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Alma mater
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Permanent Link: http://ufdc.ufl.edu/UF00098943/00076
 Material Information
Title: Alma mater
Physical Description: v. : ill. ; 57 cm.
Language: Spanish
Publisher: J.C. Fernandez
Place of Publication: Habana i.e. Havana, Cuba
Creation Date: March 2012
Publication Date: 09-2012
Frequency: daily
regular
 Subjects
Genre: newspaper   ( marcgt )
newspaper   ( sobekcm )
Spatial Coverage: Cuba -- Habana
Cuba -- Havana
 Notes
General Note: Description based on: Año 6, no. 1 (30 de sept. de 1933).
General Note: "la voz de los universitarios."
 Record Information
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: oclc - 20802575
lccn - sn 89048340
issn - 0864-0572
Classification: lcc - Newspaper 660
System ID: UF00098943:00076

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nuestro credo El Director Si preguntan por Joaqun Lavado tal vez pocos lo conozcan, pero si dicen Quino, entonces a la mente de muchos llegar el famoso dibujante nacido en Argentina junto a la imagen de su personaje principal: Mafalda. Desde muy pequeo se le conoci as, para distinguirlo de su to Joaqun Tejn, pintor y dibujante publicitario con quien a los tres aos descubri su vocacin artstica. Quino acaba de cumplir ocho dcadas como un arquero que no sabe por dnde entr la pelota, segn sus propias palabras. En las redes sociales circulan declaraciones suyas acerca de lo humano y lo divino, las maneras de enfrentar la creacin, el humor en tiempos de crisis; asuntos todos que serio padecimiento de glaucoma le impide representar en trazos sus ideas. De forma analtica, absorba temas de la realidad y los interiorizaba para devolverlos en expresiones humorsticas medios. Sus fuentes de inspiracin fueron siempre la lite ratura, la radio, los peridicos y las cartas de los lectores porque revelan problemas que disgustan a la gente, lo que quieren cambiar. A principios de los 60, el autor cre Mafalda, esa nia que odia la sopa y desde la aparente inocencia escruta en Chile, quien mand a incinerar los libros despus de ver unos dibujos animados de ella, segn narra su propio autor en una entrevista. que las historietas asumen una funcin cuestionadora de las costumbres, por lo que aprecia en este comic las tendencias de una juventud inquieta que asume el paradjico aspecto de disenso infantil, de esquemas psicolgicos de reaccin a los medios de comunicacin de masas, de una urticaria moral provocada por la lgica de un mundo dividido, de un asma intelectual causada por el hongo atmico. da, que dej de dibujar a inicios de los 70, tal vez para evitar sentirse esclavizado o caer en repeticiones. Hace unos das, mientras buscaba en los archivos de Alma Mater encontr que en el reverso de portada de varios n de sus propuestas y la actualidad que poseen, las publicamos nuevamente, como parte de los trabajos por el aniversario 90 de nuestra revista. Tambin es una manera de resaltar el humor inteligente, que invita a cambiar la realidad y llega a transformarnos a nosotros mismos.

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Director Yoerky Snchez Cullar Jefa de redaccin Miriam Anczar Alpzar Redactores Jorge Sariol Perea Dainerys Mesa Padrn Iras Fdez-Rubio Carbonell Pavel Lpez Guerra Analista Neida Lis Falcn Costa Alejandro Fernndez Realizacin Rosario Cabrales Tortosa Fotgrafo Elio Mirand Editora Web Marta L. Cruz Snchez Web master Maricela Facenda Prez Secretaria de redaccin Mairelys Gonzlez Reyes Transportacin Enrique Garca Hernndez Prado 553 esq. a Tte. Rey, La Habana Vieja, La Habana, Cuba. CP 10200. Telf.: 862 9875 / 866 5491 862 5031-39 ext. 122 Fax: 862 4330 e-mail: almamater@editoraabril.co.cu http://www.almamater.cu ISSN 0864-0572 septiembre 2012 Portada ALEJ&RO Casa Editora Abril. La Habana Vieja, La Habana, Cuba. CP 10200. e-mail: editora@editoraabril.co.cu http://www.editoraabril.cu Imprenta: Federico Engels Del Teo a Perot, el ciclo de la vida p.30

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Director Yoerky Snchez Cullar Jefa de redaccin Miriam Anczar Alpzar Redactores Jorge Sariol Perea Dainerys Mesa Padrn Iras Fdez-Rubio Carbonell Pavel Lpez Guerra Analista Neida Lis Falcn Costa Alejandro Fernndez Realizacin Rosario Cabrales Tortosa Fotgrafo Elio Mirand Editora Web Marta L. Cruz Snchez Web master Maricela Facenda Prez Secretaria de redaccin Mairelys Gonzlez Reyes Transportacin Enrique Garca Hernndez Prado 553 esq. a Tte. Rey, La Habana Vieja, La Habana, Cuba. CP 10200. Telf.: 862 9875 / 866 5491 862 5031-39 ext. 122 Fax: 862 4330 e-mail: almamater@editoraabril.co.cu http://www.almamater.cu ISSN 0864-0572 septiembre 2012 Portada ALEJ&RO Casa Editora Abril. La Habana Vieja, La Habana, Cuba. CP 10200. e-mail: editora@editoraabril.co.cu http://www.editoraabril.cu Imprenta: Federico Engels de todo un poco p.8 quin le pone el cascabel al ltigo? p.9 poesa p.10 cuento p.11 voces p.12 Quino en Alma Mater p.14 ciencia, tecnologa y sociedad p.28 sudar la tinta p.32 Con el corazn de vacaciones p.4 Lidia Hernndez Tapia Del Teo a Perot, el ciclo de la vida p.30 Angustias y secretos de un poeta octogenario p.20 Yoel Surez Fernndez La ltima sonrisa de Trejo p.23 Pablo de la Torriente Brau Carpentier: cultura y sociedad p.26 Miriam Anczar Alpzar

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la voz de los universitarios Lidia Hernndez Tapia, estudiante de Periodismo Con el corazn de vacaciones Yo tengo corazn, pero est de vacaciones, es una frase clebre para no pocos jvenes de estos das. En Cuba, el culto a las parejas efmeras y la pelota discuten el ttulo de Deporte Nacional. Sin embargo, an sobreviven quienes in sisten, como lo hiciera el Principito de Antoine de Saint-Exupry, en la idea no existe otro ejemplar en millones para ser feliz, solo mirarla. hasta que la muerte los separe con servan su vigencia para estos ltimos, el placer de lo fugaz en las populares descargas relaciones ocasionales sin compromisos de eternidad, sus tituye formalismos de antao. Inmadurez propia de edades tem pranas de la vida?... Crisis de la fami lia?... Hippies de nueva generacin?... Avance o retroceso de la humanidad? Los ms osados aseguran: Yo solo busco diversin; los miedosos: No s sobrevivir sin compaa; los desenfadados: De cuando en cuando que van a la raz: Se le llama amor a cualquier cosa?. Imposible de ignorar resulta la ten dencia de la juventud a cuestionar y no imitar los patrones heredados de sus padres y abuelos respecto al modo de interactuar con sus parejas. Es posible en estas circunstancias una relacin estable y duradera? Es aca so necesario experimentar, mientras se busca la mtica alma gemela? Y si aparece entonces qu? NO ES BUENO QUE EL HOMBRE EST SOLO DIJO DIOS Aunque la necesidad del amor aparece como una constante en la vida humana, el modo de enfrentar la soledad ha resultado polmico desde los inicios de la civilizacin. La tendencia de la juventud cubana a optar por relaciones de pareja libres de formalidades y com promisos tiene implicaciones emocionales, fsicas y sociales. Supone este hecho una evolucin o un retroceso a la promiscuidad primitiva? Alma Mater / septiembre 2012 / No. 515

