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 Table of Contents
 La frase de hoy: Frank Herbert
 Artículo: Teoría de la literatura...
 Cuento clásico: Selección, Ursula...
 Cuento made in Cuba: Si usted se...
 Cuento corto clásico: Aprended...
 Cuento corto made in Cuba: El Juego,...
 Reseñas: Mirrorshades, Bruce...
 ¿Cómo contactarnos?


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Disparo en Red
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 Material Information
Title: Disparo en Red
Physical Description: Serial
Language: Spanish
Publisher: Disparo en Red
Place of Publication: Havana, Cuba
Creation Date: February 2008
 Subjects
Genre: serial   ( sobekcm )
 Record Information
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
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    Table of Contents
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    La frase de hoy: Frank Herbert
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    Artículo: Teoría de la literatura fantástica, Joan Escudé González
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    Cuento clásico: Selección, Ursula K. Le Guin
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    Cuento made in Cuba: Si usted se siente como un dios…, Yoss
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    Cuento corto clásico: Aprended geometría, Fredric Brown
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    Cuento corto made in Cuba: El Juego, Edel Nájera Chion
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    Reseñas: Mirrorshades, Bruce Sterling
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    ¿Cómo contactarnos?
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HOY: 27 de FEBRERO del 2008












DISPARO EN RED: Boletn electrnico de ciencia-

ficcin y fantasa.

De frecuencia mensual y totalmente gratis.

disparoenred@centro-onelio.cult.cu


Para descargar disparos anteriores:



http://www.esquinal3.co.nr
http://www.cubaunderground.com


El sitio web del Fantstico Cubano


http://www.cubaliteraria.cu/guaican/index.html


























0. CONTENIDOS:


2EI- Darthmota.



SJartower.


Colaboradores:
Taller de Creacin ESPIRAL de
ciencia ficcin y fantasa.
espiral(@centro-onelio. cult. cu,
espiralgrupo@(ahoo.es


Anabel Enrquez
Juan Pablo Noroa
Vctor Hugo Prez
Gallo
Eliete Lorenzo


Istvn Bent
Coghan
Leonardo
Gala
Ral Aguiar


Portada: Jimnez.
Universo: La casta de los
Metabarones.


1. La frase de hoy: Frank
Herbert.


2. Artculo: Teora de la
literature fantstica, Joan
Escud Gonzlez.
3. Cuento clsico: Seleccin,
Ursula K. Le Guin.

4. Cuento made in Cuba: Si usted
se siente como un dios...,
Yoss.

5. Cuento Corto Clsico:
Aprended geometra, Fredric
Brown.

6. Cuento Corto Made in Cuba:
El Juego, Edel Njera Chion

7. Resea: Mirrorshades, Bruce
Sterling.


8. Cmo contactarnos?


DISPARO EN RED


3AOS DISIDARANDO
CIENCIA FICIX`110N
L:--- C -- i r d (:-. t_ 1 1 t_ ,- -1


Editores:















1. LA FRASE DE HOY:


No conocers el miedo. El miedo mata la mente. El miedo es la pequea muerte que

conduce a la destruccin total. Afrontar mi miedo. Permitir que pase sobre m y a travs
de m. Y cuando haya pasado, girar mi ojo interior para escrutar su camino. All donde
haya pasado el miedo ya no habr nada. Slo estar yo.


(letana contra el Miedo del ritual Bene Gesserit)
Frank Herbert.

Dune.


Al INDICE















2 .ARTICULO: Teora de la literature fantstica


por Joan Escud Gonzlez.

El punto del studio que iniciamos a continuacin analizar los contenidos tericos que
posee el gnero de la literature fantstica y de terror. Los diferentes contenidos estudiados
son:
-Definicin del gnero.
-El cuento.


Definicin del gnero
Antes de empezar a trabajar las definiciones que los distintos estudiosos han elaborado, es
necesario advertir que, la gran mayora de ellas se ajustan tan solo al relato clsico de terror
que es el que realmente nos ocupa. La advertencia se debe a que escritores ms
contemporneos como Kafka, Borges o Cortzar, que, por supuesto, no se incluyen en el
studio, no se limitan a ninguna definicin vlida que pueda generalizar sus trabajos. En
estos autores, ni lo fantstico se cie slo al gnero narrative, ni la actitud del narrador o de
los personajes constituyen la clave para decidir si un texto debe ser catalogado dentro de
esa categora.
Hecha la aclaracin, empecemos a analizar las distintas visions que el gnero fantstico ha
evocado sobre si mismo.
Muchas son las definiciones que se han aportado para intentar apresar la esencia de lo
fantstico, y muchas tambin las rplicas que aqullas han obtenido arguyendo razones de
peso que desmontan teoras expuestas pacientemente a lo largo de muchas pginas.
Sin duda, el studio ms important, a pesar de sus numerosas contradicciones, es el de
Tzvetan Todorov, pero tambin es interesante trabajar otros autores, aunque sea de forma
ms breve.


Introduccin a la literature fantstica de Tzvetan Todorov
Todorov, cuyo studio sobre el tema se ha constituido en una referencia imprescindible (a
pesar de las rplicas suscitadas), y cuyas distinciones generativas siguen en pie, estableci
la ms significativa definicin hasta el moment. En su studio Introduction la littrature













fantastique, Todorov diferencia tres categoras dentro de la ficcin no-realista: lo
maravilloso, lo inslito y lo fantstico. Cada uno de estos gneros se basa en la forma de
explicar los elements sobrenaturales que caracterizan su manera de narracin.
Si el fenmeno sobrenatural se explica racionalmente al final del relato, como en el relato
"Los asesinatos de la calle Morgue", de Poe, estamos en el gnero de lo inslito. Lo que a
primera vista pareca escapar a las leyes fsicas del mundo tal y como lo conocemos no es
ms que un engao de los sentidos que se resolver segn estas mismas leyes. Este es el
caso de muchas de las narraciones policacas que Poe inici y que Agatha Christie culmin.
Por otro lado, si el fenmeno natural permanece sin explicacin cuando se acaba el relato,
entonces nos encontramos ante lo maravilloso. Tal sera el caso de los cuentos de hadas,
fbulas, leyendas, donde los detalles irracionales forman parte tanto del universe como de
su estructura. Para Todorov, el gnero fantstico se encuentra entire lo inslito y lo
maravilloso, y slo se mantiene el efecto fantstico mientras el lector duda entire una
explicacin racional y una explicacin irracional. Asimismo, rechaza el que un texto
permanezca fantstico una vez acabada la narracin: es inslito si tiene explicacin y
maravilloso si no la tiene. Segn l, lo fantstico no ocupa ms que el tiempo de la
incertidumbre, hasta que el lector opte por una solucin u otra.
En la literature fantstica decimonnica podemos encontrar numerosos ejemplos que
validaran la tesis de Todorov, obras ambiguas donde la duda persiste hasta el final.
Pensemos, por ejemplo, en la novela de Henry James (1843-1916), La vuelta de tuerca
(1898), al final de la obra ignoramos si los fantasmas son alucinaciones de la institutriz o si
realmente estn confabulados con los nios. En "La Venus de Ille" (1837), de Prosper
Mrime, una estatua parece animarse y matar a un recin casado, pero no tenemos la
certeza de ello.
Pero esta teora de Todorov no se puede decir que sea totalmente original. El escritor
francs Guy de Maupassant ya la percibi un siglo antes, en su crnica titulada "Lo
fantstico", la cual trabajaremos ms adelante.


Otras definiciones
Hay una gran cantidad de literatos que han escrito studios tericos acerca del gnero, nos
centraremos en tres de ellos.













El terico P. G. Castex define lo fantstico como una ruptura en la trama de la realidad
cotidiana. En un context realista se produce un acontecimiento extraordinario que,
paulatinamente, atrae la atencin del personaje principal hasta invadir completamente su
mundo y transformarlo. La normalidad se quiebra. Su percepcin del mundo ser distinta a
partir de esta experiencia turbadora.
Como ya habamos adelantado, Maupassant fue uno de los primeros tericos del gnero y
aunque en su obra no dej clara la diferencia entire lo fantstico y lo inslito, s diferenci lo
maravilloso de lo fantstico. Segn l, el hombre de finales del siglo XIX ya no puede career
en las leyendas antiguas y su percepcin de lo sobrenatural ha cambiado para siempre,
achacando este cambio a los progress tcnicos que han influido fuertemente en el ser
human y en su vision del mundo. El lector ya no es tan crdulo y las supersticiones y
leyendas ya no le asustan. Por ello, el autor debe mostrar ms sutileza para provocar el
escalofro de inquietud y duda propio del gnero.
En los cuentos fantsticos de Maupassant podemos encontrar una perfect ilustracin de
esta teora, demostrando el autor que slo se tiene miedo de lo que no se entiende. Lo
que distingue un relato fantstico de un cuento de hadas es la oportunidad que da al lector
la narracin fantstica de identificar el universe representado como el suyo propio y de
intentar racionalizar los elements sobrenaturales que rompen con las leyes naturales del
mundo y con la posibilidad de conocimiento racional de la realidad.
Maupassant insisted much sobre el miedo que ha de provocar un relato fantstico, que no se
corresponde con la anticipacin de circunstancias negatives, proyectadas racionalmente,
sino a un terror al lmite de lo indecible, cuya causa es la falta de explicacin natural ante
un determinado fenmeno, inexplicable.
Otra destacada estudiosa del gnero fantstico, Ana Mara Barrenechea, consciente de las
contradicciones del studio de Todorov, define la literature fantstica como la que
present en forma de problems hechos a-normales, a-naturales o irreales en contrast con
hechos reales, normales o naturales Barrenechea pone el acento en el conflict que se
crea al confrontarse la realidad, o lo que se consider normal, con hechos que pertenecen a
otro orden.
Retomando el carcter general del apartado, una vez hemos visto las tres distintas
definiciones, nos damos cuenta de que no es tarea fcil decantarse por una u otra













concepcin terica sobre la literature fantstica que, afortunadamente, no se deja apresar
con facilidad por caracterizaciones que, por simplificadoras, empobrecen la riqueza de un
texto literario. Las tres definiciones son vlidas como acercamiento al tema y las tres se
complementan de una u otra manera. No olvidemos que estamos ante escritores
decimonnicos cuya obra es de corte traditional. El cambio y la experimentacin en este
terreno quedan para ms adentrado el siglo XX.
Lo fantstico decimonnico, en suma, surge siempre por oposicin o contrast con lo real y
cotidiano, lo conocido y representative de nuestro mundo, y necesita apoyarse en un punto
de referencia familiar para el lector. Los personajes de los relatos clsicos que trabajamos
viven en un mundo perfectamente identificable, y sus costumbres, rutinarias o
extravagantes, podran ser compartidas por cualquier lector. Por otra, un element extrao,
impreciso y perturbador se introduce en sus vidas y va empaando progresivamente su
pacfica existencia. Lo sobrenatural, la realidad extraa, como dice Todorov, aparece
como una ruptura del orden natural transformando la percepcin del mundo de los
personajes e incluso a ellos mismos, si es que logran salir indemnes de la experiencia. De
pronto nos damos cuenta de que, por debajo de nuestra realidad, existe otro mundo regido
por leyes que desconocemos totalmente. Esta realidad extraa se hace evidence a los ojos
del personaje y del lector y ambos se sumergen, por unos instantes, en una experiencia
inolvidable y perturbadora.


