Citation
Derecho civil espanol de la Peninsula, islas adyacentes, Cuba, Puerto Rico y Filipinas

Material Information

Title:
Derecho civil espanol de la Peninsula, islas adyacentes, Cuba, Puerto Rico y Filipinas conforme al Codigo de 1889
Alternate Title:
Derecho civil español de la Península, islas adyacentes, Cuba, Puerto Rico y Filipinas conforme al Código de 1889
Creator:
Paso y Delgado, Nicolás de, 1820-1897
Language:
Spanish
Physical Description:
1 online resource (xiviii, 687 pages) : ;

Subjects

Subjects / Keywords:
Civil law -- Colonies -- Spain ( lcsh )
Derecho civil -- Colonias -- España ( bidex )
Genre:
non-fiction ( marcgt )

Notes

System Details:
Master and use copy. Digital master created according to Benchmark for Faithful Digital Reproductions of Monographs and Serials, Version 1. Digital Library Federation, December 2002.
Statement of Responsibility:
por el Excmo. é. Ilmo. Sr. D. Nicolás de Paso y Delgado, senador del Reino, consejero de estado, fiscal que ha sido de lo contencioso de este alto cuepo, catedrático de término de la Facultad de Derecho, abogado y ex decano del ilustre Colegio de Granada, etc., etc.

Record Information

Source Institution:
University of Michigan Law Library
Holding Location:
University of Michigan Law Library
Rights Management:
The University of Florida George A. Smathers Libraries respect the intellectual property rights of others and do not claim any copyright interest in this item. This item may be protected by copyright but is made available here under a claim of fair use (17 U.S.C. §107) for non-profit research and educational purposes. Users of this work have responsibility for determining copyright status prior to reusing, publishing or reproducing this item for purposes other than what is allowed by fair use or other copyright exemptions. Any reuse of this item in excess of fair use or other copyright exemptions requires permission of the copyright holder. The Smathers Libraries would like to learn more about this item and invite individuals or organizations to contact Digital Services (UFDC@uflib.ufl.edu) with any additional information they can provide.
Resource Identifier:
765303804 ( OCLC )
ocn765303804
33158 ( LLMC )
Classification:
KKT500 .P376 1890 ( lcc )

Full Text


















This volume was donated to LLMC to enrich its on-line offerings and
for purposes of long-term preservation by

University of Michigan Law Library
















DERECHO CIVIL ESPANOL












































































































s









DERECIO





CIVIL ESPANOL


DE LA



PENNSULA, ISIAS ADYACENTES, CUIBA, PUJERTO RICO Y FIIIPINAS


CONFORME AL CODIGO DE 1889


POR EL E\CMO. f ILMO. SR.


D. NICOLAS DE PASO Y DELGADO

SENADOR DEL REINO, CONSEJERO DE ESTADO,
FISCAL QUE JIA SIDO DE LO CONTENCIOSO DE ESTE ALTO CUERPO,
CATEDRATICO DE T$RMINO DE LA FACULTAD Dr DERECIO, ABOGADO Y EX DECANO DEL ILUSTRE COLEGIO DE GRANADA, ETC., ETC.



?59





















MADRID

EL PROGRESO EDITORIAL
35-Calle de la Reina-35 1890








































ES PROPIEDAD


MADRID, 1890.-Erst. Tip. Ile EL PROGRESO EITORIAL, Pasoje de la Ailiambra, 1 y 3.


















EXCMO. SR. D. MANUEL ALONSO MARTINEZ:


Mi respetable amigo y distinguido comipanero: Yfizgome autorizado para honrarme con estos titulos, Por el afecto que, desdc hace muchos anos, se sirvi6 V. concederme, y torque nuestra noble profesidn es de dignidad tan alta que, como notan con mucho acierto el ilustre Canciller D'Aguessau y el sagaz critico autor de El Libro de los Oradores, el Abogado, despuis de haber ejercido las funciones mds elevadas, no desciende por volver d pedir justicia ante los Tribunales al dia siguiente de haber sido Ministro de la Corona, Consejero de Estado 6 Magistrado de Supremo.
Muchas veces ha sido V. Secretario del Despacho, y con repeticidn de Gracia y justicia; mas no Por eso ha dejado de ser eminente Yurisconsulto, ni de abogar, con mucha gloria suya y del Foro espanol, cuando ha cesado de formar parte del Gabinete. Hoy mismo, que es V. con indiscutible merecimiento, Presidente del Congreso de los Diputados, fudiera sin legal inconveniente deseifpetar la honrosa misidn de auxiliar, defendiendo el derecho de los litigantes y acusados, d los que tienen la mnuy augusta de administrar justicia.







Al insigne Abogado dedico este libro, primer tratado diddctico de Derecho civil iue se public con szjecidn al Cddigo de 1889, en el cual ha correspondido d V. principalisima parte como Presidente de la Comisidn codificadora y Ministro de Gracia y 5usticia, que ha considerado modestamente como un halago de lafortuna lo que es debido d su envidiable ciencia y patridtica perseverancia. Creo mds, y es: que respecto al Cddigo civil, no sdlo toca d V. la gloria del Doctor Ydcome Ruiz, 6 Jacobo el de las Leyes, verosimilmente autor, con otros lurisconsultos, de Las Siete Partidas, sino debenos abrigar la esperanza de que alcanzard tambien la del insigne Gregorio Ldpez, quien con sits ilustradas glosas, did mayor autoridad al Cddigo de Don Alfonso el Sabio.
Dignese V. aceptar bent'volo la dedicatoria que de esta obra le hace, rindiendo justo tributo d sits talentos, el que tiene el honor de reiterarle, con este motivo, sit mds sin cera admniracian.


KL. 3e ga':O ty Tdleja0.





















INTRODUCCION HISTORICA



No es mi dnimo escribir una historia del Derecho civil espafiol, quc corresponde 6L otro grupo de la Facultad, anterior d la enseianza de las Instituciones; en el cual supongo que tienen estudiada tan indispensable asignatura los alumnos dedicados d la interesante y extensa ciencia juridica, con la noble aspiraci6n de merecer el elevado titulo de jurisconsultos.
Me contraerd 6L resefiar en esta Introducci6n la historia del C6digo civil recientemente promulgado.





Estado en que se encontraba la legislaci6n civil espafiola.

La ley de prelaci6n de c6digos, que es la 3.-, titulo II, libro III de la Novisima Recopilaci6n, '.a, titulo XXVIII del Ordenamiento de Alcald y i., de Toro, daba tristisima idea del estado del Derecho civil espafiol; aun sin contar con el cfimulo inmenso de disposiciones posteriores y reglas juridicas, con frecuencia contradictorias entre si, contenidas en los nunerosos tomos de Decretos y Colecciones legislativa y de sentencias, nutridos principalmente con multitud de mandatos del Poder ejecutivo, resoluciones del Consejo de Estado y fallos del Tribunal Supremo.
Miedo en el coraz6n, l1anto en los ojos, como dijo el poeta, ponia la lectura de esta abigarrada lista de los textos que teniamos que consultar para formar juicio acerca de cualquier asunto forense: 1.0 Disposiciones publicadas en la Gaceta de Madrid y no recopiladas en la Colecci6n legislativa; 2.' esta Coleccifn, en sus dos partes de Reales decretos y Reales ordenes, decisiones del Consejo y sentencias del Tribunal; 3.' Novisima Recopilaci6n; 4.* Nueva Recopilaci6n; 5.0 Leyes de Toro; 6.0 Ordenamiento de Alcali; 7.0 Fuero Real; 8.0 Fuero Juzgo y fueros







DERECILO CIVIL ESPANOL


municipales; 9.' Leves de Partida; io Jurisprudencia no coleccionada. En 1843 el Gobierno provisional, presidido por el egregio orador y eximio jurisconsulto D. Joaquin Maria LUpez, puso mano, con patri6tico celo y dnimo varonil, en la reforma y codificaci6n de nuestras eyes civiles; y desde entonces, ha corrido poco menos de medio siglo gastado en estdriles disputas, esfuerzos generosos, inconcebibles timideces V pueriles desalientos; y lo que es mas, en una infecunda v crudisima guerra sostenida para impedir 6 inutilizar la obra de aquel ilustre ministro, continuada, en medio de contrariedades de todo g6nero, por otros no menos dignos y eminentes; como D, Manuel Alonso Martinez, que, durante muchos anos, ya como Presidente de la Secci6n de Derecho civil de la Comisi6n de C6digos, ya tambi6n como Ministro de Gracia v Justicia, ha sido el principal factor de este gran problema nacional, felizmente por 61 resuelto; D. Francisco Silvela, D. Saturnino Alvarez Bugallal, D. Vicente Romero Gir6n y D. Jos6 Canalejas y MA6ndez; cuyos esclarecidos nombres hay que inscribir con letras de oro en la historia juridica de Espafna, A igual altura que el do D. Joaquin Maria Lopez.

2.0

Formaci6n del CWdigo civil.

Creada en 1843 una Comisi6n de insignes jurisconsultos para la redacci6n del C6digo civil; reorganizada aqu6lla en 1846, y concluidos sus trabajos en 1851, vi6 la luz un proyecto que no pas6 de esta categoria, sin duda, por la intransigencia que contra su espiritu, tal vez injusto, de inmediata y total abolici6n de los fueros, manifestaron las provincias regidas por el derecho particular. Asi pasaron cerca de treinta afios; y en 188o se trat6 ya de conciliar prudentemente las dos tendencias que se habian manifestado, una, la de establecer un derecho combn para toda Espafia, y otra, la de sostener integramente el foral;


Vill






INTRODUCCI6N IX
de donde result6 el nombrarniento de una Conisi6n general codificadora, en la cual se di6 intervenci6n ! distinguidos jurisconsultos de las regiones forales.
Diversidad de opiniones hubo todavia; porque algunos quisieron traer d la legislaci6n de Castilla ciertas instituciones legales de Arag6n, Catalufia y otros territorios, suprimiendo las demis; pretendieron otros que no se tocase A los fueros, que fu6 la nota dada por aquel Congreso juridico de Barcelona, fracasado por el estrecho sentido regionalista de sus deliberaciones; y otros, en fin., como los entendidos jurisconsultos congregados en Zaragoza, demostraron su deseo de transigir, aceptando en gran parte el derecho comnn y conservando algunas instituciones muy arraigadas en las costumbres aragonesas v ciertamente mejores que sus andlogas de Castilla.
En 1881, el Ministro de Gracia y Justicia Sr. Alonso Martinez present d las Cortes unas bases para la redaccidn del C6digo civil, y en 1882 lLev6 d las mismas los dos primeros libros de este; mas ni las unas ni los otros alcanzaron la debida aprobaci6n, d causa principalmente de los cambios politicos que por entonces hubo. Siempre fueron una remora para las mas tiles y necesarias reformas, que exigen tiempo y meditaci6n, los disturbios de los pueblos y las luchas de los partidos.
El Sr. Silvela present, d su vez, una ley de bases para la formaci6n del C6digo, la cual no tuvo mejor suerte que la del Sr. Alonso Martinez; y por fin, perseverando dste, con patri6tica y laudable tenacidad, en su firme prop6sito de publicar el nuevo cuerpo legal en que tanto ha trabajado, cuando volvi6 al Ministerio de Gracia y Justicia en Noviembre de 1885, no ces6 en su labor, tan fructifera como ilustrada, ora en la Comisi6n de C6digos, ora en el Senado y el Congreso, hasta que sac6 la ley de Bases de ii de Mayo de 1888, y Ilev6, en cumplimiento de la misma, el C6digo civil A la Gaceta de M3adrid, con el Real decreto de 6 de Octubre del propio ano.





Edici6n oficial reformada del C6digo civil.

Tuve la fortuna de ser el primero que manifesto en la Comisi6n del Senado, de que formaba parte, y en esta alta CAmara, estudiando y defendiendo el proyecto de ley para la publicaci6n del C6digo civil, como ajustado A la citada de Bases, que habia en ]a primera edici6n oficial bastantes erratas de impresi6n y de copia, y era preciso hacer otra edici6n definitiva, despuds de corregidas aqudllas. El ilustrado y elocuente Ministro de Gracia y Justicia, Sr. Canalejas, que tan brillantemente intervino en la discusi6n, confirm mis palabras y ofreci6 hacer lo que yo proponia; y como muchos de los reparos que al C6digo se







X DERECHO CIVIL ESPANOL
pusieron, especialmente por los insignes profesores D. Augusto Comas v D. Manuel Durdn y Bas, podian fAcilmente desaparecer, enmendando, con ligeros retoques, algunos articulos que fueron debatidos muy docta y elocuentemente por sus impugnadores y por la Comisi6n, excepci6n hecha de mis discursos; coincidiendo con esto la necesidad que todos sentiamos, y puso de relieve, con gran tino y maestria, el ilustre jurisconsulto Sr. Romero Gir6n, 6 sea, la de un derecho transitorio, exigido por el cambio de la legislaci6n civil, para no lastimar legitimos intereses nacidos A la sombra de la anterior, derogada por el C6digo, resultaron de aqui, primero la proposici6n del tambi6n distinguido profesor y diputado Sr. Azcdrate, y despuds la ley de 26 de Mayo de 1889; por la cual se dispuso, I saber: Art. 1.' El Gobierno hard una edici6n del Cddigo civil, con las enminendas y adiciones que, a juicio de la Secci6n de lo civil de la Comision general de Codificaci6n, scan necesarias 6 convenientes; seg6n el resultado de la'discusi6n habida en ambos Cuerpos colegisladores. Art. 2.o Esta edici6n se publicarA lo mIs pronto posible dentro del plazo de dos meses.
Claro estd que los largos y luminosos debates habidos en el Senado y el Congreso acerca del C6digo civil hicieron de todo punto imposible que principiase d regir al vencimiento de los sesenta dias marcados por el art. 3.0 de la ley de II de Mayo de 1888, d contar desde que se comunic6 A las Cortes su publicaci6n, en virtud del Real decreto de 6 de Octubre del mismo afno. Asi es que vimos muy luego que precisaba utilizar la facultad concedida por el art. 4.0 de la citada ley para prorrogar el enunciado plazo por razones de utilidad general, bien por iniciativa del Gobierno, bien por virtud de proposici6n en las Cortes formulada. Los individuos de la Comisi6n del Senado, funddndonos en esto, y obrando con independencia de aqudlla, i la cual no competia realmente, hicimos una moci6n, que me toc6 la honra de sostener, para que se decretase la pr6rroga hasta el 15 de Julio, d fin de que coincidiese la vigencia del C6digo con las vacaciones judiciales y hubiera mIs lugar de estudiarle hasta el 15 de Septiembre; pero el Sr. Canalejas, por respetos merecedores de aplauso, se limit d disponer lo que consta en el Real decreto de II de Febrero de 1889, conviene ! saber: declarar prorrogado hasta 1.' de Mayo del corriente afio el plazo de sesenta dias establecido en la ley de Bases.
Naturalmente desde la citada fecha de 1.0 de Mayo estA rigiendo el C6digo civil; porque la ley de 26 de dicho mes mandando hacer la nueva edici6n oticial, con enmiendas y adiciones, no le suspendi6, ni podia hacerlo sin derogar la de II de Mayo de 1888; pero realmente, hasta que se ha publicado en 24 de Julio del afno actual esa nueva edici6n corregida, no hemos poseido un texto seguro aplicable con la evidencia de no contenerse en 6l aquellos errores que podian engendrar acaso graves injusticias.
Por Real decreto de 31 del citado mes de Julio, se ha hecho extensivo






INTROI)UCCI6N


i las islas dc Cuba, Puerto Rico y Filipinas el referido C6digo, el cual ha empezado i estar vigente en las mismas desde el dia siguicnte al de terminada su publicaci6n en los peri6dicos oficiales de aqudllas.
La notable exposici6n dirigida al digno Ministro Sr. Canalejas en 30 de Junio de 1889, por el Presidente de la Comisi6n de C6digos, senor Alonso Martinez, los Vocales de fa misma D. Francisco de Cirdenas, D. Salvador de Albacete, D. Germin Gamazo, D. Hilario de Ig6n, don Santos de Isasa y D. Jos6 Maria Manresa y el auxiliar D. Eduardo Garcia Goyena, consigna la importante declaraci6n de que ha sido revisado detenidamente todo el C6digo, y en particular las disposiciones que fueron objeto de controversia entre los senadores y diputados que tomaron parte en el solemnisimo debate que hubo en una y otra Camara y fue ciertamente muy notable, muy provechoso y muy estimado por el Gobierno, por los hombres de ciencia y por la opinion, para dar la Pltima mano i la interesante y trascendental obra de codificar nuestro Derecho civil, que constitute la nota mas brillante y gloriosa del dichoso reinado de D. Alfonso XIII bajo la sabia regencia de su augusta madre, la discreta, prudente y virtuosa dofia Maria Cristina: esa eximia y amadisima princesa, modelo de reinas y sefioras, que Dios, en su infinita bondad, ha concedido i nuestra querida Espafia.


YI

















c

































S

s








s

















?




















STUDIO

SOBRE LA EDICI6N OFICIAL REFORMADA DEL CODIGO CIVIL


S .o

Motivos de las enmiendas y adiciones liechas en el titflo preliminar.

g Todas las observaciones expuestas en el Parlamento-dice la Comisi6n del C6digo civil-han sido atentamente examinadas y discutidas en el seno de la Secci6n, recayendo sobre cada una el acuerdo que se ha juzgado procedente. Son dstas de diversas clases, segfin el espiritu que las informa, el fin i que tienden, la suposici6n mds 6 menos fundada de que parten, la varia interpretaci6n de algunos articulos, la diversidad de opiniones individuales sobre determinados problemas juridicos y la oscuridad de expresi6n 6 defectos de estilo que se ha creido encontrar en algunos textos. La Secci6n, que no pretende haber hecho una obra perfecta, porque si no lo es ninguna de las humanas, mucho menos puede seilo un C6digo civil que afecta d tantos, tan diversos y acaso tan contradictorios intercses, hibitos y costumbres, ha reconocido, con la sinceridad y la imparcialidad que le son propias, la justicia 6 la conveniencia de algunas de las enmiendas y reformas indicadas en los Cuerpos colegisladores. Pero al mismo tiempo ha tenido que prescindir de muchas de ellas que, por causas diversas, no le han parecido necesarias ni justificadas.x
((Hay efectivamente en el C6digo varios articulos cuya reforma parece justa 6 conveniente, ya para la mayor claridad del concepto, ya para que no aparezcan en disonancia con otros d que se refieren, ya para prevenir las dudas A que pudiera dar lugar la suspicacia 6 la malicia de los que litiguen sobre su aplicaci6n, ya, en fin, para corregir los errores de imprenta 6 de copia de que adolecen. Hay tambien articulos que contienen principios indiscutibles de justicia 6 conveniencia, pero que necesitan ampliarse y desarrollarse para su aplicaci6n, d fin de que no den






DERECHO CIVIL ESPANOL


lugar d una jurisprudencia varia y aun contradictoria. La Secci6n, teniendo todo esto en cuenta, ha procurado el remedio, prestandose d todas las modificaciones de concepto y expresi6n que ha podido exigir la mis severa critica.>)

<

xiv








ellas, habria debido entenderse el art. 15, sin perjuicio de Jo dispuesto en el 12, cl cual consagra la integridad del regimen juridico foral, en justo acatamiento al precepto claro y terminante'del art. 5.1 de la ley de i i de Mayo de i888.>
((Ya que esta interpretaci6n no tranquiliz6 bastante d los que entendian de otro modo el art. 1j, la Secci6n ha procurado aclararlo y fijar su verdadero sentido, de suerte que no pueda quedar duda al mis suspicaz de que por 6L no se introduce novedad alguna en el rdgimen juridico de las provincias forales.
Expuestos de este modo tan magistral y austero, los motivos de las enmiendas y adiciones hechas en la edici6n oficial reformada, por lo tocante al titulo preliminar, del C6digo civil, considero 6til y oportuno insertar aqui los articulos que han tenido alteracian.


