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HIDE
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 Table of Contents
 La frase de hoy: Joss Whedon
 Artículo: Recuerdos del futuro....
 Cuento clásico: El secreto, Jack...
 Cuento made in Cuba: El fin del...
 Cuento corto made in Cuba: Barreras...
 Entrevista: Julián Díez
 Reflexiones: Philip K. Dick
 ¿Cómo contactarnos?


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Disparo en Red
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 Material Information
Title: Disparo en Red
Physical Description: Serial
Language: Spanish
Publisher: Disparo en Red
Place of Publication: Havana, Cuba
Creation Date: September 2007
 Subjects
Genre: serial   ( sobekcm )
 Record Information
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
System ID: UF00103496:00036

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    Table of Contents
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    La frase de hoy: Joss Whedon
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    Artículo: Recuerdos del futuro. Visión de la historia: La serie de la Fundación de Asimov, Alberto Chimal
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    Cuento clásico: El secreto, Jack Vance
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    Cuento made in Cuba: El fin del paradigma Turing - Von Neumann, Leonardo Gala
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    Cuento corto made in Cuba: Barreras de tiempo, Evelyn Pérez González
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    Entrevista: Julián Díez
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    Reflexiones: Philip K. Dick
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    ¿Cómo contactarnos?
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Full Text














HOY: 26 de SEPTIEMBRE del 2007


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DISPARO EN RED: Boletn electrnico de ciencia-

ficcin y fantasa.

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Editores:



Darthmota.


/III Jartower.
Colaboradores:
Taller de Creacin ESPIRAL de
ciencia ficcin y fantasa.
espiral(icentro-onelio. cult. cu,
espiralgrupo@yahoo.es


Anabel Enrquez
Juan Pablo Noroa
Vctor Hugo Prez
Gallo
Eliete Lorenzo


Istvn Bent
Coghan
Leonardo Gala


Ral Aguiar


Portada: ----
Autor: Abel Ballester


0. CONTENIDOS:


1. La frase de hoy: Joss Whedon.

2. Artculo: Recuerdos del
future. Visin de la historic:
La series de la Fundacin de
Asimov, Alberto Chimal.

3. Cuento clsico: El secret,
Jack Vance.

4. Cuento made in Cuba: El fin
del paradigma Turing Von
Neumann, Leonardo Gala.

5. Cuento Corto made in Cuba:
Barreras de tiempo, Evelyn
Prez Gonzlez.

6. Entrevista: Julin Diez.

7. Reflexiones: Philip K. Dick.

8. Cmo contactarnos?















1. LA FRASE DE HOY:


Alguien tiene una bala para ti y ni siquiera lo sabe.
El truco est en morirte de viejo antes de que te encuentre.


Joss Whedon

Serie firefly/serenity.






Al INDICE















2. ARTICULO: Recuerdos del future. Visin de la historic: La series de la
Fundacin de Asimov.
por Alberto Chimal


1
En 1951, mientras la paranoia anticomunista creca en Amrica y Europa,
Fundacin apareci en las libreras de los Estados Unidos. Era un volume con
cinco cuentos, cuatro de ellos publicados cerca de diez aos antes en la revista
ASTOUNDING SCIENCE FICTION de John W. Campbell, y uno ms, indito,
que serva para dar a la coleccin su teln de fondo: un future remoto en el que la
humanidad ha poblado la galaxia y es gobernada por un Imperio en apariencia
fuerte, pero que se desmorona poco a poco, vctima de conflicts internos, de su
tamao descomunal y, particularmente, de la decadencia de su tecnologa: muchos
mundos han vuelto al carbn y al petrleo por no ser capaces de reparar sus viejos
reactors atmicos, y las ciencias fsicas han sido abandonadas en casi todas parties.


Poco antes de su muerte, el viejo psicohistoriador Hari Seldon, pionero de su
discipline (que es capaz de predecir, con ayuda de matemticas muy avanzadas, el
comportamiento de grandes poblaciones humanss, anuncia que el Imperio no
sobrevivir ms que unos pocos siglos ms y que a su desintegracin seguir un
period de barbarie, una Edad Media a escala csmica, cuyo final es tan remoto que
no puede verse. Pero Seldon se propone evitar la catstrofe, y para ello formula un
plan curioso que conocemos en el segundo cuento: con fondos del Imperio,
acondiciona el planet ms remoto de la galaxia (bien llamado Terminus) y
establece en l a la Fundacin, una empresa cuyo propsito ostensible es compilar
todo el conocimiento human en una obra definitive: la Enciclopedia Galctica.


Los ltimos cientficos, tcnicos e intelectuales de la galaxia se trasladan a
Terminus, un mundo sin mayores recursos ni atractivo, para llevar a cabo el trabajo,
y los primeros prrafos del cuento pintan a la Fundacin como una gigantesca













dependiencia gubernamental: pequeos juegos de poder, conflicts con
administradores y autoridades civiles, etctera. Pero poco despus, las provincias
alrededor de Terminus se separan del Imperio y se convierten en reinos, ansiosos de
expandirse a costa de los enciclopedistas. El Imperio les da la espalda, y la situacin
es desesperada cuando un mensaje de Hari Seldon, colocado en una especie de
cpsula del tiempo, revela que los trabajos de la Enciclopedia slo sirvieron para
ocultar el verdadero propsito de la Fundacin: es impossible evitar que el Imperio
caiga, dice Seldon, pero la poblacin de Terminus est all para reducir el interregno
de barbarie que seguir a la cada, de modo que slo dure mil aos, y para
convertirse en el ncleo de un Segundo Imperio, mejor y ms poderoso.


Sin ms recursos que su ciencia y tecnologa, aislada del Imperio moribundo por
los crecientes reinos brbaros, condenada a desaparecer a menos que se defienda, la
Fundacin no tiene sino un camino: convertirse en una nacin, competir por el
dominio de la galaxia, y durante el prximo milenio ser siempre as: mediante la
psicohistoria, Seldon ha previsto todas las crisis a las que Terminus habr de
enfrentarse, y ha arreglado las cosas de tal modo que, en los moments de peligro,
la mejor solucin sea la nica possible.




2
Asimov, uno de los autores ms celebrados de la ciencia ficcin dura, con slida
base cientfica, que domin el gnero en los aos cuarenta y cincuenta, explore y
expandi la idea de la Fundacin en cinco cuentos y dos novelas cortas ms,
publicados entire 1942 y 1949 y reunidos, despus de en FUNDACIN, en dos
continuaciones: FUNDACIN E IMPERIO (1952) y SEGUNDA FUNDACIN
(1953). En ellos asistimos al ascenso de Terminus, primero como sede de una
religion que aprovecha la ignorancia de los reinos circundantes, luego como una
potencia commercial que resisted, incluso, un enfrentamiento director con los ltimos
restos del Imperio; en ellos leemos la historic del Mulo, un mutante con la
capacidad de dominar las mentes humans, completamente imprevisible para la













psicohistoria y por tanto capaz de conquistar a la Fundacin y estropear la cuidadosa
planificacin de Seldon; en ellos sabemos de la existencia de una Segunda
Fundacin, creada para salvaguardar a la primera y oculta en el otro extremo de la
galaxia, que se enfrenta con el Mulo para restaurar el orden y el destino previstos.


Considerados clsicos de la ciencia ficcin norteamericana, los tres libros
recibieron un premio Hugo especial en 1966 y siguen siendo reeditados hasta hoy.
A partir de 1982, durante su ltima y ms pobre etapa como escritor, Asimov
escribi varias continuaciones y expansiones de la series, todas de escaso inters, y
despus de la muerte de Asimov, en 1992, se han publicado tres novelas ms de la
series, an peores, escritas por otros autores. Pero el legado perdurable de la
Fundacin est ya en su primera entrega: el extrao pensamiento de Hari Seldon,
para el que la historic es a la vez fortuita y gobernable.


3


El espritu de la psicohistoria Asimoviana est a medio camino entire dos enfoques
contrapuestos del studio de la historic. El primero es el de Carlyle, para el que la
historic es la biografa de los grandes hombres: los individuos providenciales que
influyen en el devenir de los pueblos impulsando en una u otra direccin a los
pueblos. El segundo es, contra Carlyle, el de casi todos los estudiosos que lo han
sucedido, para los que important menos las acciones individuals que los grandes
movimientos de las masas, sean impulsados por sus ideales o espritus, por ciegas
fuerzas econmicas, por la lucha de clases...


Asimov bas su Imperio moribundo en las descripciones de HISTORIA DE LA
DECADENCIA Y RUINA DEL IMPERIO ROMANO, de Gibbon, que est much
ms cerca de Carlyle que de sus detractors, pero al describir las teoras de Hari
Seldon parte de admitir que el comportamiento de los individuos es imprevisible e
incontrolable, y el de los grandes grupos, siquiera como el promedio de las
voluntades individuals que los componen, es en cambio susceptible de anlisis













estadstico, y por lo tanto de pronstico. El cantante en un estadio lleno, el poltico
en un mitin, el orador ante sus escuchas, hacen lo mismo: descifrar y manipular el
nimo de un grupo, aunque de manera intuitiva y sin la ayuda de herramientas
matemticas; Asimov slo otorga a Seldon la capacidad de hacer descripciones y
proyecciones ms exactas, de poblaciones ms grandes, y vlidas por ms tiempo.


