<%BANNER%>
HIDE
 Front Cover
 Copyright
 Main


DLOC



Cubile
ALL VOLUMES CITATION THUMBNAILS PDF VIEWER PAGE IMAGE ZOOMABLE
Full Citation
STANDARD VIEW MARC VIEW
Permanent Link: http://ufdc.ufl.edu/UF00098690/00022
 Material Information
Title: Cubile
Physical Description: Serial
Publisher: Grupo Musarana
Place of Publication: Coro, Venezuela
Creation Date: March 2011
 Subjects
Genre: serial   ( sobekcm )
 Record Information
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
System ID: UF00098690:00022

Downloads

This item has the following downloads:

( PDF )


Table of Contents
    Front Cover
        Front Cover
    Copyright
        Copyright
    Main
        Page 1
        Page 2
        Page 3
        Page 4
        Page 5
        Page 6
        Page 7
        Page 8
        Page 9
        Page 10
        Page 11
        Page 12
        Page 13
        Page 14
        Page 15
        Page 16
        Page 17
        Page 18
        Page 19
        Page 20
        Page 21
        Page 22
Full Text
5.00 Bsf.


Cubile-cubilis: Sustantivo neutro. Lecho, cama; dormitorio; morada; nido;
guarida, madriguera.
SUMARIO
A�o 4, n� 23 Marzo - Abril 2011
Dep�sito legal: pp200702FA2591
� Ediciones Madriguera
http://www.madriguera.ya.st
edicionesmadriguera@yahoo.es edicionesmadriguera@gmail.com Barrio Chimpire, calle Purureche entre calles Cristal y Chevrolet #87. Coro.
Editores:
- Ennio Tucci
- Mariana Chirino
- Jenifeer Gugliotta
- Oswaldo Ru�z
- Editorial. Los Musara�os.
Ennio Tucci 1
- El hombre y la piedra pintada.
Camilo Mor�n 3
- El �Oh! posmoderno de Juan Calzadilla y la espesura de una escritura. Elis Labrador 6
- Los anglicismos y el ingl�s. R.J. Petit Castellano 9
- Noche de ensue�o. Anakary V�squez 15
- Carnociocidades. Juan M. Carrasco D. 17
- Larga vida al manat�. Eva Elisa Urribarri Polanco 20
Portada:
- Payaso. Visita a Punto Fijo. Jenifeer Gugliotta.
- Sugerencias culturales 21
Rep�blica Bolivariana de Venezuela HECHO EL DEP�SITO DE LEY


Editorial
Ennio Tucci
"De pronto leemos que los poetas no deben pensar, sino dar en qu� pensar y mucha gente se convence de eso. Porque a esa gente le gustan los poetas castrados."
Jaime Jaramillo Escobar
I
Durante este tiempo, conociendo la personalidad de nuestra ciudad coria-na, nos hemos replegado para pensar mejor las cosas, y no seguir cultivando enemistades gratuitas con recitales, publicaciones y poes�a. En cambio preferimos abogar por un buen juicio y una actitud coherente (un tanto sumisa) ante la real hipocres�a de esta ciudad tan amada. As� hemos destinado largos meses de debates, discusiones, lluvias de ideas, acuerdos, desacuerdos y ahora hasta fanaticada (lo cual nos sigue pareciendo extra�o) para entender y sentenciar, de una vez por todas, de manera indiscutible e irrefutable, "y esto s� que lo digo con mucho respeto" (Nicanor Parra) que esta ciudad es y seguir� siendo hostil con la poes�a, los poetas, lo que huela a una u otra cosa, lo que se asemeje y lo que se nombre de esta forma: po�tico.
Por esta raz�n -que adem�s no estamos dispuestos a discutir- es que nuestra ciudad resulta un manjar para la poes�a, y es as� que sin esperar su benepl�cito, agradecimiento, cordialidad y hospitalidad, renunciamos atodo esto para darnos una soberana hartada de poes�a con la ciudad, que muy probablemente nos obligue a abandonarla antes de lo que pens�bamos, sea
f�sica, espiritual o mentalmente, pero desde ya la abandonamos po�ticamente y la dejamos a los poetas que quieran estar de acuerdo con ella.
No pretendan pues que sigamos las luminosas huellas de nuestros adorables poetas de las nubes. "Somos tierrafirmistas decididos" a marcar definitivamente un camino alterno, y as� lo declaramos hoy a las cinco de la ma�ana con el aullido de los perros callejeros y alguno que otro dom�stico.
Es necesario ser extremadamente modernos, ese es el objetivo, superar la crisis. No hay otro. Y no hay mejor forma de alcanzarlo que en la carencia de la misma crisis, en la cooperaci�n y en el trabajo colectivo.
Los musara�os comienzan con el d�a, posible es que esto dure s�lo un d�a, pero ese d�a ha de ser inolvidable. II
Nuestra labor es comprensible. Somos la nueva generaci�n, hemos de equivocarnos, no intentando: llegando a transgredir esta realidad, regirnos por nuestros propios principios que son los principios de la tierra; construir nuestros propios c�digos; quebrantar la prisi�n de esta ciudad, tan poco de sociedad y tanto de civil; profanar la seguridad de la tradici�n, la palabra bonita, sonora y condescendiente, la


