<%BANNER%>

Alma mater ( 11-2013 )

Digital Library of the Caribbean
MISSING IMAGE

Material Information

Title:
Alma mater
Physical Description:
v. : ill. ; 57 cm.
Language:
Spanish
Publisher:
J.C. Fernandez
Place of Publication:
Habana i.e. Havana, Cuba
Publication Date:

Subjects

Genre:
newspaper   ( sobekcm )
newspaper   ( marcgt )
Spatial Coverage:
Cuba -- Habana
Cuba -- Havana

Notes

General Note:
Description based on: Año 6, no. 1 (30 de sept. de 1933).
General Note:
"la voz de los universitarios."

Record Information

Rights Management:
All applicable rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier:
oclc - 20802575
lccn - sn 89048340
issn - 0864-0572
Classification:
lcc - Newspaper 660
System ID:
UF00098943:00089

MISSING IMAGE

Material Information

Title:
Alma mater
Physical Description:
v. : ill. ; 57 cm.
Language:
Spanish
Publisher:
J.C. Fernandez
Place of Publication:
Habana i.e. Havana, Cuba
Publication Date:

Subjects

Genre:
newspaper   ( sobekcm )
newspaper   ( marcgt )
Spatial Coverage:
Cuba -- Habana
Cuba -- Havana

Notes

General Note:
Description based on: Año 6, no. 1 (30 de sept. de 1933).
General Note:
"la voz de los universitarios."

Record Information

Rights Management:
All applicable rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier:
oclc - 20802575
lccn - sn 89048340
issn - 0864-0572
Classification:
lcc - Newspaper 660
System ID:
UF00098943:00089


This item is only available as the following downloads:


Full Text

PAGE 2

nuestro credo El Director Hace unos das visit la Universidad Central Marta Abreu de Las Villas, donde me gradu de Periodismo. Y al pasar por el aula que nos acogi por vez primera hace ya ms de 10 aos, record las peripecias de mi grupo, conformado por muchachos de Ciego de vila, Sancti Spritus, Cienfuegos, Villa Clara y una representante de Camagey. Disfrutamos nuestra vida de estudiantes. Al principio cremos que nos bamos a comer el mundo, que seramos los promotores de un cambio sustancial en nuestra profesin. A ello ayud mucho la profe Mercedes, quien en el primer turno de su asignatura pidi que cada uno dibujara un animal de preferencia. Despus haba que mento nos proyect la pelcula Tinta Roja, que narraba las contradicciones de un joven escritor-periodista. Nunca olvidar la celebracin del Da del estudiante en aquel primer ao. Fue un festejo colectivo, en el patio de la Casa de la FEU. Bailamos, disfrutamos, nos divertimos hasta la saciedad. Despus seguimos en la beca, contndonos historias, hablando de noviazgos, de pelota, de cul provincia central era mejor o si la prensa constitua el primer o cuarto poder Alguien llevaba una libreta con las barbaridades que otros decan. Por ejemplo, un da le preguntaron a Litzie sobre su edad y ella respondi: la edad actual? En otra ocasin, ante una frase de Umberto Eco sobre la semitica (todo texto tiene espacios en blanco, intersticios que hay que rellenar) un atrevido, que an no sabemos quin fue, interpret que esos espacios ausentes se deban a un problema en el teclado de la computadora o a fallas a la hora de imprimir. tudioso. Largas noches pasamos entendiendo la Historia de la Filosofa de Hegel, porque no bastaban los tomos de Abagnano para el profesor Pl. Y haba que prepararse para entrar a una clase de Gramtica con Gema Mestre o a un seminario de Historia Universal con Ral Lombana. tiles fueron tambin las experiencias de reporteros consagrados que intercambiaban constantemente con nosotros acerca de los retos del periodismo cubano. A ello se sumaban las marchas de la FEU, los mtines antes del almuerzo, las reuniones con la decana o los criterios expuestos en la publicacin universitaria El Criollito, donde se criticaban determinadas decisiones administrativas. Tambin la Radio Base sirvi para que algunos fueran mostrando sus dotes como profesionales del ter. Pienso en todo esto cuando se acerca el 17 de noviembre. S que ese espritu apasionado y transformador que haba en mi grupo sigue estando en cada aula universitaria. El estudiante cubano de hoy, movido por una historia e ideales que defender, contina abierto al cambio, dispuesto a levantar su propio futuro y con ello erigir un mejor porvenir para la patria.

PAGE 3

Cuba p18 Por Alejandro L. Trujillo Valds (estudiante de Periodismo)Director Yoerky Snchez Cullar Jefa de redaccin Miriam Anczar Alpzar Correccin Oday Enrquez Cabrera Redactores Jorge Sariol Perea Dainerys Mesa Padrn Iras Fdez-Rubio Carbonell Neida Lis Falcn Costa Director artstico Alejandro Fernndez Pea Diseo y realizacin Leonel Lpez Remuan Alejandro Fernndez Pea Fotgrafo Elio Mirand Editora Web Marta L. Cruz Snchez Web master Maricela Facenda Prez Secretaria de redaccin Mairelys Gonzlez Reyes Transportacin Enrique Garca Hernndez Prado 553 esq. a Tte. Rey, La Habana Vieja, La Habana, Cuba. CP 10200. Telf.: 862 9875 / 866 5491 862 5031-39 ext. 122 Fax: 862 4330 e-mail: almamater@editoraabril.co.cu http://www.almamater.cu ISSN 0864-0572 noviembre 2013 Portada Remuan Casa Editora Abril. La Habana Vieja, La Habana, Cuba. CP 10200. e-mail: editora@editoraabril.co.cu http://www.editoraabril.cu Imprenta: Federico Engels

PAGE 4

Director Yoerky Snchez Cullar Jefa de redaccin Miriam Anczar Alpzar Correccin Oday Enrquez Cabrera Redactores Jorge Sariol Perea Dainerys Mesa Padrn Iras Fdez-Rubio Carbonell Neida Lis Falcn Costa Director artstico Alejandro Fernndez Pea Diseo y realizacin Leonel Lpez Remuan Alejandro Fernndez Pea Fotgrafo Elio Mirand Editora Web Marta L. Cruz Snchez Web master Maricela Facenda Prez Secretaria de redaccin Mairelys Gonzlez Reyes Transportacin Enrique Garca Hernndez Prado 553 esq. a Tte. Rey, La Habana Vieja, La Habana, Cuba. CP 10200. Telf.: 862 9875 / 866 5491 862 5031-39 ext. 122 Fax: 862 4330 e-mail: almamater@editoraabril.co.cu http://www.almamater.cu ISSN 0864-0572 noviembre 2013 Portada Remuan Casa Editora Abril. La Habana Vieja, La Habana, Cuba. CP 10200. e-mail: editora@editoraabril.co.cu http://www.editoraabril.cu Imprenta: Federico Engels Rquiem por la inocencia p.4 Por Neida Lis Falcn CostaEl Buey de hierro p.16Por Remuan Saudade del graduado p.20Por Eileen Sosin MartnezDesde mi asiento p.24Por Yasel Toledo GarnachePeregrina de m misma: p.26Por Oday Enrquez Cabrera YO NO SPEAK ENGLISH p.12 Por Yisell Rodrguez Miln voces p.7 de todo un poco p.8 quin le pone el cascabel al ltigo? p.9 poesa p.10 cuento p.11 ciencia, tecnologa y sociedad p.28 deporte p.30 sudar la tinta p.32

PAGE 5

Por Neida Lis Falcn Fotos: Elio Mirand la voz de los universitarios n la pared de fondo, un uniforme de amarillez secular rodeado de cadenas y grilletes clama justicia. As visti Teodoro de la Cerra y Dieppa, uno de los estudiantes de Medicina condenado en el infame proceso del 27 de noviembre de 1871. l, junto a otros 34 compaeros de carrera e infortunio sufri los rigores del presidio poltico en las Canteras de San Lzaro. El traje evoca los sucesos que condujeron al fusilamiento de ocho jvenes, sin que mediaran pruebas o testigos de los cargos que sobre ellos pesaban. El museo de la Fragua Martiana atesora otras piezas donadas por la viuda de Fermn Valds Domnguez, que haban sido conservadas por el entraable amigo de Mart, como reliquias para desterrar el olvido. Valds Domnguez, otro de los inculpados, solicit y particip en la exhumacin de los restos de los ocho estudiantes de Medicina explica Yanay Prats Herrera, especialista principal del museo. Gracias a l podemos mostrar hoy botones de las camisas de Anacleto Bermdez y Alonso lvarez de la Campa, un canino de este ltimo y un molar de ngel Laborde, un mechn de cabellos, el plomo que remat a Anacleto y la nota manuscrita por el propio Fermn Valds Domnguez donde se lee: De rodillas sobre la tumba de mis hermanos muertos, escribo en la tierra que les guarda La sala expone tambin documentos que evidencian la reaccin de Jos Mart ante los sucesos del 27 de noviembre de 1871. Se encontraba en Espaa, all conoce y sufre la noticia. Al cumplirse un ao del crimen, circula por varios sitios de Madrid una hoja impresa de su autora, suscrita por Fermn Valds Domnguez y Pedro de la Torre. El suelto denuncia la injusticia cometida con los estudiantes fusilados y aquellos que sufrieron adems el dolor de las madres que perdieron a sus hijos, algunos casi nios. Ya en el sitio donde otrora se mezclaran el lamento de los reos y el sonido de los picos al romper las piedras, Yanay indica: En las ruinas de las canteras, sitio fundacional de la Fragua Martiana, una tarja de mrmol recuerda a los estudiantes recluidos y sometidos a trabajos inhumanos aqu. En su libro El 27 de noviembre de 1871, publicado 16 aos despus de aquellos tristes episodios, Valds Domnguez revela con minuciosidad y pruebas contundentes las circunstancias, el odio y las mentiras que los rodearon, sin dejar de reconocer la dieron al chantaje ni a las amenazas. As, luces serenas, son en la inmensidad del recuerdo aquellas ocho almas! Jos Mart Alma Mater / noviembre 2013 / No. 528 inocencia

