es necesario defender los precious internacionales de las
materials primes y diversificar las exportaciones.
La importancia de estos planteamientos trasciende al ambient latinoa-
mericano y por eso en part nos hemos detenido en este pensador. El tema
lanzado por 61 hace 27 asos, es part del ideario actual de los pauses tercer-
mundistas, a pesar de la batalla en todos los niveles que los mis.importantes
economists del mundo desarrollaron pars desprestigiar la tesis del deterioro.
Hagamos una evaluaci6n sint6tica. Prebisch tiene grande meritos. El
cuestionamiento de los sagrados principios liberales sobre el comercio inter-
8 national requiri6 audacia, dado el ambient liberal y pro-imperial predomi-
nante en la 6poca, la recusaci6n de las Ieyes del mercado no era fAcil.Prebisch
es el primero que sistemlticamente'sefala que Is vinculaci6n con la metrd-
poll a econmmicaments perjudicial, ya que se traslada part del progress
nacionalmente generado.
Por otro lado su pefspectiva se nutre de la problematic estatal, pero de
,un estado tomado parcialmente por la burguesia industrial. El problema del
deterioro es visto desde un punto de vista estrictamente national y no de
clae. Su situaci6n de "bur6crata de la burguesia en el estedo", le da un
Angulo en el que lo national nubla las relaciones de clam. Los aspects rela-
cionados con la repercusi6n del deterioro de los tfrminos de intercambio en
las burguesias exportadoras serin secundarias y las coidiciones sociales de
producci6n estarAn ausentes. Una alternative se presentare mis adelante.
La soluci6n al problema de los t6rminos de intercambio depend de la
actitud y buena voluntad de los passes industrializados, de ahi que la vida
misma de Prebisch se haya dedicado a la direcci6n de organismos internacio-
nales. Los ilamados a la organizacibn internal de los passes latinoamericanos
son abstractos, no correspondent a las reales fuerzas politics existentes en
nuestros plases y por ello se quedan sin oyente. El menosprecio de la proble-
mitica-de clam le impide concretar sus Ilamados hada sectors sociales defi-
nidos, y cads vez mis detector los cambios sociales que realmente ocurren,
entire ellas la desaparid6n irremediable de ese empresariado national en el







que su ideologfa del desarrollo ibe a encontrar la base social y political.

B. ESTRUCTURALISMO

LEs tan important explicar las dificultades del desarrollo por la extra
d6n de los frutos del process tecnologico? Otro pensador latinoamericano,
Calso Furtedo, piensa que no lo es. Mientras Prebisch consider fundamental
el deterioro mendonado, Furtado presta atend6n a los problems de la
structural internal de nuestros pefses. Consider qua, bisicamente, a6n cuando
no hubiera extracci6n de excedentes de nuestros pales, habria subdesarrollo,
entendido como permanencia del dualismo structural, esto es, de la diferen-
cia abismal de niveles de vida entrb el campo y la ciudad (17).
Sin naar Ia validez del Ifmite que los precious intemrcionalas ponen al
rodmiento econhmico, consider qu la Influencia imperial s bisicament
cualttiva. No es sIo insuficiencia, tambi6n hay deformacion. Es el tipo de
empresasy sobre todo al tipo de petrones de consume el responsible de la
actual dinirrici estaneada y desigual con que proceden las economfas latinoa-
mericanas.
El mecanismo subdesarrollado es aproximadamente as(: Antes de co-
menzwa industrializaci6n, los exportadores y quienes vivian de esa actividad
obtuvieron altos ingresos y adoptaron pautas de consume de la metr6poli. 9
Cuando por diversas razones no se pudo importer dichos products (Depresi6n
de 1929, Guerras . .) se empezaron a fabricar al interior de los passes latinoa-
mericanos. Pero el tipo de bienes de consume exige fabricar una cada vez
.mayor intensidad de capital, lo que implica por un lado una inenor absorci6n
de mano de obra y por el otro la necesidad de una cada vez mayor inversi6n
por unidad de product final. Por la poca absorci6n de mano de obra, la dis-
tribuci6n del ingreso sigue desigual y se mantienen los sectors atrasados de
la economta. Por la lta relaci6n centre inversion y product, dste se estanca.
Esa distribucl6n del ingreso reproduce las pautas de consume metropolitan
y estafos de nuevo al principio.
Con Furtado sucede algo distinto a lo visto en Prebisch. Sus reflexiones
incluyen las-tendencias mas modernas de la expansion imperial y considera-
cones sobre el lugar de America Latinadentro del esquema mundial de segu-
ridad y defense. Esto lo Ileva a considerar que la penetraci6n norteamericana,
pero no s61o ella, ha destruido paulatina pero definitivamente los centros de
decision nacionales y que el empresariado nqcional es dependiente de la orga-
nizaci6n forjada por empresas multinacionales.
Siendo, sin embargo, distinto su andlisis, sus problems son los mismos.
lQui6nes son los agents del cambio social requerido y sobre todo del cambio
politico por 61 considerado esencial? iQui6n va a recuperar la capacidad de
de si6n national perdida? iQu6 intereses recogen sus planteamientos? Al







estar ausente el sujeto principal al que sus Ilamados estaban dirigidos, cual es
una burguesia nacional,sblo le queda como recurso recurrir al Estado, estoes,
a una abstracci6n mientras no se ddfina su caricter. Es este cardcter abstract
el que hace penosamente conservadora su obra. Apreciaciones generals sobre
los pre-requisitos para desarrollarse, como por ejemplo el siguiente: "Todas
las political de desarrollo genuinas derivan su poder al de la amalgam de los
criterios sobre los cuales los ideales de una comunidad se conceritran", revelan
la vaciedad en la que acaban interesantes, aunque discutibles, diagn6sticos de
la realldad latinoamericana.
Las soluciones planteadas son penosas. Despu6s de hacer gala de la con-
ciencia que el author tiene sobre el dinamismo y la potencia de las empresas
multinacionales, de su relaci6n con el sistema de seguridad de los EE.UU., de
su rol desintegrador de la unidad national, y de la necesidad de re-capturar el
Estado (Lpor quin? ), para mantener su unidad y al mismo tiempo no hacer
de la integracibn latinoamericana una realidad mas desintegradora amn iqu6
recomienda? Primero reduce el proltnma de las Empresas Multinacionales a
sus diversos aspects, luego refiriendose a ta apropiaci6n por las Empresas
Multinacionales de los ahorros interns recomienda que "parte sustancial del
incremento del valor real de los activos, derivado de la inversion de fondos de
depreciaci6n y otra parte no menos important de los beneficios retenidos
deberin ser transformados en certificados de participaci6n emitidos en favor
de instituciones vinculadas a la investigaci6n bisica y tecnol6gica, a la forma
10 ci6rl de cuadros medios y superiores y a la inversion en infreestructura".
LQuidn obligari a las empress multinacionales a ello? El Estado. "En Am6ri-
ca Latina, la articulaci6n multinational, pare transformarse en instrument
colectivo del desarrollo, require la previa recuperaci6n del Estado national
como centro bisico de decisions. Sin esa recuperaci6n, es de prever que
continue agravindose la desarticulaci6n'de las economias nacionales y
que persist el impase del estancamiento. Las tentativas de integraci6n de
economics nacionales desarticuladas y controladas desde el exterior, servirin
apenas para aumentar los costs y hacer mas remote la vuelta al desarrollo".
tOui6n recapturard el Estado? Nadie sabe, ello constitute un vacio fatal.

Para Furtado uh problema esencial, ligado a la cultural, es la influencia
sobre el consume. "Un segundo aspect de ese mismo problema se relaciona
con el poder que tienen las empresas para condicionar el comportamiento de
las masas consumidoras". "Su soluci6n tendri que venir de una participaci6n
efectiva de los intelectuales y, en particular de los artists en todos los esca-
lones del sistema de decisions que comanda la actividad econ6mica relacio-
nada con el comportamiento de los consumidores".

El unico problema del poder present en Furtado es el del imperial. El
poder contrario no exists, se lo supone existente. El tema es: Supongamos
que tenemos poder iqu6 hariamos con l1? Los fines a lograr.son poco intere-
santes y los medios politicos de Ilegar a ellos no existen. iCual ha sido su







aporte? Llamar la atencibn sobre los mecanismos interns de reproduccion
de ta pobreza.


4. EL DESARROLLO DEL SUBDESARROLLO Y LA DEPENDENCIA

La perspective dependentista se levanta sobre una critica inconclusa al
punto de vista de Prebisch, Furtado, y otros autores vinculados a la escuela
de la CEPAL. De ahi su ecl6ctico'punto de vista. Esa critica, de existir, reco-
nocerfa los aportes que dialecticamente se han intagrado en los analisis poste-
riores y al mismo tiempo el cambio de perspective seria mas nitido y conclu-
yente.
Distintas preocupaciones, mss que distinto espiritu, son las que animan
a los autores mis important de esta corriente. En unos es la critica a las
teorfas metropolitanas (Andr6 Gunder Frank), en otros la rigurosidadconcep-
tual en la captaci6n de los problems esenciales y generals (Ruy Mauro Mari-
ni), en'otros, la nitidez conceptual en lo global es secundaria frente a la nece-
sidad de concretar, esto es, de dibujar las situaciones derivadas de lasdeterrpi-
naciones-mrs especificas y no s6lo de las que afectan al conjunto de America
Latina (F. H. Cardoso y Enzo Faletto) (18).
Histdricamente; el fracas de las ideologies del desarrollo, que hemos
revisado, en impulsar un process de desarrollo national, a6n con la ayuda de
organismos internacionales y del esfuerzo particular de la Alianza para el Pro-
greso, mostr6 la solidez de nuestra situaci6n de subdesarrollo. A las grandes
expectativas de la d6cada del 50 siguieron las explicaciones de las dificultades
de la siguiente d6cada.
Un punto de partida que nos permit afinar las cuestionesfundamentales
en discusi6n es la obra de Andr6 Gunder Frank (19).

ANDRE UNDER FRANK:

CRITICAL DE LAS CONCEPCIONES TRADICIONALES

1). Tesis basicas.
Para Andr6 Gunder Frank, el ptoblema del subdesarrollo es comprensible
desde tres contradicciones o tesis claves. La primera es la de: "Expropiacion
y la apropiaci6n del excedente impregnan toda la econoria chilena, tanto la
anterior como la present. En verdad, es esta relaci6n explotadora la que, a
mod6 de cadena, vincula las metropolis capitalistas mundiales y nacionales
\a los centros regionales (parte de cuyo excedente se apropian), y dstos a los
centros locales, y asf a los grandes terratenientes o comerciantes que exoro-
pian el excedente de los'pequeios campesinos sin tierra a los cuales explotan
a su vez Ern-cada eslab6n de la larga cadena, los relativamente escasos capital








listas de arriba ejercen un poder monopolista sobre los muchos de abajo, ex-
SpropiAndoles su excedente econ6mico en todo o en parte, cuando a su vek no
son expropiados por los a6n menos que estAn por encima de ellos, para su
propio uso. El sistema capitalist international, national y local general asi
Sen cada punto de desarrollo econ6mico para los menos, subdesarrollo para los
mas" (20).
Con esta contradicci6n Frank cuestionaia supuesta independencia entire
las dinAmicas del sector modernn" y traditionall" propia del dualismo.
Tambien, la vision de las sociedades "primitivas" como cerradas al mundo
"civilizado" y resistentes a su "beneficioso" influjo.
Una segunda contradicci6n es la que denomina: Metropolis-satellite po-
'larisation. Esa vinculaci6n planteada en la primera contradicci6n tiene una
caracteristica y es la de polarizar. "La segunda y, para nuestro analisis, mas
important contradicci6n capitalist fue introducida por Marx en su examen
de la centralizaci6n inminente del sistema capitalist. Esta contradicci6n del
capitalism se. manifiesta en la existencia de dos polos: un centro metropoli
tano y various sat6lites perifdricos. "Los sat6lites se mantienen como subdesa-
rrollados por la falta de access a su propio excedente y comb consecuencia
de la polarizaci6n y de las contradicciones explotadoras que la metr6poli in-
troduce y mantiene en la estructura econ6mica'interior del satelite (21).
12 No es entonces que un pais se encuentre en una fase anterior a otro y
que Ilegar6 a esa fase avanzada. La estructura mundial no es de un conjunto
de paises desarrollandose paralelamente o colaborando unos con otros en el
process de desarrollo. Tampoco ocurre que se reconozca expropiaci6n, pero
que ella no afecte sustancialmente el desarrollo del expropiado. Los vinculos
son claramente nocivos, no s6lo entire paises como seiialaba Prebisch mis
sofisticadamente, sino tambi6n al interior de los paises. El sector traditional
no es un puro "pool" de mano de obra barata como se sefiala en la tesis desa
rrbllista y metropolitan.
La tercera contradicci6n se denomina: "La continuidad y ubicuidad de
sus elements estructurales a lo largo de la expansion del sistema capitalist
en todo tiempo y lugar". Como lo dijo Engels, "hay contradicci6n en que una
cosa siga siendo la misma pese a cambiar constantemente" (22). Esto es, el
process de expropiaci6n y polarizaci6n es una constant cualquiera que sea su
forma.
2). Aportes y critics.
Podemos considerar que los aportes de Frank se ubican en la critical
(desde muy fuera espiritualmente y no tanto metodol6gicamente a las tdorias
metropolitanas del desarrollo (23).
La importancia de la critical financiera es mas grande de lo que muchos
intelectuales quiza mas sofisticados y posteriores a Frank parecen considerar







No hay que olvidar que aun cuando tebricamente son insostenibles, los plan-
teamientos metropolitanos tienen la mayor vigencia en America Latina. Al
mismo tiempo, el trabajo de Frank no tiene la profundidad necesaria para
constituirse en alternative. Mas bien, la critica a su obra deja saldos amplia-
mente positives para todos. Ella ha'colaborado en el afinamiento de las pre-
guntas fundamentals, en la precision de las exigencias a hacerle.a una teoria
que pretend explicar nuestra situacibn. Ha demostrado tambien el espiritu
de servicio a la tarea revolucionaria que debe primary en el esfuerzo intellectual,
aun cuando ello, no baste.
Revisemos algunas de las critics formuladas. La finalidad sera, como ya
lo hemos mencionado, utilizarlas para precisar los diversos aspects de la pro-
blemdtica de la dependencia.
a) Una critical fundamental es la que se refiere a la atemporalidad del
anAlisis de Frank. La primera contradicci6n es vhlida para toda 6poca latinoa
mericana y por lo tanto no ayuda a explicar ninguna en particular. Es convic-
ci6n general, en A. L., que un aspect fundamental a estudiar es la distinta
forma en que esa expropiaci6n se ha dado y sus resultados especificos sobre
la estructura internal de los pauses. El capitalismm" de Gunder Frank, es
generico, id6ntico en sus distintas 6pocas desde la conquista espaiola hasta
ahora.. La historic aparece como una estructura est6tica, y no como una arti-
c0laci6n de estructuras sucesivas (24). Cort6s, Pizarro en Mexico y Per6, Clive
en la India o Rhodas en Africa son lo mismo para Frank, y considerarlo asi,
si bien logra acentuar el punto que el autor quiere, esto es, seialar la vincula-
cibn expoliadora imperial, no permit distinguir suficienterrente el caracter
de esa expoliaci6n.
b) Si hay invariabilidad hist6rica no puede encontrarse en Frank un
-estudio de las contradicciones que Ilevan a America Latina de una fase a otra
de su dependencia (Segrn Dos Santos, Frank no entiende lo que es contra -
dicci6n y movimiento hist6rico).
c) Frank no explica por qu6 ciertas naciones necesitaron del subdesarro-
Ilo de otras para su propia expansion. Entender esto es fundamental para
saber cuan "necesaria" estructuralmente hablando, es nuestra vinculaci6n con
la metr6poli. En caso de no serlo bastaria negociar la descapitalizaci6n.
d)La concepci6n del capitalism que tiene Gunder Frank no es pre -
cisa. Capitalismo y comercio se identifican. Por ello, senalar a America Latina
como capitalist porque entra en el mercado mundial no es correct. La in-
serci6n de A. L. en el mercado mundial no impide que existAn e inclusive se
reproduzcan y profundicen relaciones'sociales de producci6n pre-capitalistas.

