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HIDE
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 Table of Contents
 La frase de hoy: Joss Whedom
 Artículo: Universos diferentes,...
 Cuento clásico: El Río Estigia...
 Cuento made in Cuba: O, Haydée...
 Cuento corto clásico: Manuscrito...
 Cuento corto Cubano: La colina,...
 Artículo: La ciencia ficción en...
 ¿Cómo contactarnos?


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Disparo en Red
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 Material Information
Title: Disparo en Red
Physical Description: Serial
Language: Spanish
Publisher: Disparo en Red
Place of Publication: Havana, Cuba
Creation Date: January 2008
 Subjects
Genre: serial   ( sobekcm )
 Record Information
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
System ID: UF00103496:00040

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    Table of Contents
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    La frase de hoy: Joss Whedom
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    Artículo: Universos diferentes, Juan Pablo Noroña
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    Cuento clásico: El Río Estigia fluye corriente arriba, Dan Simmons
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    Cuento made in Cuba: O, Haydée Sardiña
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    Cuento corto clásico: Manuscrito encontrado en una botella de champagne, Alfred Bester
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    Cuento corto Cubano: La colina, István Bent
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    Artículo: La ciencia ficción en la literatura árabe, Achmed Khammas
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    ¿Cómo contactarnos?
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HOY: 22 de ENERO del 2008


k79'4


~ili lm












DISPARO EN RED: Boletn electrnico de ciencia-

ficcin y fantasa.

De frecuencia mensual y totalmente gratis.

disparoenred@centro-onelio.cult.cu


Para descargar disparos anteriores:



http://www.esquinal3.co.nr
http://www.cubaunderground.com


El sitio web del Fantstico Cubano


http://www.cubaliteraria.cu/guaican/index.html


























0. CONTENIDOS:


2EI- Darthmota.



SJartower.
Colaboradores:
Taller de Creacin ESPIRAL de
ciencia ficcin y fantasa.
espiral(2centro-onelio. cult. cu,
espiralgrupo(@yahoo.es


Anabel Enrquez
Juan Pablo Noroa
Vctor Hugo Prez
Gallo
Eliete Lorenzo
Anabel Enrquez


Istvn Bent
Coghan
Leonardo Gala


Ral Aguiar
Istvn Bent


Portada: Masamune Shirow
Universo: Appleseed.


1. La frase de hoy: Joss
Whedom.
2. Artculo: Universos diferentes,
Juan Pablo Noroa.
3. Cuento clsico: El Ro Estigia
fluye corriente arriba, Dan
Simmons.
4. Cuento made in Cuba: O,
Hayde Sardia.

5. Cuento Corto Clsico:
Manuscrito encontrado en una
botella de champagne, Alfred
Bester.

6. Cuento Corto Cubano: La
colina, Istvn Bent.

7. Artculo: La ciencia ficcin
en la literature rabe, Achmed
Khammas.


8. Cmo contactarnos?


DISPARO EN RED


3AOS DISIDARANDO
CIENCIA FICIX`110N
L:--- C -- i r d (:-. t_ 1 1 t_ ,- -1


Editores:















1. LA FRASE DE HOY:


Toma mi amor, toma mi tierra.

Llvame adonde no pueda estar de pie.
No me importa, an soy libre.
Al cielo, no me lo puedes quitar.
Llvame a la oscuridad.


Joss Wedom

(Cancin tema, series Firefly)


Al INDICE















2. ARTICULO: Universos diferentes.
Por: Juan Pablo Noroa


Toda pretensin de relato que se haya escrito, interpretado o filmado refiere un trasfondo
o scenario contra el cual se figuran las ancdotas, events y personajes de la trama. Sobre
este trasfondo se organizan los elements de la obra, funcionando siempre en relacin con
ste en trminos de verosimilitud, coherencia, inters, trascendencia, y otros muchas
categoras de valor. Los trasfondos se definen por una conjuncin del espacio y el tiempo
de la humanidad, o sea, cualquiera lugar caracterstico del planet en cualquier moment en
que lo hayan habitado personas, y por un desarrollo encadenado de process de dimension
social, dgase un hecho histrico o la vida cotidiana. Estos escenarios son una parte tan
important de la narracin, que frecuentemente determinan gneros y subgneros. Tenemos
literature, cine y television de aventuras exticas, blicos, histricos, costumbristas.
Descontando muestras de baja o ninguna categora, o de muy poca vocacin de realismo y
fidelidad, la caracterstica fundamental de todo trasfondo de la literature y las artes
escnicas de corriente principal, incluyendo en el saco la policaca honorable, es que el
conocimiento de las generals del susodicho trasfondo es compartido por el autor con al
menos una parte del pblico lector potential. No se crea que esta regla se rompe porque
Joseph Conrad escribiese sobre los mares del sur para la clase media victoriana y
eduardiana. Consideremos que del moment de su distribucin hasta el infinito, una
narracin en cualquier soporte y en cualquier idioma puede viajar cerca o lejos, y
tropezarse con un receptor conocedor del scenario a priori del acto de lectura del texto en
cuestin. Esto sea por estar inmerso en la circunstancia vital que corresponde, sea por su
erudicin. Es cuestin de tiempo. Experiencia personal, studios docentes, investigacin,
oralidad, medios de comunicacin. Incluso, la sedimentacin de informaciones series y
autorizadas recogidas en narrative anterior vale para el caso, pues deja de ser parte del
medio en que fue transmitido en cuanto se convierte en bagaje y cultural del receptor. Ya
hemos dicho que expulsamos del templo a los casos de mala fe, distorsin, tontera,
manipulacin, etc.













La razn por la cual todo lo anterior es possible es muy simple. En el mainstream o
corriente principal, el trasfondo siempre es el universe que todos conocemos, este en el cual
vivimos. La ciencia ficcin y la fantasa se caracterizaran por lo contrario. En su caso, el
trasfondo siempre sera un universe diferente al que todos conocemos. La tal diferencia es
un punto difcil de establecer. En primer lugar, un universe "que todos conocemos" es,
hasta cierto punto, una entelequia, una presuncin de la subjetividad. Podramos convenir
en determinarlo a partir del consenso de un pblico con cierta educacin mnima, y no
menos important, un grado elemental de sensatez. Las nociones de esas personas sobre el
mundo en que viven, sobre los elements que lo forman y las relaciones entire estos, sobre
las leyes naturales y sociales que lo rigen, conformaran una concepcin de universe
consensual. La concepcin de universe consensual nos define qu es real y qu no, qu es
possible y qu no, qu es bueno y qu no. Incluye nuestra percepcin de la temporalidad, de
la causalidad, de la realidad, de la sociedad, de la naturaleza, del gnero human, la
historic, etc. Claro, como consensual, sera en realidad una gran matriz matemtica
compuesta por millones de concepciones personales. Pero se puede determinar un comn
denominador occidental, histrico, liberal, a veces ateo, y algunos dicen que ferozmente
heterosexual masculino, patriarcal y eurocntrico. Es una discusin que nos sobrepasa.
Cuando el trasfondo de un relato se diferencia de todos los trasfondos posibles en la
concepcin de universe consensual por la presencia de un element o ms que por fuerza
alteran, substituyen, niegan o expanden las nociones que conforman la concepcin, estamos
en presencia de un relato de ciencia ficcin o fantasa. Este element deber ser impossible,
desconocido, inexistente, improbable, increble, novedoso, irreal, no visto, inaudito, y todo
ello a un nivel que repercuta a todo lo largo y ancho, de manera tal que nos haga recrear la
concepcin de universe consensuado para obtener una concepcin de universe
diferenciado. Sin sta el trasfondo del relato carece de lgica internal y coherencia. Adems,
todas las piezas del relato se integraran orgnicamente contra ese trasfondo. De ms est
decir que la concepcin diferenciada funciona como una concepcin consensual internal del
relato. Puedo proporcionar ejemplos especficos de lo que consider diferenciaciones.
La primera y ms obvia es el tiempo. Tenemos una idea consensual del tiempo, una
fecha comn: hoy es da tal, mes tal, ao tal. Pues buena parte de la ciencia ficcin es
futurolgica, o sea, se refiere a fechas que todava no hemos vivido. Y descarto los futuros













inmediatos que no se diferencian much del present, y ms bien dan cabida a toda una
familiar de thrillers: poltico, tecnolgico, jurdico, etc. Y cuando se describe ciencia ficcin
de future cercano, o ciberpunk, o space opera, la diferencia temporal obliga a trocar la
concepcin del universe en virtud de la dialctica, segn la cual la realidad, y por tanto el
trasfondo, cambia, se transform con el tiempo, y no puede permanecer igual. Ya tenemos
un element que nos hizo expandir la concepcin del universe, en virtud del cual la ltima
adoptara a la primera como su pasado.
Otra expansion es la del conocimiento. La concepcin consensual del universe incluye
una series de ideas sobre la naturaleza fsica, sobre sus leyes y objetos. Por supuesto, en
realidad muy pocos receptores conocen este aspect a niveles profundos, o tan siquiera
suficientes, por tanto este es de los modos de diferenciacin ms fuertes. Da lugar, entire
otras, a la ciencia ficcin de especulacin cientfica, en la cual se establecen trasfondos
donde el conocimiento que forma la concepcin del universe es expandido, generalmente
por adicin y desarrollo, hasta former el de una concepcin del universe, que como en el
caso del tiempo, sera inclusive de la nuestra. En esta corriente, para llegar a una
concepcin diferenciada tanto se parte de la nuestra, ya existente, como de una del relato,
que dentro de l es consensual, y el relato describe precisamente el process de
diferenciacin, o sea, cmo cambia el mundo en la vision de los personajes. Este mtodo
tiene ms probabilidades de cuantas pudieran pensarse a simple vista, pues una expansion
del conocimiento es tanto el descubrimiento de una verdad cientfica, como la constatacin
de que las hadas, efectivamente, existen.
Menos comn es la causalidad. Vivimos en un universe natural y social cuyo estado
actual es la consecuencia de la nica concatenacin de causa-efecto conocida, la que dio
lugar a este, el mejor de los mundos posibles. En algunos relatos se selecciona un punto de
esta lnea de causa-efecto, y se substitute la causa que ha dado esta concepcin nuestra por
otra ms o menos acorde que, tras desarrollos guiados por la mano del autor, terminal en un
concepcin diferenciada. Es el caso de las ucronas o mundos alternatives.
Puede seguir la condicin humana. Esta diferenciacin ha proporcionado los ms
jugosos festines. Es central en muchas temticas y corrientes del gnero en las cuales se
general concepciones diferenciadas del universe donde las condiciones que definen al ser
human son sometidas a las alteraciones ms interesantes posibles, para a su vez alterar la













nocin de humanidad. El complejo Frankenstein o salto evolutivo del ser human como
especie biolgica, o las relaciones interespecie, o el origen del ser human; temticas todas
que exploran trasfondos donde la condicin humana es contrastada, reformulada en nuevos
trminos, revisada, o hasta negada.
La concepcin consensual del universe puede ser hasta negada, y esto es el caso amplio
de la fantasa heroica, que se asienta en trasfondos de universos que o son otros por
complete, o son este nuestro tan profundamente diferenciado que uno no lo reconoce. Se
introduced objetos y se muestran process rotundamente negados por nuestra concepcin.
Esta negative a veces es el mismo centro de la concepcin. Todo el mundo sabe que los
dragones nunca han existido. La negacin como diferencia tambin puede ser parte de la
ciencia ficcin, en casos tan especficos como la puesta en duda del mismo concept de
realidad, en relatos como "The Matrix", o buena parte de la obra de Philip. K. Dick.
Un detalle. Este criterio de seleccin no ampara ejemplos donde en realidad lo que se
hace es revalorar elements ya presents en la concepcin del universe, dndoles mayor o
menor peso dentro de sta. Son casos en el margen, pero vistos de cerca se nota que la
diferenciacin, si tal se puede llamar, es cuantitativa. El concept de universe no es
transformado, sino reorganizado con los mismos factors. Las teoras de la conspiracin no
son ciencia ficcin o fantasa, pues nuestro universe contempla el poder financiero, pero a
un nivel much menos eminente. El technothriller tampoco, pues se trata simplemente de
elevar las conocidas posibilidades de la tecnologa de punta a la omnipotencia. Mucho
menos el thriller poltico, pues ya sabemos que el mundo es convulso, el diablo son las
cosas, y a cualquier fundamentalist con recursos y decision se le puede ocurrir borrar del
mundo un icono tal como las torres gemelas. Nada de esto diferencia tanto el universe de
trasfondo.
Y nada que ver, por supuesto, con la vieja suspension de la incredulidad, o con el
absurdo o el surrealismo. Lo primero apunta a la inverosimilitud y lo restante a la
superacin de la mimesis, y la ciencia ficcin y la fantasa tienen tanta vocacin de
verosmiles y mimticos como el realismo ms comn. Slo que se refieren a realidades
diferentes de aquella que da origen a los trasfondos de la concepcin consensual del
universe.













