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 Table of Contents
 La frase de hoy: H. P. Lovecra...
 Articulo: Ciencia y ficciones:...
 Cuento clásico: Johnny Mnemonic,...
 Cuento made in Cuba: Nunca se sabe,...
 Curiosidades: Viajando hacia las...
 Reseñas: La Lengua Negra, el idioma...
 Humor: Leyes de la animación...
 ¿Cómo contactarnos?


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Disparo en Red
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Permanent Link: http://ufdc.ufl.edu/UF00103496/00006
 Material Information
Title: Disparo en Red
Physical Description: Serial
Language: Spanish
Publisher: Disparo en Red
Place of Publication: Havana, Cuba
Creation Date: January 2005
 Subjects
Genre: serial   ( sobekcm )
 Record Information
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
System ID: UF00103496:00006

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Table of Contents
    Cover
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    Table of Contents
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    La frase de hoy: H. P. Lovecraft
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    Articulo: Ciencia y ficciones: Apuntes para una estética literaria posthumana, por Germán Sierra
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    Cuento clásico: Johnny Mnemonic, William Gibson
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    Cuento made in Cuba: Nunca se sabe, Michel Encinosa
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    Curiosidades: Viajando hacia las estrellas: naves estelares en la ciencia ficción
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    Reseñas: La Lengua Negra, el idioma de los villanos de “El Señor de los Anillos”, por Marcelo Dos Snatos
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    Humor: Leyes de la animación japonesa
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    ¿Cómo contactarnos?
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Full Text









HOY: 24 de ENERO del 2005


Disparo en red


No. 6


e"ne0ro5
Fw-205-
'BS*""- -5


DISPARO EN RED: Boletn electrnico de ciencia-ficcin y fantasa.
De frecuencia quincenal y totalmente gratis.


Editores:
darthmota
Jartower


Colaboradores:
Taller de Creacin ESPIRAL de ciencia ficcin y fantasa.
Anabel Enriquez Pieiro
Juan Pablo Noroa.
Jorge Enrique Lage.


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,-
i,

















0. CONTENIDOS:


1.La frase de hoy: H. P. Lovecraft.
2.Artculo: Ciencia y ficciones: Apuntes para una esttica literaria posthumana, por
Germn Sierra
3.Cuento clsico: Johnny Mnemonic, William Gibson.
4.Cuento made in Cuba: Nunca se sabe, Michel Encinosa.
5.Curiosidades. Viajando hacia las estrellas: naves estelares en la ciencia ficcin.
6.Reseas. La Lengua Negra, el idioma de los villanos de "El Seor de los Anillos",
por Marcelo Dos Santos
7.Humor: Leyes de la animacin japonesa.
8.Cmo contactarnos?















1. LA FRASE DE HOY:


A mi parecer, no hay nada ms misericordioso en el mundo que la incapacidad del
cerebro human de correlacionar todos sus contenidos. Vivimos en una plcida isla de
ignorancia en medio de mares negros e infinitos, pero no fue concebido que debiramos
llegar muy lejos.
H. P. Lovecraft




2.ARTICULO: CIENCIA Y FICCIONES: APUNTES PARAUNA
ESTTICA LITERARIA POSTHUMANA.
Germn Sierra
A Cruz Calvo, Juan Francisco Ferr y Eloy Fernndez Porta, que nunca dejan de buscar.


This is the real world... Pay more attention to it
Shelley Jackson


God save the Queen, she ain't no human being
Sex Pistols


Fbula con reina y punks


A diferencia del monarca de un cuento que recordaban haber ledo en su niez, la reina de
los ingleses siempre haba estado demasiado vestida.
En 1977, cuando se celebraban veinticinco aos de su reinado, un grupo de desharrapados
msicos londinenses cayeron por primera vez en la cuenta deque el aspect de su reina
delataba cierta inadecuacin con su verdadera naturaleza y, puesto que se les haba
prohibido cantar en suelo ingls, acordaron reunirse sobre el Tmesis para explicar al
mundo su descubrimiento: La reina no es un ser human!
Cuando los reyes eran humans, se avergonzaban de su desnudez. Entonces era fcil













atraparlos como a pjaros y cortarles la cabeza. Entonces, el oficio del reyera (re)vestirse de
autoridad y, de vez en cuando, se les escatimaba en la realidad del pao. Un nio o un
revolucionario podan decir la verdad, porque los reyes, los nios, los revolucionarios y los
pueblos, eran entonces humans. Pero la reina no es un ser human! La reina es un icono

pop, la reina es la television, la reina es un travesti en un bar de Camden Town, la reina es
punk, la reina es un program de realidad virtual.
La reina es posthumana. Y es contagioso...




La condicin posthumana.


Katherine Hayles, cuyo libro Cmo nos hemos convertido en p ,,,I\rumln,,\ (1)considero una
obra fundacional, describe dos versions de la condicin posthumana. De ambas, aquella
que nos result ms familiar es la que ha sido planteada por tericos de la ciberntica como
Hans Moravec, Michael Dyer o WarrenMcCulloch, popularizada por los sectors ms
radicales del movimiento ciberpunk, narrada por autores como William Gibson y
transformada en cultural de masas a travs de pelculas de gran difusin como Blade
Runner, Matrix o la saga Terminator. Estos relatos literarios o cinematogrficos, smbolos
de la cienciaficcin contempornea, juegan a prevenirnos contra una posthumanidad
adversa al ser human; un future apocalptico donde ste sera desplazado, absorbido o
esclavizado por mquinas inteligentes en las que, previamente, habramos "descargado"
nuestros conocimientos y nuestra conciencia.
Sin embargo, y ste es el motivo por el que consider que el citado ensayo establece un
punto de inflexin en la comprensin del process que nos ocupa, Hayles propone otro
scenario, much ms probable y much ms acorde con la historic del hombre y la
evolucin de la vida en la Tierra:"Para algunos", describe, "incluida yo misma, lo
posthumano evoca la estimulante perspective de salir de algunos viejos moldes y abrir
nuevos caminos para pensar acerca de lo que significa ser humano. La reina puede ser
cualquier cosa, con tal de que no deje de transformarse.
Esta segunda version de la posthumanidad no se refiere a un process future por el cual el
hombre dejar necesariamente de ser lo que es para transformarse en "otra cosa", sino a un













process, en curso desde el principio de la humanidad y que, precisamente, nos hace ser lo
que somos, cuyos mecanismos todava estamos comenzando a comprender. No se trata de
una metamorfosis al modo de los insects, donde una larva, necesaria y
unidireccionalmente, haya de convertirse en mariposa. La "Larva" humana, como nos
ensean, cada cual a su modo, Kafkay Julin Ros, no sufre metamorfosis: es la
metamorfosis.


El ttulo de esta conferencia, ciencia y ficciones, pretend evocar una literature y una
ciencia emergentes que se presentan como alternative tanto al humanismo traditional, que
nunca ha sabido librarse de la idea de un "alma" inmaterial encarnada en el cuerpo, como al
funcionalismo ciberntico, que require un "alma" informative descargada en la mquina.
Una literature y una ciencia liberadas de los dualismos metafsicos pero cargadas de
materiamuy sustanciosa. Una literature y una ciencia inspiradas por la "diferencia"."La
diferencia", explica Gilles Deleuze, "no es la diversidad. La diversidad est implcita; sin
embargo, la diferencia es aquello por lo que lo implcito est implcito" (2).


En cuanto a las predicciones apocalpticas de la ciencia-ficcin, si nos guiamos por lo que
se ha cumplido hoy de aquello que otros anticiparon antes, slo se manifestarn de forma
irnica. Podramos decir que hoy vivimos una escenificacin pardica de la vieja ciencia-
ficcin:El Gran Hermano se ha convertido en telebasura para invertir la lgica del
panptico, pues la mejor estrategia de dominio no es que unos pocos se pasen todo el
tiempo observndonos a todos, sino conseguir que todos nos pasemos la vida observando a
unos pocos. La odisea espacial del ao 2001 no ha sido protagonizada por un elegant y
fro ordenador en busca de alma que gobierna una nave interplanetaria, sino por la violent
manifestacin de un fanatismoreligioso digno de edades ms oscuras. A quienes lo
percibimos de este modo,cuando ambientamos nuestras narraciones en el future, nos sale
una version irnica del present; un porvenir donde, como en La broma infinita de David
Foster Wallace o como he intentado hacer yo mismo en Efectos secundarios,es en los
aspects ms frivolos y ms absurdos de la realidad donde las novedades han tenido lugar.
Por eso, muchos de nosotros nos sentimos partede un antiguo, burlesco y satrico linaje que
se original en los cnicos y los sofistas y contina en la novela picaresca, en Cervantes,













Quevedo, Rabelais,Swift, Joyce, Valle-Incln, y muchos otros que no tendr tiempo de
citar.






Causalidades invertidas, determinismos anticipados.


Las visions ms pesimistas de la posthumanidad estn alimentadas por el miedo a perder
nuestra capacidad de tomar decisions sobre la march del mundo.
Un repaso, an superficial, de las ms importantes corrientes del pensamiento occidental
desde el Renacimiento, ratifica que el ser human instruido ha credo former parte de un
process destinado a comprender la realidad y ha estado convencido de poder dominar el
future. Sin embargo, en las ltimas dcadas, debido al acmulo de conocimientos y, ante
todo, al desarrollo de tecnologas de comunicacin que los sitan constantemente frente a la
presencia de much ms informacin de la que puede asimilaren el curso de toda su vida, el
hombre y la mujer modernos comienzan a verse ms reflejados en las consecuencias
(positivas y negatives) del progress que identificados con sus agents. La gran mayora
queda as a merced de un nmero limitado de ficciones que, convenientemente
amplificadas por los medios de comunicacin de masas, circulan por un tiempo
sucedindose en captar la atencin de un pblico demasiado expectante, para convertirse en
dogmas pasajeros en casi todos los rincones del planet.
Del mismo modo que la incertidumbre arrastra al dinero a refugiarse en valores seguros, las
narraciones que esperan encontrar en las libreras aquellos lectores que se sienten
amenazados en su identidad son el product de reciclar lugares comunes muy antiguos. Por
eso la supersticin, el folclore, la novela sentimental o los ejemplos ms vulgares de ficcin
histrica atiborran los catlogos editoriales.
La mayora de los narradores supuestamente "contemporneos" no hayan hecho otra cosa
que aliar una estructura narrative muy conventional con elements de "actualidad"
aislados, propiciando de hecho la continuidad del idealismo sentimental con la intencin,
consciente o inconsciente, de no desviarse demasiado de los cnones del "entretenimiento"
literario. El resultado es que una buena parte de las obras con prestigio cultural/humanista













pasan inmediatamente a former parte del mismo reality show que pretenden ignorar o
despreciar, y acaban por ser tratados en los medios como cualquier otro event que pueda
transformarse en noticia. A despecho de las intenciones del autor, la crtica mayoritaria se
refiere del mismo modo a los verdaderos libros que a esos otros objetos que Gilbert
Sorrentino denomina "libroides", o sea, cosas que parecen libros, pero no lo son.


Algo parecido sucede con la ciencia y las tecnologas que de ella se derivan: Nos parece
vivir en un tiempo de enorme ansiedad tcnica. Quizs nunca antes como ahora el relato de
los avances tecnolgicos haba cobrado una importancia tan decisive en cada una de
nuestras acciones cotidianas. A cada uno de nuestros actos -comer, dormir, amar, jugar-
se le asigna un significado nuevo cada da; se le atribuyen consecuencias inesperadas si no
es realizado de acuerdo a los fluctuantes rituales que se derivan de la divulgacin de
saberes recientemente adquiridos. Nos sentimos impresionados por los avances de la
ciencia y la tecnologa, a la vez que indignados y culpables por no saber -o, en el fondo,
no querer- gestionar estos nuevos conocimientos de un modo ms just e igualitario. A
cada paso que avanzamos, intentamos convencernos de que la solucin se encuentra a la
vuelta de la esquina.
No cabe duda de que, en muchos aspects de nuestra vida, las tecnologas emergentes-
particularmente las biotecnologas- influyen e influirn an ms a la hora de tomar
decisions legales, econmicas y polticas. Sin embargo, los problems que estos nuevos
conocimientos y sus aplicaciones prcticas pretenden resolver no son de origen reciente: El
saber cientfico insisted, sobre todo, en las ms antigas preocupaciones del ser human: la
enfermedad, la herencia, la muerte; quienes somos y de donde venimos.


Qu hay de ficcin en la ciencia? Y qu hay de leyenda urbana en las versions
divulgativas por las que el ciudadano medio conoce los descubrimientos cientficos?
Debemos apresurarnos a "tomar medidas" frente a los desafos que suponen estos
descubrimientos?
El conocimiento cientfico y tcnico que estamos adquiriendo (biotecnologas, informtica)
supone un peligro much menor que la ignorancia, pero despierta una gran inquietud
porque ponen en entredicho viejos saberes aliados con poderes antiguos a los que estamos













acostumbrados a someternos.
Por eso se trata, en realidad, de una cuestin de traspaso de poderes ms que de un asunto
tcnico o cientfico. La capacidad de modificar el genoma o de manipular el sistema
reproductor del ser human pone en entredicho el poder hereditario (econmico y social
pero tambin psicolgico, ya que no desafa exclusivamente la legitimidad de las dinastas
sino la patria potestad, la "propiedad" de la familiar con respect a sus miembros, la
"propiedad" educativa etc...). La posibilidad de conseguir una agriculture sencilla,
resistente, capaz de mejorar los problems alimentarios de una cada vez mayor parte de la
poblacin mundial, se enfrenta directamente a esa forma difusa de poder que mantiene las
diferencias econmicas entire territories, cuya expresin ms frecuente hoy en da procede
de quienes, con toda la buena intencin paternalista, defienden la redistribucin de bienes
pero se oponen furiosamente a la redistribucin de conocimientos. La posibilidad de
exponer ideas ante una audiencia mundial en internet, sin ningn control previo, sin
censura, sin un sistema jerrquico de valoracin ni canon esttico, pone en entredicho la
autoridad de los medios de comunicacin tradicionales y de quienes pretenden detentar
criterios ticos y estticos. Y as, como en una guerra de sucesin, cada nuevo saber
amenaza a un poder viejo que pretend apropiarse tambin del mecanismo de dominio
emergente: Los legisladores desean legislar sobre ciencia, los jueces judicializarla, las
grandes corporaciones hacerla rentable en el plazo ms breve, los polticos apropiarse del
mrito, los profesores encerrarla en las aulas, los investigadores convertirse en sus
sacerdotes, los lderes sociales conservadores (y aqu me refiero no a la opcin poltica que
se conoce por ese nombre, sino a quienes, la mayor parte de las veces blandiendo
arguments insostenibles, pretenden detener o adecuar a sus miras el advance de la
tecnologa) mantenerla a raya, y los progresistas (en el sentido opuesto) acelerar su puesta
en prctica. Mientras asistimos a la batalla por el supuesto future, el polvo levantado por la
jaura que intent repartirse el botn hace cada vez ms difcil el acceso objetivo a los
nuevos conocimientos.


Curiosamente, la mayora de los descubrimientos cientficos que llegan a convertirse en
noticias de primera plana suelen estar arropados en un concept filosfico, literario, casi
ideolgico, que es continuamente refutado por la propia experimentacin cientfica: El













determinismo. Al ser human le fascina la idea de la inevitabilidad del destino; por eso
cuando el resultado de un experiment se adecua a este prejuicio, est dispuesto a aceptarlo
sin mayor reflexin. Temerosos de nuestra libertad, parecemos necesitar saber que nuestra
conduct est predeterminada por los genes, la sociedad o las estrellas, e inmediatamente
nos aferramos a los ms dbiles indicios de inevitabilidad como si se tratase de irrefutables
evidencias. Walter J. Freeman, al inicio de su libro Sociedades de Cerebros(3) arremete
contra el determinismo:"Los determinismos religiosos, neuroinformacionales, genticos o
medioambientales, no son simplemente un error. Corroen profundamente la igualdad de
oportunidades, la dignidad y el bienestar humans. Creo que hemos llegado a esta situacin
por decision propia, no por necesidad histrica; que necesita ser cambiada, y que puede
cambiarse partiendo de un nuevo punto de vista."
Sin embargo, para muchos sigue prevaleciendo la vieja idea escolstica deque el mundo se
encuentra ah para ser estudiado y conocido por el hombre; que la realidad es un libro
algunas de cuyas pginas hemos aprendido a leer y, para continuar su lectura, basta con
aprender a pasar la pgina -que, en cualquier caso, permanece escrito e inmutable desde el
principio de los tiempos: Un peligroso giro hacia la teologa, o al menos, hacia el
empirismo, que la ciencia y las artes deben empearse en contrarrestar.
La explicacin de Walter J. Freeman es maravillosamente aclaratoria: "Una descripcin
cientfica [...] es un conjunto de relaciones entire un nmero de variables cuantificadas, y
una explicacin es un conjunto de ecuaciones que las interrelacionan en forma simblica.
Utilizando un tpico, los cientficos se preguntan 'cmo', no 'por qu';una manzana cae de
acuerdo a la ley del cuadrado inverso, no porque es empujada por la gravedad. Esto lo
hacen no para evitar la satisfaccin de un deseo teleolgico, sino porque es lo que les atae.
Jueces, periodistas, abogados y filsofos necesitan explicaciones no cientficas en trminos
de causes. Un patlogo debe decir: el sujeto A muri con la enfermedad B; y un forense
debe decir: el sujeto A muri de la enfermedad B. Los forenses tienen la responsabilidad
legal de asignar causes a la muerte. Estos son juicios sociales, no cientficos." (5)


La condicin posthumana se original en el intent de comprender cientficamente al ser
human, un ser human que no est limitado por las ideas tradicionales acerca de lo que se
supone que debe ser, sino que, siendo continuacin del mundo, se contina a s mismo en el













mundo. Y eso supone, como defiende Manuel De Landa (5), ir ms all de la simple
dicotoma entire el determinismo total y el indeterminismo absolute, e introducir entire
ambos extremos, en palabras de Deleuze y Guattari, "causalidades invertidas o
determinismos anticipados, innatismos descodificados, que tienen que ver con actos de
discernimiento o de eleccin y no con reacciones encadenadas [...]; en resume, un nuevo
aspect producido por la imbricacin de lo semitico y de lo mii l.'//ril".(6)


Permtanme regresar por un moment al excelente ensayo de Katherine Hayles, pues el
mejor modo de entender en qu consiste la condicin posthumana, es recurrir a su
genealoga:
"La metafsica de la presencia introdujo el significado en el sistema. El significado estaba
garantizado porque exista un orden stable. Hoy conocemos bien la historic de cmo la
desconstruccin ha expuesto la incapacidad de los sistemas para explicar sus propios
orgenes, sacando as a la luz la indeterminacin de los significados. Mientras la jerarqua
presencia/ausencia era desestabilizada y se privilegiaba a la ausencia sobre la presencia, la
falta desplaz a la plenitud y el deseo usurp el lugar de la certeza. A pesar de la
importancia que estos movimientos han tenido en el pensamiento del sigloXX, an tuvieron
lugar dentro de la dialctica presencia/ausencia. Slo se siente la falta si se asume la
presencia; uno slo es arrastrado por el deseo si el objeto de deseo es conceptualizado como
algo a poseer. Del mismo modo que la presencia requiri una plenitud original [Dios, el
Logos, la teleologa-en general] para articular un yo stable, la desconstruccin necesit
de una metafsica de la presencia para articular la desestabilizacin de ese yo.
Por el contrario, estructura/aleatoriedad (pattern/randomness) require otra series de
asunciones. En esta dialctica, el significado no es cargado frontalmente en el sistema, y el
origen no acta cimentando la significacin. En los process multi-agenciales, por ejemplo,
la complejidad evoluciona a partir de process altamente recursivos mediante la aplicacin
de unas reglas muy simples. Ms que proceder a lo largo de una trayectoria dirigida a un fin
conocido, tales sistemas evolucionan hacia un future abierto marcado por la contingencia y
la impredictibilidad."















Una esttica experimental


"Sospecho que el destino de todos los sistemas adaptativos complejos en la biosfera-
desde las clulas hasta las economas- es evolucionar hacia un estado natural entire el
orden y el caos, un gran compromise entire estructura y sorpresa",escribe Stuart
Kauffman (7). As ha sido, y debera continuar siendo, la autntica literature.


Recientemente, los movimientos surrealista y pop, y, sobre todo, sus ltimas tendencies (8)
,han intentado hacer evidentes las parcelas de incertidumbre que se encuentran en el
imaginario cotidiano, tratando de subvertir ese orden imperceptible que damos por supuesto
pero que se descompone en cuanto lo enfrentamos a sus propios lmites. Tales lmites o
mrgenes, artificialmente establecidos alrededor de lo que se nos obliga a considerar el
present real, tienden a desaparecer gracias a la presin de quienes han decidido situarse
voluntariamente fuera de margen y de aquellos a quienes la mquina del present ha
decidido dejaren el exterior, a la espera de un ahora que es para ellos porvenir. La
desaparicin de los mrgenes culturales, junto con la disolucin progresiva de los lmites
geogrficos, tienen como consecuencia que las aportaciones y las reivindicaciones
provenientes de esos colectivos, que hasta hace poco eran calificados como "marginales",
hayan cobrado una voz ineludible en la literature present gracias a la generacin de
mensajes alternatives. Como trata de explicar Pedro Voltes en un reciente artculo: "Cuanto
mayor sea el nmero de mensajes alternatives que puedan surgir, mayor ser la
incertidumbre, y mayor tambin la media de la informacin entraada en el mensaje
concrete. De este modo, dicha media se relaciona con las probabilidades asignadas a las
diversas alternatives: cuanto mayor sea el nmero de alternatives y cuanto ms repartidas
estn sus probabilidades, mayor ser el valor de la informacin."[...] (9)


Prestemos atencin ahora a la historic del ser human. En qu mbito podemos apreciar
ese "mayor nmero de mensajes alternativos"?Cual es al actividad humana que ha
producido una mayor variedad de mensajes, que ha acumulado la mayor cantidad de
ensayos? Pensemos en las primeras actividades humans de las que tenemos noticia: la













construccin de instruments, por ejemplo. Se trata de armas de caza, medios de transport,
tiles de labranza. La eficiencia de una punta de flecha es fcilmente comprobable, su
forma est restringida por su funcin, la punta debe ser aguda, el borde cortante... Lo
mismo sucede con el arado, con la rueda. En lo que se refiere a instruments, las
comunidades neolticas llegan fcilmente a las mismas conclusions. Las diferencias se
expresan de otro modo: en el arte. La verdadera experimentacin del hombre neoltico se
manifiesta en el terreno de la esttica.
La cuestin esttica ha sido siempre objeto de polmica. De hecho, sigue sin existir una
teora slida acerca del papel evolutivo de la esttica. Sin embargo, cabe muy poca duda de
que la tecnologa artstica se desarrolla con much ms rapidez que la tecnologa mecnica,
de que la habilidad necesaria para realizar las pinturas de Altamira es much mayor que la
que require la manufacture de los instruments de la poca.Es possible, entonces, que el
arte sea la primera actividad puramente experimental del ser human? (10) Que el origen
de la modern ciencia experimental sea tanto el arte como el conocimiento emprico de la
naturaleza? Que, de hecho, el concept de ciencia experimental aparezca de la unin de
ambos?Ferdinand Hallyn parece proponerlo en su libro La estructura potica delmundo(11)
,donde establece las conexiones entire el trabajo de Coprnico y Kepler con las
investigaciones artsticas del Renacimiento y el Manierismo. Lo que buscaban los
astrnomos era, en realidad, una esttica de la representacin del Universo, y los problems
a los que se enfrentaron fueron muy similares a los de Leon Battista Alberti, Filelfo,
Brunelleschi o Leonardo.
Es, entonces, la belleza, algo ms que el reflejo de una emocin subjetiva, y la esttica
ms que un conjunto de normas culturales, que la anecdtica historic de una sucesin de
modas pasajeras? Una propuesta alternative es que la esttica puede ser considerada el
espacio de lo experimental.
Mientras que el espacio vital est constreido por las necesidades y las capacidades de
supervivencia, el espacio de lo experimental carece de otros lmites que la imaginacin -
esto es, la capacidad de realizar asociaciones inesperadas. El placer que nos proporciona la
belleza no es sino la recompensa por haber sabido relacionar una ocurrencia novedosa con
los conocimientos previous del mundo real: es la recompensa por la innovacin, pero no la
innovacin absurda, sino la innovacin adaptativa. "La belleza", describe FredTurner,













"aunque puede ser sorprendente, debe ser tambin familiar: conecta el pasado y el future, lo
conocido y lo desconocido"(12) El espacio experimental de la esttica nos permit
comenzar a indagar en el present an no reconocido como tal, y extraer sus misterios. "El
placer", contina Turner ms adelante, "y en particular el placer de la belleza, es
unarecompensa, diseada por la evolucin, que el cerebro se da a si mismo por realizar
ciertas tareas creativas". Y concluye: "La belleza, desde este punto de vista, es el ms
integrado nivel de comprensin, y la capacidad de mayor alcance para una accin efectiva.
Nos permit actuar segn -en lugar de resistir- la ms arraigada tendencia del universe:
ser capaces de crear un modelo de lo que va a suceder y adaptarnos o cambiarlo. Integrao
enfoca los diferentes niveles de la realidad, al tiempo que reconoce sus conflictos[...]"
Una esttica es, pues, bsicamente un medio. Un medio histrico cambiante en el cual
experimentar, imaginar y producer el future (13). Un medio de comunicacin que va ms
all de lo simblico y constitute nuestro present invitndonos a dar forma al porvenir.
Y con ello volvemos a la literature.





Una literature posthumana?


