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El último de los seis años de la asesoría titular, que el licenciado D. Baltasar Espoy obtuvo de todos los juzgados de Villaclara, en la isla de Cuba

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Title:
El último de los seis años de la asesoría titular, que el licenciado D. Baltasar Espoy obtuvo de todos los juzgados de Villaclara, en la isla de Cuba
Place of Publication:
[Habana?
Publisher:
s.n.
Publication Date:
Language:
Spanish
Physical Description:
15 p. : ; 19 cm.

Subjects

Subjects / Keywords:
Political corruption -- Cuba -- Santa Clara (Villa Clara) ( lcsh )
Genre:
non-fiction ( marcgt )

Notes

Citation/Reference:
Trelles, C.M. Bib. cubana s. 19,
General Note:
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Source Institution:
University of Florida
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Resource Identifier:
53994105 ( OCLC )
ocm53994105

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EL ILTIMO DE LOS SEIS ANOS

de la Asesoria titular, que el licenciado D. Baltasar
Espoy obtuvo de todos los juzgados de Villaclara, en
la isla de Cuba.

1. Villaelara Cinco afios hacia que ci lenient
bajo el gohier- coronel graduado D. Jose Maria Isla
no de D. Jos6 se hallaba al frente de la tenencia de
Malaria Isla> gobierno politico y military de la villa
de Santa Clara. Este hombre, encanecido en la carrera
de las armas y de la administration americana, amado
de todos por su templanza y su justicia, fuW relevado A
mediados de 1848, sin otro motive ni objeto que el de
colocar en su lugar al comandante D. Manuel Hector,
que acaba de arribar A la Isla junto con el Excmo. seflor
D. Federico Roncali, que fud a encargarse de aquella ca-
pitania general.
2. Prinneros Los primeros desvelos del nuevo
desvelos de su teniente gobernador fueron averi-
mueesor it. Ma- guar con el asesor titular licenciado
nuel Heetor. D. Baltasar Espoy, que accidental-
mente se encontraba con licencia en la Habana, cuAnto
rendia todos los dias, cada mes, 6 al afio, el puesto que
iba a ocupar; y fu6 tan poco su recato, que no so can-
saha de mostrar su pesadumbre por la equivocacion en
que decia habia incurrido de no aceptar la tenencia de
gobierno de la villa de Santo Espiritu, que comprendid
ser mas productive, y le habia sido ofrecida al mismo
tiempo que la de Santa Clara.
3. Sn pro- Con estos antecedentes ya n'o serA
granna. dificil career que al tomar posesion de
su empleo, A los primeros vecinos que le saludaron l es
dirigiera Hector la palabra en estos literales trmninos:
Sei ores, no se molesten vds. conmigo. Mi ~nico objeto









al pretender esta tenencia de gobierno, ha sido reunii"
pronto cinco t seis mil pesos d irmelos d comer d Sevilla.
Tal fud el program de su gobierno, que cumpli6 con
mas celo y puntualidad de lo que convenia a los desdi-
chados villaclarefios.
4.: De qtu6 Este pueblo de once mil habitan-
uia An era 1 o tes en menos de seis meses Ic pag6
eaa i~aiii6 la enorme suma de 40,000 reales de
multas de policia, sin contar las que no publicaba por
medio del peri6dico, de las cuales, por aplicArselas
integras, no daba cuenta. Le ayudaban A esplotar esta
mina tan fecunda los comisarios de policia que apostaba
en las entradas de la villa con el fin de sorprender
A los que Ilegaban sin licencia para transitar por el
territorio de la misma jurisdiccion A quo pertenecian.
Fud taf el espanto que esparci6 este nAdtodo de gober-
nar entire los campesinos, que todos se retraian de acer-
carse la poblacion, cuyo comercio se lamentaba de
sufrir un 30 por 100 de baja en las ventas. Nunca se
habia visto la villa tan desierta. Cnando guardaba la
parte que le tocaba de las innumerables multas que ha-
cia efectivas, teniendo el dinero en la mano y hacidndolo
saltar, solia pronunciar estas memorables palabras:
i Cudn sabroso es el dinero .e las multas!
S5.: Pretendi6 que la iinica casa de juego prohibido que
6l consentia en el territorio de su jurisdiccion, y estaba
6 c-rgo ile un peinetero que pasa por blanco, le antici-
par rde una vez 100.000 rs. por los cinco alnos por que so
acostumbra conferir el destiny que desempefiaba; pero
tuvo que.contentarse con 2,000 rs. mensuales.
0. En la mayor part de las tasaciones de costas es-
tan interesados curiales do estrafia jurisdiccion y otras
personas impedidas de percibir de pronto sus partidas.
Para aprovecharse de ellas dict6 un auto que, para dis-
frazar su codicia, hizo suscribirt los alcaldes ordina-
rios, previniendo que en adelante el pago integro de las
costas so verificara en el juzgado; contraviniendo de este
modo varias disposiciones legales que el asesor quisores-
petar, negAndose a autorizar con su firm aquella provi-
denciaque por su naturaleza debia ser, y no fud, con-
sultada con el superior.
' 7. -Pemitiendo siempre A un mismo escribano los au-








tos-de inventarios de bienes de las personas mas acomo-
dadas que fallecian en el campo, que acostumbraban re-
partirse entire todos los del pueblo, conseguia de aquel
que le cediera una parte de sus derechos.
8. Al poco tiempo do estar en posesion de su destiny
obtuvo permiso para pasar A la Habana, y al emprender
el viaje estrajo clandestinamente de las arcas reales, co-
mp subdelegado de Hacienda, la cantidad de 20,000 rs.
que invirti5 en sus usos particulares. El subdelegado in-
terino que Ie sucedi6, ignorant de la travesura, dado
.que era amigo de Hector, no quiso hacersi cargo de la
lave sin cerciorarse del estado de las cajas, cuyo des-
falco se cubri6 precipitadamente A favor de Ja generosi-
dad de dos comerciantes.
9. Enviud6 su hermana, casada con un administra-
dor de correos de la Isla de Puerto-Rico, Socolor de pro-
curarle A ella recursos para trasladarse A la peninsula,
consigui6 del capitan general de la de Cuba que se abrie-
ra una suscricion centre los empleados del ramo en la Ha-
bana y Villaclara. La de la capital, inclusos 2,000 rs, que
Hector arranc6 A la piedad de Roncali, no escedi6 de
3,000 rs. La de Villaclara, cuyo vecindario no ganaba
para multas de policia, iquidn lo creyera import mas
de 14,000 rs. recogidos A la traza del mendigo de Gil Blas
de Santillana. Se sabe, y es cierto, aunque Hector pro-
base lo contrario, que retuvo para si la mayor parte de
aquella suma.
10. Rechaz6 (on aspereza los regalos que de un re-
pollo de col y unas libras de pasas y almendras quisieron
hacerle dos vecinos: y acept6 con agrado los de cuatro
caballos de valor de 6,000 rs. cada uno, con que le mos-
traron su adhesion una persona procesada por el delito
de anexion de la Isla de Cuba A los Estados-Unidos, y
otras iniciadas en el mismo plan de conspiraeion que mas
adelante se nombrarAn.
11. Llev6 A tal estremo su sed de ore, que no quiso
enlazarse con la j6ven dofia Jilia Abreu y Jimenez por-
que no tenia los 600,000 rs. de caudal que el se habia fi-
gurado cuando empezo A celebrarla; y mas de una ez so
indispuso con el asesor porque no multiba i losiescriba-
nos que (son sus palabras) no Ie llevaban dihero.
12. Con este sistema muy pronto le vimos pcdjr li-
branzas para disponer de las sumas q.ue Jha acumualando.









