Arique, revista de poesia

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Title:
Arique, revista de poesia
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Language:
Spanish
Publisher:
Grupo Arique
Place of Publication:
La Habana, Cuba
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Genre:
serial   ( sobekcm )

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Source Institution:
University of Florida
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University of Florida
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UF00098948:00018


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Hugo Hodeln Santana Julin del Casal Juan Clemente Zenea William Navarrete Rafael Alcides Yanira Marimn Yosie Crespo Odalys Leyva Rosabal Rosamarina Garca Munive Juan Delgado Lpez Lolita Lebrn Jos Angel Buesa Revista de Poesa No.35/36 Julio Diciembre 2010 10 Aos

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Sumario: Nota de Arique Entrevista al poeta que cuida parqueos / Orlando Luis Pardo Lazo/ pg.4 Hugo Hodeln Santana: Al comedor de cultura/ El polvo del camino/ pg.8 Julin del Casal: En el mar/ pg.10 Juan Clemente Zenea William Navarrete Rafael Alcides Yanira Marimn Yosie Crespo Odalys Leyva Rosabal Csares/ pg.20 Rosamarina Garca Munive crnea del origen/ pg.24 Juan Delgado Lpez Lolita Lebrn Buesa, oasis y desierto Jos Angel Buesa Del plagio a la izquierda/ Ral Tpanes/ pg.34 Arique 36 / Julio Diciembre de 2010/ Director: Ral Tpanes Lpez/ Arte y Maquetacin: Grupo Arique 2008/ En internet: http://arique.50webs.com / Correo electrnico: rtl.arique@gmail.com / Agradecimientos: Frente de Afirmacin Hispanista, A.C. El ttulo Arique es una idea original de ngel Antonio Moreno/ Esta obra est bajo una licencia Reconocimiento No comercial 3.0 Estados Unidos de Creative Commons. Para ver una copia de esta licencia, visite http:// creativecommons.org/license/by nc/3.0/us/ a Creative Commons, 171 Second Street, Suite 300, San Francisco, California 94105, U.S.A. ARIQUE. N.s.m. Voz. ind. Tira de Yagua para atar o asegurar cualquier cosa; a cuyo efecto se moja la Yagua hacindola ms flexible./ YAGUA. N.s.f. Voz ind. Produccion que a manera de cuero o corteza cubre la parte superior de la Palma Real (...)/ Esteban Pichardo/ Diccionario provincial casi razonado de vozes y frases cubanas (1875)/ (...) para nosotros, americanos, el mito es una bsqueda, una anhelante y desesperada persecucin. Mito y lenguaje estn para nosotros muy unidos, no pueden ser nunca recreacin, sino verbo naciente, ascua, epifana. Tenemos que situar y crear un rostro en el fuego, en el aire, en el agua, en el remolino que asciende./ Jos Lezama Lima, Introduccin a Esfera Imagen (1970)

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Nota de Arique Hace diez aos comenz en Matanzas, Cuba, la saga de Arique una publicacin artesanal con sueos de revista y de poesa. Naca para ofrecer un espacio alternativo a escritores poco conocidos sin acceso a las publicaciones oficiales. De la Atenas de Cuba o de las ruinas del Partenn, por las circunstancias y los vientos, su esencia se ha dispersado desde Valparaso hasta Washington, y desde Ciudad Mxico hasta Barcelona. Esta ubicuidad de autores cubanos a lo largo y ancho del orbe obliga, quirase o no, a una dimensin internacional de vastas proporciones a cualquier proyecto de tema cubano que, como Arique incluya colaboraciones desde la dispora o el exilio. Y aunque no se desee ''soltar el arique'' (expresin criolla para referirse a quien permanece apegado a la tierra) el xodo alarmante de gran parte de la poblacin cubana hacia todas las latitudes hace que una publicacin originalmente local como sta se convierta en el mejor ejemplo de cosmopolitismo. (William Navarrete, El Nuevo Herald, 28/10/2007) Pero arique nmero: Tira de Yagua para atar o asegurar cualquier cosa; a cuyo efecto se moja la Yagua hacindola ms flexible. (Esteban Pichardo, Diccionario provincial casi razonado de vozes y frases cubanas, unin para atar lo disperso. Como la penca de yagua que cae de la palma real, se han dispersado Arique y sus creadores por el mundo. Pero igual que aquella volveremos a la palma originaria a travs de la tierra y de las races. Porque como dijera otro poeta de disporas (Brodsky), los

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Entrevista al poeta que cuida parqueos Por Orlando Luis Pardo Lazo Su nombre me son eufnicamente a remix de Vctor Hugo con Hlderlin con Santayana. Fue en Matanzas una tardenoche de sbado, entre farolas que iluminan tal vez demasiado el Parque de la Libertad: Mralo me susurraron, se es Hugo Hodeln Santana Y lo vi, su solitaria silueta cruzando bajo las cadenas rotas de una estatua con los senos al aire. Un mito, intu: como todos, desde la prdida del aura potica que implica nuestra provinciana modernidad, un mito enfermo. En la ciudad de Carilda Oliver Labra, a quien pensaba enamorar a cambio de una entrevista, descubr la anttesis del Premio Nacional de Literatura. Era, en efecto, el fantasma magro y noble de Hugo Hodeln Santana (Matanzas, 1955). Un poeta menor, minimizado en primer lugar por l mismo. Indito para el resto del mundo, casi mudo de tanto rumiar los restos de este otro mundo. Y olvid mis grandilocuentes proyectos y me lanc a recuperar al menos el eco de aquella voz. Yo soy muy malo en las entrevistas, me recibi en una casita en la cima de su ciudad. Y en verdad lo era, lo cual es ptimo para m como entrevistador. Me pareci un poeta punzante que no quera herir a nadie con el impacto de sus palabras. Un ermitao de la escritura, sin referencias al cotilleo bohemio y editorial: soy ingeniero y trabajo en una brigada constructora, pero cuando estoy ante el texto me quedo muy solo buclica de vivir incomunicado en una urna: de hecho, los nuevos autores dialogan con sus textos y los antologan como si pertenecieran a la poesa ms joven de Matanzas. Con slo un par de poemarios publicados, ambos por la editora local ( El Anciano, 2003 y Confesiones de un poeta mientras cuida un parqueo, 2007), el autor considera que su obra arique 4

