Arique, revista de poesia

MISSING IMAGE

Material Information

Title:
Arique, revista de poesia
Physical Description:
Serial
Language:
Spanish
Publisher:
Grupo Arique
Place of Publication:
La Habana, Cuba
Publication Date:

Subjects

Genre:
serial   ( sobekcm )

Record Information

Source Institution:
University of Florida
Holding Location:
University of Florida
Rights Management:
All applicable rights reserved by the source institution and holding location.
System ID:
UF00098948:00005


This item has the following downloads:


Full Text











































Revistalde Poes
No. 33-34/ Enero-Junio de 2010









Arique,
Revista de poesa
No. 33-34 / Enero-Junio de 2010

Director:
Ral Tpanes Lpez

Arte y Maquetacin:
Grupo Arique 2008

En internet:
http://arique.50webs.com
Direccin postal:
Ivn Surez Merln, Calle 336 No.
10506,
Naranjal Norte, Matanzas, Cuba.

Correo electrnico:
rtl.arique@gmail.com
Telf. 56-09-84941143
T&F Editores S.R.L., Santiago de
Chile
RUT 76017051-8

Agradecimientos:
Frente de Afirmacin Hispanista,
A.C. (Mxico)
Pedro Alberto Assef (Dallas)
Conchita Cambeiro (Barcelona)

El ttulo Arique es una idea origi-
nal de ngel Antonio Moreno

Esta obra est bajo una licencia Reco-
nocimiento-No commercial 3.0 Estados
Unidos de Creative Commons. Para
ver una copia de esta licencia, visit
http:// creativecommons.org/license/
by-nc/3.0/us/ o enve una carta a
Creative Commons, 171 Second
Street, Suite 300, San Francisco, Cali-
fornia 94105, U.S.A.


*4'.












Las pinturas y dibujos reproducidos en este
nmero son obra de la poeta y pintora
cubana Karyon Kuma. Otros trabajos de ella
pueden ser apreciados en la Galera
Dispora, blog cubano de arte solidario
(http://diasporarte.blogspot.com/)
Portada: Soy cubana
Arriba: Ser y tiempo
Pgina 14: El huevo azul
Pgina 22: Gatos en la cabeza II
Pgina 25: Dispora I
Pgina 31: El vuelo
Pgina 33: Dispora II
Pgina 37: San Francisco
Contraportada: Las flores de Silvia


ARIQUE.- N.s.m. Voz. ind. Tira de Yagua para atar o
asegurar cualquier cosa; a cuyo efecto se moja la Yagua
hacindola ms flexible.
YAGUA.- N.s.f. Voz ind. Produccion que a manera de
cuero o corteza cubre la parte superior de la Palma Real

Esteban Pichardo
Diccionario provincial casi razonado de vozes y frases
cubanas (1875)
(...) para nosotros, americanos, el mito es una bsqueda,
una anhelante y desesperada persecucin. Mito y len-
guaje estn para nosotros muy unidos, no pueden ser
nunca recreacin, sino verbo naciente, ascua, epifana.
Tenemos que situar y crear un rostro en el fuego, en el
aire, en el agua, en el remolino que asciende.
Jos Lezama Lima
Introduccin a Esfera Imagen (1970)








En este nmero:


Ral Tpanes
Dilogos intemporales sobre el conocimiento human/ pg.4
Karyon Kuma
Dispora/ pg.11
Emilio Caraballo Vzquez
Sin ttulo/ pg.13
Francis Snchez
Aunque veas la nieve harder/ pg.15
Roberto Cazorla
No estoy/ Quiero palpar/ La muerte del otro t/
Eres la triteza desde adentro/ pg.17
Rafael Bordao
Ola negra (Black wave)/ Siete (Seven)/ pg.19

Doce poetas en la frontera de San Diego y Tijuana
Pedro Alberto Assef
La poesa: esa patria comn/ pg.23
Kimberly A. Eherenman: Atlcuaulo/ pg.24
Adolfo Morales: Desnuda/ pg.25
Mario Martn Flores: Dilogo/ pg.27
Karina V. Balderrbano: Esta ciudad no es Espaa/ pg.28
Sharon Vzquez: Historia sin final/ pg.29
Francisco Morales: La ciudad que recorro (fragmento)/ pg.30
Mnica Morales Rocha: Lo vi salir/ pg.31
Hadia Farfn: Renuncio/ pg.32
Teresa Gonzlez Lee: Soneto/ pg.34
Olga Garca: Vida/ pg.35
Jhonnatan Curiel: Visin de una gaviota/ pg.36
Reynaldo Garca, Jr. : Zumbido/ pg.38








Dilogos intemporales
FREDOARIASDF LACANAL sobre el conocimiento

DIALOGOS human
INTEMPORALES Por Ral Tpanes Lpez
El Frente de Afirmacin Hispanista, A.C.,
acaba de publicar "Dilogos intemporales",
un conjunto de aproximaciones a la creativi-
dad potica, la teora literaria, la crtica.., el
universe, en fin, del protoidioma potico y
los ms antiguos vestigios del conocimiento
human. Sobre el autor, el crtico literario
Fredo Arias de la Canal y sus studios psi-
coanalticos, ya hemos escrito en otras
oportunidades por lo que pedimos a quie-
nes no conozcan an la vasta y compleja
obra del mejicano vean, en especial "La
poesa csmica, como yo la veo", para que
puedan seguir los temas aqu abordados.
mtDcA,^flt.,mt.A.c. El libro lo componen dieciocho
dilogos con otras tantas personalidades
que van desde San Agustn, Espinoza y Kant,
hasta Northrop Frye y Amit Goswami, en un
espectro temporal que abarca veinte siglos y la suma de la cultural occidental.
Por qu estos "dilogos intemporales"? La idea misma de un "tte tte"
con tan grandes figures puede parecer arrogante para cualquier lector no avisado,
pero hay razones ltimas que la avalan y justifican. En el prlogo Arias -fiel a su
estilo- cita a otros autores para darnos una pista de su propio razonamiento:
El razonamiento que Cervantes hizo a Apolo fue con ocasin de verse en el
Parnaso siendo el nico que no tena asiento en l, aludiendo a la desesti-
macin que se haca de su ingenio, aviendo sido el que en su tiempo em-
pez a levantar la poesa. Como en este razonamiento dijo Cervantes de s
propio muchas cosas". (Gregorio Mayans en "Vida de Miguel de Cervantes
Saavedra", 1737, subrayado de Fredo Arias).
En el dilogo con Alfred North Whitehead la voz interior de Arias le
advierte "te has embarcado en una aventura literaria sin precedentes..." Sus
preocupaciones, sus interrogantes: "Hasta qu grado puede considerarse la
actividad cientfica -en tanto que procede de la filosfica- como una dinmica
potica?"
El dilogo con Schopenhauer ya nos trae sorprendentes confesiones: el
sonambulismo de Arias -que descarta como coadyuvante a sus descubrimientos- y
el ingente trabajo de observacin y clasificacin que los ha precedido.
Aunque durante mi vida he sufrido experiencias de sonambulismo, en las
que he hablado y actuado durante mis sueos, creyendo que estos eran
reales, no creo que esta anormalidad onrica me haya otorgado poderes
de clarividencia para descubrir la tercera de las Leyes de la creatividad


