Citation
La policia judicial ante los delitos publicos

Material Information

Title:
La policia judicial ante los delitos publicos obra de texto oficial notablemente corregida : tratado completo de sus atribuciones y deberes con formularios
Alternate Title:
La policía judicial ante los delitos públicos obra de texto oficial notablemente corregida : tratado completo de sus atribuciones y deberes con formularios
Creator:
Segura Cabrera, Andrés, 1864-
Place of Publication:
Habana
Publisher:
Imp. "La Universal"
Publication Date:
Language:
Spanish
Edition:
5a. ed.
Physical Description:
1 online resource (311 p.) : ports. ;

Subjects

Subjects / Keywords:
Administrative law -- Cuba ( lcsh )
Criminal law -- Cuba ( lcsh )
Police -- Cuba ( lcsh )
Criminal procedure -- Cuba ( lcsh )
Derecho administrativo -- Cuba ( bidex )
Derecho penal -- Cuba ( bidex )
Policía -- Cuba ( bidex )
Procedimiento penal -- Cuba ( bidex )
Administrative law ( fast )
Criminal law ( fast )
Criminal procedure ( fast )
Police ( fast )
Cuba ( fast )
Genre:
non-fiction ( marcgt )

Notes

General Note:
"Vocabulario de alugnas términas y frases": p. 100-112.
Statement of Responsibility:
por Andrés Segura Cabrera.

Record Information

Source Institution:
University of Michigan Law Library
Holding Location:
University of Michigan Law Library
Rights Management:
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Resource Identifier:
767525062 ( OCLC )
ocn767525062
33031 ( LLMC )

Full Text


















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for purposes of long-term preservation by

University of Michigan Law Library





















LA POLICIA JUDICIAL







I
I
II
I









LA POLICIA JUDICIAL



ANTE LOS DELITOS PUBLICOS




OBRA DE TEXTO OFFICIAL


NOTABLEMENTE CORREGIDA



Tratado complete de sus atribuclones y deberes con formularios


POR EL


DR. ANDRES SEGURA GABRERA

ABOGADO NOTARIO, ETG.







1A BA NA

IMP. "LA UNIVERgAL", OBISPo 34
1 926















A MANERA DE PROLOGO




EL JEFE

POLICIA NATIONAL

HABANA



Habana y Febrero 18, 1926.

Sr. Dr. Andr6s Segura Cabrera.

-Ai distinguido doctor y amigo:
'1) Me satisface grandemente saber que se ocupa usted en
dar t6rmino a Ia quinta edici6n de la obra de texto para
- la Policia Nacional, denominada LA POLICIA JUDICIAL ANTE
LOS DELITOS PUBLICOS; y crdame que su necesidad era cada e dia m&s sentida, pues agotada la cuarta edicl6n habla un
gran vacfo en el estudio y preparaci6n para exdmenes, segdn las Ordenes militares 156 y su concordante 181 de 1901 en que la misma se exige y constituye experta y garantizada
ensefianza.
Tenga usted la seguridad de que recomendar6 su adquisicidn por CIRCULAR a las fuerzas de mi mando, tan pronto sepa se halla ya a la venta, como desde luego lo hago por h presente, que Ie autorizo, como me pide, a insertarla en
dicha obra.
Soy suyo muy afmo. y devoto amigo,
Pablo Mendieta.





















































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PROLOGO


DE ESTA QUINTA EDICION


Revisada y puesta al dfa por su competente y conocido autor el Dr. Andr6s Segura Cabrera, sale a luz hoy, la quinta edici6n de esta obra cada dia mds apreciada y ms solicitada, por tanto; habidndonos guiadc ahora mis que nunca, el 'deseo vivisimo de ofrecer, como ofrecemos al tan respetable como brillantisimo Cuerpo de Policla Nacional de la Habana y a los de las demds Provincias de la Repnblica, un texto eficiente por completo y bien dispuesto y ordenado, en el que encontraran la filtima palabra en las materias que le atafien, como, entre otras, podemos seinalar muy especialmente lo relativo a la "Ley creando las Comisiones de inteligencias y Reglamentos y Tarifas de jornales maritimos del Puerto de la Habana" que, con taxativas prescripciones ingiere a la pciicfa en los problems que nazcan de las diferenclas entre patronos y obreros, huelgas, luchas por causas de rivalidades obreras y vigilancia; y una gran ampliaci6n del Vocabulario de los tfrminos y frases cuyo conocimiento exacto es Otil a los Agentes de Poliefa, insertAndose en 01 cuanto vocablo nuevo se ha recogido en el Dicelonarlo de la lengua castellana por la Academia espaiola, como en los de Voces cubanas mds recientemente publicados.
La enorme y constante demanda de la obra desde que ha algunos meses se nos agot6 la cuarta edicidn, nos ha side de grandisimo estfmulo para nuestra labcr, encomendada su revision, como al principio decimos, al autor.
LOS EDITORES

























































BRIGADIER PABLO MENDIETA
Jefe de la Policia Nacional


rl














EL RETRATO DEL BRIGADIER MENDIETA




El autor y los editores de esta obra creen firmemente es un deber de ellos por igual tenido, insertar en sus primeras pAginas el retrato del pundonoroso y distinguido Jefe de la Policfa Nacional, Brigadier Pablo Mendieta; y asf mismo estiman muy oportuno y procedente, ya que no hacer una biograffa de personalidad tan conccida en todos los circulos de nuestro medlo, el social, el civil, el military y en todos los qu6. se destaca su figura, si recordar que el Municiplo de la Habana, recientemente, el dia 12 del corriente mes de Febrero de 1926, en sesi6n ordinaria acord6 condecorarlo con la medalla de cro con distintivo blanco de antigUedad mnxima, concedida a los miembros del Cuerpo de Poliefa por acuerdo del propio Municipio de 4 do Enero del afo antes pasado de 1924.
El peri6dico "El Mundo" de esta capital del martes 16 do Febrero del corriente afto do 1926, refiri6 asl el caso insertando Integra la mocidn que fu6 presentada por alguno@ sedores Concejales y aprobada unanimeniente y con el mda grande benepldcito:

"Alta diatincidn al Jefe de la Policia Nacional.-M Consistorio acord6 concederle una medalla de oro como
mdrito a los servicios que ha prestado a la Patria.

Segon publicamos oportunamente, el Consistorio habanero, en su filtima sesi6n acord6 conceder al General Pa9






blo Mendieta, Jefe de la Policla, Nacional, la Medalla de oro eon distintivo blanco de maxima antigUedad.
He aquf la mocidn referida, que fu6 presentada por varies concejales y aprobada por unanimidad:

A los sefores concejales del Ayuntamiento de la Habana:
Los que suscribimos, concejales del Municipio de la Habana, rogamos a nuestros ilustres y distinguidos compafieros, enaltecidos de someter a su consideracl6n y aprobacidn la siguiente:

Mocidn:

El Mayor General Pablo Mendieta y Montefur, Jefe de la Policla Nacional, entree sus multiples mdritos, que nos inspira esta Mocifn, tiene la excepci6n idnica que mAs nos obliga, de ser el primer Jefe de la Policia Nacional tan estrechamente ligado con nosotros, que ha sido Concejal, y por tanto antiguo compafnero nuestro en la era de felicidad de nuestra Reptiblica alcanzada por el heroismo y martirio do sus libertadores de ]a Metr6poli entre los que resalt6 on la primavera de su vida y alcanzd por su valor y hazaflas el grado de Coronel.
En la paz que nos proporcion6 la dicha sofiada de ciudadanos libres con nacionalidad propia se distingui6 siempro el General Mendieta, como Director del Monte de Piedad; C6nsul de Cuba en C&diz y C6nsul General en Barcelona; Jefe del Ejercito Nacional, distinguil6ndose inolvidable en ]a fundacidn y organizacin de la Artilleria de Costa y retirdndose con sentimiento de sus jefes, compaferos y subordinados con el grado que ostenta de Mayor General del EJercito de Cuba.
Fu6 Jefe de la Poliefa Nacional en Comisiin elegida con unalnime benepldcito en momentos dificiles, que su tacto, pericia y ocuanimidad solvent6 con el mayor 6xito.
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Fu6 Presidente de la Cruz Roja Nacional de Cuba, titulo quo conserva de Honor, otorgado por la unanimidad de los Consejeros de dicha ben6fica y altruista Asociacidn. Fud Jefe de la Comisidn Nacional do Boxeo y Luchas, cof'servando tambien titulo de Honor otorgado por sus componentes. Y pertenece a las mAs distinguidas Asoclaciones de nuestro mayor rango social.
AdemAs posee condeooraciones nacionales pensionadas y de extraordinario valor meritorio autorizadas por el Monare. de Espafta, algunas; y las demds por nuestro Gobierno y Presidentes de Asociaciones donde su recuerdo de caballerosidad, idoneidad y probidad es inolvidable.


Por tanto:


No vacilamos en proponer como lo proponemos, impartiendo la aprobacidn unAnime de que so conceda al Maor General Pablo Mendieta y Montefur, Jefe de la Policla Nacional, la Medalla de oro, con distintivo blanco, de mAxima antigdedad, con todos sus beneficios, en justo y digno reconoemiiento de sus multiples m6ritos contrafdos con ]a Patria y por la exceptional y gratfsima circunstancia de ser antiguo y querido compafiero del Consistorio de la Habana, donde habrf do impon6rsele por el seflor Alealde Municipal de la Habana la medalla referida en acto solemne que rogaremos la asistencia del Honorable senior Presidento de la Repflblica y a las autoridades del Gobierno y a la prensa, testimonio indiscutible de la opinion pflblica.
Esta mocidn surtirA ldgico efecto retroactivo adicional al acuerdo respectivo de este Municipio de fecha 4 de Enero de 1924.



Esa medalla u otra an&loga, si como se asegura el se11





for Alcalde lo eree asi mejor, serA entregada al General Mendieta, en sesi6n solemne del Ayuntamiento, a la cual asistirA el seflor Presidente de la Repliblica y otras autoridades."



Distincidn merecidIsima que premia a un hombre de grandes m6ritos y muy relevantes servicios en cuanto cargo ha desempefiado.


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DR. ANDRES SEGURA CABRERA
Autor de esta obra









EL RETRATO DEL AUTOR DE ESTA OBRA

DR. ANDRES SEGURA CABRERA



Los editores de esta obra han 'credo, aef mismo, quo es deber de consecuencia en ellos insertar tambi6n el retrato del autor, el conocido y reputado publicista, Abogado, Notario y Perito Dr. Andr6s Segura Cabrera, que, en este afto de 1926, precisamente, cumple el cuad-rag6sime aniversarlo de publicista de obras todas del mayor mdrito, muy buscadas siempre por los elements mds intelectuales del pals, en raz6n a sus provechosas ensefianzas y prActieas y expeditas aplicaciones de ellas.
Esta misma, texto para la Policla Nacional de la Habana, adoptado tambi6n por las de otras Provincias y localidades de la Repdblica, es un exponente de ello; y lo que dicen de su positivo m~rito y alcance las cartas que, con el mayor gusto reproducimos a continuaci6n nos aho. rran todo otro comentario.


EI JEF'E

POLICIA NACIONAL
Habana, Enero 19 de 1924.
HADANA



Dr. Sr. Andr6s Segura Cabrera. Distinguido Dr. y amigo:
Me es grato comunicarle que en el acto de conmemo13





rai16n del 25 aniversario de la fundaci6n del Cuerpo de la .PolicIa Nacional celebrado en l'a Tercera Estaci6u de Policfa y honrado con la presencia del Honorable seflor Presidente de la Repiblica, autoridades, representaciones de todos 'los elementos socials y de la prensa de la capital, se ha tenido el alto honor de recordar a usted como testimo,nio inequfvoco de la admiraci6n y gratitud con que se le .distingue en el Cuerpo que comando.
Inspfrase esta gratitud en el reconocimlento de los be.zeficios de ensefianza que usted ha ofrecido al Cuerpo con su excelente libro editado arias veces desde la fundacifn ,de la Policfa y declarado de texto oficial para los exdmenos de ascenso de Ja institution por su complete compendio de materials n1tiles para el buen funcionamiento del policla.
Comparto el recuerdo que so le ha tributado y como siempre quedo de usted afmb. amigo y s. s., Pldcido Herndndez.


DR. ANDRES SEGURA CABRERA
ABOGADO Y NOTARIO
B A U T A

Enero 22 de 1924.
Sr. Brigadier Pldcido Herndndez.
Jefe de la Poliela Nacional.
Habana.

'Distinguido amigo: Su carta del 19 del corriente ha Ilegado hoy a mis manos producindome la mds grata imp'resi6n por -a benevolencia con que esta escrita y la exaltaci6n que en ella se hace de mi humilde personalidad y de mi libro La Policia Judicial ante los delitos pfiblicos, que es el texto para las fuerzas de ese Cuerpo de su tan
-digno como merecido mando.
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Yo me enter por el "Diario de la Marina" en la resofna que hizo de la fiesta con que ustedes celebraron el 25 aniversario de la fundacion del Cuerpo .y la inauguraci6n del "Club Atl6tico" en la Tercera Estaci6n,-y a cuya fiesta me fu6 inposible asistir,-de1 recuerdo que tuvo para ml el Teniente Sr. Carlos Garefa Sierra al entregar a. listed un pergamino en que le testimonian su afecto y consideraci6n ]a oficialidad, clauses y vigilantes de dicha Estaci6n; y en seguida, le escribi a dicho Sr. Garcia Sierra, una carta que usted quiz&s ha leido y en la cual vera lo, que le consignaba con sinceridad absoluta.
La Policia Nacional, entre otras cosas le deca, es hoy para todos los que en ella y sus grandes condiciones se, fijen, motivo del mds legitimo orgullo patriot.
Y. esto cada vez mds marcadamente.
Verdad que ese Cuerpo ha tenido siempre Jefes dignlsimos y hoy tiene a quien como usted es a mis, un probado funcionarlo en la misma carrera; y asI, "manda", "predicando con el ejemplo".
Yo leo sus circulares con toda atencul6n y tengo, por ello, motive para decirlo asf. Aun recuerdo una en que disponla determinadas cosas, sugiriendo el plan de ejecucidn, asegurando que con ello haba obtenido, siendo Capitdn del Cuerpo, el mejor resultado y tenfa, por tanto, experiencia del hecho.
Esto es, positivamente, muy fructifero, porque hay Ia "conciencia" de lo mandado que ha de producir necesariamente su mayor eficiencla.
Y termino: un milldn de gracias por sus bondades y un abrazo que selle mi adhesion a la Policia de la Habana por siempre y mi afecto personal a su dignisimo Jefe.
Cordialmente suyo amigo y S. S.,

Dr, Andres Segura Cabrera.


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OR. ANDRES SEGURA CABRERA
ADOGADO Y NOTARIO
BAUTA

Enero 19 de 1924.
Sr. Carlos Garcia Sierra.
Teniente al mando de la Tereera Estaci6n do Policia.
Habana.
Muy distinguido seofor mlo:
Day a usted las mis expresivas gracias por sit bondad al recordarme, en la fiesta magnifica celebrada por ustedes ayer, para conmemorar el cuarto de siglo de la fundacidn de la Poliefa do la Habana, como autor del Tratado de texto para ese Cuerpo, a que usted tan dignamento pertenece, La Policia Judicial ante los delitos pdblicos que ha veinticinco aflos publiqu6 por vez primera, cuando mi pariente el General Mario G. Menocal, su fundador, quiso y logr6 hacer que las fuerzas que lo formaban estuviesen suficientemente preparadas para sus funciones mfs frecuentes, la de la persecuci6n de los delitos y faltas.
Y he de aprovechar la ocasi6n que su bondad me brinda, para significarle una vez mds a usted y a todos los miembros del Cuerpo de Policla Nacional, desde su competente Jefe el Brigadier Sr. Pldcido Herndndez, hasta el mfts modern do los vigilantes que lo integran, mi adheshIn mfs sincera y mi cariflo mis profundo.
Yo me siento como parte integrante de ustedes y me uatisface extraordinariamente la observacidn quo hago del progreso constant en todo que.ha tenido la institucida desde su origin, marcAndoso en ella siempre ]a tendencia, alcanzada en todas circunstanclas, a la mayor perfeccidn y mejorainiento.
La Policla Nacional do Cuba es hoy para todos los que en ella y sus grandes condiciones so fijen, motivo del jsd legftimo orgullo patriot.
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De ml libro por usted aludido con un recuerdo afectuoso que nunca le agrAdecer6 bastante, porque esas manifestaciones Ilegan al fondo del coraz6n de .los que las saben recibir, como a mi me sucede, se estd terminando la quinta edicidn por "La Universal" de Ruiz y Compafifa
-en Obispo 34-hecho este en que no pude pensar cuando escribi mis modestos apuntes que constituyeron la primera edici6n, por mds que el General Menocal y sus adjuntos Mr. Jonh Gary Evans y Mr. Jonh Cullagh, as! como los generales sefores R. de Cdrdenas y E. Loinaz del Castillo y los sefiores Alfonso L6pez y M. Puri, me lo auguraron al felicitarme por haber alcanzado la declaraci6n de Texto por la Orden nfim. 156 de 1901, dictada dos afios despu6s de ]a publicacifn del libro, y apreciado por tanto, en la prdctica su eficacia; observacidn esta, que entonces me hizo el boy Brigadier del Ej~rcito Sr. E. Pujol, Capitfn a la sazdn del Cuerpo de Poliefa. Le reitero el testimonio, en 6sta, de mi gratitud por sus conceptos y frases en ]a memorable tarde de ayer, y soy de usted obsecuente amigo y afm. s. a. q. b. s. m.,

Dr. Andrs Segura Cabrera.


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(De la primera edicifn)


AL GENERAL SR. MARIO G. MENOCAL

Jefe de Policia de la Habana.




Habana, 1.* do Marzo 1899.
Seflor:
Convencido de la utilidad que habrfa de reportar al Cuerpo de Policla de que usted es digno Jefe, como asimismo a toda la policfa rural y a la de otras provincias de la Isla, un Tratado que desenvuelva por complete en forma sistemdtica y ordenada los preceptos legales que marcan a dichos funclonarios sus derechos y deberes como poliefas judiciales, frente a los delitos pfiblicos que se cometan y debcn reprimir, ensefiAndoles en perfect nomenclatura, cuales son 6stos, mediante ]a definici6n de los mismos y sus marcadas diferencias, como tambi6n de las faltas, dando para cada caso un formularlo de Instruccida exactamente legal, con otros muchos conocimientos complementarios; convencido, digo, de las ventajas quo ello reportarfa, y ansioso yo, como nadle-porque desde el cargo que desemPeflo me ha sido dable siempre apreciar las ventajas de una policla docta y bien dispuesta, en los varios aspectos de sus diversos cometidos-de que lo est6 la que boy es garantfa del orden pdblico en nuestra patria, he levado a 19





tOrmino esa obra, que someto a su consideracidn, porque si recibiese su apoyo y sancidn y usted se dignara as! comunicdrmelo, yo la daria a la imprenta para hacer de ella una edici6n do bolsillo muy manuable, y en el numero de ejemplares que me aconsejara usted que posee el conocimiento estadfstico del personal del cuerpo y grupoe a que he venido contray6ndome.
CompletarA el trabajo la insercidn, on su Ap6ndice, de un plano de la Habana con copia de la orden do su actual division territorial; los toques de incendio; un directorio general de los edificios priblicos, la division judicial y municipal de la Isla toda, con expresi6n de sus provincias, cabaceras, etc.
Creo que el examen de todos los antecedentes, y lo expuesto, hardn a usted inclinarse a la recomendacidn a que aspiro, de titil el libro al Cuerpo de su merecida jefatura; y esperando sus letras, de ello expresivas, y los datos quc para su caso me he permitido rogarle, me reitero suyo, con la mAs preferente consideracidn s. s. q. b. s. m.,

Dr. Andrds Segura Cabrera.


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POLICE DEPARTMENT

City of Havana

office of the Chieff of Police



Habana, Cuba, Marzo 9 de 1899.

