Zeledonia

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Material Information

Title:
Zeledonia
Physical Description:
Serial
Language:
English
Spanish
Publisher:
Asociacion Ornitologica de Costa Rica
Place of Publication:
San Jose, Costa Rica
Creation Date:
June 2011
Publication Date:

Subjects

Genre:
serial   ( sobekcm )

Record Information

Source Institution:
University of Florida
Holding Location:
University of Florida
Rights Management:
All applicable rights reserved by the source institution and holding location.
System ID:
UF00098801:00030


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a ZELEDONIABoletn de la Asociacin Ornitolgica de Costa RicaVolumen 18, Nmero 1 ISSN Digital: 2215 2350 ISSN Impresa: 1659 0732 Junio 2014

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Comit editorial Alejandra Martnez-Salinas, MSc./CATIE, Editora; Roy H. May y Mara Emilia Chaves, Revisin editorial; Johel Chaves Campos, PhD./ Council on International Education Exchange; Olivier Chassot, PhD./ Centro Cientco Tropical; Oscar Ramrez, MSc./ Universidad Nacional de Costa Rica; Guisselle Monge, PhD./ Centro Cientco Tropical, Revisin cientca; Marcelo Araya Salas, PhD (Cand.)./ New Mexico State University; Janet Woodward, Diagramacin.Consejo editorial Ghisselle Alvarado, Museo Nacional de Costa Rica; George R. Angehr, Instituto Smithsonian de Investigacin Tropical, Sociedad Audubon de Panam; Gilbert Barrantes, Universidad de Costa Rica; Jos Manuel Zoloto-Pallais, Compaeros en Vuelo-Amrica Central/Nicaragua; Wayne Arendt, Servicio Forestal de los EEUU y del Instituto Internacional de Dasonoma Tropical; Carmen Hidalgo, Universidad Nacional de Costa Rica; Bruce Young, Nature Serve. El Boletn Zeledonia es una publicacin de la Asociacin Ornitolgica de Costa Rica. Su propsito es la divulgacin de informacin e investigacin cientca sobre la avifauna costarricense y centroamericana y su conservacin. Se publican artculos de inters cientco, informacin acerca de observaciones, la conservacin de aves y otros relevantes sobre la avifauna regional. Todos los artculos se revisan en cuanto a su contenido cientco y su redaccin literaria. El contenido de los artculos es la responsabilidad de cada autor y no necesariamente representa la posicin de la AOCR. Las instrucciones para autores se encuentra en http://avesdecostarica.org/biblioteca/ revista-zeledonia.html Enve sus colaboraciones en forma de artculos, notas y/o comunicaciones a: boletin. zeledonia@gmail.com. Crdito fotogrco de la portada: Falco rugularis albigularis foto por Luis Pineda; Chondrohierax uncinatus, foto por Luis Pineda; Plegadis falcinellus foto por Nstor Herrera; Larus fuscus foto por Luis Pineda

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1 Pgina CONTENIDOARTCULOS Recordando a Alexander F. Skutch a los diez aos de su muerte: Evolucin de la historia natural desde Aristteles hasta Alexander Skutch, y el aporte de Skutch en losofa biolgica y biotica Julin Monge-Njera .................................................. 3 Patrones de forrajeo del cuyeo (Nyctidromus albicollis ) en noches de luna, Palo Verde, Costa Rica Natalie V. Snchez y David A. Martnez-Cascante ........................ 18 Aves en problemas: Las causas, cundo y cmo ayudarlas Gerardo Obando-Caldern, Vctor Acosta-Chaves, Pablo Camacho, Pablo Elizondo, Michel Montoya, Stephanie Oviedo, Yamil Sanz .......... 28 Proyecto Puntos de Conteo de Aves Residentes de Costa Rica Monitoreo Nacional de Aves Residentes 2012-2013 Gerardo Obando-Caldern, Daniela Vasquez-Obando, Johel Chaves-Campos, Richard Garrigues, Oscar Ramrez-Aln ................................ 54 Aves del complejo San Marcelino, en la reserva de bisfera Apaneca-Ilamatepec, El Salvador Luis Pineda y Susana Vsquez ......................................... 79 NOTAS Depredacin de pinzn de la Isla del Coco (Pinaroloxias inornata ) por la garcilla bueyera ( Bubulcus ibis ) en el Parque Nacional Isla del Coco, Costa Rica Esteban Herrera-Herrera y Guillermo Blanco-Segura ..................... 94 El contenido contina en la pgina 110.Junio 2014

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2 cientco, particip este pasado marzo en el primer Taller de Evaluacin del Estado de Conservacin de las Aves de Centroamrica. Este primer taller de evaluacin incluy la participacin de representantes de todos los pases centroamericanos. El objetivo del taller es iniciar la evaluacin del estado de conservacin de las especies de aves de Centroamrica a travs de la aplicacin de una metodologa desarrollada por Compaeros en Vuelo (Partners in Flight PIF) que ya ha sido aplicada exitosamente en Canad, Estados Unidos y Mxico. Este primer taller es un primer paso hacia la evaluacin del estado de conservacin de las aves de Centroamrica, sin embargo, creemos que es un paso muy importante hacia la conservacin de las aves en el Istmo. Los mantendremos informados de los avances en el futuro. Alejandra Martnez-SalinasPresentacin Estimados lectores, presentamos con mucho orgullo este nmero del Boletn Zeledonia que incluye el primer informe del Proyecto Puntos de Conteo de Aves Residentes Costa Rica. El proyecto puntos de conteo es nico en el pas y abarca diferentes localidades a nivel nacional. La respuesta recibida por esta primera fase del proyecto es sin duda evidencia de la importancia de incluir la ciencia ciudadana como elemento clave para la conservacin. Este primer informe es el resultado del esfuerzo de un gran nmero de observadores de aves voluntarios que desinteresadamente colectaron datos sobre las comunidades de aves residentes en diferentes localidades a lo largo y ancho del pas. En este primer esfuerzo las zonas de vida mejor representadas fueron Bosque Hmedo Tropical y Muy Hmedo Premontano para la modalidad conteo en Jardines y Parques; y Bosque Muy Hmedo Tropical y Premontano para la modalidad rutas. Los instamos a que lean este primer informe y a que se sumen a este esfuerzo, an hay zonas del pas que necesitan una mejor representatividad. S usted quiere participar de este proyecto por favor comunicarse con Gerardo ObandoCaldern, Coordinador General del Proyecto, puntosdeconteocr@gmail.com. Por otro lado, tambin queramos comunicarles que la Asociacin Ornitolgica de Costa Rica (AOCR) a travs de su comit

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3 Recordando a Alexander F. Skutch a los diez aos de su muerte Evolucin de la historia natural desde Aristteles hasta Alexander Skutch y el aporte de Skutch en losofa biolgica y bioticaJulin Monge-Njera, Revista de Biologa Tropical Universidad de Costa Rica, 2060 San Jos, Costa Rica julianmonge@gmail.comResumen Alexander Skutch fue un importante ornitlogo y lsofo de la biodiversidad. En este artculo relato mi relacin como editor con Skutch y presento ejemplos de cmo han cambiado el estilo y el contenido de los escritos de historia natural en los ltimos dos milenios. Para ello cito textos de Skutch sobre el zorzal de Swainson, de Humboldt sobre el gucharo, de Lamarck sobre el canguro y la jirafa, de Acosta sobre Beringia, de Plinio sobre el avestruz y de Aristteles sobre embriologa de la gallina. Skutch fue ms bilogo de campo que de laboratorio y se adelant a su tiempo en su anlisis del antropomorsmo, la teleologa y la seleccin de grupos. Su concepto de biocompatibilidad, segn el cual podemos mejorar el planeta disminuyendo el sufrimiento en los ecosistemas, podra ser su mayor aporte despus de su obra sobre los ciclos de vida de las aves tropicales. Palabras clave: historia de la ciencia, ornitologa tropical, losofa de la conservacin, biotica. Abstract Alexander Skutch was an important ornithologist and philosopher of biodiversity. In this article I describe my relationship as editor with Skutch and present examples of how style and content have changed in natural history writings in the last two millennia. I quote texts by Skutch on Swainsons thrush, Humboldt on the oilbird, Lamarck on the kangaroo and girae, Acosta on Beringia, Pliny on the ostrich and Aristotle on hen embryology. Skutch was more eld naturalist than laboratory biologist and was ahead of his time in the analysis of anthropomorphism, teleology and group selection. His concept of biocompatibility, that we can improve the planet by diminishing suering in its ecosystems, could be his greatest contribution aer his work about the life cycles of tropical birds. Key words: history of science, tropical ornithology, conservation philosophy, bioethics.

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4 Monge-Njera Introduccin Alexander Skutch fue un importante ornitlogo y lsofo de la biodiversidad (May 2013). En lo personal, el camino que me llev a conocerlo fue el camino del amor: el padre de mi primera esposa lo conoca y me invit a acompaarlo en una visita a la nca Los Cusingos De eso hace ms de dos dcadas. En aquella ocasin don Alexander disculp a su esposa Pamela, que por estar algo enferma no pudo salir a su acostumbrada conversacin con mi suegra, a quien sola regalarle de esas mermeladas caseras tan necesarias para una buena hostess inglesa que recibe visitas a la hora del t. Con l convers de temas variados. Me mostr una planta de su patio en la cual estaba registrando las visitas de polinizadores para un artculo que planeaba enviar a la revista Brenesia del Museo Nacional de Costa Rica. Me cont lo contrariado que estaba por haber tenido que denunciar a un mal vecino que no comparta su amor por la fauna y de su curiosa experiencia con la Grzimeks Tierleben, una enciclopedia zoolgica alemana que hoy es un clsico de la literatura. Para esa enciclopedia haba escrito en ingls un largo texto sobre la historia natural de las aves, y alguien haba hecho el pesado trabajo de traducirlo al alemn, idioma de la edicin original (Grzimek 1967). El libro fue un xito, al punto de que Durrel recomienda pide, compra o roba la Enciclopedia de la vida animal de Bernard Grzimek (Durrell & Durrell 1982, 319), y pasados varios aos, don Alexander se encontr una versin inglesa que no era la suya: desconociendo que el original estaba en ingls, alguien la haba vuelto a traducir, esta vez del alemn al ingls! Una traduccin de traduccin difcilmente escapa a los cambios de tono e incluso a los errores de fondo, y don Alexander tema que lo mismo hubiera pasado con su obra, como de seguro ocurre con muchos pasajes de otros grandes naturalistas como Aristteles y Plinio a conocemos hoy de cuarta o quinta mano. Por ejemplo, una traduccin de Plinio el Joven que circula en Internet dice sobre Plinio el Viejo: Estaba en Miseno y presida el mando de la ota. El da 24 de agosto en torno a las 13 horas mi madre le indica que se divisa una nube ... l, tras haber disfrutado del sol, y luego de un bao fro, haba tomado un bocado tumbado y ahora trabajaba; pide las sandalias, sube a un lugar desde el que poda contemplar mejor aquel fenmeno. Una nube (no estaba claro de qu monte vena segn se la vea de lejos; slo luego se supo que haba sido del Vesubio) estaba surgiendo. No se pareca por su forma a ningn otro rbol que no fuera un pino ... Le pareci que deba ser examinado en mayor medida y ms cerca, como corresponde a un hombre muy erudito. Ordena que se prepare una librnica; me

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5 Recordando Alexander F. Skutch a los diez aos de su muerte da la posibilidad de acompaarle, si quera; le respond que yo prefera estudiar, y casualmente l mismo me haba puesto algo para escribir. Sala de casa; recibe un mensaje de Rectina, la esposa de Tasco, asustada por el amenazante peligro (pues su villa estaba bajo el Vesubio, y no haba salida alguna excepto por barcos): rogaba que la salvara de tan gran apuro. Cambia de plan y lo que haba empezado con nimo cientco lo afronta con el mayor empeo. Sac unas barcas con cuatro las de remos y embarc dispuesto a ayudar no slo a Rectina, sino tambin a muchos (pues lo agradable de la costa la haba llenado de baistas). Se apresura a dirigirse a la parte de donde los dems huyen y mantiene el rumbo jo y el timn hacia el peligro, estando slo l libre de temor, de forma que fue dictando a su secretario y tomando notas de todas las caractersticas de aquel acontecimiento y todas sus formas segn las haba visto por sus propios ojos. Ya caa ceniza en las naves, cuanto ms se acercaban, ms caliente y ms densa; ya hasta piedras pmez y negras, quemadas y rotas por el fuego; ya un repentino bajo fondo y la playa inaccesible por el desplome del monte. Habiendo vacilado un poco sobre si deba girar hacia atrs, luego al piloto, que adverta que se hiciera as, le dice: La fortuna ayuda a los valerosos: dirgete a casa de Pomponiani. Se encontraba en Estabias apartado del centro del golfo (pues poco a poco el mar se adentra en la costa curvada y redondeada). All aunque el peligro no era prximo pero s evidente y al arreciar la erupcin muy cercana, haba llevado equipajes a las naves, seguro de escapar si se aplacaba el viento que vena de frente y por el que era llevado de forma favorable mi to. l abraza, consuela y anima al asustado Pomponio. y para mitigar con su seguridad el temor de aqul, le ordena proporcionarle un bao; despus del aseo, se reclina junto a la mesa, cena realmente alegre o (lo que es igualmente grande) simulando estar alegre. Entre tanto desde el monte Vesubio por muchos lugares resplandecan llamaradas anchsimas y elevadas deagraciones, cuyo resplandor y luminosidad se acentuaba por las tinieblas de la noche. Mi to, para remedio del miedo, insista en decir que debido a la agitacin de los campesinos, se haban dejado los fuegos y las villas desiertas ardan sin vigilancia. Despus se ech a reposar y repos en verdad con un profundsimo sueo, pues su respiracin, que era bastante pesada y ruidosa debido a su corpulencia, era oda por los que se

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6 Monge-Njera encontraban ante su puerta. Pero el patio desde el que se acceda a la estancia, colmado ya de una mezcla de ceniza y piedra pmez se haba elevado de tal modo que, si se permaneca ms tiempo en la habitacin, se impedira la salida. Una vez despertado, sale y se rene con Pomponiano y los dems que haban permanecido alertas. Deliberan en comn si se quedan en la casa o se van a donde sea al campo. Pues los aposentos oscilaban con frecuentes y amplios temblores y pareca que sacados de sus cimientos iban y volvan unas veces a un lado y otras a otro. A la intemperie de nuevo se tema la cada de piedras pmez a pesar de ser ligeras y carcomidas, pero se escogi esta opcin comparando peligros; y en el caso de mi to, una reexin se impuso a otra reexin, en el de los dems, un temor a otro temor. Atan con vendas almohadas colocadas sobre sus espaldas: esto fue la proteccin contra la cada de piedras. (www.culturaclasica.com/colaboraciones/ vesubio.htm) Comparemos este ltimo prrafo con la traduccin presentada por Radiotelevisin Espaola (www.rtve.es/alacarta/audios/uned/ uned-muerte-plinio-17-03-12/1354612/): Al aire libre, por contrario, el temor era la cada de fragmentos de piedra pmez aunque stos fueran ligeros y porosos, sin embargo la comparacin de los peligros los llev a elegir esta segunda posibilidad, en el caso de mi to venci el mejor punto de vista en los dems venci el temor mayor; para protegerse de los objetos que caen colocan sobre sus cabezas almohada sujetas con cinta. Aunque leves, las diferencias tienen una inuencia importante en el disfrute y la comprensin del texto. Algo as debe haber preocupado a don Alexander cuando se tradujo su texto al alemn y luego de nuevo al ingls. Para la parte nal contino con la versin de Radiotelevisin Espaola: En cualquier otro lugar era de da pero ah ya era de noche una noche ms densa y negra que todas las noches que hayan habido nunca cuya obscuridad sin embargo atenuaban el fuego de diversas antorchas y diversos tipos de lmparas, mi to decidi bajar hasta la playa y ver desde ese lugar si era posible una salida por mar pero este permaneca todava violento y peligroso. Ah recostndose sobre un lienzo extendido sobre el terreno mi to pidi repetidamente agua fra para beber, luego las llamas y el olor del azufre, anuncio de que el fuego se ponen en fuga a sus compaeros a l en cambio le animan a

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7 Recordando Alexander F. Skutch a los diez aos de su muerte seguir. Pudo ponerse en pie apoyndose en sus dos jvenes esclavos pero al punto se desplom, por como yo supongo, la densa humareda le impidi respirar y le cerr la laringe que tena delicada y estrecha de nacimiento y que con frecuencia se le inamaba Cuando volvi el da que era el tercero a contar desde el ltimo que l haba visto su cuerpo fue encontrado intacto en perfecto estado y cubierto con la vestimenta que llevaba, el aspecto de su cuerpo ms pareca de una persona descansando que el de un difunto. Artculos controversiales En aquella reunin, lamentablemente la nica que tendramos, don Alexander mencion unos manuscritos de temas algo controversiales sobre antropomorsmo y conservacin. Respond que me gustara verlos y en efecto, un tiempo despus me los envi y tras cierto debate y el debido arbitraje decidimos publicarlo en la seccin Foro de la Revista de Biologa Tropical (Skutch 1996, 1998). Sus trabajos, de estilo antiguo, tenan cada vez menos aceptacin entre los editores: El mismo Skutch est desencantado con las revistas profesionales, criticando el nmero de copias que los editores demandan, las mquinas fotocopiadoras son ms difciles de encontrar en San Isidro que en las universidades estadounidense, y los artculos llenos de grcos y cuadros que son la moda. (Lewis 2007) En el artculo sobre antropomorsmo, titulado Tres herejas biolgicas (Skutch 1996), analizaba tambin la teleologa y la seleccin de grupos. El antropomorsmo, frecuente en los escritos anteriores a 1850, interpretaba los comportamientos de otros animales atribuyndoles cualidades y sentimientos humanos. Un naturalista poda describir a un ave como triste, coqueta o melanclica; lo cual en teora podra ser el caso, pero no haba evidencia cientca slida para interpretar los sentimientos de otra especie, por lo que con el paso del tiempo este tipo de interpretaciones dej de ser aceptable en la literatura cientca. Recuerdo que en un homenaje que le hicieron en la Universidad Nacional, por su cumpleaos, relat cmo haba visto un tolomuco (Eyra barbara ) matar un pichn y tener que dejarlo abandonado en el nido. Poco despus la madre regres y se qued mirando a su beb muerto. Don Alexander se identic con ella y pens en el dolor que senta por su prdida. Inesperadamente, el ave se acerc aun ms al cadver... y empez a comrselo! Su horror inicial luego dio paso a un anlisis objetivo para don Alexander: la madre

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8 Monge-Njera hizo bien aprovechando los nutrientes, luego le seran tiles al producir nuevos pichones. El haba cometido el error de interpretar con sentimientos humanos lo que, como naturalista, estaba viendo. Sin embargo, estaba consciente del peligro de ser extremista, pero ms que nada porque pareca horrorizarle la posibilidad de un mundo donde nadie disfrutara de la belleza y del amor: No podemos probar que los animales no humanos disfruten vivir, o estn unidos emocionalmente a compaeros y jvenes, o se sientan atrados por la belleza; solo podemos buscar indicadores y sopesar probabilidades. Pero en lugar de estigmatizar casi escribo vituperar como antropomrco el intento de demostrar cualidades humanas y psicolgicas en los animales, deberamos recibir con agrado cada indicador de su presencia, y estar agradecidos con los naturalistas que nos lo indican. La probabilidad de que esto ocurra debera elevar nuestra estimacin del valor de la vida, hacindonos sentir menos solos en un mundo sobrepoblado de organismos. Si todas las criaturas no humanas estn desprovistas de los atributos psicolgicos llamados antropomrcos, se deduce que durante la inmensa era previa a nosotros ningn destello de alegra, calor afectivo, nada que diera valor intrnseco a la vida, ilumin la existencia de alguno entre el millar de animales que ocuparon este planeta habitable. Aos antes el bilogo Julian Huxley (hermano del autor de la famosa novela Un mundo feliz ) defendi una opinin paralela: que habiendo otras especies con cerebros complejos, era antropocntrico e infundado negarles la posibilidad de consciencia, sufrimiento y otros sentimientos. Yo conoca ese argumento de Huxley y eso pudo ayudar a que como editor valorara mejor el manuscrito de don Alexander. La teleologa, expuesta entre otros por el famoso paleontlogo Teilhard de Chardin (1881 1955), atribuye una nalidad a procesos como la evolucin (Chardin 1956). Don Alexander escribi: Si insistimos en que la teleologa implica un propsito consciente difundido ampliamente en el Universo, pisamos terreno inseguro; cuando reconocemos un movimiento para elevar el valor del cosmos, estamos en terreno rme, porque esto es lo que podemos demostrar que se cumple, al menos en la Tierra. La direccin clara, seguida coherentemente por un proceso teleolgico, lo distingue de los movimientos aleatorios. Yo no concluira de esto que los bilogos deben preocuparse por la teleologa y dar ms atencin a las causas

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9 Recordando Alexander F. Skutch a los diez aos de su muerte nales: deberan estar sucientemente ocupados con explicar las causas materiales y ecientes que han formado y preservado a los organismos. La investigacin de causas nales es ms pertinente a la losofa que a la ciencia. Pero los cientcos deben ser ms tolerantes con los esfuerzos para arrojar luz sobre los aspectos oscuros de la realidad de que hemos deseado ardientemente aclarar desde que adquirimos raciocinio; as como los lsofos deben tolerar las declaraciones ocasionalmente ilgicas de los cientcos. Finalmente, la seleccin de grupos, la idea de que la seleccin natural acta al nivel de poblaciones completas, estaba implcita entre otros en las interpretaciones del Premio Nobel de Medicina Konrad Lorenz (Lorenz, 1963). Desechada tras fuertes crticas como la de Williams (1971) y la del famoso Gene egosta de Dawkins (1976), don Alexander la consideraba viable en ciertos casos: En dcadas recientes los ornitlogos han descubierto un nmero creciente de especies de aves que cran, en apretados grupos de padres e hijos, los cuales ayudan a los mayores a proteger el territorio, alimentando y protegiendo a sus hermanos menores, y usualmente tambin, hasta a construir el nido e incubar los huevos. Algunas veces la familia tambin recibe ayuda de parientes no tan cercanos. Algunas de las especies donde la cra cooperativa es comn pueden criar exitosamente como parejas solitarias; otras no. Entre estos ltimos el Chova de alas blancas de Australia, el Alcaudn piquigualdo y aparentemente tambin el Tejedor-gorrin de ceja blanca en frica; en todos estos casos las parejas sin ayuda cran tan pocos pichones, o sufren una mortalidad tan alta, que se extinguiran en ausencia de la cra cooperativa (Skutch 1987). En estos casos est especialmente claro que la unidad de seleccin es el grupo cooperativo; o, en cuanto a aptitud, podemos decir que la aptitud de un individuo es estrictamente dependiente de su pertenencia al grupo. Es interesante que, tras estar aparentemente muerta, la idea de la seleccin de grupos ha regresado en aos recientes de la mano de Edward O. Wilson, quien se hiciera famoso en los la dcada de 1970 por su obra Sociobiologa : Tras la dcada de 1960 la mayora de los bilogos evitaron las explicaciones basadas en la seleccin grupal y trataron de describir todos los casos evolutivos a nivel individual. Sin embargo, esta posicin extremista lleva a malinterpretar muchos fenmenos importantes. Una postura ms balanceada, la de la seleccin multinivel, reconoce que hay fuerzas selectivas competidoras dentro de los grupos y entre grupos. (Wilson & Wilson 2008)

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10 Monge-Njera Posiblemente en este y otros temas don Alexander se adelant a su poca, como suele ocurrir con grandes mentes como las de Alexander von Humboldt, Jean de Lamarck, Jos de Acosta, Plinio el Viejo y Aristteles de Estagira, por mencionar a algunos de mis favoritos. Estilo y contenido en la historia natural, de Skutch a Aristteles Podemos comparar cmo han evolucionado el pensamiento y el estilo de los naturalistas leyendo estos textos de cada uno de ellos, iniciando por el ms reciente (Skutch) y viajando por los siglos hasta llegar a Aristteles: El zorzal de Swainson revolotea en los alrededores de la bandada; y no lo he visto lanzarse en medio del combate para apoderarse de un fugitivo, como otras aves tropicales son ms expertas en este tipo de caza. Qu compaa tan extraa para un ave que naci all en el norte, entre conferas y abetos! Quin, de entre quienes solo han visto al zorzal en medio de la gran simplicidad de un norteo bosque de conferas puede imaginrselo en la innita variedad del bosque tropical, cargado de inmensas enredaderas leosas y cientos de tipos de eptas, donde se asocia ntimamente con aves tan variadas como saltarines, trepadores, hormigueros, y tangaras hormigueras? Alexander Skutch (citado en Lewis 2007) La raza de los gucharos se habra extinto hace mucho tiempo, si no fuera por muchas circunstancias que contribuyan a su preservacin. Los nativos, restringidos por sus ideas supersticiosas, rara vez tienen valor para penetrar profundamente en la gruta. Tambin parece que las aves de la misma especie habitan en cavernas vecinas, que son demasiado estrechas para el acceso del hombre. Tal vez la gran caverna se repobl por colonias que abandonaron las pequeas grutas; los misioneros aseguran que hasta ahora no se ha observado ninguna disminucin sensible en la poblacin de estas aves. Gucharos jvenes han sido enviados al puerto de Cuman, y han vivido all varios das sin ninguna alimentacin: las semillas que se les ofrece no satisfacen sus gustos. Cuando las cosechas y la molleja de las aves jvenes se abren en el caverna, se encuentran todo tipo de frutas duras y secas, que suministran, bajo el nombre singular de semillas de gucharo, un remedio muy clebre contra las ebres intermitentes. Los pjaros viejos llevan estas semillas a sus cras. Son recogidas cuidadosamente y enviadas a los enfermos en Cariaco, y otros lugares de la bajura, donde las ebres por lo general son prevalentes.