ARTiCULO I.'

Se ha reformado cl principio de este articulo y dice ahora:


ARTiCULO 1O

Se han suprimido en el primer pirrafo estas palabras: (Salvas las disposiciones contrarias, del pais en que se encuentren.>
Se ha ahadido un tercer pdrrafo que dice:

ARTICULO I I

Se le ha afiadido un tercer pirrafo que dice: �



ARTICULO 12

En el segundo pdrrafo, d continuaci6n de las palabras:

INTRODUCCt6N


Xv







DERECHO CIVIL ESPANOL


nario.w Y donde decia: ((Tan s6lo como supletorio , dice ahora: (

ARTICULO 15

Se ha redactado en la forma siguiente:
<(Art. 15. Los derechos y deberes de familia, los relativos al estado. condicidn y capacidad legal de las personas y los de sucesi6n testada 6 intestada declarados en este C6digo, son aplicables:
1.0 A las personas de provincias 6 territorios de derecho com6n, de padres sujetos al derecho foral, si dstos durante la menor edad de los hijos, 6 los mismos hijos dentro del afio siguiente A su mayor edad 6 emancipaci6n, declararen que es su voluntad someterse al C6digo civil.
2.' A los hijos de padre, y no existiendo dste 6 siendo desconocido, de madre perteneciente d provincias 6 territorios de derecho com6n, aunque hubiesen nacido en provincias 6 territorios donde subsista el derecho foral.
3.0 A los que, procediendo de provincias 6 territorios forales hubieren ganado vecindad en otros sujetos al derecho comnn.
�
eLas disposiciones de este articulo son de reciproca aplicaci6n d las provincias y territorios espaftoles de diferente legislaci6n civil.)>


2."
(Continuacion del anterior.)

Enmiendas y adiciones hechas en el libro prinmero.

T(fambien ha modificado la Secci6n-continna la exposici6n de motivos -no el concepto, sino la forma del art. 29, que declara la condici6n y los derechos de los p6stumos. Decia este articulo en su redacci6n primitiva, que aunque el nacimiento determina la personalidad humana, la ley retrotrae en muchos casos d una fecha anterior los derechos del nacido. flallandose estos casos seftalados en diversos lugares del C6digo y siendo todos aquellos en que podia optar el p6stumo A algin bene-


XVI







ficio, esta disposici6n no alteraba el precepto de nuestra antigua legisJaci6n, que consideraba al p6stumo como nacido para todo lo que le fuera favorable. Alas para que no pueda quedar duda de que este mismo es el sentido del art. 29, se ha variado su redacci6n adoptando la f6rmula gendrica y tradicional de nuestro antiguo Derecho.>
((Ha sido igualmente objeto de interpretaci6n equivocada el art. 54, suponiendo que, segfln 61, la posesi6n de estado, con las actas del nacimiento de los hijos en concepto de legitimos, era por si sola prueba bastante del matrimonio. No hubo de entenderse que 6sta no se admitia sino corno prueba supletoria en defecto de la principal contenida en el articulo 53, en el cual se declara que los matrimonios futuros se probarin por las actas del Registro civil, y que faltando este, podria abrirse paso i otra especie de pruebas. Slo en este caso y como una de estas pruebas supletorias, admitia la posesi6n de estado el art. 54. Alas para que nadie pueda abrigar duda sobre este punto, la Secci6n presenta modificado el articulo, refiridndole expresamente al que le antecede, y haciendo constar que la posesi6n de estado, con las demis circunstancias expresadas, no seri mis que uno de los medios de prueba que podrin emplearse cuando por cualquiera causa falte absolutamente el Registro civil.
((La omisi6n de dos palabras cometida en la copia 6 en la impresi6n del C6digo, di6 lugar A que se creyera que el art. 85 autorizaba al Gobierno para dispensar en el matrimonio civil el impedimento de afinidad en linea recta. De aqui la necesidad de afnadir las palabras ornitidas, quedando asi restablecido el texto verdadero y desvanecido el error i que habia dado lugar este articulo.
((Cuando la Secci6n trajo de la ley del Matrimonio civil al C6digo el articulo 102, que declaraba piblica la acci6n para pedir la nulidad del matrimonio, entendia, como entiende hoy-, que la acci6n piblica no es la que puede ejercitar todo ciudadano, sino la que corresponde al Ministerio fiscal. Pero como aiguien creyese que los tdrminos en que apareci6 redactado dicho articulo autorizaban d cualquiera para promover demandas de nulidad por malevolencia 6 interds ilicito, la Secci6n le ha redactado de nuevo, limitando el derecho de ejercitar dicha acci6n i los c6nyuges, i los que tengan alg6n interds en ella y, con sehaladas limitaciones, al Ministerio pnblico.>
((Aunque el C6digo no ha adoptado la antigua denominaci6n de alimentos naturales y civiles, ha reconocido la diferencia que estos nombres significaban, en cuanto i los servicios comprendidos en la obligaci6n de alimentar. El C6digo no habia tornado bastante en cuenta esta diferencia con relaci6n A la diversidad de personas d quienes, ya confirmando las leyes 6 la jurisprudencia antiguas, ya completindolas 6 fijiindolas, se concede el derecho d alimentos. Asi la Secci6n, despuds de darlo en toda su extension d los c6nyuges, i los descendientes v ascendientes legitimos y d los padres y los hijos naturales, legitimados 6 rconocidos, les restringe entre padres 6 hijos ilegitimos no naturales (ci


INTROiDUCCI6N


XvilI






DERECHO CIVIL ESPANOL


y entre hermanos consanguineos 6 utcrinos, cuando alguno de dstos no pueda procurarse la subsistencia por causas que no le sean imputables.>
Con merito d estas razones se han hecho en el libro I las enmiendas y adiciones siguientes:

ARTICULO 19

Sc han suprimido en el pdrrafo primero estas palabas :


ARTICULO 22

Decia: ((La espdiola-que se casa con un extranjero sigue la condici6n de su marido; pero disuelto el matrimonio podri recobrar, etcdtera. Dice ahora:
ARTICULO 29

Se ha redactado de este modo: �El nacimiento determina la personalidad ; pero el concebido se tiene por nacido para todos los efectos que le sean favorables, siempre que reuna las condiciones que expresa el articulo siguiente.>>

ARTICULO 40

En el primer parrafo, donde decia: Determina , se ha puesto eDetermine.>> El segundo se ha redactado de este modo : El domicilio de los diplomiticos residentes por raz6n de su cargo en el extranjero, que gocen del derecho de extraterritorialidad, seri el iltimo que hubiesen tenido en territorio espafiol.n

ARTICULO 54

- Se han afiadido al principio las siguientes palabras : �En los casos d que se refiere el parrafo segundo del articulo anterior... > Y donde decia: H-ardn prueba , dice: �Seri uno de los medios de prueba.>

ARTICULO 59

Al final del prmer parrafo se han aniadido estas palabras: Al final del segundo pirrafo se ha afiadido


XVIII








lo siguiente : eTampoco podri comparecer en juicio sin la asistencia de dichas personas.>>

ARTICULO 6o

Al final de este articulo, donde decia : aConforme i lo dispuesto en el n6mero segundo del articulo 1.995 de la ley de Enjuiciamiento civil>, dice ahora: oConforme - lo que disponga la ley de Enjuiciamiento civil.

ARTICULO 63

En el numero primero, donde decia : �La separaci6n definitiva de los c6nyugesu, dice ahora :


ARTICULO 77

En el pdrrafo primero, d continuaci6n de las palabras : En que debe celebrarse el matrimonio , se han afiadido las siguientes : aIncurriendo si no lo hiciesen, en una multa de cinco i ochenta pesetas.> En el fltimo pirrafo se han suprimido las palabras ; , dice ahora : eSino desde su inscripci6n.>

ARTICULO 85

Despuds de las palabras : �Afinidad legitima 6 naturaL, se han anadido las dos que'faltaban, i saber : �Entre colaterales.'


ARTiCULO 92

Se ha suprimido el segundo parrafo que decia: �Esta dispensa se concederd gratuitamente, en la forma y con las solemnidades que se prescribiran en el reglamento.>

ARTiCULO 102

Se ha reformado en los siguientes terminos: La acci6n para pedir la nulidad del matrimonio corresponde i los c6nyuges, al Ministerio fiscal y i cualesquiera otras personas que tengan interns en ella. Exceptnanse los casos de rapto, error, fuerza 6 miedo, en que solamente podri ejercitarla el c6nvuge que los hubiese sufrido, y el de impotencia, en que la


INTROD~UCCI6N


Xix






DERECHO CIVIL ESPANOL


acci6n correspondent d uno y i. otro c6nyuge y d las personas que tengan interns en la nulidad. Caduca la acci6n y se convalidan los matrimonios en sus respectivos casos, si los c6nyuges hubiesen vivido juntos durante seis meses despuds de desvanecido el error 6 de haber cesado la fuerza 6 la causa del miedo, 6 si recobrada la libertad por el robado no hubiese 6ste interpuesto, durante dicho t6rmino, la demanda de nulidad.)

ARTiCULO 105

AL final del mismo, donde decia:

ARTiCULO 114

Los n6nmeros segundo v tercero se han reformado en los siguientes tdrminos: ((2.0 A recibir alimentos de los mismos, de los ascendientes y en su caso de Los hermanos, conforme al art. 143. 3.0 A la legitima y demds derechos sucesorios que este C6digo les reconoce.>


ARTICULO 127

AL nrnmero segundo se han afiadido las siguientes palabras: ((En la forma que determina el art. 143.>>

ARTiCULO 134

AL principio de este articulo, donde decia: Y aL nrnmero segundo se han afiadido las siguientes palabras:


ARTiCULO 139

Al fin de este articulo, donde decia:
, dice ahora: A exigir de sus padres alimentos conforme aL art. 143.a>

ARTICULO 143

Se ha reformado en los siguientes tdrminos:

XX







y los descendientes legitimos de dstos. 4.* Los padres y los hijos naturales reconocidos y los descendientes legitimos de dstos. Los padres y los hijos ilegitimos en quienes no concurra la condici6n legal de naturales, se deben, por raz6n de alimentos, los auxilios necesarios para la subsistencia. Los padres estin ademas obligados a costear A los hijos la instrucci6n elementary la enseflanza de una profesi6n, arte f oficio. Los hermanos deben tambikn A sus hermanos legitimos, aunque s6lo sean uterinos 6 consanguineos, los auxilios necesarios para la vida cuando por un defecto fisico 6 moral, 6 por cualquiera otra causa que no sea imputable al alimentista, no pueda dste procurarse su subsistencia. En estos auxilios estin, en su caso, comprendidos los gastos indispensables para costear la instrucci6n elemental y la ensefnanza de una profesi6n, arte f oficio.)

ARTiCULO 146

A continuaci6n'de las palabras: ((La cuantia de los alimentos >, se han afiadido las siguientes: )

ARTiCULO 147

A continuaci6n de las palabras: <(Los alimentos , se han afiadido estas otras: )



ARTICULO 152

El nflmero cuarto se ha reformado en los siguientes tdrminos: <4.0 Cuando el alimentista, sea 6 no heredero forzoso, hubiere cometido alguna falta de las que dan lugar A la desheredaci6n.>


ARTiCULO 214

Donde decia: Incapacitado , dice ahora: aPresunto incapaz.)



ARTiCULO 215

En las lineas 6.- y 10.0, donde decia: rIncapaz , dice ahora: ((Presunto incapaz.D


INTRODUCCION


XI






DERECHO CIVIL ESPANOL


ARTICULO 216

A su final se han afiadido estas palabras: <(Y examinarin por si mismos al denunciado como incapaz.>

ARTICULO 228

Donde decia: ((El Ministerio fiscal pediri inmediatamente el nombramiento de tutor , dice ahora: ((El Ministerio fiscal pediri el cumpli-miento de los articulos 203 y 293. ((Al final de este articulo, donde decia: ((Interdicto >, dice ahora: (Penado.

ARTiCULO 237

El nnmero once se ha reformado en los siguientes terminos: a I I. Los parientes mencionados en el pirrafo segundo del art. 293 y el tutor testamentario, que no hubiesen cumplido la obligaci6n que dicho articulo les impone.

ARTICULO 263

En el nnmero tercero, donde decia: I4ncapaz , dice ahora: Incapacitado.o

ARTiCULO 270

En la linea 2.1, donde decia:
ARTiCULOS 276 Y 277

Al final de ambos articulos, despuds de las palabras:
ARTICULO 317

Donde decia:


XXII






INTRODUCCI6N


ARTICULO -326

Donde decia: ((Nacimientos, matrimonios, reconocimientos y legitimaciones, defunciones y naturalizaciones)), dice ahora: ((Nacimientos, matrimonios, emancipaciones, reconocimientos y legitimaciones, defunciones, naturalizaciones y vecindad.>




(Prosiguen los anteriores.)

Enmiendas y adiciones heclias en el libro II.

((La clasificaci6n que se hacia en el capitulo III, titulo I, libro II-contin6a la Secci6n de Derecho civil-de los bienes de domino p6blico, 6 no era bastante comprensiva, 6 podia dar lugar d dudas en casos especiales. Por ello ha parecido oportuno definir estos bienes, teniendo en cuenta su destino mds bien que su denominaci6n y sus analogias, sefialando despuds tan s6lo como ejemplos losque antes aparecian como reguladores exclusivos de la clasificaci6n. El Estado posee bienes destinados al uso com6n y bienes que, sin ser de uso comn6n, estdn destinados d algun servicio pnblico. Unos y otros son bienes de dominio pfiblico, y se distinguen de los patrimoniales en que, si bien dstos pertenecen tambidn al Estado, carecen de aquellas circuntancias. Igual distinci6n se observa en los bienes de los pueblos y provincias, sin mis diferencia que la de pertenecer su propiedad . las provincias 6 . los pueblos.>
((El articulo 570, que declara subsistentes las servidumbres pecuarias establecidas, necesitaba alguna ampliaci6n d fin de determinar claramente su regimen en lo futuro, tanto para que no se creyera que iban a desaparecer las anchuras sefialadas por la legislaci6n anterior 6 alguna de estas servidumbres, cuanto para fijar la medida de las forzosas que en adelante se establezcan con destino al paso y abrevadero de los ganados. Para cumplir estos fines guardando profundo respeto d los derechos adquiridos, ha refundido la Secci6n el expresado articulo.> I.
((El articulo 591 no permitia plantar Arboles altos cerca de una heredad ajena h menos distancia de tres metros, ni arboles bajos ni arbustos 6 menos de dos, de la linea divisoria entre ambas heredades. Estas distancias hubieron de parecer excesivas y no bastante justificadas A los que creian que con otras mucho menores no sufriria tampoco usurpaci6n ni perjuicio el dominio ajeno. La Secci6n lo ha creido asi tambidn, y en su consecuencia, ha reducido aquellas distancias d dos metros y d cincuenta centimetros respectivamente ; salvo lo que dispongan en todo caso las Ordenanzas rurales 6 lo que se haya autorizado por la costumbre de la localidad.


XXIll






DERECHO CIVIL ESPANOL


Por estos fundamentos, la Secci6n ha hecho en el libro II las enmien. miendas y adiciones que siguen.

ARTICULO 334

El nnimero 10 se ha modificado en estos tdrminos ; ((To. Las concesiones administrativas de obras pnblicas y las servidumbres y demds derechos reales sobre bienes inmueblos.>

ARTiCULO 335

Se ha redactado del siguiente modo :
((Articulo 335. Se reputan bienes muebles los susceptibles de apropiaci6n no comprendidos en el capitulo anterior, y en general todos los que se pueden transportar de un punto d otro sin menoscabo de la cosa inmueble d que estuvieren unidos.>

ARTiCULO 336

En su periodo final, donde decia : <(Los oficios enajenados, las concesiones administrativas de obras y servicios y los titulos 6 valores de prdstamos hipotecarios , se ha puesto: ((Los oficios enajenados, los contratos sobre servicios piblicos y las cedulas y titulos representatives de prestamos hipotecarios.>ARTICULO 339

Se ha redactado del siguiente modo: ((Articulo 339. Son bienes de dominio pfiblico : 1.0 Los destinados al uso pnblico, como los caminos, canales, rios, torrentes, puertos y puentes construidos por el Estado, las riberas, plazas, radas y otros anilogos. 2.* Los que pertenecen privativamente al Estado, sin ser de uso comin y estdn destinados d algfn servicio pnblico 6 al fomento de la riqueza nacional, como las murallas, fortalezas y demas obras de defensa del territorio, y las minas mientras no se obtenga su concesi6n.>

ARTiCULO 340

Se ha redactado en los terminos siguientes: ((Art. 340. Todos los demis bienes pertenecientes al Estado, en que no concurran las circunstancias expresadas en el articulo anterior, tienen el carActer de propie-dad privada.>


XXIv






INTRODUCCI6N


ARTICULO 344

Se ha modificado dejdndole en la siguiente forma: ((Art. 344. Son bienes de uso pnblico, en las provincias y los pueblos, los casinos provinciales y los vecinales, las plazas, calles, fuentes y aguas p6blicas, los paseos y las obras publicas de servicio general costeadas por los mismos pueblos 6 provincias. Todos los demis bienes que unos y otras posean, son patrimoniales y se regirin por las disposiciones de este C6digo, salvo lo dispuesto en leyes especiales.>

ARTICULO 391

Se ha redactado del modo siguiente:

ARTiCULO 457

En la linea 3.-, donde decia: (Poseido , debia decir y se ha puesto: (< Procedido.)

ARTICULO 464

Al fin de la linea 4.' se han suprimido las palabras: El resto del articulo se ha dividido en tres parrafos. En la linea 9.' de este articulo, donde decia: eValor de la cosa , se ha puesto:
ARTiCULO 465

Al final del mismo, donde decia:
ARTICULO 467

Se ha redactado del siguiente modo:
ARTICULO 492

En la linea i.-, donde decia: (di


XXv.






DERECHO CIVIL ESPANOL


ARTICULO 522

Se ha modificado su redacci6n, dejAndole del siguiente modo: (Terminado el usufructo, se entregari al propietario la cosa usufructuada, salvo el derecho de retenci6n que compete al usufructuario 6 d sus herederos por los desembolsos de que deban ser reintegrados. Verificada la entrega, se cancelard la fianza 6 hipoteca.>


ARTiCULO 570

Se ha redactado de este modo: <
ARTICULO 591

Se ha redactado del siguiente modo: ((Art. 591. No se podrd plantar Arboles cerca de una heredad ajena sino A la distancia autorizada por las Ordenanzas 6 las costumbres del lugar, y en su defecto d la de 2 metros de la linea divisoria de las heredades, si la plantaci6n se hace de arboles altos, y d la de 50 centimetros si la plantaci6n es de arbustos 6 Arboles bajos. Todo propietario tiene derecho A pedir que se arranquen los Arboles que en adelante se plantaren d menor distancia de su heredad.


ARTICULO 593

En la linea 2.', donde decia: <( Son tambidn medianeros como el seto , dice ahora:

xxvI





INTRODUCCI6N


4-*
(Continuacdon.

Enmiendas y adiciones Iechas en el libro III.


