Crisol

MISSING IMAGE

Material Information

Title:
Crisol revista de ciencia y tecnología de la UCR
Uniform Title:
Crisol (San José, Costa Rica : 1996)
Running title:
Revista crisol
Physical Description:
v. : col. ill. ; 28 cm.
Language:
Spanish
Creator:
Universidad de Costa Rica -- Oficina de Divulgacio´n e Informacio´n
Universidad de Costa Rica -- Oficina de Divulgación e Información
Publisher:
Oficina de Divulgacio´n e Informacio´n, Universidad de Costa Rica
Oficina de Divulgación e Información, Universidad de Costa Rica
Place of Publication:
San Jose´, Costa Rica
San José, Costa Rica
Publication Date:

Subjects

Subjects / Keywords:
Science -- Periodicals -- Costa Rica   ( lcsh )
Technology -- Periodicals -- Costa Rica   ( lcsh )
Periodicals -- Costa Rica   ( lcsh )
Genre:
serial   ( sobekcm )
periodical   ( marcgt )
Spatial Coverage:
Costa Rica

Notes

Additional Physical Form:
Also issued online and on CD-ROM.
Dates or Sequential Designation:
Began in 1996.
General Note:
Description based on: No. 13 (año 2005).
General Note:
Monthly supplements are published between issues.

Record Information

Source Institution:
University of Florida
Holding Location:
University of Florida
Rights Management:
All applicable rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier:
oclc - 61264193
lccn - 2005240822
issn - 1409-150X
System ID:
UF00101375:00107


This item is only available as the following downloads:


Full Text

PAGE 1

1N 273 octubre 2013 UCR propone modelo de reorganizacin de la CNE Dos ritmosPara el investigador, la complejidad de la CNE estriba en que histricamente ha tenido dos ritmos: uno en el que gestiona y desarrolla el concepto de la prevencin cuando no hay emergencia y otro cuando esta sobreviene y tiene que atenderla. En la realidad la institucin se desdobla porque cuando viene una emergencia deja de hacer lo primero y se sumerge en lo segundo, explic Romero. La Comisin es la encargada de liderar el Centro de Operaciones de Emergencia (COE), que se activa en casos de desastres, y en este participan ministerios e instituciones como la Cruz Roja, la Polica y el Cuerpo de Bomberos, entre otros. Dependiendo de la magnitud del evento, el presidente o presidenta de la Repblica asume la direccin del COE y dirige la emergencia. No obstante, con la creacin del Sistema Nacional de Gestin del Riesgo aparecen nuevos retos para lograr una gestin integral del riesgo y en la que la CNE es un actor clave. Entre 2010 y 2012 reformulamos la propuesta, entendiendo que el contexto era diferente, pues ya la ley estaba aprobada y haba una serie de requerimientos del Sistema. Entonces planteamos una estructura de la CNE con un enfoque rector, coment el especialista. Dicha legislacin establece que el Sistema Nacional de Gestin del Riesgo lo componen todas las instituciones pblicas y se debe procurar la participacin del sector privado y de la sociedad civil organizada. Nuevo modeloEl principal cambio que sufri la estructura de la CNE es en el rea sustantiva Direccin de Gestin del Riesgo. En esta surgieron tres nuevas unidades: Planicacin y evaluacin, Investigacin y anlisis del riesgo y