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 Table of Contents
 La frase de hoy: George Lucas
 Artículo: El sentido de la ciencia-ficción,...
 Cuento clásico: La línea de la...
 Cuento made in Cuba: Mi última...
 Artículo: Literatura fantástica...
 Humor: Diccionario desordenado...
 ¿Cómo contactarnos?


DLOC USF



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Disparo en Red
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 Material Information
Title: Disparo en Red
Physical Description: Serial
Language: Spanish
Publisher: Disparo en Red
Place of Publication: Havana, Cuba
Creation Date: October 2007
 Subjects
Genre: serial   ( sobekcm )
 Record Information
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
System ID: UF00103496:00037

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Table of Contents
    Cover
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    Table of Contents
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    La frase de hoy: George Lucas
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    Artículo: El sentido de la ciencia-ficción, Pablo Capanna
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    Cuento clásico: La línea de la vida, Robert Heinlein
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    Cuento made in Cuba: Mi última cita en Manglar, Gabriel Gil
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    Artículo: Literatura fantástica japonesa: Haruki Murakami, Bernat Castany Prado
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    Humor: Diccionario desordenado de términos de la ciencia-ficción, Rafael Marín
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    ¿Cómo contactarnos?
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HOY: 24 de OCTUBRE del 2007


.0*^


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E41


~!'''
~-~~












DISPARO EN RED: Boletn electrnico de ciencia-

ficcin y fantasa.

De frecuencia mensual y totalmente gratis.

disparoenred@centro-onelio.cult.cu


Para descargar disparos anteriores:



http://www.esquinal3.co.nr
http://www.cubaunderground.com


El sitio web del Fantstico Cubano


http://www.cubaliteraria.cu/guaican/index.html

















DISPARO EN RED



disparoenred@centro-onelio.cult.cu


Editores:



Darthmota.


Jartower.


Colaboradores:
Taller de Creacin ESPIRAL de
ciencia ficcin y fantasa.
espiral(icentro-onelio. cult. cu,
espiralgrupo(@vahoo.es


Anabel Enrquez
Juan Pablo Noroa
Vctor Hugo Prez
Gallo
Eliete Lorenzo


Istvn Bent
Coghan
Leonardo Gala


Ral Aguiar


Portada: Gimenez


0. CONTENIDOS:


1. La frase de hoy: George
Lucas.

2. Artculo: El sentido de la
ciencia-ficcin, Pablo
Capanna.

3. Cuento clsico: La lnea de la
vida, Robert Heinlein.

4. Cuento made in Cuba: Mi
ltima cita en Manglar,
Gabriel Gil.

5. Artculo: Literatura fantstica
japonesa: Haruki Murakami,
Bernat Castany Prado.

6. Humor: Diccionario
desordenado de trminos de la
ciencia-ficcin, Rafael Marn.


7. ,Cmo contactarnos?














1. LA FRASE DE HOY:


Palpatine: El lado oscuro de la Fuerza es un camino hacia muchos poderes que algunos
consideran antinaturales.

Anakin; Es possible aprender este poder ?
Palpatine: No de un Jedi.


George Lucas.

Star Wars (La venganza del Sith)




Al INDICE















2. ARTICULO: El sentido de la ciencia-ficcin
Pablo Capanna


El sentido de la ciencia-ficcin es en realidad un libro publicado por Editorial
Columba, Buenos Aires, 1966. Coleccin Nuevos Esquemas, 1. del que
descaradamente hemos publicado su primer captulo (siempre sin nimo de lucro)
en aras de que una gota de su sabidura llegue a todos los estudiosos, aficionados o
escritores del gnero. Por razones de respeto al autor (a quin no le pedimos
permiso) no publicaremos ms captulos de su magistral obra.


I. EL NOMBRE
La alianza ciencia-ficcin tena todo lo necesario
para desagradar. Desagrad. Desagrada an.
Y hay que career que el trmino estaba maldito
pues se intent en vano interpretarlo o tenderle un espejo.
JACQUES STERNBERG,
Une succursale du fantastique.


En los buenos y viejos tiempos en que la Preceptiva reinaba indiscutida, con sus
unidades aristotlicas y sus clasificaciones al estilo Linneo, era muy fcil ubicar una
obra en el gnero correspondiente. Poda entonces tenerse por seguro que la
imaginacin de los poetas corra dentro de los carries fijados por las normas
acadmicas, que slo dejaban un estrecho margen de eleccin entire los gneros y las
convenciones explcitamente dispuestas. La obra inclasificable, aunque muy rara,
era ignorada por los doctors y yaca a la espera de que el romanticismo viniera a
descubrirla. As se explica cmo los europeos, enfrentados con un nuevo continent,
slo atinaron a escribir poemas picos como Os Lusiadas o La Araucana,
encuadrados dentro de las
mejores tradiciones helensticas vigentes al respect. Su horizonte mental les
cerraba las posibilidades de ver que nuevas realidades exigan nuevas actitudes.













La ola romntica y todas sus secuelas arrasaron con estas convenciones, e
impusieron a su vez otras convenciones tcitas. Fue as como, cuando el auge del
cientificismo y el mito del progress hicieron surgir, a la par de la novela realista,
una literature de imaginacin inspirada en la ciencia, ambas tradiciones coincidieron
en clasificarla implcitamente como arte didctico, bueno para interesar a los
adolescents en
la investigacin o difundir conocimientos tiles.
La revolucin tecnolgica de nuestro siglo, con el auge de los medios masivos de
comunicacin y la transformacin del arte popular, hasta el moment no fiscalizado
por academia alguna, en "arte commercial introdujo otra sistemtica de los gneros
y las species literarios, basada ahora simplemente en las demands del pblico
consumidor.
La literaturea commercial convertida en industrial, debi delimitar tan estrictamente
como la preceptiva los rubros que produca, con lo cual los libros se convirtieron en
una mercadera de consumo, en un pasatiempo popular rotulado y etiquetado de
manera que el lector supiera exactamente qu poda esperar de cada novela. Fue en
los Estados Unidos, especialmente en la primera posguerra, cuando se crearon las
convenciones estrictas que haban de regir una infinidad de novelas y cuentos
indistinguibles unos de otros, construidos en series como los autos de Detroit. Vieron
la luz entonces las novelas "de cowboys", "de la selva", "policiales", "de misterio",
"de terror", sin excluir aquellas "slo para caballeros" o gneros tan curiosos como
las novelas "de buzos" o "de la Polica Montada Canadiense".
Es en esta poca y en este marco tan poco "culto" cuando se cometi el pecado
original al cual hemos de imputar los equvocos que an hoy debemos soportar
todos cuantos nos ocupamos seriamente de la ciencia-ficcin. El hecho ocurri
cuando, continuando algunos intentos estadounidenses de imitar la novela cientfica
europea, clasificados
como historiess diferentes", Gernsback fund la primera revista especializada,
Amazing Stories, en 1926. Con ello, adems de brindar una fecha memorable a los
futuros fanticos, daba un nombre al nuevo gnero comercial-literario, al designarlo













como scientifiction" o "science fiction", lo que ha venido a dar en nuestro
"ciencia-ficcin" o
"S-f'.

Conviene que aclaremos un poco el significado de esta palabra bastarda, que no
pocas confusiones suscita y que trae al odo poco avezado la discordancia de un
difcil acercamiento entire la fantasa y el mtodo cientfico.
Para comenzar, recordaremos que, en virtud del aludido criterio commercial (que en
su origen fue tambin literario), en los pases anglosajones se acostumbra a
clasificar todo libro publicado en dos grandes grupos: non fiction (que abarca desde
las matemticas y la filologa hasta los textos escolares y las recetas de cocina) y
fiction (que incluye todo lo restante, siempre que no se trate de hechos o de teoras
acerca de ellos, es decir novela, poesa, ensayo, cuento, etc.).


Dentro de este vastsimo marco de lo que se entenda por fiction los editors
crearon, junto con las otras muchas variedades comerciales de las que ya hemos
hablado, un tipo de fantasa que tomaba como tema la ciencia, los cientficos y el
mtodo, denominndola Science (especie)- fiction (gnero). Toda la evolucin
posterior de la s-f se desarroll bajo este rtulo inadecuado, en constant pugna con
las limitaciones que impona su origen; estas limitaciones fueron hechas notar por
no pocos autores y comentaristas.
Cuando, alrededor de 1950-55, la s-f norteamericana comenz a expandirse hacia
Europa, en el moment de su mayor auge commercial, las traducciones con que su
nombre se present no hicieron ms que complicar las cosas. El sentido aludido de
fiction, que permit en ingls combinaciones para nosotros tautolgicas, como
fantasy fiction, se perdi al intentarse traducciones literales. As es como en Francia,
favorecido por una ortografa idntica, se impuso science fiction, mientras en
Alemania se conservaba el trmino ingls y en Italia se adoptaba fantascienza. En
los pases de habla espaola se intent "fantaciencia" sobre modelo italiano,
"ficcin cientfica" (quiz la
mejor traduccin de science-fiction), y termin por imponerse "ciencia-ficcin", a
imitacin del francs, por obra de Minotauro. Despus de tales vicisitudes, la













palabra "ciencia", adems del equvoco que significa aparecer con todas sus letras,
se ha transformado de adjetivo en sustantivo. La difusin tarda del gnero en
nuestro medio, combinada adems con la paralela aparicin del "nuevo humanismo"
marca Plante, que a menudo aparece consustanciado con l, han hecho que se
agravara an ms la oscuridad original del nombre. De tal modo, basndose en el
confuso concept que se tiene de aquel movimiento, cuyos creadores tampoco lo
precisan demasiado, ocurre que hoy, para muchas personas cultas y aun
intelectuales, la palabra "ciencia-ficcin" sugiere una nueva ciencia, o, lo que es
peor, una ciencia oculta.
As como Sternberg se quejaba hace aos de que el francs culto tuviera siempre en
sus labios la mxima "la ciencia-ficcin es una tontera, pero Bradbury me agrada
mucho, refirindose as al nico autor que haba ledo, result penoso aqu or
tantos juicios lapidarios sobre este tema, formulados por quienes, si han tenido
contact con l,
lo han hecho a travs de sus subproductos ms burdos.
Michel Butor1 afirma que, interrogado el hombre comn sobre qu es la s-f, nos
contestar aproximadamente: -La ciencia-ficcin? Ah, s... los cuentos de
marcianos y cohetes espaciales... Lo peor es que Butor mismo, y como l muchos
intelectuales de menor cuanta, crean que sa es la mejor definicin del gnero y de
sus temas, cuando en realidad esto podra ser apenas una definicin pasable de lo
que los aficionados llaman "space-opera".
La indiferencia general y la pereza intellectual que lleva a definir lo ignorado
reducindolo a lo conocido son en buena parte responsables de que hoy se hable de
s-f en relacin a cosas muy heterogneas, tales como pelculas, historietas o series
de television, donde aparezcan cientficos, naves del espacio o armas nucleares.
Pero, si existe una causa ms profunda de todo esto, debemos buscarla precisamente
en el nombre, cuya vaguedad permit tantas ignorancias.
Desgraciadamente, tanto los aficionados como los experts y crticos, perennemente
disconformes con esa designacin, no han sabido hallar un trmino que se adapte


SBUTOR, MICHEL, "La cruise de croissance de la science-fiction" ( Cahiers du Sud, N' 317, Pars,
ler. semestre de 1953).













mejor a una literature tan compleja y de niveles tan desiguales. Cabe pensar que,
aunque existiera un tal trmino, sera ya impossible imponerlo.
El viejo trmino "novela de anticipacin", forjado en la poca de Verne y que an
muchos crticos europeos emplean, se ha revelado insuficiente, al mostrarse que la
nocin de future no es inescindible de la ciencia-ficcin. Otros trminos en uso
entire los crticos franceses, tales como "ciencia novelada", "anticipacin cientfica"
o aun el ms curioso "humor cientfico", la reduce a simple divulgacin hecha a
nivel pedaggico.
Nuevos intentos franceses han sugerido la posibilidad de incluir a la ficcin
cientfica (de algn modo hay que llamarla) en un campo ms vasto que abarque
otras formas del arte marginal. Tal es lo que propone Pierre Versins al subsumirla
en el campo de las "literaturas conjeturales" o la iniciativa tomada por Bergier y
Pauwels al publicar
s-f en Plante junto con otros textos fantsticos, como literaturea diferente", esto es:
diferente de las formas gastadas y acadmicas de la literature official. Con ello no se
hace ms que volver a los comienzos, cuando la s-f surgi en las revistas de
Munsey bajo ese rtulo.
Las limitaciones que impone una denominacin commercial como "ciencia-ficcin"
son tambin responsables de su descrdito en el mundo intellectual. Un ttulo de este
tipo predispone al crtico y al erudito que por primera vez se enfrente con ella a un
juicio peyorativo; si a esto agregamos la presentacin burda que generalmente se le
ha
dado, a travs de revistas o libros de bolsillo con tapas resplandecientes de cohetes y
monstruos del espacio, sern pocos los intelectuales de buen gusto capaces de
sobreponerse a esa impresin inicial y tratar de analizar su contenido con criterios
objetivos.
Afirma Sternberg, muy justamente, que quizs hubiese sido similar o por lo menos
mas difcil la suerte de Proust de haber sido introducido en los pases anglosajones
bajo la etiqueta psychologic fiction, es decir "ficcin psicolgica".
En cuanto a los experts anglosajones, los resultados no son ms satisfactorios.
Tanto science fantasy (William Tenn) como Speculative fantasy (Michael













Moorcock) no aportan nada nuevo. Damon Knight, autor de In search of wonder,
uno de los mejores ensayos sobre el tema, escritor y editor de s-f, aventur el ttulo
"ficcin especulativa".
Por seductor que result este trmino, su vaguedad es sin embargo tal que si por un
lado abarca los mejores temas de la s-f tambin podra extenderse sin
inconvenientes a la Divina comedia o a Kafka.
La lgica nos recuerda que para que una definicin sea complete debe precisarse
ms, de manera que el definiens abarque, adems del gnero, la diferencia
especfica. Esa diferencia en nuestro caso slo podra ser dada histricamente, es
decir que deberamos aclarar: "Ficcin especulativa del tipo surgido en tales y
cuales circunstancias, con tal o cual temtica, con tales y cuales influencias...", etc.
Una tal definicin "perimtrica" (De Camp), adems de ser muy poco prctica,
estara en contra de toda una tradicin en la historic de las letras y de las ideas. Es
sabido que cada autor y aun cada obra son un mundo con leyes propias y que toda
agrupacin en escuelas es un pecado necesario, para poner orden en el caos de la
creacin artstica, y
que esa necesidad de poner orden es propia de todas las formas superiores de
civilizacin y, particularmente, de la occidental. Casi todos los nombres de escuelas
y gneros literarios son, por otra parte, un poco arbitrarios, por lo menos en su
aplicacin a los casos individuals, y debemos resignarnos a su vaguedad. "Ciencia-
ficcin"
se ha impuesto por razones fortuitas, y resultara ya vano intentar cambiarla. La
aceptamos pues, pero dejando en pie todas las salvedades que una autoridad como
Judith Merril hace cuando se trata de definir el gnero.
Esta autora, compiladora de algunas de las mejores antologas del gnero, intent
salir de la maraa de definiciones analizadas estableciendo algunas distinciones.
Merril acepta y emplea la sigla "s-f' ( science-fiction) haciendo la salvedad de que
la "S" puede significar tanto "ciencia" ( science) como "especulacin" (
speculation) y la "F"
abarca tanto "ficcin" (fiction) como "fantasa" (fantasy) o "hechos" (facts).