Arique 4








potica; ms bien fue el studio perseverante y el agrupamiento de las
constantes poticas lo que dio el resultado.
La parte ms ardua del trabajo, confiesa Arias, fue precisamente la inicial,
descifrar el significado simblico de la escritura potica. Los arquetipos
relacionados con los cuerpos celestes o csmicos fueron los ms difciles de
descifrar.
En el dilogo con el poeta T.S. Elliot responded al principal argument que
puede ser esgrimido en contra de las leyes por l descubiertas.
Cualquier teora que relacione ntimamente la poesa a un esquema
religioso o social, pretend, probablemente, explicar la poesa mediante el
descubrimiento de sus leyes naturales, con el peligro de sujetar a la poesa
a una legislacin, leyes que la poesa no puede reconocer. Cuando el
crtico, como en su caso, Arias, cae en este error ha actuado
probablemente como lo hemos hecho todos cuando generalizamos acerca
de la poesa. Como lo he dicho anteriormente, estamos generalizando
acerca de la poesa que conocemos o gustamos mejor, pero no de toda la
poesa y ni siquiera de la poesa que hemos ledo. (Subrayado de Fredo
Arias).
La respuesta es breve, pero contundente: le reprocha a Elliot -cuyos
concepts no son favorables a la existencia de las leyes de la creatividad potica-,
que sin embargo ha reconocido la existencia de la compulsion potica y que ese
fenmeno se debe a leyes naturales que se manifiestan a travs del protoidioma, y
le recuerda que sin esas "compulsiones caprichosas" no habra poesa.
En su ltimo parlamento con Elliot desliza el mejicano una cita que, sin
embargo, parece dar la razn, en parte, a los que temen por el efecto que el
inevitable establecimiento de un sistema cientfico de anlisis puede traer sobre la
expresin potica. Y cita a uno de los propios autores utilizados por Elliot en su
obra "The Use of Poetry and the Use of Criticism" (1961): "La ms peligrosa de las
ciencias apenas ahora ha comenzado a actuar. Estoy pensando menos en el
psicoanlisis o en el conductismo que en todo el sujeto que los incluye."
Si para Bertrand Russell el intent freudiano de crear "la ciencia de los
sueos" fue un error, el dilogo entire los dos humanistas es muy representative del
pensamiento del mejicano, de su process de anlisis y creacin. Arias consider a la
poesa "la madre de todas las artes" y su principal postulado es considerar que las
constantes arquetpicas son de origen oral-traumtico. Para llegar a l ha realizado
durante aos innumerables studios poticos aplicando un mtodo cientfico
general: invencin de una hiptesis que a partir de los datos obtenidos permit
establecer inferencias que sern a su vez confirmadas por nuevas observaciones.
...A travs del mtodo cientfico de la observacin de hechos constantes
en la poesa, he descubierto las Leyes que rigen los valores de los poemas
que se han escrito en el pasado y en menor grado los que se van a crear en
el future debido a la divulgacin de las mismas. Esto significa que los
smbolos o arquetipos que conciben los poetas durante sus sueos o en
sus estados de inspiracin los he agrupado, seleccionado, analizado e
interpretado para inferir que todos tienen un origen oral-traumtico que
est en el inconsciente colectivo de la humanidad; los efectos son los
arquetipos en los poemas que representan una decena de traumas orales
especficos...


Arique 5








Ya en el dilogo anterior (con Whitehead) Arias ha reconocido que el orden
conceptual -subrayado de l mismo- el studio de Bergier sobre la neurosis bsica
de la humanidad lo llev al orden observacional, seleccionando los arquetipos
poticos oral-traumticos que dieron origen a las primeras antologas por l
publicadas. Y nos deja una sentencia de oro: "El primer idioma es el vernculo, el
segundo el potico".
Mijail Bajtin es uno de los tericos literarios ms citados -y quizs
estudiado- en Cuba desde hace algunas dcadas. Si buscamos arduamente no
encontraremos, sin embargo, ninguna referencia a la simple posibilidad de un
vnculo entire los studios psicoanalticos de Arias de la Canal y el intellectual ruso.
El psicoanlisis literario, al igual que otras corrientes modernas de pensamiento,
puede ser de conocimiento de los estudiosos cubanos -ms a efectos pedaggicos
que a cercana o afinidad-, pero no es de los ms estudiados. Tampoco el sostenido
trabajo de Arias en pro de la cultural y la poesa cubanas ha alcanzado el
reconocimiento -inmenso- que merece por una parte del estamento cultural. Se
justifica entonces que las pginas del intemporal encuentro entire el mejicano y
Bajtin sean las que ms anotaciones tengan en su margen. De la lectura de la
primera pgina salta a la vista -por ignorancia o porque lo esencial es invisible a los
ojos- que las teoras de Bajtin constituyen una de las mayores apoyaturas que
sostienen la primera ley de la creatividad potica. Arias la comienza -pregunta por
medio- a toda march, relacionndolo con Heidegger y su filosofa del arte, con el
inconsciente human como origen de la palabra y del poeta como medium. Y de la
coincidencia entire ambos -Heidegger y Bajtin- salta el mejicano al enunciado de la
citada ley, y luego de la segunda.
El acendrado conocimiento de Arias pone de manifiesto ante el lector
ciertas ocultas coincidencias entire Bajtin y Northrop Frye. Uno y otro llaman la
atencin sobre el estado incipiente de la crtica o la ciencia literaria, uno y otro
coinciden en destacar su parlisis por la falta de un mtodo, de un concept nico.
Pero Arias-Bajtin (recordemos a Cervantes diciendo "de s propio muchas cosas"),
aunque consider al psicoanlisis como una ciencia en s, y a las leyes de la
creatividad como el concept esencial y nico, habla de lo imprescindible de los
diferentes enfoques, de las distintas escuelas como fuentes nutricias. Como seala
Arias, el ruso busc desesperadamente una estructura superior de la lengua ms
all de la sintaxis, y termin considerando que la infinitud de los sentidos
simblicos haca impossible la consideracin de la metalingstica como una ciencia
exacta. Por eso en un pasaje del dilogo ha escrito el mejicano: "La riqueza literaria
se reconoce hoy en relacin a la riqueza arquetpica y no tanto a la metafrica
como seal Aristteles".
El dilogo con Edmund Bergier es, aunque sustancioso, de los menos
"novedosos". Aunque su presencia en la compilacin est plenamente justificada
por ser Bergier uno de los cimientos fundacionales del universe de Fredo Arias, no
hay en l nada que no haya tocado antes el mejicano, pero es esencial para quien
quiera adentrarse en la comprensin cabal de su obra. Slo destacara yo parte de
la frase que cierra el dilogo: "Creo que la fase final de la ciencia psicoanaltica,
ocurrir cuando demostremos que las manifestaciones csmicas surgidas del
paleocortex pertenecen a una herencia de la memorial estelar de algn remoto
antepasado..."
En el dilogo con Karl Raimund Popper salen a relucir los precedentes de
la primera ley de la creatividad potica ("Los arquetipos que concibe el poeta
durante sus sueos o estados de posesin provienen de su propio inconsciente o