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11 Recordando Alexander F. Skutch a los diez aos de su muerte Alexander von Humboldt El efecto del uso se ilustra curiosamente en la forma y gura de la jirafa. Este animal, el ms grande de los mamferos, se encuentra en el interior de frica, donde el suelo est chamuscado y la hierba es pobre, y tiene que buscar en el follaje de los rboles. Del continuo estiramiento, debido a la necesidad de los individuos a lo largo de mucho tiempo, ha resultado que las patas delanteras se han vuelto ms largas que las patas traseras, y que el cuello se ha vuelto tan alargado que la jirafa, sin estar parada en sus patas traseras, Alexander von Humboldt, 1769-1859 puede levantar la cabeza a una altura de casi seis metros. La observacin de todos los animales proporcionar ejemplos similares ... Ninguno, tal vez, es ms llamativo que el caso de los canguros. Este animal, que lleva a sus cras en una bolsa abdominal, ha adquirido la costumbre de erguirse sobre sus patas traseras y la cola, y de pasar de un lugar a otro en una serie de saltos, durante los cuales, con el n de no lastimar a su pequeo, conserva su postura erguida. Observemos el resultado de esto: 1. Sus extremidades anteriores, que utiliza muy poco, descansando sobre ellas slo en el instante en el que abandona su postura erguida, nunca han adquirido un desarrollo en proporcin a las otras partes; se han mantenido delgadas, pequeas y dbiles. 2. Las patas traseras, casi continuamente en accin, ya sea para soportar el peso de todo el cuerpo o de la ejecucin de sus saltos, han obtenido un considerable desarrollo; son muy grandes y muy fuertes. 3. Por ltimo, la cola, que observamos usa activamente, tanto para apoyar el peso del animal como para ejecutar sus principales movimientos, ha adquirido en su base un grosor y una resistencia muy notables. 4. Cuando la voluntad lleva un animal a determinada accin, los rganos afectados son inmediatamente estimulados por un ujo de uidos sutiles, que son la causa determinante de los cambios y desarrollos

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12 Monge-Njera orgnicos. Las repeticiones mltiples de tales actos fortalecen, amplan e incluso llevan a la aparicin de los rganos necesarios. Cada cambio en un rgano, adquirido por uso habitual suciente para originarlo, es reproducido en los descendientes, si es comn al macho y a la hembra. Al nal, este cambio se propaga y pasa a todos los individuos que vienen despus y que viven las mismas condiciones, sin que sea necesario que lo adquieran de la manera original. Jean de Lamarck Quin se podr persuadir, que con navegacin tan innita, hubo hombres, que pusieron diligencia en llevar al Per zorras, mayormente las que llaman aas, que es un linaje el ms sucio y hediondo de cuantos he visto? Quin dir que trajeron leones y tigres? Harto es, y aun demasiado, que pudiesen escapar los hombres con las vidas en tan prolijo viaje, viniendo con tormenta, como hemos dicho, cuanto ms tratar de llevar zorras y lobos, y mantenerlos por mar. Cierto es cosa de burla aun imaginarlo. Pues si vinieron por mar estos animales, slo resta, que hayan pasado a nado. Esto es cosa posible y hacedera, cuanto a algunas islas que distan poco de otras, o de la tierra rme, no se puede negar la experiencia cierta, con que vemos, que por alguna grave necesidad a veces nadan estos animales das y noches enteras, y al cabo escapan nadando; pero esto se entiende en golllos pequeos. Porque nuestro ocano hara burla de semejantes nadadores, pues an a las aves de gran vuelo les faltan las alas para pasar tan gran abismo. Bien se hallan pjaros, que vuelen ms de cien leguas, como los hemos visto navegando diversas veces: pero pasar todo el mar ocano volando es imposible, o a lo menos muy difcil. Siendo as todo lo dicho, por dnde abriremos camino para pasar eras y pjaros a las Indias?, de qu manera Jean de Lamarck, Philosophie zoologique ou exposition des considrations relatives lhistoire naturelle des animaux 1809

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13 pudieron ir de un mundo al otro? Este discurso que he dicho, es para m una gran conjetura para pensar que el nuevo orbe, que llamamos Indias, no est del todo diviso y apartado del otro orbe. Y por decir mi opinin, tengo para m das ha, que la una tierra y la otra en alguna parte se juntan, y continan, o a lo menos se avecinan y allegan mucho. Hasta ahora, a lo menos no hay certidumbre de lo contrario. Porque al polo rtico, que llaman norte, no est descubierta y sabida toda la longitud de la tierra. Jos de Acosta Historia natural y moral de las Indias, 1590 Deberamos hablar de la naturaleza de las aves, de las cuales la ms grande son los avestruces. Casi se acercan a la naturaleza de las bestias, y habitan en frica y Etiopa. Son ms grandes que un hombre sentado sobre un caballo; y tambin son ms rpidas que un caballo: sus alas son solo para ayudarlas a correr; por otro lado, no vuelan, y tampoco pueden siquiera levantarse del suelo. Tienen pezuas como los venados, y con ellas pelean; son divididas, y sirven para agarrar piedras, las cuales con sus patas lanzan de nuevo en vuelo contra quienes las persiguen. Es una maravilla en su naturaleza, que lo que comen, an sin elegirlo, lo digieren. Pero su estupidez no es menos notable, porque pese a lo alto que es su cuerpo, si esconden su cabeza y cuello en un arbusto, creen que est oculto todo su cuerpo. Jos de Acosta Plinio el Viejo Naturalis Historia 77 La generacin a partir del huevo ocurre de manera idntica en todas las aves, pero los perodos completos desde la concepcin hasta el nacimiento dieren, como se ha dicho. Con la gallina comn, despus de tres das y tres noches se da el primer indicio del embrin; con aves ms grandes el intervalo es ms largo, con aves ms pequeas, es ms corto. Mientras tanto la yema sube hacia la punta, donde se encuentra el elemento primordial del huevo, y donde el huevo se incuba; y aparece Recordando Alexander F. Skutch a los diez aos de su muerte

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14 Monge-Njera el corazn, como una mota de sangre, en la clara del huevo. Este punto late y se mueve como dotado de vida, y de ah salen dos venas con sangre en ellos siguiendo un rumbo retorcido ... Un poco despus se diferencia el cuerpo, al principio muy pequeo y blanco. La cabeza se distingue claramente, y en ella los ojos, hinchados en gran medida ... De los dos conductos que salen del corazn, uno avanza hacia el tegumento circunyacente, y el otro, como un cordn umbilical, hacia la yema. El elemento vital del polluelo se encuentra en la clara del huevo y el alimento pasa a travs del cordn umbilical desde la yema ... Cuando el huevo tiene 10 das, el polluelo y todas sus partes son claramente visibles. La cabeza es todava ms grande que el resto de su cuerpo, y los ojos ms grandes que la cabeza, pero todava carece de visin. Los ojos, si se remueven en esta poca, son mayores que un frijol, y negros; si la cutcula se despega de ellos hay dentro un lquido blanco y fro, muy brillante bajo la luz del sol, pero no hay una sustancia dura... Alrededor de los veinte das, si se abre el huevo y se toca el polluelo, este se mueve en el interior y hace chirridos; y ya se est cubriendo con plumones, cuando, despus de los veinte das, empieza a romper la cscara. Aristteles de Estagira, De Generatione Animalium c -345. Skutch: laboratorio versus campo Tras este breve encuentro con mentes del pasado, podemos preguntarnos qu tipo de naturalista era don Alexander; a quin se pareca ms en sus textos? Al naturalista de laboratorio como Lamarck o al valiente naturalista de campo que fue Plinio al nal de su vida? Aristteles de Estagira

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15 Recordando Alexander F. Skutch a los diez aos de su muerte Don Alexander fue ante todo un naturalista ms cercano al campo que al laboratorio. No se dedicaba a extraer rganos y ver tejidos al microscopio. Hizo observaciones valiosas incluso en su propio jardn, y de l podra decirse lo mismo que dice el bilogo espaol Gerardo Costea sobre el naturalista ingls Gerald Durrell: El xito de Gerald Durrell radica en lograr transmitir ecazmente su entusiasmo por esta actividad, as como una idea clave: si sabemos observar, puede ser tan fascinante la naturaleza que encontramos en nuestra terraza como la de una selva o un arrecife ... para practicar el naturalismo no es necesario un gran y costoso equipo ... con nuestros solos sentidos, un cuaderno y un lpiz ... podemos disfrutar de un paseo por el campo como si fusemos el mismsimo Charles Darwin en las Galpagos. (Costea 2013) Los escritos de Skutch no estn exentos de controversia: Algunos etlogos piensan que es de la vieja escuela y que no presta suciente atencin a la interpretacin de los despliegues y ese tipo de cosas dice Eugene Eisenmann del Museo Estadounidense de Historia Natural. Pero ellos olvidan que Skutch est haciendo trabajo bsico en un rea donde nunca se ha hecho antes. Algunos se quejan tambin de la prosa eduardina en que publica sus observaciones. Parecen acusarlo del pecado de ser un autor educado. (Lewis 2007) Conclusin: tica de la conservacin Es en la visin profunda, losca, del mundo que lo rodeaba, donde don Alexander se parece ms a sus grandes predecesores. En su artculo Biocompatibilidad, un criterio para la conservacin (Skutch 1998), arm que nuestro planeta se parece cada vez ms a una nca, y que como nqueros, podemos elegir dejar fuera a los malos, incluyendo a los parsitos y a los depredadores capaces de devorar vivos a los hijos frente a sus madres, tragedia que se repite diariamente en todo el planeta: Aunque escucho mucho acerca de la biodiversidad, no tengo conocimiento de un consenso sobre sus lmites deseables. Deberamos aceptar su mximo absoluto, el cual incluira todos los parsitos patgenos, y depredadores, o deberamos ser un poco ms selectivos? Dudo que muchos defensores de la biodiversidad se opongan al exterminio de organismos que son responsables de las enfermedades humanas, o de los insectos hematfagos que dispersan enfermedades y que pueden hacer miserable la vida para muchos otros animales. Con respecto a depredadores grandes, la situacin es confusa. Muchos

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16 Monge-Njera amigos de los animales daran la bienvenida a la gran reduccin, si no extincin, de serpientes venenosas y roba-nidos, lagartos voraces, las rapaces ms feroces, o los tiburones ms peligrosos. Se ha exagerado el papel de los depredadores en regular las poblaciones animales. Es ms que obvia su importancia en cuanto a los cuadrpedos grandes de pastoreo y ramoneo venados, antlope, elefantes, y similares que pueden sobreexplotar tan severamente pastizales y bosques ralos que estos pueden necesitar aos para recuperarse cuando la hambruna acabe con sus herbvoros. Los elefantes protegidos se vuelven demasiado abundantes, y causan tanto dao en su mbito que, sentimientos aparte, sus rebaos deben ser sacricados para prevenir el desastre. Disparar a los individuos excesivos de cualquier especie es mucho menos brutal, suponiendo que lo hagan tiradores expertos, que los mtodos de los depredadores, los cuales pueden empezar a devorar las vctimas cuando an estn vivas. Ese deseo de disminuir el terrible sufrimiento que cubre este mundo de garras y dientes ensangrentados (Tennyson 1850) me hace sentirme identicado con l. Para m, el recuerdo de don Alexander es el recuerdo de un hombre que viva en dos mundos, en el mundo real-que lo obligaba a buscar el sustento con su nca y sus libros-y el mundo de la mente humana, de esa mente que es feliz descubriendo los innitos detalles de la naturaleza tropical. Su concepto de biocompatibilidad, bsicamente mejorar el planeta disminuyendo el sufrimiento, podra ser su mayor aporte despus de su gran obra sobre los ciclos de vida de las aves tropicales. Agradecimientos Agradezco a Carolina Seas por las transcripciones y traducciones base, a Jenny Snchez por la transcripcin de Plinio y a Roy May por invitarme a elaborar este artculo para el Seminario en ornitologa y losofa: Recordando a Alexander F. Skutch a los diez aos de su muerte y Celebrando el vigsimo quinto aniversario de Guide to the Birds of Costa Rica de Gary Stiles, Alexander Skutch y Dana Gardner (4 mayo 2014, Museo Nacional, San Jos, Costa Rica). Referencias Costea, G. 2013. Reseas Hablemos de Ciencia: Gua del naturalista. Disponible en: http://www.hablandodeciencia. com/articulos/2013/03/16/ resenas-hdc-guia-del-naturalista/ Dawkins, R. 1976. e Selsh Gene. Nueva York: Oxford University Press. Durrell, G. y L. Durrell. 1982. La gua del

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17 Recordando Alexander F. Skutch a los diez aos de su muerte naturalista Madrid: Blume. Grzimek, B. 1967. Grzimeks Tierleben. Enzyklopdie des Tierreichs. Zrich, Suiza: Kindler. Lewis, H. 2007. Alexander Skutch: An Appreciation Edinburg, Virgina: Axios Press. Lorenz, K. 1963. Das sogenannte Bse zur Naturgeschichte der Aggression. Viena, Austria: Verlag Dr. G Borotha-Schoeler. May, R. H. 2013. En los pasos de Zeledn: Historia de la ornitologa nacional y de la Asociacin Ornitolgica de Costa Rica. San Jos: Asociacin Ornitolgica de Costa Rica. Teilhard de Chardin, P. 1956. Le phnomne humain Paris: ditions du Seuil. Tennyson, A. 1850. In Memoriam A. H. H. (Canto 56). Williams, G.C., ed. 1971. Group Selection. Chicago, Illinois: Aldine-Atherton. Wilson, D. S. & E.O. Wilson. 2008. Evolution for the good of the group. American Scientist 96 (5): 380.

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18 Patrones de forrajeo del cuyeo (Nyctidromus albicollis ) en noches de luna, Palo Verde, Costa RicaNatalie V. Snchez 1, 2, 4 y David A. Martnez-Cascante 1, 21 Instituto Internacional en Conservacin y Manejo de Vida Silvestre, Universidad Nacional, Heredia, Costa Rica 2 Universidad de Costa Rica, Seccin de Biologa, Sede de Occidente, Alajuela, Costa Rica. 3 Departamento Cientco, Federacin Costarricense de Pesca, Edicio Vistas del Parque, 3er piso, Sabana Oeste, San Jos. dawidh15@gmail.com 4 Autor para correspondencia: natingui@gmail.com Resumen El cuyeo (Nyctidromus albicollis ) es un ave de hbitos crepusculares y nocturnos que se alimenta principalmente de colepteros y lepidpteros. Su visin est especialmente adaptada a las condiciones de luz crepuscular y nocturna gracias a la distribucin y densidad de conos y bastones, adems de la presencia de una estructura reectante llamada tapetum Por lo anterior, pusimos a prueba la hiptesis de que estas aves aumentarn su actividad de forrajeo en noches con mayor intensidad de luz lunar, y predecimos que el cuyeo aumentar la frecuencia de forrajeo al aumentar el porcentaje de luna iluminado. Para evaluarla, medimos la frecuencia de forrajeo como el nmero de saltos para atrapar presas a lo largo de un transecto. Consideramos el porcentaje iluminado de luna, el transcurso de la noche (posicin de la luna respecto al horizonte) y la temperatura asociada a la actividad de insectos como variables explicativas de la frecuencia de forrajeo. Aparte de las variables abiticas, incluimos la frecuencia de canto como una posible variable explicativa de la frecuencia de forrajeo, ya que la inversin de tiempo en canto puede disminuir la inversin de tiempo en forrajeo. Los cuyeos forrajearon ms al inicio de la noche, en noches con menor porcentaje de luz lunar y cuando no estaban dedicando tiempo al canto. Los cuyeos forrajearon con menos frecuencia en noches ms iluminadas, lo que sugiere una ventaja de sus estructuras oculares en intensidades de luz crepuscular. Palabras clave: Caprimulgidae, comportamiento de forrajeo, Palo Verde, cuyeo, Nyctidromus albicollis

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19 Patrones de forrajeo del cuyeo (Nyctidromus albicollis ) en noches de luna Abstract e common pauraque (Nyctidromus albicollis) is a bird of crepuscular and nocturnal habits that feeds mainly on Coleoptera and Lepidoptera. Its vision is especially adapted to the conditions of twilight and night caused by the distribution and density of rods and cones in addition to the presence of a reective structure called tapetum. erefore, we tested the hypothesis that these birds will increase their foraging activity at nights with higher intensity of moonlight, and we predict a higher number of foraging attempts in higher percentages of moonlight. To test this idea, we measured the foraging frequency as the number of jumps to catch prey along a 1000 m transect. We consider the percentage of moonlight, the course of the night, the temperature and the singing frequency as explanatory variables of the foraging frequency. e common pauraques foraged more at the beginning of the night, with lower percentage of moonlight and when they are not spending time singing. Common pauraques foraged less oen in brighter nights, suggesting an advantage of their eye structure in twilights. Palabras clave: Caprimulgidae, foraging behavior, Palo Verde, Common Pauraque, Nyctidromus albicollis Introduccin El cuyeo (Nyctidromus albicollis, Caprimulgidae) es un ave de hbitos nocturnos, que se alimenta principalmente de colepteros, mariposas, hompteros y otros insectos (Stiles y Skutch 1995). Las especies de esta familia no buscan su alimento activamente como estrategia de ahorro de energa, en cambio esperan en una percha hasta detectar un insecto para intentar atraparlo (Hilty 1994). Los insectos son atrapados en el aire, mediante un vuelo circular desde una percha pequea o desde el suelo (Stiles y Skutch 1995). Los cuyeos preeren forrajear en reas abiertas que en reas con vegetacin, y forrajean por encima de la vegetacin cuando sta existe (Martin 1990). Los sitios ms comunes de forrajeo del cuyeo son caminos, pastos, plantaciones forestales en etapas tempranas de sucesin, reas quemadas y bordes de bosque (Slud 1964, Stiles y Skutch 1995). El cuyeo se especializa en cazar insectos en condiciones de baja iluminacin, ya que cuenta con una capa reectora lipdica anterior a la retina, la cul aumenta la recepcin de luz en las clulas fotosensibles, especialmente en los bastones (Nicol y Arnott 1974, Rojas et al. 2004). Sin embargo, esta capa es discontinua alrededor de la fvea, lo que permite que la luz crepuscular no lo encandile. Estas caractersticas le otorga la habilidad de cazar insectos al vuelo durante el crepsculo y la noche (Rojas et al. 2004).

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20 Snchez y Martnez-Cascante No est claro bajo qu intensidad de luz los cuyeos se tornan activos, aunque se ha registrado que empiezan su actividad durante el crepsculo (Ehrlich et al. 1988). Otros factores como la estacin, la latitud, el inicio de actividad de sus presas y la fase lunar modican este patrn (Martin 1990). Basados en la informacin sobre los posibles factores que pueden afectar el patrn de forrajeo del cuyeo, se evaluar la hiptesis de que a mayor disponibilidad de luz lunar, la frecuencia de forrajeo aumenta, porque puede detectar a sus presas con mayor facilidad. Segn esta hiptesis el cuyeo aumente la frecuencia de forrajeo al aumentar el porcentaje de luna iluminado. Materiales y Mtodos El estudio se realiz en el Parque Nacional Palo Verde (10 N, 85 W), los das 2, 3 y 4 de abril de 2009. El muestreo se hizo desde las 6:00 pm hasta las 11:00 pm y coincidi con la poca reproductiva del cuyeo (febrero a abril, Stiles y Skutch 1995). Establecimos un transecto de 50 m de ancho y de 1000 m de largo frente a la antigua pista de aterrizaje ubicada paralela al borde de la laguna de Palo Verde y entre el camino que conduce de la estacin de la Organizacin para Estudios Tropicales (OET) a la estacin del MINAE (Trama 2005). La laguna de Palo Verde en est poca est casi seca, lo que facilit encontrar un rea abierta visitada por muchos cuyeos. En el transecto registramos la frecuencia de alimentacin de un cuyeo por un perodo de 5 min. Al detectar un cuyeo, nos acercamos y cuanticamos el nmero de veces que intentaban alimentarse. Un intento de alimentacin fue denido cuando un cuyeo realiz un vuelo circular desde una percha o desde el suelo (Stiles y Skutch 1995). Este procedimiento se repiti cada vez que detectamos un individuo diferente. Los individuos de esta especie son territoriales y tienen alta delidad a su percha (urber 2003), por lo que asumimos que individuos separados a ms de 20 m del ltimo avistamiento eran diferentes. Al inicio de cada perodo de observacin, se anot la temperatura ambiente, pues la actividad de las presas del cuyeo est relacionada con la temperatura (Elkins 1995). En cada perodo de observacin, cada cuyeo fue iluminado con luz roja durante la noche, y sus movimientos fueron detectados al notar el reejo de luz proveniente de su retina (Nicol y Arnott 1974). Este tipo de luz permiti un acercamiento mnimo de 10 m sin que se alterara su comportamiento de forrajeo o que huyeran. Para analizar cuales variables describieron mejor el nmero de intentos de forrajeo, utilizamos una regresin de Poisson. Este

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21 Patrones de forrajeo del cuyeo (Nyctidromus albicollis ) en noches de luna anlisis permite establecer la relacin entre la frecuencia de alimentacin (variable respuesta) con las siguientes variables explicativas: transcurso de la noche, medido en minutos iniciando desde las 6:00 pm (crepsculo), T; porcentaje iluminado de la luna, I; la condicin del cielo (nublado o no nublado), N; la temperatura en C, Te y si el ave estaba cantando o no, C. Los datos de porcentaje iluminado de la luna fueron obtenidos para cada da de muestreo en Moonrise and Moonset Calculator (Moonrise and Moonset Calculator 2009). El mejor modelo se eligi utilizando el criterio de informacin de Schwarz, BIC (Burnham y Anderson 2002), el cual permite una interpretacin probabilstica al decir cul es la probabilidad de ser el mejor modelo entre todos los modelos analizados (Bolker 2008). Bsicamente, cuanto ms pequeo sea el valor del BIC, aumenta la probabilidad de que los datos hayan surgido bajo el modelo propuesto. Para comprobar que el mejor modelo fuera robusto a la sobre-dispersin, es decir, que el modelo tenga la capacidad de asimilar una varianza muy alta, se ajust el mismo modelo utilizando una funcin Binomial Negativa. La distribucin Binomial Negativa es la versin para datos sobre-dispersos de la distribucin de Poisson (Bolker 2008). Los anlisis se realizaron en el programa R 2.8.1 (R Development Core Team 2008). Resultados La frecuencia de forrajeo durante el tiempo de observacin vari desde los 0 saltos a los 19 saltos, con una media de 3.6 saltos y una mediana de 2 saltos por cada observacin. El porcentaje de luna iluminada fue de 66%, 77% y 85% respectivamente para los das de muestreo 1, 2 y 3. En total observamos 23, 34 y 24 individuos por da de muestreo. De los tres das de muestreo, slo el primero estuvo nublado. El mejor modelo, bajo el cual la probabilidad de observar los datos es mayor, fue aquel que incluy las variables: transcurso de la noche, canto y porcentaje de luna iluminado (modelo {T, C, I, C*I}) y la interaccin entre I y C (Cuadro 1). La variable temperatura fue eliminada del anlisis, ya que sta presentaba una alta correlacin con la variable transcurso de la noche (r = -0.66; -0.76 -0.51, IC 95%), la cul consideramos ms adecuada para explicar biolgicamente los patrones descritos ms adelante. Utilizamos modelos de distribucin de Poisson ya que los datos no presentaron sobredispersin. El modelo con la distribucin de Poisson reeja mucho mejor el patrn observado en los datos que aquel donde se utiliz la distribucin Binomial Negativa, esto se reeja en el valor de BIC (Cuadro 2).

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22 Snchez y Martnez-Cascante Cuadro 1. Comparacin de los modelos que explican la frecuencia de alimentacin del cuyeo en tres noches de luna. Palo Verde, Puntarenas, Costa Rica. Abril 2009. Cuadro 2 Sobre-dispersin del mejor modelo 1 El parmetro extra (Par) en la distribucin Binomial Negativa calcula el parmetro de sobredispersin. Al introducir este parmetro extra, la probabilidad de observar los datos bajo la distribucin Binomial Negativa, es mucho menor que bajo la distribucin de Poisson. Por lo anterior, se toma la distribucin de Poisson como una mejor representacin de los datos observados.

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23 Patrones de forrajeo del cuyeo (Nyctidromus albicollis ) en noches de luna 1 Los valores en negrita representan efectos consistentes sobre el forrajeo. Un parmetro es consistente si su intervalo de conanza no abarca el cero. Un parmetro con valor de cero indica que su efecto es nulo en la variable respuesta. Los coecientes del modelo (Cuadro 3) muestran que existe una relacin negativa entre el transcurso de la noche (T) y el porcentaje de luna iluminada (I). Mientras que los cuyeos que no cantan (nc), aumentan la frecuencia de forrajeo; lo cual fue ms pronunciado en los das 2 y 3 al incluir los trminos de interaccin entre canto e iluminacin. Sin embargo, los efectos de tales variables varan en magnitud, siendo efectos ms fuertes el transcurso de la noche ( T), y el porcentaje de luna iluminada (I) lo cual hara pensar en un modelo sencillo con menos parmetros a estimar; no obstante, los modelos reducidos (con menos parmetros) tuvieron un bajo puntaje en la comparacin de modelos (Cuadro 1). Existe una relacin negativa entre la frecuencia de forrajeo y el transcurso de la noche junto con la iluminacin de la luna, es decir, en noches claras los cuyeos forrajean menos. Adems, los individuos que cantaron menos se esfuerzan ms en alimentarse (Fig. 1). Aunque el modelo seleccionado es un buen descriptor de los patrones ecolgicos que determinan la alimentacin del cuyeo, debe tenerse precaucin al utilizar este modelo con motivos predictivos, ya que el anlisis de los residuales revela patrones en los puntos, Cuadro 3 Coecientes del mejor modelo que explica la variacin en la frecuencia de alimentacin del cuyeo en tres noches de luna. Palo Verde, Puntarenas, Costa Rica. Abril 2009.

