Ahora!

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Material Information

Title:
Ahora!
Uniform Title:
Ahora! (Holguín, Cuba)
Physical Description:
v. : ill. ; 50 cm.
Language:
Spanish
Publisher:
s.n.
Place of Publication:
Holguín, Cuba
Publication Date:

Subjects

Subjects / Keywords:
Newspapers -- Holquin (Cuba)   ( lcsh )
Genre:
newspaper   ( sobekcm )
newspaper   ( marcgt )
Spatial Coverage:
Cuba -- Holguín

Notes

General Note:
Description based on: Año 12, no. 202 (2 sept. 1975).

Record Information

Rights Management:
All applicable rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier:
oclc - 12199619
lccn - sn 85023908
issn - 0864-1641
Classification:
lcc - Newspaper
System ID:
UF00098942:00645


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Full Text

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Holgun, 23 de septiembre de 2014 No. 654 ¡@hora! www.ahora.cu https://www.facebook.com/pages/wwwahoracu Sguenos en: https://twitter.com/ahoracu Con informacin de El Huffington Post / Fotos:Reuters y AFPEl mundo contra el cambio climtico Miles de personas se manifestaron el pasado domingo en ciudades de todo el mundo para reclamar medidas contra el calentamiento global,a dos das de la Cumbre sobre el Cambio Climtico organizada por la ONU en Nueva York. Precisamente en la ciudad estadounidense tuvo lugar la marcha ms numerosa,en la que participaron decenas de miles de personas (310 mil,segn los organizadores,entre ellas el actor Leonardo Di Caprio) para recordar a los jefes de Estado de ms de 120 pases que reunir la ONU que el cambio climtico es un problema global. Tambin en Pars hubo una concentracin numerosa en la que participaron cerca de 5 mil personas,segn la Polica.La concentracin en La Ciudad Luz,con rplicas en Burdeos,Lyon o Marsella,es el espejo de la gran manifestacin convocada en Nueva York. Adems,hubo marchas en otras ciudades como Londres,Berln,Sidney,Bogot,Ro de Janeiro o Madrid. Berln Pars Londres Sidney Nueva York

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2 Para una novena beisbolera de tanta tradicin como la vueltabajera,el parque Capitn San Luis se ha quedado pequeo en ms de una ocasin.Gradas a reventar,pasillos incluidos, han obligado a la aficin a buscar espacios alternativos al estilo de "la lomita" detrs del bosque izquierdo,punto de encuentro de cientos de aficionados vidos de disfrutar los desafos. Segn me cuentan,pocos pinareos amantes del deporte de las bolas y los strikes no han pasado una tarde o una noche en ese espacio,donde han celebrado campeonatos y han vivido una que otra decepcin,soportando el sol,el sereno, el fro y la lluvia. "Venir aqu es parte del ritual beisbolero de nuestra provincia",asegur a Granma Flix Martnez,apostado con sillas y sombrillas desde el medioda para presenciar el duelo entre Matanzas y Pinar del Ro en el inicio de la Serie Nacional 54,que descorri sus cortinas en la jornada dominical con la habitual ceremonia de inauguracin,presidida por Miguel Daz-Canel Bermdez,primer vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros. Desde "la lomita",la vista es excepcional.Se divisa todo el parque y los movimientos de los peloteros pueden distinguirse con mayor claridad.Aunque cuesta mucho captar los sonidos del terreno,cuestin lgica por estar a ms de 100 metros de distancia,es difcil perderse algn detalle en semejante lejana. No por gusto tantas personas vienen a este lugar,donde el espectculo es inmejorable,incluso,cuando pierde Pinar del Ro.As lo pude constatar en el pleito inaugural de la 54 Serie,ganado por los Cocodrilos matanceros con excelente labor monticular de Yoanni Yera,quien complet siete entradas de altura,muestra de su evolucin tras varias temporadas en busca de la consolidacin. El zurdo yumurino maniat a la tanda pinarea con un gran control y una recta potente que da la impresin de ganar millas,gracias a su mejora considerable en la combinacin con bolas rompientes.Este detalle lo ha catapultado como el lder indiscutible de la rotacin de Vctor Mesa,quien confirm que Jonder Martnez estar como abridor y en rol de relevo. Yera tuvo,adems,el apoyo ofensivo de los suyos,que tomaron temprana ventaja por impulsadas de Guillermo Heredia,Dainier Moreira y Yurisbel Gracial,el mejor bateador del partido con par de dobles y dos remolques,los mismos que Ariel Snchez,el nico que despach tres inatrapables. La mayora de este gasto ofensivo lleg contra los envos del diestro Yosvani Torres,quien permiti siete jits en dos entradas de labor,inefectivo y sin el habitual dominio de la zona que lo encumbr el pasado ao como el mejor lanzador del campeonato. En el pleito hubo de todo,desde la reclamacin a una jugada en el video,cuya revisin tard cerca de cuatro minutos,hasta una innecesaria ria entre los peloteros de ambos equipos,provocada por la actitud antideportiva del receptor pinareo Olber Pea y los matanceros Yadiel Hernndez y Ariel Snchez,los dos primeros expulsados luego de un encontronazo sin razn en el plato. Incluso,desde "la lomita" todos vieron un panorama que no se debe repetir en el transcurso de la Serie,pues ya el ao anterior la violencia caus estragos y termin con jugadores sancionados y otros lesionados con cierta gravedad, aspectos que deslucieron el mayor espectculo deportivo del pas. ¡@hora! Comenz la 54 Serie NacionalDesde la lomita Por Aliet Arzola Lima / aliet@granma.cu / F oto:Ricardo Lpez Hevia 22 de septiembre 1876 Asalto y toma de Las Tunas. 23 de septiembre 1959 Fallece Juan Abrantes.La vida de Juan Abrantes fue breve,pero el ejemplo que nos leg es de inapreciable valor.Nacido en 1935 en La Habana,su infancia transcurri en medio de un hogar obrero que contribuy a la forja de su carcter. Fue dirigente del Directorio Revolucionario,junto a Jos Antonio Echeverra. 24 de septiembre 1931 Nace Gerardo Abreu (Fontn). 2000 Da Mundial de Corazn. 25 de septiembre 1879 Deportado Jos Mart para Espaa en el vapor Alfonso XII. 1921 Nace Cintio Vitier. 26 de septiembre 1960 Realiza Fidel Castro su primera intervencin ante la ONU.Das en la historiaPor Hilda Pupo Salazar hilda@ahora.cip.cu Yoanni Yera trabaj durante siete entradas a gran altura.

