Crisol

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Material Information

Title:
Crisol revista de ciencia y tecnología de la UCR
Uniform Title:
Crisol (San José, Costa Rica : 1996)
Running title:
Revista crisol
Physical Description:
v. : col. ill. ; 28 cm.
Language:
Spanish
Creator:
Universidad de Costa Rica -- Oficina de Divulgacio´n e Informacio´n
Universidad de Costa Rica -- Oficina de Divulgación e Información
Publisher:
Oficina de Divulgacio´n e Informacio´n, Universidad de Costa Rica
Oficina de Divulgación e Información, Universidad de Costa Rica
Place of Publication:
San Jose´, Costa Rica
San José, Costa Rica
Publication Date:

Subjects

Subjects / Keywords:
Science -- Periodicals -- Costa Rica   ( lcsh )
Technology -- Periodicals -- Costa Rica   ( lcsh )
Periodicals -- Costa Rica   ( lcsh )
Genre:
serial   ( sobekcm )
periodical   ( marcgt )
Spatial Coverage:
Costa Rica

Notes

Additional Physical Form:
Also issued online and on CD-ROM.
Dates or Sequential Designation:
Began in 1996.
General Note:
Description based on: No. 13 (año 2005).
General Note:
Monthly supplements are published between issues.

Record Information

Source Institution:
University of Florida
Holding Location:
University of Florida
Rights Management:
All applicable rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier:
oclc - 61264193
lccn - 2005240822
issn - 1409-150X
System ID:
UF00101375:00109


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1N 280 junio 2014 La fase nal del mundial de ftbol mayor masculino vuelve a Amrica Latina, luego de 28 aos cuando se celebr por ltima vez en Mxico, en 1986. Brasil ser sede por segunda ocasin. La primera vez fue en 1950, cuando seleccin brasilea perdi la nal contra el 11 uruguayo, en lo que se recuerda como el maracanazo. Dr. Carlos Sandoval Garca Profesor Escuela Ciencias de la Comunicacin Colectiva e investigador del Instituto de Investigaciones Sociales carlos.sandoval@ucr.ac.cr De acuerdo con cifras de la Comisin Econmica para Amrica Latina (Cepal), en Brasil, durante los ltimos tres gobiernos del Partido de los Trabajadores, la pobreza disminuy de un 36,4 % a un 20,9 % entre los aos 2005 y 2012, al tiempo que la desigualdad tambin ha cedido. Con estas credenciales y una cultura futbolstica como pocas, Brasil obtuvo la sede para el Mundial 2014 y en el ao 2016 lo ser de los Juegos Olmpicos de verano. Cmo es entonces, que en vsperas de la inauguracin haya tantas protestas, como las ocurridas a inicios de este mes de junio, que paralizaron el metro de Sao Paulo, el cual permite llegar al estadio Arena Corinthias, en donde se realiz la inauguracin del Mundial. La periodista Anne Vigna analiza, en la revista mexicana Proceso (N 1962), varios factores que explican el descontento. Uno de ellos es la decisin de contar con 12 sedes para ocho grupos de selecciones. Ello condujo a construir estadios en ciudades como Manaus, Cuitaba o Natal, en donde el nmero de