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24 Snchez y Martnez-Cascante los cuales sugieren que otras variables, no contempladas, podran contribuir a explicar el comportamiento del forrajeo (Fig. 2). Discusin Encontramos una correlacin entre la variable temperatura y la variable transcurso de la noche, por tanto en los modelos para explicar los patrones de forrajeo del cuyeo de las 6 pm a las 11 pm la temperatura fue disminuyendo y Figura 1 Forrajeo del cuyeo (nmero de saltos) en relacin al transcurso de la noche y canto. Las lneas grises representan los intervalos de conanza al 95% de la distribucin de Poisson calculadas para cada combinacin de las variables explicativas. con esta el nmero de intentos de los cuyeos por alimentarse. La temperatura puede inuenciar directamente el comportamiento de forrajeo del cuyeo al afectar la actividad de los insectos que este consume durante la noche. Los insectos voladores, como las polillas y los colepteros, son dependientes de la temperatura del aire, ya que necesitan alcanzar un umbral de temperatura para obtener la suciente energa para volar (Elkins 1995). De esto se puede

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25 Patrones de forrajeo del cuyeo (Nyctidromus albicollis ) en noches de luna esperar que a menor temperatura, habrn menos insectos activos y la actividad de forrajeo del cuyeo disminuir. Otro factor que puede afectar la actividad de forrajeo del cuyeo es la disponibilidad de luz, el nmero de intentos decrece con el transcurso de la noche debido a que las condiciones de luz pasan a ser sub-ptimas para la retina especializada del cuyeo, la cual est adaptada Figura 2 Evaluacin del mejor modelo que describe la variacin en la frecuencia de forrajeo del modelo. a) Entre mejor sean las predicciones del modelo, los puntos deberan estar muy juntos a la lnea continua. b) Los modelos que no tienen problemas de prediccin presentan un patrn de cielo estrellado en los residuales alrededor de la lnea continua. para cazar en condiciones de luz crepuscular (Rojas et al. 2004). Aunque esperbamos encontrar un segundo pico de actividad en horas de luna plena (en el punto ms alto) y un incremento de actividad conforme el porcentaje de luna iluminada fuera mayor, los resultados contradicen nuestras predicciones. Una posible explicacin a este patrn es la utilizacin exclusiva de la visin escotpica

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26 Snchez y Martnez-Cascante por parte del cuyeo; esta visin requiere nicamente de los bastones, los cuales son altamente sensibles a la luz y pueden ser sobre estimulados por destellos de luz fuerte (Nicol y Arnott 1974, Hart 2001), como la luz directa de la luna. Esto podra disminuir la capacidad del cuyeo de detectar sus presas. Otro factor que puede explicar la disminucin de forrajeo, fue la ausencia de nubes en la segunda y tercera noche de muestreo; las nubes funcionan como un difusor de luz, contra el cual, el cuyeo puede observar la silueta de su presa con mejor contraste que en un fondo negro o muy iluminado (Martin 1990, urber 2003). Las nubes tambin podran semejar momentos en la noche de luz crepuscular, incrementando la frecuencia en que los cuyeos intentaron alimentarse durante la primera noche. El canto puede inuir en el patrn de forrajeo, ya que despus del crepsculo, en noches de luna y durante la poca reproductiva, los cuyeos invierten ms energa en la reproduccin (cantan para atraer pareja) que en la alimentacin (Ehrlich et al. 1988). El efecto de interaccin entre el porcentaje de luna iluminada y el canto, sugiere que en noches con mayor iluminacin de luna, los cuyeos que vocalizan dedican ms tiempo a esta actividad que a forrajear. Por tanto, sugerimos una asociacin positiva entre el porcentaje de luna iluminado y la actividad del canto. En este estudio incluimos los factores que consideramos ms importantes en el comportamiento de forrajeo del cuyeo, y a pesar de que nuestro estudio solamente cubre un rango de limitado de iluminacin de la luna y tres das de muestreo, el modelo propuesto es una buena representacin del comportamiento ecolgico de forrajeo del cuyeo. Agradecimientos Este trabajo fue parte del curso de Ecologa de Poblaciones 2009, del Instituto Internacional en Conservacin y Manejo de Vida Silvestre (ICOMVIS) de la Universidad Nacional. Agradecemos a Joel Senz, Eduardo Carrillo y a un revisor annimo por las correcciones en versiones previas al manuscrito nal. La OET y el MINAE permitieron el uso de las instalaciones dentro del Parque Nacional Palo Verde y los permisos respectivos para realizar este estudio. Literatura citada Bolker, B.M. 2008. Ecological models and data in R Princeton: Princeton University Press. Burnham, K.P. y D.R. Anderson. 2002. Model selection and multimodel inference: a practical information-theoretic approach, second edition. New York, New York: Springer-Verlag. Ehrlich, P.R., D.S. Dobkin y D. Wheye. 1988. e birders handbook: A eld guide to the

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27 Patrones de forrajeo del cuyeo (Nyctidromus albicollis ) en noches de luna natural history of North American birds. New York: Simon & Schuster Inc. Elkins, N. 1995. Weather and bird behaviour. London: T & A D Poyser. Hart, N.S. 2001. e visual ecology of avian photoreceptors. Progress in Retinal and Eye Research 20/5: 675-703. Hilty, S.L. 1994. Birds of Tropical America: a watchers introduction to behavior, breeding and diversity. Shelburne, Vermont: Chapters Publishing LTD. Martin, G. 1990. Birds by night. London: T & A D Poyser. Moonrise and Moonset Calculator. 2009. URL http://www.timeanddate.com Revisado el 2 de abril de 2009. Nicol, J.A.C. y H. J. Arnott. 1974. Tapeta lucida in the eyes of goatsuckers (Caprimulgidae). Proceedings of the Royal Society of London. Series B, Biological Sciences 187/1088: 349-352. R Development Core Team. 2008. R: A language and environment for statistical computing. R Foundation for Statistical Computing, Vienna, Austria. URL http://www.Rproject.org. Rojas, L.M., Y. Ramrez, R. McNeil, M. Mitchell y G. Marn. 2004. Retinal morphology and electrophysiology of two Caprimulgiformes birds: the cave-living and nocturnal oilbird ( Steatornis caripensis ), and the crepuscularly and nocturally foraging common pauraque (Nyctidromus albicollis ). Brain, Behavior and Evolution 64 (1):19-33. Slud, P. 1964. e Birds of Costa Rica: Distribution and Ecology. Bulletin of the American Museum of Natural History 128 (1): 1-430. Stiles, F. G. y A. F. Skutch. 1995. Gua de aves de Costa Rica Santo Domingo de Heredia, Costa Rica: Editorial INBio. Trama, F. 2005. Manejo activo y restauracin del humedal de Palo Verde: Cambios en las coberturas de vegetacin y respuesta de las aves acuticas. Tesis de Maestra en Conservacin y Manejo de Vida Silvestre. Universidad Nacional, Heredia, Costa Rica. urber, W. A. 2003. Behavioral notes on the Common Pauraque (Nyctidromus albicollis). Ornitologa Neotropical 14(1): 99-105.

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28 Aves en problemas Las causas, cundo y cmo ayudarlasGerardo Obando-Caldern1, Vctor Acosta-Chaves2, Pablo Camacho3, Pablo Elizondo4, Michel Montoya5, Stephanie Oviedo6, Yamil Sanz7 1 Comit Cientco, Asociacin Ornitolgica de Costa Rica,Contacto: geobando@gmail.com; 2 Fundacin Rapaces de Costa Rica (FRCR); Sistema de Estudios de Posgrado en Biologa, Escuela de Biologa, Campus Rodrigo Facio, Universidad de Costa Rica, San Pedro, Costa Rica; 3 Fundacin Rapaces de Costa Rica (FRCR); Comit Cientco, Asociacin Ornitolgica de Costa Rica; 4 Instituto Nacional de Biodiversidad, Santo Domingo, Heredia, Costa Rica; Redwood Sciences Laboratory, USDA Forest Service, Arcata, California, USA; Klamath Bird Observatory, Ashland, Oregon, USA; Asociacin Ornitolgica de Costa Rica; 5 Comit Cientco, Asociacin Ornitolgica de Costa Rica; 6 Universidad Estatal a Distancia, Carrera Manejo de Recursos Naturales; 7 Stanford University School of Medicine, Department of Radiology,California, USA. Resumen Abordamos el tema del rescate y valoracin de aves silvestres como una forma de ayudar a las personas que no cuentan con el conocimiento ni la capacitacin para decidir cundo y cmo ayudar un ave accidentada, enferma o cada del nido. En el Tema I presentamos los aspectos biolgicos y las causas tanto naturales como antropognicas; el Tema II ofrece las pautas necesarias y criterios sobre cundo y cmo se debe intervenir y rescatar un ave; el Tema III recomienda a dnde acudir en caso de tener que trasladar un ave enferma (aplica solo para Costa Rica) y terminamos con el Tema IV con una gua rpida para la atencin de emergencias. Palabras claves: aves accidentadas, aves heridas, colisiones con ventanas, emergencias en aves, tratamientos veterinarios

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29 Aves en problemas Abstract We address the issues concerning criteria and rescue of wild birds as a way to help people who do not have the training and knowledge to decide when and how to help an injured, a sick or a young bird that falls out of the nest. In eme I, we discuss the biological aspects, and the natural and anthropogenic causes; eme II, provides the necessary guidelines and criteria to help birds; eme III, recommends where to go in case you need to move or transport a bird (applies only to Costa Rica); eme IV, contains a quick-guide for the attention of dierent cases. Key words: collisions with windows, emergency in birds, injured birds, rescue of birds, veterinary treatments Introduccin Los medios sociales y de comunicacin de la Asociacin Ornitolgica de Costa Rica (AOCR) reciben constantemente consultas sobre qu hacer cuando se presentan situaciones con aves en problemas, como pichones cados del nido, aves heridas, colisiones con ventanas o similares. Las opiniones siempre son muy variadas y los protocolos o tratamientos recomendados por igual. Como resultado de estas discusiones, en la AOCR, nos dimos cuenta que haba un gran vaco de informacin. Esto es consecuencia de un gran desconocimiento de la ciudadana sobre conceptos biolgicos y de historia natural que pudieran deslumbrar un criterio adecuado para discernir si la situacin amerita o no intervencin humana. Similar es la situacin cuando es necesario intervenir y trasladar un ave a un centro de rescate, centro veterinario o brindar primeros auxilios en el campo, en el hogar o sitio de trabajo. El Comit Cientco de la AOCR junto a un grupo de profesionales, hemos decidido elaborar este manuscrito para solventar parte de este vaco de educacin ambiental presente en la poblacin costarricense. Nuestro principal objetivo es orientar e informar a la poblacin general sobre fundamentos tericos y prcticos que les permitan conocer sobre el correcto accionar al encontrar un ave herida, varada o cada del nido, entre otros. El artculo se divide en cuatro temas: I. Aves en problemas y sus causas; II. Aspectos sobre intervencin humana; III. Dnde acudir?; IV. Gua rpida para atencin de aves en problemas. Tema I Aves en problemas y sus causas Aspectos biolgicos (ecolgicos, evolutivos y de historia natural) Las aves son organismos que evolucionan bajo procesos naturales altamente selectivos; sin embargo algunos podran resultar crueles

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30 Obando-Caldern et al. desde la perspectiva humana, lo que genera un conicto tico-cientco. Por ejemplo, de los pichones que nacen en una nidada, es comn que los ms fuertes tomen toda la comida, matando as de hambre a sus hermanos, o que incluso lo ataquen hasta matarlo. As se aseguran menos competencia en el nido, pues la seleccin natural favorece a los organismos con ms aptitud en ese contexto para sobrevivir. Lo mismo pasa cuando las aves comienzan a volar y necesitan saber el momento exacto en que deben abandonar el nido. Algunos pichones, segn su especie, tienen pocas oportunidades para ser exitosos en lograr el vuelo, otros primero aprenden a explorar los alrededores del nido. Son pocas las especies que vuelan directamente del nido, por lo que mayora deben realizar esa exploracin. Durante este proceso muchas veces sus padres los observan y ayudan a regresar a la relativa seguridad del nido (RSPB 2014). Las aves tienen mucha fuerza y una gran habilidad de trepar por troncos, lo cual es muy claro con pichones de rapaces como los bhos durante dicho proceso exploratorio (Knig y Weick 2008). Sin embargo, hay una alta mortalidad durante estas incursiones, ya sea por accidentes o depredacin. La intervencin humana podra estar inuyendo en estos procesos naturales y evolutivos, y en algunos casos perjudicando al organismo que se pretende rescatar (Cornell 2014). Por ejemplo, cuando una persona con buenas intenciones encuentra un polluelo fuera de su nido y lo recoge para llevrselo a la casa con la intencin de ayudarlo, podra conllevar a su muerte o al desprecio posteriormente por parte de sus padres. Las aves neotropicales tienden a abandonar sus nidadas cuando asumen que sus huevos o cras han sido descubiertos por un depredador, por ejemplo. Algunas veces los pichones caen del nido por factores naturales (accidentes) o intervencin humana directa o indirecta, no necesariamente porque exploren el nido o sus padres lo construyeran o ubicaran en un lugar no ptimo. A sabiendas de lo anterior, recoger un pichn muy pequeo (con plumn y ojos cerrados) del suelo, y no depositarlo de nuevo en su nido, probablemente conllevar al abandono por parte de sus padres si estos observan la interaccin humano-ave. La falsa creencia popular es que el pichn adquiere el olor de la persona que lo toc, pero en realidad es una cuestin primariamente visual, pues las aves no tienen en general bien desarrollado el olfato, con ciertas excepciones. Cuando el pichn ya est ms desarrollado y es un volantn que posiblemente explora su nido, sus padres podran todava alimentarlo, por lo que es dependiente de ellos. En el caso de encontrar un volantn, llevarlo lejos de su nido podra tambin signicar su muerte ecolgica (dejar de cumplir una funcin ecosistmica o reproducirse) (Cornell 2014). Aunque se

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31 Aves en problemas pudieran alimentar y mantener en cautiverio, hacerlo es condenarlas a una vida dependiente del humano y fuera de su medio natural. Si el ave se encuentra moribunda o est siendo depredada por otro organismo nativo del ecosistema (e.g serpiente, mamfero, ave rapaz e insectos) es comn que las personas lo deseen salvar, sobre todo por considerarse comnmente a sus depredadores como animales dainos, mientras que en general las aves son consideradas como buenas. Un ejemplo es cuando se acusa al zanate (Quiscalus mexicanus ) de ser un ave daina por depredar huevos o pichones, cuando es un comportamiento normal en muchas otras aves neotropicales, como los tucanes y sus familiares. Por cuestiones culturales o sentimentales las personas caen en dicho comportamiento de salvar a la presa, sin comprender que todos los organismos son parte de una cadena alimenticia y que los depredadores favorecen a la seleccin de los genes ms aptos en la especie depredada, o sea la hacen ms fuerte. El conicto tico nace all de una falta de educacin ambiental en ese sentido. Sin embargo, cuando un ave nativa adulta o juvenil es depredada por un gato o animal domstico introducido por el ser humano en ecosistemas naturales, lo correcto sin duda es evitar dichos procesos, pues la presa est en clara desventaja, ya que la competencia depredador-presa no conlleva un proceso coevolutivo previo. Esto signica que el gato tiene ventaja clara sobre sus nuevas presas en un ecosistema nuevo, donde estas no han desarrollado defensas en su contra a travs de miles de aos. Por esto es muy importante que se eduque a la poblacin sobre los procesos de la biodiversidad que los rodea, para que puedan comenzar a ver estas interacciones de la forma ms objetiva posible, tratando de intervenir lo mnimo en los procesos naturales para ayudar a las diferentes especies. Existen adems profesionales bilogos, veterinarios y manejadores de vida silvestre que pueden ayudar a tomar una decisin ms correcta. Colisiones de aves contra ventanas Las ventanas tienen dos caractersticas: la reexin (funciona como espejo) y la transparencia (se ve lo que hay dentro o fuera de la habitacin). El ser humano en ocasiones no percibe mucho la reexin, sin embargo lo contrario ocurre en las aves, que en muchos casos tienden a interpretar la vegetacin reejada como parte de su hbitat (Klem 2006). Por esta razn, no pueden diferenciar entre la vegetacin real y la reejada, viendola como un entorno completo, de esta manera colisionan con la ventana cuando intentan movilizarse dentro de este entorno. Para evitar esta colisin lo que hay que hacer es dividir estos dos entornos (el real y el reejado) y ayudarle a las aves para que

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32 Obando-Caldern et al. puedan diferenciar entre ambos y as eviten el choque. Esto se logra colocando algn tipo de objeto sobre la ventana. Calcomanas y siluetas de aves (Fig.1) es el mtodo ms utilizado. stas pueden ser de color negro, blanco o de cualquier otro color, algunas suelen representar aves de rapia, el material puede ser de vinil o de cartulina, algunas personas las disean a su gusto. El mtodo de calcomanas y siluetas, dependiendo de su material, pueden colocarse en la parte externa o interna de la ventana. Lo ms recomendable es colocar varias guras, al menos con 10 centmetros de distancia entre cada una y que estas sean de colores llamativos (Seo/BirdLife 2008; FLAP.ORG 2013; Klem y Saenge 2013). Colgantes verticales con guras diseadas a su gusto, son una alternativa ms decorativa (Fig. 2). En la web www. avesdecostarica.org y el grupo en Facebook de la AOCR, podr encontrar un documento con siluetas para calcar y recortar. Las redes o mallas son consideradas el mtodo ms efectivo. Hay de diversos colores, materiales y tamao de oricios. Estos se consiguen en las ferreteras y los precios varan dependiendo del tipo de malla. Si tiene comederos cerca de las ventanas es conveniente que estos se ubiquen de uno a tres metros de distancia de las ventanas, esto permite que las aves reduzcan la velocidad del vuelo (Seo/BirdLife, 2012). Figura 1. Siluetas de aves. Uno de los mtodos ms utilizados para evitar la colisin de aves en ventanas. Fuente: www.seo.org

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33 Aves en problemas Aves Rapaces Principales causas de accidentes, mortalidad e ingreso de aves rapaces a centros de rescate o rehabilitacin Existen diversas causas por las cuales un ave rapaz es encontrada por alguien (viva o muerta) o llevada a un centro de rescate. A continuacin mencionamos las principales. Polluelos : El problema se presenta de una forma casi exclusiva con rapaces nocturnas (lechuzas, bhos y mochuelos) y ocurre especialmente durante el periodo ms intenso en la reproduccin de la mayora de estas especies, a nales de la poca seca y principios de la lluviosa (abril a principios de mayo, principalmente en la vertiente pacca). En este periodo los centros de rescate se inundan de polluelos, ello se debe a que los pichones (que anidan en huecos o cavidades como los carpinteros) apenas tienen espacio para moverse, por lo que tienden a lanzarse de sus nidos; lo que ocasiona que la gente al encontrarlos en el suelo, piense que sus padres los abandonaron. Generalmente las personas encuentran estos polluelos durante el da cuando los padres del polluelo descansan. Cacera: Muchas rapaces diurnas son vctimas de balazos, echas y hasta pedradas, simplemente por recibir el no decoroso ttulo popular de gaviln pollero; y no es por casualidad, ya que se ha documentado Figura 2. Siluetas de aves colgantes. Una forma ms decorativa del uso de siluetas de aves. Foto: Gerardo Obando

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34 Obando-Caldern et al. ampliamente que muchas rapaces (incluyendo algunas nocturnas) depredan sobre animales domsticos. Este problema es ms comn en zonas rurales, donde la gente an mantiene aves de corral en sus patios y en sistemas de piscicultura (culvivo de peces) en donde las guilas pescadoras pueden ocacionar problemas (Bechard y Mrquez 2003). Las que logran sobrevivir, son encontradas e ingresadas en centros de rescate con fracturas en sus alas y prdida de ojo principalmente. Envenenamiento : Las rapaces pueden intoxicarse de forma accidental o intencionada por ingerir presas envenenadas. Con el inicio de la poca lluviosa, es muy comn que los roedores que habitan lotes baldos, pastizales, cafetales, etc., se les inunden sus madrigueras y por ende busquen refugio seco en las casas o edicaciones aledaas, en donde las personas recurren a un rodenticida como la mejor solucin para eliminarlos. El problema del uso del veneno radica en que si el roedor envenenado es depredado por una rapaz, este tambin se intoxicar. Lo mismo ocurre con la aplicacin de plaguicidas, insecticidas, organofosforados etc., en los cultivos y plantaciones. Colisiones: Las cercas de alambre de pa constituyen otra causa frecuente e importante de accidentes en rapaces (con una alta mortalidad), principalmente para bhos cazando por las noches. Al intentar deslizarse en vuelo entre dos lneas de alambre, quedan adheridos al incrustarse las pas en sus alas, lo que provoca que el ave de vuelta por la inercia sobre su propio cuerpo quedando inmovilizada y fracturndose a la misma vez. La mayora de individuos que sobreviven a este tipo de accidente, es necesario amputarles la extremidad afectada. Sin embargo, en casi la totalidad de los casos, ya es demasiado tarde cuando se encuentra al individuo colgando del alambre. En menor grado, se presentan casos de colisiones con ventanas u objetos, as como automviles en carretera (atropellos). Aves Marinas Causas del varamiento u orillado Las condiciones climticas cambiantes, pueden ser causa de mortalidad en las aves marinas, y en especial aquellas gregarias. Por ejemplo, los fenmenos de El Nio y La Nia, con sus cambios trmicos y de salinidad, y su diversa intensidad y penetracin de las corrientes marinas, hacen que se presenten cambios en la distribucin normal del alimento de las aves (organismos marinos). En estos casos las aves marinas salen de sus sitios normales de alimentacin y se desplazan a nuevas reas en las cuales no siempre encuentran el alimento necesario. Esto provoca el debilitamiento progresivo de las aves y su muerte. Gran parte de las aves marinas, que se encuentran varadas en las playas son estas aves debilitadas o muertas por inanicin.

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35 Aves en problemas As mismo, las condiciones climticas extremas tienen un efecto negativo sobre las aves pelgicas, provocando su agotamiento y muerte, especialmente en las especies ms pequeas que son ms susceptibles. Los temporales, con sus vientos, lluvias y oleaje de diversa intensidad, violencia y duracin, impiden que las aves puedan alimentarse, lo que provoca su debilitamiento progresivo y su muerte. Otra de las causas de accidentes en aves marinas, es por las mareas negras provocadas por el vertimiento de petrleo en el mar. Las aves petroleadas son las que se impregnan de petrleo y sus plumas pierden su capacidad de repeler el agua, lo que provoca que las aves se empapen y tengan que utilizar gran cantidad de energa para secarse y mantener su temperatura corporal normal. Es frecuente que las aves petroleadas ingieran petrleo y mueran por asxia o envenenamiento. Tambin existe mortalidad en aves marinas debido a la actividad de pesca comercial, la cual implica el uso de diversas artes de pesca. Las redes de diversos tipos (de arrastre o de cerco, de supercie o profundidad) son los responsables que las aves marinas se enreden en estas redes y mueran por asxia. En el caso de la pesca con anzuelos (palangre y otras) es una amenaza para la sobrevivencia de las aves marinas cuando stas se encuentran cerca de la supercie del mar y son enganchadas en los anzuelos y arrastradas a la profundidad donde mueren por asxia. Otras de las causas del varamiento u orillado de aves marinas en las playas, es por accidentes traumticos; por cuadros de debilitamiento producto de situaciones de inanicin; y por la presencia de de enfermedades de tipo microbiano, viral o bacteriana y parsitos. Por ltimo una causa de mortalidad en aves marinas y en especial las pelgicas, y que se est produciendo con ms frecuencia, es la causada por la ingesta de materiales otantes en los mares, que corresponden a desechos antrpicos, generalmente fragmentos de plstico, los que se acumulan en el tracto digestivo del animal, provocndole la muerte. Algunos sntomas y signos externos en aves marinas varadas u orilladas son variados dependiendo de si son aves marinas pelgicas o costeras. Las aves marinas pelgicas generalmente no se les encuentra en la costa, salvo si estn enfermas o estn cerca de sus reas de nidicacin. Un ave pelgica si se le observa cerca de las costas puede indicar que es un ave enferma. Para las aves gregarias, que se desplazan en bandada, si se le encuentra sola o detrs del grupo puede que sea un ave enferma (Almazara 2010).

