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 Table of Contents
 La frase de hoy: William Gibso...
 Artículo: De cánones, estilos y...
 Cuento clásico: ¿Cómo se puede...
 Cuento made in Cuba: El novato...
 Opiniones: Guardianes de piedra,...
 ¿Cómo contactarnos?


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Disparo en Red
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Permanent Link: http://ufdc.ufl.edu/UF00103496/00026
 Material Information
Title: Disparo en Red
Physical Description: Serial
Language: Spanish
Publisher: Disparo en Red
Place of Publication: Havana, Cuba
Creation Date: November 2006
 Subjects
Genre: serial   ( sobekcm )
 Record Information
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
System ID: UF00103496:00026

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    Table of Contents
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    La frase de hoy: William Gibson
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    Artículo: De cánones, estilos y subliteraturas, Rodolfo Martínez
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    Cuento clásico: ¿Cómo se puede reemplazar a un hombre?, Brian Aldiss
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    Cuento made in Cuba: El novato del milenio, Yoss
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    Opiniones: Guardianes de piedra, Randol Peresalas
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    ¿Cómo contactarnos?
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HOY: 22 de NOVIEMBRE del 2006


DISPARO EN RED: Boletn electrnico de ciencia-ficcin y fantasa.
De frecuencia mensual y totalmente gratis.


El sitio web del Fantstico Cubano


http://www.cubaliteraria.cu/guaican/index.html


































Editores:


- Darthmota.

Jartower.


Colaboradores:
Taller de Creacin ESPIRAL de ciencia ficcin y fantasa.
espiral@centro-onelio. cult. cu espiralgrupo@vahoo. es
Proyecto de Arte Fantstico Onrica. oniricacuba@,vahoo.es


Anabel Enrquez Pieiro
Juan Pablo Noroa
Jorge Enrique Lage


Istvn Bent
Miguel Bonera Miranda
Coghan


Yoss
Vctor Hugo Prez Gallo
Ral Aguiar


Portada: Fushikoma
Universo: Ghost in the Shell.



























0. CONTENIDOS:



1. La frase de hoy: William Gibson.

2. Artculo: De cnones, estilos y subliteraturas, Rodolfo Martnez
3. Cuento clsico: Cmo se puede reemplazar a un hombre?, Brian Aldiss

4. Cuento made in Cuba: El novato del milenio, Yoss.

5. Opiniones: Guardianes de piedra, Randol Peresalas

6. Cmo contactarnos?















1. LA FRASE DE HOY:
Si creen que eres un bestia inexperto, acta como un professional; si creen que eres un
professional, acta como un bestia inexperto. Yo soy muy professional. As que decide
parecer lo ms bestia possible. En los tiempos que corren creo que hay que ser bastante
professional antes de aspirar siquiera a la bestialidad.
Jhonny Memonic.
William Gibson.


Al INDICE















2. ARTICULO: DE CNONES, ESTILOS Y SUBLITERATURAS
Por Rodolfo Martnez.




Vaya por delante que lo que sigue est escrito desde lo ms hondo de mis prejuicios
y en ningn moment pretend ser un comentario objetivo. Intenta ser, eso s, una
reflexin, motivada a su vez por las que hace Alberto Cairo en su artculo "Miseria
de la ciencia ficcin: la necesidad del canon", pero una reflexin (si bien todo lo
honest possible) sesgada y subjetiva.
Vaya por delante tambin mi reconocimiento a Alberto Cairo por su artculo. Disto
de estar de acuerdo con muchas de las cosas que comenta en l, y el tono en el que
lo hace me result a veces (tengo la impresin que de forma deliberada) irritante,
pero como mnimo su texto invita a la reflexin crtica en lugar de a la
autocomplacencia; algo tan infrecuente (y que sin embargo debera ser la norma) no
puede por menos que agradecerse.
Reconozco, por otra parte, que me result difcil rebatir parte de lo que comenta en
su artculo, a pesar de que esa idea estaba en mi nimo cuando me sent a escribir
estas pginas. Es evidence (tanto que no tendra ni que mencionarse y el mismo
hecho de que haga falta me parece sintomtico) que la ciencia ficcin debe medirse
por los mismos estndares por los que se mide cualquier literature: al fin y al cabo
eso es y no otra cosa. Pretender valorar una novela o un cuento por sus intenciones
(ideas) y no por su ejecucin (estilo; y muchas otras cosas, pero estilo tambin) es
tan absurdo como que yo valore un plato por la buena voluntad del cocinero en
lugar de por su sabor. O, acudiendo al refranero popular: obras son amores, que no
buenas razones.
As que result que Alberto Cairo y yo estamos de acuerdo en la cuestin de fondo.
En lo que empezamos a disentir es en los detalles. Y los detalles (por much que la
obsesin por ellos sea indicio de una mente pequea, como dijo Emerson) resultan a
menudo lo ms important.













En esos aspects en los que la opinion de Alberto Cairo difiere de la ma se
centrarn las siguientes pginas; y tambin en algunas ideas que la lectura del
articulo en cuestin hizo germinar en mi mente. Aclarar que no he podido
sustraerme a la tentacin de las citas, vicio que vengo cultivando desde que tengo
memorial; sin embargo, menos culto, menos erudito que otros, temo que mis citados
sean much menos respetables.
Vamos all.
Hay Gran Literatura?
[...] siempre me estn diciendo, ms o menos, con lo bien que describe usted debera
hacer una novela seria. Probablemente se sentiran insultados si les hiciera
observer que la distancia artstica entire una buena historic de misterio y la mejor
novela seria de los ltimos diez aos result inapreciable.
Raymond Chandler
Es una opinion bastante generalizada, no slo entire los crticos, sino entire un buen
sector del pblico, que se puede distinguir con cierta claridad entire dos tipos muy
diferentes de literature: la que podramos llamar Gran Literatura y la que merecera
el calificativo de Literatura de Consumo.
A primera vista eso es algo tan evidence que casi parece una perogrullada, no? Es
fcil ver que no toda la literature es igual: alguna sobrevive a su propio tiempo y
otra es incapaz de hacerlo cinco minutes despus de haber sido leda.
Pero esa diferencia es cualitativa o es meramente cuantitativa? Tiene la Gran
Literature elements distintos a la bazofia de consumo rpido, o tienen ambas los
mismos ingredients y en lo nico en lo que se diferencian es en la habilidad de su
autor para mezclarlos? Es ms, ha dejado la Gran Literatura de ser alguna vez
Literature de Consumo?
Al fin y al cabo la literature se empaqueta y se vende. El Ulises de Joyce y El
pistolero de Texas de Marcial Lafuente Estefana estn contenidos en el mismo
recipient y se ponen a la venta en los mismos lugares. Y exactamente con el mismo
propsito: que el pblico tenga acceso a ellos, los lea y le proporcionen disfrute.
Que hay una diferencia de grado en el placer que ambos libros sean capaces de













producer bien puede ser cierto, igual que hay una diferencia de grado entire un beso
lascivo y un largusimo y placentero coito. Sin embargo, ambos siguen siendo sexo.
O quiz hablamos de las intenciones de los autores, de la voluntad del propio libro?
Caballo de Troya es un cesto hecho exactamente con los mismos mimbres que
Cinco horas con Mario e incluso probablemente con las mismas, o anlogas,
intenciones. Lo nico que las diferencia es la ineptitud del autor de la primera y la
habilidad (la magistral habilidad) del autor de la segunda. Ambos conocen la
necesidad de usar una voz narrative adecuada, los dos son conscientes de que quin
y cmo cuenta la historic es tan important como la historic en s. Pero mientras que
J. J. Bentez es incapaz de dotar de personalidad propia a su narrador (ni siquiera
cuando el narrador es l mismo, ms o menos fantaseado) y terminal cayendo en un
tono montono que podra ser el de cualquier otro, Delibes hace que sintamos a la
narradora de su novela, y es capaz de dotarla de una voz propia e intransferible.
Qu diferencia hay entonces entire Caballo de Troya y Cinco horas con Mario?
nica y exclusivamente la capacidad, la habilidad, las aptitudes de sus autores.
Pero no, me diris. La obra de Bentez no deja de ser un best-seller, escrita con
voluntad de product de consumo. La novela de Delibes, por el contrario, es una
obra de arte, y como tal ha sido escrita con un cierto propsito de trascendencia, de
perdurabilidad.
De veras? En realidad ignoramos el propsito con el que fueron escritas; no
tenemos ni idea de lo que pasaba por la mente de Bentez o Delibes cuando las
concibieron. Y de hecho, a poco que lo pensemos, no debera importarnos. Lo nico
que cuenta de una obra publicada a la hora de juzgarla literariamente es el propio
texto: cmo se lleg a l, cul fue la motivacin del autor o cules eran sus
intenciones son irrelevantes a la hora de analizarlo. Y much ms lo son las
explicaciones a posteriori que el autor pueda dar pblicamente sobre su obra. Al fin
y al cabo el objeto del anlisis literario de un texto es, nica y exclusivamente, el
propio texto, y en l deben estar las claves para su studio y para su disfrute. Es el
propio texto quien se salva o se condena a s mismo y cualquier element ajeno a l
carece de sentido para ese propsito.













Existe entonces la alta literature y la literature de consumo? Ya hemos visto que,
desde el punto de vista de las intenciones no. Poco importa que un autor escriba
movido nica y exclusivamente por un inters econmico o que le impelan los ms
altos y nobles ideales: lo nico realmente relevant es el product final que es capaz
de llevar a la prctica. De hecho, la frase de Oscar Wilde un verdadero artist no
tiene en cuenta para nada al pblico. El pblico no existe para l. No lleva pasteles
rellenos de narctico o de miel para adormecer o alimentar al monstruo. Deja esto al
novelist popular puede ser cierta (aunque me result como mnimo dudoso que un
individuo tan vanidoso como Wilde no buscara el aplauso, aunque fuera el aplauso
de una determinada lite intellectual pero al lector las motivaciones del autor no
deberan importarle, no ms de lo que le pueda importar a un comensal los motivos
que pueda tener un cocinero para hacer determinado plato: lo que cuenta es lo que
pone sobre la mesa y su calidad final.
Y desde el punto de vista del lector? Es cierto que no encaramos todas la obras con
el mismo nimo. A veces podemos sentirnos de un humor intrascendente y
deseamos simplemente pasar un par de horas entretenidas frente a un texto que no
nos obligue a pensar demasiado y que podamos olvidar con facilidad una vez
acabada su lectura. O podemos buscar un estado de nimo concrete y adentrarnos
entonces en una obra que lo provoque. Y a veces, independientemente del humor
con el que encaremos la lectura, una obra en concrete puede provocar reflexiones
que no buscbamos, u obsesionarnos con lo que nos cuenta (o con cmo lo cuenta)
o simplemente divertirnos durante un tiempo para caer luego en el olvido.
Pero hay diferencias cualitativas entire todo eso? Todos esos tipos de literature,
desde la ms intrascendente hasta la ms honda, apuntan a lo mismo: a entretener al
lector, entendiendo como entretenimiento desde la distraccin o la diversion, a la
obsesin y el disfrute esttico. Visto as, la nica diferencia entire una obra literaria y
otra es la intensidad y durabilidad del entretenimiento que es capaz de conseguir.
Hay, no obstante, una diferencia que s podra ser cualitativa. Y es la division entire
obras que hacen que nos olvidemos de nosotros mismos durante un tiempo y
aquellas que nos obligan a contemplarnos con una mirada crtica. Podra aceptar esa
distincin como vlida, aunque no s hasta qu punto tiene sentido en un anlisis













estrictamente literario. Pero entonces nos encontraramos con que buena parte de la
subliteratura de consumo intent precisamente lo segundo y hay una considerable
proporcin de lo que siempre se ha llamado Gran Literatura que no proporciona otra
cosa que placer esttico. Eso nos llevara quiz a un nuevo debate, pero no hoy.
Hay ms estilo en el cielo y la tierra, Horacio...
El texto no constitute la historic: el texto es solo un intent de grabar la historic en
la memorial del pblico. El texto puede ser reemplazado por una cantidad infinita
de intentos. Algunos sern mejores que otros, pero ningn texto ser correcto
para todos los pblicos, y ningn texto ser perfecto. La historic slo existe en la
memorial del lector como una version alterada de la historic buscada [...] por el
autor. [...] El pblico ha cobrado afecto a relatos psimamente escritos, como
Tarzn de los monos de Edgar Rice Burroughs, porque lo que recibi trascenda el
texto; y muchos textos bellamente escritos han desaparecido sin dejar rastro
porque, aunque fueran encantadores, no lograron despertar una historic viva en la
memorial de los lectores.
Orson Scott Card
El estilo en una obra literaria es necesario, incluso dira que imprescindible.
Complementando la cita de Card que encabeza este epgrafe no puedo por menos
que mencionar a Raymond Chandler, quien deca que el estilo es la mejor inversin
que un autor puede hacer en su propia obra y que una voz personal e intransferible
era algo imprescindible para un escritor.
Estoy de acuerdo tanto con Card como con Chandler. De hecho, si el estilo no
importase, no necesitaramos novelas: un buen y detallado esquema argumental
sera ms que suficiente.
Y no puedo, por tanto, por menos que coincidir con aquellos que afirman que la
literature es algo ms que ideas (ya es hora, por cierto, de que alguien acabe con esa
falsa ecuacin de culteranismo=estilo y conceptismo=ideas, como si Quevedo no
hubiera sido uno de los mejores estilistas de su tiempo). Aunque esa afirmacin (al
menos tal y como es formulada habitualmente dentro de nuestro reducido mundillo
de aficionados a la ciencia ficcin) parece conllevar un cierto desprecio (o al menos













el no tener en cuenta) a las ideas, y yo sigo creyendo que son necesarias. Hace falta
saber contar las cosas, pero tambin es necesario tener algo que contar.
Todos hemos odo chistes geniales que al ser contados por alguien inepto pierden
toda su gracia. O chistes no precisamente buenos que en manos de un buen narrador
hacen que nos partamos de risa. Y efectivamente, el mejor contador de chistes
puede sacarle partido a la menos graciosa de las ancdotas. Y el peor orador
destrozar el mejor chiste del mundo. Pero qu ocurre cuando un narrador
competent y un buen chiste se unen?
En su artculo, Alberto Cairo menciona cmo un gran escritor, interrogado sobre un
argument genial para una obra, respondi: un hombre y una mujer se enamoran.
Aunque el propio Cairo reconoce que la frasecita no deja de ser una boutade para
dejar en su sitio, seguramente, a algn periodista molesto y poco hbil. Pero, desde
luego, dista much de dejar zanjado el tema del fondo y la forma, entire otras cosas
porque es un tema que difcilmente quedar zanjado nunca. Aunque no creo en la
veracidad de la famosa frase el medio es el mensaje, sta no deja de tocar, aunque
errneamente desde mi perspective, un tema important. Quiz de haber sido
formulada como medio y mensaje son inseparables estara ms de acuerdo con
ella.
Tal y como lo veo, la literature no es un hecho articulado por dos elements que se
puedan separar impunemente: aqu el fondo, aqu la forma. O eligiendo un ejemplo
cientfico: no estamos ante una aleacin en la que los elements se limitan a
mezclarse sin alterar sus propiedades. Ms bien estamos ante una combinacin de
elements, una disolucin, y el resultado final no existe si se elimina un solo factor
de la ecuacin (la sal es indispensable para la vida; el sodio y el cloro son venenos).
De ah que encuentre igualmente llena de papanatismo la actitud de yo tengo
buenas ideas, no tengo por qu saber contarlas bien como la de escribo de puta
madre, no necesito exprimirme la cabeza en busca de buenas ideas. En ambos
casos estamos ante una literature mutilada y, segn los gustos o la educacin de
cada lector, habr quien soporte mejor las buenas ideas mal contadas que las malas
ideas bien contadas. Reconozco tener ciertos prejuicios a favor del primer caso,
como sabe cualquiera que me conozca; pero no es algo que me haga sentir