En los ltimos aos me he encontrado -quizs casualmente, quizs sntoma del tiempo
que vivimos- con diversos autores que en el prefacio de sus libros reflexionan acerca de la
vigencia de la escritura. Algunos manifiestan su desencanto por la pobre influencia que
tiene hoy en da la"autntica" literature, completamente desbordada por el aluvin de
ediciones con un objetivo exclusivamente commercial que, publicitadas y distribuidas como
cualquier otro objeto de consumo, han modificado por complete la relacin entire libro y
lector. Sin embargo, en ltimo trmino, la conclusion de todos ellos (inevitablemente, pues
estn prologando su libro ms reciente) es de un cierto optimism, si no en cuanto a la
cantidad de sus lectores, s en lo que respect a su calidad y a su inters(14).
El caso es que una duda se cierne sobre la validez del acto mismo de escribir, y ningn
autor honrado puede eludir enfrentarse a esa vacilacin. Que de constancia aqu, pues, de
que me sumo a esa inquietud.















Quizs la narrative ya no es lo que era. Es possible que la narrative tal y como ha sido
entendida en los ltimos siglos -como una forma literaria en la que tanto monta lo que se
cuenta como el modo en que se cuenta- slo era vlida para reflejar un modo de percibir
la realidad basado en el significado, en la dicotoma metafsica de presencia/ausencia del
ser. Quizs slo sea til para describir una realidad supuestamente objetiva contemplada
por un sujeto supuestamente consciente, donde el significado vena dado por la realidad
versionn modern) o por el sujeto versionn posmoderna):en el caso de la literature, por el
"autor/texto" o por el "lector/texto".

Colocar un espejo al borde del camino, siguiendo las instrucciones de Stendhal, slo sirve
si pensamos que la imagen reflejada y la descripcin escrita son, ms o menos,
equivalentes. Poco importa que el espejo sea hoy la television, como explica David Foster
Wallace en su famoso ensayo sobre la nueva narrative norteamericana: "La verdadera
autoridad en un mundo que ahora vemos como construido y no descrito es cada vez ms el
medio que construye nuestra vision del mundo" La literature contina as entendindose
como un comentario "al margen" de la realidad, aunque sea una realidad ya ficcionada y
transformada en imgenes. Pero, qu sucede cuando imgenes y palabras dejan de ser
equivalentes; cuando, como se propone que viene sucediendo desde hace ya algn tiempo,
las tecnologas afectan al ser human en un universe no lingstico, ms all del juego de
los significados, cuando la imagen se vuelve obscena, deja de "significar" y nos afecta
directamente en lo somtico, nos convierte en "algo no hablado", en algo no "construido"ni
"descrito", sino "vivido y no realizado", como dice Paul Valry de la concha?(15)
En un mundo que deja de ser antropomrfico, donde la consciencia se entiende como un
process natural emergente, como una seal que slo destaca en ocasiones del catico ruido
de fondo, la narrative traditional pierde sentido, porque el sentido ya no es narrative.
Lo que se trata de elucidar, por lo tanto, no es si la narrative ser adecuada en el mundo
hacia donde vamos, ni si nos convertiremos en mquinas iletradas-pues no hay nada ms
"letrado" que una mquina-, sino qu narrative es vlida cuando los series humans nos
demos cuenta de que no somos narradores ni narrados, sino un compromiseo entire
estructura y sorpresa".
Y, por lo que respect a la relacin entire mquinas y hombres, qu narrative emerge cuando













el "post-ego" no es ms que una series de instrucciones para transformarnos a nosotros
mismos mediante mquinas, como ya se planteaba Samuel Butler en su parodia utpica
Erewhon: "Parael rico la material es inmaterial; la organizacin elaborada de su aparato
extracorporal ha liberado su alma"


Quizs deba volver atrs un par de prrafos para explicar una afirmacin que a muchos se
le antojar inverosmil: que no hay nada ms letrado que una mquina. Sin embargo, es
absolutamente cierto; las mquinas, y sobre todo las mquinas informticas, son apenas
poco ms que lenguaje. Las mquinas tienen poco problema con aquello a lo que podemos
dar un significado preciso, con aquello que podemos transformaren "instrucciones". Las
mquinas tienen much ms problema con las imgenes, con el mundo siempre cambiante
de las percepciones. La limitacin esencial de nuestras mquinas no es que no puedan ser
inteligentes en el sentido de realizar operaciones lgicas, es que son incapaces de percibir.
Porque las mquinas carecen de cuerpo y un cuerpo no es otra cosa que una interfaz entire el
orden y lo imprevisible, entire la estructura y la sorpresa. Un cuerpo (en el sentido biolgico
del trmino) es el rodeo que ha dado la material para adaptarse a su propia imprevisibilidad.
Por lo tanto, para que las mquinas pudieran ejercer, como proponen algunos tericos de la
posthumanidad, todas las funciones humans, no tendramos que descargar en ellas nuestra
"inteligencia",sino nuestro cuerpo. Porque la inteligencia no es algo abstract, separado del
cuerpo, no es informacin ni mtodos de deduccin lgica: nuestra inteligencia es nuestro
cuerpo. Las mquinas no tendran ms remedio que convertirse en nosotros.
Fjense que un ordenador comprende el lenguaje lgico, pero no comprende la imagen.
Simplemente la transmite. Eso debera hacernos pensar. Un ordenador jams se pasara
horas delante de la television.


Regresemos, entonces, a nuestra interrogacin inicial: Qu narrative puede ser adecuada a
la condicin posthumana? Puede que responder a esta pregunta no sea tan difcil como
parece. Pensemos, en primer lugar, en aquella que es radicalmente inadecuada: Aquella que
se sita a s misma en ese "lugar privilegiado del pensamiento" desde donde, en palabras de
Mark Hansen, "en el process de supuestamente protegernos contra la capitulacin al nuevo
barbarismo de la inhumanidad tecnolgica, nos ha cegado a la realidad de nuestra













dependencia de las tecnologas" (16).


Una de las caractersticas de estilo de las corrientes mayoritarias de la literature durante las
ltimas dcadas ha sido la generalizacin de un uso casi periodstico del lenguaje, una
especie de "lingua franca"o "lengua media" pobre en recursos literarios, comprensible por
todos, fcil de traducir a otras lenguas y considerada un fiel reflejo de la realidad meditica
y mediatizada. La consideracin de la lengua como instrumento de comunicacin"
(curiosamente, a la vez que la teora insista cada vez ms en la "imposibilidad de toda
comunicacin").
Los autores catalogados dentro del minimalismo/ realismo sucio/generacinX (Carver,
Leavitt, Coupland, etc... y su manifestacin espaola enlo que se llam "generacin
Kronen") comenzaron a investigar esa nueva realidad donde los vnculos mediticos haban
sustituido tanto a las tradicionales relaciones intersubjetivas como a nuestro modo de
percibir el mundo. Sin embargo, demasiado atrapados por el habla de la narrative
audiovisual y el poder hipntico de las transmisiones electrnicas, su modo de dar cuenta
de esa realidad consisti a menudo en apropiarse del discurso meditico, invirtindolo o
deformndolo para "comunicar" sus contradicciones.
Para m, las formas narrativas de la cultural contempornea se desarrollan en las tecnologas
y en el mercado y tratan de las tecnologas y del mercado, pero no se escriben al dictado de
las tecnologas ni en el idioma sentimental de los mercados.


Como sucede en otros campos de la sociedad y la cultural, en estos moments es impossible
establecer un criterio nico de valoracin para las nuevas obras literarias. Dice Deborah
M. Hess que "un gran corpus de literature se ha resistido durante much tiempo a ser
interpretado a travs de medios tradicionales como la crtica de gneros, la crtica
lingstica, la desconstruccin o el postmodernismo. Esta literature muestra una
llamativa similitud con el studio cientfico de las formas no lineales o los process
dinmicos de la naturaleza [...] Ambos estn caracterizados por una causalidad
indeterminada, multiple y fuertemente no lineal" (17).
Esta literature, caracterizada por una marcada potica de la complejidad es, en mi
opinion, aquella que cobra especial significado en el tiempo de lo posthumano.













Literature caracterizada por "textos densamente metafricos; motivos lingusticos,
poticos y narrativos repetidos rtmicamente desde el nivel ms superficial al ms
profundo; una evolucin serial de todas las estructuras narrativas y poticas y una
vision del texto literario como un process".
"Las obras complejas se caracterizan por la indeterminacin de todas sus estructuras
poticas y narrativas, y la afirmacin de marcados paralelismos con otras obras,
autores, tradiciones culturales y nacionales, discipline y eras; numerosas pistas
intratextuales y extratextuales que hacen innecesaria la presencia del autor o el
conocimiento de su biografa para comprender el texto."(18)
El trabajo de Deborah M. Hess se refiere, en concrete, a la obra de Maurice Blanchot,
pero su mtodo podra aplicarse a Borges o a Cortzar, a Thomas Pynchon, a Juan
Goytisolo, a Jan Ramjerdi, a Kathy Acker, a Fernando del Paso, a Julin Ros, a
Giorgio Manganelli, a Gilbert Sorrentino, a Foster Wallace, a Georges Bataille y a
muchsimos otros.


Lo que quiere decir que el propsito de la narrative contempornea no difiere much
de lo que fu siempre la literature que podramos llamar "estticamente rebelde": es,
a la vez, una representaciny una idea; un experiment y una teora. "Mientras
escribs",explica Harry Mathews a un grupo de estudiantes, "descubriris cosas de vosotros
mismos que no sabais que sabais" (19) -ah el experiment. Y la teora? La idea? Las
teoras han pasado a estar muy mal vistas en ciertos sectors del arte contemporneo, y muy
particularmente en la literature espaola. Intentad relacionar literature y teora e,
inmediatamente, sereis atacados por cuatro o cinco frentes a la vez. La teora os dirn,
impide a los escritores acudir a su verdadera llamada: Iluminar el corazn human. La
teora es aburrida. Elitista. Pretenciosa. Enemiga de la espontaneidad. La teora ha sido
confinada en los departamentos acadmicos para preservar a la verdadera literature de su
mala influencia. La consecuencia es que entire la nueva generacin de escritores nacionales,
prevalecen en nmero y popularidad aquellos que se dedican a la novela de costumbres de
corte ms o menos clsico o contemporneo, y todo el debate suscitado entire ellos se refiere
por una parte a la "tradicin" en que se encuadran y, por otra, a los perfiles de consumo de
sus lectores. No existe una nueva generacin de ensayistas equivalent a la nueva













generacin de novelistas, apenas hay preocupacin por la innovacin estilstica, y la
influencia sociocultural de la nueva generacin de escritores es prcticamente nula.
Con el mismo talante que recomendara una tienda de ropa, un club o un restaurant,
recomiendo a los lectores jvenes que se den un paseo por el departamento de ideas,
especialmente por la seccin de lo que el exquisito gourmet del pensamiento Joseph Joubert
denomina "ideas huecas": "Huecas como un palacio, y no como una caverna. Huecas; que
sea possible entrar y encontrar dentro maravillas, riquezas, bellezas, grandezas y delicias.
Huecas y transparentes como frascos de cristal que contienen esencias celestiales. Huecas
como las columns de cedro en las que se guardaban tesoros" (20) No hagan much caso
de las reseas que aparecen en los peridicos, dirjanse a las bibliotecas y a ver si
encuentran algn libro polvoriento cuyo contenido no les parezca demasiado obvio. No se
preocupen si el nombre del autor les suena, si creen haberlo ledo ya, si se llama William
Shakespeare, o Luis de Gngora, o Robert Musil, o Michel de Montaigne. Los libros de
verdad nunca se han ledo del todo


Es muy possible que, como defiende Katherine Hayles, siempre hayamos sido posthumanos,
y la narrative posthumana siempre haya estado ah, aguardando su oportunidad de ser
reconocida como tal. Es possible que la ciencia y las ficciones hayan, en el fondo, caminado
juntas a la hora de ayudarnos a former ideas del mundo y de impulsarnos a modificarnos
evolutivamente, permitindonos establecer espacios conceptuales, conscientes e
inconscientes, para la experimentacin, el aprendizaje y el placer.
La literature posthumana reivindica el placer adems del entretenimiento, el
hardcore adems del erotismo, la burla adems de la descripcin, la artificialidad de
la naturaleza y la naturalidad de lo artificial, el juego adems del trabajo, la duda en
lugar de la seguridad. Declara que una cojera fingida es ms sexy que una exhibicin
atltica y que nada tiene de extraordinario que un ordenador escriba un poema, pero
es much ms interesante expandir el lenguaje literario para incluir rutinas
informticas y crear hbridos escritos de mquinas y hombres. Gusta de mostrar lo que
hay de mquina en el hombre y lo que hay de human en la mquina -que lo hay, porque
lo hemos puesto nosotros. Se siente obligada a burlarse, sin dejar de comprenderlo, de lo
humann, demasiado human" y de lo "mecnico, demasiado mecnico".Intenta, volviendo













a Mark Hansen, "ayudarnos a construir los instruments analticos que necesitaremos para
resistir la atraccin por la "desincorporacin" proyectada por las tecnologas
contemporneas y, al hacerlo, puede guiarnos en la investigacin de los cambios
experienciales que estn revolucionando nuestra cultural "


La literature de hoy en da es lo que no est escrito. Lo que no est escrito no sabemos
lo que es, y, por primera vez en much tiempo, carecemos de instrucciones precisas para
construirlo. En ese sentido, no creo que lo que hacen hoy los escritores difiera much de la
tradicin ancestral de la literature, o, al menos, de lo que era la literature en cualquier
moment de la historic mientras estaba siendo escrita. La novedad consiste en que la
inflacin de relatos -especialmente audiovisuales-, coloca a los escritores en una
posicin especialmente extraa: Por una parte, la literature ocupa una porcin menor entire
los medios, y, por otra, se la obliga a una continue reflexin sobre su relevancia. Los
autores nos preguntamos por qu escribir debido a que los lectores se preguntan porqu
leer. Para responder a esa pregunta, autores y editors se ven obligados a servirse de
estrategias extraliterarias que, a su vez, alejan a los posibles lectores de la necesidad de una
evaluacin esttica de los textos. Por eso, la investigacin esttica "no vende".
Pero esta situacin ha dado lugar a la aparicin de products literarios verdaderamente
interesantes e innovadores. Empujados por la necesidad de hacerse oir, algunos escritores
interesados en la experimentacin esttica han empezado a practicar una especie de juego
del escondite con las convenciones tcnicas de la escritura sin abandonarlas por complete,
sirvindose de los significados transmitidos por el espectculo para mostrar lo de surreal
que existe en su discurso. En Espaa somos todava unos pocos y, si habeis acudido a todas
las conferencias de este ciclo, nos habreis escuchado a casi todos.


Si hay algo caracterstico de la era de la sobreinformacin es su libre uso para
recombinar elements culturales que, hasta ahora, haban sido tenidos por
incompatible. Vivimos en el tiempo de los disc-jockeys. La tecnologa permit la
fragmentacin de los discursos y la desconstruccin de los concepts: Lo que estamos
obteniendo de la tecnologa es el equivalent a nuestros "enzimas de restriccin", esos
catalizadores que nos permiten trocear el genoma en segments susceptibles de













studio y recombinacin. La cultural actual es el product de la extenuacin de la
cultural, por eso los nuevos 2urs de la cultural son los disc-jockeys culturales, capaces
de sintetizar nuevos products remezclando los existentes. Nos 2uste o no, esa es la
consecuencia de la democratizacin de la cultural. La cultural que pasa por elitista
produce versions en las cuales el placer esttico se obtiene por el reconocimiento de
ciertas referencias, ms o menos eruditas, que reafirman la conviccin en el saber
propio. Una alternative es el remix, la reinterpretacin, el collage, tcnicas
practicadas desde hace tiempo por todas las vanguardias. Su frescura radica en la falta
de pretensiones; por eso rpidamente pasa de moda, pero nos deja el recuerdo de la
excitacin, la resaca de nuestros intentos por conservar la juventud.
De lo que no me cabe duda es que, cualesquiera que sean los acontecimientos no nos darn
la razn. La razn, como el tiempo, no puede darse. "La razn", como dice Fernando
Colina, "est siempre por venir"(21).


Cuenta Gerald Edelman que el primer ministry ingls William Gladstone, tras escuchar de
boca de Michael Faraday sus descubrimientos acerca de la electricidad le pregunt: "Y
qu utilidad tiene?". Faraday respondi:"Seor, algn da podr cobrar impuestos sobre
ella".Qu utilidad tiene la literature en el mundo que viene? Dejar que cada uno de
ustedes contest a esa pregunta.




NOTAS:
1.N. Katherine Hayles, How We Became Posthuman: Virtual Bodies in
CyberneticLiterature, and Informatics, University of Chicago Press, Chicago, 1999.
2.Gilles Deleuze, Difference andRepetition, Columbia University Press, NewYork, 1994.
3.Walter J. Freeman, Societies ofBrains, Lawrence Erlbaum Associates
Publishers,Hilsdale, NJ, 1995
4.W.J. Freeman, Behavioral and Brain Sciences, 13 (4), 1990.
5.ManuelDeLanda, Deleuze and the open-ended becoming of the world.
6.Gilles Deleuze y Flix Guattari. Mil Mesetas. Capitalismo y esquizofrenia,Valencia, Pre-
Textos, 1994.













7. Stuart Kauffman, At home in the universe, Oxford University Press, Oxford, 1995, (el
subrayado es mo)
8.Mark Amerika,The avant-pop manifesto.
9.Pedro Voltes, El Extramundi, XV, (1998)
10."Thus, we should speak of art as the most central place where we have carriedon an
during discussion of what we are and what we want to become" Curtis White,IAm an
Artist; I Make Beautiful Things: A Credo of Sorts Concerning the New Beauty,en Curtis
White, Monstruous Possibility, Dalkey Archive Press, Chicago, 1998p 98.
11.Ferdinand Hallyn, The Poetic Structure of the World, Zone Books, New York, 1990
12.Frederick Turner, Biology and Beauty, en Incorporations, J. Craryand S. Kwinter, eds.,
Zone books, New York, 1992
13."Beauty is not a fixed quality; it is an ongoing dialogue", C. White,op cit, p 96
14."Las avanzadas intempestivas que escapan a su rejilla de legibilidad [lade los medios]
pueden imponerse un da sin discusin possible. Parael future de una obra es bien sabido que
la calidad de diez lectores juega a veces un papel ms determinante que la actualidad de
diez mil compradores. Qu haran nuestras grandes mquinas mediticas de Rimbaud o de
Lautramont, de Nieztsche o de Proust, de un Kafka o de un Joyce de 1989?Estos fueron al
principio salvados por un puado de lectores (ndice de audiencia mnimo), pero qu
lectores! Quizs esta analoga se resiente ya de anacronismo, ay!, pues la historic
intrinseca de estas aventuras estuvo ligada sin duda a su exterior y, denegado o no, a una
estructura -de ahora en adelante caducada- del "espacio pblico".Pero la tirada corta
conserve una oportunidad: casi privada, tiene sin embargo acceso al espacio pblico.
Habida cuenta de estos ritmos y de estas diferencias cualitativas, la porosidad de una
frontera entire lo "privado" y lo "pblico" parece ms incalculable que nunca. Cada
acontecimiento trata con la ley, como los contrabandistas y los resistentes. El paso no
est nunca garantizado. La opinion pblica no es una media incalculable, pero hay en ella
algo incalculable. Slo que lo incalculable, si lo hay, no se present jams, no es, no es
jams, el tema de ninguna objetivacin cientfica o filosfica." Jacques Derrida, El otro
cabo, Ediciones del Serbal, 1992. (Las negritas son mas).
15."Ni mquina, ni intencin ni azar... Todos nuestros medios estn excluidos. Mquina y
azar son los dos mtodos de nuestra fsica; en cuanto a la intencin, no puede intervenir sin













que el hombre mismo est implicado, explcitamente o en forma encubierta. Pero la
fabricacin de la concha es algo vivido y no realizado; nada ms opuesto a nuestro acto
articulado, precedido de un fin y operando como causa." Paul Valry, El Hombre y la
Concha, en Estudios Filosficos, Visor, Madrid, 1993.
16.Mark Hansen, Embodying Technesis. Technology Beyond Writing, The Universityof
Michigan Press, Ann Arbor, 2000.
17.Deborah M. Hess, Complexity in Maurice Blanchot's Fiction. Relations BetweenScience
and Literature, New York, Peter Lang, 1999.
18. Ibid.
19.Harry Mathews, Immeasurable Distances, The Lapis Press, 1991.
20.Joseph Joubert, Pensamientos, Edhasa, 1995.
21.Fernando Colina, Escritos psicticos, Ediciones Dor, Madrid, 1996.


Germn Sierra: Neurocientfico; ensea bioqumica en la Universidad de
Santiago de Compostela, Espaa. Ha publicado tres novelas en Espaa y
una buena cantidad de artculos en peridicos y revistas locales. Su
ltima novela "Efectos secundarios" fue galardonada con el Premio Jan
2000. Tiene publicada tambin una coleccin de histories cortas: "Alto
Voltaje", Mondadori, Abril 2004.


Su historic "Amnesia" fue traducida al ingls y publicada en la
antologa "Spain. Atraveler's literary companion", Whereabouts Press,
2003.


Pgina web personal: http://homepage.mac.com/germansierra/inicio.html
Correo electrnico: bngersp@usc.es















3.CUENTO: Johnny Mnemonic
Autor: William Gibson.


Met la escopeta en una mochila de Adidas y la acomod entire cuatro pares de
calcetines de tenis, que no era para nada mi estilo, pero que era lo que pretenda: si creen
que eres un bestia inexperto, acta como un professional; si creen que eres un professional,
acta como un bestia inexperto. Yo soy muy professional. As que decide parecer lo ms
bestia possible. En los tiempos que corren creo que hay que ser bastante professional antes de
aspirar siquiera a la bestialidad. Tuve que fabricar aquellas balas de calibre doce a partir de
masa de cobre, en el torno, y colocarles la carga yo mismo; tuve que desenterrar una vieja
microficha con instrucciones para cargar cartuchos manualmente; tuve que fabricar una
gatillo para el disparador; todo muy delicado. Pero saba que funcionara.
Haba fijado el encuentro en el Drome a las 23:00, pero fui en metro hasta tres
paradas ms all de la estacin ms prxima y deshice el camino andando. Un
procedimiento impecable. Me observ en la pared de cromo de una cafeteria, la cara afilada
tpicamente caucsica coronada de pelo oscuro y tieso. Las chicas del Under the Knife eran
las mejores de Sony Mao y fue complicado evitar que aadiesen el detalle chic de pliegues
en los prpados. Probablemente no engaara a Ralfi Face, pero tena que permitirme
acercarme a su mesa.
El Drome era una sala angosta con una barra al fondo de uno de los laterales y
mesas en el otro, atestada de chulos, matones y un arcano conjunto de traficantes. Las
Hermanas del Perro Magntico estaban en la puerta aquella noche, y no haba planeado
tratar de salir de all con ellas de por medio si las cosas no salan bien. Median dos metros y
eran delgadas como galgos. Una era negra y la otra blanca, pero aparte de eso ambas
parecan tan idnticas como la ciruga esttica poda conseguir. Haban sido amantes
durante aos y eran duras de pelar a la hora de pelear. Nunca estuve totalmente seguro de
cual de ellas haba sido originariamente un hombre.
Ralfi estaba sentado en su mesa de costumbre. Y me deba un montn de pasta. Yo
tena cientos de megabytes almacenados en mi cabeza en una base de datos pasiva a la que
yo no tena acceso consciente. Ralfi la haba puesto all. Sin embargo, no haba vuelto a por













ella. Slo Ralfi poda recuperar la informacin, con una clave de su propia invencin. Para
empezar, no soy barato, pero es que mi tarifa de almacenamiento fuera de tiempo es
astronmica. Y Ralfi haba sido muy tacao.
Entonces haba odo que Ralfi Face haba puesto precio a mi cabeza. As que haba
dispuesto encontrarme con l en el Drome, pero lo haba dispuesto como Edward Bax,
importador clandestine, ltimamente en Ro y Pekn.
El Drome apestaba a negocios, un regusto metlico de tension nerviosa. Tos
musculosos diseminados entire la multitud flexionaban sus msculos ante los dems
mientras intentaban sonrisas impasibles, algunos de ellos tan perdidos bajo superestructuras
de injertos musculares que sus siluetas no eran propiamente humans.
Perdnenme. Perdnenme, amigos. Soy Eddie Bax, el Importador Eddie el Rpido,
con su profesionalmente indescriptible mochila de deported, y por favor, ignored esta mierda
lo suficientemente grande como para dejar entrar mi mano derecha por ella..
Ralfi no estaba solo. Ochenta kilos de buey rubio californiano yacan alerta en la
silla de al lado, con aspect de conocer todas las artes marciales habidas y por haber.
Eddie Bax el Rpido ocup la silla situada frente a ellos antes de que las manos del
buey abandonasen la mesa.
Le das betn a tu cinturn? pregunt con entusiasmo.
El asinti mientras sus ojos azules realizaban un patrn automtico de inspeccin
entire mis ojos y mis manos.
Yo tambin dije -. Lo tengo aqu en la mochila introduce velozmente mi mano a
travs de la abertura y quit el seguro. Click Dos caones del calibre doce con los gatillos
acoplados.
Eso es una escopeta dijo Ralfi poniendo una de sus manos rollizas sobre el tenso
pecho de nylon azul de su chico para refrenarlo -. Johnny tiene una arcaica arma de fuego
en su mochila. Demasiado para Edward Bax.
Me pregunt si siempre haba se haba llamado Ralfi Nosequ o Nosecuantos, pero
deba su mote a su excepcional vanidad. Sobre algo parecido a una pera demasiado madura,
se haba puesto la cara, popular haca veinte aos, de Christian White; Christian White, de
la Banda Aria Reggae, creada por Sony Mao y vencedor final de la competicin de los
rockeros. Soy un expert en el trivial.













