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Crisol
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Permanent Link: http://ufdc.ufl.edu/UF00101375/00077
 Material Information
Title: Crisol revista de ciencia y tecnología de la UCR
Uniform Title: Crisol (San José, Costa Rica : 1996)
Running title: Revista crisol
Physical Description: v. : col. ill. ; 28 cm.
Language: Spanish
Creator: Universidad de Costa Rica -- Oficina de Divulgacio´n e Informacio´n
Universidad de Costa Rica -- Oficina de Divulgación e Información
Publisher: Oficina de Divulgacio´n e Informacio´n, Universidad de Costa Rica
Oficina de Divulgación e Información, Universidad de Costa Rica
Place of Publication: San Jose´, Costa Rica
San José, Costa Rica
Creation Date: 2011
Frequency: semiannual
regular
 Subjects
Subjects / Keywords: Science -- Periodicals -- Costa Rica   ( lcsh )
Technology -- Periodicals -- Costa Rica   ( lcsh )
Periodicals -- Costa Rica   ( lcsh )
Genre: periodical   ( marcgt )
serial   ( sobekcm )
Spatial Coverage: Costa Rica
 Notes
Additional Physical Form: Also issued online and on CD-ROM.
Dates or Sequential Designation: Began in 1996.
General Note: Description based on: No. 13 (año 2005).
General Note: Monthly supplements are published between issues.
 Record Information
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: oclc - 61264193
lccn - 2005240822
issn - 1409-150X
System ID: UF00101375:00077

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1 -CrisolOctubre 2011 Tras la huella de la radiactividad en los alimentos El Lic Luis Guillermo Lora Meneses, investigador del Cicanum y profesor de la Escuela de Fsica, explic que se trata de una tcnica denominada Espectroscopa Gamma, la cual fue incorporada en Costa Rica y en otros pases de Amrica Latina luego del accidente nuclear de Chernbil en 1986. Segn Lora, desde 1940 se han llevado a cabo muchos ensayos nucleares en el mundo, los cuales han liberado material radiactivo al ambiente; solo en los ltimos 25 aos se han presentado tres grandes accidentes nucleares: Three Mile Island en Estados Unidos, Chernbil en Ucrania y Fukushima en Japn, los cuales han liberado gran cantidad de partculas radiactivas a la atmsfera, material que se distribuye en todo el planeta y que por su propio peso o por accin de la lluvia baja y se deposita en los suelos. El Cicanum adopt dicha tcnica dos aos despus del accidente de Chernbil; antes de esa fecha, los investigadores de la UCR queran contar con esta tcnica, pero la misma Agencia Internacional de Energa Atmica no lo consideraba necesario. Sin embargo, despus de 1986 la agencia cambi de opinin y promovi que en Amrica Latina se instalaran equipos de esta naturaleza, cuyo costo mnimo ronda los $100 000. Este Centro universitario cuenta actualmente con un Manual de Procedimientos Tcnicos para la Determinacin de la Contaminacin Radiactiva en Alimentos, como resultado de su participacin en un proyecto de la Agencia Internacional de Energa Atmica.Tcnica precisa La Espectroscopa Gamma es una tcnica analtica nuclear que permite cuanticar la concentracin de un istopo radiactivo en cualquier tipo de matriz o muestra, la cual puede ser vegetal, el suelo, agua o alimentos. La tcnica es de altsima precisin, arm el Dr. Lora, se logra medir partes por milln (PPM) en cantidades sumamente pequeas de matriz. Cualquier muestra puede analizarse con este equipo, siempre y cuando contenga algn istopo radiactivo. BeneciosEl mtodo del ensayo de la UCR para el anlisis de material radiactivo est acreditado internacionalmente, por lo que sus resultados poseen aceptabilidad y validez en todo el mundo. Con la tecnologa de Espectroscopa Gamma se ha beneciado el sector exportador de alimentos, debido a que los pases importadores de productos costarricenses exigen una certicacin de que dichos productos no tienen ningn tipo de contaminacin radiactiva. Empero, el investigador del Cicanum