Normalizacin (estandarizacin de protocolos, procesos y procedimientos) y asesora. Todo esto bajo el paradigma de las emergencias, que comprende la prevencin, la atencin y la reconstruccin, detall Romero. Para el investigador, es claro que la organizacin necesita fortalecerse: La CNE es como un director de orquesta, es el que lleva la batuta. Por eso es importante que tenga claro cmo dirigir el Sistema Nacional de Gestin del Riesgo. En el mismo sentido, el director ejecutivo de la CNE, M.Sc. lvaro Montero Snchez, opin que la ley que entr a regir en 2006 le dio una nueva visin a esta institucin, por lo que era necesario un ajuste en su estructura y operacin. Agreg que para el Sistema Nacional de Gestin del Riesgo es vital dicho cambio, dado que la rectora del sistema la tiene la CNE y si esta no es capaz de ejercerla, entonces el Sistema no tendra norte conceptual.La propuesta presentada por el Cicap fue aprobada por el Ministerio de Planicacin y desde enero de este ao est vigente. Montero destac que en el proceso aprendieron todos, porque a raz de este trabajo hoy la Escuela de Administracin Pblica de la UCR cuenta con un programa de investigacin en el tema de la reduccin de riesgos ante desastres desde la gestin pblica. La propuesta hecha por el Cicap de la UCR le permitir a la CNE ejercer su rol rector en materia de la gestin del riesgo ante desastres (foto cortesa Dr. Mauricio Mora).El diagnstico fue muy claro. La Comisin Nacional de Prevencin de Riesgos y Atencin de Emergencias (CNE) tena la capacidad de asumir nicamente el 20 % de sus funciones ejecutoras y no el 80 % de su rol como institucin rectora en el tema de la gestin del riesgo ante desastres.Patricia Blanco Picado patricia.blancopicado@ucr.ac.cr A esta situacin se enfrent un grupo de expertos del rea de Administracin Pblica de la Universidad de Costa Rica (UCR), quienes han contribuido en el mejoramiento de los procesos organizativos de la CNE, y recientemente presentaron un modelo para remozarla y fortalecerla. El M.Sc. Rodolfo Romero Redondo, profesor e investigador de la Escuela de Administracin Pblica y de la Maestra de Gestin del Riesgo de la Escuela Centroamericana de Geologa, explic que la vinculacin con la CNE se inici en 2003, primero por medio del Centro de Investigacin y Capacitacin en Administracin Pblica (Cicap), el cual realiz un diagnstico y concluy que se requera una reformulacin de todo el andamiaje que la institucin tena para ofrecer sus servicios. Entre 2004 y 2005 se hizo una primera propuesta de fortalecimiento organiza cional. Esto fue la antesala a la aprobacin de la ley de creacin del Sistema Nacional de Gestin del Riesgo, en 2006, la cual establece el rol rector que la CNE debe cumplir en la gestin del riesgo. El proceso se interrumpi durante varios aos por decisiones polticas y no fue sino hasta despus de ocurrido el terremoto de Cinchona, en 2009, que el trabajo se retom. En Costa Rica la gestin del riesgo ha estado centrada en la amenaza. Cuando viene el terremoto es cuando nos acor damos. No hacemos una verdadera gestin integral del riesgo, arm Romero. Fuente: Escuela de Administracin Pblica.

