<%BANNER%>

DLOC



Alma mater
ALL ISSUES CITATION PDF VIEWER
Full Citation
STANDARD VIEW MARC VIEW
Permanent Link: http://ufdc.ufl.edu/UF00098943/00074
 Material Information
Title: Alma mater
Physical Description: v. : ill. ; 57 cm.
Language: Spanish
Publisher: J.C. Fernandez
Place of Publication: Habana i.e. Havana, Cuba
Creation Date: March 2012
Publication Date: 07-2012
Frequency: daily
regular
 Subjects
Genre: newspaper   ( marcgt )
newspaper   ( sobekcm )
Spatial Coverage: Cuba -- Habana
Cuba -- Havana
 Notes
General Note: Description based on: Año 6, no. 1 (30 de sept. de 1933).
General Note: "la voz de los universitarios."
 Record Information
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: oclc - 20802575
lccn - sn 89048340
issn - 0864-0572
Classification: lcc - Newspaper 660
System ID: UF00098943:00074

Downloads

This item is only available as the following downloads:

( PDF )


Full Text

PAGE 2

nuestro credo El Director El Director El Director Un espejo gigante instalado a orillas del Malecn, hormigas que trepaban por las paredes del Teatro Fausto, performances como la conga irreversible de Los Carpinteros y exposiciones de lo mejor del arte contemporneo mundial sustentaron la Oncena Bienal de La Habana, abocada este 2012 a desentraar los vasos comunicantes entre prcticas artsticas e imaginarios sociales. Result tambin una oportunidad que entren la mirada mltiple de quienes se acercaron para dialogar con autores de 43 pases y percibir sus propuestas. Especial impacto tuvo la participacin de relevantes personalidades, entre ellas, la pareja ruso-estadounidense Ilyay y Emilia Kabakov ( El barco de la Tolerancia ), y el austraco Hermann Nitsch ( Aktion 135 ). Nitsch, generador de fuertes polmicas por sus novedosas entregas, mereci el ttulo de Doctor Honoris Causa del Instituto Superior de Arte (ISA). Aunque histricamente la Bienal recibe mayor cantidad de pblico durante sus das iniciales, pude ver cmo hasta en las postrimeras del evento personas de distintas edades se sumaban a la fiesta. Llegaban hasta el Pabelln Cuba, la Fortaleza San Carlos de La Cabaa, el Gran Teatro de La Habana o el Prado de la ciudad, donde Roberto Fabelo instal una jaula a puertas abiertas, iniciativa que titul: Se soltaron los leones Auspiciado por el Centro de Arte Contemporneo Wifredo Lam, la cita mostr que el espectador cubano, a pesar del bombardeo que recibe de elementos seudoculturales en tiempos en que impera la banalidad, es capaz de valorar la creacin en sus amplias dimensiones y entender la complejidad de los discursos. En los predios expositivos encontramos estudiantes universitarios: algunos resultaban autores de obras; otros asistan en funcin de observadores crticos, como los alumnos de la carrera de Medicina que Alma Mater entrevist en La Cabaa. Segn resea un artculo del peridico digital La Jornada, esta edicin devino la ms ambiciosa y exitosa de todas, en trminos de calidad esttica y alcances propositivos, as como por el logro de una participacin sin precedentes tanto del pblico local como de los visitantes provenientes de muy diversos puntos del orbe. Al trmino de cada muestra individual o colectiva nizadores, quienes multiplicaron los esfuerzos para que la Bienal fuese un instrumento de indagacin y cuestionamiento y no solo un pasatiempo para las elites.

PAGE 3

Director Yoerky Snchez Cullar Jefa de redaccin Miriam Anczar Alpzar Redactores Jorge Sariol Perea Dainerys Mesa Padrn Iras Fdez-Rubio Carbonell Pavel Lpez Guerra Analista Neida Lis Falcn Costa Alejandro Fernndez Realizacin Rosario Cabrales Tortosa Fotgrafo Elio Mirand Editora Web Marta L. Cruz Snchez Web master Maricela Facenda Prez Secretaria de redaccin Mairelys Gonzlez Reyes Transportacin Enrique Garca Hernndez Prado 553 esq. a Tte. Rey, La Habana Vieja, La Habana, Cuba. CP 10200. Telf.: 862 9875 / 866 5491 862 5031-39 ext. 122 Fax: 862 4330 e-mail: almamater@editoraabril.co.cu http://www.almamater.cu ISSN 0864-0572 julio 2012 Portada ALEJ&RO Casa Editora Abril. La Habana Vieja, La Habana, Cuba. CP 10200. e-mail: editora@editoraabril.co.cu http://www.editoraabril.cu Imprenta: Federico Engels p.13

PAGE 4

Director Yoerky Snchez Cullar Jefa de redaccin Miriam Anczar Alpzar Redactores Jorge Sariol Perea Dainerys Mesa Padrn Iras Fdez-Rubio Carbonell Pavel Lpez Guerra Analista Neida Lis Falcn Costa Alejandro Fernndez Realizacin Rosario Cabrales Tortosa Fotgrafo Elio Mirand Editora Web Marta L. Cruz Snchez Web master Maricela Facenda Prez Secretaria de redaccin Mairelys Gonzlez Reyes Transportacin Enrique Garca Hernndez Prado 553 esq. a Tte. Rey, La Habana Vieja, La Habana, Cuba. CP 10200. Telf.: 862 9875 / 866 5491 862 5031-39 ext. 122 Fax: 862 4330 e-mail: almamater@editoraabril.co.cu http://www.almamater.cu ISSN 0864-0572 julio 2012 Portada ALEJ&RO Casa Editora Abril. La Habana Vieja, La Habana, Cuba. CP 10200. e-mail: editora@editoraabril.co.cu http://www.editoraabril.cu Imprenta: Federico Engels de todo un poco p.8 quin le pone el cascabel al ltigo? p.9 poesa p.10 cuento p.11 voces p.12 Estudio y ejercicio de la danza p.6 Por Justo Planas Nuevo cine cubano: Resurreccin o resistencia? p.24 Por Pavel Lpez Guerra Noche de Reyes p. 20 Por Alder Soto Olivero, estudiante de la Facultad de Lenguas Extranjeras Hurfana de muecas p. 23 Por Leydi Torres Arias ciencia, tecnologa y sociedad p.28 deporte p.30 sudar la tinta p.32 fotorreportaje p.18 La generacin FaceNoBook p.4 Por Jorge Majfud

PAGE 5

La generacin FaceNoBook Por Jorge Majfud uizs una de las dcadas vas de los ltimos cien aos haya sido la dcada de los sesenta. Fue el apogeo y el canto del cisne de un espritu joven que, sin embargo, dej algunas herencias como los movimientos de reivindi cacin de las minoras y de las ma yoras dbiles o marginadas del cen tro del poder, como el pensamiento poscolonialista, entre otros. Ese es pritu joven, en gran medida nacido de se ejercitaba el poder internacio nal e intercultural, fue impulsado por el alto porcentaje de jvenes en Europa y Estados Unidos como clara conse cuencia del baby boom (de la misma forma podemos explicar la primave ra rabe y el eterno otoo chino). Acompaando los mismos nmeros mortalmente herido por la previsible reaccin conservadora de los 70 y 80 que se extiende hasta nuestros das. En 1969, Adolfo Bioy Casares, uno de los pocos conservadores lcidos de la poca, aunque nunca tan lcido como su amigo Jorge Luis Borges, pu blic una novela que puede leerse como crtica social: Diario de la gue rra del cerdo Antes, la genial Inven cin de Morel pretendi ser literatu ra pura o perfecta (interpretacin fantstica de la realidad literaria, nunca desdeable y nunca nica) y sin quererlo retrat el espritu de su propia clase social en 1940, os tentosa heredera de una Argentina prspera en clara decadencia, ame nazada por una Argentina obrera, la de los descamisados, que trataba de sacar la cabeza del fango de la mise ria y la inexistencia. la voz de los universitarios Alma Mater /julio 2012 / No. 513

PAGE 6

La guerra del cerdo, sin embargo, es una necesaria metfora que fun ciona de contra balance ante los ex cesos de una poca. En esta novela, los viejos son perseguidos y elimi nados por bandas de jvenes. Para djicamente, en la Argentina real de la poca, la prctica era a la inversa. As, una vez ms, una crtica y una reivindicacin totalmente justa, ser va para ejercitar o mantener otras ta complejidad de cualquier realidad. Complejidad que nunca ser com prendida por los ortodoxos de todo tipo (pocas cosas ms heterodoxas que el conjunto de los ortodoxos que se odian a muerte). Desde el ensayo, Ortega y Gasset de generaciones. En la vereda opues ta, Ernesto Che Guevara, casi en sus cuarenta, un da, presenciando un grupo de estudiantes, tambin re conoci: haba olvidado yo que hay algo ms importante que la clase so cial a la que pertenece el individuo: la juventud (Obras) Los ejrcitos ms poderosos del mundo tambin lo sa ben. Adems de sus clases sociales, basta con ver las edades de los solda dos que histricamente van a morir ciente para consumir alcohol. las generaciones, tradicionalmente han habido dos grupos antagnicos: los viejos, que aseguran que ya no hay moral o todo est en decaden cia, solo porque la moral en curso no es la de ellos o sus valores e ideas sobre las virtudes de una sociedad no se entienden con las nuevas en curso. De este tipo de percepciones nos hemos ocupado antes. Por el otro lado, estn aquellos que se inician en el mundo, aque llos que se representan a s mismos colonizando el presente y el futuro (no siempre es la generacin ms joven o la ms vieja, depende de la lgica de la historia; cuando ramos nios, tena mos que esperar que nuestros padres terminasen de ver el informativo para ver los dibujitos; ahora los padres te nemos que esperar que los nios ter minen de ver los dibujitos para ver el informativo; siempre hay una genera cin jodida). Concretamente, la generacin ac tual (la Generacin FaceNoBook) ha planteado diferentes dilemas o, mejor dicho, se ha encontrado en medio de un dilema planteado por la generacin anterior, la generacin que invent el presente, un mundo de conexiones vir tuales y todo lo que hace la realidad de los jvenes de hoy. En el caso concreto de la educa cin, de los hbitos intelectuales y de lectura, podemos hacer una crtica a la nueva generacin: la twitterizacin del pensamiento puede ser un proceso in teresante si no fuese toda la habilidad que poseen o ejercitan. La nueva ge neracin de la hiperfragmentacin no debera juzgar con tanta liviandad que los libros o los hbitos intelectuales de los mayores estn obsoletos. No hay progreso sin memoria y quien desdea la experiencia de ge neraciones anteriores es un primitivo vestido de astronauta. Aunque se ha yan inventado nuevas formas de prac lo hacan los abuelos, los romanos o los antiguos egipcios haya sido una forma inferior a la actual. Algunos consejos tampoco pasan de moda y valen tanto para los antiguos griegos como para los modernos twit teros: la soberbia solo oculta ignoran cia. Las ideas de los antiguos griegos se siguen usando hoy en da, no solo en sino en poltica y, en gran medida, en las ciencias tericas (como las ideas de que la materia, compuesta de tomos, es fuego, energa; como la psiquis humana, compuesta de una parte racional y otra irracional; como los organismos que evolucionan se gn funciones, etc.) Cambiar es parte de una perma nencia ms profunda y, en el mejor de los casos, siempre fue producto de un pasado, de una memoria, de una herencia ms intelectual que material. Habitamos las ciudades de los muertos y sus ideas nos ha bitan cada da. Despreciar todo lo que fue por todo lo que es, es una actitud adems de soberbia, pere zosa, porque implica una grave falta de crtica, y el pensamiento crtico nunca ha sido, hasta ahora, compla ciente y menos autocomplaciente. El pensamiento crtico es un invento antiguo, no de esta generacin; to das las generaciones lo han usado en mayor o menor medida, lo que de muestra cun reaccionario se puede ser cuando en base a la pereza inte lectual y en nombre de lo nuevo se olvida de dnde venimos y sobre qu antiguos pilares est sentado el presente. Esa amnesia, esa compla cencia es la mayor amenaza, no slo de esta generacin. Una vez ms, en lo verdadera mente humano, en lo importan te, no hay muchas novedades. La idea de ser diferentes y originales tampoco es novedoso. Solo que aquellos que carecen de memoria y aprecio por el pasado creen que el mundo ha comenzado con ellos. No advierten que el mundo podra terminar con ellos, de forma im perceptible, eso s, si los robots se siguen pareciendo cada vez ms a los seres humanos y los humanos insisten en parecerse cada vez ms a los robots.