<


XXvII







mejor las condiciones necesarias para asegurar la autenticidad y alejar el peligro de las falsedades. Con esta mira , y aceptando indicaciones hechas en las Cortes, ha restringido ]a facultad de hacer testamento ol6grafo, concedi6ndola tan s6lo d los mayores de edad, aunque basta la de catorce afnos para testar en otra forma.>

En fuerza de estas consideraciones, la Seccion de Derecho civil de la Comisi6n general de C6digos ha introducido en el libro III importantisimas reformas-que no he de comentar, y mucho menos discutircambiando de criterio en un punto grave y delicado, y reconociendo que algunos, tal como estaban en el C6digo civil, envolvieran unas disposiciones excesivas 6 injustificadas. i Cudnto deseo ver lo que dicen 6 este prop6sito, en sus glosas, los Sres. Alonso Martinez y Romero Gir6n, y acaso otros eminentes jurisconsultos, que ciertamente se ocupardn de la critica y explicaci6n de aqu6l, de la manera fundamental que tenemos derecho 6 esperar de sus extraordinarias aptitudes y profundisimos conocimientos! Entretanto, he aqui las interesantes y numerosas enmiendas y adiciones hechas en el enunciado libro.


ARTICULo 622

Donde decia:

DERECHO CIVIL ESPAROL


xvIII





INTRODUCCION


ARTiCULO 623

Se ha redactado de este modo: ((La donaci6n se perfecciona desde que el donante conoce la aceptaci6n del donatario.>


ARTICULO 627

Se ha redactado de esta manera:

ARTICULo 654

El segundo pdrrafo diri asi:
ARTICULO 663

Se ha suprimido el n6mero segundo, que decia: <<2.o Los religiosos profesos de Ordenes reconocidas por las leyes del Reino.>


ARTICULO 684

Se ha redactado del siguiente modo: ((Art. 684. Para testar en lengua .extranjera se requiere la presencia de dos intdrpretes elegidos por el testador, que traduzcan su disposici6n al castellano. El testamento se de-berd escribir en las dos lenguas.>


ARTICULO 685

Se ha modificado en los siguientes tdrminos: (Art. 685. El Notario y
-dos de los testigos que autoricen el testamento, deberin conocer al tes-tador; y si no le conocieren, se identificard su persona con dos testigos que le conozcan y scan conocidos del mismo Notario y de los testigos instrumentales. Tambi6n procurarin el Notario y los testigos asegurarse de que, d su juicio, tiene el testador la capacidad legal necesaria para testar. Igual obligaci6n de conocer al testador tendrdn los testigos que autoricen un. testamento sin asistencia de Notario, en los casos de los articulos 700 y 70I.>


XXIM






DERECHO CIVIL ESPANOL


ARTICULO 688

Se ha redactado en la forma siguiente:
ARTiCULO 695

Dice asi en su nueva redacci6n: aArt. 695. El testador expresari su ailtima voluntad al Notario y d los testigos. Redactado el testamento con arreglo d ella, y con expresi6n del lugar, afio, mes, dia y hora de su otorgamiento, se leeri en alta voz para que el testador manifieste si estA conforme con su voluntad. Si lo estuviere, seri firmado en el acto por el testador y los testigos que puedan hacerlo. Si el testador declara que no sabe 6 no puede firmar, lo hard por 6l y i su ruego uno de los testigos instrumentales u otra persona, dando fe de ello el Notario. Lo mismo se hard cuando alguno de los testigos no pueda firmar. El Notario hard siempre constar que, d su juicio, se halla el testador con la capacidad legal necesaria para otorgar testamento.>

ARTiCULO 6o6

Se ha modificado en la forma siguiente: (

ARTiCULO 699

El segundo periodo de este articulo se pondrd en pArrafo aparte, y dird asi: �El Notario dara fe, al final del testamento, de haberse cumplido todas las dichas formalidades, y de conocer al testador 6 6 los testigos de conocimiento en su caso.>

ARTICULO 705

Se anadirin al fin del mismo las siguientes palabras: g�Si la falta procediese de su malicia 6 de negligencia 6 ignorancia inexcusable.>)


XXX






INTRODUCCI6N


ARTiC ULO 707

En la disposici6n cuarta de este articulo, donde decia: (Y de hallarse el testador , dice ahora: <

ARTiCULO 712

Al final de este articulo, donde decia: ((Que se ocasiona por su dilaci6n>, dice ahora:

ARTiCULO 7 15

Se ha modificado en la forma siguiente: ((Art. 715. Es nulo el testamento cerrado en cuyo otorgamiento no se hayan observado las formalidades establecidas en esta secci6n, y el Notario que lo autorice serA responsable de los danios y perjuicios que sobrevengan, si se probare que la falta procedi6 de su malicia 6 de negligencia 6 ignorancia inexcusables. Seri vilido, sin embargo, como testamento ol6grafo, si todo 61 estuviere escrito y firmado por el testador y tuviere las demas condiciones propias de este testamento.s

ARTiCULO 742

Se ha redactado en los siguientes t6rminos: ((Art. 742. Se presume revocado el testamento cerrado que aparezca en el domicilio del testador gon las cubiertas rotas 6 los sellos quebrantados, 6 borradas, raspadas 6 nmendadas las firmas que le autoricen. Este testamento seri, sin embargo, vAlido cuando se probare haber ocurrido el desperfecto sin voluntad ni conocimiento del testador, 6 halldndose dste en estado de demencia; pero si aparecieren rota la cubierta 6 quebrantados los sellos, seri necesario probar ademis la autenticidad del testamento para su validez. Si el testamento se encontrare en poder de otra persona, se entenderA que el vicio procede de ella y no serA aquel vAlido como no se pruebe su autenticidad, si estuvieren rota la cubierta 6 quebrantados los sellos; y si una y otros se hallaren integros pero con las firmas borradas, raspadas 6 enmendadas, serA viAlido el testamento, como no se justifique haber sido entregado el pliego en esta forma por el mismo testador.)



ARTiCULO 745

So ha suprimido el nnmero primer, que decia asi: ((Los religiosos profesos de Ordenes reconocidas por las leyes del Reino.)


XXXI






DERECHO CIVIL ESPANOL


ARTiCULO 746

Se ha modificado en los t6rminos siguientes: ((Art. 746. Las iglesias y los cabildos eclesidsticos, las diputaciones provinciales y las provincias, los ayuntamientos y municipios, los establecimientos de hospitalidad, beneficencia 6 instrucci6n p6blica, las asociaciones autorizadas 6 reconocidas por la ley y las demds personas juridicas, pueden adquirir por testamento con sujeci6n d lo dispuesto en el art. 38.))

ARTICULO 8io

Se ha modificado la redacci6n del segundo pirrafo, y dice ahora:

ARTICULO 852

Se ha redactado del siguiente modo: ((Art. 852. Son justas causas para la desheredaci6n en sus respectivos casos, las de incapacidad por indignidad para suceder, senaladas en el art. 756 con los n6meros I.0,
2.0, 3.0, 5.0 y 6.0

ARTICULO 853

El pirrafo primero se ha redactado en la forma siguiente: ((Art. 853. Serin tambi6n justas causas para desheredar d los hijos y descendientes, tanto legitimos como naturales, ademis de las sefialadas en el art. 756 con los n6meros 2.0, 3.0, 5.o y 6.0 las siguientes:

ARTiCULO 854

El pirrafo primero se ha redactado en la forma siguiente: ((Art. 854. Serin justas causas para desheredar d los padres y ascendientes, tanto legitimos como naturales, ademds de las sefialadas en el art. 756 con los nfmeros 1., 2.0, 3-*, 5.0 y 6.* las siguientes:>

ARTiCULOS 909 Y 910

El art. 909 ha pasado A ser pirrafo segundo del art. 908. El que era articulo 9Io lleva ahora el nnmero 909. Y el pArrafo segundo del mismo articulo 9Io ha quedado solo formando este 6ltimo articulo.


XXXII






INTRODUCCI6N


ARTiCULO 974

Se ha modificado su redacci6n y dice ahora: ((Art. 974. Ser.n vAlidas las enajenaciones de los bienes inmuebles reservables, hechas por el c6nyuge sobreviviente antes de celebrar segundas bodas, con la obligaci6n, desde que las celebrare, de asegurar el valor de aqudllos d los hijos y descendientes del primer matrimonio.a

ARTICULO 995

El segundo p.rrafo nuevamente redactado dice asi: <(En este 6ltimo caso no responderin de las deudas hereditarias los bienes ya existentes
-en la sociedad conyugal.



5-*
(Concluyen los anteriores.)

Enmiendas y adiciones hechas en el libro IV del C6digo.

((El. art. 1.280-prosigue la Secci6n-determina los contratos que deben hacerse constar en documento p6blico por raz6n de los objetos sobre que versen 6 de su naturaleza juridica, cualquiera que sea su
-cuantia. Esta disposici6n podia ofrecer el inconveniente de dificultar los contratos de poca entidad, por temor d los gastos que ocasionara su reducci6n d instrumento p6blico. Para evitar este peligro, una adici6n al alt. 1.280 exime de aquella formalidad los contratos no comprendidos en los seis numeros del mismo articulo, y permite hacerlos valer aunque su importe exceda de cierta suma, si constan s6lo por escrito privado, quedando libres de toda solemnidad los mismos contratos de inferior cuantia.))
((Tambien se ha rectificado el art. 1.296, que eximia de la rescisi6n las capitulaciones matrimoniales de los menores celebradas con intervenci6n de sus tutores; porque ni en tales capitulaciones intervienen los tutores ni podia ser, por tanto, este gdnero de contratos el que tenia por objeto
-dicho articulo. Una referencia equivocada al n6mero primero del articulo 1.291, que debia ser el n6mero segundo del mismo, ha podido dar lugar 6 este error. En este n6mero se mencionan los contratos celebrados en representaci6n de personas ausentes con autorizacidn judicial, y estas circunstancias bastan para que en ellos no tenga lugar la rescisi6n. Pero las capitulaciones matrimoniales de los menores, aunque otorga-das con la intervencidn de sus ascendientes 6 la del consejo de familia,
-no tienen en su apoyo tantas garantias de equidad, que fasten para declararlas irrescindibles.))
(IJ


XXXIII






DERECHO CIVIL ESPANOL


((Fu6 igualmente objeto de controversial en las Cortes la cabida sefialada en el art. 1.523 d las heredades que, en caso de venta, pueden ser objeto del retracto de colindantes. La Secci6n, para facilitar con el transcurso del tiempo alg6n remedio d la divisi6n excesiva de la propiedad territorial alli donde este exceso ofrece obsticulo insuperable al desarroIlo de la riqueza, y siguiendo el ejemplo de otras naciones, concedi6 6 los propietarios aledafios el derecho de retraer por el tanto las heredades de dos hectdreas 6 menos limitrofes d las suyas. Esta cabida hubo de parecer excesiva d algunos sefiores Diputados, que pretendian reducirla ; 50 centiireas. Tambi6n habia establecido la Secci6n que cuando dos 6 ms propietarios solicitaran el retracto, fuera preferido aquel cuya finca tuviese menos cabida y no el duefno de la mayor, segnn propuso despu6s alguno de los impugnadores del ariiculo. En vista de las observaciones expuestas ha acudido la Secci6n d reducir d la mitad la cabida de las heredades sujetas d aquel derecho; pero tambi6n ha creido que debia mantener la preferencia - favor del duefio de la finca menor, considerando que esta resoluci6n es la mIs conforme con el fin del retracto. En cambio ha aceptado con gusto la idea de suprimir la formalidad del requerimiento ante Notario.a
((El C6digo nada dispone respecto 6 los foros y subforos constituidos bajo la antigua legislaci6n, remitiendo lo que se refiere 6 ellos 6 una ley especial, anunciada repetidas veces y en elaboraci6n hace tiempo. Pero como el art. 1.61i seiala el tipo para la redenci6n de los censos impuestos antes de la promulgaci6n del C6digo, hubo de dudarse si esta disposicion seria aplicable 6 la redenci6n de los foros. Aunque la duda no parezca bastante fundada porque el articulo citado trata 6nicamente de los censos, la Secci6n se ha prestado d resolverla mediante una adici6n al mismo en que se declaran excluidos de 61 los foros.>
En virtud de las consideraciones expuestas, la Secci6n ha hecho en el libro IV las enmiendas y adiciones que ha estimado pertinentes; conviene 6 saber:

ARTICULO 1.108

Se ha modificado redactindole del siguiente modo: g
ARTICULO 1.124

El pdrrafo 4.0 se ha modificado y dice asi: ((Esto se entiende sin perjuicio de los derechos de terceros adquirentes, con arreglo d los articulos 1.295 y 1.298 y 6 las disposiciones de la Ley Hipotecaria.n


XXXIV






INTRODUCCI6N


ARTICULO 1.149

Se ha modificado y dice asi: (Art. 1. 149. La divisibilidad 6 indivisibilidad de las cosas objeto de las obligaciones en que hay un solo deudor y un solo acreedor, no altera ni modifica los preceptos del cap. II de este titulo.>

ARTICULOS 1.218, 1.221, 1.228, 1.229 y 1.232

En todos estos articulos se han sustituido las palabras ehace prueba> d las diversas locuciones que en ellos decian �hace fe>--hace plena prueban-

ARTiCULO 1.271

Se ha modificado el pdrrafo 2.' y dice ahora: �Sobre la herencia futura no se podrin, sin embargo, celebrar otros contratos que aquellos cuyo objeto sea practicar entre vivos la division de un caudal, conforme al art. 1.056.))

ARTICULO 1.280

Se ha anadido al final del mismo un pdrrafo que dice: a(Tambien deberdn hacerse constar por escrito, aunque sea privado, los demds contratos en que la cuantia de las prestaciones de uno 6 de los dos contratantes exceda de 1.500 pesetas.))

ARTiCULO 1.296

Se ha modificado en los siguientes t6rminos: �La rescisi6n de que trata el nrnm. 2.0 del art. 1.291, no tendrd lugar respecto d los contratos celebrados con autorizaci6n judicial.>

ARTiCULO 1.317

Se ha modificado en la forma siguiente: <(Art. 1.3 17. Se tendrdn tambien por nulas y no puestas en los contratos mencionados en los dos articulos anteriores, las cldusulas por las que los contratantes, de una manera general, determinen que los bienes de los c6nyuges se someterAn i los fueros v costumbres de las regiones forales y no d las disposiciones generales de este C6digo.


XXXv






DERECHO CIVIL ESPANOL


ARTICULO 1.341

Los parrafos 2.0 y 3.0 se han modificado en los siguientes t6rminos: ((En todo caso queda prohibida la pesquisa de la fortuna de los padres para determinar la cuantia de la dote, y los tribunales, en acto de jurisdicci6n voluntaria, harin la regulacidn sin mis investigaci6n que las declaraciones de los mismos padres dotantes y la de los dos parientes mis pr6ximos de los hijos, varones y mayores de edad, uno de !a linea paterna y otro de la materna, residentes en la localidad 6 dentro del partido judicial. A falta de parientes mayores de edad, resolverin los tribunales, i su prudente arbitrio, s6lo con las declaraciones de los padres.>


ARTICULO 1-357

Se ha modificado y dice ahora: ((Art. 1357. El marido es administrador y usufructuario de los bienes que constituyen la dote inestimada, con los derechos y obligaciones anexos i la administraci6n y el usufructo, salvas las modificaciones expresadas en los articulos siguientes.a


ARTiCULO 1.410

El parrafo 3.0 se ha modificado en la forma siguiente: ((Sin embargo, el pago de las deudas contraidas por el marido 6 la mujer con anterioridad al matrimonio y el de las multas y condenas que se les impongan, podra repetirse contra los gananciales despuds de cubiertas las atenciones que enumera el art. 1.408, si el c6nyuge deudor no tuviere capital propio 6 fuera insuficiente; pero al tiempo de liquidarse la sociedad, se le cargari lo satisfecho por los conceptos expresados. >


ARTICULO 1.412

Se ha modificado y dice asi: ((Art. 1.412. El marido es el administrador de la sociedad de gananciales, salvo lo dispuesto en el art. 59. >


ARTiCULO 1.432

Al final del mismo se han afiadido estas palabras:


xxvI






INTRODUCCI6N


ARTiCULO 1.441

En el 6ltimo pdrrafo, donde decia: ((6 juzgado en rebeldia en causa criminal), dice ahora: (<6 declarado rebelde en causa criminal.>


ARTICULO 1.469

En la linea antepennltima, donde decia: (fno pase , dice ahora: (gno, baje.a

ARTICULO 1.523

- Se ha redactado en la forma siguiente: ((Art: 1.523. Tambidn tendran el derecho de retracto los propietarios de las tierras colindantes cuando se trate de la venta de una finca r6stica cuya cabida no exceda de una hectirea. El derecho d que se refiere el parrafo anterior no es aplicable d las tierras colindantes que estuvieren separadas por arroyos, acequias, barrancos, caminos y otras servidumbres aparentes en provecho de otras fincas. Si dos 6 mds colindantes usan del retracto al mismo tiempo, seri preferido el que de ellos sea duefto de la tierra colindante de menor cabida; y si los dos la tuvieran igual, el que primero lo solicite.>


ARTICULO 1-524

Se ha redactado en la forma siguiente: ((Art. 1.524. No podri ejercitarse el derecho de retracto legal sino dentro de nueve dias contados desde la inscripci6n en el Registro, y en su defecto, desde que el retrayente hubiere tenido conocimiento de la venta. El retracto de comuneros excluye el de colindantes. >

ARTiCULO 1.525

Se han suprimido al final de este articulo las palabras que decian: ((y primera parte del I.520.>

ARTfCULO 1.538

Se ha redactado del siguiente modo: ((Art. 1-538. La permuta es un contrato por el cual cada uno de los contratantes se obliga ji dar una cosa para recibir otra. o


XXXvil






DERECHO CIVIL ESPANOL


ARTICULO 1.547

Se han suprimido del mismo las siguientes palabras: (en armonia con lo que se dispone en el art. 1.300.>

ARTiCULO 1-557

Donde decia: ((los frutos que la finca arrendada diese de una vez., dice ahora: ((los frutos que toda la finca arrendada diere un afno 6 pueda dar por una vez.)

ARTICULO 1.582

Al fin del mismo, donde decia: ela casa , dice ahora: <(la cosa arrendada.>

ARTICULO 1.61 1

Se le ha afiadido un tercer pIrrafo, que dice: ((Lo dispuesto en este articulo no serd aplicable i los foros, subforos, derechos de superficie y cualesquiera otros gravimenes semejantes, en los cuales el principio de la redenci6n de los dominios seri regulado por una ley especial.


ARTICULO 1.653

Se ha modificado en los tdrminos siguientes: (Art. 1.653. A falta de herederos testamentarios, descendientes, ascendientes, c6nyuge supdrstite y parientes dentro del sexto grado del 6itimo enfiteuta, volverd la finca al duefno directo en el estado en que se halle, si no dispuso de ella el enfiteuta en otra forma.>>

ARTiCULO 1.693

Donde decia en la linea 3.': aque podrian obrar , dice ahora: ((que no podrAn obrar.

ARTICULO 1.700

Al nitimo pnrrafo de este articulo se han aftadido las palabras siguientes: ( en los casos en que deban subsistir con arreglo al C6digo de Comercio.)


XXXvIII






INTRODUCCI6N


ARTICULOS 1.817 Y I.8I8

((El pdrrafo primero del art. 1.818 ha pasado d ser pArrafo segundo del 1.817. El pArrafo segundo del art. I.8I8 queda formando, por si solo, este 6Ltimo articulo.a


ARTiCULO 1-857

El n6mero primero se ha redactado de este modo: ((i.0 Que se constituya para asegurar el cumplimiento de una obligaci6n principal.>


ARTiCULO 1.887

Redactado de nuevo, dice asi: e


ARTICULO 1.910

Donde decia: (Todo el que habita como principal , dice ahora: (

ARTiCULO 1.926

La regla cuarta se ha modificado en su redacci6n y dice ahora: ((4.1 En los demis casos, el precio de los muebles se distribuiri d prorrata entre los crdditos que gocen de especial preferencia con relaci6n d los mismos.>



ARTICULO 1.929

Donde decia, en la linea 2.a: dice ahora: V los que la gozaren, por la cantidad no realizada.>



ARTICULO 1.976

Se ha reformado en los siguientes tdrminos: oQuedan derogados todos los cuerpos legales, usos y costumbres que constituyen el Derecho civil comon, en todas las materias que son objeto de este C6digo; y quedarin sin fuerza y vigor, asi en concepto de leyes directamente obli-


XXXIX





DERECHO CIVIL ESPANOL


gatorias, como en el de Derecho supletorio. Esta disposici6n no es aplicable d las eyes que en este C6digo se declaran subsistentes.>





Derecho transitorio.