Arique 6








paleocortex cerebral y se hacen conscientes al percibir, escribir o recordarlos").
Esos precedentes estn en "El mtodo cientfico" (1934), una de las obras cumbres
del filsofo, donde consider que los process que nos advierten de los estmulos y
de la inspiracin no pueden ser reconstruidos con la lgica del conocimiento, por
pertenecer al campo de la psicologa emprica. Para Arias, a travs de Popper, las
pruebas subsecuentes s pueden, empero, demostrar que la inspiracin es un
descubrimiento. Infiere entonces la coincidencia entire Popper y Einstein: "sin
inspiracin potica no hay hiptesis que comprobar". Queda claro entonces que a
la luz de Popper -an cuando no lo define con precisin- los studios psicoanalticos
son esenciales para la actividad cientfica, son ciencia.
Por qu tendra que ser as? Qu relacin -justificacin de este dilogo
intemporal- une a Popper con las leyes mismas? El concept de las estructuras
inconscientes o heredadas, expuesto por Popper en 1973, y las instrucciones -
provenientes de su interior- que hacen funcionar dichas estructuras, le permiten
inferir a Arias que los arquetipos del protoidioma son instrucciones que se original
internamente, en el inconsciente colectivo.
Algunos prrafos ms adelante encontramos una ms de las finas joyas
que engarzan la obra. El autor de los "dilogos" confiesa que no ha "dudado lo
suficiente" sobre la veracidad de las leyes por l descubiertas. Como justificacin a
lo que consider una falta, cita el "cmulo de ejemplos que las confirman" y hace
una aseveracin sorprendente: slo dudara de dichas leyes si pudiera demostrarse
la existencia del alma, suceso que no parece excluir de las probabilidades. Pero de
algo ms est convencido el mejicano y es de que las leyes no son perfectas, que en
el future se irn "afinando o bien sustituyendo, si se demuestra la existencia
anmica" (sic).
En su dilogo con Nietzsche ha dejado establecida su discrepancia con la
afirmacin del filsofo de que la existencia del mundo metafsico -aunque jams
pudiera ser demostrada- sera intil al conocimiento human.
En una parte del dilogo Arias utiliza el principio de correspondencia de
Bohr para, tomando como ejemplos las teoras de Galileo y Kepler unificadas por
Newton, responderse a s mismo, a travs de su interlocutor, que las leyes de la
creatividad constituyen "algo nuevo y diferente" a pesar de su asentamiento en las
ideas de predecesores ilustres como Platn y Jung. Algo cuya demostracin
consideramos innecesaria, except que quiera resaltarse el vnculo como seal de
validez. Quizs uno de los defects -que los hay en toda obra humana- de estos
dilogos intemporales sea la repeticin de algunos tpicos ya ampliamente
conocidos y asentados, cierta redundancia cclica ocasionada por la dispersin de
una obra gigantesca que el humanista mejicano ha ido cultivando durante dcadas.
"Con el tiempo otro vendr a perfeccionar o aumentar las Leyes poticas", dice
esta vez Popper. Y an despus: toda representacin es una aproximacin a lo que
suponemos la verdad, pero no son la verdad misma.
Pero hay diferencias insalvables entire los que dialogan que Arias no puede
soslayar. Asumiendo un enfoque ms contemporneo discrepa de Hume y de
Popper ratificando la existencia de las leyes universales ms all de su
descubrimiento y percepcin. De la misma forma que enfrentar ms adelante -en
la intemporalidad de la conversacin- las viejas y manidas concepciones de que el
psicoanlisis literario no es una ciencia, Arias rechaza ciertos concepts de Popper
y sostiene que no debe -Popper, nadie- dejarse impresionar por la apariencia
metafsica "de lo que ha sido una verdadera investigacin cientfica" que culmina
en la unificacin de las teoras de Freud y Jung en un solo cuerpo doctrinario, en el
Arique 7








descubrimiento de las leyes de la creatividad. (Lo que no es bice para que de
alguna manera demuestre tambin la cercana entire su obra y la de Amit Goswami;
la clave podra estar en que Arias se preocupa de que sus studios no excluyan
"ninguna conduct humana fisicamente possible reproche que le hace a Popper).
En el dilogo con Jean Paul Sartre, luego de "dejar" extenderse en el uso
de la palabra al francs, Arias le reconviene que los cambios en "la economa
internal de la palabra de que me habla Ud., ms bien pertenecen a la cultural y estilo
del poeta y no a las palabras arquetpicas que concibe". En algn moment cita las
ideas expuestas por Sartre para ratificar lo que ya conocemos de sus hondas
convicciones, aquellas que ha bebido de las fuentes clsicas, de los grandes
pensadores griegos y occidentales, respect de la incapacidad del poeta para
triunfar en los terrenos comunes y prosaicos de la vida ordinaria, porque bien sabe
que el poeta goza en provocar su propia ruina. Quizs sea este dilogo uno de los
ms "calmados" a pesar de la disparidad de concepts, tal vez porque Arias insisted
en lo ms conocido de sus studios o porque el francs no est a la altura de su
oponente en ese terreno. Lo ms interesante entonces es alguna que otra
ampliacin de los enunciados bsicos de las leyes de la creatividad potica.
El temor de ser rechazado por su madre, mediante la ley de la adaptacin,
lo convierte el poeta en un placer de ser rechazado por su imago-matris.
Su conduct compulsive ser de ah en adelante, darse leche y amor a
travs de sus versos, donde surgirn los arquetipos del protoidioma del
inconsciente colectivo, esa ser su victoria. En lo personal siempre
provocar situaciones para quedar en la mayor miseria, pues siempre
repudiar a toda autoridad mediante la adulacin hipcrita o la hostilidad
manifiesta con lo cual gozar inconscientemente: esa es la derrota de que
nos habla Ud. Jean Paul, a la cual aadira yo, derrota gozosa.
Por qu la profunda dedicacin de Fredo Arias a esta ingrata tarea
durante aos? Para l, el studio de los arquetipos oral-traumticos del
protoidioma nos conduce a un superior estadio cultural y adems, el conocimiento
de las conductas compulsivas no puede obrar nunca en detrimento de la vida, por
el contrario, explica y ayuda a la comprensin y tratamiento de las tendencies de
ciertos grupos o individuos. En un correo que me envi con motivo del nmero de
la revista "Arique" dedicado a los poetas suicides Arias me seal:
Ya sabemos que el verdadero poeta est cerca del hambre, el abandon y
la muerte, a la que tiene un cierto cario, como lo confes el mejicano
Flores. (...) Creo important que los poetas lleguen a conocer su
personalidad metafsica, para evitar que esta los destruya.
Detengmonos un poco en las dos ltimas entrevistas intemporales, una
de ellas la que sostiene con Amit Goswami, cientfico y professor en el rea de la
ciencia terica, especficamente de fisica cuntica, autor de libros como "El univer-
so conciente: Como la conciencia crea el mundo material" y uno de los principles
ponentes del film "Y t qu sabes!?" ("What the Bleep Do We Know!?" en ingls),
que creara un extenso debate luego de su estreno en 2004.
La mecnica cuntica u ondulatoria es una rama de la fisica que explica el
comportamiento de la material. A lo largo del siglo XX Planck, Heisenberg, Einstein y
otros, fueron desarrollando sus fundamentos tericos. Al considerar que el mundo
atmico de la material no se comporta segn lo esperado a la luz de las leyes fisicas,
y requerir indispensablemente de una interpretacin para cada experiencia,
adems de otros aspects dificiles de explicar por su complejidad cientfica, la


