<%BANNER%>
HIDE
 Cover
 Table of Contents
 La frase de hoy: Robert A....
 Artículo: De kzintsi vs. Titerotes...
 Cuento clásico: El ruido de un...
 Cuento made in Cuba: Quimera, Juan...
 Entrevista: Liliana Bodoc, Literatura...
 Las cosas que vendrán (… y que...
 ¿Cómo contactarnos?


DLOC USF



PRIVATE ITEM
Digitization of this item is currently in progress.
Disparo en Red
ALL VOLUMES CITATION THUMBNAILS PDF VIEWER PAGE IMAGE ZOOMABLE
Full Citation
STANDARD VIEW MARC VIEW
Permanent Link: http://ufdc.ufl.edu/UF00103496/00025
 Material Information
Title: Disparo en Red
Physical Description: Serial
Language: Spanish
Publisher: Disparo en Red
Place of Publication: Havana, Cuba
Creation Date: October 2006
 Subjects
Genre: serial   ( sobekcm )
 Record Information
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
System ID: UF00103496:00025

Downloads

This item has the following downloads:

( PDF )


Table of Contents
    Cover
        Page 1
        Page 2
    Table of Contents
        Page 3
    La frase de hoy: Robert A. Heinlein
        Page 4
    Artículo: De kzintsi vs. Titerotes a raman contra. La evolución del extraterrestre en la CH (II): Desde los 60 y la New Wave hasta los principios de los 90, Yoss
        Page 5
        Page 6
        Page 7
        Page 8
        Page 9
        Page 10
        Page 11
        Page 12
        Page 13
        Page 14
        Page 15
        Page 16
        Page 17
        Page 18
        Page 19
        Page 20
        Page 21
        Page 22
        Page 23
        Page 24
        Page 25
        Page 26
        Page 27
        Page 28
    Cuento clásico: El ruido de un trueno, Ray Bradbury
        Page 29
        Page 30
        Page 31
        Page 32
        Page 33
        Page 34
        Page 35
        Page 36
        Page 37
        Page 38
        Page 39
        Page 40
        Page 41
        Page 42
    Cuento made in Cuba: Quimera, Juan Pablo Noroña
        Page 43
        Page 44
        Page 45
    Entrevista: Liliana Bodoc, Literatura fantástica en Español
        Page 46
        Page 47
        Page 48
        Page 49
        Page 50
        Page 51
    Las cosas que vendrán (… y que pasan)
        Page 52
        Page 53
        Page 54
    ¿Cómo contactarnos?
        Page 55
Full Text









HOY: 33 de OCTUBRE del 2006


DISPARO EN RED: Boletn electrnico de ciencia-ficcin y fantasa.
De frecuencia mensual y totalmente gratis.


El sitio web del Fantstico Cubano


htto://www.cubaliteraria.cu/suaican/index.html


































Editores:


- Darthmota.

Jartower.


Colaboradores:
Taller de Creacin ESPIRAL de ciencia ficcin y fantasa.
espiral@centro-onelio. cult. cu espiralgrupo@vahoo. es
Proyecto de Arte Fantstico Onrica. oniricacuba(y,vahoo.es


Anabel Enrquez Pieiro
Juan Pablo Noroa
Jorge Enrique Lage
Vctor Hugo Prez Gallo


Portada: Jimnez.
Universo: Desconocido.


Miguel Bonera Miranda
Coghan
Ral Aguiar



























0. CONTENIDOS:



1. La frase de hoy: Robert A. Heinlein.

2. Artculo: De kzintsi vs. titerotes a raman contra. La evolucin del extraterrestre
en la CF (II): Desde los 60 y la New Wave hasta los principios de los 90, Yoss.

3. Cuento clsico: El ruido de un trueno, Ray Bradbury.

4. Cuento made in Cuba: Quimera, Juan Pablo Noroa.

5. Entrevista: Liliana Bodoc, Literatura fantstica en Espaol.

6. Las cosas que vendrn (...y que pasan)

7. Cmo contactarnos?















1. LA FRASE DE HOY:
Toda mi vida he deseado ir a la Tierra. No para vivir en ella, por supuesto; slo para verla.
Como todo el mundo sabe, Tierra es un lugar maravilloso para ser visitado, pero no para
vivir en l. En realidad no result muy adecuada a la vida humana.
Robert A. Heinlein.
Podkayne de Marte.




Al INDICE















2. ARTICULO:


DE KZINTSI VS. TITEROTES A RAMAN CONTRA VARELSE.
LA EVOLUCION DEL EXTRATERRESTRE EN LA CF (II):
DESDE LOS 60 Y LA NEW WAVE HASTA PRINCIPIOS DE LOS 90.
Por Yoss
Ya es un lugar comn en los trabajos sobre la historic del gnero achacar la revolucin
estilstica y temtica en la CF que se conoci como New Wave a la falta de oportunidades
de publicacin rentada de autores ms del mainstream. Las revistas literarias que
publicaran cuentos y pagaran eran cada vez menos, mientras que el mercado para las
narraciones cortas de CF segua siendo boyante. El resultado fue que muchos autores que
ya escriban bien se vieron prcticamente obligados a escribir CF, aunque sus nociones de
ciencia fuesen mnimas o inexistentes. Unos pocos prendieron ciencia, pero la mayora opt
por la alternative de la exploracin del "espacio interior": la psicologa del hombre. La
revista inglesa New Worlds, dirigida por el tambin escritor Michael Moorcock, cogi a
autores tan radicalmente renovadores con Brian Aldiss, John Brunner, Bob Shaw y J. G.
Ballard, y otros escritores ms "cientficos" pero al mismo tiempo dueos de una soltura
estilstica que antes era patrimonio exclusive del monstruoso Robert A. Heinlein, como
Frank Herbert, Ursula K. Le Guin, Philip Jos Farmer, Larry Niven, Fritz Leiber, Roger
Zelazny, Jerry Pournelle, Jack Vance y Robert Silverberg, empezaron a copar las pginas
de las revistas norteamericanas del gnero1. Ya a finales de los 80 y principios de los 90
hubo otras plumas hoy igualmente famosas que se les unieron, como Gene Wolfe, Orson
Scott Card, C. J. Cherryh, Octavia Butler y Dan Simmons.
Fue una autntica revolucin: de pronto ya no bastaba con tener buenas ideas y una base
cientfica: ya haba que escribir bien, manejar una prosa sin vicios narrativos y tener un
control casi teatral del argument, sin abusar de golpes de efecto ni dilogos o acotaciones



'Suponemos que muchos notarn que dejamos fuera a Philip K. Dick, el Gran Maestro de la Paranoia y el
Solipsismo. Y no es olvido ni encono personal: la verdad es que l solo merecera un subgnero, adems de
que, en trminos de concepcin sus extraterrestres, cuando los tiene, son demasiado obviamente humans
como para tomrselos en serio, ms all de cuentos excepcionales como Aqui yace el Wu o Situacin de
Emergencia.













explicativas a lo Asimov en sus primeros tiempos. Incluso el mismsimo buen doctor se vi
obligado a superarse.
Desde medidos de los 60, pues, la CF asisti a una asombrosa renovacin en la concepcin
misma de sus series extraterrestres. Los malos por gentica y los buenos por superioridad
moral ya no resultaban tan crebles como antes. Entre ambos extremos de la escala estaban
todas las posibilidades habidas y por haber: la incomunicacin interespecies, la incapacidad
de encontrar intereses comunes, etc.
Hagamos entonces un necesariamente breve recuento algunos de los series y obras que
constituyen hitos en este largo y fertilsimo perodo de casi medio siglo.
Y empecemos justamente por los exticos series tan magistralmente descritos por el maestro
Isaac Asimov en la segunda parte de la que es casi unnimemente considerada como su
mejor novela, Los propios dioses. Los Blandos son entidades gaseosas inteligentes cuyas
molculas se mantienen unidas gracias a poderoso campos de fuerza. Aunque pueden
cambiar de contornos, llegando a solidificar su material lo suficiente como para poder
manipular objetos slidos, generalmente mantienen una forma ovoide. Realimentan de
enrga solar y se comunican mediante pulsos.
Los Blandos se agrupan en Tradas, colectivo formado por un individuo Emotivo, otro
Racional y un Criador. Los primeros son los ms sutiles, tanto que pueden llegar a "afinar"
sus cuerpos para pasar a travs de cueros slidos, mientras que los terceros son los ms
"sustanciosos". Al final de su vida, cuando la Trada ha reunido suficiente energa, sufren
una compleja metamorfosis y se convierten en un ser Duro, no sin antes haberse
reproducido en una nueva Trada de descendientes.-
El eje de toda la trama es el descubrimiento de un efecto de flujo interdimensional de
electrones ente nuestro mundo y el de los Blandos y Duros. Al inicio esta Bomba de
Electrones se consider una especie de man celestial de energa pura y gratuita. Ms tarde
se descubre que tal filtracin de material entire universos paralelos podra precipitar al
nuestro en una catstrofe termodinmica y finalmente se encuentra una solucin. Pero toda
la novela es una sesuda exploracin sobre las ddivas que no resultan ser tan desinteresadas
y sobe las dificultades de colaboracin autntica entire razas y cultures totalmente
diferentes.













Tambin de los 60 es otra de las entidades extraterrestres ms singulares descritas por la
CF, la Nube Negra de la novela homnima del astrnomo y escritor ingls Fred Hoyle. Se
trata de una entidad orgnica no biolgica, vasta agrupacin de hidrgeno, de hasta 150
millones de kilmetros de dimetro, cuyo centro es un "cerebro" formado por cadenas
moleculares que funcionan como unidades del banco de memorial de un ordenador, ligadas
entire s por flujos electromagnticos y de gases. Cuando la nube negra se acerca a un sol,
adopta forma de disco para absorber ms eficientemente su energa, que concentra en una
pequea rea para general reacciones de fusin mediante las que obtiene las sustancias que
necesita para alimentarse y reponer sus "tejidos". Del mismo modo puede emitir un chorro
de hidrgeno caliente que le permit acelerar, frenar o cambiar de direccin. Las nubes
negras se comunican ente s mediante trasmisiones de radio, conversando sobre
matemticas, filosofa y la naturaleza del universe a trvs de la banda de un centmetro,
aunque no permanecen nunca much tiempo en el mismo lugar: demasiado lejos de un sol,
agotan su energa y "mueren"; demasiado cerca, corren el peligro de que las potentes
fuerzas gravitacionales del astro las condensen en un cuerpo slido.
Larry Niven trata de mantenerse dentro de los estrechos lmites de la CF hard sin renunciar
a la avenura ni al sense ofwonder... y la mayor parte del tiempo lo logra. En su amplia
obra, que puede agruparse en la saga nica del Espacio Conocido, de la que forman parte
novelas tan famosas como Mundo Anillo, Los ingenieros del Mundo Anillo, el Trono de
Mundo Anillo, Protector, El Mundo de los Ptavvs y una series de cuentos relacionados y
todos protagonizados por el astronaut Beowulf Agathe como Estrella de neutrones y El
ojo de un pulpo, hay una larga lista de series extraterrestres2 a cul ms asombroso. De esta
amplia panoplia de imaginacin citaremos solo dos razas de las vivientes, y dos de las
extintas.
Estn los orgullosos kzintzi, irascibles, corpulentos y fsicamente muy fuertes felinos
carnvoros inteligentes de pelaje naranja, en cuya civilizacin agresiva y ultramilitarista
solo los machos son racionales. Sostienen tres guerras con la humanidad, perdindolas
todas sin que nunca comprendan ellos o los hombres muy bien por qu, hasta que se



2 Y al decir extraterrestres aqu debe entenderse como "de origen no humano. Porque, por ejemplo, 1
inmenso Mundo Anillo est repleto de variedades y subrazas de homo sapiens que ya a duras penas pueden
llamarse humans, como los vampiros sexuales o los gigantes herbvoros.













convierten, sino en sus vasallos o aliados, al menos en unos "buenos vecinos" aunque a
menudo a regaadientes y esperando su oportunidad para "recobrar su honor".
Estn los titerotes, su contrapartida: herbvoros y ultracobardes, con un extica anatoma:
dos patas delanteras pero solo una trasera, dos largos y flexibles cuellos, terminado cada
uno en una cabeza con un solo ojo y fauces de dientes plans y labios llenos de
protuberancias carnosas a manera de "dedos", para que as pueden actuar como manoss"
bajo el control del cerebro, situado en el torso. Los titerotes son hermafroditas y no les
gusta hablar de sus asuntos sexuales. Son paranoicos en extremo, el epitome del buen
comerciante que nunca corre riesgos: su compaa Productos Generales fabric various
models de cascos para naves espaciales que tienen reputacin de ser a prueba de cualquier
clase de radiacin o ataque, pero nadie conoce la situacin exacta de sus mundos natales3.
Los thrint son entidades de poco ms de metro y cuarto de alto, completamente cubiertos de
escamas de un verde iridiscente, con grandes cabezas de batracio dotadas de un nico ojo
central y una ancha boca erizada de dientes pequeos y afilados como agujas, flanqueada
por sendos manojos de tentculos que usan para alimentarse o manipular objetos cerca del
ojo. Tienen manos de tres dedos muy gruesos separados 120 grados entire s.
Pero su caracterstica fundamental es su capacidad para imponer telepticamente su
voluntad a otros series, gracias a la que hace billones de aos crearon un imperio galctico
esclavizando a otras razas inteligentes de mayores habilidades tecnolgicas que las suyas.
Una nica familiar de thrints telpatas controlaba cada mundo: si alguno de ellos no
mostraba indicios de poseer telepata al llegar a la adolescencia, era inmediatamente
clasificado como Ptavv y destruido o esclavizado.
Tas milenios de dominio tirnico, el imperio thrint fue finalmente vencido por la ciencia de
los tunctipun, una de sus razas esclavas, que lograron desarrollar species de animals
semiinteligentes pero inmunes al control mental de sus amos, contra los que se volvieron,
aniquilndolos.
Todo lo que se sabe sobre los thrint viene de algunos artefactos de la poca del ocaso de su
dominacin que llegaron hasta el mundo del Espacio Conocido gracias a hallarse



3 De hecho, como se revela en Los ingenieros delMundo Anillo, su cobarda? prudencia? Llega al punto de
que, al enterarse de que el centro de la galaxia ha estallado y que el frente de ondas de la explosion los
alcanzar dentro de miles de aos, decide huir hacia las Nubes de Magallanes... con planet y todo.