PAGE 7

i le preguntan a Jenny Nose do, estudiante del Instituto Superior de Arte (ISA) y pri mera bailarina de Danza Contempo rnea, qu disfruta hacer ms all del escenario, quizs le cueste trabajo en contrar una respuesta. Los amores de este tipo resultan tan intensos que mu chas veces no dejan espacio para otros. Despus de un da bastante ago tador, cuando la joven de 25 aos conjug su particular sensibilidad artstica por el movimiento con un esfuerzo fsico de atleta, cansada y a menos de 24 horas de que la com paa partiera hacia Alemania, Jenny encontr un tiempo para sentarse a conversar sobre la danza y sobre sus experiencias personales. Sus palabras impresionan al in terlocutor por la determinacin con que ha asumido la vida desde muy pequea. Sorprende, adems, por que muchas veces asoma en sus pa labras la fragilidad de alguien que ha mantenido su inocencia a salvo. Adems, de bailar en Danza Con tempornea, las exigencias del ISA me imagino que te deben robar un tiempo valiossimo. Por qu te in teresa hacer estudios superiores, cuando muchos de tus compaeros consideran que les basta con gra duarse de la Escuela Nacional de Arte (ENA)? La universidad es algo que todos ne cesitan, no solamente para obtener un ttulo. Aunque est en la mejor compa a de Cuba, y sea primera bailarina, si carezco de la capacidad de pensar y no conozco qu pasa ms all de las cua tro paredes del teatro, no crezco. As me desarrollo fsica y tambin mental mente. Para m la universidad es clave, porque me ayuda a estudiar, a buscar un tiempo que no tengo. Mi carrera es de dedicacin, de desgaste fsico, men tal, emocional; la universidad constitu ye una oportunidad que encuentro para seguir madurando. Muchas veces ests tan cansada que el cuerpo no te da para ms. Hoy mis mo estoy aqu desde las nueve de la maana y terminamos a las cinco de la tarde, porque salimos maana de viaje. Cuando la jornada acaba, voy para la escuela y trato de concentrarme, aun que de seis a ocho de la noche en la universidad es muy poco tiempo para aprender, hay mucho que te pierdes si quieres adquirir conocimientos de ver dad, por lo que debo dedicarle tiempo extra a los estudios. No debe uno quedarse solamente con los contenidos que recibe en cla ses. En ocasiones me falta tiempo para estar en una biblioteca; por eso, les pido a mis profesores que me den la infor macin digital, compro los libros y hago el esfuerzo. Saba que quera estudiar, pero no que tena tantos deseos de aprender. Cmo llegas a esta manifestacin artstica? Yo estudi ballet clsico y sorpren dentemente no me da pena decir lo era muy buena. Cuando tena cuatro o cinco aos, en el crculo, mi mam se dio cuenta de que tena elasticidad, proyeccin escnica y me puso en gimnasia rtmica. Con 10 aos me present en la Escuela de Ballet de Santa Clara y obtuve el primer lugar en el escalafn. Pas los cinco aos de nivel elemental, las maestras estaban encantadas conmigo, pero saban que no tena futuro en ballet clsico porque era negra y se lo repetan a mi mam. Yo siempre responda que si yo no estu diaba ballet no quera hacer otra cosa. tempornea. Durante los dos meses de vacaciones paso de nivel elemen tal a la ENA y me prepar para los ex menes. Estaba bien fsicamente pero la especialidad aglutina ms requisi tos: debes ser rtmico, bailar folklor, conocer la tcnica contempornea y tambin el ballet clsico. Lo nico que tena incorporado era el ballet. Bueno, aprend folklor en dos meses y cuan do llegu al pase de nivel me esforc haciendo cualquier cosa. Yo soy camageyana, pero me ins cribieron en Cienfuegos, estudi en Estudio y ejercicio de la danza Por Justo Planas F otos : Arisbel Lpez la voz de los universitarios Alma Mater /julio 2012 / No. 513

PAGE 8

Santa Clara y vivo en La Habana, ojo: en Regla! (se re). Y llevo ocho aos en la compaa Danza Contempornea. Muchos se quedan en el camino, cmo has podido continuar en el mundo de la danza, con todo el es fuerzo que exige? Solo quererlo no ayuda. Debes hacerte un plan. Para m fue as. Ni siquiera pens en llegar a esta Com paa. El plan era ser mejor cada da, cumplir con todo lo que tena que cumplir. Quera bailar, y yo dije: mi meta es ser buena y aprender todo lo que pueda. Esto me va a llevar obvia mente a algn sitio. Lo que pasa es que hay gente que se desilusiona, que lucharon por un sueo pensando que les iba a resol ver otros problemas Para m ha sido bueno, estoy contentsima de estar aqu, porque disfruto mi pro fesin y de muchas oportunidades: he trabajado con actores, cantantes, bailarines. Cada uno de ellos me ha enseado algo, me ha ido dejando un cuentas con ms informacin para crear. He trabajado con Carlos Daz en el teatro El Pblico, con Flora Lau ten... Por eso, cuando me preguntan, contesto que tuve suerte desde que mi mam se dio cuenta de mi futuro en la danza.

PAGE 9

la voz de los universitarios Alma Mater /julio 2012 / No. 513 de todo un poco Por Miriam Anczar or primera vez en esta seccin de la revista Alma Mater abordar un tema con seriedad. Lo que pasa es que como siempre se dijo que este era un espacio humorstico, Nemo y yo nos hemos alternado chistes y crnicas graciosas, al tiempo que convidamos a nuestros caricaturistas a dibujar tambin cosas simpticas. Pero el tema que nos ocupa hoy merece toda la seriedad del mundo, as que por favor, disclpennos de antemano si nos ponemos un poco estadsticos. nes no pregunten por qu, pero cin han sido alemanes arrib a la conclusin que da ttulo a estas lneas. Para que los universitarios cubanos no estn al margen hemos querido desglosarles cada uno de los elementos estudiados. La premisa de la tesis de la investigacin germana era concluir cuntos das al ao se celebran en 2 de enero, 1ro de mayo, 26, 27 y 28 de julio, 10 de octubre y 31 de diciembre son feriados o de conmemoracin nacional, ocasiones que aprovecha el cubano para irse a la playa, compartir con amigos o incluso improvisar una conga duDespus, y gracias a gestiones de la Santa Sede, se sumaron el 25 de diciembre y el viernes de la Semana Santa, con lo que suman un total de 10 das que el Estado establece para celebraciones. No podemos perder de vista que el cubano celebra tambin los das de descanso. Y dicen los que lo saben que desde que se cre el mundo, hay que tomarse una pausa el sptimo da de la semana. Anda que te vas quedando como el Gallo de Morn sin plumas y cacareando en la mejor ocasin. EL GALLO DE MORN Resulta que los cubanos tenemos una forma de hablar, a nuestro modoy casi siempre andamos con la risa y el repopular es se qued como el Gallo de Morn, sin plumas y cacareando Muchos piensan que es un famoso gallo originario en Morn, incluso existe lidad avilea. Y para no dilatar la historia, el caso es que el Gallo de Morn no era gallo, ni de Morn, ni tuvo que ver con Cuba. Se trata de una leyenda del siglo XVI, cuando un recaudador de impuestos de Granada se present en Morn de la Frontera (Sevilla) a ejercer su quehacer. Como el sujeto tena aspecto de matn y forma de actuar muy grosera se le bautiz como el Gallo de Morn. Los moronenses se hartaron de sus insolencias y un buen da le dieron una tunda que este tuvo que irse para no volver, como dice la cancin. De ese hecho surgi una copla popular que deca: Anda que te vas quedando/ como el Gallo de Morn/ sin plumas y cacareando/ en la mejor ocasin. LA HORA DE LOS MAMEYES Este es otro refrn que muchos Hora de los mameyes. Cuentan, se origin hace ms de doscientos aos durante la Toma de La Habana por los ingleses, all por 1762. Durante ese episodio, los habaneros, con esa costumbre tan cubana de poner motes, dieron en llamar mameyes a los soldados ingleses por el color del uniforme: chaqueta roja y pantaln negro. En aquella poca La Habana estaba rodeada por una muralla que la protega de corsarios y piratas. Cada noche a las nueve se disparaba, y se dispara an, solo que para que los citadinos pongamos en hora nuestros relojes o cerciorarnos de su exactitud, un caonazo desde la fortaleza del Morro para avisar que las puertas de la muralla se cerraran durante la noche. Y como a esa hora los mameyes hacan su patrullaje en los predios de intramuros, los habaneros bautizaron esta hora de la noche como la hora de los mameyes. Algo ms que nos qued del paso de los ingleses Ah!, y para no quedarnos a medias en la historia, la heroica defensa ante el ataque ingls de la Villa de Guanabacoa que hizo el regidor, Jos Antonio Gmez, ms conocido como Pepe Antonio, qued desde tan remota fecha en el habla popular esa frase de hacer las cosas de a Pepe, o lo que es lo mismo, por la fuerza. Asimismo, desde esa poca cuando alguien considera que hace las cosas sin obtener fruto, se dice: ests trabajando para el ingls. Tambin del humor cubano es esa dicha y redicha frase de Cuidao con el vidrio ingls! para alertarnos de excrementos en la va pblica que por desgracia pululan en nuestras calles

