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Elogio de Don Prudencio Casamayor, socio numerario de la Real Sociedad de Amigos del País de Santiago de Cuba

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Title:
Elogio de Don Prudencio Casamayor, socio numerario de la Real Sociedad de Amigos del País de Santiago de Cuba leído en la sesión del día 11 de junio de 1842
Creator:
Sagarra, Juan Bautista
Place of Publication:
Santiago de Cuba
Publisher:
Imprenta de la Real Sociedad Económica, à cargo de Don Miguel Martinez
Publication Date:
Language:
Spanish
Physical Description:
11 p. : ; 20 cm.

Subjects

Genre:
non-fiction ( marcgt )

Notes

Citation/Reference:
Trelles, C.M. Bib. cubana s. 19,
General Note:
Pages 5-6 misbound following p. 10.
Statement of Responsibility:
por Juan Bautista Sagarra ...

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Source Institution:
University of Florida
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Resource Identifier:
53060895 ( OCLC )
ocm53060895

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ELOGIO

DE



SOCZO UMIEEEB@RAWS O

DE LA REAL SOCIEDAD DE AMIGOS DEL PAIS



leido

enfmla leon def Ala 4 dc jdll de 4d8I2

POR

Don Juant Bautista Sagarra

d quien se cncarg6,

E IMPRESO POR ACUERDO DE LA MISMA SOCIEDAD.


SANTIAGO DE CUBA.

IMPRENTA DE LA REAL SOCIEDAD Ecox6mICA,
1 CARGO DE DON MIGUEL MARTINEZ.





























C'



o
-1



















Que sa mort, que vous deplorez, vous
serve A la fois de consolation et d'exemp]e.
(Bossuct: orac. fun de Luis de Bourbon)


En medio del entusiasmo con que seguimos la mar-
cha patri6tica que hemos emprendido; en medio de la es-
pcranza mas lisongera, do que algun dia podamos tocar los
efcctos de nuestros esfuerzos actuales, insuficientes todavia
para poder presentarlos desde ahora de un modo satisfac-
torio, un hccho lamentable ha venido ; turbar nuestro go-
zo y h derramnar en nuestros corazones un agudo descon-
suelo, una pena amarguisima, que nos hace suspender esta
noche nuestras tareas, para cumplir uno de los mas tris-
tes, pero tambien de los mas justos deberes que los esta-
tutos nos imponsn: honrar la memorial de uno de nuestros
caros amigos, que la muerte nos acaba de arrebatar: D.
PRUDENCIO CASAMAYOR.
Pero jes acaso este acto el mero cumplimiento de un
deber de estatuto, 6 una vana y esteril ceremonia, dicta-
da por una de esas pasiones innobles que por desgracia y para
baldon de nuestra especie nos impele i veces A la odiosa mentira,
6 h la detestable lisonja? Ni una ni otra cosa es, seio-
res, sino el efecto de una gratitud just, verdadera y pro-
funda. No es lo primero, por que la Real Sociedad lo ha
acordado tan solo A los que se ban distinguido por sus ser-
vicios 6 ella 6 al pais: no lo segundo por que no pertene-
cia nuestro difunto amigo A la encumbrada clase de au-
toridad y poder, y nada hay que esperar de 61, que yace
en la eternidad, ni de su desconsolada familiar, que solo po-
dra acompafiarnos 6 ser acompafiada en el dolor de esta


~ _P~







[4]
pardida comun. Sincere e-, pues, nuestro elogio, y mas sin-
cero por lo mismo de salir desnudo de los atavios de la
oratoria y de los adornos de la elocuencia. Lejos estoy em-
pero de lamentarme de esto, por que la verdad no necesi-
ta postizas galas: su sola insinuacion basta. Ni i qu6 ha-
bia de implorar los ausilios de la oratoria, para espresar
un sentirniento que no debe probarse con flores y meta.
foras, y que estA bien manifiesto en el elocuente silencio,
y en el aspect triste y melanc61ico que advierto en to-
dos los semblantes? Puedo, pues, entrar confiadamente A ocu-
parme del hombre benem6rito que recordamos, citando tan
solo las cortas noticias que he podido recojer de algunos de
los servicios con que conquist6 la estimacron de cuan-
tos aman la prosperidad del pais: servicios ya reconocidos,
confesados y elogiados por el M. I. Ayuntamiento, y va-
rias autoridades de esta ciudad, en documents autenticos
que su desconsolada familiar conserve para su consuelo y
como prendas preciosas de las virtudes de un padre que
nunca llorard bastante.
Naci6 DoN PRUDENCIO CASAMAYOR el dia 18 de Ju-
nio de 1763, en Sauve-Terre, departamento de los Ba-
jos Pirineos en Francia, donde se hallaban sus lejitimos
padres Juan Casamayor consejero del Rey, y teniente
general del senescal de Sauve-Terre, y Juana Forcade
Casamayor. Hizo su education del modo esmerado que
comprob6 en el curso de sus dias, y muy j6ven vino a
America, residiendo por algun tiempo en esa isla tan pre-
ciosa como infortunada, victim lastimosa de una revolution
que una equivocada political prepare, y la imprudencia consu-
ni6. Acosado de ese aciago suceso, pues su carActer pacifico,
y su apego A la industrial le hacian ver con horror los es-
travios de la razon en esos moments de des6rdenes y des.
gracias, se traslad6 d la pacifica y hospitalaria Isla de Cuba,
dando con este paso una idea de su prevision, puesto que desde
entonces descubri6 que la paz, este don inestimable del
cielo, este fruto precioso de nuestra cordura, habia fijado
su venturosa mansion en este suelo. El primer pueblo cu-
bano que pis6 fud la antigua ciudad de Baracoa, en 1797,
pero, sin duda, su genio emprendedor estaba alli acotado
y por esto se traslad6 a Santiago de Cuba, donde el afil de 1800
abri6 su casa de comercio, la mas fuerte y relacionada








