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Permanent Link: http://ufdc.ufl.edu/UF00098604/00023
 Material Information
Title: Correo de Nicaragua
Physical Description: Serial
Publisher: Colectivo Sandino Vive
Place of Publication: Managua, Nicaragua
Publication Date: 01-2013
 Subjects
Genre: serial   ( sobekcm )
 Record Information
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
System ID: UF00098604:00025


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1 Informacin, anlisis y debate N o 10 junio-julio 2010 Informacin, anlisis y debate N o 25, enero-febrero 2013 Zonas Francas: fbricas de empleo Fotos Jairo Cajina

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Correo es una publicacin bimestral del colectivo de comunicadores Sandino Vive, del Instituto de Comunicacin Social. Los materiales publicados por Correo pueden ser reproducidos total o parcialmente por cualquier medio de informacin citando la fuente. Suscripcin militante : US$ 50.00 anual Precio unitario en Nicaragua: C$ 50.00 Telfono: 2250 5741 correodenicaragua@gmail.com sumarioao 5 nmero 25 enero-febrero 2012 Consejo de Direccin: Carlos Fonseca Tern Gustavo Porras Orlando Nez Scarlet Cuadra Waters William Grigsby Vado Articulistas: Aldo Daz Lacayo Jorge Capeln Mara Antonia Lpez M. Toni Solo Produccin: Marialuisa Atienza Flix Surez Narvez Diseo y diagramacin: Heriberto Morales Sandoval Editorial: Hacer revolucin tambin en los mediosZonas Francas: fbricas de empleo Izquierda latinoamericana gobierna en oposicin frente al sistema Poder y vanguardia en la Revolucin Sandinista Nicaragua, Colombia y el Mar Caribe Oligarqua global y crimen organizado Todos somos Chvez La paz, el nico camino Chavismo, guerra meditica y la leccin del pueblo venezolano Entrevista a Carlos Fonseca en La Habana 3 5 15 20 30 41 46 53 55 59

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3 editorialHacer revolucin tambin en los mediosEl Frente Sandinista de Liberacin Nacional (FSLN) tiene una trayectoria que lo hace diferente al resto de fuerzas polticas revolucionarias que ejercen el poder en Amrica Latina: inici en 1961 como movimiento guerrillero, encabez una insurreccin popular que lo llev al poder en 1979, condujo la defensa patria para derrotar la agresin imperialista norteamericana entre 1982 y 1989, organiz las primeras elecciones libres en la historia de Nicaragua en 1984 y en 1990 acat la voluntad popular cuando tras su derrota electoral entreg el gobierno a Violeta Chamorro. Desde entonces, bajo el liderazgo del Comandante Daniel Ortega, el FSLN dirigi la resistencia popular contra el neoliberalismo en los aos 90, articul una hbil estrategia poltica, incluyendo una amplia alianza electoral y social, que le permiti crear las condiciones para retornar al poder poltico y ganar las elecciones en 2006 y desde 2007, realiza un gobierno que ha venido restituyendo al pueblo nicaragense sus derechos sociales y fuerza hegemnica en la sociedad nicaragense. Para esta segunda etapa de la Revolucin Popular Sandinista, el FSLN se ha trazado como objetivos fundamentales abatir el desempleo y erradicar la miseria y la pobreza que afectan a ms del 50% de los seis millones de Nacional de Desarrollo Humano, en el cual destacan dos grandes lneas: primero, los proyectos estratgicos, entre nal de carreteras. Y segundo, priorizar la inversin en el sistema educativo (primera infancia, preescolar, primaria, secundaria, tcnica y universitaria). De manera simultnea, el FSLN ha emprendido una profunda transformacin del sistema poltico del pas, con nfasis protagnico de jvenes y mujeres, promoviendo y facilitando la organizacin de cada comunidad, a partir de la familia, para que ejerzan el poder de manera integral, y subordinando las estructuras de gobierno a las decisiones tomadas por la comunidad organizada. Este cambio revolucionario en la propia Constitucin de la Repblica, para transmutar el sistema vigente de partidos polticos y de mocracia representativa, a uno donde el poder radi que efectivamente en la ciudadana, cuyas decisiones deben ser vinculantes para todo el andamiaje institucional formalmente constituido. Sin embargo, ms all de la organizacin o de las leyes, se trata de una tarea estratgica fundamentalmente cultural e ideolgica. Es, fundamentalmente, una batalla cultural e ideolgica. Cultural, porque para que la transformacin revolucionaria sea irreversible hace falta evolucionar de los valores individualistas y mezquinos inherentes al capitalismo, a valores comunitarios y solidarios propios del socialismo. Ideolgica, porque los militantes del FSLN deben asumir que su papel no es mandar para que los dems obedezcan, sino propiciar las condiciones que permitan a la ciudadana organizada, sin exclusiones de ninguna ndole, ejercer el poder desde la comunidad.Los medios son para entretener, informar, formar y servir. En esas cuatro dimensiones, conviene iniciar un proceso crtico y autocrtico para revisar y repensar las misiones de cada uno, en sus diferentes especialidades (audiovisuales, digitales, escritos), de manera integral en el contexto de revolucin que vive la sociedad.Contina en siguiente pgina

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4La evolucin de los valores requiere de persuasin pero sobre todo de ejemplo personal y colectivo. Para lograrlo, es indispensable poner al servicio de esa tarea, a todos los instrumentos que producen o fortalecen valores: la familia, la comunidad, la escuela, las organizaciones sociales y polticas, y tambin los medios de comunicacin social administrados por el sandinismo, que son autnticos productores de conductas y hbitos de la sociedad. Los medios son para entretener, informar,formar y servir. En esas cuatro dimensiones, conviene iniciar un proceso crtico y autocrtico para revisar y repensar las misiones de cada uno, en sus diferentes especialidades (audiovisuales, digitales, escritos), de manera integral en el contexto de revolucin que vive la sociedad. En los aos 80, en circunstancias sumamente difciles marcadas por la guerra de agresin, el embargo y la crisis econmica, los sandinistas tambin hicimos revolucin en la comunicacin social y supimos combinar inters poltico con necesidades ciudadanas en todas las especialidades, capturando el inters de la inmensa mayora de la poblacin. Ahora, el contexto es radicalmente distinto pero las misiones son idnticas. La Revolucin cuenta con un sistema de medios audiovisuales tecnolgicamente superior y con personal capaz. Nuestra senda debe estar marcada por factores combinados que provienen de la idiosincrasia popular que es naturalmente imperfecta y del rumbo cristiano, socialista y solidario de la Revolucin. mayor cantidad posible de radioescuchas, televidentes y lectores. Desde los aos 80, las radioemisoras sandinistas son las ms escuchadas, tanto a escala nacional como local, con mucha diferencia sobre las radios priva con los canales comerciales por la preferencia de los televidentes. La tarea ms compleja es alcanzar la supremaca sin renunciar a los adecuados balances entre entretenimiento y formacin, entre divulgacin e informacin, entre audiencia y responsabilidad ciudadana, entre lenguaje popular y chabacanera, entre libertad de expresin y derecho a la intimidad, entre rating y adhesin, entre pautas publicitarias y compromiso poltico. La difusin de programas noticiosos o recreativos que re producen sin paliativos los antivalores del capitalismo, se constituyen en contrapesos nocivos para la formacin Como una cuestin de responsabilidad profesional y tambin poltica, tenemos el reto de realizar comunicacin social superando cierta tendencia a la holgazanera intelectual, para desarrollar contenidos que se correspondan con la realidad que ahora vivimos, con los valores que promovemos y con aquella a la que aspiramos: vivir limpio, vivir sano, vivir bonito, vivir bien. Cmo equilibrar recreacin y formacin? Cmo hacer que nuestros medios y sus comunicadores trasciendan la divulgacin de hechos y se asuman como autnticos facilitadores de la comunicacin entre ciudadanos, y entre los ciudadanos y sus autoridades, para superar las propias y ajenas limitaciones? Las respuestas provendrn no solo de los especialistas, sino en primer lugar de la sociedad en su conjunto, puesto que sta es protagonista activa de la comunicacin social y porque es la productora principal de contenidos, y segundo, porque en Es a los sandinistas que hacemos comunicacin social a quienes nos corresponde propiciar las condiciones para iniciar el proceso de reflexin colectiva, informada, madura y serena, que nos conduzca a for talecer nuestros medios de comunicacin como autnticos instrumentos al servicio de la transformacin revolucionaria de la sociedad. editorial

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5 actualidadZonas Francas: fbricas de empleoMara Antonia Lpez Manzanares __El rgimen de zonas francas en Nicaragua, se internacional en el ao 2008, dejando como reconocimiento de los sectores laborales. Las empresas de zona franca son parte de una estrategia de gobierno para la atraccin de inversiones, tro de Fomento, Industria y Comercio (MIFIC), pues el pas no puede vivir solo de zonas francas an ms sabiendo que tenemos un alto potencial en el sector agroindustrial. Hasta ahora, es la nica inversin que genera em pleos masivos, pero la crisis del ao 2008 casi la lleva a la quiebra porque la mayor parte de las maquilas instaladas en el pas estn dedicadas a la confeccin textil, y este fue uno de los rubros ms castigados en Estados Unidos, su comprador principal. Leccin aprendida? As es. Nicaragua est siendo una buena alumna y ha sabido salir a flote ante las crisis con la estrate gia de expandir el beneficio hacia otros rubros, ms all de la lnea de textiles: agroindustria, telecomu nicaciones, calzado y manufactura. Cuando el rgimen de zona franca reabri sus puer tas a los inversionistas extranjeros en el ao 1991 con la promulgacin del decreto 46-91 la presencia de em presas coreanas y chinas fue muy notable. Pero haba una caracterstica especial: la mayora eran fbricas que solo producan pantalones y camisetas bsicas. Pero, adems recibieron el mote de empresas golondrinas, pues su permanencia en el pas era muy corta y solamente operaban en el parque industrial Las Mer cedes en Managua. Slo producamos pantalones y camisetas, re cuerda Dean Garca, Secretario Ejecutivo de la Asociacin Nicaragense de la Industrial Textil y de la Confeccin (Anitec). Hoy en da la labor conjunta que se realiza entre el sector privado empresarial, la Corporacin Nacional de Zona Franca (CNZF) y la agencia de promocin de inversiones Pro Nicaragua, ha dado como resultado que el pas cuente entre las empresas establecidas bajo esa modalidad con industrias para la crianza ganadera, plantaciones de tabaco, camaroneras, ensamble de arneses para autos, tales, hortalizas, protenas, miel de abejas orgnica, puertas y muebles de madera, servicios tercerizados en telecomunicaciones, adems de la ya tradicional confeccin textil que recuper su mercado natural en Estados Unidos y que representa la mayor cantidad de plazas laborales en dicho rgimen. Segn lvaro Baltodano, Secretario Ejecutivo de la CNZF, la instalacin de empresas de zonas francas tiene por objetivo promover productos nuevos, esti mular industrias nuevas, que transformen el producto y que generen empleos, como las camaroneras, la palma africana, la produccin de puros que ha regresado a Ni caragua. La CNZF contabiliza que en noviembre de 2012, las zonas francas empleaban a 97 mil empleos y en enero de 2013, la cifra se haba elevado a 103 mil empleos, con la perspectiva de alcanzar a lo largo del ao unas 10 mil plazas ms que el ao anterior. Los resultados positivos son innegables. Baltodano detall que el crecimiento de zonas francas fue cercano al 15 por ciento al cierre del ao 2012, ms de 300 millones de dlares, respecto del ao anterior, lo cual ha ayudado a reducir la pobreza. Estamos entrando con

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6rubros nuevos, y destacan por ejemplo, la empresa Las Limas con plantas ornamentales, los puros, que han con quistado premios internacionales de alta calidad. Otro ejemplo, comenta Baltodano, es una empre sa alemana que fabricar chocolate que ya inici la compra de terrenos y est en proceso de determinar la semilla de cacao que sembrar. Es otro ejemplo, de la agrega. Orlando Solrzano entiende que la promocin de inversiones en zona franca es parte de una poltica industrial del gobierno que se acompaa con la genera cin de empleos masivos. Las zonas francas ayudan a resolver el problema estructural del empleo que padecemos desde hace muchos aos, pero tambin tenemos que propiciar el uso de los recursos naturales por medio de la agroindustria, sector del que ya se tienen experien cias bajo el rgimen. abrir la primera fbrica de textil de tejido de punto, que podr abastecer de telas a otras empresas. Los dueos de esta empresa de capital estadounidense, estn invirtiendo 25 millones de dlares en la instalacin de maquinaria. Estar ubicada en el Parque Indus trial Las Mercedes y aunque slo emplear a unas 150 los/las obreros/as de la maquila es de suma importancia. Tambin se espera la apertura de al menos otras cuatro empresas del mismo ramo, todas las cuales se prev crearn ms de 60 mil empleos. Baltodano estima que para 2013, las exportaciones de zonas francas sumarn 2,200 millones de dlares y se crearn cien mil empleos nuevos. La dinmica de los ltimos cuatro aos ha sido un crecimiento de entre 10 a 15 mil plazas nuevas anuales. Nicaragua ocupa la posicin nmero 11 en exporta ciones de manufactura en el mundo, compitiendo con China, Cambodia, Honduras, El Salvador, Mxico. Ya el pas exporta ms que Guatemala pese a que ellos tienen fbricas textileras desde hace muchos aos.Multiplicadospresas se complementan? En los ltimos dos aos ya empezaron a operar de esa forma. Dean Garca de Anitec, explica que anteriormente para elaborar un pantaln, por citar un ejemplo, importaban los cierres (cre malleras o zipers). Hoy en da, hay una fbrica instalada en el pas que los hace y es un proveedor para su vecino en el mismo parque industrial. Este ejercicio est dando un resultado extraordinario, ya que las empresas entre s hacen negocios, disminuyen sus costos de operacin y adems se convierten en un ancla para atraer a otras que se insertan en esa dinmica. O bien, una misma marca de fabricante que tena operaciones diversas en la regin, con su oferta de una sola nacin y estn eligiendo a Nicaragua. Es una de las razones por las que en los ltimos meses han trasladado sus operaciones a Nicaragua, empresas que estaban instaladas en Honduras, Guatemala o El Salvador. La inversin la aceptamos de donde venga, dice Yal Molina, Expresidente de la Cmara Americana Nicaragense de Comercio (AMCHAM), atribuyendo el hecho de que varias empresas de zona franca instaladas en pases vecinos estn llegando al pas porque las otras naciones.

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7 Ahora somos un sector de transformacin ms desarrollado, porque ya estamos produciendo tela, etiquetas y otros accesorios, as como generamos procesos de valor agregado, con lavanderas, empaque, cajas de cartn, entre otros. El sector de maquila est tacin para la mano de obra, explica Garca. Antes solo producamos los nmeros, ahora producimos uniformes completos para equipos de grandes ligas y ligas menores de beisbol. Otra de las acciones complementarias que estn el rgimen de Zonas Francas, es atraer a las empresas prestadoras de servicios que complementan la cade na de suministros, para acercarlas ms a las fbricas, como el caso de operadores logsticos, asesores lega les y la posibilidad de crear infraestructura de apoyo. Las empresas establecidas en el pas que ofrecen servicios de externalizacin, estn divididas en dos sectores: Empresas de BPO y KPO que ofrecen servicio al tas empresas emplean actualmente a 5,300 personas, la mayora proveyendo servicios en ingls. Empresas de ITO que ofrecen externalizacin de procesos de tecnologa de la informacin emplean alrededor de 113 personas en su mayora ingenieros en sistemas y en computacin. La Agencia Pro Nicaragua tiene un departamento para atender especialmente las inversiones en Call Center (centros de llamadas) o BPO. Hasta enero de 2013, operaban al menos 25 empresas relacionadas a este tipo de servicios. Algunas estn fuera del rgimen de zona franca y prestan servicios a compaas en el extranjero. Entre todas, emplean alrededor de 5 mil 300 jvenes, en su mayora profe sionales bilinges. Las actividades desempeadas por este tipo de empresas son por lo general atencin al cliente, procesamiento de datos, ventas y servicios administrativos. Esto ha impulsado el crecimiento de este segmento y ahora representan casi un 80% de los servicios que se exportan. Segn Pro Nicaragua, el pas se vuelve atractivo similar y costos laborales competitivos. El promedio salarial es el ms bajo de Centroamrica. Para 2013, se espera que las zonas francas sean an ms atractivas en su diversidad, Garca seala que para los prximos meses iniciarn operaciones una fbrica de bolsos y artculos para la playa, otra

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8que ensamblar motocicletas, otra de calzado y reabrir operaciones la fbrica de telas en las instalaciones de Cone Denim, ubicada en Los Brasiles, municipio de Ciudad Sandino. Este tipo de actividades complementarias del sec tor textil, como el corte, manufactura, lavado y empa que, ha dado lugar al crecimiento del valor agregado. En 2005 el rgimen de zona franca solo generaba un 15 por ciento del valor agregado de sus exportaciones. Para 2012, el porcentaje es el 30 por ciento. Slo por la agregacin de valor, al menos mil millones de dlares quedan en el pas. Antes, todo se iba para el exterior. El proceso de integracin y complementacin de materias primas o servicios entre las mismas empre sas del rgimen, ha fortalecido al sector de zona franca. Las estadsticas registran la presencia de maquilas que tienen hasta 15 aos radicadas en Nicaragua, lo cual ha sido posible, por la coordinacin entre el gobierno y el sector privado para la implementacin de polticas que promueven un buen ambiente de negocios. Los acuerdos tripartitos tambin han contribuido a la estabilidad y la previsibilidad para el inversionista que puede llegar a Nicaragua y sacar sus costos futu taca el representante de Anitec, Dean Garca.Entre Aquiles y MercurioHay obstculos que deben superarse para aumen y evitar la salida de las empresas establecidas. Nicaragua debe modernizar el servicio de transporte, hacer inversiones portuarias, fortalecer los niveles de segu ridad social y de comercio, as como activar la facilitacin y agilizacin de procesos, relativos a permiso loga. An tenemos instituciones que piden originales en vez de una fotocopia, en algunos se hacen solicitu des fsicas, y no en lnea, en aduanas debemos reducir tiempos de despacho, reducir la burocracia, sin afectar el control de supervisin obligatoria, es lo que falta para petir, insisti Garca. Baltodano tambin es delegado presidencial para las inversiones y por eso con frecuencia, cuando es entrevistado sobre zonas francas, habla tambin de electricidad, de construccin y de puertos. El hilo conductor es simple: la razn de ser de las empresas de zonas francas de Nicaragua, es llevar su producto al exterior. Cuando una empresa ha copado su capacidad instalada y tiene la ambicin de crecer, demanda al pas infraestructura o espacios para hacer un nuevo techo industrial y electricidad para operar. En la medida que crecen sus operaciones, la demanda de servicios tambin aumenta. Hasta aqu dos razones para entender a Baltodano cuando habla de reas de techos industriales y cuando hace un recuento de los proyectos de generacin de energas renovables que se han instalado o iniciarn operaciones prximamente. Luego esas mismas empresas tambin demandan otros servicios, como transporte terrestre, areo y martimo. En ste punto, Baltodano reconoce que el pas tiene debilidades y asegura que el gobierno hace un esfuerzo continuo por encontrar capitales para invertir y superarlas. Hay situaciones latentes que se enfrentan a diario: Nicaragua no tiene un puerto de salida por el Caribe y los exportadores se ven obligados a usar Puerto Corts, Honduras o Puerto Limn, Costa Rica. Baltodano ha mencionado en muchas ocasiones que el gobierno hace ingentes gestiones es buscar inversionistas para un puerto de aguas profundas en el Caribe, para el canal interocenico y para mejorar las condiciones del puerto Arlen Si, en El Rama. Se han presentado algunos interesados pero la primera piedra an no ha sido colocada. Nicaragua sigue dependiendo de Corinto, el nico puerto acondicionado para la exportacin en gran volumen, modernizado en los ultimos cinco aos con El nico puerto habilitado con salida al Caribe est en gar hasta su muelle se deben navegar las no muy profundas aguas del ro Escondido y por eso, no pueden entrar barcos de gran calado. Su utilidad es por tanto, limitada. Dean Garca, como representante del sector priAquiles que sigue dominando al pas en trminos de infraestructura portuaria, y se hace necesario que el especialista en traslado de mercancas, el mitolgico Mercurio, juegue su mejor rol en Nicaragua. Por eso es que nosotros vemos con buenos ojos, el proyecto de canal interocenico, o de un puerto en el Atlntico, para crecer, ser ms competitivos, y tener mejores salarios para las/os trabajadores dice Garca.Inters por ms plantasLas zonas francas son una inversin de doble va. Por un lado, el gobierno en su labor de promocin y convencimiento a quienes son reacios a invertir en el pas. Por el otro, los que estn decididos a probar suer te en este tipo de negocios. Los hay extranjeros, en su mayora, pero los nicaragenses no se quedan atrs. La presencia de capitales nacionales tambin se torna estratgica, por cuanto las empresas de zona franca tenan el mote de golondrinas, porque venan por temporadas y en poco tiempo emigraban. Las inver siones de empresas de capital nicaragense han crecido de un 3% a 15% del 2011 al 2012. Algunas de estas empresas han evolucionado e instalado operaciones