personas que asiste a un partido no supera unos cuantos miles. Mientras tanto, los estadios tendrn una capacidad para ms de 40 000 personas. Cuando pase el Mundial, sern obras con muy poco uso. En Brasilia se construy el estadio que lleva el nombre del legendario Garrincha, con una capacidad para 71 000 personas y el partido que ms acionados ha logrado llevar apenas sum 8500. Aunque Garrincha muri en la miseria, el estadio triplic el costo inicial estimado. En su conjunto, el gobierno brasileo gastara $11 500 millones, lo que equivale al monto inver tido en los mundiales de Alemania 2006 y Sudfrica 2010 juntos. Gastos tan onerosos como estos favorecen a las empresas constructoras y concesionarias. Solo el estadio Maracan podra redituar unos $300 millones durante los 35 aos previstos en el contrato de concesin. En segundo lugar, se estima que la mitad de los proyectos de movilidad urbana, concebidos como el legado del Mundial, fueron cancelados o se realizarn luego de los juegos. Las 12 ciudades sedes se han visto afectadas. Ello provoca malestar y protestas. Se estima que unas 600 000 se trasladen a Brasil para presenciar el Mundial. La mayor parte de la oferta hotelera en las ciudades sede no es administrada por las empresas hoteleras mismas. Match Hospitality, una corporacin propiedad de empresarios mexicanos con sede en Suiza, concentra la venta de entradas desde el mundial de Corea y Japn 2002 y tambin controla la oferta hotelera. Ello no ha impedido que los hoteles de cinco estrellas reporten tasas de ocupacin de cerca del 90 %. Cerca del estadio Maracan, los costos de alojamiento durante el mes del Mundial pueden alcanzar unos $53 000, lo que equivale 100 veces el salario medio en Brasil, reporta Andrs Carvas en la revista Proceso. Ftbol, poltica y gananciasEl enojo de la sociedad brasilea adquiere mayor relevancia en el contexto de las prximas elecciones, previstas para el 5 de octubre del ao en curso. La presidenta Dilma Rousseff encabeza las encuestas, pero sin duda la organizacin durante los juegos y el desempeo de la seleccin brasilea son dos factores que juegan no solo en el Mundial, sino tambin en la poltica. El pasado 30 de mayo, mientras grupos de maestros se manifestaban en Ro de Janeiro y Brasilia, la agencia de noticias EFE consign sus declaraciones: Tengo absoluta certeza de que el pueblo har como siempre hizo: va a juntar a los amigos, a la familia, a la comunidad, va a comprar una cervecita, encender el televisor y ver el Mundial hinchando por nuestra seleccin. Aqu s se vale decir: Est bien culantro, pero no tanto. Darwin Franco y Guillermo Orozco reportan El negocio arrincona al gol Esta es una de las imgenes de un mural contra el Mundial del artista de calle brasileo Paulo Ito, que se volvi viral en las redes sociales en las ltimas semanas (cortesa de Dr. Carlos Sandoval: Todos nos sentimos en Brasil; La Sele une y aglutina. Las demandas sociales Contina en la siguiente pgina

