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Revista de la Biblioteca Nacional

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Title:
Revista de la Biblioteca Nacional
Added title page title:
Revista de la Biblioteca Nacional (Havana, Cuba)
Creator:
Biblioteca Nacional (Havana, Cuba)
Biblioteca Nacional José Martí
Place of Publication:
Habana, Cuba
Publisher:
La Biblioteca
Publication Date:
Language:
Spanish
Physical Description:
50 v. : ill. ; 26 cm.

Subjects

Subjects / Keywords:
Bibliography -- Periodicals.
Cuban literature -- Bibliography -- Periodicals.
Cuba -- Bio-bibliography -- Periodicals.
Genre:
serial ( sobekcm )

Notes

Citation/Reference:
Also, Biblioteca Nacional "José Martí". Revista de la Biblioteca Nacional "José Martí" (OCoLC)2454556
Bibliography:
Indexes: T. 1-4, 1949-53 with t.4.
General Note:
Title from cover.

Record Information

Source Institution:
Biblioteca Nacional José Martí
Holding Location:
Biblioteca Nacional José Martí
Rights Management:
Copyright La Biblioteca. Permission granted to University of Florida to digitize and display this item for non-profit research and educational purposes. Any reuse of this item in excess of fair use or other copyright exemptions requires permission of the copyright holder.
Resource Identifier:
2459262 ( OCLC )

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IIEVISTA BELA '



BIBLIOTECA NATIONAL



JOSE MAR11


. No. 3








NOTA
En cl nimero anterior (Aflo 56,
numero 1-2) de esta REVISTA,
por reconocido delito d, crono-
fagia, omitimos el anio de public
cacion, que es el de 1965, El lec-
tor deberA disculpar este error
tan hurnildemente confesado.

L.C.













AIo 56 3ra. 6poca-V. VII Numero 3
1965 Jul.-Sept.

vistaa

de la Biblioteca Nacional "Jos Marti"


Cada autor se responsabiliza
Con isus opiniolncs.










TABLA DE CONTENIDO Pdg.
Homenaje a Don Ezequiel Martinez Estrada 5

Juan Marinello, Palabras Iniciales ...... 7

Ezequiel Martinez Estrada, Retrato de Sar-
miento ............................ 13

Eliseo Diego, Asi ..................... 27

Fina Garcia Marruz, Manuel de Zequeira y
Arango en su Bicentenario II ......... 51

Luis F. LeRoy y G&lvez, La Real y Pontifi-
cia Universidad de San Ger6nimo:
Sintesis hist6rica, I ................ 77

Rogelio Martinez Fur6, Los lyesAs ...... 101






















DIRECTOR: JUAN PEREZ DE LA RYVA


CONsr.Jo DE REDACC,6N:

Maria Teresa Freyre de Andrade, Salvador Bueno, Argeliers
Le6n, Manuel Moreno Fraginals, Mario Paraj6n, Aleida Pla-
sencia, Graziella Pogolotti, Amalia Rodriguez.

Secrctaria de la Redaccion: Luisa Campuzano.

Canje: Aida Quevedo.



ADMINISTRAC6N Y REDACCIO6N:

3er. Piso de la Biblioteca Nacional "Jose Marti". Plaza de la
Revoluci6n. La Habana. Cuba.


Publicaci6n al cuidado de Emilio Setien.











Homenaje a

Don Ezequiel

Martinez Estrada


Finalizando 1964 nos lleg6 la noticia de la muerte de Eze-
quiel Martinez Estrada. Durante los uiltimos afios nos habiamos
acostumbrado a tenerle entire nosotros, a saberlo con nosotros
en las batallas de la Revoluci6n, y ni el conocimiento de la
proximidad de este desenlace pudo mitigar el desamparo con que
recibimos la noticia.
En esta oportunidad hemos querido publicar la versi6ri
integra de la charla pronunciada por Don Ezequiel en la Biblio-
teca Nacional "Jose Marti", el dia 8 de diciembre de 1961, en
ocasi6n de celebrarse el sesquicentenario del nacimiento de Do-
mingo Sarmiento.
Si no publicamos con anterioridad este trabajo, se debi6 a
que Martinez Estrada no tuvo ocasi6n de revisarlo. Lo que hoy
ofrecemos al lector es la version taquigrdfica de la grabaci6n de
la conferencia. Hombre eminentemente apasionado, volcaba en
la charla lo que tal vez la meditacion habria amortiguado. No
henmos querido alterar en lo mas mfnimo la version taquigrafica:
de esta forma el lector podra apreciar la fluidez del pensamiento
del gran argentine, y hasta los coloquialismos imprescindibles
que aparecen, seran muestra de la vitalidad militante de este
ccmpaniero inolvidable.















Palabras Iniciales



PoT Juan Marinello



Compafieras de la Biblioteca Nacional, amigos por la paz y
la soberania de los pueblos, compafieros y amigos:
Los integrantes de nuestro Movimiento por la Paz y Ia So-
berania de los Pueblos han querido que antecedan unas palabras
como mensaje del Movimiento a las que en seguida va a decir
sobre Sarmiento, Ezequiel Martinez Estrada, en quien co-
rren parejas la calidad literaria y la fire lealtad a nuestra
Revoluci6n. No por accesorio y subalterno deja de tener obstacu-
los nuestra tarea de esta tarde, ya que no es facil la alusi6n
momentanea a una vida tan vasta, rica, poderosa y fundadora
como la del gran argentino que estamos recordando,
De todos los aniversarios culturales senialados por el Consejo
Mundial por la Paz para el present anio, ninguno puede sernos
tan cercano y entraniado como el del autor de Facundo; las razo-
nes estan en lo visible y en lo profundo; el conocimiento y la
meditaci6n de la vida de Domingo Faustino Sarmiento es, no hay
duda, un espectaculo encarnizadamente americano, un gran es-
pectaculo nuestro por tanto, y ello implica la asombrosa magni-
tud del hombre, de un hombre capaz de medirse con una natu-
raleza grandiosa y dificil y con un acontecer social empujado
por los contrastes, las sorpresas y las violencias de un gran
mundo en ebullici6n superadora.
Entre dos intensos paisajes americanos, el de la aldea de
San Juan de la Frontera y el de la selva paraguaya, se extiende
una vida multiple y obstinada, meditadora e impulsiva, pelea-
dora y fiel. El nifio callado y voluntarioso que mnira hacia el








Sonda desde el ifirme regazo de Paula Albarracin, es en esencia,
la mrnismina naturaleza generosa y altiva del viejo que se entreg6
a su primer descanso en ia casa que levantaba con sus manos,
el 11 de septiembre de 1888. Todo lo habia sido: maestro y sol-
dado, cscritor y periodista, imaginador y hombre de ciencia,
diputado y senador, concejal y director de escuela, ministry y
gobernador, cmbajador y president de la Republica, y en todo
habia dejado su marca imborrable de fundador. Su patria, Ar-
gentina, es en buena parte su misma medrida y su clamor alcanza
y enciende la realidad y -U esperanza de todo un continent. En
mis contactos frecuentes con Sarmiento, me he preguntado mas
de una vez, por que lo siento siempre como un viejo rebosante de
vida en ascenso, por que no ocurre asi con todos los grandes
hombrcs que levantan nuestra devoci6n; a muchos les descu-
brimos el quilate rey en el arranque juvenile, otros muestran su
tamrnafio en la vigilada madurez; Sarmiento se nos queda como
un anciano sin cansancio, volcando la autoridad de los anios en
empresas recien nacidas. Poco antes de su muerte confiesa lin-
damente que el entusiasmo desbordante ha sido desde su juven-
tud su principal defecto y que amrn siente, digamoslo con sus
palabras, que se le derrama por el alma la generosa espuma de
la vieja cerveza.
Lo que oeurre con la obstinada vejez llena de irreductible
juvenilia, como sabemos, del batallador sanjuanino, es que nun-
ca le vemos eomo una fuerza en declive ni como una misi6n
cumplida; lo entendemrnos en la verdadera naturaleza creadora,
enaltecido con las cicatrices de una lucha gigantesca y dispuesto
vitaliciamente a no dejar goipe sin respuesta, caida sin levanta-
mientc, ni error sin rectificaci6n.
Posee, como Jose Martf, su contemporaneo y parlgual, la
impaciencia y el desasosiego de elaborar el porvenir, pues no
cntiende la vida sino como realizaci6n del pensamiento. Gustaba
dccir-, lo dijo muchas veces, hacer las cosas, hacerlas mal, pero
hacerhas. Y en este hacer que es una virtud juvenile, estaban
su ansia y poder de transformaci6n benefica en que tanto valen
la esperanza rectora y la huella de equivocaciones y aciertos
que es siempre una larga vida no prestada, sino entregada a la
acei6n political. ,Cumpli6 Sarmiento el destino que se impuso
desde que tuvo conciencia de las genes y de las cosas? Para








ccntestar la interrogaci6n habria que partir de la misma natu-
raleza sarmentiana; desde fuera de su piel pudiera parecer ser
agredida sin remedio, sin retorno, aquella llama incansable.
En sus ultimos afios parecieron triunfantes los criterios anti-
humanos y hasta infrahumanos con los que se enfrent6, sin
debilidad y sin temor. Y alguna meditaciSn ladeada al pesimis-
mo ha podido hablarnos de Sarmiento como de una ansiedad tan
gigantesca comro invalida. Pero sabemos que desde su coraz6n
de hacedor, Sarmiento realize y culmina una existencia dichosa.
la existencia que le venia en la sangre trabajadora, ignorante
del decaimiento y ajena al desanimo. Para un hombre que, como
el, vive en ios lindes del future, para un hombre que conoce las
flaquezas humans y los triunfos siempre transitcrios de
las fuerzas regresivas aparecen, como testimonio de su ver-
dad, las peripecias desechadas y la rencorosa negaci6n del
enemigo.
Anibal Ponce, que nos ha dejado, como sabemos, paginas
admirables sobre su gran compatriota, relieva el hecho de que
la juventud de su tiempo mantuviera ardiente devocion por
el viejo glorioso. Vefan en 61, ICs j6venes, al ciudadano insobor-
nable y eficaz, al pensador magno, al educador clarividente, al
luchador hercuileo contra los enemigos de Ia Patria y de la Huma-
nidad; y Sarmiento, que califica como nadie el significado de
aquella pleitesia, descubri6 en el seguimiento juvenile, la serial
cumplida de que no habia trabajado en vano, de que los que le
siguieran en la ruta, marcharian en su magisterio laborioso y
harian muchas cosas y cada dia las harfan mejor. Recordando
una frase de Marti, podemos decir que Sarmiento es hombre de
todos los tiempos porque fue hasta la raiz, un hombre de su
tiempo; la verdad es que lo fue en la m-as ancha media. Para
poseer las virtudes mas poderosas, por poseerlas, sent Sarmien-
to la magna obra transformadora de los proceres del 80. Fue
contemporineo de Alberdi y de Mitre, de Avellaneda y de Man-
cilia, de Wilde y de LUpez, de Miguel Canet y de Amadeo Jacks
y a todos super en la profundidad del entendimiento, en las
dotes expresivas, en la anchura de la interpretaci6n, en la altura
del Animo y sobre todo, en una clamorosa resonancia americana
que no ha dejado de llamar a la pelea. Por ser grande entire los
grandes, alcanza Sarmiento la mayor clarividencia de su 6epoca








para jerarquizar y resolve los problems primordiales de su
patria, Argentina.
Sin exageraci6n, podemos decir que hay una Argentina.
ante-sarmentiana y una Argentina post-sarmentiana, y si se nos
preguntase por d6nde anda la raz6n profunda de este peregrine
poder transformador, yo diria que en el heeho de haber inter-
pretado con el oido en el sendero y los ojos en la lejania, las
necesidades y apetencias de su pueblo. Jamas fue infiel a esas
apetencias y a esas necesidades, atento a ellas combati6 a Rosas,
:ero combati6 tamnbien al que lo venci6 en Monte Caseros; ba.
tallo6 sin una tregua, contra la barbaric y la ignorancia, contra
el clericalismo y la rutina, contra el desierto y contra el caudi.
tlaje. Sembr6 de escuelas su pais, transform la ensefianza uni-
versitaria, renov6 las disciplines cientificas, sirvi6 a la solidari-
dad latinoamericana en sus felices dias chilenos; clav6 en su
pecado al desmandado podcroso, cuando la fuerza naciente de
los Estados Unidos arranco6 a su patria Las Malvinas, y como
Marti, ccmo Marti prepare y desat6 la guerra necesaria y abog6
tcdo el tempo por la victoria de la Paz.
En la gran disyuntiva de su tiempo, de su tiempo argentino,
Sarmiento tomo6 partido por el costado progresista y patri6tico
y fue su servidor mas sagaz y eminente. Encontr6, al iniciar
sus luchas, un pais regido por una burguesia de pies feudales,
amiga de la barbaric, de la incultura, y del monopolio commercial
bonaerense: y medio siglo despues. la Argentina marchaba por
la senda del amplio desarrollo econ6mico, de la civilizaci6n y
de Ia eultura que le han dado en nuestra America merecida
primacia; que su pais este urgido hoy, como toda la America
Latina de cambios sustanciales y liberadores, no puede opacar
el advance que significa el pensamiento y la acci6n de Sarmiento;
pcro ningun hombre, amigos mios, ninguin hombre, ni aun los
genios, y lo fue Sa-:miento sin duda, puede saltar mas alla de
sus hombros.
Es interesante lo que ocurre en este punto con Sarmiento
En lo literario y tambien lo ha anotado sagazmente Anibal Ponce:
Sarmiento manifesto una sorprendente flexibilidad de buena ley
que habia tornado comro sabemos en las aguas romanticas; y
debemos al grande Pedro Henriquez Uren-a la magna afirmacion
de que Facundo es la culminaci6n insigne del romanticismo amrne-


10








ricano; y sin embargo, ya viejo entendi6 y aplaudi6 las corrien--
tes literarias que siguieron al romanticismo y las tuvo como
hFchos reveladores y apletecidos, pero no pudo, en cambio, pe-
netrar las rcglamentaciones sociales que fundamentan y empu-
jan nuestra acci6n actual, no descubrio6 la luz dc la comuna, ni
advirti6 que los Estados Unidos, que conoci6 en su ascenso pro-
gresista, habian jniciado en ios ultimos dias de su vida, la etapa
de dcminio ilegitimo y de exacci6n econ6rnica que anunciaban
Ia aparici6n del imperialism.
Frente a nuestro Marti, al que reconocio6 la mas aita calidad
de cscritor,I levant discrepancies y mantuvo reparos en los que
no llevaba la raz6n; por grande que sea un hombre, no puede
desbordar las posibilidades activas de los criterios primordiales
en que funda su obra, ni es dable que quien se cria en criterios
que se convierten, sobre todo en las naturalezas apasionadas,
en verdades inapelables, admita una verdad que caso de embra-
zarse a tiempo, multiplicaria su eficacia y acercaria su victoria;
ya es much que algunos se acerquen a nuestro tiempo por haber
cumplido con el suyo; es el caso dc los dos hombres de mayor
Estatura de la segunda mitad del siglo XIX, de Jose Marti y de
Domingo FIaustino Sarmiento a los que Rub6c Dario regate6
sin derechos, el calificativo de geniales, al reconocerles sin em-
bargo, la suprema magnitude americana.
Nuestro mensaje ha de ser por fucrza, un homenaje sincero
y pleno a la Republica Argentina. Su pueblo esta probando su
calidad sarmentiana al mostrar cada dia con mayor intensidad y
amplitud, puntual respaldo a nuestra Rcvoluci6n. La solidaridad
ccn el movimiento libertador que encabeza Fidel Castro, crece en
cada amanecer en las sierras de la Amrnica Latina y es esta de
hoy, la ocasion de este aniversario, la que debemros usar, ia que
debemos aprovechar para decir nuestra admiraci6n por la ejem-
plar, por la emocionante hermandad de la tierra de Sarmiento
con la Cuba socialist. Bien ha hecho el Consejo Mundial de Ia
Paz en darle actualidad y misi6n al recuerdo del educador impar;
bien, los pueblos americanos al enarbolar su ejecutoria y su ejem-
plo en este aniversario. Ahora se ha visto mejor que en vertien-
tes csenciales, Sarmiento es, como Marti, un hombre de porvenir;
per ellc se ofrecera el mejor homenaje a aquel que sobre los
niveles de ahora, lo siga en su honestidad y en su desinteres, en






su abnegaci6n y en su coraje, en su servicio al pueblo y en su
entendimiento noble y profundo de la ensehanza y de la cuitura.
Quien deje como 6`1l dos libros primados a la altura de una vida
grande, quien como 6l muera sin mirar hacia atras, estara sir.
viendo a esta epoca feliz en que luchamos por un hombre libre
en una sociedad libre, en que pugnamos por una convivencia
pacifica y libertadora en que las virtudes sarmentianas encuen-
tren encaje cabal y decisive victoria.
Y ahora, amigos, un ruego final: demos a la aprobaci6n de
estas palabras, si la tienen, un destiny mejor, que al final de
ellas no se tribute aplausos a lo que en ellas se ha dicho, que
los aplausos se dirijan a saludar, como e merecenI, las palabra'
de nuestro ilustre visitante Don Ezequiel Martinez Estrada.













Retrato de Sarmiento



Por Ezequiel Martinez Estrada



Compafieros y amigos:
He escuchado conducir con sumo respeto y atencitn las pala-
bras luminosas de Marinello sobre Sarmiento. Yo no debiera
ahora, sino a riesgo de empequefiecer esta altura que ha alcan-
zado la presentaci6n de Sarmiento, sino limitarme a subrayar
o ha hacer escolios explicativos de lo much y muy interesante
quc ha dicho Marinello. Como yo creo ser un viejo conocedor de
Sarmiento, puedo afirmar que en efecto, han visto ustedes en las
palabras de Marinello su figure fiel. El Sarmiento que nos ha
presentado es efectivamente el Sarmiento verdadero,
Hay algunos puntos de esta magistral disertaci6n que yo debo
tomar y subrayar. Uno de ellos, dicho en un parrafo entire otros,
es que centre Sarmiento, la persona de Sarmiento, y el pais, existi6
una misteriosa y profunda identidad. Nosotros decimos corrien-
temente, y todos lo aceptan, que Sarmiento es el mas argentino
de los argentinos. En efecto, es un hombre con grandes virtudes
y grandes defects, virtudes y defects tan naturales en e1 que
par-cen pertenecer a la raza argentina. El mismo lo advirti6 en
muchas parties de sus trabajos; dijo c6mo habia sido el engen-
drado por la Revolucion de Mayo de 1810, pues nacido en 1811,
se cumplia exactamente el termino de su gestaci6n. Y parece
habcr heredado unicamente, en esa coincidencia con el tiempo,
algunas de csas cualidades del mundo que iba a fenecer y tomar
por anticipado, algunas de las que mas tarde, debido a su esfuer-
zo, a su talent, y a su honradez, habian de constituir la imagen
que todos tenemos en Am6rica, del pais donde naci6. Muchas


1is







de las grandczas que se atribuyen a la Argentina son solamente
un reflejo, que el trasmiti6, de su enorme personalidad, y asi
ccmo el .hscrbio, transformo6 y emiti6 la personalidad fuindamen-
tal argentina, asi tambi6n la Argentina recogi6 de 6el, por la
:nsenianza y por la acci6n, muchas de sus grandes cualidades.
Y ahora viene otro punto de )a disertaci6n de Marinello que
yo quiero subrayar y es que en los moments actuales del pais,
en estos moments de profunda crisis de su inteligencia y ,de
anarquia en todos los sentidos, en las ideas y en el trabajo poli-
tico de Ics hombres que dirigen el gobierno se esta produciendo
una especie de resurrecci6n de Sarmiento, porque Sarminiento ha.
bia muerto -tenemos que confesarlo-, Sarmiento vivia casi ex.
clusivamente en las bibliotecas y en la afecci6n y la devoci6n de
muy pocos argentinos. La muerte de Sarmiento, la muerte fisica
ocurrida en 1888, es casi la muerte o por lo mencs un avatar en Ia
metamorfosis de la historic argentina.
Ccmienza en 1890 -dos afios despues la quiebra de una
ilusi6n que se habia difundido hasta calar en las masas popula-
res, de que la Argentina era un pais exceptional, de enorme
Jiqueza, de enorme cultura-, debido naturalmente a la political
del general Roca, que asume la presidencia en el anho 80 y des-
plaza despiadadamente a Sarmiento y lo relega a la condicion
de desterrado en su propio pais. Se diria que el destino de
Sarmiento era el destierro. El hijo de Alberti era un desterrado
profcsional, porque vivi6 siempre en el extranjero; pero la ver-
dad es que los afios de destierro de Sarmiento, del afio 1841 al
1855, son los de su gran producci6n literaria y political y que
de 1855 hasta mas o menos el 1880, cuando el general Roca llega
a la presidencia de la Republica, la vida de Sarmiento se enreda
y se complica en la acci6n de gobierno; porque e61, que era funda-
mentalmente un predicador de la acci6n, tuvo que demostrar que
la acci6n misma es diferente a la pr6dica, y si se hace un
examcn riguroso e impartial de la actuaci6n political de Sarmien-
to en el gobierno, efectivamente se comprueba que muchos de los
vicios que ha tenido la political oligairquica argentina fueron in-
troducidos por e61; la verdad no puede ser lesiva, es lesiva la
disimulaci6n de los hechos, y hasta 1880, pondre una fecha pre-
cisa: 1883, decline el astro de Sarmiento que se va oscureciendo