Dice muy bien la Secci6n encargada por la ley de 26 de Mayo de 1889 de enmendar y adicionar el C6digo civil, segin el resultado de la discusi6n habida en ambas Cdmaras, que algunos Senadores y Diputados echaron de menos las disposiciones transitorias que habian de determinar, con regularidad y justicia, el paso de la antigua legislaci6n i la nueva; y que 6sta no tuviera efecto retroactivo, y quedaran i salvo todos los derechos legitimamente adquiridos bajo el regimen juridico anterior. La observaci6n de estos oradores era muy fundada; porque no bastaba decir en el art. 1.976, antiguo, que no tendrdn efecto retroactivo las variaciones que d derechos adquiridos perjudiquen; dado que, la definici6n y determinaci6n de estos derechos es hoy uno de los problems mIs dificiles, ofrecidos d la consideraci6n de los jurisconsultos.
<
((Dos sistemas podian seguirse para el desempefno de esta dificil obra: uno, sefialar minuciosamente todas aquellas variaciones, determinando en cada caso la aplicaci6n del derecho correspondiente: otro, establecer reglas generals aplicables i todos los casos que puedan ocurrir de aquella especie. El primero de estos sistemas daria lugar i un casuismo indefinido y tal vez deficiente; el segundo responderia mejor i su objeto, pero sobre ser de dificil ejecuci6n, no daria un resultado tan comprensivo que excluyera en absoluto la necesidad de reglas especiales para casos determinados.>
( Era pues, necesario determinar cules son las variaciones de ley que
-perjudican derechos anteriormente adquiridos y que no deben, por tanto, aplicarse con efecto retroactivo. Para ello no basta decir que son aquellas disposiciones legales que privan de la posesi6n actual de alg6n beneficio, interns 6 acci6n juridica; pues, si la existencia, efectividad 6


XL








extension del derecho depende de esas eventualidades independientes de la voluntad del que lo posee, podrd dste tener una esperanza, pero no un verdadero derecho adquirido. Por eso los herederos legitimos y los instituidos, asi como los legatarios de las personas que viven, no tienen derecho alguno adquirido hasta la muerte de dstas, porque la existencia del que en lo futuro podr.in disfrutar, depende, ya de la eventualidad de su propia muerte, ya de las vicisitudes de la fortuna 6 de la libre V variable voluntad de los testadores.x
eFundada en estas consideraciones, la Comisi6n, que estima peligrosa la definici6n abstracta de los derechos adquiridos, ha preferido desenvolver las doctrinas mds comunmente admitidas en algunas prescripciones generales y en una series de reglas concretas, que puedan ofrecer soluci6n d los casos mds frecuentes y servir de criterio en todos los andlogos.
He aqui las disposiciones transitorias adicionadas por la Secci6n:
((Las variaciones introducidas por este C6digo, que perjudiquen derechos adquiridos seg6n la legislaci6n civil anterior, no tendrdn efecto retroactivo.
((Para aplicar la legislaci6n que corresponda, en los casos queno estin expresamente determinados en el C6digo, se observarin las reglas siguientes:))


PRIMERA
kSe regirin por la legislaci6n anterior al C6digo los derechos nacidos, seg6n ella, de hechos realizados bajo su regimen, aunque el C6digo los regule de otro modo 6 no los reconozca. Pero si el derecho apareciere declarado por primera vez en el C6digo, tendri efecto desde luego, aunque el hecho que lo origine se verificara bajo la legislaci6n anterior, siempre que no perjudique d otro derecho adquirido, de igual origen.)>


SEGUNDA
((Los actos y contratos celebrados bajo el regimen de la legislaci6n anterior, y que sean vilidos con arreglo A ella, surtirin todos sus efectos, seg6n la misma, con las limitaciones establecidas en estas reglas. En su consecuencia serdn vdlidos los testamentos aunque sean mancomunados, los poderes para testar y las memorias testamentarias que se hubiesen otorgado 6 escrito antes de regir el C6digo, y producirdn sus efectos las cliusulas ad cautelam, los fideicomisos para aplicar los bienes seg6n instrucciones reservadas del testador y cualesquiera otros actos permitidos por la legislaci6n precedente; pero la revocaci6n 6 modificaci6n de estos actos 6 de cualesquiera de las cliusulas contenidas en ellos, no podri verificarse despuds de regir el C6digo sino testando con arreg10 al mismo.))


INTRoD~UCCI6N


XLI






DERECHO CIVIL ESPANOL


TEROERA

((Las disposiciones del Cdigo que sancionan con penalidad civil 6 privaci6n de derechos, actos n omisiones que carecian de sanc'6n en las leyes anteriores, no son aplicables al que, cuando estas se hallaban vigentes, hubiere incurrido en la omisi6n 6 ejecutado el acto prohibido por el C6digo. Cuando la falta estd tembidn penada por la legislaci6n anterior se aplicara la disposici6n mas benigna.n


CUARTA

((Las acciones y los derechos nacidos y no ejercitados antes de regir el C6digo, subsistirin con la extensi6n y en los terminos que les reconociera la legislaci6n precedente; pero sujetindose en cuanto d su ejercicio, duraci6n y procedimientos para hacerles valer, i lo dispuesto en el C6digo. Si el ejercicio del derecho 6 de la acci6n se hallara pendiente de procedimientos oficiales empezados bajo la legislaci6n anterior, y dstos fuesen diferentes de los establecidos por el C6digo, podrin optar los interesados por unos 6 por otros.))


QUINTA

a Quedan emancipados y fuera de la patria potestad los hijos que hubiesen cumplido 23 aios al empezar i regir el C6digo; pero si continuaren viviendo en la casa y d expensas de sus padres, podrdn dstos conservar el usufructo, la administraci6n y los dem.is derechos que esten disfrutando sobre los bienes de peculio, hasta el tiempo en que los hijos debieran salir de la patria potestad, segnn la legislaci6n anterior.))


SEXTA

a El padre que, voluntariamente hubiese emancipado A un hijo, reserviAndose algmn derecho sobre sus bienes adventicios, podri continuar disfrutindolo hasta el tiempo en que el hijo deberia salir de la patria potestad con arreglo a la legislacion anterior.))


StPTIMA

((Los padres, las madres y los abuclos que se hallen ejerciendo la curatela de sus descendientes, no podrin retirar las fianzas que tengan constituidas, ni ser obligados A constituirlas si no las hubieran prestado, ni i completarlas si resultaren insuficientes las prestadas.>


XLII






INTRODUCCI6N


OCTAVA

((Los tutores y curadores nombrados bajo el r6gimen de la legislaci6n anterior y con sujeci6n d ella, conservardn su cargo pero someti6ndose en cuanto d su ejercicio d las disposiciones del C6digo. Esta regla es tambi6n aplicable d los poseedores y i los administradores interinos de bienes ajenos, en los casos en que la ley los establece. >


NOVENA

((Las tutelas y curatelas cuya constituci6n definitiva esti pendiente de la resoluci6n de los tribunales a] empezar d regir el C6digo, se constituirin con arreglo d la legislaci6n anterior sin perjuicio de lo dispuesto en la regla que precede. >


DECIMA

((Los jueces y los fiscales municipales no procederdn de oficio al nombramiento de los consejos de familia, sino respecto d los menores cuya tutela no estuviere ann definitivamente constituida al empezar d regir el C6digo. Cuando el tutor 6 curador hubiere c omenzado ya 6 ejercer su cargo, no se procederd al nombramiento del consejo hasta que lo solicite alguna de las personas que deban formar parte de 61, 6 el mismo tutor 6 curador existente, y, entretanto, quedar en suspense el nombramiento del protutor.)


UNDECIMA
((Los expedientes de adopci6n, los de emancipaci6n voluntaria y los de dispensa de ley, pendientes ante el Gobierno 6 los tribunales , seguir6n su curso con arreglo 6 la legislaci6n anterior, d menos que los padres 6 solicitantes de la gracia desistan de seguir este procedimiento y prefieran el establecido en el C6digo.>


DUODNCIMA
(>


XLIII






DERECHO CIVIL ESPAROL


D tCIMATERCERA

((Los casos no comprendidos directamente en las disposiciones anteriores, se resolverin aplicando los principios que les sirvan de fundamento. >



Digno comentario de las disposiciones transitorias que acabo de consignar, es ]a exposici6n de sus motivos hecha por la ilustrada Secci6n de lo civil de la Comisi6n general de C6digos; la cual, especialmente para conocer los principios d que alude la d6cimatercera, es por todo extremo interesante y, en realidad, enteramente precisa.
((Lo primero que debia resolver-dice la Secci6n-era el punto de partida de los derechos, d fin de determinar cudles quedaban al amparo de la legislacion antigua y cuiles sometidos A la nueva; y como todo derecho nace necesariamente de un hecho voluntario 6 independiente de la humana voluntad, la fecha de este hecho, que puede ser anterior 6 posterior d la promulgaci6n del C6digo, es lo que debe determinar la legislaci6n que ha de aplicarse al derecho que de aquel hecho naciera. No es necesario que el derecho originado por un hecho ocurrido bajo la legislaci6n anterior se halle en ejercicio para que merezca respeto, pues si existia legitimamente segin la ley bajo la cual tuvo origen, si dependia solamente de la voluntad del que lo poseyera ponerle 6 no en ejercicio, es un derecho tan adquirido como el que hubiere ya producido 6 estuviera produciendo su debido efecto. Pero si se trata de un derecho nuevo, declarado por primera vez en el C6digo y no reconocido por la legislaci6n anterior, deber regirse por el mismo C6digo, aunque el hecho que le origine hubiera tenido lugar bajo aquella legislaci6n, d menos que perjudique 6 otro derecho adquirido bajo la misma, porque en este caso es mIs digno de respeto el que va i sufrir el dafno que el que va d recibir un beneficio gratuito.a
aEstablecido este principio en la regla I.a, no se podri hacer novedad alguna en el estado legal de las madres que, siendo viudas y ejerciendo su patria potestad, hubiesen contraido nuevo matrimonio antes de regir el C6digo, aunque dste prive de aquel derecho 6 las madres viudas que se casen despues. Por igual raz6n, las incapacidades para heredar, asi absolutas como relativas, deberdn calificarse con arreglo 6 la legislaci6n vigente 6 la muerte del testador 6 causante de la herencia. Por iddntico motivo y conforme 6 la misma regla I.', no deberi entenderse que han perdido el beneficio de la restituci6n in integrum las personas que le tuvieran por la legislaci6n anterior, cuando el hecho que haya ocasionado el perjuicio que deba repararse hubiera tenido lugar bajo aquel r6gimen; y s6lo cuando hubiese ocurrido despues, deberin aplicarse las


XLIV






INTRODUCCI6N XLV
disposiciones del capitulo V, titulo II, libro IV del C6digo. De la misma regla i.' emana la 7.', que no permite d los padres, madres y abuelos retirar las fianzas que tengan constituidas por la curatela que se halien ejerciendo de sus descendientes. Esta garantia es un derecho adquirido por los menores 6 incapacitados, del cual no se les puede privar sin injusticia, aunque la nueva ley dispense para Lo sucesivo de la obligaci6n de afianzar d las personas anteriormente nombradas, cuando las llama d la tutela de sus descendientes.j
((De esta regla se derivan otras varias, que la Secci6n ha consignado tambi6n, aunque sea por via de ejemplo. Asi, pues, conforme d la regla 2.', los actos y contratos celebrados bajo el regimen de la legislaci6n anterior, que fueran vdlidos seg6n ella, deben serlo tambien despu6s de promulgado el C6digo, aunque con las limitaciones en cuanto d su ejecuci6n, establecidas en las disposiciones transitorias. Por eso deben valer los testamentos otorgados bajo aquella legislaci6n con arreglo d la misma, est6n 6 no otorgados en forma autorizada despu6s: por eso serin v6lidos, aunque el C6digo no los permite, siempre que procedan del tiempo en que regian las eyes que los autorizaban, los testamentos mancomunados, los poderes para testar, las memorias testamentarias, Las cLusulas llamadas ad cautelam y los fideicomisos en que el testador encarga al fiduciario dar 6 sus bienes un destino desconocido. Lo que no podr. hacerse es alterarlos ni modificarlos en manera alguna despuds de regir el C6digo, sino testando con arreglo al mismo; porque lo que pudo hacerse legitimamente bajo el regimen anterior, no es licito repetirlo bajo el nuevo r6gimen.n
Por efecto de la misma regla 2.' no podri alterarse el estado legal en que se hallen los que, por pacto anterior 6L la promulgaci6n del C6digo, est6n dando 6 recibiendo alimentos; ni el hijo adoptado bajo la legislaci6n anterior habri perdido su derecho 6. heredar ab intestato al padre adoptante, aunque el C6digo no reconozca este derecho 6 los adoptados despu6s. En el mismo caso se hallan las reglas que determinan la colaci6n de las dotes y las donaciones de cualquier especie otorgadas bajo elfr6gimen anterior, en todo aquello en que difieren de las consignadas en el C6digo. Tambi6n es consecuencia de la misma regla 2.a, la 6." que permite al padre continuar disfrutando los derechos que se haya reservado sobre los bienes adventicios del hijo 6 quien hubiese emancipado con esta condici6n. Todos estos derechos, como originados de pactos 6 convenios celebrados bajo la legislaci6n precedente, son dignos del mayor respeto, aunque el C6digo no los reconozca 6 los estime de modo diverso. En el mismo caso se hallardn cualesquierd otros derechos nacidos de contratos licitos en su tiempo, aunque no sean permitidos despu6s.n
((Por lo mismo que deben respetarse y surtir su efecto los derechos nacidos de hechos pasados bajo la legislaci6n anterior, loslque, seg6n esta, no producian penalidad civil 6 p6rdida de derechos y se ejecutaron






DERECHO CIVIL ESPANOL


en aquella dpoca, no deben producirla aunque el C6digo despuds la establezca. En este caso podrdn hallarse los matrimonios contraidos antes sin la licencia 6 el consejo de quien corresponda. ))
((Pero si es justo respetar los derechos adquiridos bajo la legislaci6n anterior, aunque no hayan sido ejercitados, ninguna consideraci6n de justicia exige que su ejercicio posterior, su duraci6n y los procedimientos para hacerlos valer, se eximan de los preceptos del C6digo. Todas estas disposiciones tienen carActer objetivo, y sabido es quc las eyes de esta especie pueden tener efecto retroactivo. Asi, pues, scg6n la regla 4.' los derechos adquiridos y no ejercitados todavia cuando cl C6digo empez6 d regir deberin hacerse valer por los procedimientos en el mismo establecidos, y s6lo cuando 6stos se hallen pendientes en dicha dpoca, podrdn optar los interesados por ellos 6 por los nuevos.))
((Consecuencia es tambien de esta regla la 8.1, que mantiene en su cargo d los tutores y curadores nombrados antes de regir el C6digo, v A los poseedores y administradores interinos de bienes de ausentes, pero sometidndolos, en cuanto I su ejercicio, I la nueva legislaci6n.o 4
((Tambien emana de la misma regla 2.' lo dispuesto en la 9.1, que manda constituir bajo el regimen de la legislaci6n anterior, las tutelas y curatelas cuva constituci6n estd pendiente de la resoluci6n de los-tribunales; pero entendidndose dsta sin perjuicio de que los curadores ya en ejercicio tomen el nombre generico de tutores y de que todos ellos se sometan en cuanto al desempefio de su cargo, A las disposiciones del C6digo. )
((De la regla 2.' procede igualmente la II.a, que manda sigan su curso los expedientes de adopci6n, emancipaci6n voluntaria y dispensa de ley pendientes ante el Gobierno 6 los tribunales.o
((Pero el rigor de la regla fundamental en esta materia, 6 sea la de atender A la legislaci6n vigente al tiempo de adquirirse el derecho, exige tambi&n ciertas excepciones aunque de corta trascendencia. Los efectos de la patria potestad respecto d los bienes de los hijos, seg6n el C6digo, no siempre convienen con los mismos efectos seg6n la legislaci6n anterior. En su consecuencia, aquello en que difieran deber regirse por dicha legislaci6n cuando los padres estuvieren, conforme A ella, ejerciendo su potestad. Mas la patria potestad en cl moderno derecho no tiene ni ha tenido A los ojos de los autores del C6digo, el sentido que le di6 la legislaci6n romana. Conc6dese A los padres el poder tuitivo A que se llama patria potestad, no para su personal provecho, sino para el mds fdcil cumplimiento de los altos deberes que la naturaleza y la ley les imponen respecto A sus hijos. A este fin se encaminan , de un lado, el reconocimiento de la autoridad paterna, y de otro, el disfrute y administraci6n de peculios. Por lo mismo, s6lo se pueden mantener y asegurar al padre estas facultades en cuanto subsistan los deberes para cuyo cumplimiento fueron otorgadas. Si, pues, los hijos al salir de la patria potestad prefieren vivir bajo La autoridad y en el domicilio de sus pa-


XLVI







dres y seguir como en tales casos es presumible la direccion y los consejos de 6stos, parece natural que subsistan ]a administraci6n y el usufructo de los peculios por todo el tiempo que la anterior legislacidn los mantenia. No sera entonces el legislador sino la voluntad tdcita del hijo quien prorrogue la autoridad y las facultades paternas. Y, por la misma raz6n, desde que el hijo mayor de 23 anos salga de la casa de su padre, cesarA la presuncidn en que descansan la regla 5.' y con ella los derechos de administraci6n y usufructo que al padre corresponden sobre los bienes del peculio.n
((Pero cuando los derechos del padre procedan de un acto suyo legitimo y voluntario, otorgado con condiciones reciprocas bajo el antiguo regirmen juridico, la justicia manda respetarlo y mantenerlo sin limitaci6n alguna. Asi, el padre que voluntariamente hubiese emancipado d su hijo reservAndose algfin derecho sobre sus bienes adventicios, podrd continuar disfrutdndolo hasta el tiempo en que el hijo deberia salir de La patria potestad segnn la legislacion anterior.))
((Tambien tiene carActer en cierto modo excepcional del principio que domina en esta materia, la regla io.a, que establece ciertas restricciones d la introducci6n inmediata del consejo de familia cuando la tutela estaba ya constituida 6 constituyindose al empezar d regir el C6digo. Siendo esta nueva institucidn enteramente desconocida en Espaha, su establecimiento requiere temperamentos de rectitud y prudencia si no ha de comprometerse su dxito. Por eso, aunque el CAdigo, legislando para lo por venir, dispone que los jueces y fiscales municipales procedan de oficio al nombramiento del consejo de familia, si supieren que hay en su territorio alguna persona sujeta d tutela, la Secci6n entiende que este precepto no es aplicable sino d los menores c incapacitados cuya tutela no estuviese definitivamente constituida al empezar d regir el C6digo; sin perjuicio de que, tanto en este caso como en el de estar funcionando el tutor, deberd nombrarse el consejo cuando lo solicite persona interesada y siempre que deba ejecutarse algnn acto que requiera su intervenci6n. Mientras no vaya entrando en las costumbres la nueva institucion, Ia iniciativa fiscal para promover su uso podria mds bien perjudicarla que favorecerla. Por ]a misma raz6n, cuando la tutela estuviese ya constituida bajo el regimen de la legislacibn anterior, no se deberi proceder al nombramiento del consejo sino A instancia de cualquiera de las personas que tengan derecho A formar parte de 6l, 6 del tutor; y, seguramente no faltarin estas instancias, siendo tantos los casos en que los actos del menor 6 de la administraci6n de su patrimonio, no pueden verificarse legalmente sin la intervencian del consejo de familia. A estos casos mis que A la espontinea accibn fiscal Se deberdn con el tiempo la realidad y la prdctica de La nueva institucion.))
(( Algo de excepcional ofrece tambidn la regla 12.', La cual despuds de prescribir que los derechos d La herencia de los fallecidos, con testamento 6 sin 6L, antes de star en vigor el C6digo, se rijan por la legisla-