Al Dr. Sr. Andr6s Segura y Cabrera.

Autor de un Tratado sobre funciones de la Policla Judicial.

Seficr:
Enterado cuidadosamente de su comunicaci6n del dia 1.0 del corriento y examinado el contenido de su obra La Policia Judicial ante los delitos pfiblicos, o sdase el tratado complete do las atribuciones y deberes de aqu6lla, que usted somete a mi consulta y juicio, debo manifestarle, con toda franqueza, que su trabajo colma uno de mis mfs principales anhelos en el Cuerpo cuya jefatura lievo, porque merced a los conocimientos quo en aqudl adquieran los individuos que 6ste forman, podrd contarse en esta Isla, con una policia suficlentemente instrufda y con la competencia, por tanto, quo debe toner ]a de todo pafs civilizado.
No vacilo, pues. en recomendar para la instrucei6n legal de mis fuerzas, su met6dico y ordenado Tratado de quo me ocupo; y en recomendarlo, no ya como fitil, si que como necesarlo a toda la poliefa de las demls provincias, y muy principalmente a la rural, cuya mayor esfera de ac21




ci6n les hace mAs indispensables los conocimientos que ousted les brinda en su valloso trabajo.
. Tengo mucho placer en incluirle con la present, como usted io desea, un ejemplar del Plano de ]a Habana con el trazado de su nueva division y copia de la orden en que se dispuso esta, para que como me dice, lo inserte en un Apdndice del libro; signifiendole en diltima, que es mi opinion haga usted una tirada de esta edici6n de su referido Tratado, en cantidad proporcional al cupo de la policIa, o sdase, aproximadamente de 1,500 a 2,000 ejemplares, que entre los individuos de ella por lo menos, es evidente habrA usted de colocar.
Y felicitdndolo de nuevo por su empeflo, que tanto me satisface, y quo bien puede calificarse a la par, de patridtico, por cuanto cede en beneficio exclusive de nuestra cultura, cimentando en la sOlida base de la competencia do sus guardianes, al orden pnblico, t6rmino repitidndome muy verdaderamente suyo siempre,

M. G. Menocal.


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PROLOGO

DE LA PRIMERA EDICION


Acaso como esta vez, no pueda nunca, sin caerse en la inmodestia, asegurarse al ofrecer al pflblico una obra o escrito cualquiera, que se llena con 61 una necesidad, tanto mds grande, cuanto que su satisfacci6n es la de los generales interests y del orden piliblico, conflado a los quo est6. llamado a auxiliar el presente Tratado.
La misi6n que tiene por la Ley la policia judicial, de investigar por sf y sin que modie requerimiento aiguno, los delitos pdblicos que se cometieren en su teritorio o demarcaci6n; el concepto de auxiliares del Ministerio Fiscal y de los Jueces y Tribunnies ordinarios que la Ley fija a todos y a cada uno de los Individuos que la forman; y m&s que nada el no existir en esta, Isla una publicacl6n que coloque al funcionario de la policia judicial en presencia del dellto pfiblico cometido, seflaifndole con el precepto de la Ley euAles son sus deberes y atribuciones, nos ha resuelto a la publicaci6n de este Tratado, que iniciando a los Individuos del nuevo servicio en el conocimiento de los delitos, por medlo de sus definiclones y marcadas diferencias que de ellos hacemos y en la forma de proceder a la instruccifn de diligencias en que se depuren los hechos y reconozca al delincuente, les prestavA. el mAs eficaz servicio, al ponerlos en condiciones de llenar sus cometidos con exactitud y a conciencia, en beneficlo de la sociedad a quien ta





guarda y custodia la tranquilidad y el orden. Llamado a instruir y encaminar principalmente al nuevo personal del servicio pdblico, nuestro trabajo, hemos procurado presentarlo en la mis fdcil y comprensible forma, dejando el discurso y toda controversia, porque de ello '610 nacerfa la confusion mAs lamentable y opuesta al fin que perseguimos, y el que sera para nosotros gran satisfacci6n, ver que resulte cumplido.
Del orden pdblico garantido por funcionarios probos, inteligentes y bien dispuestos, dependerd , nadie ha de dudarlo, en gran manera nuestro bienestar futuro y si se quiere nuestra personalidad como pueblo libre. Preocupaci6n, pues, de todos debe ser ello; y pues que nuestra lo es y pensamos como hemos escrito antes, aprontamos el granite de arena que significar pueda este nuestro humilde esfuerzo para el hermoso y anhelado edificio de la patria cubana.

Dr. Andr6s Segura Cabrera.


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PROLOGO


DE LA SEGUNDA EDICION


Agotados todce los ejemplares de la primera edici6n de esta obra, quo por la Orden del Gobierno Militar nrim. 156, do Junio 11 de 1901, fu6 declarada do text para la policla de la Habana, BujetAndose a ella, entre otras materlas, los conocimientos que en los exAmenes para ascensos en el cuerpo, deba demostrarse, se impone la tirada de una segunda edicl6n, como lo hacemos en la presente, corrigiendo y aumentando notablemente la primera, de la que W6la hemos suprimido los retratos de los sefiores organizadores y jefes, de los establecimientos penales, que en su mayor parto tienen hoy otros destinos y usos.
Nos allenta en este empefno, y nos mueve, al fin,. a acometer esta important tirada, la inmensa demand que ha alcanzado en estos dltimos tiempos la obra, demand que en absolute hemos podido atender por la total carencia de ejemplares,, y que se ha sostenido a pesar de existir otros texos an.aIogos al present, sin duda por ser dste y no aqu6Uos, el que liena el program .de exdmenes y el finico que ha obtenido la espontAnea declaratoria de texto que contiene la orden antes citada.
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PROLOGO


DE LA TERCERA EDICION


La gran demanda de ella, que agot6 toda ]a segunda edici6n de esta obra en brevfsimo tempo y la constante solicitud de la misma, por individuos de los Cuerpos de Poliefa de toda la Repnblica, Guardia rural, empleados del foro y hasta particulares que desean tener en un tomo coleccionadas, como lo estdn aquf, tantas disposiciones de cardcter general y muchas obligatorias a todo ciudadano y de inter6s por ende, para todos su conocimiento, nos obliga a la tirada de esta tercera edici6n, que ms corregida aun que lo fu6 la anterior y con todo Io legislado y vigente hasta el dia, ha de satisfacer a las mayores exigencias en la materia, cubriendo, como cubre, con exceso, los programas de examenes de la Policfa, para la que estd declarada de texto por la Orden militar nnim. 156 de Junio 11 de 1901, y siendo en consecuencia de la mayor utilidad en todo.
Resulta hoy mds que nunca, este texto, un poderoso auxiliar de consulta, tanto al elemento oficial que de 61 ha de servirse, como al ciudadano a quien atafien todas y cada una de sus pAginas.
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PROLOGO


DE LA CUARTA EDICION


Agotada la extensa edicidn tercera de esta obra, vdmonos en el caso de dar esta cuarta que Ileva en sf cuantas reformas se han hecho hasta el dfa en que los temas objeto del text, ampliado a su vez a innumerables materias que dan los conocimientos mds avanzados en el Cuerpo y que son propias de los Tenientes, Capitanes y Jefes por raz6n de su naturaleza y aplicaciones, 1o que la hard cada vez m~s solicitada por los individuos de toda gerarquIa de los Cuerpos de Policla y Guardia Rural para quienes principalmente fu6 escrita y para el primero de los que estA declarada de texto por la Orden military ndm. 156 de Junio 11 de 1901, as! como por los particulars que deseen tener,-y son muchos los que la solicitan,-en un volumen, las innumerables disposiciones que ella encierra.
En la impresin nos hemos esmerado m6s s! cabe que en las anteriores tiradas, propendiendo siempre al mejoramiento no s6lo del fondo sino de la forma del utilisimo libro del Dr. Andr6s Segura y Cabrera, de que somos editores propietarlos.
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Tr ~E x To

















LA POLICIA JUDICIAL


1.-Quidnes la constituyen.-2. Sus deberes.-3. Plazo para dar conocimieno a la Autoridad judicial de las diligencias que practique.-i. Juez a que debe darse conocimiento.-5. A quidnes debe detener la policia judicial.-6. Tiempo que puede durar la detenci6n.7. Responsaoilidad criminal en que puede incurrir la policia judicial por prolongar indebidamente la detenci6n. - 8. De los registros en lugares habitados.
Cudndo proceden. C6mo deben practicarse. Responsabilidades que crea el hacerlos indebidamente.-P. Del
comportamiento de 7a policia judicial.

1. Constituyen la palicla judicial y serAn auxillares del Ministerio fiscal, de los Jueces de instruccifn, de los correccionales y de los municipios en su caso:

1.0 Las Autoridades administrativas encargadas de ]a Seguridad pniblica y de ]a persecuci6n de todos los delitos o de algunos' especiales.
2. Los empleados o subalternos 'de policfa, de seguridad, cualquiera que sea su denominaci6n.
3.o Los Alcaldes, Tenientes de Alcaldes y Alcaldeo de barrio.
4.V Los Jefes, Oficiales e individuos de cualquiera otra fuerza destinada a la persecuci6n de malhechores.
5.* Los vigilantes, serenos, celadores y cualesquiera otros agentes municipales, de policfa urbana o rural.
6.* Los guardlas particulares de montes, campos y senibrados, jurados o confirmados por la Administraci6n.
7.' Los jefes de los establecimientos penades, los Alcaldes de las cArceles y sus subalternos:
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* 8.* Los Alguaciles y dependientes de los Tribunales y Juzgados.

2. Es deber de la poliefa judicial averiguar los delitos pdblicos que se cometieren en su territorlo o demarcaci6n; practicar, segdn sus atribuciones, lps diligencias necesarias para comprobarlos y descubrir a los delincuentes y recoger todos los efectos, instrumentos o pruebas del delito par cuya desaparici6n hubiere peligro, ponidndolou a disposici6n de la Autoridad judicial.
Si el delito fuere de los quo s6lo pueden perseguirse a instancia de parte legitima, tendrA la misma obligacl6n expresada en el parrafo anterior, si se le requiere al efecto.
Los delitos que s6lo pueden perseguirse a instancia de part legItima son: los do aduiterio, estupro, violacl6n, rapto, calumnila e injuria.
La policla judicial debe, por consiguiente, practicar por propio derecho y sin que medie requerimiento de Juez, las diligencias conducentes a ]a averiguaci6n do los delitos, y de haber mediado aqu6l, comunicarAn el resultado obtenido en los plazos que se les hubiesen fijado.
El Minlsterio fiscal, los Jueces de instrucc!6n, los corroccionales y los municipales en su caso podran entenderse directamento con los funcionarios do poliefa judicitl, cualquiera que sea su categoria, para todos los efeetos de las disposiciones anteriores; pero si el servicio que de ellos exigiesen admitieso espera, deberan acudir al superior respective del funcionario de poliefa judicial mientras no necesitasen del inmedlato auxilio de 6ste.
El funcionario de policia judicial que por cuadquier causa no pueda cumplir el requerimiento o Ia orden que hubiese recibido del Ministerio fiscal, del Juez do instruecifn, del Juez municipal o do la Autoridad o agent que hublese prevenido las primeras diligencias, lo pondrd inmediatamente en ec-nocimiento del que haya hecho el requerimiento o dado la orden, para que provea de otro modo a su ejecuci6n.
Si Ia causa no fuere legitina, el que hubiese dado la orden o hecho el requerimiento lo pondra en conocimiento del superior jorarquico del que se excuse, para que lo corrija disciplinariamente, a no ser que hubiere incurrido en mayor responsabilidad con arreglo a las eyes.
El superior jerarquico comunicard a ]a Autoridad o
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funcionario que le hubiere dado Ia queja la resolucidn quo, 'dopto respecto de su subordinado.
El Jefe de cualquiera fuerza pdblica. que no pudiese prestar el auxilio que por los Jueces o por un funcionario de poliefa judicial le fuere pedido, lo pondrA en su conocimiento para quo prove de otro modo a su ejecucidn.
El que hubiere echo el requerimiento, lo pondrA en conocimiento del Afe superior inmediato del que so excusare en la forma y para el objeto expresado en los pgrrafos anteriores.
Los funcicnarios de policia judicial se abstendrdn, bajo su responsabilidad, de usar medios do averiguacidn que la Ley no autorice.

3. Inmediatamente que led funcionarios de poficia judicial tuvieren conocimlento de un delito pfiblico, o fueren requeridos para prevenir la instruoci6n de diligencias por raz6n de algfln delito privado, lo participardn a la Autoridad judicial o al representante del Ministerlo fiscal, si pudieren hacerlo sin cesar en Ia ,prdctica de las diligencias de prevencidn.
En otro caso lo hardn as! que las hubieren terminado.
Si concurriere algdn funcionario de poliefa judicial de categorfa superior a ]a del que estuviere actuando, deberA 6ste darie conocimiento de cuanto hubiere practicado, ponidndose desde luego a sudisposici6n.
Los funcionarlos de poliefa judicial extenderdan un atestado de las diligencias que practiquen, en el cual especificarda con la mayor exactitud los hechos por ellos averiguados, insertando Irs declaracionos e informes recibidos y anotando todas 'as circunstancias que hubieren observado y pudiesen ser prueba o indiclo del delito.
El atestado serA firmado por el que lo haya extendido. y si usire sello, lo estampari con su rnilbrica en todas las hojas.
Las personas presontes, peritos y testigos que hubieren intervenido en las diligencias relacionadas en el atom tado serfn invitadas a firmaro en la part a ellos referente. Si no lo hicieren, so expresard la raz6n.
SI no pudiere redactar el atestado el funcionario a quien correspondiese hacerlo, se sustituir per una relacifn verbal circunstanciada, que reducir a escrito de un modo fehaciente el funcionario del Ministerio fiscal o el Juez a quien deba presentarse el atestado, manifestAn33





dose el motivo de ro habeme redactado en la forma ordinaria.
Cuando el Juez se presentare a forma el sumario, cesarAn las diligencias do prevencidn que estuviere practicando cualquiera Autoridad o agent de policoa, debiendo dstos entregarlas en el acto a dicho Juez, as! como los efectos relativos al delito que se hubiesen recogido, y ponlendo a su disnosicidn a los detenidos si los huibere.
Los atestados que redactr.ren y las manifestaciones que hicieren los funcionarios de policia judicial a consecuencia de las averiguaciones que hubieren practicado se considerardfn denuncias para los efectos legAes.
Las declarciones que prestaren deberdn ser firmadas y tendrdn ol valor de declaraciones testificales en cuanto se refieran a hechos de conocimiento proplo.
En todo caso los funcionarios de policla judicial estAn obligados a observar estrictamente las formalidades legal0s en cuantas diligencias practiquen.
Las diligeacias contenidas en el atestado scrAn secretas.
En ningdln caso, savo ei de fuerza mayor, los funcicnarios de poliefa judicial podrdn dejar transeurrir mds de reinticuatro horas sin dar conocimiento a la Autoridaa judicial o al Ministerio fiscal de las diligencias que hubleren practicado por consecuencia de un delito.
A los que infrijan esta disposici6n previene el artlcuIo 295 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, se les corrija disciplinariamente con multa de 62.50 a 250 pesetas, si Ia omisidn no mereciere la calificaci6n de delito.
Los que, sin exceder el tiempo de las veinticuatro horas, dilataren mAs de lo necesario el dar conocimiento, serAn corregidos disciplinariamente con multa de 25 a 125
-pesetas.
Cuando los funcionarlos de poliofa judicial que hubieren do ser corregidos disciplinariamente eon arreglo a la ley, fuesen de categorla superior a la de la Autoridad judicial o fiscal que entendiesen en las diligencias en que se hubiese cometido la falta, se abstendrAn estos de imponer por sI mismos la correcci6n, limitdndose a poner lo ocurrido en conocimiento del Jefe inmediato del que debiere ser corregido.

4. La pollea judicial debe dar conocimiento de los dolitos de que tenga noticia y entregar el atestado que 34





hubiere formado el Juez de instrucci6n o correccional, segn el caso, del partido o demarcacidn en que el delito se haya cometido.
Si en al pueblo o demarcacidn en que .el delito se ha cometido no residiere el Juez instructor, se dard cuenta al Juez municipal respectivo, quien por delegacidn del Juez instructor y a falta de dste debe practicar las primeras diligencias criminals.
Puede ocurrir que no conste el lugar en que so haya cometido un delitc y por consiguiente se ignora a qud Juez debe darse cuenta, en cuyo caso se dard conocimiento por este orden:
1.* Al Juez del t6rmino municipal, partido o circunscripci6n en que so hayan descubierto pruebas materials del delito.
2.0 Al Juez del tdrmino municipal, partido o circunscripcidn en que el presunto ro haya sido aprehendido.
Al entregar el atotado al Juez debe hacersele entrega. tambidn de todos los efectos, armas e instrumentos que, por star relacionados con el delito, se hubieren recogido por la policfa judicial, poniendo a disposici6n de aqu6l las personas de los detenidos.

5. La Autoridad o agent de policla judicial tendra obligacidn de detener:
1.0 Al que intentare cometer un delito en el momento de ir a cometerlo.
2.0 Al delincuente infraganti.
Se considerard flagrante delito el que so estuviere cometiendo o se acabare de cometer, cuando el delincuente c delincuentes sean sorprendidos.
3.o Al que se fugare del establecimiento penal en quo se halle extinguiendo condena.
4.* Al que so fugare de la odrcel en que estuviere esperando su traslacidn al establecimiento penal o lugar en quo deba cumplir la condena que so le hubiese impuesto, por sentencia fire.
50 Al que se fugare al ser conducido al estableclmiento o lugar mencionados en el ndmero anterior.
6.* Al que se fugare estando detenido o preso por causa, pendiente.
7.0 Al procesado o condenado que estuviere en rebeldfa.
S.* Al que ostuviere procesado per delito que tenga se35




flalado en el C6digo pena superior a la de prisidn correccional.
9.o Al procesado por delito al que est6 seflalada pena inferior, si sus antecedentes o las circunstancias del hecho hicieren presumir quo no compareceri cuando fuere liamado por la Autoridad judicial.
Se exceptfia de lo dispuesto en el pArrafo anterior al procesado que presto en el acto flanza bastante, a juicio de la Autoridad o agente que intent detenerse, para presumir racionalmente que comparecerA cuando le ilame el Juez o Tribunal competent.
10. Al que estuviere en el caso del ndmero anterior, aunque todavfa no se hallase procosado, con tal que concurran las dos circunstancias siguientes: la. Quo la Autoridad o agent tenga motivo racionalmente bastantes para creer en la existencia de un hecho que prosente los caracteres de delito. 2a. Que los tonga tambi6n bastantes para creer que la persona a quien intent detener tuvo participacifa en 61.
11. A aquel contra el cual exist mandamiento de detenci6n del Juez Instructor o Tribunal competente.
La Autoridad o agent de policla judicial tomarA nota del nombre, apellido, domicilio y demds circunstancias bastantes para la averiguacida o identificaci6n do la persona del procesado o del delincuente a quienes no detuviere por no estar comprendido en ninguno do los casos anteriores.
Esta nota serd oportunamente entregada al Juez o Tribunal que conzca o deba conocer de la causa.
El que detuviere o prendiere a algdn presunto culpable tomarA las precauciones necesarias para que el detenido o preso no haga en su persona o traje alteracida alguna quo pueda dificultar su reconocimiento por quien corresponda.
Andlogas precauciones deberdn tomar los Alcaides de las cdrceles y los Jefes de los dep6sitos de los detenidos: y si en los establecimientos de su cargo hublere trajo reglamentario, conservar&n cuidadosamente el que ileven los presos o detenidos al ingresar en el establecimiento, a fin do que puedan vestirlos cuantas veces fuere conveniente pars, diligencias de reconocimiento.
No se podrd detener por simples faltas a no ser quo el presunto reo no tuviese domicilic. conocido n diesel flanza bastante a juicio del agente que intente detenerlo.
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La Autoridad o agente de poliefa judicial tomara nota ,del nombre, apellido, domicilio y demgs circunstancias bastantes para la averiguaci6n e identificaci6n de ]a persona iue haya cometido una falta y a quien no- haya detenido por tener domicilio conocido.
Esta nota serd entregada oportunamente al Juez municipal del lugar del distrito en quo la falta se haya cometido.
La detencifn debe efectuarse de la manera y en la forma que perjudique lo menos posible a la persona y a la reputaci6n del inculpado.
Su libertad no debe restringirse sino en los limites absolutamente indispensables para asegurar su persona e impedir las comunicaciones que puedan peijudicar la instrucci6n de ]a causa.
Los detenidos estarAn, a ser possible, separados los unos
-de los otros.
Si la .separaci6n no fuese posible, se cuidarl de que no se retinan personas de diferente sexo ni los correos en
-una misma prisi6n y de que los j6venes y no reincidentes se fallen separados de los de edad madura y de los reincidentes.
Para esta separaci6n se tendrd on cuenta el grado
-de educaci6n del detenido, su edad y la naturaleza del delito que se le impute.
Todo detenido puede procurarse a -sus exipensas las
-comodidades y ocupaciones compatibles con el objeto do ]a detenei6n y con el rdgimen de la cArcel, siempre que no
omprometan Sn seguridad o la reserva del sumario.
Cuando el detenido deseare ser visitado par un Ministro de su religion, por un Msdico, por sus parlentes, o personas con quienes est6 en relaci6n de Intereses, o por las que puedan darles sus consejos, deberA permitirsele con las condiciones prescriptas en el reglamento -do cArceles, .s no afectasen al secret y 6xito del sumario. La relaci6n con el abogado defensor no podrd impedfrsele.
No se adoptard contra el detenido ninguna medida cxtraordinaria de seguridad si no en caso de desobediencia, de violencia o de rebeli6n, o cuando haya Intentado o hecho preparativos para fugarse.
Esta medida deberA ser temporal y s6lo subsistirl el tlempo estrictamente necesarlo.
EstA absolutamente prohibido a todos los individuals
-de ]a poliefa judicial el dar golpes o maltratar a las per37





sonas de los detenidos, as! como emplear con ellos ningdn gdnero de amenazas para que declaren ni hacerles preguntas capciosas.