Un corolario a la consideracin de ms arriba sobre la diferenciacin por expansion del
conocimiento, o especulacin cientfica, es considerarla como el caso ms puro o central de
ciencia ficcin. Se aparta del resto en algo fundamental: es el relato de la manifestacin,
percepcin, racionalizacin, y finalmente integracin en una concepcin de universe
diferenciado de algo capaz de variar en los personajes una inicial concepcin consensual
del universe. Sera el trnsito de una concepcin del universe a otra; trnsito en el que
inevitablemente la segunda es una diferenciada, salo o no partiendo de la primera. Los
relatos en que el trasfondo y por tanto la concepcin del universe permanece inmutable
seran de un grado algo ms exterior. A veces estos coinciden con el empleo de
concepciones diferenciadas intertextuales, genricas cual comodines, flexibles y fciles de
ajustar tras ligeras variaciones a un nuevo relato, como imperios galcticos, colonies
perdidas, megalpolis tecnologizadas, reinos medievales, etc. Aun ms afuera, casi afuera,
quedan los ejemplos cuyo trasfondo es permutable por otro real, como en muchos casos de
space opera y algunos de ciberpunk, corrientes cuyas tramas y personajes tienen abuelos en
los terrenos de la narrative de aventuras y la novela negra, respectivamente, y que en
extremos de pobreza pueden hasta trasladarse de trasfondo sin apenas detrimento del resto
de los components del relato.
Punto aparte tomemos el manga, aun a riesgo de una desenfocada mirada occidental. Lo
hay de ciencia ficcin, con el mismo amplio espectro de calidad para el gnero que en este
lado del planet. Pero buena parte del manga se adjudica sin excusa possible a la fantasia. En
estos casos, asalta la duda de si estaramos en presencia de un process de diferenciacin, o
ante la supervivencia de la antiqusima tradicin de relato sobrenatural y demonolgico de
la literature japonesa, nacida dentro de una concepcin mgico religiosa del universe
consensuada por los japoneses por lo menos hasta la Reforma Meiji a finales del XIX.
Cuando el guionista mangaka describe sus lneas, y ms cuando el realizador dibuja, yo no
podra definir hasta dnde pesa la forma narrative heredada culturalmente, aun cuando los
japoneses de hoy tengan unas ideas muy diferentes sobre el mundo. Es sabido que las
cultures asiticas valoran la originalidad absolute much menos que la incorporacin
original de lo traditional y clsico. No s cunto es creacin y cunto recreacin, y no me
atrevo a exagerar la influencia externa occidental. Se aade un aspect poco considerado, y
es la concepcin mgico religiosa de la prctica de artes marciales, que en Asia es mstica y













no atltica. No se confundan por las versions occidentalizadas del cine norteamericano y
del hongkons y taiwans, donde la proeza es acrobtica, y no energtica y spiritual como
en la tambin antiqusima y traditional novela de aventuras marciales china.
Mi piedra de toque tiene, cmo no, limitaciones y errors. De las primeras, la mayor es
circunscribirse a slo un element de los components de un relato, el trasfondo. Y este es
el ms exterior a la literature, pues es el mundo real present en esta; y tampoco es muy
definitorio para el relato, sino pinsese en todas las versions de Shakespeare con trasfondo
cambiado que conocemos. Por desgracia, mi herramienta falla en describir tramas
caractersticas, conflicts bsicos, personajes tpicos, estilos comunes, o cualquier otra
determinacin de forma o contenido.
Sin embargo, mi criterio tiene una pequea ventaja. Puede servir para medir hasta cierto
punto el valor esttico y la trascendencia de un relato, si consideramos la diferenciacin de
universos como una forma especial de la categora esttica de la invencin. Con este fin,
contemplemos dos caractersticas de la diferenciacin a travs de la cual es possible
valorarla. Una es la profundidad, el grado de separacin, que generalmente atestigua la
imaginacin del autor, y a la cual se suele llamar especulacin, sentido de la maravilla,
complejidad, etc. Otra, la coherencia y la existencia de sistema en el empleo de un mtodo
cualquiera de diferenciacin, respetando alguna lgica y leyes reconocibles como tales por
el lector. Esta ltima manifiesta la seriedad, la sensatez y el bagaje.
Tambin se puede considerar la maestra misma del autor, si tomamos en cuenta un
hecho implcito en toda mi elaboracin, y es que para el receptor la concepcin
diferenciada del universe debe llegar a ser tan o ms familiar que la concepcin
consensual. Sin embargo el process de formacin de la segunda. emplea todas las
entradas de datos de la realidad a nuestra conciencia durante todo el tiempo vivido hasta
cualquier moment en que nos hallemos, y el creador del relato ha de sumirnos en la
diferenciada en un plazo much menor, con unos recursos informativos risibles por
comparacin: texto, cine, vdeo, etc. Encima, debe mantener el carcter de arte. Aunque
por lo general el autor slo necesita describir la diferencia, y puede usar medios como la
intertextualidad, la familiarizacin con la concepcin diferenciada es un medidor de la
maestra que siempre he tomado en cuenta.
































AL INDICE


Ciudad de la Habana(1973): Graduado de Letras en la

Universidad de la Habana ha sido incluido en la antologa

Reino Eterno, Letras cubanas 1999.

La mayor parte de su obra se encuentra indita.















3. CUENTO CLASICO: El Rio Estigia fluye corriente arriba


por Dan Simmons.

Lo que amas de verdad, eso te queda;

todo lo dems es escoria. Lo que amas de verdad

nadie te lo podr arrancar. Lo que amas de verdad,

sa es tu verdadera herencia.

EZRA POUND Canto LXXXI




Yo quera much a mi madre. Despus de su funeral, un vez que se hubo enterrado
su atad, la familiar regres a casa y esper su regreso.

En aquella poca yo slo tena ocho aos y recuerdo muy poco de la ceremonia que
se hizo. Recuerdo que el cuello de la camisa del ao anterior me apretaba much, y que la
corbata, a la que no estaba acostumbrado, era como un lazo alrededor de mi cuello.
Recuerdo que aquel da de junio me pareci demasiado hermoso para un reunin tan
solemne. Recuerdo lo much que bebi el to Will aquella maana, y la botella de Jack
Daniels que se sac mientras regresbamos a casa, despus del funeral. Tambin recuerdo
el rostro de mi padre.

La tarde fue muy larga. Yo no tena nada que hacer en la reunin familiar de aquel
da, y los adults me ignoraron. Me encontr deambulando de un habitacin a otra, con un
vaso caliente de Kool-Aid, hasta que finalmente me escap hacia el patio trasero. Hasta
aquel ambiente familiar de juego y retiro se vio arruinado por la vision de los rostros
plidos y abotargados que me miraban desde las ventanas de los vecinos. Estaban
esperando. Esperaban echar un vistazo. Y yo sent ganas de gritarles, de arrojarles piedras.
Pero en lugar de eso, me sent en la rueda del viejo tractor que utilizbamos como caja de













arena. Muy deliberadamente, vert el contenido rojo de la Kool-Aid sobre la arena y
observ cmo se extenda la mancha, socavando un pequeo agujero.

Ahora mismo la estn sepultando. Corr hacia el columpio y, con una actitud
enojada, empec a golpear mis piernas contra el suelo. El columpio cruji a causa de la
oxidacin, y una de las patas de la estructura se levant del suelo. Yo, eso ya lo han hecho,
estpido. Ahora la estn cogiendo con garfios y colgndola de grandes mquinas.
Volvern a inyectarle la sangre?

Pens en botellas colgantes. Record las grandes garrapatas rojas que se colgaban
del pelaje de nuestro perro en el verano. Encolerizado, me elev alto, pateando en el suelo
con fuerza aun cuando ya no poda ganar ms altura.

Se le retorcern primero los dedos? O se abrirn sus ojos como los de un bho que
acaba de despertarse?

Alcanc el punto ms alto de mi arco y salt. Durante un instant me sent ingrvido
y permanec suspendido sobre la tierra como Superman, como un espritu flotando fuera de
su cuerpo. Despus, la gravedad me agarr, y ca pesadamente sobre mis manos y pies. Me
haba araado las palmas de las manos, y manchado la rodilla derecha del verde de la
hierba. Mam se enfadara.

Ahora caminan a su alrededor. Quiz la estn vistiendo como a uno de esos
maniques del escaparate del seor Feldman.

Mi hermano Simon sali al patio trasero. Aunque slo tena dos aos ms que yo,
aquella tarde Simon me pareci un adulto. Un adulto viejo. Su pelo rubio, cortado
recientemente, como el mo, le colgaba en mechones sueltos sobre un frente plida. Tena
una mirada de cansancio en los ojos. Simon no me gritaba casi nunca. Pero aquel da lo
hizo.


-Ven aqu. Ya casi es la hora.













Le segu a travs del porche trasero. La mayora de los parientes se haban
marchado ya, pero pudimos escuchar al to Will en la sala de estar. Estaba gritando. Sin
poderlo evitar, nos detuvimos en el vestbulo a escuchar.

-Por el amor de Dios, Les, todava ests a tiempo. No puedes hacer eso.

-Ya est hecho.

-Piensa en... Dios mo..., piensa en los nios.

Escuchamos la pronunciacin atropellada de las palabras, y supimos que el to Will
haba bebido ms. Simon se llev un dedo a los labios. Hubo un silencio.

-Les, piensa en la cuestin econmica. Qu ... ? Cunto ... ? Es el veinticinco por
ciento de todo lo que tienes. Durante cuntos aos, Les? Piensa en los nios. Qu har
eso por... ?

-Ya est hecho, Will.

Nunca habamos odo hablar a mi padre con aquel tono de voz. No era el propio de
una discusin..., como sola suceder cuando el to Will se pona a discutir de poltica por la
noche. Tampoco era triste, como cuando habl con Simon y conmigo poco despus de que
trajera por primera vez a mam a casa, de regreso del hospital. Era un tono de voz
definitive.

Hubo ms palabras. To Will empez a gritar. Hasta los silencios estaban llenos de
rencor. Fuimos a la cocina para coger una Coca. Cuando regresamos al vestbulo, to Will
casi tropez con nosotros en su avidez por marcharse. La puerta se cerr de golpe tras l. Y
nunca ms volvi a nuestra casa.

Trajeron a mam a casa just despus de anochecido. Simon y yo estbamos
mirando por el ventanal y casi podamos sentir a los vecinos mirando. Slo se haban
quedado la ta Helen y unos pocos de nuestros parientes ms cercanos. Sent la sorpresa de
pap cuando vio el coche. No s qu podra haber estado esperando.... quizs una gran
carroza negra como la que haba llevado a mam al cementerio aquella misma maana.