PAGE 6

inocencia L OS HECHOS Sobre las tres de la tarde del 23 de noviembre de 1871, los discpulos del primer curso de Medicina esperaban la llegada del profesor Pablo Valencia San Dionisio, hoy la calle San Lzaro entre Aramburu y Hospital. Como el catedrtico que deba impartirles la clase de Anatoma iba a demorar, varios alumnos decidieron asistir a las prcticas de diseccin con el doctor Domingo Fernndez Cubas. Algunos entraron al entonces Cementerio de Espada, separado del unas galeras. Unos recorrieron los patios de la necrpolis, otros vieron el carro de conducir los cadveres, montaron en l y pasearon por la plaza ubicada enfrente. Fueron estos Anacleto Bermdez, ngel Laborde, Jos de Marcos y Juan Pascual Rodrguez. Mientras, Alonso lvarez de la Campa, el menor del grupo, tom una el instante en que la haba tocado seal su suplicio: aquella rosa fue la libro Valds Domnguez. El mismo autor comenta que la clase esperada les hizo olvidar todos aquellos sencillos incidentes, comunes, naturales en la bulliciosa edad del estudiante. Cmo pudieron estas acciones pueriles desencadenar eventos tan terribles? C OBARDA, FALACIAS VERDAD SOFOCADA Dos nombres pugnan por iniciar la lista de la ignominia: Dionisio Lpez Roberts, gobernador poltico y Vicente Cobas, celador del cementerio. Este ltimo aseguraba que los estudiantes haban rayado el cristal del nicho del periodista espaol Gonzalo Castan, una mentira que dio a Lpez Roberts la oportunidad de sumar otras: que tiraron las coronas de siemprevivas, que sacaron los huesos del atad y apedrearon al cura, que desacralizaron las tumbas de otros dos ilustres peninsulares El capelln de la necrpolis Mariano Rodrguez no quiso secundar los planes del gobernador poltico y neg la supuesta profanacin, al asegurar que las rayas del cristal en el sepulcro de Castan eran remotas y estaban cubiertas de polvo y humedad. Tambin neg cualquier amenaza o vejamen fue relevado del nombramiento y se vio obligado a esperar cuatro meses para su reposicin. El 25 de noviembre el gobernador poltico quiso levantar acusaciones contra los estudiantes del segundo curso, pero estas se desmoronaron ante la valiente actitud del catedrtico Manuel Snchez Bustamante, quien impidi que les llevaran a prisin. A la postura de Bustamante se une la del maestro de Diseccin Domingo Fernndez Cubas, detenido junto a los 45 alumnos del primer curso por defender la inocencia de estos. Sin embargo, ni el profesor de Anatoma Pablo Valencia ni el entonces Rector de la Universidad Francisco Campas evitaron que toda la clase, incluso aquellos que no estaban presentes el da 23, fuera llevada a la Crcel de La Habana. Gritos y amenazas proferidas por miembros del cuerpo de voluntarios llenaban el lugar. EL ODIO CRECE SE CONSUMA EL CRIMEN Una gran parada militar, con reclamos de castigo ejemplar para los profanadores y exaltados informes de Lpez Roberts a su superior el General Segundo Cabo, Romualdo Crespo, antecedieron los dos Consejos de Guerra aplicados a los estudiantes para saciar la ira de quienes pedan su sangre. El Casino Espaol, varios peridicos madrileos y otros en la Isla como el Diario de la Marina, La Voz de Cuba, La Constancia, Juan Palomo, La Aurora de Matanzas y La Quincena se adhirieron a la proclama del Gobierno espaol en solicitud del escarmiento para los acusados; o El Museo de la Fragua Martiana expone objetos pertenecientes a los estudiantes fusilados.

PAGE 7

la voz de los universitarios Alma Mater / noviembre 2013 / No. 528 tambin junto a Crespo y al entonces Capitn General Conde de Valmaseda, la orden para matar. Tan oscura alianza tuvo resultados funestos: ocho jvenes, casi nios, condenados a la pena mxima. De ellos, cuatro, los que jugaron con y los tres restantes: Carlos Augusto de Latorre, Carlos Verdugo y Eladio Gonzlez, escogidos al azar. Del ltimo se conserva en el museo de la Fragua Martiana una nota que estremece por la simplicidad y nobleza de sus solicitudes, por la certeza de la muerte que en ella se trasluce. Cerra: Un pauelo que tiene Domnguez cgelo en prueba de amistad y dale este que te incluyo. Mira a ver si mi cadver puede ser recogido. Los cuerpos de los jvenes fusilados con tres descargas de artillera en el campo de La Punta, el 27 de noviembre a las 4 y 20 de la tarde, fueron trasladados a un lugar conocido como San Antonio Chiquito, en una zona de extramuros ubicada en las areas de lo que hoy es el Cementerio de Coln. Permanecieron bajo la custodia de una compaa de voluntarios. A sus familiares no se les permiti reclamarlos para darles sepultura. En una fosa comn los arrojaron dispuestos en grupos de cuatro, unos sobre otros en sentidos opuestos. Para hacer ms tremenda la ofensa, sus partidas de defuncin no quedaron registradas en ninguna iglesia parroquial hasta dos meses y medio despus cuando las asentaron en los libros del cementerio. Los ocho estudiantes inmolados no fueron las nicas vctimas de aquella barbarie: de los 45 llevados a prisin, solo a dos, un peninsular y un norteamericano, se les concedi la libertad. El resto recibi condenas de seis y cuatro aos, o seis meses de prisin, segn sus edades. Un parte la defuncin de cinco individuos de color recogidos en diferentes lugares del barrio, todos heridos de disparos de armas de fuego y bayonetas, sin que se sepa quines son los muertos, ni cules los causantes de ellos y todava agreg el informe dos nombres de espaoles heridos de bala en medio de la agitacin y el horror que por varios das se apropiaron de las calles habaneras. CAMINOS DE LUZ Nadie como Fermn Valds Domnguez hizo tanto por mostrar la verdad, aunque reconociera como ardua y dura la tarea y a pesar de que su pluma tuvo que detenerse alguna vez para dejar correr una lgrima. Junto a los dems estudiantes condenados, sali de prisin el 12 de mayo de 1872, al hacerse efectivo el indulto publicado Madrid. Al igual que sus compaeros de causa tuvo que exiliarse en Espaa. Desde entonces, no descans hasta demostrar la inocencia de sus hermanos muertos o apresados. Su cruzada por la justicia incluy momentos gloriosos. Los sufrimientos del presidio son descritos por Valds Domnguez con la misma exactitud con que denuncia el escarnio de los guardias de la crcel y de las canteras. La angustia y el esfuerzo de familiares y amigos que dentro y fuera del pas luchaban por acortar aquel suplicio, la presin ejercida por la prensa liberal en Cuba y el extranjero para lograrlo, quedan registradas para la memoria en su libro y en otros documentos y artculos publicados por l. Fermn Valds Domnguez supo resaltar el correcto proceder de espaoles como el capitn del ejrcito Federico Capdevila, defensor de los estudiantes, quien declar su vergenza ante el mandato de la fuerza, la violencia y el frenes de un puado de revoltosos sobre la equidad, la sana razn y la imparcialidad de la ley. Alab tambin la obra de Mart y otros poetas lricos, Jos Joaqun Palma, Jos Fornaris y Rafael Mara de Mendive, cuyos versos tornaron en denuncia. A solicitud de Valds Domnguez, Fernando, el hijo de Gonzalo Castan, tras exhumar los restos de su padre el 14 de enero de 1887 declar que ni estos, ni el cristal, ni la lpida, mostraban seal alguna de violencia o ultraje. Y an ms, consigui la exhumacin de los restos de sus hermanos asesinados y dirigi la construccin de un mausoleo para rendirles homenaje. Con fondos reunidos por subscripcin popular, a los que Fermn Valds sum el producto total por la venta de su libro, se erigi esa obra. Pero quizs su legado mayor fue dejar a Cuba el compromiso de la memoria. El 27 de noviembre, ao tras ao, miles de universitarios marchan en peregrinacin hasta el Monumento a los Ocho Estudiantes de Medicina en La Punta. All recuerdan en luto y rebelda eternos a quienes, como dijera Mart, murieron para el mundo y nacieron para la gloria. Uniforme de recluso usado por Teodoro de la Cerra y Dieppa.