6. El particular, Autoridad o agent de poliefa judicial que detuviere a una persona en virtud de lo dtspuest& en el articulo 5o. debera ponerla en libertad o entregarla al Juez mas prdximo al lugar en que hubiere hecho la detencidn, dentro de las vinticuatro horas siguientes al actor de la misma.
Si demorare la entrega, incurriri en la responsabilidad que establece el C6digo penal, si la dilacidn hubiereexcedido de veinticuatro horas

7. Todos los individuos de la policia judicial se reputan funcionarios pdblicos, a los efectos de la responsabilidades criminales que pueden contraer en el ejercicio de sus funciones. En tal concepto les son aplicables las siguientes disposiciones:
Cddigo penal. Articulo 198.-El funcionario pfiblicoque detuviere a una pprsona sin estar autorizado por una ley, a no ser por raz6n de delito, no estando en suspenso las garantfas constitucionales, incurrirA en las penas de mulde 325 a 3,250 pesetas si l detencifn no hubiere excedido de tres dfis; en la de suspension en sus grades minimo. y medio, si pasamndo de este tiempo no hubiere llegado a quince; en ]a de suspensidn en su grado mdximo a inhabilitacidn absoluta temporal en su grado medio, si no hablendo bajado do quince dias no hubiere liegado a un mes; en la de prisi6n correccional en su grado mAximo a prisl6n mayor en su grado minmo, si hubiere pasado de un mes y no hubiere excedido de un ado; y en la de prisi6n mayor en su grado medio a reclusidn temporal en toda su extensidn, si Vubiere pasado de un ado.
Art. 199.-El funcionarlo ptlblico que dilatare el cumplimiento de un mandate judicial para que se ponga on Iibertad a un preso o detenido que tuviere a su disposician, serd castigado con las penas inmeditamente sixperiores on, grado a las sefialadas on el artIculo anterior, en proporcidn, al tiempo de la dilacin.
Art. 200.-Incurrirdn respectivamente en las penas suporiores en grado a las sealadas en el articulo 198, el' funcionario pdblico que no siendo Autoridad judicial, yno estando en suspense las garantfas constitucionales, de88






tuviere a una persona por razdn de delito y no la pusiera a disposicidn de Autoridlad judicial en las veinticuatro horas siguientes a Ia en que so hubiere hecho la detenci6n.
Art. 201.-Incurrirdn tambidn en las mismas penas, en sus respectivos casos:
1.0 El Alcaide de cdrcel o cualquier otro funcionario pdlblico que recibiere en calidad de detenido a cualquier persona y dejare transcurrir veinticuatro horas sin ponerlo en conocimiento de la Autcridad judicial.
2.* El Alcaide de cArcel o cualquier otro funcionario piblico que no pusiere en libertad al detenido que no hubiere sido constituldo en prisi6n en las setenta y dos horas siguientes a la en que aqu6l hubiere puesto la detenci6u en conocimiento do la Autoridad judicial.
3.0 El Alcaide de cArcel o cualquier otro funcionario pnblico que recibiere on calidad de prego a una persona, a no ser en virtud de mandamiento judicial, o la retuviere en prisidn despuds de las setenta y dos horas de haberle sido entregado en tal concept o habdrsele notificado el auto de prisi6n Fin que durante este tiempo le hubiere sido notificado tanibin el auto ratificando aqudi.
4.0 El Aicaide do cdrcel o cualquier otro funcionario pdblico que ocultare un preso a la Autoridad judicial.
5.0 El Alcaide de cArrel o Jefe de establecimiento penal, que sin mandate de Autoridad judicial, tuviere. a un preso o sentenciado incomunicado o en lugar distinto del que le corresponda.
6.* El Alcaide do cArrel o Jefe de establecimiento penal que impusiere a los presos o sentenciados privaciones indebidas o usare con ellos de un rigor innecesaro.
7.* El Alcalile de cdrcel o Jefe de establecimiento penal que negare a un detenido o preso, o a quien le representare, certiflcacidn de su detefic1dn o prisi6n, o que no diere curso a cualquoer solicitud relativa a su libertad.
8.0 El Jefe de establecimiento penal que retuviere a una persona en el estableclimento despufs de tenor notiIa official de su indulto, o despu6s de haber extinguido su condena.
Lo dispuesto en los ndmerocs ., 2e., 3n. y 5o., no tendrA aplicacida cuando el Alcalde e la cArre', el Jefe de establecimiento penal c el funcionario pdblico obre en cumplimiento de una orden de Autoridad civil o militar, dicta,da en ejercicio do atribucIons3 conferidas por una ley.
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8. Los agentes de policia judicial podrdn proceder dea propia autoridad al registro de un lugar habitano:
i* Cuando haya mandamiento de priEi6n contra una persona y traten de lievar a efecto su captura.
2.* Cuando un individuo sea sorprendido en flagrarnte delito.
3.* Cuando un delincuente fhiinoiatalnente perseguido por los Agentes de la Autoridad, se oculte o refugie en una casa.
El auto del Juez es necosario cuando no concurriendo ninguna de las circunstancias expresadas en los dos epfgrafes anteriores se opone al dueflo c, encargado de ]a habitacidn a su entrada y registro, invocando 1i inviolabilidaddel domicilio.
Cuando faite el consentimiento del due5o de una ha-bitacifn, no es possible legalmenTo practicar la entrada y registro le la misma sin -auto motivado del Juez quo so notificar& a la persona interesada inmedatamente, o lo mnis tarde, dentro ide las veinticuetro horas de haberse dictado.
El Jutez qud idn6ciere de la causa podrd decretar laentrada y registro do dia o do noche en los edificios y Iugares pltblicos, sea cuglquiera el territorio en que raiquen, cuando hubiere indicios de encontrarse allf el procesado *efectos o instrumentos del delito, o libros, papeles u otro objetos que puedan servir para en descubrimiento y comprobacidn.
Se reputarftn edificios o lugares pfiblicos para la obser-vancia de lo dispuesto en el pdrrafo anterior:
1.1 Los que estuviesen destinados a cualquier servicio oficial militar o civil del Estado, de la Provincia o del Municipio, aunque habiten allf los encargados de dicho servicio. o los de la conservacidn y custodia del edificio o lugar.
2. Los que estuvieren destinados a cualquier establecimiento de reunin o recreo, fueren o no Ifeltos.
3.o Cualesquiera otros edificios o lugares cerrados queno constituyeren domicilio de un particular.
4.* Los buques del Estado.
El Juez necesitard para la entrada y registro on el Palacio do cualquiera de los Cuerpos colegisladores la autorizacidn del Presidente respectivo.
Para la entrada y registro en los templos y domis lu-gares religiosos bastard pasar recado de atencidn a las per-sonas a cuyo cargo estuvieren.
Si se tratare de un edificlo o lugar pdblico comprew40






4dido en los anteriores ndmeros, el Juez oficiarA a la Autoridad o Jefe do quo aqudilos dopendan en la misma poblaeidn. Si date no contestare en el t6rmino que se le fije en el ofloio, so notificard el auto en que so disponga la entrada y registro al encargado de la conservaci6n o custodla del edificio o lugar en que se hubiere de entrar y registrar.
Si se tratare de buques del Estado, las comunicaciones se dirigirdn a los Comandantes respectivos.
Cuando el edificio o lugar estuvire destinado a cualquier establecmiento de reunidn o recreo, ]a notificacidn se hard a Ia persona que se halle al frento del mismo, o a quien haga sus voces, si aqu6i estuviere ausente.
PodrA el Juez que conociere de la causa ordenar ]a entrada o registro do dia o de noche, si ]a urgencia lo hiciere necesario, en cualquier edificlo o lugar cerrado o parto de 61, quo constituya domicillo de cualquier ciudadano o extranjero residents on la Isla, cuando hubiere indicio de oncontrarse 'all! el procesado o efectos o instrumentos del delito, o libros, papeles u otros objetos que puedan servir para su descubrimiento y comprobacidn.
Si el interesado nc prestare su consentimilento para ]a ,entrada y registro, se practicarl 6ste en virtud do auto motivado que se notifiearA a la persona interesada inmediatamente, o 10 mds tarde, dentro de las vinticuatro horas do haberse diqtado.
Si no fuere habido el interesado a ]a primera diligencia en su busca, se notificarA el auto a su encargado.
Si no fuere tampoco habido el encargado se hard ]a notlficacidn a cualquiera otra persona mayor de edad que, so hallare en el domiclijo, prefiriendo para esto a los individuos de la familia del interesado.
Si no se hall a nadie, se harA constar por diligencia, fque se extenderA con asistencia de dos vecinos, los cuales deberan firmarla.
Se reputan domicilie para los efectos do los pdrrafos anteriores:
El ediflcio o lugar cerrado, o la part de 61, dostinada principalmente a la habitacidn do cualquier ciudadano o extranjero residents en la Isla y de su familiar.
Los buques nacionales mercantes.
Las tabernas, casas de comidas, posadas y fondas no se reputarAn como domicilio de los que se encuen'tren o residan en ellas accidental o temporalmente; y Jo seran tan slo do los taberneros, hosteleros, posaderos y fondistas que se 41





hallen a su frente y habiten allf on sus families en la parto del edificio a este servicio destinada.
Pora la entrada y registro en los edificios a la habitacidn u oficina de los representantes de las Naciones extranjeras acreditadas cerca del Gobierno, les pedird su venia el Juez por medio do atento oficio, en el que les rogarA que contosten en trmino de doce horas.
Tampoco podr& entrar y registrar en los buques mercantes extranjeros sin la autorizacidn del Capitdn, o si 6ste la denegare, sin la del Cdnsul de su Nacidn.
En los buques extranjeros de guerra, la falta de autorizaci6n -del Comandante se suplirA por la del Embajador o Ministro de la Naci6n a que pertenezcan.
So podrd entrar en las habitaciones de los Cdnsules extranjeros y en sus oficinas, pasandoles previamente recado do atencidn y observando las formalidades prescriptas en la Constitucin y en las eyes.
Dosde el momento en que el Juez acuerde la entrada y registro en cualquier edificio o lugar cerrado, adoptar& las medidas de vigilancia convenientes para evitar la fuga del procesado o sustraccidn do los instrumentos, efectos del delito, libros, papeles o cualesquiera otras cosas que hayan de ser objeto del registro.
El auto de entrada y registro en el domicilio do un particular serd siempre fundado, y el Juez expresard en 61 concretamente el edificio o lugar cerrado en que haya do verificarse, si tendr& lugar tan s6lo de dia, y la Antoridad o funcionario que lo haya de practicar.
El registro ise hard a presencia del interesado o de la persona que legitifmamente lo represented.
Si aqu6l nc fuere habido o no quiere concurrir ni nombrar representante, se practicarn a presencia de un Individuo de su familia, mayor de edad. Si no lo hubiere, se har& a presencia de dos testigos vecinos del mismo pueblo.
El registro se practicard siempre a presencia del Secretario y dos testigos, sin contar los de que habla el p&rrafo anterior, extendidndose acta que firmarAn todce los concuA rrentes.
La resistencia del interesado, de su reprosentante, de los individuos de su familia y de los testigos a presenciar el registro, producird la responsabilidad declarada en el C6digo penal, a los reos del delito de desobediencia grave a la Autoridad, sin perjuicio de que la diligencia se practique.
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Si no se encontrasen las personas u objetos que so busquen ni apareciesen indicios sospechosos, se' expedird una certificacidn del acta a la parte interesada, si la reclamare.
Cuando el registro se practique en el domicilio de un particular y expire el dia sin harse terminado, el que lo .haga requerirA al interesado o a su representante, si estuviere presented, para quo permita la continuacidn durante la noche. Si se opusiere, se suspenderA la diligencia, cerrando y sellando el local o los muebles en que hubiere de continuarse, en cuanto esta precaucidn se conEddere necosaria para evitar la fuga de la persona o la sustraccidn de las cosas que se buscan.
PrevendrA asimismo el quo practiquen el registro a los que se hallen en el dificio o lugar de la diligencia, que no levanten los sellos ni violenten las corraduras, ni permitan que lo hagan ctras personas, bajo la responsabilidad establecida en el Cddigo penal.
El registro no se suspenderA sino por el tiempo en que no fuere possible continuarle, y so adoptardn durante ]a suspension las medidas de vigilancia necesarias.
En la diligencia de entrauda y registro en lugar cerrado so expresarn los nombres del Juez o de su delegado, que In practique, y do las demds personas que intervengaii, los incidents ocurridos, la horn en que so hubiese principiado y conclufdo Ia diligoncia, y la rclacldn del registro por el orden con quo se haga, as! como los resultados obtenidos.
Cuando en Ia entrada y registro do lugar cerrado los funcionarios de policta judicial infringieren los preceptos que hemos sealado, incurriran' en las rosponsabilidades siguientes
Cddigo penal. Articulo 203.-IncurrirAn en las peas do suspensidn en sus grades minimo y medio y multa do 325 a 3,250 pesetas.
1.0 El funcionario pdblico que no siendo Autoridad judicial y no estando en suspense las garantias constitucionales, entrare en el domicilio de un ciudadano o extranjero sin su consentimiento, a no ser en los casos y en las formas expresamente previstas en las eyes.
2.0 El funcionarlo ptiblico que sin star autorizado par una ley, no siendo Autoridad judicial, y no estando tampoco en suspense las garantias constitucionales, registrare los papeles do un ciudadano o extranjero y efectos 43




que se hallaren en su domicilio, a no ser que el dueflo hubiere prestado su consentimiento.
Si no devolviere all duenio, inmediatamente, despuds del registro los papeles y efectos registrados, la pena ser& la inmediatamente superior en grado.
Si los delitos penados en Tos dos ndmeros anteriores fueren cometidos de noche, las penas serdn las de suspensin en sus grados medio y mdximo y multa de 625 a 6,250 pesetas, salvo lo dispuesto en el pdrrafo 2o. del nilmero 2o., respecto a los cuales la pena serd la inmeditamente supe-rior en grado a las en ellos sefialadas.
Artlculo 204.-Incurrirdn tambien en las penas de suspensiOn en sus grades minimo y medio y multas de 325 a 3,250 pesetas, el funcionario pdblico que, con ocasidn del registro de papeles y efectos de un ciudadano, cometiere cualquiera otra vejacidn injusta contra Aias personas, o dailo innecesario en sus bienes.
Si los sustrajere y se los apropiere, serd castigado como reo del delito de robo con violencia en las personas.

9. Los Jueces y los Fiscales calificardn en un registro reservado el comportamiento de los funcionarios que bajo su inspeccidn presten servicios de policia judicial, y cada somestre, con referencia a dicho registro, comunicardn a los superiores de cada uno de aqu~llos, para los efectos a que hubiere lugar, la calificacidn razonada de su comportamiento.


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EL DELITO


1.-Ru definici6n.-2. Sus grados.-3. Responsables de 61.4. Circunstancias modilicativas de la responsabilidad del
delincuente.

. Es delito toda acci6n u omisidn voluntaria penada por ]a Ley.
Las acciones y omisiones penadas por Ja Ley se reputan siempre voluntarias, a no ser que conste lo contrario.

2. Son punibles, no sdlo el delito consumado, sino el frustrado y la tentativa.
Hay delito frustrado cuando el culpable practica todos los actos do ejecucidn que debieran de producir como resultado el delito, y sin embargo no lo producen por causas independientes do la voluntad del agente.
Hay tentativa cuando el culpable da principio a la ejecucidn del delito directamente, por hechos exteriores, y no practica todos los actos de ejecuol6n que debieran producir el delito, por causa o accidente que no scan su propio y voluntario desistimiento.
La conspiracidn y la proposi6n para cometer un delito, sOlo son punibles en los casos en que la Ley las pena especialmente.
La conspiraci6n existe cuando dos o ms personas se, conciertan para la ejecuci6n del dolito, y resuelven ejecutarlo.
La proposici6n existe, cuando el que ha resuelto cometer un delito, propone su ejecuci6n a otra u otras personas.
Se reputan delitos graves los que la Ley castiga con penas que en cualquiera de sus grados sean aflictivas.





Se reputan delitos menos graves los que Ia Ley reprime con penas que en su grado mdximo sean correccionales.

3. Son responsables criminalmente do los delitos:
1.0 Los autores.
2.0 Los cdmplices.
2. Los encubridores.
Se consideran autores:
1.* Los quo toman part directa en la ejecucidn del echo.
2.* Los que fuerzan o inducen directamente a eje.cutarlo.
3.O Los que cooperan a Ia ejecucidn del hecho por un acto sin el cual no se hubiera efectuado.
Son cOmplices los que no halldndose comprendidos en los pArrafos precedentes cooperan a la ejecucidn del hecho por actos anteriores y simultAneos.
Son encubridores los que con conocimiento, de Ia perpetraci6n del delito, sin haber tenido participacidn en 6l como autores ni cdmplices intervienen con posterioridad a su ejecucidn de alguno de los modos siguientes:
1.0 AprovechAndose por si mismos o auxiliando a los delincuentes para que se aprovechen de los efectos del delito.
2.* Ocultando o utilizando el cuerpo, los efectos o los instrumentos del dolito para impedir su descubrimiento.
3* Albergando, ocultando o proporcionando la fuga al culpable, siempre que concurra alguna de las circunstancias siguientes:
Primera. La de intervenir abusos de funciones pliblicas de part del encubridor.
Segunda. La de ser el delincuente, reo de tralcidn, parricidio, asesinato, atentado contra Ia vida del Gobernador General (hoy Presidento de la Repdblica); o reo conocidamente habitual de otro delito.