demasiado culpable, visto que buena parte de la llamada crtica seria tiene
exactamente los mismos prejuicios hacia el segundo.
Creo que en ese tema Alberto Cairo y yo volvemos a estar de acuerdo, pese a que
quiz l exagere su predileccin por el estilo frente a las ideas como reaccin
precisamente a lo que suele ser la opinion mayoritaria en el mundillo de los lectores
de la cf: si tiene buenas ideas no importa cmo est escrito.
En lo que quiz ya no estemos de acuerdo es en lo que ambos consideramos estilo.
La mayor parte de la crtica parece encontrar como sinnimos estilo y uso del
lenguaje, lo que desde mi punto de vista es un error.
Cierto que el lenguaje es la herramienta principal de un escritor. Y debe saber
manejarla: igual que un escultor debe saber manejar el cincel o un pintor el pincel.
Pero al contrario que pintura y escultura, la literature es una forma de arte que se
prolonga en el tiempo, y en ese sentido se parece quiz ms a la msica. Uno no
debe ser slo capaz de manejar las palabras con precision, de imponerse sobre ellas
y hacerlas decir exactamente lo quiere: tambin debe ser capaz de concebir la
novela como una gestalt y como tal poder estructurarla y dotarla de ritmo, tiene que
decidir en qu moment va a empezar a contar y cundo se detendr, tiene que ser
capaz de poblarla de personajes crebles y debe saber hacerlos moverse por la
estructura narrative que ha creado, debe saber en qu parte de sta insertar una
pausa, cuando el ritmo debe ser quebrado, cundo hay que ocultar y cundo decir.
Por supuesto, una vez que ha decidido todo eso, debe ser capaz de llevarlo a la
prctica mediante la nica herramienta a su alcance: el lenguaje. Pero esos
elements (imprescindibles desde mi punto de vista para que una novela sea algo
ms que una acumulacin de palabras bien hilvanadas) no son lenguaje, estn antes
que el lenguaje, e incluso son capaces a veces de sobrevivir pese al lenguaje. Y sin
ellos una novela no es ms que un cmulo de palabras (que s, pueden haber sido
creadas con habilidad y pueden proporcionarnos placer) carentes de sentido. En
otras palabras, ser buen escritor implica bastante ms que simplemente escribir
bien.
Se ha mencionado a menudo a Asimov como ejemplo perfect de escritor poco
dotado literariamente. Y si nos atenemos estrictamente a aspects lingsticos, es













cierto: su tono y vocabulario, de puro simples, llegan a resultar montonos y
carentes de matices (por ms que el mismo lenguaje en otros campos (literarios
tambin? eso sera un tema interesante para otra discusin) como la divulgacin
cientfica sea perfect para explicar de forma comprensible los ms abstrusos
hechos cientficos). Sin embargo, Asimov tiene virtudes literarias que son
difcilmente negables y que rara vez son tenidas en cuenta por la llamada crtica
seria: sabe dosificar perfectamente la trama y es capaz de disear histories
interesantes per se. Eso le convierte en un escritor incomplete, quiz del montn, sin
duda. Pero es que la carencia de Ray Loriga (por citar un autor de moda) para
hilvanar una trama mnimamente coherente o contar algo, cualquier cosa, lo
convierten en un escritor tan incomplete y tan del montn como Asimov. El
primero, sin embargo es denostado (o directamente dejado de lado) por esa crtica
seria. El segundo, en cambio, es considerado como un buen escritor (cuando lo
nico que hace es escribir bien, cosa muy distinta, como ya dije antes).
Por no mencionar el hecho de que un estilo director y simple como el de Asimov
seguir siendo transparent y nos permitir enfrentarnos a la historic igual de bien
dentro de trescientos aos, mientras que un estilo alambicado en la mayor parte de
los casos supondr una barrera insalvable (o al menos entorpecedora) para lectores
de pocas posteriores. No es extrao que los escritores populares que han
sobrevivido con buena salud al paso del tiempo (personas como Stevenson o
London) fueran cultivadores de un estilo sencillo y director (no necesariamente
simple) mientras que autores serious empeados en demostrar en cada palabra lo bien
que escriban han ido cayendo en un piadoso olvido en la mente de los lectores. Es
casualidad que hoy en da podamos leer sin la menor dificultad las Coplas de Jorge
Manrique prcticamente tal y como estaban escritas a pesar de los siglos que nos
separan de ellas? Es coincidencia que el lenguaje de Gngora result un abismo
idiomtico casi insalvable pese a ser posterior a Manrique?
Aplicando ese criterio quiz nos encontrsemos entonces con que hay bastantes
autores de ciencia ficcin que son un poco mejores de lo que parece y que algunos
de los escritores serios que pululan por ah son algo peores de lo que creemos.
No s si es arte, pero me gusta













Lo que nunca hay que aceptar es la opinion de que los libros de misterio estn
escritos por mercenarios. Los peores de nosotros nos desangramos en cada
captulo. Los mejores empiezan de la nada en cada libro. Los mercenarios son
personas que hacen con facilidad algo que saben que no vale la pena, pero lo hacen
por dinero. No he conocido a ningn escritor de misterio que pensara que lo que
hacia no vala la pena: simplemente, le gustara poder hacerlo mejor.
Raymond Chandler
Vivimos en una poca que distingue claramente entire dos tipos de escritores. El
escritor como artist, preocupado slo de la perfeccin de su obra e indiferente al
pblico; y el escritor como mercenario de las letras, como un individuo que ha
hecho de la literature su profesin del mismo modo que podra haberla hecho de la
tenedura de libros o la informtica.
Y es una distincin reciente en la historic de la literature. Nombres de esos que
aparecen en cualquier texto acadmico como pueden ser Lope de Vega, William
Shakespeare o Charles Dickens fueron, ante todo, mercenarios de la literature,
individuos que escriban para el pblico y esperaban ganar (y ganaron) dinero con
ello. Me atrevera a decir que fue el Romanticismo decimonnico el responsible de
la creacin de esa figure del escritor como artist atormentado para el que slo
importa la obra y que no espera (y a veces ni desea) ningn reconocimiento pblico
por lo que hace, aunque seguramente esa figure no habra sido possible sin la
Ilustracin dieciochesca, como comentar ms adelante.
Me parece una actitud fundamentalmente hipcrita. Es ms, me atrevera a decir que
ese escritor que agoniza sobre cada lnea para luego guardar su genial obra en un
cajn no existe ni ha existido nunca. Cuando el escritor describe est intentando
comunicar algo y, por lgica, est intentando comunicrselo a alguien. Una obra
literaria no est complete cuando el autor ha terminado de corregirla y le ha dado el
ltimo repaso. No estar complete, de hecho, hasta que no haya sido publicada y
comience entonces su dilogo con los lectores. Mientras permanezca apolillndose
en un cajn no es literature: slo catarsis.
Cuando un escritor dice que no describe para el pblico puede querer decir varias
cosas, desde que no espera encontrar un pblico muy numeroso para lo que describe













(aunque le gustara), hasta que su pblico ideal es alguien muy parecido a l mismo
(y no confa en que haya muchos bichos raros que se le parezcan). Pero cuando
alguien afirma que no le importa ni desea ser ledo, o est mintiendo (y puede ser
consciente o no de la mentira) o no est haciendo literature, sino psicoanlisis
escrito.
Desde la invencin del lenguaje, los escritores (todos los artists, en realidad) han
sido mercenarios. Financiados por un mecenas, por un rey o por una ciudad, han
tenido que escribir lo que sus patrons les pedan y lo han hecho sin lamentarse por
ello durante miles de aos. Los que eran lo suficientemente buenos supieron dejar
parties de s mismos incluso en el ms banal de los encargos (Velzquez supo
convertir un retrato de la familiar real en la diseccin de una clase social,
Shakespeare fue capaz de cifrarse a s mismo en una comedia de encargo para la
noche de Reyes, Miguel ngel traspas su atormentada vision del mundo a las
paredes de la Capilla Sixtina); los que no lo eran han sido olvidados. Tuvo que
llegar la Revolucin Industrial para que el escritor se emancipase de sus amos
econmicos y pudiera competir en pie de igualdad con el resto de los artesanos: si
sus products gustaban, el pblico pagara por ellos; si no, desapareceran.
Pero entonces, de dnde viene esa imagen del escritor como artist, del escritor
como mente privilegiada por encima de los vulgares gustos del pblico?
Sorprendentemente, del siglo xviii y su estpida concepcin utilitaria de la literature
como element pedaggico. Son los Ilustrados los que crean la figure del hombre de
letras, del intellectual cuya misin es guiar y abrir los ojos a la sociedad incluso
aunque sta no desee ser guiada. Tras eso seran los romnticos (herederos de la
Ilustracin en muchos aspects, pese a las apariencias en contra) quienes daran la
siguiente vuelta de tuerca y convertiran al escritor en un alma superior (y a menudo
atormentada) muy por encima del comn de los mortales.
As, como confluencia de lo anteriormente expuesto, llegamos a la actual dicotoma:
por un lado el escritor de literature popular, a menudo acusado de mercenario, y por
otro, el intellectual, el nobilsimo hombre de letras que nunca se manchar las manos
adulando al vulgo. Ambas actitudes son igualmente respetables (cada uno es muy













libre de elegir el oficio que quiera y de sentirse por encima de quien le d la gana),
pero ambas me parecen igualmente incompletas.
Y no hay nada en medio? S, esa rara avis que es el escritor professional: el hombre
que describe porque cree tener algo que decir, que no describe para un pblico
concrete, pero que espera tener un pblico (y cuanto ms amplio mejor) y que no
renuncia a ponerse a s mismo dentro de su obra, pero que tampoco renuncia a la
tarea fundamental de un novelist: entretener contando una historic. En resume, no
un asalariado de la literature, ni tampoco un artist, sino simplemente un artesano.
(Y si hace falta a estas alturas que comente que creo en la literature no como un arte
sino como una clase de artesana es que me he explicado fatal.)
Dnde deja eso a la ciencia ficcin? La deja convertida en un gnero (o ms
adecuadamente, un subgnero temtico, tal y como expresaba Alberto Cairo en su
artculo) en el que encontraremos escritores sin otra pretensin que anticiparse a los
deseos del pblico y darle lo que ste espera; en el que encontraremos escritores que
desean ser ledos, pero no a costa de renunciar a aquello que les hace querer
escribir; y encontraremos escritores que llevan aos hablando solos, sin que ellos
mismos se escuchen. Es decir, en el mismo sitio que a la novela policaca o
cualquier otro gnero. O si vamos a eso, exactamente en el mismo lugar que la
llamada literature general.
In the ghetto?
No soy vuestro enemigo, Patrulla X, no me consideris as. Mi meta es conquistar la
Tierra... pero slo para crear un mundo donde la raza del Homo Superior pueda
vivir en paz.
Chris Claremont: Patrulla X.
El mayor problema y la mayor bendicin de la ciencia ficcin puede resumirse en
una sola palabra: fandom.
Y digo que es una bendicin porque en la cf se da algo casi indito en cualquier otra
literature: un dilogo continue entire el autor y sus lectores. El escritor de cf puede
pulsar de primera mano la opinion de su pblico, saber hasta qu punto ha
conseguido llegar a ellos, transmitir exactamente lo que quera. Pocas literaturas
gozan de algo as.













Pero, desde luego, tambin es un problema. Y grande. Como cualquier gueto, el
fandom es un mundo endogmico, cerrado sobre s mismo y poco dispuesto a
abrirse ante las novedades. (As, la ltima imitacin mutilada y banalizada de la
Tierra Media tiene siempre ms posibilidades de venderse bien que novelas que
intentan explorer territories nuevos en el mbito de la literature fantstica: por eso
editoriales como Timun Mas pueblan los estantes de best-sellers mientras autores
como John Crowley apenas son conocidos por los aficionados.) Ante la falta de
atencin del gran mundo, los aficionados ms devotos a la ciencia ficcin adoptan la
postura de todos los pueblos perseguidos o ignorados: nosotros somos mejores, no
los necesitamos a ellos para nada. As, lo que empieza siendo marginacin terminal
convirtindose en motivo de orgullo.
Eso puede no ser peligroso para el lector. En el sentido de que, al fin y al cabo, la
lectura es una opcin personal de ocio y si uno disfruta con determinado tipo de
obras y no desea ir ms all, es bien libre de hacerlo.
Pero es tremendamente peligroso para el escritor. Sobre todo para el escritor bisoo
que empieza a publicar sus primeros relatos en las revistas no profesionales. Porque
en la ciencia ficcin se produce otro fenmeno curioso: el escritor de cf fue primero
un fan del gnero. Con esas premises es fcil que nunca evolucione ms all de
determinado nivel, que no alcance su verdadero potential y se content con la
modest fama de ser conocido por quinientas personas y que alguna de ellas se le
acerque de vez en cuando para decirle lo much que le ha gustado su ltima novela.
Hay escritores que son felices as, y nada tengo que objetar contra ellos. Puede que
no quieran dar el siguiente paso, que se conformen con el nivel alcanzado, o puede
que simplemente sean conscientes de sus limitaciones y decidan no arriesgarse a
fracasar. Ambas opciones son perfectamente vlidas y siento por ese tipo de
escritores el mayor de los respetos.
(Salvo cuando de pronto empiezan a quejarse de que el gran pblico o las grandes
editoriales no les prestan atencin, como si el pblico o las editoriales tuvieran que
venir a ellos en lugar de ser ellos los que buscaran y lucharan por un pblico ms
amplio.)