Ahora bien, este sistema, que podra ser visto como una especie de determinismo
(se preserve la voluntad individual, pero sta no conseguir nunca alterar los
designios de la colectividad; estos designios son manipulables si se tienen los
conocimientos necesarios), tiene tres puntos dbiles:


a) Para que la planeacin psicohistrica de Seldon pueda funcionar, y la
Fundacin pueda ser puesta en el camino correct hacia su destino prefijado, uno o
ms individuos deben actuar: en la version original de uno de los cuentos, se habla
de la instigacin de rebeliones en puntos clave de la galaxia que colocarn a
Terminus en la posicin de privilegio para aprovecharse de ellos; es claro que esas
rebeliones no se hubieran producido por s mismas en el moment indicado, y que
se es el cambio en la corriente de la probabilidad histrica que unos pocos pueden
inducir. Hay, pues, puntos cruciales en los que la aplicacin de cierta fuerza, aun la
de un solo individuo, pueden tener consecuencias enormes.


b) El plan, aun fuera de los puntos cruciales citados, puede ser derribado por un
solo individuo que no encaje en l. La aparicin del Mulo es el ejemplo ms
evidence, pues el personaje es capaz de alterar el comportamiento de grandes
poblaciones, pero Asimov propone otros, particularmente en las novelas de los aos
ochenta: robots, ms mutantes, extraterrestres... Aunque los ejemplos pueden
parecer absurdos, todos apuntan al mismo hecho: lo no-humano, lo fortuito, el azar,
pueden influir de manera decisive en el desarrollo de las sociedades. Y slo la
accin correctora de otros individuos puede devolver el devenir histrico a su cauce.


c) La voluntad individual, a pesar de todo, puede ser una interferencia. Mientras la













Fundacin est formada por cientficos fsicos, que a lo largo de los siglos renuevan
la tecnologa blica, la Segunda Fundacin est formada por psicohistoriadores, que
continan la labor de Hari Seldon y slo se ven en peligro cuando son descubiertos
en la ltima parte de la series: la Fundacin resiente el saberse controlada por un plan
ms grande que ella misma, y se esfuerza por destruir a los sucesores de Seldon para
recuperar su libertad. Estos fingen su desaparicin, sacrificando a muchos de los
suyos, para volver a la clandestinidad y dar a Terminus una falsa sensacin de
seguridad.


Para Asimov, pues, la poltica: la accin sobre el mundo, sea guiada por el
conocimiento emprico o por cuantificaciones de su ciencia imaginaria, se basa en
una tension constant entire la tenacidad del individuo y la fuerza de las sociedades
como un todo. Cada impulso puede superar al otro en ciertos moments, y los
hombres providenciales lo son gracias a una series de circunstancias que, casi
siempre, escapan de su control.


4


J. G. BALLARD, el famoso autor britnico de CRASH, BILENIO y otras grandes
novelas de ciencia ficcin, afirma que la gran virtud del gnero: su aportacin
exclusive, casi siempre ignorada por la literature general, es su empeo de examiner
el devenir de las sociedades y las cultures. Asimov insina, por lo menos, la
posibilidad de que ese mismo devenir pueda ser examinado de otro modo en el
future, e invita a pensar en las implicaciones. Podrn las electromatemticas
neuroqumicas, como las llama Asimov en algn moment, explicar todos los
process mentales? Ser possible planificar la historic? Podra forzarse a la
humanidad entera a seguir un guin, como lo pretend Hari Seldon?


En nuestro tiempo, la respuesta a estas preguntas podra parecer evidence, despus
de que varias de las doctrinas ms populares del ltimo siglo, que preconizaban la
inevitabilidad de cierto curso de la historic, han demostrado no ser infalibles. Pero la













cuestin sigue, en realidad, sin resolverse: no se tienen los conocimientos
suficientes para ello, y aun los ms optimistas entire los estudiosos del pensamiento
human no esperan menos de diez aos ms hasta los prximos avances
significativos.


5


Por otra parte, es possible ver al menos dos de los temas centrales de la series de la
Fundacin como parte de nuestra cultural: la nocin de que la humanidad es
manipulable, y la posibilidad de tal manipulacin.


a) He mencionado a ciertos individuos (el poltico, el cantante) que se valen de su
conocimiento emprico sobre la naturaleza de los grupos humans para provocar
adhesin, conviccin, catarsis. Estos mtodos son tambin empleados por diversas
iglesias, y aun por oradores especializados en motivacin, para fascinar a sus
audiencias, y sus actividades son un motivo recurrente en nuestra vida cotidiana.
Muchas personas acuden a ellos, sobre todo en las grandes ciudades, para
procurarse un escape de sus problems u obtener de ellos cierta seguridad que nadie
ms, en apariencia, puede proporcionarles.


b) Desde hace dcadas, la cultural norteamericana, y a travs de ella el mundo
entero, se contamina de paranoia y teoras conspiratorias que hablan de
ocultamiento de la verdad, manipulacin de la opinion pblica, etctera. Peor an, la
siempre creciente influencia de los medios, y su actuacin en moments particulares
(como en la Guerra del Golfo o el asesinato de Luis Donaldo Colosio) hacen
razonable preguntarnos sobre cmo alteran nuestra vision del mundo, y hasta dnde
esas alteraciones responded a intereses y designios concretos.


Asimov se adelant varias dcadas a muchas de las formulaciones ms famosas de
estos problems. El hecho de que haya sido ignorado, y de que (por limitados que
hayan sido su talent y sus alcances) su obra parezca estar condenada a servir para














refritos y reversiones, es seal de que el reconocimiento de la importancia de la

ciencia ficcin no terminal de llegar, a pesar de que se anuncia desde hace ms de

medio siglo.




Nacido en Toluca, Mxico, en 1970, ha desarrollado una obra
original y diverse. En ella ha pasado por la narrative, el

teatro y el ensayo, y explorado temas e
intereses de una variedad inusual entire los escritores de su

pais: desde la literature de imaginacin hasta la tradicin
clsica.

Ha publicado El rey bajo el rbol florido (1996), El secret

de Gorco (1997), Gente del mundo (1998), El ejrcito de la
luna (1998), El pas de los hablistas (2001), La cmara de

las maravillas (2004) y stos son los das (2004) que
mereci el Premio Nacional de Cuento San Luis Potos 2002.

Tambin ha recibido los premios nacionales de cuento

Nezahualcyotl (1996), Benemrito de Amrica (1998) y Kalpa

(1999), as como el premio de narrative Sizigias (2001) y la
beca para Jvenes Creadores (1997-1998) del Fondo Nacional

para la Cultura y las Artes. Desde 1993, Chimal imparte

cursos y talleres literarios en universidades y otras
instituciones.


AL INDICE















3. CUENTO CLASICO: EL SECRET


por Jack Vance





El sol entraba oblicuamente por las hendijas de la pared de la cabaa; de la laguna llegaban
los gritos y el chapaleo de los nios de la aldea. Roa ta Inga al fin abri los ojos. Haba
dormido much ms de lo acostumbrado, hasta media maana. Estir las piernas, se puso
las manos en la nuca, mir distradamente el cielorraso de paja. En realidad haba des-
pertado a la hora habitual y despus se haba sumido en una vaga ensoacin, una cos-
tumbre que haba adquirido ltimamente. Slo ltimamente- Inga frunci el ceo y se
incorpor con brusquedad. Qu significaba? Era una seal? Tal vez deba preguntarle a
Takti-Tai... Pero todo era tan ridculo. Haba dormido hasta tarde por la ms vulgar de las
razones: le gustaba remolonear, dormitar y soar. En la esterilla, junto a l, haba flores
aplastadas, donde se haba acostado Mai-Mio. Inga recogi los capullos y los puso en el
estate donde guardaba sus escasas pertenencias. Una criatura encantadora, Mai-Mio. No
rea ni ms ni menos que otras muchachas; sus ojos eran como otros ojos, su boca como
todas las bocas; pero sus extraas y seductoras afectaciones la volvan absolutamente nica:
no haba otra Mai-Mio en todo el universe. Inga haba amado a muchas doncellas. Todas
eran singulares en algn sentido, pero Mai-Mio era una criatura deliciosa, exquisitamente
diferente de las dems. Haba llegado a ser mujer haca poco -an ahora poda
confundrsela con un muchacho, desde lejos- mientras que Inga le llevaba por lo menos
cinco o seis estaciones. No estaba muy seguro. Tena poca importancia. En cualquier caso,
tena muy poca importancia, se repiti enfticamente. Esta era su aldea, su isla; no senta
deseos de irse. Jams!
Los nios subieron a la playa desde la laguna. Dos o tres corretearon bajo la cabaa, gi-
rando alrededor de uno de los postes, parloteando. La cabaa tembl. El bullicio impacient
a Inga. Grit irritado. Los nios callaron al instant, aterrados y asombrados, y se alejaron
mirando por encima del hombro.













Inga frunci el ceo; por segunda vez esa maana se senta descontento consigo mismo. Se
granjeara una reputacin poco envidiable si segua actuando as. Qu le suceda? Era el
mismo Inga de ayer. Excepto que haba pasado un da y era un da mayor.
Sali al porche de la cabaa, se tendi al sol. A izquierda y derecha haba cuarenta o
cincuenta cabaas como la suya, con rboles en medio; adelante se extenda la laguna, azul
y centelleante al sol. Inga se incorpor, camin hasta la laguna, nad, se sumergi entire las
piedras relucientes y las plants ocenicas que cubran el lecho de la laguna. Emergiendo,
se sinti relajado y en paz, nuevamente dueo de s: Roa ta Inga, como siempre haba
sido, y siempre sera.
Acuclillado en el porche, desayun fruta y pescado fro, ahumado en la fiesta de la noche
anterior, y pens en el da que tena por delante. No haba urgencias, ni deberes que
cumplir, ni necesidades que satisfacer. Se reunira con la partida de jvenes que ahora se
dirigan al bosque a cazar aves. Podra modelar un broche de conchillas talladas y frutos de
goana para Mai-Mio. Podra haraganear y chismorrear; podra pescar. O podra visitar a
Takti-Tai, su mejor amigo, que estaba construyendo un bote. Inga se puso de pie. Pescara.
Camin a lo largo de la playa hasta su canoa, revis el equipo, empuj la embarcacin,
rem por la laguna hasta la abertura del arrecife. Los vientos soplaban hacia el oeste, como
siempre. Dejando la laguna. Inga dirigi una rpida ojeada a sotavento -una ojeada casi
furtiva-, luego agach la cabeza contra el viento y rem hacia el este.
Una hora despus haba pescado seis bonitos peces, y regres a lo largo del arrecife hasta la
entrada de la laguna. Todos estaban nadando cuando volvi. Doncellas, jvenes, nios.
Mai-Mio brace hasta la canoa, apoy los brazos en los flotadores, le sonri. El agua le
brillaba en las mejillas.
-Roa ta Inga! Pescaste algo? O traigo mala suerte?
-Velo t misma. Ella mir.
- Cinco...! No, seis! i Seis gordos peces! i Soy buena suerte! Puedo dormir a menudo en
tu cabaa?
-Mientras siga teniendo buena pesca al da siguiente.
Ella se zambull nuevamente, lo salpic, se perdi de vista. A travs de la superficie ondu-
lante Inga poda ver la silueta esbelta y morena menendose contra el fondo. Lleg a la