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En la Grecia antigua, por ejemplo, las personas podan abandonarse al puro principio del placer. Su mito Sin embargo, en la Edad Media, la Iglesia Catlica institucin rectora de la conducta ciudadana de esa poca, estableci una separacin muy radical entre lo espiritual y los asuntos de la carne. El matrimonio, concebido como un contrato, muy poco tena que ver con la moderna concepcin del amor. Hace algunos aos, cuando el casamiento era la opcin establecida por la sociedad como ms correcta, segn tradiciones o cnones, per manecer soltero pareca una especie de desgracia. Y si la persona sin compromiso era una mujer, pasaba a tragedia. Los motivos para lamentar el hecho variaban, segn el sexo: a las solteronas se les atribua una suerte de indefensin ante la vida. Adems, se crea que tenan algn tipo de resentimiento hacia lo masculino. A menudo, se sospechaba que eran lesbianas, asegura la periodista estadounidense Anne Kingston, en su libro Esposa, no esposada. Por su parte, Marianne Wilkinson, seala en La plenitud del amor: Las relaciones entre los hombres y mujeres jvenes de hoy son poco comprometedoras y estn rodeadas de cierta solidaridad. Sus estructuras varan cada vez a mayor velocidad y de manera ms libre e imaginativa. Q U HA PASADO CON LA PAREJA DE NOVIOS ? ltimamente, a mis relaciones ni siquiera me gusta llamarles noviazgo. No, no. Salimos. Si todo marcha bien, nos volvemos a ver. Eso puede durar un da, una semana, cinco o seis me y graduada de Informtica en la C U JAE. De igual modo, Carlos, de 28 aos, mientras devora un cigarrillo en el cn aires de quien posee toda la verdad: En realidad, yo nunca busco tener novia. Es muy costoso mantener una relacin es table, pues todo el mundo quiere salir a los lugares ms caros y bonitos, y eso solo se puede una vez al mes. La posicin de Carlos, habra en contrado fuertes detractores antes de 1918, cuando se realiz el primer divor cio en Cuba. Al menos, una batalla legal ganaban los solitarios de entonces, en defensa de su derecho de elegir la res puesta correcta al dilema, tal vez eterno, de compaa contra independencia. Surge en este punto una pregunta Tener pareja implica exclusividad? Como mismo existen muchos hom bres promiscuos, las mujeres somos iguales. No todas las relaciones se pue den llevar ms all de una descarga, necesidad de buscar en otra algo que esa no te da, opina Ins, estudiante de Telecomunicaciones. EL PASADO ES UN PR LOGO En Cuba, con un ndice de divorcios de 33,7 por cada mil habitantes, segn cifras boran el hecho de que la familia clsica de pap, mam y sus hijos, existe en una proporcin menor a lo antes habitual. La psicloga Lourdes Fernndez, en su texto pareja seala que nunca antes se haba profetizado con tanta vehemencia acer las ltimas dcadas. Muestra de ello es la revolucin sexual de los aos sesenta del pasado siglo, cuando reaparece el sexo en grupos, el intercambio de pa reja, la convivencia en comunidades, la apertura hacia el homosexualismo y el matrimonio a prueba. Rolando, ingeniero en Autom tica, considera: Ese hasta que la muerte nos separe de antes, era un engao. Se casaban, compartan anillos y despus se pegaban los ta rros en cualquier burdel. Somos he rederos de diez mil esquemas para ser felices, pero evolucionamos, y es hora de desprendernos de todos los tabes del ao de la corneta. Si bien existe un consenso al considerar al presente un momento de ruptura de pautas tradicionales de comportamiento, Yoanka Valds Jimnez, especialista en temas de la Familia, del Centro de Investigaciones Psicolgicas y Sociolgicas (CIPS), considera que no se proponen con claridad modelos alternativos para sustituir los que van quedando atrs. An as, explica: En mis investiga ciones, jvenes y adolescentes cuba nos plantean, como un ideal, tener una familia algn da. Ello no sucede en otras regiones, donde hay ms tendencia a la vida en solitario. Respecto al tema de cmo viven las parejas de hoy, Ernesto, un joven cristiano de 26 aos, dice: No porque un hecho sea generalizado o comn, es normal. El comienzo del fracaso de esas relaciones es estar sustentadas bajo la condicin de mientras les vaya bien mientras funcione Siempre se presentarn cuando desempea su papel el compromiso de salir adelante, por la familia, por el amor que un da se prometieron. Si al primer obstculo ya se con sidera la posibilidad de separarse, el camino ms fcil es la escapatoria, y si les falta el sentido del compromiso al fracaso.

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la voz de los universitarios va es que no existe ninguna. Rolando asegura que todo est en el acuerdo y la sinceridad de las partes implicadas. Q uizs quieres a los seres libres, y en esa libertad, puede haber ms de dos, dice mientras sonrie. Asimismo, Fernanda, amiga de Rolando, considera: No veo por qu relacin. Muchas veces, complemen ta y ayuda a valorar cunto podemos amar al otro. CA USAS E IMPLICACIONES El amor es la respuesta; pero mientras tanto, el sexo propone unas cuantas preguntas, piensa el guionista, actor y director estadouni dense Woody Allen, con su sarcasmo acostumbrado, sin considerar las implicaciones suicidas de una sexua lidad irresponsable en la actualidad. Se estima que cada da en el mundo se infectan de VIH/SIDA 6 000 perso nas, entre 15 y 24 aos una cada 14 segundos. Adems, de la cantidad de abortos en malas condiciones realizados anualmente, alrededor de 20 millones causan unas 78 000 defunciones, en su mayora jvenes de 15 a 19 aos. Sin embargo, muchos jvenes en colocarle un sello de garanta de eter nidad a sus relaciones. En este con texto donde el divorcio aparece como una de las principales alternativas para econmicas difciles y la tendencia en el mundo al individualismo, una pareja estable, para qu?... dnde?, cues tiona Yolanda, investigadora del CIPS. Por su parte, Carlos encuentra otra explicacin: Ahora las mujeres exigen de recho de los hombres La sociedad pretende que la mujer mire solo a su pareja, y a su hermano seguro le dice: T acaba, que vas a ser muy hombre. vez? Claro. Yo me aburro muy rpido. Al principio todo es muy bonito, pero cuando se entra en la rutina, y comienza a salir la parte negativa de ambos, hay que renovar el ciclo, eh? B rinco. a su modo, y analiza el fenmeno como una cosa ms, de tantas locas que se ven en la actualidad. Si es bueno o malo, si es avance o retroceso de la sociedad, no ve mo tivos para preocuparse por eso. Por el contrario, Enrique comenta que en su poca de adolescente conquistaba muchachas como trofeos, y de ello solo obtuvo vacos emocionales enormes. Desde hace aproximadamente cuatro aos, se ha propuesto hacer amigas, e ir en busca de la persona adecuada para la relacin profunda que ha soado, que lo colme de verdadera felicidad. Segn su experiencia, considera que quienes optan por la va de lo desechable y lo voltil en materia afectiva es, fundamentalmente, porque no han descubierto otros horizontes. Alma Mater / septiembre 2012 / No. 515

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En qu empleamos el poqusi mo tiempo de existencia? cues tiona. Cuando contemplo el de venir del universo y lo comparo con los 75 aos que nos corresponden, con suerte, y que se van en fatiga intil, no entiendo cmo otros pue den hacer cosas sin saber para qu, como movidos por la inercia. Por su parte, la psicloga Yoanka Valds Jimnez opina que desde el punto de vista de la libertad de eleccin de las personas, es posi tivo. Lo cuestionable es qu sigue cuando se convierte en hbito, en estilo de vida, y si estn preparadas las familias cubanas para este modo de actuar de sus hijos. En hogares donde conviven varias generaciones, los ms jve nes pueden ser muy presionados. Tal vez les imponen prohibiciones, y eso es peor, pues de ah resultan rebeldas o sentimientos de culpa. Yo apuesto por la satisfaccin de las personas, la plenitud y, sobre todo, la responsabilidad. Pudiera considerarlo una in volucin, si las personas no son satisfechas al mximo, y lo hacen como deporte o por contagio. Si lo viven como esto es lo que quiero, para m est bien, concluye Valds Jimnez. P AREJA ESTABLE: UTOPA O NECESIDAD Es el amor un arte?... O una sen sacin placentera, cuya experiencia es cuestin de azar, algo con lo que se tropieza si se tiene un poco de suerte? No es solo un sentimiento, sino tam bin una decisin, considera Enrique. Pueden existir los ms dismiles moti vos para esquivar compromisos y forma lidades en este siglo XXI, cuando muchos creen que amar es sencillo, y lo difcil es encontrar alguien para enamorarse. La prctica de las descargas no pue asume por contagio, acrticamente, se ra lamentable que un da la persona se diera cuenta de que fue utilizada para satisfacer a alguien, como un objeto. En mi opinin, la decisin individual, por encima de las discrepancias, debe ser respetada, considera la psicloga Yoanka Valds. No todos los seres humanos anhelan un compaero inseparable para compartir su existencia. Otros, suponen que se comprometern e incluso se casarn. Cundo? Yo vivo en el presente, asegura Car los. Otros, como Rolando, planean tener en el banco 80 pesos guarda dos para el divorcio. Soy feliz? Resulta, en estas circunstancias, una pregunta de pri mer orden. Ms all de las delimita ciones de correcto o errneo queda la satisfaccin personal. A cargo de cada quien est, entonces, optar o no por un corazn de vacaciones. Nota: Los nombres de algunos entrevistados fueron cambiados, para respetar su privacidad.

