Crisol

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Material Information

Title:
Crisol revista de ciencia y tecnología de la UCR
Uniform Title:
Crisol (San José, Costa Rica : 1996)
Running title:
Revista crisol
Physical Description:
v. : col. ill. ; 28 cm.
Language:
Spanish
Creator:
Universidad de Costa Rica -- Oficina de Divulgacio´n e Informacio´n
Universidad de Costa Rica -- Oficina de Divulgación e Información
Publisher:
Oficina de Divulgacio´n e Informacio´n, Universidad de Costa Rica
Oficina de Divulgación e Información, Universidad de Costa Rica
Place of Publication:
San Jose´, Costa Rica
San José, Costa Rica
Publication Date:

Subjects

Subjects / Keywords:
Science -- Periodicals -- Costa Rica   ( lcsh )
Technology -- Periodicals -- Costa Rica   ( lcsh )
Periodicals -- Costa Rica   ( lcsh )
Genre:
serial   ( sobekcm )
periodical   ( marcgt )
Spatial Coverage:
Costa Rica

Notes

Additional Physical Form:
Also issued online and on CD-ROM.
Dates or Sequential Designation:
Began in 1996.
General Note:
Description based on: No. 13 (año 2005).
General Note:
Monthly supplements are published between issues.

Record Information

Source Institution:
University of Florida
Holding Location:
University of Florida
Rights Management:
All applicable rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier:
oclc - 61264193
lccn - 2005240822
issn - 1409-150X
System ID:
UF00101375:00110


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Full Text

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1N 281 julio 2014 No es casualidad que varias esferas de piedra precolombinas hayan aparecido enterradas en el delta del Diqus, cubiertas de una fina capa de lodo. Aunque hay pocas evidencias cientficas, los expertos tienden a pensar que esa regin ha tenido durante siglos los efectos de ciclones tropicales y otros fenmenos meteorolgicos.Patricia Blanco Picado patricia.blancopicado@ucr.ac.cr Las esferas de piedra del Diqus, en la pennsula de Osa, estn ubicadas en cuatro sitios arqueolgicos: Finca 6, Batambal, El Silencio y Grijalba 2. El 23 de junio pasado fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, lo que las convierte en el primer sitio cultural del pas que recibe esta nominacin. Este hecho coincidi con la publicacin de un estudio realizado por el Centro de Investigaciones Geofsicas (Cige), de la Universidad de Costa Rica (UCR), que revela que las tormentas tropicales y temporales impactan y podran poner en peligro ese patrimonio arqueolgico. El estudio fue publicado en febrero en la revista cientca Advances in Geoscienses de la European Geoscienses Union (EGU) y en este se analiz el perodo entre 2002 y 2012 con el n de identicar los efectos potenciales de los eventos hidrometeorolgicos asociados a una tormenta o cicln tropical en la regin del delta del Diqus, en el sur del pas. El Dr. Jorge Amador Asta, quien junto al Dr. Eric Alfaro Martnez particip en el estudio, explic que la idea de investigar el tema surgi en un encuentro internacional de la EGU en el que se analizaron los desastres naturales, el cambio global y la conservacin de sitios de patrimonio mundial, realizado en Cusco, Per, en 2012. Para evaluar los impactos potenciales en el Sitio de Patrimonio Mundial del Diqus se utiliz un modelo numrico regional que permite trasladar la informacin de una escala global a una escala mucho menor, con el n de observar con mayor detalle las variables atmosfricas estudiadas como viento y precipitacin, entre otras. Estos modelos numricos proveen informacin para ayudar a cuanticar y a anticipar impactos para la proteccin y el manejo de los sitios, segn los investigadores. Tierra de ciclonesCentroamrica es una de las regiones del mundo ms impactadas por los ciclones tropicales y otros fenmenos atmosfricos y climticos, al estar entre dos regiones en donde se forman ciclones. En un cicln tropical produce fuertes vientos y abundante lluvia, y cuando el viento alcanza cierta velocidad se convierte en huracn. De acuerdo con los especialistas, los sitios arqueolgicos de la regin centroamericana, muchos de ellos declarados Patrimonio de la Humanidad, estn situados en reas sujetas a inundaciones, sequas, fuertes vientos e intensas precipitaciones, ante lo cual son muy vulnerables. En estudios anteriores, los investigadores del Cigefi han documentado las prdidas socioeconmicas en la regin a causa de estos fenmenos atmosfricos y climticos recurrentes. Al respecto, han podido constatar que estos tienen un fuerte impacto en las economas de los pases y ponen en riesgo los esfuerzos y recursos dirigidos al desarrollo, y en este caso, a la conservacin de los sitios arqueolgicos, arman los autores en el estudio. Tambin existen investigaciones acerca de los efectos de las tormentas tropicales en sitios de gran valor cultural de Centroamrica, como las Ruinas de Copn en Honduras y el Monumento Nacional Guayabo, en Turrialba, Costa Rica. No obstante, el trabajo de Amador y Alfaro sobre las esferas de piedra es el primero que se realiza en el rea de la Fsica atmosfrica. Ciclones tropicales amenazan proteccin de esferas de piedra El Dr. Jorge Amador consider importante que la UCR vele por el estado de la esfera que est en el campus Rodrigo Facio, ya que muestra deterioro. (foto Anel Kenjekeeva) Contina en la siguiente pgina