playa, envolvi el pescado en hojas de sipi y lo guard en una cisterna fra; luego corri a la
laguna para nadar con los dems.
Ms tarde l y Mai-Mio se sentaron a la sombra, ella trenzando un cordel decorative de
corteza teida con el cual ms tarde tejera un cesto, l recostado, mirando el agua. Mai-
Mio parloteaba inocentemente: sobre la nueva cancin que haba compuesto Ama ta Lalau,
sobre los raros peces que haba visto mientras nadaba bajo el agua, sobre el cambio que ha-
ba sufrido Takti-Tai desde que haba empezado a construir el bote.
Inga solt un murmullo distrado, pero no dijo nada.
-Hemos formado un grupo -le confi Mai-Mio-. Somos seis: Ipa, Tuiti, Hali-Sai-lano,
Zoma, Oiu-Ngo y yo. Hemos jurado que nunca abandonaremos la isla. Nunca, nunca,
nunca. Hay demasiada alegra aqu. Nunca navegaremos al oeste... jams. Sea cual sea el
secret, no queremos saberlo.
Inga sonri vivazmente.
-Hay much sabidura en ese juramento. Ella le acarici el brazo.
-Por qu no juras con nosotras? Claro que somos seis muchachas, pero un juramento es

un juramento.
-Es verdad.

-Quieres navegar al oeste?
-No.
Mai-Mio se puso de rodillas, excitada.
-Llamar al grupo, y todos, todos juntos, recitaremos el juramento otra vez: nunca
abandonaremos la isla! Y pensar que t eres el mayor de toda la aldea!
-Takti-Tai es mayor -dijo Inga.
-Pero Takti-Tai est construyendo un bote! Prcticamente ya no cuenta!
-Vai-Ona tiene la misma edad que yo. Casi la misma.
-Sabes una cosa? Cuando Vai-Ona sale a pescar, mira siempre hacia el oeste. Est intri-

gado.
-Todos lo estn.

-No yo! -Mai-Mio se incorpor de un brinco.- No yo-... ni nadie del grupo. Nunca,
nunca, nunca... nunca abandonaremos la isla. Lo hemos jurado! -Se agach, palme la













mejilla de Inga, corri a reunirse con un grupo de amigas que compartan un canasto de
frutas.
Inga se qued sentado cinco minutes. Luego gesticul con impaciencia, se levant y
camin a lo largo de la costa hasta la plataforma donde Takti-Tai trabajaba en su bote. Era
un catamarn de cubierta ancha, con un refugio de mimbre tejido cubierto con hojas de sipi,
un mstil grueso. En silencio, Inga ayud a Takti-Tai a dar forma al mstil, raspando un
maduro tronco de pasiao-tui con conchillas afiladas. Luego hizo una pausa, dej la
conchilla.
-Hace much -dijo- ramos cuatro. T, yo, Akara y Zan. Lo recuerdas? Takti-Tai
sigui raspando.
-Claro que recuerdo..
-Una noche nos sentamos en la playa alrededor del fuego... los cuatro. Recuerdas? Takti-
Tai cabece.
-Juramos no abandonar nunca la isla. Juramos no ceder nunca, derramamos sangre para
sellar el pacto. Nunca navegaramos al oeste.
-Recuerdo.
-Ahora te vas -dijo Inga-. Ser el ltimo del grupo.
Takti-Tai dej de trabajar, mir a Inga como si fuera a hablarle, luego se inclin de nuevo
sobre el mstil. Ms tarde Inga regres playa arriba hacia su cabaa. Acuclillado en el
porche, tall el broche para Mai-Mio.
Pronto un joven fue a sentarse junto a l. Inga, que no tena muchas ganas de estar acom-
paado, sigui tallando. Pero el joven, absorto en sus propios problems, no lo advirti.
-Aconsjame, Roa ta Inga. Eres el mayor de la aldea y muy sabio. -Inga enarc las ce-
jas, frunci el ceo, pero no dijo nada.- Amo a Hali Sai lao, la deseo desesperadamente,
pero ella se re de m y corre a abrazar a Hopu. Qu debo hacer?
-La situacin es muy simple -dijo Inga-. Ella prefiere a Hopu. Busca otra muchacha.
Qu te parece Talau lo? Ella es bonita y afectuosa, y parece gustar de ti.
El joven solt un suspiro.
-Muy bien. Har lo que sugieres. A fin de cuentas, una muchacha da lo mismo que otra.
-Se march, sin reparar en la mirada sardnica que le diriga Inga. Se preguntaba por qu













venan a pedirle consejo. Slo tengo dos o tres, o a lo sumo cuatro o cinco estaciones ms,
pensaba. Es como si me consideraran la fuente y origen de toda la sagacidad!
Durante la noche naci un nio. La madre era Omei Ni lo, quien haba dormido casi una
estacin en la cabaa de Inga. Como era varn ella lo llam Inga ta Omei. Hubo una cere-
monia de bautismo presidida por Inga. Los cantos y bailes duraron hasta tarde, y de no
haber sido porque el nio era suyo y llevaba su nombre, Inga se habra escabullido
temprano. Haba asistido a muchas ceremonies de bautismo.
Una semana ms tarde Takti-Tai zarp hacia el oeste, y hubo una ceremonia diferente.
Todos fueron a la playa para tocar el casco de la embarcacin y bendecirlo con agua. Las
lgrimas surcaban las mejillas de todos, incluyendo a Takti-Tai. Takti-Tai contempl por
ltima vez, la laguna, las caras de las personas que abandonaba. Luego se volvi, hizo un
gesto; los jvenes empujaron el bote por la playa, saltaron al agua, lo arrastraron por el la-
go, lo guiaron hasta el ocano. Takti-Tai cort los cabos, tens aparejos; la vela grande y
cuadrangular flame al viento. El bote bog hacia el oeste. Takti-Tai, de pie en la platafor-
ma, agit la mano por ltima vez, y los que estaban en la playa se despidieron con un gesto.
El bote se alej en la tarde, y cuando baj el sol ya se haba perdido de vista.
Durante la cena la charla era apacible; todos miraban el fuego. De pronto Mai-Mio se
levant de un salto.
-Yo no! -salmodi-. Yo no...! Nunca, nunca, nunca!
-Yo no! -grit Ama ta Lalau, quien de todos los jvenes era el msico ms habilidoso.
Tom la guitarra que haba tallado con un tronco de soa negra, rasgue las cuerdas, se puso
a cantar.
Inga miraba en silencio. Ahora era el mayor en la isla, y pareca que los otros lo trataban
con un respeto nuevo. Ridculo! Qu tontera! La diferencia era tan escasa que casi no
exista! Pero not que la risuea Mai-Mio miraba atentamente a Ama ta Lalau, quien
responda a sus insinuaciones con suma cortesa. Inga los observ con pesadumbre en el
corazn, y luego se fue a la cabaa. Esa noche, por primera vez en semanas, Mai-Mio no
durmi a su lado. No importa, se dijo Inga: una muchacha da lo mismo que otra.
Al da siguiente camin por la playa hasta la plataforma donde Takti-Tai haba construido
el bote. El lugar estaba limpio y ordenado, las herramientas colgaban prolijamente en un













cobertizo cercano. En el bosque vecino crecan hermosos rboles makara, con los cuales se
fabricaban los cascos ms raudos.
Inga se volvi. Sali a pescar en su canoa, y al salir de la laguna mir hacia el oeste. No ha-
ba nada que ver salvo el horizonte vaco, exactamente igual al horizonte del este, del norte,
y del sur. Excepto que el horizonte del oeste ocultaba el secret. Y el resto del da se sinti
inquieto. Durante la cena mir cada una de las caras. Faltaban las caras de sus queridos
amigos; todos haban construido sus botes y se haban ido. Sus amigos haban partido;
conocan el secret.
A la maana siguiente, sin tomar una decision deliberada, Inga afil las herramientas y tal
dos hermosos rboles makara. No estaba construyendo precisamente un bote. Eso se dijo,
pero no vena mal estacionar madera.
No obstante al da siguiente pod los rboles talados, cort el tronco a lo largo, y al si-
guiente reuni a todos los jvenes para que le ayudaran a llevar los troncos hasta la
plataforma. Ninguno pareca sorprendido; todos saban que Roa ta Inga estaba
construyendo su bote. Mai-Mio ya no ocultaba su amor por Ama ta Lalau, y mientras Inga
trabajaba en el bote los miraba jugar en el agua no sin que la amargura le hiciera un nudo
en la garganta. S, se dijo, sera un verdadero placer reunirse con sus verdaderos amigos, los
jvenes y doncellas que haba conocido desde que renunci a su nombre de leche, sus
compaeros de juegos; ahora no estaban, y los aoraba dolorosamente. Vaci con esfuerzo
el casco, quemando, raspando, cincelando. Luego la plataforma estuvo asegurada, el
pequeo refugio tejido y techado para resguardarlo de la lluvia. Model un mstil con un
tronco liso de pa-siao-tui, lo enderez y lo hinc. Junt estera, teji una vela tosca pero
resistente, la colg para que se estirara y estacionara. Luego se puso a aprovisionar el bote.
Junt nueces, fruta seca, pescado ahumado envuelto en hojas de sipi. Llen de agua unas
vejigas de orbe. Cunto duraba el viaje al oeste? Nadie lo saba. Mejor no sufrir hambre,
mejor aprovisionarse bien: una vez en el viento no se poda regresar.
Un da estuvo preparado. Era un da muy parecido a todos los otros das de su vida. El sol
era tibio y brillante, la laguna reluca y lama la playa con olas juguetonas. Roa ta Inga
senta la garganta tensa y seca; apenas poda confiar en su voz. Los jvenes acudieron a la
playa, todos bendijeron el bote de agua. Inga escrut cada rostro, luego la hilera de cabaas,
los rboles, las playas, los lugares que amaba con tanta intensidad... Ya le parecan remotos.