4. Lascirculnstanclas quo modifican .a responsabilidad del delincuente pueden ser de tres clases, a saber: Eximentes, Atenuantes y Agravantes.
EstAn comprendidas en las del primer grupo-la eximentes-y por tanto no delinquen.
Ia. El imb6eil y el loco a no ser que dste haya obrado en un intervalo do raz6n.
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2a. El menor do nueve alos.
3a. El mayor do nueve aflos y nenor de quince, a no ser que haya cbrado con discernimiento.
4a. El que obra en defensa de su 'persona o derechos, siempre que concurran las circunstancias siguicates:
Primera. Agresidn ilegitima.
Segunda'. Necesidad racional del medio empleado part impedirla o repelerla.
Tercera. Falta de provocacidn suficlente por part del que se defiende.
5a. El que obra en defensa de la persona o derechos do su cdnyuge, sus ascendientes, descendientes o hermanos legltimos, naturales o aidoptivos, de sus fines en los mismos grados y de sus consangulneos hasta el cuarto civil, slompre que concurran la primera y segunda circunstancias prescriptas en el nfimero anterior, y la de que, en caso do haber precedido provocacidn de part del acometido, no hubiere tenido participacidn en ella el defenscr.
6a. El que obra en defense de la persona o derechis de un extrafo, siempre que concurran la primer y seganda circunstancias prescritas on el nfimero 4 y la de que el defensor no sea impulsado por venganza, resentiiento a otro motivo ilegitimo.
7a. El que para evitar un mal ejecute un hocho que produzca dado en la propiedad ajena, siempre que concurran las circunstancias siguientes
Primera. Realidad del mal que se trata de evitar.
Segunda. Que sea mayor que el causado para evitarlo.
Tercera. Que no haya otro medio practicable y menos perjudicial para Impedirlo.
Ba. El que en ocasidn de ejecutar un actor Ilicito con la debida diligencia, causa un mal por mero accident, sin culpa ni intenci6n de causarlo.
9a. El que obra violentado por una fuerza irresistible.
10. El que obra Impulsado por miedo insuperable de una mal igual o mayor.
11. El que obra en cumplimiento de un deber o en el ejerciclo legltimo do un derecho, oficlo o cargo.
12. El que obra en virtud do obediencia debida.
13. El que incurred en alguna omis16n, halldndose impedido por causa legItima o insuperable.
Son las atenuantes:
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Ia. Las expresadas en el articulo anterior, cuando no concurren todos los requisitos necesarios para eximir de responsabilidad en sus respectivos casos.
2a. La de ser el culpable menor do diez y ocho aice.
3a. La de no haber tenido el delincuente intenci6n de causar un mal de tanta gravedad como el ou.- produjo.
4a. La de haber precedido inmediatamente provocaci3n o amenaz adecuada do parte del ofendido.
5a. La de hiber ejecutado el hecho en vindicaci6n pr6xima de una oiensa grave cawpada al author del delitc, su c6nyuge, sus ascendientes, desendientes, hermanos legitimos, natur4'es o adoptivos o lafines en los mismos grados.
6a. La de ejecutar el hecho en estado de embriaguez, cuando 6sta no fuere habitual, o posterior al proyecto de cometer el delito.
7a. La de obrar por estimulos tan poderosos que naturalmente hayan producido arrebato y obcecaci6n.
Y, iltimamente, cualquiera otra circunstancia de igual entidad y anloga a las anteriores.
Son circunstancias agravantes:
la. Ser el agraviado c6nyuge o ascendiente, descendiente, hermano legitimo, natural o adoptivo, o afin en los mismos grades del ofensor.
2a. Ejecutar el hecho con alevosfa.
Hay alevoala cuando el culpable compete cualquiera do los delitos contra las personas, empleando medios, modos o forms en Ia ejecuci6n, que tiendan directa y especialmente a asegurarla sin riesgo para su persona, que proceda de la defense que pudiera hacer el ofendido.
.a. Coneter el delito mediante precio, recompensa o promesa.
4a. Ejecutarlo por medio de inundaci6n, incendio, veneno o explosion, varamiento de nave o averia causada de prop6sito, descarrilamiento de locomotora o del uso de otro artificio ocasionado a grandes extragos.
5a. Realizar el delito por medio de Ia imprenta, litografIa, fotograffa u otro medio andlogo que facilite la publicidad.
(Esta circunstancia Ia tomardna en consideraci6n los Tribunales para apreciarla como agravante o atenuante, segn Ia naturaleza y los efectos del delito.)
6a. Aumentar deliberadamente el mal del delito, causando otros males innecesarios para su ejecuci6n.
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7a. Obrar con premeditacifn conocida.
8a. Emplear astucia, fraude o disfraz.
9a. Abusar de superoriad o emplear molio que debilite ]a defensa.
10. Obrar con abuso de conflanza.
11. Prevalerse dil cardcter piblico que tenga el culpable.
12. Emplear medios o hacer que concurran circunstancias que anadan la ignominia a los efectos pr~pios del hecho.
13. Cometer el delito con ocasi6n de incendio, naufragio u otra calamidad o desgracia.
14. Ejecutarlo con auxilio de genqte armada o de perocnas quo aseguren o proporcionen la impunfdat.
15. Ejecutarlo do noche o en despoblado, o en cuadrilla.
(Estas circunstancias las tomardn en consideracion los Tribunales segtin ]a naturaleza y accidentes del delito.
16. Ejecutarlo en desprecio o con ofensa do la autorilrodad pidblica.
117. Haber sido cast/igado el culpable anteriormente por delito a quo la ley seflale Igual o mayor pena, o por dos o ms delitos a que aqudlla sefiale pena menor.
(Esta circunstancia la tomarin en consideracifn los Tribunales, segndn las condiciones del dolincuente y la naturabeza y los efectos del delito.)
18. Ser reincidente.
Hay reincidencia cuando al ser juzgado el culpable por un delito estuviere ejecutoriamente condenado por otro comprendido en el mismo titulo del C6digo.
19. Cometer ol delito en lugar sagrado, o donde la autoridad pfiblica se hallare ejerciendo sus funciones.
20. Ejecutar el hecho con ofensa o desprecio del respeto que por la dignidad, edad o sexo mereciere el ofendido, o en su morada, cuando no haya provocado el suceso.
21. Ejecutarlo con escalamiento.
Hay escalamiento cuando so entra por una via que no sea ]a destina al efecto.
22. Ejecutarlo con rompimiento de pared ,techo o paVimento, o con fracturas de puertas y ventanas.
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23. Ser vago el culpable.
Se entiende 'por vago ei que no posee bienes o rentas, ni ejerce habitualmente profesidn, arte u oficio, ni tiene empleo, destino, industria, ocupacidn lIcita o algfin otro. medio legItimo y conocido de subsistencia, por mds que sea casado y con domicilio fljo.
24. Ejecutarlo hacienda uso de armas prohibidas por los reglamentos.


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GLOSARIO

DE: OS

DELITOS PENADOS EN EL CODIGO VJGENTE


ABANDONO DE NIOS. Es el desamparo en un caso, la dejacidn o ontrega en un establecimiento pflblico o a otra persona sin cbtener el que tal hace la anuencia del que so lo hubiere confiado o en su defecto do la Autoridad, en otros. Ambos casos son penados en el C6digo.
ABORTO. Es el parto antes del tiempo natural.
Castiga el c6digo vigente al que de propdsito causare un aborto, si apareciere violencia en la persona do ]a mujer embarazada; si, aunque no la ejerciere, obrare sin consentimiento de la mujer y atn, el que lo ocasionare a mujer que lo consintiera.
Aunque con menos penalidad que la que impone el C6go en cualquiora do los casos anteriores, castiga tambi6n el aborto ocasionado violentamente cuando no hubiera prop6sito de causarlo a la mujer que causare su aborto, disminuyendo aun mAs la penalidad de dsta si hublese obrado as! para ocultar su deshonra.
Tambi6n el facultativo quo abusando do su arte cansare aborto o cooperare a 61; y el farmacdutico que sin ]a debida prescripci6n facultativa expendiese un abortivo incurrird en ]a responsabilidad del delito.
ABUSOS CONTRA LA HONESTIDAD. Comete el dolito el funcionario ptlblico que solicitare a una mujer que tuviere pretensiones pendientes do su resolucidn, informed o consulta;y el Alcalde o Jefe do prisi6n que solicitare a una mujer sujeta a su guard.
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ACUSACION Y DENUNCIAS FALSAS. Se cometeeste delito, imputando falsamente a alguna persona hechos que si fueren ciertos, cinstituirfan delito de los que dan lugar a procedimientos de oficio si esta imputacidn se hicdere ante funcionario administrative o judicial que por raz6n de su cargo debiera proceder a su averiguaci6n o castigo. No se procederd, sin embargo, contra el acusador o denunciador sino en virtud de sentencia o auto de sobreseimiento firme.
ADULTERIO. Cometen adulterio la mujer casada que, yace con var6n que no sea su marido y el que yace con ella, sabiendo que es casada, aunque despuds se declare nulo el matrimonio.
ALLANAMIENTO DE MORADA. Es la entrada en ]a casa ajena contra la voluntad de su morador, verificada& por un particular, y aunque no medie violencia ni intimidacifn, pues la concurrencia de estas circunstancias s6lo trae consigo la agravaci6n de pena.
AMENAZAS. Son la accidn, acto, gesto o palabras con que se da a entender que se quiere hacer alginn mal a otro.
ANTICIPACION, PROLONGACION Y ;ABANDONO DE FUNCIONES. Comete este delito el que entrare'a desempehar un cargo pdblico sin haber prestado en debida forma el juramento o fianza requerido por las leyes: el funcionario pdblico que continuare ejerciendo su empleo, cargo o comisi6n despu6s que debiere cesar: el funcionario pnblico que sin hab6rsele admitido la renuncia de su destino, lo abandonare con daho de la causa piblica.
ASESINATO. Es la muerte violenta de una persona de las no comprendidas en el parricidio, concurriendo alguna de las circunstancias siguientes: alevosla, precio o promesa remuneratoria, inundaci6n, incendio o veneno, premeditaci6n conocida, ensahamiento que aumente deliberada . inhumanamente el dolor del ofendido.
ATENTADO. Cometen atentado contra la Autoridad y sus agentes:
Los que sin alzarse pnblicamente emplearen fuerza o intimidaci6n para alguno de los objetos sefialados en los delitos de rebeli6n y sedici6n.
Los que acometieren a la Autoridad o a sus agentes o emplearen fuerza contra ellos, o los intimidaren gravemente, o le hicieren resistencia tambidn grave, cuando se. hallaren ejerciendo las funciones de suss cargos o con ocasi6n de ellas.
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OALUMNIA. Es la falsa imputaci6n de un delito delos que dan lugar a procedimiento de oficio.
CASAS DE PRESTAMOS SOBRE PRENDAS. Incurre en responsabilidad el prestamista que no lleva librom para asentar sus operaciones, con los requisitos que le marca el artfeulo 570 del C6dfgo penal; y el que no da el debido resguardo o seguridad de la prenda que recibe.
COACCION, Es el acto por el que sin estar legitimamente autorizado se impide a otro con violencia, hacer lo que la ley no prohibe, o se le compele a efectuar lo que no quiere, sea justo o injusto.
COHECHO. Lo comet el funcionario pdblico que recibiere por sf o persona intermedia, dddiva o presente 9 acoptare ofrecimientos o promesas por realizar actos indebidos en su cargo. Tambi6n es responsable de este delitoel que con dddivas, presentes, ofrecimientos o promesas corrompiera a los funcionarios pdblicos.
DEFRAUDACIONES. Comprende este delito el alzarniento de una persona con sus bienes en perjuicio de sus acreedores; y asimismo la quiebra, concurso e insolvencia punible.
DESACATO. Lo cometen los que halldandose una Autoridad en el ejercicio de sus funciones o con ocasi6n de 6stas la calumniare, injuriare o insultare de hecho o de palabra en su presencia o en escrito que les dirigieren o Ias amenazaren: el funcionario piblico que halldndose su superior jerArouico en el ejercicio de su cargo, lo calumniare, injuriare o insultare de hecho o de palabra, en su presencia o en escrito que le dirigiere o amenazare.
DESCUBRIMIENTO Y REVELACION DE SECRETOS. Comete este delito el que para descubrir los secrets de otros se apodera de sus papeles o cartas y divulga aqudllos: el administrador, dependiente o criado que en tal concepto supiere los secretos de su principal y los divulgare: el encargado, empleado u obrero de una fdbrica u otro estable- cimiento industrial que con perjuicio del duefo descubriese los secrets de su industrial.
DESOBEDIENCIA Y DENEGACION DE AUXILIO. La cometen los funcionarios judiciales o administrativos que se nieguen abiertamente o suspendieren la ejecuci6n de alguna orden superior, o no prestaren la debida cooperaci6n a la admInIstracifn de justicia u otro servicio ptlblico: el que rehusare o se negare a desempefiar un cargo de elecci6ir popular, sin presentar ante ]a Autoridad que correspond 53






'excusa legal o despu6s que la excuse fuere desatendida: el Jurado que voluntariamente dejare de desempeofar su cargo sin excusa admitida; y el perito y el testigo que dejare tambi6n voluntariamente de comparecer ante un tribunal a prestar su declaracidn cuando hublere sido citado al efecto.
DESURDENES PUBLICOS. Los cometen los que causaren tumultos o turbaren gravemente el orden en la audiencla de un Tribunal o Juzgado, en los actos pnblico y propios de cualquiera Autoridad o Corporacidn, en algdn Colegio electoral, oficinas o establecimientos ptiblicos, en espectdculos o solemnidad o reunidn numerosa: los que tcausaren tumultos o turbaren gravemente el orden en las haciendas o en los ingenios, nogdndose al trabajo, desobedeciendo o reoistienado a las personas encargadas de su direeci6n o administraci6n: los que turbaren gravemente el orden pdblico para causar injuria u otro mal a alguna persona particular: los que dieren gritos provocativos da rebeli6n o sedici6n en cualquiera reunion o asociacion 0 en lugar pdblico: los que extrajeren de las c5rceles o de los establecimlentos penales alguna persona detenida en ellos, o la proporcionare la evasion: los quo causaren des-perfectos en los casinos de hierro o en las lines telegrdficas, o interceptaren las comunicaciones o la correspondencia: los que destruyeren o deterioraren pinturas, estatuas u otros monumentos pdblicos de utilidad u ornate.
DETENCION ILEGAL. Es el acto por el que fuera de los casos permitidos por la ley, el particular encierra, aprehende o detiene a otro o en cualquier forma le priva de su libertad.
DUELO. Es un combat singular entre dos personas en presencia do testigos o sin ellos, precediendo reto o dosaffo hecho por palabras, por escrito o por gestos, y aplazando tiempo y lugar con objeto de vengar o reparar una injuria verdadera o supuesta.
ESCANDALOS PUBLICOS. Se comete por el que haIlndose unido en matrimonlo religioso indisoluble, abandonare a su consorted y contrajere nuevo matrimonlo, segdn ]a Ley Civil, con otra persona, o viceversa, aunque el matrimonio religioso que nuevamente contrajere no fuera indisoluble; y por los que de cualquier modo ofendleren el pudor o las buenas costumbres con hechos de grave escdndalo -o trascendencia, no comprendidos expresamente en otros artfculos del C6digo.
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ESTAFA. Es la aproplaci6n de cosa ajena mediante engafio, nrtiticio o ardid, con animo do lucro.
ESTUPRO Y GORRUPCION DE MENORES. Es el
primero el concdbito voluntario con mujer doncella o viuda de buena fama, mayor de doce anos y menor de veinte. Consiste el segundo delito en iniciar, promover o facilitar la prostituci6n de menores de edad para satisfacer los deSeos de otros.
FALSIFICACION. Es contrahacer, adulterar o corromper alguna cosa como la escritura, la moneda, la medicina; y aiadir o quitar algo a una cosa con perjuicio do tercero.
FALSIFICACION DE MONEDAS. La comete el que fabricare moneda falsa de un valor inferior a la legItima, imitando moneda de oro o de plata quo tenga curso legal; el que cercenalre moneda legItima; el que fabricare monoda falsa del valor de la legitima, imitando moneda que tonga curso legal; el que fabricare moneda falsa imitando moneda que no tenga curso legal.
FALSIFICACION DE DOCUMENTOS PUBLICOS, Y DE COMERCIO Y DE DESPACHOS TELEGRAFICOS. La comete el funcionario pdblicc que abusare de su oficio, contrahaciendo o fingiendo letra, firma o rdbrica, suponiendo en un acto la intervencidn de personas que no la han tenido, atribuyendo a las que han intervenido en 61 declaraciones o manifestaciones diferentes de las que hubieren hecho, faltando a la verdad en la narracidn de los hechos, alterando las fechas verdaderas, haciendo en documento verdadero cualquiera alteracl6n o intercalaci6n que varfe su sentido, dando copia en forma fehaciente de un documento supuesto o manifestando en ella cosa contraria o diferento de la que contenga el verdadero original, intercalando cualquiera escritura en un protocolo, registro o libro oficlal: el particular que cometiere en documento pilblico u official, o en letra de camblo u otra clase de documents mercantiles alguna do las falsedades desiganadas anteriormente; el que a sabiendas presentare en juiclo o usare, con Intenci6n de lucro, un documento falso de los antes descriptos; los funcionarios pfiblicos encargados de los tel& grafos, que supusieren o falsificaren un despacho telegrdfico; y 'el que hiciere uso do un despacho falso con intenci6n de lucro o deseo de perjudicar a otro.
FALSIFICACION EN DOCUMENTOS PRIVADOS. La comete ]a que con perjuicio de tercero o con Animo de causdrselo cometlere en documento privado algunas de las





facultades enumeradas antes en los pdblicos. El que sin haber tomado part en la falsificacidn, presentare en juidco o hiciere uso con intencidn do lucro o con perjuicio de tercero y a sabiendas de un documento falso.
FRAUDES Y EXACCIONES ILEGALES. Los cometo el funcionario pdblico que interviniendo por raz6n de 5u cargo en alguna comisidn de suministros, contratas, ajustes o liquidaciones de efectos o do haberes pdblicos so concertare con los interesados o especuladores, o usare cualquier otro artificio para defraudar al Estado; o que directa o indirectamente se interesase en cualquiera clase de contrato u operacidn en que deba intervenir por razdn de su cargo. Esta disposici6n es aplicable a los Peritos, Arbitros y Contadores particulares respecto de los bienes o cosas on cuya tasacidn, participacidn o adjudicaci6n hubieYen intervenido, y a los tutors y albaceas respecto de los pertenecientes a sus pupilos o testamentarfas.
El funcionario pliblico que exigiere direct o indirectamento mayors derechos que los que estuvieren sefaladcs por raz6n de su cargo.
HOMICIDIO. Es la muerte violenta de una persona de las no comprendidas en el parricidio,'y sin que corncuiran en el delito ninguna de las circunstancias que caracterizan el asesinato.
HURTO. Consists el delito de hurto en tomar, con Animo de lucrarse, las cosas mnuebles ajenas sin la voluntad do su dueno y sin emplear violencia en las personas, ni fuerza en las cosas.
INGENDIO. Es un fuego grande que abraza edificios, mieses, etc. Aunque incendio y abrasamiento son sinnimos, hay entree ambas palabras marcada diferencia por lo gue comunmente expresan. En efecto incendio es un fuego, que despu6s de haber quemado una parte de un elificio o de alguna otra masa combustible, so comunica suce-ivamente a otras parts, las penetra todas y concluye por producir un Crande abrasamiento, que es una cbrnbusti6n total.
INFANTICIDIO. Muerte dada violentamente a un niho o a un Infante.
INFIDELIDAD EN LA CUSTODIA DE PRESOS. La cometen el funcionario pdiblico o el particular que favoreciese la evasion de un proso cuya conduccin o custodia le estuviese confiada.
INFIDELIDAD EN LA GUSTODIA DE DOCUMEN56