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ya est partida en dos por algo que raya en el misterio, pues mi primer libro tena una tendencia tan lrica como una iglesia barroca o gtica, llena de elementos decorativos; entonces tuve una fase sin escribir, sin proponrmelo (no considero que la poesa sea un oficio diario planificable) y sin poder explicarlo por influencias de lecturas. Hasta me dije: he escrito bastante porquera y a lo mejor ya no escribo ms. Lo cierto es que cuando sent otra vez la necesidad de hacerlo, ya todo sala un poco ms descarnado, en el hueso, desde una visin ms directa e incluso plana. Al estilo del arquitecto Van der Rohe: menos es ms Y es cierto. Pero no es cierto. Sus dos libros brevsimos incluyen cada uno slo un poema narrativo, subdividido en una decena de partes sin ttulo. Uno tiende a creer que est leyendo versos tan efectivos que han sobrevivido a una traduccin desafortunada. Entre el 2003 y el 2007 ocurri un corte en la lengua y en la edad del autor (en sentido anti cronolgico, por supuesto), pero sigue siendo inmutable la debacle de que l narra: desasosiego de cara a lo eterno, vaciamiento del que contempla ya sin ganas de protagonizar el teatro de la Historia, el sonsonete de la muerte como colofn del carnaval humano, el deseo que pasa no slo por el intelecto sino por el cuerpo. Y nada de esto asusta a un lector entrenado en desastres. Al contrario: es entraable este afn de pugilato a favor y en contra de la poesa. Amigo cercano de Luis Marimn (1951 1995), quien muri en el exilio virtualmente indito, Hugo Hodeln Santana afirma ser un poeta de los aos ochenta. Aunque de nio lea como una polilla todo lo que caa en mis manos, ya lo nico que hago es releer a mis autores preferidos, Baudelaire, Milton, Pound, Bukowski ( todos antes que Eliot, en quien me encuentro menos Tampoco soy muy concursador ni dado a publicar, a pesar de que ambos gestos s me interesan. Tengo amigos, compaeros de trabajo, y vecinos, pero mi personalidad disfruta de la soledad. Sin renunciar a lo csmico, en mi poesa soy como un boxeador que entra y sale del centro del ring hacia el arrinconamiento de las cuerdas (conozco muchas promesas de campeones que se frustraron en el torneo de la vida). Por lo que, ms que de una ciudad, soy un arique 5

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habitante de los libros y la poesa, donde viajo ms y mejor. Como Lezama Lima y su nocin (nacin?) de peregrino inmvil pienso yo. Y, como Lezama Lima, a sus cincuenta y tantos aos nuestro hombre en Matanzas an convive candorosamente con su anciana madre, quien ignoro si ignora versos como toda esperanza constituye un hecho intrascendente (2003) o doblar las piernas frente a las perillas / y las buenas putas / putas y putas / persiguindome por todas partes / inconsolables (2007). Se defiende ante mi acoso Hugo Hodeln Santana: Tengo un preocupa la originalidad, aunque s temo repetirme. Todo poeta tiene que ser autovisionario, pero no creo que mi potica sea exaltada en m, pero no de manera aplastante) ni programo o salgo a buscar la y convivencia, nunca fui un marginal: ni siquiera me he sentido apartado, por ms que digan que soy un poeta maldito. Incluso al hablar me cuesta mucho emplear las palabras fuertes. Pero s es un marginal, por supuesto (acaso el poeta siempre lo es). Un hombre de renglones cortos, pero de largo aliento en su resistencia contra el da a da tedioso de la nsula y de la isla. Tal vez no sea un poeta maldito (una circunstancia que en Cuba siempre pasa por la poltica), pero s es un maratonista mental que, desde la cima de Matanzas, relee y acumula sus apuntes como quien hace jogging en una pista en blanco: de hecho, muchos de sus textos son almacenes de imgenes sin simbolismo que, al superponerse, generan nuevos significados como si fueran un alef. Del poeta Hugo Hodeln Santana emana la grandeza de todo ser cuyo presente es ya muy precario (fue mi impresin al despedirnos, bajo una reproduccin de Modigliani tan antigua como el original) y cuyo futuro es slo el pasado que l destila domsticamente en sus poemas, mientras adusto / sentado / ve pasar la patrulla policial / y agita banderitas / como un escolar / en los actos solemnes. Casi en la calle, me regal un consejo como propina extensiva a mi generacin: tener mancomunidad y ser lo menos egosta posible a travs de las palabras, no extraviar al poeta o nio espontneo en arique 6