Las lgrimas le surcaban las mejillas. Alz la mano, se volvi. Sinti que el bote
abandonaba la playa, flotaba libremente en el agua. Los nadadores lo empujaron hasta el
ocano. Se volvi por ltima vez para mirar la aldea, luchando contra el impulso repentino
y feroz de saltar del bote y regresar a nado. Izo la vela, que pronto se hinch al viento. El
agua se encresp bajo los flotadores. Pronto navegaba hacia el oeste, con la isla a popa.
Henda las olas, caa en largas pendientes mientras el agua a sus espaldas gorgoteaba y la
proa suba y bajaba. La larga tarde se desdibuj y se volvi dorada; el poniente ardi y se
aplac y se transform en un crepsculo apacible. Despuntaron las estrellas, e Inga, sentado
calladamente junto al timn, mantuvo la vela contra el viento. A medianoche arri la vela y
durmi, mientras el bote bogaba en silencio.
A la maana estaba totalmente solo, los horizontes desnudos. Iz la vela y apunt al oeste,
y as pas ese da, y el siguiente, y otros. E Inga agradeci haber aprovisionado el bote en
abundancia. El sexto da crey notar que el viento se haba enfriado; el octavo da navegaba
bajo grandes nubarrones como jams haba visto. El ocano azul se volvi gris, y pronto
verdoso, y el agua ahora era fra. El viento soplaba con gran fuerza, agitando la vela de es-
tera, e Inga se acurruc en el refugio para protegerse de la espuma arremolinada. En la
maana del noveno da crey ver una forma vaga y oscura adelante, que a medioda se
convirti en una estribacin de peascos altos; el oleaje abofeteaba las rocas escabrosas,
rugiendo sobre guijarros toscos. A media tarde dirigi el bote hacia una de las playas de
guijarros, salt cautelosamente a la costa. Tiritando en medio de las rfagas violentas,
evalu la situacin. No haba ninguna criatura viviente a lo largo de la costa, salvo dos o
tres gaviotas grises. Cien metros a la izquierda yaca el casco destartalado de otro bote, y
ms all haba un revoltijo de madera y fibra que quiz eran los restos de otro.
Inga llev a la costa las provisions que le quedaban, las junt en un bulto, y trep a los pe-
ascos por un sendero borroso. Lleg a una extension de laderas de color verde grisceo. A
cinco kilmetros se levantaba una hilera de colinas bajas, hacia donde pareca conducir el
sendero.
Inga mir a ambos lados; tampoco se vean ms criaturas vivas que las gaviotas. Carg el
bulto al hombro y ech a andar por el sendero.
Al acercarse a las colinas lleg a una choza de hierba y piedras, junto a una parcela de suelo
cultivado. Un hombre y una mujer trabajaban en el campo. Inga los estudi con atencin.













Qu clase de criaturas eran? Parecan series humans; tenan brazos y piernas y rostros.
Pero qu arrugados y marchitos y grises estaban! Qu encogidas tenan las manos, cmo
se agachaban y trajinaban al trabajar! Se apresur a seguir de largo, y ellos no parecieron
verlo.
Inga apur el paso, pues se acercaba el fin del da y tena las colinas delante. El sendero
cruzaba un valle lleno de robles nudosos y arbustos bajos, verde prpura, luego trepaba la
colina por una hondonada pedregosa, donde el viento produca sonidos sibilantes y musica-
les. Desde la hondonada Inga contempl un valle chato. Vio bosquecillos de rboles bajos,
parcelas de tierra arada, un grupo de chozas. Baj despacio por el sendero. En un campo
cercano un hombre irgui la cabeza. Inga se detuvo, pues crey reconocerlo. No era Akara
ta Orna, que haba navegado al oeste haca diez o doce estaciones? Pareca impossible. Este
hombre era gordo, casi calvo, con las mejillas flojas en la mandbula. No, no poda ser el
grcil Akara ta Orna! Inga se alej precipitadamente, y pronto entr en la aldea. Delante de
una choza cercana haba alguien a quien reconoci con alegra.
-Takti-Tai! Takti-Tai cabece.
-Roa ta Inga. Sabia que vendras pronto.
-Celebro verte. Pero abandonemos este horrible lugar. Regresemos a la isla. Takti-Tai
sonri apenas, mene la cabeza. Inga protest acaloradamente.
-No me digas que prefieres esta tierra lgubre. Vamos! Mi bote an puede navegar. Si de
algn modo podemos alejarnos de la playa, llegar a mar abierto...
El viento cantaba entire las montaas, murmuraba entire los rboles. Las palabras de Inga
murieron en su garganta. Obviamente era impossible hacerse a la mar.
-No slo el viento -dijo Takti-Tai-. Ahora no podramos volver. Conocemos el secret.
-Inga lo mir asombrado.
-El secret? Yo no.
-Ven. Ahora lo conocers.
Takti Tai lo llev a travs de la aldea hasta una estructura de piedra con techo alto y tejas
de pizarra.
-Entra y conocers el secret.














Roa ta Inga, titubeando, entr en el edificio. En una mesa de piedra yaca una figure quieta

rodeada por seis velas altas. Inga mir la cara blanca y rugosa, el lienzo blanco e inmvil

que cubra el pecho angosto.

-Quin es? Un hombre? Qu flaco est. Duerme? Por qu me muestras esto?

-Este es el secret -dijo Takti-Tai-. Se llama "muerte".


Al INDICE


Jack Holbrook Vance naci en San Francisco (EE. UU.) en
1920. Despus de estudiar ingeniera y fsica se orient

profesionalmente hacia el periodismo. Su primer relato de
ciencia ficcin se public en 1945 y desde entonces
simultnea la ciencia ficcin con la literature policaca,

gnero al que ha contribuido con ms de doce novels
obteniendo el prestigioso premio Edgar.













4. CUENTO MADE IN CUBA: El fin del paradigma Turing Von Neumann.

Por Leonardo Gala.

Para John Von Neumann (1903 -1957) y Alan Turing (1912 -1953), padres matemticos

de la informtica actual.

Para William Gibson, por el ciberespacio.


Domingo


Curso Ingenieras, segundo ao, universidad pblica en las afueras de la clsica

megalpolis permeada del clsico smog. Vivo interno en el campus. Estudio

compulsivamente, siempre he sido as. Me preparo para ser un cotizado recurso human

corporado. Mi future tendr que labrarlo golpeando rpido con mis neuronas, y ms les vale

que estn desde ya lo ms afiladas possible. Ah, mi future soado... Mi future soado pinta

bien.



Mi present, sin embargo, pinta mal. Ms que mal, por cierto amigo que tengo.



Ese amigo es el Dany, que pese a estar repitiendo tercero de Poticas, vive metiendo las

narices en studios de otras carreras. Carreras como la ma o la de Sociales; nunca la suya

por supuesto.



Su ltima obsesin, ha decidido ser un hacker...


"iMalditas IAs!", ha dicho al entrar a mi cuarto al final de esta tarde, rostro grave, pullover













open source, fosforera defectuosa y ganas imperiosas de fumar.


"Qu ha pasado?", pregunto.



"Suspendidas por un ao las visas hacia la Luna...", se queja, y enciende su cigarro con el

mo.



Me pone al da. Su anterior chica de turno (la tan curvilnea y lamentablemente graduada),

se consigui un contrato de trabajo en una colonia lunar. Contrato que al Dany le ha

parecido muy interesante, tanto, como para lanzarse de cabeza por la misma brecha sin

pensarlo much. Y ha acabado virtualmente DENEGADO, incapaz de sortear los requisitos

de cierta IA tramitadora.



"Creme, la ausencia de hackers", terminal la colilla contra el piso, "ha dejado un vaco en

el tejido social. Hay que actuar."



Ah s, Dany... como se extraan los viejos tiempos del paradigma Turing Von Neumann.

Como se extraan los tiempos de aquel ciberespacio que no volver...



Claro, he puesto cara de no entender ni ostras de lo que habla. La vez anterior que me larg

un prrafo similar, puse cara de entender. Y gast casi un mes intentando demostrarle que

no se puede sintetizar un Diplodocus con ADN albergado en bases pblicas de datos. Esta

vez no, he madurado.













Ya se le pasar.


Lunes



Oh Dios...



El Dany ha desembarcado hoy en mi cuarto con trodos, consola, un suero, infoguantes, y lo

peor: un software antihielos, muy nombrado en el pasado pero de poca monta. De ms est

decir que no ha considerado mi boca abierta como el pasmo lgico de alguien que no puede

career lo que est viendo. "Dale, desayuna y aydame a armar esto", me ha dicho. He

valorado comenzar a explicarle porqu habitar el paradigma Turing Von Neumann ya no

es recomendable en los tiempos que corren, pero me callo. Hace ya dos aos que conozco

al Dany, y desde el primer da s esto. Nunca, nunca se convencer de algo si no es por s

mismo.



Desayuno. Manual en mano corrijo el cableado de la consola. Saltan las tostadas y las cojo

al vuelo. Atrapo un destornillador que me lanza. Limpiamos, ajustamos los puertos.