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la voz de los universitarios espus de forzar mis neu ronas literarias en un nuevo cuento, el papel en blanco me agobia por saber intiles mis es fuerzos. No encuentro la inspiracin y mis musas se esconden para hacerme sufrir. Mi esperanza es poder hablar con ella; porque casi siempre me hace soar. No lo pienso dos veces, me pongo el pulver azul que cuelga en la pared del cuarto y salgo para la calle. Desde la esquina observo que, para mi sorpresa, no hay nadie usando el telfono pblico de mi barrio. Apresuro el paso, mi nico objetivo es or la voz de Patricia. De pronto me siento frustrado; la pelirroja de la cartera descuelga el auricular justo cuando estoy a tres metros. En este instante cuento hasta diez y espero paciente mente. Si en vez de ella hubiese sido mi vecina Fefa, tendra que haber renunciado a mis aspira ciones, porque sus llamadas a Oriente duran casi media hora y si te atreves a decirle algo, arma un seguro hablar rpido. Ahora no vale la pena ser pesimista; pensar que el telfono se llenar de me dios con esta ltima llamada o que saldr el letrero que indica FUERA DE SERVICIO, es una prdida de tiempo. Se debe siempre pensar positivamente, pero... la pelirroja no termina. Yo no soy chismoso pero escuch que est localizando al bombero Ral. Sin ser diablico, olvido aquello del prjimo y deseo que el dichoso Ral no haya ido a trabajar. Pero Ral contest el telfono. Segundos despus se cae la llamada y de la alegra casi doy un salto. Tomo el auricular y marco r pidamente los siete dgitos con la C A B E Z AS B IEN P U ESTAS Misteriosos personajes, lugares y cosas matizan el da a da de la con temporaneidad. Giros en las leyendas, apariciones inesperadas y nuevas interpretaciones de los sucesos con frecuencia asumen valores noticio sos y atraen el inters de miles de personas hacia sus orgenes. La Isla de Pascua o Rapa Nui (nombre polins), en Chile, ha sido por aos catalogada como extica, tre los destinos ms codiciados por viajeros expertos. Algunos de los elementos ms atractivos del sitio redundan en sus ochocientos ochenta y siete estatuas o moais dispersas por toda la geografa, y creadas (segn consideraciones de entendidos) para honrar a los antepasados. Si bien poseen similitudes en cuanto a la forma y al estilo: ngulos ras, cuerpo estilizado, adems de emplear la misma piedra volcnica en su talla, las estatuas se diferen cian en cuanto al sexo, la forma de las orejas, los ojos, el peinado. A propsito, recientemente ha salido a la luz un hecho inslito que los moais Desde su descubrimiento, algunos se han mostrado de cuerpo entero, exhibindose de pie; sin em bargo, sobre las cabezas dispersas por toda la isla nunca se especul existencia alguna de prolongaciones. Excavaciones realizadas hace un tiempo revelaron, con sorpresa, los cuerpos de dichas cabezas enterra dos bajo una profunda capa de tierra durante siglos. Se discurre acerca de la causa de tal sepultura, e investigadores coinciden en que mientras los nativos traslada ban las tallas a alguna aldea del otro lado, fueron sorprendidos por una guerra y debieron abandonarlas en medio del camino. Se supone que el tiempo, las lluvias y los residuos realizaron el ocultamiento, dejando al descubierto tan solo las cabezas y mucho espacio para la imaginacin. Se tiene constancia de que para construir estos monumentos los habitantes de Rapa Nui destruyeron la rica flora de la cual gozaban sus terrenos, amenazando la fauna y su propia alimentacin. Se cuenta, adems, que llegaron a remover mon taas de piedra enteras, posterior mente trabajadas con minuciosidad, procurando as un notable cambio en la geografa del lugar. de todo un poco Damepa Alma Mater / septiembre 2012 / No. 515

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la voz de los universitarios Alma Mater / septiembre 2012 / No. 515 quin le pone el cascabel al ltigo? Rodolfo Romero Reyes Ilustracin : Yaimel Romance pblico y telefnico esperanza de que no est ocupado. pudiera poner con Patricia. Escucho la voz angelical ...Oigo, Patri, soy yo...; la vieja Juana me interrumpe: Eres el nico para el telfono?. Le digo que s con la cabeza. Te llam para decirte..., la llam para decirle que necesitaba or su voz, conversar un rato sobre las estrellas, hablar de sus anhelos y mis deseos, imaginarla junto a m en la playa contemplando la puesta del sol. Otra vez me siento morir, cmo le digo esto por tel fono? Detrs de m est la persona ms chismosa de Guanabacoa y para decir estas cosas, cuando son honestas, se necesita cierta priva cidad. Decido entonces hablar de cosas comunes y otros temas no tan importantes, mientras veo que a la cola se han incorporado tres perso nas ms. Trato de concentrarme en mi conversacin pero empiezan los comentarios: o, le zumba, la gente cree que el telfono es privado. T vers que Carlitos se va antes de que lo llame. Sera mejor llamar a las tres de la maana, pero a esa hora Patricia duerme. Oye asere, termina, que lo mo es urgente, dice el ms atrevido. En contra de mi voluntad se acerca el momento de despedirme. Antes era todo un problema: el menudo se acababa cuando ms interesante estaba la conversacin, sonaba una musiquita y surga la frase de costum bre: Oye, se va a caer la llamada, te quiero mucho, chao y la pobre Patricia se quedaba a mitad de frase y el te quiero nunca llegaba a su destino y solo serva para desahogar mi corazn. Ahora con el cdigo de tarjeta PROPIA, la cosa es distinta y la frase de despedida cambi: tengo que colgar, porque hay cola en el telfono; y las esperanzas de seguir soando junto a Patricia llegan a su Camino a mi casa, insatisfecho, pero feliz. Las palabras de Patri han inspirado mis ideas. El papel en blanco me espera, y me animo a escribir con la esperanza secreta de que, algn da no muy le jano, en lo ms oscuro de los lugares marginados, all donde las aguas son ms salobres y no llegan los cables de la compaa telefnica, alguien se instalen un telfono.

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la voz de los universitarios poesa Ilustracin : Hanna Chomenko VICENTE ALEIXANDRE ( Sevilla 1898-Madrid 1984) Considerado uno de los grandes poetas espa oles del siglo XX. Perteneciente a la Generacin del 27, fue galardonado con el Premio Nobel de Literatura en 1977. LAS MANOS Mira tu mano, que despacio se mueve, transparente, tangible, atravesada por la luz, hermosa, viva, casi humana en la noche. mrala as crecer, mientras alzas el brazo, bsqueda intil de una noche perdida, ala de luz que cruzando en silencio toca carnal esa bveda oscura. No fosforece tu pesar, no ha atrapado ese caliente palpitar de otro vuelo. Mano volante perseguida: pareja. Dulces, oscuras, apagadas, cruzis. Sois las amantes vocaciones, los signos que en la tiniebla sin sonido se apelan. Cielo extinguido de luceros que, tibios, campo a los vuelos silenciosos te brindas. Manos de amantes que murieron, recientes, manos con vida que volantes se buscan y cuando chocan y se estrechan encienden sobre los hombres una luna instantnea. Alma Mater / septiembre 2012 / No. 515

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la voz de los universitarios cuento Alma Mater / septiembre 2012 / No. 515 HABLABA Y HABLABA... Hablaba, y hablaba, y hablaba, y hablaba, y hablaba, y hablaba, y hablaba. Y venga hablar. Yo soy una mujer de mi casa. Pero aquella criada gorda no haca ms que hablar, y hablar, y hablar. Estuviera yo donde estuviera, vena y empezaba a hablar. Hablaba de todo y de cualquier cosa, lo mismo le daba. Despedirla por eso? Hubiera tenido que pagarle sus tres meses. Adems hubiese sido muy capaz de echarme mal de ojo. Hasta en el bao: que si esto, que si aquello, que si lo de ms all. Le met la toalla en la boca para que se callara. No muri de eso, sino de no hablar: se le reventaron las palabras por dentro. LA UA El cementerio est cerca. La ua del meique derecho de Pedro Prez, enterrado ayer, empez a crecer tan pronto como colocaron la losa. Como el fretro era de mala calidad (pidieron el atad ms barato) la garfa no tuvo hacia la pared de la casa. All serpente hasta la ventana del dormitorio, se meti entre el montante y la peana, resbal por el suelo escondindose tras la c moda hasta el recodo de la pared para seguir tras la mesilla de noche y subir por la orilla del cabecero de la cama. Casi de un salto atraves la garganta de la de Miguel, traspasndola. Fue lo menos que pudo hacer el difunto: tambin es cuerno la ua. MAX AUB (Pars 1903Mxico 1972) Novelista, dramaturgo, poeta y crtico espaol, de madre francesa y padre alemn de origen judo residentes en Espaa desde 1914. Estudi en Valencia y comenz su obra literaria colaborando en publicaciones como Azor y la Revista de Occidente