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2Las esferas del DiqusSegn explic Amador, Costa Rica se ve afectada por gran cantidad de sistemas meteorolgicos (de corta duracin) y climticos (de ms larga duracin) durante todo el ao. Durante los primeros meses del ao, en la regin del Caribe llueve mucho, es la poca de los empujes fros, mientras que en el Pacco las condiciones son de mucha tranquilidad, expres el cientco. Asimismo, el pas recibe la inuencia de ondas que proceden de frica e ingresan por el Caribe, se internan en el Pacco y continan. Mientras pasan por el territorio, producen lluvia y vientos fuertes. Esto ocurre a nales de mayo y se prolonga hasta noviembre. Tambin hay otros sistemas como la denominada Zona de Convergencia Intertropical, que es una regin de conver gencia de vientos y abundante cobertura nubosa que produce mucha lluvia, y los huracanes, que cada ao se producen tanto en el Caribe como en el Pacco. Para el caso que nos ocupa (el delta del Diqus), el efecto de estos sistemas no es totalmente directo, pero el efecto indirecto induce vientos importantes que traen mucha humedad, pegan contra la cordillera de Talamanca y producen grandes inundaciones, expres Amador. Las abundantes precipitaciones en una zona tan plana, como es el delta del Diqus, en los alrededores del ro Sierpe, provocan el arrastre de gran cantidad de sedimentos y la potencial destruccin de los sitios arqueolgicos. Para el investigador, esta situacin no es reciente, es un fenmeno recurrente durante mucho tiempo, probablemente siglos. Aunque no haya informacin histrica in situ, no hay razn para suponer que la situacin cambi. Se presume que muchas esferas estn enterradas debido a los efectos de las inundaciones. Una esfera de cerca de 1,5 metros de dimetro apareci enterrada en Finca 6 y al ser excavada se observ una na capa de sedimento que la cubra. Esto al parecer es el resultado de las inundaciones que histricamente han habido en la zona y que no se trata de un fenmeno reciente, asegur el Dr. Amador. Al observar los datos en escalas ms pequeas se ve que la lluvia que se acumula en esa regin, cuando ocurren ese tipo de situaciones, es sumamente importante y puede causar fuertes inun daciones. No se espera que los huracanes desaparezcan, por lo tanto, el peligro es latente, aadi. Polticas necesariasDe acuerdo con los investigadores del Cige, los impactos de los eventos meteorolgicos y climticos deben ser tomados en cuenta en la gestin de la proteccin y la conservacin de los sitios arqueolgicos de la zona sur del pas. Deben de tomarse en consideracin que estos aspectos atentan contra la conservacin de esos sitios y habr que tomar las medidas y las polticas del caso para hacerlo, arm Amador. El cientco tambin destac que es necesario que haya un mayor reconocimiento y valoracin del legado aportado por los grupos indgenas que habitaron el sur del pas, que no solo se reduce a las esferas de piedra. Como costarricenses no nos hemos dado cuenta de los valores arqueolgicos que tenemos y que estn en riesgo, asever.N 281 julio 2014 Se considera que muchas esferas estn enterradas debido a los efectos de las inundaciones, como esta esfera que apareci en Finca 6 (foto cortesa Jorge Amador). Origen de las esferasLas esferas de piedra son un elemento cultural integrador de los cincos cantones de lo que se conoce como sur-sur del pas, que han estado muy entrelazados desde la poca precolombina: Osa, Golfito, Corredores, Coto Brus y Buenos Aires de Puntarenas. Segn la profesora e investigadora de la Escuela de Antropologa, Licda. Maureen Snchez Pereira, hay esferas de piedra que se asocian cronolgicamente a 300 aos a.C., mucho antes de la llegada de los espaoles al continente americano. En algunas crnicas histricas, Juan Vzquez de Coronado, quien realiz una expedicin por la zona en 1563, no hace ninguna descripcin referente a las esferas de piedra. Tambin llama la atencin que las poblaciones indgenas que lograron persistir a lo largo de los siglos tampoco hablan de las esferas, coment Snchez. En ese sentido, seal, existe un vaco de informacin que podra deberse a la falta de investigaciones arqueolgicas y de mayores fechamientos de las esferas con carbono 14. En los dialectos de estas poblaciones no hay una palabra para referirse a bola de piedra. Es posible que las esferas dejaron de elaborarse y de mantener el simbolismo que tenan, mucho antes de que llegaran los colonizadores, expres. La arqueloga explic que los contextos en donde se han encontrado esferas son muy diversos. Por ejemplo, han aparecido en plazas pblicas, en lo alto de cerros, en las orillas de quebradas, cerca de cementerios, a lo largo de caminos, dentro de viviendas y asociadas a petroglifos. Sin embargo, en el valle del Diqus se concentran las de mayor tamao. Snchez record imgenes que muestran las dragas y los tractores sacando esferas de ese lugar por la compaa bananera, en los aos 30 y principios de los 40, cuando hacan surcos profundos para el cultivo del banano. Segn la especialista, es difcil precisar la identicacin del grupo tnico que elabor las esferas. Vzquez de Coronado encontr 80 pueblos en su recorrido por el sur. Habla del cacique de Coto y de Coct, el lugar ms importante del sur y probablemente de todo el pas, aunque tambin haban otros grupos como los borucas. Lo que s se ha podido mostrar en las investigaciones es que las inundaciones datan desde la llegada de los espaoles, pues hay referencias histricas. Adems, algunos investigadores que han estudiado estos eventos concluyen que una esfera fue enterrada varias veces de manera natural. Finalmente, la arqueloga consider que la declaratoria de las esferas como Sitio Patrimonio de la Humanidad podra tener aspectos positivos para la investigacin cientca y para el turismo cultural, por lo cual el pas tiene que crear condiciones para la gestin de este tipo de turismo. La construccin de un aeropuerto a unos pasos de los sitios arqueolgicos es incompatible con la proteccin de un lugar con declaratoria de la Unesco, opin Snchez.