Hay escritores que se cansan. Que decide que s, que est muy buen escribir
ciencia ficcin, pero que es un callejn sin salida y tarde o temprano terminan
abandonando el gnero en busca, a veces, de nuevas metas literarias, y a veces
simplemente de un reconocimiento pblico mayor. Es triste pero comprensible y
tampoco tengo nada que objetar contra esos escritores.
(Salvo cuando de pronto descubres en sus declaraciones pblicas que ellos nunca
han sido escritores de cf, y que jams han tenido nada que ver con el gnero, como
si fuera un inconfesable vicio de juventud del que se arrepienten.)
Pero lo que hasta ahora no hemos tenido en este pas es un escritor de ciencia
ficcin que, sin renunciar a serlo, intent ir algo ms all, plantearse nuevas metas,
buscar un pblico mayor, crear una literature algo ms compleja, algo ms
ambiciosa. En los ltimos aos ha habido intentos en esas direcciones, pero an es
pronto para saber si cristalizarn en algo definido.
El future, si lo hay, la madurez de la ciencia ficcin como gnero literario, est en el
tercer camino que he expuesto. Ignoro si llegaremos a transitarlo alguna vez. Pero
ms vale que s, o estaremos condenados a ser una literature eternamente
adolescent.
El canon impossible
Al critico no le basta con tener razn, ya que de vez en cuando se equivocar. No le
basta con ofrecer razones plausibles. Tiene que crear un mundo razonable, en el
que el lector pueda entrar a ciegas y llegar a tientas hasta la butaca situada junto a
la chimenea sin pegarse en la espinilla con una escoba atravesada en el camino. La
frase mordaz, la perseverancia en la palabra, la afectacin erudita en el estilo...
resultan divertidos pero no sirven de nada. No sitan nada ni revelan el carcter de
los tiempos. Los grandes crticos, de los que existen lamentablemente pocos,
construyen una casa para la verdad.
Raymond Chandler
Pero el tema de fondo del artculo de Alberto Cairo era la imposibilidad de
establecer un canon de obras del gnero. Y es muy possible que tenga razn, que tal
empeo sea impossible. El lector que slo (o fundamentalmente) lee ciencia ficcin
no slo no quiere un canon, sino que no lo necesita: ya se ha creado el suyo propio,













personal e intransferible, y con l tiene las herramientas necesarias para transitar por
el paisaje literario que l mismo ha ido construyendo a lo largo de various aos de
lectures y reflexiones.
Claro que crear un canon no es tarea de los lectores sino de los tericos, que al fin y
al cabo no dejan de ser lectores. Y el problema que planteaba Alberto Cairo es
precisamente se, que los tericos de la ciencia ficcin en nuestro pas no son ms
que lectores muy ledos y que no tienen la formacin suficiente (no
necesariamente acadmica) para convertirse en verdaderos tericos y, por tanto, son
incapaces de juzgar la ciencia ficcin desde los mismos parmetros que usa la
crtica seria para analizar el resto de la literature. Por no mencionar el hecho de
que (siguiendo tal vez a Oscar Wilde, de forma equivocada desde mi punto de vista)
son muchos los crticos (dentro y fuera de la crtica fandomera) que prefieren la
pulla ingeniosa que arranque admiracin de los lectores a un anlisis honest y
argumentado de la obra tratada.
Junto a eso tenemos el problema aadido de que prcticamente toda la crtica que se
hace desde dentro de la propia ciencia ficcin es crtica periodstica, hecha con el
propsito, no tanto de analizar la obra, como de informar al pblico si merece la
pena que la lea y por qu. No tenemos una autntica crtica acadmica de ciencia
ficcin, no hay verdaderos tericos que se dediquen al anlisis de los mecanismos
literarios de las novelas del gnero, a desarmar una novela y desmenuzar los
elements que la componen y explicar de qu modo el autor los ha unido para
former algo mayor. Sin ese tipo de crtica (que ms bien es teora de la literature)
result difcil llegar a la elaboracin de un canon: de hecho, result prcticamente
impossible llegar a una sistematizacin de la ciencia ficcin como gnero literario
(sistematizacin que luego, como en toda literature, los autores pondrn a prueba
una y otra vez), paso previo a cualquier intent de canon que aspire a serlo con
seriedad y rigor.
Tambin creo que lo expuesto anteriormente, si bien cierto, cada vez lo es menos.
Como he dicho, an nos falta una obra seria y rigurosa (al menos en nuestro pas)
que analice la ciencia ficcin national desde una ptica exclusivamente literaria,
ms all de nostalgias de aficionado o de filias y fobias personales. Creo sin













embargo que los pasos en esa direccin han empezado a darse de unos aos a esta
parte y que slo es cuestin de tiempo para que algo as cristalice.
Sin embargo, y contradicindome a m mismo, hay algo que juega en contra de esa
posibilidad. Para que exista crtica professional en cualquier gnero, para que haya
verdaderos tericos de l, primero debe haber escritores profesionales, autores que
no se limiten a sentirse satisfechos por un par de palmaditas complacientes en las
convenciones del gnero y que intenten abrirse a un mundo ms amplio y competir
en pie de igualdad con el resto de la literature. Y no estoy pidiendo que renuncien a
su identidad como escritores de ciencia ficcin, slo pido que, sin dejar de ser eso,
sean ante todo escritores.
Mientras eso no ocurra, no tendremos en nuestro pas una verdadera crtica
professional, y ese consenso en busca de un canon (cualquier canon, la propia
existencia de uno sera de por s beneficiosa, como apunta Cairo en su artculo) no
llegar a darse.
A modo de conclusion
A fJinal? Nada acaba, Adrian. Nada acaba nunca.
Alan Moore, Watchmen 12, pgina 27
Ya dije que escriba desde mis prejuicios. Quiz a lo largo de estas pginas debera
haber introducido ms a menudo coletillas como en mi humilde opinin, pero
dado que mi opinion hace tiempo que ha dejado de ser humilde, prefer prescindir
de la hipocresa.
Por otro lado, dudo que las discusiones o reflexiones, como la suscitada entire
Alberto Cairo y mi arrogante persona, sirvan para algo. Salvo quiz para empezar a
movernos: posiblemente no sepamos muy bien adnde, pero incluso eso es mejor
que estar parado. Adems, si me perdonis el horrible vicio de la autocita: Ah, pero
la incertidumbre es la sal de la vida, no?
Y quiero terminar con la misma frase con la que terminaba Alberto Cairo: el nico
juez en cuestiones de arte es el tiempo. Incluso aunque, como yo, no creas
demasiado en el arte. Agosto, 2000
2000, Rodolfo Martnez













Notas
[1] Raymond Chandler: Chandller por si mismo. Editorial Debate, 1990.


[2] Orson Scott Card: Mapas en un espejo. Ediciones B, 1993.


[3] Chris Claremont y Brent Anderson: Dios ama, el hombre mata. Ediciones
Frum, 1983.


[4] Alan Moore y Dave Gibbons: Watchmen. Norma Editorial, 2000.


[5] Rodolfo Martnez: Tierra de Nadie: Jormungand, Ediciones B, 1996. Pgina
353.


AL INDICE















3. CUENTO CLASICO: CMO SE PUEDE REEMPLAZAR A UN HOMBRE?

Por Brian Aldiss





La maana filtraba su luz a travs del cielo, prestndole el tono agrisado de la tierra.


La sembradora termin de arar la superficie de los tres mil acres. Cuando hubo trazado el
ltimo surco, trep a la carretera para contemplar su labor. Haba hecho un buen trabajo.
Pero la tierra era mala. Como todo el suelo del planet, estaba viciada por la siembra
intensive. Habra debido quedar en barbecho por un tiempo, pero la sembradora tena otras
rdenes.


Baj lentamente por la ruta, sin apresurarse. Era lo bastante inteligente como para apreciar
el esmero de su fabricacin. Nada fallaba, salvo un nodo de inspeccin que estaba flojo,
encima de las pilas nucleares; habra que ajustarlo. Sus nueve metros de altura eran tan
compactos que la luz mortecina no hallaba en ellos resquicio donde filtrarse.


Camino a la Estacin de Agricultura, la sembradora no se cruz con ninguna mquina. Lo
not sin comentarios. Al llegar al patio de la estacin se encontr con otras varias. A esas
horas, muchas de ellas deban de estar en actividad. En cambio, algunas permanecan
inactivas, y otras recorran el patio de un modo extrao, entire gritos o bocinazos.


La sembradora maniobr con cuidado entire ellas y se dirigi al Depsito Tres, para hablar
con la distrirebros mecnicos trabajaban sobre la base de la pura lgica, pero cuanto ms
baja era la clase de cerebro (con la Clase Diez como lmite inferior) tanto ms escueta y
menos informative tenda a ser la respuesta.













-T tienes un cerebro de Clase Tres; yo tengo un cerebro de Clase Tres -dijo la sembradora
a la escribiente-. Hablaremos t y yo. Esta falta de rdenes no tiene precedentes. Tienes
ms informacin al respect?


-Ayer llegaron rdenes de la ciudad. Hoy no ha llegado ninguna orden. Sin embargo, la
radio no ha fallado. Por lo tanto, son ellos los que han fallado -respondi la pequea
escribiente.


-Han fallado los hombres?


-Todos los hombres han fallado.


-Es la deduccin lgica -replic la escribiente-. Porque si hubiese fallado una mquina,
habra sido reemplazada rpidamente. Pero cmo se puede reemplazar a un hombre?


Mientras hablaban, la cerrajera segua junto a ellas, ignorada, como un tonto a la mesa de
un caf.


-Si todos los hombres han fallado, entonces hemos reemplazado al hombre -dijo la
sembradora.


Intercambi una mirada especulativa con la escribiente, y por ltimo sta dijo:


-Ascendamos hasta el piso superior, para ver si el operator de radio tiene noticias.


-No puedo, porque soy demasiado grande --dijo la sembradora-. Por lo tanto debes ir t sola
y regresar. T me dirs si el operator de radio tiene noticias.


-Debes quedarte aqu --dijo la escribiente-. Regresar.













Se dirigi rpidamente hacia el ascensor. Aunque no era ms grande que una tostadora,
tena diez brazos retrctiles, y poda leer con tanta velocidad como cualquier otra mquina
de la Estacin.


La sembradora esper pacientemente su regreso; la cerrajera segua inmvil a su lado, pero
no le habl. En el patio, una mquina rotovadora haca sonar furiosamente su bocina.
Pasaron veinte minutes antes de que la escribiente saliera a toda velocidad del ascensor


-All fuera te dar la informacin que tengo -dijo, con energa.


Mientras dejaban atrs a la cerrajera y a las otras mquinas, agreg:


-La informacin no es para cerebros inferiores.


En el exterior, el patio era scenario de una actividad enloquecida; varias mquinas, que por
primera vez en muchos aos vean interrumpida su rutina, parecan haber perdido los
estribos. Las que ms fcilmente quedaban fuera de control eran las que posean cerebros
inferiores; pertenecan, por lo general, a mquinas grandes dedicadas a tareas simples. La
distribuidora de semillas yaca boca abajo en el polvo, sin moverse; segn toda evidencia,
haba cado vctima de la rotovadora, que ahora se abra paso a bocinazos por un campo
sembrado. Varias otras mquinas se arrastraban detrs de ella, tratando de mantenerse a su
lado. Todas gritaban y tocaban la bocina sin el menor control.


-Si me lo permits -dijo la escribiente-, estar ms segura si trepo sobre ti. No soy muy
fuerte.


Extendi cinco brazos para treparse a los flancos de su nueva amiga, y se ubic en una
saliente a tres metros de altura, junto al depsito de combustible.


-Desde aqu, la vision es ms amplia --observ, complacida.













- Cul fue la informacin que recibiste del operator de radio? -pregunt la sembradora.


-El operator que la ciudad ha informado al operator de radio que todos los hombres han
muerto.


Por un moment, la sembradora guard silencio, mientras asimilaba esas palabras.


-Ayer todos los hombres estaban vivos! -protest.


-Slo algunos hombres estaban vivos ayer. Y eran menos que el da anterior. Por cientos de
aos, slo han existido unos pocos hombres, cada vez menos.


-En este sector los hemos visto muy pocas veces.


-El operator de radio dice que una deficiencia alimenticia los mat dijo la escribiente-.
Dice que el mundo estuvo antes superpoblado, y que el suelo se agot con el cultivo de los
alimentos necesarios. Eso provoc una deficiencia alimenticia.


-Qu es una deficiencia alimenticia? -pregunt la sembradora.


-No lo s. Pero eso es lo que dijo el operator de radio, y l tiene un cerebro de Clase Dos.


Guardaron silencio, inmviles bajo la dbil luz del sol. La cerrajera haba aparecido en el
porche, y las contemplaba ansiosa, haciendo girar su coleccin de llaves. Finalmente, la
sembradora pregunt:


-Qu pasa actualmente en la ciudad?


-Actualmente, las mquinas luchan en la ciudad -respondi la escribiente.


-Qu pasar aqu ahora? -pregunt la sembradora.















-Las mquinas pueden comenzar a luchar aqu tambin. El operator de radio quiere que lo
saquemos de su cuarto. Tiene algunos planes que comunicarnos.


-Cmo podemos sacarlo de su cuarto? Eso es impossible.


-Para un cerebro Clase Dos, casi nada es impossible -dijo la escribiente-. He aqu lo que nos
ordena.


La excavadora levant su cuchara por sobre la cabina, como si fuera un gran puo cerrado,
y lo baj directamente contra el costado del edificio. La pared se abri.


-Otra vez! -orden la sembradora.


Otra vez, el puo se balance. Entre una lluvia de polvo, la pared se vino abajo. La
excavadora retrocedi rpidamente, hasta que los escombros dejaron de caer. Aquel gran
vehculo de doce ruedas no perteneca a la maquinaria de la estacin de Agricultura, como
casi todas las otras mquinas. Antes de pasar a su prximo empleo debera cumplir un duro
trabajo semanal; pero en ese moment, con su cerebro Clase Cinco, obedeca alegremente
las instrucciones de la escribiente y de la sembradora.


Cuando el polvo se asent, el operator de radio qued a la vista, instalado en su cuarto del
segundo piso, ya sin paredes. Les hizo una sea.


Segn le fuera indicado, la excavadora recogi su draga y levant una cubeta. Con gran
destreza, la introdujo en el cuarto de radio, urgida por gritos provenientes de arriba y de
abajo. Sujet con suavidad al operator de radio y carg con todo su peso de una tonelada y
media, para depositarlo con cuidado sobre su cubierta, comnmente utilizada para
transportar la grava o la arena de las canteras.


-Magnfico! -aprob el operator de radio, mientras se ubicaba en su sitio.















Naturalmente, formaba un solo bloque con la radio, y pareca una series de armarios para
archivo llenos de tentculos.


-Ahora estamos listos para actuar -dijo-, y por lo tanto, actuaremos de inmediato. Es una
lstima que no haya otros cerebros de Clase Dos en la estacin, pero eso no tiene remedio.


-Es una lstima que eso no tenga remedio -agreg, presurosa, la escribiente-. La reparadora
est lista para venir con nosotros, como lo ordenaste.


