Citation
El Colono cooperador

Material Information

Title:
El Colono cooperador organo de la Fraternidad Agraria
Creator:
Fraternidad Agraria (Argentina)
Place of Publication:
Buenos Aires
Publisher:
F. Loewy
Publication Date:
Frequency:
Biweekly
regular
Language:
Spanish
Physical Description:
volumes : illustrations ; 40 cm

Subjects

Subjects / Keywords:
Jews -- Periodicals -- Argentina ( lcsh )
Cooperative societies -- Periodicals -- Argentina ( lcsh )
Cooperative societies ( fast )
Jews ( fast )
Argentina ( fast )
Genre:
Periodicals. ( fast )
serial ( sobekcm )
periodical ( marcgt )

Notes

Dates or Sequential Designation:
Año 1, no. 1 (abr. 5, 1975)-
Numbering Peculiarities:
Numbering irregular: with Jan. 1976 issue assumes numbering of bilingual edition, año 58, no. 694, etc.
General Note:
Title from caption.

Record Information

Source Institution:
University of Florida
Holding Location:
Judaica Collections at UF
Rights Management:
Copyright, Tzavta. Permission granted to University of Florida to digitize and display this item for non-profit research and educational purposes. Any reuse of this item in excess of fair use or other copyright exemptions requires permission of the copyright holder.
Resource Identifier:
970997736 ( OCLC )
sn 90023784 ( LCCN )
ocn970997736
Classification:
015007705 ( nlm )

Full Text











































DONADO PC
s -RAQUEL IMmAL
5$L ZACUTINI~


No encontr~ndose el destinatario, slrvase devolver a
Corrientes 2387, BuencA Aires.









: ~ ~ ~ -W TO U I 'O

o Sociedad Cooperativa Agricola Limitada

Cereales y semillas Semillero fiscalizado
* Semilla alfalfa "Secano" Remates-feria
Seguros rurales Maquina:ias y repuestos
" Ferreferia Corral6n -Tienda Almacen "
Frutas y verduras Estaci6n de servicio Shell

RIVERA (F.C.N.D.F.S.) Prov. de Bs. Aires

T. E. 13 22 y 23 (con veinte internos)



COOPERATIVA AGRICOLA

: AVIDOR LTDA. :
* BAt,4O GARRAPATICIDA BOLSAS E HILOS :
* CEREALES OLEAGINOSOS Y
* FORRAJERAS CONSUMO.- FAENA COOPERATIVA
* HACIENDA VACUNA IMPLEM.7NTOS "-
DE TRABAJO PRODUCTOS DE
DESMONTE Y GRANJA
Ua 3
Corresporsalia -
BANCO DE LA- NACION ARGENTINA

* COLONIA AVIGDOR
ESTACION BOVRIL (Entre Rios,
- Im33E l Iu 3 33EEi33m a33 E333 i3E333333 nim3r3 3. 3.333. . . . Il l m mmll 'i Il I i


OINDO COMUINAIL "

SOC. COOP. AGRICOLA LTDA.
Fundada en 1904
VILLA DOMINGUEZ ENTIRE RIOS j
Sucursales en VILLA CLARA, LA CAPILLA, LAS
MOSCAS, G,'NERAL CAMPOS Y PUEBLO CAZES
Vende 1a producci6n de sus asociados
consistente en:
Cereales, Oleaginosos, Forrajes, Hacienda,
Products de Granja, Lecherfa, etc.
Distribuye todo to necesorio para el uso y
* consumo del asociodo y su familia.
-Atiende direct e indirectamente todos los asuntos
gremiales, econ6micos, sociales y culturales de Ia
* masa de sus asociados.
i ll ke Imai m la m mai ufin B I M A I n m u t lII!i dn k I ifoi n bl idd!iini m l pi n s lalla lmmnuaianw


* COOPERATIVA AGRICOLA
0 C A,"vwrI LT"DA. i

ESTACION ALCARAZ ENTRE RIOS

* Operaciones que realize:
j Ventas de cereales, oleaginosos, frutos del pais,
products de granja y haciendas.

j Distribuye bolsos vocins, semillas vorias, horinas,
* mercaderis de -uso y-cohsumo, nafto y tracto.

Atiende asuntos gremiales, econ6micos, sociales
y culturales, seguros y-bahos garrapaticidas.

laa3N.3Mn.m3NE.a9,asoa3Em an- aa wssm a asp also a mw'ag E a


.o
w EL, KROG E 0

SOCIEDAD COOPERATIVE AGRICOLA LTDA.

Adherida a Fraternidad Agraria Coop. de-Coop. Ltdco

CORRESPONSALES DEL O
BANCO DE LA NACION ARGENTINA. co
: 0

PLANTA DE SILOS ELEVADORES. 0'-0

AGENTES DE
YACIMIENTOS PETROLIFEROS FISCALES.


OP0RA EN:

CONSUMO:
ALMACEN, TIENDA, FERRETERIA, CORRALON,
]0 0q REPUESTOS, COMBUSTIBLES, BOLSAS
VACIAS, SEMILLAS Y FORRAJES
Y SEGUROS.

PRODU'CCION:
7CREALES, CARNICERIA:

BERNASCONI Provincia LA PAMPA
13U33333333333333333 33333 333333333u.U3UU33333333333333333333









CO LONO0


UO-OP ERBALJOR


Organo de Fraternidad, Agraria
Publicaci6n mensual de doctrina cooperative, colonizaci6n, culture, literotura, socials e informaci6n.
.Aparece desde el 30 de obril, de 1917
Precio de la suscripci6n para no socios de nuestras cooperotivas $ 500 par Fio.
Los colaborodores son responsables por sus artfcuios.
Redacci6n y Administraci6n: CORkRIENTES-2387 T. E. 48-0635
DIRECCION.: RCOOLFO CUENCA
" _ _ . . -4 04" A . .


Buenos Aires, obril de 1967


EDITORIAL


Snuestros 50 .aftos


L A feliz circunstancia de cumplirse con el pre-
senteiuimero 50 afios de -existendia dc El
Colon Cooperador,torna.oportunas algunas con-
sideraciones acerca del rol del periodismo coope-
rativista.
Medio sil4o'de apaicion regular e ,iiterrum-
pida de un 6rgano periodistico no es poca csa,
sobre todo trataindose de una publicacidn como la
nuestra, que no se sostiene comercialmente. La
explicaci6n de. tan dilatada permanencia hay que
buscarla en este caso en el hecho de estar al ser-
vicio de-una idea fecunda, de renovada vigencia
e insospechada proyeccidn futura. El ideal de Ia
coo .peracion se ha extendido halagiaeniamente en el
pais, especialmente en el agro; pero todavia dista
de haber alcanzado la plenitud de sus posibilidades.
Paralelamente a su evoiucidn, su principal antago-
nista, el monopolio, ha perfeccionado sus modali-
dades de aplicaci6n y, si bien ha perdido su anti -
gua ,hegemonia-cuando afin el cooperativismo
agropecuafio no habia comenzado a insinuarse-,
detenta todavia el dominio, bajo diversas formas,
de sustanciales sectores de la producci6n.
Quienes crean que todo est ya encaminado en
el terreno del cooperativismo y salvado el porvenir
del movimiento, deben reflexionar en la distancia
que media entre lo realizado y lo por realizar.
La lucha esta planteada hoy-en dia en terminos
similares a los del abnegado comienzo del coope-
rativismo agropecuariobargentino'. Monopolio y coo-
perativismo, como altitudes ,excluyentes,. no p.pue-


den coexistir: tienden a anularse mutuamente; y
el retroceso o el mero detenimiento de una de las
parties supone la afirmacion o el advance de la otra.
Esto significa que ci cooperativismo debe ser pro-
pugnado en la actualidad con sostenido fervor, con
m as decision. que nunca .si se tiene en cuenta que
no e alentado oficialmente en la redida que fuera
de desear. Tiene asu favor el hecho de constituir
una doctrina humana, cuyos beneficios tienden a
esparcirse multitudinariamente, para bien del de-
sarrollo. general dl pais, y no a concentrarse en
unas pocas manos.
La disyuntiva es estancamiento o progreso. En
esta batalla por el esciarecimiento y la difusidn de
to mais justo y apto, el periodismo cooperativista es
el medio por excelencia. Asi lo advirtieron quienes
hace mis .de. cincuenta afios se esforzaron por sacar
adelante nuestgqo vocero, venciendoAlas dificultades
que se oponian a su concrecidn. Asi lo entienden
quienes hoy, coincidiendo precisamente con nues-
r-Q. aniversario, celebraron el Primer Congreso Ar-
gentino de. la Prensa Cooperativa en la ciudad de
Cordoba, durante el cual se analiz6 la funcidn del
periodista en el desarrollo del movimiento, su ca-
pacitacion professional, la posibilidad de perfeccio-
namiento de los elementos tecnicos de que dispone
y la institucionalizacion de la prensa especializada.
Consecuente con Ia tradicidn de El Colono Coo-
perador, la actual direcci6n de la revista est4 .em-
pefiada en no desmerecer su trayectoria de decidida
defense de los sanos intereses del cooperativismo.
agrpecuario.


EL-


Af4OL-N9 600








EL (AMINO
DEL



AZU( AR


Por
Sandalio Lobos


TERCERA NOTA


E ilA de esperarse. La l6gica mas elemental lo se-
L alaba y la ocasidn no podia ser mas propicia:
la Beunidn de Gobernadores del Noroeste (Jujuy,
Salta, Tucumdn, Catan-iarca y Santiago del Estero).
A hi, s-, de alguna manera, o en forma total, debia
tocarse el problevina azucarero. Tres provincias, Jujuy,
Salta y Tucuman, estaban directamente -fundamen-
talmente- interesadas en el problema. Claro que cada
una de acuerdo a sus propios intereses. Tambidn el
problenia interesaba a Catamarca y Santiago del Es-
tero, como proveedoras de mano, de obra -especial-
mente la "golondrina"- Y de ciertos materials: lefia,
carbon y algunas especies vegetales -horticolas y fru-
tales-, particularmente durante las dpocas de la zafra.

El caricter secret do las comisiones de trabajo, de las
deliberaciones de los mismos gobernadores y de
los funcionarios de CONADE y CONASE, impi-
dieron conocer mayores pormenores de las discusiones.
Pero, pese a ello, trascendi6 que hubo discrepancias.
Era natural. Y asi lo apunta el enviado especial de
"La Naci6n" cuando, en la edici6n del 23 de abril
del matutino, tras informar que el acta fue suscrita
a las 21.30 -1 1/2 horas iis tarde de lo previsto--,
afirma que la inclusionn en ella de una solicitud de au-
mento del precio del azicar, que habia despertado cier-
tas reticencias y susceptibilidades, fue apoyada, final-
mente, sin mayor discusidn. Esa claiusula -ue pro-
puesta por Tucumin- es el punto cuarto del acta
que lleva por subtitulo Politica Industrial y expresa:
Propiciar precios inininos para el azicar; apoyar la
iniciativa de fijar un aumento de 10 pesos por kilo-
gramo destinado a la financiaci6n de obras pu blicas
y de interest comu.-nitario.
Previamente, el gobernador de Tucumaln, general
Fernando Aliaga Garcia, al dar lectura al informe de
su provincia durante la primera sesi6n de trabajo,
en Termas de Reyes, habia pedido un precio de 70
pesos por kilogramo de azu/car, incluyendo un im-
pouesto de 10 pesos por unidad destinado a solventar
los quebrantos de la provincia. Mas aun, el mandata-
rio tucumano seial6 "la tremenda incidencia econ6-
mica y social que particularmente ha tenido en Tucu-
main el ordenamiento impuesto por el gobierno de la
naci6n en la industria azucarora". Abog6 por una


solucion ecuanime y justa al problema, que "nos
permitira sefial6- aliviar las tensiones sociales que
se han generalizado como consecuencia de la limita-
cion do la produ ccionazucarera". Propuso asimismo
la creaci6n de una Junta Nacional del Azulcar, sobre
la base de la actual Direcci6n Nacional del Azacar,
que con el producido de aquel impuesto de 10 pesos
por kilogramo "permitira obtener entre 7.500 y 8.000
millones de pesos, necesarios para financiar un plan
de desarrollo en las provincias azucareras. Al hacerse
una distribuci6n proporcional de ese ingreso, sostuvo
que Tucumin "podria contar con recursos superiores
a los 4.200 millones de pesos anuales, Salta con 1.000
millones y Jujuy con 1.600 millones, ademais de lo
quo pueda corresponder a Santa Fe y Chaco".
Pero el plan tucumano -en la proyecci6n de su
gobernador es mucho mais amplio aun. Veamos:
"La Junta Nacional del AzfLcar debe adquirir Ia tota-
lidad del producto que sucesivamente se lance al
comercio interno, abonando a los ingenios al contado
la diferencia entre el monto fijado por dicho orga-
nismo y el de la prenda que grave este articulo. Cree-
mos -agregu- que en la actual coyuntura econdmica
no debe ser mayor de 43 pesos por kilogramo de pri-
mera calidad sore vagdn en ingenio, pues -afirmd--
abonar un precio superior imposibilitaria una diver-
sificaci6n agraria en la region, ya que permitiria
abonar por el costo de la materia prima precios suma-
mente elevados".
Sostuvo, ademos, que los fondos necesarios para hacer
frente a los gastos que demande ia adquisici6n de un
cupo de 600 toneladas, que es el que actualmente se
autoriza entregar en forma sucesiva al mercado national,
deber6n ser financiados mediante una operaci6n de re-
descuento especial, por una solo vez, no superior a 1.500
millones de pesos, que el Banco Central deber6 entregar
al organismo a crearse. A los gastos mencionados, habra
que agregar los que originan el transporte del producto,
los de su comercializacion, los necesarios para satisfacer
el fondo de emergencia azucarera, asi' como tambien para
sufragar el funcionamiento del organismo, para fluctua-
ciones de imercados y, eventualmente, para formaci6n de
un fondo que permita en el futuro ia integraci6n de un
capital necesario para establecer un banco azucarero".
Por su part, "La Prensa", con fecha 22 de abril,


2 EL COLONO COOPERADOR








Capital Monopolista y Capital Cooperativista


NO ha sucedido asi. Gran parte de la 6iltima
Cosecha triguera ha sido colocada a pre-
cios que superan ligeramente el de sost6n fijado
por la Junta Nacional de Granos". En estos ter-
minos se express Francisco Loewy en El Colono
Cooperador de marzo, pretendiendo refutar los
siguientes conceptos: "La anunciada liberaci6n,
del cambio monetario, concretada en una pro-
nunciada baja del peso, facilita a los trusts mo
nopolistas tornar a Ia compra a bajo precio de
nuestra producci6n, anulondo los precious b6sicos
establecidos".
El porrafo citado en 6'ltimo t6rmino pertenece
at articulo "Defender el cooperativismo agrope-
cuaria", que con mi firma se public en el nu'-
mero correspondiente a noviembre del a-'o pa-
sado del mismo 6rgano. Ahora bien, en, este p6-
rrafo, y en el resto del articulo a que pertenece,
no se alude a una baja del precio en so, ni a de-
terminada cosecha, haci6ndose referencia a la
medida econ6mica entonces anunciada s6lo en
cuanto significarlia un deterioro en Ia relaci6n
real del valor pagado por nuestra producci6n,
derivando en la obtenci6n de menos d6lares par
los months exportables y en un aumento de los
precios de todos los articulos de consumo. Y asi
ha sucedido y sucedero.
En la comercializaci6n de [a u6ltima cosecha,
a la que Francisco Loewv se refiere, an'n sin
aplicar la aunciada medida econ6mica, ya el
precio ligeramente aumentado a que hace men-
ci6n estaba desvalorizado en relaci6n con el
precia sost6n fijad'o desde hacia ocho meses, es


Por A. FELD


decir que. se encontraba ya seriamente afectado
en su valor real. Pero la caida mayor en esta
significaci6n real del precio--verdadero 'co-
lapso-- se opera cuando es aplicada la anun-
ciada devaluaci6n del peso, Ilevando la paridad
a 350 pesos por d6lar. Esta medida, sumada a
las anteriores devaluaciones, a ]a carestia, al
pago de grav6menes e impuestos, precipita, la
rebaja del precio a m6s del 60 % de su valor
real.
Hoy no son pocos los que interpretan asi nues-
tra situaci6n. Mientras las c6maras cerealistas,
como toda empresa monopolista, saludaban con
gran entusiasmo la medida tomada, los produc-
tores agrarios, sus cooperativas y organizacio-
nes, asi como tod'os los sectores productivos del
pals, fueron presas de la oaarma, la incertidum-
bre, la desesperaci6n, y antes bien protestaron.
Tratdndose de la exportaci6n del trigo, los
viejos trusts cerealistas, con la fuerza financiera
de su parte, siguen manteniendo una hegemo-
nia que les permite, aun pagando algo mds que
el precio sost6n fijado--gracias a que 6ste, co-
ma hemos dicho, ha sido totalmente anulado
en relaci6n at valor en principio establecido-,
absorber el grueso de la cosecha a fin de mono-
polizar su comercializaci6n, para luego "impo-
ner nuevamerte sus agentes locales, especula-
dores de los apremios econ6micos, y con ellos
reactualizar los viejos medios de extorsi6n". Y
los hechos confirman Io previsto por nosotros:
de los 6.500.000 toneladas de trigo que totaliz6
pasa a la, pigina 24


publica una entrevista con el gobernador de Salta,
general Hector D'Andres, referida al problema azu-
carero. En el curso de la misma, ste manifesto que
compartia el criterio propuesto por el gobernador
tucumano, por el cual se crea un impuesto de 10 p-
sos por kilogramo de azuicar, y que tambin estaba
de acuerdo con el prorrateo. Sin embargo, agreg6.
"debo hacer mis reservas acerca de la creacion de Ia
junta Nacional del Azkcar",
Evidentemente, "eI Camino del azi'car" tambi6n est6
sembrado de buenas intenciones. Y aqui, claro est6, cabe
una pregunta que conceptuamos fundamental: ZY el con-
sumidor? Bueno, eso es "zi'car" de otro costal. Pero de
este o de otro costal, no tendria mayor importancia si con
elo se salvara una actividod que, ounque nocida bajo
el signo del privilegio -o no?-, pudiera mantener fuen-
tes de trabojo y de riquezo.


