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Crisol

Digital Library of the Caribbean
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Material Information

Title:
Crisol revista de ciencia y tecnología de la UCR
Uniform Title:
Crisol (San José, Costa Rica : 1996)
Running title:
Revista crisol
Physical Description:
v. : col. ill. ; 28 cm.
Language:
Spanish
Creator:
Universidad de Costa Rica -- Oficina de Divulgacio´n e Informacio´n
Universidad de Costa Rica -- Oficina de Divulgación e Información
Publisher:
Oficina de Divulgacio´n e Informacio´n, Universidad de Costa Rica
Oficina de Divulgación e Información, Universidad de Costa Rica
Place of Publication:
San Jose´, Costa Rica
San José, Costa Rica
Publication Date:

Subjects

Subjects / Keywords:
Science -- Periodicals -- Costa Rica   ( lcsh )
Technology -- Periodicals -- Costa Rica   ( lcsh )
Periodicals -- Costa Rica   ( lcsh )
Genre:
serial   ( sobekcm )
periodical   ( marcgt )
Spatial Coverage:
Costa Rica

Notes

Additional Physical Form:
Also issued online and on CD-ROM.
Dates or Sequential Designation:
Began in 1996.
General Note:
Description based on: No. 13 (año 2005).
General Note:
Monthly supplements are published between issues.

Record Information

Source Institution:
University of Florida
Holding Location:
University of Florida
Rights Management:
All applicable rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier:
oclc - 61264193
lccn - 2005240822
issn - 1409-150X
System ID:
UF00101375:00100

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Crisol revista de ciencia y tecnología de la UCR
Uniform Title:
Crisol (San José, Costa Rica : 1996)
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Revista crisol
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v. : col. ill. ; 28 cm.
Language:
Spanish
Creator:
Universidad de Costa Rica -- Oficina de Divulgacio´n e Informacio´n
Universidad de Costa Rica -- Oficina de Divulgación e Información
Publisher:
Oficina de Divulgacio´n e Informacio´n, Universidad de Costa Rica
Oficina de Divulgación e Información, Universidad de Costa Rica
Place of Publication:
San Jose´, Costa Rica
San José, Costa Rica
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Science -- Periodicals -- Costa Rica   ( lcsh )
Technology -- Periodicals -- Costa Rica   ( lcsh )
Periodicals -- Costa Rica   ( lcsh )
Genre:
serial   ( sobekcm )
periodical   ( marcgt )
Spatial Coverage:
Costa Rica