PAGE 10

la voz de los universitarios Alma Mater /julio 2012 / No. 513 Cient cos concluyen que en Cuba nunca se acaba la esta domingos y tambin los sbados cortos (es mejor decir los sbados no laborables, porque en realidad tampoco son menos largos que el resto de los sbados). Volviendo al tema, 52 domingos al ao, ms 26 sbados no-largos, suman un total de 78 das de ocio y/o relajo. Claro que no todo est ligado a dejar de trabajar. An los das en que vamos a laburar, como dicen los argentinos, cada centro laboral tambin celebra el Da de la mujer, de las madres, de los padres, de los nios, de la UJC, de la empresa y adems hacen un mnimo de 12 cumpleaos colectivos, uno por mes. Con lo cual hay que agregar otros 20 das de festejos. Hay que contar, para ser justos, las celebraciones personales. Cada cubano festeja la fecha de su cumpleaos y si tiene pareja, tambin recuerda el da de aniversario, el da en que se conocieron, se besaron, tuvieron el primer hijo, tuvieron el segundo, se fueron de luna de miel, el 14 de febrero Hasta ah, ms o menos, 8 celebraciones personales multiplicadas por 5 (cantidad de personas por casa) dan como resultado 40 al ao. Si sumamos cada vez que algn familiar se gana un premio, se grada, llega un amigo del exterior o se va un vecino a cumplir misin y hay que despedirlo, cada familia se agrupa, al menos, 50 veces. Otro dato importante es que el cubano tiene muchas amistades, a las que invita a formar parte de sus jolgorios. El promedio de amigos de un cubano es incalculable, pero siempre tiene, como mnimo, 4 ms allegados. Quiere decir que un cubano celebra 50 veces con su familia y otras 200 con las familias de sus amigos ms cercanos. Desde el principio del artculo hasta aqu, tenemos un total de 358 celebraciones anuales. Ah, perdn, olvid cuatro fechas que son de festejo casi obligatorio: el da del estudiante, del maestro, de los Comit de Defensa de la Revolucin (CDR) y el 23 de mayo Total: 362. Es decir, que de los 365 das que posee el ao, el cubano est que admitir que son los tres das ms tristes y difciles para el cubano; se los pasa tirado en un sof, con dolor de cabeza y el estmago descompuesto, pasando la resaca de la pachanga. solo tiene dominio el autor del trabajo (N.E) quin le pone el cascabel al ltigo? Por Rodolfo Romero Reyes Ilustracin : Yaimel

PAGE 11

la voz de los universitarios poesa Ilustracin : Hanna Chomenko Alma Mater /julio 2012 / No. 513 A ROSA DE ALBERTI, QUE TOCABA, PENSATIVA, EL ARPA (SIGLO XIX) Rosa de Alberti all en el rodapi del mirador del cielo se entreabra, pulsadora del aire y prima ma, al cuello un lazo blanco de moar. El barandal del arpa, desde el pie hasta el bucle en la nieve, la cubra. Enredando sus cuerdas, verdeca, alga en hilos, la mano que se fue. Llena de suavidades y carmines, fanal de ensueo, vaga y voladora, vol hacia los ms altos miradores. Miradla querubn de querubines, del vergel de los aires pulsadora. MI CORZA (SIGLO XV) En vila, mis ojos... Mi corza, buen amigo, mi corza blanca. Los lobos la mataron al pie del agua. Los lobos, buen amigo, que huyeron por el ro. Los lobos la mataron dentro del agua. RAFAEL ALBERTI. Poeta y dramaturgo espaol (19021999). Fue uno de los ltimos exponentes de la Generacin del 27 merecedor del Premio Nacional de Literatura en 1925 y del Premio Cervantes en 1983. Vivi en el exilio hasta el ao 1977. Entre sus obras ms importantes se cuen tan Marinero en Tierra Sobre los ngeles Cal y Canto y Sermones y Moradas

PAGE 12

la voz de los universitarios Alma Mater /julio 2012 / No. 513 cuento ANTE LA LEY Ante la Ley hay un guardin. Has ta ese guardin llega un campesino y le ruega que le permita entrar a la Ley. Pero el guardin responde que en ese momento no le puede franquear el acceso. El hombre re podr entrar ms tarde. Es posible dice el guardi, pero ahora, no. Las puertas de la Ley estn abier tas, como siempre, y el guardin se ha hecho a un lado, de modo que el hombre se inclina para atisbar el interior. Cuando el guardin lo ad vierte, re y dice: Si tanto te atrae, intenta en trar a pesar de mi prohibicin. Pero recuerda esto: yo soy poderoso. Y yo soy solo el ltimo de los guar dianes. De sala en sala irs encon trando guardianes cada vez ms poderosos. Ni siquiera yo puedo so portar la sola vista del tercero. El campesino no haba previsto se la Ley debera ser accesible a todos y en todo momento, piensa. Pero cuando mira con ms detenimiento al guar din, con su largo abrigo de pieles, su gran nariz puntiaguda, la larga y negra barba de trtaro, se decide a esperar hasta que l le conceda el permiso para entrar. El guardin le da un ban quillo y le permite sentarse al lado de la puerta. All permanece el hombre das y aos. Muchas veces intenta entrar e importuna al guardin con sus ruegos. El guardin le formula, con frecuencia, pequeos interrogatorios. Le pregunta acerca de su terruo y de muchas otras cosas; pero son preguntas indiferentes, como las de los grandes seores, y al puede dejar entrar. El hombre, que es taba bien provisto para el viaje, invierte todo hasta lo ms valioso en so bornar al guardin. Este acepta todo, pero siempre repite lo mismo: Lo acepto para que no creas que has omitido algn esfuerzo. Durante todos esos aos, el hom bre observa ininterrumpidamente al guardin. Olvida a todos los dems guardianes y aqul le parece ser el nico obstculo que se opone a su acceso a la Ley. Durante los primeros aos maldice su suerte en voz alta, sin reparar en nada; cuando envejece, ya slo murmura como para s. Se vuel ve pueril, y como en esos aos que ha consagrado al estudio del guardin ha llegado a conocer hasta las pulgas de su cuello de pieles, tambin suplica a las pulgas que lo ayuden a persuadir al guardin. Finalmente su vista se debilita y ya no sabe si en la realidad est oscureciendo a su alrededor o si lo engaan los ojos. Pero en aque llas penumbras descubre un resplan dor inextinguible que emerge de las puertas de la Ley. Ya no le resta mucha vida. Antes de morir resume todas las experiencias de aquellos aos en una pregunta, que nunca haba formulado al guardin. Le hace una sea para que se aproxime, pues su cuerpo rgido ya no le permite in corporarse. El guardin se ve obligado a incli narse mucho, porque las diferencias de estatura se han acentuado sea ladamente con el tiempo, en desme dro del campesino. Qu quieres saber ahora? pregunta el guardin. Eres in saciable. Todos buscan la Ley dice el hombre. Y cmo es que en todos los aos que llevo aqu, nadie ms que yo ha solicitado permiso para llegar a ella? El guardin comprende que el hombre est a punto de expirar y le grita, para que sus odos debilitados perciban las palabras. Nadie ms poda entrar por aqu, porque esta entrada estaba destinada a ti solamente. Ahora cerrar. FRANZ KAKFA (Checoslovaquia: 1883-1924) En su obra, escrita en alemn, el protagonista se enfrenta a menudo a un mundo complejo, que se basa en reglas desconocidas, que nunca llega a comprender.

PAGE 13

la voz de los universitarios Alma Mater /julio 2012 / No. 513 aste una leve inmersin en los vericuetos de nuestra longeva capital para desatar nosde emociones. Y aun escudado en la lucidez de aquella aeja mxima que dicta cualquier tiempo pasado, no dejo de sorprenderme atascado con esa otra idea que desmenuz, de seguro, hasta el mismsimo hombre de las cavernas: Cun miserable es mi vida?, se pregunt y me pregunto. Habr quienes levanten el catalejo y ante el contradictorio panorama fsico y humano proclamen que la dicha plena depende apenas de la imaginacin; los lcidos entendern que certeros engarces entre el ser humano, su poca y su entorno. Y aqu me remito de otra certera patada a mi interrogante gensica, aunque ahora mismo sigo sin una respuesta convincente, o al menos una que me sustraiga del temor a que tras mi racional optimismo, refrendado por convicciooculte, para colmo de males, la ms nauseabunda indolencia. Me pregunto quin en el futuro reservar una cabaa neuronal para el paisaje desasosegante que asalta la pupila en cualquier recorrido por la otrora villa de San Cristbal. Esta ciudad de modernsimas y empinadas construcciones, donde se amanece con el canto de gallos; donde los monumentos se engalanan por dcadas con andamios y holln de ltima generacin, donde la proliferacin de hoteles Cinco Estrellas acontece aparejada al surgimiento de moles arquitectnicas multifamiliares condenadas hasta su derrumbe a cielo nublado; en la que indigentes con ttulo y mtodo exhiben orgullosos sus llagas a cambio de menudo CUC para comprarse Coca-Colas lights y fragancias de Antonio Banderas; mientras turistas vestidos como para un safari africano acechan con su cmapleno Parque Central; donde la civilizada contribucin social de convertir cada centmetro de asfalto en un bao pblico es premiada con un calor de horno para pizzas, que transforma el tributo popular en hedor antolgico. Tambin una Habana de pulso cultural incesante, en la cual las estrategias de instituciones sagradas de llevar el arte a la calle, compite (y pierde la batalla) con la iniciativa de la gastronoma local de transformar cualquier acera en una pantagrulica tarima, en la que lo mismo encuentras un cake para bodas, que un imponente racimo de pltanos macho; una ciudad que ofrenda cada da su arrullo cincelado a base de pregones que anuncian, desde miel de abejas, hasta jicoteas vivas, prjimos que se piden la cabeza por subir primero a un taxi estatal de 10 pesos, entre otros No se trata de dar la espalda a esa otra urbe que se levanta con voluntad y coraje, pero que avanza en franca desventaja a esta, al parecer regentada por el mismsimo Lucifer, y aqu sabemos, convergern mil y una causas que van de los estragos impuestos por valores, o la ausencia de control sobre los procesos migratorios internos, con Sin embargo, el chovinismo que en la criolla concrecin del caos, se espontaneidad e inigualable espritu de supervivencia, podra hacernos traspasar algn da la imperceptible frontera que separa el Patrimonio de la Humanidad del Patrimonio de la Deshumanizacin. Kafka siempre viene a mi mente ante estas tortuosas divagaciones, con su vigente alerta: De un punto determinado, no hay retorno. La savia ancestral dictamina, entretanto, de, dejndome con la incertidumbre no corresponder, entonces, a nuestra gigantesca aldea. Por Pavel Lpez Guerra voces In ernos emergentes