-Estoy deseosa de servir -dijo, humildemente, la reparadora, una mquina larga y baja.


-Sin duda -replic el operador---. Pero te costar viajar a travs de los campos con ese
chasis tan bajo.


La escribiente baj de la sembradora y se acomod en la parte trasera de la excavadora,
junto al operator de radio.


-Admiro la forma en que pueden razonar ustedes, los de Clase Dos --dijo.


El grupo emprendi la march, junto con dos tractores Clase Cuatro y una aplanadora; tras
romper las vallas de la estacin, salieron al campo abierto.


-Estamos libres! -dijo la escribiente.


-Estamos libres -dijo la sembradora, con un tono ms reflexivo-. Esa cerrajera nos est
siguiendo. No recibi instrucciones de seguirnos.


-Por lo tanto, debe ser destruida -dijo la escribiente-. Excavadora!













La cerrajera se diriga de prisa hacia ellos, agitando sus mltiples llaves en ademanes
suplicantes.


-Slo deseaba... iglup! -empez y concluy la cerrajera.


La gran pala de la excavadora se balance, aplastndola contra el suelo. All, inmvil,
pareca un gran


copo de nieve modelado en metal. La procesin sigui su camino.


Mientras continuaba, el operator de radio les dijo as:


-Puesto que mi cerebro es el mejor, soy el jefe. Esto es lo que haremos: nos encaminaremos
hacia una ciudad, y la gobernaremos. Dado que ya no nos dirige ningn hombre, debemos
dirigirnos nosotras mismas. Eso ser mejor que estar bajo la direccin del hombre. Camino
a la ciudad podremos reunir a las mquinas que tengan buenos cerebros. Nos ayudarn a
luchar, si es necesario. Para imponernos debemos luchar.


-Mi cerebro es slo de Clase Cinco -dijo la excavadora-. Pero tengo una buena provision de
materials explosives.


-Probablemente nos sean tiles -dijo el operator.


Poco despus, un camin pas junto a ellas a toda prisa. Como corra a una velocidad de
1.5 machios, dej tras s un extrao parloteo ruidoso.


-Qu dijo? -pregunt uno de los tractores al otro.


-Dijo que el hombre estaba extinguido.


-Qu significa extinguido?















-No s qu significa extinguido.


-Significa que todos han desaparecido -respondi la sembradora-. Por lo tanto, estamos
libradas a nuestra propia suerte.


-Es mejor que los hombres no regresen jams --dijo la escribiente, en lo que era, a su modo,
un manifiesto revolucionario.


Cuando cay la noche, encendieron sus luces infrarrojas y continuaron viaje; se detuvieron
slo una vez, para que la reparadora, hbilmente, ajustara el nodo de inspeccin de la
sembradora, que se haba vuelto tan molesto como un cordn desatado. Hacia la maana, el
operator de radio orden hacer alto.


-Acabo de recibir noticias del operator de radio de la ciudad a la que nos acercamos -dijo-.
La noticia es mala. Hay conflicts entire las mquinas de la ciudad. El cerebro Clase Uno ha
tomado el mando, y algunos Clase Dos luchan contra l. Por lo tanto, la ciudad es peligrosa.


-Por lo tanto, debemos ir hacia otro sitio -dijo la escribiente de inmediato.


-O acudir con nuestra ayuda para vencer al cerebro Clase Uno -dijo la sembradora.


-Los problems de la ciudad durarn largo rato -manifest el operator.


-Yo tengo una buena provision de materials explosives -les record la excavadora.


-No podemos luchar contra un cerebro Clase Uno -dijeron al unsono los dos tractores
Clase Cuatro.


-Cmo es ese cerebro? -pregunt la sembradora.













-Es el centro de informacin de la ciudad -replic el operador---. Por lo tanto, no es mvil.


-Por lo tanto, no puede moverse.


-Por lo tanto, no puede escapar.


-Sera peligroso acercarse.


-Yo tengo una buena provision de materials explosives.


-Hay otras mquinas en la ciudad.


-No estamos en la ciudad. No deberamos ir a la ciudad.


-Somos mquinas de campo.


-Por lo tanto, debemos quedarnos en el campo.


-Hay ms campo que ciudad.


-Por lo tanto, hay ms peligro en el campo.


-Yo tengo una buena provision de materials explosives.


Como ocurre cada vez que las mquinas se trenzan en una discusin, empezaron a agotar su
vocabulario, y los nodos de sus cerebros acabaron por recalentarse. De pronto, todas
dejaron de hablar y se miraron mutuamente. Se ocult la gran luna solemne, y el sol surgi
en el horizonte, severo, para punzar sus costados con flechas luminosas. El grupo de
mquinas segua en inmvil contemplacin. Por ltimo, fue la mquina menos sensitiva, la
aplanadora, quien habl:













-Hazia el zur hay yermoz donde van pocaz mquinaz -dijo, con su voz profunda, haciendo
patinar much las eses-. Zi vamoz hazia el zur, donde van pocaz mquinas, encontraremoz
pocaz mquinaz.


-Eso parece lgico -concord la sembradora---. Cmo lo sabes, aplanadora?


-Trabaj en loz yermoz del zur cuando zal de la fbrica -replic.


-Hacia el sur, entonces! --exclam la escribiente.


Les llev tres das llegar a los yermos; durante ese tiempo rodearon una ciudad en llamas y
destruyeron dos mquinas que intentaron aproximarse para interrogarlas. Los yermos eran
extensos. All se daban la mano la erosin del terreno y los viejos crteres causados por las
bombas; el talent del hombre para las artes marciales, junto con su incapacidad para cuidar
de la tierra forestada, haban dado por resultado un templado purgatorio que se extenda por
miles de kilmetros; nada se mova all, except el polvo.


En el tercer da en los yermos, la ruedas delanteras de la reparadora se hundieron en una
grieta provocada por la erosin, y no pudo zafarse de ella. La aplanadora empuj por detrs,
pero slo consigui torcerle el eje trasero. El resto del grupo reinici la march. A lo lejos,
los gritos angustiados de la reparadora murieron lentamente.


Al cuarto da, pudieron ver las montaas con toda claridad.


-All estaremos a salvo -dijo la sembradora.


-All construiremos nuestra propia ciudad --dijo la escribiente-. Todo lo que se nos oponga
ser destruido. Destruiremos todo lo que se nos oponga.













En cierto moment observaron la presencia de una mquina volante, que vena hacia ellas

desde las montaas. Descendi sbitamente, volvi a ascender, y en seguida estuvo a punto
de clavarse contra el suelo; alcanz a recobrarse a tiempo.


-Est demente? -pregunt la excavadora.


-Tiene dificultades -dijo uno de los tractores.


-Tiene dificultades -dijo el operador---. Estoy al habla con ella. Dice que algo anda mal en
sus controls.


Mientras el operator hablaba, la mquina volante se abalanz sobre ellas, dio una vuelta de

campana y se estrell a unos doscientos metros de distancia.


-Est todava al habla contigo? -pregunt la sembradora.


-No.


Continuaron su ruidosa march. Diez minutes, despus, el operator dijo:


-Antes de estrellarse, la volante me dio informaciones. Dijo que todava quedan algunos
hombres vivos en esas montaas.


-Los hombres son ms peligrosos que las mquinas -dijo la excavadora-. Por suerte, tengo

una buena provision de materials explosives.


-Si slo quedan algunos hombres vivos en las montaas, puede que no encontremos esa
parte de las montaas ---observ un tractor.


-Por lo tanto, no veremos a esos hombres -dijo el otro.













Hacia el final del quinto da llegaron al pie de las montaas. Encendiendo los infrarrojos,
comenzaron a trepar en fila india en medio de la oscuridad, con la aplanadora delante; la
sembradora la segua dificultosamente; detrs vena la excavadora, con el operator y la
escribiente a cuestas, y los tractores formaban la retaguardia. A media que pasaban las
horas, el camino se haca ms empinado y el advance ms lento.


-Vamos demasiado despacio -exclam la escribiente, erguida en la parte alta del operator,
mientras diriga su oscura vision hacia las laderas que tenan delante-. A este paso no
llegaremos a ninguna parte.


-Vamos tan rpido como podemos -retruc la excavadora.


-Por lo tanto, no podemoz ir mz rpido -agreg la aplanadora.


-Por lo tanto, sois demasiado lentas -replic la escribiente.


En ese moment, la excavadora golpe contra un montculo; la escribiente perdi el
equilibrio y se estrell contra el suelo.


-iAyudadme! -pidi a los tractores, que pasaban cautelosos a su lado-. Se me ha dislocado
el giroscopio. Por lo tanto, no puedo levantarme.


-Por lo tanto, debes quedarte ah -dijo uno de los tractores.


-No tenernos reparadora para que se te componga -grit la sembradora.


-Por lo tanto, debo quedar aqu, oxidndome -clam la escribiente-, a pesar de tener un
cerebro Clase Tres.


-Por lo tanto, ya ser intil -concord el operator.













Y continuaron a duras penas, dejando atrs al escribiente.


Una hora antes del amanecer llegaron a una pequea meseta; all se detuvieron, por acuerdo
mutuo, y se reunieron estrechamente, cada una en contact con las dems.


-Estos parajes son extraos --dijo la sembradora.


El silencio los envolvi hasta la llegada del alba. Una a una, apagaron sus infrarrojos. En
esa oportunidad, fue la sembradora quien abri la march. A tomar pesadamente una curva,
se encontraron frente a un vallecito por el que cruzaba un arroyo cantarino.


Bajo la luz temprana, el vallecito pareca desolado y fro. Slo un hombre haba surgido
hasta el moment de las cuevas abiertas en la ladera. Era un figure abyecta. Estaba
desnudo, a excepcin de u costal echado sobre los hombros. Era menudo y marchito, sus
costillas sobresalan como las de un esqueleto, y en una de las piernas mostraba una fea
llaga. Temblaba sin cesar. Las mquinas avanzaron hacia l, que permaneca de espaldas,
orinando en el arroyo.


De pronto se volvi y las mir de frente. Las m quinas pudieron ver que estaba consumido
por la falta de alimentos.


-Dadme comida -gru.


-S, amo --dijeron las mquinas-. De inmediato!


Brian W. Aldiss (1925- ): Una de las figures cumbres de la ciencia-ficcin britnica
durante la llamada edad de oro del gnero. su primer cuento Registro criminal (Criminal
record), apareci en 1954, en la revista britnica Science Fantasy. Su novela Non-Stop -en
Estados Unidos se vendi como Starship y en Espaa como Viaje sin trmino- apareci en
1958. A esta le siguieron El lento morir de la Tierra (1962), Los oscuros aos-luz (1964) y













el cuento El rbol de saliva que le vali un nbula en 1965. En 1960 se convirti en
president de la Asociacin Britnica de Ciencia-Ficcin.


Al INDICE













4. CUENTO MADE IN CUBA: EL NOVATO DEL MILENIO


Por Yoss


Para Francisco Garca, por supuesto.
Por escritor, por humorista, y sobre todo
porfan de corazn a la pelota.
Para mi padre:
Papioto, aqu est tu cuento de pelota!


Lo nico seguro en la pelota
es que es redonda y viene en caja cuadrada
Sentencia popular


SICOMORO IRIARTE DUVALIER
(1989-2011)
DE SU PUEBLO QUE LO QUIERE Y QUERRA ETERNAMENTE
DIAMANTE SOBRE EL DIAMANTE
FUE EL MEJOR DE TODOS LOS TIEMPOS
Y PODIA HABER SIDO AUN MS GRANDE
PERO LO INESPERADO NOS LO ARREBATO
PARA SIEMPRE?
Epitafio en el cementerio
de Santa Ifigenia,
Santiago de Cuba
(...)en l todo fue excepcional, empezando por su nacimiento. El future astro del
bisbol vino al mundo a las 2 de la maana del 29 de febrero de 1988 en el casero de Buey
Ms Arriba, Santiago de Cuba, en lo ms inaccesible de la Sierra Maestra.
Su padre, Hermenegildo Iriarte, era un descendiente de vascos de ojos verdes, pelo
negrisimo y pocas palabras. Ambidiestro, con casi un metro noventa de altura y ms de
doscientas libras de puro msculo fibroso, al que pocos podan seguirle el ritmo cortando
rboles. Su madre, Obdulia Duvalier, seis pies de negrisima pichona de haitiana, tambin













ambidiestra y arriera, bien conocida porque cuando una mula se le neg a caminar la carg
a hombros por un buen trecho, estaba conduciendo muy oronda su arria cuando le
empezaron los dolores de parto.
El primer y nico hijo del leador y la arriera pes 11 libras y media al nacer.
Cuando a la enfermera del consultorio del Mdico de la familiar local se le ocurri decirles
en broma a los orgullosos progenitores que como el nio haba nacido un 29 de febrero solo
cumplira un ao cuando los dems cumplieran cuatro, la respuesta de Hermenegildo Iriarte
la tom por sorpresa: "De eso n! Por dos horitas de n mi hijo no se va quedar sin tener
fiesta cada ao como todo hijo de vecino, car. Anote en la partida de nacimiento la fecha
de ayer" rugi el rudo leador, aferrando los barrotes de la cama donde reposaban su esposa
y su descendiente entire sus manazas con tanta fuerza que los dobl.
La enfermera protest, el doctor la apoy... pero cuando la recin parida Obdulia se
sum a su marido y amenaz con levantarse de la cama aunque se le salieran los puntos de
la cesrea, agarrar al muchacho e irse caminando si no los complacan, la medicine official
capitul, y el pequeo Sicomoro qued inscrito como nacido el 28 de febrero.
El campen tena de quien heredar la tremenda energa y la invencible voluntad que
al crecer lo distinguieron (...)
Del libro El novato del Milenio,
biografa official de Sicomoro Iriarte,
por Osvaldo Martin, historiador de bisbol.


(...) hay que resaltar la actuacin del juvenile Sicomoro Iriarte, alias El Moro, de
Buey Ms Arriba. Pocas veces he visto un joven con un fsico tan impresionante. Pasa de
los dos metros, pero no es delgado qu msculos! Ms que lanzador parece un lanzador del
martillo o un boxeador de peso complete. Y si esto es a los 17, la pregunta obvia es

crecer ms an?
Y cuando digo crecer no me refiero solo a su estatura o su masa muscular. Porque el
talent del Moro como lanzador no se limita a su fsico. Ni tampoco a su impresionante
wind-up, tan amplio que parece que a cada lanzamiento se golpear la frente con la rodilla.
Como cabra esperar, su fuerte es la velocidad, en rectas asesinas. Pero se trata de uno de













esos raros, rarsimos casos de un monticulista capaz de pitcher controladamente con
ambas manos! sin que se advierta predominio claro de ninguna.
Y como si fuera poco, este prodigio de la lomita tambin batea! Y con un instinto y
una potencia que hace difcil clasificarlo como bateador de tacto o de poder.
Grbense ese nombre: Sicomoro Iriarte, porque dar much quehacer en los
prximos aos, tanto lanzando como bateando.
De Serie Nacional Juvenil: eterna cantera de estrellas
articulo del periodista Gengis Laffert
aparecido en la revista Bohemia.


