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HIDE
 Cover
 Table of Contents
 La frase de hoy: Frederic...
 Artículo: J. K. Rowlings carga...
 Cuento clásico: Viaje Septimo,...
 Cuento made in Cuba: Alcohol, Gabriel...
 Cuento clásico corto: El Asesino,...
 Humor: Máscara vs. Careta, Rodrigo...
 Las cosas que vendrán (… y que...
 El cartero siempre llama dos veces....
 ¿Cómo contactarnos?


DLOC USF



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Disparo en Red
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 Material Information
Title: Disparo en Red
Physical Description: Serial
Language: Spanish
Publisher: Disparo en Red
Place of Publication: Havana, Cuba
Creation Date: December 2006
 Subjects
Genre: serial   ( sobekcm )
 Record Information
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
System ID: UF00103496:00027

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        Page 1
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    Table of Contents
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    La frase de hoy: Frederic Brown
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    Artículo: J. K. Rowlings carga junto a los Rohirrim en los campos de Pelennor, Juan Pablo Noroña
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    Cuento clásico: Viaje Septimo, Stalislaw Lem
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    Cuento made in Cuba: Alcohol, Gabriel Gil
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    Cuento clásico corto: El Asesino, Stephen King
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    Humor: Máscara vs. Careta, Rodrigo Fresán
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    Las cosas que vendrán (… y que pasan). Jartower
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    El cartero siempre llama dos veces. Darthmota
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    ¿Cómo contactarnos?
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HOY: 14 de DICIEMBRE del 2006


DISPAR(

EN RED


DISPARO EN RED: Boletn electrnico de ciencia-ficcin y fantasa.
De frecuencia mensual y totalmente gratis.
Para descargar disparos anteriores:
http://www.esquinal3.co.nr
El sitio web del Fantstico Cubano


htto://www.cubaliteraria. cu/suaican/index.html

































Editores:


SDarthmota.

Jartower.


Colaboradores:
Taller de Creacin ESPIRAL de ciencia ficcin y fantasia.

espiral@centro-onelio. cult. cu espiralgrupo@vahoo. es

Proyecto de Arte Fantstico Onrica. oniricacuba@,vahoo.es


Anabel Enrquez Pieiro
Juan Pablo Noroa

Jorge Enrique Lage


Portada: -

Universo: -

Autor: Juan Gimnez.


Istvn Bent
Miguel Bonera Miranda

Coghan


Yoss
Ral Aguiar

Victor Hugo Prez Gallo



























0. CONTENIDOS:



1. La frase de hoy: Frederic Brown.

2. Artculo: J.K. Rowlings carga junto a los Rohirrim en los campos de Pelennor,
Juan Pablo Noroa.

3. Cuento clsico: Viaje Septimo, Stalislaw Lem

4. Cuento made in Cuba: Alcohol, Gabriel Gil.

5. Cuento clsico corto: El Asesino, Stephen King.

6. Humor: Mscara vs. Careta, Rodrigo Fresn.

7. Las cosas que vendrn (...vy que pasan). Jartower.

8. El carter siempre llama dos veces. Darthmota.

9. iCmo contactarnos?















1. LA FRASE DE HOY:


El ltimo hombre sobre la Tierra estaba solo en una habitacin. Son una llamada a la

puerta...


Frederic Brown.


Al INDICE















ARTICULO: J.K. ROWLINGS CARGA JUNTO A LOS ROHIRRIM EN LOS

CAMPOS DE PELENNOR.

Por Juan Pablo Noroa.



La Literature sufre un terrible double asedio en estos tiempos postmodernos, similar,

si se quiere, al que Sauron y aliados tendieron sobre Gondor. S, un asedio; un largo y feroz

sitio que comenzaron en los aos sesenta los tericos deconstruccionistas, multiculturalistas

y semiticos, adeptos del culto a la muerte de la literature que denuncian los pensadores

Harold Bloom y George Steiner. Atacan tambin a la literature el poder constituido de la

sociedad modern y sus mecanismos capitalistas de funcionamiento, que desconfan, segn

dice el escritor argentino Ricardo Piglia, de una prctica tan privada, tan improductiva

desde el punto de vista social, tan difcil de valorar desde el punto de vista econmico; y

que adems, en virtud de sus intereses creados, desplazan al intellectual de una posicin

privilegiada como vocero y polemista social.

La guerra contra la literature que lleva a cabo el primer enemigo est descrita en el

libro "La muerte de la literature", del professor y acadmico Alvin Kenan. Bsicamente, los

ataques son los siguientes: desvalorizar el papel del autor como creador original y como

ente sealado dentro de la sociedad y la cultural; negar la necesidad del propio concept de

literature, ya que slo existiran textos culturales, no obras; declarar como indeterminado e

ineficaz al lenguaje, principal herramienta de la literature; decir que la interpretacin es por

complete un asunto personal del lector; denunciar a la literature constituida como

autoritaria, represiva, elitista, machista y racist; y abandonar los grandes libros como gua

de accin o pensamiento, ya que todo valor present en ellos es una opinion relative, y nada













en esos libros es absolute, eterno o innegable.

Y el porqu del segundo asedio lo destaca el polgrafo espaol Eliseo Bayo, al decir

que "quien mata a la literature es quien la somete y la priva de su independencia innata, de

su libertad extrema, de su tendencia al riesgo indagando siempre en pos de la verdad

escondida y del enigma humano.

Lo peor es la connivencia y la debilidad de buena parte de las instituciones

vinculadas a la literature, como los propios autores, la industrial editorial y los crculos

docentes. Los primeros aceptan como cosa buena los dogmas del enemigo sitiador, en una

especie de suicidio asistido, adoptando actitudes de agotamiento cultural y desprecio por

los valores propios con el fin de complacer a los artesanos de la opinion, los crticos y

tericos, esos parsitos; la segunda, llevando el mercantilismo y la falta de principios a

niveles suicides, pues envuelven al papel impreso en un manto de desprestigio; y los

terceros, plegando los planes de studio a la nueva moda de pensamiento.

En que situacin queda, dentro de este gran scenario de sitio, el gnero fantstico,

una seccin menor de la literature, tanto en volume como en prestigio? Por seguir con la

metfora del asedio de Gondor, el fantstico es como los Rohirrim en la carga de Pelennor:

un aliado menor, subordinado, olvidado casi, y que se llama a regaadientes al rescate de su

superior asediado por fuerzas malignas y aquejado de engreimiento, desesperanza,

ilegitimidad, locura y coqueteo con el enemigo. Decir que el fantstico es la salvacin de la

literature general result casi una profeca, pues slo el tiempo podr probarlo; pero se

pueden aventurar las armas con las cuales este eorlinga dar una buena pelea a los

sitiadores.

La primera ganancia, la obvia, la de los nmeros, es la cantidad de copias de libros

de gnero fantstico que se venden; es elemental que los millones de volmenes













distribuidos de una forma u otra no fueron obtenidos para otra cosa que para ser ledos de

cabo a rabo. Ese es el primer efecto: se lee; se leen novelas y cuentos impresos en un

mundo cada vez ms cinematogrfico, televisivo, web y grfico. Y quines leen ms

fantstico? Nios y adolescents, tanto de edad como de espritu, las personas en las cuales

el retorno al libro impreso es ms necesario, para que le cojan el gusto y se alejen del

influjo meditico aunque sea por unas horas. Por intermedio del fantstico, el relato en

papel gana un lugar en la vida de los habitantes del future, ocupada casi en exclusive por

chips, discos y celuloide. Para ese consumidor, el salto a los libros de la gran literature es

ahora una posibilidad much mayor, despus de haber hecho el gran salto hacia los libros

en general, gracias a la varita de Harry Potter, que para el caso se ha convertido en prtiga.

Adems, a la larga esto debilita a quienes veran con buenos ojos que la literature perdiera

peso en la sociedad, en la formacin de las personas y de la opinion.

Dice el mismo Harold Bloom, y muchos coinciden con l, que la lectura por nios y

adolescents de libros fantsticos como los de Tolkien, J.K. Rowlings y Stephen King no

lleva a otros libros, pues los primeros exigen muy poco esfuerzo al lector y lo acostumbran

a lectures fciles, ms de lo mismo; y propone en su lugar libros como "Alicia en el pas de

las maravillas" y "El viento en los sauces". Bueno, es cierto que no necesariamente tiene

que ocurrir el deseado salto; pero tampoco hay algo que lo impida, no hay ninguna

contradiccin insalvable entire un libro agradable y uno exigente. A falta de sistemas

educativos que compulsen los studios literarios y la poca representatividad social de las

families donde se estimule la lectura de clsicos, la disyuntiva es clara a la hora de los

jvenes actuales seleccionar sus iconos culturales: Britney Spears o J.R.R. Tolkien. /En el

caso national, reggaeton o Tolkien/ Y si, pongamos un ejemplo, de los treinta y cinco

millones de compradores de "Harry Potter y la piedra del hechicero" un uno por ciento













terminal leyendo a Kafka, son trescientos cincuenta mil nuevos lectores de Kafka a favor de

Rowlings, contra cero reclutamiento por parte de Harold Bloom.

La segunda arma del fantstico es su conservacin de los orgenes de la literature

como arte de contar histories, storytelling o narracin oral, a travs de la narratividad pura y

la esttica de la invencin. Los relatos fantsticos utilizan models y recursos antiqusimos,

y si acaso algunos un poco modernos, como en el caso de J.K. Rowlings con el policiaco

deductivo y la novela "de internado", cuyos padres fueron Poe en "Los crmenes de la calle

Morgue", de 1840, y "Los das escolares de Tom Brown", de Tomas Hughes, 1857. Los

ms antiguos pertenecen a la mitologa y a la pica occidental, tanto clsica como

germnica y medieval. Las mismas novelas de Potter, el ejemplo ms vivo, toman el

protagonista de destino trgico, prncipe crecido en exilio y salvador profetizado, que debe

pasar un perodo formativo y pruebas de hroe, de las cuales las ms recurrentes son la

superacin de la apariencia, la entrada en el vientre de la ballena y la confrontacin con el

antagonista. Las figures secundarias de los amigos a toda prueba, los mentores preocupados

y los enemigos cercanos, tambin se pueden rastrear. Y, no menos important como

recurso, la capacidad de atraer al lector con el sentido de la maravilla.