TOS. La cometen el funcionario pdblico, los eclesiasticos y los particulares encargados accidentalmente del despache o custodia de documentos o papeles por comisi6n del Gobierno o de funcionarios a quienes hubiesen sido confiadog aqudllos por raz6n de su cargo cuando los sustrajeren, destruyeren u ocultaren.
INJURIAS. Es toda exprezi6n proferida o acci6n ejecutada en deshonra, descrddito o menosprecio de otra persona.
IMPRUDENCIA TEMERARIA. Es el defecto de la advertencia o previsian que debia haberse puesto en alguna cosa. El hecho cometido por imprudencia no es excusable cuando ha causado dado o perjuicio a alguna persona.
JUEGOS PROHIBIDOS. Lo son todos los de suerte y azar o de fortuna o en que intervenga envite, los de alhajas, prendas u otros cualesquiera bienes muebles o races, en poca o mucha cantidad, como tambidn los juegos a crAdito, al fIlado o sobre palabra. Tambidn se pena al expendicl6n de billetes de loteria o rifas no autorizadas.
LESIONES. Los dahos o detrimento corporal causados por una herida, golpe o enfermedad.
Se hace generalmente sindnimo -do lesiones y heridas; pero la idea de lesi6n es mucho mrs extensa que la de herida, porque abraza no sdlo el orden material a que dsta se concreta sino al orden moral y las distinguen ademAs otras varlas acepciones. La herida puede ser casual, la lesi6n supone un deseo premeditado. En ]a herda se ve siempre un daflo, un dolor que sufre ]a parte fisica del individuo: en la lesi6n hay siempre una injusticia; que afecta no s6lo a ]a parte fisica, sino ]a moral del individuo, porque a las dos so extienden sus efectos.
Las lesiones que produzcan al ofendido la inutilidad para el trabajo de 8 a 30 dfas o necesidad de asistencia m6dica por igual tempo se reputan como delito. Las que s6lo, impidan al ofendido trabajar de uno a siete dias, o hagan necesarla por igual tiempo la asistencia facultativa, se califican como falta. Cuando el facultauvo certifique quo las lesiones son de pron6stico reservado deberdn entenderse como consecutivas de delito.
HALVERSACION DE CAUDALES PUBLICOS. La
conete el empleado que teniendo a su cargo caudales o efectos pdblicos los sustrajere o consiente que otro los sustralga: los aplicare a usos propios o ajenos o le diere una aplicaci6n pdblica diferente do aqu6lla a que estuvieren asig57






nados; y el que debiendo hacer un pago como tenedor de fondos del Estado no lo hiciere.
Igualnente son responsables de este delito los que se hallaren encargados por cualquier concepto de fondos, rentas o efectos provinciales o municipales, o pertenecientes a un ostablecimiento de industria o Beneficencia, y los administradores o dopositarios de caudaales embargados, secuostrados o depositados por autoridad piblica, aunque pertenezean a particulares.
MAQUINACIONES PARA ALTERAR EL PRECIO DE LAS COSAS. Son reos de este delito los que por promesa o dddiva se apartan de subastas pdblicas y los que intentan alejar de ella a los postores, low quo encarecieren o abarataren abusivamente el precio del trabajo: y los que propalan rumores falsos para alterar el precio natural de las mercanclas, acciones, rentas, etc.
MATRIMONIJS ILEGALES. Son los colebrados sin hallarse con capacidad para ello cualquiera de los otorgantes, por la exiztencia do otro anterior no disuelto por impediment directamente, por falta de consentimiento los menores, por no haber transcurrido, para el de la viuda, 201 dfas despues de la muerte de su marido o por verificarlo antes del alumbramiento si hubiere quedado en cinta: por falta de dispensa el adoptante, y por no haber obtenido el tutor aprobacifn legal de sus cuentas cuando hubiere de contraer matrimonlo o prestar su consentimiento para que 10 contraigan sus hijos o descendientes con la persona de su guarda, a no ser que el padre de este hubiere autorizado el matrimonio.
NECOCIAGIONES PROHIBIDAS A LOS EMPLEADOS. Las son: toda operaci6n directa o indirecta de agio, trdfico o granjerfa dentro do los llmites de su jurisdicci6n o mando, sobre objetos que no fueran productos de sus bienes propios.
OCULTACION FRAUDULENTA DE BIENES 0 DL INDUSTRIAS La comet el que requerido por el conpetente funcionario administrative ocultare el todo o part de sus blenes o el oficio o industria que ejerciere con el prop6sito de eludir el pago de los impuestos que por aquellos o 6stas debiere atisfacer.
PARRICIDIO. Es la muerte violenta que alguno da a su padre, madre o hijo, sean legitimo3 o ilegitimos o a cualquiera otro do sus ascendientes o descendientes o a su c6nyuge.
Antiguamente y hablando en rigor, s6lo era parricida 58





el que mataba a sus padres, pero tambi6n so llamd despu6s as! por las eyes romanas y luego por las nuestras a la perpetracidn del delito contra las personas quo hemos indicado.
Para los autores de este abominable delito no quiso establecer en Atenas el cdlebre Soldn, pena alguna, no pudiendo persuadirse que hubiera jams una persona tan perversa que osase romper los vinculos mds sagrados y dulces de ]a naturaleza, y arrojarse al crimen mis horroroso y. repugnant.
PERJURIO. Cometen este delito, los que deliberadamente afirmen ser cierto un hecho que sabon es falso, despuds de haber prestido juramento u obligdndose a decir verdad, en otra forma autorizada por la ley, como equivalente de juramento, de testificar, delarar, deponor o certificar la verdad ante un Tribunal, Juez, funcionario o persona competent, en cualquier procedimiento civil o criminal u otro caso en que, por ministerio do ]a Ley, deba prestarse tal juramento, o contraerse, en otra forma, la obligacidn do decir verdad. Y lce que, por induccidn, persuacidn o fuerza, hubiesen obtenido que otro faltara a la verdad en las condiciones anteriores.
Este delito se pena en la forma y medida que seofala la Orden nadmero 116 de 17 de Marzo do 1900, que so inserta por su importancia, fntegramente en otro lugar de esta obra.
PREVARICAOION. Cometen este delito los empleados pfiblicos, y especialmente los Jueces quo faltando a Ias obligreionos do su oficlo quebrantan la palabra, fe, religion o juramento. Y el Abogado y Procurador quo violando la fidolidad debida a su cliente favorecen a su contrario.
RAPTO. Es el robo que se hace do alguna mujer mayor do doce aflos y menor de veinte, sacdndole de su casa para lievarla a otro lugar con el fin de corromperla o casarse con ella. Hay dos species de rapto: rapto de fuerza y rapto de seduccidn: ol primer es el quo se ejecuta con violencia contra la voluntad de la persona robada; y el segundo es el quoe se hace sin resistencia de la persona robada, cuando data consiente en 61 por promesas, halagos o artificios de su rapto.
ROBO. Consisted el delito de robo en apoderarse, con Animo de lucro, de las cosas muebles ajenas con violencIa o Intimidacidn on las personas, o empleando fuerza on. Ias cosas.
SALUD PUBLICA. Se cometen delitos contra la salud





pnblica cuando sin competencia para ello se elaboran y venden sustancias nocivas a la salud c productoo quimi,-os que puedan causar grandes estragos: cuando por los farmacduticos se despacharen medicamentos deteriorados o los sustituyeren unos por otros: cuando se exhumaren o trasladaren restos humano3 infringiendo las disposiciones sanitarias del caso: cuando con mezclas nocivas a la salud se alteraran las bebidas o comestibles destinados al consumo pdblico o se vendieren g6neros corrompidos o averiados: cuando so escondieren o sustrajeren efectos destinados a ser inutilizados o desinfectados, con objeto de vendlerlos o comprarlos: cuando se arrojen sustancias nocivas al agua que sirva de bebida pnblica.
SUICIDIO. Es el homicidio de si mismo o la acci6n de quitarse a si mismo la vida.
SUPOSICION DE PARTOS Y USURPACION DE ESTADO CIVIL. Parto se dice al acto de alumbramiento y tambi6n al mismo feto despu6s que ha salido a luz. Hay dos delitos relativos al parto: uno Ilamado exposici6n de parto, y el otro suposici6n de parto. El primero consiste en dejar abandonado en lugar pdblico o privado alguna criatura incapaz de proveer por si misma a su subsistencia. El segundo estriba en bacer pasar a un niflo por hijo de personas a quienes no debe el ser: y lo comete la mujer que mo pudiendo haber hijo do au marido se finje prelada y ,al tiempo del parto introduce y supone como suyo el ajono. De estos delitos son responsables al par que la supuesta parturienta, el facultativo o funcionario pnblico quo abusando de su profesi6n o cargo, coopere a la ejecuci6n do ello.
La usurpaciOn de estado civil es la atribuci6n de la condici6n o calidad bajo la cual se halla constituido el
-usurpado en la sociedad o en la familia, atendido su nacimiento, su filiaci6n, su sexo, etc, etc.
SUSTRACCION DE MENORES. Pena el C6digo la del que no ha cumplido siete afmos como asimismo la no presentaci6n do un menor por la persona encargada de 61, a sus padres o guardadores sin quo le diere explicaci6n satisfactoria acerca de su desaparici6n.
Tambidn castiga el C6digo al que indujere a un menor de edad, pero mayor de siete afios, a abandonar la casa de sus padres, tutores o encargados de su persona.
USURPACION. Es reo de ella: el que con violencia o intimidacifn en las personas, ocupare una cosa inmueble 60





o usurpare un derecho real de ajena pertenencia; o el ouc alterase tdrminos o lindes de los pueblos o heredades o cualquiera clase de seflales destinadas a fijar los l1mites de predios contiguos.
USURPACION DE ATRIBUCIONES Y NOMBRAMIENTOS ILEGALES. Se cometen estos delitos por el funcionario piblico que invadiere las atribuciones del Po4er Legislativo, o se arrogare atribuciones propias de la Autoridad Administrativa: el que continuare procediendo antes que se decida la contienda jurisdiccional habiondo sido legalmente roquerido do inhibicidn: los funcionarios administrativos o militares que dirigieren 6rdenes o intimidaciones a una Autoridad judicial relativas a causas o negocios cuyo conocimiento o resolucidn sean de la exclusiva competencia do los tribunals de justicia: el funcionario ptlblico que, a sabiendas, propusiere o nombrare para cargo ptlblico persona en quIen no concurran los requisitos legalos.
USURPAOION DE FUNCIONES, CALIDAD, TITU10, ETC. La cometo el que sin ttulo o causa legitima, ejerciere actos propios de una Autoridad o funcionario pflblico, atribuyndose carActer oficial.
VIOLACION Y ABUSOS DESHONESTOS. Es violacidn el abuso de una mujer contra su voluntad.
Se comet violacidn yaciendo con la mujer en cualquiera de los casos siguientes: cuando se usare de fuerza o intimidacidn: cuando la mujer se hallare privada de raznda o do sentido por cualquier causa: cuando fuere menor de doce atlos cumplidos; aunque no concurriere ninguna de las circunstancias expresadas anteriormente.
Los abuses deshonestos se cometen concurriendo en personas do uno u otro sexo cualquiera de las circunstancias antes exprosadas.
VIOLACION DE SECRETOS.-Comete este delito el funcionario pnblico que revelare los secrets do que tenga conocimiento por razon de su oflIcio, o entregare indebidamente papeles o copias de papeles que tenga a su cargo y no deban ser publicados.
VIOLACION DE SEPULTURA E INFRACCION DE LEYES SOBRE INHUMACION. Compete este delito el que violare el sepulcro o sepultura practicando cualquler acto quo tienda directamente a faltar al respeto debido a la memoria de los muertos. EstA en el segundo caso el qua practicare o bhubiere heho practicar una Inhumaoi6n contraviniendo lo dispuesto par las eyes y reglamentos respect. a tempo, sitio y demqs formalidades prescritas.
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LAS FALTAS



1. Su definici6n.-2. Sts responsables.-3. No tienen grados.-4. Sus clases segann el orden a que afecten.

1. Son faltas las acciones u omisiones penadas en el libro tercero del C6digo penal.
2. Son responsables criminalmente de las faltas:
1.0 Los autores.
2.o Los c6mplices.
Se consideran autores:
1.0 Los que toman parte directa en la ejecuci6n del hecho.
2.* Los que fuerzan o inducen directamente a otros a ejecutarlo.
3.* Los que cooperen a la ejecuci6n del hecho por un acto sin el cual no se hubiera efectuado.
Son c6nplices los que, no halldndose comprendidos en el parrafo anterior cooperan a Ia ejecuci6n del hecho por actos anteriores o simultaneos.
3. Segdn el articulo 5.* del C6digo Penal, las faltas s6la se castigan cuando han sido consumadas.
Se exceptflan las faltas frustradas contra la persona o ]a propiedad.
4. Las faltas por el orden a que afectan se dividen en faltas contra el orden pfiblico: faltas contra los intereseg generales y regimen de las poblaciones: faltas contra las personas y faltas contra la propiedad.
De las primeras, o sdanse las contra el orden piiblico, se ocupan los artlculos 593 al 599 inclusive, y son ellas las que consisten en apedrear o manchar estatuas o pinturas o causar un daflo cualquiera en las calles, parques, jar62






dines o paseos, en el alumbrado o en objetos de ornato o pdiblica utilidad o recreo, nun cuando pertenecieran a particulares: en perturbar un culto u ofender los sentimientos rellgiosos de los concurrentes a ellos, de un modo que no constituya delito: en la exhibiei6n de estampas o grabados, o en la realizaci6n de actos quo ofendieren la moral y las buenas costumbres sin cometerse delito: en disparar dentro de la poblacidn o en sitio pdblico o frecuentado, arms de fuego, cohetes, petardos u otro proyectil cualquiera que produzca alarma o peligro: perturbar levemente el orden en ]a Audiencla o Juzgado, en los actos pdblicos, en espectaculos, solemnidades o reunions numerosas: en faltar, los subordinados del orden civil, al respeto y sumisi6n debidos a sus superiores, cuando el hecho no tuviere seidalada pena en el CMdigo penal o en otras eyes: en promover y tomar parts activa en cencerradas u otras reuniones tumultuosas, con ofensa de alguna persona, o con perjuicio o menoscabo del sosiego pfiblico: en turbar el orden pilblico, sin cometer delito, yendo en rondas u otros esparcimientos nocturnos: en causar perturbaci6n o escndalo por embriaguez: en turbar el orden pilblico, usando de medios quo racionalmente deban producir alarma o perturbaci6n: en faltar al respeto y consideracldn debidos a la Autoridad o desobedecerla levemente, dejando do cumplir las 6rdenes particulares que les dictare, si la falta de respeto o la desobediencla no constituyeren delito: en ofender do un modo, que no constituya delito a los Agentes de la Autoridad cuando ejerzan sus funciones o desobedecerlos: en no prestar a la Autoridad el auxilio quo reclamare en caso de delito, de incendio, do naufraglo, inundacion u otra calamidad, pudiendo hacerlo sin perjuicio ni riesgo personal: en ocultar su verdadero nombre, vecindad, estgdo o domicilio a la Autoridad o funcionario pfiblico que se lo preguntare por raz6n de su cargo: en ejercer sin tftulo actos de una profesidn quo lo exija: en salir de mascara en tempo no permitido, contraviniendo a las disposiciones de la Autoridad, y on usar armas sin licencia.
Preveen y castigan las faltas contra los intereses ge-nerales y rdgimen de las poblaciones, los artfculos 600 al 609 Inclusive; y consisteir las mismas: en negarse a recibir en pago moneda legitima: en expender la falsa que so hubiese recibido de -buena fe, luego do constar aquel extremo, si se hace en cantidad menor de 325 pesetas y mayor de 70, en defraudar con pesas y medidas que estuvieren
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al efecto dispuestas con al'gdn artificio: en defraudar al pniblico en la venta de sustancias, ya sea en cantidad, ya en calidad, por cualquier medio no penado expresamente: en llevar los traficantes y vendedores sustancias alimenticias que no tengan el peso, medida o calidad que corresponda: en esparcir falsos rumores o usar de cualquier otro :irtificio ilicito para alterar el preclo natural do las cosas Ei ci hecho no constituye delito: en infringir las reglas do policia dirigidas a asegurar el abastecimiento de las poblaciones: en promover y tomar parte, en sitio pablico, en cualquier clase de juegos de flzar que no fuere do puro pasatiempo y recreo: en expender los farmaeuticos, medicamentos do mala calidad: en expender, los dueflos o eficargados do fondas, confiterlas, panaderlas u otros establecilmentos anAlogos, bebidas o comestibles adulterados o alterados, perjudiciales a la salud, o en no observar en el uso y conservacidn de las vasijas, medidas y tiles destinados al serviclo, las reglas establecidas o las precauciones de costumbre, cuando el hecho no constituya delito: en baflarse faltando a las reglas de decencia o do seguridad establecidas por ia Autoridad: en infringir las disposiciones sanitarias eo policfa sobre prostitucidn: en infringir las reglas dictadas por ia Autoridad en tiempo do epidemia o contagion: en infringir los reglamentos, ordenanzas y bandos sobre epidemic de animales, extincidn do langosta u otra plaga semejante: en infringir las disposiciones sanitarias dictadas por la Administracidn, sobre conduccidn de caddverer, y enterramientos, en los casos no previstos como delito: en profanar los cadiveres,, cementerios o lugares de enterramiento, por hechos o actos que no constituyan delito: en arrojar animales muertos, basuras o escombros en las cailies y en los sitios pdblicos donde est prohibido haceorlo, o ensuciar las fuentes o abrevaderos: en infringir las reglas o bandos de policia sobre la elaboraci6n do sustancias f6tidas e insalubres o arrojarlas a la calle: en infringir en forma que no constituya delito, los reglamentos, ordenanzas o bands sobre higiene pflblica, dictados por la Autoridad dentro del circulo de sus atribuciones: en dar espectAculos ptiblicos o celebrar cualquier clase de reuniones sin obtener la debida licencia o traspasando los imites de Ia que fuere concedida: en abrir establecimientos de cualquier clase sin licencia de ia Autoridad cuando fuere neoesario, en apagar el alumbrado pdblico o del exterior de los edificios, o el de los portales o escaleras de los misnol: 64