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la voz de los universitarios Jorge Sariol Ilustracin: Yaimel voces De qu se habla cuando se argumenta a favor o en contra de la igualdad entre el hom bre y la mujer? De diferencias y similitudes fsicas? De actitudes y aptitudes? Se habla de derechos y deberes? A mi juicio el tema de la igual dad entre el hombre y la mujer no puede ser discutido en la sociedad cubana como se pudiera producir en otras latitudes, aun cuando nos lastren mentalidades retrgradas, los que no estn libres ninguno de los dos sexos. En naciones desarrolladas el matrimonio condicionado por la separacin de bienes, la procreacin mnima o la vida independiente no hace, en mi opinin, ms libre a la mujer. La hace ms sola. En pases pobres, la dependencia econmica, la marginacin familiar o social nunca se sabe donde empieza una y termina la otra enajena de todo derecho a superarse y encontrar un lugar bajo el sol. Todo esto puede dar pie a concepciones errneas y a rece tas extemporneas, sobre el modelo familiar quien-se-ocupa-de-la-casaquien-procura-el-sustento, en el cual Cuba no encaja. En nuestro pas an no hemos encontrado el meollo de la discusin, al menos a nivel microsocial, pues en lo tocante al nivel acadmico o macroso cial se ha avanzado mucho. Y la sociedad cubana tiene sus peculiaridades: la mu jer ocupa con la misma responsabilidad o polticos; las universidades cubanas generalmente estn ms pobladas de mujeres que de hombres, y la mujer cubana va con mejores posibilidades de hacer valer sus derechos, porque la so ciedad est diseada para defenderla. Pero esto no se consigue solo con la idea. En circunstancias mediticas se sigue viendo el problema como si pudiera resolverse con nomenclaturas tales como nios y nias, presidente y presidenta, y as hasta el chiste de periodistas y periodistos. Por el camino de la controversia se olvida un detalle: el ser humano es nico y diverso, nico en la diversidad y diverso en la unidad. Traducido al buen iguales; tampoco dos mujeres y somos en suma, humanidad. Conozco a unos cuantos hombres incapaces de lanzar la jabalina como nuestra primera campeona olmpica, y conozco a unas cuantas mujeres inhbiles para cocinar, ni por providencia como el siempre recordado Smith. Y a mi juicio esa es la mayor virtud de un enfoque de gnero: el anlisis de Bajo el signo de la controversia las diferencias y las similitudes para lograr equilibrio. Un estudio realizado hace algu nos aos sobre bases de datos de mortalidad de la Direccin Nacional de Estadsticas, tuvo como objetivo de mortalidad segn un enfoque de gnero en la poblacin cubana. El estudio determin que en Cuba las mujeres viven un poco ms que los hombres. Por cada ao dejado de vivir por una mujer, los hombres dejaron de vivir 4 aos, sobre todo en edades ms jvenes, entre 30 y 49 aos. Hay diferencias porque existen factores biolgicos (genticos, hereditarios dismil para cada sexo, en relacin con los riesgos de enfermedades, invisibles muchas veces para los patrones de las ciencias de la salud. Un enfoque de gnero encauzara debera encauzar la equidad no solo en lo moral, sino tambin sexo, para ayudar en la conformacin de soluciones y vas de intervencin sanitaria y social. poco atrincheramientos, porque la vida y por ende tambin la muerte, acta sin mirar a quin. Se trata de vivir, y eso es lo bueno, con conocimiento de causa de ventajas, de lmites y de equilibrio, sin que un enfoque de gnero no separe sino ayude a juntar voluntades. Y no creo que en verdad haga falta no todava una propuesta de fundacin de la Federacin de Hom bres Cubanos (FHC), aunque para algunos haya indicios de que nos estamos volviendo minora. Alma Mater / septiembre 2012 / No. 515

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Bajo el signo de la controversia

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la voz de los universitarios la voz de los universitarios Alma Mater / septiembre 2012 / No. 515 Durante los aos ochenta Alma Mater public diferentes obras del destacado caricaturista argentino Joaqun Salvador Lavado ( Quino ). En esta ocasin repro ducimos algunas de aquellas propuestas como homenaje al autor de Mafalda, quien recientemente arrib a sus ocho dcadas de vida. Quino en Alma Mater

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la voz de los universitarios ANGUSTIAS Y SECRETOS DE UN uis Marr vive rodeado de evocaciones. Su apartamento en el barrio de La Vbora, que Nicols Guilln le obsequiara, es un cofre donde guarda las cartas de Virgilio Piera, y fotos nicas de Fayad Jams. Recuerda cuando Pedro de Ora y l saltaron la cerca del Estadio Universitario para ver bailar a Alicia Alonso, en una famosa velada durante el batistato; y uno de sus poemas (Danzante) que con veinte aos dedicara a la prima ballerina assoluta Dice Marr que en los 80 ella le envi una carta muy bella agradeciendo el poema. A veces la memoria lo engaa, y en su juego cruel lo aleja del hilo de la entrevista. Hay preguntas sin respuestas por esta amarga travesu ra que ataca al Marr octogenario. Public su primer libro de versos y entr a la universidad con ms de treinta aos; para su estreno de novelista tuvimos que esperar a que pasaran unas cuantas dcadas. Es que siempre llega tarde o madura lentamente? le pregunto. Y comien za a hablarme de La calle una breve narracin, que retrata la miseria durante el batistato, y de Escard, y del Caf Las Antillas; y otras rachas Yoel Surez Fernndez Fotos: Liliana Batista y archivo emotivas lo alejan del presente poco a poco hasta que pierde el camino de regreso. PERIODISMO Y COMPROMISO Cuando lo llam para concertar este encuentro, usted me dijo que me atendera, pero que no llegara muy temprano: estaba escribiendo un artculo sobre Massip para una re vista de cine. An a sus aos, no ha dejado el periodismo? Colaboro regularmente en la re vista La Gaceta y la Letra del Escriba Ah tengo un testimonio sobre Girn. He tenido que espulgarlo. Le quit malas palabras Sobre Girn ha escrito bastante. Luis Marr particip en los combates, y es una fuente de primera mano. Su Crnica de tres das fue compilada junto a otros testimonios en un libro editado para ferias del libro en Ecuador y Per, titulado En aquellos aos la moda era la prosa evasiva, imitativa de los grandes maestros. Haba quien no tena qu contar, pero contaba, recuerda El periodismo empec a estudiarlo cuando regres a La Habana, por mandato del Partido. Y me vine a gra duar, por el relajo que haba en la U niversidad, mucho tiempo despus del que normalmente duraba la ca rrera. Por ejemplo, a m me dieron el carn de graduado en el 74; y hubo gente que estudi en el 73, en el 72, y les otorgarn el ttulo antes que a m. Y a Girn, que yo sepa, no fue ningn muy raras: nadie le dio importancia a mi testimonio hasta ahora. A m me gusta el buen periodismo. Y en Cuba hay poco. Primero, porque la gente maltrata el idioma y se refu gian en el espaol de Cuba Mira esto: el espaol de Cuba dice: un 20 de mayo de 1902 Cuntos Entonces, no es un sino el Y por la televisin todos los das emplean mal los gerundios. Cmo llega a Girn? Fui a Girn porque no fui a la Sierra. Yo tena una amiga actriz en un programa cmico de Garrido y Pieiro. Ella se puso de acuerdo con migo para irnos juntos a la Sierra. En el ao 57 estbamos en una funcin cmica donde Virgilio Piera haca una imitacin de Fedra Y mi amiga y yo salimos al balcn del teatro POETA OCTOGENARIO Alma Mater / septiembre 2012 / No. 515