INTRODUCCi6N


XLVII






DERECHO CIVIL ESPANOL


ci6n anterior, y que la de los fallecidos despu6s se reparta y adjudique con arreglo i dste, dispone que se respeten las legitimas, las mejoras y los legados, pero reduciendo su cuantia si de otro modo no se pudiese dar d cada participe en la herencia lo que corresponda, segin la nueva ley. La legislaci6n anterior no reconocia porci6n legitima d los c6nyuges ni d los hijos naturales, como lo hace la vigente, ni permitia al padre disponer libremente del tercio de su haber. El que hizo testamento vilido, bajo el regimen de aquella legislaci6n, no pudo disponer teniendo hijos mas que del quinto de sus bienes ni mejorar A cualquiera de aqudIlos en mds del tercio de estos. Pero si muri6 despuds rigiendo el C6digo, como por esta raz6n del tiempo en que ha ocurrido su muerte resultard aumentada la parte disponible del testador y reducida, por tanto, ]a legitima y acrecentadas en su caso las mejoras, el testamento habrA de cumplirse reduciendo 6 aumentando las porciones hereditarias, si asi fuere necesario, para que todos los participes forzosos en la herencia, seg6n el nuevo derecho, reciban lo que les corresponda conforme al mismo.))
((Aunque la Secci6n ha buscado detenidamente en el C6digo todos los casos de conflicto que puedan ocurrir entre sus disposiciones y las del antiguo derecho y cree que todos los conocidos podrin resolverse por las reglas transitorias que quedan expuestas, le ha parecido conveniente prefer otros casos que puedan ocurrir en la prActica y no se hallen directamente comprendidos en aqu6llas. Si esto ocurriere, toca A los tribunales decidir lo que d su juicio corresponda; pero no A su libre arbitrio, sino aplicando, seg6n la regla 13., los principios que sirven de fundamento A las demis transitorias.)
Como dije al principio, la exposici6n de motivos que precede, es digno comentario del derecho transitorio; el cual hay que estudiar cuidadosamente , no s6lo para su aplicaci6n por los tribunales y juzgados , y todos cuantos concurren 6 auxilian d la administraci6n de justicia, sino tambien por los profesores y alumnos de la Facultad de Derecho, para explicar los unos y aprender los otros esta importantisima parte de nuestra legislaci6n, que A pesar de su carActer provisional 6 interino, ha de durar bastante tiempo; dado que el trdnsito del antiguo regimen juridico al del C6digo civil de 1889, no es asunto de un dia ni de pocos meses, antes bien, creo yo que han de pasar muchos anos hasta que por completo desaparezcan los efectos, respetables sin duda, y con raz6n atendidos, de aquellos hechos que ocurrieron con anterioridad y engendraron derechos adquiridos y realizables bajo la sombra de nuestras antiguas leyes.


XLVI



















TITULO PRELIMINAR


DEL DERECHO CIVIL, DE LAS LEYES Y SUS EFECTOS. DE LAS REGLAS
GENERALES PARA SIT APLICACION


Derecho civil es el conjunto de reglas juridicas que declaran y determinan las relaciones de los ciudadanos entre si, Con respecto a la personalidad, ]a familia, la propiedad, la sucesi6n y las obligaciones v contratos.
Division l6gica y racional del Derecho civil, es la que le considera distribuido en cinco partes: 1.a leyes relativas a la personalidad; 2.- leyes respectivas i la familia; 3.a leyes referentes a ]a propiedad; 4.a leyes sucesorias 6 sucesionales; 5.a leyes de obligaciones y contratos. Las de estas dos filtimas species, ademas de las generales que regulan el derecho de sucesiones 6 herencias, y el de obligaciones, ofrecen la singularidad de que son leyes particulares, tan exigibles coino aquellas otras, la del testarnento y la del contrato, establecidas por la voluntad del que dicta la primera y el pacto 1 el convenio de los que se obligan 6 contratan, dentro de los limites marcados por el legislador; el cual, A su vez, ticne sefialada su propia esfera por el derecho racional 6 natural y los eternos principios de , , y >.
Aunque la division que dejo indicada es, como digo, l6gica y conforme A la raz6n, el Cddigo civil de 1889 hace otra en cuatro libros; conviene A saber; 1.0 de las personas; 2.0 de los bie1





DERECHO CIVIL
nes, de la propiedad y de sus modificaciones; 3.( de los difereiites modos de adquirir la propiedad; 4.0 dc las obligaciones y contratos. En el primero comprende no s6lo las leyes relativas A la personalidad, sino las referentes i la familia, y aun habla de la paternidad y filiaci6n, los alinientos entre parientes, la patria potestad, la adopei6n, la ausencia, la tutela, el consejo de familia, ]a emancipaci6n, la mayor edad y el registro del estado civil. En el segundo libro se ocupa el C6digo de los bienes y su clasificaci6n, la propiedad, la accesin, el deslinde y amoj onaimento, el derecho de cerrar las fineas rnsticas, los edificios ruinosos y los Arboles que amenazan caerse, la comunidad de bienes, las aguas, los minerales y la propiedad intelectual, la posesi6n, las servidunibres y el registro de la propiedad. En el tercero, de la ocupaci6n, la donaci6n y las sucesiones, asi testada coio intestada, las reservas, el derecho de acrecer y todo lo referente t las testanentarias. Y en el cuarto abraza toda la materia de obligaciones y contratos, incluyendo su prueba, y asimismo los retractos., los cuasicontratos y por illtimo, de prescripeion, tanto del domino y demAs derechos reales, cuanto de las acciones.
Ley civil es (aparte de las del testamento y el contrato) la regla juridica solemnemente dada por el legislador del pais, declarando los derechos de los ciudadanos, pernitiendo, preceptuando 6 prohibiendo lo que la justicia y el bien cominn exigen que practiquen 6 puedan realizar, 6 que dejen de hacer; por cuanto la libertad de cada uno estA limitada por la de los otros, ya colectiva y ya individualmente considerados.
En Espaia el poder legislative reside en las Cortes con el Rey.
El Derecho civil espaiiol es connin 6 de Castilla, y foral 6 especial. Connin es el que rige en las dos Castillas, Le6n, Andalucia y demns provincias de Espaia, 6 islas adyacentes; excepto las de Arag6n, Baleares, Catalufia, Galicia, Navarra Vizcaya y las Vascongadas; como rigce asimismo, en Cuba, Puerto Rico y Filipinas,
Foral, el que se observa en las indicadas provincias; aunque verdaderaniente en Navarra no hay Fuero, como en las otras, sino legislacidn especial, establecida en sus Cortes.






DE1RECHO CIVIL :3
Las leyes obligan en la Peninsula, islasi Baleares y Canarias, territorios de Africa sujetos i la legislacion peninsular, Cuba, Puerto Rico y Filipinas, i los veinte dias de su pronulgacion, si en ellas no se dispone otra cosa. Se entiende hecha la proiulgaci6n el dia en que terinia la inserci6n de la ley en la Giceta oficial, (; en los peri(;dicos tambi6in oficiales de las AntiHas y el Archipidlago filipino (1).
La ignorancia de las leyes no excusa de su cumplimiento (2).
Las ]eyes no tienen efecto retroactivo, si no disponen lo contrario (3).
Son nulos los actos ejecutados contra lo dispuesto en la ley, salvo los casos en que la misma ley ordena su validez. Los derechos concedidos por las leyes son renunciables, Ji no ser esta renuncia contra el interns 6 el orden piiblico, 6 en perjuicio de tercero (4).
Las leyes s6lo se derogan por otras leyes posteriores, y no prevalecen contra su observancia el desuso, ii ]a costumbre o la prictica en contrario (5).
El Tribunal que rehusa fallar i pretexto de silenieo, obscuridad 6 insuficiencia de las leyes, incurre en responsabilidad. Cuando no hay ley exactamente aplicable al punto controvertido, se aplican la costumbre del lugar, y en su defecto, los principios generales del derecho (6).
Si en las leyes se habla de meses, dias 6 noches, se entiende que los meses son de treinta dias, los dias de veinticuatro horas y las noches desde que se pone hasta que sale el sol. Si los meses se determinant por sus nombres, se computan por los dias que respectivanente tienen (7).
Las leyes penales, las de policia y las de seguridad piblica, obligan i todos los que habitan en territorio espanol (8).

(' Articulo 1.0 del C6digo civil, edici6n official reformada segnn lo prevenido en la ley de 26 de Mayo de 1889. Real Decreto de 31 de Julio siguiente.
(2) Art. 2.0
(3) Art. 3.0
(4) Art. 4.0
5) Art. 5."
(6) Art. 6.1
(2) Art. '7.
(8) Art. 8.,)







Las leyes relativas A los derechos y deberes de familia, 6 al estado, condici6n 6 capacidad legal de las personas, obligan i los espanoles aunque residan en pais extranjero (1).
Los bienes muebles estiin sujetos i la ley de la nacion del propietario; los bienes inmuebles, i las leyes del pais en que estin estos. Sin embargo, las sucesiones legitimas y las testamentarias, asi respect al orden de suceder como A la cuantia de los derechos sucesorios y la validez intrinseca de las disposiciones, se regular por la ley nacional deJa persona de cuya sucesi6n se trata, cualesquiera que sean la naturaleza de los bienes y el pais en que se encuentran. Los vizcainos, aunque residan en las villas, siguen sometidos, en cuanto i los bienes que posean en la tierra Ilana, A la ley 15, titulo XX del Fuero de Vizcaya (2).
Las formas y solennidades de los contratos, testainentos y demAs instruments ptlblicos, se rigen por las eyes del pais en que se otorgan. Cuando los actos referidos son autorizados por funcionarios diplomiticos 6 consulares de Espafia en el extranjero, se observant en su otorgamiento las solemnidades de las leyes espafiolas. No obstante lo dispuesto en este articulo y en el anterior, las leyes prohibitivas concernientes A las personas, sus actos 6 sus bienes, y las que tienen por objeto el orden. pn'-. blico y las buenas costumbres, no quedan sin efecto por leyes 6 sentencias dictadas, ni por disposiciones ; convenciones acordadas en pais extranjero (3).
Las disposiciones del titulo preliminar del Cddigo, en cuanto determinan los efectos de las leyes y de los estatutos, y las reglas generales para su aplicaci6n, asi como las contenidas en el titulo IV de su libro I, relativas al matrimonio, son obligatorias en todas las provincias del reino. En lo demAs, las provincias y territorios en que subsiste derecho foral (6 legislaci6nparticular, como lo es la de Navarra) lo conservan, por ahora, en toda su integridad; sin que sufra alteracidn su actual roinien juridico por la publicaci6n del Cdigo, que regir tan s6lo


(1) Art. 9."
2) Art. 10.
,3) Art. 11.


4


DERECHO CIVIL






DERECHO CIVIL
como supletorio, en defecto del que lo sea en cada una de aqu&Has por sus leyes especiales (1).

Same permitida una breve digresion, que juzgo ineludible y no contraria de modo alguno A mi propdsito de hacer dnicamente la Instituta del Derecho civil espafiol, y no la exposici6n, y inucho inenos el conientario, del Cddigo: labor para la cual me falta tiempo, y que aun pudiendo hacerla, no emprenderia; porque s6 que de ella se oeupan jurisconsultos tan enjinentes comno los Sres. Alonso Martinez y Romero Gir6n, con quienes yo no intentaria nunca rivalizar, cometiendo una imprudencia temeraria, si no penable, digna de severa censura.
La digresion es esta.
Creydse por muchos, v algnin distinguido escritor juridico lleg6 i decir, que no estaba expresado ni en la ley de bases, ni en el C6digo, que el derecho supletorio existente en los territorios de fuero 1 legislacidn especial, subsistiria; si bien el ilustrado escritor A quien aludo, afirma lo siguiente:
Ciertamente no era necesario invocar testinionio alguno ell apoyo de esta verdad; porque muy claramente estaba consignado en el articulo 5.0 de la ley de Bases de 11 de Mayo de 1888, que en las provincias y territorios de derecho foral, el C6digo civil regiria tan s6lo como supletorio en deecto (et que lo sea (supletorio) en cada una de aqyusilas, por sis leyes especiades; y estas mismas palabras fueron desde luego trasladadas con la mayor fidelidad al art. 12 del propio C6digo; de inanera que nadie pudo entender que t.ste se imponia como tal derecho supletorio A las provincias 1 territorios de fuero 6 legislaci6n especial, cuando terminianteiente v con sujecioi A la ley de Bases, estaba establecido en el nuevo Cuerpo legal, que nada mis que en d(ecto de un derecho supletorio foral 6 particular, tomaria aqu6l ese carActer, lo mismo en Navarra que en Catalufia y en las provincias de Arag6n, Baleares y Vizcaya.
Esta sencilla y concluyente explicaci6u fue la que di en el


1) Art. 12.







Senado, como individuo de ]a Comision que defeidjo la conformidad del C6digo con las bases contenidas en la ley de 11 de Mayo de 1888; y aunque, por esta circunstancia (e pertenecer i la Comisi6n senatorial, mis palabras podian tener una autoridad mayor de la que en otro caso habrian tenido, es lo ciertoque nadie debij necesitar oir de mis labios lo que dicho estA expresamente en los textos en que me fundaba y me fundo para sostener que jamis ha sido dudoso si Catalufn y los d(emns
territorios de fuero 5 leoislacion especial, conservan su derecho supletorio; del cual solo es asimismo supletorio el Cdigo civil, para que se le aplique por los tribunales A falta de disposicion que pueda serlo del repetido derecho foral 6 particular, incluso el supletorio del mismo; ya sean, en Catalufia, el romano v el candnico, ya sean las legislaciones consuetudinarias que A la promulgacion del propio C6dig'o novisimo estaban vigentes en Arag6n v los otros territories.



Volviendo al contenido (lel titulo preliminary, no obstante lo dispuesto en el art. 12, que dejo consignado y del cual ha surgido la digresion que precede, el C;digo ha empezado i regir en Aragdn y en las islas Baleares al mismo tiempo que en las provincias no aforadas, en cuanto no se opone A aquellas de sus disposiciones forales y consuetudinarias que actualmente (es decir, en el momento de la promulgaci6n definitiva (Tel Codigo civil) estaban vigentes (1).
Conforme A lo dispuesto en el art. 12, lo establecido en los anteriores 9, 10 y 11, respecto A las personas, los actos y bienes de los espafioles en el extranjero y de los extranjeros ei Espafia, es aplicable A las personas, actos v bienes de los espanioles en territorios 6 provincias de diferente legislaci6n civil (2).
Los derechos y deberes de famnilia, los relativos al estado, condicidn y capacidad legal de las personas y los de sucesi6n testada 4 intestada declarados en el C6digo civil, son aplicables:
1.0 i las personas nacidas en provincias 6 territorios de dere-


(1) Art. 13.
(2) Art. 14.


6


DERECHO CIVIL





DERECHO CIVIL


cho comniin, de padres sujetos al derecho foral, si dstos, durante la inenor edad de los hijos, 6 los mismos hijos dentro del aio siguiente A su mayor edad 6 emancipaci6n, declaran que es su voluntad someterse al C6digo civil.
2.0 A los hijos de padre, y, no existiendo 6ste 6 siendo desconocido, de madre, perteneciente A provincia 0 territorio de derecho comitn, aunque hubieren nacido en provincias 6 territorios donde subsista el derecho foral.
3.0 A los que procediendo de provinces 6 territorios forales, hubiesen ganado vecindad en otros, sujetos al derecho comnin. Para los efectos de este articulo, se gana vecindad por la residencia de diez afios en provincias 6 territorios de derecho coinin; A no ser que, antes de terminar este plazo, el interesado manifieste su voluntad en contrario; 6 por la residencia de dos afios, siempre que el interesado nanifieste ser esta su voluntad. Una y otra manifestaci6n deben hacerse ante el juez municipal para la correspondiente inscripei6n en el Registro civil. En todo caso, la mujer sigue la condici6n del marido, y los hijos no emancipados la de su padre, y A falta de dste, la de su madre. Las disposiciones de este articulo son de reciproca aplicaci6n A las provincias y territorios de diferente legislacidn civil (1).
En las materias que se rigen por leyes especiales, la deficiencia de dstas se suplird por las disposiciones del C6digo (2).
(1) Art. 15.
(2) Art. 16.


7




















F

e












































4








































































































































i














()BSERVACIONES ACEPCA DEL TITU)L PRELIMINARY


NUEVAS REGLAS JURIDICAS




Evn (est( tu1l hvs 17 'forcfd'uhs, (I(( Soil los Sifftluieds.


I
Ha sido variado el sistenia de promulgaci6n; pues al sucesivo, que era el vigente en Espafia, reemplaza el simultineo, con un trmnino que acaso pudiera parecer corto si no fuera porque la facilidad de las comunicaciones ha tenido considerable aunento en la Peninsula y sus islas adyacentes; liacidndose la salvedad de que puede fijarse en la ley el dia en que deba empezar A ser observada en toda la Monarquia; excepcin hecha siempre de las provincias y posesiones de Ultramar, en las cuales sabemos que no son de observancia las reglas juridicas establecidas en aqudlla, sino con las modificaciones y en el tiempo que el Gobierno estima convenientes, en virtud de lo establecido por el articulo 89 de la Constitucion.


II
El derecho foral y especial ha sido respetado en la miedida justa y prudente; derogindolo tan s6lo en ciertas materias, expresadas en el titulo preliminar; declarando ser el C6digo el cuerpo legal supletorio en defecto del foral y especial, y tanbiWn del supletorio de los mismos, y estableciendo los principios
2







del que es preciso ilamnar derecho interprovincial, A semejanza del internacional privado, de un modo igualmentejusto y comedido; segIn en el citado titulo preliminar manifestado queda.
Resulta de aqui, que el orden de prelaci6n de las leyes en las provincias y territorios de derecho foral y especial, es i saber:
EN ARAG6N.-l.0 Los Fueros y la Compilaci6n de 1547.
2.0 Las disposiciones 6 reglas juridicas consuetudinarias, que se encuentran vigentes.
3.0 Las Observancias.
4.0 El C6digo civil.
EN CATALUNA.--1.0 Las leyes posteriores al Derecho de nueva planta que hayan sido declaradas aplicables al
territorio catalin.
2.0 Los Usatges, Constituciones y demAs reglas
juridicas que forman la Recopilaci6n de Catalufia.
3.0 El Derecho romano y el can6nico.
4.0 El C6digo civil.
EN LAS ISLAs BALEARE.-1.O Las leyes posteriores al Derecho de nueva planta que hayan sido declaradas aplicables A dichas islas.
2.0 Las antiguas leyes y disposiciones forales, y las
reglas de derecho consuetudinario, vigentes al tiempo
de ser aplicado el nuevo C6digo.
3.0 Los Usatges y Constituciones de Catalufia.
4.0 El Cddigo civil.
EN NAvARRA.-1.o Las leyes posteriores d la Novisima Recopilaci6n de este antiguo reino.
2.0 Su Novisima Recopilaci6n.
3.0 El Derecho especial navarro no comprendido en
dicha Recopilacion.
4.0 El C6digo civil.
EN VIZcAYA.-1.0 En las ciudades y villas donde venia rigiendo el derecho comin, el C6digo civil.
2.0 En las anteiglesias y tierras de injanzdn, los
fueros vizeainos relativos principalmente al derecho
de sucesion.
3.0 El C6digo civil como supletorio, en estos territorios forales.