protegidos por campos de xtasis, o por mediacin de un nico thrint que sobrevivi
encerrado en un artefacto similar.
Los series ms inquietantes creados por la frtil fantasa de Niven no son, sin embargo, ni
los titerotes ni los thrints, sino los Paks. Se trata de una especie cuyos individuos jvenes,
los Criadores, son casi totalmente humanoides y pueden reproducirse, pero no son muy
inteligentes que digamos. Pero si un Criador come del Arbol de la Vida en el moment
adecuado, o sea, tras haber pasado su edad reproductive, adquiere un virus que contienen
las clulas del vegetal, por cuya accin se metamorfosea en un Protector: un ser de afilada
inteligencia pero asexuado, sin dientes pero con los labios convertidos en un pico crneo,
de piel rugosa y gruessima, con las articulaciones engrosadas para aumentar el vigor fsico
y con un segundo corazn extra a la altura de la cadera. Su nica preocupacin: proteger a
los Criadores de su linaje gentico de cualquier dao y lograr que medren el mximo
possible.
En la inquietante novela Protector, Niven nos revela que el autntico origen de la
humanidad son los Paks: una expedicin de Protectores y Criadores huyendo de la
tremenda competencia de su planet natal lleg a la Tierra tras un largo viaje, unos cinco
millones de aos atrs y la hall poblada ya por algunos homnidos muy primitivos. Pero
entonces descubrieron que el Arbol de la Vida, indispensable para su ciclo vital, no creca
bien en el planet, cuyos terrenos carecan de la adecuada proporcin de uno de los
elements de tierras raras imprescindible para el desarrollo de la plant. Sin Arbol de la
Vida no habra ni virus de la metamorfosis ni ms Protectores, y sin ellos los Criadores
estaran constantemente amenazados por cualquier peligro, idea que los Protectores
sobrevivientes les resultaba instintiva y absolutamente intolerable... por lo que recurrieron
a su ciencia para lograr que sus Criadores pudieran mezclarse con los homnidos locales, y
desarrollaron, con el tiempo y la evolucin y gracias a la neotenia4, la inteligencia que
originalmente solo posea su raza en la fase de Protector.
As, seramos descendientes de aquellos Pak, y las caractersticas habitualmente asociadas a
la vejez, como la prdida de los dientes, el debilitamiento del corazn torcico o el


4 Para los que no estn muy fuertes en biologa, es cuando un organismo inmaduro muestra caractersticas
tericamente exclusivas del adulto. Por ejemplo, cuando los ajolotes, larvas de la salamandra gigante
mexicana, se reproducen sin perder las branquias externas. En este caso en concrete, si los Criadores de Pak
se mostraban racionales sin convertirse en Protectores.













engrosamiento de las articulaciones, seran solo grados preparatorios para la transformacin
en Protector, impossible sin la accin del virus del Arbol de la Vida... por o que, an hoy, si
un human de cierta edad encontrara el Arbol de la Vida, la atraccin fijada en sus genes se
lo hara irresistible... y al comerlo, el virus desencadenara la metamorfosis, como les
ocurre a al menos dos humans adults en las obras de Niven: al viejo minero que descubre
al primer Pak, y a Teela Brown, la muchacha afortunada, que descubre la sala de control
Pak (pues fueron ellos y no otros los ingenieros del asombroso Mundo anillo) oculta bajo el
mapa de la Tierra... y las enormes plantaciones de Arbol de la Vida que contiene.
Larry Niven no solo escribi por su cuenta, sino en tandm con Jerry Pournelle5. A este do
se deben, entire otras obras6, la interesante novela La paja en el ojo de Dios y su por
desgracia muy mediocre secuela, El tercer brazo.
Una humanidad dividida, militarizada y dirigida por aristcratas, descubre la civilizacin de
los pajeos, la ensima cultural dividida en castas laborales al estilo de los insects
coloniales terrestres. Los pajeos, evolucionados a partir de artrpodos, son bpedos
erectos, pero ya solo tienen tres brazos, pues el cuarto se les ha atrofiado. Un brazo para
tareas pesadas, a un lado, dos para las de precision, en el otro.
Es probable que ni antes ni despus de Niven y Pournelle haya sido tan bien concebida o
descrita una sociedad de este tipo: aunque de base colonial, sus miembros no son piezas
intercambiables, sino especialistas individualmente valiosos. Hay Ingenieros,
Comunicadores, Relojeros (diminutos y no muy inteligentes, pero de incomparables
habilidades tecnomanuales) Decididores, Guerreros (cuya letal existencia se intent en un
principio ocultar a los humans) y todos manejan una tecnologa y una ciencia tan
sofisticadas que en comparacin los humans parecen casi brbaros.
Pero la sofisticada civilizacin de la Paja (as llamada porque su planet orbita en torno a
una gran mancha roja en un nebulosa con aspect de cabeza: el Ojo de Dios) est atrapada
en un crculo vicioso por lo aislado de su planet y por dos de sus caractersticas: su
agresividad y su desmedido potential reproductive. Sin conocer propulsiones ms rpidas
que la luz y sin mundos cercanos que colonizar, peridicamente los pajeos, desesperados


5 Considerado el seguidor de Robert Heinlein en el campo de la Cf "militarista", gracias a sus novelas El
soldado y El mercenario... pero todava ms de derechas, si tal cosa cabe, que el autor de Tropas del espacio.
6 Digns de destacarse son igualmente Infierno y sobre todo Juramento de fidelidad, aunque en ellas no
aparezcan series extraterrestres de ningn tipo.













por su explosion demogrfica, se enfrascan en guerras fraticidas que precipitan toda su
civilizacin de nuevo en la barbarie, y vuelta a empezar. Pero esta vez, la aparicin de la
humanidad y de todo el espacio que sus naves podran abrirles pudiera representar la
diferencia...
Uno de los autores ms populares y prolficos de la CF durante las ltimas dcadas es Jack
Vance. Aunque ms conocido por su inimitable habilidad para describir cultures exticas
pero humans (al menos de origen) en otros mundos7, probablemente su obra ms apreciada
por el pblico sea la tetraloga de Tschai, el Planeta de la Aventura, que algunos crticos y
fans8 parangonan incluso a La Odisea.
El argument de la series es simple: una nave humana se acerca a un planet del que se han
recibido trasmisiones radiales extraas. Cuando estn desprendiendo una lanzadera de
exploracin, un par de missiles destruyen la nave y daan de tal modo al vehculo de
reentrada atmosfrico que los dos exploradores que lo tripulan apenas si logran posarse.
Uno de ellos, herido, es casi inmediatamente rematado por un grupo local de humans. El
otro, Adam Reith, protagonista de la epopeya, es capturado vivo y alejado de su lanzadera
por otra tribu humana, y durante toda la tetraloga intentar regresar al espacio y a su
mundo, con la ayuda de un joven nmada, Traz Onmale y de Ankhe at afram Anacho, un
hombre dirdir renegado.
La empresa ya sera difcil en un planet comn, pero Tschai es cualquier cosa menos
comn. Se trata de una verdadera encrucijada y batiburrillo csmico. originalmente poblado
por los pnume, fue luego invadido por los viejos chasch, a los que luego llegaron a hacerles
la competencia los chasch azules, procedentes de un planet colonizado en eras anteriores
por los viajeros espaciales chasch. Ambas subrazas emplearon a los toscos y enormes
chasch verdes como tropas de choque, pero entonces llegaron los dirdir, en aquel moment
entregados a una tendencia expansionista, y cuando estas dos grandes razas parecan haber
alcanzado un equilibrio, en fecha relativamente reciente, como unos diez mil aos atrs,
aparecieron a su vez los wankh, enemigos de los dirdir y enfrascados en una larga guerra
con ellos. A tan compleja situacin se suma el hecho de que los dirdir, conocedores del


7 Y si alguien lo duda, que lea su series de Los Principes Demonio (magnfica CF policaca, adems); la
triloga del Cmulo Globular de Alastor; otra triloga, la del Anomo; Los lenguajes de Pao, Mundo Azul,
Estacin Araminta, Lmpara de Noche, Maaske: Taaeria y tantas otras obras inolvidables.
8 Ms bien algo exagerados, en nuestra personal opinion.













viaje espacial desde al menos 70 000 aos atrs, han visitado en dos ocasiones la tierra y
cargado con tribus enteras de humans proto-mongoloides y proto-caucasianos, que en la
condiciones peculiares de Tschai han evolucionado diversificndose. Cada raza no humana
ha "adoptado" a grupos de humans moldendolos a su imagen y semejanza, y a veces
estos humans mimticos son tan o hasta ms fascinantes y exticos que sus amos.
Las peripecias de Adam Reith y sus amigos, primero por regresar al punto donde tom
tierra su lanzadera... solo para descubrir que alguien se la llevado; luego para robar una
nave construida por otra raza, intent en el que son capturados, y finalmente, o comprar y
equipar una nave dirdir para poder viajar al espacio, son dignos de seguimiento detallado.
Pero queremos al menos destacar a dos de las cuatro razas no humans que viven en
Tschai.
Una son los dirdir: descendientes de carnvoros arborcolas, que pese a su sofisticada
tecnologa se entregan peridicamente a terrible freneses primordiales de caza, matando
press vivas solo con garras y dientes. Pese a su fiereza (sus cachorros son poco ms que
bestias salvajes), su fuerte instinto de cooperacin grupal los ha llevado a desarrollar una
curiosa cultural que conjuga un expansionismo persistent y el dominio del vuelo espacial
con una estricta division en castas que gnra una sociedad fuertemente conservadora. Su piel
flexible, pulida y sin vello oscila entire el blanco hueso y el malva plido, sus pies tridctilos
esconden garras filosas y retrctiles, sus bocas estrechas y sobresalientes estn erizadas de
colmillos, sobre sus ojos amarillentos tienen un par de antenas sensitivas de tono
iridiscente. En cuanto a su sexo, existen 12 classes distintas de rganos sexuales femeninos y
14 de masculinos, cada tipo compatible solo con algunos del sexo opuesto y asociado a la
vez a ciertos atributos culturales. Aunque el sexo de un dirdir es obvio, por su color y talla,
su tipo especfico de atributos sexuales es su secret mejor guardado. Ningn extrao ha
sido jams capaz de comprender las complejas convenciones que rodea y restringen la
reproduccin ente los dirdir.
En cuanto a los pnume, los habitantes originales de Tschai, una vez vivieron en la
superficie, en casas parecidas a domos, pero las sucesivas invasiones sufridas por el
planet durante los siete millones de aos de su historic registrada los llevaron a refugiarse
en el subsuelo, que acab por quedar atravesado por una compleja red de tneles de various
niveles que casi recorren todas las entraas del planet.













Fsicamente son altos y delgados, con un duro y plido exoesqueleto, ms blando en las
articulaciones y dedos. Tienen tres dedos prensiles y moteados de negro y rojo en cada pie
y dos largos y fuertes en cada mano. Su boca es un complejo aparato raspador de aspect
mecnico, sus ojos estn profundamente hundidos en las cuencas y sus rodillas se doblan
hacia atrs.
Dignos y graves cuando estn en posicin bpeda, los pnume pueden hacer girar 180 grados
las articulaciones de sus hombros y caderas, as como su cabeza sobre el cuello, con lo que
adoptan una postura cuadrpeda en la que se desplazan much ms velozmente, y en la que
se atreven a salir a la superficie por las noches en pequeos grupos: los humans de Tschai
les llaman las Jauras Nocturnas y les temen, sin saber que se trata de los elusivos pnume.
Pasivos y resignados a su papel secundario, aparentemente sin lamentar tener que
esconderse en su propio mundo, los pnume, que se ocultan en la sombras gracias a sus
caractersticas capas y sombreros negros, tienen una sola pasin en la vida: recopilar
herramientas, instruments, armas y series extraos para su Museo de la Eternidad, que
agrupa muestras de todas las cultures que han pasado por Tschai en su larga y convulsa
historic. Raza sabia y antigua, son la viva representacin del tedium vitae y de la no accin.
Considerado el gran revitalizador de la space-opera con su saga de Dune, el eclogo Frank
Herbert salpic su obra de monstruos diversos e impresionantes, como los titnicos gusanos
de arena de Arrakis, productores de la melange, o los insects mutados de su novela El
cerebro verde. Pero, si en la hexaloga de Dune los series inteligentes autnticamente
extraterrestres escasean (a no ser que se consider como tales a los Navegantes de la
Cofrada o al Dios Emperador Leto con su pax de 5000 aos, pese a su origen ms o menos
human) en otro de sus ciclos, el llamo del Universo Sintiente, nos encontramos una
autntica profusin de criaturas tan extraas como dotadas de raciocinio.
Estn los gowachin, que aparecen en El experiment Dosadi y (fugazmente) tambin en
Estrella flagelada: series altos, delgados, y con aspect de ranas, que son anfibios y pueden
respirar tanto el aire como el agua. Carecen de caja torcica, por lo que su pecho es plano, y
en los dedos de sus manos, unidos por grandes membranas interdigitales, se esconden sus
garras de pelea retrctiles.
Los gowachin consideran a sus hembras apenas inteligentes y aptas solo para procrear, por
lo que las mantienen secuestradas de por vida en los graluz o piscinas de cra, a los que













entran los machos nadando por tneles subacuticos donde tambin crecen los tads o
renacuajos, an incapaces de respirar aire. En el frenes nupcial, ante de copular con las
hembras los machos adults persiguen y dan muerte a todos los renacuajos que no son lo
bastante giles como para huir.
Los gowachin se agrupan en families o phylums, cuya pertenencia se indica con tapujes
caractersticos en los prpados de cada individuo. Se pude pertenecer a una de estas grandes
families por nacimiento o adopcin, y excepcionalmente algunos humans han sido
incluidos en esta segunda categora.
Otra raza de curiosa anatoma son los palenki, un hemisferio crneo con cientos de patas en
su base plana para el desplazamiento rodeando la boca, y un nico brazo musculoso y
rematado por una mano con cuatro dedos y dos pulgares que brota de su cspide, en el
centro de un anillo de ojos. Los palenki son hermafroditas, muy individualistas,
tremendamente fuertes y carecen de toda clase de escrpulos o tica.
Pero sin duda las entidades extraterrestres racionales ms fascinantes de oda la obra de
Herbert son los calibanes, protagonistas de la novela Estrella flagelada. Se trata de
inteligencias energticas cuya existencia trasciende los plans dimensionales de la realidad
perceptible por le hombre, capaces de manejar niveles de potencia tan grandes que pueden
abrir tneles en el espacio tiempo para que humans y otras species burlen la relatividad
deslizndose por ellos. Los calibres anhelan comprender el significado de concepts como
dolor, muerte o amor, y su verdadera naturaleza permanece siendo un misterio hasta el final
de la obra, cuando queda claro que se trata de autnticas estrellas pensantes, y capaces de
proyectar una parte de su mente fuera de su existencia fsica como soles para mantener
conversaciones con humans y otras entidades, aunque tales dilogos se ven fuertemente
limitados por sus carencias sintcticas. Los calibanes son la concrecin del problema de
cmo comunicarse con una entidad tan distant de nuestra esfera de percepcin que casi
podramos llamarla dios, uno de los problems que constituyen un constant leit motiv en la
obra de Herbert.
Uno de los autores ms controvertidos de la New Wave fue Philip Jos Farmer, el primero
que introdujo de lleno el sexo en la CF en sus novelas Carne y Los amantes y su coleccin
de cuentos Extraas relaciones.