resalt la importancia de que la UCR ponga esta tcnica tambin al servicio del Ministerio de Agricultura y Ganadera y de la poblacin en general, con el n de asegurar que los alimentos que se consumen dentro del pas no posean contaminacin radiactiva y tener capacidad de dar la alerta en caso necesario. En el pas no existe una legislacin que exija el monitoreo de los productos importados que se consumen. Sin embargo, la UCR mantiene un proyecto de vigilancia radiolgica, mediante el cual se recolectan muestras de alimentos y productos que luego son sometidos a pruebas para determinar los valores mximos de radiacin permitidos en el consumo. Estos valores son diferentes para personas adultas y para nios. Tomamos muestras de tierra y de productos como tubrculos, races, granos, carnes, agua, cereales y lcteos para infantes y de algunos productos de los supermercados en diferentes puntos de venta en el pas, asever Lora. ProcedimientoEl procedimiento para el estudio de las diferentes muestras se inicia, en el caso de los vegetales, con el secado a una temperatura de 60 grados Celsius. Luego se muelen para obtener volmenes de 500 mililitros, con una densidad de entre 800 y 1200 kilogramos por metro cbico. Si la muestra es lquida, simplemente se vierte en los recipientes de prueba, y en cuanto a las muestras minerales, se sigue otro tipo de proceso. Una vez procesadas, las muestras se colocan en unos recipientes de aluminio o polietileno llamados Marinellis, con capacidad para 500 centmetros cbicos y cuyo centro es hueco. Los detectores en los cuales se introducen los Marinellis identican los niveles de radiacin en las muestras de alimentos, tierra, granos o lquidos. Esa radiacin es recogida por un cristal de germanio hiperpuro, luego es pasada a un preamplicador, despus a un amplicador que la analiza y nalmente a un analizador multicanal que tiene 8092 divisiones, en las cuales se ubican los fotones. Este equipo debe ser calibrado por su energa para que identique y por su eciencia para que cuantique. Una vez que las muestras ya fueron medidas y cuanticadas, se obtienen los valores de radiacin presentes en ellas y si superan los valores mximos permitidos se suspende el comercio del producto. Lora coment que gracias a la exactitud de las mediciones que se han venido realizando con esta tecnologa desde 1986, puede armarse que Costa Rica est libre de contaminacin radiactiva. La precisin de los datos es tan alta que incluso el Servicio Nacional de Salud Animal (Senasa) tiene inters en la prueba.La Universidad de Costa Rica (UCR) vigila que los alimentos que se consumen en el pas, as como aquellos que son exportados, estn libres de contaminacin radiactiva. Esto se logra gracias a un sofisticado equipo que posee el Centro de Investigacin en Ciencias Atmicas, Nucleares y Moleculares (Cicanum). El suelo y los alimentos pueden contaminarse con las partculas radiactivas que son lanzadas a la atmsfera producto de los accidentes nucleares (foto archivo ODI).Mara Pea Bonilla / maria.penabonilla@ucr.ac.cr En el Laboratorio de Espectroscopa Gamma del Cicanum cuentan con cuatro detectores de contaminacin radiactiva (foto Laura Rodrguez). El Lic. Luis Guillermo Lora, investigador de la UCR, explic que mantienen un sistema de vigilancia radiolgica mediante la toma de muestras de tierra y alimentos que se recolectan en todo el pas (foto Laura Rodrguez). Suplemento de Ciencia y Tecnologa N 251 Octubre 2011P1 Proyecto de vigilancia radiolgicaP2 Diabetes en adultos mayoresP3 Recuperan obra de compositores palmareos P4 Estudio de la niez desde la Psicologa del Desarrollo