Arique 8








mecnica cuntica establece puntos de contact e identificacin con la filosofa, y
hace de la conciencia un factor a tomar en cuenta en la interpretacin cientfica del
comportamiento de la material. Conceptos como "el problema mente-cuerpo" y "el
colapso de la funcin de onda", dieron origen al "misticismo cuntico", del cual
Goswami es uno de sus mximos exponentes. Aunque algunos estudiosos lo tildan
de "pseudociencia" y lo consideran una mala interpretacin de la fisica, fundadores
de la fisica cuntica como Niels Bohr, Wigner y Schrodinger, se adentraron en la
relacin entire la mecnica cuntica y el misticismo, objeto hoy de un apasionado
debate y divulgacin no siempre en trminos ortodoxos.
Para Goswami, como para su "entrevistador" -recordemos la cita de Ma-
yans- "la anttesis del realismo material es el idealismo monstico o concept plat-
nico de la Idea" (sic). Esto no es una frase aislada ni algo que el crtico pueda sacar
de context para apuntalar su propia exposicin, sino el resume de los concepts
de Fredo Arias sobre el arte. Ella explica la aparente contradiccin entire su quirr-
gico proceder psicoanaltico y la poesa -intrnseca- que tal procedimiento implica
para llevar a trmino su obra; en plans an ms subjetivos explicara tambin la
aceptacin de que goza por parte de los poetas y el solapado rechazo que provoca -
y al que ya nos hemos referido- en ciertos crculos de poder.
Algunos de esos contendores que le sealan a Arias sus constantes y ex-
tensas citas para enrostrarle un supuesto facilismo o -todava ms ambiguo- un
"estilo decadente", pueden leer a lo largo de la obra y muy particularmente en este
ltimo dilogo, ms de una profunda definicin y de un razonado concept prolija-
mente desarrollado por el humanista mejicano, como cuando asevera:
En consecuencia, no es pues la luz la nica realidad, sino la Idea que es
causa de la luz, o sea, el arquetipo sol, que conciben los poetas durante
sus sueos o estados de inspiracin, asociado a los arquetipos piedra, fue-
go y ojo.
Arias, no con irreverencia -puesto que nada ha citado del doctor en fisica
que no sean los concepts del propio Goswami, nada ha adulterado- sino con auda-
cia, se coloca al mismo nivel, elucubra, compare teoras y explica, desde el punto de
vista de su entrevistado, los fundamentos mismos de las leyes de la creatividad
potica. Desgajado el follaje aparece en toda su magnitude el tronco nico y mlti-
ple del pensamiento modern. Y nos deja entrever una vision todava ms cercana
de esos ocanos por los que slo se arriesgan los mismos que eran capaces de
subirse a las carabelas con Coln para descubrir el nuevo mundo: la mecnica cun-
tica y la filosofa del idealismo son las bases de una ciencia llamada a resolver las
"paradojas psicosomticas insolubles al hombre" (sic). Porque si para Rutherford,
Bohr y otros fisicos cuyas teoras constituyen hoy los pilares del conocimiento hu-
mano en esa rea, el tomo es un minsculo sistema planetario de electrones en
torno a un ncleo, ese sistema atmico puede considerarse dentro del dominio de
lo arquetpico y establece, tomando como puente el idealismo monstico, una rela-
cin natural entire la mecnica cuntica y las leyes de la creatividad potica enun-
ciadas por Arias.
La segunda conversacin a la que queremos referirnos para concluir es la
sostenida con Northrop Frye, uno de los mayores tericos y crticos literarios del
pasado siglo; si bien su obra esencial -"Anatoma de la crtica"- fue publicada en
1959, sus aportes trascienden hasta nuestros das. Para Frye la crtica literaria no ha
salido an de su estadio primitive y no lo har hasta que los nuevos sistemas
tericos logren explicar su propia mecnica internal. Su propuesta, no obstante, es
insuficiente y Arias es particularmente duro cuando le hecha en cara no slo que
Arique 9








ignora el aporte de las diversas corrientes crticas -entre ellas la escuela
psicoanaltica de Viena-, sino que adems las menosprecie: "Creo que ha cometido
Ud. un grave error". Y deja establecido que un nuevo sistema crtico no puede ser
descubierto si no se reconocen todos los aportes, todas las corrientes y en especial
"las que se preocuparon del fenmeno potico y sugirieron las causes
psicopatolgicas del mismo".
Y Fredo Arias nos muestra entonces -parte de las numerosas
aseveraciones y aciertos que abundan en la compilacin- uno de los pilares
esenciales de su pensamiento: el psicoanlisis de la poesa es imprescindible para
que la crtica literaria deje de ser lo que hoy es, no una ciencia, sino otra forma de
poesa. En el rest del intemporal coloquio el mejicano nos da algunas razonadas
opinions que a veces echamos de menos en otros textos suyos. Su estilo
expositivo que nos obliga a reiteradas inferencias y a un elevado nivel de anlisis,
se torna entonces de una sencillez y claridad especiales.
Nos dice, adems de otras precisiones, que la crtica literaria est
paralizada porque el desconocimiento "casi total" de los ltimos avances
psicoanalticos no le ha permitido una aproximacin a las leyes de la creatividad
potica. Le enrostra a Frye que pese a haberse acercado a ellas a travs de Platn y
del reconocimiento de los arquetipos como smbolos comunicacionales, no ha
podido superar ese inmovilismo al considerar que la teora del inconsciente
colectivo y los studios arquetpicos de Jung son hiptesis innecesarias para la
crtica literaria. Y resume que las leyes de la creatividad potica le ofrecen a la
crtica una herramienta que le permitir establecer el sistema conceptual tan
necesario del que hoy carece.
Quienes -como el que suscribe- hemos seguido durante aos el quehacer
de Fredo Arias de la Canal, y nos hemos desorientado a veces en una obra tan vasta
como erudita y compleja, los que alguna vez echamos de menos un "corpus"
central, tenemos en estos dilogos un compendio del pensamiento de un
humanista insigne, que sin duda alguna va marcando -ya- un antes y un despus en
la historic del conocimiento human.
Santiago de Chile, marzo de 2009