en faltar a las reglas establecidas para el alumbrado pdblico donde este servicio Se hicieere por los particulares: en no dar parte, los facultativos, de las sehales de envenenamiento o de otro delito en la persona que asistieren: en dejar vagar par las calles y sitios pgblicos a los locos, sin la debida vigilancia: en dejar sueltos y en disposician de can-sar mal, a los animales feroces y dafiinos: en infringir los reglamentos, ordenanzas y bandos relativos a carruajes pfiblicos: en obstruir las calles y sitios pdblicos, o en arrojar a los mismos agua, piedra u otros objetos que puedan causar daho a las personas o en las casas: en tener en los parajes exteriores a la morada, sobre la calle o via pdblica, objets quo amenacen caesar dado a los transcuntes; en dejar de dar a la Autoridad los partes prevenidos en las ordenanzas, los dueflos de fondas, posadas y demds estable'cimientos destinados a hospedaje: en dejar de cumplir los criados de servicio, mozos y dependientes las prevenciones establecidas par la Autoridad pdblica para garantfa y so-guridad: en contravenir a las reglas establecidas para evitar la propagacion del fuego en las mAquinas de vapor, calderas, hornos, estufas, chimeneas u otros lugares semejantes, o colocar o construir dichos objetos con infraccift de los reglamentos, ordenanzas o bandos o dear de limpiarlos o cuidarlos con peligro de incendio, en descuidar Ia reparaci6n de edificios ruinosos o de mal aspecto: en infringir las leyes de seguridad concernientes al depdsito de materiales, aperturas do pozos o excavaciones, y en infringir los reglamentos, ordenanzas o bandos do la autoridad, sobre la elaboracidn y custodia de materiales Inflamables o corrosives, o productos qufmicos que puedan caugar estragos.
Trdtase de las faltas contra las personas, en los articulos 610 al 613 inclusive, y son aqu6llas: causar lesiones que no impidan al ofendido dedicarse a sus trabajos habituales ni exijan asistencia facultativa: maltratar a sUB mujeres, los maridos aun cuando no lo causaren lesiones de las antes dichas: en desobedecer, las mujeres, a suB Inaridos que les maltraten do obra o de palabra: escandalizar, los cdnyuges, con sus disensiones dom6sticas, despuds de baber sido amonestados par Ia Autoridad: abandonar, los padres do familla, a sus hijos, no procurAndoles la educacifa que requiera su clase y sus facultades le permitan: desobedecer los preceptos sobre instruccifn primarla obligatoria o abandonar el cuidado de sus pupilos, menores de
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quince aflos, sus tutores o encargados: faltar, los hijos de familia al respeto y sumisidn debidos a sus padres, o los pupilos hacia sus tutores: no presentar a la Autoridad o a su familia al menor de siete afios que se encontrare uno abandonado, con peligro de su existencia: quebrantar las. reglas o costumbres, sobre exposicifn de nifios, establecidas en la localidad respective, y dejar de loevar al asilo de exp6sitos o a lugar seguro a cualquier niflo que encontraren abandonado: no socorrer o auxiliar a una persona quo. se encontrare en despoblado, herida o en peligro de perecer, cuando pudiera hacerse sin detrimento propio a no ser quo esta omisi6n constituya delito: golpear o maltratar a otro, de obra o de palabra, sin causarle lesidn: amenazar a otro con armas, o sacarlas en ria, como no sea en justa defense o no so halle en el caso comprendido en otras disposiciones del Cddigo penal: amenazar de palabra, y en el calor de la ira, a otro con causarle un mal que constituya delito y por actos posteriores so demuestre persistencia en la idea significada con la amenaza, siempre que por las circunstancias, el hecho no estuviere comprendido entre los constitutivos de delito: en amenazar, do palabra, a otro, con causarle un mal que no constituya delito: causar a otro una coacci6n o vejacidn injusta no penada como delito: negarse el director de un periddico, en el cual se hubleren anunciado hechos falsos, a inserter, gratis, dentro del tOrmino do tres dfas la rectificaci6n oportuna: divulgar, maliciosamente, por medio de la imprenta, litograffa u otro medio de publicacidn hechos relativos a la vida prnivada, quo sin ser injuriosos puedan producir perjuicios o graves disgustos en la familiar a que la noticla so refiere: injuriar livianamente a otro de obra o de palabra, si reclamare el ofendido, cuyo peonda extinguiria la pena: dejar de prestar auxilio luego de haber sido requerido para ello a fin de evitar un mal mayor siempre que no hubiere de resultar perjuicio alguno: y causar un mal, por simple imprudencia o por negligencia, sin cometer infraccidn do los reglamentos, cuyo mal, si mediare malicia, constituiria por si, delito o falta.
En los artfculos 614 al 627, inclusive, por inltimo, so tratan y penan las faltas contra la propiedad; y dstas consisten: en interpretar sueoos, hacer pronfsticos o adivinaclones, o abusar de la credulidad pfiblica de otra manera semejante, por inter6s o lucro: en entrar en heredad o campo ajeno para coger frutos y comerlos en el acto: en 66







toger en la misma forma, frutos, mieses u otros productos forestales, para echarlos en el acto a caballerias o ganados: en entrar, sin permiso del duefio, en heredad o campo ajeno, antes de haber levantado par completo la cosecha, para aprovechar el espigueo u otros restos de ella: en entrar en heredad agena, cerrada o en ]a cercada, si estuviere manifiesta Ia prohibicidn de entrar: en entrar a cazar o pescar en beredad cerrada o campo vedado, sin permiso del duefio: en atravesar, con cualquier pretexto o motive, plantfos, sembrados, vifledos u olivares: en emplear medics prohibidos par las ordenanzas, para eazar o pescar en terreno de domino pfiblico o de comfin aprovechamiento: en el solo becho de entrar en heredad murada y cercada, sin permiso del dueflo: en cometer alguno de los excesos anteriores, lievando carruajes, caballerfas o animales dafinos: en destruir o destrozar chozas, albergues, setos, cercas, valladas u otras defensas de las propiedades: en causar danflos arrojando desde fuera piedras, materiales o proyeetiles de cualquier clase: en entrar un ganado en heredad ajena, causando daho que exceda de quince pesetas: en ejecutar incendios de cualquier clase, que no est6 penado como delito: en infringir los reglamentos o bandos de buen gobierno sobre quema de rastrojos u otros productos forestales: en infringir las ordenanzas de caza y pesca: en causar dalos cuyo importe no exceda de 125 pesetas: en cortar Arboles en heredad ajena o talar ramaje o lefla; en causar dailo al aprovechar aguas que pertenezean a otros o distraydndolas de su cursor: y en causar un dabo cualquiera, no penado en el c6digo intencionalmente o par negligencia o descuido.


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DE LAS PENAS



1. Generalidades.-2. Sus clases.-3. Su duraci6n.-4. Extinci6n de la responsabilidad penal.

1. No serd castigado ninglln delito ni falta con pena que no se halle establecida por ley anterior a su perpetraci6n: las leyes penales tienen efecto retroactivo en cuanto favorezcan al reo de un delito o falta, aunque al publicarse aquellas hubiere recaldo sentencia firme y el condenado estuviere cumpliendo condena: el perd6n de la parte ofendida no extingue la accidn penal. Esto no se entiende respecto a los delitos que no pueden ser perseguidos sin previa denuncia o consentimiento del agraviado. La responsabilidad civil, en cuanto al interns del condonante, se extingue p0r su renuncia expresa.
No se reputardan penas:
1.* La detencidn y la prisifn preventiva de los procesados.
2.* La suspension de empleo o cargo pdblico acordada durante el proceso o para instruirlo.
3.V Las multas y demAs correcciones que en uso do las atribuciones gubernativas o disciplinarias impongan los superiores a sus subordinados o administrados.
4.1 Las privaciones de derechos y las reparacionea que en forma penal establezcan las leyes civiles.
2. Las penas que pueden imponerse con arreglo al C6digo Penal y sus diferentes clases, son las que comprende la siguiente:
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EsCALA GENERAL.


Penas aflictivas.
Muerte.
Cadena perpetua.
Reclusl6n perpetua.
Relegaci6n perpetua.
Extraflamiento perpetuo.
Cadena temporal.
Reclusi6n temporal.
Relegaci6n temporal.
Extranamiento temporal.
Presidio mayor.
Prisifn mayor.
Confinamiento.
Inhabilitacidn absoluta perpetua.
Inhabilitaci6n absoluta temporal.
Inhabilitaci6n especial perpetua. Para cargo pflblico, derecho de sufraglo, Inhabilitacidn especial temporal. f teivo pa o, proPenas correccionales.
Presidio correccional.
Prisfdn correccional.
Destierro.
Reprensift pdblica.
Suspension de cargo pdblico, derecho de sufragio activo y pasivo, profesi6n u oficio.
Arresto mayor.
Penas leves.
Arresto menor.
Reprensi6n privada.

Penas comunes a las tres clases anteriores.

Multas.
Cauci6n.
Penas accesorias.
Degradaci6n.
InterdicciOn civil.
Sujeci6n a la vigilancia de ]a Autoridad.
P6rdida o comiso de los instrumentos y efectos del ,delito.
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Pago de costas.
La multa cuando se impusiere sola, se reputarA pena zaflictiva, si excediere de 6,250 pesetas; correccional, si no 'excediere de 6,250 y no bajare de 325; y leve, si no le.gare a 325 pesetas.
Las penas de inhabilitacidn y suspensi6n para cargos pdblicos y derecho de sufragio, son accesorias en los ca*sos en quo, no imponiendolas especialmente la ley, declara que otras personas las llevan consigo.
Las costas procesales se entienden impuestas por la ley a los criminales responsables de todo delito o falta.
3. Los condenados a las penas de cadena, reclusidn y relegacidn perpetuas y a la de extraflamiento perpetuo serAn indultados a los treinta aios de cumplimiento do la condena, a no ser que por su conducta o por otras circunstanclas graves no fuesen dignos del indulto, a juicio del Gobierno.
Las penas do cadena, reclusi6n, relegaci6n y extra'iamiento temporales durarAn de doce afios y un dfa a veinto afios.
Las do presidio y prisi6n mayors y la do confinamiento durarAn de seis ahos y un dia a doce aios.
Las de inhabilitaci6n absoluta e inhabilitaci6n espe-cial temporales durardn seis anlos y un dia a doce aflos.
Las de presidio y prisidn correccionales y destierro duxaran de seis moses un dia a seis afios.
La de suspension durar& de un mes y un dia a seis ofuos.
La do arresto mayor durard de un mes y un dia a
-seis meses.
Las de arresto menor do uno a treinta dias.
La de caucidn durarA el tiempo quo determinen los Tribunals.
Lo dispuesto en el articulo anterior no tiene lugar respecto de las pcnas que se Imponen como accesorias de
-otras, en cuyo caso tendrdn las penas accesorias la duraci6n quo respectivamente se halle determinada por la ley. Cuando el reo estuviere preso, la duracidn de las penas temporales empezard a contarse desde el dia en que la sentencia condenatoria hubiere quedado firm. Cuando el reo no estuviere prose, la duraci6n de las penas que consistan
-en privacidn de libertad, empezarA a contarse desde quo aqu6l se halle a disposici6n de ]a Autoridad judicial para cumplir su condena: la duraci6n de las penas de extrauiamiento, confinamiento y destierro no empezarA a contarse
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sino desde el dia en quo el reo hubiere empezado a cumplir Ia condena. Cuando el reo entablare recurso do casacidn y fuere desechado, no se Io abonard en Ia pena el tiempo transcurrido desde Ia sentencia do quo recurrid hasta Ia. sentencia quo desech6 el recurso.
4.' La responsabilidad penal se extingue:
1.0 Par Ia muerto del reo en cuanto a las penas personales siompre; y respecto a las pecuniarias, s6io cuando. a su fallecimiento no hubiere recaido sentencia fire.
2.0 Por el cumplimiento de condena.
3.0 Por amnistfa, Ia cual extingue per completo Ia pena. y todos sus efectos.
4.0 Por indulto.
El indultado no podra habitar por el tiempo quo, a no haberlo sido, deberia durar Ia condena, on el lugar en. qud viva el ofendido, sin el consentimiento de 6ste; quodando en otro caso sin efecto el indulto acordado.
5.0 Por el perddn del ofendido, cuando Ia pena so haya, impuesto por delitos quo no puedan dar lugar a procedimiento de oficio.
6.0 Par Ia prescripci6n del delito.
7.* Por ia prescripeidn de Ia pena.
Los delitos prescriben a los veinte aflos, cuando so-fialare Ia ley al delito Ia pena de muerte o de cadena per-petua.
A los quince anlos cuando sefalare cualquiera otra pena aflictiva.
A los diez cuando sefalare penas correccionales.
Exceptilanse los delitos do calumnia o injuria, de los cuales los primeros prescribirAn al ado y los segundos a los seis meses.
Las faltas prescriben a los dos moses.
Cuando Ia pena sefalada sea compuesta, se estard a ia mayor para Ia aplicacidn de las reglas comprendidas enlos parrafos primero, segundo y tercero.
El t6rmino de Ia prescripcidn comenzar a correr desdeel da on quo se hubiere cometido el delito; y si entonces nofuere conocido, desde quo so descubra y se empiece a proceder judicialmente para su averiguaci6n y castigo.
Esta prescripcidn se Interrumpird desde quo el procodimiento se dirija contra el culpable, volviendo a correrdo nuevo el tempo de Ia prescripcidn, desde quo aqu61 termine sin ser condenado, o se paralice el procedimiento, a, no ser por rebeldfa del culpable procesado.
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Las penas impuestas por sentencias firmes prescriben:
Las de muerte y cadena perpetua a los veinte atios.
Las demas penas aflictivas a los quince aftos.
Las penas correccionales, a los diez aflos.
Las leves al afio.
El tiempo de esta prescripci6n comenzarA a correr des-de el dia en que se notifique personahnente al reo la sentencia firme, o desde el quebrantamiento de la condena, si hubiere 6sta comenzado a cumplirse.
Se interrumpird, quedando sin efecto el tiempo transcurrido para el caso en que el reo se presentare o sea habido, cuando so ausentare a pals extranjero, con el cual no se tenga celebrado tratado de extradicl6n, o tenidndolo no estuviere comprendido en 61 el delito, o cuando cometiere uno nuevo antes de completar el tempo de la prescripci6n, sin perjuicio de que 6sta pueda comenzar a correr de nuevo.
La responsabilidad civil nacida de delitos o faltas so
-extinguir& del mismo modo que las demas obligaciones, con sujecifn a las reglas del derecho civil.


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INCOMUNICACION


DE

DETENIDOS 0 PROCESADOS



ORDEN MILITAR Num. 109 DE 1899.

Artfculo I.--Queda por el presente Decreto suprimida. en las ]eyes vigentes de procedimiento criminal la incomunicaci6n de detenidos o procesados.
Art. 2.*--Toda persona desde que sea puesta a disposicifn de la Autoridad Judicial tender derecho a ]a comparecencia Inmediata ante esta Autoridad y a quo so le haga saber de qu6 se le acusa, por quisn y qu6 cargos se Ie dirijan. Los autos en que se decrete un procesamlento serdn fundados y se notificaran Integramente a aqudllos. contra los cuales so hubleren dictado.


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MENORES DELINCUENTES


ORDEN MILITAii 271, SERIES DE 1900.


Secci6n 9.1-Cuando un menor que tenga o aparente tener 4de 10 a 16 afos de edad fuere convicto ante un Tribunal 'competente de una falta o delito, aunque en su cometimiento haya procedido 61 con discernimiento o no, deberd dicho Tribunal, a menos que a su juicio sea mds conveniente, entregarlo al cuidado de un pariente o amigo, dispuesto y capaz de mantenerlo y enseuiarle, reimitr dicho menor hasta que cumpla 18 afios, a la Escuela Correccional para niflos de Cuba, si fuese var6n; y si hembra a la de Aldecoa.
Se autoriza a todo Tribunal legalmente constituldo que tuviere pruebas satisfactorias de que algdn menor, (var6n o hembra) de 10 a 16 ados de edad y residents dentro de su jurisdicci6n, fuere vago de oficio y cuya educaci6n moral estuviere tan atrasada que exista el peligro de que dicho menor se convierta en un criminal en el dfa de mafiana si se dejase abandenado a su propia suerte, a remitirlo a la Escuela Correccional correspondiente. No podrd adoptarse, sin embargo, esta medida por la raz6n finica de que un menor se encuentre desvalldo y sin hogar. Por lo menos, tres dfas antes de enviar a un menor a la Escuela Correccional se notificar& a sus padres o tutores, tal resolucida.


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TESTIGOS DEESTADO
a

ORDEN No. 24 DE 17 DE ENERO DE 1900.

El Gebernador General de Cuba, a propuesta del Secretario de Justicia, ordena la publicacian de la Orden siguiente:
I. Los autores, cdmplices o encubridores de los delitos a que se refieren los nfmeros 1 y 2 de la Circular ni-miero 31 de la "Divisidn de Aduanas y Asuntosr Insulares" del Departamento de la Guerra, que ejerce jurisdiccidn directa sobre las Aduanas de esta Isla,- contenida en la Orden nrimero 159 de este Cuartel General (1)- qfedaran libres do accidn penal en los casos, en que se constituyan, en testigos de Estado y siempre que asf lo declare al Juez competente el Gobernador General.
II. Esta disposiei6n, como favorable al reo, tendrA efecto retroactive.
El Brigadier General, Jefe de Estado Mayor,

ADNA R. CHAFFm

(1) Las disposiciones de esta orden que se citan, df-cen asf:
1. Si cualquier duefio, Importador, consignatario, agente u otra persona hiciere o Intentare hacer la entrada de mercancfas Importadas, valiendose de cualquier factura fraudu-lenta o falsa, declaraci6n jurada, carta, papel o relaci6n fal-sa, escrita o verbal, o valitndose de cualquier recurso o mediafalso o fraudulento; o fuere culpable de cualquIer acto voluntario u omisi6n por el cual se privare a la Isla de Cuba de los derechos legales, o parts do esos derechos, que provinieren do las mercancfas, o cualquier part de ellas, comprendidas en o a que se refiere la tal factura, declaracin jurada, carta, papel o relaci6n; o se viere perjudicada por tal acto uomlsi6n, tales mercancias o el valor de ellas serAn decomisadas con el objeto de recuperar los dichos derechos de la persona que hiciere la entrada, cuyo decomiso serA s6lo aplicable a la totalidad de las mercancias o al valor do las enva-75














LEY DE PERJURIO


ORDEN No. 116 DE 17 DE MARZO DE 1900.

El Gobernador General de Cuba ' propuesta del Secretario de Justicia, ordena la publicaci6n de la siguiente Orden:
1. Son reos de perjurio:
1.* Los que deliberadamente afirmen ser cierto un hecho que saben es falso, despu6s de haber prestado juramento (u obligdndose a decir verdad en otra forma autorizada pdr la ley, como equivalente al juramento) de testificar, declarar, deponer o certificar la verdad ante un Tribunal, Juez, funcionario o persona competente, en cualquier procedimiento civil o criminal u otro caso en que por Ministerio de la Ley, deba prestarse tal juramento, o contraerse en otra forma la obligaci6n de decir verdad.
2.o Los que por inducci6n, persuaci6n o por fuerza hubiesen obtenido que otro faltara a la verdad en las condiciones anteriores.


sadas en la caja o fardo conteniendo el artfculo o articulos de las mercanclas a que se reflere el fraude o papel o relaci6n falsa.
Y tal persona, al ser comprado el delito, ser6, condenada. por cada infracci6n a una multa que no sea mayor de cinco mil pesos, o encarcelado por un termino que no exceda do dos aflos, o ambas penas a juicio del tribunal.
2. Toda persona que voluntariamente ocultare o destruyere cualquier factura, libro o papel, que haga referencia a cualquiera mercanefa sujeta a derechos y que haya sido importada o se importare en la Isla de Cuba, de cualquier puerto o pals extranjero, despu~s que haya sido girada la visita de inspeccl6n por el colector de cualquier distrito de recaudacion; o que en cualquier tiempo ocultare o destruyere cualquier factura, libro o papel con el fin de hacer desaparecer cualquier prueba de fraude contenida en l ser& castigada con una multa que no exceda de cinco mil pesos, o sufrira prisifn. no menor de dos afios; o ambas penalidades.






.11. No serd 6bice para que se tenga por cometido el delito de perjurlo que el juramento (o forma do olillgarse a decir verdad) sea prestado omiti6ndose alglin requisito en la forma.
SII1. El perjurlo se castigard con ]a pena de prisidn no menor de un aho ni mayor de doce: except en los casos on que par virtud del perjurio hubiese sufrido un reo la pena de muerte o comenzado a sufrir pena que abarque mds de doce afois de privaci6n do libertad; pues entontes, la privacidn de libertad, en el primer caso, serA por treinta afios y con trabajos forzados; y en el segundo por un lapso de tiempo no menor de doce aflos y un dfa, ni mayor de veinte.
IV. En todos los casos en que a consecuencia de perjurio se hubiere condenado a un procesado a pena que consista en privacidn de libertad, la que se imponga al perjurio serd de igual clase que la que se hubiere impuesto al procesado.
V. Cuando a consecuencia del perjurio hubiese sido condenado un procesado, pero no hubiese comenzado a cumplir la pena quo le hubiere sido impuesta, los Jueces y Tribunales tendran en cuenta esta circunstancia para ]a fijaci6n de ]a pena de perjurio.
VI. Quedan modificadas las disposiciones del C6dgo Penal vigente relativas al falso testimonio en los tdrminos que expresa esta Orden.
El Brigadier General de Voluntarios, Jefe de Estado Mayor,
ADNA R. CHAFFEE.


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JUZGADOS CORRECCIONALES

OPDEN 213 DE 25 DE MAYO DE 1900.

El Gobernador General de Cuba, a propuesta del Secretario de Justicia ha tenido a bien disponer la publicaci6n de la siguiente Orden:
Art. 1.-Por la present se crean dos Juzgados Correcnales en la Habana y uno en los T6rminos Municipales de Matanzas$ C~rdenas, Cienfuegos, Santa Clara, Santiago de Cuba y Puerto Principe.