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N 251 Octubre 20112 -CrisolOctubre 2011 En Nuestros compositores, cantn de Palmares, provincia de Alajuela, una investigacin del profesor Antonio Varela Sancho, de la Etapa Bsica de Msica de la Sede de Occidente de la Universidad de Costa Rica (UCR), encontrarn la respuesta. Esta investigacin trata de rescatar esos personajes que ya no estn y que contribuyeron al patrimonio cultural por medio de su msica. El Lic. Varela realiz un estudio de campo, en el que se plante como objetivos reconstruir la semblanza de al menos dos compositores del cantn, rescatar obras musicales no editadas para procesarlas en partituras musicales y difundir el material encontrado. Los compositores escogidos para la investigacin fueron los palmareos Tertuliano Mora Pacheco (1898-1967) y Juan Flix Vargas Rodrguez (1915-2007). De don Tertuliano me doy cuenta que fue el compositor del himno de la escuela de Palmares, que cant tantas veces, que se le hicieron varios homenajes en la escuela, en el parque y ahora no se le recuerda. Son nuestros compositores olvidados, asegur el investigador. Por medio de investigacin documental en diferentes archivos, como el de la Escuela de Artes Musicales de la UCR, y de entrevistas a familiares, Varela reconstruy la biografa de estos dos msicos, recuper su obra y tambin la obra de otros compositores que se encontr en su recorrido.Produccin artsticaTanto Tertuliano Mora como Juan Flix Vargas fueron compositores con una gran produccin artstica, quienes tuvieron la oportunidad de formarse desde muy pequeos en el campo de la msica. Don Tertuliano inici sus estudios musicales a la edad de 7 aos con su padre y a los 9 empez a participar en la Banda Municipal de Palmares. En 1920 recibi el ttulo de Maestro de Msica. Segn Varela, la investigacin evidenci las diferentes actividades musicales que Mora llev a cabo en el cantn de Palmares: Cre un orfen (grupo coral que no utiliza instrumentos musicales), fue maestro de capilla, maestro de la escuela central y dirigi la filarmona o banda musical. Con el orfen trabaj con material humano propiamente palmareo: 18 seoritas y 22 caballeros, a quienes los prepar en el canto, dijo Varela. Tal fue su xito agreg que se presentaron en el Teatro Nacional en 1935. Se traslad a San Jos en donde fue maestro en muchas instituciones, como la Escuela Juan Rafael Mora, la Escuela Mauro Fernndez, el Colegio Seminario, el Colegio de los ngeles y el Colegio Don Bosco, en donde dirigi la banda por 12 aos. Por su parte, Juan Flix Vargas se traslad a vivir a San Jos desde muy corta edad, en donde realiz sus estudios primarios y secundarios. En 1933 inici como maestro de msica en la Escuela Presbo. Manuel Bernardo Gmez y trabaj tambin en la Escuela Repblica de Panam, el Liceo de Nuestra Seora de Desamparados y el Colegio Vocacional Monseor Sanabria. En 1955 viaj a Estados Unidos y trabaj como maestro de capilla en el Hospital Presbiteriano de Monte Alto e interpretaba msica en el consulado costarricense en Los ngeles, California. Sus ltimos aos los vivi en el Hogar de Ancianos de Palmares, donde ejecutaba msica en el rgano y oficiaba las misas.Recopilacin de obrasEl estudio permiti la recuperacin de gran cantidad de msica de varios compositores palmareos y conservarla por medio de archivos digitales. Tertuliano Mora compuso ms de 700 obras y de Juan Flix se recuper toda su obra musical, un total de 528 folios. Acerca de la obra de don Tertuliano, Varela afirm que es difcil cuantificarla. Lo que pasa es que no hay obras completas, apareci msica para rgano, form muchos cuartetos y quintetos con instrumentos como violn, violoncello, flauta, clarinete y contrabajo, coment. En su produccin musical destacan piezas eclesisticas, marchas como la Gran marcha a Palmares, pasodobles y villancicos. Segn el investigador, este autor se destac por una composicin formal, en su mayora instrumental, aunque algunas veces escribi letra para sus composiciones, como es el caso de los villancicos. Desde el punto de vista artstico, don Tertuliano es el compositor ms importante de los que he estudiado en la regin, su trabajo no tiene comparacin con ningn otro compositor de Palmares, asegur. Composiciones como