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2N 280 junio 2014 Urge abordar diabetes desde la atencin primariaMs de 15 aos de diversos estudios efectuados en torno al tema de la diabetes respaldan su opinin de que el inters de la medicina costarricense hacia esta enfermedad debera virar a la atencin primaria, con un enfoque integral y de manera urgente.Mara Luisa Madrigal maria.madrigaltorres@ucr.ac.cr As opina la Dra. Adriana Lacl Murray, del Instituto de Investigaciones en Salud (Inisa) de la Universidad de Costa Rica (UCR), quien considera que las personas diabticas y prediabticas deben tener una atencin integral dentro del sistema nacional de salud. La falta de atencin integral, en la que se tomen en cuenta la nutricin, la actividad fsica y los aspectos psicolgicos relacionados con la adherencia al tratamiento que se brinda a los pacientes, tiene como consecuencia que los nmeros asociados con la enfermedad y sus complicaciones sigan creciendo. De acuerdo con la investigadora, la atencin de la diabetes no puede quedarse nicamente en el mbito mdico, si el objetivo es disminuir el nmero de pacientes diabticos y sobre todo sus complicaciones. Lacl propuso que a travs de un tamizaje sistemtico en la atencin primaria se pueden identicar las personas diabticas de forma temprana y darles la atencin que ameritan. Esto se respalda, segn lo expone en una de sus investigaciones, en que la organizacin del sistema nacional de salud, por medio de la atencin primaria, permitira desarrollar un tamizaje domiciliar para obtener una mayor cobertura a bajo costo. El proyecto podra implementarse en todo el pas como parte de la atencin integral de la diabetes mellitus tipo 2, lo que lo convertira en pionero en el mundo en esta estrategia, asegur la investigadora. La atencin de la prediabetes es en lo que Lacl hace mayor nfasis. La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) no cuenta con tratamientos para personas prediabticas, sino que atiende esta enfermedad una vez que ha sido diagnosticada y cuando los costos son mayores. No obstante, la prevencin y la atencin primaria de la enfermedad son las salidas a las que apuntan todos los estudios realizados por Lacl. En su criterio, estas son las nicas maneras de contrarrestar esta enfermedad, que la Organizacin Mundial de la Salud (OMS) y la Organizacin Panamericana de la Salud (OPS) declaran como pandemia. Enfermedad con subregistroLa diabetes ocupa el lugar nmero 20 como causa de muerte en Costa Rica. Sin embargo, se le acredita el primer puesto en gastos de atencin en la CCSS, por encima de otras enfermedades como el cncer. Esto se debe a que el 10,8 % de las personas mayores de 20 aos son diagnosticados con esta enfermedad y sus complicaciones son de alto costo econmico. La investigadora asegura que existe un subregistro en los casos de muertes causadas por diabetes. Uno de los estudios efectuado en 2011 revela que la diabetes se ha omitido en ms del 50 % de los certicados de defuncin de personas que la padecen, y ni siquiera fue mencionada como una causa secundaria de muerte. La omisin de esta enfermedad como causa primaria o secundaria de muerte en los certicados de defuncin se debe a la subestimacin de su importancia en las estadsticas. Segn Lacl, esto impide visualizar la diabetes como una prioridad en la salud pblica costarricense. Por otro lado, el subregistro en las estadsticas de mortalidad est asociado a las enfermedades cardiovasculares o complicaciones crnicas. Estas suelen ser las designadas como