PAGE 8

Alma Mater / noviembre 2013 / No. 5287 EL DEBER SER vocesPor Jorge Sariol sariol@enet.cu ALEJ&RO l mundo se rige por diferentes normas. O al menos lo intenta. Las profesiones establecen cdices de modo colegiado y as como hay pautas para la conducta mdica, periodstica o pedaggica, existe deben existir para los gremios, desde las secretarias a los panaderos. Obviamente, las normas, inspector acepta soborno o procede con coaccin, el peso de la ley debera ser el doble de tajante, por el carcter cnico y perverso del culpable. En la vida cotidiana las normas tambin tienen compromisos. Ofrezco ejemplo real: un joven lanzaba su pita desde el muro del malecn habanero. Con el molinete que pretenda enviar lejos anzuelo, carnada, plomada y esperanza de captura, puso en riesgo a quienes hacan ejercicios en el rea. Advertido del despropsito el joven respondi con burla que tengan cuidado ellos que son los que se van a joder. El imberbe pescador pec de incivilizado, sin la menor conciencia social. Mostr la ms absoluta falta de tica. Pero el deber ser, sea abstracta axiologa o vulgar evaluacin interior entre primero en el humano. Es cuestin de siembra. Se irriga con el ejemplo de la familia y se cultiva en la escuela. Segn cualquier diccionario, tica del latn ethica y del griego ethika es el conjunto de principios y reglas morales que regulan el comportamiento y las relaciones del ser humano. Es estudia la moral de los actos del ser malos. Es tambin apego a los principios y las reglas morales, que son las normas, conductas, prcticas, comportamiento, proceder y actuacin. Y en versin del Gran Diccionario de la Lengua Espaola Editorial 2001 la formacin ektikos pyretos tuberculosis. Pero no es el caso. O tal vez s, metafricamente hablando de enfermos o enfermedades. El muchacho de anzuelo pavoroso, est enfermo; enfermo grave como un inspector que acepte coima. Tiempos difciles vive el mundo. Sin embargo, la tica sigue siendo la una doctrina de lo bueno-malocorrecto-incorrecto-obligatoriopermitido. Y esta Cuba que amamos y padecemos es parte del contexto internacional en crisis en las que no nos faltan ejemplos criollos con anzuelos pavorosos, coimas perversas y doble moral. Muchos debaten si faltan leyes o si urge ensear tica desde los rudimentos, los conceptos o los paradigmas. Si es cierto que nacemos individuos pero no sujetos y en el transcurrir nos trasformamos en tales, resultan claves los principios tico-cvicos, en el camino de convertirnos en personas respetuosas, con dignidad y responsabilidad hacia nosotros mismos y hacia la sociedad. Pero es largo ese camino de ser ciudadanos libres, solidarios, participativos y capaces de sostener criterios humanistas, de defender derechos y de cumplir deberes, en una sociedad que castigue la falta de moral y de virtud, pero igualmente evale y encuentre maneras de premiar los paradigmas.

PAGE 9

de todo un poco la voz de los universitarios Por Miriam Anczar Alpzar Foto: ArchivoAlma Mater / noviembre 2013 / No. 528EL PERFUME ORIGEN Y CURIOSIDADES Hierbas y maderas de rboles sirvieron al hombre para avivar el fuego y as homenajear con humo (per fumum) a sus dioses en las ceremonias rituales. De ah el origen de la palabra. No obstante, la fabricacin de perfumes para uso humano comenz con los egipcios, quienes fueron los primeros perfumistas. Los orientales descubrieron que la madera, las hojas, las hierbas y trasmitan su fragancia. Ms tarde aprendieron que calientes era ms fcil extraer de ellos esencias oleaginosas perfumadas. A su vez, chinos, persas, egipcios y rabes hicieron experimentos similares. El arte de la perfumera evolucion con la civilizacin. Los antiguos se interesaron sobre todo por las esencias fuertes, como la mirra y el incienso, pero conocan ya el procedimiento por el cual los cuerpos grasos absorban las esencias perfumadas. Al principio se emplearon slo en las ceremonias religiosas. Plutarco cuenta que, en Egipto, los sacerdotes de Isis y Osiris ofrecan a esas divinidades aromas diferentes segn las horas del da. Al alba quemaban resma, que disipa las brumas del espritu; al medioda, mirra para disponer el alma a los placeres corporales. El uso de los perfumes sagrados estaba prohibido a los profanos. En la Biblia encontramos numerosas alusiones al uso de aromas sagrados: Judith se present a Holofernes perfumada con esencia de sndalo. Por Herodoto e Hipcrates sabemos que los griegos conocan la industria de los perfumes. Los ceramistas atenienses del siglo de Pericles modelaban vasijas para aceites aromticos. Se crea asimismo que la presencia de los dioses se anunciaba por un olor de ambrosa. Hipcrates, clebre mdico ateniense, para contener una epidemia de peste que amenazaba la ciudad de Atenas, y hierbas aromticas en las calles. La tcnica de extraccin de tinturas, perfumes y medicamentos comenz por prensarlas, ms tarde se perfec cion con la decoccin, la maceracin y la destilacin, mtodos que se fundamentaban en las propiedades disolventes del vapor de agua. Pero esto no mes menos voltiles, que en cambio eran absorbidos perfectamente por los cuerpos grasos. La perfumera se transform en arte cuando los qumicos recurrieron al alcohol para disolver las sustancias vegetales. Dieron el nombre de espritu a los alcoholes cargados de principios aromticos, por la destilacin. La palabra espritu fue reemplazada ms tarde por alcohol, derivada del idioma rabe. Generaciones de expertos han transmitido celosamente los secretos para extraer esencias y quintaesencias (sustancia obtenida al cabo de cinco destilaciones sucesivas).Y para cerrar, una curiosidad: El rey Carlos VIII de Francia y Catalina de Mdici tuvieron su perfumista personal. Los nobles perfumaban sus cabellos, sus vestidos, sus guantes y sus roperos. Y hasta los arreos de montar! uando llegamos a casa de Yaima, l ya estaba all desde haca poco ms de una semana. Su presencia llam mucho mi atencin, pero no quise preguntar para no ser indiscreto. El resto de los presentes eran muchachas y no quera poner incmoda a ninguna de ellas con una interrogante que pudiera considerarse fuera de lugar. Aprovech entonces un momento de algaraba femenina en la cocina para preguntarle a Anabel por la presencia del extrao. Ella, para mi sorpresa, fue hacia donde estaba el resto del grupo y socializ mi duda, causando una estrepitosa carcajada grupal. Mi novia entonces se sonroj, pues al parecer ella estaba tan intrigada como yo, pero tuvo pena y no dijo nada. Unos minutos despus de la risa, supimos que le apodaban el Rubio, que haba llegado al grupo de manos de la novia de Wilfredo y que adems se haba convertido, en apenas unos das, en amigo inseparable de las quien llevaba sola ms de un mes porque su novio haba partido hacia una beca en el exterior. A casi todas, el Rubio les pareca bonito. Yo por mi parte debo reconocer que a simple vista resultaba agradable, aunque no lo vea nada interesante. En cambio mi novia lo miraba con mucha curiosidad como si en ese instante quisiera pasar mucho tiempo a su lado. Es verdad que su onda moderna esa que hace que las chicas vibren con solo acercarse poco tradicional, atraa fuertemente a las muchachas. Aunque hubiese podido ponerme un poco celoso El Rubio

PAGE 10

la voz de los universitarios 9Alma Mater / noviembre 2013 / No. 528del nuevo inquilino, desist. La vida me haba demostrado que los celos son ms cuerda que se da uno, que hechos tangibles y palpables. Prefer conversar con mi novia acerca de l y de las causas de su predecible xito con las chicas. Despus de una amena charla, cuando todos degustamos el exquisito arroz con leche que haba preparado Anabel para el postre, cada chica se fue a su habitacin. Yo y mi novia nos acomodamos en una salita ms pequea, en la que Yaima haba colocado una colchoneta para que pasramos la noche. Para nuestra sorpresa, el Rubio tambin fue con nosotros. No recuerdo si ella fue la de la idea o fui yo. No sabra bien. Lo cierto es que justo antes de dormir, estbamos ella y yo en paos menores, y el Rubio a nuestro lado. Mi novia me propuso intentarlo a ver qu suceda y yo, dndomelas de hombre civilizado del siglo XXI, acept. No les podra contar todos los detalles, pero si de algo estoy seguro es que ella disfrut de una manera extraordinaria, solo comparada con aquellas noches donde intentbamos romper rcords y llegbamos a 8, a 9 Aquella noche en casa de Yaima el Rubio hizo de las suyas y yo estuve de acuerdo. O mejor dicho, parcialmente de acuerdo, porque cuando ella propuso que yo y l enseguida dije que no, que ese no era el tipo de placer conversacin que se tornaba un poco agresiva de parte de ella. El Rubio entonces qued recostado en un rincn, y mi novia se durmi satisfecha. A la maana siguiente, durante el desayuno, las miradas cmplices de las chicas evidenciaban que todas saban de nuestras andanzas nocturnas. Empezaron a decir frases de doble sentido, y mientras yo y mi novia nos sonrojbamos, Anabel fue al cuarto y regres con el Rubio en una mano y lo puso, erecto, encima de la mesa, como si fuese una vela de cera arrugada. Todos remos con la ocurrencia de primera vez que utilizaba semejante utensilio y que esperaba no haberle gastado las pilas. Yaima dijo que gracias a l, lidiaba mejor con la ausencia de su novio, y Anabel coment que la novia de Wilfredo tena otro en casa que nos podran prestar. Aunque mi novia y yo coqueteamos con la idea, desistimos; ella porque no le gusta extralimitarse y yo, obviamente, por problemas de autoestima: al otro artefacto le apodaban atinadamente el Mulatn. quin le pone el cascabel al ltigo?Por Rodolfo Romero Reyes : Yaimel