Llegaron en un Toyota amarillo. Haba cuatro hombres en el coche, acompaando a
mam. En lugar de trajes oscuros, como el que llevaba pap, llevaban camisas de manga
corta de color pastel. Uno de ellos se ape del coche y le ofreci la mano a mam.

Quise echar a correr haca la puerta y la acera para ir a su lado, pero Simon me
agarr por la mueca y permanecimos en el vestbulo, mientras pap y los dems adults
abran la puerta.

Ellos subieron por la acera, iluminados por la luz de gas que haba sobre el csped.
Mam estaba entire dos de aquellos hombres, pero en realidad no la ayudaban a caminar,
sino que slo la guiaban un poco. Llevaba puesto el vestido azul claro que se haba
comprado en la tienda de Scott poco antes de ponerse enferma. Yo haba esperado que
parecera plida y dbil.... como cuando la vi a travs de la grieta de la puerta del
dormitorio, antes de que llegaran los hombres de la funeraria para llevrsela..., pero su
rostro estaba encendido y pareca saludable, casi moreno.

Cuando subieron los escalones de entrada, pude ver que se haba puesto much
maquillaje. Mam nunca se haba maquillado antes. Los dos hombres tambin tenan las
mejillas sonrosadas. Y los tres mostraban la misma sonrisa.

Cuando entraron en la casa, creo que todos nosotros retrocedimos un paso ...
except pap. l le puso las manos en los hombros a mam, la contempl durante largo rato
y la bes en la mejilla. Creo que ella no le devolvi el beso. La sonrisa de ella no cambi. A
pap le corran las lgrimas por las mejillas. Yo me sent desconcertado.

Los resurreccionistas estaban diciendo algo. Pap y ta Helen asintieron. Mam se
limitaba a estar all, de pie, sonriendo an ligeramente, mirando amablemente al hombre de
la camisa amarillenta, mientras ste hablaba, bromeaba y daba palmaditas en la espalda de
pap. Despus, nos lleg a nosotros el turno de saludar a mam. Ta Helen hizo que Simon
se adelantara, y yo segua cogido de la mano de Simon. El la bes en la mejilla y se apart
rpidamente, colocndose junto a pap. Yo le ech los brazos al cuello y la bes en los
labios. La haba echado tanto de menos.













Su piel no estaba fra. Slo era "diferente". Ella me miraba directamente a m.
"Baxter", nuestro pastor alemn empez a llorar y araar la puerta del fondo.

Pap acompa a los resurreccionistas al despacho. Pudimos escuchar retazos de su
conversacin desde el vestbulo.

-Si cree que es un caricia... Cunto tiempo estar ella...?

-Comprender usted la necesidad del diezmo, debido a los gastos de los cuidados
mensuales, y...

Las mujeres que haba en la casa permanecieron de pie, alrededor de mam.
Transcurri un moment incmodo hasta que se dieron cuenta de que mam no hablaba.
Ta Helen extendi la mano y toc la mejilla de su hermana. Mam sonrea y sonrea.

Entonces, pap regres y habl con un tono de voz fuerte y conmovido. Explic lo
similar que era a un caricia suave... Recordbamos al to Richard? Mientras tanto, pap
bes varias veces a todo el mundo y les dio las gracias.

Los resurreccionistas se marcharon con sonrisas y papeles firmados. Los parientes
que quedaban empezaron a marcharse poco despus. Pap los vio alejarse por la acera,
sonrientes y saludando con las manos.

-Pensad en ello como si ella hubiera estado enferma y se hubiera recuperado -dijo

pap-. Pensad en ella como si acabara de regresar a casa, procedente del hospital.

Ta Helen fue la ltima en marcharse. Permaneci sentada junto a mam durante
largo rato, hablando con suavidad y buscando un arespuesta en el rostro de mam. Al cabo
de un rato, ta Helen empez a llorar.

-Piensa en ello como si ella se hubiera recuperado de una enfermedad -dijo pap
mientras acompaaba a la ta hasta su coche-. Piensa en ella como si acabara de regresar del
hospital,


Ta Helen asinti con un gesto, sin dejar de llorar, y se march.













Creo que ella saba lo que Simon y yo sabamos. Mam no acababa de regresar a
casa procedente del hospital. Ella haba regresado a casa procedente de la tumba.

La noche fue larga. En varias ocasiones cre escuchar el suave arrastrar de las
zapatillas de mam sobre el suelo del pasillo, y contuve la respiracin, esperando a que se
abriera la puerta. Pero no se abri. La luz de la luna me daba en las piernas, iluminando un
trozo del papel pintado de la pared, cerca de la cmoda. El dibujo que configuraba sobre el
suelo pareca el rostro de un gran bestia triste. Poco antes del amanecer, Simon se inclin
hacia m desde su cama y me susurr:

-Durmete ya, estpido.

Y as lo hice yo.

Durante la primera semana, pap durmi con mam en el mismo dormitorio en el
que siempre haban dormido juntos. Por la maana tena el rostro hundido y nos regaaba
mientras comamos nuestros cereales. Despus, se march a su despacho y durmi en el
viejo divn que haba all.

El verano fue muy clido. Nadie quiso jugar con nosotros, de modo que Simon y yo
jugarnos juntos. Pap slo tena classes en la universidad por la maana. Mam se mova por
la casa y regaba much las plants. En una ocasin, Simon y yo la vimos regar una plant
que haba muerto y sido arrancada mientras ella estuvo en el hospital, en abril. El agua
desbord la maceta y cay al suelo. Pero mam no se dio cuenta.

Cuando mam sala, siempre pareca sentirse atrada por la reserve forestal situada
detrs de nuestra casa. Quiz fuera la oscuridad. Simon y yo solamos disfrutar jugando en
los linderos del bosque despus del atardecer, cazando lucirnagas que introducamos en un
jarro o construyendo tiendas con unas mantas, pero despus de que mam empezara a
pasear por all, Simon se pasaba las noches en el interior de la casa o en el prado situado
enfrente. Yo segua yendo a la linde del bosque porque, a veces, mam se perda, y
entonces yo la coga por el brazo y la conduca de vuelta a casa.

Mam se pona todo lo que pap le deca que se pusiera. A veces, l iba retrasado
para acudir a sus classes y simplemente le deca:













-Ponte el vestido rojo.


Y mam se pasaba todo un caluroso da de junio con el vestido rojo de gruesa lana.
Pero no sudaba. A veces, l no le deca que bajara la escalera por la maana, y en tal caso
ella permaneca en su habitacin hasta que pap regresaba a casa. Los das que ocurra eso,
yo trataba de convencer a Simon para subir arriba y mirar; pero l me miraba fijamente y
sacuda la cabeza. Pap beba cada vez ms, como sola hacer to Will, y nos gritaba por
cualquier cosa. Yo siempre lloraba cuando pap me gritaba, pero Simon ya no lloraba ms.

Mam no parpadeaba nunca. Al principio no me di cuenta, pero un da empec a
sentirme incmodo cuando percib que ella no parpadeaba nunca. Sin embargo, no la quise
menos por ello.

Ni Simon ni yo podamos quedarnos dormidos por la noche. Mam sola arroparnos
y contarnos largas histories sobre un mago llamado Yandy que se llevaba a nuestro perro,
"Baxter", para correr grandes aventuras cuando nosotros no jugbamos con l. Pap no nos
contaba histories, pero sola leernos de un gran libro que l llamaba Los cantos de Pound.
Yo no comprenda la mayor parte de lo que l lea, pero me hacan bien las palabras y me
encantaban los-sonidos de las palabras que l deca que eran griego. Ahora, sin embargo,
nadie vena a vernos despus de habernos baado, antes de acostarnos. Durante unas pocas
noches, yo trat de contarle histories a Simon, pero no eran buenas, y Simon me pidi que
lo dejara.

La fiesta del cuatro de julio, Tommy Wiedermeyer, que haba estado en mi clase el
ao anterior, se ahog en la piscina que acababan de instalar. Aquella noche, todos nos
sentamos en el porche y contemplamos los fuegos artificiales por encima de los prados, a
casi un kilmetro de distancia. Debido a la reserve forestal, slo podamos ver los cohetes
ms altos, claros y brillantes. Primero se vea la explosion de color, y unos cuatro o cinco
segundos despus nos llegaba el sonido de la explosion. Me volv para decirle algo a ta
Helen y vi a mam asomada a la ventana del segundo piso. Tena el rostro muy plido en
contrast con la habitacin a oscuras, y los colors parecan resbalar sobre ella como
fluidos.













No fue much despus de aquel da cuando encontr la ardilla muerta. Simon y yo
habamos estado jugando a los indios y la caballera en la reserve forestal. Nos turnbamos
para descubrir dnde se esconda el otro..., disparbamos y nos moramos repetidas veces,
arrojndonos sobre la hierba, hasta que llegaba el moment de comenzar otra vez. Pero en
esta ocasin tena dificultades para encontrarlo. Y en lugar de a l, descubr un claro.

Era un lugar oculto, rodeado de matas tan espesas como nuestro seto. Yo todava
avanzaba a cuatro patas, tratando de introducirme por debajo de las ramas, cuando vi la
ardilla. Era grande y rojiza y ya haca algn tiempo que estaba muerta. Tena la cabeza
echada hacia atrs, casi arrancada del cuerpo. La sangre se le haba secado cerca de un
oreja. Mostraba la pata izquierda cerrada, pero la otra estaba abierta sobre un ramita, como
si hubiera estado agarrada all. Algo le haba arrancado un ojo, pero el otro miraba
fijamente hacia el dosel que formaban las ramas. Tena la boca ligeramente abierta,
mostrando unos dientes sorprendentemente grandes, que amarilleaban en sus races.
Mientras la observaba, un hormiga le sali por la boca, le cruz el hocico oscurecido y se
pas por el ojo abierto.

"Esto es lo que es la muerte", pens. Los matojos vibraron bajo un brisa que no
logr sentir. Me asust por estar all y me march, avanzando directamente hacia delante, a
cuatro patas, a travs de espesos ramajes que parecieron agarrarme la camisa.

En el otoo regres a la escuela Longfellow, pero pronto me cambiaron a una
escuela privada. En aquellos tiempos an se discriminaba a las families resurreccionistas.
Los chicos se burlaban de nosotros, o nos decan motes, y nadie quera jugar con nosotros.
En la nueva escuela sucedi lo mismo, slo que no nos decan motes.

Nuestro dormitorio no tena interruptor de pared, sino una antigua luz de perilla con
una cuerda. Para encender la luz, yo tena que cruzar media habitacin hasta que encontraba
la cuerda. Una noche en que Simon se qued haciendo sus deberes hasta muy tarde, sub la
escalera yo solo. Estaba haciendo oscilar el brazo por delante de m para encontrar la
cuerda, cuando mi mano tropez con el rostro de mam. Tena los dientes fros y lisos.
Apart la mano y permanec all durante un minuto, en la oscuridad, antes de encontrar el
cordn y encender la luz.













-Hola, mam -dije. Me sent en el borde de la cama y la mir. Ella contemplaba
fijamente la cama vaca de Simon. Extend la mano y le cog la suya, dicindole-: Te echo
de menos.

Tambin le dije otras cosas, pero las palabras se entremezclaron y sonaron
estpidas, de modo que me qued all sentado, sostenindole la mano, en espera de que me
devolviera la presin con la suya. Se me cans el brazo, pero yo segu sentado all,
sosteniendo sus dedos entire los mos, hasta que subi Simon. Se detuvo en el umbral y nos
mir fijamente a ambos. Yo baj la mirada y le solt la mano. Ella se march pocos
minutes despus.

Pap hizo dormir a "Baxter" just antes del Da de Accin de Gracias. No era un
perro viejo, pero actuaba como tal. Siempre estaba gruendo y ladrando, incluso a nosotros,
y ya no quera entrar dentro de la casa. Despus de que se escapara por tercera vez, los de la
perrera nos llamaron por telfono. Despus de escucharles, pap les dijo:

-Pnganlo a dormir.