2
palabra de misa de domingo, decente.
Somos transgresores por naturaleza pero no nos vean como agresores, no actuaremos contra el derecho de nadie. La ciudad es nuestro objetivo, porque tambi�n nos pertenece. Manifestamos nuestras razones para que se entienda nuestra posici�n, y no se manipulen nuestros actos.
Venimos a proponer. Si nuestra propuesta no tiene fundamentos, se cae, no da frutos, no trasciende. Est� en nuestras manos la conformaci�n de un sistema que nos permita desarrollarnos y echar adelante. Salir de este estancamiento y superar la guerra contra el talento, que ha emprendido esta gente contra nosotros.
Nos declaramos tierrafirmistas, antipoetas decididos, veloces musara�as que ya han cavado una madriguera, un buen arado para el porvenir de sus propuestas, una trinchera propia desde donde trabajar. Creemos necesario que la poes�a sea suficiente y autosuficien-te, que la cultura se mantenga por s� misma, que no tengamos que convertirnos en poetas producto, profesionales cotizados en a�os de experiencia, t�tulos, reconocimientos, recomendaciones; que la pol�tica del miedo no regrese al poder, que aunque regrese no nos atemorice; que se den las condiciones para que los artesanos vivan de su oficio. Creemos pues en la poes�a artesana de empanadas en paila.
Es importante invadir a la ciudad con poes�a, ya no s�lo con recitales o actos literarios en espacios convencionales, con p�blico convencional, tambi�n es necesario intervenir esta ciudad en los espacios no convencionales, en
los sem�foros, en el mercado, en las plazas, con carteles, sonidos, im�genes, lecturas, hojas de poes�a, de d�a y de noche, entre los m�s conocedores y los menos enterados. Es necesario que la ciudad se entere y transpire su propia poes�a.
III
Aseguramos que la ciudad hablar� de esto, lo condenar�, lo condecorar�, le rendir� homenaje y buscar� mil formas de ahogar el movimiento que ya ha comenzado. No temblaremos para frenar al que pretenda ganar indulgencias con nuestro trabajo, que es trabajo hu�rfano y hermano, no hijo ni sobrino ni ahijado de nadie. Haremos uso de todo lo que est� a nuestra disposici�n, pero nadie podr� hacer uso de nosotros, no estamos disponibles sino dispuestos.
S�rvanse abstenerse los interesados en hacerse acreedores de nuestro movimiento para justificar su trabajo. Trabajen. Musara�os son los que apartan humanidad de su tiempo para la poes�a extrema, la poes�a sin l�mites. "Aquellos que quieren callar a los poetas empiezan por ponerles l�mites" (J.J. Escobar).
Porque si no nos queda tiempo, qu� humanidad nos queda. Los que abogan por la coyuntura est�n quebrados por dentro, porque abogan por el quiebre. No somos coyunturales. Las coyunturas siempre favorecen a alguien y nunca a la poes�a. Creemos en la poes�a. O rompemos de alguna forma con la realidad o somos consumidos por ella. Somos pues, una familia en las buenas y en las malas, con ella nos comemos las verdes y las maduras.


W Ofi �fflE�ffi �MMB
Mgs. se. Camilo Mor�n
CIAAP-UNEFM
"Lo inimaginable es por ley inconcebible."
J. M. Cruxent
"Hay que afrontar las muchas consecuencias de la verdad."
J. M. Cruxent
Jos� Mar�a Cruxent am� entra�a- canas en el frente de Teruel, bien
blemente esta Tierra de Gracia. Lie- pronto se dedica a enfrentar una
gado a nuestro pa�s tras concluir la nueva lucha que habr� de llevarle
Guerra Civil Espa�ola, donde com- a lo m�s profundo del coraz�n de
bati� al lado de las tropas republi- su nueva Patria, profundamente en


4
la geograf�a y en el tiempo, y as� se compromete a rescatar para todos y cada uno de los venezolanos el eco esencial de nuestro pasado, la presencia perenne de nuestras ra�ces, la vigencia de nuestro acervo entra�able.
Hablar de la Arqueolog�a y la Antropolog�a en Venezuela espec�ficamente y en Am�rica m�s generalmente, es hablar de Jos� Mar�a Cruxent; su nombre est� ligado estrechamente al alba cient�fica de estas disciplinas en nuestra tierra y otras tierras americanas como Panam�, Jamaica, Brasil y Rep�blica Dominicana.
Para el jurado calificador del Premio Nacional de Ciencias de 1987, la contribuci�n del profesor Jos� Mar�a Cruxent se transparenta en "una amplia y constante trayectoria de cient�fico, investigador y docente; sus contribuciones en el �mbito de la arqueolog�a y de la antropolog�a; por la continuidad del esfuerzo creador en el marco de las Ciencias Sociales y Human�sticas; por su contribuci�n pionera en la en la creaci�n de instituciones cient�ficas de investigaci�n y docencia; por su presencia generosa en la formaci�n de varias generaciones de cient�ficos e investigadores y por el amplio esfuerzo de integrar conocimientos provenientes de distintas ramas de la ciencia." Por su parte, Cruxent dedic� el Premio Nacional de Ciencia al Estado Falc�n, como un generoso reconocimiento a la tierra que tanto le hab�a brindado: "En mi carrera -dijo en aquella ocasi�n-, la mayor satisfacci�n la he en-
contrado en los a�os de mis investigaciones en territorio falconiano. Me he hecho en Falc�n. Se lo debo a esta tierra. Verdaderamente, porque yo soy un provinciano y por retrueque el premio pertenece a Falc�n, a su Universidad y a los corianos." Palabras merecedoras del coraz�n de un hombre ardientemente enamorado de esta Tierra de Gracia.
Conviene que destaquemos el rasgo m�s singular de las inquietudes cient�ficas de Cruxent: su sentido est�tico. Sin duda, el gusto por el dato, por el informe cient�fico, por la descripci�n exacta, presentes est�n en sus trabajos; empero, sus inquietudes art�sticas, incluso filos�ficas, son fibra permanente en su obra. Su perseverancia aguda y tenaz se patenta en el estudio atento de nuestro pasado m�s remoto y de su lenguaje art�stico, en su ser pr�stino y esencial. La obra capital de Cruxent, en co-autor�a con Irving Rouse, ar-