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nuestras inevitables mutaciones de adulto; que no se detengan y que se escuchen y se hagan caso a s mismos, segn dijo alguien ms sabio: si nadie me oye, que me oigan las estrellas. Y all dej entonces a Hugo Hodeln Santana, sin saber si volvera a verlo pronto o nunca, su mirada transparente traspasndolo todo desde aquella suerte de observatorio al borde de la medianoche cubana. Orlando Luis Pardo Lazo autor del libro de cuentos Boring Home. Su entrevista a Hugo Hodeln fue inicialmente publicada en el portal Cubaencuentro. Matanzas, Cuba. Grabado publicado en La Ilustracin Espaola y Americana No.8, Ao 19, 28 de febrero de 1875. El pie de imagen reza: Isla de Cuba. Orillas del Ro San Juan. Grabado, Laporta. arique 7

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Hugo Hodeln Santana Al comedor de cultura S que eres ms calumniado que la Virgen Mara. S que te comentan y de ti se burlan. Santo Patrn. Refugio del bajo ingreso. Puntual como una puta arrancada Puntual como el solsticio de verano. Puntual como el jueves de Pentecosts. Sacudido entre cazuelas gatos escobas de frijoles con frijoles. De sopas de agua. De arroz blanco pursimamente blanco, como el camisn del padre de la catedral en la misa de los domingos. De tu pequeo minsculo platillo fuerte dejado sobre la bandeja. Abandonado, tan abandonado como un peridico tras la lluvia del verano. Ven que yo vuelvo. Ven y que no nos falte esta gracia del seor. Y que te abandonen y acuchillen los otros. Los otros que son y sern siempre los otros. Que no somos nosotros, hombres que te atravesamos a pasos largos con hambrientas cucharas entre las manos. arique 8

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El polvo del camino Ser humilde puede ser pecado. Tus zapatos rotos harn que el tipejo te abandone a la burla. Ser humilde puede ser un delito. Contra el ojo que ve y no ve lo que ve. Ser humilde puede ser una bomba de tiempo en manos del delirio. Un sabotaje que no te permitir pasar del lobby y la incesante negativa del agua y la cuota de cerveza. Aunque hayas hecho tu mejor poema, el hambre del da se acomodar en tu estmago, como una mujer tierna, de una manera cruel y perversa. Cuando slo el silencio sea tu hijo cmplice. Hugo Hodeln Santana (Matanzas, Cuba, 1955). Pertenece a una generacin perdida de poetas que, como l, comenz a publicar muy tarde, en medios locales, o nunca lo ha hecho. Su primer poemario: El anciano (2003). En 2007 le fue editado Confesiones de un poeta mientras cuida un parqueo Reacciones adversas (2010). El primer texto suyo en Arique fue publicado en el No.4, en abril de 2001. En el No.10 (octubre de 2002) dedic una sentida crnica a su amigo Luis Marimn, uno de los poetas ms publicados en la revista. arique 9

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Julin del Casal En el mar Soneto Abierta al viento la turgente vela Y las rojas banderas desplegadas, Cruza el barco las ondas azuladas, Dejando atrs fosforescente estela. El sol, como lumnica rodela, Aparece entre nubes nacaradas, Y el pez, bajo las ondas sosegadas, Como flecha de plata raudo vuela. Volver? ¡Quin lo sabe! Me acompaa Por el largo sendero recorrido La muda soledad del fro polo. Qu me importa vivir en tierra extraa O en la patria infeliz en que he nacido Si en cualquier parte he de encontrarme solo? Julin del Casal y de la Lastra (La Habana, Cuba, 1863 1893), es uno de los mximos exponentes del modernismo en Cuba e Hispanoamrica. Colaborador del peridico La Habana Elegante admirador y amigo de Rubn Daro, slo alcanz a publicar dos poemarios: Hojas al viento (1890) y Nieve fama. arique 10

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Juan Clemente Zenea En Greenwood (Camposanto de Nueva York) Al lado de estas aguas silenciosas, en medio de este bosque, en este asilo, debajo de estas gramas y estas rosas, es donde quiero reposar tranquilo. ¡Y pronto debo reposar!, mis das se tien ya de plidos destellos, y anuncian mis postreras alegras las nieves de la vida en los cabellos. Mas, qu ser si en las nocturnas calmas salgo a vagar como las sombras suelen, Y en vez de hallar mis quejumbrosas palmas, los sauces slo de mi afn se duelen? ¡Oh!, qu ser si en honda pesadumbre sentado a meditar sobre la losa, suspiro por mi pueblo en servidumbre y el cielo busco de mi Cuba hermosa? ¡Tormentoso ser! Mas si tardo nace a brillar el sol de mis anhelos, cabe la orilla del paterno ro llevadme a descansar con mis abuelos. Y all donde mi cuna es hora amarga al capricho meci voluble suerte, ¡dejadme al fin depositar la carga y dormir en el seno de la muerte! Juan Clemente Zenea (Bayamo, Cuba, 1832 1871). Poeta y escritor, es autor de Poesas (1855), Lejos de la patria. Memorias de un joven poeta (1859), Cantos de la tarde (1860) y Sobre la literatura de Estados Unidos Aos, lo llev a ser fusilado por las tropas espaolas en 1871. arique 11

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William Navarrete Fugas Cronolgicamente he sido: hijo, extrao, prfugo. Nacido de su vientre de cal blanca tus alas me echaron al mar, aletas misteriosas anclaron mi vuelo, dos brazos acariciaron mi frente. Enrarecido, el aire que me arrastraba sec la ola, regalo de una madre generosa, codicia de ocanos y navegantes. Enturbiada, una gota salada moj la tierra, obsequio frvolo de bienvenida, sonrisa de errantes. Enfriado, el clido abrazo me trajo olores de tu entraa materna, respiro de dos. Retrospectivamente soy: Prfugo, extrao, hijo. De Edad de miedo al fro y otros poemas arique 12