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que estaba frente al Amrica, que lo diriga Adolfo de Luis, y empezamos Pero haba tanto ruido que nadie nos escuch y no pas nada. Yo me perd de all y no fui a ningn lugar con ella. Te deca que me fui a la batalla a pesar de que Lezama me dijo que haba becas para ir a estudiar a la Sorbona. Seis meses o un ao de perfeccionamiento del idioma. Ya yo haba estudiado francs en la Alianza Francesa. Pero dej los estudios porque la profesora empez a elogiar la guerra de los franceses en Argelia. Y Taladrid (el padre de Reinaldo Taladrid) y yo la combatimos en el aula para no volver a ir jams. Y al Escambray? Yo era miliciano en Aguada, y miembro de las ORI (Organizaciones Revolucionarias Integradas). Era conta dor de la Z ona de Desarrollo Agrario. Fui al Escambray, pero regres a La Habana con el permiso de la provincia, porque quera volver y escribir y publi car. Solo haba publicado un libro ( Los ojos en el fresco ). Luego me mandaron una carta pidindome que regresara porque iban a cerrar la contabilidad de las granjas de la zona. Yo era contador de la Jos Mart, en Mijalito. Haber tenido una profesora de Historia como Olga Lpez; tambin Ofelia Garca Cortia era una implacable profesora de Composicin, no s cmo hay periodistas que escriben estupideces que ella no hubiera aprobado nunca; y a Nuria Nuiry, profesora de Literatura His panoamericana. Adems le agradezco a un periodista de Granma que fue mi gua: Evelio Tellera. DETALLES De dnde viene Marr? Marr me lo puso Enrique Lab rador Ruiz. U na gente encantadora, un cubano relloyo, y un narrador excelente. Por ah tengo sus obras, Carne de quimera Triler de sueos Esta ltima me encant y escrib al

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la voz de los universitarios la voz de los universitarios Alma Mater / septiembre 2012 / No. 515 gunas cosas parecidas que ni s por dnde andan. Una de las series de poemas que publiqu en Cicln se llama Sala de sueos. No tiene nada que ver con lo que l haca. Est ms cerca del surrealismo, que para m, es la nica gran vanguardia. Y dio los ms grandes poetas que han existido despus Marr se acaricia la barba blan qusima y queda en silencio unos segundos mirando hacia el suelo. Ms tarde me busca con los ojos diminutos manifestando extraeza: De qu te hablaba, Yoel? De Labrador Ruiz Nicols (Guilln), convenciera a su mujer para que no se lo llevara a Es tados Unidos. Pero l ya estaba muy viejo y no quera quedarse solo, as Yo lo vea en la Asociacin de Reportes, sentado cerca de Salvador Bueno (un joven muy atildado). Sal vador trabaj en una antologa que hicieron en Mlaga, y yo no aparec. Y cuando fui a pedirle cuenta, su mu jer me dijo que s me haba incluido, pero que haban quitado a muchos autores porque no caban. Contra, y Entonces le dije: mire, lo que pasa es que Salvador sabe mucho de narra En qu ao naci usted: en el 28 o en el 29? En el 28. El problema es que mi padre me inscribi dos veces. (Saca su carn de identidad y lo acerca a la luz de la lmpara.) Cuando fui por mi inscripcin de nacimiento no apareca ningn Luis Hiplito Marrero, hijo de Jess Marrero y Ofelia B arrios. Y resulta que mi pap no se llamaba Jess; sino Jos Benito de la Asuncin de Jess. Entonces me inscribi de nuevo en 1929. Cmo conoce a sus grandes amigos? A Pedro de Ora, Fayad Jams, Joaqun Texidor, Baragao y Heberto Padilla los conoc en una feria del libro a inicios de los aos 50, consegu el libro Poesa 1924-1948 de Rafael Alberti, donde vienen las canciones a Aitana, y la segunda antologa potica de Juan Ramn Jimnez. Los encontr en un kiosco muy vulgar que se llamaba La Oreja y que venda revistas extranjeras. Ya yo haba ledo cosas de Fayad y de Pedro. Recuerdo que uno de los prim eros poemas deca algo como Mujer tendida, extensa vianda o algo as; y nosotros fastidibamos mucho a Ora porque decamos que la mu Francisco de Ora; tambin fuimos amigos hasta que muri. Qu lo entristece? A m me irrita el fascismo disfrazado del imperio norteamericano. Porque la Nadie puede quejarse ni hablar nada porque si no va preso. Claro, l es un hombre del sistema. Los padres de la patria norteamericana hicieron la Con stitucin para que quien llegue al poder pertenezca a la clase dominante Entonces Luis dispone su memoria como una locomotora veloz, y du rante unos minutos imparte una clase sumaria de historia norteamericana. Y a qu le teme? Le temo a la injusticia. Las deci siones apresuradas las mas y las de otras personas. A que se equivo quen y le lancen una bomba nuclear a Irn y se forme una guerra en la que perezca la humanidad. Quiero que mi hijo, mi nieto y mi nuera vivan en un mundo de paz. Hoy es difcil lograrla porque el imperialismo est coleando y boqueando, pero va a seguir dominando el dlar. Si se forma una guerra nuclear el mundo se acaba, y a lo mejor la prediccin de los mayas puede ocurriro puede ser que haya un cambio: que el im perialismo se hunda

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Entre todos estos fragmentos de aquel da, precipitados en un torbellino emocionante, recuerdo con ms intensidad que ninguno, la ltima sonrisa de Rafael Trejo como algo que fue a la par grato y doloroso, inefable y triste. Yo quiero hoy hablar de aquello. La loma de la U niversidad amane ci manchada de azul. Eran patrullas de la polica. Para muchos fue una sorpresa. Se haba pensado que podramos entrar al Patio de los Lau reles para asistir al mitin y de l partir para la calle, a casa de Varona Pero la loma amaneci manchada de azul. Aqu fue cuando comenz, con lo imprevisto, lo febril, lo interesante, lo heroico. Aqu fue cuando comenzaron a amontonarse precipitadamente los incidentes, con un relieve excepcional. Algunos podan pasar a la Uni versidad: eran los que aquel da se examinaron Vi a Pepeln Leyva exa minando las posibilidades de entrar; en un automvil pasaron varios es tudiantes: iba Carlos Pro: me parece que Ral y Trejo tambin. Se par un momento y avisaron que haba que irse concentrando, para Infanta, para el Parquecito de Eloy Alfaro. Empezaron a repartirse a hacer algunos registros: se bajaban de los caballos (las perseguidoras de entonces), y se ponan a buscar revlveres: esto precipit el choque, pues nos pareci a muchos ominoso L a ltima sonrisa de RAFAEL TREJO Pablo de la Torriente Brau Bohemia, Ao 46, N 40, La Habana, 3 de octubre de 1954. Alma Mater / septiembre 2012 / No. 515 la voz de los universitarios os sucesos dramticos de la vida tienen la particularidad de fragmentar los hechos, de pul bargo, de hacer brillar, como si esos momentos fueran de diamante y las circunstancias y los incidentes que los rodean fueran claros, flgidos, trans parentes, como el polvo del cristal. Yo recuerdo momentos emocio nantes de mi vida. Recuerdo una vez, cuando yo era nio y viva en El Cristo, cerca de Santiago, que el pitazo de una locomotora me llen de pnico a la mitad de un puente interminable Recuerdo una tarde en que al saltar del ferry al muelle, en el emboque de Regla, me di cuenta en el aire, de que el salto no me iba a alcanzar y el ferry me iba a comprimir contra el espign Recuerdo una maana azul y lumino sa en que me hund en las aguas turbias de Marimelena y en la desesperacin por no ahogarme, vea La Habana, res plandeciente de blancura, sin que se me ocurriera pensar en nada que no fuera vivir Recuerdo aquel crepsculo en que llegamos a Presidio y vino al muelle, para conducirnos, una escolta de solda dos siniestros, y a Ral Roa al referirse al que llevaba a su lado, se le escap aquella frase que todos pensbamos: A cuntos habr matado este? Porque mi vida ha sido libre, tiene mu chos recuerdos interesantes; pero creo que ninguno puede ser ms trascenden tal que el del 30 de septiembre. Fue un da hermoso e inolvidable. Como dije al prin cipio, en mi imaginacin se fragmenta, se pulveriza en incidentes aislados; cobra personalidad distinta en cada uno.

