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 Table of Contents
 La frase de hoy: George Lucas
 Artículo: El Anillo Mágico de Tolkien,...
 Cuento clásico: Amanecer, Robert...
 Cuento made in Cuba: Ruidos de...
 Cuento corto clásico: Cuento de...
 Reflexiones: De que hablan los...
 Las cosas que vendrán (… y que...
 ¿Cómo contactarnos?


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Disparo en Red
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 Material Information
Title: Disparo en Red
Physical Description: Serial
Language: Spanish
Publisher: Disparo en Red
Place of Publication: Havana, Cuba
Creation Date: April 2007
 Subjects
Genre: serial   ( sobekcm )
 Record Information
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
System ID: UF00103496:00031

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Table of Contents
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    Table of Contents
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    La frase de hoy: George Lucas
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    Artículo: El Anillo Mágico de Tolkien, Peter Beagle
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    Cuento clásico: Amanecer, Robert Bloch
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    Cuento made in Cuba: Ruidos de guerra, Leonardo Gala
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    Cuento corto clásico: Cuento de Navidad, Ray Bradbury
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    Reflexiones: De que hablan los cuentos, Michael Ende
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    Las cosas que vendrán (… y que pasan)
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    ¿Cómo contactarnos?
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HOY: 31 de ABRIL del 2007










DISPARO EN RED: Boletn electrnico de ciencia-

ficcin y fantasa.

De frecuencia mensual y totalmente gratis.

disparoenred@centro-onelio.cult.cu






Para descargar disparos anteriores:
http://www.esquinal3.co.nr
http://www.cubaunderground.com





El sitio web del Fantstico Cubano


httD://www.cubaliteraria.cu/auaican/index.html














DISPARO EN RED



disparoenred@centro-onelio.cult.cu


Editores:



Darthmota.


Jartower.


Colaboradores:
Taller de Creacin ESPIRAL de
ciencia ficcin y fantasa.
espiral@centro-onelio.cult.cu,
espiralgrupo@,yahoo.es


Anabel Enrquez
Juan Pablo Noroa
Vctor Hugo Prez
Gallo
Eliete Lorenzo
Ral Aguiar


Istvn Bent
Coghan
Leonardo
Gala
Yoss


O. CONTENIDOS:


1. La frase de hoy: George Lucas.

2. Artculo: El Anillo Mgico de
Tolkien, Peter Beagle.

3. Cuento clsico: Amanecer, Robert
Bloch.

4. Cuento made in Cuba: Ruidos de
guerra, Leonardo Gala.

5. Cuento Corto Clsico: Cuento de
Navidad, Ray Bradbury.

6. Reflexiones: De que hablan los
cuentos, Michael Ende.

7. Las cosas que vendrn (...v que
pasan)

8. Cmo contactamos?


Portada: Cazas humans y cylones.
Universo: Galctica.












1. LA FRASE DE HOY:


Han Solo: No te convene soliviantar a un wookie.
C3PO: Pero a nadie le preocupa soliviantar a un androide!

Han Solo: Eso es porque los androides no le arrancan los brazos a su oponente
cuando pierden, y los wookies s.
C3PO: R2, te propongo una nueva estrategia: deja ganar al wookie.


George Lucas.
Star Wars episodio IV
(La nueva esperanza).


Al INDICE












2. ARTICULO: El Anillo Mgico de Tolkien


Una introduccin de Peter Beagle a THE TOLKIEN READER, publicado en 1966
por Ballantine Books. Traduccin de Ramon Passolas.


Tres Anillos para los Reyes Elfos bajo el cielo.
Siete para los Seores Enanos en casas de piedra.
Nueve para los Hombres Mortales condenados a morir.
Uno para el Seor Oscuro, sobre el trono oscuro
en la Tierra de Mordor donde se extienden las Sombras.
Un Anillo para gobernarlos a todos. Un Anillo para encontrarlos,
un anillo para atraerlos a todos y atarlos en las tinieblas
en la Tierra de Mordor donde se extienden las sombras.


Lejos al norte se encuentran las Colinas de Hierro, las Montaas Grises y la Baha
helada de Forochel; ms all slo existe la gran desolacin septentrional. Lejos al sur se
extiende Haradwaith, region de gentes fieras y oscuras; al oeste est el mar, y ms all del
mar las tierras inmortales de Oestemesse, de donde llegaron los pueblos Eldar y a donde
todos volvern con el tiempo. Al este est Mordor, que siempre fue una tierra maligna y
desolada. Estos son los lmites de la Tierra Media, y este es el mundo que J.R.R.Tolkien
explore y cuya crnica present en El .'/,,r de los Anillos. No he dicho cre, porque
siempre estuvo ah.
El .li,,r de los Anillos y su prlogo, ElHobbit, pertenecen, desde mi punto de vista,
a un pequeo grupo de libros, canciones y poemas que he compartido con otras personas.
Los ms extraos desconocidos parecen conocerlos, y hablamos acerca de Gandalf, Gollum
o el Puente de Khazad-dm mientras la fiesta, la clase o el tren se alejan inadvertidamente
de nosotros. Viejos amigos los redescubren, como yo mismo lo hago -rebuscar en cualquier
libro de la Triloga es verse atrapado una vez ms en el conjunto de la Leyenda- y hablamos
de ello como si lo hubiramos ledo por vez primera, y como si estuviramos recordando










algo que nos hubiera sucedido a los dos much tiempo atrs. Algo de nosotros ha pasado a
former parte de la historic, y ahora esta nos pertenece.
La Tierra Media, es un poco como nuestra tierra, algo mtica quizs, pero no
demasiado. Su luz es la de los largos veranos de nuestra infancia, y sus pesadillas son como
las de los nios: sobrecogedoras visions de poder, sombras fras que bloquean para
siempre la luz del sol. Pero las fuerzas que controlan las vidas de los habitantes de la Tierra
Media son las mismas que las nuestras: tradicin, azar y deseo. Es un mundo repleto de
oportunidades, sujeto a las leyes naturales, y nicamente separado por una delgada piel del
caos aullante y primario que espera en el exterior de cualquier mundo; no es Oz, ni el Pas
de las Maravillas, sino un mundo repleto de cosas y personas, olores y estaciones, como el
nuestro.
El Hobbit nos sirve de introduccin tanto a la Tierra Media como a la historic del
Anillo Unico. Los Hobbits son una gente pequea, que viven en madrigueras, ligeramente
ms pequeos que los Enanos: de pies peludos, amables labradores y jardineros,
aficionados a los fuegos artificiales, las canciones y el tabaco, con cierta inclinacin a la
corpulencia y a la composicin de rboles genealgicos. En este libro el Hobbit Bilbo
Bolsn acompaa a trece enanos y a un mago llamado Gandalf en la bsqueda de un tesoro
que un dragn les arrebat siglos atrs. Durante el viaje, Bilbo encuentra un anillo mgico y
se lo lleva a casa, como un recuerdo. Su poder, por lo que l sabe, consiste en volver
invisible al portador, lo cual result til si tienes inters en evitar a tas y a dragones, y
Bilbo lo usa una o dos veces para ambos propsitos. Pero no lo usa para casi nada ms
durante los sesenta aos en que lo tiene en su poder; lo lleva en el bolsillo, sujeto a una
cadena de oro.
El Seor de los Anillos empieza con el descubrimiento por parte de Gandalf de que
el anillo de Bilbo es en realidad el Anillo Unico del poema. Fue hecho por el Seor Oscuro
-Sauron de Mordor, intemporal y extremadamente malvado- y los Anillos menores
distribuidos entire Elfos, Enanos y Hombres, deban con el tiempo llevar a las tres razas
bajo el dominio del Anillo nico, tambin llamado por este motivo el Anillo Soberano.
Pero Sauron ha perdido el Anillo, y su bsqueda es cada vez ms desesperada y frentica; si
se apodera del Anillo, pasar a ser invencible, pero sin l, todo su poder podra no servirle
de nada. El Anillo debe ser destruido, no slo para evitar que caiga en las garras de Sauron,










sino tambin porque, como todos los Anillos, su naturaleza es convertir la bondad en
maldad. Finalmente, es el sobrino de Bilbo, Frodo Bolsn, quien se pone en camino hacia
el volcn donde el Anillo fue forjado, aunque la montaa se encuentra en Mordor, bajo la
mirada del Seor Oscuro.
El Seor de los Anillos es la historic del viaje de Frodo a travs de una larga
pesadilla de codicia, de su educacin acerca del miedo y de la belleza, y de su prdida final
del mundo que est intentando salvar. En un sentido, su creciente conocimiento ha
devorado la alegra y la fuerza inocente que lo hicieron, de toda la gente mgica y sabia que
encuentra, el nico adecuado para llevar el Anillo. Como dice a Sam Gamyi, el nico
amigo que lo sigui todo el largo camino hasta el Fuego, "As suele ocurrir, Sam, cuando
las cosas estn en peligro: alguien tiene que renunciar a ellas, perderlas, para que otros las
conserven." Hay otros en la Tierra Media que habran pagado gustosamente ese precio,
pero ninguno para quien hubiera significado tanto.
He aqu la trama; pero el verdadero encanto del libro radica en la riqueza de la
pica, de la cual El Seor de los Anillos no es ms que una parte. La estructura del mundo
de Tolkien es tan vertiginosamente compleja y tan natural como un copo de nieve o la tela
de una araa: nicamente la historic de los reinos de los Hombres de la Tierra Media abarca
tres edades, y cada una de esas histories, como Tolkien insina en los fascinantes
Apndices, contiene suficiente material para una balada tan larga como El Seor de los
Anillos. Y hay otras gentes, pueblos ms viejos -especialmente los Elfos inmortales- cuyos
recuerdos se remontan a los Das Antiguos, much antes de que la bondad o la maldad
llegaran a la Tierra Media; estn los Enanos y los Ents -los Pastores de rboles, "viejos
como las montaas"- y est Tom Bombadil, que no tiene edad, raza o misin alguna.
Tolkien nos cuenta algo de cada uno de estos pueblos -sus canciones, sus lenguajes,
sus leyendas, sus costumbres y sus relaciones con las dems razas- pero es lo bastante sabio
como para no revelar todo cuanto sabe acerca de ellos y de su mundo. Puede hacerse eso
con las creaciones literarias, pero con nada que tenga vida propia. Y la Tierra Media vive,
no slo en El Seor de los Anillos, sino a su alrededor y antes y despus de El Seor de los
Anillos. He ledo la obra complete cinco o seis veces (sin contar las consultas, para las
cuales este ensayo es, en parte, una excusa), y en cada ocasin, aumenta y se profundiza mi
placer en su lectura. Es un libro que adquiere una ptina especial en cada mente que entra