14








hasta que muere en el destierro voluntario de Asuncion del
Paraguay.
Digo que esta fecha precisa, 1883, es significativa, porque
es cuando, siendo president de la Republica -que alli ha de
cumplir una de las mrs terrible consignas de Sarmiento, que
era terminar con la barbaric o el salvajismo del indio de las
Pampas-, el general Roca consuma el aniquilamiento de los
indios rapidamente, llevando tropas de linea con rnauseres y
remingtons a intimidarlos, asesinaindolos como animals salva-
jes. Mas de 20,000 indios sacrifice el general Roca, 6se es uno de
los aspects de la barbarie que combatia Sarmiento, que no creo
-y no lo hizo- que hubiera sido capaz con la barbaric mediate
la barbarie. Pero este president de la Republica y su primer
ministry que fue Eduardo Wilde, que fue uno de los grandes
escritores de la Argentina, separaron del cargo ide director de
escuEla que desempefiaba a Sarmiento. El ap6stol de la educa-
ci6n, el hombre que vivi6 para enseniar y educar habia de tener
en su vejez este pago inicuo de ser separado de su cargo y aban-
ionado en su pobreza a tener que ganarse el pan, como en la
Opoca de Chile, escribiendo articulos de peri6dico. Y para en-
toncEs, Esa gran ilusi6n de esa riqueza que debiamos a los em-
prestitos ingleses y a las obras de adelanto que debemos al
capitalism ingl6s -para servir naturalmente a sus intereses
y no a los intereses de la naci6n, tendiendo lines f6rreas y
tel6fonos donde estaban los camps de pastoreo que criaban las
haciendas, y frigorificos ingleses que transportarian a Inglate-
rra-, toda esa riqueza ficticia, es decir, no fundada s6lidamente
sobre la realidad terrestre, sobre las posibilidades de un estado
de organizaci6n de la economic y de las finanzas, todo eso que
Sarmiento habia fustigado comno uno de los vicios de la colonia
lue era el despilfarro de la Hacienda Putblica y que 61 contribuy6
a fomentar atrayendo en fcrma masiva e indiscriminada pobla-
A.ones enteras de inmigrantes y caudales inmensos de capitals,
produjeron la crisis de 1890, dos afios despues de la muerte de
Sarmiento. Esto queria decir de la vida actual de la political
argentina que desde ese moment se desvia de las lines trazadas
por Sarmiento y busca un camino ilusorio, creyendo que era
possible vivir eternamente de la aportaci6n, interesada por cierto,
del extranjero y ahora es cuando se encuentra ante la disyuntiva


15








de regresar de esa ascension premature hacia una riqueza mal
fundada. empobrecerse un poco y sobre todo ser humilde, porque
el argenritino, rPosotros, no hemos sido humildes, no hemos tenido
siquiera la comprernsi6n para los pueblos pobres de America y
Sarmiento era en esto tambi6en muy argentino. El despreciaba
al pueblo, despreciaba al pueblo ignorante, al pueblo mal vestido,
dcsaseado, sin crmprcnder que este es el pueblo americano; en
esto, como en otras cosas, Marti lo superaba con su hondisima
y clarividente vision. Y ahora estamos en esta disyuntiva de
seguir viviendo a expenses y a condici6n de servidores domes-
ticos del capital extranjero o de readquirir una soberania que
pcco ticmpo dur6 en la Argentina, manejando los negocios pfibli-
cos modestamente, de acuerdo con las posibilidades reales del
pais.
Y hay todavia algo que quiero recordarles de lo que Mari-
nello ha dicho y es que las dos grandes figures de Ibero-Ameriea
son Marti y Sarmiento. Un paralelo entire estos dos grandes horn-
bres seria, como lo he declarado otra vez, desventajoso para
Sarmiento. Sarmiento era un hombre no solamente argentino,
americano; pero confesemoslo a pesar de ello, el ideal de Sar-
miento era que la Argentina fuera un pais digno de eolocarse en
1 mnapa junto a las naciones europeas: todo lo que era europeo,
extranjero, para el tenia el signo de la civilizaci6n; todo lo que
era americano, por contrast, tenia el signo de la barbaric. Su
libro fundamental, el Facundo, se titul6 originalmente asi, Civi-
lizaci6n y barbaric; en este error, por supuesto, no incurri6
Marti. Los trabajos de Marti sobre el destiny americano; hispano-
americano, datan de aquellas conferencias de 1890; precisamente
nucstra Am6rica, nuestra Madre Am6rica, en que establece por
primera vez para el Americanismo la base de que no podemos
hacer nada si no aceptamos como es la realidad en nuestra
America; es esta no la que podemos desear, sino la que tenemos
y con esta America que tenemos, hemos de valernos para hacer
una America mejor; esta en sintesis es la tesis de Marti; la tesis
de Sarmiento es: tenemos que anular y abolir de raiz todo lo
que represent lo americano, lo indigena, lo aut6ctono, que por
un error no complete, pero de todos modos un error, calificaba
el de barbarie. Para Sarmiento la campifia argentina era la bar-
barie. Pero el campo argentino efectivamente era un campo


16







barbaro, la colonia espafiola no habia dejado en el virreinato de
Rio de la Plata, que como ustedes saben se crea por el desmem-
bramiento del virreinato del Perui, quedando el Perui con las
tierras mas ricas, con las riquezas naturales, con la poblaci6n
mas culta, mas que toda esa inmensa Ilanura del sur, habitada
por tribus indfgenas sin ningfin vestigio de civilizacion que
abandonaba como desperdicio. Si pensamos en Mexico, en Co-
lombia y en Periu, que tuvieron sus grandes civilizaciones pri-
marias, superiores sin duda a las civilizaciones que llevaban los
espafiokles con la Conquista, comprenderemos que el virreinato
de Rio de la Plata era efectivamente tierra barbara. Pero en
este libro, en Facundo, libro tan heterogeneo que todavia no se
le ha podido clasificar en un genero determinado; para unos es
novela, para otros es historic, para otros es biografia, para otros
es simplemente miscelanea; en este libro hay, ya en 1845. una
tesis que despues se va a aceptar hasta hace muy poco por todos
los soci6logos: la existencia de dos tipos de civilizaci6n, de hu-
manidad, contradictorios y hasta antagonicos: la sociedad rural
y la sociedad urbana. Este tema es tornado asi desde el siglo
pasado por Ferdinand Tomies, un sociologo aleman, mas tarde
per Max Weber y ultimamente por Gide, por Wallace, y por
Mumford en Norteamerica. Hay un hombre urban con una
mentalidad, con una sensibilidad distinta al hombre rural, eso
lo vio Sarmiento muy claro y ubico, no un tipo de civilizaci6n
en la ciudad y otro tipo de civilizaci6n en el campo, sino en la
ciudad, la civilizacion en bloque total y la barbaric total y en
bloque, en el campo.
Hasta aqui he seguido los pasos del maestro Marinello, ahora
sin fatigar a ustedes, repasare yo sin guia, este escabroso terreno
de la psicologia y de la voluntad de Sarmiento, digo voluntad
porque es la cualidad o la condicion dominant de toda su per-
sona, voluntad que aparece ya en los primeros afios, en la nifiez,
en un hogar decadente que tuvo aftos o d6cadas atris, grandes
figures y que todavia conservaba como ramas colaterales a los
Albarracin y a los Oro, que eran apellidos eminentes en San
Juan. Pero su hogar estaba empobrecido, el padre era hombre
veleidoso y poco adicto al trabajo; en cambio la madre, que fue
una de las grandes mujeres de la historic argentina, cuyo retrato
nos ha dejado el con uncion filial y casi religiosa en Recuerdos


I7







de provincias, afront6 la tarea de sostener, con sus manos en el
telar, a toda la familiar. Era pues Sarmiento de una familiar pobre,
pero de linaje. Aun en la humildad, aparente mas bien, en que
Sarmiento cuenta esas penurias de su casa donde era precise
vender a fin de semana las varas de lienzo que la madre habia
tejido, hay, en esa humildad, todavia algo del hidalgo espaniol,
como lo vemos en El Lazarillo de Tormes, que en su pobreza, que
en su miseria, se consider siempre un gran senior; esto es iun
rasgo basico de la personalidad de Sarmiento y es precisamente,
puedo decir que es sin duda, el impulse que lo lleva a resistir lo
que el consideraba un destiny familiar, a ponerse a luchar nada
menos que contra el destiny; es el caso de Marti, Marti es un
hombre que en sus primeros anios libra su primera batalla que
es contra el destino, particularmente contra su destiny familiar.
Hace en San Juan los studios elementales en la escuela uni-
ca que alli habia y como no dictaban mas que cinco grados,
tuvo que rcpetir dos veces el mismo grado, convirtiendose en el
alumno ejemplar, el alumno modelo, en el mas indisciplinado
de la clase, porque ya lo que iba ensefiando el mastro lo sabia
'l mejor. Comprendi6 que habia una gran deficiencia en este
tipo de ensefianza, tal como el la habia experimentado en su
vida, y se propuso modificar la ensefianza, es decir, los metodos
de ensefianza y tambien las materials, para lo cual se dedic6 a
adquirir algunos conocimientos, Que conocimientos podia ad-
quirir Sarmiento sin nadie que lo tutelage y lo aconsejase, sino
acudir a la biblioteca de los amigos, pedirles que lo dejaran
residir en la biblioteca y leer cuantos volumenes habia en los
anaqueles? El mismo cuenta que asi se ley6 casi todas las no-
velas de Sir Walter Scott; y leia tambien el ingles y el frances
que no entendia, pero lo leia tantas veces y con ayuda de un
diccionario que, al fin, terrmin6 conociendo y hablando ambos
idiomas.
Ya de muy muchacho tuvo intervenci6n en las luchas poli-
ticas de San Juan, y a los 18 afios fue encarcelado por el gober-
nador Benavides y condenado a ser ajusticiado, que era el
castigo casi public que entonces se daba a los opositores; cuenta
e1 como logr6 fugarse y pasar a Chile. En Chile hizo trabajos
humildisimos como el de sobrestante de una mina en Oruro y
en Copiap6 y aliU ensefiaba en la noche, despues del trabajo:


18







ensefiaba a leer y a escribir a los obreros de las minas; era Sar-
miento mas que un maestro, un alfabetizador, un brigadista.
De alli pas6 a Santiago y a Valparaiso, donde se dedic6 al
periodismo. Fund6 diarios como El Progreso de Santiago, fue re-
dactor de otros y trab6 algunas relaciones no siempre amistosas.
porque como era hombre beligerante, dificilmente encontraba
quien le soportase sus impertinencias y sobre todo su arrogancia,
porque Sarmiento no fue nunca humilde sino para contar su
humildad. Era un hombre muy valido de si, que tenia concien-
cia de que era un hombre superior, y en aquel ambiente casi
provincianc de Santiago de Chile y de Valparaiso, quienes lo
rodeaban eran hombres que tenian que aprender de 61 y no
ensefiarle, aunque estaba entire ellos uno de los grandes maestros
americanos, el venezolano Andres Bello; pero tambien se ene-
misto o mejor dicho se pele6 -porque Sarmiento peleaba siem-
pre que se enemistaba- con Bello por cuestiones gramaticales
y filol6gicas; Bello no podia pelear de otra manera, y fue ahi
dcnde se midio con uno de los talentos mas s6lidos y completos
de America, dcnde prob6 el sus fuerzas de pugilista, esto seria
por el afio 1841.
Y ya per el afio 1843, la atm6sfera de Chile le es muy hbstil,
sus amigos son pocos, entire ellos Lastarria que habria de acom-
pafiarlo en su tarea de fundar un ateneo para innovar la litera-
tura en Chile, como se habia hecho en la Argentina, cuatro
afics antes, en el anio 37. Y el ministry de Gobierno Manuel
Mcntt tom6 grandes simpatias por 6l. Es Montt quien le facility
un vaje a Europa, a Africa y a Norteam6rica con cuyas obser-
vaciones trasmitidas por carta a sus amigos, compone luego uno
de sus grandes libros Viajes por Europa, Africa y America. Para
entonces ya es c6lebre, ya ha escrito el Facundo, en 1845, publi-
cado como folletin, en el diario El Progreso. La situacion de Sar-
miento en Chile era la de un desterrado inc6modo. Es un
conspirador contra el gobierno de Rosas. Aun cuando las rela-
cicnes diplomaticas de los paises limitrofes -sobre todo de Chile
y Uruguay donde se refugiaron los que huyeron de la sanguinaria
tirania de Rosas- no eran no se si decir cordiales, ni siquiera
regixtlares, a pesar de ello, la presencia de Sarmiento en Chile
era un fermento revolucionario, un verdadero peligro no sola-
mente en lo que pudiera representar en esas relaciones diplo-


19







maticas -y Rosas se dirigio varias veces al gobierno de Chile,
pidiendo la cxtradicloin de este bandido que estaba refugiado alli
y asedia'ndolo a tiros literarios- sino porque revolvia el am-
biente en el pais. creandole problems nuevos y sobre todo,
Ikvandole esa idea, que fue una idea fija en el, de que todo
Ic que habia dejado la colonia espaniola, todo lo que estaba vigen-
te todavia del domino espaniol, habia de ser liquidado sin pie-
dad. Sarmiento ha sido de lcs 'hispanofobos mas virulentos que
tuvo America. A mi juicio, eso ha sido tambien otra de sus
grandes virtudes, porque gran parte de la persistencia de nues-
tros males, sobre todo en la empresa de la cultural, se debe a que,
por consideraciones sentimentales, no hemos terminado de ad-
quirir una actitud definitivamente contraria al modo de ser, a lo
que es, la Espafia filipina y borbonica que todavia esti super-
viviente hoy en la persona infame de Franco. Yo soy hijo de
espaficles, pero soy hijo de America tambien. En esto fue intran-
sigente Sarmiento; quizas exager6, atribuyendole a la madre
todos los defects del hijo, los defects hereditarios y tambien
los defectos adquiridos, pero de todos modos, mi opinion es
-despues de muchos afios de pensar esto-, que mas vale pecar
en el rigor contra una nacion que ha hecho tanto danio a America,
que pecar por la indulgencia.
En Chile hasta 1852, cuando se organize el ej6rcito grande
compuesto por tropas uruguayas, brasilefias y argentinas para
atacar a Rosas, vuelve Sarmiento al pais y toma parte en la
batalla de Caseros que original la caida del tirano, el 3 de febrero
de 1852, con el grado de Coronel y saben ustecies... -voy a de.
cirselo porque, aunque es ridiculo, esta muy adentro de la per-
sonalidad de Sarmiento Coronel- con el cargo de boletinero
para redactar los parties de guerra, iba montado en un buen
caballo -alli la equitacion es casi un condition indispensable
de la Argentina- pero llevaba en vez del recado -como lleva-
mcs nosotros, el gaucho- llevaba una montura inglesa, y e1
vestia de casaca, y se habia puesto en el borren de la montura
un escritorio, de modo que, mientras estaban peleando esas tro-
pas desarrapadas de gauchos harapientos, sin uniforms por
cierto, con pedazos de tijeras de esquilar como lanzas y canias
que nosotros llamanos cajuaras donde ataban esas puntas de la


20








tijera con palos y algin trabuco, entire esa tropa aparece ese
gentleman vestido de casaca, redactando los parties de guerra.
Pero pronto se dio cuenta de que Urquiza, Justo Eusebio
Urquiza que derrot6 a Rosas, era otra vez Rosas. Es decir, se
dio cuenta de algo muy interesante, algo que vendria a ser a
traves del tiempo como una clave para interpreter los movimien-
tos politicos en la Argentina, los derrocamientos y los cambios
de figures. Y es que casi siempre que se tira abajo utin tirano, le
sucede otro tirano. De modo que en desacuerdo ya en principio
con la political de Urquiza, vuelve a Chile a seguir peleando des-
de alli. Y ahora ocurre una de las enemistades que pudieramos
decir felices, porque obliga a ambos contendientes a emplear
el maximo de sus fuerzas, a una polemica que es un asalto de
boxeo entire Sarmiento y Alberdi; naturalmente se debate ahi
una cuestion political de reorganizaci6n: c6mo habra que reor-
ganizarse el pais.
Alberdi es letrado, mejor dicho es jurista. Es uno de los gran-
des abogados y uno de los pensadores juridicos mas grandes
que ha tenido Hispanoamerica; es Alberdi el primero que indica
la necesidad de realizar conferencias interamericanas y propone
la fundacion de un banco international americano, de una ley
tipo del Zollverein aleman, de libertad de comercio para America,
de la union postal universal, que esto se realice, es decir, desde
el punto de vista juridico. Es incomparable la capacidad de Al-
berdi con la de Sarmiento, a pesar de que Sarmiento tiene tam-
bien un libro que se titula Estudios constitucionales, con motivo
de la constitucion que se sanciona al afio siguiente de la caida
de Rosas, en 1853, a la que e1 da algunos consejos: como ha de
hacerse esta constitution" naturalmente calcada de la constituci6n
de Virginia, norteamericana. Pero Alberdi hace ma's todavia, por-
que bosqueja un proyecto de constitucion que le remite a Urquiza
y que sirve de base a la Constitucion que todavia esta vigente
en el pais. Este es el libro fundamental de Alberdi, se conoce
con el titulo de Las bases; trae un preambulo que es lo mis inte-
resante y despues viene el articulado de la ley de la constitucion.
En ese preambulo, Alberdi recoge las ideas del que fue verdade-
mente, del que fue el creador de la verdadera doctrine political
democrtica argentina que es Esteban de Echeverria, con dos
cosas, una que es la fundamental: Dogma socialist de 1851 y otra


21








complementaria, Ojeada retrospective. En estas dos obras, par-
ticularmente en la Ojeada retrospective, Echeverria sefiala cuiles
son los verdaderos enemigos del pais, los enemigos ocultos de los
cuales Rosas no es sino un delegado o un representante. Los ene-
migos del pais son: el desierto, la despoblaci6n y la ignorancia.
Esos tres puntos debiles de la estructura social argentina, sirven
tanto a Alberdi como a Sarmniento de puntos de mira para reor-
ganizar el pals, combatir el desierto, combatir la despoblaci6n
que es inherente y congenita del desierto, y extirpar la ignorancia.
Despues de algunas peripecias, sancionada la ley, organizadc
el gobierno constitutional con la presidencia de Urquiza hasta que
en 1852 -en que derribado del gobierno porque no estaba dispues-
to a dejarlo al fin del period presidential, comrno hacen casi
todos los presidents desp6ticos de America-, tuvo que salir,
tuvo que sacArsele sin invitaci6n previa, y esto lo hizo el general
Mitre en la batalla de Fao. Ya en el afo 1855 esta Sarmiento y,
despues de 1862, va a actuar en los altos cargos puiblicos como
el ministry del gobierno de Mitre y en el afio 1864, una de sus
grandes aspiraciones es ser gobernador de su provincial natal. Si
tenemos en cuenta el temperament fogoso, vehemente, de Sar-
miento, todo lo que habia sufrido en su provincia -manejada
todavia por los eaudillos-, podemos imaginary que political de go-
bierno llevaba. Efectivamente, Ilevaba un program de gobier-
no, cuyo artieulo unico pudiera ser terminar a sangre y fuego
con esa barbaric de provineia y al poco tiempo -esto hay que
decirlo porque es la verdad y a un hombre realmente grande no
le puede afectar un lunar, una peca, y esta es una peca natural-
mente en el rostro hermoso y varonil de Sarmiento- destac6 un
batallon para perseguir a uno de los grandes caudillos del norte
argentino, que fue Angel Penialosa, llamado el "Chacho", porque
fue protegido de Facundo, de Juan Facundo Quiroga, que lo
prohij6, lo cri6, llamnAndole "el muchacho" y le qued6 despues
la abreviatura.
"Chacho" fue uno, no el peor, uno de los muchos caudillos
que todavia despues de caido Rosas seguian gobernando al pue-
blo. En realidad, las provincias de Argentina han sido casi siem-
pre gobernadas por caudillos, a veces caudillos de chiripa, el
chiripi es una prenda de vestir muy simple, una especie de
pafial de criatura mruy simple, que atandolo a la cintura, quedan


22








libres las piernas: como una especie de calzoncillos con puntillas
que usaban los gauchos. Habia el gobernador caudillo de chiripa
y habia tambien el gobernador caudillo de levita y chistera.
Sarmiento queria reemplazar al caudillo de chiripa por el caudi-
ll de levita y chistera; no en vano le decia Alberdi que era un
montonero de imprenta, montoneros eran jefes de las montone-
ras, las tropas de mesnaderos ocasionales que se formaban para
combatir las tropas regulars. La montonera era una especie de
hcrda, muy semejante a las hordas de los indios, solamente que
eran cristianos y civilizados y la persecucion de Pefialosa, el
"Chacho", se realize con la orden de darle muerte y de darle una
muerte digna de e1, del "Chacho" que era degollindolo. Y efec-
tivamente el "Chacho" es degollado y su cabeza puesta en la
punta de una pica y exhibida como se solia hacer en aquel
ticmpo, como se hizo con Hidalgo; pero lo malo del caso es
que en el parte que le pasa Sarmiento por telegrafo a Mitre,
le dice: "Ha sido capturado este bandido Angel Pefialosa "El
Chacho", esta en nuestro poder y sera fusilado", pero result que
tres dias antes habia sido degollado y cuando eso se supo,
naturalmente quedo descubierto que Sarmiento habia estado en
la intriga y en el manejo de esta tenebrosa accion. Tuvo que
salir de San Juan, tuvo que escapar de San Juan, y esta vez
con levita y chistera tuvo que salir de San Juan y es entonces
cuando Mitre lo nombra embajador para sacarlo del pais, porque
era tambi6n impertinente, la verdad era que Sarmiento era
tambien impertinente, estaba siempre en desacuerdo y siempre
buscando problems y conflicts. De ahi pasa al Peru y mas tarde
a Norteamerica, donde le envian como regalo la candidatura a la
presidencia de la Republica. Vuelve pues, en el anio 68 y reem-
plaza a Mitre hasta el afio 74.
Desde su salida de Chile, desde el afino 52 hasta su muerte,
no describe sino articulos de peri6dico, articulos de circunstancia
sobre temas del dia: ya no es el Sarmiento de Chile. Podriamos
Puzgar su prcduccicn literaria por esta labor cotidiana semejan-
te, no mas grande, que la de cualquiera de sus contemporaneos,
pero ya habia dejado en Chile, ademas del Facundo, Recuerdos
de Provincias y Los Viajes ya mencionados, un libro sobre edu-
cacion popular que e1 consideraba el mejor que habia escrito. No
era el mejor ni much menos, pero era el inico libro organico,