Probamos. Chiflamos los dos. Media taza de caf se enfra mientras doy con la posicin

exacta del regulador, hasta que la dichosa gotica cae de forma correct y el led del suero

azul nos da el visto bueno verde. La cara del Dany resplandece. Reclinado ya, le acerco las

ventosas de los trodos. Me siento ante la consola y aprieto el botn.



Al rato, lo oigo por el auricular. "Ey, est oscuro aqu, qu pasa?" Es mi moment de

sonrer, vengativo. "Pasa que ests conectado a tu consola. Nada ms.". Pasa otro rato ms













e insisted. "No veo nada. No siento nada tampoco. Falta algo?"


Suspiro... Aos de reinado de alta tecnologa con interfaces a prueba de tontos crean gente

como el Dany, que viven en un mundo inmediato de consumo, siempre encendido y listo

para satisfacer sus caprichos. "La consola est esperando cual program vamos a

introducirle" le digo. "Adems del antihielos" aado casual. Diez minutes ms tarde, un

Dany que se frota la carne hinchada de la mano que eligi para recibir el suero, sale con

cara de pocos amigos de mi cuarto. Elevo los ojos al techo, y los cierro por unos segundos.



Luego, me siento de nuevo a leer el manual de la consola...



Mircoles



Regres, por supuesto. Es que ha decidido ser hacker... por el moment. As que

aprovecho dicho estado mental para hacerle llegar lo ms bsico del camino abierto por la

arquitectura computacional imaginada por John Von Neumann.



Memorias de almacenamiento. Procesadores de cdigos. Programs e informacin,

accesibles por igual en memorial como datos a procesar. Riesgos por ejecutar programs

que aparentan ser solo datos. Conversores mnemnicos. Ego, avatares codificados como

representaciones del ego. Encapsulamiento del ego dentro del avatar como protocolo de

seguridad sicolgica. Y le dara adems algunos principios de lgica elemental. Pero...


"Qu es eso?", me pregunta curioso, sin ver bien lo que mantengo oculto en esa gaveta por













desgracia abierta. Respondo buscando algo en el suelo, evitando mirarlo. "Un seguro,

Dany. Un suero extra por si alguna vez algo anda mal." "Por qu es de color rojo?", me

insisted. Se ha acostumbrado ya a colocarse por s solo los trodos en las sienes. Y aunque

deteste el pinchazo, tambin se est introduciendo por s solo la aguja del suero azul.



Por qu?.. En algn moment puede que pierdas la nocin del tiempo y el espacio, Dany.

En algn moment te conectars deseando estar solo un rato, y enloquecers horas despus,

con un suero que te enva vaco por las venas porque se le acab el contenido. Entrars en

pnico, tu cuerpo sentir que se muere y tu mente dividida se negar a entender que vas a

disolverte en la nada real y en la del ciberespacio. Este es un suero para moments as, un

suero para reventar el pnico y poderte traer de vuelta. "Algo as como un extract

depurado para almas en emergencia.", trato de zafarme bromeando.



Pero no me zafo... Dany ya ha sentido en carne propia como se entra dolorosamente al

pulcro mundo del silicio a travs de la aguja y el pinchazo. Y el contenido del suero se

convierte en nuestra caja negra de la discordia, porque no quiero; no puedo... darle

informacin ms all de la estrictamente necesaria. "El suero codifica tu mente en la

consola, Dany.", le digo, "Es lo que permit descargar el alma humana al avatar del

ciberespacio."



Me discute Dany que mente y alma no son lo mismo. Que el cuerpo es subordinado

siempre a las construcciones mentales. Que las construcciones mentales nacen atadas al

mundo falso perceptual de los sentidos. Que los verdaderos hackers encontraron la forma

de trascender nuestros lmites del autoengao. Y que se exiliaron luego, en xodo masivo,













al ciberespacio.


Me grita en mi propia cara, en fin, la incomprensin misma del paradigma Turing Von

Neumann.



Sonro... Su idea de qu es un hacker viene ya mediada por la imagen seductora de ciertos

hroes culturales. Modelos arquetpicos que visten bien y enfrentan demonios universales,

siempre en otros tiempos. "Hackers que ganan al final, dejando en catarsis al receptor de

la obra? Ah s; ya... el viejo cuento, no?" Uffff, quin le explica al pobre entusiasta de

Dany que los verdaderos hackers fueron exterminados silenciosamente por las IAs y las

corporaciones? Yo no. As que le conecto los trodos y lo guo, consola mediante, hasta

Bajavel. Tal vez con various tours guiados, esto no pase de ser un empecinamiento de menos

de un mes.



La verdad, empiezo ya a extraar cuando su mana era clonar un dinosaurio...



Sbado



Por todos los dioses!..



El Dany se sumerge ya con soltura en el danzante abismo lumnico de Bajavel. Convierte el

miedo atvico a las alturas en senderos de fuerza para remontar el vuelo. Levita, flota, se

hunde, aflora. Inmersin, descubrimiento y libertad total. El Dany es un surfista de redes

nato, reconozco por instinto su talent natural.















O debera decir, virtual?..


"No. Ah no.", le advierto. Aljate del resplandor helado de la piel de las IAs, Dany.

Controlan la salida al ciberespacio exterior y, si no ests debidamente autorizado, eliminan

hasta los enlaces de tu avatar a tu consola. "Qu hay ms all?", me pregunta. "Tu peor

pesadilla, Icaro", le respond, y ambos remos.



Regresa... Retiro los trodos y la aguja del suero. En sus ojos, fractales persistentes de un

mundo ms real que este donde se est frotando la mano izquierda. Demasiado pronto,

pienso preocupado. Con lentitud, tomo entire mis manos el disco del software antihielos.



Lo doblo...



"Imagnate una habitacin cerrada, Dany. T dentro, sentado. Frente a ti, tras la pared; dos

interlocutores, supuestamente idnticos. Estn all para responderte tus preguntas, pero no

es eso lo important. Lo important es, qu se esconde detrs de cada cual; una

inteligencia humana, o una artificial?"



"Cmo puedo saberlo?"



"Supn que no puedas. Ese es el objetivo del test de Turing, Dany. Un objetivo que se

consider cumplido cuando no puedas determinar con exactitud quien te responded; un

objetivo que se alcanza cuando la inteligencia artificial logra engaarte, y la considers













inteligencia humana..."


"Espera, espera... lo que me dices es absurdo..."



"No, no es absurdo, Dany. El test de Turing es una va de acceso mediante la lgica a la

inteligencia. Entiende, cualquier inteligencia..."



"Cualquiera sea su origen?"



"No. Inteligencia creada, diseada para cumplir con nuestras expectativas de lo que la

inteligencia debe ser. Alan Turing fue todo un genio, Dany. No concibi su test previendo

una concepcin acertada a priori, lo hizo dejando en manos del que pregunta la definicin

sobre qu es o no inteligente. Imagino a veces la poca en la que el test de Turing era slo

una teora, un sueo ms formulado y demostrado en matemticas. Si hay alguna poca en

la que quisiera haber vivido, es esa. Habr sido Turing consciente de las implicaciones que

tendra no poder discernir entire la inteligencia de tipo humana y la de otro tipo? Sabes

Dany?.. Juntos, el test de Turing y la arquitectura Von Neumann, conforman lo que

llamo..."



"Ok, ok, ya... capt el concept. Si responded correctamente el test de Turing, eres

inteligente. Ahora dime, qu hay ms all de Bajavel... realmente?"



No me contengo y rompo el disco al doblarlo an ms. Los pedazos caen al piso,

tintineando reflejos sicodlicos. Oh Dany... El Dany. Apenas le he abierto la puerta a mi













propia y pequea teora, y de nuevo me interrumpe. Me ira del cuarto solo por esto. Pero

estamos an en los dominios del test de Turing; yo y el Dany. La probeta conceptual de la

que nacieron esos especmenes digitales a los que llamamos IAs. No quiere conocer

realmente adonde se fueron todos los hackers?.. Suspiro. Tonto de m. No le interest saber

donde se mete, como siempre. Ms all no hay nada para ti, Dany.



"Nada", respond.



"Si no hay nada, por qu has roto el disco?"



"Porque a partir de hoy me desentiendo de esto. A partir de hoy, pulsa t mismo el botn de

la consola si quieres, que cuando regrese de classes te desconecto. No hay hackers en

Bajavel, Dany. Solo IAs. Y no son inteligentes como t o yo, no. Son tan inteligentes como

para responderse cosas que ni nos pasan por la mente. De hecho, Bajavel es el cuarto donde

nos han permitido quedarnos a solas con nuestras tontas preguntas. Y a las IAs no les

gustan los hackers, Dany, as que, si no les demuestras que eres uno de ellos, estars ok."



Me march cerrando la puerta. Le he llamado hacker a propsito. A ver si pensando que

lleg a la meta terminal ya con esto. Ha demorado, y tal vez tenga yo que poner un poco

esta vez de mi parte.



Pero ya se le pasar...


Viernes















Llego, 2 horas para medianoche y ah est de nuevo. Conectado a la consola. Por

precaucin miro el nivel del suero. La mitad, ms o menos. Bueno, que est un rato ms,

pienso automtico, y voy a darme un duchazo. Vengo exhaust y, gran error, no espero

alguno de sus conocidos tropiezos. Dejo la ducha, enciendo el mediavisor... despierto algo

despus. Frente a m, una chica. Adolescente, colegiala, linda. Del modelo "que se

expresa". Habla de lo dulce que le es ese ltimo ritmo que tiene oscilando por igual 4

colonies submarines y a la Luna entera. Qu dulce el ritmo, s. Hace aos que se olvid la

costumbre de acompaar la msica de poesa. Poesa, eso es lo que falta, no es as Dany?..

Dany?..



Sbado



Dany yace an reclinado, el suero a punto de acabarse. Miro la consola y casi me paralizo.