El cuento como unidad de trabajo
El cuento como unidad de trabajo por excelencia del relato fantstico y de terror fue
eficazmente establecido por Edgar Allan Poe. De hecho, en uno de sus studios tericos ,
mediante un interesante pasaje, nos hace observer los procedimientos que se deben seguir
para conseguir componer un buen cuento de terror:
Un hbil artist literario ha construido un relato. Si es prudent, no habr elaborado sus
pensamientos para ubicar los incidents, sino que, despus de concebir cuidadosamente
cierto efecto nico y singular, inventar los incidents, combinndolos de la manera que
mejor lo ayude a lograr el efecto preconcebido. Si su primera frase no tiende ya a la
produccin de dicho efecto, quiere decir que ha fracasado en el primer paso. No debera
haber una sola palabra en toda la composicin cuya tendencia, direct o indirecta, no se













aplicara al designio preestablecido. Y con esos medios, con ese cuidado y habilidad, se
logra por fin una pintura que deja en la mente del contemplador un sentimiento de plena
satisfaccin. La idea del cuento ha sido presentada sin mcula, pues no ha sufrido ninguna
perturbacin; y eso es algo que la novela no puede conseguir jams. La brevedad indebida
es aqu tan recusable como en la novela, pero an ms debe evitarse la excesiva longitud.
Poe encontr la formula para conducir el terror a travs de las palabras de una forma eficaz
y contundente. El equilibrio y la contencin que impone una narracin breve, facilitan el
estrecho control de lo que se narra y permiten moderar hbilmente la tension. El lector,
atrado por lo que lo asusta cada vez ms, es conducido a travs de la telaraa narrative, en
manos de una tcnica depurada que basa su eficacia en la creacin de una atmsfera
sugerente, gracias a los mecanismos psicolgicos que convierten lo macabro en un objeto
de placer esttico.
Para poner en march el engranaje terrorfico, la descripcin tiene un papel fundamental en
el gnero. La descripcin de la atmsfera, los personajes (fsica y psquicamente), los
espacios, la situacin, etc.
Los autores no ahorran detalles en estas descripciones, conscientes de su importancia en la
narracin. Para conseguir el impact deseado, hacen una seleccin del lxico ms
adecuado, especialmente de la adjetivacin que complement la atmsfera que va
emergiendo de las pginas.
Esta premeditada seleccin del material narrative se pone al servicio de un crecimiento
gradual de la tension, que acostumbra a alcanzar su clmax al final de la narracin. Por eso,
muchas narraciones basan su tcnica en una estructura ascendiente, es decir, una lenta
escalada del inters del lector, a menudo a merced de una estrategia basada en
premoniciones que tiene la double misin de alertar y de estimular la curiosidad de aqul que
se ha internado en el laberinto narrative del terror. Su lenguaje, dada la connotacin, es una
combinacin de poesa y narrative, ya que transmite sentimientos y emociones y nos da
cuenta de una historic.
Una de las caractersticas ms notorias del cuento de terror y motivo principal de su gran
xito es que puede mantener un ambiente de suspense con much ms facilidad y firmeza
que una narracin larga.













El suspense en el relato breve
El suspense es un element esencial para la literature fantstica, y los procedimientos para
conseguirlo son muy variados. Poe, en su teora sobre el relato breve desarrolla este
concept definindolo como cierto efecto nico preconcebido, situado al final de la
historic, al que todos los incidents deben confluir. No debe haber ninguna descripcin,
digresin o comentario que no vaya encaminado a conseguir el efecto nico que el autor se
ha propuesto previamente: todo debe estar dispuesto para la sorpresa final. Esta teora
implica una tension constant en el relato y una gran economa de medios al relatar las
acciones de la trama.
"El corazn delator" es un ejemplo perfect: se trata de un cuento breve que mantiene al
lector interesado y en vilo desde el primer moment. Su economa es sorprendente, no
sobra ninguna frase y toda la accin, que va intensificndose paulatinamente, est dispuesta
para estallar en el desenlace, o lo que Poe llama la "unidad de efecto". El desenlace no tiene
por qu suponer una aclaracin del misterio, pues a menudo sucede todo lo contrario: la
duda, la ambigedad con que se queda el lector suele ser una forma habitual de cerrarlo y
de proporcionar una nueva sensacin de intriga, esa otra vuelta de tuerca.




1. Le conte fantastique en France de Nodier a Maupassant, Editor Corti, 1987.
2. Ensayo de una tipologa de la literature fantstica, Editor Monte vila, Caracas, 1978,

pgina 90.
3. Ensayos y critics, Editorial Alianza, Madrid, 1987, pginas 135 y 136.
4. Vase nota nmero 3.


"Teora de la literature fantstica", publicado en esta pgina, es el apartado 3 del studio
Los cuentos clsicos de terror, por Joan Escud Gonzlez.




Tomado de Biblioteca Digital Ciudad Seva
http://www.ciudadseva.com





















AL INDICE















3. CUENTO CLASICO: Seleccin.


Por Ursula K. Le Guin.




-Es ultrajante -dijo la joven pelirroja-. Es un insulto. Es un error. No voy a
casarme con Harry Chang-Olivier!

-Tiene usted alguna razn, que pueda ser formulada en una forma acceptable para
el Analizador, para tomar esta decision? -pregunt el seor Gosseyn-Ho con una tmida
voz zumbante, dbil eco del potente estruendo de sus computadores.

La joven rugi como una pantera. A Gosseyn-Ho no le gustaba la forma en que
mantena unidas sus manos como para evitar el hacer dao a alguien.

-No -dijo felinamente-. No la tengo. He trabajado con Chang-Olivier durante
various meses y lo conozco. Deseo que se me seleccione otra combinacin, seor Gosseyn-
Ho!

El Ho! fue pronunciado en voz bastante alta y le hizo dar un salto. Arreglando el
pequeo sombrero negro en su calva cabeza, murmur:

-Pero, seorita Ekstrom-Ngungu, eso es impossible.

-Imposible?

-S. Como sabe, en esos clculos se utiliza una enorme cantidad de datos
relevantes. La Seleccin Matrimonial es un rea de Operacin Socio-Actuacional de una
sensibilidad tpicamente alta. Djeme recordarle lo que dice el Manual de Sociometra:
Hay pocos factors que sean ms importantes para tales colonies que la unin de
matrimonios seleccionados para una probabilidad de descendencia ptima junto con un
nivel mximo de satisfaccin-eficiencia. Cuando en tales colonies un joven da su nombre
para una Seleccin Matrimonial, se activan todos los datos de tal persona: su expediente
gentico complete y toda la informacin recogida desde su nacimiento. Todos esos datos













son comparados cuidadosamente con los datos relevantes que conciernen a todas las
unidades ofrecidas en la escala de edades adecuadas del sexo opuesto. Seorita Ekstrom-
Ngungu, ousted misma podr darse cuenta de la magnitude de la operacin cuando le diga
que he visto como un Tipo XIV empleaba entire dieciocho y veintitrs minutes para
realizarla! Bien, comprenda que la seleccin se limita bastante rpidamente y que, a
menudo, el nmero de combinaciones surgidas para un caso particular se halla entire una y
tres. En su caso, tan slo surgi una.

Ella le mir por un moment, aquietada, hasta con la mirada un tanto vidriosa, tal
como hace much gente tras haber estado escuchando hablar a un computadorista. Y al
final (pues tan slo era una simple bilogo, desacostumbrada a la exacta terminologa usada
por los sociometristas) pregunt:

-Quiere usted decir que es el nico hombre de este planet con el que me puedo
casar?

-La nica combinacin acceptable surgida en su caso -confirm Gosseyn-Ho.

Tras un silencio, ella dijo:

-Y si retiro... -pero se le quebr la voz y enrojeci. Los colonizadores de Beta
Cisne III odiaban el tener que admitir una derrota en cualquier cosa que emprendiesen,
llegando a hacer casi lo impossible para evitar fallar; eran un pueblo orgulloso y obstinado.
Una seleccin cuidadosa y cuatro generaciones de educacin haban fundamentado su
orgullo y obstinacin. Pues ningunas otras cualidades habran mantenido a unos series
humans con vida en los plidos e insidiosos pramos del tercer planet.

-Oh s, naturalmente, puede usted retirar su solicitud; supongo que tambin querr
volver con sus padres en el domo Iota, no? Despus de todo fue usted misma quien
present su nombre como Elegible.

El computadorista admir su sofoco: cabello rojo y una tez cobriza coloreada por el
rubor. Era de una belleza asombrosa. Haban existido panteras rojas?













-Pero yo pens que sus cerebros de lata encontraran a alguien que al menos fuera
algo compatible conmigo! -dijo irritada, casi a punto de llorar. No lleg a hacerlo, pero se
salt la regla que prohiba que una muchacha soltera admitiese cualquier emocin fuerte
respect a un joven-. ODIO a ese hombre! -grit.

-Se da un alto grado de compatibilidad de personalidades aqu entire los habitantes
del Tercer Planeta. El ndice de compatibilidad para la poblacin total es mantenido en un
mnimo del 89,6 por lo menos, y se le mantiene cuidadosamente en ese nivel o en uno
superior mediante la educacin y seleccin de personal. Una emocin interpersonal
negative en una poblacin como esta corresponde usualmente a unos sentimientos ocultos
de miedo o inadaptacin... En cualquier caso, seorita Ekstrom-Ngungu, todo lo que le
puedo decir es que lo tome o lo deje, comprende?

Le hizo un pequeo gesto con la cabeza, acompaado de una sonrisa.

-Oh -dijo la muchacha-, oh... oh... oh, malditos sean sus Analizadores y
Sociometra y todas sus mquinas de lata! Tanto usted como sus cerebros de lata no tienen
ni la menor idea de la biologa humana!

Y, saltndole chispas de su cabello rojo, desapareci.

El seor Gosseyn-Ho arregl su pequeo sombrero negro y murmur, dirigindose a
la silla vaca que ella haba ocupado:

-Creo que s la tenemos...




Harry Chang-Olivier era un individuo alto, de cabello oscuro. A la plida luz del da
del Tercer Planeta, su rostro casi resplandeca con tonos dorados, tan brillante como una
vista del Sol de la Tierra en los visores. Tena unos pulmones que parecan bombas
atmosfricas y una potente voz de tenor. En un mundo ms tranquilo habra cantado los
papeles de los hroes de las Superperas dodecafnicas y sido un famoso artist, pero aqu,
en la Ciudad-domo Kappa, era tan slo un qumico orgnico. Da tras da se dedicaba a
medir la produccin de enzimasas en los tanques de crecimiento, sin estar descontento por













ello. Era un hombre alegre. La alegra era otra de las cualidades buscadas y cultivadas por
el Plan Sociomtrico de Beta Cisne III. Si exceptuamos su asombrosa, pero irrelevant voz,
Harry Chang-Olivier era, probablemente, el colonizador ideal para un computador: una
especie de esquimal, educado y emprendedor.

Joan Ekstrom-Ngungu mir de reojo a su rostro dorado inclinado sobre un
microscopio, y lo odi.

Iban a casarse el viernes.




El silencio colgaba como una nube de cloroformo sobre el laboratorio, reflejando las
emociones de Joan.

-Ekstrom -dijo Chang-Olivier, alzando su simptico rostro-: quiere echarse
atrs?

-LO QUIERE USTED?

-Yo? No, no lo quiero. -Sonri, y por un moment la mir directamente. Ella
enrojeci de ira y le dio la espalda, susurrando:

-Sinvergenza...




En las ocho abarrotadas colonias-burbuja del Tercer Planeta, los dos sexos tenan
que compartir el trabajo como iguales y colaboradores; no haba posibilidad de mantener a
los jvenes separados durante las horas de trabajo. Y, no obstante, en esas colonies todos
los casamientos eran arreglados: el matrimonio por impulso o inclinacin estaba totalmente
prohibido. El Manual explicaba la ley hablando principalmente de evitar la concatenacin
azarosa de los temperamentos incongruentes y la combinacin inefectiva de formaciones
del ADN antitticas en la descendencia. Pero la verdadera razn, ms vlida, era que as los
muy atareados jvenes, aunque se hallasen continuamente juntos, al menos no deban sufrir
las peores tensions y preocupaciones de la adolescencia. Otros se ocuparan de eso. Todo













lo que ellos tenan que hacer era no enamorarse hasta que les hubiera sido elegido un
cnyuge.

Existan numerosos mtodos para evitar que surgiesen romances premaritales, e
influenciaban las costumbres: tica, vestidos, deportes, dieta, en fin, todo. Por ejemplo, la
vestimenta de las muchachas solteras era siempre igual para todas: pantalones cortos de
color negro y sujetadores blancos. Los computadores haban probado, ya haca much, que
no haba nada menos atractivo -a la larga- que una mujer casi desnuda. Las muchachas
(y muchachos) del Tercer Planeta vean con envidia y reticencia las grabaciones llegadas de
Arturo y Centauro, bellos mundos lujuriosos en los que las vestimentas de las mujeres iban
desde cintas de Moebius un ao a sacos de patatas el siguiente, o eran medio lona y medio
gasas de seda, ocultando-mostrando, crujientes y tintineantes, perfumadas...