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Additional Physical Form:
Also issued online and on CD-ROM.
Dates or Sequential Designation:
Began in 1996.
General Note:
Description based on: No. 13 (año 2005).
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University of Florida
Holding Location:
University of Florida
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oclc - 61264193
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Suplemento de Ciencia y Tecnologa1N 271 Agosto 2013Anhdrido actico mejora propiedades de la maderaLa madera de especies, como guanacaste, cedro mara, teca y melina, mejoraron hasta en un 93 % su resistencia a plagas y a hongos luego de su inmersin en anhdrido actico durante tres horas.Elizabeth Rojas Arias elizabeth.rojas@ucr.ac.cr A diferencia de los otros productos que actualmente se utilizan para curar o preservar la madera que se emplea en construccin, muebles y otros objetos, el anhdrido actico tiene la ventaja de que una vez procesada la pieza no es txico y cuando esta se desecha, no destila con el agua y no llega a los mantos acuferos. As lo comprobaron investigadores del Laboratorio de Productos Forestales (LPF) del Instituto de Investigaciones en Ingeniera (INII) de la Universidad de Costa Rica (UCR), en dos estudios de graduacin coordinados por el Ing. Johnny Daniel Alfaro Prez, profesor e investigador del LPF. Las investigaciones, elaboradas por Tatiana Pardo Sequeira y Ernesto Blanco Arias para optar al grado de Licenciatura en Ingeniera Qumica, dieron resultados satisfactorios para la preservacin y el mejoramiento de las caractersticas mecnicas o de la resistencia de la madera. Las especies incluidas en el estudio son cultivadas en Costa Rica por ser propias del clima tropical.Estos son los primeros trabajos que se realizan en el pas con anhdrido actico, y por tratarse de maderas porosas, las pruebas de laboratorio determinaron que en perodos no mayores a las siete horas se puede lograr que la teca y la melina se preserven contra la polilla, los hongos y otras plagas. Trabajos similares se han efectuado en otras latitudes para mejorar la calidad de la madera como el pino, el abeto y el ciprs, conferas que por sus caractersticas de clima templado son menos porosas y por lo tanto de ms difcil penetracin de productos qumicos. El estudio requiere de una planta piloto para establecer la rentabilidad para los aserraderos. No obstante, es de vital importancia para los expendedores de madera y para los consumidores de productos confeccionados con este material natural, quienes estaran seguros de que la madera no contenga ningn aditivo contaminante.Procedimiento Los hongos, la humedad, la radiacin ultravioleta y las termitas son enemigos de la madera. Para su proteccin en Costa Rica se emplean sustancias qumicas, algunas de estas txicas, y que estn prohibidas en Europa y Estados Unidos por los efectos negativos para el ambiente. Las pruebas realizadas para preservar la teca y la melina maderas de uso muy frecuente en construccin, elaboracin de tarimas y muebleras dieron como resultado que al sumergir los trozos de madera en anhdrido actico por un perodo de tres horas, se logra preservar el material en un 78 % en el caso de la teca y en un 93 % de la melina. Despus de que la madera se somete al qumico durante ese lapso, se saca y se sumerge en agua por 72 horas para comprobar que ya no absorbe humedad. Este perodo de tres das en el agua se considera una condicin extrema, segn explic el Ing. Alfaro.Fase experimentalDe acuerdo con los investigadores, los resultados de este estudio proporcionan una base para que la industria de la madera mejore la calidad de los productos y contribuya con la salud ambiental. Los especialistas que conrmaron la efectividad del nuevo procedimiento consideran que este es relativamente sencillo. No obstante, quienes utilicen el anhdrido actico para este nuevo tratamiento deben de tener cuidado porque esta sustancia es irritante. Por esta razn, los aserraderos tendran que invertir en tanques cerrados para sumergir las piezas de madera, con el n de garantizar la seguridad del personal que efecta el proceso. Para introducir una tuca se requiere un estanque grande y ver cmo se comporta la madera en esa densidad, resalt Blanco. Los ingenieros qumicos armaron que el anhdrido actico es un reactivo ms caro en relacin con el qumico que se emplea actualmente y que requiere un manejo ms cuidadoso. Se trata de un precursor, es un qumico importado que se usa para la sntesis de drogas y est regulado por ley, manifest Alfaro. Aadi que el establecimiento de una planta abaratara mucho los costos. La Ing. Tatiana Pardo y Ing. Ernesto Blanco realizan las pruebas a la madera en el Laboratorio de Productos Forestales (foto Anel Kenjekeeva). La foto muestra un trozo de madera de teca tratado (izquierda) con anhdrido actico y otro sin tratamiento (foto Anel Kenjekeeva). A la madera en estado natural se le agrega anhdrido actico para cambiar su estructura qumica, con lo cual mejoran sus propiedades de durabilidad (ilustracin Ernesto Blanco).MADERA 1 1 2 2

