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 Table of Contents
 La frase de hoy: Frederic...
 Articulo: Vacaciones en Klendathu,...
 Cuento clásico: Regiones apartadas,...
 Cuento made in Cuba: La misión,...
 Curiosidades: Como construir un...
 Reseñas: Trilogia del ciberesp...
 Humor: Tres Prólogos de Douglas...
 ¿Cómo contactarnos?


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Disparo en Red
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Permanent Link: http://ufdc.ufl.edu/UF00103496/00013
 Material Information
Title: Disparo en Red
Physical Description: Serial
Language: Spanish
Publisher: Disparo en Red
Place of Publication: Havana, Cuba
Creation Date: May 2005
 Subjects
Genre: serial   ( sobekcm )
 Record Information
Source Institution: University of South Florida
Holding Location: University of South Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier:
System ID: UF00103496:00013

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Table of Contents
    Cover
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    Table of Contents
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    La frase de hoy: Frederic Brown
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    Articulo: Vacaciones en Klendathu, Gabriel Benítez
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    Cuento clásico: Regiones apartadas, William Gibson
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    Cuento made in Cuba: La misión, Jesús Minsal Diaz y Eric Flores Taylor (JE)
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    Curiosidades: Como construir un Alien, Cristobal Perez-Castejon Carpena
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    Reseñas: Trilogia del ciberespacio
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    Humor: Tres Prólogos de Douglas Adams
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    ¿Cómo contactarnos?
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HOY: 25 de MAYO del 2005


DISPARO EN RED: Boletn electrnico de ciencia-ficcin y fantasa.
De frecuencia quincenal y totalmente gratis.


Portada: Luis Royo.















Editores:
darthmota
Jartower
Colaboradores:
Taller de Creacin ESPIRAL de ciencia ficcin y fantasa.
Proyecto de Arte Fantstico Onrica.
Anabel Enriquez Pieiro
Juan Pablo Noroa Miguel Bonera Miranda
Jorge Enrique Lage Coghan
Victor Hugo Prez Gallo Ral Aguiar

























0. CONTENIDOS:



1. La frase de hoy: Frederic Brown.
2. Artculo: Vacaciones en Klendathu, Gabriel Bentez.
3. Cuento clsico: Regiones apartadas, William Gibson.
4. Cuento made in Cuba: La misin, Jess Minsal Daz y Eric Flores Taylor (JE)

5. Curiosidades: Como construir un Alien, Cristobal Perez-Castejon Carpena.
6. Resea: Triloga del ciberespacio.
7. Humor: Tres Prlogos de Douglas Adams.
8. Cmo contactarnos?















1. LA FRASE DE HOY:
El ltimo hombre sobre la Tierra estaba solo en una habitacin. Son una llamada a
la puerta...
Frederic Brown.




2.ARTICULO: VACACIONES EN KLENDATHU
por Gabriel Bentez


Les tengo noticias: Hollywood nos ha malacostumbrado. Esperamos que todo film que nos
made nos entregue un mensaje ya rumiado y digerido. Pensar no viene incluido en nuestro
ticket para la diversion. Por tal razn los mensajes de Hollywood se han vuelto muy
director, su posicin se ha vuelto monocromtica: o es blanco o es negro.
Cuando t vas a ver una pelcula sobre Vietnam saldrs desilusionado si te enteras de que el
film no acaba dicindote que la guerra es mala y que deberamos acabar con ella. Nos
sentimos mal si el criminal no paga lo que debe. No debera critical esto. Al fin y al cabo
no pagas dinero en el cine para frustrarte ms o para que te recuerden que esta vida es un
asco. Yo estoy a favor de que acabe la guerra y de que el criminal sea castigado.
Muchos opinaban saliendo de la sala que la vida en realidad no es as. Las guerras se
mantendrn ah afuera y los criminals seguirn siendo protegidos por las autoridades.
Como podemos ver, el cine es ilusin y por ilusin pagamos. Tal vez por esta razn no son
bien recibidas las pelculas que nos obligan no solo a ver el lado oscuro de la moneda sino a
cuestionarnos a nosotros mismos. Es fcil hacer una pelcula donde ganen los malos y
salgamos del cine opinando que no debera haber sido as, que a fin de cuentas deberan
haber ganado los buenos. En esta clase de pelculas no nos cuestionaramos a nosotros, sino
a los mafiosos que ganaron. No deba haber sido as.
Pero, ah! que diferente cuando el cine sirve de reflejo para nosotros mismos, cuando nos
muestra o nos hace cuestionar nuestros valores y principios. Poca gente paga un boleto de
cine para cuestionarse a si mismo al final de la pelcula. Por lo general, esas pelculas son
no comerciales. Tal vez Ripley no lo crea pero TROPAS DEL ESPACIO pertenece a esta













clase de pelculas. Qu puedo sacar de una pelcula de ciencia ficcin de este tipo (se
preguntaran various) Qu hay de profundo en un destazadero de marines intergalcticos?
Aparentemente nada. Aparentemente...
2. Sobre el cine de ciencia ficcin.
Comencemos por aceptar que el cine de ciencia ficcin de un tiempo para ac no pareca
ser el vehculo ideal para una pelcula reflexiva. Con la sobresaturacin de efectos
especiales y monstruos aliengenas, el FX se convierte en la verdadera estrella de la
pelcula. La historic bien puede salir sobrando.
Muchos dicen que el cine de ciencia ficcin con mensaje acab en los setenta, pero ya no es
as... estamos viendo un resurgimiento de cine de ciencia ficcin con mensaje. GATTACA
por ejemplo, nos susurra que lo ms important es el espritu human. Pero el chiste de la
ciencia ficcin no es tanto el mensaje sino la especulacin, la oportunidad de cuestionarnos
nuestro realidad, nuestro ambiente. Los mensajes, como ya los vimos, son ideas dirigidas.
T puedes tomarlas o dejarlas. Pero no la especulacin... en la especulacin no hay
mensajes, hay interrogantes y las respuestas podemos drnoslas nosotros mismos. Solo que
a lo mejor estas respuestas resultan no ser de nuestro agrado.
3. Pasaporte al subterrneo.
En 1972, Norman Spinrad present una novela titulada EL SUEO DE HIERRO. Dentro de
esta novela hay otra novela escrita supuestamente por un Adolf Hitler alternative. Este
Hitler es un famoso escritor de ciencia ficcin y su novela El Seor de la Swastica es una
interesante aventura del gnero. El lector comenzara a leer la novela de Hitler y si no esta
preparado puede empezar a gustarle y tal vez a parecerle cada vez mas emocionante.
Cuando termine, habr apoyado al hroe y a su misin de extermino racist contra los
mutantes. Se habr convertido en una especie de Nazi sin el esperrselo.
TROPAS DEL ESPACIO maneja un juego similar pero es francamente sarcstico y cido.
El que va a ver una pelcula de accin apoyara a los humans en su carrera contra el
extermino de los bichos una raza extraterrestre tremendamente letal que habitat el sistema
Klendathu. Cuando salga, si le gusto la pelcula, saldr feliz por la destruccin de various de
esos asquerosos bichos. La mayora vio eso... vio una lucha de humans y extraterrestres.
Vio solo la superficie. Si hubiera bajado al subterrneo se habra dado cuenta con horror
que humans y bichos eran (en la pelcula de Verhoven) la misma clase de cosa.













4. Yo hago mi parte.
Algunos crticos dicen que TROPAS DEL ESPACIO es otra pelcula de accin que apoya al
militarismo y la exageracin. Error. Otros vieron un mensaje antimilitar. Error tambin. El
chiste de TROPASDEL ESPACIO es que nos obliga a ver desde todos los ngulos. La
pelcula comienza con un descarado promocional pro military al estilo de los de la segunda
guerra mundial: El ejercito te necesita La patria es primero. Los nios reciben, felices,
armas en lugar de dulces, los soldados sonren con sonrisas marca Colgate. De ah en
adelante los promocionales irn informando los avances de la guerra conforme esta
transcurre. Servirn tambin para promocionar el odio xenofbico hacia los bichos,
monstruosos insects asesinos que habitan el planet Klendathu (exactamente al otro lado
de la galaxia, ojo con esto) y que han exterminado a toda una colonia de humans en otro
planet.
No cabe duda de que los insects tienen inteligencia. No estn peleando contra insects
puramente. Pero es una inteligencia tan diferente a la nuestra, tan inhumana que no hay
remordimientos en considerarla de insecto. En cierta parte de la pelcula un tipo histrico
vestido ridculamente, ridiculiza (valga la redundancia) a una cientfica que expone que los
bichos son series con inteligencia, dando a entender que podra haber comunicacin. La
critical hacia los medios de comunicacin como controladores de masas es bestial y direct.
Muy similar a la del Gran Hermano en la novela 1984 de Orwell donde todas las noticias
son filtradas, manipuladas para mover como marionetas la opinion popular.
Al espectador se le presentan las noticias como a todos los dems. No hay indicio externo
que nos diga que hay manipulacin. Pero puede intuirse...y lo que es mas sorpresivo. Atrs
de TROPAS DEL ESPACIO hay otra historic que podra ser mas bestial que la guerra
sostenida ante Klendathu:
5. El caso del asteroide Bicho.
Hay un moment en la pelcula donde un asteroide supuestamente enviado por los bichos
cae directamente sobre Argentina, mas concretamente sobre Buenos Aires, capital mundial
de la tierra, borrndolo del mapa. Y digo que supuestamente porque hay bases lgicas que
nos hacen dudar de esa version. En primer lugar Klendathu esta directamente al otro lado
de la galaxia. Los bichos no cuentan con la tecnologa para el viaje hiperespacial o mas
rpido que la luz. Los humans si. Entonces de donde lleg esa gran roca? No lo se, pero













seguro que no fue de Klendathu, a millones de kilmetros de la Tierra. Adems, Que no
hay bases de alerta espacial para haber detectado al blido? Esto no checa. Aqu hay algo
much mas turbio...Fue a propsito la destruccin de Buenos Aires?
En la pelcula se hace mencin de este ataque perpretado por los insects y el espectador
que no haga uso de sus neuronas seguir de largo con la pelcula convencido de que los
bichos deben ser exterminados. No se cuestionar esta simple y lgica idea de aqu arriba.
El juego de Verhoven consiste precisamente en que no solo la sociedad de TROPASDEL
ESPACIO esta siendo manipulada. Verhoven Ha Logrado Manipular La Opinin Del
Mismo Espectador...
6. Sobre el fascismo.
Hablemos sobre el fascismo en TROPASDEL ESPACIO. La mayora consider el libro de
Heinlein un libro fascista. En realidad no lo es. Esta a un paso de serlo, claro, pero no es esa
la intencin de Heinlein. La opinion de Heinlein no es a favor del militarismo como tan en
si, aunque as pueda parecerlo en el capitulo numero dos, donde se trate el problema de si
la violencia resuelve o no ciertos problems: La violencia, la fuerza bruta, a arreglado ms
cosas en la historic que cualquier otro factor, y la opinion contraria constitute el peor de
los absurdos. Los que olvidan esta verdad bsica siempre han pagado con su vida y
libertad (dice a la clase de chicos adolescents Dubois) Esta frase suena verdaderamente a
fascista, pero en verdad adolece de ser realista... al menos las estadsticas sobre problems
resueltos a corto plazo la apoyan.
En el mundo de Heinlein solo los que han ingresado a la milicia merecen ser ciudadanos.
Segn Heinlein, cuando eres military, aprendes no a preocuparte por ti, sino por todo tu
equipo. Aprendes a ver por ti y por la seguridad de los dems. Se supone que eso te hace
madurar y vuelves a la sociedad como una persona capaz de ver por todos. Cuando ejerces
el voto, lo ejerces no pensando solo en ti mismo sino en la sociedad. La sociedad de
Heinlein no es fascista, es espartana, como podemos ver. El nico pequeo, pero
lamentable problema, es que las buenas intenciones de Heinlein son utpicas. Una sociedad
as esta al borde del fascismo.
Los soldados no llegan con una idea de pertenencia a su sociedad. Han estado tanto tiempo
en la milicia que PERTENECEN a la milicia. La sociedad civil no es igual a la military y
rpidamente se crearan crculos de repudio de ambas partes... de hecho parte de este efecto