5
que�logo de la Universidad de Yale, intitulada Arqueolog�a Cronol�gica de Venezuela, publicada por primera vez en 1958, va de la mano de ese sentido genuinamente art�stico y cient�fico. Se trata de una obra cl�sica, de consulta obligada en los estudios de la venezolanidad.
Como pintor, Cruxent form� parte de la avanzada del impresionismo abstracto en nuestro pa�s, d�ndole un impulso vigoroso. Alrededor del a�o 1960, particip� en la fundaci�n del movimiento informalista, con el grupo celeb�rrimo "El Techo de la Ballena", en alianza con Carlos Contramaestre, Juan Astorga, Juan Cal-zadilla, entre otros nombres destacados. El nombre de Cruxent es para la pl�stica venezolana sin�nimo de audacia, compromiso y lealtad para con lo tel�rico de nuestra tierra y nuestro pueblo.
Para decirlo con las palabras de Cruxent: "Me encuentro bien cuando mi pintura logra escapar a toda definici�n t�cnica y est�tica. S� que ella es el medio del que se sirve una
fuerza impetuosa, interna, para revelar lo desconocido de una realidad cotidiana. Experimento la sensaci�n de libertad de algo que me tiene inquieto noche y d�a; la obra que estoy gestando debo hacerla, es una inefable fatalidad. En mi intimidad vivo lo bello y lo horrible del mundo externo y siento profundamente mi vida interior, pero no me basta. Nada tan de verdad para un artista como tener la esperanza loca de captar un reflejo visible de su embrujamiento para plasmarlo en su obra." Y en otro lugar: "Mi experiencia me ha convencido que uno de los m�s fuertes s�mbolos de la Libertad es el Arte, que siempre es futuro, constante evoluci�n y desligamiento... Creo que el Arte debe ser un recurso o un medio que olvid� su objetivo. Su propia esencia, que es liberaci�n, no admite coacciones. Tiene que llegar puro a todos los hombres, y, muy especialmente, a esos seres esclavizados por tendencias que les conducen tan s�lo hacia objetivos materiales, razonables, pr�cticos y seguros.


HialO���mjMaiiiD (�&iffi)(B9m
Elis Labrador
El �Oh! rom�ntico que utiliz� Enrique de Ofterdingen para descubrir que el viaje por la naturaleza tambi�n es un viaje espiritual, aquel �Oh! con el cual se suicid� el joven Werther tan lleno de amor como de dolor, el �Oh! de Baudelaire dejando de ser lamento para ser advertencia po�tica, no es el mismo, definitivamente del �Oh! de Juan Calzadilla. Nuestro pa�s tan copioso en los modelos franceses e ingleses tambi�n tropicaliz� ese lamento en las voces de poetas como Ramos Sucre o Gerbasi por ejemplo. En otros casos se teji� una poes�a tel�rica donde la imagen no terminaba de liberarse porque era m�s importante el ornamento que el lenguaje. A�n en los a�os cincuenta nuestra tradici�n po�tica tiene esas reminiscencias conservadoras por

�01 c ' >'��'
.- .... .. ^__
no decir petrificadas. En estos a�os comienzan a surgir grupos con novedosas propuestas. Esto lo sabemos, somos herederos reaccionarios hasta de ellos mismos, son ellos quienes oxigenaron la din�mica cultural de esa �poca.
Uno de los primeros, quiz�s el m�s importante hoy en d�a es Juan Calzadilla. Ya desde los a�os 60 Juan comienza a escribir una poes�a de la calle, ligada directamente con las cosas comunes, vulgares (por ser temas no tratados en la poes�a) y cotidianas. Su escritura no es una contraofensiva a la tradici�n sino es una reinterpretaci�n a los conceptos vanguardistas expresados por Bret�n y compa��a. Es Juan quien relaciona justamente las propuestas de la vanguardia junto a otros artistas que se


1
consolidaron como un movimiento de protesta est�tica o guerrilla urbana ligada a la expresi�n art�stica, creando nuevas formas de vincular el arte con la calle y la vida.
El tema de la ciudad en la obra de Juan Calzadilla es una escritura latente y recurrente. El escritor adopta el espacio urbano para crear una ficci�n descriptiva en donde se evidencia que la ciudad posee m�ltiples formas y sentidos: el caos, la deshumanizaci�n y la alienaci�n son s�mbolos persistentes dentro del libro. Sin embargo, ante un espacio que no cede frente a lo urbano, porque obedece a una negaci�n de la memoria y del recuerdo de s� misma, el habitante necesita elaborar un �mbito interior y preciso en el cual puedan alternar las dos voces: la propia del autor, y la de la ciudad. Estos poemas confirman el inter�s de Juan Calzadilla por mantener esos dos espacios en comunicaci�n a trav�s de una escritura que imita a la ciudad sin perder la est�tica de lo cotidiano ni tampoco esa voz que sugiere otra lectura de lo inmediato: el poeta no s�lo personaliza a la urbe sino que le da lenguaje: "La ciudad no admite f�ciles adjetivaciones/ Aqu� el viento pasa de largo/ turbio como aliento de perro".
Pavimento con nuevo comensal Pronto, sin p�rdida de tiempo, despejemos ya la v�a Recojamos los trastos, el bast�n, el cad�ver del perro,
la polaroid, los papeles regados en el pavimento,
el malet�n, la abolladura triste
en el parafangos de lat�n, las ruedas
al aire, el sorbo de grasa en la piel,
las facturas que se iban a pagar,
el paraguas junto al silvyn,
la osamenta a discreci�n
Objetograf�a plural
que por un instante m�s
besa la goma tibia del asfalto
Sin p�rdida de tiempo, pronto,
borremos de la ciudad esta mala
impresi�n
con la prisa que se pone
en sacudir los restos del mantel
de la mesa ante la cual, de pie,
impaciente, aguarda un nuevo
comensal
Este libro que a su vez son dos libros Oh Smog seguido de una Cascara de cierto espesor es una reedici�n de dos poemarios publicados separadamente: el primero es de 1977 y el segundo de 1985. En este libro las dos caras se siguen contemplando, el rostro de la ciudad cambia sin que el habitante lo vea, el estoicismo, la iron�a, las im�genes siguen siendo presente y vigente treinta y tres a�os hasta el momento de la presente edici�n (2011). El otro poema-rio es una casa vista desde adentro, es la reflexi�n no del habitante sino del poeta. Juan sigue apostando por la brevedad, pero una brevedad sin ambages, sin descuidar los caminos de la poes�a porque para Juan el encuentro est� en la interpelaci�n del poema, es por eso que su escritura posee una vitalidad, fuerza, nitidez y comunicaci�n comparada como un vigoroso encuentro con la lucidez.