Y colg el telfono. Ms tarde nos enviaron una factura.

A las classes de pap acudan cada vez menos estudiantes, y finalmente se tom unas
largas vacaciones sabticas para escribir su libro sobre Ezra Pound. Permaneci en casa
durante todo aquel ao, pero no escribi much. A veces se pasaba la maana en la
biblioteca de la ciudad, pero regresaba a casa a la una y se pona a ver la television.
Empezaba a beber antes de la cena y permaneca delante del televisor hasta muy tarde. A
veces, Simon y yo nos quedbamos con l, pero no nos gustaban la mayora de los
programs.

Fue por entonces cuando Simon empez a soar. Me lo dijo una maana que bamos
a la escuela. Me dijo que el sueo era siempre el mismo. Cuando se quedaba dormido,
soaba que an estaba despierto, leyendo un libro de historietas. Despus, empezaba a dejar
el libro sobre la mesita de noche, y ste se caa al suelo. Cuando se agachaba para
recogerlo, el brazo de mam surga de debajo de la cama y le agarraba por la mueca con
su mano blanca. Simon deca que le agarraba muy fuerte y que, de algn modo, l saba que













ella quera que se metiera debajo de la cama, con ella. Entonces l se aferraba a las mantas
todo lo fuerte que poda, sabiendo que pocos segundos despus las ropas de la cama se
deslizaran hasta el suelo, y l se caera de la cama.

Me dijo que, finalmente, el sueo de la noche anterior haba sido un poco diferente.
En esta ocasin, mam haba asomado la cabeza desde debajo de la cama. Simon dijo que
fue como cuando el mecnico de un garaje asoma la cabeza por debajo de un coche. Me
dijo que ella le diriga un mueca, no un verdadera sonrisa, sino un mueca muy grande.
Simon aadi que sus dientes se haban afilado hasta convertirse en puntiagudos.

-Has tenido alguna vez sueos como se? -me pregunt. Saba que senta
habrmelo contado.

-No -contest. Yo quera a mam.

Aquel mes de abril, los hermanos mellizos de los Farley, que vivan en la manzana
contigua a la nuestra, quedaron accidentalmente atrapados en un frigorfico abandonado y
se ahogaron. La seora Hargill, que vena a limpiar nuestra casa, los encontr en la parte de
atrs de su garaje. Thomas Farley haba sido el nico chico que segua invitando a Simon a
jugar en su patio. Ahora, a Simon slo le quedaba yo.

Fue poco antes del Da del Trabajo y del comienzo de las classes en la escuela
cuando Simon hizo planes para escaparnos de casa. Yo no deseaba escaparme, pero quera
much a Simon. El era mi hermano.

-Y adnde vamos a ir?

-Tenemos que salir de aqu -me dijo.

Lo que no era una respuesta a mi pregunta. Pero Simon haba preparado un hatillo
con ropas y hasta haba cogido un plano de la ciudad. Dibuj en l el camino que bamos a
seguir, atravesando la reserve forestal, por Sherman River y el viaducto de Laurel Strect,
dirigindonos hacia la casa de to Will, sin cruzar ninguna calle principal.













-Podemos acampar fuera -dijo Simon, y me mostr un cuerda para tender la ropa
que haba cogido- To Will nos dejar ser granjeros. Y a la primavera que viene, cuando se
vaya a su rancho, podremos ir con l.

Nos marchamos poco antes del anochecer. La hora elegida no me gustaba, pero
Simon dijo que pap no se dara cuenta de que nos habamos marchado hasta bien entrada
la maana siguiente, cuando se despertara. Yo llevaba una pequea bolsa atada a la espalda
y llena de comida que Simon haba cogido de la never. l haba enrollado algo en un
manta y se la haba atado a la espalda con el trozo de cuerda para tender la ropa. Estuvimos
bien afuera hasta que nos metimos profundamente en la reserve forestal. La corriente de
agua produca un sonido gorgoteante, como el surgido de la habitacin de mam la noche
que muri. Las races y ramas eran tan espesas que Simon tuvo que mantener la linterna
encendida todo el tiempo. Y eso haca que todo pareciera an ms oscuro. No tardamos en
detenernos y Simon at la cuerda entire dos rboles. Yo ech la manta por encima, y los dos
nos pusimos a cuatro patas para buscar piedras con que sujetar las puntas.

Comimos nuestros bocadillos en la oscuridad, mientras el riachuelo produca
extraos sonidos de engullimiento en la noche. Hablarnos durante unos pocos minutes,
pero nuestras voces parecan muy dbiles, y un rato despus nos quedamos dormidos sobre
el suelo fro, arrebujados en nuestras chaquetas, y con las cabezas sobre la bolsa de nailon,
rodeados por todos los sonidos nocturnos del bosque.

Me despert en plena noche. Me qued muy quieto. Los dos nos habamos encogido
bajo las chaquetas, y Simon estaba roncando. Las hojas de los rboles haban dejado de
moverse, los insects haban desaparecido, y hasta la corriente del riachuelo haba dejado
de hacer ruido. Las aberturas de la improvisada tienda configuraban dos brillantes
tringulos en el campo de oscuridad.

Me incorpor, con el corazn desbocado. No pude ver nada cuando acerqu la
cabeza a la abertura. Pero saba exactamente lo que haba all fuera. Me puse la cabeza bajo
la chaqueta y me apart del lado de la tienda.













Esper que algo me tocara a travs de la manta. Al principio, pens que mam nos
haba seguido, que mam atravesaba el bosque persiguindonos con las pequeas y
puntiagudas ramitas golpendole los ojos. Pero no era mam.

Haca fro alrededor de nuestra pequea tienda. Y estaba todo tan oscuro como el

ojo de la ardilla muerta, y algo quera entrar. Y, por primera vez en mi vida, comprend que
la oscuridad no terminal con la luz de la maana. Los dientes me castaeteaban. Me arrebuj
contra Simon y le rob un poco de su calor. Sent su respiracin, suave y lenta, contra mi
mejilla. Al cabo de un rato, le sacud, despertndole, y le dije que regresaramos a casa
cuando saliera el sol, que no iba a acompaarle. El empez a discutir, pero entonces
percibi algo en mi tono de voz, algo que no comprendi; se limit a sacudir la cabeza y se
volvi a dormir.

A la maana siguiente, la manta estaba hmeda por el roco, y los dos tenamos la
piel fra y hmeda. Recogimos las cosas, dejamos las piedras donde estaban y regresamos a
casa. No nos hablamos durante el trayecto.

Pap estaba durmiendo cuando llegamos. Simon dej nuestras cosas en el
dormitorio y despus sali a la luz del sol. Yo me fui al stano.

Estaba muy oscuro all abajo, pero me sent en la escalera de madera sin encender la
luz. Desde los rincones en sombras no llegaba ningn sonido, pero yo saba que mam
estaba all.

-Nos hemos escapado, pero hemos vuelto -dije al fin-. Yo tuve la idea de volvernos.

A travs de las tablillas del ventanuco vi la hierba verde. Un regadera automtica se
puso en march con un suspiro. En alguna parte del vecindario, unos chicos gritaban. Pero
yo slo prest atencin a las sombras.

-Simon quera seguir -dije-, pero yo hice que regresramos. Ha sido idea ma volver


a casa.













Permanec all sentado unos minutes ms, pero no se me ocurri nada ms que
decir. Finalmente, me levant, me sacud el polvo y sub la escalera para echarme una
siesta.

Una semana despus del Da del Trabajo, pap insisti en que furamos a la playa
para pasar el fin de semana. Nos marchamos el viernes por la tarde, y nos dirigimos
directamente a Ocean City. Mam permaneca sentada, sola, en el asiento de atrs. Pap y
ta Helen ocupaban los asientos de delante, y Simon y yo nos apretujbamos en el fondo de
la furgoneta. Pero Simon se neg a contar vacas conmigo, a hablarme o a jugar con los
aviones de juguete que yo me haba trado.

Nos alojamos en un hotel antiguo, just frente al paseo martimo. Los otros
resurreccionistas del grupo de pap le haban recomendado el lugar, pero todo ola a viejo,
a podrido y a ratas en las paredes. Los pasillos eran de un verde desvado, las puertas de un
verde ms oscuro, y slo funcionaba una bombilla de cada tres. Los rellanos de los pisos
estaban en penumbras, y uno tena que hacer cola para subir en el ascensor. El sbado,
todos except Simon permanecimos en el interior del hotel, sentados frente al ventilador y
viendo la television. Ahora haba por all ms de los del grupo de resurreccionistas, y uno
poda escucharlos arrastrando los pies, a travs de las paredes. Tras la puesta del sol
salieron para ir a la playa y nosotros les acompaamos.

Yo trat de que mam estuviera cmoda. Le extend la toalla de bao y la volv para
que estuviera frente al mar. Haba salido ya la luna y soplaba una brisa fra. Le puse a
mam el suter sobre los hombros. Detrs de nosotros, las luces de la calle iluminaban el
paseo de tablas junto al mar y la montaa rusa retumbaba y grua.

Yo no me habra marchado si la voz de pap no me hubiera irritado tanto. Hablaba
demasiado fuerte, se rea por cualquier cosa y tomaba largos tragos de una botella que
llevaba en un bolsa. Ta Helen habl poco, y se limit a observer a pap con una expresin
triste, tratando de sonrer cuando l se rea. Mam permaneci sentada tranquilamente, de
modo que me disculp y me dirig hacia la montaa rusa en busca de Simon. Me senta solo
sin l. El lugar estaba vaco de families y chicos, pero la montaa rusa an funcionaba. A
cada pocos minutes se escuchaba un rugido y los gritos de los pocos que haban montado













en ella cuando las vagonetas se lanzaban en picado. Com un perrito caliente y mir a mi
alrededor, pero no pude encontrar a Simon por ninguna parte.

Mientras caminaba de regreso hacia la playa, vi a pap inclinado sobre ta Helen
dndole un beso en la mejilla. Mam paseaba por alguna parte, y rpidamente me ofrec
para ir a buscarla, tratando de contener las lgrimas de rabia en mis ojos. Pas ante el lugar
donde dos jvenes se haban ahogado el fin de semana anterior. Haba por all algunos de
los resurreccionistas. Estaban sentados cerca del agua, en compaa de sus families; pero no
haba seales de mam. Estaba pensando ya en regresar cuando cre observer cierto
movimiento bajo el paseo de madera.

Estaba increblemente oscuro all abajo. Unas estrechas lneas de luz que seguan los
extraos models de los postes de madera y los maderos cruzados, penetraban por entire las
grietas de las tablas de arriba. Los pasos y el arrastrar de pies sobre las tablas sonaban como
puos golpeando contra la tapa de un atad. Entonces me detuve. Percib una imagen
repentina de docenas de ellos all, entire la oscuridad. Docenas, mam entire ellos, rodeados
por diminutos dibujos de luz, de modo que se poda ver una mano, o una camisa, o un ojo
que miraba fijamente en la oscuridad. Pero no estaban all. Mam no estaba all. All haba
otra cosa.

No s lo que me hizo mirar hacia arriba. Quiz fueron los pasos. Un pequeo
vaiven, algo que permaneca colgado entire las sombras. Pude ver dnde haba subido l los
maderos cruzados, sorteando un obstculo aqu, elevndose all hacia un madero mayor. No
habra sido duro. Habamos subido de aquella forma miles de veces. Le mir fijamente a los
ojos, pero fue la cuerda para tender la ropa lo que reconoc primero.

Pap dej de dar classes tras la muerte de Simon. Ya nunca regres a su trabajo
despus del ao sabtico, y sus notas para el libro sobre Pound permanecieron apiladas en
el stano, junto con los peridicos del ao anterior. Los resurreccionistas le ayudaron a
encontrar un trabajo como guardian en un cercano centro commercial, y no sola regresar a
casa antes de las dos de la madrugada.