Lo arriba mencionado pertenece al origen, a la primera material de la literature

occidental, a la poca cuando sta no slo formaba en buena media la conciencia social,

sino que tambin posea un prestigio tal que "el mejor lugar junto al fuego perteneca al

narrador de cuentos" y el juglar era el nico creador admitido en el saln de los reyes. Cual

fuera el mecanismo que le permiti ganarse ese papel, tan amplio como profundo, puede

muy bien residir en las formas arcaicas de la literature, que permanecen en el fantstico,

frescas y vitales en su hondura antropolgica por la forma en que llaman a lo human

eterno, que s existe. Es cierto que ese primitivismo del gnero fantstico no lo ayuda a













librarse de cierta falta de sofisticacin artstica y de rigor consigo mismo; pero al menos

funciona como un soplo de aire fresco, o si se quiere una especie de gran RESET o

formateo de la cultural. Si me preguntan a m, este recurso al primitive valor social de la

literature y a su efectividad probada, es el mejor antdoto contra la crtica milenarista que la

asedia y contra el escritor apstata que juega al cansancio y el metatexto. El pblico lector

del gnero fantstico aborrece esas poses, como incluso se ha demostrado recientemente en

el mbito national; y si result que la prxima generacin de lectores empieza por el

fantstico y se acostumbra a su honestidad, los quintacolumnistas tienen los das contados.

Ya la publicacin del libro "Imposturas intelectuales" de Alan Sokal defini a los epgonos

del deconstruccionismo y tendencies similares como falsarios embelecadores, pero eso no

ha sido suficiente; el golpe de gracia bien pueden estarlo dando ahora y con efecto

demorado los libros fantsticos, apartando a los lectores de lo indeseable.

Dos acusaciones se hacen contra los libros y autores del gnero fantstico que llevan

el mayor peso de esta nueva carga de Pelennor gracias a que son los ms vendidos hoy en

da, los ms vivos como iconos culturales. La primera es la ya vieja, nauseabunda y

festinada imputacin de escapismo; ni siquiera merece la pena referirse a eso. La segunda

sale de la preocupacin en personas de gusto digamos alto por la masividad commercial per

se como fenmeno social. Hay quien ve en esto el germen del corrimiento de la frontera

entire literature y Literatura, o mejor dicho, el desplazamiento de la facultad del criterio de

los mejor ledos a los simplemente ledos o poco ledos. O sea, que la valoracin de la

calidad artstica y literaria se vuelva un process de democracia mecnica, representative,

norteamericana por as decir, en el sentido de que hay much falsa, mal criterio y dinero de

por medio. En fin, que sea el grupo social que ms dinero d a las editoriales quien diga qu

es bueno y qu no, y esto no como una operacin tica o socializadora, sino todo lo













contrario, como una forma de falacia ad populum o ad numerum destinada a valorizar unos

libros con un prestigio que no merecen para a) exprimir econmicamente al pblico;

b) acostumbrarlo a consumer obras sin rigor, para as hacerlo pensar sin rigor y manipularlo.

Es lo que se conoce como "dumbing down" o estupidizacin de la cultural. La dicha

preocupacin es, por supuesto, en trminos de responsabilidad social y conciencia poltica,

no de elitismo o territorialidad sobre la literature o la cultural. En mi opinion, se trata de un

exceso de celo que subestima la resiliencia de la alta cultural, la cual ha sobrevivido

cataclismos much ms graves que la competencia de la que no llega a serlo a pesar de ser

de alto consumo; competencia que no es una novedad. Shakespeare, por ejemplo, no estaba

solo en el teatro isabelino, haba decenas de dramaturgos de pacotilla, y en poca de

Mariano Jos de Larra, cada peridico espaol, de unos cuantos que haba, tena ms de un

cronista. Sin embargo, los dramaturgos de pacotilla ponan al pblico en los teatros y fuera

de las peleas de toros contra perros, y los cronistas annimos mantenan a flote a los

peridicos en los cuales de Larra colocaba una joya vez en cuando. Y que yo sepa, ninguna

de ambas competencias le hizo mal al correspondiente genio; todo lo contrario.

En conclusion, el efecto del consumo de literature fantstica no puede ser sino
beneficioso para la literature general, porque fomenta el gusto por la lectura en nios y
jvenes, y fomenta un gusto que en el future dejar sin efecto tendencies que afectan
negativamente a la literature general. O sea, la literature fantstica toma lectores frescos y
los mantiene frescos y lectores, no los convierte en lectores cansados, como s hacen la
crtica milenarista y los escritores plegados a ella; ni much menos los convierte en lectores
deformados, como algunos temen.
Por dems, no est en los contemporneos juzgar a ultranza, y es mejor dar el
beneficio de la duda. Si no, se puede hacer el papel de Cervantes denostando a Lope de
Vega por llenar los patios y tabernas con sus dramas tremendistas. O peor an, el ridculo
de Harold Bloom al profetizar en la primera de sus ad Poterris, el siete de noviembre de dos













mil, que "el epifenmeno Harry Potter seguir, sin duda por un tiempo, como hizo Tolkien,
y despus se desvanecer"; just mientras se filmaba la triloga flmica de "El seor de los
anillos", que relanzara el relato para an otra generacin. Pues, "los muertos que vos
matasteis gozan de buena salud", y cargan en la caballera Rohirrim, pluma y/o teclado en
ristre, para romper el cerco de las fuerzas de la oscuridad.








Juan Pablo Noroa Lamas (1973): Graduado de Letras en la Universidad de la

Habana ha sido incluido en la antologa Reino Eterno, Letras cubanas 1999.

La mayor parte de su obra se encuentra indita.


AL INDICE















3. CUENTO CLASICO: VIAJE SEPTIMO


Por Stalislaw Lem


Cuando el lunes, da dos de abril, estaba cruzando el espacio en las
cercanas de Betelgeuse, un meteorito, no mayor que un grano de
habichuela, perform el blindaje e hizo aicos el regulador de la direccin
y una parte de los timones, lo que priv al cohete de la capacidad de
maniobra. Me puse la escafandra, sal fuera e intent reparar el
dispositivo; pero pronto me convenc de que para atornillar el timn de
reserve, que, previsor, llevaba conmigo, necesitaba la ayuda de otro
hombre. Los constructores proyectaron el cohete con tan poco tino, que
alguien tena que sostener con una llave la cabeza del tornillo, mientras
otro apretaba la tuerca. Al principio no me lo tom demasiado en serio y
perd varas horas en vanos intentos de aguantar la llave con los pies y,
la otra en mano, apretar el tornillo del otro lado. Perd la hora de la
comida, pero mis esfuerzos no dieron resultado. Cuando ya, casi casi,
estaba logrando mi propsito, la llave se me escap de debajo del pie y
vol en el espacio csmico. As pues, no solamente no arregl nada, sino
que, perd encima una herramienta valiosa que se alejaba ante mi vista y
disminua sobre el fondo de estrellas.
Un tiempo despus, la llave volvi, siguiendo una elipse alargada, pero,
aun convertida en un satlite de mi cohete, no se le acercaba lo bastante
para que pudiera recuperarla. Volv, pues, al Interior de mi cohete y me
dispuse a tomar una cena frugal, reflexionando sobre los medios de
resolver esa situacin absurda.
Mientras tanto, la nave volaba a velocidad creciente que no poda regular
por culpa de aquel maldito meteorito. Menos mal que en la lnea de mi
travesa no se encontraba ningn cuerpo celeste; de todos modos haba que
poner fin a ese viaje a ciegas. Domin durante un buen rato mi
nerviosismo, pero cuando, al empezar a lavar los platos, constat que la













pila atmica, sobrecalentada por el gran trabajo que deba realizar, me
haba estropeado el mejor trozo de filete de ternera que guard en la
never para el domingo, perd los estribos y, profiriendo las ms
terrible palabrotas, estrell contra el suelo una parte del servicio de
mesa. Reconozco que mi acto no fue muy sensato, pero me alivi much. Por
si fuera poco, la ternera que haba tirado por la borda no quera alejarse
del cohete, sino que daba vueltas alrededor de l, convertida en su
segundo satlite artificial, ocasionando regularmente, cada once minutes y
cuatro segundos, un corto eclipse solar. Para calmar mis nervios, me
dediqu a calcular los elements de su movimiento y las perturbaciones de
la rbita provocadas por las interferencias de la de la llave perdida. El
resultado obtenido al cabo de varias horas de trabajo me inform que
durante los prximos seis millones de aos la ternera precedera a la
llave circundando el cohete por una rbita circular, para despus
adelantarse a la nave. Finalmente, ya cansado, me acost. En medio de la
noche tuve la sensacin de que alguien me sacuda el hombro.
Abr los ojos y vi a un hombre inclinado sobre mi cama. Su cara no me
result desconocida, pero no tena ni idea de quin era.
Levntate dijo y coge las llaves; vamos arriba para atornillar el
timn...
En primer lugar, no nos conocemos tanto como para que me tutee -

repliqu -, y adems, s que usted no est aqu. Este es ya el segundo ao
que voy solo en el cohete, ya que estoy volando desde la Tierra a la
constelacin de Aries. Por tanto, no es usted ms que un personaje de mi
sueo.
Pero l segua sacudindome e insistiendo que fuera a buscar las
herramientas.
Tonteras le espet, empezando a enfadarme, porque tema que este

altercado me despertara. S por experiencia cunto cuesta volver a
dormirse despus de un despertar de esta clase -. No pienso ir a ninguna
parte, porque de nada servira. Un tornillo apretado en sueos no resuelve













una situacin que existe cuando uno est despierto. Haga el favor de no
molestarme y esfumarse o marcharse del modo que usted prefiera, si no,
puedo despertarme.
Pero si no ests durmiendo, palabra de honor! exclam la testaruda
aparicin. No me reconoces? Mira aqu!
Me indic con un dedo dos verrugas de tamao de una fresa silvestre que
tenia en la mejilla izquierda. Por reflejo, puse la mano en mi cara,
porque yo justamente tengo en ese sitio dos verrugas idnticas a las
suyas. En este mismo moment me di cuenta de por qu el personaje del
sueo me recordaba a alguien conocido: se me pareca a m como se parecen
dos gotas de agua.
Djame en paz! voce cerrando los ojos para preservar la continuidad
de mi sueo-. Si eres yo, no tengo por qu tratarte de usted, pero al
mismo tiempo es la mejor prueba de que no exists.
Me di la vuelta en la cama y me tap la cabeza con la manta. O que deca
algo acerca de idiotas e idioteces, hasta que, exasperado por mi falta de
reaccin, grito:
Lo lamentars, imbcil! Y te convencers, demasiado tarde, de que no