PAGE 14

Alma Mater /julio 2012 / No. 513 Alma Mater: un peridico clandestino que se lea pblicamente Por Rosario A. Parodi, estudiante de Periodismo Fotos : Archivo la voz de los universitarios l 12 de abril de 1952, a pocos das del entierro simblico de la Constitucin, circula nuevamente por toda La Habana el peridico Alma Mater con el rtulo Estudiantil Universitaria (FEU), y con su primer gran titular: Batis ta, buitre asesino. Entre sus motivaciones se encuen tran fortalecer la propaganda y ser la voz pblica de la juventud estudiantil opuesta verticalmente al batistato. Sobre los ms importantes titulares, aparece el nombre de su director: Ma nolito Carbonell, quien anda imbuido en la bsqueda de estrategias para cumplir las funciones encomendadas; se requiere que conjugue con la complejidad del momento nacional, la denuncia, el espacio de alerta, de convocatoria y la informacin pol tica. Pero cmo hacerlo si no hay prenta, colaboradores, fotgrafos, linotipistas, editores, cajistas? De izquierda a derecha, lvaro Barba (Presidente de la FEU) y Manolito Carbonell, leen un nmero de Alma Mater en tiempos de la dictadura batistiana.

PAGE 15

la voz de los universitarios Alma Mater /mayo 2012 / No. 511 la voz de los universitarios Alma Mater /julio 2012 / No. 513 Para Manolito Carbonell, estu diante de segundo curso de la Es cuela de Derecho, representa la mayor responsabilidad poltica de su vida, mientras que para otros re sulta un proyecto idlico, irrealizable. Comienza a buscar fondos en todas partes, a todo el que encuentra le so licita colaboracin para publicar Alma Mater Decide organizar tambin una Pasan los das y no alcanza el di nero. Manolito decide habilitar la propia imprenta de la universidad: Si no hay imprenta fuera, habr imprenta all adentro. Valdivia, su administrador, con cierta reserva re cibe a Manolito, quien lo convence con irrebatibles argumentos. Y es all, en los bajos de la Biblio teca Central, mientras los estudian tes en la sala de lectura consultan los temarios de sus carreras, que apare ce el primer nmero recin impreso; como no se anda con rodeos para decirle las verdades a Batista, ya se percibe en algunos una ligera sensa cin de temor al sostener el peridi co entre las manos. El primer ejemplar solo tiene dos pginas, en tamao normal, pero Manolito no se conforma. Se le ocurre que el logotipo y la es critura deben remedar el ltimo nmero clandestino del ao 30, para demostrar que esta es su con tinuacin, y que aquellos titulares se asemejan a los actuales porque la realidad poltica es, asombrosa mente, anloga. l mismo escribe los enunciados, editoriales, reseas, solo su nombre y el de Armando (Felo) Comesaas aparecen en las pginas de la pu blicacin. Algunos le siguen dicien do que es una locura, que esa letra quema, porque est ya claro que no le ofrece gratos recuerdos a Ba tista. As se cataloga al dictador en los titulares de Alma Mater : Fulgencio Batista, ladrn asquero so de siete suelas. Pueblo lucha contra la dictadura asesina. Que no es asesino Batista? Por qu hay en nuestra clnica varios cuer pos atravesados por balazos calibre 45? El Batista de siempre, el hombre ms odiado de Cuba. Esto es el 10 de Marzo: Tortura, persecuciones, muerte, pnico. Alma Mater arrecia la crtica, no hay medias tintas para esbirros como Mas ferrer, Mujal, Salas Caizares o Mar tn Prez, quien caza estudiantes en las calles de La Habana. As lo fustiga: Martn Prez, chacal, cobarde, se de dic a capturar a los numerosos estu diantes que afanosamente vendan los peridicos por las calles aledaas a la Universidad. Son aprehendidos y con ducidos a la novena estacin de Poli ca donde se deleit con la placentera tarea para l de patear salvajemente a los detenidos. Se ve a Manolito a diario en cons tante ajetreo, se monta en una ruta 35 de La Habana a Artemisa con un pa quete de peridicos en cada mano; ya tiene creados los puntos para dis tribuirlos all. Logra que el muy ocupado Enri que de la Osa escriba varios artculos para el peridico; tambin vincula a Mario Kuchiln y a Ral Cepero Bo nilla, crtico constante de la poltica azucarera del gobierno de Batista. El conocido fotgrafo Constantino Arias provee gran nmero de fotos que, luego de seleccionadas, se lle van al grabado en un taller situado en el antiguo peridico El Crisol. El entusiasmo de Manolito les convoca, sobre todo a Kuchiln que, adems de ser destacado como pe riodista y caricaturista, su presencia resulta un simbolismo, pues fue di rector del peridico durante la tira na de Machado. l los busca a todos y les explica cmo imagina el siguiente nmero. Para probarlo, saca de su bolsillo una crnica sobre las botas del dictador y lee el primer prrafo: Sigue sen tado en su trono de sangre, de frau des. Vemos en la forma de sus botas

PAGE 16

la traicin, lujosamente representada, al hombre posedo de poder, faltan las manchas de la sangre que ha de rramado. REY DE LOS TIRANOS, ya arrancaremos esas botas de nuestra vergenza. Sin esperar la opinin de su inter locutor, ya sea De la Osa o cualquier otro respetable literato o periodista, le lanza algunas de las noticias de Ba rricada, seccin a cargo de Armando Comesaas, heredada tambin de los aos 30: El capitn Milin de la 13 estacin de polica de Lawton es un cafre. Golpea hasta dejar desmayados a los que tienen la desgracia de caer en sus garras. En el tiempo que venimos padeciendo a estos FASCINEROSOS, HEMOS VISTO CUANTA BARBARI DAD Y BAJEZA ES POSIBLE. Cuando Manolito concluye sabe que ha convencido a su oyente. Con un apretn de manos, sella el conve nio, y se congenia la extensin y te mtica del prximo nmero. MS CRTICA QUE NUNCA Alma Mater resulta el ms efec tivo vehculo de la propaganda clandestina. Trasciende la censura, los registros, advertencias y amena zas. Las manos que la distribuyen son, en su mayora, annimas. Ser leda en toda Cuba. Cuando no es posible distribuir los ejemplares directamente con los es tudiantes, se empaquetan y envan por ferrocarril. En sus pginas, se re cuerda: Ciudadano, haga circular este peridico, mndelo al interior. Cuando la dictadura cree haberla si lenciado, sale a las calles otra vez, pues Manolito consigue mantener su pe riodicidad. La dirige desde 1952 hasta 1956, durante las presidencias de l con la FEU histrica de Jos Antonio. Oye Manolo, Jos Antonio mand a buscarte, le dice Fructuoso Rodr guez en la puerta de la FEU. Manolito tuoso le explica que el Gordo no se halla all, sino en la Plaza Cadenas, don de conversa con dos o tres personas. Est de frente y de pie. Al ver a Manoli to, Jos Antonio le habla del peridico: Las condiciones que hay ahora son las ms difciles que ha tenido que en frentar Alma Mater pero quiero que sepas que para nosotros es de enorme importancia. Desde luego, no hay otro director que t. Hay que decirle todas las verdades a la gente y hacer que se doblen los esbirros. Va a ser, tiene que ser, ms crtica que nunca. As se conforma el equipo de trabajo para esta etapa. Como lo ha sugerido Jos Antonio, todos los convocados son jvenes comprometidos: Manoli to Carbonell como director, Guillermo Arenado, Samuel Ponvert y un joven obrero linotipista que trabaja en Prensa Libre Adalberto Prez Sierra. Corre ya el ao 1955. Manolito ca mina por la calle Ronda en direccin a la Colina. Son las siete de la maana. Tiene 22 aos justos y lo buscan por desacato. Ya cuenta con ms causas en el tribunal, que aos de vida. Lo han llevado a juicio doce veces desde que comenz la dictadura. Mira ligeramente la publicidad de los toldos en la peletera El lazo de oro: Cleveland el ms elegante, vea nuestros precios. El empleo de venta de seguros no le da ni un peso, cobra por comisiones y lo menos que hace es vender; se pasa todo el tiempo buscan do colaboradores para el peridico. Se dirige a la universidad, debe re visar las armas que ha tenido que Estvez, en la Escuela de Derecho. Las ha colocado tras el mostrador, en el estante de la botica. Tambin las cin co granadas que estaban en la Clnica del Estudiante ahora permanecen en la cafetera, pegadas con precinta al es caparate de las botellas de refresco. La calle est tranquila. Manolito saluda al dependiente de Lmparas Quesada. El tipo de la lotera lo mira Manolito. Mientras, simula leer en un poste el pasqun de Las nieves del Kilimanjaro le hace seas a un joven que apenas lo Hoy se emplana el peridico, como siempre, a las siete de la maa na. Pueden salir a distribuirlo le dice Manolito. Est bien. Nos vemos ms tarde por la Colina le contesta Ameijeiras. Hay que tener suma precaucin con la distribucin del peridico, sobre todo despus de lo sucedido con el es tudiante Oscar Pelln, a quien por ven derlo fue llevado a la Estacin y lo obli garon a comrselo, pgina por pgina, y para ayudarlo a tragar, lo forzaron a tomar el lquido de una escupidera llena de colillas de cigarros. Manolito sabe que las cosas pueden tornarse mucho peor; ahora te matan. El nmero que van a hacer ser es pecialmente polmico A pesar de que el esbirro Esteban Ventura conoce muy bien la casa de Manolito y le tiene prometido que en la prxima no hace el cuento, la seccin Barricada publica a modo de ancdota un ejemplo de su cobarda: El teniente Ventura en la manifestacin, cuando se vio solo, em pez a correr hasta que logr refugiarse en una casa. Despus, como un cobar de, comenz a disparar por una venta na. Qu le pas al temible teniente que tortura y patea detenidos? No obstante, no debe perderse un minuto, ser un da largo. Se dirige al laboratorio de la Escuela de Medicina.