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36 Obando-Caldern et al. Parsitos La presencia de un parsito o sus huevos, no necesariamente implica enfermedad clnica. Muchos parsitos coexisten con su husped aviar sin causarle cambios patolgicos. Las asociaciones de mucho tiempo entre parsitos y huspedes, usualmente se caracterizan por ser benignas, en comparacin con parsitos que han sido recientemente introducidos al nuevo husped (Branson et. al 1994). El hecho de que aves en cautiverio entren en contacto con aves silvestres de diferentes regiones, crea la oportunidad para exponer un husped susceptible a un organismo parasitario que podria afectar su salud. Los parsitos en las aves varan desde bacterias hasta artrpodos. Los efectos de las infecciones que causan varan desde casos benignos, hasta muertes agudas. Los ciclos de vida de los parsitos pueden ser directos o ciclos indirectos complejos que requieren varios artrpodos o animales huspedes (Murray y Cubas 2001). Algunas especies de parsitos pueden afectar casi todos los sistemas orgnicos, sin embargo, la gran mayora de los parsitos habitan en rganos o tejidos especcos. Por ejemplo, algunos gusanos estn restringuidos al intestino delgado, otros gusanos planos se presentan tambin en el hgado, rion, sacos areos, vasos sanguineos y en la supercie de los ojos. Los gusanos redondos adultos (nematoda) parasitan el buche, proventrculo, ventrculo, intestinos, la cavidad corporal, cerebro, la supercie y el tejido periorbital de los ojos, corazn y tejido subcutaneo. Los caros viven dentro y fuera de la piel, las plumas, los folculos, los pasages nasales, la trquea y los sacos areos. Los estadios inmaduros y maduros de los piojos y las garrapatas permanecen en la piel. Los organismos unicelulares (protozoa) pueden ser encontrados en el lumen del tracto intestinal, en la sangre o dentro de las celulas de muchos tejidos (Murray y Cubas 2001). La gravedad clnica del parasitismo depende de muchos factores, entre ellos: el husped, su edad, estado de salud inmunolgico, la patogenocidad del agente infeccioso, la sede histolgica que habita y la carga parasitaria. Signos clnicos de parsitos gastrointestinales incluyen: diarrea, prdida de peso, falta de crecimiento, alas cadas y debilidad (Branson et. al 1994). Parsitos en el sistema circulatorio pueden causar anemia. Los caros de las patas producen lesiones costrosas en las patas y supercie de los dgitos (Fig. 3). Los caros de las plumas, inducen a comportamientos destructivos en el ave, provocando que ella misma se mutile sus propias plumas. Los parsitos de los sacos areos, provocan dicultad respiratoria, estornudos y respiracin a pico abierto. Salivacin copiosa se observa en algunos casos. Otros signos clnicos en infecciones por parasitos incluye: letargia,

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37 Aves en problemas son: cuando se encuentra unaveque se cay del nido, se encuentra largo de sus padres, o que ha sufrido algn tipo de trauma por golpe o impacto, o bien cansada y enferma. En resumen, lo ideal seria que la persona que encuentraun ave tenga los sucientes criterios para poder saber si el ave requiere de rehabilitacin y asistencia, y as la manipule lo menos posible. Posteriormente otra persona con entrenamiento puede pasar a buscarla y trasladarla a un centro de rehabilitacin. En ausencia de una persona capacitada, sugerimos seguir las siguientes recomendaciones tanto en benecio del ave como el suyo propio. Problemticas en manipulacin de aves Si se sujeta al ave incorrectamente, se le puede quebrar las alas o patas. Si es un rapaz, podra herir a la persona con las garras, las cuales pueden contener bacterias patgenas y causar una infeccin en el individuo. De ahi la gran importancia de utilizar guantes que permitan determinar cuanta fuerza se esta utilizando para sujetar el ave. Si se sujeta al ave del trax, se le puede causar muerte por asxia. El pulmn del ave, a diferencia de los mamferos, est adherido a la pared interna del trax. Para que el pulmn se pueda expander, requiere de contraccin y relajacin de los msculos del pecho. Cuando se manipula un ave silvestre, ella piensa que va a ser depredada. El trauma que Figura 3. Caso agudo de caros en patas y garras en un gaviln blanco (Pseudastur albicollis ). Las aves no se pueden perchar, dejan de comer, se debilitan y luego de varios meses de sufrir la infeccin llegan a morir. Foto: Roxana Fernandez Soto. San Buenas, Ciudad Cortes, Osa. (04.05.2014). regurgitacin pasiva de agua y anemia. La mejor forma de saber si el ave esta infectada por parsitos y su debido tratamiento, lo ms indicado es llevar al paciente a un mdico veterinario. Tema II Aspectos sobre intervencin humana Emergencias, tratamientos caseros y veterinarios Quizas las emergencias ms comunes a las que nos hemos referido hasta el momento

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38 Obando-Caldern et al. esto genera, podra provocar una condicin denominada miopata de captura, tambin conocida como calambre, que puede ser resultado de la manipulacin y captura; adems puede retrasar y evitar la liberacin, incluso ocasionar la muerte. La miopata de captura, es un estado de degradacin del tejido muscular que puede hacer que un ave sea incapaz de ponerse en pie, caminar o volar. Si un ave cae en esta condicin, debe ser atendida por un veterinario, el tratamiento es complejo y la recuperacin puede tardar de 10 a 15 das. Lo mejor es prevenir esta condicin. Entre menos manipulacin, mejor es el pronstico y la recuperacin del ave. Otro problema es la posibilidad de contraer una enfermedad infecciosa durante la manipulacin de un ave enferma (zoonosis). Las aves enfermas tienen un sistema immune comprometido y podran manifestar enfermedades latentes. Tal es el caso de la psittacosis, un enfermedad que ha sido identicada en lapas en cautiverio en Costa Rica (Herrera et al 2001). Manipulacin de aves La manipulacin de aves es una de las tareas ms delicadas del ornitlogo de campo, y ms an cuando se trata de personas que por primera vez tienen que manipular aves. La recomendacin general es evitar la manipulacin del ave, principalmente si no se cuenta con el entrenamiento adecuado, sin embargo aquellas personas que por las circunstancias especcas del momento deban emplear la sujecin de aves, se recomienda utilizar solamente la sujecin del anillador en aves pequeas, ya que es la ms segura para el ave. La sujecin del anillador consiste en colocar el cuello del ave entre el dedo ndice y el dedo medio. Cerrando estos dos dedos suavemente alrededor del cuello del pjaro y conteniendo las alas en la palma de la mano. Los dems dedos y el pulgar se cierran alrededor del cuepo del ave, formando una especie de jaula (Fig. 4) (North American Banding Council 2001). Esta posicin permite que el pjaro no se mueva tanto, reduciendo la cantidad de energa que utiliza en tratar de escapar, as como la posibilidad de lesiones. Es comn que se intente tomar el ave en la posicin del fotgrafo la cual consiste tomar el ave solo por sus patas ms arriba de sus tarsos, ya que esta posicin permite una mejor vista del plumaje para la toma de fotografas; sin embargo esta tcnica no se recomienda a personas sin un entrenamiento avanzado en la sujecin y manipulacin de aves, ya que es la principal causa de lesiones en aves en la mano. Inclusive anilladores de aves entrenados evitan el uso de esta sujecin por el riesgo de lesiones. Los colibres, vencejos, trogones, y martn pescadores no deben sujetarse en la posicin del fotgrafo bajo ninguna circunstancia.

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39 Aves en problemas La liberacin del ave es de suma importancia, ya que es tambin una de las causas ms importantes de lesiones. La liberacin debe realizarse en un lugar donde no existan depredadores cerca (gatos, rapaces, etc.) y donde el ave no quede expuesta a los elementos como el sol o la lluvia. En la posicin del anillador, coloque la mano que tiene libre debajo de la mano con la cual sujeta el ave, creando un piso en caso de que el ave no pueda volar correctamente, abra la mano con la cual esta sujetando el ave y libere el ave. Asegrese de liberar el ave al nivel del suelo (no ms de 40 centmetros del suelo), considere que un ave que no pueda volar y que caiga al piso desde 1.30 m podra tener lesiones importantes, que podran ser incompatibles con la vida (North American Banding Council 2001). En muchas ocasiones un ave que a simple vista parece estar bien podra tener alguna lesin o estar agotada, por tanto podra no volar adecuadamente. Si el pjaro no puede volar, la misma se puede almacenar por un periodo corto en el interior de una caja bien ventilada (por ejemplo, una caja de zapatos). La caja debe ser colocada en un lugar oscuro, fresco y tranquilo hasta la liberacin. La mayora de especies se tranquilizan en estas condiciones. Figura 4. Forma correcta para sujetar un ave, tcnica del anillador. Fuente: North American Banding Council En el caso de aves ms grandes como garzas, patos etc., podran ser muy grandes para ser manipulados por una sola persona, por tanto la sujecin debe asegurar dos aspectos importantes. El primero es que la persona se encuentre segura, ya que las aves con un pico puntiagudo como garzas podran causar daos considerables a quienes las sujetan; existen casos reportados de anilladores que tuvieron accidentes de la vista causados por estas especies. Adicionalmente, el manejo del ave tiene que permitir que su cabeza no ande por la libre, y que el ave no sacuda sus alas con fuerza. En algunos casos de aves acuticas se puede colocar el cuello del ave debajo de la axila hacia atrs y con las manos se sostiene el cuello (Ralph et al. 1993).

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40 Obando-Caldern et al. Manipulacin de aves marinas Para aves marinas pelgicas y costeras que se encuentren varadas, el primer consejo, es manipularlas lo menos posible y colocarla en un lugar tranquilo, lejos del pblico y del exterior, a oscuras si es posible. La manipulacin de aves marinas pelgicas, como las pardelas, se hace cogiendo al animal del pico, con una mano y con la otra mano por las alas, a la altura de los hombros, mantenindolas en el aire para tenerlos controlados. Recuerde que estas aves tienen el pico de los cortantes. En el caso de aves marinas costeras, como las gaviotas, cogerlas por el pico y la cabeza con una mano y con la otra mano cogerla con las patas hacia atrs y por las alas en su porcin nal. Para las aves ms pequeas, tratar adems de taparle los ojos (Almazara 2010). Manipulacin de aves rapaces La sujecin es un aspecto importantsimo en todas las maniobras o acciones a realizar, esto porque la mayora de las rapaces utilizan sus patas como su arma de defensa ms efectiva, y una correcta sujecin asegurar que la rapaz y la persona no sufran dao alguno. Recomendamos la sujecin bsica de patas (Hull y Bloom 2001), que consiste en sujetarpor encima de la articulacin del tarso (lo ms cerca posible del cuerpo del ave para proteger sus delicadas patas) con una mano ambas patas, con el dedo ndice en medio de las mismas y el pulgar y dedo medio sujetando las patas,tal y como se muestra en la Figura 5. Con la otra mano mantener suavemente las alas cerradas contra el cuerpo. Diagnstico de un ave enferma La cada de ambas alas puede indicar enfermedad general. Si es una sola el ala cada, indica traumatismo. Con relacin al plumaje, un animal con plumaje mojado generalmente indica un ave enferma, as mismo un plumaje sucio tambin indica un ave enferma, de igual manera que lo indica una zona cloacal sucia. Un semblante (forma del ojo y su brillo), pueden indicar signos de enfermedad, las aves sanas generalmente tienen un ojo bastante circular y con brillo. Un ave enferma tiene los ojos ms cerrados y con falta de brillo (deshidratacin), tambin diferentes tamaos en las pupilas pueden indicar un traumatismo por golpe en la cabeza (Almazara 2010). Por la forma de posarse, un ave que permanece sentada puede indicar que est enferma, en caso de estar de pi es necesario observar su estado de alerta o aletargamiento. Las aves en las playas ante la presencia del hombre, trataran de parecer que no estn enfermas. Por el modo de andar, del ave puede darnos indicaciones sobre si tiene problemas traumticos o infecciosos. As mismo el reejo de huida positivo o negativo, puede indicarnos si el ave est enferma (Almazara 2010).

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41 Aves en problemas Otra caracterstica que puede indicar que el ave est en problemas es el sndrome de la boca abierta, que puede indicar que el animal tiene dicultades respiratorias o que trata de controlar el exceso de calor o hipertermia por medio de la ventilacin. Tambin el estrs provocado por la manipulacin de las aves se maniesta con el sndrome de boca abierta. Un aspecto importante a ser considerado como sntoma de un ave en problemas, es que est sufriendo extremos en su temperatura corporal. Hipertermia cuando su tempertura es superior a la nornal e hipotermia con esta es inferior a su temperatura corporal normal. La hipotermia se maniesta con desorientacin, prdida del equilibrio, dicultad para estar de pie, movimientos descoordinados de la cabeza y apertura del pico con respiracin acelerada. La hipotermia provoca lentitud. Se recomienda no dar alimento al animal que se encuentra en esa condicin. Por ltimo, otro aspecto que hay que considerar entre los sntomas de un ave en problemas es la deshidratacin. Esta se produce por prdida excesiva de lquidos por procesos diarreicos o hemorragias profusas, o por una marcada o absoluta entrada de lquidos al animal. Entre los signos de deshidratacin se encuentran la expresin de los ojos diferentes, con ojos ms cerrados y con menos brillo; la piel ms seca y menos exible; las patas con menos brillo con aspecto ms seco (Almazara 2010). Figura 5. Sujecin bsica de patas de un halcn aplomado (Falco femoralis ), Veracruz, Mxico. Ntese la posicin de los dedos ndice, pulgar y medio con respecto a las patas del halcn. Foto: Pablo Camacho.

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42 Obando-Caldern et al. Alimentacin Las aves tienen un metabolismo mucho ms activo que el de los mamferos y deben consumir ms alimento por masa corporal. En unas pocas horas sin agua o alimento, el ave puede morir. Es fundamental conocer la familia e historia natural del tipo de ave, para poder suministrarles alimento pues no todas son frugvoras (que se alimentan de frutos) u omnvoras (que se alimentan de animales y plantas). En el caso de aves mayormente frugvoras una persona, con entrenamiento, les puede suministrar un licuado de frutas o su versin comercial (e.g. Gerber). Este licuado de frutas contiene glucosa la cual es esencial para sacar al ave del estado de emergencia en el cual se encuentra. Sin embargo, se complica cuando las aves son de dietas especcas o primariamente insectvoras, pues esta mezcla no funcionar en la mayora de los casos. Dichas aves requieren insectos vivos o licuados de los mismos (e.g. tenebrinidos criados), pues suministrarle cualquier insecto, sobre todo venenoso, podra intoxicarlos. En el caso de aves rapaces debe ser un profesional quien los alimente, pues aunque se les puede dar pollo es preferible suministrar ratones especialmente criados (un ratn colectado en el campo podra estar envenenado), adems la cantidad suministrada de carne debe ser proporcional a su peso para evitarles sobrepesos o problemas de salud. Aves marinas alimentadas en estado hipotrmico, generalmente mueren. Primero se debe estar seguro que la temperatura del ave est en su rango normal (vara de acuerdo a la especie), entonces se puede alimentar con licuados de pescado. Sin asistencia veterinaria hay muchos riesgos al alimentar un ave, ya que hay que estar seguro que el suministro de nutrientes se va a realizar via esfago y no trquea. Si el alimento ingresa por trquea, le provocara una neumona por aspiracin al ave y morira. Las aves tienen muy poco espacio sub-cutaneo y presentan gran fragilidad capilar, por ello no se les puede suministrar terapia de uidos; el agua se les debe suministrar nicamente si el ave puede consumirla por si misma. La mejor forma de sacarlos de la hipoglicemia es suministrarles gerber oral, en cuestion de minutos se recuperan. La AOCR cuenta con equipo especial de sondas para alimentacin de aves que puede ser prestado en situaciones de emergencia. Para prstamo del equipo puede comunicarse con la presidencia de la AOCR en www. avesdecostarica.org. Si no se cuenta con equipo especial, se pueden comprar uretrales para gato, el de mayor calibre y tambin sondas de hule naso-esofgicas recortadas pueden ser utilizadas. Las jeringas ms pequeas son las de 1cm. Sin embargo, las jeringas son muy rgidas y podrian causar trauma. La cabeza y el cuello de las aves tienen una corvatura que no permite el

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43 Aves en problemas paso de la jeringa, es muy arriesgado. Inclusive con sondas se pueden presentar complicaciones tales como la perforacin o sura del buche. Si se va a calentar en alimento en un microondas, hay que mezclar bien el alimento para evitar quemaduras en el buche que terminarian por causar una sura. Rescate de aves que han chocado contra una ventana Se recomienda que al encontrar el ave se debe recoger con cuidado en posicin vertical, debido a que puede tener una conmocin cerebral (lesin en el cerebro que interrumpe momentneamente la funcin de este rgano), debido a la acumulacin de sangre bajo el crneo. Colocar el ave en una bolsa de papel (con agujeros en la parte superior) o en algn otro objeto como por ejemplo una caja de zapatos, un cajn, o cualquier otro objeto. Ubicarla en sitio que sea oscuro, pequeo y ventilado en el cual no pueda ver por los hoyos u oricios del objeto. Es importante mantener en calma el ave, ya que, si existe una conmocin cerebral la sangre circular hacia el resto del cuerpo evitando la formacin de cogulos (Wild-birdWatching.com, 2014; Seo/BirdLife, 2008). Se debe dejar el ave en reposo por una hora, no debe ser molestada, y estar lejos de personas y animales domsticos. Luego de transcurrido ese tiempo se le puede dar agua con azcar nicamente a los colibres, a las dems aves no se recomienda (Menacho 2013). Se revisa con cuidado las alas, si alguna presenta una lesin o se observa algo anormal se debe llevar preferiblemente a un mdico veterinario, si el ave no presenta ninguna lesin se libera en un ambiente apto para que pueda volver a su hbitat sin chocar de nuevo con algn edicio. Aves cadas de sus nidos En la mayora de los casos no amerita la intervencin ya que es un proceso natural. Como se explic en la seccin de aspectos biolgicos, en la poca de anidacin es comn encontrarse pichones y polluelos posados o brincando errticamente por el suelo y sin ningn padre en la cercana. Estas aves estn haciendo exactamente lo que su naturaleza les dice. Sacar estas aves de su medio natural reduce sus posibilidades de sobrevivencia, y es lo peor que puede hacerse tanto para el ave como para la naturaleza. No obstante en ciertas ocasiones es bueno saber cundo debemos ayudar a un ave cada del nido. Si el ave no est herida, debe preguntarse a s mismo si en realidad el ave es un hurfano (casi siempre la respuesta es no), a causa de la muerte de sus padres; ya que los padres no abandonan a sus cras por voluntad y en muchos casos, un solo padre puede sacar adelante a sus cras. Luego debe determinar si se trata de una cra, pichn o un polluelo (Cornell 2014).

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44 Cras y pichones Una cra tiene los ojos cerrados y con la presencia de muy pocas plumas en forma de caon, lo que signica que hace poco tiempo sali del huevo. Los pichones tienen los ojos abiertos y ya presentan las primeras plumas tambin en forma de caon. Si la cra o el pichn se ve fuerte y saludable, y usted sabe exactamente donde est el nido, entonces puede levantarlo y colocarlo nuevamente en el nido. Muchas veces los padres, si notan una cra enferma, dbil o agonizando, ellos mismos la desechan del nido. Si una cra o pichn saludable y fuerte no puede ser regresado al nido, entonces puede intentar hacer un nido con una canasta, rellenarlo con zacate seco y amarrarlo a un rbol en el mismo sitio en donde lo encontr. Polluelos y volantones Ya tienen su cuerpo cubierto de plumas, brincan y revolotean en el suelo. Si el polluelo no est en peligro, entonces debe dejarlo en donde est, y respetar su privacidad al cuido de sus padres, los cuales generalmente estn cerca. Si el polluelo est en peligro por el trco, en un sendero muy transitado o por ataques de animales domsticos, entonces puede moverlo a un lugar seguro y cercano, en donde los padres puedan escucharlo. Cuidados especializados para aves rapaces Cuando encontramos un bho o un gaviln herido es normal que las personas deseen rehabilitarlo y cuidarlo con la mejor de las intenciones. Sin embargo, debemos primero pensar en las consecuencias que ello puede implicar no solo para la vida y salud del propio animal, sino para la nuestra. Aqu es donde radica la importancia de la atencin especializada tanto en la parte mdica como en la de manejo, y ello es una labor que le corresponde a profesionales capacitados y con experiencia en este tipo de aves. De igual forma brindamos una serie de recomendaciones sobre lo que s podemos realizar en caso de no tener experiencia al respecto. Para el caso de fracturas y escoriaciones por colisin o cacera, una vez sujetado correctamente, se procede a inmovilizar la parte afectada contra el cuerpo del ave mediante un vendaje (en el caso de alas), ya que un ala fractura en movimiento, sea por inercia o por accin de la misma ave, ocasionar ms dolor y un mayor dao, dando menos posibilidades de recuperacin (Hull y Bloom 2001). Inmediatamentedespusde inmovilizar, debe ser llevado arecibir atencin mdicoveterinaria especializada. Respecto a la extraccin de polluelos la mejor opcin de ayudar es no moverlos del sitio en donde se encontraron. Lo primero que se Obando-Caldern et al.

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45 Aves en problemas estar durmiendo), no alimentarla y mantenerla en un lugar fresco, tranquilo y oscuro; colocarla nuevamente donde la encontr por la noche. All sus padres con sus agudos sentidos, los localizarn y los atendern nuevamente. En el caso de los peligros antes mencionados, se hace lo mismo, pero alejndola del sitio peligroso hasta por 300 metros es posible. Colocar la caja en un lugar elevado y seguro, all sus chillidos demandando alimento atraern a sus padres (que tienen los sentidos de la vista y audicin muy desarrollados) y la encontrarn. En presencia de gatos, ha funcionado una jaula protectora en la cual los padres los atienden brindando alimento a travs de los barrotes. Si el polluelo presentase alguna herida, la nica opcin es contactar a las autoridades respectivas o un centro de rescate especializado y no intentar criarla en casa, ya que como se mencion anteriormente, se convertir en un individuo ecolgicamente muerto. Solo un programa serio de reproduccin en cautiverio y posterior reitroduccin, no la condenar al cautiverio el resto de su vida. Para prevenir accidentes por envenenamiento, tenga presente antes de aplicar un cebo rodenticida que al hacerlo no controlar la muerte del roedor y este podr morir en lugares no deseados e inaccesibles en su casa. Si el roedor consume el cebo y sale al exterior, puede no solamente ser depredado por algn rapaz y envenenarse, sino tambin por nuestras Figura 6. Polluelo de bho (Strix aluco ) escalando un rbol: revoloteando con sus alas y ayudado por su pico y garras. Fuente: adaptado de Knig y Friedhelm 2008. debe hacer es (dentro de nuestras posibilidades) revisar que el individuo no muestre herida o dao visible en su cuerpo y extremidades (alas y patas). Si no muestra heridas y si no hay peligro de perros, gatos, nios o incluso ganado que puedan depredar, daar o pisotear al polluelo, lo mejor es dejarlos en donde estn. Los polluelos tienen una gran capacidad de escalar para retornar al nido y ser atendidos nuevamente por sus padres (Fig. 6). Si an no es de noche, se puede conservar el polluelo en una caja de cartn durante el da (ya que sus padres deben

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46 Obando-Caldern et al. mascotas. Por ello lo mejor para tratar estos casos es utilizar papel adhesivo para capturarlos (papel gato), y luego desecharlo de la forma correcta, no lanzndolos a lotes baldos donde corre el riesgo de que tambin alguna rapaz se adhiera al intentar cazar el roedor. En el caso de que ocurra la intoxicacin, el diagnstico y los cuadros clnicos dependen del tipo de veneno, en la mayora de los casos se afecta el sistema nerviosos central, manifestndose con temblores, convulsiones, vmitos, prdida sensorial, debilidad respiratoria o parlisis muscular, entre otros. El ave envenenada debe ser atendida bajo supervisin profesional. Especies migratorias La mortalidad de las aves migratorias se calcula en millones de individuos que no logran regresar de nuevo al norte a sus sitios de reproduccin (U.S. Fish and Wildlife Service 2014). Las dietas de estas especies son tan variadas como las propias residentes en el pas por lo se debe tener la misma precaucin. Dependiendo de la poca del ao, intentar recuperar un ave migratoria de un accidente podra no coincidir con la fecha en que debe partir el vuelo de regreso al norte o continuar hacia el sur, por lo que el ave est condenada al cautiverio o la muerte. Si el ave logra recuperarse a tiempo, es posible que intente su viaje, pero su xito en completar su ruta hasta el norte o sur es incierto. Dependiendo del grado de enfermedad o lesin, la recuperacin de un ave migratoria puede tardar meses o unas cuantas semanas. Las ltimas aves migratorias dejan Costa Rica a nales de abril e inicios de mayo. Como dijimos anteriormente, nos puede parecer cruel, pero a veces la muerte de un ave es lo mejor que le puede pasar a su especie, especialemente migratorias que deben estar fsica y geneticamente fuertes para tener la capacidad de realizar su ruta cada ao y transmitirlas a sus futuras generaciones. Si usted desea intervenir, recomendamos trasladar un ave migratoria a un centro de rescate o veterinario, lo antes posible. Manejo de aves con traumatismos y suras Los traumatismos pueden provocar suras o no. Si hay heridas se muestran sucias, infectadas y con mal olor no se debe tocar el animal. Si se trata de tocar las heridas, limpiarlas o desinfectarlas, se puede provocar la dispercin de la infeccin por el resto del animal. No se deben usar desinfectantes (yodo, agua oxigenada, mercurio cromo u otras similares), estos productos no tienen ningn efecto en heridas y podra matar el tejido sano que se encuentra debajo del tejido muerto, lo que puede dicultar la cicatrizacin natural. En heridas recientes, los desinfectantes afectan el tejido sano en los alrededores que es vital para la cicatrizacin normal (Almazara 2010). En el caso de fracturas, no tratar de entablillar ni

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47 Aves en problemas aplicar mtodos de contencin; debe llevar el ave inmmediatamente a un centro de rescate o veterinario. Las aves que han recibido disparos, no se deben de manipular las zonas de entrada del impacto, stas heridas son generalmente aspticas y a veces no es necesario quitar los plomos, la propia ave se recupera sola. Llevarla a un centro de tratamiento veterinario. Trasporte de las aves En caso necesario, se debe trasladar el animal dentro de una caja de cartn, cubriendo el fondo de esta con paja, tiras de papel peridico, u otro material similar. La caja debe ser lo sucientemente grande para que el animal pueda estar parado y con espacio para moverse. Adems debe procurar ventilacin por medio de perforaciones en la caja, para permitir que el ave pueda respirar sin dicultad. En poca de verano con calor muy intenso, no colocar la caja con el animal en espacios cerrados sin ventilacin para que no sufra un golpe de calor (hipertermia) o inclusive la muerte. No colocar agua ni alimentos en la caja (Almazara 2010). Informacin sobre el animal Cuando va a entregar un ave, es recomendable acompaarlo con informacin preferiblemente pegada en la caja; detalle el lugar donde fue encontrada, la fecha y hora de la recolecta; adems del nombre de la persona que la encontr y dnde contactarlo. Informar adems si el ave fue alimentada o no y que alimentos se le dieron; as tambin indicar si se le dio algn lquido, su tipo y cantidad. Cualquier otra informacin es importante incluirla como si en el sitio haba otros animales sanos, enfermos o muertos. Otras situaciones Animales envenenados son dciles de recuperar, casi no hay nada especial que hacer, simplemente colocarlo en un lugar protegido (caja de cartn u otro) y no molestarlo. Trasladar el ave a un centro de rescate o veterinario. En el caso de animales con anzuelos, la primera recomendacin es no tirar de los anzuleos, ya que puede provocar heridas mayores o movilizacin de infecciones. Cortar los hilos de pesca para evitar que el ave se enrede y se provoque otros daos. Si no hay un centro de rescate o veterinario en las cercanas, tratar de quitar el anzuelo cortndolo con una herramienta para cortar metal (alicate u otro similar). Si el animal est en condiciones de volar debe ser liberado (Almazara 2010). Para animales petroleados, consecuencia de una marea negra producida por derrame de petrleo o similares, no tratar de lavarlas ya que el estado del animal est muy deteriorado y el animal puede morir al manipularlo. Se