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2N 271 Agosto 2013Celeq y Coopetarraz Experimentan con energas limpias en la produccin de caf El caf de Tarraz, reconocido entre los mejores del mundo por su alta calidad de exportacin, ahora podra convertirse en un producto ms sostenible, al utilizar fuentes de energa limpia como el sol y el viento en su proceso de produccin.Katzy Oneal katzy.oneal@ucr.ac.cr El Centro de Electroqumica y Energa Qumica (Celeq) de la Universidad de Costa Rica (UCR) desarrolla un proyecto, en conjunto con Coopetarraz y la Unin de Cafetaleros de San Isidro de Len Corts (Undecaf), y en cooperacin con la cooperativa de electricidad Coopesantos, para implementar y probar la eciencia de un modelo energtico sostenible para el sector agrcola. El Dr. Carlos Len Rojas, director del Celeq, manifest que el proyecto busca crear un modelo de desarrollo sostenible en la regin, especcamente para el beneciado del caf, con el n de demostrar que el uso de energas ms limpias es viable y aprovechable para el sector productivo. La iniciativa cuenta con tres compontes: tcnico, legal y de sensibilizacin social. El componente tcnico consiste en la generacin de electricidad mediante el uso de dos tecnologas disponibles en el mercado, un sistema fotovoltaico de paneles solares y una microturbina elica. Adems, se experimenta con dos prototipos de secadores solares para secar el grano de caf.Energa solarCon 60 paneles solares fotovoltaicos y tres inversores instalados por la empresa Purasol, se abastece de energa al edicio principal de Coopetarraz, ubicado en San Marcos de Tarraz, en donde trabajan 30 personas y adems funciona un supermercado. Estos paneles tienen una potencia instlada de 15 kw. Los paneles solares producen la energa, mientras que los inversores la reciben y la dirigen a la red elctrica del edicio para alimentar los equipos que estn funcio nando. Pierre Lambot, propietario de la empresa citada, explic que si todo est apagado, la electricidad generada regresa a las lneas de Coopesantos y cuando los paneles no produzcan suciente energa, el edicio podr tomarla de la red. La Ing. Cindy Torres Quirs, coordinadora del proyecto, detall que el estudio medir el impacto del uso de esta tecnologa en el negocio de produccin de caf, en el que el mayor consumo diurno se aplica en la tarifa de media tensin. Los investigadores estn aprovechando la energa solar como una alternativa viable para el proceso de secado del grano. En este apartado se hace la comparacin de rendimientos en el proceso de secado entre un prototipo canadiense y otro construido por ingenieros costarricenses.Energa elicaLa ubicacin privilegiada entre las montaas, donde el ujo de viento es constante, le dio la oportunidad a Undecaf de formar parte del proyecto. Esta es una empresa compuesta por 23 familias, que produce al ao alrededor de 3000 quintales de caf para exportacin. En sus instalaciones se coloc una microestacin meteorolgica y una micro-turbina elica, capaz de producir la energa suciente para la iluminacin y para sus operaciones de beneciado de caf. Se trata de un sistema para autoconsumo, porque tiene una capacidad instalada de solo tres kw. Con esta tecnologa y el aprovechamiento de los meses de mayor ujo de viento (de noviembre a abril), se podr obtener el mximo provecho de la turbina y se podra ahorrar ms de un milln 800 mil colones al ao.Generacin distribuidaDesde abril, los investigadores del Celeq monitorean la informacin de la estacin meteorolgica y la generada por la microturbina ubicada en Undecaf, para correlacionar los datos del viento con los datos de la produccin elctrica, y as estimar de manera precisa cul va a ser la produccin energtica en esta zona, segn detall la Ing. Karina Torres Castro. Las entradas (toda la energa que se toma de la red) y salidas (todo lo que se produce) se contabilizan por medio de un medidor electrnico bidireccional, para determinar cunto se est generando y cuanto se est consumiendo. Con estos datos, el Celeq planea hacer una propuesta a Coopesantos para resolver cmo se podra reconocer esa energa. Con esta investigacin se pretende darles herramientas e insumos para decidir qu van a hacer con la generacin distribuida, que es un tema que ya est sobre la mesa, es muy importante y es una necesidad, asegur Torres, quien est a cargo de la parte tcnica del proyecto.Por su parte, la expectativa de Undecaf es convertirse en generador de energa, segn manifest su presidente, Rafael Prado Tenorio. Creemos que si el potencial es bueno, en los prximos aos podramos tener dos o tres torres ms, coment.Un proyecto ganadorEl proyecto denominado Modelo ener gtico sostenible para el sector agrcola, centroamericano fue el nico seleccionado del mbito latinoamericano y del Caribe por parte del Departamento de Estado de Estados Unidos, en su convocatoria del 2012 para el concurso de la Alianza de Energa y Clima de las Amricas (ECPA, por sus siglas en ingls). El premio que recibi el Celeq es de $200 000 que se han invertido en la compra de los paneles solares, la turbina elica y el mantenimiento de los equipos, entre otros rubros, esenciales para el desarrollo del proyecto.Este centro de investigacin de la UCR se ha encargado de desarrollar esta iniciativa, con el apoyo del Centro de Investigacin en Economa Agrcola y Desarrollo Agroempre-sarial (Cieda) y de las escuelas de Ingeniera Agrcola, Ciencias de la Comunicacin Colectiva e Ingeniera Qumica. El proyecto tendr una duracin de un ao y medio. Una vez que concluya la investigacin, el Celeq entregar los resultados a las instituciones involucradas. Adems, se elaborar un manual dirigido a productores centroamericanos interesados en aplicar tecnologas limpias. La microturbina elica instalada en Undecaf produce energa suciente para abastecer el microbenecio (foto Anel Kenjekeeva). En el techo del edicio principal de Coopetarraz se instalaron 60 paneles solares fotovoltaicos (foto Anel Kenjekeeva). 1 1 2 2