Arique 10








Karyon Kuma


Dispora

Vale la pena este insomnio
que salva de las ruinas
la indiferencia y el desapego
de lo sutil y el asombro
He sido desterrada de este paisaje
de estas llanuras csmicas
de esta luz que quema el recuerdo al nombrarla
y apenas alcanzo a registrar aromas y ruidos
que gotean a various aos luz en mi memorial
Las urgencias y el hambre
han extraviado los mapas del alma
han desterrado todo testimonio
circunstancia y huella
de incertidumbre pasiones y sueos
Hurfana el alma tirita
sin encontrar donde depositar su nervio espiral
que le censura desarma y tuerce
Hago un inventario torpe
un simulacro de rescate violent
porque s
que un flamboyn es el perfect equilibrio
de oxgeno hidrgeno y polvo
que una mosca una hormiga
y el croar csmico de la rana comn
son un pedazo de instant nico
un vuelco de molculas soles y vientos
y cada uno anida nuestro estallido primero y ltimo
Es preciso saber
que la arrogancia adelanta la agona de lo bello
y apagamos con esto lentamente las esencias


Arique 11








Recuerdo el Fausto blanco colgante
el aroma dulce de la Mariposa ms hmeda que lquida
series que nacieron ayer
tras el ocaso de los dinosaurios
cuando se desataron los dolos en forma de olores csmicos
aquel tiempo cuando las estrellas se volvieron flores

Es preciso reconocer
que la indiferencia decapita el delirio
y que los trozos de carbon que somos
iniciamos sin retorno
con el desprecio
nuestro particular viaje de expansion
lejos del alma

Y siento que fallece el clculo divino del Universo
porque el instinto confirm
por ejemplo
que desde el silencio propio
y en el ltimo reducto
entire ondas y raras rbitas
el canto de los poetas ha muerto.


Karyon Kuma es el seudnimo literario de la poeta y pintora C. Cambeiro (La
Habana, 1964), radicada en Barcelona. A su autora pertenece el cuaderno de
poesa Escorzos (1999). Pinturas y dibujos suyos ilustran este nmero.


Arique 12








Emilio Caraballo Vzquez


Cada da es ms hermoso
mi cuerpo
y mi espritu flota en el aire
como un canto nuevo,
tan puro que no tiene voz

me levanto y miro a aquellos
que me hurgan en los bolsillos
y les digo _Ea, estoy seco

Miro a los que hieren el corazn
y les digo _Ea, no os he hecho nada

Y heme aqu que ya no poseo estrellas que dar
ni espejos
ni monedas que tintinean

Ni tan siquiera conchas
o bellas flores exticas
slo estos huesos tengo
para los carroeros

Pero Dios me ha mirado y me conserve
en su sombra
en la ntima humedad de sus ojos

All no llegarn ustedes
los hurgadores
los hirientes
los maldecidores

Me estar en los jardines
que mi madre cultiv en mi memorial
y reposar de tanto odio


Arique 13








y reclinar mi cabeza en el regazo de la noche
y ya, para siempre,
dormir sin pesadillas.


(*) Sin ttulo en el original


Emilio Caraballo Vzquez (La Habana), es fundador del Centro de Estudios
Hispnicos Jos Mara Chacn y Calvo. Ensayista y poeta, se desempea
actualmente como Profesor de Literatura en la Universidad de La Habana.


Arique 14








Francis Snchez


Aunque veas arder la nieve

1

A lo lejos mi casa
entire el canto que humillan las almendras.
Sola al fondo del grito
despertando de pronto sin un eco
en medio de otras flechas.

Escucha sin decir dentro del horizonte
como un dudoso trillo dibujado
despus del ans y de la bestia.

Vestido de hinojos para una danza no oda
aprendo a torcerle el cuello al cisne
con tanta noche, tanta puerta que se desvela
en mi ayuda, a arraigar mi vaco en el pan.

Voy a huir de sus campanas interiores.
Voy a huir de mis pasos por el miedo del mar.
Cantada a dos mejillas que abjuran el poniente,
suda un fondo de loto;
mientras la multitud de la memorial
veda el desplome manso,
explayarse casual por las plegarias.
Acodado en la humillacin
vigilo la espiral insomne de mi naufragio,
pjaro tan minsculo envuelto por las llamas
azules de su aullido.

A un golpe las distancias traen a esta boca
todo aliento entendido antes que salte el innombrable
por la ventana, donde un nio a vuelo de pluma


Arique 15








describe Blake al salir del bao, ahoga su fe en un arbusto
que cierre el paso, un florecer de ngeles sordos.

Dentro de las columns
enciende la ceniza barrida, oculta siempre
bajo una alfombra: discernir tensos o cmodos
los padres, sin atreverse a hablar
mientras sea la hora alta.

En los fuegos anfibios por dictamen de su ausencia
enyuga mi pupila, mi esfera de equilibrista.
Porque cansa el temor al danzante que muere,
nctar jams visto a travs del muro.
Nuevo ocaso del agua nueva se escurre
en crculos concntricos
por un filo impossible.

Jams vuelvas a ser el fondo de la casa
como quien sopla la herida de una conversacin,
la mancha de un gran lquido
amargo y transparent.
Un ojo de tormenta
all adentro cerrndose.


Francis Snchez (Ciego de vila, 1970), ensayista y poeta, es autor de numerosos
libros de poesa, entire los que se destacan Revelaciones atado al mstil (1996),
Luces de la ausencia ma (2001) y Extrao nio que dorma sobre un lobo (2006).
Junto a su compaera Ileana lvarez edita actualmente la revista literaria rbol
invertido (http://www.arbol.ciego.cult.cu/)


Arique 16








Roberto Cazorla


No estoy

Qu manera tan extraa
de decirle a la vida que no estoy,
que no toque la puerta
porque los sueos ya son cogulos
que asustan, y hay una paloma muerta
en
el alero de mi casa.



Quiero palpar

Quiero palpar toda el agua del mundo
por la entrada principal del poema
para decirte que el hombre
de aquel rostro prestado que era yo,
se escape por la mentira ms alta
que inventaron.



La muerte del otro t

Cuando llego
dejas caer la mirada sobre la mesa
para no ver a un asesino en libertad,
autor de la muerte del otro t
que no conocas.
Quisieras extirparme del planet
que verso a verso te he fabricado,
pero no sabes que a tu alrededor
vaga la soledad
de un recin nacido que te acusa
de haberle robado la mayora de edad.