en contact con l, como una piedra de bolsillo o un pedazo de madera que han sido
atesorados durante much tiempo. A veces, aunque s que yo no lo escrib, siento como si
lo hubiera hecho.
El Hobbit es una buena introduccin a los habitantes de la Tierra Media, ms an
teniendo en cuenta que algunos de sus personajes principles vuelven a aparecer en El
Seor de los Anillos. Adems de los Hobbits, Enanos, Elfos y Hombres est Gandalf el
Mago: un vagabundo, conocido con muchos nombres por muchas gentes, capaz de aparecer
como un hombre viejo, encorvado y frgil, hbil con los fuegos artificiales, nervioso e
irritable, y de algn modo cmico, o como una figure resplandeciente de poder aterrador,
capaz de oponerse a la voluntad del mismsimo Sauron. Y est Beom, el Cambia-pieles,
que puede tomar la forma de un oso; un hombre spero y malhumorado, pero un buen
amigo. Beorn no vuelve a aparecer despus de El Hobbit, pero en un sentido literario, es el
precursor del ms profundamente desarrollado Tom Bombadil. Ambos son series
cautelosos, que no se mezclan en los grandes asuntos de las dems gentes. Ambos son sus
propios amos, bajo ningn encantamiento que no sea el propio; pero el viejo Bombadil es la
cancin encarnada, y su poder es mayor que el de Beorn. Sera el ltimo en ser conquistado
si Sauron recuperara el Anillo Unico.


Pero de todos los personajes de ambos libros, seguramente el ms memorable -y
por su propio destino miserable, el ms importante- es la criatura llamada Smagol, o
Gollum, por el continue sonido gorgoteante que surge de su garganta. El origen de Gollum
es muy cercano al de los Hobbits, y es l quien descubre el Anillo en un ro, donde ha
estado oculto durante miles de aos. Mejor dicho, mata para apoderarse de l, y la nica
razn que podra dar del porque, es que el Anillo es ms hermoso que nada que alguna vez
haya entrado en su vida. El nombre que le da es, siempre, "la Preciosidad". Remonta el ro
con l hasta que el ro desaparece bajo una montaa, y all desaparece en la oscuridad,
hasta que Bilbo, perdido en los tneles de las montaas, se topa con l y con el Anillo sin
custodia, y se lo guard en el bolsillo. El Anillo cuida de s mismo, como Gandalf deduce:
gravita hacia el poder; va hacia donde tiene que ir. Pero Gollum no puede vivir sin su
Preciosidad, y no pasa much tiempo antes de que abandon las montaas para ir en su
busca. En sus viajes, eventualmente encuentra la pista de Frodo y Sam, pero es capturado










por ellos y obligado a guiarlos a Mordor, donde una vez l haba sido prisionero de Sauron.
En adelante est con ellos en todo moment, o a la vista de ellos, hasta el final de su viaje,
y de su igualmente terrible odisea.
En el moment en que Frodo le toma como gua, Gollum est completamente loco.
Los siglos oscuros y silenciosos viviendo con la ansiedad del Anillo y luego los tormentos
de Sauron han reducido su mente a un simple deseo sin sentido. Ahora existen dos series en
l: dos voces que hablan y susurran en su interior noche y da: Gollum y Smagol -uno no
es una persona en absolute, no yo, sino una cosa que pertenece por complete al Anillo; el
otro, an vivo en cierto modo, todava retiene ciertos vestigios de su propia voluntad, tras
tanto tiempo, y es capaz de sentir un grotesco anhelo hacia Frodo, a quien, sin embargo,
debe traicionar. No puede soportar la luz -incluso la luna llena es una angustia fisica para
l, y teme a casi cualquier cosa o persona del mundo, sobre todo a Sauron. Adems, Gollum
es peligroso; se ha convertido en cannibal y su cuerpo arruinado an retiene una fuerza
elstica y antinatural. Bilbo y Sam y muchos otros tienen la oportunidad de matarle, pero en
cada ocasin, la idea de su sufrimiento, aunque vagamente concebida (es preciso haber
llevado el Anillo, aunque sea durante corto tiempo, para entender la agona de Gollum), les
detiene; de modo que vive para desempear su papel en la Historia del Anillo. Al final,
Gollum es un desafio a la imaginacin ms que cualquier otro personaje de El Seor de los
Anillos, lo cual es lgico en cierto modo, puesto que ya era un fantasma cuando la historic
comenz.
A Sauron nunca se le ve, con la excepcin de un terrible instant, cuando la mente
de un hobbit entra en contact con la suya a travs de un palantir, una piedra vidente.
Pero los sirvientes de Sauron son tan visible como la energa de su mente puede
hacerlos: Orcos y Trolls, criados por El en imitacin de los Elfos y los Ents, tan incapaces
de crear nada como su Seor, ni de encontrar placer ms que en la fealdad; series inmundos,
espritus que habitan en las arruinadas tumbas de los Reyes; toda clase de Hombres, desde
brbaros de los bosques hasta los crueles Haradrim que montan en "olifantes", o reyes y
prncipes cados en las trampas de Sauron. De estos ltimos, los de destino ms
desgraciado, los ms espantosos y desesperados son los Nazgl, los Espectros del Anillo,
cada uno de los cuales fue una vez un hombre, un rey que sucumbi al poder de los nueve
anillos que fueron hechos para los Hombres Mortales. Montando grandes criaturas aladas, o










cabalgando caballos negros, extienden sombras de terror mientras cumplen los mandates de
su Amo por toda la Tierra Media, llamndose siempre los unos a los otros con voces
susurrantes llenas de maldad y de un dolor sin piedad. Son criaturas extradas del sueo de
un nio, nubes que oscurecen la luna, que le buscan, que se guan por los latidos de su
corazn; pero tambin son hombres cados, y Frodo, observndoles con el Anillo en el
dedo, comprende la naturaleza de su condenacin. El destino de ellos es muy similar al
suyo.
Porque el Anillo devora. Es una especie de cristal de aumento a travs del cual todas
las voluntades son concentradas; llevarlo es estar desnudo ante el Ojo (porque Sauron dej
gran parte de su poder original en el Anillo y este le llama constantemente) y ante los
deseos ms profundos de uno mismo de conseguir poder sobre los dems. Como cualquier
otra cosa que pertenezca al Seor Oscuro, el Anillo nico no puede crear; puede otorgar
poder, pero slo de acuerdo con la fuerza y las cualidades reales del Portador; y aquel que
lo posee no muere, "pero no crece, no obtiene ms vida" a decir de Gandalf, "simplemente
contina". Ha estirado la vida


de Bilbo hasta hacerla peligrosamente delgada, y la de Gollum hasta sobrepasar su
propia memorial; y el period en que Frodo ha tenido que cargar con El le ha daado ms
all de cualquier cura. Habla por el miserable Gollum, e incluso por los Nazgl cuando le
dice a Sam:
Ya no me queda nada, Sam: ni el sabor de la comida, ni la frescura del agua, ni el
susurro del viento, ni el recuerdo de los rboles, la hierba y las flores, ni la imagen de la
luna y las estrellas. Estoy desnudo en la oscuridad, Sam y entire mis ojos y la rueda de fuego
no queda ningn velo. Hasta con los ojos abiertos empiezo a verlo ahora, mientras todo lo
dems se desvanece.
El libro est repleto de canciones. Baladas, poesa, y rimas de conocimiento
pertenecen a las vidas cotidianas de las gentes de la Tierra Media, y la poesa pica es su
historic y su periodismo. Cada una de las distintas razas y tribus, except los habitantes de
Mordor, tiene su propia tradicin de canciones, y Tolkien las present todas -desde los
modos y patrons lficos de rima hasta los orgullosos cantos de los Enanos y los nmeros
de "music-hall" que los Hobbits adoran- con la habilidad y la naturalidad de un escritor