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48 Obando-Caldern et al. recomienda envolver el animal petroleado, con algn material no plstico para que el ave no trague ms petrleo. Esta envoltura no debe presionar en exceso el cuerpo del animal (Almazara 2010). Tema III Dnde acudir? El principal medio que recomendamos contactar es la ocina ms cercana a su localidad del SINAC-MINAE. All le podrn guiar sobre los centros de rescate o veterinarios locales que los funcionarios acostumbran a llevar las aves. En algunos casos, funcionarios del MINAE podrn trasladar o recibir el ave. Tema IV Gua rpida para atencin de aves en problemas Antes de consultar esta gua es recomendable leer el artculo completo. As tendr mejores criterios para poder ayudar mejor al ave sin interferir en procesos naturales y sin poner en riesgo tanto su salud como la del animal. (Anexo 1) Agradecimientos Agradecemos a todos los usuarios de los medios de comunicacin de la AOCR por su inters en ayudar a las aves que se encuentran en problemas y por sus consultas sobre tratamientos. A Rose Marie Menacho por sus comentarios sobre el tema de colisiones de aves contra ventanas. Literatura citada Asociacin Almazara. 2010. Primeros auxilios en aves marinas. www.elistas.net/lista/ auladelmar/ficheros/1/verfichero/7/ avesmarinas.htm Cornell Lab of Ornithology. 2014. All About Birds. http://www.allaboutbirds.org/page. aspx?pid=1189 Branson W. R., G. J. Harrison y L. R. Harrison. Avian Medicine: Principles and Applications. 1994. Lakeworth, Florida: Wingers Publishing, Inc. Bechard, M.J., y C. Mrquez-Reyes. 2003. Mortality of wintering Ospreys and other birds at aquaculture facilities in Colombia. Journal of Raptor Research 37:292-298. FLAP.ORG. 2013. Bird-Window Collision Reduction: Tips and Tecniques for Residents. http://www.ap.org/residential. php Fowler, M. E. y Z. S. Cubas. 2001. Biology, Medicine, and Surgery of South American Wild Animals; primera edicin. Ames: Iowa State University Press. Herrera I,S.R. Khan,E.F. Kaleta,H. Mller,G. Dolz, U. Neumann. 2001. Serological status for Chlamydophila psittaci, Newcastle

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49 Aves en problemas disease virus, avian polyoma virus, and Pacheco disease virus in scarlet macaws (Ara macao ) kept in captivity in Costa Rica. Journal of Veterinary Medicine Series B, 48: 721-726. Hull, B. y P. Bloom. 2001. e North American Banders Manual for Raptor Banding Techniques. Point Reyes Station, California: e North American Banding Council. http://www.nabanding.net/wp-content/ uploads/2012/04/RAPTOR_MAN.pdf Klem, D. 2006. Glass: A Deadly Conservation Issue for Birds. Bird Observer 34 (2). http://aco.muhlenberg.edu/documents/ BirdObserver2006.pdf Klem, D. y P. Saenge. 2013. Evaluating the Eectiveness of Select Visual Signals to Prevent Bird-window Collisions. e Wilson Journal of Ornithology 125(2):406. Knig, C. y F. Weick. 2008. Owls of the World. Londres: Christopher Helm. Menacho, R. 2013. Peligros de la migracin para las aves: ventanas. Slideshare: p.79: http://www.slideshare.net/roseamena/ peligros-de-la-migracin-ventanas North American Banding Council. 2001. e North American Banders Study Guide. Point Reyes Station, California: North American Banding Council. http://www.nabanding.net/wp-content/ uploads/2012/04/STUDYGUIDE1.pdf Ralph, C. J., G.R. Geupel, P. Pyle, T.E. Martin y D.F. DeSante. 1993. Handbook of eld methods for monitoring landbirds. General Technical Report PSW-GTR-144. Albany, Califorinia: USDA Forest Service, Pacic Southwest Research Station. RSPB-e Royal Society for the Protection of Birds. 2014. Injured and baby birds. http:// www.rspb.org.uk/advice/helpingbirds/ health/index.aspx Seo/BirdLife. 2012. Cmo evitar las colisiones de aves contra ventanas. http://www.seo. org/wp-content/uploads/2012/04/Evitar_ colisiones.pdf Seo/BirdLife. 2008. Cristales una trampa mortal. http://www.seo.org/wpcontent/uploads/2013/09/Cristales_ Unatrampamortal.pdf U.S. Fish and Wildlife Service. MigratoryBird Program. 2014. http://www.fws.gov/birds/ mortality-fact-sheet.pdf Wild-bird-Watching.com. 2014. Help, I Found An Injured Bird! http://www.wild-birdwatching.com/Injured-Bird.html#sthash. gvV4bUGU.dpuf

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50 Obando-Caldern et al. Especie Situacin Acciones Alimentacin Traslado Centro de rescate Veterinaria Cualquier tipo Colisin con ventana -Levantar cuidadosamente de manera vertical -Colocar en una caja o bolsa de papel con agujeros. -Mantenerlo por 1 hora aislado en sitio oscuro, fresco, libre de ruido, personas y animales domsticos. Luego de 1 hora, si el ave no esta herida, liberarla en sitio lejos de edicaciones. No (liberar luego de 1 hora) S (nicamente si el ave ser trasladada). Ver tema sobre cuidados en la alimentacin. No Rapaces S (nicamente si el ave presenta heridas). Ver punto sobre transporte de aves heridas. S (nicamente si el ave presenta heridas). Llamar a la ocina ms cercana del SINACMINAE Cualquier tipo (Crias y pichones) Cada del nido -Si se ve fuerte y saludable, colocarlo nuevamente en el nido. -Si no puede regresarlo al nido, intentar hacer un nido y amarrarlo en el mismo sitio en donde lo encontr. No No No

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51 Aves en problemas Cualquier tipo (Polluelos y volantones) Cada del nido -Si no est en peligro, no intervenir. -Si est en peligro, puede moverlo a un lugar seguro y cercano, en donde los padres puedan escucharlo. (Lechuzas, bhos) Si est en peligro y es de da, mantenerlo en una caja aislado en un sitio oscuro, fresco, libre de ruido, personas y animales domsticos. En la noche colocarlo en el mismo lugar en donde lo encontr, y en donde los padres puedan escucharlo. No No No

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52 Obando-Caldern et al. Cualquier tipo (Jvenes y adultos) Traumatismos, suras, enfermas -Colectarlo (ver temas sobre manipulacin) -No tratar las infecciones ni las heridas. -Colocarlo en una caja con agujeros y cubrir el fondo con zacate seco, tiras de papel o similares. -Mantenerlo aislado en sitio oscuro, fresco, libre de ruido, personas y animales domsticos. S Ver tema sobre cuidados en la alimentacin. No Rapaces S Ver punto sobre transporte de aves. S Llamar a la ocina ms cercana del SINACMINAE

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53 Marinas, pelgicas y costeras Varadas en playas, enfermas. -Manipular lo menos posible (Ver tema sobre manipulacin de aves marinas). -Colocarla en una caja con agujeros. -Mantenerla aislada, en sitio oscuro, fresco, libre de ruido, personas y animales domsticos. -Luego de 1-2 horas, ver si el ave esta herida o enferma (ver temas sobre diagnstico de aves enfermas, alimentacin y traslado). Liberarla en el mismo sitio en donde se encontr si se nota que el ave ha recuperado sus fuerzas. S Ver tema sobre alimentacin. Recordar que las aves marinas se alimentan de organismos marinos. Liberar si no est herida cuando se note que el ave ha recuperado fuerzas. S Ver punto sobre transporte de aves. S Llamar a la ocina ms cercana del SINACMINAEAves en problemas

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54 Proyecto Puntos de Conteo de Aves Residentes de Costa Rica Monitoreo Nacional de Aves Residentes 2012-2013Gerardo Obando-Caldern1, Daniela Vasquez-Obando2, Johel Chaves-Campos3, Richard Garrigues4, Oscar Ramrez-Aln5 1Coordinador general: puntosdeconteocr@gmail.com Comit Cientco, Asociacin Ornitolgica de Costa Rica 2Coordinadora Nacional (2012-2013) Proyecto Puntos de Conteo de Aves Residemtes AOCR 3Council on International Educational Exchange, Tropical Biology and Conservation Program in Costa Rica 4Gone Birding Tours, Costa Rica 5Escuela de Ciencias Biolgicas, Universidad Nacional, Costa Rica (Autores ordenados por apellido despus de los coordinadores) Resumen Presentamos el primer informe del proyecto Puntos de Conteo de Aves Residentes por la Asociacin Ornitolgica de Costa Rica (AOCR) llevado a cabo del 15 de mayo al 30 de junio 2012 y 2013. La AOCR implementa el concepto de Ciencia Ciudadana, en donde cualquier ciudadano tiene la oportunidad de participar en la recoleccin de datos por medio de dos metodologas: conteo en jardines/parques y en rutas. Las rutas contienen entre 10 y 20 puntos de conteo; la metodologa de jardines/parques contiene un nico punto. El Comit Cientco de la AOCR se encarg de analizar la informacin recibida. Se recibieron 205 inscripciones (64 rutas, 129 jardines y 12 parques), sumando 480 puntos efectivos de conteo. Se logr registrar un 66% (432) de las 648 especies residentes en Costa Rica; 42 % en la metodologa jardines y parques (273) y 59% en la metodologa rutas (383), con un total de 15594 individuos (6302 jardines/parques y 9292 en rutas). Para ambas metodologas las

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55 Proyecto Puntos de Conteo de Aves Residentes de Costa Rica especies ms abundantes fueron: Turdus grayi (Mirlo Pardo, Yigirro), raupis episcopus (Tangara Azuleja, Viuda), Zenaida asiatica (Paloma Aliblanca, Arrocera), Quiscalus mexicanus (Clarinero, Zanate Grande, Zanate), Brotogeris jugularis (Periquito Barbinaranja, Zapoyolito, Chimbolito, Catano), Pygochelidon cyanoleuca (Golondrina Azul y Blanco), Coragyps atratus (Zopilote Negro, Zoncho, Gallinazo), entre otras. Se estim adems la riqueza y la abundancia de especies, as como la similitud de la abundancia entre diferentes provincias, zonas de vida, y especies endmicas. Este proyecto viene a demostrar cmo a travs de la participacin ciudadana, se pueden generar datos valiosos para determinar la riqueza, presencia-ausencia y distribucin de las aves silvestres de Costa Rica. Palabras claves: Ciencia ciudadana, conteo de aves, Costa Rica, monitoreo de aves, especies residentes. Abstract We present the rst report of the Point Counts of Costa Rican Resident Birds Project of the Asociacin Ornitolgica de Costa Rica (AOCR). e reported count period was from May 15 to June 30, 2012 and 2013. e AOCR implements the Citizen Scientist concept through which citizens have the opportunity to participate in the collection of data using two methodologies: point counts in gardens/ parks and on routes. Routes contain between 10 and 20 point counts; gardens/parks contain a single point count. e Scientic Committee of the AOCR analized the information received. A total of 205 inscriptions were received (64 routes, 129 gardens and 12 parks) totaling 480 eective point counts. 66% (432) of the 648 resident species of Costa Rica; 42% in gardens/parks (273) and 59% on routes (383) were registered, for a total of 15.594 individuals (6.302 gardens/parks and 9.292 on routes). For both methodologies, the most abundant species were: Turdus grayi (Clay-colored rush), raupis episcopus (Blue-gray Tanager), Zenaida asiatica (White-winged Dove), Quiscalus mexicanus (Greattailed Grackle), Brotogeris jugularis (Orange-chinned Parakeet), Pygochelidon cyanoleuca (Blueand-white Swallow), Coragyps atratus (Black Vulture). Species richness and abundance, as well as similarities among dierent provinces, life zones and endemic species, were estimated. is project demonstrates how citizen participation can generate valuable data for determining species richness, presence-absence, and distribution of the wild birds of Costa Rica. Key words: Bird count, bird monitoring, breeding birds, Citizen Science, Costa Rica.

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56 Obando-Caldern et al. Introduccin Presentamos el primer informe del proyecto Puntos de Conteo de Aves Residentes de la Asociacin Ornitolgica de Costa Rica (AOCR), el cual incluye los resultados para los dos primeros aos de conteo 2012 y 2013. Los resultados aqu presentados son el esfuerzo de toda la sociedad costarricense, que se ha unido a este proyecto de monitoreo por la conservacin y proteccin de las aves silvestres de Costa Rica. Este monitoreo surge como una necesidad de llenar un vaco de informacin sobre las poblaciones de aves en Costa Rica, lo cual lo hizo saber el Comit Cientco (CC) de la AOCR en la segunda edicin de la Lista Ocial de las Aves de Costa Rica 2006 (Obando et al 2007). Cuando escuchamos noticias sobre las dinmicas de las aves y sus estados de poblacin, se reeren generalmente a especies muy particulares como la lapa verde, lapa roja, el jabir y otras aves cuyas poblaciones han sido monitoreadas a largo plazo por proyectos especcos y en reas particulares. Sin embargo, cuando nos enmarcan la misma pregunta sobre la dinmica y estado de las poblaciones de las aves residentes en un contexto nacional, no tenemos una respuesta. Por esta razn, creemos oportuno iniciar una accin de monitoreo de las aves residentes a nivel nacional. El proyecto Puntos de Conteo de Aves Residentes de la AOCR es nico en su clase en Costa Rica, ya que considera todas las aves residentes en el pas. Su metodologa permite aplicarlo en todo el territorio nacional, inclusive islas y mar abierto. La metodologa llamada puntos de conteo es una forma comn para monitorear las poblaciones de aves. Se caracteriza porcontar todas lasaves observadas y escuchadas en un lugar jo durante perodos especcos, que se repiten cada ao durante mucho tiempo. Este mtodo proporcionala abundancia relativa delas especies de avesy a largo plazo puede detectartendenciasen la abundanciaconuna cantidad relativamente pequeade trabajo en comparacin a otros mtodos. A nivel nacional, este monitoreo sera una tarea imposible de lograr si se tratara de cubrir solo con ornitlogos y personal especializado. Por esta razn, la AOCR implementa el concepto de Ciencia Ciudadana, en donde cualquier ciudadano tiene la oportunidad de participar en la recoleccin de datos. Por medio de talleres de capacitacin, coordinadores regionales y la web del proyecto (http:// conteodeavescr.wordpress.com/) se brinda toda la informacin necesaria para desarrollar los conteos. El CC-AOCR es el encargado de depurar y manejar la informacin recibida, validando de esta manera los datos recopilados para su anlisis y publicacin.

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57 Proyecto Puntos de Conteo de Aves Residentes de Costa Rica Objetivos Nuestro objetivo principal es monitorear las poblaciones de aves residentes en Costa Rica por medio de la participacin ciudadana, y utilizar estos datos en relacin con la conservacin de las aves silvestres, educacin, divulgacin y en contextos cientcos y acadmicos. Coordinadores regionales y talleres de capacitacin Con el objetivo de llegar a todas las regiones geogrcas de Costa Rica, la AOCR y el Proyecto Puntos de Conteo de Aves Residentes, ha rmado un convenio de cooperacin con organizaciones relacionadas con la conservacin, investigacin y manejo de recursos naturales en Costa Rica. Algunas de las funciones de los Coordinadores Regionales en conjunto con la AOCR fueron: difundir, capacitar y orientar a los observadores del conteo en las diferentes regiones. Actualmente se han establecido convenio con las siguientes organizaciones: Fundacin del Volcn Arenal (FUNDEVOLCA). Regin Volcn Arenal y Huetar Norte. Contacto: Diego Quesada info@ Taller Baha Drake 2013. AGUIBADRA-AOCR. Foto por Daniela Vasquez

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58 Obando-Caldern et al. fundevolca.org http://www.fundevolca.org Asociacin de Guas de Baha Drake (AGUINADRA). Regin Baha Drake, Osa. Contacto: Rebeca Quirs rebecaquiros@yahoo. es Instituto de Biodiversidad Tropical IBT (Periodo 2012-2013) Five Senses Rural Club. Regin Dominical Uvita Baha Ballena Sierpe. Contacto: Susana Garcia hotmail.com Cuatro talleres en total fueron ejecutados por los coodinadores regionales: dos en La Fortuna de San Carlos, uno en Uvita de Osa y uno en Baha Drake, Osa. Por iniciativa propia, dos talleres se llevaron a cabo en otras regiones: Regin Occidente: dirigido a todos los observadores ubicados en Naranjo, Palmares, Grecia, Atenas y alrededores. Gracias a la colaboracin y organizacin por Beatriz Ruiz Vargas y el Liceo Experimental de Grecia y a la asistencia de David A. Rodriguez-Arias por su participacin como instructor de AOCR. Regin de Cao Negro: gracias a la coordinacin y colaboracin de Juan Diego Vargas del rea de Conservacin Arenal Huetar Norte (ACAHN) y FUNDEVOLCA, se logr presentar una charla introductoria. Metodologa La metodologa del conteo pretende estandarizar la forma en que los observadores de todo el pas toman los datos. Esta estandarizacin se basa principalmente en que el grupo de observadores no es homogneo en cuanto a su tiempo disponible y capacidades fsicas. Las aves se cuentan una vez al ao en todo el pas del 15 de mayo al 30 de junio. Cada observador debe tener un buen conocimiento para poder identicar las aves de la localidad de su conteo; los participantes escogen el sitio, la fecha y la hora. Para evitar dobles conteos en un mismo sitio, se abre un periodo de inscripcin previo al conteo, para que los observadores enven las coordenadas geogrcas de la Observadores Parque Bello Monte, San Ramn de Tres Ros. Eduardo Rodrguez

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59 Proyecto Puntos de Conteo de Aves Residentes de Costa Rica ubicacin de su sitio. Hay dos modalidades para realizar los conteos: Conteo en Ruta Cada observador traza una ruta en un mapa con 10-20 puntos de conteo distribuidos por su rea de inters, obteniendo as las coordenadas geogrcas para cada punto. La distancia entre puntos es de 200m (reas boscosas) y 300m (reas abiertas) y para cada uno el observador debe brindar el tipo de hbitat seleccionndolo de la siguiente lista: a. Bosque: punto dominado por bosque de cualquier tipo (excepto plantaciones, ver punto d.) b. rea abierta: punto ubicado en pramo, borde de bosque, sabana, potreros con rboles aislados. c. Acutico: punto dominado por ambiente acutico como un humedal, ros, quebradas, manglares, costas, mar abierto, canales, lagunas, pantanos. Incluye tambin embalses, estanques de produccin acucola (ej. camaroneras) y actividades relacionadas. d. Plantaciones: punto dominado por una plantacin forestal, cacao, caf, arroz, o cultivos de cualquier ndole. e. Sistemas agroforestales: sistemas agrcolas en asociacin con rboles. Ej. Plantaciones de caf en asociacin con Por y/o otro tipo de especies leosas. f. Urbano: punto dominado por la presencia de habitaciones humanas. Incluye ciudades, poblados rurales y semirurales. El da del conteo el observador registra todas las aves observadas y escuchadas durante 5 minutos desde cada punto. Conteo en jardn y parque Cada observador selecciona un nico punto dentro de un jardn o parque comunal. El punto es ubicado de manera que se tenga la mayor visibidad hacia todos los hbitats del sitio (infraestructura, rboles, arbustos, lagunas, etc). El da del conteo el observador registra Observadores conteo en ruta. Selva Verde, Sarapiqui

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60 todas las aves observadas y escuchadas durante 30 minutos desde este punto. Registro de datos Los datos recopilados por los observadores, son colectados por medio de un Formulario de Reporte en formato de hoja Excel, disponible en la web del conteo. Este formulario contiene la lista de las aves residentes y los espacios necesarios para incluir las cantidades de aves en cada punto de conteo. Incluye tambin espacios para otra informacin como datos de clima, hbitat, ubicacin geogrca y territorial del sitio (coordenadas, provincia, cantn, distrito). Adems tiene un espacio para comentarios. Los formularios son recibidos por el Comit Cientco, y son clasicados y codicados segn su territorio (provincia, cantn, distrito). Posteriormente son distribuidos entre todos los miembros del Comit para revisin de la informacin. Cada miembro en contacto con los observadores (si es necesario) hace las correcciones necesarias para proceder a dar el visto bueno al formulario. Todos los formularios aceptados pasan de esta manera al proceso de anlisis. Anlisis Se calcul la riqueza y la abundancia proporcional de especies de aves. Debido a que la metodologa para la modalidad de rutas diere de los jardines/parques, los datos para ambas modalidades se analizan por separado. Para ello se utiliz el programa R version 3.0.2 (R Core Team 2013), con la extensin de BiodiversityR (Kindt y Coe 2005). Se determin cuales fueron las 10 especies ms abundantes para el periodo 2012-2013, con el n de presentar las aves ms representativas segn los mtodos de muestreo (jardines/parques y rutas). Adems, se estim la riqueza por provincia tanto para jardines y parques como para rutas. Para examinar la similitud de la abundancia de aves entre diferentes provincias, se realiz un anlisis de conglomerados mediante el mtodo jerrquico sobre el ndice de similitud de BrayCurtis. Para la clasicacin de zonas de vida, se utiliz el atlas de informacin geogrca compilado por Ortiz (2008), en el cual se incluyen varias capas de informacin, y con la ayuda del programa Arcview 3.2 se procedi a posicionar cada uno de los sitios que fueron utilizados en ambas metodologas para los muestreos. Se estim la riqueza por provincia de las especies endmicas para Costa Rica y la regin, utilizando la Lista Ocial de las Aves de Costa Rica (Obando et al. 2013). Resultados Sitios de monitoreo (Puntos de Conteo) Para el conteo 2012 se inscribieron un total de 133 puntos de conteo (37 rutas, 92 jardines y 4 parques) y en el 2013 la inscripcin fue de 72 (27 rutas, 37 jardines y 8 parques) para un total de 205 puntos de conteo inscritos en el Obando-Caldern et al.

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61 Proyecto Puntos de Conteo de Aves Residentes de Costa Rica proyecto y distribuidos por todo el pas (Fig.1). La modalidad de jardines contina siendo la preferida por los observadores y la que present ms inscripciones por provincia; sin embargo, no todos los puntos inscritos en el periodo 2012-2013 enviaron el formulario de reporte (Fig.1). Aunque la cantidad de rutas fue menor, estas fueron las que sumaron ms cantidad de puntos efectivos para el conteo (Cuadro1), resultando en una tendencia ascendente de puntos de monitoreo en la mayor parte del pas a traves del tiempo. Lo anterior debido a que las rutas monitorean entre 10 y 20 puntos, mientras los jardines y parques se ubican en un solo punto. Condiciones climticas En promedio para ambos aos, los observadores contaron aves en tempranas horas de la maana, bajo viento calmo y sin precipitacin. Las condiciones nubosas en el 2012 fue de 25% mientras que para el 2013 aument a un 50% de nubosidad. Observadores y reportes Muchos de los observadores participaron contando aves en ambas modalidades tanto en ruta como en jardines. La lista completa de participantes y los cdigos de sus puntos de conteo pueden obtenerse en la web del proyecto http://conteodeavescr.wordpress.com/ resultados-conteos/ La cantidad de formularios de reporte que el Comit consider no ingresar en el anlisis en el 2012 fue de 15 formularios, mientras para el 2013 esta cifra baj nicamente a cinco. Las principales razones para no considerarlos fueron que los observadores no se apegaron al protocolo; especialmente cuando no respetaron los tiempos de conteo, rutas con menos de 10 puntos de conteo y formularios incompletos. Los formularios con reportes de especies dudosas fueron corregidos por los miembros del Comit luego de conversar directamente con los observadores. Los reportes de los observadores que no respondieron a los mensajes y consultas del Comit no fueron considerados para el anlisis. Participacin nacional Las provincias de Alajuela, Puntarenas y San Jos, fueron las que presentaron la mayor participacin con un 77% del total de observadores en el 2013. Las provincias con menos participantes durante los dos conteos fueron Guanacaste y Limn (Fig.2). Puntarenas y Alajuela contienen el 67% de todos los puntos efectivos de conteo, esto debido a la cantidad de rutas establecidas. San Jos se sita en un tercer lugar con un 15% de puntos efectivos, la mayora de ellos jardines y parques (Fig.3)

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62 Avifauna Zonas de vida La metodologa de jardines y parques se ubic principalmente en dos zonas de vida: Bosque Hmedo y Muy Hmedo Premontanos, mientras las rutas representan ms la zona de vida Bosque Muy Hmedo Tropical, seguidas de los Premontanos (Fig. 4). Jardines y Parques En total se reportaron 273 especies de aves, con 6302 individuos, para los muestreos de jardn y parques, en el periodo comprendido 2012-2013 (Anexo 1). Las 10 especies ms abundantes representaron el 38.9 % del nmero total de individuos. Estas fueron en orden de abundancia: Turdus grayi (Mirlo Pardo, Yigirro), raupis episcopus (Tangara Azuleja, Viuda), Zenaida asiatica (Paloma Aliblanca, Arrocera), Quiscalus mexicanus (Clarinero, Zanate Grande, Sanate), Brotogeris jugularis (Periquito Barbinaranja, Zapoyolito, Chimbolito, Catano), Aratinga nschi (Perico Frentirrojo, Cotorra, Chucuyo, Perico Colilarga), Amazilia tzacatl (Amazilia Rabirrufa, Gorrin), Pygochelidon cyanoleuca (Golondrina Azul y Blanco), Pitangus sulphuratus (Bienteveo Grande, Cristo Fue, Pecho Amarillo), y Coragyps atratus (Zopilote Negro, Zoncho, Gallinazo) (Fig. 5). Sin embargo en Limn solo se reportaron cuatro de esas especies consideradas de mayor abundancia (C. atratus, P.cyanoleuca, A. tzacatl y A. nschi). En Guanacaste cuatro especies no fueron reportadas de las diez ms abundantes (C. atratus, P. cyanoleuca, A. tzacatl, y A. nschi). Para San Jos se present una riqueza de 103 especies, con T. grayi, Z. asiatica y T. episcopus las ms abundantes. En Alajuela un total de 153 especies fueron reportadas, siendo las ms abundantes: T. grayi, T. episcopus, Q. mexicanus B. jugularis, Campylorhynchus runucha (Soterrey Nuquirrufo), A. nschi, entre otros. En Cartago, se registraron 81 especies, T. grayi, Streptoprocne zonaris (Vencejn Collarejo, Golondrn) y A. tzacatl fueron las ms contadas. Heredia, registr 82 especies de aves, siendo T. grayi, T. episcopus y Z. asiatica las ms abundantes. En Guanacaste, se registraron 31 especies, entre las ms comunes: Q. mexicanus, Calocitta formosa (Urraca Copetona, Urraca, Piapia Azul) y Amazona albifrons (Loro Frentiblanco, Cancan, Lora). En Puntarenas se reportan 173 especies, las ms abundantes fueron B. jugularis, Ramphocelus costaricensis (Tangara de Cherrie, Tangara Costarricense, Sargento) y Amazona autumnalis (Loro Frentirrojo, Lora Jupa Roja). En Limn se registraron 17 especies, solo Q. mexicanus result con mayor abundancia al resto de las observadas. Ninguna especie estuvo presente en las siete provincias. Las especies que se presentaron en al menos cinco provincias fueron B. jugularis, Obando-Caldern et al.