S13. EIflBeli- El pecho deaun hombre de esta in-
dad de D. Vla- dole no podia arder en amor patrioa
nuel Hector y A cada paso revelaba sa resenti-
wus pruebas. miento con el gobierno supreme,
porque, segun el decia, lo habia postergado a once mas
modernos en el 6rden de los ascensos. Protestaba sin ce-
sar qte esta era la unica causa porque habia paSado &
Ultrarhar, y que no desaprovecharia la oportunidad, si
so le presentaba, de vengar tamalio agravio: El tiempo
se la ofreci6 bien pronto. No tardaron los desconten-
tos y los desafectos al gobierno espainol en hacer cor-
rer la voz siniestra de que este trataba de enagenar la
Isla de Cuibd; Hector no solo permitia que otros ha-
blaran en este sentido, sino que 1l Iacia lo propio;
y con freduencia se ie oia decir, que el dia que la Isla
se perdiera para Espaiia, tomaria cerveza. Los parti-
darios mas decididos por la anexioade la Isla de Cuba
A los Estados-Unidos del Norte-. mdrica, eucontraban
en 61 una acogida singular, y A los dos mas principa-
les de ellos intent sacarlos aldaldes ordinarios en las
primeras elecciones que presidio, con cuyo objeto habia
solicitado los votos de algunos capitulares. Esta con-
ducta le hizo sospechoso a los ojos de los mejores espa-
holes, los cuales, sin embargo, no podian determinarse
A career lo mismo que se temian, hasta que en el despa-
cho de Hector pas6 entre 1l y el asesor el siguiente did-
logo un dia A las tres de la tarde, cuando el gobierno aun
no habia hccho demostraciones contra los secuaces de
la anexion.
14. Hector. Y bin, I qud le parece & V. el asunto
de la anexion de la Isla de Cuba A los Estados-Unidos?
Asesor. Como espafiol y como empleado de su go-
bierno me parece este un atentado indigno de perdoii.
H. Se conoce que es V. muy muchacho, porque ha
de tener V. entendido que la Espaiia le convene per-
der la Isla de Cuba.
A. No comprendo esa conveniencia.
7T. Yo se la esplicard a V. La Espana tiene invertidos
en la Isla de Cuba grandes caudales, y ocupado un ejdr-
cito, con los que podria conquistar muy fAcilmente el
Portugal.
JA.: No creo que la Inglaterra ni las demas naciones.









de Europa consintieran que Espafia emprcndiera, nime-
nos llevara d cabo, la conquista de Portugal.
H. LY qud le import A la Espafia que Inglatena ni
las demas naciones quieran 6 no que ella conquiste el
Portugal?
A. Tengo por muy obvias las razones porque la In-
glaterra. y las demas naciones europeas querrian y po-
drian impedir A la Espaia, al menos por ahora, la con-
quista de Portugal.
H. Pues yo no soy del parecer de V., y aun puedo
afadirle, que no hay /que esperar "ningun socorro de Es-
paia para defender la Isla de Cuba en el caso de que d
los Estados-Unidos no les dernos de grado to que tralan do
adquirir por fuerza.
A.. Desearia que dejAramos esta conversation, por-
que sentiria verme algun dia en la alternative de ser.
perjuro 6 de perjiadicarle d V. con la revelacion de se-
mejante conferencia.
H. Siento que ie haya desagradado A V. tanto mi mo-
do de pensar en este punto: pero crea V. que mis espli-
caciones no tienen ningun fin politico.
15. En iguales tdrminos se produjo Hector pocos dias
despues con otra persona de caracter public y conocilda
lealtad, A la cual el asesor habia comunicado la ocurren-
cia. Otras fucron invitadas en vano de una mancra mas
esplicita, quedando muchas convencidas entonces de quo
Hector estaba por el plan de la anexion.
16. 1obustecieron este concept las cualidades de los
sugetos quf formaban su camarilla, que .eran los si
guisntes:
17. D. Jos6 Abreu y Jimenez, procesado por el de-
lito de anexion de la Isla de Cuba A los Estados-Unidos.
Mientras la comision military entcndi6 en su process, fij6
su residencia en una estancia de la propiedad de su ma-
dre, distant media legua de Villaclara. Cuando se reci-
bian Interrogatorios que debia evacuar, Hector, antes de,
darles cumplimiento, iba 4 caballo A instruir al procesa-
do. del contenido.do los despachos. Habiendo recihido
Hector despues una 4rden del comandante general del
centre para que con un pedAneo le remitiera al espresa-
do D. Jose Abreu y Jimcnez, a ias doce de la noche se
present6.en la casa del asesor para consultarle de que
modo podria eludir aqiel mandate, y hacer que euando








S6-
fmli-s el procesado e presentara solo al tribunal que lo re-
clamaba; y contra el dictimen del asesor lo mando acom-
pafiado de un tal Morales, que a la sazon no era peda-
neo. Hizo mas, lo recomend6 A Trinidad para que no lo
estrecharan demasiado. Durante el process de D. Jos6
Abreu y Jimenez, entire este y Hector existi6 una cor-
respondencia epistolar. D. Josd era hermano de la so-
bredicha j6ven dofia Julia.
18. Un hermano de D. Josd, alto, delgado, de bigote
rubio, con cuyas sefias se le design en las minas de Ma-
nicaragua la moza de la propiedad del general Lopez, con
el cual estuvo en conferencia por espacio de una hora
poco antes de emprender este su fuga. Se cree que sea
D. Vicente Abreu y Jimenez. No so hizo constar asi en
el espediente que en calidad de juez comisionado form el
asesor, para averiguar la conduct de Lopez y sus c6m-
plices, por no ser esta la voluntad de Hector.
19. D. Diego Abreu y Jimenez, quo dijo A la esposa,
criolla de un propietario europeo, Z qud hards tM ahora
cuando natemos d tu marido ? Se di6 part A Hector de
esta ocurrencia, y no tom6 ninguna media ni siquiera
para evitar su repeticion.
20. D. Pedro ,breu y Jimenez, procesado por la sus-
traccion de 220,000 rs, del cau'dal de un regidor, de cuyos
inventarios conoci6 como alcalde ordinario. Este, en una
esquina frente A la casa en que vivia Hector, defendiendo
la anexion de la Isla, se espresaba en los tdrminos ias
indecorosos al hablar de S. M. la Reina. Instruido Hector
de estas demasias contest que no merecia pena, porque
decia la verdad.
21. D. Fernando Abreu y Jimenez, hermano de todos
los anteriores, procesado por jugador de profession. Se
producia en lo demas como D. Pedro, tambien impune-
mente.
22. D. Juan Jova, hermano politico de los mismos,
procesado por desacatos A las autoridades espalolas. So
esplicaba en todas parties con tanta !ibertad, que por ella
fud lanzado de un almacen en el cual se empeiio en in-
culcar la conveniencia de la anexion de la Isla de Cuba A
los Estados Unidos, en donde so educa su hijo junto con
otro hermano de su esposa.
23. D. Manuel Jimenez, abogado y tio de todos los
hasta aqui nombrados. Hace aios que Oste dijo en preo









sencia de various europeos, que si supiera cudl era la
vena en que tenia la sangre espaiiola, se la picaria. Por
el mismo tiempo fu6 encausado por desafeccion al go-
bierno espaniol, y por haber conspirado contre los derc-
chos de steal territorio de la Isla de Cuba. Se le line por
autor de una gran portion de asesinatos. ejecutados varies
de ellos en personas de representation piblica. Un abo-
gado intrdpido que le acus6 de muchos delitos cometidos
A la sonbra de la judicatura que ejerci6, pag6 su celo con
la muerte, que recibi6 do un trabucazo disparado A es-
pensas de D. Manuel Jimenez. Esta causa se mantuvo al-
gunos alnos en el mismo cstado en que se hallaba al falle-
cimiento del qce la promovi6, porque todos los letrados se
escusaban de intervenir en ella como consultores, menos
el asesor Licdo. Espoy, A quien uiltimamente se pas6. El
deseo de cumplir en ella con su deber le vali6 ser acome-
tido do noche por uno de los asesinos pagados por don
Manuel Jimenez. Se salv6 del peligro milagrosamentc, y
avisado por un hacendado de que estaba rodeado de otro
mas inminente, compr6 su vida con un sobreseimiento
honroso para el acusado, y la demostracion que el supe-
rior pueda hacerle por no habdrselo podido consultar.
Este hombre era el consejero privado de D. Manuel
Hector.
24. Toda esta familiar estaba suscrita al peri6dico La
Verdad, que se public en los Estado i-Unidos, con el in-
tento de secundar el plan de la anexion de la Isia 6 de su
independencia. Una persona que tuvo en su mano algu-
nos nimneros de los que dicha familiar recibia, lo p.artieip6
A D. Manuel Hector, que mir6 este hecho con una indife-
rencia sorprendente.
25. En una finca de campo de !a pertenencia de la
misma familiar coloc6 Hector de mayordomo A un criado
suyo. En ella se abrig6 A D. Rafael Morales, desterrado A
Filipinas por complicidad en el plan de anexion de la Isla
de Cuba a los Estados-Unidos, del cual di6 alli estensos
pormenores. Este Morales habia vivido antes en Ia casa
de otro amigo intimo de Hector, que muy A menudo la
1onraba bailando en ella el zapateo.
26. D. Juan Manuel Marlinez, pr6ximo. A emparen-
tar con la familiar de Abreu y Jimenez por medio del
matrimonio de una de sus hijas. Cuentan de la familiar
de este, que un paisano suyo deposit en su powder