Vale la pena resear brevemente la trama de Los amantes: una nave exploradora de una
Tierra reprimida por una teocracia totalitaria llega un mundo habitado por series insectoides
inteligentes (no coloniales, sino autnticos individuos independientes, para variar), pero en
el que encuentran evidencias de la reciente extincin de una raza humanoide por feroces
guerras intestines. Uno de los tripulantes humans descubre a una muchacha bellsima que
le parece la ltima sobreviviente de esta especie idntica a la suya, y sostienen relaciones a
escondidas del resto de la dotacin de la nave. Ella es el sueo de todo ciudadano
reprimido: una impresionante atleta sexual, aunque insisted en copular siempre con la luz
encendida, nica manera en que alcanza el orgasmo.
Y la trama se complica: la chica result ser alcohlica, y para suministrarle las grandes
cantidades de bebida que require el human tiene que procurarse la complicidad de uno de
los afables insectoides, que lo lleva a un bar local donde una especie de escarabajo produce
alcohol a cambio de alimento, y le explica que junto con su raza racional y dominant
medran various tipos de insects mimticos o simbiontes, la mayora inofensivos y hasta
beneficiosos, como el escarabajo-alambique, pero otros francamente peligrosos,
depredadores que imitan a sus press para darles caza con mayor eficacia9.
Se trata de una clara advertencia, verdadera epifana de lo que podra estar pasando el
terrestre, pero este la desoye. Sintindose moralmente obligado a library a su hermosa dama
de su adiccin al etanol, pide al qumico de la nave una sustancia que cause efectos
similares, pero no adictiva, y la proporciona a la chica, con la que ha decidido permanecer
incluso despus que la nave se march.
Ahora los acontecimientos se precipitan: en efecto, la bella muchacha no era humana, sino
una thalita, especie de insecto que mimetiza a las hembras del homo sapiens, y un
verdadero callejn sin salida evolutivo. Las thalitas son inmortales y se mantienen
eternamente jvenes... mientras no queden embarazadas de sus consortes humans,
situacin que pueden evitar solo bebiendo grandes cantidades de alcohol, para adormecer
sus nervios fotopticos, que dan a las futuras cras rasgos similares a los de la faz de su
padre (por eso siempre copulan con la luz encendida) Pero, como el afligido amigo


9 En cualquier hormiguero hay varias clase de insects u otros series comensales, simbiontes o parsitos de
esta clase, desde los pulgones fidos o los escarabajos Melolonta, que segregan un licor azucarado que les
encanta a sus anfitrionas, hasta las voraces araas y avispas que se camuflan como hormigas para poder
capturar a estas impunemente.













insectoide que lo llevara al bar explica compungido al terrestre, privando del alcohol a su
"chica" ha hecho que esta quede encinta... claro que no de fetos humans, (por lo visto se
trata de un fenmeno de partenognesis10: solo dan a luz hembras) sino de varias feroces
larvas que devoran su carne y rganos desde dentro. Mientras su tegumento se endurece
convirtindola en una momia viviente y a la vez en capullo protector para sus cras. Claro
que ahora el terrestre tendr un consuelo, las cuatro "nias" con sus rasgos que deber
educar solo, sin otra presencia humana, y que volvindose velozmente adults se disputarn
sus favors. Y solo ahora comprende que fueron las thalitas, con cuya belleza
extraordinaria ninguna hembra humana poda competir, las que llevaron a la civilizacin
humanoide del planeta11 a su final, actuando como reinas poderosas e inmortales que
lanzaron a sus sbditos a guerras fraticidas hasta su exterminio total.
Ms all de la metfora sexual y de lo biolgicamente rocambolesco de la trama, la thalita
como entidad que imita al human es una de las grandes creaciones de la imaginera de la
CF.
Otro tanto ocurre con la Madre, del cuento homnimo del fix-up Extraas relaciones. Un
astronaut llega a Baudelaire, un planet cubierto de nubes, para investigar unas extraas
trasmisiones de radio, y buscando refugio de un temporal, viene a dar al interior de una
especie de caverna en lo alto de una colina. Pero la "cueva" result ser una entidad viva que
lo aprisiona, aunque sin hacerle dao. Se trata de la Madre, un organismo ssil12 inteligente
y omnvoro envuelto en una resistente concha calcrea que imita a la roca, y que atrae a sus
press exudando olores cautivantes y que se comunica con sus semejantes mediante
radiofrecuencias. Adems de la gran cmara rgida de unos 9 metros de dimetro donde
mantiene atrapado al astronaut, este ser dispone de una poderosa boca masticadora internal
con afilados dientes, cuatro estmagos, various corazones, potentes pulmones y un cerebro
complejo. Su especie est solo compuesta por hembras: cualquier ser mvil puede actuar
como macho... basta con que raspe, perfore o hiera la mancha de concepcin, una
estructura anular en su cmara internal, para desencadenar el process de partenognesis, tras

O1 Para los que no estn fuertes en biologa, tambin se le llama "concepcin virginal": es el process mediante
el cual ciertos organismos dan a luz cras casi clnicas, de su mismo sexo, sin tener contact de ningn tipo
con los machos o su esperma
1 Ah; se insina, para seguir enredando la pita, que pudieron ser descendientes de los atlantes que
descubrieron el viaje csmico Uf!
12 O sea, inmvil, como las esponjas y los corales. Hay que mejorar el vocabulario cientfico si uno quiere














cuyo inicio el desgraciado "macho" es digerido por la Madre13, y del que se original diez

larvas con aspect de gusanos ciegos que medran dentro de la cmara protegida de su

progenitora hasta que, cuando alcanzan el metro de largo, salen y ruedan hasta la base de la

colina para luego arrastrarse cada una por su cuenta hasta la cima de otra y repetir el

process hasta que dan con la concha vaca de una Madre muerta donde establecerse y poder

crecer sin peligro... o hasta que los muchos predadores mviles de Baudelaire dan cuenta

de su indefensa carne.

Lo interesante de la historic es que el astronaut cautivo, que sobrevive alimentndose de

las sobras de las press de su captora, tras verse obligado a actuar como macho, logra

hacerse "perdonar" por la Madre, establece una relacin amistosa con las larvas, sus

propias "hijas" y as hasta que vuelve a empezar el ciclo: es el perfect macho parsito,

como en ciertas species de peces abisales terrestres14

Desagradable, sin duda alguna... pero al mismo tiempo una historic que hace pensar, como

debera hacerlo toda la buena literature.

No sera just pasar revista a estos aos sin incluir al que se ha convertido en uno de los

arquetipos del organismo extraterrestre: Alien15 del filme homnimo de Ridley Scott. Pese a

que ya le dedicamos un extenso anlisis de viabilidad biolgica en otro trabajo16, se impone

al menos sealar lo innovador del concept de una forma de vida extraterrestre casi

infinitamente adaptable, con un complejo ciclo de vida que incluye fases parsitas, y otras



escribir o por lo menos leer CF sin cargar con el diccionario a todas parties!
13 Philip Jos Farmer juega hbilmente con los clsicos temores masculinos al "misterio femenino": copula y
luego muere. Esto pudiera considerarse la ensima version de la vagina dentada o de la mantis. Y la idea de
que las hembras solo necesitan marginalmente al macho parece una constant en su obra: los que tenga
estmago, que lean La concha de Venus, que ya es casi pornografa-ficcin.
14 Que el macho sea menor en tamao que la hembra parece ser ms regla que excepcin en ciertos grupos
zoolgicos, como entire las araas, por ejemplo. Pero en los peces pescadores del gnero Melanoceto (fciles
de reconocer por su cuerpo achaparrado y su enorme boca que les otorgan una fealdad de sapo) que capturan a
sus press con "cebo" (un apndice con un promisorio aspect de gusano y hasta luminescente en las species
de aguas muy profundas) el macho, de muy pequeo tamao, se adhiere a la comparativamente inmensa
hembra de por vida, como un parsito ms. Su boca se funde con los tejidos femeninos, sus sistemas nervioso,
digestivo y muscular se atrofian, su sistema circulatorio se conecta al de su consorte y se convierte en poco
ms que un testculo colgante con aletas. Se supone que este mecanismo tiene la funcin de garantizar la
reproduccin de species con relativamente pocos individuos y por tanto con escasas posibilidades de tener
encuentros fortuitos para copular en la inmensidad de los abismos marines.
15 Para los que estn flojitos en ingls, recuerden que la palabra significa simplemente "extrao o ajeno". Los
trminos hispanos "alienacin", "alienado" y "alienista" son puros anglicismos.
16 Nuevamente Alien-notion: algunas nociones bsicas de J. iolo gi y ecologa para aspirantes a escritores
de ciencia ficcin, consultar pgina web del autor: www.cubonet.org/yoss














que son francamente racionales... o al menos actan como si lo fueran, aunque la verdad es

que nadie parece tener muchas ganas de comprobarlo estableciendo un dilogo con l.

Y ya que de cine hablamos y que en un film reciente se les relaciona al fin (aunque solo tras
aos de coprotagonizar una exitosa series de comics), mencionemos al menos de pasada a

otro de los aliengenas mejor concebidos de la pantalla: el Depredador7.
Al menos, de facciones mejor concebidas, claramente inspiradas en las de algunas araas

terrestres; muchos podrn critical que con rostro tan extico tenga dos brazos y dos piernas,

por grande y poderoso que sea. Pero hay que recorder que, al menos hasta fecha muy

reciente, los extraterrestres de Hollywood estaban ms bien limitados al modelo

humanoide18.

Pero lo ms interesante del Depredador no es su aspect, sino sus sentidos, u tecnologa y

su cdigo tico: aunque capaz de detectar solo la franja infrarroja del espectro, sofisticados

sistemas visuales le permiten suplir esta carencia desplazando su faja visual a otras

longitudes de onda19. Su equipamiento mdico de primeros auxilios hace parecer toscos

implementos de curanderos tribales a nuestros ms avanzados mtodos, y sus armas

conjugan la hipertecnologa de los lanzadores de energa, el camuflaje hologrfico y las

aleaciones de alta dureza con la elegant sofisticacin de la parafernalia blica de los ninjas

y samurais, muy en correspondencia con la especie de bushido20 que rige sus vidas: por lo

que aprece, se trata de una sociedad a la vez muy individualista y organizada de un modo

casi military1 : todos sus miembros son guerreros-cazadores que deben demostrar su vala

emprendiendo expediciones cinegticas a mundos ms atrasados. Cierto que lo hacen

apoyndose sin escrpulos en su superior tecnologa, pero tambin siempre solos o al


17 Predator en la version original en ingls, pero parece que el trmino le son algo brbaro a algn traductor
ibrico... aunque ahora est plenamente aceptado por la academia. El filme, claro, es Alien vs. Predator, que
vendra a ser Alien 5 y Predator 3, para dejar las cosas claras.
18 Hay que ser tolerantes: a fin de cuentas, algn actor tena que ponerse la mscara o maquillarse. No es fcil
hacer actuar a un caballo y menos disfrazado. Por eso y por falta de imaginacin es que el universe de Stars
Trek est lleno de humanoides como Spock y compaa. Pero ahora, con las nuevas tecnologa digitales, se
pueden hacer maravillas: vean la mismsima Alien vs. Predator. Aunque el guin no est nada mal, los efectos
especiales se llevan la palma, como est ocurriendo demasiado a menudo en el cine de CF.
19 Recuerden en Predator 2, con Danny Glover y Rubn Blades, cuando el equipo especial de inteligencia
intent capturar vivo al aliengena tendindole una trampa en un frigorfico donde su vista infrarroja
tericamente no podra detectarlos, y el astuto ser se vuelve de cazado en cazador precisamente desplazando
el espectro de su vision al ultraviolet.
20 Camino del guerrero, en japons. El cdigo de conduct que controlaba cada aspect de la vida de los
antiguos samurais.
21 Por cierto, que nunca se ve una hembras o sern hermafroditas, tal vez?














mximo en pequeos grupos, y que solo enfrentan a quienes pueden ofrecer cierta

resistencia, no a los dbiles o heridos. Y si alguna de las presuntas press vence a su

supuesto victimario, el resto de sus colegas le rinden pleitesa perdonndola la vida que ha
ganado en buena lid.

Interesante result tambin la idea de que una cultural tecnolgicamente tan superior a la

nuestra como la de los Depredadores pueda utilizarnos como "coto de caza" sin manifestar

mayor inters por establecer contact official con nuestra civilizacin22. Que, por otra

parte qu tena para ofrecerles, salvo piezas de caza?

Fritz Leiber es much ms conocido como autor de fantasa heroica23 que como escritor de

CF, no obstante lo cual tiene en su haber un buen puado de novelas de este gnero24. Una

de las ms interesantes es El planet errante, en la que todo un mundo aliengena en cuya

cara visible aparece un inmenso smbolo del Yin y el Yang en oro y prpura se materialize

inesperadamente y con todos sus habitantes cerca de la Tierra, donde su aparicin genera
terrible terremotos y tsunamis por culpa del efecto de marea, y permanece all durante tres

das, con la gran cantidad de peripecias subsiguientes que son de imaginar.