el pasodoble Mujer y hogar, Misa de rquiem a la memoria de su hija Dinorah, su Virgiliana con letra del poeta ramonense Lismaco Chavarra, el Himno a Don Bosco y la obra infantil El lecherito son parte del legado de Tertuliano Mora. En la obra de Juan Flix Vargas se encuentran ms composiciones con letra y que transmiten imgenes tpicas y regionales, como Luna Palmarea u otras que rescatan personajes del cantn, como la cancin de Chepa y Doa Conchita. Este autor compuso canciones populares, religiosas, villancicos, marchas, himnos y msica patritica. Entre las piezas recuperadas se encuentran: Costa Rica patria ma, Romances a las siete provincias, valses como Fue all en Puntarenas, el Himno a Desamparados y el Himno al Sagrado Corazn de Jess. Varela seal que fueron identificadas tantas obras, que hay una sensacin de urgencia cuando uno est investigando algo y se entera de que es un material valioso. Se siente la necesidad de recoger toda la msica posible y al menos digitalizarla. Tambin se rescataron composiciones de otros tres msicos: Efran Morera Cordero, Neftal Castillo y Luis ngel Estrada. A la fecha, se tienen los arreglos de tres villancicos de Tertuliano Mora, que sern interpretados en el Concierto de Navidad de la Sede de Occidente por el Coro de Nios y la Orquesta de Guitarras de la Etapa Bsica de Msica. Tambin el villancico Oh mi nio Jess de Efran Morera, que ya estren la Orquesta de Guitarras; la obra Te aclamamos de Tertuliano Mora, que est en manos del Coro Universitario de la Sede de Occidente y cuatro obras de Neftal Castillo y de Tertuliano Mora que se estn preparando para ser ejecutadas por la Banda de Occidente. El profesor Varela opin que la investigacin es un porte importante para el patrimonio cultural de la regin de Occidente, ya que se rescata y revalora el trabajo realizado por muchos artistas. Tenemos historia, debemos sentirnos orgullosos de donde venimos, de nuestros antepasados y no olvidarlos, porque no podemos construir pensando en que somos los iniciadores, nosotros somos continuadores de este legado, asegur. La obra y vida del compositor palmareo Tertuliano Mora Pacheco, quien naci en 1898 y muri en 1967, fue recuperada por el profesor Lic. Antonio Varela, de la Etapa Bsica de Msica de la Sede de Occidente de la UCR (foto cortesa Antonio Varela). Recuperan msica olvidada de compositores palmareosCada rincn de Costa Rica tiene una historia musical que muchos desconocen: sus compositores, obras, agrupaciones y canciones que hemos cantado sin saber de dnde vienen. Quienes proceden del cantn de Palmares y estudiaron en la Escuela Manuel Bernardo Gmez recordarn el himno que en cada acto oficial se canta. Y quin lo compuso?Grettel Rojas Vsquez / grettel.rojas@ucr.ac.cr Lic. Antonio Varela: Tenemos historia, debemos sentirnos orgullosos de nuestros antepasados y no olvidarlos (foto Roger Alberto Ruiz). Voz 1 Voz 2 Allegretto Depronto Depronto se oyencantosdel se oyencantosdel cieloelpastor cieloelpastor ------V1 V2 7 cillocorreindo cillocorriendo vaunangel vaunangel cuidadesuso cuidadesuso vejasmientrasel vejasmienttrasel jovenva hacia elpor jovenva hacia elpor talPorlasmon talPorlasMon taasporlosca taasporlosca ---------------V1 V2 14 minoslle van do a minoslle van do a legrespanesy legrespanesy mielbajancan mielbajancan tandoloscam pe tandoloscam pe sinosaveral sinosaveral nioDiosdeBe nioDiosdeBe lenSue nanlas lenSue nanlas flautasvi bre el pan flautasvi bre el pan dero,lascasta dero,lascasta -----------------V1 V2 23 uelasyelacor uelasyelacor deonSuenanlas deonSuenanlas flautasvibre elpan flautasvibre elpan dero,lascasta dero,lascasta uelasy elacor uelasy elacor deon deon ------------------De pronto se oyen cantosTertuliano moraPartitura generalVillancico Tertuliano Mora compuso ms de 700 obras, entre las cuales destacan piezas eclesisticas, marchas, pasodobles y villancicos, como este titulado De pronto se oyen cantos.