[5]
que entonces ecsisti6.
Veamosle ya aqui, considerandose y considerandole
todos como un verdadero espafiol; como un hombre iden-
tificado con el pais, que no adopt por hacer sus negocios,
sino por una simpatia irresistible, de que tantas pruebas
di6 posteriormente. Su presencia y su capital daban a un
tiempo poderoso estimulo A la industrial, y eficaz ejemplo
A otros estrangeros, y muy particularmente 6 sas compa-
triotas, que no tardaron en imitarle. Y no content con dar
el ejemplo, atrajo A muchos brindandoles su protection, que
jams neg6 A cuantos la buscaron.
Va desde estos moments comenz6 A ser uitil al go-
bierno, por que careciendose en esta ciudad de un inter-
prete fu6 nombrado desde luego, por que al perfecto cono-
cimiento de los idiomas, unfa la cirounspeccion y reserve
necesarias en este destiny, y podia merecer la confianza del
gobierno, como en efecto la mereci6 sin taza, y jamAs la
contradijo, antes bien, se aumentaba cada dia, y siempre
con mayores motives, Entre otros, puedo citar uno que por
el gran bien que produjo merece una mension especial. Co-
mo era ). Prudencio hombre de estensas y buenas rcla-
clones, supo con much anticipation, que los ingles's tra-
taban de hacer un desembarco en la desprevenida 6 inde-
fenza Baracon, y poniendolo al punto en noticia del Go-
bierno de Cuba, pudo este dar los avisos y dictar las me-
didas necesarias a evitar la catastrofe que amenazaba A aque-
la indefensa ciudad y quizds a toda la isla. De manera
que cuando el navio de guerra destinado 6 este ataque
quizo verificarlo, fud no solo repelido sino maltratado de-
jando algunos prisioneros en manos de los nuestros.
Util fu. sin duda en esta occasion D. Prudencio, pe-
ro cuando mas servicios prest6 al Gobierno fu6 en aquella
6poca, que vulgarmente Ilaman de la espulsion de losfran-
ceses, tan marcada cn la historic econ6mica de esta pro-
vincia. Hay servicios de grande importancia, que por scr
hechos en privado y bajo una necesaria y prudent reser-
va quedan siempre oscurecidos, palpandose solo las bue-
nas consecuencias, pero sin conocerse las manos ben6ficas
que las prepararon. A esta clase pertenecen los que prest6
P. Prudencio Casamayor en esa 6poca, servicios empero que
no han quedado del todo olvidados, por que el Ecsino. Sr.








[6]
D. Sebastian Kindelan, que Ilevaba eritonces las riendas del
Gobierno, lo confiesa con honrada y just franqueza en una
certification que di6 6 Casamayor en 15 de Abril de 1809.
Ya antes y tambien despues de esta 4poca habia
acreditado su adhesion al gobierno espaniol no solo con sus
servicios personales, sino con su caudal, anticipando A las
cajas reales en algunas urgencias sumas cotsiderables, 6 dan-
do efectos que nccesitaba cl Gobierno, para que se le pa-
gasen cuando este pudiese, como sucedi6 a] romper la guer-
ra con Francia, en que facility de este mcdo una gran
cantidad de harina que la Real Hacienda hubo rnmnester,
servicios no menos importantes por su valor que por su
oportunidad.
Mostrose tambien esa generosa disposicion de nuest!o
difunto amigo en favor del gobicrno y del pueblo en dos
epocas calamitosas, que hubo en 1801 y 1808, en que por
motivo de las circunstancias que en estos aiios aflijieron 6 nues-
tra heroica nacion, falt6 A Cuba el indispensable articulo de
la sal. En tan duro conflict el Gobierno tent6 todos los
medios de remediar la calamidad, ora apelando al patrio-
tismo de unos, ora escitando el interes de los hombres de
negocios; pero sin ecsito alguno, porque las circunstancias
eran critics, ciertos los riesgos que se corrian, y corta la
recompensa que se esperaba, como no fuese la de hacer el
bien, que solo tiene eco en las almas elevadas, que por
desgracia y para su mayor m6rito no son muchos en nin-
gun pais, ni en ninguna epoca. Casamayor fu6 el primero
que en ambas ocasiones ocurri6 A la necesidad, no sin que-
brantos notables, pues en una de ellas perdi6 dos buques
y sus valiosos cargamentos; pero el gobierno fu6 servido y
el pueblo consolado, que era su principal objeto.
Pero donde hizo nuestro difunto amigo los mas im-
portantes servicios; donde despleg6 con mayor energia sus ta-
lentos; donde mas prob6 su genio infatigable y su constan-
cia invencible; donde se fund6 una gloria que nadie podra
arrebatarle, fud en el ramo interesantisimo de la agricul-
tura; que es como si se digera, en la primer palanca que
ha levantado las riquezas de la provincial a la altura en
que se hallan, el objeto favorite y predilecto de la isla.
No atribuir6 a Casamayor la introduction del caf6 en esta
provincia, pues que ya existia en ella esa preciosa plant