alganas cajas lHenas de monedas de oro y plata; que
aprovechindose del silencio que A su fallecimiento guard
el depositante, nego el dep6sito; y que lo propio hizo
con una casa vendida en 40,000 rs., que habia rema-
tado 6 virtud de igual confianza, y con el dinero de
su referido paisano. A estos abuses afaden que debe
el mediano caudal que posee. A lo que parece, es tal su,
propension a adquirir por estos medios, que se declar6
enemigo del asesor porque le impidi6 que se llevAra de
valde una piara de ganado vacuno,.que por medio de un
deudo suyo habia rematado al contado en una testamen-
taria. El 6 su padre fueron encansados por contr bandis-
tas. Preguntado en el velorio de un muerto, c6nio era
possible que hubiese personas que entraran en el plan de
la anexion de la Isla de-Cuba A los Estados-Unidos? con-
test6 con Wnfasis: ;Y qud1 recurso nos queda cuando la
Metr6poli nos tiene abandonados! Al espresarse asi, con-
taba, y no se engaflo, con la indulgencia de D. Manuel
Hector.
27. Este, Martinez, Jova, y D. Josd Abreu y Jime-
nez, tenian frecuentes reuniones nocturnas en sus res-
pectivas habitaciones No se pudo descubrir claramente
su objeto; pero los sentimientos politicos que profesaban,
la libertad con que se espresaban, y la dpoca en que todo
esto sucedia, no permitian dudar de que trataban de se-
cundar el plan de la anexion de la Isla A los Estados-
Unidos.
28. El general Lopez teriia su re!idencia al lado de
estas gentes en el territorio de la jurisdiccion de Villa,
clara. ZY en qud otra parte podia contar con mas seguri-
dad y protection? Bien lo comprenderia cuando se trat6
de su arrest y ocupacion de papeles. Ordenes relatives
a esta media fueron comunicadas A Hector para su cum-
plimiento, y las cometi6 1a quidn? A un official que no sa-
lia nunca de la casa de D. Manuel Jimenez; que veinte y
cuatro horas antes de emprender la march reval6 la co-
mision que se le babia conferido; que despues de tan larga
demora en la ejecucibn, un cuarto de legua 6 menos antes
de llegar & las casas de D. Narciso Lopez bizo alto en una
tienda, comio y descans6 largamente. De ahbiel ningun
resultado que se obtuvo.
29. Sabida.por Hector la fuga de Lopez, dijo: que szi
supiera d ddnde hadia ido, y urviera propo0'cion para









ell, le ewiariadinero; porque por mas que dijerifn,t,o
tenia por un buen muchacho.
30.. i Qud much que A la vista de una conducia tan
estraia de parte de la autoridad political del pueblo, al-
gunos espafioles hubiesen tenido bastante resolution para
consultar c6mo se defenderian en el desgraciado caso de
estallar en Villaclara la conspiracion, y aun si podrianW
deponer al teniente gobernador si no cumplia con su
deber!
31. Temnore L!eg6 por fin el dia en que el pro-
de- A. MIanuel ceso formado de real 6rden al briga-
Hector, y apa- dier Labra, gobernador de la vecina
rente eamsbio villa de Cienfuegos, demostr6 a los'
desueonduicta, partidarios de la anexion que.el go-
bierno supremo no miraba con iridiferencia sus planes.
Nc es fAcil describir la sorpresa que aquella media caus6'
A D. Manuel Hector, el cual estando en el teatro, dijo
a uno de sus amigos: iquiid sabe si yo escapard!
32. Al moment devolvi6 uno de los dos caballos que
hasta aquella feclia habia admitido de la familiar de Abreu
y Jimenez. Del otro ya no podia disponer, porque lo. ha-
bia enkiado de regalo A la Habana,.se cree que A uno de:
los empleados en la capitania general.
33. En seguida se present armado en el teatro.en
compania de una de las personas A quienes se habia hecho.
mas sospechoso. Intent prohibir todas las diversiones
pfiblicas, y mand6 por los campos partidas do caballeria
que pusieron en estado de alarma las negradas de las fin-,.
cas que se encontrahan tranquilas.
34. Los principles empleados, hacendados, propie-
tarios y comerciantes de Villaclara, sin escitacion de
ninguna especie de part de la autoridad political, que lo
ignoraba, hicieron una representacion franca A S. M;la
Reina nuestra Sefora, ofrecidndole sis vidas y hacien-
das en defense de los derechos de la corona de Espafa al
territorio de la Isla de Cuba. Antes que esta representa-
cion ilegara A manos de D. Manuel Hector no se eclaban
de menos en e la otras firmas qu.i las de los pocos suge-
tos indicados como notoriamente desafectos al gobirno
espaiol; porque se deseaba que aquel documenlo no con-
tuviera nada de ficcion.
-35 ,El ejemplo del vecindario field despert6 D ..,









nuel Hector, y como president del ayuntamniento tom
parte en otra esposicion de la misima clase que este diri-
gi6:A S. M. Dicha esposicion fud redactada por D. .Ma-
nuel Jimenez, que desempefi6 su cometido en tdrminos
tan ridicules, que no parece sino que por burla lo hizo,
de intent, porque los demas trabajos suyos no acostum-
bran adolecer de aquel vicio.
36. Precau- No bastaba todo esto para tranqui-
ciones de don lizar el Animo de D. Mannel Hector,
llaanuelll eetor siempre alarinado por el rccuerdo de
para culbrjir s sus anteriores compromises politicos.
responsabili- aCbmo habia de asegurarse del se-
d creto con aquellas personas que, co-
mo el asesor, no se mostraban dispuestas A guardarlo
siempre, y que ya lo habian quebrantado? A la luz de
los consejos de D. Manuel Jimenez pens6 descubrir la
senda en que le convenia entrar. Levant6 contra dl una
persecution, para powder alegar esta como estimulo de las
revelaciones que en cualquier tiempo Ilegara A hacer en
su perjuicio.
- 37. La primer acometida que cl asesor sufri6 de
part de Hector fud la siguiente. Un tal Lopez habia side
procesado con otros por rifia en cl juzgado de la alcaldia
ordinaria segunda de Villaclara. Para el pago de las cos-
tas en que fud penado se lilir6 una orden de embargo de
bienes de su propiedad. El pedAneo que la cumpli6 so
apoder6 de tres esclavos que pertenecian al caudal do
dofia Rafaela Rodriguez del Rey, difunta esposa de Lopez,
el que no bastaba para cubrir sus dotales, en los autos
de inventario de que conocia el mismo juzgado. A instan-
cia de los interesados, prdvia audiencia del promoter fis-
cal en los autos criminals, el juzgado declare espeditos
los esclavos como part de los bienes de la testamentaria,
previniendo al pedAneo su devolucion y reservAndole los
derechos que alegaba como depositario. Como su es-
posa no tenia otros criados que le sirvieran que a lue-
ilos, se le hacia pesada la devolucion, A la cual por fin se
neg6 de una manera insolente, escudado con la protec-.
cion de D. Manuel Hector, que se la dispensaba 6niplia
por ser aquel pedaneo el que niostraba mas celo en-la
imposicion de multas, y .el asesor el que consultaba la de-
yolucion. La alcaldia ordiharia para hacerse lbedecer li,








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br6 una 6rden en estos tdrminos: que se previniera 'por
fltima vezal referido pedAneo que restituyera los cscla-
vos'; que si asi no lo verificAra, se le declaraba incurso
en la multa de 25 pesos con la aplicacion ordinaria; y
que si lleyaba su desobediencia hasta cl estremo de ne-
garse tambien 6 satisfacerla, ,e le arrestAra, encargAn-
dose la capitania al teniente mientras so daba cuenta A la
tenencia de gobierno politico. Fud precise cumplir con el
filtimo estremo, y Hector, con un arrojo nunca visto,
solt6 con sus propias manos al arrestado, A pesar de las
protests del alcaide, que le manifest que lo estaba de
6rden de la alcaldia ordinaria segunda. Esta se quej6 a la
real audiencia territorial del proceder del teniente gober-
nador Hector, y el senior fiscal entire otras coss dijo: que
Hector habia hollado las leyes y que desconocia los in-
tereses de la patria. La audiencia did cuenta al capitan
general de la conduct de Hector; pero siempre se ignore
la determination que tomAra aquella autoridad, fuera de
la aclaracion que poco despues hizo al articulo del bando
de gobernacion y policia, con arreglo al cual se habia de-
cretado el arrest del pednm:o; aclaracion que apt yaba
mas el compartamiento de la -alcaldia ordinaria segun-
da. Sin embargo, Hector se jactaba de agradecer A dos
magistrados amigos suyos el consuelo de una demostra-
cion hecha al asesor.
38. Exaspzrado Hector con el revds busc6 nuevas
ocasiones de envolver al asesor, y despleg6 en esto tanta
parcialidad, que en las diligencias practicadasporD. Inda-
lecio Ramos sobre un camino transversal, oblig6 al seflor
fiscal de la misma audiencia A esplicarse en estos tdrminos:
Seguramente no habria incurrido en esta equivocacion
el teniente gobernador, 6 al menos no seria responsible
de ella, si hubiera pasado el escrito flio 4 al asesor ti-
tular, prescindiendo de resentimientos personages, y
guardando aquella m sura que tan necesaria es en los
jueces, y que tanto se echa de menos en las providencias
y en las palabras del teniente gobernador D. Mdanuel
Hector, con dafo ptblico y ofensa de particulares.-
Propiamente no ha venido d F. A. este espediente en
apelacion, porque no ha sido admitida: tampoco por no
conformarse el juez lego con la consult, puesto que
pinguna rzon alega para ello, y el resultado es igual;