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N 251 Octubre 20113 -CrisolOctubre 2011 Esta es una de las principales conclusiones de la investigacin Diabetes en el adulto mayor: Vidas perdidas y presin sobre el sistema de salud, que desarroll la M.Sc. Carolina Santamara Ulloa, del Instituto de Investigaciones en Salud (Inisa) de la Universidad de Costa Rica (UCR). El objetivo de este estudio era cuanticar el impacto de la diabetes en la poblacin adulta mayor costarricense, en trminos de muertes y presin sobre el sistema de salud. Para ello, se utilizaron los datos del Proyecto Creles: Costa Rica Estudio de Longevidad y Envejecimiento Saludable, el cual desarrolla el Centro Centroamericano de Poblacin de la UCR, en colaboracin con el Inisa. En el proyecto se realizaron encuestas y recoleccin de muestras de sangre a 1343 hombres y 1484 mujeres, mayores de 60 aos. Tambin se estudiaron los factores que inuyen en el desarrollo y padecimiento de la diabetes. Entre sus conclusiones, Santamara destac que la diabetes ejerce una presin sobre el sistema de salud, debido al incremento que provoca en la utilizacin de los servicios. Esto eleva el costo econmico que deriva de la atencin de una poblacin adulta mayor en franco crecimiento. En el estudio se analiz la prevalencia o cantidad de personas que padecen diabetes, as como la incidencia o aparicin de nuevos casos, y se registr el nivel de mortalidad de las personas diagnosticadas con este mal. En el pas, un 95% de los adultos mayores est asegurado. Sin embargo, los costos del uso de los servicios de salud son diferentes para una persona que padece diabetes y para quien no tiene la enfermedad.Costos econmicos Por cada diez consultas mdicas que realiza una persona sin diabetes, el diabtico acude a un promedio de 12 citas. Si esto se traduce en costos econmicos, esta persona gasta 000 en promedio al ao, mientras que el adulto mayor sin la enfermedad gasta 000. Esto signica un 33% ms de costos de atencin mdica para la persona con diabetes. Los adultos mayores diabticos se hospitalizan un 37% ms que las personas que no padecen diabetes. Por cada diez noches de hospitalizacin de una persona que no tiene diabetes, el diabtico va a estar 14 noches en un centro de salud. El uso de medicamentos tambin vara en forma considerable. Por cada diez medicinas que requiere una persona no diabtica, la diabtica consume 15. La educacin es un factor que inuye en la forma en que los adultos mayores acceden a los servicios de salud, seala el estudio. Actualmente, un 51% de los adultos mayores tiene la primaria incompleta, el 28% la primaria completa y solo un 22% cuenta con estudios de secundaria o superiores. Entre mayor nivel educativo tienen las personas, es ms probable que tengan un mejor acceso a los servicios de salud y sean mejores usuarios. Se adhieren mejor a los tratamientos, entienden mejor su enfermedad y cmo tienen que cambiar su estilo de vida, explic Santamara. Agreg que es necesario que las autoridades planiquen la distribucin de los recursos del sector salud, ante la fuerte demanda que genera la poblacin diabtica y en condicin de envejecimiento. La obesidad, factor de riesgoLa obesidad es el principal factor de riesgo que contribuye al desarrollo de la diabetes y para investigar esta variable, se utilizaron dos medidas: la obesidad general, la cual se calcula por medio de la frmula del ndice de Masa Corporal (IMC), y la obesidad central, es decir, la medicin en centmetros de la cintura de una persona. Cerca del 32% de los adultos mayores tiene un IMC normal, el 42% est en condicin de sobrepeso y el 26% es obeso. En cuanto a la circunferencia de cintura, un 32% de la poblacin tiene una cintura con medida normal, un 23% tiene el abdomen