La concepci6n del feudalismo que segun Frank no existe en America'
Latina es incorrect en el hecho de que se le define como sistema cerrado. Lo
que define al feudalismo es la relaci6n social de producci6n y no la forma











En este (unto concrete, el anorte de Frank es' oea'
eti -e mundo iridigena para mostrar su vinculacid6n al
sus concepciones tienen que partir del interior deo"
Scosa que ni los pensadores imperiales de desarrollo ec
ni tampoco los latinoamericanos Por esa pista fatat
via.
e) Consecuentemente, Frank menosprecia la.tIl
ducci6n. Detecta la dxpropiaci6r) y en qud lugares det,
Ide d6nde se expropia Jo expropiado? iqu6 rejacia tl
la-existencia dcelexcedente a.expropiar? Falta, pUjir i

f) Otra-omisi6n del anltisis de Frank, sefiaRt a una
tratariento de los mtcanismos concretos por los .utea/
excedente; elo hace que las dos primeras contradiccioa
verduderos instmufmento analiticos. De esa forma-se
ci6n en los mecanismos de expropiadi6n.
S g) La tesis subsidiaria: des-satelizaci6n igual defh
subdesarrollo es mecanica. Frank no explica las conda
ternas por las que 6sto ocurre. Ademis, "el quiebreo I
promueve un efecto. mecAnico de signo positive que so
mente en e4 aumento de la producci6n y en la diversifica
h) Por.otro lado, la primer cpntradicci6n mu lr
dente es reducido pero hay que seifalar an qu6 se use d.A
tos selala por ejemplo, que es necesario.analizar en pni-r
exportadora sin oemar en cuerfta Id expropiacidn del
polis, pues nuestros praises seguirfan subdesarallados i.'
propiicidn.
i) Los cambios que Frank admit importantes aparocenot
nales" o mejor, coma resultado de factors aleatorios (rf'Et as
dominantes, por ejemplo) que afectan:disint'to a Is diverse
ca'usan efectos distintos? No hay explicaci6n indica'Oos -Si *
anAlisis de-la estructura internal de nuestros passes puede 6xp#car
aufor no.lo hace. ' - - -
j) Ademas, "El esquema colonial que 61 (Frankljplantea no puede ser
combinado 'con un analisis de case como e1 desea. Tiene que ser' subyugadco
a un analysis de clasp que explique la estructura internal generada pori a con
dici6n dependiente y el desarrollo de suscontradicciones"








k) Desde un punto de partida distirito al de los criticosanteriores, Frank
Hinkelammert seiala que el car6cter perif6rico de una region no implica ne-
cesariamente desarrollo desiguaIPuede haber, y hay, zonas sat6lites desarro-
Iladas, esto es, definidas seg6n la no existencia de subempleo structural y de
tecnologia atrasada. Tal es el caso de Dinamnarca, Holanda, etc.
I) Mas recientemente Agustin Cueva nos recuerda, con nuevo vigor, algo
' -seflado antes y que permit establecer coincidencia metodol6gicas de Frank
:-n sectors de los que espiritualmente estd en total oposici6n. Nos referimos
alideterminismo mecanicista con que se plantean las contradicciones, los mo-
. mentos de desarrollo yde estancamiento. El centro determine mecanicamente
' elaperiferia; los cambios en la metr6poli implican necesariamente, en el esque -
i. ,Tide Frank, cambios de signo opuesto en el sat6lite. iCuil es, entonces nues-
''rairnfluencia en la historic? Si la intencibn de Frank es colaborar en la libe-
;..: ta6br latinoamericana no puede partir de la afirmaci6n en el sentido de que,
h. ";ta ahora, to sucedido en A. L. es reflejo de Io ocurrido en el centro. La
. evoluci&n serfa tarpbi6n mecAnica: de la nada al todo, a la toma del poder.
- '.Si no ha modelado ya en algo las condiciones de su propia derrota, menos
S.. podri aspirar a voltear totalmente la situaci6n.

S Otro de los sub-productos de esta larga list de puntos, no siempre ex-
cliyentes, que quisieramos mostrar es la intensidad de la discusi6n en America 15
Latina, cuando el problema del subdesarrollo se trata. Diversos autores avan-
zarin por los interrogantes planteados a Frank, aunque no necesariamente en
Srespuesta a 61. Las distintas preocupaciones en los te6ricos de la dependencia
dan lugar a variados enfoques que debemos considerar a continuaci6n.
SPoliticamente, nos parece que Frank aporta en la cimentaci6n de una
conviccibn, m s que en la elaboraci6n de un instrument de lucha. Corres-
ponde con la efervescencia guerrillera foquista y con el comportamiento
- puesto de los partidos comunistas moscovitas de A. L La liberaci6n supone
romper las cadenas, ese es el grito iPero c6mo? El moment no exigia una
respuesta compleja. Ya se estaba dando en los montes del sub-continente. La
evoluci6n de las guerrillas en diversos passes tiende a hacer repensar las inter
pretaciones de aquel moment, basicamente en la direcci6n de la complejidad
eo el anhlisis social y politico de nuestros paises, y de las tareas que supone
la active participaci6n del conjunto de las masas oprimidas latinoamericanas.








HACIA EL PERFECCIONAMIENTO DEL STUDIO
DE LAS VINCULACIONES CON EL IMPERIO
Y SUS EFECTOS INTERNOS.

Ruy Mauro Marini

Recientemente ha sido publicado un pequeio libro titulado Diblectica
de la Dependencia (25) cuya revision nos puede servir para desarrollar las vias
de evoluci6n del pensamiento latinoamericano sobre el problema que nos
ocupa.
En primer lugar, sostiene Maripi, a Am6rica Latina le toc6 jugar un rol
important en el crecimiento y progress de la economic mundial. La crea-
ci6n de la gran industrial modern se habria visto fuertemente obstaculizada
si no hubiera contado con los paises dependientes, y debido realizarse sobre
una base estrictamente national. Cuando las masas de migrants llegaban a las
ciudades buscando ser incorporadas a la industrial y credndola al mismo tiem-
po, la importaci6n de alimentos fue indispensable para ampliar la escala de la
productividad. Cuando la industrial creci6 sobre la base de una mano de obra
abaratada y la revolucibn industrial aument6 el capital constant, el abwrata-
miento y la ampliaci6n del consume de materials primas fue indispensable
para aumentar la ganancia de los capitalistas y expandir la produccibn.-Los
16 paises dependientes posibilitaron asi el creciente cambio tecnol6gico del siglo
pasado.
Es a partir de 61 (el moment en el que Am6rica Latina se insert en la
Division Internacional del Trabajo) que se configura la dependencia entendida
como una relaci6n de subordinacidn entire naciones formalmente independien-
tes, en cuyo marco las relaciories de producci6n de las naciones subordinadas
son modificadas o recreadas para asegurar la reproducci6n ampliada de la de-
pendencia.

1) INTERCAMBIO DESIGUAL Y EXPLOTACION-

Como ya vimos al comentar el trabajo de Raul Prebisch, los precious de
los alimentos y de las materials primas no bajan porque aumente la product
vidad relative con la que se los elabora. iPor qu6 bajan entonces- Y tambi6n,
epor quAsi los precis bajan nose desestimula la oferta y mas bien aumenta?
-"No es porque produjeron mas de lo debido que su posici6n commercial se
deterior6, sino que fue el deterioro commercial to que forz6 a producer en ma
yor escala". Cuanto menos le pagan al pais mras se empena en producer.
Hay transferencia de valor porque el precio baja relativamente mientras
no ocurre lo mismo con la productividad relative. Los paises industrializados
tienen el monopolio de los products que venden y lo hacen por encima de
valor que corresponderia a su nivel de productividad. Frente a esta transfer







rencia de valor, el pais perjudicado recurre a un aumento del valor producido
para compensar la disminuci6n de los ingresos. Desde el punto de vista del
capitalist, explotador, esa disminucibn de valor aparece como disminuci6n
de la plusvalia y por tanto la respuesta es aumentar la intensidad del trabajo,
Fa jornada de trabajo, o ambas. Mientras el pals no recurre (hasta muy recien-
temente) a defender los precious sino a aumentar el voltimen, el capitalist
superexplota al trabajador a trav6s de los dos mecanismos mencionados y
aderms rebajando los salaries por debajo del nivel normal de subsistencia. Los
salaries de esa forma se mantienen bajos y las ganancias del exportador altas
a pesar del deterioro de los t6rminos de intercambio. Se nota una mayor pre-
cisi6n que en la respuesta Olada por Prebisch al mismo problema. En este caso
las condiciones de circulaci6n international de products influyen ernlas con-
diciones de producci6n internal a nuestros paises.
Estas condiciones de producci6n y la distribuci6n del ingreso que ellas
general Ilevan al diseno de una circulaci6n propia. En la economic exporta-
dora, que es a la que el author se refiere en este caso, el mercado basico se
encuentra afuera del pals, por lo tanto la superexplotaci6n no afecta la de-
manda y por lo tanto no tieneh Ifmite por ese lado, aparte del que le podrfa
imponer una mano de obra escasa, lo cual no sucede en general. Por otro lado,
el capitalist exportador adquiere la mayor parte de sus bienes en el extranje-
ro, mientras que el trabajador los adquiere de la producci6n internal.
El paso de la economic exportadora a la sustituci6n de importaciones y
el consiguiente desarrollo industrial sigui6 siendo una actividad subordinada
a las exportaciones. El consume "alto" (de las classess medics") que antes se
adquiria en el extranjero, ahora se produce en el pals en mayor grado. Esta
producci6n no genera su propia demand sino que abastece la demand ya
creada, la cual no es muy amplia. Frente a ello, los precious unitarios suben y
se diferencia aun mis el consume "alto" del "bajo". Mientras la oferta es
menor que la demand, al capitalist no le interest ampliar 6sta y mis bien
aumenta los precious unitarios.
Por otro lado, al conjunto de los capitalistas no les interest el aumento
de salaries por cuanto la producci6n sustitutiva no entra en el consume po-
pular. Pero cuando la oferta iguala-a la demand, comienzan a incluirse a
sectors "medios" entire los consumidores y ahi sf conviene abarafar las mer
cancias. Como estos sectors "medios" viven de la. plusvalia obtenida de los
trabajadores de la producci6n, la superexplotacibn permanece como recurso
fundamental.
La introducci6n creciente de nueva tecnologia, permiti6 intensificar el
ritmo de trabajo y aumentar la productividad. Al mismo tiempo, al ser dedi
cada a bienes de consume que no entran .en el cost de reproducci6n del tra-
bajador, ese mejoramiento tecnol6gico no redunda en un abaratamiento de la
fuerza de trabajo y no impide la superexplotacibn continuada del trabajador
industrial







Hay obviamente. un problema de realizacion del product, conforme
aumenta la production bajo esas condiciones de distribuci6n del ingreso. El
Estado adquirira parte de la producci6n subvenciondndola o subvencionando
a los capitalistas (aumentando la burocracia o financiando el consume sun
tuario). La inflaci6n transfiere el ingreso de los sectors "bajos" a los "altos"
y finalmente, se promueve la exportaci6n de manufactures. De esa fo(ma el
problema de venta en el mercado interno se pretend resolver regresando al
modelo exportador de la primera 6poca
Tenemos asi un modelo de evolucibn del capitalism dependiente, esto
es, en las palabras de Marini, capitalism subordinado. Un aporte de Marini es
que trata en una vision sintetica decomprender no s6lo la vinculacibn expro -
piadora con el imperio sino tambiin, y en relaci6n con ella, la estructura
internal de nuestras economies. Se supera a Frank en la rigurosidad concep-
tual (lo que hace mis f6cil saber con qui se estd de acuerdo o en desacuerdo)
y en la especificaci6n de los mecanismos inter o intra nacionales de explota-
ci6n. En esta especificaci6n. se le aiiade profundidad a mecanismos ya estu-
diados por Prebisch y Furtado.


COMENTARIOS CRITICS

Con este trabajo de Marini creemos va a suceder lo mismo que con el
de Frank. Va a ser base para una amplia y rica discusi6n. Las hip6tesis anun-
ciadas tienen la suficiente claridad y sencillez como para constituir hip6tesis
de muchos investigadores. De hecho, una version preliminary del librito ya
motiv6 algunas reflexiones en Cardoso y luego han venido critics del ecua-
toriano Cueva que consideraremos a continuacibn.
a) Lo primero que habria que sefalar es el alto nivel de abstracci6n y
por lo tanto la parcialidad en el andlisis de Marini. Cardoso ya lo ha hecho
notar. A mayor abstraccion, menor numero de determinaciones son conside-
radas, menor nimero de aspects involucrados y mis lejos se esti de la poli
tica. Aun cuando Marini tiene otros trabajos mis "concretos" (26). La critical
al.que estamos comentando y hemos resumido, esperamos verazmente, es
vilida. Pero no como rechazo, hasta este moment, sino como parcial e insu
ficiente, cosa con la que Marini estarfa de acuerdo. Cardoso plantea lo si
guiente: La cuesti6n correct reside en preguntarse ipor qud, siendo obvio
que la economic capitalist tiende a la internacionalizaci6n creciente, las
sociedades se dividen en classes antag6nicas y que existe un cierto condicio-
namiento de lo particular por lo general, con estas premises, no se va mas all/
rde la caracterizaci6n parcial y por lo tanto abstract. en el sentido marxista.
de la situaci6n y del process hist6rico latinoamericano" (27) Nuestro pro
blema no es con lo establecido por'Cardoso sino con la relative facilidad con
que seiala los aspects obvious " que son justamente los que pretend espe
cificar Marini







b) Nos parece que es justamente esa ausencia de los marcos generals la
que hace del studio de Faletto (28) tan modesto en lo que a planteamientos
politicos subcontinentales se refiere. Lo que a Frank le sobra a Cardoso y
Faletto les falta. La necesidad de saber si estamos en el mismo gran barco
necesita del studio general del tipo hecho por Marini.
c) Una critical al libro "Dial6ctica de la Dependencia" a nuestro enten-
der totalmente valida es la hecha por Cueva: Por su misma brillantez y rigor,
el ensayo de Marini pone de relieve las fronteras insuperables dentro de las
cuales se mueve today la teoria de la dependencia. Es decir, las limitaciones
inherentes a ese prurito inveterado de explicar el desarrollo interno de cada
formaci6n social a partir de su articulacion con otras formaciones sociales, en
lugar deseguir el camino invers .