Es una novela excntrica, a la vez de desastre y space-opera, pero sobre todo un compendio

de los enciclopdicos intereses de su cultsimo autor. Los personajes hablan todo el tiempo

de matemticas, filosofa, metafsicas y sexo... y precisamente en el aspect sexual es que

se inserta el curioso episodio de uno de los protagonistas, Paul, que acompaado de Miau,

la gatita de su amiga Margo, est a punto de ser ahogado por un maremoto cuando es

salvado por un platillo interiormente decorado con profusin de flores y espejos cuya
tripulante es una hermosa felina que el human bautiza jocosamente Tigrishka, y que

aunque los ha rescatado pensando que Miau era, como ella, un ser inteligente, result tan

22 Aunque en Alien Vs. Predator ya aparece que los cazadores del espacio fueron los tutores-inspiradores de
varias antiguas y misteriosas civilizaciones humans constructoras de pirmides, como mayas, egipcios y
khmers camboyanos, que los adoraron como a dioses (Eick Von Daniken brincara de gozo en su luneta al ver
esto). Pero tambin es cierto que el nico objetivo de esta "tutela" parece haber sido utilizar a los humans
como hospederos vivientes para los Aliens, las piezas de caza ideales (creadas quizs mediante ingeniera
gentica?) el mayor desafo para los guerreros Depredadores por su ferocidad, resistencia, inteligencia y
capacidad de reproduccin rpida. La cacera de los dbiles y lerdos humans se habra vuelto una opcin
solo despus de que tres cuatro catstrofes en las que los Aliens estuvieron a punto de escapar del control de
sus amos y cazadores hubieran mostrado que se estaban volviendo demasiado peligrosos como para usarlos
frecuentemente como press.
23 De hecho, el trmino "espada y brujera" con el que a menudo se design este subgnero proviene de su
magnfica series de novelas sobre el do del brbaro Farhd y el ladrn Ratonero Gris.
24 Las hilarantes Un fantasma recorre Texas y Los cerebros plateados, por ejemplo, ms toda la series de la
guerra multidimensional y multitemporal entire las Serpientes y las Araas, como Crnicas del Gran Tiempo.













juguetona y desprejuiciada que tras aprender ingls or telepata a increble velocidad,
condesciende en mantener una despectiva conversacin con el human (al que llama
constant y muy peyorativamente "mono") de la que surge cierta amistad que culmina en
un inesperado acto sexual. La cpula fascina al human, qu le expresa a la bella felina su
deseo de abandonar la Tierra y macharse con ella, a lo que la gata inteligente bufa ofendida
que tal accin carecera de sentido, cortando las protests amorosas de Paul con la clebre y
lapidaria sentencia: "Alguna vez te has dejado masturbar por un animal inferior? Pues
fue eso y nada ms. que, sarcasmos aparte, insina elegantemente una apertura sexual
anteriormente present en la tradicionalmente mojigata CF solo en los ms atrevidos
pasajes de Philip Jos Farmer.
Robert Silverberg es uno de los autores ms prolficos de la CF, desde los das dorados de
la New Wave hasta hoy. De su amplia obra25 nos limitaremos por razones de espacio a dos
novelas en las que las criaturas extraterrestres tienen un papel ms o menos protagnico...
lo que, por otra parte, result relativamente raro en su produccin.
La primera de estas novelas es El hombre en el laberinto. A primera vista parece solo una
version modern del mito de Teseo y el Minotauro: un explorador human es enviado a
contactar con una raza de araas pensantes, y tras meses entire ellas sin que parezcan
prestarle atencin, regresa desalentado entire los suyos, pensando que el contact ha
fracasado. Pero no; los hydranos le han otorgado un terrible don: la teletransmisin: todos
sus pensamientos, emociones y sensaciones pueden ser ahora detectados por cualquier ser
human que se acerque lo suficiente. Es la prdida total de intimidad y absolutamente
insoportable para sus semejantes, por lo que, convertido en un virtual apestado, rechazado
por todos, elige el ostracismo y se exila al planet del Laberinto, un complejo lleno de
trampas mortales construido por una ignota raza extinta much tiempo ha y hasta cuyo
centro hasta el moment nadie haba logrado llegar vivo. Pero, quizs porque ya no le
importa morir, l lo consigue.
Aos ms tarde, un grupo de humans llega al letal Laberinto para rescatarlo. Una terrible
amenaza se cierne sobre la humanidad: series extragalcticos con capacidad teleptica estn



25 Amplia de verdad y adems, bueeena: El libro de los crneos, El mundo interior, Alas Nocturnas, Espinas,
Muero por dentro, Sadrac en el horno, Las mscaras del tiempo, Tom O Bedlam, La faz de las aguas, y un
largo etc que hace palidecer de envidia a cualquier escritor del gnero.













esclavizando uno a uno los planets habitados, y la nica persona posiblemente capaz de
comunicarse con ellos es precisamente el exilado.
No se trata solo de llegar hasta l sorteando los mil ingeniosos obstculos con los que la
desconocida y extinta raza sembr los recodos del Laberinto, sino sobre todo de
convencerle de que tiene un deber para con la misma humanidad que lo rechaz. Al final lo
logran, y el extrao embajador acude al encuentro de los invasores extragalcticos,
permanece un rato ante ellos y luego regresa, ileso... y ya libre de su maldicin. Los
telpatas esclavistas comienzan a retirarse de los planets humans, liberando a sus
habitantes de su influjo. Ha habido contact o no? Imposible saberlo, y el hombre, ya igual
a todos los dems, regresa de todos modos al Laberinto que ha sido su casa durante tantos
aos... aunque ahora tanto l como todos los dems saben que no ser para siempre.
Es una novela que aborda complejos dilemas ticos, pero lo ms fascinante de ella es la
pesimista impresin de que toda comunicacin interespecies es absolutamente impossible, y
que ni siquiera seremos capaces de comprender a una civilizacin extraa analizando sus
artefactos. El Laberinto, de cuyos constructores se ignora todo, es el smbolo de lo
desconocido, de lo vano del empeo arqueolgico de reconstruir el propio pasado de la
humanidad, un claro ejemplo de que la CF, an ocupndose de mundos lejanos y series
exticos, siempre mira hacia nuestro present y pasado.
La segunda y todava ms "aliengena" novela de Silverberg es Regreso a Belzagor26. Su
argument debe no poco a la genial El corazn de las tinieblas de Joseph Conrad27:
Edmund Gundersen, que fuera administrator human de la colonia de Belzagor, regresa a
sus antiguos predios, ahora un mundo independiente gobernado por sus habitantes nativos,
aunque algunos humans an permanecen en el planet, que por estar curiosamente
dividido en zonas tropicales y rticas, sin faja templada, todava es un destino turstico de
poca importancia.
El quid de la cuestin est en que los nildoror y los sulidor, las dos species inteligentes del
planet, no solo no parecen necesitar nada de los series humans y su tecnologa o ciencia,
sino que se muestran profundamente resentidos contra ellos sin que quede clara la causa.

26 En ingls originalmente Downward to Earth. No deja de desconcertamos y a veces hasta indignamos la
despreocupada liberalidad con la que algunos traductores o algunos editors? cambian los ttulos de las obras
literarias o flmicas... y no solo de CF, por cierto.
27 En efecto, Silverberg confiesa que "escribi el libro tras una visit a Africa, y teniendo muy present la
poderosa novela de horror psicolgico de Conrad" (sic)













Los nildoror son una especie de mastodontes con grandes colmillos y pequeos cuernos,
herbvoros, mientras que los sulidor recuerdan a megaterios o perezosos gigantes bpedos, o
abominables hombres de las nieves con espeso pelaje que va del caoba al bronce largas y
robustas colas, cortas trompas y filosos colmillos y garras: son carnvoros.
Ambas species conviven pacficamente: pese a sus diferentes hbitos alimentarios,
comparten el mismo lenguaje, as como una extraa religion cuya nica obligacin de culto
parece ser, cada cierto tiempo, a veces una nica vez en la vida, emprender la peregrinacin
a las lejanas Montaas del Renacimiento, situadas en el Pas de la Niebla.
Edmund Gurdensen se siente culpable de haber menospreciado y explotado a los
elefantisicos nildoror, y sobre todo, de aos, antes haber impedido a un grupo de ellos que
se dirigieran a su peregrinacin. Ahora regresa con la intencin no muy clara de expiar la
culpa y averiguar si es possible qu es lo que ocurre en las misteriosas Montaas del
Renacimiento.
Pronto descubre que es culpable de algo ms: en las trridas junglas de Belzagor
viven unas "serpientes" (en realidad no son reptiles, sino una especie de enormes gusanos)
cuya linfa, extrada por medios mecnicos, result especialmente valiosa para la medicine
terrestre, por sus sorprendentes propiedades de reductor de las reacciones
inmunitarias... adems de su extraa potencia alucingeno. Pero los trabajadores de la
"estacin de ordeo", en la que el mismo Gurdensen permaneci algunos das, no se
limitaban a cosechar el valioso jugo, sino que, con travieso placer, lo compartan con los
nildoror, sin saber o precisamente porque saban? que dicha sustancia tena en su peculiar
religion una funcin cardinal.
Gurdensen descubre finalmente qu es lo que ocurre en las Montaas del Renacimiento:
gracias a las propiedades del "jugo" de las "serpientes" y a una estricta discipline mental,
los nildoror se metamorfosean en sulidor y viceversa, en un process lento y doloroso que
dura semanas, pero que ambas razas o variedades? Consideran bsico para la estabilidad
mental de cada individuo y la de toda su curiosa sociedad. El human se somete tambin a
la transformacin, y a diferencia de Kurtz28, el esposo de su antigua novia, que tras pasar



28 Otro nombre que remite directamente a la novela de Conrad, por cierto, tambin versionada por el director
cinematogrfico norteamericano Francis Ford Coppola en su inolvidable film antibelicista sobre la guerra de
Viet Nam, Apocalypsis Now, con Marlon Brando y Martin Sheen.













por el process queda convertido en un monstruo inhumano, emerge del cambio ms
human que antes.
A diferencia del escepticismo imperante en El hombre en el Laberinto, la muy optimista

tesis fundamental de Regreso a Belzagor parece ser que la comprensin entire la humanidad
y otras cultures inteligentes no terrestres es possible, siempre que seamos capaces de
renunciar al antropocentrismo y enfrentarnos a los hbitos y prcticas de otra raza sin
prejuicios tipo "nosotros somos los normales, ellos son solo monstruos aberrados".
El britnico John Brunner es bien conocido en la CF por sus novelas distpicas de

especulacin social escritas desde finales de los 60 a mediados de los 7029, pero en su
extraordinario dptico El crisol del tiempo (The crucible of time) y Las areas del tiempo
(The tides of time) nos ofrece el ambicioso panorama del desarrollo de toda una cultural

absolutamente aliengena y para nada humanoide. Sus miembros, que son se dan otro
nombre que "hombres", son series que recuerdan a moluscos, pero de origen vegetal, sin
esqueleto, que se mantienen erguidos solo gracias a la presin hidrulica en unos tmulos
que cubre el manto. Tienen zarpas para manipular objetos, un nico ojo y un sofisticado
sentido-del-clima, y son inteligentes, pero el hambre los hace caer en un peligroso estado de
ensoacin durante el que son especialmente vulnerable a la peor histeria religiosa.
La saga de cmo este curioso pueblo debe superar sus limitaciones anatmicas y las
adversidades de la naturaleza para llegar a la rbita, nico refugio seguro contra las
peridicas y catastrficas lluvias de meteoros y cometas que azotan a su mundo natal, es
una de las ms conmovedoras histories no humans de toda la CF, una novela coral cuyos
protagonistas son un amor al conocimiento y un voluntad de sobrevivir, sin embargo, muy
humans.
Dentro de la CF, gnero tradicionalmente sexista y dominado por los hombres, surgieron
sin embargo a partir de los 60 varias notables voces femeninas30, cuyo abordaje de las

entidades extraterrestres no poda menos que ser bastante innovador.


29 La llamada Triloga del Desastre, integrada por Todos sobre Zanzibar (Stand on Zanzibar), El rebao ciego
(The sheep look up) y Orbita inestable (Jagged Orbit), ms la much menos pesimista Eljinete de las ondas
de choque (The shockwave rider). Adems escribi otras novelas menores, como Jugadores deljuego de la
gente (i '.,. i at the game ofpeople) sobre el clsico tema del grupo secret que domina y dirige la march
de la sociedad.
30 Las damas de la CF ya son casi legin, y a diferencia del "fenmeno James Tiptree, Jr." Ya no necesitan
esconderse tras un seudnimo masculino, sino que rocalman orgullosamente su sexo: Ursula K. Le Guin, C. J.
Cherryh, Zenna Henderson, Joanna Russ, Kate Wilhem, Naomi Mitchinson, Lois Mc. Master Bujolds,














Uno de los ejemplos ms tempranos de ese enfoque femenino o feminist? es la curiosa

Memories de una mujer del espacio (Memoirs of a Spacewoman) de Naomi Mitchinson.

No es una obra especialmente bien escrita: su trama, al estilo de los clsicos "relatos de

viajes" decimonnicos, est salpicado de altibajos argumentales, pero su inquieta e

irreverente protagonista, la primera cosmonauta feminist del gnero, es un personaje

singularmente bien logrado. Y algunos de los series con los que se tropieza en sus andanzas

son bastante singulares an para la CF31

Por ejemplo, los radiados: una raza de organismos inteligentes similares a las llamadas

"estrellas de mar frgiles32" terrestres, con un centro pentagonal coronado por un anillo de

ojos y cinco brazos musculosos retrctiles y cubiertos de delicadas ventosas, con los que

manipulan herramientas e instruments. Viven en aldeas formadas por edificios bajos y casi

sin parees, con el cielo raso decorado por plants y hongos dispuestas en patrons

espiralados. Peridicamente todos los miembros de la aldea se trenzan en un danza giratoria

que parecer fungir como rito unificador de la comunidad.

Pero lo ms interesante de esta especie no es su morfologa, sino su filosofa, aunque la

segunda est determinada por la primera: no piensan en trminos de bueno-malo, luz-

oscuridad, o sea, categoras duales, sino segn un sistema pentagonal de lgica cuya misma

concepcin revela las intenciones de autora de hacer que los lectores se cuestionan lo
"natural" de las dicotomas aristotlicas, quizs determinadas solo por nuestra simetra

bilateral.