se ve reflejado en la pelcula...al pobre Jhony Rico (el protagonista) no le ha tocado estar en
la fuerza de pilots, ni en el espionaje... le ha tocado estar con la infantera mvil, en otras
palabras, con la carne de can... pero es lgico que eso no se lo van a hacer ver... para
Jhony Rico, la infantera mvil son los soldados de verdad. La guerra se gana por ellos,
porque son ellos, y no otros, los que van a rajarse la espalda contra los bichos.
La infantera mvil son los que valen la pena. Lo mismo le dicen a los pilots de naves
espaciales. De que servira la infantera mvil sin un buen piloto que pudiera descender
con ellos a la batalla y dejarlos en tierra o en la nave sanos y salvos? A final de cuentas,
dentro del sistema military se crean grupos y jerarquas. Jhony Rico se pelea a puetazos
contra uno de esos pilotitos.
Ah, pues bien, esos grupos y jerarquas se formaran tambin en una sociedad civil y adis
la utopa del mundo espartano. Los civiles serian los primeros en ser despreciados... por
intiles a la patria, vamos.
7. Soldado, No preguntes.
Hasta ahora todo parece indicar que la pelcula es antibelica 100%... hasta que vemos a los
bichos. Son salvajes, sanguinarios, verdaderamente letales. Si yo tuviera a uno enfrente no
dudara en correr. Si vemos con atencin, su morfologa, filosas navajas como patas y un
cuerpo crustacico que lo hace parecer una mezcla de cangrejo con escarabajo nos dan la
darwiniana idea de que no han sobrevivido gracias a su docilidad.
En cierta parte de la pelcula un reporter expone la idea de que esta guerra se a creado no
porque ellos nos invadieron a nosotros sino que fue al revs. Bueno, si esta declaracin creo
algo de simpata hacia los bichos cuando los vemos en batalla se nos borra. No conocemos
sus motivaciones. Tal vez se estn defendiendo, pero tampoco sabemos si de tener la
oportunidad no nos invadiran ellos a nosotros.. El miedo y la duda, viejos compaeros de
la humanidad hacen su presentacin.
Mientras resolvemos eso mejor nos dedicamos a matar bichos. Es cierto que no se ha hecho
nada por intentar comunicarse con ellos, pero los mtodos usados por los bichos en
humans tampoco indican que ellos estn muy interesados en comunicarse con nosotros.
En un mundo as, como el de la infantera mvil, todo aquello que criticamos al sistema
military por salvaje y manipulador se vuelve la nica tabla de salvacin para los soldados.
Como soldado no tienes tiempo de razonar si lo que haces esta bien o mal. Lo haces porque













as se te ordeno y ya. Pueden decir que los soldados son unos descerebrados dispuestos a
obedecer cualquier orden pero eso tiene su razn de ser y parte de su razn de ser es la
sobreviviencia, nos guste o no. En batalla no hay tiempo para discernir opciones ni planes
de accin. Hay un plan y hay que seguirlo.
Jhonny Ricco acaba convertido en un fiel reflejo del tpico militar... incluso repite las
mismas frases que sus predecesores. Lo vemos orgulloso de este hecho y lo sentimos como
un gorila amaestrado mas. Pero ha tenido que hacerlo para sobrevivir. Al fin de cuentas el
tiene razn en algo. Mientras yo critic su ciega obediencia al establishment desde el calor
de mi casita, el esta all arriba peleando con un montn de bichos e intentando sobrevivir.
Y sobrevive. La verdad, si a mi me dejaran una semana en plena selva de Chiapas, solo y
desamparado, seria casi como una niita llorona y asustada. Estoy acostumbrado a la tele,
al internet, al papel sanitario en el bao y a una ducha todas las maanas. Es fcil ser bocn
cuando nunca se ha estado en el lugar de un soldado y en plena batalla.
8. Conclusiones.
A final de cuentas quedamos con un montn de dudas. Esta bien o esta mal? Fue Jhony
Ricco un tonto o hizo lo que deba hacer? Hizo bien en ir a esa batalla o debi haberse
quedado en casa? A final de cuentas a Jhony la experiencia lo transform, lo volvi otro,
obtuvo nuevos valores e hizo sacrificios.
La cuestin, la gran duda es saber si sirvi para algo esa batalla y eso es lo que yo veo de
todos los desencantos de los soldados que han vuelto de ellas. Para que se ganan cuando
vuelven como parias a sus propios hogares? Se gan en verdad la guerra cuando regresas
sin piernas a tu casa? Esta tu familiar ahora bien resguardada del comunismo, del enemigo
invasor? Ser la vida mejor despus de la guerra?




Gabriel Bentez: Gabriel Bentez vive en Guadalajara, Mxico. Es autor de ciencia ficcin
y ha publicado en antologas como MAS ALLA DE LO IMAGINADO 3, EL HOMBRE
EN LAS DOS PUERTAS, una antologa dedicada a Philip K. Dick y ARTIFEX entire otras.
Dirige el Boletn Literario de la COMUNIDAD CF.















3.CUENTO: REGIONS APARTADAS
William Gibson.


Cuando Hiro active el ltigo, yo soaba con Pars, soaba con calls infernales,
oscuras, mojadas. El dolor me subi oscilando desde la base del crneo, me estall detrs
de los Ojos en una pared de nen azul; salt gritando de la hamaca de red. Siempre grito; de
eso nunca me olvido. La retroalimentacin me chillaba en el crneo. El ltigo de dolor es
un circuit auxiliar del ostefono implantado, conectado directamente a los centros de
dolor; lo necesario para atravesar la niebla barbitrico de un relevo. Mi vida tard algunos
segundos en cobrar forma, mientras unos icebergs de biografa aparecan entire la niebla:
quin era, dnde estaba, qu haca all, quin me despertaba.
La voz de Hiro me entr crepitando en la cabeza a travs del osteoconductor. -
Maldita sea, Toby. Sabes lo que me haces en los odos con esos gritos?
-Sabes cunto me preocupan tus odos, doctor Nagashima? Me preocupan tanto
como...
-No hay tiempo para letanas de amor, muchacho. Tenemos trabajo. A ver qu
son esas ondas puntiagudas de cincuenta milivoltios que te salen del temporal? Ests
mezclando algo con los calmantes para dar un poco de color a la cosa?
-Tu electroencefalograma no sale bien, Hiro. Ests loco. Slo quiero dormir... Me
derrumb en la hamaca y trat de echarme la oscuridad encima, pero la voz de Hiro segua
all.


Lo siento, hermano, pero hoy trabajas. Ha vuelto una nave, hace una hora. Los de

la esclusa de aire estn all ahora mismo, aserrando el motor de reaccin para que la nave
quepa por la puerta.
-Quin es?
Leni Hofmannstahl, Toby, fisico-qumica, ciudadana de la Repblica Federal de
Alemania. -Esper a que yo dejara de gruir.- Es un disparo de carne confirmado.
Qu agradable terminologa de rutina hemos desarrollado aqu. Se refera a una
nave que haba regresado con telemetra mdica activada, y en la que haba un (1) cuerpo,













caliente, estado psicolgico todava desconocido. Cerr los ojos y me columpi en la
oscuridad.
Parece que t eres el relevo, Toby. El perfil de ella sincroniza con el de Taylor,
pero Taylor est de permiso.
Yo saba todo acerca del permiso de Taylor. Estaba en las cajas agrcolas,
atiborrado de amitriptilina, haciendo ejercicios aerbicos para compensar el ltimo ataque
de depresin. Uno de los riesgos laborales de ser un relevo. Taylor y yo no nos llevamos
bien. Es curioso, pero suele pasar cuando el perfil psicosexual del tipo es demasiado
parecido al de uno.
Ey, Toby, de dnde sacas toda esa droga? -La pregunta era ya ritual.- Te la da
Charmian?
-Me la da tu mam, Hiro. l sabe que es Charmian tan bien como yo.
Gracias, Toby. Como no ests en el ascensor del Cielo en cinco minutes mandar
al personal de enfermera ruso para que venga a ayudarte. Al personal masculino.
Segu columpindome en la hamaca y me entretuve con el juego llamado El Lugar
de Toby Halpert en el Universo. No es que sea egotista: pongo el sol en el centro, la
luminaria, la esfera del da. A su alrededor pongo en movimiento pulcros planets, nuestro
acogedor sistema natal. Pero just aqu, en un punto fijo situado a casi un octavo de la
distancia que nos separa de la rbita de Marte, cuelgo un grueso cilindro de aleacin, como
un modelo a un cuarto de escala del Tsiolkovsky 1, el Paraso de los Trabajadores en L-5.
El Tsiolkovsky 1 est emplazado en el punto de liberacin entire la gravedad de la Tierra y
la de la Luna, pero necesitamos tambin una vela lumnica que nos mantenga aqu, veinte
toneladas de aluminio en forma de hexgono, diez kilmetros de lado a lado. Esa vela nos
remolc fuera de la rbita terrestre, y ahora es nuestra ancla. La usamos para maniobrar
contra la corriente de fotones, para mantenernos aqu junto a la cosa -el punto, la
singularidad- que llamamos
la Autopista.
Los franceses lo llaman le metro, el tren subterrneo, y los rusos lo llaman el ro,
pero subterrneo no entraa la distancia, y ro, para los americanos, no entraa la misma
soledad. Llammoslo las Coordenadas de la Anomala Tovyevski, si no os molesta meter a













Olga en esto. Olga Tovyevski, Nuestra Seora de las Singularidades, Santa Patrona de la
Autopista.
Hiro no confiaba en que me levantara solo. just antes de que entraran los
enfermeros rusos encendi las luces de mi cubculo por control remoto, y las dej titilar y
tartamudear unos segundos antes de que iluminaran como una mirada hostile y persistent
las imgenes de Santa Olga que Charmian haba pegado en el mamparo. Docenas de fotos,
la cara repetida en papel de peridico, en brillante papel de revista ilustrada. Nuestra
Seora de la Autopista.


La teniente coronel Olga Tovyevski, la mujer ms joven de su rango en el esfuerzo
espacial sovitico, estaba en ruta hacia Marte, sola, en un Alyut 6 modificado. Las
modificaciones le permitan llevar el prototipo de un nuevo limpiador de aire que iba a ser
sometido a pruebas en el laboratorio orbital marciano donde la URSS haba destacado a
cuatro hombres. Con la misma facilidad podran haber manejado el Alyut a distancia,
desde Tsiolkovsky, pero Olga quera acumular tiempo en misiones. Se aseguraron de
mantenerla ocupada: le asignaron una series de experiments de rutina con seales de radio
por banda de hidrgeno, la parte ms anodina de un intercambio cientfico sovitico-
australiano de baja prioridad. Olga saba que su papel en los experiments podra haber
sido desempeado por un cronmetro domstico estndar. Pero ella era una funcionaria
eficiente; pulsaba los botones exactamente en los intervalos correctos.
Con el pelo castao peinado hacia atrs y recogido en una red, deba de tener el
aspect de un idealizado camafeo del Pravda que representase el Trabajador del Espacio;
fcilmente la cosmonauta ms fotognica de ambos gneros. Verific una vez ms el
cronmetro de la Alyut y puso la mano sobre los botones que dispararan la primera seal.
La coronel Tovyevski no poda saber que se acercaba al punto del espacio que ms tarde se
conocera como la Autopista.
Mientras ella pulsaba la secuencia de seis botones, el Alyut recorri esos kilmetros
finales y emiti la seal, una descarga sostenida de energa radial a 1420 megahertz, la
frecuencia de transmisin del tomo de hidrgeno. El radiotelescopio de Tsiolkovsky haca
el seguimiento, y retransmita la seal a los satlites de comunicacin geosincrnicos que a













su vez la hacan llegar a estaciones al sur de los Urales y en Nueva Gales del Sur. Durante
3,8 segundos la radio imagen del Alyut fue oscurecida por una postimagen de la seal.
Cuando la postimagen se disolvi en las pantallas de los monitors terrestres, el
Alyut haba desaparecido.
En los Urales, un tcnico georgiano de median edad rompi con los dientes la
cnula de su pipa de espuma de mar favorite. En Nueva Gales del Sur, un joven fsico se
puso a golpear el costado del monitor como un enfurecido finalista de flper protestando un
TILT.


