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 Table of Contents
 La frase de hoy: Dan Simmons
 Artículo: La naturaleza del Horror...
 Cuento clásico: Cuando soplan los...
 Cuento made in Cuba: Rojo rubí,...
 Cuento corto clásico: De La Simetría...
 Cuento corto Cubano: Luna Nueva,...
 ¿Cómo contactarnos?


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Disparo en Red
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 Material Information
Title: Disparo en Red
Physical Description: Serial
Language: Spanish
Publisher: Disparo en Red
Place of Publication: Havana, Cuba
Creation Date: December 2007
 Subjects
Genre: serial   ( sobekcm )
 Record Information
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
System ID: UF00103496:00039

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    Table of Contents
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    La frase de hoy: Dan Simmons
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    Artículo: La naturaleza del Horror en Lovecraft, Orlando Vila García
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    Cuento clásico: Cuando soplan los vientos cambiantes, Fritz leiber
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    Cuento made in Cuba: Rojo rubí, Yoss
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    Cuento corto clásico: De La Simetría Interplanetaria, Julio Cortázar
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    Cuento corto Cubano: Luna Nueva, Anabel Enriquez
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    ¿Cómo contactarnos?
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HOY: 14 de DICIEMBRE del 2007












DISPARO EN RED: Boletn electrnico de ciencia-

ficcin y fantasa.

De frecuencia mensual y totalmente gratis.

disparoenred@centro-onelio.cult.cu


Para descargar disparos anteriores:



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El sitio web del Fantstico Cubano


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Editores:


2`IZ- Darthmota.



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Colaboradores:
Taller de Creacin ESPIRAL de
ciencia ficcin y fantasa.
espiral@centro-onelio. cult. cu,
espiralgrupo@vahoo.es


Anabel Enrquez
Juan Pablo Noroa
Vctor Hugo Prez
Gallo
Eliete Lorenzo
Anabel Enrquez


Portada: Vzquez
Universo: Alien II


Istvn Bent
Coghan
Leonardo Gala


Ral Aguiar
Istvn Bent


0. CONTENIDOS:


1. La frase de hoy: Dan Simmons

2. Artculo: La naturaleza del
Horror en Lovecraft, Orlando
Vila Garca.
3. Cuento clsico: Cuando
soplan los vientos cambiantes,
Fritz Leiber.
4. Cuento made in Cuba: Rojo
rub, Yoss.

5. Cuento Corto Clsico: De La
Simetra Interplanetaria, Julio
Cortzar.

6. Cuento Corto Cubano: Luna
Nueva, Anabel Enriquez.


7. ;/Cmo contactarnos?


DISPARO EN RED


3AOS DISIDARANDO
CIENCIA FICIX`110N
- L:--- C -- i r d (:-. t_ 1 1 t_,- -1















1. LA FRASE DE HOY:


Canta, oh, Musa, la clera de Aquiles, hijo de Peleo, asesino, ejecutor de hombres
destinados a morir, canta la clera que cost a los aqueos tantos buenos hombres y envi
tantas almas vitales y valerosas a la temible Casa de la Muerte. Y de paso, oh, Musa, canta
la clera de los propios dioses, tan petulantes y poderosos aqu en su nuevo Olimpo, y la
clera de los posthumanos, muertos y desaparecidos como parecan, y la clera de los
pocos humans autnticos que quedan, por ensimismados e intiles que puedan haberse
vuelto. Mientras ests cantando, oh, Musa, canta tambin la clera de esos series pensativos
sintientes, serious pero no del todo humans que soaban bajo los hielos de Europa, moran
en la ceniza sulfurosa de Io y nacan en los fros pliegues de Ganmedes.


Dan Simmons
Million 1, El asedio.


Al INDICE















ARTICULO: LA NATURALEZA DEL HORROR EN LOVECRAFT


Por Orlando Vila Garca


Muchas veces, cuando pensamos en Lovecrat, lo asociamos al horror tpico que
cultivaron sus antecesores, en especial Poe. Sin embargo, hay una diferencia
fundamental con el horror de aquellos y esta es la naturaleza del horror descrita por
Lovecraft.
Si analizamos, por ejemplo, los cuentos de Poe, encontramos que ste toca much el
tema de lo sobrenatural, si bien lo hace ya incluido por las nuevas corrientes en
boga en el siglo XIX, como el mesmerismo. Pero el tema de los fantasmas y de los
espritus est muy present pese a todo.
Si vamos a los antecedentes an ms lejanos, el horror anterior al siglo XIX, vemos
que en ellos, el muerto es el principal protagonista. Eran cuentos de fantasmas y
espritus fundamentalmente y que tenan por scenario generalmente castillos
mediavales.
En el siglo XIX, con al advenimiento del romanticismo, el muerto evoluciona en los
relatos de horror, puesto que el mismo advance cientfico y racionalista de la poca,
ya hacen inviable el horror de los tiempos pasados basado en el simple muerto. Es
as como se comienzan a introducir nuevos temas para el horror, mezclndolo con
las corrientes ms en boga e su poca.
Sin embargo, ya en los finales del siglo XIX, con la decadencia del romanticismo,
tambin sus temas comienzan a dejar de producer horror.
El primer antecesor de Lovecraft que rompe con la tradicin del horror es Arthur
Machen. En sus obras vemos la desaparicin de los elements tradicionales del
horror: el muerto y el castillo medieval y son sustituidos por antiguas tradiciones
clticas, a travs de las cuales entramos en el conocimiento de viejos mundos de
caos y horror. En ellos son resucitados los ms antiguos terrores de la humanidad.
Otro antecesor es Lord Dunsany, al cual debemos la creacin de mundos onricos de
pura evasin, en los que se desarrolla toda la trama, totalmente ajena al mundo real..













Se puede decir que Lovecraft es un adelantado, pues su horror se basa en su propio
tiempo, o incluso en el del future.
Podemos decir que se debe a Lovecraft la creacin del horror materialista: un horror
basado en la ciencia y no en cosas sobrenaturales.
Los dioses de Lovecraft no son entes sobrenaturales, sino series vivientes que
provienen de lejanos mundos. Sus poderes no se basan en la magia sino en el
domino de extraas fuerzas desconocidas para los series humans, pero que
obedecen a leyes fsicas no siempre conocidas por los humans, pero totalmente
materials.
El mundo literario de Lovecraft no toca para nada a la religion. A lo sumo una
religionn" muy particular suya, formada por los dioses que l mismo ha creado, pero
que no son verdaderos dioses sino criaturas que invadieron la Tierra en una poca
remota y perdieron luego su poder product de la evolucin del mundo y al cambio
de las condiciones en que se bas antao su poder.
Sin embargo, el horro que tales criaturas an pueden producer se basa en la
inquietante posibilidad continuamente anunciada en su obra, de que las condiciones
en que se bas antao el poder de esos series, los Antiguos, puedan restablecerse,
con lo que volvern a ejercer su dominio sobre el mundo y esos ser el fin del
reinado del hombre.
Sin embargo, an en la descripcin del horror que puede caer de nuevo sobre el
mundo, por el regreso de estas criaturas, hay una sistematicidad cientfica.
Cuando Lovecraft narra como estos series vinieron del espacio, lo hace con perfect
conocimiento del tema, ya que segn el propio autor nos narra en su autobiografa:
"Algunas notas acerca de una No-Entidad", en su niez, ms que la literature
fantstica, lo que le atraa era leer libros histricos y cientficos, sobre todo de
qumica, luego de geografa en los que sobre todo hall la fascinacin por las
regions del mundo an inexploradas, como la Antrtida y finalmente, fue la
astronoma la que le atrajo ms y la magia de los mundos lejanos y los
inconcebibles abismos csmicos eclips todo otro inters en l hasta los doce aos
de edad. Tan profundamente se introdujo l en el studios de la astronoma, que
incluso publicaba un pequeo peridico hectografiado titulado The Rhode Island













Journalof Astronomy, y finalmente -a los diecisis- irrumpi en la publicacin real
en la prensa local con temas de astronoma, colaborando con artculos mensuales
sobre fenmenos de actualidad para un peridico local, y alimentando la prensa
rural semanal con miscelneas ms expansivas. Segn el propio Lovecraft: "La
ciencia haba eliminado mi creencia en lo sobrenatural, y la verdad por el moment
me cautivaba ms que los sueos. Soy todava materialista mecanicista en filosofa.
En cuanto a la lectura: mezclaba ciencia, historic, literature general, literature
fantstica, y basura juvenile con la ms complete falta de convencionalismo."
Lord Dunsany constituy una influencia muy important y al decir del propio
Lovecraft, "de quien tom la idea del panten artificial y el fondo mtico
representado por Cthulhu, Yog-Sothoth, Yuggoth, etc.". Sin embargo, all
donde Dunsany pona a su panten a existir en un mundo totalmente onrico e
imaginario, Lovecraft puso al suyo en el mundo real de la Tierra e incluso en su
propia poca.
La mayor parte de los relatos de horror de Lovecrat, en efecto, se ambientan en la
propia poca en que le toc vivir a su autor.
Pero no siempre el horror de Lovecraft tiene su basamento en las extraas deidades
que cre. A veces se tata de histories de lo ms comunes, en que no intervene ser
monstruoso alguno de los creados por su imaginacin. Un ejemplo de esto es su
relato "El Grito del Muerto", relato no carente de cierto humor negro en el cual un
cientfico obsesionado por devolver la vida a los muertos, cuando por fin logra su
cometido resucitando a un cadver usando de su ciencia, lo primero que busca es
interrogarlo sobre los mundos de la muerte en que ha estado, pero en lugar de la
respuesta que buscaba en que se describiese el mundo del ms all, lo que profiere
el cadver resucitado es un aterrorizado grito: "iAuxilio! Aparta, maldito demonio
pelirrojo... aparta esa condenada aguja!", que echa por tierra la sobrenaturalidad del
horror que se anunciaba, y nos trae la realidad de un horror sumamente mundano y
material.
Ese mismo horror cientfico y materialista es el que vemos present en un relato
como "El color que cay del cielo", en el que se basa en los efectos producidos por
un meteorito cargado de extraas formas de vida que cae a la tierra. En este caso, las













deidades lovecraftianas estn totalmente ausentes y sin embargo, el efecto buscado
de horrorizar es logrado con no menos xito.
Incluso en un relato en que si estn presents sus criaturas como "La Llamada de
Cthulhu", se describe como las sectas adoradoras de la terrible deidad del mar,
Cthulhu, han preparado su retorno a la vida y al dominio de la Tierra desde siglos
atrs, realizando las ms increbles prcticas de magia negra, hechicera y sacrificios
humans. Mas cuando marchan a libertarle de su encierro de la ciudad submarine de
R'lyeh, tras infinitos preparativos, un casual encuentro con un inocente grupo de
mariners en alta mar, desbarata los siniestros planes largamente concebidos, y tras
aplicar el nada sobrenatural mtodo de embestir al terrible y poderoso Cthulhu con
la proa de su barco, lo obligan a encerrarse de nuevo en su ciudad submarine, la que
se sumerge de nuevo por otros miles de eones, hasta que las condiciones para que
volviese a salir fueran de nuevo propicias.
Como podemos ver, en lugar de obtenerse el triunfo mediante formulas mgicas o
hechizos msticos o portando milagrosos amuletos, basta con una simple accin
material para que el aparentemente poderoso ser se retire derrotado. Pero es una
derrota que se debe ms a la casualidad que al valor o la voluntad del que lo
enfrenta.
Resulta sin embargo sumamente curioso, que pese a ser Lovecraft totalmente ateo y
materialista por sus convicciones, pese a todo se asustaba personalmente de sus
propias creaciones. Y un ejemplo lo tenemos cuando deca que el ocano no era ms
que un abismo de horror cuyo fondo estaba piadosamente oculto a la vista de los
hombres, lo que lo haca temer terriblemente viajar por mar. O sea, que podemos
deducir que buena parte de su xito en asustar a sus lectores, se debe a que el propio
Lovecrat se asustaba con lo que describa, pese a ser totalmente materialista.


Licenciado en ciberntica, fundador del taller de ciencia
ficcin Julio Verne que funcion en el municipio Playa de
Ciudad de la Habana durante la dcada del 80. Aparece en la














antologa Reino Eterno, Letras cubanas ?? Con el cuento LET

Es un entusiasta de la ciencia ficcin y un fiel seguidor de

la obra de H. P. Lovecraft.


AL INDICE















3. CUENTO CLASICO: CUANDO SOPLAN LOS VIENTOS CAMBIANTES

Por Fritz Leiber.

Me encontraba a medio camino entire Arcadia y Utopa, en largo vuelo de
exploracin arqueolgica, en busca de colmenas de colepteros, verticales colonies de
lepidpteros y ruinas de ciudades de los Antiguos.

En Marte se haban estancado en los nombres fantsticos que los viejos astrnomos
soaron en sus cartas. Haban hallado un Eliseo, tambin un Ofir.

Juzgu que me encontraba en alguna parte prxima al Mar Acido, el cual, por rara
coincidencia se convierte en ponzooso pantano poco profundo, rico en iones de hidrgeno,
cuando se funde el casquete de hielo del norte.

Pero no vea seal de ello debajo de mi, ni tampoco rastros arqueolgicos de
ninguna clase. Slo la infinita llanura yerma y rosada, brumosa de polvo de felsita y de
xido de hierro, deslizndose constant bajo mi rpido vehculo volador, con una angosta
caada o bajo cerro de trecho en trecho, pareciendo a todo el mundo Tierra? Marte?
como parties del desierto de Mojave.

El sol estaba a mi espalda, inundando la cabina con su ya mortecina luz. Unas
cuantas estrellas titilaban en el firmamento azul. Reconoc las constelaciones de Sagitario y
Escorpin, y la roja cabeza de alfiler de Antares.

Yo llevaba mi traje espacial rojo. Hay bastante aire en Marte ahora para
sobrevolarlo, pero no para respirar, aun cuando se viaje a pocos cientos de metros de su
superficie.

A mi lado estaba el traje espacial verde de mi copiloto, que debiera haber estado
ocupado por alguien, si yo fuese ms sociable, o simplemente ms respetuoso con el
reglamento de vuelos. De cuando en cuando me ladeaba y le daba un codacito.