Su definicin es an una de las mejores que hemos recogido: "ciencia ficcin es la
literature de la imaginacin disciplinada".
Las otras definiciones, de las que nos ocuparemos ahora, habrn de arrojar, pese a
su insuficiencia, algo de luz sobre este gnero y completar o explicar una formula
tan lapidaria. Comenzaremos por "Ficcin cientfica". Es curioso observer hasta qu
punto los hbitos intelectuales pueden dominar una personalidad y condicionar sus
juicios, especialmente cuando esa personalidad se ve obligada a moverse fuera de lo
trillado, donde hay que crear categoras nuevas para interpreter lo nuevo; esta
obligacin, sin embargo, cuenta muy poco para los intelectuales embarcados en una
corriente definida de pensamiento y comprometidos con sus dogmas. Cuando se
trata de analizar algo como la ciencia-ficcin, que es terra incognita an en las
universidades, lo ms fcil result medirla con los cnones con que la corriente
trabaja, reducindolo a lo conocido. Dicho ms crudamente, proyectar los propios
prejuicios, racionalizando desde luego.
Tal es el espectculo que nos ofrecen los studios literarios suscitados en Francia en
el perodo 1950-55, cuando se produjo la difusin en Europa de las grandes revistas
norteamericanas. Todas las grandes publicaciones literarias, desde Les Temps
Modernes hasta Esprit, abrieron sus espacios a la polmica sobre el gnero,
invitando a sus
acostumbrados colaboradores a intervenir en ella. El resultado es bastante
lamentable para el aficionado con cierto dominio del campo o para aquel que alguna
vez se tom el obvio pero difcil trabajo de "ir a las cosas mismas", despojndose de
hbitos estticos y literarios.
Salvo ciertas honrosas excepciones, slo hallamos una galera de proyecciones,
donde cada cual ataca lo que no se ajusta a los principios de su escuela, y destaca
como mritos lo que parece coincidir con aqullos. El empleo de las anteojeras
mentales, sin embargo, no es un vicio de los crticos franceses, sino que abunda en
casi todas parties.
Elegiremos un ejemplo significativo. En 1957, la revista Europe, la que fue
orientada en sus comienzos por Romain Rolland, dedica un nmero a la "ciencia-
ficcin" y organize al efecto una mesa redonda sobre ese tema, en la cual intervene













todo su equipo de redaccin. Luego de una series de tanteos preliminares, en los que
se evidencia el precario conocimiento del tema (todos se esfuerzan por mostrar su
erudicin citando a Verne, Kipling o Wells, cuando se trataba de la s-f actual), se
llega pronto a un acuerdo, consistent en definir el gnero como "ciencia novelada".
Liquidado as el asunto, se pasa al grave y escolstico problema de decidir si el
gnero es progresista o reaccionario. Aqu ya los participants se mueven con mayor
libertad, y, empuando cada cual uno de los escasos textos conocidos, se afanan por
defender una de las dos tesis. No pretendemos decir que esta discusin carezca de
sentido, pues nosotros mismos habremos de tomar partido en ella. Lo que nos
interest destacar es la actitud que tiende a ver slo lo que se quiere ver, tan humana
como inevitable.


Retengamos sin embargo la definicin esbozada: la s-f sera "ciencia novelada". Es
sta una de las opinions ms difundidas, que, diluida o adaptada de muy diversas
maneras, encontramos an en el hombre de la calle. Por ello se hace necesario
definir cunto tiene de cierto.
Es conocida la ancdota de Julio Verne: interrogado sobre qu opinaba de las obras
de Wells, que empleaba la antigravedad para los viajes espaciales, mientras l
empleaba la balstica, se asegura que coment: -Yo utilizo la ciencia, l inventa.
Curiosamente, hoy sabemos que un proyectil balstico del tipo descripto por Verne
es tcnicamente absurdo, mientras que se empieza a hablar seriamente de la
antigravedad. Los apologistas de Verne, entire los que se cuenta Moore, sostienen
que, aunque de acuerdo con la ciencia de hoy estara equivocado, an sigue siendo
el modelo de escritor de s-f. De este modo se evidencia que lo que est
defendindose no es la ciencia misma sino una cierta actitud conservadora.
En realidad, cuando la ciencia-ficcin tiene tema cientfico, utiliza los datos de la
ciencia y a la vez la "crea". Si se limita a emplear los resultados adquiridos y
comprobados de la ciencia en su moment histrico, fantaseando sobre esos hechos
de una manera literariamente acceptable, corre el riesgo de que le ocurra lo mismo
que a Verne. Cuando la ciencia sigue los caminos lgicamente previsibles, estas
profecas se convierten en "anticipaciones" (como en el caso del submarine), y, si













no lo hace as, pasan a former parte del museo de las ideas fallidas, junto con el
flogisto, los epiciclos tolemaicos o el planet Vulcano. Es as como las
anticipaciones optimistas de Verne, sobre un future de prosperidad alcanzado por
medio de la tcnica, nos resultan hoy ingenuas, mientras que algunas pginas
grotescas de Wells sobre el predominio de la propaganda en la vida modern se
revelan alucinatoriamente plausibles.
Una de las caractersticas de la ciencia-ficcin, cuando ha tomado ideas cientficas,
ha sido siempre la de explorer campos nuevos, an no tocados por la investigacin
official. Cuando esto ha sido hecho por cientficos, el gnero se convirti en campo
de experimentacin para teoras an no bien demostradas, en cuentos donde dicha
teora se
daba por supuesta y se desarrollaban sus posibles consecuencias. Algunas
anticipaciones logradas son el satlite artificial y la radioastronoma, as como
muchas de las ideas tecnolgicas de la s-f sovitica, donde esta tendencia
predomina.
Estos temas cientficos predominaron en una primera etapa de la ciencia-ficcin
norteamericana y dieron abundantes frutos al provocar el surgimiento de muchas
vocaciones cientficas, aunque no sean, sin embargo, lo esencial del gnero.
Las obras de Verne, Rosny y sus continuadores franceses, que dieron en un tiempo
esta orientacin a la s-f, estn concebidas dentro del Zeitgeist de fines del siglo
pasado, es decir, del positivismo comtiano y del materialismo "cientfico". Supuesto
el mito liberal, en el cual el espritu racional, encarnado en la ciencia por el
positivismo, iba a ir
eclipsando otras manifestaciones prelgicas, y siendo la novela naturalista el mejor
ejemplo de la ciencia aplicada al arte, la literature de anticipacin deba moverse
dentro de un future donde el triunfo de la razn estuviese asegurado por el progress
rectilneo de la ciencia y la tecnologa. La utopa tecnocrtica, de la que tantos
ejemplos podramos citar, es una muestra de lo que se puede hacer dentro de esta
perspective. Las utopas tecnocrticas del siglo pasado se diferencian poco entire s,
salvo en la va a seguir para alcanzar ese future de Mquinas Maravillosas, o en las













mquinas mismas, mientras que las supuestas anticipaciones de la ciencia-ficcin
actual son una galera de
caricaturas del present o bien desarrollos de otras tantas posibilidades implcitas en
el tiempo actual.
La idea de que la s-f est ligada a la nocin de future y se aboca exclusivamente a
su descripcin, poda ser vlida en aquellos tiempos y es an la opinion del hombre
de la calle, quien se empea en llamar "futurista" al arte no figurativo, varias
dcadas despus de haber desaparecido el futurismo. El future no es ms que un
expediente, en la s-f de hoy, para extrapolar ciertas conclusions que surgeon de una
problemtica actual, un expediente tan bueno como lo constituyen los planets
imaginarios o los mundos paralelos.
La obra de un Lovecraft, uno de los maestros del gnero que ms influencia han
ejercido, gira por complete en torno del ms remoto pasado; hay una infinidad de
cuentos y novelas que se sitan en nuestro tiempo, y aun la descripcin de la vida
del ltimo de los hombres de Neanderthal, hace muchos miles de aos, puede servir
a
un autor como Lester del Rey para hacer buena ciencia-ficcin.
En un captulo notable de su obra, Jacques Sternberg da una reduccin por el
absurdo de esta tendencia, al refutar una frase de Maurois, mostrando una
exhaustive series de obras donde se acumulan los futuros ms terrible e insensatos;
Maurois aseguraba que "todo lo imaginado llega a realizarse".
Resultan pues injustificadas las advertencias de los legos que, ante los progress en
material de viajes espaciales o el advance tecnolgico general, suponen (con la mirada
puesta en el siglo pasado) que la fantasa cientfica pronto no tendr temas, pues el
avasallador advance cientfico acabar por realizar "los ms audaces sueos de los
visionarios". Podramos darnos por perdidos si el progress tecnolgico realizara
algunos de los sueos absurdos que con sutil irona nos present Sternberg.
En realidad, como veremos ms adelante, los temas cientficos, los problems
tcnicos resueltos por las Mquinas Maravillosas, que permitieron que alguien
caracterizara al gnero como technician's bedtime stories (canciones de cuna para
tcnicos), pertenecen al pasado de la s-f y si an hay muchos cientficos en las filas













del gnero, stos ya han interpretado las nuevas orientaciones y, como ocurre con el
astrofsico Fred Hoyle (uno de los pocos autores que merecen el honor de ser
conocidos por el gran pblico, ms gracias a sus mritos cientficos que a su
originalidad como escritor de s-f ), utilizan la
ciencia-ficcin como medio de expresin de sus ideas polticas y sociales.
Sin embargo, hay algo en esta vinculacin entire ciencia y fantasa que justifica la
"s" de la sigla. El mtodo cientfico se caracteriza por la prediccin: una descripcin
de los hechos es fenomenologa o taxonoma, pero no es ciencia: para que una teora
sea cientfica debe no slo explicar los fenmenos sino predecir hechos eventuales
que habrn de producirse de acuerdo con ella. La s-f ha surgido junto con la
segunda
revolucin industrial, en una poca en que el mtodo cientfico comienza a aplicarse
a nuevos campos, y una cierta actitud metdica subyace bajo ella. Por ello, si bien
como lo hace notar un autor suspicaz, "los relatos de s-f no necesitan ser escritos
por cientficos, as como los cuentos de fantasmas no son escritos por espectros"
(Brian
Aldiss), lo que caracteriza la s-f es cierta actitud metdica y cierta lgica
consecuente, de corte cientfico, para tratar aun las hiptesis ms descabelladas o
agotar las posibilidades implcitas en una situacin dada. En esto se diferencia la s-f
de la literature fantstica traditional: no en la cientificidad de sus temas (pues la
alfombra voladora o el fantasma pueden ser "cientficos" en una circunstancia
histrica peculiar), sino en el modo en que son tratados. Se puede hacer s-f sin tratar
temas cientficos, sino simples relaciones humans, y aun tratar los temas
fantsticos tradicionales con lgica y consecuencia, tal como lo hace, por ejemplo,
Richard Matheson en su novela Soy leyenda, cuyo tema principal son los vampiros,
pero de los cuales da una explicacin
que no por ser irreal deja de ser menos plausible y lgica.
Volvemos pues a la definicin de J. Merril: "Literatura de la imaginacin
disciplinada". En esto se diferencia tambin la s-f del superrealismo: los temas ms
inimaginables que el superrealismo o la literature grotesca traditional tratan segn
la lgica onrica, donde el principio de realidad no cuenta, son pacientemente













descompuestos y desenvueltos por la s-f con rigor lgico, de modo de hacerse
plausibles al hombre del s. XX. Lo que hay aqu de cientfico no es pues el
contenido, pues ello significara cercenar enormes campos de lo imaginario, sino la
actitud, fundada en el mtodo cientfico, que exige imaginacin y el empleo de una
cierta lgica.
Pasemos ahora a otra concepcin del gnero: la stira social.
Acabamos de aludir a los escritores de formacin traditional, formados dentro de
las grandes corrientes literarias, que se enfrentan a la s-f con sus peculiares
prejuicios de escuela. Sin embargo, un caso notable de un professor de literature que
ha hecho un sincero esfuerzo por ahondar en el gnero lo hallamos en Kingsley
Amis. Este escritor
ingls nos ha dado uno de los pocos ensayos consistentes que se hayan hecho sobre
el gnero por alguien ajeno a l. Su obra, titulada Nuevos mapas del infierno,
adolece de ciertas fallas, especialmente la limitacin del material consultado, pero
tiene la ventaja, lo repetimos, de haber tomado contact con todos los niveles del
gnero, de modo que
sus juicios son considerablemente ms ajustados a la realidad que los de los
comentaristas comunes.
Amis realize en su libro un anlisis algo fragmentario y a menudo apresurado (es
notable como desprecia a Bradbury y Lovecraft, que resultan ser los nicos autores
que gozan de cierta difusin entire el pblico no adicto) donde analiza todos los
temas del gnero, para detenerse much en Frederik Pohl, y concluir sentando su
propia tesis. Si hemos de creerle, lo esencial de la s-f es su funcin de crtica de
costumbres, la libertad que brinda una fantasa ilimitada para satirizar aspects de la
sociedad que normalmente los escritores no se atreven a tocar. De todas las obras
"oficiales" no encuentra Amis una sola novela que ponga en juego la omnmoda
presencia de la propaganda en la cultural de masas; estas obras se reduce a lo sumo
a plantear problems humans vinculados con la profesin de la propaganda, pero
no atacan, como lo hacen los socilogos y ensayistas, las bases mismas del sistema.
Resulta evidence que si buscamos entire los ilustres antecesores de la s-f (y no
queremos, expresamente, emplear la palabra "precursores") no dejaremos de













encontrar confirmacin de esta tesis. No otra cosa que una aguda crtica a la
sociedad de su poca, a veces hecha extensive a la condicin humana en general, es
lo que animaba a Voltaire a escribir su Micrmegas, a Swift sus Viajes de Gulliver,
y ms recientemente a Wells, con su premonitoria stira de la especializacin en el
mundo modern, Los primeros hombres en la Luna. Por otra parte, es sta una lnea
traditional de la literature inglesa, que tiene sus ilustres representantes, luego de
Swift y Wells, en Butler, Orwell, y
dentro del gnero por nosotros estudiado, a Stapledon y Fowler Wright.
Pero no debemos olvidar algo que mostr Bergier2 en un artculo dedicado a este
particular. La aparicin de la crtica social en la s-f norteamericana es tarda, y
aparece slo en la etapa de madurez, cuando los escritores comienzan a pulir su
estilo, a cultivarse y a buscar models en los utopistas satricos del pasado. Por otra
parte, el
tema de la crtica social est prcticamente ausente de la s-f sovitica, a pesar de
constituir ste uno de los pocos campos de la literature rusa donde los escritores se
permitan tomar ciertas libertades con respect a la dogmtica official. De todos
modos, y admitiendo con Amis que la crtica de las costumbres y la organizacin
social sea
uno de los temas ms serious dentro del gnero y uno de los ms fecundos, la
definicin por l dada se s-f como "stira social" peca de limitacin y no da cuenta
de las infinitas posibilidades mitolgicas que el gnero encierra.
Debemos pues career que, como lo afirma otra de las definiciones en boga, la s-f
sera la mitologa del siglo XX, el cuento de hadas de la era espacial?
Para el caso, mitologa y cuento de hadas valen lo mismo, pues es sabido que los
cuentos de hadas tradicionales derivan sus temas de la mitologa germnica o del
folklore nrdico medieval, constituyendo una version decantada, ad usum delphini,
diramos, de creencias que en etapas anteriores fueron verdaderas cosmovisiones.
Tendremos tiempo luego de discutir este tema con ms amplitud, pero conviene
tratar ahora los aspects que nos interesan para dar una definicin del gnero.
Convendremos pues que, cuando se habla de mitologa, se lo hace generalmente de