El ascensor que me esperaba para llevarme al Cielo poda ser la mejor toma de
Hollywood de una caja para momias Bauhaus: un sarcfago angosto, vertical, con una tapa
acrlica transparent. Tras ella, hileras de consolas idnticas se alejaban como en una
ilustracin de libro de texto sobre la perspective. La acostumbrada multitud de tcnicos
con sus trajes de payaso de papel amarillo se arremolinaba alrededor con determinacin.
Vi a Hiro en mono de dril azul, con la camisa de vaquero de botones nacarados abierta
sobre una desteida camiseta de la UCLA. Absorto en el torrente de cifras que bajaba por
la pantalla de un monitor, no advirti mi presencia. Nadie lo hizo.
De modo que me qued all mirando el techo, y el fondo del piso del Cielo. No
pareca gran cosa. Nuestro gordo cilindro est compuesto en realidad por dos cilindros, uno
dentro del otro. Aqu abajo, en el de afuera hacemos nuestro propio abajo mediante
rotacin axial- estn los aspects ms mundanos de nuestra operacin: dormitorios,
cafeterias, la plataforma de la esclusa de aire, por donde hacemos entrar las naves que
regresan, la sala de comunicaciones ... y los pabellones, a los que me cuido de no ir nunca.
El Cielo, el cilindro interior, el improbable corazn verde de este lugar, es el
perfect sueo Disney del regreso al hogar, el famlico odo de una economa global
hambrienta de informacin. Un flujo constant de informacin bruta sale en pulsaciones
hacia la Tierra, una inundacin de rumors, susurros, indicios de trfico transgalctico.
Sola acostarme en la hamaca, rgidamente, a sentir la presin de todos esos datos, a sentir
como serpenteaban entire las lneas que imaginaba detrs del mamparo, lneas como
tendones, apretados y abultados, a punto de reventar, a punto de aplastarme.













Entonces Charmian vino a vivir conmigo, y cuando le cont lo del miedo, hizo unas
cuantas brujeras contra l y coloc sus iconos de santa Olga. Y la presin retrocedi,
disminuy.
-Te voy a conectar un traductor, Toby. Quiz necesites alemn esta maana. La
voz me son como arena en el crneo, una seca modulacin de esttica.- Hillary.
En lnea, doctor Nagashima dijo una voz BBC, lmpida como cristal de hielo-.
Tienes francs, verdad, Toby? Hofmannstahl tiene francs e ingls.
-A m no me toques el pelo, Hillary. Habla cuando se te hable, entendido? -El
silencio de ella se transform en una capa ms del intrincado, continue chisporroteo de
esttica. Hiro me dispar una mirada indecente a travs de dos docenas de consolas.
Sonre.
Estaba empezando a suceder: el regocijo, la rfaga de adrenaline. Lo senta entire
las ltimas volutas del barbitrico. Un muchacho de cara rubia, suave, de surfista, me
ayudaba a entrar en el mono. Ola; era nuevo-envejecido, cuidadosamente maltratado,
empapado en sudor sinttico y feromonas de fbrica. Las dos mangas estaban atiborradas,
desde la mueca hasta el hombro, de parches bordados; casi todos eran logotipos de
empresas, patrocinadores de una imaginaria expedicin a la Autopista, con el logo del
patrocinador principal cosido de hombro a hombro: la empresa que supuestamente haba
enviado a HALPERT, TOBY a su cita con las estrellas. Por lo menos mi nombre era
verdadero, bordado en maysculas de nilon escarlata just encima del corazn.
El surfista tena esa clase de rasgos atractivos estndar que yo asocio con los
jvenes de la CIA, pero su cinta identificadora deca NEVSKY, y se repeta en cirlico.
KGB, entonces. No era un tsiolnik, no tena ese estilo de articulaciones flojas que confieren
veinte aos en el habitat L-5. El chico era puro Mosc, un educado marcador de
procedimientos que probablemente supiera ocho maneras de matar con un peridico
enrollado. Comenzamos entonces el ritual de drogas y bolsillos; me meti una
microjeringa, cargada con uno de los nuevos euforialucingenos, en el bolsillo de la
mueca izquierda, dio un paso atrs, y marc el dato en su lista. La silueta impresa de un
relevo en traje de trabajo que llevaba en su bloc especial pareca una diana de tiro al blanco.
Sac una ampolla de cinco gramos de opio de la caja que llevaba sujeta a la cintura por una













cadena y encontr el bolsillo adecuado. Marca. Catorce bolsillos. La cocana fue lo
ltimo.
Hiro se acerc just cuando el ruso estaba terminando. -Tal vez tenga algunos datos
fuertes, Toby; ella es fsico qumica, recuerda. Era extrao orlo acsticamente, no por
vibraciones seas del implante.
-All arriba todo es fuerte, Hiro.
-Me lo dices a m? Tambin l lo senta, ese zumbido especial. Daba la
impresin de que no podamos mirarnos directamente a los ojos. Antes de que la torpeza
fuese en aumento, dio media vuelta y dirigi un gesto de aprobacin a uno de los payasos
amarillos.
Dos de ellos me ayudaron a entrar en el atad Bauhaus y retrocedieron cuando la
tapa baj silbando como el visor del escudo de un gigante. Comenc mi ascenso al Cielo,
donde sera recibido por una desconocida llamada Leni Hofmannstahl. Un viaje corto, pero
que parece durar toda la vida.


Olga, que fue nuestra primera autostopista, la primera en sacar el pulgar por la
longitud de onda del hidrgeno, tard dos aos en llegar a casa En Tyuratam, en
Kazakhstan, una maana gris de invierno, registraron su regreso en dieciocho emihieir ,\
de cinta magntica.
Si un religioso -con conocimientos de tecnologa cinematogrfica-- hubiese estado
observando el punto en el espacio donde el Alyut haba desaparecido dos aos antes, podra
haber pensado que Dios haba empalmado una cinta de tomas de espacio vaco con tomas
de la nave de Olga. Olga reapareci de pronto en nuestro espacio-tiempo como en un atroz
efecto especial de aficionado. Una semana ms tarde y tal vez no la habran alcanzado a
tiempo; la Tierra habra seguido su rumbo y la habra dejado a la deriva hacia el sol.
Cincuenta y tres horas despus de su regreso, un nervioso voluntario llamado Kurtz,
vistiendo un traje blindado, entr por la escotilla del Alyut. Era un alemn del este,
especialista en medicine espacial, y su vicio secret eran los cigarrillos americanos; se
mora por uno mientras manipulaba la esclusa de aire, pasaba junto a una masa rectangular
de esencia de limpiador de aire y encenda la luz del casco haciendo presin con el mentn.
El Alyut, incluso pasados dos aos, pareca estar lleno de aire respirable. A la luz de los













haces gemelos que le salan del enorme casco, vio diminutos globos de sangre y vmito que
giraban lentamente, formando remolinos, mientras meta el abultado traje por el pasadizo y
entraba en el mdulo de mando. Entonces la encontr.
Flotaba por encima del tablero de indicadores de navegacin, desnuda, aovillada en
un rgido nudo fetal. Tena los ojos abiertos, pero clavados en algo que Kurtz nunca
Regara a ver. Los puos ensangrentados estaban apretados como piedra, y el pelo castao,
suelto ahora, le flotaba alrededor de la cara como unas algas marinas. Muy despacio, con
much cuidado, Kurtz pas por encima de las blancas teclas de la consola de mandos y
sujet su traje al tablero de indicadores. Pareca evidence que Olga haba intentado tocar el
equipo de comunicaciones de la nave con las manos desnudas. Desactiv la garra derecha
del traje de trabajo, que se despleg automticamente, como dos pares de tenazas que
fingiesen ser una flor. Estir la mano, an encerrada en un guante quirrgico presurizado.
Luego, con la mayor suavidad possible, abri los dedos de la mano izquierda de
Olga. Nada.
Pero al abrirle el puo derecho, algo sali cayendo y girando lentamente, a pocos
centmetros de la placa facial de Kurtz. Pareca un caracol de mar.
Olga regres a casa, pero nunca regres a la vida detrs de aquellos ojos azules.
Intentaron reanimarla, por supuesto, pero cuanto ms lo intentaban ms tenue se volva, y
queriendo saber ms, la diseminaron una y otra vez hasta que lleg, e-1 su martirio, a llenar
bibliotecas enteras con helados corredores de valiossimas reliquias. Ningn santo haba
sido tan cortado; slo en los laboratories de Plesetsk, Olga estaba representada por ms de
dos millones de fragments de tejido, archivados y numerados en el substano de un
complejo de studios biolgicos a prueba de bombas.
Tuvieron ms suerte con la caracola. La exobiologa se encontr de golpe pisando
una tierra estrernecedorarnente firme: un gramo y siete dcimas de informacin biolgica
de alta organizacin, definitivamente extraterrestre. La caracola de Olga gener toda una
subrama de la ciencia, dedicada exclusivamente al studio de.. la caracola de Olga.
Los primeros descubrimientos acerca de la caracola aclararon dos cosas: no era
product de ninguna biosfera terrestre conocida, y como no haba otras biosferas conocidas
en el sistema solar, proceda sin duda de otra estrella. Olga tena que haber visitado ese













lugar, o haba entrado en contact, por lejos que estuviese, con algo que era, o haba sido
alguna vez, capaz de hacer el viaje.
Enviaron a un tal mayor Grosz a las Coordenadas Tovyevsk en un Alyut 9
especialmente equipado. Detrs de l sali otra nave. Terminaba de emitir la ltima de las
veinte seales de hidrgeno cuando la nave se esfum. Grabaron la desaparicin y
esperaron. Regres doscientos treinta y cuatro das ms tarde. Mientras tanto, haban
sondeado la zona constantemente, buscando con desesperacin cualquier cosa que pudiese
explicar la anomala especfica, el fenmeno irritante en torno al cual se pudiese esbozar
una teora. No haba nada: slo la nave de Grosz, dando tumbos fuera de control. Grosz se
suicide antes de que pudieran Regar a rescatarlo, la segunda vctima de la Autopista.
Despus de remolcar el Alyut de regreso a Tsiolkovsky, descubrieron que el
sofisticado equipo de grabacin no haba grabado nada. Todos los components estaban en
perfect estado de funcionamiento; ninguno de ellos haba funcionado. Grosz fue
congelado instantneamente y puesto a bordo de la primera nave que sali hacia Plesetsk,
donde las palas mecnicas ya excavaban un nuevo substano.
Tres aos despus, a la maana siguiente de haber perdido al sptimo cosmonauta,
son un telfono en Mosc. Era el director de la Agencia Central de Inteligencia de los
Estados Unidos de Norteamrica. Estaba autorizado, dijo, a hacer una oferta: bajo ciertas
condiciones muy especficas, la Unin Sovitica podra contar con los mejores cerebros de
la psiquiatra occidental. La Agencia consideraba, prosigui, que actualmente dicha ayuda
podra ser muy bien recibida.
Su dominio del ruso era excelente.