Y las cosas parecan misteriosas, fantasmagricas, que no es como debe sentirlas
quien gusta de la soledad tanto como yo, o lo pretend. Pero el paisaje marciano es an ms













espectral que el de Arabia o el del Sudoeste americano... solitario y hermoso y obsesionado
con muerte e inmensidad y a veces ataca a quienes lo cruzan.

De algn antiguo poema provinieron las palabras: ".. y nacieron extraos
pensamientos, que an blrun en mis odos, sobre la vida sta antes de que yo la viviera."

Tuve que evitar el inclinarme hacia adelante, y pas la vista por el visor del traje
espacial verde, para ver si contena ahora a alguien. A un hombre flaco. O a una alta y
esbelta mujer. O a un marciano coleoptrido de articulaciones de cangrejo, que necesita de
un traje espacial tanto como ste le necesita a l.

O... quin sabe?

Haba una gran quietud en la cabina. Era un silencio que casi resonaba. Yo haba
permanecido a la escucha de la Base Deimos, pero ahora la lunilla exterior ya se haba
sumido bajo el horizonte del sur. Haban estado emitiendo un program de sugestiones
acerca de separar a Mercurio del sol para convertirlo en luna de Venus -y dando tambin
rotacin a ambos planetas-, para de tal modo despejar la espesa atmsfera abrasiva como
la de un horno de Venus y hacerlo habitable.

Seria mejor acabar primero con Marte, pens.

Pero casi inmediatamente apareci la secuela a este pensamiento: No; deseo a Marte
para gozar de la soledad. Por eso vine aqu. La Tierra se fue atestando de gente, y ya se ve
lo que ha pasado.

Sin embargo, en Marte hay moments en que sera agradable tener una compaa,
hasta para un solitario como yo. Es decir, si se pudiera escoger la compaa.

De nuevo sent el impulso de escudriar en el interior del traje espacial verde.

Pero, en vez de eso, ech un vistazo en derredor. Todava slo el polvoriento
desierto extendindose hacia poniente; casi sin rasgos, aunque de un rosa oscuro como un
melocotn pasado. "Verdadero melocotn, rosado y sin tacha... Todo mrmol color
melocotn, el extrao y sazonado vino de una cosecha abundante..." Qu era ese poema?,
pregunt mi mente.













En el asiento a mi lado, casi bajo la cadera del traje espacial verde, vibrando un
poco con l, haba una cinta: iglesias y catedrales desaparecidas de Tierra. Los antiguos
edificios tenan para mi un prohibitivo inters, desde luego, y adems, algunos de los
montculos o colmenas de los negros colepteros se parecen extraordinariamente a las
torres y espiras de la Tierra, hasta en detalles tales como ventanas de aguda ojiva y alados
arbotantes, como si se hubiese sugerido all un element imitativo, quizs teleptico, en la
arquitectura de aquellos series que, a pesar de su inteligencia humanoide, son muy
semejantes a insects sociales. Estuve repasando el libro, en mi ltima parada, a la caza de
parecidos en las residencias de colepteros, pero luego un interior catedralicio me record
la Capilla Rockefeller de la Universidad de Chicago y saqu la cinta del proyector. En esa
capilla era donde haba estado Mnica cuando obtuvo su doctorado en Fsica una radiante
maana de junio, mientras el chorro llameante de los cohetes de despegue lamia la orilla sur
del lago Michigan... y no quise pensar en Mnica. O, ms bien, ansiaba demasiado pensar
en ella.

Lo hecho, hecho est y adems ella ha muerto ya hace much tiempo... Ahora
reconoci el poema!... El obispo dispone su tumba en la iglesia de Santa Prxeda, era de
Browning. Pareca un lamento lejano!... Haba en la cinta una vista de San Prxeda? El
siglo XVI... y el obispo agonizante suplicando con sus hijos por tener una tumba
grotescamente grandiosa... con un friso de stiros, ninfas, el Salvador, Moiss, linces...
mientras, como trasfondo, el obispo piensa en la madre de ellos, en su amante...

"Vuestra esbelta y plida madre, con sus ojos parlantes... El viejo Gandolfo me
envidiaba, por lo bella que era!"

Roberto Browning y Elisabeth Barrrett y su gran amor...

Mnica y yo mismo y nuestro amor que nunca tuvo comienzo...

Los ojos de Mnica hablaban. Era esbelta y delgada y altiva...

Quizs si yo hubiese tenido ms carcter, o slo energa, habra hallado alguien ms
a quien amar... un nuevo planet, otra muchacha!... y no permanecera intilmente fiel a













aquel antiguo romance, y no estara cortejando a la soledad, enclaustrado en Marte dentro
de una ensoado vida-muerte..

Horas y ms horas en la noche inanimada, me pregunto Vivo, o estoy muerto?.

Mas, para mi, la prdida de Mnica est ligada, no puedo deshacer su lazo, desatar
su nudo, con el fracaso de la Tierra con mi abominacin por lo que la Tierra se hizo a si
misma en su orgullo de dinero y poder y xito. Comunistas y capitalistas por igual, con
aquella innecesaria guerra atmica que lleg precisamente cuando se pensaban que lo
tenan todo resuelto y a salvo... al igual que lo pensaron antes de la de 1914. La contienda
no barri a toda la Tierra, de ningn modo. sino slo una tercera parte, pero si aniquil mi
confianza en la naturaleza humana... y me temo que en la divina tambin... y destruy a
Mnica.

"...y ella muri como hemos de morir todos y desde entonces t percibes al mundo
como en un sueno...

Un sueo? Quizs nos falte un Browning para hacer reales aquellos moments de
la historic modern vertidos por sobre el Nigara del pasado, para hallarlos de nuevo como

una aguja en el pajar o el tomo en el remolino, y marcarlos perfectamente... los
moments del vuelo estelar y aterrizaje planetario grabados como l lo haba hecho en los
moments del Renacimiento, en indelebles aguafuertes.

Sin embargo... el mundo, el universe (Marte? Tierra?) slo un sueo? Bueno,
acaso un mal sueo a veces, eso seguro!, me dije cuando hice volver mis errantes
pensamientos al aparato volante y al invariable desierto rosado bajo el pequeo sol.

Al parecer, no haba omitido nada... mi segunda mente haba estado vigilando
despierta y con atencin los instruments, mientras m primera mente divagaba en
imaginaciones y recuerdos.

Pero las cosas aparecan ms fantasmagricas que nunca. El silencio resonaba
ahora, metlico, como si acabase de finalizar un gran volteo de campanas, o estuviese a
punto de comenzar. Haba amenaza ahora en el pequeo sol a punto de ponerse detrs de













mi, trayendo la noche marciana y lo que las cosas-seres marcianas pudieran ser sin que ellas
mismas lo supieran todava. La llanura rosa se haba vuelto siniestra. Y por un moment
estuve seguro de que si miraba en el Interior del traje espacial verde vera a un negro
espectro ms tenue que cualquier coleptero, o bien un rostro de pardos y descarnados
huesos y de torva sonrisa... el Rey de los Terrores.

Con la rapidez de la lanzadera del tejedor vuelan nuestros aos: el Hombre va a la
tumba, y dnde est?.

Lo misterioso y sobrenatural no se evaporaron cuando el mundo se superpobl y se
hizo inteligente y tcnico. Se trasladaron al exterior... a la Luna, a Marte, a los satlites de
Jpiter, a la negra y enmaraada floresta del espacio y a las distancias astronmicas y a los
inimaginablemente lejanos ojos de buey de las estrellas. A los reinos de lo ignoto, donde
acontece an lo inslito a cada hora y lo impossible cada da...

Y precisamente en ese moment vi a lo impossible erguido, con una altura de ciento
veinte metros y vestido de encaje gris, en el desierto frente a mi.

Y mientras mi primera mente se quedaba helada durante segundos que se
extendieron a minutes y mi vision central quedaba inescrutablemente clavada en aquella
Incredulidad bifurcada al mximo con su opaco matiz de arco iris prendido en el encaje
gris, mi segunda mente y mi vision perifrica llevaron a mi aparato volante en rpido
descenso a un suave y rasante aterrizaje de ensueo con sus largos esques sobre el rosado
polvo. Manipul un mando, y las paredes de la cabina oscilaron en silencioso descenso, a
ambos lados del asiento del piloto, y baj por la ensoadora gravedad marciana al suelo
blando como una almohada melocotn oscuro, quedndome en contemplacin de la
maravilla, y fue entonces cuando mi mente primera comenz por fin a funcionar.

No poda caber duda alguna sobre el nombre de aquello, pues haca no ms de cinco
horas que contempl una vista suya registrada en la cinta... era la fachada occidental de la
cathedral de Chartres, esa obra maestra del gtico, con su aguja sencilla del siglo XII, el
Clocher Vieux, al sur, y su aguja ornamental del siglo XVI, el Clocher Neuf al norte; y
entire ellas el gran rosetn de quince metros de dimetro y, debajo, el prtico de triple
arcada repleto de esculturas religiosas.













Rpidamente ahora, mi mente primera pas de una teora a otra que explicaran este
grotesco milagro y sali repelida de ellas casi con tanta celeridad como si fuesen polos
magnticos.

Era una alucinacin procedente de las mismas cintas grabadas. Si, quizs el mundo
como en un sueo. Eso es siempre una teora y nunca til.

Una transparencia de Chartres haba pasado ante mi placa visora facial. Sacud mi
casco. No era posible...

Estaba viendo un espejismo que haba atravesado cincuenta millones de millas de
espacio... y algunos aos de tiempo tambin, pues Chartres haba desaparecido con la
bomba de Pars que mal dirigida cay hacia Le Mans, lo mismo que la capilla Rockefeller
desapareciera con la bomba de Michigan y la de Santa Prxeda con la de Roma.

Aquella cosa era una maqueta construida por los coleoptridos, de acuerdo a un
plano telepatizado de la imagen mental recordada de Chartres y conservada en la memorial
de algn hombre. Pero la mayora de las imgenes memorizadas carecen de tanta precision
y jams o hablar de colepteros imitando policromas vidrieras, aun cuando construyesen
nidos con agujas y capiteles de trescientos metros de altura.

Aquello era una de esas grandes trampas hipnticas que los Jingoistas areanos
pretenden reiteradamente que nos estn tendiendo los colepteros. S, y el universe entero
estaba construido por demonios para engaarme slo a m... y posiblemente a Adolfo
Hitler... como hipotetizara antao Descartes. Basta.

Trasladaron Hollywood a Marte, como antes lo hablan trasladado a Mxico, y a
Espaa, y a Egipto, y al Congo, para reducir gastos, y habian terminado precisamente una
epopeya medieval: El jorobado de Nuestra S.',,r, de Paris, sin duda con algn estpido
productor que subtitula a Notre Dame de Paris por Notre Dame de Chartres, porque a su
amante de turno le pareca que esta ltima tenia mejor aspect ambiental y el pblico
ignorante no notaria la diferencia. Si, y probablemente hordas alquiladas por casi nada de
negros colepteros como comparsera para la figuracin de monjes, llevando hbitos de
burda estamea y con mscaras humanoides. Y por qu no un coleptero para el papel que













Ouasimodo?... eso mejoraria las relaciones entire las razas. No ha de buscarse la comedia en
lo increble.

O bien habian estado dando un paseo por Marte al ltimo president chiflado de La
Belle France, para aplacar sus nervios, y, con tal motivo, le haban procurado una maqueta
de la cathedral de Chartres, toda su fachada oeste, para seguirle la corriente, del mismo modo
que los rusos hablan construido sus poblados de cartn para impresionar a la esposa
alemana de Pedro III. La Cuarta Repblica en el cuarto planet! No, no te vuelvas
histrico. Pues esa cosa est ah.

O quiz -y aqu mi primera mente se desboc- el pasado y el present existen de
algn modo en alguna parte (La Mente de Dios? La cuarta dimension?), en una especie
de animacin suspense, con pequeas veredas de cambios sonmbulos discurriendo a travs
del future mientras las acciones voluntarias de nuestro present lo trastocan y quizs, quien
sabe, otras sendas discurriendo tambin a travs del pasado?... porque podran haber
viajeros profesionales del tiempo. Y acaso, una vez en un milln de milenios, un aficionado
halla accidentalmente una puerta.

Una puerta de acceso a Chartres. Pero cundo?

Mientras me detena en estos pensamientos, con la mirada fija en el prodigio gris
"...Vivo o estoy muerto?",-percib un gemido y un susurro a mi espalda, y me volv,
viendo al traje espacial verde salir por los aires del aparato volante, viniendo en mi
direccin, pero con su cabeza agachada, de manera que no pude distinguir si habla algo tras
la placa visora. Me qued tan inmvil como en una pesadilla. Pero antes de que el traje
espacial llegase a donde yo estaba, vi lo que acaso lo transportaba, una rfaga de aire que
haba sacudido al aparato volante y provocado densas y altas columns de polvorosa, que
form una series de plumosas nubes. Y luego el viento se abati sobre mi y como por la
escasa gravedad de Marte uno no se asienta demasiado firme sobre el suelo, se me llev
rodando lejos del aparato, en medio de la ola de polvo y con el traje espacial, que iba ms
rpido y ms alto que yo, como si estuviera vaco... aunque bien es verdad que los espectros
son livianos.













Aquel viento era ms poderoso que cualquiera de los que suelen azotar Marte, con
certeza superior a cualquier rfaga, y mientras Iba yo dando delirantes tumbos, protegido
por mi traje y por la baja gravedad, tendiendo intilmente las manos para asirme a los
mezquinos salientes rocosos por entire cuyas largas sombras marchaba dando vueltas, me
encontr pensando con la serenidad de la fiebre que aquel viento no soplaba slo a travs
del espacio de Marte, sino tambin a travs del tiempo.