8 _
"Hazlo por tu cuenta
pero hazlo.
No te entregues a la
desesperaci�n porque, al
primer golpe
no sale de tu despejada
mente la maldita frase
po�tica.
La escritura autom�tica no
es una ni�era.
-Por favor, colabora."
Debo confesar algo, debo confesar que no hab�a le�do a Juan Calzadilla ni en la Escuela de Letras ni en la Escuela de la Calle, tengo reservado para m� el mejor encuentro; el de conocerlo primero y luego leerlo. He escuchado que a los poetas no se les conoce sino que se les lee, eso no es verdad. Tengo la fortuna de
haber editado este poe-mario cotej�ndolo con las primeras ediciones, . conversando con Juan w^tW sobre ciertos cambios, agregando otros que el mismo poeta hab�a autorizado, etc. La ^?acrto^Hl Portada y contraportada del libro es inconfundible, la integran tres obras del propio poeta, un autoretrato y en la tripa detalles de otros cuadros. La Biblioteca Ayacucho presentar� en la FILVEN 2011 una selecci�n de sus textos, vale la pena hacer ese recorrido por su poes�a, yo me entretengo por los momentos con Oh Smog seguido de una Cascara de cierto espesor.
Sobre el autor: Altagracia de Orituco (Gu�rico) 1931. Poeta, ensayista, pintor y cr�tico de arte venezolano, renovador de la din�mica cultural que se desarrolla en los a�os 60, per�odo en el cual fue miembro - fundador del grupo conocido como "El Techo de la Ballena" (1961-1969). Iniciador de los talleres literarios en el pa�s con La gaveta ilustrada, Premio Nacional de Artes Pl�sticas 1996, fue director del museo Emilio Boggio, subdirector de la Galer�a de Arte Nacional, director de Imagen y homenajeado en el VI Festival Mundial de Poes�a (2008). Su obra es extensa e inquieta, ciertas reminiscencias de los movimientos vanguardistas se refleja en su escritura. La preocupaci�n est�tica de Juan Calzadilla se puede resaltar mencionando algunos de sus t�tulos: La torre de los p�jaros. (1955), Dictado por la jaur�a (1962), Malos modales (1965), Ciudadano sin fin (selecci�n, 1970), Obras singulares del arte en Venezuela (estudio, 1972), Diario para una poes�a m�nima (1986), Tema para el pr�ximo silbido (1991), Epigramas y otras irreverencias (Antolog�a, 2009) y una edici�n conmemorativa sobre El techo de la ballena por los 40 a�os de Monte �vila Editores Latinoamericana.


9
m sssMsm
�En las d�cadas correspondientes al per�odo de transformaci�n de Venezuela en pa�s semicolonial, hay un fen�meno de difusi�n cultural, que se desarrolla con la misma fuerza con que se incrementan las inversiones de "excedentes de capital". La causa de este fen�meno es simple: los monopolios internacionales, conjuntamente con la exportaci�n de mercanc�as y capitales exportan modelos de conducta, patterns, ideas, etc., etc.� Federico Br�to Fiaueroa
�Ense�emos a los bulliciosos pobladores que ahora llegan a Venezuela; ense�emos, tambi�n, a los propios venezolanos todo lo que puede decirse en Espa�ol sin acudir a las lenguas extra�as� Mariano Pic�n Salas
1. Contexto sociocultural de los anglicismos
Con el nombre de extranjerismo se designa un vicio ling��stico consistente en emplear voces y m�dulos sint�cticos pertenecientes a otros idiomas, en detrimento de las voces y estructuras propias de la lengua materna. Los extranjerismos se clasifican de acuerdo con su origen idio-
m�tico. En este caso, los anglicismos son aquellos giros o vocablos provenientes de la lengua inglesa.
Esta definici�n nada nos dice acerca de lo que hay tras el uso de anglicismos, no especifica ciertas implicaciones ideol�gicas y socio-culturales que tiene el uso abusivo


10
Detr�s de todo imperio va su lengua, y �sta es la que codifica los modos de pensamiento, la forma de aprehensi�n del mundo o de ingreso a la cultura, que no es sino un tramado semi�tico.
e inconsciente de este tipo de expresiones, como tampoco refiere mayores datos sobre la circunstancia en que ha tenido esta propagaci�n agresiva de xenismos en el orbe de habla hispana.
Dig�moslo de una vez: las locuciones o frases inglesas han ingresado al habla hispana (aunque ac� me centro precipuamente en el espa�ol de Venezuela) a causa del expansionismo econ�mico y tecnol�gico estadounidense, la difusi�n del modelo de vida norteamericano a trav�s de productos como la m�sica, el cine, programas televisivos, revistas, etc., esto es: a trav�s de la industria cultural de masas, cuyo fundamento operativo es la comunicaci�n, proceso �ste que no es sino un fen�meno de lenguaje: veh�culo transmisor de valores. Detr�s de todo imperio va su lengua, y �sta es la que codifica los modos de pensamiento, la forma de aprehensi�n del mundo o de ingreso a la cultura, que no es sino un tramado semi�tico.
El tema de los anglicismos importa por las consecuencias sicol�gicas e ideol�gicas que acarrea este vicio ling��stico. Hay gente que exalta el paradigma sociocultural estadounidense, su lengua; y, consecuentemente, creen que hay m�s distinci�n y estilo en el uso de anglicismos. (�I prefer my english� dijo una
estudiante universitaria. N�tese el acento afectivo al decir �mi ingl�s�, siendo venezolana. �No es una declaraci�n de valores, o sea: de una ideolog�a? �No delata una rebaja de su dignidad como hispanohablante? �Porqu� no prefiere su espa�ol?).
Todo ello es evidencia de una conciencia ling��stica desinteresada por la unidad idiom�tica. Hay quienes justifican el uso de xenismos arguyendo que tales �aportes� enriquecen el espa�ol. No ven que estos calcos l�xicos m�s bien empobrecen la lengua, pues terminan desplazando las expresiones del idioma materno.
La verdad es que no hay necesidad, en ninguna lengua, de apelar a extranjerismos si la lengua materna cuenta con voces para designar un referente dado. La importaci�n de un extranjerismo se justifica s�lo cuando la lengua receptora no ofrece ninguna forma para denominar una determinada realidad. De resto, los xenismos son harto inanes. �Por qu� �tipear�, si lo correcto es �mecanografiar�? �Por qu� tenemos que decir �show� si podemos decir �espect�culo�? �Por qu� �blue jean� si disponemos de �pantal�n�?�Por qu