aumentado y un 45% el abdomen sustancialmente aumentado. Con los datos se demuestra que conforme aumenta el peso y el abdomen, aumenta muy considerablemente la posibilidad de ser diabtico, explic Santamara. Lo ideal sera tener un peso y una cintura normales, mientras que el peor escenario lo tienen aquellas personas obesas y con el abdomen sustancialmente aumentado. Otro dato destacado en la investigacin es que el 70% de los adultos mayores no realiza algn tipo de ejercicio en forma regular. Sin embargo, este porcentaje incluye a personas con limitaciones de movilidad. La diabetes no solo afecta la calidad de vida de las personas que la padecen, sino que tambin se asocia con una mayor probabilidad de morir de forma prematura. Entre los 60 y los 69 aos, las personas diabticas tienen ms del doble de probabilidad de morir que las personas no diabticas y entre los 70 y los 79 aos, un 55% ms de probabilidades. Segn Santamara, es urgente que se promuevan estilos de vida saludable entre la poblacin de todas las edades, pues la diabetes afecta tanto a los adultos mayores, como tambin a nios, adolescentes y adultos jvenes. Adems, es necesario tomar en cuenta los dems factores de riesgo asociados a la enfermedad, entre estos los antecedentes familiares, consumo de alcohol y tabaco y cantidad de actividad fsica.La diabetes no discrimina La investigadora enfatiz que en las mismas condiciones, un hombre y una mujer, tienen la misma probabilidad de ser diabticos y convertirse en diabticos, esto pese a que hay diferencias en los datos de prevalencia de la enfermedad entre la poblacin adulta mayor femenina y masculina. La verdadera diferencia radica en el diagnstico del padecimiento. Por ejemplo, entre los 60 y 69 aos, la prevalencia de diabetes es ms signicativa en las mujeres que en los hombres. La incidencia tambin es mayor en las mujeres entre los 30 y los 59 aos. No obstante, despus de los 60 aos la aparicin de nuevos casos de diabetes es mayor en los hombres que en las mujeres. Estos datos llevan a la conclusin de que en Costa Rica existe un diagnstico tardo de la diabetes en la poblacin masculina y, por lo tanto, los hombres diabticos entre 60 y 69 aos tienen una mayor mortalidad prematura. En cambio, las mujeres consultan ms los servicios de salud a edades ms tempranas. Ante esto, la Dra. Santamara sugiere que se deben desarrollar estrategias para el diagnstico temprano de la diabetes en los hombres, pues entre ms temprano se detecte la enfermedad, menor es el riesgo de una muerte prematura.Anna Georgina Velsquez Vsquez / anna.velasquez@ucr.ac.cr En Costa Rica, un 22% de los adultos mayores padece diabetes. Si a este dato se le suma el envejecimiento poblacional, se tendr como resultado un aumento en el uso de los servicios de salud y, por tanto, un incremento en los costos asociados con la atencin mdica a la persona adulta mayor. Adems, se estima que por cada 10 000 personas mayores de 30 aos, 44 llegarn a padecer diabetes tipo dos.Diabetes en el adulto mayor impactar servicios de salud La obesidad es el principal factor de riesgo para padecer diabetes (foto Laura Rodrguez). Cintura norma lMenos de 94 cm Menos de 80 cmCintura aumentad aEntre 94 cm. y 101 cm Entre 80 cm. y 87 cm Cintura sustancialmente aumentad a Ms de 102 cm M s de 88 cm Categora Hombre Mujer Medicin de cintura en centmetros, segn la OMS.Entre 18,5 y 24,9 Entre 25 y 29,9 IMC Normal Sobrepeso Ms de 3 0Obesida d Valo r Kg/m2Categora IMC para hombres y mujeres sin importar la edad, segn la Organizacin Mundial de la Salud (OMS)Calcule su ndice de Masa Corporal (IMC) dividiendo su peso en kilogramos por el cuadrado de su estatura en metros (kg/m) El ejercicio fsico ayuda en la prevencin de la diabetes (foto Laura Rodrguez).