La esttica del ostefono era una tormenta de arena subliminal. El ascensor se
desliz subiendo por su estrecho conduct a travs de la plant del Cielo. Fui contando
luces azules a intervalos de dos metros. Despus de la quinta luz, oscuridad y suspension.
Escondido en la hueca consola de mandos de la falsa nave de la Autopista, esper en
el ascensor como el secret que se oculta detrs de un cuento infantil de misterio en un
falso estate de libros. La nave era una pieza de utilera, como la cabaa bvara pegada a
los Alpes de yeso de algunos parques de diversiones: un toque simptico, pero no del todo













necesario. Si los que regresan nos aceptan, nos toman por lo que somos; nuestras noticias
de primera plana y nuestros accesorios teatrales no parecen importar demasiado.
-Todo est libre dijo Hiro-. No queda nadie por ah. -Me masaje reflexivamente
la cicatriz que tengo detrs de la oreja izquierda, donde me implantaron el ostefono. El
costado de la falsa consola se abri y dej entrar la luz gris del amanecer del Cielo. El
interior del bote de imitacin resultaba familiar y a la vez extrao. Corno tu propio
apartamento cuando hace una semana que no lo ves. Una de las nuevas enredaderas
brasileas haba atravesado la ventanilla izquierda; se pareca ser el ltimo cambio
escnico desde mi ltima subida.
Hubo grandes discusiones por esas enredaderas en las reuniones de biotectura: los
eclogos americanos chillaban anunciando posibles deficiencies de hidrgeno. Los rusos
se han mostrado muy susceptibles en el tema del biodiseo desde que tuvieron que pedir
americanos prestados para que los ayudaran con el program bitico en Tsiolkovsky 1.
Tenan un feo problema con la descomposicin, que les arruinaba el trigo hidropnico;
tanta ingeniera sovitica supersofisticada y no podan establecer un ecosistema funcional.
De nada sirve que aquella debacle inicial nos haya abierto el camino para poder estar ahora
aqu con ellos. Eso los fastidia; entonces insisted con lo de las enredaderas brasileas, lo
que sea, cualquier cosa que les sirva de pretexto para discutir. Pero a m esas enredaderas
me gustan: las hojas tienen forma de corazn, y si se las frota entire las manos, huelen a
canela.
Desde la portilla mir cmo aclaraba a media que la luz solar reflejada entraba en
el Cielo. El Cielo se rige por la hora de Greenwich; en alguna parte haba enormes espejos
Mylar girando en un vaco brillante, sincronizados para reflejar un amanecer de Greenwich.
Los trinos de pjaros grabados empezaron a orse en los rboles. Los pjaros lo pasan muy
mal en ausencia de autntica gravedad. No podemos tener pjaros verdaderos, porque se
vuelven locos tratando de arreglrselas con la fuerza centrfuga.
La primera vez que lo ves, el Cielo hace honor a su nombre: exuberante, fresco y
luminoso, la hierba larga, salpicada de flores silvestres. Es mejor si no sabes que la
mayora de los rboles son artificiales, o que para mantener ciertas cosas como el equilibrio
ptimo entire las algas verdiazules y las algas diatomeas del estanque, hace falta una
constant atencin. Charmian dice que espera ver a Bambi salir de entire los rboles













haciendo cabriolas, y Hiro sostiene que sabe exactamente cuntos ingenieros de la Disney
fueron obligados a jurar que mantendran el secret, bajo el Acta de Seguridad Nacional.
-Estamos recibiendo fragments de Hofmannstahl dijo Hiro. Casi poda estar
hablando para s mismo; la gestalt entrenador-relevo surta efecto, y no tardaramos en dejar
de sentir la presencia del otro. El nivel de adrenaline comenzaba a disminuir -. Nada muy
coherente. Schone Maschine, algo as... Hermosa mquina... Hillary dice que parece
muy tranquila, pero aturdida.
-No me expliques nada. No quiero esperar nada concrete, de acuerdo? Entremos
directamente. Abr la escotilla y aspir una bocanada de aire del Cielo; fue como un trago
de vino blanco fro.- Dnde est Charmian?
Hiro suspir, una suave rfaga de esttica. Charmian debera estar en el Claro
Cinco ocupndose de un chileno que Reg hace tres das, pero no est, porque se enter de
que vendras. Te espera junto al estanque de las carpas. Zorra testaruda. agreg.


Charmian arrojaba guijarros a la orgullosa carpa china. Llevaba un ramillete de
flores blancas detrs de una oreja, un marchito Marlboro detrs de la otra. Tena los pies
descalzos y embarrados, y se haba cortado las piernas del mono por la mitad del muslo.
Llevaba el pelo negro recogido en una cola de caballo.


Nos habamos conocido en una fiesta en uno de los talleres de soldadura; voces
ebrias resonaban en el cuenco de la esfera metlica, vodka artesanal en gravedad cero.
Haba uno que tena una bolsa de agua para suavizar el trago, y sac un buen puado y
lanz diestramente una bola rodante y movediza de tension superficial. Las viejas bromas
acerca de pasar el agua. Pero yo soy un torpe en gravedad cero. La atraves con la mano
cuando pas cerca. Me sacud del pelo mil bolitas plateadas, aturdido, tropezando; y la
mujer que estaba a mi lado se rea y daba lentos saltos mortales, muchacha larga, delgada,
de pelo negro. Llevaba uno de esos holgados pantalones de cordn que los turistas se
llevan de Tsiolkovsky, y una desteida camiseta de la NASA tres tallas ms grande de lo
necesario. Un minuto despus me hablaba de vuelos en ala-delta con los adolescents
tsiolniki, y de lo orgullosos que estaban de la floja marihuana que cultivaban en una de las













cestas de maz. No me haba dado cuenta de que ella era otro relevo hasta que Hiro entr a
decirnos que la fiesta haba terminado. Se fue a vivir conmigo una semana ms tarde.


-Espera un minuto, de acuerdo? -Hiro hizo chirriar los dientes, un sonido horrible.-
Uno, one. -Y se fue, saliendo totalmente fuera del circuit; tal vez ni siquiera escuchaba.
-Cmo van las cosas en el Claro Cinco?
Me puse en cuclillas junto a ella y busqu tambin algunos guijarros.


-No muy divertidas. Tuve que alejarme de l por un rato; le inyect hipnticos. Mi
intrprete me dijo que subas. -Tiene ese acento de Texas que hace que ice suene como ass.


-Cre que hablabas espaol. El tipo es chileno, verdad? Arroj uno de mis
guijarros al estanque.
Yo hablo mejicano. Los buitres de la cultural dijeron que no le gustara mi acento.
Qu bueno. Y no puedo seguirlo cuando habla rpido. Uno de sus guijarros sigui el mo
y abri aros en la superficie mientras se hunda.- Es decir, constantemente agreg. Una
carpa se acerc para ver si el guijarro era comestible-. De sta no sale. -Charmian no me
miraba. Su tono de voz era perfectamente neutro.- No hay duda de que de sta el pequeo
Jorge no sale.


Escog el guijarro ms plano y trat de hacerlo rebotar hasta el otro lado del
estanque, pero se hundi. Cuanto menos supiera de Jorge el chileno, mejor sera. Saba
que era uno de los vivos, parte de ese diez por ciento. Nuestro ndice de muertos al llegar
es de un veinte por ciento. Suicidio. Un setenta por ciento son candidates inmediatos a los
pabellones: los casos de regresin, los que llegan balbuceando. Charmian y yo somos los
relevos de ese diez por ciento.
Si los primeros que regresaron hubiesen trado slo caracoles de mar, dudo que
ahora el Cielo estuviese aqu. El Cielo fue construido despus de que un francs regres
con un aro de acero de doce centmetros de dimetro, codificado magnticamente y cerrado
en torno a la mano fra, negra parodia del nio afortunado que gana una vuelta gratis en el
tiovivo. Puede que nunca descubramos dnde o cmo lo encontr, pero aquel aro fue la













piedra de Rosetta para el cancer. De modo que ahora le ha llegado a la especie humana la
hora del culto de cargo. Aqu afuera podemos recoger cosas con las que no tropezaramos
ni en mil aos de investigacin en la Tierra. Charmian dice que somos como esos pobres
imbciles de las islas, que se pasan toda la vida construyendo pistas de aterrizaje para que
regresen los grandes pjaros de plata. Charmian dice que el contact con civilizaciones
superiores es algo que no se le desea ni al peor enemigo.
-Te has preguntado alguna vez cmo se mont toda esta estafa, Toby> -Charmian
miraba entornando los ojos a la luz solar, hacia el este, donde se extenda nuestro pas
cilndrico, verde y sin horizonte.- Seguro que reunieron a todos los pesos pesados, a la lite
de la psiquiatra, y los sentaron alrededor de una larga mesa de autntica imitacin de palo
de rosa, tpico asunto del Pentgono. Cada uno recibi un cuaderno de apuntes en blanco y
un lpiz nuevo, especialmente afilado para la ocasin. All estaban todos: freudianos,
junguianos, adlerianos, los hombres rata de Skinner, todo lo que se te ocurra. Y todos y
cada uno de aquellos desgraciados saban de sobra que era hora de hacer el mejor papel.
No slo como representantes de una faccin determinada sino como profesionales. All
estn, la encarnacin de la psiquiatra occidental. Y no pasa nada! La gente sale de
repente muerta de la Autopista, y si no, regresa babeando, cantando canciones de cuna. Los
vivos duran alrededor de tres das, no dicen una palabra y despus se pegan un tiro o entran
en estado catatnico. -Sac una pequea linterna del cinturn y rompi con naturalidad la
cscara de plstico para extraer el reflector parablico.- El Kremlin chilla. La CIA se
vuelve loca. Y lo peor de todo, las multinacionales que quieren patrocinar el show estn
perdiendo entusiasmo. Astronautas muertos? No hay informacin? No hay trato,
amigos. Se estn poniendo nerviosos, todos esos superpsiquiatras, hasta que algn listo,
quin sabe, uno de esos lunticos sonrientes de Berkeley aparece y dice- y aqu el acento
de Charmain se carg de pardica suavidad-: Eh, por qu no llevamos a esta gente a un
sitio agradable, y la llenamos de buena droga y le damos a alguien con quien pueda
relacionarse eh? -Charmain se ri, sacudi la cabeza. Usaba el reflector para encender el
cigarrillo, concentrando la luz solar. No nos dan cerillas: el fuego destruye el oxgeno, el
equilibrio del dixido de carbon. Del candente punto focal brot un diminuto rizo de
humo gris.













-Est bien -dijo Hiro-, ya pas vuestro minuto. -Consult mi reloj: haban sido casi
tres minutes.
-Buena suerte, cario -dijo Charmian en voz baja, fingiendo estar absorta en el
cigarrillo-. Que te vaya bien.


La promesa de dolor. Est ah cada vez. Sabes qu va a pasar, pero no sabes
cundo, ni exactamente cmo. Uno trata de aferrarse a esas incertidumbres, de mecerlas en
la oscuridad. Pero si te prepares para el dolor, no funcionas. Ese poema que Hiro cita:
En il'r, in apreocuparnos y a no preocupamos.
Somos como moscas inteligentes que deambulan por un aeropuerto international;
algunas conseguimos colarnos en algn vuelo a Londres o a Ro, quiz hasta sobrevivir al
viaje y regresar luego. -Eh -dicen las otras moscas-, qu pasa del otro lado de esa puerta?
Qu saben ellos que no sepamos nosotros? -Al llegar al borde de la Autopista, todos los
lenguajes humans se te desenmaraan en las manos... except, quizs, el lenguaje del
chamn, del cabalista, el lenguaje del mstico decidido a cartografiar jerarquas de ngeles,
de santos, de demonios.
Pero la Autopista tiene sus reglas, y hemos aprendido algunas de ellas. Eso nos da
algo a que aferrarnos.


Primera regla: Una entidad por viaje; nada de equipos, nada de parejas.