cuya prosa combine perfectamente con la poesa. Los mejores versos empiezan a cantar
mientras los lees, as como los nombres de gente y lugares, hasta el punto de que uno
podra ponerse a cantar los mapas que Tolkien incluye en cada volume. Y esa msica
nunca se impone desde fuera; surge del centro de ese mundo, como lo hace del mundo de la
Ilada, o de la Nibelungenlied. Los pueblos de Tolkien cantan, y cantan de esta manera.
Los libros se han vendido sin estridencias, pero de un modo constant desde que
Houghton Mifflin los introdujo, pero en los ltimos aos, las ventas han empezado a
incrementarse. Ballantine Books ha publicado una version de bolsillo aprobada por Tolkien
que incluye un prlogo y material nuevo. El mayor inters por la obra de Tolkien ha
surgido entire graduados y estudiantes universitarios. Estas personas produce trabajos
propios, variados y extraos, y si existe alguna significacin de su eleccin de El Seor de
los Anillos ms all del hecho de que se trata de un buen libro- al inferno con ella; uno u
otro de nuestros analizadores de la juventud se encargar de ello tarde o temprano. Pero hay
una possible razn para la popularidad de Tolkien que me gustara comentar, ya que se
refiere a la fuerza real de El Seor de los Anillos. La gente joven en general nota la
diferencia entire la realidad y el fraude. No son conscientes de ello; cuando empiezan a
conocer esa diferencia, y a intentar articularla, ya son adults y estn sujetos al sufrimiento
y a la falibilidad de ese estado. Pueden ser confundidos por estpidos o locos, pero perciben
al predicador que no siente una palabra de su sermn, al charlatn que trata de embaucarlos,
o a la sociedad que no cree en ella misma. Raramente permiten que cualquier falsedad
anide en sus corazones.
Tolkien cree en su mundo, y en todos aquellos que lo habitan. Este hecho,
naturalmente, no es una garanta de xito -si Tolkien no fuese un buen escritor, no podra
convertirlo en uno- pero es algo sin lo cual no hay grandeza, en el arte o en cualquier otra
cosa, y encuentro muy poco de ello en la ficcin que trata de hablarme acerca de este
mundo en el que vivimos. Esta incapacidad del autor de career en lo que est haciendo es,
creo, lo que transform a tantos libros que tratan de las cosas reales que realmente
ocurrieron a las almas reales y los cuerpos reales de personas reales en el mundo real en los
pequeos y entumecidos escenarios donde marionetas vestidas de formas diversas cantan y
hacen malabarismos. Pero yo creo que Tolkien ha vagado por la Tierra Media, que existe
slo en l mismo, y entiendo la tristeza de los Elfos, y he contemplado Mordor.










Y este es el origen de la unidad del libro, esta profunda certeza de Tolkien que
convierte a su mundo en algo ms que la suma de todas sus parties, ms que un ingenioso
artificio, ms que una sencilla parbola sobre el poder. Ms all de la habilidad y la
inventive del hombre, ms all de su conocimiento sobre filologa, mitologa y poesa, El
Seor de los Anillos est hecho con amor, con orgullo y con una pizca de locura. Nunca ha
existido much ficcin de cualquier tipo que haya sido compuesta de esta manera, pero
algunas noches tengo la sensacin de que mi tiempo se est engaando a s mismo con este
mtodo. As que he ledo el cuento del Anillo y algunos otros libros muchas veces, y
envidio a mis hijos, que an no han ledo ninguno de ellos, y os envidio a vosotros, si an
no lo habis hecho, y os deseo felicidad.





Naci en Nueva York en 1939 y escribi su primer novel, "A Fine and Private
Place" antes de cumplir veinte aos. Fue publicada en 1960, y extremadamente bien
recibida.
Tras graduarse por la Universidad de Pittsburgh en 1959, Beagle se traslad a Europa,
vivi en Pars, y viaj por Francia, Italia e Inglaterra. Pas un ao en la Universidad de
Stanford con una beca de escritura, y ahora vive en Santa Cruz, California. Sus escritos
han aparecido en "Seventeen" y en "The Atlantic Monthly", y ha colaborado con
artculos para "Holiday" donde se han publicado fragments de su segunda novel, "I
see by my outfit".


AL INDICE












3. CUENTO CLASICO: Amanecer


Por Robert Bloch

En el cielo silbaron las cabezas de torpedo cargadas con explosives,
y el fragor de su paso hizo temblar la montaa.

En las profundidades de su abovedado santuario, el hombre
permaneca sentado, deifico e inescrutable, enterado de todo lo que estaba
sucediendo. No tena necesidad de salir desde su refugio para contemplar el
cielo.

Saba lo que estaba sucediendo: lo supo desde aquella noche en que
el Sol parpade y se apag. Un anunciante, embutido en la bata blanca
smbolo de las artes curativas, estaba emitiendo un important mensaje
acerca del laxante ms popular del mundo: el que la mayora de la gente
prefera, el que cuatro de cada cinco mdicos usaban personalmente. En
medio de su elogio de aquel nuevo y sorprendente descubrimiento, hizo una
pausa para advertir al auditorio que se dispusiera a escuchar un boletn
especial.

Pero el boletn no lleg; un moment despus, la pantalla ennegreci
y rugi el trueno.

Durante toda la noche, la montaa tembl, y el hombre sentado
tembl tambin; no por miedo al future, sino por miedo al present.
Esperaba aquello, por ese motivo se encontraba all. Otros hablaron del
asunto durante aos. Circularon rumors, advertencias solemnes y
comentarios en las tabernas. Pero los que esparcan rumors, y los que
hacan advertencias, y los que comentaban en los bares, no efectuaron
movimiento alguno. Se quedaron en la ciudad y slo l haba huido.

Algunos de ellos lo saban, se quedaron para aceptar el inevitable
final del mejor modo possible, y l los admiraba por su valor. Otros trataron










de ignorar el future, y l los detestaba por su ceguera. No obstante, a todos
compadeca.

Haba comprobado, hace much tiempo, que el valor no era
suficiente, y que la ignorancia no representaba la salvacin. Las palabras
prudentes y las palabras estpidas son idnticas en un sentido: no detienen la
tormenta. Y cuando la tormenta se acerca, lo mejor es huir.

l se haba preparado aquel refugio montaoso, a much altura sobre
la ciudad, y estaba a salvo, y estara a salvo durante los aos siguientes.
Otros hombres de igual riqueza podan haber hecho lo mismo, pero fueron
demasiado listos o demasiado estpidos para enfrentarse con la realidad. De
modo que mientras ellos esparcan sus rumors y pronunciaban sus
advertencias y hacan sus comentarios, l se haba construido su refugio;
revestido de plomo, y aprovisionado de todo lo que poda necesitar durante
muchos aos, incluida una generosa provision del laxante ms popular del
mundo.



Por fin lleg el alba y los ecos del trueno se apagaron, y el hombre se
dirigi a un refugio especial, desde el cual poda enfocar su telescopio sobre
la ciudad. Mir y remir, pero all no haba nada que ver. Nada, except
nubes en remolino que giraban cubriendo, con su negrura, el inflamado
horizonte.

Se convenci que tendra que bajar a la ciudad si quera ver, y
efectu los adecuados preparativos.

En primer lugar, un traje especial fabricado a base de tela aislante y
lminas de plomo, dificil y costoso de obtener. El traje era un alto secret;
del tipo que slo posean los generals del Pentgono. No podan
procurrselos a sus esposas, y tenan que robarlos para sus amantes. Pero l
tena uno. Y se lo puso.










Una plataforma mvil le ayud a descender hasta la base de la
montaa, donde haba un automvil esperndole. Lo puso en march, las
puertas se cerraron automticamente detrs de l, y emprendi el camino
hacia la ciudad. A travs de la mirilla de su casco aislante contempl la
niebla amarilla, y condujo lentamente, a pesar que no encontr ningn otro
vehculo ni seales de vida.

Al cabo de un rato la niebla desapareci y pudo contemplar el paisaje
rural. Arboles amarillos e hierba amarilla siluetendose contra un cielo
amarillo en el cual grandes nubes negras giraban y giraban.

Un cuadro de Van Gogh, se dijo a s mismo, sabiendo que era una
mentira. Ya que ninguna mano de artist haba destrozado los cristales de las
granjas, arrancando la pintura de las paredes de los graneros ni estrujado el
clido aliento de los rebaos que pacan en los campos, dejndolos en pie,
helados, muertos.

Condujo a lo largo de la ancha carretera que desembocaba en la
ciudad; una carretera que habitualmente herva de objetos multicolores, que
eran vehculos a motor. Pero no haba ningn automvil en toda la longitud
de la arteria.

No los vio hasta que se acerc a los suburbios. Al doblar una curva,
estuvo a punto de chocar contra various de ellos. Y le invadi el pnico y se
detuvo.

La carretera, ante l, apareca llena de automviles hasta donde
alcanzaba la vista: una masa slida, guardabarros contra guardabarros,
dispuesta a avanzar hacia l con chirriantes ruedas.

Pero las ruedas no giraban.

Los automviles estaban muertos. Toda la carretera era un
cementerio de automviles. El hombre cruz el lugar a pie, inclinndose
reverentemente ante los cadveres de los Cadillac, los cadveres de los










Chevrolet, los cadveres de los Buicks. Delante de sus ojos tena la
evidencia de unas muertes violentas; los cristales destrozados, los
guardabarros aplastados, retorcidos.

Las seales de la lucha eran lastimosas de ver; aqu haba un
diminuto Volkswagen, aplastado entire dos poderosos Lincolns; all, un MG
haba muerto debajo de las ruedas de un impresionante camin. Pero ahora
todo estaba inmvil. Los Dodges, y los Homets, y los Ramblers...