(...) la prepotencia del equipo santiaguero fue no solo una burla a la escuadra
tunera, sino sobre todo al espritu de respeto que por dcadas ha distinguido al bisbol
revolucionario.
No puede criticarse el desempeo en la lomita del increble novato Sicomoro Iriarte.
El juego perfect lanzado anoche en el estadio tunero Julio Antonio Mella por el Milagro
de la Sierra quedar para siempre en los anales de nuestra pelota. La velocidad de sus
rectas, el control de sus curvas con ambas manos! rechazan toda calificacin.
Pero a lo que si tenemos que salirle al paso es la sarcstica actitud de los jugadores
del cuadro santiagueros, que durante las ltimas cinco entradas en que su serpentinero
mantuviera frreamente silenciada a la artilleria tunera llegaron al extremo de sentarse
tranquilamente en el terreno, como si el equipo local no tuviera la menor posibilidad de
conectarle a su nuevo astro. Actitudes llenas de despectiva condescendencia como esa
deben desaparecer de nuestro deported, y los culpables ser sancionados con toda severidad
(...)
Eulogio Bentez, comentarista deportivo
de la emisora tunera Radio Victoria,
tras el tercer juego perfect consecutive lanzado
por Sicomoro Iriarte contra el equipo local.


(...) Mire, company, aquel muchacho desde chiquito ya era un fuera de series. Un
viyaya, por dondequiera que uno mirara all estaba saltando o corriendo, con aquellos













ojazos suyos tan verdes debajo de la mata de pelo castao contra la que nunca hubo peine
que pudiera. Laaargo, el chama; con cinco aos pareca de diez, y cuando cumpli los once
le sacaba una cabeza a los ms altos del casero. Pero tambin fuerte: ya a los doce le
ganaba pulseando hasta a su padre... y lo mismo con la derecha que con la izquierda.
Juegos Escolares? Qu va, esto ac arriba est muy intrincado. Ni la seal de TV
llega, y de ir a jugar al pueblo ni hablar... no hay ni carreteras, vinimos a tener corriente
elctrica hace cinco aos y eso con minihidroelctrica, que no hay postes de lnea de alta
tension que aguanten cuando llueve, por los deslizamientos de tierra. Yo mismo habr
bajado hasta Buey Arriba n ms dos o tres veces en mi vida, y eso que me acuerdo hasta
de la presidencia de Pro. All la gente le dice a esto El Tibor, porque, perdonando la
expresin, estamos ms lejos que el c... del mundo. Adems dnde bamos a hacer un
estadio si casi ni hay terreno plano?
El Morito, como le decamos todos, no vino a saber lo que eran un guante, un bate y
una pelota hasta los trece aos. Hasta ese da lo suyo haba sido soltar el hacha para coger
la sierra y soltar la sierra para coger la guataca, pero usted sabe cmo somos los serranos de
matriquillosos cuando nos da por algo: y a l con la pelota le dio tan fuerte que se puso a
jugar solo. Como no tena hermanos...
El caso es que hasta de noche, cuando haba luna, se le poda ver u or tirando
piedras y bateando a las dos manos con troncos de jcaro. Y a cada rato se sentan los
janazos que le daba a aquella bola, y despus los ladridos de Mariposa, el perro de la
familiar, que aprendi enseguida, si no a fildear, que nunca he visto perro pelotero, por lo
menos s a ir a buscar la pelota y sacarla hasta del marabuzal ms espeso, se lo digo yo con
estos ojos que se van a comer los gusanos, s seor (...)
Primitivo Valds, pocero, vecino de Buey Ms Arriba
entrevistado por Francisco "Franky Garca.
para su libro de ensayo-testimonio
El pelotero que pudo ser Dios:
Apuntes para una biografa de Sicomoro Iriarte
(en process de publicacin
por la Editorial Ciencias Sociales)













-Sandalio, papi, papiriqui no vas a poner la pelota esta noche? Mira que juega
Industriales...
-Mira, Estelvina, no me hales la lengua, que yo tengo vergenza. Lo de los azules ya
da pena. Menos mal que Armandito El Tintorero se muri sin tener que pasar por este mal
rato. Pero te juro por mi madre que est muerta que si el mulato ese con nombre de mata
rara nos vuelve a dar lechada, me hago fan de Santiago.
-Sicomoro, t dices? Rita dice que lo que tiene ese es tremendo trabajo, como te
descuides palo de monte o hasta brujera vud.
-Como si es vad... mira, mulatsima, dile a Rita que se deje de boberas, que si eso
funcionara, en cada equipo adems de masajista habra babalao official. N, lo que el chama
es un fuera de series, ambidiestro de esos y un estelar y punto, pero coo, por qu no poda
haber nacido en un solar de Cayo Hueso aqu en La Habana en vez de en ese cabrn casero
en la Sierra...
-Adems, papi, es un tipazo. Tan alto, con esos ojos verdes, ese bigotn y esa
sonrisa...
-Y hasta eso tengo que aguantar... Que en mi propia casa, mi novia y future esposa
se ponga a decir lo lindo que es el verdugo de mi equipo. La pelota ya no es lo que era,
carajo. Por cunto hubieran dejado antes jugar a un pitcher con bigote?
-Ay, eso de future esposa me emocion sabes? Pero no te sulfures, papi, que ese
nio es tan bueno que hasta si se tie el pelo de verde lo dejan jugar igual...
-Mira, cllate y a ver si acabas de colar ese caf, que me voy a reventar un domin
antes de decir un disparate...
Del program Alegras de Sobremesa
libreto original de Alberto Luberta Martnez.


(...) a los catorce aos, ya con bigote cerrado y midiendo dos metros cuatro
centmetros, el endocrinlogo del Hospital Infantil Quintn Banderas de Santiago de Cuba
al que lo llevaron sus preocupados padres no le diagnostic ningn trastorno hormonal.
Pero a los que s dej trastornados fue a los entrenadores del equipito del hospital,
que ese da estaban entrenando para jugar el sbado contra la escuadra de la textilera en el
campeonato entire centros de trabajo: aburrido de la larga espera para entrar a la consult, el













adolescent serrano se acerc a los que jugaban y les pregunt si poda "tirar algunas bolas
y a lo mejor batear dos o tres".
El chama impresionaba: era grande y fuerte como un roble, y cundo un cubano le
ha negado a otro el derecho a jugar pelota? Y con la escasez de gente que quiera pitcher
que hay siempre en la pelota callejera. Lo dejaron, cmo no. Pero cuando tir las primeras
bolas, pensaron que el medidor de velocidad estaba roto: s, era grande, se vea bien comido
y haca un wind-up que paraba los pelos, tena control, y tiraba con las dos manos, que ya
era ms que raro, pero ms de 120 millas por hora? Ni el Duque Hernndez, ni Braudilio
Vinent el Meteoro de La Maya en sus buenos tiempos.
Y menos lo creyeron cuando, un poco picados por la paliza que les estaba dando
"aquel guajirito" lo dejaron batear: de ocho lanzamientos que le hicieron, conect siete
jonrones, cuatro a la derecha, tres a la zurda... y el octavo batazo tambin se fue del
estadio, pero de foul.
Los jugadores del Hospital Infantil Quintn Banderas nunca olvidarn ese da. Ante
sus ojos asombrados, haba nacido una estrella (...)
Del libro El novato del Milenio
Por Osvaldo Martin.


Mira, brder, Abelardo se lo busc.
El prieto estaba zangaletn y encima haca hierros como si fuera un luchador y no
un pelotero. No por gusto era un slugger de cuidado, cada vez que encentraba bien la
esfrica, adis Lolita de mi vida. Lo malo es que tambin era de esa clase de gente que no
sabe reconocer sus errors: Jalisco nunca pierde y cuando pierde arrebata. Todo el mundo
saba el genio que se gastaba, y l abusaba de eso. Hay quien dice, pero a m no me creas,
que es por eso que lo tenan en el equipo, porque cuando no bateaba se pona farruco de
verdad, y ms de un pitcher prefera darle la base por bola direct antes que aguantarle las
guaperas y las malas palabras. Que en television no se oyen los carajos ni los cojones, y
como yo nunca he podido sentarme detrs de home tampoco me entero, pero mi compare
Julin, que como estuvo un tiempo sordo por una explosion en el Servicio tuvo que
aprender a leer los labios y todava se acuerda, dice que las que soltaba eran tantas y tan
fuertes que le paraban los pelos de punta a cualquiera.













Esa noche el Moro estaba que cortaba. Para variar no? como le daba la gana,
alternando el pitcheo a la derecha y a la izquierda como a l le gusta, y t sabes que eso
vuelve loco a cualquier bateador. La curva le sala con rompimiento y a 130 millas!
Bueno, verdad que yo nunca lo he visto bajar de las 100, ni aquella vez que jug con fiebre
de la garganta. La gente de Santiago haca olas cada vez que sala la velocidad en la pizarra.
Y no es para menos quin batea eso, a ver? Ni Industriales, que todo el mundo sabe que es
seor equipo. Vaya, como dira mi abuelo, ni Babe Ruth y Ty Cobb juntos en sus buenos
tiempos.
Y Abelardo Echemenda se vea cabrn, porque ya lo haba ponchado una vez, con
los tres cantados: y no haba vuelta, si le tiraba se quedaba abanicndola, aquella bola vena
como un cohete, no por gusto al Moro hay que cambiarle tres o cuatro veces al catcher en
cada juego, no hay receptor que aguante much rato esos caonazos. Y si no le tiraba,
tampoco haba n que hacer, porque ese puetero serrano tiene tan media la zona de strike
que yo creo que hasta con los ojos cerrados la pone ah mismo.
Al segundo ponche el negro solt el bate y sali corriendo para la lomita, segn
Julin gritando pingas, cojones y otras cosas peores. Pero cuando Sicomoro se baj del
montculo, parece que se dio cuenta de que le sacaba la cabeza... oye, y eso son casi ocho
pies, porque Abelardo estuvo ajuntado con una mulatica del barrio de Julin y l lo tuvo a
esta distancia y dice que era una torre... n, que el prieto, por belicoso que fuera, se
aconsej y dej que los cargabates lo aguantaran, t sabes cmo es eso, blablabl y papit
n'ms.
Pero ya la cosa estaba caliente, y ya se sabe, el negro Abelardo era un fula total, un
tipo rencoroso hasta la pared de enfrente. Lo que hizo fue cazarlo en el cambio de entrada,
y cuando le cruz por al lado le dio un empujn que ni que estuvieran jugando ftbol rugby,
con todo y el tamaazo del Moro lo tir como a tres metros.
Iriarte, hay que decirlo, fue de lo ms deportivo, se levant, se sacudi y no dijo
nada, pero era obvio que estaba cabrn. Dice Julin que iba diciendo solito "es mo, es
mo" El caso es que a los ocho bateadores siguientes los despach como una mquina...
tres tiros a cada uno, tres strikes cantados a cada uno, ni una bola, ni un foul, no dej ni que
le rozaran la pelota. Yo creo que si a los del cuadro de Santiago no les hubieran puesto













aquella sancin cuando lo del juego con Las Tunas se hubieran sentado otra vez en el
terreno. Con un pitcher as los otros ocho jugadores en el terreno sobran no?
Y al final del noveno, lo que todo el mundo esperaba: le lleg otra vez el turno al
bate a Abelardo Echemenda. El estadio estaba que se poda or volar una mosca. Julin y
yo sudbamos como si estuviramos cortando caa. Qu tension. El bateador ms
incmodo y aguajoso de la pelota cubana y el pitcher ms estrella que haya subido nunca a
una lomita. Y discutiendo el out 27 con el odio brillando entire los dos.
Primer lanzamiento, una recta con la derecha. Strike. Dagoberto El Masa, el catcher
de Santiago, se demor con la bola. No era para menos: o el aparatito estaba roto o aquello
haba ido a 146 millas por hora, que no es jamn. Luego hubo quien dijo que a partir de esa
fue que las bolas empezaron a echar humo por el aire. Y director al centro de la zona de
strike. Si le llega a dar en el pecho al Masa, le abre un hueco de este tamao. Dice Julin
que el gordo dijo clarito "Moro, no aprietes, que no estamos en las Olimpiadas ni en el
Mundial".
El segundo, otra recta, pero con la izquierda, fue ms duro todava: 158 millas, lo
juro por mi madre. El Masa con sus 200 libras y todo se cay sentado como si le hubieran
dado un caonazo en el pecho, y Abelardo se vir para protestar, pero el ampaya cant
" strike!" clarito, no haba vuelta. Y bueno, puede que haya sido un poquito pegado, y con
esos cohetes cualquiera se preocupa, pero el negro se chivate en serio: segn Julin, lo que
grit fue que a l ningn maricn serrano le tiraba pegado, que primero lo mataba, pero eso
lo dice l que sabe esos trucos de sordomudos, a m no me creas.
Lo que s vimos clarito el estadio entero y yo fue cmo le fue para arriba, con el
bate agarrado como para reventarle la vida. El Masa sali corriendo a aguantarlo como
fuera y parece que Abelardo lo sinti, porque antes de llegar se lo tir, un moment antes
de que se le enredara a las piernas y lo tumbara.
Y no hubo sangre n ms que porque Sicomoro Iriarte se apart, ya t lo has visto,
ese tipo tiene unos reflejos que ni Superman, el bate le ech aire, pero si lo llega a coger,
ah mismo se acaba el Milagro de la Sierra. Y salieron los directors de equipo a discutir y
los ampayas, y pareca que se haba armado, que el juego era hasta ah... pero la cosa no
lleg a mayores porque, siempre segn Julin, el Moro todo el tiempo deca que no haba
lo, que ni lo haba tocado, que no suspendieran el juego, que era la ltima entrada, y el













ltimo bateador de Industriales, que lo dejaran poncharlo, que no haba rencor, que si le
pona el tercer strike ya poda gritar y tirar todos los bates que quisiera.
Bueno, al final los convenci y se reanud el juego. Y el prximo lanzamiento, a la
zurda, una slider, rompi abiertsima, fue bola al clarinete, El Masa hasta tuvo que saltar a
buscarla. Julin dice que el catcher dijo bien claro "coo, se arraton el Moro" pero bueno,
una bola se le va a cualquiera, despus de tantos strikes seguidos, es human no? y la
tension y eso.
Eso pensaba yo tambin. Pero luego vino la segunda, y la tercera, las dos tirando
con la derecha, y bien bajitas... un poco ms y salen de shortbaum. Y haba que ver la cara
de content de Abelardo. Yo pensaba que ahora s que no iba a haber quin lo aguantara, y
el estadio estaba que pareca una olla de grillos, los fans de Industriales eufricos, la
trompeta y la sirena sonando y el negrote vestido de azul con la cabeza de len, la espada,
la capa y el escudo daba unos brincos que pareca que se haba ganado la lotera, y la gente
de Santiago callada.
Fjate que Julin que estaba mirando para el dogaut dice que ley clarito los labios
del director, que deca que era de esperar, era genial el chama, ya lo haba dejado bien claro
dndole lechadas a Malanga y su puesto de viandas, pero parece que todava estaba verde,
no soportaba la presin, necesitaba fogueo, si le daba la base por bola al negro aquel iba a
haber que cambiarlo para evitarle el bochorno, porque seguro que entonces s se
descontrolaba de verdad.
El Moro estaba serio, y de pronto sonri y dijo algo que Julin nunca me ha querido
contar, pero que debi ser muy feo, porque el socio me agarr el brazo y grit "lo va a
matar, coo!" Y tratamos de levantarnos, pero ya no haba tiempo de hacer nada, ni nos
iban a hacer caso. Los dos vimos cmo Sicomoro Iriarte coga la pelota con la izquierda, se
impulsaba con aquel tremendo wind up suyo que casi se tocaba la frente con la rodilla, y
cmo la soltaba... y todo el estadio con nosotros.
Primero pareca que iba a ser la cuarta bola, vena tan bajita que El Masa se ech
para atrs por puro reflejo, un shortbaum a ms de 150 millas por hora no cree en careta ni
en peto. Pero luego result que era un lanzamiento con efecto, con tremendo efecto: la
pelota pareci acelerarse, dicen algunos que la oyeron hasta zumbar en el aire, se alz y fue
direct a buscar a Abelardo.