PAGE 2

2 1 2N 273 octubre 2013 Ranas venenosas: la vida en escala de grisesModelos, mordidas y plumas de gallinaWillink estudi a cinco poblaciones de O. granulifera en Palmar Norte de Osa y Bar (donde las ranas son rojas), Matapalo (rojo intermedio), Portaln (verde intermedio) y San Rafael (verde), en el cantn de Aguirre. Para identicar a posibles depredadores de la especie, la herpetloga y su equipo elaboraron ms de 4200 modelos de Oophaga granulifera con plasticina, a partir de la coleccin del Museo de Zoologa de la Escuela de Biologa de la Universidad de Costa Rica. Los investigadores colocaron los modelos en poblaciones de diferentes colores e identicaron a los depredadores que atacaron a las ranas de plasticina por medio de la marca de los dientes y con cmaras de video. Juan, Aureliano y Darwin son parte de un grupo de 46 machos que Willink observ en el campo para hacer la comparacin entre cmo se ven los machos de O. granulifera y cmo se comportan. Para hacer las mediciones de color y brillo de cada poblacin, utiliz un espectrmetro, un aparato que utiliza una fuente de luz dirigida hacia la piel de las ranas y mide la luz reejada; es decir, el color y el brillo de estos organismos. Adems, para estudiar comportamientos ante depredadores, acercaron a las ranas un pjaro de peluche con plumas de gallina. As, midieron cun propensa a la huda era cada poblacin.Gradiente evolutivoLas poblaciones de ranas en ambos extremos de la costa revelaron ser extremas en sus diferencias de color y comportamiento: las verdes del norte despliegan una estrategia crptica (buscan pasar desapercibidas) y las rojas del sur, aposemtica (le avisan a los depredadores que son venenosas con coloraciones intensas o pieles brillantes, por ejemplo). Las poblaciones intermedias han desarrollado diferentes combinaciones de las caractersticas anteriores. Esto podra estar relacionado con los depredadores locales, porque cada fenotipo est mejor protegido en la zona en la que vive que un fenotipo forneo. Para Willink, esto puede deberse a que los depredadores aprenden a asociar el fenotipo local con toxicidad, sea cual sea su visibilidad, o a que en diferentes poblaciones se favorezcan diferentes niveles de visibilidad. En presencia de un depredador, la rana roja escapar; lo ptimo para la verde, que quiere pasar desapercibida, es no moverse hasta que el ataque sea inminente, porque en ese momento ya no hay quite, expres. Sin embargo, lo que aplica para los depredadores no necesariamente funciona cuanto se trata de atraer a las hembras. La investigadora coment que incluso las especies ms tmidas se vuelven llamativas cuando hay una hembra cerca. Hay un momento en el que hay que pensar qu es ms importante: no tener riesgo o tener acceso a una hembra; sobrevivir o reproducirse, explic. Aportes De acuerdo con la investigadora, los aportes del estudio tienen que ver sobre todo con entender que la naturaleza no es blanco o negro, los comportamientos de las ranas son una gradiente de estrategias y de factores que inuyen en esos compor tamientos. La naturaleza muchas veces es un continuo y somos los humanos los que forzamos las categoras, coment. Uno de los captulos de la tesis fue publicado en la revista cientca Evolution y dos estn en revisin para ser publicados en otras revistas. Para Willink, la calidad de la investigacin en la Escuela de Biologa es muy buena, pero uno tiene que esforzarse mucho ms para comunicarlo, porque hay que escribirlo en ingls, hay todo una jerga, un sistema editorial y esto tal vez es un freno para mucha gente. Las caractersticas de las ranas venenosas Oophaga granulifera difieren a lo largo de la costa Pacfica costarricense: hay rojas y verdes, pero tambin de colores intermedios. Unas son llamativas, mientras otras prefieren esconderse. Aunque todas pertenecen a la misma especie, desarrollaron estrategias distintas para vivir en su ambiente especfico. Qu las hace diferentes?Ana Isabel Alvarado Chacn anaisabel.alvaradol@ucr.ac.cr En su tesis para optar a la Maestra Acadmica en Biologa, el color, comportamiento y depredacin de la rana venenosa Oophaga granulifera (Anura: Dendrobatidae), la Mag. Beatriz Willink Castro se propuso descifrar qu caracteriza a las variadas coloraciones de la rana en el Pacco Sur de Costa Rica. La especie Oophaga granulifera pertenece a los Dendrobtidos o familia de ranas venenosas neotropicales. Vive en las tierras bajas del sureste costarricense y el noreste panameo. Estas ranas guran en el Apndice II de la Convencin sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres, que incluye a especies que no estn amenazadas de extincin, pero podran llegar a estarlo si no se controla su comercio. La especie tambin est protegida por la Ley de Vida Silvestre costarricense.1Un pjaro de peluche sirvi para medir la propensin de las ranas a escapar ante un depredador (foto: cortesa de Beatriz Willink). 2Los modelos de plasticina que fueron atacados permitieron detectar depredadores (foto: cortesa Beatriz Willink). 3Distribucin de las poblaciones de O. granulifera estudiadas (cortesa de Beatriz Willink). Oophaga granulifera es una rana venenosa que mide de 18 a 22 mm (foto: cortesa de Valeria Quartara). 320 km