Resultaba duro para l comprobar la tragedia que sorprendi a las
personas que iban en el interior de aquellos vehculos: tambin estaban
muertas, desde luego, pero su fallecimiento no era tan impresionante. Tal
vez su pensamiento haba sido afectado por la actitud de la poca, en la cual
un hombre tenda a ser cada vez menos identificado como un individuo, y
cada vez ms considerado de acuerdo con la valoracin simblica del
automvil que conduca. Cuando un desconocido conduca por la calle, rara
vez se pensaba en l como en una persona; la inmediata reaccin era: Ah
va un Ford... ah va un Pontiac... ah va un Jaguar descapotable. Y los
hombres se jactaban de sus automviles, en vez de hacerlo de sus cualidades
personales. De modo que, en cierto sentido, la muerte de los automviles era
ms important que la muerte de sus propietarios. No pareca que los series
humans hubieran muerto en un frentico esfuerzo por huir de la ciudad;
eran los automviles los que haban efectuado un esfuerzo final para
escapar, y haban fracasado.

Continue caminando por la carretera hasta que lleg a las primeras
filas de los suburbios. All, las huellas de la destruccin eran ms evidentes.
Las explosions haban hecho su efecto. En el campo, la pintura haba sido
arrancada de las paredes, pero en los suburbios las paredes haban sido
arrancadas de los edificios. No todas las viviendas estaban derruidas. Haba
muchas casas en pie, pero en su interior no se apreciaba la menor seal de
vida. Los aparatos de radio y television estaban muertos.










Vio entorpecido su advance por montones de escombros. Al parecer,
una de aquellas explosions haba afectado a aquella zona de un modo
director; su camino estaba bloqueado por un montn de los heterogneos
restos de Exurbia.



Pas por encima o dio un rodeo alrededor de Cajas de Kleenex,
cabezas artificiales que haban colgado de los escaparates de las tiendas,
artculos para automviles, arrugadas listas de compra y garabateadas notas
de citas con el psiquiatra.

Se detuvo ante unos Grandes Almacenes, y sus pies se enredaron con
los camisones de niln, cajas de supositorios desodorantes y un montn de
discos de Harry Belafonte.

Le resultaba dificil de avanzar con normalidad, ya que las calls
estaban llenas de vehculos destrozados y las aceras aparecan bloqueadas
por los trozos o las fachadas enteras de los edificios. Estructuras enteras
fueron arrancadas de cuajo, y, en algunas casas, qued al descubierto el
interior de las habitaciones. Aparentemente, la explosion se produjo de un
modo repentino, sin previo aviso, ya que haba pocos cadveres en las calls
y los que se encontraban en el interior de los inmuebles parecan haber
encontrado la muerte mientras desempeaban sus ocupaciones habituales.

Continue caminando, y evit deliberadamente mirar los cadveres.
Pero no poda evitar verlos, y con la costumbre la repugnancia se convirti
en simple aprensin. Que luego dej paso a la curiosidad.

Al pasar por delante del patio de recreo de una escuela, se alegr que
el final se produjera sin violencia. Probablemente, una ola de gas paralizante
se haba extendido a travs de toda aquella zona antes de la explosion.

El centro de la ciudad era una masa de obra de albailera, formando
caprichosas figures, como diseadas por un arquitecto demente. Aqu y all










haba diminutos capullos de llama brotando desde los intersticios de
enormes nubes.

El hombre vacil, preguntndose si sera convenient aventurarse
ms all. Entonces vio la colina que serva de fondo a la ciudad, y la
imponente estructura que era el nuevo Edificio Federal. Estaba all,
milagrosamente intacto, y a travs de la niebla el hombre pudo ver la
bandera que ondeaba todava en su tejado. All poda haber vida an, y el
hombre saba que no quedara satisfecho si no lo comprobaba.

Pero, antes de alcanzar su objetivo, encontr otras pruebas de
existencia. Mientras se mova entire los escombros se dio cuenta que no
estaba slo en aquel caos central.

Dondequiera que las llamas ardan y parpadeaban, haba figures
furtivas movindose cerca del fuego. Para espanto suyo, se dio cuenta que
estaban avivando los incendios; quemando barricades que no podan ser
apartadas de otro modo, para poder entrar y saquear en las tiendas. Algunos
de los saqueadores estaban silenciosos y avergonzados, otros se mostraban
petulantes; pero todos estaban condenados a muerte, definitivamente
desahuciados.

El saber esto impidi al hombre intervenir. Que robaran y saquearan
a su antojo; dentro de unas cuantas horas, o de unos cuantos das, la
radiacin producira su inevitable final.



Nadie se interpuso en su paso. Tal vez el casco y el traje protectores
parecan un uniform official. Continue caminando y vio:

En el interior de una tienda de bebidas, un hombre descalzo, que
llevaba un abrigo de visn, entregando botellas a una brigada formada por
cuatro chiquillos...










Una anciana de pie junto a la derruida caja fuerte de un Banco,
metiendo fajos de billetes en un saco. En un rincn yaca el cadver de una
mujer de pelo blanco, abrazada a un montn de monedas...

Un soldado y una mujer con el brazalete de la Cruz Roja,
transportando una camilla hacia la bloqueada entrada de una iglesia
parcialmente derruida. Imposibilitados de entrar, el soldado dio un puntapi
a una de las ventanas laterales y por ella introdujeron la camilla...

Una mujer con el rostro de una modelo de Vogue, tendida en la calle.
Al parecer, haba sido sorprendida por la explosion mientras responda a la
llamada del deber, ya que una mano delgada, aristocrtica, agarraba todava
el cordn de su caja de sombreros...

Un hombre delgado, saliendo de la tienda de un prestamista y
cargado con una enorme tuba. Desapareci momentneamente en una
carniceria y volvi a salir, con la trompa de su tuba llena de salchichas...

Unos studios de radio, casi destruidos, con su sala de sonido
decorada con los carteles de las quince variedades distintas de los Cigarrillos
Preferidos por los Norteamericanos, y de las veinte marcas de la Cerveza
Preferida por los Norteamericanos...

Una mujer sentada en la calle, llorando sobre el cadver de un
gatito...

Un autobs aplastado contra una pared; los pasajeros empujndose
para salir, incluso en el rigor mortis...

Los cuartos traseros de un len de piedra delante de lo que fue la
Biblioteca Pblica; en la escalinata de la entrada, el cadver de una anciana
cuya bolsa de la compra se haba desparramado por el suelo, junto a ella: dos
novelas policiacas, un ejemplar de Peyton Place, y el ltimo nmero del
Reader's Digest...










Un chiquillo que empuaba una pistola de juguete y disparaba contra
su hermanita, gritando: iBang! Ests muerta!

(Y lo estaba).



El hombre caminaba lentamente ahora, entorpecido por obstculos
materials y espirituales. Se acerc al edificio de la colina dando un rodeo;
evitando la repugnancia, la curiosidad morbosa, la piedad intil, el horror
indescriptible...

Saba que haba otros hombres all, en el corazn de la ciudad,
algunos entregados a actos de misericordia, otros a heroicos actos de pillaje.
Pero l los ignoraba a todos, ya que todos estaban muertos. La misericordia
careca ya de significado, y no haba posibilidad de rescate de las
radiaciones. Algunos de los que pasaban junto a l le llamaban; pero l
continuaba su camino haciendo odos sordos, sabiendo que sus palabras eran
simples estertores de moribundos.

Pero, de pronto, mientras trepaba por la ladera de la colina, not que
estaba llorando. Las lgrimas, clidas y salobres, descendieron por sus
mejillas y empaaron la superficie interior de su casco, de modo que ya no
pudo ver nada con claridad. Y as fue como sali del crculo interior; del
crculo interior de la ciudad, el crculo interior del inferno de Dante.

Sus lgrimas cesaron de fluir y su vision se aclar. Delante de l se
ergua la impresionante mole del Edificio Federal, intacto... o casi.



A media que se acercaba a la enorme escalinata principal observ
que haba evidentes seales de cuarteamiento y de corrosin sobre la
superficie de la estructura. La explosion slo da directamente a las
esculturas que adornaban el gran arco que daba acceso al edificio; las
estatuas simblicas fueron arrancadas de sus pedestales y estaban en el
suelo, destrozadas. El hombre las contempl sin ocultar cierto asombro.










Luego penetr en el interior del edificio. Los centinelas continuaban
montando guardia, pero ninguno de ellos le impidi el paso, probablemente
porque llevaba un traje protector todava ms complicado e impresionante
que los suyos.

En el interior del edificio, un pequeo ejrcito de funcionarios de
poca categora y de oficiales de alta graduacin hormigueaba por los
pasillos, suba y bajaba las escaleras. No haba ascensores, desde luego:
haban cesado de funcionar cuando se cort la energa elctrica. Pero el
hombre poda subir a pie.

Senta deseos de subir, ya que para eso haba ido all. Deseaba
contemplar la ciudad desde las alturas del edificio. Embutido en su traje
protector, pareca un autmata, y como un autmata subi escalera tras
escalera hasta que lleg al piso ms alto.

Pero all no haba ventanas, nicamente oficinas rodeadas de paredes.
Avanz por un largo pasillo hasta llegar al final. All se abra un gran
cubculo cuadrado iluminado por la claridad que penetraba a travs de la
pared de cristal del fondo.