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9 en otros pases de la regin o funcionan bajo la modalidad de capital mixto. Carlos Reynaldo Lacayo, es uno de los socios del grupo OCALSA. En la cartera de activos cuenta con Inmobiliaria COBIRSA, la que se ha destacado por Pero tambin han incursionado en dos nuevos tipos de infraestructuras: bodegas y naves industriales. Un ejemplo de este tipo de inversiones, es la alianza que hizo con las familias Pellas, Chamorro y Sacasa, en Granada, donde construyeron una zona franca de 36 mil metros cuadrados. Actualmente trabajan ms de 3 mil personas y genera ms de 100 millones de crdobas en concepto de salarios para la poblacin del de partamento. Lacayo dice que tiene proyectado seguir con este tipo de inversiones en el futuro cercano. Por otra parte, el avance que el pas muestra en zonas francas ha dinamizado otros sectores de la economa. El presidente de la Cmara de la Construccin, Benjamn Lanzas, reconoce el crecimiento continuo en los ltimos aos, y resalta especialmente que las plantas industriales estn saliendo de la capital. Ubicacos, Masatepe, Nandasmo, Niquinohomo, San Juan pas, ya tiene varias instalaciones y se proyecta otra ms de 36 mil metros para este ao 2013, dice Lanzas. Tambin est despertando inters el norte de Nicaragua y los constructores estn a la expectativa de tres fbricas que se instalarn en Jinotega, Matagalpa y Estel. Vemos muy positivo estas decisiones. Creemos que los inversionistas estn optando por venir a instalarse en Nicaragua y ocupar la mano de obra que es muy competitiva empresas constructoras. Un incentivo para que los empresarios instalen sus empresas en el pas, es lo que se denomina el bajo nivel de los salarios que las empresas de zona franca pagan a las/os obreras/os. Segn el cuadro de abajo, Nicaragua est exactamente a la mitad de una tabla de diez pases en donde hay una mediana o ele vada cantidad de empresas de zonas francas: mano de obra ms barata, pero eso no depende ni del empresario, ni del trabajador, sino de factores estructurales de pas que se deben resolver.Capacitacin urgenteEl Ministro Solrzano es presidente de la Junta Directiva del Instituto Nicaragense Tecnolgico (INATEC), y segn explica, en 2013 se debe replantear un avance en tecnologa, en el pensum acadmico, mejorar la infraestructura educativa y reforzar la presencia de tcnicos industriales actualizados. Solrzano sostiene que en la educacin tcnica, se deben ade cuar los contenidos de las materias impartidas para dominar las nuevas tecnologas. Por ejemplo, Solr zano cita que el MIFIC tiene previsto modernizar este ao las condiciones de los laboratorios de control de calidad de alimentos y metrologa (pesos y medidas) que adems contribuyen a la vigilancia y cumplimiento de las normativas de los sectores productivos. El manejar esos laboratorios. en algunas empresas de zonas francas. Su principal dirigente, Jos Espinoza, asegura que en conjunto con otras centrales sindicales acordaron con el INATEC que cuando inicie operaciones una empresa con tec nologa que an no existe en el pas, debe actualizar los conocimientos de las/os trabajadoras/es que vayan a desempearse en esa fbrica.

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10Nicaragua ha evolucionado hacia un esquema tcnicamente superior y se debe aprovechar tecnologas que obligan a capacitar a la mano de obra. Cada vez que los procesos evolucionan, los obreros deben capacitarse. As van adquiriendo nuevos conocimientos y con eso crece la posibilidad de acceder a mejores salarios. Aunque la mano de obra sea barata, ha aprendido. Los requisitos de contratacin para las empresas de zona franca han variado. Antes, la exigencia inicial era tener la primaria aprobada. Hoy en da, requieren bachilleres. Esto se debe a que estamos migrando hacia la modernidad. Antes cortbamos la tela manual mente, hoy tenemos procesos digitalizados, computarizados y de rayos lser, que obligan a ser operados por personas con mayor educacin que un nivel bsico de escuela primaria, dice Garca. Tenemos proble mas para llenar las plazas de mecnicos industriales, electricistas industriales, los que deben estar forma dos con alta tecnologa, porque si no tienen ese cono cimiento, y la mquina lo demanda, no se encuentra la solucin inmediata advierte. Dean Garca considera que es urgente avanzar en dicha capacitacin porque el sector confeccin ha trascendido. No es lo mismo producir un pantaln bsico, como lo haca mos antes, que prendas deportivas que tienen mayor complejidad y requieren de mayor conocimiento. Hemos pasado de producir prendas para obreros, a producir prendas que tienen mayor exigencia, e inclusive somos capaces como pas de producir prendas interiores ex pandibles, as como pijamas, sacos y chaquetas entre otros explica el Director Ejecutivo de Anitec. Por otra parte, la Agencia Pro Nicaragua estima que existe una disponibilidad de mano de obra estimada en 2.9 millones de nicaragenses y una poblacin joven (77% por debajo de 39 aos de edad), pero la disponibilidad de de los principales atractivos que ha ofrecido el pas en estos ltimos aos. Empresas como Sitel, que fue de las primeras operadoalto rendimiento gracias a las capacidades bilinges del talento joven que emplea. enfrentado El Salvador, en donde el crecimiento fue muy dinmico y no se previ a tiempo formar ms jvenes en el conocimiento del ingls. Ahora, Pro Nicaragua est apoyando el Programa de Fortalecimiento de las Capacidades Bilinges y Tecnolgicas, el cual busca la insercin laboral de jvenes nicaragenses mediante la creacin de un sistema sostenible de for de empleo para jvenes nicaragenses aprovechando las necesidades de la industria de externalizacin de servicios profesionales. Este ao se proyecta capacitar a unos 600 jvenes.Los acuerdos tripartitosManejar un rgimen de zona franca no es tan fcil. Principalmente, por las contradicciones perpetuas entre empleadores y empleados. Pero por segunda un acuerdo tripartito (gobierno, empresarios y sindicatos) sobre salario mnimo para las/os trabajadoras/ es de zonas francas, con vigencia cada uno para los siguientes tres aos. El acuerdo tripartito fue denominado Concertacin Socio-Laboral de la Comisin Tripartita de Zonas Francas. En 2011, se acord un aumento salarial del 8% y 2018, el cual entrar en vigencia a partir del primero

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11 de enero de cada ao. Ese acuerdo, de nueve puntos, que cobijaba a 152 empresas y 72 mil empleados de entonces, inclua la construccin de mil viviendas de inters social, con precios de 6 mil a 10 mil dlares, entre 2010 y 2013. La CNZF y los empresarios aceptaron subsidiar a cada obrero/a con un sueldo mensual de 3,500 crdobas, la obtencin de una vivienda, y tambin se comprometieron a instalar comisariatos en todas las empresas, y garantizar al mes 40 mil paquetes alimenticios con precios bajos durante 2010. El convenio tambin inclua la capacitacin tcnica; la creacin de centros recreativos para las familias de los trabajadores y la conformacin de cooperativas de ahorro y crdito en cada una de las empresas que estn bajo el rgimen de Zonas Francas. El acuerdo establece algunos aspectos que se cumplen con mayor facilidad como el salario, pero no as otros como la vivienda y mejoras en el servicio en salud. Las empresas de zona franca traen consigo algunas desventajas. Generan empleo, modernizacin tecnolno respeta los marcos legales establecidos en el pas constituyen una franca desventaja para quienes no aplican a una plaza laboral por hobby, sino por necesidad. Marcial Cabrera, dirigente sindical de la CST-Jos Benito Escobar, sostuvo que en los call center se trabaja bajo la modalidad de tercerizacin, los salarios son bajos, con el tiempo la tendencia es a perder la au dicin y las/os trabajadoras/es no estn organizados para defender sus derechos sobre todo en higiene y seguridad ocupacional. En ese sentido, la Central sindical est promovien do una pronta aprobacin de una ley que regule el trabajo tercerizado, ya que hay muchas personas en el pas que estn trabajando bajo esa modalidad sin mayores protecciones laborales. El acuerdo tripartito establece la conformacin de comisiones para el manejo u organizacin de algunos beneficios como el Comisariato, el ahorro y el prstamo, la vivienda, la capacitacin, la recreacin y la salud.Vivienda, derecho pendienteEl tema de la vivienda es un tema apremiante pero que no ha sido cumplido. Por eso es que en la clusupasado, se establece un mecanismo para acceder a una casa: Los representantes de las/os trabajadoras/ es conscientes en que la necesidad ms apremiante de sus trabajadoras/es es el acceso a una vivienda digna, se comprometen de manera concreta a constituir un fondo social compuesto de la siguiente manera: para las industrias de la confeccin de prendas de vestir, la aportacin de merma y/o retazos y para zonas francas: las operadoras que tienen permiso de construir parques industriales o tecnolgicos y que permiten la operacin de otros; las usuarias que se establecen dentro de los parques industriales y las administradas, que son aquellas que construyen y operan para s mismos. dense y que cerr por la crisis econmica de 2008, inici el proceso de contratacin de las/os trabajadoras/es para reiniciar labores en este ao. una de fabricacin de zapatos, bolsos de playa y de motocicletas. convenios tripartitos y practican la Responsabilidad Social Empresarial bajo mecanismos como clnicas dentro de las fbricas para atencin inmediata, promocin de productividad e incentivos con premios econmicos y morales, paquetes alimenticios, programas vacacionales y eventos sociales para estimular al trabajador. Puntos y puntadas de zona franca presas, con ms de 80 mil empleos. sas con una ocupacin de ms de 4 mil puestos. 42, y ocupan el segundo lugar en importancia en plazas laborales con ms de 18 mil ocupados.

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12 el resto de las empresas del rgimen, el aporte al fondo lo determinar, de manera consensuada, la Comisin de Vivienda quien gestionar dichos fondos con las instancias especializadas en el tema. Para este punto, en caso que no se cumpla las expectativas a revisar todo lo acordado de manera particular para cada empresa. El presidente de la Cmara de Urbanizadores, Ricardo Melndez, no brind muchos detalles sobre un posible acuerdo entre las empresas que representa y la posibilidad de entrar a un proyecto habitacional para este sector laboral. Sin embargo, dijo que estn analizando el tema y que han sostenido reuniones al respecto. No se conoce la demanda de viviendas desde los/ as trabajadoras/es de zona franca, pero para Dean Garca, de Anitec, hay varios asuntos por resolver, pues hacer falta un sistema de apoyo a las obreras/ os para que puedan acceder a una casa. Se debe afinar un mecanismo de financiamiento para que las/ os trabajadores/as sean sujetos de crdito, y ade ms, para que puedan adquirir una vivienda digna, la cual en este momento se cotiza en 20 mil dlares con plazos de 15 a 20 aos. Con esos precios y plazos, reconoci, no es posible que un trabajador de zona franca la pueda pagar. Por eso, una de las propuestas es que mediante los recursos del INSS destinados para este tipo de proyectos, se haga un programa especfico para el sector laboral. Otra de las posibles alternativas, es la creacin de un fondo revolvente, mediante eventos especiales que sirvan de colecta, o aportes de las marcas que representan las empresas, fomentar programas de ahorro y crdito de las/os trabajadoras/es dentro de las empresas que no generan impuestos. No creemos que se pueda encontrar una solucin en el corto plazo, pero lo importante es que vamos avanzando, seal Garca. Jos Adn Aguerri, Presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (COSEP) sostiene que Nicaraun acuerdo salarial tripartito vigente para tres aos Baltodano aduce que se trata de una decisin cuyas repercusiones son positivas y se convierten tambin en un atractivo para el inversionista, porque segn el funcionario la estrategia de dialogar con todos los sectores es lo que ha permitido ir avanzado poco a poco y que se noten mejoras en la economa nacional. Los inversionistas creen en Nicaragua, ellos estn conociendo de los cambios positivos que se estn haciendo, pero tenemos que ir afuera a promovernos y lo hemos hecho de la mano con el sector privado y todos hablamos en stos trminos porque es un esfuerzo Aunque el acuerdo es referido al salario mnimo, las/os trabajadoras/es de zona franca, tienen otros ingresos. Ningn trabajador de zona franca gana esa paga, ya que a travs de los niveles de productividad e incentivos, ganan un poco ms. En la medida que las/os trabajadoras/es aprenden procesos, ganan experiencia y se vuelven ms productivos tienden a ganar ms. El salario promedio de un trabajador en planta es de 5 a 6 mil crdobas y con el acuerdo tripartito, para el ao 2018 ese precio por paga rondar los 8 mil crdobas, argumenta Dean Garca. Pero advierte que los salarios no pueden crecer ms all del ritmo de produccin y mejor nivel de la empresa, ya que si sucede lo contrario, la fbrica quiebra porque no tendr margen de competencia en el mercado. La solucin es crecer y producir ms.Las empresas de zona franca, gozan de bemilares en otros pases del mundo, de igual forma son un atractivo para que decidan instalarse en el pas. de impuestos y derechos a la importacin. Esto quie re decir que todas las importaciones bajo el rgimen exoneradas de impuestos nacionales, as como se les exime del pago de Impuesto sobre la Renta. Sin embargo, las personas vinculadas a las empresas, dueos y trabajadores, s pagan impuestos. La importancia econmica y la posibilidad de mantener el atractivo para la inversin que stas represencin de la Ley de Concertacin Tributaria publicada el 17 de diciembre de 2012, dicho rgimen contine gozando de entre otras, las prerrogativas siguientes: 1. Impuesto sobre la Renta (IR): exonerado en un 100%. 2. Impuestos Municipales y sobre la propiedad: exonerados en un 100%. 3. Impuestos Indirectos de Ventas o Selectivos de Consumo: exonerados en un 100%.

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13 Los sindicalistas opinanPreguntamos a varios dirigentes sindicales: Han mejorado las relaciones laborales en las empresas de Zonas Francas? Estas son sus respuestas. Damaris Meza, Comisin de Zonas Francas, CSTJos Benito Escobar: Los derechos laborales y la organizacin sindical Un caso reciente es la empresa SAE Texnotec, que despidi a los lderes sindicales. Pero tambin tenemos otras empresas que respetan la organizacin sindical. En cuanto al trato, se puede decir que ha mejorado un poco porque la mayora de las empresas est con tratando supervisores nacionales y no extranjeros, hay continuas inspecciones del Ministerio del Trabajo a estas empresas y estamos trabajando desde la Comisin Tripartita de Zonas Francas. Sobre el servicio de salud que prestan las clnicas pre visionales que atienden a este sector, demandamos que mejore la calidad, porque tenemos casos de trabajado ras/es que tienen enfermedades crnicas no detectadas por la clnica previsional, y s lo han hecho en los Centros de Salud. Por eso demandamos mejor calidad, o que los centros de salud creen una unidad de atencin para las/ os trabajadoras/es de zona franca Mientras tanto, las horas extras devengadas se han visto disminuidas ya que dependen de las rdenes de produccin, debido a que el mercado laboral ha estado golpeado en los ltimos aos. Pero si se trata de permisos laborales, se ha mejora do. En trminos generales el ambiente en zona franca ha mejorado en un 60%, pero no es lo que queremos, ya que nuestro deseo es que todas las empresas cumplan con la Constitucin Poltica y el Cdigo del Trabajo. Alexis Rivera, Federacin Sindical de Telecomu nicaciones Enrique Schmidt: En comunicaciones existan los Call Center pero estaban dentro de la empresa del estado ENITEL. Con la privatizacin, se descentraliz e inici el proceso de subcontratacin. Ahora son empresas ubicadas principalmente en la capital, en Len y Chinandega, supuestamente vienen a crear fuentes de empleo, pero en algunos casos, no se cotiza para la Seguridad Social, tienen horarios diferenciados y no se reconocen los incentivos econmicos que se pueden establecer en un convenio colectivo porque se oponen a la organizacin sindical, si se organizan los despiden, y tampoco tienen estabilidad laboral. El gobierno est promoviendo la Ley de Higiene y Seguridad Ocupacional para obligar a este tipo de empresas a reducir el riesgo laboral. Estos trabajadoras/es laboran ms de ocho horas, cuando la media internacional para el trabajo vinculado con equipos debe ser de seis horas, debido al riesgo de perder la voz y la audicin. Hemos tratado de acercarnos a estos trabajadora/ es, para organizarlos, pero encontramos a muchos jvenes que sienten apata por la organizacin sindical, as como tienen temor al despido. Como dirigentes sindicales no podemos hacer mucho si no hay denuncia de los afectados.Empresas aprobadas en 2012En 2012, la Comisin Nacional de Zonas Francas, aprob el ingreso de nuevas inversiones, ampliaciones, entre otros ascrecimiento de este sector: Produc cin de Aerosoles, Formulaciones y Ac cesorios textiles, Sociedad Annima (AFATEX), de capital guatemalteco, con una inversin de 231 mil 900 dlares y una generacin mxima de 19 empleos. Ubicada en el departamento de Managua, ocupa 520 metros cuadrados de techo industrial y se dedica a la formulacin de productos qumicos: desmanchadores, suavizantes, etiquetas e insumos. A groforestal S.A., de capital francs, ubicada en el departamento de Managua, con una inversin inicial de un milln 691 mil dlares y una generacin de 83 empleos. Ocupa 5,679 metros cuadrados de techo industrial y se dedica al procesamiento de madera de bosque. Bollag de Nicaragua S.A., de capital estadounidense. Con una inversin de U$ 2,929.600.00 dlares y una generacin inicial de 33 empleos. Se dedica a la transformacin de desechos y residuos textiles. Ubicada en el departamento de Managua. Simplemente Madera Millwors S.A. de capital Francs, con una inversin de U$ 158,000.00 dlares, una generacin de 95 empleos, ocupa un techo industrial de 14,087 mts2, se dedica a la fabricacin de productos y subproductos de muebles, estructuras prefabricadas, productos moldados de madera. Ubicada en el departamento de Managua. Gildan S.A., de capital canadiense, se instal en Nicaragua en el ao 2004. Ha empleado a seis mil personas y para 2013 proyecta alcanzar las 1,300 plazas. Ubicada en Rivas, Carazo y Masaya.