Una mezcla de viento del espacio y viento del tiempo... qu rompecabezas, qu
enigma para el fsico y diseador de vectores! Pareca injusto, de mala fe, pens mientras
segua en mi rodar, algo as como proporcionar al psiquiatra a un paciente con psicosis y
sojuzgado por el alcoholism. Pero la realidad siempre se encuentra mezclada y yo saba
por experiencia que slo pocos minutes en una cmara anecoica, sin luz, de gravedad cero,
hacia que la mente ms normal derivara incontrolablemente hacia la fantasa... o es que
siempre eso es fantasa?

Uno de los salientes rocosos ms pequeos tom por un instant la forma retorcida
del perro de Mnica Brush cuando muri... no en la explosion con ella, sino por la
radioactividad, tres semanas despus, sin pelo e hinchado y rezumando una especie de
baba. Parpade.

Luego ces el viento, y la fachada oeste de Chartres se cerni verticalmente sobre
mi, y me encontr agazapado en los polvorientos peldaos del claustro sur, con la gran
imagen de la Virgen mirando several desde la parte superior del elevado portal al desierto
marciano y las estatuas de las cuatro artes liberals alineadas bajo ella... Gramtica,
Retrica, Msica y Dialctica... y a Aristteles con el entrecejo fruncido mojando una
pluma de piedra en la tambin ptrea tinta.

La estatua de la Msica golpeando sus campanillas berroqueas, me hizo pensar en
Mnica y en cmo mientras ella estudiaba piano ladraba Brush contrapunteando los
ejercicios de su ama. Luego record haber visto en la cinta que Chartres es el legendario
lugar de eterno descanso de Santa Modesta, una bellsima muchacha que a causa de su fe
cristiana fue torturada hasta la muerte por su padre Ouirino en los das del emperador
Diocleciano. Modesta... Msica... Mnica.













La double puerta estaba un poco abierta y el traje espacial verde qued all como
tendido de bruces y esparrancado, con el casco alzado, como si fisgase en el interior, desde
el nivel del suelo.

Me puse en pie y sub, flotando a travs del tiempo?, Grotesco, con peldaos
cubiertos de polvo rosa. Polvo, y qu era yo, sin embargo, ms que polvo? " Vivo o estoy
muerto?"

Me di cada vez ms prisa, levantando al andar el fino polvo en remolinos rojo
melocotn, y casi tropec con el traje espacial verde al agacharme para darle la vuelta y
mirar por su placa visora. Mas, antes de que pudiera hacerlo completamente me fij en el
portal y lo que vi me detuvo. Lentamente me afianc de nuevo sobre mis pies y di un paso
ms all del postrado traje espacial verde y luego otro.

En vez de la gran nave gtica de Chartres, larga como un campo de ftbol, alta
como una sequoia, avivada por una policroma luminosidad, haba un interior ms pequeo
y oscuro... eclesistico tambin, pero romnico, hasta latino, con macizas columns de
granito y ricos peldaos de mrmol rojo que llevaban hasta un altar en el que relucan los
mosaicos en la semioscuridad. Un tenue haz de luz proveniente de otra abierta puerta,
parecido a un foco de teatro, encendido entire bastidores, se proyectaba sobre el muro
opuesto a mi, revelndome un sepulcro magnficamente ornamentado, en el que una estatua
funeraria-un obispo con su mitra y bculo -yaca en un recargado friso de bronce sobre
una brillante losa de Jaspe verde, con un globo terrqueo de lapislzuli, entire sus rodillas de
piedra, y nueve columnitas de mrmol color melocotn primerizo alzndose en derredor
suyo hasta el dosel...

Pues, naturalmente: sta era la tumba del obispo del poema de Browning. Esta era la
iglesia de Santa Prxeda, pulverizada por la bomba de Roma, la iglesia consagrada a la
mrtir Prxeda, hija de Prudencio, discpula de San Pedro, ms oculta en el pasado an que
la mrtir Modesta de Chartres. Napolen haba tenido la intencin de liberar y trasladar
aquellos peldaos de mrmol rojo a Pars. Pero al percatarme de esto me sobrevino casi
instantneamente el recuerdo gemelo: que si bien la iglesia de Santa Prxeda habia tenido













existencia real, el sepulcro de Browning slo existi en la imaginacin del poeta y en las
mentes de sus lectores.

Podra ser, pens, que el pasado y el future no solamente existan por siempre, sino
tambin todas las posibilidades que nunca se plasmaron, ni se plasmaran... de algn modo,
en alguna parte (La quinta dimension? La Imaginacin de Dios?), como si fueren un
sueo dentro de otro sueo?... Reptando tambin como los artists, o lo que cualquiera
piensa de ellos... Vientos cambiantes mezclados con vientos del tiempo y con vientos del
espacio...

En este moment repar en dos figures vestidas de oscuro en la nave lateral de la
tumba y al examinarlas vi a un hombre plido de negra barba que le cubra las mejillas y a
una mujer plida tambin, de lacio pelo oscuro, tocada con tenue velo. Hubo un
movimiento prximo a sus pies y apartndose de ellos, una parda y gruesa bestia negra,
semejante a una babosa casi sin pelo, rept alejndose de ellos y se perdi entire las
sombras.

No me gust aquello. No me gust tal bestia. Ni me gust su desaparicin. Por vez
primera me sent en verdad atemorizado.

Y luego la mujer se movi tambin, de modo que el borde de su amplia falda negra
pareci barrer el suelo, y con acento autnticamente britnico dijo: "Flush! Ven aqui,
Flushl" y record que se era el nombre del perro que Elisabeth Barret se llev consigo
cuando huy con Browning de la calle Wimpole.

La voz llam de nuevo, ansiosa, pero su acento ingls le haba desaparecido ya, era
en verdad una voz que yo conoca una voz que hel la sangre en mis venas y el nombre del
perro se haba trocado en Brush y alc la vista y la barroca tumba haba desaparecido y los
muros se haban tornado grises y retrocedido, pero no tan lejos como los de la Capilla
Rockefeller; y all, viniendo hacia m por la nave central, alta y esbelta, ataviada con su
negra toga acadmica con las tres barras de terciopelo del doctorado en las mangas y el
pardo de la Ciencia orillando su birrete, estaba Mnica.













Creo que me vio, creo que me reconoci a travs de mi placa visora, creo que me
sonri tmida, temerosa, maravillada.

Luego, tras ella, hubo un resplandor rosceo, formando un luminoso nimbo en torno
a su cabello, como la aureola de una santa. Pero el resplandor se hizo despus demasiado
brillante, hasta resultar intolerable a la vista, y algo me golpe, echndome atrs a travs
del portal, hacindome dar vueltas como una peonza, de manera que cuanto vi fueron
remolinos de polvo rosa y el firmamento constelado.

Creo que lo que me asest aquel golpe fue el fantasma del frente formado por una
explosion atmica.

En mi mente se hallaba el pensamiento: Santa Prxeda, Santa Modesta, y Mnica, la
santa atea martirizada por la bomba.

Luego, todos los vientos se fueron y me hall serenndome, en el polvo, junto a mi
aparato volante.

Escudri en derredor, a travs de los menguantes remolinos de polvo. La cathedral
haba desaparecido. Ni loma ni estructura alguna resaltaban por ninguna parte sobre la lisa
planicie del horizonte marciano.

Apoyado contra el aparato volante, como si se hallara an en pie sostenido por el
viento, estaba el traje espacial verde, con su espalda vuelta hacia m, su cabeza y hombros
hundidos, en una actitud remedadora del ms profundo desaliento.

Fui rpidamente hasta l. Me asalt el pensamiento de que podra haberse venido
conmigo trayendo a alguien a mi present actual.

Cuando le di la vuelta pareci contraerse un poco. La placa visora estaba vaca. En
el interior, bajo la transparencia, de- formada por mi ngulo de vision, se hallaba la pequea
consola compleja con sus esferas y palancas, pero ningn rostro cernindose sobre stas.

Tom muy suavemente en brazos al traje espacial, como si fuese una persona y me
fui hacia la puerta de la cabina.














No existimos ms plenamente que en las cosas que hemos perdido.


Hubo un verde destello del sol mientras su ltima plata se desvaneca en el

horizonte.

Brotaron todas las estrellas.

Reluciendo verde, la ms brillante de todas, baja en el firmamento, all donde el sol

se haba puesto, se encontraba la estrella vespertina, la Tierra.





Fritz Leiber (1910-1992) Ha cultivado indistintamente la

fantasia, la ciencia ficcin y el terror, llegando a

destacar como maestro en todos los gneros.
Es un virtuoso de la escritura y de la recreacin de

ambientes, que ha sabido dotar a toda su obra de una
finsima irona. Su ciclo dedicado a Fafhrd y el Ratonero

Gris, sus creaciones ms populares, est unnimemente

considerado como la obra maestra de la fantasa heroica,
trmino cuya acuacin se debe al propio Leiber.

Entre el resto de su produccin destacaremos la novela

Esposa hechicera, recientemente traducida al castellano y
considerada una de las obras clsicas de la literature

modern de terror; fue llevada al cine como Night of the

Eagle por Sidney Hayers en 1961.


Al INDICE













4. CUENTO MADE IN CUBA: ROJO RUBI


Por Yoss

Para Susana Sussmann: fsica, escritora, editor, amiga... ?

Para Han Solo y Robert E. Howard

Muchos la conocen como S.,,i,, del Placer. Y creen, a la vez con lujuria y respeto,
que ms all de su apariencia multiforme, pero siempre joven, es tan antigua como el
Universo mismo; el ltimo vstago de una raza poderosa e ignota que en tiempos
inmemoriales domin las galaxies para desaparecer luego en terrible hecatombes, o tal
vez en una larga decadencia similar pero muy anterior al Ocaso human y sus Siglos
Tristes...

Para la mayora de los hombres, que viven existencias montonas sin nunca atreverse a
mirar ms all de su sombra, Ella, aunque tambin puede ser Ello, Ellos, Eso o incluso
Aquello, es solo uno ms de entire los muchos monstruos miticos que pueblan las
encrucijadas del vasto cosmos. Un ente extrao yperturbador, ajeno e inalcanzable.

Pero para los otros, los pocos que siempre buscan el reto con miradas inquietas,
Ella es Lo Irresistible. La Tentacin Definitiva, el Desafio Final, a la vez el Gran Premio y
el Supremo Castigo.

Hay quien dice que es en extremo inteligente; otros, como los agents de Reconstruccin,
le niegan todo raciocinio y creen que solo reacciona a los cambios en su ambiente, como
una plant, un hongo o un infusorio. En cualquier caso, no es una diosa, aunque muchas
veces ha sido adorada como tal. Tampoco un demonio, aunque la maldigan millones, tanto
quienes no fueron considerados dignos de encontrarla como esos otros, much menos
numerosos, que llevan la marca inconfundible e indeleble de tal encuentro... generalmente
con ms vL'rg'/L'//lrI que orgullo, aunque de todo hay en la galaxia.

Ha sobrevivido a explosions nucleares, terremotos y otros cataclismos similares,
pero no es inmortal ni indestructible... al menos no mientras se est alimentando y
otorgando su don y maldicin. Pero, por suerte o desgracia, ninguno de los miles que se













han propuesto library al cosmos de su presencia ha logrado jams reunir el autocontrol
necesario para golpearla en ese breve instant de vulnerabilidad.

Todava...

Muchos la conocen como S.,,nir del Placer... pero muchos ms, quizs aludiendo a la
forma del signo que la distingue, lo mismo que a quienes han saciado su eterna hambre y
recibido a cambio su regalo y maldicin, prefieren llamarla simplemente Rojo Rub...




En Shan-Kien o Aldebarn III es la pausa para almorzar del medioda, y el trfico peatonal
un ro de cuerpos que fluye a travs de Xin-Ju, la mayor avenida de la antigua capital del
Imperio de los Siete Soles: Mao-Xien, una urbe que aunque muy venida a menos durante
los Siglos Tristes, sigue siendo una de las mayores del Dominio Humano.

Sin embargo, la corriente viva respeta y evita cuidadosamente la pequea rotonda de
cabinas teletransportadoras. Quizs porque la protege un anillo de guerreros Forjados,
inmviles como grgolas de bronce, pero perpetuamente dispuestos a metamorfosearse en
tornados imparables de fuego y furia, si fuese necesario.

Entretanto, con las armas listas y sus inmensos corpachones que las armaduras de combat
hacen an mayores, incluso sin moverse resultan suficientemente intimidantes para que los
ciudadanos comunes no se les acerquen demasiado.

Ocasionalmente alguien se separa del denso torrente de transentes de Xin-Ju y se acerca a
los colosales soldados genticamente modificados con el brazo en alto, para que los
escners de sus yelmos puedan leer los datos de su chip de identificacin y crditos y acto
seguido comprobar que no lleva armas o detonadores de energa.

En caso contrario, la orden que ha dado a los Forjados el gobierno de Shan-Kien, la Cmara
de los Ocho Diamantes, es clara y estricta: golpear o disparar preimero, preguntar
despus... si queda a quin hacerlo. La guardia de lite solo permit atravesar sus filas a
quienes demuestren fuera de toda duda, tanto que no amenazan la integridad del sistema













TP, como que pueden pagar la carsima teleportacin y estn adems autorizados a
emplearla.

Ninguna precaucin es excesiva; en los ltimos meses los atentados suicides del
fundamentalist y reaccionario FHGNPS (Frente Humano Galctico de Negacin del
Pasado Blasfemo) se las han arreglado ya para destruir demasiadas de las pocas telecabinas
que quedan en la galaxia como para arriesgarse a relajar las medidas de seguridad. Perdido
el secret de la tecnologa de su fabricacin durante el Ocaso, cualquier component del
sistema de transport ms rpido a travs de la galaxia result irremplazable... y por eso
mismo valiossimo.

Al otro lado del anillo de guerreros gigantes, various fuyedas se encargan de recibir a los
diversos recin llegados y ayudarlos a entrar en las tres cabinas que ha reservado durante
dos horas para su uso exclusive, a un precio astronmico.

Pese a su estructura antropomorfa, otras caractersticas como su elevadsima estatura, su
piel violeta, sus enormes ojos dorados y el rombo cristalino y carmes que llevan
orgullosamente entire ellos, vuelven definitivamente impropio llamar hombres a los hijos
del planet Fuye; cuando ms humanoides. Todos visten amplios ropajes de un escarlata tan
intenso que casi hiere los ojos: el color que los distingue en toda la galaxia como miembros
de la ltima generacin de aclitos semisecretos de la Seora del Placer... Rojo Rub.