11
decir �ticket� si tenemos �boleto�? �Por qu� el prescindible �e-mail� si tenemos el castizo �correo�? �Por qu� �fuII� si contamos con �lleno�, �pleno�, �harto�, �ahito�, �repleto�, �atestado�, �plet�rico� y otras expresiones sin�nimas, todas preteridas por una sola forma ajena a nuestro idioma? �Por qu� afirmar o convenir con el in�til �Ok�, si podemos decir �sin incurrir en inexpresivi-dad o imprecisi�n� �s�, �de acuerdo�, �no hay problema�? �Por qu� �spray� si nuestra lengua nos ofrece �pulverizador� y �atomizador�? �Por qu� �record� si contamos con �marca� y �plusmarca�? �Por qu� �chance� si tenemos �oportunidad�? �Por qu� �ir de shoping� si lo correcto es �ir de compras�? (Nada m�s pleo-n�stico y risible que un nombre como �Centro Comercial Shopping Center�, que traducido dir�a: �Centro Comercial Centro de Compras�). �Por qu� �supermarket� si lo tradicional es �supermercado�? �Por qu� �opening� si lo propio es �apertura�? �Por qu� �messenger�, poor qu� �marketing�, por qu� �web�, por qu� �staff�, por qu� �stop�, �pen drive�, �freezer�, �cool�, �fashion�, �sexy�, �car wash�, �stand by�, �face to face�, �password�, �feed back�, �CD�, �DVD�, �VIP�, etc.?
Otros anglicismos se han adaptado a la fon�tica y ortograf�a espa�olas, convirti�ndose as� en anglicismos no patentes, como los denomina Chris Pratt: calcos que igualmente son de f�cil identificaci�n: pana (�partner� = compa�ero), guate (�water�, de �WC� = �Water Clo-
set� = letrina, retrete), guaya (�wire� = cable, alambre), cachar (�to cat-ch� = agarrar, atrapar), guachim�n (�watchman� = guardi�n, vigilante), suiche (�switch� = interruptor), s�n-duche (�sandwich� = emparedado), parquear (�to park� = estacionar), chequear (�to check� = comprobar, controlar, revisar), formatear (�for-mat� = borrar �programas de computadoras�), internalizar (�to inter-nalize� = interiorizar ��acaso existe �externalizar� en la norma culta de nuestra lengua?�), chor, chores (�short� = corto, pantal�n corto, bermuda) entre otras expresiones.
En Venezuela, ha sido el establecimiento de la industria petrolera el hito que ha dado lugar al ingreso de anglicismos. Brice�o Iragorry, en su magistral Mensaje sin destino, nos lo refiere: �Los crioll�simos obreros de la explotaci�n petrolera empiezan a hablar una jerga vergonzosa�. Y en su novela Mene, Ram�n D�az S�nchez testimonia este contacto con el ingl�s, este hibridismo ling��stico: �Ya no eran s�lo rubios e indios sobre la tierra mordida. Cada ma�ana arribaban nuevos buques repletos de hombres extra�os, de lenguas extra�as, de colores extra�os. Babel hizo carne su mito sobre este trozo de tierra calenturienta�; �el catire hizo con la raqueta un brusco movimiento de impaciencia y le grit� con aspereza: -Come on! Come on! �D�me la bola!�; �Grandes tablas blancas con grandes letras negras, a las puertas de campamentos y talleres, a la vera de las tuber�as y en las plantas de maquinarias, advert�an: "No parking


12
here", "Drive slowly", "It's strictly prohibited to smoke here"�; �Les divert�a sobremanera o�rse llamar por los nativos con el dulce calificativo de maifr�n. -�Mi amigo!... �Oh, mi amigo! No esperaban bondad tanta. Pero andando el tiempo vinieron en la cuenta de que quiz� no fuera cosa
2. Discursos apolog�ticos del ingl�s
de alegrarse. En la manera como el nativo suele decir maifr�n creyeron descubrir una posible confusi�n sem�ntica. Siendo el sentido lo que da valor a la palabra, maifr�n puede, llegado el caso, significar gorila o algo semejante�.
Actualmente, la persistencia de anglicismos en el habla, y aun en la escritura, d�bese al esnobismo de ciertas gentes, a falta de conciencia ling��stica, a una educaci�n negligente, al impulso que se le ha dado al modelo de vida estadounidense a trav�s de empresas televisivas, cinematogr�ficas y musicales, propagadoras de modas. Todo lo cual constituye un valor colonizador.
El ingl�s ha sido utilizado, en este sentido, para expandir la hegemon�a norteamericana. Lo demuestra esa falacia que circula desde hace d�cadas, seg�n la cual el ingl�s es �el idioma universal�. �Por qu� dicen que el ingl�s es �universal� si jam�s ha existido un idioma tal?... Remit�monos a datos demogr�ficos: el chino, lengua que cuenta con el mayor n�mero de hablantes (1.200.000.000, aproximadamente), nunca ha sido considerado idioma universal. Lo mismo cabe decir del espa�ol, hablado y escrito en Espa�a y en la mayor parte del continente americano por aproximadamente 400.000.000 de personas. Del mismo modo, el �rabe, cuarta lengua m�s hablada en el
mundo, nunca ha sido considerado idioma universal... �En qu� reside, entonces, la supuesta universalidad del ingl�s, si en comparaci�n con el chino posee un n�mero inferior de hablantes? Hay quienes justifican la �universalidad� del ingl�s arguyendo que es la lengua del comercio internacional y de los negocios. �Tal criterio es arbitrario! Nosotros, hispanohablantes, podr�amos decir que el castellano es tambi�n idioma universal porque cuenta con una tradici�n literaria y filos�fica secular, riqu�sima, que lo ubica en un lugar privilegiado en el panorama del pensamiento y las letras. �Cu�l de los dos razonamientos tiene mayor peso? La verdad, repito, es que no existe idioma universal alguno.
Han pretendidoadjudicarletales-tatus al ingl�s present�ndolo como �la lengua del dinero�. Por ejemplo, desde hace a�os viene transmiti�ndose, desde el pa�s donde time is money, un programa que invita a comprar Autoingl�s Total, curso audible para aprender ingl�s ideado por Frank Rodr�guez, profesor de una universidad estadounidense. El programa consiste en una entre-