No se suministraban perfumes a los colonos solteros del Tercer Planeta.

Tambin exista la costumbre, que no era una ley pero s una regla bsica de
actuacin, que los jvenes de ambos sexos no se mirasen nunca frente a frente. Una
muchacha a la que se la mirase as se iba a su casa para encerrarse en su habitacin a llorar
en secret, convencida que deba de haber actuado en alguna forma poco correct para que
se la hubiera avergonzado en tal forma. Y el muchacho que miraba saba, en lo ms
profundo de su ser, que estaba arriesgando su propio autorrespeto como hombre.

En un mundo duro, un cierto puritanismo puede ser de una gran ayuda.




-Siga entonces! -gru Joan, an vuelta de espaldas. Usaba el tono de
conversacin respetuoso que se supona que deba emplearse en las conversaciones entire
chicos y chicas, por lo que prosigui:

-Con todo el respeto, tenga la amabilidad de seguir, entonces!... A menos que los
dos estemos de acuerdo en un Rehuse-Mutuo, estoy atrapada.

-Es cierto, estamos atrapados -dijo alegremente el hombre. Sigui un silencio,
luego ruido de tubos de ensayo tintineando. En el firmamento, brillaba la apagada luna gris.













-Malditos computadores estpidos... -murmur ella-, como si las matemticas
lo pudieran resolver todo.

-Con todo el respeto -dijo repentinamente Chang-Olivier con aquella voz
vibrant y arrogante que siempre la haca dar un respingo-, tenga la amabilidad de
enfrentarse con los hechos, Ekstrom. Los computadores parecen hacerlo bien; al menos yo
no s que hayan demasiados matrimonios infelices por aqu. Pero no es eso lo que importa.
Cuando vi que a usted no le haca dichosa la idea, yo tambin habl con Gosseyn-Ho para
ver si haba elecciones alternatives. No las hay... El Tipo XIV me eligi a m para usted y a
usted para m... y nadie ms. Si es que queremos casarnos, tendremos que hacerlo, el
viernes, y el uno con el otro. Tenga la amabilidad de aceptarlo o rechazarlo. Yo pretend
aceptarlo y tratar que vaya bien; espero que su sentimentalismo no le impedir a usted el
hacer lo mismo.

Su voz se cort en seco y se inclin de nuevo hacia su microscopio. Joan no dijo
nada, pero en la placa de Petri de cultivo bacterial que estaba inoculando con pseudovirus
betacygni, cay una gota de agua salada que esteriliz un rea circular.




La tabuladora Matthew-VII cliquete, tablete, resopl, zumb y escupi una nueva
cinta con el program de Trabajos Ocasionales Rotativos para los habitantes del Domo
Kappa. Ajustando cansadamente su sombrero sobre la parte calva de su cabeza, el
computadorista Gosseyn-Ho comenz a escribir a mquina (con slo dos dedos) una
version ineligible de la column de smbolos que surga como una larga lengua amarilla de
la boca cuadrada de la mquina: Comprobacin de enzimas: Sra. Garca-Katastrovich y
Srta. Demos-Stein. Tanques Gamma: Sr. Smith-Smith. Basuras: Sr. y Sra. Chang-
Ekstrom...




Joan se at los esques motorizados y se puso en pie. Tras ella, el Domo Kappa
brillaba a la lechosa luz del sol como una gran burbuja que reflejara el dbil resplandor
solar y el blanco cielo nuboso. Frente a ella, su marido se ergua sobre una baja colina,













enfundado en su resplandeciente escafandra plateada, con el fusil calorfico colgado al
hombro; una figure alta y heroica enfrentndose con la siniestra desolacin de un planet
an no domeado.

-Maldito presuntuoso! -gru Joan, esquiando trabajosamente hacia l.

-Qu? -pregunt una educada y arrogante voz en su auricular. Se haba olvidado
de la conexin radial.

-He dicho que comencemos.

-Correcto! -acept l y desapareci. Se haba criado en el Domo Beta, cerca de
los llamados Alpes, donde les gustaba esquiar por deported. Con la barbilla alzada y los
dientes apretados, Joan se esforz por seguirlo, mientras sus esques trataban
continuamente de escapar de sus pies y a su alrededor se alzaban grandes nubes de polvo
bacterial, por entire las que, de vez en cuando, poda contemplar la brillante figure que se
deslizaba precedindola.

Iniciaron su ronda a diez kilmetros del domo. Era una operacin rutinaria; estaban
buscando cualquier rastro de infeccin procedente de la ciudad en el domo: organismos
escapados que pudieran alterar el elaborado equilibrio ecolgico de la vida bacteriana
native del Tercer Planeta. El planet era un lugar monstruoso para la gente, pero un paraso
para las bacteria y las formas inferiores de hongos. Una bacteria active de tipo terrestre,
escapada a travs de las bombas y los filtros, poda multiplicarse tan rpidamente que uno
poda contemplar como se extenda su rea de accin; y unos pocos bacterifagos
escapados en cierta ocasin haban causado muchos kilmetros de destruccin.

En lo referente a las bacteria y virus nativos, algunos de ellos eran usados en la
produccin de la vacuna contra la sarcoma-carcinoma (sta era la razn de la existencia de
colonies en el Tercer Planeta). Todas ellas eran bastante inofensivas, a menos que fueran
inhaladas: una vez en el aparato respiratorio se multiplicaban en tal forma, sin que nada
pareciese detenerlos, que el afectado mora en unos cinco das.

Los recin casados esquiaron alrededor del domo, una y otra vez, haciendo cada vez
ms estrecha su espiral. Alrededor suyo se alzaban nubes de caliente y hmeda nieve













bacterial que quedaban danzando en el aire. En el acuoso cielo blanco, el dbil solecillo se
arrastraba a lo largo de su recorrido diario, hundindose con dolorosa lentitud hacia el
norte.

-Tenga la bondad de comprobar sus tanques de aire -dijo el auricular de Joan a
las dos de la tarde. A las dos semanas de su casamiento, ninguno de los dos haba adoptado
an las formas conversacionales familiares que ahora les era possible usar.

-Con todo el respeto, no tiene por qu recordrmelo. Tengo un reloj.

Pero a las tres en punto la voz repiti:

-Tenga la bondad de comprobar sus tanques de aire, Ekstrom.

-Tenga la bondad de comprobar los suyos!

-Ya lo he hecho -dijo l, alegremente. A las tres y treintids, l estaba cantando
O Spazio, addio de la pera Aida de Altair. A Joan siempre le haba gustado la msica
vibrant y tena que admitir que, en realidad, Chang tena una magnfica voz. Sonaba como
una trompeta. El desierto clido, hmedo y espectralmente blanco los rodeaba por todas
parties, sordo a la msica, ocupado tan slo en comer, reproducirse e infectar. En el centro
de este desorden eterno, una voz cantaba marcando la presencia de la belleza, la habilidad,
la coherencia...

-Lo siento -dijo su auricular-. Me olvid que estaba usted en conexin.

No le dira que continuase cantando: ya estaba lo suficientemente envanecido; pero
echaba a faltar la cancin.

-Tenga la bondad de comprobar sus tanques de aire.

-Tendr usted la bondad de dejar de recordarme eso? Soy lo suficientemente
capaz como para acordarme por m misma!

-No cabe duda -replic l; pero a las cinco en punto le pidi que comprobase los
tanques de aire.













A las cinco y dieciocho descubrieron un brote de moho: el penicillinium se haba
adaptado con facilidad al Tercer Planeta. Lo destruyeron y a las cinco y veintids estaban
esquiando de nuevo, rodeados por las polvorientas nubes de grmenes, bajo un horizonte
que casi no cambiaba y un sol que se pona interminablemente hacia el norte.

Poco antes de las seis, Joan dijo:

-Si estuviramos ms separados, la nieve de sus esques no obstruira mi vision.

-Correcto. Tenga la bondad de permitirme que le recuerde el comprobar sus
tanques de aire. -Y se desliz hacia la derecha, ejecutando algunos magistrales slaloms
por una pendiente, empequeecindose hasta que no fue sino poco ms que un punto
brillante que describa una rbita ms amplia en la distancia. Libre al fin de la presin de su
constant presencia, Joan esqui en una especie de duermevela vigilante. Lentamente se
oscureci al atardecer. Hasta un da de treinta horas terminal por acabarse. Comenz a sentir
hambre y se pregunt cuando sugerira l que regresasen a la burbuja. Pero no dijo nada.
Deseaba que ella admitiese ser la primera en estar cansada. Y un rbano lo iba a hacer!
Continue, atontada por el sonido de los esques motorizados. Las luces del Domo Kappa
brillaban doradas; y se dio cuenta, despertando de la monotona del movimiento, que ya era
demasiado tarde para ver lo suficiente como para realizar el trabajo y que l no le haba
pedido a las ocho que comprobase los tanques de aire.

-Chang?

Cuando no hubo respuesta, su corazn comenz a palpitar ms fuerte. El plido,
informed y sin sentido anochecer colgaba a su alrededor, pudiendo notar el horror que
contena. No es que estuviera perdida, pues se hallaba a la vista de una ciudad iluminada
que tan slo se encontraba a unos pocos kilmetros..., pero dnde demonios estaba l y
por qu permaneca en silencio?

Haba an la suficiente luz como para poder volver atrs, siguiendo sus propias
huellas. Lo hizo, mirando hacia la izquierda, gritando de vez en cuando su nombre con el
volume al mximo. Nada. La luz se desvaneca lentamente y ya era ms difcil seguir las













huellas que iban siendo borradas por la erupcin de la vida sobre la que haban sido
marcadas.

Habra vuelto al domo sin decrselo? Este pensamiento la golpe en tal forma que
casi se detuvo. Seguramente l no hara nada illegal y dejar a un compaero solo fuera del
domo era illegal, except cuando se trataba de una emergencia... y en cualquier caso era una
falta de tacto increblemente monstruosa. Pero, no estara enfadado con ella por la frialdad
y rudeza que haba estado demostrando? Tal vez estaba tratando de darle una leccin, o
gastndole una broma pesada. Continue, cansada, molesta, hambrienta, nerviosa,
imaginndoselo riendo con sus sonoras y alegres carcajadas, seguro y a gusto en el
Refectorio en...

Pero ah estaba, a menos de cinco metros de ella. Describi un crculo, apag los
motors de sus esques y se inclin hacia l. Yaca cabeza abajo en una pendiente y, en la
griscea oscuridad, pudo ver lo que le haba ocurrido: al llegar sobre la cresta de la cuesta
haba descendido esquiando hasta encontrarse con una superficie de roca desnuda, en un
lugar en que uno de los virulentos bacterifagos nativos haba eliminado a toda otra vida y
luego muerto por falta de alimento, dejando unos pocos metros de superficie desprovistos
de nieve durante un da o dos. Las rocas brillaban con raros colors a la moribunda luz.

-Ha sufrido usted un buen golpe -coment ella-. Por qu estaba an tan atrs?

l no alz la cabeza. Y tan slo entonces se dio ella cuenta que no se acababa de
caer, sino que yaca all desde haca una hora o ms.

Se arrodill a su lado tan bien como supo. La roca desnuda le lastimaba las rodillas,
hacindola moverse cuidadosamente para que su traje protector no resultase daado... Qu
habra pasado con el de l?

Le alz la cabeza para poder verle la cara. Escuch un raro sonido en su auricular,
un rugido atronador que la asust, hasta que se dio cuenta que tan slo era la entrecortada
respiracin de l y que su comunicador estaba puesto a todo volume. Su rostro era una
masa gris bajo el brillante plstico protector.


-Harry! -dijo suavemente.













Sus ojos se abrieron; tosi y gru, trat de alzar la cabeza y no pudo. Dijo algo, un
rugido en su auricular. Baj el volume.