Sin siquiera mirar a los fuyedas, just en la frontera entire el ajetreo de la calle y la
relative tranquilidad de la isla, dos hombres conversan en voz baja.

La cabeza del ms alejado de las telecabinas llega hasta la cintura del inmenso guerrero
Forjado; medir por tanto poco menos de dos metros de altura. Es delgado y por sus
movimientos se adivina nervioso y gil, casi hiperkintico. Pero nada ms puede saberse de
l; ni edad ni raza, porque el Neutritraje convierte sus facciones y ropas en un impreciso,
irreconocible manchn negro.

Solo usan el Neutritraje los agents de Reconstruccin en servicio, y los peatones evitan
rozarlo al pasar del mismo modo prudent que lo hacen con los titanes Forjados. O tal vez
con mayor aprensin an.













Su interlocutor, por el contrario, es un hombre tan pintoresco que ni en la multitud
ms nutrida podra aspirar a pasar inadvertido... suponiendo que alguna vez pretendiera tal
cosa.

Aunque de estatura apenas median, posee la apostura a la vez atlticamente relajada e
insolentemente alerta que distingue a los gatos y a algunos avezados hombres del espacio.
Sus facciones, finas y regulars, podran incluso considerarse atractivas de no ser por esa
chispa a medio camino entire locura y frialdad que danza en sus grandes y oscuras pupilas.
Pese a su sonrisa afable, se capta a la primera ojeada que no es del tipo de hombres con los
que se puede uno equivocar impunemente. Todo l exuda peligro.

Contra la costumbre de los astronauts, va pulcra y totalmente afeitado, y ninguna argolla
indicadora de travesas exitosas adorna tampoco los lbulos de sus intactas orejas. Cubre en
cambio su frente con un viejo pauelo que alguna vez fue negro, estampado con calaveras
grises, que ya no blancas, y que fracasa en contener la cascada de indmitos cabellos cuyo
color noche no mancha ni una sola cana, pese a que su dueo ya est ms cerca de los
cuarenta que de los treinta y las arrugas en su rostro dicen bien claro que nunca se ha
permitido frivolidades como la ciruga cosmtica ni much menos la terapia de
regeneracin cellular.

Otra calavera plateada pende de su cuello, y engarzadas en sendos anillos, otro par an
adorna sus dedos cordiales. La melena inverosmilmente oscura le cae sobre los hombros de
la nica prenda conque se cubre el torso velludo y musculoso, aunque todava muy lejos de
la grotesca hipertrofia de los culturistas dopados con anablicos. Es una simple chaqueta de
cuero negro de los Exploradores, de un modelo ya hace aos en desuso y muy ajada. Con
las mangas cortadas a ras de los hombros, las iniciales S.S. bordadas en plata en la solapa
izquierda y otra pequea calavera metlica brillando en la derecha. Tatuajes gemelos en
espiral del mismo servicio adornan los bceps a la vez grciles y prominentes de sus brazos
desnudos, cuyos antebrazos quedan casi por complete ocultos bajo un par de largos
brazales portacuchillas de plstico y metal, idnticos a los que usan los gladiadores araxas.

El hombre es un arsenal viviente; como si no le bastara con el par de hojas cortantes
retrctiles que deben ocultar sus brazales, tanto de su ancha faja como de mltiples













cartucheras ad hoc y hasta de los diversos bolsillos de su pantaln military (con el
holocamuflaje inservible o al menos desconectado) y de las caas de sus altas botas de
desembarco asoman un par de sais niqueladas, dos lanzadardos, una pistola
neuraparalizadora y por lo menos media docena de puales u hojas cortantes arrojadizas de
diversos tipos. Lleva adems casi dos metros de cadena arrollados a la cintura... y esas son
solo las armas visible.

Por supuesto, no porta ni desintegradores, ni msers ni pistolas de pulso ni much menos
granadas de impact. Nadie en su sano juicio lo hara para teleportarse. Los celosos
guardias Forjados nunca permitiran que alguien pertrechado con armas o explosives de
energa capaces de daar las telecabinas atravesara su cordn.

-Fuiste muy imprudente acompandome, Menisco- dice el hombre del espacio con una
curiosa sonrisa, a la vez irnica e inocente -Ahora todos esos fuyedas me han visto
hablando contigo. No creo que aceptaran llevarme a su mundo secret ni por un milln de
crditos... aunque tampoco tena grandes esperanzas de pasar esa misteriosa Doble Prueba
y que ese monstruo de Rojo Rub me escogiese a m para su noche de placer entire todos los
candidates posibles. Ni much menos de que, an si eso sucediera, lograra hacer lo que me
pides. No tengo opcin, lo s, me atraparon con una carga de cristales de wolframio
suficiente para cubrir las necesidades de un pequeo planet durante un ao, y no es mi
primera falta. As que es esto o la crcel y el borrado de memoria... pero todava no
entiendo bien por qu me elegiste para esta misin.

-Cmo te gusta hacerte el modesto- suspira el agent de Reconstruccin, y el Neutritraje
vuelve tan anodina e irreconocible su voz como sus facciones y su silueta -Porque conoces
a cabalidad decenas de antiguos o modernos estilos de pelea, humans o no, lo que te
convierte en uno de los mejores luchadores a mano limpia del Dominio Humano. Porque
sabes manejar cientos de armas arcaicas o exticas y hasta las que nunca has usado parecen
revelarte al instant sus secrets, como dicen que les ocurre a ciertos msicos virtuosos con
cada nuevo instrument que tocan. Y como si eso no bastara, porque aunque finalmente
hayas cado en nuestras redes, eres tambin el ms hbil contrabandista que nunca haya
perseguido Reconstruccin...













-No creo que mis habilidades como transportista illegal me sirvan de much con los fuyeda
o con la Seora del Placer. Ni que pueda ganarle tan fcilmente a uno de estos- ironiza el
Explorador, sealando a uno de los inmensos Forjados.

-Dudas? ahora? t?- se asombra sarcstico el hombre enmascarado por el Neutritraje -
Solomon Sussmann, el nio que fue criado por los cnidos racionales de N'chaka cuando
fue el nico sobreviviente del aterrizaje de emergencia de la nave de sus padres en la helada
estepa del planet? Sussmann, el ms clebre de todos los Exploradores renegados y
convertidos en contrabandistas del espacio? Sussmann, alias "glaciar de lava"? ms fro
que el hielo y ms apasionado que el fuego? el hombre al que tanto le gusta decir que es
ms fuerte que los que son ms giles que l, ms gil que los que son ms astutos que l, y
ms astuto que quienes lo superan en fuerza?

-No te creas todas esas bravatas de cantina. Solo soy un human, por bien que sepa pelear-
se justifica Sussmann, con una sonrisa torcida -Y adems, un human con muy pocas
probabilidades de sobrevivir a esta misin desde que esos aclitos humanoides me han
visto hablando con un agent de Reconstruccin.

-Despreocpate: no tienen micrfonos ni intensificadores sonoros. No pueden saber lo que
hablamos. Y por paranoicos que sean, esos fuyedas no sospecharan de ti ni en mil aos; lo
mejor de tu leyenda como capitn contrabandista es que es 100% cierta. Y, como bien sabe
toda la galaxia, nosotros no solo perseguimos terrorists reaccionarios opuestos al espritu
de la Reconstruccin, sino que tambin vigilamos de cerca a los delincuentes que empiezan
a destacarse demasiado... como t, por ejemplo.

-Igual sigue sin gustarme que me despidas en persona- grue Solomon.

-Entonces consider que solo estoy aqu para reforzar tu fachada. Te admitirn, y entonces,
gracias al localizador orgnico que llevas implantado junto a tu corazn, sabremos al fin
dnde est escondido ese maldito mundo de Fuye con todas sus pintorescas y
derrochadoras naves-ciudades flotantes, podremos invadirlo... y sobre todo saquearlo.

-Suenas ms como pirata que como agent de la ley- observa Sussmann, divertido -No se
supone que el contrabandista y bandido del espacio soy yo?













-En todo caso, en esta misin series corsario. Tienes nuestro visto bueno. Adems, no se
trata de piratera, sino de simple justicia. La Reconstruccin necesita desesperadamente la
mayor cantidad possible de tecnologa de antes del Ocaso. No es just que esos
supersticiosos humanoides tengan ms generadores antigrav funcionando para sostener sus
malditos museos flotantes que los que quedan en activo en todo el resto de la galaxia-
explica pacientemente la sombra oscura e imprecisa que es el agent Menisco -Volviendo
al grano; recuerda que, adopted el aspect que adopted, ese demonio siempre tendr ese
rombo semitraslcido y carmes en la frente. Suponemos que es su ncleo, su ganglio
central, lo que sea... su punto dbil, en todo caso. Golpala ah, ya sabes. Y tampoco
olvides que solo podrs hacerlo con probabilidades de xito just en ese momento... si te
adelantas, ni siquiera la araars, y si te atrasas... ya sabes lo que te espera.

-Pasar el resto de mi vida convertido en un absolute eunuco mental como todos esos-
Sussmann seala despectivo con un hombro a los aclitos fuyedas de rojas vestiduras. -Y
ellos al menos eligieron serlo...

-Pero confiamos en que lo hars bien- suspira Menisco -si hay algn human capaz de
hacerlo, ese eres t: el contrabandista tramposo, el nio criado por lobos inteligentes...

-Basta, Menisco; si no hablaras tanto, tal vez me habras atrapado antes...- el Explorador
se encoge de hombros nuevamente, ahora mirando de reojo hacia las tres cabinas TP
momentneamente vacas, pero en torno a las cuales los aclitos fuyedas an se
arremolinan como inquietas avispas rojas -Sabes algo? no me trago eso de reforzar mi
fachada. Por qu insististe tanto en venir? Y no me digas que de tanto perseguirme has
acabado por cobrarme afecto, porque podra incluso crermelo.

-Afecto ni afecto. Djate de estupideces sentimentaloides. Tena que recordarte lo
important que es esta misin- ahora es el agent de Reconstruccin quien se encoge de
hombros. O al menos as parece, porque su Neutritraje deforma curiosamente el gesto -Hay
que eliminar a toda costa a ese monstruo. Su leyenda est creciendo demasiado... lo mismo
que el nmero de sus adoradores. No queremos ms mito que el nuestro. Incluso tratndose
de fe, la libre competencia es mala; el monopolio se impone. Adems, no dicen que
matndola se liberar a todas sus vctimas de su maldicin?













Solomon Sussmann lo mira de hito en hito, su incalificable sonrisa brillando ms
enigmtica que nunca en sus labios Vamos, Menisco; pudiste inventar algo ms
verosmil. Ni tu mismo te crees eso de liberar a esos pobres eunucos. Conque temen de
veras que esa Rojo Rub pueda hacerle sombra a Reconstruccin? No ser que te impulsa
otra razn ms personal? Como, por ejemplo, la venganza...

El gesto de Sussmann, simultneo con su ltima palabra, es casi inhumanamente veloz. Y
su sai, brillante plata silbando en el aire, corta la capucha del Neutritraje de Menisco a la
altura de su sien derecha. El tejido hendido se abre como la cscara de un fruto demasiado
maduro, revelando debajo la sonrosada piel humana... y algo ms.

-Mierda! qu haces? pudiste matarme con esa cosa! te has vuelto loco o qu...?- alla
el sorprendido agent de Reconstruccin, intentando volver a cubrir el lado de su rostro...
demasiado despacio y demasiado tarde para impedir que Solomon distinga el traslcido
rombo escarlata que brilla entire su ojo y su oreja derechas. -Sussmann, hijo de la gran
puta...- masculla furioso el funcionario, comprendiendo al fin el sentido del inesperado
ataque de su astuto interlocutor.

-No insultes a mam, hermanito Menisco- re speramente el ex Explorador, devolviendo
con parsimonia la sai al sitio en su faja -conque t tambin caste ante la Seora del
Placer? Te enviaron o fuiste por decision propia? Bueno, lo mismo da: mis saludos para tu
esposa... ahora entiendo el por qu de toda su amabilidad conmigo. La buena seora
convertida en ninfmana por la vista del viril y simptico delincuente... menos mal que
nunca me lo tragu. Aunque claro, con un marido como t...

-Si vuelves te matar...- masculla Menisco, resentido. Pero acto seguido rectifica: -No, no
"si" vuelves; cuando vuelvas, te matar...

-Eso, si te deja tu esposa quin sabe? tal vez la seora quiera otra dosis de mi medicina-
sonre sarcstico el Explorador -Adis, y esperen mi seal. Puede que me tome mi tiempo
para matar a esa Rojo Rub.- tras lo que, dando media vuelta, alza el brazo y atraviesa sin el
menor problema la inspeccin de los Forjados.













Los aclitos fuyeda lo reciben sin afectar la menor sorpresa y lo ayudan a entrar en una de
las telecabinas sin tampoco pedirle que entregue ninguna de sus armas.

-Sussmann... eres un hijo de puta como no hay dos- rezonga de nuevo el agent Menisco,
mientras lo ve marcharse con destino para l desconocido -Por eso mismo eres tan valioso.
Mucho me temo que si matas a ese monstruo perverso tendr que perdonarte lo de mi
esposa, as como Reconstruccin tus dems fechoras. Aunque todos creamos que esta
galaxia estara much mejor si murieras... convenientemente despus de cumplir la misin,
claro.




Los supersaguaros brotan de las arenas parduzcas como titnicas torres vegetables. Las
cspides verdes, espinosas y sin hojas de los cactus mayores y ms antiguos casi rozan el
fuselaje del odonptero, aunque el pequeo aparato se desplaza a unos trescientos metros
de altura.

Sujetndose al pasamanos para resistir mejor la incmoda vibracin que general las cuatro
largas y estrechas alas mviles del vehculo volador con forma de liblula, Solomon
Sussmann observa el extico paisaje por uno de los amplios ventanales.