La riqueza, y en especial de la parte que corres-
ponde a los "barones del azuicar", no tenemos mayo-
res dudas de que seri salvada. En cuanto a los tra-
bajadores, esperemos que lo sean en tirminos que
puedan desdecir las dramatticas afirmaciones formula-
das por el entonces diputado national por Catamarca,
Ram6n Edgardo Acufia, el 3 de agosto de 1961, cuan-
do en pleno recinto seial6 "la tragica discordancia
que ofrece un campesino empobrecido, un asalariado
que vive en los limites de la miseria, y, por otro lado,
una minorla depositaria de la suma del poder econ6-
mico". La desocupaci6n que hov registra la actividad
azucarera no permite ser muy optimista. Pero, de cual-
quier manera, queda en pie la esperanza de que "las
nuevas fuentes de trabajo" a crearse le sean por lo
menos mas propicias. Asl, si, valdria la pena el sacri-
ficio de todos.


EL COLONO COOPERADOR 3







Arado


y Libro


Por Isaac Kaplan

L YENDOen La Prensa del 19

de .marzo ltimo que la Asocia-
ci6n de Cooperativas Argentinas va
a montar instalaciones portuarias pa-
ra la carga de buques sobre bases
cooperativistas, senti mucha emo-
ci6n.
Montar un puerto cooperativo,
con fondos cooperatives, fue uno de
nuestros suefios, en los comienzos del
cooperativismo agrario en el pais.
Montar un puerto sobre bases coo-
perativistas es un importante paso
hacia la meta del ideal cooperativis-
ta; es un s6lido puente de enlace con
las asociaciones cooperativas de dis-
tintos paises, que permite llevar a la
practice, a nivel international y de
manera reciproca, la consigna "del
productor al consumidor".
Esta empresa entrafia la esperanza
de que en el futuro buques coope-
rativos, con marineros cooperativis-
tas, navegarain por todos los mares,
cargados no s6lo con la producci6n,
sino muy especialmente con el deseo
de paz, de convivencia pacifica, de
un pueblo hacia el otro, de un hom-
bre hacia otro hombre.
Elstos recuerdos me ubicaron en
los primeros afios de la colonizaci6n
judia, cuando el trabajo se hacia con
un arado primitivo, preparando para
la siembra media hectarea por dia,
trabajando dos personas y cuatro
bueyes. El ideal era arar todo el dia
y a la noche leer un libro, para un
tipo de colono judio de cierta cul-
tura y educaci6n.
En una carta, escribe M. Lieber-
mann, uno de los primeros colonos
entrerrianos, de Ia colonia Clara:
"Dickman tue el primer judio que
form6 en el snelo entrerriano, para
la colectividad jndia, la primera bi-
blioteca de libros y peri6dicos he-
breos traidos directamente de Jeru-
salem".
En el comienzo, en 1893, cuando
los solteros ya trabajaban tambi~n


sus chacras, amansaban todo el dia
novillos y de noche se ocupaban con
literatura. Recordemos aqui con gra-
titud a las dos familias en las que
los solteros, j6venes entonces de 18
afios, separados de sus padres, en-
contraban verdadera amistad: las fa-
milias Chertkoff y Papirmaister. En
derredor de sus mesas, pasahainos las
noches de invierno cantando las can-
ciones de Alikum Tzunzer, lo que
Dickman hacia muy bien, jugando
al ajedrez y leyendo. Con la ayuda
de ellos, la muchachada sembr6 10
hectaireas de trigo, y la cosecha dio
buen resultado. Se vendi6 el trigo y
con el dinero obtenido se compraron
libros y peri6dicos. De Varsovia, pe-
dimos las obras de Slominski, en he-
breo, y "Cosmos", de Alexander von
Humbert; de Jerusalem, nos lleg6 la
prensa diaria de aquellos tiempos.
El iniciador y promotor de todo esto
fue Jaime Dickman. De manera que,
junto con el nuevo hogar judio, lle-
g6 tambien ,su Torah y su lengua.
Asi comenz6 la colonizacidn judia:
arado y literatura, trabajo v cultura.
E n muchas oportunidades se ha
descrito como el doctor Yarcho trat6
de prevenir ciertas dolencias fisicas
por intermedio de la cultura y el'
trabajo.
En la colonia, los sa-bados V otros
dias festivos eran dedicados a Ia cul-
tura, tanto en el hogar como en el
seno de la comunidad.
Naturalmente que aquellos como
Alberto Gerschunoff, los hermanos
Enriquey Adolfo Dickman, los doc-
tores Jose Liebermann, Salom6 n
Garfunkel, Isaac Wisenson, Singer,
Abraham Gerschunoff, etc., intere-
sados en los estudios superiores, tu-
vieron que abandonar el campo. Pe-
ro esto no hacia al modo de vivir de
la colonia.
Podemos decir, con plena seguri-
dad, que la cultura influv6 mucho
en el desarrollo y progreso de la agri-
cultura. Como por ejemplo en me-
jorar el tipo de semilla, renovar el
inventario con herramientas moder-
nas, etc. Y muy especialmente en Ia
satisfaccidn que reinaba al hacer una
vida productiva.
iMontar un puente cooperativo!
Esto tambifin es el resultado de lar-
gos afios de trabajo en el campo v
de preparacidn y madurez cultural.
Mencionaremos en esta oportunidad


al ingeniero agr6nomo Le6n Nie-
mirovsky, de Basavilbaso, a don Mi-
guel Sajaroff, de Villa Dominguez,
a Noe' Cociovich, de Moises Ville,
al doctor Negri, de Rosario, etc. To-
dos ellos elevaban el nivel cultural
de las masas hacia la autodefensa
colectiva en el terreno cooperativo,
societario, resaltaban la dignidad hu-
mana, el pleno derecho del campe-
sino a defender su trabajo y su
honor.
Se crearon filiales y sucursales en
todo el palis. El comienzo fue muy
dificil; empezando cada uno por su
barrio, hasta culminar'en centenares
y miles de cooperativas diseminadas
actualmente por todo el pais, agru-
padas en entidades centrales de se-
gundo y tercer grados, hasta montar
un puente cooperativo. Quien sabe
si ya no hay quien piense en com-
prar un barco cooperativo.


Tambie'n este 6rgano, El Colono
Cooperador, es un producto del am-
biente cultural que reinaba en la
colonia.
En el afio 1907, Adolfo Leibo-
vich, al dar sus primeros pasos co-
mo presidente de Fondo Comunal,
trajo a la mesa del directorio el pro-
yecto de editar una revista agrarian
propia, y directamente invite a cola-
borar a alguna gente, entre ellos tam-
bifn el que escribe. Pero sucedi6,
como Leibovich mismo expresara,
que "el material es bueno, pero no
para lo que necesitamos".
Pasaron dos afios. Sajaroff, sien-
do president, tenia otro enfoque de
las cosas. El sostenia que hay que
comenzar con las fuerzas con que
se cuenta y que el tiempo dira co-
mo mejorar las cosas; lo que una
persona individualmente no puede
realizar, una sociedad si lo debe lle-
var a cabo. Y asi lo hicieron Fondo
Comunal y la Sociedad Agricola.
Ciertamente que con muchas difi-
cultades. Habia que comprar todo ci
equipo de mfiquinas, traer profesio-
nales desde Ia Capital Federal. Fue
un gran desembolso para aquellos
tiempos, pero se hizo.
Se edit6 una revista con el nom-
bre de "Der Idischer Colonist" (El
Colono Judio).
:Este fue el primer y ifinico ins-
trumento de propaganda de los agri-


4 EL COLONO COOPERADOR








cultores de todo el pals, en el que
participaron: Noe" Cociovich, M. Al-
person, Sim6n Pustilnik, Schneider,
Samuel Hurvitz, Jacobo Schteinberg
y el maestro Bratzlavsky, bajo la di-
recci6n de J. Fingerman y Boruj
Bendersky. Apareci6 desde noviem-
bre de 1909 hasta enero de 1912.
En el an-o 1911 se hicieron sin re-
sultado tratativas con el director de
la Gaceta Rural, que aparecia en
Buenos Aires, para que "Der Idis-
cher Colonist" apareciera como su-
plemento de aquella. Como es sa-
bido, por dificultades econ6micas, tu-
vimos que suspender su aparici6n
hasta mejor oportunidad.
En el afio 1917 mejor6 la situaci6n
econ6mica de Fondo Comunal. Se
hizo realidad el Departamento de
Consumo y reapareci6 la revista
"Der Idischer Colonist". Pero como
en aquel entonces se tenia la espe-
ranza de reorganizar la Federaci6n
Entrerriana de Cooperativas v tam-
biein de que participara el Ministe-
rio de Agricultura, en Concepci6n
del Uruguay, se cambi6 el r6tulo por
el de El Colono Cooperador.
Los primeros tres afios apareci6
irregularmente. Hubo cambios de
direcci6n. Pero desde noviembre de
1921 hasta la fecha aparece normal-
mente. Como complemento de la re-
vista, hubo bibliotecas en todos los
grupos, y la gene leia mucho.
Traemos estos datos para recor-
dar que la cultura ocup6 desde siem-
pre un lugar preponderante en nues-
tras colonias, y tanto directamente
como indirectamente aport6 alma y
vida a todas las empresas. La coope-
raci6n agraria se desarroll6 en todos
sus aspectos y se multiplic6 por todo
el pals. Y don Miguel Sajaroff fue
reconocido como el padre de la coo-
peraci6n agraria en la provincia de
Entre Rios.
En esta oportunidad nos permiti-
remos decir que el desarrollo cultu-
ral en nuestras col onia s -segain
nuestro entender- es en este mo-
mento una necesidad impostergable.
Tanto gracias a la mecanizaci6n en
ci campo, como a que muchos co-
lonos viven en los pueblos cercanos,
y tanto ellos como sus esposas e hi-
jos disponen de tiempo like, es im-
prescindible implantar ei sistema de
"arado y libro". Todo colono debe


tener en su casa una pared con ii-
bros para leer y estudiar.
Agro v cultura deben ir apareja-
dos. La agriculture es ahora un ofi-
cio delicado, una ciencia como todas
las demais. La producci6n agraria es
de primera necesidad para la exis-
tencia de la hurmanidad.
Hablando en Ila lengua cotidiana
del colono, digamos: iMenos un
par de novillos v mais estantes con
libros! Por supuesto que apropiados
para este tipo de lector, cultura y
aplicaci6n. Las cooperativas, nuestros
agr6nomos e intelectuales podran


C OMO consecuencia de su que-
brantada salud, el 21 de abril
se produjo el deceso del abne-
gado y leal servidor del movimiento
cooperativo, don Gregorio Wschebor,
acaecido a la edad de 72 aeios, en
la ciudad de Bu.nos Aires, donde
residia i1timamente en compa"ia de
los suyos.
Permaneci6 al servicio de la pres-
tigiosa cooperative Fondo Comunal
y otras m6s, en forma alternada,
desde 1925 hasta 1957, ao en que
se jubila.
En el cumplimiento de su deber
como funcionario, supo identificarse
plenamente con los principios de la
cooperaci6n, habi6ndose desempela-
do en sus tareas con inteligencia,
profunda sensibilidad humana y pro-
bidad; trataba siempre de compe-
netrarse de las necesidades de los


ENJUTO, modesto, inteligente y
sensible, tal Ja caracterizaci6n
brevisima con que podemos pin-
tar a don Gregorio Wschebor.
Nacido en Polonia, hace 72 alios,
Ileg6 a la Argentina siendo joven, y
con algunas pocas alternatives pas6
Ia mayor parte de su vida, hasta su
jubilaci6n, como empleado de la
cooperative Fondo Comunal.
La actividad cultural encontr6 en
61 a un animador constante, espe-
cialmente en el teetro vocacional.
Por esta raz6n, en el circulo de sus
amistades m6s cercanas, oI llam6-
bamos "nuestro Stanislavsky", apo-
do que 61 aceptaba entre complaci-
do y burl6n.
Sus ojillos, tras los anteojos, co-
braban un briilo especial en ocasi6n
de comentar alguna obra de teatro
o destacar los facetas humanas del


aportar mucho a la organizacidn de
buenas bibliotecas en los hogares.
Que se incluya esto en los progra-
mas de labor de las cooperativas, en
los presupuestos anuales. Todo enca-
rece, tambien el hombre tiene que
elevar su valor espiritual.
Un aplauso fuerte para la Asocia-
cidn de Cooperativas Argentinas, y
que en breve se haga realidad el
programa esbozado por don Miguel
Sajaroff: que por los mares nave-
guen buques cooperativos, enarbo-
lando la bandera de la cooperaci6n,
simbolo de paz.


socios, con quienes mantuvo una
convivencia respetuoso y ejemplar
que le gronje6 la simpatia y aprecio
de todos.
Era hombre de vida austere y
prototipo de autodidacte, sabie re-
partir su tiempo entre otros queha-
ceres de a vida social y cultural.
A traves de la lecture de la i-7
terature nacional y universal, pudo
interiorizarse profundamente, gra-
cias a su don critico, de la proble-
m6tica social.
Le atrala sobre todo el arte esc6-
nico, que cultivaba en el circulo de
aficionados de la zona.
Para sus familiares, amigos y to-
dos los que to conocian deja un
grato recuerdo de su trayectoria dig-
no y ejemplar, pues en ceda cir-
cunstancia supo asignar ]a mayor
importance a los valores morales.


personaje de una novel, cuando el
sorcasmo oportuno demolia la pe-
tulancia de un eventual contrincan-
te, o cuando matizabo con un cuen-
to, no carente de picardia, su ame-
na conversaci6n.
Lector apasionado, tenia vasto
conocimiento de Ia literature judia,
rusa y americana, que gustaba leer
en su idioma original.
Particip6 activamente en las lu-
chos de los empleados en defense
de su nivel de vida y por la digni-
ficaci6n do los empleados de las
cooperatives.
La muerte lo encontr6 en la Ca-
pital Federal, rodeado del carin-o de
sus familiares. Muri6 pobre, pero
enriquecido per el respeto do quie-
nes no compartieron su modo de
pensar y por el afecto profundo de
sus amigos.