-Encienda el foco de su casco -murmuraba l.

Sintindose muy estpida, hizo lo que l deca. Al no haber salido nunca de noche,
no haba recordado que el traje llevaba iluminacin propia.

-Tiene el traje roto, Harry?

-No lo s.

-Dese la vuelta y podr comprobarlo; tengo un parche dispuesto.

-No puedo.

Su rostro se vea serio y concentrado y, a la luz de la lmpara, su frente y mejillas
destellaban con gotitas de sudor.

-Creo que... se me cruzaron los esques...

-Se encontr con un trozo de roca y choc.

-Bueno, me duele la pierna.

Gir la cabeza y dio un respingo cuando el foco ilumin la extraa posicin de su
pierna derecha.

-A cuarenta kilmetros por hora, no es raro que le pasase esto -dijo con calma;
pero tom su mano.

-Aydeme a incorporarme.

-No; tal vez tenga un hueso roto; y si hay un desgarrn en su traje lo mejor que
puede hacer es taparlo con su cuerpo. Encender un par de bengalas. Y, ahora, qudese
quieto.

As lo hizo y ella se arrastr un poco ms lejos para plantar una bengala cohete y
encenderla. La estrella roja estall por encima de sus cabezas. Una flor de luz que creaba













rpidas sombras sobre las enormes extensions plidas de la nieve viva. Muri. La noche
gris regres.

-Lo mejor ser, Joan, que esque en busca de ayuda.

-Y dejarle aqu? No sea tonto. Adems, es ilegal... Encender la otra bengala
dentro de unos minutes. Sacarn el trineo y estarn aqu much ms pronto de lo que yo
podra tardar en llegar all. Qudese quieto ahora.

Se haba sacado los esques y tambin se los quit a l; luego se sent a su lado,
tomando su mano enguantada con la suya, mientras la amarilla luz del foco de su casco
creaba un estanque de luminosidad a su alrededor.

-Me alegra que est aqu -dijo l. A ella le dola much el saber que estaba
asustado y sufriendo, por lo que contest tan severamente como pudo:

-Y aqu me quedar, Harry...




Primavera en Beta Cisne III. Las criptoesporas violetas estaban en plena
proliferacin, casi ocultando durante una semana o dos la incolora nieve bacterial,
posndose por encima de todo el domo de la cpula hasta que la dbil luz del sol adquira
una tonalidad amatista. A esa luz, el nie;o de la seora Chang-Ekstrom pareca ser verde.
Pero el seor Gosseyn-Ho, pensando que probablemente era un nio de tez amarillenta y
que su madre indudablemente lo crea hermoso, dijo en tono adulador:

-S, indudablemente se trata de un muchachito muy hermoso.

-Se parece a su padre -dijo orgullosamente Joan.

-No cabe duda. Y qu tal se halla el seor Chang-Ekstrom?

-iOh, muy bien, gracias! Ah llega.

-Harry Chang-Ekstrom lleg caminando por la Calle Este entire los rboles y
rosales, cojeando ligeramente con la pierna en la que haba sufrido una fracture multiple













haca un ao, pero sonriendo como un tigre a la vista de su mujer e hijo. Tambin se le vea
de color verdoso a la luz de esta extraa y poco prometedora primavera; pero pareca muy
dichoso. Salud a Gosseyn-Ho con calor y el computadorista alz su sombrero, sonriendo
dbilmente.

-Qu tal van los cerebros de lata este mes?

-Como siempre, terriblemente sobrecargados de trabajo. No se puede llevar una
planificacin sociomtrica correct con tan pocos instruments! Necesitamos al menos
otros dos Tipo XIV y un Coordinador Luke para manejar la programacin del nuevo
subdomo y de los excavadores de bacteria de Lambda.

-Creo que los computadores hacen un trabajo maravilloso! -dijo Joan Chang-
Ekstrom con apasionamiento.

-Oh, s, no cabe duda que, con la ayuda de los colonizadores, lo hacen -dijo
Gosseyn-Ho, asintiendo con la cabeza. Luego contempl como la joven pareja se alejaba:
eran dos series bellos y afectuosos, que se rean juntos de algo, mientras su verdoso pero
risueo nio contemplaba feliz desde el hombro de su padre el bien planificado y
construido pequeo mundo ordenado del domo.

-S, no cabe duda -murmur para s mismo Gosseyn-Ho, regresando por la Calle
Este hasta su oficina. La agenda del da se hallaba sobre el escritorio de su pequeo
despacho, tras el cual, en sus inmensas salas, los computadores cliqueteaban y retumbaban
y zumbaban y charloteaban. Siguiente trabajo: entrar a Rosa Yurishevsky-Puraswami como
Elegible para Seleccin Matrimonial. Procedimiento usual.

Mientras tomaba de un archivador los nombres de todos los jvenes clasificados
como Elegibles en las ocho ciudades-domo, trat de recorder si la seorita Yurishevsky-
Puraswami era la diminuta pero hermosa morena de Lambda o la chica de ojos grises de
Radiologa. Bien, no importaba. Con un poco de suerte, siempre iba bien. Escribi a
mquina (con dos dedos) el nombre de la chica y su ciudad y el nmero de su Habitacin de
Soltera en un Impreso de Certificacin de Seleccin Matrimonial. Luego cogi su sombrero
negro, lo coloc boca arriba sobre sus rodillas, y se rasc la porcin calva de su crneo, que















le picaba. Tras l, los computadores rugan, trabajando para enfrentarse con todos los

problems de un mundo atareado. Sonri confortadoramente a travs de las puertas de

cristal a las grandes mquinas. Indudablemente, tenan sus limitaciones. Luego dej caer las

fichas de los cincuenta muchachos en su sombrero, cerr los ojos y extrajo una.





Nacida el 21 de octubre de 1929 en Berkeley, Ursula Kroeber era hija de
Theodora y Alfred Kroeber, escritora de cuentos infantiles y antroplogo,
respectivamente. Estudi en el Radcliffe College y se gradu en
Literature Italiana y Francesa del Renacimiento en la Universidad de
Columbia. Tras ganar una beca para estudiar en Francia, conoci a Charles
A. Le Guin, historiador, con el que contrajo matrimonio en 1953 en Pars.
En 1958 se establecieron en Portland, Oregn. Tuvieron tres hijos y, de
moment, tres nietos. A lo largo de su vida, Ursula K. Le Guin se ha
revelado como active militant pacifista y feminist.
Ursula K. Le Guin es una de las autoras ms completes de

nuestro tiempo. Escribe prosa y verso, y ha publicado sus

trabajos en gneros tan distintos como la fantasia, ciencia-

ficcin, ficcin realista, libros infantiles, libros para

jvenes, ensayos, guiones, etc. Ha publicado 6 libros de

poesa, 20 novelas, ms de 100 cuentos cortos (que han sido

recogidos en 11 volmenes), 11 libros infantiles, 4

colecciones de ensayos y 4 traducciones de otras obras, en

apenas 40 aos. Unas cifras realmente impresionantes, que

muy pocos autores han conseguido, y ms an teniendo en

cuenta la alta calidad de sus textos y de la variedad de sus

formas.


Al INDICE













4. CUENTO MADE IN CUBA: SI USTED SE SIENTE COMO UN DIOS...

(Declogo de Autoayuda para turistas que visitan Shu-Wu-Kun-Lu)



Por Yoss



Para Andrew Dale Carnegie y Wayne Dyer:

el inventor original y el genio actual de la autoayuda.

Ypor supuesto, para Hayde, su consumidora.



I-No desestime a priori cualquier sensacin de divinidad como borrachera o

alucinacin.

Shu-Wu-Kun-Lu es un mundo muy singular. Contribuyen a volverlo as various

factors. Como su gran cercana con el agujero negro de Aldrin-13 y sus potentes y

complejas fuerzas; su forma irregular con sus consecuentes mareas gravitatorias; su red

subterrnea de tneles; su inmensa densidad de poblacin y muchos otros. Y es

probablemente la sinergia o interaccin entire todas estas caractersticas la que genera el

fenmeno ms extico de este extrao planet: la enteognesisl.

A veces las primeras etapas de este sorprendente process inducen en el individuo afectado

efectos muy similares a los de una leve intoxicacin con etanol o al "subidn" de muchas

drogas naturales o sintticas.

Y, s, en efecto: el destilado de los frutos salados y los polvos psicodlicos de las algas de



1 Del griego similarr la formacin de un dios" Penetracin, posesin, encarnacin y/o manifestacin de
metaentidades extradimensionales que tiene lugar ocasionalmente en el planet Shu-Wu-Kun-Lu y sus
alrededores. La ciencia modern intent reducir el tremendo impact mental de cualquier concept
relacionado con la divinidad recurriendo a este eufemismo culterano.













los lagos sulfurosos de Shu-Wu-Kun-Lu son famosos en toda la galaxia... pero, los haya

probado o no, ser mejor que no pase por alto a la ligera ciertas sensaciones curiosas. Tales

como una supreme tranquilidad, la impresin de que el tiempo es solo una ilusin que usted

podra trascender con un pequeo esfuerzo, o el convencimiento sbito de poder

comprender todo lo que lo rodea y adems cambiarlo a su simple antojo.

Segn los nativos de Shu-Wu-Kun-Lu, cuya experiencia direct con estos process y

fenmenos dura ya decenas de milenios, si usted empieza a sentirse como un dios, atencin:

podra ser que se estuviese convirtiendo de veras en uno. Y lo mejor en tal caso es

reaccionar a tiempo para poder cortar el process de raz antes de tener que lamentar males

mayores.

II-Mantenga toda la calma de la que sea capaz.

Expuestos siglo tras siglo a la enteognesis, y como clara manifestacin de la seleccin

natural evolutiva, los nativos de Shu-Wu-Kun-Lu han desarrollado una extrema

sensibilidad (tal vez de naturaleza psi) para detectar a los afectados por estas

trasmigraciones, metamorfosis o posesiones divina, incluso durante las primeras etapas del

fenmeno. Y, como tras varias experiencias terrible con metaentidades extradimensionales

ya plenamente asentadas en su realidad tambin han terminado prefiriendo la prevencin a

la reconstruccin, result que, ante la menor sospecha de que algn individuo pueda estar

convirtindose en dios, su primera reaccin es darle muerte de inmediato, por si acaso...

Por lo dems la cultural local se distingue por ser en extremo pacfica, hospitalaria y corts.

Por ejemplo, si el occiso "preventivamente" fuese un turista extraplanetario, la embajada o

consulado shuwukunluno ms cercano a su domicilio indemniza luego a su familiar con una

generosa suma.

Claro que esto no represent gran consuelo para el cadver. Por tanto, si se siente













embargado por extraas sensaciones, evite a toda costa que ningn nativo se percate. Su

vida literalmente depend de ello.

III-Dude mentalmente de la realidad de la sensacin, pero no intent autoconvencerse

de que en efecto es falsa con ningn experiment material concrete.

Los habitantes de Shu-Wu-Kun-Lu sostienen que la mejor manera de combatir la

enteognesis es poner en tela de juicio su existencia a cada instant. Ms bien "me estar

de veras pasando a m?" que "esto no puede estarme pasando a m", porque la negacin

frontal puede general un potential neurolgico que redunde incluso en un reforzamiento

y/o aceleracin del process.

Por supuesto, en vistas del breve lapso de tiempo que los shuwukunlunos sospechosos de

ser afectados por el fenmeno suelen sobrevivir a la rpida y drstica reaccin preventivea"

de sus connaturales, bien cabe ser escptico respect a la consideracin anterior. Pero, dada

tambin la absolute impotencia que hasta hoy han mostrado hasta la ms sofisticada

medicine y tecnologa galctica para tratar a los afectados de enteognesis por qu no

aceptar que algo deben haber aprendido al respect los habitantes de Shu-Wu-Kun-Lu?

En consecuencia, atngase cuidadosamente a este precepto nativo: por much que dude,

NUNCA trate de convencerse de la imposibilidad prctica de su transformacin intentando

una accin que solo podra ejecutar un verdadero dios.

Por ejemplo: volar, cambiar la forma de su cuerpo, atravesar objetos, leer el pensamiento o

predecir el future.