tampo~ c eniqueja del asesor, anuque asi se diga, porque
ninguna conexion tiene el camino transversal de los azu-
les al ranchuelo con las quejas del teniente gobernador,
y porque no aparece motivo alguno para ellas, y si Yra-
tuitas e injuriosas imputaciones que no pueden permitir-
se.-El fiscal pide que V. A. remita /as diligencias at
teniente gobernador como gubernativas y sin costas: quo
se:prevenga at juzgado de gobierno provea conform d
derecho en los znterdictos y demas acciones que pueda
deducir D. Indalecio Ramos, y se aperciba severamente
al juer lego D. Manuel Hector para que tome oportuna-
mente consejo de asesor, cumpla los acordados relatives
al modo de proceder, y se abstenya de denostar al ase-
sor nii d las terceras personas: que se haga saber at li-
cenciado Ramos tiene espedito su derecho para deducirlo
por separado en forma, y que se declared de oficio las
costas. .Puerto Principe 16 de abril de 1849.
39. Con este motive subi6 de punto el enconodeHec-
tor contra el asesor, de quiien volvio A vengarse de este
nodo: Existe en Villaclara el j6ven fullero Miguel Gon-
zalez, diestro en similar letras y firmas, por cuyo motivo
el asesor consult que no se le permitiera intervenir como
official de causes en unas civiles de que se habia apode-
rado. El asesor ignoraba que dicho j6vcn tuviera encargo
especial de D. Manvel Hector para llevar A su juzgado
pleitos nuevos con preferencia A las dos alcaldias ordina-
rias.. El resultado fud que Hector no se conform con
aquellos dictamenes del asesor, prescindiendo de someter
su inconformidad con los motives de ella A la apronacion
del superior, como por punto general estA mandado.
Como los pareceres del asesor no coitenian ningun otro
Particular relative i la question sobre que versaban los
referidos espedientes, dicen que los retire para evitar
que el ptblico se enterara del desacuerdo en que lo ponia
el teniente gobernador Hector. Cesante ya el asesor por
cumplido, como otros inuchos de su clase, Hector por
aquel hecho que le imput6 y calific6 de sustraccion de
f6lios le form una causa en la que fudjneez y testigo; sin
dejar de dirigir el procedimiento, aun cuando para sal-
var las apariencias lo pas6 al alcalde ordinario pri-
maro que vivia en los cuartos bajos de- su misma casa,
y habia sido dependiente del suegro del sobredicho ped -
Reo', espendedor de carnes en la ciudad de Matanzas.









Apesar. de. los esfuerzos de Hector, el asesor fud absuelto
por la real audiencia, que en este negocio, como en todos.
los que se rozan con las personas que cuentan como Hec-.
tor con el favor de la capitania general de la Isla, adopt6
un tdrmino medio. Son dignos de leerse en esta causa los
-atestados, A favor del asesor, del teniente gobernadcr don
Josd Maria Isla, de siete alcaldes ordinarios, y del cura
vicario juez eclesiAstico, de quienes fud consultor; y fuera
de ella no lo es menos el espe.liente de mdritos del mismo
asesor, certificados por las primeras autoridades y prin-
cipales corporaciones de la Isla. :
40. Tales violencias, ejercidas por Hector con el ase-
sor, y otras iguales de que us6 con los vecinos mas acau-
dalados y pacificos, como el ex-alfdrez real D. Mariano
Mora, su sucesor D. Pab!o Rivalta, y el caballero regi-
dor D. Francisco Vila, esparcieron el terror en aquella
comarca. Para tenerla mas sujeti A sus caprichos hacia
alarde a menudo de su deudo con el general Valdds, de
sus relaciones de amistad con el que lo era de la Isla don
Federico Roncali, el secretario politico de este D. Crispin
Jimenez de Sandoval, el president de la comision military
.D. Fulgencio Salas, el'comandante general del departa-
mento del centro D. Josd Herrera Divila, los dos ante-
dichos magistrados de lareal audiencia de Puerto-Prin-
cipe D. Emilio de Sandoval y D. Josd Laguna; y para
demostrar mas su poderio solia afiadir que la medalla de
Irun con que estaba condecorado la consigui6 sin haberse
encontrado en aquella jornada.
41. Alientos Con tales garantias ya no tuvo re-
de .D. Manuel paro de recoger el caballo que habia
lector. devuelto, y aun de aceptar otro dos
mas de las mismas personas mencionadas.
42. C6Ono pro- Una conduct tan irregular no po-
eura salwar su dia ser aplaudida por las gentes sen--
reputaeion. satas. Para contrarestar la censura
que tan justamente merecia, adopt6 dos espedientes. El
primero fud traer a Villaclara escritores pagados por sus
amigos para ensa!zar los actos de su gobierno, hacienda
A menudo comparaciones tan odiosas entire dl y su ante-
cesor Isla, que dste no pudo menos de quejarse. El primer
escritor Llopiz cuando cansado de escribir adulaciones,








=-,44 =
ocup6 su pluma en articulos sobre la necesidad de la buena
education y otras materials semejantes, fud relevado de
su encargo, que entr6 a desempefiar D. Francisco Diaz
de Villegas, procesado por el delito de anexion de la Isla
a los Estados-Unidos.
43. El segundo de los medios de que se valib fud em-
prender toda clase de obras piblicas A costa y contra la
voluntad del vecindario. Asi, decia 6l, tendrd mdritos
que alegar; y los hacia resaltar mas, tasando las obras
en el double de lo que habian costado, para atribuirse una
economic que era imaginaria.
44. Su repen- Antes del afio y medio de estar en
tien relevo, y posesion de su destino, recibib 6rden
manejos para de la capitania general para q.ue pa-
evitarlo. sAra A encargarse del mismo en la
villa de S. Julian de los Giiines. Como ni habia solicitado,
ni deseaba semejante traslacion, sus amigos satisfacieron
con gusto el deseo que les revel6 tener de que hicieran una
representation al capitan general para que lo dejara en
Villaclara. Las firmas se arrancaron por el mismo estilo
que las cantidades de la suscricioh para su hermana. Hizo
otra por el nismo estilo el ayuntamiento, que 61 presidia,
y A que pertenecian D. Manuel Jimenez, D. Juan Manuel
Martinez, y el duefio de la casa de juego que Hector per-
mitia. Apesar de estos manejos, Hector fud relevado. Al
retirarse este de Villaclara, un hacendado que por medio
de terceras personas le tenia tomados A premio muchos
miles de reales, fud estrechado tan rigurosamente al page,
que se vi6 obligado, para verificarlo, A vender por nienos
precio dos casas nuevas valoradas en mas de 480,000
reales (a).