[7]
much antes de su legada, pero just es confesar que A
su genio notablemente emprendedor se debe el desarroyo
que tuvo ese cultivo; pues fu6 uno de los primeros y el
mas arrojado, infatigable y laborioso agricultor, aunque al
mismo tiempo mancjaba con destreza, honradez y buen dc-
sito el caduceo de Mercurio. Campos incultos, montafias que
se llamaron inaccesibles, dcben 6 Casamayor el verse con-
vertidas hoy en preciosos verjeles, y partidos florecientes y
poblados. ,Conoceis, SS., el rico distrito de Santa Catalina
donde se hallan los mejores ingenios y algodonales de la
provincia? pues el fu6 el que asociado de otros estrange-
ros industriosos, adquiri6 esa inmensa comarca para dis-
tribuirsela en lotes, y levantar las suntuosas haciendas que
hoy la pueblan, Mas no quiero, por que no es just, callar
el nonbre de esos estranjeros apreciables que tambien de-
ben llevar su part de gloria. Mr. Pedro de la Couldre,
Mr. Juan Savon, Mr. Juan Despaigne, Mr. Antonio To-
mas, Mr. Pedro Luis y Gui:lermo Keytre (hermanos) Mr.
Marcial Leonardo luran, Mr. Jaime Bayeux, Mr. Miguel
Muzard, Mr. Bernardo Gons de Lairac: he aqui los que
junto con el patriarca (permitidme Sres. que asi lo llame)
junto con el patriarca Casamayor fundaron el partido de Sta.
Catalina: y diciendo esto, ya no es necesario mas sino detenerse
en discurrir todas las riquezas, todos los bienes que ese
paso ha traido a la agriculture, al comercio, A la pobla-
cion; en una palabra al engrandecimiento del pais.
Mas si en este caso le acompatiaron otros, por lo
colosal de la empresa, no fu6 lo mismo en la adquisicion'
de otras dilatadas comarcas de espesos bosques, y empina-
das montafias, habitadas tan solo por algunos animals mon-
taraces, 6 por el selvatico africano, que busca en la sole-
dad y espesura de los bosques tranquil albergue a su ge-
nial desidia 6 seguro asilo contra la persecucion de irri-
tado duciho. Dificil parecia hacer ritiles, montes tan escar-
pados; mas ;qu6 no cede 6 la industrial cuando esta unida
A la inteligencia y ausiliada por la constancia? No tard6
much en adquirir la agriculture un empuje poderoso en
manos de nuestro amigo, que infatigable en el trabajo, crus6
de caminos aquellos solitarios campos, caminos que 61 mis-
mo trazaba y dirijia, sufriendo todo el rigor de nuestro cli-
ma, todas las privaciones de aquellos lugares, toda la in-








[8
temperie: de los desiertos. Pareceme Sres. que estoy vien-
do al venerable anciano, vestido cual hombre de campo; un
corto alfanje en la cintura; el teodolite en una mano, y
el jalon en la otra, trepando que no subiendo, por aque-
las sierras, testigos perpetuos de sus afanes, como lo fue-
ron las piramides de Egipto, de la ambition de un guer-
rero, para dar un ejemplo de actividad y prevision, y abrir
un fertil manantial de bienes a la provincial de Cuba. Com-
plazcase otro en describir el moment en que el estrat&-
jico traza un plan de batalla, en que van A derramarse
torrentes de sangre humana, acaso para sostener un prin-
cipio falso 6 erroneo, 6 quizd el capricho de algun hom-
bre, 6 si se quiere para defender la justicia y la dignidad
national. Sublime sera por cicrto ese instant; mas" por que
no lo ha de ser tambien aquel on que pacifica y calmo-
samente un genio ilustrado y constant echa los cimientos
a la fortune de millares de families, atrae ciudadanos
6 la patria, les di riquezas, estabilidad al 6rden, com-
pafiero inseparable de la industrial, y anuda las rela-
ciones sociales? Humildes, silenciosos son estos servicios,
ras no por esto minos importantes, que los de esos hom-
bres ruidosos, que se abren paso a la inmortalidad por en-
tre desgracias sin cuento, que conmueven los corazones mas
empedernidos, Los pingiies cafetales Limones, Sierra-maes-
tra, Amistad, El Ramon, Damajayabo, recordaran eterna.
mente al cubano agradecido, el memorable estranjero Ai
quien deben ecsistencia provechosa: ellos impondrfn si-
lencio A los que vagamente declaman contra la industrial
de los estranjeros; aunque por fortune no ecsisten entire no-
sotros hombres que abriguen tan aiiejas y ridfculas preocu-
paciones, que han desaparecido como el humo ante la an-
torcha brillante de la ciencia econ6mica, y cedido i la irre-
sistible fuerza de la esperiencia.
A prop6sito de esto, Sres., me acuerdo abora de la
parte direct y notable que nuestro lamentado amigo tuvo
en el important ramo de mineria, de este ramo, que tam-
bien, merced i la industrial estrangera, forma hoy una de
las. riquezas cubanas y es una de nuestras mas fundadas
y alagiienas esperanzas. Su nombre corre mezclado con
la historic de-la mineria de Cuba, y si quereis las prue-
bas, abrid el c6digo minero, y sus piginas os lo recordarin