13
vista al citado profesor Rodr�guez y en testimonios de personas �exitosas� que avalan la eficacia de Auto-ingl�s Total. Algunos de esos testimonios rezan as�: �Autoingl�s Total es el curso para progresar�; �Compar� los anuncios clasificados y me di cuenta de que la gente biling�e gana m�s dinero. Estaba perdiendo una gran cantidad de d�lares�; �Hoy en d�a, quien no hable ingl�s, se queda atr�s�; �Las ganancias ser�n s�lo para m� (palabras de un vendedor que deb�a pagar los servicios de un traductor); �No se quede atr�s, compre Autoingl�s Total, perciba mayor cantidad de d�lares� (palabras de Frank Rodr�guez); �No existe empleo con sueldo decente que no exija una buena dosis de ingl�s�; �No se quede atr�s, �brales las puertas a las oportunidades�... He aqu� la ideolog�a estadounidense puesta en evidencia por en�sima vez: el utilitarismo y materialismo desmedidos, la avidez de dinero.
En esta l�nea se orientan otras empresas de ense�anza del ingl�s. Sostienen su discurso sobre la mis-
/comercial/ /progreso/ /r�pido/ /f�cil/ /divertido/ /abre muchas puertas/
ma idea de �progreso�, ��xito� y �ganancia monetaria�. Veamos: �Estudie ingl�s. Queremos hacer del ingl�s su primera lengua� (Academia
Americana); �Ingl�s. �No pierda esta oportunidad! Aprenda el idioma m�s comercial del mundo. R�pido, f�cil y divertido� (Instituto Alpha Learning); �Aprender ingl�s te puede abrir mucha puertas. Progresa hablando ingl�s� (Berlitz).
Estos discursos responden a los t�picos mecanismos semi�ticos de la publicidad; presentan a las instituciones y al ingl�s como necesidades; revisten al objeto semi�tico �ingl�s� de asociaciones secundarias, no pertenecientes a la estructura significativa propia del lexema, esto es: lo cargan de valores connotativos (�universal�, �su primera lengua�, �el idioma m�s comercial del mundo�, �es una conexi�n global�, �abre oportunidades�, �implica progreso�, �r�pido, f�cil y divertido�, �te puede abrir muchas puertas�); finalmente, instan al destinatario del mensaje a estar en conjunto con el objeto de deseo: saber ingl�s, y con ello la conjunci�n con los valores instaurados en la trama semi�tica publicitaria.
Visualicemos en el cuadro semi�tico el juego de valores implicados:
/no comercia]/ /atraso/ /Ionio/ /dif�cil/ /aburrido/ /abre pocas puertas/
La visi�n ideol�gica que se desprende de este an�lisis es ostensible y ya ha sido referida: s�lo lo comercial garantiza el progreso, y el ingl�s


14
El ingl�s ha sido utilizado, en este sentido, para expandir la hegemon�a norteamericana. Lo demuestra esa falacia que circula desde hace d�cadas, seg�n la cual el ingl�s es �el idioma universal�.
es �el idioma m�s comercial del mundo�, lo que significa que el ingl�s es �la lengua del progreso�. Las dem�s lenguas no son comerciales, lo cual hace que conlleven atraso. Como el progreso es un valor del que nadie renegar�a, todos deber�an hablar ingl�s; de tal manera, se har�a realidad la consigna del ingl�s como idioma universal. Queda expuesto, pues, el sofisma, del que parten estas empresas para expandir la cultura y el modelo de vida y de pensamiento de Estados Unidos, para instaurar un neocolonialismo con base en la manipulaci�n idiom�-tica.
No ignoro que los calcos l�xicos constituyen un fen�meno presente en la historia de toda lengua. Nadie niega, por ejemplo, que el lat�n haya incorporado vocablos de otros dialectos y lenguas. Nadie pone en duda que la antigua variedad hisp�nica del lat�n recibi� el influjo l�xico de lenguas como la germ�nica y, sobre todo, del �rabe. Como tampoco se duda de la influencia francesa e italiana en el espa�ol contempor�neo. Pero no menos cierto es que en nuestros d�as debe prevalecer el principio de la unidad idiom�tica, no la actitud pasiva de la aceptaci�n indiscriminada, derrotero por el cual se desemboca m�s bien en la fragmentaci�n dialectal...
Tampoco me opongo al aprendizaje de otras lenguas. Pienso, como Esaias Tegn�r, que �trasladarse desde la lengua propia a una extra�a es tan formativo como viajar a un pa�s extranjero�; no como Frank Rodr�guez, quien sostiene que �estudiar idiomas es aburrido�. Claro est�, lo dice porque el fin trazado para su Autoingl�s Total es meramente lucrativo y utilitario, no human�stico. Valdr�a la pena enrostrarle al profesor Rodr�guez las palabras de Mariano Pic�n Salas: �Que el idioma nos sirva no s�lo para comprar y vender y para las relaciones elementales de las gentes, sino para un goce superior del alma que a trav�s de aquel configura el mundo�. La diferencia de talante que separa a Rodr�guez de Pic�n Salas es sideral, como puede apreciarse.
Lo cuestionable, en fin, es el uso de anglicismos prescindibles y la falacia de que el ingl�s es �el idioma universal�.
Nota Final: Estas reflexiones no obedecen a filiaci�n pol�tica alguna. Est�n hiladas al margen de todo sectarismo partidista.