(a) D. Manuel Hector tampoco pudo star much tiempo en
Gifines, en donde fue relevado por el coronel D. Jacobo de la
Pezuela. Aprop6sito del sistema de vejaciones propio del privnero,
en un comunicado dirigido A la Crdnica de Nueva-Yorck, inserto
en la Esperanza de 24 de agosto de este afio, se lee centre otras
cosas lo siguiente:
Gfiines 18 de julio (de 1850).
aVarias reforms se podrian hacer en esta Isla, que resulta-
rian A satisfaction de todos, ademas de ser de la riayor utilidad.
para el pais. El sistema de tenientes gobernadores militares, pof









45. Breve res Villaclara se reponia de sus que-
piro de los vi- brantos al abrigo dc la moderation,
Ilaelareres. rectitud 6 imparcialidad del nuevO
gobernador coronel D. Ramon Conti. Pero fud breve sa
respiro. Conti tuvo que pasar A Trinidad, y las relaciones
con que cuenta Hector le allanaron el camiro para volver
A ocupar el puesto quc con tanto dolor habia dejado.
46. En vano se harian por ahora averiguaciones so-
bre los hechos apuntados. El terror infundido por Hector
con su conduct impune, ha echado muy hondas raices
en el Animo de aquellos infelices habitantes, y les cer-
rara por much tiempo los libios, A no ser para pro-
nunciar alguna de las alabanzas que arranca el miedo de
ser algtt i dia perseguidos.


ejemplo, no ha probado muy bien hasta ahora; 1por qu6 no se
sustituyen con letrados capaces de interpreter las leyes en mate-
rihs civiles y criminals? Es verdad que el hombre honrado, de
buen juicio y de buenas intenciones, hace el bien en cualquiera
position.
)Por ejemplo, en el dia uno de estos hombres respetables es
nuestro leniente gobernador, coronel D. Jacobo de la Pezuela,
hombre de gran talent, de vast:s conocimientos, recto, huma-
no, enemigo de las multas, procura por todos los medios posi-
bles los adelantos de esta poblacion, y es muy querido de todos.
Podria indicar otras varias reforms, como la del sistema
de mult's y liccncias para transitar; pero creo infiil hacerlo,
porque he enendido que se tra.a seriamente de este asunto. De
ello resultara, a no dudarlo, un gran bien para el pais y para
estos habitantes, tan nobles, tan leales y tan benembritos.D
La allusion parece ser muy direct; al menos no dejarian de
comprenderla todos los que conozcan la capacidad y las demas
cualidades de D. Manuel Hector.




























































































































































































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03 -eppe u

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EL ftTIMO DE LOS SEIS ANOS de la Asesoria titular, que el licenciado D. Baltasar Espoy obtuvo de todos los juzgados de Villaclara, en la isla de Cuba. 1. Villaclara Cinco anos hacia que el teniente bajo el gohiercoronel graduado D. Josd Maria Isla no de D. Jose se hallaba al frente de la tenencia de Maria Isla. gobierno politico y militar de la villa de Santa Clara. Este hombre, encanecido en la carrera de las armas y de la administration americana, amado de todos por su templanza y su justicia, fud relevado A mediados de 1848 sin otro motivo ni objeto que el de colocar Cn su lugar al comandante D. Manuel Hector, que acaba de arribar A la Isla junto con el Exemo. senor D. Federico Roncali, que fud A encargarse de aquella -capitania general. 2. Prianeros Los primeros desvelos del nuevo desvelos de sv teniente gobernador fueron averisuacesor H. liaguar con el asesor titular licenciado nuel Hlector. D. Baltasar Espoy, que accidentalmente se encontraba con licencia en la Habana, cuanto rendia todos los dias, cada mes, 4 al ano, el puesto que iba A ocupar ; y fud tan poco su recato, lue no se cansaba de mostrar su pesadumbre por la equivocation en que decia habia. incurrido de no aceptar la tenencia de gobierno de la villa de Santo Espiritu, que comprendi6 ser mas productiva, y le habia sido ofrecida al mismo tiempo que la de Santa Clara. 3. Sit proCon estos antecedentes ya no sera granna. dificil creer que al tomar posesion de su empleo, A los primeros vecinos que le saludaron 4 les dirigiera Hector la palabra en estos literales tdrminos: Seiores, no se molesten vds. conmigo. Mi fnico objeto

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-2_ al pretender esta tenencia de gobierno, hat sido reunir pronto cinco ft seis mil pesos irmelos d comer d Sevilla. Tal fue el programa de su gobierno, que cumpli6 con mas celo y puntualidad de to que convenia A los desdichados villaclareflos. 4. Be quu Este pueblo de once mil habitanIa ite n a 10 tes en menos de seis meses to pag6 cNu0IDpi6 Ia enorme suma de 40,000 reales de multas de policia sin contar las que no publicaba por medio del periddico, de las cuales, por aplicrselas integras, no daba cuenta. Le ayudaban f esplotar esta mina tan fecunda los comisarios de policia que apostaba en las entradas de la villa con el fin de sorprender A los quo Ilegaban sin licencia para transitar por el territorio de la misma jurisdiccion A quo pertenecian. Fud tat el espanto quo esparci6 este nietodo de gobernar entre los campesinos, que todos se retraian de acercarse a la poblacion, cuyo comercio se lamentaba de sufrir un 30 por 100 de baja en las ventas. Nunca se habia visto la villa tan desierta. Coando guardaba la parte que le tocaba de las innumerables multas que bacia efectivas, teniendo el dinero en la mano y haciendolo saltar solia pronunciar estas memorables palabras: Cudn sabroso es el dinero le las multas 5. Pretendi6 quo la inica casa de juego prohibido que cl consentia en el territorio de su jurisdiccion, y estaba a cargo de un peinetero quoe pasa por blanco, le anticipara de una vez 400.000 rs. por los cinco anos por que se acostumbra conferir e destino quo desempenaba; pero tuvo que. contentarse con 2,000 rs. mensuales. 6. En la mayor parte de las tasaciones de costas estAn interesados curiales de estrafa jurisdiccion y otras personas impedidas de percibir de pronto sus partidas. Para aprovecharse de ellas dict6 un auto que, para disfrazar su codicia, bizo suscribir a los alcaldes ordinarios, previniendo que en adelante el pago integro de las costas se verificara en el juzgado; contraviniendo de este modo varias disposiciones legales que el asesor quiso respetar, negandose a autorizar con su firma aquella providencia que por su naturaleza debia ser, y no fWu, consultada con el superior. 7. -Iemitiendo siempre i un mismo escribano los au-

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tos de inventarios de bienes de las personas mas acomodadas que fallecian en el campo, que acostumbraban repartirse entre todos los del pueblo, conseguia de aquel que le cediera una parte de sus derechos. 8. Al poco tiempo de estar en posesion de su destino obtuvo permiso para pasar a la Habana, y al emprender el viaje estrajo ciandestinamente de las areas reales, como subdelegado de Hacienda, la cantidad de 20,000 rs. quo invirtBd en sus usos particulars. El subdelegado interino quo L sucedi6, ignorant de la travesura, dado que era amigo de Hector, no quiso hacerse cargo de la ]lave sin cerciorarse del estado de las cajas, cuyo desfalco se cubri6 precipitadamente A favor de la generosidad de dos comerciantes. 9. Enviud6 su hermara, casada con un administrador de correos de la Isla do Puerto-Rico. Socolor de procurarle a ella recursos para trasladarse a la peninsula, consigui6 del capitan general de la de Cuba que se abriera una suscricion entre los empleados del ramo en la Habana y Villaclara. La de la capital, inclusos 2,000 rs, que Hector arranc6 a la piedad de Roncali, no escedi6 de 3,000 rs. La de Villaclara, cuyo vecindario no ganaba para multas de policia, ; quin lo creyera import mas de 14,000 rs. recogidos A la traza del mendigo de Gil Blas de Santillana. Se sabe, y es cierto, aunque Hector probase lo contrario, que retuvo para si la mayor part de aquella suma. 10. Rechaz6 con aspereza los regalos que de un repollo de col y unas libras de pasas y almendras quisieron hacerle dos vecinos: y acept6 con agrado los de cuatro caballos de valor de 6,000 rs. cada uno, con quo Ic mostraron su adhesion una persona procesada por el delito de anexion do la Isla de Cuba A los Estados-Unidos, y otras iniciadas en el mismo plan de conspiracion que mas adelante se nombrarAn. 11. LIev6 A tal estremo su sed de oro, que no quiso enlazarse con la j6ven doila Julia Abreu y Jimenez porque no tenia los 600,000 rs. de candal que dl se babia figurado cuando empezo ,a celebrarla; y mas de una vez so indispuso con el asesor porque no multaba A los escribanos que (son sus palabras) no le llevaban dioero. 12. Con este sistema muy pronto le vimos pedir libranzas para disponer de las sumas que iba acumuland.