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El cambio de roles mata el deseo? Investigaciones recientes apuntan a que cuando el hombre trabaja (tambin) en casa disminuye la frecuencia de las relaciones sexuales en la pareja.Acaso nos atraen ms los hombres que ejercen su rol ms tradicional? Encapsulada en aquel "Vive la diffrence!" con el que Spencer Tracy zanjaba su pelea con Katharine Hepburn en 'La costilla de Adn' (1949) se encuentra la madre del cordero de las actuales relaciones sentimentales (segn algunos estudios). La exclamacin contiene la paradoja que acorrala la supervivencia del deseo sexual,acosado,entre otras cosas,por una exigencia social:la igualdad de los sexos. Podemos desear al hombre tranquilo que comparte exquisitamente las tareas de casa desde el convencimiento profundo de la importancia de la equidad? O la mujer sexista que puede pervivir en nosotras se ve atrado inevitablemente por el macho alfa que se limita a hacer de taxista y simular chapuzas de bricolaje? Recurramos a la sociologa para encontrar respuestas.El estudio “Igualitarismo,tareas domsticas y frecuencia sexual en el matrimonio”,publicado en 2013 por la revista American Sociological Review ,sostiene que un hombre casado tiene menos relaciones (un 1,5 por ciento menos) cuanto ms tiempo le dedica a tareas como la cocina o la limpieza;por el contrario,har ms el amor si se dedica al jardn,a llevar las cuentas o a arreglar el coche. Para Sabino Kornrich,investigador del Instituto Juan March de Madrid y autor de este estudio,estos resultados sugieren la existencia de unos guiones sexuales,divididos por gneros,en los que la imagen tradicional del hombre y la mujer es importante a la hora de generar deseo y en el momento de desempear el acto sexual,de esta incompatibilidad entre las tareas de la casa y la actividad sexual es que “realizar tareas tpicamente masculinas y tpicamente femeninas lleva a las personas a parecer ms masculinas y ms femeninas,algo que se asocia con la atraccin y la actividad sexual”. Sin embargo,dicha hiptesis no tiene por qu ser la nica.Menos an en un momento en el que roles masculinos y femeninos se desdibujan a toda velocidad, haciendo ya imposible que los datos y sus interpretaciones se apliquen igualitariamente en las parejas. Lbido a la baja “En efecto,el rol masculino est cambiando no solo en cuanto a las labores del hogar,sino tambin en cuanto a la paternidad”,explica la psicoanalista Mariela Michelena.“Se difuminan las fronteras entre lo tpicamente femenino y masculino, y la sociedad reclama cosas distintas de las que tradicionalmente nos ha reclamado.Nosotras ocupamos un papel ms potente,agresivo y masculino:mujeres independientes que hasta pueden ganar ms dinero que el marido.El hombre,a cambio,ha de colaborar en la casa y con los nios.Este trasvase de roles hace que ahora sea el hombre el que tiene doble jornada y al que le puede doler la cabeza llegado el momento del sexo.No existe el mismo inters libidinal si uno llega a casa y le espera una copa y una cena rica,que si ha de baar y acostar a los nios y lavar los platos”. Dnde queda entonces el mito de lo instintivo? “Las sexualidad siempre es una cosa misteriosa y complicada precisamente porque no es instintiva y no hay nada natural en ella.Hasta una mosca que pasa puede influir en el deseo,incluso en si vas a tener un orgasmo o no.Somos,sobre todo,cultura.Si no fuera as,no existiran clnicas especializadas en los problemas erctiles masculinos”. Sentimientos Olga Crdoba,psiquiatra y terapeuta de parejas,se alinea con la investigacin de Kornrich.