10


DERECHO CIVIL







DERECHO CIVIL


III
La novedad introducida con respecto A los Estatuito, es la de haberse consignado en el Cddigo la conocida teoria de los tres, 6 sean, el personal, el real y el formal; y esto no sdlo por lo concerniente al dereeho internacional privado, sino por lo tocante al que ya expuse que hay necesidad de admitir coio interprovincial;' si bien con relacidn A este iltimo, se templa inucho el rigor de la teoria de la nacionalidad, () mejor dicho provincialidad, en cuanto A los modos de adquirirla y perderla, en los acertados terminos que marca el art. 15; dejando mucho margen A la libre elecci6n de aqu6llas, y exigiendo para su constituci6n por la vecindad, en lo que A la provincialidad atafie, tin tdrmino larguisimo en comparacion con el establecido para obtener la cualidad de vecino A los efectos de las leyes politicas
6 administrativas.


2.0
Aunque no es verdadera novedad el principio de que las leyes no tienen efecto retroactivo-A menos de que dispongan lo contrario; como por ejemplo, en el derecho penal, respecto de lo favorable A los delincuentes-ia sido muy oportuna su consignaci6n en el art. 3.0: por lo demis, aquel principio es de derecho natural; se incluy6 como precepto en la legislaci6n romana, y en la espafiola ya estaba establecido terminantemente en varios textos, ora del C6digo penal, ora de la ley de Enjuiciainiento y en alguna otra, lo que tan pintoresca como gallardamente se dice de que las reglas juridicas, personalizadas en una figura huiana, miran tan s6lo para adelante; A diferencia de aquella estatua que dirigia sus ojos hacia atris, y no se yo si era una alegoria de la Historia.
Tambien es importante, aunque no nueva, la declaracidl de que las eyes iinicamente se derogan por otras leyes posteriores, Y no por la costumbre 6 la prActica en contrario; ni tanipoco por Reales Decretos, Reales Ordenes, Reglamentos, Instrucciones A otros mandatos del Poder ejecutivo; en los cuales no se


11








puede reconocer la virtuialidad que ! los verdaderos actos legislativos corresponde.
;Y qu6 direios de la jurisprudencia como fuente de derecho, en cuanto es una interpretacidn usual autorizadisima, con especialidad si i las declaraciones del Tribunal Supremo de Justicia se refiere? Cucsti6n es esta, que no creo me compete (ilucidar, dados el carncter y los limites de la presente obra; mas aguardo con verdadero inters la resoluci6n del problema, que indudablemente darin los insignes glosadores del Cddigo; porque sea cualquiera el juicio que la jurisprudencia anterior i este Cuerpo legal mereciere, cono asimismo el abuso que de ella se haya podido liacer, extendiendo de una manera excesiva su horizonte, hasta el extremo de contraponerla i los textos legales claros y explicitos, inconcuso es que, A falta de ley aplicable v de costumbre del lugar, corno derecho supletorio, el articulo 0.(, admite los principios generales del Derecho, y estos principios, no s6lo en la dotrina de los jurisconsultos sino en las sentencias de los tribunales de justicia se encuentran; 6 por lo inenos, en las del Supremo de Justicia, cuyos fallos de casacion son respetabilisimos y constituent sabias reglas de interpretaclon usual.


12


DERECHO civil.





















LIBRO PRIMEIRO

DE LAS PERSONAS




















TITULO PIRIMERO


De los espaholes y extranjeros.

Son espanoles: 1.0 Las personas nacidas en territorio espafiol: 2.0 Los hijos de padre 6 madre espaioles, aunque hayan nacido fuera de Espana: 3.0 Los extranjeros que hayan obtenido carta de naturaleza: 4.0 Los que, sin ella, havan ganado vecindad en cualquier pueblo de la Monarquia (1).
Los hijos, mientras permanezcan bajo la patria potestad, tienen la nacionalidad de sus padres. Para que los nacidos de padres extranjeros en territorio espaiol puedani gozar del beiieficio que les otorga el nilmero 1.0 (lel art. 17, es requisito indispensable que los padres manifiesten, en la inanera y ante los funcionarios expresados en el art. 19, que optan i nombre de sus hijos por la nacionalidad espaiola, renunciando A toda otra (2).
Los hijos de un extranjero nacidos en los dominios espanoles deben inanifestar dentro del aio siguiente A su mayor edad 6 emancipaci6n, si quieren gozar de la calidad de espafioles que les concede el art. 17. Los que se fallen en el reino liarin esta manifestacidn ante el encargado (del Registro civil del pueblo en que residieren; los que residan en el extranjero, ante uno de los agentes consulares 6 diplonmiticos del Gobierno espafiol, y los que se encuentren en un pais en que el Gobierno no tenga ningiun agente, dirigu6ndose al ininistro de Estado en Espaha (3).

(1) Art. 17.
(2) Art. 18,
(3) Art. 19.







La calidad de espaiol se pierde por adquirir naturaleza en pais extranjero; 6 por adinitir empleo de otro Gobierno, 6 entrar al servicio de las arias de una potencia extranjera sin icencia del Rey (1).
El espafiol que pierda esta calidad por adquirir naturaleza en pais extranjero, puede recobrarla volviendo al reino, declaran do que tal es su voluntad ante el encargado del Registro civil del pueblo del domicilio que elija, para que haga la inscripcidn correspondiente, y renunciando la protecci6n del pabell6n de aquel pais (2).
La mujer casada sigue la condici6n y nacionalidad de su marido. La espafiola que casare con extranjero podrni, disuelto el natrinionio, recobrar la nacionalidad espafiola, lienando los requisitos expresados en el articulo anterior (3).
El espafiol que pierda esta calidad por admitir empleo de otro Gobierno, 6 entrar al servicio de las armas de una potencia extranjera sin licencia del Rev, no podri recobrar ]a nacionalidad espanola sin obtener previanente la Real habilitaci6n (4).
El nacido en pais extranjero de padre o madre espafioles, que haya perdido la nacionalidad de Espafia por haberla taibisn perdido sus padres, podri recuperarla lienando las condiciones que exige el art. 19 (5).
Para que los extranjeros que hayan obtenido carta de naturaleza 6 ganado vecindad en cualquier pueblo de la Monarquia, gocen de la nacionalidad espafiola, han de renunciar previamente ti su iiacionalidad anterior, jurar la Constituci6n de la Monarquia 6 inscribirse cono espaioles en Cl Registro civil (6).
Los espanoles que trasladen su domicilio i un pais extranjero donde sin mis circunstancia que la de su residencia en 61, sean considerados coio naturales, necesitan para conservar la nacionalidad de Espana, imianifestar que esta es su voluntad al agente diploinAtico () consular espaiol, quien deberA inscribir(1) Art. 20.
(2) Art. 21.
(3) Art. 22.
(4) Art. 23.
(5) Art. 24.
((') A rt. 25.


16 (


DERECHO CIVIL






DERECHO CIVIL 17
les en el Registro de espafioles residentes, asi como d sus conyuges, si fuesen casados, y i los hijos que tuvieren (1).
Los extranjeros gozan en Espaia de los derechos que las leyes civiles conceden i los espanioles, salvo lo dispuesto en el articulo 2.0 de la Constituciin del Estado, 6 en tratados internacionales (2).
Las corporaciones, fundaciones y asociaciones reconocidas por ]a ley y domiciliadas en Espafia, gozarin de la nacionalidad espafiola siempre que tengan el concepto de personas juridicas con arreglo A las disposiciones del Cddigo. Las asociaciones domiciliadas en el extranjero, tendrin en Espafia la consideraci6n y los derechos que determinen los tratados 6 leyes especiales (3).

(1) Art. 26.
(2) Art. 2-.
(3) Art. 28.



















OBSERVACIONES ACERCA DE ESTE TITULO



1.0
Consideraciones yenerales.
Si codificar es coleccionar, fundiendo en uno 6 mis cddigos las eyes sueltas, 6 formar aqudllos reuni6ndolas, y a veces simplificindolas, hermandndolas, uniformindolas, despojAndolas de su espiritu contradictorio en su caso; todo con el examen, detenimiento y madurez de juicio que el desempefio de tan arduo cometido requiere-como dice el Diccionario nacional 6 grail Diccionario chisico do la lengua espaiola, indudablemente el ma's completo do los clAsicos publicados hasta el dia, del ilustrado senior D. Ram6n Joaquin Dominguez-el trabajo de la Comisi6n general codificadora, y especialmente de su Seccidn de lo civil, es una do las obras de mayor importancia hechas en el presente sig.
Tenia ciertamente, la Secci6n una guia muy segura en la ley do 11 de Mayo do 1888, la cual autoriz6 al Gobierno para publicar un C6digo civil con arreglo i las condiciones y bases en ella establecidas. Dispuso en su art. 2.0, que la redacci6n de este Cuerpo legal se lievase A cabo por la Comision de C6digos, cuya Secci6n de Derecho civil formularia el texto del proyecto, oyendo en los tdrminos quo creyese mis expeditos y fructuosos, A todos los individuos de la Comisi6n; y afiadi6, que con las modificaciones que el Gobierno creyera necesarias, so publicaria en la Gaceta de Madrid.
El articulo 3.0 prevenia, quo el Gobierno, una vez publicado







el C6digo, daria cuenta i las Cortes, si estuvieren reunidas, 6 en la primera reunion que celebrasen; con expresidn clara de todos aquellos puntos en que hubiese modificado, ampliado 6 alterado en algo el proyecto redactado por la Comisi6n; y no empezaria A regir como ley ni produciria efecto alguno legal hasta cumplirse los sesenta dias siguientes A aquel en que se hubiera dado cuenta A las Cortes de su publicaci6n. Agregaba el articulo 4.0, que, por razones justificadas de utilidad pnblica, el Gobierno al dar cuenta del Cdigo A las Cortes, 6 por virtud de la proposicidn que en 6stas se formulas, podria declarar prorrogado ese plazo do sesenta dias. Ya hemos visto que asi se hizo, por el Real Decreto de 11 de Febrero de 1889, ampliAndose el termino hasta el 1.0 de Mayo del mismo anio.
<(Las provincias y territorios en quo subsisted derecio foraldecia el art. 5.0-lo conservarAn por ahora en toda su integri(lad, sin que sufra alteraci6n su actual reginen juridico por la publicaci6n del Cddigo, quo regirA tan s6lo como supletorio en defecto del quo lo sea en cada una de aqusllas por sus leyes especiales. El titulo preliminar del C6digo en cuanto establezea los efectos d las eyes y (10 los estatutos y las reglas generales para su aplicaci6n, seri obligatorio para todas las provincias del reino. Tambi6n lo sern las disposiciones que se dicten para el desarrollo de la base 3.a relativa i las formas de mnatrimonio.>
Determina el art. 6.--y esto es importantisimo-que el Gobierno, oyendo A la Comisi6n de Cddigos, presentar A las Cortes, en uno 6 en varios proyectos de ley, los ap6ndices del C6digo civil, en los que se contengan las instituciones forales que conviene conservar en cada una de las provincias 6 territorios donde hoy existen; ainadiendo el art. 7.0 quo no obstante lo dispuesto en el anterior, el C6digo civil empezaria i regir en Arag6n y on las islas Baleares al mismo tiempo que on las provincias no aforadas, en cuanto no se oponga A aquellas d( sus disposiciones forales y consuetudinarias que actualmente est6n vigentes. El Gobierno, segiiii el propio art. 7.0, previo inform de las Diputaciones provinciales de Zaragoza, Huesca, Teruel 6 islas Baleares, y de los Colegios de Abogados de las capitales do aquellas provincias, y oyendo A la Comision general de codificaci6n, presentar A la aprobaci6n de las Cortes on


20


DERECHO CIVIL






DERECHO CIVIL 21
el plazo mAs breve posible, i contar desde la publicaci6n del nuevo Cdigo, el proyecto de ley en que han de contenerse las instituciones civiles de Arag6n 6 islas Baleares, que convenga conservar. Iguales informes debera oir el Gobierno en lo referente i las demiAs provincias de legislacin foral.

S2.0
Bases (el Cddigo.
He aqui las veintisiete bases i que, segain el art. 8.0 de la ley de 11 de Mayo de 1888, tenian que acomodarse tanto el Gobierno como la Comisi6n en la redacci6n del Cdigo civil.

BASE l.a

(1).

BASE 2.2








ceptos constitucionales y legales hoy vigentes, con ]as modificaciones precisas para descartar formalidades y prohibiciones ya desusadas; aclarando esos conceptos juridicos universalmente admitidos en sus capitales fundamentos, y fijando las necesarias, asi para dar algunas bases seguras A las relaciones internacionales civiles, como para facilitar el enlace y aplicaci6n del nuevo C6digo y de las legislaciones forales, en cuanto a las personas y bienes de los espafioles en sus relaciones y cambios de residencia 6 vecindad en provincias de derecho diverso; inspirnindose, hasta donde sea conveniente, en el principio y doctrina de la personalidad de los estatutos.>

BASE 3.a

<(Se establecernin en el C6digo dos formas de matrimonio: el can6nico, que deberin contraer todos los que profesen la religion cat6lica, y el civil, que se celebrari del modo que determine el mismo C6digo en armonia con lo prescrito en la Constituci6n del Estado.
El matrimonio can6nico produciri todos los efectos civiles respecto de las personas y bienes de los c6nyuges y sus descendientes, cuando se celebre en conformidad con las disposiciones de la Iglesia cat6lica, admitidas en el reino por la ley 13, titulo I, libro I de la Novisima Recopilaci6n. Al acto de su celebraci6n asistirA el juez municipal ii otro funcionario del Estado, con el solo fin de verificar la inmediata inscripcion del matrimonio en el Registro civil.>

BASE 4.1

-i las personas y bienes do los cdnvuges y de sus descendientes, paternidad y filiaci6n, patria potestad sucesiva del marido y do la mujer sobre sus hijos no emancipados, efectos civiles del contrato, y en suia, cuantas constituyen el derecho de familia, se determinarin de conforinidad con los principios, esenciales en que se funda el estado legal presente, sin perjuicio de lo dispuesto en las bases 17, 18, 22 y 25.>


99


DERECHO CIVIL






DERECHO CIVIL


BASE 5.a



BASE (.a

< Se caracterizarin y definirnin los casos de ausencia y presuncidn de muerte, estableciendo las garantias que aseguren los derechos del ausente y de sus ieredcros, y que permitan en su dia el disfrute de ellos por quien pudiera adquirirlos por sucesi6n testamentaria 6 legitima; sin que la presuneidn de muerte league en ningnin caso i autorizar al c6nyuge presente para pasar A segundas nupcias.>

BASE 7.a

)


23






DERECHO CIVIL


BASE 8.a

<(Se fijarAn la mayor edad en los veintitr~s aios para los efectos de la legislaci6n civil, estableciendo la eimAncipaci6n por matrimonio y la voluntaria por actos entre vivos, i contar desde diez y ocho afios de edad en el menor.>

BASE 9.a

<(El Registro del estado civil comprenderi las inscripciones de nacimientos, matrimonios, reconocimientos y legitimaciones, defunciones y naturalizaciones, y estari i cargo de los jueces municipales 11 otros funcionarios del orden civil en Espaia y de los agents consulares 6 diplomAticos en el extranjero.>
(
<(Se mantendrA la obligaci6n, garantida con sancidn penal, de inscribir los actos 6 facilitar las noticias necesarias para su inscripci6n tan pronto como sea posible. No se dari efecto alguno legal 6. las naturalizaciones mientras no aparezean inscritas en el Registro, cualquiera que sea la prueba con que se acrediten y la fecha en que hubieren sido concedidas.>>

BASE 10

((Se inantendrAn el concepto de la propiedad y la divisi6n de las cosas, el principio de la accesi6n y el de la copropiedad, con arreglo i los fundamentos del derecho patrio; y sc incluirn en el C6digo las bases en que descansan los conceptos especiales de determinadas propiedades, como las aguas, las minas y las producciones cientificas, literarias y artisticas, bajo el criterio de respetar las leyes particulares por que hoy se rigen, en su sentido y disposiciones, y deducir de cada una de ellas lo que puede estimarse como fundamento orginico de derechos civiles y sustantivos, para incluirlo en el C6digo.>


24





DERECHO CIVIL


. BASE 11

<(La posesidn se definiri en sus dos conceptos, absoluto 6 dimanado del domino y unido i 61, y limitado y nacido de una tenencia de la que se deducen hechos independientes y separados del domino; manteni6ndose las consecuencias de esta distinci6n en las formas y medios de adquirirla, estableciendo los peculiares i los bienes hereditarios y la unidad personal en la posesi6n fuera del caso de indivisi6n, y determinando los efeetos en cuanto al amparo del hecho por la autoridad pnblica, las presunciones i su favor, la pereepci6n de frutos, segdn la naturaleza de 6stos, el abono de expensas y mejoras y las condiciones i que debe ajustarse la p6rdida del derecho posesorio en las diversas clases de bienes.>

BASE 12

<(El usufructo, el uso y la habitaci6n se definirdn y regularAn como limitaciones del domino y formas de sn division, regidos en primer thrmino por el titulo que los constituya y en su defecto por la ley como supletoria i la determinacidn individual; se declararin los dereclios del usufructuario en cuanto i la percepci6n de frutos segnn sus clases y situaci6n en el momento de empezar y de terminarse el usufructo; fijando los principios que pueden servir i la resoluci6n de las principles dudas en la prietica respecto al usufructo y uso de las minas, montes, plantios y ganados; mejoras, desperfectos, obligaciones de inventario y fianza, inscripci611, pago de contribuciones, defensa de sus derechos y las del propietario en juicio y fuera de 61, y modos naturales y legitimos de extinguirse todos sus derechos; con sujecidn todos ellos A los principios y prActicas del Derecho de Castilla, modificado en algunos importantes extremos por los principios de la publicidad y de la inscripci6n contenidos en la legislacidn hipotecaria novisima.)>


25






DERECHO CIVIL


BASE 13.