Christian White: clsica cara del pop con los msculos ampliamente desarrollados
de un cantante y pmulos cincelados. Angelical bajo cierta luz, hermosamente depravada
bajo otra. Pero los ojos de Ralfi estaban vivos tras aquella cara y eran pequeos, oscuros y
fros.
Por favor, dijo arreglemos esto como hombres de negocios su voz tena un

tono de sinceridad que atrapaba con horrible facilidad y las esquinas de su hermosa boca
modelo Christian White siempre sonrean -. Este es Lewis dijo sealando en direccin al
pedazo de buey -, una montaa de carne Lewis ni se inmut, daba la sensacin de ser algo
montado a partir de un kit -. T no eres una montaa de carne, Johnny.
Seguro que s lo soy, Ralfi, una bonita montaa de carne repleta de implants
donde puedes almacenar tu colada sucia mientras tratas de conseguir gente para matarme.
Dado lo que tengo en la mochila, Ralfi, parece que tendrs que dar alguna explicacin.
Es esa ltima remesa de mercancia, Johnny suspir profundamente -. Como
intermediario que soy...
Contrabandista le correj.
Como intermediario, soy muy cuidadoso con los proveedores.
Slo le compras a aquellos que roban lo mejor. Lo s.
Suspir de nuevo.
Intento dijo cansinamente no comprarle a timadores... En esta ocasin me temo
que lo he hecho.
El tercer suspiro fue la seal para que Lewis accionase el disruptor neural que
haban sujetado con cinta adhesive bajo el lado de la mesa en el que yo estaba. Concentr
todo mi ser en apretar el dedo ndice de mi mano derecha pero pareca que ya no formaba
parte de m. Poda sentir el metal de la escopeta y la cinta acolcahada. Haba envuelto con
ella el pequeo asidero, pero mis manos eran de cera helada, distantes e inertes. Esperaba
que Lewis fuese una autntica montaa de carne, lo suficientemente estpido como para
lanzarse sobre la mochila de deported y presionar mi dedo rgido contra el gatillo, pero no lo
era.
Hemos estado muy preocupados por tu culpa, Johnny. Muy preocupados. Vers, lo
que llevas dentro es propiedad de la Yakuza. Un tonto se lo quit, johnny. Un tonto muerto.
Lewis se ro tontamente.













Todo cobr sentido entonces, un sentido desagradable, como bolsas de arena
mojada colocadas alrededor de mi cabeza. El asesinato no era del estilo de Ralfi. Ni
siquiera Lewis era del estilo de Ralfi. Pero se haba metido entire los Hijos del Crisantemo
de Neon y algo que les perteneca o, ms correctamente, algo de ellos que le perteneca a
alguien ms. Ralfi, por supuesto, poda usar la clave para sacarme la informacin pasiva y
yo escupira su peliagudo program sin recorder un msero bit. Para un contrabandista
como Ralfi, aquello hubiese sido normalmente suficiente. Pero no para la Yakuza. La
Yakuza sabra de la existencia de los Calamares y su uso, y no querran preocuparse de que
alguien sacase de mi cabeza aquellos oscuros y perdurables datos de su program. Yo no
saba much sobre los Calamares, pero haba escuchado histories sobre ellos y haba
decidido no contrselo jams a mis clients. No, a la Yakuza no le gustara aquello; se
pareca demasiado a una prueba, algo incriminatorio. Y la Yakuza no haba llegado a donde
lo haba hecho dejando pruebas a su alrededor. O vivas.
Lewis sonrea burlonamente. Creo que estaba visualizando un punto situado just
detrs de mi frente e imaginando cmo podra llegar hasta l por las bravas.
Hey, dijo una voz baja, femenina, desde algn lugar tras mi hombro derecho -
vaqueros, seguro que no os estais divirtiendo demasiado.
Desaparece, puta dijo Lewis sin apenas mover un pice su rostro. Ralfi estaba
plido.
Reljate. Quieres contratar una buena guardaespaldas? cogi una silla y se sent
rpidamente antes de que ninguno de ellos pudiese detenerla. Estaba apenas dentro de mi
campo de vision, una chica delgada con gafas especulares y el desaliado pelo negro
cortado de forma desmaada. Llevaba una cazadora de cuero negro abierta sobre una
camiseta de rayas diagonales rojas y negras -. Podra con ocho como t.
Lewis buf exasperado e intent tirarla de la silla de un guantazo. De algn modo
no lleg a alcanzarla, ella adelant su mano, que pareci rozar al pasar la mueca de Lewis.
Sangre brillante roci la mesa. El se sujet con fuerza la mueca mientras la sangre se
escurra por entire sus dedos.
Pero no haba atacado ella con la mano desnuda?













Lewis iba a necesitar una selladora de tendones. Se levant con cuidado, sin
molestarse en retirar la silla, que cay hacia atrs, y sali de mi campo de vision sin decir
una palabra.
Lo mejor es que busque un mdico para que le eche un vistazo dijo ella -. Es un
corte muy feo.
No tienes ni idea dijo Ralfi, que sonaba repentinamente agotado del tamao del
montn de mierda en el que acabas de meterte.
En serio? Seor! Me apasionan los misterios. Como porqu este amigo tuyo est
tan quieto. Como congelado. O para qu es esta cosa de aqu y levant la pequea unidad
de control de que alguna forma le haba quitado a Lewis. Ralfi pareca enfermo.
T, ah, quizs quieres un cuarto de milln a cambio de darme eso e irte a dar un
paseo?
Levant una de sus manos rollizas y se la pas por su cara enjuta y plida.
Lo que yo quiero dijo ella moviendo la unidad en sus dedos para que girase y
reluciese es trabajar. Un empleo. Tu chico se ha lastimado la mueca. Pero un cuarto de
milln servir como anticipo de mis honorarios.
Ralfi dej de contener la respiracin y rompi a reir, dejando al descubierto los
dientes, que no haban sido adaptados al estndar Christian White. Entonces ella apag el
disruptor.
Dos millones dije.
Ese es mi chico dijo ella y ri -. Qu hay en la mochila?
Una escopeta.
Brutal dijo en lo que poda haber sido algn tipo de cumplido.
Ralfi no dijo nada en absolute.
La palabra son millones. Molly Millones, Millones para Molly. Quieres salir de
aqu, jefe? La gente est empezando a mirarnos -. Se levant. Llevaba unos vaqueros de
cuero del color de la sangre seca.
Y yo vi por primera vez que las lentes especulares eran implants quirrgicos, plata
que surga suavemente de la parte superior de sus pmulos, encerrando los ojos tras el
dispositivo. Vi mi nueva cara reflejada en cada una de ellas.













Me llamo Johnny dije -. Nos llevamos al seor cara (N.T: juego de palabras con
el apellido de Ralfi Face) con nosotros.
l estaba fuera, esperando. Pareca el tpico turista, con bermudas de plstico y una
estpida camisa hawaiana estampada con publicidad del microprocesador ms popular de
su empresa., un tipo ligeramente bajo de estatura, el tipo que con ms probabilidad acabara
borracho de sake en un bar de los que servan diminutas galletitas de arroz con guarnicin
de algas marinas. Pareca del tipo que llora cuando canta el himno de la empresa, que
aplaude sin fin a los barman. Y los chulos y los traficantes lo dejaran en paz, catalogndolo
como un conservador nato. No lo suficientemente arriba, y cuidadoso con sus fondos
cuando los tena.
Tal como supuse despus, debia haberse amputado parte de su pulgar izquierdo, por
encima de la primera articulacin, reemplazndolo por uno protsico insertado en el munn
y equipado con un cable y un enganche construidos a partir de uno de los diamantes
analgicos de un Ono-Sendai. Despus haba enrollado cuidadosamente el cable de tres
metros de filamento monomolecular.
Molly realize algn tipo de intercambio con las Hermanas del Perro Magntico,
dndome la oportunidad de sacar a Ralfi por la puerta con la mochila de deported apoyada
levemente contra la base de su column vertebral. Ella pareca conocerlas. O como la
negra se rea.
Mir hacia arriba, un reflejo repentino, quizs porque nunca sola hacerlo, hacia los
ascendentes arcos de luz y las sombras de las geodsicas sobre ellas. Quizs eso me salv.
Ralfi sigui caminando, pero no creo que intentase escapar. Yo creo que ya se haba
rendido. Probablemente ya tena una idea de a lo que nos enfrentabamos.
Recuerdo perfectamente como qued hecho pedazos.
Al recordarlo con detenimiento, veo como Ralfi avanzaba un paso mientras el
ingeniero pequeajo surga de ninguna parte en concrete, sonriendo. Una imagen fugaz de
una reverencia y su pulgar derecho se separ. Un truco de magia. El pulgar qued
suspendido en el aire. Espejos? Alambres? Y Ralfi se detuvo, de espaldas a nosotros, con
oscuras manchas de sudor bajo los sobacos de la chaqueta de su traje de verano. Lo saba.
Deba saberlo. Y entonces el pulgar sospresa, pesado como el plomo, centelle mientras
giraba como un yo-yo y el hilo invisible que lo conectaba con la mano del asesino atraves













lateralmente el crneo de Ralfi, just encima de las cejas, chasque y descendi, rajando el
torso con forma de pera de Ralfi diagonalmente desde el hombro hasta las costillas. El corte
fue tan fino que no apareci sangre hasta que las sinapsis fallaron y la primera convulsin
dej al cuerpo a merced de la gravedad.
Ralfi se derrumb entire una nube rosa de fluidos, las tres parties separadas rodaron
por el suelo de baldosas. En absolute silencio.
Alc la mochila de deported y mi mano se estremeci. El impact casi rompi mi
muneca.
Pareca que estaba lloviendo; una cortina de agua se precipit desde una geodsica
rota y empap los adoquines detrs de nosotros. Nos escondimos en el estrecho hueco entire
una boutique quirrgica y una tienda de antigedades. Ella acababa de asomar uno de sus
ojos especulares por la esquina para localizar un sencillo mdulo Volks enfrente del
Drome, con las luces rojas brillando. Estaban limpiando los restos de Ralfi. Haciendo
preguntas.
Yo estaba cubierto de una pelusa blanca chamusacada. Los calcetines de tenis. La
mochila de deported formaba una destrozada cinta de plstico alrededor de mi mueca.
No s como demonios no me percat de l.
Porque es rpido, muy rpido se abraz las rodillas, se balance hacia atrs y se
incorpor de un salto -. Su sistema nervioso est mejorado. Est diseado a media sonri
y emiti un gruido de deleite -. Voy a cazar a ese to. Esta noche. Es el mejor, el nmero
uno, el de ms cach, el que marca el estado del arte.
Lo que vas a hacer, ya que soy el chico de los dos millones de dlares, es sacar mi
culo de aqu. Ese amiguito tuyo de antes ha sido construido en su mayor parte dentro de
tanques de laboratorio de Chiba City. Es una asesino de la Yakuza.
Chiba. Oh, s. Mira, Molly tambin ha estado en Chiba y me mostr sus manos,
con los dedos ligeramente extendidos. Sus dedos eran delgados, afilados, increiblemente
blancos en contrast con la laca color Borgoa de sus uas. Entonces unas cuchillas
surgieron limpiamente de las funds bajo sus uas, cada una de ellas un pequeo bistur de
double filo de plido acero azul.
-***













Nunca haba pasado much tiempo en Nighttown. All nadie tena nada con que
pagarme mi memorial, y la mayora de ellos pagaban regularmente un pico por olvidar.
Generaciones de mosquitos se haban estampado contra el nen desde que las cuadrillas de
mantenimiento se haban rendido. Incluso a medioda los arcos parecan negros de holln en
contrate con la bombilla ms dbil.
A dnde ir cuando el grupo criminal ms rico del mundo te est buscando con
dedos tranquilos e inalcanzables? Dnde esconderse de la Yakuza, tan poderosa que es
propietaria de sus propios satlites de telecomunicaciones y al menos tres lanzaderas? La
Yakuza es una autntica multinational, como la ITT y la Ono-Sendai. Cincuenta aos antes
de que yo naciese la Yakuza ya haba absorbido las Triadas, la Mafia y la Liga Corsa.
Molly tena una respuesta. Te escondes en el Foso, la zona ms deprimida, donde
cualquier influencia externa generaba veloces y concntricas ondas de amenaza en bruto.
Te escondes en Nighttown. Mejor an, te escondes sobre Nighttown, dado que el Foso est
invertido y el fondo del cuenco que formaba tocaba el cielo, un cielo que Nighttown nunca
vea, sudando bajo su propio firmamento de resina acrlica donde los Lo Tek se agazapaban
como grgolas con cigarrillos del mercado negro suspendidos de sus labios.
Ella tambin tena otra respuesta.
As que est cerrado con siete candados, no, Johnny-san? No hay ninguna forma
de sacar ese program sin la clave?
Me condujo a travs de las sombras que haba tras la iluminada plataforma del
metro. Los muros de cemento estaban recubiertos de graffiti, aos de ellos mezclndose en
un nico metamural de ira y frustracin.
La informacin almacenada se sustenta en una series de prtesis microquirrgicas
contra el autismo modificadas recit de memorial en una soporfera version de mi
verborrea commercial habitual -. La clave del client est almacenada en un chip especial;
aparte de los Calamares, de los que no nos gusta hablar en nuestro negocio, no hay forma
de recuperar la clave. No se me puede sacar drogndome, ni con descargas elctricas, ni
torturndome. Yo no la s, nunca la supe.
Calamares? Esas cosas espeluznantes con tentculos?
Salimos a un calle desierta del mercado. Figuras penunbrosas nos observaban desde
un improvisada plaza apestada de cabezas de pescado y fruta podrida.













Detectores de interferencias superconductoras cunticas (N.T: en ingles Squid
(calamar) es el acrnimo de superconducting quantum interfence detectors). Los usaban en
la guerra para localizar submarines, saltndose los sistemas cibernticos del enemigo.
S? Cosas de la Armada? De cuando la guerra? Un Calamar podra leer ese
chip tuyo? ella se haba detenido y sent sus ojos sobre m tras aquellos espejos gemelos.
Incluso los models antiguos pueden medir un campo magntico de una
billonsima parte de la fuerza geomagntica; es como localizar un susurro en medio de un
estadio lleno de gente vociferando.
La polica ya puede hacer eso, con micrfonos parablicos y lasers.
Pero tus datos an estarn seguros dije con orgullo professional -. Ningn
gobierno permitira a sus policas tener Calamares, ni siquiera a los ms fiables.
Demasiadas oportunidades de cachondeos interdepartamentales; te montaran un watergate
muy probablemente.
Cosas de la Armada dijo, y su sonrisa resplandeci en las sombras -. Cosas de la
Armada. Tengo un amigo aqu abajo que estuvo en la Armada, Jones. Creo que ser mejor
que te lo present. Pero es un yonqui. As que tendremos que llevarle algo.
Un yonqui?
Un delfn.
Era algo ms que un delfn, pero desde el punto de vista de otro delfn deba parecer
que no llegaba a serlo. Le observ arremolinarse en su tanque galvanizado. El agua salpic
por el lateral, empapando mis zapatos. Era un residuo de la ltima guerra. Un ciborg.
Sali del agua, mostrando los discos incrustados en sus costados, una especie de
chiste visual, cuya gracia casi se perda bajo una coraza articulada, desmaada y
prehistrica. Haban creado dos deformidades idnticas a cada lado de su crneo para
albergar sensors. Heridas plateadas centellearon en las secciones expuestas de su piel
palido-grisacea.
Molly silb. Jones sacudi su cola y se derram ms agua por el lateral del tanque.
Qu es este sitio? mir con atencin vagas formas en la oscuridad, cadenas
oxidadas y cosas bajo tela impermeable. Encima del tanque colgaba un desamaado marco
de madera, con hileras de polvorientas luces de Navidad cubriendo todo el espacio interior













del marco -. Disneylandia. Un zoo y una cabalgata de carnavales, por no hablar de la
Ballena de Guerra. Todo eso. La ballena Jones es...
Jones se alz de nuevo y me mir fijamente con un ojo triste y viejo.
Cmo puede hablar? de repente me sent ansioso por salir de all.
Eso tiene truco. Di hola, Jones.
Y todas las lmparas se iluminaron a la vez. Brillaban intermitentemente en rojo,
blanco y azul.
RBARBARBA
RBARBARBA
RBARBARBA
RBARBARBA
RBARBARBA


Es bastante hbil usando smbolos, ya vers, pero el cdigo es limitado. En la
Armada lo tenan enchufado a una pantalla audiovisual ella extrajo el pequeo paquete de
uno de los bolsillos de la cazadora -. Pura mierda, Jones. La quieres? l se qued quieto
en el agua y comenz a hundirse. Sent un pnico inslito al recorder que l no era un pez,
que poda ahogarse -. Queremos acceso al banco de datos de Johnny, Jones. Y lo queremos
enseguida.
Las luces tililaron y se apagaron.
Encuntralo, Jones!
A
AAAAAAAAA
A
A
A
Luces azules, formando una cruz.
Oscuridad.
Pura! Est limpia. Vamos, Jones.















BBBBBBBBB
BBBBBBBBB
BBBBBBBBB
BBBBBBBBB
BBBBBBBBB


Un resplandor color blanco sodio resalt los rasgos de Molly, en un austero tono
monocromo, con sombras que surgan de sus pmulos.


R RRRRR
R R
RRRRRRRRR
R R
RRRRR R


Los brazos de la esvstica roja giraron proyectados en sus lentes plateadas.
Dsela dije Ya lo tenemos.
Ralfi Face. Que falta de imaginacin.
Jones se encaram con la mitad de su cuerpo acorazado por encima del borde de su
tanque y pens que el metal cedera. Molly le clav la pistola inyectora en la parte superior,
insertndo la aguja entire dos planchas. El propelente sise. Estallaron patrons de luz que
se extendieron por todo el marco y despus palidecieron hasta desaparecer.
Le dejamos flotando a la deriva, retorciendose lnguidamente en el agua oscura.
Quizs estaba soando con la guerra en el Pacfico, con las minas cibernticas que haba
esquivado olfateando delicadamente sus sistemas electrnicos con el Calamar que haba
empleado para extraer la pattica clave de Ralfi del chip sepultado en mi cabeza.
Puedo verles comentiendo el error de desmovilizarle, dejndole fuera de la
Armada con su maquinaria intacta, pero qu hizo que un delfn ciberntico se convirtiera
en adicto a esa mierda?













La guerra dijo ella -. Fueron ellos. La Armada lo hizo. Cmo sin hubiesen
hecho que trabajasen para ellos?
No estoy seguro de que esto sea un buen negocio dijo el pirata, regateando en
busca de ms dinero -. El destinatario es un satlite de comunicaciones que no aparece en
los registros...
Hazme perder el tiempo y no ser nada de nada dijo Molly amenazndole con su
dedo ndice por encima de la araada consola de plstico.
Quizs quieres comprar la seal de microondas en alguna otra parte? era un
chico duro tras su rostro fabricado por Mao. Un habitante de Nighttown de nacimiento,
probablemente.
La mano de Molly recorri velozmente la parte delantera de la chaqueta del chico,
cortndole una solapa sin apenas tocar el tejido.
Tenemos un trato o no?
Trato dijo l mientras miraba asombrado su solapa rota con lo que debi esperar
que pareciese slo un interest corts -. Hay trato.
Mientras yo comprobaba los dos discos que habamos comprado, ella sac del
bolsillo de cremallera de su cazadora la hoja de papel que le haba dado. Lo desdobl y lo
ley silenciosamente, moviendo sus labios. Se encogi de hombros.
Es esto?
Dispara dije, golpeando los botones de grabacin de las dos consolas
simultneamente.
Christian White recit ella y su Banda Aria de Reggae.
Condenado Ralfi, un fan hasta la muerte.
La transicin al modo activo es siempre menos abrupta de lo que espero que sea. El
local del pirata era la habitacin pintada en tono pastel de una agencia de viajes cerrada que
contaba con una consola, tres sillas y un poster descolorido de un balneario orbital suizo.
Un par de pjaros de juguete con cuerpos de cristal soplado y delgadas piernas estaban
sorbiendo montonamente de un bol de agua de poliestileno en una repisa que estaba junto
al hombro de Molly. Cuando entr en fase, aceleraron gradualmente sus movimientos hasta
que sus cabezas emplumadas se convirtieron en arcos slidos de color. Los indicadores
luminosos que contaban los segundos en el reloj de plstico de la pared se haban













convertido en parrillas pulsantes sin sentido, y Molly y el chico con la cara fabricada por
Mao se volvieron nebulosos, sus brazos se movan borrosamente a ratos, con fantasmales
ademanes rpidos como los de un insecto. Y entonces todo se fundi en una esttica gris y
fra y enton un poema sin fin en un lenguaje artificial.
Me sent y recit durante tres horas el program robado del fallecido Ralfi.
La galera ocupaba cuarenta kilmetros hasta el final, una desastrada superposicin
de cpulas abarrotadas que cubran lo que una vez fue una arteria suburban. Si apagaban
los arcos en un da despejado, una gris aproximacin de la luz solar se filtraba a travs de
capas acrlicas, una imagen parecida a los bocetos de prisiones de Giovanni Piranesi. Los
tres kilmetros ms al sur del techo eran Nighttown. Nighttown no pagaba impuestos y no
tena servicios pblicos. Los arcos de nen no funcionaban, y las geodsicas estaban negras
por el humo de dcadas de fuegos de cocina. En la oscuridad casi total de un medioda de
Nighttown, quin se dara cuenta de unas pocas docenas de nios locos perdidos entire el
entramado de vigas?
Habamos estado ascendiendo durante dos horas, por escalinatas de cemento y
escaleras de mano de acero con peldaos agujereados, atravesando estructuras abandonadas
y mquinas cubiertas de polvo. Habamos empezado en lo que pareca un patio de
mantenimiento abandonado, con segments de techo triangulares apilados. Todo all estaba
cubierto con aquella homognea capa de graffiti de spray: nombres de pandillas, fechas que
retrocedan hasta principios de siglo. Los graffiti nos acompaaron cuesta arriba,
hacindose menos frecuentes gradualmente hasta que slo un simple nombre se repeta a
intervalos: LO TEK. En goteantes letras maysculas negras.
Quin es Lo Tek?
Nosotros no, jefe ella ascendi por una temblequeante escalera de aluminio y
despareci por un agujero que haba en una de las planchas de plstico corrugado -.
Tecnologa sencilla, tcnicas sencillas (N.T.: del ingls LOw TEChnology, LOw
TECnique). El plstico amortiguaba su voz. La segu por las escaleras, provocando que me
doliesen las muecas. Hasta los Lo Tek pensarn que esa escopeta tuya est anticuada.
Una hora ms tarde me arrastraba a travs de otro agujero, ste abierto en una
plancha curva de madera contrachapada, y me top con mi primer Lo Tek.













Tranqui dijo Molly mientras apoyaba su mano sobre mi hombro -. Slo es Dog.
Hey, Dog.
En el estrecho foco de su linterna, l nos inspecionaba con su nico ojo y jadeaba
lentamente sacando una gran parte de su lengua griscea, lamiendose los enormes dientes
caninos. Me pregunt cmo catalogaban los transplants de dientes de Doberman como
tecnologa sencilla. Los inmunosupresores no crecan en los rboles precisamente.
Moll. Los dientes aumentados entorpecan su pronunciacin. Un hilo de saliva
colgaba del distorsionado labio inferior -. Sos o de llegar. Hace un buen rato. Deba tener
quince aos, pero los dientes caninos y el brillante mosaico de cicatrices combinado con el
jadeo y la cuenca de sus ojos le confera una mscara de bestialidad total. Haba requerido
tiempo y cierto tipo de creatividad el ensamblar aquella cara, y su actitud me deca que
disfrutaba viviendo con aquel rostro. Llevaba un par de vaqueros deteriorados, negros de
mugre y gastados por los dobleces. Su pecho y sus pies estaban desnudos. Hizo con su boca
algo parecido a una sonrisa -. Sos estn siguiendo.
A lo lejos, en Nighttown, un vendedor de agua anunciaba a gritos sus mercanca.
Moviendo las hilos, Dog? ella movi su linterna hacia un lado y vi finas cuerdas
atadas a pernos, cuerdas que iban hasta el borde y desaparecan.
Apaga la puta luz!
Ella la apag.
Cmo es que el que sos sigue no trae luz?
No la necesita. Esas son malas noticias, Dog. Si tus centinelas caen sobre l,
volvern a casa en pedacitos fciles de transportar.
Es amigo, Moll? sonaba inquieto. Yo escuchaba como mova sus pies sobre el
gastado contrachapado.
No. Pero es cosa ma. Y ste dijo dndome una palmada es un amigo.
Entendido?
Claro dijo, sin demasiado entusiasmo, caminando hacia el borde de la
plataforma, donde estaban los pernos. Empez a enviar un mensaje dando tirones de las
tensas cuerdas.
La vista de Nighttown bajo nosotros pareca un pueblo de juguete para ratas;
diminutas ventanas dejaban ver luces de velas y slo unos pocos rectngulos brillantes y













toscos iluminados por linternas elctricas y lmparas de carburo. Imagine a los viejos en
sus interminables partidas de domin, bajo clientes y densas cortinas de agua que caan de
hmedos barreos colocados en postes entire las chabolas de contrachapado. Entonces trat
de imaginarle trepando pacientemente a travs de la oscuridad con su llamativa camisa para
turistas, desinteresado y parsimonioso. Cmo iba a seguir nuestra pista all?
Bien, dijo Molly esto apesta.
Fumas? Dog sac un paquete estrujado de su bolsillo y me ofreci un cigarrillo
aplastado. Mir de reojo la marca mientras me lo encenda con una cerilla de cocina.
Yiheyuan con filtro. Fabrica de Cigarrillos de Pekn. Decid que los Lo Tek traficaban en el
mercado negro. Dog y Molly volvieron a su discusin, que pareca girar en torno a la
intencin de Molly de usar algunas propiedades en concrete de los Lo Tek.
Te he hecho cientos de favors, to. Quiero ese suelo. Y quiero la msica.
No eres una Lo Tek...
Siguieron as durante la mayor parte del siguiente kilmetro de recodos, mientras
Dog nos guiaba por pasarelas bamboleantes y escalas de cuerda. Los Lo Tek unan sus
redes y sus amontonadas casa al tejido de la ciudad con enormes gotas de pegamento y
dorman sobre el abismo en hamacas enganchadas. Sus dominios eran tan exiguos que en
algunos lugares slo consistan en asideros y plataformas serrados en los refuerzos de las
geodsicas.
Suelo Mortal, lo llam ella. Arrastrndome tras ella, mis nuevos zapatos de Eddie
Bax resbalaban contra el metal gastado y el contrachapado hmedo, y me pregunt cmo
podra haber algo ms letal que el resto del territorio. Al mismo tiempo not que las
protests de Dog eran rituales y que ella ya contaba con conseguir todo lo que quera.
En algn lugar debajo de nosotros Jones estara dando vueltas en su tanque,
sintiendo las primeras punzadas del syndrome de abstinencia. La polica debera estar
aburriendo a los habituales del Drome con preguntas sobre Ralfi. Qu hizo? Con quin
estaba antes de salir del local? Y la Yakuza debera estar usando sus fantasmales poderes en
los bancos de datos de la ciudad, buscando dbiles imgenes mas reflejadas en nmeros de
cuentas, negocios con bonos, facturas de servicios pblicos. Estamos en una economa de la
informacin. Te lo ensean en la escuela. Lo que no te ensean es que es impossible
desplazarse, vivir, operar a cualquier nivel sin dejar rastros, bits, aparentemente