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3N 271 Agosto 2013Explican proceso histrico que llev a creacin de la CCSSLa creacin de hospitales y de asilos, las campaas para la erradicacin de enfermedades, la unificacin de las polticas de salud con el sistema educativo y el abastecimiento de agua mediante caeras fortalecieron el proceso de construccin de la proteccin social y de la salud en Costa Rica, como un asunto pblico y deber del Estado, entre finales del siglo XIX e inicios del XX. Tatiana Carmona Rizo jessica.carmona@ucr.ac.cr A esta conclusin lleg la Dra. Ana Mara Botey Sobrado en su estudio Gnesis del estado de bienestar en Costa Rica 1850-1940, quien explica cmo la accin conjunta de actores sociales (individuales, colectivos, institucionales e internacio nales) contribuy con la creacin de uno de los sistemas de salud ms exitosos de Amrica Latina, representado en la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS). Botey, investigadora del Centro de Investigaciones Histricas de Amrica Central (Cihac) de la Universidad de Costa Rica (UCR), explic que el objetivo principal del trabajo fue mostrar algunas de las tendencias demogrcas, socioeconmicas y culturales de la poca, que obligaron a la movilizacin social para la construccin de una institucionalidad pblica en el mbito de la salud, que constituye un punto de llegada y de partida para explicar el surgimiento de la CCSS: Para muchos investigadores, la poltica social y de salud pblica en Costa Rica se inici con la Caja Costarricense de Seguro Social; sin embargo, varios historiadores del CIHAC, como Ronny Viales, Juan Jos Marn y Ana Paulina Malavassi, han demostrado que nuestro pas logr avanzar hacia un sistema exitoso de salud gracias a iniciativas que se gestaron desde nes del siglo XIX y en la primera mitad del siglo XX, asegur la investigadora. La historiadora analiz cmo la revolucin bacteriolgica, el intercambio de mercancas, la construccin de caeras y la accin de distintos actores sociales, en un contexto de desarrollo del capitalismo y de ampliacin de los mercados, contribuyeron a mejorar los ndices de salud de la poca y a fundar las bases de un modelo solidario y amplio en cobertura. Primeras polticas de saludEntre 1850 y 1895 se gestaron las bases para que el Estado costarricense comenzara a intervenir en la formulacin de polticas de salud. Sin embargo, este proceso fue lento, debido a la lgica jurdica liberal de la poca. La salud fue visualizada por los liberales como un asunto ajeno al Estado. Adems, existan varios problemas en la recaudacin de fondos pblicos debido a que el Estado tena pocos recursos porque los ricos no pagaban impuestos. Todo esto contribuy a hacer ms lento el proceso, seal Botey. En su criterio, el aumento de la comer cializacin de productos y la amenaza de que una epidemia se propagara por medio de las mercancas propici el fortalecimiento de la higienizacin pblica. En este modelo, el Estado deba garantizar la limpieza de los espacios abiertos, del aire, del agua y de las personas. Con la teora de los miasmas coment se pensaba que el aire era uno de los principales transmisores de las enfermedades, por eso se dio la locura de querer higienizar los espacios pblicos. Este modelo permiti la aplicacin