23







ordenado, escrito sin fuego combative, libro tranquilo, didictico
naturalmiente; en fin, recogiendo las experiencias de Europa,
sobre todo en Alemania, de Francia y de Norteamerica, acon-
sejaba nuevos sistemas y nuevos metodos en la ensefianza ele'
mental y secundaria que fue lo que mas le interest a Sarmiento.
En esto tambi6n como Marti, Sarmiento no creia en una ense-
ianza universitaria para su pais que necesitaba fundamental-
mente una ensefianza elemental, y con otros dos libros que son:
Argir6polis, donde 61 bosqueja una organizaci6n political para el
Rio de la Plata, tratando de reconstruir un poco el viejo virrei-
nato, volviendo a former unidad con las Provincias Unidas del
Sur, como se llamaba antes la Republica Argentina, con Para-
guay, Uruguay y Argentina; la sede general seria, la isla Martin
Garcia. Y el otro libro es La ciento y una que ya he mencionado.
Esta es la gran producci6n de Sarmiento, lo que constitute su.
gloria, efectivamente, como literature y como doctrine political,
de lo mejor que se ha hecho en America.
Pero ya en su vejez, describe otro gran libro, un libro que no
se puede leer sin gran tristeza, porque La vida de Dominguito que
asi se titula, La vida de Dominguito es su hijo. Efectivamente su
hijo natural, pero como se casara mas tarde, cuando enviud6,
con la madre, vino a ser el hijastro, el unico var6n y en quien
habia depositado Sarmiento toda su esperanza de que pudiera
realizar el hijo todo lo que 61 no habia podido. Tenia 20 anios y
lo mataron en la guerra del Paraguay. Fue muerto en una acci6n
heroica, eso en el afio 65, cuando todavia esti en Norteamerica.
Asi que de vuelta a la Argentina, el Sarmiento que vuelve ya no
es el Sarmiento que habia ido, es un Sarmiento que esta herido
de muerte; la p6rdida de Dominguito significo para e Ila derrota
mas grande, por lo menos de la cual eI tuvo conciencia. Porque
Sarmiento era un poco lo que Carducci dice del caballero ingls
Astolfo, en el Orlando Furioso; Astolfo, el caballero ingles, nunca
sabia cuando estaba vencido y Sarmiento tampoco, pero esta
vez si, y esta idea queda siempre fresca, hasta que ya por 1888,
se decide a escribir la vida de Dominguito. Dominguito se llama-
ba, voy a decirlo porque para ustedes va a ser una sorpresa,
se llamaba Miguel Castro; Domingo le pusieron por Sarmiento
que era el padrino y Sarmiento el apellido que adquiere la
madre al casarse con Sarmiento, asi queda Dominguito Sar-


24








miento, quedando caduco su nombre de pila y patrominico ver-
dadero. Este es un libro enternecedor; este hombre de 77 afios,
se pone a contar como ensefiaba 61 a su hijo a leer y a escribir,
a trazar las letras, y c6mo acompafiaba la ensefianza con alguna
referendcia que grabara mejor en la memorial del alumno: este es
un palo, esta es una rueda. Y e1 mismo dibuj6 las letras, como
se las habia ensefiado e1 a Dominguito; es cuesti6n de la educa-
ci6n de Dominguito porque no es solamente el padre, sino el
maestro, dc ahi que en alguna pelfcula que se hizo en mi pais de
la vida de Sarmiento, se le puso el titulo "Su mejor alumno",
porque 1el ensefi6o a los maestros a enseniar. En realidad, no fue
maestro sino en aquella ocasi6n en el norte, andando por Chile.
El utnico discipulo que tuvo nifio, asi como para ensefiar en una
escuela, fue Dominguito; porque Sarmiento no fue un educador:
es un error career que fue un educador en el sentido especifico
que esta palabra tiene. Sarmiento fue un civilizador, y conmo
para civilizar tenfa que educar, pues atendio tambi6n a la educa-
ci6n; pero lo fundamental en e1 no era la formaci6n de una per-
sonalidad humoristica por decirlo asi, sino la formacion de un
ciudadano uitil a su pais; de modo que para Sarmiento fue la
escuela, en cierto modo, un aspect o un complement del cuartel.
Queria una escuela de tipo prusiano donde imperara la discipline,
se formara el caracter energico; donde la criatura ya a los pocos
afos tuviera responsabilidad de su accoi6n, conciencia de su papel
en la vida; que se le iba a ensefiar en realidad, no le interest;
lo que queria Sarmiento era la formaci6n del caracter, no hacer
del alumno un hombre inteligente, un hombre erudito, un sabio,
sino un buen ciudadano y lo que e1 quiso hacer con su hijo, con
Dominguito, fue eso, hacer de e1 un buen ciudadano.
Y en la guerra del Paraguay pues muere y ya cuando escri-
be este libro a los 77 anios, en el anio 86, cuando ya ha declinado,
ya no en el cenit, sino en el horizonte, esta la estrella de Sar-
miento. Esta ya sordo, pueden muy bien burlarse de 6`1 sin que
41 lo sepa y asi ocurre que hombre caprichoso y maniAtico, -por-
que hay muchas anecdotas de e1 que lo muestran como excen-
trico- asi ocurri6 que, cuando salia de su casa, los chiquillos del
barrio le Ilamaban loco, loco Ie llamaban sus enemigos, en la
calle lo llamaban loco y en los salones Ie llamaban "Tartufo",
que fue el apodo que le puso Alberdi. Yo digo esto para que


25








ccmprendamos cuan triste ha sido la vejez de Sarmiento a la
cual se ha referido en un libro Anibal Ponce. Hay que leer el
epistolario de Sarmiento, no las carts political, sino las cartas
privadas, sobre todo las dedicadas a un tal Jose Porce que fue
el unico amigo que tuvo, amigo de verdad, donde le dice, "ya
no sirvc para nada, porque dicen que estoy muy viejo, para lo
unico que no dicen que estoy viejo es para que tenga que ganar-
mE el pan trabajando", y ya desplazado de la vida public y con
el pretexto de buscar clima propicio para su salud, se va a Asun-
cion del Paraguay a construir como dijo bien Marinello, su pro-
pia casa de madera y ahi es cuando al amanecer del dia 11 de
septiembre de 1888, fecha ya recordada, despues de haber pasa-
do toda la noche sentado en un sillon, hacia el amanecer, pidio
que abrieran el postigo de la ventana, que queria ver la luz como
Goethe y asi murid. Y esto es, cuando sus restos se repatriaron,
se hizc una gran fiesta national y el president de la Repiblica
y los ministros asistieron para llevarlo del puerto al mausoleo,
y se pronunciaron excelentes discursos panegiricos y se dijo todo
lo grande que Sarmiento habfa hecho por su pais, pero no se dijo
todo lo que su pais habia hecho contra Sarmiento, pues esta es
tambien una pequefia historic de Sarmiento.


26






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DE LOS CARACTERE8 DE LETRA8

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CON TEXTOS
DE

ELISEO DIEGO


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1I36- 1965


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. o 0%p

















VWntre los muchos ejemplares valiosos que se conservan en
la Coleccio6n Cubana de la Biblioteca Nacional "Jose Marti", nin-
guno mis preciado que el de las Muestras de los caracteres de
letras de Ia imprenta de Marina de la propledad de DON JosF SE-
VERINO BOLONA. Habana, 1836, s. p. 28 x 19 cms.
La obra, rarisima, tal vez un ejemplar unico, comienza con
una Notcla del Arte de la Imprenta y de algunos de sus privi-
legios, que es un ensayo erudito donde se cita el Inventorum
rerum de POLIODORO VVIRGILIO (2V ed. Roma, 1576) y tambien esta
sentencia del docto Obispo de Teramo (+ 1477):
Imprimit illa die quantum vix scribitur anno
que Don Jose Severino traduce en esta sabrosa cuarteta;

De la Imprenta el Arte estrano
Es un milagro a fe mia:
Mas imprime ella en un dia
Que se describe en todo un afno.

El texto, enjundioso, ondula luego a traves de diferentes tipos
de letra impresa, salpicado de palabras misteriosas: Breviario,
1000 libras; Breviario gordo, 200 libras; Entred6s, 1000 libras;
Lectura gorda EspanIola, 500 libras; y contintua con citas de Eras-
mo y otros sabios doctors. Mas a intervalos aparecen: Atanasia
gorda, 800 libras; Peticano ingles, 500 libras; Peticano gordo,
400 libras; Gran Canon, 200 libras... Al Ilegar aqui las letras
son ya de tal calibre, que se roban toda la pagina y el texto
pierde sentido, aunque lo recupera inmediatamente con la ele-
gante Escritura Inglesa en misal de 300 libras, fina y audaz como
la arboladura de un cliper.


29







Pero aqui no terminal el misterio; a traves de las paginas
vuelan las encantaciones magicas: Dos grades de entredds; Dos
grades de Atanasia, 12 libras; y luego, Vigotes de varies classes;
Nomparel; Glosilla, Entredos; 50 libras de cada clase; 25 libras
de cada clase .. El noble arte- de la imprenta se anuncia a traves
de paginas multicolores sin develar el arcano de su tecnica, y de
pronto, entire un grupo de hojas azules y otras color salmon, hay
doce hojas amarillas: Signos del almanaque, un juego; Las cua-,
tro estaciones del aio, dos juegos, y a continuacion: Una ldmina
de cada clase. IQue misterioso juego es este? En 6l estan pre-
sentes el gato y la cigarra; el buho y la serpiente; el rey y la
reina, y la vieja matrona; el carpintero y el tirador de carts;
el military, el bufon y el sereno; la liebre, el lobo y el cordero; el
borracho, el petimetre y el sabio doctor; la vendedora de pescado
y la elegant de paseo, el labrador, y tantas otras cosas mas,
representadas en ingenuas y graciles vifietas ovaladas. jQue
misterio se encierra en Una ldmina de cada clase?
El Bibliografo repas6 muchas veces las intrigantes pAginas
y cada vez la imagen se tornaba mas evocadora, y rmAs huidiza:
una de cada close... Y acontecio que un dfa el Poeta entr6 a
husmear en el cubil del Bibliografo y, aprovechando un descuido,
sustrajo el libro precioso; hubo gran zozobra en el departamento,
pero a los pocos dias reaparecio milagrosamente, abierto sobre
la propia mesa del Bibliografo y, entire las amarillas paginas,
intercalada, la clave del misterio:

... son los cabales
mcdcs de ser asi que en animals,
herramientas y frondas de mampara,
con arcanos ardides abisales
tu ingenio, Severino, aprisionara.
Y asi es c6mo, amable lector, te presentamos ahora este dia-
logo impar del artesano con el artist:

SDe donde vienes con tu carro
por la meseta desolada y fria... ?
El Poeta pudo ver donde los demas s6lo enhilaban a tientas
imAgenes fugaces, y aun pregunta, con sonrojada modestia, si al
Artesano le complace que a tientas doble sus ilustraciones...


o0








Gracias a Don Jose Severino Bolofia, impresor que fue del
Apostadero de Marina de esta muy noble ciudad, la lirica cubana
se ha enriquecido con nuevas y bellisimas estrofas; y tambien
con un nuevo hilito poetico:

... la tierra que no es tierra y que germina,
No le faltan, empero, peso y vida
pues es el viejc labrador de siempre.

/De siempre? No, bajo el cielo de Cuba Socialista todo ad-
quiere una tonalidad diferente, una realidad inusitada; las cosas
y los hombres son lo que cran, y algo mas, lo que deben ser.
Y de este intimo enriquecimiento, el Poeta da testimonio:

Y estar donde el estar es la manera
de ser en que se cumple todo,
los castos Arboles y la quimera
tal como son y nunca de otro modo.

Aqui terminal, amigo lector, esta presentacion inutil, cerre-
mos el libro amado; es el 01 (09): 655, BOL en el estate, pero
en tus manos queda

S.. un aire tan puro que ilumina
si sola transparencia los desganos.

J. P. R.


31








Una latmina de cada clase

















I


un bulle en tinta la Creacion enter
desde las fulgurantes iniciales
al sambewito de la ley several
cegdndonos por fin: son "os cabale.s
modos de ser asi que en animutles,
herramientas y frondas de mampara
con arcanos ardides abisales
tu ingenio, Severino. aprisionara.


2


i alguien., maestro, acaso preguntara
por qu6 van juntos dngeles y done
de conjunciton tan inestable y rrata:


33.







por que a las vagarosas estacwones
siguen las lhcidas desolaciones
en que el olvido, como el tempo, nace;
contcstamos, mejor que con razones,
"una de cada misteriosa clase",






1ENVIO


Incierto dios de las ensoiaciones
dime si al Artesano le cornmplace
que a tientas doble sus ilustraciones
de no sabemos que -ni quien las hace.


~34














Una laImina de cada clase


CARRETERO



SDe d6nde vienes con tu carro
por la meseta desolada y fria,
sereno el ldtigo finisimo
y el caballo apostado en ironia?


4Que cargas traces con tu carro
por la meseta en que la noche es dia?
ZPor que al volverte, grdcil, a mirarnos,
nos espeluznan las alegorias?


U5














Una lamnina de cada clase


SIERPE



La sinuosa bestia es toda vida:
desde un extremo al otro extremo just
cada viviente anillo estd ceiiido
a su necesidad: sabiduria


del ojo desolado, seca joya.
Mds circulos de furia, sibilantes
retruecanos del tiempo: donde estaba
la luz finge otra luz: epifanias.


36















Una l&nina de cada clase


m 11 -


BESTIAS



El animal sellado en la figura
de si mismo no mds: dos banderolas
sus breves cuernos, y la gruesa lana
mas aspera quizas que bueno fuera.


Quitarle un simple rasgo le trocara
esa lirnmpia esnructura en que la vida
brutal se cierne en dgiles ardides
y el secret del nombre deshiciera.


S7















Una lamina de cada clase


HURACAN



DOblanse las encinas y los juncos
gimen en su raiz, despavoridos,
y las hojas, dementes, leves dorsos
lividas vuelven at terror de arriba.


Pero que' es esto, c6mo, entire la fuga
de las nubes aullantes, ha mirada
serena, desasida, enajenada,
de ese impasible querubin del viento.


38














Una lamina de cada clase


PEREGRINE



Entre rocas civiles, precipicios
de piedra secular, de mdrmol sacro,
peregrine te vas con el crepusculo
y tus pobres enseres: miedos, penas.


De d6nde a donde vas -de la impasible
naturaleza artificial, humana,
rumbo a la otra, inmemorial, ajena.
No hay para ti sino el andar a oscuras.


39















Una lamina de cada clase



















SUERTES



Hlurtas [a fazy al aire del grabado
echas las cartas a. volar: iel orden
en lais manos del viento, transparentes!
Tosca la espalda, el infantil sombrero


de copa irremntediable: solo, a solas
junto al Arbol Oscuro, 4acaso juegas
quizds tu alma, quizds la tierra toda
contra el vago amarillo del vacio?


40














Una lamina de cada clase


ESTO



Cetro y corona, manto y ornamentos
abrumdndote el haz de liviandades,
ilusiones y humores: tu eres esto.
Mdrmol, silencio, lujo del espacio


para tan frdgil soledad: tu rostro
deshaciendose va de angustia a pena.
No hay nadie mads ni nada mds: tan s6ilo
Ia rata oue se escurre hacia el olvido.


41













Una lAmina de cada clase


OFICIOS


El hacha y el serrucho bajo el brazo,
iquien eres ti, senior de cudl oficio?
El hacha a la ratz, fin de la vida,
y el grotesco serrucho, carnicero.

Tu el destructor, el frio, el elegant,
aquel que viene como si se fuera.
Nadie te ve desde los vidrios mudos
ni td verds jamds al que te suena.


42


jAc














Una lamina de cada clase


PARAISO



Ir con las ninias de la mano
por un aire tan puro que ilumina
su sola transparencia los desganos
de quien no mds se lo imagine.


Y estar donde el estar es la manera
de ser en que se cumple todo,
los casts drboles y la quimera
tal como son y nunca de otro modo.


43















Una lAmina de cada clase


ESPERA



La vieja en la terraza, en el extreme
de la mansi6n, en el confin de todo.
Un espejo a la mesa: intitil lujo,
y el abanico parlanchin a solas.


iA quin espera, a quin, si asi se inclina
la pulcra vieja hacia el jardin, a solas?
4Mas no esconde el silencio sus seiiales
y caen los astros como caen las hojas?














Una lamina de cada clase


MIESES



El ejercicio military es prueba
del poder y el candor y la ventura.
Los tercios, regimientos y legiones
zumban asi a cbmpds por las praderas,


un desolado coroner delante.
Y es con raros, opuestos sentimientos
que vemos a esas mieses militares
irse, volver, collar, anonadarse.


45














Una lamina de cada clase


PANES, PECES



Los peces sobre el muro inconmovible
y en Ia cesta fugaz los panecillos
con solemne ademdn la pescadera
nos ofrece cortes: dobIe regalo,


el calor de la vida y la perfect
forma que se resiste y permanece.
Detrds irrumpe el alba, iluminando
a la humilde mujer -a sus misterios.


46














Una lamina de cada clase


JOVEN



Toda cintas, encajes y sombrero
de much espumra y pompa, va Ia joven
-en la mano el herdldico abanico-
de paseo, lunar, por la intemperie.


Que la siga teal en extramuros
el perro de la casa es un consuelo.
Pero despues, mds tarde... iQuien la ampara
de mas tarde y despu6s, era y habfa?


47













Una lamina de cada clase


LABRADOR



Esa que firme labra no es la tierra
en que siembra el sustento y la delicia
el magro labrador de Las sabanas.
Sino mds bien un campo imaginario,


el espacio ideal de la memorial,
Ia tierra que no es tierra y que germina.
No le faltan, emperor, peso y vida
pues es el viejo labrador de siempre.


48














Una lamina de cada clase


HERALDO



Hacia el bosque galopa, precedido
por el eco remote de la trompa.
jQue noticia traerd -lIa capa al viento.-
capaz de conmover las soledades?


Quien lo manda o a quien -no lo sabemos,
ni de dmnde vendrd. Pero nos basta
vetr que cruza los paramos vacios
un heraldo veloz hacia la sombra.














Una lamina de cada clase


AIRE



1Ah levedad que apenas roza el tiempo
si eL pajarillo entire las ramas vibra
simple canto y temblor y maravilla!
iNo estds hecho del aire -no estds hecho


de la velocidad y la alegrma?
El ala presta, el ojo alucinado,
si estd el aaui serad por un olvido.
Vuelvete: yes: no queda mads que el dia.


50












Manuel de Zequeira y Arango

en su bicentenario



Por Fina Garcia Marruz


Labor Periodistica
En 1800 fue encargado Zequeira de la redacci6n del Papel
Periodico, plaza a la que habia aspirado tambien Buenaventura
Pascual Ferrer no logrando resultar electo. En el No. 14 de agos-
to de este afio aparece el Prospecto del nuevo Redactor o Direc-
tor escrito por Zequeira. Su gesti6n durara hasta 1805 en que
aparece en el No. del 24 de marzo su despedida del Papel en
forma de una Carta del antiguo Redactor al Interino en que el
poeta se muestra dolido por las censuras de que habia sido objeto
a la vez que explica el caracter que a su juicio debe convenir
a los papeles publicos.
Las colaboraciones de Zequeira a que nos referimos se cimen
a los numeros del Papel Peri6dico-existentes en la Biblioteca
Nacima l que completaremos despu6s con los sumarios ofrecidos
,-Or otros investigadores.
Cuando Las Casas confi6 la direcci6n del Papel Peri6dico
a la Sociedad Economica (1793), Zequeira fue nornbrado entire
sus redactores, junto a Tomas Romay, Arango y Parrenio y otros.
En el Papel Peri6dico habian aparecido poemas suyos desde 1792.
Alii public sus primeros ensayos literarios, colaborando doce
afios consecutivos hasta 1805, en que se separ6 de su direcci6n.
Sus colaboraciones en 6ste y otros peri6dicos como El Mensarero
Politico-Economico (1809), El Noticioso Mercantil, El Observador
Habanero, La Lira de Apolo (1820), aparecieron casi siempre en


51








forma an6nima. Algunos de los seud6nimos de Zequeira son:
Izmael Raquenue, Ezequiel Armuna, Anselmo Erquea Gravina,
Raquel Yun Zenea, El Observador de la Havana, M. Z., El Bruxo
de la Havana, el Marquez Nueya, Arnezio Garaique, El Licen-
ciado Frisesomorum, La Horma de su zapato, Z. M. Z., Armenan
Queizel. Muchos de estos seud6nimos fueron identificados por
Figarola Caneda en su Diccionario Cubano de Seudonimos,
Imp. El Siglo XX, 1852, p. 25. Con el seud6nimo de Enrique
Aluzema firm su libro ParaleIo military entire Espana y Francia.
Se crece que Leofar Le Monieau, D. Amosar Yeso de Jarzos,
Eguzqui y Matato sean anagramas de Zequeira.
Emilio Roig de Leuchsenring en su studio sobre Manuel
de Zequeira y Arango, aparecido en el tomo IV de su obra
La literature costumbrista cubana de los siglos XVIII y XIX.
Los escritores. (La Habana, Oficina del Historiador de la Ciu-
dad, 1962) cree haber enriquecido esta lista de seud6nimos con
tries mas: Arezique, anagrama de Zequeira, con el que public
el 10 de julio de 1804 en el Papel Periodico, una letrilla, Arnezio
Garaique (tambien anagrama de Zequeira y Arango) que apa-
recio en El Aviso del 4 de febrero de 1806, al pie de una oda
dedicada al autor de las pinturas de nuestra Iglesia Catedral,
poema que ya aparece como de Zequeira en la edici6n de sus
poesias hechas en 1829, y por uiltimo, El criticon de la Havana.
Roig narra las circunstancias que lo hicieron llegar a la conclu-
si6n de que El criticon de la Havana, peri6dico del que pudo
consultar siete nuimeros, era Zequeira. Al leer en las foto co-
pias que posee la Universidad de la Habana de los numeros del
Papel Peri6dico existentes en la Biblioteca del Congreso de
Washington, en el No. del 7 de octubre de 1804, el Prospecto
de un nuevo papel periodico titulado El Criticon de la Havana,
enccntro alli las mismas ideas que en la Carta dirigida al Redac-
tor Interino expresaba Zequeira. Esto, unido a la referencia al
tema costumbrista como objeto preferente de la nueva publica-
ci6n y la inevitable alusi6n a El Regafi6on, traditional enemigo
de Zequeira, acrecento sus sospechas de que se tratara de un
nuevo seud6nimo del poeta, sospechas que vio confirmadas por
el propio Zequeira en las paginas de El criticon de la Havana,
No. 4, el que, en su contestacidn a la critical que hizo el Filosofo,
estampa la siguiente frase incidental: "cuando yo escribia bajo


52







el titulo del Observador". No se precisan mas pruebas para con-
eluir que El Critic6n de la Havana y el Observador de la Havana
(conocido seud6nimo de Zequeira) eran la misma persona.
Remos consigna El patriota americano entire los periodicos
en que colabor6 Zequeira, pero Calcagno afirma que no colabor6
alli. En los ejemplares revisados en la Biblioteca Nacional per-
tenecientes a 1820 no aparece nada de Zequeira. De El Mensa-
jero politico y econ6mico existe en la Biblioteca Nacional un solo
numero y en el61 no aparece nada de Zequeira.