insignificantes fragments de informacin personal. Fragmentos que pueden ser
recuperados, ampliados...
Pero a esas alturas el pirata habra colocado nuestro mensaje en la cola de
transmisiones ocultas hacia el satlite de comunicaciones de la Yakuza. Un mensaje
sencillo: Haced que se retire vuestro cazador o sacaremos a la luz vuestro program.
El program. Yo no tena ni idea de lo que era. An no lo s. Yo slo recit la
cantinela, sin comprender nada. Probablemente era informacin de investigaciones, una
forma avanzada de espionaje industrial que haba alcanzado la Yakuza. Un negocio
elegant, robarla de Ono-Sendai como una forma de obtener y retener educadamente su
informacin a cambio de un rescate, amenazando con cargarse los avances en investigacin
del conglomerado hacindolos pblicos.
Pero, porqu no podamos jugar todos? No seran ms felices con algo que poder
devolver a Ono-Sendai, ms felices de lo que estaran al matar a un Johnny cualquiera de
Memory Lane?
Su program iba de camino a una direccin en Sidney, un lugar en el que guardaban
las cartas de sus clients y no hacan preguntas una vez que habas pagado un pequeo
adelanto. Correo de superficie de cuarta clase. Haba borrado la mayor parte de la otra
copia y grabado nuestro mensaje en el hueco resultante, dejando lo suficiente del program
para que lo identificasen como el autntico.
Me dola la mueca. Quera detenerme, tumbarme, dormir. Saba que pronto
acabara fallando un asidero y caera, saba que los puntiagudos zapatos negros que haba
comprado para mi tarde como Eddie Bax haban sido una mala compra y me arrastraran en
la cada hacia Nighttown. Pero l surgi en mi mente como un holograma religiosos barato,
resplandeciendo, la imagen aumentada de su camisa Hawaiana asomando como un
fogonazo de reconocimiento de alguna condenada banda urbana.
As que segu a Dog y Molly a travs del cielo de los Lo Tek, equipado y construido
con restos que incluso en Nighttown no querran.
El Suelo Mortal alcanzaba ocho metros de alto en algunas parties. Un gigante
pareca haber hilvanado un cable de acero a travs de todos los elements de una
chatarrera y haberlo tensado. Chirriaba cuando se mova, y se mova constantemente,
bambolendose y movindose bruscamente mientras la concurrencia de Lo Teks se reunan













en las gradas de contrachapado que lo rodeaba. La madera se haba vuelto plateada por la
edad, pulida por el uso prolongado y repleta de grabados de iniciales, amenazas,
declaraciones de amor. Estaba suspendido de un conjunto separado de cables, que se
perdan en la oscuridad ms all del crudo resplandor blanquecino de los dos antiqusimas
focos suspendidos sobre el Suelo.
Una chica con dientes como los de Dog golpe el suelo con pies y manos. Sus
pechos estaban tatuados con espirales color ail. Despus cruz el Suelo, riendo, agarrada a
un chico que estaba bebiendo un lquido oscuro de una botella de litro. Las cicatrices y
tatuajes eran una moda entire los Lo Teks. Y los dientes. La electricidad que empleaban
para iluminar el Suelo Mortal pareca una excepcin a su esttica general, llevada a cabo en
nombre de... un ritual, un deported, arte? No lo saba, pero poda ver que el Suelo era algo
especial. Tena el aspect de haber sido construido durante generaciones.
Sujet la inutil escopeta bajo mi chaqueta. Su solidez y rudeza eran reconfortantes
incluso aunque no tuviese ms balas. Y se me ocurri que no tena ni idea en absolute de
qu estaba sucediendo en realidad, o que se supona que iba a suceder. Ni de cual iba a ser
mi future, porque haba empleado la mayor parte de mi vida como un receptculo ciego que
era llenado con los conocimientos de otros para ser vaciado despus, recitando lenguajes
artificiales que nunca haba entendido. Un chico muy professional. Seguro.
Y entonces me percat de lo silenciosos que se haban vuelto los Lo Tek. l estaba
all, en el borde de la zona iluminada, entrando en el Suelo Mortal a travs del corredor de
silenciosos Lo Tek con la calma de un turista. Y cuando nuestros ojos se encontraron por
primera vez con un mutuo reconocimiento, un recuerdo encaj como un puzzle en mi
cabeza, Paris, y un largo Mercedes elctrico deslizndose en la lluvia hacia Notre Dame;
bunkers mviles, caras japonesas tras las gafas y un centenar de Nikons alzndose en un
fototropismo ciego, flores de acero y cristal. Tras sus ojos, cuando me econtraron,
despareci la cortina y lo record.
Busqu a Molly Millones, pero haba desaparecido.
Los Teks se separaron para dejarle subir por la escalera. Hizo una reverencia, sonri
y se quit sus sandalias, dejndolas una al lado de la otra, perfectamente alineadas, y
entonces baj al Suelo Mortal. Vino a por m, atravensando aquella plataforma de chatarra













bamboleante con tanta facilidad como un turista que pasease por una moqueta sinttica en
cualquier hotel barato.
Molly salt al Suelo, movindose sin parar.
El Suelo estall en vtores.
Iba a ser comentado y amplificado, con micrfonos colocados en los cuatro gruesos
alambres situados en las esquinas y micrfonos de ambiente sujetados al azar en
fragments oxidados de maquinaria. En alguna parte los Lo Tek tenan un amplificador y
un sintetizador, y ahora pude distinguir las formas de los comentaristas en lo alto, sobre los
crueles focos blancos.
Comenz un redoble de tambor, eletrnico, como un corazn amplificado, regular
como un metrnomo.
Ella se haba quitado la cazadora de cuero y las botas; su camiseta no tena mangas
y llegaban a intuirse dbiles marcas de la circuitera de Chiba City instalada a lo largo de
sus delgados brazos. Sus vaqueros de cuero brillaban bajo los focos. Ella empez a danzar.
Flexionaba sus rodillas, con los pies en tension sobre un aplastado depsito de gasoline, y
el Suelo Mortal empez a moverse arriba y abajo como respuesta. El sonido que produjo
fue como el del fin del mundo, como si los alambres que sostenan el cielo chasqueasen y
se rozasen entire ellos por todo el firmamento.
l la dej hacer durante unos cuantos latidos de corazn y entonces avanz,
evaluando el movimiento del Suelo perfectamente, como un hombre que saltaba de una
baldosa a otra en un jardn ornamental.
Separ su pulgar con la gracia de un hombre que observa la reglas de cortesa social
y lo arroj hacia ella. Bajo los focos, el filamento provocaba reflejos de arco iris. Ella se
arroj al suelo y rod sobre s misma, incorporndose de nuevo cuando el ltigo molecular
pas, mientras las uas de acero surgieron con un chasquido en lo que debo ser un gesto
automtico de defense.
El ritmo del tambor se aceler y ella se adapt a l, su pelo oscuro revuelto
alrededor de las vacias lentes plateadas, su boca apretada, los labios tensos por la
concentracin. El Suelo Mortal tron y rugi, y los Lo Tek prorumpieron en gritos de
emocin.













l retrajo el filamento, lo hizo girar en un crculo de un metro aproximado de
fantasmal policroma y lo situ delante de l, manteniendo la mano sin pulgar al nivel de su
esternn. Un escudo.
Y Molly pareci dejar que algo fluyese, algo proveniente de su interior, y que fue el
comienzo real de su danza estilo perro rabioso. Salt, se retorci, arremeti contra los
laterales, cayendo con ambos pies sobre un vagn de tren de alecin, enganchado
directamente a uno de los cables que se sostenan el conjunto. Me tap los odos con las
manos y ca de rodillas, mareado por el ruido, pensando que el Suelo y las gradas estaban
derrumbndose, cayendo hacia Nighttown, y nos vi despedazndonos entire las chabolas y
los hmedos baos, reventando contra las tejas como fruta podrida. Pero los cables
resistieron y el Suelo Mortal subi y baj y se comport como un enloquecido mar de
metal. Y Molly bailaba sobre l.
Y al final, just antes de que l preparase el ataque final con el filamento, vi en su
cara una expresin que no pareca estar en consonancia. No era miedo, ni furia. Creo que
era incredulidad, incomprensin aturdida entremezclada con pura repulsin esttica ante lo
que estaba viendo, lo que estaba oyendo, lo que le estaba sucediendo. Retrajo el filamento
remolineante y el disco fantasmal se contrajo hasta el tamao de un plato mientras suba el
brazo por encima de su cabeza y lo volva a bajar, arqueando el pulgar en busca de Molly
como si fuese algo vivo.
El Suelo la llev hacia abajo y el filamento pas just por encima de su cabeza.; el
Suelo dio un bandazo, dejndole a l en el camino del tenso filamento. Podra haber pasado
inocuamente sobre su cabeza y haberse recogido en su dispositivo diamantino. Pero le
reban la mano just a la altura de la mueca. Haba un agujero en el Suelo frente a l, y
por l se arroj como un buceador, con una gracia extramente deliberada, un kamikaze
derrotado rumbo a Nighttown. Creo que en parte se dej caer para conseguir unos pocos
segundos de silencio honroso. Ella lo haba matado gracias a un choque de cultures.
Los Lo Tek rugieron, pero alguien apag el amplificador, y Molly atraves el Suelo
Mortal en silencio, agotada, con la cara plida y desvada, hasta el cable ms lejano y se
eschuc slo un dbil sonido metlico de metal castigado y chirriar de hierros oxidados.













Buscamos la mano amputada por todo el Suelo, pero nunca la encontramos. Todo lo
que encontramos fue una gracil arco en un segment de acero oxidado que el filamento
haba atravesado. Sus bordes brillaban como cromo nuevo.
Nunca supimos si la Yakuza haba aceptado nuestros trminos, o incluso si haban
recibido nuestro mensaje. Hasta donde s, su program an est esperando por Eddie Bax
en una estantera en el cuarto trasero de una tienda de regalos en el tercer piso del Sydney
Central-5. Probablemente la Yakuza le revendi el original a Ono-Sendai hace meses. Pero
quiz recibieron la emisin del pirata, porque nadie ha venido buscndome an, y ya ha
pasado casi un ao. Si vienen, tendrn que hacer un largo camino de subida a travs de la
oscuridad, pasando por delante de los centinelas de Dog, y tampoco me parezco much a
Eddie Bax a estas alturas. Dej que Molly se ocupase de eso, con anestesia local. Y mis
nuevos dientes ya casi han crecido.
Decid quedarme aqu. Cuando reflexion en el Suelo Mortal, antes de que l
llegase, vi el vaco que era mi vida. Y supe que estaba harto de ser un contenedor. As que
ahora bajo y voy a ver a Jones, casi cada noche. Somos socios, Jones y yo, y Molly
Millones tambin. Molly lleva nuestros negocios en el Drome. Jones sigue en Disneylandia,
pero tiene un tanque ms amplio, con agua del mar fresca que traen una vez a la semana. Y
tiene su chute cuando lo necesita. An le habla a los cros con su rectngulo de luces, pero
conmigo habla a travs de una pantalla nueva que hay en el cobertizo que le alquilo, una
pantalla mejor que la que usaba en la Armada.
Y estamos ganando much dinero, ms dinero del que haba ganado antes, porque el
Calamar de Jones puede leer los rastros de todo lo que cualquiera hubiese almacenado en
mi cabeza, y me lo proporciona en en la pantalla en lenguajes que puedo entender. As que
estamos enterndonos de muchas cosas de mis antiguos clients. Y un da har que un
cirujano me quite toda el silicio de mi cabeza y vivir con mis propios recuerdos y los de
nadie ms, como lo hace el resto del mundo. Pero no por ahora.
Entretanto, todo va de maravilla aqu arriba, en lo alto de la oscuridad, mientras
fumo un cigarrillo chino con filtro y escucho la condensacin que gotea de las geodsicas.
Se est realmente tranquilo aqu arriba, salvo que un par de Lo Tek decidan bailar en el
Suelo Mortal.













Es tambin instructivo. Con Jones ayudndome a entender las cosas, me voy a
convertir en el chico ms professional en la ciudad.





William Gibson: Nacido en Carolina del Sur en 1948, el primer apunte de su
siempre parca biografa lo sita en una escuela de Arizona. Ya en Canad, pas al que
huyera en 1971, mientras estudia literature en la universidad de Columbia Britnica public
su primer cuento en 1981. "El continue de Gernsback" es su ttulo e irrumpe con l en un
gnero que no tardar en revolucionar con la introduccin de nuevos elements referidos al
mundo de la informtica.
No se le conocen toxicomanas ni desequilibrios y en las solapas de todas sus novelas reza
que est felizmente casado y que es padre de dos hijos. Salvo su huida a Canad, para evitar
as ser movilizado y enviado a combatir a Vietnam, no hay en la biografa de William
Gibson ninguno de los datos que cabra esperar en un autor que est considerado el creador
del "ciberpunk". Sin embargo, este apacible ciudadano de Vancouver, que no luce crestas
en su cabeza ni se tie el pelo de caprichosos colors, fue uno de los ms grandes
visionarios que diera la literature de ciencia ficcin en el ltimo tramo del siglo XX.
Gibson, en palabras de John Clute "influyente, respetado, listo, astuto, rico y (quiz un poco
inesperadamente) sabio", acu el trmino ciberespacio e imagine Internet y la realidad
virtual antes de que se convirtieran en el fenmenos de masas que son actualmente.















4. CUENTO MADE IN CUBA: NUNCA SE SABE


Autor: Michel Encinosa.




Sal de la tienda con mi paquete bajo el brazo y tom el sub hasta el barrio
Juventud Oscura, donde me sent en un parque pblico decorado por algn mediocre
fantico a Boticelli. La noche empezaba a arremolinarse en las calls; el Todo Tuyo
-adulterada copia de la homnima disco ofdica- abra ya, y los consumidores del
hi-tec sonoro aguardaban en vocinglero tumulto para entrar. Un auto legal arremeti
desde una entrecalle con sirenas opacadas por el estruendo bablico de los
holocomerciales y desapareci de en las semitinieblas de otro callejn. Intu disparos
y gritos. Un hatajo de nioperros se abalanz hacia el lugar. Me encog de hombros,
encend un crunch y tras soltar un par de bocanadas de humo violeta clav la mirada
en el gigantesco panel de noticias de media prioridad que proyectaba su informacin
en las paredes de los inmuebles cercanos. Pasaban un reportaje sobre el ltimo
atentado masivo de Verdad Suprema; apart los ojos del enfermizo detallismo
sanguinolento. Estaba harto de la parafernalia folklrica de esa mierda de ciudad que
intentaba desde haca decenios adoptar los rasgos de la ma, y nada deseaba tanto
como marcharme de una vez. As se lo hice saber a Tommy Kiprian cuando se sent
a mi lado en el banco y me pas el maletn. Me dijo:

-Puedes irte alegrando. El prximo ser en Ofidia; vas de regreso a tu redil.
En un par de horas le pasar los detalles a Karla, por envo interno.

Me gusta este chico; Tommy. Lleva la mitad de aos que yo en la Sociedad,
pero ha sabido escalar los peldaos hasta el status de enlace de prioridad 3, mientras
que yo permanezco mediocremente invicto en mi casi inicial lugar de golpeador.
Pero no le tengo rencor por ello; es un tipo estupendo y se merece lo que tiene. De
cualquier modo, una promocin a estas alturas me result indiferente; consider mi
retiro muy en serio y ya tengo planes al respect. Me promet para mis adentros que













se trabajo en Ofidia sera el ltimo y que hablara con Karla acerca de ello. Quizs
lograra convencerla. Nunca se sabe.

-Buena suerte -Tommy se levant y agit una mano-. Y buen viaje a tu
redil.

-A casa -le correg con una palmada de simpata en el hombro huesudo, y
le entregu mi paquete-. Ponlo con el resto de mis cosas para Ofidia. Arrivederci.

Me met en el pub Saint Rmulo y busqu el bao. Revis el contenido del
maletn y lo confront con mis instrucciones. Todo en regla. Dios, cmo aborrezco
estas misiones dirigidas. Soy un enfermizo independiente.

Sal del bao, ocup una banquet en la barra y orden un sandwich y dos
cervezas. La panopantalla del local elogiaba una gran gira turstica que inclua la
Plaza de San Marcos, el Vesubio y las catacumbas del Vaticano. Engull mi
sandwich, meditando sobre mis planes futuros. No era tarde para tener algunos hijos
que me llamaran "padre". Durante much tiempo haba acariciado la idea de
retirarme con un crdito cuantioso y darme lujos slo soados de adolescent clase
media. Pero ahora mis planes eran otros, ms modestos y seguros. El tiempo lo
cambia a uno con escandalosa facilidad, y tuve que reconocer que ya no estaba como
para sumergirme en ese mundo de locuras y exotismo de los nuevos ricos jvenes.

En especial, porque ya no era joven.

Una triguea veinteaera, con cara de fcil lugarea aburrida, ocup el lugar
a mi lado y me dedic una sonrisa que intentaba transformar el inters descarado en
cortesa interesada:

-Hola. Me pagas un trago? Adoro el Bratislava en las rocas.

Le ped el trago:

-Te conozco de alguna parte? Tu rostro me es familiar -le dediqu mis
ojos ms discretos y subyugantes.













-No. Quiero decir, no exactamente. Pero nos vemos a menudo.


-Ests segura? No suelo olvidar a ngeles como t.

Ella se ri, y sorbi su Bratislava:

-Me ves todos los viernes, como hoy. Desde hace tres meses eres asiduo a la
tienda de soft San Marino. Yo soy la que te empaqueta la mercanca. No tienes un
tipo fcil de dejar pasar por alto.

Me sonre, disimulando mi incomodidad. Soy un sujeto a primera vista
anodino, de no ser por los casi dos metros de estatura y estos ojos lnguidos que
desconciertan a cualquier mujer. Aunque no cre que fuera el caso.

-Ah. me siento inmerecidamente halagado.

-Mis amigos me critical a menudo; dicen que soy muy direct. Por lo que
veo que compras, ests muy interesado en lo military, eh? No te enfades, slo estoy
intentando iniciar un dilogo.

-Eres ciertamente direct. Soy independiente, aunque a veces colaboro con
los legales en sus husmeos. Me gusta la Ley. Y tambin saber de todo, como a
cualquier pro.

-Ya. Dnde te ests quedando?

-En Roma. En el Claudio Imperial. Pero conozco un motel por aqu cerca.

Baj los ojos, fingiendo rubor. Putica sin recato. Termin su trago y se
adelant, como una nia ofendida, hacia la puerta del local. Se contoneaba con la
gracia de una grgola parapljica. Karla se hubiera muerto de risa al verla. Pero su
arquitectura carnal era pasable. Con una carcajada seca para mis adentros, me hice de
una botella de champagne antes de seguirla. El barman me gui un ojo pcaro;
tendra que ocuparme de eso luego.

Ella estaba afuera, por supuesto. Pretenda aguardar un taxi. Me sonri, desde
las pieles sintticas de su abrigo que le cubran el cuello y la parte inferior del rostro.













Caminamos bajo la difana luz de los holocomerciales y me dign relatarle un
tercio de mis traumas adolescents. Supe que se llamaba Rosetta, me puse al tanto de
los inestables pormenores de su familiar, me derret convincentemente ante una 3D de
su divino gatito y promet comprarle un vestido Ay-Damisela, en holodril y seda de
importacin orbital.

Me las arregl para que alquilara el cuarto con su chip ID mientras yo
compraba una cajetilla de crunch en un kiosco, y prometa para mis adentros dejar el
vicio tan pronto viera a mis bebs en su cuna. Al menos, pondra los crunch a un
lado; mis retoos no creceran en una atmsfera de extract de cannabis. Eso es solo
para los viejos nostlgicos.

Vi una ventana iluminarse en el tercer piso del motel, penetr por la puerta de
servicio y sub por las escaleras. Ella me recibi con un beso de viejos amantes.

Le hice el amor con amorosa y delicada fruicin. En su orgasmo, le pegu un
dermo anestsico en la nuca. Cay rpido, ayudada por la mitad del champagne.
Registr sus ropas y sus prendas, luego su cabello y rincones corporales. Estaba
limpia. Medit un poco, y opt por la seguridad. Saqu del maletn la automtica con
silenciador y le di uno solo, en la sien.

Nada personal. Slo que, bueno, nunca se sabe.

Elimin vestigios bsicos de mi presencia. Rastros capilares, semen, esas
minucias. Sal a la calle por la puerta de atrs, en la esquina me quit las miniplacas
dactilares y las tir a una alcantarilla, ponindome otras de inmediato y cambi mi
identidad en el chip ID por una alternative de reserve. Me tom veinte minutes extras
volver al Saint Rmulo y ocuparme del barman. Seguridad ante todo.

Busqu algn banco vaco en una plaza y llam a Tommy por el intercom
craneal. Le cont el asunto. Cerr. Esper fumando un crunch tras otro, deambulando
por un bulevar de emigrados hindes, componiendo una lista mental de nombres para
mis futuros retoos. Una hembra y un varn no estaran mal. Tommy me devolvi la
llamada:













"Nada sobre la chica, compaero. El azar, como casi nunca. Te faltan tres
horas."

Cerramos. La precaucin nunca estaba de ms. Nunca se sabe.

Camin hasta los muelles de alquiler y tom una gndola. El chico que la
manejaba era un palurdo inexperto y logr provocarme un ligero mareo, adems de
salpicarme el traje con el remo ms de un par de veces. Fing admirar los
deshabitados desastres de madera que se caan a trozos visible sobre sus invictos
pilots. Ah, el milagroso aguante de la naturaleza. Algo chapote a mi derecha; un
buzo cazador de tesoros o alguna alimaa mutada. Escup a las oscuras aguas
malolientes, prometindome que si alguna vez decida ofrecer a mis hijos un tour de
recreo, jams incluira Venecia en la lista. Florencia s que vale la pena. Tom nota
de todo esto en mi mnemocristal.

Tras bajar en el muelle ms cntrico, obsequi al gondolero una modest
propina y peatone discretamente hasta el Opera Magna. Frunc la nariz; Puccini.
Tendra que soportarlo. Prefiero a Verdi, si se trata de espaguetis. Para hielos del
norte, Wagner es el hombre. Dej mi entrada en las manos del empleado y fui
directamente al bao, donde coloqu en el magazine de mi automtica la bala
faltante. Saqu el casquillo que haba recogido del piso del cuarto de motel antes de
salir, me tild seis veces seguidas de estpido por no haberlo soltado antes, y lo tir
al inodoro antes de descargar. Abandon el bao, me mimetic con la emperifollada
multitud y ocup mi lugar en la platea.

Soport con estoicismo de buda el primer acto, y bostec repetida y
disimuladamente hasta que vi ocuparse el palco C7. Me levant entonces y dej al
rotundo y mediterrneo tenor desgaitndose a mis espaldas.

El bao de nuevo. Me puse el traje de camarero que guardaba el maletn y
dej este ltimo con mis ropas dentro de un conduct de ventilacin, con un bip
conectado a mi wetware. Nunca se sabe. Afuera, tom el ascensor de servicio, tras
ajustar mi temporizador ocular. Las cifras pestaeaban en la esquina superior derecha
de mi campo visual:













T-012. Tiempo menos doce minutes.


En el ascensor ya estaban, como era de esperarse, dos gorilas y un camarero
jovencito que portaba una bandeja llena de convites y ornamentada con un cmico
florerito con una sola rosa violeta. Entr y marqu un piso, al azar. El jovencito me
mir, inquisitivo:

-Eres nuevo?

Los gorilas se pusieron en guardia.

-No, soy viejo -suspir, y con el gesto de un msculo conect mi
superactivador adrenrgico.

Me tom cuatro segundos. Sal del ascensor con un golpe en el estmago y la
bandeja en las manos. Vaya procedimiento engorroso. Un cableo rutinario en el
ascensor para dejarlo anclado hasta mi regreso y me dirig al palco C7, donde otros
dos gorilas bostezaban ante la cortina.

-La orden del seor Torres -declar.

Me cachearon. Estaba de ms, puesto que se supona que estaba del todo
limpio, pero sin dudas tenan tendencies homo. Pretend calmada indiferencia ante su
descarado manoseo. Si tan slo hubiesen imaginado que mis aparentes y agraciados
veintitantos aos eran una simulacin de plstica cutnea. Me dejaron entrar. Serv la
bandeja y el seor Torres me regal una msera propina. Le di las gracias en un
chapurreado y servicial angloespaol y sal, guindole un ojo a los homogorilas.

Ocult los cadveres en el techo del ascensor, via escotilla de emergencia.
Los guardaespaldas pesaban bastante; ya era hora de retirarme del negocio, pens. La
espalda me dola.

T-008.

Ascensor anclado. Bao. Cambio de ropas. Regres a mi asiento. El tenor se
esforzaba por fingir la mas miserable de las desolaciones espirituales.













T-0. Tiempo Cero.


El palco C7 vomit llamas, humo y restos orgnicos que se esparcieron sobre
el pblico. Un estruendo similar reson en el rea de los sanitarios; mi maletn.
Aborrezco estas llamativas y escandalosas ejecuciones rituales, pero es el contratador
quien pide y la Sociedad complace. Todo por el beneficio y la reputacin.

Corr con la mayor de las alarmas en el rostro, entire la febril multitud, hasta
que un cerco de segurantes nos detuvo en el lobby y aguardamos a que llegasen los
legales, quienes no se hicieron esperar, haciendo gala de several eficiencia.