PAGE 11

poesa: Hanna Chomenko la voz de los universitarios Alma Mater / noviembre 2013 / No. 528REGINO E. BOTI (Guantnamo, 18781958) Notable poeta, ensayista y pintor cubano. Forma el tro de poetas que produjeron el primer renacimiento lrico en la Repblica. Figura ms representativa de la lrica y la poesa guantanamera. Colabor en ms de sesenta peridicos y revistas de Cuba y el extranjero, tambin fue director y redactor de varias publicaciones guantanameras. Entre sus principales poemarios destacan: Arabescos mentales, El mar y la montaa, Kodak-Ensueo y Kindergarten. MSTICA Amo el silencio sepulcral del da en el instante que la luz se esfuma; la csmica pereza de la bruma y el dolor de una hostil melancola. Amo la soledad de la abada; la efmera existencia de la espuma; el pesar que da muerte, el mar que abruma, y el postrer beso de una boca fra. Amo la muda paz del camposanto; la cruz sin nombre, sin blandn ni llanto, do la yedra es smbolo, una idea. Amo la muerte, como la hostia, pura; y el rodar a la humilde sepultura al doble de la esquila de mi aldea.

PAGE 12

cuento Alma Mater / noviembre 2013 / No. 528JORGE L UIS PEA REYES (Puerto Padre, 1977) Poeta y narrador. Licenciado en Educacin y periodista de la Emisora Radio Libertad en Puerto Padre. Es miembro de la AHS, de la UNEAC, del Grupo Iberoamericano Amigos de la Dcima Espinel-Cucalamb y del Taller de formacin literaria Onelio Jorge Cardoso en su cuarto curso. Es profesor de Cine cubano en la universidad de su municipio, adems imparti Literatura Hispanoamericana, Antropologa y Taller de Redaccin y Estilo. ENMASCARAMIENTOS La lagartija demostr su astucia para enmascararse en cualquier sitio: deocurri caminar sobre el espejo desapareci. MALENTENDIDOS Ellos pudieron ser felices. Pero cuando el cocuyo intent algunas intermiQuin iba a cargar con un cocuyo de luces imperfectas. LA TRAMPA La triconinfa es un diminuto animal que habita en el intestino del comejn. Este ltimo que viva en la pata de palo del pirata John Silver, haba librado junto a l grandes batallas y saqueado aldeas completas, un buen da se sinti arrepentido. Entonces grit con todas sus fuerzas: Eh!, John Silver, cuidado! Algo muy dentro nos ataca. Pero John Silver continu en busca de ms victorias, sin saber que cada uno tiene un enemigo dentro. LA LUCHA Frente al espejo, el pez peleador luch hasta el anochecer. Termin descoloEsts acabado. Ser mejor que te rindas. Luego, al marcharse, luci esa sonrisa de dolor que tienen los vencedores.

PAGE 13

12 Alma Mater / noviembre 2013 / No. 528ENSEANZA DE IDIOMAS EN CUBAUniversidades de La Habana, Matanzas y Cienfuegos elaboran propuesinsatisfacciones que deja en estudiantes y profesores.Por Yisell Rodriguez Miln Fotos: Elio Mirand Qu ha fallado? No es posible que todos los profesores sean malos ni todos los alumnos rezagados!, comentaba un licenciado en Ingls de Pinar del Ro al analizar los terribles resultados de la enseanza del idioma en las universidades cubanas. Sus preguntas no cayeron del cielo. Desde principios de los 60, a raz de la Reforma Universitaria, se imparten estas clases en los centros de educacin superior de Cuba y, todava, los estudiantes salen de las aulas balbuceando los clsicos Hello, My name is, y Nice to meet you aprendidos a duras penas en primarias, secundarias y preuniversitarios. Difcil ser que lleguen algn da ms all de tales frases. Ni siquiera el trnsito metodolgico por las ms dismiles tcnicas, tendencias, aportes nacionales ni el corre-corre de los alumnos tras el el Spectrum, o el At your pace, han logrado que la mayora de los graduados sean capaces de comprender, escribir, leer, o hablar (en el ms idlico de los casos) un idioma que, quizs de tanto mal llamarlo del enemigo, se les resiste. En Cuba no es muy fuerte la necesidad comunicativa que obliga a usar el idioma y eso contribuye al fcil olvido de los pocos conocimientos. Tampoco la imparticin de la asignatura en el archipilago, a lo largo de su historia, ha sido ideal: se han elaborado programas con objetivos que ignoran el factor tiempo y las carencias materiales, se ha debilitado la profundidad en los contenidos y la exigencia en las evaluaciones; en vez de a 16 alumnos los profesores ensean a enormes grupos de 45 o ms, la semipresencialidad hace perder protagonismo a los profesores frente al aula y, para colmo, en medio de absorbentes actividades extracurriculares y de planes de clases que a la fuerza se vinculan con otras asignaturas, muchos pedagogos han perdido la creatividad necesaria para motivar a los alumnos. Las consecuencias, a largo plazo, han sido las siguientes HABLO POQUITO AND BAD Daniel Aragn Prez y Adrin Gonzlez, de 21 aos de edad y del segundo ao de la carrera de Derecho conversan en un pasillo de su Facultad y, all mismo, cuentan a Alma Mater sus experiencias. No creemos que la enseanza sea mala. El problema es que la base enfrentar el tipo de ingls impartido durante el primero y segundo aos de la carrera. A veces, incluso, hay Adrin Gonzlez

PAGE 14

que recurrir a un profesor particular para aprobar la asignatura o agenciarse algn material con artculos actualizados. Para corregir estos problemas se debe mejorar el ingls de la primaria, la secundaria y el pre pero tambin sores de ms experiencia en las aulas universitarias, actualizar los libros de texto e incorporar equipos para reproducir el audio de cada clase, algo con lo que nunca trabajamos. Ambos consideran que un abogado cubano del siglo XXI necesita conocer lenguas extranjeras para lidiar con la transmisin de informacin y publicar e internacionalizar los resultados de su trabajo. Tan crtico como ellos result Alfredo Gonzlez Lezcano, de 23 aos, estudiante de 5to ao de Licenciatura en Fsica, quien tuvo que lidiar hace tres cursos con una difcil bibliografa: La asignatura lgebra 2 solo tena un tema en espaol, el resto estaba defenderse intuitivamente, se usan diccionarios o se pregunta a los profesores, pero as no se puede estar todo el tiempo y quizs se hayan logrado mejoras se debe aterrizar ms en las particularidades de la carrera. Lo digo porque el fsico necesita mucho ms que entender y si es verdad que hay una estructura encaminada hacia ese objetivo nunca llegan al punto necesario: la compresin de las terminologas usadas en Fsica. Su sugerencia es vincular ms a los profesores de idioma con el departamento de su carrera, se necesita ms comunicacin entre ellos y as nuestros cuatro semestres de ingls sirvan para enfrentarnos a la literatura extranjera no solo a golpe de prctica, dice. Quienes estudian carreras de conlos ms afectados cuando durante el ao escolar no han aprendido las herramientas bsicas para entender la lengua fornea o cuando no se les han adaptado los contenidos a su profesin. Muestra de ello, adems de las opiniones de los entrevistados, son los resultados de un antiguo estudio realizado en la Universidad de Pinar del Ro por el mster en ciencias Fermn Domnguez Rodrguez y el licenciado Yorky Mayor Hernndez. Bajo el ttulo enseanza del idioma ingls en Cuba, ellos encuestaron a estudiantes de la Facultad de Ingeniera Forestal para probar que con el mtodo vigente en aquella poca basado en el Side by Side III y IV se desmotivaba el aprendizaje de los estudiantes porque trataba temas desconocidos, incluso en su lengua materna, y no se ajustaba a las necesidades comunicativas ni al contexto de la especialidad. En los resultados, la mayora opin no poder valerse de co-tcnica editada en idioma ingls, el 84 por ciento se consider mal en su dominio, en tanto ms de la mitad estim que la enseanza no responda a sus necesidades profesionales y que la base material de estudio limitaba su vocabulario, la comprensin de textos y por consiguiente la preparacin. Otro fenmeno muy vinculado al cmo los universitarios perciben este tipo de instruccin est asociado, ms all del uso en las aulas, a la actualizacin del modelo econmico cubano y las aperturas de Cuba al mundo. Los cambios en la Ley de inmigracin, las continuas misiones internacionalistas de mdicos, profesores, deportistas a pases como Brasil o frica, la ampliacin del trabajo por cuenta propia ya aceptado como un cambio que lleg para quedarse y que cada vez exige ms nivel acadmico a sus trabajadores, parecen haber provocado en las nuevas generaciones de universitarios un inters extra por aprender idiomas. Por eso, son muchos los estudiantes que ingresan en la Alianza francesa, con sedes en Santiago de Cuba y La Habana, La Salle y la Lincoln, tambin en estas dos provinAlfredo Gonzlez Lezcano