“Discrepo absolutamente de ese estudio.Es ms,desde mi experiencia profesional compruebo lo contrario. Cuando una mujer se siente simtricamente tratada por su pareja en la logstica del hogar est mucho ms predispuesta a que surja el deseo sexual.La lbido va muy de la mano de los sentimientos.Si te sientes injustamente tratada,por muy macho alfa que sea tu pareja,el deseo disminuir;ms all de la expresin sexual como forma de comunicar amor.Una rutina armnica,de apoyo,comunicacin y comprensin,es el mejor caldo de cultivo para sembrar el deseo”. Uno de los motivos ms frecuentes de crisis son las discusiones por temas relacionados con la organizacin diaria y el reparto de tar eas.Y,precisamente,donde primero se manifiestan este tipo de problemas es en la sexualidad.La disminucin de la frecuencia sexual casi siempre es sntoma de conflicto,ms que de desinters. No conviene mezclar la armona y felicidad matrimonial con la lbido,claro.Son cosas distintas.Lynn Prince Cooke,profesora de la Universidad de Bath ,ha publicado un estudio que demuestra que las parejas (en su caso,estadounidenses) se divorcian menos si comparten las tareas de la casa.Stephanie Coontz escribe en Historia del matrimonio (Ed.Penguin) que la colaboracin domstica de ambos cnyuges es uno de los factores ms importantes de satisfaccin marital femenina, comparable a la del buen sueldo para los hombres. Y,sin embargo,aumentan las cifras de infidelidad en las mujeres emparejadas del mundo occidental.En EE.UU.,donde ya hay ms hogares mantenidos por mujeres que por hombres,el adulterio femenino ha crecido un 40 por ciento en las dos ltimas dcadas,igualndose al masculino; adems,el 34 por ciento de las infieles dicen ser felices en su matrimonio. Entonces:somos felices pero nos deseamos menos? “Es la primera vez en la historia que podemos experimentar la sexualidad en un contexto de pareja igualitaria”.“En principio,parece demasiado pedir que una misma persona sea mejor amigo,amante apasionado y socio al 50 por ciento en la gestin del da a da. Necesariamente habr alguna parcela que no podr llenar y hemos de lidiar con esa prdida.Es una paradoja no resuelta con la que,de momento,tenemos que vivir". Quiz sea precisamente nuestra necesidad de explicar este tipo de callejones sin salida lo que conduce a las conclusiones de ciertos estudios.Lee T.Gettler,antroplogo de la Universidad de Notre Dame (Pars),afirma que,cuando el varn se involucra en el cuidado de un recin nacido,desciende su testosterona (responsable del deseo) y se incrementa en la mujer,la prolactina (vinculada a la produccin de leche de la madre),que permite ser ms sensible a las necesidades del beb.Es muy difcil determinar con exactitud la causa cientfica de por qu se producen estos cambios. En el fondo de este armario se encuentra el misterio de los resortes del deseo femenino,una niebla que la ciencia no termina de despejar.Investigaciones recientes han descubierto que la inclinacin de la mujer hacia la promiscuidad es mayor que en el hombre,por mucho que la cultura nos haga creer lo contrario. “No podemos asumir que las reglas socialmente aceptadas del matrimonio igualitario funcionen en el dormitorio.De hecho,las cosas que nos excitan en la noche son las que ms negamos durante el da". Deberamos entrenar la flexibilidad suficiente para inventar ese personaje nocturno que excita a nuestras parejas o habremos de ensayar una unidad familiar en la que alguno de los roles se satisfagan fuera? / Tomado de Mujerhoy.com A cargo de Ana Maid Hernndezanamaideh@gmail.com ¡@hora! 3Variedades