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3N 281 julio 2014 La comunicacin de la ciencia constituye el conjunto de procesos comunicativos que el personal cientfico e investigador utiliza para transmitir los procesos, conocimientos y resultados de su labor acadmica. La misma es fundamental en la gnesis del conocimiento, pues la ciencia que no es comunicada carece de validez y reconocimiento.Licda. Tatiana Blanco lvarez y Lic. Esteban Montenegro Montenegro, Instituto de Investigaciones Psicolgicas (IIP) M.Sc. Andrs Castillo Vargas, investigador colaborador IIP tatianamaria.blanco@ucr.ac.cr/ esteban. montenegro_m@ucr.ac.cr/andres.castillo@ucr.ac.cr Comunicar la ciencia acadmica es una actividad imprescindible para su desarrollo. Sin embargo, las particularidades que la caracterizan la convierten en una actividad compleja, plagada de diversos recorridos y escenarios que en muchas ocasiones se restringen al mbito de los expertos con un grado de especializacin cada vez mayor. Ello origina una brecha en su relacin e intercambio con la sociedad y con otros especialistas de distintas disciplinas. La comunicacin de la ciencia no solo es un factor de crecimiento del propio quehacer cientco, sino tambin una aportacin para mejorar la calidad de vida de las personas y un medio para poner a disposicin de muchos el gusto por conocer el aprovechamiento de los recursos, que son utilizados por la ciencia. Es por esta razn que deben desvanecerse las fronteras que dividen a la actividad cientca de la sociedad y de otras expresiones humanas. No obstante, el uso de un lenguaje tcnico, el escaso contacto con especialistas de otras reas, la carencia de tiempo y el poco reconocimiento hacia los procesos de comunicacin dentro del mbito cientco han dado lugar a que los resultados, mtodos, procedimientos y alcances de muchas investigaciones sean incomprensibles y de poco acceso para quienes no son especialistas. Esto convierte a la ciencia en una caja cerrada de difcil comprensin para la mayora de las personas. En otras palabras, el personal cientco que desee comunicarse directamente con diversos pblicos de la sociedad se enfrenta a varios obstculos importantes, quizs el ms bsico de ellos sea el lenguaje, ya que debe desarrollar la capacidad de mediar pedaggicamente las ideas del lenguaje tcnico de su disciplina, para transformarlas en expresiones de fcil entendimiento para un pblico heterogneo. Si la ciencia no logra ser comunicada de forma adecuada y llegar a la sociedad, lo har la pseudociencia, lo que origina una serie de controversias y dicultades al dar cabida a mitos e ideas falsas como si fueran conocimiento cientco vlido. Este hecho hace urgente que el personal acadmico se capacite en el desarrollo de procesos de comunicacin de la ciencia, adquiera novedosas habilidades de comunicacin, mejore sus relaciones con los periodistas y desarrolle procesos de comunicacin dirigidos a diversos pblicos de la sociedad. La importancia de la divulgacinHoy en da existe cierto consenso sobre la responsabilidad que el personal cientco posee ante la sociedad y el reconocimiento de la ciencia como una actividad con alto valor econmico y poltico, de vital importancia en el desarrollo de las sociedades modernas. Asimismo, que se debe propiciar la participacin y el acercamiento del gran pblico y