PAGE 15

la voz de los universitarios la voz de los universitarios Alma Mater / noviembre 2013 / No. 528 cias, y hasta inventan cartas que los presentan como trabajadores para matricular en las Escuelas de Idiomas de todas las provincias. Odette Daz Fumero cursa el 5to ao de la carrera de Periodismo. Ella cuenta cmo los estudiantes de la Facultad de Comunicacin de La Habana optan por esos cursos una competencia, porque nuestros profesores tienen un alto nivel acadmico, lo que pasa es que tres para aprender un idioma y los cursos ayudan a complementar las clases. Agrega que en su aula hay 49 estudiantes y es extremadamente difcil darnos clases por lo cual esas lecciones extra son un alivio para los profesores, quienes son creativos y no usan solamente el At your pace, sino que se agencian otros sistemas de estudio y los recomiendan. Adems, la tecnologa avanza y algunos tenemos computadoras en la casa y con eso reproducimos y complementamos lo que no obtenemos en clases, dice. LA OTRA CARA DE LA BARAJA Hasta la Facultad de Lenguas Extranjeras de la Universidad de La Habana, donde se encuentra el departamento que presta servicios de ingls a la Casa de altos estudios con mayor matrcula del pas, fue Alma Mater a conocer las interioridades de la enseanza del ingls. All Pablo Estrada Rodrguez, jefe del mencionado departamento, explic que sus profesores adems del libro base usan otras fuentes. (Bibliografas donadas, documentos en soporte digital e Internet). sionales: apenas 27 para ms de dos mil 900 estudiantes. La mayora de estos pedagogos tiene de 51 a 60 aos, lo que evidencia un relativo envejecimiento, y la tasa de incorporacin de jvenes es muy baja. Por eso, alrededor de 15 estudiantes de 5to ao de la carrera de Lengua Inglesa, imparten clases. Estrada Rodrguez coment, adems, en exclusiva, que las Universidades de La Habana, Matanzas y Cienfuegos dan los primeros pasos para cambiar el enfoque de la enseanza del ingls en la Educacin Superior. Esos pasitos consisten en la elaboracin de una propuesta metodolgica que mitigue o elimine los problemas actuales de esta asignatura. Entre ellos mencion las condiciones materiales, que ltimamente han mejorado pero no son ni de lejos las necesarias, porque la Universidad de La Habana tiene garantizados los libros sin embargo carece de medios para reproducir audiotextos. erradicaran son las relacionadas con el rendimiento de los estudiantes porque el nuevo enfoque no incluye la semipresencialidad que en un momento result novedosa y fue bienvenida, pero la prctica demostr que incide negativamente en el buen desarrollo de la disciplina. La mayora de los profesores del departamento de Prestacin de servicios comparte esa idea. Gilberto Daz Santos, decano de la Facultad de Lenguas Extranjeras, excesiva cantidad de alumnos por aula, que los estudiantes empiezan con diferentes niveles de aprendizaje, y que el plan de estudios no facilita a los avanzados progresar ni a los atrasados ponerse al da, por lo cual quienes son buenos optan por convalidar para luego, cuando lo necesitan, pagar por las clases. Uno de los problemas fundamentales agreg es que el conocimiento del idioma ingls constituye una necesidad social que muchas veces no es asumida por el estudiante. Hacia ah va dirigida la propuesta: Bsicamente la estrategia es organizar cursos segn las necesidades, garantizar la diversidad de idiomas, Odette Daz Fumero

PAGE 16

cambiar la manera en que funciona la docencia y adquirir equipos. Habr ofertas diferenciadas segn el nivel de aprendizaje solo que el profesor no ir al aula sino los alumnos a con otros de qumica, bioqumica, biologa, artes y letras, etc que estn en su mismo nivel. La asistencia ser obligatoria, pero proponen que quien quiera podr optar por cursos especializados, por ejemplo, sobre cmo escribir abstract, Tambin incluyen la posibilidad de que los profesores cuenten con equipos de reproduccin de audio y video como medio bsico, y que se tengan ofertas no solo de ingls sino de otras lenguas como alemn, francs o portugus. Hace ms de 40 aos que Cuba imparte en sus universidades clases de ingls, pero la experiencia acumulada, y sus resultados, dicen que algo no est bien. Yo no speak English, por graciosa que se escuche, no es una frase de estos tiempos y, a pesar de eso, es muy usada por los recin graduados. Eso, como un ejemplo mnimo del problema, da la medida de lo que falta por lograr para que el futuro profesional salga del aula sin las impurezas del spanglish y consciente de que un ingls bien comprendido, escrito, y hablado, es abridor de caminos.

PAGE 17

la voz de los universitarios la voz de los universitarios Alma Mater / julio 2013 / No. 524 la voz de los universitarios Alma Mater / noviembre 2013 / No. 528

PAGE 19

la voz de los universitarios Alma Mater / noviembre 2013 / No. 528l viejo lleg al estadio a las nueve de la noche. Abri el peridico Granma con delicadeza, como si pusiera la grada de cemento y se sent encima para que no se le ensuciara su pantaln carmelita de las visitas al mdico, del nacimiento de los nietos, del velorio de su nica esposa, del Su da ha comenzado siempre desde el clarear. Luego de tomar un buchito de caf prende un tabaco y apoya la escalera en el tronco de un limonero del patio. Atrae una rama. En el extremo hay un nido igual a la mitad de una nuez, construido con hebras de cscara de coco y musgo pegadas con telaraa. Sella un ojo, como si colimara un disparo, y le echa una bocanada de humo T sabes qu es esto? Un nido de zunzunes con dos huevitos. El olor del humo azora a los camaleones musita y re con picarda. Aparecen dos zunzunes. Revolotean con los colores del arco iris en su plumaje. Son de la especie abeja: miden dos pulgadas, endmicos de Cuba. Son las aves ms pequeas del mundo y las nicas que pueden volar hacia atrs. Uno de tres minutos y, huidizo, se va sobre los techos de tejas rojas. Entonces el viejo entra en la casa; agarra una jaba y la libreta. Camina por una calle entre pedazos de asfalto, hoyos de tierra y fugas de agua por todas partes. Va a la bodega. All le esperan las distracciones tpicas de una cola cubana a inicio de mes: el chisme del momento, la mejor rebaja, cundo, cmo, por qu y para qu cambiaron de manager en el equipo de Pinar. Compra el diario a media maana y apenas mira los titulares. Sus ojos ya opacados por la paradoja del tiempo aceleran la vista al sentido. Busca la primera publicacin de su nieto entre tantas palabras que no entiende. Su menor retoo, tan solo un estudiante! Ver su nombre en letras negras al inicio de la tercera pgina lo llena de orgullo. Luego de los mandados, el almuerzo hecho por su hija: arroz blanco, caldo de frijoles negros y tostones de pltano. Mira la ventana y murmura alarmado: -El sol ya casi cae. De un momento a otro cierran el cementerio. La abuela cumple 15 aos de muerta y como cada febrero 5 la visita y le lleva conoci 5 dcadas atrs.CubaPor Alejandro L. Trujillo Valds (Estudiante de Periodismo) : Remun Pasa la vetusta cruz del camposanto antes del cierre. Estudiantes universitarios despiden a un chico de 20 aos ahogado en una presa por cumplir una prueba de amor: prometi a su novia nadar hasta el otro extremo y, a mitad de camino, sufri un infarto. Los dolientes estn tocados por el pasmo que provocan los sepelios de cadveres jvenes. En un sendero hay una cinta blanca y unos quilos, los favoritos de los santeros para aderezar los embrujos abandonados junto a difuntos y lanzados por encima de la cabeza, sin mirar atrs. Solo as se cumple el pedido. Cae la tarde. El viejo se alista para irse. Mira vieja lo que escribi el nio susurra recostado al mrmol congelado de la lpida mientras abre el peridico. para expandir el humo por el sepulcro. Quiere llevar a los restos de la nica mujer que am en su vida el olor del dulce veneno que marc su muerte. An la ve con un Popular en los labios, cantando aquella cancin de un ave cuando retorna a su nidal. Un viento de agua barre el atardecer y le hace apurar el paso. Ve salir del colegio a chiquillos mulatos, rubios, negros y jabaos tpico mosaico racial cubano cuyos padres viven tranquilos al saber que son educados y no corren riesgo alguno en las escuelas. Entonces se le humedece la mirada. Recuerda a su madre ensendole a contar en la soledad de su casita en Ro Seco. Ya oscurece cuando llega a su casa. Se baa y calienta el arroz con frijoles sobrados del almuerzo. Come y cepilla sus dientes postizos con bicarbonato de sodio. Falta poco para las nueve de la noche y, con el peridico doblado bajo el brazo, avanza en la oscuridad hacia el estadio de pelota. Tras el out 27 Pinar del Ro gan cinco carreras por dos frente a Villa Clara. Un buen juego, as se hace! grita en su interior como sntoma de la adrenalina provocada