Y es que la teoria de' la dependencia ha hecho fortune con un aserto que
parece gozar de la cauci6n de la evidencia, pero que merece ser repbnsado
seriamente. Segni dicha teoria, la indole de nuestras formaciones sociales
estaria determinada en ultima instancla por su form de articulaci6n en el
sistrma capitalists mundial, coa cierta en la media en que se present como
la simple expresi6n de otra proposici6n, eHa si irrefutable: el capitalism,
una vez que lo tenemos como dato de base, mal puede ser pensado de otra
manera que como economic articulada a nivel mundial. S6lo que todo ese
razonamiento supore que dicho dato (el cardcter capitalista de nuestras socie 19
dades) es un dato te6ricamente irreductible, que no puede ser concebido
como product permanent de una estructura internal que en cada instant
lo esta produciendo y reproduciendo, sino que cuando mtns, puede ser suscep-
tible de una explicaci6n genitica (somos dependientes porque siempre fuimos
de una u otra manera dependientes), explicaci6n que, por lo dermns nos en-
- cierra en un circulo vicioso en el que ni siquiera hay lugar pars un anilisis de
las posibilidades objetivas de trarisformacibn de sociedades.
Por eso, la misma formula aparentemente evidence de la teoria de la
dependencia podria enunciarse de manera estrictamente inversa para poner
de relieve sus limitaciones y suunilateratidad:"no serb mis bien la indole de
nuestras sociedades la .que determine en 6ltima instancia su vinculaci6n al
sistema capitalists mundial" (29).
Hay otras critics provenientes de la historic misma y de la verificaci6n
empirica de las hip6tesis planteadas pero nos parecen secundarias respect
de lo implicado en la cita largamente transcrita, que ahora pasamos a comen
tar y ampliar.







FERNANDO HENRIQUE CARDOSO
Y
ENZO FALETTO

Esa cita de Cueva que nos hemos permitido transcribir revela la creciente
complejidad y madurez con la que se esta planteando la problematica latinoa
mericana. Cueva no es unico en esta preocupaci6n por el "orden explicativo"
de las instancias externa e internal. En Cardoso y Faletto encontramos la
sensibilidad y diversos avances en esta direcci6n. Su punto de partida de con
siderar los problems del "desarrollo econ6mico" a partir de una perspective
de interpretaci6n que insisted en la naturaleza political de los process de trans-
formaci6n econ6mica (30), le permit colocar la reflexi6n "cerca" de los
actors en la escena political. Que los actors bisicos de su studio hayan sido
la burguesia national y los grupos medios y que solamente bajo condiciones
de internacionalizaci6n del mercado "La oposici6n a (la reorganizaci6n deT
estado que ella supone) se apoyarA en los sectors sociales que estan al mar
gen del esquema: virtualmente, en las masas marginales y en los sectors obre
ros y asalariados urbanos cuyos standards do vida sufren los efectos de la
nueva etapa de acumulaci6n capitalist" (31): revela un ounto de vista, pero
no quita que hayan sido actors y por lo tanto responsables frente a la histo-
ria. LD6nde se sit6a lo structural? "Existen por cierto, vinculos estructura-
les que limitan las posibilidades de accibn a partir de la propia base material
Sde producci6n disponible en un pals y del grado de desarrollo de las fuerzas
productivas, para no mencionar el modo en que se combine 6stas con las rela-
ciones political y juridicas, en el interior y con las naciones homogenicas.
Pero,'al mismo tiempo, mediante la acci6n de los grupos, classes, organizacio
ciones y movimientos sociales de los paises dependientes, se perpet6an
esos vinculos, se transfor.man o se rompen. Por tanto, existed una dinamica
internal propia que hace ineligible el 'curso de los acontecimientos', sin cuya
comprensi6n no hay ciencia political possible . 'Cardoso y Faletto plantean
asi una vinculaci6n entire estructura y accibn political.
En esta perspective que queremos clarificar lo interno cobra un nuevo
valor como objeto de an6lisis y por lo tanto el anhlisis 'desciende' al nivel de
la practice political, la cual es basicamente internal. La responsabilidad histb
rica nd se define, entonces, solo en relaci6n al enemigo principal y a su derro-
camiento sino a todas las intermediaciories externas e internal para Ilegar a 61.
La responsabilidad hist6rica se conreta.

Para los autores:
"Para dar paso al frente lo que es necesario es ir mas lejos en el analists de
las situaciones de dependencia en el sentido de ver en situaciones concre-
tas. c6mo se mueven las fuerzas sociales que pueden negar. es decr superar
la condition actual de la dependencia (33). Las posibilidades de camblo estan
dadas por la energia cinktica existente, las fuerzas sociales en movimiento


.. ..____ . . ^__. ... _ .







alrededor del poder, y no por la energia potential. De ahi la subvaloraci6n en
sus analisis, del pueblo, de la clase, del campesinado, de la region, de la cultu-
ra. Ello revela que lo structural, donde si entran todos estos factors pre-
politicos, es secundario a lo hist6rico, donde solo hace historic lo inmedia-
tamente politico, lo que hace noticia. El studio: "Dependencia y Desarrollo
en America Latina" mas que un ensayo de interpretaci6n sociol6gica es un
studio de la historic political de la emergente burguesia national latinoame-
ricana y tiene como fondo el marco econ6mico y sociologico indispensable
para ese fin. El resto econ6mico y social desaparece.
Aceptada su importancia fundamental en el camino hacia una teoria
para la practice, es necesario sefialar una de las limitaciones que en el caso
particular de la obra que tomamos-como referencia surgeon.
La critical a la obra de Cardoso y el libro de Cardoso y Faletto en parti-
cular es fundamental y dificil. La rigurosidad metodol6gica y la sofisticaci6n
es muy superior a la de, por ejemplo, A. Gunder Frank. La critical definitive,
esto es, la elaboracibn de una alternative sera un avarice much mayor. Igual-
mente, la.critica al trabajo de R. Mauro Marini va a ser altamente prodUctiva.
_Amn cuando sea sobre los obvious " de Cardoso que Marini y otros como Dos
Santos est6n trabajando. de ah vendr la critical a los supuestos mas generals
que estAn al fondo de la construcci6n de Cardoso y que enmarcan su analisis
de situaciones concretas. 21


RESUME Y REFLEXIONES FINALES

Selfatamos como objetivo del ensayo, esbozar el desarrollo de algunos
aspects del pensamiento latinoamericano sobre la dependencia respect del
imperialismo. En unas primeras reflexiones sobre la liberaci6n seialemos el
character multifac6tico y dindmico de la opresi6n considerando como un
aspect fundamental la intervenci6n det-oprimido en el moldeamiento de las
condiciones de su sojuzgamiento. Esta apreciaci6n es fundamental porque el
process de liberaci6n no puede partir de un ente pasivo, receptor, definitiva-
mente derrotado, y moldeado a imagen ysemejanza del opresor respondiendo
mecanicamente a su movimiento. Qui6n mira desde "abajo" se da cuenta que
esti vision, es falsa. El mundo del oprimido es de permanent resistencia y
sufrimiento.
En la parte mas larga del trabajo reseiamos algunos aspects de la evolu
ci6n del pensamiento latinoamericano respect de lasexplicaciones de nues
tro subdesarrollo. Varios puntos de vista han habido y hay al respect, la evo
luci6n que hemos querido reliever es la siguiente: En una primer 6poca, la
razbn del subdesarrollo se encontraba en nosotros. Era la raza, la sicologia,
la cultural, etc., la raz6n de la desgracia del atraso. En los 20 aios posteriores
a la Sequnda Guerra Mundial se desarrolla un punto de vista distinto. La vin





culaci6n con la metr6poli es vehiculo de transferencia de los frutos de nues-
tro desarrollo tecnol6gico. En otro caso, el de Furtado, esa vinculaci6n era
subdesarrollante por la influencia cualitative sobre la estructura interna de
nuestros passes. No es, entonoes, que s6lo haya una extracci6n del valor que
nos corresponds, esto es, una deficiencia cuantitativa, una insuficiencia, sino
que tambi6n hay deformaci6n structural.
Pero esta perspective es superficial y las alternailvas que planted son
reformistas. Remediar las insuficiencias. y corregir- las deformaciones para
elimlnar los obstAculos del desarrollo capitalist. La deformaci6n consist en
la permanencia de dos sectors en nuestra economfa uno modern, tecnol6-
gicamente avanzado y otro atrasado, de poca productividad que impide el
advance mas rdpido del prhnero y que en todo caso se relaciona con 61 en
cuanto fondo de mano de obra barata. Hay dos dinbmicas, una la del sector
modern y otra distinta, la del sector atrasado. Es contra esta vision que
irrumpe A. Gunder Frank y muestra que los sectors atrasados no son virge-
nes sino que hen sido motive de secular expropiaci6n de sus excedentes y de
la destrucci6n de sus propias formas de producer. El imperio es responsible y
reproductor del subdemsrrollo; su contact subdesarrolla. La vinculaci6n con
la metr6poli no trae el progress sino que es vehfculo de expropiaci6n. El
n(ico desarrollo que el capitalism trae es el desarrollo del subdesarrollo.
De la critical al m6todo de Frank para Ilegar a esta conclusion surge la
22 necesidad de perfeccionar y profundizar el andlisis de la vinculaci6n imperial.
Dos[vertientes de pensamiento avanzanjdesde fines de la d6cada pasada.
Por un lado, se pretend elaborar una teoria general de la dependencia del
imperio. Es el caso de Ruy Mauro Marini. Ese intent mantiene la direcciona-
lidad causal ya traditional, cual es la determinaci6n por el imperio y su dind-
mica, de la situaci6n de nuestros passes. El imperio determine nuestra situa-
d6n internal. Las determinaciones son sin embargo mas estudiadas par Marini
que por otros, detallando el mecanismo expropiador precious ) y el explothdor
(sbbre-explotaci6n). Muchas de sus hip6tesis estan por ser trabajadas, pero
son interesantes.
Desde una perspective ligada al campo de la political, Cardoso y Faletto,
plantean las cosas de otra forma. Lo interno define entire las distintas posibi
lidades dentro de la estructura dependiente. Son las classes sociales internal
las que reproducen el sistema de dominaci6n. Lo externo, la influencia imie-
rlal, pasa a travis de lo interno. No hay dominaci6n metaffsica, fuera de las
classes Oactuantes en las distintas situaciones. El cost de este enfoque ha sido,
en el caso concrete de la obra dodsica de estos autores y otros art iculos, la
cortedad de perspectives liberadoras, el enriquecimiento metodol6gico de lo
politico, pero el empobrecimiento de los objetivos. La insistencia en las fuer
zas internal ha desdibujado al imperialismo de care y hueso, transforming
dolo en un ambientt" dentro del cual se Ileva a cabo la lucha de classes na
cional.







El valor metodolbgico, nos parece, acerca la teorfa a la prdctica revolu-
clonaria. Impide la evasi6n de responsabilldades hist6ricas, bajo la construc-
ci6n de un ex michina imperial y per lo tanto edloca al hombre frmtte al
sistemi. SisteriMi que tiene la obligaciln de c6nocer pars dominar. Al mismo
tiempo, valora It interno en su dindmica y oblige a una mayor sten6cibn a lu
mayorfae de nuestros phises en todas sus variantes y particularidedes. Sin ello,
y 6ste se defecto fundamental de la teorfa do la dependenola, te delconocen
las propiat fuertas. Sobrevaloraol6n del imperie y desconoolmletito de lIa
propias fuerzas, he ahi errorea declsivos de la lueha por la liberael6n die nues-
tros pueblos que es imprealndible oorregir.
Los camin6a de la reflexi6n te6rica temn fructieratr y lo serdn mit con
forme las mayorlas, latineamericanas asuftuirt creientemente rreponrsablli-
dad de su prifple libereal6n.


NOTAS



(1) Josh Carlos Marlitegui, iete enseyos deinterpretaci6n de la ralidad peunina. 1928,
Ed. Amauta, 16 Ed., 1969, p. 16 y otras.
(21 En the Colonial Hefitage of Latin America de Stanley J. y Barbara H. Stein en- 2
contramos, par ejenmplb, lo.siguiente: "The most significant heritage of Iberiancolto-
nialinm as the tradition of the large state, producing foodstuff ar and raw materials.
for local consumption or for exports to western Europe". Oxford L.P., 1970, p.173.
(3) Pablo Gonzales Casanova. "Los clasicos latiioamericanes y la sociolog(a dl desatro-
lio" el vdrip.> Socdlog/a del deSarrdllo latinoamericano UNAM, Mixico, 1970, p.10.
(4) Stein y Stein, op. cit., p. 128.
(5) Gonzales Casanova, op. cit.. p. 12-13, 1 . este trabajo de Gontales Casanova, at una
gula de studio en la que nos hemos basado y que tiene una arrplia bibllograffa so-
bre el penbartnento social latinoameritano.
(6) Josi Carlos Mariitegui, op. cit., p. 33 y is.
(7) Ibid.
(8) Ver a manera de ejemplo, Andrew Gunder Frank, Capitalismand underdevelopment
in Latin America, M. R., N. Y., 1969, pp. 59-84.
(9) GonzaJes Casanova, op. cit., p. 13.
(10) Basado sobre todo en las obras de.Bunge y Bonfim. Albert Hirschman afirma que
una caracteristica de los intelectuales del siglo XIX es la auto-incriminacibn basada
en criterios raciales sicol6gicos, etc. Francisco Encina, important historiador Chile-
no. escribi6 en Nuestre inferioridad econdmica: sus causes, sus consecuenclas
(1912) que la principal razbn del atraso chileno eran los rasgos de persona-
lidad, como la falta de miciativa, perseverancia, moralidad, etc. Hirschman Albert
Ideologies of Economic Development in Latin America, en Hirschman, A., Ediciones
tatin America Issues. 1967, XX Century Fund. N. Y., p. 6.
(11) Jose Carlos Maridtegui. Temas de nuestra amerrca. pp. 27-8. Amauta. 1960. Lima.
(12) Gonzales Casanova, op cit. p. 22