Su colaboracion en el Papel Peri6dico
Hay poesias de Zequeira que aparecieron bajo seud6nimo
en el Papel Peri6dico que ni la edici6n de sus Poesias de 1829, ni
la posterior de 1852, recogieron. Entre ellas tenemos la 6gloga
de Albano y Galatea, aparecida por primera vez en el Papel
Peri6dico del 22 de noviembre de 1792, firmada por Izmael Ra-
quenue. Bolofia, en su Colecci6n de poesias arregladas por tun
aficionado a las Musas (Habana, 1833) tampoco la incluye. Segun
Aurelio Mitjans (Historia de la Literatura Cubana, cap. III.
p. 114-115), ni Ram6n Zambrana ni Luaces, que se ocuparon de
Zequeira, sabian que ]e pertenecia. "D. Pedro Guiteras la sac6
del polvo, ignorando de quien era, para transcribirla en su His-
toria de Ia IsWa de Cuba (tomo II, p. 156 y siguientes) y cele-
brarla "como una composici6n digna de figurar con honor entire
las mejores de nuestro parnaso".
"Don Antonio Lopez Prieto la traslad6 a la Introducci6n que
precede a su Parnaso cubano repitiendo el juicio de Guiteras
sin descifrar tampoco el nombre oculto en el anagrama puesto
al pie de la egloga. El senor Calcagno es el primero que ha
divulgado (Dice. biog. cub., p. 537) que Izmael Raquenue fue
un seud6nimo de Zequeira, 'quien uso de otros various que ha
reunido Bachiller en un trabajo in6dito sobre apodos y seud6-
nimos cubanos', pero en el articulo que mas adelante consagra
al poeta, examinando sus principles obras, omice la que nos
ocupa".
Tambien cita Guiteras, y no transcribe -dice Mitjans-- la
sitira en quintillas Retrato de Siparizo firmada por Izmael Ra-
quenue y aparecida en el Papel Peri6dico de julio 15, 1792,


53








No. 57, p. 225-227. En el mismo afio de 1792 tenemos las siguien-
tes colaboraciones de Zequeira:
Contestaci6n del autor del retrato de Cypariso, a los reparos
que se sirvi6 dar a luz el caballero D. Luengo Gimezlaz, en el
Peri6dico Num. 56. (Papet Peri6dico de -la Havana. Habana,
agosto 30, 1792, No. 70, p. 377-380).
Silva. En Obsequio del Buen Havanero. Soneto. For Arme-
nau Queizel [seud.] (Papel Peri6dico de la Havana, sept. 6, 1792.
No. 72, p. 386-387).
Elogio. Romance Esdrutxulo. Por el Marquez Nueya [scud.]
Precedido de una carta Para el author de los versos endecasilabos
publicados en el Peri6dico del domingo 16 de diciembre de 1792.
(Papel Peri6dico de La Havana, Habana, dic. 23, 1792, No. 103,
p. 519-520).
En el Papel Peri6dico del 3 de enero de 1799 apareci6 su
soneto Contra la yuerra que si recogieron las ediciones del 29 y
el 52. No asi el Soneto que apareci6 sin firma en el No. del 7 de
marzo de 1799: "A bocados me come el zapatero... ", atribuible
a Zequeira 1.
En 1800 aparecio en el No. del 12 de octubre, la Satirilla de
Zequeira "Buena va la danza..." que no fue recogida en nin-
guna de las ediciones de sus obras.
En 1801 tenemos el Papel Sexto del Observador. El Relox
de la Havana. Por El Observador de la Havana [seud.]. (Papel
Peri6dico de la Havana, agosto 9, 1801, No. 64, p. 253-256).
Fragmento final de un escrito costumbrista, por El Obser-
vador de ia Havana [seud.] (Papel Peri6dico de la Havana,
nov. 1, 1801i, No. 83, p. 349-350).
Soneto por El Observador de la Havana [seud.] (Papel Pe-
ri6dico de la Havana, nov. 1, 1801, No. 83, p. 350).
Fragmento final de un diAlogo-discusi6n en torno al Rega-
fion por E1 Observador de la Havana [seud.] (Papel Periodico
de la Havana, nov. 18, 1801, No. 88, p. 366-368).
En 1802 tenemos Papel Vigesimo del Observador. Funerales.
(Papel Peri6dico de la Havana, enero 3, 1802, No. 1, p. 1-3).

En la edicion de 1aw Poesias de M. J. Rubalcava que hizo L, A,
Baralt aparece este soneto como de Rubalcava.


54








En marzo 18 de 1802 tenemos el Soneto A la brevedad de la
vida, que no es el mismo que con el titulo A la vida apareci6 en-
la edici6n del 52 y que no habia sido recogido en la primera edi-
cion, y tambien Descripci6n del petimetre que, por el contrario,
apareci6 en la la. edici6n, no siendo recogido en la segunda.
Tenemos tambien en el 1802 el Papel Vigesimo prime del
Observador. Presentaci6n del poema Retrato de la Aurora por
El Observador de la Havana [seud.] (Papel Periodico de la
Havana, julio 4, 1802, No, 53).
A una senorita llamada Rosa que pidio se le hiciera la des-
cripcian de la Primavera en un Soneto, por M. Z. [seud.] (Papel
Peri6dico de la Havana, oct. 31, 1802, No. 86, p. 346).
Preguntas de mi abuela y respuestas de su nieto, por M. Z.
[send.] (Papet Peri6dico de Ia Havana, nov. 4, 1802, No. 87,
p. 350).
Letrilla. "Si alguien de mis tixeretas" por El Observador
de la Havana [seud.] No. 70, p. 273, afio 1803.
Madrigal por El Observador de la Havana [seud.] No. 34,
p. 134, afio 1804.
Carta del antiguo Redactor al Interino por El Ex-Redactor,
No. 24, marzo 24, 1805.
En el Archivo Escoto, caja 14, sobre 122 de la Biblioteca
Nacional aparecen referencias a las siguientes colaboraciones de
Zequeira en el Papel Peri6dico (ejemplares que no se hallan en
la Biblioteca).
1. Soneto de Zequeira Al avariento. Apareci6 en el Papel
Peri6dico del 13 de noviembre de 1796. Fue recogido en
la edici6n de sus Poesias de 1829 y 1852.
2. Soneto Vida pasion y muerte de Jesucristo. Apareci6
en el Papel Periodico del 7 de abril de 1803. No fue re-
cogido en las ediciones de Zequeira de 1829 y 1852.
3. Letrilla firmada por Arezique (seud6nimo de Zequeira).
Aparecio en el Papel Peri6dico del 10 de julio de 1803.
(Del 1803 la unica colaboracion de Zequeira que aparece
en los ejemplares del Papel Periodico de la B. N. es la
Letrilla "Si alguien de mis tixeretas..." que firm con
el seudonimo El Observador de la Havana y aparecio en


55







agosto 28 y un Epigrama El literate crisologo que apare-
ci6 sin firma, pero que Escoto supone sea de Zeqveira,
el 20 de marzo de 1803).
4. Oda al Templo de la fortune. Aparecio en el Papel Peri6-
dico del 19 de marzo de 1804. La recogio la edicion de
1829 y la de 1852.
5. Dos Anacreonticas de Zequeira. Aparecieron en el Papel
Periodico del 3 de junio de 1804. Son las Anacre6nticas
A Delia y A Carmelina que recogieron las ediciones de
1829 y la de 1852.
6. Epigrama La mujer de mundo, firmado por M. Z. Apare-
cio en el Papel Periodico del 31 de enero de 1805. No lo
recogio la edicion de 1829 ni la de 1852.
Emilio Roig de Leuchsenring en su studio sobre Manuel
de Zequeira y Arango (op. cit.) le atribuye a Zequeira las Re-
flexiones de un military sobre el verdadero heroismo publicadas
en el Papel Peri6dico, juntamente con el Soneto Devocion de un
petimetre el dia de fiesta que aparecieron sin firma ni iniciales
en el Papel. Cree que el cantor de A la paz pueda ser el autor
de estas Reflexiones por constituir ellas tambien un repudio del
militarismo y de las luchas belicas injustificadas. Suponemos
que la atribuci6n a Zequeira del Soneto del petimetre sea por
el tema mismo, que le era caro -aunque de A1 trataron el Censor
Substitute del Regafi6n, J. Hernandez, entire otros muchos cos-,
tumbristas- y por el hecho de aparecer en el Papel Periodico
junto a un articulo del poeta. Cree Roig que no es improbable
que el autor de cierta critical contra El Filo6sofo de la Havana,
firmada por Juan de Aprieta; fuese nuestro poeta y costum-
brista.
Tambien se refiere a otras publicaciones de Zequeira en el
Papel como la de otra sAtira Contra las petimetras, aparecida
el 29 de abril de 1798, cuyo numero no hemos podido consultar
y que Roig cita largamente, refiriendose a otras composiciones
poeticas aparecidas este mismo afio de 1798, en 1799 y en 1801
con el mismo seudonimo de Ezequiel Armuna. El 15 de febrero
de 1801 aparecio su satira en verso Descripci6n de un banquet,
que recogeria la edicion de Nueva York de 1829, en que bajo
el nombre de Zoylo ataca nuevamente a El Reganon. Roig se

56








refiere a la contribuci6n mas important de Zequeira al costum-
brismo y son la series de veinte articulos que public en el Papel
Peri6dico bajo el titulo de Papeles del Observador de la Havana,
en los primeros afos de su gesti6n como redactor. Es lastima
que sean precisamente estos afios los mas incompletos de nues-
tra colecci6n. Roig nos da la series complete siguiente: Papel
Primero, titulado Pelucas aparecido el 21 de junio de 1801; el
Papel Segundo, dedicado al Luxo que apareci6 el 5 de julio del
mismo afio; el Papel Tercero, del 12 de julio, sobre las Banca-
rrotas; el Papel Cuarto, del 22 de julio sobre los Mentideros; el
Papel Quinto, sobre los Jugadores; el Papel Sexto, con el famoso
Relox de la Havana, censurado agriamente por El Regaii6n; el
Papet Septimo, titulado Escritores puiblicos, publicado en el nu'-
mero del 16 de agosto, en que Zequeira llama a su adversario
"senor de las funfurrifias, alias el Reganoi6n Substituto", el cual
escribia en ausencia de Ferrer, teniendo asi el poeta dos Rega-
fiones en vez de uno para censurarlo. Zequeira se refiere "al
ausente por superficial, ridicule y plagiario; y a su Substituto,
por insulso, chocarrero y miserable; el Papel Octavo, del 23 de
agosto, aparecido con el titulo de Sociedad Publica; el Papel
Noveno, del 30 de agosto, con Caso filnebre, nuevo ataque al
Regafi6on seguido de un Testamento en verso; el Papel Deicimo,
del 6 de septiembre con el articulo Gracias dignas de saberse
en que moteja a su adversario de "molhera de cal y canto"; el
Papel Undecimo, del 20 de septiembre con una pintura de los
Hospitales de su epoca en que hace una defense ardiente de
los pobres que lo enaltece; el Papel Duod6cimo, del 4 de octubre,
dedicado a los Avaros; el Papel Decimo tercero, del 18 de octubre,
titulado Novedades donde aparece en d6cimas una Gazeta extra-
ordinaria de- Observador, dentro del genero de "poesia dispara-
tada" que puso en moda entire nosotros el poeta; el Papel Decimo
quarto, del 29 de octubre, con el titulo Observaciones y Adver-
tencias, sobre el teatro de la Alameda. En e l aparece su soneto
"Al tribunal de la Injusticia un dia". El Papel Decimo quinto,
correspondiente al 8 de noviembre, titulado Entierro del Rega-
n6n Substituto; el Papel D6cimo sexto, que apareci6 en los0 ni-
meros 15 y 18 de novieminbre, y que se titula Didlogo ocurrido el
dia quatro del present mes entire el Observador y su barbero;
el Papel Ddcimo-sdptimo, del 29 de noviembre, dedi'cado al Tea-


57








tro del Circo; el Papel Decimo-octavo, del 13 de diciembre, con
una Oda a la Ilustre Sociedad Patri6tica de la Havana en reco-
nocimiento del zelo (sic) con que protege a las nifias de la
Beneficencia; el Papel Decimo nono, del 20 de diciembre, con
unas liras A la paz y el Vigesimo, del 3 de enero de 1801, con el
cuadro de costumbres titulado Funerales. El Papel Vigesimo
Primo es el ya mencionado Retrato de la Aurora, en verso, apa-
recido en julio 4 de 1802, y con l61 terminan las colecciones del
Papel Peri6dico conocidas por Papeles del Observador.
Entre las colaboraciones de Zequeira aparecidas en otros
afios cuyos numeros faltan a nuestra colecci6n se encuentran:
unas letrillas firmadas bajo el seud6nimo de Arezique, apareci-
das el 10 de julio de 1803. Roig de Leuchsenring dice haber sido
el primero en sefialar que Arezique era otro de los seudonimos
de Zequeira aunque no habia sido mencionado por sus bi6grafos
y critics.
De las dos letrillas que cita, nos habiamos referido s6lo a la
primera "Si alguien de mis tijeretas", por no encontrarse la
segunda en ninguna colecci6n. Nos referimos a su conocida le-
trilla, Que se Io cuente a su abuela que public primero el Papel
Peri6dico en el numero del 17 de julio de 1804. Del mismo ano
y firmado por el Observador de la Havana, Roig se refiere, smin
puntualizar fecha, a otros madrigales suyos que aparecieron en
el Papel Periodico asi como a su oda al Templo de la Fortuna.

Papet Periodico
Poemas que pueden ser atribuidos a Zequeira y otras cola-
boraciones probables.
1. Quintillas, No. 11, febrero 8, 1798. Aparecieron firmadas
con el seud6nimo, posiblemente anagramatico, de Aman
Reparezuelmi.
2. Octavas jocoserias, No. 83, noviembre 6, 1800. Firmadas
con el seudonimo de El Bruxo de la Havana. Contesta-
ci6n a las coplas y ovillejos publicados por el Duende
en los periodicos No. 76 y No. 82.
3. Senior Censor Meniual, No. 74, sept. 28, 1800. Firmado
con el seud6nimo de Aniseto Jara Condor.


58








4. Senor Censor Regafi6on, No. 84, noviembre 13, 1800. Fir-
mada con el seud6nimrno El estudiante de minimos.
5. Devoci6n de un petimetre el dia de fiesta. Soneto apa-
recido en el No. 40 del 17 de mayo de 1804.
6. Descripci6n del currutaco. Firmada con el seud6nimo
El Inc6gnito, aparecido en el No. 16 de febrero 24, 1805.
Colaboraciones de Zequeira en el Papel Periodico, extraidas
de los nuimeros existentes en la Sociedad Economica, que no
posee la Biblioteca Nacional.
1. Contra las petrimetras. Satira. Aparecida en los nume-
ros 33 y 34 del 26 y 29 de abril de 1798. Firmadas con
el seudonimo de Ezequiel Armnuna.
2. Prospecto. Firmado por El Redactor, aparecido en el nu-
mero 63 del 14 de agosto de 1800.
3. Para el Censor Mensual. Aparecido el 11 de septiembre
de 1800. Firmado por La Horma de su zapato. Contesta
a un articulo de Pascual Ferrer escrito bajo este seud6-
nimo del Censor Mensual y aparecido en el No. 66 del
31 de agosto de 1800.
4. Para el Censor. Aparecida en el No. 85 del 30 de octubre
de 1800. Firmada por La Horma de su zapato. Respuesta
a la carta dirigida al Sr. Horma de Zapato, firmada por
el Br. D. Blictiri, que aparecio en el No. 77 del 9 de oc-
tubre de 1800.
5. Oda. A la envidia. Firmada con las iniciales M. Z. Apa-
recida en el No. 45, del 3 de junio de 1804.
6. La muger (sic) de mundo. Epigrama. Firmado por M. Z.
Aparecido en el No. 9 del 31 de enero de 1805.
7. Para el Regafion. Firmado por La Horma de su Zapato.
Carta aparecida en el No. 100, del 21 de diciembre
de 1800.
Entre las colaboraciones de Zequeira mencionadas en el Su-
mario de los numero del Papel Periodico que posee la Sociedad
Econ6mica se encuentran las siguientes:
1. Letrilla. Por el Observador de la Havan (No. 58, julio
17, 1803, p. 226).
2. Letrilla. Por Arezique. (No. 56, julio 10, 1803, p. 217).


59








Los ejemplares en que aparecen no los hemos podido con.
sultar por estar prestados. No sefialamos todas las colaboraciones
que indica el Sumario sino solo las que aparecen en numeros
que no posee la Biblioteca Nacional.

Polemica entire El Regafiin de la Havana y Zequeira
Segun el relate de Coronado transcrito por Joaquin Llaverias
(Boletin del Archivo Nacional, La Habana, t. XVII, p. 1294-150)
es possible que el origen de la animadversi6n de Pascual Ferrer
por Zequeira este en el hecho de no haber obtenido la plaza
de redactor del Papel Periodico que Ferrer habia solicitado del
Gobernador Salvador de Muro, Marques de Someruelos, en el
el afio 1800. La Sociedad Patriotica escogi6 para este cargo a
Zequeira por 358 votos contra 241 que alcanzo Ferrer, debido,
afirma Coronado, "a no ser Ferrer vecino de La Habana sino
transeunte y Zequeira un publicista domiciliado en esta capi-
tal..." Ferrer se hallaba en Cuba solo de paso, para Mexico, don-
de habia sido comisionado del gobierno de Carlos IV. Imposibi-
litado de abandonar la capital por dificultades en las comuni-
caciones, hizo esta gestion, que result fallida, de lograr la plaza
de redactor del Papel, Coronado cree que Ferrer fund entonces
El Regan'on de la Habana para demostrar que era todo un perio-
dista y en parte tambi6n para cobrarselas a Zequeira. Ferrer
comenzo su polemica desde las propias paginas del Papel PeTio.
dico, 31 de agosto de 1800, en que bajo el seudonimo de El Censor
Mensual ataca a Ezequiel Armuna, conocido seud6nimo de Ze-
queira. La polemica dura desde 1800 hasta 1802 en que Ferrer
suspended la publicaciOn de El Rega.o'n para dar un viaje a
Espafia.
En El1 Regan'on de la Habana, No. VI del 4 de noviembre de
1800, hay una carta del Reganion (Buenaventura Pascual Ferrer)
en que se dirigen las siguientes alusiones a Zequeira:
"En esta inteligencia yo no puedo, ni debo mirar sino con
el mas solemne desprecio todas las cartas que hasta ahora se
han estampado contra mi en el peri6dico y hacer de ellas la mas
estupenda rechifla porque otro caso no merece unas producciones
mezquinas con que han intentado denigrar mis obras las Hormas
de zapato, los Jaras, los Duendes, los Bruxos y otros que se han


60








introducido en el Parnaso sin licencia de Apolo y contra su
expresa voluntad". En la misma carta afirma que "no solo me
glorio altamente de ser el Bachiller Blictiri, el Dr. Bernardo
Philoletes, el autor del Viage a Ia Isla de Cuba y si se quiere
tambien el Regafion y el Censor Mensual; de la misma manera
que V. se debe gloriar de ser el Licenciado Frisecomurum, el
Bruxo de la Havana, la Horma de su zapato y Exequiel Armuna
todo en una pieza"' El Regafinon acusaba a Zequeira de tener "mas
nombres que el calendario" y en varias ocasiones critics dura-
mente sus poesias. Vease en el No. VII de noviembre 11 de 1800
su Mesa censoria. Juicio de los periodicos de octubre, donde es-
cribe: "Eseritores del Peri6dico hacen, sacando viejos y misera-
bles discursos y revisti4ndolos con andrajos de palabras para
hacer mas fastidioso su corto interest; o dando A luz unas coplas
insulsas, sin mas merito que el retintin de: Buena va la danza
- Doka Catalina, estrivillo mas viejo que el escupir". Se refiere
en el mismo articulo despectivamente a Ezequiel Armuna que,
como se sabe, era seudonimo de Zequeira.
En el No. XI del 9 de diciembre de 1800 El Censor Mensual
vuelve a referirse a que la comedia "Mariscal de Viron" era mas
vieja que las tercianas doubles y mas manoseada y sabida que
el estrivillo de Buena va la danza Dofia Catalina".
El Reganhon no perdio oportunidad de critical a Zequeira.
Vease si no el No. XII del 16 de diciermbre de 1800 en que
arremete contra las "octavas joco-serias del Bruxo" (1). Otra
vez se ocupa del Duende y el Bruxo en el No. XIV del 30 de
diciembre de 1800. A los dos los acusa "de apoderarse de una
Colonia de America perteneciente al Sr. Apolo, titulada: El
Papel Periodico de la Havana".
En el No. XV del 6 de enero de 1801 se vuelve a referir al
Sr. Horma de zapato (seudonimo de Zequeira) con motive de
haberle este reprochado la acritud de sus critics teatrales. En
el mismo numero public el Testamento de la Lonja Mercantil,
"enferma de una thisis de subscriptores":
"Primeramente encomiendo mi cuerpo con todos los exem-
plares a los especieros de esta Ciudad para quienes he estado