PAGE 17

la voz de los universitarios Alma Mater /julio 2012 / No. 513 la voz de los universitarios All su novia le entrega unos frascos con analgsicos para varios heridos no acuden a la Clnica del Estudian te; debe darse prisa, sabe que en el Saln de los Mrtires ya se habla de cmo y quines debern bajar la es calinata esta maana. SIEMPRE CON CUBA Hoy habr una manifestacin. Se guramente, la nota que prepara un periodista de Prensa Libre comenza r con la frase bajo un nutrido tiro teo policial La manifestacin desciende la escalinata. Manolito decide bajar tambin. A su lado un joven eleva un ejemplar de Alma Mater y vo cifera los titulares: Las pualadas de los factistas; El dictador ya no duerme bien. Mientras baja la escalinata tie ne muy presente que esa noche le corresponde imprimir el peridico. Retumba la frase de Jos Antonio en la que dice que existen en Cuba solo dos bandos: Los que estn con Cuba y contra Batista y los que estn con Batista y contra Cuba. Hay que estar con Cuba, siempre con Cuba. Con esas palabras en la cabeza, Manolito se enfrenta a un polica y solo puede pensar si habr matado a algn amigo suyo, si le dieron alguna condecoracin por haber pateado a algn muchacho y le dan deseos de hacer todo a una vez, lanzarse con los puos hasta Palacio y sacar a Ba tista l solo. El polica lo reconoce de cuando estuvo preso en la Cabaa y le da dos vergajazos de bicho de buey, uno en el brazo derecho y otro justo al nivel de la clavcula. Aos ms tarde, los hijos de Manolito le preguntaron si no le dolan aquellos golpes y l les respondi que hasta el dolor se nubla entre los gritos de Abajo Batista!, re cordando a los que han asesinado, a las madres de los muertos, ante la se renidad de las mujeres martianas que se mostraban inconmovibles ante los disparos, ante los carros a la entrada de Infanta. Los verdugones que dejan en la piel los bicho de buey, poco a poco, los nota y un ardor intermitente le quema el brazo. Con esa misma mano da un puetazo al polica y le grita todos los improperios que jams pens podran ocurrrsele. Poco a poco se repliegan los esbirros, que sin municiones dejan de exponerse. An las balas suenan bajito. A lo lejos, ya en retirada, dos policas se arrodillan para hacer fuego, quieren dar a matar, esa es la orden. Es verdad, como dice el Gordo, que en este pas se aplica el crimen como mtodo poltico. Ya a Jos Antonio le han dado golpes, con l se ensaan, aunque sabe defenderse bien. A Fructuoso le hierve la sangre al ver cmo lo golpean, pero es imposible decirle al lder estudiantil que no salga al frente. Manolito, en Espada N0. 9, trae la re caudacin de Alma Mater ; se ha ven dido hasta el ltimo ejemplar. El peri dico vale cinco centavos, pero la gente da, a veces, hasta 10 pesos. Queda mucho por hacer. Manoli to sale corriendo. Apenas se despide despus de acordar verse con los de ms, ms tarde, en la imprenta de la universidad: Avisen a todos les recomienda y sale. Corre a comprar la tinta. Tiene para ello un arreglo con un trabajador de Prensa Libre Ya ha conseguido las ho jas. En camino a la universidad, busca el papel de empaquetar y pide a su to Evelio algunos metros de soga. Hace una semana se ha comprado el plo mo para el cajista. A las doce, terminan los emplea dos de la imprenta y a las dos Mano lito sella con cartones las ventanas para evitar que mientras se hace el cin es una ratonera: una sola puer ta, ventanas enrejadas. Pasan toda la madrugada all. Adalberto junto a su hermano Mario ubica el peridico en galeras de plomo, en linotipo. Manolito le insiste que vigile bien la ortografa. El proceso de montaje termina cerca de las cuatro de la maana. Entonces el cajista Rubn Albertini lo emplana A las siete el administrador de la im prenta lo empieza a tirar. Ya se ven los titulares y Manolito lee algunos artculos para asegurarse. Le intere sa, especialmente esta vez, uno so bre Masferrer: Masferrer y sus tres etapas, el Gnster cobarde y llorn, Finalmente, lee en voz alta lo que l llama El chiste de la semana, una crnica burlesca dedicada al esbirro Peate: Quin no ha visto en mltiples ocasiones como se se orea, pistola en mano por el medio de la calle al valiente capitn Peate, al mando de la 9na. estacin, cuando estudiantes? Pero, qu le ha sucedi do al capitn Centella, o mejor dicho, Peate? Ah, est en su escondite se creto tras un poste. Si hasta parece que lo est analizando. Peate pens que las cosas se estaban poniendo ms parejas que en otras ocasiones y se busc el centro de un poste. Nada, que el capitn pens que los mangos no estaban tan bajitos. tualsimo, ya est aqu; se arman bien

PAGE 18

con un grupo de jvenes. Se mon tan en las guaguas, y proponen el periodico a los transentes y hasta, en los semforos, a los choferes de los autos. De inmediato, le avisan a Manolito Carbonell que la polica va a rodear la Colina y ya hay cierto movimiento de perseguidoras. Sin pensarlo dos ve camarita vieja de 35 mm, cuyas fo tos luego imprimir en el taller de M y Jovellar. Se le ocurre una idea, corre a decirle a su colaborador del peri dico, Guillermo Jimnez, (Jimeni to) y a Ormani Arenado que hace falta bajar por la calle Ronda, en direccin adonde se encuentran los policas, que ya descienden de los carros. Vamos a bajar y ustedes se acercan a uno y lo empiezan a cuquear para que se vire hacia ustedes y entonces yo lo cojo de frente con la cmara. As lo hacen. Ormani le grita algo, Ji menito tambin, y el polica va ponin dose cada vez ms molesto. Manolito sigue tratando de cogerlo con la cma ra, mientras los muchachos se dirigen al parquecito Mella. Esto es una locura, Manolito le gritan A ti o a cualquiera de nosotros nos dan un balazo. Bueno, entonces publicamos: Ba laceados periodistas de Alma Mater al realizar fotorreportaje. No pueden ha cer otra cosa que rerse. La denuncia en este nmero va a poner a Batista a rabiar en el trono comenta Manolito y habr que lidiar con la desaforada persecucin que se desatar. Advierte al dictador: En la mesa que ponga Batista, no se sien tan los cubanos. Por Boris Luis Santa Coloma, por Rubn Batista, por Rena to Guitart y otros cientos del Monca da, por Mario Fortuny, por Arstegui, por Agostini. Dictador infame, ya te lo hemos dejado claro. Ahora es el pueblo, como dijera Guiteras, quien debe acabar con este hombre o este hombre acabar con el pueblo. La vida de todos peligra. Leer Alma Mater es un crimen; produ cirlo resulta casi suicida, pero por la sensacin de estar gritando a voces, para que todos sepan que Batista no es impune, que es acusa do y que ser juzgado, vale la pena todo riesgo, vale la pena todo peli gro, vale la pena, incluso la muerte. As estaba decidindose cada da quines seran mrtires en un futu ro casi inmediato.

PAGE 19

la voz de los universitarios Alma Mater /julio 2012 / No. 513 fotorreportaje Fotos : Elio Mirand y Leopoldo Luis Huellas de la Bienal

PAGE 21

la voz de los universitarios Alma Mater /julio 2012 / No. 513 arga fue la espera por el re greso a escena de El Pblico; una ausencia que tal vez para muchos se convirti en sinnimo de nostalgia y expectativa dilatada. Un grupo que ha logrado reunir en torno de s, tanto a fanticos como a los ms encarnizados crticos del mbito teatral. La puesta es un espectculo para todos los gustos y para que nadie, absolutamente nadie, diga que no tuvo un oasis de diversin. Quizs, los exigentes sientan la necesidad de algo ms. Carlos Daz, retomando nueva mente las riendas del genio shakes pereano, versiona a su forma muy peculiar y original de hacer teatro, la enredada comedia o comedia de Por Alder Soto Olivero, estudiante de la Facultad de Lenguas Extranjeras Noche de Reyes enredos a esta altura ya no s como llamarla. Noche de Reyes o La duodcima no che, como se conoce originalmente en ingls, es una de las piezas ms agra decidas y ligeras de William Shakes peare. Un texto que, por la sencillez de su trama, no deja de ser una amalgama de recursos y situaciones que ponen a prueba la capacidad interpretativa e histrinica del actor. Concebida a la manera del drama renacentista, es una comedia que se apoya en los recursos de la moralit, por lo cual es, teatralmente hablan do, ms fcil de llevar a escena. Todo lo que la comedia romntica poda dar de s est reunido en esta obra. El uso de disfraces, es un recurso que susci ta constantemente preguntas sobre la identidad humana; y categorizaciones como el sexo y la clase social son cues posibilidad de alterarlas mediante un simple cambio de ropas. No obstante, para Carlos Daz y su facilidades que pueda brindar un texto dramtico como este. El xito va ms all del homenaje y la copia exacta de un lenguaje bastante distanciado del nuestro. La versin de El Pblico encierra en s misma una reestructu racin de la obra adaptndola a una realidad ms cercana a la sociedad cubana contempornea. Iliria, esce nario donde ocurre toda la trama, puede ser sencillamente aqu o all; juega con la concepcin y la agudeza del espectador, ubicndolo delibera damente en un mundo, sin tiempo ni cio, otorgndole a su versin la capa cidad de extenderse indistintamente por dimensiones subjetivizadas, sin tener que subordinarse a la creacin lineal, ni a los factores estrictamente restrictivos. Respetando hasta donde es permi tido la estructura del clsico, El Pbli co desdobla cada uno de sus perso najes en hilarantes dobles, pero con originales creaciones. Es comprensi ble que los dilogos desarrollados por Shakespeare en su poca, no sean en la actualidad un referente preciso si se tiene en cuenta el concepto ironizado