Arique 17








Eres la tristeza desde adentro

Eres tan falto de inocencia, que detrs del cristal los juguetes derraman
lgrimas por ti. Y fijate, an yo siento el efecto que me produjo el cambio
de temperature cuando sal del vientre. No te compares. El hambre de ti es
la ms insaciable que he padecido. Desde tus huesos onde la bandera de
la patria que me ayudaste a inventar y de la que estoy exiliado. Que tarde
descubr que tu sonrisa es la alcantarilla-refugio-de reptiles. Ahora tu voz
tiene el sonido parapljico; tu voz, que haba entonado el aria de la ilusin
ms aguda de mi historia.Ha enmudecido tu forma de llegar o es que no
te distingo desde mi nueva galaxia?. Que no me pregunten cundo ni dnde
se pudri el rostro que yo te haba inventado. Cudate, que hay curvas
peligrosas donde las mentiras sufren accidents, y las tuyas vociferan a
much velocidad. Cmo vas a sobrevivir al invierno desnudndote de m?
A ti no te deshoja el otoo porque eres la tristeza desde adentro.




Roberto Cazorla naci en Ceiba Mocha, Matanzas. Sus primeros sonetos
despertaron la admiracin de Carilda Oliver Labra, a quien desde entonces
agradece su iniciacin en la poesa. Desde su primer poemario El olor silvestre de la
fiebre (1978) ha publicado ms de una decena de cuadernos, entire ellos El mundo
es una misa para sordos (1986) y No s si soy de agua o de tu ausencia (2003).
Reside actualmente en Espaa.


Arique 18








Rafael Bordao

Ola negra

Y cada ola quisiera ser la ltima
Jos Emilio Pacheco
La soledad
ciega como una piedra
que cae en las entraas
del abismo,
sin voz como los peces
que callan y reciben
el incentive fatal,
rompe el himen de la noche
con su efimero secret.
Voltea, ola, tu inmarchitable
corazn nervioso,
las voces que se apagaron
en el desamparado infinito,
las tablas del infausto bote
que resoplaban sus fobias
su brisa de misterio,
vencidas por la insonoridad
de los gritos.

Black wave

And every wave wanted to be the last.
Jos Emilio Pacheco
Loneliness
blinds like a stone
falling into the bowels
or the abyss,
voiceless like fish
that are silent and receive
the fatal incentive,
Arique 19








breaks the hymen of night
with is ephemeral secret.
Toss, wave, your unfading
edgy heart,
the voices that died out
in the helpless infinite,
the boards of the luckless boat
that panted their phobias,
their mysterious breeze,
vanquished by the soundlessness
of the cries.

Siete

Alza los ojos Sobel
mira en el cielo la imagen de tu pueblo
evasivo emancipado
buscando asilo
remando su historic insistente
anhelando el equilibrio
sin egosmos ni maltratos.
No renuncies al sueo, Sobel
guard tu luz para el grito ms oscuro
para el viaje ms rotundo y esquivo
guard las huellas y el paisaje
y pon tu corazn insular
sobre el mar copulativo.
Ahta de individuos tu lancha
como una ofrenda
a un dios de circunstancias honra
tu rastro sobre el suceso ineluctable
flotando junto a la espuma
late en las ondas.


Arique 20








Seven


Lift up your eyes, Sobel.
Look at the image of your people in the sky,
evasive, freed,
seeking asylum,
toiling their dogged history,
yearning for equilibrium
without egoism or maltreatment.
Don't give up the dream, Sobel.
Keep your light for the darkest cry,
for the fullest, most elusive trip.
Keep the traces and the landscape,
and put your island heart
on the copulative sea.

Fed up with individuals, your launch,
like an offering
to a god of circumstances, honors
you trail on the unavoidable happening.
Floating beside the foam,
in throbs in the waves.
(Traduccin al ingls de Louis Bourne)


Rafael Bordao (La Habana, 1951), pertenece a la llamada Generacin del Mariel
(Reinaldo Arenas, Roberto Valero, et al) y es autor de various poemarios, entire ellos
Proyectura (1986), Acrobacia del abandon (1988) y Escurriduras de la soledad, re
-editado en una edicin bilinge en 2008. De este ltimo tomamos los textos que
aqu se reproducen. Actualmente edita la revista international de arte y literature
Sinalefa (http://www.revistasinalefa.org/)


Arique 21








Doce poetas
en la frontera de San Diego y Tijuana


Los poemas dispuestos en esta seleccin estn organizados de forma alfabtica,
segn la primera letra de su ttulo y fueron entregados por sus autores -en
diferentes soportes de impresin- con la finalidad de esta antologa, por lo que no
deben ser reproducidos sin autorizacin previa.


Arique 22








La poesa:
esa patria comn
Por Pedro Alberto Assef
Despus de various das de haber regresado a Dallas en el estado de Texas, donde
vivo actualmente, an siento el esplendor de la poesa, los abrazos intensos, los
ojos hmedos y fraternos de los poetas de San Diego y Tijuana, dos ciudades
divididas por un muro de lata y de miseria; pero que tiemblan en un mismo beso,
amanecen bajo una misma luz y asisten al amor en espaol, ese idioma
trasplantado hace siglos a Nuestra Amrica, que nos hace ver tan semejantes.
Mi amigo Ivn tiene la culpa y la gloria de este encuentro, que en el
principio slo sera una visit a su apartamento californiano, para hablar de
literature, tomar vino juntos y recorder el comienzo de nuestra amistad, all en las
apacibles tierras de Carolina del Norte; pero Ivn decidi compartir, con todos, mis
-un tanto oxidados- conocimientos de poesa hispanoamericana, y as convoc a
talleres, conversatorios y conferencias en ambas ciudades.
Durante esa semana del mes de febrero de 2010, tuve el privilegio de
conocer a Alejandro y a Manlio Correa, quienes me pasearon por el centro de
Tijuana y me mostraron la dimension del espritu de la capital. Ada Mndez, al
frente de los proyectos Acanto y Laurel y Segundo Mundo, fue quien prepare, con
suma entereza y callada entrega, el scenario de mis plticas e hizo que me
reuniera con los alumnos de la preparatoria federal "Lzaro Crdenas"; las Lunitas,
que me dieron de beber en sus manos (Haida, Sharon y Mnica) me llevaron a su
magnfico program radial Letras al Aire, que produce el escritor Adolfo Morales, y
Olga Garca, con esa divina mezcla de talent y ternura, gui mis pasos en la
Universidad Catlica de San Diego para que hablara de poesa cubana, entire otros
muchos felices avatares.
En este apretado viaje de emociones recolect textos, de algunos de los
poetas y poetisas presents en mis charlas, que ahora quiero mostrar a ustedes,
por parecerme de una cuidadosa voluntad literaria. Agobiado y agredido por el
fenmeno de la frontera geogrfica -que limit ms de una vez la asistencia de
unos y otros a los eventos- no deseo realizar ninguna segmentacin territorial, ni
aclaracin estilstica, que pueda comprometer la unidad spiritual de estos
creadores, difciles de estudiar como grupos aislados. En ambos contextos nos
encontramos con una potica eclctica, en consonancia con los tonos ms
sobresalientes de la lrica en lengua espaola. Tenemos voces rebeldes y
motivaciones acendradamente erticas. Formas clsicas y versos blancos. Poesa
conceptual, discursiva, intimista, de herencia neorromntica y coloquial.
Los poetas de San Diego y Tijuana conocen que las palabras forman las
imgenes y las imgenes levantan la arquitectura barroca, neoclsica o
contempornea del poema. Ellos nos recuerdan que la poesa, como el lenguaje, es
un sistema vivo y palpitante, que la literature se inventa y se reescribe cada da, se
dice, se comulga, se niega y se transit; que el amor es el hombre y que la libertad
nace con el prodigio del poema.
Sea pues esta seleccin, el comienzo de una gran antologa, de un studio
detenido y profundo sobre una potica esplendorosa, y terriblemente humana.