de normas de higiene ambiental y alimentarias en el pas; las guras de los mdicos de pueblo (1847) que daban atencin gratuita a los pobres; el protomedicato (1857), instancia que regulaba la profesin mdica; los hospitales y asilos y el inicio de la construccin de caeras. Las epidemias ponan en riesgo la sobrevivencia de la sociedad como comunidad social y poltica. En consecuencia, las autoridades se vieron precisadas a actuar, asegur Botey. Fue as como a partir de la intervencin del Estado en el tema de la salud se dieron respuestas, cada vez ms signicativas, con el modelo de proteccin social. Algunas guras clave en el modelo de higienizacin pblica se consolidaron y dieron paso a otras ms modernas y especializadas. Por ejemplo, a partir de la gura de los mdicos de pueblo se crearon los circuitos mdicos y en 1880 el Estado comenz a invertir parte de sus recursos en la preparacin de mdicos en Europa. Una dcada despus, los hospi tales dejaron de ser asilos para los desamparados, pobres y enfermos y se transformaron en centros de estudio, curacin y experimentacin, en donde trabajaba la lite mdica. El San Juan de Dios, el Asilo de Chapu y el Sanatorio Durn se convirtieron en ejemplos exitosos de instituciones de salud pblica en Amrica Latina. Asimismo, el modelo de higienizacin pblica repercuti de forma positiva en la disminucin de la tasa de mortalidad y en el aumento del ndice de esperanza de vida de los costarricenses. En 1940, un 55 % de la poblacin reciba asistencia mdica al morir, la tasa de nacimientos se alej de las defunciones y la esperanza de vida pas de los 25 aos (1850) a 46 aos.Sistema salubristaA partir de 1896, el Estado inici un proceso de cambio del modelo de higiene pblica hacia la implementacin del sistema salubrista. Con este cambio se involucraron distintos actores sociales y polticos, que de la mano del Estado contribuyeron con el desarrollo de un nuevo modelo de salud, basado en la investigacin, prevencin y erradicacin de la enfermedad (sistema salubrista). Botey indic que durante este perodo la salud adquiri valor econmico, fue vindose como una inversin y no como un gasto, porque a travs de ella se aumentaba la productividad. De esta manera, se consolidaron guras como la Facultad de Medicina y sus proyectos: las escuelas de Obstetricia, Enfermera y Casa de Maternidad, y los circuitos mdicos, que en 1928 dieron paso a la Unidad Sanitaria (reuna a un mdico, un laboratorista y a una enfer mera). En 1927 se cre la Secretara de Salubridad (ministerio), instancia que se encarg de centralizar, controlar y dirigir las instituciones y programas de salud y proteccin social. Segn la acadmica, esta fue una iniciativa muy temprana en relacin con otros pases de Amrica Latina. 1. Los avances en materia de creacin de hospitales y en la regulacin de la profesin mdica, entre 1850 y 1940, contribuyeron con el proceso de creacin de la Caja Costarricense de Seguro Social (La maternidad, de Francisco Ziga, ubicada en el Hospital de las Mujeres. Foto: Laura Rodrguez). 2. El estudio Gnesis del estado de bienestar en Costa Rica 1850-1940, de la Dra. Ana Mara Botey, explica el proceso histrico que condujo a la construccin de una institucionalidad pblica en el mbito de la salud (foto: Anel Kenjekeeva). 1 2