[9]
para siempre, pues en ellas aparece solicilo procurador de
las gracias que para medrar ha menester esta azarosa y
aventurada industrial. Y si aun quereis mas pruebas, las
tendreis en los registros y archives de la inspection de
minas, y aun mejor, en ese pueblo, poco ha miserable y
nulo, hoy feliz y con ecsistencia y riquezas positives: San-
tiago del Prado, vulgarmente Ilamado el Cobre. Alli ha-
Ilareis una empresa mista de nacionales y estranjeros, hon-
rados 6 industriosos, en cuya organization tuvo una parte
muy active: alli hallareis tambien las huellas de una em-
presa colosal que acometi6, aunque por desgracia del pais,
mas bien que de 61 mismo, sin ecsito feliz; pero hay espe-
culaciones que aunque se malogren, siempre honran alque
las acomete, por que prueban en 61 un Animo grande, cons-
tante y generoso.
Esta material me recuerda otra obra que debemos A
su laboriosidad y constancia. Hablo Sres. de la Calzada del
camino real de la Isla que comienza en la que hizo el
Sr. Brigadier D. Eusebio Escudero, (y en esta tambien tu-
vo intervention muy direct y eficaz) y terminal cerca del
arroyo Gascon; obra que acometi6 llevado tan solo de ese
genio emprendedor, que rayaba en mania; de ese apego
innato en 1l a estar siempre ocupado en trabajos graves y
fatigosos, El de esta calzada, lejos de haberle dejado uti-
lidad alguna, le produjo quebrantos, que 61 no consider
tales, pues debiendo A su inteligencia y laboriosidad una for-
tuna brillante, no buscaba en este trabajo una ganancia
pecuniaria que no necesitaba, sino un titulo mas A las
considoraciones del Gobierno y al aprecio de sus convecinos.
Esta empresa despierta en mi memorial aquella otra
de un nuevo camino de Cuba A la villa del Cobre, cuyo
trazo hizo personalmente, acortando la distancia en casi
una cuarta parte; y con un declive de dos y media 6 trees
pulgadas por toeza, solo en uno 6 dos parajes y en muy
cortos trechos; circunstancia muy notable en terrenos tan
quebrados, de montafias tan escarpadas, como las quesiem-
bran A toda esa comarca. Por este proyecto se unen en el
Cobre los caminos de Bayamo, y sus ramificaciones, como
tambien los del brazo de Cauto, Hongoloso.go, Hermitafio,
Nimanima y demas del Oeste. que formando un centro ge-
neral en aquella villa, le daria elementos de la mas alt.








[o10]
importancia para su prosperidad y riquezas.
Con razon, seiiores, le buscaba el Gobierno para to-
das estas obras, y le encarg6 muchas comisiones que desem-
pefi6 dignamente. Con razon obtuvo del mismo gobicrno des-
tinos pdblicos, aunque su modestia le alcjaba de ellos. No-
sotros mismos le nombramos Presidente de nuestra Seccion
de Agriculture, pero, bien sea por esa, modcstia con que
realzaba mas sus bellas cualidades, 6 por que realmente
se preparaba a un viaje que le ecsijian sus negocios, y que
no lieg6 6 verificar, 6l se escus6 cortesmente y con espre-
siones lisonjeras, de cjercer el cargo. De su simpatia por
esta Sociedad solo dire que no la olvid6 ni en sus iltimos
instantes, pues la ha legado las obras mas interesantes de
su rica libreria. Mas si hasta aquf he considerado A Casa-
mayor como un vecino litil, solicito cuando fu6 comerciante,
atinado cuando calculador, estudioso cuando agricultor; y
bajo todos aspects honrado, constant, ilustrado y bendfico,
no debo olvidar que tambien en lo domestico fud un pa-
dre amoruso; se tenia en 41 un hombre franco y siempre
dispuesto a servir 6 cuantos le ocupaban; era un anci;no
de conversation grata, amena 6 instructive, sin particirar
de los achaques y preocupaciones de esa edad, que no se des-
cubria en su robustez, agilidad d ideas; y un amigo, que no es-
peraba 6 ser solicitado por sus amigos, sino que se anticipaba A
servirles, como el orador romano decia que deben ser los amigos.
Mas estaba ya Casamayor en el ocaso de su vida y de-
bia esta terminar; pcro terminal del modo que ordinaria-
mente muere el hombre itil y de conciencia tranquil.
Ocupado en los quehaceres de su hacienda predilecta, fud
;saltado del mal que nos lo arrebat6 en solo tres dias de
enferrnedad, pero sin ser atormentado por dolor de ningu-
na clase, y rodeado de su familiar, de sus numerosos ami-
gos, de sus fields criados, que mas que un amo tuvicron siem-
pre en 1l un padre tierno, un protector decidido. Su muerte
fud la imagen de un sueiio apacible y de ella puede decirse
lo contrario de lo que Ciceron dijo de la de su amigo Es-
cipion, pues si la prontitud con que la de este sucedi6, le
quit6 el dolor de sentirla, la de Casamayer le di6 el tiem-
po de saborearla, Si, seiiores, de saborearla digo, por que
ese moment es dulce para quien Ilega dl1 sin tormen-
tes en su conciencia, sin manchas en su rcputacion, y