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Cabalgata de ausentes No he visto a mi madre desde hace veinte aos Se ha dejado morir de hambre. La lengua de mi madre Tampoco yo, el hombre despojado que se pierde en las callejas secretas de la Casbah donde el bullicio de los mercaderes de estolas, serpentinas de colores y pcimas acalla el dolor de los ausentes condenndolos a errar de duna en duna escondidos detrs de granos de arena como a ti, el proscrito de los fosos de Kenitra, el desdichado idlatra enemigo del tiempo por quien suenan ahora, ahora que el rostro se te vuelve surcos Tampoco yo, aun si dejo tras mis pasos, bajo los vistosos conos de azafrn y de canela, la noche profundamente quieta de mi casa, si hago aicos y sepulto bajo el lodo de estas calles ajenas a la lluvia el negro imperturbable de esa noche colgada en la ventana de mi infancia como slo cuelga ante el cautivo el espesor de su propia soledad que mordisquea uno a uno los recuerdos recuerdos que te arrebataron las leyes Tampoco yo, poeta, verso grabado desde siempre en la madera cuarteada del argn, puedo extender mis brazos hasta el poniente de tu tierra, arique 13

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detrs de los confines de tu mar, ni cabalgar sobre las crestas que slo se alimentan de la lluvia para mojar los labios resecos de mi madre de mi pobre madre, de mi tierra, que muere de sed. De Lumbres veladas del sur William Navarrete arte. Reside en Pars, Francia. Ha publicado varios libros de ensayos. Dirigi y public la compilacin de ensayos 1902 2002. Centenario de la Repblica Cubana contempornea en Pars, Insulas al pairo cubanos presos Versi tra le sbarre (Piombino, Toscana, 2006). Es autor de los poemarios Edad de miedo al fro ganador del premio Eugenio Florit de poesa (Cdiz, 2002) y Canto al pie de los Atlas (Coen Tanugi Editore, Miln, 2006). Lumbres veladas del sur poemario. arique 14

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Rafael Alcides Prez Carta a Rubn Hijo mo, harina, ternura de mis ternuras, ngel ms leve que los ngeles: desde hoy en adelante eres el exiliado, el que bajo otros cielos organiza su cama y su mesa donde puede, el que en la alta noche despierta asustado y presuroso corre por la maana a buscar debajo de la puerta la posible carta que por un instante le devuelva el barrio, la calle, la casa por donde pasaba la dicha como un ro, el perro, el gato, el olor de los almuerzos del domingo, todo lo bueno y eterno, lo nico eterno, cuanto qued perdido all atrs, muy lejos cuando el avin como un pjaro triste se fue diciendo adis. El que deambula y suea lejos de la patria, el extrao, el tolerado y, a veces, con suerte, el protegido al que se le regalan abrigos y los zapatos que se iban a botar. Pero nosotros, nosotros los solos, arique 15

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los tristes, los luctuosos, los que medio muertos hemos visto partir el avin sin saber si volver ni si estaramos entonces nosotros, esos desventurados que fuman y envejecen y consumen barbitricos, esperando al cartero, nosotros, dnde, adnde, en qu patria estamos ahora? La patria, donde falta un cubierto a la mesa, Dios y yo y el sinsonte que cantaba en la ventana lo sabemos, nio mo, que fuiste a dar tan lejos: donde se vive entre paredones y cerrojos tambin es el exilio, y as, con anillos de diamantes o martillo en la mano, todos los de ac somos exiliados. Todos. Los que se fueron y los que se quedaron. Y no hay, no hay palabras en la lengua ni pelculas en el mundo para hacer la acusacin: millones de seres mutilados intercambiando besos, recuerdos y suspiros por encima de la mar. Telefonea, hijo. Escribe. Mndame una foto. arique 16

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El agradecido A Nati Revuelta Toda mi vida ha sido un desastre del que no me arrepiento. La falta de niez me hizo hombre y el amor me sostiene. La crcel, el hambre, todo; todo eso me ha estado muy bien: las pualadas en la noche, y el padre desconocido. Y as de lo que no tuve nace esto que soy: bien poca cosa, es verdad, pero enorme, agradecido como un perro. 1963 Rafael Alcides Prez (Barrancas, Cuba, 1933). Es autor de La pata de palo (1967), Agradecido como un perro (1983), Y se mueren vuelven y se mueren (1988) y Nadie suyos fue editada en Sevilla (2009) bajo el ttulo de GMT. arique 17

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Yanira Marimn Nochebuena de 2002 Esta noche me he sentado a la mesa alzando mi vaso a la salud de mis muertos, parias amados diseminados por el mundo. A mi lado, un rbol mudo de luces me recuerda que es Navidad. Hoy mi casa est vaca, la pueblan fantasmas benditos que no aparecen, etreos seres resurgentes de un ayer en el que creamos la felicidad era probable. Cercenaron nuestra infancia con consignas vacas, historias de mar, crceles intiles. Nos arrancaron las manos de construir castillos de arena, las piernas de correr delante de la muerte, la voz de cantar salmos, los ojos de mirar a las estrellas. Nos volvieron austeros, siniestros. Han querido borrarnos el alma pero nos queda el llanto y la rabia y la memoria como escudo ante tanta mentira. Hoy todo es vaco y una densa paz cie la noche. No hay nios jugando en las calles como antao. Afuera ladra un perro y me pregunto qu hacer con tanta desesperanza asomada a las pupilas, cmo sobrevivir a este naufragio, a estos callejones sin presente. Por eso cuando sean las doce y otros canten himnos de gloria, yo encender una vela y entonar mi llanto. Yanira Marimn Rodrguez (Matanzas, Cuba, 1971), poeta y editora, ha publicado La som bra infinita de los vencidos ha obtenido numerosos reconocimientos. arique 18