No hemos podido revisar el peri6dico en que aparecieron, pero
Zequeira escriblo unas Octavas joco-serias que recogieron Las dos
ediclones de sus Poesias,


61








trabajando desde que naci y entire los que se dividira por pates
iguales para que despu6s de hacer de ellas el uso que quisieren,
las entierren en ]os basureros 6 en otros lugares mas indecentes".
Siguen en el mismo tono las demas disposiciones hasta
concluir:
"Finalmente declaro que el trance en que me hallo, que de
lo que he dado a luz, todo lo que es bueno 6 regular, es robado
a la letra, 6 extractado malamente: reconociendo por mio sola-
mente Jo que fuere malo y despreciable. Lo demas que faltare
para el cumplimiento de estas disposiciones lo arreglara mi Al1
bacea seguin las circunstancias secrets que le he dado a cuyo
efecto doy este document siendo testigos de e1 D. Anselmo
Erquea y Gravina, D. Canuto Ezeberri y D. Horma de Zapato,
de que doy fee &c".
No acaba ahi su ensafiamiento: Al entierro de la Lonja Mer.
cantil va "la numerosa gabilla de Copleros' presididos por el Sr,
Fantasma, los escritores del Peri6dico y multitud de particula-
res. El cuerpo iba en hombros de los tres Redactores de la Auro-
ra, del Regafi6on, del Duende y del Bruxo".
En ]a Biblioteca Nacional no hemos hallado ninguin ejem-
plar de La Lonja Mercantil pero el hecho de poner entire los
"testigos" dos rombres que eran seud6nimos de Zequeira hace
suponer que colaboro alli o estuvo en alguna forma ligado al
peri6dico.
En el No. del 13 de enero de 1801 vuelve a arremeter contra
una fabula del Bruxo, No se hizo la miel para la boca del asno, y
contra un articulo del Sr. Horma de Zapato en defense de los
copleros atacados. El Censor Mensual contest:
"Pues c6mo dice este hombre que yo trato de copleros a los
autores de poesias? Acaso las composiciones de Armuna, del
Duende, del Bruxo y otras que se han puesto en el peri6dico
tienen algo de poesia ni cosa que lo huela?"
Lo que si result de interns en el articulo es su defense del
valor poetico en si sobre la perfecci6n metrica, su desacuerdo
con la sobrestimaci6n de los valores de la rima, de los conso-
nantes o asonantes de los versos, su desacuerdo con la idea,
que no era solo de los Copleros sino propia de la epoca en gene-


62








ral, "que toda la esencia del verso consiste en la media y en la
cadencia".
La polemica con el Sr. Horma de Zapato continufla en el
No. del 20 de enero de 1801. Defiende alii el Censor Mensual la
repetici6n de los agudos en el verso y la posibilidad de alternar
consonantes y asonantes, que resultaba escandalosa a los ojos de
su contradictor.
En el No. XX del 10 de febrero de 1801 el Censor Mensual
se defiende de la acusaci6n de envidioso diciendo que "en caso
de serlo de alguno, nunca ser& este alguno ni V. ni el Pacifico, ni
el Horma de Zapato, ni el Licenciado Frisesomorum, ni el Bruxo,
Jni Ezequiel Armuna". N6tese que se refiere a cuatro seud6nimos
de Zequeira. En el mismo articulo hace la critical de la Fabula
de Ezequiel Armuna El Cuervo y el Xilguero, publicada en el
No. 22 del Peri6dico, que no hemrnos podido consulter. Su critical,
sin embargo, terminal con esta curiosa observaci6n: "Por lo que
hemos visto mas fabulista sin duda es Ezequiel Armuna que el
Bruxo de la Havana". Como se sabe, eran la misma persona.
Por faltar de la colecci6n de El Regafion de la Biblioteca
Nacional los meses de agosto, septiembre y octubre de 1801 no
hemos podido consultar el injusto juicio que hizo Pascual Ferrer
del magnifico articulo de Zequeira, aparecido en el Papel Peri6-
dico de la Havana, del 9 de agosto de 1801, El Relox de la Havana.
Cuevas Zequeira nos dice que Ferrer se refiri6 a el "con
estas breves pero expresivas frases: El rnuy venerable Sefior
Observador sale el 9 con su insulso y mal sonante papelillo ti-
tulado "el Relox de la Havana".
Por el mismo motive, tampoco hemos podido consultar otro
nufimero de El Aviso citado por Cuevas Zequeira, en que Pascual
Ferrer, tomando por excuse una simple errata de imprenta en
una palabra latina citada por Zequeira, arremete contra el poeta
llamandolo "aspirante a meritorio coplero", ignorante de la me-
dida de los versos y de la gramAtica latina. Lo public en la
seccoi6n titulada Mesa Censoria de la edici6n correspondiente al
22 de septiembre de 1801.
En el No. del 3 de noviembre de 1801 vuelve a referirse
El Regafion al "sempiterno desprecio que han merecido los ri-
diculos escritos del Duende, del Bruxo, el Licenciado Friseso-


63








morum, el Alma de la Lonja, y otros muchos que en la primera
epoca de mi papel escribieron tantas cosas y en sustancia no
dixeron cosa alguta que mereciese Ia pena. La existencia de
estos fen6menos literarios esta ya sepultada en el olvido, y a
no ser este acaso quizas ya nadie se acordaria mas de ellos".
Establece en este articulo la necesidad no ya de una Mesa Cen-
soria sino de un Tribunal Censorio que vigilase y criticase toda
la producci6n literaria, y los usos y costumbres de la ciudad.
En el No. 3 del 17 de noviembre de 1801 vemos al fin un
elogio a una poesia de Zequeira, si bien rodeado de reticencias.
Incluye el numero unas Letrillas de las que se asegura "que
valen mas que todos los versos que se han puesto en el peri6dico
de algun tiempo a esta parte, aunque entren en cuenta los del
Bruxo, del Duende, y la inmortal cancion a la vida del campo
de Ezequiel Armuna" (1)
Pero en el mismo numero polemiza con El Observador de
la Havana, que era otro seud6nimo de Zequeira, sobre el Teatro
de la Alameda.
En el No. siguiente del 24 de noviembre del mismo afto,
vuelve a referirse despectivamente al Observador, el Duende, el
Bruxo, y a D. Horma de Zapato.
"Ha de saber V.m. que este caballero Observador tiene mas
nombres que el Calendario. Ya en tiempos anteriores la salida
de mi papel se habia llamado Raquen Yun Zenea, Ezequiel Ar-
muna, y que se yo que otros: y durante la redaccion de mi pe-
ri6dico se ha hecho ridiculamente famoso con los nombres de
Horma de Zapato, del Bruxo de la Havana, y del mismo Ezequiel.
En esta inteligencia ya puede V.m. suponer que caso he de hacer
yo de unos hombres o por mejor decir de unos nombres tan
mezquinos en literature que no han dicho de mis escritos otra
cosa en substancia, sino que soy plagiario, sin probarme de don-
de robo yo la menor cosa".
En el No. siguiente del lo. de diciembre de 1801 concluye
su juicio de los peri6dicos de octubre criticando "el papel deci-
mo quarto del Observador titulado: Observaciones y adverten-

Sin embargo, es curioso que el 31 de agosto de 1800 aparece en
el Papel Peri6dico una carta en que se critical este mismo poema
y que aparece firmado por El Censor Mensual.


64








cias, y el famoso soneto de Zequeira "Al tribunal de la justicia
un dia..."
En el mismo No., en El didlogo entire el Regai6n y su subs-
tituto contest al Di'ilogo entire el Observador y su Barbero apa-
recido en el Papel Peri6dico en noviembre de 1801 que, entire
otras cosas, trataba el punto de "quien fue el primero que hizo
decimas disparatadas".
"Yo he dicho, digo y dir6 que fue Iriarte el primero que
hizo decimas disparatadas con buen suceso; pero esto no es decir
que 61 las inventara. Qu6 trabajo es lidiar con hombres de tan
malas entendederas!
"Por lo que hace a ese D. Pascual el de la Corte si acaso
ha habido tal Autor, ha sido muy ignorado, y es un error dis-
culpable el que V. no sepa que los tales versos disparatados tie-
nen un origen muy antiguo, pues en una obra que actualmente
se public en Madrid titulada: Colecci6n de obras de Poetas Es-
panoles anteriores al siglo XIII, vienen muchas coplas dispara-
tadas y aun no creo que hayan sido estas las primeras. Asi son
todas las cosas del Observador".
En el No. 6, del 8 de diciembre de 1801 viene el extract "de
un discurso de Marmontel sobre las qualidades que deben ador-
nar a un Poeta" que en realidad esta dirigido a "las poesias que
cada dia se le presentan asi en el Peri6dico como fuera de 61".
En el mismo No., en Juicio censorio de los periodicos de No-
viembre aparece otra critical al papel decimo quinto del Obser-
vador Entierro del Reganion Substituto (articulo cque no hemos
podido consultar) y al Didlogo entire el Observador y su barbero
en que se vuelve sobre el tema del possible inventor de las deci-
cimas disparatadas.
En el No. 7 del 15 de diciembre aparecen nuevas critics al
Observador puestas en boca de unos c6micos del Teatro del
Circo, y el final del discurso sobre las cualidades que debia
tener un buen poeta, iniciado en el nuimero anterior. En notas
al pie del discurso no pierde oportunidad el Regaii6on para refe-
rirse despectivamente a "un tal Armuna".
En el No. 8 del 22 de diciembre concluye el dialogo de los
c6micos en torno a las critics teatrales del Observador, de las
cuales trata tambien en el nlmero siguiente.


65








No hemos podido consultar el afio 1802 de El Reganion, Cue-
vas Zequeira alude a una desdeniosa referencia de Pascual Ferrer
a las Liras a la p.z publicadas al pie del papel decimonono de El
Observador de la Havana.
Las alusiones constantes de El Regafi6n a Zequeira en casi
todos los ndimcros de su peri6dico hacen buena la frase del biz-
nieto del poeta, Cuevas Zequeira, que El Regafi6nn de la Havana
debi6 mas bien lamarse El Regafion de Zequeira.
En cuanto a Zequeira, no se qued6 atris en la respuesta a
estos ataques. No hemos podido consultar todos los numeros de
los afios 1800-1805 del Papel Peri6dico por hallarse incomplete
la colecci6n de la Biblioteca Nacional. Pero en el studio de
Roig de ILeuchsenring sobre el poeta (op. cit.) encontramos la
relaci6n de estos articulos de Zequeira contestando al Regafion
quc aparecicron en distintos nuimeros bajo diferentes seud6ni-
mos. El 11 de septiembre y el 30 de octubre de 1800, con el
seud6nimo La Horma de su Zapato se dirige a Ferrer en tono
despectivo llamandole "Sr. Censor, Bachiller o Blictiri, que para
mi todo es igual'. Tambien le salieron al encuentro Aniseto Jara
Comdor -nombre, seguin Roig, posiblemente anagramitico- el
28 de septiembre de 1800, y El Ego-melipse el 18 de enero de 1801.
En cuanto a Zequeira vuelve a contestar a Ferrer con el
seudonimo de El Redactor el 22 de enero de 1801, refiriendose
a los "dicharachos y paparruchas" que observaba en su obra. No
sabemos si El alma de la Lonja, que intervino en la polemica
contra Ferrer, seria otro seud6nimo de Zequeira, ni se conoce la
identidad de otros que participaron en la misma como El estu-
diante de rnminimos y El Pacifico y El Bruxo que respondieron a
Ferrer, si ya estan identificados comno seud6nimos de Zequeira,
"Como se ve -dice Roig- todo un ejercito mas o menos figura-
do, contra un solo combatiente en el otro bando". Cabe arguiir que
este "ejercito", puramente nominal, actu6 a la defensive y que
fue el Regafion el que abri6 el fuego primero.
El Bruxo en los numeros del 16 de febrero y del lo. de mar-
zo acusa a Ferrer de plagiario, acusacion que se hacian el uno al
otro continuamente. En este afio de 1801 entra en la polemica
El Observador (otro seudonimo de Zequeira) con algunos de
sus Papeles. Roig prosigue enumeranido las otras intervenciones
de Zequeira en esta polemica con Ferrer en estos terminos:


66








"En junio 24 y 27 de 1802 E.C.D.M. formula duras critics al
Regaf6n, siempre desde las paginas del Papel Perlodico; y en
marzo 5 y noviembre 14 se Ile zahiere en dos fAbulas: El mono
y la zorra y El jilguero y nla rana que, por su estilo, parecen ha-
ber brotado de la muy fecunda pluma del bien llamado fundador
de nuestro Parnaso. Puede tambien incluirse en la polemica una
composici6n po6tica, al parecer de Zequeira, publicada en 12
de octubre de 1800: Primer papel (y no periodico). Versos del
Bruxo de la Havana, sin prospect ni cosa que lo valga. "Satiri-
lla" la llama su autor, y, con el estribillo "Buena va la danza,
Dcna Catalina", contiene comentarios picantes sobre las publi-
caciones La Aurora y La Lonja y sobre los escrito; del Censor,
cuya identidad ya nos es de sobra conocida". Est letrilla provo-
c6 el comentario a que ya nos hemos referido del Reganiin en su
Mesa Censoria, Juicio de los periodicos de octubre, de noviembre
11 de 1800.

Su colaboraciOn en El Aviso

Su colaboraci6n en El Aviso que, como se sabe, continue al
Papel Peri6dico de la Havana en el anio de 1805, con igual forma-
to y estilo, se reduce a las siguientes colaboraciones:
Unas decimas Sobre la utilidad del cementerio public, con-
tra la costumbre de inhumar en las iglesias, firmnadas con el
seud6nimo El Marquez Nueya y precedidas de unas lineas en
que se defiende al autor del poema El cementerio (que era el
propio Zequeira). Se publicaron en el nuimero del 26 de mayo
de 1807: un trabajo "Sobre la mala eleccion de algunas piezas
que se habian representado", y una Carta Segunda del Marquez
Nueya a su amigo, sobre la comedia titulada El si de las ninas.
Estos dos trabajos de critical dramatic. aparecieron en los nu"-
meros del 21 de septiembre de 1806 y del 6 de enero de 1807 de
El Aviso.
Su soneto Sobre el cometa, que firmn6 con sus iniciales M. Z.,
aparecio en el No. 371 del 13 de octubre del mismo anio, 1807.
Este soneto, que no habia sido recogido en la edici6n de 1829, lo
incluy6 la segunda edici6n de 1852, donde apareci6 con el titulo
La aparici6n del cometa.


67









El soneto El amor interesado firmado por D. M., en el No.
308 del 22 de noviembre de 1807. Apareci6 en la edicion de 1859
con otro titulo: Las mujeres aman a los hombres solamente por
interest.
Figarola Caneda afirma que Zequeira public en El Aviso
de 1807 con el seud6nimo de Arzenio Garaique, pero revisando
el indice de Peraza de este afio no encontramos esa colaboraci6n.
Es possible que se hallen otras producciones de Zequeira en
El Aviso, escritas bajo seud6nimos no identificados. JuliAn Bal-
desopos, podria ser uno de ellos. Es el author de Suenio singular
aparecido en el No. 342 de agosto de 1807, cuyo estilo recuerda
a] de El Relox de la Havana.
Este Julian Baldesopos, cuya identidad no hemos podido
aclarar, escribi6 tambi6n una carta al Sr. Redactor, aparecida
en el No. 329 del 7 de julio de 1807, una carta al Sr. Robinson de
la Punta en el No. 349 de agosto 23 de 1807, y un articulo titulado
Exerciios Militares que apareci6 en el No. 92 del lo. de agosto
de 1809. En el elogia los ejercicios militares de sus paisanos, los
exhorta a continuar sus studios y a no abandonar las ciencias
sino s6olo cuando lo requiriese "la defense de la patria". Es otro
dato a favor de la posibilidad de que se tratase de un seud6nimo
de Zequeira, que fue un military muy celoso en el cumplimiento
de sus deberes, y cuyo lema era "El Rey y la patria" sobre todo.
En el No. 350 de agosto 25 de 1807 hay una Carta al Senor
Censor firmada por Itecamot en que contest a un articulo suyo
aparecido en El Aviso, No. 337, contra "los idiotas preciados de
doctorss.
,Podria tratarse de otra discrepancia entire el Regafi6n Bue-
naventura Pascual Ferrer (que tambi6n se firmaba El Censor)
y Zequeira? Recuerdese que Zequeira se refiri6 mas de una
vez a los "Zoylos arrogantes". Lo sefialamos s6lo a titulo de pura
coincidencia, ya que es dificil establecer la identidad del autor
de tantas paginas como la anacre6ntica firmada por F. Neschaz
de Andofi que apareciera en el No. 324 de 25 de junio de 1807
o de la Letrila firmada por Hernando Jouez de Teran sobre el
tema (por cierto caro a Zequeira) de la ridiculez de ciertas mo-
das. En el No. 357 de septiembre 10 de 1807, aparece Locura ri-
dicula de seguir las modas. En ella se hace referencia a las "cos-


68








meticas deidades habaneras". El poema aparece en el indice
de Peraza con esa fecha pero debe haber error en el numero
indicado ya que en El Aviso correspondiente a esa fecha, no esta
la composici6n. Sin embargo, hay que tener en cuenta que no
s6lo Zequeira ridiculiz6 ciertas modas. Tambi6n El Patin Marrajo,
El Censor Substituto entire otros, habl6 de los "petrimetrillos
sin oficio ni beneficio que quieren lucir entire las damiselas". (Ver
No. 367, oct. 1807, de El Aviso).
En el No. 395 de diciembre de 1807 aparece una Justa de-
fensa de un abogado por L. Narzizo Abayolabe, nombre que re-
cuerda los raros seud6nimos de Zequeira. La double z con que
ridiculiza el nombre de Narciso (recu6rdense sus satiras de Sipa-
rizo) pudiera darnos alguna serial. En esta defense, ademas se
critical duramente a los monopolistas de viveres, lo cual nos
recuerda que fue esta una de las preocupaciones mayores de
Zequeira y uno de los puntos a que presto mayor atencion
cuando fue gobernador de Rio Hacha. Sin embargo aqui cesan
las coincidencias. S6lo podemos conjeturar que pudiera haber
sido escrita por Zequeira.
Cuevas Zequeira le atribuye el soneto aparecido en El Aviso
del 18 de diciembre de 1808 Receta infalible para fabricar
Napoleones.
Habria que investigar si el autor de El duende de nuestros
exercitos, descubierto por un buen patriot fue Zequeira, ya que
en estas paginas creemos ver huellas de esa preocupaci6n,
que en el fue constant, por una mejor organizacion military. S6olo
hemos podido revisar el No. 235 del Aviso de la Habana del lo.
de julio de 1810 en que comenz6, no el ejemplar en que se fina-
lizaba dicho articulo, en donde quizas se pudiera hallar alguna
referencia al lugar de su publicacion, autor, etc.
Entre las poesias aparecidas en El Aviso de la Habana que
podrian ser de Zequeira, por las iniciales con que aparecian fir-
madas, por los temas o por algun otro rasgo de estilo, hallamos
las siguientes:
Los versos aparecidos en el No. 5, del 10 de enero de 1809,
dedicados a ia Junta Central substitutiva del Poder Supremo y
Real. Estin firmados por J. M. Z.
El Epitafio a la memorial del Sr. Conde de Floridablanca he-
cho "por un ingenio habanero" y firmado por L. J. M. de Z.,


69








que por las iniciales podria serle atribuido. Mas interns tiene el
soneto que le sigue, dedicado a Jose Mofiino, que era el mismo
Conde de Floridablanca, y el mismo Presidente de la Junta Su-
prema de las Espafias a que estaban dedicados los versos apa-
recidos en el No. 5, en el que leemos estos versos que bien pu-
dieran ser de Zequeira, que tantas veces escribio contra los cri-
ticos y calumniadores y cuya locura -si bien manifestada mu-
chos afios despues- fue la de creerse invisible:
Quando mis calumniado, mas triunfante,
Quando menos visible, mas present
Aqui yace Moffino, caminante.
La Letrilla que dedica al emperador Napoleon un quidamrn
para que haga sus ilaciones, firmado por J. M. S. nos hace pen-
sar en la posibilidad de que las ultimas iniciales correspondan a
las suyas, ya que el apellido de Zequeifa se escribia con S y no
con Z con que prefiri6 escribirlo el poeta. El hijo en la edicion
que hizo de sus versos en 1852 lo volvio a escribir con S. El tema
apasionaba a Zequeira, cantor del Primer sitio de Zaragoza y
enemigo de Bonaparte. For el mismo motive podria ser suyo el
poema titulado Las glorias de Zaragoza que apareci6 en el No.
128 del 24 de octubre de 1809, firmado por M. S., pues aunque
el tema fue tratado tambien por otros poetas de la epoca, las
iniciales al pie de la poesia y el hecho de que apareciera en un
periedico en que colaboro tantas veces Zequeira hacen pensar
que pudiera ser de 6l.