dejando s6lidamente asegurada la suerte de sus descendientes.
Asi muri6 el 18 de Marzo de este ario el hombre
que supo labrarse una cuantiosa fortune con el trabajo y
la economic, pero una economic prudent y sin desviarse
nunca de la senda del honor; el hombre en fin, que yo
no he dudado llamar el patriarca de la agriculture cuba-
na. A su familiar deja un buen nombre de que honrarse,
a la industrial un cultivador que lamentar, A esta Socie-
dad uno de sus mas benembritos reinstaladores que sentir, y
A todos, una prueba incontrastable de que con la industrial
y la honradez se logra tambien vivir en la memorial de
los hombres mas allA de la tumba.

Junio 11 de 1842.








9.






















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Que sa rnort, quo vows deplorez, vous serve A la ibis de consolation et d'exempl e. (iossuct: orac. fun de Luis de Bourbon) in medio del eatusiasmo con que seguimos la marchi pa ri6tica que hemos emprendido; en medio de la esperan m ma0 lisongera, de que algun dia podamos tocar los ufectos de nucdros esfucrzos actuales, insuficientes todavia para poder pr'esentarlos desde ahora de un modo satisfactorio, ins hecho lamentable ha venido a turbar nuestro gozo : a dorrarnar en nuestros corazones un agudo desconsuelo, una pena amarguisima, que nos hace suspender esta noche nuestras tareas, para cumplir uno de los mas tristes, pero tanbien de los mas justos deberes quo los estatutos nos imponsn: honrar la memorial de uno de nuestros earos amigos, que la muerte nos acaba de arrebatar: D. PRUDENCIo CASAMAYOR. Pero ies acaso este acto el mero cumplimiento de un deber de ctatuto, 6 una vana y esteril ceremonia, dictada por una de esas pasiones innobles que por desgracia y para baldon de nuestra especic nos impele A veces a la odiosa mentira, 6 A la detestable lisonja? Ni una ni otra cosa es, senores, sino el efecto de una gratitud justa, verdadera y profunda. No es to primero, por quo la Real Sociedad Jo ha acordado tan solo a los quo se han distinguido por sus servicios a ella 6 al pais: no lo segundo por que no pertenecia nuestro difunto amigo a la encumbrada clase de autoridad y poder, y nada bay que esperar de 61, quo yace en la eternidad, ni de su desconsolada familia, que solo podrA acompaiiarnos 6 ser acompafada en el dolor de esta

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p6rdida comun. Sincero es, pu]es, nuestro elogic mas sincero por lo mismo de salir desnudo de los atavos de la oratoria y de los adornos de la elocuencia. Lejos estoy empero de lamentarme de esto, por que ]a verdad no necesita postizas galas: su sola insinuation basta. Ni ;a qu6 habia de implorar los ausilios de la oratoria, para espresar un sentiniento que no debe probarse con flores y meta. foras y que estd bien manifiesto en el elocuente silenciO, y en el aspecto triste y melanc6lico que advierto en todos los semblantes? Puedo, pues, entrar confiadamente a ocuparne del hombre benemerito que recordamos, citando tan solo las cortas noticias que he podido recojer do algunos de Ios servicios con que conquist6 la estimacion de cuantos aman la prosperidad del pais: servicios ya reconocidos, confesados y elogiados por el M. I. Ayuntamiento, y varias autoridades de esta ciudad, en documents autenticos que sn desconsolada (hmilia conserva para su consuelo y como prendas preciosas de las virtudes de un padre que nunca florars bastante. Naci6 DON PRUDENCIo CASAMATOR el dia 1S de Junio de 1763, en Sauve-Terre, departamento de los Bajos Pirineos en Francia, donde se hallaban sus lejitimos padres Juan Casamayor consejero del Rey, y teniente general del senescal do Sauve-Terre, y Juana Forcade Casamayor. Hizo su education del modo esmerado que comprob6 en el curso de sus dias, y muy joven vino i America, residiendo por algun tiempo en esa isla tan preciosa como infortunada, victima lastimosa de una revolution que una equivocada politica prepare, y la imprudencia consum6. Acosado de ese aciago suceso, pues su carActer pacifico, y su apego a la industria le hacian ver con horror los estravios de la razon en esos momentos de des6rdenes y des. gracias, se traslad6 a la pacifica y hospitalaria Isla de Cuba, dando con este paso una idea de su prevision, puesto que desde entonces descubri6 que la paz, este don inestimable del cielo, este fruto precioso de nuestra cordura, habia fijado su venturosa mansion en este suelo. El primer pueblo cubano que pis6 fu6 la antigua ciudad de Baracoa, en 1797, pero, sin duda, su genio emprendedor estaba alli acotado y por esto se traslad6 a Santiago de Cuba, donde el affo de 1800 abri6 su casa de comercio, la mas fuerte y relacionada