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Yosie Crespo Equilibrio Islas que se forman como cuerpos desde arriba pensar que alguien cree en el amor Y no eres t. Entre silencios burbujas de sal, en el aire su cuerpo flota lentamente. Equilibrio. Abajo alguien cree en el amor. Hay ms ocanos que sangre somos nada junto a esta inmensidad. Islas que desaparecen Horizontes de lluvia Nubes que desnudas recuerdan tu nombre. (Pero callan) Rojo de ms Azul el alma el corazn es un mar infinito que a veces no vuelve. Islas con instintos y manos de hombre. Alguien sonre llegando a su destino Y no soy yo. Yosie Crespo (Cuba, 1979), poeta radicada en Miami, Estados Unidos. Es autora del blog Pensamientos y reflexiones (http://yosiecrespo.blogspot.com) arique 19

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Odalys Leyva Rosabal Apocalipsis. Resurreccin de los Csares Unos dicen que el mundo terminar presa del fuego, otros dicen que del hielo. Por lo que pude aprender, del deseo. Me adhiero a los que hablan a favor del fuego. Pero si tuviera que perecer dos veces, creo conocer lo suficiente de la ira para decir que la destruccin por hielo tambin es estupenda y bastara. Robert Frost Roma haba acogido con alegra, la noticia de la las ciudades italianas eran todas firmes partidarias de Csar. V. Diakov [PRIMER ACTO: Cristo y Dios. SEGUNDO ACTO: Julio Csar. TERCER ACTO: Octavio Augusto. ACTO CUARTO: Con Tiberio. ACTO QUINTO: Con Calgula. Apocalipsis, turbin. La bondad de la lujuria: un Csar guarda la furia del hombre sin comunin.] PRIMER ACTO: Hay una voz que no encuentra la balanza de equilibrar la confianza de Cristo en su padre Dios. He de ceirme a la coz de un Csar sin utopa, loco de alcohol... Su irona es un lenguaje furtivo. Limpi la muerte en que vivo, y en mi muerte se desva. arique 20

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Hijo, la resurreccin sufre las constelaciones donde incendian las naciones el destierro a la razn. Padre, en el Armagedn mi tortura es de Tiberio: ¡olvid que en el salterio del alma existe un acorde donde la paz tiembla al borde perdonarme. Me retorc sin quedarme en la tentacin del muro... Julia me clav el cianuro infame del abandono. Fue desterrada, perdono su adulterio? Navajazo fue mi dolor, como un trazo doliente en la luz del trono... Es verdad que en mi gobierno Cristo fue crucificado: el talismn del enfado me acorrala en el Infierno. La ejecucin fue el invierno leve, hechizo de mis ojos. Conspiraron los antojos, el sexo fue penitencia donde agot la paciencia sin JINETES. SEGUNDO ACTO: El Hambre, la Muerte. Guerra. Apocalipsis que encierra a Roma en su triste pacto. Julio Csar fue un impacto de crueldad y tirana. Mat, porque la agona del odio se volvi pblica, y destru la repblica presa de mi alevosa. Por qu tu locura infame? No perdono tu estilete. Soy Dios, ordeno al Jinete que sus violencias derrame? Csar, no hay perdn... ¡Ven!, dame el llanto de tu armadura, la soledad. La tortura ser un designio de espera donde clavar la bandera y sumergir tu locura. VENGANZA. ACTO TERCERO: El hombre esconde la fusta. En Roma la paz augusta renace del desespero. Eres t la paz que espero. Ten, Augusto, mi perdn. Gracias, Dios. Es mi pasin la belleza, donde el arte es la msica que parte del centro de la ilusin. Con la palabra desnuda, en los poetas me exilio: Ovidio, Horacio, Virgilio... son la sombra que me escuda. El clamor es una duda en el bufn del espejo... Cleopatra olvidaba el viejo amor, bes a Marco Antonio: se refugi en el demonio lujurioso del reflejo... He de vengar a mi raza! No existe en mi mente un trato, ni el juicio del triunvirato me convence. (Se disfraza Egipto.) Son pura brasa los ojos, la piel, el fuego de esta mujer... Mucho arique 21

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ruego por mi tierra. La orfandad nace en la inmoralidad insepulta adonde llego. ABRIR TEL"N. ACTO CUARTO: Es la guardia pretoriana. Tiberio muere y desgrana la sublevacin. El parto hizo del yugo un infarto. Le asesina la impiedad. Cristo su virginidad es la ambicin de un abrigo; y el talismn, un testigo eufrico de maldad. A Julio Csar (Germnico) envenen, fragu el odio. Con xito subi al podio de mi gobierno tirnico. (El madero no fue el pnico, da su sangre otra vez, fue la voz de un triste pez que rasg la madrugada.) Julio Csar, la carnada nocturna de la embriaguez... ABRIR PUERTAS. ACTO QUINTO: Soy Calgula, Mesas. ¡Adorad las profecas en mi lujoso recinto! Mujeres, ¡salvad mi instinto, desnudas en la trinchera!, pues mi sexo es otra fiera. Mi boca se ha vuelto lava, y la ternura se clava en el burdel de mi hoguera. Calgula, la tibieza es un gobierno demente donde suplica su gente la gloria de la grandeza. Sufrirs en la vileza como un oscuro ritual. En el bosque terrenal no encontrars alimento. Gobernar en el lamento de mi altura celestial. ¡Nada importa! ¡Soy un rayo! Y soy el centro del mundo. Mi gemido es el fecundo fragor en que me desmayo. ¡He de nombrar mi caballo Cnsul de Roma! Recelo del perfume sin consuelo. (Mi cadena es otro grito.) La venganza ser el rito contra Tiberio Gemelo. Aqu dicto la condena por el dao que has causado: Morirs envenenado en una cama de pena, y sufrirs en la arena la traicin de tu mujer. (Quebrantars tu placer en lo falso y lo violento.) Firmo aqu mi juramento, vindote desfallecer. LOS DEMONIOS. SEXTA ESCENA: Popea es el calcinante amor que guardo en mi pecho. No importa el vientre deshecho: la espada ser quien cante. arique 22