Tiene bien present el hecho de que, aunque l sea solo un colaborador occasional
independiente y no un agent de nmero, igual es el primer hombre de Reconstruccin que
visit Fuye, uno de los planets de ms secret ubicacin en toda la galaxia... Y por eso
mismo aparenta el ms aburrido desinters.

Se lo hace algo ms fcil el que el panorama, pasada la impactante impresin inicial, result
en realidad bastante montono... a la vez que tristemente familiar para cualquiera que
como l haya viajado un poco por la galaxia llena de planets que la larga incomunicacin
de los Siglos Tristes dej aislados a su propia suerte.

Para Sussmann, Fuye es solo el ensimo mundo abandonado a sus propios recursos y que
perdi su biosfera terramorfa por la guerra o la contaminacin. Por lo menos en este el
suelo, aunque arenoso y agostado, nutre a los inmensos cactus mutantes.













Aunque no hay ms vegetacin. Ni montaas ni barrancos. Solo supersaguaros y dunas de
arena. Aqu y all rompen la uniformidad marrona del desierto planetario montones
informes de ruinas ciudades? fbricas? restos fsiles de un pasado de prosperidad,
obviamente abandonadas largo tiempo atrs, quizs desde el mismo Ocaso.

La nica huella de actividad inteligente en el Fuye actual hay que buscarla en los cielos, de
un puro azul que no mancha ninguna nube. En las miradas de gigantescas estructuras,
todas similares, que los surcan mayestticas. Sostenidas por los valiosos generadores
antigrav cuya compleja tecnologa de fabricacin se perdi para siempre? durante los
largos Siglos Tristes, las famosas naves-ciudades de los fuyedas recuerdan algo a los barcos
de los antiguos mares terranos. Tanto a las patanas de carga, por su perfil anguloso, masivo
y en absolute aerodinmico, como a los buques de guerra, por sus cuatro chimeneas, altos
mstiles de comunicaciones y sobre todo por las torrecillas giratorias erizadas de armas que
brotan de los lugares ms inesperados de sus macizos fuselajes, concedindoles un aire
curiosamente ominoso.

De reojo, el Explorador observa a sus compaeros de viaje. Ejemplifican a la perfeccin la
sorprendente diversidad humana que produjo el largo y casi total aislamiento entire los
antiguos mundos coloniales. Separados por las inmensas distancias del cosmos, con todo
intercambio fsico o siquiera de datos vuelto dificilsimo por el colapso de las
comunicaciones hiperlumnicas, obligados a sobrevivir en planets con gravedades,
atmsferas y otras caractersticas muy distintas, ya fuese por pura evolucin o modificacin
gentica voluntaria, los hombres se fueron paulatinamente diferenciando en multitud de
fenotipos locales... y algunos, como los fuyedas, tan exticos que apenas si se les puede
considerar humans.

Es solo en los ltimos dos siglos que, gracias a las hipernaves o las telecabinas recuperadas
por Reconstruccin, los hijos las mltiples cultures humans se han reencontrado... y
demasiado a menudo para descubrir que se han vuelto tan extraos unos para otros como si
todos fuesen aliengenas.













Ni siquiera Solomon Sussmann, que tanto cosmos ha recorrido, es capaz de identificar a
todas las variedades humans representadas en el pequeo grupo de aspirantes a los favors
de la Seora del Placer.

Como l mismo, todos usan de una u otra forma las distintivas tnicas rojas que les
entregaran los aclitos fuyedas de la diosa. Aquellos dos son Forjados, inconfundibles con
sus cuatro metros de musculosa altura y sus piernas como columns. Ms all hay tres
kobolds, de apenas un metro de estatura por casi otro tanto de ancho, resultado patente de
los 2,4 g de Thoraida; y aquella criatura de piel verde y escamosa, agallas en los lados del
cuello y aletas plegables es inequvocamente una nereida anfibia de Atlantis.... pero qu
es y de dnde viene ese ser delicado y grcil cuya piel cambia de color a cada instant?
qu mundo produjo a ese pigmeo de menos de veinte centmetros y movimientos tan
rpidos que cuesta hasta seguirlos con la vista?

Sussmann suspira y vuelve a concentrar su atencin en el rido paisaje que sobrevuela el
odonptero de enlace. Llegaron al planet a travs de una cabina TP ubicada en el corazn
de una de las naves-ciudades flotantes, y por supuesto, no se quedaron all. Le gustara
saber a dnde se dirigen, pero comprende que el exceso de curiosidad puede costarle caro,
as que ni siquiera lo pregunta.

Pero la suerte parece favorecer su curiosidad; uno de los fuyedas que sirven de la Seora
del Placer se acerca a l, y con evidentes ganas de conversar, lo interpela: -Son hermosos,
eh?

-Las naves o los cactus gigantes?- inquiere el Explorador renegado, aceptando tcitamente
el dilogo.

-Ambos- aclara orgulloso el espigado humanoide de piel violeta y ojos dorados -Hoy
construimos las unas, hace milenios, antes del Ocaso, vivamos en agujeros excavados en
los otros. Hola, yo soy Fuyua Ekuyaa, pero puedes llamarme simplemente Ekuyaa.

Solo ahora Sussmann se digna echar una mirada a su interlocutor. Tiene que alzar los ojos
para ello; el aclito de Rojo Rub es un buen ejemplo de modificacin fenotpica extrema.
Para empezar, est ms cerca de los tres que de los dos metros. Con su extico color de













piel, sus grandes ojos y su huesuda, longilnea anatoma apenas disimulada por sus
amplsimas vestiduras escarlatas, parece ms bien un pariente gigante de insects como la
mantis religiosa terrana que el resultado de complejas y cuidadosas manipulaciones
genticas sobre el biotipo human original que en realidad es.

-Me llamo Solomon Sussmann, y puedes llamarme Solomon, Sol, Sussmann, Suss o como
te venga en gana- informa el colaborador encubierto de Reconstruccin, y acto seguido
pregunta: -Ekuyaa... se ve que te gusta tu mundo. Entonces por qu sirves a ese
monstruo? Reconstruccin desea tanto eliminarlo que no vacilara en destruir todo un
planet con tal de lograrlo.

-Los hombres pueden hacer dos cosas ante el Absoluto- responded enigmtico el fuyeda -
Negarlo, o aceptarlo. Yo, necio orgulloso, primero quise conocerlo- se seala al rombo
escarlata que brilla entire sus grandes ojos dorados y suspira. -Y solo entonces comprend
que aceptarlo era mi destino. Para expirar mi soberbia. Y t qu senda piensas elegir?

-Supongo que tambin quiero conocerla primero- se evade Sussmann. Y mirando de hito en
hito a Ekuyaa, le pregunta -Cmo es? Vale la pena?

-Estar con ella?- sonre el aclito -S, vale la pena. Leer tu mente y ms all de tu mente.
Tomar la forma de tus ms secrets deseos hasta que La reconozcas sin error possible como
tu personal encarnacin de la lujuria, y entonces dar satisfaccin a tus ms perversos
sueos. Luego no habr nada, es cierto... pero tambin just qu puede haber despus del
Todo? Y Ella Es Todo en el sexo.

-No me impresionan ni esas maysculas que tan claramente pronuncias. Entonces ni una
sola vez has lamentado ya no poder, nunca ms... ?- el Explorador deja colgando en el aire
la reticencia, con sus negras pupila clavadas en las doradas del fuyeda.

Ekuyaa sonre de nuevo, casi condescendiente -Solomon... creo que no has entendido bien
lo que hace la Seora del Placer. No Te da un rato de satisfaccin a cambio de la libido del
resto de tu existencia. No; Ella agota toda la libido de tu vida... y quizs hasta la de tu
prxima encarnacin, durante los pocos minutes que ests con ella, que segundo a segundo
son tan exquisitos que parecen aos- vuelve a sealarse al rombo carmes, que resalta como













una extraa joya viva en su ancha frente violeta -S, ahora soy un complete eunuco mental.
Ella devor toda mi libido; de eso se alimenta. Sigo teniendo rganos sexuales, pero ya no
podr nunca ms dar satisfaccin a ninguna mujer, ni siquiera concedrmela yo mismo. Y
sabes lo mejor? Tampoco lo deseo. Es ms; la simple idea de volver a tocar otra carne
despus de que Rojo Rub Me bendijo con el erotismo supremo de Su contact me
parecera la ms horrenda de las blasfemias- vuelve a sonrer, y en sus ojos dorados brilla
una luz de absolute fe -Su recuerdo basta para que as sea, y por eso La sirvo, yendo a los
lugares que Ella no podra visitar sin peligro, y ayudando a los que necesitan de Su contact
a llegar hasta Ella. Qu mi planet corre peligro por eso?- se encoge de hombros, un gesto
que su huesuda y longilnea anatoma hace parecer totalmente insectoide -Vivir es peligro.
Lo que cuesta vale, y se sabe que siempre es alto el precio que se paga por difundir la
verdad...

-Tu verdad, en todo caso- reflexiona Sussmann en alta voz- Los de Reconstruccin dicen
que esa Seora del Placer no es ms que un parsito monstruoso que est obstruyendo su
misin de reunificar el Dominio Humano, castrando al cosmos de sus mejores hombres.

-Los de Reconstruccin se creen los ngeles elegidos del mismsimo dios del Progreso
Humano y por eso no toleran que nadie reverencie a otra deidad- dice suavemente el
fuyeda, y mirando a travs del ventanal, le advierte a Sussmann: -Sujtate, Sol; hemos
llegado.

El Explorador gira sobre sus talones para poder observer el gran vehculo con sostn
antigrav sobre cuya cubierta superior el odonptero ya se apresta a posarse. Es bsicamente
idntico a todos los dems: kilmetro y medio de eslora y casi doscientos metros de manga
por unos cien de alto desde la torreta artillada ms baja de su fuselaje hasta la cspide del
mstil de comunicaciones. Todo pintado de un mimtico pardo arenoso que debe funcionar
casi tan bien como el holocamuflaje sobre ese fondo tan uniform. -Esperaba que se
distinguiera de algn modo- comenta, afectando desencanto -No s, ms lujoso, ms
grande, quizs con un rombo rojo gigante dibujado en su fuselaje lateral...

-Las apariencias son solo asunto de Ella- sonre una vez ms Ekuyaa, mientras que la
liblula mecnica se inmoviliza -Adems, de este modo sera ms fcil confundir a













Reconstruccin y sus naves, si alguna vez dan con la localizacin exacta de este mundo.
Todas las que pueden albergarLa son idnticas. Cada ciudad es un clan, y cada clan
reconoce la suya sin necesidad de marcas.

-Han pensado en todo- aprueba el agent encubierto de Reconstruccin, y mirando
brevemente en derredor, le pregunta en voz baja y con aire cmplice al aclito fuyeda -
Oye, Ekuyaa... cmo elige ella a su vctima de cada noche? Esa Doble Prueba en qu
consiste? no podras ayudarme? Te pagar bien, mi chip de crditos est tan cargado que
suspira por liberarse de algunos miles...

La puerta abatible del odonptero se abre, convirtindose en calzada inclinada por la que
los hombres comienzan a descender. Solomon Sussmann es el ltimo; en apariencia su
demora se debe a que ha elegido just ahora introducirse cuidadosamente dentro de su
pantaln los largos faldones de la tnica roja que viste bajo su eterna chaqueta de cuero sin
mangas... pero en realidad est esperando la respuesta del aclito de vestiduras escarlatas.

Al fin el fuyeda resopla y lo mira de hito en hito: -Solomon Sussmann... no s por qu,
pero me results simptico. Lstima que de todos modos no pueda ayudarte; el dinero no
tiene ninguna importancia aqu. Creme; solo Ella sabe qu usar esta vez como Doble
Prueba para Sus candidatos... y solo ella sabe cmo elegir entire ellos al adecuado.




-De verdad insists en combatir a ese monstruo con ese ridculo ganchito?- susurra Ekuyaa
al odo de Sussmann, antes de entregarle definitivamente el curioso pual con garfio afilado
sujeto a un ancho anillo de acero por cinco metros de fina cuerda -Mejor te hubieras
quedado con esa vara extensible que usaste para vencer a la nereida, claro que frente a un
Forjado un simple garrote sera casi intil... pero todava puedes optar por otra cosa ms
apropiada, como una lanza... o ese coloso te va a convertir en comida para mascotas con su
espadita. Ya viste lo que le hizo al liliputiense y al kobold.

- Deja que se crea que ya me ha vencido y dame de una vez esa mierda- grue simplemente
el Explorador.













-Bueno... si tanto insists. Pero creo que ests cavando tu propia tumba. Te deseo toda la
suerte del universe, Solomon Sussmann; la necesitars- susurra el joven aclito fuyeda, y
sealando respetuosamente hacia el alto palco cubierto con tupida cortinas desde el que se
supone que Rojo Rub observa la Doble Prueba -Nadie puede leer el future; pero ojal Ella
confunda tu estpido orgullo con valor y ordene que se te respete la vida aunque seas
derrotado. Cosas much ms raras la he visto hacer...

Pero Sussmann el renegado ya no responded. Ni siquiera mira hacia el palco; como todo en
el anfiteatro, copia en pequeo de aquellos en los que combaten hasta la muerte los
gladiadores araxas, se le antoja un decorado demasiado ampuloso, casi teatral.

Prefiere clavar sus ojos oscuros en las grandes pupilas azul hielo de su gigantesco
contrincante. Siempre se ha preguntado cmo sera luchar contra un Forjado... y parece que
finalmente va a poder averiguarlo.

Han sido dos das tensos y difciles, pero este es el ltimo desafo. El final de la senda. El
que venza ahora encontrar cara a cara a la Seora del Placer. Solomon sabe que tendr que
emplearse a fondo... y usar todos sus trucos, si quiere que la victoria suya.

Al otro lado de la arena, el Forjado BA-789987391, alias "Montaa Viva". Grande hasta
para los estndares de su raza, genticamente modificada para lograr el guerrero ideal.
Cuatro metros veinte centmetros de estatura, 375 kilos de hueso, msculo y armadura
natural de grueso cartlago. Con piernas como monolitos de piedra, la fuerza de un
rinoceronte, reflejos que haran parecer lerdo a un gato histrico, la resistencia metablica a
venenos y privaciones de una rata de alcantarilla... y adems, adiestrado desde su
nacimiento para usar casi cualquier arma como si fuese una extension inerte de su cuerpo
vivo.