era ningn sueo!
No me mov. Por la maana, cuando abr los ojos, me acord en seguida de
la extraa historic nocturna. Me sent en la cama y me puse a pensar en
las curiosas bromas que gasta a un hombre su propia mente: he aqu que, no
teniendo a bordo ninguna alma gemela, me desdobl en cierto modo en sueos
ante la necesidad urgente de dar solucin a un problema important.
Constat, despus de desayunar, que el cohete haba experimentado durante
la noche un aumento de velocidad considerable; empec, pues, a hojear los
tomos de la pequea biblioteca de a bordo, buscando en los manuales un
consejo para mi peligrosa situacin. Sin embargo, no encontr nada.
Desplegu entonces sobre la mesa un mapa de estrellas y, a la luz de la
cercana Betelgeuse, velada a ratos por la ternera que volva sobre su
rbita, busqu en la region en la que me encontraba la sede de alguna













civilizacin csmica que pudiera prestarme ayuda. Pero era un desierto
estelar complete, que todas las naves evitaban por ser un terreno
excepcionalmente peligroso, puesto que se encontraban en l unos remolinos
de gravitacin, tan enigmticos como amenazadores, en la cantidad de 147,
cuya existencia tratan de aclarar seis teoras astrofsicas, cada una de
modo diferente.
El calendario cosmonutico adverta a los viajeros sobre las consecuencias
imprevisibles de los efectos relativsticos que pueden tener el paso por
un remolino, sobre todo si la nave desarrolla una gran velocidad.
A m estas advertencias no me servan, ya que no tena control de mi nave.
Calcul solamente que chocara con el borde del primer remolino a eso de
las once, as que me di prisa en la preparacin del desayuno, para no
tener que enfrentarme con el peligro en ayunas. Estaba secando el ltimo
plato cuando el cohete empez a dar tumbos y sacudidas tan fuertes, que
los objetos votaban de una pared a otra. Me arrastr a duras penas hasta
la butaca, a la cual logr atarme. Mientras las sacudidas se hacan cada
vez ms fuertes, vislumbr al lado opuesto del habitculo una especie de
neblina lila, y en medio de ella, entire la pica y la cocina, una confusa
silueta humana con delantal, vertiendo huevos batidos en la sartn La
aparicin me mir con atencin, pero sin ninguna seal de asombro, despus
de lo cual se desdibuj y desapareci. Me frot los ojos. Como mi soledad
era un hecho irrefutable, atribu aquella imagen a un aturdimiento
momentneo.
Sentado en mi butaca, o, mejor dicho, saltando junto con ella, comprend
en un moment de clarividencia que no fue una alucinacin. Justo entonces
pasaba cerca de m un grueso volume de la Teora General de la
Relatividad. Prob atraparlo al vuelo, lo que consegu al cuarto intent.
No era nada fcil hojear el pesado libro en aquellas condiciones las
fuerzas que hacan dar tumbos de borracho a la nave eran terrible -, pero
encontr por fin el prrafo que me interesaba. Se hablaba en l de los
fenmenos del llamado lazo temporal, o sea, la inflexin de la direccin













del fluir del tiempo dentro del rea de los campos gravitacionales de
tremenda fuerza, que pueden provocar incluso un cambio de la direccin tan
radical que ocurre lo que se llama la duplicacin del present. El
remolino que acababa de atravesar no era de los ms potentes. Saba que si
pudiera desviar un poquito la proa de la nave hacia el polo de la Galaxia,
cortara el llamado Vrtex Gravitatiosus Pinckenbachii, donde fueron
observados repetidas veces los fenmenos de la duplicacin y hasta
triplicacin del present.
Me llegu a la cmara de los motors y, a pesar de la inmovilizacin de
mis timones, manipul tan asiduamente los aparatos, que consegu una
ligera desviacin de mi trayectoria hacia el polo galctico, operacin que
exigi varias horas de trabajo. Su resultado sobrepas mis previsiones. La
nave alcanz el centro del remolino a medianoche, temblndole y gimiendo
toda la estructura, hasta tal punto que tem por mi integridad, pero sali
indemne de la prueba. Cuando nos rode de nuevo la paz csmica habitual,
abandon la cmara de los motors, para verme a m mismo en la cama,
sumido en profundo sueo. Comprend al instant que era el yo del da
anterior, o sea, de la noche del lunes. Sin reflexionar en el lado
filosfico de aquel fenmeno ms bien fuera de series, me puse a sacudir al
dormido por el hombro, gritndole que se levantara en seguida, ya que
saba cunto tiempo durara su existencia del lunes en la ma del martes.
El arreglo de los timones era urgente y haba que aprovechar la existencia
simultnea de ambos, sin prdida de tiempo.
Pero el dormido abri solamente un ojo y dijo que no deseaba que le
tuteara, y que yo no era ms que una fantasmagora del sueo. En vano le
di tirones y ms tirones, en vano trat de levantarle por la fuerza. Se
resista a todos mis intentos, repitiendo tercamente que estaba soando
conmigo. Impasible ante mis juramentos y palabrotas, me explic con much
lgica que unos tornillos apretados en sueos no aguantaran el timn
durante la vigilia. Ni bajo mi palabra de honor pude convencerle de que se
equivocaba; mis splicas e insultos le dejaron impvido, igual que la













demostracin de mis verrugas. No quiso creerme y no me crey, Se dio la
vuelta en la cama y se puso a roncar.
Me sent en la butaca para aquilatar con calma la situacin. La estaba
viviendo por segunda vez: la primera, el lunes, fui yo quien dorma, y
ahora, el martes, el que despertaba al dormido sin resultado. El yo del
lunes no crea en la realidad del fenmeno de la duplicacin pero el yo
del martes ya lo conoca. Era lo ms simple del mundo, un lazo temporal.
Qu se deba hacer, pues, para reparar los timones? Puesto que el del
lunes segua durmiendo y que yo recordaba que no me haba despertado
aquella noche hasta la maana siguiente, comprend que no vala la pena
continuar mis esfuerzos de sacarle del sueo. Segn el mapa, nos esperaban
todava grandes remolinos gravitacionales, as que poda contar con otra
duplicacin del present en el transcurso de prximos das. Quise
escribirme una carta a m mismo y prenderla con un alfiler a la almohada,
para que el yo del lunes, al despertarse, pudiera convencerse de manera
palpable de que el supuesto sueo era una realidad.
Pero, cuando me hube sentado a la mesa con una pluma en la mano, o un
ruido sospechoso en los motors, me fui, pues, all y regu con agua la
pila atmica sobrecalentada hasta el alba, mientras el yo del lunes dorma
profundamente, lamindose los labios de vez en cuando, lo que me pona
bastante nervioso. Sin haber cerrado un ojo, hambriento y cansado, me
prepar el desayuno; estaba secando los platos cuando el cohete irrumpi
en un nuevo remolino gravitacional. Me vea a m mismo del lunes mirndome
estupefacto, atado a la butaca, mientras el yo del martes frea una
tortilla. Una sacudida muy fuerte me hizo perder el equilibrio, me ca y
perd un instant el conocimiento. Cuando volv en m, en el suelo,
rodeado de trozos de porcelana, vi junto a mi cara los pies de un hombre.
Arriba dijo, ayudndome a levantarme -. Te has hecho dao?
- No contest, apoyando las manos en el suelo, porque la cabeza me daba
vueltas -. De qu da de la semana eres?
-Del mircoles repuso -. Vamos rpidamente a arreglar el timn, no













perdamos tiempo.
- Y dnde est el del lunes? pregunt. Ya no est, o tal vez lo seas
t.
Por qu yo?
S, porque el del lunes se convirti en el del martes durante la noche
del lunes a martes, etc.
No entiendo!
No importa, es falta de costumbre. Ven, date prisa!
Ya voy dije, sin moverme del suelo. Hoy es martes. Si t eres del
mircoles y el mircoles los timones no estn arreglados, sabemos, por
deduccin, que algo nos impedir la reparacin, ya que, en el caso
contrario t, el mircoles no me apremiaras para que los arreglara
contigo el martes. Tal vez fuera mejor, pues, no arriesgar la salida
afuera.
Ests divagando! exclam -. Piensa un poco, hombre. Yo soy el
mircoles y t eres el martes; en cuanto al cohete, supongo que es, si se
puede decir, abigarrado. Tendr sitios donde es martes, en otros ser
mircoles, incluso puede haber un poco de jueves. El tiempo se mezcl como
cartas de una baraja al atravesar aquellos remolinos, pero a nosotros,
qu nos importa si somos dos y, gracias a ello, tenemos la posibilidad de
reparar el timn?
No, no tienes razn! contest -. Si el mircoles, en el cual t
ests, habiendo vivido y dejado atrs todo el martes, si el mircoles,
repito, los timones no estn reparados, por consiguiente no lo fueron el
martes, ya que ahora es martes y si tuviramos que arreglarlos dentro de
un rato entonces este rato sera para ti el pasado y no habra nada por
arreglar. Por ende...
Por ende eres cabezota como un asno! gru -. Lamentars tu

estulticia. La nica satisfaccin que tengo es que rabiars contra tu
terquedad obtusa, como yo ahora, cuando llegues a mircoles.
Ah, ya est! Quieres decir que yo, el mircoles, ser t y tratar de













convencerme a m, del martes, como lo ests haciendo t en este moment,
slo que todo ser al revs, t sers yo y yo t? Entiendo! En esto
consiste el lazo del tiempo! Espera, ya voy, voy en seguida, lo he
comprendido todo...
Pero, antes de que me hubiera levantado del suelo, camos en otro remolino
y una fuerza de gravitacin descomunal nos aplast contra el techo.
Durante toda la noche de martes a mircoles no cejaron los terrible
saltos y sacudidas. Cuando se hubo calmado todo un poco, la Teora General
de Relatividad me dio un golpe en la frente al cruzar la cabina, tan
fuerte que perd la conciencia. Al abrir los ojos, vi en el suelo
fragments de la vajilla y, entire ellos, un hombre inmvil. Me levant en
un salto y, levantndole, exclam:
Arriba! Te has hecho dao?
No contest abriendo los ojos -. De qu da de la semana eres?
Del mircoles repuse -. Vamos rpidamente a arreglar el timn, no

perdamos tiempo.
Y dnde est el del lunes? pregunt, sentndose. Tena un ojo a la
funeral.
Ya no est, o, tal vez, lo seas t.