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¡Es el fin! ¡Armagedn! Muerte a tu madre, a tu esposa. Ahora, otro llanto destroza tu indcil nombre: Nern... Al final de la ilusin, a Octavia mat tu mano. Popea muri temprano por tu violencia. Y el ruido fue la muerte de un marido, como un ejemplo inhumano... Desposaste a Mesalina y, antes, mataste a su esposo. (Nern no tiene reposo donde la muerte se afina.) No perdono tu doctrina. Apocalipsis, nacin... miedo. Dicto el fin porque no puedo salvarme en tu corazn. UN REY. EL JUICIO FINAL: Roma es un lugar violento. Jehov desata el tormento contra la furia y el mal. No hay perdn, duele el caudal de la sangre y la fiereza. Ave Csar: la vileza se ha vuelto un sitio candente. No silbar la serpiente en el reinado que empieza. Odalys Leyva Rosabal Salt los trenes del miedo, Convicta de la Gloria y Ciudad para Giselle En 2005 fue publicada en Mxico una antologa de su obra: Arquetipos Oral Traumticos y Csmicos en las Dcimas de Odalys Leyva Rosabal Su poemario Los Csares perdidos obtuvo el premio del concurso de dcimas Cucalamb 2008. A l pertenece el texto aqu presentado. arique 23

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Rosamarina Garca Munive Vida y luz llovindose Sumando arenas desviste su piel de rosa para alcanzarse y gritar cercando su voz quebrada en los fros de la muerte el tiempo man devorado entre luceros descifra en sus lutos ungidos de pureza costras y escamas que cruzaron por la vida luz en ausencia de heridas se alimenta cada da de costras y escamas que repite el tiempo cuando camina amortajado de futuro vida y luz llovindose en el da infinito donde emerge la palabra su voz absoluta cercada en el punto de origen donde su causa calla. De Y el tiempo se hizo carne arique 24

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Espumosa crnea del origen mitad cielo mitad mar enigmas que la luz divide en vrtigo de gracia conmutada espumosa cicatriz obscena herida despean el sexo sideral y esquivo Urano re blasfemando en urgencia de cimas y sollozos sndalo y esperma responden al dogma estentreo de los cielos Entonces Afrodita emerge como un astro enervando el misterio frente al instante de salitre y viento resoplo doblegando el animal que llevo dentro y el cielo se derrama en mi garganta desato las amarras de mi cuerpo divina fragua devorando un tajo de sal sobre mis muslos el espacio confirma la altura de manera absoluta caigo como espuma de vida inefable djome ser casi diosa casi humana ofuscando lo divino dnde acaba esta lluvia futurada? dnde la oreja y el latido de la vida? arique 25

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dnde el engranaje de las sombras? dnde yace el ciclo atvico del tiempo engarzando la crnea del origen? De Gnesis del agua El Premio Vasconcelos 2010 ha sido otorgado por el Frente de Afirmacin Hispanista (FAH), A.C., a la poeta peruana Rosamarina Garca Munive Fredo Arias de la Canal, Presidente del FAH, har entrega del galardn en Lima, Per, el 12 de octubre, fecha importante en la historia de nuestras races hispnicas. El Premio Vasconcelos se entrega anualmente a figuras o instituciones destacadas por su aporte a la hispanidad. Len Felipe, Jorge Luis Borges y otros reconocidos poetas lo han recibido desde su fundacin en 1968. En 1972 le fue adjudicado a otro peruano, el catedrtico Luis Alberto Snchez. Rosamarina Garca Munive es autora de numerosos poemarios: Evangelio de pieles y serpientes (2004), Eternidad castlida (2005) y Sonetos y malaras arique 26

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Juan Delgado Lpez 2 se despereza el viento en la memoria cansada y vieja de los hombres solos. Todo es igual: idntico paisaje inundando los ojos de amarillas cordilleras de plidos escombros. Como una noria inmensa sin latidos gira en el agua sucia de la sangre que se duele al castigo y al fracaso riguroso del cardo y la mentira. El viento es una araa suspendida de las manos de Dios; teje los lazos de la vejez atvica del hombre hilada hebra a hebra de pesares. Es el tambor que marca como un tiro sin principio ni fin el llanto humano. La violeta tronchada de la tarde abunda en las costillas de la mente que no se atreve al salto decisivo. Es como un tigre que vigila siempre lo sabe todo, lo dirige todo, y no perdona el gesto voluntario). De Tirana del viento arique 27