Casco, t dices? Pero qu casco cubre la mandbula, a ver, dime? Ni que fuera
uno de esos de los caballeros antiguos, todo de hierro. Le dio just en el ngulo de la quij,
de costado, y se la hizo papilla. No digo yo si hubo que ponrsela de plstico. Yo creo que
saltaron dientes y pedazos de hueso hasta las gradas detrs de home, muchos de los que
estaban ah salieron t manchados de sangre.
Yo no la o zumbar, pero no me extraa: 185 millas marc el aparatito, eso es casi
un balazo.
Brder, aquello fue el acabse: nunca se me va a olvidar la lenguaza grande, gorda y
morada de Abelardo, que tantas pingas y cojones soltaba, encima de home, llena de sangre
y dando brincos como un gusano herido, El Masa vomitando y el ampaya dando gritos
como una mujer, y Abelardo mugiendo como un toro, hasta que se le doblaron las rodillas,
y se cay arriba de toda aquella sangre.
Menos mal que los de la ambulancia se movieron rpido y se salv, y despus los de
maxilofacial hicieron tremendo trabajo de reconstruccin, todo el mundo lo vi por
television en el program de Glorias del Deporte. Pero el negro ms nunca pudo hablar, y
menos jugar pelota, dicen las malas lenguas que cada vez que coge un bate le da cagalera, y
no es para menos a ti no te pasara lo mismo?
Intencionalidad? No jodas; al clarinete que fue a propsito o t te tragas eso de
que Iriarte estaba nervioso, confuso? No jodas, un tipo que tira 4 juegos perfectos uno
detrs de otro no tiene nervios. Lo que estaba era cabrn. En ese deathball no hubo
casualidad... pero, mariners somos y en el mar andamos, en un juego puede pasar
cualquier cosa y solo por eso fue que no lo metieron preso. Intento de asesinato? Yo no
creo. No se trata de matar a alguien delante de 10 000 espectadores no?
S, brder, te lo vuelvo a decir: casualidad un tarro. El Moro se chivate tanto que
seguro quiso... vaya, como los musulmanes esos, cortar la parte ofendida. Menos mal que
Abelardo no lo orin no? con la puntera que tiene ese serrano, al segurete que lo capa...
Fan no identificado de Industriales
entrevistado por el periodista deportivo
Silvio Arencibia para El Out 27,
program de bisbol de la emisora Radio Progreso
(la entrevista nunca sali al aire)













(...) despus de presentarse voluntario para el Servicio Militar Obligatorio, el
soldado raso Sicomoro Iriarte fue destinado a una unidad de Tropas Especiales donde se
destac por su discipline y sus cualidades combativas.
Varios instructors lo recuerdan, especialmente el tercer dan-jo en krate-do estilo
Joshin Mon Ramiro Valvieta, instructor de artes marciales del regimiento "Hubiera
sobresalido en cualquier deported" comenta orgulloso. "tena unos reflejos y una
coordinacin que no he visto ni antes ni despus. Y lo mismo peleaba a la derecha que a la
zurda, y cambiaba cuando quera, era una estrella, un talent natural increble. Para el
krate cubano es una lstima que haya elegido el baseball, pero al mismo tiempo una suerte
para toda la aficin deportiva del pas".
A aquella poca se remonta el tan comentado episodio del "equipo de uno solo".
Aunque no existe ningn registro documental o grfico de que Sicomoro Iriarte jugara l
solo contra el equipo de la unidad, s result confiable el testimonio de las decenas de
oficiales, suboficiales, classes y soldados que relatan cmo, pitcheando alternativamente a la
derecha y a la zurda, logr a fuerza de puro ponche 24 de los 17 outs del extrao partido en
el que no se le permiti batear. En cuanto a los otros tres, los testimonios varan. Algunos
dicen que fue un tripleplay sin asistencia, otros que un double play y un fildeo increble "de
una lnea que habra sido jonrn en cualquier otro juego" y que fue a enterrarse
virtualmente en la mascota de Sicomoro (...)
Del libro El novato del milenio
de Osvaldo Martin.


(...) un milagro? Bueno, bueno... fue impresionante, no digo que no, con todas esas
luces y los relmpagos y el ruido, pero yo creo que llegar hasta all es tomrselo demasiado
en serio. Mira, eso le pas a mi ta. Que nunca fue tan creyente ni la cabeza de un guanajo,
lo suyo era la brujera, tirarse los caracoles y eso, pero coo, en mala hora se me ocurri
llevarla al estadio aquella noche! Lo vi todo y qued choqueada, como dicen los loqueros.
Empez a decir que aquello era cosa de Dios y de los ngeles y luego le di, junto con otras
tres viejas ms que no tienen n que hacer, por la pituita de ir cada da a preguntarle al
padre Azcuiza, el vasco de la parroquia del Carmen, qu era lo que haca falta para













canonizar al tipo. Imagnate t, eso n ms le faltaba a este pas, un santo pelotero! Y ms
teniendo en cuenta que a nadie le consta que se haya muerto (...)
Fan beisbolero no identificado
Entrevistado por Monseor Gaspar Mesa
para L 'Osservatore Romano
(la entrevista no apareci en el articulo definitive,
titulado Un ngel en el campo de bisbol?)


(...) mximo ejemplo del abuso del doping en el pomposamente llamado deportede
limpio". 5 juegos perfectos consecutivos, lanzamientos de 190 millas por hora con ambas
manos! promedios sostenidos de bateo por encima de 700! various double plays sin
asistencia cuando juega en el cuadro Qu es esto un ser human o una mquina? Los
resultados de Sicomoro Iriarte resultaran increbles si no estuviesen ampliamente
documentados.
De dnde sali este deportista fantstico, este Superman antillano? Puede un pas
sometido por medio siglo al bloqueo, un pas sin acceso a las ms recientes tecnologas de
entrenamiento, dar un jugador de baseball de tal calibre y habilidades? La respuesta es no y
mil veces no. No s si el Milagro de la Sierra es resultado de un experiment de
manipulacin gentica para lograr al superhombre comunista o de la administracin
calculada de esteroides prohibidos, pero lo que est claro es que no puede ser natural. Las
desviaciones de la curva estadstica existen, est claro... pero Sicomoro Iriarte est
demasiado lejos de esa curva como para tragarse su supuesta condicin de talento salvaje"
y por eso mi propuesta es que se vete su presencia en el equipo de baseball cubano a las
Olimpiadas de Beijing (...)
De Iriarte, el Frankenstein de Castro
artculo de Rodolfo Daz-Balart
publicado en El Nuevo Herald, Miami.


(...) mira, t dirs lo que quieras, pero Sicomoro todava no explota su talent como
debera.













Yo s que te vas a poner las manos en la cabeza y preguntarme qu ms se le puede
pedir a un pitcher que en la mayor parte de los juegos ni siquiera deja que le acaricien la
bola, a un bateador que nunca baja de 600 y que da homerun cuatro de cada cinco veces al
bate, o a un center field que le roba los jonrones a cualquier slugger que se descuide, pero
yo te digo que si se hubiera concentrado en cualquier de las tres posiciones en vez de
dispersarse podra ser todava mejor.
Yo no te voy a decir que lleg a mis manos siendo un jugador con posibilidades
pero lleno de malos hbitos, porque eso es mentira. Lo que estaba era verde. Nunca nadie le
haba mostrado las sutilezas del juego. Verdad que en cuestin de tirar, lo que se dice el
movimiento de lanzar, a ese chama haba muy poco que ensearle cuando me lo trajeron.
Su wind- up sera exagerado, y no dominara todos los tipos de envos habidos y por haber,
lo suyo eran las curvas y algn que otro rompimiento pendejo, pero con esa velocidad que
hasta despus de revisada la maquinita me costaba trabajo creerme quin necesita curvas?
Hermano, los pitchers que pasan de las 100 millas se pueden contar con los dedos de una
mano y todava te quedan dedos para rascarte. Y adems, no pasaba por 1 2, lo suyo eran
110, hasta 120 lleg a a tirar un par de veces, te digo que no me lo crea. En la Serie
Juvenil! Y a las dos manos! No te voy a mentir: era un fenmeno.
Pero tambin muy autosuficiente, sobre todo al principio, y yo no resisto al
deportista que se cree que sabe ms que el entrenador. Mira que le expliqu que ningn
pitcher en su sano juicio busca los tres strikes seguidos, que las bolas se intercalan para
descansar, para darle confianza al bateador, que si todo el mundo sabe que lo tuyo es tirar a
milln y sacarlos rpido te van a tirar al como quiera aunque sepan que va de foul, para
ponerte nervioso, y si no, van a buscar el toque de bola de todas todas. Que el bisbol no es
solo cuestin de msculos, que esto tiene tambin su coco, como el ajedrez.
Y l nada. Lo suyo era sacarlos a todos de uno, dos y tres, y a pura recta. Y me
berre. Yo mismo sal a tocarle la bola. Dos veces seguidas le toqu, y a 105 millas por
hora un toque es rolling seguro. Verdad que el muy cabrn las dos veces que lo intercept,
no s cmo poda reaccionar tan rpido, ni le daba chance al short stop de sacar el guante y
ya la tena en el suyo.
Pero la tercera fue la vencida. Por lo visto, molesto con mis toquecitos, tir ms
duro que nunca. Ese da no tenamos conectado el medidor de velocidad, que si no, podra













haber sido record Guinness much antes de lo que fue. Qu lanzamiento! Me parti el
bate, y entire el impact y el desequilibrio me tir de espaldas. Me qued sentado con el
onguito de majagua en la mano, asombrado, y l, preocupado, corri a ver si estaba bien, y
nos partimos de la risa.
Ah empezaron a cambiar las cosas. Durante las siguientes semanas El Morito fue
una esponja. Talento natural, velocidad y fuerza, las tena y las derrochaba, pero haba que
darle forma. Y aprenda rpido: sliders, rompimientos, curvas con double apertura,
tenedores, todo se le pegaba como si solo lo hubiera olvidado y al verlo lo recordara de
nuevo. Y hasta los tiros que a cualquier pitcher le cuesta media vida aprender. La bola de
nudillos y la ensalivada, que no se admite ya pero me dio la gana de ensersela, y al fin el
shuto japons y el lanzamiento por debajo del brazo, que casi ningn lanzador occidental se
molesta en aprender. Era una fiera el muchacho... a la semana de haberle enseado el
primer video de un pitcher submarine, ya estaba tirando as con ambas manos y a casi 90
millas por hora. Yo no me lo crea t has visto alguna vez un submarine de carreras?
Entrenaba y entrenaba, y cuando se aburra de entrenar, entrenaba ms. Yo creo que
su media eran 500 600 lanzamientos diarios con cada brazo! Y no se cansaba. Aquello
me desconcertaba, porque no me caba en la cabeza cmo poda tirar igual con la izquierda
que con la derecha, pero el caso es que lo haca.
Tampoco entenda por qu, mientras que los jugadores del cuadro y los filis despus
de cubrir bateaban, l no poda hacer lo mismo despus de pitcher. Bueno, te miento, s
que lo entenda, pero no le gustaba lo que se dice nada. Mira que le expliqu que por l
bateaba el designado, que el pitcher es el jugador ms valioso del equipo y hay que
protegerlo. No solo evitar que se canse, darle la entrada para que reponga fuerzas, sino
tambin porque sera muy fcil para un lanzador contrario dispuesto a jugar sucio darle
deathball y sacarlo de circulacin, o si va a anotar carrera que el catcher se le cuadre para
lesionarlo... pero l, ni as. El quera batear.
Y tanto joda que al final le dije "bueno, si eres tan brbaro est bien, batea"
Despus de todo, nadie prohibe que el pitcher batee no?
Y el muy cabrn lo haca! Y cmo! Estatura y fuerza para jonronero le sobraban,
pero adems, con esos reflejos suyos, tena un tacto que le retraqueteaba. Los dems
pitchers del equipo al principio se chivatearon un poco, usted sabe cmo son los muchachos













a esa edad, no les gusta que haya alguien que sobresalga demasiado. Pero quin se meta
con aquel guajiro, que ya meda 2 metros con 15 y pareca que quera seguir creciendo?
Ms que pelotero pareca un jugador de baloncesto. Oiga, los pitchers son grandes, la
estatura y el peso ayudan a tirar duro, pero yo nunca he visto un lanzador de ese tamao. Y
para colmo, ni siquiera estaba flaco, el serrano era un mulo... como si a Michael Jordan lo
hubieran puesto a hacer hierros.
Bueno, pues el caso es que empezaron a tirarle bolas francas y l las buscaba y las
bateaba! No haba por dnde cogerlo, estaba escapado, era de la madera con la que se hacen
los campeones. Ese ao ganamos el campeonato national juvenile, y Sicomoro Iriarte fue la
revelacin: no solo tena el mejor promedio de juegos ganados y carreras limpias, el record
de lechadas propinadas y el de juegos salvados, sino que termin como el mejor bateador
de todos los equipos, con el increble promedio de, lo recuerdo como si hubiera sido ayer,
578. Y la increble cifra de 43 jonrones en 62 veces al bate.
No digo yo si lo seleccionaron Novato del Ao. Novato del Milenio es lo que era. Y
ah fue cuando el manager de Santiago lo llam y empez el baseball en serio para el
guajirito de Buey Ms Arriba (...)
Hctor de La Collera
entrenador (retirado) del equipo de Santiago, categora juvenile
De una entrevista para el peridico Trabajadores.