Por qu yo?
S, porque el del lunes se convirti en el del martes durante la noche
del lunes a martes, etc.
No entiendo!
No importa, es falta de costumbre. Ven, date prisa!
Mientras deca esto, ya estaba buscando las herramientas.
- Ya voy dijo lentamente, sin mover ni un dedo -. Hoy es martes. Si t
eres del mircoles, y el mircoles los timones no estn arreglados,
sabemos, por deduccin, que algo nos impedir la reparacin, ya que, en el
caso contrario, t, el del mircoles no me apremiaras para que los
arreglara contigo el martes. Tal vez fuera mejor, pues, no arriesgar la
salida afuera.













- Ests divagando! chill enfadadsimo -. Piensa un poco hombre. Yo soy
del mircoles y t eres del martes...
Empezamos a pelear, invertidos los papeles. Llegu a enfurecerme de veras
porque no hubo manera de convencerle de que viniera conmigo a reparar los
timones, ni siquiera insultndole ni comparndole con asnos cabezotas.
Cuando por fin consegu que cambiara de parecer camos en el remolino
gravitacional siguiente. Me cubr de un sudor fro cuando pens que desde
entonces daramos vueltas en crculo en aquel lazo temporal hasta la
eternidad, pero, por suerte, no fue as. Al debilitarse la gravitacin
hasta el punto de poder levantarme, estaba otra vez en la cabina. Por lo
visto el martes local que se mantena en las cercanas desapareci,
convirtindose en un pasado sin retorno. Me sent sin tardar a examiner el
mapa, buscando algn remolino decent en el que pudiera introducir el
cohete para provocar una nueva inflexin del tiempo que me proporcionara
a un ayudante.
Efectivamente, encontr uno bastante prometedor y, maniobrando los
motors, dirig el cohete, con grandes esfuerzos de manera que pudiera
entrar en su mismo centro. Hay que decir que la configuracin de aquel
remolino era, segn el mapa, ms bien desacostumbrada: tena dos centros,
uno al lado del otro. Pero yo, en mi desespero no hice caso de esa
anomala.
Durante las horas de trabajo en la cmara de motors me ensuci much las
manos: fui, pues, a lavrmelas, sabiendo que tardaramos todava bastante
en entrar en el remolino. El cuarto de bao estaba cerrado. Llegaban de l
unos sonidos especiales. como si alguien hiciera grgaras.
Quin hay aqu? grit, sorprendido. Yo contest una voz desde
dentro. -Quin es ese yo?
Ijon Tichy.
De qu da?
Del viernes. Qu quieres?
-Quera lavarme los manos... dije maquinalmente, pensando con













intensidad al mismo tiempo; era mircoles noche, y l proceda del
viernes; por tanto, el remolino gravitacional al que se acercaba el cohete
inflexionara el tiempo del viernes al mircoles, pero no poda
representarme de ningn modo lo que iba a pasar luego dentro del remolino.
Lo que ms me intrigaba era la cuestin de dnde poda estar el del
jueves. Mientras tanto, el del viernes no me dejaba entrar en el bao, a
pesar de mis llamadas.
Djate ya de grgaras! vocifer finalmente con impaciencia -. Cada
moment perdido nos puede costar caro. Sal inmediatamente y aydame con
los timones!
Para eso no te hago ninguna falta contest con calma a travs de la
puerta -. Por ah debe de andar el del jueves; llvatelo a l...
Quin del jueves? Es imposible...
- Supongo que s si es possible o no, puesto que ya estoy en viernes, y he
vivido tanto tu mircoles como el jueves de l...
No muy seguro de m mismo, gir en redondo al or un ruido en la cabina:
un hombre estaba sacando de debajo de la cama el pesado estuche de las
herramientas.
T eres del jueves? exclam, corriendo hacia l. Exactamente -
contest Exactamente... Aydame...
Conseguiremos arreglar ahora los timones? -le pregunt, mientras
sacbamos la pesada bolsa.
No lo s, el jueves no estaban reparados, pregunta al del viernes...
Claro, qu cabeza la ma! Volv rpidamente a la puerta del bao -.
iOyeme, el del viernes! Estn listos los timones?
Hoy viernes, no -repuso.
Por qu no?
Por eso dijo, abriendo la puerta. Tenia la cabeza envuelta en una

toalla y apretaba contra la frente la hoja de un cuchillo, procurando
frenar de este modo el crecimiento de un chichn grande como un huevo. El
del jueves se acerc con las herramientas y estaba a mi lado, observando













al accidentado con calma y atencin. El del viernes dej sobre una repisa
la botella de agua brica que tena en la mano libre. As que fue el
gorgoteo del antisptico lo que yo haba tomado por gargarismos.
Qu es lo que te lo hizo? pregunt, compasivo.
No qu, sino quin contest -. Fue el del domingo.
El del domingo? Pero cmo..., no puede ser! exclam.
Es un poco largo de explicar...
Dejadlo ahora! Corramos afuera, tal vez tengamos tiempo me dijo el
del jueves.
Pero si el cohete entrar en seguida en el remolino respond -. La
sacudida puede tirarnos al vaco. Moriremos.
No digas tonteras replic el del jueves -. Si el del viernes est
vivo, nada puede pasarnos. Hoy es slo jueves.
No, mircoles protest.
Bueno, de acuerdo, da lo mismo. En cualquier caso, el viernes estar
vivo, y t tambin.
Pero somos dos slo en apariencia apunt -; en realidad, estoy aqu
nicamente yo, slo que de various das de la semana...
Bueno, bueno. Abre la vlvula...
Pero result que slo tenamos una escafandra de vaco. No podamos, pues,
salir del cohete ambos a la vez, lo que termin ese plan de la reparacin
de los timones.
Maldita historic, demonios! grit exasperado, tirando al suelo la

bolsa de las herramientas -. Haba que ponerse la escafandra y no
quitrsela para nada. Yo no pens en ello, pero, puesto que eres del
jueves, hubieras debido recordarlo!
El del viernes me quit la escafandra replic.

Cundo? Por qu?
- No creo que valga la pena explicarlo se encogi de hombros, se dio la
vuelta y volvi a la cabina. El del viernes no estaba. Mir en el cuarto
de bao, pero all tampoco lo encontr.













- Dnde est el del viernes? pregunt extraado. El del jueves parta
sistemticamente los huevos con un cuchillo y soltaba su contenido sobre
la grasa caliente.
En alguna parte, al lado de el del sbado contest con flema,
mezclando rpidamente los huevos revueltos.
- Lo siento much protest -; t ya tuviste tu racin del mircoles y no
tienes derecho a cenar otra vez el mismo da.
Las Provisiones son mas tanto como tuyas dijo levantando
tranquilamente con el cuchillo los bordes de la masa -. Yo soy t y t yo,
as que viene a ser lo mismo.
Qu sofstica! Deja de poner tanta mantequilla! Te has vuelto loco?
No tengo provisions para tanta gente!
La sartn se le escap de la mano, yo rebot contra la pared: habamos
entrado en el remolino. La nave volvi a temblar como si tuviera una
crisis de paludismo, pero yo pensaba tan slo en salir al pasillo donde
estaba colgada la escafandra, y ponrmela, fuera como fuese. As, cuando
despus del mircoles viniera el jueves, yo, convertido en el del jueves
(ste era mi razonamiento), llevara ya la escafandra encima, y si no me
la quitaba un solo instant (lo que me propona firmemente) la llevara
puesta tambin el viernes. Gracias a esta estrategia, tanto yo del jueves
como yo del viernes tendramos nuestras escafandras y, al encontrarnos en
el mismo present, podramos por fin reparar los malditos timones. El
aumento de las fuerzas de gravitacin me aturdi un poco; cuando volv a
abrir los ojos, me di cuenta de que estaba echado a la derecha del jueves,
y no a la izquierda, como antes. No me fue difcil idear todo el plan con
la escafandra, pero s lo era realizarlo porque la gravitacin, que iba en
aumento, apenas me permita volverme. Cuando disminua un poquito, me
arrastraba por el suelo milmetro a milmetro hacia la puerta del pasillo.
Observ, mientras tanto, que el del jueves haca exactamente lo mismo.
Finalmente, al cabo de una hora, ya que el remolino era muy extenso, nos
encontramos aplastados en el suelo junto al umbral de aquella puerta.













Pens que, en el fondo, mis esfuerzos no eran imprescindibles; poda dejar
que la abriera el del jueves. Sin embargo, empec a recorder various
detalles que me hacan comprender que ya era yo el del jueves, y no l.
De qu da eres? pregunt, para estar seguro. Con la barbilla
apretada contra el suelo, le miraba de cerca a los ojos. Abri la boca con
dificultad.
Del jue... ves -mascull.
Era muy extrao. Continuara yo, a pesar de todo, siendo del mircoles?
Orden un poco en la cabeza las reminiscencias de los ltimos hechos y
llegu a la conclusion de que no era possible. El tena que ser ya el
viernes. Ya que antes se me adelantaba un da, segua seguramente igual.
Esper a que abriera la puerta, pero tuve la impresin de que l se
propona que lo hiciera yo. La gravitacin se debilit notablemente, as
que me levant y sal corriendo al pasillo. Cuando cog la escafandra, l
me ech la zancadilla y me la arranc de las manos. Me ca cuan largo era.
- Canalla, cerdo! grit -. Hacerse esto a s mismo! Qu animalada!
Pero l se pona la escafandra sin hacerme caso. Verdaderamente, se pasaba
de canalla. De repente, una fuerza extraa le expuls fuera de la
escafandra, en la cual, por lo visto, estaba ya alguien metido. Todo esto
me desconcert un poco: ya no saba quin era quin.
Eh, t, el del mircoles grit el hombre de la escafandra -. Agarra
al del jueves, aydame!
En efecto, el del jueves procuraba despojar al otro de la escafandra,
forcejeando con l y vociferando:
iSuelta esto!
- Vete al cuerno! No ves que me toca a m y no a ti! grit a su vez el
otro.
No s por qu!
- Porque, imbcil, yo estoy ms cerca del sbado que t, y el sbado los

dos tendremos escafandras!
Eso son ganas de decir tonteras! intervine yo en su pelea -. En el