Pero sobre todo, dispuesto a matarlo sin dudar un instant en nombre del placer supremo
que Rojo Rub represent. Y para dejar bien clara su decision, con una sola mano y como si
pesara menos que una caa, blande la misma aterradora arma con la que ya borrara de la
existencia a sus dos oponentes anteriores: una espada enorme, con la hoja de un palmo de













ancho y ms de dos metros de longitud total, incluyendo la larga y cmoda empuadura con
guard en cruz.

Un fantico de la historic de las armas humans y de toda clase como es Solomon
Sussmann no podra confundir jams el inmenso espadn de su antagonista: es un
Zsu 'ilh/itl,,ler Schlachtschwerter, que en antiguo alemn significa simplemente "espada de
batalla a dos manos". La usaban los doppelsolders o luchadores con double paga, vanguardia
de los cuerpos mercenarios prusianos del siglo XVII, los pintorescos y aguerridos
lansquenettes, para romper a mandobles los cuadros de picas de sus adversaries y dar as
entrada a sus compaeros.

Es la espada funcional de batalla ms grande jams desarrollada por ninguna cultural
humana. Para el Explorador renegado ha sido una autntica sorpresa encontrrselas, incluso
en una armera tan bien surtida como la que poseen los aclitos de Rojo Rub.

El gran espadn a dos manos result la opcin ideal para un guerrero tan alto y corpulento
como lo es el Forjado, lo que de paso demuestra su inteligencia al escogerlo.

Esta segunda mitad de la Doble Prueba es much ms que un simple test de fuerza o
agilidad. Definitivamente, la Seora del Placer no escoge a la ligera a sus compaeros de
lecho. La mitad de los candidates fracasaron en la primera parte de la seleccin, aunque
pareca la simplicidad misma: disponer flores de varias species en un ramillete
artsticamente agradable.

Por suerte para l, Sussmann ha tenido siempre por costumbre sumergirse lo ms
profundamente que pueda en cada cultural mientras estudia sus armas y estilos de combat;
cuando aprenda en el planet Amateratsu algunas antiqusimas y casi olvidadas disciplines
de combat de los samurais nipones como el jiu-jitsu, el kyu-do y el iai-do, tambin tuvo
tiempo de familiarizarse con el igualmente milenario ikebana, el delicado arte del arreglo
floral sin cuyo perfect dominio ningn antiguo bushi o guerrero poda preciarse de tal.

As que, si bien algo sorprendido por el carcter de la primera prueba, lograr un ramo
estticamente agradable con tres crisantemos, un gladiolo, dos girasoles y cuatro violetas
fue para l bastante fcil.













En cambio, dos de los kobolds y uno de los Forjados fracasaron vergonzosamente en la
empresa. Sussmann haba contado de antemano con la excelencia artstica del hombre-
mariposa y el liliputiense, y en efecto, el pequeo human y el nativo de Heliconia lo
superaron ampliamente. Sus ramos eran autnticas obras maestras de armona. Y la nereida
de Atlantis se las arregl casi tan bien como l.

Pero, para sorpresa suya y probablemente general, tanto el Forjado "Montaa Viva" como
el kobold Niels Hal Ver Halgersson aprobaron tambin el test, aunque por muy escaso
margen.

La segunda parte de la Doble Prueba es el Desafio. Un sorteo decide parejas de
combatientes, y cada uno puede elegir el arma que quiera de la amplsima coleccin de los
fuyedas, para luego enfrentar a su antagonista con ella, en combat singular.

La morning star o morgenster que escogi el bajo y fornido nativo de Thoraida deba
pesar ms de 20 kilos; pero l blandi la gran clava erizada de pas con tal maestra y
ligereza que no solo bloque fcilmente el nico trallazo del ltigo con punta cortante que
logr propinarle Suabbirussi, el hombre-mariposa de Heliconia, sino que al segundo
siguiente aplastaba su delicado crneo con un revs casi desdeoso.

"Montaa Viva" pas un poco ms de trabajo para vencer al liliputiense Blefuscus
Mnhabib. El pequeo luchador opt por las saetas ponzoosas, y gracias a su sorprendente
rapidez, y pese a la indiscutible maestra del Forjado con la gran espada a dos manos, logr
clavarle un dardo a su inmenso antagonista relativamente rpido...

Lstima que el veneno que contena su punta fuese uno de los tantos inocuos para el
ultrarresistente metabolismo del coloso. Y que al cabo de un minuto escaso de saltar arriba
y abajo esquivando amplios tajos y barridos, el diminuto humanoide ya estuviese tan
agotado que simplemente no puedo apartarse lo suficiente de la larga y pesada hoja que
blanda el Forjado, que ms que cortarlo lo aplast.

Siempre segn el sorteo, Solomon Sussmann tuvo que combatir con la nereida, que nunca
revel su nombre. El Explorador renegado, considerando que la recia, escamosa y
resbaladiza piel de su antagonista sera bastante difcil de penetrar con armas cortantes o













punzantes, sabiamente eligi enfrentarla con el nibrakak, el garrote extensible de metal
ligero, favorite de los luchadores shakobsa de Darrakis. Un arma contundente en extremo
verstil, bien que de difcil manejo: bsicamente, tres secciones de tubo que se deslizan una
dentro de otra, con lo que su longitud puede variar desde menos de uno hasta casi tres
metros en una fraccin de segundo.

Pero adems de rpida y fuerte, la anfibia de Atlantis result ser tambin una profunda
conocedora de las artes marciales exticas. Sussmann lo intuy con solo ver que escoga
para enfrentarlo una de las armas ms raras de todas las de la riqusima panoplia del antiguo
wu-shu de la China terrestre: los luijiao dao, o cuchillas "tarro de ciervo", hojas gemelas
que al extremo de los brazos guarnecidos con aletas de la nereida la convertan en un
adversario formidable.

Cruento fue el enfrentamiento, autntico duelo de habilidad y resistencia. Al cabo de media
hora los golpes del nibrakak diestramente manejado por Sussmann an parecan no hacer
mella en la recia anatoma de la mujer-pez, mientras que, de no ser por los brazales araxas
(aunque los meticulosos fuyedas ya los haban despojado de sus hojas retrctiles ocultas,
por supuesto) los luijiao dao de la native de Atlantis habran arrancado muy pronto hasta la
ltima brizna de carne de los antebrazos del Explorador renegado, que intentaba en vano
mantenerla a distancia con largos ataques de su garrote extensible.

Solomon decidi entonces variar su estrategia; comenz a jadear pesadamente, afectando
estar exhaust, y cuando la nereida arreci su ofensiva con la clara intencin de aprovechar
su cansancio, esper el moment oportuno para cambiar el objetivo del ataque: en vez de
dirigir sus golpes al resistentsimo cuerpo escamoso, los concentr en las armas gemelas
que esgrima su oponente.

Un lance rapidsimo que revel lo fingido de su agotamiento le bast para despojar a la
atnita native de Atlantis de una de sus dos cuchillas "tarro de ciervo". Y cuando ella
intent recuperarla atacando an con ms furia, se encontr de repente conque uno de los
extremos del escurridizo nibrakak de su contrario, reducido a su mnima longitud, se las
haba arreglado para deslizarse debajo de su oprculo branquial y hacer palanca, abrindolo
y exponiendo al aire la sensible superficie respiratoria...













Loca de dolor, intent librarse de la inmediata amenaza de desecacin. Pero entonces
Sussmann la golpe con su propio luijiao dao, que an sostena, en el nico sitio donde
estaba seguro de causarle dao: los ojos. Y el grito de terrible agona taladr los tmpanos
de los espectadores de la lucha.

Pero incluso sangrando a chorros por las cuencas vacas pretendi seguir luchando la
empecinada nereida, insultando temeraria a su evidence vencedor. Tuvieron que intervenir
various de los aclitos de la Seora del Placer con una red para lograr reducirla y sacarla de
la Doble Prueba entire los aplausos de todos. Y much que se los agradeci en su fuero
interno el agent independiente de Reconstruccin; le habra disgustado dar muerte a
aquella rival tan aguerrida, mientras que ahora, cualquier banco de rganos del Dominio
Humano podra proporcionarle sustitutos para sus ojos destruidos.

En cualquier caso, no fue ese, sino el que protagonizaron "Montaa Viva" y Niels Hal Ver
Halgersson el duelo ms salvaje, enconado y spectacular de la Doble Prueba.

Al menos hasta el momento...

El sorteo decidi el enfrentamiento Forjado contra kobold. Msculos inmensos
genticamente modificados contra otros ms pequeos pero casi igual de potentes,
moldeados por una gravedad inmensa. Fuerza contra fuerza, y arma medieval contra arma
medieval: Hal Ver Halgersson, fiel a las armas contundentes y a la vez punzantes, decidi
esta vez oponer al espadn a dos manos de "Montaa Viva" no una maza de pinchos, sino
un gran mangual, de seguro por su mayor alcance.

La pesada bola de bronce erizada de pas giraba zumbando amenazadora, muerte en
potencia al extremo de su cadena de casi un metro, cada vez que el nativo de Thoraida
blanda enrgico el garrote apenas ms largo que era su empuadura... y cada vez,
prudentemente, "Montaa Viva" retroceda lanzando grandes tajos verticales u horizontales
con su larga espada, pero evitando siempre el contact de su arma con la terrible esfera, que
podra hacer pedazos la hoja de acero pese a su exquisito temple.

Y as estuvieron mano a mano durante casi una hora, sin que aparentemente el kobold se
cansara de sus amplios movimientos de pndulo ni el Forjado de sus largos tajos verticales













y horizontales. Msculo contra msculo, resistencia contra resistencia, cada uno esperando
que el cansancio creciente hiciese cometer un error al otro, sin atreverse a arriesgar un
ataque ms comprometido ni tampoco a ralentizar el ritmo de intercambio de golpes.

Finalmente fue la astucia y no la fuerza la que resolvi el empate.

"Montaa Viva" pareci resbalar y caer, soltando su espadn en el impact. Niels Hal Ver
Halgersson vi los cielos abiertos, y con un tremendo golpe de arriba abajo intent concluir
el combat.

Y de cierto modo, lo consigui... solo que no a su favor.

El enorme Forjado solo haba fingido agotamiento; cuando las pas de la pesada cabeza del
mangual se clavaron a various centmetros de profundidad, lo hicieron en la densa
plastimadera y no en su cuerpo, porque ya haba girado rpidamente, recuperando la gran
espada en la maniobra.

El kobold luch casi medio segundo por extraer su arma, tirando con todas sus fuerzas... y
se derrumb sin conseguirlo, partido en dos por el tajo bestial del Forjado, que qued as
como nico adversario possible para Solomon Sussmann.

Ahora, a la vista de todos los aclitos de rojas vestiduras, en el pequeo anfiteatro bien
protegido en el corazn de la gran nave-ciudad flotante que vuela sobre el desierto y sus
altsimos saguaros, en el Fuye cuya localizacin exacta todos los agents de Reconstruccin
daran un brazo por conocer, el titn Forjado y el antiguo Explorador decidirn quin
merece conocer cara a cara a la misteriosa Seora del Placer... que presenciar su duelo
desde su encortinado palco.

Solomon Sussmann observa el rostro de "Montaa Viva" inequvocamente human pese a
las grotescas deformaciones que las masas de msculo y cartlago marcan bajo la piel color
hierro a la que su raza debe el apelativo. En sus ojos, azules como el cielo sin nubes de
Fuye, solo hay confianza. Evidentemente, por muy bien que se pueda haber desempeado
frente a la nereida, no cree que necesite recurrir a la astucia para vencer a un adversario tan
dbil y adems empeado en luchar con un arma tan ridcula.













El Explorador renegado sonre torvamente. En efecto, el corto pual con gancho afilado
unido por una fina cuerda de cinco metros a un anillo de metal que sostiene en sus manos
parece insignificant frente a la gran Zu ~i'iiit,,ier Schlachtschwerter que enarbola con
diestra prepotencia "Montaa Viva". Tan insignificant como sus propios msculos frente a
los del coloso Forjado.

Pero no hay enemigo pequeo, ni arma inofensiva, si el uno y la otra saben encontrar su
punto de poder frente a un adversario confiado.

Sussmann se adelanta, haciendo girar sobre su cabeza con su mano derecha la cuerda con el
anillo de acero al extremo, la mano izquierda baja y sujetando el pual de dos hojas
extendido a lo largo de su antebrazo. Si fuese un cuchillo simple, en tal posicin resultara
casi invisible para su antagonista, pero tratndose de un kyoketsu shoge, su hoja secundaria
en forma de hoz o kama sobresale impossible de disimular, curva, filosa y perpendicular a la
recta y primaria.

Porque no es ocultar su arma lo que pretend el Explorador renegado.

El pesado aro metlico zumba al cortar el aire en crculos cada vez ms amplios y rpidos,
y el Forjado alza en guardia delantera su gran espada, mientras una sonrisa confiada se
dibuja en su rostro es esa la mayor amenaza que se le ocurre a su pequeo antagonista?
algo tan fcil de evitar?

De repente, Solomon se estira y deja fluir la fina cuerda por entire sus dedos. Arrastrado por
su propio peso, el anillo parece saltar hacia la cara de "Montaa Viva". Es un ataque
veloz... pero no tanto que el titn no pueda rechazarlo con un gil movimiento de su gran
hoja de dos filos.

Terco, Sussmann lo repite, con el mismo pobre resultado; el Forjado lo bloquea con un
revs casi desdeoso, acto seguido amaga una estocada baja sin lograr involucrar a su
oponente en la evidence finta... y ah viene de nuevo el ataque alto del anillo de acero,
director a su cara.













Ahora "Montaa Viva" demuestra por qu todos temen enfrentarse a los de su raza: adems
de fuerza bruta, tambin estn dotados de reflejos felinos. Sosteniendo la enorme espada
con una sola mano, deja libre la otra, que se mueve tan rpida como el pensamiento y
atrapa limpiamente el anillo metlico en su vuelo a travs del aire.