Segunda regla: Nada de inteligencias artificiales; lo que est ah afuera, sea lo que
sea, no se fija en mquinas listas, al menos en el tipo de mquinas que sabemos construir.


Tercera regla: Los instruments de grabacin son un despilfarro de espacio; siempre
vuelven sin uso.


Tras los pasos de Santa Olga han surgido docenas de nuevas escuelas de fsica,
herejas cada vez ms raras y elegantes, que esperan abrirse paso hasta el centro del
misterio. Una por una, fracasan. En el susurrante silencio de las noches del Cielo, uno
imagine que los paradigmas estallan en pedazos, que los aicos de teoras tintinean













convirtindose en polvo brillante mientras el trabajo de toda una vida de algn grupo de
experts se reduce a la ms sucinta y breve nota de pie de pgina, y todo en el tiempo que
tarda tu daado viajero en musitar algunas palabras en la oscuridad.
Moscas en un aeropuerto, pidiendo que las lleven. Se recomienda a las moscas que
no hagan demasiadas preguntas; se recomienda a las moscas que no intenten llegar a la
Gran Imagen. Repetidos intentos en esa direccin llevan al lento, inexorable florecimiento
de la paranoia; la mente proyecta formas enormes, oscuras, sobre las paredes de la noche,
formas que tienden a solidificarse, a convertirse en locura, a convertirse en religion. Las
moscas listas se quedan con la teora de la Caja Negra; la Caja Negra es la metfora
aprobada, y la Autopista sigue siendo x en cualquier ecuacin normal. Se supone que no
debemos preocuparnos por lo que es la Autopista, o por quin la puso all, y concentramos
en cambio en lo que metemos en la Caja y en lo que sacamos de ella. Hay cosas que
nosotros enviamos por la Autopista (una mujer llamada Olga, su nave, y tantos ms que la
han seguido) y cosas que nos llegan a nosotros (una loca, un caracol de mar, artefactos,
fragments de tecnologas extraas). Los tericos de la Caja Negra nos aseguran que
nuestra tarea principal consiste en optimizar ese intercambio. Estamos aqu para
asegurarnos de que nuestra especie recupera lo que invierte. Con todo, algunas cosas se
hacen cada vez ms evidentes; una de ellas es que no somos las nicas moscas que han
logrado meters en un aeropuerto. Hemos recogido artefactos que pertenecen por lo menos
a media docena de cultures inmensamente divergentes. Ms patanes, los llama Charmian.
Somos como ratas en la bodega de un carguero, intercambiando baratijas con ratas de otros
puertos. Soando con las luces brillantes, con la gran ciudad.
Para no complicarnos, digamos que todo es asunto de Dentro y Fuera. Len
Hofmannstahl: Fuera.


Organizamos el recibimiento de Leni Hofmannstahl en el Claro Tres, tambin
conocido como el Elseo. YO me agazap bajo un emparrado de meticulosas
reproducciones de arce joven y me dediqu a estudiar la nave. En un principio haba tenido
el aspect de una liblula sin alas, con un abdomen estilizado de diez metros de largo donde
iba el motor a reaccin. Ahora, sin el motor, pareca una pupa blanco mate, con los ojos
larvales, prominentes, llenos del acostumbrado e intil surtido de sensors y sondas.













Estaba apoyada en una suave elevacin en el centro del claro, un montculo especialmente
diseado para sostener diversos formatos de nave. Los botes ms recientes son ms
pequeos, como lavadoras Grand Prix, cpsulas minimalistas que no pretenden ser naves de
exploracin. Mdulos para disparos de carne.
-No me gusta -dijo Hiro-. sta no me gusta. Me da mala espina... -Tal vez estuviera
hablando para s mismo; casi podra haber sido yo hablando para m, lo cual significaba que
la gestalt entrenador-relevo estaba casi a punto de funcionar. Encerrado en mi papel, dejo
de ser el hombre de avanzada del hambriento odo del Cielo, una sonda especializada
conectada por radio con un psiquiatra todava ms especializado; cuando la gestalt entra en
accin, Hiro y yo nos fundimos y somos otra cosa, algo que nunca podemos admitir
mutuamente, ni siquiera mientras sucede. Nuestra relacin representara la clsica pesadilla
freudiana. Pero saba que l tena razn: esta vez se senta que algo andaba muy mal.
El claro era ms o menos circular. Tena que serlo; en realidad era un corte redondo
de quince metros de dimetro practicado en el piso del Cielo, un ascensor circular
disfrazado de minipradera alpina. Haban aserrado el motor de Leni; haban remolcado su
nave hacia el cilindro exterior, bajando el claro hasta la esclusa de aire, y luego la haban
subido hasta el Cielo sobre una inmensa plataforma decorada con hierba y flores silvestres.
Haban borrado sus sensors con sobrecargas de transmisin y sellado sus puertas y
escotillas; se supone que el Cielo es una sorpresa para el recin llegado.
Me encontr preguntndome si Charmian ya habra regresado con Jorge. Tal vez le
estara preparando algo de comer, uno de los peces que atrapamos cuando nos los sueltan
en las manos desde jaulas que hay en el fondo del estanque. Imagine el olor a pescado
frito, cerr los ojos e imagine a Charmian caminando por las aguas poco profundas, con los
muslos perlados por gotas brillantes: muchacha de piernas largas en un vivero en el Cielo.
-Adelante, Toby! entra ahora!
El volume me reson en la cabeza; el entrenamiento y el reflejo gestltico ya me
haban llevado a mitad de camino del claro. -Maldicin, maldicin, maldicin... -El mantra
de Hiro, y supe entonces que todo haba salido mal. Hillary, la intrprete, era un sonido de
fondo estridente, hielo BBC que cruja mientras ella farfullaba algo a toda velocidad, algo
sobre diagramas anatmicos. Hiro debi de haber usado los mandos a distancia para abrir
la escotilla, pero no esper a que se desatornillara sola. Hizo detonar seis pernos













explosives empotrados en el casco y vol todo el mecanismo de la escotilla intacto, que por
poco no me alcanz. Instintivamente, me haba apartado de su trayectoria. Luego me puse
a escalar la lisa superficie del bote, tratando de asirme a las piezas de la estructura metlica
con forma de panal que haba just en la entrada; el mecanismo de la compuerta haba
arrastrado consigo la escalerilla de metal.
Y all qued inmvil, agazapado en el olor de plastique de los pernos, pues fue
entonces cuando el Miedo -me encontr, cuando me encontr de verdad, por primera vez.
Lo haba sentido antes, el Miedo, pero slo los bordes, las extremidades. Ahora era
enorme, la propia oquedad de la noche, un vaco fro e implacable. Estaba hecho de
ltimas palabras, espacio profundo, todos los largos adioses en la historic de nuestra
especie. Hizo que me encogiera, gimiendo. Temblaba, me arrastraba, lloraba. Nos dan
classes sobre esto, nos advierten, tratan de explicarlo como una especie de agorafobia
temporal endmica. Pero nosotros sabemos lo que es; los relevos lo saben y los
entrenadores no. Hasta hoy no hay nada que lo explique, ni remotamente.
Es el Miedo. Es el dedo largo de la Gran Noche, la oscuridad que alimenta con
murmurantes condenados las dulces y blancas fauces de los pabellones. Olga, santa Olga,
fue la primera que lo supo. Trat de ocultrnoslo, araando el equipo de radio,
ensangrentndose las manos para destruir la capacidad de transmisin de la nave, rogando
que la Tierra la perdiese, la dejase morir..
Hiro estaba histrico, pero debe de haber entendido, y supo qu hacer.
Me aplic el ltigo de dolor. Fuerte. Una y otra vez, como una picana elctrica
para el ganado. Me hizo entrar en el bote. Me llev a travs del Miedo.
Ms all del Miedo, haba una habitacin. Silencio y un olor a desconocido, olor a
mujer.
El estrecho mdulo estaba usado, y tena un aspect casi domstico; haban
remendado el fatigado plstico del asiento de aceleracin con despegadas tiras de cinta
adhesive plateada. Pero todo pareca amoldarse alrededor de una ausencia. Ella no estaba
all. Entonces vi el demencial friso de rasguos hechos con punta de bolgrafo, smbolos
garrapateados, miles de diminutas figures rectangulares, retorcidas, entrelazadas y
yuxtapuestas. Manchado con huellas dactilares, pattico, cubra la mayor parte del
mamparo trasero.













Hiro estaba esttico, susurrando, implorando. Encuntrala, Toby, por favor, Toby,
encuntrala, encuentra, encuntrala...
La encontr en el compartimiento de ciruga, una estrecha alcoba a un lado del
pasadizo. Encima de ella, la Schone Maschine, el manipulador quirrgico, reluca con los
brazos delgados y brillantes perfectamente plegados, extremidades cromadas de una
centolla rematadas en hemostatos, frceps, bistur lser. Hillary estaba histrica, y apenas
se la oa por un dbil canal, diciendo algo acerca de la anatoma del brazo human, los
tendones, las arteries, taxonoma elemental. Hillary gritaba.
No haba nada de sangre. El manipulador es una mquina pulcra, capaz de hacer un
trabajo limpio en gravedad cero aspirando la sangre. Leni haba muerto just antes de que
Hiro volase la compuerta; tena el brazo derecho extendido sobre la superficie de plstico
blanco como en un dibujo medieval, desollado, msculos y otros tejidos estirados hacia
afuera en un diseo claro y simtrico, sujetos con una docena de pinzas de diseccin de
acero inoxidable. Muri desangrado. Un manipulador quirrgico est cuidadosamente
programado contra el suicidio, pero puede funcionar como robot disecador, preparando
rganos para su almacenamiento.
Haba encontrado la manera de engaarlo. Generalmente se puede hacer eso con las
mquinas, si se dispone de tiempo. Ella haba tenido ocho aos.
Yaca all en una estructura plegable, una cosa parecida al esqueleto fsil de un
silln de dentist; a travs de ella vi el descolorido bordado que le cruzaba la espalda del
traje: la marca de un fabricante de piezas electrnicas germano-occidental. Trat de
hablarle. Le dije: -Por favor, ests muerta. Perdnanos, vinimos para tratar de ayudarte,
Hiro y yo. Entiendes? Sabes que l, Hiro, te conoce, y est aqu, en mi cabeza. Ha ledo
tu expediente, tu perfil sexual, tus colors favorites; conoce los miedos de tu infancia, a tu
primer amante, el nombre del professor que te gustaba. Y yo tengo exactamente las
feromonas adecuadas, y soy un arsenal de drogas ambulante, algo que aqu seguramente te
gustar. Y podemos mentir, Hiro y yo; somos unos campeones de la mentira. Por favor.
Tienes que ver. Perfectos desconocidos, pero Hiro y yo, para ti, somos elperfecto
desconocido, Leni.
Era una mujer pequea, rubia, de pelo suave, lacio, prematuramente veteado de gris.
Le toqu el pelo, una vez, y sal al claro. Una vez all, la larga hierba tembl, las flores













empezaron a agitarse, e iniciamos el descenso, con el bote centrado en el ascensor circular.
El claro se desliz hacia abajo, saliendo del Cielo, y la luz solar se perdi en el resplandor
de enormes arcos de vapor que arrojaban duras sombras sobre la amplia plataforma de la
esclusa, de aire. Siluetas con trajes rojos, corriendo. Un carrito de rojo gir en redondo
sobre gruesas ruedas de caucho, apartndose de nuestro camino.


Nevsky, el srfer de la KGB, esperaba al pie de la pasarela que haban empujado
hacia el borde del claro. No lo vi hasta que llegamos a la plataforma.
-Debo llevarme las drogas ahora, seor Halpert.


Me qued all, balancendome, parpadeando para quitarme las lgrimas. El se
acerc a tranquilizarme. Me pregunt si sabra siquiera por qu estaba all en la plataforma,
un traje amarillo en territorio rojo. Pero quiz no le importase; nada pareca importarle
demasiado; tena la tablilla preparada.