Nos agruparon y clasificaron en el vestbulo. Respir aire libre tres horas
despus, tras el cacheo, la identificacin, y la amable sugerencia de no abandonar la
ciudad hasta cumplir con mi cita de interrogacin. Dej seas de dnde localizarme y
tom el sub hasta mi hotel.

Una vez all, cambi de nuevo mi identidad, revis tres veces mi "equipaje" y,
una vez calmada mi paranoia habitual, plant un explosive qumico cronometrado.
Todo resuelto y limpio.

Me devolv a las calls, llevando tan slo las ropas que llevaba puestas y
completamente desarmado. Tommy me aguardaba en su auto, a dos bloques, y
salimos hacia el aeropuerto. Brindamos con un trago de coac de su petaquita.

Boleto de segunda en el vuelo de las siete. Karla me esperaba en Ofidia, en la
aduana, y me llev a casa, nuestro modesto apartamento en Pueblo Medio.
Comprob que mi cuenta haba crecido en 200 mil. Me duch. Cenamos frugalmente.
Hicimos el amor. Dorm diez horas.




Cuando me levant, un desayuno de medioda me aguardaba sobre la mesa,
amorosamente dispuesto, tentador y hogareo. Le prest la merecida atencin y una
vez satisfecho me dirig a la ventana y prend un crunch. Contempl largamente el
cielo gris sobre la ciudad -mi ciudad- y, como ya se iba haciendo usual con el













transcurrir de los aos, me sent invadido por una plcida melancola. El paisaje era a
mis ojos tan conocido como extrao. Quin fue el imbcil forneo que describi en
una ocasin a Ofidia como la select y montona puta babilnica de lujo? Selecta s,
y puta, y de lujo tambin, pero, montona? La megaurbe se transform de continue,
lustro tras lustro, y nunca es la misma, yo lo saba bien. Siempre hay algo novedoso y
carente de relatividad en esas calls que son el perfect paradigma de la aceleracin
existencial.

Yo siempre haba sido un extrao en mi propia ciudad; una sombra por los
techos y callejones, una presencia invisible en los pasillos corporados, una silueta
enmascarada en las textures infinitas del caos citadino, y senta que ya era tiempo de
pertenecer en cuerpo y alma a esa prdiga hija de concrete, acero, plstico, plexigls
y grafitti de la pasin que es MI ciudad. Era tiempo de ser aceptado ante los ojos
pblicos y unirme al cotidiano concilibulo de las gentes comunes y corrientes.

Era tiempo de dejar de ser un asesino.

De tal talante me hall Karla a su retorno; cenicero colmado de colillas de
crunch, atmsfera grandilocuente de Nibelungos en la panopantalla, halo soador en
mis pupilas. De inmediato comprendi mi estado de nimo y se dedic a preparar la
cena, tras contemplar con fingido enojo los restos del desayuno an sobre la mesa y
llevarse las vajillas al fregadero. Karla es tan joven an. Y yo soy tan viejo.

-Supe de tu ltimo golpe -me sonri mientras serva la mesa-. El viejo
truco del camarero.

-Conoces mi olor -alc mi copa de vino y brindamos-. El olor de la vieja
escuela. Lo simple y obvio es lo infalible; ste es el nico y perfect axioma del
xito. Y t?

-Dos trabajos de nios. Pero tuve uno realmente excitante; un ejecutivo
independiente. Se complic al final. Tuve que gastar llanta por todo Pueblo Bajo con
tres patrullas legales acaricindome con su artillera, o intentando hacerlo. Fue genial
-se ri con orgullo y placer. Diablos, era una chiquilla camorrista an, en el













fondo-. Toma -me extendi unos papeles y un mnemocristal-. Tu prximo
encargo.

-Prioridad?

-Tres, como de costumbre. Te preocupa el rating, a estas alturas?

-Sugieres que me estoy poniendo viejo.

Ella se encogi un poco, con rubor en las mejillas. Sabe cun sensible soy a
tales comentarios. Le ofrec las paces:

-De cualquier modo, la competencia es much. Mirar esto despus -puse
a un lado el material y me devolv a mi cena, con grandes muestras de deleite que
complacieron much a Karla.

Llevaba tres aos como golpeador de prioridad tres, con Tommy como enlace
principal. No estaba mal, comparado con otros. De hecho, no tena muchas ganas de
subir ms an; a mayor prioridad, mayor riesgo, y a mis aos no me senta de nimos
como para acrobacias fortuitas o situaciones terminales. Eso es para los
cabezaquemadas de la lite, que cobran en megas y ni siquiera necesitan de fachadas
legales; no existen para el mundo. De cualquier modo, en la ntima atmsfera de las
empresas independientes de sombras, la Sociedad era la mejor -no en balde el
rimbombante ttulo- y el slo hecho de pertenecer a ella, aunque fuera en calidad de
chico de correras de prioridad diez, haca brillar de envidia y reconocimiento los
ojos de los dems sombras. Pero no importa en qu escaln ests sentado, el crdito
es generoso y seguro.

Karla se levant de la mesa y retir los platos para dirigirse a la cocina. Yo
segu con risuea y aprobadora mirada el movimiento gentil de sus caderas.
Agradable poltica internal de la Sociedad la de establecer matrimonios legales entire
sus miembros para asegurar un mejor control individual. Yo haba tenido suerte;
Karla no es una de esas callejeras malolientes por la sudoracin de metabolismo
reciclado, o de las masas de msculos adictas a los anablicos, las hormones
sintticas y el lesbianismo conceptual. Karla es la joya deslumbrante y prfuga de la













corona de un antiguo rey, y sabe perfectamente cmo manejar su brillo cegador.
Karla es una saneadora con todas las de la ley, y nunca falla una misin. Llevamos
cinco aos juntos y no creo haber visto matrimonio mejor sobre la corroda faz de
este planet.

Regres del cuarto con un paquete voluminoso:

-Esto lleg via la Sociedad, con tres sellos de garanta azul. Qu es?

-Me tropec con un viejo conocido en una tienda de soft, en Venecia. Un
ex-marine que sirvi conmigo en la guerra Bsica del 63. El hombre maneja buenos
lotes. Le compr en rebaja de amistad algunas baratijas.

-Y olvidaste comprar unos miligramos de sentido comn. Sabes lo que es
el sentido comn? Es ese bichito interior que te susurra que no deberas fijar citas
peridicas en un lugar pblico, todos los viernes a la misma hora durante dos meses
y comprar soft de entrenamiento military, nada menos.

-Tommy te cont. Bueno, si el soft se vende, es para ser comprado, o no?
No hay nada malo en ello.

-Te conozco, viejo zorrillo. An sueas con retirarte y establecer una
tienda legal de armas en el barrio Veteranos?

-Por supuesto. Diablos, Karla, he sido lo que soy durante las tres cuartas
parties de mi vida. Uno llega a hartarse.

-Yo no me harto -se enfurru.

Le cre. Se haba -la haban- casado conmigo a los diecisiete, cuando an
era una promesa latente de xito, y a pesar de todos estos aos an sigue siendo la
misma chica aniada de anfetas, disco-fuzz nocturno y ojos de gata en perpetuo celo.
El tiempo, la experiencia y, sobre todo, mi tutela, la convirtieron en lo que es; una
mquina casi perfect de matar, como yo. La perfeccin es dominio de las
Prioridades Uno, y si bien yo no poda ya aspirar a eso, ella s. Karla no puede
imaginar que exista otra vida que no sea la sombra, el sigilo y el golpe, y ni siquiera













sus correras cuasiadolescentes por los pubs nocturnos logran abrirle los ojos a ese
mundo distinto y cotidiano que yo tanto anhelo. En una ocasin, hace much tiempo,
me confes juguetonamente que sus mejores orgasmos los haba tenido durante el
delicado process de un golpe y al contemplar el rostro de sus vctimas. Aquella
confesin perturb un poco mis pensamientos durante un buen rato pero, al fin y al
cabo, no me haba casado con ella por amor o afinidad, sino por several orientacin
del Gremio de los Pensantes, el ncleo neuronal de la Sociedad. Si con los aos haba
llegado a enamorarme de ella, bueno; eso era otra cosa. De cualquier modo, lo cierto
era que nunca lograra convencerla de venirse conmigo a ese paisaje que yo
planificaba y sigo planificando para mi nueva vida. Lstima.

-Dice Tommy que la italiana estaba limpia. Brindo por las coincidencias -
se empin la botella de vino que haba quedado sobre la mesa-. Qu tiene, por fin,
se dichoso paquete?

-Te mostrar. Aydame a abrirlo.

Con manos hbiles aplic los rompesellos de codificacin por biocampo. Sus
manos son como dos estelas de espuma y acero; las manos de ternura en la
semipenumbra del cuarto, las manos de matar.

Haba de todo en el paquete; para usar y para revender. Artillera plstica de
medio calibre. Implantes nipones y picocomponentes an escasos en el mercado
subterrneo de Ofidia. Superactivadores adrenrgicos compactados. Barreras
cristalinas antilser. Todo hardware.

-Debes de haberte gastado hasta la ropa interior -fue todo el comentario de
Karla, aunque se la vea debidamente impresionada.

-Lo recuperar pronto -sonre con suficiencia-. Luego de este trabajo
contactar a la gente necesaria en el mercado.

Callamos. Yo volv a mi wetware y retom los clculos de costo para los
cinco primeros aos de crianza y educacin de mis posibles hijos. Mas adelante, ya
adolescents, asistiran a un campus universitario de Informacin, preferiblemente en













el Mediterrneo; es un ambiente excelente. Los hara trabajar con mano dura, s, pero
a la vez con paternal y devota deferencia. Estos ensueos me entretuvieron
agradablemente un buen rato, hasta que surgi un problema que mi entrenada e
infalible mente no haba previsto, por increble que pareciera; no dispona de una
madre.

No me preocupaba el que fuera adecuada o no; desde haca tiempo haba
decidido que en ltima y preferible instancia, la crianza sera asunto mo. No sera el
primer ni el ltimo padre soltero del orbe, ni tampoco el peor, de eso estaba seguro.
El asunto es que necesitaba de una mujer genticamente irreprochable, no poda ser
de otro modo.

Diablos; Karla! Ella seguramente no se negara a donarme algunos vulos.
Adems, a qu mayor perfeccin poda aspirarse? Sera un asunto caro; la
autorizacin y el process in vitro, pero vala la pena. Vaya si vala la pena!

Esa noche hicimos el amor con un bro inusual. Al terminar yacimos tomados
de la mano, mirando el techo opaco, y tom una decision:

-Este ser mi ltimo trabajo en la Sociedad. Me retiro al fin. Se lo dir a
Tommy al concluir.

Sent temblar la mano de Karla en la ma. La sent contener la respiracin, y
me apresur en decir:

-No te preocupes. La Sociedad te asignar alguien de calidad tras nuestro
divorcio. No puede ser de otra forma. Y saldrs adelante. Tienes fibra.

Volvi a respirar y su mano se relaj. Intu que sonrea con agradecimiento, y
ello me dio valor para hablarle de los vulos, en un tmido susurro.

-Cmo podra negarte eso? -me abraz delicadamente-. Pero yo pagar
la mitad del process in vitro. Al fin y al cabo sern mis hijos tambin, no?
Tenemos un trato?


-Trato -suspir, y me sent feliz.
















Como de costumbre, Karla ya se haba marchado cuando despert. Con las
neuronas alegres tom los materials de mi prximo -y ltimo- golpe, y empec a
estudiarlos y a disear el procedimiento. El nivel de dificultad era 6; no estaba mal
para un retiro honroso. Lo bosquej todo en unas pocas horas y acced a la RED via
panopantalla para darme un tour por toda la mercadera infantil disponible. Los
iconos y ciberentornos danzaban ante m con felices colors. Una buena parte de toda
esa mgica parafernalia sera obsoleta en unos aos, pero al menos logr adquirir una
idea sobre las futuras opciones.

A medianoche empec a preocuparme por Karla. Tuve que engullir algunos
emparedados y cervezas, dada su ausencia en el campo de batalla de la cocina.
Suspir varias veces; me sera difcil habituarme a vivir sin una compaa tan
especial.

Mi intercom craneal me despert a las tres de la madrugada. Era Tommy:

"Karla est en un asunto de urgencia. Pero no te comas el hgado; no es nada
riesgoso. Simple rutina. Tiene una prima garantizada, tambin. Pero mi llamada no
se trata de eso.

"Escupe."

"Tu misin actual se suspended, Mika. Orden del Gremio."

"Diablos, chico. Ya lo tena todo programado."

"Eso est bien. Djalo para tu sustituto. Tu nuevo asunto es de Prioridad
Uno."

Di un respingo y me incorpor en el lecho. Inconscientemente, encend la luz
del cuarto, que me encegueci. Malditos nervios de viejo.


"Eso s que es noticia, Tommy. Detalles?"













"A las 0735, con un enlace. Alguien debe tenerte en muy alta estima en los
Primeros Asientos del Gremio, viejito; el inicial era Sauron. Supongo que quieren
verte ascender antes de que te jubiles. De cualquier forma, tienen plena confianza en
ti. Es Prioridad Uno, y de una sola oportunidad."

"Podras no tratarme como a un nio."

"Bueno, de acuerdo. Confieso que estoy muy sorprendido. Adems, de esto se
deduce que esta ser la ltima vez que actuar de enlace para ti. Nos llevbamos
estupendamente, cierto?"

"Nunca has dicho verdad mayor, mocoso. Te extraar."

"Slo hasta que yo tambin suba a Prioridad Uno. Espero verte an arriba
cuando yo llegue. Adis, abuelito."

Le sonre, sin verle. Cerramos.

No le dije nada sobre mis planes de retiro; de eso ya me ocupara con mi
nuevo enlace, a quien conocera en la maana. Otras cosas pasaron a ocupar mi
cerebro.

Sauron era de los Diez. El nico de los diez sombras lites que estaba
disponible en nmina independiente, y era el mejor. Su reputacin era atemorizante,
legendaria, sombra. Nunca haba fallado. No pude evitar sentirme halagado en
extremo, pero eso no ofusc mis sentidos; ste sera mi ltimo trabajo. Con esa
conviccin me dorm, y so con lagos de montaa suizos, y con una mirada de
nietos sentados en mis rodillas.




Mi nuevo enlace era un tipo regordete y de ojos peligrosos:

-Ah est todo, seor Yall. Espero que nos llevemos bien en el future.


-Tambin yo -era agradable mentir.













Tan pronto se hubo marchado met los CDs en mi terminal y me ensimism
en su contenido.




Karla regres al anochecer, con rostro cansado:

-Tuve que eliminar a un enviado de Asia Roja -y no dijo ms por un buen
rato. Se meti en el bao y sali a los veinte minutes con una leve sonrisa:

-Supe de tu ascenso. Prioridad Uno. Sabes que ser permanent, si va bien.
Y quizs... quizs llegues a la categora de saneador.

-No pienso cambiar de planes -sacud la cabeza y encend un crunch.
Contempl la encendida punta del cigarrillo reflejada en el display apagado de la
terminal-. Y no lo har. Est decidido.

-Buena suerte, entonces -suspir, con un leve matiz de decepcin, y me
bes en los labios-. Cundo sales?

-En un par de horas.

-Buena suerte -repiti, y se fue para el cuarto.




Ajusto mi temporizador. T menos 200 minutes. Hora de partir. Echo una
mirada sobre el cuerpo esplndido de Karla bajo la delgada manta, le cubro un
hombro desnudo, deposit un beso callado en su mejilla y salgo.

Tomo el sub hasta el barrio Don Quijote, donde emerjo a la calle tras fumar
un crunch en el andn. Lo primero que agrede mis ojos en un megaholo;
"BIENVENIDO AL V CARNAVAL GUSANTE". Las aceras rebosan de gentes que
en su frentico jolgorio devoran mi robusta humanidad. Ante m se alza el Edificio
Marilyn Monroe, de Corporacin Consumo, y en su piso ochenta, tras una proteccin
de siete estrellas, aguarda mi blanco, sin saber que aguarda.













Es noche de Carnaval en Pueblo Medio; noche de Gusano, en cuyos
proyectos de vacuna se han desperdiciado megas y megas, sin resultados alentadores.
La naturaleza era un rival terrible, pero ahora es una ingenua niita al lado de los que
juegan con sus hilos desde algn laboratorio clandestine. El Gusano es el ms
potente virus de diseo que ha existido desde el fenmeno Ebola Junior en los aos
veinte.

En silencio, atravieso la multitud y me detengo junto a la fachada frontal del
majestuoso inmueble. No ser fcil. Ochenta pisos. A mi alrededor se agita el
populacho, aclamando el discurso de un afamado cientfico infectado con el Gusano-
7, quien los exhorta a la protest y la accin inmediata; "vuestros hijos estn en
peligro, vuestros hogares son una cuerda floja, vuestros futuros caen en pedazos bajo
los ojos de vuestros impotentes lderes corporados..." Por supuesto, las mismas
Corporaciones han fomentado este acto; el pblico siempre necesita de un enemigo
virtual para no convertirse en una hueste paranoico-compulsiva.

Conecto mi holocampo y con la asistencia de mis ventosas de vaco inicio la
ascensin. Todos me dan la espalda; nadie me nota. T menos 150, he subido diez
metros y de inmediato aminoro la prisa, hasta el lmite de movimiento camuflado que
pueden percibir las cmaras y los sensors instalados en la pared misma o en algn
edificio vecino. Mi crono est just.

T menos 120. Un alto. Miro abajo, a la calle sesenta metros distant, y
opacamente me interest por el colorido de la multitud que se expand cual profana
infeccin en el gris invisible del asfalto. Invasin de seropositivos voluntarios o no
por la avenida, portando pancartas, escenificando danzas rituales, agredindose
mutuamente, moribunda festividad. Mi curiosidad viaja de rostro en rostro, examine
despectiva las risas, los disfraces exticos, las muecas de los manifestantes, y se
burla con indiferente soltura de las moles de los acorazados de Ejrcito-Polica que
se apostan en grupos de cinco o seis agazapados junto a las escotillas de sus
blindados urbanos. "BIENVENIDO AL V CARNAVAL GUSANTE",
"BIENVENIDO AL V CARNAVAL GUS..."













Respiro hondo, me seco el sudor del rostro y las manos y prosigo la escalada.
Mala seal; el sudor en la fresca noche de enero. S que mi sudor huele a miedo, y el
recorder que este es mi ltimo trabajo me regala una triste parodia de alegra. El
ltimo trabajo; repito para mis adentros. El ltimo, despus de tantos aos, tanto
riesgo, tanto silencio y adrenaline, tanta sangre y rictus de defuncin violent. Pero
pronto todo quedar atrs; mis principios como saneador o enlace, mi primer golpe,
la active monotona de cada uno de mis instantes, Karla, Tommy..., todo. Una nueva
vida se abre.

T-112. Un turbocptero de la prensa se estaciona dos docenas de metros sobre
m, cubriendo la catica festividad para beneficio de algn noticiario independiente
de clase B; a la legua se ve que no son corporados. Clavo los dedos en los controls
hidrulicos de mis ventosas para que la corriente de aire no me juegue una mala
pasada. Nunca se sabe. Un movimiento en el edificio de enfrente llama mi atencin y
me inmovilizo al instant. Fuerzo mi amplificador visual y atisbo a travs de las
luces viajeras cual lucirnagas, los haces de reflector y el humo acrisolado de los
primitivos artilugios pirotcnicos que tanto parecen divertir a los casimuertos de
abajo. Se trata de un joven de pupilas dilatadas -algn narco de baja legalidad-
que se ha asomado a una ventana y enfoca su holocmara barata sobre el desfile.
Espectador occasional? Seropositivo discreto? Ciberyuppie decadente? Simestim
pirata? Nunca se sabe.

Sigo subiendo. T-100. Ya estoy al nivel del turbo. No existo para ellos,
expert aliado de las sombras, aclito del arte de la no-existencia. Sombra yo mismo.
Tranquilamente consciente de mi naturaleza de fantasma en acecho, observo con
puntilloso detallismo -manas de viejo?. El piloto del turbo tiene un tic nervioso en
la sien y fuma un crunch -ojal pudiese yo prender uno; pienso con resquemor-;
uno de los tcnicos usa un tatuaje mvil anticuado de la Mona Lisa en la mejilla -
homo romntico-; la reporter estrella, fcilmente identificable por el maquillaje,
exhibe implants de piel de Dragn de Komodo -tejido cultivado, sin duda- en los
antebrazos. Lujos de estrellas de clase B.













"Plutn" podra ser un buen nombre para mi hijo. Es una palabra misteriosa y
oscura. Y mi hija podra ser "Hcate". Hcate y Plutn Yall. Creo que suena bien.

T-082. Ser capaz, realmente, de adaptarme a esa otra vida extraa, de
consumismo y familiar, sosiego y alegra sin doubles rostros? En las encuestas
corporadas; me inclinar por los ecologistas o los tecnolibertarios? Votar a favor
o en contra de la cesin definitive de Groenlandia a E-P? Seguir prefiriendo un
crunch tras el desayuno, o elegir una marca no dopada de cigarrillos? Sabr
mantenerme a la moda? Podr iniciar un flirteo casual con una casual chica, sin que
luego me asalte la imperiosa necesidad de liquidarla en beneficio de una seguridad
que ya no necesitar?

Nunca se sabe. Podr, en verdad?

T-045. El turbo periodstico se mueve hacia un lado para hacerle espacio a un
vehculo legal que pasa de largo y se estaciona unos treinta metros ms arriba.
Tendr compaa por un rato, parece.

Abajo, en la calle, ya desfilan las carrozas y los arcoirisados escuadrones de
seropositivos voluntarios con sus consignas de turno: "Sea breve y eterno, sea
GUSANTE." "DIOS aguarda desde el rostro de la AUTODESTRUCCION." "FE en
el moment y a la MIERDA el future." "SALVE a los mrtires de la
contemporaneidad." Tal vez debera darme asco. Maquinantes envueltos en llamas y
piloteados por jvenes rapados. Megaholos de pervertidas escenas sexuales. Matices
chillones y enfermizos. Bablicas estridencias sonoras. Danza tribal de cyborgs en
las esquinas. El caos. El frenes de una generacin engaada y vuelta a engaar;
dicen unos. La estafa select de la socioevolucin, el camelo ensangrentado del
porvenir, ideologas del pasado subastadas, tica en la caja de caudales, glaciacin
moral, psicocontrol de masas en fase terminal; se desgaitan otros. Se rumora que la
poblacin del globo supera en doscientos millones las cifras oficiales. Se rumora que
el cinturn orbital de desechos radiactivos ha aumentado su densidad en un cincuenta
por ciento. Se rumora que la mitad de los ejecutivos corporados de Medicina son
portadores del Gusano. Se rumora. Se rumora. Pero nunca se sabe.













Me sorprendo admirando las escamas cultivadas de la reporter estrella, cuya
silueta distingo a la perfeccin desde mi altura, a travs del plexigls de la cabina del
turbo. La lnea de su cuello es sencillamente arrobadora. Estrella de clase B, en
verdad, pero es que hasta la clase B posee un brillo especial. Al menos es una clase.
Y si la invitase a cenar? Para eso estn las Divisiones de citas discretas. Dentro de
un da o dos; a qu esperar ms? No debe pasar de los veinticinco aos. Cmo le
gustar hacerlo? Oral? Simbiontes genitales? Telediltnica? Holo-orga
colectiva? Cojines y hachs? Yacuzzi en ingravidez? Simestim de
retroalimentacin bisex? Quizs todo a la vez? Nunca se sabe.

T-037. Basta de fantasas inoportunas. Lo menos que necesito ahora es una
ereccin y un desequilibrio sanguneo. Tranquiliza se encfalo, Mika. Control esas
glndulas. De cualquier modo, slo existe una Karla en este mundo.

Mejor no pensar en ello. No pensar en la prdida, o en el abandon, cmo
definir con justicia?

T-020. Un breve descanso, antes de alcanzar el piso just. Ya pensar en un
nombre adecuado para mi tienda. Estoy decidido a administrarla al 100% de
legalidad, en beneficio de mis hijos. El ejemplo paterno es crucial.

Emprendo la fase final de la escalada. Faltan pocos metros. Quizs algn da
publique mis memories en forma annima. "Crnica de un Sombra." No; eso est
muy mediocre. "Visin Interior del Suicida Colectivo." Eso es. xito seguro de
mercado. El morbo anecdtico nunca ha dejado de ser negocio. Banalidades invictas
y aprovechables de este mundo.

Ya estoy en la ventana precisa. Reprimo un suspiro de alivio y manipulo
cautelosamente el cortador lser, tras instalar el decodificador de frecuencias de
alarma, y empiezo a cortar a intervalos justos. Un error de medio segundo y todo se
va al diablo.













Perfecto. En cuestin de un minuto ya estoy dentro. Se trata de un recinto
oficinal. Slo unas pocas puertas, un pasillo y un umbral blindado se interponen entire
mi blanco y yo.

T-008 minutes. Dejo fuera de mi mente todos los pensamientos ajenos.

Avanzo eludiendo con fra y metdica eficiencia los sensors. Irnicamente,
los simples sensors gamma son los mas peligrosos; se trata de una novedosa series
capaz de detectar hasta el metal de los implants. Pero yo no llevo implants
metlicos, ni armas, ni tan siquiera mi anillo de compromise, que pronto dejar para
siempre. De modo que, tambin irnicamente, son los gamma los que menos me
preocupan.

T-006. He cruzado dos puertas. El predador dentro de m se agita.

La va de salida ser la de entrada, slo que hacia abajo esta vez. Prefiero no
pensar en ello, no ahora. Ya estoy muy viejo para estas paranoias autoinfundadas.
Ojal pudiera encender un crunch.

Una puerta. Tras la puerta, un pasillo. Y en el pasillo, cuatro tipos con
antibalsticas bajo los uniforms de segurantes privados. El combat no es resoluble
en simulaciones. Pego el odo a la puerta y escucho.

Unos pasos lentos y firmes. Uno de ellos, seguramente aburrido. Suelas
plsticas, zapatos caros, de a mil crditos lo mnimo. Custodios de clase A,
entrenados para matar, como yo. Slo que yo nac para esto.