EL COLONO COOPERADOR 5


Gregorio Wschebor


Nota enviada por Vclerio Kipen







La lndustrializacin del Lino


Amenazada de Asfixia


N nota fechada el 8 de abril, Fraternidad Agraria
L-se dirige a Coninagro aportando elementos de
juicio para el an ilisis de la critica situaci6n que atra-
viesa la industrializaci6n del lino. Y expresa:


En la reunion convocada por vuestra entidad el 6
del corriente, a la que asistieron representantes de las
organizaciones adheridas, bajo la presidncia del vice-
presidente, senior Eusebio Tiberio, se consider en
forma global, a la luz de las nuevas circunstancias, el
panorama general de la comercializaci6n de la pro-
ducci6n agropecuaria, que frente a la desvalorizaci6n
del signo monetario se encuentra en Ferias dificul-
tades.
Para continuar las gestiones ante los 01 anismos ofi-
ciales, se convino en dicha reunion que cada entidad
de segundo grado presente una nota, haciendo de
esta manera un aporte de los elementos de juicio, que
luego se involucrari en el memorandum respectivo.
Nuestra entidad, en cuanto a la industrializacion de
lino, debido a las nuevas disposiciones en materia cam-
biaria, recibi6 un nuevo impacto en desmedro de esta
actividad, que desde hace varios afios xa estaba afec-
tada seriamente en su desenvolvimiento econ6mico.
La faLbrica de aceites vegetales ubicada en Villa Do-
minguez, con un costo de m$n 40.000.000, cuvo va-
lor en estos momentos excede los m$n 100.000.000,
practicamente ha dejado de ser instrumento de de-
fensa del productor entrerriano, que pot razones de
rotaci6n de los cultivos no puede abandonar la siem-
bra de lino, cuva producci6n representa el 35 % del
volumen total del pals.
La industrializaci6n de este oleaginoso representa
tambien una apreciable fuente de trabajo en las 18
f lbricas existentes, casi la uinica actividad industrial
de Entre RIos.
A nuestra planta industrial concurren en igualdad
de condiciones todas las cooperativas de la provincia,
sin distinci6n alguna de su afiliaci6n a las entidades
de segundo grado.
El funcionamiento de esta planta industrial resulta
pues de vital importancia para la economia de una
vast zona agricola y sobre todo para el prestigio del
movimiento cooperativo, que se ha empefiado a fondo
para incursionar en la etapa de la industrializaci6n.
En estos momentos, nos encontramos frente al di-
lema de que vendiendo la material prima se obtiene
un mayor prccio que el producto industrializado, lo
que quedaria grnificamente demostrado segin el si-
guiente anfiiisis"


Precio, que paga la Junta Nacional
de Granos en puertos de Entre Rios,
c/100 kgs. de lino. $ 1.996.-
Asignaci6n para gastos administrativos ,, 114.50
2.110.50
Promedio de fletes a puertos de Entre
Rios 80.-
2.030.50
Flesultado de la industrializaci6n
c/100 kgs. de lino
32 % de aceite al precio del mercado
$ 32.- el kg. $ 1.024.-
63 % de expellers al precio del mer-
cado $ 21. el kg.,, 1.323.-
100% ,, 2.347.
Del obtenido bruto de m$n 2.347, corresponde de-
ducir, sin incluir la amortizaci6n de ]a planta y el
interns de la inversion, lo siguiente:
Fletes de subproductos a puerto de
Buenos Aires.$ 200.-
Gastos de elaborqci6n por cada 100
kgs. . 350.
Gastos financieros v contrafletes ,, 150.
700.-
Confrontando estos ca'lculos, se obtie
ne por c/100 kgs. de lino indus-
trializado .$1647.-
Precio que paga la Junta Nacional de
Granos 2.030.
Prdida neta sobre:100 kgs. de lino ,, 383.-
Gabe pues preguntar que razones hay para que
ello ocurra?
Los precios internacionales, al valor de m$n 350
por d6lar, ofrecen un amplio margen a fin de que
esta industria se desenvuelva en condiciones norma-
les, pero los gravaimenes y las retenciones, anterior-
mente del 35 % sobre el aceite solamente, fijados ac-
tualmente en un 25 % sobre aceite y expellers, con-
tribuyen aun mils a asfixiar la industria de los olea-
ginosos, gran fuente de divisas para el pais v de ocu-
pacidn de mano de obra.
Pese a los anuncios oficiales de que las medidas
cambiarias permitirian un incremento de la exporta-
ci6n, en los hechos ocurre todo lo contrario.
La politica de las retenciones impuestas u/ltimamen-
te, que tienden a Ia estabilizaci6n de los precios in-
ternos y evitan el aumento del costo de la vida, segiin
versi6n oficial, no es aplicable para este rengl6n, ya
que se Consume en el pais solamente el 10 % y el
90 % se destina para la v enta al exterior, tratfindose
en consecuencia de un producto eminentemente ex-
portable v que por consiguiente no constituye factor
de perturbaci6n en el mercado interno.
Queda pues en evidencia que la retencidn del 25 %
significa un ingreso mils para el fisco, que a nuestra
manera de ver es extremadamente exigente y Ileva im-
plicitamente la perspectiva de estrangular esta industria.


6 EL COLONO COOPERADOR









COLONIA LAPIN

1919-1969
A fin de considerar con sufficient antelaci6n
la mejor manera de celebrar el cincuente-
nario de la fundaci6n de Colonia Lapin, a cum-
plirse en octubre de' 1969, un numeroso y des-
tacado grupo de habitantes de la localidad se
reuni6 en su local cultural.
Luego de un exhaustivo cambio de opiniones,
en el que todos los presentes tomaron parte, se
resolvi6, entre otras iniciativas, recopilar todo el
material de informacidn y documentaci6n con-
cerniente a la historia de la colonia, desde su
creaci6n hasta la actualidad. El contenido defi-
nitivo se ordenarai en cuatro capitulos, a saber:
1) Fundaci6n;
2) Vida social y cultural;
3) Lucha gremial, organizaci6n
y movimiento cooperativo, y
4) Presente y futuro.
En primera paigina figurarai la n6mina de
quienes contribuyeron con elementos :de studio
para la confecci6n de la obra, junto con ci
agradecimiento a los mismos.

Los auspiciadores ce la iniciativa solici-
tan a todos los que posean antecedentes
vinculados al tema, y deseen cederlos en
prestamo, que los remitan al senior Rodolfo
Cuenca, C'orrientes 2387, 39 Piso, Capital
Federal, a a los seniores Jos6 y Aida Peker,
Colonia Lapin,, provincia de Buenos Aires.
Los nombrados se responsabilizan por la
devoluci6n a coda remitente del material
aportado, una vez extractado su contenido.


diseminada por todo el pais y alimentada con la ma-
teria prima del campo, que contribuye a la diversifi-
cacidn de los cultivos, previniendo de esta mantra
el peligro de monocultivos en determinadas zonas, que
tan deplorables resultados ha dado y que forzosamente
ha de imponerse si esta politica no sufre cambio al-
guno.
No abogamos por la eliminaci6n inmediata de la
totalidad de las retenciones, pero 51 por una paulatina
disminuci6n que permita por lo menos ci desenvol-
vimiento normal de las actividades i'tilcs, climinando
los riesgos de su quebrantamiento total, que seria dc
consecuencias funestas e irreparables para la econo-
~mia del pais. No preteridemos subsidios, ni-protcccio-
nismos, como cstfi ocurriendo en otros pauses; pedimos
solamente la aplicaci6n de una politica sensata y equi-
librada en materia impositiva y. de retenciones, para
quc no cunda ei desaliento en los sectores agropecua-
rios, cuyo sacrificio y esfuerzo representa ei sostdn b6.-
sico en Ia estructura econ6mica del pais,


"Populorum Progressio"





A NTE Ia enciclica "Populorum Progressio", ia
Uni6n de Productores Agropecuarios de la
RepUblica Argentina (UPARA) ha emitido su
opinion coincidente con los postulados de trans-
formaciones sociales contenidos en el documen-
to papal, manifestando:


La enciclica papal "El Desarrollo de los Pueblos",
documento de profundo contenido humano, hace de
manera que el papa Pablo VI, al continuar la obra
iniciada por Le6n XIII y robustecida por Juan XXIII,
incline definitivamente la balanza e favor de los que,
como nuestra entidad, creen y estan convencidos que
las transformaciones que plantea son el inico camino
conducente a la liberaci6n de los pueblos sumergidos
por la miseria, el hambre y la ignorancia.
Es innegable el derecho del hombre a las fuentes
de trabajo y, como consecuencia de el, a una mis justa
distribuci6n de las riquezas, pero sucede que, hasta
el presente, el esfuerzo de la inmensa mayoria de la
humanidad ha significado la creaci6n de grandes gru-
pos econ6micos, que, lejos de liberar al hombre dan-
dole la oportunidad de auto realizarse, lo ha sumergido,
deteniendo a la vez el desarrollo de los pueblos.
El papa demuestra a las claras, a traves de los dis-
tintos pasajes de su documento, que el inter es de
grupos debe ceder ante el interns de la comunidad,
en todos los aspectos de la actividad humana y fun-
damentalmente en el regimen de tenencia de laItierra,
como lo advierte San Ambrosio al expresar: "No es
parte de tus bienes lo que tu des al pobre; lo que
le des le pertenece. Porque lo que ha sido dado para
el uso de todos, tui te lo apropias. La tierra ha sido
dada para todo el mundo y no solamente para los
ricos
Como de todo esto debemos sacar consecuencias y
ensenanzas, cabe sefialar que el papa Pablo VI coloca
a 1a iglesia argentina en posicion diametralmente
opuesta a la adoptada por el Gobierno en materia de
conducci6n econdmica, que mientras ci Gobierno rei-
teradamente ha sostenido la defensa dcl liberalismo
econ6mico, la enciclica "El Desarrollo .de los Pue-
blos" lo fustiga, claramente al expresar: "La propiedadl
privada de los medios de produccidn como un dere-
cho absoluto, sin limites ni obligaciones sociales, lieva
al liberalismo sin. frenos, que conduce a la dictadura
dcl imperialismo internacional dcl dinero".
La Llnidn de Productores, Agropecuarios de Ia Rle-
pifiblica Argentina acoje alborozada la enciclica papal,
pasa a la pdigin~a 23


EL COLONO COOPERADOR -7








Semblanzas de


Las Colonias, de Ayer y de Hoy


Por Jose Liebermann


Jacobo Steinberg


U UANDO falleci6 Jacobo Steinberg, "Villa Gali-
cia" llor6 la perdida del maestro judio que en
45 aflos de magisterio supo elevar el ambiente de
aquel barrio de Lomas de Zamora con su presencia
sarmientina, llenandolo de suefios y de luces, de p-
jaros y de irboles. Maestro de vieja estirpe, habia
nacido en las colonias entrerrianas, donde trabaj6 la
tierra en su infancia y en su juventud, abri6 los
primeros surcos en la soledad bravia y plant irbo-
les en el patio del hogar. Los baldios de Lomas de
Zamora florecieron bajo la magia de sus palabras;
sus placitas se hicieron famosas, no s6lo con la pre-
dica, sino con el trabajo del "maestro Steinbeig",
quien con sus propias manos hacia los canteros y
junto con los nifios plantaba los irboles y las flores.
Maestro muchos afios en la colonia "Carmel", pas6
luego a la escuela de Carapachay, en el Delta, y
despues, nuevamente en Entre Rios, fue maestro en
un rancho de paja durante varios afios. Una tremen-
da injusticia lo dej6 cesante y durante diez afios, sin
perder Ia fe, golpe6 sin descanso en las puertas ofi-
ciales hasta que un ilustre presidente repar6 la in-
justicia nombrindolo director de una escuela en Lo-
mas de Zamora. Suyas fueron las iniciativas para for-
mar colonias agricolas con gauchos entrerrianos, para
darles ocasi6n de transformarse en hombres titiles, idea
que boy empieza a llevarse a la realidad. Escribi6 en
su vida muchos versos; cant6 la escuela, la familia,
el delantal blanco de los nifios, la bandera sobre los
ranchos, Ia patria libre, las flores, el trabajo de la
tierra. Fue uno de los redactores de "El Colono 'Is-
raelita" de Entre Rios. Nadie como 61 supo cantar
Ia vida del doctor Noe Yarcho, el me.dico ap6stol de
las colonias; lo hizo en una composici6n de corte
clisico que reprodujo el libro de homenaje al fa-
moso medico. En su sepelio, con la presencia de todos
los maestros del distrito, de la Cruz Roja y de .la
Municipalidad, las oraciones frinebres destacaron su
vida de maestro ejemplar, amante de Ia naturaleza,
creador de jardines y soldado valiene en Ia lucha por
el ideal. Hoy, la Municipalidad de Lomas de Za-
mora ha dado el nombre de "Maestro Steinberg" a
una delas placitas cuyos arboles plant 61 mismo y
que son el mejor homenaje a su memoria. Heroe hu-
milde del pasado agrario entrerriano, las. escuelas y
Ia preocupaci6n por los nifios fueron toda su vida.
Su nombre, pronunciado con amor y con respeto por
propios y extrafios, simboliza un apostolado escolar
digno de ser imitado por los maestros de hoy para en-
noblecer y hacer fructifera su misi6n en Ia sociedad.


Arturo Bab


Probablemente, Arturo Bob haya sido uno de
los personojes m6s interesantes de las colonies
judias del pals. El autor lo ha conocido en Ri-
vera. Alto, robusto, su barba y su aspecto ha-
cian pensar en un pirate del Caribe, pero ha-
blando con, el se vislumbraba inmediatomente
un espiritu noble y un coraz6n Ileno de bonded
para con sus semejantes. Sus grandes conoci-
mientos agrarios 1o capacitaron paro orientor la
agriculture de las colonias donde Io llev6 el des-
tino por las rutas del trabjo tecnico, de la fru-
ticultura raciotIal, del mejor aprovechomiento
de los recursos naturales, de la curiosidad por
los fen6menos de la naturoleza y de su conser-
vaci6n y de la historia del pasado judio en Ame-
rica, antes que Bolesloo Lewin iniciara su tron-
sito por este tema. Duen'o de una vast culture,
escribi6 sobre temos interesontes, ounque le fol-
t6 garra para imponer sus concepciones, ya que
su ingenuidad alemona no ponia en evidencia
la realidad de su car6cter. Trabaj6 oasi sobre
los primers sinagogas en Am6rica, sobre los
privileges iniciales para el establecimiento ju-
dio en el nuevo continente, sobre los primeros
judios en las Indias occidentales brit6nicas y
holandesas, sobre los judios en Am6rica antes
de la colonizaci6n del bar6n de Hirsch, sobre la
historic inicial de las colonies de Rivera (lleg6
en sus investigaciones hasto la 6poca de Rosas
y los caciques que actuaron en la zona, desen-
terrando piezas hist6ricas y restos f6siles que
hizo ver a Florentino Ameghino) y sobre la eti-
mologla de la nomenclatura ind'igena, con una
bibliografia que habia publicodo sobre el tema
el mayor del Ej6rcito Juan D. Per6n. Mantuvo
discusiones sobre los t6rminos indigenes, entre
ellos el de Leubuc6, que es el que dio a su
gronja, que se hizo famosa en la region y sirvi6
de ejemplo a muchos, ounque la mayoria de
los colonos no la tomaron muy en serio. (Hay
que recorder aqul a don Isaac Schatzky, que
tomb-in merece una semblanza por sus troba-
jos hist6ricos sobre la region, mencionado en
"Rivera, af6n de medio siglo", de Gregorio Ver-
bitzky.)
Fue el iinico de los representantes de la JCA
que tuvo cierta comprensi6n por a idiosincrocia
de los colonos, la mayoria de origen oriental
europeo, mientras aqu6llos eran occidentales.
Predic6, con Ia polabro y con el ejempla, Ia


8 EL COLONO COOPERADOR






urgencia de Ia plantaci6n de 6rboles, no s6lo
frutales, sino forestales, para mejorar las con-
diciones del ambiente. lnfluy6 en el mejoramien-
to del ganado, en Ia tecnificaci6n del agro en
general y en el progreso cultural de las colonias.
No s6lo Alpersohn le dedcica un capitulo en su
famoso libro (harto parcial) sobre los treinta
aos, sino que colabor6 en los Anales del IVO,
entidad actualmente duen'a de su archive, sin
duda con informaciones voliosas sabre Ia colo-
nizaci6n, pero que nadie an ha examinado
con Ia atenci6n necesaria. Arturo Bob se hizo
merecedor del respeto general, y el mejor ho-
menje que debi6ramos rendirle seria Ia revision
y el ordenamiento de su archivo, ya trabajado
por Miguel Hacohen Sinay, Meir Bursuck, Baruj
Hojman y algun otro. "El punta de partida paro
Ia indagaci6n y el studio de todo problema
---dice Lazaro Schallman en un folleto de
1961--- es Ia localizaci6n y el examen de las
fuentes documentales", y una de estas fuentes
parn Ia historia de nuestra colonizaci6n es jus-
tamente el archivo de Arturo Bob, que, par otra
porte, nunco se ded'ic6 a Ia political y traboj6
siempre en bien de todos.


Borul Bendersky
Cuando se escriba la historia de las colonias judias
en Ia Argentina, la de Sonnenfeld, liamada tambie-n
San Gregorio, sera imencionada especialmente porque
en ella vivi6 y cre6 su obra Boruj Bendersky, hombre
modesto y suave que supo encontrar en Ia naturaleza
hermosos motivos y forjar con ellos una escuela ori-
ginal en nuestra literature. Su fama se difundi6 por
las colonias y sus cuentos, de contenido pantelista,
fueron factores de acercamiento del hombre de cam-
po a las bellezas naturales. Autores de menos valor
0deoldgico que Bendersky supieron imponerse a la
opinion pfiblica con sus libros. El solitario de San
Gregorio apenas pudo publicar un libro en 1931,
"Oif idische Felder", con 22 cuentos, que no tuvo
repercusidn en su tiempo; en 1954, va fallecido su
autor, se public en Buenos Aires "Obras selectas",
con 46 cuentos divididos en cinco secciones: "Natu-
raleza", "En el lenguaje de animales", "Colonos ju-
dios", "Mundo y hombre" y "Mundo infantil". Pocas
traducciones de sus cuentos conocemos en castellano.
No hay duda que Bendersky se inspir6 en los am-
bientes de la colonia; tenia cerca la selva de Montiel
v el legendario rio Gualeguay, pero tambifin la figura
brava de un "gaucho judoo, Aar6n Yankelevich, que
supo inspirar respeto al gauchaje alzado y afirmar el
valor del judo en la provincia. En sus cuentos, que
recuerdan la inspiraci6n de un Andersen, viven y
hablan los caballos, los bueyes, las hormigas y otros
insectos; hay una humanizaci6n ent la vida animal,
ilegando a la ffibula en muchos cuentos. pero al
mismo tiempo hay una animnalizaci6n en ci ser hu-
mnano, alcarnzando una unidad arm6nica en la natu-


raleza, en la que los seres se confunden, aman y su-
fren, luchan y aspiran paralelamente. Hay cuentos
admirables en su sencillez y en la profundidad de sus
emociones. Se puede decir que Bendersky cre6 en la
literatura la corriente naturalista y acerc6 al .colono
judio a las manifestaciones de la creacidn,h1igandolo
con lazos emotivos a la tierra, a los airboles y a los
mais pequefios seres cuyo conjunto canta en la gran
sinfonia de la vida. Cuando lo visit el doctor J. N.
Steinberg lo encontr6 ya postrado en el lecho, pero'su
satisfacci6n espiritual fue grande al verse compren-
dido por el lustre literato. Falleci6 el 28 de febrero de
1953, y el acto de su sepelio, en el modesto cementerio
de San Gregorio, donde yacen tantos recuerdos del
pasado, fue una demostraci6n viva de su significado
en el alma de la colonia, de la que, indudablemente,
fue uno de los personajes que ejerci6 una influencia
constructiva de maxima magnitud espiritual. El ana-
lisis de sus cuentos exige el espacio que aqui no te-
nemos, pero que debe hacerse con urgencia, asi como
la publicaci6n de su obra en traducci6n castellana.
Es esa obra uno de los capitulos mais elocuentes en
la ruralizaci6n judia en la Argentina y la resurrecci6n
de un lejano pasado. Su personalidad no debe ser
olvidada por las generaciones actuales, a las que hay
que ensefiar que el acercamiento a la naturaleza es
un paso constructivo para la humanidad, ya sefialado
por el modesto y suave precursor que se llam6 Boruj
Bendersky.