PAGE 3

3N 273 octubre 2013 Geopoltica de la guerra en SiriaEl papel de RusiaDesde los inicios de la guerra, Rusia ha evitado una accin condenatoria del Consejo de Seguridad de la Organizacin de Naciones Unidas (ONU) contra el Gobierno sirio, pues no est dispuesta a que se repita el caso de Libia, donde una resolucin impulsada por Occidente para proteger a la poblacin civil fue utilizada por la Organizacin del Tratado del Atlntico Norte (OTAN), para propiciar el derrocamiento del lder libio Muammar Gadda. Para Mosc, que en buena medida dene su poltica hacia Medio Oriente y Asia central a partir del lente de las traumticas guerras de Chechenia, una victoria del jihadismo en Siria podra inuir negativamente en las poblaciones musulmanas dentro de la Federacin Rusa. Adicionalmente, Rusia busca proteger la base naval de Tartus, en el Mediter rneo sirio, utilizada por su armada para reabastecimiento y que constituye el ltimo remanente regional de la red de bases navales que Mosc tuvo durante la Guerra Fra. En materia econmica, las relaciones entre Rusia y Siria han sido relevantes. Las exportaciones rusas superaban antes de la guerra US$1100 millones, y las inversiones rondaban US$20 000 millones. Cabe tambin destacar la venta de suministros militares que, hacia el ao 2011, ascenda a US$4000 millones y que han sido fundamentales para que el ejrcito sirio mantenga cierta supremaca en el campo de batalla. Finalmente, Rusia pretende tambin fortalecer su soft power en la regin. Desde que Putin se ha acercado a la Iglesia Ortodoxa rusa y a su lder, el patriarca Cirilo I, Rusia ha querido reasumir su histrico papel de protectora de los cristianos ortodoxos en Medio Oriente, otra razn ms para oponerse a las fuerzas rebeldes sirias que, segn la consultora de defensa IHS Janes, estn integradas en un 50 % por islamistas o jihadistas de lnea dura.Otros actoresEn el caso de Hezbollah, durante aos Siria ha sido vital en la ruta de abastecimiento de pertrechos militares que esta organizacin recibe desde Irn, de ah que una eventual cada de Al Assad sea considerada como inaceptable. Para su lder, el Sheikh Hassan Nasrallah, Siria y todos los pases de la regin son blancos de un plan estadounidense-israel-takfirista, al que debe oponerse resistencia a cualquier precio. Del otro lado, pases como Estados Unidos, Francia e Israel ven la guerra en Siria como una oportunidad para deshacerse de la dinasta de los Al Assad, quebrar al Eje de la resistencia, aislar a Irn, su principal integrante, y, eventualmente, plantear un reacomodo geopoltico, una especie de nuevo tratado SykesPicot, denido segn sus intereses. Algunos de estos objetivos son tambin compartidos por varios gobiernos de la regin, como Arabia Saudita y Qatar que, desde el inicio de la guerra, se han opuesto al Gobierno de Al Assad. Arabia Saudita, que representa la versin ms fundamentalista del Islam contemporneo, teme que una victoria del Gobierno sirio y su aliado Irn, implique que el control del mundo musulmn caiga bajo la autoridad de chiitas y persas. Por eso, Riyadh ha sido el principal apoyo rabe a los rebeldes del Ejrcito Libre Sirio y a las facciones salastas, y ha apoyado una intervencin militar contra Al Assad, una posicin que tambin comparte Qatar, cuyo Gobierno ha dado ayuda a los rebeldes, equivalente a ms de US$3000 mil millones.Lucha por recursos energticosLa