DE LA DENUNCIA.
Art. 3.-El procedimiento ante los Juzgados Correccionales empezar& por la denuncia y en cada Juzgado habrA siempre impresos formularios de denuncias, redactados del modo siguiente:

Isla de Cuba.-Trmino Municipal de ...................
Yo ................. bajo juramento (o afirmaci6n)
declare que reside en ............ y que el dia ........
de ............ de 19.... un Individuo ................
cuyo nombre ............... infringi6 a sabiendas la ley,,
puesto que .....................
Firma ..................
Firmado bajo juramento, ante ml, este ..............
dan de .................... de 19....

Art. 4.o-La denuncia podrd hacerse ante cualquier Juez Correccional, hacienda constar que un individuo ha amenazado cometer un acto punible contra la persona o propiedad de otro. Recibida la denuncla, el Juez examinar& al denunclante, bajo juramento, y a los testigos quepresentare, consignando par escrito las declaraciones, quea hard firmar par los declarantes.
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Si de las mismas aparecen motives fundados para creer que el denunciado ha amenazado cometer el acto punible de que se trata, el Juez librard la correspondiento orden de arresto, la cual sera dirigida a cualquier funcionarlo de policia, expresando en la misma lo sustancial de ]a donuncia, ordenando a dicho funcionario que proceda a la detencidn del acusado y lo conduzca a prosencia del Juez. Si despuds de haberse prestado las declaraciones de todos los interesados no apareciesen motivos fundados para creer que el acusado ha amenazado cometer el acto punible denunciado, el Juez ordenarh que so le ponga en libertad, pero si do dicha audiencia resultaren motivos fundados para treer que el denunciado ha amenazado cometer tal acto punible, se Io podr& exigir la prestacidn de una flanza que no excederf de quinientos pesos, y quo presented uno o mas fiadores, a discrecidn del Juez, obligAndose a no perturbar el orden -social y especialmente a no molestar al denunciante. Esta flanza ser eflcaz duranto el tdrmino de seis mess, y en el caso de nueva denuncia se le podrd exigir una nueva flanza.
Art. 5.o-Despu6s de prestada ]a fianza, el denunciado serd puesto en libertad. En caso contrarlo, serA reducido a prisi6n, duranto un perfodo que no excederA de treinta dfas, y el Juez consignarA en el mandamiento, que se previno al denunciado que prestara flanza, el imported de la misma, y que no ha sido prestada; mas si luego el detenido prestare la fianza requerida, podrd ser puesto on libertad por el Juez.
La flanza serA depositada en poder del Juez ante quien se hubiere presentado la denuncia original.
Art. 6.-El que en presencia de un Juez Correccional acometiere o amenazare agredir a otro, o tratare de cometer cualquier acto punible contra la persona o contra la propiedad de otro, o que turbare la marcha do los procedimientos del citado Juzgado, profiriendo palabras impropias on alta voz, podrA ser requerido por el Juez para que preste flanza on la manera como arriba se dispone y si rehusare hacerlo o no lo verificare podrA ser reducido a prisidn durante un tdrmino que no excederd de treinta dias.
Art. 7.o-Cuando el que haya prestado flanza en la forma prevenida on los artfculos que preceden sea convicto de cualquier quebrantamlento del orden social, se considerard responsable la flanza, y, previa orden expedida por
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el Juez ante el cual se hubieran comprobado los hechos imputados, se procederl inmediatamente a hacer efectiva, dicha fianza.

DEL MANDAMIENTO DE* ARRESTO.

Art. 8.-E1 mandamiento de arresto se redactarg de la manera siguiente:

Isla de Cuba.-T6rmino Municipal de ...................
El Juez de ............. .a cualquier funcionario de.
Policta de la Isla de Cuba:
Habiendose denunciado ante mi, bajo juramento el dia ..... do ............. de 19.... por .............. que,
el acto punible ............ se ha cometido ............
acusando a ............ del mismo, se le ordena a usted
que, sin dilacidn alguna, proeda a detener al arriba mencionado .............., conducidndolo a mi presencia o a la
del Juez Correccional que est6 mAs prdximo o mfs accesibleal lugar en que st halle detenido el mencionado ..........
Fochado en ..... este ....... dia de ........ de 19..

Art. 9.o-Todo mandamiento de arresto decretado de conformidad con lo expuesto, podr& ejecutarse en cualquier punto de la Isla de Cuba por cualquier funcionario do policla a quien dicho mandamiento se entregue.
Art. 10.-Cuando el acto denunciado constituya una falta, y el acusado sea detenido fuera del Tdrmino Municipal en que se libr6 el mandamiento, debe el policla que haga el arresto, si 10 pide el detenido, llevarlo ante el Juez Correccional del TWrmino donde se haya efectuado el arresto, y este Juez deber& admitir la prestacidn de flanza yotorgar& ]a misma para asegurar la comparecencia del acusado ante el Juez que expidid el mandamiento.
Art. 11.-Al admitir Ia fianza, e1 Juez harA constar la prestacidn de la misma on el mandamiento, entregando dstecon el acta de la flanza al policia encargado del detenido, dicho funcionario, entonces, pondrA en libertad al acusado, y sin dilacifa innecesaria entregarA el mandamiento yel acta de la flanza al Juez que decret6 el arresto.
Art. 12.--Cuando el acto denunciado constituya un delito, el policla que efectfie el arresto conducird al detenido. ante el Juez que libr6 el mandamiento de arresto, entregando, a la vez a dicho Juez el mandamiento, haciendo.
so






constar en el mismo, por medio de nota, firmada por 61, que verific6 la detencida del acusado.
Art. 13.-En todos los casos y sin dilaciones innecesarias, el acusado ser. conducido a presencla del Juez, y cualquier abogado, legalmente capacitado para ejercer la profesidn en la Isla de Cuba,'podrh visitar al detenido en cualquier tiempo posterior al arresto, y a peticidn del mismo.

DE LAs DETENCIONEs.

Art. 14.-Ninguna persona arrestada serA sometida a mayor restricoi6n que la absolutamente precisa para efectuar su arresto, y quedar sujeta a la custodia de un policla.
Art. 15.-Un policfa podrA efectuar un arresto en cumplimlento del mandamiento que se libre, o sin el mismo, en los casos siguientes:
1.0 Cuando so cometa o intente cometer un acto punible en su presencia.
2. Cuando el detenido haya perpetrado un delito fuera de su presencia.
3.0 Cuando tenga conocimiento de que, en efecto, se haya cometido un delito, y tenga motivos fundados para creer que el acusado es el delincuente.
Art. 16.-Si el acto que se imputa constituye un delito, el arresto podrd hacerse en cualquier dia y a cualquier hora del dia o de la noche. Si se tratare de una falta, a no ser en el caso en que se haya cometido en presencla del policta, no podrA Ilevarse a cabo el arrest de noche, siempre que no sea por mandato especial del Juez que hubiere librado el mandamiento/ consignando aqudl dicho mandato especial por medio de providencia en el mismo mandamiento.
Art. 17.-El poliefa quo llevare a cabo una orden de arrest, debe hacerle saber a la persona a quien va a arrestar que tiene ese propdsito, el motive para ello y la autoridad que tiene para verificar dicho arresto. Nada de esto tendrA lugar cuando el acusado est6 cometiendo un delito, o intent cometerlo, o se le est6 persiguiendo inmediatamente despuds de haberlo cometido, o despuds de su fuga: siempre que ]a detencidn so effect mediante una orden do arrest, deber& ensefiArsela al acusado, si Io pidiere.
Art; 18.-El policla quo verificare la detencidn, ocupard al detenido cualesquiera armas quo pueda levar- consigo, y las entregar al Juez ante el cual le conduzca. Cuan81







do la detenci6n se efectde sin mandamiento de arresto, el detenido serd conducido, sin demoras innecesarias, a presencia del Juez Correccional mds Pr6ximo o mds accesible al lugar en que se verified la detenci6n y se hard una denuncia ante dicho Juez, esbecificando los cargos que so imputan al detenido; excepto cuando la detencifn sea por faltas, o sea efectuada de noche, en cuyos casos un oficial de poliefa puede admitir fianza al acusado para asegurar su comparecencia al siguiente dIa.
Art. 19.-Cualquier Juez Correccional podrd dar 6rdenes verbales a un funcionario de poliefa para que detenga al que est6 cometiendo o intente cometer un acto punible en presencia de tal Juez.
Art. 20.-Cualquier Juez Correccional podrd, par medio do providencia firmada por 61 en mandamiento de arresto, autorizar la trasmisidn y ejecuel6n del mismo por teldgrafo y enseguida podrd mandarse por teldgrafo una copta de dicho mandamiento a cualquier funcionario de policla de la Isla y toda orden telegrdfica as! trasmitida tendrA en las manos de cualquier funcionario de poliefa tanta fuerza como si fuera un mandamiento original librado por el Juez que dicta la providencia. Todo Juez que ordenare el curso de una copia telegrdfica de un mandamiento, lo hard por duplicado para que una de las copias so quede en la ofilcina telegrdfica y la otra le sea devuelta por el jefe de 6sta, firmada y sellada, hacienda constar haberla ya trasmitido.

FIANZAS DE LoS JUZGADos CoRREccINALES.

Cuando el acusado de un hecho punible de la competencia de los Juzgados Correccionales quisiere gozar de ibertad provisional, mientras se celebre el juicio correspondiente, la fianza que habrA de exigIrsele serd de $100, conforme a la Orden Militar ndmero 387 de 1900, cuando fuere por defltos; y de $25 si se tratare de faltas, ambas en orc americano.
En ninglin caso se admitirdan fianzas personales, excepto con ]a autorizaci6n expresa del Juez respectivo, y s61o dste podrd decretar la libertad provisional de un detenido que se encuentre a su disposici6n sin la prestacidn de aqu6ila.
Las hojas de remisi6n de los acusados que han prestado fianza en las Estaciones de Policia, se remitiran al Vi82





vac a las 5 a. n., cuidando de consignar al dorso de las mismas, que prestaron flanzas y quedaron notificados do comparendo ante el Tribunal que deba juzgarlos. (Orden General nfmero 204 del Departamento de Polcfa de 2 Agosto do 1900.)



El Tribunal Supreme de Cuba consider que dicha Orden 387 no ha mcdificado el artfeulo 495 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, (v6ase a continuacidn) puesto que ella sdIo fija la cuantfa do las flanzas, pero no los casos en que deban exigirse las mismas, quedando vigente lo dispuesto en lo relative al domicilio conocido.
Articulo 495 que so cita: "No se podr& detener per simples faltas a no ser que el presunto reo no tuviese domicilio conocido ni diesel fianza bastante a juicio de la autoridad o. agent que intente detenerlo."

CELEBRACION DE LoS JUIcIos DE FALTAS.

Art. 21.--Cuando el acusado en las diligenclas prevenidas, sea conducido ante el Juez, acusandole de haber cometido un acto punible, el Juez le instruirA de los cargos que se le hacen, y el derecho que le asiste para valerse de letrado en todo el cursor del procedimiento. Tambidan concederA al acusado un t6rmino prudencial para proveerse de un letrado, y con este fin suspenderA el juicio, ordenando, a peticidn del acusado, a un agente de poliefa, que Ileve recado al letrado que nombrare el detenido y que se encuentre a distancia que lo permita, sin que per esta diligencia se devenguen derechos de ninguna clase.
El precepto consignado en el pArrafo anterior so entenderd sin perjuicio del derecho que asiste al acusado para defenderse per sI mismo.
En los juiclos de faltas cualquier persona de buena reputacidn pcdrf ser admitida per el Juzgado para Ilevar Ia representacidn del acusado. Cuando 6ste solicited la asistencia de un abogado, el Juez despuds que haya comparecido el letrado, o cuando hablendo esperado durante un tdrmino prudencial, no compareciere, proceder a la celebracion del juicio.
Art. 22.-PreguntarA al acusado si es e no culpable do ]a falta que se le imputa. SI respondiere afirmativamen83





te, el Juez fallar en seguida, y si negare o se abstuviere de contestar, proceder& a interrogar a los testigos, previo juramento o firmacidn de decir verdad, pudiendo hacerlo tambi6n el denunciante y el perjudicado. Terminadas las pruebas, el Juez dictara sentencia condenando o absolviendo al acusado. En este tiltimo caso lo pondr en libertad sin dilacidn. El juicio se terminara en una sesi6n, a no ser que el Juez hallare a su juicio o en las pruebas en descargo del acusado, motivos fundados para suspenderle.
Art. 23.-Ninguna suspension durarA m&s de dos dias consecutivos y no pasarA de seis en su tota.ldad, a no ser con el consentimiento o a peticidn del acusado. Durante dicha suspensidn el Juez admitir al acusado la fianza que ofrezea, la cual no sera mayor de cien pesos, o en defecto de la misma, ordenarA que sea reducido a prisl6n.

DEL PROcEDIMIENTO EN Los- cASOS DEL DELITO.


Art. 24.-Cuando el acusado lo sea de un delito, el Juez permitiri que cualquier persona de buena reputaci6n comparezca en representaci6n del mismo. Si el acusado solicita valerse de abogado, el Juez, inmediatamente despuds de la comparecencia de aqudl o de haber esperado durante un tOrmino prudencial, sin que lo verifique, celebrarf el juicio.
Art. 25.-Cuando se tratare de delitos que no sean de los que despu6s se mencionartn como de la competencia del Juez Correccional procederti el Juez de la mantra siguiente:
Preguntara al acusado si se confiesa o no culpable del delito que se le imputa admitirA las pruebas que se le presenten y si considerare haberse cometido el delito por el cual so procede y que existan motivos fundados para creer al acusado responsable del mismo, el Juez decretarA la prisidn del detenido y elevarA el procedimiento al Juez de Instruccidn del distrito en que se hubiere cometido el delito y dard parte de ella al Fiscal. Si el Juez estimare que se ha cometido un delito distinto de aquel por el cual se procede, y que hay motivo ractonal para, creer que ha sido cometido por el acusado, elevarA lo actuado al Juez de Instruccin respectivo.
Art. 26.-Cuando se proceda por los delltos que despuds se especificaran, el acusado se confesarA o no culpa84






1ble. En el primer caso serA condenado inmediatamente, y ,en el segundo, se procederl a la celebraci6n del juiclo.



Artfculo 41. Define los 42 delltos sometidos por la ,Orden 213 de 1900 a la competencia de los Juzgados Correccionales, cuyos delitos no definimos seguidamente por haberlo sido ya en el cuerpo de esta obra.
Los artfeulos de esta Orden 213, desde el 27 al 40, fueron derogados por la 84 de 1902; se referfan al Jurado, cuya institucidn quedf suprimida por la misma. Razones do orden moral influyeron en la supresi6n del Jurado. Criminales de triste fama, sorprendidos Infraganti en la comisifn de delitos contra la propiedad, obtuvieron de estos Tribunales veredictos de punible absolucidn. Los finicos acu-sados que no pedfan Jurado eran los que no tenfan antece-dentes penales. Delincuentes hubo que no tuvieron inconveniente en manifestar al Juez, "que querfan se le celebrara el juiciG por Jurado, pues de lo contrario serfan salco-chados por 61".

DEL CUMPLIMIENTO DE LAS CONDENAS.

Art. 42.-Cuando la pena Impuesta -fuese la de arresto, dispondrd el Juez en el acto ]a remisidn del condenado al establecimiento donde deba cumplirse el arresto.
Art. 43.-Si ]a pena hubiese sido la de multa, dispondrA el Juez que sea requerido el condenado por el Secretario para quo en el acto abone la suma que importe su
-condena, y si no lo efectuare dentro de tres horas, mandarA a constituirlo en arresto en la forma que seihala el articulo 632 del COdigo Penal. En cualquier tiempo despues de arrestado podrA el condenado a prisi6n subsidiaiia pagar la multa, libertAndose del arresto, debiendo descontArsele un peso por cada dia que hublese estado arrestado.
Art. 44.-En defecto del pago de las multas y de las demAs responsabilidades contraidas a favor de un tercero, quedard el preso sujeto a una responsabilidad personal subsidlaria a raz6n de un dfa por cada peso; pero en ningfin ,caso exceder& este perfodo de seis meses, sliempre quo Se trate de delitos, nI de treinta dfas cuando se trate de faltas.
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DIsposIcioNs GENERALES.


Art. 45.-El acusado, podr, si lo tuviere a bien, declarar en su propia causa, pero primero se le recomendard decir verdad.
Art. 46.-No se admitirAn testigos de referencia en los Juzgados Corroccionales.
Art. 47.-Siempre que so tratare de faltas el Juez podrft imponer condenas que no excedan do treinta dias dearresto con o sin trabajos, a discrecidn del Juez, o multas. que no sean superiores a treinta pesos.
Art. 48.-TratAndose de delitos de la competencia del Juzgado, el Juez podr& imponer condenas quo no excedan de seis meses de encarcelamiento, con o sin trabajos o multas quo no pasen de quinientos pesos, pero en caso deno pagarse la multa impondri la pena do prisi6n, a razdn de un dia por cada peso no pagado, como queda dispuesto en el artIculo 44.
Art. 49.-No habrS recursos contra las sentencias del Juzgado; el Juez ImpondrA las condenas y las multas por el t6rmino que discrecionalmente estime procedente.
Art. 50.-El Juez tendr& el derecho do mandar expedir citaciones y mandamientos de registro, y adoptarA todas las medidas necesarias para ilevar a efecto las 6rdenes. del Juzgado.
Art. 51.-Cuando el Juez Correccional estuviese ausente o enfermo, serl sustituldo por el Juez Municipal. En la Habana, dicho Juez Municipal ser designado por el: Presidente de la Audiencia.

DE LA PREscripciow.

Art. 52.-Las acciones correspondientes a los delitos de la competencia de los Juzgados Correccionales prescribirAn a los dos afios.
Las faltas prescribirn a los dos meses.
No se contarA en el cdmputo a que se refleren los precedentes pArrafos, el tiempo durante el cual el acusado no. haya residido pormanentemente en la Isla.
En los juicios criminales se considerard que el procedimiento fu6 iniciado el dia en que se present la denuncia ante el Juez Correccional.
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DIsPOsICIONEs FINALES.

l.a Los procedimientos que se Iniclasen por los
-Jueces do Instruccidn y Municipales para la averiguaci6n y castigo de los delitos enumerados en el artculo 41 de esta Orden,.y do las faltas, respectivamente, o que estuviesen sustanc&ndose en los lugares donde no se constituyan Juzgados Correccionales, se ajustarAn a las prescripelones contenidas en la Ley de Enjuiciamiento Criminal.
Los procedimientos quo estuviesen pendientes de resoluciOn ante Jueces y Tribunales relatives a faltas y delitos expresados en el pArrafo anterior en los lugares donde se establezcan Jueces Correccionales, seguirdn sustanciAndose y so resolvern conform a Ias disposiciones do la Ley de Enjuiciamiento Criminal.
Desde )a publicaci6n de la presented Orden, los Jueces y Tribunales impondrAn las penas seffaladas por la misma a los responsables de faltas o delitos do los mencIenados en ella, asi como observarAn sus precepts relatives a la prescrlpci6n de los mismos.
2.a En todo lo quo no se oponga a esta Orden se observarAn como complementarias, las prescripciones del C6digo Penal y la Ley de Enjuiciamiento Criminal en cuanto sean aplicables.
3.a Las disposiciones legales vigentes contraries a lo dispuesto en esta Orden quedan derogadas.


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HABEAS CORPUS(,


OuDEN No. 427 DE 15 DE OCTUBRE DE 1900.

El Gobernador General de Cuba, a propuesta del Secretario do Justicia,, ha tenido a bien disponer la publicaci6n de la siguiente Orden, relativa al mandamiento deHabeas Corpus.