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63 Proyecto Puntos de Conteo de Aves Residentes de Costa Rica Columbina talpacoti (Tortolita Rojiza, Tortolita, Palomita Colorada), Dives dives (Tordo Cantor), Megarhynchus pitangua (Mosquern Picudo, Pecho Amarillo), Melanerpes homannii (Carpintero de Homann), Piaya cayana (Cuco Ardilla, Bobo Chiso, Cacao, San Miguel), Pionus senilis (Loro Coroniblanco, Cotorra, Chucuyo), P. sulphuratus, Q. mexicanus, T. episcopus, T. grayi, Tyrannus melancholicus (Tirano Tropical, Pecho Amarillo) y Z. asiatica. Las especie con mayor nmero de individuos totales, con ms de 200 y menos de 307 individuos en los dos aos (2012-2013) fueron: T. grayi, T. episcopus, Z. asiatica, Q. mexicanus, B. jugularis y A. tzacatl. Rutas En total se reportaron 383 especies de aves, con 9292 individuos, para los muestreos de rutas en el periodo comprendido 2012-2013 (Anexo 1). Las diez especies ms comunes representaron el 32.4% del total de las especies. Las ms comunes en orden de abundancia fueron: Q. mexicanus, P. cyanoleuca, T. grayi, A. nschi, C. atratus, B. jugularis, Z. capensis, Z. asiatica, A. autumnalis, y P. sulphuratus (Fig. 6). Tanto en San Jos, Alajuela, Cartago y Heredia no se report a A. autumnalis; As mismo Z. asiatica no se report en la provincia de Puntarenas, Cartago y Limn. Tampoco se report a B. jugularis, en la provincia de Cartago. En Limn no se reportaron ninguna de las 10 especies consideradas con mayor abundancia. Guanacaste es la nica provincia que an no tiene conteos en rutas. En San Jos se reportaron 96 especies, entre las ms abundantes: Q. mexicanus, P. cyanoleuca, y T. grayi. En la provincia de Alajuela 233 especies fueron identicadas, las cinco especies con mayor cantidad de reportes en el nmero de individuos fueron T. grayi P. cyanoleuca Q. mexicanus, Z. asiatica, Elaenia. frantzii (Elainia Montaera, Tontillo, Bobillo) y Z. capensis. En Cartago se reportaron 82 especies, las ms abundantes fueron: T. aedon, A. nschi, Tangara larvata (Tangara Capuchidorada, Juana, Mariposa, Siete Colores), C. modestus y P. cyanoleuca. En Heredia se reportaron 127 especies, entre las ms abundantes: P. cyanoleuca, T. grayi, Q. mexicanus, y Z. capensis. Puntarenas se reportanron 220 especies, entre los ms abundantes: P. cyanoleuca, T. grayi, Q. mexicanus, C. modestus, y Z. capensis. En Limn se reportaron 36 especies, de ellas las ms abundantes Henicorhina leucosticta (Soterrey de Selva Pechiblanco), Chrysothlypis chrysomelas (Tangara Negro y Dorado) y Cantorchilus thoracicus (Soterrey Pechirrayado). No hubo reportes de al menos una especie que se registrara en las siete provincias. Treinta y cuatro especies si fueron reportadas en al menos cuatro de las provincias entre ellas: Q. mexicanus, A. nschi, T. aedon, C. aura, C. atratus, D. dives, Hylophilus decurtatus (Verdillo

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64 Menudo) L. verreauxi, M. homannii, T. melancholicus, M. momota, M. similis, T. episcopus, P. avirostris, P. sulphuratus, S. maximus, alurania colombica (Colibr Ninfa Verde-Violeta), A. tzacatl, T. palmarum, Tiaris olivaceus (Semillerito Cariamarillo, Gallito), P. cyanoleuca, Z. capensis, T. grayi, Henicorhina leucosticta, Jacana spinosa (Jacana Centroamericana) Lepidocolaptes souleyetii (Trepador Cabecirrayado), Patagioenas nigrirostris (Paloma Piquicorta o Dos-tontosson) Phaethornis striigularis (Ermitao Enano), P. cayana, Ramphastos sulfuratus (Tucn Pico Iris o Tucn Pico Arcoiris) y T. larvata Las especies con mayor nmero de individuos (ms de 200 y menos de 337) en los dos aos (2012-2013) reportados fueron: T. grayi, P. cyanoleuca, Q mexicanus, C. atratus, y A. nschi para todas las provincias, a excepcin de Guanacaste y Limn que no hubo reportes de ninguna de estas especies consideradas de mayor abundancia. Riqueza de especies Un total de 273 especies de aves fueron detectadas para jardn y parques, mientras que para la metodologa de rutas se observaron 383 especies (Anexo 1). Uniendo los resultados de ambas modalidades en el periodo 2012-2013 se registraron 432 especies y 15594 individuos. Alajuela y Puntarenas fueron las provincias que ms especies reportaron, incluso con ambas metodologas (Cuadro 2). No se aplic esta metodologa en la provincia de Guanacaste para rutas. En cuanto a la distribucin de rangos de la abundancia, las especies T. grayi, T. episcopus, Z. asiatica, Q. mexicanus, y B. jugularis y fueron las ms abundantes detectadas en proporcin para el muestreo en los jardines y parques. Algo similar ocurri para los conteos en rutas, donde Q. mexicanus, P. cyanoleuca, T. grayi, C. atratus, y B. jugularis fueron las ms abundantes (Fig. 7). La composicin de especies e individuos a partir del ndice de Bray-Curtis, para la metodologa de jardn y parques muestra que se generan tres grupos; uno con mayor similitud, que contiene a Alajuela-San Jos y Cartago-Heredia, mientras la provincia de Puntarenas y Guanacaste se comportaron de manera independiente (Fig. 8a). Un nico grupo similar fue generado para la metodologa de Rutas, siendo Limn la que se present de manera independiente a los grupos de Cartago, Puntarenas, Alajuela y Heredia-San Jos, de manera ms cercana, y. (Fig. 8b). Endemismo y especies con distribucin restringida en la regin De las 98 especies endmicas para Costa Rica y la regin (Obando et al. 2013), se logr registrar 69 especies y 1828 individuos (Anexo 2). De ellas, 25 se observaron en jardines (533 Obando-Caldern et al.

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65 individuos) y 62 en rutas (1295 individuos). Dos especies fueron endmicas para Costa Rica continental; 38 endmicas de tierras altas Costa Rica y Oeste de Panam; 16 endmicas de tierras bajas del Pacco Sur de Costa Rica y Oeste de Panam; 11 endmicas del Caribe Distribuciones varian entre Honduras y Panam y dos con otro grado de endemismo (Anexo 2). En la metodologa de jardn, fue en Puntarenas y San Jos donde se reportaron ms especies endmicas (Cuadro 3). Aratinga nschi, R. costaricensis y M. homannii fueron las tres especies con mayor cantidad de individuos (ms de 36 y menos 80) que se reportaron. Acanthidops bairdi (Fringilo Piquiagudo o Semillero), Chlorostilbon assimilis (Colibr Esmeralda Jardinero), Geotrygon chiriquensis (PalomaPerdiz Pechicanela), Habia atrimaxillaris (Tangara Hormiguera Carinegra), Manacus aurantiacus (Saltarn Cuellinaranja), Procnias tricarunculatus (Campanero Tricarunculado o Pjaro Campana) y Trogon bairdii (Trogn Vientribermejo), se report en al menos una vez con esta metodologa. Para Rutas, fue en Alajuela y Puntarenas en donde se report una mayor riqueza de especies endmicas (Cuadro 3). A. nschi, C. semibadius (Soterrey Pechibarreteado), Chlorophonia callophrys (Clorofonia Cejidorada o Rualdo), Chlorospingus pileatus (Tangara de Monte Cejiblanca), Lampornis calolaemus (Colibr Montaes Gorgimorado), M. homannii Myioborus torquatus (Candelita Collareja o Amigo de Hombre), Ptilogonys caudatus (Capulinero Colilargo o Pitorreal), R. costaricensis y Semnornis frantzii (Barbudo Cocora), fueron las especies que mayor reporte presentaron (entre 36 a 114 individuos). A. bairdi A. edward (Amazilia Vientriblanca o Gorrin), C. assimilis, Glaucidium costaricanum (Mochuelo Montaero), Lanio leucothorax (Tangara Piquiganchuda), Microchera albocoronata (Colibr Copete de Nieve), T. aurantiiventris (Trogn Vientrianaranjado), y T. bairdii se reportaron en al menos una vez con esta metodologa. Discusin y conclusiones Actualmente, Costa Rica presenta 648 especies conrmadas como residentes (Obando et al 2013). En estos dos aos de conteo los observadores lograron registrar un 66% de todas ellas (432 especies); 42 % en jardines y parques (273 especies) y 59% en rutas (383 especies). Asi mismo, un alto procentaje (70%) de especies endmicas para Costa Rica y la regin fueron registradas. Con ms puntos de conteo ubicados especialmente en la vertiente Caribe y el Pacco norte y central; es muy posible que el proyecto logre con el tiempo monitorear un alto porcentaje de las especies residentes y endmicas del pas y la regin. Durante el periodo 2012-2013 las especies ms abundantes para Costa Rica en jardines Proyecto Puntos de Conteo de Aves Residentes de Costa Rica

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66 y parques fueron T. grayi, T. episcopus, Z. asiatica, Q. mexicanus, y B. jugularis; mientras para rutas fueron Q. mexicanus, P. cyanoleuca, T. grayi, C. atratus, y B. jugularis. Estos resultados representan adems el alto grado de participacin en ciertas regiones del pas, por lo que es posible que estas especies vayan cambiando con el tiempo cuando ms regiones geogrcas entren en el monitoreo y podamos as reejar una abundancia ms balanceada a lo largo y ancho del pas. De igual manera los resultados reejan una mayor representacin de puntos de conteo en las zonas de vida premontanas y bosque muy hmedo tropical; y de igual forma esperamos que ms zonas de vida vayan integrndose al monitoreo conforme recibamos ms inscripciones en los prximos aos. En general, todas las provincias del pas contienen alguna modalidad de puntos de conteo inscrita. La distribucin de los puntos es amplia, aunque se presentan algunos conglomerados en ciertas regiones geogrcas como en La Fortuna (alrededores del Volcn Arenal), Valle Central, Pacco Central y en la pennsula de Osa. Aunque Puntarenas comparte una segunda posicin en la cantidad de participantes, la regin de la pennsula y el golfo de Nicoya presentan una baja participacin. Cartago y Heredia comparten un bajo porcentaje de participacin con respecto a las dems provincias del valle central, sin embargo en el 2013 se logr observar un leve ascenso en las inscripciones y participacin. De igual manera, Guanacaste present un leve ascenso en la participacin de jardines pero an no contiene ninguna ruta, por lo que se coloca en la posicin ms baja con respecto a puntos efectivos. Limn por su parte, es la nica provincia que mostr una tendencia en descenso en la realizacin de conteos. El conteo 2013 present una tendencia positiva en cuanto a puntos de monitoreo efectivos. Adems, la cantidad de formularios que no pasaron al proceso de anlisis tuvo un fuerte descenso en el 2013, lo que signica que los observadores se apegaron ms a los protocolos, fueron ms efectivos en el campo durante sus conteos y llenando sus informes. Este proyecto viene a demostrar como a travs de lo que denominamos ciencia ciudadana, se generan datos valiosos para determinar la riqueza, presencia-ausencia y distribucin de las especies, que permiten darnos herramientas para generar monitoreos de grupos importantes de ciertas aves (residentes), durante una poca del ao. Algunos proyectos que integran la participacin de voluntarios producen impactos signicativos en la investigacin cientca, adems de impactos positivos educativos que se generan en la poblacin participante (Brossard 2005; Cooper 2007; Dickinson y Bonney2012). La informacin generada por proyectos de ciencia ciudadana tiene una gran importancia Obando-Caldern et al.

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67 por muchas razones, entre ellas el alto costo que implicara generar esta informacin, que sin la ayuda de los ciudadanos, observadores y amantes de la naturaleza no se sabra que est ocurriendo con las especies residentes del pas. Los primeros censos de aves comenzaron con voluntarios en Europa en el siglo XVIII, seguido posteriormente en Norteamrica recopilando datos sobre choques con aves. En 1900 la Sociedad Audubon comenz los primeros conteos navideos anuales (Dickinson y Bonney 2012). Todo esto dio pauta a lo que hoy en da forjamos en la AOCR con este proyecto y otros relacionados. Por ello consideramos que estos procesos de ciencia ciudadana que estamos impulsando, es una forma de involucrar a la sociedad para generar su propio conocimiento de lo que tiene a su alrededor y lo que se debe seguir cuidando. Estos mecanismos participativos de ciencia ciudadana permitirn a los eclogos tener acceso a nueva informacin para generar otras investigaciones complementarias a programas existentes de conservacin de la vida silvestre (Dickinson et.al 2012). Agradecimientos Felicitamos y agradecemos a todos por sus esfuerzos, y los motivamos a continuar con sus conteos ya que entre ms aos de conteo, ms robustos sern los datos y los resultados para la toma de decisiones. El acogimiento y la participacin que hemos recibido en estos dos primeros aos nos mantienen y motivan an ms a seguir adelante. Debido a la gran cantidad de personas involucradas, pedimos disculpas si omitimos a alguien. La lista completa de los responsables de los puntos de conteo puede verse en el sitio web; adems hacemos llegar nuestro agradecimiento a todos sus acompaantes en rutas, jardines y parques. Nuestro profundo agradecimiento a los coordinadores regionales, ONGs, agencias, instituciones pblicas y empresas privadas que se han unido al proyecto colaborando con logstica para los talleres de capacitacin. Referencias Brossard, D., B.Lewenstein y R. Bonney. 2005. Scientic knowledge and attitude change: e impact of a citizen science project. International Journal of Science Education 27(9): 1099-1121. Cooper, C. B., J. L. Dickinson, T. Phillips y R. Bonney. 2007. Citizen science as a tool for conservation in residential ecosystems. Ecology & Society 12(2). Dickinson, J. L. y R. Bonney (eds.). 2012. Citizen science: Public participation in environmental research. Ithaca, New York: Cornell University Press. Dickinson, J. L., J. Shirk, D. Bonter, R. Bonney, R.L. Crain, J. Martin, T. Phillip y K. Purcell. 2012. e current state of citizen science as Proyecto Puntos de Conteo de Aves Residentes de Costa Rica

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68 a tool for ecological research and public engagement. Frontiers in Ecology and the Environment 10(6): 291-297. Kindt, R. y R. Coe. 2005. Tree diversity analysis. A manual and soware for common statistical methods for ecological and biodiversity studies. Nairobi: World Agroforestry Centre (ICRAF). Obando-Caldern, G., J. Chaves-Campos, R. Garrigues, M. Montoya, O. Ramirez y J. Zook. 2013. Lista Ocial de las Aves de Costa Rica Actualizacin 2013. Zeledonia 17(2): 44-59. (Versin Online. Incluye ltimos cambios aceptados por el Comit publicados primero en lnea: http:// Obando-Caldern, G., L. Sandoval, J. Chaves-Campos, J. Villarreal-Orias y W. Alfaro-Cervantes. 2007. Lista Ocial de las Aves de Costa Rica 2006, segunda edicin. Zeledonia 11, nmero especial (abril) 2007. Ortiz E., 2008. Atlas Geogrco de Costa Rica. Instituto Tecnolgico de Costa Rica, Escuela de Ingenier a Forestal. CD. Cartago. R Core Team (2013). R: A language and environment for statistical computing. R Foundation for Statistical Computing, Vienna, Austria. URL http://www.R-project.org/. Anexo 1 Lista total de especies e individuos registrados en el proyecto Puntos de Conteo de Aves Residentes 2012-2013 Disponible en: http://conteodeavescr.wordpress.com/resultados-conteos/ Anexo 2 Lista total de especies endmicas para Costa Rica y la regin registradas en el proyecto Puntos de Conteo de Aves Residentes 2012-2013 Disponible en: http://conteodeavescr.wordpress.com/resultados-conteos/ Obando-Caldern et al.

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69 Figura 1. Ubicacin de los puntos de conteo inscritos en el periodo 2012-2013 y participacin por provincia. Ver Mapa en Google para un acercamiento ms detallado de los puntos. Monitoreo nacional de aves residentes 2012-2013. Proyecto Puntos de Conteo de Aves Residentes Costa Rica. Asociacin Ornitolgica de Costa Rica AOCR. Proyecto Puntos de Conteo de Aves Residentes de Costa Rica Figuras 1 al 8

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70 Figura 2. Participacin por provincia.Monitoreo nacional de aves residentes 2013.Proyecto Puntos de Conteo de Aves Residentes Costa Rica. Asociacin Ornitolgica de Costa Rica AOCR Obando-Caldern et al.

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71 Limn 2% Puntarenas 37% Guanacaste 1% Heredia 8% Cartago 7% Alajuela 30% San Jos 15% Figura 3 Puntos de conteo efectivos por provincia. Monitoreo nacional de aves residentes 2013. Proyecto Puntos de Conteo de Aves Residentes Costa Rica. Asociacin Ornitolgica de Costa Rica AOCR. Proyecto Puntos de Conteo de Aves Residentes de Costa Rica

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72 0 10 20 30 40 50 60 BOSQUE HUMEDO MONTANO BAJO BOSQUE HUMEDO PREMONTANO BOSQUE HUMEDO PREMONTANO TRANSICION A BASAL BOSQUE HUMEDO TROPICAL BOSQUE HUMEDO TROPICAL TRANSICION A PREM... BOSQUE MUY HUMEDO MONTANO BAJO BOSQUE MUY HUMEDO PREMONTANO BOSQUE MUY HUMEDO PREMONTANO TRANSICION ... BOSQUE MUY HUMEDO PREMONTANO TRANSICION ... BOSQUE MUY HUMEDO TROPICAL BOSQUE MUY HUMEDO TROPICAL TRANSICION A P... BOSQUE PLUVIAL PREMONTANO Zonas de Vida Porcentaje Jardin Ruta Figura 4. Zonas de vida representadas en jardines/parques y rutas, periodo 2012-2013. Monitoreo nacional de aves residentes 2012-2013. Proyecto Puntos de Conteo de Aves Residentes Costa Rica. Asociacin Ornitolgica de Costa Rica AOCR. Obando-Caldern et al.

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73 Figura 5. Diez aves ms abundantes de los conteos en jardines y parques, periodo 2012-2013. Monitoreo nacional de aves residentes 2012-2013. Proyecto Puntos de Conteo de Aves Residentes Costa Rica. Asociacin Ornitolgica de Costa Rica AOCR. Proyecto Puntos de Conteo de Aves Residentes de Costa Rica

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74 Figura 6. Diez aves ms abundantes de los conteos en rutas, periodo 2012-2013. Monitoreo nacional de aves residentes 2012-2013. Proyecto Puntos de Conteo de Aves Residentes Costa Rica. Asociacin Ornitolgica de Costa Rica AOCR. Obando-Caldern et al.

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75 A B Figura 7. Curvas de rangos de abundancia de las cinco especies ms abundantes, para: A) Metodologa de jardn y parques, y B) Metodologa de rutas. Monitoreo nacional de aves residentes 2012-2013. Proyecto Puntos de Conteo de Aves Residentes Costa Rica. Asociacin Ornitolgica de Costa Rica AOCR. Proyecto Puntos de Conteo de Aves Residentes de Costa Rica

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76 A B Figura 8. Dendrograma de similitudes por provincia utilizando el ndice de similitud Bray-Curtis para las metodologas de A) jardn y parques y B) rutas, periodo 2012-2013. Monitoreo nacional de aves residentes 2012-2013. Proyecto Puntos de Conteo de Aves Residentes Costa Rica. Asociacin Ornitolgica de Costa Rica AOCR. Obando-Caldern et al.

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77 Puntos efectivos de conteo 2012-2013 Provincia 2012 2013 Tendencia San Jos 43 73 +30 Alajuela 76 144 +68 Cartago 6 32 +26 Heredia 23 37 +14 Guanacaste 3 3 0 Puntarenas 76 181 +105 Limn 12 10 -2 Total 239 480 +241 Cuadro 1. Total de puntos de conteo monitoreados en rutas, jardines y parques en el 2012 y 2013. Tendencia mostrando un incremento en el 2013 con respecto al ao anterior.Monitoreo nacional de aves residentes 2013.Proyecto Puntos de Conteo de Aves Residentes Costa Rica. Asociacin Ornitolgica de Costa Rica AOCR. Provincia Riqueza Jardn y Parques Rutas San Jos 103 96 Alajuela 153 233 Cartago 81 82 Heredia 82 127 Guanacaste 31 N/A Puntarenas 173 220 Limn 17 36 Cuadro 2. Riqueza de especies segn metodologa de trabajo, periodo 2012-2013. Monitoreo nacional de aves residentes 2012-2013. Proyecto Puntos de Conteo de Aves Residentes Costa Rica. Asociacin Ornitolgica de Costa Rica AOCR. Proyecto Puntos de Conteo de Aves Residentes de Costa Rica

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78 Total registradas 69 especies Jardn Ruta San Jos 11 5 Alajuela 6 42 Cartago 3 4 Heredia 2 4 Guanacaste 1 0 Puntarenas 19 19 Limn 1 4 Cuadro 3. Riqueza de especies endmicas para Costa Rica y la regin segn metodologa de trabajo, periodo 2012-2013. Monitoreo nacional de aves residentes 2012-2013. Proyecto Puntos de Conteo de Aves Residentes Costa Rica. Asociacin Ornitolgica de Costa Rica AOCR. Obando-Caldern et al.

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79 Aves del complejo San Marcelino, en la reserva de bisfera Apaneca-Ilamatepec, El SalvadorLuis Pineda1 y Susana Vsquez2 1Gerencia de Vida Silvestre, Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) lpineda@marn.gob.sv 2 Facultad Multidisciplinaria de Occidente, Universidad de El Salvador (UES-FMOcc) sudivic_green@hotmail.com Resumen El proyecto Aves del Complejo San Marcelino, en la Reserva de la Biosfera Apaneca-Ilamatepec, El Salvador se realiz en el rea Natural Complejo San Marcelino, ubicada en los municipios de El Congo, departamento de Santa Ana e Izalco y Armenia en el departamento de Sonsonate, y forma parte de la Reserva de la Biosfera Apaneca-Ilamatepec, en donde identic la necesidad de actualizar y completar informacin de los inventarios de la avifauna realizados con anterioridad. Los principales resultados fueron un total de 121 especies, de las cuales 18 son nuevos registros para el rea, entre ellas: gaviln pico ganchudo (Chondrohierax uncinatus), halcn peregrino (Falco peregrinus ), bho de cuernos, mistericuco (Bubo virginianus ), vencejo (Streptoprocne rutila ), colibr (Campylopterus rufus ), vireo (Vireo olivaceus ), arrocero, chimpita, guitillo, pisquita (Protonotaria citrea ) y tngara espalda rayada (Piranga bidentata ), el registro ms relevante es un individuo de halcn caza murcilagos (F. rugularis ), considerado una especie en peligro de extincin y una especie con pocos registros para el pas. Al nalizar se obtuvo el consolidado de un total de 186 especies de aves para el Complejo San Marcelino. Palabras claves: Aves, Reserva de la Biosfera Apaneca-Ilamatepec, Complejo San Marcelino, riqueza, registros Abstract e project, Birds of San Marcelino Complex in Apaneca-Ilamatepec Biosphere Reserve, El Salvador, was conducted in the San Marcelino Complex Natural Area, located in the municipalities of El Congo in the Santa Ana Department, and in Izalco and Armenia in the Sonsonate Department, areas that are part of the Biosphere Reserve Apaneca-Ilamatepec. e updating of previously performed

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80 birds inventories was identied as necessary. e main results were a total of 121 species, of which 18 are new records for the area, including: hook-billied kite (Chondrohierax uncinatus), peregrine falcon (Falco peregrinus ), great horned owl (Bubo virginianus ), chestnut-collared swi (Streptoprocne rutila ), hummingbird (Campylopterus rufus ), red-eyed vireo(Vireo olivaceus ), prothonotary warbler (Protonotaria citrea ) and ame-colored tanager (Piranga bidentata ). e most important record is an individual of bat falcon (F. rugularis ), considered an endangered species and a species with few records for the country. At the end of the projectthere were a total of 186 species for San Marcelino Complex. Key words: Birds, Apaneca-Ilamatepec Biosphere Reserve, Complex San Marcelino, richness, records Introduccin El proyecto denominado: Aves del Complejo San Marcelino, en la Reserva de Biosfera Apaneca-Ilamatepec, El Salvador nace como una iniciativa dentro de las actividades de la Gerencia de Vida Silvestre, del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, para lo cual se busc la participacin de estudiantes del departamento de biologa de la Facultad Multidisciplinaria de Occidente, Universidad de El Salvador, por ser el centro de estudios que cuenta con la carrera de licenciatura en biologa en la zona occidental. Ya que uno de los puntos medulares fue generar y fortalecer los conocimientos prcticos en las nuevas generaciones de profesionales de las ciencias biolgicas. El proyecto se realiz en el rea Natural Complejo San Marcelino, ubicada en los municipios de El Congo, departamento de Santa Ana, Izalco y Armenia, departamento de Sonsonate, en donde identic la necesidad de actualizar y completar informacin de los inventarios de avifauna realizados en aos anteriores. Antecedentes Estudios anteriores de la avifauna del rea Natural Complejo San Marcelino fueron realizados por Komar y Herrera (1995), Rivera (2000) y Vega (2011), quienes en total registraron 168 especies de aves, para el Complejo San Marcelino. Los autores utilizaron diferentes tcnicas metodolgicas para la recoleccin de informacin, tales como transectos, puntos de muestreo y redes de neblina. Descripcin del rea de estudio Segn MARN-AECID-ASACMA (en revisin), el Complejo San Marcelino posee una supercie de 1,612 ha el cual actualmente Pineda y Vsquez