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la voz de los universitarios Alma Mater / septiembre 2012 / No. 515 el que nos registraran, y nos pusimos a negarnos; el clarn del mamb que llev Alpzar, son entonces y la Bandera cubana fue desplegada; los gritos sonaron con el mpetu del que ha guardado mucho tiempo silencio; los estudiantes se arremolinaron, convergieron en un punto y los coral desenfrenada y avanzante. Vi a Sergio Velzquez encaramarse en un carrito para hablar desde lo alto; vi a Sanjurjo engaar a un polica teme roso, con un rollo de peridicos; vi como caa al suelo y se levantaba ra bioso el sargento Pelez; dos piedras pequeas que tena en las manos para dar ms duro tuve que lanzrse las, casi a boca de jarro, a un vigilante que hizo una mueca; vi como golpea ban el hombro de Alberto Saumell; o a unos pasos el estampido de un disparo y me desplom contra el suelo cuando me levantaron Gerar do Fernndez y Armando Guevara, la sangre me tapaba la vista y pens que me haban dado un balazo. En la mquina de Pepe Fresneda, dando gritos de protesta me llevaron varios para Emergencias. Al mismo tiempo que a m baja ban de otra mquina a Rafael Trejo, solo entonces fue que pens que aquel disparo, que haba odo, poda ser para otro. Alfonso Betancourt y Rafael Garca, viejos compaeros del Atltico me cargaron hasta el cuarto de curas. Las dos mesas estaban ocupadas pero instantnea mente fueron despejadas. Recuerdo que en la que ocup, una mucha chita simptica que luego me visit varias veces, se curaba su herida de apendicectoma. Acudieron a la sala de curas, mdicos y enfermeras. Se congestion la sala. Con la gran prdida de sangre, solo recobraba el conocimiento a intervalos. La tngana haba seguido sin nosotros. ESTE PUEDE SALVARSE PERO A QUEL SE MUERE Con qu prodigiosa claridad, en medio de aquel vrtigo de confusin, de batas blancas de mdicos y de alumnos; de uniformes azules de policas, de sangre, de imprecaciones y violencias, puedo recordar siempre Cuando se pierde mucha sangre, el conocimiento es como un vaivn de oleaje, que se retira y vuelve; es tambin como una luz que se apaga y se enciende. En esos intervalos todo se recuerda y hasta se adivina lo que no se ha odo; el instinto vigila con un egosmo total, absoluto. Yo senta un rumor de mar en la cabeza, pero de pronto o con toda claridad frases enteras. Los mdicos me examinaban la herida, y trataban de contener la sangre. No sent ningn dolor. Pero no recuerdo ninguna cara, porque todos estaban como en la niebla. Las voces de todos se mez claban: haba violentas amenazas de los amigos, observaciones pausadas de los mdicos y algunos trataban de calmar los nimos. En un momento en que recobr el sentido escuch una frase que, me record que estaba herido gra vemente, que haba pasado algo im portante. Un mdico dijo: Veremos si este no tiene fractura en la base. Si no la tiene se puede salvar pero a ese otro muchacho s que no hay quien lo salve. Se muere de todas maneras macin que escuch perfectamente, no me produjo esa alegra animal de que se habla en los libros cuando se instinto de la vida. Solo pens que haba pasado algo y durante varios das el ambiente del hospital me hizo imaginar a toda la

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ciudad agitada de rumores y estre mecida de clera. LA SONRISA DE TREJO Despus de efectuada la primera cura, juntos nos llevaron para la sala de urgencia y all nos colocaron en camas contiguas, aisladas del resto por unos paravanes. Me entraron unas nuseas angustiosas y en convulsiones violentas comenc a vomitar toda la sangre que haba tragado. De este momento es que tengo el recuerdo ms distinto de todos los de aquel da. Rafael Trejo, tranquilo sobre su cama, me sonri con afecto como dndome nimos para pasar ese momento doloroso. Los ojos se me nublaron y cuando volv en m ya se lo haban llevado para operarlo: le haba visto por ltima vez con una sonrisa anima dora en el rostro, pensando acaso, por mi impresionante estado, que yo estaba mucho peor que l. Estoy seguro de que fue este pensamiento doloroso el que me hizo captar con tanta fuerza para el recuerdo, aquel momento de la sonrisa de Trejo. Yo haba odo la opinin del mdico: Este puede salvarse, pero a ese otro muchacho s que no hay quien lo salve. Era de los pocos que saban ya que Trejo iba a morir y su sonrisa apenada por mi situacin, me pareci un sarcasmo do loroso a su esplndida juventud que iba a rendir un esfuerzo intil por salvarse. Cuando se lo llevaron, al poco rato trajeron a Isidro Figueroa, con un ba lazo en el hombro y rodaron nuestras camas, colocndose la ma en el sitio donde haba estado la de Rafael Trejo. Aunque nos lo ocultaban saba mos que Trejo se debata deses peradamente por vivir. El insomnio provocado por la conmocin del choque y del tumulto me tena en esta do febril y en una irritacin violentsima. Cuando el hroe del 30 de septiembre entr en coma, me dieron a tomar unos calmantes y me dorm profundamente. A la maana el gran silencio del Hospital me revel la verdad y solo pregunt: A qu hora muri? Se haba despedido de m con una sonrisa animadora, l que se iba a morir. Por eso aquel recuerdo es tan claro, tan pattico e inolvidable para m. A cada circunstancia de la turbulen ta lucha estudiantil, recuerdo aquella sonrisa tan limpia, de un hombre que tuvo la gloria de morir como un hroe, y aunque muchas veces me dan ver daderos desalientos y hasta asco, los repulsivos manejos politiqueros de muchos que han lucrado con aquel nombre inmortal, aquella ingenui dad animadora de su ltima sonrisa es como una perpetua esperanza, como un eterno alentar para pasar con un poco de desprecio sobre todas las pequeas vilezas de los que resbalan sobre su sangre, que fue generosa, que rod por las calles hacia todos los horizontes, sin preferencia por ninguno, que cay pensando solo en que la verta por la liberacin de un pueblo entero, sometido por la opresin y el terror. Publicado en Alma Mater el 15 de octubre de 1930. ...Trejo, indignado, impetuoso, se enreda con el polica Flix Robaina en un cuerpo a cuerpo. Baldequn corre en su ayuda...

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n la calle Maloja del movido y pintoresco centro de la ciudad de La Habana nace Alejo Car pentier, el 26 de diciembre de 1904. Ese da quiz haca fro an en la villa y de seguro una rumba de esquina apagaba los ayes de dolor de la par turienta, mientras el padre meda a trancos la casa colonial. Lina Valmont se llamaba la madre de origen ruso, que a ratos tocaba el piano aprendido de su mam. Su padre Georges Julien Carpentier, un arquitecto francs, era adems buen cellista. Sea entonces razonable pensar que muy de cerca le llega el amor por la msica. Su niez pasa en el campo cu bano, pero el padre pone en sus ma nos buena literatura. B alzac, Flaubert, y Z ola fueron asiduos compaeros y formadores de su sensibilidad artstica. A los 17 aos deja la campia y casi al unsono aprueba los exmenes de in greso a la U niversidad para comenzar los estudios de Arquitectura. Es all se guramente donde traba amistad, por sus similares inquietudes polticas y literarias, con Mella, Villena y Marinello, quienes formaran el Grupo Minorista. En 1924 comienza a trabajar en publi caciones como sal, las revistas Carteles y Chic entre otras de la poca. Ms tarde colabora en la Revista Social y en El Heraldo de La Habana inicia una seccin lla mada Espectculos y Conciertos En la segunda mitad de la dcada del 20 viaja a Mxico y como l mismo dijera le ocurre un acontecimiento capital: () pude pasar noches y noches charlando con Diego Rivera, viendo la obra de Jos Clemente Orozco crecer en las paredes, en las murallas conquistadas a la burguesa. En 1928 se estrena La Rebambaram ba pgina de Amadeo Roldn con guion de Alejo Carpentier y ejecutada por la Orquesta Filarmnica. Organiza con l ms de un concierto, pero contina a la par su obra periodstica pasando por medios que como la radio estaban en sus comienzos. En Francia, adems de dirigir programas de la emisora ms im portante del Pars de entonces, lo hace con tcnicas recin empleadas. En 1939 regresa a Cuba y un ao despus comienza la colaboracin periodstica con Tiempo Nuevo (Agosto de 1940noviembre de 1941). As que semanal mente divulgar trabajos sobre artes plsticas, literatura y msica. y de los gneros periodsticos, con la maestra y la sagacidad imprescindibles, Carpentier nos ofrece una panormica de la esttica sin olvidar el contexto so ciopoltico en que fueron concebidas. He aqu dos ejemplos de sus crnicas en las que el entramado sociorracial no escapa a su aguda mirada. El xodo de Josephine Baker En entrevista a la cantante negra Josephine B aker o quiz solo fueron confesiones de amiga a amigo, esas en las que se cuentan ancdotas o tiempos que quedan guardados en el cuerpo de vida de un ser dotado de un sentido potico instintivo la nia robaba carbn al paso de los trenes, tal era la pobreza, sin em bargo, cantaba a pesar de los das adversos y quiz ah estaba su sen tido potico de la vida. Lleg a Pars de la mano de Cotton Club y como no entenda de monu mentos llam su atencin una vi trina de comestibles donde pas mucho tiempo contemplando lo que para ella resultaba inimaginable hasta entonces. Cuenta Carpentier que admiran do su extensa biblioteca le pregunt si haba ledo todos esos libros, a lo que respondi riendo ms completas de Edgard Wallace. Era la sencillez misma pero cuando sala a escena, Josephine se transformaba en un felino de piernas broncea das y proporciones perfectas; de un dinamismo prodigioso. Porque no solo animaba Josephine la danza de los platanitos concesin al pbli co exigida por su empresario, haba que escucharla en sus nostlgicas Miriam Anczar Foto : Archivo Carpentier: cultura y sociedad 26 la voz de los universitarios Alma Mater / septiembre 2012 / No. 515