causas principales de muerte de un paciente diabtico, por lo que la importancia que tiene esta enfermedad en las estadsticas vitales del pas no se ve. De acuerdo con datos de la OPS, la tasa de muertes por diabetes en Costa Rica es la ms baja de Amrica Latina, lo que no demuestra lo que est sucediendo realmente con esta enfermedad en el pas.Atacar la obesidadPara prevenir la diabetes y la hipertensin, hay que atacar la obesidad. Es como una sombrilla que contiene todas estas otras enfermedades, explic la acadmica. La obesidad, que va en aumento drstico entre la poblacin costarricense, es la principal causa de que continen aumentando la diabetes y otros males crnicos que aquejan a las personas. Lacl ha investigado la obesidad en nios y en adultos. Al respecto, este ao realiz una investigacin sobre la prevalencia de la esteatosis heptica no alcohlica, ms conocida como hgado graso, en personas diabticas tipo 2. Los principales resultados arrojaron una asociacin de ambas enfermedades: Hay una alta prevalencia de esta patologa como comorbilidad en pacientes diabticos (72 %), y esta aumenta en relacin con la obesidad, manifest Lacl. La investigadora insiste en que como primer paso en el abordaje de la diabetes se debe prevenir la obesidad y esto debe realizarse en el nivel de atencin primaria. en la revista mexicana Zcalo, correspondiente a junio 2014, que alrededor de 4000 millones de personas observaron partidos del Mundial de Sudfrica 2010; ello represent cerca de dos tercios de la poblacin mundial en aquel ao. Para el Mundial Brasil 2014, las ganan cias estimadas se calculan en alrededor de $4000 millones, de lo cual entre un 60 % a 65 % proviene de derechos de transmisin de radio y televisin; el resto proviene de estrategias de mercadeo dentro y fuera de los estadios. Para ello, la televisin y la radio venden innumerables patrocinios: los tiros libres o de esquina, los resmenes, los comentarios, para apenas mencionar unos cuantos. Se trata de toda una industria que se ve severamente afectada cuando una seleccin no clasica. Si bien la seleccin de Costa Rica no tiene grandes posibilidades de avanzar hacia la segunda fase, el gasto publicitario en medios de comunicacin se ha incrementado. Por su parte, la Federacin Costarricense de Ftbol estima que recibir unos $13 millones por la sola participacin en la primera ronda. Una cifra muy superior a los tres millones recibidos por la participacin en Alemania. A ello se suma las posibles nuevas contrataciones de los jugadores ms destacados, como Keylor Navas o Joel Campbell. Pero la relevancia del Mundial no es solo econmica. En Costa Rica, los mundiales coinciden con las campaas electorales y ello no pasa desapercibido, especialmente desde Italia 90. Johnny Araya, del Partido Liberacin Nacional, intent aprovechar la clasicacin de La Seleccin Nacional para mejorar su presencia pblica, pero ms que consagrarse en el ftbol o la poltica, pas a la historia fugaz de los memes con el mote el colado. Luego de un primer mes particular mente intenso, en donde la huelga del Magisterio Nacional ha sido el tema ms complejo, el ojo pblico no estar sobre el Gobierno del presidente Luis Guillermo Sols. Todos nos sentimos en Brasil; La Sele une y aglutina. Las demandas sociales y los retos del pas pierden protagonismo. Pasada la esta, como dice Serrat, vuelve el pobre a su pobreza, vuelve el rico a su riqueza y el seor cura a sus misas. El tratamiento mdico con metformn se vuelve una constante en La Federacin Costarricense de Ftbol estima