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13. KnlideliEl pecho de un hombre de esta fudad ele D. Madole no podia arder en amor patrio. nutel Hector Y A cada paso revelaba sa resentiins pruzebas. miento con el gobierno supremol, porque, segun el decia, to habia postergado A Once mas modernos en el brden de los ascensos. Protestaba sin cesat quo esta era la nnica causa porque habia pasado a Ultrarmar, y que no desaprovecharia. la oportunidad, si se le presentaba, de vengar tamano agravio. El tiempo se la ofrecio bien pronto. No tardaron los descontentos y los desafectos al gobierno espanol en hacer correr la voz siniestra de que este trataba de enagenar la Isla de Cuba. Hector no solo permitia quo otros hablaran en este sentido, sino que el Jacia Io propio; y con frecuencia se le oia decir, que el dia que la Isla se perdiera para Espana, tomaria cerveza. Los partidarios mas decididos por la anexion de la Isla de Cuba A los Estados-Unidos del Norte-A merica, encontraban en dl una acogida singular, y A los dos mas principales de ellos intent sacarlos alcaldes ordinarios en las primeras elecciones quo presidio, con cuyo objeto babia solicitado los votos de algunos capitulares. Esta conducta le hizo sospechoso A los ojos de los mejores espafoles, los cuales, sin embargo, no podian determinarse :\ creer to mismo que se temian, hasta que en el despacho de hector pas6 entre 61 y el asesor el siguiente didlogo un dia A las tries de ia tarde, cuando el gobierno aun no habia hecho demostraciones contra los secuaces de la anexion. 14. Hector. Y bien, jque le parece A V. el asunto de la anexion do la Isla de Cuba a los Estados-Unidos? Asesor. Como espanol y como empleado de su go" bierno me parece este un atentado indigo de perdon. H. Se conoce quo es V. muy muchacho, porque ha de tender V. entendido que A la Espana le conviene perder la Isla de Cuba. A. No comprendo esa conveniencia. R. Yo se la esplicard A V. La Espana tiene invertidos en la Isla de Cuba grandes caudales, y ocupado un ejercito, con los que podria conquistar muy fAcilmente el Portugal. -l. No creo quo la Inglaterra ni las demas naciones

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de Europa consintieran quo Espana emprendiera, ni menos ilevara A cabo, la conquista de Portugal. H. jY que le importa A la Espana que Inglateria ni las demas naciones quieran 6 no que ella conquiste el Portugal? A. Tengo por muy obvias las razones porque la Inglaterra. y las demas naciones europeas querrian y podrian impedir A la Espana, al menos por ahora, la conquista de Portugal. H. Pues yo no soy del parecer de V., y aun puedo anadirle, que no hay que esperar nin gun socorro de Espana para defender Ia Isla de Cuba en el caso de que d los Estados-Unidos no les demos de grado to que tratan de adquirir por fuerza. A. Desearia quo dejAramos esta conversation porque sentiria verme algun dia en la alternativa de ser perjuro 6 de periadicarte d V. con ta revelation de semejante con ferencia. II. Siento quo le haya desagradado A V. tanto mi modo de pensar en este punto: pero cream V. que mis esplicaciones no tienen ningun fin politico. 15. En iguales turminos se produjo Hector pocos dias despues con otra persona de carActer pnblico y conocida lealtad, A la coal el asesor habia comunicado la ocurrencia. Otras fueron invitadas en vano de una mantra mas esplicita, quedando muchas convencidas entonces de quo Hector estaba por el plan de la anexwin. 16. Robustecieron esto concepto las cualidades do los sugetos que formaban su camarilla, que eran los si guientes: 17. D. Jos6 Ahreu y Jimenez, procesado por el delito de anexion de la Isla de Cuba A los Estados-Unidos. Mientras ]a comision militar entendi6 en su proceso, fij6 su residencia en una estancia de la propiedad de si madre, distante media legua de Villaclara. Cuando so recibian interrogatorios que debia evacuar, Hector, antes de darles cumplimiento, iba A caballo A instruir al procesado, del contenido di los despachos. Habiendo recibido Hector despues una 4rden del comandante general del centre para que con un pedAneo le remitiera al espresado D. Josd Abreu y Jimenez, A las doce de la noche se present en la casa del asesor para consultarle de que modto podria eludir aquel mandato, y haer que cuando

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Was el procesado se presentara solo al tribunal que lo reclamaba; y contra el dictamen del asesor lo mandd acompanado de un tal Morales, que d ]a sazon no era pedAneo. Hizo mas, to recomend6 a Trinidad para que no lo estrecharan demasiado. Durante el proceso de D. Jose Abreu y Jimenez, entre este y Hector existi6 una correspondencia epistolar. D. Josd era hermano de la sobredicha j6ven dona Julia. 18. Un hermano de D. Josd, alto, delgado, do bigote rubio, con cuyas senas se le design en las minas de Manicaragua la moza de la propiedad del general Lopez, con el cual estuvo en conferencia por espacio de una hora poco antes de emprender este su fuga. Sc cree que sea D. Vicente Abreu y Jimenez. No se hizo constar asi en el espediente que en calidad de juez comisionado form el asesor, para averiguar la conducta de Lopez y sus complices, por no ser esta la voluntad de Hector. 19. D. Diego Abreu y Jimenez, quo dijo a la esposa, criolla de un propietario europeo, que' hards ti ahora cuando matemos d tu marido ? Se di6 part a Hector de esta ocurrencia, y no tomn ninguna medida Di siquiera para evitar su repeticion. 20. D. Pedro Xbreu y Jimenez, procesado por la sustraccion de 220,000 rs. del caudal de un regidor, de cuyos inventarios conoci6 como alcalde ordinario. Este, en una esquina frente A la casa en que vivia Hector, defendiendo la anexion de la Isla se espresaba en los tdrminos mas indecorosos al hablar de S. M. la Reina. Instruido Hector de estas demasias contest que no merecia pena, porque decia la verdad. 21. D. Fernando Abreu y Jimenez, hermano de todos los anteriores, procesado por jugador dc profesion. Se producia en lo demas como D. Pedro, tambien impunemente. 22. D. Juan Jova, hermano politico de los mismos, procesado por desacatos A las autoridades espafolas. Se esplicaba on todas partes con tanta ibertad, que por ella fud lanzado de un almacen en el cual se empef6 en inculcar la conveniencia de la anexion de la Isla de Cuba A los Estados Unidos, en donde se educa su hijo junto con otro hermano de su esposa. 23. D. Manuel Jimenez, abogado y tio de todos los hasta aqui nombrados. Hace anos que 6ste dijo en pre,

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-7 sencia de varios europeos, que si supiera cudt era -la vena en que tenia la sangre espalola se (a picaria.. Por el mismo tiempo fud encausado por desafeccion al gohierno espanol, y por haber conspirado contra los derechos de este al territorio de la isla de Cuba. Se to tiene por autor de Una gran portion de asesinatos. ejecutados varios de ellos en personas de representation pniblica. Un abogado intrdpido quo le acus6 de muchos delitos cometidos a la sombra de la judicatura que ejerci6, pago su celo con la muerte quo recibio de un trabucazo disparado a espensas de D. Maniel Jimenez. Esta causa se mantuvo algunos anos en el mismo estado en quo se hallaba al fallecimiento del que la promovi6, porque todos los letrados se escusaban de intervenir en ella como consultores, menos el asesor Liedo. Espoy, A quien altimamente se pas6. El deseo d cumplir en ella con su deber le vali6 ser acome tido de noche por uno de los asesinos pagado's por don Manuel Jimenez. Se salvo del peligro milagrosamente, y avisado por un hacendado de quo estaba rodeado de otro mas inminente, compro su vida con un sobreseimiento honroso para el acusado, y la demostracion que el superior pueda hacerle por no habdrselo podido consultar. Este hombre era el consejero privado de D. Manuel Hector. 24. Toda esta familia estaba suscrita al periodico La Verdad, quo se publica en los Estado -Unidos, con el intento de secundar el plan de la anexion de la Isia 6 de su independencia. Una persona quo tuvo en su mano algunos nnmeros do los quO dicha familia recibia, lo particip6 a D. Manuel Hector, quo mirO este hecho con una indiferencia sorprendente. 25. En una finca de campo de la pertenencia de ]a misma familia coloco Hector de mayordomo A un criado suvo. En ella se abrigo a D. Rafael Morales, desterrado A Filipinas por complicidad en el plan de anexion de la Isla de Cuba a los Estados-Unidos, del cual di6 alli estensos pormenores. Este Morales habia vivid antes en la casa de otro amigo intimo de Hector quo muy a menudo la honraba bailando en ella el zapateo. 26. D. Juan Manuel Martinez proximo a emparens tar con la familia de Abreu y Jimenez por medio del matrimonio de una de sus hijas. Cuentan de la familiar de este quo tin paisano suyo deposit en su poder