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canciones criollas, en sus blues que traducan toda la melancola de las grandes ciudades modernas () Ninguna gloria fue ms merecida que la de esta pobre muchachita de Louisville. Nunca imagin la cantante que Pars podra caer, su gloria estaba, en aquel entonces, en la Ciudad Luz. Pero Pars estaba hundido bajo la bota nazi, las autoridades prohiban las presentaciones de todo artista que oliera a mestizaje. Josephine era negra y segn un cable de la poca la cantante regresaba a su patria () Q u tiene que ver esto con el arte? La muchachita de Louisville era una vctima ms de la guerra y el nacionalsocialismo. Concierto de Spirituals en el Museo de Arte Moderno de Nueva York U na de las formas musicales ms importantes de los EE. UU ., por lo llevada al espacio del Museo de Arte Moderno de Nueva York: los Spirituals El canto mstico de los sureos vuela desde los plantos de algodn a las pequeas iglesitas encaladas son como puntos blancos en la geografa de los estados australes. Con sus coros prodigiosos cantan alabanzas a Dios, la fe es su sustento diario. Nadie que no haya sido aherro jado, trasplantado, puede sentir el dolor de la ausencia, la angustia de lo per dido para siempre y lo cantan, cantan el dolor y solo les queda la fe. Las plantaciones de algodn, los parasos celestiales van a convertirse en lugares comunes con su inclu sin en el mundo contemporneo del cine, adems de en el universo de poetas o novelistas para dar col or a sus escenas dramticas. El maestro de lo real maravilloso ve en esta manifestacin de los esclavos primi las artes. Porque al acoplar voces, al hacer alternar los conjuntos con responsos de revivals han inventado una nueva tcnica de la declamacin coral. () al introducir cobres y maderas en sus orquestas msticas, los msicos negros han hallado una nueva mane ra de utilizar un clarinete o de sacar partido de una trompeta () La vida cotidiana de los sureos es transformada en coros de voces dignidad a lo aparentemente vulgar, descubrindonos que la poesa se oculta muchas veces en un hecho, una mirada, un campo de algodn que la brisa mece, para luego devolverla con vertida en hermosos cnticos. La msica, una de las disciplinas ms queridas y dominadas por Alejo Carpentier, tambin est presente a lo largo de la obra Concierto Barroco

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la voz de los universitarios Jorge Sariol ciencia, tecnologa y sociedad traliano John Arundel B arnes estudi las relaciones entre los pescadores de un poblado noruego, para comprender la vida social de aquella comunidad, percibida por l como un conjunto de puntos (nodos) vinculados por lneas para formar redes totales de relaciones. B arnes utiliz por primera vez la frase red social. Al analizar estas entidades, antro plogos y socilogos centraron sus estudios en las caractersticas de los individuos: rubio o alto, inteligente o delgado. Con el desarrollo de los estudios sobre redes sociales, la so ciologa enfoc la atencin en las es tructuras, ms que en los atributos. El Msc. en Tecnologas de la Infor macin Nstor Mena Daz, devenido estudioso de las redes sociales, lo explica de este modo: La estructura sona en una red. U n ejemplo: usted arma una con cinco periodistas ms y todas estas personas se interconec tan con usted. Esto se conoce como red Ego o Egocntrica; probable mente una de esas personas tenga relacin a su vez con otras personas y entonces se forman subgrupos. U sted est en el centro y por la estructura facilita o bloquea el paso de la informacin entre ellas. Si usted Redes Sociales De grafos y algoritmos deja de estar, las redes se desconectan. A la metodologa para analizar todo este proceso se conoce como anlisis de redes sociales. Para Mena Daz quien, adems, es economista y la vida lo ha llevado a trabajar en el rea de la Informtica, est claro el concepto como un conjun to de nodos, representados por nacio nes, instituciones y personas. Lo social est dado por las interacciones entre personas en un marco determinado. Otra cosa distinta es la plataforma vir tual, como Facebook una de las web ms conocidas, para este soporte. Pero el tema es muy polmico, porque evidentemente las plataformas virtuales han dado lgebra nueva ra pidez-dimensin-fuerza a las redes sociales. Y eso deber pesar lo suyo. Mena Daz admite pero advierte: Es polmico, s: todo depende del uso. Facebook es una plataforma a la que acceden las personas, jvenes mayoritariamente, para compartir da tos personales y relacionarse de forma amistosa. Microsoft, Intel o IBM, por ejemplo, nunca pondran sus datos in ternos importantes en Facebook. Estos se colocan, bajo estrictas medidas de seguridad, en sus redes telemticas institucionales, donde operan las redes sociales de la organizacin. En el mundo actual interconectado, una empresa es ms competitiva, innovadora bio de informacin y conocimientos entre sus integrantes. Segn la Ley de Metcalfe 1 : El valor de un sistema de comunicaciones aumenta proporcionalmente al cua drado del nmero de usuarios del sis tema (N) y puesto que un usuario no se puede conectar consigo mismo, Los expertos han demostrado como todo lo anterior puede anali zarse mediante la teora de Grafos, un lenguaje matemtico extraordinario para comprender la estructura de una red social y poder calcular volmenes de informacin intercambiados. Para Mena Daz, haber diseado en 2007 bajo el concepto de red social, la Red Iberoamericana UTEEDA 2 le dio una visin ms centrada del asunto: En el mundo actual mediante el correo usted puede hacer muchas cosas, pero la herramienta ms importante para la interaccin entre personas es la men sajera instantnea, pues permite, en tiempo real, intercambiar mensajes se exterioriza el conocimiento tcito, intercambiado como informacin; se crea un dilogo virtual directo, favorable a la discusin y al anlisis de los problemas y proyectos de la empresa. Ikujiro Nonaka, destacado Facebook y Twiter tienen de cabeza al mundo. Muchos las creen el invento del siglo, pero hace 78 aos ya se manejaba el concepto de redes sociales: forman parte de un conjunto de redes llamadas complejas, propias de la naturaleza, desde la interrelacin de las clulas a travs de reacciones qumicas hasta las computadoras interconectadas. Todas usan los mismos algoritmos matemticos. Muchos saben cmo; nadie sabe por qu. Alma Mater / septiembre 2012 / No. 515

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cientista japons, considerado un gur en los estudios de gestin del conocimiento, deca que el cono cimiento no se puede almacenar y segn Al-Hawamdeh, de la Escuela de Comunicacin e Informacin de la Universidad Tecnolgica Nanyang, de Singapur, el conocimiento est en la mente de las personas y cuando sale de esta es informacin. Esto me recuerda la ancdota de cunto val dra un fax si fuera nico en el mun do: un economista dira vale mucho punto de vista de la informacin no vale nada, porque al ser nico no tendra otro con quin comunicarse. Por eso una red debe pensarse para comunicar, no las mquinas, sino a las personas, quienes en verdad tienen el conocimiento. Sin embargo, hablar de redes in formticas institucionales presupo ne un conjunto de acciones a partir de la elaboracin de una poltica de trabajo y el diseo de almacena miento, recuperacin y socializacin de informacin, para llegar a una verdadera gestin del conocimiento. El ttulo de mi tesis de doctora do es precisamente ese: Gestin de redes sociales, dice Mena Daz, hoy especialista del Instituto de Geografa Tropical, de La Habana. gestin de la informacin es bastante cualitativa; al aplicar anlisis de redes sociales pueden calcularse los vol menes de informacin transmitida entre personas. Y me llev a crear modelos de gestin de informacin y tambin de informtica, para dar prioridad a las personas y sus conoci mientos, en tiempo real. Eso nos lleva a una condicin indispensable: tienen necesidad de tener acceso a cualquier tipo de informacin. 1 Robert Metcalfe, ingeniero elctrico norteamericano. Su ley puede ser aplicada a la red de telfonos, faxes, sistemas operativos, redes sociales e incluso, a las secuenciacin del genoma humano; mientras ms secuenciado y relacionado sea, el valor de la informacin del genoma humano puede contribuir a que la salud mejore. 2 Proyecto UTEEDA: Uso de las Tecnologas Espaciales para la Evaluacin Monitoreo y Ma nejo de Desastres Naturales en la Agricultura, integrada por siete pases latinoamericanos: Ar gentina, Chile, Cuba, Ecuador, Espaa, Mxico y Per. Incluye todas las herramientas necesarias para la creacin, control y monitoreo de proyectos; posee una variedad de herramientas anexas dirigidas a facilitar el trabajo en colaboracin como son: calendario grupal, chat, frum, gestin de archivos. Fuente: http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol16_1_07/aci04707.htm. Glosario de trminos. Algoritmo: (Del r. al-huwarizmi, sobrenombre del matemtico Abu Yfar nmero y el cast. logaritmo.) Conjunto preescrito de instrucciones o reglas bien ten realizar una actividad mediante pasos sucesivos que no generen dudas a quien deba hacerla. Grafo: conjunto, no vaco, de objetos llamados vrtices (o nodos) y una seleccin de pares de vrtices, llamados aristas (edges en ingls) que pueden ser orientados (dirigi dos) o no. Tpicamente, un grafo se representa mediante una serie de puntos (los vrtices) conectados por lneas (las aristas).