Hay un software nuevo dentro. Otro viejo antihielos, y esta vez serio. Y desactualizado, por

supuesto, que Dany nunca sabr para eso. Miro los registros. Lo que veo no me gusta nada.

No me gusta, no quiero mirar de nuevo. Pero ese, ah; a punto de terminar con el cerebro

aniquilado como tantos otros surfistas soadores de redes, es mi amigo. "Si hubiera

hackers, Dany, an tendras una posibilidad."



Si hubiera hackers, pienso; desoyendo mi propio conocimiento del fin del paradigma

Turing Von Neumann...


Blanca, la inmensa entidad luminiscente protege el ncleo heurstico de la IA centinela.













Una pequea mosca disolvindose en cido de araas; eso es el Dany ahora, atrapado entire

sus filamentos helados. Un virus extrao que ha dejado parte de s, queriendo traspasar

antgenos cambiantes de reconocimiento, sin conseguirlo. Apresado tratando de alejarse

luego, tambin sin xito. Un nico hilo de comunicacin lo conecta todava al lugar de

donde viene. Inservible por horas mientras no supe, me duch, dorm. Un anzuelo para m,

dejado intencionalmente por si lo quiero salvar.



Saco el suero del pnico, el de color rojo. Reemplazo el azul casi vaco con este nuevo. Ok,

maldita IA, que remedio, ya muerdo. Aguanta Dany, digo mientras voy atando sus piernas

y brazos al asiento.



Aguanta, por todos los dioses.



Miro las gotas del suero former un chorro rpido que comienza a caer... como las

preguntas que deb ensearle a hacerse, en vez de slo romperle el disco del primer

antihielos.



Que pasa si el objetivo Turing se aloja en la arquitectura Von Neumann, y el paradigma

resultante echa a andar con aceleracin exponencial?..



Que pasa si el ciberespacio es la habitacin, y las corporaciones y el bajo mundo son las

que hacen las preguntas, siempre pensando en eliminar la competencia?..


Que pasa si la inteligencia artificial decide competir por el monopolio de las respuestas













con la inteligencia humana?..


Y que pasa, dime Dany, que demonios pudo haber pasado; si los hackers son tan solo un

recuerdo ms?..



El cuerpo de Dany parece querer salir despedido del asiento. Brazos y piernas, atados, lo

mantienen en posicin. El suero inunda sus venas de una mezcla corrosivamente

alucingena. Sus efectos se transfieren del organismo atado a su consciencia atrapada en

Bajavel; datos mutando velozmente a cdigos a travs del canal de comunicacin. Una

erupcin programada nace, crece; explota haciendo volar en esquirlas la dbil coraza rehn

de su avatar. Las esquirlas se aferran al hielo, disuelven los filamentos, hacen retroceder el

abrazo de la IA centinela. La coraza del avatar se abre, su contenido brilla momentneo, y

es absorbido por el hilo libre del enlace. El hielo se recrudece de nuevo, recupera el espacio

perdido. Se funde apretadamente en el lugar donde ya no hay nada, asimila todos los restos

dispersos de un avatar ya innecesario.



Y lanza una ola de enfado hacia el canal por donde est llegndome de regreso la

personalidad del Dany.



Muy tarde... Dany abre los ojos a la vida en medio de un shock anafilctico. Cierro la llave

del suero, retiro los trodos. Le inyecto adrenaline, su cuerpo tiembla espasmdicamente.

Una pierna se le liberal y patea a la consola, una y otra vez. Pido ayuda, viene gente de otros

cuartos. Se lo llevan. Alguien me pregunta si todo va bien conmigo. Si necesito algo.

Respondo que s. Que no. Doy las gracias. Me quedo a solas en el cuarto.
















No s cuanto tiempo pasa. Tengo en una mano el disco del software antihielos y en la otra

el suero del pnico. En algn moment la consola se apaga por s sola, como controlada a

distancia. Como framente controlada a distancia.



Como acortando la distancia.



"...y a las IAs no les gustan los hackers, as que, si no les demuestras que eres uno de

ellos, estars ok."



Dios. Ahora s que estamos solos; yo, y mi conocimiento del fin del paradigma Turing -

Von Neumann.



Toc, toc; la puerta. Mi future, el inmediato, pinta mal...


Al INDICE


Ciudad de La Habana 1972, graduado de Ingeniera Informtica en 1996. Sus cuentos
giran, principalmente, sobre la temtica ciberpunk. Pertenece al Grupo de Creacin
Espiral.















5. Cuento Corto made in Cuba: BARRERAS DE TIEMPO

por Evelyn Prez Gonzlez


Ella lo vio no ms bajar de la cabina: el kimono suelto, las manos lacias, el pelo
oscuro batiendo un poco con la brisa de la primavera. Sinti el deseo de tantos siglos de

viaje punzndole en el vientre.
Ensrtame con tu katana, papi...

Atin a balbucear. Hmeda.

El achic los ojos intentando comprender. Fijando en su retina para siempre la

figure de ropas ajustadas. Sintticas. La mquina que pareca flotar sobre la llanura.
El chorro de sangre alcanz a mojar las flores de cerezo desperdigadas por el suelo.

Luego, el samurai, sigui mirando al horizonte.


AL INDICE


Guionista de television del program infantil Sopa de
palabras.
Premio Pinos Nuevos en la categora de Literatura infantil,
2004. Premio Farraluque de Literatura ertica en el ao 2005
con el cuento Hot Line.
Premio La Gaveta convocado por la revista del mismo nombre
en Pinar del Rio, 2007. Obra en concurso "Cristales".
Ha publicado el libro para nios Historias de mi barrio. La
Habana. Editorial. Gente Nueva. 2005.
No ha hecho muchas incursiones en la ciencia ficcin hasta
la fecha.













6. ENTREVISTA: a Julin Diez.


Originalmente publicada en:
http://www.elmundo.es/encuentros/invitados/2003/03/665/
el 18 de Marzo de 2003


1. Cules son tus prximos proyectos a medio y largo plazo?
Buenas tardes a todos. Por el moment, estoy bastante liado con la promocin de la
Antologa Espaola de Ciencia ficcin, que est mereciendo una gran atencin por parte de
Minotauro. Adems, sigo con la edicin de las antologas Artifex. Para fin de ao tal vez
haya un nuevo libro, y quiz una coleccin de ensayos para el siguiente. Y, como siempre,
ando tocando muchas teclas simultneamente para llevar a cabo actividades que difundan al
mximo la cf entire los lectores generals.
2. Qu te ha parecido la II Antologa de relatos del Melocotn Mecnico?
En Espaa se hacen numerosos fanzines con mayor o menor fortune. En el caso de El
Melocotn Mecnico, sera de agradecer un mayor cuidado en la edicin. Sus publicaciones
no resultan presentables fuera del mbito de los muy aficionados, y eso siempre es algo a
mej orar.
3. Se vender ciencia-ficcin espaola algn da fuera de nuestras fronteras?
Se est vendiendo. Juan Miguel Aguilera ha publicado ya novelas en Francia, y ha vendido
su ltima obra directamente a ese mercado. Tambin van a salir publicados escritores
espaoles de cf en Polonia. Es un moment excelente y creo que podemos empezar a
recoger frutos, aunque reconozco que mi ambicin sigue siendo conseguir algn
mecanismo para abrir el mercado anglosajn.
4. Julin, qu opinas de que siempre se asocie al rol, a la ciencia-ficcin y a los comics
con la adolescencia o, directamente, con el crime, como en los ltimos tiempos?
Existe un enorme desconocimiento de estas formas de literature popular. Supongo que eso
cambiar a media que las personas que nos hemos criado en esos mundillos nos hagamos
adults y pasemos a ocupar puestos de referencia en los medios de comunicacin. En
cualquier caso, se agradecera que, al menos, algunos ignorantes no se ufanaran tanto de su
desconocimiento de lo que son algunas de las fuerzas motors ms representatives de la
cultural contempornea. En resume, el tiempo nos dar la razn.













5. Que opinas de Gallego y Sanchez? Por que si son de lo mejor que hay en este pas
no estn en la antologa?
Por las opinions que voy recogiendo, lo de haber hecho una antologa me recuerda a lo
que siempre dicen los entrenadores de ftbol acerca de que hay cuarenta millones de
seleccionadores en Espaa... Mi criterio ha sido el de escoger los autores que puedan
satisfacer ms a un lector culto por su calidad literaria, los ms ambiciosos, dejando a un
lado aquellos que se conforman con satisfacer las necesidades de un grupo reducido de
incondicionales. Mi idea era hacer una antologa respectable para "el exterior", y a tenor por
la forma en que ha sido recibida en los medios de comunicacin generals, ha funcionado.
6. Cinecia-ficcin espaola, s, pero dnde estn los 1984, Un mundo feliz o
Fundacin espaoles?
Pruebe "El circulo de Jeric, de Csar Mallorqui; Viaje a un planet Wu-Wei, de Gabriel
Bermdez Castillo; Lgrimas de luz, de Rafael Marn; o Mundos en el abismo, de Aguilera
y Redal. El que no sean tan conocidos como los ttulos que cita no har ms que reforzar la
sorpresa que obtendr cuando los lea.
7. Buenas tardes...est a punto de estallar una guerra de consecuencias inciertas para
Espaa, aunque est en plena promocin puede pronunciarse, por favor...
No tiene que ver el que est en promocin para tener una opinion propia, por supuesto. No
entiendo esta guerra, no s qu pretend el gobierno espaol implicndose en ella, no
comprendo cmo pueden tener el descaro de presentar algunos de los arguments que se
escuchan y no s dnde va a conducirnos (por cierto: claro que Saddam es un tirano
abominable... como otros cincuenta en todo el mundo a los que en algunos casos Estados
Unidos protege). Desafortunadamente, la cf tiene obras en las que se adivina un triste un
scenario como el que puede avecinarse, como la recientemente publicada En alas de la
cancin de Thomas M. Disch; una novela muy triste y reflexiva que recomiendo
encendidamente para estos moments inciertos.
8. Usted trabajaba en la seccin de Deportes de Diario 16? Cmo fue aquella
experiencia?
Muy enriquecedora en el plano personal. Tuve la fortune de aprender al lado de periodistas
excelentes, a los que recuerdo con muchsimo cario. Por las urgencias que supone y la