mejor de los casos, el sbado slo t tendrs la escafandra y no podrs
hacer nada, idiota. Dmela a m; si me la pongo ahora, la tendrs el
viernes como el del viernes, y yo tambin el sbado, como el del sbado,
lo que quiere decir que en este caso, seremos dos con dos escafandras...
El del jueves, chame una mano!
-Djate de histories protest el del viernes, defendindose, ya que le
quise despojar de la preciada prenda por la fuerza -. Primero, no tienes a
quien llamar el del jueves, porque ya pas la medianoche y ahora mismo
t eres el del jueves; segundo, ser mejor que yo me quede con la
escafandra, a ti no te servir de nada...
Por qu? Si me la pongo hoy, la llevar tambin maana.
Ya te convencers t mismo... No ves que yo ya era t el jueves? Mi
jueves ya pas, as que s muy bien...
Hablas demasiado! Sultala ahora mismo! -gru con rabia. Pero l se
me escap y tuve que perseguirle, primero por la cmara de motors y luego
por la cabina. Efectivamente, en el cohete no haba nadie ms que nosotros
dos. Entend entonces por qu el del jueves me habla dicho que el del
viernes le haba quitado la escafandra: ahora yo era el del jueves y el
del viernes me la estaba quitando a m. Pero decide no rendirme tan
fcilmente. Espera y vers con quin tratas, pens. Me fui corriendo a la
cmara de motors donde antes haba visto en el suelo un fuerte palo que
serva para remover la pila atmica, lo agarr y volv a la carrera a la
cabina con mi arma. El otro todava no haba tenido tiempo de ponerse el
casco.
Qutate la escafandra! le espet, apretando con fuerza el palo.
Ni soar!
i Qutatela, te digo!
Dud un moment si deba pegarle. Me desconcertaba un poco que no tuviera
el ojo amoratado ni el chichn en la frente como el del viernes que
descubr en el cuarto de bao, pero de pronto me di cuenta que as tena
que ser. El del viernes era ya seguramente del sbado, acercndose ya tal













vez al domingo, mientras el del viernes present, el que llevaba la
escafandra, era hasta hace poco el del jueves, en el cual yo me haba
convertido a medianoche, as que me estaba acercando por la curva del lazo
temporal al sitio en el que el del viernes de antes de la paliza se
convertira en el del viernes apaleado. Pero l me haba dicho antes que
le arregl as el del domingo, del cual no haba ni rastro: en la cabina
estbamos slo l y yo. De pronto, una luz deslumbrante me esclareci los
hechos.
Qutate la escafandra! grit, amenazador.
Vete a la porra, el del Jueves! exclam.
- No soy del Jueves! Soy del DOMINGO! vocifer, acometindole. Quiso
darme una patada, pero los zapatos de la escafandra pesan much; antes de
que tuviera tiempo de levantar el pie, le di con el palo en la cabeza. No
con demasiada fuerza, evidentemente, ya que ya tena bastante prctica
para saber que, a mi vez, recibira el golpe cuando pasara a ser del
viernes y, con franqueza, no quera partirme el crneo en dos. El del
viernes cay gimiendo, las manos en la cabeza; le despoj brutalmente de
la escafandra y, cuando se marchaba hacia el bao farfullando: algodn,
agua brica ... , empec a ponerme aquel traje para el vaco, objeto de
tanta lucha. Mientras me estaba vistiendo, vi de repente un pie human que
asomaba debajo de la cama. Me arrodill y mir. Debajo de la cama haba un
hombre que, procurando no hacer ruido, tragaba vorazmente la ltima
tableta de chocolate con leche que haba guardado en la maleta para algn
caso de emergencia galctica. El ladrn se daba tanta prisa que devoraba
el chocolate junto con jirones de papel de plata, que se le pegaban a los
labios.
Deja ese chocolate! grit a todo pulmn, tirndole de la pierna -
Quin eres? El del jueves...? dije bajando la voz, sbitamente
inquieto, pensando que yo tal vez era ya del viernes, lo que significara
que me esperaba la paliza, aplicada por m al del viernes.
Soy el del domingo contest con la boca llena.













Me sent un poco raro. O menta, y entonces la cosa no tena importancia,
o deca la verdad, lo que me amenazaba irremediablemente con chichones, ya
que fue el del domingo quien peg al del viernes, tal como el del viernes
me haba dicho, y yo, hacindome pasar luego por el del domingo, le di en
la cabeza con el palo. En cualquier caso, pens, aunque mintiera que era
del domingo, era probablemente ms adelantado que yo y, siendo ms
adelantado, recordaba todas las cosas anteriores, sabiendo ya que yo haba
mentido al del viernes. En estas circunstancias, poda hacerme una treta
anloga puesto que lo que fue mi artimaa tctica constitua para l un
recuerdo, fcil de aplicar. Mientras yo, indeciso, pensaba en lo que deba
hacer, trag el ltimo trozo de chocolate y sali de debajo de la cama.
- Si eres del domingo, dnde tienes la escafandra? exclam bajo el
impulso de una idea nueva.
Ahora mismo la tendr... dijo tranquilamente.
De repente vi que tena un palo en la mano... Advert todava un destello
de luz, tan fuerte como una explosion de decenas de supernovas a la vez, y
perd la conciencia. Me despert, sentado en el suelo del cuarto de bao,
Alguien estaba aporreando la puerta. Empec a curar mis morados y
chichones, mientras el otro segua llamando; result que era el del
mircoles. Le ense finalmente mi cabeza llena de porrazos, l se fue con
el del jueves a buscar las herramientas, luego sobrevino el jaleo y la
lucha por la escafandra. Sal con vida de todo esto y, el sbado por la
maana, me met debajo de la cama para ver si encontraba una tableta de
chocolate en mi maletn. Alguien me cogi de las piernas mientras estaba
comiendo la ltima que encontr debajo de las camisas; no s quin era,
pero le di por si acaso con un palo en la cabeza, le quit la escafandra y
me la estaba poniendo cuando el cohete cay en el remolino siguiente.
Al volver en m, vi la cabina llena de gente. Apenas era possible moverse
en ella. Result que todos eran yo mismo, de distintos das, semanas y
meses. Al parecer, haba incluso uno del ao prximo. Varias personas
tenan ojos amoratados y chichones en la cabeza; cinco de los presents













llevaban escafandras. Pero, en vez de salir inmediatamente afuera para
arreglar los desperfectos, empezaron a discutir, vociferar y pelearse. Se
trataba de saber quin haba pegado a quin, y cundo. La situacin se
complicaba cada vez ms, empezaron a aparecer los de la maana y los de la
tarde; tem que si las cosas seguan as, me fragmentaria en unos yos del
minuto y del segundo. Por aadidura, la mayora de los presents mentan
descaradamente, de tal suerte que, hasta hoy da no s verdaderamente a
quin pegu y quin me peg a m durante la trifulca del jueves, el del
viernes y el del mircoles que fui sucesivamente. Tengo la impresin que,
a causa de haber mentido al del viernes dicindole que era del domingo,
recib una paliza ms de las que resultaban de los clculos segn el
calendario. Pero prefiero dejar ya en olvido aquellos moments
desagradables, visto que el hombre que durante una semana no hizo ms que
pegarse a s mismo, no tiene de veras de qu enorgullecerse.
Mientras tanto, las peleas continuaban. Era un desespero ver aquella
actividad y prdida de tiempo durante la loca carrera a ciegas del cohete,
que le llevaba de vez en cuando a los remolinos del tiempo. Finalmente,
los que tenan escafandra se pegaron con los que no las tenan. Trat de
introducir un poco de orden en aquel caos y, finalmente, despus de unos
esfuerzos sobrehumanos, logr organizer una especie de asamblea, cuyo
president fue proclamado por unanimidad el del ao prximo, por ser el de
ms edad.
Luego escogimos tambin una comisin escrutiadora, una comisin de
arbitraje y una comisin de mociones libres. Cuatro de los del mes prximo
fueron encargados del servicio del orden. Sin embargo, durante esos
trabajos organizativos pasamos por un remolino negative que redujo nuestro
nmero a la mitad, de modo que en la primera votacin secret falt el
qurum; no tuvimos, pues, ms remedio que cambiar los estatutos antes de
proceder a la eleccin de los candidates a reparadores de los timones. El
mapa anunciaba various remolinos en nuestra trayectoria, que anulaban los
logros obtenidos; a veces desaparecan los candidates ya escogidos, o bien













volvan el del martes y el del mircoles con la cabeza envuelta en la
toalla, provocando escenas de mal gusto. Despus de pasar un remolino
positive de gran fuerza, apenas cabamos en la cabina y en el pasillo, y,
por falta de sitio, no se poda ni soar con abrir la vlvula de salida.
Lo peor era que las dimensions de los desplazamientos en el tiempo
crecan cada vez ms, empezaba a aparecer gente con canas, de vez en
cuando se vean entire la muchedumbre unas cabecitas infantiles que,
evidentemente, tambin eran yo mismo en el perodo de la niez.
No me acuerdo, de veras, si yo segua siendo del domingo o era ya del
lunes. Por otra parte, esto no tena importancia. Los nios lloraban,
apretujados por el gento, y llamaban a la mam. El president, el Tichy
del ao prximo, soltaba tacos, porque el del mircoles, que se meti bajo
la cama en una vana bsqueda del chocolate, le mordi en la pierna cuando
le haba pisado un dedo. Vea claramente que todo esto terminara mal,
tanto ms que ya empezaban a aparecer entire nosotros algunas barbas
blancas. Entre los remolinos 142 y 143 hice circular entire la gente una
lista de presencias, pero entonces se descubri que muchas personas
mentan, presentando datos personales falsos. Slo Dios sabe por qu lo
hacan; tal vez fuera un desequilibrio mental, provocado por la atmsfera
reinante en el lugar. El ruido era tal, que uno slo se poda hacer
entender gritando con todas sus fuerzas. De pronto uno de los Ijon del ao
pasado tuvo una idea, al parecer brillante: que el ms viejo de nosotros
contara la historic de su vida; gracias a esto, se tena que aclarar por
fin quin deba arreglar los timones, puesto que el de mayor edad contena
en su experiencia pasada todos los presents de various meses, das y aos.
Nos dirigimos con esta peticin a un anciano de pelo blanco, quien,
temblando ligeramente, se mantena en un rincn, apoyado en la pared.
Accedi con much gusto y procedi a narrarnos una larga y aburrida
historic sobre sus hijos y nietos, pasando a continuacin a sus viajes
csmicos, numerossimos en su larga vida de noventa aos. Del que se
estaba efectuando en el present, el nico que nos interesaba, no se