guerra de Siria tiene tambin que ver con la lucha por los recursos energticos de la regin. Aunque Siria no es un productor relevante de petrleo, su ubicacin geogrca la hace una ruta de trnsito vital para transportar hidrocar buros hacia Europa. En 2009 Damasco se neg a suscribir un acuerdo con Qatar para construir un gasoducto a travs de Siria, y preri rmar un convenio con Irn e Irak para construir un gasoducto que partira desde el yacimiento iran de South Pars, en el Golfo Prsico, y que podra transportar entre 100 millones y 120 millones de pies cbicos de gas por da. Este proyecto, conocido como el Gasoducto islmico, sera el ms grande del Medio Oriente, y dejara al margen a pases como Arabia Saudita, Qatar y Turqua. Este pas suea con ser la nica ruta para la salida del gas de Asia Central, el Mar Caspio, Irn e Irak, con proyectos como el gasoducto Nabucco, considerado como pieza clave en el plan de la Unin Europea para diversicar sus suministros de energa lejos de Rusia. Los intereses geopolticos juegan entonces un papel decisivo en el conicto y pese a que por el momento se ha disipado la posibilidad de un ataque militar occidental, la guerra en Siria seguir siendo una lucha por la supremaca regional articulada en torno a actores locales. Un escenario en el que los sirios, ante la improbabilidad de una salida negociada al conicto a corto plazo, seguirn enfrentados a un panorama de muerte y sufrimiento e incluso, a la posibilidad de que su pas tal y como fue conocido desaparezca. Lo que inici como una rebelin local contra una tirana hereditaria, se ha convertido en una lucha por la dominacin regional. Un conicto fagocitado por el juego de las potencias que ya ha cobrado la vida de 110 000 personas. La estratgica ubicacin geopoltica de Siria, unida a su peso poltico en los equilibrios de poder de Medio Oriente, hizo que desde la temprana militarizacin del conicto, varios actores regionales junto a las grandes potencias, empezaran a jugar un papel protagnico apoyando al Gobierno o a las fuerzas rebeldes. De un lado, Rusia, Irn y la organizacin chiita Hezbollah, se convirtieron en los principales soportes internacionales del presidente Bashar Al Assad. Para Irn, Siria representa su ms importante socio en el mundo rabe. Ambos pases conforman una alianza que se remonta al triunfo de la revolucin islmica en 1979. Siria fue el nico pas rabe que apoy a Irn en la guerra impuesta, desatada a partir de la invasin iraqu de 1980. Irn ve a Siria como un socio vital del llamado Eje de la resistencia que se enfrenta a las polticas occidentales en la zona y, por eso, ha apoyado econmica y militarmente al Gobierno de Al Assad. Si el apoyo de Tehern ha sido importante para Al Assad, el de Rusia y su presidente Vladimir Putin ha sido determinante, como lo demuestra la maniobra diplomtica rusa que descarril un inminente ataque militar estadounidense en setiembre. Las revueltas rabes, y en particular el caso de Siria, han mostrado una vez ms el choque entre las aspiraciones de los pueblos a la libertad y la emancipacin y el realpolitik, que conduce al sacrificio de dichos anhelos en el altar de los intereses geoestratgicos. M.Sc. Sergio Ivn Moya Mena Profesor Escuela de Ciencias Polticas Fuente: M.Sc. Sergio Moya. La guerra de Siria tiene tambin que ver con la lucha por los recursos energticos de la regin (foto cortesa: Wajiha Sasa).