No se deje tampoco seducir por la atractiva posibilidad de que, fracasando en ejecutar tales

proezas, el autoconvencimiento de que no es usted un dios pondr por si solo fin a la

pesadilla de la enteognesis.

Y no solo porque si algn nativo de Shu-Wu-Kun-Lu se encontrase cerca de usted y le













descubriera intentando semejantes acciones que violan las leyes de la fsica, su vida correra

peligro.

Lo mismo que si fracasa, por razones casi igual de obvias...

Lo peor es que, si descubriese usted que realmente ha adquirido tales poderes suprafsicos,

toda su percepcin de la realidad podra entrar en crisis, dejndolo as especialmente

indefenso ante las siguientes etapas del process enteogensico.

IV-Aljese lo ms possible de los grandes centros habitados, pero NO intent BAJO

NINGUNA circunstancia abandonar el planet.

Debido al notable espritu gregario de su raza inteligente, y a que su religion consider

blasfemo el uso de cualquier mtodo anticonceptivo, Shu-Wu-Kun-Lu est

abrumadoramente superpoblado; con dimensions similares a las de la Tierra, acoge a 22

mil millones de habitantes... ms un nmero variable e indeterminado de turistas

extraplanetarios, pero que casi nunca desciende de unos 1500 millones.

Algunos enteogenlogos opinan que, tanto como o incluso ms que la cercana al agujero

negro Aldrin-13, es esta inmensa poblacin la responsible de la manifestacin peridica de

las metaentidades extradimensionales, que seran poderosamente atradas por la gran

energa que general estas densas concentraciones de series pensantes. Y consideran la

mayor prueba de su teora el que sean muy pocos los casos de enteognesis que tienen lugar

fuera del casco urbano de las megalpolis nativas.

Porque el patrn de distribucin poblacional planetario tambin result como mnimo

singular: la inmensa mayora de los shuwukunlunos viven hacinados en unas pocas

superciudades piramidales de kilmetros de alto, consumiendo alimentos sintticos,

mientras que el resto de la superficie del mundo es un gran parque donde la naturaleza se

mantiene prcticamente virgen, lo que de paso constitute uno de los atractivos













fundamentals de este tan visitado destino turstico.

Por otra parte, a peticin de sus clients y pese al considerable riesgo estadstico de la

enteognesis, pocos turoperadores dejan de incluir en sus programs una gira por las

superciudades shuwukunlunas, mxima expresin galctica del hacinamiento urbano.

En consecuencia, si usted comienza a sentirse como un dios mientras visit una de las

megaurbes locales, un buen consejo es que, siempre disimulando para proteger su vida de la

reaccin "preventiva"- de los nativos, a la vez manteniendo la calma y dudando del

fenmeno, se aleje lo ms possible del lugar y de toda gran concentracin poblacional, en

direccin al campo abierto.

Atencin: NO trate NUNCA de abandonar el planet. Las interacciones entire el viaje

suborbital y espacial y las primeras etapas de la enteognesis son altamente complejas y

an no han sido bien estudiadas. Es possible que el stress del despegue, incluso del ms

suave en naves de ltima generacin provistas con sistemas antigrav, acelere el process de

forma explosive.

En cualquier caso, en el punto de trnsito hiperespacial del sistema solar de Shu-Wu-Kun-

Lu se mantiene una guardia permanent de cruceros de combat del planet que abriran

fuego ipsofacto contra cualquier nave de pasajeros que se negara a ser exhaustivamente

inspeccionada, como mismo ejecutan "preventivamente" y sin dudar un segundo a todo

sospechoso de estar siendo afectado por la enteognesis que detecten durante dichas

inspecciones.

Por arbitrario, excesivo y brutal que pueda antojrsele este proceder, no intent NUNCA

presentar una queja contra las autoridades planetarias. Ha examinado con atencin el

hipertexto de su pasaje informtico, seccin "Deberes del turista"? En caso afirmativo,

confiamos en que el derecho shuwukunluno a someter a todos sus visitantes a revision













obligatoria no ser ya una total sorpresa para usted.

Por otro lado, es fcil comprender y solidarizarse con lo prudent de estas medidas de

seguridad, considerando que las dos nicas naves hiperespaciales que, llevando turistas en

plena transformacin, han hasta hoy conseguido burlar este cordn armado de seguridad,

nunca llegaron a su destino... y que coincidiendo en espacio y tiempo con su ruta y

moment de desaparicin han surgido en la galaxia dos nuevos agujeros negros, bautizados

en consecuencia como Orgullo de Pyanfar y Cateto Prohibido, pese a las enrgicas

protests de algunos astrnomos...

Afortunadamente, no es preciso recurrir al viaje espacial para alejarse al mximo de las

grandes concentraciones poblacionales shuwukunlunas. Por si no bastara con sus inmensas

extensions de bosques, praderas y zonas montaosas vrgenes, el subsuelo del singular

planet est perforado por una intrincada red de tneles cuyo origen y naturaleza

desconocen incluso sus nativos, que en general evitan hablar de este tema, tanto o ms

como de la enteognesis.

El sistema de corredores subterrneos es tan antiguo y extenso que result muy poco

probable que lo hayan excavado ellos mismos, y las teoras sobre la identidad de sus

constructores y las circunstancias y objetivos de esta titnica obra van desde que son un

efecto natural de las mareas gravitacionales de Aldrin-13 sobre el magma primigenio del

planet, hasta que los excavaron las mismas metaentidades extradimensionales, pero en

otros flujos temporales, para poder alojar all a sus futuras (o actuales) manifestaciones.

En todo caso, esta red en el subsuelo ofrece el aislamiento ideal para usted, si comienza a

sentirse como un dios. Los prudentes y hospitalarios shuwukunlunos, en previsin de que

los turistas que visitan su planet pudieran necesitar refugiarse en ellos, han dotado a estos

tneles con toda clase de comodidades, como pavimentos y alumbrado elctrico, en













incluso, a tramos cmodos, lechos y dispensadores automticos de alimentos. Por supuesto,

todo su consumo bajo tierra ser automticamente descontado de su chip subcutneo de

crditos, como especifica el hipertexto "Gastos extra" de su pasaje informtico.

V- Reflexione con ecuanimidad sobre lo absurdo y sobre todo engorroso que sera

poseer una autntica condicin divina.

Una vez que usted se encuentre lo ms alejado possible de todo contact con otros series

inteligentes, encare el asunto con ecuanimidad. Reflexione sobre los pros y los contras de la

enteognesis.

Es en realidad tan atractivo ser un dios? Tal condicin le ofrecera a usted grandes

poderes, algunos de ellos inclusive inimaginables para simples series mortales, no cabe

duda. Pero no podra implicar a la vez grandes responsabilidades, asimismo de moment

fuera de su imaginacin? Como regular el curso del tiempo, las dimensions del espacio y

hasta la realidad misma, tal vez?

Cree que sera fcil o agradable cargar con semejante fardo sobre sus hombros?

Consider la posibilidad de que el cosmos requiera para su funcionamiento de la constant

supervision y/o intromisin de cierto nmero de muy atareadas metaentidades. Entonces

no podra ser que estas se encontraran divinamente ansiosas por pasar su responsabilidad a

otros series? Quizs el poder suprafsico es una constant inherente al universe, y solo

varan sus depositarios.

Siempre en la cuerda de mantener una constant duda razonable sobre el process, analice

su anterior condicin de ente biolgico perecedero sin poderes suprafsicos ni

preocupaciones csmicas era tan desagradable? No le parece envidiable ahora aquella

tranquila mediocridad sin relevancias? por qu entonces podra alguien desear realmente

convertirse en algo tan engorroso o extrao como es un dios?













Pero no exagere: tenga en cuenta que, para algunos modernos enteogenlogos, esta drstica

limitacin a sus poderes y responsabilidades que implicara radicar en un cuerpo fsico

podra ser precisamente uno de los grandes atractivos de la trasmigracin para las

metaentidades extradimensionales, cuyas increbles capacidades al manifestarse en usted no

seran sino un plido reflejo de la magnitude que estos poderes tendran antes de la

enteognesis hacia nuestro universe.

Segn los pocos casos documentados de shuwukunlunos que han logrado sobrevivir al

process, esta meditacin sobre derechos y deberes logra en ocasiones detenerlo, aunque

tambin advierten que la tentacin que significa acceder a la condicin divina es mil veces

ms difcil de resistir que el peor syndrome de abstinencia a la droga.

Para facilitar esta dura lucha, los amables nativos han construido en la red de tneles

algunas capillas o ashrams de meditacin, supuestamente ubicadas en los sitios especficos

donde los nexos de fuerzas del universe son menos favorables para la manifestacin de las

metaentidades extradimensionales.

No le recomendamos ni desaconsejamos acudir a estas construcciones. Pero si le

advertimos que, siempre bajo las condiciones especificadas en el hipertexto "Gastos extra"

de su pasaje informtico, su uso no result gratuito, ni tan siquiera barato.

VI-Considere su libre albedro y su irrepetible unicidad como individuo amenazados y

menoscabados por la esencia uniform de las metaentidades.

Volviendo sobre el argument anterior: por insignificant y mediocre que se haya usted

considerado siempre, no cabe duda de que es un individuo nico e irrepetible, con sus

defects y virtudes irrepetibles.

Pero, supreme paradoja: el sueo de ser un dios significa para la mayora de los entes

mortales distinguirse profundamente de sus semejantes, superndolos en todo campo... y













sin embargo, dada la gran similitud en los cursos de accin tomados milenio tras milenio

por las metaentidades extradimensionales que se han manifestado en Shu-Wu-Kun-Lu,

muchos enteogenlogos y telogos deterministas sostienen que el concept de libre

albedro podra ser bsica y absolutamente incompatible con la condicin divina.

Un hombre puede elegir hacer o no hacer; un dios, solo podra hacer lo que debe hacer. Ni

ms ni menos... o el caos invadira el universe.

Sigue entonces parecindole tan atractivo como antes dejar de luchar contra la

enteognesis y someterse resignadamente a la metamorfosis o posesin?

Segn los shuwukunlunos, la meditacin respect a este argument tambin logra detener

el proceso... algunas veces.

VII-Cuestinese el por qu de la enteognesis just a esta altura de su vida.

Puede que usted sea uno de esos dbiles mentales fracasados crnicos aspirantes a suicides.

O de los otros, los megalmanos irresponsables que sienten que siempre merecen ms, y

que haya acudido a Shu-Wu-Kun-Lu precisamente con la esperanza de ser vctima de la

entegenesis y cambiar radicalmente su vida. Entonces, probablemente a estas alturas del

process se estar felicitando por el xito de sus planes y por haber burlado astutamente toda

media de seguridad concebida para evitarlo.

Los cuidadosos y exhaustivos tests a los que el trust turstico nativo insisted en someter a

todo aspirante a turista antes de permitirle visitar su planet son muy eficientes detectando

esta clase de locos... pero no 100% eficientes, claro. As que muy bien podr usted

ufanarse de que si su destino era convertirse en dios, nada en el mundo podra evitarlo.

Pero, no sea estpido ni obvio. Reflexione: su destino? y por qu just ahora? A su edad.

Con esas carnes flojas cuyo deterioro ninguna ciruga esttica ni tratamiento de

reconstitucin cellular puede ya ocultar y much menos revertir. Despus de tantos reveses













y sinsabores, matrimonios echados a perder, amigos que lo traicionaron, negocios

arruinados, talents malgastados y similares golpes del lado ms oscuro de la vida.

Piense: Vale la pena, ahora? cree sinceramente que el destino solo quera mostrarle lo

malo antes de ofrecerle lo just, lo mejor, la divinidad? cuntas veces no estuvo a punto de

suicidarse? cuntas veces no lo intent y fracas solo por... motivos tcnicos?

Cuntas veces la excelencia y el supremo dominio de los que se supo siempre merecedor

no se le escaparon por milmetros, yendo a parar a manos de otros much menos dotados?

cuntas veces tuvo que conformarse con el premio de consolacin bailar con la ms fea,

resignarse?

No siente que el destino ha jugado sucio con usted?