15
En las profundidades de un ca- mansi�n era un joven ciego llamado
vernoso suburbio estaba ubicada Agust�n, quien viv�a de las regal�as
una peque�a mansi�n subterr�nea de su padre, un acaudalado empre-
que se comunicaba con un desven- sario decepcionado de su hijo,
cijado edificio. Estaba llena de lujos El joven Agust�n viv�a encerrado
que hasta el m�s rico matar�a por en su palacete, el cual llam�: "noche
pasar un d�a all�. El propietario de la de ensue�o". Este joven era bien pa-


16
recido, un poco agrio al trato, siempre vest�a de esmoquin y nunca se quitaba unas gafas oscuras a pesar que pasaba la mayor parte del tiempo encerrado en el s�tano. No permit�a que Lucas, el mayordomo, se acercara y mucho menos entrara. El mozo a veces escuchaba bramidos de adentro, cuando el amo se encontraba all�. Agust�n siempre le advert�a con recelo: - Lo que sea que escuches, jam�s abras la puerta.
Espor�dicamente Agust�n sal�a y siempre lo hac�a bien entrada la noche. Lucas, nunca sab�a hacia d�nde iba o c�mo se las ingeniaba para valerse por s� mismo, ya que nunca le ped�a que lo acompa�ara. Al regresar a la mansi�n, tra�a consigo a j�venes doncellas que ten�an un com�n denominador, todas ten�an los ojos oscuros. Estas doncellas sal�an del s�tano despu�s de pasados dos d�as, siempre ten�an un aspecto turbado y cuando ya se hab�an ido, el joven Agust�n sal�a furioso y trataba a Lucas con desd�n, m�s de lo que acostumbraba hacerlo.
Un d�a cuando el mayordomo hac�a limpieza, sinti� un olor putrefacto que exped�a de las escaleras, intrigado se acerc� al s�tano y el olor se intensific� m�s. Llam� con los nudillos, nada, intent� por triplicado, pero el silencio reinaba dentro. As� que avis� al amo que entrar�a. Cuando gir� el pomo lo hizo con cautela, al abrirlo, un olor nauseabundo choc� contra su olfato. Sac� su pa�uelo y se lo puso en la boca. Cuando divis� el lugar hab�a una oscuridad envolvente, trat� de buscar
el interruptor, cuando lo encontr�, lo accion� y una corriente el�ctrica de terror cubri� su cuerpo. Una mujer estaba tendida en un camastro met�lico, no ten�a ojos, era la joven que hab�a llevado el amo Agust�n hac�a dos d�as. Cuando se recuper� de la conmoci�n, se vir� y vio al joven Agust�n sentado en su escritorio como muerto y sangre emanaba de sus sienes, cuando le acomod� la cabeza para verlo, unos profundos ojos inyectados de sangre lo miraban, eran oscuros como la noche. Nunca hab�a visto al amo sin las gafas oscuras. En su mano estaba una vieja fotograf�a ensangrentada, de la mujer morena, con unos profundos ojos oscuros y ten�a en los brazos a un ni�o sin iris, solo vac�o en sus ojos. En el escritorio que estaba al frente de �l hab�a una nota. Dec�a lo siguiente:
"Mujer de mis ensue�os que has sobrevivido de recuerdos vagos. Trat� de buscar un parecido contigo, pero no lo encontr�, s�lo tu ceguedad es lo �nico que me dejaste. Trat� de tener tus ojos pero he fallado. Una vez m�s fall�, pero fue para siempre, s�lo falta verter mi sangre sobre ti."
-�Lucas!- El mayordomo despert� en sudor. Se repuso lo m�s pronto posible para atender al amo. Cuando va a su encuentro, la puerta del s�tano est� abierta. Vacila. Agust�n sale con una espl�ndida sonrisa, sin gafas y sus ojos... sus ojos no est�n.


17
i
Revivo el fragmento tecnol�gico, inerme sufre sobre mis toros lidios la soledad, luego del sexo en un cuarto azul. Mi vista recupera poco a poco su ansiedad griega en un pozo sanguinolento de carnes saban�colas que en desacuerdo huyen de dios; esa carcaza maniquea o a la vez imprecisa f�rula exquisitante. Maquino hoyos a Rimbaud.
Asceta mir� los brazos plagiar cantares a los cielos, cemento apol�neo se derrite ante su presencia de humos, abor�genes, inciertos... esos brazos -�all� van! -dije -�se les escapan ef�meras nubes -barbas de dioses- a trav�s de los huecos de bloques infernales! �resisto!
... las nubes se fueron turbando cantares de hombres, en caparazones de gatos muertos, con vida aliciente y en piedras motoras, escuch� esa ma�ana a Zarathustra decir que el Zend Avesta apestaba a los huecos mitol�gicos de la perdici�n.
Nunca le entend� bien, por supuesto
^* que menos ahora.
III
Mesi�nicos ruidos aturden mis narices experimentadas en las manos de rugientes mujeres-locura; amo extraerles gritos capr�neos en medio de la luz de lo oscuro, que canta mil veces mi ritmo sincero de


18
inocente campo de ubres, sentado en las camas de 31.000 Monterrosos hediondos, de rayadas gavetas y ba�os vitreos, hallar� los amores de puerto, sin barcos ni uniformes bonitos que madres env�an rellenos de carne a las bocas mismas de Sirte.
IV
Me cans� de pisar -atado de huesos
sintientes- los mismos barros,
los mismos clavos de tu cruz, poeta,
siendo as� que algunas veces tem� ser
el demonio de los pobres,
cuando perduran en el aire las
extensiones de mi efluvio.
cre� por un momento que fui el
insecto
que se comi� la triste mirada de Kafka;
realmente fue aquella vez que me fui por los despe�aderos, para meditar mi vuelta
a ese lugar de llamas
donde la fiesta de los milenios hierve
como la can�cula.
supe por un momento a d�nde deb�a
ir,
pero decid� quedarme solo, pensando un segundo regreso a este infierno,
donde la vida es s�lo el recuerdo de un demonio
que medita solitario en un despe�adero.
V
Trajinando los modelos, caminando las calles del olvido, triste me cobijan las gotas del llanto maligno del �ngel.
por m� compasi�n nadie sinti� en el fondo de los muladares: son fr�os que calientan nuevas esperanzas de vida.
llevo los pies revestidos de piel �oh! �esa piel! y el barro agudo, metido en la vena que atraviesa de largo mi muslo.
sigo en esta v�a de vidas grises,
sigue llorando ese �ngel; sus
l�grimas enfrentan amor�os
con los postes, los cables,
las l�mparas, que sonr�en su luz y
pareciera
se alegraran con mis penas.
antes sol�a ser torre,
a mi base atracaban severos barcos
sensuales,
blasonaban all� fehacientes sus mitos
y acud�an miles de aromas... uno se qued� ayer en el puerto: alist� mis ca�ones y lo elev� -�35 mil pies de altura!-para luego dejarlo caer en el Orco vecino de mis penas.
VI
�Excomulgado soy! �de los campos soy fugitivo!
una santa inquisici�n me persigue en mis remansos, en mis imaginarios desiertos, en mis selvas secas, en mis piernas que sudan
al correr en pos del demiurgo, cuando era ni�o fui feliz en el seno de los bloques rojos; eran sangre los hirsutos hoyuelos en donde moraba una ara�a