Quien puede solicitar el Mandamiento. Este podrd ser
expedido los dias festivos. Partes.
I. La persona que haya sido privada de su libertadl dentro de la Isla de Cuba, por cualquier causa, o bajo cualquier pretexto, tiene derecho, except cuando haya sido' encarcelada, o detenida por virtud de una sentencia de Juez, o Tribunal competente, a un mandamiento de Habeas Corpus, como se prescribe en esta Orden, con el fin de averiguar cuMes son las causas de la prisi6n o privacidn do 1ibertad, y para que en los casos previstos se le devuelva 6s-ta. El mandamiento de Habeas Corpus podrA ser expe-dido y entregado todcs os- dias, pero no se verA el casopara resolucidn, sino en dia hdbil.
Las partes, en un procedimiento instituldo por mediodel mandamiento de Habeas Corpus, podr~n comparecer pormedio de representante como en otros casos.

C6mo y ante quien debe hacerse la solicitud para el Mandamiento.
II. La solicitud para el mandamiento ha de hacersepor medio de petici6n escrita y firmada, blen por la perso(1) Esta Orden segan lo dispuesto en la No. 478 de 21 de Noviembre de 1900, comenz6 a regir el 20 de Diciembre dedicho afto.
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ma de cuya libertad se trate, o bien en su nombre por 'cualquiera otra, prosentAndola a cualquiera de los siguientes Jueces, Tribunales y Presidentes o Magistrados de los mismos:
1., Los Jueces de Instrucci6n, en los casos que pro 2.0 A las Audiencias y Sala de lo Criminal de la Audiencia do ]a Habana, en los casos que procedan de actos de los Jueces de Instruccidn sometidos a la jurisdiccidn de dichas Audiencias y Sala de lo Criminal.
3.* Al Tribunal Supremo en los casos que procedan ,de actos de las Audiencias o Sala do lo Criminal de la Audiencia de la Habana.
4.0 A los Jueces de Instruccida o Audiencia o Sala de 10 Criminal do la Audiencia de la Habana, a eleccidn ,del solicitante, en los casos que procedan do los actos de cualquier autoridad civil o empleado del mismo orden, o de cualquiera corporaci6n, asociaci6n o individuo particular, por los cuales cualquier individuo haya sido privado de su libertad.
Cuando corresponda conocer del caso a una Audiencia
-o Sala de lo Criminal de la Audiencia de ]a Habana, o 'Tribunal Supremo, podrA presentarse la solicitud a cual-quiera de sus Presidentes o Magistrados.

Contenido de la Solicitud.

III. Para fijar la autenticidad de la solicitud y la identidad del quo la presente, 6ste prestard juramento sin pagar por ello derechos ante un Notario Pdblico, o el Juez o un milembro del Tribunal a quien se presente dicha sollcitud. En 6sta se consignarA:
1.0 Que la persona a cuyo favor se pide el mandamiento estA encarcelada o privada de su libertad, el lugar de la prisi6n o privaci6n y el nombre o designaci6n del empleado o la persona por quien ha sido presa o privada de ,su libertad.
2.0 Que no ha sido encarcelada ni detenida por vir-tud de ninguna sentencia de un Juez o Tribunal.
3.* La causa o pretexts del encarcelamiento o de la privacida de la libertad segdin el leal saber y entender del ,peticionario.
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4.* SI el encarcelamiento o privacifa de libertad existe por virtud de un auto, providencia o decreto se agregard una copia del mismo a la solicitud, a no ser que el. solicitanto asegure que, por razones de traslacidn o de laocultacidn de la persona encarcelada o privada de libertad con anterioridad a la solicitud, no pudo exigirse tal copia, o que 6sta se exigid y fu6 rehusada.
5.o Si alega quo el encarcelamiento y privaci6n de libertad es illegal, el peticionario harA constar en qu6 consiste la ilegalidad que aduce.
Si el solicitante ignorase alguna de las circunstancias. que se indican en este artloulo, deberA tambi6n consignarlo expresamente

Cudndo se ha de conceder el Mandamiento.
Penalidad por negarlo.

IV. El Juez o Tribunal autorizado para conceder el mandamiento lo coeederA tin demoira, siempre que se presente una peticidn al mismo, como se prescribe en esta Orden, a menos que aparezca de la peticidn misma o de los documentos que la acompafien, que el peticionario no tiene fundamento legal para obtener el mandamiento. SL so quebrantare este pArrafo, el Juez o si la solicitud fu6 hecha a un Tribunal, los miembros del mismo que consientan el quebrantamiento, indemnizartn mancomunada y solidariamente a la persona presa o privada de su libertad con cien pesos, que se cobrardn por medio del ejercicio deuna acci6n a nombre de dsta.

Forma del Mandamiento.

V. El mandamiento expedido como se prescribe en estate Orden tendrf sustancialmente la siguiente forma, y los, blancos se llenarqn debidamente:

El pueblo de la Isla de Cuba. A ..............
Ordenamos a usted que presented a ..................
que se dice preso o privado de su libertad por usted; haciendo constar cuAndo y por qu6 se realize tal prisidn c privacidn de libertad cualquiera que sea el nombre porque dicho ...................................... sea co90







mocido o Ilamado, o el delito que so le impute, ante........ ............ (irsrtese aquI el nombre del Juez o Tribunal) en ..................... inmediatamente despuds del
recibo de este mandamiento, para estar a lo que dicho Juez ,o Tribunal resuelva, debiendo traer usted consigo este mandamiento.
Firmado el fa ..... de ................ de 19....

Eficacia del Mandamiento.

VI. El mandamiento no ser& desobedecido por ninglin defect de forma, con tal quo en 61 so lenen los siguientes requisites:
1.0 Si el que tiene la custodia de la persona presa o privada de su libertad es designado, bien por su titulo officiall si lo tiene, o bien por an propio nombre; o si ambas cosas son desconocidas o inciertas par su apelativo supuesto a apodo. Cualquiera persona a quien se haya entregado el mandamiento se considerard ser aqudlla a quien se ha dirigido aun cuando se haya dirigido con un nombre o generales equivocados o a otra persona, slempre que bajo su poder o custodia o disposicidn, se encuetre la persona presa o de tenida.
2.* SI Ia persona que se ordena spa presentada es designada por su nombre o se describe de cualquier otra manera do modo que pueda venirse on conocimiento de la persona que se desea.

Cuando se ha de expedir el Mandamiento sin previa solicitud.
VIL Cuando un Juez o miembro de un Tribunal auto-rizado par esta Orden para librar mandamiento do habeas
-corpus tenga pruebas de que cualquiera persona estA ilegalmente detenida a privada de su libertad, dentro de su jurisdicci6n, expedirA un mandamiento de habeas corpus .para socorrer a esa persona aun cuando no se haya hecho peticidn con ese fin.

Cumplimiento del Mandamiento. Si contenido.
VIII. La persona a quien ha sido debidamente entre-gado el mandamiento, expresarA clara e inequIvocamente en un informed par escrito:
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1.* Si tiene o ha tenido bajo su custodia, poder c, sujecifn, a la persona para cuyo socorro se ha expedido el mandamiento.
2.0 Si en este concepto tenfa a dicha persona cuando el mandamlento lo fue entregado y aun la -tiene, expresar& con qu6 autoridad y por qu6 causa realiz6 su prisi6n o privaci6n de libertad. Si el detenido lo estuviere en virtud, de un auto, providencia o decreto, se agregard. una copia del mismo al informe, y cuando se devuelva el mandamiento de habeas corpus se exhibirA el original al Juez o Tribunal.
3.* Si hubiese tenido tal persona presa o privada desu libertad, pero no hubiere traspasado Ia custodia o sujecidn do Ia misma a otro, el informe so ajustard a lo& requisites que se exigen en el inciso 2.0 de esto artfculo, except que s6lo expresar& lo esencial del auto, providencia o decreto, si el original no estuviera ya en poder del que ha de informar y que en el informe so consignard particularmente a quidn, en qu6 tiempo, por qu6 causa y pororden de qu6 autoridad se 'hizo el traspaso.
El informed serd firmado por la persona que lo d, la. cual prestar6. juramento sobre su autenticidad, de la misma manera que se exige al peticlonario del mandamiento,. y sin pagar derechos.

Tiempo dentro del cual debe cumplirse el Mandimiento.

IX. Cuando el que ha de presentar al preso o privadode libertad, no se encuentre a mayor distancia de treinta. kildmetros del lugar en que ha de presentarlo, lo presentara junto con el informe dentro de las veinte y cuatro horas despuds de recibido el mandamiento, y el mismo tiempo se conceded& por cada treinta kildmetros adicionales.

Serd presentada la persona presa o privada de libertad.

X. La persona a quien se haya dirigido debidamente. un mandamiento de habeas corpus presentard al preso o. privado de libertad, que est6 bajo su custodia, de conformidad con lo ordenado, en el mandamiento, a menos que presente con su informe una certificaci6n do un m6dico, quehaya prestado juramento ante un Notario Pdblico o un Juez o Magistrado, sin pagar derechos por ello, sobre et hecho de que Ia persona presa o privada de su libertad est&.
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enferma, que su presentacifn pondrA en peligro su vida o su salud; pero en este caso el Juez o Tribunal podra nombrar un mdico para que haga un examen, y le informe, y podrA ordenar la inmediata presentaci6n de la persona encarcelada o privada de libertad.

Procedimiento por desobediencia al Mandamiento.

XI. Cuando una persona a quien se haya dirigido debidamente un mandamiento, rehusare o desculdare obedecerlo, sin causas suficientes debidamente demostradas, el Juez o Tribunal a quien se ha de presentar el preso o privado do libertad, una vez probado que el mandamiento fud debidamente entregado, expedirA inmediatamente una orden de arresto, dirigida en terminos generales a cualquier empleado do polilefa en In Isla, previniendole que inmediatamente prenda al desobediente y 10 cond'zca ante el Juez o Tribunal. En el acto de comparecer el desobediente se expedirA una orden para su enearcelamiento. La orden dispondrA que permanezea encarcelado hasta que informe sobre el mandamiento do habeas corpus que recibi6 y lo cumpla.

Orden para presentar a la persona presa o privada de libertad.

XII. El Juez o Tribunal podrd tambidn discrecionalmente al tiempo de expedirse Ia orden de arresto, o despuds, prevenir al empleado do Poliefa a quien dicha orden se ha dirigido, que inmediatamente conduzca a la presencia del Juez o del Tribunal a la persona en favor de la cual fu6 expedido el mandamiento de habeas corpus; y dicha persona desde ese moment continuarA bajo ]a custodia 'del empleado que cumple la orden, hasta que sea puesta en libertad, o se le admita flanza, o vuelva a ser encarcelada segin lo ordenare el Juez o Tribunal.

Procedimiento cuando se informa al Mandamiento.

XIII. El Juez o Tribunal ante quien la persona encarcelada o privada do libertad es conducida par virtud del mandamiento expedido como se prescribe en esta Orden, deberd Innediatamente despuds de recibido el informe al mandamiento, celebrar vista y en ella oir a los intresados







y testigos y apreciar los hechos alegados en el informe, y las causas del encarcelarniento o sujeci6n de la persona encarcelada o privada de libertad; y deberd expedir una orden de libertad si entendiere que procede.

Cuando se ha de volver a encarcelar a la persona
presa o privada de su libertad.

XIV. El Juez o Tribunal inmediatamente expedirl una orden para que de nuevo sea encarcelada la persona presa o privada de su libertad, si apareciese que estA privada de libertad por virtud de sentencia de un Juez o Tribunal competente, y que el tiempo durante el cual puede ser legalmente asl detenida no ha vencido.

Procedimiento en caso de encarce.lamiento irregular.

XV. Si apareciese que la persona presa o privada de libertad ha sido legalmente encarcelada por un hecho punible, o si constare por las pruebas presentadas en el informe dado al mandamiento pedido o practicadas en la vista, que hay motivos para presumnir que dicha persona es culpable del referido hecho punible, aun cuando el encarcelamiento sea irregular, el Juez o Tribunal, ante quien sea conducida esa persona, expedird inmediatamente una orden para que sea puesta en libertad, bajo flanza, si 6sta fuere procedente, y si no lo fuere, para que vuelva a ser encarcelada.

Fianzas.-Cudndo y c6mo deben admitirse.

XVI.-Si del informe a un mandamiento expedido de la manera prescrita en esta orden apareciere que la persona presa o detenida tiene derecho a quedar en libertad bajo flanza, el Juez o Tribunal dictarA resolucidn fijando la suma que ha de serle admitida como tal fianza; y prestada 6sta serd puesta en libertad con arreglo a la Ley. Si se ofreciese inmediatamente la flanza 'suficiente, el Juez o Tribunal debera admitirla; en otro caso, 6sta podrT ser prestada despues ante el Juez o Tribunal que conozea de los autos en que se dispuso el encarcelamiento de la persona prosa o privada de libertad.
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Cudndo Za persona presa o privada de libertad podrd
ser entregada a otro empleado.

XVII. Cuando la persona presa o privada de libertad no tenga derecho a disfrutar de esta, o si tenisndolo bajo fianza, no la prestare, se la volverd a poner bajo la custodia en quo estaba, a menos que el que la custodiaba no fuere competent para ello, en cuyo caso se pondrA bajo la custodia de aqu6l a quien corresponda.

Custodia de la persona presa o privada de libertad
pendiente el procedimiento.

XVIII. Pendiente el procedimiento de habeas corpus, el Juez. o Tribunal ante quien la persona presa o privada f, libertad ha sido conducida, podrA ponerla bajo la custodia del Alcaide de la CArcel del lugar donde reside dicho Juez o Tribunal, o bajo la que su edad u otras circunstancias hagan necesario.

Aviso quo ha de darse antes de poner en libertad
la persona presa o detenida.

XIX. Cuando aparezca del informe al mandamiento expedido que la persona presa o privada de libertad lo estd por virtud de providencia judicial, no. so celebrarl la Vista sin previa citaci6n del Ministerio Fiscal.

La persona presa o privada de libertad podrd refutar el
informe dado al mandamiento expedido.

XX. La persona presa o privada de libertad que ha sido presentada por virtud del mandamiento podrd presentar pruebas, bajo juramento, para demostrar, que su encarcelamiento o detencidn es ilegal, o que tiene derecho a ser puesta en libertad.
El Juez o Tribunal procederd entonces de una manera sumaria, a practicar en la misma vista las 'pruebas propuestas en apoyo, o contrarias, al encarcelamiento o detenci6n y a disponer de la persona encarcelada o privada de libertad, segdn lo hagan necesario las circunstancas del caso. Durante ]a vista el Juez o Tribunal podra examinar a la persona encarcelada o privada de libertad,
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y a cualesquiera otros testigos que a su juicio, sea conveniente oir; con este fin se podra sefialar un plazo, que no excederd de tres dias, excepto si la persona encarcelada o privada de libertad 'solicitase mayor t6rmino.

Procedimiento en caso de enfermedad de la persona
encarcelada o que haya sido privada de libertad.

XXI. En el caso de enfermedad a que se refiere el articulo X de esta Orden, si el informe al mandamiento Ilenase los requisitos exigidos y el Juez o Tribunal no dudase de la veracidad del certificado mddico, decidira el caso desde luego, y procediendo como si la persona encarcelada o privada de libertad hubiese sido presentada. Pero serd olda la persona que se presente a defenderla, sin exigIrsele poder.

Obediencia a la Orden de libertad. Modo de hacerla cumplir.

XXII. La obediencia a una orden para poner en libertad a la persona encarcelada o privada de su libertad, podrA ser impuesta por el Tribunal o el Juez que hubiese expedido la misma, por medio de un mandamiento de arresto, con los mi'smos efeetos quo cuando se trata de negativa o negligencia en dar el informe al mandamiento de habeas corpus. El culpable de tal desobediencia indemnizar& a la persona presa o privada do su libertad, con cden pesos, que ser&n reclamados por medio del ejercicio de una acei6n a su nombre.

Caso en que puesta una persona en libertad no puede
ser encarcelada nuevamente.

XXIII. La persona encarcelada o privada de su libertad, que haya sido puesta en libertad por una orden expedida a consecuencia de un mandamiento de habeas corpus no volverA a ser encarcelada, privada de su libertad o puesta en custadia por la misma causa. Pero no se considerarA que la causa es la misma en los casos sigulentes:
1.* Cuando ha sido puesto en libertad el que estaba preso a consecuencia de un auto de prisi6n dictado en virtud de acusaci6n de un hecho punible, y es encarcelado
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por el mismo hecho, en virtud de resolucidn del Tribunal que le exige flanza para responder de su comparecencia, o que la ha sentenciado en el misnio process.
2.0 Cuando ha sido puesto en, libertad por falta de pruebas o por defect en el mandamiento de prisi6n, y es preso despu6s, en virtud de pruebas suficientes en cumplimiento de un auto dictado en la misma causa.

Quebrantamiento del articulo que precede.

XXIV. Si un Tribunal o Juez a cualquiera otra persona quebrantare de cualquier manera, a sabiendas, a hiciere que se quebrantare, o ayudare a quebrantar el articulo que precede, 61, o si el acto u oinisidn fuese cometido par un Tribunal, los miembros del mismo mancomunada y solidariamente, que consintieren dicho quebrantamiento, indemnizardan a la persona presa o privada de su libertad, con cien pesos, que serdan reclamados por medio del ejercicio de una accidn a su nombre.

'raslacidn u ocultacidn de la persona presa o privada de
libertad con el fin de eludir el Mandamiento.

XXV. Todo el que tenga bajo su custodia a bajo su poder a una persona a quien asista el derecho a un mandamiento de habeas corpus, o a favor de la cual haya sido debidamente expedido un mandamiento de esa clase, que con intencidn de eludir el cumplimiento del mismo, o para anular sus efectos, trasladare a la persona encarcelada a que haya sido privada de su libertad a la custodia a poder de otro, a la ocultare o cambiare el lugar de su encarcelamiento; y el que a sabiendas contribuyere a Ia realizacidn de estos actos, incurrirdn en la responsabilidad criminal que corresponda, ademfs de la pecuniaTia a que se reflere el articulo anterior.

Mandamiento para el caso en que se pretenda lievar fuera
de la Isla a sina persona privada de libertad.

XXVI. Siempre que un Tribunal a un miembro de un Tribunal o Juez, autorizados para librar-el mandamiento de habeas corpus se convenza de que una persona estl ilegalmente privada de libertad-y que existen motives su97






ficientes para creer que serd llevada fuera de la Isla, el Tribunal, miembro del mismo, o Juez expedird las drdenes necesarias para impedirlo, dirigidndolas a las personas que, juzgue oportuno, para que so apodere de la persona de que se trate, y la conduzcan inmediatamento a presencia del. Juez, o Tribunal, para lo que proceda segdn las eyes.
En este caso si la persona que tiene a la otra privada de su libertad, estuviere presented, se le notificar& la orden, que surtirA respecto a ella, todos los efectos de un mandamiento do habeas corpus, y estarA obligada a remitir inmediatamente el informed.

Arresto de la persona que tiene detenido al que ha sidoa privado de liberta'd.

XXVII. Cuando las circunstancias que han producido el conocimiento de que se ha hecho mencidn en el artIculo, que precede fueren suficientes para justificar el arresto do la persona que tiene bajo su custodia al que haya sido privado de su libertad, y sus actos constituyan hechos punibles, se dictarA orden para dicho arresto, poni6ndose al arrestado, a disposicidn del Juez o Tribunal correspondent.

Negativa de un Juez a expedir el Mandamiento.

XXVIII. Cuando corresponda al Juez de Instrucci6n expedir el mandamiento de habeas corpus, si rehusare 1ibrarlo, podra el solicitante acudir con su solicitud al Presidente o cualquier Magistrado de la Audiencia, o Sala respectiva jurando haberse negado el Juez a expedir el mandamlento.

Petici6n de segundo Mandamiento.

XXIX. No se podra repetir la solicitud de mandamiento de habeas corpus, por la misma prisi6n o privacidn do. libertad, a menos que nuevos hechos hayan desvirtuado lost motivos que justificaron aqu6lla. Esos nuevos hechos deberdn precisarse bajo juramento en la solicitud, para que sean apreclados, antes de resolver sobre la expedici6n del mandamiento.
La persona a quien so dirija un mandamlento de habeas corpus, deberA, en su informs, consignar si la prisidn o privacidn de libertad a que aqudl se reflere ha sido ya 98




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