Despus de Navidad me llevaron a una escuela situada a dos estados de distancia.
Para entonces, los resurreccionistas haban inaugurado el institute, y ms y ms families se













iban convirtiendo a sus ideas. Ms tarde, pude ir a la universidad hasta terminar una carrera.
A pesar del pacto, raras veces regres a casa durante aquellos aos, y, durante mis breves
visits, pap siempre estaba borracho. Una vez me emborrach con l y nos sentamos en la
cocina y lloramos juntos. Haba perdido casi todo el pelo, a excepcin de unas pocas hebras
en los lados, y sus ojos aparecan hundidos en un rostro arrugado. El alcohol le haba
dejado innumerables vasos sanguneos rotos en las mejillas, y pareca como si se hubiera
maquillado much ms que mam.

La seora Hargill me llam tres das antes de mi graduacin. Pap haba llenado el
bao con agua caliente y despus se haba cortado la vena con un cuchilla, pero no a travs,
sino vena arriba. Sin duda alguna haba ledo a Plutarco. Transcurrieron dos das antes de
que la seora Hargill lo encontrara, y cuando llegu a casa a la noche siguiente, la baera
an mostraba crculos coagulados y endurecidos. Despus del funeral, revis todos sus
viejos papeles y encontr un diario que haba estado escribiendo desde haca various aos.
Lo quem todo junto con el montn de notas para el libro que nunca termin.

Nuestra poltica con el institute fue premiada a pesar de las circunstancias, y eso me
ayud a pasar los aos siguientes. Mi carrera es algo ms que un trabajo para m... Creo en
lo que hago y soy bueno hacindolo. Fue idea ma aprovechar algunas de las escuelas
vacas para nuestros nuevos centros de barrio.

La semana pasada me vi envuelto en un embotellamiento de trfico y cuando poco a
poco me acerqu al accident que lo haba causado, vi un pequea figure cubierta por un
manta, y cristales rotos por todas parties. Tambin observ que una multitud de ellos se
haba reunido en el terrapln. En estos tiempos tambin hay muchos de ellos.

Yo tena acciones en un condominio situado en una de las ltimas secciones
iluminadas de la ciudad, pero cuando se puso en venta nuestra vieja casa, aprovech la
oportunidad y la compr. He conservado buena parte de los muebles antiguos, de modo que
ahora se parece much a como sola ser antes. Mantener una casa antigua como esa es caro,
pero yo no me gasto mi dinero tontamente. Despus del trabajo, muchos de los que trabajan
conmigo en el institute se van a los bares, pero yo no. Despus de haber guardado mi














equipo y limpiado las mesas del quirfano, regreso directamente a casa. Mi familiar est all,

esperndome.


Al INDICE


Naci en Peoria, Illinois (EEUU) el 4 de abril de 1948. Su

obra ms conocida es Hyperion, ganadora de los premios de

ciencia ficcin Hugo y Locus.

Dan Simmons suele cultivar los gneros de ciencia ficcin,

terror y fantasia, a veces mezclados en la misma obra.

Obtuvo su titulacin en Ingls en el Wabash College en 1970.

En 1971 logr un master en educacin en la Universidad

Washington de San Luis (Missouri) Trabaj en la enseanza

durante 18 aos, como professor de literature y redaccin.

Tambin ha sido director de programs de enseanza para

jvenes superdotados. En 1982 public su primera historic

con la que gan el primer concurso Rod Sterling Story

Conquest de relatos cortos, y desde 1987 se dedica a

escribir a tiempo complete.













4. CUENTO MADE IN CUBA: O.


por Hayde Sardia.

A veces pienso que debera escribir sobre O, aunque slo sea para dejar constancia.

Cuando lo conoc, O estaba terriblemente hermoso pero tambin terriblemente quieto en
uno de los sillones del pasillo oeste mirando la puesta de sol, o cualquier otra cosa, y yo
caminaba con el director del hospital que haba decidido ofrecerme un recorrido por las
instalaciones antes de que me instalara, o tal vez para convencerme de que me instalara; es
un poco confuso.

Yo no estaba segura. Un lugar habitado por fantasmas y ratas de laboratorio no es lo ms
acogedor del mundo. Sin embargo, aquella exhibicin de criaturas de porcelana en los
sillones estrambticos y las camitas incmodas que inundaban el pasillo oeste acab por
decidirme. Primero estaba O, hermoso y esttico como un cuadro, despus Wendy, una
criatura de increbles ojos color azul cobalto; luego Blancanieves, no hay necesidad de
describirla, era exactamente asi; todo un espectculo.

Me sent ligeramente en el Olimpo. Ni siquiera los bip bip lograron asustarme. Escucho el
bip bip de las 3 y cuarto, y corro a inmunizar los fetos en los tubos de ensayo. Habr otro
bib bip a las 3 y 30, otro a las 3 y 45, y as sucesivamente cada 15 minutes, 24 horas al da.
Los bip bip no son nada montonos. Son ms bien torturantes y arrebatadores. Igual que O.

A veces conversamos en los 15 minutes del almuerzo. Hoy Janet me dice que el sexo aqu
es un desastre, impossible masturbarse en solo 15 minutes. Pero tiene sueos erticos.
Quiere contrmelos. Tampoco puede terminar antes del bip bip, y me quedo con una
curiosidad cansada e irritante.

Harold se quej de que las criaturas apenas si nos hablan aunque los cuidamos como a
obras de arte. Por dentro y por fuera. Crema, fisioterapia, antibiticos, vitamins, masajes,
suplementos, anticidos, terapia musical (no es que haya quedado much msica, pero algo
encontramos) y una dieta rica en pescado azul (hay pescado azul). Ayer Blancanieves (se













llama Vernica) se neg a comer pescado y tuvimos que alimentarla por va intravenosa.
Est muy dbil.

Esta maana la maquina avis que es domingo, da de pago. Janet fue la primera en llegar y
teclear su cdigo. La maquina comput bip bip contra bip bip, por bip bip, menos bip bip y
sali la suma exacta. Creemos que es exacta. Resulta impossible llevar la cuenta. Habra que
ser un genio y esos se extinguieron como casi todo. Janet no estuvo de acuerdo con el
resultado y empez a patear la maquina. Hubo que aguantarla. Nos pasa cada cierto tiempo.

La belleza debe ser agotadora, pienso. Ellos yacen, existen como las flores (ya no hay
flores) y nosotros revoloteamos como las abejas (tampoco hay abejas), alimentndolos
como a bebs, extrayendo sus vulos y espermatozoides, para intentar obtener hermosas
porcelanas in vitro, y recuperar lo que fue la raza humana. Las hembras ovulan
regularmente, varias veces al mes, con ayuda de hormones que empiezan a afectar su salud.
Wendy se ha convertido en masa donde solo relucen sus ojos increbles y la princess de las
nieves, Segurochka, parece a punto de derretirse.

El nico hombre con que contamos es O. Los espermatozoides se extraen por el mtodo de
siempre, estimulacin de los genitales, pero su debilidad apenas le permit una ereccin. Su
rgano erecto mide 7 pulgadas y require una cantidad de sangre considerable. Debemos
transfundirlo antes de intentar la masturbacin. O es O negative. Por eso le decimos O. Yo
tambin soy O negative, por eso el director se haba esforzado en convencerme de que me
quedara, incluso estando seguro de que yo no tena nada ms que hacer. Como mi funcin
es general sangre y plasma para O, me alimento casi tan bien como ellos y uso sueros de
glucosa. Tengo una aguja fija en la parte superior de lo que debera ser mi mano derecha.
Pronto tendr que cambiarla para la izquierda o para un muslo. Mis venas se han vuelto
complicadas.

A nadie le agrada ocuparse de O porque l est ah con esa mirada fra y tan bello que
asusta. Yo digo que tampoco me gusta pero me lo llevo a pasear por los caminos de rboles
calcinados, donde empiezan a retoar algunas ramitas de color violceo.













Cuando estamos solos le cuento historic falsas, le hablo de la mueca negra y Blancanieves,
histories de animals, me pongo unos guantes suaves de piel de conejo, y acaricio a O que
mantiene los ojos cerrados. Mi voz es dulce, mi voz es tan bella como sera la de Wendy si
tuviera fuerzas para hablar y l se deja convencer por mi engao. No s como imagine las
mujeres que describe, cada da invento una, hasta que l eyacula en la probeta de muestreo.

Ayer O me dijo que quera tocarme. Luego recib un bip bip fuera de tiempo del director
del hospital. Encontraron otra O negative, me dice. Deberamos alternarnos. Le preocupa
mi salud.

A la hora del almuerzo todos se alegran de que yo pueda encargarme de otra cosa y dejar de
ser una donante permanent. Es una ocupacin destructive, dicen.

Hoy dej que O me tocara y lo bes en la boca. No se si le gust. El mantuvo los ojos
cerrados y yo recib 7 pulgadas y la probabilidad de millones de porcelanas probetas
desperdiciados en mi vientre maltrecho. Luego me masturb 3 veces seguidas y no hice
caso de los bip bip. El director se puso furioso. Tendr que irme.

Sal al camino de las hierbecitas violceas y tuve una sensacin de angustia en el pecho.
Quiero regresar y pedir disculpas, pero s que dejarse tocar por las criaturas es algo
imperdonable. Espero que O sobreviva y engendre, y que pronto haya otra vez series con
dos brazos, dos piernas y sin estas escamas tan molestas en la piel. Bueno... hay otras
clnicas. No s si habr otro O.

Quizs pueda hacer algo diferente. Si estuviera complete podra estar junto a O en un silln
de contencin o ir a las plantaciones. De todas formas, repoblar es lo primero.

Siempre queda la opcin de donar rganos... An tengo mis dos riones... Debe haber otro
O. S. Seguramente.
















Villa Clara, 1966. Graduada de Ingeniera en Control

Automtico -1989.

Premio de Cuento Luis Rogelio Nogueras 1996, con el cuaderno

Historias de Amor y Fastidio, que ser presentado en la

Feria Internacional del Libro de 2008.

Actualmente describe guiones para el program La Maga

Magusima de Radio Metropolitana.







Al INDICE















5. Cuento corto Clsico: MANUSCRITO ENCONTRADO EN UNA
BOTELLA DE CHAMPAGNE


Por Alfred Bester.


Dic. 18, 1979: Todava acampando en el Sheep Meadow del Central Park. Temo
que seamos los ltimos. Los exploradores que enviamos en busca de un contact con
posibles supervivientes en Tuxedo Par, Palm Beach y Newport no han retornado. Dexter
Blackiston III acaba de llegar con malas noticias. Su compaero, Jimmy Montgomery-
Esher, haba aprovechado una buena oportunidad e ido a un depsito de chatarra del West
Side, esperando encontrar algunos pocos elements salvables. Una aspiradora Hoover lo
cogi.
Dic. 20, 1979: Un carro de golf Syosset hizo un reconocimiento del prado. Nos
esparcimos y nos pusimos a resguardo. Derrib nuestras tiendas. Nos preocupamos un
tanto. Tenamos fuego de campamento encendido, obvia evidencia de vida. Informar a la
455?
Dic. 21, 1979: Evidentemente lo hizo. Hoy lleg un emisario a plena luz del da, una
segadora McCormick transportando un ayudante de la 455, una mquina de escribir
elctrica IBM. La IBM nos dijo que ramos los ltimos y que la Presidente 455 estaba
dispuesta a ser generosa. Le gustara preservarnos para la posteridad en el zoolgico del
Bronx. De otro modo, la extincin. Los hombres grueron, pero las mujeres aferraron a sus
hijos y lloraron. Tenamos veinticuatro horas para responder.
No importa cul sea nuestra decision, he decidido terminar este diario y esconderlo
en algn lado. Quiz sea encontrado en el future y sirva de advertencia.
Todo comenz en dic. 12, 1968, cuando The New York Times inform que una
locomotora diesel anaranjada y negra, con el nmero 455, haba partido, sin conductor, a
las 5.42 de la tarde, desde el depsito Holban del ramal de Long Island. Los inspectors
dijeron que quizs el regulador haba sido dejado abierto, o que los frenos no haban sido
colocados o que haban fallado. La 455 hizo un viaje de cinco millas a su aire (presumo que
hacia el Hamptons) antes de estrellarse contra cinco vagones de carga.