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3N 280 junio 2014 Con la diabetes se aprende a vivirNorberto Rivera Romero es trabajador de la Univer-sidad de Costa Rica (UCR) desde hace ms de 25 aos. Tiene 53 aos de edad y poco ms de diez de ser diabtico. A pesar de que siempre se ha preocupado por su salud, dice que la diabetes lleg sin avisar. De un ao para otro, a pesar de los chequeos anuales que se realizaba, Norberto fue diagnosticado con la misma enfermedad de su padre y sus hermanos. Yo me hago chequeos anuales, la doctora se sorprendi porque el azcar andaba muy alta, entonces empec a controlarme y me dijo que tena diabetes. Es por herencia, nos sacamos la lotera, dice. La enfermedad dio pequeos avisos. Me senta cansado, a ratos con mucho sueo. Nunca tuve problemas de azcar previo a eso. Probablemente en ese ao se me fue desarrollando, comenta. Sin embargo, con la diabetes se puede convivir. Se aprende a vivir una vida que puede ser tan normal como usted lo quiera. Puede viajar, puede bailar, seala el economista y profesor universitario. Pero a pesar de que el paciente logre acostum-brarse a la enfermedad, esta va ms all del enfermo: Afecta a la familia. Es una enfermedad que involucra a todos. Los cambios en la vida cotidiana no son solo para Norberto, aunque son pequeos, benefician tambin a su esposa y a su hijo. Ahora casi todo es a la plancha, ya nada frito, nada con azcar. La dieta cambi para todos, porque todos se involucran, afirma.Los cambiosLa alimentacin es lo primero que se debe cambiar, explica. Ser consciente, llevar un control de lo que com en la maana, lo que com en la noche y empezar un plan de ejercicios. Por lo menos cinco veces al da tengo que comer. Incluso, dependiendo de la hora en que me acueste, hasta seis veces. El cuerpo lo pide, es un aviso. Si usted no come, el azcar se le baja y es muy peligroso. Usted se siente flojo, empieza a sudar y no tiene energa para nada. Es tan serio que si baja a menos de 40 mg/dl, uno se queda como en coma. Por eso ando siempre un paquetito de azcar en la ropa, si el azcar se me baja, me pongo un poquito debajo de la lengua y se me regula. Los medicamentos son el segundo paso. El metformn pasa a ser un compaero diario en la vida de cualquier diabtico recin diagnosticado. Inici el tratamiento con la Caja (Caja Costarri-cense de Seguro Social) y cada vez que iba a consulta, el medicamento iba ms arriba. Empec con una pastilla, despus con dos, despus con tres, para ir nivelando cada vez ocupaba ms medicamento por da, manifiesta Norberto. Y si el azcar sigue sin control, a pesar de los cambios alimenticios, a pesar de las pastillas, llega la insulina. Una, dos o hasta tres inyecciones diarias. Lleg el momento en el que ya tuve que usar insulina. Desde enero la utilizo y tambin fue un cambio muy grande. Mientras uno no la use cree que es para otras personas, gente ya muy mayor. Pero la verdad es que es un medicamento comn y corriente, solo que se administra diferente, asegura. Norberto se inyecta insulina dos veces al da. Utiliza un tipo de insulina distinto que almacena en una especie de lpiz con capacidad para cuatro inyecciones. Prctico para usar y para jalar. Casi empezando a usar insulina me toc inyectarme en un avin. Cmo maneja uno eso?. Hay que aceptarlo como una nueva etapa y acostumbrarse, expresa. A pesar de su proceso tan acelerado en la evolucin de la enfermedad, despus de una dcada de ser diabtico est seguro que la enfer-medad s se puede controlar. No comer mucho, no comer dulce, ni harina, ni grasa. Tampoco consumir alcohol, y si se combina con ejercicios, mucho mejor. De hbitos, ordenada, cuidadosa y muy cons-ciente de la enfermedad que tiene. As define Norberto cmo debe ser una persona diabtica para poder amoldarse a esa nueva vida que deber aprender a llevar. Primeros pasosEl Inisa puso en marcha un programa piloto para prevenir la diabetes, en el que se adecu al medio costarricense una experiencia desarrollada en Estados Unidos: Diabetes Prevention Program (DPP). Como parte de este programa piloto se trabaj en la capacitacin de personal de salud de tres reas: Desamparados 1, 2 y Puriscal, y en 2013 y 2014 se ejecut con el personal de la Clnica Marcial Fallas, tambin en Desamparados. La implementacin de un contador de grasas, un manual con 16 sesiones y programas de actividad fsica fueron algunas de las acciones tomadas en cuenta en estas capacitaciones. En una segunda fase de este proceso, la Dra. Lacl espera poder realizar un ensayo clnico controlado, enfocado en la prevencin de la diabetes. Con este ensayo se pretende dividir tres grupos de pacientes prediabticos y administrar distintos tratamientos: la atencin convencional de los Ebais, el uso de metformn y la implementacin del DPP. Si este ltimo es exitoso para la reduccin de los casos nuevos de personas diabticas, sera un instrumento adecuado para utilizar en Costa Rica, finaliz la especialista. Atacar la obesidad como una forma de prevenir la diabetes es la principal recomendacin que hace la Dra. Adriana dispositivo que almacena esta sustancia en una especie de