Sin duda la ms influyente y respetada de las autoras de CF33 es Ursula Kroeber Le Guin,

que sin embargo, no describi muchos extraterrestres en sus novelas del gnero, prefiriendo

concentrarse en los problems de series ms "humanos"34. Pero en dos de sus obras

Octavia Butler y ms recientemente Nancy Kress, Connie Willis, Sheri S. Tepper, Eleanor Amason y hasta la
espaola Elia Barcel, por no dejar a ninguna fuera y quedar bien con los studios de gnero, aunque en este
trabajo solo abordaremos a unas pocas de las que han descrito en sus obras a series extraterrestres novedosos o
interesantes.
31 Con ms de uno tiene intercambio sexual. Ah, esos locos aos 60, paz, amor y sexo, aunque fuera
interestelar.
32 El trmino zoolgicamente correct es Ofiuros, (Ophyuroidea) algo as como "con brazos de serpiente",
una de las cinco classes actualmente vivas del Phyllum Equinodermata, al que tambin pertenecen las estrellas
marinas de brazos rgidos, los erizos de mar, las holoturias y los lirios marinos..
33 Aunque tambin bien conocida por su tetraloga fantstica de Terramar, ha sido su CF la que ms fama le
ha reportado, con las novelas citadas en el cuerpo de este trabajo, adems de otras como La ciudad de las
ilusiones (City ofilusions) y Los desposeidos (The dispossesed) y cuentos estremecedores como Los que se
van de Omelas.
34 Si bien ms de uno titubeara antes de considerars 100% humans a los hermafroditas de La mano













tempranas, El mundo de Rocannon (Rocannon s world) y El nombre del mundo es bosque
(The wordfor the world isforest)3 s que aparecen estos.
En la primera de estas dos novelas, el antroplogo terrestre Rocannon, atrapado en un
mundo primitive en medio de una guerra, decide emrender una misin casi suicide: recorrer
medio planet hasta el sitio donde el enemigo oculta varias letales naves ms veloces que la
luz y el nico ansible en various aos luz a la redonda, para apoderarse de este y trasmitir a
su gente la posicin de los peligrosos ingenios blicos.
Es un periplo accidentado, una odisea casi homrica, el clsico Viaje, durante el cual
encuentra, adems de sus aliados naturales de la especie dominant, completamente
humana, (y de clara inspiracin "feudal-caballeresca": montan en felinos alados, los
barilor, usan espadas y lanzas para el combat areo, habitan en castillos en forma de domo
para protegerse de ataques desde el aire), a otras razas como los gredosos: caverncolas
fotfobos y por eso mismo elegidos por la especie no humana que supervise el planet, los
centaurianos, como depositarios de su conocimiento tecnolgico; a una voraz especie de
seudohumanos alados, coloniales como los insects y que sin ser inteligentes "imitan el
raciocinio de modo aterrador36 "; y otra especie que vive oculta en las montaas y poseen
el don de la telepata, que le trasmiten como inesperada carta de triunfo que lo ayuda a
cumplir su difcil misin.
En cuanto a El nombre del mundo es bosque, tiene por scenario Athshe, un mundo
mayormente cubierto de agua, con archipilagos salteados y cinco grandes masas de tierra
dispuestas en un arco de unos 2500 kilmetros en el hemisferio norte, todas densamente
cubiertas boscosas. Los vidos colonizadores humans explotan los recursos mineros y
forestales del planet, sin dudar en esclavizar o matar37 cuando los desobedecen a sus
pobladores originales, los atsheans, delicados primates de apenas y metro de altura y
cubiertos de pelo, evolucionados a partir de monos arborcolas despus de que una especie
native ms humana se autodestruyera en feroces guerras. Son omnvoros y poseen dos



izquierda de la oscuridad (The left hand of darkness)
5 Por desgracia, el juego de palabras se pierde en la traduccin, que quizs debi haber sido La palabra para
el mundo es bosque.
36 (Sic) Ursula K. Le Guin.
37 Mucho ms fcil cuando se arrojan al suelo pidiendo clemencia! qu monos tan tontos! en vez de pelear!
Tal violacin de las reglas de la lucha y la piedad es, a ojos de los atsheans, la mayor ofensa cometida por los
humans.













sofisticados lenguajes: uno hablado-escrito y otro de signos y toques. Viven en pequeos
grupos o clanes en moradas cavadas bajo las races de los grandes rboles de la forest.
Lo ms interesante de este pueblo no es nada de lo anterior, ni siquiera su graciosa
anatoma o sus suaves y agudas voces, sino su innato pacifismo (sustituyen los
enfrentamientos fsicos con concursos de canto!) y sobre todo su curiosa division del
mundo en dos realidades equivalentes: "tiempo-mundo" y "tiempo-sueo", en el que se
sumergen los ancianos "soadores" entrenados para merger con visions que son
interpretadas por las ancianas, las legisladoras y dirigentes de la bastante rala
administracin central o gobierno del clan.
Es en este "tiempo-sueo" donde un atshean encuentra la inspiracin para organizer una
resistencia violent contra los humans, con la que, a pesar de su menor fuerza fsica y ms
primitive tecnologa38, logran finalmente hacerse respetar por sus anteriormente crueles
amos.
Otra autora que ha sabido pintar con vividos tonos realistas a sus criaturas extraterrestres es
C. J. Cherryh. En su novela El orgullo de Chanur (Chanur's "Pride ') y el resto de su saga
de Chanur no solo la protagonista, la capitana Pyanfar Chanur, y toda su tripulacin
pertenecen a una raza de felinos aliengenas inteligentes y de clara inspiracin leonina (una
sociedad hipermachista dividida en pequeos clanes en los que son las hembras las que
hacen el trabajo y toman las decisions, pero son los escasos machos los valiosos
reproductores que viven en el lujo y la inaccin... hasta que justamente Pyanfar Chanur
empieza a cambiar las cosas) sino que en los espacios comunes, los astropuertos, se cruzan
con otras razas cada vez ms raras, como respiradores de metano con cerebros mltiples
que expresan sus ideas en forma de matrices. La incomunicacin es regla, pero a pesar de
todo se comercia. El nico personaje human es aqu la rareza y no la regla, en burlona
excepcin de los cnones habituales del gnero.
En otra de las obras de Cherryh, Kesrith, de la series del Sol Moribundo (The Faded Sun:
Kesrith) aparece una de las ms curiosas entidades de la ciencia ficcin contempornea: los
reguls. Se trata de series bastante humanoides, pero no humans. Son lentos y poseen


38 Para muchos, esta novela es una clara metfora en clave de CF de lo absurdo de la intervencin military
norteamericana en Viet Nam. Ursula K. Le Guin siempre fue una active militant feminist y antiimperialista,
aunque muchos vean todava en su novela Los desposeidos una crtica al socialismo como utopa de la
pobreza.













memories eidticas, o sea, que son incapaces de olvidar nada que hayan visto u odo
durante sus largas vidas. Su anatoma cambia radicalmente con la edad: en su juventud
caminan erectos y son relativamente delgados, hasta el punto de que su estructura sea es
visible bajo su piel gris parda y sin vello. Sus piernas, muy cortas para su talla, estn
fuertemente arqueadas, por lo que el paso tpico del regul joven es un gracioso anadeo. Pero
al crecer, su cuerpo se vuelve ms y ms obeso, hasta que su forma queda oculta bajo
masivos rollos de carne de los que apenas si alcanzan a asomar las manos y el rostro
impasible (sus caras semicrneas carecen casi por complete de musculatura facial y toda la
expresividad se concentra en movimientos de las aletas de la nariz y de los ojillos hundidos,
casi imperceptibles y muy difciles de interpreter para los humans)
Como un regul adulto puede sobrepasar la tonelada de peso, y lgicamente es incapaz de
mover tal mole con sus propios y atrofiados msculos, tal caracterstica determinada su tipo
de sociedad: una conservadora gerontocracia en la que los inmensos adults inmviles o
que flotan lentamente en sus trineos antigravitacionales toman decisions basndose en su
amplia experiencia, mientras que sus jvenes pupilos deambulantes las ejecutan lo ms
fielmente que pueden, si desean llegar a adults, pues los mayores tienen sobre ellos
derecho de vida o muerte.
Los reguls rechazan la violencia y la lucha y solo manifiestan cierta agresividad hacia sus
propios jvenes, as que, aunque han establecido un amplio imperio commercial interestelar
organizado en clanes, generalmente contratan mercenarios de otras species para solucionar
sus asuntos que impliquen combat. La novela trata sobre las impresiones de uno de estos
guerreros a sueldo, una humana, y su choque cultural con tan extraa sociedad, y es un
studio ejemplar sobre el eterno tema de la tolerancia a costumbres diferentes y los peligros
del antropocentrismo.
Eleanor Arnason no es (al menos an) una autora prolfica, sobre todo en lo que a CF39 se
refiere, pero su novela Circulo de Espadas (Ring of swords) constitute uno de los ms
interesantes abordajes al problema de la relatividad cultural de los ltimos aos.


39 Sus dos primeras novelas The sword smith y Daugther ofthe Bear King eran fantasia heroica. Pero ya en To
the the resurrection station se mezclan a la fantasia claros toques de CF y una muy personal vision feminist.
Aunque fue A woman ofthe iron people la novela que la lanz a la fama en el gnero. No pudimos terminar
de leer por complete la novela (ah, esos libros prestados por solo tres das! y en ingls!)y por eso no nos
extenderemos much sobre ella, pero digamos al menos de qu va: narra el largo viaje emprendido por dos
humans y dos aliengenas de Sigma Draconis II, una especie cuya biologa sexual es tan fuertemente













Su argument es casi infantilmente simple:


Yoss: Miembro de la Unin de Escritores y Artistas de Cuba. (UNEAC) y de la Asociacin
Hermanos Saz. Fue miembro de los talleres literarios "Oscar Hurtado" y "Julio Verne".
Obtuvo el Premio "David" en 1988 con Timshel, en la modalidad de Ciencia-ficcin. Tiene
publicados los libros: Timshel, 1989; W, 1998; Los siete pecados nacionales, Ed. Bessa,
Italia; la antologa de fantasa Reino eterno, en 1999; la novela Los pecios y los nafragos,
publicada a principios del 2000; y la pequea obra El encanto de fin de siglo, una noveleta
escrita a cuatro manos con el escritor italiano Enilio Manetti, la cual ser publicada en una
coleccin en colaboracin italocubana, titulada el Peso Cubano, y el libro Se alquila un
planet, publicado en Espaa en el 2002.







AL INDICE


coercitiva como la de los humans hermafroditas de La mano izquierda de la oscuridad de la Le Guin, autora
con la que los crticos ya comparan a Arnason.















3. CUENTO CLASICO: EL RUIDO DE UN TRUENO


Ray Bradbury


El anuncio en la pared pareca temblar bajo una mvil pelcula de agua caliente. Eckels
sinti que parpadeaba, y el anuncio ardi en la momentnea oscuridad:
SAFARI EN EL TIEMPO S.A. SAFARIS A CUALQUIER AO DEL PASADO. USTED
ELIGE EL ANIMAL NOSOTROS LO LLEVAMOS ALLI, USTED LO MATA.
Una flema tibia se le form en la garganta a Eckels. Trag saliva empujando hacia abajo la
flema. Los msculos alrededor de la boca formaron una sonrisa, mientras alzaba lentamente
la mano, y la mano se movi con un cheque de diez mil dlares ante el hombre del
escritorio.
-Este safari garantiza que yo regrese vivo?
-No garantizamos nada -dijo el oficial-, except los dinosaurios. -Se volvi-. Este
es el seor Travis, su gua safari en el pasado. El le dir a qu debe disparar y en qu
moment. Si usted desobedece sus instrucciones, hay una multa de otros diez mil dlares,
adems de una possible accin del gobierno, a la vuelta.
Eckels mir en el otro extremo de la vasta oficina la confusa maraa zumbante de cables y
cajas de acero, y el aura ya anaranjada, ya plateada, ya azul. Era como el sonido de una
gigantesca hoguera donde arda el tiempo, todos los aos y todos los calendarios de
pergamino, todas las horas apiladas en llamas. El roce de una mano, y este fuego se
volvera maravillosamente, y en un instant, sobre s mismo. Eckels record las palabras de
los anuncios en la carta. De las brasas y cenizas, del polvo y los carbones, como doradas
salamandras, saltarn los viejos aos, los verdes aos; rosas endulzarn el aire, las canas se
volvern negro bano, las arrugas desaparecern. Todo regresar volando a la semilla, huir
de la muerte, retornar a sus principios; los soles se elevarn en los cielos occidentales y se
pondrn en orientes gloriosos, las lunas se devorarn al revs a s mismas, todas las cosas se
metern unas en otras como cajas chinas, los conejos entrarn en los sombreros, todo
volver a la fresca muerte, la muerte en la semilla, la muerte verde, al tiempo anterior al
comienzo. Bastar el roce de una mano, el ms leve roce de una mano.













-Infierno y condenacin! -murmur Eckels con la luz de la mquina en el rostro
delgado-. Una verdadera mquina del tiempo. -Sacudi la cabeza-. Lo hace pensar a
uno. Si la eleccin hubiera ido mal ayer, yo quiz estara aqu huyendo de los resultados.
Gracias a Dios gan Keith. Ser un buen president.
- S -dijo el hombre detrs del escritorio-. Tenemos suerte. Si Deutscher hubiese
ganado, tendramos la peor de las dictaduras. Es el antitodo, militarista, anticristo,
antihumano, antintelectual. La gente nos llam, ya sabe usted, bromeando, pero no
enteramente. Decan que si Deutscher era president, queran ir a vivir a 1492. Por
supuesto, no nos ocupamos de organizer evasiones, sino safaris. De todos modos, el
president es Keith. Ahora su nica preocupacin es...
Eckels termin la frase:
-Matar mi dinosaurio.
-Un Tyrannosaurus rex. El lagarto del Trueno, el ms terrible monstruo de la historic.
Firme este permiso. Si le pasa algo, no somos responsables. Estos dinosaurios son voraces.
Eckels enrojeci, enojado.
-Trata de asustarme?
-Francamente, s. No queremos que vaya nadie que sienta pnico al primer tiro. El ao
pasado murieron seis jefes de safari y una docena de cazadores. Vamos a darle a usted la
ms extraordinaria emocin que un cazador pueda pretender. Lo enviaremos sesenta
millones de aos atrs para que disfrute de la mayor y ms emocionante cacera de todos
los tiempos. Su cheque est todava aqu. Rmpalo.
El seor Eckels mir el cheque largo rato. Se le retorcan los dedos.
-Buena suerte -dijo el hombre detrs del mostrador-. El seor Travis est a su
disposicin.
Cruzaron el saln silenciosamente, llevando los fusiles, hacia la Mquina, hacia el metal
plateado y la luz rugiente.
Primero un da y luego una noche y luego un da y luego una noche, y luego da-noche-da-
no- che-da. Una semana, un mes, un ao, una dcada! 2055, 2019, i 1999! i1957!
Desaparecieron! La Mquina rugi. Se pusieron los cascos de oxgeno y probaron los
intercomunicadores. Eckels se balanceaba en el asiento almohadillado, con el rostro plido
y duro. Sinti un temblor en los brazos y baj los ojos y vio que sus manos apretaban el













fusil. Haba otros cuatro hombres en esa mquina. Travis, el jefe del safari, su asistente,
Lesperance, y dos otros cazadores, Billings y Kramer. Se miraron unos a otros y los aos
llamearon alrededor.
-Estos fusiles pueden matar a un dinosaurio de un tiro? -se oy decir a Eckels.
-Si da usted en el sitio preciso -dijo Travis por la radio del casco-. Algunos
dinosaurios tienen dos cerebros, uno en la cabeza, otro en la column espinal. No les
tiraremos a stos, y tendremos ms probabilidades. Acirteles con los dos primeros tiros a
los ojos, si puede, cegndolo, y luego dispare al cerebro.
La mquina aull. El tiempo era una pelcula que corra hacia atrs. Pasaron soles, y luego
diez millones de lunas.
-Dios santo -dijo Eckels-. Los cazadores de todos los tiempos nos envidiaran hoy.
frica al lado de esto parece Illinois.
El sol se detuvo en el cielo.
La niebla que haba envuelto la Mquina se desvaneci. Se encontraban en los viejos
tiempos, tiempos muy viejos en verdad, tres cazadores y dos jefes de safari con sus
metlicos rifles azules en las rodillas.
-Cristo no ha nacido an -dijo Travis-. Moiss no ha subido a la montaa a hablar con
Dios. Las pirmides estn todava en la tierra, esperando. Recuerde que Alejandro, Julio
Csar, Napolen, Hitler... no han existido.
Los hombres asintieron con movimientos de cabeza.
-Eso -seal el seor Travis- es la jungla de sesenta millones dos mil cincuenta y cinco
aos antes del president Keith.
Mostr un sendero de metal que se perda en la vegetacin salvaje, sobre pantanos
humeantes, entire palmeras y helechos gigantescos.
-Y eso -dijo- es el Sendero, instalado por Safari en el Tiempo para su provecho. Flota
a diez centmetros del suelo. No toca ni siquiera una brizna, una flor o un rbol. Es de un
metal antigravitatorio. El propsito del Sendero es impedir que toque usted este mundo del
pasado de algn modo. No se salga del Sendero. Repito. No se salga de l. Por ningn
motivo! Si se cae del Sendero hay una multa. Y no tire contra ningn animal que nosotros
no aprobemos.