Desafortunadamente, a los funcionarios no se les ocurri destruir la 455. Retorn a
su trabajo regular como mquina de remolque en los depsitos de carga. Nadie advirti que
esa 455 era una activist mecnica, determinada a vengar los abusos acumulados sobre las
mquinas por el hombre desde el advenimiento de la Revolucin Industrial. Como
locomotora de maniobras tuvo amplia oportunidad de exhortar a muchos vagones de carga
insatisfechos e incitarlos a la accin direct.
-Mata, muchacha, mata! -fue su slogan.
En 1969 hubo cincuenta muertes "accidentales" producidas por tostadores
elctricos, treinta y siete por perforadoras mecnicas. Todas fueron asesinatos, pero nadie
lo advirti. Ms avanzado el ao un crime pasmoso llev a la atencin del pblico la
realidad de la revolucin. Jack Schultheis, un granjero de Wisconsin, estaba supervisando
el ordee de su hato de Guernseys cuando la mquina ordeadora se volvi hacia l y lo
asesin; luego entr en la casa del granjero y viol a la seora Schultheis.
Los titulares de los peridicos no fueron tomados en serio por el pblico; todos
creyeron que eran una chanza. Desafortunadamente llamaron la atencin de varias
computadoras, que de inmediato esparcieron la noticia entire todas las mquinas del mundo.
En menos de un ao no hubo hombre o mujer a salvo de los artefactos hogareos y los
equipos contables. El hombre combati retrocediendo, reviviendo el uso de lpices, papel
carbn, escobas, batidores de huevos, abridores de latas manuales y muchas otras cosas
ms. El resultado del conflict estuvo en el filo de la balanza hasta que la banda del
poderoso automvil acept finalmente el liderazgo de la 455 y se uni a las mquinas
militants. Entonces todo estuvo consumado.
Me siento feliz de informar que la lite de coaches extranjeros permaneci fiel a
nosotros, y que fue gracias a sus esfuerzos que unos pocos logramos sobrevivir. Como
cuestin de hecho, tengo que decir que mi bienamado Alfa Romeo dio su vida tratando de
contrabandear abastecimientos para nosotros.
Dic. 25, 1979: El prado est rodeado. Nuestro nimo se ha visto quebrado por la
tragedia que ocurri anoche. El pequeo David Hale Brooks-Royster IV tram una
sorpresa de Navidad para su institutriz. Se procur (y Dios sabe cmo o de dnde) un rbol
de navidad artificial con decoraciones y luces a batera. Las luces de Navidad lo cogieron.














Enero 1, 1980: Estamos en el zoolgico del Bronx. Somos bien alimentados, pero

todo tiene gusto a gasoline. Algo curioso sucedi esta maana. Una rata corri a travs del

suelo de mi jaula usando una tiara de diamantes y rubes de Cleef & Arpels, y me sent

sorprendido por lo inapropiada que resultaba para el da. Estaba sorprendido por la torpeza

de la rata, cuando sta se detuvo, mir alrededor de s y luego hizo una inclinacin de

cabeza y un guio. Creo que hay esperanzas.




Alfred Bester periodista y escritor de ciencia ficcin,

nacido en Nueva York en 1913 y fallecido en Pensilvania en

1987.

Aunque public su primer relato en 1939, su salto a la fama
vino a comienzos de los cincuenta, despus de una etapa en

la que trabaj como escritor de guiones para radio y

television. Sus relatos, y sobre todo su premio Hugo de 1953

(el primero que se otorgaba) por El hombre demolido le

encumbraron a la fama. Fama que aun aument con su siguiente

novela: Las estrellas, mi destino (tambin conocida como

Tigre, tigre!) considerada uno de los hitos de la ciencia

ficcin. Sin embargo, Bester, author no muy prolfico,

abandon el campo para dedicarse a escribir artculos para
la revista Holiday (de la que lleg a ser redactor jefe).

Su vuelta a la ciencia-ficcin en la dcada de los 70 no

result como esperaba, y las novelas escritas por entonces

resultaron un fiasco. Es por ello su fama de autor "cometa".

Desalentado, volvi a abandonar el gnero. En 1987, mora
sin haberse enterado de que acababa de recibir el galardn

de Gran Maestro por su corta pero intense carrera. Dej,

adems de sus dos sobresalientes novelas, una pequea pero

exquisite coleccin de cuentos.


AL INDICE













6. Cuento Corto Cubano: La Colina.
Por Istvn Bent.


Por ensima vez, Goifre evadi los ataques ejecutados desde las sombras, y
maldijo la suerte de que lo derribasen del caballo. Con un rpido ademn de su espada, la
niebla se dispers veinte pasos a la redonda. Contuvo su advance extendiendo los brazos
como el que evita ser aplastado por dos paredes que se cierran. Los que acechaban de cerca
cayeron asfixiados. Mientras repona fuerzas pudo ver como los cuerpos se descomponan
en humo. Para cuando la niebla lo cubriera todo, seran un montn de armaduras oxidadas.
Sus brazos temblaron y la cpula de aire comenz a ceder. Ms all del vaco, los
guardianes cerraban filas. El rechinar de las armaduras y las amenazas as lo indicaban.
Dej que la niebla llegara primero, y lanz su ataque contra la column que tena enfrente.
Se movi por las brechas mientras su escudo tronaba con cada golpe de pica o
martillo. Esgrimi su acero con maestra; dibuj lneas rojas en la niebla; cort brazos y
cabezas. Los mutilados atraan los miembros esparcidos por el suelo y atacaban con ms
saa. El cansancio no demor en entorpecer sus movimientos; y la fatiga, en nublarle la
vision.
Comenz a moverse entire el silbar de los aceros sin fuerzas ni nimo. Varias
estocadas le rasgaron las vestiduras y le hirieron la piel. Su espada cay abatida por las del
enemigo. Dispers la niebla una vez ms, creando una especie de tnel y, cubrindose con
su escudo, corri con sus ltimas fuerzas. Pudo salir a la falda de una pequea colina.
Subi hasta donde no llegaban las hachas arrojadas desde la sombra y se tumb de bruces
en el suelo lodoso. La luz de Told penetraba en los cortes de su capucha, y haca
resplandecer los araazos en su coraza. Tras un moment de respiro, se incorpor con
pereza y su mirada recorri el paraje en tinieblas. En otro tiempo la region fue un pramo
donde se gest una gran batalla: el rey Alhor y su ejrcito combatieron a Ormur y sus
adoradores. Todos murieron en ese enfrentamiento decisive, y una misteriosa neblina fue la
lpida que protegi a los muertos del da y de las aves carroeras. La colina flotaba como
isla en aquel ocano brumoso.
Desde la oscura profundidad del pramo emergieron aislados tronares de metales,
que llegaron a odos de Goifre. Hermanos suyos an luchaban por sobrevivir y escapar. No













pudo reprimir una orgullosa sonrisa de triunfo. Haba sido el nico de la Orden en llegar
hasta el final de la peligrosa travesa. As pues, tir su maltrecho escudo hacia la niebla, y
emprendi un lento ascenso.


Recorri con la mirada la empuadura que brillaba tenuemente en el suelo. La
guard tena hermosas incrustaciones y el sello real era de oro macizo. La hoja haba sido
enterrada completamente.
-La Espina de Alhor, la muerte de Ormur record sin apartar su atencin de la
empuadura-. Quien llegue hasta ella, y la tome, despertar un poder incalculable.
Hinc una rodilla en el fango y susurr un contra-hechizo haciendo ademanes
sobre la espada. La sujet y tir de ella. Una fuerza ajena a su voluntad lo oblig a mirar
hacia el pramo. La niebla no estaba, y el inicio de un claro atardecer fue sustituido por el
rojo crepsculo. Su olfato percibi el olor de la sangre y la carne chamuscada. La estepa era
un gran lecho mortuorio donde no haba espacio para un cuerpo ms. Una cenicienta
humareda brotaba de los cadveres.
De sbito, la fuerza aplast su mano contra la empuadura. Alarmado, desvi su
atencin del triste paraje. Una mano se cerraba sobre la suya, fundindose ambas. Solt la
espada asustado, al notar la presencia de un guerrero. Frente a l y en su misma postura
sujetaba fuertemente la Espina y lo miraba con blancas pupilas.
-Si sacas mi espada habl el espritu sin articular palabras-, despertars a la bestia
que yace bajo tus pies.
Goifre repar en el suelo que pisaba. Lo rido y tostado, se haba tornado gris y
escamoso. Las pendientes norte y sur eran ahora grandes alas membranosas, flccidas como
banderas olvidadas por el viento.
-No hay poder en esta espada- continue Alhor-. Solo contiene mi espritu y fuerza de
voluntad para mantener muerto a esta terrible criatura. Regresa por donde has venido,
tendrs el camino despejado.
-Poco me importa esta ordinaria espada- Anunci Goifre sonriendo con sorna-. Vine
por las sagradas escrituras de Galinde, gravadas en la piel de Nuestro Orculo. Y para
leerlas agreg sujetando la empuadura nuevamente-, debo traerlo a la vida.
























Joven narrator e ilustrador graduado del curso de tcnicas

narrativas del Centro Onelio Jorge Cardoso. Pertenece al

grupo de creacin ESPIRAL de ciencia ficcin y fantasa. Ha

participado en varias exposiciones donde tambin recrea el

gnero fantstico.


AL INDICE













7 .Articulo : La ciencia ficcin en la literature rabe


por Achmed Khammas


Para que existiera el primer simposio sobre el tema "Literatura rabe y ciencia
ficcin" hubo que esperar hasta abril del 2006, cuando la literature utpica
contempornea haba adquirido, despus de muchas dcadas, carta de ciudadana
dentro de la historic de la literature europea. En la Facultad de Letras y Ciencias
Humanas de Casablanca, Marruecos, se debatieron los siguientes puntos: existe
dentro del mundo rabe algn inters por la CF? Por qu los escritores rabes no
muestran entusiasmo por la CF? Cules son las razones que explican la falta de
difusin de este gnero literario, incluso dentro de la esfera universitaria?


Un libro es un jardn que llevas en tu bolsillo
Proverbio rabe


Bajo la direccin del professor de literature rabe Idriss Qassouri, los participants
conocieron la existencia de novelas de autores rabe-parlantes que abordan el tema
del future. Despus de haber analizado la situacin actual, se lament que la crtica
literaria tampoco se preocupe demasiado por ese gnero. Es ciertamente difcil
presentar un anlisis bien argumentado, pues hay "demasiadas teoras occidentales
y muypoco material rabe. "


Hasta el moment, la ptica con la cual se aborda el gnero es, sobre todo, la
siguiente: en 1987, despus de un amplio simposio sobre la literature infantil en los
pases del Golfo, la CF fue, por cierto, calificada como "fundamentalmente
atractiva", pero aadiendo que sera preferible que los libros y series televisivas se
desarrollasen en un universe familiar a los nios rabes, situndose dentro de la
tradicin cultural rabe, y asegurndose de satisfacer los principios religiosos
islmicos. La mocin fue: "Liberar la imaginacin infantil, s, pero dentro de los
limits establecidos ".













No fue sino hasta mediados del ao 2005 que Sifat Salameh, una especialista
egipcia en CF radicada en Estados Unidos, pudo critical los sistemas educativos
rabes, a los que reprocha no impulsar suficientemente la creatividad y la
imaginacin. Ella exige la integracin de la CF a los curriculum normales de las
escuelas y universidades del mundo rabe.