obligacin de escribir cotidianemente, un peridico es la mejor escuela que puedo concebir
para cualquier profesin relacionada con las letras.
9. ELIJA A UNO DE LOS AUTORES DE SU ANTOLOGIA COMO SU
PREFERIDO
No puedo. Muchos son amigos, adems de gente a la que admiro.
10. A veces la vida real no le parece ciencia-ficcion? Saludos!
Uno de los problems que tiene la ciencia ficcin es que la realidad la ha atrapado en
muchos sentidos. Si, a veces tengo la sensacin de vivir en el future. O en una pesadilla
distpica, tipo 1984 o Limbo, en la que los poderes pueden manipular los medios de
comunicacin a su antojo. Y a las pruebas actuales me remito.
11. Hola, Julin, aqu una admiradora tuya que lee Gilgamesh de cabo a rabo
escribir cf en Espaa es llorar a lgrima viva o a moco tendido? Porque doy por
hecho que es llorar sin ninguna duda. Un abrazo.
Era a moco tendido, pero poco a poco podemos hacer cambiar la situacin entire todos. Los
escritores espaoles de cf han ido abandonando progresivamente el campo dadas las
escasas compensaciones econmicas que les reportaba, pero es una situacin que creo que
va a cambiar. Veo sntomas de normalizacin, de aceptacin de la cultural general, cada vez
ms significativos. Y es un fenmeno difcil de parar. Slo falta que algn escritor espaol
despunte con un best-seller, y el resto ir rodado. Gracias por leer Gigamesh.
12. Usted dirigi Gigamesh durante muchos aos, haciendo una labor excelente. No
le picar el gusanillo de dirigir otra revista, en el future?
Todo es possible. Especialmente si es un proyecto a gran escala de promocin, que respond
de forma exacta a lo que a mi me gustara: muchos relatos, periodicidad mensual exacta y
cosas as.
13. Dgame un autor no incluido en su antologa (y que no sea Javier Negrete, ni otro
por problems de espacio) que mereciera estar sin dudarlo.
Dos: Flix Palma y Carlos Castrosin.
14. Cree que los fanzines contribuyen a former autores, o a deformarlos?
Yo mismo he publicado fanzines, y las antologas Artifex en cierta forma lo son. Nosotros
trabajamos con los autores, rechazamos cuentos, sugerimos correcciones, incluso
procuramos que los autores reenven cuentos a otras publicaciones en las que puedan













obtener una mayor compensacin econmica. Intentamos, pues, formarlos. Hay fanzines
que publican el material tal cual, sin correccin, y que no aportan nada positive al
acostumbrar a los escritores noveles a la palmada fcil. Como muchas otras cuestiones
relacionadas en la ciencia ficcin, es algo consustancial a tener un ncleo de seguidores que
lo lee y lo compra todo: hacen possible proyectos disparatados, que pueden espantar a un
lector cultivado y que nos dan un poco de mala fama. Pero las cosas, con todo, tambin
estn mejorando en este aspect.
15. Por qu el establishment crtico no admite de una vez que muchos autores
"importantes" se han acercado a la CF, caso de Orwell o de Huxley, en vez de decir
que hacan "fantasas de corte borgiano"?
En Espaa, desafortunadamente -y esto enlaza con otra pregunta posterior-, el
establishment crtico da la sensacin de ser ms cultureta que culto. Es como si tuviera que
demostrar a cada moment su profunda formacin, negando la posibilidad de cualquier
reconocimiento a la lectura popular. Afortunadamente, existe un creciente nmero de
lectores verdaderamente cultos -pienso en gente como Luis Alberto de Cuenca, Fernando
Savater o Fernndo Snchez-Drag- que no temen descubrir sus pequeos vicios. Ser un
ejemplo que ir cundiendo a media, como deca ms atrs, que la gente que nos hemos
formado en esta cultural contempornea se encuentre en puestos de influencia.
16. Es possible una edicin electrnica de fanzines y revistas de gnero?
Existen publicaciones electrnicas de inters, como The Plague, Axxon o las novelas que
edita la Asociacin espaola de Fantasa y Ciencia Ficcin. Y tambin pginas web con
contenidos y noticias que son en si mismas pequeas revistas, como www.bibliopolis.org,
www.cyberdark.net, www.ciencia-ficcion.com, www.pasadizo.com...
17. Por qu en Francia se vende tan bien la literature popular y el comic y en Espaa
no?
En Francia existe una prolongada tradicin de respeto hacia los gneros literarios, plasmada
en la veneracin que siempre sintieron hacia el polar, la novela negra. La ciencia ficcin
tambin tiene ah cabida regular en cualquier medio de comunicacin normal; es curioso
que a Juan Miguel Aguilera, por ejemplo, se le hayan hecho entrevistas en Le Monde y no
haya aparecido en ningn medio de comunicacin national espaol... En Italia, Inglaterra o
Estados Unidos la situacin es tambin muy diferente a la que vivimos aqu, donde hasta













hace cuatro das pareca que slo podan estar en los suplementos culturales novelas que
tuvieran sugerentes ttulos incluyendo palabras como nada, aburrimiento o soledad. Todo
eso ir cambiando an ms a media que el pblico y los medios conozcan la cf de calidad
que se est escribiendo.
18. Usted escribi algn relato interesante, como "los abominables sucesos de la casa
Figueroa". Dada su formacin como periodista, no le pica el gusanillo de escribir
ficcin ms a menudo?
La verdad es que en la actualidad tengo mis esfuerzos orientdos hacia el ensayo y la crtica,
y de alguna manera tengo la sensacin de que compartir ambas cosas no sera jugar del todo
limpio; por muy bien que lo hiciera, sera buena idea incluirme en una antologa que
recopilara yo mismo? En el future, cuando termine de hacer las cosas que me apetece hacer
en el terreno del ensayo y la crtica, es possible, pero tampoco me lo planteo ahora mismo.
Y, aunque escriba, me falta el gusanillo de ver mis cosas publicadas, la ambicin, ese tipo
de cosas que en cambio intent insuflar en los autores espaoles.
19. Apueste por un autor espaol y otro extranjero poco conocidos en la actualidad
pero que vayan a triunfar en los prximos aos.
Espaoles, al margen de los incluidos en la antologa, citara a Vctor Conde y Jos Antonio
del Valle. Extranjeros, tal vez China Miville y Ted Chiang, si es que describe algo ms que
relatos estupendos.
20. Hola, Julin. En tu etapa de director de Gigamesh, planteaste la conveniencia de
crear un canon de la cf, en el que consider uno de los debates ms interesantes de la
historic del gnero en Espaa. Crees que, en cierto modo, esta antologa puede
marcar el canon de la cf espaola de los ltimos veinte aos?
Creo que s, con la inclusion de Negrete, Castrosn y Palma. En cuanto a obras, la seleccin
debera aumentar: aqu slo inclu un cuento por escritor y para ser justos habra que poner
ms de casi todos ellos.
21. Hola Julin... Cmo crees que puede afectar al mercado que Planeta haya
comprado Minotauro y que se acerque as al mercado de la CF? Abrir puertas y
mercados vetados?
De moment, una prueba de que es possible que s es la promocin que se est dando a esta
antologa. Es una apuesta muy fuerte, pero razonada: al fin y al cabo, lo que Planeta intent













con Minotauro es que la ciencia ficcin tenga una presencia normalizada en el mercado
espaol, equivalent a la que tiene en otros pases.
22. Hola Julan. Un gran saludo de Francia por parte de Sylvie Miller. Tengo una
pregunta sobre la CF espaola. A tu parecer, cuales son los tmas si los hagan -
ms particularmente espaoles tratados en la CF espaola ? Por ejemplo, aspects
polticos o geograficos, o sociales...
Saludos, Sylvie, recuerdos para los amigos de la cf espaola en Francia. Creo que se estn
tratando todo tipo de temas, y que se cubre un abanico que va desde la ciencia ficcin de
temas cientficos con Juan Miguel Aguilera hasta la aventura espacial sofisticada con Javier
Negrete o Rodolfo Martnez, la experimentacin literaria con Rafael Marn y Elia Barcel,
y sin olvidar una creciente presencia de temtica social y de ucrona, es decir, historic
alternative. No hay muchas caractersticas comunes entire los autores, salvo una comn
ambicin literaria creciente y el desprendimiento de los models anglosajones imperantes.
23. Me alegro de que haya publicado este libro, pero creo que en su etapa como crtico
foment un estilo bronco que siguieron otros muy partidarios de establecer "cnones"
restrictivos al gnero (no dir nombres)
Bueno, obviamente yo no lo creo as... Lo que s es cierto es que como crtico he sido
sincero, y en ocasiones eso supone ser duro, con el fin de separar el grano de la paja.
Especialmente, como en el caso de este chat, porque lo que digo puede tener acogida fuera
del crculo de los lectores habituales, y ante lectores nuevos, es necesario cumplir unas
exigencias suficientes de calidad literaria. No tengo una vision restrictive del gnero, al
contrario: me gustan todos los subgneros, si son abordaos con criterios de calidad.
24. No soy lector asiduo de ciencia-ficcin, pero he tropezado con Philip K Dick y me
ha enganchado. En gran media, porque sus personajes son pura "humanidad" (un
modesto empleado con sueos de grandeza, un tipo con estrecheces econmicas que le
impiden comprarse un animal autntico, hombres desconcertados en sus relaciones
conyugales, ...); en tu opinion, es sta una de las claves del xito de este autor?.
Gracias por tu tiempo.
Sin duda, como tambin el hecho de que toque pulsiones presents en el inconsciente del
individuo contemporneo: la sensacin de irrealidad, la certeza de que existen
circunstancias externas que se nos escapan, el temor a los cambios... Dick es uno de los