El Soldado hernetz
La historic ho eternizado a los "schomrim"
de Israel, aquellos valientes muchachos que de-
fendieron las colonias iniciales contra-los be-
duinos del desierto y frenaron sus instintos des-
tructivos solvando la colonizaci6n de sus ame-
nazas y de su agresividad. En las colonies or-
gentinas hay capitulos dramticos iniciados en
1889 y que se repitieron hasto los primeros de-
cenios del siglo XX en Santa Fe, Entre Rios y
Buenos Aires. Muchas victims cayeron en la
soledad de los campos, con familias enters ase-
sinadas par los gauchos alzados y fuera de la
ley; su historic tr6gica ho sido narrada par Mi-
guel Hocohen Sinay, Miguel J. Hurvitz y Boris
Garfunkel, cuyas palabros fueron el requiem
para los m6rtires de nuestro epopeya agroria.
En un moment dada, se formoron cuerpos de
guardia que vigilaban dia y noche los commaos,
se odquirieron, perros vigilantes y hosto los gon-
sos, coma los del C'opitolio, dieran muchos ye-
ces la voz de olorma. En Santo Fe, fueron los
"'litvakes", frente a Ia pasividod de los podolia-
nas, que enseiiaron a los boncfidos o respetar los
videos de los colonos y fueron fomosas los pali-
zos que daban a los osoltontes nocturnes hosta
ohuyentorlos de los colonias. Ho qluedodo como
legendorio el hombre de oquel soldado del ej&r-
p~asa a la pdigina 20


EL COLONO COOPERADOR 9







El Latifundlo y sus Delensores





Por Ezequiel Schoijet


-CADA vez que en la prensa dia-
ria, o en los 6rganos de difusidn
especializados, aparece la opinion de
personas o de grupos expresando la
idea de que, para sanear la economic
del pais, se necesita hacer una re-
forma agraria -porque el latifundio
no permite el normal desenvolvi-
miento de nuestro pueblo-, pode-
mos en seguida observar que, en los
mismos 6rganos de difusion, surgen
los "escribientes profesionales" que
pretenden hacerse pasar como doc-
tores en economia political o expertos
en problemas agrarios y, mediante
su "igil pluma", quieren convencer-
nos de que, muy por el contrario,
hoy mas que nunca, en momentos en
que la explosion demogrifica nos
amenaza tan de cerca, estamos forza-
dos a recurrir a la mecanizaci n del
agro -para ponernos en pie de igual-
dad con los pauses avanzados-, y de
que, gracias a que utilizan moderna
maquinaria en sus campos, las gran-
des empresas estain en condiciones
de producir mais v a menor costo
que nosotros, desprendiendo de esto
que la pequelia chacra es sencilla-
mente una maldicion, porque su ex-
plotacion es antiecon6mica. Por lo
tanto -opinan terminantemente-,
"si queremos vivir felices v conten-
tos, debemos dejar c latifundio tal
cual se encuentra hoy en dia en
nuestro pais, con la salvedad de que
debemos de propender a aumentar la
produccion".
Este es, a grandes rasgos, el con-
cepto de los grandes terratenientes,
que temen ver lesionados sus "sagra-
dos" intereses, quienes, simultanea-
mente, se esfuerzan en demostrar
que sus principios" son altamente
patridticos y que todos aquellos que
sustentan lo contrario estin luchan-
do contra los vitales intereses del
pals,
T0 EL-COLONO COOPERADOR


"Al verse despue&s despilfarrada, en muchos casos, la tierra pibilica, mar-
chanteada en concesiones fabulosas de 30 leguas, al ver la garra de fa-
voritos audaces clavada hasta las entraiias del pais, y al ver como la codicia
les dilataba las fauces y les provocaba babeos innobles de lujurioso apetito,
daban ganas de maldecir la gloriosa conquista, lamentando que todo aquel
cesierto) no se hallase aun en manos de Reuque ode Sayhueque".
DE,"LA GUERRA AL MALON", DEL COMTANDANTE PRADO


Veamos entonces si esta tesis
aguanta el menor examen.
En la cosecha de 1964/65, hemos
obtenido el record de producci6n
triguera, con 10 millones de tone-
ladas; cifra que apenas alcanz6 el
nivel de produccidn de tres ddcadas
atrais y no sobrepas6 en mucho al
de hace media centuria, para ser
mais exactos, al del aiso 1914.
Es que en este lapso no hemos
progresado nada en el terreno tec-
nico, para que nuestra producci6n
no se supere a si misma y aun -en
ciertos casos- llegara a disminuir?
Apelemos a los guarismos estadis-
ticos.
Mientras en 1938 teniamos sem-
bradas 8.621.000 hectiireas con trigo,
ei afno anterior hemos llegado a te-
ner nada mais que 6.200.000.
En muchos pauses -Italia entre
ellos- se utilizan hasta 40 tractores
por cada 1.000 hectdireas laboradas,
mientras que en el nuestro son uti-
lizados solamente 4 tractores para la
misma cantidad de hectireas.
Tambien vemos que en los pauses
europeos se utilizan hasta 85 kilos
de fertilizantes por cada hectarea
sembrada, en tanto que entre noso-
tros no se Ileg6 todavia a utilizar tal
sistema.
No nos debe extrafiar, pues, que
en Israel, en el Neguev (prictica-
mente un desierto), se produzca mais
trigo por hectairea sembrada que en


el norte de Ia provincia de Buenos
Aires, cuyas tierras son consideradas
las m-is feraces de todo el territorio
nacional.
Esta es tambien la razdn por la
cual, un pais como Francia (cuyo
territorio es seis veces m-is reducido
que el nuestro), produce casi tanto
trigo como la Argentina, o un pais
como Holanda, con una extension
de solamente 35.000 kil6metros cua-
drados (casi la novena part de Ia
provincia Buenos Aires), puede ali-
mentar sus once millones de habi-
tantes (la mitad de la poblaci6n de
nuestro pals).
Sin embargo, Holanda no-es un
pals de latifundios, sino que, por el
contrario, es un pals donde los pre-
dios han sido subdivididos hasta su
mas minima expresi6n. C6mo se
explica que alli no sea antiecon6mi-
co el minifundio?
La misma pregunta es extensiva a
Italia. Cdmo se explica que un pals
con una extension de 311.000 kilo-
metros cuadrados (Ta provincia de
Buenos Aires abarca 307.000) pue-
da alimentar a mas de 50 millones
de habitantes, que alli no sea. anti-
econ6mico el minifundio y que si
encuentren conveniente tener 40
tractores por cada 1.000 hectaireas
cultivadas, cuando nosotros s6lo te-
nemos 4 de estos implementos sobre
]a misma extension de terreno?
Para un intento de respuesta, de-
bemos fijarnos, antes que en otra






cosa, en el sistema de distribucidn
de las tierras imperante en nuestro
pals.
Y aqui vemos que un tercio de los
170 millones de hecta'reas (67 % de
todo el territorio national) aptas para
la agriculture y la ganaderia es ocu-
pado por algo mas de 2.000 familias
(mais exactamente 2.072); es decir
que las 2.072 familias tienen en su
poder 55 millones de hectaireas (una
extension 28 veces mas grande que
todo el Estado de Israel), dindose el
caso de que una sola mano controla
una superficie de 6.644.000 hecta-
reas del territorio national.
Por qu6 entonces no se produce
mais en nuestro pals?. Ya que la
tierra no se encuentra en manos de
"pobres diablos", y ya que "esti de-
mostrado" que el minifundio es an-
tiecon6mico y el atifundio no lo es,
por qu6 no se produce mas en la
Argentina?
c2Quieines tienen real interns en
una mayor produccion:
Para la economia particular del
latifundista, es mas conveniente pro-
ducir un toro de pedigree (vendible
en la exposici6n de la Sociedad Ru-
ral Argentina en 29 millones de pe-
sos) que afanarse por acrecentar Ta
producci6n, atravs de decenas de
miles de hectaireas cultivadas, verbi-
gracia, con cereales, papas, tomates,
incluso toda clase de legumbres, para
que el resto de la poblaci6n del pals
tenga una bien balanceada dieta.


En consecuencia, el terrateniente
no tiene motivos para preocuparse
por el acrecentamiento de la produc-
ci6n nacional. Y es natural y l6gico,
porque sus tierras no son, ni mucho
menos, el producto de su laboriosi-
dad y ahorro, sino de factores muy
distintos, para puntualizar los cuales
nos vemos obligados hacer una pe-
quefia digresi6n.
Muchos anios despues de la Re-
voluci6n de Mayo, las tierras argen-
tinas no habi'an llegado a ser toda-
via fuente de comercio.
En el interior del pais, 6stas estin
ocupadas por el indio, o por el que,
mais fuerte y atrevido que 61, 1o 6des-
terr6 de ellas.
Nos cuenta Ta historia que las tie-
rras eran distribuidas, a cambio de
"servicios prestados", entre los con-
quistadores y los militares de todo
rango -desde ei mis encumbrado
general, hasta el mais modesto solb
dado de linea- que no lucharon para
civilizar al indio, sino para elimi-
narlo.
En "Psicologia de la viveza crio-
la", en el capitulo "El indio y la
tierra", Julio Mafud escribe sobre
el particular lo siguiente: "El desa-
lojo del indio trajo como consecuen-
cia el latifundio", recordando mils
adelante que Juan Manuel de Rosas,
en 1836, ya "como hroe del desier-
to", distribuye entre sus secuaces y
amgios nada menos que 35.565.000


hectareas (una extension aproxima-
damente 18 veces mais grande que
todo el Estado de Israel).
Y media centuria despue s, en
1885, prevalece todavia entre los go-
bernantes el mismo criterio, ya que,
en vez de pagar a los militares con
dinero, les entregan por decreto tie-
rras: 15.000 hectaireas a los herede-
ros de Adolfo Alsina y -de ahl para
abajo segan su rango- 100 hect4-
reas a cada uno de los soldados rasos.
Debemos agregar que las hecta-
reas distribuidas en aquella 6poca
con tanta largueza, que podian ser
conseguidas entonces por centavos,
son cotizadas hov entre 150.000 v
200.000 pesos cada una, valorizacion
astron6mica que se produjo sin Ta
intervencimn del terrateniente? Cree-
mos que no.
Pero si queremos tener en la Ar-
gentina una economia sana, para que
no viva -como ahora- solamente
una familia sobre centenares de mii-
les de hectaireas, debemos seguir el
ejemplo de otros pueblos, como el
que nos ofrece e Estado de Israel,
donde en el kibutz Gan Sebmuel
(Jardin .de Samuel) trabajan y vi-
yen 360 personas en tan s61o 60
hectareas, donde el sistema minifun-
diario no puede de ninguna manera
ser considerado como antiecon6mico;
debemos en fin exigir a nuestros go-
biernos no queTes quiten las tierras
a los latifundistas, sino que traten
de que 6stos las devuelvan.


EL COLONO COOPERADOR 1I


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Cuento, por Pedro Rabey

(Estacidn Alcaraz, Entre Rios)


E L hombre se recost6 contra la pa-
red y escuch6 los ruidos noctur-
nos. En alguin lugar, un buho deja
oir su estridente grito, a lo lejos se
oye el lamento de un perro, lanzado
hacia el cielo en la noche poblada
de sombras.
Las palabras-de su mujer y su
hija habian pesado fuertemente en
su mente durante todo el dia, "iNo,
e1 no debia hacer eso! Prenderle
fuego a las parvas! iQuemarle la
cosecha a Rabinovich! iNo, no y

El dia anterior se habia encontra-
do con los hermanos Avila en el
boliche de "La Turca Maria"; des-
pues de tomar las consabidas vueltas
de copas, a instancias del mayor de
ellos. "El Marcau", como le decian,
debido a la profunda cicatriz que le
cruzaba la cara, salieron al patio, sen-
taindose sobre el tronco de un viejo
algarrobo caido en el suelo.
Los Avila eran parientes lejanos
de Deolinda, la mujer de Acosta.
-Usted nos acompafia Acosta
-empez6 a decir "El Marcau" El
domingo es el baile en la escuela;
ellos estaraln todos alli y la policia
ocupada tambien; nosotros le arrea-
mos el bayo y el ruano y ousted le
prende fuego a las parvas de trigo
del gringo.
Diciendo esto, da vuelta el cinto
y Ie alarga trescientos pesos a Acosta.
Lorenzo Acosta vivla en una pe-
quefia parcela de tierra, situada so-
bre el camino que, saliendo de Villa
Dominguez, iba a Ta colonia Rajil.
Se ocupaba en trabajar, en la 6poca
de las cosechas, en las chacras de los
colonos. Era muy amigo de Nisel
Rabinovich; desde hacia varios afios
trabajaba con 61 como emparvador.
Nisel Rabinovich, a la par de un
profundo afecto, siempre hablia ins-
pirado admiracion a sus vecinos ju-
dios en aquella colonia, asi como a
los viejos pobladores criollos dcl Tu-

12 EL COLONO COOPERADOR


gar. De cardicter franco y noble, se
habia ganado el respeto y la con-
fianza de cuantos le conocian; su
casa era la primera de la colonia
Rajil, situada a la vera del camino
que partia de Villa Dominguez y
se internaba en aquellas colonias.
En aquellos afios, la colonia Rajil
era un activo 3 bien poblado centro;
sus colonos, hombres de recia estirpe,
eran en su mayoria inmigrantes ru-
sos. Aunque en sus comienzos la
tierra les fue extrafia, terminaron
adaptaindose a ella; algo habia en
ellos que surgia de lo mais profundo
de su ser ante el verdor de los cam-
pos: alguna herencia de sus ante-
pasados, de aquellos judlios biblicos
que sembraron trigo y pastaron re-
bafios. Jehudis, su mujer, y sus diez
hijos, ocho mujeres y dos varones,
RaaiI y Leon, trabajaban todos en el
campo.

Acosta rechaz6 de plano la oferta,
negandose a secundar a los Avila y
tratando a la vez de disuadirlos de
lo que a 61 le parecia de indole si-
nuosa y falluta; a Rabinovich no se
le podia hacer eso.
Dos meses atrafs, un 12 de octubre,
en una carrera cuadrera en La Capi-
la, el bavo RadIT Rabinovich le ha-
bia ganado al zaino de los Avila, y
esto habia herido su honor; habian
perdido ademis el dinero jugado a
su caballo. Para vengarse, una no-
che le carnearon una vaca a Rabi-
novich; pero fueron detenidos y en-
viados a Villaguay, en cuya carcel
pasaron tires semanas. Fue entonces
que planearon robarle los caballos,
prenderle fuego a las parvas y desa-
parecer luego interna/ndose en la en-
tonces impenetrable selva de Mon-
tiel.
-iPero tata!, usted no tiene que
permitir que le hagan eso a don Ra-
binovich. Ellos siempre fueron ami-
gos nuestros.