acordaba siquiera por lo avanzado de su esclerosis y por su emocin, pero
era tan pagado de s mismo que no quera confesarlo, contestando a las
preguntas de manera evasiva y volviendo tercamente a sus altas relaciones,
condecoraciones y nietecitos, as que finalmente tuvimos que gritarle que
se callara. Dos remolinos siguientes hicieron una liquidacin cruel entire
los reunidos. Despus del tercero no slo hubo much sitio libre en el
cohete, sino que desaparecieron todos los que llevaban escafandras. Qued
una, vaca, que la comisin especialmente designada al objeto colg en el
pasillo. Despus de una nueva lucha por el preciado traje, vino otro
remolino que vaci la nave. Me encontr sentado en el suelo, con los ojos
hinchados, entire objetos destrozados, jirones de ropa y libros rotos, El
suelo estaba cubierto de papeletas de votacin. El mapa me indic que
haba atravesado ya toda la zona de remolinos gravitacionales. Al no poder
contar con una duplicacin y, por tanto, con una possible ayuda en el
arreglo del defecto del cohete, ca en la depresin y en el desespero.
Cuando una hora ms tarde sal al pasillo, advert, estupefacto la
ausencia de la escafandra. Record entonces, como a travs de una niebla,
que, antes del ltimo remolino dos pequeajos hablan salido
disimuladamente de la cabina. Se habrn puesto los dos la nica
escafandra? Impelido por una idea sbita corr a los timones.
Funcionaban! As pues, los dos nios arreglaron la avera mientras
nosotros nos enzarzbamos en disputes estriles. Supongo que uno de ellos
puso los brazos en las mangas de la escafandra y, el otro, en sus
perneras; de este modo, pudieron tener simultneamente en las dos manos
las dos llaves para atornillar las tuercas a ambos lados de los timones.
Encontr la escafandra vaca en la cmara de presin, junto a la vlvula.
Me la llev a la cabina como si fuera una reliquia, sintiendo mi corazn
colmado de gratitud hacia aquellos valientes chiquillos, que eran yo,
much tiempo atrs. As termin aquella aventura ma, tal vez una de las
ms extraordinarias de mi vida. Llegu felizmente al trmino de mi viaje
gracias a la inteligencia y valor que manifest en las personas de los dos













nios.
Se dijo despus que invent toda esta historic; los ms malintencionados
se permitieron insinuar que tengo una debilidad por el alcohol, bien
disimulada en la Tierra, a la cual doy paso libre durante los largos aos
de viajes csmicos. Slo Dios sabe qu clase de chismorreos corri sobre
el tema; los hombres son as: ms fcilmente dan fe a unos absurdos por
inverosmiles que sean, que a los hechos autnticos que me permit
presentar en estas lneas.




FIN.
Stanislaw Lem (1921-2006): Naci en 1921 en Lvov, ciudad de Ucrania que hasta 1939
perteneci a Polonia. Hijo nico. Comenz sus studios de medicine en 1939, que quedaron
interrumpidos durante la ocupacin nazi. Durante la guerra fue miembro de la resistencia.
Su familiar, catlica pero de ascendencia juda, se salvar del Holocausto en parte por
suerte. Con el inicio de la gran guerra empieza a trabajar de soldador y mecnico, desde
donde realizaba algunas acciones de sabotaje. Sobre esto, l mismo argumentaba que su
cualidad de soldador era ms bien psima, por lo cual no le supona realmente ningn
esfuerzo el sabotaje. Adems colabora con trfico de armas y municiones para la resistencia
polaca. Durante 1942 se salva su familiar de las cmaras de gas de Belzec, gracias a
documentacin falsa y por huir just a tiempo del ghetto de la ciudad. Dos aos despus, el
ejrcito de la URSS toma la ciudad y Stanislaw es "repatriado" en 1946 a Cracovia
retomando sus studios de medicine en la especialidad de Psicologa. Ese mismo ao
public su primera obra, Hombre de Marte en una revista juvenile.
En 1948 abandon la carrera de Medicina por sus discrepancies ideolgicas, adems de
tambin evitar la orden para los mdicos de la incorporacin a filas, como mdico military.
A pesar de ser socialist, disenta de las ideas de Trofim Lysenko, favorecidas por el dogma
official, acerca de la herederabilidad de los rasgos adquiridos. Slo recibi un certificado de
finalizacin de studios.
En 1951 public su primera novela; LOS ASTRONAUTAS, principalmente utpica, lo que
contribuy a que pasase la censura sin muchos problems. Sobre esta poca la Ciberntica,













una de las pasiones de Lem es prohibida en todo el bloque socialist por ser considerada
una mala influencia del capitalism.
En 1957 public DIARIOS DE LAS ESTRELLAS. En 1959 se public EDN. Es sta la
primera novela, en retrospective, con la que Lem estaba complacido (o al menos "no estaba
avergonzado").
En 1961 public SOLARIS. Que Andrei Tarkovsky convirti en pelcula, siendo
galardonada con el Premio Especial de Jurado en el Festival de Cannes de 1972.
En 1964 public EL INVENCIBLE, en 1965 CIBERIADA: FBULAS PARA UNA ERA
CIBERNTICA, en 1968 LA VOZ DE SU AMO, RELATOS DEL PILOTO PRIX, en
1971 dos ttulos ven la luz: UN VACO PERFECT y CONGRESS DE FUTUROLOGA.
En 1973 describe UN VALOR IMAGINARIO, una coleccin de prlogos de libros no
escritos, mezcla entire experiment y stira.
En 1976 se public LA INVESTIGACIN, y LA FIEBRE DEL HENO, en 1979
MEMORIES ENCONTRADAS EN UNA BANERA, y en 1986 public UN MINUTO
HUMANO, revision de tres libros que no existen. Tambin public FIASCO, novela seria
en la que retorna al problema del contact con inteligencias extraterrestres. Quizs la ms
madura de todas sus novelas.
Lem fue miembro honorario de la SFWA (escritores norteamericanos de ciencia ficcin y
fantasa) en 1973, pero fue expulsado en 1976 tras describir que la ciencia-ficcin
estadounidense era de baja calidad literaria y estaba ms interesada en aventuras que en
desarrollar nuevas ideas o formas literarias.
En 1977 fue reconocido como ciudadano honorario de Cracovia.
Con el colapso del comunismo en 1989, abandon en cierto modo la ciencia ficcin y se
dedica a escribir informes de anlisis para algunos gobiernos y organizaciones sobre el
future ms cercano. Sus ltimos aos fue miembro fundador de la Sociedad Polaca de
Astronutica. Desde 1973 hasta sus ltimos aos ense literature polaca en la Universidad
de Cracovia.
Falleci el 27 de marzo de 2006 en Cracovia a los 84 aos de edad, despus de una larga
enfermedad coronaria.


Al INDICE













2. CUENTO MADE IN CUBA: ALCOHOL.

Por Gabriel Gil.



El bar estaba al cerrar. Mis amigos y yo an nos prendamos de los ltimos tragos. El

silencio que generaba una embriaguez soberbia y duradera se cerna sobre nosotros,

despistndonos unos de los otros y de la realidad circundante. Pero siempre tengo un buen

cuento guardado para estas ocasiones, para evitar el duro choque de las mejillas contra el

metaloplstico de la barra. Y as es que comenz este:



-Saben qu? Nunca tomen bebidas de Alcohol. Es fatal. Insoportable.-Mis socios

entendieron la frase como broma y carcajearon, despreocupados. Cuando advirtieron la

sobriedad latente en mi rostro, despus de un par de tequilas de enequn ingrvido, un

cubata opaco a la luz y un martini pulsarizado, prestaron atencin inmediatamente, tomaron

sus vasos y los miraron una y otra vez, y luego balbucearon algunas groseras. Entonces

corregi:-No. Estos tragos no. Estos son una mierda. No digo bebidas alcohlicas, digo de

Alcohol. Nunca han estado en el asteroide Alcohol?



-No.-respondieron todos.



-Pero claro... -consent- por ah se pasa por casualidad, ni siquiera hay ciudades ah. Es

slo un asteroide de gasolineras, tabernas, casinos y moteles. Esta de paso entire Arena y

Serena, las meteoro-ciudades gemelas. Pero tampoco es una parada visible: hay que

ponerse en rbita un minuto, luego acelerar hasta 87 velocidades de escape e incorporarse

de nuevo a la rbita por seis minutes. Desde que el viaje hiperespacial se ha vuelto tan













preciso es muy improbable que una nave que no sea del vecindario se tropiece con Alcohol.

Los trabajadores y los turistas son del cinturn y...



-Este va a ser un cuento largo...-dijo entire dientes uno de los chicos. Luego se dirigi al

barman y orden:-... Sambuca Margarita Electroltica, por favor-se volte hacia el grupo y

aadi:-para activar mis neuronas, ya saben...



-Alcohol es un lugar asqueroso.-continu- Si, ya s. Ustedes dirn: Putas, juego, tragos.

Qu ms se puede pedir? Y aqu es dnde les digo que las putas son naturales, mujeres.

Por favor, en qu siglo viven? Si uno quiere una puta es porque est harto de su mujer,

necesita una cyborg que sepa moverse bien, que no le entren dolores de cabeza, que no

juzgue nuestra actuacin... si saben a qu me refiero... Los juegos son tan aliengenas que

el fanfarroneo y las apuestas se penan. Caramba, qu diversion le encuentran?! Y los

tragos... malditos tragos... no s que coo le echan... pero te das dos toques y comienzas a

recorder todos los golpes de cabeza de tu vida, uno tras otro... bang, bang, bang... luego

sientes que te duermes, pero es inevitable. Luego despiertas, y poco despus te vuelves a

dormir. Y entras en vigilia y sales al sueo, y entras y sales... Es la peor sensacin.

Esperen... -entonces me volte hacia el barman y le indiqu:-un Tom Collins Jr. asustado

tres veces, por favor.



Los chicos miraron despreciando mi alarde por tener prtesis esofgicas, gstricas y

hepticas que son resistentes a una variacin de temperature tan enorme como la del cero

kelvin y an as capaces, despus del primer instant de fro descomunal, de inducir una

homeostasis imperturbable; pero as es la vida en este universe injusto... todos tenemos las













mismas posibilidades eventualmente, pero no las mismas probabilidades de tomar lo mejor.

En fin... no me di el trago por alardear es que lo nico que compensa esa sensacin de

prdida de conciencia es un fro duro en el estmago, y la erupcin de calor detrs de este

(el Tom Collins Jr. no est hecho para matar con el cero absolute, as que despus de

asentarse combustion a la menor friccin, dejndole menos trabajo a las prtesis

anatmicas). Pero los socios, siempre piensan mal.