PAGE 22

del humor ingls. Para evitar la in cmoda situacin a la que se veran sometidos los espectadores, se opta aqu por introducir recursos hilaran tes sutiles de nuestra sociedad. El bufo, la satirizacin, incluso de forma grotesca, se sostienen por simbologas y alusiones indirectas. Se recurre reiteradamente a su utili complementar el tempo dramatrgi co. Nunca ha sido la solucin incluir recursos simplemente para calzar o remendar la sintaxis del discurso; ms all de eso, el recurso debe ser la traduccin exacta del pensamiento. Una mirada contempornea y la crudeza atrevida de las acciones, pu lidas la mayor parte del tiempo por la acertada inclusin de elementos que soportan la necesidad de estas escenas, son quizs el sello que dis tingue a este grupo de muchos otros. Travestismo, sexo no solo relegado al plano tradicional, se funden en la historia para conformar una especie de eufemismo, que no deja traslucir lo evidente, convirtindolo en mero divertimento y especie de accin secundaria. Incluso hasta el especta dor ms avezado no est exento de la confusin y la comprensin a medias. Y puede ser ah entonces, en ese detalle, donde tal vez la versin de Carlos Daz pueda perder algo de su tan detallada labor. Una escenografa increble, en momentos deslumbrantes sugestiona constantemente la atencin del pbli co y si bien no afecta decisivamente el espectculo, deja a veces esa sensacin de no haber comprendido uno u otro detalle. Claro, soy de la opinin que tor y las historias paralelas que se tejen alrededor del mismo, no basta con ser partcipe solo una vez de los enredos que van sucedindose uno tras otro. Noche exige una apreciacin deta llista y puntual de todos los elementos y recursos tanto dramatrgicos, tanto escnicos como tcnicos, en los cuales se apoya la puesta. Es imprescindible que ms all del conjunto y del puro entretenimiento sea estudiada a fondo la psicologa de los personajes, que por pertenecer a un gnero comnmente asociado al divertimento, no carece de esa carga dramtica tan acentuada en la tragedia. Su lado oscuro, como muchas de las comedias postreras de en la trama referida a Malvolio, ma yordomo o administrador de Olivia, ambicioso, con un gran sentido del deber y del orden. El comportamien to de Sir Toby (to de Olivia) y Feste (el bufn) hacia Malvolio se vuelve cada camente un hombre roto, enfundado guras de Feste y del caballero Andrew

PAGE 23

la voz de los universitarios la voz de los universitarios Alma Mater /julio 2012 / No. 513 (amigo de Sir Toby) no carecen de rasgos trgicos. dencias del pensamiento de toda una sociedad, tambin se busca en fatizar la subordinacin de este mis mo pensamiento a las costumbres e ideas polticas; todo esto imbri cada personaje. No es simplemente sentarse para ver, rerse y juzgar. Es asumir el papel que se representa dentro de nuestro teatro cotidia no. Es captar la idea que plasmara Shakespeare y que ahora moldea Carlos Daz de forma ms renovada, abierta, retadora. Usando el recurso del teatro dentro del teatro, Noche esconde tras mscaras de identida nomas de los personajes. Nada es lo que parece. Pudiera pensarse que Feste no es ms que eso: un bufn. Sin embargo es posible verlo como un personaje ligeramente dramtico con cierta tristeza que revela en sus parlamen tos. En sus palabras van insertadas ideas y verdades que la mayor parte del tiempo aparentan falta de se riedad y racionalidad. Dentro de s, mantiene la encrucijada de la since ridad o aparente aceptacin de todo lo que lo rodea. Opuesto a este carcter disimula do, encontramos a Mara, dama de compaa de Olivia. A pesar de no ser un protagnico, se mueve todo el tiempo entre aguas peligrosas. Su cinismo, agudeza y competencia para desenvolverse, la convierten en pieza fundamental de rejuegos a veces crueles y calculados; y fueron magistralmente captados y repre sentados por el actor Jaime Jimnez (Estrellita). As, cada personaje va adquiriendo su propia identidad, la cual ser revelada a medida que se acerca el clmax de la obra. Logra entonces Carlos Daz transmi tir a su pblico una traduccin realista de la versionada obra de Shakespeare? Ms que eso, traduce el genio creativo del Cisne y da a la contemporaneidad lo que en su poca brind el drama turgo isabelino. No convierte el clsico shakespereano en un show grotesco donde se pierde la esencia de lo soa do, de las ilusiones supeditadas a la rea lidad circundante. Aunque s creo, que el tema del sexo no necesariamente debe ser un elemento transgresor tan evidente. De vez en cuando es nece sario hacer uso de salidas ms provo cativas a la inteligencia del espectador y menos obvias a la hora de retar sus expectativas. Sin embargo, en un juego donde la apariencia y la verdad se entrelazan en la mordacidad y lo falso, el ser hu mano puede guiar su conducta en tre las sutilezas de lo que es y lo que elige usar su propia personalidad o convertirla en un simple eco tras el rostro insondable de la irreductible apariencia. Noche no es ms que una invi tacin a descubrir lo que se oculta dentro de una o varias mscaras; es un juego mediante el cual la verdad representa nada cuando eternamen farsa. Como dice uno de los perso najes: No es este un mundo para esconder virtudes. () Y nada importa ya, pues acaba la funcin () Digamos pues hasta entonces a otra Noche de Reyes

PAGE 24

l da que mi abuela me cont sobre su infancia yo mir mis muecas y por primera vez no quise tener tantas. Ella, que haba jugado con botellas vestidas y que amarraba de un cordel un pedacito de madera para que sus hermanos jugaran con carros Yo, que tena una decena de muecas, me sent torpe. A mi abuela la pobreza no la dej titubear entre destinar un centavo para un refresco de cola o comprar una cabeza de ajo para la comida. Su juego de las casitas fue ms real que el mo. Cuando terminaba la es cuela se iba a envolver caramelos a una dulcera a cambio de 40 centa vos mensuales. Dice que cada inicio de ao las tiendas se llenaban con juguetes nuevos, para que los reyes ma gos, luego de recoger las cartas de los nios, fueran a comprar los rega los que ella y sus hermanos haban visto desde las vidrieras. La escuch, pero no pude cono cerla antes para darle mis muecas. Aos despus le por primera vez Los miserables y tambin por prime ra vez un libro me conmovi. Com prend por qu cuando Jean Valjean conoci a la pequea Cosette deci di comprarle una mueca. La mueca escribi Vctor Hugo es una de las ms imperio sas necesidades y al mismo tiempo uno de los ms encantadores ins tintos de la infancia femenina El primer nio es la continuacin de la ltima mueca. Una nia sin mu eca, es casi tan desgraciada y en teramente tan imposible como una madre sin hijos. Yo tuve muchas muecas. Trigue as, rubias, mulatas, de vestidos ro sados, amarillos. Algunas, solo algu nas tuvieron nombres. Por Leydi Torres Arias Hurfana de muecas Esos juguetes los conserv hasta hace unos aos. No quera desprender me de ellos. Guard un conejo azul de algodn al que tuve que coser muchas veces, porque se le abra una herida cada vez que lo lavaba. Y otros mue cos viejos que me devolvan los olores de mi infancia. Los dems los regal a una prima y a Camila, una nia que a cada rato iba a mi casa a pedir una lata de arroz. Esa nia me recordaba a mi abuela. Pequea, menuda, pobre y con herma nos ms pequeos. A mi abuela solo pude escucharla. No pude enviarle muecas 50 aos atrs, ni darle otro centavo para un refresco. No pude. Pero Camila no tendr que ju gar con pomos. Ella no le contar a sus nietas que alguna vez fue hurfana de muecas. Ella podr ponerle nombres a las que un momento fueron mas. la voz de los universitarios Alma Mater /julio 2012 / No. 513 La nia de la mueca de palo de Korda

PAGE 25

la voz de los universitarios Alma Mater /julio 2012 / No. 513 a propuesta ideoesttica de Juan de los muertos segun Brugus ( Personal belongings ), resulta tanto o ms pro funda que la incisin que su pandilla de marginados (que no marginales) abre a machete limpio en la corteza cerebral del zombie criollo. La apuesta por un cine de gnero que logre conciliar entrete XXI un cmulo de imgenes que echen por tierra las certezas sobre las cuales se levanta su nocin de realidad: la estam pa de la descomposicin y decadencia de la vida orgnica y, aparejada a ella, lo no menos estruendosa visin del Apoca lipsis social. Nuevo cine cubano: Resurreccin o resistencia? Por Pavel Lpez Guerra Fotos: Cortesa del Centro de Informacin del ICAIC Ni crnica roja, ni alegora proletaria. Irreverencia, negrsimo humor, iconoclasia tropical, sustentan esta vez la promesa de Juan de los muertos de teir La Habana de sangre.