Un hombre estaba sentado ante un escritorio, empuando un receptor
telefnico y maldiciendo en voz baja. Mir con curiosidad al intruso,
observ el uniform aislante, y volvi a sus maldiciones.

De modo que era possible acercarse a la pared del fondo y contemplar
la gran ciudad. Mejor dicho, el enorme crter donde estuvo asentada la gran
ciudad.

La noche se mezclaba con el apagado resplandor del horizonte, pero
all no haba oscuridad. Las pequeas bombas incendiarias haban ido
extendiendo el fuego, al parecer empujado por el viento, y ahora el hombre
contemplaba un inmenso ocano de llamas. Todo estaba envuelto en unas
inmensas olas rojizas. Mientras contemplaba aquel espectculo, las lgrimas










acudieron de nuevo a sus ojos, aunque saba que no habra lgrimas
suficientes para apagar aquellos incendios.

Se volvi hacia el hombre sentado ante el escritorio, notando por
primera vez que llevaba uno de los uniforms reservados para los generals.

Por lo tanto, deba ser el comandante en jefe. S, ahora estaba seguro
de ello ya que, alrededor del escritorio, el suelo estaba inundado de papeles.
Tal vez eran mapas anticuados, tal vez eran tratados anticuados. Poco
importaba ya lo que pudieran ser.

Detrs del escritorio, colgado de la pared, haba otro mapa, y este
importaba much. Estaba literalmente cubierto de banderitas negras y rojas,
y al hombre le cost muy poco descifrar su significado. Las banderitas rojas
significaban destruccin, ya que una de ellas se encontraba clavada sobre el
nombre de aquella ciudad. Y haba una sobre Nueva York, una sobre
Chicago, Detroit, Los Angeles... sobre todos y cada uno de los centros
importantes.

Mir al general, y finalmente fluyeron las palabras.

-Debe ser terrible.

-S, terrible dijo el general.

-Millones y millones de muertos.

-Muertos.

-Las ciudades destruidas, el aire envenenado, y ninguna posibilidad
de escape. Ninguna posibilidad de escape a ninguna parte del mundo.

-Ninguna posibilidad.

El hombre se volvi hacia la ventana y contempl el Infierno una vez
ms. Pensando: Este es el fin del mundo.










Mir de nuevo al general, y suspir.


-Pensar que hemos sido derrotados susurr.

El resplandor rojo creci, y a su luz vio el rostro del general,
exultante de alegra.

-Qu est diciendo, hombre? dijo orgullosamente el general,
mientras las llamas crecan y crecan Hemos ganado!








Robert Albert Bloch (5 de abril de 1917, Chicago, Illinois -23 de
septiembre de 1994, Los Angeles). Novelista, cuentista y guionista
norteamericano de literature fantstica y ciencia-ficcin.

Robert Bloch, de ascendencia judia, escribi cientos de cuentos y
alrededor de 20 novels, la mayor parte dentro del gnero negro, de
terror y de ciencia-ficcin. Alprincipio de su carrera public ampliamente
en las llamadas revistas pulp como Weird Tales. Escribi adems
numerosos guiones cinematogrficos.

Recibi los premios Hugo Award, Bram Stoker Awardy el World Fantasy
Award. Durante un tiempo fue president de la asociacin de escritores
Mystery Writers ofAmerica.

Bloch asimismo elabor fanzines de ciencia-ficcin, e incluso trabaj
durante un tiempo en el teatro de variedades.

Una de sus primeras amistades literarias fue su maestro H. P. Lovecraft,
con el que mantuvo una larga correspondencia. Bloch escribi gran
nmero de relatos pertenecientes a los Mitos de Cthulhu. De hecho, se
invent dos libros frecuentemente citados en los relatos del ciclo de los










Mitos: De Vermis Mysteriis y Cultes des Goules.


Lleg a aparecer transfigurado en uno de los personajes ("Robert Blake ")
del relato de Lovecraft The Haunter of the Dark ('El morador de las
tinieblas'), que est dedicado a Bloch. En esta historic, Lovecraft mata al
personaje que represent a Bloch. ste, como contrapartida, hizo lo
propio en The .Ihiinblr from the Stars ('El vampiro estelar'), en el que el
personaje inspirado en Lovecraft tiene una muerte horrible. Bloch ms
tarde escribira un tercer relato, The .\lhiJ, From the Steeple ('La
sombra que huy del chapitel', como continuacin de "El morador de las
tinieblas ").

La celebridad de Robert Bloch se debe principalmente a su autora de
Psycho (Psicosis), novel adaptada fielmente por Joseph Stefano para el
filme del mismo titulo dirigido por Alfed Hitchcock en 1960.

Robert Bloch muri en 1994, siendo enterrado en el Westwood Village
Memorial Park Cemetery de Los Angeles. Aparte de a su considerable
produccin literaria, la reputacin de Bloch entire sus muchos seguidores
se debe a su gran amabilidad, a su generosidad y a sus cmicamente
atroces juegos de palabras.


Al INDICE










4. CUENTO MADE IN CUBA: Ruidos de Guerra.


Por Leonardo Gala.


Y hubo tanto ruido, que alfinal lleg elfinal
Joaquin Sabina




Fiuuuuuu.... u... uuuu.. uuuu.. U. UUU. UUUUUUU!..........


Bang, bang!... "iArgh... "


BOOM!


"iNo!..." "iNoooo!... "iNO!..."


Tratatatat! .... Tratatatat! .... Tratatatat!....


Fiuuuuuu.... u... uuuu.. uuuu.. U. UUU. UUUUUUU!....


Te gusta or. Te gusta estar inmerso en el ruido. Ruidos de tecnologa de matar.
Ruidos de derrumbes, de desplomes, de cristales que ceden a la presin de tu cuerpo
proyectado. Ruidos de vencidos, de conquistados pre-mortem.


BOOM!


Ruidos de guerra.


Clack!


Oper dice que hay que moverse rpido al Sur. Intel avisa en una escueta lnea
pulsante que la avanzada de infiltrados novoterroristas han tenido ya las dificultades










previstas. Levantas tu bota, y la dejas caer, astillando algn homplato. Bajas la boca del
can de tu arma corta.


iBang!..


Son slo ruidos de guerra.


Sales al exterior, el visor te pone en contact zoom con las fuerzas que se retiran.
Una granada en el director. Tact te corrije, te muestra grficamente el ngulo correct. No le
haces caso. Aprietas el gatillo. Y buscas otra posicin.


Fzzzt!... Fzzzzt!


Fzzzt!


Ruidos. Son la informacin mnima disponible. La ventaja evolutiva a aprovechar
para el que sigue vivo est en or. En saber que or. El aire slo ruidos, el aire el medio por
el que se transmiten discursos encontrados de armamentos. Y eso ltimo que oste fueron
ruidos de impacts de ondas snicas, lo sabes bien. A tu espalda. Sabes bien que fue a tu
espalda. Giras y te dejas caer.


Fzzzt!..


Mando te avisa que Opinin transmitir en breve desde tu punto de vista y maldices
por lo bajo. Tact da una respuesta a tu nerviosismo. Rodar. Incorporarse. Salto, salto. Tres
pasos cortos, dejarse caer. La espoleta lista a ser quitada. Medio giro. Escuchas, slo
escuchas.


BOOM!..


Tact te apremia a que salgas y riegues plomo. A todo lo que den tus dos armas de










repeticin, que riegues plomo. Cargo se deshace de su color translcido para que
selecciones que municin debe encargrsele luego a las nanoreplicadoras. Once milmetros,
decides. Y das rienda suelta a tu precaucin. Mucho, much ruido.


Ratatatat!


"iNo, noooooo... argh!... "


Ratatatat!


Mucho ruido. Para escucharte mejor.


Mando te alza la cabeza, te gira, te coloca mirando hacia aquellas fuerzas enemigas
derrotadas y en fuga. Y el mundo se vuelve en el acto ntidamente rosa. Todo el mundo es
ahora color de rosa.


Color Opinin.


"... donde las fuerzas del extinto rgimen separatist abandonan la ciudad ante la
llegada de nuestras unidades especiales. Desde las alturas del antiguo Cuartel General de
la faccin del Canciller Horetzki, este soldado est combatiendo por restablecer
finalmente la Democracia y un Futuro a los habitantes de este otrora bello pais, envuelto
en una guerra civil que ya dura 78 a in,\ La vida de este soldado est en juego, a pesar de
los avances de la tecnologa que lo mantienen al tanto de cunto pasa en el campo de
batalla. No mandamos a nuestros chicos como carne de can, no, como esas naciones
donde no se tiene respeto a la vida humana... "


Ruidos. Noticias. Guerras. Ruidos de Noticias de Guerras.


"... sin embargo, vivo, y desde su exilio en el cinturn de asteroides, Horetzki ha
declarado que su muerte slo podra detener por un corto tiempo el derecho de su pas a










comerciar con products de contenido meditico, como nica forma de reavivar la
economa. Desde los ojos de este soldado, en elfrente de un pais que vive sumergido en un
conflict interminable por nociones tan anticuadas como nacionalidades y fronteras... "


Opinin se despite de su auditorio. Y t dejas de ser un monigote, erecto y a tiro,
apenas Mando te liberal de su enganche. Oper te avisa lacnico de fuerzas enemigas
emboscando en lazo. Tact te recomienda regresar. No le haces caso.