T-004. Activo mi adrenergizador y empujo la puerta. Son rpidos y eficientes
desenfundando sus armas, pero yo me muevo al triple de la velocidad de un ser
human normal. Luego, mas tarde, en casa, tendr que dormir unas veinticuatro
horas seguidas, alimentado por IVs reconstituyentes. Gajes del oficio.

Sus armas acarician con violentas mordidas de plomo y lser las paredes y el
piso a mi alrededor, mientras me abalanzo sobre ellos con una series de piruetas
calculadas. A dos pasos de ellos saco mis cuchillas de biocermicas, que en nada













desmerecen al ms perfect acero, de mis antebrazos -mi nico implante blico- y
lanzo el primer golpe.

Un cuello limpiamente cortado. Una pierna fracturada. Muecas de
incredulidad. Un corazn seccionado bajo la antibalstica. Una bala me roza la
mejilla. Dos KOs consecutivos. El process de remate es montono y glido en mis
manos.

T-003. Los registro, encuentro una tarjeta-llave y avanzo hacia la puerta
blindada. Las alarmas no han sonado an.

Por primera vez, me descubro contemplando los rostros de mis vctimas
inmediatas. Curioso, qu vida habrn llevado hasta este moment fatal? Hogar
feliz, hijos, hobbies? Muy probable. Pero no es mi culpa; as es el mundo, y yo soy
slo una rueda ms en el engranaje, igual que ellos. Products desechables, a
distintos niveles de prioridad.

T-002. Siempre me ha gustado, en este tipo de trabajos, ganarle tiempo a mi
horario. Cada segundo sobrante es un segundo extra de seguridad.

La puerta obedece. De una ojeada, reconozco el despacho y a mi blanco,
quien est sentado en su silln tras su inmenso escritorio, mirndome con ojos muy
abiertos.

Salto. En pleno vuelo desenfundo mis cuchillas. Aterrizo con suavidad en la
pulida superficie del escritorio y lanzo el golpe.

La punta de mi estilete se detiene a un centmetro de la frente, just sobre el
punto donde ha aparecido una gotita de sangre. La herida tiene el mismo ancho de mi
cuchilla. El hombre est muerto, y sus ojos apagados parecen preguntarme por qu
habra de morir una segunda vez.

Desciendo del escritorio y doy un par de atontados pasos de espaldas.
Entonces lo siento, tras de m.













Una presencia oscura, poderosa, temible. Su aliento en mi cuello. Sin tiempo
para debatirme entire la sorpresa y el pnico, una placa vocal se introduce en mi mano
inerte. Con una inusitada tranquilidad, la activo, y surgeon las voces de la intuida
sentencia:

"Lo siento, abuelito -TOMMY-. De veras lo siento. Pero la Sociedad no
admite retiros. Nunca lo ha hecho. Mika, yo..."

"Cario? -KARLA. Diablos, Karla-. El pobrecillo de Tommy est casi
sollozando. Ya se acostumbrar. Maldita sea, intent disuadirte pero... -pausa.
Karla, Karla-. Frente a ti hay una ventana. Ochenta pisos de cada y el reposo.
Sauron est contigo para garantizar tu ltimo acto de fidelidad a la Sociedad. Por
favor... No puede ser de otro modo. Si hubieras ascendido tan slo un escaln, a
Prioridad Dos, sabras que ya no hay retorno en este camino. Enlaces, golpeadores,
saneadores... no tenemos regreso a la vida comn. Tendras que haberlo imaginado
-pausa-. Adis, cario. Te extraar. Nunca sabrs cunto."

Una mano retira de la ma la placa vocal y la apaga. Es una mano delgada,
engaosamente frgil, firme, fra.

T-001 minutes.

Respiro hondo y el aire me duele en los pulmones. Como un sonmbulo,
avanzo hacia la ventana, y la brisa fresca de la noche de invierno me acaricia las
pestaas. Su aliento en mi cuello, con eficiente persistencia.

Obedecer. Adis, Plutn. Adis, Hcate. Nunca fuisteis reales, ni antes ni
despus de haber sido imaginados. Hcate, con los ojos azules de Karla. Plutn, con
mis labios fruncidos y escpticos. Adis. Adis.

T-50 segundos.

Rebelarse. No soy rival para Sauron. Diez como yo, juntos, no seramos
rivals para l, aunque tuviese los brazos atados. Mi cuerpo hecho aicos sobre el
asfalto, atropellado por carrozas de carnaval, ochenta pisos abajo.













T-40.


No olvides esta leccin prctica de realidad, Tommy. No me olvides, Karla,
cuando seas estrechada por otros brazos sombros.

T-30.

Me apoyo en el antepecho de la ventana. Posicin perfect para saltar al vaco
de un simple movimiento. "BIENVENIDO AL V CARNAVAL GUSANTE..."
Bengalas de nen y lucirnagas clonadas diseando un epitafio deslumbrante.
Posicin perfect para agredir ese aliento a mis espaldas con un simple movimiento.
Una oleada de feromonas de alerta ajena besa mis sentidos. Es casi sexual,
perturbadoramente sexual, esta letal intimidad.

T-20.

Una vez, de nio, sub a un rbol y no supe cmo bajar. Eran dos metros de
altura. Ochenta pisos, ahora. Dios, sera tan fcil.

Ser tan fcil.

T-10.

No hay impaciencia en ese aliento en mi cuello, slo espera y sentencia, y una
conmovedora ilusin de confianza. De alguna forma perverse, es ms confortante
que motivo de ultraje moral. Siento que hubiera podido ser su amigo, por muchas
razones. Es un compaero. No ms que un compaero.

T-7. "Visin Interior del Suicida Colectivo."

T-6. Maldita sea, qu estpido recoveco de mi conciencia me ha convencido
de que soy un viejo? Slo tengo treintiocho aos.

T-5. Cero histeria. Cero ganas de gritar. Es asombroso; dara un segundo por
una bocanada de crunch. La sdica simpleza de lo definitive.


T-4. Obedecer. Luchar. Lo absolute. Lo probable.













T-3. Dios, qu terror le tengo a la muerte. Slo ahora lo s.


T-2. Hcate. Plutn. Sueos?

T-1. El aliento se ha detenido.




Tiempo Cero.



Nunca se sabe.





Michel Ensinosa Fu: La Habana, 1974. Licenciado en Lengua y Literatura Inglesa.
Miembro de la Asosiacion Hermanos Saz (AHS) y la Unin de Escritores y Artistas de
Cuba (UNEAC). Entre los lauros alcanzados por l se destacan: Premio Waldo Medina de
la UNEAC 1999, Premio Jos Antonio Echevarra 2001, Premio Cauce 2001, Premio
Hemingway 2002, Premio Eclipse 2002, Ira Mencin del Concurso Luis Rogelio Nogueras
2002 y la Mencin Especial Calendario 2003 de la AHS. Ha publicado dos libros de
relatos: "Sol Negro" (fantasa pica) de ediciones Extramuros 2001 y "Nios de Nen"
(cyberpunk) por la editorial Letras Cubanas 2001. Cuentos suyos han sido incluidos en las
antologas "Polvo en el viento", ICMF, Argentina 1999; "Horizontes Probables", Lectorum,
Mexico 1999; "Reino Eterno", Letras Cubanas 1999 y "Cosmos Latinos", Wesleyan
University Press, EStados Unidos 2003. Actualmente trabaja como editor en Eds.
Extramuros y del sitio web dedicado al Fantstico "Guaicn Literario". Arbitro creador de
juegos de Rol, fan al Heavy Metal, el manga y el anime.















5. CURIOSIDADES: Viajando hacia las estrellas: naves estelares en la ciencia
ficcin


Introduccin
El protagonista de la primera parte de "2001", considerada una de la obras
fundamentals de la ciencia ficcin, es un australopiteco llamado "Moon Watcher": el que
contempla la luna. Y ste es en verdad un nombre adecuado, pus una de las cosas que nos
definen como humans es ese impulso irresistible por ir siempre ms all, por desear
aquello que no podemos poseer. Ese ansia de conocer, de abarcar nuestro mundo fue lo que
determine que nuestros antepasados saliesen de su cuna africana y se extendieran por toda
la superficie del orbe. Y ahora, cuando hemos dejado nuestra impronta en todo lo que nos
rodea, nuestros ojos se vuelven cada vez con mayor insistencia a los espacios que nos
aguardan fuera de nuestro planet. Sin embargo, el camino a las estrellas no es una senda de
rosas. An cuando en una noche de verano, las estrellas parezcan encontrarse casi al
alcance de la mano, en realidad es necesario recorrer un largo y amargo camino para
alcanzarlas. A continuacin daremos un breve repaso a las diferentes soluciones que, dentro
del gnero de la ciencia ficcin, se ha dado a ese problema.


Viajando a lomos de una bala de can: precedentes histricos
Cuando uno contempla la literature de ciencia ficcin desde una perspective
histrica, rpidamente se detecta una clara tendencia a utilizar la tecnologa disponible en la
poca considerada para llegar a aquellos lugares que se desean alcanzar. Por ejemplo, segn
cuenta la leyenda, Ddalo construy un laberinto para Minos, rey de Creta, con la misin de
encerrar al Minotauro. El laberinto estaba tan ingeniosamente construido que nadie poda
escapar del mismo... o de su monstruoso inquilino. Sin embargo, Ddalo revel el secret
del laberinto a Ariadna, que utiliz este conocimiento para ayudar a su amante, Teseo, a
matar al monstruo y escapar. Encolerizado por la fuga, Minos encerr dentro del laberinto
al constructor y a su hijo Icaro Para evadirse de su propia trampa, Ddalo cre unas alas
de cera para que ambos pudieran salir volando del laberinto. Sin embargo, impulsado por
ese afn de alcanzar lo desconocido al que hicimos referencia al principio, Icaro vol













demasiado cerca del sol, sus alas se derritieron y cay al mar. La leyenda de Icaro ha
pervivido a travs de los tiempos y ha dejado su impronta en la carrera espacial: un famoso
studio para enviar una sonda interestelar no tripulada a la estrella de Barnard, la segunda
ms cercana a nosotros, recibi el sugerente nombre de Proyecto Icaro.
Ms tarde, el advenimiento de la plvora cre nuevas expectativas: por ejemplo, en
"Las aventuras del barn de Mnchhausen"(1785), escrita por el autor alemn Rudolf Erich
Raspe, el protagonista, un personaje real que ha pasado a la historic como un fanfarrn
impenitente, utiliza una bala de can a modo de una primitive nave espacial. Esta misma
idea fue recogida ms tarde por Julio Verne en "De la Tierra a la Luna" (1865), donde se
utilizaba un gigantesco can para lanzar a tres intrpidos exploradores a orbitar nuestro
satlite. Aunque errada en la mayor parte de sus supuestos cientficos, en esta obra ya se
intentaba, al menos, ofrecer soluciones a los problems del viaje espacial tal y como se
conceba en la poca en la que fue escrita: la falta de oxgeno fuera de la atmsfera
terrestre, la compensacin de la inmensa aceleracin del despegue, etc. En 1898, Wells, en
su archifamosa "La guerra de los mundos", utiliza un mecanismo semejante como medio de
desplazamiento de la ofensiva marciana dispuesta a invadir la Tierra. Wells en su obra tiene
en cuenta los efectos del trnsito de las naves marcianas a travs de la atmsfera, y hace
coincidir las fechas de la invasion de modo que ambos planets se encuentren en el punto
ms cercano de su rbita para minimizar la duracin del viaje. Aunque hoy en da este
mecanismo pueda parecernos descabellado, en la prctica la idea del can continue
plenamente vigente como mecanismo de lanzamiento de naves espaciales. Por ejemplo, en
"La luna es una cruel amante" Heinlein utiliza una catapulta electromagntica para acelerar
carga desde una base lunar a la Tierra. El mismo mecanismo es magnficamente usado por
Clarke en "Maelstorm II". E incluso la NASA est evaluando en este moment la
posibilidad de construir un can electromagntico en la falda de una montaa para auxiliar
en el despegue a las lanzaderas espaciales ahorrando combustible y disminuyendo los
riesgos de accidents como el del infortunado Challenger.


La edad de oro y el motor atmico
Desde esta perspective histrica, result evidence porqu en los albores de la ciencia
ficcin, esa etapa mtica llamada "la edad dorada" situada a partir de 1930, la mayor parte













de las naves espaciales que transportaban a los intrpidos protagonistas para correr
peligrosas y excitantes aventuras en mil mundos diferentes fuesen naves de propulsion
atmica. El tomo estaba de moda, y el inmenso poder contenido en el mismo pareca ser
capaz de impulsar a la humanidad a una edad de oro en la que nuestros limits solo se
veran contenidos por nuestra imaginacin. El tiempo sin embargo vino a dar la razn a
esos visionarios, al menos en el tema de las naves espaciales: lo que en la dcada de los 30
era un clich de ciencia ficcin, en 1945 se estaba evaluando en el laboratorio nuclear de
los lamos como un impulsor real. Esa preeminencia del motor de fisin se mantuvo de
hecho hasta prcticamente la dcada de los cincuenta y sesenta tanto en la ficcin como en
el mundo real: algunas de las ms grandes obras de esta poca utilizan naves basadas de un
modo u otro en este sistema de propulsion. Por ejemplo, en "El fin de la infancia", una de
las obras ms conocidas de Arthur C. Clarke, y de las que ms influencia ha tenido
posteriormente en el gnero, las dos superpotencias estn embarcadas en una carrera
espacial para conquistar la Luna que se ve sbitamente truncada por la llegada de los
superseores y sus inmensas naves espaciales de una tecnologa incomprensible. Lo curioso
es que esa carrera espacial, precedent de la que pocos aos ms tarde tendra lugar en el
mundo real, se lleva a cabo mediante naves de propulsion atmica. Heinlein, otro de los
grandes clsicos, tambin utiliza profusamente el motor atmico en su obra: recorder
especialmente los relatos contenidos en su "Historia del future", y en especial "Las verdes
colinas de la Tierra", donde de un modo indirecto se tienen en cuenta los problems de este
sistema de propulsion.
Ahora bien, cuando yo lea "La legin del espacio" o alguna de las otras obras
donde aparece este sistema de propulsion, siempre acababa preguntndome lo mismo:
cmo funciona un motor atmico?. El motor de fisin nuclear se apoya en un principio
bien sencillo: se utiliza el calor desprendido por una reaccin nuclear controlada para
evaporar un fluido que es expulsado por las toberas de la nave y genera impulso. Las naves
de la edad de oro son, literalmente, naves de vapor, que sin embargo duplican el
rendimiento de un cohete qumico. El propelente, cualquier lquido susceptible de hervir,
como el agua, metano o simplemente hidrgeno puede encontrarse en abundancia en
nuestro sistema solar y puesto que el combustible nuclear tericamente debe durar much
tiempo, una nave propulsada por un motor de este tipo podra llevar a cabo sin demasiados













problems un viaje de diez o doce aos sin ms que repostar peridicamente masa de
reaccion.
Aunque sencillo y atractivo, este sistema no est exento de inconvenientes. En
primer lugar, la velocidad de salida de los gases todava es muy baja. La razn es que el
combustible no se puede calentar por encima del punto de fusin de los components del
reactor, unos 3000 K. Esto, unido al gran peso del mismo determine que la aceleracin de
una nave de este tipo sea muy pequea. En segundo lugar, el lanzamiento de la nave es
demasiado inseguro: un accident como el del Challenger es potencialmente ms peligroso
en una nave de propulsion nuclear que en una de propulsion qumica. Adems, el
funcionamiento del reactor arrastra sus propios problems: fugas, reacciones incontroladas,
etc. "Las verdes colinas de la Tierra", el relato de Heinlein al que hacamos referencia ms
arriba, cuenta la historic de un vagabundo al que un accident con un reactor nuclear dej
ciego y convirti en poeta. Este vagabundo acab perdiendo su vida debido a la
radiactividad asociada a otro accident de ese tipo, escribiendo en el process un hermoso
poema que le convirti en una figure inmortal. Stanislaw Lem, otro autor que utiliza
habitualmente este sistema, tiene dos relatos en donde se ponen magnficamente de
manifiesto estos problems: el de "La Albatross", en donde se nos relata el descorazonador
intent de rescate de una nave que ha sufrido un accident en su reactor y se encuentra al
borde de una reaccin descontrolada, y "Terminus", uno de los grandes cuentos del gnero,
donde se nos cuenta la estremecedora historic del robot encargado de reparar el reactor
nuclear de una vetusta nave espacial (las grietas y fugas del mismo se reparaban a base de
cemento) en cuyo interior resident las almas de los tripulantes muertos en la nave en un
accident anterior cuyo nico superviviente fue el robot.


Cabalgando una explosion nuclear: el proyecto Orin
An cuando en la actualidad continan desarrollndose studios en torno al motor
de fisin y los studios sobre el NERVA no se abandonaron hasta 1972, ya desde los aos
40 estaba claro que este propulsor no nos llevara a las estrellas. Simplemente, la velocidad
final de 20 km./seg. que puede conseguirse con un motor de este tipo implicara un viaje
con una duracin de milenios a la estrella ms prxima. Por tanto, sigui buscndose un
modo para utilizar de un modo ms eficiente la energa contenida en el tomo. Fruto de los













mismos surgi el proyecto Orin, uno de los mejores ejemplos de cmo en ocasiones la
frontera entire la ciencia y la ficcin result casi indistinguible.
Orin se basa en una idea tan absolutamente revolucionaria que result incluso
difcil de aceptar: utilizar una explosion atmica para general impulso. En efecto, durante
una prueba nuclear se descubri que una esfera de grafito situada a muy corta distancia de
una explosion nuclear apareca intacta despus de la misma habiendo perdido tan solo una
leva capa superficial de material. Apoyndose en este fenmeno, se desarroll un sistema
de propulsion basado en introducir una mini bomba nuclear dentro de una cmara de
combustion llena de agua y se haca detonar. Aqu ya no exista limitacin de temperature
de escape: los diez millones de grados del estallido convertan el agua en plasma
supercaliente y generaban impulso. Posteriormente, se elimin la cmara de combustion:
la bomba simplemente se dejaba caer detrs de la nave seguida de un disco de plstico. Tras
la explosion, el plstico se converta en un plasma de tomos de carbon e hidrgeno que, a
gran velocidad chocaba contra un plato proporcionando impulso. Al eliminar la cmara de
combustion, el dispositivo ya no estaba limitado en temperature por lo que podan utilizarse
bombas ms grandes. En el modelo ms elaborado, el plstico, buen absorbente de
neutrones (al parecer en la bomba de hidrgeno se utiliza una variante del corcho blanco
que usamos para los embalajes para canalizar el flujo de neutrones que dispara la fusin del
hidrgeno) iba incorporado en la bomba, que estaba especialmente diseada para explotar
de un modo direccional. La duracin del estallido era tan breve que el plato de impulso, de
acero o aluminio, apenas sufra un ligero desgaste con cada estallido: literalmente no tena
tiempo de calentarse. La fuerza que incida sobre el plato era tan inmensa que haba que
utilizar un sistema de amortiguamiento para proteger a la tripulacin de la aceleracin
resultante. El resultado fue un motor con una relacin de impulso miles de veces mayor que
el de un motor qumico y que por primera vez, podra llevar a la humanidad hasta las
estrellas. Una nave basada en un motor Orin no tiene las limitaciones de peso de un cohete
qumico: los navos seran ms semejantes a los que todos nos hemos encontrado tantas
veces en las novelas que a las ratoneras claustrofbicas que son en la realidad.
Sin embargo, los inconvenientes eran tambin muy importantes. En primer lugar,
los derivados del poco ortodoxo sistema de propulsion: a nadie puede hacerle demasiada
gracia cabalgar hacia las estrellas a lomos de una explosion nuclear. Un pequeo fallo en el













dispositivo de lanzamiento, y adis nave. Lo mismo podra decirse respect de la fase de
lanzamiento: la sola idea de ver elevarse una nave cargada con cientos de bombas atmicas,
susceptibles de volver a caer sobre la superficie del planet en caso de accident result
simplemente espeluznante. Si a esto sumamos la existencia de un tratado que prohibe el
despliegue de armas nucleares en el espacio, es evidence el porqu Orin jamas fue llevado
a la prctica.
El propulsor Orin tambin tiene su representacin, aunque limitada, dentro de la
ciencia ficcin. Por ejemplo, en la novela de Charles Logan "Naufragio", una nave
interestelar es destruida por una bomba lanzada fuera de secuencia dejando a un nico
naufrago varado en un planet remoto sin la ms mnima posibilidad de ayuda. En "El
ascenso de Endymion" de Simmons se comenta que entire las naves utilizadas en la Hgira
haban "naves propulsadas por explosions nucleares". Por ltimo, en la pelcula "Deep
Impact", el "Mesas", la nave espacial construida por los Estados Unidos para interceptar al
meteorito que va a destruir la Tierra, est tambin dotada de un sistema de propulsion
Orin: un important acierto en la ambientacin cientfica de la pelcula, pues con la
tecnologa actual este sistema es el nico que permitira alcanzar la velocidad necesaria
para la maniobra de cita orbital con el cometa. El plato de impulso se aprecia perfectamente
en la secuencia en la que la nave parte para encontrarse con su destino.


Antorchas entire las estrellas: Naves de Fusin
El propulsor Orin vari el camino de los motors nucleares de alto rendimiento,
pero todava no era la solucin ptima. sta vino de la mano de la otra gran arma nuclear
del siglo XX: la bomba de hidrgeno. En efecto, la energa derivada de la fusin nuclear a
partir de una masa de combustible dada es diez millones de veces superior a la de un cohete
qumico. Adems, el resultado de la fusin es un conjunto de partculas sumamente
energticas que se mueven prcticamente a la velocidad de la luz: el lmite terico de una
nave de este tipo estara en torno a esta mtica barrera. Por ltimo, se puede ajustar la
reaccin de fusin de modo que los subproductos de la misma sean en su mayor parte
partculas cargadas que pueden ser conducidas y canalizadas mediante campos magnticos:
las toberas de una nave de fusin ya no son fsicas, sino formadas por etreos campos
magnticos.













La antorcha de fusin se basa, en esencia, en la creacin de una pequea estrella en
el corazn de la nave, en la que los tomos de hidrgeno se funden para dar helio con un
enorme desprendimiento de energa. Para ello, existen dos sistemas muy semejantes. En los
sistemas de confinamiento magntico, se crea un plasma contenido por una botella
magntica en el que se inicia la reaccin de fusin. Parte de ese plasma se dejara escapar
de la botella para producer impulso. En los sistemas de confinamiento inercial, haces de
electrones o lser encienden las pastillas de combustible varias decenas de veces por
segundo. Por ejemplo, el motor de la "Vijaya" de "Mundos en el abismo" parece ser un
reactor de fusin inercial. Funciona inyectando pastillas de deuterio y helio 3 en el ncleo
del reactor donde, tras ser comprimidas mediante poderosos haces de electrones
concentrados, estallan liberando su energa. La ventaja de esta reaccin respect de la que
utiliza deuterio y tritio (empleada en las armas nucleares por ser much ms fcil de
arrancar) es que como subproducto solo da una partcula alfa y un protn, ambos fcilmente
manejables mediante campos magnticos. El inconvenient, que utiliza He3, un istopo del
helio muy raro en la naturaleza pero que puede conseguirse en los gigantes gaseosos. En
cualquier caso, el process se repite various cientos de veces por minuto, por lo que en
realidad una antorcha de fusin podra considerarse como un reactor pulsante.
Las ventajas de esta tecnologa son evidentes. Como vimos antes, la energa
desprendida por la reaccin nuclear es inmensa. Aunque buena parte de esa energa debera
canalizarse en el mantenimiento de los poderossimos campos magnticos que mantienen
confinados el plasma, las aceleraciones resultantes son increbles; el lmite de las mismas
viene determinado por la tolerancia biolgica a la aceleracin, que se cifra en torno a 10 g.
En cualquier caso, estas naves son capaces de mantener aceleraciones sostenidas de Ig
durante semanas, lo que les permit una velocidad punta que ronda la mitad de la velocidad
de la luz.
Otra consecuencia de tal supervit de energa es que cualquiera de estas naves de
guerra puede montar ms bateras de mortferas armas de partculas y lseres (tanto
ofensivas como de defense de punto antimisil) que cualquiera de las de sus ms prximos
rivals. Y eso adems del formidable poder destructive de sus toberas, en las que el haz de
plasma concentrado mediante campos magnticos puede convertirse en una arma
extraordinariamente precisa y destructive a una gran distancia. Por ejemplo, Larry Niven,













que utiliza una amplia paleta de naves de fusin en su obra, pone en boca de los Kzin, la
raza de felinos guerreros que pelea con la humanidad por el control del espacio, el dicho de
que el poder military de una especie se mide en funcin de la eficacia de sus reactors de
fusin. En el relato "Xanthia y el agujero negro", de Varley, la protagonista sufre el ataque
de una nave dotada de un propulsor de fusin que intent utilizar su escape para destruirla.
Aqu se ponen perfectamente de manifiesto las ventajas y los inconvenientes de este tipo de
arma: enorme poder destructive, pero escasa capacidad de puntera y correccin de tiro
El exceso de impulso se traduce en algo que ya comentamos para la propulsion
Orin: en una mayor ergonomia. Los habitculos de la tripulacin y el equipo que la nave
puede cargar ya no estn limitados por el impulsor. As se da la curiosa paradoja de que las
naves que tienen que pasar menos tiempo entire las estrellas son las ms confortables,
mientras que las que tienen que arrastrarse durante meses entire los soles, adems son
sumamente incmodas al haber tenido que llegar a un compromise entire confort y
capacidad de maniobra/tiempo de trnsito.