2 BERGIER, JACQUES, "Science-fiction et critique social" (Critique, No 82, Pars, marzo de 1954).













modo despectivo, en virtud de una actitud heredada de los primeros apologistas
cristianos; su actitud de lucha tenda a menospreciar las creencias del adversario
pagano, convirtindolas en "fbulas imaginarias". La antropologa modern ha
restituido al mito su autonoma y ha mostrado de manera objetiva su significacin
como modo de vida en las cultures "primitivas" y las cosmobiolgicas del
paganismo clsico. El mito antiguo expresa la experiencia del tiempo que tiene el
hombre de una cultural ligada al ciclo csmico; es una tentative de organizer el
tiempo existencial, fijndolo dentro de ciertas formas estticas que remiten siempre
al pasado, al moment inicial de la creacin. Es una forma de vida cclica, donde el
present es sentido como debilitamiento del pasado, y el future es sentido como
repeticin de ste. Resulta pues incomprensible cmo se puede hablar de mitologa
en este sentido, aludiendo a algo que tanta insistencia pone en lo nuevo. Aunque
todos estn de acuerdo en que la ciencia-ficcin no sea siempre progresista, de
ningn modo fuerza al lector a un conservadurismo mental: aun a travs de sus
formas ms burdas, hay un esfuerzo por ir ms all de lo conocido.
Una interpretacin ms aguda entronca con esta lnea: desgraciadamente no todos
los que la aplican son igualmente agudos, y la mayora de las veces no hacen sino
repetir algo que otros pensaron. Se trata de la definicin de la ciencia-ficcin como
literaturea de evasin", un escape literario para alejarse de los compromises y las
tensions que crea la vida en una sociedad tecnificada y competitive.
Uno de los mayores estudiosos del mito, Mircea Eliade3, ha destacado el papel de la
lectura en el hombre contemporneo, entendiendo por tal la literature "de consumo",
no la literature culta. Las novelas "escapistas" permiten evadirse de las condiciones
abyectas o frustrantes de una existencia rutinaria e identificarse con un personaje
poderoso, invencible, afortunado, que vive una vida intense y compensa todas las
carencias que al hombre de la calle le tocan vivir. Tal es el caso de la novela de
aventuras, de la historieta grfica, de la novela policial en sus formas ms
comerciales. Indudablemente, esto es cierto en la gran mayora de los casos, pero no
slo debe atribuirse a las masas, pues tambin podra decirse que toda literature, aun


3 ELIADE, MIRCEA, "Los mitos en el mundo modern" (La Torre, Rev. de la Universidad de Puerto Rico,
a. II, No 6, abril-junio de 1954).













comprometida, es una forma de evasin, ms o menos noble. El erudito que se
recluye en la torre de marfil en compaa de sus clsicos est tambin en cierta
forma huyendo del mundo que lo rodea: todo depend de la finalidad con que lo
haga.
Pero no debemos confundir la ciencia-ficcin, a pesar de sus aspects populares,
con esta literature hecha en series: un examen somero de sus manifestaciones
sociolgicas, hecho sin prejuicio alguno, nos la muestra como una literature popular
muy sui generis. Por empezar, los sondeos estadsticos efectuados en distintas
oportunidades nos muestran que su pblico se recluta slo entire personas de un
cierto nivel cultural, y muy poco entire los adolescents, a pesar de lo que podra
parecer obvio. Por otra parte, el lector de novela de aventuras o policiales
permanece annimo; puede llegar a seguir a un autor o a coleccionar una revista,
pero no da muestras de ejercer ningn sentido crtico o de discutir el sentido mismo
de su aficin. Una manifestacin social como la que constituyen los clubes de
aficionados en los Estados Unidos no halla su contrapartida en el terreno de la
literature de evasin. Los lectores de s-f se organizan en ncleos compactos,
mantienen un dilogo crtico con sus revistas, se esfuerzan por problematizar el
gnero, editan boletines y adoptan posiciones comprometidas
frente a los problems de actualidad, tales como la integracin racial o el
macarthismo. En una palabra, manifiestan una actitud alerta, difcil de seducir por
esquemas polticos simplistas o los sistemas ideolgicos demasiado abarcadores.
Existen, desde luego,
utopas que han ejercido una influencia fascinadora dentro del gnero, tales como la
doctrine de Fort, la semntica general y la parapsicologa.
Pero en conjunto creemos que nada hay ms lejano de la actitud mtica paralizadora
que la s-f. Sorprende a veces hallar en ella ecos del mito clsico, cuando la pica
del espacio o del future coincide significativamente con las leyendas de la tradicin.
Pero no hay que confundir el contenido, que como ya sabemos la ciencia-ficcin
puede tomar de cualquier campo, incluyendo el mitolgico, con la actitud esttica
de quien aora el pasado o se refugia en un mundo ilusorio para eludir sus
compromises del present.
















Naci en Florencia, Italia, en 1939, pero ha vivido en

Buenos Aires, Argentina, desde los 10 aos de edad. Es

professor de filosofa, periodista, escritor y docente

universitario.

Sus artculos han aparecido en Criterio, El Pndulo,

Minotauro, Axxn e innumerables publicaciones ms. Escribe

en el suplemento Futuro del diario Pagina/12.

Obtuvo dos veces el Premio Plyade, el Diploma de Honor

Konex y cinco veces el Premio Ms All.


AL INDICE















3. CUENTO CLASICO: LA LNEA DE LA VIDA


Por Robert Heinlein


A propsito del centenario de su natalicio ofrecemos aqu su primer cuento.


El president golpe fuertemente la mesa llamando al orden. Gradualmente, los silbidos y
abucheos fueron cesando, mientras various oficiales de orden espontneos persuadan a
algunos acalorados individuos de que se sentaran de nuevo. El orador en la tribune al lado
del president pareca no darse cuenta del tumulto. Su fofo y algo insolente rostro estaba
impasible. El president se gir hacia l y le dirigi la palabra, con una voz en la cual no se
disimulaban la ira y el disgusto.
- Doctor Pinero recalc ligeramente la palabra doctor, debo disculparme por el
inesperado alboroto producido por sus observaciones. Estoy sorprendido de que mis
colegas hayan olvidado la dignidad propia de los hombres de ciencia hasta el punto de
interrumpir a un orador, a pesar -hizo una pausa y apret fuertemente la boca- a pesar de lo
grande que haya sido la provocacin. Pinero se ri en su cara, una sonrisa que era en
cierto modo un abierto insulto. El president control con visible esfuerzo su indignacin y
prosigui -: Estoy ansioso de que el program finalice honestamente y en orden. Deseo que
termine usted sus observaciones. Sin embargo, debo pedirle que intent no insultar nuestras
inteligencias con ideas que cualquier hombre educado sabe que son errneas. Por favor,
limtese a hablarnos de su descubrimiento... si es que ha descubierto usted algo.
Pinero extendi sus gordezuelas y blancas manos, con las palmas hacia abajo.
- Cmo puedo poner una idea nueva en las cabezas de ustedes, si primero no quito de ah
sus falsos concepts?
La audiencia se agit y murmur. Alguien grit desde el fondo de la sala:
- Echen de ah a ese charlatn! Ya hemos odo bastante!
El president levant su maza.
- Seores! Por favor! Y luego, dirigindose a Pinero -: Debo recordarle que no es usted
miembro de esta corporacin, y que nosotros no le invitamos?
Pinero frunci las cejas.













- De veras? Creo recorder una invitacin con el membrete de la Academia.
El president se mordi el labio inferior antes de responder.
- Cierto. Yo mismo escrib esa invitacin. Pero fue a peticin de uno de los miembros del
directorio... un caballero muy educado y sociable, pero no un cientfico, no un miembro de
la Academia.
Pinero exhibi su irritante sonrisa.
- De veras? Debera habero supuesto. Acaso fue el viejo Bidwell, el de la Unin de
Seguros de Vida? Tal vez esperaba que sus adiestradas focas demostraran que soy un
fraude? Porque si yo puedo decirle a un hombre la fecha de su muerte, nadie va a comprar
sus preciosas plizas de seguro de vida. Pero cmo pueden demostrar que soy un fraude, si
primero no me escuchan? Aun suponiendo que tengan la suficiente inteligencia como para
comprenderme? Bah! Han enviado chacales para vencer a un len. Les volvi
deliberadamente la espalda. Los murmullos de la concurrencia crecieron y adquirieron un
tono amenazador. El president grit en vano pidiendo orden. Alguien de la primera fila se
levant.
- Seor president!
El president aprovech la circunstancia y grit:
- Seores! El doctor Van Rheinsmitt tiene la palabra. La agitacin cedi.
El doctor carraspeo, se apart un mechn de su hermoso pelo blanco y se meti una mano
en el bolsillo de sus elegantes pantalones hechos a la media. Asumi los modales de su
club femenino.
- Seor president, compaeros miembros de la Academia de Ciencias, seamos tolerantes.
Incluso un asesino tiene derecho a hablar antes de que la justicia le exija su tributo. Vamos
a ser nosotros menos? Aunque todos estemos intelectualmente seguros del veredicto? Me
gustara garantizarle al doctor Pinero las mismas consideraciones que habitualmente
dispensamos en esta augusta corporacin a cualquier colega no afiliado a ella, incluso en el
caso hizo una ligera inclinacin en direccin a Pinero de que no nos sea familiar la
universidad donde obtuvo su graduacin. Si lo que tiene que decirnos es falso, no va a
perjudicarnos. Y si lo que tiene que decir es cierto, deberamos conocerlo. Su suave y
cultivada voz flua suavemente, tranquila y apaciguadora -. Si los modales del eminente
doctor nos parecen algo rsticos a nuestros paladares, debemos tener en cuenta que el













doctor tal vez proceda de un lugar, o de un estado social, no tan meticuloso en estos
detalles. Nuestro buen amigo y benefactor nos ha pedido que escuchemos a esta persona y
que sopesemos cuidadosamente los mritos de sus afirmaciones. Les pido que lo hagamos
con dignidad y decoro.
Se sent entire un estruendo de aplausos, consciente de que haba reforzado su reputacin de
lder intellectual. Al da siguiente los peridicos mencionaran de nuevo el buen sentido y la
persuasive personalidad del Presidente de Universidad Ms Apuesto de Amrica. Quin
sabe? Quiz el viejo Bidwell terminara concediendo aquella donacin para la piscina.
Cuando cesaron los aplausos, el president se gir hacia el lugar donde estaba sentado el
foco de la perturbacin, con las manos cruzadas sobre su pequea y oronda barriga y el
rostro sereno.
- Desea continuar, doctor Pinero?
- Por qu debera hacerlo?
El president se alz de hombros.
- Vino aqu para esto.
Pinero se levant.
- Exacto. Exactsimo. Pero, fui inteligente al venir? Hay aqu alguien que tenga una
mente abierta, que pueda enfrentarse cara a cara con un hecho desnudo sin enrojecer? Creo
que no. Incluso ese apuesto caballero que acaba de pedirles que me escuchen ya me ha
juzgado y condenado. l busca el orden, no la verdad. Supongamos que la verdad desafa al
orden; la aceptar? Lo harn ustedes? Creo que no. Pero por otro lado, si no hablo,
ustedes obtendrn su victoria por omisin. El hombrecillo de la calle pensar que ustedes,
hombrecillos, me han desenmascarado a m, a Pinero, como a un embaucador, un farsante.
Esto no va con mis planes. As que hablar.
Repetir mi descubrimiento. En lenguaje sencillo, he inventado una tcnica para predecir
cun larga ser la vida de un hombre. Puedo anunciarles por anticipado la llegada del ngel
de la Muerte. Puedo decirles cundo el Camello Negro se arrodillar ante su puerta. En
cinco minutes, con mi aparato, puedo decirles a cada uno de ustedes cuntos granos de
arena quedan an en su reloj. Hizo una pausa y cruz los brazos sobre su pecho. Por un
moment nadie habl. La audiencia empez a inquietarse. Finalmente, el president
intervino.













- Ha terminado, doctor Pinero?
- Qu ms puedo decir aqu?
- No nos ha dicho cmo funciona su descubrimiento.
Pinero alz las cejas.
- Est sugiriendo usted que exponga aqu los frutos de mi trabajo para que los nios
jueguen con ellos Es un conocimiento muy peligroso, amigo mo. Lo reserve para el
hombre que sepa entenderlo, es decir, yo mismo se golpe el pecho.
- Cmo podemos saber que hay realmente algo detrs de sus infundadas afirmaciones?
- Muy sencillo. Enven a una comisin para observer mis demostraciones. Si funcionan,
excelente. Ustedes las admiten y se lo comunican al mundo. Si no funcionan, yo quedo
desacreditado y pido disculpas. Tambin yo, Pinero, soy capaz de pedir disculpas.
Un hombre delgado y cargado de espaldas se levant en el fondo de la sala. El president lo
reconoci y le dio la palabra:
- Seor president, cmo puede el eminente doctor proponer seriamente una tal prueba?
Acaso espera que aguardemos algo as como unos veinte o treinta aos hasta que muera
alguien y pruebe sus afirmaciones?
Pinero ignor la presidencia y respondi directamente:
- Puf! Qu estupidez! Es usted tan ignorante de las estadsticas que no sabe que en un
grupo lo suficientemente numeroso hay al menos alguien que va a morir en un future muy
inmediato? Le hago una proposicin; djeme probar con cada uno de ustedes, los que estn
reunidos en esta sala, y nombrar al hombre que morir antes de quince das, s, y el da y la
hora de su muerte. Mir desafiante a toda la sala -. Aceptan?
Otra persona se puso en pie, un hombre corpulento que hablaba midiendo las slabas.
- Yo, por mi parte, no puedo apoyar tal experiment. Como mdico, he observado con
dolor los claros indicios de profundos desarreglos cardacos en algunos de nuestros colegas
ms ancianos. Si el doctor Pinero conoce esos sntomas, como es probable, y selecciona
como vctima a uno de ellos, el hombre seleccionado tendr muchas posibilidades de
fallecer en el plazo previsto, tanto si el maravilloso aparato de nuestro distinguido orador
funciona como si no.
Otro asistente se puso inmediatamente de su lado.