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N 251 Octubre 20114 -CrisolOctubre 2011 Este es uno de los objetivos del proyecto en proceso El disciplinar y el castigo segn la viven y sienten los nios y las nias en edad preescolar: estudio piloto y validacin de procedimientos e instrumentos, a cargo del autor. El concepto parentaje, anglicismo del trmino parenting, se usa en la academia para describir las prcticas y las creencias parentales referentes a la crianza. An nos queda el reto de ubicar un trmino en nuestro idioma, que logre describir a cabalidad el inters y el objeto de estudio. Desde la perspectiva de la Psicologa Cultural del Desarrollo, hemos profundizado en las creencias (etnoteoras parentales) y prcticas de parentaje como parte de la socializacin de nios y nias. A partir de la especicidad que nuestro contexto cultural le da a este fenmeno, se ha visualizado la necesidad de investigar el tema de la autoridad parental y el ejercicio del disciplinar de los adultos hacia los nios. En nuestro estudio se busca analizar los vnculos de las respectivas creencias y prcticas sobre disciplina, adems de su relacin con el ejercicio de la violencia muchas veces legitimada en procesos de socializacin , y de entender las formas de enfrentamiento a que recurren nios y nias. La niez, desde muchas conceptualizaciones socioculturales, se ha idealizado como un periodo especial en el ciclo de vida de todo ser humano. Desde que a partir de la Revolucin Industrial en Occidente se institucionaliz la niez como objeto de estudio, para su educacin y cuido, las Ciencias Sociales han resaltado la importancia del parentaje como predictor del desarrollo de la persona y de criterios de salud y xito. No obstante, como en todas las ciencias de predominio occidental, en los abordajes acadmicos e investigativos que se ocupan de la niez predominan conceptualizaciones etnocentristas, con un afn universalista y adultocentrista. Esta condicin ha marcado que mucha de la teora con la que an nos formamos y los datos con los que la fundamentamos son los instrumentos para enfrentar las necesidades, los dolores y los malestares de nuestros nios, los cuales siguen siendo derivados de contextos muchas veces muy distantes al nuestro. En el plano de la investigacin, esto nos reta a desarrollar aproximaciones a nuestra niez, sensibles a los contextos culturales, locales y responsivos a sus necesidades particulares.Inters por la niezEl inters por la niez, desde diferentes puntos de vista, siempre ha formado parte del que hacer del IIP. En los ltimos 15 aos tom fuerza el contexto de socializacin vivido en el seno de los cuidadores y cuidadoras primarias, casi siempre las guras parentales. Desde un enfoque metodolgico, estas se han constituido en las principales informantes del mundo de los nios. A partir de las referencias de los adultos, se han construido imgenes de los escenarios en que discurre la socializacin, las creencias e ideas que orientan a los adultos en el cuido, la estimulacin y la educacin de los nios y las nias. Sin embargo, tambin se ha recurrido a mtodos como la observacin y el registro de situaciones naturales en el hogar, la guardera y la escuela, otorgando as a los nios un lugar protagnico como principales informantes. As mismo han cobrado inters en cmo la construccin narrativa, los relatos y el desarrollo del lenguaje en el contexto didico madrenio se entrelazan con la incorporacin a la cultura, pero a la vez, permean el desarrollo infantil. Todos estos temas y algunos ms son compartidos por varios investigadores en nuestro Instituto, lo cual se reeja en diferentes programas y proyectos de investigacin.Contexto localEn lo tocante a nuestra experiencia especca, el tema de