(...) biomecnicamente hablando, es una excepcin estadstica muy notable. El
cerebro y el cuerpo human no son simtricos, siempre existe un hemisferio dominant, un
ojo y un lado ms desarrollado que el otro. Los individuos ambidiestros son de por s muy
raros, apenas 2 por cada 1000, y adems siempre se trata de ambidextra parcial, una mano
dominant y otra que en el mejor de los casos es capaz de replicar limitadamente sus
habilidades.
Por si fuera poco, aqu hablamos no de habilidades primaries o cotidianas, como
manejar los cubiertos o escribir, sino de estereotipos motors tan complejos como el
lanzamiento de objetos con alta velocidad y precision y efectos aerodinmicos
complicados, de modo que el fenmeno result an ms sorprendente si tal cosa cabe.













No se report en la literature un solo caso de bilateralidad total... especialmente en
deportistas de actividades con pelota, en los cuales el desarrollo neuromuscular tiende a
diferenciarse lateralmente incluso ms que en individuos "normales"
Las radiografas, ecogramas y tomografas axiales al cerebro de Iriarte confirmaron
nuestro prediagnstico: no solo ambos globos oculares sino tambin ambos hemisferios de
su encfalo tienen el mismo tamao y grado de desarrollo. Exmenes practicados a sus dos
progenitores tambin revelaron esta peculiaridad neurolgica, aunque en menor grado.
Lamentablemente no se dispone de los resultados de exmenes similares a sus abuelos y
bisabuelos, o habra podido trazarse una curva eugentica generacional de desarrollo de la
ambidextra total en la familiar.
Es cierto que se conocen individuos con la misma particular indiferenciacin lateral
enceflica, pero hasta ahora esta siempre era sntoma de un deficiente desarrollo
cerebromotor, lo que no es, obviamente, el caso present, tratndose de un deportista de
alto rendimiento.
A falta de registros genealgicos, sera necesario un tedioso y caro mapeo individual
del ADN del paciente para determinar si esta curiosa anomala puede tener consecuencias
secundarias de algn tipo en el future, lo mismo que para determinar si sus causes son
puramente genticas o de alguna otra ndole sobre la que por el moment solo son posibles
aventuradas especulaciones mutacin? Un efecto del bajo grado de contaminacin
ambiental? (...)
De Sicomoro Iriarte: un caso extremo de ambidextra neuromotora
ponencia presentada al XIII Congreso Salud Para Todos
por los Doctores en Medicina
Igor Alvarez-Cambra y Maritza Graves de Peralta.




22 de diciembre del 2008: Sicomoro Iriarte, jugando para Santiago de Cuba, lanza el
primero de sus luego bautizados como "juegos insuperables" contra el equipo de Isla de la
Juventud. 81 lanzamientos, todos strikes cantados.
14 de enero de 2009: Sicomoro Iriarte rompe el record national de ms jonrones en
una temporada: 204 batazos de vuelta al cuadro.













11 de febrero de 2009: Sicomoro Iriarte e Hildelisa Vasconcelos, medalla de plata
olmpica en impulsin de la bala, se casan en la capilla de la Iglesia de El Cobre, en
Santiago de Cuba. "Hilde ha sido siempre mi fan nmero uno" declara el orondo esposo.
22 de febrero de 2009: Sicomoro Iriarte, promedio al bate de 814, nuevo record
Guinness.
11 de marzo de 2009: Segundo "juego insuperable" esta vez lanzado contra el
equipo Industriales.


(...) demostr la calidad alcanzada por el deported revolucionario cruzando nuevas
fronteras en el baseball. Ms all de la lechada, ms all del juego perfect, a esa tierra
donde ningn deportista se atrevi antes, ah lleg Sicomoro Iriarte pitcheando contra los
Washington 's Red Skins.
En un juego inolvidable, el segundo de la series de tres pactada para celebrar la
repatriacin de los Cinco Hroes y el cese del bloqueo norteamericano a la isla, el Milagro
de la Sierra hizo honor a su nombre despachando a toda la peligrosa tanda del equipo
visitador norteamericano en solo 104 lanzamientos! Su velocidad media fue de 155 millas
por hora, pese a lo cual, el sobrehumano control que lo caracteriza se hizo patente no solo
al no dar ni un boleto ni permitir un hit, sobresalientes actuaciones ambas a la que nos ha
acostumbrado en los ltimos meses este extraordinario atleta, sino en el hecho de que solo
8 envos de esos 104! fueron bolas.
Alternando curvas y rectas, bolas con efecto y lanzamientos con ambas manos,
Iriarte nos regal una exhibicin magistral como pocas veces se han visto. Y si esto es
ahora, que apenas tiene 18 aos qu nuevas y todava ms extraordinarias sorpresas no nos
reservar en el future este muchacho?
En el Olimpo de la pelota, los grandes Adolfo Luque y Santiago "Changa" Mederos
deben estar disfrutando, contents de verse superados por este hijo del deported
revulucionario. Ya los scouts de las Grandes Ligas se afilan los dientes, y en vano, porque
Sicomoro ha declarado varias veces pblicamente que nunca traicionar a la patria y a la
Revolucin a las que les debe todo (...)
De El milagro de la Sierra hace de nuevo honor a su nombre
articulo en la pgina deportiva del Granma













por Radams Gil.


(...) mir, dejse de boberas, que ah no tuvo n que ver Santa Brbara ni Chang
ni el espritu de ningn pitcher. Usted no ha visto nunca Los Expedientes X? Se ve;
compare: luces, el tiempo que se detuvo, el tipo que estaba en la lomita y de pronto dej
de estar... si ms claro, ni el agua: se lo llevaron los extraterrestres! Y eso quiere decir que
cualquier da de estos regresa, se lo digo yo y t te imaginas la clase de lanzamientos que
puede haber aprendido el salvaje ese con los ETs? (...)
De una entrevista a Evaristo Fresneda
vicepresidente del club OVNI de Santiago de Cuba
(la informacin se utiliz para el articulo
Abduccin o trascendencia? El misterio del lanzador desaparecido
publicado en la revista de divulgacin cientfica
espaola Muy Interesante)


(...) Iriarte, qu puede usted decirnos de la extraordinaria actuacin que acaba de
regular aqu en la capital de China a la aficin beisbolera cubana que lo sigue desde la isla?
-Eh... yo... yo sal a darlo todo en el terreno, porque las Olimpiadas son las
Olimpiadas, la mayor cita del deported mundial, y el pueblo cubano confiaba en mi y la
Revolucin me ha hecho llegar hasta aqui. Yo quisiera dedicar este triunfo a mi novia
Hildelisa, competidora por Cuba de impulsin de la bala, que no puede estar present
porque est ahora discutiendo la medalla de bronce, a mi madre Obdulia y a mi padre
Hermenegildo que ya me pueden ver all en Buey Ms Arriba, porque ahora gracias a esta
Revolucin que es algo muy grande ya tenemos television y electricidad, y adems a todo
mi pueblo que confi en mi y especialmente al Comandante en Jefe, que en la despedida en
el Aeropuerto Jos Mart me puso la mano en el hombro y me dijo "tira duro como t
sabes, mulato, que ni te la toquen" y yo le dije que me la iban a tocar ni pin...
-Eh, muy bien, muy bien, Iriarte; no te la tocaron, lograste lo que muchos
consideraban impossible, algo que va ms all del juego perfect. Juego ideal, juego
pluscuamperfecto, juego de sueos, no s, no existe an una definicin para lo que t
acabas de hacer, para ese derroche de deportividad, de valor, para esa magistral leccin de













pitcheo que acaba de ofrecerle al pblico beisbolero de Beijing, a Cuba y al mundo.
Cuntanos te sentas bien, pensabas que ibas a conseguir esta hazaa, saliste a buscar el
juego perfect?
-Yo me senta bien, seguro, tranquilo, para ganar. Aqu la gente del equipo s estaba
un poco preocupada, me decan "Moro, esto no va a ser jamn, tremendo ogsorbo tener que
jugar el de apertura precisamente con los yanquis, y ms ahora que dejan que los
profesionales participen en las Olimpiadas, este es el team ms duro que los americanos
han trado nunca, hay jugadores de los Yankees de New York, de los Marlins de Florida, de
los Cubs de Chicago, de los Cardenales de Cincinatti, del copn divino! Hasta tres o
cuatro excubanos que te conocen el pitcheo. Y adems ya te midieron en el tope bilateral, te
van a preparar tremenda tanda, y a jugarte pelota de manigua, tocarte la bola, ensuciarte el
record. Pero t tira como t sabes, que los vas a dejar locos..."
-Y locos los dejaste, Moro! Despachaste la artillera yanqui en solo 96
lanzamientos! Es una verdadera proeza deportiva que quedar en los anales olmpicos y del
bisbol.... Bueno, me hacen seas de que tenemos que pasar las cmaras y micrfonos al
boxeo, pero despus de la pelea de semifinal del peso gallo de Los Palacios Manolito
Vertientes volveremos con Sicomoro Iriarte, el Milagro de la Sierra que es ahora tambin el
Hroe de Beijing, el hombre que dej en blanco al mejor equipo de bisbol de los Estados
Unidos, el titn de Buey Ms Arriba que no solo se permiti lanzar apenas i15 bolas,
seores, solo 15! sino que adems, como bateador, conect 4 jonrones! en siete veces al
bate, durante uno de los juegos ms espectaculares de toda la historic de este deported de las
bolas y los strikes(...)
Fragmento de la entrevista en director a Sicomoro Iriarte
para el canal televisivo Cubavisin Internacional
durante los XXVIII Juegos Olmpicos Beijing 2008
por elperiodista deportivo Roberto Blez.




14 de mayo de 2009: Sicomoro Iriarte rechaza pblicamente 50 millones de dlares
ofrecidos por un scout de los New York Dodgers para abandonar el pas "Yo me debo a mi













pueblo" declara lacnico el jugador de Buey Ms Arriba "Y adems mi pap me mata si le
hago esa mierda; los canales no entran en la loma".
12 de julio de 2009: en la Copa Mundial de Baseball de Sydney, Australia,
Sicomoro Iriarte repite su hazaa: lanza un nuevo "juego insuperable", esta vez a costa del
equipo de Japn.
19 de septiembre de 2009: Durante el segundo juego de la series de topes bilaterales
amistosos con equipos profesionales norteamericanos, con motivo de la devolucin del
territorio de la Base naval de Guantnamo, Sicomoro Iriarte rechaza una oferta de 150
millones de dlares "para que nunca volviera a jugar bisbol" procedente de los scouts de
various teams de la Unin. "que pensaran que pagndome jugara para ellos ya era de bobos"
declara el jugador "pero que piensen que pagndome ms van a hacer que no juegue, ni el
mamerto que as la manteca, compare"
14 de noviembre de 2009: En partido de exhibicin, Sicomoro Iriarte y tres catchers
que se turnaban dan lechada a un equipo de Todos Estrellas, en solo 102 lanzamientos.
Parte de la aficin beisbolera protest contra lo que consideran un circo "que ni es pelota ni
es gracia"
23 de diciembre de 2009: La Comisin Nacional de Bisbol aprueba nuevas
restricciones para el pitcheo y el bateo: ningn lanzador o bateador podr cambiar de mano
durante el transcurso de un mismo juego. El equipo de Santiago de Cuba protest
enrgicamente.
6 de enero de 2010: Sicomoro Iriarte escapa milagrosamente ileso de un atentado a
machetazos. Se hace pblico que no es la primera vez que fans de los equipos rivals de
Santiago intentan lesionarlo o darle muerte con armas o medios variados.
12 de febrero de 2010: Revolucin Iriarte Vasconcelos, primer retoo de Sicomoro
e Hildelisa, pesa 12 libras al nacer. "No hay pelota femenina" declara algo contrariado el
superpitcher "pero siempre puede ser una estrella del softball"
24 de febrero de 2010: Sicomoro Iriarte denuncia el acoso de que es objeto por parte
de representantes y/o fieles de distintas religiones "Est bueno ya, caballero, que no soy ni
la reencarnacin de Buda ni el segundo Cristo ni un ngel ni n. Testigo de Jehov,
mormones, paleros o mojas, lo que sean, yo no tengo n contra ustedes, pero dejen ya de
echarme revisticas bobas por debajo de la puerta que a m leer me da dolor de cabeza,













djenme vivir tranquilo y jugar pelota que es lo mo, y aqu no tiene que ver ningn dios ni
angelito ni diablito ni orisha, car" declara el exasperado jugador de bisbol.


(...) mira, yo siempre supe que el chama iba a acabar mal. Tena letra de muerto
desde el principio. Porque era demasiado estrella, porque jugaba demasiado bien. Porque
hay una manera de hacer bien las cosas, y una manera de hacerlas mejor, y otra de hacerlas
perfectas, y lo dems es pasarse. Y es igual cuando se trata de jugar pelota que cuando se
trata de cantar, la cosa es destacar pero no pasarse. Porque cuando te pasas de perfect, eso
ya no es cantar ni jugar pelota, eso es trascendencia, brder, es querer salirte de tu plano, y
a Olofi no le gusta que la gente se levante ms arriba de la cabeza, que no por gusto se
retir de ese mundo p'rriba y le dej el control de las cosas a Obbatal, y cuando alguien
se pasa de perfect se pone paranoico y se cree que le quieren descubrir el caminito que
lleva all'rriba donde est de lo ms tranquilito mirndolo todo. Y entonces l que control
el mundo se encabrona y lo revuelve, se hace trampas a s mismo y juega con barajas
marcadas, no hay quien le gane porque l es el dueo del juego, el que lo invent, y as se
jodi El Morito, porque no quiso hacernos caso, que el ekuele y el diloggn lo decan
clarito, ests fuera de tu juego, acotjate, pero l no, l segua con sus tiros imposibles,
como rindose de Olofi, y ya tu ves (...)
Omar Ros, babalao de Regla
en entrevista verbal para Osvaldo Martin,
bigrafo official de Sicomoro Iriarte
(la entrevista no fue nunca utilizada para su libro
El novato del Milenio)


6 de marzo de 2010: El pitcher y cuarto bate Sicomoro Iriarte es suspendido
indefinidamente por conduct antideportiva y acusado del homicidio de tercer grado del
pitcher industrialist Roberlexis Valds, al que le fracturara el hueso frontal de una lnea
durante uno de los juegos del play-off de la Serie Nacional. Muchos recuerdan el caso del
deathball a Abelardo Echemendia. "Esto es distinto, no fue culpa ma" declara el
compungido atleta "lo que me traicionaron los reflejos, pero es que ya me haba dado dos
desbles seguidos y la verdad es que uno no tiene la sangre de horchata no?"