(13) Hay una bibliogratia comeltada de estos temas en Alonso Aguilar Teoria y uplitica
deldesarrollo latinoamericano, UNAM. 1967, Mexico. Entre los autores menciona
dos mas importantes estin Huntington. E. Mc. Clelland Tynbee, Stark.
(14) Aguilar, op. cit. Obras de much difusibn son las Roslow. Hirschman. Higgins, Law
is, Nurkse.
(15) Gonzales, op. cit., p. 25.
(16) Prebisch, Rail, Problemas te6ricos y practicos del crecimiento econdmico, ONU.
.1952; El dpsarrollo econ6mifo de Amiiica Latna y sus principals problems, Bo
letin Econ6mico dq America Latina, Vol. VII., 1962 (1950); Hacia una di
namica del desarrollo latinoamericano. FCE., 1963, M6xico; Nueva political comers
cial para el desarrollo. FCE, 1964, Mixico.
(17) Una nueva condensaci6n del pensamiento de Celso Furrado, para lectores de habla
inglesa en: Obstacles to development in Latin America, Anchor, 1970. En castella
no, Subdesarrollo y estancamiento en America Latina es basico. Las citas han sido
tomadas directamente del ingles.
(18) Un articulo interesar)te a este respect es: Cardoso, F H., Notas sobre el estado
actual de los studio; de la dependencia.' En Bagi' v otros. Problems del subdesa
rrollo latinoamericano. Ed. N. T., Mixico, 1973.
(19) Andew Gunder Frank, op. cit. Este libro fue escrito para su publicaoibn en 1965
(20) Gunder Frank, op. cit., p. 7-14.
(21) Ibid, XXX.
(22) Ibid.
(23) Ver las critics a Tostow, Hoselitz, etc. en Sociology of Development and Under
24. development of Sociology, aparecido en verano de 1967 y luego en:LatinAmerica
Undevelopment or Revolution. M. R. Pre.. N. Y., 1969.
(24) Las critics de Gunder Frank provienen de los siguientes trabajos: Ernesto Laclau
(h), Feudalismo y capitallsmo en America Latina y de Carlos Sempat Assadounan
Modos de producci6n, capitalism y subdesarrollo en America Latina. ambos en el
libro. Assadourian y otros. Modos de Producci6n de Amdrica Latina, P. y P., No. 40
1974, Theotonio Dos Santos El capitalism colonial seg6n A. G. Frank dp Dos San
tos. Dependencia y cambiosocial, CESO. Santiago. 1970 Franz Hinkelarrimert, Dia
Ilctica del desarrollo desigual, Amorrortu, 1974 (1970). Agustin Cueva, Problemas
y perspectives de la teoria de la dependencia en Economia. Quito. 1974 Una biblio
grafia complete se encuentra en La dependencia ha muerto. viva la dependencia y
la lucha de classes de A. G. Frank en Sociedad y Desarrollo No 3. Santiagb. 1970.
(25) Ruy Mauro Marin, Dialdctica de la dependencia. Era. Mexico. 1973
(26) Un studio sobre el reciente desarrollo Brasileio se encuentra en- Ruy Mauro Manni.
Subdesarrollo y Revolucidn, Siglo XXI, MexicQ, 5 ed., 1974
(27) Cardoso, . "Notas. . p. 92
(23) F. H. Cardoso y E Faletto. Depen lencia y desarrollo en America Latna,6ed 1972
Mexico.
(29) Cueva, op. cit, pp 37 8
(30) Cardoso v Faletto op cti p 161
(31) Ibd, p. 153
(321 Ibid. p 163.
(331 Cardoso. F H Teoria lra ildeoenrdernca ania/rss de situacrores Icoicreras iledepjpen
deicia, mimeo

















PROBLEMS Y PERSPECTIAS

DE LA

TEORIA DE LA DEPENDENCIA


AGUSTIN CUEVA


I ,






La teotia de la depehdencta, al Mt ens en su vertiente de Ifquierds que
et la que iqui nos ititereMs analizar, nace marcada por una doble oerspectiva
sin la cual-e� impaolbtn comprender sus principles supueatoa y su tortuoso
desarrolld. Oe una patte, surge come una vialehta impugnaGibn de la socidlo-
Sgla burguesa y sus interpretaciones del procbo hist6rico Idtinoarnrlicaina,
oponindose a teorias eomo la del dualisma estructurdl, al funci nallariso en
todas sus variants por Lupuesto a las corrientes desarrollistas; con to que
cumple una pdiltiva fuRli6n critical sin la cudl.serfa imnosible sicuiera imegi-
nar la orientedib6 actual de la soeiololfa universitaria en Amdrlia Latina. De s
otra parts, emerge en conflict con lo que a partir de ciertd moment dare a
Ilamarse el marxtlmo "tradiciondl".
Ahor blen, today la paridoja y gan part de Ia origoinalided de la taorla
-de Id dependentcl eotfibe, Sin embargo, on una tueate do erutamirento de pefi-
pectivfs que determine que, mientral por'un ladoe eritlda a laii errleites
burgueia dede u & Ipdt de- 46nt6sea t g l.6I. i� _6 e ritique al
rmarxlsm&-lehnnihiste dsI e u~ 6ptica harto 1rl;P nPi dwafrolllfme yde
cafcopeonles prevenientoe dl lai clendia t aolds burgueatsi
It debate sobra feudalismo y fapitalltfft esn Amdriea Latina, que de-
fradm6 much tinta y sembr6 no pooa Conflusi6t te6rlce, eas iiduda el eem-
plo iadds clare, auhqurefti l trsoitO 1 0.i t auvniflors dWalIt. debate situdda
aparentEmente eri el a eno del merxlsmo, elque g under Frank y Luis Vitale
S(1) istuvierort con sl "itquierda tradicional" tierie empero-la particularided
de que por parte de esos autores se formula tesis qua s6lo vuelveri compren-
sibles a condicibn de abandonar la teorfa marxista.
En efeeto, y pbr poco qua uno haga csid omisd de El Capital y %e ubique
de lleno en la 6ptica de la doonortifa y la historiograffa no marxista, las aseve-
taciones di Frank y Vitale se tornan impidas e irrefutables. Deflnido el cepi-
talismo come ernornma monetaria y el feudalismo cortb economfa de true-
que, o efi el major de los casos coma economfa "abiertE" y edonom(a "ce-
rrada" respectivamehte, pocas dudas caben de que el capitalism se install
plena y profundaniente en Amirica Latina no s6to deade su cuna sino decade
su concepcl6n como Ileg6 a decirse. Para demostrarlo, ni siqulera era menes
ter realitar nuevas investigaciones histbricas -y en efecto nhdie se die el tra-
bajo de hacerlas-; bastaba retomar los rpaterialet proporcionados por la his
toriograf(a existent y demostrat que erfetperlodo colonial hubo moneda y
cpmercio. Seguir, en suma, aunque no sin caricaturizarlo, un razonamiento
afirlogo al que permit a Pirenne afirmar la existencia de capitalism en la
Edad Media, a partir del siglo XII por to menos (2).
Todo esto, envuelto en una especie de mesianismo cuya 16gica political
result ademas impossible de entender, a menos de tomarla coma Io que en
realidad fue: una ilusi6n de intelectuales. Las que aparecian entonces como
nuevas lines revolucionarias en America Latina, esto as el caStrismo y el
maoisOo, se hab an constituido desde lueqo can rtucha anteriprldad al "des






cubrimiento" del caricter no feudal de la Colonia, y, en cuanto a la tictica
de frentes populares que se querfa impugnar, era obvio que no iba a derrum
barse con el solo retumbar de estas nuevas trompetas de Jeric6. IE frente que
se form en Francia en 1936, por ejemplo, no necesit6 hablar de feudalismo
para sustentarse.
Sea de ello lo que fuere, lo que importa destacar aqui es esta primer
gran paradoja que envolveri a Id teoria de la dependencia "desde su cuna":
la de constituirse como un "neomarxista" al margen de Marx. Hecho que
pesard much en toda la orientaci6n de la sociologfa latinoamericana con-
tempordnea y terminari por ubicar a dicha teor a en el callej6n sin salida en
el que actualmente se encuentra.

STAVENHAGEN - UNDER FRANK

Esta.situaci6n ambigua debilitari incluso las critics hechas a las teorias
burguesas del desarrollo y el subdesarrollo, en la media en que sus impugna
dores permanecen, de una u otra manera, prisioneros de ellas. Es lo que ocu-
rre con Gunder Frant por ejemplo quien en su ensayo La Sociolog/a del
Desarrollo y el Subdesarrollo de la Sociologia, por lo demnds muy reeritorio,
entabla una descomiinal batalla con los discfpulos de Parsons, destinada a
saber d6nde existen pautas mis "universales" de comportamiento, si en los 27
paises desarrollados o an los subdesarrollados (3), embarcindose asf en una
pol6mica barroca de la que ni siquiera es seguro que result vencedor. Despues
_de todo, la mistificaci6n de los parsonianos no radica en el hecho de encon-
trar en los pa ses subdesarrollados orientaciones de conduct que on realidad
pueden darse en Areas donde el modo de producci6n capitalist no se he desa-
rrollado suficientemente, sino en sustituir el andlisis de las estructuras por el
de Pus efectos mis superficiales ypresentar a 6stos como las determinaciones
ultimas del devenir social.
SEl mismo debate sobre el dualismo structural, tesis burguesa que en
realidad era menester combatir, parece desembocar a menudo en la simple
recreaci6n de un dualismo de signos invertidos, an el que el -planteamiento y
Sport lo tanto los elements b6sicos del anilisis no cambian, sino s6lo su papel.
En las Siete tesis equivocadas sobre Amdrica Latina de Rodolfo Staven-
hagen, por ejemplo (4), los sectors traditionall" y modernn" siguen presen-
tes como unidades andliticas fundamentals, con la Inica diferencia de que
ahora ya no es el sector traditionall" el causante del atraso sino mis bien el
sector modernno, por eso la misma teoria del colonialismo interno, al menos
tal como es presentada en las Siete Tesis, dificulta el anilisis de clase en vez
de facilitarlo, conduciendo ademrrs a conclusions sumamente cuestionables
como aquella de la sdtima tesis, en donde formula la inviabilidad de la alianza
obrero-campesina en Latinoamerica aduciendo que la clase obrera urbana
de nuestros passes tambi6n se beneficia con la situaci6n del colonialism






interno. El propio autor parece haber sentido las Irmitaciones de este tipo de
enfoque, por lo que reformulara posteriormente su tesis del colonialism in-
terno en terminos-de combinaci6n de modos de production (5), retomando
de este modo uno de los concepts centrales del marxismo clasico, que en las
Siete Tesis aparecia mrs bien catalogado como una sofisticada variante del
dualismo structural.
De todas maneras hay, en este trabajo de Stavenhagen y sobre todo en
los de Frank, la presencia de un esquema en el cual la explotacion y por lo
tanto las contradicciones de una clase son reemplazadas por un sistema inde-
terminado de contradicciones nacionales y regionales que, justamente por su
determinaci6n, no dejan de plantear series problems desde un punto de
vista estrictamente marxista. A este respect, antes que preguntarse si el me-
delo frankiano, por ejemplo, es compatible o no con un analisis de clase, re
sulta important constatar que en ensayos como el titulado Chile: el desarro-
/lo del subdesarrollo, la lucha de classes esta simplemente ausente, pese a que
en dicho pa is, hasta done sabemos, la historic no'parece ser muy pobre en
este aspect.
Este desplazamiento que convierte a los paises y regions en unidades
(ltimas e irreductible del analisis es el que confiere, ademas, un tinte marca
damente nacionalista a la teoria de la dependencia, y no por que la contradic
Scion entire paises dependientes y estados imperialistas no se d6 hist6ricamente,
cosa que seria absurd negar, sino porque un inadecuado manejo de la dia-
lectica impide ubicar el problema en el nivel te6rico que le correspond: esto
es, como una contradicci6n derivada de otra mayor, la de classes, y que s6lo
en determinadas condiciones puede pasar a ocupar el papel principal. Si no
nos equivocamos, el unico texto en que sp aborda este problema de manera
sistemAtica e inequivoca es Imperialismo y Capitalismo de Estado de Anibal
2uijano (6); pero no se olvide que tal escrito data de 1972, cuando ya los
cimientos de la teoria de la dependencia estAn bastante resquebrajados y el
propio Quijano se encuentra, a nuestro juicio, mas cerca del marxismo a secas
que de aquella corriente.
Y no es urucamente en estos Iuntos. de'por si importantes, que los nue
vdt models de analisis cojean. Antidesarrollista y todo lo que se quiera, la
teor a de la dependencia sigue movi6ndose, de hecho, dentro del campo pro
blematico impuesto por la corriente desarrollista e incluso atrapada en su
perspective economicista. Ocurre como si el neomarxismo latinoamericano al
polemizar con sus adversaries, hubiera olvidado o desconocido la tajante
advertencia de Marx en la "Ideologia Alemana" No es solo en las respues
tas. sino en las preguntas ,nismas. donde ya hay una mistificaci6n.
En efecto, la pregunta que se hicieron los desarrollistas al comenzar la
decada de los 60 venia ya cargada de ideologia. no solo oorque al indagar
cuales eran los escollos para un 'desarrollo economic social acelerado y
armonico" (P I de nuestros pauses escamoteaban la question central (explota-








cion de clase) y reducian la problematica a la del simple desarrollo indetermi-
nado de las fuerzas productivas, imponiendo asi una perspective economicista,
sino tambien porque de hecho tal pregunta involucraba la aceptaci6n de que
un desarrollo de este tipo -equilibrado armonioso, sin depresiones ni crisis-,
es possible alcanzar bajo el sistema capitalist. Asi y todoila pregunta tenia un
sentido y una coherencia, que le eran dados precisamente por la ideologia de
clase en que se sustentaban. En cambio iaqu sentido podia tener para un
marxista formularse las mismas preguntas, sin antes desmontar y rehacer today
esta problematica? iDe que desarrollo frustrado o frenado se estaba hablando
en este caso?

Frank encontr6 desde luego una formula mrgica, la del "desarrollo del
subdesarrollo", que entire otros supuestos implicaba el de la "continuidad en
el cambio", que Theotonio Dos Santos no tard6 en sefialar, con raz6n, como
una concepci6n a-dialectica (7). En realidad se trataba de un mito, tal vez no
del eterno retorno pero si de la eterna identidad, que en lugar de intro-
ducir una dimension hist6rica en el anilisis suprimia la historic de una sola
plumada. Pero abn asi, Frank tuvo que recurrir a sutiles acrobacias verbales
para apuntalar una teoria en que la ret6rica-ocupaba visiblemente las laguna
dejadas por la dial6ctica:
"Al extender esta vieja tesis sobre las reglones mis colonizadas y explo-
tadas, para comprender no s6lo Latinoamerica sino Asia y Africa tambien, y 29
al denominarlas 'ultrasubdesarrolladas' en mi exposici6n en Caracas, los corn-
paileros Francisco Mires y Hctor Silva Michelena objetaron que conforme a
mi 'teoria' el ultrasubdesarrollo deberia darse, no en aquellas regiones ante-
riormente mis colonizadas, sino en las actualmente mis colonizadas, y que
de hecho, seg6n Silva el pais que sufre mis ultrasubdesarrollo en America La-
tina es Venezuela. La objecci6n te6rica me pareci6 correct y tambien la eva-
luaci6n del ultrasubdesarrollo venezolano a causa de la ultra-explotaci6n del
boom de exportaci6n de petrl6eo. Acordamos denominar, muy provisional-
mente este iltimo como desarrollo activeo' del ultrasubdesarrollo y buscar
otra palabra conceptual para el estado 'pasivo' del ultrasub (fo lumpen? ) Ile-
sarrollo de aquellas regions de exportaci6n de etapas anteriores del desarrollo
capitalist mundial"(8).