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"Para vivir hay que tener grandes olvidos",sola decir una vieja amiga.Su adagio siempre vena a rematar cualquier ancdota que en la conversin cotidiana tocara resentimientos,rencores o momentos no precisamente felices. Y no le faltaba razn:hacer borrn y cuenta nueva a antiguas y ya resueltas asperezas;echar a un lado alguna discusin pasada o reciente,que no conduce ms que a distanciar a las personas;doblar la pgina para dejar atrs algo que nos frustr,o que nos marc profundamente en nuestros sentimientos resulta saludable,sobre todo si el fiasco fue a su vez fuente de crecimiento personal.El olvido inteligente que echa por tierra odios intiles es un mecanismo necesario para purificar nuestro pensamiento y liberarlo de trabas que impiden el flujo viable de las relaciones interpersonales.Vivir haciendo honores a fracasos y desencuentros es como andar por el mundo atados a un grillete inllevable. Sin embargo,nadie podra cuestionar el valor de la memoria.Conservarla intacta cuando se trata de atesorar las vivencias gratas,los recuerdos placenteros y las buenas acciones que de los dems hemos recibido,es una especie de blsamo que alimenta al espritu y que le sirve como una malla regeneradora para reponerse de las decepciones,y de esos golpes que al decir del poeta son "como del odio de Dios",y a veces llegan a "serrucharnos" el suelo. No se trata de acatar como una frmula de xitos el olvido rotundo de las adversidades y creer que la vida es el carnaval que no es,sino de hacer un uso provechoso de esas facultades inherentes a los seres humanos,en aras de que nuestros das sean ms plenos. El olvido es saludable si sirve para que al hacerlo realidad podamos mirar hacia delante y avanzar en ese rumbo sin que usemos los chascos como pretextos para anquilosarnos en un punto y permanecer agnicamente atascados en l.Pero es contraproducente si esa amnesia obvia nuestros compromisos con los dems y con nosotros mismos,si borra nuestro pasado como si nos avergonzramos de l,o como si furamos indignos de equivocaciones o malas rachas. Emparentado con el olvido est el desagradecimiento, que se precia de una falta de correspondencia con el beneficio recibido.La ingratitud,que deja heridas tan hondas a quien ha sido objeto de ella,es una de las caricaturas del olvido y en sus peores rostros no solo hay actitudes amnsicas,sino que muchas veces atacan deslealmente a quienes les sirvieron bien. Sobre la memoria mucho puede decirse.Ella es nuestro ms completo lbum vivencial.All almacenamos lo que somos,lo que exteriorizamos y lo que solo escucha nuestra almohada.De nuestra valenta o debilidad para asumirla depende en gran medida nuestro bienestar.Del consentimiento que ella nos d,o del que seamos capaces de ganarle,depender con creces nuestra felicidad. Para conseguirlo es preciso sostener la mirada ante el dolor que nos aquej,la prdida que nos disminuy,la flecha que nos hiri y,parados sobre esas cicatrices de las que se encarga el tiempo,encontrar la llamita cuyo calor nos indica que no todo est perdido. De esos parajes intensos,sin olvidar las torpezas que pudimos evitar y tomando sus saldos como divisa aunque tambin de incontables alegras-,se construyen los vaivenes de la vida.Entre el juicio y el error,memorias y olvidos estarn gozosos de que tomes partido y entre ellos elijas.Saber en qu momento y hasta dnde le echamos mano a unas u otros,significa un desafo que debemos manejar en nuestro favor. Y no hay que temerle ni al olvido,que nos dice adis, ni a la memoria,que nos dictamina y hasta puede sealarnos con su dedo acusador.Es preciso hacerla nuestra cmplice o combatirla si nos inculpa demasiado,para empezar de nuevo sin titubeos y sin dejar de mirarla de frente. 4 Por Madeleine Sauti / madeleine@granma.cu / Tomado de Granma.cu ¡@hora! Director:Jorge Luis Cruz Bermdez.Subdirectora:Ania Fernndez Torres.Editor:Nelson Alejandro Rodrguez Roque. Coordinador:Reinaldo Cruz Daz.Diseo y realizacin:Ana Maid Hernndez Almarales.Correccin:Gloria Parra Barcel. Redaccin:46-1918.Calle Mximo Gmez No.312 Altos,entre Mart y Luz y Caballero.Apartado 316.Cdigo Postal 80100. ISNN 0864-1641.Internet:www.ahora.cu / Correo electrnico:ciberdiarioahora@gmail.com Memorias y olvidos