Otros periodicos en que colaboro Zequeira
Emilio Roig de Leuchsenring en su trabajo sobre Zequeira
(op. cit.) afirma que fue el poeta el editor y el uinico colabora-
dor de El criticon de la Havana, al pie de cuyos escritos todos
aparece este seudo6nino, y despues de leer su trabajo no creo
que quede ninguna duda de que "El Criticon de la Havana" y
Zequeira eran la mismnia persona. El propio Zequeira lo afirma
en su Contestacion a la critical que hizo el filosofo, citada por
Roig, que se encarga de darnos el sumario, de los numeros de
El Criticon, redactados por Zequeira, que pudo consultar.
No. 2, 23 de octubre de 1804.


70








Revista de Inspecci6n que se ha pasado a la mochila de pa-
peles viejos del Filo6sofo de Ia Havana, No. II a No. V.
No. 3, 30 de octubre de 1804.
Teatro.
Continuaci6n de la critical contra El Fil6sofo.
No. 4, 6 de noviembre de 1804.
Se finaliza el discurso sobre el teatro-
Contestaci6n a ]a critical que hizo El Filo6sofo contra un pri-
mer discurso sobre los exp6sitos.
No. 5, 13 de noviembre de 1804.
Policies de calls.
Censura de los peri6dicos del mes.
No. 6, 20 de noviembre de 1804.
Paseo de ia Alameda.
Se finaliza la censura de los Perio6dicos del mes pasado.
No. 7, 27 de noviembre de 1804.
El gusto del dia. Epistola a un amigo mio.
No. 8, 4 de diciembre de 1804.
Extracto de lo que suele acontecer en los velorios-
A una ninfa picada de una abeja.
Roig afiade: "El nombre de Manuel de Zequeira no apare-
cia, sin embargo, por ninguna parte en El critic6n de la Havana.
Mas no podia dejar de tomarse en cuenta que, no sabemos si
por seguir hasta el exceso la costumbre de la epoca o por no
considerar compatible balo el mismo nombre los aparentemente
frivolos pasatiempos del costumrbrista con las graves ocupacio-
nes militares, es un hecho que nuestro autor no firm janmas ni
siquiera con sus iniciales un trabajo sobre costumbres. Pero 61
mismo, y desde las propias paginas de El Critic6n de la Havana
habia de encargarse de revelar su identidad...." Se refiere a la
ya citada con-testaci6n del No. 4 en que El Criticon afirma "cuan-
do yo escribfa bajo el titulo del Observador", conocido seud6ni-
mo de Zequeira.
Roig cree que la explicaci6n al hecho de quc Zequeira, sien-
do director del Papel Peri6dico publicase otro semanario en el
cual incluso apareciaxi articulos en que se criticaban los escrito-
res del primero, este probablemente en la presi6n ejercida por
la directive de la Sociedad Econ6mica sobre los trabajos que se


71








publicaban en el Papel que motivaron que Zequeira buscase dar
cabida a las colaboraciones que parecian alli fuera de lugar, en
una publicaci6n independiente.
Zequeira colaboro en El Hablador, periodico que no hemos
podido revisar por no hallarse ninguin ejemplar en la Biblioteca
Nacional. En el Archivo Escoto, hallamos referencia a estas cola-
boraciones en los siguientes nuimeros:
No. 19, del 20 de mayo de 1811. Decima Una finesita para.
Massena. Comienza con el verso: "De la fortune alhagado..."
Parece ser que en el No. 29 public Zequeira un trabajo suyo
pues en el Diario de la Habana del martes 10 de marzo de 1812,
t. IV, No. 580, p. 3, aparecio una decima en just celebracion del
juiciosisimo discurso de D. M. Z., insert en El Hablador. Estaba
firmada con el seud6nimo El ingenuo y venia seguida de una
Nota en que alababa la inteligencia del autor del discurso.
En el Diario del Gobiero de la Habana, en el afio 1812,
aparecen varias colaboraciones de Zequeira, esta vez si firma-
das con sus iniciales.
En el No. 717, t. V del 25 de julio de 1812, aparece su Can-
ci6n heroyca a la Constituci6n Espaniola. En el No. 801, t. V, del
17 de octubre de 1812, su soneto Al inmortal Wellington, ven-
cedor de Massena y de Marmont.
En el No. 817, t. V, del 2 de noviembre de 1812, Despedida
triunfante del muy alto y sobajado Sr. D. Jose Bonaparte de
Madrid. Xacaro, por D. Manuel de Xequeira.
En el No. del lo. de mayo de 1819 apareci6 su Soneto a la
muerte de la Sra. Dofia Maria Isabel Francisca. Reyna de Espa.
fia, colocado en la parroquial de Matanzas el dia de sus funerales.
En el Diario del Gobierno de la Habana apareci6 tambien
en el No. 60 del 29 de febrero de 1820 una Oda de Ramirez a
Zequeira y la Epistola a Ramirez del poeta. En una pagina suel-
ta de La novela cubana (de Salazar) que aparece en el Archivo
Escoto, leemos bajo el titulo de Genus irritable vatum lo si-
guiente:
"Parece que alli por el afio de 1820, con motivo de las nup-
cias del Senfior Rey Don Fernando, el Intendente Ramirez, esti-
mulando el celo de los poetas cubanos, los excitaba a ejercitar
sus respectivos plectros, la celebraci6n de aquel fausto suceso;
pero en la composici6n en que tal hacia, hubo de dirigirse prin-


72








cipalmente a Zequeira, de quien fue muy apasionado, relegando
a segundo termino a los demas vates contemporaneos.
"Nunca tal hiciera el mal aconsejado Ramirez, porque se
alborot6, a la noticia de tal publicaci6n, el cotarro y hubo zambra
poetica para rato.
"El primero en salir a la palestra fue Ignacio Valdes que
en Diario del Gobierno de la Habana del 2 de marzo de 1820,
dedica a su amigo Delio (Iturrondo) una "Carta critico-poetica-
joco-seria-prosayca" etc. "se sacude las pulgas y arremete con-
tra Ramirez.. La citada carta, en que critical duramente los
versos de Ramirez a Zequeira, apareci6, acompaniada del poema
Suefio, reproducida en el mismo nuimero de La novela cubana.
Aunque en el Diccionario biogrdfico cubano de Calcagno se
dice (p. 641) que Zequeira colaboro en La Lyra de Apolo, hemos
revisado la colecci6n complete de la revista, que solo consta de
8 numerous que aparecieron entire el 4 de mayo y el lo. de julio
de 1820; y no hemos encontrado ningin poema firmado con los
seud6nimos conocidos de Zequeira.
Zequeira fue redactor de various peri6dicos y segun afirma
su hijo a 61 se debi6 en buena parte el desarrollo del periodismo
en nuestro pais.
En El amigo del pueblo del 23 de mayo de 1821 aparece una
hoja suelta A la muerte del pestifero huevero Tio Bartolo. Rasco
satirico-burlesco, seguido de un Epitafio firmado pot Megin Ze-
juna. Son las iniciales de Zequeira, que por cierto cultiv6 much
el genero satirico. Hay una alusi6n, quizas, a la locura de que
empezaria a dar sefiales ese afio y que le impediria seguir escri-
biendo, en estos versos:
"La pluma rato ha tengo empunada,
la frente puesta en la siniestra mano,
queriendo, sin poder discurrir nada,
pero ya que su influjo soberano
hoy las Musas me niegan..."
Y tambien:
"... o soy un loco,
o he de hacer la elegia mas bonita
al difunto huevero tio Bartolo".


73








Tiene una nota al pie: Habana 1821. Oficina de Arazoza
y Soler. De mas interns es el No. 29 de 28 de julio de 1821 donde
aparece un articulo Tertulia del fuerte de la campaa, p. 114-117,
firmado por El forastero en su patria que podria ser de Zequiera.
Lo primero que llama la atenci6n es el comienzo: "Despues de
doce anios de ausenclia, las circunstancias, este arlequin de la exis-
tencia humana, me hicieron volver al seno activo y tumultuoso
de esta ciudad, que apenas conozco. Que variaci6n tan extra-
ordinaria!". Recordamos que Zequeira estuvo ausente muchos
afios de la ciudad. Que se sepa concretamente falt6 de 1793, en
que fue a Sto. Domingo, hasta 1796 en que volvi6 a Cuba en la
Fragata Perpetua. A partir del anio 1810 lo empiezan a nombrar
en distintas comisiones al extranjero. Sabemos que no lleg6 a
desempefiar el cargo de Gobernador General de Coro, pero si
que en 1813 ya parte para Nva. Granada no regresando a la
Habana hasta fines de 1817. Por lo menos tenemos la certeza
que falt6 siete afios de la Habana y presumimos que del 10 al
13 pudo haber sido enviado al exterior, ya que en el 10 lo que-
rian destinar a Coro.
Es probable que Zequeira se encontrara muy cambiada
la Habana despues de tantos afios de ausencia.
Tambien llama la atenci6n que en el 1821 se hicieron visi-
bles los primeros sintomas de su locura, que como se sabe con-
sisti6, en parte, en creerse invisible cuando Ilevaba el sombrero
puesto. Vemos dos alusiones a un sombrero en esta cr6nica.
La primera, tiene poca importancia: "Tome Ud. el sombrero,
me replica, y sigame". Se trataba de visitar la tertulia del Fuerte
de la Campana, cuyo jefe era un clerigo doctor. De el y de todos
los asistentes nos deja el autor retratos muy dentro de la vena
satirica de Quevedo de la que tanto gustaba, como se sabe,
Zequeira. La segunda alusi6n al sombrero ya tiene ese aire de
cosa onlrica tan propio del autor de La Ronda: "Entramos y
entire los temibles ladridos de cinco perros enormes, que mi
amigo se csforzaba en apaciguar, los manoseos de unos monos
que en ]a escalera se desplomaron sobre mi llevAndoseme el
sombrero. .." Otro pasaje recuerda la atm6sfera y hasta el vo-
cabulario de La Ronda de Zequeira en que leiamos:


74








Yo aquel subdito obediente
que en grado superlative
soy military a lo vivo
y esqueleto a lo viviente.
En el articulo aparece esta descripcion de un "vegete na-
rigudo":
Esqueleto viviente, gallo clueco
imagen de la muerte y el pecado.
En el articulo, ademas, se asumia la defense de D. Jose
Arango, que habia sido atacado en varies periodicos, "los Noti-
ciosos, los Indicadores, los Imperterritos, los Esquifes y los Bar-
. tolos" y en el No. 46 del 20 de septiembre de 1821 aparece una
decima firmada con las iniciales de Zequeira, M. Z., que tambien
arremetia contra "la pandilla bartolezca" que habia atacado al
autor del papel Independencia de la Isla de Cuba, es decir, a
D. Jose Arango, al que la deeima aparecia dedicada.
Todas estas coincidencias permiten suponer que el articulo
del Fuerte de la Campana sea de Zequeira.
A partir de este anio de 1821 comenzaron sus sintomas de
locura y con ella el cese de su participaci6n active en los pe-
ri6dicos.

Colaboraciones de Zequeira aparecidas en los ngmeros de
El Critic6n de la Havana, que posee la Sociedad Econ6mica:
1. Paseo de la Alameda, nov. 20, 1804. Firmado por El
Critic6n de la Havana.
2. Policia de calls, nov. 13, 1804. Firmado por El Critic6n
de la Havana.
3. Se finaliza el discurso sobre el teatro. Por El Critic6n
de la Havana. En el No. 4 del 6 de noviembre de 1804.
4. Contestacoi6n a la critical que hizo El Fil6sofo contra mi
primer discurso sobre los exp6sitos. En el No. 4, de no-
viembre 6, 1804. Este articulo es important porque en
61 El Critic6n de la Havana se identifica con El Obser-
vador, conocido seudonimo de Zequeira. Este seud6ni-
mo fue descubierto por Emiiio Roig de Leuchsenring.


75







5. Teatro, En el No. 3 del 30 de octubre, 1804.
6. Continuaci6n de la critical contra El Fil6sofo. En el
No. 3 del 30 de octubre, 1804. Firmada por El Critic6n
de la Havana.
7. Revista de inspeccio6n que se ha pasado a la mochila de
papeles viejos de El Fil6sofo de la Havana. En el No. 2
del 23 de octubre de 1804. Firmado por El Critic6n de
Ia Havana.
8. El gusto del dia. Firmada por El Critic6n de la Havana.
En el No. 7 del 27 de noviembre de 1804.
9. Velorios. En el No. 8 del 4 de diciembre de 1804.
10. A una ninfa picada de una abeja. Por El Critic6n de ]a
Havana. En el No. 8, dic. 4, 1804.


76












La Real y Pontificia

Universidad de San Geronimo:

Sintesis Ilisto6rica



Luis F. LeRoy y Gdlvez


El hecho que mis profundamente conmovi6 la vida del pais
durante el siglo dieciocho y necesariamente tuvo que repercutir
en Ia Real y Pontificia Universidad de San Ger6nimo fue el sitio,
toma, y ocupacoi6n de La Habana por los ingleses entire el 8 de
junio de 1762 y el 6 de julio de 1763. Se sabe que el Obispo Morell
de Santa Cruz salio6 el dia 8 de junio hacia Santiago de las Vegas
a la cabeza de todas las comunidades religiosas y que despu6s
de la capitulaci6n (13 de agosto de 1762) pudieron regresar a la
conquistada capital, pero la no existencia de Libros de Consultas
de la Comunidad de los dominicos, anteriores a 1792, y la perdida
de los Libros I y II de Acuerdos de la pontificia Universidad no
nos permit saber c6mo afect6 a esta ultima la toma de la plaza
y Ia dominaci6n inglesa durante casi un afio entero. La vida
universitaria suspendida durante el sitio y defense de la ciudad
y alterada despues por la sojuzgaci6n extranjerni, no consta en
documents hasta donde nos ha sido possible averiguar. Sin em-
bargo, en el Libro Primero de Doctores y Maestros se advierte
la ausencia total de asientos de grados mayores desde el 21 de
diciembre de 1761 en que se expide un grado de Maestro en Artes,
hasta el lo. de septiembre de 1763 en que aparece asentado in-
mediatamente a continuaci6n un grado de Derecho Civil. Es
patente, por Io tanto, que la Universidad de la Habana receso
totalmente -al menos en lo que a la celebraci6n de grades ma-


77








yores se refiere- durante el tiempo del sitio, toma y dominacion
de La Habana por los ingleses de 1762 a 1763. El grado expe-
dido en lo. de septiembre de 1763 fue el de un clkrigo de menores
ordenes llamado Francisco Javier de Soto, quien lo obtuvo a
titulo de catedra, por haberse llevado por oposicion la de Prima
de Derecho Civil. Pocos afios despues, la vida licenciosa que llev6
este sujeto y el abandon de sus deberes como eclesiastico y
como catedratico, fueron piedra de escandalo en las esferas dio-
cesana y universitaria de la ciudad. Los curiosos y casi increibles
detalles de su conduct discola, constituyen una poco edificante
estampa de la epoca, y pueden conocerse a trav6s de una Real
Cdula dada en el Pardo a 17 de febrero de 1770 que se conserve
original en el Archivo Central de la Universidad de la Habana.
En aiios posteriores a la dominacion inglesa pero anteriores
a la expulsion de los jesuitas de esta capital e Isla (1767), cuando
por tercera vez ocupaba el Rectorado el ilustrado dominico haba-
nero fray Juan Francisco Chacon, pese a no haber podido lograr
la Reforma de los Estatutos en 1751 emprendi6 otra nueva inicia-
tiva, encaminada esta vez a la adecuada dotacion de las cAtedras
y a la creacion de una nueva de Filosofia Experimental, es decir,
de Fisica, tal como se entendia entonces esta ciencia de la natu-
raleza. Su proyecto de Reforma esta contenido en una exposicibn
al Rey que lleva fecha 20 de mayo de 1765 y muy poco fue otor-
gado por una Real Cedula expedida en San Lorenzo a 15 de
noviembre de 1767. Respecto a lo pedido, la catedra de Filosofia
Experimental no fue concedida, de las dos existentes de Mate-
maticas se suprimio una, y en definitive lo unico positive fue
una mejor retribuci6n economic de las demas catedras, lo que
se realize a base de los fondos provenientes de la incautacion de
los bienes de los jesuitas, expulsados de Espafia y sus dorninios
de Ultramar a tenor del Real Decreto de 27 de febrero de 1767
y Pragmatica Sancion de 2 de abril del propio afio. En resume,
de esta iniciativa de Reforma Universitaria planteada por el
Rector Chacon en 1751 respect a los Estatutos, y formulada por
e1 con miras mas amplias en 1765, solo se lograron escasas mejo-
ras por la Real Cedula de 15 de noviembre de 1767 en lo relative
a la dotacion de las catedras, pero no en cuanto al progress de
la docencia, plan de studios, o sistema de gobierno universitario.


78








La expulsion de los jesuitas de la ciudad de La Habana, que
con escrupulosa exactitud llev6 a cabo en la madrugada del
15 de junio de 1767 el entonces Gobernador y Capitan General
Bucarely no guard otra relaci6n con la historic universitaria
que la repercusi6n que tuvo el suceso en si en el Animo de los
habaneros, y el aprovechamiento de parte de los bienes que se
incautaron a la Companiia de Jesus para dotar algunas cAtedras
de la Universidad, aunque no ciertamente en la generosa pro-
porci6n propuesta per el progresista Rector fray Juan Francisco
Chac6n.
El mismo anio en que falleci6 este benemerito dominico
(t 4 de marzo de 1789) ocupaba el Rectorado por primera vez el
malogrado fray Jos6 Ignacio Calder6n y Berchi, a quien habria
de deberse durante su segundo y utltimo period rectoral (1792)
otra iniciativa de Reforma universitaria, que desdichadamente
qued6 frustrada en su fase inicial de proyecto por la muerte
premature de este distinguido religioso, ocurrida a la temprana
edad de treinta y siete afios. De su proyecto de Reforma se tiene
noticia por dos fuentes fidedignas, que son el Elogio que de dicho
dominico escribi6 por encargo de la Real Sociedad Patri6tica de
la Habana el tambi6n dominico y miembro de la referida Socie-
dad fray Juan Gonzalez de Ozeguera, en 1794, y que se public
en las Memorias de la mencionada instituci6n; y en segundo lu-
gar por el celebre discurso pronunciado en la Clase de Artes y
Ciencias de la Real Sociedad Patri6tica sobre la necesidad de
introducir reforms en la ensefianza, por el Padre Jos6 Agustin
Caballero, en la noche del 6 de octubre de 1795. El Padre Caba-
llero escribi6 dos Memorias sobre dicho tcma, en Ia segunda de
las cuales sobre todo, sefial6 el estado de atraso, anacronismo y
estancamiento en que se hallaba en 1795 la Universidad de
la Habana en relaci6n con las Universidades europeas de aquel
entonces. Debese destacar que los tres individuos que propugna-
ron Reformas en los studios universitarios durante el siglo
dieciocho fueron todos habaneros y eclesiasticos los tres; los dos
primeros religiosos dominicos pertenecientes al Convento de San
Juan de Letran de La Habana, donde radicaba la Universidad;
el tercero eclesiAstico secular, y una de las figures mas cons-
picuas en el ambiente cultural y acad6mico de la segunda mitad


79








del siglo dieciocho y primera mitad del diecinueve en nuestro
pais.
Durante todo este period, la historic universitaria est& liena
de sucesos intrascendentes, de sabor local y anecd6tico origina-
dos por interferencias de jurisdicciones, competencias suscitadas
por motives de rangos y honors, contravenciones de las Leyes
de las Indias y multitud de otras cosas dignas de las cronicas
costumbristas de un Alvaro de la Iglesia. A titulo informative
pueden enumerarse la discrepancia surgida entire el Rector de
la Universidad fray Miguel de Cardenas y el Gobernador y Capi-
t&n General don Francisco Cagigal de la Vega al negarse este
liltimo a proceder contra un Doctor en Jurisprudencia en causa
ejecutiva (1755); el exceso cometido por los dominicos en
Universidad y los jesuitas en funciones de sus iglesias al recibir
al Gobernador y Capitan General, don Ambrosio Funes de Vi-
llalpando, Conde de Ricla, con sitial y bajo de dosel (1765), cuya
extralimitaci6n protocolaria motive una protest del Obispo
Morell de Santa Cruz a Su Majestad, con la consiguiente expe-
dici6n de una Real Cedula al efecto; incident surgido entire la
Universidad y los Regidores del Ayuntamiento por razones de
prelacion en diversos entierros de personalidades de la ciudad
(1780-1781); vejaci6n hecha al Rector de ]a Universidad fray
Miguel de Morejon y Biedma por el Obispo de Cuba doctor San-
tiago Jcse de Hechevarria, extralimitandose como diocesano, con
atropello de las funciones del Rector (1781); atropello en re-
ducir a prision y poner en cepo a dos j6venes estudiantes so
pretexto de no servir en el cuerpo de Milicias blancas (1791);
suspension de los ejercicios de oposicion a una catedra de Mate-
maticas, por el asiento que debia ocupar el Asistente Real, un
Coronel de Artilleria, que exigia las mismas distinciones y hono-
res que los Ministros Togados (1816). Muchos que se les daba
un caracter trascendente, y que hoy dia vemos como puerilidades
de lugares de honor, distinciones, observancia de ranges y repre-
sentaciones en ceremonies y fiestas publicas, todo ello teniendo
lugar todavia en los primeros lustros del siglo diecinueve. Lo
apuntado, sin embargo, no era s6lo en lo tocante a la Universi-
dad, ello era una caracteristica de la epoca.
El suceso que mas hondamente afect6 a la pontificia Uni-
versidad de San Ger6nimo en el primer cuarto del siglo pasado,