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[5] que entonces ecsisti6. Veamosle ya aqui, considerandose y considerandole todos como un verdadero espaol; como un hombre identificado con el pais, que no adopt6 por hacer sus negocios, sino por una simpatia irresistible, de que tantas pruebas di6 posteriormente. Su presencia y su capital daban A un tiempo poderoso estimulo 4 la industria, y eficaz cjemplo A otros estrangeros, y muy particularmente A sus comp Ltriotas, que no tardaron en imitarle. Y no contento con dar el ejemplo, atrajo 4 muchos brindandoles su protection, que jams neg6 a cuantos la buscaron. Va desde estos momentos comenz6 a ser ctil al gobierno, por que careciendose en esta ciudad de un interprete foe nombrado desde luego, por que al perfecto conocimiento de los idioras, unia la cirounspeccion y reserva necesarias en este destino, y podia merecer la confianza del gobierno, como en efecto la rnereci6 sin taza, y jamis ha contradijo, antes bien, se aumentaba cada dia, y siempre con mayores motivos, Entre otros, puedo citar uno que por el gran bien que produjo merece una mension especial. Como era 1). Pr udencjo hombre de estensas y buenas relaciones, supo con mucha anticipation, que los ingles's trataban de hacer un desembarco en la desprevenida e indefenza Paracon, y poniendolo al punto en noticia del Gobierno de Cuba, pudo este dar los avisos y dictar las medidas necesarias 4 evitar la catastrofe que amenazaba 5 aquela indefensa ciudad y quiz6s a toda la isla. De manera que cuando el navio de guerra destinado 6 este ataque quizo verificarlo, fu6 no solo repelido sino maltratado dejando algunos prisioneros en manos de los nuestros. Util fu sin duda en esta ocasion D. Prudencio, pero cuando mas servicios prest6 al Gobierno fu6 en aquella 4poca, que vulgarmente Ilaman de la espuls/on de losfranceses, tan marcada en ]a historic econ6mica de esta provincia. Hay servicios de grande importancia, que por ser hechos en privado y bajo una necesaria y prudente reserva quedan siempre oscurecidos, palpandose solo las buenas consecuencias, pero sin conocerse las manos bendficas que las prepararon. A esta clase pertenecen los que prest6 D. Prudencio Casamayor en esa 6poca, servicios empero que no han quedado del todo olvidados, por que el Ecsmno. Sr.

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[6] D. Sebastian Kindelan, que llevaba entonces las riendas del Gobierno, ]o confiesa con honrada y just franqueza en una certification que di6 6 Casamayor en 15 de Abril de 1809. Ya antes y tambien de pues de esta 6poca habia ncreditado su adhesion al gubierno espafiol no solo con sus servicios personales, sino con su caudal, anticirando a las cajas reales en algiunas urgencias sumas corsiderublcm 6 dando efectos quo necesitaba el Gobierno, para que se le pagasen cuando este pudiese, como sucedi6 al romper la guirra con Francia, en quo facility de este mdo una grand cantidad de harina que la Real Hacienda hubo mcncster, servicios no menos importantes por su valor -ut por su oportunidad. Mostrose tambien esa generosa disposicion de nuesto difunto amigo en favor del gobierno y del pueblo en do., (pocas calamitosas, quo hubo ci 1831 y 1302, en yejU po; motivo de las circunstancias qjue en estos anos aflijicron a nfuestra lieroica nation, falt6 A Cuba el indispensable articulo dla sal. En tan duro conflicto el Gobierno tent todos o medios de remediar la calamidad, ora apelando al patrintismo de unos, ora escitando el irteres de los hombres de negocios; pero sin ecsito alguno, porque las circunstancia; cran criticas, ciertos los riesgos quo se corrian, y corta la rccompensa que se esperaba, como no fuese la de hacer ci bien, que solo tiene eco en las almas elevadas, quo por desgracia y para su mayor mdrito no son muchos en ningun pais, ni en ninguna 6poca. Casamayor fue el primero quo en ambas ocasiones ocurri6 6.la necesidad, no sin qucbrantos notables, pues en una de ellas perdi6 dos buques v sus valiosos cargamentos; pero el gobierno fu6 servido y el pueblo consolado, quo era su principal objeto. Pero donde hizo nuestro difunto amigo los mas importantes servicios; donde despleg6 con mayor energia sits talentos; donde mas prob6 su genio infatigable y su constancia invencible; donde se fund una gloria que nadie podra arrebatarle, fue en el ramo interesantisimo de la agricultura; que es como si se digera, en la primer palanca quo ha levantado las riquezas de la provincia 6 Ia altura en que se hallan, el objeto favorito y predilecto de ]a isla. No atribuir6 6 Casamayor la introduction del caf6 en esta provincia, pues que ya existia en ella esa preciosa planta