-iNo!, claro que no -exclama
Deolinda, su mujer-. C6mo vamos a
permitir eso, no, inunca!. Te acuer-,
das de lo que esa gene hizo por
nosotros?
Si, Lorenzo Acosta recordaba; re-
cordaba cuando "La Negra", su uini-
ca hija, estaba delirando de fiebre
con aquella pulmonia, cuando des-
pues de pasar en vela toda la noche
fue a pedirle trescientos pesos para
pagar los remedios en la farmacia a
Velez y Cia., la casa de ramos ge-
nerales de Villa Dominguez.
--No podemos darle dinero -le
contest uno de los socios, con su
cara arrugada de ave de rapifia-.
Su libreta ya esta4 pasada. Arr-glese
como Dios le ayude -y con eso To
larg6.
Fue a ver al carnicero para ofer-
tarle las dos ltimas vacas que le
quedaban, pero unos dias antes ha-
bia comprado reses al estanciero Be-
nitez y no tenia dinero.
Sin mirar hacia donde iba, des-
concertado por algo que estaba mais
allai de su conocimiento y que 61 no
llegaba a comprender, sigui6 cami-
nando. Necesitaba aquel dinero: su
hija se estaba muriendo. Tomado de
las riendas de su caballo, se sent
en la vera del camino. Sentia la ca-
beza vacia; inclinando la frente se
sumergi6 en sus pensamientos.
En medio de un bosquecillo de
algarrobos habia un claro grande.
Sobre una extension abierta estaba
su casa; las paredes eran de adobe,
el techo de paja. Delante de la casa,
habia un huerto de durazineros. Mis
alla, hacia el fondo, un e.:,'rme alga-
rrobo extendia sus rams horizonta-
les sobre un arroyo en cuyas aguas
cristalinas nadaba en alegre camara-
deria una bandada de liatos.
Desde un cielo azul, el sol de oc-
tubre deja caer sus calidos ravos so-
bre la tierra embriagada de prima-
vera. Lentamente, una espesa niebla






se iba extendiendo ante sus ojos. Por
mis que mira no puede ver nada.
Repentinamente, la niebla desapare-
ce. Ahora ve una humilde cama, en
la que esti su hija con el semblante
trastornado por la fiebre. En su de-
lirio, lo llama a l1. Si, 61 escucha
como lo llama, escucha los sollozos
de su mujer, que esta/ a su lado. En-
derezaindose, se levant6; sigui6 ca-
minando sin rumbo fijo. De pronto,
se encontr6 otra vez delante de la
casa Ve"lez y Cia., entr6; detrais del
mostrador estaba el mismo individuo
-a Acosta le pareci6 que tenia la
cara mais arrugada y ladina ahora-,
trat6 de explicarle nuevamente su Si-
tuacion, para qu necesitaba el di-
nero.
-iNo!, yo no puedo dare dinero
-vuelve a decir el socio de Velez y
Cia., sacando de un estante polvo-
xiento un grueso libro de cuentas-.
?No le dije?, su libreta esta' pasada.
Venga mafian4 con alguin colono que
le sirva de garantia y veremos lo
que se puede hacer.
Al volver del pueblo, Acosta se
sentia cansado. El doctor le habia
dicho que su inica hija no estaba
bien; en aquel entonces, "La Negra"
tenia quince afios. De lejos, vio el
sulky de Nisel Rabinovich en el pa-
tio de su casa; sus dos hijas mayores,
Esther y Miriam iban a Villa Do-
minguez y entraron a ver la enferma.
Esther era morocha, de tez cetrina y
brillantes ojos negros, tenia diecisie-
te afios. Miriam, de quince afios de
edad, era una agraciada rubia; su
largo cabello dorado caiale hacia
atras, daindole un aire de fresca be-
Ileza.
Atando su caballo en una rama
del algarrobo que crecia en el patio,
Acosta se encamin6 con paso lento
hacia la casita.
-dTrajiste los remedios Lorenzo?
-le pregunta sn mujer salindole al
paso.
Lorenzo Acosta luchaba en vano
por meter bajo el sombrero un me-
chdn rebelde de su cabello. En f an-
tfistica danza, bailaban delante de
sus ojos libretas y libretas; habia de
todos colores: azules, verdes, amani-
hlas, y entre ellas estaba la suya.
"Sn libreta ya. est4i pasada". Como
martillazos le golpeaban en sus sie-
nes las palabras del socio de Vfilez
y Cia. dSeria posible que la vida de


su hija no valiera ma's que aquella
miserable libreta?
Enterado de lo que le pasaba a
Acosta, Nisel Rabinovich stbi6 al
sulky, del cual acababan de bajarse
sus hijas, y recorriendo rapidaiente
la colonia junt6 el dinero necesario
para pagar los medicamentos. El doc-
tor, llamado con urgencia, hizo tras-
ladar la enferma al hospital, y al ca-
bo de dos semanas habia entrado en
franca mejoria.

La noche es cailida y luminosa. El
alma tiende a expandirse ante la paz
y la agradable placidez que envuel-
ve el lugar. La luna., como colgada
en el espacio, derrama su luz de pla-
ta sobre los campos. Todo es silencio
bajo la bdveda del cielo tachonada
de estrellas, en aquella noche sin par
de la campifia entrerriana. Alli a lo
lejos, como sombras, cual monstruos
de otros mundos, se divisan las par-
vas de trigo de Nisel Rabinovich,
que guardan en su seno el fruto fe-
cundo de todo un afio de trabajo y
que manos criminales quieren des-
truir.
En un recodo del camino, dos ji-
netes se detienen; ilevan dos caballos
de tiro, son el bayo V el ruano que
los Avila le han robado a Rabino-
vich aquella noche.


-Este es el lugar -dice "El Mar-
cau", escupiendo el tabaco que mas-
caba, mientras observa todo a su al-
rededor.
-Mientras yo cuido los caballos,
vos te ganais al campo y le prendes
fuego a las parvas. Despues galopea-
mos hasta el Gualeguay, y cuando
aclare el dila ya estaremos en El Ti-
gre 1. Despues, que nos encuentren
"los moros" 2, si se animan.
El menor de: los Avila cruz6 el
alambrado en direccidn a las parvas,
cuando se escuch6 de pronto ci ga-
lope de un caballo.
iHe! ad6nde vas? -grita "El
Marcau" al reconocer a "La Negra",
la hija de Acosta, al mismo tiempo
que trata de agarrarle las riendas al
caballo que monta.
-iDejeme pasar! -grita la mucha-
cha, con una mezcla de amenaza y
de s6plica en la voz.
-iNo, no pasaris! -exclama "El
Marcau", llevaindose la mano al fa-
con.
Fue como un fuego cque sinti6 re-
correrle el cuerpo, el rebencazo que
le peg6 en la cara "La Negra", quien
taloneando su yegua emprendi6 de-
sesperada carrera.
Iny ctados los ojos de sangre y con
pasa a la ydgina 19


EL COLONO. COOPERADOR 13


ADHIERE A NUESTRO CINCUENTENARIO
EL CIRCULO ARGENTINO DE PERIODISTAS AGRARIOS
Con motivo del 50.o aniversario de El Colono Cooperador, lI
Circulo Argentino de Periodistas Agrarios nos ha enviado la siguiente
calida nota, que agradecemos:
El Colono Cooperador inicia, el 30 de abril, s'u 51 P aiio de
vida. Quedaron atras cincuenta afios de lucha al servicio del ideal
cooperativo agropecuario, alta cifra que habla claramente del esfuerzo
y el sacrificio de quienes han hecho del periodismo agrario una he-
rrarmienta y una bandera.
En este primer medio siglo, que deseamos sea solamente un hito
en el camino hacia el centenario, El Colono Cooperador ha difun-
dido la casi siempre andnima labor del hombre de campo y ha hecho
conocer sistemdtica y entusiastamente el papel que ha desempeiado
la colectividad judia en el desarrollo del agro argentino.
Es por ello que, adhiriendo a tan emotiva celebracidn, nos com-
placemos en hacer llegar a todos aquellos qu'e, de una u otra manera,
colaboran en la aparicidn de El Colono Cooperador el cordial saludo
de nuestra enti'dad, junto con nuestros augurios de constante pro-
greso en la tarea que a si mismnos se han imp'esto.







E n
En torno .at nuevo rgimen de


Arrendamientos y Aparcerias Rurales


l Aey 17.253,que acaba de entrar
,en vigor, "pone fin al sistema de
las pr6rrogas en eI vencimiento de
los plazos de los contratos de arrenda-
mnientos y aparcerilas rurales". Sus
disposiciones miis salientes son: a)
los contratos de arrendamientos y
aparcerias rurales comprendidos en
]as pr6rrogas anteriores y celebrados
hasta el 28 de setiembre de 1948
venceran el 31 de mayo de 1968,
cuando estan sujetos a un precio en
dinero, y el 31 de diciembre de 1968,
cuando estiin sujetos a porcentajes;
b) los contratos celebrados luego del
28 de setiembre de 1948 vencen ci
31 de diciembre de 1967; c) el pro-
pietario que recupere su predio no
podri. vender, dar en pago o ceder
en cualquier forma sus derechos du-
rante un plazo de cinco afios; d) los
nuevos contratos de arrendamiento-o
aparceria para esos predios podrin
celebrarse, hasta los cinco afios, s6io
con el ex ocupante y a propuesta del
propietario, y e) el Consejo Agrario
National otorgara, en el plazo de un
aflo, tierras de sus planes de colo-
nizacidn a los ocupantes desabojados
que lo soliciten y reunan las condi-
ciones requeridas.
Conocido el instrumento legal, no se
hicieron esperar las opiniones de los dis-
tintos sectores que componen la estruc-
tura de nuestra actividad agropecuaria.
A travys de las mismas, se ponen cla-
ramente en evidencia 'los intereses a
que responde el nuevo ordenamiento.
La Sociedad Rural Argentina y sus
subsidlarias regionales, [a C o m is 6 n


Coordinadora de Entidades Agropecua-
rias, la Confederaci6n de AsOciaciones
Rurales del Centro y Litoral Oeste
(CARCLO), Ia Confederaci6n de Aso-
ciaciones Rurales de Buenos Aries y La
Pampa (CARBAP) y ia Sociedad Gre-
mial de Acopiadores de Granos -I-s
decir las entidades representativas de la
gran propiedad y el monopolio exporta-
dor- saludaron entusiastamente Io que,
segan su punta de vista, "constituye un
important perfeccionamientc institucio-
nal que restablecer6 el clima de segu-
ridad y confianza en las relaciones eco-
n6micas entree los propietarios de tierras
y los productores" (CCEA). Seialan es-
tos nucleamientos-que al recuperar los
arrendpmientos y aparcerias rurales su
vigencia y su aplicaci6n normal, con los
caracteres de tipicas figures contractua-
les, pondron "'rden y cantinuidad en el
manejo de Ia empresa agropecuaria"
(SGAG), manifestando de Paso su es-
peranza de que "en un futuro cercano
se dejen sin efecto las limitaciones de
usa establecidas respect al propietario,
que conspiran contra Ia plena eficacia
de las nuevas disposiciones adoptadas"
(SRA). En parecidos t6rminos se expi-
de "La Uni6n" Asociaci6n de Cooperat;-
vas Agrarias, al conceptuar a oley co-
ma punto de pertida para "un ordona-
miento cobal, con s6lido fundamento de
justicia y equidad".
Contrariamente, la FederaciOn
Agraria Argentina, la Union de Pro-
ductores Agropecuarios de la Repfi-
blica Argentina (UPARA) y la
Unidn de Tamberos de la Cuenca de
Cordoba, entre otras entidades repre-
sentativas del pequefio y mediano
productor, condenan abiertamente la
medida que nos ocupa, defini ndola
como "una ley para el privilegio e
inconsulta para los autenticos pro-


ductores del agro (.) la ley de la
libre contratacion, la que hari que en
muy breve plazo sean lanzados a la
calle millares de arrendatarios y apar-
ceros" (UTCC). Y sefialan que
"aparece precisamente en medio* de
la crisis agraria y de estructuras, con
un gobierno de facto que no fija
precios compensatorios y de sost~n
oficiales a los productos agropecua-
rios" (UTCC); el precio de la tierra
queda librado a la especulacion ve-
nal, dando lugar a "relaciones con-
tractuales abusivas por simple com
pulsion" (FAA).F
Advierten asimismo que la ley en
cuesti6n ha sido sancionada "prematu-
ramente y sin los recaudos de una eva-
luaci6n exhaustive de sus consecuencias,
socioeconomicas" (FAA), puesto que
"lejos de significar una mejora pare ia
situaci6n general del pais en to social
y to econ6mico, acentuar6 fuertemente
su deterioro, produci6ndose una caida
de ia producci6n, agravando el indices
de desocupaci6n y reduciendo el stan-
dard de vida oen el mercado interno,
con repercusiones negativas en el co-
mercio y ta industria, para favorecer a
los grandes monopolios nacionales y ex-
tranjeros e incrementar el desarrollo del
latifundio improductivo y contrario a
todo progreso del pais" (UPARA).
Por i/ltimo, manifiestan que "los
productores agrarios deben unir fuer-
zas para reclamar la anulaci6n de la
ley 17.253 y solicitar Ia sanci6n de
una ley efectiva de reforma agraria
integral que asegure la inmediata re-
activacidn y el progreso del campo"
(UPARA).


14 EL COLONO COOPERADOR


Federaci6n Argentina de Cooperativas Agrarias

(F. A. C. A.)

En Adhesi6n al Cincuentenario de "El Colono Cooperador'"
Organo Oficial de la Entidad Hermana "Fraternidad Agraria"


Avenida JUAN B. JUSTO 857 Capital Federal







El Movimiento de Partidarios de la Ref orma Agraria


se dirige a Ia CGT


L A Junta Nacional del Movimiento de Partidarios
de la Reforma Agraria se ha dirigido al secretario
general de la CGT para significarle que "la exitosa
roalizaci6n del Primer Congreso Argentino por la Re-
forma Agraria organizado por la central obrera en la
ciudad de Santa Fe, en mayo de 1965, con la inter-
vencidn y apoyo de importantes organizaciones obre-
ras, agrarias y cooperatives, de parlamenarios, exper-
tos econ6micos y agrarios, miembros de Ia iglesia y
de destacados organismos internacionales como la OIT,
Iogr6, en amplios sectores del trabajo y la produc-
cion, despertar la esperanza de que, con esa decisiva
accidn de la central de los trabajadores, estaria mucho
mas cerca la concreci6n de una reforma agraria inte-
gral, como fundamental paso ineludible Para el autin-1
tico cambio de esructuras que reclama el pais para su
definitive progress v bienestar general".
El comunicado recuerda que "en la declaracin
final del referido congreso, se establece que son pre-
misas fundamentales de una autentica reforma agraria
las de elevar la productividad del agro, el progress
de la industria y el desarrollo nacional; ampliar el
mercado interno; crear las condiciones para alcanzat
Ia plena ocupacidn de los recursos humanos; defen-
der al consumidor; elevar el salario real al incremen-
tar su poder adquisitivo, y mejorar las condiciones
generales do vida J- la poblaci6n rural.
"Como instrument iddneo para el logro de. tan
altos fines, recommend la sanci6n de una legislaci6n
que afirme la funcidn social de la tierra dentro de
los lineamientos del derecho agrario autdnomo, sos-
teniendo que Ia reforma agraria debe ser parte sustan-
cial de todo, plan de desarrollo, que su financiacidn
dobe depender fundamentalmente del ahorro national
y de un signo monetario v crediticio moderno; que,
como en muchos paises, boy prdsperos, que debieron
roconstruir sus economias -casos de Italia y Jap6n-,
se debe !legar a Ia expropiacidn de latifundios a pre-
cios relacionados con la anterior productividad y me-
diante bonos redimibles de acuerdo a la participaci6n
en los planes de desarrollo de la zona afectada. Se
propiciaba asimismo la instauracidn de un rfgimen
tributario que grave en forma progresiva la renta po-
tencial del suelo y se recomendaba, como regimen de
transicidn, una amplia prdrroga de los contratos de
arrondamientos v aparcerias rurales y Ia suspension
de todo desalojo, hasta que un plan de reforma agraria
en marcha evite el desarraigo de mais de 100.000 fa-
milias camposinas, con Ia secuela do males con mi-
cos y socials quo ello ocasionaria a toda Ia nacimn".
Destaca luegn Ia Junta Nacional do Particlarios do
Ia Roforma Agraria quo "miontras la palabra oficial
proclama la necesidad del cambio do estructuras ana-


cr6nicas, en los hechos se procede a anular una seie
de conquistas en el campo de la legislacidn laboral.
y agraria, como asi en la accidn cooperativa, mientras
se afirman los basamentos del latifundio y se bene-
ficia la actividad de los monopolios, con la consiguien-
te retraccidn del consumo interno, disminuci6n de
nivel de vida y de trabajo de los obreros, agriculto-
res, pequefios v medianos empresarios v sectores me-
dios de la poblaci"n.
"T a proliferacidn de chacras ha sido siempre factor
desencadenante de progreso, contribuvendo decisiva-
mente al desarrollo economico v social. Consecuente-
mente, cuando las chacras son absorbidas por Ia grarn
empresa rural .) sobreviene una crisis generalY
como la que boy padece el pais, que ha determinado
hasta el grave desenl'ce de la quiebra de sus institu-
ciones constitucionales".
Finalmente, al solidarizarse con la CGT "en su
lucha por la defensa de las conquistas v reivindicacio-
nes de todo cl pueblo trabajador", se le propone invi-
tar a una urgente reunion a todos los organisms
que participaron en el Primer Congreso Argentined
por la Reforma Agraria, para que se trate una acci6n
conjunta para el logro de los fines sefialados, camino,
includible para sacar al pais de su estancamiento y
evitar, ante las medidas anunciadas por el Gobierno,
el desalojo masivo en el campo.