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14 Jos Espinoza, Secretario General de la Central de Unidad Sindical (CUS): La promocin de inversin en zonas francas es una tarea conjunta de la Comisin Tripartita donde hemos llegado a conclusin que habra que dejar un salario promedio por atraer unos 50 mil empleos en el sector. Es preferible mantener un salario bajo y no sacrificar las plazas laborales. Esas decisiones y relaciones obrero-patronales es lo que nos ha permitido estar dentro del programa Better Work, as como espera mos obtener las viviendas para las/os trabajadores, y con la promocin del gobierno se ha logrado diversificar los rubros. Los sindicatos manejan sus relaciones con las empresas directamente, y hay muchos convenios colectivos que son mejores que los acuerdos tripartitos, pero tambin buscamos evitar las empresas golondrinas, y creamos un fondo econmico para compensar a las/os trabajadoras/es que queden en el desempleo. Emilio Mrquez, Secretario General de la Central Accin y Unidad Sindical (CAUS): El convenio tripartito es papel mojado. No funciona porque el empleador condiciona a que se haga lo que l quiere. Los dueos de las empresas de zona franca han hecho las del camalen: se han readecuado a las circuns tancias, hacen el simulacro que cumplen la ley. En Gra nada, tenemos una empresa donde las/os trabajadoras/ cumplen 4 a 5 aos son obligados a renunciar para que el empleador se quede con la potestad de recontratar o no. Eso genera inestabilidad y no es correcto. Nosotros hemos puesto denuncias a la Inspectora Departamental del Trabajo, y exigimos el respeto a la Constitucin, sobre el derecho a la organizacin, pero en este pas no hay respeto por los derechos. Si negociamos un convenio o buscamos cmo arreglar un despido, en los juzgados pasan aos sin resolver se. Esperamos que ahora que se renov ese aspecto de la demanda laboral, se pueda cumplir. Johana Arce, asesora legal del Movimiento Mara Elena Cuadra: Las violaciones laborales han disminuido porque ahora las/os trabajadoras/es saben dnde acudir y ex poner su denuncia. Los problemas se han reducido entre un 70 a 80%. Tambin hemos encontrado empleadores que estn dispuestos a negociar el pago de prestaciones. Ha sido un gran esfuerzo que el MEC ha desarrollado durante 17 aos.Better WorkNicaragua fue adscrita al programa Better Work impulsado por la Organizacin Internacional del Trabajo (OIT) y la Corporacin Financiera Internacional (CFI). Con dicho programa se pretende sumar a las empresas bajo el rgimen de zona franca, que tengan en su gestin empresarial y administrati va mejores condiciones laborales, competitividad, dos por Nicaragua ante la OIT entre ellos: libertad sindical, dilogo tripartito, libre negociacin entre las partes, cumplimiento de la legislacin laboral. Cumplir con todos esos parmetros colabora para que la empresa sea colocada en una selecta lista y tenga mayor cantidad de rdenes de compras de marcas mundiales. Recientemente, estuvo en Nicaragua Elena Arengo, Coordinadora del Programa Better Work de las empresas USLC, Istmo Textil Masaya, Hansae Managua, Hansae Nandasmo, Cambridge, SAE Tec notex, EINS, Formosa, TexNica, Handsome, Textiles Unlimited (TXU), IRENE, Kaltex Argus, Textiles Vlidos, Gildan, Aalfs, Guanica y Cotton Ace. citacin de 358 personas (217 hombres y 141 mu jeres) sobre desarrollo de habilidades de supervi sin, uso y manejo de los equipos de proteccin personal, uso y manejo de extintores, tcnicas b sicas de primeros auxilios, manipulacin y alma cenamiento de sustancias qumicas, maternidad y

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15 anlisisIzquierda latinoamericana gobierna en oposicin frente al sistemaOrlando Nez Soto _______En las ltimas dcadas varios partidos y alianzas polticas de izquierda de Amrica Latina han accedido a las instituciones de gobierno a travs de procesos electorales. Algunos de estos parti dos, hoy en el poder, provienen de movimientos revolucionarios que se enfrentaron a dictaduras militares a travs de la lucha guerrillera. Una vez en el gobierno estos movimientos han desencadenado una serie de polticas que apuntan a resolver los problemas sociales ms urgentes, intentando asimismo llevar a cabo reformas o transformaciones polticas, sociales, econmicas y culturales. En otras palabras, son movimientos que aunque estn en el gobierno siguen de alguna manera en la oposicin, en algunos casos en oposicin frente a las institucio nes que no controlan, en todos los casos en oposicin al sistema imperante. Oposicin que se lleva a cabo desde el gobierno y desde la sociedad civil, con todas las contradicciones que esta situacin genera, tanto frente al orden dominante como al interior del seno del pueblo. Ms an, tener el poder poltico, aunque necesario, no es una garanta para hacer la revolucin, igualmente el no tenerlo no debera ser un impedi mento para hacerla. Recordemos que la revolucin burguesa se llev a cabo a travs de transformaciones en la estructura econmica realizadas mucho antes de la toma de la Bastilla. Antes de analizar las posibilidades de transformacin de los actuales sistemas sociales y econmicos en Amrica Latina, debiramos recordar cmo se ha llegado a esta situacin.En la segunda mitad del siglo pasado los pueblos de Amrica Latina y del tercer mundo en general, protagonizaron una lucha contra el colonialismo, neocolonialismo y el imperialismo europeo-estadounidense, contando para ello con el apoyo del entonces bloque socialista, particularmente de la Unin Sovitica. Producto de estas luchas, armadas y civiles, algu nos movimientos y pases alcanzaron su independen cia poltica, particularmente en Asia y frica, otros movimientos se ampararon del poder e iniciaron procesos revolucionarios de carcter antiimperialista, cosa que sucedi en los tres continentes. En el caso de Amrica Latina, los movimientos gue rrilleros de Cuba y Nicaragua pudieron derrotar a las dictaduras militares de Batista y Somoza, respectiva mente. El movimiento revolucionario cubano contina en el poder; el movimiento revolucionario nicaragen se, perdi las elecciones en 1990 y recuper el gobier no en 2006 y ha logrado alcanzar una buena hegemo na institucional. El resto de movimientos guerrilleros se desmovilizaron o fueron derrotados militarmente y se incorporaron a la lucha cvica electoral. de Europa del Este, incluyendo la Unin Sovitica, se desmoronaron y el socialismo de Estado se enrumb hacia un capitalismo nacional. Otros pases socialistas, particularmente en Asia convirtieron el socialismo de Estado en lo que ellos llaman el socialismo de merca do. La gran leccin de este desmoronamiento es que para la gente tan importante es el bienestar social como las libertades cvicas y polticas. A partir de entonces, asistimos a un tcito y silencioso acuerdo entre la derecha y la izquierda en Am rica Latina, por medio del cual se excluyen las dictadu

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16ras militares de la derecha y los movimientos armados de la izquierda. Tcitamente la izquierda se compromete a disputar el gobierno solamente a travs de la va electoral y acceder a los excedentes solamente a travs del mercado o del presupuesto pblico, es decir, capital, en caso de nacionalizar se hara indemnizando a las empresas de acuerdo a lo que dicte la constitucin. Por su lado, la derecha se compromete a desterrar las dictaduras militares y los golpes de estado, aceptando la participacin de los antiguos guerrilleros y partidos de izquierda en la contienda electoral, an con un discurso y un programa antisistmico, el que podran implementar en caso de ganar las elecciones. En algunos casos estos acuerdos fueron firmados, en otros casos no tuvieron ninguna formalidad, pues se sobreentenda que eran el fruto de la corre lacin de fuerzas. Hasta ahora, el balance es que si bien la izquierda se ha enrumbado por los senderos de la democracia y las libertades pblicas, con ex cepcin del caso de Colombia donde se mantiene la guerrilla de las FARC, la derecha en cambio ha se guido con la prctica de los golpes de estado, apoyndose en el gobierno estadounidense a travs de sus bases militares, aunque cada vez con mayores dificultades para lograrlo.La administracin de la crisisLa llegada al poder por parte de la izquierda coincide con una crisis generalizada en el mundo entero. Cricrisis ecolgica, crisis de legitimidad de las polticas neoliberales, crisis de algunos valores, aumento de la pobreza y el desempleo, a lo que deberamos agregar agudizacin de la violencia en general y de la violencia contra la mujer en particular. Esta situacin de crisis desgasta a los gobiernos, pues los mismos siguen siendo vistos como los repre sentantes de la poblacin y a veces como los responsables de todos los problemas de la sociedad. En el caso de los gobiernos de izquierda el problema es mayor, ya que adems de tener que administrar una economa capitalista y gobernar sociedades de cultura neolibe ral, tiene que enfrentar los problemas ms urgentes de la gente y buscar cmo ir cambiando un sistema, que dicho sea de paso, es quien genera las crisis arriba mencionadas. En otras palabras, si se logra resolver la crisis, se contribuye a oxigenar el sistema, si no se logra contro lar las crisis, aparecen como gobiernos que no saben gobernar, al menos esto es lo que el discurso de la de recha se encarga de pregonar permanentemente.Cambio de estrategiaHace 30 aos la agenda para una organizacin revolucionaria era sencilla, aunque muy difcil de llevar a cabo: a) Tomar el poder a travs de una organizacin guerrillera y recuperar la soberana nacional, b) administrando los recursos desde el Estado, c) Redistribuir la riqueza a travs de la reforma agraria en el campo y de programas sociales en todo el pas (emasignacin de recursos y los precios, interviniendo el mercado, e) Propagar un discurso con nuevos valores, en contra del sistema capitalista-imperialista y a favor del socialismo. Hoy en da las cosas son diferentes. En primer lugar, hay que organizarse electoralmente para acceder a las instituciones del Estado y defender las victorias frente al imperialismo que todava controla el or den mundial establecido. En segundo lugar, hay que avanzar en la defensa y construccin de la soberana nacional o segunda independencia, la que pasa por la soberana latinoamericana: si juntos es difcil alcanzar la, por separado es mucho ms difcil. En tercer lugar, hay que reformar las instituciones pblicas, emitiendo leyes y decretos desde los diferentes rganos de gobierno (nacional y municipal), en aras de redistribuir la riqueza y mejorar el bienestar social de la poblacin. En cuarto lugar y simultneamente, administrar la crisis de tal manera que la misma no recaiga sobre las masas empobrecidas. La voluntad poltica y la organizacin econmica luntad poltica se puede mejorar la distribucin del ingreso, aun con los mismos niveles de crecimiento; en otras palabras, hay mucho espacio para los cambios cualitativos. En todo caso podemos decir que la gran leccin para la izquierda es que no se puede hacer la revolucin sin contar con una mayora poltica, justamente lo que ha vendio consiguiendo en medio de todas las dificultades.

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17 La cuestin econmicaEn estas condiciones, la cuestin econmica sigue siendo el taln de Aquiles de cualquier proyecto y estrategia, no solamente por las necesidades de la poblacin, sino por la desfavorable situacin en que nos encontramos en el campo internacional. La situacin heredada es de una gran vulnerabi lidad econmica. El capital nacional est siendo medrado por las poderosas empresas transnacionales y la administracin del Estado es vigilada y presionada por La mayora de nuestros pases son todava pases econmicamente dependientes del mercado capitalista mundial. Los trminos de intercambio siguen siendo desfavorables, salvo en el caso del petrleo. Si tomamos el ejemplo del caf, nos damos cuenta que hace apenas unas dcadas, cuando el barril de petrleo costaba diez dlares, comprbamos 10 barriles de petrleo con el precio de un quintal de caf, el que rondaba los cincuenta dlares; ahora que el barril de pe trleo cuesta 100 dlares, apenas compramos un barril y medio de petrleo con el mismo quintal de caf. Y esta ecuacin resulta igualmente desfavorable para la mayor parte de nuestras materias primas. La situacin es favorable para los pases que poseen petrleo, pero enormemente desfavorable para la mayora de los pases que no tienen petrleo, de ah la estratgica relacin que Venezuela ha establecido con los 20 pases pequeos integrados a Petrocaribe. Por otro lado, nuestros pequeos pases no cuentan empleo, es as que el desempleo de la poblacin en edad de trabajar sigue siendo alto, golpeando por lo tanto a la mayora de las familias del campo y la ciudad. Adems, el tener que recurrir al capital extranjero, entregndole nuestros recursos naturales y permitindoles una depredadora explotacin extractivista, a cambio de pocos empleos, dada la alta tecnologa que utilizan, que agregar que al tener que competir con otros pases en condiciones similares, tales empresas se aprovechan y nos imponen normas impositivas cada vez menores. Frente a la precariedad del empleo, los trabajadores han tenido que emigrar, y los que se quedan se dedican a negocios por cuenta propia, sean estos campesinos, pescadores, artesanos, comerciantes o transportistas. Este fenmeno ha permitido al menos mejorar los ndices de ocupacin y un mayor control de los medios de produccin en manos de los sectores populares. La competencia dentro del mercado internacioeconomas, no solamente por parte de los pases capitalistas desarrollados, sino tambin por parte de pases emergentes como China, la Federacin Rusa, la India, Sudfrica y Brasil, quienes junto con los pases imperialistas inundan nuestro mercados de productos industriales, incluso agropecuarios, lo que bloquea o vuelve casi imposible avanzar en nuestra incipiente industrializacin.Qu se ha hechoExiste un consenso nacional e internacional sobre el buen desempeo social y econmico de Amrica La tina en general y de los gobiernos de izquierda en especial, a pesar de las limitaciones estructurales que no pueden resolverse en dcadas y que no dependen de un pas en particular, sino se revierte el injusto orden econmico. Obvia aclarar que cada pas ha tenido sus propias experiencias de acuerdo a sus propias condi ciones y posibilidades. un alivio la reconciliacin y la paz, sobre todo si ello ha podido conllevar a mejorar la seguridad ciudadana, situacin que aparece como una bendicin en una poca donde la delincuencia, el terrorismo, la droga presin militar contra la poblacin. La voluntad poltica ha permitido avanzar en la detaciones, a travs de convenios con pases del sur. En segundo lugar, mejorando nuestra interlocucin con los incluso han logrado pagar su deuda externa y liberarse del tutelaje del Fondo Monetario Internacional (FMI), en otros se han reducido los condicionamientos externos; un factor importante en este sentido ha sido la posibilidad de frenar el modelo y las medidas neoliberales la poblacin. En tercer lugar, se han podido expropiar algunos enclaves empresariales que explotan monoplicamente nuestros recursos naturales, utilizando los dividendos para mejorar las condiciones sociales de la poblacin (educacin, nutricin, salud). En cuarto lugar, en estas dcadas hemos avanzado ms en la unidad latinoamericana que en todos los siglos anteriores; testigo de ello es la independencia poltica respecto al gobierno de los Estados Unidos, la creacin de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Amrica (ALBA), aumento de las relaciones polticas, comerciales y culturales, la re cuperacin de los lazos con Cuba, la creacin de nuevos organismos latinoamericanos (como la CELAC), entre otros. A este respecto es ilustrativo el cambio de corre lacin de fuerzas, a favor de la izquierda, en algunos or ganismos americanos, particularmente en el seno de la Organizacin de Estados Americanos (OEA).

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18En Nicaragua, la voluntad poltica tambin se ha revelado estratgica a la hora de priorizar las tareas econmicas internas. Se ha avanzado en la construc cin de la infraestructura necesaria para despegar o mejorar la produccin y el comercio, lase carreteras, interno, va subsidios a los servicios y a la produccin, as como va transferencias de capital a los sectores populares, lo que permite aumentar la capacidad de compra y por tanto de venta de los sectores consumidores y productores respectivamente. cativo en cuanto al cambio de paradigma del rgimen poltico anterior. A la par de haber alcanzado una ma yora poltica que nos permiti acceder al gobierno nacional y a los gobiernos municipales, provinciales o regionales, con representantes provenientes de las organizaciones sociales y populares. Los gobiernos de izquierda estn incursionando en la democracia participativa y directa a travs de lo que generalmente se ha denominado el poder ciudadano, donde la poblacin se rene y sesiona permanentemente por medio de asambleas populares para tomar decisiones junto a las autoridades institucionales. Muy significativo y notorio en el cambio de paradigma ha sido el levantamiento de nuevas banderas, nuevos valores y de una beligerante agenda establecida y posicionada por los partidos y movimientos de izquierda, desde las instituciones p blicas y desde las propias organizaciones. Entre las ms significativas estn las reivindicaciones de los pueblos indgenas y comunidades tnicas, el combate a la violencia sexual contra las mujeres, as como la conciencia ecolgica para mejorar nuestro metabolismo con la naturaleza y sus recursos, particularmente la tierra y el agua. Si nos preguntramos a qu se ha debido el cambio en la correlacin de fuerzas y la implementacin de las medidas apuntadas anteriormente podramos sealar, entre otras, las siguientes. a) El aumento de la conciencia en base a las dolorosas experiencias de las fracasadas polticas neoliberales, las que han sabido aprovecharse por parte de los nue vos lderes latinoamericanos para la educacin poltica. b) Una acertada y amplia poltica de alianzas con las fuerzas ms progresistas de la sociedad, incluyendo el capital nacional, las diferentes iglesias, y ya no digamos la estrecha relacin con las organizaciones sociales. c) La crisis de credibilidad y legitimidad de la derecha local y de sus aliados europeos y estadounidenses, los que a su vez encuentran en una enorme crisis sistmica que no pueden ocultar. d) El desempeo de los gobiernos de izquierda, tanto a nivel local como a nivel nacional e internacional, en una dimensin que ha podido ser fcilmente evaluado por las masas en contraposicin de los gobiernos neoliberales de las ltimas dcadas. En este sentido, las contiendas electorales y la disputa pblica por la hegemona, han jugado un papel importante en cuanto a la movilizacin social, as como en cuanto a la educacin y politizacin de una amplia opinin pblica, jugando un papel importante las reivindicaciones y logros en cuanto a la restitucin de derechos de la ciudadana, conculcados por los ltimos gobiernos neoliberales. No deberamos dejar de mencionar la crisis de credibilidad de los aparatos ideolgicos liberales y neoliberales en todo el mbito de la sociedad civil. Ahora bien, el rezago estructural es tan grande que todo lo que se ha podido hacer es poca cosa en rela cin a los problemas y necesidades de la poblacin.Cmo seguir avanzandoHay tareas ineludibles en el campo econmico y social que podran enriquecer la agenda de transfor macin poltica, social, econmica y cultural de nuestras sociedades. En primer lugar, consolidar y mejorar la organizacin de la poblacin y de sus fuerzas organizadas en las esferas de la vida poltica, social, econmica y cultural, tales como la formacin de sindicatos y cooperativas, as como su participacin directa en forma tripartita con el gobierno y los sectores empresariales en aquellos asuntos que les compete, cosa que tampoco depende del crecimiento econmico. En segundo lugar, aumentar la participacin de la poblacin en la movilizacin alrededor de tareas sociales que complementen las polticas del gobierno, tales como la educacin, la salud preventiva, la seguridad ciudadana, la eliminacin de charcos, basuras y letri nas contaminantes; a esta tarea deberan incorporarse los sectores empresariales ms pudientes, cubriendo algunos servicios a los trabajadores en sus centros de trabajo; todo esto tampoco depende del crecimiento econmico. En tercer lugar, aumentar los rendimientos y la productividad del capital y del trabajo, generalizando bue nas prcticas y experiencias, renovando plantos semipermanentes, fortaleciendo los programas conjuntos entre el sector privado, los pequeos productores, los trabajadores por cuenta propia, los organismos de la sociedad civil y las instituciones del gobierno. mas en las escuelas, colegios y universidades, incorporando disciplinas tcnicas y aplicadas, dado el enorme el pas, estar promocionando bachilleres que ni llegan a la universidad ni logran encontrar trabajo asalariado,

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19 necesitan los productores, sobre todo las cooperativas, as como la poblacin en general (electricidad, ebanistera, procesamiento agroindustrial, fabricacin de herramientas, etc.). Hay pases, sin embargo, que han avanzado mucho ms, acompaando y sustituyendo progresivamente el bachillerato tcnico por institutos tcnico-vocacio nales, donde los jvenes se bachilleran y pueden continuar estudios universitarios, pero mientras tanto, ya que los productores puedan salir de la produccin primaria y agregarle valor a sus productos. Todo este material debe ser encarnado en la conciencia organizada y movilizada hasta llevarlo a nivel de sentido comn, para lo cual es imprescindible la construccin de los grandes instrumentos de poder popular, entre los cuales debemos destacar la asociatividad del pueblo en todas las manifestaciones de la vida poltica, social, econmica y cultural. Una de las muestras indelebles de este movimien to revolucionario ser la de llevar al ciudadano individual (votante y consumidor, aislado y en medio de la competencia del mercado o de comicios electorales donde se le limita a votar cada cinco aos, rol asignado por la democracia liberal) hacia un sujeto concien tizado, participante y organizado en un sinnmero de asociaciones que le permitan gestionar directamente los asuntos pblicos de su comunidad y del Estado, disputando los excedentes econmicos que el siste(principal adversario de los nuevos tiempos, por ser el espacio por antonomasia donde se lleva a cabo la con centracin, la exclusin y por tanto la diferenciacin social del sistema capitalista imperial). Alguien podra decir que esto no es todava el socialismo. Al respecto habra que decir que el socialismo no es solamente un asunto de gobierno y de polticas pblicas, sino que el mismo consiste en la conciencia organizada y movilizada de las clases y sectores popu lares, el pueblo y la nacin entera, convencidos de que es el sistema de mercado y la hegemona del capital, as como la presencia imperialista en nuestros pases, los que generan gran parte de los problemas actuales; en este sentido la educacin poltica para inculcar nuevos valores y un discurso poltico contra el sistema es imprescindible. En otras palabras, el socialismo se inicia amparndose de las instituciones y negando el sistema imperante, es decir, se inicia como negacin del orden establecido. El socialismo es la conciencia organizada y movilizada de las clases populares, el pueblo en su conjun to y la nacin entera gestionando directamente los asuntos pblicos. El socialismo son los pequeos productores-trabajadores, esta vez dueos de los medios de produccin, como es el caso de los campesinos, pescadores, artesanos, comerciantes, transportistas, distribuidores, hacindose cargo de la gestin de la produccin, los servicios y los asuntos econmicos del pas. Por eso es que decimos que tanto desde el punto de vista poltico, como social y econmico, la asociatividad se convierte en la mediacin entre el proyecto y la prctica diaria para construir progresivamente un sistema alternativo.