Arique 23








Kimberly A. Eherenman


Atlcaualo

Para mi hijo Jason,
el de los dos remolinos.
La niebla silenciosa,
la circulacin de lo invisible.
Los perfiles se desdibujan
rumbo a Tialocan.

La sonaja de brumas,
el susurro de las hojas.

El gemir de los nios,
sus plegarias fulminadas.

Quebradas sus nforas
los tlaloque all van.

Del cielo color basalto
caen gotas verdigrises.

Se las traga insaciable
nuestra tierra, Tlalticpac.

La bruma
se desvanece
como un sueo.


Atlcaualo es el primer mes del calendario solar azteca. Durante este mes, los
aztecas sacrificaban a sus nios en las cumbres de las montaas porque crean que
sus lgrimas llegaran a Tialocan, el paraso de Tlaloc, el dios de la lluvia, y de los
otros dioses que habitaban este cielo, los Tlaloque.


Arique 24








Adolfo Morales


Desnuda

Es noche, cualquier noche, cualquier hora.
En medio de una tibieza lenta te despojas una a una de tus prendas.
Desabotonas, recorres, deslizas.
No me miras, pero sabes que yo lo hago. Nada dices.
Poco a poco tu piel, antes oculta (quiz dormida) ilumina la penumbra de la
habitacin.
La luz de tu piel me esclaviza. Eres casi otra con tus hombros al aire
enmarcando tu rostro.
Giras, entonces tu espalda es un lienzo en blanco, un desierto ardiente, un
lenguaje sin descifrar. Tu cadera se delinea. Tus piernas aparecen.
Mientras te miro mis manos se inquietan. Mi propia piel se despierta de la
anestesia del da.
En silencio acomodas, doblas, deposits una a una cada prenda con una
lentitud desesperante. Tu cuerpo libre de velos, de ataduras se transform.
Miro ahora las parties de tu cuerpo que solo estn desnudas, cuando t lo
ests, desnudas manos, desnudas tus mejillas, desnudos tus labios, tu
cuello, tu pelo.
Desnuda eres el manantial azul que alimenta todas las aguas. No hay ro, ni
lluvia; no hay gota ni tormenta, que no broten de tu cuerpo.
Desnuda eres un blsamo que silencia mis dolores del cuerpo y del alma. Tu
piel sana mis heridas; cobijado por ella no hay pena ni ansiedad pasadas o
futuras que me agobien.
Desnuda eres una noche para penetrarse, noche inmensa con dos estrellas
polares, tu boca y tu sexo.
Desnuda eres el principio y el fin. Cuntas veces he muerto en medio de tu
vientre para renacer en medio de tus brazos.
Desnuda tu boca es un ave en fuego.
Desnuda eres un campo abierto. Tierra bendita llena de olivos, almendras,
vid y miel. Cuntas cosas pienso mirndote, mientras no me miras.
De pronto, pareciera que recuerdas que estoy ah.
Nada dices mientras te acercas y finalmente te recuestas a mi lado.


Arique 25








Te miro, ahora, slo ahora me miras. Me sabes, te s.
Desnuda, desprovista de lo innecesario, eres una mujer.
Entonces... tu mano, tu rodilla, en fin... tu cuerpo...
Yo entiendo, y nada digo. Mientras tu cuerpo habla, mis palabras sobran.


Arique 26








Mario Martn Flores


Dilogo

Incapaces de palabras
estamos.
El mismo intent de conservar
con un lago un pjaro,
el resultado es igual,
el jbilo y la paz.
El mismo fracaso de no entender la lengua de la lluvia
con el gozo de prevalecer en ella, fugaz.
Habita en el vapor del segundo
y nos evanecemos con ella.
Debo preocuparme por los vivos,
que los muertos se agarren a sus tomos de eternidad,
si quieren.
Pueden quedarse subrepticiamente entire nosotros
si quieren.
Yo me enjuago en el venero de tu respiracin,
antes que se hagan voces de uso.
En la ventana de octubre
el grito puntiagudo de las espinas
an aguarda sin el temblor albo de las azalias.
Tu gato, un bho de humo
interroga con la cola
suspendido en cualquier cuadro de luz.


Arique 27








Karina V. Balderrbano


Esta ciudad no es Espaa

Esto no es Espaa
ni voy hacia Granada
ni conozco la Carmona de mi abuelo
ni bailo sevillanas
aqu hay vientos de Santa Ana
me tumba la alergia y se me secan las manos
matan a los policas y a "los soplones" los cuelgan
de esta ciudad que no es Espaa
tengo en casa mantones, peinetas y abanicos
fotografas sepia y un familiar acento andaluz
ni unas tapas en las ramblas
ni una botella de vino tinto
ni genios como Picasso o Gaud
en esta ciudad de exilio y tragafuegos
paladeo un caballito de tequila
mientras escucho a Chavela Vargas
e imagine que hay un Ro que s lleva agua
no miento si les digo que Pedro Almodvar me espera
mientras preparo unos chilaquiles verdes
con crema La Suiza
me pide que sea una de sus chicas
en la prxima pelcula, yo respond:
-joder to, pero si es lo que siempre he deseado-
porque esta ciudad no es Espaa
y est llena de putas igual que todas las dems
los dlares no los recogemos a paladas
hay grafitti en cada tres edificios
y en los cerros las llantas forman escaleras
porque aqu somos frontera de un pas y no de dos
esta ciudad no es Espaa.


Arique 28








Sharon Vzquez


Historia sin final

Han pasado lunas y soles,
la lluvia ha mojado mi cuerpo,
el aire ha partido mis labios,
cien manos me han tocado,
el ritmo de mi andar ya no es el mismo,
el viento me viaja en un remolino imparable.
Te has quedado atrs.
Pero an siento tus dedos
recorriendo la curva de mis caderas,
tus dientes marcando mis pezones,
tus labios quemndome la piel.
Tu recuerdo desboca ros internos.
Eres la historic de mi carne,
eres el libro mil veces ledo
aprendido de memorial,
lnea por abrazo,
palabra por beso.
Eres mi historic sin final.