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81 forma parte del Sistema de reas Naturales Protegidas de El Salvador (SANP) y del rea de Conservacin Apaneca-Ilamatepec y de la Reserva de Biosfera del mismo nombre. San Marcelino se encuentra en el occidente del pas entre la lnea limtrofe de los departamentos de Santa Ana y Sonsonate, en las coordenadas geogrcas: N 13y W 89, se ubica al Oeste y al Sur las municipalidades de Izalco, Armenia (San Isidro y Las Lajas), del departamento de Sonsonate, y al Este de Santa Ana y El Congo (La Presa), del departamento de Santa Ana (MARN-AECID-ASACMA, En revisin) (Figura 1). Posee tres ecosistemas bien diferenciados: el primero, desarrollndose sobre una gran corriente de lava volcnica que baja desde el volcn San Marcelino o Cerro Chino, conocido en la zona como Teshcal (casa de piedra); el segundo, es un bosque primario sub-perennifolio, poco perturbado, localizado en la cuenca del lago de Coatepeque, conocido como bosque Las Lajas; el tercero, es un bosque secundario conocido como bosque de la Presa (MARN-AECID-ASACMA, En revisin).MetodologaLa metodologa de muestreo consisti en 10 das de muestreo en la poca lluviosa y 10 das durante en la poca seca, entre los meses de noviembre de 2011 y octubre de 2012, distribuidos en cuatro visitas de dos das y medio en cada sector con una rplica. Los mtodos y tcnicas para la Para el registro de aves se utilizaron binoculares 8X40 e identicacin auditiva. Adems se hizo un registro fotogrco con cmara digital profesional Canon 7D con lentes de 28 135 mm y tele zoom automtico (100-400 mm) y se utilizaron las de guas de identicacin de aves de Howell y Webb (1995), National Geographic Society (2002), y Stiles y Skutch (2007). Los cuatro sectores seleccionados para el estudio fueron: El Tatamatas, Las Lajas, La Presa y El Teshcal, los tipos de vegetacin predominantes son bosque secundario y bosque seco sobre la lava volcnica. Se ubicaron dos transectos cada uno de 1 km de largo y las especies se detectaron por medio de bsqueda intensiva recorriendo los transectos establecidos en el rea buscando entre la vegetacin abierta o densa, perchadas o en vuelo. Los horarios de muestreo establecidos fueron desde 06:00 a 12:00 y de 16:00 a 18:00 mientras que el muestreo nocturno se realiz entre las 19:00 a las 22:00, sumando un total 180 horas. En cada transecto se tomaron datos de cada individuo observado, entre estos el nombre cientco de la especie, nmero de individuos, hbitat, conducta o algn dato de inters respecto a su ecologa. Si la observacin directa era dicultosa Aves del complejo San Marcelino

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82 Figura 1. Mapa de ubicacin del rea Natural Complejo San Marcelino y ubicacin de transectos de muestreo. se proceda a identicar el ave mediante su vocalizacin, tcnica empleada en algunas especies que marcan un distanciamiento para con el ser humano. Se colocaron cuatro redes de neblina (3x12 m) para la captura de aves de vuelo medio o que se desplazan a nivel del suelo, haciendo un total de 128 horas red. Se realizaron registros fotogrcos, toma de notas de las caractersticas morfolgicas y en cuanto a color del plumaje Pineda y Vsquez

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83 y se cortaron diferentes rectrices de la cola para individualizar a las aves. Despus de la identicacin de las especies con la ayuda de las guas de identicacin, se procedi su liberacin de forma inmediata en el mismo sitio de captura. Resultados El esfuerzo de campo, permiti el registro de 121 especies de aves, de las cuales 18 son nuevos registros para el AN: Dendrocygna autumnalis (piche, pichiche ala blanca), Ardea alba (garzn blanco, garzn), Chondrohierax uncinatus (gaviln pico ganchudo), Buteo magnirostris (gaviln de los caminos), Caracara cheriway (querque), Falco peregrinus (halcn peregrino), F. rugularis (halcn caza murcilagos), Columbina minuta (tortolita plomiza), Bubo virginianus (bho de cuernos, mistericuco), Megascops cooperi (tecolote), Streptoprocne rutila (vencejo), Campylopterus rufus (colibr, gorrin), Empidonax traillii (copetoncito, mosquero, paraguitas), Empidonax virescens (copetoncito, mosquero, paraguitas), Vireo olivaceus (vireo), Protonotaria citrea (arrocero, chimpita, guitillo, pisquita), Parkesia noveboracensis (arrocero, chimpita, guitillo, pisquita), Piranga bidentata (tngara espalda rayada). En general, consolidando los estudios previos con sta investigacin (Cuadro 1), se ha registrado un total de 185 especies de aves. Se destacan la importancia de una buena documentacin fotogrca de un individuo de C. uncinatus, una subespecie de F. peregrinus tundrius y la especie ms relevante de todo el estudio, un individuo de F. rugularis considerado una especie en peligro de extincin segn el listado nacional de especies amenazadas y en peligro (MARN 2009). Este halcn cuenta con pocos registros para el pas, en donde no se haba fotograado a corta distancia. En la lista consolidada se incluye la especie hormiguero tirano (Cercomacra tyrannina ), reportada por Rivera (2000). Dicha especie no se encuentra incluida hasta la fecha en ninguno de los listados de aves para El Salvador, sin embargo se consult con el responsable del registro y otros especialistas sobre el reporte y se decidi mantenerlo en el listado para el AN ya que Rivera R. (com. pers 20131), asegur contar con el registro y las descripciones respectivas en sus notas de campo y en el informe de su investigacin en donde lo menciona. 1 Lic. Roberto Rivera, responsable del Estudio de fauna de las clases anbia, reptilia, aves y mammalia, en el Complejo San Marcelino, ao 2000.Aves del complejo San Marcelino

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84 Conclusiones Se registraron 121 especies, de las cuales 18 son nuevos reportes para el rea Natural, generando un total de 185 de un consolidado de todas las investigaciones realizadas en el Complejo San Marcelino. Del total de las especies, 135 son consideradas como especies residentes, 49 migratorias y una vagabunda en el caso de Cercomacra tyrannina. En cuanto al estado de conservacin de la avifauna del Complejo San Marcelino, segn el Listado Ocial de Especies de Vida Silvestre Amenazadas o En Peligro de Extincin, un total de 21 especies se encuentran en el listado, de las cuales Falco rugularis Chordeiles acutipennis, Panyptila cayennensis y Passerina ciris estn En Peligro de Extincin y las otras 17 estn categorizadas como Amenazadas. Agradecimientos El proyecto fue posible gracias al apoyo recibido por parte de Enrique Fajardo del GTMES, Jordi Segura, Luis Quintanilla, Karen Zaldaa, Ronald Morn, Carlos Nerio, Roxana Montejo de la UES-FMOcc, Nstor Herrera, Alfonso Sermeo, Patricia Quintana, David Eliseo Martnez, Leonardo Lpez, Edgar Carias del MARN, Patricia Vsquez y Mario Bernal de ASACMA y a los guarda recursos del rea Natural Complejo San Marcelino: Sal Jaco, Maximiliano Ibez, Alexander Aguilar, Oscar Santamara, Adilsn Caldern y Ral Guerrero y a la comunidad de La Presa. Referencias Howell, S. N. G. y S. Webb. 1995. A guide to the birds of Mexico and Central Amrica. New York: Oxford Univ. Press. Komar, O. y N. Herrera, 1995. Avian Diversity at El Imposible National Park and San Marcelino Wildlife Refuge, El Salvador. Working Paper 4. Bronx, New York: Wildlife Conservation Society. MARN-AECID-ASACMA. (En revisin). Plan de Manejo del rea Natural Protegida Complejo San Marcelino. Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN). 2009. Listado ocial de especies de fauna silvestre amenazada o en peligro de extincin en El Salvador. Diario Ocial 383, (103). Acuerdo No. 36. National Geographic Society. 2002. Field Guide to the Birds of North America, cuarta edicin. Washington, D.C.: National Geographic Society. Stiles F. G., A. Skutch y D. Gardner 2007. Gua de aves de Costa Rica cuarta edicin. Santo Domingo de Heredia, Costa Rica: Instituto Nacional de Biodiversidad-INBio. Rivera, R. 2000. Estudio de Fauna de las clases Anbia, Reptilia, Aves y Mammalia, en Pineda y Vsquez

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85 Chondrohierax uncinatus, foto por: Luis Pineda Falco rugularis foto por Luis Pineda Aves del complejo San Marcelino El Complejo San Marcelino. Proyecto conservacin, proteccin y recuperacin de los recursos naturales del refugio de vida silvestre Complejo San Marcelino. ASACMA-FIAES. Vega, I. 2011. Informe de viaje al rea Natural Protegida Complejo San Marcelino, municipio El Congo, departamento de Santa Ana. Proyecto: Dispersin de aves de bosque y migratorias en el corredor Biolgico de la sierra de Apaneca, El Salvador 2008-2010. San Salvador: SalvaNATURA/Fundacin Ecolgica de El Salvador. Registro fotogrco de avifauna registrada, en el rea Natural Complejo San Marcelino

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86 Familia Nombre cientco Nombre comn Komar y Herrera 1995 Rivera 2000 Vega 2011 Pineda y Vsquez 2013 Tinamidae Crypturellus cinnamomeus Tinam canelo X X X X Anatidae Dendrocygna autumnalis Piche, pichiche ala blanca X Podicipedidae Tachybaptus dominicus Zambullidor X X Fregatidae Fregata magnicens Fragata comn X X Ardeidae Ardea alba Garzn blanco, garzn X Butorides virescens Garza verde X X Bubulcus ibis Garza garapatera X X Cathartidae Coragyps atratus Zope comn X X X X Cathartes aura Zuncha X X X X Accipitridae Chondrohierax uncinatus Gaviln pico ganchudo X Accipiter striatus chionogaster Gaviln pajarero X Buteo plagiatus Gaviln pollero X X X Buteo brachyurus Gaviln cola corta X X X Buteo jamaicensis Gaviln cola roja X X Buteo platypterus Gaviln Aludo X X Buteo magnirostris Gaviln de los caminos X Buteo albonotatus Aguililla Aura X Falconidae Micrastur semitorcuatus Halcn selvtico X X X X Caracara cheriway Querque, querca X Herpetotheres cachinnans Guas X X X X Falco sparverius Lislique X X Falco peregrinus Halcn peregrino X Falco rugularis Halcn caza murcilagos X Cracidae Ortalis leucogastra Chacha, chachalaca X X X XCuadro 1. Listado consolidado de avifauna registrada en el Complejo San Marcelino, en diferentes estudios. Pineda y Vsquez

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87 Familia Nombre cientco Nombre comn Komar y Herrera 1995 Rivera 2000 Vega 2011 Pineda y Vsquez 2013 Odontophoridae Dendrortyx leucophrys Perdz X X Dactylortyx thoracicus Codorniz silbadora X X X Colinus cristatus Codorniz X X X Rallidae Aramides axillaris Rlido cuello rojo X X X X Fulica americana Gallineta pico blanco X X X Burhinidae Burhinus bistriatus Peretete X Jacanidae Jacana spinosa Matellina X X Scolpacidae Actitis macularia Alzaculito X X Columbidae Columba livia Paloma domestica X Patagioenas avirostris Petacona, paloma azul X X X X Zenaida asiatica Paloma guatalera X X X X Columbina inca Tortolita inca X X X X Columbina talpacoti Tortolita rojiza X X Columbina minuta Tortolita plomiza X Leptotila verreauxi Izcomuna X X X X Psittacidae Aratinga strenua Pericn X X X X Aratinga canicularis Perico, Chocoyo X X X X Brotogeris jugularis Catalnica X X X X Cuculidae Piaya cayana Piscoy, Pltano asado X X X X Tapera naevia Cuclillo rayado X X Morococcyx erythropygus Chonte pialero X X X X Geococcyx velox Corre caminos X Crotophaga sulcirostris Pijuyo X X X X Tytonidae Tyto alba Lechuza de campanario X X X Strigidae Glaucidium brasilianum Aurorita X X X X Bubo virginianus Bho de cuernos, mistericuco X Ciccaba virgata Bho tropical X X XAves del complejo San Marcelino

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88 Familia Nombre cientco Nombre comn Komar y Herrera 1995 Rivera 2000 Vega 2011 Pineda y Vsquez 2013 Megascops cooperi Tecolote X Caprimulgidae Chordeiles acutipennis Pucuyo X X Nyctidromus albicollis Pucuyo X X Nyctibiidae Nyctibius jamaicensis Pjaro troncn X Apodidae Streptoprocne zonaris Vencejo cuello blanco X X X Streptoprocne rutila Vencejo X Chaetura vauxi Vencejo X X X X Panyptila cayannensis Vencejo tijereta X X Panyptila sanctihieronymi Vencejo tijereta X X Trochilidae Campylopterus hemileucurus Gorrin, Colibr X X X Campylopterus rufus Colibr, gorrin X Anthracothorax prevostii Mango X X Abeillia abeillei Colibr piquicorto X X Chlorostilbon canivetii Colibr X X X Hylocharis eliciae Colibr X X Amazilia beryllina Colibr cola dorada X X X X Amazilia rutila Gorrin, Colibr X X X X Heliomaster longirostris Colibr X X Heliomaster constantii Colibr X X X Archilochus colubris Gorrin, Colibr X X X X Trogonidae Trogon caligatus Trogn pecho amarillo X X X X Trogon elegans Trogn colicobrizo X X X X Momotidae Momotus momota Talapo X X X X Eumomota superciliosa Torogoz X X X XPineda y Vsquez

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89 Familia Nombre cientco Nombre comn Komar y Herrera 1995 Rivera 2000 Vega 2011 Pineda y Vsquez 2013 Alcedinidae Ceryle alcyon Martn pescador X X Ramphastidae Pteroglossus torquatus Pico navaja X X X X Picidae Melanerpes aurifrons Cheje X X X X Piculus rubiginosus Cheje de montaa X X X X Dryocopus lineatus Carpintero Lineado X X Furnariidae Cercomacra tirannina Hormiguero tirano X Dendrocolaptidae Xiphorhynchus avigaster Trepatronco rayado X X X X amnophilidae amnophilus doliatus Batar barrado X X X Tyrannidae Oncostoma cinereigulare Picocurvo Norteo X Myiopagis viridicata Mosquero verdoso X X Zimmerius vilissimus Mosquero gritn X X Tolmomyias sulphurescens Copetoncito ojo claro X X X X Contopus cooperi Contopus X X Contopus cinereus Contopus tropical X X Contopus sordidulus Pib Occidental X Empidonax aviventris Empidonax amarillo X X X Empidonax traillii Copetoncito, mosquero, X X Empidonax virescens Copetoncito, mosquero X Empidonax minimus Empidonax mnimo X X X Empidonax alnorum Mosquero X Myiarchus tuberculifer Copetn triste X X X X Myiarchus crinitus Papamoscas X X Myiarchus tyrannulus Copetn X X XAves del complejo San Marcelino

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90 Familia Nombre cientco Nombre comn Komar y Herrera 1995 Rivera 2000 Vega 2011 Pineda y Vsquez 2013 Pitangus sulphuratus Cristo fue, Cho X X X Megarynchus pitangua Chilipillo grande X X X X Myiozetetes similis Chilipillo X X X X Myiodinastes luteiventris Chilipillo rayado X X X X Tyrannus melancholicus Tirano tropical X X Tyrannus verticalis Copetn occidental X Tyrannus forcatus Tijereta X X Tytiridae Pachyramphus aglaiae Mosquero cabezn X X X X Tityra semifasciata Torreja X X X X Pipridae Chiroxiphia linearis Toledo X X Vireonidae Vireo avifrons Vireo pecho amarillo X X X Vireo gilvus Vireo norteo X X X Vireo olivaceus Vireo X Vireo avoviridis Camaronero X X X Hylophilus decurtatus Vireo cabeza gris X X X Cyclarhis gujanensis Viren cejirrufo X X X X Corvidae Calocitta formosa Urraca X X X X Cyanocorax melanocyaneus Chara X X X X Hirundinidae Progne chalybea Golondrina X X Stelgidopteryx serripennis Golondrina X X X Hirundo rustica Golondrina de granja X X X Troglodytidae Campylorhynchus runucha Guacalcha X X X X Pheugopedius maculipectus Arriero X X X ryophilus rufalbus Arriero X X X X Cantorchilus modestus Arriero X XPineda y Vsquez

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91 Familia Nombre cientco Nombre comn Komar y Herrera 1995 Rivera 2000 Vega 2011 Pineda y Vsquez 2013 ryophilus pleurostictus Saltapared Sencillo X X Troglodytes aedon SaltaPared Continental Norteo X X Sylviidae Polioptila caerulea Perlita grisilla X X X Polioptila albiloris Perlita ceja blanca X X Turdidae Catharus aurantiirostris Zorzalito pico naranja X X Catharus ustulatus Zorzalito de Swainson X X X Turdus grayi Chonte X X X X Turdus assimilis Zorzal X X Hylocichla mustelina Zorzalito Maculado X Parulidae Oreothlypis peregrina Chipe Peregrino X X X X Setophaga petechia Chipe amarillo X X X X Setophaga magnolia Chipe colifajado X X X X Setophaga virens Chipe negroamarillo X X X X Setophaga fusca Chipe gorjinaranja X X Setophaga townsendi Chipe de Townsend X X Mniotilta varia Miquero X X X X Protonotaria citrea Arrocero, chimpita, guitillo, pisquita X X Seiurus aurocapilla Chipe-suelero Coronado X X Parkesia noveboracensis Arrocero, chimpita, guitillo, pisquita X Helmitheros vermivorum Chipe vermivoro X X Geothlypis formosa Chipe cachetenegro X X Geothlypis tolmiei Chipe cabezagris X X Cardellina pusilla Chipe coroninegro X X X X Cardellina canadensis Chipe de collar X X XAves del complejo San Marcelino

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92 Familia Nombre cientco Nombre comn Komar y Herrera 1995 Rivera 2000 Vega 2011 Pineda y Vsquez 2013 Basileuterus lachrymosa Pajulito, Chipe roquero, cotuzero X X X Basileuterus rufrons Matochero X X X X Icteria virens Gritn Pechiamarillo X raupidae raupis episcopus Azulejo X X X raupis abbas Azulejo X X X Cyanerpes cyaneus Mielero dorsioscuro X X Insertae sedis Saltator coerulescens Dichoso Fui X X X X Saltador atriceps Chepito X X X X Emberizidae Volatinia jacarina Semillero X X Sporophila torqueola Corbatita X X X Sporophila minuta Corbatita rufa X Melozone leucotis Rascadorcito X X X X Peucaea rucauda Gorrin cachetinegro X X Aimophila rufescens Gorrin bigotudo X X Cardinalidae Piranga rubra Tangara roja migratoria X X X X Piranga ludoviciana Tangara aliblanca X X X X Piranga bidentata Tngara espalda rayada X Habia rubica Tangara rubica X X X Habia fuscicauda Tangara fuscicauda X X Pheucticus ludovicianus Pualada X X X Cyanocompsa parellina Gorrin de Montaa X X X Passerina caerulea Azulejo pico grueso X X X X Passerina cyanea Picogrueso Azul X X Passerina ciris Siete colores X X Icteridae Dives dives Tordito X X X X Quiscalus mexicanus Clarinero X X X X Molothrus aeneus Tordito X X X XPineda y Vsquez

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93 Familia Nombre cientco Nombre comn Komar y Herrera 1995 Rivera 2000 Vega 2011 Pineda y Vsquez 2013 Icterus maculialatus Chiltota guatemalteca X X X Icterus pustulatus Chiltota Pustulada X X X X Icterus pectoralis Chiltota pechimanchada X X X Icterus gularis Chiltota piquigruesa X X X X Icterus galbula Chiltota de Baltimor X X Icterus spurius Chiltota Castaa X X Amblycercus holosericeus Pico blanco X X X Fringillidae Euphonia anis Eufonia gorjinegra X X X X Euphonia hirundinacea Eufonia gorjiamarilla X X X Chlorophonia occipitales Clorofonia X X Carduelis psaltria Dominico dorsioscuro X XAves del complejo San Marcelino

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94 NOTAS Depredacin de pinzn de la Isla del Coco (Pinaroloxias inornata ) por la garcilla bueyera (Bubulcus ibis ) en el Parque Nacional Isla del Coco, Costa RicaEsteban Herrera-Herrera hh.esteban@gmail.com esteban.herrera@sinac.go.cr Guillermo Blanco-Segura memoblanco@gmail.comrea de Conservacin Marina Isla del Coco. Apdo. 11384-1000 San Jos, Costa RicaResumen Se reporta por primera vez la depredacin de un pinzn de la Isla del Coco por parte de la garcilla bueyera en el Parque Nacional Isla del Coco. Por sus caractersticas nicas el Parque Nacional Isla del Coco (PNIC) ha sido declarado Sitio Patrimonio Natural de la Humanidad en 1997 y en 1998 fue denominado Humedal de Importancia Internacional bajo la Convencin de Humedales Ramsar, adems es una de las reas Importantes para la Conservacin de las Aves en Costa Rica (IBA). De las 141 especies de aves reportadas para el PNIC, el 90% corresponde a migratorias y el resto son aves residentes terrestres y marinas (Obando et. al. 2013). Entre las aves terrestres se encuentra el pinzn de la Isla del Coco (Pinaroloxias inornata ), especie endmica del PNIC, el cual es la nica especie de pinzones de Galpagos que no habita en dicho archipilago y es considerada de importancia para la conservacin a nivel global. Esta especie de dieta variada es la ms comn de las aves terrestres y se encuentra en todos los hbitats terrestres de la isla y en todo el gradiente altitudinal (Sandoval y Snchez 2011). Por otra parte, entre las especies de avifauna migratorias se encuentra la garcilla bueyera, (Bubulcus ibis ). Esta especie fue reportada por primera vez para el PNIC en 1980 (Montoya 2007),

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95 y segn la lista de aves de la Isla del Coco de la Asociacin Ornitolgico de Costa Rica (Obando et. al 2013), est catalogada como poco comn. Para el ao 2004, Montoya y Pascal comentan que la especie ha sido observada regularmente siempre en zonas despejadas y en pequeos nmeros. Actualmente el ave se observa casi todo el ao y varias veces en grupos de hasta ocho individuos (obs. personal, Octubre del 2010), sin embargo an no se ha logrado identicado el establecimiento exitoso de una colonia en el PNIC. En agosto del 2012, especcamente en el rea abierta frente a Villa Beatriz (Edico del PNIC) en Baha Wafer, se observ un individuo de Bubulcus ibis depredando un individuo de Pinaroloxias inornata (Fig. 1). La garcilla tom al desprevenido pinzn y tras de un par de minutos logr engullirlo. Este comportamiento haba sido observado anteriormente, sin embargo en esas primeras observaciones se le report alimentndose de golondrinas (Progne subis ), las cuales llegan muy agotadas por la larga travesa migratoria y es comn encontrarlas en el suelo en la baha, principalmente en las reas abiertas, oportunidad que la garcilla aprovecha para depredarlas. No sucede lo mismo con el pinzn de la Isla del Coco, siendo sta la primera vez que se observa a esta garcilla depredando una especie endmica. Aunque Bubulcus ibis es principalmente insectvora (langostas y saltamontes principalmente) tambin se alimenta de roedores y aves pequeas (Del Hoyo et al. 1996). Este comportamiento ha sido documentado anteriormente por Cunningham (1965) quien comenta que las aves migratorias exhaustas son presa fcil para las garcillas bueyeras. En el caso del comportamiento observado en el PNIC, la importancia radica en que la especie no solo se est alimentando de aves migratorias sino tambin de aves endmicas, lo que evidencia an la necesidad de esfuerzos que generen ms informacin sobre el comportamiento de la avifauna en el PNIC. Depredacin de pinzn de la Isla del Coco

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96 Fig. 1. Garcilla bueyera (Bubulcus ibis ) depredando pinzn de la Isla del Coco (Pinaroloxias inornata ). Foto: Guillermo Blanco. Referencias Cunningham, R. L. 1965. Predation on birds by the Cattle Egret. Auk 82:502-503. Del Hoyo, J., A. Elliot y J. Sargatal. (eds). 1996. Handbook of the Birds of the World. 3. Hoatzin to Auks. Barcelona: Lynx Ediciones. Montoya, M. 2007. Notas histricas sobre la ornitologa de la Isla del Coco, Costa Rica. Brenesia 68: 37-57. Montoya, M. y M. Pascal. 2004. Dos nuevos registros para la avifauna de la Isla del Coco. Zeledonia 8: 7-11. Obando-Caldern, G., J. Chaves-Campos, R. Garrigues, M. Montoya, O. Ramrez y J. Zook. 2013. Zeledonia 17 (2):44-59. En-linea: http://listaocialavesdecostarica.wordpress.com/isla-del-coco/ Sandoval, L. y C. Snchez (eds.). 2001. reas Importantes para la Conservacin de las Aves de Costa Rica San Jos: Unin de Ornitlogos de Costa Rica. Herrera-Herrera y Blanco-Segura

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97 Presencia de la paloma de collar (Streptopelia decaocto) en Tabasco, Mxico Sal Snchez-Soto Colegio de Postgraduados, Campus Tabasco, Apartado Postal 24, H. Crdenas, 86500, Tabasco, Mxico. sssoto@colpos.mx Streptopelia decaocto es una especie originaria de Eurasia cuya distribucin geogrca aumenta con el paso del tiempo debido a su capacidad de dispersin. En la dcada de 1970 fue introducida a las Bahamas, de donde inici su invasin al nuevo mundo a partir de un grupo que escap de cautiverio en 1974. Despus de haberse establecido en estas islas, coloniz Florida, Estados Unidos, probablemente a principios de la dcada de 1980; de ah se disemin rpidamente otras regiones de ese pas, donde su distribucin es amplia en la actualidad (Smith 1987, Romagosa y McEneaney 1999, Fujisaki et al. 2010). En Mxico se registr por primera vez en el ao 2000 en el estado de Tamaulipas, ubicado en el norte; para el ao 2004 fue registrada en casi todos los estados colindantes con los Estados Unidos (Baja California en 2001, Chihuahua y Coahuila en 2002, y Sonora en 2004), as como en estados del sureste (Veracruz y Quintana Roo en 2003, y Yucatn en 2004) y noroeste del pas (Baja California Sur y Sinaloa en 2004); del ao 2005 al 2013 la especie se registr en estados localizados entre el norte y sureste de la nacin (Jalisco y Oaxaca en 2006, Hidalgo en 2007, Quertaro en 2009 y Guerrero en 2012) (Gmez de Silva 2006, lvarez et al. 2008, Pineda y Malagamba 2011, Valencia et al. 2011, Blancas et al. 2013). Los estados con registros de esta especie corresponden aproximadamente al 50% de los estados que conforman a dicho pas. En este trabajo informo de la presencia de S. decaocto en el estado de Tabasco, localizado en el sureste de Mxico. Observ esta especie en el mes de enero de 2014 en tres sitios de la ciudad Heroica Crdenas, la cual se localiza en el oeste del estado, a una altitud de 10 msnm y a una distancia aproximada de 50 km al sur de la costa colindante con el Golfo de Mxico (Figura 1). El clima es