THEOTONIO DOS SANTOS

En un piano ya mas serio, el propio Theotonio Dos Santos entablo una
poldmica con Lenin, que result interesante reconstruir para ver hasta qud
punto la teoria de la dependencia yel marxismo-leninismo se movian en 6rbi
tas aparentemente muy cercanas pero en el fondo harto distintas. Nos referi-
mos a aquel texto en que Dos Santos afirma que la dependencia, conceptuan-
dola y estudiando sus mecanismos y su legalidad hist6rica, significa no s6lo
ampliar la teoria del Imperialisrno sino tambien contribjir a su reformulaci6n
(9)







iDe que reformulaci6n se trata exactamente? Segin Theotonio Dos
Santos, de algunos equivocos en que incurri6 Lenin al interpreter en forma
superficial ciertas tendencies de su 6poca. Lenin esperaba que la evoluci6n de
las relaciones imperialistas conduciria a un parasitismo en las economics cen-
trales y su consecuente estagnaci6n, y por otro lado, creia que los capitals
invertidos en el exterior por los centros imperialistas Ilevarian al crecimiento
econ6mico de los paises mas atrasados.
Al respect, Lenin dice textualmente lo siguiente:
La exportacidn del capital influye sobre el desarrollo del capitalism en
los paises en que aquel es invertido, acelerandolo extraordinarlamente. Si, por
este motive, dicha exportaci6n puede, hasta cierto punto, ocasionar un cierto
estancamiento del desarrollo en los paises exportadores, esto se puede produ-
cir unicamente a costa de la extension y el ahondamiento del capitalismo $n
todo el mundo (10).
Afirmaci6n erronea, a juicio de Dos Santos, porque: En primer lugar,
-Lenin no studio los efectos de la exportaci6n de capital sobre las economics
de los paises atrasados. Sise hubiera ocupado del tema, hubiera visto que este
capital se invertiria en la modernizaci6n de la vieja estructura colonial expor-
tadora, y por tanto, se aliaba a Ids factors que mantenian el'atraso de estos
paises. Es decir, no se trataba de la inversion imperialista en general, sino de
Sla inversion imperialista en un pais dependiente. Este capital venia a reforzar
los intereses de la oligarquia commercial exportadora, a pesar de que habria
realmente una nueva etapa de ta dependencia de dichos paises.
Si, pero no nos parece nada seguro que si Lenin se hubiera ocupado del
tema habria modificado lo substantial de su afirmaci6n, al menos en lo que a
los paises atrasados concierne, entire otras razones, porque Lenin no dice lo
que.Theotonio Dos Santos le atribuye. En el resume que este hace de aquel
hay una diferencia terminol6gica que en el fondo remite a una diferencia de
concepts y universos te6ricos que es el origen de todo el malentendido "'Le-
nin no afirma en ningln moment, que las exportaciones de capital Ilevaran
al crecimiento econ6mico de los paises mas atrasados" sino que dichas inver
siones produciran en estos paises un acelerado desarrollo del capitalism que
significar6, a la postre, una extension y ahondamiento de dicho modo de pro-
ducci6n a escala mundial. Ahora bien, decir que desde 1916, fecha en que
Lenin relact6 dicho texto, hasta 1969 en que Dos Santos describe el suyo, no
ha habido una extension y un ahondamiento del capitalism en America La
tina, con desarrollo de las fuerzas productivas inclusive, es lisa y Ilanamente
insostenible. CQue ha ocurrido, sino, en nuestrbs paises?

Que este desarrollo ha sido desigual y critic en el sistema en su con-
junto y en los paises subdesarrollados en particular. siendo ademis la causa
de la pauperizaci6n relative ya veces absolute de las masas trabajadoras, es un
-hecho que esta fuera de duda: pero no debemos olvidar que. para Lenin, ello








tant no equvaltsa fa expresi&n ideol gca Iereimito econb~ficG9
text% gleaitls dbr d ecpiliyoils el desarrodllo des�$a y
e/rvldo vkdAw h la aesm-ebinersnlscniinsy /Ag Aftqmv

1 to que ucdwe -s que.o Sa mos se ubic a n Un pesetva q erne
quo- Involucra necesoriaetel idea, de.- que, a, ho ser. pr la'dependeOfa
A 'iriaLatina L hiera, mmwd s eArrUomih _ rdk acterd ro
-nioso del que en reafidad tuvo, Admik'te qu hubo_,una "modernizaciort", pero
ali msmaasre~ptal~te c ieemmentF de pe aio& defftraso eh
I media~at ue not -pedefinide en: rejacida a t situ.,b xsert ne
ptmef cito. Ainoem r40 aci&a coh i na situacidM vrtuat 'et desarro6lo mne-,
pendientdl a itaiso finAmra tin
Y e ate d heho la onfosautresdola 6kr a de ladependencis, -en,
maoQ menor ga O o nip comorsiagie del desWrollo capitmlista aut'nomoo
frutrdo ilreorJqsamntrleui tnfere a su. nofs uron , peri~fm flenA
fdeltte ideO616gime h46etotitfts y ee na ueldeendca se edia in
deni omnfroods: cuando i5na del- an"ti:i. �LWo hque quier daIry
esto,.hay que dejade idn senlidoil qie tflos haya rpropnado el -desarrotto
caitalista-autdoomto. Como -psnace ara _0uestrok. 17aes: imietres para e A
fit=o-lsm weormist et tpod f earo, sgli" prentindpsecom
e4 cmmoin rdeeedto 'aal irapontdpars el tactonalm W1 evo-
wuiaro ya no era 4r qu nprfoirmsbeet eddq:-
Pewa 40derra su pars, ha do todwslsrlcoe sino de la dependen~cia
#momner �-ecribe-Gvnder Frank- Jo gos s M~del Dr-. ,Frsncide ussc
$oreP MI? LAM, lograrpr *ndsarroll nwcionel etilo BismarknolBna
pqrzisft col -r*ingdotrapero laiomrcn el ca CnstroyeC'o"n a
frracarritr Capkwwropio A idezrrolro hinduitrids naciohales contair?4qno
Oeie xtraniste wpr oamted nesiones-, corno I'd harlanlo


as~ ~~~D mis exroi-ea _w' 6rnesltfudsts ceian~tes dn beneficio
Olel riginn mis popufar deAm oh can poyodeO low inidigena$ Juaranffs.
Cuanda tsta polftica ameridinhi qu pof cierto terhibn t. vimobepns
nisa a ~edipds de/ siglo,-trope6 con I' mbcoes dl'partido orpo
en ueno0s Aires, MontrevideobRip 46 Jan7*ro Y, On la propph furopel ger
deIpfrpl Ainz vncd 1 OAcin Pargaat y ir ha 6/7 de su
polaiv ineili, to. Lu00gst, perga 10mid 0ebi JO W6 circd m(1.2I
Notkadel caOpitlsoncoa ydd u no djb d e e ptwr 0
meo aadbica s! se piennsaquoe es-tektextf ie escrito i n- etmttoii 4in qu
eltuue oi*Altstatambzi yb itadoeAmra.co'n -arevobiucton c'ban
TSobadr.,






La presencia de este transfondo desarrollista o nacionalista no anula, por
supuesto, la validez de muchos anhlisis concretos ni resta m6rito a investiga
ciones como la del propio Tehotonio Dos Santos en "El nuevo caricter de la
dependencia", hito notable en el desarrollo de nuestra sociologfa, que s6lo.
citamos a titulo de ejemplo ya que no es nuestra intenci6n repartir premios y
castigos ni hacer historic, sino s6lo sefialar con la mayor franqueza y preci
si6n algunos puntos de discrepancia con respect a la corriente sociol6gica
mas vigorosa y difundida en la ultima d6cada.


EL CONCEPT DE DEPENDENCIA

Entre los problems que esta corriente present esti naturalmente el
derivado del uso totalitario de los concepts "dependencia" y "dependiente".
cuyos limits de pertinencia te6rica jams han logrado ser definidos y cuya
insuficiencia te6rica es notoria sobre todo cuando se trata de elaborar vastos
esquemas dd interpretacibn de desarrollo hist6rico de America Latina.

Que este desarrollo, en el siglo XIX por ejemplo, result absolutamente
inexplicable si no se toma,en cuenta la articulaci6n de nuestras sociedades a
la economic mundial, ese algo que estb fuera de toda duda, como lo esta tam-
S32 bien la enorme contribuci6n que para el conocimiento de este problema han
realizado los studios sobre dependencia. Admitido lo cual uno no puede
dejar de constatar, sin embargo, las claras insuficiencias explicativas del con-
cepto "dependencia", sobre todo cuando se dejan de lado concepts bdsicos
como fuerzas-productivas, relaciones sociales de producci6n, classes y lucha
de classes, o se los reemplaza por categories tan ambiguas como expansionn
hacia afuera", coloniess de explotaci6n" o "de poblaci6n", "grupos tradicio
nales" y "modernos", "integraci6n social", etc.
Tenemos naturalmente en mientes el libro "Desarrollo y Dependencia
en America Latina" de Cardoso y Faletto, cuyas tesis generals se vuelven
incluso dif ciles, si es que no imposibles de organizer y discutir, en la media
en que todo el discurso te6rico de los autores parece remitir constantemente
a un double c6digo y ser susceptible por lo tanto de dos lectures, una marxista
y otra desarrollista, segun que uno acentie tal o cual afirmaci6n, ponga de
relieve uno u otro concept o simplemente atribuya diferente significado a
los terminos (iconceptos? ) tantas veces entrecomillados.
Pero si nos fijamos ya no en los ambiguos enunciados tebricos, sino que
reflexionamos sobre los andlisis hist6ricos concretos, descubrimos de inme
diatp las lagunas dejadas por la no aplicacibn de concepts fundamentals
como los arriba sefialados. Es lo que ocurre por ejemplo en el capitulo Ill.
intitulado "Las situaciones fundamentals en el periodo de expansion hacia
.afuera' ", donde parecen escaparse muchos elements sin los cuales se torna
incomprensible la historic -incluso meramente econ6mica- de los paises la








tinoamericanos en ese period y ain mas alia de 61. Tales elements son, en-
tre otros, los siguientes:

Primero, el car6cter basicamente pre-capitalista de Am6rica Latina al
iniciarse ese perfodo, lo que implica ya cierto grado de desarrollo de las fuer-
zas productivas y ciertas relaci6nes sociales de producci6n, es decir, una
articulaci6n concrete de mddos de producci6n y por tanto de classes que de
alguna manera determinari la forma de artiGulaci6n de nuestros paises al
capitalism rundial, en un movimiento desde luego dialkctico.
Segundo, el prooeso de acumulaci6n originaria que en esas condiciones
ten ia que darse y se dio, no porque Am6rica Latina no hubiera "contribuido"
desde antafo a la acumulaci6n originaria en Europa, sino justamente por 6sto:
porque su situaci6n colonial le impidi6 realizar internamente dicho process.
Tercero, y lo que es mis important, toda la lucha de classes que ello
S implic6, aunque solo fuese por hechos como el despojo barbaro a los campe-
sinos desde M6xico hasta Chile, la confiscaci6n de los bienes eclesiisticos y
las revoluciones liberals en si mismas, que no necesariamente fueron un
juego de nifios.

Hechos de los cuales se hace caso omiso en el libro en cuesti6n, pese a 33
que sin ellos resulta-imposible entender la revoluci6n mexicana, por ejemplo.
sin la cual es incomprensible, a su vez, el ulterior desarrollo del capitalism
en'Mexico. De la misma manera que sin hablar de los desembarcos y ocupa-
ciones militares del Caribe y Centroamdrica por las fuerzas imperialistas, cosa
igualrlente omitida en "Desarrollo y Dependencia", es absolutamente impo
sible explicarse el desarrollo de esta Area, revoluci6n cubana inclusive. Tales
actos, no lo-olvidemos, crearon situaciones verdaderamente coloniales (Puerto
Rico) o semicoloniales (Cuba, Santo Domingo, Haiti, Nicaragua, etc.), que el
ambiguo tirmino de "enclave" esti lejos de describirlas y menos ain de cap-
tar su significaci6n hist6rica.
No se trata, pues, de reclamar el analisis de los modos de producci6n y
de las classes sociales por razones "morales" o de principio, sino por ser cate-
gorias te6ricas fundamentals sin las que ni siquiera se pueden rendir cuenta
del desarrollo puramente "econ6mico" de la sociedad. Los propios autores
de "Desarrollo y Dependencia" parecen admitirlo implicitamente cuando
escriben: iHasta qud pynto el hecho mismo de la revoluci6n mexicana que
rompi6 el equilibrio de las fuerzas sociales no habra sido el factor fundamen-
tal del desarrollo logrado posteriormente? (13); pero es justamen.te la logica
y riqueza de process como Aste los que dejan escapar al adoptar un modelo
te6rico que parte del supuesto de que es el tipo de integraci6n de las classes y
no su lucha, uno de los condicionantes (? ) principles 'del process de desa-
rrollo (14).