Arique 29








Francisco Morales


La ciudad que recorro
(Fragmento)

XXI
A veces con mirarte
escupo besos, rosas de sangre en el asfalto
de esas calls, si nuestras, tan lejanas.
A veces para hablarte
con los tacones chuecos trazo lneas fraternas
en las paredes sucias de las lomas
donde anida tu fauna.
A veces con nombrarte, ya te sufro, ciudad, te descascaro.

XXVIII
Zorro nocturno acechando las palabras
sabiendo que slo el tiempo nos dar el silencio.
O. F. Contreras
iNos quedaron tan grande las palabras,
Ciudad!
Si dijimos amor result flirt;
cuando gritamos da nos bramaba la noche;
clambamos por vida y el genocide aullaba;
cuando pensamos viaje los pies tejan races;
dije: iSomos lo mismo!
y el eco sin cosquillas rea alucinado.
Nos quedaron muy grande, ciudad,
las condenadas, las malditas palabras,
esas bestias sin amo.


Arique 30








Mnica Morales Rocha

Lo vi salir

Lo vi salir
con su guitarra y su mochila al hombro.
Lo vi salir -solo-
hasta perderse en el oscuro abrazo de la avenida.
S, lo vi salir desde el caf de al lado
y prefer quedarme con la lluvia de su cuerpo
-marcada con hierro incandescent en mi memoria-
a la dolorosa despedida sobre una banquet extraa.
Y no corr a buscarlo
di otro trago a mi caf de medianoche
mientras su espalda se esfumaba
-igual que nuestra historia-
en el silencio de una noche cualquiera.


Arique 31








Hadia Farfn


Renuncio

No soy la que la gente normal desea,
por eso he llegado hasta aqu.
No soy la nia buena y obediente
que saldr de blanco de casa de sus padres.
No quiero.
Renuncio al rol establecido.
Me rebelo.
Yo elijo:
a quin amar,
el color de mis zapatos,
la hora de salida,
a quin escuchar.
Desecho palabras cursis
-aunque te asustes cuando digo
que l es mi cochinada favorita-
Lo siento madre,
No cumplo con tu sueo dorado,
no soy ejemplo de buena conduct,
ni la hija que cualquier padre desea.
Lo s.
Lo siento.
Pero no por m, sino por ti.
Has de sufrir much
al ver como todo el entorno viste pureza
(aunque mentira sea)
Mientras yo no cruzo la pierna
como los buenos modales lo exigen.
Has de sufrir much
al verme vivir la vida que quiero
sin importar lo que piensen de m.


Arique 32








S madre,
lo siento.
No quiero ir a misa,
ni rezar ms padres nuestros.

Renuncio.
No quiero cargar con la moral de esta familiar.


Arique 33








Teresa Gonzlez Lee


Soneto

Perfecta entire tus senos la cesura
consonante la rima en tu cadera
si ti, yo cabo roto, estrofa hueca
ni un solo ripio afea tu cintura.
Ni una slaba falta en tu hermosura
tu ritmo de alejandrinos me acelera
y ni en el hemistiquio se modera
mi amor que tras tus besos se apresura.
Mi ms sonoro verso queda mudo
por ti me vuelvo pareado
por ti yo me encadeno en un terceto.
Por ti yo me encabalgo y me desnudo
ante el tuyo, mi pie queda quebrado
y al fin slo por ti soy un soneto.


Arique 34








Olga Garca

Vida

en mis sueos te sueo
con ojos de bacteria y
dedos devorados por la lepra
te llamo poesa
matemticas
nusea
te visto de sirena
de delfn
de plegarias
cada noche te sueo
como suean
el jabn las tijeras
el viento
te sueo
como suean los locos
como suean los peces
sobre las playas desiertas


Arique 35








Jhonnatan Curiel


Visin de una gaviota

Caminando por la playa
me dirig a una gaviota que descansaba y le pregunt:
Oye,
dime qu has mirado en las alturas.
Entonces la gaviota contempl mi frente y me dijo:
He visto niebla de madrugada
huyendo del ciclo celeste
soolienta pendiente
avanzando hasta desaparecer
igual que las piedras del cielo.
He visto cmo muere la sombra
en manos de la aurora
y al alba declararse en los caminos.
He visto tardes en el mar
juegos de viento y aves
costas de oro que socavan mi alma
trenzas de agua, sal y vida
y la ocenica muerte de la espuma.
He visto olas de nubes
en los confines de la distancia
donde se desborda luz
de crepsculos heridos
y la noche llama su tiempo imperdonable.
He visto noches de fulgor
lejanos antros
siluetas que dibujan las estrellas
madrugadas grises
como telones de la luna
diversos trajes de la lluvia


Arique 36







y a la capa del viento
amarrada a la distancia.
Con el don de mis alas
todo esto he contemplado.
Pero yo levanto el vuelo
en busca de mis ojos,
el resto es una coincidencia.











-* 1 /


Arique 37








Reynaldo Garca, Jr.


Zumbido

Intentando contemplar el tiempo, desalojo el universe en un abrir y cerrar
de ojos.
Sin poner atencin al zumbido de una meloda que me destierra,
me enciende los deseos exticos de los cuales no puedo acariciar,
admirar, contemplar, mitificar...
Ese zumbido, casi un susurro...
Un zumbido que estribe en mis odos con mutacin de cauela.
El origen de dicho zumbido es inconfundible Ser un ser viviente,
un component imaginario, o algo consumido en la conciencia?
Me pregunto; pero el zumbido no contest,
slo s que demuestra penetrar las barreras de mis neuronas cerebrales,
transformar una energa quimrica.
Mi personalidad, mi sentir, mi alegra.
Dicho susurro... Un parto concebido de un extremo a otro
es casi destrincante y sutil en habilidad.
Pero me sigo preguntando De dnde surge?
Este zumbido no tiene nombre, no tiene significado, no tiene color...
Slo s que despierta mis ms ntimas fantasas
y demuestra la constelacin de la vida en un abrir y cerrar de ojos.


Arique 38








dOsd la At do Cun b
julio d.1 2000
Matanzan.
wito y mistorio













Prximo nmero:
Diez aos de Arique
Julio de 2000-Julio de 2010

Toda la poesa cubana,
de dentro
y fuera de la Isla...


editorial BETANIA
1987-2010
Apartado de Correos 50.767
Madrid 28080, Espaa
Email: ebetania@terra.es





t CONTEMPILACI(N
SllOt G(I;S A\D P(E)MS






i k


La galera de arte ms joven de la Pequea Habana. Estamos ubicados en la Calle 8,
entire la 22 y la 23 Avenida del SW (2248 SW 8th Street). Tambin nos pueden
localizar a travs del correo electrnico, escribiendo a zumannv@aol.com











"'4
)