(El titulo de las servidumbres contendri su clasificaci6n y divisi6n en continuas y discontinuas, positivas y negativas, aparentes y no aparentes, por sus condiciones de ejercicio y disfrute, y legales y voluntarias, por el origen de su constituci6n; respetindose las doctrinas hoy establecidas en cuanto Jt los modos de adquirirlas, derechos y obligaciones de los propietarios de los predios dominante y sirviente y modo de extinguirlas. Se definirin tambisn, en capitulos especiales, las principales servidumbres fijadas en la ley en inateria de aguas y en el regimen de la propiedad rtistica y urbana, y se procurari, i tenor de lo establecido en la base 1.a, la incorporaci6n al Cddigo del mayor ninmero posible de disposiciones de las legislaciones de Arag6n, Baleares, Cataluia, Galicia, Navarra y Provincias Vascas.>

BASE 14

Les servirin de complemento las leyes especiales de caza y pesca, haciendose referencia expresa i ellas en el C6digo.>

BASE 15

<(El tratado de las sucesiones se ajustari en sus principios capitales i los acuerdos que la Comisi6n general de codificaci6n reunida en pleno con asistencia de los Seinores Vocales correspondientes y de los Seiores Senadores y Diputados, adopt6 en las reuniones celebradas en Noviembre de 1882, y con arreglo i ellos se mantendrd en su escencia la legislaci6n vigente sobre los testamentos en general, su forma y solemnidades, sus diferentes clases de abierto, cerrado, military, maritimo y hecho en pais extranjero, anadiendo el ol6grafo, asi como todo lo relativo


26







i la capacidad para disponer y adquirir por testamento, i la instituci6n de heredero, la desheredaci6n, las mandas v legados, la instituci6n condicional 6 A termino, los albaceas y la revocaci6n 6 ineficacia de las disposiciones testamentarias, ordenando y metodizando lo existente y completindolo con cuanto tienda a asegurar la verdad v facilidad de expresi6n de las ilitimas voluntades.>

BASE 16

<(Materia de las reformas indicadas serin en primer thrmino las instituciones fideicomisarias, que no pasaran ni aun en la linea directa de la segunda generaci6n, i no ser que se hagan en favor de personas que todas vivan al tienipo del fallecimiento del testador.>
(El haber hereditario se distribuiri en tres partes iguales; una que constituiri la legitima de los hijos, otra que podri el padre asignar A su arbitrio como mejora entre los mismos, y otra de que podri disponer libremente. La mitad de la herencia en propiedad, ajudicada por proximidad de parentesco y sin perjuicio de las reservas, constituirti, en defecto de descendientes legitimos, la legitima de los ascendientes, quienes podrin optar centre 6sta y los alimentos. Tendrin los hijos naturales reconocidos derecho i una porcidn hereditaria que, si concurren con hijos legitimos, nunca podrn exceder de la mitad de lo que por su legitinia corresponda A cada uno de estos; pero podri aumentarse esta porci6n cuando solo quedaren ascendientes.>

BASE 17




2T


DERECHO CIVIL






DERECHO CIVIL


BASE 18



BASE 19



28







formales de la legislaci6n notarial vigente, y fijando un maximum, pasado el cual toda obligaci6n de dar 6 de restituir, de constituci6n de derechos, de arriendo de obras 6 d prestaci6i de servicios, habrA de constar por escrito para que pueda pedirse en juicio su cumplimiento 6 ejecuci6n.>

BASE 20

<(Los contratos como fuente de las obligaciones, serin reconocidos como meros titulos de adquirir en cuanto tengan por objeto la traslaci6n de domino 6 dc cualquier otro derecho A 61 semejante, y continuarin sometidos al principio dc que la simple coincidencia de voluntades entre los contratantes establece el vinculo, aun en aquellos casos en que se exigen formalidades determinadas para la transmisi6n de las cosas, 6 el otorgamiento de escritura i los efectos expresados en la base precedent. Igualmente se cuidara de fijar bien las condiciones del consentimiento, asi en cuanto i la capacidad como en cuanto A la libertad de los que lo presten; estableciendo los principios consagrados por las legislaciones modernas sobre la naturaleza y el objeto de las convenciones, su causa, forma e interpretacidn, y sobre los motivos que las anulan y rescinded.>

BASE 21

(



DERECHO CIVIL


29





DERECHO CIVIL


BASE 22



BASE 23

>

BASE 24



BASE 25








bienes dotales, su usufructo y cargos i que estin sujetos; adinitiendo en el Cddigo los principios de la ley hipotecaria en todo lo que tiene de materia propiamente orgrinica y legislativa, quedando 6 salvo los derechos de la mujer para acudir en defensa de sus bienes y los de sus hijos contra la prodigalidad del marido, asi como tambi6n los que puedan establecerse respecto al uso, disfrute y administracidn de cierta clase de bienes por la mujer durante el inatrimonio.>

BASE 26

<(Las formas, requisitos v condiciones de cada contrato en particular se desenvolveran y definirin con sujeci6n al cuadro general de las obligaciones y sus efectos, dentro del criterio de mantener por base la legislacidn vigente y los desenvolvimientos que sobre ella ha consagrado la jurisprudencia, y los que exija la incorporacidn al C6digo de las doctrinas propias de la ley hipotecaria, debidamente aclaradas en lo que ha sido materia de dudas para los tribunales de justicia y de inseguridad para el cr6dito territorial. La donaci6n se definiri fijando su naturaleza y efectos, personas que puedan dar y recibir por medio de ella, sus limitaciones, revocaciones y reducciones, las formalidades con que deben ser hechas, los respectivos deberes del donante y donatario, y cuanto tienda i evitar los perjuicios quo de las donaciones pudieran seguirse A los hijos del donante 6 sus legitimos acreedores, 6 i los derechos de un tercero. Una ley especial desarrollari el principio de la reunion de los dominios en los foros, subforos, derechos de superficie y cualesquiera otros gravimenes senejantes constituidos sobre la propiedad inmueble.y>

BASE 27

<(La disposici6n final derogatoria serA general para todos los cuerpos legales, usos y costumbres que constituyen el Derecho civil llamado de Castilla, en todas las materias que son objeto del C6digo, aunque no sean contrarias i 61, y quedarin sin fuerza legal alguna, asi en su concepto de leyes directamente


31


DEREC110 CIVIL







obligatorias cono en el de derecho supletorio. Las variaciones que perjudiquen derechos adquiridos no tendrAn efecto retroactivo. Se establecerin con el caricter de disposiciones adicionales, las bases organicas necesarias para que en periodos de diez anos formule la Comisi6n de C6digos y eleve al Gobierno, las reformas que convenga introducir como resultados definitivamente adquiridos por la experiencia en la aplicaci6n del C6 digo, por los progress realizados en otros paises y utilizables en el nuestro y por la jurisprudencia del Tribunal Supremo.>


30

Reglas juridicas nuevas contenidas en el titulo I del libro I.

No es una novedad seguramente la declaraci6n de quidnes son espafioles que en el art. 17 se hace; s6lo es una copia fiel del 1.0 de la Constituci6n de 1876, igual sustancialmente i los anilogos de las de 1837 y 1845.
Los articulos 18 y 19, que son en realidad nuevos y forman complementos necesarios del 17, estin tomados, con reformas que los mejoran evidentemente, de otros del proyecto de 1851: base principal para la redacei6n del Cddigo sefialada por la ley de 11 de Mayo de 1888.
El art. 20 es el prrafo iiitimo del 1.0 de la Constituci6n adicionado con un inciso; a saber: <(O entrar al servicio de las armas de una potencia extranjera...>
El 21 esti tomado del proyecto de 1851 con enmiendas que le beneficial sin g6nero de duda; asi como el 23, tambi~n esti literalente copiado de otro del mismo proyecto.
En cuanto al art. 22, es cl 25 del proyecto de 1851, mejorado; los siguientes 23, 24 y 25 del C6digo, estin inspirados por sus afines del proyecto, 20, 21, 22, 23 y 24, con redacci6n mis concisa y correcta.
El art. 26 del C6digo es nuevo, y muy justo y oportuno; el 17 condensa los 26, 27, 28, 29, 30, 31 Y 32 del proyecto, con gran ventaja de la regla de derecho por 61 establecida.
Finalmente, el art. 28 del Cddigo, iltimo de este titulo,


32


DERECHO CIVIL







desenvuelve y perfecciona un principio de derecho moderno, iniciado en el 33 del Proyecto de 1851.
En cuanto i enmiendas hechas en la edici6n oficial reforinada, solo hay que advertir que el art. 19 decia: > De consiguiente, ha quedado el articulo segiin lo doy en su lugar como doctrina, citando al pie su ninero; como en toda esta obra lo realizo con la mayor exactitud y de suerte que en ella va siempre el texto puntualmente contenido.
Tambien el art. 22 tuvo la correcci6n de que hice in6rito en su lugar y no require observaci6n alguna.
Es de notar, que la ley del Registro civil de 17 de Junio de 1870 y especialmente sus articulos del 96 al 112, han influido en la redacci6n del titulo I, libro I del Cddigo; asi como tambin los articulos del 65 al 68 del Reglamento de 13 de Diciembre de dicho anio, dado para la ejecuci6n de la citada ley: varios de estos articulos han sido literalmente trasladados al nuevo Cuerpo legal; y esto, con toda evidencia, no se opone A la calificacidn de derecho moderno que merece una gran parte de las reglas juridicas contenidas en el C6digo.
Para concluir estas observaciones, he de advertir del propio inodo: 1.0 Que el art. 2.0 de la Constitucidn dice que los extranjeros pueden establecerse libremente en territorio espanol, ejercer en 61 su industrial 6 dedicarse . cualquiera profesi6n para cuyo desempefio no exigen las leyes titulos de aptitud expedidos por las autoridades espanolas; y que los que no estuviesen naturalizados no podrnn ejercer en Espafia cargo alguno que tenga anexa autoridad 6 jurisdiccidn. 2.0 Que el art. 15 del vigente C6digo de Comercio permite A los extranjeros, y A las companiias constituidas en el extranjero, ejercer el comercio en Espafia con arreglo A las leyes de su pais, en lo que se refiere A Su capacidad para contratar, y A las disposiciones de nuestras leyes mercantiles en todo cuanto concierne i la creaci6n de sus establecimientos dentro del territorio espafiol, i sus operaciones


33


DERECHO CIVIL







mereantiles y A la jurisdicci6n de los tribunales de nuestra naci6n; todo sin perjuicio de los tratados y convenios internacionales.


TrTULO II

Del nacimiento y extinci6n de la personalidad civil.



CAPITULO PRIMERO

DE LAS PERSONAS NATURALES

El nacimiento determina la personalidad; pero el concebido se tiene por nacido para todos los efectos que le sean favorables, siempre que nazca con las condiciones que determina el articulo siguiente (1).
Para los efectos civiles, s6lo se reputari nacido el feto que tuviere figura humana y viviere veinticuatro lioras enteramente desprendido del seno materno (2).
La prioridad del naciniento, en el caso de partos dobles, da al primer nacido los derechos que la ley reconozca al primognito (3).
La personaliddd civil se extingue por la muerte de las personas. La menor edad, la demencia 6 imbecilidad, la sordomudez, la prodigalidad y la interdicci6n civil, no son mAs que restricciones de la personalidad juridica. Los que se hallaren en algund de esos estados, son susceptibles de derechos y aun de obligaciones cuando estas nacen de los hechos 6 relaciones entre los bienes del incapacitado y un tercero (4).
Si se duda, entre dos 6 mis personas Ilamadas . sucederse, quidn de ellas ha muerto primero, el que sostenga la muerte anterior de una 6 de otra debe probarla; i falta de prueba, se

(1) Art. 29.
(2) Art. 30.
(3) Art. 31.
(4) Art. 32.


34


DERECHO CIVIL






DERECHO CIVIL 35
presumen muertas al mismo tiempo y no tiene lugar la transmisi6n de derechos de una i otra (1).
- Respecto a la presunci6n de muerte del ausente y sus efectos, se estari 6 lo dispuesto en el titulo VIII de este libro (2).


CAPITULO II

DE LAS PERSONAS JURiDICAS

Son personas juridicas: 1.0 Las corporaciones, asociaciones y fundaciones de interns pniblico reconocidas por la ley; su personalidad empieza desde el instante mismo en que con arreglo 6 derecho hubiesen quedado vilidamente constituidas. 2.0 Las asociaciones de interns particular, sean civiles, mercantiles 6 industriales y 6 las que la ley concede personalidad propia independiente de la de cada uno de los asociados (3).
Las asociaciones 6 que se refiere el ndimero 2.0 del articulo anterior se regirthn por las disposiciones relativas al contrato de sociedad, segdin la naturaleza de 6ste (4).
La capacidad civil de las corporaciones se regular por las leyes que las hayan creado 6 reconocido; la de las asociaciones por sus estatutos, y la de las fundaciones por las reglas de su instituci6n debidamente aprobadas por disposicidn administrativa, cuando este requisito fuere necesario (5).
Las personas juridicas pueden adquirir y poseer bienes de todas cases, asi como contraer obligaciones y ejercitar acciones civiles 6 criminales, conform 6 las leyes y reglas de su constituci6n. La Iglesia se regiri en este punto por lo concordado entre ambas potestades, y los establecimientos de instrucci6n y beneficencia por lo que dispongan las leyes especiales (6).
Si por haber expirado el plazo durante el cual funcionaban legalmente, 6 por haber realizado el fin para el cual se constituYeron, 6 por ser ya imposible aplicar i dste la actividad y los
(1) Art. 33.
(2) Art. 34.
(3) Art. 35.
(4) Art. 36.
(5) Art. 37.
(6) Art. 38.







medios de que disponian, dejasen de funcionar las corporacioiies, asociaciones y fundaciones, se dari A sus bienes la aplicaci6n que las leyes 6 los estatutos, 6 las cliusulas fundacionales les liubiesen, en esta provision, asignado. Si nada se hubiere establecido previamente, se aplicarAn esos bienes A la realizaci6n de fines anilogos en interns de la region, provincia 6 municipio que principalinente debieran recoger los beneficios de las instituciones extinguidas (1).


TIT ITULO III

Del domicilio.

Para el ejercicio de los derechos y el cumplimiento de las obligaciones civiles, el domicilio de las personas naturales es el lugar de su residencia habitual y en su caso el que determine la ley de Enjuiciamiento civil. El domicilio de los diplomiticos residentes por raz6n de su cargo en el extranjero, que gocen el derecho de extraterritorialidad, serA el iltimo que hubieren tenido en territorio espaiol (2).
Cuando ni la ley que la haya creado 6 reconocido, ni los estatutos ni las reglas do la fundaci6n, fijaren el domicilio de las personas juridicas, se entenderA que lo tienen en el lugar en que se halle establecida su representaci6n legal, 6 donde ejerzan las principales funciones de su institute (3).

(1) Art. 39.
(2) Art. 40.
(3) Art. 41.


36


DERECHO CIVIL
















OBSERVACIONES ACERCA DE LOS TITULOS I Y II DEL LI1R10 I



1.0
Reqlasjuricicas nuevas contenidas en el capitulo 1 dcl tit. I.

En el titulo I, el articulo que mayor discusion tuvo fud el 29, tachado como deficiente ii obscuro. Tal como le present la Coinisi6n de Cdigos y se public en virtud del Real Decreto de 6 de Octubre, decia: > Y en la edici6n oficial reformada, con buen acuerdo, ha sido puesto asi: Do este iodo resulta mds claro y estA en cabal armonia con nuestro Derecho hist6rico.
Una de las novedades de mayor importancia esti en el art. 30, en el cual se altera profundamente lo establecido por las leyes antiguas-17, titulo II, libro IV del Fuero Juzgo, 5.a, titulo XXIII, Partida 4.1, y 3.a, titulo VI, libro III del Fuero Real, 6 sea, la 3.1 de Toro-rdspecto A exigir quo el nacido viviese diez dias, reducidos luego A veinticuatro lioras, siendo ademis bautizado, y tainbidn que el feto naciese vivo y todo, es decir, enteramente desprendido del claustro materno, y con figura humana.
Otra novedad, no menos interesante, so encuentra en el articulo 31; pues la regla de que el primonato sea el primog6nito,







altera la opinion, seguida por muchos, de que el primogonito 6 concebido antes, era el segundonato; y no s6lo concluye con las disputas que sobre este punto cientifico existian, sino tambisin en las componendas-inspiradas al parecer por el espiritu de primogenitura y agnacin-de la ley de Partida; segain la cual, si los habidos en el parto doble fueren los dos varones 6 los dos fueren hembras, y no uno de cada sexo, ninguno era considerado como el mayor y pero si eran varon y hembra, el var6n seria el primogenito (1). En el dia, extinguidos los vinculos y mayorazgos, el articulo del Cddigo solamente se aplicari i los titulos nobiliarios y rara vez i las herencias por testamento, universales 6 particulares; por ej emplo, si el testador dejare por heredero 6 legatario al hijo mayor que uno tuviere y se verificara que i dste le naciesen dos gemelos.
Novedad tambidn digna de ser notada es la del art. 32, que sefiala como causa inica de extinci6n de la personalidad civil, la muerte de las personas naturales; rompiendo con la tradici6n de la muerte civil de los romanos, y con la doctrina que se afanaba por encontrar analogia entree aquella y los efectos de la interdicci6n, la cual, y lo mismo la menor edad, la demencia etedtera, no son m-As que restricciones de la personalidad juridica.
Por ialtimo, es nueva en este capitulo la regla de que si se duda, entree dos 6 mis personas llamadas i suceder, qui6n de ellas ha muerto primero, el que sostenga la muerte anterior de una 6 de otra, debe probarla; y i falta de prueba, se presumen muertas al mismo tiempo y no tiene lugar la transmisidn de dereehos de la una A la otra: presunci6n juris en absoluto contraria i la contenida en la ley del C6digo Alfonsino, que decia de este modo:

38


DERECHO CIVIL






DERECHO CIVIL 39
se non pudiere saber cuil dellos muri6 primero, que es de en tender que el padre murid prinieramente. Esso mismo dezimos de la madre que muriesse a so ora con su fijo por alguna ocasi6n semejante destas que les 'acaesciesse de consuno; mas si el fijo fuesse menor de catorze aios, debe oune sospechar que muri6 prinero por la flaqueza que es en 61 porque es nifno> (1).


~ 0

Reglcs juridicas Mnel'cts contenidas en el capitulo II del tituto II.

No son realmente nuevas en totalidad las disposiciones que establece este capitulo con respecto A las personas juridicas; porque conocidas eran en el Derecho las definiciones y divisiones tanto de las corporaciones, asociaciones y fundaciones de interns publico, cuanto de las de interns particular, ora constituyan personalidades colectivas naturales, legales 6 voluntarias, y ora tengan fines civiles, mercantiles 6 industriales. . Desde el art. 13 de la Constitucidn, que declara i todo espafol el derecho de asociarse para los fines de la vida humana regulado iltimamente por la ley de 30 de Junio de 1887, hasta las leyes de Instrucci6n pnblica de 9 de Septiembre de 1857, y Beneficencia de 20 de Junio de 1849, con su reglainento de 27 de Abril de 1875, venian establecidos principios adecuados para el desenvolvimiento de la personalidad juridica; y en cuanto i la Iglesia, tambi6n estaba legislado lo conveniente por el Concordato de 17 de Octubre de 1851 y el Convenio de 16 de Junio de 1867. Con relaci6n i las sociedades mercantiles 6 industriales, el C6digo de comercio contiene las prescripciones bastantes para la determinacidn de su concepto y su oportuno desarrollo. Finalmente, no es una innovaci6n la de que, cono el art. 37 ordena, la capacidad civil de las corporaciones se acomodari i las leyes que las hayan creado 6 reconocido, la de las asociaciones i sus estatutos y la de las fundaciones i las reglas de su instituci6n debidamente aprobadas por disposici6n administrative, cuando este requisito fuere necesario. De consi(1) La misma ley de Partida, 12, titulo XXXIII, .a







guiente, lo iinico que hay de nuevo en todo esto es su verdadera codificaci6n, 6 sea, su incorporaci6n, justa y oportuna, en su conveniente lugar, al C6digo civil.
Lo que si es novedad importante y trascendental por todo extremo, es la declaracion que en el art. 38 se hace, de que las personas juridicas pueden adquirir y poseer bienes de todas clases; i pesar de que en el ilitimo pirrafo se agrega, que la Iglesia se regirA en este punto por lo concordado entre ambas potestades: principio que ser preciso tener presente al aplicar el art. 663 tal como ha quedado en la edici6n oficial reformada, y darle sus naturales y l6gicos desenvolvimientos.