EL TALON DE AQUILES


En general, es el analisis de las classes y su lucha lo que constitute el
Tal6n de Aquiles de la teoria de la dependencia. Para empezar, los grandesy
casi (nicos protagonistas de la historic que esta teoria present son las "oli
garqufas" y burguesias o, en el mejor de los casos, las capas media; cuando
los sectors populares aparecen es siempre como una masa amorfa y manipu
lada por alg6n caudillo o rmovimiento populistt" de suerte que uno se
pregunta por qu6 en Brasil, por ejemplo, se estableci6 un regimen claramente
anticomunista (y no antipopulista), o c6mo fue possible que en Chile se cons
tituyera "de repente" un gobierno como el de la Unidad Popular. AdemAs no
deja de ser sintomatico el echo de que, en la d6cada pasada, no se haya
producido un s6lo libro sobre las classes subordinadas a partir de aquella
teor a (15).
En fin, el propio studio de la burguesia y sus fracciones parece haberse
visto interferido por un inadecuado manejo del marxismo. Tal es el caso de
los anrlisis sobre la burguesia national (media y pequeia), a la que comienza
por pedirsele virtudes revolucionarias que jams posey6, para luego near
pura y Ilanamente su existencia en America Latina. Con el loable prop6sito
de evitar las posiciones reformistas, en este como en otros aspects se cae en
34 el otro extreme, la ultraizquierdizaci6n del analisis, al borrar de una plumada
todas las contradicciones secundarias de la sociedad y la posibilidad de actuar
sobre ellas.
Algo semejante ocurre con los studios sobre la Ilamada "oligarquia", a
la que se le atribuye, de derecho, una contradicci6n antag6nica con la bur
guesia industrial, para pasar a seiialar de inmediato que la originalidad del
capitalism "dependiente" frente al capitalismo clisico" determine la abo
lici6n de aquella .contradicci6n. Razonamiento que uno tiene dificultad en
seguir aunque s6lo fuese por la ambiguedad inherente al tdrmino "oligarquia".
En todo caso, si se trata de la aristocracia feudal o esclavista, ella ha sido
eliminada de la escena social latinoamericana hade ya bastante tiempo o
convertida, hasta en sus ultimos reductos de Ecuador o Bolivia, en fracci6n
terrateniente semicapitalista; asi que por ese lado no se ve mayor diferencia
de fondo entire el desarrollo "clasico" y el nuestro. Y si por "oligarquia" se
entiende simplemente el sector agrario de la burguesia, uno no ve en virtud
de qu6 habria que esperar su total eliminaci6n. El desarrollo del capitalism,
clisico o no, convierte a esta fraccibn de clase en sector no hegem6nico, como
esta ocurriendo por doquier en Am6rica Latina, mas 6sto es ya otro asunto.
Observaci6n que nos coloca, ademas, frente a otro problema present
en la mayoria de los studios sobre dependencia y que consiste en el manejo
teoricamentb arbitrario de dos models, el de un capitalism "clasico" y un
capitalism "dependiente", que a la postre no son otra cosaque dos tipos
ideals, en el sentido weberiano del t6rmino.




.; . . ........i: . b: � . . .


740'n 4 1 amb gyudad este pasaje extraido
dot'D*Vu Amtwo Latin" :
" ..4. Fi.SoictrU-PO mrC -idCho sWe con mayor rigr-.
o: en-p. * i m. I oo est repiefdo /la historic de los passes
dh * -*t afde - h~~stah ricasrt son diferentes: en un 0aso
s so tarl~.lt omundialparalelamente al dosarrollo gratias a Ie'
, dI. a'e/ ni*iti i riaiconquerant", y ef of otto se intent el des
'Tr.#. OtJ/.s n*sSim~l diWs k d de mercado, de Indole capitalist, entire
amtofs vlfs .C i ftas y undao et metcado mundtal se present diWidido
a.ntre mndid capiais y el sociarista. Tampoco baste onsiderar las-diferen-
ias come devi~siones respect de Mu patron general de desarroHo, pues los
ibfactorWg. fornas de conducts y los process sociales y econ6micos, qu a
primers wnp constituyen forms desviadas o imperfectas de realizaci6n del'
pptrhn e~Osico d ddesarrollo, deben considerarAe m.s bien como nucleos de
" an lisidesetin.ado ha acer intaligible el sistema economic social (16..
' La history no se r j;t': he ahi una formula de perfiles peligrosos,
S-poesto que puede clondudr drectamertte al empirismo si es que no se preoisa
. sue ai y co6tenid. IEntendide en el sehtidd de una "origiralidad" abso-
Slita de in*tfo ptoceso hist6rico, esa f6rmula a senribrado de hecho iun
* . Tel~ .cohfufl6n en .las ciencias sociales latinoamiricanes, coro es fcil
do - ~)oiitr - on s6lo seguir ta discusi6n sobre los modos "coloniales" de pro-
ducci6n, supuestamente irreductibles a cualquier categoria antes conocida.

S Qe la hisporia de America Latinh no et una forma "desviada o imper
fecta da realizaci6n del petr6n cldsico de desarrollo" en eso estamos de
Sacuterdb~ ic Cardoso y Faletto- mas no por las razones que ellos educerisino
porque planter. el problema'ere terminos de patronse" o modelso" nos
parece substancialmente incorrect. Lo que existed, at menos desde un punto
Sde vista. narxista, no. son patronse" sino leyes, come las del dearrollo'del
. capitalisao por ejemplo, qu se ecumplen en America Latit' como.por do-
Squier, dentr d, e.ondiciones hist6ricas determinadas, clar eta, pero cuyo
estatuto tiene -que ser definido con precision si no se quiere caer en una teoria
de la irreductible singuleridad. Son esas "condiciones"(sobredeterminaciones)
las quo aceleran,r por ejemplo, el paso de la fase, competitive a.la fase mono,
p6.ica,,o las que "ahorran" al capitalismo perifricho ja necesidad de une
"revoluciOn" industrial, al mismo tiempo que entregan a sus masas trahaja
doras.una double explotaci6n: la de la burguesia locate rms de la burguesia
S imperial, o invefsameote si se quiere. Y es n esto, asf como en la artitulacibn
especrcficade varies modos de producci6n, y de variasifases de un inismo
mrodBttidnde reside la particularidad del desarrolo hist6rico latinoameilcano;
en el que no cabe buscar entonces una exesiva "origihalidhd". La historic no
se-repite al pie de la letra, es cierto; pero "milagros" como el brasileio o .
" cbme. a del prioi'Pinochet tinpoco son del todp ineditos. Antes que "mi
lagros" de la dependericia soh milagros del capitalism "tout court".


35







Pti es cnvinyrecor`arn etodologicamnenteque en a rf~mutdacapi-
talim deI idet v ia a q 5 so starntivb�,( (c46lal!isr
es, vn adjetivo, tdependfeptW y u po~ro tan to la eserndiAd nuestrapbl
m4oo* �nq pud*pqurr e weiendi Jear 66sio dapitkfisme6sicof!

aqueth oposicide co~vam- ajwenuentradel anbtis no es,po10em haas
que ltesim ooni eained clraw'onibuidad- sn ef aat' oee
que� represeIta t rwducid*, terie apaentenente m~ar*%sts detooskao
binnu Qpalor~enropeciei" u rewkla su turn, Tetor cbl
notqbre de"eropoli/atls

RUY, 1AtROA~ MRNt

81 i s a fes tl deIan e er e f efart o ma tl e rm g fa dejdt a, nc d o con .
1 Cdo a ifli tantW las situa jpnes,- que a li tr tempstahqnd;o
mod~elos antqs quo iqowleyes` S sca ,uts 6 d, so ibro -"D0iplecipa, 0,#e
Claepondencia' pe'6pno eci&4e 'una situact'onq eseIfic 1de;*p7
productipv4 basd er- lspbrie explotacibr; 4el obr,qrtq ja, vse;
minafa uia strutur d l cirhieiba scididaent e nasferq ofientada.
deiednumoobero dtpriid fret onsane etanamento. De suert qte,
mietra enla"ecnoma lisca' esy abra sdoef.consumo dejlas mesas

'no ocu rr la: nada ecid rbds sutrb~ad elztb u
61gia "U uhiEa tendden-,a' .de, ex asbrnhai eexterio, r se4l Jacausa fun-
damenta'O cosub-imperials
Muthons wetot- probleman pateeo er .arini soh'desdieosats
quede sinr emb ig iritiltud de sabe- 4M~r tcdtffm1aacdst
.formolar laerepdfcbgt 0 otr17 IRiI~aii te t$ tple-
mente cargandoAss tinats a fIlh vde Vole peresb elsre~ i o
pon�er tw dspdda, povjeymptq, se W _a f r4ni fibs 1f930 0nds
��ublea pedio alpficarIe esta, tfrair on hka qu elat`�w prtee. -dsri

E/vbismo gitnewlnt lnvl do vida dOlos trabajado~res t y d
los fatqres, quealirnawn a a sera q/tg e/ circul~jaidabackoevable qu
prdoptor como automovils, a4partats,,eletoo�tioWcs aetno

C~tno 54. .,rdea amie u aw indutitscm alcr
rvicnicate jvores ialreetts etc. Ii de pod ctof t licos tnke
































C -.~ME4sriLtde lsepobleni.ms- v.manio tados iaeoaeria d.te : depedendcia
prfnt. ~ otro, qu. cOnswi ne ek tratasminto no dialcticl de.las relaSionesL
enire.lo~wrtee y l. int~roo: fr , eva W .: On muchosasos. :si patulaimdb .
eqiusalav mas: cajnicin , on los que no qnda otro ~motor de la historia, qu ta.
determinaci6n externa. Aqui como en pantos anteriotes convenee piart. de
tas tesis de Frank, que son las mis elocuentes al respect.
, .E i '.'Ia;ylprSalspti cado .cop0o in trodcci6n a 'Lumpenburguesia: :
lur~qApMVdesafr ok)1 ese.au tor. ne.dej deiexpresuar. s asonbro.. t el- hecho;
de q.qjW iestHalperin ,ays interpratede.. u tibro. "Capitatl-m y subdes&
rr Itb.en Atrerica.TJatial:. cosao .una "presentaci6nimpresibaanre y convis ,
cenrt de la manera en que, a partir de la Conquista, el destino de ie bnatinoe-
mericanos siempre ha sidoafectado por;acontecimientos fuera de su conti-
'nente y fuwrad'.striontrol" 121 ' . '
.o cu nk arye e-tonges queee gau su puttio dbr ta. pswaa eHaobperim--
to cuat cita iste pasaje del fibro comentado por Halperin.




A~


Para la generaci6n del subdesarrollo structural. mas important aunque
la.succi6h de su excedente econ6mico.., . es la impregnaci6n de la economic
national del satilite con la misma estructura capitalist y sus contradicciones
fundamentals. .. que organize y domina la vida national de los pueblos en
lo economico, politico y social (22).
Luego afiade que, al contrario de aquella 'impresi6n' (la de Halperin
A .C.), la dependencia no debe ni puede considerarse como una relaci6n
meramente external ' impuesta a todos los latinoamericanos desde afuera y
contra su voluntad, sino que la dependencia es igualmente una condici6n
internal ' e integra de la sociedad latinoamericana, que determine a la burgue-
s/a dominant en Latinoamerica, pero a la vez as conscience y gustosamente
aceptada por ella (23).
Frank se defiende pues, aqui-como en otros ensayos (24), de haber rea
lizado y difundido un tipo de an6lisis en el cual las determinaciones ext4rnas
sustituyen y anulan a las contradicciones internal como n6cleo explicativo
del desarrollo de.Am6rica Latina.
Ahora bien, el comentario de Halperin es en realidad una caricature de
las tesis de Frank, pero como toda caricature no hace mis que acentuar
algunos rasgos del original. Por eso lo que a la postre result asombroso no es
tanto el que Halperin y otros hayan leido sin la debida atenci6n a Fiank, sino
38 que Frank se haya leido mal a si mismo o no haya tornado conciencia de las
S implicaciones te6ricas de lo que escribia. Suyas son, despues de todo, las si -
guientes afirmaciones:
Si es el status de satilite el que genera el subdesarrollo, una relaei6n mis
dibil o menos estrecha entire metr6poli y satilite puede producer un subdesa-
rrollo structural menos profundo y/o permitir mayores posibilidades del
subdesarrollo local (25).
Y: Es important tambidn para confirmar nuestra tesis, el hecho carac-
teristico de que ciertos satellites lograrore advances twmporarios en el sentido
del desarrollo durante guerras o depresiones ocurridas en Ia metr6poli, las
cuales debilitaron o redujeron rnomentdneamente la dominaci6n de vista sobre,
la vidd de los satdlites (26).
ZPiensa realmente Frank que esos avances se debieron a que los-sat6lites
se "desimpregnalorn" en ese moment de su estructura capitalist, o mis bien
realize un "cuasi experiment" destinado a mostrar c6mo un element exte.
rior (crisis o depresi6n en la metr6poli) determine, en este caso favorable-
Smente, el desarrollo del satelite? Sus andlisis concretos solte Chile no dejan
lugar a dudas:
Estimulada por la depresi6n y por la caida de las importaciones indus
trials prbvocadas por /a guerra, la production de la manufacture chilena au
ment6 en un 80 por ciento ertre 1940 y 1948, pero solo un 50 por ciento







centre 1948 y 1960. En otras palabras, durante el primer lapso de ocho afios
la tasa no acumulativa annual de la produccidn industrial fue del 10 por ciento;
y en los doce anos que siguieron a ht recuperaci6n metropolitan, la tasa de
crecimiento de /a manufacture bai6 al 4 por ciento. Desde entonces el pro-
medio sigui6 descendiendo hasta tocar el cero, y a veces mas abajo (27).
-Que los autores cepalinos vean el desarrolto industrial de Chile a princi
pios de los aios 40 como un desarrollo "inducido" por una crisis de las "eco-
nomias centrales" que oblig6 a realizar una "substituci6n de importaciones"
en los pa ises "perif6ricos", parece lo mas normal del mundo: se trata de una
interpretaci6n prudent y official. Pero que un author como Frank ignore la
existencia de ciertas luchas sociales en Chile, el triunfo del Frente Popular de
Aguirre Cerda en el ano 38 y la consiguiente implantaci6n de una polftica
planificada que "algo" tuvo que ver con la industrializaci6n del pais (en con-
diciones nacionales e internacionales determinadas, claro est6), esto es un
hecho ya mds grave. Demuestra los limits a los que puede Ilegar una "revo-
luci6n" te6rica que, para superar al marxismo traditionall", no vacila en
reemplazar la lucha de classes, por la "sustituci6n de importaciones'" como
motor de la historic.
Ninguno de los teorizantes de la dependencia ha Ilegado, desde luego, a
mariejar un esquema tan simplista como el de Frank. Sin embargo ideas como
la de que la indutrializaci6n de Am6rica Latina es explicable por las sucesivas
crisis en el centreo' parecen ser harto difundidas, pese a que basta con revisar
las tasas de crecimiento de la industrial fabril en cualquier iais latinoaineri-
-cano entire 192R y 1935, por ejemplo, para darse cuenta de que se trata de
un simple mito. Mas, el hecho mismo de que el mito haya podido prender,
/demuestra hasta que punto.lleg6 a arraigar a nuestra sociologia el esquema
determinista mecanico difundido por Frank y los autores cepalinos.
Es cierto que en autores como Cardoso y Faletto hay un important
esfuerzo por superar dicho esquema a trav6s de planteamientos como el si-
guiente:
Se hace necesario, por lo tanto, definir una perspective de interpretaci6n
*que destaque los vinculos estructurales entire la situaci6n de subdesarrollo y
Slos centros hegem6nicos de las economies centrales, pero que no atribuye a
estos i4timos la determinaci6n plena de la dinamica del desarrollo. En efecto,
si en las situaciones de dependencia colonial es possible afirmar con propiedad
que la historic y -por ende el cambio- aparece como el reflejo de lo que
pasa en la metr6poli, en las situaciones de dependencia de las "naciones sub-
desarrolladas" la dinimica social es mas compleja. En ese Oltimo caso hay
desde el comienzo una double vinculaci6n del process historic que crea una
"situaci6n de ambiguedad" o sea, una contradicci6n nueva. Desde el mo-
mento en que se planted como objetivo instaurar una naci6n -como en el
caso de las luchas anticolonialistas- el centro politico de la acci6n de las
fuerzas sociales intent ganar cierta autonomia al sobreponerse a la situaci6n.







de mercado, las vinculaciones econ6micas, sin embargo, continuan siendo
definidas obfetivamente en funcidn del mercado externo y limitan las posibi
lidades de decision y acci6n aut6nomas. En eso radica, quizi, el nucleo de la
problematica sociol6gica del process national de desarrolla en America La
tina (28).
Pero aun aqui las limitaciones son evidentes. En primer lugar y como lo
senal6 oportunamente Weffort (29), la contradicci6n entire un Estado nacio
nal politicamente independiente y una economic naciorfal dependiente (del
mercado mundial) result abstract por decir lo menos si es que no se liga a
un riguroso andlisis de clase. En el caso ecuatoriano, por ejemplo iqu6 con
tradicci6n podia haber entire el Estado national de la incipiente burguesia
agro-mercantil y la economic mundial de mercado, siendo que esa burguesia
se habia sumado a la lucha independentista justamente para conseguir la
abolici6n de las trabas comerciales impuestas por Espalia, que le impedian
desarrollarse como clase? Si contradicci6n hubo entire Estado independiente
e incorporaci6n al mercado mundial en el caso mencionado, no fue otra que
la que se estableci6 entire esa burguesia y los terratenientes feudales, cuyos
rudimentarios "obrajes" no tardaron en desaparecer ante la competencia de
los gdneros importados. Es decir, una contradicci6n de clase que aqui remitia
incluso a una contradicci6n entire modos de producci6n, que naturalmente
no dej6 de reflejarse a nivel del Estado national y en las relaciones de 6ste con
40 los centros metropolitanos. Es por lo tanto esa contradicci6n internal -a cuyo
desarrollo desde luego rro es ajeno al de la economic capitalist mundial- la
que permitirA comprender los aspects contradictorios y no contradictorios
de la relaci6n entire el Estado ecuatoriano y el "mercado externo".