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la voz de los universitarios la voz de los universitarios Puedes enviar tus trabajos y opiniones a nuestro correo: almamater@editoraabril.co.cu deporte Charly Morales Valido Fotos: Archivo y cortesa del autor Alma Mater / septiembre 2012 / No. 515 Stevenson, Vctor Mesa se lamentaba de lo triste que era reencontrarse con tantos viejos amigos en circunstancias tan duras, y no le faltaba razn: aquella maa na pas por la funeraria de Calzada y K un centenar de campeones olm picos y personalidades del deporte a rendirle tributo al mejor boxeador cubano de todos los tiempos. Tambin acudieron a despedirse muchos que nunca alcanzaron la gloria deportiva, pero gozaron em pero de saberse amigos de uno de los hombres ms grandes que ha dado Cuba, y a la vez uno de los ms sencillos. Salvo alguna que otra ve dette, ah nadie fue a marcar tarje ta y darse postn, sino a comprobar que lo absurdo era real: Pirolo haba muerto. Y como a los periodistas nos en searon que las malas noticias son buenas noticias, all estbamos para inmiscuirnos en un dolor que perdi su intimidad por la magnitud de la leyenda de Stevenson, cuya muerte reson en medio mundo, y todo panegrico pareca poco. Al salir del ascensor se abri ante nuestros ojos el friso del Olimpo cubano: estaban todos, o casi todos, los imprescindibles de la historia deportiva de Cuba, muchos irreconocibles por los aos o por la percha digmosle civil: Legna sin su judogi, Vctor sin el dorsal 32, Savn sin cabecera ni guantes, Juantorena sin el espendrn y el viejo Sagarra sin mangonear a un boxeador necesitado de cuatro carajos para salir a comer se el mundo a piazos Ah descubr en un rincn a Lenier Perot, que paseaba una mirada silencio sa por los grupos donde conversaban al gunos de esos hroes. Evidentemente, el joven boxeador prefera mantenerse apartado, quizs por timidez, quizs por respeto, o porque an se pregunte quin es l para acercarse a esos cuyas victorias lo enamoraron del arte de dar y que no le den. Sin embargo, su presencia ah era lgica y pensndolo bien, simblica: es el ciclo de la vida. Porque ni siquiera los seres ms extraordinarios nacieron gigantes: alguna vez fueron mozalbetes tmidos, con sueos y un talento por probar, un nombre que hacerse y una leyenda por tejer. Quin sabe si Perot es ahora el Stevenson de hace cuatro dcadas Por lo pronto, a sus 18 aos de edad ya Lenier Perot es alguien: cam pen mundial juvenil en B ak, primer campen del peso crucero en los Juegos Olmpicos de la Juventud Sin gapur-2010, monarca panamericano en Guadalajara-2011 y titular nacio nal en el pasado Playa Girn. All en Singapur lo vi noquear en apenas 15 segundos al italiano Fabio Turchi: primero lo sacudi con un gancho y luego bast un recto a la cara para que no solo el rbitro detuviera la pelea, sino que mandara a subir al mdico al ring lo antes po sible. El que pestae en las gradas, se perdi el combate. Yo sal a ganar, se present la oportunidad y decid terminarlo, porque uno nunca sabe que pueda pasar, me cont luego, mientras esperaba por la prueba antidoping. No ocultaba su orgullo por haberse coronado en la primera Olimpiada juvenil. En la historia se hablar de nosotros, me deca, y cuando le pregunt quin era su dolo, no dud Del Teo a Perot, el ciclo de la vida

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en contestar: en estos momentos, mi dolo soy yo. Aquella insolencia me gust, so bre todo porque no me contest con frases hechas ni las declamaciones de rigor. Buscando ms de lo mismo, cuando me lo top en la funeraria le lo hizo, tras un gesto que pareca de a un puetazo antes que a las pre guntas de la prensa Estbamos en la Escuela cuando lleg la noticia, y fue un golpe muy duro. Imagnate, hace unos das estuvo con nosotros en una compe tencia, como siempre, conversando, dando consejos, riendo, y de pronto nos dicen que haba muerto. Nos quedamos sin habla. Yo mismo, ahora vine y ni pude verlo (en el atad), porque me entraron unos sudores tremendos, comenta casi en un susurro. Aunque nunca lo vio pelear, por que cuando naci haca aos ya que Perot reconoce el boxeo elegante, inteligente y potente del tricampen olmpico. Pero ms que unas virtu des inmortalizadas por grabaciones de video, lo que ms admir de Ste venson fue que, siendo un grande, siempre tena un tiempo para los jvenes como l: Era muy comunicativo, con versaba mucho con nosotros y se relacionaba con los atletas. En los camerinos, antes de las competen cias, estaba presente y nos daba consejos sobre cmo entrenar para rendir mejor en nuestro deporte: a m siempre me deca que entrenara fuerte para llegar a campen. nier. Habr que ver qu dice el tiem po. Por lo pronto, cosas buenas

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la voz de los universitarios sudar la tinta Yuris Nrido LA HABANA DESDE LA ALTURA Llevo ms de 15 aos viviendo en La Habana y nunca haba subido a la farola del Morro. Fui la semana pasada, con un amigo que vino de visita (Yariel se llama, es estudiante de Periodismo en la Universidad Central de Las Villas) y quera ver la ciudad desde la altura. Escogimos una mala hora, pleno medioda. El sol castigaba sin piedad los muros de la fortaleza. Uno trataba de esquivarlo, corriendo de sombra a sombra, pero de cuando en cuando te sorprenda el golpe de fuego. Llegamos al pie del faro y comenzamos el ascenso por la escalera caracolada. Nos detena mos a ratos, para disfrutar la vista a travs de las pequeas ventanas de cristales turbios (y tambin porque este cronista ya no es el que era, los aos van pesando un poquito, sobre todo cuando uno sube escaleras); dimos paso a turistas extranjeros que venan bajando, contentos y descanso y ah mismo comienza una escalera ms empinada y estrecha, de madera crujiente. Uno tiene que subir extraamente erguido, es evi dente que ese tramo ya no es apto para personas demasiado mayores (menos mal que vine cuando todava poda). Entramos en la cabina del farero, que es como uno se la haba imaginado. Lo pens de nuevo: me hubiera gustado ser farero. Pero no de este faro tan metropolitano, quizs de uno en un islote deshabitado. Me ira al faro con mis libros y mi msica, y me pasara horas enteras en medio de la soledad, mostrando el camino a los barcos. Qu romntica ensoacin, habra que ver cunto aguantara sin hablar con nadie. (Por cierto, ya lo tengo decidido, en algn momento ir a un faro perdido para hacerle una entrevista y una sesin de fotos a un farero). Y entonces salimos al exterior, al balcn que rodea la farola, ese mirador extraordinario. Y ah tena delante, despus de muchos aos, la ms foto sereno desde la altura. Qu ciudad hermosa, nadie podra negarlo. Qu armoniosa y distinguida. Es muy probable que a la altura del piso uno encuentre demasiados problemas, demasiadas imperfecciones. Pero a la distancia de unos cuantos metros, el panorama se idealiza. Haba un fresco delicioso all ar riba. Nos sentamos, Yariel y yo, a ver la ciudad y a conversar un poco. Se estaba muy bien. Me hubiera podido quedar ah horas enteras. Pero el farero nos interrumpi: hay que bajar, es la hora del almuerzo y abandonamos las alturas. B ajamos lentamente la escalera de madera (es ms difcil bajar por ella que subir), caracoleamos por la de pie dra y pronto estuvimos de nuevo en medio de la piedra candente. Es muy atractiva la fortaleza del Morro, con sus calles y sus muros interiores, pero no les sugiero que vayan en agosto Alma Mater / septiembre 2012 / No. 515