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[7] mucho antes de su Ilegada, pero justo es confesar que a su genio notablemente emprendedor se debe el desarroyo que tuvo ese cultivo; pues fue uno de los primeros y el etas arrojado, infntigable y laborioso agricultor, aunque al mismo tiempo manejaba con destreza, honradez y buen 6csito el caduceo de Mercurio. Campos incultos, montanas que se liamaron inaccesibles, dvben a Casamayor el verse convertidas hoy en preciosos verjeles, y partidos florecientes y poblados. LConoceis, SS, el rico distrito de Santa Catalina donde so hallan los mejores ingenios y algodonales de la provincia? pues el fue el que asociado de otros estrangeros industriosos, adquiri6 esa inmensa comarca para distribuirsela en totes. y levantar las suntuosas haciendas que boy la pueblan, Alas no quicro, por que no es justo, callar el nombre de esos estranjeros apreciables quc tambien deben Ilevar su parse de gloria. Mr. Pedro de la Couldre, Ar. Juan Pavon, ai r. Juan Despaigne, Mr. Antonio Tomas, Mr. Pedro Luis v Gui:lermo Keytre (hermanos) Mr. Narcial Leonardo Puran, Mr. Jaime Bayeux, Mr. Miguel hIuzard, ti.% iernardo Gons de Lairac: he aqui los que junto con cl patria: ca (pcrmitidme Sres, que asi to llame) junto con el pa triarca Casamayor fundaron el partido de Sta. Catalina: v diciendo esto, va no es necesario mas sino detenersc en discurrir todas Ias riquezas, todos los bienes que ese paso ha traido z la agricultura, al comercio, a la poblacion; en una paL bra al engrandecimiento del pais. Mas si cn este caso Ic acompaflaron otros, por to colosal de la empresa, no fu lo mismo en la adquisicion de otras dilatadas comarcas de espesos bosques, y empinadas montanas, habitadas tan solo por algunos animales montaraces, 6 por el selvatico africano, que busca en la soledad y espesura de los bosques tranquilo albergue a su genial desidia 6 seguro asilo contra la persecution de irritado dueno. Diffcil parecia hacer titiles, montes tan escarpados; mas ;quo no cede a la industria cuando esti unida A ]a inteligencia y ausiliada por la constancia? No tard6 mucho en adquirir la agricultura un empuje poderoso en manos de nuestro amigo, que infatigable en el trabajo, crusd de caminos aquellos solitarios campos, casinos que e1 mismo trazaba y dirijia, sufriendo todo el rigor de nuestro clima, todas las privaciones de aquellos lugares, toda la in-

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[8] temperie de los desiertos. Pareceme Sres. que estoy viendo al venerable anciano, vestido cual hombre de campo; un corto alfanje en la cintura; el teodolite en una mano, y el jalon en la otra, trepando que no subiendo, por aqueHas sierras, testigos perpetuos de sus afanes, como to fueron las piramides de Egipto, de la ambicion de un guerrero, para dar un ejemplo de actividad y prevision, y abrir un fertile manantial de bienes a la provincia de Cuba. Complazcase otro en describir el momento en que el estratejico traza un plan de batalla, en que van a derramarse torrentes de sangre humana, acaso para sostener un principio also 6 erroneo, 6 quizi el capricho de algun hombre, 6 si se quiere para defender la justicia y la dignidad nacional. Sublime sera por cierto ese instance; maspor qud no lo ha de ser tambion aquel on que pacifica y calmosamente un genio ilustrado y constante echa los cimientos a la fortuna de millares de familias, atrae ciudadanos a la patria, les da riquezas, estabilidad al 6rden, companero inseparable de la industria, y anuda las relaciones sociales? Humildes, silenciosos son estos servicios, rmas no por esto m6nos importantes, que los de esos hombres ruidosos, que se abren paso a la inmortalidad por entre desgracias sin cuento, que conmueven los corazones mas empedernidos, Los pingties cafetales Limones, Sierra-maestra, Amistad, El Ramon, Damajayabo, recordardn eternamente al cubano agradecido, el memorable estranjero A quien deben ecsistencia provechosa: ellos impondran silencio a los que vagamente declaman contra la industria de los estranjeros; aunque por fortuna no ecsisten entre nosotros hombres que abriguen tan aiejas y ridiculas preocupaciones, que han desaparecido como el humo ante la antorcha brillante de la ciencia econ6mica, y cedido 6 la irresistible fuerza de la esperiencia. A prop6sito de esto, Sres., me acuerdo ahora de la parte directa y notable que nuestro lamentado amigo tuvo en el importante ramo de mineria, de este ramo, que tambien, inerced a la industria estrangera, forma boy una de las. riquezas cubanas y es una de nuestras mas fundadas y alagdenas esperanzas. Su nombre corre mezclado con la historia de la mineria de Cuba, y si quereis las pruebas, abrid el c6digo minero, y sus paginas os to recordardn