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Estoy volviendo a M; descubro la ventana que ofrece llegar a los orgenes, al cristal de la pura y elemental conciencia. Percibo que siempre estuve esclavo sumergido en el tiempo, sumido en el engao presuroso de un tiempo que no deja resquicio para saber quin eres. Me llegan los recuerdos de cuando yo era hombre y no me gustan nada. Estoy llegando a M. Ahora la fuente nace de mi pensamiento y son aguas que vienen. Sin ttulo en el original De su cuaderno indito El sueo de un anoche de ginebra Juan Delgado Lpez y a donde, ha vuelto una y otra vez en sus escritos. Con 11 aos, tras una infancia presidida por la guerra civil, su familia se march hacia Minas de Riotinto, lugar donde ha fallecido a la edad de 76 aos y donde vio fraguarse su vocacin y destino literario. La obra de Juan Delgado Lpez ha obtenido no pocos premios y distinciones tanto dentro como fuera del pas. De ella cabe decir que es tan extensa como slida y reconocida, con ttulos como Por la imposible senda de tu boca (Sevilla, 1971), El cedazo (Madrid, 1973), Oficio de vivir (Sevilla, 1975), De cuevas y silencios (Algeciras, 1988) recogidos todos en Antologa amarilla DF, 1994). Con posterioridad ha publicado Sonetos vegetales (Badajoz, 1996), Seis sonetos para un mismo amor Tirana del viento (Algeciras, 1999), Cancionero del Tinto (Sevilla, 2006), Habitante del Bosque (Huelva, 2007). Ha muerto el 9 de mayo de 2010. Memoria, esencialidad y compromiso tico son los pilares sobre los que se asienta la obra de este poeta necesario, que siempre se alza desde la emocin y desde la honda y a veces desolada mirada del mundo, mediante una voz original en la que se entreveran el amargor existencial y la ternura, sostenidos ambos sobre la frtil matriz de la memoria. (Lourdes Fernndez, Huelva, Espaa). arique 28

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Lolita Lebrn XX Yo seguir en tu grito eternizante del gran marzo serfico proclamando repblica en la funesta entraa del tirano. Y cruzar el planeta con tu sol y tu cntaro ofrendando tu oda en regio campanario. Y har nido en granito, y arrecifes de estrellas en los eternos tomos. De En el origen de tu flauta Lolita Lebrn Lares, Puerto Rico, 1919), falleci el 1ro. de agosto pasado. Reconocida como una de las grandes poetas csmicas hispanoamericanas, recibi el Premio Vasconcelos que otorga el Frente de Afirmacin Hispanista en 2000. Es autora de los cuadernos Sndalo en la celda Grito primoroso y En el origen de tu flauta. Entre los libros escritos sobre Lolita est The Ladies Gallery: A Memoir of Family Secrets por Irene Vilar and Rabassa Gregory Rabassa y tambin Lolita la Prisionera por Federico Ribes Tovar. Un libro escrito por la nieta de Lolita, Irene Vilar, A Message from God in the Atomic Age: A Memoir recuenta como fue el crecer siendo la nieta de Lolita Lebrn. arique 29

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Buesa, oasis y desierto Por A. Croa Jos Angel Buesa (Cienfuegos, Cuba, 1910 Santo Domingo, Repblica Dominicana, cubanos. A cien aos de su nacimiento sigue siendo un poeta controvertido: La poesa de Buesa se aprende, pero no se estudia; se recita, pero no se cita Leyendo a Buesa Poeta de choferes y cocineras artstico, a decir de sus detractores es, sin embargo, el autor ms vendido en Cuba: un milln de ejemplares de sus poemas antes de han publicado de su cuaderno Oasis Para algunos editores oficiales es un misterio poesa de Mart o Nicols Guilln (Juan Nicols Padrn, Pasars por mi vida Veinte poemas de amor y una cancin desesperada de Neruda, le supera en aceptacin popular en Hispanoamrica. La obra de Buesa ha sido traducida a numerosos idiomas. Su primer libro es La fuga de las horas (1932), al que siguen Misas paganas (1933), Babel (1936), Poemas en la arena (1937) y Canto final Nacional de Literatura. Pero su mayor xito no llegar hasta 1943, cuando publica Oasis En 1949 sale a la luz Nuevo oasis despus Buesa est en la cumbre de su carrera. Escribe Prez Firmat en la obra ya citada: Cuando se marcha al exilio en 1963, la invisibilidad de Buesa en la Isla se hace casi total. A pesar de que sus versos seguan circulando de boca en boca, para la crtica oficialista su obra apoltica, burguesa y encarnaba los valores de una poca superada. Entre las pocas referencias durante los prximos cuarenta aos sobresale la curiosa arique 30

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entrada en el Diccionario de la literatura cubana (1980), que habla de Buesa quien por esos aos resida en la Repblica Dominicana en pretrito, como si hubiera dejado de escribir o de existir: el tema ertico en forma mimtica y externa, algunos de sus libros, como Oasis y Nuevo Oasis Ao bisiesto un tomo de ms de 400 pginas donde entrevera el recuento de episodios amatorios con una enrgica defensa de su trayectoria literaria. El largo y triste peregrinar del poeta lo lleva sucesivamente a Espaa, las Islas Canarias, El Salvador y finalmente Repblica Dominicana, donde se asienta hasta su muerte. All dedica los ltimos aos de su vida a ejercer como catedrtico de literatura en la Universidad Nacional Pedro Henrquez Urea Treinta aos despus de su muerte, el poeta que escribi Yo es reeditado por primera vez en su tierra tras dcadas de ostracismo. En 1997 se publican dos antologas de su obra, una en Matanzas con prlogo de Carilda Oliver Labra, y la ya mencionada de Letras Cubanas en La Habana. Pero no ha habido regreso definitivo del poeta, sino una visita temporal. Buesa sigue siendo un desconocido para la mayora de los cubanos nacidos despus de 1959, un poetastro cursi para la elite intelectual y un emigrante ms para las estadsticas que no existen. En este ao de su centenario Librnsula Biblioteca Nacional Jos Mart ha publicado algunas opiniones sobre Buesa, entre ellas una muy interesante entrevista a Virgilio Lpez Lemus de la que reproducimos un pequeo fragmento: Librnsula: Tras su salida de Cuba y su estancia final en Repblica Dominicana qu conocemos del quehacer intelectual y creador de Buesa? Lpez Lemus: Nada. O casi nada, que no es lo mismo, pero es Dominicana tres o cuatro nuevos libros de poemas, algunas antologas y su memoria diario Ao bisiesto muy interesante por cierto, libro lleno de anotaciones arique 31