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98 clido hmedo con abundantes lluvias en verano; la temperatura y precipitacin media anual es de 26C y 2643 mm, respectivamente. El 9 de enero, cerca de las 15:30 horas, observ casualmente una pareja en un sitio del oeste de la ciudad (17 N, 93 W). Las aves se encontraban caminando sobre una acera y luego se posaron en una antena de televisin en el techo de una vivienda. A partir de esta fecha hasta el 26 de enero constat su presencia en este lugar y otros sitios cercanos. Observ que las aves presentaban un comportamiento normal, procurando alimento, perchando en diferentes estructuras (antenas, postes, cables de energa elctrica, etc.), vocalizando y acicalndose, entre otros (Figura 2). El 22 de enero descubr que estaban anidando en las ramas de un rbol de almendro (Terminalia cattapa L.) a una altura aproximada de 6 m del suelo. El nido lo construyeron bsicamente con ramitas secas, pero emplearon tambin algunas secciones de cuerda sinttica y alambre forrado con plstico (Figura 3). En una ocasin observ a un individuo procurando alimento junto a otro de paloma domstica (Columba livia ) y de zanate mayor (Quiscalus mexicanus ) (Figura 4). El 5 de enero, a las 9:30 horas, observ dos individuos en la Unidad Deportiva Infonavit (17 N, 93 W) ubicada aproximadamente a 2 km al sur del primer sitio de registro. Los individuos se encontraban en la orilla de una calle y luego se posaron en un cable de energa elctrica. El 26 de enero, aproximadamente a las 10:00 horas, observ seis individuos perchando en un rbol de cedro (Cedrela odorata L. ) en la Unidad Deportiva La Ceiba (17 N, 93 W), localizada a 300 m al suroeste del primer sitio de observacin. Figura 1 Figura 2 Snchez-Soto

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99 Presencia de la paloma de collar Aunque no se sabe cuando y por donde esta especie se introdujo a Tabasco, probablemente ya estaba presente en dicho estado por lo menos desde mediados del ao 2013, ya que al mostrar fotografas de las aves a algunos habitantes del primer sitio de registro, comentaron que han visto un par de ellas en varias ocasiones desde junio de ese ao. Probablemente la especie se introdujo a Tabasco por medio de individuos provenientes del estado de Veracruz y/o de la pennsula de Yucatn, que son las regiones ms cercanas con registros previos de la misma (lvarez et al. 2008). Es importante realizar estudios para determinar la distribucin y abundancia de S. decaocto en Tabasco, ya que puede competir con especies nativas por alimento y sitios de anidacin teniendo a su favor un elevado potencial reproductivo, dieta variada y capacidad para colonizar ambientes urbanos, suburbanos y reas agrcolas (Romagosa y Labisky 2000, lvarez et al. 2008). Es posible que S. decaocto tambin est presente en el vecino estado de Chiapas, cuyo limite se ubica a 5.5 km al sureste de la ciudad Heroica Crdenas. Se cree que esta especie continuar su invasin hacia Amrica Central, conocindose su presencia en Belice y ms recientemente en parte de Costa Rica (eBird Central America 2014). Referencias lvarez, R. J.G., R.A. Medelln, A. Oliveras de Ita, H. Gmez de Silva y O. Snchez. 2008. Animales exticos en Mxico: una amenaza para la biodiversidad. Comisin Nacional Para el Conocimiento y uso de la Biodiversidad, Instituto de Ecologa, UNAM, Secretara de Medio Ambiente y Recursos Naturales. Mxico, D.F. Blancas, E., M. Castro y J.C. Blancas. 2013. Presencia de la paloma turca (Streptopelia decaocto ) e Figura 3 Figura 4

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100 incremento de su poblacin en las planicies costeras de Guerrero. En: XII Congreso para el Estudio y Conservacin de las Aves en Mxico. San Cristobal de las Casas, Chiapas, p. 5. eBird Central America. 2014. Coming soon to a birding spot near you: Eurasian Collared-Dove. [en lnea] http://ebird.org/content/camerica/news/coming-soon-to-a-birding-spot-near-youeurasian-collared-dove/?lang=en [enero 2014]. Fujisaki, I., E.V. Pearlstine y F.J. Mazzotti. 2010. e rapid spread of invasive Eurasian collared doves Streptopelia decaocto in the continental USA follows human-altered hbitats. Ibis 152:622-632. Gmez de Silva, H. 2006. Seccin Mxico. North American Birds 60:290-295. Pineda, R. y A. Malagamba. 2011. Nuevos registros de aves exticas en la ciudad de Quertaro, Mxico. Huitzil 12/2:22-27. Romagosa, C.M. y T. McEneaney. 1999. Eurasian Collared-Dove in North America and the Caribbean. North American Birds 53:348-353. Romagosa, C. y R. Labiski. 2000. Establishment and dispersal of the Eurasian Collared-Dove in Florida. Journal of Field Ornithology 71:159-166. Smith, P.W. 1987. e Eurasian Collared-Dove arrives in the Americas. American Birds 41:1370-1379. Valencia, J., R. Valencia, M. E. Mendiola, M. Snchez y M. A. Martnez. 2011. Registros nuevos y sobresalientes de aves para el estado de Hidalgo, Mxico. Acta Zoolgica Mexicana (n.s.) 27/3:843-861. Snchez-Soto

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101 Primer registro de ibis lustroso (Plegadis falcinellus ) y la gaviota menor de espalda negra (Larus fuscus ) en GuatemalaNstor Herrera y Luis Pineda Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Direccin General de Ecosistemas y Vida Silvestre. San Salvador, El Salvador. nherrera@marn.gob.sv, lpineda@marn.gob.sv El ibis lustroso es una especie de ave oscura de tamao mediano con un pico largo y curvado hacia abajo. Con buena luz, el plumaje es de bronce metlico con un tinte verde llamativo. Es una especie cosmopolita y es el ibis mayor distribuido, con poblaciones en Centroamrica y Amrica del Sur, las Antillas Mayores, el sur de Europa, frica, Asia, India y Australia. En Norte Amrica, se limita a las regiones del este de New Brunswick a travs de Florida y Luisiana y espordicamente al interior del pas (Davis, Jr. et al. 2000). Es localmente comn y se reproduce en Costa Rica desde 1978 (Stiles y Skutch 1989). Es un migrante regular presente en pequeos nmeros en Panam (Ridgely y Gwynne, Jr. 1989). La gaviota menor de espalda negra, es una gran gaviota que se reproduce en las costas atlnticas de Europa. Es migratorio, inverna en las Islas Britnicas al sur de frica occidental. Tambin es un asiduo visitante de invierno a la costa este de Norte Amrica, probablemente a partir de la poblacin reproductora en Islandia (Harrison 1991). Se ha incrementado en Norte Amrica y probablemente se encuentra ms ampliamente distribuida en la regin de Mxico y el norte de Centroamrica Latina (Howell y Webb 1995). Es un vagabundo al sur de Panam, las Antillas y el norte de Suramrica (Ridgely y Gwynne, Jr. 1989). El 20 de marzo del ao 2009, durante la realizacin de un conteo de aves acuticas en el Lago de Gija, fotograamos un adulto ibis lustroso (Fig. 1) y un individuo juvenil de gaviota menor de espalda negra (Fig. 2) en las orillas del ro Osta, departamento de Jalapa, Guatemala (14 17N 89 32W). Las fotografas se archivaron en VIREO (V06/56/010-011). El ibis lustroso, fue observado el 24 de enero del ao 2009 en la misma zona y fue probablemente una especie no identicada vista anteriormente el 30 de octubre del ao 2004. El ibis lustroso se conoce previamente en El Salvador a partir de tres registros en la Laguna El Jocotal y Laguna de

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102 Olomega, departamento de San Miguel 179 kilmetros de distancia del lago de Gija, se considera su posible ocurrencia en Guatemala (Eisermann y Avendao 2006). La gaviota menor de espalda negra, presentaba una coloracin clara, con estras a los lados, las cobertoras primarias se extendan mucho ms all de la cola y con un relativo pico negro pequeo. La identicacin fue conrmada por lvaro Jaramillo basado en el plumaje, la estructura y el color del pico. Era demasiado pequeo para ser una gaviota argntea (Larus argentatus), y las partes inferiores demasiado claras en comparacin con el dorso oscuro de las gaviotas reidoras (Leucophaeus atricilla) y el charran caspio (Hydroprogne caspia). La gaviota menor de espalda negra, fue previamente registrada para El Salvador por un nico individuo en la Bocana del Ro Jiboa, en la llanura costera de El Salvador (O. Komar, com. pers. marzo del ao 2009). El Lago de Guija es compartido por Guatemala y El Salvador. Su origen se debe a una represa creada durante las erupciones volcnicas en las colinas de San Diego, Vega de la Caa y Masatepeque entre los ros Angue y Osta (Sapper 1925). La vegetacin actual est compuesta por ora acutica y emergentes, vegetacin caducifolia y vegetacin riberea inundada principalmente Pimientillo (Phyllanthus elsiae ) y Sauces (Salix humboltiana ). El sector norte se compone de bancos de arena y lodo en las desembocaduras de los ros Osta y Angue. Estos bancos son sitios importantes para las aves acuticas. El ro Osta forma la frontera entre Guatemala y El Salvador. Los registros de estas especies en toda Centroamrica se han generalizado. En el norte de Centroamrica se considera estos registros como vagabundos. Agradecimientos Agradecemos a Knut Eisermann, lvaro Jaramillo y Oliver Komar por sus contribuciones a esta nota. El nanciamiento de los conteos de aves fue proporcionada por Fondo de la Iniciativa para las Amricas El Salvador (FIAES). Apreciamos el apoyo para realizar los conteos de aves acuticas del Centro de Proteccin de Desastres (CEPRODE) y del colega Giovanni Garca. Referencias Davis, Jr., W. E. y Kricher, J. 2000. Glossy Ibis (Plegadis falcinellus ), e Birds of North America Online (A. Poole, ed.). Ithaca: Cornell Lab of Ornithology. Retrieved from the Birds of North America Online: http://bna.birds.cornell.edu/bna/species/545. Eisermann, K. y Avendao, C. 2006. Diversidad de aves en Guatemala, con una lista bibliogrca. Pp. Herrera y Pineda

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103 Primer registro de ibis lustroso 525 en: E. Cano (ed.), Biodiversidad en Guatemala Guatemala: Universidad del Valle de Guatemala. Howell, S. N. G. y Webb, S. 1995. A guide to the birds of Mexico and northern Central America. Oxford: Oxford University Press. Ridgely, R. S. y Gwynne, J. A. Jr. 1989. A guide to the birds of Panam with Costa Rica, Nicaragua and Honduras. Princeton, New Jersey: Princeton Univ. Press. Sapper, K. 1925. Los volcanes de la Amrica Central Halle: Verlag Max Niemayer. Stiles, F. G., y Skutch, A. F. 1989. A guide to the birds of Costa Rica. Ithaca, New York: Cornell Univ. Press. Figura 1. Adulto de ibis lustroso (Plegadis falcinellus ) en el ro Osta, departamento de Jalapa, Guatemala, 20 de marzo de 2009. (V06/56/010, Nstor Herrera) Figura 2. Juvenil de gaviota menor de espalda negra (Larus fuscus ) en ro Osta, departamento de Jalapa, Guatemala, 20 de marzo de 2009. (V06/56/011, Luis Pineda)

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104 Nuevos registros de avifauna para Costa Rica y el Parque Nacional Isla del CocoEsteban Herrera-Herrera hh.esteban@gmail.com Guillermo Blanco-Segura memoblanco@gmail.com rea de Conservacin Marina Isla del Coco. Apdo. 11384-1000 San Jos, Costa RicaResumen Se reportan tres nuevas especies de aves para Costa Rica, el pato gargantilla Anas bahamensis y el mosquero b Sayornis phoebe y Spizella pallida adems cuatro nuevos reportes de aves para el Parque Nacional Isla del Coco. Producto de observaciones hechas en Wafer durante los aos 2010 al 2013. Palabras claves: Isla del Coco, Costa Rica, nuevos registros. La Isla del Coco es el Parque Nacional ms aislado de Costa Rica, a 532 km del punto ms cercano del continente en Cabo Blanco, Pennsula de Nicoya. Debido a su extraordinaria diversidad y su gran endemismo, en 1978 fue declarada Parque Nacional, en 1997 fue declarada Patrimonio de la Humanidad (UNESCO) y en 1998 sitio RAMSAR. Desde 1967 Slud (1967) presenta una lista amplia de la avifauna de la isla (84 especies). Slud toma en cuenta observaciones que se han dado desde 1838 cuando la expedicin del britnico Edward Belcher registra al cuclillo (Coccyzus ferrugineus) (descrito en 1843 por John Gould) (May 2013) y agrega sus propias observaciones. Desde entonces la lista se ha ido enriqueciendo poco a poco hasta llegar a la presente. Actualmente la avifauna en el Parque Nacional Isla del Coco (PNIC) est compuesta por el registro de 137 especies, pertenecientes a 31 familias (Obando et al 2012). De estas 137 especies, 13 son residentes reproductivos, entre las que se cuentan tres endmicas (Coccyzus ferrugineus, Nesotriccus ridgwayi y Pinaroloxias inornata ), una especie introducida (Icterus pectoralis ) y nueve

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105 especies de aves marinas. Las restantes 124 especies son visitantes, entre las cuales se encuentra una especie domstica (Columbia livia ). Muchas de estas nuevas observaciones se dan en las pocas migratorias y se trata de avistamientos de aves que pasan accidentalmente por el PNIC. Las aves descritas a continuacin fueron observadas en Wafer durante los das en que nos encontrabamos laborando en el Parque Nacional. Todos los registros aqu mencionados fueron presentados y aceptados por el Comit Cientco de la Asociacin Ornitolgica de Costa Rica, e incluidos en la Lista Ocial de las Aves de Costa Rica y la Isla del Coco ; adems fueron catalogados en el departamento de historia natural del Museo Nacional de Costa Rica (MNCR). Familia Anatidae Anas bahamensis galapagensis (subespecie endmica de Isla Galpagos) Pato Gargantilla Catlogo MNCR-Z7954-Z7958 Primer registro de la especie en Costa Rica y el PNIC Los individuos de esta especie miden entre 38-51 cm y pesan 474-533g (Del Hoyo et al. 1992). De color pardo ocrceo, se caracteriza por su cabeza mitad parduzca y mitad blanca, pico con la base roja, y cola puntiaguda y de color muy claro (Koepcke 1964). Esta subespecie es ms opaca, con patrones menos denidos, especialmente en la cara (Del Hoyo et al 1992). Su hbitat son manglares, pozos y lagunas de aguas salinas o salobres, siendo poco comn en agua dulce, se alimenta de semillas, brotes, hojas, y los tallos de plantas acuticas e hierbas (Del Hoyo et al 1992). La distribucin de esta subespecie est restringida a las Islas Galpagos (Clements et al. 2013). En el Parque se observ un individuo por primera vez el 15 de agosto del 2010 en la desembocadura del ro Genio en Wafer junto a un macho de Anas discors ; el 28 de agosto del 2010 se observ de nuevo en la playa de Wafer caminando por la playa y nadando en el mar y se le observ por ltima vez el 5 de setiembre del mismo ao de nuevo junto a un pato canadiense (Anas discors ) macho (05.,7 N, 087.,5 O). Aythya collaris Porrn collarejo Nuevos registros de avifauna para Costa Rica

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106 Catlogo MNCR-Z7808 Primer reporte de la especie en el PNIC Se observ un individuo hembra, el da 25 de noviembre del 2011, cerca de Villa Beatriz en Baha Wafer (N 05.656, O 87.353). El individuo estaba dbil en el pasto cerca de la majagua (Hibiscus pernambucensis). ste fue el nico avistamiento de la especie. Familia Charadriidae Charadrius vociferus Chorlitejo Tildo, Pijije Catlogo MNCR-Z7809 Primer reporte de la especie en el PNIC En noviembre del 2011 se observaron al menos tres individuos de la especie en Baha Wafer (N 05.611, O 87.358), los mismos se encontraban en la zona de pastos, principalmente en lugares donde poco tiempo antes haba sido cortado el zacate, bastante activos y bulliciosos, no permitan acercarse mucho. Familia Tyrannidae Sayornis phoebe Mosquero Fib Catlogo MNCR-Z7943-Z7946 Primer reporte de la especie en Costa Rica y el PNIC Los individuos de esta especie miden 18cm, gris pardusco arriba, cola cabeza y alas oscuras. Las partes inferiores en la mayora blancas con un oliva plido en los lados y pecho (National Geographic 1987), frecuenta reas con coberturas abiertas y semi-abiertas, rboles dispersos, a menudo cerca del agua (Howell y Webb 1995). Su dieta incluye insectos voladores y pequeos frutos cuando el clima es desfavorable, se distribuye desde Canad hasta el sureste de Mxico y sus comportamiento migratorio es poco conocido aunque se supone que son aves solitarias (Weeks 2011). Fue registrado en 1987 en Gran Bretaa (McShane 1996). En el Parque Nacional Isla del Coco se observ un individuo en Wafer del 27 al 30 de marzo del 2013, (N 05.611, O 87.358), el individuo se observ perchado en un rbol y realizando vuelos cortos Herrera-Herrera y Blanco-Segura

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107 en busca de insectos. Familia Emberizidae Spizella pallida Chimbito plido Catlogo MNCR-Z7812-Z7817 Primer reporte de la especie en Costa Rica y el PNIC El 28 de junio del 2012 se observ por primera vez un individuo en las reas verdes cerca de las instalaciones del Parque (N 05 583 y O 87 350) el individuo observado no presentaba cola, se observa por segunda ocasin el 20 noviembre cerca del ro Genio en Wafer (N 05 555 y O 87 338) perchado en el puente sobre el ro, el individuo de esta segunda observacin presentaba cola, sin embargo no se pudo determinar s se trataba del mismo individuo que ya haba recuperado las plumas perdidas. Posterior a esa observacin no ha sido registrado de nuevo en el rea. El 18 de abril del 2012 fue reportada tambin en Costa Rica continental por Danny Vasquez en el Parque Nacional Manuel Antonio y en enero del 2013 Kevin Easley y Steven Easley guiados por Steven Aguilar Montenegro (quien la descubri das antes) la reportan en el Jardn Botnico del Centro Agronmico Tropical de Investigacin y Enseanza (CATIE), Turrialba (Obando et al 2012). Familia Cardinalidae Piranga olivacea Tangara escarlata Catlogo MNCR-Z7811 Primer reporte de la especie en el PNIC Un solo individuo observado el 15 de octubre del 2010 a las 11 de la maana, se encontraba perchado, fue observado de lejos una sola vez (N 05 608 y O 87 369). Referencias Clements, J. F., T. S. Schulenberg, M. J. Ili, B.L. Sullivan, C. L. Wood, y D. Roberson. 2013. e eBird/Clements checklist of birds of the world: Version 6.8. Descargado de http://www.birds. cornell.edu/clementschecklist/download/ Del Hoyo, J, A. Elliott y J. Sargatal. 1992. Handbook of the birds of the world. 1. Ostrich to ducks. Nuevos registros de avifauna para Costa Rica

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108 Barcelona: Lynx Ediciones. Howell, S. y S. Webb. 1995. A guide to the birds of Mexico and Northern Central America. New York: Oxford University Press. Jimnez-Uzctegui, G., D. A Wiedenfeld, F. H. Vargas y H. L. Snell. 2012. FCD Lista de especies de Aves de Galpagos. En: Bungartz, F., H. Herrera, P. Jaramillo, N. Tirado, G. Jimnez-Uzctegui, D. Ruiz, A. Guzou, y F. Ziemmeck, (eds.). Charles Darwin Foundation Galapagos Species Checklist Lista de Especies de Gal pagos de la Fundacin Charles Darwin. Charles Darwin Foundation / Fundacin Charles Darwin, Puerto Ayora, Galapagos: http://checklists.datazone. darwinfoundation.org/vertebrates/aves/ Last updated 02 Aug 2012. Koepcke, M. 1964. Las aves del departamento de Lima. Lima: Talleres Grca Marsom S.A. May, R. H. 2013. En los pasos de Zeledn. Historia de la ornitologa nacional y la Asociacin Ornitolgica de Costa Rica. San Jos: Asociacin Ornitolgica de Costa Rica. McShane, C. 1996. Eastern Phoebe in Devon: new to the Western Paleartic. British Birds l (89):103-109pp National Geographic Society. 1987. Field guide to the birds of North America, segunda edicin. Washington, D.C.: National Geographic Society. Obando-Caldern, G., J. Chaves-Campos, R. Garrigues, A. Martnez-Salinas, M. Montoya, O. Ramirez y J. Zook. 2012. Zeledonia 16/2 (noviembre). Incluye los cambios ms recientes para el 2013 publicados primero en-linea en: http://listaocialavesdecostarica.wordpress.com/ nuevos-registros/ Slud, P.1967. e Birds of Cocos Island, Costa Rica. Bulletin of the American Museum of Natural History 134 (4):261-296. Weeks Jr. y P. Harmon. 2011. Eastern Phoebe (Sayornis phoebe ), e Birds of North America Online (A. Poole, ed.). Ithaca: Cornell Lab of Ornithology. Retrieved from the Birds of North America Online:http://bna.birds.cornell.edu/bna/species/094doi:10.2173/bna.94 Herrera-Herrera y Blanco-Segura

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109 Investigaciones recientes relacionadas a la avifaunaCosta Rica Karp, D y D. Gretchen. 2014. Cascading eects of insectivorous birds and bats in tropical coee plantations. Ecology 95(4):1065-1074. Reid, L, C. Mendenhall, A. Rosales, R.A. Zahawi, K.D. Holl. 2014. Landscape context mediates avian habitat choice in tropical forest restoration. PLoS ONE 9(3): e90573. doi:10.1371/journal. pone.0090573 Wolfe, J.D., M.D. Johnson, C. J. Ralph. 2014. Do birds select habitat or food resources? NearcticNeotropic Migrants in Northeastern Costa Rica. PLoS ONE 9(1): e86221. doi:10.1371/journal. pone.0086221 Costa Rica y Nicaragua Vilchez-Mendoza, S., C. Harvey, J. Saenz, F. Casanoves, J.P. Carvajal, J. Gonzlez-Villalobos, B. Hernndez, A. Medina, J. Montero, D. Snchez-Merlo, F. Sinclair. 2014. Consistency in bird use of tree cover across tropical agricultural landscapes. Ecological Applications 24(1):158-168.

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110 CONTENIDO (Continuacin) Presencia de la paloma de collar (Streptopelia decaocto) en Tabasco, Mxico Sal Snchez-Soto ................................................... 97 Primer registro de ibis lustroso (Plegadis falcinellus ) y la gaviota menor de espalda negra (Larus fuscus ) en Guatemala Nstor Herrera y Luis Pineda ........................................ 101 Nuevos registros de avifauna para Costa Rica y el Parque Nacional Isla del Coco Esteban Herrera-Herrera y Guillermo Blanco-Segura .................... 104 Investigaciones recientes relacionadas a la avifauna ................................................................... 109

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Tipo de cuenta Moneda Ocina Cuenta Dgito Corriente Colones 061 000492 5 Cliente 15106110010004923 Cdula: 3-002-145040La AOCR es una organizacin abierta a todo pblico. El perl del asociado/a es muy simple: ser amante de la naturaleza y tener deseos de aprender sobre las aves. Cuota anual (enero diciembre) Socio regular: 10.000 colones Socio estudiante: 5.000 colones Puede cancelar personalmente en una charla de la AOCR o puede depositar la cuota en la cuenta de la Asociacin en el Banco Nacional de Costa Rica, segn la informacin en el cuadro. Despus, enve el comprobante por fax al nmero 2278-1564. Debe incluir el nmero del depsito, adems de los datos personales: nombre, apellidos, direccin electrnica y postal, telfono y nmero de cdula. Asociacin Ornitolgica de Costa Rica Apartado 2289-1002, San Jos, Costa Rica http://avesdecostarica.org La Asociacin Ornitolgica de Costa Rica (AOCR) fue fundada en 1993 para investigar, divulgar y promover diversas actividades que difundan el conocimiento de la avifauna costarricense y contribuyen a la conservacin de las poblaciones silvestres y sus respectivos habitats.

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La AOCR ofrece una charla a las 6:30 p.m. de cada segundo martes y una gira el domingo siguiente. Consulte a http://avesdecostarica.org para ms informacin. Los artculos de Zeledonia estn indexados por LATINDEX (www.latindex.unam.mx) y OWL (Ornithological Worldwide Literature) birdlit.org, Dialnet y EBSCO. Zeledonia se ha incorporado en la Biblioteca Digital del Caribe de la Universidad de Florida: www.dloc.com. El Boletn Zeledonia se publica semestralmente: junio y noviembre. Se distribuye a la membresa de la AOCR y por solicitud a bibliotecas y oganizaciones anes.Junta DirectivaDr. Alexander F. Skutch, Presidente honorario, In memoriam Miembro vitalicio honorario: F. Gary Stiles Rose Marie Menacho O., Presidente Pablo Camacho V., Vicepresidente Rosario Elizondo, Secretaria Walter Coto C., Tesorero Susana Garca B., Primer vocal Diego Quesada, Segundo vocal Ariel Fonseca, Tercer vocal Adilio Zeledn M., Fiscal

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