80








fue la abolici6n del privilegio de los dominicos al Rectorado de
la Universidad, durante el segundo period constitutional de
Espafia. La supresi6n del derecho exclusive de quo gozaban los
religiosos -por disposicion estatutaria- de ser los Anicos que
pudieran ocupar el Rectorado de la Universidad, asi como des-
empefiar los cargos de Vicerrector, Secretario y Consiliarios, tras
una pugna feroz logr6 ser establecido por el breve periodo de
escasamente dos afios, no sin que la consecucion de ello fuese
precedida por un pleito ruidoso que conmovi6 hasta sus mismos
cimientos toda la estructura universitaria y repercuti6 inusita-
damente en todas las esferas, tanto seglares como eclesiasticas
de la poblaci6n habanera.
La primera tentative de quitarle a los domrninicos el derecho
exclusive al Rectorado de la Universidad tuvo lugar durante el
primer breve period constitutional de 1812 a 1814. En esa oca-
si6n, al celebrarse las elecciones anuales de Rector el 7 de sep-
tiembre de 1813, sali6 electo fray Manuel de Quesada, y los
inconformes la protestaron alegando que de acuerdo con la Cons-
tituci6n Politica de la Monarquia Espafiola, implantada el aflo
anterior, el Rectorado debia ser desempeiado por un seglar o
un eclesiastico secular, pero nunca por un fraile. Elevado el
desacuerdo que se produjo con ese motivo a la Diputaci6n Pro-
vincial, esta opin6 en favor de los dominicos, determinando al
mismo tiempo que se diese cuenta a las Cortes para que fueran
ellas quienes resolviesen y fallasen la cuesti6n de un modo de-
cisivo. En definitive las cosas quedaron como antes. Con la
reimplantaci6n del regimen monArquico absolute en 1814, cono-
cido oficialmente en Ia Universidad en Claustro Mayor de 23 de
julio de dicho afno, y en consecuencia, vuelto a entrar en vigor
los Estatutos en toda su aplicaci6n literal, qued6 cortado de raiz
cualquier nuevo intent de despojar a los religiosos de su privi-
legio de ser ellos los uanicos que pudiesen ocupar el Rectorado.
El candidate que opusieron los desafectos a los dominicos en
stUas elecciones de 1813, fue el eclesi"Astico secular, presbitero
don Jos6 Maria Reina y Venerio, Can6nlgo de Merced de la
Santa Iglesia Catedral, Doctor en Teologia, hombre de ideas po-
Ifticas liberals y filiaci6n constitutional.
Pero otra cosa muy distinta a lo ocurrido en 1813 tue lo que
tuvo lugar en 1820 durante la segunda 6poca constitutional. Esta


81








vez la fracci6n del Claustro universitario que era opuesto al
privilegio de los dominicos estaba dispuesta a todo trance a que
el Rectorado lo desempefiase un secular y no un religioso. Tiem-
po habian tenido para preparar las elecciones, pues la Consti-
tucion se habia jurado en la Habana en abril de dicho afno y la
elecci6n de Rector era el 7 de septiembre. Llegada esa fecha que
fijaban los Estatutos y realizada la votaci6n, sali6 electo por
22 votos el dominico fray Antonio Perez de Guzman contra
10 que obtuvo el canonigo Jose Maria Reyna, el mismo candi-
dato que habian llevado los constitucionales en las elecciones
de 1813. Publicado el escrutinio por el Presidente del Claustro,
el Rector fray Remigio Cernadas, y confirmado ya el Padre
Perez de Guzman en el cargo de Rector y Cancelario, el doctor
don Prudencio de Hechavarria y 0-Gavan, catedratico de Prima
de Derecho Concordado y joven fogoso de veintitres afos, pro-
test6 la elecci6n y confirmaci6n de fray Perez de Guzman, por
no considerarlo legalmente capacitado para ocupar el cargo, ya
que por su condici6n de fragile carecia, segdn 61, de derechos
ciudadanos, llegando a manifestar en el curso de su exaltacion
sectaria "que para todo acto publico y profano, cual el Recto-
rado, no eran los frailes mas hibiles que los esclavos. Aqui
-narra el doctor don Pedro Antonio de Ayala- fueron las vivas;
y aqui hubo mil palmadas y bravos que prodigaban al joven
orador una multitud de personas que componian el auditorio
a la puerta y por las ventanas de la Aula Magna. Siguieron al
doctor Hechavarria otros various Doctores que con extraordinario
acaloramiento sostenian su oposici6n, regalando siempre a 16s
que no pensaban de otro modo los epitetos que hoy son tan favo-
ritos de preocupados, rutineros, services y anticonstitucionales".
A la protest de Hechavarria se adhirieron todos los constitu-
cionales y desafectos a los religiosos, hasta que los dos doctors
mas antiguos del Claustro, don Nicolas Campos y don Pedro
Antonio de Ayala que habian actuado comrno escrutadores pro-
pusieron que se extendiera el acta de eleccion de Rector con sis
resultados y protests interpuestas de nulidad, y se elevase al
senior Jefe Superior Politico Vice Real Patrono, para que en su
condici6n de autoridad mas preeminente de la Isla resolviese lo
que debia ejecutarse.


82








Lo sucedido en aquel Claustro borrascoso de 7 de septiembre
de 1820 consta en pormenor en el acta official del mismo, y sobre
todo en el Informe al Gobernador del referido doctor don Pedro
Antonio de Ayala, que ambos se hallan en un interesante legajo
existente en el Archivo Nacional. En 61 se describe tambien
como elevado todo a la Diputaci6n Provincial, esta lo pas6 a
informed del doctor don Juan Ignacio Rend6n, quien lo rindi6 en
la sesi6n de la citada Diputaci6n del 27 de septiembre del mismo
afio, reduciendolo nada mas que a la inconstitucionalidad de los
privilegios de cualquier clase, pero sin decir en ningun moment
que los frailes no eran ciudadanos. Y al proponer que se pro-
cediese a nuevas elecciones en que pudieran aspirar todos los
miembros del Claustro, no se dijo que se debia excluir a los reli-
giosos que pertenecieren a el como Doctores de la Universidad.
Sin embargo, el acuerdo tornado por la Diputaci6n despues de
oido su Informe, e influenciada, a no dudarlo, por el criterio
hibilmente expuesto en un escrito que ley6 el doctor don Jose
Indalecio Santos-Suarez y Perez de Alejos -mas conocido sim-
plemente como Indalecio Santos Suarez- escrito sectario y agre-
sivo en su exposicion, en que todo giraba alrededor del articu-
lo 35 de la Constitucion Politica de la Monarquia Espafiola, fue
que se procediese a nuevas elecciones, pero con exclusion de los
Regulares.
Los dominicos, sin embargo no se dejaron despojar tan ficil-
mente de su derecho exclusive al Rectorado. Durante mas de
un afio sostuvieron tenazmente sus reclamaciones, haciendo in-
tervenir en ellas primero a un Alcalde de segunda election -don
Domingo Matienzo- cuyo recurso fue desestimado por la Dipu-
taci6n Provincial; tomando parte despues el Maestrescuela de
la Catedral, don Pedro Gordillo, quien reclamaba para si el Can-
celariato de la Universidad, entorpeciendo con ello lo resuelto
por la Diputaci6n; interviniendo despues un Juez de Letras -don
Francisco Filomeno- y logrando, en una palabra, dificultar de
tal modo las resoluciones de la Diputaci6n Provincial, que esta
tenia que ir ganando el terreno palmo a palmo. En la lectura
de estos interesantes documents se destaca vigorosamente la
figure noble del dominico habanero y c6lebre predicador fray
Remigio Cernadas, quien en una comunicaci6n dirigida al Go-
bernador Mahy con fecha 23 de enero de 1822 concluia con estas


80







palabras: "lo unico que reclamamos hoy es el modo violent
e indecoroso con. que se nos quiere echar de un Establecimiento
cuya fundaci6n se debe exclusivamente al Convento de Santo
Domingo. Siento mnolestar tan repetidasa veces a Vuestra Exce-,
lencia, pero me es impossible abandonar unos derechos que tanto
ha respetado la representaci6n national y que tan impunemente
se quieren hollar en La Habana". Y conocedor del coraz6n huma-
no y las sinuosidades de las posturas political de los hombres,
le decia nuevamente al Gobernador en un oficlo que le dirigia
cinco dias mas tarde, con certera penetraci6n psicol6gica: "Exa-
mine Vuestra Excelencia el expediente, y advertira ademis el
prevaricato que ha cometido la Excelentisimrna Diputaci6n Pro.
vincial consultando unas veces a favor y otras en contra de lot
derechos de mi Convento, de cuyo examen se deduce que slendo
diversas las personas que componian la Excelentisima Dipu-
taci6n Provincial en los aios de 1813 y 1820 en que se decidi6
a favor, de las que la componen hoy en que se decidi6 en contra,
la consult es obra de las pasiones que dominant hoy a los unoas
y a la indiferencia con que los otros miran un negocio que no
es de su profesi6n".
Mientras tanto, a mediados de 1820, el Secretario de la Uni,
versidad fray Jos' Maria Berdier, presumiblemente para no per*
der el cargo se secularizaba, pasando de religioso domintco a
simple eclesiastico secular, quedando con ello amparado por el
ya citado articulo 35 de la Constituci6n de la Monarquia Espa-
nola en sus derechos de ciudadano. Finalmente el dia 7 de febre-
ro de 1822 se celebraban las debatidas elecciones para cubrir el
Rectorado y los demis Oficios, a cuya elecci6n pudieron asistir
los religiosos gozando de voz active, es decir, en calidad de vo-
tantes, pero sin que pudieran ser elegidos pars ningun cargo. En
esas elecciones -de las que no hemos hallado el acta, aunque
si dates concretos sobre ella-- sali6 electo por un muy corto
margen el can6nigo Reyna, quien obtuvo 27 votos contra 25 que
correspondieron al distinguido jurisconsulto doctor don Rafael
Gonzalez Ozeguera, y un cuadro de gobierno mixto de seglares
y eclesiAsticos seculares, entire los que aparece como uno de los
Conciliarios el por mAs de un concept lustre habanero, pres-
bftero Jos6 Agustin Caballero y Rodriguez de la Barrera. Du-
rante todo el tiempo que dur6 la Itis entire los dominicos y la.

84








Diputaci6n Provincial por el derecho al Rectorado, ocup6 dicho
cargo interinamente fray Remigio Cernadas.
Ocho meses despues tenfa lugar la siguiente eleccion esta-
tutaria de Rector. En ella, naturalmente, no eran elegibles los
dominicos por ser regulars. Y sin embargo, dicho Claustro fue
aim mas borrascoso que el del ano 1820, lo que prueba que la
oposici6n al antiguo privilegio de los dominicos no obedecia a
razones de sectarismo politico, ni tampoco porque se tratase de
que eran religiosos en vez de seculares, sino que la raiz de todo
era vulgar ambici6n por ocupar el Rectorado. En ese Claustro
de 7 de septiembre de 1822 se vio el caso curioso de que enemigos
academics de ayer -los doctors Hechavarria y Elcid-- se
confabularan contra un tercero para defender al candidate co-
min que ambos llevaban. El primero de ellos, el doctor don
Prudencio de Hechavarria y O-Gavan, aficionado en todas estas
pugnas a destacar el caracter escandaloso de los hechos, regala-
ba al ptiblico habanero en El Indicador Constitucional con una
exposici6n de las elecciones efectuadas, describiendola en una de
sus parties asi: "Como la explotacion de una mina fue la c6lera
encarnizada con que el doctor don Luis Portela y los parientes
Huerta y Sandoval saltaron al medio de la sala sofocando con
sus desacompasados gritos y maneras descompuestas las reflexio-
nes de los doctors Hechavarria y don Francisco Abreu..
El aula ardia en una gresca la mas escandalosa, cuando el doctor
don Nicolas Manuel de Escobedo propuso que se fijasen dos
cuestiones... los secuaces de Portela renovaron la algazara
para frustrar el conteo prolijo de los votos... El Rector ame-
drentado con las violencias que se le infirieron por mas de tres
veces, en que se habia bajado de la silla para marcharse se
angustiaba en tan terrible situation, y vio como al iris conso-
lador en la torment la resolution superior del senior Gober-
nador Politico suspensiva de la posesi6n, y recaida en la ins-
tancia memorada del doctor Elcid." Sin embargo ya el 2 de
octubre de 1822 estaba formado totalmente el cuadro de gobierno
universitario con el medico doctor Antonio Viera e Infante como
Rector, y todo el curso academico de 1822 a 1823 se desenvolvio
sin ningun suceso notable o digno de mencion, sobre todo des-
pu6s del period tormnentoso de septiembre de 1820 a febrero
de 1822.


85








Restablecida la normalidad docente en la Universidad, regi-
da ahora por seglares y eclesiAsticos seculares, llego el mes de
septiembre de 1823 en que por los Estatutos tenian que celebrar-
se las elecciones de Rector y demas Oficios. Estas se efectuaron
sin novedad alguna los dias 7 y 9 de dicho mres. Los que salieron
electos no sabian que su mando iba a ser bien efimero, pues el
9 de diciembre de ese anio recibia el Gobernador y Capitin Gene-
ral don Francisco Dionisio Vives los Reales Decretos de 3 y 20
de octubre por los que se abolia el gobierno constitutional y se
restablecia en Espania y sus dominios de ultramar la monarquia
absolute. Los resultados del colapso constitutional se vieron de
inmediato en el gobierno de la Universidad. Al anularse todo
lo hecho durante la segunda epoca constitutional y recobrar los
dominicos sus privilegios respect al Rectorado, Vicerrectorado,
Consiliaturas y Secretaria de su Casa de studios, se convoc6 a
nuevas elecciones, ya que las efectuadas anteriormente quedaban
desprovistas de validez. Esas nuevas elecciones del afio 1823 se
efectuaron en diciembre, y en ellas salio electo fray Manuel
Casaverde como Rector, el Secretario Perpetuo Berdier perdi6 su
puesto por haber dejado de ser fraile, y pas6 a desempefiar el
cargo fray Ambrosio Herrera, que fue el tercero y ultimo Secre-
tario Perpetuo que tuvo la Universidad.
Durante los tres afios que dur6 en la Isla la segunda epoca
constitutional no mejor6 en nada sustancialmente ni la calidad
de la ensefianza ni el gobierno interno de Ia Universidad. Todo
se redujo a atacar a los frailes, a denostar sus llamados privile-
gios y a menos proyectos y palabras altisonantes de libertad,
Constituci6n, progress, y much chauvinismo de Prudencios
Hechavarrias y otros como 61. En el fondo nada constructive ni
itil se logr6 para la Universidad, ni en la Facultad de Medicina,
ni en la de Leyes, ni en la de Canones, ni en la de Filosofia,
para no mencionar la de Teologia que permaneci65 igual a si
misma. Este period constitutional, pese a sus discursos infla-
mados de patriotism y abolici6n de privilegios, no fue otra cosa
para la Universidad que un intervalo de momentAnea detenci6n
en su decadencia, que ya venia arrastrandose desde fines del siglo
dieciocho y que tan admonitoriamente habia sefialado el pres-
bitero Jose Agustin Caballero en el seno de la Real Sociedad
Patri6tica de la Habana en 1795. Con el regreso al regimen abso-


86








luto, se agudizo aun mis el estado de estancamiento de la Uni-
versidad frente al progress de los tiempos, y cada vez se fue
haciendo mas patente la necesidad de introducir reforms en
todo: en la ensefianza en si, en el plan de studios, en los textos
que se empleaban, y en los anacronicos Estatutos. El Fiscal Aca-
d6mico doctor don Antonio Pio de Carrion sefialaba al Rector
en un Informe que Ie rendia en 1837, que era punto primordial
la absolute reform de los Estatutos, y que si esto se llegase a
llevar a cabo, ello solo bastaria para contener cuanto la Univer-
sidad necesitase para su brillo y adelantamiento. Y como detalle
festive aparece haciendo menci6n de lo embarazoso y ridicule
del traje acad4mico usado en las reuniones del Claustro, ana-
diendo ademas causticas reflexiones acerca de los plates y fuen-
tes de dulces que cada Doctor tenia que repartir en su Grado,
y sobre los paiuelos con que se obsequiaba a los presents (vea-
se pig. del ntmero anterior de esta Revista).
Dicho Informe que se pas6 a los Decanos de las cinco Facul-
tades fue tornado en cuenta s6lo por el doctor don Tomas Romay,
que era a la vez Decano de la Facultad de Filosofia y de Ia de
Medicine, como graduado mas antiguo de las dos. Este, en un
pasaje de su respuesta al Rector, y refiriendose al traje aca-
dimico, que no hallaba inadecuado, comparandolo con los de
tiempos anteriores decia; "Todavia me abochorno cuando re-
cuerdo que cada doctor concurria matizado a su capricho, y enci-
ma la muceta de otros colors diferentes." Esto da idea del as-
pecto que deben haber ofrecido aquellas reuniones de Doctores
y Maestros en la Universidad durante el primer tercio del siglo
diecinueve. Lo que importa destacar, sin embargo, es que nada
se hizo sobre las modificaciones propuestas por el Fiscal y la
proyectada reform de los Estatutos. En ello peso, indudable-
mente, el argument poderoso expuesto por Romay, de que la
Direccion de Estudios radicada en Madrid veniase ocupando de
un proyecto de Plan de Ensenianza y de Gobierno para todas las
Universidades, Colegios y Escuelas del Reino. Mientras tanto la
Universidad se sumia cada vez mais en una de las modalidades
de su declinacion, que pudiera describirse con el t6rmino esta-
tismo.
Pero no se debe pensar que este estado era incompatible
con el interns general por obtener grades academicos y ganar


87








catedras, a pesar de estar estas mezquinamente dotadas. En
cuanto a lo primero, hablan elocuentemente las estadisticas de
mrnatriculados y graduados durante el decenio de 1829 a 1839, que
se presentan minuciosamente en un legajo existente en el Archi-
vo Nacional. Lo segundo se revela por un simple detalle que
aparece en un expediente de provision de catedras, que se hall
en el Archivo Central de la Universidad de la Habana, en el
cual se da cuenta de una convocatoria hecha en 29 de abril de
1837 para oposiciones a la catedra de Prima de Instituta Con-
cordada, al cumplirsele su sexenio al catedrAtico que la des-
empefiaba, y se encuentra que se presentaron el mismno que la
habia desempeniado y ocho aspirantes mas.
Con fecha 16 de agosto de 1837 el Secretario de la Direcci6n
General de Estudios radicada en Madrid, pas6 comunicaci6n al
Gobernador y Capitan General de la Habana don Miguel Tac6n
y Rosique incluyendole una circular dirigida a todas las Univer-
sidades del Reino, en que se pedia informaci6n sobre el estado
de sus rentas, enseiianzas y otras noticias que necesitaba para la
Reforrma que tenia encargada por el Gobierno. El Rector de
la Universidad que entonces lo era el dominico portorriquefio
fray Pedro Infante y Navarro, rindi6 un extenso y detallado
informne sobre lo pedido por la citada Direcci6n General de Es-
tudios de Madrid, presentando un examen analitico de las veinte
catedras entonces existentes en la Universidad de San Ger6nimo,
metodos y textos de ensefianza, nombre de los catedriticos que
las servian, datos estadisticos del nuamero de escolares -que
ascendia a doscientos cuarenta y seis alumnos- estado del cau-
dal o rentas de la Universidad y su inversion annual, y una series
de sugerencias para el mejoramiento de la Casa de studios que
hacen honor a dicho religioso y al Tesorero de la Universidad,
entonces el Doctor en Medicina y catedratico fundador y pro-
pietario de la de Cirugia, doctor don Fernando GonzAlez del
Valle y Caflizo, todo lo cual lo elev6 al Secretario de la Direc-
ci6n General de Estudios.
Relevado Tac6n corno Gobernador y Capitan General le
sustituy6 en el mnando don Pedro Tellez Gir6n, Principe de An-
giona y el 14 de julio de 1840 el Sindico del Ayuntamiento haba-
nero y ex-Fiscal Academico de la Universidad, doctor don Anto-
nio Pin de Carri6n le remitia el dictamen que por encargo de








su antecesor en el gobierno, habia formado sobre diversos puntos
relacionados directamente con la Universidad. Del examen de
todo ello y tras latas explicaciones y consideraciones, el antiguo
Fiscal universitario le proponia concretamente al Gobernador
Principe de Anglona, que para hacer mas expedita la Reforma
de la Ensefianza podia nombrar una Comisi6n, comnpuesta de su-
ficiente numero de personas que ademAs de capacidad literaria
gozara de la confianza suya; y que dicha Comisi6n reuniendo
todos los antecedentes y facultandosela para juntar todos los
datos necesarios, formase a la mayor brevedad possible un Plan
General de Estudios y de Ensefianza Publica, sin olvidar el que
regia en la Peninsula, acomodfindolo a las circunstancias de los
conocimientos humans en esos mnomentos y a los pvrticulares
de la Isla, y que una vez aprobado por Su Excelencia se elevase
a Su Majestad para obtener su Real sancion.
El Gobernador Principe de Anglona, quizas si siguiendo la
sugerencia del ex-Fiscal universitario, nombr6 una Comisi6n
compuesta del Oidor don Jaime de Salas y Azara, el Fiscal de
la Real Hacienda don Jos6 Vicente Vazquez Queipo y el Doctor
en Medicine don Jose de Lletor Castroverde para que confeccio-
nasen el proyecto de arreglo de los Estudios Mayores, entire los
que habria de ocupar el lugar mas important los studios de
Facultad. Dicha Comisi6n qued6 nombrada el 28 de agosto
de 1840.
El 6 de marzo de 1841 sustituia en el mando al Principe de
Anglona el nuevo Gobernador y Capitan General don Ger6nimo
Vald6s-Noriega y Sierra a quien habria de caber en suerte
inaugurar el nuevo Plan de Estudios dispuesto por el gobierno de
la metr6poli. Recien hecho cargo del gobierno insular solicitaba
de los miembros de la Comisi6n de Arreglo de Estudios de la
Isla, lo que hubiesen ya adelantado en sus trabajos sobre el Plan
para la Universidad, con objeto de instruir al Gobierno de Su
Majestad. Dicha Comisi6n, o Junta de Arreglo de los Estudios
Mayores de esta Isla, que es como se denomino a si misma, rindio
las bases generals para plantar el Plan General de Ensefianza
para la Isla de Cuba, el 20 de junio de 1841.
Ocupaba entonces el Rectorado por sexta y ultima vez el
distinguido fray Remigio Cernadas y el cargo de Prior de la Co-
munidad el ex-Rector fray Pedro Infante. Y justamente un rues