Una gran sonrisa de triunfo se dibuja en su rostro deforme... y se convierte en una mueca
desconcertada cuando, al instant siguiente, con un par de fluidos pero milimtricamente
calculados movimientos, Solomon Sussmann enva a travs de la cuerda una onda que
concluye en un nudo corredizo cerrndose en torno a la inmensa mueca del Forjado.

Entonces tira con todas sus fuerzas, como un pescador que ya sabe al pez atrapado sin
remedio en el anzuelo.

Es uno de los trucos preferidos y a la vez ms secrets de los antiguos shinobis o ninjas, los
evasivos "guerreros de la sombra" del Japn feudal, espas y asesinos sin escrpulos, pero
habilsimos peleadores... creadores entire muchos artilugios de este kyoketsu shoge, un
arma en apariencia intilmente complicada, pero de inmensas posibilidades combativas en
manos de un conocedor.

Sussmann debe la habilidad en el manejo de tan extico instrument de muerte a una
paranoica costumbre: cada vez que estudia los puntos fuertes de las artes marciales de una
cultural, procura tambin informarse de las de sus rivals, si los tiene. Y cuando visit
Amateratsu, comprendi bien pronto su conocimiento sobre los orgullosos samurais o
bushis no estara complete hasta no adquirir algunas nociones sobre las maneras de pelear
de los adversaries que ms teman enfrentar estos. Porque, sin las estrictas limitaciones
ticas del bushido, nunca poda saberse qu truco sucio iba a ejecutar un ninja en un
moment dado...

Pese a todo su adiestramiento de combat, al sentir el recio haln del lazo corredizo que
ahora constrie como por arte de magia su mueca, el desconcertado titn reacciona por
puro instinto: tirando con toda su inmensa fuerza en sentido contrario, mientras con la gran
espada que sostiene an en la otra mano intent cortar la fina cuerda en el aire.













Todo segn lo calculara Sussmann: as que no ofrece resistencia al tirn, sino que deja que
le arranque de las manos tanto la cuerda como el pual de double hoja... y hasta contribute
un poco a su propio desarme, suministrndoles an ms impulso inicial al arrojarlos.

Con un sibilante latigazo, la pequea y filosa arma al extremo de la cuerda corta el aire. La
fina cuerda se dobla en torno a la ancha espada a dos manos de "Montaa Viva"... y con su
moment cintico incrementado por el potente movimiento de pndulo lateral, la
puntiaguda corva hoja secundaria del kyojetsu shoge va a clavarse con certera letalidad
just en el vulnerable costado del cuello de toro del Forjado.

Como el asombro en los ojos, como si no se hubiera an percatado de que est herido de
muerte o simplemente no lo creyera, sostenido por su tremenda vitalidad, el titn se
mantiene de pie un largo segundo, y sigue haciendo fuerza con su espada hasta cortar la
fina cuerda del arma ninja... con lo que la kama que le ha intersecado a la vez la cartida y
la yugular se mueve lo suficiente para que el primer chorro de rojsima sangre salte y se
convierta en una autntica catarata que salpica por igual el suelo y las amplias vestiduras de
various de los aclitos de la Seora del Placer que acuden a ayudarlo.

Demasiado tarde, y en vano: sin decir una palabra, BA-789987391, alias"Montaa Viva"
da un ltimo paso y se derrumba como un rascacielos sbitamente privado del sostn de sus
cimientos.

-Ya entiendo por qu usan tnicas de ese color- masculla imperturbable Solomon
Sussmann, extendiendo los brazos con las manos abiertas para evitar que el alborozado y
atnito Ekuyaa lo manche con la sangre de su vencido oponente que empapa sus ropas -
Bueno, espero que tu diosa me tenga en cuenta todo este rojo que he derramado en su
honor... y ahora qu? Ms ceremonies? tienen que lavarme, peinarme, vestirme,
revisarme por si tengo alguna enfermedad contagiosa...? -calla al darse cuenta de que,
salvo los ocho que se llevan a rastras y jadeando el monumental cadver del Forjado, todos
los dems aclitos se han arrodillado respetuosamente ante l.

Ekuyaa es el primero en levantarse, y su anterior tono amistoso es ahora puramente
reverencial al decirle -No ms ceremonies oh, Elegido de la Seora del Placer! Nadie te













tocar siquiera. Ahora eres sagrado- y seala al alto palco sobre el anfiteatro, en cuyo
espeso cortinaje acaba de abrirse una oscura e invitadora abertura -Ve; Ella Te espera.
Ninguno de nosotros es digno de acompaarte en esta tu ascensin, gran guerrero. Sube t
mismo a encontrar tu destino, y el ltimo y definitive placer de tu vida. Te lo has ganado...

-Lindo discursito- sonre sarcstico Solomon Sussmann -Supongo que lo tienen bien
ensayado- va a extender la mano para palmer camaraderil la espalda del joven aclito,
pero al verlo retroceder ante la simple posibilidad de su contact cambia de idea y solo se
encoge de hombros -bueno, no importa... ya hablaremos luego. Si los dos sobrevivimos a
esta noche, claro.

Y silbando despreocupadamente, comienza a subir las gradas hacia Rojo Rub.




El espacio tras los cortinajes result mayor de lo que pareca desde fuera, y est fresco y
oscuro. A media que la vista de Solomon Sussmann se adapta a la penumbra va
distinguiendo los lujosos espejos, cojines y tapices que constituyen todo el mobiliario del
lugar. Pero no hay nadie esperndolo sobre ellos.

-Has venido a matarme, hombre del espacio. Por qu tantos me odian?

Las palabras han resonado dentro de su mente. Pero para un Explorador, aunque sea
renegado, la telepata no puede constituir una absolute sorpresa. La facultad de transmisin
y lectura del pensamiento la han incluso desarrollado independientemente varias sociedades
humans durante los Siglos Tristes.

Y es intrnseca a muchas otras no humans, como la de los cnidos inteligentes de N'chaka
entire los que vivi Solomon desde los 5 hasta los 14 aos. Entre otras muchas cosas, ellos
lo ensearon a proteger su mente de cualquier sondeo teleptico.

-Solo soy uno ms de los tantos que han entrado aqu con esa idea y qu ha sido de todos
ellos? Mustrate, Seora del Placer- pronuncia el Explorador renegado con suave irona,
negndose al dilogo teleptico-O acaso me temes tanto?













-No te temo ni ms ni menos que a cada uno de tus predecesores- la an invisible Rojo
Rub insisted en la comunicacin mental -Aunque t eres distinto. No puedo leerte. Hay
algo en ti que no es del todo human es por eso que te enviaron a destruirme? Porque
esperan que triunfes donde tantos fracasaron?

Sussmann rebufa, impaciente, y se deja caer con felino abandon sobre uno de los cojines
de la estancia -Mira, Rubicita vas a seguir jugando a esto por much rato? Tengo cosas
ms importantes que hacer; me buscan en ocho sistemas, Reconstruccin est sobre mis
espaldas, debo casi un milln de crditos de la ltima carga de cristales de wolframio que
me decomisaron esos perros...

-No puedo saber si eso es cierto o no. Has vivido entire series que no son humans y ellos te
e'//l\'/ici / a cerrar tu mente...pero cosas ms importantes que el placer absolute? ms
que develar un secret? No series human si pensaras realmente as.

-De acuerdo, me has atrapado. Me muero de curiosidad. Entonces realmente importa tanto
que te cierre mi mente?- pregunta Sussmann indolente -solo te muestras y te entregas a
quienes puedes leer como libros abiertos? Vaya diosa exigente que eres.

-Yo nunca afirm ser divina. Solo soy la ltima de los mos. Estaba sola y hambrienta, por
eso cuando los primeros humans me encontraron, les di placer duradero a cambio del
alimento de su libido y de su efimera compaa, y ellos me adoraron. Pero ha pasado
demasiado tiempo... y hasta una inmortal puede cansarse. Quizs sea hora de reunirme
con los mos, en la nada. Me mostrar a ti, hombre del espacio... no como soy realmente,
pues ni siquiera t podras soportarlo, sino como t quieres que sea.

Un tapiz se estremece, se entreabre... y brota Ella.

Hasta un cnico como Solomon Sussmann se queda boquiabierto ante aparicin semejante.
Solo ahora comprende la magnitude de lo que enfrenta, y por qu Reconstruccin se empea
tanto en destruirla.













Porque lo que camina lenta y sensualmente hacia l no es ya una mujer, sino la Mujer. Lo
mejor de cada una en la suma de todas ellas. Lo que todo hombre ha siempre soado
conquistar, poseer y conservar.

Los numerosos espejos multiplican su imagen, permitindole apreciarla en todo su
esplendor desde diversos ngulos. Tan alta como l mismo, a la vez delgada y exuberante,
de piernas largas y cintura estrecha pero tambin caderas y senos generosos. Vientre ni
graso ni musculoso que se pierde en un suave matorral de negro vello, porque ni un
centmetro cuadrado de tejido vela la sublime desnudez de su piel bronceada. Solo la lluvia
negra de su abundante cabello ondeado, cuyos mechones penden sobre su pecho firme y se
enroscan en sus esbeltos flancos.

En cuanto al rostro, es divinamente indefinible; belleza? sensualidad? armona?
inteligencia? humor? decisin? inocencia? todas las virtudes compiten unas con otras
por el dominio de esa faz de nariz recta y respingona, boca ancha de labios gruesos,
pmulos altos, frente amplia, mentn firme y sobre todo, esos ojos violetas, enorme,
expresivos, a la vez pcaros y virginales, traviesos y castos.

Y entire las cejas negrsimas perfectamente dibujadas, brillando en rojo, el rombo traslcido
que delata su intrnseca inhumanidad.

-Ha sido difcil, sin leer tu mente- la voz que brota de los carnosos labios es a la vez
cristalina y aterciopelada -pero tras tantos siglos siendo moldeada por los deseos de tu raza,
mi sustancia ha aprendido bien qu es lo que ms ansan. Dime, Solomon Sussmann te
parezco deseable?- dice, retadora, de pie con las brazos en jarras y las piernas ligeramente
abiertas.

El Explorador renegado abre la boca, la cierra, vuelve a abrirla y al fin descubre que solo
puede hacer una cosa: irguindose con el suave mpetu de un rbol joven que busca la luz,
arroja lejos su ajada casaca sin mangas, apresa a la diosa entire sus brazos y busca su boca
generosa con la suya.

Antes de que pueda saber cmo suceden las cosas ya est tan desnudo como ella. Los
cuerpos febriles caen y ruedan imbricados sobre cojines y tapices, con libidinoso vrtigo.













Los miembros se entrelazan como ansiosas hiedras de carne. Y mientras Ella se abre
hmeda y acogedora al incontenible mpetu masculino, las lenguas juegan a la gimnasia del
beso, as que solo queda la mente para former las necesarias? palabras.

-Todava quieres matarme, hombre del espacio?

-Ms que nunca, Rojo Rub. Pero no antes de recibir por complete tu don. He luchado
demasiado para llegar hasta aqu. No podra irme sin el premio.

-Milenios viviendo entire ustedes y nunca los entender del todo. Son una raza extraa.

-Y tanto que ni siquiera nosotros mismos nos entendemos an.

-Por qu siempre quieren destruir lo que los hace felices?

-Para que nunca ms pueda hacer felices a otros. El hombre no soporta ser feliz si a la vez
no se siente especial.

-Yo hago a cada uno feliz y especial... por una vez y para siempre.

-Algunos hombres no podemos soportar eso.

-Algunos hombres no pueden soportar tantas cosas que no merecen ser hombres.

-Y t solucionas esa injusticia... alimentndote de paso.

-Yo soy solo la espada. Ustedes mismos la blanden.

-Es una lstima que no tengamos ms tiempo que el instant de un orgasmo compartido.
Eres antigua y sabia, me gustara conversar largo y tendido contigo.

-Siempre puedes unirte a mis aclitos.

-El rebao no es lo mio, querida. Lo siento.

-Lstima. Podra contarte tantas cosas.













-No intentars nada mejor que esas promesas para detenerme y salvarte? Para haber
vivido tanto, muestras un apego curiosamente escaso a tu propia existencia.

-Quizs no quiero detenerte. Quizs no quiero salvarme. Quizs estoy cansada de esa
larga, larguisima existencia y durante tantos milenios no he hecho ms que esperar a mi
liberador.

-Quizs tu liberador ha llegado al fin.

-Muchos han dicho lo mismo, solo para flaquear en el instant supremo. Lo sientes? Ya
est llegando. Podrs resistirlo? Lo dudo.

-Lo siento... y no intentar resistrmele...

- Tan fcilmente te rindes a mi placer? Hombre del espacio, esperaba ms de ti...

-No intentar resistirme a lo inevitable. Sumar mis energas a las de la avalanche y
flotar sobre sus ondas, ms fuerte y ms veloz que ella. Yo soy mi propsito, y mi
propsito es mi vida...

-Una letana? Espera... esos series no humans N'chaka? Los cnidos telpatas? Ellos
te criaron, de ah tu fuerza...

-Nunca te has alimentado de uno de ellos, verdad? Su tecnologa es primitive, su mundo
helado y hostil... para enfrentarlo no tienen ms que sus mentes, sus msculos, sus dientes
y su decision. Una decision que yo hice ma. Te vencer, Rojo Rub lo sientes? Ya llega,
diosa, tu ltima hora. Preprate a morir

-No importa tu decision. Yo soy ms antigua que cualquier cnido telpata de N'chaka,
ms fuerte que cualquier cachorro human educado en sus hordas. Lo sientes? Ya llega,
hombre del espacio, tu mximo y definitive placer. Preprate a alimentarme con tu
virilidad.

-Rojo Rub! Toma... muerte!


-Solomon Sussman! Dame... vida!













Con un empujn enrgico de sus caderas y sus brazos, un ruido hmedo y un aullido ms
animal que human, el Explorador renegado rompe el delicioso y letal vnculo con la mente
y el cuerpo de la Seora del Placer. Su simiente brota en un chorro que perla de gotas
blanquecinas la piel bronceada del vientre perfect de la diosa... Y su mano se mueve con
la mortal rapidez de una serpiente.