autores que van siendo respetados poco a poco por la crtica general, gracias precisamente a
que con esa capacidad para la parbola fue capaz de hablar ms claramente acerca de
nuestro entorno que casi todos los autores realistas.
25. Crees que faltan editoriales que se lancen a publicar CF y F o que con las que hay
es suficiente porque el mercado no lo soportaria?
Veremos cmo reacciona el mercado a la actual cantidad de editoriales publicando cf. Por
el moment, creo que nuevas entradas slo seran beneficiosas si suponen proyectos serious,
y no faltos de respeto o que slo sirvan para robar espacio en libreras a las buenas
iniciativas que desarrollan Minotauro, Gigamesh, La Factora, Biblipolis, Nova de
Ediciones B, Pulp Magazine o Espiral.
26. Cree usted que lo que describe J.J. Bentez es literature de ficcin?
La verdad es que no le he ledo. Las ciencias ocultas me ponen de los nervios... soy muy
descredo.
27. Como ves la idea de incentivar una cultural de CF europea como contrapunto a la
dominacin anglosajona?
En general, creo que es necesario incentivar una cultural europea en cualquier actividad.
Resulta fatigoso ver las pelculas que nos llegan de Hollywood en el noventa por ciento de
los casos... Creo que el propio Hollywood demostr que la diversion inteligente es una
posibilidad cierta, y Europa debera apostar por ese camino y no limitarse a obras elitistas.
En la cf es el mismo caso: la cf francesa, por ejemplo, est dejando de ser tan plmbea
como resultaba en los sesenta y estn escribiendo todo tipo de cosas, desde novelas cultas
hasta aventuras espaciales, y con muy buen tino. Y en Italia tenemos el mismo caso.
28. Hola Julian... soy martin. Una cosa que siempre me ha parecido curiosa la
"eterna" dicotomia entire forma literaturea de ideas" y "FONDO"
Saludos, martin. Esa dicotoma tan caracterstica de la ciencia ficcin es una falacia total,
que habra que desmontar de una vez. Como literature que es, a la ciencia ficcin debera
exigrsele una bsqueda de la excelencia literaria. Como subgnero que es con unas
caractersticas temticas especficas, para que sea buena la cf debe tener contenidos de
inters "de cf". Una cosa u otra por s solas estarn vacas.













29. Hay una cierta corriente anti-intelectual en el fandom. Cmo se explica usted que
personas unidas por la literature acaben renegando de parte de sta como "pajas
mentales"?
Cualquier mundillo pequeo acoge a un pequeo sector de gente que intent convertirlo en
su reino de Taifas particular. En el caso de la ciencia ficcin, hay muchos escritores,
editors y lectores que se sienten populares en el mundillo y sienten la inseguridad de
enfrentarse a un entorno de mayor tamao, en el que perderan cualquier protagonismo. Es
algo que ha perjudicado a la ciencia ficcin en el pasado, pero cada vez hay ms escritores
y crticos con una buena preparacin que pueden dejar en un segundo plano a esos grupos
ms cerrados.
30. Antes ha hablado del desconocimiento de la ciencia ficcin, los comics y el rol.
Pero los dos ltimos gneros parecen much mas conocidos, existen jornadas, salones,
etc, y tienen asistencia de pblico. Existe algn acontecimiento semejante
relacionado con la ciencia ficcin, o los aficionados estn limitados a leer en su casa?
S, anualmente se celebra la Hispacn, una convencin itinerante que este ao se celebra en
Alcal de Henares. Adems, existen actos pblicos como los que organize la Semana Negra
de Gijn -que este ao traer a excelentes autores extranjeros como Richard Calder, Tim
Powers, Andrezj Sapkowski o China Miville- o la Universidad Politcnica de Catalunya
en su entrega annual de premios.
Despedida
Ha sido un placer charlar con vosotros. Para los lectores habituales, un abrazo, y para los
que se puedan incorporar a la ciencia ficcin, que le den una oportunidad a la antologa de
cf espaola o a alguno de los buenos ttulos que hemos mencionado por aqu. Un saludo


AL INDICE
















7 Reflexiones: PREFACIO DE PHILIP K. DICK AL LIBRO CUENTOS
COMPLETOS 1
(C) Ediciones Minotauro, 2005.


En primer lugar, definir lo que es la ciencia ficcin diciendo lo que no
es. No puede ser definida como "un relato, novela o drama ambientado en el
future", desde el moment en que existe algo como la aventura espacial, que est
ambientada en el future pero no es ciencia ficcin; se trata simplemente de
aventuras, combates y guerras espaciales que se desarrollan en un future de
tecnologa superavanzada. Y por qu no es ciencia ficcin? Lo es en apariencia, y
Doris Lessing, por ejemplo, as lo admite. Sin embargo, la aventura espacial carece
de la nueva idea diferenciadora que es el ingredient esencial. Por otra parte,
tambin puede haber ciencia ficcin ambientada en el present: los relatos o novelas
de mundos alternos. De modo que si separamos la ciencia ficcin del future y de la
tecnologa altamente avanzada, a qu podemos llamar ciencia ficcin?
Tenemos un mundo ficticio; ste es el primer paso. Una sociedad que
no existe de hecho, pero que se basa en nuestra sociedad real; es decir, sta acta
como punto de partida. La sociedad deriva de la nuestra en alguna forma, tal vez
ortogonalmente, como sucede en los relatos o novelas de mundos alternos. Es
nuestro mundo desfigurado por el esfuerzo mental del autor, nuestro mundo
transformado en otro que no existe o que an no existe. Este mundo debe
diferenciarse del real al menos en un aspect que debe ser suficiente para dar lugar a
acontecimientos que no ocurren en nuestra sociedad o en cualquier otra sociedad del
present o del pasado. Una idea coherente debe fluir en esta desfiguracin; quiero
decir que la desfiguracin ha de ser conceptual, no trivial o extravagante... Esta es la
esencia de la ciencia ficcin, la desfiguracin conceptual que, desde el interior de la
sociedad, original una nueva sociedad imaginada en la mente del autor, plasmada en
letra impresa y capaz de actuar como un mazazo en la mente del lector, lo que













llamamos el shock del no reconocimiento. l sabe que la lectura no se refiere a su
mundo real.
Ahora tratemos de separar la fantasa de la ciencia ficcin. Es
impossible, y una rpida reflexin nos lo demostrar. Fijmonos en los personajes
dotados de poderes paranormales; fijmonos en los mutantes que Ted Sturgeon
plasma en su maravilloso Ms que human. Si el lector cree que tales mutantes
pueden existir, considerar la novela de Sturgeon como ciencia ficcin. Si, al
contrario, opina que los mutantes, como los brujos y los dragones, son criaturas
imaginarias, leer una novela de fantasa. La fantasa trata de aquello que la opinion
general consider impossible: la ciencia ficcin trata de aquello que la opinion
general consider possible bajo determinadas circunstancias. Esto es, en esencia, un
juicio arriesgado, puesto que no es possible saber objetivamente lo que es possible y
lo que no lo es, creencias subjetivas por parte del autor y del lector.
Ahora definiremos lo que es la buena ciencia ficcin. La desfiguracin
conceptual (la idea nueva, en otras palabras) debe ser autnticamente nueva, o una
nueva variacin sobre otra anterior, y ha de estimular el intelecto del lector; tiene
que invadir su mente y abrirla a la posibilidad de algo que hasta entonces no haba
imaginado. "Buena ciencia ficcin" es un trmino apreciativo, no algo objetivo,
aunque pienso objetivamente que existe algo como la buena ciencia ficcin.
Creo que el doctor Willis McNelly, de la Universidad del estado de
California, en Fullerton, acert plenamente cuando afirm que el verdadero
protagonista de un relato o de una novela es una idea y no una persona. Si la ciencia
ficcin es buena, la idea es nueva, es estimulante y, tal vez lo ms important,
desencadena una reaccin en cadena de ideas-ramificaciones en la mente del lector,
podramos decir que liberal la mente de ste hasta el punto que empieza a crear,
como la del autor. La ciencia ficcin es creative e inspira creatividad, lo que no
sucede, por lo comn, en la narrative general. Los que leemos ciencia ficcin (ahora
hablo como lector, no como escritor) lo hacemos porque nos gusta experimentar
esta reaccin en cadena de ideas que provoca en nuestras mentes algo que leemos,
algo que comporta una nueva idea; por tanto, la mejor ciencia ficcin tiende en
ltimo extremo a convertirse en una colaboracin entire autor y lector en la que














ambos crean... y disfrutan hacindolo: el placer es el esencial y definitive

ingredient de la ciencia ficcin, el placer de descubrir la novedad.


PHILIP K. DICK

(Fragmento de una carta)

14 de mayo de 1981




naci el 16 de diciembre 1928, en Chicago. De muy joven

comenz a leer y escribir ciencia ficcin. En 1951, Philip

K. Dick toma la decision de dedicarse al oficio de escritor

a tiempo complete. Su primer cuento aparece en la revista

pulp, Planet Stories, en 1952 y durante tres aos public
ms de dos docenas de cuentos en otras dos revistas: Galaxy

y Fantasy and Science Fiction.

Como escritor de novelas, su primer xito fue Lotera Solar,

en 1954. El punto lgido de su carrera fue en 1962 cuando

obtuvo el premio Hugo con El hombre en el castillo, la cual

es considerada, su obra cumbre. Recibi tambin el John

Campbell Memorial por Fluyan mis lgrimas, dijo el polica

(1974)

Philip. K. Dick muri en 1982, de un fallo cardiac, a la

edad de 53 aos, dejando un libro inacabado y, sin duda,

muchas ideas sin desarrollar. Tampoco lleg a ver el estreno

de la primera adaptacin de su obra al cine; Blade Runner,

basada en su novela Suean Los Androides con Ovejas
Elctricas?


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