Bup... bup... bup....


Ruidos. Termoproyectiles guiados. No logras saber de donde. Ruidos
incompletos...


SCling, cling!


El kevlar se queja, en el costado derecho. Tact recomienda dejarte caer hacia atrs,
pero ya es tarde...


Clingck... iKlinch!... iKRIIIPFFFT! ...


"iAuch!.. "


Sientes un calor sorpresivo, y el mundo se te pone rojo. Rojo color peligro, rojo
sangre, rojo alerta. Ruedas sobre ti mismo, el calor se vuelve de pronto dolor en tu costado.
Pers-Med aflora, ya era tiempo. Tu pulmn, descompresin, costillas rotas, metal enemigo
dentro de ti, las siluetas y los grficos en un nivel de detalle extraamente preciso. Y el
ruido de pisadas, acercndose.


Y el dolor.












Shhh, es Sicol que desciende, a decirte que no jadees, Jadear aumenta el bombeo de
sangre dice Sicol, hipntica Sicol, la abundancia de palabras que es Sicol. Te dice shhh,
shhh, todo est bajo control. Todo est bajo control.


Tact toma el mando de tus manos y tus armas. Tact riega plomo por ti. Poco plomo,
las nanoreplicadoras no han podido terminar an la produccin del pedido de once
milmetros. Pero es plomo efectivo.


Tan efectivo, que el retroceso de tus dos armas aumenta tu dolor.


"iAhhhhh!.... "


Rechazas a Sicol. Gritas a Pers-Med. Pides a Pers-Med que se ocupe de ti. Te
responded Intel. El trozo de metal enemigo en tu interior ha sido rastreado, y responded a
combinaciones de analgsicos activando un nanoconstructo que elabora napalm asimilando
material orgnica. TU material orgnica. Que combinaciones, Intel no sabe. Todava no sabe.
Pers-Med no puede actuar, pero se ha comunicado con Cargo, y las nanoreplicadoras
tendrn material biocompatible de sellado para cuando Intel tenga la lista de analgsicos
prohibidos.


Sabes que estn hablando de ti slo por el dolor.


Tact terminal de dar plomo. Pers-Med le dice que mueva tus miembros superiores
para cubrir la herida. Suavemente, le aclara Pers-Med, cuando el toque de tus brazos en
manos de Tact te arranca otro quejido del costado. Sicol te habla. Te desva de la tentacin
de olvidarte en brazos de un desmayo. Maldices a Sicol, y le gritas a Pers-Med. Le imploras
a Pers-Med. Amenazas a Pers-Med, como si fueras en verdad capaz de rastrearle, someterle
y astillarle un homplato en ese indoloro mundo suyo donde eres slo combinaciones de
datos y respuestas a dar en tiempo real.










Lloras involuntario el nombre de Pers-Med.


Toses, entire buches de sangre, la promesa de vida que es el nombre de Pers-Med.


El mundo se ralentiza, se congela sin Pers-Med... El mundo poco a poco se
detiene... El mundo...


Pers-Med, musitas abandonado...


Y todo se pone nuevamente en march. Intel ha dado finalmente con la lista. Pers-
Med mueve su ejrcito de nanofieles, y estos engloban al metal intruso en el tejido
biocompatible que Cargo ha supervisado sintetizar. Transportan de regreso al proyectil
enemigo hasta el costado de entrada. Lo arrojan fuera. Reparan, sellan internamente tus
pulmones con dedicacin. Reemplazan, con algo funcionalmente parecido a alveolos, esos
que te legaron Pap ADN y Mam Naturaleza para ser hoy sacrificados al Dios de la
Guerra. Te inundan de una dosis de analgsicos a corto lapso, para que puedas entender lo
que te dice Sicol.


Y Sicol dice: todo va a estar bien.


Que bien se expresa Sicol. Y que clase de hembra sera, si no fuera Sicol slo una
voz hembra.


Bup... bup... bup...


Oper te avisa que hay enemigos tras aquel montculo. Tact aconseja granadas. No le
haces caso. Seleccionas el arma qumica. Eliges cierto cido molecular, cierta combinacin
porcentualmente alta de cierto cido molecular. Oprimes, dbilmente an, el gatillo, el
lquido incoloro sale a demasiada presin. Sonres al ver el montculo deshacerse, y a esos
cuatro correr dejando pedazos de carne que se disuelve detrs, en esa carrera loca del
vencido que an no sabe que se ha topado de bruces con la Muerte. S. Te encantan esos










ruidos de lamento enemigo.


Te encantan esos ruidos de guerra.


Pers-Med informa que tus pulmones ya han sido reparados. Que habr algo de
malestar product de la prdida de presin internal, y te administra otros analgsicos,
mientras sus nanoparamdicos te provocan gases en el estmago, para volver a estabilizarte
internamente luego de la descompresin. Eructas de placer, mientras el process ocurre.
Pers-Med te regaa. Todava es pronto para dedicarte a tontear, dice. Y le haces caso.


S, eres parte de una gran escuadra. Mando, Intel, Oper, t, Tact, Sicol, Pers-Med,
Cargo, y... s, hasta la mismsima hipcrita de Opinin, que hoy se ha presentado
brevemente a filas desde tu visor. Juntos forman parte de un armamento de tecnologa
punta. Juntos comparten este chaleco tan militarmente avanzado para el campo de batalla,
en medio de condiciones blicas cambiantes. Juntos llevan la guerra, a un costo bajo para el
Presupuesto, adonde pueda hacer falta. Por supuesto, no eres el nico. Hay cinco mil
soldados portadores de chalecos como estos en medio de la contienda. Cinco mil soldados
que cargan sus propios Mandos, Intels, Tacts y Opers. Sus Sicols, sus Pers-Meds y sus
Cargos.


Cinco mil soldados que bien le pueden servir de punto de vista objetivo a Opinin.


Pero, que te importa a ti el resto de la tropa. Cada cual es, como t, su propia
escuadra autnoma. Cada cual, una perfect mquina de infantera de atacar. Cada cual solo
necesita de sus voces portables, sus detallados grficos y precisos consejos, para cumplir
con su trabajo. Cul trabajo?


El que diga el Cuartel General...


S, juntos somos lo mejor, piensas mientras eructas de nuevo. Y si Pers-Med no te
regaa, es que todo debe andar bien nuevamente. As que dejas de yacer, como el herido










que ya no eres, y vuelves a incorporate a tu misin.


Cargo solicita nuevos pedidos. Pides sintetizar ms kevlar. Planchas doubles, pides.
Las nanoreplicadoras empiezan su tarea. Tact recomienda unos arbustos tras el antiguo
montculo. Sigues su consejo. Oper dice que el enemigo se acerca por la izquierda.


Intel reaparece y habla de datos contradictorios que apuntan a una possible
disrupcin en la banda de enlace de Mando. Intel informa de intentos de quebrar la
frecuencia por la que transmite y recibe Mando. Tu Intel dice que tu Mando ya no es de
confiar, y que posiblemente ser reiniciado. Intel te anuncia que ahora est al mando. Slo
hasta que Mando vuelva.


Y en ese caso, tu Intel ser quin no ser de confiar...


i WHOOOOOOOSHH... SHH... SHH... SHH!


El nuevo sonido te toma desprevenido. El aire desaparece de tu entorno, tratas de
respirar el ozono quemante que te asfixia. Toses. Un caza, te das cuenta al mismo tiempo
que Oper. Un caza estratosfrico flotando a baja altura, sobre ti. Respirando con sus
turbines de sustentacin lo que podran respirar veinte como t, mientras elimina con
precision lser esos viejos obuses de los separatists. Sacas tu mascarilla. No sabes si
agradecer o quejarte por este apoyo recibido. Cargo se dibuja apenas nombrarle. Oxgeno,
le pides. Abandonar todos los otros pedidos.


Oxgeno.


Tact recomienda regresar por donde has venido, y por una vez s que ests de
acuerdo.


Entonces sucede.










WRORRROROOOOOOORRRP...


Un estremecimiento te recorre. El caza sale despedido, parece querer volver a su
natal estratosfera, slo para luego caer algunos cientos de metros a tu espalda, arrastrarse
intil y quedarse quieto.


Y luego... Tact ya no te responded. Oper no te habla. Intel no existe. Cargo no se
present. Echas en falta la voz calma de Sicol. Todo sera en verdad mejor si al menos Pers-
Med estuviera ah cerca. Diantres, extraas hasta a Mando.


Y aunque parezca impossible, empiezas a desear en verdad ver la vida en rosa, como
Opinin.


Porque todos se han ido. Algn separatist se habr hecho de un pulso
electromgntico. Tal vez los hackers novoterroristas han violado los permetros
cortafuegos, y desde Bajavel estn denegando momentneamente las conexiones del
Cuartel General con sus tropas. O quizs alguna Potencia est a punto de cambiar de
neutralidad en esta parte de la esfera de influencias del mundo...


Lo que sea, que importa, te dices mientras corres. De toda tu escuadra de un hombre
y sus inteligencias de chaleco de campaa, ahora solo quedas t. Slo t.


Y el ruido.


Fiuuuuuu.... u... uuuu.. uuuu.. U. UUU. UUUUUUU!....


Ruido. Informacin mnima disponible. Lo nico que en moments como estos
realmente importa.