no solo la validacin y el asentimiento de las comunidades cientcas y acadmicas. Es as que debemos reconocer dos procesos principales que conforman la llamada comunicacin cientca: la difusin y la divulgacin. La difusin es el proceso de comunicacin entre pares o miembros de un mismo grupo o comunidad de especialistas, mientras que la divulgacin es conocida como la forma de comunicacin dirigida a que diferentes esferas de la poblacin posean un acceso fcil, rpido y veraz a informacin cientca de primera mano, de calidad comprobada. La divulgacin cientca es una de las mejores formas de construir puentes entre la ciencia y la sociedad. Por medio de ella, la ciudadana puede informarse y conocer ms sobre el quehacer cientco, adems de estimular el estudio de las ciencias, promover la capacidad deliberativa en aquellos temas vinculados a la innovacin e incitar el desarrollo de un sentido de responsabilidad y corresponsabilidad social, caracterizado por la asertividad y el pensamiento crtico en el progreso del conocimiento cientco. La dicultad inicial en relacin con estos procesos radica en que los espacios de adiestramiento que posee el personal investigador para poder mejorar la difusin y divulgacin de sus investigaciones son limitados, poco articulados y vinculantes a su labor investigadora. El resultado es que la comunicacin de la ciencia se convierte en una tarea opcional, que no todo el personal investigador desea o est dispuesto a realizar. A pesar de estas limitantes, es innegable que en el mundo acadmico es preciso ser un buen docente e investigador y tambin generar procesos de gestin y cogeneracin del conocimiento, que involucren a diversos pblicos. La sociedad del conocimiento demanda la necesidad de promover un cambio de mentalidad del personal investigador en lo relativo a la comunicacin de la ciencia, que asuma que toda poltica de investigacin debe incluir una poltica de comunicacin, la cual facilite la rendicin de cuentas, la captacin de recursos y el fortalecimiento de nuevas lneas de investigacin. Desde esta perspectiva, la divulgacin de la ciencia puede efectuarse de varias formas: por medio de la escritura de artculos en los medios de comunicacin, la participacin en ferias o museos de ciencia, la transferencia al sector productivo y la realizacin de conferencias pblicas, entre otras actividades. Lo fundamental de estas acciones es lograr entablar un dilogo inclusivo con el pblico al cual nos dirigimos. Para ello, debemos dejar de lado prejuicios e ideas falsas en torno a las personas que se encuentran fuera de las comunidades cientcas. Muchos ciudadanos no poseen conocimientos especializados en determinados temas, pero poseen el conocimiento local, vivencial y en muchas ocasiones las ganas de mejorar o resolver los problemas a los cuales ellos se encuentran expuestos o sus comunidades. El pblico no cientco posee una serie de conocimientos, valores e intereses que son de gran utilidad en la reexin y aplicacin de la ciencia en contextos culturales. Las ferias, museos de ciencia, transferencia al sector productivo y realizacin de conferencias pblicas son algunas formas de divulgar la ciencia (foto archivo ODI). La ciencia que cuenta es la que se cuenta La comunicacin de la ciencia es un factor de crecimiento la calidad de vida de las personas (foto archivo ODI).