- El doctor Shepard tiene razn. Por qu tenemos que perder tiempo con trucos de vud?
Creo que esa persona que se llama a s mismo doctor Pinero desea utilizar esta corporacin
para dar autoridad a sus afirmaciones. Si participamos en esta farsa seguiremos su juego.
Ignoro en qu consiste su fraude, pero puedo suponer que ha ideado alguna forma de
utilizamos como propaganda para sus planes. Seor president, ruego que procedamos de la
forma acostumbrada.
La mocin fue aceptada por aclamacin, pero Pinero no se sent. Entre gritos de Orden!
Orden!, agit su descuidada cabeza hacia ellos y dijo:
- Brbaros! Imbciles! Estpidos bobalicones! Vosotros sois quienes habis bloqueado el
reconocimiento de todos los grandes descubrimientos desde el principio de los tiempos.
Una gentuza ignorante como vosotros hara removerse a Galileo en su tumba. Ese estpido
gordo de ah abajo que se est hurgando los dientes se llama a s mismo mdico.
Curandero sera un trmino ms adecuado! Ese personajillo calvo que est ah... s, usted!
Se consider un filsofo, y cacarea acerca de la vida y del tiempo sin ton ni son Qu sabe
usted de ambos? Cmo podr nunca aprender si se niega a examiner la verdad cuando le
es presentada en bandeja? Bah! escupi al estrado -, Llaman a esto una Academia de
Ciencias. Yo le llamo una convencin de sepultureros, interesados tan slo en embalsamar
las ideas de sus valientes predecesores.
Hizo una pausa para tomar aliento, y fue agarrado por ambos lados por dos miembros de la
presidencia y echado fuera del estrado. Varios periodistas se pusieron apresuradamente en
pie de sus lugares en la mesa de la prensa y fueron a su encuentro. El president decret un
aplazamiento.
Los periodistas lo alcanzaron cuando sala por la puerta del scenario. Andaba con paso
ligero y despreocupado, silbando una cancioncilla. No haba en l el menor rastro de la
beligerancia que haba exhibido haca un instant. Lo rodearon.
- Nos concede una entrevista, doc?
- Qu opina usted de la Educacin Moderna?
- Los ha apabullado, doc. Cul es su opinion sobre la Vida despus de la Muerte?
- Qutese el sombrero, doc, y mire al pajarito.
Pinero sonri.













- Uno a uno, muchachos, y no tan aprisa. Yo tambin he sido periodista. Qu tal si vienen
a mi casa y hablamos de todo esto?
Unos pocos minutes ms tarde estaban intentando hallar algn lugar libre para sentarse en
el desordenado estudio-dormitorio de Pinero, mientras encendan sus cigarrillos. Pinero
mir radiante a su alrededor.
- Qu prefieren, muchachos? Escocs o bourbon?
Una vez resuelto el problema, volvi al asunto que interesaba.
- Bueno, muchachos, qu es lo que quieren saber?
- Dganoslo con franqueza, doc. Ha descubierto usted algo, o no?
- Muchacho, claro que he descubierto algo.
- Entonces, dganos cmo funciona. Con lo que les ha dicho a los sesudos de ah no va a ir a
ninguna parte.
- Por favor, mi querido amigo. Es mi invento. Espero sacarle algo de dinero. Quiere usted
que se lo revele todo a la primera persona que me lo pregunte?
- Mire, doctor, tiene que decirnos algo si espera que saquemos alguna cosa en los
peridicos de maana. Qu es lo que utiliza usted? Una bola de cristal?
- No, nada de eso. Les gustara ver mi aparato?
- Por supuesto. Al menos ya tendremos algo.
Los llev hasta la habitacin contigua, y extendi la mano.
- Aqu est, muchachos. El conjunto del equipo que apareci ante sus ojos se pareca
vagamente a los aparatos de rayos X que utilizan los mdicos en sus consultorios. Ms all
del hecho evidence de que funcionaba con electricidad, y que algunos de los diales estaban
calibrados en trminos familiares, una primera inspeccin no dejaba entrever cul era su
uso.
- Bajo qu principio funciona, doc?
Pinero frunci los labios y se qued pensativo.
- Imagino que todos ustedes estarn familiarizados con el axioma de que la vida es elctrica
por naturaleza. Bien, pues ese axioma no vale un pimiento, pero nos ayudar a
proporcionarles una idea del principio. Ustedes han odo decir tambin que el tiempo es una
cuarta dimension. Quiz lo crean, quiz no. Es algo que se ha dicho tantas veces que ha
dejado de tener significado. Es un simple clich que emplean los charlatanes para













impresionar a los tontos. Pero ahora deseo que intenten visualizarlo y sentirlo de una forma
emotional.
Avanz hacia uno de los reporters.
- Supongamos que lo tomamos a usted como ejemplo. Se llama Rogers, verdad? Muy
bien, Rogers, usted es un fenmeno espaciotemporal cuya duracin se extiende a travs de
cuatro dimensions. No llega usted a un metro ochenta de altura, tiene usted unos cuarenta
y cinco centmetros de ancho y quiz veinte de grueso. En el tiempo, hay tras de usted una
cierta cantidad de este fenmeno espaciotemporal que se prolonga quiz hasta 1916, y del
cual vemos una seccin transversal que forma un ngulo recto con el eje del tiempo, del
grosor del present. En su extremo ms alejado hay un beb, oliendo a leche agria y
echndose encima el desayuno de su bibern. En el otro extremo yace, quizs, un hombre
viejo en algn lugar de los aos ochenta. Imaginemos este fenmeno espaciotemporal al
que llamamos Rogers como un largo gusano rosado, continue a travs de los aos, con un
extremo en el seno de su madre y el otro en la tumba. Se extiende aqu junto a nosotros, y la
seccin transversal que podemos ver se nos aparece como un cuerpo normal y corriente.
Pero esto es una ilusin. En este gusano rosado hay una continuidad fsica, que permanece
a travs de los aos. En realidad esta continuidad fsica es un concept comn a toda la
raza, ya que esos gusanos rosados surgeon de otros gusanos rosados. De este modo la raza es
como una enredadera cuyas ramas se entrelazan y dan nacimiento a otros vstagos. Tan
slo efectuando una seccin transversal de esta enredadera podramos caer en el error de
career que los vstagos son individuos independientes.
Hizo una pausa y mir a los rostros reunidos a su alrededor. Uno de ellos, un tipo recio y
hosco, intervino:
- Todo esto es muy hermoso, Pinero, si es cierto, pero adnde quiere ir a parar?
Pinero le dedic una sonrisa totalmente exenta de todo resentimiento.
- Paciencia, amigo mo. Les ped que pensaran en la vida como en algo elctrico. Ahora

piensen en nuestro largo gusano rosado como en un conductor de electricidad. Habrn odo,
quiz, que los ingenieros elctricos pueden, a travs de ciertas mediciones, predecir la
exacta localizacin de una ruptura en un cable trasatlntico sin necesidad de abandonar la
tierra firme. Yo hago lo mismo con nuestros gusanos rosados. Aplicando mis instruments
a la seccin transversal present en esta habitacin, puedo decir cundo se produce la













ruptura, es decir, cundo ocurre la muerte. O, si lo prefieren, puedo invertir las conexiones
y decirles la fecha de su nacimiento. Pero esto ltimo no tiene el menor inters: todos
ustedes la conocen.
El individuo hosco se ech a rer.
- Le he pillado, doctor. Si lo que ha dicho usted de la raza como una enredadera de gusanos
rosados es cierto, no puede usted sealar las fechas de los nacimientos debido a que la
conexin con la raza es continue en el moment del nacimiento. Su conductor elctrico se
extiende ininterrumpidamente hacia atrs, a travs de la madre, hasta los ms remotos
antepasados del individuo.
Pinero estaba radiante.
- Cierto, y muy agudo, amigo mo. Pero usted ha llevado la analoga demasiado lejos. Esto
no funciona exactamente del mismo modo a como se mide la longitud de un conductor
elctrico. De algn modo es ms bien como medir la longitud de un largo corredor
haciendo rebotar un eco desde su extremo ms alejado. El nacimiento aqu es como un
recodo en el corredor, y con las mediciones adecuadas, puedo detectar el eco de este
recodo. Slo hay un caso en el que no puedo precisar la lectura; cuando una mujer est
embarazada, no puedo diferenciar su lnea de la vida de la del nio an no nacido.
- Veamos si puede demostrarlo.
- Por supuesto, mi querido amigo. Quiere ser usted el sujeto de la prueba?
Uno de los presents se ech a rer.
- Has metido la pata, Luke. Acepta o cllate.
- Acepto. Qu es lo que debo hacer?
- Escriba primero la fecha de su nacimiento en un trozo de papel, y entrgueselo a alguno
de sus colegas.
Luke hizo lo solicitado.
- Y ahora qu?
- Qutese la ropa menos la interior y sbase a esta bscula. Ahora dgame, ha estado
alguna vez much ms delgado, o much ms gordo, de lo que est ahora? No? Cunto
pes al nacer? Cuatro kilos y medio? Un hermoso beb. Ahora ya no nacen tan grandes.
- Qu significa toda esta palabrera?













- Estoy intentando aproximarme a la seccin transversal media de nuestro largo gusano
rosado conductor, mi querido Luke. Ahora sintese aqu, Luego colquese este electrodo en
la boca. No, no le har dao el voltaje es muy bajo, menos de un microvoltio, pero necesito
establecer una buena conexin. El doctor lo dej y se dirigi a la parte trasera de su
aparato, donde meti la cabeza en una especie de amplia caperuza antes de tocar sus
controls. Algunos de los diales que estaban a la vista cobraron vida, y un suave zumbido
surgi de la mquina. Luego ces, y el doctor emergi de su pequeo escondrijo.
- Me ha dado un da de febrero del 1912. Quin tiene el papel con la fecha?
Apareci, y lo desdoblaron. El que lo custodiaba ley:
- 22 de febrero de 1912.
El silencio que sigui fue roto por una voz a un lado del pequeo grupo.
- Doc, puedo tomar otra copa?
La tension se relaj, y empezaron a hablar todos a la vez.
- Prubelo conmigo, doc.
- Yo primero, doc. Soy hurfano, y la realidad es que me gustara saberlo.
- Dganos como lo ha hecho, doc. Ande, cuntenos algo.
Pinero accedi sonriente, metindose y saliendo de la caperuza como un conejo de su
madriguera. Cuando todos ellos tuvieron el pedazo de papel que demostraba la habilidad
del doctor, Luke rompi un largo silencio:
- Qu tal si nos demuestra cmo predice la muerte, Pinero?
- Si ustedes quieren. Quin desea probarlo?
Nadie respondi. Algunos codearon a Luke.
- Adelante, chico listo. T lo pediste.
Luke dej que lo sentaran de nuevo en la silla. Pinero giro algunos de los conmutadores,
luego se meti en la caperuza. Cuando se detuvo el zumbido, sali, frotndose
enrgicamente las manos.
- Bueno, eso es todo, muchachos. Tienen bastante para sus artculos?
- Hey, y qu ocurre con la prediccin? Cundo la palmar Luke?
Luke se puso frente a l.
- S, cundo? Cul es su respuesta?
Pinero pareca apenado.













- Seores, me sorprenden. Esta informacin no es gratuita. Adems, es un secret
professional. No puedo comunicrsela a nadie except al propio valiente que me consult.
- No me importa. Adelante, dgaselo.
- Lo siento realmente. Tendra que negarme, de veras. Acept tan slo a mostrarles cmo
funcionaba, no a darles los resultados.
Luke tir al suelo la colilla de su cigarrillo.
- Es un timo, muchachos. Seguramente se enter de la edad de todos los periodistas de la
ciudad tan slo para asombrarnos. Se le ha visto el truco, Pinero.
Pinero se lo qued mirando tristemente.
- Es usted casado, amigo?
- No.
- No hay nadie que depend de usted? Ningn pariente prximo?
- No. Por qu, piensa usted adoptarme?
Pinero agit tristemente la cabeza.
- Lo siento por usted, querido Luke. Morir antes de maana.


REUNION CIENTIFICA QUE TERMINAL EN TUMULTO.
LOS SABIOS ATACAN LAS AFIRMACIONES DE UN VIDENTE.
LA MUERTE PISA LOS TALONES AL RELOJ.
UN PERIODISTA MUERE TRAS LA PREDICCIN DEL DOCTOR.
FRAUDE, AFIRMA UNA PERSONALIDAD CIENTFICA.


...a los veinte minutes de la extraa prediccin de Pinero, Timons sufri un colapso
cuando caminaba Broadway abajo, en direccin a las oficinas del Daily Herald, donde
estaba empleado.
El doctor Pinero decline hacer ningn comentario, pero confirm la historic de que haba
predicho la muerte de Timons por medio de lo que l llam su cronovitmetro. El Jefe de la
Polica, Roy...


Le preocupa el future?
No gaste su dinero en adivinos.













Consulte al doctor Hugo Pinero,
bioconsultante que le ayudar a planear su future
a travs de mtodos cientficos infalibles.
Nada de trucos.
Nada de mensajes espiritistas.
Han sido depositados 10.000 dlares como fianza
para responder de la Veracidad
de nuestras predicciones.
Se enviar folleto a quien lo solicite.
LAS ARENAS DEL TIEMPO, Inc.
Edif. Majestic, suite 700


Aviso LEGAL


A quien puede interesar: yo, John Cabot Winthrop III, de la firma Winthrop, Winthrop,
Ditmars & Winthrop, Abogados, afirmo que Hugo Pinero, de esta ciudad, me entreg diez
mil dlares en moneda de curso legal en los Estados Unidos, dndome las instrucciones
necesarias para que los guard en depsito en la caja fuerte de un banco de mi eleccin,
bajo las siguientes condiciones:
La totalidad de dicha suma constitute una fianza, y en consecuencia ser pagada al primer
client de Hugo Pinero o Las Arenas del Tiempo, Inc. cuya vida exceda el tiempo predicho
por Hugo Pinero en un uno por ciento, o a los herederos del primer client que no alcance
el tiempo predicho, sea lo que sea lo que ocurra en primer lugar.
Hago constar que en este da deposit dicha fianza junto 22 con las antedichas instrucciones
en el First National Bank de esta ciudad.
Firmado y rubricado,
John Cabot Winthrop III


Por reconocimiento de la firma que antecede, a 2 de abril de 1951.
Albert M. Swanson,
Notario Pblico de este distrito y estado. Mi comisin expira el 17 de junio de 1951.