Corres entire sonidos de armas que no se dialogan, entire ayes de miedo y crujidos de
desplomes. Vas en la mira de chasquidos perseguidores. Al alcance de zumbidos que te










emboscan. Escoltado por susurros que te acompaan, que danzan a tus costados, que
levantan clamores de polvo, despertando vtores sedientos de ms sangre desde ese suelo
que no ha tenido, en much tiempo, un da de paz de reposo.


BOOM!


Ya vienen.


Fzzzt!... iBup... bup... bup!... Trrzzzzzshhh!..


Son tantos, tantos los ruidos. Vienen a darte consuelo, sabes eso. El mismo consuelo
que t has dado a tantos. El nico consuelo real entire tanta pesadilla, el consuelo de no
escuchar ms, nunca ms, estos ruidos.


Fiuuuuuu.... u... uuuu.. uuuu.. U. UUU. UUUUUUU!....


Estos ruidos de guerra...


BOOM!


Al INDICE


Ciudad de La Habana 1972, graduado de Ingeniera Informtica en 1996. Sus cuentos
giran, principalmente, sobre la temtica ciberpunk. Pertenece al Grupo de Creacin
Espiral.












5.Cuento Corto Clsico:CUENTODENAVIDAD
por Ray Bradbury.


El da siguiente sera Navidad y, mientras los tres se dirigan a la estacin de naves
espaciales, el padre y la madre estaban preocupados. Era el primer vuelo que el nio
realizara por el espacio, su primer viaje en cohete, y deseaban que fuera lo ms agradable
possible. Cuando en la aduana les obligaron a dejar el regalo porque pasaba unos pocos kilos
del peso mximo permitido y el arbolito con sus hermosas velas blancas, sintieron que les
quitaban algo muy important para celebrar esa fiesta. El nio esperaba a sus padres en la
terminal. Cuando estos llegaron, murmuraban algo contra los oficiales interplanetarios.
-- Qu haremos?
-- Nada, qu podemos hacer?
-- Al nio le haca tanta ilusin el rbol!
La sirena aull, y los pasajeros fueron hacia el cohete de Marte. La madre y el padre
fueron los ltimos en entrar. El nio iba entire ellos, plido y silencioso.
-- Ya se me ocurrir algo --dijo el padre.
-- Qu... ? --pregunt el nio.
El cohete despeg y se lanz hacia arriba al espacio oscuro. Lanz una estela de
fuego y dej atrs la Tierra, un 24 de diciembre de 2052, para dirigirse a un lugar donde no
haba tiempo, donde no haba meses, ni aos, ni horas. Los pasajeros durmieron durante el
resto del primer "da". Cerca de medianoche, hora terrquea segn sus relojes neyorquinos,
el nio despert y dijo:
-- Quiero mirar por el ojo de buey.
-- Todava no --dijo el padre--. Ms tarde.
-- Quiero ver dnde estamos y a dnde vamos.
Espera un poco --dijo el padre.
El padre haba estado despierto, volvindose a un lado y a otro, pensando en la
fiesta de Navidad, en los regalos y en el rbol con sus velas blancas que haba tenido que
dejar en la aduana. Al fin crey haber encontrado una idea que, si daba resultado, hara que
el viaje sera feliz y maravilloso.










-- Hijo mio --dijo--, dentro de meda hora ser Navidad.
La madre lo mir consternada; haba esperado que de algn modo el nio lo
olvidara. El rostro del pequeo se ilumin; le temblaron los labios.
-- S, ya lo s. Tendr un regalo? Tendr un rbol? Me lo prometisteis.
-- S, s. todo eso y much ms --dijo el padre.
-- Pero... --empez a decir la madre.
Si --dijo el padre--. S, de veras. Todo eso y ms, much ms. Perdn, un
moment. Vuelvo pronto.
Los dej solos unos veinte minutes. Cuando regres, sonrea.
-- Ya es casi la hora.
-- Puedo tener un reloj? --pregunt el nio.
Le dieron el reloj, y el nio lo sostuvo entire los dedos: un resto del tiempo
arrastrado por el fuego, el silencio y el moment insensible.
-- Navidad! i Ya es Navidad! Dnde est mi regalo?
-- Ven, vamos a verlo --dijo el padre, y tom al nio de la mano.
Salieron de la cabina, cruzaron el pasillo y subieron por una rampa. La madre los
segua.
-- No entiendo.
-- Ya lo entenders --dijo el padre--. Hemos llegado.
Se detuvieron frente a una puerta cerrada que daba a una cabina. El padre llam tres
veces y luego dos, empleando un cdigo. La puerta se abri, lleg luz desde la cabina, y se
oy un murmullo de voces.
-- Entra, hijo.
-- Est oscuro.
-- No tengas miedo, te llevar de la mano. Entra, mam.
Entraron en el cuarto y la puerta se cerr; el cuarto realmente estaba muy oscuro.
Ante ellos se abra un inmenso ojo de vidrio, el ojo de buey, una ventana de metro y medio
de alto por dos de ancho, por la cual podan ver el espacio. el nio se qued sin aliento,
maravillado. Detrs, el padre y la madre contemplaron el espectculo, y entonces, en la
oscuridad del cuarto, varias personas se pusieron a cantar.
-- Feliz Navidad, hijo --dijo el padre.










Resonaron los viejos y familiares villancicos; el nio avanzo lentamente y aplast la
nariz contra el fro vidrio del ojo de buey. Y all se qued largo rato, simplemente mirando
el espacio, la noche profunda y el resplandor, el resplandor de cien mil millones de
maravillosas velas blancas.


Al INDICE


Naci el 22 de agosto de 1920 en Waukegan, Illinois. Durante la Gran Depresin se
traslad con su familiar a Los Angeles, donde se gradu en 1938 en Los Angeles High
School. Su educacin acadmica acab ah, pero continue formndose por cuenta propia
hasta que en 1943 se convirti en escritor professional.

Sus obras ms conocidas son CRNICAS MARCIANAS (1950), una recopilacin de
relatos que describe con emotividad la colonizacin de Marte, EL HOMBRE
ILUSTRADO (1951) donde tomando como excusa los tatuajes de un hombre se desgranan
various relatos y FARENHEIT 451 (1953) una antiutopia en la que os libros estn
prohibidos y un grupo secret de libros vivientes se esfuerzan por transmitir de boca en
boca la antigua cultural.

Bradbury no slo es novelist, tambin ha escrito inumerables guiones de television,
ensayos y poemas. Sus preocupacin como escritor no slo se central en cuestionarse el
modo de vida actual, tambin se adentra en el reino de lo fantstico y maravilloso, con un
estilo potico y a veces provocative. En su niez, Bradbury fue muy propenso a las
pesadillas y horribles fantasias, que acab por plasmar en sus relatos muchos ai,\
despus.












6 REFLEXIONES: DE QUE HABLAN LOS CUENTOS


Por Michael Ende.


Los verdaderos cuentos no son unas histories fantsticas que el pueblo supersticioso
e ignorante imaginara en tiempos remotos. El pueblo no inventa tales cosas, pero las
transmite textualmente de generacin en generacin porque percibe la verdad que
contienen. Los cuentos autnticos informan sobre experiencias de un mundo real distinto
(digamos, interior), dadas a conocer por autores annimos que saban exactamente, hasta el
ltimo de sus detalles, lo que decan. Como el hombre modern, occidental, debido a su
mentalidad abstract se ve privado casi totalmente de la experiencia de esa otra realidad,
interpreta esos informes -si es que los tiene en cuenta- o bien histricamente (la bruja, el
hijo del rey, el dragn, la espada mgica, etctera) o psicolgicamente. Ambas
interpretaciones me parecen errneas o, al menos, insuficientes.
El cuento no habla de un mundo exterior social, y si se utilizan elements de ese
mundo, tan solo es como metfora de aquella otra realidad. All existe la bruja, el hijo del
rey, el dragn y la espada mgica: y existirn siempre. La interpretacin psicolgica me
parece insuficiente porque suele entender esas cosas solo simblicamente. Parte por as
decir de la idea de que la imagen del cuento es lo impropio que mediante la interpretacin
ha de ser transformado en lo propio, o sea, en concepts concretos, para poder llegar al
ncleo del asunto. En la interpretacin de los sueos tambin se procede de esa manera. As
se introduce una lgica causal, que tiene indudablemente cierta justificacin para la
realidad exterior; en esa otra realidad en la que rigen otras reglas y otras leyes totalmente
distintas. Y tampoco el tema de la crueldad, como en general la cuestin del bien y del mal,
encaja all con las ideas morales que son vlidas en el mundo exterior.
No nos queda, pues, ninguna posibilidad de entender los cuentos?
Pienso que s. En cada persona existe desde el origen la posibilidad de experimentar
esa otra realidad. Alli es possible plantear preguntas y pasar pruebas. Eso presupone, desde
luego, que no se obture por todos los medios el acceso a esa realidad, sino que se cuiden, se
enseen desde muy pronto los conocimientos relatives a ella. Pero eso significara










naturalmente cambiar toda la direccin del pensamiento de nuestra civilizacin, que est
orientado exclusivamente hacia fuera.
Puede que en un future haya alguna vez escuelas en las que se ensee el verdadero
arte de soar.


AL INDICE


(12 de noviembre de 1929 f 28 de agosto de 1995), escritor alemn.

Naci en Garmisch-Partenkirchen, Baviera (Alemania). Hijo nico delpintor Edgar Ende
artista que seria censurado por el gobierno nazi) y Luise Bartholomi.