las creencias y prcticas de los adultos en relacin con el cuido, atencin y crianza de nios se ha constituido en eje central. Este inters se remonta a nales de los aos 80 en el marco de la colaboracin acadmica de investigacin intercultural entre la Universidad de Osnabrck, Alemania y el IIP, lo que ha permitido hilvanando la psicologa del desarrollo y la cultura la construccin de un perl del contexto local en cuanto al parentaje de los nios. Hemos identicado estilos relacionales entre madres y sus hijos e hijas con altos niveles de calidez afectiva. Esta refuerza lazos, pero a la vez es instrumentalizada para controlar. A esto se une un rasgo socialmente compartido de un fuerte familismo (tendencia a considerar la familia como primer referente en la vida, como decisiones, necesidades, metas y proyectos) que estimula una vida cotidiana ms receptiva y orientada a las demandas y necesidades detectadas en los otros inmediatos, muchas veces en detrimento de las propias e individuales. Nuestra tendencia sociocntrica y familiocntrica coincide con que nuestras etnoteoras parentales reejen ms estilos controladores y autoritarios que aquellos que estimulen autorregulacin e independencia emocional de los adultos. Ya con esto podemos justicar nuevamente la pregunta por el disciplinar y la forma en que lo viven y sienten los nios. Tenemos entonces que mediante estas prcticas y creencias se estimula que los nios se vuelvan dependientes de una persona o de una relacin (externa) para autorregularse, sin que incorporen un sentido de autocontrol y conocimiento sobre sus necesidades propias. Otra consecuencia es que al basarse en medios sobre la interrelacionalidad y conexin con los otros, las formas de regulacin sern ms efectivas a partir de procesos como la culpa y no del autoanlisis ni la reexin. Estas pocas claves no solo pueden dar respuesta a inquietudes de cualquier cuidador, sino tambin para comprender el comportamiento de nosotros los adultos. Mientras los medios nos siguen saturando de temas relativos a la seguridad ciudadana, el ascenso de la violencia bajo diferentes formas refuerza la desesperanza de un da a da cada vez ms incierto. Nuestro mundo nos demanda, por medio de cuestionamientos claros y certeros, respuestas que nos permitan no solo resolver lo inminente, sino tambin recobrar la conanza en el ser humano y en que vivir an vale la pena. Es ineludible no volver la vista atrs y preguntarnos qu hemos hecho mal. Muchas veces la mirada se posa en la niez para entender el producto que somos. As pues, pareciera pertinente identicar las races del actuar adulto, muchas veces errtico, en las etapas tempranas, donde alguna vez, como nios y nias, estuvimos a cargo de otros adultos. An as, aunque los problemas actuales son responsabilidad de los adultos, quiz una suerte de esperanza sigue estando en volver la mirada a las cosas de nios. El inters por la niez ha formado parte del quehacer del Instituto de Investigaciones Psicolgicas de la UCR (foto cortesa Dr. Mariano Rosabal). Un reto de la investigacin es desarrollar aproximaciones a la niez sensibles a los contextos culturales, locales y responsivos a sus necesidades particulares (foto cortesa Dr. Mariano Rosabal). Investigar el mundo infantil s es cosa de niosEl estudio de la infancia desde su propia perspectiva, experiencia y realidad, es un enfoque pertinente en Psicologa del Desarrollo. El tema general de la crianza y el parentaje, as como el tema especfico del disciplinar y cmo lo viven los nios y nias, son de inters en el Instituto de Investigaciones Psicolgicas (IIP) de la Universidad de Costa Rica.Mariano Rosabal Coto, Ph. D. Profesor asociado, Instituto de Investigaciones Psicolgicas mariano.rosabal@ucr.ac.cr