SALUDO
DE LA FEDERACION
ENTRERRIANA DE COOPERATIVAS
ParanaI, 11 de abrit de 1967.
Seior presidente de
Fraternidad Agraria,
Cooperativa de Cooperativas Limitada,
don Elias Efron.
Estimado cooperador:
En conocimiento de que El Colono Coopera-
dor, drgano de Fraternidad Agraria, va a en-
trar en el medio siglo de vida, nos es muy grato
hacerles llegar nuestros cordiales salisdos en
ocasidn de tan grato acontecimiero y formular
nuestros votos para que ese prestigioso inter-
prete de los problemas agrarios y cooperativos
se proyecte en 'el tiempo.
Hacemos propicia la oportunidad para salu-
dar al senior presidente con la mayor cordialidad.
Federacidn Entrerriana de Cooperativas
Cooperativa Limitada


EL COLONO COOPERADOR 15







1edjo Siglo de El CoIono Cooperador


Por Natim Krichmar


AS cinco deicadas de existencia de
El Colono Cooperador, primero
.omo 6rgano de Fondo Comunal,
luego de la Federacidn Agraria Is-
ralita y, 'a partir de 1925, de Fra-
ternidad Agraria, representan los
-aiaos de mayores luchas en la vida
rural del pais y muy especialmente
de las colonias fundadas por la JCA.
En 1917, los jovenes de entonces
asistimos al nacimiento de El Colo-
no Cooperador influenciados por las
-modernas ideas de la floreciente li-
teratura en idisch, que abordaba los
mIas diversos problemas de la vida
universal y national. El vocero de
las cooperativas era para nosotros
fuente de informaciones locales, coti-
,dianas, que no podian tener caracter
,de trascendencia. Los colaboradores
-eran mayormente colonos adultos,
imbuidos de ideas tradicionales, ca-
-rentes de ambiciones literarias. En
tcambio, no descuidaban el aspecto
prictico de los asuntos que podian
interesar al colono cooperativista.
La generaci/n joven de fines de
Ia segunda deicada del presente siglo
no pudo desplegar sus alas en la
modesta hoja mensual que era en
-un comienzo El Colono Cooperador
v prefiri6 las paiginas de los grandes
diarios en idioma idisch, como el
Diario Israelita y Di Presse, que
surgieron respectivamente en los
aios 1914 v 1917. Fluia, a traves
-de esta prensa judia, una corriente
cultural amplia, multifac~tica, que
fructificaba el ambiente v desper-
taba en la juventud ambiciones de
enriquecer cada vez mais sus conoci-
-mientos de toda clase, inclusive los
relacionados con la agricultura, el
c-ooperativismo, la vida en comuin de
los colonos.
En nuestras colonias, la biblioteca y
el centro cultural y filodramotico sur-
gieron espont6neamente, ejerciendo una
influencia notablemente beneficiosa. Co-
mo Ia JCA seleccionaba expresamente

16 EL COLONO COOPERADOR


a las families aptas para la coloniza-
ci6n entre aquellas que m6s hijos en
edad de poder trabajar en el campo
tenian, predominaba 'a juventud, que
en actividades culturales no qued6 re-
ragada en ninguna de las colonias, des-
tac6ndcse en las veladas literarias co-
mentadas, la representaci6n de obritas
teatrales y, ccn el andar del tiempo,
de importantes obras de 'ia dramaturgia
nacional y universal. El contacto con
las distintas corrientes intelectuales del
pals y del extranjero mantuvo a las co-
lonias despiertas y sensibles a las be-
n6ficas influencias del renacimiento cul-
tural de las mass judias, a trav6s de
su joven y floreciente literature.
Si bien es cierto que El Colono Coo-
perador no se co'loc6 a la vanguardia de
este movimiento cultural de primera Ii-
nea, sin embargo recibi6 el impacto
bienhechor del ambiente y evolucion6
cada vez m6s en Ia mode rnizaci6n de
su tem6tica, en el dominion del idioma
literario, del estilo m6s apropiado para
expresar las ideas, en concordancia con
los progresos culturales operados en la
colonia.
La influencia reciproca entre el vo-
cero de las colonies, agrupadas en las
organizaciones cooperativas, y el ele-
mento renovador cultural, represented
principalmente par Ia juventud, con sus
caracteristicas inquietudes, dio con el
correr del tiemntpo frutos positivos.
Hojeando los numeros correspondien-
tes a los primeros'afios, se nota en Ia
revista con suma evidencia el efecto de
la evoluci6n mencionada y la consecu-
tiva ampliaci6n del panorama de Ila
vida agrarian, reflejada en sus colum-
nas. Es que la prensa del pals en idisch
y en castel'lano aport6 nuevos conoci-
mientos a El Colono Cooperador, que
iba asimil6ndolos, brindando, a sus lec-
tores m's amplia informaci6n y ma-
yores detalles sobre el movimiento cul-
tura'l y cooperativista, en el afon de
lograr mejores condiciones de vida en
los campos argentinos. En este sentido,
puede afirmarse sin luqar a duda que
el votero de las colonias iSraelitas ha
cumplido scbradamente con su doble mi-
si6n: proporcionar a sus lectores coo-
perativistas y simpatizantes del movi-
miento Ia m6s amplia informaci6n sa-
bre el quehacer agrario en nuestras co-
lonias y reflejar, en la farina ma's am-
plia posible, las ncticias y comentarios
sobre el agro del pals y sabre los su-
cesos dianos de menci6n de los paises
m6s civilizados del orbe.


La cultura general, cuya penetra-
ci6n en las colonies se efectu6 par in-
termedio de bibliotecas populares y
centros culturales, repercuti6 a su vez
en El Colono Ccoperador, enriquecien-
do su material de lectura y robuste-
ciend, su influencia sabre el movimien-
to agrario y cooperativista.
A escasos 5 afios desde la apari-
cidn del primer nuimero de El Co-
lono Cooperador -a mediados de
1922-, comenz6 una fuerte campa-
fia en las colonias de la JCA. Se
trataba de asuntos relacionados con
la empresa cobonizadora. Los colo-
nos de Narcisse Leven se negaron
a firmar los "nuevos" contratos "dra-
conianos", que consignaban para el
cobono solamente deberes y obliga-
ciones y para la empresa todos los
derechos.
En las colonias mis antiguas hubo
otros problemas, como el corte de
parcelas del campo, por atrasos en
las anualidades debidas a la JCA,
desalojos a los colonos materialmen-
te muy rezagados, debido a distintas
causas, calificados por los adminis-
tradores como "inservibles". Practica-
mente amenaza el grave peligro de
la complete desintegracion de las
cobonias por desavenencias insolubles
entre los colonos, a traves de sus or-
ganizaciones, v la administracion de
]a empresa colonizadora.
Perfilibanse entonces dos tenden-
cias en la direccidn de las coopera-
tivas de nuestras colonias, la de los
dirigentes tradicionalistas, que utili-
zaban metodos de tratativas amistosas
con los administradores, que sopor-
taban toda clase de humillaciones con
tal de lograr alguna ventaja o di-
diva de parte de la poderosa em-
presa, y la del sector que propug-
naba una forma mis en'rgica, me-
nos sumisa, de tratar los asuntos
vitales de la colonia con los admi-
nistradores de la empresa. Esta iil-
tima estaba representada por la gen-
te m~is joven entre los dirigentes de







]as cooperativas y los centros juve-
niles que, desde el terreno mera-,
mente intelectualista, concentrada
en las bibliotecas, acividades cultura-
les y representaciones de obras tea-
trales, se traslad6 al campo de la
lucha por mejores condiciones de
vida en la colonia.
Gracias a estas fuerzas juveniles,
dirigidas por una pleyade de activis-
tas como Miguel Kipen, Marcos
Wortman y otros, fue cambiando
paulatinamente el rumbo delas re-
laciones entre los colons cooperado-
res, a trave/s :de sus instituciones, y
la administraci6n de la JCA. Fruto
de la pujante actividad desarrollada
desde 1922 hasta 1928, fueron- los
histdricos congress de las coonias
judas del pals, realizados, el prime-
ro, en Buenos Aires, en 1925, y, los
sucesivos, en Villa Dominguez, Ri-
vera, Moises Ville, Basabilvaso, et-
cetera.
Las dos tendencias mencionadas
estin reflejadas profusamente en las
p$ginas de El Colono Cooperador.
Sin embargo, es forzoso reconocer
que en la prensa diaria en idisch de
aquel tiempo, las luchas a que alu-
dimos -se destacaron con mayor am-
plitud y vigor. Consideraibase dentro
de la colectividad que en las colonias
judas se estaba librando un combate
por los derechos de los verdaderos
dueiios de la gran herencia del fi-
laintropo barn Mauricio de Hirsch,
los auteinticos colonos que deseaban
con fervor arraigarse como prdspe-
ros agricultores v duefios de las tie-
rras que cultivaban, contra los bu-
rdcratas de la empresa colonizadora,
que manejaban los fondos de aquel
a su antojo. De manera que la co-
lectividad se declare casi en su to-
talidad partidaria de la corriente re-
novadora, dentro del movimiento
agrario en nuestras colonias.
El triunfo del sector avanzada Fue
total en las espectaculares delibera-
ciones de los cangresos anuales. Pe-
ro los antiguas dirigentes de las coo-
perativas, sumamente cautelosos en
su tLictica, en sus negaciaciones y
tratas con las administradores de la
JCA, interpusieran abundantes tra-
bas a la accidn cotidiana y, en algu-
nos casos, las vencedores resultaron
vencidos. Tales luchas y cantratiem-
pos estlin sobradamente reflejadas en
el vocera de Fraternidad Agraria.


En la puja entre las tendencias
apuntadas, cabe sefialar la actuacidn
conciliadora de los antiguos dirigen-
tes cooperativistas Miguel Sajaroff e
Isaac Kaplan, los que con grandes
esfuerzos y sacrificios lograron esta-
blecer el equilibrio indispensable,
cuando peligraba la existencia de
Fondo, Comunal y de la Federacidn
Agraria Israelita.
Esta delicada y muy diplomtica
mediacidn entre ambas corrientes tu-
vo que ser realizada con suma ha-
bilidad en el transcurso de los aios
mas bravos, especialmente por Isaac
Kaplan, desde la funcidn de director
de El Colono Cooperador.
Una vez apaciguados los inimos,
aquellas contiendas resultaron suma-
mente beneficiosas para la coloniza-
cion judia en el pals, que consolid6
sus posiciones, independizaindose por
complete de la tutela de la JCA.
Leyendo detenidamente las coleccio-
nes de El Colono Cooperador, compro-
bamos que las actividades de la juven-
tud no se circunscribieron exclusiva-
mente a las lectures comentadas en
las largas noches de invierno, sino que,
con el tiempo, tambien se extendieron
hacia los dominios de lIa vida material,
concret6ndose en series estudios sobre
Ia situaci6n econ6mica y el mejor me-
todo para cultivar provechosamente Ia
tierra.
Se confirm6 asi, en nuestro media,
[a sabia experiencia universal de que
sin progreso espiritual, sin cultivar acer-
fadamente la inteligencia, no se puede
lograr tampoco solidez econ6mice.
El inmenso interns demostrado per [a
juventud de las colonias hacia las cues-
tiones intelectuales fue recibido por
muchos cclonos viejos, entre ellos una
buena cantidad de padres de los mis-
mos j6venes intelectuales, con un es-
cepticismo no disimulado, seguros de
que el interesarse lemasiado en cosas
espirituales resteba interns al arado, a
la cosechadora y a Ias diversas ocupa-
ciones del campo.
Sin embargo, en el caso de la colonial
Narcisse Leven, que pudimos observer
de cerca, su reestructuraci6n, que troc6
su situaci6n desesperante, prolongada
par varios decenios, en francamente
floreciente, pese a 'los defectos del sue-
Io pobre y erenoso y del clime exce-
sivamente seco, tuvo efecto gracias a
Ia intervenci6n de Ia juventud, edluceda
en Ia escuela autodidacta de Ia cola-
nia, que elabor6 pi'oyectos de reorga-
nizaci6n, con 'Ia idoneidad de los me-
jores'especialistas en ia materia.
Ha ida de Ia teoria a ia practice,
aprovechendo, a Ia vex, Ia experiencia
adquirda. Es asi que e n todas las co-
lonies israelitas del pais, Ia corriente


juvenile ha aportado su fertile labor paro-
la superaci6n de los metodos de trabajo
primitives, incorporando los progresos
tecnicos e iniciando una nueva fase
en las actividades agricolas. La meca-
nizaci6n del agro es un hecho, y em
este terreno el espiritu juvenile est6 re-
presentando un roI sumamente impor-
tante y de vastos alcances para el pr6-
ximo e inmediato desenvolvimiento de,
las tareas agropecuarias.
pasa a la paigina 18



Samuel Trumper

VICTIMA de cruel dolencia,
y cuando solo contaba 36
aios de edad, falleci5 en Moises
Ville, el 7 de marzo iiltimo, Sa-
nuel Trumper.
Hijo del ex presidente de nues-
tra adherida La Mutua Agricola,
senor Boris Trumper, y hermano
del actual secretario de la enti-
dad, senior Noseu Trumper, el
extinto, no obstante su juventud,
llevaba ya varios lustros desem-
pefidndose en la cooperativa, en
cuyo seno inicid si vida de tra-
bajo honrado y esonero. Habia
constituido un dit.iio hogar, sien-
do padre ejemplar de dos hijos.
Sus restos fueron despedidos
en La Mutua Agricola par el ge-
rente de la misma, senor Pedro
Smulovitz, y un compafiero de
tareas, el senor Enrique Kuleme-
yer. Hizo lo propio, en el Centro
Deportivo y Tiro Federal Moises
Ville, donde tambien Samuel
Trumper tuviera destacada actua-
ci6n, su presidente, el senior Car-
los Kubescha.


EL COLONO COOPERADOR 17








*AEDIO SIGLO.
Resumiendo, diremos que, en el pro-
greso de nuestras colonies, las inquie-
tudes intelectuales de las generaciones
jo6venes se han volcado hacia una com-
prensi6n pregm6tica de los altos valo-
i-es cooperativistas y agrarios y se han
concretado en grandes realizaciones,
cuyas conquistas ceda vez mayores es-
I 6n reservados para un porvenir no le-
jano, conjuntamente con Ia gran masa
agropecuaria del pais.
Con el triunfo de Ta corriente re-
novadora en nuestras colonias, au-
-nento Ia influencia de Ta prensa
agraria, cuyo reflejo se iota en El
Colon Cooperador. Los j 6venes
agricultores, que a diferencia de los
antiguos pioneros va dominaban el
idioma del pais, favorecian esa in-
fluencia juntamente con el afhin de
incorporar Ta acci6n cooperativista
de las colonias israelitas al movimien-
to general del. pas, mancomunado
asi los esfuerzos dirigidos a lograr
-mejores condiciones de vida para los
,que se dedican a tareas agropecua-
rias. Los que se oponian a estas as-
piraciones progresistas invocaban, co-
-mo valla infranqueable, el cuimulo
de problemas especificos de nuestras
colonias, en lo referente a las rela-
'ciones con Ta JCA, v Ta faz cultural
Ie Ia colectividad. Las discusiones
-y los arguments en pro y en contra
se ven asimismo reflejados en ElCo-.
iono Cooperador. Afortunadamente,
tambiein estas dificultades fueron su-
peradas a su vez, Ia -energica labor
de nuestros dirigentes, que Ta vida
se encarg6 de renovar constante-
mente, v Ia fkrtil v sana predica del
vocero o las cooperativas, lograron
que a ICA modificara su tictica se-
-vera y hostil hacia los colonos v sus
dirigentes, accediendo en gran part
,a las justas exigencias de los-colonos,
,con Jo quo qued6 consolidada su si-
tuacidn oconomica, ya que en Ta
"actualidad son todos sin excepci6n
propiotarios del suelo quo cultivan.
El triunfo so complet6 conlTa in-
corporacidn do Fraternidad Agraria
"a las filas do Coninagro, cooporativa
,do tercer grado, cumpli~ndose asi cl
,dorado suofio do Wortman, Kipen
-V otro5, quo aspiraban a unir los des-
'tinos do las organizacionos coopera-
tivas do las colonias israelitas, en sus
linoamiontos gonorales, aT gran cauce
~del cooperativismo agrario del pais y
ibel mundo entoro.