PAGE 20

por la mayor pasin de todo cubano: el bisbol. Regresa a casa. Ve la televisin desde su silln. El sueo lo vence Rompe una borrasca con viento y el agua penetra por las persianas rotas. Estoy a su lado, recojo el peridico que se le cay antes al suelo y voy hasta la ventana para colocarlo como cortina contra la lluvia. Las gotas chocan en el papel con un sonido parecido al de una guayaba cada del rbol. Volteo y lo veo con los ojos abiertos: sonre. Pensabas que estaba dormido, verdad? Estabas dormido, viejo. De pronto, entristece Una noche como esta fue la ltima vez que vi a mis hermanosno fue el miedo lo que me impidi salir con ellos por el Mariel se inunda en un suspiro cargado de sentimiento. Escampa. El viento contina. El peridico se seca, el aire lo despega de la pared y lo enva hasta una esquina del cuarto: el viejo contempla su vuelo libre. Luego, vuelve a hablar. Sabes por qu este es el mejor pas que existe? Porque aqu nacimos, viejo. No Entonces ensea esa sonrisa que le arruga la cara como una pasa, esa que a lo largo de 70 aos le ha servido para aguantar los golpes de la vida sin marchitarse. An re, cuando dice: Porque Cuba es el nico lugar del mundo donde los zunzunes hacen el nido en el patio de tu casa.

PAGE 21

la voz de los universitarios Alma Mater / noviembre 2013 / No. 528 ecuerdo que cuando llegu a quinto ao estaba loca por graduarme, dejar para siempre los seminarios aburridos, los profesores esquemticos, las asignaturas al estilo pasars por mi vida sin saber que pasaste. Las ganas eran de ser grande, de trabajar, de comerse el mundo Ganas de volar. Pero ahora que uno sabe que el trabajo es eso, que los trescientos y pico de pesos tambin son eso, que los horarios, planes y reglas son para cumplirlos pues ya. Entonces viene Gerardo Alfonso y me recuerda que Mis amigos eran locos de amarrar/ y la clase un manicomio popular Nos veamos todos los das, y an as siempre tenamos de qu conversar. Sin embargo parece como la distancia nos va a separar/ porque tiene La saudade es un sentimiento tristeza, ni nostalgia. Es una grisura en el alma, es como la llovizna, como colores. Algn que otro xito profesional no se compara con los ratos en el portal de la facultad, dedicados por entepas Una vetusta casona de la calle G fue el lugar donde primero o hablar de un proyecto de nacin, y sent que aquello tambin era mi responsabilidad, nuestra responsabilidad. Porque la universidad, o parte de ella, nos ense a cuestionarnos cosas, a construir el conocimiento, a no aprendernos los libros de memoria. Djense de vagancia y piensen, exiga sentencioso el profe de Historia del Pensamiento Poltico (ms conocido como Harry Potter, por sus siglas en espaol). Nada como aquellas croquetas de ave y el caf a las diez de la maana, almorzar helado en Coppelia y llegar un poquito tarde al primer turno vespertino. Pocas emociones se comparan con ganar la copa de Cultura, tras Creo que nunca he gritado tanto como en los Juegos Caribe, cuando FACULTAD DE COMUNICACIN, cuando el equipo hizo un gol y paen los 100 metros planos. Un da el pitcher del equipo contrario se acerc a Abelito, ya en el cajn de bateo. Compadre, los tuyos son poquitos, pero cmo joden!. En realidad a casi todos nos va bien en el trabajo, unos destacan como nios prodigio y otros pulen talentos y habilidades, en pleno afn SAUDADE DEL GRADUADO********************************** Por Eileen Sosin Martnez Foto: Archivo

PAGE 22

SAUDADE DEL GRADUADO********************************** de aprendices. Es que son demasiado ciertos aquellos augurios que recomendaban disfrutar esos que son los mejores aos, porque despus todo cambia. Ahora hay que conformarse con Facebook, escenario de una relacin virtual, que no es ni deja de ser. Nos contentamos con colaborar en las mismas publicaciones, con los furtivos encuentros en las conferencias de prensa y el Palacio de Convenciones. Aunque suene raro, extrao hacer las tareas, lo juro, incluso las insoportables veleidades de cierta profesora de ingls, mulatona despampanante ella, a quien los muchachos apodaron Witney Houston. Qu decir de los pinareos, los matanceros, las isleas, si los kilmetros multiplican la ausencia, y ya no me queda nada en la beca de F y 3ra. Atrapando espacios se llamaba la pea de trova. Entre cancin y cancin, la gente lanzaba papelitos maliciosos, y luego el moderador los lea en voz alta. El correo electrnico tambin serva para enamorar, mientras atardeca el tercer jueves del mes. De ah salieron emparejados ms de dos, romances de contrabando que duran hasta el aguacero de hoy. Muy de vez en cuando nos hemos reunido, para recalar siempre en los eternos cuentos de la subida al Turquino, aquel frrrro campismo de diciembre, las escapadas al malecn, los 20 suspensos en Gramtica III, las historias del campo, en el mal llamado campamento Paraso. El mismo primer da de clases fui a la facultad. Apenas encontr a quien saludar, conoca a muy pocos. Estaba la msica house a todo meter y haba muchachas con tacones y colorete. Desde una puerta entreabierta del recuerdo escuch a Sabina: en Macondo comprend/ que al lugar donde has sido feliz/ no debieras tratar de volver. A veces uno se da cuenta de que, en apenas un tiempito, de alguna manera, o de muchas maneras, las cosas han cambiado. Pero esos mejores aos se llevan puestos, tatuados, amarrados al tobillo. Son lo que somos, nos constituyen. Los leo, los escribo, los pienso todos los das. Todava ando con mi carnet de la FEU en el monedero. Cuando una recepcionista o un custodio me preguntan si soy estudiante, no puedo evitar quedarme pensando. Entonces sonro y digo: ms o menos.

PAGE 23

fotorreportaje la voz de los universitarios la voz de los universitarios Alma Mater / noviembre 2013 / No. 528Guevara ms cercaEl Centro de Estudios Che Guevara desarrolla actividades didctico-culturales para los nios y adolescentes cubanos. la poblacin infantil que incursiona en las distintas manifestaciones artsticas. La propuesta resulta muy vlida porque propicia la investigacin y divulgacin de la vida y obra del Guerrillero Heroico. Fotos: Centro de Estudios Che Guevarra

PAGE 24

la voz de los universitarios 23 Alma Mater / noviembre 2013 / No. 528

PAGE 25

la voz de los universitarios Por Yasel Toledo GarnacheAlma Mater / noviembre 2013 / No. 528legu al Congreso Nacional de la Upec con miles de expectativas. El profe Flix me lo haba dicho: los excesos son malos. Aquella frase no era nueva. Me acompaaba desde mi infancia, todava lo hace, pero no me hera los sueos. Despus de ms de doce horas de viaje, estbamos en La Habana. Yo miraba, escuchaba, volva a mirar y sonrea. Saba que vivira momentos de aprendizaje. Mi experiencia en eventos de ese tipo, aunque en enseanzas anteriores, me obligaba a darle cierto crdito a una expresin que escuch antes de la cita: los congresos no resuelven los problemas. Eso es cierto. Las palabras, los documentos no resuelven nada, sin embargo pueden guiar el trabajo posterior. Las acciones concretas son las que apartan escombros y favorecen el crecimiento. Las visitas a delegaciones de base de la Upec en Holgun Recientes declaraciones de Miguel Daz-Canel, Primer Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, me cargaban las pilas. Haba aires renovadores en su discurso. Eso me agradaba, porque dentro del sistema social y sus principios ms nobles son posibles y necesarios cambios en la prensa. El sbado, 13 de julio, comenz la plenaria en el Palacio sino porque los primeros asientos estaban ocupados. Existieron criterios fuertes, con espritu crtico y deseos de tener una prensa ptima, atemperada a la actualidad del pas. Quedaron claras las necesidades de superacin profesional y de mejores sistemas de pago e infraestructuras tecnolgicas. Cuba y su gente, quiz porque el periodismo es tambin defensa de causas, al menos eso creo. Pude intervenir en la plenaria. Lo hice. Algunos se acercaron para felicitarme. Una amiga hasta me acus de valiente. Seguro que no lo soy. Qu es la valenta, si no un acto espontneo en esta contemporaneidad llena de cazadores? C ONGRESO NACIONAL DE LA UPECDesde mi asiento En Cuba se puede ser valiente, porque somos socialistas, democrticos y todo lo dems. Eso me ensean desde siempre. Eso repito en cada tribuna. Apartemos fantasmas. Cuba es de todos, esta Cuba que defendemos y amamos, porque por ella fueron valientes nuestros antecesores y cada hombre digno estar dispuesto a serlo. Me agradaron las constantes referencias a los jvenes en el Palacio de Convenciones: unas llenas de preocupaciones, otras de certezas. Hay que buscarles soluciones a las desmotivaciones de algunos. Causas? El pobre salario, el ddesde mis incursiones en los medios comprend: la prensa por la prensa no existe, porque a su alrededor gravitan demasiados factores, incluidos los polticos, incluidos esos decisores que se toman atribuciones ex cesivas y que pasan por encima de directores de medios, incapaces de defender sus criterios, o que cuidan bastante su trabajo. La publicacin del

PAGE 26

ltimo libro de Julio Garca Luis, caballero y Quijote del Sentado atrs pensaba y repasaba cules podran ser los sueos de quienes se inician en el periodismo y caminan por pasillos de la Universidad con la certeza de que un da sern los encargados de informar, orientar, de abonar las polticas para que la Revolucin viva hasta la eternidad. Profesionales y estudiantes no podemos bajarnos del tren de la superacin ni de los deseos de perfeccin de la prensa y la sociedad, aunque digan que la perfeccin es imposible constituye una meta digna y saludable. Cuando retorn, alguien me pregunt que quin vino ms fortalecido: Yasel el estudiante o el bloguero? Creo que Yasel el futuro periodista, que siente orgullo de sus profesores y compaeros en la Universidad, que disfruta y sufre los triunfos y desaciertos de la prensa nacional. Ahora mismo pienso que es quiz tarde para escribir ms del Congreso de la Upec. La Red debe estar saturada de informaciones. Imagino que, adems de la escribieron del suceso en sus bitcoras. Yo, por mi parte, me quedo con la esperanza, la experiencia y la buena compaa de esos das.