Y va entonces a permitirle que siga hacindolo incluso en este moment? Qu, just

ahora, tras tanto vapulearlo implacable con el palo, venga tan fresco y amigable a ofrecerle

la zanahoria?

No acepte el juego en esos trminos desiguales. Resista. Usted es un hombre y puede elegir

seguir sindolo. No se resigned a convertirse en esa nada omnipotente y nulisapiente, en ese

absolute sin capacidad de autodeterminacin que es una metaentidad extradimensional.

Diga no a la divinidad, orgulloso de su actual condicin.

VIII-No intent mantener un dilogo con la metaentidad extradimensional que

procura manifestarse en o a travs de usted.

Ser mejor que asuma desde ahora mismo de que la fuerza, o manifestacin de fuerza

csmica que est intentando encarnarse en su ser, no posee inteligencia ni conciencia

propia, pese a su indiscutiblemente enorme poder.

No le conceda ese derecho sin luchar. No intent entablar negociaciones mentales con ella.

No proponga pactos. No sugiere ni acepte condiciones. No escuche esa voz que intent













hacerse oir dentro de su ser. No es la suya.

No lo olvide: lo que intent transformarlo en algo que no es usted, por poderoso que sea ese

algo, es y ser siempre su enemigo. Y cualquier dilogo con el enemigo es traicin. En este

caso, adems, la peor de las concebibles: la traicin a si mismo.

IX-Sopese que la mxima prueba de existencia de una nueva metaentidad podra ser

justamente su desaparicin.

Este es un remedio desesperado y riesgoso, y deber recurrir a l solo cuando nada de lo

anterior haya logrado detener la enteognesis. Pero entonces esta ratio in extremis podra

ser su salvacin.

Consider con la mxima autoirona de que sea capaz a aquello en lo que parece estar

transformndose: Dios? Metaentidad extreadimensional? ser omnipotente?

Si, eh? conque esas tenemos? Entonces, si tanto poder es capaz de desplegar por qu no

se lo demuestra desapareciendo? Solo as creer en su realidad.

Por extrao que parezca, en algunas ocasiones esta version modernizada de la paradoja

tomista de la fuerza irresistible que enfrenta a un objeto inamovible logra abortar la

enteognesis hasta en sus etapas finales, haciendo que toda la inmensa potencia de la

metaentidad extradimensional que trataba de manifestarse se vuelque contra s misma, en

un esfuerzo desesperado por convencerlo a usted, para as superar la que cree ltima traba a

su entrada en nuestro universe.

Si otros arguments no bastaran, este sera suficiente para demostrar que cualquiera que

ayudase a o permitiese sin luchar que estas fuerzas o entes a la vez tan poderosos y con tan

poca capacidad de discernimiento intellectual penetrasen en nuestra realidad para alterarla,

bien merece una y mil veces la inmediata muerte preventivea" que le reservan los

shuwukunlunos.













X-Medite sobre su orientacin en el eje tico-mstico luz-bien/ tinieblas-mal.

Si nada de lo anterior ha dado resultado y es usted ahora sin remedio ni confusion possible

ese absolute que se conoce como un dios, consider cuidadosamente qu clase de dios

quiere ser: un dios bueno o un dios malo? un dios just o un dios vengativo? un dios

atento a sus fieles o indiferente a cualquier adoracin?

De esta decision puede defender el que el dao que inevitablemente causar en su nuevo

estado sea simplemente grande o una devastacin abrumadora.

Tambin intent ganar tiempo: dios de las tormentas? dios del caos? dios de los

pequeos animals invertebrados marines? dios de los mircoles? dios de los rboles que

crecen en las encrucijadas?

Las elecciones sucesivas se pueden articular en un rbol de decisions casi infinito, y de ese

modo, entretanto se decanta por una y otra, podr acudir en busca de consejo a nuestra

siguiente pgina: el "Declogo para dioses novatos"

No se lo pierda...


La Habana, Cuba (1969). Licenciado en Ciencias Biolgicas

por la Universidad de La Habana en 1991. Comenz a escribir

a los quince aos, con su incorporacin a los Talleres

Literarios. Entre otros a obtenido el Premio de cuento de

ciencia ficcin de la revista cubana Juventud Tcnica,

1988, el Premio David de ciencia ficcin 1988 con el libro

de cuentos Timshel (publicado por Editorial UNION, 1989), el














Premio Plaza de ciencia ficcin, 1990, el Premio Luis

Rogelio Nogueras de ciencia-ficcin 1998, con Los pecios y

los nafragos, (publicado por Ediciones Extramuros, 2000),

el Premio Calendario de la AHS en ciencia ficcin 2004 por

el libro de cuentos Precio just (publicado por la Editorial

Abril, 2006). Es miembro de la UNEAC desde 1994.

Correo electrnico (E-mail):: yoss00@hotmail.com



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5. Cuento Corto Clsico: APRENDED GEOMETRIA


por Fredric Brown


Henry mir el reloj, a las dos de la maana cerr el libro desesperado.
Seguramente lo suspenderan al da siguiente. Cuanto ms estudiaba geometra,
menos la comprenda. Haba fracasado ya dos veces. Con seguridad lo echaran de la
Universidad. Slo un milagro poda salvarlo. Se enderez.
Un milagro? Por qu no? Siempre se haba interesado por la magia. Tena libros.
Haba encontrado instrucciones muy sencillas para llamar a los demonios y someterlos a su
voluntad. Nunca haba probado. Y aquel era el moment o nunca. Tom de la estantera su
mejor obra de magia negra. Era sencillo. Algunas formulas. Ponerse a cubierto en un
pentgono. Llega el demonio, no puede hacernos nada y se obtiene lo que se desea. El
triunfo es vuestro!
Despej el piso retirando los muebles contra las paredes. Luego dibuj en el suelo,
con tiza, el pentgono protector. Por fin pronunci los encantamientos.
El demonio era verdaderamente horrible, pero Henry se arm de coraje.
Siempre he sido un intil en geometra comenz...
A quin se lo dices! replica el demonio, riendo burlonamente.
Y cruz, para devorarse a Henry, las lneas del hexgono que aquel idiota haba
dibujado en vez del pentgono.


Naci en Cincinnati (Ohio) el 29 de octubre de 1906. Se
gradu en el Hanover College de Indiana y desempe durante
su juventud los ms variados trabajos desde recadero hasta
encargado del tiovivo en un parque de atracciones. Ya casado
y con dos hijos obtuvo un empleo stable como corrector del
Milwaukee Journal y comenz a escribir cuentos de misterio y














ciencia ficcin que venda a las revistas a razn de uno o

dos centavos la palabra. Su primera novela, La trampa

fabulosa, publicada en 1947, le vali el codiciado premio

Edgar Allan Poe otorgado por la Asociacin de Escritores de

Misterio de Amrica. Este hecho determine que se hiciese

escritor professional, publicando sin descanso novelas y

colecciones de cuentos. Tras residir largo tiempo en

California, se traslad a Tucson (Arizona) en busca de un

clima ms apropiado para sus deficiencies respiratorias.

All muri en 1972.



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6. Cuento Corto Made in Cuba: ELJUEGO


Por Edel Njera Chion.


La habitacin se ilumin de golpe cuando los sirvientes abrieron las cortinas. La luz
del mediociclo se filtraba por los ventanales dejando ver una sala ricamente decorada. En
su centro, haba una mesa pequea con dos sillas de exquisito labrado. Ms sirvientes
entraron portando bandejas repletas de deliciosos manjares, y, como estatuas,
permanecieron en fila a un lado de la habitacin. Otro grupo, formado por algunos
guardias y un par de ancianos excntricamente ataviados, se present en la sala instantes
despus.
Rey Sarlock, toma asiento. Pronto comenzaremos express el que pareca mas
viejo.
En que posicin, Rey Ceelur?

Juega con las doradas, me identifico mejor con las negras.
El aludido se sent frente a la mesa donde descansaba un juego de Mandol.
Juguete con una de las grandes piezas doradas mientras planificaba la estrategia que
seguira.
No quiero ningn tipo de interrupciones, entendido? orden Ceelur a sus
criados.
Los soldados que los acompaaban se situaron alrededor de la mesa, pero a una
distancia prudencial para no or lo que hablaran sus seores.
Perdona la tardanza. dijo Ceelur sentndose.
Si hay una cualidad que deben poseer todos los Reyes, es la paciencia.
Lo s, lo s, pero no me agrada hacer esperar a quien no lo merece.
Comenzamos?
Cuando gustes! Pareces confiado, seguro que ya elaborate algn plan de juego.
Puede ser... exclam Sarlock burln iniciando la partida.
Tpica salida. coment Ceelur moviendo uno de sus legionarios.
Realizaron varias jugadas. Las piezas se movan de una casilla a otra con seguridad
y rapidez, demostrando una gran experiencia por parte de ambos Reyes. Algunos instantes
despus, Ceelur luca preocupado y Sarlock sonrea con malicia.













Tienes buen semblante, las cosas estn saliendo como lo pensaste?
Pudiera decirse que s, aunque ms bien tengo el pensamiento ocupado en otros
asuntos.

Otros asuntos? inquiri Ceelur frunciendo el ceo.
Me preocupa la situacin con Thuar. explic mientras mova un dragn.
Era eso. No te preocupes por l, de ese Rey y de sus brbaros me encargar yo.

Los exterminar como a una plaga. Le consol al tiempo que tomaba un dragn con su
maga Taque!
Magnfica jugada, pero esta es mejor. se cubri del ataque con el caballero que le

quedaba y continue An as, temo por mi pueblo.
Tu reino siempre ha estado asediado porque es grande y muy frtil. Cmo esperas

que haya paz?
Todos son unos ambiciosos, solo buscan riquezas y poder.
Nosotros tambin somos as...

Pero yo no voy invadiendo ni exterminando reinos por ah!
Calma, no puedes esperar que todos piensen de esa manera, es impossible.

Nada es impossible!
Estoy de acuerdo, pero cambiemos el tema. Taque!
De nuevo? Eres persistent, pero esa accin no trascender.
Sarlock arrug la frente y lade la cabeza, pero se cubri con una jugada digna del
que sabe lo que hace. Ceelur movi un gadem con sigilo.
Esta no es la poca del Carnaval de Verano en tu reino? pregunt.
Efectivamente, es tiempo de fiesta para mi pueblo, ellos se han ganado eso y ms.
Y no temes un ataque sorpresivo en medio de los festejos?
El nico que podra atreverse es Thuar, pero se encuentra a siete ciclos de camino
a mis tierras.

Y yo?
T?
S, bien pudiera aprovechar la fiesta y tu permanencia aqu para enviar a mi


ejrcito.













No lo creo. Tus hombres permanecen en palacio, ninguno se ha movido desde
hace tres ciclos.
Ests muy bien informado... y movi un dragn Hace exactamente cinco ciclos
que mis hombres no salen de la ciudadela.
Entonces, qu quieres decir? Pregunt Sarlock tomando un legionario con su
maga Taque!
Quiero decir... y su voz son nerviosa ... que las cosas no son siempre lo que
parecen, y puede que Thuar no sea tu nico enemigo. Tu confianza te destruir y
sacrifice un gadem en la defense.
No soy tan confiado como aparento, a pesar de las fiestas, mi ejrcito se encuentra
preparado para lo que sea y acept el cambio.
Dudo que est preparado para todo, y s, eres demasiado confiado, me lo dice tu
forma de jugar.
Mandol? Es solo un juego para entretenerse, en la vida real no soy as.
Te equivocas rotundamente. El Mandol, a pesar de ser un juego de mesa, es un
vivo retrato de la realidad.
Lo dices porque las piezas reflejan series de estas tierras? y adelant su rey.
-S, pero adems lo digo por el significado del juego, sobre todo de este juego y
movi a su otro caballero con nerviosismo.
No te entiendo...
El Mandol, refleja el enfrentamiento de dos ejrcitos, del bien contra el mal; y se
traduce en la lucha entire dos rivals, entire dos mentes, entire dos enemigos imaginarios que
pudieran volverse reales...
Permiso mi seor... susurr un criado.