El Colono Cooperador ostenta hoy
con orgullo y probada lealtad su car6c-
ter de vocero bilingie de los agriculto-
res judios del pals, mantenido desde
hace vauios lustros. Sus lectores en am-.
bas lenguas --castelanc, e idisch-- no
son pocos. Los actuales colonos adultos
son los j6venes de antaro, los que fun-
daron las bibiliotecas, los centres cul-
turales y los circulos filodram6ticos; son
los que gozaron, en el silencio de las
largas noches invernales del campo, de
los ricos tesoros de [a literatura en
idisch, maravillosamente atractiva, in-
teresante y aleccionadora, nutriendose
de los valores milenarios de un pueblo
que ha basado su existencia en el es-
tudio de los grandes libros de la sabi-
duria humana y que se ha autodeno-
minado legitimamente "el pueblo del


ibro". Estos colonos conservan nues-
tres dos idiomas y los dominan no como
los primitives inmigrantes analfabetos
o semialfabetos, sino como luchadores
conscientes por una vida mejor en los
campos. En este sentido, el caracter bi-
lingile de El Colono Cooperador no es
s6lo exponente de fraternal cooperaci6n
entre lenguas culturales, sino expression
de nobles aspiraciones de progreso y
de fructifera convivencia humana.
Por U"timo, entre los directores de [a
revista que han dejado profundas hue-
Ias en su desenvolvimiento y evoluci6n,
es inexcusable destacar al ya nombra-
do Isaac Kaplan y a Abraham Gabis,
quienes durante lergos an'os han sebido
poner su talento al servicio de Ia pro-
pagaci6n y consolidaci6n del coopera-
tivismo agropecuario.


Banco Cooperativo


Agrario Argentino


EN su segunda Asamblea General Ordinaria, celebrada el 31 de marzo i'dtimo, el
Banco Cooperativo Agraric Argentino Limitado aprobd la memoria y el balance
general correspondientes al ejercicio vencido el 31 de diciembre de 1966.El
excedente registrado ascendid a la suina de m$n 63.752.175, cifra significativa de
una ligera evolucidn en relacion con las utilidades de los primeros seis meses de
funcionanmiento de la entidad. Similar expansion tuvo el padroin de socios, en
le cual se hallaban inscritos, al cierre del periodo examinado, 26.883 accionistas.
El capital integrado alcenzd a m$n 636.575.991, restando m$n 7.113.428 para com-
Fletar el capital suscrito: mn 643.689.419.
La institucidn bancaria ha creado en el curso del afio pasado el Departamento
de Investigaciones -Eeondmico-Financieras, destinado al estudio del desarrollo del see-
tor ogropecuario cooperativo. Otra importante iniciativa adoptada es la habilitacidn
ae sucursales en el interior del pais; se tiene previsto as" la aperture de filiales en
Ilosario, Bahia Blanca y en la provincia de Chaco.
Los miembros del nuevo Consejo de Administracidn son: Ernesto Mandel, pre-
sidente; Luis Josd Demaria, vicepresidente; Emilio Eduardo Bottoni, secretario; Luis
E. Mend, prosecretario; F. Florencio Encina, tesorero; Gregorio Yelin, protesorero;
Jose Bandeo, Enrique Amadeo Bertero, Eloy Calvo, Miguel J. Cervino, Loris Do-
inai, Pedro Juan Cristid. Ilicardo Erhard, Horacio Saint-Andrd ey Celestino Sienrra,
vocaies titulares; Italo A. 'L. Beltramone, Simdn Cancelarich, Hector Chavero, Ni-
colds Radisich y Elso Tarditti, vocales suplentes; Rend Balestra, sindico titular, yr
Osvaldo Alberto Vago, sindico suplente.




Revista Intern acional


de la Cooperaci6n

N oportunidad do la breve visita que efectuara a nuestro pals, el director de la

Alianza Cooperativa Internacional, sefior W. G. Alexander, expuso ante repre-
sentantes del movimiento cooperativo local el prop6sito "de la entidad mundial
de editar en castellano la Revista Internacional de la Cooperaci6n, 6rgano que
actualmente se viene distribuyendo en distintos pauses en inglds, francs y aleman.
La important tarea estarai a cargo de Intercoop Editora Cooprativa Limitada, de
Argentina, habiendose convenido en comenzar la publicaci6n a partir de 1968. Du-
rante los primeros afios, la revista sera' subsidiada con la ayuda del Fondo de Desa-
rrollo de la ACI, para luego dejar en manos de la editorial mencionada todo lo re-
ferente a la part econ6mico-financiera.


18 EL COLONO COOPERADOR







SU LIBRETA.
furia homicida, "El Marcau" salt6
sobre su caballo, emprendiendo una
furiosa persecuci6n de la muchacha.
Echado hacia atris su sombrero ne-
gro, parecia pegado al animal. La
yegua tostada que montaba la mu-
chacha era ligera, pero el, caballo de
Avila tenia fama de ser uno de los
mejores del pago; inexorablemente se
iba acortando la distancia entre ella v
su perseguidor. Sin aminorar Ia fu-
ria de su carrera, "El Marcau" desa-
t6 los tientos con que estaba atado
su lazo, en el manejo del cual era
infalible.
No lejos de Ia escena, apostado es-
trategicamente entre un bosquecillo
de sauces que bordeaba el camino,
el comisario Mendoza, acompafiado
por un cabo y un agente, esperaba
el paso de los forajidos. Acosta, a
instancias de su mujer y su hija,
habia ido esa tarde al pueblo a avi-
sar al comisario de lo que tramaban
los Avila.
Fue en el preciso instante en que
"El Marcau" hacia girar el lazo por
sobre Ia cabeza para arrojarlo sobre
"La Negra", cuando de entre las
sombras de los sauces aparecieron el
comisario y sus hombres. Despues de
ofrecer una tenaz v porfiada resis-
tencia, el delincuente fue reducido.
Aquella misma noche, atados con
sus propios lazos a los caballos, los
Avila fueron conducidos a la carcel
de Villaguay.


Los vecinos de la colonia Rajil,
al saber lo ocurrido, no sabian como
agradecer a Acosta. El fuego tan te-
rnido en 6poca de la cosecha, al pren-
der en las parvas de Rabinovich, se
hubiera extendido con rapidez ha-
cia las otras chacras, sumiendo a sus
monadores en la ruina y el dolor.
Volviendo a la mafiana siguiente
de Ia comisaria de Villa Dominguez,
con los cahallos que le fueran roba-
dos, Ratil se encontr6 con su padre
y otnos colonos en la casa de Acosta.
-Tengo una deuda con usted
---dice Rabinovich, estrechando fuen-
temente Ia mano de Acosta.
-isted no me debe nada -con-
testa Acosta, hablando muy lenta-
mente-. En parte, creo haberle pa-


gado lo que usted hizo por nosotros.
Nisel dio vuelta la cabeza, pues
una. lgrima pugnaba con fuerza por
asomar a sus ojos.
-Decime -dice, dirigiendose a
"La Negra"-, c6mo es que ibas a
caballo anoche a Rajil?
-Bueno -contesta "La Negra"-,
mi padre se fue muy tarde a la co-
misaria, y como tardaba en volver


ensill6 mi tostada y galope6 para avi-
sarle a ousted.
Abrazando a Ia muchacha, Nisel
Rabinovich estamp6 un sonoro beso
en su frente. Ella se apart un poco;
sus ojos eran muy calidos cuando se
encontraron con los de Ral .

1 Arroyo tributario del rio Gualeguay.
2 PolicIns.


OUSTED NO ESTA SOLO EN


SU LUCHA CONTRA LAS


MALEZAS.


z


' Z~u mJuI ai-F w


ATANOR, con su completisima linea de herbi-
cidas -Ila mrns variada y efectiva que se pro-
3 duce- ofrece soluciones integrales para todos
los problemas de malezas en sus cultivos y
campos de pastoreo.
Dowpon'S Herbicida para el control de ma-
lezas y gramineas. Indicado contra sorgo de
Alepo, gramn o chepica, totora, carrizo, pasta
cuaresma, etc.
Matabrozas 50 Para eliminar especies her-
baceas y lehiosas que crecen como malezas en
los costados de caminos, vias f6rreas, alambra-
dos, acequias y campos.
Matayuyos Selectivo M.C.P.A.- Soluble en
agua. Contra malezas de hoja ancha en cultivos
de lino, maiz, avena y otros cereales.
Matayuyos Selectivo N.-4 Indicado en
cultivos de trigo, cebada, avena, centeno, mijo,
alpiste, maiz, sorgos, caria de azdacar, praderas
artificiales de gramineas y campos naturales de
pastoreo, para el control de malezas de hoja
ancha.
Matayuyos Selectivo C 80- Producto con-
centrado, especial para uso adreo. Controla
malezas de hoja ancha en cereales, calia de
azujcar y campos de pastoreo.
Selectivo de Alfalfa Moderno compuesta.
hormonal creado para combatir malezas en al-
falfa, mani, lentejas y praderas mixtas o con-
sociadas.
Selective de Alfalfa N. 2- Contra malezas
en alfalfa, mani y praderas mixtas.
Matacardos Indicado su empleo en cam-
pos naturales de pastoreo, para erradicar el car;,
do de Castilla y otras malezas resistentes.





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EL COLONO COOPERADOR 19









CAP


ante, una campana


de desprestigio



D URANTE la asambl a general ordinaria de la Corpora-
ci6n Argentina de Productores de Carnes (CAP), en
la que se aprobaron la memoria y el balance general
correspondientes al ultimo ejercicio y se eligieron nuovos di-
rectores, fue puesto a consideraci6n de los delegados de ac
cionistas un informe relacionado con la campafia del Insti-
tuto Argentino de la Industria Frigorifica tendiente a lograr
la derogaci6n del aumento de capital de CAP de 8.000
millones a 15.000 millones de pesos, dispuesto por los pro-
ductores en octubre de 1965 y recientemente autorizado por
el Poder Eiecutivo y la Junta Nacional de Cames.
La capitalizacion cuestionada estai destinada a concluir un
plan de obras y dotar a la empresa de los elementos de
trabajo indispensables para su normal evolution, en cumpli-
niento de los fines que le asignaran Ia Ley de Carnes y
los estatutos sociales. Los impugnadores -un grupo de frigo-



SEMBLANZAS. J
cito ruso, Chernetz, que durante anios fue el
guardian de las colonias de Mauricio (Carlos
Cosares) y cuya valentia inspir6 respeto a los
gauchos band'idos. Establecido como colono en
un lugar estrat6gico para las colonias, pudo evi-
tar muchos males peleando con los bandidos.
Su duelo a cuchillo con Felipe Contreras, terror
dte los mismos gauchos, que habia violado a la
mujer de un colono que volvia solo del pueblo
Ilevando alimentos para los peones, fue espec-
tacular y termin6 con la muerte del criminal,
que: empez6 burl6ndose del soldado cuando ste
lo esper6 en el camino y le ech6 en cara su
actor criminal con la mujer. La venganza de los
matreros fue terrible. Alevosamente matron '1
hijo menor de Chernetz y en una bolsa le man-
daron sus restos descuartizados a su rpropia case.
El heroico vig ia, que era un extraordinario padre
de familia, no resisti6 aquel golpe y poco tiem-
po despu6s falleci6 en Buenos Aires, an6nimo y
olvidado por Ia opinion p blica.


Expresamos nuestro mos sentido pesame al
president d'e Fraternidad Agraria, senior
Elias Efron, y a sus familiares, por el falle-
cimiento de su cuiado
DAVID HUBERMAN Q.EP.D.
CONSEJO D)IRECTIVO Y~ GERlENcIA
DE FRIATERNIDAD AGRARIA


rificos fundamentalmente extranjeros- sostienen en su de-
manda, entree otras acusaciones, que la ampliaci6n del ca-
pital de CAP en 7.000 millones de pesos acentf'a el notorio
desequilibrio existente en la industria frigorlfica y compro-
mete el regimen de igualdad y libre concurrencia.
La actitud, que no es nueva, sino que fue adoptada por
el sector mencionado cada vez que CAP necesit6 adecuar sus
disponibilidades de capital a las exigencias del mercado de
carnes, fue desbaratada en la ocasi6n que nos ocupa al acla-.
rarse que no existe un trato discriminatorio a favor de la
empresa argentina, por cuanto la expansion propiciada res-
ponde a un fundado criterio econ6mico. Asimismo, se des-
tac6 que jamais el Estado le ha suministrado a CAP un solo
peso de su propio presupuesto. En efecto, y como es sabido,
la capitalizaci6n de CAP la hacen sus duefios, los ganade-
ros, que aportan actualment2 el 2,35 % por cada transacci n
comercial de hacienda para faena, mientras que el Estado, a
traves de la Junta Nacional de Carnes, actiia como agente
de persecpcidn del aporte, depositario de los fonIos y fisca-
lizador de su inversion, derivando s6lo un 60 % de lo re-
caudado al Fondo de Defensa Ganadera. En cuanto al cargo
de que CAP, con su accionar en los mercados, realiza una
competencia desleal, se advirti6 qu,. la Junta Nacional de
Carnes, organismo que controla las actividades comerciales e
industriales en el rubro, "conoce dia a dia el precio que
paga CAP por las haciendas y los precios que obtiene en Ia
venta de sus productos industrializados, de la misma manera
que conoce los precios del resto de la industria frigorifica, y
estai en condiciones de emitir un juicio definitorio sobre esta
imputacidn", juicio al que se remite CAP.
Tornado conocimiento del informe, se design una comi-
sidn redactora de una declaracidn al respecto. El documento,
producido de inmediato y aprobado por la asamblea, sefiala
que CAP "esta' destinada a impedir la formacidn de mono-
polios en la industria de la came, mediante la intervencidn
directa de los productores en las etapas de industrializaci6n.
y comercializacidn complementarias de la produccin"', y que
dentro del -regimen de la Ley de Carnes -que diera lugar
a ]a creacidn d CAP- la integracidn del capital de la em-
presa se resuelve por voluntad de sus accionistas, product
res pequefios, medianos y grandes, quienes "refirman sus
indeclinables derechos para decidir y resolver dentro del or-
den jurldico establecido, no aceptando ser sustituidos por
quienes estain colocados en el ingulo opuesto de los intereses
argontinos que CAP representa". La declaracion conclude
avalando los fundamentos expuestos por el directorio de CAP
a las autoridades de la Junta Nacional de Carnes, "en res-
puesta- a los argumentos de los frigorificos que pretenders
socavar el process de franca recuperacidn de la empresa de
los ganaderos argentinos".



SOCIEDAD COOPERATIVA
DE CREDITO LIMITADA

"BERNASCONI"
Autorizada por el Superior Gobierno de la Nacidn
Matricula 5544

Horarlo: Lunes a Jueves, de 19 a 21 horos

SERRANO 595 T. E. 54-8321
Capital Federal

ADHESION AL
509 ANIVERSARIC DE "EL COLONO COOPERADOR"
ORGANO DE FRATERNIDAD AGRARIA


20 EL COLONO COOPERADOR


































































EL COLONO COOPERADOR 21


A "El Colono Cooperador"
en sus cincuenta a ios de vida

ADHESION DE

Cooperativa de Tamberos "Baren Hirsch" Limitada

FA3PICA DE QUESOS:
"SELECTO'" "PATRIA HERMOSA" "LA MORENA"
Casa Central:
Rivera, F.C.N.D.F.S. (Provincia de Buenos Aires)
Sucursales
Akiba Oetinger (Delfin Huergo)
La Berta (Colonia Lapin)
Bar6n Guinzburg (Colonia Bar6n Guinzburg)
Tres Lagunas (Colonia Tres Lagunas)

Cuartirolo "Patria Hermosa"
Quesitos de postre Sandwich, Pategras, Holanda, "Selecto"
Quesito de postre cremoso "La Morena"
Quesos Sbrinz, Regiano, Sardo


RIVERA (Provincia de Buenos Aires) T. E. 35 FCNDFS


SAN OR
Cooperativas Unidas



Transforma y comercializa tres millones de litros de
leche diarios. Abastece regularmente el mercado in-
terno con los mejores products 16cteos. Sus saldos
exportables brindan importantes ingresos de divisas
al pais.
SanCor no s6lo es sfmbolo de calidad superior, Sino
tambien pilar de la economfa nacional.




Casa Central: SUNCHALES Provincia de Santa Fe







Pionera

Viaje de Otoio

rIDIE MALAMUD DE GARBER es una de las Yo estaba en medio de mi,
L pioneras de la colonizaci6n judeo-argentina. Lleg6 y en medio de mi la nada.
al pals en 1889, a bordo del vapor Wesser, junto con La niebla se despedia
otras 130 familias. Acompafi6 inicialmente a su padre, de las horas y las rams.
don Moises Malamud, en las arduas tareas de la fun- El viento barrio sombras.
daci6n de la mas antigua de las colonias judias, la de La aurora se horizontaba.
Mois6s Ville, en Santa Fe, dos afios antes de la obra
del filantropo barn lMauricio de Hirsch, y mis tar- Amanecfan ovejas
de, como compafiera tenaz y abnegada, a su esposo, como. escarcha rezagada,
don Abraham Garber. y la bravura del tora,
Particip6 en la colocacidn de la piedra fundamental'' en su cornamenta impdvida,
de la primera colonia judia de Entre Rios, llamada ten a colores de edades
Baron Hirsch. que se han quedado olvidadas.
Con indoblegable entusiasmo, consagr6 su vida a
las areas rurales, junto a su esposo e hijos, alentando Entre un roco de flores
asimismo con sus sanos consejos a los vecinos que, en pastaba la caballada;
la adversidad, mostraban indicios de desfallecimiento. pastaba noche y aurora
Testimonio viviente de cuantas penurias soportaron en los suelos enredadas.
los inmigrantes agricultores que Ilegaron a orillas del
Rio de la Plata hace 78 afios, Eidie sabe relatar, auin jiQu6 temblor de cards frias
hoy, con plena lucidez y emocidn, las peripecias de junta a la tierra asambrada,
aquella 6poca, ya incorporada a nuestra historia, qu1 soledad de silencias
en la distancia apretada!.