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4Crisol, publicacin mensual de la Ocina de Divulgacin e Informacin (ODI) de la Universidad de Costa Rica. Semanario Universidad, edicin No. 2005 Editora: Patricia Blanco Picado. patricia.blancopicado@ucr.ac.cr Diseo y diagramacin: Jos Pablo Porta, ODI. N 271 Agosto 2013Dramaturgia costarricense, entre el olvido y la recuperacin Si bien Costa Rica cuenta con numerosos profesionales de la escena que enriquecen constantemente el tejido cultural, la dramaturgia nacional sigue siendo desconocida y olvidada. Mara Eugenia Fonseca Calvo maria.fonsecacalvo@ucr.ac.cr Pocas personas conocen que en los primeros 20 aos del siglo XX existi una gran produccin dramatrgica que inuenci a la literatura costarricense y rompi barreras, dio voz a los sin voz, a los marginados y a los olvidados. As lo plantea la Dra. Maritza Toruo Sequeira, actriz profesional de teatro desde 1993 y docente de la Escuela de Artes Dramticas de la Universidad de Costa Rica (UCR), en su ponencia Voces perdidas de la dramaturgia costarricense, presentada en el IV Congreso Centroamericano de Estudios Culturales. Para Toruo, la inquietud espordica de algunos aficionados al teatro de mediados del siglo XIX permite observar la existencia de una dramaturgia costarricense que se cre para ser interpretada con acento extranjero. Autores como Rafael Carranza, Emilio Pacheco Cooper, Ricardo Fernndez Guardia y Carlos Gagini intentan crear una imagen del costarricense que se lleva al escenario. Sin embargo, ante la ausencia de actores y directores teatrales propios, nuestros dramaturgos se ven en la necesidad de crear obras para ser representadas por artistas forneos, empezando a escribir en un lenguaje que no es el comn de la calle, sino uno que se aleja de nuestra propia imagen, coment la actriz. Los dramaturgos costarricenses, inuenciados por la constante visita de compaas de teatro, pera y zarzuela, trataron de responder a una esttica externa con mirada propia, intentando adaptarse a las nuevas tendencias y al gusto del pblico. Esto gener una discusin con dos formas de crear la imagen del costarricense: una que recurre a la idealizacin de lo tradicional y se apoya en un costumbrismo caricaturesco, y otra que se basa en el modelo de las metrpolis europeas. Ambas posiciones establecen un cierto distanciamiento entre modos y formas del habla, pues responden a estructuras y cdigos externos de representacin. Estas posiciones antagnicas darn como resultado el nacimiento de una tercera dramaturgia, intermedia, que es desconocida para la mayora de los costarricenses y se desarrolla para los aos 30 y 40, expres Toruo. En su opinin, los dramaturgos intentaron crear historias y personajes que representaran al ser costarricense, sus particularidades, su pensamiento y sus preocupaciones, aunque este no es interpretado por actores nacionales, sobre todo a inicios del siglo XX. Por lo tanto, las obras no coinciden con las expectativas de un pblico que se autodenomina especializado, lo cual incide en un constante desmrito de los autores dramticos y de su produccin, caracterstica que se mantiene hasta el presente. Reconocimiento y difusinDe acuerdo con la investigadora, esta condicin sigue afectando tanto a la dramaturgia nacional como a la actividad teatral en s, lo que se puede observar en la cartelera actual. Esta situacin tiene su origen en el pensamiento arraigado de que el pas no cuenta con una dramaturgia nacional que merezca ser puesta en escena, y en la inhibicin del proceso de construccin dramatrgica, por la falta de reconocimiento, reexin y estudio sobre los autores dramticos costarricenses, su contexto y sus obras. Esto afecta la formacin de nuevas generaciones de dramaturgos y la profesionalizacin de este ocio. Adems inuyen la escasa difusin de investigaciones que reexionan sobre la dramaturgia del pas y sus caractersticas expresivas, as como la ausencia de una publi-cacin masiva de obras dramticas, como s ocurre en otros pases latinoamericanos. Toruo indic que se deben reconocer las iniciativas particulares realizadas por entidades como S Productores y sus publicaciones de Tinta en Serie o el proyecto Emergencias, dramaturgia costarricense contempornea emergente. Tambin el intento de recuperacin del patrimonio teatral costarricense que realizan los programas de radio En Escena y Tercera Llamada y la reciente publicacin del texto Nueva dramaturgia costarricense, realizada con el apoyo del Teatro Univer sitario, la Escuela de Artes Dramticas y la Vicerrectora de Accin Social de la UCR. Han existido otras iniciativas aisladas en instituciones pblicas como la efectuada por Graciela Moreno en el Teatro Nacional durante los aos 90, la de la revista Escena de la UCR en los aos 70 y 80, y ms recientemente, de centros de cultura como el Centro Cultural de Espaa, que realiz una publicacin de textos de jvenes autores. Asimismo, la publicacin de las antologas teatrales de Patricia Fumero Vargas y Carolyn Bell y la del crtico literario lvaro Quesada Soto, ambas en la UCR, que se basan en el trabajo de investigacin de la Licda. Olga Marta Barrantes Madrigal.Dramaturgia actualEl desarrollo de una dramaturgia local se convierte an en un acto ocasional que en muchos casos queda olvidado en el cajn de algn escritorio, en el anonimato, por no contarse con difusin y estmulo para esta rea del arte dramtico. Tampoco se cuenta con herramientas que permitan el estudio y la reexin para su desarrollo, fortalecimiento, investigacin y promocin como patrimonio nacional. Nuestros autores dramticos en su mayora son profesionales del teatro y por ello tienen la conciencia de la accin en escena y buscan estructuras a partir de las cuales el pensamiento pueda erguirse ante nosotros, asegur Toruo.Agreg que no podemos seguir dejando en la oscuridad el quines somos, quines hemos sido y quines han propiciado una dramaturgia que, aunque escasa, es nuestra.Tenemos un arte dramtico desarticulado que requiere de una integracin entre escena y escritura dramtica, concluy. 1.Obra Simulacros, de Dayanara Guevara, dirigida por Mara Bonilla, con la actuacin de Moy Arburola, Leonardo Torres, Douglas Cubero y Selma Solrzano (foto Ana Muoz). 2. Obra Madre Nuestra que estas en la tierra, de con la actuacin de Naty Arias y Mara Orozco ( 1 2