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[9] para siempre, pues en ellas aparece solicito procurador de las gracias que para medrar ha menester esta azarosa y aventurada industria. Y si aun quereis mas pruebas, las tendreis en los registros y archivos de la inspection de minas, y aun mejor, en ese pueblo, poco ha miserable y nulo, hoy feliz y con ecsistencia y riquezas positives: Santiago del Prado, vulgarmente llamado el Cobre. Alli hallareis una empresa mista de nacionales y estranjeros, honrados 6 industriosos, en cuya organization tuvo una parte muy activa: alli hallareis tambien las huellas de una empresa colosal que acometi6, aunque por desgracia del pais, mas bien que de el mismo, sin ecsito feliz; pero hay especulaciones que aunque se malogren, siempre honran al que las acomete, por que prueban en 61 un dnimo grande, constante y generoso. Esta materia me recuerda otra obra que debemos A su laboriosidad y constancia. Hablo Sres. de la Calzada del camino real de la Isla que comienza en la que hizo el Sr. Brigadier D. Eusebio Escudero, (y en esta tambien tuvo intervention muy directa y eficaz) y termina cerca del arroyo Gascon; obra que acometi6 llevado tan solo de ese genio emprendedor, que rayaba en mania; de ese apego innate en 61 a estar siempre ocupado en trabajos graves y fatigosos. El de esta calzada, lejos de haberle dejado utilidad alguna, le produjo quebrantos, que 61 no consider6 tales, pues debiendo 4 su inteligencia y laboriosidad una fortuna brillante, no buscaba en este trabajo una ganancia pecuniaria que no necesitaba, sino un titulo mas 6 las consideraciones del Gobierno y al aprecio de sus convecinos. Esta empresa despierta en mi memoria aquella otra de un nuevo camino de Cuba a la villa del Cobre, cuyo trazo hizo personalmente, acortando ]a distancia en casi una cuarta part; y con un declive de dos y media 6 tres pulgadas por toeza, solo en uno 6 dos parajes y en muy cortos trechos; circunstancia muy notable en terrenos tati quebrados, de montanas tan escarpadas, como las quesiembran a toda esa comarca. Por este proyecto se unen en el Cobre los caminos de Bayamo, y sus ramificaciones, como tambien los del brazo de Cauto, Ilongoloso:go, Hermitano, Nimanima y demas del Oeste, que formando un centre general en aquella villa, le daria elementos de la mas alt;

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[10] importancia para su prosperidad y riquezas. Con razon, seiores, le buscaba el Gobierno para todas estas obras, y le encarg6 muchas comisiones que desempet5 dignamente. Con razon obtuvo del mismo gobiarno destinos puiblicos, aunque su modestia le alejaba de ellos. Nosotros mismos le nombramos Presidente de nuestra Seccion de Agricultura, pero, bien sea por esa. modestia con que realzaba mas sus bellas cualidades, 6 par que realmente se preparaba 6 un viaje que le ecsijian sus negocios, y que no lleog6 6 verificar, el se escus6 cortesmente y con espresiones lisonjeras, de ejercer el cargo. re u simpatia por esta Sociedad solo dire que no la olvid6 ni en sus iltimos instantes, pues la ha legado las obras mis interesantes de su rica libreria. Mas si hasta aqui he considerado a Casamayor como un vecino until, solicito cuando fue comerciante, atinado cuanndo calculador, estudioso cuando agricultor; y bajo todos aspcctos honrado, constant, ilustrado y benefico, no debo olvidar que tambien en ho domestico fue tn pa(Ire amoroso; se tenia en 61 Un hombre franco y siemjro dispuesto 6 servir a cuantos le ocupaban; era un ancia no de conversacion grata, amena 6 instructive, sin particivar de los achaqucs y preocupaciones de esa edad, que no se descubria en su robustez, agilidad e ideas; y un amigo, que no esperba 6 ser solicitado por sus amigos, sino que se anticipaba a ervirles, como el orador romano decia que deben ser los amigos. Mas estaba ya Casamayor en el ocaso de su vida y debia esta terminar; pero terrninar del modo que ordinariamente muere el hombre util y de conciencia tranquila. Ocupado en los quehaceres de su hacienda predilecta, fu6 ,!iltado del mal line nos Jo arrebat6 en solo tres dias de eiferrmcdad, pero tin ser atormentado por dolor de ninguna clase, v rodcado de su familia, de sus numerosos armigos, de sus files criados, que mas que un amo tuvieron siempre en 6l Un padre tierno, un protector decidido. Su muerte u6 ]a imagen de un suefio apacible y de ella puede decirse Io contrario de lo que Ciceron dijo de la de su amigo Escipion, pues si la prontitud con que ]a de este sucedio, le quit6 el dolor de sentirla, ]a de Casamayor le di6 el tiempo de saborearla, Si, sciiores, de saborearla digo, por que (se momento es dulce para quien llega a el sin tormentes en su conciencia, sin manchas en su reputacion, y

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[11] dejando solidamente asegurada la suerte de sus descendientes. Asi muri6 el 18 de Marzo de este arlo et hombre que supo labrarse una cuantiosa fortuna con el trabajo y la economia, pero una economia prudente y sin desviarse nunca de la senda del honor; el hombre en fin, que yo no he dudado llamar el patriarca de la agriculture cubana. A su familia deja un buen nombre do que honrarse, a la industria un cultivador que lamentar, a esta Sociedad uno de sus mas benem6ritos reinstaladores que sentir, y i todos, una prueba incontrastable de que con Ia industria y la honradez se logra tambien vivir en la memoria de los hombres mas allA de la tumba. Junio 11 de 1842. M ~

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