-Debo llevrmelas, seor Halpert.
Me quit el traje, lo dobl y se lo di. Nevsky lo meti en un bolso plstico de
cremallera. Guard el bolso en una caja que llevaba esposada a la mueca, y cerr la
combinacin.


-No las tomes todas al mismo tiempo, muchacho -dije. Y me desmay.


Tarde, aquella noche, Charmian trajo una clase especial de oscuridad a mi cubculo,
dosis individuals envueltas en papel metlico 'grueso. No tena nada que ver con la
oscuridad de la Gran Noche, esa oscuridad sensible, acechante, que espera para arrastrar a
los viajeros a los Pabellones, la oscuridad que incuba el Miedo. Era una oscuridad como la
de las sombras que se movan en el asiento trasero del coche de tus padres, una noche de
lluvia cuando tenas cinco aos, clido y seguro. Charmian es much ms hbil que yo
cuando se trata de eludir a burcratas como Nevsky.













No le pregunt por qu haba regresado del Cielo, ni qu le haba pasado a Jorge.
Ella no me pregunt nada sobre Leni.


Hiro no estaba, haba desaparecido por complete de la transmisin. Lo haba visto
por la tarde durante el informed; como de costumbre, nuestras miradas no se encontraron.
No importaba. Saba que volvera. Todo haba sido como siempre. Un mal da en el Cielo,
pero eso nunca result fcil. Es muy duro cuando se siente el Miedo por primera vez, pero
yo siempre supe que estaba ah, esperando. Se ha hablado much de los diagramas de Leni
y de los dibujos de cadenas moleculares que cambian de sitio ante una orden. Molculas
que pueden funcionar como conmutadores, elements lgicos, incluso una especie de
instalacin formada por capas que constituyen una nica y enorme molcula, un diminuto
ordenador. Quiz no sepamos nunca qu fue lo que encontr all afuera; quiz no
conozcamos nunca los detalles de la transaccin. Podramos lamentarlo si alguna vez lo
descubrimos. No somos la nica tribu de regions apartadas, los nicos que buscan sobras.
Maldita Leni, maldito aquel francs, malditos todos los que traen cosas, remedios
para el cancer, caracoles marines, objetos sin nombre: que nos hacen estar aqu esperando,
que llenan pabellones, que nos traen el Miedo. Pero afrrate a esta oscuridad clida y
cercana, a la lenta respiracin de Charmian, al ritmo del mar. Aqu la experiencia es fuerte;
oirs el mar, muy por detrs de la constant esttica de caracol marino del ostefono. Es
algo que llevamos con nosotros, por lejos que estemos de casa.
Charmian se movi a mi lado, murmur el nombre de un desconocido, el nombre de
algn viajero maltrecho que desde hace much tiempo est en los pabellones. Ella tiene el
record actual: mantuvo a un hombre con vida durante dos semanas, hasta que ese hombre se
sac los Ojos con los pulgares. Charmian no dej de gritar hasta que lleg abajo, se rompi
las uas en la tapa plstica del ascensor. Despus le dieron algn tranquilizante.
Pero los dos tenemos el impulso, esa necesidad especial, esa manitica dinmica
que nos permit seguir yendo al Cielo. Ambos hicimos lo mismo, nos quedamos all fuera
en nuestros botes durante semanas, esperando a que la Autopista nos recogiera. Y cuando
se nos acabaron las seales, nos remolcaron de vuelta hasta aqu. A algunos no los recoge
la Autopista, y nadie sabe por qu. Y nunca hay una segunda oportunidad. Dicen que es
demasiado costoso, pero lo que en verdad quieren decir, mientras te miran los vendajes de













las muecas, es que ahora eres demasiado valioso, demasiado til como relevo potential.
No te preocupes por lo del intent de suicidio, te dirn; ocurre todo el tiempo. Muy
comprensible: sentimiento de profundo rechazo. Pero yo haba deseado ir, lo haba deseado
con much fuerza. Charmian tambin. Ella lo intent con pastillas. Pero ellos nos
cambiaron, nos torcieron un poco, alinearon nuestros impulsos, nos implantaron los
ostefonos, nos asignaron entrenadores.
Olga tuvo que saberlo, debi de haberlo visto todo; trataba de impedir que
descubriramos cmo llegar hasta all, que llegramos a donde ella haba estado. Saba que
si la encontrbamos, tendramos que ir. Incluso ahora, sabiendo lo que s, quiero ir. Nunca
ir. Pero podemos hamacarnos aqu en esta oscuridad que se eleva sobre nosotros, la mano
de Charmian en la ma. Entre nuestras palmas, el arrugado envoltorio de la droga. Y santa
Oiga nos sonre desde las paredes; se la siente, todas esas copias de la misma foto
publicitaria, rotas y pegadas con cinta adhesive en las paredes de la noche, esa sonrisa
blanca, para siempre.


William Gibson: Autor estadounidense, pionero de la literature ciberpunk. El ciberpunk es
un gnero de la ciencia ficcin que retrata mundos de un future prximo en los que
sociedades descentralizadas se encuentran saturadas de tecnologas complejas y dominadas
por grandes corporaciones multinacionales. Nacido como William Ford Gibson en Conway,
Carolina, estudi en Canad. Sus primeros relatos de ciencia ficcin aparecieron a finales
de la dcada de 1970, muchos en la revista Omni. Su primer libro, Neuromante (1984),
est reconocido como la primera novela ciberpunk y muchos consideran que se trata de la
obra de ciencia ficcin ms important de la dcada de 1980. En ella se muestra un mundo
impersonal en el que los derechos individuals estn constantemente amenazados por
grupos de corporaciones que controlan la sociedad. Los hroes del libro, Case y Molly,
tienen cuerpos con alteraciones cibernticas -es decir, incluyen elements mecnicos y
electrnicos- y utilizan sus habilidades para operar directamente en el ciberespacio, el
mundo creado nacido de la yuxtaposicin de la mente humana y la ciberntica. Case y
Molly identifican y roban archives informticos para su jefe, pero al mismo tiempo
cuestionan sus acciones. El lenguaje empleado en Neuromante contribuy enormemente al
desarrollo de un vocabulario ciberpunk con la incorporacin de palabras como ciberespacio













o realidad virtual (un entorno simulado por ordenador y similar al mundo real). La novela
tambin se refiere a la posibilidad de un future apocalptico y los aspects inherentes a la
alteracin tecnolgica del cuerpo human. Gibson obtuvo con Neuromante los Premios
Nebula (1984) y Hugo (1985), dos de los ms importantes para literature de ciencia ficcin.
Gibson es autor tambin de otras obras ciberpunk como la coleccin de cuentos Quemando
cromo (1986), que incluye "Johnny Mnemonic" (llevado al cine en 1994) y las novelas
Conde Cero (1986), Mona Lisa acelerada (1988) y Luz virtual (1993). La mquina de
la diferencia (1990), escrito junto al tambin americano Bruce Sterling, emplea elements
de las novelas policiacas y de la intriga histrica en su narracin situado en una Inglaterra
victoriana (mitad final del siglo XIX), en la que los ordenadores son el motor de la
revolucin industrial. Tambin ha experimentado con otras formas literarias. Dream
Jumbo (1989) es un texto pensado para acompaar una manifestacin artstica. Concibi
Agripa, un libro de los muertos (1992), un poema sobre su padre, como un conjunto de
imgenes y textos, contenidos en un disco informtico, pensados para desvanecerse
rpidamente una vez que se han ledo.















4. CUENTO MADE IN CUBA: LA MISIN.

Jess Minsal Daz y Eric Flores Taylor (JE)





La llegada no fue fcil. Haba sobrevivido el descenso al planet, pero algo sali mal y

todos sus recuerdos se borraron. Por ms que lo intent, no pudo encontrar nada que lo

atara a un pasado o a un future, aunque senta que su presencia all no era casual. Los

nativos del lugar llegaron hasta l atrados por la inesperada aparicin. Lo atacaron. La

superioridad fsica y evolutiva del recin llegado se impuso. El combat termin pronto. El

sabor de la victoria le fue agradable, al igual que el de la carne de sus vctimas. Por suerte

ya no tendra que preocuparse por comida.



- Oh, gran Csar! exclam el apesadumbrado senador Grandes catstrofes se ciernen

sobre nuestras legiones en las provincias cercanas.

Qu pasa ahora, Cayo Claudius? pregunt el Emperador Otra vez problems con

los rebeldes?

Algo much peor, oh Csar. Cerca de uno de nuestros campamentos, ha aparecido una

extraa bestia que diezma desmesuradamente a nuestras tropas.

Extraa dices? Explcate mejor.

Nadie sabe con certeza, pero cuentan que es un remolino de colmillos y garras, capaz

de destrozar a various hombres en un pestaear.

As que una fiera extraordinaria? el Emperador camin unos pasos reflexionando -

Creo que podemos sacarle provecho a esta situacin. Alista a nuestros mejores













cazadores. Quiero a esa bestia viva!


Los das pasaban de forma montona. Slo encontraba entretenimiento a la hora de la

comida. Para l se haba vuelto costumbre observer la conduct de su alimento.

Ciertamente eran interesantes estos series, pens. Al principio trataron de matarlo, luego

buscaron refugio y trataron de resistir lo mejor possible sus incursiones. En este estado

podra vivir eternamente esperando a que sus recuerdos volvieran.

El sorpresivo ataque rompi sus pensamientos. Cuando quiso reaccionar era demasiado

tarde. Confiado en la rutina diaria, sus sentidos de percepcin del peligro no estaban

activados. El factor sorpresa y la abrumante superioridad del enemigo fueron decisivos.

Envuelto en una maraa de redes, cadenas y lanzas, incontables golpes le hicieron perder el

sentido.



La enorme y bulliciosa multitud abarrotaba cada rincn del coliseo. Una inusual jaula

cubra toda la arena.

Desde su estrado, el Csar saludaba alegremente al populacho.

- "Pan y Circo", senador; "Pan y Circo". No existe mejor forma para tranquilizar a la

plebe.

Cierto es. Nunca he visto el circo tan lleno, oh Csar. Pero, estoy ansioso por ver la

gran sorpresa que has anunciado.

Paciencia, Cayo, ya pronto tendrs tus respuestas.

El Emperador alz sus brazos para dirigirse al pblico.

- Pueblo de Roma, hoy disfrutarn de un espectculo nunca antes visto! La Bestia de

las Provincias del Sur contra... La Criatura de las Montaas!













Las puertas se abrieron. Al salir, una de las bestias pareci afectada por la luz del sol, la

otra atac inmediatamente. Ambas criaturas se entrelazaron en un abrazo mortal. Garras,

colmillos y espinas destrozaban sin cesar los cuerpos. La gente chillaba de placer ante cada

desgarramiento.

- Dos bestias? pregunt extraado el senador.

- Fue capturada hace un tiempo, algo me deca que no poda ser la nica, y la mantuve

en secret para una ocasin especial como esta respondi sonriente el Cesar -

Ahora, sintate y disfruta del espectculo.

La idea fue genial dijo el senador admirado -. El pueblo esta encantado.

Las apuestas iban de un lado a otro. De pronto los cuerpos ensangrentados se separaron y se

desplomaron jadeantes. Ambas criaturas comenzaron a hincharse exageradamente, hasta

explotar regando con sangre a todo el circo.

- Puaf! Qu asco, nos han salpicado a todos dijo el senador con un gesto de repulsin

-. Pero la gente se ve satisfecha Cesar. Ya podemos retirarnos.

S respondi complacido el Emperador -, todo ha salido perfect. Nos hemos librado

de dos peligrosas fieras, y el pueblo se ha recreado. Ojal todos los das fueran as.