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20Carlos Fonseca Tern ______El carcter revolucionario y el rumbo socialista del proyecto de transformaciones que est siendo promovido por el FSLN en Nicaragua, estn dados por una suma de factores interrelacionados: la economa como expresin de la democratiza cin econmica en tanto va de socializacin de la propiedad en un contexto de convivencia entre las formas tradicionales y emergentes de propie dad sobre los medios de produccin. en la toma de decisiones gubernamentales me diante la organizacin del Poder Ciudadano como expresin de la democracia directa en la que los ciudadanos eligen y deciden, en tanto va para el ejercicio del poder por las clases populares. experimentar en la conciencia social, sobre todo entre las nuevas generaciones, sustituyndose ticos de la sociedad capitalista salvaje y consu mista por la solidaridad y un sentido superior de espiritualidad como esencia de nuestra condicin humana. tambin incluye la racionalidad propia de nuesractersticas de un nuevo sistema poltico que nueva cultura civilizatoria que supere la opresin de gnero que caracteriza a la sociedad patriar cal y la depredacin ecolgica que caracteriza a la sociedad de consumo. Todo ello es continuacin en condiciones distintas y por tanto, con mtodos diferentes del proceso revolucionario que comenz en los aos ochenta, con forme a un modelo basado en la economa mixta, con un alto peso de la propiedad estatal; una democracia representativa con elevados niveles de organizacin y participacin popular; el ejercicio de la soberana y la autodeterminacin, y la prctica de la solidaridad internacional con los movimientos patriticos y revolucionarios en lucha contra el imperialismo. ideologaEl poder y la vanguardia en la Revolucin SandinistaEn el mbito econmico, a diferencia de los aos ochenta, la actual etapa de la Revolucin Sandinista no incluye la propiedad pblica de la explotacin de los recursos naturales ni el control estatal de la banca y el comercio exterior. En parte, esto es debido a la hege mona neoliberal an vigente en un mundo que a dife rencia de aquel entonces y a raz de la desaparicin de la Unin Sovitica, es unipolar. Las corporaciones mul tinacionales, en una economa cada vez ms global, concentran el poder y la riqueza dentro de los lmites nacionales de las potencias imperialistas occidentales, que a travs de un proceso iniciado en la poca del co lonialismo, profundizado en la del imperialismo y an ms con la globalizacin neoliberal, se han apropiado de la mayor parte de los recursos de todo tipo. El auge creciente de las potencias emergentes que contrarrestan este proceso, conocidas como BRICS (la letra inicial de los pases Brasil, Rusia, India, China y Sudfrica) es un hecho bastante reciente que responde a otros fenmenos, cuyo anlisis no cabra en este momento.Una oportunidad perdidaEn cambio, en el mbito poltico sucede algo distinto. En los aos ochenta no se pudo aprovechar una oportunidad histrica para instaurar a nivel de la superestructura poltico-jurdica en nuestro pas, un modelo mediante el cual las clases populares ejercie ran amplios espacios de poder independientemente de qu fuerza poltica estuviera gobernando en cada momento, puesto que el carcter pluripartidista del modelo (inevitable en las circunstancias histricas nacionales y en la coyuntura mundial dentro de las cuales tuvo lugar el triunfo revolucionario del sandinismo en 1979) implicaba la posibilidad de la alternancia en el poder poltico. A esa realidad no le dio mucha importancia la dirigencia sandinista, que con ello mostraba una alta las cuales coincidiendo con el liberalismo se atribuye a la democracia una condicin exclusivamente conceptual, elevndola como consecuencia a principio tico e ignorando con ello que los antagonismos de clase son propios de toda sociedad cuyas relaciones de produccin se basan en la explotacin. Esas rela ciones determinan que la democracia sea, ante todo, el instrumento de legitimacin de un poder que mien tras existan tales antagonismos, no puede dejar de ser clasista; y por tanto, el tipo de democracia existente,

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21 la representativa, estar siempre en dependencia de qu poder de clase se est legitimando. La democracia representativa es un modelo diseado para legitimar el poder de las clases econmicamente pudientes en el capitalismo y no el de las clases populares en un proceso revolucionario de orientacin socialista. La necesidad poltica del pluripartidismo no tiene por qu negar la importancia estratgica, de instaurar una distinta de la representativa para legitimar el poder revolucionario. Por tanto, la democracia es un principio, s, pero como consecuencia de lo indispensable que re sulta para legitimar el poder y por tanto, no es de carc ter tico sino poltico; por consiguiente, se puede y se debe prescindir de ella o de algunos de sus aspectos en determinadas coyunturas histricas, aunque no se pueen el tiempo. En este artculo pretendemos, entre otras cosas, desenmascarar la falacia de concebir la democracia como un objetivo en s mismo o lo que es igual, la deformacin que desde el punto de vista ideolgico revolucionario constituye la creencia en la democracia sin apellidos o, en otras palabras, despojada del carc ter clasista que ineludiblemente tiene el poder mien tras sea necesario y por tanto, mientras la democracia tenga razn de ser.Rupturas en el sandinismoEs entre otras cosas debido a lo anterior, que no debe resultar extrao el fenmeno ocurrido a inicios las revolucionarias, de la mayor parte de los dirigentes polticos en los niveles superior e intermedio dentro de la estructura del FSLN y del gobierno sandinista de los aos ochenta, apenas el sandinismo perdi el poder poltico mientras de manera anloga, el socialismo entraba en una crisis de proporciones apocalpticas y de la que ms de veinte aos despus, apenas comienza a reponerse. El primer gobierno de la derecha luego de la derro ta electoral del FSLN en 1990, fue en cierto modo una continuacin del rumbo que el proceso revolucionario nicaragense haba adoptado en la segunda mitad de la dcada de los ochenta, cuando la dirigencia sandinista cometi el grave error de apostar a una demo cracia representativa desprovista de todo instrumento institucional de poder, cuyo diseo se correspondiera con el hecho de que ste responda a los intereses de las clases populares, como va de institucionalizacin del proceso de transformaciones sociales en marcha. Desde este punto de vista, constituyeron una tomado la actividad poltica del sandinismo, las decisiones tomadas por el FSLN en su Primer Congreso Extraordinario en mayo de 1994, tales como el carcter socialista de su modelo socioeconmico, el carcter antiimperialista del proceso revolucionario nicaragense y de la lucha sandinista, la validez de cualquier forma de lucha para la defensa de los inte reses populares en dependencia de las circunstancias correspondientes (excluyendo la lucha armada para la toma del poder poltico en las condiciones existentes en Nicaragua en ese momento) y de su condicin como partido de vanguardia. encuentro del FSLN con su razn de ser, lo cual motiv la desbandada de esa parte de su dirigencia que ya desde los aos ochenta haba optado por el refor mismo socialdemcrata. Este grupo, a partir de esa nueva circunstancia en los aos noventa se proclama ba como portador de la lnea renovadora dentro del sandinismo, hasta terminar en aos recientes alindose poltica y electoralmente con lo ms reaccionario y decadente de la clase poltica nicaragense, bajo el ideolgicamente aberrado pretexto de que en Nicaragua la contradiccin entre revolucin y reaccin o entre izquierda y derecha ha pasado a un segundo plano frente a la contradiccin entre democracia y dic mocracia directa), lo cual sin embargo es consecuente con la deformacin ya sealada, que desde los aos ochenta este sector haba logrado imponer en la lnea asumida por el FSLN en aquel entonces. Irnicamente, quin sabe adnde habra ido a parar la Revolucin Sandinista de no haber sido desplazado el sandinismo del poder en 1990, ya que para decirlo en trminos bien simples, hizo falta que el barco pareciera hundirse para que las ratas lo abandonaran. Pero fueron ellas las que terminaron ahogadas, mientras el barco fue salvado por quienes quedaron dentro, bajo el liderazgo del Comandante Daniel Ortega, quien habiendo sido

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22parte de una direccin poltica colegiada en los aos ochenta, en la cual las decisiones se tomaban hasta que haba acuerdo unnime, se convirti en el dirigente principal del sandinismo cuando se coloc al frente de las posiciones de izquierda en el FSLN, las cuales prevalecieron en el Congreso de 1994 respaldadas por la gran mayora de la base popular del sandinismo y en contra de las posiciones claudicantes de la mayor parte de la dirigencia de los aos ochenta (que an permaneca en altos cargos polticos tanto partidarios como institucionales), algunas la Revolucin Sandinista a tiempo completo. macin de su carcter revolucionario en 1994, que ahora el FSLN est empeado en la profundizacin poltica de la Revolucin Sandinista, dando el paso que no dio en la dcada de los ochenta con la instauracin de un modelo mediante el cual los espacios de poder en manos de las clases populares no estn en depen dencia de qu partido o alianza est a cargo del Gobierno como producto de una u otra contienda elec toral pluripartidista y por tanto, caracterizada por la mercantilizacin de la poltica que es tan propia de la democracia representativa, legitimadora por excelen cia del poder de las clases explotadoras. Por tanto, si bien en el mbito econmico y a pesar de las actuales polticas encaminadas a la ampliacin de los espacios de gestin popular correspondientes el proceso revolucionario nicaragense haba logrado llegar en su primera etapa mucho ms lejos que ahora, en el mbito poltico sucede lo contrario con la instauracin del Poder Ciudadano como expresin organizada de la democracia directa en tanto nuevo modelo en construccin. Por lo dems y a pesar del discurso tericamente ultraizquierdista en algunos aspectos muy genricos, de un segundo grupo disidente del FSLN surgido a mediados de la primera dcada del presente siglo proclamando la necesidad de rescatar al sandinismo no hay quien pueda decir qu no est haciendo y podra hacer el sandinismo gobernante en el mbito econmico, en correspondencia con lo que En cambio, la disidencia sandinista en su conjunto (tanto los reformistas renovadores que se han sumado abiertamente a la derecha como los supuestos ultraizquierdistas) cuestiona al unsono el nuevo modelo poltico que se est instaurando. Para ambos microgrupos (renovadores y los del rescate), la sacrosanta democracia representativa es la nica posible, lo que no constituye motivo alguno de sorpresa en el caso de los renovadores, debido a su reformismo confeso y de vieja data, pero que resulta bastante incoherente en el caso de un sector como el del rescate, con presuntas pretensiones ultraizquierdistas que segn se puede ver no le impiden, en la prctica, coincidir en casi todo con los primeros en su discurso. A propsito, no debe olvidarse que el origen formal del grupo autodenominado del rescate fueron las aspiraciones presidenciales del desaparecido Herty Lewites, de quien jams podr de cirse que haya hecho ni dicho la ms mnima cosa (ni por equivocacin) por la que algn despistado pudiera haberlo considerado alguna vez como de ultraizquierda ni nada que se le parezca.Crisis de la intermediacinLas diferencias entre los modelos socioeconmi cos y polticos del siglo XX y los del siglo XXI tienen su origen en la crisis de la intermediacin como caracterstica propia de las relaciones salariales en el mbito econmico y de la representatividad mediatizante en el mbito poltico, surgidas ambas con la revolucin industrial y puestas en decadencia con la revolucin electrnica que tiene lugar en la actualidad. Ambas vertientes expulsan de la actividad econmica una parte considerable de la fuerza de trabajo al disminuir la cantidad de individuos necesarios para realizar una misma labor productiva o de cualquier tipo. La intermediacin en las relaciones salariales es ejercida en el capitalismo por los grandes propietarios el sujeto productor y la riqueza creada por ste, de la cual se apropia el propietario-intermediario. En el socialismo, esa intermediacin la ejerce el Estado que de aspecto, pero distribuyendo la riqueza de forma equi tativa, aunque no como producto de la decisin de sus creadores, que de esta manera, continan siendo mediatizados debido a la continuidad de su alienacin surgida de la explotacin capitalista. En el mbito poltico, la intermediacin en el capitalismo es ejercida por el Estado encarnado en los gobernantes y legisladores que actan en representacin Esto se pone feo, mejor nos vamos.

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23 prerrogativa formal de stos y el poder proveniente de las decisiones que corresponden a la misma, y pues tos a disposicin de los intereses de las clases explota doras mediante mecanismos vinculados al diseo del modelo poltico. En el socialismo, la intermediacin poltica la ejer ce el Partido, cuya razn de ser incluye la defensa de los intereses de las clases antes explotadas y luego emancipadas desde un poder que responde a dichos intereses, pero que al no ser directamente ejercido por ellas y al encontrarse de esta manera mediatizadas porque el poder pertenece al partido que lo ejerce en nombre suyo, vuelven a verse alienadas y privadas as de condiciones adecuadas para la toma de conciencia acerca de esos intereses propios de su condicin como creadoras de una riqueza que vuelve a escapar de su control mediante este mecanismo y el antes sealado en el mbito econmico. Con la Revolucin Electrnica, que inici una dcada antes del siglo XXI y la crisis de la intermediacin que la misma trae consigo, tanto los grandes propietarios capitalistas como el Estado socialista en el mbito econmico, y tanto el Estado burgus de la democracia representativa en el capitalismo como el Estado burocrtico dirigido por el Partido en el socia lismo, tienden a ser puestos en la mira de los grandes to, portadores de intereses que los hacen seguirla escribiendo desde nuevas luchas emancipadoras. En la pauperizada Amrica Latina, triunfan polticamente con un desarticulado y desconcertado grito de indignacin que an no encuentra los cauces de su rebelda para cambiar un sistema en contra del cual los indignados dicen no estar, pero del cual reconocen que s est en contra de ellos (yo no soy anti-sistema, el sistema es anti-yo, se lee en uno de los ingeniosos lemas de los indignados que protestan en las calles madrileas). Pero esto, que apenas es un inicio, no ha comenzado ahora. Los primeros en caer han sido el Estado propietario en el socialismo y como actor econmico directo en el capitalismo, en ambos casos de tipo industrialista; seguidos por el Estado burocrtico socia lista y el Estado burgus capitalista, en el primero ms abruptamente con el derrumbe del modelo socialista correspondiente (con las conocidas consecuencias fu nestas para el proceso revolucionario a nivel mundial). Donde el socialismo no se derrumb, debido a la me nor presencia de factores mediatizantes en el funcionamiento del sistema, los modelos socioeconmicos se han transformado. Por su parte, el Estado burgus capitalista sufre la prdida creciente de credibilidad y legitimidad de la clase poltica dominante.El derrumbe del socialismo realEl socialismo real en su versin sovitica y europea oriental cargaba desde haca dcadas con determinadas fallas, a pesar de la hazaa histrica que en tan slo cuatro dcadas hizo de la Unin Sovitica la segunda potencia industrial del mundo an con dos guerras mundiales en su territorio. La URSS, que inici su crecimiento a partir de una economa de las ms atrasadas de Europa, alcanz en slo 40 aos lo que a los pases capitalistas industrializados les haba llevado siglos, con lo que que d demostrada la superioridad del socialismo frente al capitalismo. Pero ese primer experimento socialista estaba aquella manera de construir el socialismo, sealadas en su momento por el Che Guevara, y que pueden re sumirse en la no utilizacin de la conduccin poltica para la necesaria creacin intencional de la conciencia social indispensable para el trnsito del socialismo al comunismo. El Che advirti del peligro que acechaba a aquellos procesos. La perestroika (que impuls el ltimo dirigente sovitico, Mijal Gorbachov), lejos de existe un vnculo ms directo entre el colapso sovitico socialista como capitalista frente a los retos plantea dos por la revolucin electrnica, que ya explicaremos ms adelante. Es de esas crisis, que a su vez son manifestaciones de la crisis de la intermediacin generada por la revolucin electrnica, que surge del modelo capitalista neoliberal por una parte, y el nuevo modelo socialis ta an innominado y por eso ms conocido como del siglo XXI, por la otra. En lo econmico, ambos estn caracterizados por la disminucin del papel que juega el Estado como actor directo. En lo poltico, en el caso del socialismo, por la desaparicin del papel desempeado por la vanguardia revolucionaria como sustituta de las clases populares en el ejercicio del poder, el cual es una prerrogativa del sujeto social (las clases populares) del cual el sujeto poltico (la vanguardia revolucionaria) es una expre sin orgnica, cuya misin es la de conducir el proceso de transformacin revolucionaria de la sociedad me diante el trabajo poltico de sus estructuras. En el caso del capitalismo, su nuevo modelo se caracteriza por el diseo de mecanismos participablemente creciente falta de sustento espiritual de un sistema en que el poder poltico es sinnimo de individuos respondiendo a los verdaderos tomadores de decisin, que son las grandes corporaciones. Todo ello ocurre mientras la fase imperialista de desarrocaracterizada entre otras cosas por la desaparicin selectiva de las barreras arancelarias a favor de los intereses de las potencias industrializadas y en detrimento de la periferia mundial productora de bienes sin valor agregado.