30
Reglasjuridicas nuevas contenidas en el titulo III.

La teoria del domicilio, que deja completamente i salvo lo dicho en el art. 15 sobre la residencia por la cual se adquiere vecindad para los efectos del mismo, no era en rigor indispensable en el C6digo civil; toda vez que tratAndose del ejercicio de los derechos y el cumplimiento de las obligaciones, materia es que corresponde i la ley de Enjuiciamiento civil, y dsta, fijando las bases para determinar la competencia, declara que el domicilio de la muj er casada es el de su marido; el de los hijos no emancipados, el de sus padres; el de los menores 6 incapacitados, el de sus guardadores; el de los comerciantes, en cuanto i los actos mercantiles, el pueblo donde tuvieren el centro de sus negocios; el de los empleados, el punto en que sirvan sus destinos, y el de los militares en activo, la localidad en que se encuentra el cuerpo i que pertenecen. Pero con todo, no huelga ese titulo del C6digo civil; y sobre todo, la regla general de que el domcilio de las personas naturales es el lugar de su residencia habitual, quita la duda que podia suscitarse con motivo de las prescripciones de la ley de Ayuntamientos, las cuales dividen los habitantes de los tdrminos municipales en residentes y transeuntes, y los primeros en vecinos y domiciliados, y expresa que los vecinos son los espanoles emancipados quo residen habitualmente en un t6rmino municipal y se hallan


40


DERECHO CIVIL







inscritos con tal caricter en el padr6n del pueblo. Resultaba de estas disposiciones, y sobre todo de la exigencia do que para ganar la vecindad fuese precisa la condici6n de espafiol, una verdadera antinomnia con el inciso 4.0 del articulo 1.0 do la Constituci6n, y aliora tanbidn con el niinero 4.0 del art. 17 del C6digo; porque si son espanoles los extranjeros qn'e hayan ganado vecindad en cualquier pueblo de la Monarquia, claro estdi que la contradicci6n es palmaria, y estd nuy en su lugar que el art. 40 conceda como domicilio el lugar de su residencia habitual generalmente i las personas naturales, sin distinci6n de nacionales y extranjeros.
Ademds de que la observacidn quo precede tiene suma importancia, esti inuy bien lo que el repetido art. 40 dispone acerca del domicillo do los diplomiticos, residentes por razdn de su cargo en el extranjero, eximidndoles do la regla gendrica de que los empleados tienen el suyo en el punto en quo sirven sus destinos; porque gozando aqu6llos del derecho de extraterritorialidad, el cual consisted en que el domicilio de los agentes espafioles se encuentre fuera del alcance de las autoridades locales, en que los enviados do Espaiia no se fallen sometidos i la jurisdiccidn del pais en que residan (1), era preciso que s0 les diera por el C6digo como domicilio el iltimo que hubiesen tenido en territorio espafiol; y esto es justamente lo que hace el repetido art. 40.

(1) Existe la ficci6n legal de que la casa del embajador 6 ministro residente en el extranjero, no forma parte del territorio en que estd edificada, sino de aquel A que pertenece la persona que la habita, para el efecto de la inviolabilidad, que no es sdlo personal sino real, pues alcanza a aquella y A todo cuanto contiene.


G


41


DERECHO CIVIL










TITULO IV


Del matrimonio.




CAPiTULO PRIMERO

DISPOSICIONES GENERALES


SECCI6N PRIMERA

De las formas del matrimonio.

La ley reconoce dos formas de matrimonio: el candnico, quo deben contraer todos los que profesan la religion cat6lia, y el civil, que se celebra del modo que el C6digo determina (1).


SECCION II

Disposiciones comunes d las dosformas de matrimonio.

Los esponsales de futuro no producen obligaci6n de contraer matrimonio: ningin tribunal debe admitir demanda en que so pretenda su cumplimiento (2).
Si la promesa se hubiere hecho en documento piblico 6 privado por un mayor de edad, 6 por un menor asistido de la persona cuyo consentimiento sea necesario para la celebraci6n del matrimonio, 6 si se hubieren publicado las proclamas, el quo rehusare oasarse sin justa causa, estari obligado i resaroir 6 la otra parte los gastos que hubiese hecho por raz6n del matrimonio prometido. La acci6n para pedir el resarcimiento de gastos A que se refiere el pairrafo anterior, s6lo podri ejercitarso
(1) Art. 42.
(2) Art. 43. Ningun tribunal admnitird, (lice el texto; y conviene notarlo porque parece que algunos jueces eclesi6sticos propenden A admitir laS denandas de esponsales encaminados 6 la celebraci6n del matrimonio, eil contra de lo que el C6digo prescribe tan general y terminantemente.







dentro de un aio contado desde el dia de la negaci6n i la celebraci6n del matrimonio (1).
- Estd prohibido el matrimonio: 1.0 Al menor de edad que no haya obtenido la licencia y al mayor que no haya solicitado el consejo de las personas A quienes corresponde otorgar una y otro en los easos determinados por la ley: 2.0 A la viuda durante los trecientos un dias siguientes i la muerte de su marido, 6 antes de su alumbramiento si hubiese quedado en cinta, y a la mujer cuyo matrimonio hubiera sido declarado nulo, desde su separaci6n legal: 3.0 Al tutor y sus descendientes con las personas que tenga 6 haya tenido en guarda hasta que, fenecida la tutela, se aprueben las cuentas de su cargo; salvo el caso de que el padre de la persona sujeta a tutela hubiese autorizado el matrimonio en testamento 6 eseritura piblica (2)
La licencia de que biabla el nimero 1.0 del articulo anterior debe ser concedida a los hijos legitimos por el padre; faltando 6ste, 6 halhindose impedido, corresponde otorgarla, por su orden, A la madre, i los abuelos paternos y maternos y, en defecto de todos, al consejo de familia. Si se tratare de hijos naturales reconocidos 6 legitimados por concesi6n real (3) el consentimiento debera ser pedido a los que los reconocieron y legitimaron, a sus ascendientes y al consejo de familia, por el orden establecido en el parrafo anterior. Si se tratare de hijos adoptivos, se pedira el consentimiento al padre adoptante y, en su defecto, i las personas de la familia natural i quienes corres ponda. Los demis hijos ilegitimos obtendrAn el consentimiento de su madre cuando fuere legalmente conocida, el de los abuelos maternos en el mismo caso y, A falta de unos y otros, el del consejo de familia. - los jefes de las casas de exp6sitos corresponde prestar el consentimiento para el matrimonio de los educados en ellas (4).
Los'hijos mayors de edad estin obligados i pedir consejo al padre, y en su defecto, a la madre. Si no le obtuvieren 6 fuere

(1) Art. 44.
(2) Art. 45.
(3) Los legitiniados por subsiguiente niatriionio son legitimos; Por Cuanto 6stos 6 nacen 6 se hacen, y hechos legitinos, Jo son realnente.
(4) Art. 46.


43


DERECHO CIVIL







desfavorable, no podrA celebrarse el matrimonio hasta tres meses despues de hecha la peticidn (1).
La lie ,ncia y el consejo favorable i la celebraci6n del matrimonio debernin acreditarse, al solicitar 6ste, por medio de documento que haya autorizado un notario civil 6 eclesiistico, 6 el juez municipal del domicilio del solicitante. Del propio modo se acreditara el transcurso del tiempo i que alude el articulo anterior, cuando initilmente so hubiera pedido el consejo (2).
Ninguno de los ilamados i prestar su consentimiento 6 consejo esti obligado i manifestar las razones en quo so funda para concederle 6 negarle, ii contra su disenso se da recurso alguno (3).
Si i pesar de la prohibici6n del art. 45, se casaren las personas comprendidas en 61, su matrimonio es vilido; pero los contrayentes, sin perjuicio de lo dispuesto en el Cddigo penal, quedan sometidos A las reglas siguientes: L.a Se entiende contraido el casamiento con absoluta separaci6n de bienes, y cada c6nyuge retendrA el dominio y administraci6n do. los que le pertenecen, haciendo suyos todos los frutos, si bien con la obligaci6n de contribuir proporcionalmente al sostenimiento de las cargas del matrimonio: 2.a Ninguno de los c6nyuges podrA recibir del otro cosa alguna por donaci6n ni testamento. Lo dispuesto en las dos reglas anteriores no se aplica en los casos del niimero 2.0 del art. 45 si se hubiere obtenido dispensa: 3.a Si uno do los c6nyuges fuere menor no emancipado, no recibe la administration de sus bienes hasta quo llega i la mayor edad: entretarito, s6lo tiene derecho A alimentos que no pueden exceder de la renta liquida de sus bienes: 4.a En los casos del mumero 3.0 del art. 45, el tutor pierde ademAs la administracidn de los bienes de la pupila durante la menor edad do esta (4).
No produce efectos civiles el matrimonio candnico 6 civil cuando cualquiera de los cdnyuges estuviese ya casado legitimamente (5).
(1) Art. 47.
(2) Art. 48.
(3) Art. 49.
(A) Art. 50.
(5) Art. 51.


44


DERECHO CIVIL







- El matrimonio se disuelve por la muerte de uno de los c6nyuges (1).

SECCION III

De la puweba del matrimonio.

Los matrimonios celebrados antes de regir el C6digo, se probarin por los medios establecidos en las leyes anteriores. Los contraidos despuds, sdlo por certificacidn del acta del Registro civil, A no ser que los libros de dste no hayan existido 6 hubieren desaparecido, 6 se suscite contienda ante los tribunales; en cuyos casos serd admisible toda especie de prueba (2).
En los casos A que se refiere el pirrafo segundo del articulo anterior, la posesi6n constante de estado de los padres, unida i las actas de nacimiento de sus hijos en concepto de legitimos es uno de los medios de prueba del matrimonio de aquellos, A no constar que alguno de los dos estaba ligado por otro matrimonio anterior (3).
El casamiento contraido en pais extranjero, donde estos actos no estuvieren sujetos A registro regular 6 aut6ntico, puede acreditarse por cualquiera de los medios de prueba admitidos en derecho (4).

SECCI6N IV
De los derechos y obligaciones. entre marido y mujer.

Los c6nyuges estAn obligados A vivir juntos, guardarse fidelidad y socorrerse mutuamente (5).
El marido debe proteger a la mujer, y 6sta obedecer al marido (6).
La mujer estA obligada i seguir i su marido dondequiera que fije su residencia. Los tribunales, sin embargo, pueden con


(1) Art. 52.
(2) Art. 53.
(3) Art. 54.
(4) Art. 55.
(5) Art. 56.
(6) Art. 57.


45


DEECHo Civil,







justa causa eximirla de esta obligaci6n cuando el marido traslade su residencia A Ultramar 6 i pais extranjero (1).
El marido es el administrador de los bienes de la sociedad conyugal, salva estipulaci6n en contrario y lo dispuesto en el articulo 1.384 (2). Si fuere menor de diez y'oeho afios, no podri administrar sin el consentimiento de su padre; en defecto de este, sin el de su madre, y i falta de ambos, sin el de su tutor. Tampoco podrd comparecer en juicio sin la asistencia de dichas personas. En ningnln caso, mientras no llegue A la mayor edad, puede el marido sin el. consentimiento de las personas mencionadas en el ptrrafo anterior, tomar dinero., prestamo, gravar ni enajenar los bienes raices (3).
El marido es el representante de su mujer : 6sta no puede, sin su licencia, comparecer en juicio por si 6 por medio de procurador. No necesita, sin embargo, de esta licencia para defenderse en juicio criminal, ni para demandar 6 defenderse en los pleitos con su marido, 6 cuando hubiere obtenido habilitaci6n conforme A lo que dispone la ley de Enjuiciamiento civil (4).
Tampoco puede la mujer sin licencia 6 poder de su marido; adquirir por titulo oneroso ni lucrativo, enajenar sus bienes ni obligarse sino en los casos y con las limitacionee establecidas por la ley (5).
Son nulos los actos ejecutados por la mujer contra lo dispuesto en los anteriores articulos, salvo cuando se trata de cosas que por su naturaleza estdn destinadas al consumo ordinario de la familia, en cuyo caso las compras hechas por la mujer serdn validas. Las compras de joyas, muebles y objetos preciosos hechas sin licencia del marido, s6lo se consolidan cuando dste consiente A su mujer el uso y disfrute de tales objetos (6).
Puede la mujer sin licencia de su marido: 1.0 otorgar test mento; 2.0 ejercer los derechos y cumplir los deberes que le

(1) Art. 58.
(2) Se refiere A 6a adninistraci6i de los bienes parafernales.
(3) Art. 59.
(4) Art. 60.
(5) Art. 61.
(6) Art. 62.


46


DERECHO CIVIL








corresponden respecto i los hijos legitimos 6 naturales reconocidos que hubiese tenido de otro, y respect i los bienes de los mismos (1).
La mujer goza de los honores de su marido, excepto los que fueren estricta y exclusivamente personales, y los conserva mientras no contrae nuevo matrimonio (2).
Solamente el marido y sus herederos pueden reclamar la nulidad de los actos otorgados por la mujer sin licencia 6 autorizaci6n competente (3).
Lo establecido en esta secci6n se entiende sin perjuicio de lo dispuesto en el C6digo sobre ausencia, incapacidad, prodigalidad 4 interdicci6n del marido (4).


SECCION V
De los efectos de la nulidad del matrimonio y los del divorIo.

Los efectos civiles de las demandas y sentencias sobre nulidad de matrimonio y sobre divorcio, s6lo pueden obtenerse ante los tribunales ordinarios (5).
Interpuestas y admitidas las demandas de que habla el articulo anterior, se adoptarin mientras dure eljuicio las disposiciones siguientes: 1.a Separar los c6nyuges en todo caso : 2.a Depositar la mujer en los casos y forma prevenidos en la ley de Enjuiciamiento civil: 3.a Poner los hijos al cuidado de uno de los c6nyuges 6 de los dos, segnn proceda: 4.a Seialar alimentos a la mujer y A los hijos que no queden en poder del padre: 5.a Dictar las inedidas necesarias para evitar que el marido que hubiese dado causa al divorcio, 6 contra quien se dedujere demanda de nulidad del matrimonio, perjudique A la mujer en la administraci6n de sus bienes (6).
El matrimonio contraido de buena fe produce efectos civiles, aunque sea declarado nulo. Si ha intervenido buena fe de part

(1) Art. 63.
(2) Art. 64.
t3) Art. 65.
(4) Art. 66.
(5) Art. 67, (6) Art. 68.


47


DERECHO CIVIL







de uno solo de los c6nyuges, surte Inicamente efectos civiles respecto de 6l y de los hijos. La buena fe se presume, si no consta lo contrario. Si hubiere intervenido mala fe por parte de ambos c6nyuges, el matrimonio s6lo surte efectos civiles respecto de los hijos (1).
Ejecutoriada la nulidad del matrimonio, quedan los hijos varones mayores de tres afnos al cuidado del padre y las hijas al cuidado de la madre, si de parte de ambos c6nyuges hubiese habido buena fe. Si 6sta hubiese estado de parte de uno solo de los c6nyuges, quedan bajo su poder y cuidado los hijos de ambos sexos. Si la mala fe fuere de ambos, el tribunal resuelve sobre la suerte de los hijos en la forina que dispone el pirrafo segundo del numero 2.0 del art. 73. Los hijos 6 hijas menores de tres aios estin en todo caso, hasta quo cumplan esta edad, al cuidado de la madre; i no ser que por motivos especiales, dispusiere otra cosa la sentencia (2).
Lo dispuesto en los pirrafos primero y segundo del articulo anterior no tiene lugar si los padres, de comun acuerdo, proveyeren de otro modo al cuidado de los hijos (3).
La ejecutoria de nulidad produce respecto de los bienes del matrimonio los mismos efectos que la disolueidn por muerte; pero el c6nyuge que hubiera obrado de mala fe no tiene derecho i los gananciales. Si la mala fe se extiende A ambos, queda compensada (4).
La sentencia de divorcio produce los siguientes efectos: 1.0 La separacidn de los e6nyuges: 2.0 Quedar 6 ser puestos los hijos bajo la potestad y protecci6n del e6nyuge inocente. Si ambos fueren culpables, se provee de tutor A los hijos, conforme i lo dispuesto en el C6digo civil. Esto no obstante, si la sentencia no dispone otra cosa, la madre tiene i su cuidado en todo caso A los hijos menores de tres afios. A la muerte del c6nyuge inocente vuelve el culpable A recobrar la patria potestad y sus derechos, si la causa quo di6 origen al divorcio hubiese sido el adulterio, los malos tratamientos de obra 6 las injurias graves.

(1) Art. 69.
(2) Art. 2O.
(3) Art. 71.
(4) Art. 72.


48


DERECHO CIVIL







Si fu6 distinta, se nombra tutor i los hijos. La privacin de la patria potestad y de sus derechos no exinie al cdnyuge culpable del cumplimiento de las obligaciones que le impone el C6digo respecto de sus hijos. 3.0 Perder el cnyuge culpable todo lo que le hubiese sido dado 6 prometido por el inocente 6 por otra persona en consideraci6n A sste, y conservar el inocente todo cuanto hubiese recibido del culpable, pudiendo ademis reclamar desde luego lo que 6ste le hubiere prometido. 4.0 La separacidn de los bienes de la sociedad conyugal y la p6rdida de la administracidn de los de la mujer, si la tuviere el marido y fuere quien di6 causa al divoreo. 5.0 La conservaci6n por parte del marido inocente de la adninistraci6n, si la tiene, de los bilenes de la mujer, la cud solamente habri derecho i alimentos (1).
La reconciliaci6n pone trnino al juicio de divorcio y deja sin efecto ulterior la sentencia dictada en 61; pero los c6nyuges deben poner aquella en conociniento del tribunal que entienda 6 haya entendido en el litigio. Sin perjuicio de lo dispuesto en el pirafo anterior, subsistirdn en cuanto A los hijos los efectos de la sentencia cuando esta se funded en el conato 6 la connivencia del marido 6 de la niujer para corromper i los hijos y prostituir i las hijas; en cuyo caso, si aun continuan los unos 6 las otras bajo la patria potestad, los tribunales adoptan las inedidas convenientes para preservarlos de la corrupci6n 6 prostituci6n1 (2).

(1) Art. 73.
(2) Art. 74.


49


DERECHO CIVIL













































































































































&















1























s








s























*





*
i










t

















t





4





9

















OBSERVACIONES ACEI1A DEL CAPfiTUiO I DEL TITULO IV





Reglas jurildicas nueas conteniclas en las secciones I y f.

Las dos formas de matrimonio, si en rigor y por modo absoluto no constituyen una novedad, porque desde la ley de 18 de Junio de 1870, y aun conforme al Real Decreto de 9 de Febrero de 1875, estaban admitidas, indudablemente son una grand reforma; ya se considere el complemento importantisimo de que el matrimonio candnico es el que deben contraer los catdlicos (1); ya se atienda i que los mismos efectos civiles produce el matriionio celebrado bajo una d otra forma; ya se considere que estas disposiciones del C6digo son hijas de la Base 3." concordada con Sn Santidad; habi6ndose declarado que, si no convenidjas, aceptadas por la Iglesia estain Ins prescripciones establecidas para su natural y legitinio desarrollo. Por consiguiente, la secci6n I contiene reglas juridicas nuevas y en extreino interesantes que mejoran considerablemente
Iluestro Derecho civil.
Con respecto t las disposiciones comunes de que trata la seecion 11, encuentro en primer lugar la relativa i los esponsales de futuro, no ciertamente por Io que hace A la declaraci6n de que no prcducen obliga~cionj de contraer mnatrimionio-la cual jamis han producido, ni por derecho can6nico ni por el civil, v antes bien seria manifiestanmente contraria A la esencia de aquel
(1) Seria una inteligencia farisaica y absurda ]a de que todo cat6lico debe catarse, ccrno resultaria de tcniar d ia letra el texto del art. 42.




Full Text
xml version 1.0 encoding UTF-8
REPORT xmlns http:www.fcla.edudlsmddaitss xmlns:xsi http:www.w3.org2001XMLSchema-instance xsi:schemaLocation http:www.fcla.edudlsmddaitssdaitssReport.xsd
INGEST IEID E4AWUWWS9_RAMVLM INGEST_TIME 2016-06-13T19:51:17Z PACKAGE AA00026243_00001
AGREEMENT_INFO ACCOUNT UF PROJECT UFDC
FILES