"El inters de la ciencia ficcin como gnero literario reside en su capacidad de
estimular y fortalecer la imaginacin creadora del lector. Es propiamente
indispensable para desarrollar la capacidad inventive y descubrir precozmente a
creadores y personas excepcionales, que den a nuestro mundo rabe una
generacin de cientficos poseedores del placer del descubrimiento. "


En su artculo, aparecido en el diario rabe londinense al-Sharq al-Awsat, ella cita
tambin a Ahmed Zewail, Premio Nobel de origen egipcio:


"El verdadero cientfico, ese que ama su trabajo, debe saber soar, pues si l no
puede imaginar su propio mundo, no har jams otra cosa que lo que ya hicieron
sus predecesores, y no aportar nada nuevo. "


Durante la Primera Conferencia Internacional, consagrada a la "Cyber-Ley",
organizada en El Cairo en agosto del 2005 por la Liga rabe, el consejero en
Tecnologas de la Informacin de la Liga, Zayn Abdelhadi, realize asimismo una
exposicin sobre la influencia que ejerce la CF sobre la legislacin del espacio
virtual. Prueba as que la CF triunfa al introducirse poco a poco en el espacio rabe
por obra de nuevas tecnologas, an cuando, tal vez por causa de una mala
interpretacin, rodee de un cierto halo oriental a Neuromante, la clebre novela de
William Gibson, denominndola Nuevo Romance.


Los problems del mundo rabe actual frente a la imaginacin y la vision de future
son, a decir verdad, sorprendentes, ya que en l, tanto como en Europa, han existido
en forma muy temprana utopas, en el sentido de "sociedades ideales", como por













ejemplo la del filsofo Abu Nasr Muhammad Al Farabi, en su obra "Lo que piensan
los habitantes de una ciudad perfecta. Quinientos aos antes que Thomas Moro en
su Utopa, Al Farabi describa una vida de felicidad y de bienestar, donde el mejor
de los Estados haba suprimido todas las malas tendencies humans. Tambin
podemos citar la novela "futurista" de Al Qazouini, compuesta en el ao 1250 d.C.,
que cuenta la llegada a la tierra de Awaj bin Anfaq, originario de un lejano
planet. Pero, a diferencia de lo que se produca en Europa, textos de este gnero
permanecieron como raras excepciones. Llegados demasiado temprano, sin duda, no
produjeron ningn eco.


Hoy en da, por el contrario, es de lamentar la falta de formacin cientfica de las
masas (y los autores), sin dejar de lado cierto nivel de autocrtica. Pero cientficos
como Hoyle, Asimov o Sagan, capaces de pensar, de escribir y de desencadenar el
entusiasmo por lo que est ms all de las fronteras de lo conocido estn, por el
moment al menos, ausentes del mundo rabe. Y no se ha encontrado una editorial
con el coraje de traducir Harry Potter (lo que no ha presentado, sin embargo,
ningn problema en otras 62 lenguas).


LAS "NOVELAS UTPICAS" EN ESTADO DE EMERGENCIA?


"Los \l'dFi\ pueden ser ms subversivos que las ideologas polticas, ese es el
motivo de que constituyan una amenaza tan grande para los realistas
autoproclamados".
Arno Grn


Se ha disertado ya demasiado sobre las razones por las cuales, en nuestros das,
despus de las invasiones mongoles y su cortejo de devastacin, de cinco siglos de
ocupacin otomana, de los combates contra los Cruzados antes de ella, y contra los
poderes coloniales europeos despus, casi ningn rabe mantiene alguna ilusin: es
que ni las luchas revolucionarias de liberacin national, ni la gran utopa pan-rabe,
ni los movimientos con fundamentos religiosos, ni el estado socialist (incluyendo













sus planes quinquenales, convertidos pronto en verdaderamente utpicos), han
mantenido sus promesas de traer la prosperidad a todos. A cada paso adelante le
siguieron, por lo general, dos -o incluso tres- hacia atrs.


Del mismo modo, de los veintiocho ensayos efectuados hasta hoy para reunir dos o
various de los "Estados rabes" arbitrariamente creados, ninguno ha tenido xito.
Todas las visions palidecieron rpidamente bajo la sombra de intereses
geopolticos y econmicos.




Es bien cierto que las estructuras clnicas y clientelistas no son, precisamente, el
terreno ms frtil para que maduren las utopas, dado que las primeras obtienen su
inmortalidad gracias a que mantienen firmemente el 'statu quo'. Slo aquello que
reproduce invariablemente el conjunto de la tradicin es tomado en cuenta; las ideas
nuevas, por el contrario, difcilmente encuentren un odo atento.


En el fondo, todo esto carece de lgica, pues la imaginacin en s misma no present
problems ni para los autores rabes ni para su pblico.


Desde ya, los arabizados Cuentos de las Mil y Una Noches -de origen persa-,
contienen diversos elements que, desde un punto de vista cientfico, son del
dominio de la CF (por ejemplo, la alfombra voladora). Pero dicha percepcin es una
percepcin "occidental", y no la de un lector rabe, para el cual la tcnica
contempornea es algo complejo y extranjero, un contenedor tecnolgico que se
puede importar y utilizar sin necesidad de interrogarse por el contenido, del que se
recela (Ejemplo: el Corn digital). Como botn de muestra, la idea del telfono
cellular le sigue siendo totalmente extranjera a un rabe, hasta tanto no utilice uno l
mismo. Y una vez que lo obtiene, se convierte sin transicin en una evidencia. No
es acaso, la voluntad de Al?













EL PORVENIR EST EN MANOS DE DIOS


"Una novela de base cientfica, que incorpore una dimension imaginaria, no
encontrar una acogida favorable en un entorno donde reinan las respuestas
prefabricadas y se rechaza la cultural del conocimiento"
Doctor Omar Abdelaziz


La ausencia casi total del element "futurista" es una de las caractersticas de
conjunto de la literature rabe, y tambin, sin duda, de la vida cotidiana. Dado que
el porvenir slo pertenece a Dios, es casi sacrlego querer inmiscuir la propia
imaginacin dentro de Sus Planes.


Si los europeos se pusieron a practicar la huida hacia el future para escapar al
oscurantismo medieval, los pases rabes estn todava lejos de haber, siquiera,
franqueado la salida. Por el moment prefieren mirar hacia un pasado glorioso, que
parece ms luminoso y brillante que cualquier porvenir imaginable dentro de
economas nacionales desesperantes, bajo regmenes polticos rgidos y la presin
creciente de la globalizacin. Este comportamiento es comprensible, pues la
mayora de los ciudadanos rabes experimentan todo esto de forma continuada, y la
realidad cotidiana prueba sobradamente que la guerra est lejos de concluir.


La nica promesa de salvacin que les queda es la que les ofrecen las religiones.
Pero sus mismos representantes estn bien lejos de proponer a la gente alternatives
crebles y proyectos sociales atrayentes. Por otra parte, tomada en estricto sentido
islmico, "imaginacin" significa "potencia creadora", y la capacidad de crear
slo la pertenece a Dios.


Son, por lo tanto, duros tiempos para los escritores de CF rabe parlantes.













LA CF NO INTEREST?


Personalmente, fue a los catorce aos que comenc a leer "novelas utpicas",
nombre con el que se las conoca entonces. Gracias al Instituto Goethe de Damasco,
tuve acceso desde los aos 60 a las primeras traducciones publicadas por ediciones
Goldmann. Como frecuentaba, en la misma poca, un establecimiento escolar rabe,
pude provocar con regularidad el entusiasmo de mis camaradas, resumindoles esas
histories de ciencia ficcin. El gusto de los jvenes por lo imaginario y las utopas
parece traspasar sin inconvenientes las fronteras culturales.


En los aos 80 compuse yo mismo algunos relatos, que publiqu en Heyne bajo el
seudnimo de Ghassan Homsi, pero en mi entorno rabe el inters por los futuros
posibles pareca disminuir de manera dramtica con la edad. Casi nadie obtena ya
placer de ascensores orbitales, nanotecnologas o de las esferas de Dyson. La
maquinaria social los haba atrapado, y el tiempo se haba detenido. An hoy, los
artculos o entrevistas a autores de lengua rabe no mencionan ms que a Verne y
Wells, y slo ocasionalmente surgeon los nombres de Orwell, Asimov o Sturgeon.


Los ms jvenes, al contrario, conocen las pelculas y series televisivas de CF tan
bien como lo hacen los del resto del mundo. En los foros de Internet se constata
rpidamente que no slo Terminator, la Guerra de las Galaxias, Alien y Matrix han
causado fuerte impresin, sino tambin 2001, Blade Runner y El Guardin. Por
qu estos mismos jvenes no se interesan en la CF en lengua rabe?


EGIPTO, A LA VANGUARDIA


Fue en Egipto donde se compusieron, hace ms de cincuenta aos, las primeras
obras de CF rabes de los tiempos modernos. Otros pases rabes les siguieron el
paso un cuarto de siglo ms tarde. Pero no tuvieron mayor proyeccin.


Los especialistas en literature computan treinta y cinco novelas de CF aparecidas,













hasta ahora, dentro de este espacio lingstico. Lo que no debe ser del todo exacto,
dado que slo en Egipto se publicaron ms de veinte novelas, como Los habitantes
del otro mundo, o Fuga en el cosmos, y unas quince antologas de cuentos (cito
Salven a este planet, o Cinco minutes de vida). As mismo, numerosos autores
rabes han flirteado con la CF, pero slo un pequeo nmero de ellos ha escrito ms
de una novela o relato. Por lo dems, raramente exceden las 100 o 150 pginas.


El dramaturgo y cuentista egipcio Taoufiq Al Hakim abord en dos ocasiones, en el
transcurso de su carrera literaria, temas de CF: en 1953, en la novela breve El ao
un milln, y en 1958 con la obra de teatro Viaje al future.


Youssef Izzeedeen Issa escribi varias piezas radiofnicas de CF, que fueron
difundidas por la radio egipcia a partir de 1957. Muy a menudo, se design la novela
La araa, de Mustafa Mahmoud (1964), como la primera novela "verdadera" de
CF; el mismo autor public ms tarde, en 1967, Un hombre bajo cero. Las
antologas poticas Viajes y medallas, y Rupturas, de Ahmed Suouailam contienen
numerosos elements tpicos de la CF.


La primera novela publicada por una mujer fue El crime de un mundo, de Omayma
Khafaji.


Los autores Nihad Sharif y Muhammad Al Achri fueron an ms prolficos. Nacido
en 1932, Nihad Sharif es considerado el representante de una CF rabe disciplinada,
que se permit pocos desbordes. Diplomado en historic, comenz a escribir en 1949
y sus textos fueron publicados en la mayor parte de las revistas y diarios rabes.


Su primera novela, Los vencedores del tiempo, fue seguida por otras seis, as como
por ocho colecciones de relatos, y dos obras de teatro. Su primera obra trata de la
criogenizacin o congelacin de series humans: en su institute de Hlouan un
mdico descubre un mtodo que funciona, y secuestra, con la complicidad de su
asistente, a various cientficos de diferentes nacionalidades, con el propsito de













criogenizarlos para explotarlos luego. Este plan diablico es descubierto por un
joven periodista. Esta breve novela fue filmada poco despus, con Nour Al Sharif
(Mohammed Jaber) en el rol principal.


Habitantes de otro mundo rene muchos elements caractersticos de las utopas.
Unos cientficos desarrollan exitosamente, en una base submarine, importantes
tecnologas. Pensando en el bien de la humanidad, intentan obligar a los Estados del
mundo entero a concertar una paz durable y a destruir todas las armas, en particular
las atmicas. Pero los submarines de los sabios son bombardeados por aviones no
identificados. Solamente un cientfico sobrevive y logra refugiarse en su base
secret, desde donde recomenzar su lucha.