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24En su fase imperialista, el capitalismo pas de la ex plotacin entre unos seres humanos por otros a la de unos pases por otros (transitando de la contradiccin entre el carcter social de la produccin y la apropia cin privada de la misma a la existente entre el carc ter mundial de sta y su apropiacin por las antiguas potencias coloniales, acumuladoras originarias del capital que pasaron del reparto territorial al reparto econmico del mundo entre ellas). A la vez, con el pre trial en la generacin de riquezas, ha surgido la con tradiccin entre la produccin material como base de principal manera de creacin de la riqueza, con las correspondientes burbujas de todo tipo. Al mismo tiempo, la crisis ecolgica convierte la disyuntiva planteada en su momento por Rosa Luxemburgo entre socialismo y barbarie, en otra ms apremiante entre socialismo y la desaparicin de la especie humana, producto de la contradiccin (propia del capitalismo), entre el carcter ilimitado de la acumulacin como objetivo de la produccin, y el carcter limitado de los recursos naturales como fuentes primarias de sta. Esa contradiccin slo puede resolverse convirtiendo la satisfaccin de las necesidades humanas en el objetivo de la produccin, lo cual slo es posible en el socialismo.La nueva vanguardiaEn estas nuevas circunstancias, el papel de la vanpoder no puede ser una demanda de las clases populares en tanto stas no alcancen un nivel de conciencia que a su vez, slo puede provenir de dicho poder direc de una expresin orgnica suya, capaz de plantearse dicho objetivo como una meta revolucionaria. Replanteada, porque la vanguardia revolucionaria no puede sustituir a las clases populares en el ejercicio del poder, pero tambin por el paso del verticalismo en la direccin de una estructura cerrada ante la sociedad, a la direccin horizontal de esa estructura y el establecimiento de relaciones amplias entre ella y la sociedad. Esto implica una mayor participacin de la militancia revolucionaria en su conjunto en la toma de decisiones y la desaparicin de obstculos para el ingreso de los individuos a la estructura constituida por el colectivo humano que integra esa vanguardia. La direccin horizontal de la vanguardia, entendida como la mayor participacin posible de su militancia en su toma de decisiones y el carcter colectivo de sus rganos de direccin, es algo indispensable para ejercer la conduccin poltica que todo proceso revolucionario requiere como construccin social de carc ter consciente. Y el carcter abierto de sus estructuras tambin lo es, para preservar su hegemona en los espacios institucionales de poder en el marco de circuns tancias que hacen inevitable la existencia prolongada de expresiones polticas organizadas como manifesta cin de la diversidad de intereses en una sociedad en vas de transformacin revolucionaria o en la que esa vanguardia se propone dicha transformacin. Ambas cuestiones son vitales para una conduccin poltica efectivamente ejercida por la vanguardia en las circunstancias histricas actuales. Para comprenderlo, hace falta hacer la diferencia entre el ejercicio del poder revolucionario como potestad del sujeto social y la conduccin poltica del proceso correspondiente como misin del sujeto poltico constituido por la vanguardia. La vanguardia ejerce su papel mediante la presen cia organizada de su militancia en todos los mbitos de la sociedad y en los espacios institucionales desde los que ejerce su poder el sujeto social mediante su potestad decisoria. La vanguardia, constituida como sujeto poltico, pertenece a ese sujeto social, del cual es expresin orgnica de avanzada con la misin histrica de conducirlo en tanto logre ser portadora de la voluntad colectiva que emane de dicho sujeto social bajo su liderazgo, y convertida en lneas programticas a promover en el seno del mismo sujeto social que las origin. Todo ello mediante la accin poltica y el lide razgo de su militancia y de la dirigencia revolucionaria. Esta vinculacin de doble carcter y con aprendi zaje de doble va entre la vanguardia revolucionaria como sujeto poltico y las clases populares como sujeto social para la transformacin revolucionaria de la sociedad, est marcada, digmoslo as, genticamen te por la pertenencia del primero al segundo y es vital para el menor margen de equivocacin posible en la conduccin poltica del proceso revolucionario. Pero la vanguardia no podr extraer sus lneas programticas del sujeto social si su militancia, la nica que puede llevar a la prctica esta vinculacin entre los sujetos poltico y social de la revolucin, no participa en la correspondientes. Es esto lo que hace indispensable la mayor particide las lneas programticas y estratgicas, as como en la toma de decisiones de la vanguardia, lo cual implica el carcter colectivo de su direccin o lo que es igual, de la direccin poltica del proceso revolucionario. Ambas

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25 cosas, no como un principio tico, sino como un principio poltico. Esto, unido a lo abierto de las estructuras de la vanguardia a la sociedad, evita el distanciamiento del sujeto poltico del proceso revolucionario (la vanguardia) respecto al sujeto social del mismo (las clases populares).Vanguardia y liderazgoIgual cosa, recordemos, sucede con la democracia, de la que esto es una expresin. La condicin instrumental de la democracia predomina sobre su condicin conceptual, mientras existan los antagonismos de clase y por tanto, mientras sea necesario el poder y en consecuencia, sea necesaria la democracia misma como legitimadora por excelencia de ese poder, del cual surge la democracia, que tratndose de un proceso revolucionario no solamente es fuente de legitimacin del poder de clase, sino un mecanismo que posibilita el adecuado ejercicio de ese poder me diante el correcto funcionamiento de la vanguardia, cuyo liderazgo y capacidad de conduccin, es la mxima expresin de ese poder de clase, lo cual se debe a que la democracia al servicio de las clases populares acerca ms su condicin instrumental a su condicin conceptual que la democracia al servicio de las clases pudientes en un sistema socioeconmico basado en la explotacin y la opresin, o dicho de manera ms simple, la democracia en el socialismo es ms autntica que en el capitalismo, sea cual sea el modelo socialista o capitalista en cuestin; y ms claramente dicho, hay ms democracia en el ms imperfecto de los modelos polticos socialistas que en el ms perfecto de los modelos polticos capitalistas. Puede ser que, en determinadas circunstancias, sea necesario un aumento en el papel del liderazgo personal en la toma de decisiones, pero an as la dirigencia revolucionaria no debe perder de vista la necesidad de aprovechar la ms mnima oportunidad o crearla cuando no se presenta espontneamente, para garantizar el mayor carcter colectivo posible de las decisiones y la conduccin polticas a nivel de la vanguardia revolucionaria, incluyendo la participacin de la militancia la direccin revolucionaria. El liderazgo personal juega un papel de singular im portancia cuando una sociedad est experimentando un individuo concreto naturalmente superior a la que puede generar cualquier tipo de abstraccin, debido a que su intangibilidad la hace menos perceptible en la conciencia colectiva que por lo general, se muestra temerosa ante los cambios como expresin del temor biolgicamente natural a lo desconocido, proveniente del instinto de conservacin de las especies. Esto es similar a lo que ocurre con el papel que juegan las instituciones por su fuerza legitimadora, cuando los cambios se han consolidado y han dado lugar a un nuevo orden socioeconmico y poltico, que no por ello suprime sino que profundiza an ms la naturaleza cambiante de la realidad social, pero en condiciones que permitan la presencia de esos cambios permanentes como construccin social consciente a una escala crecientemente masiva en la medida en que una nueva conciencia social se hace presente como producto de esos mismos cambios y a la vez, como impulsora y garante fundamental de los mismos. En tales condiciones, la fuerza legitimadora de las instituciones es por lo general superior a la de los individuos en las condiciones del cambio, precisamente porque las instituciones son creadas por el conjunto de stos como expresin de su sabidura acumu lada, y cuando el cambio cede el paso a la estabilidad, lo cual brinda una sensacin de seguridad y estabilidad que no puede provenir del liderazgo individual, debido a la incertidumbre que puede crear en la colectividad la vulnerabilidad propia de los individuos como seres vivientes, en este caso en su condicin de lderes. Por consiguiente, cuando la sociedad est en ebugo revolucionario personal; cuando los cambios se han creadas por los propios cambios. Es decir, los cambios necesitan lderes y la preservacin del orden establecideres no sean necesarios en este ltimo caso, ni que las instituciones no sean necesarias en el anterior.Reinvencin de los sistemasTanto el socialismo del siglo XXI que apenas est naciendo, como el neoliberalismo (que es tambin el capitalismo del siglo XXI) con seales claras de agotamiento, tienen caractersticas de las que carecan sus modelos antecesores (es decir, el socialismo y el capitalismo del siglo XX), y que se corresponden con las exigencias de la revolucin electrnica como ex presin del actual desarrollo de las fuerzas productivas a nivel mundial, que ha llevado a considerar la actual etapa como postindustrial, en la que ya el desarrollo no est vinculado exclusivamente a la industrializa cin, sino tambin (y sobre todo) a la adquisicin y produccin de tecnologa electrnica de punta tanto para los procesos productivos como para la gestin y administracin econmica en general, as como para el procesamiento de la informacin, las comunicacio nes y sobre todo, el manejo del conocimiento. Pero la caracterstica fundamental que la actual revolucin tecnolgica ha impreso a la sociedad global y que ha llevado a los modelos socioeconmicos y polticos a su replanteamiento, es la ya mencionada crisis de la intermediacin. Al ser crecientemente cuestionados la gran propiedad privada individual, el Estado y los partidos como los tres grandes intermediarios (a travs de los gobernantes y legisladores o representantes electos

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26en la democracia representativa propia del capitalismo, y a travs del tipo de vanguardia revolucionaria que como sujeto poltico actuaba en sustitucin del sujeto social en el socialismo), los modelos capitalista y socialista han tenido que ingenirselas para deshacerse de las caractersticas que los hacan funcionar en base a la intermediacin. El capitalismo lo hizo ms rpido, pero de forma ms incompleta; lo rpido le permiti sobrevivir sin mayores traumas hasta ahora, aprovechando la nica ventaja que tiene sobre un sistema como el socialis mo, pues este el nico cuya instauracin depende de la aplicacin consciente por el sujeto social (en este caso, una emanacin suya, pero que ya no lo sustituye en el ejercicio directo del poder), de las leyes objetivas que rigen su existencia como tal, lo cual expone ms el sis tema a los errores propios de la subjetividad, aunque cobijada con la comprensin de la realidad objetiva mediante el conocimiento de las leyes que la rigen, lo cual proporciona al socialismo su gran ventaja, que est en su mayor racionalidad. Lo incompleto es, en cambio, lo que tiene al neoliberalismo en fase de pleno desgaste, mientras el socialismo del siglo XXI emerge lentamente pero a paso seguro, no slo como la nueva alternativa socialista, sino como la nica alternativa civilizatoria a la vista. El socialismo no puede sobrevivir de otra forma que pero an en proceso de formacin terica y prctica, en una situacin en que, a diferencia de lo que ocurri con el surgimiento del marxismo, la prctica va adelante de la teora: socializacin no estatista de la propiedad, sin suprimir el papel del Estado como agente econmico importante; y ejercicio directo del poder por las clases populares como sujeto social, que no excluye (sino que por el contrario, requiere con ms fuerza an que en el modelo anterior) la misin conductora de la vanguar dia revolucionaria como sujeto poltico estrechamente vinculado al sujeto social por su pertenencia a ste y su relativa independencia del mismo. El socialismo del siglo XX colaps en unas naciones (la Unin Sovitica y Europa del Este) y en otras (pa ses socialistas asiticos y Cuba) ha experimentado una transformacin que lo asemeja al modelo adoptado por las nuevas naciones (todas ubicadas en Amrica Latina) donde se han comenzado a desarrollar procesos de construccin social consciente (Venezuela, Nicaragua, Bolivia y Ecuador). En otros pases latinoamericanos diversas fuerzas de izquierda gobiernan, aunque sin apostar an a los cambios sistmico-estructurales que estn teniendo lugar o se estn planteando como objetivo programtico las fuerzas de izquierda en los cuatro pases mencionados. Al disminuir drsticamente el papel del Estado como intermediador en la economa, y suprimir el carcter intermediario de la vanguardia como sujeto poltico sustituto de las clases populares como sujeto social en el ejercicio del poder, el nuevo modelo socialista se ajusta de forma altamente satisfactoria a la crisis de la intermediacin generada por la revolucin electrnica. En la Unin Sovitica y Europa del Este se pretendi, en cambio, privatizar de golpe la economa renunciando a su socializacin por otra va que no fuera la estatal, reemplazando as la intermediacin estatista del socialismo por la que ejerce la propiedad privada en el capitalismo, y manteniendo como estatal una parte de ella (ejercindose as la intermediacin por dos vas) sin que esto respondiera a un proyecto esPor otra parte, la vanguardia en esos pases, al querer dejar de ser sustituta del sujeto social (en este caso el pueblo en general, pues no se podra hablar de clases populares propiamente dichas en una sociedad con el nivel de igualdad social alcanzado en la Unin Sovitica) renunci a su papel conductor, pues ste fue confundido (como suele ocurrir, por cierto) con el de ejercer directamente el poder. La monumental chapucera histrica llamada perestroika (en la URSS) frustr la ltima oportunidad que haba de retomar el sealamiento del Che acerca de la necesidad de crear conscientemente la nueva conciencia social, a lo que debe agregarse el verdadero caos institucional surgido de la instauracin desordenada e incoherente de instancias polticas estatales y gubernamentales, intermediarias por naturaleza, tomadas como grandes novedades cuando en realidad eran las mismas ya existentes haca siglos en la democracia representativa. Por su parte, el neoliberalismo, como nico capitalismo posible en la era de la revolucin electrnica y la crisis de la intermediacin, no puede renunciar a la propiedad privada sin renunciar con ello a su esencia misma, y no tiene un modelo poltico alternativo a la democracia representativa, debido a lo cual recurre ms bien a una estrategia: la democracia participativa y la participacin ciudadana, nada menos que de la mano de los mismos bancos multinacionales cuyas polticas han llevado a la actual situacin de crisis econmica generalizada en los pases industrializados, y de una multitud de ONG que se presentan como sociedad civil para legitimarlo todo. Sin embargo, la presin de los tiempos aumenta y ya en Europa la derecha gobernante se niega una y otra vez a implementar mecanismos democrticos, que forman parte incluso del funcionamiento de su propio modelo poltico, mientras en Amrica Latina la nica manera que ha encontrado la derecha de recuperar pases donde la izquierda ha llegado al gobierno, es mediante golpes de Estado. La manera en que el capitalismo hace frente al reto planteado por la crisis de la intermediacin es errtica, porque a diferencia del socialismo, la intermediacin est en su esencia misma como sistema. Los procesos de privatizacin a ultranza que caracterizan al

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27 neoliberalismo no eliminan el carcter intermediador del Estado en la economa, dado que dicha intermediacin en el capitalismo no est a cargo del Estado, sino de los grandes propietarios privados individuales, que ms bien se ven reforzados en dicho papel. Por otra parte, el capitalismo no puede volver al modelo keynesiano, precisamente porque estara agregando una presin ms a la intermediacin, ya que si bien en esa modalidad del capitalismo el Estado no est a cargo de ella, tambin la ejerce y lo hace con mayor fuerza. El capitalismo no puede ofrecer entonces otra cosa que ms de lo mismo: ms neoliberalismo, menos de mocracia, es decir ms crisis econmica y poltica. Y el neoliberalismo est agotando sus posibilidades como alternativa capitalista, con lo cual es el capitalismo mismo quien agota sus posibilidades como sistema. Sin embargo, la nica manera de que el capitalismo caiga sin arrastrar consigo a la civilizacin es reempla zndolo por el nico sistema que slo puede instaurar se como producto de la accin consciente y deliberada de los seres humanos a travs de decisiones estratgicas que deben ser tomadas desde la conduccin poltica revolucionaria de la sociedad; decisiones que, para ser acertadas, requieren tener su origen en una vinculacin sistemtica entre esa conduccin y las clases populares ejerciendo directamente el poder, lo cual slo es posible con la mayor participacin posible de la militancia en la toma de decisiones y el carcter colectivo de la direccin poltica. La efectividad del papel conductor ejercido por la vanguardia como sujeto poltico vinculado al sujeto social que ejerce el poder, por su pertenencia a l, pero necesariamente con su propia actividad y estructura independientes para poder ejercer su rol, depende en gran medida (por lo ya dicho antes) de que se apliquen ciertos principios elementales que sern analizados a continuala totalidad de los procesos revolucionarios actualmente en marcha en Amrica Latina y alrededor del cual, adems, tampoco se tiene una posicin terica homognea en los casos en que el problema es abordado.La conduccin sandinistaDe los temas antes abordados, es en el papel del poder de clase y de la conduccin poltica por la vanguardia revolucionaria donde est el principal problema de todo proceso revolucionario: el del poder poltico. De l depende la capacidad de conduccin indispensable para la construccin social consciente que caracteriza la sustitucin del capitalismo por su nica alternativa revolucionaria: el socialismo como transicin al comunismo. Pero tambin es este tema en el que la Revolucin Sandinista y el FSLN enfrentan su principal reto en la actualidad, porque a pesar de los grandes logros ya se alados en la instauracin de un nuevo modelo poltico que institucionalice, legitime en la conciencia social y haga lo ms irreversible que sea posible el proceso re volucionario, existen ciertas limitaciones objetivamente (y por tanto, inevitables en la actualidad, pero que es necesario superarlas en un momento dado) respecto al tema de la relacin entre sujeto social y sujeto poltico en el mbito del poder de clase y la conduccin revolucionaria en el sandinismo. Antes que nada, es recomendable no confundir direc cin colectiva, en la que lo colectivo no impide que haya un dirigente principal, con direccin colegiada, en la que todos los dirigentes tienen el mismo nivel jerrquico. Esto ltimo debe ser considerado una situacin tan ex cepcional y por tanto anmala (aunque en determinadas circunstancias sea inevitable, pese a ser siempre indeseable) como la existencia de una direccin unipersonal. Tanto en una como en la otra se alteran de forma similarmente grave los principios indispensables para el funcionamiento de toda vanguardia revolucionaria, independientemente de que sta sea verticalista u horizontal en su funcionamiento y de que su estructura sea cerrada o abierta a la sociedad. Tales principios constituyen lo que se conoce como el centralismo

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28democrtico: responsabilidad individual, direccin y decisiones colectivas, nicas y jerrquicas, estructuras polticas jerarquizadas y predominio de la mayora en el marco de la bsqueda del consenso. Una vanguardia revolucionaria debe tener como caractersticas esenciales (tambin, independientemente de lo ya sealado) el carcter permanente de sus estructuras y la pre sencia en ellas de una dirigencia profesional o lo que es igual, dedicada a tiempo completo al trabajo poltico. Entre 1990 y 2006, cuando el FSLN estuvo fuera del gobierno, el partido se vio sometido a una serie de trastornos propios de una situacin caracterizada por la crisis interna descrita. La desercin de la mayor par te de los dirigentes que eran, por razones obvias, los militantes ms experimentados y con mayor formacin, caus una ruptura importante en la transmisin de informacin y experiencia. Los grandes debates internos (casi siempre pbli cos) ganados por las posiciones de izquierda, ocurrieron en un contexto con total hegemona de los valores del capitalismo y su democracia representativa o mer cantilizada, que puso a la orden del da la politiquera con altsimas dosis de indisciplina como producto de niveles de inestabilidad e inconsistencia poltica sin precedentes en las estructuras. Tambin surgi el sec tarismo como fenmeno propio de todo conglomerado humano que se encuentra frente al peligro de su extincin por su condicin de minora o de gran desventaja (nacional e internacional en este caso), con el agravante de que se present de forma inesperada y por tanto, sin preparacin alguna para ser enfrentada de forma racional y controlada. Todo esto dio lugar a una competencia por cargos pblicos y partidarios. Muchas veces se buscaba un cargo partidario como trampoln para postularse a un cargo pblico. Tales situaciones se presentaron en medio de la mayor ofensiva jams lanzada contra la izquierda revolucionaria en todos los aspectos por las fuerzas ms reaccionarias tanto a nivel nacional como internacio nal, con una derecha unida a nivel nacional, actuando desde el gobierno, que adems controlaba todos los espacios institucionales y los instrumentos de poder. Las tensiones internas y los desafos externos a los que el FSLN se enfrent, determinaron la necesidad de que surgiera un liderazgo fuerte y cada vez ms personalizado. Este fenmeno ha sido an ms necesario, una vez que el FSLN recuper el poder poltico, debido al carcter de los colosales desafos que debi enfrentar: En primer lugar, impulsar un programa de transfor maciones sociales con capacidad para crear las con diciones para el cambio de sistema en lo poltico y en lo socioeconmico, con el correspondiente profundi zacin de la conciencia social. Para comprender mejor esto, hay que recordar lo ya planteado antes acerca de la importancia del liderazgo personal cuando en una sociedad predominan los cambios. Una segunda tarea, ha sido ejecutar una gran cantidad de cambios en el funcionamiento de la estruc tura del FSLN como vanguardia revolucionaria, para revertir la descomposicin interna, lo cual hizo que fuera inevitable tomar decisiones trascendentales sin mayor participacin de la militancia. En vista de la situacin que prevaleca entonces, la bsqueda de dicha participacin habra servido nicamente como un obstculo para el proceso de transformacin interna que an se encuentra en marcha, por la sencilla razn de que con tales procedimientos utpicamente democr eventualmente opuestos por intereses personales a los cambios internos necesarios, lo cual es un fenmeno objetivo y por tanto, independiente de la buena o la mala voluntad de nadie. De igual manera y debido a lo ya sealado, es un momento necesario, la no implementacin del centralismo democrtico en la actividad poltica del FSLN, incluyendo la debilidad en la conformacin de la direccin colectiva que tome las decisiones pertinentes a partir de la discusin y de los aportes de sus integrantes. Otro permita el uso de mtodos objetivos para la seleccin de los militantes que ocuparn determinados cargos y una lnea de formacin poltica basada en los principios fundamentales de una teora revolucionaria que desde su ms amplia diversidad, est en proceso de reconstruccin y por eso mismo, en el momento ms difcil formacin ideolgica de la militancia. Sin embargo, es fundamental que en los ms altos niveles no se deje de tener presente en todo momento, el carcter transitorio de la situacin actual,