Cuando se recuper, todo estaba estrecho y oscuro. Los sentidos de percepcin estaban a

tope, como si fueran a estallar. Las seales de alerta venan de todas parties. De pronto, se

abri una compuerta. El instinto de libertad lo impuls a salir. La luz lo ceg

momentneamente, una fuerza inesperada arremeti contra l. El contact con la otra

criatura llen el aire de un aroma familiar. De moment la misin se hizo clara en su mente.

Haba encontrado a la hembra de su especie. Ahora slo tena que ligar su sangre rica en

espermatozoides con la de ella, llena de vulos. Luego moriran tras un explosive orgasmo.













Los fluidos de ambos se esparciran lo ms lejos possible, contaminando con larvas parsitas

a todo ser vivo que se encontrase en los alrededores. As quedaba asegurado el desarrollo

de cientos de miles de cras que pronto gobernaran ese mundo.





Jess Minsal Daz y Eric Flores Taylor: Jvenes escritores cubanos, residents en Ciudad

de La Habana, que han decidido escribir a cuatro manos. Juntos ganaron el Premio Arena

2004 y el 3er lugar del Premio Juventud Tcnica.

Email de Eric Flores: eric@centro-onelio.cult.cu















5. CURIOSIDADES: COMO CONSTRUIR UN ALIEN
Cristobal Perez-Castejon Carpena


Uno de los puntos ms conflictivos de Alien IV es la "reencarnacin" de Ripley... y el
Alien. Alien III acab con el exterminio de ambos de forma irreversible.... mientras que su
continuacin se basa en la reaparicin de ambos personajes.
A much gente le result ofensiva la idea... mientras que otros piensan que el recrear a
Ripley CON el embrin del bicho es sencillamente impossible. Bueno, impossible no es, pero
si bastante enrevesado. Para ello tenemos que profundizar en el ciclo de vida del Alien. Se
basa en cuatro fases bien diferenciadas: huevo, embrin, infante y alien.
La fase "huevo" es sper resistente, capaz de vivir prcticamente en el vaco durante
centenares de aos en condiciones sumamente hostiles. Este huevo contiene un vector que
ataca al anfitrin que pasa lo mas cerca possible de el y le "instala" el embrin.
El embrin se desarrolla en el interior del anfitrin hasta que alcanza la siguiente fase de
desarrollo, moment en el cual se abre camino hacia el exterior (normalmente matando al
anfitrin en el process) e inicia la ltima fase de su metamorfosis.
Llegados a este punto tenemos que hacernos una important pregunta: como es possible
que CUALQUIER anfitrin sea compatible con la bioqumica del embrin? Recordemos
que los aliens no le hacen ascos a nada: extraterrestres exticos, series humans en traje
espacial, perros... lo que sea. Una possible respuesta es que durante la fase de instalacin del
embrin el vector altera genticamente al anfitrin para hacerlo compatible con el embrin,
posiblemente mediante un virus. Aunque esto pueda resultar chocante no es ciencia ficcin.
En la Tierra existen unas avispas que parasitan a unas orugas de un modo bastante original.
En lugar de paralizarlas e inyectarles sus cras, que pasan a alimentarse del husped "en
vivo" (procedimiento estndar en este caso), estas avispas inyectan un virus junto a sus
huevos. Este virus no mata ni paraliza al husped, que sigue llevando una vida normal salvo
en dos puntos: el sistema inmunolgico de la oruga pasa a reconocer a las larvas de las
avispas como parte integrante del organismo (y por tanto no las ataca) y la oruga no alcanza
jams la fase de pupa: simplemente sigue comiendo y engordando... para alimentar a las
larvas de su parsito. As que la idea de modificar al anfitrin mediante un virus para













hacerlo compatible con el parsito que le invade ya ha sido desarrollada por la naturaleza....
y por el hombre: la mayor parte de las terapias genticas que se estn desarrollando HOY se
basan en ese principio. En el caso de Alien, el process parece, adems, biunvoco: el
embrin absorbe las caractersticas del anfitrin que consider ms interesantes para su
supervivencia y las incorpora a su propia estructura gentica. El mejor ejemplo de esto es el
"Alien-Perro" de la tercera entrega. Esto tambin concuerda con el nacimiento del bicho
horroroso y cutre del final: si el alien es capaz de modificarse genticamente para
adaptarse, es evidence que ser capaz de hacer casi cualquier cosa con su descendencia....
de forma consciente. Una caracterstica evolutiva impresionante, y que otorga una
superioridad increble a la especie que la posea. Toda la pelcula se basa en este punto.
Ripley es como es porque la informacin de la que se dispone es la suministrada por la
nave de Alien III cuando le detecta que tiene un bicho dentro. Para entonces, su estructura
gentica ya esta alterada por el bicho, por lo que el resultado lgico es un hbrido. En
cuanto al embrin del Alien, tres cuartos de lo mismo. Es muy possible que se disponga de
su informacin gentica y que puedas clonar a un embrin, pero...sin la fase "huevo" no
puedes preparar un husped que sea compatible con el embrin. El resultado es que tienes
que clonar al Alien y a Ripley, pues en la fase de desarrollo en la que sacaste la fotocopia
gentica ambos estn indisolublemente unidos porque el embrin NO PUEDE
DESARROLLARSE SIN RIPLEY. Esta es tambin la razn de porque no clonan de cara a
diez o veinte reinas para jugar: necesitaran otras tantas Ripleys para su desarrollo. Es mas
barato hacer una y crear aliens nuevos por el procedimiento natural. Esto explicara tambin
la existencia de los siete clones previous de Ripley: si la informacin gentica del anfitrin
esta corrupt por el virus, al intentar clonarla obtendrs diferentes tipos de monstruos,
segn se decanten las caractersticas dominantes del Alien o las humans. Lo raro en este
caso no es que haya clones fallidos, sino que solo sean siete...
Como conclusion: partiendo de la fase "huevo", el recrear diferentes Aliens habra sido un
process "trivial". Partiendo de la informacin gentica de un embrin de Alien, es necesaria
la presencia de un portador con una bioqumica especialmente adaptada a las necesidades
de dicha fase. La nica informacin de la que se dispone al respect son las muestras de
tejidos y la informacin recogida por el autodoc de la nave de rescate en Alien III. Y esa
informacin corresponde al binomio Ripley-Reina. Puesto que la bioqumica de Ripley ha













sido alterada para hacerla compatible con su husped, el intent de recrear nuevas Ripleys
da lugar a copias errneas. El mecanismo mas probable de modificacin es la utilizacin de
un virus o conjunto de virus por parte del vector de transmisin: las muestras de tejidos
permitiran recuperar dichos virus, lo que a su vez permitira tratar a los clones con los
mismos para hacerlos compatibles con los clones de embrin recuperados. Las
caractersticas "Alien" de la nueva Ripley no procederan por tanto de una recombinacin
con el material gentico del embrin, sino de una bioqumica modificada para hacerla
compatible con su husped: al no morir al terminar el ciclo vital del Alien embrin, dichas
caractersticas permanecen y general a un ser human modificado como el que aparece en
la pelcula.


Cristbal Prez-Castejn Carpena: Nacido en 1962 en Yecla (Murcia), vive en Madrid
desde hace various lustros. Es Ingeniero Superior de Telecomunicacin y trabaja en una
important multinational alemana del sector.

Sus aficiones principles son viajar, la fotografa, la astronoma y leer, su autor favorite es
Borges. En el campo de la ciencia ficcin, mas que autores prefiere obras: Arthur C. Clarke
cuando describe relatos, casi todo lo de Stanislaw Lem, Philip K. Dick, Pohl, Benford...

Ha escrito un sinnmero de artculos sobre los ms variados temas de ciencia ficcin. Los
links pueden encontrarse en: http://www.arrakis.es/-cris/articulos.htm













6. RESEA: Triloga del ciberespacio.


La referencia obligada para toda la obra de William Gibson es la Triloga del Ciberespacio,
donde los personajes se mueven entire la aventura y la mstica. Los cowboys de un future
lejano surcan las redes, las corporaciones se enfrentan a muerte, las organizaciones secrets
florecen en el medio de una sociedad despiadada. Todo comienza en "Neuromante", para
luego seguir en "Conde Cero" y en "MonaLisa Acelerada".




"Neuromante" (1984) comienza en el corazn de la localidad japonesa de Chiba, un lugar
conocido como "La Zona", convertido en un paraso de transacciones del future, entire las
que se incluyen las drogas fuertes y la informacin. Es un paraso para la prctica de
cirugas destinadas intervenir el cuerpo human, capaces de crear ciborgs que se debate
entire la mquina y la biologa.

Case es un cowboy, un navegante de las redes, pero vaga entire los bares y rincones oscuros
sin destino, pues trat de burlar a uno de sus empleadores y la venganza fue una
contaminacin que lo dej sin poder para experimentar el ciberespacio: no poda
conectarse. Todo comienza en un claroscuro, en un mundo denso, construido con una
vision pesimista sobre la sociedad del future. El captulo inicial se llam Chiba City Blues,
y dio inicio a una triologa de novelas que contiene la primera saga concebida por la mente
ciberpunk de Gibson.

La trama transport hacia un future ms bien lejano, ultra tecno, plagado de alusiones a una
cierta decadencia en las relaciones entire los series. Se mencionan algunas cosas que sern
clave para entender este mundo. El Sprawl o ensanche urbano, que describe megalpolis
formadas de manera casi natural por la expansion de ciudades que terminan pegadas la una
a la otra. El SimStim, un aparato adictivo capaz de reproducir experiencias, simulaciones y
estmulos, con histories (histerias?) de realidad virtual protagonizadas por div@s.

Y tambin aparecen las grandes corporaciones, entes materials con presencia dominant
en el ciberespacio, generadoras de intrigas y poderosas estructuras que los cowboys buscan
erosionar, con frecuencia para robar informacin. Tessier Ashpool, Hosaka, Sense Net,













Maas, son las que aparecen en esta primera saga. Capaces de matar por un pequeo disco
lleno de datos, de secuestrar mentes brillantes para ponerlas a trabajar en su beneficio, de
mantener ejrcitos de asesinos, y de general families y herederos que se comportan con la
abulia tan tpica de las casas reales de la actualidad.

En qu estaba pensando William Gibson? Desde la poca de cuentos como "Johnny
Mnemonic" o "Burning Chrome" (1981) haba trabajado en el diseo de este tipo de
ecosistemas futuristas. Se dice que cuando vio "Blade Runner", sali del cine desesperado,
porque pens que alguien se le haba adelantado. Pero un comentario en Internet advierte
que si bien el paisaje de este clsico del cine tena similitudes con el de "Neuromante", a
nivel de geografa mental no haba comparacin, pues la pelcula no hablaba para nada del
universeo sensorial alternative de la Red".

Si bien el mundo de la Internet actual tiende a parecerse al ciberespacio de los cowboys de
Gibson, la Red no fue la inspiracin principal. En esos tiempos las pocas computadoras
conectadas servan slo para mandar correo electrnico y ejecutar algunos programs en
forma remota, llenos de cdigos y sin imgenes. En cambio ya eran populares los
videojuegos. Tambin hubo una influencia important en la pelcula "Tron", lanzada por los
studios Disney en 1982, en la cual los personajes deambulan por las entraas de un
sistema de computadoras.

En "Neuromante" Case result contratado en forma misteriosa para romper el hielo (Ice)
protector de un poderoso servidor. En la aventura lo acompaan Molly, una asesina con
implants que aumentan su letalidad, el Finlands que domina la tecnologa, el repulsivo
Riviera que puede proyectar escenas de realidad virtual a la retina de sus interlocutores. Y
lleva consigo un program rompehielos de procedencia china.

Dentro del ciberespacio es ayudado por Dixie Flatline, muerto aos antes, cuya mente
estaba guardada en un servidor. Y todo culmina en una estacin orbital a baja altura,
dominada por los clones de la familiar Tessier Ashpool. All aparecen dos actors muy
importantes de la novela, Wintermute y Neuromante, inteligencias artificiales cuyo poder
crece sin cesar.