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4 Crisol, publicacin mensual de la Ocina de Divulgacin e Informacin (ODI) de la Universidad de Costa Rica. Semanario Universidad, edicin No. 2048 Editora: Patricia Blanco Picado. patricia.blancopicado@ucr.ac.cr Diseo y diagramacin: Jos Pablo Porta, ODI. N 281 julio 2014 La Asociacin Administradora del Sistema de Acueductos y Alcantarillados Sanitarios (Asada) de San Gabriel de Aserr mantiene desde el 2011 un estricto control sobre el tratamiento del agua que distribuye a la comunidad, por lo cual ha recibido reconocimientos por parte del Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA).Otto Salas Murillo otto.salasmurillo@ucr.ac.cr El manejo de la calidad del recurso hdrico garantiza a los habitantes de esa poblacin del cantn de Aserr la potabilidad del agua que llega a sus casas, tras haber pasado por un proceso de depuracin y control que la hacen apta para el consumo humano. As lo asegur el Lic. Minor Durn Monge, administrador de dicha Asada, ante una publicacin en el suplemento Crisol en mayo anterior, titulada Consumo de agua se asocia a enfermedades diarreicas en Aserr. Un equipo de prensa de la Ocina de Divulgacin e Informacin de la Universidad de Costa Rica (UCR) visit las instalaciones del acueducto en San Gabriel y constat que la Asada dispone de todos los certicados de control de calidad del agua que realiza el Laboratorio Nacional de Aguas (LNA) del AyA, en los que se demuestra que el recurso hdrico est limpio y se resalta la labor de mantenimiento que se le da a los sistemas de tratamiento. Esto viene a aclarar el estudio realizado por la Licda. Cinthya Hernndez Gmez, la Licda. Emilia Martn Araya y el Lic. Jos Francisco Fallas Williams, de la Escuela de Tecnologas en Salud, titulado Determinacin del riesgo de contaminacin del agua para consumo humano y los efectos en la salud de la poblacin abastecida por la Asada de San Gabriel de Aserr, el cual se bas en anlisis de aguas hechos entre los aos 2009 y 2010, cuando esta organizacin no dispona del equipamiento necesario.Probada calidad sanitariaLa Asada de San Gabriel tiene bajo su administracin dos sistemas que incluyen plantas de potabilizacin de aguas en cada uno de ellos. La ms grande es la que se alimenta de la quebrada Tigre y tiene una capacidad de 15 litros por segundo, con lo que surte a 1170 familias del centro de esa comunidad; la segunda planta recibe el agua de la quebrada Tarbaca y su capacidad es de cinco litros por segundo, que se utiliza para abastecer a 370 familias del sector de Tranquerillas. Los anlisis de calidad de agua del AyA de marzo del 2010 indican que en la quebrada Tigre hay 75 coliformes fecales por mililitro de agua durante el verano. En invierno podra ser mayor debido a que el arrastre aumenta en esa poca, coment Durn. Detall que se trata de agua cruda proveniente de fuentes superciales, por lo que son vulnerables al estar a cielo