Buenas noches, seoras y seores radioyentes, dejemos paso a la prensa! Un advance de
ltima hora. Hugo Pinero, el Hombre Milagro Venido de Ninguna Parte, ha hecho su
prediccin de muerte nmero mil sin que hasta ahora haya aparecido ningn reclamante de
la fianza que deposit para entregar al primero que pueda demostrar que se ha equivocado.
Tras el fallecimiento de trece de sus clients, se da ya por matemticamente seguro que est
en comunicacin por lnea privada con la oficina principal del Viejo de la Guadaa. He
aqu una noticia que yo nunca querr saber antes de que ocurra. Su corresponsal de costa a
costa no va a hacerse client del Profeta Pinero...


La aguda voz de bartono del juez reson en el viciado aire del tribunal.
- Por favor, seor Weems, volvamos a nuestro asunto Este tribunal accedi a su solicitud de
una restriccin temporal de las actividades del encartado, y ahora pide usted que esta
restriccin se convierta en permanent. En refutacin, el seor Pinero alega que su causa
carece de fundamento y pide que sea levantado el interdicto, y que yo ordene a su client
que deje de intentar interferir con lo que Pinero describe como un simple negocio legal.
Puesto que no se est dirigiendo usted a un jurado. le ruego que omita la retrica y me diga
en lenguaje sencillo por qu no puedo acceder a esa peticin.
El seor Weems agit nerviosamente un msculo de su mandbula, haciendo agitarse su
flccida papada gris sobre su alto cuello duro. y resumi
- Con la venia del honorable tribunal, yo represent al pblico.
- Un moment. Cre que representaba usted a la Unin de Seguros de Vida.
- As es, su seora, hasta un cierto punto. En un sentido ms amplio represent a algunas
otras de las ms importantes compaas de seguros, instituciones fiduciarias y financieras, y
a sus accionistas y asegurados, que constituyen la mayora de los ciudadanos de este pas.
Adems, creemos proteger los intereses de la poblacin en general; desorganizada,
inarticulado, y por ello desprotegida.
- Imaginaba que era yo quien representaba al pblico observ secamente el juez -. Me
temo que voy a tener que considerable nicamente como representante de su client. Pero
continue: cul es su tesis?
El viejo abogado hizo un esfuerzo por engullir su nuez de Adn y empez de nuevo:













- Seora, afirmamos que existen dos razones distintas para que este interdicto se convierta
en permanent y, adems, que cada una de estas dos razones es suficiente por s misma. En
primer lugar, esta persona se dedica a la prctica de la adivinacin, una ocupacin proscrita
tanto por el derecho comn como por el consuetudinario. Es un vulgar decidor de
buenaventura, un charlatn vagabundo que se aprovecha de la credulidad del pblico. Es
ms listo que los habituales gitanos que leen la palma de la mano, los astrlogos o los
vulgares echadores de cartas, pero por ello mismo result much ms peligroso. Pretende
rodearse de modernos mtodos cientficos para dar una falsa dignidad a su taumaturgia.
Tenemos aqu en este tribunal eminentes representantes de la Academia de Ciencias que
estn dispuestos a testificar acerca de lo absurdo de sus pretensiones.
En segundo lugar, aun en el caso de que lo que afirma esta persona sea cierto, y aceptando
tal absurdo tan slo para el desarrollo de mi argumentacin el seor Weems se permiti
que una dbil sonrisa aflorara a sus delgados labios -, afirmamos que sus actividades son
contrarias al inters pblico en general, y atentan ilegalmente contra los intereses de mi
client en particular. Estamos preparados para presentar numerosos documents, con sus
pruebas correspondientes, que demuestran que esta persona public, o hizo publicar,
manifestaciones animando a la gente a prescindir del inapreciable don de los seguros de
vida, con gran detrimento de su bienestar y perjuicio econmico de mi client.
Pinero se levanto de su asiento.
- Seora, puedo decir algunas palabras?
- De qu se trata?
- Creo que puedo simplificar la situacin si se me permit efectuar un breve anlisis.
- Seora interrumpi Weems -, esto es altamente irregular.
- Paciencia, seor Weems. Sus intereses sern protegidos. Mi opinion es que necesitamos
ms luz y menos ruido en este asunto. Si el doctor Pinero puede abreviar los
procedimientos con su declaracin, me inclino a escucharle. Adelante, doctor Pinero.
- Gracias, Seora. Tomando para empezar el ltimo punto del seor Weems, estoy
dispuesto a declarar que publiqu las manifestaciones a que hace referencia...
- Un moment, doctor. Ha elegido usted actuar como su propio abogado. Est usted
seguro de su competencia para proteger sus propios intereses?













- Estoy dispuesto a correr el riesgo, Seora. Nuestros amigos aqu presents pueden probar
fcilmente lo que he estipulado.
- Muy bien. Puede proseguir.
- Aceptar que muchas personas han anulado sus plizas de seguro de vida como resultado
de ello, pero les desafo a que me muestren que alguna de las que as han actuado ha sufrido
alguna prdida o dao por ello. Es cierto que la Unin ha visto decrecer su negocio a raz
de mis actividades, pero esto es un resultado natural de mi descubrimiento, que ha hecho
que sus plizas se conviertan en algo tan en desuso como el arco y las flechas. Si por este
motivo se me prohibe ejercer mis actividades, entonces crear una fbrica de quinqus, y
luego pondr un interdicto contra las compaas Edison y General Electric para que se les
prohiba fabricar bombillas de incandescencia.
Acepto que me dedico al negocio de predecir la muerte, pero niego que est practicando
ningn tipo de magia, blanca, negra o con los colors del arco iris. Si hacer predicciones a
travs de mtodos rigurosamente cientficos es illegal, entonces los actuarios de la Unin
son culpables de haber estado prediciendo durante aos el porcentaje exacto de muertes que
se produciran cada ao en un grupo determinado de personas lo suficientemente amplio.
Yo predigo la muerte al detalle; la Unin la predice al por mayor. Si sus acciones son
legales, cmo pueden ser ilegales las mas?
Admito que hay una diferencia en saber si puedo hacer lo que pretend o no; e imagine
que los que se proclaman a s mismos testigos experts de la Academia de Ciencias
testificarn que no puedo. Pero ellos no saben nada de mi mtodo y no pueden por lo tanto
dar ningn testimonio vlido al respecto...
- Un moment, doctor. Seor Weems, es cierto que sus testigos experts no estn al
corriente de la teora y mtodos del doctor Pinero?
El seor Weems pareca contrariado. Tamborile con los dedos encima de la mesa y
respondi:
- Me concede este tribunal unos minutes de interrupcin?
- Por supuesto.
El seor Weems celebr una apresurada consult en voz muy baja con sus acompaantes,
luego regres al estrado.













- Tenemos un nuevo procedimiento que sugerir, Seora. Si el doctor Pinero acepta explicar
aqu la teora y prctica de lo que l llama su mtodo, entonces estos distinguidos
cientficos sern capaces de aconsejar al Tribunal acerca de la validez de sus afirmaciones.
El juez mir interrogativamente a Pinero, que respondi:
- No acceder de buen grado a eso. Tanto si mi procedimiento es cierto como si es falso,
sera peligroso que cayera en manos de imbciles y curanderos hizo un gesto con su mano
en direccin al grupo de profesores sentados en primera fila, marc una pausa y sonri
maliciosamente ...como esos caballeros saben muy bien. Adems, no es necesario conocer
el process para probar si funciona. Es necesario comprender el complejo milagro de la
reproduccin biolgica para observer cmo una gallina pone un huevo? Ser necesario que
yo reeduque a todo este cuerpo de autonombrados guardianes del saber, curarlos de sus
supersticiones innatas, para probar que mis predicciones son correctas? En ciencia slo hay
dos maneras de formarse una opinion. Una es el mtodo cientfico; la otra, la escolstica. Se
puede juzgar a partir de la experimentacin, o aceptar ciegamente una autoridad. Para la
mente cientfica, lo ms important es la prueba experimental, y la teora es tan slo una
conveniencia descriptive, a desechar cuando ya no nos sirva. Para la mente acadmica, la
autoridad lo es todo, y los hechos son desechados cuando no concuerdan con la teora
dictada por las autoridades.
Es este punto de vista, las mentalidades acadmicas aferrndose como ostras a teoras an
no probadas, lo que ha bloqueado todos los avances del conocimiento a lo largo de la
historic. Estoy dispuesto a probar mi mtodo experimentalmente y, como Galileo frente a
otro tribunal, insist en decir: Y sin embargo se mueve!
En otra ocasin ofrec la misma prueba a la misma corporacin de autonombrados
experts, y fue rechazada. Renuevo mi oferta; djenme medir la duracin de la vida de los
miembros de la Academia de Ciencias. Y dejemos que ellos nombren un comit para juzgar
los resultados. Depositar mis predicciones en dos juegos de sobres cerrados; en el exterior
de cada sobre de uno de los juegos figurar el nombre de un miembro, y en el interior la
fecha de su muerte. En el interior de los sobres del otro juego pondr los nombres, y en el
exterior las fechas. Que el comit se haga cargo de todos los sobres, y se rena
peridicamente para abrir los que correspondan. En una corporacin con tantos miembros
es de esperar que ocurran algunas defunciones, si hay que career en los actuarios de la













Unin, cada una o dos semanas. De este modo se podrn acumular muy rpidamente los
datos que prueben si Pinero es un embustero o no.
Se detuvo, y sac un diminuto pecho que era casi igual a su diminuta panza. Mir
socarronamente a los sabios.
- Y bien?
El juez alz las cejas y observ la mirada del seor Weems.
- Acepta usted?
- Seora, creo que esta proposicin es muy improcedente...
- Le advierto cort bruscamente el juez que proceder contra usted si se niega a aceptarla
o no propone otro mtodo igualmente razonable para alcanzar la verdad.
Weems abri la boca, cambi de pensamiento, mir de arriba a abajo los rostros de los
testigos experts, y se gir hacia el tribunal.
- Aceptamos, Seora.
- Muy bien. Arreglen los detalles entire ustedes. Queda levantado el interdicto, y el doctor
Pinero no debe ser molestado en el ejercicio de su profesin. Mi decision acerca de la
peticin de inhabilitacin permanent queda postergada hasta que se renan todas las
pruebas. Antes de dejar el asunto, deseara comentar la teora expuesta por usted, seor
Weems, cuando dijo que su client haba resultado perjudicado. Es un sentimiento creciente
entire algunos grupos de este pas la nocin de que cuando un hombre o una compaa han
sacado un beneficio del pblico durante un cierto nmero de aos, el gobierno y los
tribunales tienen el deber de salvaguardar esos beneficios en el future, incluso frente a
circunstancias de cambio y contra el inters pblico. Esta extraa doctrine no se halla
apoyada por la constitucin ni por las leyes vigentes. Ni los individuos ni las corporaciones
tienen el menor derecho de acudir a los tribunales y exigir que el reloj de la historic sea
detenido, o retrasado, en beneficio particular suyo. Eso es todo.


Bidwell gru disgustado.
- Weems, si no puede usted pensar en algo mejor que en eso, la Unin va a necesitar muy
pronto otro abogado que le sustituya. Hace diez semanas desde que perdimos el interdicto,
y esa pequea babosa est ganando dinero a puados, mientras las compaas de seguros
del pas van quebrando una tras otra. Hoskins, cul es el ndice de nuestras prdidas?













- Es difcil saberlo, seor Bidwell. Las cosas van peor cada da. Hemos cancelado trece
plizas muy importantes esta semana; todas ellas desde que Pinero ha iniciado de nuevo sus
operaciones.
Un hombrecillo delgado pidi la palabra.
- Como sabe muy bien, Bidwell, no aceptamos nuevas plizas para la Unin hasta haber
comprobado y estar seguros de que el solicitante no ha consultado antes a Pinero. No
podemos esperar hasta que los cientficos la desenmascaren?
- Maldito optimista! gru Bidwell -. No lo van a desenmascarar, Aldrich no puede
usted enfrentarse a la realidad? Esa pequea babosa gorda ha descubierto algo; no s cmo.
Hay que luchar hasta el final. Si esperamos, estamos perdidos, Arroj con fuerza su
cigarro a la escupidera y mordi salvajemente otro que se sac del bolsillo -. Vamos,
lrguense de aqu, todos ustedes! Har las cosas a mi manera. Usted tambin, Aldrich. La
United puede esperar, pero nosotros no.
Weems carraspeo aprensivamente.
- Seor Bidwell, confio en que me consultar antes de embarcarse en algn cambio
important en la poltica de la compaa.
Bidwell gru. Los dems fueron marchndose. Cuando todos se hubieron ido y la puerta
se cerr tras ellos, Bidwell hizo girar el contact del intercomunicador.
- Adelante, hgalo pasar.
La puerta se abri; una apuesta y delgada figure se recort por unos moments en el
umbral. Sus pequeos ojos oscuros recorrieron rpidamente la habitacin antes de entrar,
luego se acerc a Bidwell con un paso rpido y suave. Habl con una voz llana y
desprovista de emocin. Su rostro permaneca impasible except por la vida que se
reflejaba en sus ojos de animal.
- Deseaba hablar conmigo?
- S.
- Cul es la proposicin?
- Sintese, y hablaremos.


Pinero recibi a la joven pareja en la puerta de su oficina interior.