PAGE 27

la voz de los universitarios A los pies del Alma Mater, en 1941, durante su estancia en Cuba. Peregrina de m misma: la obra potica de Julia de Burgos amentablemente para el lector cubano, el nombre de Julia de Burgos (Puerto Rico 1914-Nueva York 1953) resulta desconocido, sobre todo si tenemos en cuenta que es esta escritora uno de los pilares de la cacin, sensibilidad y maneras de plasmar el dilema del sujeto puertorriqueo y caribeo en general la dotan de una increble popularidad entre coterrneos y seguidores. A lo largo de su vida desempe diversas funciones: se gradu de maestra, trabaj como bibliotecaria, entre otras que altern con su quehacer potico. Destac adems como lder poltica en la propugnacin de ideales feministas e independentistas. Su labor potica tuvo pocas publicaciones, aunque recientemente han sido recopilados varios volmenes que recogen su obra. Dos libros fueron editados antes de una prematura muerte: Poema en veinte surcos (1938) y Cancin de la verdad sencilla (1939). Pstumamente vieron la luz: El mar y t (1954), y varias antologas y compilaciones. Como exponente del intimismo neorromntico puertorriqueo, Julia de Burgos abord temticas que privilegian los tpicos de la experiencia personal, la bsqueda del destino, la exploracin interior y el amor en toda su gama de expresiones. Tambin se enfoc en los temas de preocupacin social, las injusticias polticas y la protesta en contra de la situacin de la mujer. De igual forma, se advierte en ella ve como espacio puro y de realizacin plena del hombre. 26Alma Mater / noviembre 2013 / No. 528 Por Oday Enrquez Cabrera Fotos: Archivo

PAGE 28

En un poema como A Julia de Burgos, quizs el ms difundido de toda su produccin, la nota predominante est dada a partir de contrastes. En l se describe y critica la situacin de la mujer dentro del mbito social. La oposicin burguesa-clase baja est expresada a partir de una dicotoma interna que sufre el sujeto lrico en su interior. Ante la mujer de la alta burguesa, esa socialmente domesticada, De Burgos opone su espritu de rebelda y su independencia. Con la presentacin de tal sometimiento se evidencia una crtica a la tradicin machista que ha visto a las fminas como un objeto ms dentro del hogar. Formalmente renovadora, su obra no se cie casi nunca a estructuras tradicionales, no obstante exhibe un vasto conocimiento de la mtrica espaola. Maneja un lenguaje claro, tambin innovador por la inclusin de frases y elementos de ruptura que estn a tono con las vanguardias, principalmente en la bsqueda de lo nuevo y la visin de un futuro mela palabra sencilla, desnuda, que por s transmita las sensaciones deseadas. Su primer cuaderno Poema en veinte surcos (1938), privilegia los temas de reforma social, el cuestionamiento a los rdenes polticos y morales establecidos por una sociedad patriarcal. Tambin presenta la bsqueda de la identidad y el enfrentamiento entre el yo externo y el interno. En relacin muy cercana con la naturaleza a la que ve como respaldo de su existencia. Si bien en Poema en veinte surcos el mpetu se aboca a la protesta social, su segundo poemario, Cancin de la verdad sencilla (1939) dirige su canto a la experiencia amorosa y al goce que esta provee. De lo ms terrenal la autora pasa al vuelo espiritual del amor en un discurso que desborda pasin e iluy se supedita a este y al amor como nicas formas para su vida. Mucho queda por decir ms por investigar. Eso llena de regocijo y expectativas. La obra de Julia de Burgos ha calado profundamente en la sensibilidad potica de quienes, privilegiados, la conocemos. No obstante, su musa permanece intacta, a la espera de nuevos seguidores que hagan vibrar, cada da, las cuerdas de su lira. A Julia de BurgosYa las gentes murmuran que yo soy tu enemiga porque dicen que en verso doy al mundo mi yo. Mienten, Julia de Burgos. Mienten, Julia de Burgos. La que se alza en mis versos no es tu voz: es mi voz porque t eres ropaje y la esencia soy yo; y el ms profundo abismo se tiende entre las dos. T eres fra mueca de mentira social, y yo, viril destello de la humana verdad.[] T en ti misma no mandas; a ti todos te mandan; en ti mandan tu esposo, tus padres, tus parientes, el cura, el modista, el teatro, el casino, el auto, las alhajas, el banquete, el champn, el cielo y el infierno, y el qu dirn social.[] Cuando las multitudes corran alborotadas dejando atrs cenizas de injusticias quemadas, y cuando con la tea de las siete virtudes, tras los siete pecados, corran las multitudes, contra ti, y contra todo lo injusto y lo inhumano, yo ir en medio de ellas con la tea en la mano. En 2008 y 2009, Ediciones de la Discreta (Espaa) public una antologa en dos tomos, que recoge su poesa.

PAGE 29

Por Jorge Sariol sariol@enet.cuciencia, tecnologa y sociedad la voz de los universitarios Alma Mater / noviembre 2013 / No. 528 pecan de impopulares porque, entre otras cosas, resultan muy burocrticas1. El apego a sus fundamentos obliga al lgico paso a paso en la consecucin de los objetivos. Por lo general, hay quienes cacin de que la prctica es el criterio de la verdad. Olvidan un detalle trascendental: nada hay mejor para la prctica que una buena teora. La Habana sirve de ejemplo de cmo el recurso del mtodo funciona como gua, no ya para subsistir, sino para renacer en medio su complicada densidad poblacional y desigual distribucin espacial. Por lo dems, su paisaje urbano dividido entre la ciudad formal construcciones de acuerdo a normas aprobadas y diversos, orden y concierto dudosos, hacen ms compleja su relacin ambiental. DNDE ESTAMOS, QU TENEMOS, QU QUEREMOS? Uno de los rasgos distintivos de la capital cubana es su largo litoral, que interacta con buena parte de la ciudad. Constituye un frente costero de 50 km. de longitud, desde el Rincn de Guanabo hasta el Ro Santa Ana ms los casi 20 km adicionales de su baha2. Apreciado como uno de sobresalientes, representa tambin zona de alto riesgo desde el mbito marino. Pero esta Habana nuestra de cada da tiene en la insatisfaccin de sus necesidades habitacionales el tema de los temas por afrontar, al punto de constituir trasporte, la mayor expresin de vulnerabilidad socioeconmica para muchas familias, entre las cuales una casa digna Vivienda Mnima Adecuada3, le llaman los expertos constituye la mayor aspiracin. Segn los cnones gubernamentales propiciar el derecho de los ciudadanos a tener una vivienda digna y legalmente reconocida, componen los deberes de un gobierno; tambin la obligacin de equilibrar gastos pblicos generales con los destinados a la vivienproteger a los ncleos de menos ingresos. Es pertinente revisar continuamente los programas de nuevas viviendas, en relacin con el mejoramiento de los barrios, todo en un proceso que genere ca solo un punto de la estrategia mayor del ordenamiento territorial urbano, en dimientos para proteger la ciudadde la ciudad misma. La polmica se desata porque unos consideran paradigma el modelo de gestin del Centro Histrico de La Habana Vieja y otros creen que cada zona central, intermedia o perifrica tiene que encontrar el suyo propio. NUEVAS FORMAS DE PENSAR LA CIUDAD El pensamiento urbanstico contemporneo planea el desarrollo de una urbe desde su propia capacidad, y a partir del modelo de gestin adoptado, cesos de rehabilitacin integral, tenga en cuenta el patrimonio tangible e intangible, proceda con coherencia a la hora de respetar y preservar la vida cotidiana de sus barrios y tramite los saberes locales como expresin de sustentabilidad. Tal ha sido, en verdad, la base del rescate del Centro Histrico de La Habana Vieja, en el aprovechamiento de su condicin de centralidad, la concentracin de sus valores patrimoniales y la posisingulares para asimilar nuevos programas arquitectnicos y urbansticos. Algunos sugieren la actualizacin y de un catastro territorial, que como una suerte de Atlas del Patrimonio, visualice potencialidades y junto a los proyectos dinamizadores mediante la creacin de distritos y corredores culturales consigan sustentabilidad desde la rehabilitacin misma.