abierto. Por eso mismo es que requieren ser tratadas con sistemas de potabilizacin. En el 2010 no contbamos con planta potabilizadora, esta empez a funcionar en febrero del 2011, dijo el administrador. Una vez que se empez a aplicar cloro en los tanques de almacenamiento como primer paso, pues no contaban todava con las plantas potabilizadoras, los indicadores marcaron cero contaminacin en los dos tanques y en la red de distribucin que lleva el recurso a los hogares. Por lo anterior, el LNA determin que el agua cumpla con los criterios microbiolgicos requeridos para consumo humano. Segn Durn, los anlisis de aguas se realizan dos veces al ao, lo cual est dispuesto en el Programa Sello de Calidad Sanitaria del AyA en el que nosotros estamos inscritos desde el 2005. En el 2011, cuando empiezan a funcionar las plantas de potabilizacin del agua, la calidad del recurso mejor todava ms, asegur Durn. Ejemplo de ello es que en un anlisis del LNA en el sector de Tranquerillas, en crudo se contaron 1100 coliformes fecales por mililitro de agua, y despus de pasar por la planta de ltracin no se encontr presencia de coliformes. En la planta de ltracin rpida del centro de San Gabriel se aplica sulfato de aluminio al agua para producir un proceso de coagulacin y oculacin, en el cual los sedimentos se precipitan al fondo del tanque, explic Durn. Seguidamente, el lquido pasa a un sistema de ltros para eliminar los patgenos. La parte microbiolgica evaluada en el estudio del grupo de egresados de la Escuela de Tecnologas en Salud se realiz antes del 2011, cuando no tenamos planta potabilizadora. Despus de ah los esfuerzos que hemos hecho han dado sus frutos y tenemos un producto de calidad certicado por el AyA, aclar el funcionario de la Asada de San Gabriel. Expres que en el 2012 recibieron el mximo galardn de siete estrellas otorgado en el Programa Sello de Calidad Sanitaria para los dos sistemas que manejan y en el 2013 volvieron a repetir esta calicacin. La Asada tambin participa en el Programa Bandera Azul Ecolgica y cuenta con un programa de reforestacin con la participacin de la comunidad y de las escuelas en la siembra de especies nativas.Le agradecemos a la Universidad de Costa Rica el apoyo que nos brinda, pues muy a menudo nos visitan estudiantes y expertos que quieren realizar trabajos finales para sus tesis de licenciatura o maestra. Son insumos muy valiosos que al final nos sirven para mejorar, ya que las conclusiones que plantean no se quedan en el papel, sino que las estudiamos y las ponemos en prctica, concluy Durn. Asada de San Gabriel cumple con manejo del agua La planta potabilizadora del centro de San Gabriel de Aserr inici labores en el 2011 y tuvo un costo de millones (foto Laura Rodrguez). El Lic. Minor Durn, administrador de la Asada, expres que el agua que suministran pasa por un proceso de depuracin y control que la hace apta para el consumo humano (foto Laura Rodrguez).