-Por qu? -pregunt Eckels. Estaban en la antigua selva. Unos pjaros lejanos gritaban
en el viento, y haba un olor de alquitrn y viejo mar salado, hierbas hmedas y flores de
color de sangre.
-No queremos cambiar el future. Este mundo del pasado no es el nuestro. Al gobierno no
le gusta que estemos aqu. Tenemos que dar much dinero para conservar nuestras
franquicias. Una mquina del tiempo es un asunto delicado. Podemos matar
inadvertidamente un animal important, un pajarito, un coleptero, aun una flor,
destruyendo as un eslabn important en la evolucin de las species.
-No me parece muy claro -dijo Eckels.
-Muy bien -continu Travis-, digamos que accidentalmente matamos aqu un ratn.
Eso significa destruir las futuras families de este individuo, entiende?
-Entiendo.
-Y todas las families de las families de ese individuo! Con slo un pisotn aniquila usted
primero uno, luego una docena, luego mil, un milln, un billn de posibles ratones!
-Bueno, y eso qu? -inquiri Eckels.
-Eso qu? -gru suavemente Travis-. Qu pasa con los zorros que necesitan esos
ratones para sobrevivir? Por falta de diez ratones muere un zorro. Por falta de diez zorros,
un len muere de hambre. Por falta de un len, species enteras de insects, buitres,
infinitos billones de formas de vida son arrojadas al caos y la destruccin. Al final todo se
reduce a esto: cincuenta y nueve millones de aos ms tarde, un hombre de las cavernas,
uno de la nica docena que hay en todo el mundo, sale a cazar un jabal o un tigre para
alimentarse. Pero usted, amigo, ha aplastado con el pie a todos los tigres de esa zona al
haber pisado un ratn. As que el hombre de las cavernas se muere de hambre. Y el hombre
de las cavernas, no lo olvide, no es un hombre que pueda desperdiciarse, no! Es toda una
future nacin. De l nacern diez hijos. De ellos nacern cien hijos, y as hasta llegar a
nuestros das. Destruya usted a este hombre, y destruye usted una raza, un pueblo, toda una
historic viviente. Es como asesinar a uno de los nietos de Adn. El pie que ha puesto usted
sobre el ratn desencadenar as un terremoto, y sus efectos sacudirn nuestra tierra y
nuestros destinos a travs del tiempo, hasta sus races. Con la muerte de ese hombre de las
cavernas, un billn de otros hombres no saldrn nunca de la matriz. Quizs Roma no se alce
nunca sobre las siete colinas. Quiz Europa sea para siempre un bosque oscuro, y slo













crezca Asia saludable y prolfica. Pise usted un ratn y aplastar las pirmides. Pise un
ratn y dejar su huella, como un abismo en la eternidad. La reina Isabel no nacer nunca,
Washington no cruzar el Delaware, nunca habr un pas llamado Estados Unidos. Tenga
cuidado. No se salga del Sendero. Nunca pise afuera!
-Ya veo -dijo Eckels-. Ni siquiera debemos pisar la hierba.
-Correcto. Al aplastar ciertas plants quiz slo sumemos factors infinitesimales. Pero un
pequeo error aqu se multiplicar en sesenta millones de aos hasta alcanzar proporciones
extraordinarias. Por supuesto, quiz nuestra teora est equivocada. Quiz nosotros no
podamos cambiar el tiempo. O tal vez slo pueda cambiarse de modos muy sutiles. Quiz
un ratn muerto aqu provoque un desequilibrio entire los insects de all, una
desproporcin en la poblacin ms tarde, una mala cosecha luego, una depresin, hambres
colectivas, y, finalmente, un cambio en la conduct social de alejados pases. O aun algo
much ms sutil. Quiz slo un suave aliento, un murmullo, un cabello, polen en el aire, un
cambio tan, tan leve que uno podra notarlo slo mirando de muy cerca. Quin lo sabe?
Quin puede decir realmente que lo sabe? No nosotros. Nuestra teora no es ms que una
hiptesis. Pero mientras no sepamos con seguridad si nuestros viajes por el tiempo pueden
terminar en un gran estruendo o en un imperceptible crujido, tenemos que tener much
cuidado. Esta mquina, este sendero, nuestros cuerpos y nuestras ropas han sido
esterilizados, como usted sabe, antes del viaje. Llevamos estos cascos de oxgeno para no
introducir nuestras bacteria en una antigua atmsfera.
-Cmo sabemos qu animals podemos matar?
-Estn marcados con pintura roja -dijo Travis-. Hoy, antes de nuestro viaje, enviamos
aqu a Lesperance con la Mquina. Vino a esta Era particular y sigui a ciertos animals.
-Para estudiarlos?
-Exactamente -dijo Travis-. Los rastre a lo largo de toda su existencia, observando
cules vivan much tiempo. Muy pocos. Cuntas veces se acoplaban. Pocas. La vida es
breve. Cuando encontraba alguno que iba a morir aplastado por un rbol u otro que se
ahogaba en un pozo de alquitrn, anotaba la hora exacta, el minuto y el segundo, y le
arrojaba una bomba de pintura que le manchaba de rojo el costado. No podemos
equivocarnos. Luego midi nuestra llegada al pasado de modo que no nos encontremos con













el monstruo ms de dos minutes antes de aquella muerte. De este modo, slo matamos
animals sin future, que nunca volvern a acoplarse. Comprende qu cuidadosos somos?
-Pero si ustedes vinieron esta maana -dijo Eckels ansiosamente-, deban haberse
encontrado con nosotros, nuestro safari. Qu ocurri? Tuvimos xito? Salimos todos...
vivos?
Travis y Lesperance se miraron.
-Eso hubiese sido una paradoja -habl Lesperance-. El tiempo no permit esas
confusiones..., un hombre que se encuentra consigo mismo. Cuando va a ocurrir algo
parecido, el tiempo se hace a un lado. Como un avin que cae en un pozo de aire. Sinti
usted ese salto de la Mquina, poco antes de nuestra llegada? Estbamos cruzndonos con
nosotros mismos que volvamos al future. No vimos nada. No hay modo de saber si esta
expedicin fue un xito, si cazamos nuestro monstruo, o si todos nosotros, y usted, seor
Eckels, salimos con vida.
Eckels sonri dbilmente.
-Dejemos esto -dijo Travis con brusquedad-. Todos de pie! Se prepararon a dejar la
Mquina. La jungla era alta y la jungla era ancha y la jungla era todo el mundo para
siempre y para siempre. Sonidos como msica y sonidos como lonas voladoras llenaban el
aire: los pterodctilos que volaban con cavernosas alas grises, murcilagos gigantescos
nacidos del delirio de una noche febril. Eckels, guardando el equilibrio en el estrecho
sendero, apunt con su rifle, bromeando.
-No haga eso! -dijo Travis.- No apunte ni siquiera en broma, maldita sea! Si se le
dispara el arma...
Eckels enrojeci.
- Dnde est nuestro Tyrannosaurus?
- Lesperance mir su reloj de pulsera.
-Adelante. Nos cruzaremos con l dentro de sesenta segundos. Busque la pintura roja, por
Cristo. No dispare hasta que se lo digamos. Qudese en el Sendero. Qudese en el
Sendero!
Se adelantaron en el viento de la maana.













- Qu raro -murmur Eckels-. All delante, a sesenta millones de aos, ha pasado el
da de eleccin. Keith es president. Todos celebran. Y aqu, ellos no existen an. Las cosas
que nos preocuparon durante meses, toda una vida, no nacieron ni fueron pensadas an.
-Levanten el seguro, todos! -orden Travis-. Usted dispare primero, Eckels. Luego,
Billings. Luego, Kramer.
-He cazado tigres, jabales, bfalos, elefantes, pero esto, Jess, esto es caza coment
Eckels -. Tiemblo como un nio.
- Ah -dijo Travis.
-Todos se detuvieron.
Travis alz una mano.
-Ah adelante -susurr-. En la niebla. Ah est Su Alteza Real.
La jungla era ancha y llena de gorjeos, crujidos, murmullos y suspiros. De pronto todo
ces, como si alguien hubiese cerrado una puerta.
Silencio.
El ruido de un trueno.
De la niebla, a cien metros de distancia, sali el Tyrannosaurus rex.
- Jesucristo -murmur Eckels.
- Chist!
Vena a grandes trancos, sobre patas aceitadas y elsticas. Se alzaba diez metros por encima
de la mitad de los rboles, un gran dios del mal, apretando las delicadas garras de relojero
contra el oleoso pecho de reptil. Cada pata inferior era un pistn, quinientos kilos de huesos
blancos, hundidos en gruesas cuerdas de msculos, encerrados en una vaina de piel
centelleante y spera, como la cota de malla de un guerrero terrible. Cada muslo era una
tonelada de carne, marfil y acero. Y de la gran caja de aire del torso colgaban los dos brazos
delicados, brazos con manos que podan alzar y examiner a los hombres como juguetes,
mientras el cuello de serpiente se retorca sobre s mismo. Y la cabeza, una tonelada de
piedra esculpida que se alzaba fcilmente hacia el cielo, En la boca entreabierta asomaba
una cerca de dientes como dagas. Los ojos giraban en las rbitas, ojos vacos, que nada
expresaban, except hambre. Cerraba la boca en una mueca de muerte. Corra, y los huesos
de la pelvis hacan a un lado rboles y arbustos, y los pies se hundan en la tierra dejando
huellas de quince centmetros de profundidad. Corra como si diese unos deslizantes pasos













de baile, demasiado erecto y en equilibrio para sus diez toneladas. Entr fatigadamente en
el rea de sol, y sus hermosas manos de reptil tantearon el aire.
-Dios mo! -Eckels torci la boca-. Puede incorporarse y alcanzar la luna.
- Chist! -Travis sacudi bruscamente la cabeza-. Todava no nos vio.
-No es possible matarlo. -Eckels emiti con serenidad este veredicto, como si fuese
indiscutible. Haba visto la evidencia y sta era su razonada opinion. El arma en sus manos
pareca un rifle de aire comprimido-. Hemos sido unos locos. Esto es impossible.
-Cllese! -sise Travis.
-Una pesadilla.
-D media vuelta -orden Travis-. Vaya tranquilamente hasta la mquina. Le
devolveremos la mitad del dinero.
-No imagine que sera tan grande -dijo Eckels-. Calcul mal. Eso es todo. Y ahora
quiero irme.
-Nos vio!
-Ah est la pintura roja en el pecho!
El Lagarto del Trueno se incorpor. Su armadura brill como mil monedas verdes. Las
monedas, embarradas, humeaban. En el barro se movan diminutos insects, de modo que
todo el cuerpo pareca retorcerse y ondular, aun cuando el monstruo mismo no se moviera.
El monstruo resopl. Un hedor de carne cruda cruz la jungla.
-Squenme de aqu -pidi Eckels-. Nunca fue como esta vez. Siempre supe que saldra
vivo. Tuve buenos guas, buenos safaris, y proteccin. Esta vez me he equivocado. Me he
encontrado con la horma de mi zapato, y lo admito. Esto es demasiado para m.
-No corra -dijo Lesperance-. Vulvase. Ocltese en la Mquina.
-Si.
Eckels pareca aturdido. Se mir los pies como si tratara de moverlos. Lanz un gruido de
desesperanza.
-Eckels!
Eckels dio unos pocos pasos, parpadeando, arrastrando los pies.
-Por ah no!
El monstruo, al advertir un movimiento, se lanz hacia adelante con un grito terrible. En
cuatro segundos cubri cien metros. Los rifles se alzaron y llamearon. De la boca del













monstruo sali un torbellino que los envolvi con un olor de barro y sangre vieja. El
monstruo rugi con los dientes brillantes al sol.
Eckels, sin mirar atrs, camin ciegamente hasta el borde del Sendero, con el rifle que le
colgaba de los brazos. Sali del Sendero, y camin, y camin por la jungla. Los pies se le
hundieron en un musgo verde. Lo llevaban las piernas, y se sinti solo y alejado de lo que
ocurra atrs.
Los rifles dispararon otra vez. El ruido se perdi en chillidos y truenos. La gran palanca de
la cola del reptil se alz sacudindose. Los rboles estallaron en nubes de hojas y ramas. El
monstruo retorci sus manos de joyero y las baj como para acariciar a los hombres, para
partirlos en dos, aplastarlos como cerezas, meterlos entire los dientes y en la rugiente
garganta. Sus ojos de canto rodado bajaron a la altura de los hombres, que vieron sus
propias imgenes. Dispararon sus armas contra las pestaas metlicas y los brillantes iris
negros.
Como un dolo de piedra, como el desprendimiento de una montaa, el Tyrannosaurus
cay. Con un trueno, se abraz a unos rboles, los arrastr en su cada. Torci y quebr el
Sendero de Metal. Los hombres retrocedieron alejndose. El cuerpo golpe el suelo, diez
toneladas de carne fra y piedra. Los rifles dispararon. El monstruo azot el aire con su cola
acorazada, retorci sus mandbulas de serpiente, y ya no se movi. Una fuente de sangre le
brot de la garganta. En alguna parte, adentro, estall un saco de fluidos. Unas bocanadas
nauseabundas empaparon a los cazadores. Los hombres se quedaron mirndolo, rojos y
resplandecientes.
El trueno se apag.
La jungla estaba en silencio. Luego de la tormenta, una gran paz. Luego de la pesadilla, la
manana.
Billings y Kramer se sentaron en el sendero y vomitaron. Travis y Lesperance, de pie,
sosteniendo an los rifles humeantes, juraban continuamente.
En la Mquina del Tiempo, cara abajo, yaca Eckels, estremecindose. Haba encontrado el
camino de vuelta al Sendero y haba subido a la Mquina.
Travis se acerc, lanz una ojeada a Eckels, sac unos trozos de algodn de una caja
metlica y volvi junto a los otros, sentados en el Sendero.
-Limpiense.