Antimateria y motors estelares
Aunque la cantidad de energa producida por una reaccin de fusin es inmensa,
todava disponemos de una fuente energtica ms poderosa: la aniquilacin material
antimateria. Este sistema, que permitira la produccin de 20.000 billones de julios por
kilogramo de combustible, sera el ptimo desde un punto de vista energtico para la
propulsion de una nave espacial. Utilizando la aniquilacin de protones y antiprotones, se
general como subproducto de la reaccin priones que son susceptibles de ser manejados
mediante campos magnticos para producer impulso. Estos priones, adems, se mueven
prcticamente a la velocidad de la luz, por lo que la velocidad final de estas naves es
tambin altsima.
Sin embargo, este sistema como siempre tiene sus propios problems. El ms
important, sin duda, el confinamiento de la antimateria. Teniendo en cuenta que el simple
contact con la material normal produce la aniquilacin de la misma en un fogonazo de
radiacin y energa, parece evidence que toda precaucin es poca en este sentido. Otro
problema asociado es la proteccin de la tripulacin frente a las radiaciones derivadas del













process de aniquilacin. Por ultimo, result bastante complicado producer antimateria con
los medios de los que disponemos hoy en da.
Estos inconvenientes no han arredrado a los escritores de ciencia ficcin. En "El
mundo al final del tiempo", de Pohl, aparece un velero solar complementado con un reactor
de antimateria alimentado por barras de antihierro almacenadas en un confinamiento
magntico. La vela solar se utiliza para salir del sistema de origen y frenar en el de destino,
mientras que la antimateria se utiliza como propulsor intermedio. Este extico combustible
se genera a partir de material normal mediante unos conversores basados en energa solar
extraordinariamente eficientes, lo que convierten a esta nave en uno de los mejores
ejemplos de aprovechamiento energticos del genero.
Haldeman tambin utiliza various models de nave de antimateria en "Tricentenario".
En esta novela corta, el autor plantea la existencia de un compaero oscuro del Sol,
formado por antimateria. Con esta fuente de antimateria, recogida y confinada tambin
mediante campos magnticos, la humanidad construye su primera nave interestelar.
Primero una sonda en la que se introduce una pequesima cantidad de antimateria en un
deposit de agua, dejando que la energa derivada de la aniquilacin la evapore y produzca
impulso, y, posteriormente, con un sistema ms eficiente que incluye un espejo de rayos
gamma que permit tanto proteger a la tripulacin de los peores efectos de la aniquilacin,
como general una fuente de impulso eficiente para la nave.
Por ultimo, "Antihielo", de Stephen Baxter, recurre tambin a una fuente natural de
antimateria como propulsor de su nave. Esta esplndida ucronia est ambientada en una
historic alternative del siglo XIX, donde se ha descubierto la existencia de un meteorito
formado por antihielo: una mezcla de superconductor de alta temperature que, mediante la
existencia de unos campos magnticos inducidos, se mantienen confinadas pequeas
cantidades de antimateria. Jugando con las propiedades de este maravilloso material, se
construye una nave espacial basada, como en el caso de Haldeman, en la evaporacin de un
propelente como el agua sometida a la enorme cantidad de energa desprendida por la
aniquilacin.


Estatocolectoras: sacando combustible del vaco













Tanto las naves de fusin como las de antimateria alcanzan plenamente la categora
de naves interestelares. Su alta eficiencia de impulsin les permiten ser amplias y
confortables, con una capacidad de cargar ingentes cantidades de equipos con misiones
variadas. Sin embargo, nos encontramos en una situation semejante a la de las naves del
vapor del siglo XIX, que eran capaces de recorrer toda la superficie del planet en unos
tiempos aceptables... siempre que dispusieran de bases donde carbonear en el trayecto.
En efecto, la mayor desventaja que presentan estas astronaves es su necesidad de
cargar ingentes cantidades de combustible como masa de reaccin. Su capacidad de
aceleracin es un arma de double filo, pus si bien le permit alcanzar velocidades altsimas,
luego las penaliza con la necesidad de disminuir dichas velocidades en un process de
deceleracin que tambin consume combustible. Las misiones deben planificarse
cuidadosamente, puesto que el tiempo de trnsito ya no depend de la velocidad mxima
terica sino de la cantidad de combustible que la nave pueda cargar. La relacin masa-
empuje determine que para alcanzar ms velocidad hay que cargar ms combustible, pero
para acelerar ese combustible adicional hace falta ms combustible y as sucesivamente.
Hay dos soluciones posibles a este problema: el empleo de contenedores de
reavituallamiento, como en el caso del viaje de la III Flota a la Esfera que aparece en "Hijos
de la Eternidad", o bien hacer las naves capaces de reabastecerse en los planets gaseosos,
como en el caso de la "Leonov" en "2010", de Clarke, donde asistamos a una desesperada
carrera espacial para apoderarse del agua de Europa, que la converta de hecho en la mayor
gasolinera del sistema solar..
Pero en un viaje interestelar no hay estaciones de servicio en las que repostar. As
que incluso la ms sofisticada de las tecnologas de fusin o aniquilacin materia-
antimateria tiene un alcance mximo operativo... que lamentablemente tampoco result
excesivo. Sin embargo, existen una series de estrategias que nos permiten ir ms all de ese
crculo mximo de autonoma
Una forma de evitar el problema es creando el combustible que la nave consume a
media que la misma avanza. Este es el principio en el que se basa el llamado ramjet o
motor Bussard
Una estatocolectora se basa en que el llamado vaco interestelar no est, en realidad,
tan vaco. En efecto, la densidad de material en el espacio entire dos estrellas viene a ser,













aproximadamente, de un tomo por metro cbico, principalmente hidrgeno. El esquema
presentado por Robert W. Bussard en 1960 propona la utilizacin de ese hidrgeno como
combustible y masa de reaccin de una nave espacial. Para ello se utilizara una draga
magntica, capaz de recoger los tomos presents en una vasta zona y conducirlos hasta el
reactor de fusin que acta como impulsor y fuente de energa del vehculo.
Este esquema de funcionamiento determine dos de las caractersticas de diseo ms
importantes del motor Bussard: una gran rea de barrido frente a la nave, para acumular el
mayor nmero possible de tomos y una velocidad mnima de funcionamiento que se cifra
en torno al 1% de la velocidad de la luz. En efecto, cuanto mayor sea la velocidad, mayor
ser la cantidad de material capturada por la draga y mayor, por tanto, el aporte de
combustible que ingresa en el motor: la densidad relative del hidrgeno se incrementa hasta
alcanzar un punto en el que la reaccin nuclear es autosostenida. Es necesario por tanto un
impulsor adicional que lleve la nave hasta esa velocidad, a partir de la cual estaremos en
disposicin de encender el motor interestelar propiamente dicho. El problema del frenado
result bastante ms peliagudo. En efecto, otra de las caractersticas a tener en cuenta en
una estatocolectora es que su motor principal slo funciona en la direccin de movimiento
de la nave. Es decir, son naves que solo poseen capacidad de aceleracin, no de frenado, lo
que ciertamente result inaceptable. La mejor solucin pasa por la utilizacin de motors
separados para la impulsin principal, el sistema de frenado y el sistema de gua.
El combustible bsico de la estatocolectora es el hidrgeno interestelar que la nave
recoge mediante un campo magntico. Debido a la baja densidad del medio, este campo
debe cubrir un rea inmensa, del orden de decenas de miles de kilmetros, y ser de
considerable intensidad. Adems, slo una pequea fraccin del hidrgeno present est en
forma ionizada... la nica susceptible de ser conducida por un campo magntico hasta la
boca del collector.
Para resolver este problema, se han propuesto dos soluciones: El empleo de un lser
de ionizacin. generando various conos anidados de luz coherente por delante de la nave o la
utilizacin de campos magnticos pulsantes de enorme intensidad para interactuar con la
material no ionizada a travs de efectos magnetohidrodinmicos. Un campo del orden de un
milln de Gauss podra interactuar con el moment magntico que general los electrones al
girar en torno al ncleo, lo que a su vez permitira la manipulacin del tomo en cuestin.













El ncleo de la estatocolectora lo constitute su reactor de fusin autosostenida. Sin
embargo, esta reaccin plantea algunos problems interesantes con respect al modelo
clsico al que nos hemos referido ms arriba. En primer lugar, la energa se obtiene por
fusin del deuterio, un istopo del hidrgeno con un protn y un neutrn en el ncleo. El
deuterio, uno de los elements primarios procedentes del Big Bang, es relativamente escaso
en la naturaleza: slo uno de cada 6.700 tomos de hidrgeno correspondent a esta forma
isotpica. En el enrarecido medio interestelar este problema puede incluso resultar ms
acuciante, si cabe.
La ventaja de la fusin del deuterio es que tiene lugar a unas temperatures
relativamente bajas comparadas con las de la fusin del hidrgeno normal. El
inconvenient es que como subproducto de algunas reacciones se produce neutrones,
partculas sin carga que no pueden ser manejadas mediante campos magnticos como
suceda con los subproductos de la fusin del deuterio con helio 3. Es necesaria la
utilizacin de un material de recubrimiento del reactor que absorba esos neutrones, como
por ejemplo el boro o grafito. Estos materials acaban "calientes" y sera necesario
cambiarlos al final del viaje. Una estrategia que permitira eliminar parte de este problema
sera utilizar la draga para extraer combustible del medio interestelar, pero no quemarlo en
una reaccin autosostenida, sino almacenarlo y utilizarlo para general impulso mediante
una reaccin pulsante, parecida a la que describimos al hablar de las naves de fusin. Esto
permitira a su vez solucionar el problema del frenado, porque la nave podra invertir la
direccin de sus motors principles y utilizarlos para decelerar o para moverse en
desplazamientos locales intrasistema quemando el combustible almacenado.
Como conclusion, la nave estatocolectora ofrece el mejor camino possible para la
exploracin interestelar. Una vez desarrollado un motor de fusin viable, una sonda basada
en esta tecnologa tendra una alta capacidad de aceleracin, autonoma casi indefinida y no
planteara unos problems excesivos de proteccin. Sin embargo tambin tienen sus
inconvenientes. Algunos autores han planteado que los campos magnticos que se utilizan
para canalizar la material al embudo del reactor, en realidad tienden a apartarla de la
trayectoria de la nave... lo que convertira a un motor de este tipo en un excelente sistema
de frenado. Adems, al igual que cualquier motor basado en la fusin nuclear, es un sistema













muy vulnerable: un fallo de unos microsegundos en los campos de contencin y la nave se
convertir en una bola de plasma en expansion.
Otro important problema procede de las enormes velocidades desarrolladas. Para
una nave que se mueva muy por debajo de la velocidad de la luz, su nico obstculo serio
en la navegacin interestelar sera la colisin con un hipottico asteroide... fenmeno que
tiene una posibilidad prcticamente despreciable. Sin embargo, para un navo que se mueve
a velocidades superiores a un dcimo de la velocidad de la luz, el choque con la ms
insignificant partcula de polvo puede suponer una catstrofe. En efecto, la velocidad
relative de dicha partcula respect de la nave seria de 0.1 c y su energa cintica equivaldra
a la de la explosion de una bomba de fusin. El simple choque con tomos sueltos a estas
velocidades podra suponer la erosin del casco y la muerte de la tripulacin debido a la
radiacin desprendida de los mismos. Para protegerse contra estos efectos, la nave de
"Cnticos de la lejana Tierra" de Clarke va dotada de un escudo abrasivo de hielo que va
desgantndose durante el trnsito interestelar. Pero una nave basada en capturar material
estelar en un frente inmenso no puede utilizar un escudo de este tipo. Curiosamente, la
presencia de este fenmeno de erosin hace que la forma de estos navos, que en principio
podra ser cualquiera, en la prctica tenga que ser lo ms aerodinmica possible, a fin de
minimizar la superficie presentada al flujo virtual de partculas lanzadas a un porcentaje
significativo de la velocidad de la luz que pueden encontrarse en su trayectoria.
Las estatocolectoras siempre han sido unas naves muy apetecibles dentro del mundo
de la ciencia ficcin. Una de las especulaciones ms osadas e interesantes sobre el tema nos
la ofrece Poul Anderson en su novela "Tau Cero". La misma nos narra el viaje de una nave
estatocolectora que a mitad de camino sufre una colisin con una nube de material en
condensacin y pierde su capacidad de frenado. Los tripulantes se ven abocados entonces a
acelerar continuamente en busca de un lugar en el que la densidad de material sea lo
suficientemente baja como para desconectar los campos de proteccin y proceder a la
reparacin de la nave... al tiempo que experimentan los efectos relativistas derivados de una
velocidad cada vez ms cercana a la de la luz.
La novela tambin hace hincapi en el carcter generacional de este tipo de naves,
con sistemas de reciclado de aire y alimentos basados en models biolgicos capaces de
general un ecosistema stable durante un period de tiempo bastante prolongado. Las













relaciones interpersonales en una misin de este tipo tambin estn magnficamente
retratadas.
En la misma lnea tenemos "Efmeras", de Kevin O Donnell Jr. En este caso, la
nave es muchsimo mayor que la de Anderson y est pilotada por un ordenador cyborg, que
utiliza components biolgicos y electrnicos. Precisamente los problems comienzan
cuando el cerebro human que forma el element biolgico de la nave recupera su
conciencia e intent adaptarse a su nueva situacin. Lamentablemente, una de sus primeras
acciones consiste en apagar, de modo casi inconsciente, el reactor de fusin, con lo que la
nave queda privada de empuje: un viaje que debera haberse completado en el curso de
pocos aos se convierte en un autntico arrastrarse entire las estrellas. La descripcin del
cyborg casi inmortal que pilota la nave y la adaptacin de sus tripulantes desde un viaje de
trnsito a una nave generacional son simplemente magnficas.
Gregory Benford es un autor particularmente comprometido con el tema de las
estatocolectoras. En su novela "A travs del mar de soles", la nave "Lancer" lleva a cabo un
viaje a los sistemas estelares ms cercanos a la Tierra que acaba por conducir al
protagonista hasta el mismsimo corazn de la galaxia... mientras que la Tierra sufre el
ataque de una civilizacin de inteligencias mecnicas. La nave de Benford tiene elements
ciertamente originales. El "Lancer" est construido utilizando un asteroide modificado, que
proporciona proteccin frente a la radiacin, material prima, cultivos hidropnicos e incluso
posiblemente masa de reaccin para la antorcha de fusin. La gravedad artificial se
consigue mediante rotacin en torno al eje principal de la piedra. Este tipo de nave, que
result funcionalmente ptimo (para qu construir una casco cuando la naturaleza nos
proporciona uno gratis?) ha sido profusamente empleado en el gnero: la invasion de los
insectores en "El juego de Ender" (Card) proceda de un asteroide de este tipo, "Prtico"
(Pohl) tambin era un asteroide modificado y lo mismo podra decirse de puerta
interdimensional que aparece en "En" (Bear)
En la misma lnea tenemos el relato "Efectos relativistas", muy semejante a uno de
los captulos de "A travs del mar de soles". "Efectos relativistas" es un homenaje a "Tau
Cero" (en realidad es tan semejante que uno acaba por preguntarse donde acaba el
homenaje y donde empieza el plagio) de la que toma el argument principal: la nave













estatocolectora que ha perdido la capacidad de frenado y se ve obligada a seguir acelerando
hasta el fin del universe.
Benford hace otra incursin en el tema con "Redentora", donde narra las peripecias
de una nave estatocolectora que es asaltada por una nave pirata ms rpida que la luz
procedente de la Tierra. Una guerra devastadora ha asolado la superficie del planet y los
pirates desean apoderarse de las reserves de material gentico que transport la
estatocolectora. El esquema de "Redentora" es ms prximo a la nave de "Efmeras", por
cuanto el piloto de la misma es tambin un cyborg. Por lo dems, en este caso Benford
utiliza un perfil de misin basado en una tripulacin mnima, con el resto de los colonos
hibernados o transportados en forma de material gentico. Este esquema, junto con la
utilizacin de un piloto cyborg capaz de despertar a la tripulacin hibernada para la
resolucin de situaciones concretas, es el ptimo desde el punto de vista de tiempo de
trnsito, pues permit las aceleraciones ms altas para alcanzar las velocidades relativistas
que disminuyen el tiempo nave de viaje. Esta solucin se utiliza tambin en "Sudario de
estrellas", donde las comunicaciones y los viajes personales se llevan a cabo mediante
naves taquinicas ms rpidas que la luz, mientras que el transport de mercancas, con
menos requisitos de soporte vital y tiempo de trnsito ms prolongado, est encomendado a
las naves estatocolectoras automticas. Esto favoreca el desarrollo de una economa con
una planificacin de dcadas: uno planet podra adquirir un determinado cargamento que
tardase todava cinco aos en llegar...
Otro gran paladn de las estatocolectoras en la ciencia ficcin es Larry Niven. En
sus dos grandes novelas, "Mundo Anillo" y "Los ingenieros del mundo anillo", Niven nos
cuenta las aventuras de una tripulacin multiracial en la exploracin de una megaestructura:
el Mundo Anillo, gigantesca obra de ingeniera planetaria consistent en un anillo que
rodea completamente a su sol, mientras el sistema complete se desplaza fuera de la galaxia
huyendo de la explosion del ncleo. La civilizacin que construy esa estructura utilizaba
estatocolectoras para el transport de mercancas entire el Mundo Anillo y los sistemas
estelares que los habitantes del mismo utilizaban como bases de suministro.
Adems de estas naves de transport del mundo anillo, otra de las razas que poblaba
la galaxia, los titerotes, utilizaban dragas magnticas para recoger deuterio interestelar con













destino a los omnipresentes motors de fusin montados en la mayor parte de las naves que
aparecen en el fascinante universe retratado por el libro.
Niven retoma el tema de las estatocolectora en "Un mundo fuera del tiempo". Por
cierto que el planteamiento de esta novela es ciertamente original: en lugar de moverse a
baja velocidad dentro del sistema planetario y acelerar en el espacio interestelar, Niven
aprovecha la riqueza de material en los alrededores de una estrella para acelerar y
desarrollar una trayectoria a velocidad constant en el espacio interestelar. Lgicamente, el
rendimiento del motor es perfect, pero como solo utiliza campos electromagnticos para la
captacin de material, no queda particularmente claro cmo consigue evitar los efectos
derivados del bombardeo de partculas ni de la colisin con escombros planetarios...
Por ultimo, en la novela de Aguilera y Redal "Hijos de la Eternidad" aparece una
nave estatocolectora llamada "Konrad Lorentz". Al igual que en "Efmeras", la nave est
gobernada por un tandem biolgico y ciberntico: un ordenador super avanzado que trabaja
junto con un delfn modificado genticamente. La "Konrad Lorentz" forma parte de una
flota de miles de naves del mismo tipo construidas en rbita con propsitos de
colonizacin: los pasajeros viajan despiertos la duracin de un viaje que ms que
interestelar result casi intergalctico...


El viento de las estrellas: Velas de fotones
La segunda alternative al problema del combustible es no cargar combustible en
absolute: este es el principio de funcionamiento en el que se basan los veleros de fotones.
Cualquier estrella emite hacia el exterior un flujo constant de fotones y otras partculas.
Un velero solar se basa en que este flujo, llamado "viento del sol", puede ser recogido en
una vela y utilizado como medio de propulsion. En efecto, aunque carente de masa, la luz si
que tiene moment cintico. Y ese moment puede ser transferido a la vela, generndose un
impulso. El empuje que genera este sistema es minsculo, del orden de millonsima de
newton por metro cuadrado expuesto a la presin de la radiacin. Pero tiene la ventaja de
que es constant y gratuito, y puesto que en el espacio no existe rozamiento, cualquier
velocidad adquirida mediante este procedimiento se mantendr indefinidamente. Una nave
propulsada por una vela de fotones es capaz de ir saltando entire las estrellas sin necesidad













de combustible. Adems, resultan relativamente baratas de construir: todas las tecnologas
implicadas estn actualmente a nuestro alcance.
Sin embargo, estos veleros tienen algunos inconvenientes. En primer lugar, son
naves que solo funcionan en el espacio: son necesarias instalaciones orbitales para poder
transbordar la carga til desde la superficie del planet. En segundo lugar, la presin que
genera la luz es muy reducida y disminuye conforme nos alejamos del sol segn una
relacin cuadrtica: la mxima eficiencia solo se consigue en la parte internal del sistema
solar. Son naves de baja aceleracin, y por tanto con tiempos de trnsito y maniobrabilidad
reducidas
Para aprovechar mejor la presin de la radiacin, la respuesta ms evidence es
utilizar la mxima superficie de vela. Pero eso supone utilizar un velamen del orden de
hectreas... lo que dificulta enormemente su gestin. Por ltimo, la navegacin solar tiene
sus propias peculiaridades. Por ejemplo, solo proporciona aceleracin hacia el exterior del
sistema, en direccin contraria a la fuente de luz que proporciona el impulso. En principio,
esto no es un problema: una nave que se dirija hacia el sol tiene que frenar su velocidad
para entrar en una rbita ms baja y una nave que abandon el sistema solar tiene que
aumentarla para escapar de la atraccin gravitatoria de la estrella. Los problems aparecen
cuando se quiere cambiar bruscamente de direccin o navegar acelerando en contra de la
presin de la radiacin: para eso es necesario utilizar algunas estrategias especiales,
incluyendo la posibilidad de plegar o cambiar la orientacin de una vela de kilmetros
cuadrados de superficie.
De acuerdo con su capacidad de maniobra existen tres tipos de vela solar. La ms
sencilla es la circular: la vela se comporta en este caso como un simple paracadas hinchado
por la presin de la radiacin. Ejemplo tpico de este velero es la sonda pajea de "La paja
en el ojo de Dios", de Niven y Pournelle. La maniobrabilidad de esta nave es muy reducida:
solo puede cambiarse la direccin cambiando la posicin del centro de masas del sistema
respect del vector de impulsin. Por el contrario, es el modelo ms ligero y ms sencillo
de construir. Por ejemplo, en "Armaggedon" se proponan desviar un asteroide en curso de
colisin con la Tierra utilizando una vela solar del modelo circular. El sistema es
perfectamente vlido... siempre que se disponga de tiempo suficiente para desplegarlo. Las
naves de los inversores que aparecen en "Crystal Express" de Stirling utilizan tambin velas













de estas caractersticas desplegadas mediante estallidos de gas. En las mismas, esta raza
extraterrestre ha tejido ciclpeas escenas de batallas interestelares, lo que las convierten en
una obra de arte del tamao de una pequea luna. As mismo, en "A travs del mar de
soles", Benford describe un sistema de terraformacin de un planet por bombardeo de
asteroides de hielo propulsados por velas solares desde una factora automtica.
El segundo tipo es lo que se conoce como heliogiro. El heliogiro se basa en
desplegar la vela solar como los ptalos de una flor, mediante el giro del anillo que las
contiene. De este modo, la fuerza centrfuga se encarga de soltar y mantener tensas las
velas, evitando as las oscilaciones parsitas derivadas de un flujo irregular de radiacin. La
maniobrabilidad del velero se consigue modificando en las direcciones adecuadas los
panels de las velas, que son rotativos respect de su eje principal, como las aspas de un
helicptero. Pese a todo, no puede decirse que sea un sistema exento de inconvenientes. La
rotacin que tensa las velas y proporciona gravedad artificial genera tambin un moment
de giro que estabiliza por efecto giroscpico el desplazamiento Y modificar la actitud de los
panels a la velocidad suficiente como para poder general un impulso diferencial
(imprescindible para la navegacin) require vencer la inercia de los mismos... puesto que
aunque estamos hablando de un material finsimo, del orden de micras de espesor, tampoco
podemos olvidar que tiene cinco kilmetros de radio y una superficie inmensa. Ejemplos
tpicos de heliogiros los tenemos en "Mundos en el Abismo", de Aguilera y Redal y as
mismo en las naves formadoras del universe formador-mecanicista de Sterling
La tercera alternative es la llamada vela cuadrada. Su forma no tiene porqu ser
cuadrada, pero se llaman as porque su superficie est organizada en forma de panels que
pueden abrirse y cerrarse independientemente para general impulso diferencial, como las
lamas de una persiana. Es el modelo ms maniobrable con diferencia, pero present el
inconvenient de necesitar de una estructura ms o menos rgida para soportar la mecnica
de los colectores, lo que determine que la carga til que pueden desplazar es bastante menor
que en el caso de los otros tipos. El velero solar por excelencia es el "Diana", de "El viento
del sol", de Arthur C. Clarke. En este fantstico relato sobre velas solares, autntico tratado
sobre el tema, tambin aparecen velas de tipo paracadas y heliogiros
Otro excelente recurso para evitar los problems asociados a la navegacin solar es
el empleo de naves mixtas, que utilizan la vela solar para desplazarse en condiciones













favorables, pero estn tambin dotadas de un motor auxiliar de otro tipo (inicos, en el caso
de las naves de Sterling, impulsores de masas, en el caso de Aguilera y Redal) como
propulsor auxiliar. Normalmente se utiliza solamente para escapar de la rbita de un planet
(donde las escasas aceleraciones de la vela solar penalizaran con un retraso de semanas la
operacin) o en condiciones de emergencia en las que es necesario conseguir un tiempo de
respuesta ms rpido que el de los panels. Un magnfico ejemplo de nave mixta lo
tenemos en "El mundo al final del tiempo", que ya comentamos al hablar de los propulsores
de antimateria. Utiliza una vela de fotones para abandonar el planet de origen, propulsion
por aniquilacin materia-antimateria en el trayecto intermedio y frenado solar en el planet
de destino.
Para solucionar el otro problema de las velas solares, el de la aceleracin, se ha
propuesto la utilizacin de un "sol" artificial en forma de rayo lser extraordinariamente
intenso y estrecho. Este procedimiento tiene la ventaja de que proporciona una aceleracin
constant e independiente de la trayectoria, incluso frente a la presin de la radiacin solar.
Adems, soluciona tambin el problema de la baja intensidad del viento de partculas en el
sistema solar externo, haciendo factible la vela de fotones como nave interestelar. Como
inconvenientes, que la aceleracin que proporciona el lser es proporcional a su potencia e
inversamente proporcional a la masa de la nave. Si queremos aumentar la velocidad, es
necesario utilizar ms potencia... pero eso se traduce en un incremento del calentamiento de
la vela, porque algunos de los fotones que incident sobre la misma no son reflejados, sino
absorbidos, y eso la calienta. Un ejemplo tpico de velero propulsado por lser es la sonda
pajea de Niven y Pournelle a la que nos referamos ms arriba: la intensidad del lser
empleado fue tal que el color de la estrella de partida de la nave cambi durante el period
de impulsin, de varias dcadas, dando lugar incluso a una religion en el process. Otra obra
en la que aparecen veleros de fotones propulsados por lser son las "Historias del espacio
reconocido" de Larry Niven. Al estallar la guerra Kzin-Humanidad, las naves humans
pertenecan mayoritariamente naves a esta categora. Precisamente la mejor baza de la
Tierra en ese comienzo de la guerra consisti en que los Kzin, segn comentamos ms
arriba, median el poder military de un adversario en funcin de la eficiencia de sus
impulsores de fusin. Como los humans no disponan de esa tecnologa parecan una presa













fcil... hasta que empezaron a perder naves bajo los disparos de los propulsores de las velas
de fotones "reconvertidos" en armas militares.
Otras obras en las que aparecen veleros solares son "Las fuentes de Paraso",
tambin de Clarke. En medio de la construccin de un ascensor espacial, hay un captulo
entero dedicado a una sonda robot extraterrestre en forma de velero solar.
En conclusion, los veleros solares ofrecen la alternative ms econmica possible a la
navegacin estelar. Son baratos, de una eficiencia increble (no necesitan combustible para
viajar de una estrella a otra), tecnolgicamente sencillos y estn soberbiamente adaptadas a
las condiciones del espacio. Sus inconvenientes son su baja capacidad de aceleracin y su
lento tiempo de respuesta a la maniobra, pero si se las dota de un impulsor auxiliar estos
problems quedan muy minimizados.