No orden que no se nos interrumpiera? rugi Ceelur, enfurecido.
Pero, mi Rey... es que en Las Tierras del Este...
A callar! Una palabra ms, y las bestias estarn ms contents con tu carne que
un batalln de soldados con una prostitute!
El sirviente se retir rpidamente sin emitir ni un quejido.
Malditos criados!













No te exasperes, debiste escucharlo, a lo mejor era una noticia important, de
hecho...

No le hagas caso le interrumpi Ceelur serenndose sigamos jugando.
Por qu no le preguntas? Me interest saber que tena que decir de mi reino.
De tu reino?
Tu sirviente iba a referirse a algo que pasaba en Las Tierras del Este, y as se
nombra mi reino.
Eso lo s, pero no debe ser nada important, adems, odio que incumplan alguna
de mis rdenes.
An as, me interesara or lo que tiene que decir.

Mi querido Sarlock, te imaginas que pasara si lo mando a llamar ahora, para que

me diga lo que intent decirme hace un moment y por lo que casi pierde la vida...?
S, entiendo, pero...
Terminemos la partida primero, despus, prometo hacerlo venir, de acuerdo?

Continuemos, pues.
Ceelur movi a su caballero y Sarlock ripost. Se sucedi una series de jugadas sin
aparente ventaja para ninguno, pero donde ambos desarrollaban sus estrategias.
Estoy preocupado.
Quin te perturba, el dragn o el gadem?
Me preocupa la noticia que traa tu sirviente. Desde que se fue, siento una extraa
sensacin.
Vamos, todava con eso, pens que estaras ms concentrado en el juego.

Lo estoy, pero tengo un mal presentimiento con mi pueblo.
Tranquilzate y movi apresuradamente su maga.

Sarlock sonri con malicia y se dispuso a responder la jugada.
Hasta los mejores adversaries cometen errors y tom a la maga con su dragn.
Cierto... exclam Ceelur, y desplazando unas casillas a su dragn se qued
observando a su contrincante fijamente -... pero algunos son imperdonables. Taque!
Sarlock observ el tablero y cambi de semblante.
Taque Mat! se escucha decir en un tono nada agradable.
Una espesa niebla comenz a rodearlo.














Qu pasa? Qu ocurre? No puedo moverme...
La niebla se volvi ms densa y se disolvi al moment, llevndose con ella todo

vestigio del que, hasta hace unos moments, fuera el poderoso Rey Sarlock.
El Rey Ceelur se levant, y asomndose a un ventanal, sonri. Al este, all lejos por

el horizonte, una gruesa column de humo se elevaba hasta las nubes.
Arhain!

S, mi seor...? respondi el Capitn de la Guardia adelantndose.

Quiero que la lengua del sirviente que me desobedeci, sirva como alimento a las

bestias.
Enseguida.

Algo ms, enva un mensajero ante el Rey Thuar. Que lo invite a repartirnos Las

Tierras del Este, en un amistoso partido de Mandol.




Ciudad de La Habana, 1983: Miembro del taller de
Creacin Literaria de Fantasa y Ciencia Ficcin Espiral.
Ha ganado mencin en el concurso "El dinosaurio" 2004 y
mencin en el concurso "Arenas" 2005.


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7. RESEA: Prologo del libro "MIRRORSHADES Una antologa ciberpunk"
Primera edicin de 1986.
Por Bruce Sterling.


Este libro es un escaparate con algunos de los escritores que han llegado a ser importantes
en esta dcada. Su alianza con la cultural de los aos ochenta les ha marcado como grupo,
como nueva corriente de la ciencia ficcin.
Esta corriente pronto fue reconocida como tal, y se le dieron numerosas etiquetas: Ciencia
Ficcin Dura Radical, Tecnologistas Fuera de la Lev, la Ola de los Ochenta, los
Neuromnticos y el Grupo Mirrorshades. Pero de todas estas etiquetas, pegadas y
despegadas durante los ochenta, slo una ha permanecido: ciberpunk. No hay casi ningn
escritor al que le gusten las etiquetas, y en especial la de ciberpunk, dada su peculiar
resonancia. Las etiqueta literarias conllevan un extraa manera de ofender por partida
double: a los que la reciben porque se sienten encasillados, y a los que no la reciben, porque
han sido olvidados. Y, de alguna forma, las etiquetas colectivas nunca encajan del todo con
el individuo particular, y por ello provocan una irritacin compartida. De todo esto se
deduce que el tpico escritor ciberpunk no existe; este personaje es, simplemente, una
ficcin platnica. Para el resto de nosotros, esta etiqueta es un incmodo lecho de
Procusto2, donde los crticos malvados nos aguardan para cortarnos y estirarnos, a fin de
que encajemos.
Y, sin embargo, es possible hacer afirmaciones genricas y amplias sobre el ciberpunk e
identificar sus caractersticas comunes. Yo voy a hacerlo a continuacin, ya que la
tentacin es demasiado grande como para resistirme. Los cr ticos, incluido yo mismo,
persisten en hablar colocando etiquetas, a pesar de todas las advertencias. Debemos hacerlo
as porque sta es una fuente de conocimiento muy til, que al mismo tiempo result muy
divertida.




2 Referencia de la mitologa griega a la historic de Procusto, o Procustes, quien obligaba a los viajeros a
tenderse en un lecho de hierro. Si no se ajustaban a su tamao, l les cortaba o dislocaba las extremidades. (N.
de los T.)













En este libro espero presentar un panorama complete de la corriente ciberpunk, incluyendo
desde sus primeros balbuceos hasta el moment actual. Mirrorshades3 debera ofrecer a los
nuevos lectores de esta corriente literaria una amplia introduccin sobre las convicciones,
temas y cuestiones del ciberpunk. A mi modo de ver, stos son, hasta la fecha, los relatos
emblemticos, ejemplos muy claros, caractersticos de cela escritor. He evitado relatos que
con frecuencia han formado parte de muchas otras antologas, de forma que hasta los
devotos ms fieles deberan encontrar aqu nuevas perspectives.
El ciberpunk es product del ambiente de los ochenta y, en cierto sentido, tal como espero
mostrar ms adelante, es un product definitive. Pero sus races se hunden profundamente
en la tradicin de la modern ciencia ficcin popular escrita en los aos sesenta.
El ciberpunk, como grupo, explota la veta de la tradicin de la ciencia ficcin. Sus
precursores son legin. Los escritores concretos del ciberpunk se diferencian entire s por
sus deudas literarias, pero algunos de los ms antiguos, mejor dicho, los preciberpunk,
ejercen una clara y generalizada influencia.
As, de la Nueva Ola tenemos que mencionar el agudo ingenio callejero de Harlan Ellison,
el esplendor visionario de Samuel Delany, la vertiginosa locura de Norman Spinrad, la
esttica rock de Michael Moorcock, la osada intellectual de Brian Aldiss y, siempre, a J. G.
Ballard. De la tradicin ms clsica contamos con la perspective csmica de Olaf
Stapledon, la poltica ficcin de H. G. Wells, las slidas extrapolaciones de Larry Niven,
Poul Anderson y Robert Heinlein.
Y los ciberpunkis sienten una especial predileccin por los visionarios originales de la
ciencia ficcin, como la burbujeante imaginacin de un Phillip Jos Farmer, el bro de un
John Varley, los juegos sobre la realidad de un Phillip K. Dick y la irregularmente
apreciada tecnologa beatnik de Alfred Bester. Y adems existe una especial admiracin
por un escritor cuya fusin entire tecnologa y literature sigue siendo insuperable: Thomas
Pynchon.
Durante los sesenta y setenta, el impact de la ltima corriente reconocida de la ciencia
ficcin, la Nueva Ola, trajo una novedosa preocupacin a la ciencia ficcin: la artesana
literaria. Muchos de los ciberpunkis escriben con una prosa elaborada y grcil; estn
enamorados del estilo y son (algunos lo diran as) demasiado conscientes de esta moda.


3 El ttulo del libro significa Gafas de espejo . (N. de los T.)













Pero, como los punkis del 77, siempre anteponen su esttica de grupo de garaje. Tambin
les encanta vrselas cara a cara con el ncleo desnudo de la ciencia ficcin: las ideas. Este
hecho los une estrechamente a la tradicin clsica de la ciencia ficcin. Sin embargo
algunos crticos consideran que el ciberpunk est separando la ciencia ficcin de la
corriente general de la literature, del mismo modo que el punk desnud al rock and roll de
los adornos sinfnicos del rock progresivo de los setenta. (Mientras tanto, los
tradicionalistas de la ciencia ficcin dura, que muestran una firme desconfianza hacia la
artisticidad, disienten ruidosamente.)
Como la msica punk, el ciberpunk es, en cierto sentido, una vuelta a las races. Los
ciberpunkis son quizs la primera generacin de la ciencia ficcin que ha crecido no slo
con esta tradicin literaria sino que, adems, vive en un autntico mundo de ciencia ficcin.
Para ellos, los recursos de la ciencia ficcin dura, las extrapolaciones y la alfabetizacin
tecnolgica, no son slo herramientas literarias, sino tambin una ayuda para la vida
cotidiana. Son vas de conocimiento, y muy apreciadas.
En la cultural pop, lo primero es la prctica, y despus la sigue la teora renqueando por sus
senderos. Antes de la era de las etiquetas, el ciberpunk era simplemente la corriente, un
tenue nexo generacional entire ambiciosos escritores, que intercambiaban cartas,
manuscritos, ideas, luminosos elogios y punzantes crticas. Estos escritores -Gibson,
Rucker, Shiner, Shirley y Sterling- descubrieron una amistosa unidad gracias a sus
concepciones similares, temas compartidos e, incluso, a ciertos extraos smbolos que
parecan tomar vida propia en su trabajo.
Las gafas de espejo, por ejemplo. Las gafas de sol de espejo se convirtieron en un ttem
desde los tempranos das del 82. Las razones de ello no son difciles de comprender. Los
cristales de espejo protegen de las fuerzas de la normalidad, ocultando los ojos, haciendo
career que quien las lleva est loco y que posiblemente sea peligroso. Son el smbolo del
visionario que mira al sol, del motero y del rockero, del polica y otros fuera de la lev. Las
lentes de espejo, preferentemente cromadas, y con montura negro mate, los colors
totmicos de la corriente, aparecan en un cuento tras otro, como una suerte de emblema
literario.