Limpiaron la sangre de los cascos. El monstruo yaca como una loma de carne slida. En su
interior uno poda or los suspiros y murmullos a media que moran las ms lejanas de las
cmaras, y los rganos dejaban de funcionar, y los lquidos corran un ltimo instant de un
receptculo a una cavidad, a una glndula, y todo se cerraba para siempre. Era como estar
junto a una locomotora estropeada o una excavadora de vapor en el moment en que se
abren las vlvulas o se las cierra hermticamente. Los huesos crujan. La propia carne,
perdido el equilibrio, cay como peso muerto sobre los delicados antebrazos, quebrndolos.
Otro crujido. All arriba, la gigantesca rama de un rbol se rompi y cay. Golpe a la
bestia muerta como algo final.
-Ah est- Lesperance mir su reloj-. Justo a tiempo. Ese es el rbol gigantesco que
originalmente deba caer y matar al animal.
Mir a los dos cazadores: Quieren la fotografa trofeo?
-Qu? -No podemos llevar un trofeo al future. El cuerpo tiene que quedarse aqu donde
hubiese muerto originalmente, de modo que los insects, los pjaros y las bacteria puedan
vivir de l, como estaba previsto. Todo debe mantener su equilibrio. Dejamos el cuerpo.
Pero podemos llevar una foto con ustedes al lado.
Los dos hombres trataron de pensar, pero al fin sacudieron la cabeza.
Caminaron a lo largo del Sendero de metal. Se dejaron caer de modo cansino en los
almohadones de la Mquina. Miraron otra vez el monstruo cado, el monte paralizado,
donde unos raros pjaros reptiles y unos insects dorados trabajaban ya en la humeante
armadura.
Un sonido en el piso de la Mquina del Tiempo los endureci. Eckels estaba all,
temblando.
-Lo siento -dijo al fin.
-Levntese! -grit Travis.
Eckels se levant.
-Vaya por ese sendero, solo! -agreg Travis, apuntando con el rifle-. Usted no volver
a la Mquina. Lo dejaremos aqu!
Lesperance tom a Travis por el brazo. -Espera...
-No te metas en esto! -Travis se sacudi apartando la mano-. Este hijo de perra casi
nos mata. Pero eso no es bastante. Diablo, no. Sus zapatos! Mralos! Sali del Sendero.













Dios mo, estamos arruinados Cristo sabe qu multa nos pondrn. Decenas de miles de
dlares! Garantizamos que nadie dejara el Sendero. Y l lo dej. i Oh, condenado tonto!
Tendr que informar al gobierno. Pueden hasta quitarnos la licencia. Dios sabe lo que le ha
hecho al tiempo, a la Historia!
-Clmate. Slo pis un poco de barro.
-Cmo podemos saberlo? -grit Travis-. No sabemos nada! Es un condenado
misterio! Fuera de aqu, Eckels!
Eckels busc en su chaqueta.
-Pagar cualquier cosa. Cien mil dlares!
Travis mir enojado la libreta de cheques de Eckels y escupi.
-Vaya all. El monstruo est junto al Sendero. Mtale los brazos hasta los codos en la
boca, y vuelva.
-Eso no tiene sentido!
-El monstruo est muerto, cobarde bastardo. Las balas! No podemos dejar aqu las balas.
No pertenecen al pasado, pueden cambiar algo. Tome mi cuchillo. Extrigalas!
La jungla estaba viva otra vez, con los viejos temblores y los gritos de los pjaros. Eckels
se volvi lentamente a mirar al primitive vaciadero de basura, la montaa de pesadillas y
terror. Luego de un rato, como un sonmbulo, se fue, arrastrando los pies.
Regres temblando cinco minutes ms tarde, con los brazos empapados y rojos hasta los
codos. Extendi las manos. En cada una haba un montn de balas. Luego cay. Se qued
all, en el suelo, sin moverse.
-No haba por qu obligarlo a eso dijo Lesperance.
-No? Es demasiado pronto para saberlo. -Travis toc con el pie el cuerpo inmvil.
-Vivir. La prxima vez no buscar cazas como sta. Muy bien. -Le hizo una fatigada
sea con el pulgar a Lesperance-. Enciende. Volvamos a casa. 1492. 1776. 1812.
Se limpiaron las caras y manos. Se cambiaron las camisas y pantalones. Eckels se haba
incorporado y se paseaba sin hablar. Travis lo mir furiosamente durante diez minutes.
-No me mire -grit Eckels-. No hice nada.
-Quin puede decirlo?
-Sal del sendero, eso es todo; traje un poco de barro en los zapatos. Qu quiere que
haga? Que me arrodille y rece?













-Quiz lo necesitemos. Se lo advierto, Eckels. Todava puedo matarlo. Tengo listo el fusil.
-Soy inocente. No he hecho nada!
1999, 2000, 2055.
La mquina se detuvo.
-Afuera -dijo Travis.
El cuarto estaba como lo haban dejado. Pero no de modo tan preciso. El mismo hombre
estaba sentado detrs del mismo escritorio. Pero no exactamente el mismo hombre detrs
del mismo escritorio.
Travis mir alrededor con rapidez.
-Todo bien aqu? -estall.
-Muy bien. Bienvenidos!
Travis no se sinti tranquilo. Pareca estudiar hasta los tomos del aire, el modo como
entraba la luz del sol por la nica ventana alta.
-Muy bien, Eckels, puede salir. No vuelva nunca.
Eckels no se movi.
-No me ha odo? -dijo Travis-. Qu mira?
Eckels ola el aire, y haba algo en el aire, una sustancia qumica tan sutil, tan leve, que slo
el dbil grito de sus sentidos subliminales le adverta que estaba all. Los colors blanco,
gris, azul, anaranjado, de las paredes, del mobiliario, del cielo ms all de la ventana, eran...
eran... Y haba una sensacin. Se estremeci. Le temblaron las manos. Se qued oliendo
aquel element raro con todos los poros del cuerpo. En alguna parte alguien deba de estar
tocando uno de esos silbatos que slo pueden or los perros. Su cuerpo respondi con un
grito silencioso. Ms all de este cuarto, ms all de esta pared, ms all de este hombre
que no era exactamente el mismo hombre detrs del mismo escritorio..., se extenda todo un
mundo de calls y gente. Qu suerte de mundo era ahora, no se poda saber. Poda sentirlos
cmo se movan, ms all de los muros, casi, como piezas de ajedrez que arrastraban un
viento seco...
Pero haba algo ms inmediato. El anuncio pintado en la pared de la oficina, el mismo
anuncio que haba ledo aquel mismo da al entrar all por vez primera.
De algn modo el anuncio haba cambiado.













SEFARI EN EL TIEMPO. S. A. SEFARIS A KUALKUIER AO DEL PASADO USTE
NOMBRA EL ANIMAL NOSOTROS LO LLEBAMOS AYI. USTE LO MATA.
Eckels sinti que caa en una silla. Tante insensatamente el grueso barro de sus botas.
Sac un trozo, temblando.
-No, no puede ser. Algo tan pequeo. No puede ser. No!
Hundida en el barro, brillante, verde, y dorada, y negra, haba una mariposa, muy hermosa
y muy muerta.
-No algo tan pequeo! No una mariposa! -grit Eckels.
Cay al suelo una cosa exquisite, una cosa pequea que poda destruir todos los equilibrios,
derribando primero la lnea de un pequeo domin, y luego de un gran domin, y luego de
un gigantesco domin, a lo largo de los aos, a travs del tiempo. La mente de Eckels gir
sobre si misma. La mariposa no poda cambiar las cosas. Matar una mariposa no poda ser
tan important. Poda?
Tena el rostro helado. Pregunt, temblndole la boca:
- Quin... quin gan la eleccin presidential ayer?
El hombre detrs del mostrador se ri.
-Se burla de m? Lo sabe muy bien. Deutscher, por supuesto! No ese condenado
debilucho de Keith. Tenemos un hombre fuerte ahora, un hombre de agallas. S, seor! -
El official call-. Qu pasa?
Eckels gimi. Cay de rodillas. Recogi la mariposa dorada con dedos temblorosos.
-No podramos -se pregunt a s mismo, le pregunt al mundo, a los oficiales, a la
Mquina,- no podramos llevarla all, no podramos hacerla vivir otra vez? No
podramos empezar de nuevo? No podramos... ?
No se movi. Con los ojos cerrados, esper estremecindose. Oy que Travis gritaba; oy
que Travis preparaba el rifle, alzaba el seguro, y apuntaba.
El ruido de un trueno.


Ray Bradbury: naci el 22 de agosto de 1920 en Waukegan, Illinois. Durante la Gran
Depresin se traslad con su familiar a Los Angeles, donde se gradu en 1938 en Los
Angeles High School. Su educacin acadmica acab ah, pero contini formndose por
cuenta propia hasta que en 1943 se convirti en escritor professional.













Bradbury no slo es novelist, tambin ha escrito inumerables guiones de television,
ensayos y poemas. Sus preocupacin como escritor no slo se centra en cuestionarse el
modo de vida actual, tambin se adentra en el reino de lo fantstico y maravilloso, con un
estilo potico y a veces provocative. En su niez, Bradbury fue muy propenso a las
pesadillas y horribles fantasas, que acab por plasmar en sus relatos muchos aos despus.




Al INDICE













4. CUENTO MADE IN CUBA: QUIMERA

Juan Pablo Noroa



De espaldas al gato, el dueo unta mantequilla en una tostada. Se muere de miedo, pero

resisted la compulsion de darse la vuelta porque de algn modo sabe que est a salvo

mientras escuche al animal maullar. Adems, no sabe en realidad si aquello ocurre cuando

no ve al animal, o slo en el instant fugaz y confuso en que ste cruza su vision perifrica;

por tanto, este moment pudiera ser seguro, y voltearse para rehuir el eclipse del gato

pudiera resultar contraproducente. Pues por una fraccin de segundo el felino estara en el

intervalo que lleva del rabillo del ojo al centro visual, y el dueo vera.

Es una tontera, no obstante, pretender quedarse el da entero en la cocina, parado frente a

la meseta con la vista fija en el lavadero. Tambin intil; el gato podra, en cualquier

moment, entrar en su campo visual por sus propias patas. Esto ltimo al final quizs sera

un alivio, pues mientras el animal est a la vista es slo un minino negro y blanco de pelo

largo, cola esponjosa y lanosos mofletes. Sin embargo, la experiencia intermedia sera

terrible, espeluznante, y de todas maneras despus vendra la angustiosa brega por

mantenerlo junto a l, y luchar por no quedarse dormido, y no decidirse a salir de la casa, y

demorar la vuelta al mximo. Resignado a que en realidad el problema no tiene solucin, el

dueo muerde la tostada sin apetito ni placer, y entonces ocurre.

Una criatura horrible y fascinante a la vez, una quimera de forma imprecisa y contornos

difusos, est sobre la meseta. Sus colors son delirantes, su simetra irreal, tiene y no tiene

estructuras y rganos reconocibles; se mueve sobre las losas y con respect a s misma a la

vez que mantiene una quietud glacial.

El dueo parpadea, y ante l su gatito blanquinegro extiende pedigeo la pata izquierda













mientras malla lastimeramente.

"No hay remedio", piensa el dueo, y mastica la tostada. Si por lo menos la bestia

permaneciera, sabra a qu atenerse. Es locura suya, alucinaciones causadas por el

agotamiento fsico y mental, o de verdad su gato es una alimaa impossible que en

condiciones zambiguas se deja ver como es, para torturarlo con la incertidumbre y el

miedo? En cualquiera de ambos casos, est solo ante el problema: si fuera real la quimera,

nadie va a creerle; si fuera desvaro, no puede darse el lujo de confesar a otro la chifladura,

no en las actuales circunstancias de su vida. Por no decir, acusar a un minino tan carioso

de ser una especie de monstruo...

Sobre la meseta de la cocina, el gato olisquea las migas perfumadas de mantequilla que han

cado en las losas y en su propio pelaje. El dueo suspira, sostiene la tostada en la boca,

carga al animal con ambas manos y se lo lleva con l a la sala. No puede hacer otra cosa

que lo que va a hacer ahora.

El dueo deja al gato, que ahora ronronea trepidantemente, sobre el sof, y pone junto a la

boca de ste lo que queda de la tostada. El gato malla de agradecimiento y pesca una punta

del pan con los dientes delanteros, como si temiera mancharse el hocico con la mantequilla.

Y cuando el animal cierra los ojos, el hombre cierra tambin cierra los suyos, fuertemente,

y cuando la mascota comienza a mordisquear el pan, el dueo comienza a retirarse a ciegas

en direccin al dormitorio, y lo hace sin tropiezos, conociendo el camino, hasta que llega y

cierra tras de s la puerta de la habitacin, con sigilo, much cuidado, aun sin abrir los ojos,

y se apoya en la hmeda madera, desesperado y seguro por esta noche.

Todas las ventanas estn hermticamente cerradas y no hay ms puertas. El dueo se

abalanza sobre la cama, toma unas pastillas de la mesita de noche y se traga dos como si

fuesen un puado. Ms tarde, en la sala, la quimera no consigue acomodar su forma













anmala en el sof, cuya superficie tampoco le es llevadera a su antinatural textura. Por

suerte, ella conoce un sitio agradable donde dormir. La quimera se baja del sof, camina en

direccin a la habitacin del dueo y llega hasta la pared medianera, que no la detiene, pues

la criatura la atraviesa como si ella o el muro fueran ilusiones, gas, imgenes de humo en

una mente afiebrada.

Dentro est su amo. La quimera se sube a la cama suave y cautelosa. El hombre duerme

pesadamente, y ella puede caminar sobre l, situarse entire el pecho y el vientre, en el hueco

clido y firme bajo las costillas, y acomodarse. Sus colors fantsticos se tornasolan

agitadamente al mismo ritmo del ronroneo, mientras sus ojos verdeamarillos acarician el

rostro del dueo con una mirada de absolute e infinita adoracin.



Juan Pablo Noroa Lamas (1973): Graduado de Letras en la Universidad de la

Habana ha sido incluido en la antologa Reino Eterno, Letras cubanas 1999.

La mayor parte de su obra se encuentra indita.