Solo un golpe, en el moment preciso, en el lugar exacto.

Por un instant, los enormes ojos violetas de Rojo Rub miran atnitos al hombre que la ha
vencido defraudndola. Luego intentan girar en sus rbitas para detallar la larga pa central
del sai, hundida en el rombo escarlata de su frente casi hasta donde la pequea calavera
plateada adorna la guard.

-Cmo... dnde... me... traicionaron... ellos?- y la voz mental se apaga. Agonizante, sus
fuerzas ya no bastan para la telepata. Entonces todo el esplndido cuerpo femenino parece
aflojarse y derretirse, licundose hasta un gelatinoso y latiente muclago en un intent
desesperado de escapar a su destino. Pero incluso as el tridente de kobu do nipn sigue
atravesando inexorable su ncleo romboidal y carmes, clavndolo al cojn de rico brocado.

Sonriendo triste, Sussmann recupera sus ropas y mira a la gran ameba moribunda, desde
cuyo centro lacerado empieza a extenderse una onda de oscura necrosis. -Es un viejo truco
ninja; cinco adornos aparentemente inofensivos, dispersos entire mis ropas. Ensamblados,
forman un arma. La mayor parte ni siquiera es metal, sino cermica ultrarresistente. Por eso
tus aclitos no la detectaron. Muere tranquila, Rojo Rub. No hubo traicin. Siempre acto
solo. Y, por si te sirve de algo saberlo, lamento sinceramente que tu agona tenga que ser
as de larga, diosa... pero comprendes que no haba otro modo verdad?

La informed masa de protoplasma que se corrompe ante sus ojos late frentica, pero es solo
un ruido impreciso lo que llega como respuesta a la mente del Explorador renegado. Al fin,
con un esfuerzo supremo, una especie de labios deformes se forman en el tejido gelatinoso
para pronunciar con voz gangosa y vacilante:

-Crees que me... has vencido... hombre del espacio... pero no es as... volver... y ser
millones... y t tendrs que...













La corrupcin definitive reseca la improvisada boca, y al segundo siguiente de la Seora
del Placer ya solo queda un polvo negruzco y casi impalpable que se dispersa cuando
Solomon Sussmann desclava y recupera su sai, colocndolo entire los pliegues de la ancha
faja que acaba de ceirse a la cintura.

Solo entonces siente un extrao escozor en el entrecejo, y con una terrible sospecha, camina
hasta el espejo ms cercano. Entre los dos ojos tiene ahora una extraa marca: un rombo
negro, a la vez gelatinoso y traslcido, y que al tacto se siente a un tiempo cristalino y
untuoso.

El Explorador renegado grue, intrigado: esto es algo nuevo. Ser bueno o malo? Quin
sabe; al menos no es rojo como los de los miles de vctimas anteriores del monstruo, que l
ha liberado dndole muerte.

Y de moment tiene tareas ms urgentes de las que preocuparse. Como golpearse varias
veces en rtmica sucesin sobre el pectoral izquierdo, para activar el localizador orgnico
indetectable a todo escner que los de Reconstruccin adhirieron a su corazn y hacerlo as
enviar su seal hiperespacial.

Luego se sienta tranquilamente a esperar: cuando lleguen Menisco y los dems agents, y
despus de que acaben con los fuyedas y sus naves-ciudades flotantes, ya tendrn tiempo de
averiguar qu es lo que significa ese extrao rombo negro en su frente. Si es que significa
algo, claro...




Algunos le llaman el Liberador, reverencindolo. Y cuentan que aunque naci human,
muy pronto dej de serlo, gracias a las '//\,L'mInrz de los N'chaka... o no habra podido
vencer a la legendaria Rojo Rub. Hay hasta quien cree que es un avatar encarnado de las
fuerzas del orden galctico, y que por eso mismo persigue a todos los descendientes de la
.S,i,, del Placer, para completar su trabajo.

Para muchos otros sigue siendo simplemente Solomon Sussmann, el Explorador renegado,
el solitario y hbil contrabandista del espacio profundo, siempre buscando oportunidades













para ganar unos crditos extra, que desprecia la ley galctica y a sus guardianes de
Reconstruccin... solo que ahora tiene una nueva obsesin: destruir hasta al ltimo de los
hijos de Rojo Rub en que se convirtieron todos los que llevaban la marca de su rombo
escarlata cuando la mat a Ella, la original.


Como siempre, su cabeza tiene puesto precio en decenas de sistemas solares y dicen que lo
han visto en al menos un centenar, pero nadie sabe nada a ciencia cierta... las
comunicaciones entire los mundos del extenso Dominio Humano se han vuelto tan dificiles
desde que cada uno de los innumerables descendientes de la S.,(,ri del Placer intent
crear o extender su propio imperio, que ya muchos hablan de un Segundo Ocaso, aunque
los agents de Reconstruccin prohiban utilizar el trmino so pena de terrible castigos.


Algunos lo llaman el Liberador y lo veneran. Rezan para que acuda a su mundo a librarlos
del tentador, irresistible azote de su Seor del Placer particular y creen que puede ser la
solucin a todos sus problems. Pero otros creen fervientemente que l es causa y parte de
ese mismo problema, y le llaman Negro Rub... o simplemente El Macho, e intentan evitar
a toda costa que se acerque siquiera a los Seores del Placer, temiendo lo que pueda
brotar de su sacrilega unin...

28 de noviembre de 2007






La Habana, Cuba (1969) Licenciado en Ciencias Biolgicas

por la Universidad de La Habana en 1991. Comenz a escribir

a los quince aos, con su incorporacin a los Talleres

Literarios. Entre otros a obtenido el Premio de cuento de

ciencia ficcin de la revista cubana Juventud Tcnica,

1988, el Premio David de ciencia ficcin 1988 con el libro

de cuentos Timshel (publicado por Editorial UNION, 1989), el














Premio Plaza de ciencia ficcin, 1990, el Premio Luis

Rogelio Nogueras de ciencia-ficcin 1998, con Los pecios y

los nafragos, (publicado por Ediciones Extramuros, 2000),

el Premio Calendario de la AHS en ciencia ficcin 2004 por

el libro de cuentos Precio just (publicado por la Editorial

Abril, 2006). Es miembro de la UNEAC desde 1994.

Correo electrnico (E-mail):: yoss00@hotmail.com


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5. Cuento corto Clsico: De La Simetra Interplanetaria
por Julio Cortzar.


Apenas desembarcado en el planet Faros, me llevaron los farenses a conocer el
ambiente fsico, fitogeogrfico, zoogeogrfico, poltico-econmico y nocturno de su ciudad
capital que ellos llaman 956.
Los farenses son lo que aqu denominaramos insects; tienen altsimas patas de
araa (suponiendo una araba verde, con pelos rgidos y excrecencias brillantes de donde
nace un sonido continuado, semejante al de una flauta y que, musicalmente conducido,
constitute su lenguaje); de sus ojos, manera de vestirse, sistemas polticos y procedures
erticos hablar alguna otra vez. Creo que me queran much; les expliqu, mediante gestos
universales, mi deseo de aprender su historic y costumbres; fui acogido con innegable
simpata.
Estuve tres semanas en 956; me bast para descubrir que los farenses eran cultos,
amaban las puestas de sol y los problems de ingenio. Me faltaba conocer su religion, para
lo cual solicit datos con los pocos vocablos que posea -pronuncindolos a travs de un
silbato de hueso que fabriqu diestramente-. Me explicaron que profesaban el
monotesmo, que el sacerdocio no estaba an del todo desprestigiado y que la ley moral les
mandaba ser pasablemente buenos. El problema actual pareca consistir en Illi. Descubr
que Illi era un farense con pretensiones de acendrar la fe en los sistemas vasculares
(corazones no sera morfolgicamente exacto) y que estaba en camino de conseguirlo.
Me llevaron a un banquet que los distinguidos de 956 le ofrecieron a Illi. Encontr
al heresiarca en lo alto de la pirmide (mesa, en Faros) comiendo y predicando. Lo
escuchaban con atencin, parecan adorarlo, mientras Illi hablaba y hablaba.
Yo no consegua entender sino pocas palabras. A travs de ellas me form una alta
idea de Illi. Repentinamente cre estar viviendo un anacronismo, haber retrocedido a las
pocas terrestres en que se gestaban las religiones definitivas. Me acord del Rabbi Jess.
Tambin el Rabbi Jess hablaba, coma y hablaba, mientras los dems lo escuchaban con
atencin y parecan adorarlo.













Pens: Y si ste fuera tambin Jess? No es novedad la hiptesis de que bien
podra el Hijo de Dios pasearse por los planets convirtiendo a los universales. Por qu iba
a dedicarse con exclusividad a la Tierra? Ya no estamos en la era geocntrica;
concedmosle el derecho a cumplir su dura misin en todas parties.
Illi segua adoctrinando a los comensales. Ms y ms me pareci que aquel farense
poda ser Jess. Qu tremenda tarea, pens. Y montona, adems. Lo que falta saber es
si los series reaccionan igualmente en todos lados. Lo crucificaran en Marte, en Jpiter, en
Plutn..?
Hombre de la Tierra, sent nacerme una vergenza retrospective. El Calvario era un
estigma coterrneo, pero tambin una definicin. Probablemente habamos sido los nicos
capaces de una villana semejante Clavar en un madero al hijo de Dios..!
Los farenses, para mi complete confusion, aumentaban las muestras de su cario;
prosternados (no intentar describir el aspect que tenan) adoraban al maestro. De pronto,
me pareci que Illi levantaba todas las patas a la vez (y las patas de un farense son
diecisiete). Se crisp en el aire y cay de golpe sobre la punta de la pirmide (la mesa).
Instantneamente qued negro y callado; pregunt, y me dijeron que estaba muerto.
Parece que le haban puesto veneno en la comida.




Julio Cortzar naci en Bruselas el 26 de Agosto de 1914, de
padres argentinos. Lleg a la Argentina a los cuatro aos.
Paso la infancia en Bnfield, se gradu como maestro de
escuela e inici studios en la Universidad de Buenos Aires,
los que debi abandonar por razones econmicas. Trabaj en
various pueblos del interior del pas. Enseo en la
Universidad de Cuyo y renunci a su cargo por desavenencias
con el peronismo.
En 1951 trabaj como traductor independiente de la Unesco,
en Pars, viajando constantemente dentro y fuera de Europa.
En 1938 public, con el seudnimo Julio Denis, el librito de
sonetos Presencia. En 1949 aparece su obra dramtica Los














reyes. Apenas dos aos despus, en 1951, public Bestiario:

ya surge el Cortzar deslumbrante por su fantasia y su

revelacin de mundos nuevos que irn enriquecindose en su

obra future.

Julio Cortazar muri en 1984 pero su paso por el mundo

seguir suscitando el fervor de quienes conocieron su vida y

su obra.

Sus aportes al fantstico son pocos pero muy importantes

para el desarrollo del gnero en Latinoamrica




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6. Cuento Corto Cubano: LUNANUEVA


por Anabel Enriquez.


l camin sin volverse hasta la boca de la cueva. Un ramalazo de nieve le golpe el
hocico. "Es necesario que te marches, con este clima...?", gimi su compaera y uno de
los cachorros levant las puntiagudas orejillas. El se volvi para mirarlos. Eran todo lo que
amaba, todo lo que deseaba proteger. "Tengo que irme", aull mientras desapareca en la
oscuridad de la ventisca.
Corri sin descanso, en lnea recta, alejndose cada vez ms del cubil. Corri hasta
que la espuma brot de su boca y las patas delanteras cimbrearon de fatiga. Rod por un
barranco y sigui corriendo, siempre adelante, hacia la tarde nevada que mora tras el
horizonte. El crepsculo lo alcanz cerca de la costa, prximo a la cabaa. Estaba a salvo:
estaban a salvo. Ya no nevaba. La noche se despleg sobre una tierra de relente. El cielo era
un cristal de hielo negro con una cicatriz de plata, rajadura mnima en el vidrio, fina herida
de luz por la que descenda el dolor: contracciones, crujir de huesos alongados,
transmutacin de la identidad, prdida de su conciencia...


El hombre desnudo, todava aturdido, se irgui y entr en la cabaa. Estaba tan
hambriento... Apenas visti las gruesas ropas de pieles tom el rifle y sali de cacera.


(Santa Clara,1973): Licenciada en Psicologa, cursa el
Master en Ciencia de la Comunicacin Trabaja como
especialista de Marketing y Publicidad. Miembro de la
Asociacin Hermanos Saiz. Miembro fundador del Taller de
Creacin Literaria Espiral de Ciencia Ficcin y Fantasa,
hoy Grupo de Creacin ESPIRAL del gnero Fantstico. Ha
cursado el Taller de Narrativa Fantstica Qusar Dragn y el
Curso de Tcnicas Narrativas del Centro Onelio Jorge Cardoso














(2004-2005). Es colaboradora de la Revista Digital de

Ciencia Ficcin y Fantasa "El Guaicn Literario". Ha

publicado un ensayo sobre ciencia ficcin en Dimensiones

Regionales de la Literatura Contempornea. Edit. Capiro,

Santa Clara, 1992, y tiene un cuento de ciencia ficcin

dentro de la antologa del Taller Espiral Secretos del

Futuro y es ganadora de los premios Calendario de Ciencia

Ficcin 2005 y Juventud Tcnica 2005.


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7. COMO CONTACTARNOS?

S tienes algn comentario, sugerencia o colaboracin

escrbenos a:

darthmota@centro-onelio.cult.cu

jartower@centro-onelio.cult.cu

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Para obtener nmeros atrasados envanos un correo en

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continuacin. Si los quieres todos escribir a continuacin

"todos".

Ejemplos: Con el asunto "Numeros anteriores (2) (5) (20)"

obtendras los nmeros 2, 5 y 20 del Disparo en Red. Con el

asunto "Numeros anteriores todos" obtendras todos los

nmeros del Disparo en Red existentes.


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