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4 Crisol, publicacin mensual de la Ocina de Divulgacin e Informacin (ODI) de la Universidad de Costa Rica. Semanario Universidad, edicin No. 2043 Editora: Patricia Blanco Picado. patricia.blancopicado@ucr.ac.cr Diseo y diagramacin: Jos Pablo Porta, ODI. N 280 junio 2014 Las implicaciones en torno a la creacin de la Universidad de Costa Rica (UCR) y el papel de la mujer como personaje particular en su quehacer y misin son aspectos abordados en dos investigaciones de la Dra. Teresita Cordero Cordero, del Instituto de Investigacin en Educacin (INIE) de esta universidad.Mara Pea Bonilla maria.penabonilla@ucr.ac.cr La investigadora llev a cabo dos estudios entre los aos 2006 y 2011 sobre la participacin de las mujeres en la UCR, con lo cual abri la oportunidad de conocer una poca de la historia relativamente reciente. Ambas investigaciones fueron reunidas en el libro Mujeres transformando mandatos sociales. Universidad de Costa Rica 1940-1959. La Dra. Alicia Vargas Porras, directora del INIE, escribi el prlogo de esta obra y seala que la investigadora logr hacer una relectura de la educacin universitaria femenina, al desmiticar el discurso patriarcal hegemnico que limi taba los intereses de la mujer al matrimonio, el hogar y el apoyo a sus hijos. Un eco de voces femeninasCon el afn de comprender el proceso vivido por las primeras mujeres universitarias, Cordero investig en varias fuentes la presencia de ellas en la universidad y las relaciones de gnero que imperaban en esa poca. El libro recoge los relatos sobre la vida de 12 mujeres que estudiaron y se graduaron en la UCR, durante las dcadas de los aos 1940 y 1950. Seis de ellas estudiaron carreras relacionadas con Educacin y la otra mitad Qumica, Ingeniera Civil, Microbiologa, Derecho, Filosofa y Letras. Sus vvidos relatos hablan de una sociedad costarricense patriarcal y capi talista. Describen un mundo de rupturas, subordinaciones y negociaciones:Yo recuerdo que yo hice todas las vueltas sola, sola, me fui para San Jos. Haba que sacar un carn de salud; una se senta muy importante en la Facultad de Derecho y en cualquier facultad, ya entrando una a la UCR, a estudiar su carrera, su medio de vida; yo le dije a mam yo me voy a conseguir una beca, porque yo saba que pap no iba a mandarme afuera, ms que era mujer, porque la ley eran los hombres. Se abri la Escuela de Qumica, por lo menos mi pap casi se muere cuando le dije que iba a estudiar Qumica, se supona que las mujeres no podamos entrar a esas carreras, as es que s haba discriminacin; los profesores tenan la idea de que la mujer entraba a la universidad a buscar novio porque era raro ver mujeres que quisieran estudiar.Estos son algunos de los relatos de las mujeres provenientes de diferentes clases sociales, tanto de la ciudad como de zonas rurales, quienes coincidieron e interactuaron en el mismo espacio educativo. Pero tambin sus narraciones se reeren a los obstculos que ellas encontraron al asumir roles profesionales junto a los asignados por su condicin de mujeres. En ese sentido, rememoran sus experiencias en el mundo laboral, durante y despus de su paso por la Universidad, as como sus logros profesionales y personales. La Dra. Cordero destaca que el nombre del libro es un reconocimiento al papel de las primeras mujeres que estudiaron en la UCR, porque a pesar de las circunstancias que les toc vivir, resistieron, cedieron o postergaron, pero no claudicaron sus sueos por ser profesionales involucradas en la vida social, cultural y poltica del pas.Aulas de decisin y esperanzaLa investigacin de Cordero parti del inters por conocer la dinmica vivida por las mujeres que ingresaron a la UCR en los aos 40 y 50, por ser un momento en el cual se consolidaron las bases de lo que es hoy esta casa de estudios de educacin superior; adems, fue un perodo histrico complejo y fundamental para la sociedad costarricense. Segn Cordero, el tema se enmarca dentro de un campo investigativo poco explorado, como es el estudio de la UCR como una de las instituciones ms signicativas de la vida nacional, por un lado, y por el otro la comprensin de las relaciones de gnero y de los procesos socio-histricos con el n de desmiticar y construir los discursos hegemnicos de gnero. En la investigacin se concluye que la UCR naci como una instancia compuesta por colectivos colegiados y con identidades particulares, lo cual gener un proceso de integracin, un respeto por la diversidad y una bsqueda por la autonoma. Ello contribuy a la formacin de los profesionales que las entidades gubernamentales requeran y con sus aportes a las discusiones de temas de inters nacional. La investigadora tambin seal que la participacin de las mujeres y de los hombres respondi a la identidad y a la hegemona de las escuelas que integraban la UCR en ese momento. Asimismo, la escogencia de carrera estuvo inuida por los estereotipos de gnero, de manera tal que la presencia de las mujeres se vincul con la docencia, las bellas artes y la salud. No obstante, la Universidad fue el medio para el desarrollo personal y profesional de las mujeres, pues el acceso al conocimiento, la dinmica de las relaciones sociales en que se vieron envueltas y los aprendizajes obtenidos fueron recursos que las fortalecieron y ayudaron a instaurar prcticas sociales alternativas en medio de las tradicionales. La universidad tambin abri el espacio a las mujeres para su incursin en la poltica estudiantil. La investigacin de Cordero destaca que la Semana Universitaria se convirti en una posibilidad para la mujer de aparecer en pblico y ser visible en la poltica interna y en el escenario nacional, por medio de las publicaciones del Diario de Costa Rica que reejaban los ideales de la poca y las contradicciones frente a las ideas, perspectivas y metas de las mujeres. Las primeras mujeres en la UCR y la insercin de las mujeres en la educacin universitaria costarricense.