PAGE 30

Que sus reas no constituyan una carga para la ciudad, sino una gran potencialidad, ha dicho la arquitecta y urbanista Dra. Gina Rey, previendo el rescate del barrio de Cayo Hueso, en Centro Habana, como ejemplo de probable desarrollo local endgeno. Sea cual sea el modelo de gestin que adopte cada territorio de la capital cubana, deber ser inobjetablemente participativo, descentralizado e interactivo entre sus actores pblicos y privados, con estrecha relaciones entre los mbitos de la produccin y de la vida cotidiana. Tendr como metas generar recursos econmicos para su desarrollo socioeconmico. Finalmente, y no menos importante, actuar como dinmico factor de identidad frente al arrollador proceso de globalizacin.1 Buscar el justo medio entre ningn proceso y demasiado proceso, proporcionando pena Fowler, 2003. 2 En 1976 se inici el llamado Catastro Nacional proceso que culmin en 1992 y que tuvo como objetivo una base catastral impresa a escala 1:10000 en la mayor parte del territorio nacional. Tal vez haya sido este el 4to descubrimiento de Cuba. 3 Segn los cnones, Vivienda Mnima til mnima de 25m2 donde se ubiquen cocina, bao y rea multifuncional con acceso al agua y sistema sanitario. Es decir un lugar con privacidad, accesibilidad, seguridad, estabilidad, durabilidad, iluminacin, con acceso al trabajo y todo con un costo razonable. rea intermedia rea perifrica MARCO TERICO CONCEPTU AL DETECCIN DE VALORES ( ATLAS) ESTRATEGIA DE INTERVENCIN PROYECTOS DINAMIZADORESMODELO DE GESTIN. Tendencias Premisas conceptuales Patrimonio material e inmaterial Msica Artes plsticas Artesana Carnaval Corredores culturales Centro de barrios Nodo Distritos culturales Itinerarios Renfuncionalizacin Nueva insercin Reanimacin Espacios pblicos Espectculo Festivales Festejos FeriasLa Habana ciudad policntrica Fuente: Territorial y Urbanismo. 2009. rea centralLa Rampa Centro Habana Centro Histrico Plaza de la Revolucin

PAGE 31

la voz de los universitarios deportePor Alexei Npoles Alma Mater / noviembre 2013 / No. 528es habla un deportista frustrado, como denominamos aqu en Cuba a las personas que, por diferentes motivos, en mi caso la estatura no pudieron realizar su sueo de llegar al alto rendimiento. Cuando cursaba la Enseanza Primaria en la escuela Josu Pas Garca, esperaba con ansiedad el da dedicado a la actividad fsica dentro de las semanas de receso, aquellas a las que muchos les huan o cambiaban por un refrescante viaje a la playa. En ms de una ocasin, me dorma despus de las 12:00 de la noche pensando en los goles y las canastas que celebrara en los certmenes deportivos efectuados todos los aos entre las diferentes secundarias bsicas de Camagey. Y qu decirles de mi etapa preuniversitaria, donde las Copas FEEM constituan la principal mo a grado 12. Con esta competicin se mantena el espritu entusiasta de los atletas, los deseos de victoria en cualquier escenario, el despertar y la consolidacin de futuras relaciones humanas y sociales. Tambin recuerdo que en mi paso por el Servicio Militar, el baloncesto y el tenis de mesa sirvieron para que, entre remates y donqueos, olvidara la nostalgia por la rica comida de casa, la lejana de la familia y, sobre todo, combatiera un poco el estrs que depara esta faceta fundamental en la preparacin para la vida. Comenc en la universidad y as mi orgulloso paso por los Juegos Interfacultades Tanos, mxima

PAGE 32

expresin del movimiento deportivo en la Universidad de Camagey Ignacio Agramante Loynaz. Cinco aos me trajeron, sin hacer uso de la irona, ms glorias que penas, porque compet con una Facultad (Lenguas y Comunicacin, CLEX) a la cual le faltaba talento deportivo, pero le sobraba sentido de perteneca. Edicin tras edicin, no terminbamos de coger el ltimo out, para, segundos despus, rodar el baln por el terreno de ftbol, y ms tarde dar el salto inicial en la disciplina de los aros y las canastas. Los varones tenamos poca presencia en la matrcula general. Perdamos casi todos los partidos pero nos ganbamos el respeto de la gente que vea como ramos los mismos quemndonos bajo el sol. Rojos, negros, morados resultaban los colores preferidos para nuestra tatuada magos a los Tanos. Nunca haba visto a un grupo de jvenes con tanta pasin, a pesar de saber de sus pocas posibilidades en los resultados. Y no solo hablo de los muchachos, porque las compaeras de facultad perdan la garganta dando apoyo y buscando agua para calmar la sed de sus Aquiles. Fueron pocos los juegos en los que salimos airosos. Adems de tres medallas en el ftbol rpido y dos cuartos lugares en la lid de bsquet, en mi opinin, la ms fuerte de los Tanos; nos apuntamos dos peleados triunfos en el bisbol y uno en el voleibol. Dichas victoCosas curiosas tambin nos ocurrieron, qu decir de las medallas que perdimos, como cuando el grandote Ernesto se embarr de bloqueador solar por todo el cuerpo y al resbalrsele la bala por la grasa su envo se desvi y tuvo que conformarse con el metal plateado. Qu les parece? Otra de las historias es El doce de CLEX. Solo segundos faltaban para que el rbitro alquilara parte de su respiracin, en el afn de sonar el escandaloso silbato que conducira a los 30 minutos de la verdad del choque de ftbol entre el once de Informtica y el doce de CLEX. No se burlen, lo que digo no es mentira, pues, por primera vez en la historia de la Galaxia, uno de los conjuntos en competencia jug un partido del ms universal con una docena de exponentes, entre ellos yo. cos sobre el csped de la UC, tampoco hubieran sido cogidos con ms piernas en la masa, pues era tanta la concentracin en el partido que los genios del software y la programacin tambin se desayunaron tarde con la envenenada manzana. Ancdotas como esas disfrut y compart en estos Juegos Tanos. Este ao me licenci en Periodismo. Sin embargo, por lo que ha representado en mi formacin universitaria, hoy ya anoto mi presencia, en rol de egresado, para la prxima justa. la voz de los universitarios 31 Alma Mater / noviembre 2013 / No. 528

PAGE 33

la voz de los universitarios sudar la tintaTexto y foto:Yuris NridoAlma Mater / noviembre 2013 / No. 528BOTES Me sent en el malecn a mirar los botes de la entrada a la baha. La tarde caa, el paisaje era apacible y hermoso. Hay momentos en que uno se entrega a la placidez con una satisfaccin serena. Tena muchos problemas, pero en ese momento era casi feliz. Un viejo se me sent al lado: Ves ese que est ah? Ese era el mo. Era? S, porque lo vend. Antes pescaba mucho, pero tuve que dejarlo porque me empezaron a doler los huesos. Ahora vengo todas las tardes a ver el bote. Le duele? Para nada, yo lo miro y pienso en todas las veces que sal al mar. Yo te digo que no era fcil, la vida del pescador es muy dura. Pero cuando lo pienso, solo pienso en lo lindo. En los sueos todo es ms lindo, si por m fuera, me pasara la vida soando. ESPERANDO El mnibus par en la carretera que va de Guantnamo hasta la autopista de Santiago de Cuba. Iba a demorar un poco, haba que arreglar un desperfecto. Me aburr de estar sentado y pens bajar. Haba visto a un hombre sentado en el borde del camino. Decid bajar. Todava no era ni media maana. El paisaje era hermoso, aunque se notaban las huellas del huracn Sandy: aqu y all se vean palmas desmochadas, rboles despeinados, casas sin techos. Pero el paisaje segua siendo hermoso. Camin alrededor de acerqu al hombre sentado. Hablaba con alguien que se haba acercado, un anciano que a juzgar por la profundidad de sus arrugas debera tener ms de noventa aos. Qu haces? pregunt el viejo. Esperando respondi el sentado. A quin ests esperando? volvi a preguntar el viejo. A nadie, no espero a nadie. Me sent aqu a esperar y ya. El chofer del mnibus avis que ya todo estaba arreglado, que bamos a seguir viaje. Sub corriendo, pero la extraa conversacin me inquietaba. Si no esperaba a nadie, qu esperaba aquel hombre? Aquello me pareci el dilogo de dos personajes de Carson McCullers en una novela surea con poca peripecia y mucha densidad psicolgica. Quizs estuviera exagerando, quizs el hombre solo estaba cansado. O quizs esperaba que fuera una hora determinada, o a que llegara el camin que lo llevara al trabajo. O qu s yo. Lo ms seguro es que aquel trozo de conversacin no tuviera grandes repercusiones. La guagua arranc y el hombre sigui sentado en el borde. El viejo se alejaba arrastrando los pies. Yo iba algo deprimido: en los ojos de aquel hombre vi la misma desesperanza que un da vi en los de mi vecino Lzaro...