-El problema es que en Alcohol no hay media para los tragos. En vez de ser qumicos son

biolgicos. Y bueno... no siempre es lo mismo una lnea de alcohol consumindose en el

estmago para llegar a la sangre y subir por las cartidas al cerebro, que un cctel de

bacteria cuya voluntad imperturbable les hace entrar en accin much ms rpido, y

escoger las neuronas que ms le gustan, y prenderse all... Hasta que le mentas la madre al

barman y l, sonrindose por la rutinariedad del insulto, te da un poco de zumo de limn y

te dice que est a precio de nave hiperespacial. S, tu nave. Tienes que entregarla por una

mierda de trago, que ni siquiera tiene alcohol! Pero te dicen que es lo nico que control los

efectos del trago... que sino vas a salir dando tumbos entire soando y despierto, hasta que

te agarre la polica del cinturn y te arrested por presentar un estado alterado de la

conciencia. La nave por el zumo. Pero no es slo zumo, no, es la alternative para salir ileso.

Y no sabes que cojones hacer despus de todo. Dudas, pero sabes que no tienes tiempo de

pensar en otra cosa antes que el sueo te engulla de nuevo, y aceptas.



Los socios haban sido conmovidos por el ltimo discurso. Haba cautivado la atencin de

todos. Es lgico. Todos son tomadores empedernidos. Todos son fanticos a la nota, a la

nota que se disfruta, a la nota sana. Todos son enemigos de los cantineros hijos de puta que













cobran hasta el ltimo sorbo sin importar que uno sea client frecuente o no. Y esta era una

historic de tragos. De tragos misteriosos que dominant la voluntad. Era como un chocolate

para sus infantiles bocas golosas.



-Pero, qu? Tuviste que perder la nave?-dijo uno de los socios, burbujeando alcohol pero

sin desprenderse del vaso.



-Perder la nave? Perd todo. Dinero, ropa, nave, todo. Cuando me levant de la nota al otro

da ni siquiera reconoca el lugar de Alcohol en el que estaba. El zumo era basura. Y no

recuerdo much ms despus de eso. Tengo flashazos de una puta haciendo de las suyas y

luego cobrndome por el mejor sexo en gravedad nula, un yonkie hiperespacial

vendindome su nave de 80 cc, un ratero con proyector hologrfico que distorsionaba su

rostro robndome los crditos que me quedaban. Sin embargo, todos se disculpaban de la

estafa. Me decan que no era su culpa, que llevaban aos en Alcohol y deban vivir de algo,

que de all no se sala. Que la curda de los tragos es infinita. Que los tragos tienen

biodispositivos que te dominant. Que el zumo slo era un amnsico malo, que deja lagunas

y vence rpido. Que los cantineros te chupan el dinero, te hacen robar, te destruyen. Que as

funcionaba la dinmica economa de Alcohol. Pero la nota era grande as que no pude

evitar que ninguno me estafara. En fin...



Tom el vaso de Tom Collins Jr. y le di gran sorbo que me congel la lengua por un

instant. Pronto mis artefactos orgnicos comenzaron a despedir enzimas calentadoras que

me socorrieron. Un par de socios laman las pocas gotas del tequila ingrvido que quedaban

en el aire del vaso. Otro enfrentaba la barra con la frente, y hasta a mi se me cerraba un ojo.













Me apur por terminar el trago. La historic se acab, pens. Entonces comprend que no era

la primera vez que contaba la historic. Y me asalt una somnolencia irresistible tras unos

ltidos fuertes en la duramadre. Atontado, llamo al cantinero y le pido otro trago,

cualquiera, no importa. Para terminar la noche, le dije.



-Correcto, seor.-me responded. Y luego nos habla todos:- Bien. Si despus de esto les

traigo el zumo, deberan otra hipernave. As que ser... armada o por piezas?



Gabriel Gil: Estudiante universitario perteneciente a la ms joven camada de escritores del
gnero en Cuba, tiene 18 aos. Asiste al Taller Literario Espiral desde hace un ao y medio
y aunque no tiene nada publicado todava, su talent y empeo le auguran un gran camino.


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3. CUENTO CLSICO CORTO: EL ASESINO
Por Stephen King.


Repentinamente se despert sobresaltado, y se dio cuenta de que no saba quin era, ni qu
estaba haciendo aqu, en una fbrica de municiones. No poda recorder su nombre ni que
haba estado haciendo. No poda recorder nada.
La fbrica era enorme, con lneas de ensamblaje, y cintas transportadoras, y con el sonido
de las parties que estaban siendo ensambladas.
Tom uno de los revlveres acabados de una caja donde estaban siendo, automticamente,
empaquetados. Evidentemente haba estado operando en la mquina, pero ahora estaba
parada.
Recoga el revolver como algo muy natural. Camin lentamente hacia el otro lado de la
fabric, a lo largo de las rampas de vigilancia. All haba otro hombre empaquetando balas.
"Quin Soy?" le dijo pausadamente, indeciso.
El hombre continue trabajando. No levant la vista, daba la sensacin de que no le haba
escuchado.
"Quin soy? Quin soy?" grit, y aunque toda la fbrica retumb con el eco de sus
salvajes gritos, nada cambi. Los hombres continuaron trabajando, sin levantar la vista.
Agito el revolver junto a la cabeza del hombre que empaquetaba balas. Le golpe, y el
empaquetador cay, y con su cara, golpe la caja de balas que cayeron sobre el suelo.
El recogi una. Era el calibre correct. Carg varias ms.
Escucho el click-click de pisadas sobre l, se volvi y vio a otro hombre caminando sobre
una rampa de vigilancia. "Quin soy?" le grit. Realmente no esperaba obtener respuesta.
Pero el hombre mir hacia abajo, y comenz a correr.
Apunt el revolver hacia arriba y dispar dos veces. El hombre se detuvo, y cay de
rodillas, pero antes de caer, puls un botn rojo en la pared.
Una sirena comenz a aullar, ruidosa y claramente.
"Asesino! asesino! asesino!" bramaron los altavoces.
Los trabajadores no levantaron la vista. Continuaron trabajando.
Corri, intentando alejarse de la sirena, del altavoz. Vio una puerta, y corri hacia ella.













La abri, y cuatro hombres uniformados aparecieron. Le dispararon con extraas armas de
energa. Los rayos pasaron a su lado.
Dispar tres veces ms, y uno de los hombres uniformados cay, su arma reson al caer al
suelo.
Corri en otra direccin, pero ms uniformados llegaban desde la otra puerta. Mir
furiosamente alrededor. Estaban llegando de todos lados! Tena que escapar!
Trep, ms y ms alto, hacia la parte superior. Pero haba ms de ellos all. Le tenan
atrapado. Dispar hasta vaciar el cargador del revolver.
Se acercaron hacia l, algunos desde arriba, otros desde abajo. "Por favor! No disparen!
No se dan cuenta que solo quiero saber quien soy!"
Dispararon, y los rayos de energa le abatieron. Todo se volvi oscuro...
Les observaron como cerraban la puerta tras l, y entonces el camin se alej. "Uno de
ellos se convierte en asesino de vez en cuando," dijo el guard.
"No lo entiendo," dijo el segundo, rascndose la cabeza. "Mira ese. Qu era lo que deca?
Solo quiero saber quin soy. Eso era.
Pareca casi human. Estoy comenzando a pensar que estn haciendo esos robots
demasiado bien."
Observaron al camin de reparacin de robots desaparecer por la curva.





Stephen King: Steve Edwin King naci en Portland (Maine), el 21 de septiembre de 1947.
Escribi su primer relato a los 7 aos y a los 18 vendi su primer texto a una revista.
Estudi lengua y literature inglesas en la Universidad de Maine, donde particip
activamente en las movilizaciones estudiantiles contra la guerra de Vietnam. Termin sus
studios en 1970. Trabaj un tiempo en una lavandera, mientras publicaba ya relatos en
varias revistas, y en 1971 empez a impartir classes de ingls en una escuela secundaria.
Para entonces ya haba comenzado a escribir su primer xito literario, que en 1974 se
convertira en su primera novela, Carrie, con la que se gan el favor de la crtica. En 1985
King era, adems de alcohlico, drogadicto. Mientras escriba Los Tommyknockers (1987)
deba ponerse algodones en los odos para controlar la hemorragia causada por el consumo













de cocana. Su esposa lo ayud a salir de esta situacin y despus de un tratamiento de
rehabilitacin pudo continuar escribiendo liberado de sus problems de adicciones.
Entre sus novelas cabe destacar El resplandor (The Shining, 1976), obra llevada al cine por
Stanley Kubrick en 1980. Le siguen otros trabajos importantes como Apocalipsis (The
Stand, 1978), La Zona Muerta (The Dead Zone, 1979, filmada en 1983), Ojos de fuego
(Firestarter, 1980, filmada en 1984), Cujo (1981), Christine (1983, filmada en 1983), It
(1986), Los Tommyknockers (1987); Misery (1987), llevada al cine en 1990 por Rob
Reiner y protagonizada por Kathy Bates, quien obtendra un Oscar por su papel en este
filme; Un saco de huesos (1998); y La torre oscura (1999).
Actualmente reside con su esposa, la novelist Tabitha King, y sus tres hijos en Bangor,
Maine (USA). Dedica toda la semana 4 horas diarias a escribir, y siente pasin por las
Harley-Davidson y por su equipo preferido de bisbol, los Red Sox.


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6. HUMOR: Mscara vs. Careta.