- Adelante, amigos, adelante. Sintense. Como si estuvieran en su casa. Y ahora dganme,

qu puede hacer por ustedes Pinero? Seguro que una pareja tan joven como ustedes no
estar ansiosa por saber la fecha de su partida de este valle de lgrimas.
El rostro juvenile y honest del muchacho mostraba una ligera confusion.
- Bueno, ver, doctor Pinero. Me llamo Ed Hartley, y sta es mi esposa, Betty. Estamos
esperando... es decir, Betty est esperando un nio y, bueno...
Pinero sonri bonachonamente.
- Entiendo. Quieren saber cunto tiempo van a vivir para arreglar las cosas del mejor modo
possible para el nio. Muy juicioso. Desean una prediccin para ambos, o slo para usted?
- Pensamos que para ambos respondi la chica.
Pinero la mir radiante.
- Estupendo. De acuerdo. Su prediccin presentar algunas dificultades tcnicas por su
estado, pero puedo proporcionarle ahora alguna informacin, y el resto ms tarde, cuando el
beb haya nacido. Pasen ahora a mi laboratorio, queridos, y empezaremos. Redact sus
fichas clnicas, luego los introdujo a su gabinete -. La seora Hartley primero, por favor. Si
quiere situarse tras esa cortina y quitarse el vestido y los zapatos. Recuerde que soy un
hombre viejo, y que me consult como si fuera su mdico.
Se gir hacia un lado y efectu algunos pequeos ajustes en su aparato. Ed hizo una sea
con la cabeza a su esposa, y sta surgi de detrs de la cortina casi de inmediato, vestida tan
slo con dos trocitos de seda. Pinero la mir y not el frescor juvenile de su rostro y su
conmovedora timidez.
- Por aqu, querida. Primero tengo que pesarla. Aqu. Ahora colquese sobre esta
plataforma. Pngase este electrodo en la boca. No, Ed, no puede tocarla mientras ella est
en circuit. No tardaremos ni un minuto. Permanezca quieta.
Se meti bajo la capucha de la mquina, y los diales cobraron vida. Casi inmediatamente
volvi a salir, con una trastornada expresin en su rostro.
- La ha tocado usted, Ed?
- No, doctor.
Pinero regres al aparato, y permaneci oculto algo ms de tiempo. Cuando sali esta vez,
le dijo a la muchacha que bajara de la plataforma y se vistiera. Se gir hacia su marido.
- Ed, ahora le toca a usted.













- Cul es la lectura para Betty, doctor?
- Hay una pequea dificultad. Quiero examinarle a usted primero.
Cuando reapareci, despus de haber hecho la lectura del joven, su rostro pareca ms
trastornado que antes. Ed le pregunt qu era lo que le preocupaba. Pinero se alz de
hombros y consigui que de sus labios brotara una sonrisa.
- Nada que pueda preocuparle a usted, muchacho. Un pequeo desajuste mecnico,
supongo. Pero no podr darles los resultados hoy. Tengo que echarle un vistazo a la
mquina. Pueden volver maana?
- Bueno, creo que s, siento lo de su mquina. Espero que no sea nada serio.
- No lo es, estoy seguro. Quieren pasar a mi despacho, y charlaremos un poco?
- Gracias, doctor. Es usted muy amable,
- Pero Ed, tengo que verme con Ellen.
Pinero concentr toda la fuerza de su personalidad sobre ella.
- No me conceder unos pocos instantes, querida seorita? Soy viejo, y me gusta el
burbujeo de la compaa de la gente joven. Puedo disfrutarlo tan pocas veces. Por favor.
Los empuj suavemente hacia su oficina y les hizo sentarse. Luego encarg limonada y
pastelillos, les ofreci cigarrillos, y l encendi un cigarro.
Cuarenta minutes ms tarde Ed escuchaba casi en trance, mientras Betty daba evidentes
muestras de nerviosismo y de deseos de irse, mientras el doctor les contaba sus aventuras
en la Tierra del Fuego, de cuando era joven. Cuando el doctor hizo una pausa para volver a
encender su cigarro, ella se puso en pie.
- Doctor, de veras tenemos que irnos. Nos contar el resto maana?
- Maana? No habr tiempo maana.
- Pero hoy usted tampoco lo tiene. Su secretaria lo ha llamado cinco veces,
- No pueden concederme aunque sea tan slo unos pocos minutes ms?
- Realmente hoy no podemos, doctor. Tengo una cita. Me estn esperando.
- No hay forma de convencerla?
- Me temo que no. Vamos, Ed.
Cuando se hubieron ido, el doctor se dirigi a la ventana y mir a la calle. Poco despus
divis dos diminutas figurillas que salan del edificio de oficinas. Las contempl mientras
se dirigan apresuradamente hacia la esquina, aguardaban a que cambiara el semforo, y













luego empezaban a cruzar la calle, cuando estaban en medio le lleg el aullido de una
sirena. Las dos figurillas vacilaron, retrocedieron, se detuvieron, se giraron. Y el coche ya
estaba sobre ellos. Cuando el coche consigui detenerse, estaban al otro lado, no ya como
dos figurillas, sino simplemente como un montn inmvil de ropas revueltas.
El doctor se apart de la ventana. Tom el telfono y llam a su secretaria.
- Anule mis visits para el resto del da... No.. A nadie... No me importa; anlelas.
Luego se hundi en su silln. Su cigarro se apag. Mucho rato despus de que hubiera
oscurecido an lo sostena entire sus dedos, apagado.


Pinero se sent ante la mesa y contempl la comida de gourmet dispuesta ante l. Haba
encargado aquella comida con un cuidado especial, y haba regresado a casa un poco ms
temprano que de costumbre a fin de disfrutarla por complete.
Cuando hubo terminado palade unos sorbos de Fiori d'Alpini, dejndolos resbalar por su
lengua y luego a lo largo de su garganta. El denso y fragante licor calent su boca, y le hizo
recorder las florecillas de montaa cuyo nombre llevaba. Suspir. Haba sido una buena
comida, una exquisite comida que haba justificado aquel extico licor. Su meditacin fue
interrumpida por una discusin en la puerta delantera. La voz de su anciana doncella
pareca estar reprendiendo a alguien. Una fuerte voz masculina la interrumpi. La
conmocin atraves el vestbulo, y la puerta del comedor se abri de golpe.
- Madonna! Non si puo entrare! El maestro est comiendo!
- No importa, Angela Tengo tiempo para recibir a estos caballeros. Pueden pasar. Pinero
hizo frente al ceudo portavoz de los intrusos -. Desean hablar conmigo, verdad?
- Otra cosa es lo que queremos hacer. Las personas decentes estn ya hartas de sus malditas
supercheras.
- Y eso?
El que haba hablado no respondi inmediatamente. Un individuo ms pequeo y vivaracho
sali de detrs de l y se enfrent a Pinero.


- Podemos empezar cuando quieran. El president del comit meti la llave en la
cerradura de la cajita fuerte y la abri -. Wenzell, quiere ayudarme a coger los sobres?
Alguien lo interrumpi tocndole el brazo.













- Doctor Baird, lo llaman por telfono.
- Est bien. Diga que me traigan aqu el aparato.
Cuando lo tuvo a su lado descolg el auricular y se lo llev al odo.
- S?... S, al habla... Qu?... No, no sabamos nada... Entiendo, destruida la mquina...
Muerto!... Cmo?... No, ninguna declaracin. Ninguna en absoluto... Ms tarde.
Colg bruscamente el aparato y lo apart.
- Qu ocurre? Quin ha muerto ahora?
Baird levant una mano,
- Calma, caballeros, por favor! Pinero acaba de ser asesinado hace unos moments, en su
casa.
- Asesinado?
- Eso no es todo. Casi al mismo tiempo unos vndalos penetraron en su oficina y
destruyeron su aparato.
Por un moment nadie habl. Los miembros del comit se miraron unos a otros. Nadie
pareca ansioso de hacer el primer comentario.
Finalmente, uno dijo:
- Squelo.
- Que saque que?
- El sobre de Pinero. Est tambin ah. Yo lo he visto.
Baird lo encontr y lo abri lentamente. Desdobl la nica hoja de papel que contena y la
examine.
- Bien? Qu dice?
- A la una y trece de la tarde... de hoy.
Hubo un largo silencio. Aquella calma dinmica fue rota por un miembro al otro lado de la
mesa, que intent alcanzar la cajita fuerte. Baird interpuso una mano.

- Qu quiere usted hacer?
- Mi prediccin.. est aqu... todas las nuestras estn aqu.
- Si, s. Estn todas, Vemoslas.
Baird puso ambas manos sobre la caja. Sostuvo la mirada del hombre que tena frente a l,
pero no habl. Humedeci sus labios. La comisura de su boca se crisp. Sus manos
temblaron. Pero no dijo nada. El hombre que tena frente a l volvi a sentarse.














- Tiene usted razn, desde luego dijo.

- Triganme el cesto de los papeles. La voz de Baird era baja y contenida, pero firme.

Lo tom, y arroj su contenido a la alfombra. Coloc el cesto metlico sobre la mesa, ante

l. Rasg media docena de sobres, les prendi fuego, y los arroj al cesto. Luego sigui

rasgando los dems, de dos en dos, alimentando as el fuego. El humo le haca toser y de
sus parpadeantes ojos chorreaban lgrimas. Alguien se levant y abri una ventana. Cuando

hubo terminado, apart el cesto y dijo:

- Me temo que he echado a perder la superficie de la mesa.


Al INDICE


Escritor norteamericano de ciencia-ficcin nacido en Butler
(Missouri) Estudi en la Universidad de Missouri y en la
academia Naval de Estados Unidos. Ms tarde estudi Fsica y
Matemticas en UCLA. Tras abandonar el ejrcito debido a una
enfermedad y desempear various trabajos consigui publicar
su primer relato La lnea de la vida (1939).
Heinlein es considerado como un buen narrador que acert a
llenar sus relatos de una equilibrada mezcla de various
elements que los hacen tan amenos como cientficamente

impecables. Fue el primer autor que consigui ganarse la
vida exclusivamente escribiendo ciencia-ficcin. Falleci el

8 de Mayo de 1988, el mismo ao que en una encuesta del
fanzine Locus, se le consider el mejor escritor de ciencia-
ficcin de todos los tiempos, por delante de autores como
Isaac Asimov o Arthur C. Clarke.













4. CUENTO MADE IN CUBA: Mi ltima cita en Manglar.

Por Gabriel Gil.



A Gisela y R. E. Bourgeois que permitieron una lectura anticipada y preferencial de

Bosque...



Manos que sudan. Lagrimales hmedos. Escozor por todo el cuerpo. Nauseas. Todo se

repite una y otra vez hasta que salgo del salto. Son los sntomas, mis sntomas, clsicos.

Siempre que entro en la cabina sucede. Es sicosomtico, lo s. No es nada tranquilizador

para m lanzarme a un mundo abstract como el ciberespacio y tomar la Grieta hacia el

hiper, y luego dirigirme sin defasaje temporal ni demora hacia cualquier lugar del universe

cuyas coordenadas conozca. Digamos que es un periplo peligroso; y que hay vrtigo

cuando la IA procede a digitalizar, cuando la Grieta absorbe tu cuerpo informtico, y

cuando regresas al Universo. No son sensaciones que deseara a nadie, realmente. Siempre

tengo malos pensamientos al respect. S ya s, si las cosas salen mal pueden clonarme a

partir de las muestras de ADN y una autoimagen (fenotpica y mnemnica) fsil que mi

mente ciberntica despite si result disociada en el ciber. Pero no me confo de ese

"seguro". Y tampoco del propio salto. Pero debo hacerlo si quiero ver Thana, mi novia.



Ella no puede hacer los saltos. No tenemos suficiente dinero para encargar cabinas

extragrandes, ni para alquilar los equipos de replantacin, ni para comprar los terrenos aqu

en la Tierra dnde pueda afincarse y beber de nuestro Sol. Es siempre as con los

organismos vegetables de Cancri. Tan discriminados, condenados al ostracismo de las dems

formas de vida por sus diferentes capacidades motors y su enorme tamao. Pero de













cualquier modo, si sus limitaciones fisiolgicas no fuesen un problema, no s si Thana, mi

querida Thana, aceptase mi invitacin de vivir juntos apenas un verano terrestre. Ella tiene

gustos extravagantes de alimentos que slo el suelo de Manglar puede proveer.



En fin, ella es la dama. La tradicin galctica dicta que los machos debemos ir a visitar a las

damas y no a la inversa. De otro modo, sera una descortesa. Bueno, except en el caso de

los vermiformes de Mar que son hembras un instant, y al otro, varones, en dependencia de

las variantes climticas. Pero no es el caso. As pues, tengo que pasar por el dichoso salto.

De una vez!



No paso, y... no paso. Llevo cinco minutes delante de la compuerta de la cabina y an no

paso. Esto es de locos, de veras, debo ir a un psiquiatra lo antes possible. Pero bueno, basta.

Enfrentar mis temores. Voy a entrar.



-Hey, hay una fila. Vamos!-grita alguno de los clients de la cabina.

Bien, ya entr. Perfecto. Aunque todava no ha pasado lo peor. Los trodos que hay en las

paredes se conectan por todo mi cuerpo y cabeza. Varias jeringuillas extraen de m linfa,

sangre y otros lquidos corporales. Los trodos recogen la rutina de pensamiento de mi

cerebro y la imitacin nervioso-digital de mi cuerpo. Las jeringuillas me aseguran la

clonacin. Voy adentro del ciberespacio. ste es un moment incmodo.



Temblor. Lagrimeo. Msculos encangrejados. Vrtigo.


Ya estoy en el ciber. S, duele mi cuerpo, y por supuesto, no lo puedo mover hasta que me













halle en el hiper, pues sino mi imagen digital se deteriorara. Estoy congelado. Un

mecanismo ciberntico me dirige a la Grieta. Odio esta parte tambin. Ahora s que me

pongo nervioso. No sudo, esa informacin no es compilable por la IA que me dirige. Slo

vuelo hacia una mancha negra, que se menea y es borrosa. Me siento impotente. Voy a

explotar! La IA me administra cierto product informtico que ralentiza mi procesamiento

de datos. No me siento asustado ahora porque no asimilo la rapidez con que me dirijo a la

Grieta, no recibo estmulos contiguos sino dispersos, y no puedo concretar cmo debera

sentirme. Una mente artificial provisional se ocupa de mi cerebro, y pienso con ella ahora

para no atrofiar la complete interpretacin de mi yo ciberntico.



Ca sobre la Grieta. Estoy en ella. Ahora no estoy sujeto a la IA. Estoy por m mismo. Por

supuesto, siento el vrtigo. Siento miedo y odio. Y duele en alguna parte de mi cuerpo que

la estancia en el ciber ha hecho indetectable. Salto ya al hiper. Un tirn. Ahora soy seudo

masivo pues mi masa anterior fluye hacia el espacio "real". Aparezco en la cabina,

sentado. Sin trodos, sin jeringuillas. Slo yo, y la nave hiperespacial sin toberas en que se

ha convertido la cabina. Me levanto, introduzco los datos de coordenadas de Cancri, y

luego especifico las de Manglar. Despus de otros tirones y sustos por su causa, ingreso

tambin la situacin geogrfica de Thana. Manglar es demasiado grande y no tengo

vehiculo alguno que me pueda portar al lecho de mi amada, as pues debo defender

totalmente del incierto hiperespacio para llegar a ella. Y debo huir de las dems grietas. La

Grieta es el paso del ciber al hiper, pero hay ms pasos que quin sabe a dnde llevan;

mejor no probar.


Vrtigo, nuevamente. Pero vrtigo real! No es una sensacin por perder los sentidos de













moment. No. Es real. Es gravedad absorbindome. Y un rgido sostn debajo, el suelo. Y

aire golpeando con presin sobre mi piel. No me gusta nada. No me acostumbrar nunca al

salto. Pero bueno... Thana est ah! Esa es la recompensa.