Por aquf el dia nuevo,
por all6 la noche largo;
cada cosa con su sueo
y en cada sueio una pausa.

M, .Carlos Antorn
.



tu apellido morao de estepa se ete muy adentro
.i buelos

. Abuela que trasnochas en m i vend,
=====:=:=:=:=:=:=:tu apellido morado de estepa se mete muy adentro.,

.c persecuciones,



ii !iiNo inconclsos qumdi e se ver a.
S nuestro suelo.
en aderante,
d.d.e.e se.ta dJULdetaOGARB


22 EL COLONO COOPERADOR










cuando empez6

Ia epopeya.

Por SARA B. DE KATZ


E RA un dia tipicamente pampeano: viento, sol y
un cielo intensamente azul. En el carr6 otorgado
a los colonos, entre otras cosas, por la JCA, mi padre
nos trajo a la chacra, al nuevo y definitivo hogar. Lna
,casita de cinc, rodeada por una naturaleza agreste,
past puna, tierra virgen tal cual fue creada hace
milenios.
Era muy nifia auin, y s6lo me senti impresionada
.por lo nuevo y desconocido. No podia entender lo
trascendental del memento, y ue con sorpresa que
vi lagrimear a m valerosa madre al tiempo que mur-
-muraba una plegaria: i Dios mio, haz que nuestro
arribo a esta tierra sea en hora buena!
Creo que en el grupo de cuatro vecinos que cons-
tituimos luego, mis padres fueron los primers en ocu-
par su chacra. iQue inmensa soledad! Llegada la no-
che se oyeron ruidos y aullidos de los "habitantes"
de ese mundo que pronto iba a cambiar totalmente
Despu6s de una frugal cena, mi madre tendi6 las ca-
mas en el suelo, y alli dormimos nuestra primer no-
,che en la colonia que mais tarde iba a conocerse con
1 nombre de Narcisse Leven.
Fueron dias, meses, afios de duro y esforzado tra-
bajo para transformar aquel galponcito de cinc en un
Ihogar agradable y acogedor.
Tanto mis padres como los demis colons constru-
yeron sus casas con sus propias manos, con "chorizos"
y adobes. En esto trabajaba toda la familia. Recuerdo
con que gusto mi hermano-y yo mezclaibamos el barro
,con los pies descalzos. Y cdmo luego haciamos los ado-
bes con un molde. Era lo nico en que ayudaibamos
,con verdadero placer. Mi padre araba durante el dia, y
por la noche, ayudado por mi madre, rellenaba las
paredes de cinc con los chorizoss", que despues fueron
retocados y, par fin, blanqueados con cal.
Ver la casita blanca y el suelo nivelado y apisonado
ha sido una de las alegrias que mas he conservado en
la memoria.
Hay tambien otro moment inolvidable. Vuelvo
una tarde de la escuela y de pronto no reconozco nues-
tra casa: donde antes no habia nada, esta' ahora, ro-
I I I / AI I I. /I I I
deandola, un jardin. j Altos y esbeltos 4ilamos le dan
a mi casa un aspecto encantado! iEstoy parada en la
lomita de nuestra chacra y miro el cambio coma un
milagro que me Ilena las ojos y el carazdn de una
dicha muy grande! La que habia pasado era sin em-
bargo muy real: en el largo dia transcurrido en la
escuela, mi padre habia traido esos firboles de Ia "ad-
ininistraci6n" y los habia plantado.
El mismo proceso se desarroll6 en todas las casas,
en todas las chacras. Fue asi coma la pampa perdi6


bien pronto su cara inh6spita y agresiva. La colonial
adquiri6 el aspect de un poblado civilizado y cultivado
por la mano del hombre. Pero, icuintos afios de tra-
bajo y sufrimientos sobrellevados con idealismo y per-
severancia por nuestros mayores, de luchas para con-
seguir mis campo, al parecer la -inica solucion en
aquella naturaleza semiairida! Hoy sus hijos gozan
con leglitimo derecho del bienestar logrado a trav6s
de sus propias luchas y experiencias.

"'POPULORUM PROGRESSIO"

que robustece su espiritu para la lucha iniciada por Ia
consecuci6n de la realizaci6n de estos postulados, y
esta' lista para emprender la marcha con todas las en-
tidades representativas del quehacer humano en las
distintas manifestaciones de la vida, para que las trans-
formaciones audaces, profundamente innovadoras, a
que se refiere Pablo VI, se Ileven a la pratctica cuanto
antes, para aliviar asi el hambre, la ignorancia v ei
atraso de muchos pueblos, y detener el proceso 'des-
cendente que se observa en nuestro pais, especialmen-
te en el campesinado.


Hacemos ilegcr al compaiero presidente,
don Pedro Rabey, nuestras felicitaciones con
motivo de su reciente enlace con la senorita
DEOLINDA BARRETO
Consejo de Acministraci6n y Gerencia de
Cooperativa Agricola OCAVI Limitada
Estaci6n Alcaraz, Entre Ros, abril de 1 967


Felicitamos a Gregorio, Sas y seFiora por haberse
recibido de medico su hijo
MARIO, .
sobrino nuestro, a quien deseamos toda case de
exitos en su carrera
Nam Schejtman y Sra.,
Villa Dominguez, abril de 1967


Luis J. M ariiS. A.
Comercial e Industrial

Repuestos para mdquinas agricolas
Cadenas a rodillos "REGINA-REX"


ALSINA 1777/ T. E. 45-6613

IBUENOS AIRES


EL COLONO COOPERADOR 23







CAPITAL MONOPOLISTA.
Ia producci6n de este anho, la Junta Nacional de
Granos ha adquirido al presente 185.515 tone-
lodas, en tanto que solamente por el puerto de
Bahia Blanca se han exportado ya 560.000 to-
neladas; oun admitiendo la compra efectuada
por parte de los molinos harineros, que son en
su mayoria importantes pulpos comerciales, que
en aios anteriores tambi6n extorsionaron nues-
tra producci6n, resta gran cantidad de cereal,
que est6 hoy evidentemente en poder de las fir-
mas exportadoras.
Francisco Loewy afirma m6s adelante: "Es,
por supuesto, el sector exportador el que presio-
no hacia una politico cambiaria liberal. Pero den-
tro de este sector no se encuentran solamente
los monopolios agroexportadores, sino tombien
important nucleos cooperativos". Sin embargo,
es sabido que el capital cooperativo--integrado
con aportes de pequenios y medianos colonos-
es capital societario que evoluciona de acuerdo
a los fines y medios de la libre cooperaci6n, dia-
metralmente opuestos a los del capital mono-
polista. El capital monopolista es en, esencia to-
talmente financiero, orientado a acumular go-
nancias, a acrecentar el capital en si mismo, en
manos de unos pocos usufructuarios. El capital
cooperativo es social y humano, su objetivo fun-
damental es defender la producci6n junto of
bienestar comun, sobre la base de normas de
conducta altamente morales; quienes no actu'an
osi dean de ser cooperativistas.
Y asi como las leyes que regulan ambos de-
sarrollos no pueden ser las mismas, tampoco es
admisible entablar Ia lucha en defense del coo-
perativismo, de su consolidaci6n y expansion,
solamente en el terreno financiero, donde los
monopolies tienen todas las posibilidades de im-
ponerse, sino sobre todo en el terreno social,
donde el bienestar del pueblo debe prevalecer
por encima de todo otro interns y donde el coo-
perativismo debe sembrar ma's consecuente-
mente.
"Las sucesivas devaluaciones del peso no son
sino consecuencias epis6dicas de la p6rdida de
su real valor", afirmo tambi6n Francisco Loewy;
concepto que consideramos sobremanera equi-
vocado, par cuanto las peri6dicas caidas del va-
for del peso, nuestro cr6nico process inflacio-
nisto, no son meros occidentes, sino efectas sis-
tem6ticos d'e una situaci6n rpacional e interna-
cional a Ia que el cooperativismo precisamente
combate.
Finolmente, sastiene Francisca Loewy: "Par-
tamas, pues, de una base segura. Somos agri-
cultores, empeuiados en hacer producir el pe-
dazo de suelo confiado a nuestras manos. Para
ella necesitamos un minima de segurid'ad, cua-
lesquiera que fuesen las orientacianes de Ia po-
litico econ6mica imperontes". A esto debemos
responder que, par m6s humildes que sean los


Familiares y amigos felicitan a
ELISA K. DE SITZ y MOISES SITZ
con motivo de cumplir sus bodas de plata ma-
trimoniales, dese6ndoles ventura y felicidad en
compania de sus hijos y rodeados por el afecto
de tantos amigos que se han hecho granjear
Manuel Seltzer y iO.
Jose Dujoyne y flia.
Isaac Marek y flia.
Adolfo Sitz y flia.
Leivik Gurevich y flia.
Eduardo Dayan y flia.
Jacinto Witkin y flia.
Miguel Gabay y flia.
Jacobo Gelman y flia.
Abraham Seltzer y flia.
Leopoldo Wischnievsky y flia.
Adela Wisclhiievsky y flia.
Perla S. de Sitz e hijos
Mardoqueo L. Szwimmer y flia.
Jose Charny y flia.
Bernardo Wischbevsky y flia.
Marcos Kaminsky y flia.
Salom6n Dufroff y flia.
Gregorio Goisen y flia.
Le6n Gurevich y flia.
Jacobo Schufer
Isatic Sriro
Raul H. Jaimovich
Alejandro Abraskin
Bume Ratuschny
Julio Goisen
Julio Yuquelson
Sim6n Drucaroff
Leonor Aguiar V6squez
Rivera, marzo de 1967

anhelos de los colonos cooperativistas, no pue-
den esperar alcanzarlos manteniendose indife-
rentes a la conducci6n econ6mica imperante;
por el contrario, se requiere la acci6n conscien-
te, conjunta y coordinada, el empleo sin desma-
yo de la fuerza organizadla en torno de las
entidades representativas, corno Coninagro, ol
lado de todas los otras que est6n comprome-
tidas con el real progreso del pais. Es por este
camino que pod'r6 arribarse a un estado de cosas
que garantice al campesino la justa compen-
saci6n de sus esfuerzos.


24 EL COLONO COOPERADOR



























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galpones ES OTRO IMPACT.
INDUSTRIA ARGENTINA






MABCA REGISTRADA

SOLUCION EN TECHOS








" ESTRUCTURA


4CONSTRUIDA EN

HIERRO REDONDO











'. CUBIERTA DE

CHAPA ACANALADA

GALVAN IZADA

0 DE- ALUMINIO







: --'- a / DESARMABLES

1": ./ J j- AM PLIA BLES



i le pone el techo a su pro blema



:" Fabricantes: ESTABLECIMI ENTO METALURGICO LAS PAREJAS S.R.L.
i: LAS PAREJAS SANTA FE T. E. "7114
ESMERALDA 13"72, 69 PISO, BUENOS AIRES, T. E. 41-3651I


Para adquisiciones, dirigirse a Fraternidad Agraria: Corrientes 2387, 39 Piso, T. E. 48-0635 y 47-7202
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Amigos y vecinos felicitan a los desposados

BEATRIZ KAZANITZ y JULIO BRAVERMAN

dese6ndoles eterna dicha en Ia nueva etapa de
Ia vida que inician, Asimismo, hacemos exten-
siva ta felicitaci6n a los padres Berta e Isaac
Kazanitz y Raquel y Jose Braverman

Moises Kcrsunsky y flia.
Elias Fur y flia.
Salom6n T. Gurbanov y flia.
Sezi Hurevich y flia.
David Ludman y flia.
Enrique Colodni y flia.
Berta Entemberg
Salom6n Grinberg y fiha.
Luisa Grinberg y flin.
Jose Kazanitz y Sra.
Saoul Sichman y flia.
Jaime Kazanitz y flia.
Jaime Millaritsky y flia.
Mauricio Entemberg y flia.
Adolfo Kazanitz y flia.
Mauricio Kiper y flia.
Isaac Zaidemberg y flia.
Pedro Schejman e hijo
Alberto Schanovsky y flia.
Gregorio Schamis y flia.
Isaac Katz y flia.
Daniel Seinfelt y flia.
Teresa Vda. de Veben y flia.
Isaac Baremboim
Valerio Sidelnic y flia.
Lozaro Jaimsky
Jacobo Budeisky
Tube Sejter e hijos
Salom6n Vinocur y flia.
Marcos Schanovsky y fia.
Salvador Schanovsky y flia.
Saul Matzkin y flia.
Jorge E. Scher
Masaffer y Sra.
Le6n Matzkin y flia.
Luis Schibovsky


Bernasconi, 24 de abril de 1967


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Amnigos y parientes felicitan a la seiiora Esie
Vda. de Kirnos, y al senior Le6n Silberberg y
senora, par el enlace de sus hijos

BETTY y DAV I D

Marcos Mliner y flia.
Alejandro Ahaskin
Rafael Kukuy y flia.
Quirnos hermanos
Daniel Kierzner y flia.
Lidia Vda. de Hoffman
Sau'l Silbelberg y flia.
Sacl Milstein y flia.
Mito Rubin
Mario Nudelman y flia.
Malio Acosta y flia.
Mois6s Rapfoiguel y flia.,
Jose Dolinsky y flia.
Jaime Dembo
Bebe De Bellis
Mario Jainsky
Natalio Gayetzky y flia.
Rivera, 25 de marzo de 1967



Felicitamos a Marcos Matzkin y Sra. con ma-
tivo de cumplir 15 aiios su hija


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Garber,
Garber,
Gurbanc
Zaidenb
Kasanit
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Garber,
Marta
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Berna


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Mauricio
Luis y flia.'
Ov, Salom6n T. y flia.
)erg, Pedro y flia.
Z, Isaac y flia.
'sky, Isidoro
'sky, Julion y novia
f, Abraham y flia.
rsky, Salom6n y flie.
y, Raul y novia
i, Gregorio y" flia.
ly, Jaime y flia.
Jaime y flia.
y Enrique
Matzkin

sconi, 20 de abril de 1967





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Felicitamos a nuestro socio senor Le6n Silber- Felicitamos a nuestro socio seor Jose Braver-
berg, y senora, con motivo del enlace matrimo- : man, y senora, con motivo del enlace matrimo-
nial de su hijo David con la sen-orita nial de su hijo Julio con la seniorita
BEAT R I Z K I R N 0 S BEATRIZ KAZANITZ
Consejo Directivo, Gerente y Personal de El Pro- : Consejo Directivo, Gerente y Personal de El Pro-
grso oceadCoprtiaAgricola Limitaida geo S:eo
reso, Sociedad CoopertivA greso, Sociedad Cooperativa Agricola Limitada
Bernasconi, 14 de abril de 1967 Bernasconi, 14 de abril de 1967


Felicitamos a nuestro socio senior Isaac Kazanitz,
y se6ora, con motivo del enlace matrimonial de
su hija lBeatriz con el senor
JULIO BRAVERMAN
Consejo Directivo, Gerente y Personal de El Pro-
greso, Sociedad Cooperativa Agricola Limitada
Bernasconi, 14 de abril de 1967


Felicitamos a nuestro socio senior David Silber-
berg con motivo de haber contraido enlace ma-
trimonial con Ia senorita
B EATRIZ KI RNOS
Consejo Directivo, Gerente y Personal de El Pro-
greso, Sociedad Cooperativa Agricola Limitada
Bernasconi, 14 de abril de 1967


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Expresamos nuestro sentido p6same a nuestro
socio Nathan Lachman e hijas, par el falleci-
miento de su esposa y madre
Donia ERNA GOLDEMAN DE LACHMAN
(Q. E. P. D.)
Consejo de Administraci6n y Gerencia de Coo
perativa Agricola OCAVI Limitada
Estaci6n Alcaraz, Entre RIos,
20 de abril de 1967

El Consejo Directivo, Gerente y Personal de La
,Mutua Agricola Limitada Sociedad Cooperativa
expresan su m6s sentido pesame por el
fallecimiento de
SAMUEL TRUMPER Q.E.P.D.
Y desean a su atribulada familia encuentre con-
suelo en su memorial
Moises Ville, abi'l de 1967


Expresamos nuestras sentidas condolencias a
nuestros asociados Moises y Semaj Berman, y
familias, par el fallecimiento de su
abuela y bisabuela
Dohio FANNY Vda. de SCHWARTZMAN
(Q. E. P. D.)
Consejo de Administraci6n y Gerencia de Coo-.
perativa Agricola OCAVI Limitada.
Estaci6n Alcaraz, Entre Rios,
20 de abril de 1967

Hacemos ilegar nuestras expresiones de pesar a
nuestro prosecretario senior Mauricio Schabas
par el fallecimiento de su cuiada
Doco DINA YANQUELEVICH Q.E.PD.

Consejo Directivo, Gerente y Personal de El Pro-
greso, Sociedad Cooperativa Agricola Limitada
Bernasconi, 14 de abril de 1967


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