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29 pues tal como se ha visto antes, sin centralismo democrtico, formacin ideolgica sistemtica y la poltica de seleccin que ms se corresponda con ambas cosas, no hay vanguardia revolucionaria capaz de conducir a largo plazo la construccin social consciente, en la cual consiste el rumbo al socialismo, cuya instauracin es necesariamente un asunto de largo plazo. trada por nuestra mxima dirigencia actual, de combatir deformaciones y erradicar actitudes reidas con los principios revolucionarios, choca con ese problema objetivo. Ello lleva a realizar esfuerzos mayores que los necesarios para enfrentar determinadas anomalas una por una, en lugar de implementar lneas de accin que permitan enfrentarlas en su totalidad y sobre todo, evitar al mximo que tales situaciones se presenten. Las correctas decisiones tomadas, as como la co herente y efectiva lnea de accin implementada du rante esta segunda etapa de la Revolucin Sandinista han hecho posible el avance del proceso revolucionapor la ausencia (por ahora inevitable) del centralismo democrtico, la poltica de seleccin y la formacin ideolgica sistemtica de la militancia. Por eso pode mos decir que si las cosas se siguen haciendo como hasta ahora, todo seguir salindonos bien y cada vez mejor a los sandinistas, pero tambin que esto slo podr seguir ocurriendo as durante un lapso de tiem po histricamente bastante breve. El problema principal, sin embargo, est en que para causas que llevan a la situacin interna actual, quizs no tran al frente de las principales responsabilidades. En todo caso, la indispensable preparacin de las condiciones para dar el salto cualitativo necesario del cual depende el destino del FSLN y de la Revolucin Sandinista, e independientemente de qu tan colecti vo deba ser el esfuerzo de promover esto, deber asumirse con un gran sentido de responsabilidad y con el mximo respeto hacia los aportes que nuestro lideraz go histrico activo ha hecho y continuar haciendo al avance de la lucha revolucionaria en Nicaragua. Sin ese aporte, no sera posible en el futuro hacer absolutamente nada de lo que aqu se plantea como necesario, que deber estar al alcance de la visin poltica tanto de nuestra dirigencia como de todos los sandinistas que tengan o adquieran un nivel de conciencia ria funcionando en base al centralismo democrtico y apertrechada con una lnea clara de formacin ideol da, que incluya un mtodo objetivo para la aplicacin de parmetros adecuados. Esto constituye la mejor garanta no solamente de que las cosas nos sigan saliendo bien y cada vez mejor por algn tiempo, sino de que nos salgan bien y cada vez mejor todo el tiempo, y de que el proceso revolucionario avance an ms rpido. En otras palabras, lo que motiva la preocupacin aqu planteada no es el hecho en s de que no se est implementando el principio de la direccin colectiva y dems caractersticas del centralismo democrtico, o de que se carezca totalmente de una formacin ideo lgica y un instrumento adecuado para la seleccin de dirigentes. Lo que constituye motivo de preocupacin es que a lo interno de nuestra vanguardia no se tenga la necesidad de superar esta etapa. Esto no es ms que un llamado de alerta para que la dirigencia y la militancia sandinista nos preparemos desde ahora para asumir cada quien su papel cuando haya llegado el momento de establecer esas caractersticas que resultan indispensables en toda vanguardia revolucionaria. No debemos esperar que llegue ese momento; debemos propiciar que ese momento llegue, pues slo as se podr tener control de la situacin. El riesgo del fracaso es mayor en tanto avanza ms el tiempo sin haber hecho lo necesario para el cambio aqu planteado, lo cual no necesariamente significa que el momento del cambio haya llegado ya, sino que mientras ms pronto llegue (o mejor dicho, mientras ms pronto se le haga llegar), es mejor. Y ese cambio, es la mejor garanta para continuar avanzando indefinidamente en el tiempo por este camino de cada vez nuevas y mayores victorias para el sandinismo, la Revolucin y el pueblo nicaragense.

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30Aldo Daz Lacayo* _______Todo empez en 1880. Era presidente de Nicaragua Joaqun Zavala y Sols (1835-1906). Conservador de partido pero de ideas liberales de la en boga. Era pues hombre de inquietudes intelectuales, redero de la conviccin-obsesin familiar iniciada desde Canal Interocenico por la ruta del San Juan, como plataforma econmica nacional y proyeccin internacional de Nicaragua. La presidencia de la Repblica le permiti aprovechar el momento histrico y dio un paso adelante. Precisamente en la lnea positivista. El ao anterior (1879) y quizs porque conoca la obsesin de la familia Zavala, un tal Aniceto Menocal organiz en Nueva York la Provisional Interoceanic Ca nal Society con el objetivo obvio de construir el Canal por Nicaragua, incluyendo entre sus socios al ex pre sidente norteamericano Ulysses S. Grant y a militares Apuntes histricosNicaragua, Colombia y el Mar Caribe coyunturade alta graduacin del mismo pas. Inmediatamente Joaqun Zavala otorg la concesin correspondiente a la Provisional con el inters de la tradicin familiar. Tanto que nombr como Ministro (embajador) de Nicaragua en Washington a Mximo Jerez para secundar los esfuerzos de la Sociedad Provisional de Canal Interocenico a la ejecucin de esa grande obra a travs de nuestro Istmo segn lo informa el entonces canciller Adn Crdenas, posteriormente presidente de la Repblica, 1883-87 un dato poco conocido. El nombra cia canalera por su participacin en la negociacin del Tratado Jerez-Caas de 1858. La Provisional le hizo honor a su nombre. Nunca logr operar. Sin embargo, seguramente por haber sido organizada en Estados Unidos, esa concesin canalera nicaragense fue del conocimiento inmediato del gobierno de Colombia, entonces bajo la presidencia de Julin Trujillo, segn los manuales de historia. Tambin en mayo de 1879, entre el 15 y el 26, se instal y llev a cabo sus deliberaciones en Pars el Congreso Internacional de Geografa con el objetivo nico de estudiar las distintas opciones de canal interocenico en Mesoamrica y decidir sobre la ms viable. Lo presida nada menos que Ferdinand de Les seps, el Gran Francs como se le conoca en el mundo de la poca por su hazaa del Canal de Suez. (Contra riamente a lo que se cree De Lesseps no era ingenie ro ni gegrafo sino promotor de grandes proyectos, y estudiar diez opciones sobre la apertura de un canal interocenico a nivel constante el Congreso decidi que ese canal deber dirigirse de la Baha de Limn a la Ba ha de Panam. Dos hechos relevantes acerca del canal interocenico por el Istmo centroamericano. Ninguno de ellos sin embargo sirvi de base de la Nota diplomtica del gobierno Colombiano al de Nicaragua, de 1880. Para esa fecha el Estado colombiano se encontraba inhibido de hacerlo. Ni por Panam ni por Nicaragua. Desde mucho antes haba entregado su soberana a Estados Unidos.Colombia y Estados UnidosPorque en marzo de 1880, a menos de un ao de ambos hechos canaleros, el presidente norteamericano Rutherford B. Hayes envi al Congreso de la Unin doctrina Monroe (1823), con el objetivo evidente de

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31 impedir la ejecucin de la decisin del Congreso Inter nacional de Geografa y de paso validar la concesin Menocal. La poltica de este pas dice el mensaje de Hayes es un canal bajo el control americano. Estados Unidos no pueden consentir en la renuncia de este con trol a favor de ninguna potencia europea o de cualquier combinacin de ellas () Es el derecho y el deber de Estados Unidos cerciorarse y mantener esta vigilancia so bre cualquier canal interocenico a travs el Istmo que comunique a Amrica del Norte y la del Sur en forma que proteja nuestro inters nacional. Colombia pudo haber protestado por esta declaracin del presidente norteamericano, pero no lo hizo. No sus excelentes relaciones con Washington en virtud de mutuas y francas explicaciones acerca del pasajero desacuerdo relacionado con el privilegio para la apertura del canal interocenico, segn declaracin inmediata del presidente colombiano. Un eufemismo para calmar los nimos nacionales, porque segn crticas posteriores algunos sectores del pas esperaban la protesta. Y es que mucho antes, en 1846, el gobierno colompoltica pronorteamericana de Francisco de Paula Santander, vicepresidente de Bolvar, que se inicia nada ca norteamericana. Adherirse plenamente a la doctrina Monroe rompiendo la alianza estratgica fundacional con Inglaterra decidida por el Libertador, sustituyndola con Estados Unidos. Fue un cambio fundamental en la poltica internacional de la Nueva Granada de funestas consecuencias, segn el excanciller colombiano Alfredo Vzquez Carrizosa. Cipriano Mosquera lo hizo en dos pasos consecutivos, inmediatos. El primero, un memoMara Mallarino, para consumo exclusivo de Washington, con el nico objetivo de que sirviera de sustento poltico-ideolgico al segundo paso: lograr que el Congreso de Estados Unidos aprobara el Tratado Mallarinoraleza comercial, que por cierto tuvo algunos tropiezos en el Congreso norteamericano. Haba sido pues bien asesorado el presidente Mosquera. En su memorndum, el canciller Manuel Mallarino comienza acusando a Inglaterra de imperialismo, buscando derechos especiales de territorialidad en el Ro de la Plata, en el Orinoco y en la Costa de Mosquitos, lo que permitira a esa potencia organizar su comercio en Suramrica con carcter privilegiado. Es necesario que za material entre la debilidad de las nuevas Repblicas y la ambicin de las naciones europeas. La mediacin para lo cual deberan concederse facilidades comercia les. Mientras que por el Tratado, adems de los bene entreg la neutralidad del Istmo de Panam. Entreg en realidad el Departamento de Panam, otorgndole a Washington categora de rbitro entre el gobierno central de la Nueva Granada y los intereses panameos, como si se tratara de dos Estados diferentes como tambin lo explica Vzquez Carrizosa. Desde entonces data la obcecada relacin de dependencia Colombia/ Estados Unidos, tan evidente hoy da y tan nefasta como antao.Origen de la Nota colombianaA pesar de esa inhibicin, el gobierno de Colombia encontr la forma de plantear el tema ante Nicaragua. El Senado de Plenipotenciarios de Colombia [me result imposible precisar su naturaleza por no disponer de la documentacin correspondiente] debati sobre la conclusin del Congreso Internacional de Geografa, concluyendo sus deliberaciones con once enunciados, Colombia tiene ttulos que acreditan su derecho, emanante del rey de Espaa, al litoral Atlntico comprendido desde la boca del rio Culebras hasta el Cabo Gracias a Dios. Sobre este segundo enunciado la cancillera colombiana decidi enviar dos Notas diplomticas del mismo tenor. Una al gobierno de Costa Rica tratamiento privilegiado histrico, porque Costa Rica haba solicitado anexarse a Colombia, al gobierno de Santander, en ocasin de la arbitraria anexin de Centroamrica a Mxico en 1822; y la otra de carcter Circular dirigida a los gobiernos de Guatemala, El Salvador, Honduras, y Nicaragua. Ambas fechadas el 28 de julio de 1880. Esta Nota circular est sustentada en la preocupacin colombiana derivada segn la Cancillera de ese pas en diversos artculos periodsticos, de Colombia y Centroamrica. Los primeros sobre estudios acerca de los derechos de esta Repblica a la zona territorial que se extiende sobre el Atlntico en el ro Daroes u Culebras i el Cabo Gracias a Dios (precisamente el segundo enunciado del Senado de Plenipotenciarios de Colombia), expresando con relacin a los centroamericanos que ha visto con pena mi gobierno que aquellos estu dios han sido considerados por varios escritores como encaminados a formar opinin para iniciar una poltica de reivindicacin a mano armada (de esos territorios) subterfugio de amenaza de uso de la fuerza. Toda esta introduccin fraudulenta tena como objetivo expresar a Nicaragua el deseo del gobierno de que la cuestin de lmite a que aludo sea decidida diplomti camente i, en caso de que esto no sea practicable, por sentencia arbitral que dicte el Gobierno de una Potencia amiga designada por mutuo acuerdo. La Nota colombiana fue contestada por el Ministro Crdenas, exponiendo con claridad meridiana la poside lmites y a la sugerida solucin diplomtica el canciller Crdenas dice: mi Gobierno no ha podido darle la importancia que a primera vista parece tener, atendidas

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32su gravedad, trascendencias posibles, porque ella jams ha sido presentada por el de Colombia a la considera cin del de Nicaragua, que no conoce de una manera una pretensin de este carcter, si estuviese dispuesto a plantearla formalmente Y en cuanto a los pretendidos derechos colombianos sobre territorio nicaragense Crdenas es igualmente contundente: Los derechos de Nicaragua sobre el territorio que se extiende en la costa del Atlntico le dice desde el Cabo de Gracias a Dios hasta su frontera con la Repblica de Costa-Rica, han sido reconocidos desde poca muy lejana por todas las Naciones con quienes cultiva relaciones de amistad: su dilatada posesin de ese litoral, nunca disputada por na die, y el ejercicio de actos jurisdiccionales sin oposicin de parte alguna que se creyera con mejor derecho, constituyen ttulos de tal naturaleza, patentes e intachables, que mi Gobierno no puede admitir la posibilidad de que se pongan en duda con visos de justicia. No le correspondi sin embargo al presidente Trujillo presentar la Nota a Nicaragua sino a Rafael Nez (posteriormente mecenas de Rubn Daro, logrando que el gobierno colombiano de la poca lo nombrara Cnsul de Colombia en Buenos Aires. Porque No es posible que usted permanezca all en Nicaragua. Su espritu se ahogara en ese ambiente. Tendra usted que dedicarse a mezquinas polticas). Esa fue la primera Nota diplomtica de Colombia a Nicaragua sobre el supuesto diferendo martimo-territorial planteado Urtecho en la presentacin de su Memoria al Congreso de la Repblica de enero de 1917. Bien conocida es de vosotros dice Urtecho a los congresistas la gestin que desde el ao 1880 haba venido realizanque sometiramos arbitramento el punto de soberana sobre nuestro territorio Atlntico, continental e insular. La discusin diplomtica sobre tan importante materia contina diciendo Urtecho no se empe nunca seriamente por causas de muy secundaria exposicin. Pero la cancillera colombiana no agot su pretensin acerca de la solucin diplomtica. Tres me ses despus insisti sobre el tema, esta vez haciendo una sugerencia a nivel regional. El 11 de octubre del mismo ao el nuevo Canciller colombiano se dirigi a su homlogo nicaragense, envindole copia de la Convencin celebrada en Bogot el 2 de sep tiembre ltimo entre el Gobierno de Colombia y el de Chile, por virtud del cual la dos Repblicas se comprometen a perpetuidad a allanar cualquiera dificultades o controversias que puedan suscitarse entre ellas, por el medio humanitario y civilizado del arbitramiento y a recabar de los dems pueblos hermanos la celebracin de Convenciones mutuas semejantes, con el objeto de eliminar para siempre del Continente americano las guerras internacionales (antecedente del Pacto de Bogot de 1948 firmado en el marco de la OEA). Agregando con ese propsito una invitacin a reunirse en Panam en septiembre del ao siguiente para firmar la referida Convencin, no solo con m Gobierno, sino con las dems Repblicas Americanas que all enven sus Representantes. La respuesta de Crdenas fue amplia en trminos diplomticos, pero escueta con relacin a la invitacin: Me es grato comunicar a V. E. que el Gobierno de esta Repblica se har representar en Panam en la poca indicada. En su oportunidad el gobierno de Nicaragua dio sus poderes al seor Dr. Don Lorenzo Montfar (delegado de Guatemala). Desgraciadamente, no se pudo llevar a cabo la generosa idea de Colombia, por no haber envia do sus representantes al Congreso la mayor parte de las Naciones invitadas segn lo explica en su Memoria de Relaciones Exteriores el canciller nicaragense Francisco J. Medina, sustituto de Crdenas.Por qu la MosquitiaEl segundo enunciado del Senado Plenipotenciario de Colombia sobre los supuestos derechos colombianos sobre la Mosquitia, fue arbitraria, inventada a propsito. Para retomar y reivindicar con visos de derechos histricos la obsesin de Colombia de ejercer soberana plena sobre el Mar Caribe con el argumen to de que ejerca tal soberana sobre las dos Costas: la oriental colombiana y la occidental nicaragense. Inventada, porque la ruta canalera por el ro San Juan de Nicaragua no estaba incluida en las diez opciones estudiadas por el Congreso Internacional de Geogra fa. Para De Lesseps el Canal por el rio San Juan no alcanzaba categora de opcin. Por otra parte, igual que ningn otro gobierno de la zona, para entonces el de Colombia no poda ignorar