Eplogo
En contra de lo que pudiera parecer, esta conferencia no agota ni muchsimo menos
las posibilidades del viaje interestelar en la ciencia ficcin. Quedan por analizar muchos
temas, cada uno de los cuales podra dar lugar a su propia conferencia. Por ejemplo, las
estrategias destinadas a sobrellevar los enormes tiempos de trnsito asociados al viaje
interestelar a velocidades sublumnicas: hibernacin, naves generacionales, cyborgs..
Tambin sera interesante detenerse en todos los sistemas de propulsion que ha propuesto el
gnero destinados a superar o evitar la frontera de la velocidad de la luz, un recurso muy
utilizado porque permit reducir a horas un viaje que de otro modo podra durar toda una
vida. En cualquier caso, espero haber ofrecido una perspective de los impulsores ms
interesantes planteados por la ciencia ficcin y como los mismos estn tremendamente
ligados a los desarrollos que se estn llevando a cabo en este tema en el mundo real. Y de
cmo la frontera que separa a estos dos mundos es extraordinariamente tenue en el tema
que nos ocupa.













6. RESEAS: La Lengua Negra, el idioma de los villanos de "El

Seor de los Anillos"




por Marcelo Dos Santos


Nota de disparo en red: Como consideramos que hacer una resea del Seor de los
anillos sera si bien poco constructive, dado que se trata de un libro de culto, al menos
extensa. Hemos querido mostrar, al menos, una resea de una infima parte del universe
tolkieniano. Que lo disfruten.
PD: Tomado de la revista Axxn.
Los editors.


Para ste, nuestro primer artculo sobre lingstica, no hemos elegido un idioma
existente, sino uno de los mltiples idiomas sintticos ("constructed languages", dicen los
norteamericanos) que andan por el mundo: la Lengua Negra del professor John Ronald
Tolkien, eximio lingista, poeta, narrador, artist plstico y novelist de la Universidad de
Oxford.
El professor Tolkien -autor, como obra ms important, de "The Oxford English
Dictionary"- era esencialmente un fillogo y un lingista, y sospechamos que escribi su
extenssima saga de La Tierra Media slo como excusa para desarrollar las lenguas que
hablaban sus protagonistas. Es possible que Tolkien haya creado primero las lenguas y luego
desplegado las histories, para que los idiomas tuvieran personas que los hablasen.
A lo largo de este artculo, version simplificada de nuestro ensayo "La Lengua
Negra", que no slo permanece indito sino inconcluso, nos ocuparemos del origen de la
Lengua de los Orcos, los aspects conocidos de su gramtica, y transcribiremos los textos
que de ella existen.
Si bien necesariamente supondremos en el lector un cierto conocimiento de la
naturaleza y condiciones de la Tierra Media de Tolkien, ese conocimiento puede muy bien
no exceder el haber ledo las novelas "El Seor de los Anillos" (ESDLA) y "El Hobbit" o la













visualizacin de los filmes de Ralph Bakshi ("El Seor de los Anillos") o las dos primeras
parties de la triloga del neocelands Jackson.
Est usted leyendo un artculo lingstico, no literario. Si nunca ley a Tolkien y la
fantasa heroica no le interest, vea entonces la tela que da para cortar una (muchas) lenguas
inventadas por un escritor de ficcin que era a la vez fillogo professional.
Quin no se ha impresionado, al leer "El Seor de los Anillos", con el abismal
verso impreso sobre el Anillo nico:
Un Anillo para gobernarlos a todos.
Un Anillo para encontrarlos,
un Anillo para atraerlos a todos
y en las tinieblas atarlos.


Los lingistas llaman a esta estrofa "La Inscripcin del Anillo". Por cierto que, en el
Anillo en si, los versos no estn escritos en ingls, sino en lo que el professor Tolkien
denomin "La Lengua Negra". En su idioma original, dicen as:
Ash Nazg durbatuluk.
Ash Nazg gimbatul,
ash Nazg thrakatuluk
agh burzum-ishi krimpatul.


La Inscripcin del Anillo, como se sabe, es slo una parte de un poema ms
extenso, llamado "Verso del Anillo", y que dice as (en la column izquierda: texto original
en la Lengua Negra):


Tres Anillos para los Seores Elfos bajo Gakh Nazgi Golug durub-uri
el cielo. lata-nit.
Siete en sus casas de piedra para los Udu takob-ishiz gund-ob
Seores Enanos. Gazat-shakh-uri.
Nueve para los Hombres mortales, a Krith Shara-uri maturz
morir condenados. matat dumpuga.
Slo uno para el Seor Oscuro en su Ash tug Shakhburz-ur













trono,
en la tierra de Mordor donde se ocultan
las sombras.

Un Anillo para gobernarlos a todos;


un Anillo para encontrarlos;


un Anillo para atraerlos a todos


y atarlos en las tinieblas,


en la tierra de Mordor


donde se ocultan las sombras.


Ulima-tab-ishi za,
Uzg-Mordor-ishi amal
fauthut burgli.

Ash Nazg durbatulik,


ash Nazg gimbatul,


ash Nazg trakatuluk,


agh burzum-ishi krimpatul,


uzg-Mordor-ishi


amal fauthut burgli.


Hermoso y terrible, potico e impresionante.
Sin embargo, es este idioma tan slo una lista de palabras altisonantes, como el
famoso "Klingoon" de "Star Trek", o tiene base lingstica y filolgica?
En otras palabras: qu es, exactamente, la Lengua Negra?
La Lengua Negra ("The Black Speech", que abreviaremos LN), present una
extraa particularidad dentro de la narrative tolkieniana: a diferencia de las otras lenguas de
la Tierra Media (Quenya, Adunic, Sindarin, etc.) se nos dice explcitamente que se trata de
una lengua "inventada", "sinttica" o "construida".
En efecto, Tolkien hace pasar a los dems idiomas por "naturales", preocupndose
incluso por sealar sus evoluciones a lo largo de los siglos y los milenios. Ello es cierto
para las dems, pero no para la Lengua Negra.
La LN fue creada por Sauron el Maia (el Segundo "Seor Oscuro") para uso de sus
sirvientes en la Segunda Edad del Mundo.













Sin embargo, el mismo trmino "Lengua Negra" lleva, por s mismo, a confusion.
Debemos, en rigor, hablar de "Lenguas Negras", porque con total certeza fueron ms de
una.
Podemos definir, entonces, el trmino "Lenguas Negras" como los lenguajes que
hablaron los Seores Oscuros y sus sirvientes.
La lengua en que est escrita la Inscripcin del Anillo -la LN por antonomasia-
puede llamarse entonces, con mayor precision, "Lengua Negra Clsica" (LNC), ya que era
de uso exclusive de Sauron y los Nazgl. Es, adems, el nico texto que de puo y letra del
professor Tolkien tenemos en la actualidad escrito en LN.
Dada la base filosfica catlica que el Sr. Tolkien aplica a toda su obra ("El Mal no
puede crear, slo degradar o corromper"), se entiende claramente que, hasta el ao 3018 de
la Tercera Edad, en que comienza en sentido estricto la Gran Guerra del Anillo, los Orcos y
otros servidores de Sauron pervirtieron en tal media la Lengua que aqul les otorg, que
consiguieron degenerarla en gran cantidad de versions y dialectos que rpidamente se
volvieron ininteligibles entire s, de all la variedad de versions de la misma.
sa es la razn de que Orcos de distintas extracciones, como los de Mordor y de
Isengard en "El Seor de los Anillos", hablen entire s en una corrupt version del Westron
(la "Lengua Comn" de la Tierra Media), dado que las lenguas de Barad-Dr y de Orthanc
ya no eran capaces de entenderse.
Otro motivo para este confuso scenario, puede haber sido el hecho de que, con la
Primera Cada de Sauron, la LNC se perdi para la Tierra Media y slo fue preservada por
los Nazgl, que, sospechamos, debieron ensearla nuevamente en un moment posterior a
los dems sirvientes del Seor Oscuro.
A los efectos de este studio, llamaremos "Lengua Negra", entonces, en general, a
las lenguas derivadas de la LNC, aclarando, cuando sea necesario, si un trmino proviene
de alguna de sus variantes: Orco o Lengua Negra Degradada (LND), Orco de Isengard (OI)
o una extraa y misteriosa version primordial de la Primera Edad, no creada por Sauron, a
la que los lingstas escandinavos conocen como Orco de Angband (OA).
La Lengua Negra en sentido estricto, en su version clsica, exista en la Tierra
Media desde aproximadamente el ao 1600 de la Segunda Edad. Sabemos esto porque sa













fue la fecha de la forja del Anillo nico, y la Inscripcin en l grabada pertenece a esta
variante.
Respecto de las dems formas de la LN, es casi impossible determinar su origen
preciso, por la caracterstica dinmica que el professor Tolkien imprimi a la evolucin de
sus lenguajes.
La Lengua Negra es definida como una lengua sumamente bsica, y, como es
natural, sus usos posibles son muy limitados. Incluso Tolkien la us lo menos que pudo, y
evit dar detalles concretos acerca de su gramtica, fonologa, etc.
Por este motivo, y a diferencia del Quenya y del Sindarin (idiomas tan
evolucionados que se puede hablar y escribir en ellos, incluso narrative y poesa), la LNC
nunca ser til como medio de comunicacin. No se puede hablar correctamente, ni
mantener una conversacin coherente como s es possible con las lenguas lficas, ni
tampoco escribir largos fragments de texto, poesa ni canciones. Se puede, por el
contrario, insultar y dar y recibir rdenes bsicas, como si se tratara de los comandos
imperativos utilizados en el entrenamiento canino.
Aparte de la Lengua Negra Clsica, que, como queda dicho, fue privativa de Sauron
el Maia y los Nazgl, las dems variantes fueron ampliamente utilizadas por las distintas
razas de orcos, Uruk-Hai y Orog-Hai (una especie de trolls que podan tolerar la luz y
disponan del don de la palabra).
Queda an por dilucidar si las Lenguas Negras fueron utilizadas alguna vez por
criaturas o entidades como los Balrogs, Araas, Wargs, Dragones y por las razas de
Hombres aliadas con el Seor Oscuro durante la Tercera Edad.
Tolkien slo escribi La Inscripcin del Anillo. El resto del Verso del Anillo ha sido
reconstruido por lingistas posteriores.
Aparte de la Inscripcin, slo poseemos de mano de JRR otras dos lneas en LN,
que aparecen en "El Seor de los Anillos". Una de ellas es el insulto conocido como
"Maldicin del Orco de Mordor" y, curiosamente, no es Lengua Negra Clsica sino LND
(Lengua Negra Degradada) o, simplemente, "Orco":


Uglk a la cloaca de apestoso excremento Saruman entraas de cerdo, aj!
Uglk u bagronk sha pushdug Saruman-glob bb-hosh skai!















El tercer y ltimo fragmento de texto que existe es una frase de saludo, usual entire
los orcos, que Tolkien pone en ESDLA: "Que los Noldor nunca te encuentren" (o "que los
Noldor no te vean").


Gakh Golug nark gimbubut lat.


Su significado ha sido analizado por Carl Hostetter en la revista "Vinyar Tengwar"
(nmero 26, pg. 16). La traduccin, como en el caso de la Maldicin del Orco de Mordor,
me pertenece.
El Verso del Anillo en LNC fue completado por Elerrina, y publicado por Jorge
Quinez en "Vinyar Tengwar" (pgs. 13-15). El anlisis complete fue realizado
posteriormente y publicado en "Quettar" nmero 16 (pgs. 6-7)
Tres pequeos textos de Tolkien, ms algunas reconstrucciones de various
especialistas como Andrew, Elerrina (que complete el Verso del Anillo"), y los doctors
Anthony Appleyard y Helge Fauskanger que desentraaron la gramtica de la LN mas un
modesto aporte de un servidor. Slo eso existe. Cre necesario darle a la Lengua Negra un
nombre en Lengua Negra (que no lo tena), y por ello cre (perdn, Tolkien) el vocablo
Gotkath, "La Lengua del Seor (Oscuro)". Mi palabrita deriva del Orco de Angband u
Orco de la Primera Edad "goth" ("seor"), present en palabras y nombres tolkienianos
como "Gothmog" y "Morgoth", y de "khath" ("lengua", "hablar"), corrupcin fontica de la
palabra Quenya "quet" que quiere decir "lengua", "hablar".
Hablemos brevemente de las caracteristcias de la LN:
Segn el fillogo britnico Anthony Appleyard, en LN las palabras pueden formarse
a partir de dos maneras: adjetivo + sustantivo (que llama "alto origen") y sustantivo +
adjetivo ("bajo origen").
Ejemplo del primer caso es la palabra "Nazgl" ("Espectro del Anillo"), formada
por "nazg" + "gul", donde el element significativo siempre va al final. Como se ve, la
estructura semeja la del ingls (el sustantivo que cumple funcin adjetival va al frente). El
Quenya se comporta de igual modo.













Ejemplos de la segunda clase de estructura podran ser "Lugbrz" ("La Torre
Oscura" de Mordor) o "Shakhbrz" ("El Seor Oscuro"). Este tipo de construccin recuerda
la forma castellana, Sindarin o galesa.
La palabra ms important que conocemos en LNC, "Nazgl" no lleva nunca
artculo, y es utilizada en ESDLA por los orcos siempre en singular ("El Nazgl", "un
Nazgl"), pero en plural por los dems personajes ("Los Nazgl").
En otra parte Tolkien explica que el LN "gl" ("fantasma", "espectro") deriva del
Sindarin "ngol" ("magia negra", como en "Cirith Ungol" o "Ungoliant"), por lo que Nazgl
vendra a significar, en ltima instancia, "Hechicero del Anillo".
A partir de la Lengua Negra clsica, Tolkien explic que, por corrupcin fontica y
de otros tipos, los orcos produjeron el Orco o LND (Lengua Negra Degradada), asimilando
inclusive palabras de otros idiomas orcos preexistentes.
Appleyard observa que en la Maldicin del Orco de Mordor 3 de las 12 vocales (si
excluimos el nombre human "Saruman") son "o". Sin embargo, Tolkien haba dicho que la
"o" es rara en LNC. Por lo tanto, Appleyard concluye que la Maldicin no es LNC sino
LND.
En cuanto a su fontica, el noruego Helge Fauskanger (mxima autoridad mundial
en las lenguas tolkienianas y expert en lenguas nrdicas y sajonas) describe lo siguiente:
"La lengua negra posee b, g, d, p, t y k plosivas, th y gh aspiradas, (y posiblemente f y kh,
slo presents en nombre propios orcos), una 1 lateral, una r vibrant, las nasales m y n y
las sibilantes s, z y sh. Las vocales son a, i, o y u: la Lengua Negra no parece utuilizar la e.
Hay, adems, dos vocales largas: A y u. Existe un solo diptongo, ai, aunque au aparece en
un nombre propio. Haba tambin una r uvular, cuyo sonido molestaba a los Elfos". La r
uvular es la que se usa en Francs y Alemn. Salvo esta ltima caracterstica, podemos
afirmar que la LN (igual que el Quenya) se "lee igual que se describe es decir, no present
la arbitrariedad fontica del Ingls. Una a es una a y se pronuncia "a". Suena excepto las
consonantes diferentes) igual que el Castellano. O el Fins.
"La Lengua Negra", contina el joven especialista escandinavo, "no distingue entire
sustantivos definidos e indefinidos, lo cual no es un defecto en si mismo, ya que es el caso
del Ruso y el Chino".
Queda an por responder la pregunta acerca de de dnde provienen las LN.













Se dice que Sauron produjo la LNC a partir del Quenya, y efectivamente esta
paternidad puede rastrearse en el origen de muchos vocablos de la LNC. La corrupcin de
los trminos Quenya para convertirse en LNC, nos dice el lingista de Oxford, es casi
siempre fontica, y el mismo sistema ha sido empleado por quienes hemos creado nuevos
trminos a fin de hacer algo ms complete el vocabulario.
Sin embargo, no siempre la palabras de la LN derivan del Quenya: hemos visto el
trmino en LN para "elfo" ("Golug"), que es una clara deformacin fontica del Sindarin
"Golod", pl. "Gelydh", gen. "Golodhrim". Hay otros ejemplos que involucran a otras
lenguas, pero podemos afirmar que, mayormente, las LN son derivadas del Quenya.
Algunos casos son patticos: Fauskanger hace notar la similitud fontica entire el Valarin
"Naskda", "anillo" y la LN "Nazg", sugiriendo que acaso la noble Lengua de los Dioses
haya intervenido en la "ingeniera gentica" que Sauron llev a cabo para desarrollar la
Lengua Negra. Y no se equivoca. Como Maia que era, el Valarin era su "lengua materna".
La doctor Ruth S. Noel (conocida por muchos por el nombre Quenya de "Atanielle
Annyn Noel") ensea lenguas en Riverside, California, y ha escrito, entire otros libros, "The
Mythology of Middle-Earth" y "The Languages of Tolkien's Middle Earth".
En esta ltima obra, incluye en la pgina 54 un diagrama de flujo en que se ve la
evolucin de las lenguas de la Tierra Media y cul dio origen en cul.
En ese cuadro, puede verse que la LN se desprende como una rama colateral del
Quenya de la Tierra Media en la Segunda Edad. No tiene, por lo tanto, much relacin con
el Adunic de Nmenor (que se haba desprendido del Quenya much antes) ni con el
Quenya de Eldamar.
Para la Dra. Noel, por tanto, la LN es hija del Quenya.
La LN naci del Quenya. Mas de dnde sali el Quenya?
Fauskanger, Appleyard y el mismo Tolkien han afirmado en muchas oportunidades
que el lingista de Oxford se inspir, para su creacin, en tres idiomas: el Fins (recuerda
que el Fins, como la LN, se pronuncia igual que el Castellano?), el Latn y el Griego.
En su carta nmero 176, el propio Tolkien describe: "El antiguo lenguaje de los Elfos
se supone que debe ser una especie de 'Latn Elfico', transcribindolo en una forma que se
asemeja muy de cerca a la del Latn. He acrecentado, incluso visualmente, su apariencia
latina. En realidad, se puede decir que fue compuesto sobre una base latina con otros dos













ingredients que daban el caso de proporcionarme un placer 'fonesttico': el Fins y el
Griego. Sin embargo, el Quenya es menos consonntico que cualquiera de los tres. Este
lenguaje es el Alto lfico o, en su propio nombre, el Quenya".
Fauskanger ampla, profundiza y aclara el concept de Tolkien: "La estructura
gramatical, que involucra un gran nmero de casos y otras inflexiones, est claramente
inspirada en el Latn y el Fins".
Por consiguiente, aunque sus hablantes (los Elfos) son inhumanos, la LN y el
Quenya del cual desciende son, en ltima instancia, lenguas humans, con lgica, estructura
y gramtica humans.
Fins, Latn y algo de Griego...
Sabemos algo ms acerca de estas lenguas?
La lengua finesa pertenece al grupo Bltico-Fins de la familiar de lenguas Fino-
ugriana (tambin llamada Urlica). El grupo Bltico-Fins es el ms occidental de su
familiar (slo un pequeo territorio de Noruega contiene estas lengua ms hacia el oeste) y
se extiende desde el ro Yenisey y la peninsula de Taymir hasta Hungra. Hoy en da, este
grupo lingstico es hablado por 23 millones de personas, aunque la mayor parte est
reducida a minoras tnicas. Los tres grandes idiomas del grupo son el Fins, el Estonio y el
Hngaro. El mayor de los tres es el Fins, seguido por el Estonio, y slo estos dos son
viables (es decir, que no estn condenados a la extincin). Pueden entenderse entire s con
entrenamiento, lo que significa que son ininteligibles. El Fins y el Estonio no estn tan
estrechamente relacionados entire s como lo estn, por ejemplo, las lenguas escandinavas.
La familiar Urlica, que a su vez comprende 38 lenguas, est ampliamente extendida
por Europa y Asia.
Al pertenecer a la familiar Urlica, la existencia de este grupo demuestra que no
todos los lenguajes europeos provienen de la familiar Indoeuropea (el otro ejemplo, tal vez
ms claro y clebre de una lengua indgena de Europa que no es indoeuropea es el Vasco,
Basko, Vascuence o Euskera).
El Fins es una lengua inflectiva, en forma similar al Latn y al Griego. Tiene 15
casos, y el Hngaro tiene 17. Otros idiomas del grupo son tambin complejos: el Mordvin,
por ejemplo, que se habla en Siberia, tiene 4 tiempos y 7 modos, y en vez de escribirse en













caracteres latinos o cirlicos se expresa en pictogramas primitivos (preliterarios) similares a
los de los indios norteamericanos.
El origen de todas estas lenguas es singular: el urlico primitive se origin con una
lengua siberiana hace 20.000 aos.




Distribucin geogrfica de las lenguas de la familiar Urlica
El Latn, por su parte, pertenece al grupo Latino de la familiar Indoeuropea. Incluye
lenguas como el Portugus, el Castellano, el Cataln, el Gallego, el Francs, Rumano,
Romanche, Ladino, Dlmata, Osco, Falisco, Sabino y Umbrio.
El Latn tiene tres gneros y por lo menos seis casos, y una estructura sujeto-objeto-
verbo muy usada en los lenguajes tolkienianos.
El Griego, finalmente, pertenece al grupo Helnico de las Indoeuropeas, y es la ms
antigua de las lenguas de esta familiar. El Micnico (decano del grupo) es conocido desde el
ao 13000 a.C., y el Griego Antiguo de Homero se puso por escrito en 7000 a.C.
Ambas ramas, Latina y Griega, provienen de la antigua lengua de los indoeuropeos,
que incluye otras ramas (Celta, Germnica, Eslava, Bltica, Ilrica, Anatolia, Tracia, Irania,
ndica y Tokariana).
La primitive lengua Indoeuropea (de la que derivan todas las ramas) se origin en
los bosques del norte del Mar Negro (actual Ucrania) hacia 7000 a.C., en pleno Neoltico.
3500 aos despus, este pueblo emigr a todas parties: al oeste hasta Portugal, al sur hasta el
Mediterrneo, al norte hasta Escandinavia y al este hasta la India.
De modo que tenemos ya una acabada vision del origen de lo que yo llamo
Gotkath, la Lengua Negra de los Orcos.
El Indoeuropeo dio origen a las ramas Latina y Helnica, que a su vez produjeron el
Latn y el Griego.
El Urlico Primitivo produjo la rama Finesa, de donde naci el Fins.
Compuesto por el Fins, el Griego y el Latn, J.R.R. Tolkien dise el Quenya, que
a su vez dio como resultado las Lenguas Negras.













Antigua historic: cazadores primitivos del Mar Negro, antiguos poetas cretenses,
indoeuropeos migratorios, todos ellos juntos en la mente de un lingista para darnos la
Tierra Media y sus fascinantes villanos.
Todos ellos an vivos gracias a la pluma y el talent de un hombre singular: el
lingista de Oxford, el professor John Tolkien.

















7. HUMOR.
Leyes de la animacin japonesa.
1. Ley de la Irregularidad Metafisica: Las leyes normales de la Fsica no se aplican.
2. Ley de la Gravitacin Diferenciada: Cuando alguien o algo salte, sea arrojado o
despegue del suelo (en el caso de aviones y naves espaciales), la gravedad se reduce a la
cuarta parte.
3. Ley de la Amplificacin Snica o Primera Ley Acstica del Anime: En el espacio,
los sonidos fuertes (como las explosions) son an ms fuertes debido a que no hay aire por
medio que estorbe.
4. Ley de la Propulsin Constante o Primera Ley de la Movilidad en elAnime: En
el espacio, una propulsion constant equivale a una velocidad constant. La aceleracin es
nula.
5. Ley de la Movilidad Mecnica o Segunda Ley de la Movilidad en el Anime:
Cuanto ms grande sea un dispositivo mecnico, ms rpido se mover. Los robots
armados mecha son los objetos ms rpidos conocidos por la ciencia humana.
6. Ley de la Variabilidad Temporal: El tiempo no es una constant. Se detiene si el
hroe hace algo moln o impresionante, transcurre lentamente cuando los amigos o
amantes estn siendo asesinados, y se acelera cuando hay una pelea.
7. Primera Ley de la Mortalidad Temporal: Los buenos y los malos mueren de
cualquiera de estas dos formas: tan rpido que ni siquiera lo ven venir, o bien en un plano
largusimo en el cual el personaje alcanza una profunda consciencia de los logros de la
sociedad, la existencia humana o por qu la tostada cae siempre sobre el lado de la
mantequilla.
8. Segunda Ley de la Mortalidad Temporal: A los malos les lleva algn tiempo el
morir, independientemente del dao fsico sufrido. An cuando los hayan matado tan
rpido que ni siquiera lo han visto venir, los lleva algn tiempo darse cuenta de que estn
muertos. Esto se atribuye a la creencia de que ser malo daa el Lbulo de la Realidad del
cerebro.