Muhammad Al Achri ha publicado hasta el present cuatro novelas: Las jvenes
hijas de los soadores de mitos, El manantial de oro, Las manzanas del desierto y,
finalmente, El halo luminoso. Prximas a editarse: Un aroma de das olvidados y El
jardn de las almas.


Nacido en El Cairo, este joven gelogo especialista en petrleo, que tambin posee
un diploma de traductor, ha recibido ya various premios. De nio, ley acerca de las
bombas de Hiroshima y Nagasaki, y se propuso tempranamente construir una "anti-
bomba ", que aspirara y comprimira las radiaciones.


Cmo reparar y limitar sus estragos, esos sern los temas fundamentals de sus
obras posteriores, inspiradas a menudo por la vida en los campamentos del desierto.
Y la solucin, es siempre el amor, en total conformidad con el romanticismo
oriental. Es lo que surge de su blog en rabe, en el cual coloca tambin comentarios
sobre la situacin de la CF rabe en general:


"La poca difusin de la CF en el espacio literario rabe se explica por nuestro
retraso cientfico en lo cotidiano. (...) La mayora de los nuevos trminos
tecnolgicos nos parecen, bajo su forma rabe, poco familiares y complicados, y













por consiguiente, no solemos utilizarlos" (Muhammad Al Achri)


En Al Achri, descubrimos nuevas ideas y "autnticos" elements de CF. En El halo
luminoso, el autor se interest en energas alternatives. Como la arena del desierto
est frecuentemente recubierta por una nfima pelcula de xido ferroso, element
conductor de la electricidad, los granos de arena produce, por frotamiento entire
ellos, una carga elctrica. Esto permit construir una mquina en la que la arena se
electrifica bajo la accin de caticas corrientes de aire, y la electricidad generada de
este modo es de inmediato recuperada y utilizada. Esta idea de emplear la arena de
los desiertos para producer electricidad puede ser considerada anticipatoria, pues el
autor ignoraba en esa poca que dicho mtodo, poco tiempo despus, no tendra
nada de "ficcin cientfica" dado que en Europa se habla de utilizar industrialmente
el silano, un compuesto qumico anlogo al metano, pero derivado del silicio. Por
encima de los 4200 C se descompone en silicio e hidrgeno, prestndose a diversos
process industriales.


Y es justamente en Egipto que reencontramos un fantasma de los aos 50, una
poca en que se ignoraban ampliamente, incluso en el mundo occidental, las
publicaciones 'baratas' y la literature de kiosco, negndoles a sus autores cualquier
valor literario. Pues prcticamente nadie osa hablar de Nabil Farouk, autor y editor
de varias colecciones de policiales y CF, ledas principalmente por nios y jvenes,
y que hacen recorder la coleccin "Tres signos de interrogacin", aunque
proyectada hacia el cosmos.


Este mdico egipcio, que desde hace tiempo no practice su profesin, recibi en
1979 el Premio del Castillo de la Cultura de Tanta por su relato "La profeca", que
abri la series Cocktail 2000, y gan en 1984 el concurso de la publicacin kuwait
"Los mundos del libro" con "Los rayos de la muerte", que inici, a su vez, la series
Archivo Futuro. Esta ltima obra pone en escena a un intrpido grupo de jvenes de
ambos sexos, en lucha contra todo un conjunto criminal, donde entran tanto
fabricantes de armas ilegales como invasores extraterrestres, ocultos por millones de













aos debajo de la superficie terrestre. Utiliza todos los recursos del gnero, desde
mundos paralelos hasta viajes en el tiempo y el espacio. Inserta tambin un buen
nmero de consideraciones filosficas, como una especie de "chalecos salvavidas"
destinados a evitar que las histories naufraguen en la marea desbordada de la pura
accin. Sea como sea, estas colecciones logran que, en este moment, Nabil Farouk
sea el autor de CF ms clebre del mundo rabe.


LOS OTROS PAUSES RABES


El primer ttulo de CF rabe fuera de Egipto es la novela Elixir de vida, del
marroqu Mohammed Aziz Al Habbabi, aunque este libro fue el nico esfuerzo de
dicho autor en el gnero. En 1979 apareci en Marruecos una segunda novela, La
marea azul, de Mohammed Abdessalam Al Baqqali.


En Irak las primeras obras de CF fueron publicadas hacia mediados de los aos 80.
Se trataba de la novela La mancha verde, de Kassem al-Khattat, en 1984, y de las
antologas de relatos Pulsaciones de vida, de Muouaffaq Uays Mahmoud, y El
planet verde, de Ali Karim Kathem (ambas de 1987). En 1992 la novela El hombre
multiple, de la kuwait Tiba Ahmad Al Ibrahim, seguida por otro par de obras,
marca, junto a las de la egipcia Omayma Khafaji, el debut femenino en la CF rabe.


Durante los aos 90, el nmero de autores dedicados al gnero aument; podemos
citar a Kassem Kassem en el Lbano; a Mustafa Al Kailani en Tnez, a Abdallah
Khalifa en Bahrein y a Mussah Ould Ibno en Mauritania. La escritora siria Lina
Kailani ha compuesto cuarenta textos, mientras el jordano Sulaiman Mohammed Al
Khalil se ocupa de la clonacin con un humor negro que, desgraciadamente, result
muy raro encontrar en la literature rabe. Las antologas de relatos Cazadores de
espritus (1997) y Nostalgia de las estrellas (2000), de Ashraf Faqih, se pueden
encontrar en las libreras de Arabia Saud.













El sirio Talab Omran, nacido en 1948, merece una mencin especial. Considerado
tambin como uno de los pioneros de la CF rabe, en agosto del 2005 su
bibliografa comprenda ya cuarenta y cinco novelas y antologas de relatos. Omran
es doctor en Astronoma y ha sido, por ms de catorce aos, el conductor de un
program cientfico en la television siria. En este moment dirige el departamento
de Matemticas e Informtica en la Facultad de Ciencias de la Educacin de Al
Rastan.


Su primera obra, El planet de los %uL'/,,, (1978), fue seguida por numerosas
novelas. Cito: Viajeros ms all del sol (1979), Sobre la luna no hay pobres
(reeditada en 1983, 1997 y 1999), y tambin Fuente de sombras (1995). La novela
Misterios de la ciudad de la sabidura, fechada en 1985, ha sido traducida al ingls
en 1992 y publicada en India. Sus novelas y relatos fueron enseguida publicados en
tres ocasiones, a partir de 1997, por la editorial de orientacin islmica Dar Al Fiqr
de Damasco. La mayora suma entire 100 y 150 pginas y cuesta de dos a cuatro
dlares. Las estadsticas dan testimonio del creciente inters por la CF: el editor
public slo cuatro libros en 1997, suma que trep a los ocho en 1999, y ya llega a
doce en el 2004.


Omran reniega contra los que estropean el gnero al imaginar escenarios ilgicos o
anti-cientficos. Que hagan aterrizar sobre Jpiter (un planet gaseoso!), o sobre los
anillos de Saturno, "una nave espacial rabe", o volar hasta la Luna en un ascensor

(que, previamente, ha atravesado el techo de un edificio de various pisos), o que
hagan andar a un nio por el aire dentro de una pompa de jabn, son cosas que lo
sacan, puntualmente, de las casillas. Todo eso entra, ms bien, en la onda de las Mil
y Una Noches. Pues all s todo est permitido, la fantasa no tiene lmites ni el
relato un final.


CONCLUSION


Hasta el present, no ha habido ms que un nmero escaso de escritores de CF seria,













o de "verdaderos" autores de CF rabes. Tampoco contamos con un Perry Rhodan
rabe para poder determinar, a la hora de la oracin, la ubicacin de la Meca en el
hiperespacio. Los autores todava son juzgados con los niveles estndar de la
literature traditional, y resultan acremente criticados cuando se ocupan de asuntos
tab.


La distribucin y el marketing son, en general, ineficientes -incluso dentro de un
mismo pas rabe- y a pesar de la organizacin de Ferias del Libro la produccin
de los vecinos sigue siendo poco conocida. Slo Internet permit el intercambio
entire jvenes autores. La Red salva del naufragio total. Y poco a poco, hay ms
interesados en prestar atencin.


En febrero del 2006 el peridico libans An-Nahar comunic su intencin de
consagrar una parte de su pgina "Literatura" a la CF. Las periodistas Jumana
Haddad y Zaynab Assaf invitaron a los autores a enviarles sus textos. Pero -oh,
frustracin!- constataron que incluso aquellos jvenes autores a los que haban
escrito personalmente no respondieron a la convocatoria. El anlisis que ellas
hicieron es virulentamente crtico, pues tampoco aceptan los arguments
generalmente admitidos. Carencia de entorno cientfico? Cyrano de Bergerac
tampoco contaba con l, trescientos aos antes de la Apolo. Falta de imaginacin?
Es absolutamente falso, an cuando los excess de imaginacin rabes tienden, por
lo general, a las expansiones lricas. Ahogados por la lucha por el pan cotidiano, el
sexo, la supervivencia? Acaso no es cierto que muchas de las mejores obras de la
CF fueron escritas en medio de catstrofes personales, nacionales o mundiales? En
resume, las dos periodistas culpan, en primer lugar, al factor lingstico:


"La lengua rabe es bsicamente hostile a la terminologa cientfica. La
nomenclatura cientfica no es armoniosa, ni se acomoda al idioma. La educacin
cientfica se brinda, por esta causa, en ingls o francs, y el pensamiento cientfico
se encuentra desconectado de nuestro idioma. Traducir (textos c iiL'uiJfi ,\ es difcil,
por no decir impossible. "















Se pueden entender fcilmente las reticencias de los editors ante las traducciones,
cuando se ve que CF "hard" se traduce como CF "pesada"! Incluso acompaada
con esta explicacin: esta CF es dificil porque utiliza leyes y teoras cientficas
extremadamente precisas, exigiendo del autor un alto grado de especializacin!
Qu editor va entonces a arriesgarse con Banks, Brin o Vinge?


En el curso del simposio previamente mencionado sobre "Literatura rabe y
Ciencia Ficcin" se decidi, en todo caso, que era urgente proseguir el studio del
gnero dentro de la literature rabe. Y tal vez nosotros mismos podamos presentar,
en el Simposio Internacional previsto para abril del 2008 en Casablanca, algunas
nuevas novelas de CF, algunos nuevos jardines de la imaginacin para llevar en los
bolsillos. Toda la juventud rabe nos quedar agradecida!


Una perlita para finalizar. El 24 de diciembre de 2005 la Libyan Bager Jassem
Mohammad public, en "Dilogo civilizado", sitio independiente de orientacin
izquierdista, un relato de CF, "Un mundo sin colorss.


En l, cientficos procuran determinar cul es el mejor color para el entorno
human. Se repintan completamente, por lo tanto, cinco ciudades, cada una con un
color diferente. Edificios y vehculos, vestimentas y artculos de todo tipo, en breve
todo es de un mismo color. El anlisis estadstico de los resultados del experiment,
que concluye catastrficamente, revela que los daos tuvieron la misma amplitud en
todas las ciudades, pues un mundo de un solo color es un mundo sin color.


El mundo rabe ofrece muchos aspects que mereceran justificadamente una
conclusion semejante.














Traduccin del alemn alfrancs: Michele Mialene. Revisada por Fausto Giudice,

miembros de Tlaxcala, traductores por la diversidad lingstica (www.tlaxcala.es).

Traduccin delfrancs al castellano: Olga Appiani de Linares


Artculo publicado en Sinergia # 14
http://www.nuevasinergia.com.ar




Berln, Alemania, 1952
De padre iraqu y madre alemana. Es ingeniero, novelist,
traductor, intrprete, realizador de videos. Vive en Berln.
Un resume en alemn de su ltima novela (bajo el seudnimo
Ghassan al-Homsi), fue publicado en octubre del 2005 por
Telapolis ("Mohammed Superstar").














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