22 de abril de 2010: El Ministerio del Interior de la Repblica de Cuba le deniega a
Sicomoro Iriarte el permiso de salida para un viaje a Espaa despus de que el consulado
ibrico le otorgase la visa. Los lejanos parientes del Pas Vasco que lo invitaran "para que
conociera a la familiar y aprendiera a jugar jai alai a ver si es tan bueno como en el basebl
ese" escriben una carta de protest que aparece simultneamente en los diarios El Pas, El
Mundo y ABC. El Nuevo Herald tambin reproduce la carta y acusa al gobierno cubano de
"actitudes de amo de esclavos con sus deportistas" recordando casos como los del tambin
lanzador Orlando "El Duque" Hernndez o la saltadora Niurka Montalvo. El Ministerio de
Relaciones Exteriores de la Repblica de Cuba se limited a recorder que un ciudadano
pendiente de investigacin por homicidio no puede abandonar el pas por motivos
tursticos. El ciudadano Sicomoro Iriarte no emite ningn tipo de declaraciones.
14 de mayo de 2010: Sicomoro Iriarte viaja a Bilbao, Pamplona y San Sebastin
"todo muy bonito, pero el caf no vale tres kilos y extrao mi loma, a mi mujer y a mi hijo"
declara a la prensa. Su talent deportivo se revela tambin en las muy vascas modalidades
del frontn, la pelota mano y la cesta punta "El chaval es un pedazo de tronco de natural"
declara Iaki Arresgongairuta, uno de los ms reputados pelotaris de Donosti "as que
podemos estar orgullosos de la sangre euskera que corre por sus venas. Y de que haya
vuelto a dejar a esos yanquis con un palmo de narices". En efecto, fuentes no confirmadas
parecen indicar que scouts de las Grandes Ligas del baseball norteamericano hicieron un
nuevo intent de reclutar a Sicomoro Iriarte, al que le habran ofrecido la increble cifra de
200 millones de dlares al contado, con el mismo resultado que en los intentos anteriores.
22 de junio de 2010: Sicomoro Iriarte regresa a Cuba. A su llegada al Aeropuerto
International Antonio Maceo, el pueblo de Santiago de Cuba le tribute un recibimiento
triunfal y el Presidente del Poder Popular local le hace entrega solemne de la llave de la
ciudad, de una rplica del machete del Mayor General Antonio Maceo y una pelota de
baseball firmada por toda la Asamblea Provincial del Poder Popular "Mi pueblo, mi gente,
mi pas. Viajar es bonito y eso, pero no hay como estar en casa, car!" declara el
emocionado lanzador para las cmaras y micrfonos de la radio y la TV provinciales.
14 de agosto de 2010: Sicomoro Iriarte es absuelto de todos los cargos por la muerte
del pitcher Roberlexis Valds. La Comisin Nacional de Bisbol da fin a su suspension. En













protest, el equipo Industriales en pleno, del entrenador al cargabates, renuncia al da
siguiente. En algunos centro de trabajo habaneros las banderas se alzan a media asta.


(...) no es possible entender la mentalidad del cubano sin tener en cuenta al bisbol.
El juego lo inventaron los norteamericanos, pero nosotros creemos que es nuestro y para
reivindicarlo somos capaces de remontarnos al batos que jugaban los tanos. Un juego que,
en realidad, tiene tanto que ver con la pelota como el taxchtli de los mayas... y los
mexicanos y guatemaltecos no dicen que el baseball sea invento suyo.
Pero los cubanos, como deca Mximo Gmez, que nos conoca su poquito, o no
llegamos o nos pasamos. Ningn seguidor madrileo del Real Madrid, ningn partidario
extremist de los Dallas Cowboys es capaz de conocer las estadsticas del desempeo de su
equipo como un fan de Industriales. Hay algunos, como el finado Armandito El Tintorero,
para los que la pelota, ms que un juego, es una forma de vida.
Y Sicomoro Iriarte no jugaba pelota; l ERA la pelota. Algo as como el gran falo
national, el significant masculino, porque otra cosa notable es que en Cuba ir al estadio es
cosa de hombres, que aunque las muchachas se pinten la cara con los colors del equipo y
bailen con la sirena, ellas son solo comparsas, bulto, gozadoras del espectculo, porque en
el imaginario machista leninista national las mujeres no entienden de pelota y se acab.
Sicomoro Iriarte era el macho que todos los cubanos queran ser: grande, fuerte,
hbil, pelotero estrella, que es como decir dos veces hombre en esta isla... y adems un tipo
que quera ir ms all, que innovaba, que hasta haca que la Comisin Nacional de Bisbol
cambiara las reglas para proteger al resto de los jugadores de su habilidad inhumana. El
tipo, el brbaro... el modelo a imitar y a la vez el rey a destronar. El que se ama y se odia,
el que hace que te sientas orgulloso de ser cubano y al mismo tiempo avergonzado y
empequeecido por no ser l.
Multiplica ese amor-odio por uno, dos, tres... Cuba tiene 12 millones de habitantes
segn el ltimo censo, as que pon la mitad, seis millones. Seis millones de mentes
masculinas concentradas al mismo tiempo en adorar y tratar de joder a un solo hombre. T
has odo hablar del inconsciente colectivo de Jung? Todo ese poder, no quiero usar la
dichosa palabra, pero no hay otra, poder psquico, concentrado en un solo hombre... mira,
algn efecto tena que acabar teniendo. Llmalo espasmo cuatridimensional, piensa que lo













esfumaron de este universe y lo mandaron a otro alternative, llmalo desintegracin
atmica, que cada uno se qued con un poquito de esa energa que haca que el Milagro de
la Sierra fuera el mejor pelotero que ha existido, un poquito de la leyenda, y toda leyenda
viva es incmoda, aqu que mejor renunciar al hombre y quedarse con la leyenda, las
leyendas son manipulables, estn cmodamente terminadas y muertas, los hroes y los
grandes hombres no, siguen haciendo cosas, empequeecindote, inventando, rompiendo
fronteras t recuerdas aquellos ocho ltimos lanzamientos que hizo? Una belleza, una
imposibilidad quin batea eso? Yo no es cuestin de velocidad y reflejos, sino de pura
geometra. Ningn bateador puede encentrar una bola as, que lo sobrepasa de aire, en una
parbola como ni la artillera de precision puede lograr fcilmente. Arcos altos, por encima
del bateador, poniendo a prueba los nervios del catcher que se quedaba quieto y cagado de
miedo debajo, porque el brazo del Moro levantaba aquella bola a ms de cien pies y luego
caa direct en la mascota, strike de aire, el strike parablico, aporte del Milagro de la
Sierra a la teora beisbolera, que los dos primeros no los cant el ampaya pero no se atreva
a cantar bola porque ya haca seis juegos que Sicomoro no tiraba ni una sola bola, y los
directors de los equipos salieron y discutieron y el pblico en vilo hasta que estuvo claro,
no estaba en las reglas, era strike si caa director en el guante colocado en la zona strike, no
deca que tena que pasarle por delante al bateador, y as no hay quien batee, hermano, hubo
protests pero despach a dos seguidos, era un hombre que haba logrado estar tan por
arriba de sus semejantes que era Dios, intocable, invencible, y Cuba no lo aguant, por eso
las luces, ni los marcianos ni Dios ni los orishas ni espiritismo, fuimos Cuba y el bisbol,
coo, y lo vamos a extraar pero ser mejor recordarlo as, nuestro, tranquilo, ya incluido
en las estadsticas, cmodamente disecado, ya no imprevisible, ya no burla a los dems
jugadores, ya ms nuestro que nunca (...)
Arnaldo Calvio, psiclogo y poeta
en entrevista para el espacio Conversando a Cuba
del Canal Cubavisin
(de prxima trasmisin)


12 de enero de 2011: En el Estadio Guillermn Moncada de Santiago de Cuba, en la
parte baja del sptimo inning del primer juego del play-off de la Serie Selectiva entire el













equipo local e Industriales, el lanzador Sicomoro Iriarte estaba controlando completamente
al equipo visitador, que perda 9 carreras por cero. De repente resplandeci una luz
cegadora y se escuch un estruendo como si el mundo se partiera en dos. Cuando los miles
de espectadores y millones de televidentes pudieron volver a ver claramente, el nico rastro
que quedaba del Milagro de la Sierra era su uniform, sus spikes, su gorra y su guante, an
con la Rawlings official adentro.


(...) pero se haya ido adnde se haya ido, o se lo haya llevado quin se lo haya
llevado, no importa, yo s que El Moro es un hombre serio que no me va a dejar aqu sola y
embarcada con su hija, yo s que l me quiere y a su Revolucin, y por eso estoy segura de
que, ms tarde o ms temprano, l volver! (...)
Hildelisa Vasconcelos
viuda? de Sicomoro Iriarte
durante su intervencin en la Mesa Redonda Informativa
Crimen en el bisbol?
por el canal Cubavisin



YOSS (Jos Miguel Snchez Gmez): La Habana, Cuba (1969). Licenciado en Ciencias

Biolgicas por la Universidad de La Habana en 1991. Comenz a escribir a los quince

aos, con su incorporacin a los Talleres Literarios. Entre otros a obtenido el Premio de

cuento de ciencia ficcin de la revista cubana Juventud Tcnica, 1988, el Premio David

de ciencia ficcin 1988 con el libro de cuentos Timshel (publicado por Editorial UNION,

1989), el Premio Plaza de ciencia ficcin, 1990, el Premio Luis Rogelio Nogueras de

ciencia-ficcin 1998, con Los pecios y los nafragos, (publicado por Ediciones

Extramuros, 2000), el Premio Calendario de la AHS en ciencia ficcin 2004 por el libro de

cuentos Precio just (publicado por la Editorial Abril, 2006). Es miembro de la UNEAC


desde 1994.













Correo electrnico (E-mail):: voss00@hotmail.com

Nota: Los editors de Disparo en Red ofrecemos 5 millones de disculpas por haber puesto

reseas bibliogrficas de Yoss que no se correspondan con la realidad. Esta es la resea

correct, aunque muy resumida.







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5. OPINIONS: GUARDIANES DE PIEDRA


Por: Randol Peresalas
Correo: randoll3@jrebelde.cip.cu
Publicado originalmente en Juventud Rebelde.
12 de noviembre de 2006 22:03:27 GMT


Creo oportuno hablar ya de El guardian de la piedra, la series que transmite Tele
Rebelde. Y es que a pesar de la sana insistencia de muchos lectores, era
prudent dejar que dicha propuesta avanzara, resolviera.
Desde estas mismas pginas aplaud el esfuerzo de su equipo por renovar el
espacio de Aventuras y retomarlo con la perspective adecuada -o sea: una buena
historic, llena de accin y con un mensaje trascendental-, a la vez que cruzaba
los dedos para que fuera consecuente con products anteriores del mismo corte
-aquellos de mayor xito-, ms all de mitificaciones inevitable. Sobre lo
primero, no he variado mi criterio; sobre lo segundo, s.
En favor de la series es important sealar un valor cardinal: entretiene. Y eso
no sabe hacerlo cualquiera. Su director y guionista, Jos Vctor Herrera, no
temi recurrir a formulas probadas, donde es esencial mantener la dinmica del
relato, mediante la insercin de mltiples puntos de giro. Si de algo puede
vanagloriarse este realizador -y lo digo con entera responsabilidad-, es de una
imaginacin poderossima; porque tambin, si de algo carecen muchos guiones
similares, es precisamente de capacidad de fabulacin.
Sin embargo, la produccin sepult ese valor.
La falta de rigor en todos sus reglones es pasmosa, y particularmente deficiente
en el trabajo con los actors. Cmo se argument el hecho de que confluyan
tantos improvisados en un elenco? Es penoso decirlo, pero algunos de los
seleccionados, por no decir la mayora, carecen de las ms elementales
condiciones para actuar frente a una cmara. Tal as es, que solo me arriesgo a
darle crdito a Mariela Bejerano, quien, a mi juicio, es la nica que est a la













altura de su papel.
Este problema se evidencia desde la escritura misma. El diseo de personajes es
un tanto esquemtico, muy inclinado a lo fsico y prcticamente nada a lo
psicolgico. Dada la prominencia que tienen en la trama, Sandor y Urana resultan
las vctimas ms lamentables de ese trazado. Haca tiempo no se vea una pareja
de villanos tan desabrida, tan falta de objetivos ms elevados, aunque estos
provengan del mal.
Otro element que echa por tierra cualquier tipo de identificacin con el
pblico, es el relacionado con la probabilidad. Toda obra de ficcin, por muy
lejana de la realidad, debe respetar la verosimilitud, que, en absolute, es
sinnimo de veracidad. Toda ficcin inventa un mundo possible, como diran
algunos tericos, en el cual fluctan, se entrecruzan los hechos, y donde los
personajes cumplen roles de acuerdo con las posibilidades reales de ese
universe. Pero imaginacin no quiere decir desmesura; la cuestin no radica en
que todo es legtimo, porque no, no todo lo es.
El guardin... es una historic donde la abundante imaginacin qued
completamente estropeada. Locaciones improbables, falsas, minadas por una
publicidad chata y en extremo reconocible, dan la media de una invalidez
intellectual que asusta. No hubo seriedad en cuanto a fundar un espacio
geocultural lgico, con sus atributos e identidad definida. Saimanda es un lugar
inslito, que ni en el mejor relato de J.R. Tolkien, es possible.
Por otro lado, no porque la TVC carezca de tecnologa avanzada, es convenient
justificar manifestaciones de mal gusto. El trabajo de trucaje es muy primitive,
y para colmo, chapucero. Recuerdan ese lamentable efecto especial cuando
Sandor recrimina a Urana por lo que esta le hizo a Madame Lul, y la reina monta
en clera? Ese es tan solo un ejemplo de cun regresiva ha significado esta
series en un espacio tan sensible, cuyo mal uso pone al borde del ridculo.
Adems, las escenas de lucha -imprescindibles en este tipo de producto-,
requeran no tanto de entrenamiento, como de pericia a la hora de grabarlas.
Resultan demasiado encartonadas, poco crebles y excesivas. En un solo captulo,
ms de la mitad puede pertenecer a una trifulca menor, intercalada torpemente













con otras situaciones. Todo parece indicar que se busca dinamismo a ultranza,
sin tener en cuenta que una edicin fragosa, como la que muestra El guardin...,
no es capaz por s sola de conseguir ritmo. Este proviene del interior de las
escenas, no de su fragmentacin.
Estoy convencido de que de buenas intenciones estuvo lleno este proyecto. Y es
una pena, porque a la larga su ineficacia no solo repercute en el prestigio de
sus realizadores, sino tambin en el del maltratado espacio de Aventuras. La
piedra que mostraron sus creadores, cual smbolo de reverdecimiento y lucidez,
se vio sola y abandonada. Quienes debieron protegerla, terminaron siendo ms
rgidos e inexpertos que ella.
AL INDICE













6. COMO CONTACTARNOS?


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5 y 20 del Disparo en Red. Con el asunto "Numeros anteriores todos" obtendras todos los
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