19
que alimentaba con mis ocios, �hurgaba en las gavetas por vida! necesario era que alimentara a mi ara�a;
a la ara�a de todos, a la ara�a del mundo.
la noche visti� esos campos semejando el cr�neo desnudo de un dios milenario.
VII
Los perros sonr�en dentadura gris con se�as verdes, empiezo a sentir que me destrozan la carne -reviso mis entra�as- mientras la lluvia golpea el adusto techo de mi casa, las murallas, mis murallas, est�n tan d�biles; me apartan de ese mundo que se moja oscuro, nulo, llueve m�s fuerte, empiezo a sentir piedad por las hormigas; dentro de m� una ciudad de lujuria en llamas azules, un templo, mi dios. yo.
VIII
-�Moribundo! -dijo. -�T�palo con glorias! -exclam�. A�n vest�a la injuria de su vida, y re�a y gem�a y lat�a su mierda en las manos de Pr�apo.
XIX
Me sue�o
en los urinarios
de tu mente
olvido recuperarme
sucio
me sue�o.
X
Yaces los sue�os, -juguete m�stico-�extra�as tu nocturnidad? eres la voluble cruz de los desdentados, cuando los perros orinan tit�nicas luchas.
XI
La noche...
la odio, odio la noche...
es como una ara�a sofista
que asoma sus patas
fuera de los autos
y sostiene paradigmas,
y te hieren con candelabros
de huesos...
... y los d�as, poemas transmodernos llenos de corta��as infectados,
agujas silentes, hipod�rmicas, alegres prost�bulos de sumisi�n cotidiana.
Juan N. Carrasco D.
(Caracas 1980). Vive en Santa Luc�a, Valles del Tuy, estado Miranda. Estudi� dibujo y pintura en la Escuela de Artes Visuales "Crist�bal Rojas" y en la Escuela de Artes Pl�sticas "Don Rafael Monasterios", de Santa Luc�a.


20_
Soy la bruma que yace en l�gubre laguna, soy quien se estremece ante el ruido de motores que tantas veces me lastiman.
Soy a quien su habitad lo han degradado, soy aquel quien ha visto como mis hijos y familiares mueren en redes, y oye sus gritos desgarradores. Les agradezco a quienes visionan mi desaparici�n, pero solo se quedan sentados.
Os agradezco que hablen bien de m�, pero no me ayudan a buscar buen refugio.
Soy yo, el Manat� que llora en la ribera, que antes fue el para�so donde Ojeda me vio y me llam� "Sirena Encantada".
Pero ahora estoy s�lo, asustado y desamparado. S� a mi conservaci�n, no a mi extinci�n.
Solo te pido que no lo hagas tanto por m�, sino que te acuerdes que compartes este planeta y somos hijos del mismo creador.
Reflexiona si alguna vez fueses t� quien me pidiera este favor.


Exposici�n de arte:
"D�a de la Mujer. Homenaje a Miriam Mej�a". Museo Diocesano de Coro.
"Es una Colectiva de mujeres artistas pl�sticos organizada por la Fundaci�n Expresi�n Femenina. Esta muestra forma parte de la serie de homenajes que esta fundaci�n realiza anualmente para resaltar los valores culturales de las mujeres del estado Falc�n. En esta oportunidad la artista pl�stico Miriam Mej�a recibi� este galard�n por su trayectoria art�stica."
Recomienda: Mariana Chirino
Btog:
"Laboratorio de Artes Urbanas". http://labo-ratoriodeartesurbanas. blogspot.com/.
"Este blog muestra el trabajo que realizan desde la comunidad cultural Tiuna El Fuerte (Caracas), el cual es un espacio para fomentar experiencias de educaci�n alternativa y popular de j�venes, �orientado hacia su formaci�n sociopol�tica cr�tica, la estimulaci�n de sus capacidades creativas y la profesionalizaci�n en el manejo de las t�cnicas involucradas con las expresiones de la cultura urbana�."
Recomienda. Ennio Tucci
Pel�cula:
"Diarios de motocicleta".
Dir. Walter Salles. (2004)
"Trata acerca del viaje realizado en 1952, inicialmente en motocicleta, a trav�s de Am�rica del Sur por Ernesto Guevara y su amigo Alberto Granado. Durante el desarrollo de la aventura, "El Che" Guevara se descubre a s� mismo transformado por sus observaciones de la vida de los empobrecidos campesinos ind�genas..".
Recomienda: Jos� Leonardo Chirino
Libro:
"Agust�n un ni�o especial". Gioconda Cunto De San Blas. (Monte
�vila Editores)
"El testimonio recogido aqu� abre perspectivas de crecimiento a ni�os con el S�ndrome de Down, desde la experiencia de Agust�n y su grupo familiar. En esencia trata sobre la vida de Agust�n, un ni�o con s�ndrome de Down, abordando las dificultades vividas por sus padres y su propio desarrollo en la vida".
Recomienda: Erika Estrella
Si quieres incluir tu sugerencias escr�benos al Facebook: Grupo Musara�a o a edicionesmadriguera@yahoo.es


Revista marginal para la promoci�n cultural y literaria
Encu�ntrala en
Librar�as dol Sur Coro.
C.G. Gosla Azul primar piso.
Arto on la Callo.
Paseo Arlosanal clol �lub Bol�var
O
Desc�rgala desde
www.madrigiiora.ya.st