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33 Estados Unidos y la Gran Bretaa sin tomar en cuenta de retorno a las pretensiones inglesas sobre el Canal por el ro San Juan, liquidando de paso las de cualquier otra nacin caribea. Particularmente los supuestos derechos soberanos colombianos sobre la desembo cadura del rio como parte de la Mosquitia, y las perma nentes ambiciones de Costa Rica sobre el propio ro. lo que Ephraim G. Squier haba dicho en tono imperial al gobierno costarricense el ao anterior: las dos riberas del rio son propiedad de Nicaragua. Sin embargo, todo indica que el mencionado se gundo enunciado result funcional a los intereses de Estados Unidos. En efecto, relacionando la situacin internacional de Nicaragua en 1879 con la Nota de 1880 se llega a la conclusin obligada de que esa invencin del Senado de Plenipotenciarios de Colombia fue por lo menos asentida por Washington en el marco de la obsecuencia colombiana. Porque Nicaragua entonces haba aceptado someter a arbitraje la correcta interpretacin el Tratado de Managua de 1860 (subsidiario del Claytontodo el punto de la soberana del Rey Mosco sobre el puerto de San Juan del Norte concediendo adems a Inglaterra desde el momento de la aceptacin del arbitraje como gesto conciliatorio suspender todas las medidas dictadas en San Juan del Norte. Nicaragua acept como rbitro al reino de Austria, nombrando como Ple nipotenciario para ese propsito al expresidente Fer nando Guzmn, 1867-71. (La Exposicin de Motivos del Gobierno de Nicaragua sobre el Asunto de la Mosquitia, reproducida ntegramente en la Memoria presentada al Congreso en 1880 por el canciller Adn Crdenas, consLa redaccin imprecisa del Tratado de Managua favoreca a los Mosquitos en dos puntos esenciales, las dos caras de la misma moneda: los cobros de impues tos en San Juan del Norte y la propia soberana nacional sobre esa zona. Es probable que Washington tea favor de la soberana mosquita, y en este caso, que decidiera promover la inclusin de un tercero contra Inglaterra. Colombia obviamente. Haba cambiado Washington su posicin frente a Nicaragua? Probablemente s. Como se sabe Washington ya se haba pronunciado contra la conclusin del Congreso Inter nacional de Geografa, negando categricamente a terceras potencias la posibilidad de la construccin del Canal por Panam quizs este es el inicio del inters norteamericano por el canal panameo, alejndose de la opcin poco a poco desde entonces del rio San Juan. De todas maneras, una sentencia del rbitro favorable a los mosquitos, tambin lo era para las pretensiones colombianas. Y as sucedi. En efecto, el rbitro resolvi Que la soberana de Ni caragua sobre el territorio asignado a los Mosquitos est limitada por la autonoma de estos. En trminos jurdicos, negar soberana a Nicaragua sobre esa zona rea bra las expectativas de soberana sobre la misma de cualquier otra nacin. Empezando por Colombia que la pretenda desde mucho antes. Sobre todo tomando en cuenta que la primera Nota colombiana no fue para Nicaragua, sino para Inglaterra algo que Estados Unidos no ignoraba. En este punto conviene recordar que en el memo ller Mallarino, el gobierno de Colombia peda la inter vencin norteamericana contra el imperialismo ingls, que buscaba derechos especiales de territorialidad en el Ro de la Plata, en el Orinoco y en la Costa de Mosquitos, es decir sobre la costa Caribe nicaragense.Primera Nota colombianaEn realidad la de julio de 1880 no fue la primera Nota colombiana. Solo fue la primera en sugerir-de mandar a Nicaragua un arreglo diplomtico, o un arbi traje si la va diplomtica no era posible. Como ya se anticip, la primera expresin diplomtica de Colombia sobre el potencial Canal por el rio San Juan fue una Nota dirigida a Inglaterra en 1826, atribuible histricamente al gobierno de Simn Bolvar (todava no se divida lo que despus se llamara coloquialmente la Gran Colombia y no Colombia del Libertador, que es el ttulo que le corresponde. Nunca podran haber pensado llamarle as los traidores que la dividieron. Todos haban decidido desacreditar al Libertador para di a Bolvar esa Nota. El gobierno de Colombia del Libertador naci dividido por las propias circunstancias histricas. Bolvar como idelogo poltico-jurdico y estratega militar dirigiendo la guerra de la revolucin independentista de Amrica del Sur, la famosa campaa del sur, y el vicepresidente Francisco de Paula Santander dirigiendo el gobierno. Fue este quin se dirigi a Inglaterra, dando quizs el primer paso para romper la alianza estratgica con ese imperio de tan nefasta consecuencia como se dice ms arriba. Aunque parezca disgresin, en este punto resulta obligado aclarar que la alianza Colombia-Inglaterra, y la de Inglaterra con otras nacientes naciones ame cala. No por altruismo obviamente sino para penetrar las comercial, poltica e ideolgicamente en el marco de sus contradicciones con la Corona espaola y con el tambin naciente imperio norteamericano. Inglaterra alent la revolucin independentista para posicionar se en Amrica en la conviccin de la irreversibilidad de la Independencia americana. Igualmente es necesario aclarar que para 1826 la deuda colombiana con Inglaterra era del orden de dos tercios del ingreso nacional, y que esta deuda mayormente en armas y avituallamiento militar era semejante a la del resto de las

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34naciones americanas. No era pues una particularidad nanciera de Colombia, unida a la inmediatamente anhecha desde Per, alent a Estados Unidos para incrementar sus presiones a favor de la divisin de Colombia del Libertador (Venezuela/Nueva Granada/Ecuador) y en contra de la integracin del Congreso. Washington decidi entonces reforzar la poltica de Santander con tra la continuacin de la guerra independentista en el Sur dirigida por Bolvar, es decir contra Bolvar, promoviendo de paso la idea del federalismo contra de la tesis bolivariana del Estado unitario atacando por todos los frentes, tal como lo hacen actualmente contra la revolucin bolivariana por su liderazgo regional en la lucha por la segunda Independencia. En este contexto geopoltico mundial, el vicepresi dente Santander protest ante Inglaterra. Lo hizo sin embargo indirectamente (sin duda para evitar repre salias por la deuda) dirigiendo el 18 de febrero de 1826 una Nota a los directores de la Compaa para la Unin Amrica Central, de nacionalidad inglesa. Una Nota con un doble objetivo diplomtico. En primer lugar reclamando soberana sobre las salidas (as en plural) del ro San Juan al Atlntico que se hallan ciertamente dentro de los lmites de Colombia, y luego sealando que su restante curso (del rio San Juan) es dudoso an a cul de los dos Estados debe adjudicarse, pendiendo la decisin de este punto del arreglo que hicieren ambos de comn acuerdo Repblica Federal de Centroamrica. Porque diecisis meses antes, el 15 de marzo de Molina-Gual (Pedro Molina por Centroamrica y Pedro Gual por Colombia), mediante el cual ambos Estados se comprometen a respetar sus lmites como estn al presente, reservndose el hacer amistosamente, por medio de una convencin especial, la demarcacin de la lnea divisoria de uno y otro Estado () deseando entre tanto proveer de remedio a los males que podran a una y otra (parte), las colonizaciones de aventureros desautorizados en aquella parte de la costa de mosquitos, comprendidas desde el Cabo de Gracias a Dios, inclusive, hacia el rio Chagres.lombia. Sin duda una concesin en el espritu del Con y al cual Centroamrica deba asistir porque tema de Mxico, segn lo advirti Bolvar. El temor de Centroamrica sin embargo no era solo frente a Mxico. Era ms que todo frente a s misma. Nunca existi plenamente como nacin porque nunca hubo luchas independentistas en que se sustentara su existencia. La llamada independencia fue el resultado de una componenda poltica obligada de las autoridades espaolas de la Capitana, cuando cobraron conciencia de que ya no podan subsistir como colonia. Se quedaron solas. La independencia se haba consumado en el resto de Amrica a costa de muchos aos de guerra revolucionaria y de mucha sangre popular. Los diecisis aos de existencia de la Repblica Federal (1823-39) fueron de permanente inestabilidad poltica, marcados por la confrontacin poltica caliente y por la guerra civil. Sobre todo durante el perodo moraznico (1829-39).Anteriores Notas colombianasFrente a esta realidad centroamericana ms las contradicciones entre el viejo imperio ingls y el naciente norteamericano que empezaban a profundi zarse, la poltica colombiana de lmites cobr fuerza inusitada. Haba un espritu leguleyo en el ejecutivo colombiano impuesto por el vicepresidente Santander. Aparentemente ajustado a derecho pero eviden temente alejado del espritu de justicia que persegua Bolvar para toda la Amrica anteriormente espaola la actual poltica de solidaridad que impulsa la revolucin bolivariana en la regin. Con este trasfondo histrico, las Notas colombianas continuaron frente a Centroamrica e Inglaterra. La relacin Centroamrica-Londres como destinatarios de las Notas colombianas no era fortuita. Fue obligada. Porque desde siempre el problema de lmi tes plateado por Colombia ha girado alrededor de la Mosquitia, entonces bajo el dominio ingls. Muchas Notas para ambos destinatarios considerando que en la poca solo exista el correo martimo, tanto para Europa como para Centroamrica. Las Notas a Centroamrica tenan sentido de diktat, aprovechando su debilidad congnita, y se basaban en recordatorios de los supuestos ttulos coloniales y el Tratado Molina-Gual. No era el caso de Inglaterra. Para Londres las Notas eran extensas. Por ejemplo, la del 31 de mayo de 1844 (Centroamrica ya no exista) incluye referencia al en Versalles a 3 de septiembre de 1783 (entes de la Inde pendencia de Amrica), y otros varios tratados, tam bin europeos, todos relativos a la Mosquitia. Por su propia situacin interna, la Repblica Federal de Centroamrica solo dispona de inteligencia y tiempo para luchar por su propia pervivencia, adems ttulos coloniales (que s existan) y menos de espritu leguleyo. Con el agravante de que las fuerzas reac cionarias, los peninsulares nobles o pretendidamente tales, atizaban todo aquello que pudiera incrementar su inestabilidad poltica. En primer lugar las presiones externas que sin duda incluan las de Colombia, al menos como subsidiarias de las norteamericanas. El espritu de entrega-dependencia es connatural a la derecha. La primera Nota colombiana a Centroamrica fue

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35 la del dos de marzo de 1837, que por cierto es tambin la primera que hace mencin a la Real Orden de no viembre de 1803 como ttulo histrico de posesin de la costa Mosquita. En este punto no hay que olvidar que para esa poca los colombianos denominaban as a toda la costa Caribe del Istmo comprendida entre el Cabo Gracias a Dios y el rio Chagres. Precisamente el objeto de esa primera Nota, porque el Estado de Costa Rica haba autorizado colonizar territorios de las islas de Bocas del Toro. Rota la federacin centroamericana (1838-39), al margen de los gobiernos de los nuevos Estados Independientes (seguramente la noticia an no llegaba a Inglaterra), se constituy en Londres la Compaa Britnica de Tierras de Centroamrica con el nico objetivo de promover la migracin inglesa a la Costa Mosquitia y establecer colonias en Cabo Gracias a Dios. Desde luego, Colombia protest frente a la Corona inglesa. Diez aos despus, el veintisiete de agosto de 1849, el gobierno de Nicaragua presidido por Nor el primer contrato de canalizacin del rio San Juan. Fue un acto de importancia inusitada para Nicaragua y para Estados Unidos. Era la poca de la migracin masiva entre las costas Este y Oeste de este pas por el descubrimiento del oro en California. El contrato en efecto fue la causa del ya mencionado envo de Squier a CenBulwer (1850), y de la ampliacin de la Misin de Mar coleta a Londres y su posterior traslado como Ministro (embajador) en Washington. Adems, el uno de enero de 1851 lleg a Granada la nave Director, el primer vapor de la Atlantic & Paci. Fue un acontecimiento extraordinario, haba libra do los raudales del rio, estableciendo por primera vez una ruta de regular de navegacin desde San Juan del Norte a Granada. El Director tena un porte de 250 toneladas con una capacidad para 250 pasajeros, y una velocidad que le permita recorrer la ruta 15 en horas. La noticia trascendi a todos los rincones de El Caribe y desde luego de Estados Unidos. Colombia, pues, no pudo estar desinformada sobre estos acontecimientos relacionaos con el rio San Juan. Sin embargo no protest, cmo hacerlo frente a Washington? En cambio s lo hizo el uno de agosto de 1852. Y no frente a Nicaragua o frente a Londres, sino ante el Cnsul Britnipor la usurpacin hecha en la pequea isla de Mangles (la pequea Isla del Maz), a nombre del pretendido rey de los Mosquitos.Poltica territorial de BolvarPara entender la posicin de Colombia del Liber tador en materia de fronteras es necesario conocer la cientes naciones de la Amrica anteriormente espaola. Con su aguda visin geopoltica, para Bolvar resultaba evidente que el desorden administrativo de Espaa en Amrica se traducira inevitablemente en problemas fronterizos, en permanente causa de desavenencias y sin acertada. Por eso luch incansablemente desde 1821 para convertirla en normativa jurdica vinculante, mediante tratados bilaterales entre todas las nacientes naciones y Colombia del Liberador, hasta convertirla en Convencin americana, quizs la primera, el Trata do de Unin Liga y Confederacin Perpetua Panam en junio de 1826, como logro del Congreso Esta normativa se basaba en el principio jurdi co americano-bolivariano del Uti posidetis juris (uso derecho-deber de cada una de las nacientes naciones americanas de reclamar para s y reconocer a las otras la extensin territorial y los lmites de cada una al momento de tomar posesin soberana con base en los ttulos coloniales vigentes a 1810, fecha de Inde pendencia de la mayora de ellas. Aplicar la normativa entonces implicaba conocimiento y dominio pleno de esos ttulos. Ninguno de los nuevos Estados ameri canos poda alegar desventaja, porque el principio se encuentra explcitamente declarado en los tratados nacientes naciones, todos con el mismo nombre de la Convencin americana, como ya se dijo. En el caso de la Repblica Federal de Centroam rica este derecho qued igualmente consignado en el ya mencionado Tratado Molina-Gual: ambas par tes dice el artculo 5 se garantizan mutuamente la integridad de sus territorios respectivos en el mismo pie en que se hallaban naturalmente antes de la presente guerra de independencia, reivindicado Colombia como

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36ttulo fundamental la Real Orden del 30 de noviembre de 1803, que declara: El rey ha resuelto que las islas de San Andrs y la parte de la Costa de Mosquitos desde Cabo Gracias a Dios, inclusive, hasta el rio Chagres queden segregadas de la Capitana General de Guatemala y dependiente del Virreinato de Santa Fe. Con independencia de los posteriores alegatos esgrimidos por Nicaragua, heredera de los compromisos contrados por la Repblica Federal de Centroamrica (el Tratado Molina-Gual), en este punto basta con aclarar que alrededor de 1850 el reino de Espaa empieza a reconocer mediante Tratado bilateral con las Repblicas americanas la soberana y los niales o al menos agregando otro nuevo actualizado. Por ejemplo, el Tratado de Paz y Reconocimiento entre su Majestad Catlica y la Repblica de Nicaragua del 25 de julio de 1850, Su Majestad () renuncia para siempre del modo ms formal y solemne, por s y sus sucesores, la soberana, derechos acciones que le corresponden sobre el territorio americano situado entre conocido antes bajo la denominacin de provincia de Nicaragua, hoy Repblica del mismo nombre, y sobre los dems territorios que se hubiesen incorporado a dicha Repblica (Artculo I). ro como demarcacin territorial de la Costa Mosquitia como territorio nicaragense, incluido el rio San Juan, el Tratado agrega: En caso de efectuarse en todo o en parte por el territorio de Nicaragua la proyectada comunicacin interocenica, sea por medio de canales, por ferro-carriles o por estos u otros medios combinados; la bandera y las mercaderas espaolas, as como los sbditos de Su Majestad Catlica, disfrutarn en el trnsito las mismas ventajas y exenciones otorgadas a las naciones ms favorecidas (Artculo XIII). El problema es que la normativa de paz del Liber tador dej de existir con la divisin de la hija de sus afanes, como la llamaba. Se convirti para la actual Colombia en tesis imperialista con relacin al resto de sus exvecinos coloniales, en desmedida ambicin territorial. En el caso de Nicaragua sobre el Caribe, sus costa e islas adyacentes.Colombia cambia de posicinDurante todo el siglo diecinueve, las Notas co lombianas estuvieron escritas con el cuidado que le impona a Colombia su dependencia obsecuente del gobierno de Estados Unidos. Ms an, siempre que los intereses norteamericanos pudieran ser afectados, Colombia se abstena de protestar. Sin embargo, con la independencia forzada de Panam el 3 de noviembre de 1903, yo tom de Panam como dijera el presiente norteamericano Theodore Roosevelt, las relaciones bilaterales Colombia-Estados Unidos cambiaron radicalmente. As lo dijo explcitamente el enviado extraordinario de Panam a Washington, Rafael Reyes en su Memorial de Agravios: los acontecimientos que se han desarrollado y cumplido recientemente en Panam, han lastimado profundamente sus derechos. Tan ofendida se encontraba Colombia que decidi enfrentar a Washington en el terreno de la justicia internacional. Rafael Reyes termina su Memorial de Agravios diciendo que como su gobierno se encuentra en la dolorosa situacin de pedir justicia al Gobierno de V. E. propongo a l que las reclamaciones que hago en la pre1846) y todas las dems que tuviere que hacer en relacin con los acontecimientos de Panam sea sometidos al Tribunal de Arbitramento de La Haya (todava no se conver ta en Corte Internacional de Justicia). Con esta profunda herida-traicin que se mantuvo hasta 1921 el gobierno colombiano se sinti liberado para protestar frente a Nicaragua y Estados Unidos (las relaciones entre ambos pases se normalizaron en 1921 mediante el pago de veinticinco millones por concepto de indemnizacin por la independencia de greso norteamericano del Tratado Urrutia-Thompson, del 6 abril de 1914).Las verdaderas Notas colombianasColombia en efecto protest por el Tratado Chamorro-Weitzel de 1913 con Nota del 9 de agosto del mismo ao, por el arrendamiento de las islas del maz sobre las cuales tiene Colombia derecho de soberana en virtud de ttulos incosteables sobre los cuales mi Gobierno ha llamado en ms de una ocasin la atencin del ilustrado Gobierno de Nicaragua, y sugiriendo que ese Tratado se mantena en secreto. Pero Colombia

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37 no envi su Nota a Nicaragua, sino a travs de Legacin (embajada) de Nicaragua en Washington. La cancillera colombiana decidi esperar que su Ministro (embajador) en Washington, tambin mediante Nota diplomtica, formulara las reservas del caso ante la Secretara de Estados Unidos de Amrica tal como lo dice la Nota, que por la misma razn lleg tarde a Nicaragua. Es decir, Colombia quiso dejar constancia de sus reservas frente a Washington antes de protestar a Nicaragua. La cancillera nicaragense respondi el 24 de diciembre. Una larga Nota en la cual Diego Manuel Chamorro entonces canciller nicaragense y posteriormente Presidente de Nicaragua (1921-23, porque muere en ejercicio de la presidencia) niega a Colombia derecho de protesta por el Tratado Chamorro-Weitzel. Su respuesta fue contundente. Empieza por el men cionado Tratado, respondindole que tratndose de un pacto no perfeccionado an, que efectivamente el Go mutua conveniencia para ambos pases, y que se mantiene en secreto por razones de carcter internacional que solo competen a las naciones signatarias, no me es posible entrar en consideraciones de ningn gnero sobre ninguna de las clusulas que pudiera contener la mencionada convencin. Ms adelante el Canciller Chamorro sienta la tesis que se convertira en histrica para Nicaragua, negando los pretendidos efectos alegados por Colombia de la multicitada Real Orden del 30 de noviembre de 1803: () un documento que reviste un carcter administrativo y puramente militar, para objetos de defensa, apenas puede concebirse que se invoque, de manera seria y formal, como un ttulo de dominio y soberana. Y agrega: lo revela el hecho de que tal medida se dict por una simple real orden, pues si se hubiera tratado de una desmembracin territorial, se habra hecho por un real decreto, con las solemnidades del caso, extendido como dictado del Rey () Creera ofender la reconocida ilustracin de Vuestra Excelencia si intentase hacer notar aqu la gran distancia que media entre una real orden y un real decreto, y cul de estas disposiciones supremas se habra necesitado para privar a una provincia de todo un litoral, que constitua entonces, como constituye hoy, la principal arteria de su vida comercial. En su Nota, el canciller Chamorro expone algunos argumentos de terceros especialistas contra la real orden de 1803, hace adems referencias al Tratado de Nicaragua con Espaa, y reproduce las Notas de respuestas de sus antecesores sobre anteriores sealamientos colombianos sobre el tema. (Con inde pendencia de su posicin poltico-ideolgica, Diego Manuel Chamorro merece ser reconocido como el canciller nicaragense que impone como norma la utilizacin de la historia como parte consustancial de la diplomacia. El inaugura la confeccin, cuidadosa por cierto, de las Notas diplomticas histricas. Sus Memorias al Congreso nacional son verdaderos tratados histricos sobre cada uno de los temas que aborda). Nicaragua se encontraba intervenida militarmen te por Estados Unidos y sin duda alguna su Legacin (embajada) en Managua tuvo conocimiento y dio su asentimiento sobre esta Nota de Diego Manuel Chamorro, aunque sin comprometerse con la posicin de Nicaragua. Conforme a la histrica poltica exterior de Estados Unidos, la Legacin norteamericana adopt una actitud de simple espectador. Washington ade ms trabajaba denodadamente por normalizar sus re laciones con Colombia. Colombia se tom todo el tiempo necesario para contestar la Nota nicaragense del 24 de diciembre de 1913. Por considerarla la primera Nota conducente de Nicaragua sobre el tema, la cancillera colombiana quiso aprovecharla para profundizar documentadamente su reclamo. As lo hizo. Casi un ao despus, en efecto, en Nota del 5 de noviembre de 1915, Colombia respondi a Nicaragua adjuntando a su Nota un amplio Memorndum sobre su reclamo por el non nato Tratado Chamorro-Weitzel. En su Memorndum la cancillera colombiana reitera los ttulos fundamentales sobre los cuales Colombia sustenta sus supuestos derechos soberanos sobre las islas, re fuerza sus argumentos con citas de reconocidos juristas espaoles de la poca, y hace notar, precisamente, que La referida Nota de 24 de diciembre de 1913 es el primer sobre las islas Mangles (del maz). Diego Manuel Chamorro no tuvo tiempo para contestar esta Nota colombiana, era su ltimo ao como ella amplsimamente en su presentacin ante el Congreso de la Memoria de Relaciones Exteriores de 1916. Negando que la del 24 de diciembre de 1913 hubiera sido la primera Nota del Gobierno de Nicaragua en rei vindicar su soberana sobre los territorios pretendidos por Colombia, reproduciendo para el caso prrafos completos de las Notas respondidas a Colombia por sus predecesores. Diego Manuel Chamorro termina do la posicin de Nicaragua y anunciando la respuesta Por esto de una manera concreta y formal esta Secretara ha declarado a Colombia, y volver a hacerlo en la nota que est en preparacin, su derecho perfecto para arrendar a la Gran Repblica Estados Unidos) las islas Great Corn Island y Little Corn Island (Islas del Maz) y desconocer solamente (solemnemente) el dominio y soberana que pretende sobre el archipilago de las islas San Andrs, Vieja Providencia y Santa Catalina, y todas las dems islas y cabos adyacen tes, sea de que se trate de fundarlo en una real orden que