Estos protociberpunkis fueron conocidos enseguida como el grupo de las gafas de espejo.
De ah el ttulo de esta antologa, como un bien merecido homenaje al icono de dicha
corriente. Pero otros escritores jvenes, de igual talent y ambicin, pronto empezaron a
producer obras que los ligaban sin lugar a dudas a esta nueva ciencia ficcin. Eran
exploradores independientes cuyo trabajo reflejaba algo inherente a la dcada, algo propio
del espritu de los tiempos. Algo que estaba circulando en los ochenta.
De ah el trmino ciberpunk, una etiqueta que ninguno de ellos eligi. Pero ahora este
trmino parece haber captado algo crucial del trabajo de esos escritores, algo crucial de la
dcada en su conjunto, esto es, una nueva forma de integracin: la superposicin de
mundos que estaban al principio separados, como el mbito de la alta tecnologa y el
submundo modern del pop.
Esta integracin se ha convertido, durante dcadas, en una fuente crucial de energa
cultural. El esfuerzo literario ciberpunk tiene su paralelo en la cultural pop a lo largo de los
ochenta: en el vdeo de rock, en el submundo de los hackers, en la tecnologa callejera del
hip-hop y de la msica scratch, en el rock de sintetizador de Londres y Tokio. Este
fenmeno o dinmica tuvo un alcance global. Y el ciberpunk es su encarnacin literaria.
En otra poca, esta combinacin habra parecido artificial y trada por los pelos.
Tradicionalmente, ha existido un abismo enorme entire las ciencias y las humanidades, una
brecha entire la cultural literaria, cuyo mundo formal es el arte y la poltica, y la cultural de la
ciencia, cuyo mundo es la ingeniera y la industrial.
Pero ese vaco est llenndose a una velocidad insospechada. Ahora la cultural tecnolgica
se ha salido de madre. Los avances de la ciencia son tan profundamente radicales, tan
perturbadores, conflictivos y revolucionarios que ya no se pueden controlar. La ciencia est
penetrando en la cultural general de forma masiva; ya est en todas parties. La estructura
traditional del poder, las instituciones de toda la vida, han perdido el control sobre el ritmo
del cambio.
Y de pronto se hace evidence una nueva alianza: la integracin de la tecnologa y la
contracultura de los ochenta; una alianza profana entire el mundo tecnolgico y el mundo de
la disidencia organizada, el mundo subterrneo de la cultural pop, de la fluidez visionaria, y
de la anarqua de las calls. La contracultura de los sesenta fue rural, romanticona,
anticientfica y antitecnolgica. Pero siempre acech en su corazn una contradiccin













simbolizada por la guitarra elctrica. La tecnologa del rock era como el filo agudo de un
cuchillo. Fueron pasando los aos, y la tecnologa del rock se fue haciendo cada vez ms
perfect, extendindose hacia la alta tecnologa de grabacin, el vdeo por satlite y la
infografa. Poco a poco, fue como volver del revs la rebelde cultural pop, y ahora, con
frecuencia, los artists punteros del pop son tambin tcnicos punteros. Son magos de los
efectos especiales, maestros en las mezclas, tcnicos de los efectos de grabacin, hackers de
los grficos, que emergen en los nuevos medios para dejar estupefacta a la sociedad con las
extravagancias de sus vuelos mentales, como en el cine de efectos especiales, y en la ayuda
global de la Live Aid.
Y ahora la tecnologa ha alcanzado un ritmo febril, su influencia est descontrolada y ha
llegado a la calle. Como ha sealado Alvin Toffler en La tercera ola, que es la Biblia para
muchos de los ciberpunkis, la revolucin tecnolgica que remodela nuestra sociedad no se
basa en la jerarqua, sino en la descentralizacin, no en la rigidez, sino en la fluidez.
El hacker y el rockero son los dolos de la cultural popular de esta dcada, y en s mismo el
ciberpunk es, en gran media, un fenmeno pop: espontneo, energtico, cercano a las
races de lo pop. El ciberpunk proviene de un mbito donde el hacker de ordenadores y el
rockero se solapan; es un disco Petri cultural donde las sinuosas lneas de los genes se
subdividen. Algunos encuentran los resultados extraos, incluso monstruosos; para otros,
sin embargo, esta integracin es una poderosa fuente de esperanza.
La ciencia ficcin, al menos de acuerdo con el dogma official, ha versado siempre sobre el
impact de la tecnologa. Pero los tiempos han cambiado desde la comfortable era de Hugo
Gernsback, cuando la ciencia estaba santificada y confinada en su torre de marfil. La
desenfadada tecnofilia de aquellos das, cuando las autoridades gozaban de un comfortable
mar gen de control, pertenece a una era desaparecida y en letargo. Al contrario, y en abierta
oposicin, la tecnologa es para los ciberpunkis algo visceral. Ya no es el genio de la botella
de los inventories de la Gran Ciencia. Por contra, ahora es ubicua y llamativamente ntima.
No est fuera de nosotros, sino dentro, bajo nuestra piel y. a menudo, en el interior de
nuestra mente.
La propia tecnologa ha cambiado. Ya no es para nosotros esas gigantescas maravillas que
escupan vapor, como la presa Hoover, el Empire State Building o las centrales nucleares.
La tecnologa de los ochenta se pega a la piel, responded al tacto: los ordenadores













personales, los walkman de Sony, el telfono mvil o las lentes de contact blandas.
Ciertos temas centrales aparecen con frecuencia en el ciberpunk: el problema de la invasion
del cuerpo con miembros protsicos, circuitos implantados, ciruga plstica o alteracin
gentica. Similar y quizs an ms poderosa es la invasion de la mente: interfaces mente-
ordenador, inteligencia artificial, neuroqumica... son tcnicas que redefinen radicalmente la
naturaleza humana, la naturaleza del yo.
Como seal Norman Spinrad en su ensayo sobre el ciberpunk, muchas drogas, as como el
rock and roll, son products definitivamente tecnolgicos. Ninguna contracultura del tipo
Earth Mother3 nos ofreci el cido lisrgico, sino que vino de los laboratories Sandoz, y
cuando se escap corri por la sociedad como un fuego incontrolable. Timothy Leary
calific los ordenadores personales como el LSD de los ochenta; ambos representan
tecnologas de un potential aterradoramente radical. Y, como tales, son elements de
referencia continue para el ciberpunk.
Los ciberpunkis, al ser en s mismos hbridos, estn fascinados por las zonas intermedias,
las reas donde, en palabras de Gibson, la calle usa las cosas a su modo: son los sucios e
irreprimibles grafitos callejeros, product de ese artefacto industrial clsico, el bote de
spray; es el subversivo potential de la impresora, de la fotocopiadora domstica y la msica
scratch, cuyos innovadores marginales convierten al propio tocadiscos en un instrument,
generando la msica arquetpica de los ochenta, donde el funk se encuentra con el mtodo
de collage de Burroughs. Todo est en la mezcla es cierto para gran parte del arte de los
ochenta, y del mismo modo tambin es aplicable al ciberpunk, como lo es al punk, la moda
retro de mezclar-y-ensamblar, y a la grabacin digital multipista.
Los ochenta son una poca de afianzamiento, de integracin, de influencias hibridadas, de
liberacin de viejas nociones al sacudirlas y reinterpretarlas con una nueva sofisticacin,
desde una perspective ms amplia. Los ciberpunkis buscan un punto de vista global y de
gran alcance.
La novela de William Gibson, Neuromante, seguramente la quintaesencia de la novela
ciberpunk, se sita en Tokio, Estambul y Pars. Frontera, de Lewis Shiner, present escenas
en Rusia y Mxico, y tambin en la superficie de Marte. Eclipse, de John Shirley, describe
la Europa del Oeste en conflict. BloodMusic, de Greg Bear, es global, incluso csmica en
su amplitud. Los instruments para la integracin global, la red de satlites de













comunicaciones y las corporaciones multinacionales, fascinan a los ciberpunkis y figuran
constantemente en su trabajo. El ciberpunk tiene poca paciencia con las fronteras.
Hayawaka Science Fiction Magazine fue la primera publicacin que sac un nmero
todo-sobre el ciberpunk, en noviembre de 1086. La innovadora revista britnica
Interzone ha sido tambin un hervidero para el activismo ciberpunk, que ha publicado a
Shirley, Gibson y Sterling, a la vez que ha ofrecido editoriales rupturistas, entrevistas y
manifiestos. La consciencia global es algo ms que un artculo de fe de los ciberpunkis, es
un esfuerzo deliberado.
El trabajo ciberpunk est marcado por su intensidad visionaria. Sus escritores aprecian lo
extrao, lo surreal y lo aparentemente impensable. Se hallan deseosos o incluso ansiosos
por tomar una idea y, sin simplificarla, llevarla ms all de sus lmites. Como J. G. Ballard,
un modelo idolatrado para muchos ciberpunkis, stos usan a menudo una objetividad casi
clnica, que no aparta la mirada. Se trata de un anlisis fro, una tcnica tomada de la
ciencia, y que luego se emplea literariamente, como un impactante recurso punk.
A esta intensidad acompaa tambin una fuerte concentracin imaginative. El ciberpunk es
ampliamente conocido por su eficiente empleo de los detalles, por su complejidad
cuidadosamente elaborada, por su voluntad de llevar las extrapolaciones al tejido de la vida
cotidiana. Siempre favorece la prosa densa, la rapidez, las vertiginosas avalanchas de
informacin novelesca y la sobrecarga sensorial que sumergen al lector en el equivalent
literario del muro de sonido propio del rock duro.
El ciberpunk es la extension natural de elements que ya estn presents en toda la ciencia
ficcin, algunas veces enterrados pero siempre con un potential demoledor. El ciberpunk
ha nacido dentro del gnero de la ciencia ficcin, no es una invasion, sino una reform
modern. Por ello, su influencia en el gnero ha sido rpida y poderosa. Su future es una
cuestin abierta, Como los artists punk y los de la Nueva Ola, los escritores ciberpunk, tal
como evolucionan, podran lanzarse de pronto en una docena de distintas direcciones a la
vez. Parece poco probable que alguna etiqueta los fije por much tiempo. La ciencia ficcin
actual se encuentra en un raro moment de ebullicin. Lo que resta de dcada puede asistir
a una plaga generalizada de movimientos conducidos por la cada vez ms cambiante y
numerosa generacin de los ochenta. Los once autores que aparecen aqu son slo una parte
de una amplia ola de escritores, y el grupo como totalidad toda va muestra signos de una













notable militancia y rebelda. Catapultados por un nuevo sentido de la ciencia ficcin, los
escritores estn debatiendo, reconsiderando y enseando los viejos dogmas con nuevos
trucos. Mientras, las ondas del ciberpunk siguen extendindose, excitando a algunos,
retando a otros y enfureciendo a unos pocos cuyas protests no se oyen demasiado.
El future permanece sin escribir, aunque no porque no se haya intentado. Y la ltima rareza
de nuestra generacin de ciencia ficcin es que, para nosotros, la literature del future tiene
un largo y honorable pasado. Como escritores tenemos una deuda con todos los que nos
precedieron, con esos escritores de ciencia ficcin cuya conviccin, compromise y talent
nos fascin, y realmente cambi nuestras vidas. Tal deuda no se satisface nunca, slo se
reconoce y, as lo esperamos, se transmite como legado a aquellos que nos seguirn a su
vez.
An debemos otros reconocimientos. La corriente debe much al paciente trabajo de los
editors del moment. Una breve mirada a los derechos de autor muestra el papel central de
Ellen Datlow en Omni, una hermana en la vanguardia de lo ideolgicamente correct,
cargada siempre de sugerencias, cuya ayuda en esta antologa ha sido inestimable. Gardner
Dozois estuvo entire los primeros que llamaron la atencin crtica sobre esta naciente
tendencia. Junto con Shawna McCarthy, ha hecho de Isaac Asimov's Science Fiction
Magazine un centro de energa y debate para esta corriente. La revista Fantasy and Science
Fiction de Edward Ferman es siempre un punto de referenda de alta calidad. Interzone, la
publicacin peridica ms radical de la ciencia ficcin actual, ya ha sido mencionada. Su
grupo editor merece que les demos las gracias de nuevo. Y gracias en especial a Yoshio
Kobayashi, nuestro contact en Tokio y traductor de Schismatrix y Blood Music, por sus
favors, demasiado numerosos para mencionarlos. Y ahora, que empiece el espectculo.


Brownsville, Texas, Estados Unidos, 1954. Se licenci
en Periodismo el mismo ao en que vendi su primer relato de
ciencia-ficcin, y ambos hechos han marcado su carrera
posterior. Como observador atento de la cultural
contempornea, su contribucin se refleja primero en su














fanzine critico Cheap Truth y en su antologa MIRRORSHADES

(1986), documents decisivos para el nacimiento del

ciberpunk; posteriormente narr la persecucin del

floreciente movimiento informtico en LA CAZA DE HACKERS

(1992), uno de los primeros libros que se distribuyeron

gratuitamente en Internet. Luego se ha ocupado de los medios

extintos, el diseo industrial ecolgico, los contacts

entire narradores de diferentes cultures y la prospeccin del

future (TOMORROW NOW, 2002) Como escritor de ficcin cuenta

en su haber con las novelas INVOLUTION OCEAN (1977), EL

CHICO ARTIFICIAL (1980), CISMATRIX (1985), ISLAS EN LA RED

(1988, premio John W. Campbell Memorial), THE DIFFERENCE

ENGINE (1990, en colaboracin con William Gibson), HEAVY

WEATHER (1994), FUEGO SAGRADO (1996), DISTRACCIN (1998,

premio Arthur C. Clarke), ZEITGEIST (2000) y THE ZENITH
ANGLE (2004), y las colecciones de cuentos CRYSTAL EXPRESS

(1988), GLOBALHEAD (1992) y A GOOD OLD-FASHIONED FUTURE

(1999).














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