PAGE 4

4 la tierra y calidad del agua. La segunda fase se centra en el trabajo de campo para elaborar un reconocimiento geolgico, recolectar muestras de roca y suelos para su anlisis geoqumico e identicar las fuentes potenciales de contaminacin del agua subterrnea. Se realiz un inventario de pozos y manantiales de las zonas, as como un muestreo de agua subterrnea y de lluvia, para lograr determinar algunos parmetros sicoqumicos como el pH, oxgeno disuelto, temperatura, alcalinidad, iones mayores (cloruro, bicarbonato, sulfato, calcio, magnesio, sodio, potasio), metales pesados y elementos traza, incluyendo al arsnico +III y +V, indic la investigadora. Segn explic la experta, el arsnico puede tener varios estados de oxidacin en la naturaleza, los ms comunes son +III y +V. Esta condicin qumica determina su grado de toxicidad y debe tomarse en cuenta a la hora de implementar sistemas de tratamiento del agua. La tercera fase est dedicada al anlisis de la informacin recolectada. Se brindarn recomendaciones para el trata miento de las aguas contaminadas con arsnico y se preparar un informe con los resultados del proyecto para entregarlo Crisol, publicacin mensual de la Ocina de Divulgacin e Informacin (ODI) de la Universidad de Costa Rica. Semanario Universidad, edicin No. 2014 Editora: Patricia Blanco Picado. patricia.blancopicado@ucr.ac.cr Diseo y diagramacin: Jos Pablo Porta, ODI. N 273 octubre 2013 UCR y AyA investigan origen de arsnico en fuentes de agua Segn datos de la Escuela Centroamericana de Geologa, en el pas solamente se ha realizado un estudio externo para determinar la presencia de arsnico. Este se realiz en 2009 en los alrededores de los volcanes Miravalles y Rincn de la Vieja, especcamente en pozos geotrmicos, fuentes termales y manantiales. Se concluy que de las 50 muestras analizadas, 35 excedan el lmite mximo admisible para agua potable. Segn la Organizacin Mundial de la Salud (OMS), la Unin Europea y la legislacin costarricense, el valor mximo admisible de arsnico en aguas de consumo humano es de 0,01 mg/L.La bsqueda del origen y solucin al problema de la presencia de arsnico en el agua en la zona norte del pas reuni a investigadores de la Universidad de Costa Rica (UCR) y a funcionarios del Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA), en aras de garantizar la salud de miles de costarricenses.Otto Salas Murillo otto.salasmurillo@ucr.ac.cr Este trabajo es desarrollado por el Centro de Investigacin en Contaminacin Ambiental (CICA) y la Escuela Centroamericana de Geologa (ECG) de la UCR, en alianza con el Laboratorio Nacional de Aguas y la Unidad de Gestin Ambiental de AyA, en el marco de un convenio de cooperacin institucional. El proyecto se inici en 2011 y se denomina Caracterizacin hidrogeoqumica y determinacin del origen de arsnico en aguas de consumo humano en sitios seleccionados de Costa Rica. Se espera que concluya en 2015, pero ya presenta conclusiones importantes. La M.Sc. Ingrid Vargas Azofeifa, hidrogeloga de la ECG y el Ing. Melvin Alpzar Marn, del CICA, participan en la investigacin, la cual tiene como objetivo maximizar recursos y atender las reas ms afectadas por la presencia de arsnico en el agua.Zonas afectadas por arsnicoPara realizar el estudio se seleccionaron las zonas de Aguas Zarcas de San Carlos, en Alajuela, y Caas, Bagaces y La Cruz, en Guanacaste. Vargas coment que dividieron el trabajo en tres fases: la primera fue la revisin de informacin existente sobre hidrogeologa, cartografa, clima, uso de a las entidades pblicas vinculadas con la proteccin de la salud humana y los operadores de agua, asegur. Hay estudios que indican que la exposicin prolongada al consumo de agua con arsnico en concentraciones superiores a las establecidas en la normativa nacional puede tener efectos negativos en la salud, como alergias en la piel, arsenismo y se le vincula con algunos tipos de cncer, seal.Logros La metodologa de la investigacin se ha ejecutado en las tres zonas seleccionadas, pero con diferentes grados de avance. En Aguas Zarcas se realiz el cartograado geolgico de un rea de 180 km2, se recolectaron muestras de rocas para su anlisis qumico y en 2012 se tomaron muestras de agua de pozo, manantiales y ros en 22 sitios diferentes.Los resultados preliminares indican que en esta comunidad se mezclan aguas termales con agua de lluvia inltrada en el subsuelo y esta condicin incide en la presencia de arsnico en el agua subterrnea. Al respecto, Vargas arm que esto es resultado del ascenso de uidos provenientes del interior de la Tierra, porque existe una fuente de calor en el subsuelo. El agua asciende cargada de ciertas especies qumicas y cuando est cerca de la supercie se mezcla con agua de lluvia. Esa agua circula en el terreno y luego se descarga por medio de manantiales. Con esto podemos concluir que el origen es natural, indic la investigadora. Dijo que adems se ha podido deter minar que en Aguas Zarcas predomina el arsnico +V, porque si hubiese sido el +III el problema sera mayor. Segn la OMS y las leyes del pas, el mximo permitido de arsnico en el agua potable es 0,01 mg/L (foto ilustrativa archivo ODI). Para determinar el estado del arsnico en el agua se emplea una cpsula conectada a una jeringa que extrae el agua, y un +V (foto ilustrativa archivo ODI). En Bagaces y Caas el AyA est reali zando el mapa geolgico y, junto a la ECG y el CICA, se defini la red de pozos y manantiales en donde se espera realizar un muestreo de aguas a nales de octubre de 2013. En La Cruz se tiene una evaluacin geolgica e hidrogeolgica preliminar, adems se estableci una red de monitoreo para realizar dos muestreos durante 2014. Vargas explic que la causa de la presencia de arsnico en el agua en las tres zonas estudiadas no es necesariamente la misma, ya que algunas actividades humanas pueden contaminar el agua subterrnea con arsnico, como por ejemplo la minera mal manejada y el uso de plaguicidas en la agricultura. Por esa razn se realizan estudios individuales, aclar.