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--8 == algunas cajas ienas de monedas de oro y plata; que aprovechAndose del silencio que A su fallecimiento guard el depositante, neg6 el dep6sito; y que to propio hizo con una casa vendida en 40,000 rs., que habia rematado 6 virtud de igual confianza, y con el dinero de su referido paisano. A estos abusos anaden que debe e mediano caudal que pose. A Jo quo parece, es tal su propension A adquirir por estos medios, quo se declare enemigo del asesor porque le impidio que se llevbra de valde una piara de ganado vacuno,.que por medio de un deudo suyo habia rematado al contado en una testamentaria. El 6 su padre fueron encausados por contr bandistas. Preguntado en el velorio de un muerto, Lc6mo era possible que hubiese personas que entraran en el plan de la anexion de la Isla de-Cuba A los Estados-Unidos ? contesth con dnfasis : ;Y que recurso nos queda cuando la Metrdpoli nos tiene abandonados! Al espresarse asi, contaba, y no se engano, con la indulgencia de D. Manuel Hector. 27. Este, Martinez, Jova y D. Josd Abreu y Jimenez, tenian frecuentes reuniones nocturnas en sus res-, pectivas habitaciones No se pudo descubrir claramente su objeto; pero los sentimientos politicos que profesaban, la libertad con quo se espresaban, y ]a dpoca en qte todo esto sucedia, no permitian dudar de que trataban de secundar el plan de la anexion de la Isla 4 los EstadosUnidos. 28. El general Lopez tenia su recidencia al lado de estas gentes en el territorio de la jurisdiction de Villaclara. IY en qud otra part podia contar con mas seguridad y protection? Bien to comprenderia cuando se trat6 de su arresto y ocupacion de papeles. Ordenes relativas A esta medida fueron comunicadas A Hector para su cumplimiento, y las cometi6 LA quidn? A un oficial que no salia nunca de la casa de D. Manuel Jimenez; que veinte y cuatro horas antes de emprender la marcha reveal la comision que se le habia conferido; que despues de tan larga demora en la ejecucion, un cuarto de legua 6 menos antes de llegar A las casas de D. Narciso Lopez hizo alto en una tienda, comi6 y descans6 largamente. De abi el ningun resultado que se obtuvo. 29. Sabida por Hector la fuga de Lopez, dijo : que si supiera d ddnde habia ido, y tuviera proportion para

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ello, e enviaria dinero ; porque por mas que dijeran, to tenia por tin buen muckacho. 30. ; Qud much que b la vista de una conducta tan estrana de parte de la autoridad politica del pueblo, algunos espanoles hubiesen tenido bastante resolution para consultar c6mo se defenderian en el desgraciado caso de estallar en Villaclara la conspiracion y aun si podrian deponer al teniente gobernador si no cumplia con su deber! 31. Ternore L'egd por fin el dia en quo el pro de D. ilianuel ceso formado de real 6rden al brigaHector, y apadier Labra, gobernador de la vecina rente cainbio villa de Cienfuegos, demostr6 a los demuconducta, partidarios de la anexion quo el gobierno supremo no miraba con indiferencia sus planes. Nc es ficiI describir la sorpresa que aquella medida caus6 A D. Manuel Hector el cual estando en el teatro, dijo a uno de sus amigos: ;quidn sabe si yo escapard! 32. Al moment devolvi6 uno de los dos caballos que hasta aquella fecha habia admitido de la familia de Abreu y Jimenez. Del otro ya no podia disponer, porque lo habia enviado do regalo a la Habana, se cree que A uno de. los empleados en la capitania general. 33. En seguida se present armada en el teatro en compania de una de las personas A quienes se habia echo mas sospechoso. Intent prohibir todas las diversiones pnblicas y mand6 por los campos partidas de caballeria que pusieron en estado de alarma las negradas de las fincas quo se encontrahan tranquilas. 34. Los principals empleados, hacendados, propietarios y comerciantes de Villaclara sin escitacion de ninguna especie de parte de la autoridad political, que to ignoraba, hicieron una representation franca A S. Mlla Reina nuestra Senora, ofreciendole sus vidas y haciendas en defensa de los derechos de la corona de Espana al territorio de la Isla de Cuba. Antes que esta representacion ilegara A manos de D. Manuel Hector no se echaban de menos en ela otras firmas qu.; las de los pocos sugetos indicados como notoriamente desafectos al gobisrno espanol ; porque se deseaba que aquel documento no con tuviera nada de fiction. 35, .El ejemplo del vecindario fiel despert6 A D. Ma.,

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noel Hector, y como president del ayuntaniiento tomrn parte en otra esposicion de la misnia clase quo este dirdgi6 a S. M. Dicha esposicion fue redactada por D. Manuel Jimenez, quo desempeno su cometido en tdrminos tan ridicules, quo no parece sino que por burla Jo hizo de intento, porque los demas trabajos suyos no acostumbran adolecer de aquel vicio. 36. PrecasNo bastaba todo esto para tranquiciones tie dn lizar el animo de D. Mannel Hector, lilaneel Hector siempre alarinado por el recuerdo de para cuobrir s"n sus anteriores compromises politicos. responsabiliC6rno habia de asegurarse del sedadi. creto con aquellas personas que, como el asesor, no se mostraban dispuestas a guardarlo siempre, y que ya Jo habian quebrantado? A la luz do los consejos do D. Manuel Jimenez pens6 descubrir Ia senda en quo le convenia entrar. Levant6 contra l una persecucion, para poder alegar esta como estimulo de las revelaciones que en cualquier tiempo llegara a hacer en su perjuicio. -37. La primera acometida que el asesor sufri6 de parte de Hector fue la siguiente. Un tal Lopez habia sido procesado con otros por rina en el juzgado de la alialdia ordinaria segunda de Villaclara. Para el pago de las costas en quo fud penado so lilir6 una orden de embargo de bienes de su propiedad. El pedneo que la cumpli6 se apoder6 de tres esclavos quo pertenecian al caudal de dofia Rafaela Rodriguez del Rey, difunta esposa de Lopez, el que no bastaba para cubrir sus dotales en los autos de inventario de que conocia el mismo juzgado. A instancia de los interesados, previa audiencia del promotor fiscal en los autos criminales, el juzgado declare espeditos los esclavos como part de los bienes de la testamentaria, previniendo al pedaneo su devolucion y reservandole los derechos quo alegaba como depositario. Como su esposa no tenia otros criados que le sirvieran que a ueIlos, se le hacia pesada la devolucion, A la cual por fin se neg6 de una manera insolente, escudado con la protecdion de D. Manuel Hector, quo se la dispensaba amplia por ser aquel pedAneo el quo mostraba mas celo ensla Imposicion de multas, y .el asesor el que consultaba Ia devolucion. La alcaldia ordinaria para liacerse obdecer li-

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br6 una 6rden en estos tErminos: qtue se previniera por iltima vez al referido pedAneo que restituyera los esclavos; que si asi no lo verificara, se Ic declaraba incurso en la multa de 25 pesos con la aplicacion ordinaria; y que si llevaba su desobediencia hasta cl estremo de negarse tambien 5 satisfacerla, Le le arrestAra encargandose la capitania al teniente mientras so daba cuenta a Ia tenencia de gobierno politico. Fu6 preciso cumplir con el ultimo estremo, y Hector, con un arrojo nunca visto, solt6 con sus propias manos al arrestado, A pesar de las protestas del alcaide, que lo manifest6 que lo estaba de 6rden de ]a alcaldia ordinaria segunda. Esta se quej6 a la real audiencia territorial del proceder del teniente gobernador Hector, y el senor fiscal entre otras cosas dijo: que Hector habia hollado las eyes y que desconocia los intereses de la patria. La audiencia di6 cuenta al capitan general de la conducta de Hector; pero siempre se ignore ]a determinacion que tomAra aquella autoridad, fuera de ]a aclaracion que poco despues hizo al articulo del bando de gobernacion y policia, con arreglo al cual se babia decretado el arresto dl pedanco; aclaracion quo apt yaba mas el compartamiento de la -alcaldia ordinaria segunda. Sin embargo Hector se jactaba de agradecer A dos magistrados amigos suyos el consuelo de una demostracion hecha al asesor. 38. Exasperado Hector con el revds busc6 nuevas ocasiones de envolver al asesor, y despleg6 en esto tanta parcialidad, que en las diligencias practicadas porD. Indalecio Ramos sobre un camino transversal, oblig6 al senor fiscal de la misma audiencia A esplicarse en estos tdrminos: Seguramente no habria incurrido en esta equivocacion el teniente gobernador, 6 at menos no seria responsable de ella si hlubiera pasado el escrito folio 4 at asesor titular, prescindiendo de resentimientos personales, y guardando aquella me sura que tan necesaria es en los jueces, y que tanto se echa de menos en las providencias y en las palabras del teniente gobernador D. Manuel Hector, con dailo publico y ofensa de particulares.Propiamente no ha venido 4 V. A. este espediente en apelacion, porque no ha sido admitida: tampoco por no conformarse el juez lego con la consulta, puesto que ninguna rezon alega para ello, y el resultado es igual;