En segundo lugar, la asbveraci6n de que en las situaciones de dependen-
cia colonial es possible afirmar con propiedad que la historic -y por ende el
cambio- aparece como reflejo de lo que pasa en la metr6poli, es profunda-
mente reveladora de c6mo el esquema frankiano no estd totalmente superado
por Cardoso y Faletto, sino s6lo relegado a la etapa en que no existia atn en
el Estado national, unico element capaz de introducir cierto nivel de contra-
dicci6n. Pero, ic6mo explicar a partir de esta vision nacionalista de la historic,
los levantamientos de los encomenderos a mediados del siglo XVI, la secular
lucha de los araucanos, las continues rebeliones populares y finalmente la
independencia? iFue esta (6tima, por ejemplo, un simple "reflejo" de la cri-
sis por la que en ese moment atravesaba la metr6poli?

Dicha crisis fue sin duda uno de los elements que configuraron la com-
pleja situaci6n'en que pudo triunfar el movimiento independentista latinoa-
mericano; mas ello no autoriza a establecer un determinismo tan mecanico,
que bien podria Ilevarnoscon igual legitimidad, a afirmar que los tiempos han
cambiado tanto que ahora la situaci6n de las metropolis es un "reflejo" de lo
que sucede en las colonies, como los recientes acontecimientos de Portugal
to estarian demostrando.






Hay, pues, un problema en el tratamiento de la relaci6n - externo-interno,
que a nuestro juici'o no ha sido adecuadariente resuelto por la teorfa de la
dependencia. De hecho, 6sta parece oscilar entire una prdctica en la que la de-
terminaci6n ocurre siempre en sentido unico (Id que sucede en el pa is depen-
diente es resultado mecanicode lo que ocurre en ia metr6poli), y una soluci6n
te6rica que es estrictamente soffstica y no dial6ctica: no hay, se dice, dife-
rencia alguna entire lo externo y lo interno, puesto que el colonialismo o el
imperialismo actuan dentro del pais colonizado o dependiente. Esto uIltimo
es cierto, ya que de otro modo se trataria de elements no pertinentes, ajenos
simplemente al objeto de studio; pero hay un sofisma en la media en que
esa premisa verdadera se deriva de una conclusion que ya no lo es: ese
-"estar adentro" no anula la dimension externa del colonialismo o el imperia-
lismo, sino que mds bien la plantea en toda su tirantez.
El capital imperialista invertido en la explotaci6n del petr6leo ecuato-
riano, por ejemplo, esta en el interior del pais, forma parte de la estructura
internal del Ecuador y hasta constitute, en el moment actual, el polo hege
m6nico de su economic. Solo que, si por arte de magia suprimimos la dimen-
si6n externa del problema (externa a la formaci6n social ecuatoriana), ten-
driamos que concluir lisa y Ilanamente, que el Ecuador es un pa is imperialista
puesto qufe el capital monop6lico constitute el polo dominant de su econo-
mia. Desgraciadamente.lo que penetra en cada naci6n "dependiente" no esel
concept de imperialismo de caree y hueso", con todas las rel'ciones inter- 41
nacionales que ello implica (relaciones que, por supuesto, no pueden enten-
derse sin aquel concepto.
Weffort ten ia raz6n de hacer notar que la incorporaci6n de ia dimension
externa es -obligatoria pues de otro modo no tendria sentido hablar de las
relaciones internal como relaciones de dependencia (30), pero su error con-
sisti6 -en career que el problema pod fa resolverse mediante la simple supresi6n
de las premises nacionales de que habia partido la teoria de la dependencia,
cuando en realidad era menester buscar el fundamento de clase de la relaci6n
entire naciones y tratar dialecticamente la dimension externa que ello implica
necesariamente.
En oposicidn a la concepci6n metafisica del mundo, la concepci6n
dialectica materialista del mundo sostiene que, a fin de comprender el desa-
rrollo de una cosa, debemos qstudiarla por dentro y en sus relaciones- con
otras cosas; dicho de otro modo debemos considerar que el desarrollo de las
cosas es un automovimiento, interno y necesarto, y que, en su movimiento,
cada cosa se encuentra en interconexi6n e interacci6n con las 'cosas que la
rodean, describe Mao en su conocido texto "Sobre la contradicci6n" (31).
Gunder Frank arguye que, sin embargo, nadie ha logrado clarificar suficiente-
mente. . . c6mo debe distinguirse exactamente entire las contradicciones
'externas' y las internals' en el process, tal como dste se desenvuelve en una
parte determinada del sistema imperialist (32).Y es comprensible que esto
le ocurra. Para Mao, ese misterioso "interno" est& constituido oor una arti-







culacibn especifica de contradicciones entiree las fuerzas productivas y lass
relaciones de producci6n, entire las classes y entire lo.viejo y lo nuevo" (33) en
cada formacibn social concrete, ll1mese 6sta China, Colombia o Argentina;
articulaci6n internal que result impossible imaginar siquiera en un esquema
como el de Frank, en'donde los concepts de fuerzas productivas, relaciones
de producci6n, estructura y lucha de classes estAn simplemente ausentes.
Este error de la teor a de la dependencia, que consiste en tratar de expli
car siempre el desarrollo de una formaci6n social a partir de. su articulacibn.
con otras formaciones, determine que ain trabajos tan s6lid6s como"Dialkc-
tica de la Dependencia" desemboquen en un verdadero callej6n sin salida.
Como se sabe, Marini sostiene en este libro que en la relaci6n entire paisbs
industrializados y pauses dependientes en la segunda mitad del siglo XIX
-primera fase de nuestra dependencia- se encuentra ya la clave para enten-
der las diferencias del desarrollo de estas dos areas. Y aduce para ello buenas
razories.
- En primer lugar: El fuerte incremento de la clase obrera industrial y, en
general, de la poblaci6n urbana ocupada en la industrial y en los servicios, que
se verifica en los pauses industrials en el siglo pasadd, no hubiera podido
tener lugar si estos no hubieran contado con los fredios de.subsistencia de
origen agropepuario, proporcionados en forma considerable de los passes lati-
noamericanos. Esto fue Io que permiti6 profundizar la division del trabajo y
42 especializar a los palses industriales como productores mundiales de manu-
facturas (34).
En segundo lugar, la propia implantaci6n del modo de producci6n espe'
cificamente capitalist en Europa, basado en la plusvalia relative en lugar de
la absolute, no puede explicarse sin considerar la afluencia de products agro
pecuarios provenientes de los paises dependientes, products que, obtenidos
cada vez a precious mds deteriorados, abarataban en el Viejo Continente el
valor real de la fuerza de trabajo.
En fin, y coadyuvando en el mismo sentido, tendtamos el flujo de
materials primas desde la periferia hasta el centro del sistema.
De ahf, segun'Marini, el anverso de esta medalla Ilamada dependencia.
Su reverse que es el que mis nos interest, estaria a su turn constituido por-
un contrario dial6ctico. Esa misma producci6n exportable que hace possible
la implantaci6n de un modo de producci6n especificamente capitalist en los
pa ises industrializados tiene como contrapartida, en los paises dependientes
el establecimiento de un modo de producci6n basado en la sobre-explotaci6n,
es decir, en la remuneracion permanent del trabajo por debajo de su valor,
sobre-explotaci6n que.a su vez se convierte en un freno para'el desarrollo de
nuestros pauses, tal como se vio en pdginas anteriores.
Ahora bien, la novedad del esquema de Marini no esti en serialar la
existencia de un intercambio desigual entire naciones, con la consiguiente








transferencia de valores y en ultima instancia de plusvalia, ni en anotar que la
baja remuneraci6n de los trabajadores constitute un escollo para la creacibn
de un amplio mercado interno en America Latina. Tampoco en recorder
todas las tropelias y exacciones que el imperialismo ha realizado y realize en
nuestros pauses, cosa que Marini da por sabida. Lo nuevo e-ta en estableaer
una relaci6n direct entire la articulaci6n paises industrializados-paises
dependientes causaa) y el desarrollo interno de cada una de esas economics
que de ahi se derivaria (efecto). Y es en este punto, precisamente, donde el
esquema de Marini se torna questionable, no por falta de coherencia logica
ni de fuerza ideol6gica, sino porque la realidad hist6rica se resisted encajar en 61.
Ern efecto, basta pensar en dos'casos concretos de la historic de America
Latina -y no muy marginales que se diga- para que la relacibn causal esta-
blecida por Marini se rompa en uno u otro sentido. En el primer caso que
tenemos en mientes, en el Brasil, uno puede admitir en rigor la tesis de la
sobre-explotaci6n, a condicibn de no poner reparos tebricos a su concept
mismo (remuneraci6n permanent de la fuerza de trabajo por debajo de su
valor) y de entenderlo mis bien a partir del sentido com6n; pero en cambio
result impossible concebir siquiera c6mo las exportaciones del cafA brasileio
habrian podido abatir el valor real de la fuerza de trabajo en Europa y con-
tribuir con ello al process que Marini seiala (paso de la plusval ia absolute a la
plusvalia relative), ya que se trata de un product netamente superfluo desde
el punto de vista de la reproducci6n de la fuerza de trabajo y cuyo principal 43
consumidor ni siquiera fue la clase obrera.
En el otro caso significativo, el de la Argentina, uno puede aceptar la
incidencia de la exportaci6n de cereales y carnes en la disminuci6n real de
la fuerza de trabajo en Inglaterra por ejemplo, pero entonceS result harto
dificil sostener que ello haya tenido como contraoartida la remuneraci6n de
la fuerza de trabajo argentina por debajo de su valor ni impedido la creaci6n
de un mercado interno para la industrial de este pais. Las masas argentinas de
ese period fueron de las pocas aceptablemente nutridas del mundo capita-
lista en general y dicho pais el primero de America Latina en tener un
mercado significativo para products industriales.
Aderms los mismos ejemplos del Brasil cafetalero y la Argentina cerea-
lera y ganadera-contradicen flagrantemente la afirmaci6n de Marini en el
sentido de que sin la contribuci6n de la economic agropecuaria Latinoame-
rica habria sido impossible liberar la mano de obra que Europa necesitaba
para su desarrollo industrial. Las Breas abastecedoras de cereales y care -que
por to demis no siempre coinciden con los paises hoy subdesarrollados- y
aun un area cafetalera como la del Brasil, se poblaron en el period en
cuesti6n con inmigrantes extranjeros, esto es, con la poblaci6n excedente en
Europa.
LQuiere decir todo esto que las tesis de Marini no funcionen a nivel de
formaciones sociales concretas o que al menos pierden pertinencia en algunas







de ellas? QZue deberia ubicarse entonces en un piano mas general? Es poss
ble que as( sea pero, en ese caso, ya no estamos ante un process da abstract
ci6n que Ileve al descubrimiento de verdaderas leyes, sino ante.generaliza
ciones cuyo estatuto te6rico habria que precisar, definiendo en primer ter
mino los objetos mismos sobre los que recae/la investigaci6n, esto es, loque
Marini denomina respectivamente economica clasica" y economica depen
diente".
Par su misma brillantez y rigor, el ensayo de Marini pone de relieve las
fronteras insuperables dentro de las cuales se mueve today la teorfa de la
dependencia. Es decir, las limitaciones inherentes a ese prurito inverterbrado
de explicar el desarrotlo interno de cada formaci6n social a partir de'su
articulacibn con otras formaciones sociales, en lugar de seguir el camino inver
so.
Y es que la teoria de la dependencia ha hecho fortune con un aserto
que parece gozar de la cauci6n de la evidencia, pero que merece ser repen-
sado seriamente. Seg6n dicha teoria, la indole de nuestras formaciones socia-
les estaria determinada en ultima instancia por su forma de articulaci6n en el
sistema capitalist mundial, cosa cierta en la media en que se present como
la simple expresi6n de otra proposici6n, ella si irrefutable: el capitallsmo. una
vez que ya lo' tenemos como dato de base, mal puede ser pensado de otra
44 manera que como economla articulada a nivel mundial. Sl6o que todo este
razonamiento supone que dicho dato (el caricter capitalist de nuestras socie-
dades) es un dato te6ricamente irreductible, que no puede ser concebido
como product permanent de una estructura internal que en cada instant to
esta produciendo y reproduciendo, sino que cuando mas puede ser susceptible
de una explicaci6n gen6tica (somos paises dependientes porque siempre
fuimos de una u otra manera dependientes) explicaci6n que por lo demAs nos
encierra en un cfrculo vicioso en el que ni siquiera hay lugar para un anAlisis
de las posibilidades objetivas de transformaci6n de nuestras sociedades.
Por eso, la misma formula aparentemente evidence de la teoria de la
dependencia podria enunciarse de manera estrictamente inversa, para poner
de relieve sus limitaciones y su unilateralidad: ino serA mas bien la indole de
nuestras sociedades la que determine en l6tima instancia su vinculaci6n al
sistema capitalist mundial?
En rigor, es esta segunda formulaci6n la que esth mhs cerca de la verdad.
Si la revoluci6n de 1952, por ejemplo, hubiera seguido un curso similar al de
la revoluci6n cubana, Bolivia no serfa hoy un pais dependiente: para serlo (y
aqui no estamos hablando de situaciones coloniales o semicoloniales sino de
situaciones de dependencia en sentido restringido) hay que tener como pre-
misa indispensable una estructura internal capitalist o prefiada de fuerzas
hist6ricas que tiendan "naturalmente" hacia el capitalism, de la misma
manera que para avanzar hacia el socialismo son necesarias fuerzas internal
capaces de romper la estructura existence. Esto es indudable, pero no se trata