La historic contina en "Conde Zero" (ya se anunci una pelcula de este libro), que es el
apodo con el cual se hace llamar Bobby, un joven aspirante a cowboy de las redes, quien en
la primera escena est a punto de morir pegado a su consola de conexin debido a las
descargas enviadas hacia l por un sistema de Ice protector.

Aqu la lucha entire las corporaciones es feroz. Y en el centro de la dispute est la ambicin
por poseer los secrets de la tecnologa del biochip, un procesador que est literalmente
vivo. Duros y blandos se mueven entire balaceras y atentados en torno a Angie, una nia
que lleva colocada en la corteza cerebral una estructura con la cual puede experimentar el
ciberespacio en estado natural.

En medio de la contienda entire las empresas Hosaka y Maas aparecen nuevos actors de la
triloga: las inteligencias artificiales, en cierta forma liberadas en el ciberespacio, se han
transformado en (virtuales) deidades siguiendo el modelo del vodoo haitiano. As ejercen el
poder y se comunican con Angie.

En esta novela ciberpunk irrumpe un chileno. En la dedicatoria "Para mi D", William
Gibson recurre a un verso de Pablo Neruda, en castellano: "Quiero hacer contigo/lo que la
primavera/hace con los cerezos".

La tercera y ltima parte es "Mona Lisa Acelerada". Las tensions continan tejindose en
torno a la matriz, que es otro nombre utilizado por Gibson para referirse al ciberespacio.
Angie es la mxima protagonista de aventuras diseadas para el SimStim, mientras que
Bobby permanece en estado catatnico, conectado en forma permanent a las redes.

En medio de las intrigas y de la reaparicin de deidades haitianas en el ciberespacio, surge
el anhelo por descubrir cul es la forma, cul es el tamao de la matriz, por qu se comporta
como se comporta. Esta vez aparece la mafia japonesa, la Yakuza, y variados especmenes
relacionados con el mundo de los negocios.

Entretanto la fuerza de inteligencia artificial que alimenta esta realidad virtual tambin
inicia una bsqueda existencial, tras recibir seales de que existe otra dimension similar al
ciberespacio. Slo que los mensajes provienen del espacio sideral...















7. HUMOR: Tres Prlogos de Douglas Adams
(Como result impossible incluir en el boletn los tres tomos de la obra de Douglas Adams:
"Gua del Autoestopista Galctico", "El restaurant del fin del mundo" y "Hasta luego, y
gracias por el pescado", reproducimos los prlogos de las tres novelas)


GUIA DEL AUTOESTOPISTA GALACTICO
Douglas Adams
Prologo
En los remotos e inexplorados confines del arcaico extremo occidental de la espiral de la
galaxia, brilla un pequeo y despreciable sol amarillento.


En su rbita, a una distancia aproximada de ciento cincuenta millones de kilmetros, gira
un pequeo planet totalmente insignificant de color azul verdoso cuyos pobladores,
descendientes de los simios, son tan asombrosamente primitivos que an creen que los
relojes de lectura direct son de muy buen gusto.


Este planet tiene, o mejor dicho, tena el problema siguiente: la mayora de sus habitantes
eran infelices durante casi todo el tiempo. Muchas soluciones se sugirieron para tal
problema, pero la mayor parte de ellas se referan principalmente a los movimientos de
pequeos trozos de papel verde; cosa extraa, ya que los pequeos trozos de papel verde no
eran precisamente quienes se sentan infelices.


De manera que persisti el problema; muchos eran humildes y la mayora se consideraban
miserables, incluso los que posean relojes de lectura direct.


Cada vez eran ms los que pensaban que, en primer lugar, haban cometido un gran error al
bajar de los rboles. Y algunos afirmaban que lo de los rboles haba sido una
equivocacin, y que nadie debera haber salido de los mares.













Y entonces, un jueves, casi dos mil aos despus de que clavaran a un hombre a un madero
por decir que, para variar, sera estupendo ser bueno con los dems, una muchacha que se
sentaba sola en un pequeo caf de Rickmansworth comprendi de pronto lo que haba ido
mal durante todo el tiempo, y descubri el medio por el que el mundo podra convertirse en
un lugar tranquilo y feliz. Esta vez era cierto, dara resultado y no habra que clavar a nadie
a ningn sitio.


Lamentablemente, sin embargo, antes de que pudiera llamar por telfono para contrselo a
alguien, ocurri una catstrofe terrible y estpida y la idea se perdi para siempre.


Esta no es la historic de la muchacha.


Sino la de aquella catstrofe terrible y estpida, y la de algunas de sus consecuencias.


Tambin es la historic de un libro, titulado Gua del autoestopista galctico; no se trata de
un libro terrestre, pues nunca se public en la Tierra y, hasta que ocurri la terrible
catstrofe, ningn terrestre lo vio ni oy hablar de l.


No obstante, es un libro absolutamente notable.


En realidad, probablemente se trate del libro ms notable que jams publicaran las grandes
compaas editors de la Osa Menor, de las cuales tampoco ha odo hablar terrestre alguno.


Y no slo es un libro absolutamente notable, sino que tambin ha tenido un xito enorme:
es ms famoso que las Obras escogidas sobre el cuidado del hogar espacial, ms vendido
que las Otras cincuenta y tres cosas que hacer en gravedad cero, y ms polmico que la
triloga de devastadora fuerza filosfica de Oolon Colluphid En qu se equivoc Dios,
Otros grandes errors de Dios y Pero quin es ese tal Dios?


En muchas de las civilizaciones ms tranquilas del margen oriental exterior de la galaxia, la
Gua del autoestopista ya ha sustituido a la gran Enciclopedia galctica como la fuente













reconocida de todo el conocimiento y la sabidura, porque si bien incurre en muchas
omisiones y contiene abundantes hechos de autenticidad dudosa, supera a la segunda obra,
ms antigua y prosaica, en dos aspects importantes.


En primer lugar, es un poco ms barata; y luego, grabada en la portada con simpticas letras
grandes, ostenta la leyenda:


NO SE ASUSTE.


Pero la historic de aquel jueves terrible y estpido, la narracin de sus consecuencias
extraordinarias y el relato de cmo tales consecuencias estn indisolublemente entrelazadas
con ese libro notable, comienza de manera muy sencilla.


EL RESTAURANT DEL FIN DEL MUNDO
Douglas Adams
Prologo
Hay una teora que afirma que si alguien descubriera lo que es exactamente el Universo y el
por qu de su existencia, desaparecera al instant y sera sustituido por algo an ms
extrao e inexplicable.


Hay otra teora que afirma que eso ya ha ocurrido


1
Resumen de lo publicado:


Al principio se cre el Universo.


Eso hizo que se enfadara much gente, y la mayora lo consider un error.













Muchas razas mantienen la creencia de que lo cre alguna especie de dios, aunque los

jatravrtidos de Viltvodle VI creen que todo el Universo surgi de un estornudo de la nariz
de un ser llamado Gran Arklopopltico Verde.


Los jatravrtidos, que viven en continue miedo del moment que llaman La llegada del
gran pauelo blanco, son pequeas criaturas de color azul y, como poseen ms de
cincuenta brazos cada una, constituyen la nica raza de la historic que ha intentado el
pulverizador desodorante antes que la rueda.


Sin embargo, y prescindiendo de Viltvodle VI, la teora del Gran Arklopopltico Verde no
es generalmente aceptada, y como el Universo es un lugar tan incomprensible,
constantemente se estn buscando otras explicaciones.


Por ejemplo, una raza de series hiperinteligentes y pandimensionales construyeron en una
ocasin un gigantesco superordenador llamado Pensamiento Profundo para calcular de una
vez por todos la Respuesta a la Pregunta Ultima de la Vida, del Universo y de Todo lo
dems.


Durante siete millones y medio de aos, Pensamiento Profundo orden y calcul, y al fin
anunci que la respuesta definitive era Cuarenta y dos; de manera que hubo de construirse
otro ordenador, much mayor, para averiguar cul era la pregunta verdadera.


Y tal ordenador, al que se le dio el nombre de Tierra, era tan enorme, que con frecuencia se
le tomaba por un planet, sobre todo por parte de los extraos series simiescos que vagaban
por su superficie, enteramente ignorantes de que no eran ms que una parte del gigantesco
program del ordenador.


Cosa muy rara, porque sin esa informacin tan sencilla y evidence, ninguno de los
acontecimientos producidos sobre la Tierra podra tener el ms mnimo sentido.













Lamentablemente, sin embargo, poco antes de la lectura de datos, la Tierra fue
inesperadamente demolida por los vogones con el fin, segn afirmaron, de dar paso a una
va de circunvalacin; y de ese modo se perdi para siempre toda esperanza de descubrir el
sentido de la vida.


O eso pareca.


HASTA LUEGO, Y GRACIAS POR EL PESCADO
Douglas Adams
Prologo
En los remotos e inexplorados confines del arcaico extremo occidental de la Espiral de la
Galaxia, brilla un pequeo y despreciable sol amarillento.


En su rbita, a una distancia aproximada de ciento cincuenta millones de kilmetros gira un
pequeo planet totalmente insignificant de color azul verdoso, cuyos pobladores,
descendientes de los simios, son tan asombrosamente primitivos que an creen que los
relojes digitales son de muy buen gusto.


Ese planet tiene o, mejor dicho, tena el problema siguiente: la mayora de sus habitantes
eran desdichados durante casi todo el tiempo.


Muchas soluciones se sugirieron para tal problema, pero la mayor parte de ellas se referan
principalmente a los movimientos de unos papelitos verdes; cosa extraa, ya que los
papelitos verdes no eran precisamente quienes se sentan desdichados.


De manera que persisti el problema; muchos eran mezquinos, y la mayora se sentan
desgraciados, incluso los que posean relojes digitales.


Cada vez eran ms los que pensaban que, en primer lugar, haban cometido un grave error
al bajar de los rboles. Y algunos afirmaban que lo de los rboles haba sido una
equivocacin, y que nadie debera haber salido de los ocanos.















Y entonces, un jueves, casi dos mil aos despus de que clavaran a un hombre a un rbol
por decir que, para variar, sera estupendo portarse bien con los dems, una muchacha
sentada sola en un pequeo bar de Rickmansworth comprendi de pronto qu haba ido mal
hasta entonces, y supo por fin cmo el mundo podra convertirse en un lugar agradable y
feliz. Esta vez era cierto, dara resultado, y no habra que clavar a nadie a ningn sitio.


Lamentablemente, sin embargo, antes de que, pudiera llegar a un telfono para contrselo a
alguien, la Tierra fue sbitamente demolida para dar paso a una nueva va de
circunvalacin hiperespacial. Y as se perdi la idea, al parecer para siempre.


Esta es la historic de la muchacha.


Douglas Adams: Naci en Cambridge en marzo de 1952. Autor de la clebre series del
Autoestopista Galctico conformada por los ttulos Gua del Autoestopista Galctico
(1978), El Restaurante del Fin del Mundo (1980), La Vida, el Universo, y Todo lo Dems
(1982), Hasta luego y gracias por el pescado (1984) y Mostly Harmless (1992); referente
imprescindible para todos los que crecieron a finales de los setenta y un libro muy especial
para cualquier amante de la ciencia ficcin.
Douglas Adams trabaj brevemente con Monthy Pyton y escribi guiones para la mtica
series de la BBC "Doctor Who", en la que se combinaba por primera vez la iconografa de la
ficcin fantstica con una vision del mundo tpicamente britnica.
Muri el 11 de mayo del 2001 de un ataque al corazn en Los Angeles a los 49 aos. El
centro astrofsico de Harvard anunci que bautizar un asteroide recientemente descubierto
con el nombre de Arthur Dent, el protagonista de su obra ms famosa.
Al moment de su muerte se encontraba trabajando en la version flmica de Gua del
Autoestopista Galctico.













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