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tampoco en queja del asesor, aunque asi se diga, porque' tinguna conexion tiene el camino transversal de los azules at ranchuelo con las quejas del teniente gobernador, y porque no aparece motivo alguno para ellas, y si :ratuitas 4 injuriosas imputaciones que no pueden permitirse.-El fiscal pide que V. A. remita las diligencias at teniente gobernador como gubernativas y sin costas: que se prevenga at juzgado de gobierno prove con forme d derecho en los 2nterdictos y demas acciones que pueda deducir D. Indalecio Ramos, y se aperciba severamente at jue: lego D. Ianuel Hector para que tome oportunamente consejo de asesor, cumpla los acordados relativos at modo de proceder, y se abstenga de denostar at asesor ni d las terceras personas : que se Iaga saber at licenciado Ramos tiene espedito sit derecho para deducirlo por separado en forma, y que se declaren de o fcio las costas. Puerto Principe 16 de abril de 1849. 39. Con este motivo subi6 de punto el encono de Hector contra el asesor de quien volvi6 a vengarse de este modo: Existe en Villaclara el joven fullero Miguel Gonzalez, diestro en imitar letras y firmas, por cuyo motivo el asesor consult que no se le permitiera intervenir como official de causas en unas civiles de que se babia apoderado. El asesor ignoraba que dicho j6ven tuviera encargo especial de D. Manuel Hector para llevar A su juzgado pleitos nuevos con preferencia a las dos alcaldias ordinarias. El resultado fu6 que Hector no se conformO con aquellos dictamenes del asesor, prescindiendo de someter su inconformidad con los motivos de ella a la apronacion del superior, como por punto general estA mandado. Como los pareceres del asesor no co:ttenian ningun otro particular relativo a la cuestion sobre que versaban los referidos espedientes dicen que los retir6 para evitar que el publico se enterara del desacuerdo en que to ponia el teniente gobernador Hector. Cesante ya el asesor por cumplido como otros muchos de su clase Hector por aquel hecho que le imput6 y calific6 de sustraccion de f6Iios le form una causa en la que fud jrez y testigo; sin dejar de dirigir el procedimiento, aun cuando para salvar las apariencias lo pas6 at alcalde ordinario primero que vivia en los cuartos bajos de su misma casa, y habia silo dependiente del suegro del sobredicio pedaneo, espendedor de carnes en la ciudad de Matanzas.

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Apesar de. los esfuerzos de Hector, el asesor fud absuelto por la real audiencia, que en este negocio, como en todoslos que se rozan con las personas que cuentan como Hec-. tor con el favor de la capitania general de la Isla, adopt un tdrmino medio. Son dignos de leerse en esta causa los -atestados, a favor del asesor, del teniente gobernadcr don Josd Maria Isla, de siete alcaldes ordinaries y del cura vicario juez ecleshistico, de quienes fud consultor; y fuera de ella no to es menos el espe.iente de mdritos del mismo asesor, certificados por las primeras autoridades y principales corporaciones de la Isla. 40. Tales violencias, ejercidas por Hector con el asesor, y otras iguales de que us6 con los vecinos mas acaudalados y pacificos, como el ex-alfdrez real D. Mariano Mora, su sucesor D. Pablo Rivalta, y el caballero regidor D. Francisco Vila, esparcieron el terror en aquella comarca. Para tenerla mas sujeta a sus caprichos hacia alarde a menudo de su deudo con el general Valdds de sus relaciones de amistad con el que lo era de la Isla don Federico Ronedli, el secretario politico de este D. Crispin Jimenez de Sandoval, el presidente de la comision militar D. Fulgencio Salas el comandante general del departamento del centro D. Josd Herrera Davila, los dos antedichos magistrados de la real audiencia de Puerto-Principe D. Emilio de Sandoval y D. Josd Laguna; y para demostrar mas su poderio solia aliadir que la medalla de Irun con que estaba condecorado la consigui6 sin haberse encontrado en aquella jornada. 41. Alientos Con tales garantias ya no tuvo rede fl. Manuel paro de recoger el caballo que habia Hector. devuelto, y aun de aceptar otros dos mas de las mismas personas mencionadas. 42. Canano proUna conducta tan irregular no pocvra saivar sun dia ser aplaudida por las gentes senreruitacioo. satas. Para contrarestar la censure que tan justamente merecia, adopt dos espedientes. El primer fud traer a Villaclara escritores pagados por sus amigos para ensalzar los actos de su gobierno, hacienda a menudo comparaciones tan odiosas entre dl y su antecesor Isla, que dste no pudo menos de quejarse. El primer escritor Llopiz cuando cansado de escribir adulaciones,

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ocup6 su pluma en articulos sobre la necesidad do la buena education y otras materias semejantes fud relevado de su-encargo, que entr6 a desempeflar D. Francisco Diaz de Villegas, procesado por el delito de anexion de la Isla a los Estados-Unidos. 43. El segundo de los medios de quo se valiO fu emprender toda clase de obras pdblicas a costa y contra la voluntad del vecindario. Asi, decia dl, tendrd mdritos que alegar ; y los hacia resaltar mas tasando las obras en el doble de lo que habian costado, para atribuirse una economia que era imaginaria. 44. Sun repenAntes del ano y medio de estar en tino relewo, y posesion de su destino, recibi6 Orden manejos para de la capitania general para quo paevitarlo. sara a encargarse del mismo en la villa de S. Julian de los Guines. Como ni habia solicitado, ni deseaba semejante traslacion, sus amigos satisfacieron con gusto el deseo que les revel6 toner de que hicieran una representation al capitan general para que lo dejara en Villaclara. Las firmas se arrancaron por el mismo estilo que las cantidades de la suscricion para su hermana. 1lizo otra por el mismo estilo el ayuntamiento, que dl presidia, y a que pertenecian D. Manuel Jimenez, D. Juan Manuel Martinez, y el dueno de la casa de juego que Hector permitia. Apesar de estos manejos, Hector fu6 relevado. Al retirarse este de Villaclara, un bacendado que por medio de terceras personas Ic tenia tomados a premio muchos miles de reales, fud estrechado tan rigurosamente al pago, que se vi6 obligado, para verificarlo, a vender por menos precio dos casas nuevas valoradas en mas de 480,000 reales (a). (a) D. Manuel Hector tampoco pudo estar mucho tiempo en Guines en donde fue relevado por el coroner D. Jacobo de la Pezuela. Aprop6sito del sistema de vejaciones propio del prirnero, en un comunicado dirigido i la Cr6nica de Nueva-Yorck, inserto en la Esperanza de 24 de agosto de este afio se lee entre otras cosas lo siguiente: Giines 18 de julio (de 1850). uVarias reformas se podrian hacer en esta Isla, que resultarian a satisfaction de todos ademas de ser de la mayor utilidad para el pais. El sistema de tenientes gobernadores militares, pot

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= 45 = 45. Breve res Villaclara se reponia de sus quepiro de los vibrantos al abrigo de la moderation, llaclareaosrectitud 6 imparcialidad del nuevo gobernador coronel D. Ramon Conti. Pero fue breve su respiro. Conti tuvo que pasar a Trinidad, y las relaciones con quo cuenta Hector Io allanaron el camino para volver a ocupar el puesto que con tanto dolor habia dejado. 46. En vano se harian por ahora averiguaciones sobre los hechos apuntados. El terror infundido por Hector con su conducta impune, ha echado muy hondas raices en el animo de aquellos infelices habitantes y les cerrara por mucho tiempo los labios a no ser para pronunciar alguna de las alabanzas que arranca el miedo de ser algua dia perseguidos. ejemplo, no ha probado muy bien hasta ahora ; por que no se sustituyen con letrados capaces de interpretar las eyes on materiAs civiles y criminals? Es verdad que el hombre honrado de buen juicio y de buenas intenciones hace el bien en cualquiera position. ))Por ejemplo, en el dia uno de estos hombres respetables es nuestro tenicnte gobernador, coronel D. Jacobo de la Pezuela, hombre de grand talento, de vast:s conocimientos, recto humano, enemigo de las multas, procura por todos los medios posibles los adelantos do esta poblacion, y es muy querido de todos. n Podria indicar otras varias reforms, como la del sistema de mult:s y licencias para transitar; pero creo inhtil hacerlo, porque he entendido quo so tra.a seriamente de este asunto. Do ello resultari, a no dudarlo, tn gran bien para el pais y para estos habitantes, tan nobles, tan leaves y tan benembritos. La alusion parece ser muy directa; al menos no dejarian de comprenderla todos los quo conozcan la capacidad y las demaa cualidades de D. Manuel Hector.

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