PAGE 26

cursos que decretaran la fe ciega, tan to en la trascendencia e inmortalidad del individuo, como en la construccin paulatina del Paraso terrenal. El sue o frente al mundo de carne y hueso; la materia frente a la idea. Brugus levanta su Habana a base de vsceras, intestinos, jugos gstri cos, sangre infectada, tan verosmiles como el declive de esa arquitectura emblemtica que colapsa frente a un imprevisto reinado del caos, con re membranzas a la sentencia marxista de que: Todo lo slido se desvanece en el aire. anarqua ni el nihilismo. Punto de par tida de los protagonistas, su viaje in terior implica el barrido limpio con tales conceptos, hasta apertrecharse en la pica armadura del comprome timiento y la accin, que aqu no apa recen divorciadas, vale aclarar, de la posibilidad de sacar provecho a la adversidad, (Venga cubanos!, habla mos de la vida real). El cruento enfrentamiento a la masa autmata (con toda su carga de sig gacin del entorno, rabiosa voluntad por subvertir sus reglas. No importa si machete, remo, tirapiedras, bate, cualquier arma que esgrima el piquete para abatir a los muertos vivientes re mite a una iconografa de la resistencia, cultural, histrica, poltica, del cubano de estos tiempos. Juan y los suyos no pue den sustraerse, que no quepan dudas, Mltiples y sutiles guios atestiguan aqu y all, la causticidad del enfoque: el hecho de que el primer monstruo irrum pa en plena efervescencia de una asamblea cederista, o el propio slogan de la coalicin que integran los perso najes centrales (Matamos a sus seres necesidad de ruptura con un pasado tan vetusto como caduco, la improcedencia (aqu oportunamente disfrazada con el caprichoso vnculo consanguneo) que entorpezca, o frene sin ms, la libertad de los seres sociales. do crtico, en la cuerda del mejor George A. Romero, sin olvidar los posmodernos coqueteos con los gneros bajos que proyectan las poticas de Tarantino y Robert Rodrguez, pasando por pardi cas aproximaciones a la altura de la re ciente Shaun of the dead (2004). Solo que si en aquellas se privilegiaba siem pre la accin por sobre la metfora po ltica o, en otros casos, interesaba ms la nostlgica arqueologa del gnero, Juan de los muertos sigue apostando, aunque las apariencias digan lo contra rio, por un complejo cine de tesis, a tono con la perspectiva autoral que ha prevalecido de siempre en el sptimo arte respaldado por el ICAIC. Por tales razones, novedad temtica y estilstica, resurreccin en el celuloide de factura nacional a medias, aun que aun as, enhorabuena. cativo se lo gan casi desde su estre no) reincide en varios tpicos del cine de la Isla, en especial, el rastreo de las tensiones entre epicentro discursi vo y lateralidad psicosocial, con no pocos resabios ya expresados en obras, de cualquier forma, notables de los aos recientes, como la multi premiada Habanastation (Ian Padrn, 2011), por citar un ejemplo. A Juan de los muertos ni siquiera la profundidad de su enunciado sobre la crisis como detonante de abrup tos desplazamientos del margen al protagonismo social, hace olvidar la brocha gorda en el dibujo de la mar ginalidad misma y el ser humano que la habita, nuevamente mirados desde una ptica de poder que enmascara (de manera inconciente) tras la sim pata y el afecto hacia el otro, la complacencia con el orden de cosas que lo condena a esa esquina es pacial, econmica y cultural. Ni el humor esperpntico posibilita que pase desapercibida la estereotipia

PAGE 27

la voz de los universitarios 26 Alma Mater /julio 2012 / No. 513 para caracterizarlos. Aun persiguin dose el bosquejo de una cubanidad de comic esta queda traicionada con las alusiones a la obsesin del nativo por el ron, la yuma o el sexo promiscuo. No es que el recurso resulte absolutamente desacertado, solo que debi trabajarse ms a fon do para lograr transitar por la delgada lnea que separa el subrayado del es quema, del enfoque que lo cuestiona con ltigo o sorna. Algo similar ocurre con el cdigo lin gstico, particularmente el referido al lenguaje vulgar, cuyo empleo deviene cacofnico y gratuito, pese a que, de seguro, las intenciones fueron otras. Si el registro naturalista, donde la mala palabra remite sin desvos a la densidad antropolgica y social del parlante, hubiese sido convocado, otros seran los resultados. En cual quier cinta de Tarantino y Rodrguez el trmino soez nace, ms que de la improvisacin o el deseo de convocar la carcajada, del estudio minucioso del personaje; se expresa sin altisonancias y aun as (o quiz por eso) propicia no pocas veces la risa estruendosa. Juan de los muertos apuesta en varios momentos por el efectismo del gag o palabras, sino tambin en acciones, que si bien no dejan de constituir una opcin vlida, en la obra en cuestin ponen en evidencia la dudosa estirpe de su humor. Secuencias como la del baile-lucha en tre Juan esposado a un zombie en plena transformacin, naufragan justo por su incapacidad para integrarse orgnica mente a la narracin, o dicho en otras palabras, lograr que la accin dramtica mandada, refractada por esta. Entre los aciertos vale destacar a un Jorge Molina (Lzaro) de tal hondura de emociones que logra convertir al estereotipo en naturalismo. La or ganicidad de cada uno de sus parla mentos, incluidos los chistes con escopeta, son proyectados con tal nivel de interiorizacin, que se pier den los lmites entre actor y persona je, la verdad y su representacin. Alexis Daz de Villegas (Juan) parece construir su rol desde la distancia cr tica que se burla un tanto de su rango de antihroe, aunque por momentos resulta bastante inexpresivo y pla nimtrico en lo vocal, fsicamente constituy una eleccin acertada. De agradecer resulta, asimismo, el vastsimo andamiaje intertextual en

PAGE 28

el que caben, desde las citas al Ti burn sangriento de Spielberg, la visin de la ciudad como maqueta de Memorias del subdesarrollo has ta la aparicin de personajes como el prroco mata-zombies, alusin directa a aquel Harvey Keitel antol gico en Del crepsculo al amanecer (Robert Rodrguez, 1996). La cinta cierra con el protagonis ta atrincherado en el Malecn: a su espalda, la ciudad enloquecida, que reclama sus huesos; ante s, el mar salpicado de embarcaciones como pstulas de un pas escindido frente a la precaria esperanza de tantos de sus hijos por evadirse del caos. Brugus tambin se posiciona sobre lneas divisorias, ahora entre un pbli co aletargado de realidad y una pantalla como promesa de salvador escapismo. Pero la decisin del personaje lo dice entonces todo. La accin demoledora desata, para sorpresa de muchos, la vo luntad de permanencia y de pertenen cia, aunque sea as, tal cual sentencia el hroe: Cagndonos de miedo, como mismo vinimos al mundo. Mejor o mtica, su grito de guerra cuando salta dispuesto a enfrentar la catstrofe, ms que evidenciar, vocifera el compromiso y la conciencia crtica de director y pe lcula, tan legtimos como el respaldo que ofrecen con los pies en el agua a aquellos que dicen adis convencidos de la futilidad de la lucha. Polismica, lcida, corajuda, Juan de los muertos cumple su promesa de propiciar un bao de sangre sobre los cubanos, que lejos de ultrajar, re fresca, y esperamos desde este ins tante abone el agrietado suelo don de languidece da a da gran parte del audiovisual con sello nacional.

PAGE 29

la voz de los universitarios Alma Mater /julio 2012 / No. 513 Texto e infografa: Jorge Sariol ciencia, tecnologa y sociedad Sahara en el Caribe nualmente se dispersan por varias partes del pla neta ms de 3 mil millones de toneladas de polvo procedentes del desierto del norte africano. Lla madas Tormentas de SAL (Sahara Air Layer, por sus siglas en ingls), estas Capas Areas del Sahara, vuelan incluso por sobre el ocano Atlntico y llegan hasta el continen te americano. Al despegar de frica, la tormen ta de polvo aprovecha fuertes co rrientes de aire sumamente seco y caliente para ascender. En su des plazamiento sobre el ocano se en cuentra con masas de aire ms fro sobre las cuales se desliza como en un colchn, pero sin trascender otras corrientes areas heladas a mayor altura. Entonces se acomoda en esta especie de pista que muchos de nominan jet de bajos niveles. polvo desrtico cae como un amplio abanico que va desde La Florida has ta la zona amaznica, incluido el Mar Caribe, sus islas y sus ecosistemas. El viaje se produce, generalmente, entre marzo y agosto, pero los meses de mayor volumen son junio-julio. Cargadas de mala fama y en de pendencia de sus zonas-fuentes, las Tormentas de SAL en realidad den traer carga biolgica si vienen de zona sur desierto del Sahel en forma de esporas, polen, hongos, esta orgnicos, pero tambin, si proceden del Sahara argelino norte, traen minerales como el calcio y metales pesados incluyendo hierro y mercurio; a esto, varios expertos lo denominan irnicamente polvo limpio. Sin embargo algunos le conceden a las tormentas ciertas virtudes. De lo que viene a Amrica la mayor parte queda en el ocano, pero los expertos calculan que 50 millones de toneladas caen solo en la amazona, con un curioso balance de nu para la enorme masa verde del pulmn del planeta. El polvo tambin fomenta la creacin de suelos en zonas rocosas. Sobre el mar tiene un efecto fer tilizante al depositar grandes canti dades de hierro que interactan con determinadas bacterias, formando compuestos nitrogenados, ideal para la dispara la base de la cadena alimenta es tanta la cantidad de hierro que en muchas ocasiones se rompe el equili de algas txicas que provocan las lla madas mareas rojas, con alta disminu cin del nivel de oxgeno en el mar. En cambio, no se conocen cifras exactas de lo que llega a la cuenca del Caribe. En verdad son millones de toneladasy de preocupaciones. Para el experto cubano Eugenio Mojena Lpez, las Tormentas de SAL tienen a su favor inhibir la ciclogne sis, es decir, la formacin de ciclones e incluso pueden destruir huracanes ya en desarrollo: hay que verlo en dos procesos dice; por un lado ese aire fuerte, caliente, seco y pol los ciclones que necesitan de ciertas condiciones estables de humedad para su formacin; pero tambin destruye los huracanes ya formados, porque introduce vientos muy fuer tes dentro del sistema y sobre las co lumnas de sus vientos giratorios. Sin embargo, para este meteorlo go de origen, tambin este polvo, por inhibir la lluvia fomenta las sequas. En su opinin, todo hay que anali zarlo integralmente, pues la cuestin tiene que ver con las incidencias en humanos-plantas-animales, es decir del ecosistema completo, sobre todo en el tema salud. Segn Mojena Lpez, Doctor en Ciencias Fsicas, especialista en per cepcin remota y estudios de la tie rra segn datos satelitales, al pas le urgen investigaciones ms profun das. Nos faltan mediciones de su