89








antes de la fecha en que por los Estatutos debia celebrarse la elec-
ci6n annual de Rector, este -Cernadas- convoc5 a Claustro para
conocer la opinion de los doctors sobre una comunicaci6n reci-
bida de la Direcci6n General de Estudios, pidiendo una noticia
circunstanciada de las catedras de la Universidad, y otra de
24 de septiembre de 1840 en la que el Gobernador Principe de
Anglona juzgaba convenient suspender por el moment la pro-
vision de las catedras, y otros encargos hasta la soberana reso-
luci6n. Pero a este Claustro de 1841 no cit6 a sus companieros
religiosos que pertenecian igualmente a 1el, ya que tambien ocu-
paban catedras o eran graduados en ]a Universidad. En dicha
reunion el doctor don Diego Jose de la Torre pregunt6 si debian
igualmente suspenderse las elecciones de Rector y demas Oficios,
y pedia se consultase al Gobernador como Vice Real Patrono,
a lo que todos los concurrentes prestaron su conformidad. Esta
reuni6n del Claustro, hecha a espaldas y con ignorancia de los
religiosos catedrkticos, provoc6 la mas energica protest del
Prior del Convento, catedratico de la Facultad de Teologia e
interino de la de Filosofia y ex-Rector, fray Pedro Infante, quien
defendia los derechos de todos los religiosos -hasta ese moment
vigentes- de poder ocupar el Rectorado de la Universidad.
Como a pesar de las reiteradas instancias hechas por el al Go-
bernador Valdes, lleg6 la fecha de las elecciones sin que se hubie-
se resuelto nada al efecto, y que el Rector Cernadas se habia
ido al campo sin dar las ordenes oportunas para citar a Claustro
de elecciones, mando suspender estas, de motu proprio, a titulo de
Prelado del Convento, velando por el cumplimiento de los Esta-
tutos de la Universidad, y por no eludir su responsabilidad en
lo tocante a la defense de los derechos de los religiosos en su
aspiraci6n al Rectorado. Como el ultimo dia de septiembre aim
no se habia dispuesto nada, le oficiaba nuevamente el Prior al
Gobernador, expresandole los reclamos que constantemente le
hacian los religiosos de su comunidad capacitados para aspirar
al Rectorado; de qu6 modo les resultaba dificil admitir que no
habiendo diferencia de fraile a fraile permaneciera en el Recto-
rado un solo religioso. Y terminaba expresando que si la refor-
ma en el plan general de la Universidad comprendiese el cese
del privilegio de ellos al Rectorado, debia concluir "en el reli-
gioso Rector que legitimamente electo, este funcionando de


90








acuerdo con los expresados Reglamentos". Estas palabras del
Prior Infante permiten conjeturar que el Rector Cernadas, que
ocupaba ese honroso cargo por sexta vez y que debe haber estado
segurisimo y bien informado de la desaparici6n de la Universidad
como institucion pontificia, quisiera llevarse la gloria de ser el
el ultimo Rector que tuviera la Universidad de San Geronimo.
Esto se aviene psicologicamente muy bien con su condicion de
predicador distinguido de su epoca, con sus bien acreditados
meritos como religioso dentro de su Orden, y como hombre de
amplia ilustracion en el ambiente cultural y literario de La Ha-
bana en los tiempos en que le tuc6 vivir.
Las elecciones finalmente se celebraron por disposici6n del
Gobernador Valdes, oido el razonado informe del Asesor Gene-
ral. Estas tuvieron lugar el 29 y 30 de octubre de 1841, segun se
consigna en el Diario de la Habana del dia 3 de noviembre. En
ellas sali6 electo Rector el dominico guanabacoense fray Jos6
Maria Miranda y Jimenez, fray Remigio Cernadas quedo de
Vicerrector y el Prior fray Pedro Infante como uno de los cuatro
Consiliarios. Los nombres de los que ocuparon este ultimo cua-
dro de gobierno de la Universidad pueden verse en el numero
que se cita del referido Diario de la Habana. Todos ellos, sin
embargo, y el Rector a su cabeza, no tuvieron que pasar por el
trance doloroso de hacer entrega de la Universidad a las nuevas
autoridades que habrian de regirla, porque cuando llego ese
moment -que fue en octubre de 1842- ya se habia vencido
estatutariamente desde el m es de septiembre su afio de gobierno,
y por lo tanto, continuaban en el desempenio de sus oficios de un
modo puramente virtual.
La Comisi6n o Junta de Arreglo de Estudios Mayores nomr-
brada por el Gobernador Principe de Anglona rindid sus traba-
jos al Gobernador Valdes en 20 de junio de 1841 como ya se dijo
en paginas anteriores, y por Real Orden de 29 de diciembre del
propio afto fueron aprobados, tomaindolos como bases generates
para plantear el Plan General de Enseianza elaborado para la
Isla de Cuba. Esta Real Orden de 29 de diciembre de 1841 la pu-
blicaba el Gobernador Valdes en el Diario de la Habana del
15 de febrero de 1842, seguida de un Decreto suyo donde entire
otras cosas mandaba que el curso academico se prolongase hasta
el dia ultimo de mayo. proscribiendo los cursos llamados atra-


91







vesados y que desde ese moment en adelante no se confiriese
ningun grado academic, ni habilitaci6n para ejercer profesi6n
alguna, so pena de nulidad y depuracion de responsabilidades
a quienes lo hicieren.
En el referido Diario de la Habana, en su numero del 6 de
marzo de 1842, publicaba el General Valdes los Estatutos y Re-
glamento formados para la Universidad, sefialando que no obs-
tante estar sujetos auin a su plasmaci6n definitive, se daban a
la luz para que los interesados pudieran conocerlos con suficiente
anticipaci6n para sus arreglos y conveniencia. Con fecha 3 de
mayo del proplo ano remitia al Regente del Reino, don Baldo.
mero Espartero, el Plan de Estudios y Reglamento formado para
la Universidad, cumplimentando lo dispuesto en el apartado ter-
cero de la Real Orden de 29 de diciemrnbre de 1841. Este plan de
studios y reglamento, con muy ligeras modificaciones, fueron
aprobados por Real Orden de 24 de agosto de 1842, para las islas
de Cuba y Puerto Rico, las dos uinicas posesiones que aun le
quedaban a Espafia de lo que habian sido sus vastos dominios
de Ultramar. Con la Real Orden de 24 de agosto de 1842 des-
aparecia juridicamente la antigua Universidad de San Ger6nimo
como institucion pontificia, para convertirse sin soluci6n de con-
tinuidad, ese misrno ano, en la Real Universidad de la Habana.
La referida Real Orden de 24 de agosto de 1842 no debe haber
llegado materialmente a la Habana sino pasado el mes de sepl
tiembre, cuando ya seguin los antiguos Estatutos habia caducado
el cuadro de gobierno universitario para el curso academico de
1841 a 1842. Este habia tocado a su fin y los grades academicos
estaban verificaindose con la venia gubernamental. En estos
llama la atencion la cifra a que ascendi6 el nuimero de Licencia-
dos en Derecho Civil, que segu'n la primera Memoria-Anuario
que se public en la Universidad (1865) lleg6 a 73 centre los meses
de junio y octubre. No result dificil imaginar c6mo serian esos
grades de ultima hora, y la escasa preparacion que tendrian los
graduados en esos moments de disoluci6n de la antigua Uni-
versidad. Durante sus ciento catorce ainos de existencia como
institucion pontificia habia dado al pais, en grado mayor, 185 en
Filosofia, 196 en Teologia, 121 en Canones, 265 en Leyes y 91 en
Medicine. En total 858 graduados.


92








Apenas recibi6 el Gobernador Valdis la Real Orden de 24 de
agosto de 1842, design 6 por Decreto a las personas que habrian
de regir la nueva Universidad, asi como el cuadro de catedrati-
cos. Nombr6 Rector al Oidor Decano de la Audiencia Pretorial
de la Habana don Jose Maria Sierra y como Secretario al Audi-
tor don Pedro Sanjurjo, ambos peninsulares, y al presbitero
den Manuel Echeverria y Penialver natural de la Habana, para
el cargo de Vicerrector.
El dia 15 de octubre de 1842, cumpliendo instrucciones del
Gobernador Valdes pasaron Sierra y Sanjurjo al local de la
Universidad para hacerse cargo del Rectorado y Secretaria, res-
pectivamente, de ]a extinguida Universidad. Con ello desapare-
cia oficialmente la antigua Universidad de San Geronimo. El
dia 21 del propio mes el Gobernador Valdes le comunicaba al
Padre Provincial del Convento de Santo Domingo que dejara
desocupado el local para el dia 4 de noviembre, y pasase con la
Comunidad al convento que habia sido de su Orden en Gua-
nabacoa.
La traslacion tuvo efecto el 31 de octubre de 1842, y el dia
2 de noviembre se hizo entrega bajo inventario del edificio del
ex-Convento de Santo Domingo o de San Juan de Letran a la
Universidad de la Habana. La cesion se realize a tenor de la in-
cautacion hecha en 1841 de las temporalidades de las 6rdenes
religiosas en la Isla por la Real Hacienda. Los conventos y todas
BUs pertenencias pasaron por esa disposici6n a ser propiedad del
Estado, quien pudo de ese modo disponer de ellos a su arbitrio.
Asi fue como en 1842 quedo secularizada la Universidad
de la Habana, desapareciendo para siempre como instituci6n
pontificia y como centenaria casa de studios de los dominicos.

Cronologia de la Universidad de San Ger6onimo
1670 12 de septiembre El dominico fray Diego Romero
present una instancia al Ayunta-
miento habanero para que este ges-
tione la fundacion de una Univer-
sidad en el Convento de San Juan
de Letran de la ciudad de La Ha-
bana.








1688 9 de julio


1699 -


1717 -


1720 20 de enero





1721 12 de septiembre





1722 14 de enero





1722 27 de abril


El Procurador General de la Ciu-
dad hace una peticion en el Cabil-
do secular para que se establezca
la Universidad en el Convento de
San Juan de LetrAn.
El dominico fray Diego de la Maza
gestiona ante Su Majestad que se
impetre del Sumo Pontifice la gra-
cia de fundar una Universidad en
el Convento de San Juan de Le-
tran.
El dominico fray Bernardino Mem-
brive gestiona del Rey Felipe V,
interceda cerca del Papa la conce-
si6n de la gracia pedida de fundar
una Universidad en el Convento de
San Juan de Letran en la Habana.
El Obispo Valdes hace donaci6n a
los dominicos de un inmueble en
el parade de San Isidro para esta-
blecer alii un Colegio y fundar en
el mAs tarde la Universidad.
El Papa Inocencio XIII concede a
los dominicos un Breve por el que
se les autoriza a fundar una Uni-
versidad en su Convento de San
Juan de Letran.
El Obispo Vald6s suscribe nueva
escritura con los dominicos para
la dotacion de las cAtedras del Co4
legio establecido en el paraje de
San Isidro.
El Breve Apost6lico de 12 de sep.
tiembre por el que se crea la Uni-
versidad obtiene el Pase Real a tra-
ves del Consejo de las Indias.


94








1727 26, 27 y 28 de octubre Los dominicos abandonan el lla-
mado Colegio de San Basilio y
San Isidro tras una fuerte desave-
nencia con el Obispo Valdes.


1728 5 de enero






1728 23 de septiembre






1730 junio agosto






1732 14 de marzo





1734 26 de julio



1741 5 de noviembre


Fundacion de la Universidad de
San Geronimo por Auto del Prior
del Convento de San Juan de Le-
trin, y aprobacion de lo hecho, en
nombre del Rey, por el Goberna-
dor y Capitin General.
Por Real Decreto el Rey Felipe V
de Borb6n se aprueba la funda-
ci6n y establecimiento de la Uni-
versidad de San Ger6nimo en el
Convento de San Juan de Letran
de la ciudad de la Habana.
El Protomedico Teneza y el Cura
Rubi de Zelis entablan una violen-
ta campafia contra los dominicos
del Convento de San Juan de Le-
tran para despojar a estos del go-
bierno de la Universidad.
Su Majestad ordena por Real Ce-
dula que se vuelvan a hacer los Es-
tatutos con intervenci6n de todo el
Claustro y sanci6n del Gobernador
como Vice Real Patrono.
El Rey Felipe V aprueba por Real
Cedula los Estatutos formados por
la Universidad de San Ger6nimo.
Por Real Despacho se le concede
al Rector de la Universidad de La
Habana la misma jurisdiccion que
la de los Rectores de las Universi-
dades de Lima y Mexico en los ca-
sos previstos en las Leyes de Indias.


95








1746 27 de septiembre







1746 27 de septiembre


1751 -


1759 24 de marzo


1762 2 de mayo


1762 8 de junio a
6 de julio de 1763

1765 20 de mayo





1767 15 de junior


1767- 15 de noviembre


Por Real Despacho se amplian aun
mas las facultades del Rector, con-
cediendosele las mnismas atribucieo-
nes de las del Rector de la Univer,
sidad de Salamanca y las del Maes-
trescuela de la de Alcala de He-
nares.
Se crea el cargo de Secretario Se-
gundo de la Universidad por el
mismo Real Despacho anterior.
Se propane por primera vez la
Reforma de los Estatutos por el
Rector y dominico habanero fray
Juan Francisco Chac6n y Rodrl-
guez de Paez,
Por Real Cedula los oficios de
Secretario Primero y Secretario
Segundo son declarados perpetuos.
Por Real C&dula queda confirm.
do fray Ignacio Fernandez de Ve-
lasco en el cargo de Secretario
Perpetuo.
La Universidad cierra sus puertas
durante el sitio, toma y ocupaci6n
de la Habana por los ingleses.
Primer proyecto sobre Reforma de
los Estudios propuesto al Rey por
el Rector Fray Juan Francisco Cha-
con durante su tercer perfodo rec-
toral.
Expulsi6n de los jesuitas de la ciu-
dad de la Habana e incautaci6n de
todos sus bienes.
Por Real C6dula se mejora en algo
la dotaci6n de las citedras tomen.,


96











1792 -


1795 6 de octubre





1807 7 de septiembre




1812 27 de julio




1814 23 de julio







1820 18 de abril





1820 7 de septiembre


do las rentas de las temporalidades
incautadas a los jesuitas extrafia-
dos.
Segundo proyecto sobre Reforma
de los Estudios, malogrado por la
muerte premature de su autor, fray
Jose Ignacio Calderon y Berchi.
Discurso del presbitero Jose Agus-
tin Caballero en la Sociedad Pa-
tri6tica, sefialando la necesidad de
reformar Ia ensefianza y studios
en la Universidad.
Fray Ignacio Fernandez de Velas-
co renuncia al cargo de Secretario
Perpetuo debido a su avanzada
edad. Le sustituye en dicho cargo
fray Jose Maria Berdier.
El Claustro de la Universidad jura
la Constitucion Politica de la Mo-
narquia Espafiola en la primera
6poca constitutional.
En reunion del Claustro se conoce
oficialmente la vuelta de Fernan-
do VII al trono y el restablecimien-
to del antiguo regimen. Con ello
quedan cortados de rafz los conatos
de abolir el privilegio de los do-
minicos al Rectorado.
El Claustro de la Universidad jura
nuevamente la Constitucion Poli-
tica de la Monarquia Espafiola,
vuelta a instaurarse al comienzo de
la segunda epoca constitutional.
Claustro borrascoso en que la pro-
testa de los constitucionales impi-
de tomar posesion al Rector electo
fray Antonio Perez de Guzmain.


97








1821 -


1822 7 de febrero




1822 7 de septiembre





1823 7 y 9 de septiembre






1823 10 de diciembre




1823 24 de diciembre










1837 20 de jullo


Durante todo ese ano prosigue un
ruidoso pleito entire la Diputaci6n
Provincial y los domrninicos por la
posesi6n del Rectorado.- Ocupa
interinamente el cargo en todo ese
tiempo fray Remigio Cernadas.
Elecciones en la Universidad con
exclusion de los dominicos como
candidates elegibles. Sale Rector el
Can6nigo Reyna.
Elecci6n annual estatutaria del Rec-
tor. Nuevo Claustro tumrultuoso por
las protests de Hechavarrfa y El-
cid. Sale Rector el medico doctor
don Antonio Viera e Infante.
Elecciones anuales estatutarias de
los cargos de Rector y demas Ofi-
cios, Transcurren sin novedad y
sale electo Rector el abogado doc-
tor don Francisco Benvenuto Gui-
tart.
Se da a conocer en La Habana la
vuelta de Fernando VII al trono y
el retorno al regimen monarquico
absolute.
Se public en el Diario del Gobier-
no de Ia Habana el resultado de las
nuevas elecciones celebradas por la
vuelta al antiguo regimen. Sale
Rector fray Manuel Casaverde,
Berdier que se seculariz6 en agos-
to de 1820 pierde el cargo de Se-
cretario. Le sustituye fray Ambro.
sio Herrera.
El Fiscal Academico doctor don
Antonio Pio Carri6on sefiala al Rec-


98












1837 16 de agosto







1840 14 de julio







1840 28 de agosto








1841 6 de marzo






1841 20 de junior


tor la necesidad de efectuar refor-
mas en la Universidad poni6ndola
a tono con los tiempos.
La Direcci6n General de Estudios
radicada en Madrid pasa una circu-
lar pidiendo datos sobre la Univer-
sidad, con destiny a la reform de
la ensefianza que se esta proyec-
tando para todas las Universidades
del Reino.
El ex-Fiscal Acad6mico doctor don
Antonio Pio Carri6n sugiere al
Gobernador, el Principe de Anglo-
na, la designacion de una Comi-
si6n que estudie y proponga un
Plan General de Estudios y Ense-
fianza Publica.
El Gobernador Principe de Anglo-
na nombra una Comisi6n compues-
ta del Oidor don Jaime de Salas y
Azara, el Fiscal de la Real Hacien-
da, don Vicente Vazquez Queipo y
el me.dico don Jos6 de Lle6tor Cas-
troverde para el arreglo de los Es-
tudios Mayores y de Facultad.
El Gobernador y Capitain General
don Geronimo Vald6s-Noriega y
Sierra sustituye en el mando al
Principe de Anglona y pide infor-
mes a la Comisi6n sobre el estado
de adelanto de sus trabajos.
La Junta de Arreglo de Estudios
Mayores de la Isla rinde las bases
para plantar el Plan General de
Ensefianza destinado a la Isla de
Cuba.


99








1841 29 y 30 de octubre





1841 29 de diciembre





1842 24 de agosto






1842 15 de octubre


1842 31 de octubre


1842 2 de noviembre


Se celebran las ultimas elecciones
de Rector y Oficios en la pontificia
Universidad de San Geronimo. Sa-
le electo Rector fray Jose Maria
Miranda y Jim6nez,
Por Real Orden se aprueban las
bases generals hechas por la Co-
misi6n para plantar el Plan Gene-
ral de Ensefianza elaborado para
la Isla de Cuba.
Por Real Orden se aprueba el Plan
de Estudios y Reglamento para la
Universidad de la Habana. Con ello
desaparece juridicamente la pon-
tificia Universidad de San Ger6-
nimo.
El Oidor Jos6 Maria Sierra y el
Auditor don Pedro Sanjurjo, nom-
brados por el Gobernador Valdes,
se hacen cargo del Rectorado y Se-
cretaria de la Universidad. Con ello
se extingue oficialmente la ponti-
ficia Universidad de San Geronimo.
Traslado de la Comunidad de los
dominicos a la Villa de Guana-
bacoa.

Entrega del ex-convento de Santo
Domingo a la nueva Universidad.


100













Los lIyesds



Rogelio Martinez Fure
Transcripci6n musical de Jorge Berroa
Copias del Dpto. de Misica de la BNJM.


Los iyesas forman una de las sub-tribus yorubas y habitan
en Ia provincia de llecha, en Nigeria Occidental Durante los
siglos de la trata negrera entraron en Cuba negros de esta pro-
cedencia bajo la denominaci6n generica de Lucumi, termino vago
que incluia a los mas diversos pueblos de la Costa de Guinea.
Hacia principios del siglo XIX ya habian logrado rehacer sus
ritos y otras manifestaciones culturales, ajustandolas al nuevo
ambiente de la Colonia.
En las provincias de La Habana y Matanzas existieron various
cabildos de esta nacion africana, pero siempre intimamente rela-
cionados con los pertenecientes a las otras sub-tribus yorubas,
con los que muchas veces se confundian. Aunque existian dife-
rencias en aspects del rito, de la lengua, de la musica, etc., entire
los mismos, la presi6n esclavista facility la aglutinaci6n y fusion
de sus formas culturales.
1yesa, iyesa, iyecha, iecha, yecha, ichesa, yesa, yesa moddu,
y yesa moddu ibokul son los diversos nombres con los cuales se
designan, en la actualidad, las manifestaciones musicales y ritua-
les traidas a Cuba por esos esclavos y que sobreviven hasta
nuestros dias.

EL CABILDO IYESA MODDU SAN JUAN BAUTISTA
Segun la tradici6n, este cabildo fue fundado el 24 de junior
de 1845 en la ciudad de Matanzas, por catorce babalawos -sa-


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