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inteligentes, frivolidades, bromas, ancdotas erticas y reflexiones sobre la poesa. Nunca he podido ver, no existen en Cuba que yo sepa, sus libros Tiempo de sombra (1970), Horario del viento (1971), Los naipes marcados (1975), Libro de Amor autores dominicanos, ense en la universidad principal del pas, dirigi una revista literaria y algunos cenculos, ofreci recitales y conferencias, tuvo su ltimo hijo y escribi su Siguen en pie, entonces, los ya citados versos del poeta, que muri en Santo Domingo, un 14 de agosto, hace veintiocho aos: Yo volver algn da, vivo o muerto. Pero ese da, de cualquier manera, ser mi corazn como un desierto arique 32

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Jos Angel Buesa Ala y raz Ala y raz: la eternidad es eso. Y aqu, de frente al mar, en la ribera, la vida es como un fruto que cayera de un alto gajo, por su propio peso. Ala y raz. Y el ala, sin regreso, a la raz, con sed de primavera: que as el confn de la emocin viajera duerme a la sombra del follaje espeso. (El mar corre descalzo por la arena. Mi corazn ya casi es slo mo. El ancla est aprendiendo a ser antena y el latido unicorde se hace escala. Despus, libre del tiempo, en el vaco, As: ¡mitad raz y mitad ala!) El arquero I Arquero de la noche, con un gesto arrogante, alc el arco en la sombra y apunt a las estrellas. Arquero de la noche, mi pulso estaba firme, y en mi carcaj haba solamente una flecha. II Y vigorosamente lanc mi flecha al viento, y hubo un largo zumbido sobre la cuerda tensa. Lanc mi nica flecha la flecha de mi ensueo y me cruc de brazos bajo la noche negra. III El arco envejecido se me pudre en las manos, pero yo sigo arquero de la noche en mi espera. Lanc m nica flecha, y se perdi en la sombra. Y nunca he de saber si lleg a las estrellas. arique 33

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Del plagio a la izquierda El plagio, que es definido por el Diccionario de la lengua espaola de la Real Academia Espaola como la accin de copiar en lo sustancial obras ajenas, dndolas como propias, siempre ha existido. Pero tiempos hubo en que se haca con donaire y hasta casos en que resultaba ms interesante la copia que el original. Desde el Arcipreste de Hita hasta Quevedo, el Conde de Latreaumont y el mismsimo Cervantes, escritores ilustres han sido acusados de plagio, en mayor o menor medida evidentes. Pero los tiempos que corren marcan tambin su decadencia no slo en la originalidad y la ilustracin, sino tambin en los copistas y lo deslucido de la imagen reflejada. El pasado 4 de abril el peridico mexicano La Jornada de Guerrero, public un pequeo trabajo titulado Cuba: el bello pas de la muerte Lo firm Armando Escobar Zavala, un columnista del diario, al parecer mucho ms diestro en poltica local que en las subjetividades de la poesa y la muerte. Buscando informacin pblica sobre esta persona podemos encontrar que es autor de una tesis para la licenciatura en economa, en 1976, titulada La formacin del estado oligrquico en Mxico y que aparece relacionado con la poltica, el PRD y el Patronato Pro Educacin de los de 811 palabras, incluyendo su correo electrnico es que ha copiado textualmente un fragmento de nuestra introduccin a la antologa El Bello Pas de la Muerte: Siete poetas suicidas cubanos publicado por Arique en el No.28, de julio/diciembre de 2008. Aunque en apenas ocho prrafos se hacen varias citas textuales, en el original y en su burda copia, el plagio es evidente por detalles como mencionar a Marta Vignier, una poco conocida poeta que no aparece en otras fuentes, y por repetir los mismos giros idiomticos y la forma y el orden de la redaccin. Se extraa a un Valle Incln o a un Bryce Echenique. Es lamentable la escasez de pensamiento propio. Ni plagiar o copiar se sabe hacer ya con cierto nivel de decoro. Ral Tpanes Lpez Agosto 21 de 2010 arique 34

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Esta edicin de Arique se distribuye gratuitamente con un CD que recoge todos los nmeros editados desde su aparicin, en julio de 2000, hasta la fecha. Por las especiales circunstancias en que se ha ido haciendo la revista, algunos de los nmeros digitalizados adolecen de muy baja calidad visual, particularmente los publicados entre 2000 y Arique no incluye el CD. Los ejemplares gratuitos, como todas las ediciones impresas de Arique son limitados, por lo que aquellos que no han recibido la versin en papel pueden adquirirla mediante servicios de impresin bajo demanda que se ofrecen desde Espaa y Estados Unidos, al costo de impresin ms el servicio de correos. Para ello pueden comunicarse y obtener la informacin necesaria al email rtl.arique@gmail.com Ilustraciones de Alfons Mucha (Moravia, 1860 1939). Portada: Biscuits Lefvre Utile (1896) Contraportada: F. Champenois Imprimeur Editeur (1897) Interiores: Estaciones The Judgement of Paris Mot Mujeres con flores/ Margarita Dance

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Arique Julio de 2000/ Julio de 2010