Delante, sus hojas todas arriba, alimentndose. Su tronco, engurruado, huyendo de las

sombras de sus coterrneos. Y me siente con una de sus ramas. Y de inmediato (3 horas

despus, para mi tiempo apresurado de organismo mvil) logra extraer un par de races para

provocarme. Me encanta! Es tan coqueta. Al principio necesitaba un diccionario

ciberntico para comprenderla. Pero ya no. Ya s su intrincado lenguaje zalamero.



En tres horas ms logra ensartarme con una de sus races por una oquedad que en relaciones

homoespecie resultara censurable. Pero es bien sabido que estos amores intergalcticos son

algo libertinos; claro est, es por la incompatibilidad de genitales de los amantes.



Ella disfruta mientras bebe de mis fluidos. Y yo? Ah, yo no entenda por qu me senta tan

excitado con ella. Ya he comprendido: ella sintetiza un catalizador de hormones masculinas

potentsimo, que viaja a mi hipfisis y cuando menos me lo espero... taran: una ereccin. Y

luego, una eyaculacin, cuando se satura la hipfisis de la sustancia que me inyecta.



Esa mi chica. Cuando estoy anexo a ella me doy cuenta de porque salto cada vez. Es

increble. No puedo dejar de venir a verla! As el vrtigo, las nauseas, las lgrimas, y el

nerviosismo se me interpongan todos. Y ahora... Saturacin!


Lo malo es el viaje de vuelta. Ese no tiene recompensa.
















Siempre doy una caminada despus de cada eyaculacin para no hacerle career que eso es

todo lo que ella represent para m. Camino alrededor de su tronco, luego entire sus ramas.

Me trepo. Qu veo? Parece una pequea plantita. Est cerca de Thana. Tiene como un

metro solamente. S, es nueva! Est recin germinada! Seguro es hija de mi dama. S, ella

es hermafrodita. O sea que me ha engaado consigo misma. Ja, ja!



Un moment se me ocurre una idea; espero que a Thana no le result lo pervertida que

imagine. La plantita es chica. Puedo mandar a replantarla hacia la Tierra. S, es pequea y

maniobrable, y bien se puede trasladar a una cabina de salto. As no tendr que saltar jams.

Me la llevar. Y ella me har sentir tan bien como su madre en la Tierra, sin viajar a

Manglar.



Ya debo irme. Es tarde, y las races de Thana se han retirado de mi oquedad y se esconden

poco a poco en la tierra, y creo entender que significa que el destino no me depara ms

actividad sexual hoy. Entro a la cabina. De nuevo los sntomas psicolgicos de alergia al

salto. Por ser el ltimo lo permitir sin much desidia. Cuando est en la Tierra, ordenar la

replantacin inmediata de Thanita hacia all. Y en menos de dos das... sexo sin saltar!



Estudiante de licenciatura en Fsica perteneciente a la ms
joven camada de escritores del gnero en Cuba. Asiste al
Taller Literario Espiral desde hace un ao y medio. An no
posee libros publicados.


Al INDICE















5. ART I CULO: Literatura fantstica japonesa: Haruki Murakami
Por: Bernat Castany Prado




Haruki Murakami (1949) es uno de los escritores japoneses ms conocidos
internacionalmente. Traductor de Irving, Fitzgerald y Chandler, se dio a conocer en 1982
con la novela La caza del carnero salvaje y, despus de dos dcadas de trabajo, se ha
consolidado como uno de los mejores autores de literature fantstica. Entre sus series de
relatos destacan El fin de los tiempos (1992), Baila, baila, baila (1995), El elefante se
evapora (1998) y Crnica del pjaro que da cuerda al mundo (2001). A continuacin
analizo algunos de sus relatos ms significativos.


Se tiende a pensar que la literature fantstica japonesa est plagada de biombos,
emperadores y espectros. No debemos olvidar, sin embargo, la distincin entire lo fantstico
y lo maravilloso segn la cual slo aquellas cultures que le han impuesto a la naturaleza un
orden objetivo y racional dan origen a una literature fantstica, que busca violentar dicha
regularidad; mientras que la literature maravillosa slo puede tener lugar en aquellas
cultures en las que lo "sobrenatural" todava forma parte de lo natural. En la introduccin a
su fundacional antologa, Roger Caillois afirmaba que la literature fantstica es posterior a
la imagen de un mundo sin milagros, sometido a una rigurosa causalidad. Gramsci, por su
parte, sostena que el gnero fantstico era una manifestacin de rebelda contra la
mecanizacin y la standarizacin de la vida modern.
Teniendo esto en cuenta podemos aventurar la siguiente formula: cuanto ms racionalizada
est una sociedad, ms radical ser su literature fantstica. De este modo, la cerrada
atmsfera de horarios y nmeros de un Japn altamente industrializado era terreno abonado
para el surgimiento de una literature fantstica que nada tuviese que envidiar al terror
metafsico de Chesterton, a las inacabadas e inacabables aporas de Kafka, a los laberintos
filosficos de Borges o a las desautomatizaciones de Cortzar. Los relatos de Haruki
Murakami son un buen ejemplo de cmo el hombre acorralado busca contagiar el













claustrofbico devenir cotidiano con esa incertidumbre que sabe condicin necesaria de
libertad.
Pero Murakami no se conforma con cavar tneles para que podamos escapar unos minutes
hasta que la realidad vuelva a capturarnos en cuanto cerremos el libro; sino que busca volar
la prisin entera, destruir unos muros hechos de premises, presuposiciones, prejuicios y
preconceptos para arrojarnos al mundo y obligarnos a ser libres, como si de un demiurgo
existencialista se tratase. En efecto, cada uno de sus relatos agarra un hilo suelto de esa
camisa de fuerza que es "el menos comn de los sentidos" y tira hasta dejar desnudo de
significado el universe y, como los dibujos animados que se pasan del borde del precipicio,
obligarnos a intentar volar. Aunque much ms legibles, los relatos de Murakami nos
recuerdan a esos libros de los que Quevedo dice en sus Sueos que eran tan oscuros que al
tratar de leerlos no se vea las manos.
A Murakami le bastan tres frases para hacernos sentir lo absurdo de nuestras categoras. Un
buen ejemplo puede ser una escena secundaria de "Las granjas incendiadas" en la que un
personaje, que en sus ratos libres sigue un curso de pantomima, practice la pela de
mandarinas imaginarias mientras habla con sus amigos en un bar. Sus movimientos, dice el
narrador, conseguan que "el sentimiento de realidad de todo lo que me rodeaba se
desvaneciese poco a poco." Es inevitable pensar en la Apologa de Raimundo Sabunde, en
la que Montaigne consigue hacer saltar por los aires los fundamentos mismos de nuestra
realidad preguntndose, simplemente, si cuando juega con su gata no es ella quien se est
divirtiendo con l o si el mismo da que salen los hombres a cazar leones no han salido los
leones a cazar hombres.
"-El truco", explica nuestra peladora de mandarinas imaginarias, "no es imaginar que
tienes una mandarina entire las manos sino olvidar que no la tienes". Pero como el deseo de
Murakami no parece ser hacernos olvidar que vivimos en el vaco sino, ms bien,
recordrnoslo, ese embajador del autor que es el narrador nos confiesa, en un aparte, que
toda esa escena le hace pensar en el debate sobre si se ejecutara a Eichmann ahorcndolo o
encerrndolo en una caja de la que se ira sustrayendo el aire poco a poco. Todos estos
ataques contra la realidad se engarzan en un extrao argument que narra la historic de un
hombre que decide confesarle al narrador su obsesin por quemar granjas abandonadas.













En "El elefante se evapora", un hombre aburrido lee en el peridico que ha desaparecido
el elefante que la municipalidad haba adoptado cuando, aos atrs, el zoo de la ciudad se
vio obligado a cerrar. El relato narra las cbalas que el protagonista realize sobre la
desaparicin del elefante y une, en el ms puro estilo chestertoniano, la escasez de
informacin con la intuicin sobrenatural. Ciertamente este relato se inscribe dentro de una
larga tradicin que hace referencia a uno de los problems ms visitados por el relato
policial: el del cadver en la pieza cerrada en la que nadie entr y de la que nadie ha salido.


Recordemos, con Borges, que el primer intent de solucin de este problema fue realizado
en "Los crmenes de la calle Morgue", en el que Edgar Allan Poe hace que el asesino sea
un mono que aparentemente ha escapado por una ventana. Luego le siguieron The Big Bow
Mystery, de Israel Zangwill, donde dos personas entran a un tiempo en el dormitorio del
crime, uno de ellos anuncia que han degollado al dueo y aprovecha el estupor de su
compaero para consumer el asesinato que todava no haba sido cometido; Jig Saw, de
Eden Phillpotts, donde alguien ha sido apualado en una torre y al final se descubre que el
pual ha sido disparado desde un fusil; y "El hombre invisible", de Chesterton, donde la
automatizacin perceptive hace invisible al asesino, que se ha disfrazado de carter.
Ms prudent, Murakami opta por un final abierto que escapa a esa frustracin que, segn
Borges, era "casi inevitable en ficciones como sta, que quieren resolver racionalmente
problems insolubles". El protagonista abandon sus pesquisas y se sumerge de nuevo en la
rutina pero, dice, "desde que el elefante se volatiliz", le parece que "todos los fenmenos
que le rodean han perdido su equilibrio original." De este modo, el autor no cede a la
tentacin modern de intentar explicarlo todo, de la que hablaba Thomas Narcejac; ni a la
tentacin burguesa de hacer del relato policial o fantstico una apologa de la propiedad
privada o el orden establecido, de la que hablaba Eisenstein; sino que, como Borges, como
Cervantes, como Montaigne, acepta con gozo la ambigedad del mundo y contempla con
simpata y compasin cmo sus personajes pierden pie y se ven obligados a aprender a
nadar.
En "Sueo", un ama de casa padece un insomnio que, sorprendentemente, no la agota sino
que le permit empezar a tener una vida paralela en su propia casa, mientras su familiar
duerme. La protagonista aprovecha sus noches blancas para leer Ana Karenina. De vez en













cuando deja el libro para mirar a su alrededor y, desde esa nueva perspective, tiene la
sensacin de que su vida no vale la pena. Se sienta a mirar a su marido y descubre que hay
algo en l que la irrita, luego va a la habitacin de su hijo y descubre que "l tambin es un
extranjero". El lector presencia el nacimiento de lo que Heidegger llamara una conciencia
autntica y, como en una mezcla entire el Primero sueo de Sor Juana y la bajada a los
infiernos de la Odisea, contempla esa imagen del ms all en que se convierte el mundo
cotidiano cuando todos estn dormidos.
En "Los Lederhossen", relato que guard un cierto parecido con el anterior, uno de los
personajes narra la historic de cmo su madre abandon a su familiar al darse cuenta de que
odiaba a su marido cuando, en el transcurso de un viaje por Alemania, fue a comprarle unos
Lederhossen -prenda de vestir de origen alemn consistent en un pantaln corto de
cuero- que ste le haba encargado. Es magistral la escena en la que la protagonista
discute con los dueos de la tienda de Lederhossen ms famosa de Alemania porque stos
dicen tener un Prinzip, un principio: no vender ninguna prenda a menos que el comprador
est present para que en el moment le hagan los repuntes necesarios. Murakami tiene el
acierto de no hacer reflexiones generals sobre la existencia sino que se limita a
enfrentarnos directamente con un absurdo atmico que en una reaccin en cadena hace que
explote todo un mundo.
En "El enano que baila" no acabamos de saber si todo se trata de un sueo o no. Tanto es
as que el protagonista acabar preguntndose dnde se halla en realidad. Este relato
entronca con una larga tradicin literaria que consiste en negar la existencia de un criterio
que nos permit distinguir entire sueo y vigilia. Tal es el caso de Carnades que afirmaba
que si bien es cierto que al despertar te das cuenta de que has estado soando mientras
soabas no pudiste hacerlo; Eurpides que exclamaba que nadie sabe si en esta vida lo que
llamamos muerte, es vida y lo que llamamos vida, es muerte; Montaigne que sugera que
bien puede ser que esta vida sea slo sueo; y Caldern, Descartes y Cervantes que
realizaron variaciones sobre estas dudas en La vida es sueo, en la primera parte del
Discurso del mtodo y en la segunda del Don Quijote.
En el relato de Murakami un enano que no para de bailar se le aparece en sueos al
protagonista y le propone poseerlo para que, con su danza, pueda conquistar a la mujer de
la que est enamorado. La nica condicin que el enano (que parece haber ledo a Vladimir













Propp) le pone es que no podr hablar mientras lo est poseyendo porque si no, l se
quedar para siempre como dueo de su cuerpo. Despus de oscilar entire lo fantstico y lo
maravilloso, el relato acaba desbocndose un poco aunque nunca llegue a peder esa
capacidad de hacernos mirar la "realidad" desde perspectives totalmente nuevas.
"Un cargo para China" comienza con una pregunta: "cundo fue la primer vez que
conoc a un chino?" No deberamos empobrecer el relato, restndole extraeza a este big
bang narrative, con la mera explicacin sociolgica de que en Japn los inmigrantes chinos
han sido reducidos a una caricature sin individualidad, sufriendo lo que Edward W. Said
llam "orientalismo". Recordemos que esta palabra ha pasado a significar, por extension, el
process de elaboracin y perduracin de una constelacin de ideas prefijadas que busca
reducir a otras cultures a un arquetipo caricaturesco que justifica unas relaciones de poder,
dominacin y hegemona perceptibles tanto a nivel macro como micro. Ciertamente, no
sera just rebajar este relato a mera leccin social ya que, en ningn moment, se pierde la
sensacin de extraeza inicial gracias a ese discurso de espirales obsesivas que nos
recuerda a las primeras pginas de El tnel, de Sbato. El protagonista conseguir rescatar
del olvido las nicas tres veces que lleg a establecer una comunicacin direct con un
chino y en un juego de desencajes conseguir contagiarnos de extranjera y nostalgia.
Quizs alguien consider que "Un cargo para China" no pertenece al gnero fantstico.
Sin embargo, creo que, aunque en la historic o digesis no se violent directamente la
realidad, la eleccin y organizacin de los hechos realizadas por el autor s sugiere un
significado extrao a la realidad. Este tipo de relato fantstico en segundo grado nos
recuerda a los "ensayos" que Borges incluy en Otras inquisiciones y que buscan parecidos
entire sucesos separados en la geografa y en la historic para sugerir algn vago significado
sobrenatural. Claro que, si tenemos en cuenta que la realidad en s misma no tiene sentido
alguno, nos veremos obligados a concluir que no slo la literature fantstica sino tambin la
realista y, an ms, la historic, la sociologa, la antropologa y el periodismo, pertenecen al
mismo gnero.
Cabe aadir que el hecho de que la sociedad japonesa haya llevado hasta el extremo
algunas de las tendencies de nuestro modelo social hace que la literature fantstica sea
susceptible de llevar el gnero hasta sus mismos lmites creando, de este modo, nuevas
perspectives, temticas o, incluso, nuevos gneros. En efecto, en algunos de los relatos de













Haruki Murakami parece dibujarse un "realismo mgico" de la sociedad de masas
capitalist. Y es que una sociedad en la que "una gua para suicidarse" lleva ms de cien
ediciones, en la que hay nios que se encierran en sus habitaciones durante aos, en la que
ya existe una palabra para hablar de la muerte por exceso de trabajo y en la que buena parte
de la poblacin piensa que las bombas de Hiroshima y Nagasaki fueron lanzadas por los
rusos, nada tiene que envidiar a la maravillosa cotidianeidad de la Colombia de Gabriel
Garca Mrquez.