Por Rodrigo Fresn


UNO
No acabamos de digerir el espanto y la culpa de ese inicitico y terrible interrogante al que
somos sometidos a una edad tan temprana (A quin quers ms: a mam o a pap? con la
inevitable interferencia del factor abuelos); cuando, casi enseguida, nos vemos enfrentados
a algo todava much peor: Batman o Superman? La respuesta a este dilema no tiene la
sutil elegancia de preguntas que llegarn ms adelante cuyas opciones pueden cambiar
segn el nimo o la oportunidad (On the rocks o sin hielo? Cul es tu Beatle favorite?
Rubias o morenas?), sino todo lo contrario: exige una eleccin firme y que se mantendr
inamovible hasta el ltimo de nuestros das. Y esa eleccin -si somos personas de bien, si
nos consideramos animals inteligentes- slo puede ser una: Batman.
DOS
Para empezar, Superman -creado en 1938 por la dupla del guionista Jerry Siegel y el
dibujante Joe Shuster- no es uno de los nuestros, no es uno de nosotros. Superman es un
inmigrante illegal: un extraterrestre enviado en cohetn a la Tierra por su progenitor, Jor-El,
en vsperas de la destruccin del planet Kriptn. El que Jor-El lo haya enviado a un lugar
tan problemtico y constantemente cataclsmico como ste, pudiendo haberlo despachado a
galaxies ms felices e inteligentes, dice a las claras que era un psimo padre o alguien con
un sentido del humor un tanto perverso.
TRES
Los mltiples superpoderes de Superman -hroe que es la version con esteroides de una de
esas navajas suizas con miles de funciones que, a la hora de la verdad, no sirven para gran
cosa- no son otra cosa que la resultante de las condiciones atmosfricas de nuestro mundo
en combinacin con su biologa alien. Es decir: lo suyo no tiene mrito alguno. Y el que
slo sea vulnerable a las mltiples variedades de kriptonita (restos rocosos de su lugar de
origen que llegaron a nuestros mares y montaas y ciudades en forma de meteoritos de
diverso tamao) no hace ms que poner en evidencia que Superman no es alguien tan sano













y equilibrado como nos quiere hacer career si un pedazo de patria lo pone tan pero tan mal.
Es ms: Freud se hubiera hecho una fiesta con este muchacho.
CUATRO
Batman, en cambio, es 100 por ciento human y es un verdadero selfmade man que
suplanta los superpoderes reflejos y automticos por gadgets, pura astucia humana y, claro,
dinero heredado a muy temprana edad. Creado en 1939 para competir con Superman por el
dibujante Bob Kane y el guionista Bill Finger, Batman -el lado oscuro del magnate Bruce
Wayne- se reconoce desde el principio como un perfect y feliz psicpata. Lo suyo -una
sed de venganza del tipo montecristiana- est justificado por haber sido testigo del
asesinato de sus padres durante su infancia y nunca me qued claro qu haca una pareja de
adinerados con nio paseando por una calle oscura, cerca de la medianoche y, si mal no
recuerdo, a la salida de un cine. Traumtico, s, pero mejor eso que -el caso de Superman-
acabar siendo adoptado por un par de granjeros, los Kent, tan buenos que parecen
escapados de un manicomio. Y, para los verdaderamente masoquistas, ah est esa psima
series de television con acn titulada Smallville donde lo nico interesante es el personaje
del juvenile Lex Luthor, millonario adolescent quien, seguramente, estudi en el mismo
colegio primario que Bruce Wayne. Una escuela en la que slo pueden apuntarse
potentados con serious problems de personalidad. O de alopecia.
CINCO
Y est el definitive y definidor asunto de los trajes, de los uniforms. Seamos sinceros, el
traje de Superman no es ms que un pijama patriotero; mientras que el de Batman -
concebido por Wayne una noche enque un murcilago se col por una de las ventanas de su
mansin- es formidable y hace todava ms interesante a su portador. Porque hay que estar
muy loco para -viviendo hundido hasta las cejas en millones de dlares- tener el
perturbador hobby de ponerte semejante indumentaria para salir a perseguir gangsters y no
sper-villanos (de esta faceta ms dark y noir se ocupa Batman Begins, dirigida por
Cristopher "Memento" Nolan). Superman, mientras tanto, se la pasa posando, siempre que
puede, con brazos en jarra frente a la bandera norteamericana. En este sentido, queda claro
que Superman es casi un servidor pblico, un empleado ms del gobierno de EE.UU.
Batman, en cambio, es un entrepreneur del sector privado. Superman es un insider y
Batman es un outsider. Superman es La Ley y Batman es un Fuera de la Ley. Frank Miller













vio bien clara estas polaridades opuestas e irreconciliables y enfrent al Murcilago con el
Kriptoniano en la magistral graphic-novel de mediados de los '90 titulada The Dark Knight
Returns. All, uno y otro se baten en duelo a muerte. Y, claro, Batman pierde porque
Batman no tiene sper-poderes. Pero, an as, Batman gana.
SEIS
Y siempre sern mejores las grgolas de Gotham City que los impersonales rascacielos de
Metrpolis. Y la Baticueva queda much ms cerca del centro que la rtica Fortaleza de la
Soledad. Es decir: Batman siempre tiene mejor direccin de arte (gracias por todo, Tim
Burton; en especial por Batman Returns) y hasta cuando hace el ridculo -la formidable
series televisiva pop-kitsch de 1966 o las fantasas pseudo-gays de Joel Schumacher- suele
resultar perversamente interesante. Ya saben: Kapow! Crash!, Burguess Meredith como El
Pingino y Csar Romero como The Joker; y, bueno, ese hule negro ms S&M que
justiciero. Y -last but not least- la msica de Batman: esa obra maestra del a go-g firmada
por Neal Hefti para la series de TV o las febriles partituras gticas de Danny Elfman. El
soundtrack de John Williams para Superman es, en cambio, lo mismo de siempre, lo de
antes: msica para marines que no tienen la menor idea de en lo que se estn metiendo.
SIETE
No hay redencin possible, en cambio, para el serial The Adventures of Superman (1956) o
para las inocuas cuatro pelculas -la segunda parte, de Richard Lester, fue la mejor-
protagonizadas por el Hombre de Acero entire 1978 y 1987. Adems, hacer de Superman da
mala suerte: George Reeves se suicide y Christopher Reeve se cay del caballo para subirse
a la silla de ruedas y -humor negro oscuro- acab siendo igualito a Lex Luthor. Buena
suerte a Bryan "X-Men" Singer, quien se hizo cargo de la nueva version. Y que se cuide
much el actor protagonista. Ya lo dice el dicho: el hbito no hace al monje. Ni al
Superman.
OCHO
Y seamos sinceros: entire Luisa Lane y Catwoman, con quin se quedaran ustedes?
NUEVE
Pero -ahora en serio- el verdadero problema es otro. Superman no usa disfraz. Batman s.
Superman se nos present a cara limpia e -invirtiendo la lgica del sistema del sper-hroe-
su "personalidad secret" es el torpe periodista Clark Kent. Bruce Wayne, por su parte, es













un tipo definitivamente cool que se esconde -como le corresponde a todo sper-hroe-
detrs de la mscara de rigor. Y he aqu lo ofensivo: Superman es como es y se "convierte"
en el terrestre Clark Kent -le basta, apenas, un par de anteojos y peinarse ese mechn
rebelde sobre su frente blindada- porque es as como nos ve a nosotros: torpes, cobardes,
buenos para nada. Superman nos insulta e insulta la inteligencia de los humans que -con
la excepcin de la histrica y siempre sospechosa peronada eficiente Luisa Lane- ya llevan
casi setenta aos incapacitados para descubrir lo obvio: Clark Kent es exactamente igual
que Superman si Superman usara anteojos! Bruce Wayne, en cambio, desaparece para que
aparezca Batman detrs del rostro de un quirptero de hbitos nocturnos que pasa el da
colgado cabeza abajo. Y todos felices.
DIEZ
Y, de acuerdo, s, bueno, tienen razn: est el conflictivo tema de Robin. Pero no hablemos
de Robin. Robin muri. Lo mataron los malos. Y los lectores que votaron para que
desapareciera para siempre. Y Batman llor un poco. Pero se repuso enseguida porque
llegaron nuevos Robins. Y le pidi a Alfred -tanto ms interesante que Jimmy Olsen- que
le pusiera a punto el Batimvil. Y agreg: "Hoy a la noche salgo... Y vuelvo tarde".


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7. LAS COSAS QUE VENDRAN (...y que pasan)


5to FESTIVAL DE JUEGOS DE ROL

Alguna ves has imaginado que eres un guerrero medieval, o parte de un comando de
contraespionaje, o un mago, o un hacker, o un vampiro, o un piloto espacial, o un...?

El Grupo Espiral, como parte de las actividades promovidas por el Taller de Creacin y
Crtica Literaria del Gnero Fantstico del mismo nombre, llama a todos los interesados a
participar en el 5to Festival de Juegos de Rol que tendr lugar el da sbado 16
de diciembre a partir de la 10:00 AM en la Casa de Cultura de 10 de Octubre, sita en
Calzada del 10 de Octubre y Carmen.


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TALLER LITERARIO E ral
DE CRFACIN Y A RECIACION ARTSTICA
DEL GENERO FANTASTICO
Casa de Cultura de 10 de oFibre
fip~ii~bihe* C e Oc


QUINTO FESTIVAL DE JUEGOS DE ROL
DE FANTASIA Y CIENCIA FICCION
Presentaci6n de los universos
Sbado 16 de Diciembre Habana Underguater (ciberpunk)
10:00AM Conquistadores (fantasia heroica)


lil L 9L A 1 IL;: I N 1 ANTtltiiA'dflCA
1 A N t A 51.4 K C A -
M TOS Y LEVENEI.Ik5 7 1
-.CUIENT<) FANTSTICO
LITERATRA FIEFFITA
TIERROIR rANTAtTICO AbisuF











8. EL CARTER SIEMPRE LLAMA DOS VECES.


Bueno, cerramos as el ao 2006 de Disparo en Red. Increblemente llegamos al
nmero 28 pese a todos los contratiempos. Adems de desearles un excelente nuevo ao,
les agradezco a todos por su paciencia, por sus opinions y por las crticas -estas ltimas
han venido bien-. Seguiremos esforzndonos para llevarles, al menos una vez al mes, un
poco de fantasa y ciencia ficcin a ustedes que se la merecen.
Darthmota.

l$


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9. COMO CONTACTARNOS?


S tienes algn comentario, sugerencia o colaboracin escrbenos a:
darthmota@centro-onelio. cult. cu
jartower@centro-onelio. cult. cu
espiral@centro-onelio. cult. cu
Aceptamos cualquier colaboracin seria y desinteresada. Traten de ponerla en el
cuerpo del mensaje.


Advertencia: Los mensajes de direcciones desconocidas que contengan adjuntos
sern borrados.


Para suscribirte envanos un correo en blanco a:
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con la palabra "BOLETIN" en el asunto.


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Para obtener nmeros atrasados envanos un correo en blanco a:
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con la frase en el asunto "Numeros anteriores" y el nmero del correo atrasado que
deseas entire parntesis a continuacin. Si los quieres todos escribir a continuacin "todos".


Eiemplos: Con el asunto "Numeros anteriores (2)(5)(20)" obtendras los nmeros 2,
5 y 20 del Disparo en Red. Con el asunto "Numeros anteriores todos" obtendras todos los
nmeros del Disparo en Red existentes.


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