_4



-aqui de colodarse "mds cerca de la verdad" ni de remplazar una vision adia-
16ctica per otra similar, sino de recorder la double perspective del problema.
NingOn error es gratuito sin embargo. Si la teoria de la dependencia ha
enfatizado unilateralmente un aspect del problema, es debido a su envisca-
mienrto en una problemrtica desarrollista, con su consiguiente perspective
economicista no superada totalmente. S6lo asi se comprende, ademis, que a
partir de tal teoria no se haya producido un solo studio sobre el desarrollo
revolucionario cubano, caso omitido incluso en libros de un solo horizonte
hist6rico tan amplio como "Desarrollo y Dependencia en Amdrica Latina".
La tepria de la dependencia no esta desligada sin embargo, de la revolu-
cibn cubana y sobre todo de algunos de los efectos que ella produjo ep el
resto del continent. IC6mp entender, si no, esta extralia mezcla de premises
nacionalistas y conclusions socialists, de una epistemologia desarrollista y
una etica revolucionaria que hemos venido analizando, sino es a partir de un
hecho como la revoluci6n cubana que, entire otras cosas, produjo una radica-
lizacion total de vastos sectors medios intelectuales, desgraciadamente des-
vmnculados del movimiento proletario tanto .orginicamentecomo tebrica-
mente, y que incluso Ilegaron a ufanarse de su "independencia" frente a
organizaciones obreras, como en el caso del mismo Frank o del grupo de
Monthly Review?
A partir de esta constataci6n todo se torna en cambio coherente: el
predominio omnimodo de la categoria dependencia sobre la categoria explo- 4
taci6n, de la "naci6n" sobre la clase (35), y el mismo 6xito fulgurante de la
teorfa de la dependencia en todos los sectors medios intelectuales. Incluso
la ilusi6n de con ello se habian superado las "estrecheces" y "limitaciones"
del marxismo clAsico: Ly c6mo no iba a ser possible esta "superaci6n" te6rica,
si en la misma prActica political las vanguardias de extracci6n intellectual
creian poder remplazar al proletarjado en sus tareas revolucionarias?
Si esta hipbtesis -seamos cautos- es cierto, el mismo movimiento cre-
puscular de la teoria de la dependencia hacia fines de la d6cada de los 60
podria explicarse por razones que irfan mns all del simple desarrollo de las
contradicciones de tal teoria. Tal vez no sean extraiios a este itinerario acon-
tecimientos como el "cordovazo" argentino, la presencia de la clase obrera
boliviana en el primer piano de la escena politics de su pals entire el 70 y 71
o el ascenso de la Unidad Popular al gobierno en ese, mismo moment; es
decir el repunte de-las luchas proletarias en vastas zonas del Continente.
Pero Zha muerto realmente la teoria de la dependencia? Mis a~n ies
algo que merezca ser enterrado? Ambiguo como siempre, Gunder Frank
titul6 a uno de sus mis recientes escritos: "La Dependencia ha muerto, viva
la Dependencia y la Lucha de Clases". Ambiguo, decimos, puesto que no
cabe confundir un hecho hist6rico objetivo con las teor as que a partir de 61
puedan elaborarse. La dependencia obviamente no ha muerto, ni nadie ha
tratado en moment alquno de near su existencia, va que es una de las







dimensions mas expresivas de nuestra realidad. Los.estudios concretos que
sobre ella se han hecho siguen y seguiran por lo tanto vigentes, y no como un
simple reservorio de datos sino como una camera inagotablede preocupa-
ciones y sugestiones para la future investigaci6n. Lo que tal vez haya estallado
tal vez sin remedio es esa caja de Pandora de la que en un momentd.dado
Ilegaron a desprenderse todas las significaciones e ilusiones, y que recibi6 el
nombre de la teoria de la dependbncia. Caja de Pandora que desde luego nq
era un "lugar sin limitss, sino un marco de representaci6n de contornos
definidos por la idea de que toda historic es deductible de la oposici6n
"centro-periferia", "metr6poli-sathlite" o capitalismo o sico-capitalismo
dependiente", eje te6rico omnimodo sobre el cual pod ian moverse desde los
autores cepalinos hasta los neo-marxistas.
Es este movimiento sociol6gico, cuya sociologia queda asn por hacer, el
que parece encontrarse ahora en el franco declive o en vias de una positive
superaci6n. Lo que empez6 como una construcci6n barroca en Gunder Frank
tal vez termine, pues, con el edificio neodldsico de Marini, en el que se dibb-
jan ya noevas perspectives. Para no mencionar ya la clara ruptura operada por
Anibal Ouijano, por ejemplo, quien en uno de sus (ltimos trabajos (36) no
vacila en hablar de la teoria de la dependencia en pasado y retomar la lifea
general del anhlisis del marxismo-teninismo, recuperando incluso.los aportes
de uno de sus mis grandes pensadores latinoamericanos, Jose Carlos Marite-
46 gui.


NOTAS


(1) Luis Vitale nunca formula desde luego una teoria de la dependencip. Pero si traba
jos suyos como el titulado America Latina: Ifeudal o capitalist? alcanzaron tanta
difusibn, es porque se inscribjan dentro de una perspective tebrica que ya empezaba
a pensar nuestra problemrtica, en tirminos izquierdistas pero que visiblementea-e
alejan de Ids del marxismo-leninismo.
(2) Cf., por ejemplo, su Histqria Econd6ica y Social de la Edad Media, Mixico, Fondo
de Cultura Econ6mica, 1969, pp. 119 y ss.
(4) Stavenhagen no formula en rigor una teorfa de la dependencia y, lo que es mis, se
apart del horizonte te6rico de 6sta en sus trabajos mis amplios. Pero las Siete Tesis
se escr+ben indudablemente bajo la influencia de los autores dependentistas y cons-
tituyen en cierta media el manifiesto de toda una generaci6n.
(5) Vease su intervencibn en el Seminario sobre Closes Sociales realizado en Oaxaca,
1971; reproducida en: Las classes sociales en Amdrica Latina, Mixico. Siglo XXI.
ed., 1973, pp. 280-281.
(6) En revista: Sociedad y Polftica, 1. Lima. junior de 1972, p. 5.
(7) "El capitalism colonial segin A. G. Frank" len Dependencia y Cambio Social,cuw
demos de studios socio-econbmicos, No. 11, CESO. Uriversidad de Chile, 1970
p. 151 y ss.









(8) Andri Gunder Frank: Lumpenburguesia: Lumpendesarrollo, Ediciones Prensa Lati-
noamericana S. A., 1970, p. 37.
(9) Dependencia y cambio social, pp. 41 - 42.
(10) El imperialism, fase superior del capiialismo, Ediciones en Lengua Extranjeras, Pe-
kin, 1972.
(11) Op. cit., p. 77.
(12) Lumpenburguesia: Lumpendesarrollo, pp. 72 -73.
(13) Desarrollo y Dependencia en Amdrica Latina, 2&. ed., M6xico, 1970, pp. 8- 9.
(14) Op. cit., p.. 17.
(15) Hay, per supuestoel libro ya mencionado de Rodolfo Stavenhagen, pero cuyo maroon
te6rico poco tiene que ver con la teoria de la dependencia.
(16) Op. cit., p. 33.
(17) Punto sobre el cual las formulaciones tebricas de Marini se vuelven, por lo demhs
equfvocas. En la pigina 81 de su obra habla de "las leyes de desarrollo del capital -
lismo dependiente"; en la 83 se refiere en cambio a la "manera como se manifiesta
en esos passes (los de Amdrica Latina, A. C.) las leyes de desarrollo del capitalism
dependiente" (7 ); mientras en otros pasajes habla de "los GRADOS INTERMEDIOS
mediante las cuales esas leyes (las leyes generals del capitalism, A. A.) se van espe-
Scificando" (p.99);afirmaciones que no son exactamente equivalent. Cf. Dialdctica
de la dependencia, Ed. Era, M6xico, 1973.
(18) Op. cit.. p. 72.
(19) Incluso decir, como lo hace Marini, que el process de industrializacibn en America
Latina se fren6 por la "comprensi6n permanent que ejercia la aconomia export
dora sobre el consume individual del obrero" (Dialectica de la dependencia, p. 61) 47
es s6lo parcialmente cierto. La situaci6n que describe Peter Klaren, por ejemplo, en.
su libro "La FORMACION DE LAS HACIENDAS AZUCAREAS Y LOS ORIGE
NES DEL APRA"(Lima, ed. Moncloa, 1970), no es una situacib6 en la cual los o
breros de la plantacibn no tienen access a blenes industrials; la tienen, y justa-
mente porque la compafia redobla su negocio instalando grandes tiendas donde se
venden articulos...importados, cosa que esth lejos de contribuir al desarrollo indus-
trial del Peri por razones obvias, pero que no correspondent al mecanismo descrito
por Marini.
(20) Por eso, aun aquel rasgo que Marini como mis tipico de 6stas, as decir, la sobre-
explotaci6n, que se traduce por la comprensi6n del consume individual del obrero,
bien podria enunciarse con un nombre bastante clisico: process de pauperizacibn,
que en coyunturas a veces prolongadas se realize incluso en terminos absolutos. Y
en cuanto al problema de la realizacibn de la plusvalfa que el mismo author planted,
tampoco es del todo inidito; basta recorder la pol6mica que al respect mantuvo
Lenin con los populistas rusos.
(21) Op. cit., p. 14.
(22) Ibid., p. 15.
(23) Ibid., p. 15.
(24) Cf. La Dependencia ha muerto, viva la dependerpcia y la lucha de classes. en Rev.
Sociedad y Desarrollo, CESO-PLA, Santiago de Chile, No. 3, julio setiembre de
1972, p. 228.
(25) Chile: El Desarrollo del Subdesarrollo, 2a. ed.. Monthly Review, Selecciones en
Castellano, s. f., p. 20.
(26) Op. cit., p. 21.











(271 Op. cit., p. 142.
(28) Desarrollo y Dependencia. . . pp- 28 - 29.
(29) Nota sobre la "teoria de la dependencia": Iteoria de classes o ideologia nacioat?:
ABIIUNAM, M6xico, s. f.
(30) Loc.cit.
(31) En Cinco Tess Filos6ficas, Ediciones-en Lenguas Extranjeras, Pekin, 1971,"p.49.
(32) Op. cit., p, 51.
(33) La dependencia ha muerto ..., op. cit., p. 228. -
(34) Op., cit., p. 21.-
(35) Marini tiene el enorme merito de ser la excepcl6n en ambos casos.
(36) Cf. Imperialismo, Cases Sociales y Estado on el Per. Seminario sobre cases sociales
y crisis poltica en America Latina. IIS-UNAM, Oaxana, junior de 1973..








El Centre de P.k .icd.ones Educativas TArL, inicia
con este nureLro la seriti :1ATERIALEZ DE LE-AATE. Con esta
serie Luscamos ofrecer un aporte a los sectors porula-
res y a quienes trabajan con ellos, elementos de anrli=
sis te6rico en el campo de la Educaci6n y en el de las-
Ciencias Sociales.
No nos identificamos necesariamente con los traba
jos publicados en esta series. Se tratan precisamente de
MATERIALES DE DEBATE. Trabajos que nos permitan discutir
investigar, analizar, formarnos nuestro propio marco te
6rico de interpretaci6n sobre la realidad particular y
concrete en la que vivimos.

Creemos que esta series responded a una necesidad -
siitida por los lectores de nuestros materials y ami -
gos de TAREA. Iniciamos ahora nuestro quinto afo de tra
bajo al servicio de los sectors populares y a lo largo
de este tiempo hemos recibido las critics, los aportes
y el apoyo de muchos. Esta experiencia nos ha permitido
percibir la necesidad de materials de studio y debate
te6ricos para el trabajo popular, pues no concebimos la
creaci6n y el desarrollo de la cultural popular como un
process de repeticiones mectnicas ni de aceptaci6n dog-
matica de planteamientos y posiciones. Consideramos fun
damental contribuir a desarrollar la conciencia critical
la capacidad de sfntesis, la posibilidad de interpreter
los acontecimientos y las realidades concretas y nuevas
desde el propio lugar done suceden y por parte de los-
propios trabajadores.
Esperamos una vez mas, que nuestra preocupaci6n y
esfuerzo sea itil a nuestro pueblo.


El equipo TAREA

2 de Enero de 1978







TTULOS PUBUCADOS

1. TAREA Boletin de Educaci6n Popular (Bimestral)
- Nimeros 1 a 14 (Agotados)
- No. 15/16 Educar a los nifios iPara qua?
- No. 17 iTeatro Popular o Antipopular?
- No. 18 Ideologia y Comunicaci6n de Masas
- No. 19/20 Educaci6n y Campesinado
- No. 21 Educaci6n y Politica
- No. 22 Prensa Popular (En preparaci6n)
2. LA DIMENSION LIBERADORA EN LA LITERATURE PERUANA
Juan Medcalf (Agotado)
3. NACER DE LA ESPERANZA Una experiencia de comunicaci6n popular
4. EDUCACION POPULAR Su dimension polftica (Agotado)
5. METODO Y TECNICAS PARA LA EDUCATION POPULAR
Enrique y Trudy Schulze (3a. Edici6n)
6. CAPITALISM: ASALARIADOS Y EXPLOTACION
(Aproximaci6n Popular a la Economia Polftica)
Javier Iguffiiz (2a Edici6n)
7. TEMAS DE EDUCATION Y POLITICAL
Paulo Freire/Torms Vasconi/Herbert Gintis
8. CUADERNO LEA- Cartilla de alfabetizaci6n para barriadas
(Agotado)
9. SANGRE,GRITOS, PUEBLO y otros poemas
Luis Zambrano
10. LOS CONDENADOS ROCKEFELLER
Joel Andreas
11.7 ENSAYOS DE INTERPRETATION DE LA REALIDAD PERUANA
Version popular y grifica (Agotado)
12. HISTORIC DEL MOVIMIENTO OBRERO PERUANO (1890-1977)
Denis Sulmont S.
13. SERIES MATERIALS DE DEBATE
1- LA TEORIA DE LA DEPENDENCIA
Javier Igui^liz/Agust(n Cueva
2- EDUCACION POPULAR- Su dimension pol(tica
(En preparaci6n)
ADEMAS:
LAS CAPS DE PIURA Y SUS CONTRADICCIONES
Emma Rubin de Cells T.




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