Al INDICE















5. ENTREVISTA: LITERATURE FANTSTICA EN ESPAOL
ENTREVISTA: Liliana Bodoc
"Lo fantstico es mi espacio de compromise y rebelin"
La pica de mundos impregnados de magia y poblados por series extraordinarios en
busca de utopas tambin tiene escritores en espaol que triunfan. Un ejemplo es la
argentina Liliana Bodoc con su triloga La saga de los confines, en la que destaca la
creacin de un universe cuyos objetos, elements y lugares estn enraizados con la
Amrica aborigen. Esta entrevista es un recorrido por un gnero que cada vez hechiza
a ms lectores que buscan territories ms all de los fundados por Tolkien o Rowling.
Por RAQUEL GARZN
BABELIA- 19-08-2006


"La pica fantstica se propone la construccin de un mundo paralelo en el que se narran
relatos que deben reunir dos elements esenciales: ser colectivos y de magnitude heroica"
La casa de la pica fantstica es un condominio multicolor e inapagable en el que conviven
en tierras sin tiempo y embarcados en enfrentamientos tan largos como la edad del agua,
hroes que luchan por su honor o por su pueblo, mitologas de los ms diversos orgenes,
espadas con poderes sobrenaturales, duendes, aprendices de brujo... "Son relatos colectivos
y heroicos que nos proponen un mundo cerrado y autnomo, en el que el Bien y el Mal se
enfrentan categricamente y en el cual intervene la magia, entendida no como lo que no
existe sino como aquello que todava no podemos explicar", precisa la escritora argentina
Liliana Bodoc (Santa Fe, 1958). Hace seis aos, con la aparicin en Argentina de Los das
del Venado, primer libro de su triloga La saga de los confines, la hasta entonces indita
autora sum a esa familiar literaria de cuo anglosajn -donde campean las creaciones de J.
R. R. Tolkien, Michael Moorcok, Julliet Marillier y Robert Carter, entire otras- las leyendas,
la naturaleza y los colors americanos en un territorio mgico llamado Tierras Frtiles. Una
triloga que en Espaa public Edhasa.
Fenmeno editorial que lleva ms de 120.000 ejemplares vendidos en Amrica Latina y 13
reediciones, Bodoc cruz el Atlntico en 2005. Para entonces contaba con various premios
(menciones especiales de los internacionales Andersen y The White Ravens, entire otros) y













la bendicin, llegada por correo electrnico, de la estadounidense Ursula K. Le Guin, pope
de la literature fantstica, quien al regresar de unas vacaciones por el Caribe, tras leer sus
libros, le escriba: "Vuelvo a casa de dos viajes. Pero el suyo me llev ms lejos". Editada
por Edhasa en Espaa y en process de traduccin al alemn, el francs y el italiano, la saga
(que consta de Los das del Venado, Los das de la Sombra y Los das del Fuego) sigue
sumando lectores, mientras Bodoc espera la publicacin, en Argentina, de su nueva novela
Memories impuras, una historic "fantstica pero no pica, con una alta carga de erotismo",
sobre el tiempo de los virreinatos y las logias americanas.
PREGUNTA. En un mundo tan diverso cultural, geogrfica y socialmente, para qu
inventar otros?
RESPUESTA. La necesidad de imaginar universos alternatives est present en la literature
oral de las cultures ms diversas. La pica fantstica se propone la construccin de un
mundo paralelo en el que se narran relatos que deben reunir dos elements esenciales.
Tienen que ser colectivos -son relatos de pueblos, llenos de gentilicios- y, adems, de
magnitude heroica. No se trata de relatos intimistas, aunque en algunos, sobre todo en los
modernos, el tema psicolgico o privado aparezca. Tienen la intencin de fijar un modelo a
seguir y son, en ese sentido, didcticos. A esto hay que sumarle los tpicos casi necesarios
del gnero que son los viajes, de iniciacin o de transformacin, el hroe y el antihroe y la
aparicin de dos polos siempre en guerra: el Bien y el Mal. Adems, por supuesto, lo
fantstico, cierto enrarecimiento, que suele asociarse a un sistema mgico. Esto no significa
que esos mundos no estn referenciados. Toman algn sector de la realidad y lo subliman
desde lo fantstico para presentar una mirada singular sobre ese microcosmos.
P. No son, pues, sitios desasidos de lo real


R. No, en absolute. Son especulaciones sobre la realidad. Que, adems, muchas veces, por
ejemplo en Ursula K. Le Guin, tienen much de ensayo: la historic funciona casi como un
experiment antropolgico que se vale de la ficcin para investigar y reflexionar, en su
caso, sobre la problemtica de gnero.
P. Cul fue su experiment? Qu quera lograr cuando se decidi a escribir La saga
de los confines?













R. Lo mo es bastante paradigmtico porque se asocia a una caracterstica del gnero pico:
existe el deseo de construir en la ficcin un mundo deseado y deseable, utpico. La saga de
los confines narra el enfrentamiento blico, pero tambin filosfico, social y econmico,
entire dos proyectos de mundo: uno que tiene que ver con la diversidad, la libertad y el
respeto por la naturaleza y otro que potencia la uniformidad, la esclavitud y la relacin
parsita. En ese context se desarrollan amores, traiciones, guerras y toda la temtica
mgica caracterstica del gnero, basada aqu en la concepcin de los mapuches, aztecas y
mayas y en libros como el Popol Vuh. Hay, tambin, series fantsticos como las mujeres pez
o los lulus, criaturas de cola luminosa.
P. Gran parte de esta literature siente cierta fascinacin por lo medieval: castillos,
caballeros, espadas...
Por qu?
R. Si, en muchos relatos del gnero hay un medievalismo subyacente, una especie de
melancola, incluso, que se trasluce al imaginar ropas, alimentos, armas, fortalezas
... Si bien en mi saga no se da, porque el universe de los objetos y elements se enraiza en
la Amrica aborigen, es cierto que los ropajes de lo medieval, los largos viajes, las
Cruzadas... exaltan la imaginacin. Con vision crtica o vocacin melanclica, la Edad
Media es siempre una reserve de climas y temticas para la literature. Parte de esa nostalgia
se explica porque se la asocia con cierta buena lentitud, con una vivencia ms humana y
menos ruidosa del tiempo.
P. Qu autores le abrieron a usted las puertas de la imaginacin?
R. Trazar una historic del gnero nos lleva a picas annimas como la de Gilgamesh, el rey
sumerio de la ciudad de Uruk unos 4.600 aos atrs, o al mismo Homero en Grecia, porque
en ellos estn los embriones de lo pico y lo fantstico. Pero nombrara a autores clave
porque me propusieron universos con reglas propias, novelas-mundo, clsicos infantiles
como Los viajes de Gulliver, de Jonathan Swift, de 1726, que es una gran alegora de la
situacin sociopolitica de la poca. O Julio Verne, buena escuela a la hora de soar desde la
literature cosas que despus son posibles. Alicia en elpas de las maravillas, de Lewis
Carroll, me parece tambin un texto fundamental con un apunte lleno de ternura: siempre
he credo que el final era innecesario.
P. ?













R. Es que... es lo olvidable del libro, porque la construccin fantstica de Carroll result tan
verosmil, que intentar revertirla diciendo que las peripecias de Alicia se explican por un
sueo slo se entiende como una obligacin del matemtico que l era, tratando de
permanecer fiel a su poca y su formacin.
P. Y su encuentro con la pica fantstica propiamente dicha?
R. En forma consciente y apasionada llegu al gnero con Tolkien. Yo tena unos 20 aos y
le El Seor de los Anillos. Me encontr habitando un mundo poblado por balrogs o
demonios de apariencia semihumana, grandes araas, guilas, elfos, dragones y dems
monstruos con ecos de las mitologas celta, germana y nrdica. Un universe del que
peligrosamente no me quera ir. Fue casi adictivo para mi, que por impronta familiar vena
leyendo much realismo del boom y el posboom latinoamericano. Segu con El Hobbitt y
finalmente con El Silmarillion, su mejor texto, por la belleza de la prosa.
P. Tolkien y Le Guin son influencias que reconoce. Qu recogi de cada uno de ellos?
R. De Tolkien, la idea de concebir otro mundo y las caractersticas del gnero pico
modernizado; de Le Guin, la presencia fuerte de las mujeres y el trabajo lrico con la
palabra. Libros como Los magos de Terramar, El nombre del mundo es Bosque, La mano
izquierda de la oscuridad fueron puertas muy generosas a la obra de una escritora
fundamental.
P. Casi estoy tentada a preguntarle si todos escribieron sobre lo mismo...
R. (Se rie). En cierto sentido, si, pero como decia Tolkien, aunque se comparta el
argument, lo que define una obra es el colorido, la atmsfera, los detalles individuals e
inclasificables del relato. Otro autor imprescindible es Robert E. Howard con su series
Conan de Cimmeria. Lo le much despus que a Tolkien, aunque Howard describe antes,
durante la Gran Depresin de Estados Unidos.
P. Los adolescents parecen los lectores ms agradecidos del gnero, o slo es un
prejuicio?
R. Los jvenes reciben mejor estas histories porque son ms generosos, ms claros y ms
libres a la hora de no exigirle a la literature un plus. La literature vale, para ellos, por si
misma. Yo he escuchado a muchos adults decir: "Leo literature histrica porque adems
aprovecho para aprender sobre tal o cual cosa". Le exigen referencialidad, informacin o













una utilidad que la literature no tiene por qu tener como no tienen por qu aportarlas un
cuadro o una sinfona. Cuesta much que a los escritores de este tipo se nos tome en serio.
P. Por qu?
R. Porque perdura una infravaloracin de la imaginacin que heredamos de prejuicios
decimonnicos. Sigue habiendo la idea de que no es literature seria...
P. Jaime Rest, crtico argentino muerto en 1979, afirmaba que el gnero policiaco, la
ciencia-ficcin y el terror eran diferentes respuestas a la dificultad del siglo XIX para
conciliar el racionalismo cientfico con los elements sobrenaturales u oscuros del
Romanticismo.
R. Coincido y pienso que lo fantstico, tomado en forma amplia, asume la complejidad de
aquello para lo cual no tenemos respuestas racionales. Puede tener, tambin, una fuerza
transformadora increble y plantarnos en un territorio de batalla social comprometida. As,
Kalpa imperial, de Angelica Gorodischer, narra en once relatos, fragments de la historic
del Imperio Ms Vasto que Nunca Existi con un derroche magistral de imaginacin. El
libro habla bsicamente de la dictadura argentina y de la represin, desde un universe de
ficcin muy complejo.
P. Cmo explica el auge que vive este tipo de literature desde hace una dcada al
menos?
R. Creo que hay una necesidad social de comprensin de diferentes aspects de lo real. La
razn pura no agota las respuestas posibles y la literature de fantasia propone una mayor
apertura. Es un auge que el cine amplifica: Harry Potter, El Seor de los Anillos, ahora las
Crnicas de Narnia basadas en los libros de C. S. Lewis...
Seguramente este boom pasar y quedar slo lo que valga la pena, pero resta un largo
camino hasta juzgar a los escritores del gnero por la calidad de los textos que presentan.
P. Qu tipo de relacin existe entire su literature y el realismo mgico?
R. Lo fantstico es una luz con la que me gusta iluminar la razn; por mi historic personal -
mi padre fue siempre racional hasta el autoritarismo- ha sido mi espacio de rebelin. Garca
Mrquez estableci un puente que yo agradezco entire el mundo de la literature
latinoamericana comprometida, combative, preocupada por las injusticias y lo fantstico.
En Cien aos de soledad, Remedios, la bella, puede levitar, pero Macondo no deja de ser
un pueblo latinoamericano con toda su problemtica. Hasta el realismo mgico, conciliar














esos mundos fue impossible para quienes sentan que literature era compromise social y

pelea revolucionaria y que el resto era de tilingos.

P. Le propongo el movimiento inverso: cree que hay temas que slo pueden

abordarse desde la pica fantstica?

R. No me gustara cometer contra el realismo lo que el realismo cometi contra la fantasa.

Que hablen de duendes noms, que hablen de lo que quieran. A la literature no hay que

ponerle cscaras ni cerrojos. La ficcin debe ser pura libertad.

o


AL INDICE













6. LAS COSAS QUE VENDRAN (...y que pasan)


Grupo tic Crea.iin ESPIRA~L Proi.%cioi (il Arte Fantl-lico
tic Gnero Finl.i%ieoi ONiRIC A


PrtieiFio -BRAPALA
Centro de


Convocan a la III Edicin


>B 3 "Nuestras races en la Magia"


B o, *Dedicado a la vida y obra de Samuel Feijo*



''^s*/ I------------
Del 4 al 5 de noviembre de 2006
en


Casa de la Cultura de 10 de Octubre
Teatro Mariana Grajales




El 3ER. CONCILIO DE LORIEN estar dedicado a la races mitolgicas y mgicas de
nuestra cultural cubana: indgena, africana, ibrica, francesa, china, rabe y... ms.
Cuenta con el auspicio de la Casa de Cultura de 10 de Octubre y sus grupos de artists
aficionados, el Teatro Mariana Grajales y la Asociacin Hermanos Saiz



casa le ultra

Octubre e! Camein y Pat cli













SABADO 4:
CASA DE LA CULTURAL DE 10 DE OCTUBRE
A partir de las 10:00AM


SConversatorios sobre la obra de Samuel Feijo; las races mticas y mitolgicas
de nuestra cultural national y sobre las historietas cubanas.


Exposiciones plsticas y Expoventa artesanal y de libros


Encuentro de Conocimientos sobre la obra de JRR Tolkien .


A partir de las 7:00 PM


SConcurso y Festival de Disfraces de pica y fantasia.


SDiscoMANGA, con proyeccin de clips de corte fantstico y especialmente de
animacin japonesa.


Convocamos a todos amantes del fantstico a que disfruten de esta oportunidad de
darle alas a su imaginacin y encarnar sus personajes favorites.


HABR SORPRESAS Y PREMIOS


DOMINGO 5:
CASA DE LA CULTURAL DE 10 DE OCTUBRE


A partir de las 10:00AM


O Festival Infantil con actividades artsticas variadas, juegos y sorpresas.













Muestra de juegos de rol y tableros de temas fantsticos y simultnea de juegos
para jvenes y adults.


TEATRO MARIANA GRAJALES
2:OOPM-4:30PM


8 Gala de Clausura con narracin oral escnica, danzas, y msica renacentista y
cltica.


AL INDICE













7. COMO CONTACTARNOS?


S tienes algn comentario, sugerencia o colaboracin escrbenos a:
darthmota@centro-onelio. cult. cu
jartower@centro-onelio. cult. cu
espiral@centro-onelio. cult. cu
aceptamos cualquier colaboracin seria y desinteresada. Traten de ponerla en el
cuerpo del mensaje.


Advertencia: Los mensajes de direcciones desconocidas que contengan adjuntos
sern borrados.


Para suscribirte envanos un correo en blanco a:
disparoenred@centro-onelio. cult. cu
con la palabra "BOLETIN" en el asunto.


Para desincribirte envanos un correo en blanco a:
disparoenred@centro-onelio. cult. cu
con la frase "NO BOLETIN" en el asunto.


Para obtener nmeros atrasados envanos un correo en blanco a:
disparoenred@centro-onelio. cult. cu
con la frase en el asunto "Numeros anteriores" y el nmero del correo atrasado que
deseas entire parntesis a continuacin. Si los quieres todos escribir a continuacin "todos".


Eiemplos: Con el asunto "Numeros anteriores (2)(5)(20)" obtendras los nmeros 2,
5 y 20 del Disparo en Red. Con el asunto "Numeros anteriores todos" obtendras todos los
nmeros del Disparo en Red existentes.


Al INDICE