Doctor investigator de la Universidad de Georgetown.
Correo electrnico: bcprado@hotmail.com.


AL INDICE













6. HUMOR: DICCIONARIO DESORDENADO DE TRMINOS DE LA CIENCIA
FICCIN
por Rafael Marn.


CIENCIA-FICCIN: Trmino chusco que sirve para no definir un gnero que tampoco se
sabe muy bien qu es. Para no quedar como tontos, mejor referirse al tema como "eseefe",
sigla CF (no, ms vale que no pregunte).
HARD SF: Novelas donde habitualmente un cuerpo espacial muy grande, muy veloz y
muy extrao pasa como una bala por el sistema solar. Suelen estar llenas de formulas y
tecnicismos que tampoco ayudan a que se entienda un carajo.
SPACE OPERA: Subgnero un poco exageradillo, a menudo sin pies ni cabeza, donde
paradjicamente no canta ninguna seora gorda. Nunca queremos reconocer que es el que
ms nos gusta.
VIAJES EN EL TIEMPO: Subgrupo de histories donde el protagonista arma la de Dios al
enredar donde no debe. Sigue sin quedar claro para qu querra uno matar a su abuelito.
MQUINA DEL TIEMPO: Artilugio portentoso fabricado de bombillas y material de
desecho que funciona al principio y tiene problems para arrancar en los moments ms
inoportunos. No es extrao que en ciertas pelis tenga forma de coche.
PARADOJA TEMPORAL: Reaccionaria conclusion de los viajes por el tiempo donde
viene a darse entender que todo estaba mejor como estaba.
DESPUS DE LA BOMBA: Subgnero muy explotado donde se demuestra que despus
de dejarlo todo hecho un asquito acabaremos interpretando un western. Precursor del cine
catstrofe. Posiblemente lo invent Einstein, aunque sin mala intencin.
ROBOT: Cacharro de lata que se estropea porque funciona bien (ver Leyes Robticas)
LEYES ROBTICAS: Los Diez Mandamientos (Asimov era judo) reducidos a tres por
aquello de que los robots no tienen alma. Recurso literario para repetir ad nauseam el
mismo cuento.
EXTRATERRESTRES: En otros tiempos, catlogo algo xenfobo de diferentes cultures
exticas de la Tierra. Hoy son casi todos bichos raros (opcionalmente simpticos)
ANDROIDE: To/a bueno/a con una placa de metal en el pecho. Le suelen brillar los ojos.
Come aceite (Tengan cuidado).













UNIVERSO PARALELO: Sitio donde todo es ms divertido.
DOCTOR MOREAU: Antepasado de una tal Marlene que experiment con animals
antes de crear con ella la criatura perfect.
LSER: Acrstico que nadie atina a recorder. Rayo de luz de colorines que se lo carga
todo, en especial a las armaduras anti-lser de los soldados imperiales de "La Guerra de las
Galaxias".
IMPERIO ESTELAR: Socorrido sistema de gobierno donde conviven las togas con las
pistolas de rayos y las distancias no tienen ninguna importancia. Cuanto ms se sube en el
escalafn, ms feos suelen ser sus representantes.
OVNI: Cosa execrable que no tiene nada que ver con la CF a pesar de que ayud lo suyo a
vender libros del gnero en los aos cincuenta.
FICCIN ESPECULATIVA: Pseudnimo transitorio.
FANTASA HEROICA: Subgnero de seores muy brutos con espadas muy grandes. En
los ltimos tiempos, novela de seores/as que se meten en un bosque y echan a andar a ver
qu les pasa (acampar, desacampar, ser atacados, volver a acampar, desacampar otra vez,
subir montaas, bajar montaas, acampar...)
INVASIN EXTRATERRESTRE: Topicazo que todos hemos dejado atrs, menos los
americanos, que ya se han quedado sin enemigos de peso en este mundo.
SABIO LOCO: Cientfico despeinado de libido algo desviada. Mximo recurso/impulsor
del gnero desde dentro de la propia ficcin. Especie en peligro de extincin que de vez en
cuando da conferencias en la entrega de los premios UPC.
RADIACTIVIDAD: Cosa muy mala que en el gnero hace virgueras.
VIRUS: Socorrido final de novelas y pelculas. Trasunto de forma de vida pequeita y/o
informtica que da much por el culo.
HIPERESPACIO: Las pginas amarillas del cosmos (o sea, el camino ms corto). El fa-
ci-l-si-mo, y encima sin peaje. Nada que ver con grandes superficies tipo CONTINENTE.
MULTIVERSO: Concepto que slo sirve si usted me sabe definir antes lo que es el
universe.
METEORITO: Pedrusco gordote de endiablada puntera.
CRISTAL LENTO: El video segn Bob Shaw.













AGUJERO NEGRO: Concepto astronmico que se presta al chiste grueso. Imn que
suele chuparse a la nave protagonista. Come de todo.
AGUJERO DE GUSANO: Parece que lo mismo de arriba pero visto desde el otro lado.
Cornucopia invertida que a veces sirve de atajo galctico.
SURREALISMO: La CF de los intelectuales. Postulados de algunos defensores acrrimos
del gnero.
SENTIDO DE LA MARAVILLA: Justificacin para el cuelgue que produce la CF. No
sabemos si existe en otros gneros.
COHETE: Pirul amarillo y rojo lleno de reaches. Antepasado remoto de todas las naves
espaciales del gnero, menos del proyecto Apolo. Pone el suelo perdido.
NAVE ESPACIAL: Medio de transport estelar grandsimo que hay que ver mayormente
desde abajo.
ARCOLOGIA: Palabra que an no ha decidido si llevar tilde en la i o no.
LEY DE GRAVITACIN UNIVERSAL: Algo que si se tiene en cuenta hace que las
novelas en el espacio sean muy aburridas, adems de mareantes.
PISTOLA DE RAYOS: Arma futurista que parece un secador de pelo. Por cuestiones de
patente, ahora se la llama "phaser" o "blaster". No tiene problems de retroceso.
PROPULSOR: Mochila que te permit volar sin quemarte el culo.
HIBERNACIN: Forma barata de viajar al espacio, congelando dietas y/o sueldos adems
de empleados. Puede provocar resfriados de mil aos.
SEXO: Lo que hace nos falta como el comer a muchos lectores (y autores) de CF.
ORDENADOR: Algo por cuya falta de previsin el gnero debera de devolvernos el
dinero y presentar la dimisin.
MUTANTE: Seor/a que tiene la habilidad insospechada de vender tebeos como
rosquillas. En la vida real, hara (hace?) pelculas porno.
REPLICANTE: Androide contestatario que tiene el mal gusto de querer ser como usted o
como yo. Ojo que la fecha de caducidad provoca complejo mesinico.
SIMULACRO: Un intent de poner al mismo perro de arriba otro collar que no cuaj.
MULTIFORME: Ubicuo individuo que cambia de forma como los polticos de program.
Llmase tambin Robert De Niro.













INMORTAL: Seor muy viejito pero muy bien conservado que se aburre como una ostra,
a lo mejor debido en parte a que los mil canales de television del future emiten todos lo
mismo a la misma hora, como estamos ya viendo.
HUMANOIDE: Ente que se da cierto aire a nosotros. Llmase tambin (incluir aqu el
nombre del poltico odiado favorite).
HOMINCULO: Lo mismo de arriba pero sin terminar de cocer.
HOLOGRAMA: Efecto especial al que se le nota un reborde azul. En alguna series de
television, forma de vida semimgica hecha de luz slida que vive en una habitacin de la
que slo sale para incordiar una vez a la semana.
CLON: Peligrossimo double gentico de uno mismo que podra acabar cepillndonos el
sueldo y a la esposa. Gemelo sin ombligo que no naci al mismo tiempo que uno. No es lo
ms ideal para escapar de la polica o defraudar a Hacienda.
UTOPIA: Gobierno de Aznar (apellido muy del gnero, por otra parte)
BIG BANG: Eructo galctico donde se supone que todo comenz. La Biblia lo llama
"Dios".
CIBORG: Ser mitad hombre mitad mquina que antes se pareca a Lee Majors y de un
tiempo a esta parte a Arnold Schwarzenagger.
TELETRANSPORTACIN: Lo menos parecido possible del mundo al autobs de lnea.
Algunos lo described como viajar a la velocidad del pensamiento, cosa que en ciertos casos
que todos sospechamos sera lentsimo. Algn autor listillo invent el trmino "jauntear"
sin que nadie le mentara luego a la madre.
TELEPATA: Posible psicpata con la cabeza muy grande. Cotilla mayor del gnero.
MPATA: Individuo solidario que sin la tilde no ganara ni un partido fuera de casa.
IA: Tambin llamada AI, por eso de que los sajones conducen por el otro lado. Cosa muy
seria y muy sesuda que nos puede quitar de trabajar algn da (y de comer, y de cobrar, y de
todo lo dems). Sonrisa flotante en el ter que como Antonio Banderas est en todas parties.
GUSANO DE ARENA: Repugnante lombriz tamao familiar cuyas caquitas vienen a
valer lo que un cojn de pato.
ANTIMATERIA: Algo as como el matrimonio pero en inorgnico. Se juntan dos cosas
aparentemente iguales y/o complementarias y se acaba en explosion. Si te llamas Wile E.
Coyote el sofoco se pasa pronto.













AUTOPLANETA: Sublimacin hispana del Seat 600. Hermano mayor olvidado de "La
Estrella de la Muerte", pero sin mala idea.
SABLE DE LUZ: Espada de fuego de los ngeles de Yahv copiada por Hollywood,
donde no deben de saber con quin se la juegan. Tambin llamado sable lser. (Alguien
sabe si funciona a pilas?)
JEDI: Maestro de judo mstico. No confundir con el abominable hombre de las nieves.
AZUL: El color de las bebidas en la ciencia ficcin.
FEDERACIN: Socorrido sustantivo que sustituye a otros ideolgicamente ms
reprobables como Imperio. Forma de gobierno donde todos dicen ser unos buenazos y
encima se lo creen.
REPBLICA GALCTICA: Paraso perdido elevado a ene la mayor parte de las veces.
Gente como George Lucas y similares debieron tener algn to-abuelo partindose la cara
en las Brigadas Internacionales; si no, no se explica tanto empeo.
PLDORA ALIMENTICIA: Comprimido de colorines que te da ms energa que un
foskitos sin que luego se te atrofien los dientes por la falta de uso. No confundir con el
xtasis.
DOCTOR: En el gnero hay tres: Asimov, Who y McCoy. El ms admirable de todos es
este ltimo, capaz de tender l solito a una nave entera y a sus mil y pico de tripulantes.
Para que luego se quejen los de MASH. Claro que tener un mando a distancia reconvertido
a diagnosticador ayuda tela.
ALIEN: Autoestopista galctico con muy mala leche, aunque sea ovparo. Grapadora
"Petrus" reconvertida en cabeza de monstruo cinematogrfico. Bicho que echa much baba
a pesar de que ya le han salido todos los dientes. Tiene fijacin por las marimachos.
DOCTOR WHO: Serie de culto reservada para genios como Harlan Ellison o quien esto
firma. Trasunto de Harpo Marx y/o Lon Chaney Junior, por lo de las muchas caras y los
rizos. Tiene el valor de viajar en el tiempo en una cabina de telfonos que es ms grande
por dentro que por fuera (como cualquier piso adosado, por otra parte) y no partirse de risa
ante los atrezzistas vestidos de monstruos de plstico de cada episodio. La bufanda es
opcional, pero los bolsillos ayudan much. Cuidado que engancha.













STAR TREK: Histrica series televisiva y/o cinematogrfica de bustos parlantes que
curiosamente no presentan ningn telediario. Sus epgonos plantean el misterio de cmo en
el siglo veintipico "GRECIAN-3000" no ha erradicado todava la calvicie.
STAR WARS: Maravillosa triloga cinematogrfica que impide a este cronista ser
objetivo.
BABYLON 5: Sarao galctico donde Rappel no desentonara nada. Chiringuito de moda
despendolado donde se demuestra que un bar de tapas o una estacin espacial suelen ser
sospechosamente parecidos a cualquier otro. Reservado para madrugadores, videoadictos o
Javier Redal.
CIBERPUNK: Subgnero que parece lleno de erratas, pero no.
REALIDAD VIRTUAL: Como su propio nombre indica, medio ideal para cumplir tus
fantasas.
CIBERNAUTA: Enganchado con gafas.
TREKKIE: Subespecie de fan especializado que, incomprensiblemente, quisiera tener las
orejas ms grandes. Seor/a con nulo sentido del ridculo.
TREKKER: Lo mismo de arriba, pero con complejo de culpa.
TRICORDER: La nica gran aportacin de Star Trek al mundo contemporneo y a Airtel.
JERINGUILLA: Brbaro mtodo de suministrar medicines que en el future ya no existe.
PRIMERA DIRECTIVA: Castrante norma de conduct que un tal James T. Kirk se
saltaba a la torera cada episodio y sus aburridos sucesores no tienen cojones de poner en
duda.
ASCENSOR ESPACIAL: Gigantesco gadjet muy de moda. Sueo hmedo de Betticher
y Navarro.
UCRONIA: Relato donde todo es como no fue para que al final las cosas acaben no siendo
como tampoco eran.
STEAMPUNK: Subgnero inventado por Gustavo Adolfo Bcquer. Claro que no registry
la patente y luego pasa lo que pasa.
ROBUSTIANO: Robbie el robot pero en carpetovetnico. El nico element de ciencia
ficcin televisivo/autnomo de nuestra infancia chiripitiflutica a quien la AEFCF ya tarda
en hacer un homenaje. Sobrevivir al to Aquiles y al Capitn Tan tiene su mrito, qu
demonios.


















Cdiz, 1959. Es un escritor, traductor y guionista de comics

espaol. Ha desarrollado tambin una gran actividad como

critico de cine, comics y de literature de fantasa,

participando en numerosas publicaciones.







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