PAGE 30

dispersos. Los cotejos que hemos hecho en Cuba no estn fundamen tados, no han sido en serie, no son sistemticos ni estn estructurados. El ltimo estudio grande en tre 2005 y 2010 indica que han sido menos intensas las tormentas de polvo del desierto africano, pero no quiere decir que sea poco lo que llega. Las observaciones en Guan tnamo, por ejemplo, nos llevaron a comparar la llegada de polvo y la concurrencia por casos de asma a centros asistenciales. Hubo aumen to y ocurri en varios aos seguidos, fuera de los meses de invierno, algo que, segn datos obtenidos, coin cide en todo el arco de Las Antillas. Hay zonas en Cuba donde se pre sentan picos de incidencia de casos de asma bronquial en determinadas edades en grupos de 1 a 4 aos y en mayores de 65, coincidentes con la llegada de polvo desrtico en el verano. Hay algo que no podemos ob viar: el asma en el pas ha aumenta do varias veces Cunto puede estar vinculado a la presencia de polvo del desierto? Cul es la zona fuente? Qu componentes tienen? Cuando el mundo desarrollado se ocupa de estos problemas, utilizando recursos financieros, tecnolgicos y huma nos, por algo ser. Soy colaborador de una universidad de Puerto Rico y ellos se emplean a fondo en medicio nes en relacin con el polvo que nos llega del desierto del Sahara. Pero no solo eso: realizan clculos y obser vaciones desde que la tormenta de polvo se aproxima a este lado del At lntico y al momento de su llegada; luego contrastan estos datos con las observaciones hechas en las zonasfuentes. Utilizan eficientemente las informaciones del llamado Tren-A, es decir una constelacin de sat lites de cuyos datos nos bene ficiamos tambin los cubanos para observar todo lo relacionado con las tormentas de polvo de los desiertos africanos. La idea es tomar las precaucio nes ahora y no esperar a que ocu rra un desastre. Cualquier evento atmosfrico que se presente en la zona del Sahara durante el verano puede afectarnos a nosotros en ocho das aproximadamente. Recomendamos estricto mo nitoreo de las tormentas de polvo; sobre todo mejores mediciones biolgicas, pues son partculas respirables, que caen desde Punta de Mais al Cabo de San Antonio y de algn modo nos pueden estar afectando.

PAGE 31

la voz de los universitarios la voz de los universitarios Puedes enviar tus trabajos y opiniones a nuestro correo: almamater@editoraabril.co.cu deporte Por Carlos Manuel lvarez, estudiante de Periodismo Fotos: Archivo a seora Ins luce algo cansa da, pero hay partidos de bis bol que te borran la vida. La seora Ins cuida uno de los baos pblicos del Victoria de Girn, pero a este le nace agua de algn boque te, parece un cenagal, sucio y fan goso. El trasiego interminable cubre los pasillos y las escaleras. La gente no repara en sus palabras y el hecho de pasar inadvertida desespera a la seora Ins. Nunca ha llevado este ritmo de trabajo. Antes la serie terminaba en el juego noventa y la seora Ins se iba a casa a descansar. Se dedicaba, tal vez, al cuentapropismo, a algn inofensivo negocillo ilegal, o a cui dar de los nietos y la familia. Pero ahora las jornadas, y sobre todo el rigor laboral, se han extendido. Se han complicado. Ha tenido que adaptarse, sobre la marcha, al ritmo frentico de las postemporadas y ha debido adquirir, tambin sobre la marcha, el carcter de los cuidado res de baos del Latino o el Guiller mn Moncada. Vctor Mesa lleg a Matanzas y le cambi la vida a la seora Ins. Ya no puede subir a las gradas y La broma innita Compartimos con los lectores esta crnica escrita durante la pasada Serie Nacional de Bisbol sobre la actuacin del equipo Matanzas y de su manager Vctor Mesa seguir los partidos, por malos que fue ran. Cuntas personas, en algunas de las series anteriores, podran aglome rarse en uno de los baos del Victoria de Girn? Quizs, en el extremo de las coincidencias, unas siete u ocho. Un estadio al que por puro vicio asistan en ninguna de las vidas, un estadio con urinarios congestionados. Un equipo perdedor no procrea disturbios en los exteriores, porque son como el atrezzo opaco e inservible de un teatro olvida do y oscuro. Desde hace unos meses, el panora ma ha variado sustancialmente, y aun que la seora Ins se queje, porque los fanticos ya no le hacen caso, porque los play off son un martirio, y porque si cuida el bao no disfruta los partidos, a la larga termina por agradecer. No le queda otra salida. A ningn matancero, cuerdo o dscolo, le queda otra salida. Ese sptimo juego contra Sancti Sp ritu el pasado 3 de mayo, en los cuartos berle trastocado el sentido a todos los trabajadores del Victoria de Girn. Pero a nadie insistamos en ello como a los cuidadores de baos. Ni siquiera a los policas, porque el xtasis no pro voca indisciplina, sino tensin. Es decir, provoca nervios, se hace necesario des compresionar. Cuando tal cosa sucede, se est uno trasladando, imperceptible mente, a otro plano de la realidad y solo resta lo siguiente: cualquier torpeza, cualquier ademn vulgar. Podemos comernos las uas, po demos escupir cada veinte segundos, podemos mesarnos los cabellos, mo lestar al contrario, gritar, irritarnos, desfallecer, o podemos molestar a la seora Ins. Vctor Mesa trajo con sigo el catlogo irracional de los ex cesos: el furor del xito, la explosin desacompasada de la bomba cardio vascular, el vrtigo de desaparecer y el de sobrevivir, que son, mrese de donde se mire, exactamente el mis mo vrtigo. Se ha cruzado la endeble frontera de los resultados y en esos terrenos movedizos, etreos, voluptuosos, el bisbol sobrepasa las noventa huma nas millas del miedo. Qu te que da, despus de un momento as? Te queda la muerte, o te queda ir contra los Industriales. Te queda fallecer en el templo del Latinoamericano o re montar, bajo el crudo vendaval que azota las invenciones de los mitos, la credulidad de los cubanos. Detrs del apacible recuento de las leyendas, siempre, sin excepcin, se esconden fragores picos. No resulta extrao que Vctor Mesa, despierte tantos resquemores, o que tanta gente no lo soporte. Alardoso, imperfecto, hiperactivo, exitoso a veces, extremadamente tozudo e in conforme. Ha creado, cada vez que ha podido y lo han dejado, una pequea revolucin en los predios nacionales. Paga, constantemente, el precio del talento, la factura de la diferencia, el elocuencia de Dios, Mesa ha pecado innumerables veces. Alma Mater /julio 2012 / No. 513

PAGE 32

En la Isla de la Juventud, luego de arrojar tierra a la cara de un rbitro, fue suspendido por varias jornadas. Al da siguiente los jugadores matanceros se aglutinaron, inning tras inning, alrededor de la mascota del conjunto. Un pintoresco cocodrilo que normalmente brinca y se arrastra y aplaude y realiza las cosas lgicas que realizan las mascotas, pero que ese da, sospechosamente, se mantuvo sentado y pensativo. A la altura de la sptima, o quizs de la octava entrada, alguien del equipo contrario se percat de la broma y Vctor Mesa le estuvo corriendo por tercera a todo el estadio hasta que le avisaron al principal y el principal, quizs enfadado, quizs sonriendo, se le acerc y le dijo que hasta cundo, Vctor, hasta cundo, que ya era que por favor acabara de salir. (Tomado del blog Crnicas Obscenas )

PAGE 33

Alma Mater /julio 2012 / No. 513 sudar la tinta Por Yuris Nrido la voz de los universitarios LA PINTORA Y SU MODELO A Lidia Cassatt (1837-1882) su her mana Mary (1844-1926) la inmortaliz en cinco cuadros hermosos, en los que Lidia apareca enfrascada en tareas co tidianas. Mary Cassatt fue una pintora impresionista estadounidense, que decidi mudarse a Pars para aprender Fue alumna de Pisarro y muy amiga de Degas. Lidia Cassatt enferm en Pars, y Mary se dedic a cuidarla. Entre los altibajos de su enfermedad, Lidia accedi a posar para Mary. La rela cin entre artista y modelo fue par ticularmente estrecha. La muerte de Lidia debi ser un golpe muy fuerte para Mary, pero afortunadamente se repuso y sigui creando. Pos ella misma para grandes maestros. Aca bo de leer un libro deliciosamente sencillo, que recrea la vida de Lidia en esos aos en que su hermana la pintaba. Harriet Scott Chessman se acerca con sensibilidad y sin aspa vientos a esas sesiones de trabajo creativo. Leyendo el libro, me he puesto a pensar en los mltiples caminos a la trascendencia. Lidia Cassatt solo tuvo que posar, y ahora est salvada (hasta cierto punto) del olvido. CIEGO CAMPEN He estado pensando que el deporte es, salvando las mil distancias, un su cedneo de las guerras. Pocos logros micos repercuten tanto en el orgullo del lugareo como el triunfo de su equipo. Es que, a diferencia de las dems rea lizaciones, un triunfo en el deporte es siempre a costa de la derrota del otro. Como en la guerra. No nos abandona ese espritu de rivalidad, de competen verdadera civilizacin, creo, es canalizar todos esos sentimientos, sin que nos cuesten una gota de sangre. Por qu me puse tan contento con la victoria del equipo de pelota de Ciego de vi la en este campeonato? Qu ms me daba? Lo cierto es que el ltimo juego lo sufr y lo goc tremendamente, termin con dolor en el pecho. Total, la victoria de un equipo no hace grandes aportes materiales a un territorio. Pero qu bien se siente ser campen. Como si uno mismo hubiera jugado UNA BAHA OSCURA Haca fro y yo solo tena una ca misa de mangas cortas. Mirbamos la entrada de la baha, abrazados en medio del silencio y la oscuridad. F. me dijo al odo: Lo nuestro ser para siempre, hasta que seamos unos viejecillos. Fui un tonto, le dije: No quiero pensar en el futuro, sabr Dios cules sern nuestros ca minos. Fui un tonto, porque lo que tena ganas de decir era que s, que quera que estuviramos juntos toda la vida. Con los aos aprend que hay momentos en que tenemos que ig norar la razn... pequeos momen tos. Aunque le doli mi respuesta, F. no me reproch nada. Solo me bes en el cuello y me susurr: No te voy a dejar nunca. F. se fue un da. Me qued solo. Alguna vez he pensado que la vida me dio la razn. Pero sigo siendo un tonto. Los ms felices son los que vi ven la emocin del momento como si fuera a durar toda la vida...