7. LAS COSAS QUE VENDRAN (...y que pasan)


El Grupo de Creacin Artstica ESPIRAL del Gnero Fantstico
y el Centro de formacin literaria Onelio Jorge Cardoso
convocan al

IV ENCUENTRO TERICO DEL GNERO FANTSTICO
ANSIBLE 2007

Conmemorando el centenario del natalicio de Robert Heinlein
y los 30 aos de la desaparicin fsica de Oscar Hurtado

Por cuarto ao consecutive el ANSIBLE, un encuentro abierto y de
participacin gratuita, convoca a crticos, escritores, investigadores,
artists, promotores y aficionados cubanos a las ms amplias
manifestaciones del arte y la literature del gnero fantstico para
intercambiar opinions y conocimientos sobre el estado del arte del gnero
en Cuba y el mundo, los das 25 y 26 de Mayo, de 10:00AM a 5:00PM, en
la sede habitual del Centro Onelio.




Los temas centrales de este VI Encuentro girarn en torno a:

:* Espacios alternatives de difusin del arte y la literature
fantstica. (clubes, e-zines, fanzines)
<* La literature fantstica femenina en Cuba
:* Literature fantstica para nios y adolescents
<* Espacios editoriales y espacios narrativos del fantstico
en Cuba
+:* Las tendencies nacionales en la literature del gnero.




Las formas de participacin sern las ya habituales:
+: Encuentro terico: conferencias, panels y carteles
+: IV Concurso de Creacin Literaria ARENA 2007
+: Muestra Cinematogrfica del gnero Fantstico.
+: Lanzamiento de libros y publicaciones afines.
.: Homenajes a creadores.



Los interesados en participar en el Evento terico con ponencias, posters o panels deben
contactar al COMIT ORGANIZADOR antes del 30 de abril de 2007 a travs del telfono:
206-5366/67 ext 107
E-mails: espiralacentro-onelio.cult.cu y espiralqrupo(ayahoo.es












CONVOCATORIA
SEl Grupo de Creacin Artstica ESPIRAL del Gnero
2'00 7 Fantstico y el Centro de formacin literaria Onelio
Jorge Cardoso convocan al
CONCURSO DE CREACIN LITERARIA IV Concurso de Creacin Literaria del Gnero
DEL GNERO FANTSTICO Fantstico ARENA 2007.

1. Podrn concursar todos l@s escritor@s interesad@s, sin lmite de edad, residents en
Cuba y que no posean libros publicados dentro del gnero.
2. Se convoca en la modalidad de Cuento corto de hasta 5 cuartillas a 1,5 espacios en
format carta (81/2 x 11 pulg.), tipografa Time New Roman o Arial, puntaje 12. Las obras se
entregarn en original y dos copias.
3. Las obras, escritas en castellano, reflejarn temticas del gnero fantstico (ciencia
ficcin, fantasa, cuento fantstico, terror fantstico y absurdo) y no deben haber sido publicadas
con anterioridad (impresa o digitalmente). Podrn concursar hasta tres obras por autor.
4. Las obras debern entregarse en sobre cerrado identificado con el nombre del concurso
y el seudnimo del autor e ir acompaadas, en sobre aparte con igual identificacin, de los datos
generals del autor: nombre y apellidos, edad, direccin particular, telfono, e-mail (si posee).
5. Las obras se entregarn o enviarn por correo postal a la direccin : Concurso ARENA
2007 -Centro de formacin literaria Onelio Jorge Cardoso
Ave. 5ta. NO 2002 esq. a 20, Miramar, Playa, Ciudad Habana, CP 11300
6. Se otorgar un Premio nico consistent en 500,00 pesos MN y diploma, as como libros
y otras sorpresas relacionadas con el gnero; y dos Menciones de igual categora. El jurado
estar integrado por reconocidos investigadores y escritores del gnero.
7. El veredicto del jurado ser inapelable y se dar a conocer en la sesin de clausura del
IV Encuentro Terico del Gnero Fantstico ANSIBLE 2007.
8. Las obras participants no se devolvern.
9. No se aceptar la participacin por correo electrnico.
10. La participacin en el concurso supone la total aceptacin de sus bases.
11. El plazo de admisin vence el 15 de mayo del 2007. El matasellos de correo dar fe de
la fecha de envo.


Centro de formacin literaria Onelio Jorge Cardoso
Ave. 5ta. NO 2002 esq. a 20, Miramar, Playa, Ciudad de La Habana
Telfonos: 206-5366/67










Convocatoria para el V Concurso de Minicuento Fantstico

"miNatura 2007"

La Publicacin Literaria miNatura convoca al V Concurso de mini cuento Fantstico
miNatura 2007.

1. Podrn concursar todos los interesados, sin lmite de edad, posean o no libros publicados
dentro del gnero.

2. La longitud de los textos ser inferior a 25 lneas a 2 espacios en format A4, Tipografia
Time New Roman o Arial, puntaje 12.

3. Las obras, escritas en castellano, reflejarn temticas del gnero fantstico y no deben
haber sido publicadas con anterioridad (impresa o digitalmente). Podrn entregarse hasta
tres obras por autor.

4. No se aceptaran seudnimos. Las obras debern entregarse nicamente por va e-mail a:
minaturacu@yvahoo.es y decir en el Asunto: Concurso miNatura. En el correo debern
aparecer dos adjuntos uno con el o los cuentos participants y en el otro deben aparecer los
siguientes datos: nombre y apellidos, edad, nacionalidad, profesin, direccin particular, e-
mail y un breve currculo en el caso de poseerlo.

5. Se otorgar un premio por el jurado y un premio especial que darn los asistentes al
event ambos consistentes en publicacin de la obra ganadora en nuestro boletn digital,
diploma, as como libros y otras sorpresas relacionadas con el gnero; y as como las
menciones que estime el jurado. El jurado estar integrado por reconocidos investigadores
y escritores del gnero.
6. El veredicto del jurado ser inapelable y se dar a conocer el 26 de mayo en la sesin de
clausura del IV Encuentro Terico del Gnero Fantstico ANSIBLE 2007. En el Centro de
formacin literaria Onelio Jorge Cardoso, Ave. 5ta. No 2002 esq. a 20, Miramar, Playa,
Ciudad Habana, CP 11300
7. Las obras participants no se devolvern.

8. La participacin en el concurso supone la total aceptacin de sus bases.

9. El plazo de admisin vence el 15 de mayo del 2007.

Ricardo Acevedo Esplugas
Director del Boletn Digital miNatura










PROGRAM DEL TALLER ESPIRAL

de mayo ajulio del 2007

Actividades:
Lectura y debate de cuentos de los integrantes.
Anlisis de tcnicas narrativas.
Artculos de inters de determinado tpico o subgnero del fantstico.
Lectura de obras de autores cultivadores del tpico. Debate sobre la lectura, el autor y
su obra.
Ejercicios literarios.

Horario:

Del 6 de mayo al 15 de julio
Primeros y terceros sbados de cada mes desde la 1:30 PM hasta las 4:30 PM
de la tarde


Sbado 5 de mayo
Tema: Subgneros: El Realismo Mgico.
Por: Sergio Cevedo Sosa


Sbado 19 de mayo
Tema: Clsicos: Frank Herbert.
Por: Eliete Lorenzo

Viernes 26 y Sbado 27 de mayo.

IV Encuentro Terico del Gnero Fantstico "ANSIBLE 2007"
Sede: Centro de formacin literaria Onelio Jorge Cardoso, 5ta Ave. #2002 Esq
Calle 20, Miramar, Playa


Sbado 2 de junio
Tema: Clsicos: Teodore Sturgeon: sexo, religion y sicologa en la Ciencia Ficcin.
Por: Eliete Lorenzo










Sbado 16 de junio
Tema: Teora del gnero: Estereotipos psicolgicos de algunos series fantsticos.
Por: Anabel Enrquez Pieiro


Sbado 7 de julio
Tema: Subgneros: El Absurdo.
Por: Sergio Cevedo Sosa


Sbado 21 de julio
7mo FESTIVAL DE JUEGOS DE ROL

AGOSTO: RECESO


AL INDICE













8. COMO CONTACTARNOS?

S tienes algn comentario, sugerencia o colaboracin

escrbenos a:

darthmota@centro-onelio.cult.cu

jartower@centro-onelio.cult.cu

espiral@centro-onelio.cult.cu

Aceptamos cualquier colaboracin seria y desinteresada.

Traten de ponerla en el cuerpo del mensaje.

Advertencia: Los mensajes de direcciones desconocidas

que contengan adjuntos sern borrados.


Para suscribirte envanos un correo en blanco a:

disparoenred@centro-onelio.cult.cu

con la palabra "BOLETIN" en el asunto.


Para desincribirte envanos un correo en blanco a:

disparoenred@centro-onelio.cult.cu

Con la frase "NO BOLETIN" en el asunto.


Para obtener nmeros atrasados envanos un correo en

blanco a:

disparoenred@centro-onelio.cult.cu

Con la frase en el asunto "Numeros anteriores" y el

nmero del correo atrasado que deseas entire parntesis a

continuacin. Si los quieres todos escribir a continuacin

"todos".

Ejemplos: Con el asunto "Numeros anteriores (2) (5) (20)"

obtendras los nmeros 2, 5 y 20 del Disparo en Red. Con el

asunto "Numeros anteriores todos" obtendras todos los

nmeros del Disparo en Red existentes.

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