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38nunca se cumpli y que a raz de sui misin fue tenida por inexistente, o sea que le funde en una posesin ilegtima que reviste todos los caracteres de una verdadera usurpa cin, protestndole, adems, en consecuencia, que se reserva para todo tiempo u ocasin el derecho de reivindicar su dominio y soberana sobre el expresado archipilago.La Nota histrica de NicaraguaEn enero de 1917 (despus de la presentacin de la ltima Memoria al Congreso de Diego Manuel Chamorro, su to), Emiliano Chamorro tom posesin de la Presidencia de la Repblica, nombrando como canciller de su gobierno a Jos Andrs Urtecho (1875-1938), su amigo desde la infancia, que para entonces haba ocude Adolfo Daz, incluso vicecanciller. Haba participado pues en el acopio de la documentacin histrica nece territoriales que enfrentaba la Nacin. Nicaragua continuaba intervenida por las tropas norteamericanas. Cuando Jos Andrs Urtecho asume la cancillera, le correspondi responder in extenso la Nota colombiana de noviembre de 1915, tal como lo haba anunciado Diego Manuel Chamorro. Lo hizo recogiendo los ttulos histricos que su antecesor haba utilizado en apoyo a la posicin de Nicaragua frente al litigio terri torial con Honduras (en rechazo al Laudo Arbitral del Rey de Espaa de 1906), comunes al caso colombiano, y agregando todos los dems que procedan para el caso del Archipilago, cuyo acopio tambin lo haba iniciado su predecesor Diego Manuel Chamorro. Es decir continuando la poltica de Estado de Nicaragua, frente a las pretensiones de Colombia, probablemente inaugurada por el canciller Adn Crdenas. El 20 de marzo de 1917, Jos Andrs Urtecho respondi la mencionada Nota colombiana. Le tom pues diecisis meses a la cancillera nicaragense concluir el acopio de todos los ttulos histricos y jurdi cos necesarios para sustentar su soberana sobre los territorios pretendidos por Colombia. Una Nota de setenta y cuatro pginas impresas, en formato ma yor, con treinta y tres anexos documentales que a su vez suman otras ciento treinta y una pginas tambin impresas y del mismo formato. Un tratado de historia como se dice anteriormente. Con relacin a la famosa orden real de noviembre de 1803, el canciller Urtecho reitera los argumentos ya presentados por Diego Manuel Chamorro. Una medi da administrativa transitoria, de defensa militar, y no un traspaso de soberana, diferente a un real decreto. Y en cuanto las pretensiones sobre la Mosquitia da un argumente contundente: a esta hora y de acuerdo con el carcter de esta reclamacin, aparece la repblica de Colombia sin la capacidad legal para reclamar derechos ningunos a las Repblicas de la Amrica Central con las cuales haya colindado por intermedio del Estado o Departamento de Panam, hoy Repblica Independiente. Pero el aporte ms impuramente de esta Nota de Uti possidetis juris de 1810. No para negarlo, como se hizo durante mucho tiempo, incluso hace pocos aos, sino para declararlo improcedente como argumento colombiano. Tanto porque la posesin colombiana sobre el Archipilago no es de derecho () como porque la posesin material actual de Colombia, data del ao 1824, o sea con posterioridad a la fecha del uti possidetis mencionado. Al canciller Jos Andrs Urtecho le toc lidiar, literalmente, con Colombia durante tres aos consecutivos (1917, 18, 19) y luego, despus de un intervalo de cuatro aos, parte de 1924. l es pues conductor de todo el proceso histrico-diplomtico de Nicaragua relativo al contencioso martimo-territorial planteado por Colombia. A l tambin le toc en consecuencia dirigir el acopio de la documentacin correspondiente. Su obra fue recopilada en 2003, y editada en un libro de novecientos sesenta pginas en formato mayor. En carta abierta a un ciudadano colombiano, residente en El Salvador, que comparta la tesis de Nicaragua, el las razones que alega Nicaragua en defensa de sus legtimos derechos, a la luz de la justicia y de la historia. Y acert. El uno de noviembre de 1918, el gobierno de Colombia deseando estrechar ms, si cabe, las cordiales relaciones que cultiva con el de Vuecencia, ha resuelto nombrar como su Ministro (embajador) Plenipotencia rios en Nicaragua al seor Manuel Esguerra, exministro de Estado. As se abre un nuevo captulo en la historia de este contencioso.Tratado Brcenas Meneses-EsguerraEn diciembre de 1923 y a solicitud del Ministro Esguerra, el Canciller Urtecho nombr una Comisin para cambiar impresiones sobre el asunto en cuestin la tesis colombiana. Yendo ms all de su mandato la Comisin acord elevar una proposicin de arreglo mediante la cual la Republica de Colombia renunciara a los derechos de dominio y soberana que sostenido y sostiene sobre la Costa Mosquitia, comprendida entre el rio San Juan y el Cabo Gracias a Dios, y sobre las is las Mangles, y la republica de Nicaragua renunciara, a su vez, a los mismos derechos que ella cree tener sobre las Islas de San Andrs, Providencia, Santa Catalina y dems islas, islotes y cayos del Archipilago,nalmente fue la base del Tratado. Indignado Urtecho rechaz absolutamente tal acuerdo. Porque como era del conocimiento de Esguerra Nicaragua tiene un derecho claro y evidente sobre la Costa Mosquitia e islas anexas, que descansa en la Ley VI, Titulo XV, Libro II de la recopilacin de Indias. Muerto Diego Manuel Chamorro en ejercicio de la Presidencia, su sucesor Carlos Jos Solrzano Guti rrez (enero-octubre de 1925 porque fue vctima de un golpe de Estado) conserv en su gabinete a Jos An drs Urtecho y se neg a continuar las negociaciones

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39 con Esguerra. Fue un rechazo total a la sugerencia que el Secretario de Estado Frank B. Kellogg le haba dado a Urtecho el 21 de marzo de 1925 a travs del Ministro (embajador) en Managua. Una respuesta a su Nota del 29 de diciembre del ao anterior solicitando los bue a arbitraje el litigio con Colombia. Kellogg se niega a arbitrar porque El departa mento (de Estado) considera que la propuesta que ya hizo Colombia de acuerdo con la cual Nicaragua mantendr para s la Costa Mosquitia y las islas del Maz, y Colombia el Archipilago de San Andrs, ofrecera una solucin equitativa para la controversia. Por tanto, el Departamento considerar satisfactorio que Usted discuta informalmente con el Gobierno de Nica ragua la conveniencia de poner fin en tal forma a tan prolongada controversia diplomtica. Es decir apoyando ciento por ciento la posicin de Colombia: ltima indemnizacin de Estados Unidos a Colombia por el arrebato de Panam. Por separado, Kellogg tambin respondi directamente al Canciller Urtecho negndose igualmente a mediar en el contencioso Nicaragua versus Colombia, argumentando que una decisin a favor de una de las partes sobre la base nica del uti possidetis juris de 1810, puede esperarse sea aplicada con fuerza igual a todo el territorio en disputa, sumndose de nuevo a la posicin colombiana. Urtecho respondi a Kellogg otra vez indignado. Y no era para menos. El Departamento de Estado deba estar perfectamente informado de los alegatos de Nicaragua porque el propio Urtecho los haba resumido en el amplio Memorndum y sus Alcances (100 pgina en total), escrito para Washington envindolo al Departamento de Estado a travs de su Legacin nor teamericana en Managua el 28 de marzo de 1924. Luego vino el lomazo del 25 de octubre de 1925 de Emiliano Chamorro contra Carlos Jos Solrzano, que concluye con el regreso de Adolfo Daz a la Presidencia. Obligado a aceptar la sugerencia de Kellogg, ses-Esguerra el 24 de marzo de 1928, en medio de la guerra de Liberacin Nacional de Augusto C. Sandino Nicaragua el 5 de abril de 1930, tambin en medio de aquella guerra, durante la presidencia de Jos Mara Moncada, tan obsecuente como el de Adolfo Daz. En el Ar chipilago de San Andrs que se menciona en la Clusula Primera del Tratado no se extiende al Occidente del meridiano 82 de Greenwich, de la carta publicada en Octubre autoridad del Secretario de la Marina de Estados Unidos de la Amrica del Norte. Esta condicin del Congreso nicaragense es el origen de la pretensin colombiana ambos pases, a pesar de que Colombia siempre estuvo consciente que este agregado en el decreto de raticia no era vinculante. El Brcenas Meneses-Esguerra es el ms inicuo oblig a Nicaragua a negociar un canje de soberana sobre dos territorios propios, acerca de los cuales tena ttulos jurdico e histricos vlidos a la fecha: la Costa Mosquitia y el Archipilago de San Andrs, como entonces se nombraba a todos los accidentes su soberana sobre el Archipilago a cambio de que Colombia le reconociera su soberana sobre la Costa Mosquitia. Mayor iniquidad, imposible. Ms tarde Estados Unidos dara el ltimo paso a favor de tesis martima-territorial de Colombia, conTratado con Colombia mediante el cual renunciaba a cualquiera y a todas las reclamaciones de soberana sobre Quitasueo, Roncador y Serrana, regulando ade ms los derechos pesqueros de Estados Unidos sobre las zonas aledaas. Despus de medio siglo, el gobierno de la revolucin sandinista (1979-90) denunciara el Tratado Br cenas Meneses-Esguerra, por inconstitucionalidad y por incapacidad poltico-jurdica de los presidentes Brockmann hara la denuncia con una slida argumen tacin histrico-poltico-jurdica, resolviendo que: En estas circunstancias nos imponemos la obligacin de declarar la NULIDAD E INVALIDEZ del Tratado Brcenas Meneses-Esguerra, suscrito el 24 de marzo de 1928 y

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40 co que incapacitaba como Gobernantes a los presidentes impuestos por las fuerzas de intervencin norteamerica los principios de la Constitucin Nacional vigente.Fingidas concesiones petroleras tratado inicuo y cuando ya lo haba implementado de hecho abriendo un consulado en San Andrs, durante cinco aos (1964-68) el gobierno de Nicaragua conce di concesiones a varias compaas petroleras (Shell 1965, Esso de Nicaragua 1968, Petrolera Chevron 1965 y 66, Mobil Exploration Coorporation 1966, Union Oil Co. 1964, Western Caribbean Petroleum Co. 1967 y 68) para explorar la existencia de petrleo y gas natural en reas de la plataforma continental de Nicaragua. Esta es quizs la primera vez que Nicaragua reivindica soberana sobre la plataforma continental. Con independencia de este valor positivo como sustento de aquellas concesiones, esta accin del gobierno nicaragense de la poca por su obsecuencia con Estados Unidos y su asociacin con las transnacionales nor teamericanas abre la interrogante acerca del origen de la contradiccin sealada. Se estaba pensando seriamente en reclamar soberana plena sobre la plataforma continental, o las concesiones encubran propsitos inconfesables? Por de pronto, no es posible responder esta pregunta en forma concluyente, requiere de una investigacin documental exhaustiva. S se puede adelantar a favor de la duda que al principio de la dcada de los sesenta del siglo veinte Se gener una amplia controversia en torno a la propiedad del petrleo, su eventual nacionalizacin el papel de Ecopetrol en este contexto, y a la interpretacin de las concesiones como contrato entre socios, el Estado y las compaas explotadoras. Una discusin nacional que involucr a todos los sectores del establecimiento poltico de la poca, incluso los intelectuales. El resultado fue la Ley 10 de 1960, reorientando las normas de asociacin entre el Estado y las compaas extranjeras. Por ejemplo, las concesiones para exploracin bajaron de cinco millones y medio de hectrea a solo un milln seiscientos mil. En estas condiciones algunas compaas extranjeras que fueron desplazadas en el ranking de la produccin, decidieron contraatacar a travs de concesiones nicaragenses. Sin embargo, el gobierno colombiano no le dio importancia a este contraataque ni a todas las concesiones otorgadas por Nicaragua. Solo protest por la otorgada a la Western Caribbean Petroleum Co., por que el rea concesionada era nada menos que Quitasueo. En otras palabras, la protesta colombiana fue por Quitasueo y no por la concesin. Por violacin al Tratado Brcenas Meneses-Esguerra y de paso al Tratado Estados Unidos-Colombia por Serrana y Quitasueo. Adems, Colombia protest a travs de su embajador en Managua y no por medio de la Cancillera, hasta junio de 1969, cuando la primera conce sin haba sido otorgada en 1964. Una protesta tarda y disminuida. Por de pronto, todo esto parece indicar que Colombia asumi todas las dems concesiones petroleras.La sentencia de La HayaObviamente, los aspectos jurdicos de la sentencia de la Corte Internacional de Justicia desbordaran la naturaleza histrica de este trabajo. En consecuencia la referencia a la sentencia solo tiene que ver con su naturaleza histrica. Lo que queda para la posteridad, en trminos de jurisprudencia y como historia de la solucin de contenciosos. Lo primero que se debe subrayar es que la estrate gia de Nicaragua se bas en el Derecho del Mar (1982), la Plataforma Continental y la Zona Econmica Exclusiva. Mientras que Colombia insisti en los ttulos histrico-jurdicos que por cierto marcaron la estrategia de ambos pases a lo largo de los siglos diecinueve y veinte. Al respecto, por ejemplo, la Corte no le dio valor probatorio a los mapas y le dio a las Islas del Maz lmites martimos de Nicaragua con Costa Rica. La estrategia de Nicaragua fue acertada. La Corte sentenci precisamente con base en el Derecho Mar, pero solamente sobre la Zona Econmica Exclusiva. Queda pendiente la Plataforma Continental. Lo nue vo contra lo Viejo. Un acierto del equipo de Nicaragua ante la Corte Internacional de Justicia. En segundo lugar, es importante asumir que la Cor te declar que no tena jurisdiccin sobre el Tratado Brcenas Meneses-Esguerra aunque al manifestarse a favor de la soberana colombiana sobre el Archipilago y los Cayos, lo reconoci de hecho. Igual debe de cirse acerca del Tratado norteamericano-colombiano sobre Roncador y Quitasueo. Quedan pendientes de dirimir los dos temas sealados. El Tratado Brcenas Meneses-Esguerra, porque desde el momento mismo que resolvi que no tena jurisdiccin sobre el tema la Corte dej abierta la posibilidad de su impugnacin. Y luego sobre la Plataforma Continental, que forma parte de la demanda de Nicaragua y que qued pendiente. Como se dice ms arriba la Corte solo se manifest sobre la Zona Econ mica Exclusiva. El gobierno de Nicaragua deber tomar la decisin de continuar la demanda sobre ambos puntos.(*) Historiador y diplomtico

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41 Toni Solo* _______________Los gobiernos occidentales y el crimen organizado han cohabitado durante siglos. Las genocidas guerras de conquista europeas y yanquis en las Amricas y la igualmente despiadada colonizacin de Europa en frica y Asia, disfrazaron hoy en los procesos abiertamente politizados de la Corte Internacional Penal. Esta historia vergonzosa representa una acumulacin enorme de una srdida criminalidad al por mayor y de todo tipo de crmenes de lesa humanidad. Es una historia que hace ridculas (y malvolas) las pretensiones norteamericanas y europeas de sentir se con alguna superioridad moral sobre el resto de avances en los derechos humanos en Norte Amrica y Europa, solo han ocurrido porque las lites de estas nos, sociales y econmicos de aquellos avances sobre sus colonias y los pueblos avasallados. Ahora, los pases de Europa y Norte Amrica enfrentan en cmara lenta el colapso de su estatus econmico superior al resto del mundo. Los acontecimientos desde Palestina hasta AfgaLibia y Siria hacen absurdas las posturas de lideraz go moral asumidas por los dirigentes norteamericanos y europeos de la OTAN. En materia de derechos humanos, junto a su credibilidad en bancarrota, lo acompaa la convivencia de estos mismos gobiernos con el crimen organizado, especialmente con el lavado de dineroEmpresas, gobiernos y lavado de dineroLos medios corporativos de propaganda occidental, generalmente dibujan las ntimas conexiones entre los gobiernos de los pases de la OTAN y el lavado de dinero criminal como espordicos episodios de procedimiento en las instituciones de regulacin dentales han promovido deliberadamente la desregu al fraude, para aumentar su riqueza y dominio poltico. Desde por lo menos los aos 80 hasta el presente, los reportajes de los medios corporativos han restado importancia a los hechos que involucran a numerosos Oligarqua global, crimen organizado y el fallo de la Corte de La Haya grandes bancos transnacionales en alguna variante de la corrupcin y del lavado de dinero procedente del crimen organizado global. La lista de corporaciones financieras transnacionales involucradas durante muchos aos en el lavado de dinero o algn tipo de fraude incluye, entre muchos otros ms, los estadounidenses Goldman Sachs, Bank of America y su subsidiario Merrill Lynch; Morgan Stanley; Citibank; J.PMorgan; Wells Fargo y su subsidiario Wachovia; PNC y el difunto Riggs Bank; el canadiense Scotiabank, los britnicos Barclays, Royal Bank of Scotland, Halifax Bank tered, los suizos UBS y Credit Suisse, el holands ING, los franceses Crdit Agricole y BNP Paribas, y el Banco Santander de Espaa. Lo que es una caracterstica permanente de estos ras violan la ley repetidamente durante largos perodos de tiempo y casi nunca enfrentan acusaciones fruto de su poder econmico. Entre estos gigantes mero del grupo lite de instituciones delincuentes anlisis

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42aprobadas por la Reserva Federal (el banco central de Estados Unidos) como intermediarios primarios (Primary dealers). Este grupo es en efecto, un cr tel por medio del cual la Reserva Federal vende los tos supuestamente de alta calidad. te fundamental de los procesos mediante los cuales la lite corporativa estadounidense colabora con sus homente Japn, Taiwn, Corea del Sur, Australia y Nueva Zelandia) para dominar y amaar a su favor los mercaha demostrado de manera explcita que los gobiernos de los pases de la OTAN estn totalmente subordinaen contra de los intereses de las grandes mayoras. En ros internacionales. Este hecho evidencia como irrele vantes y falsos los huecos procesos de la democracia electoral occidental. Bajo la gida de esos gigantes, opera una multitud que componen el llamado sistema bancario a la sombra de los pases norteamericanos y europeos. En las regiones productoras de la droga como Asia Central y regionales imitan y coluden con sus contrapartes occidentales. El conocido caso de la Casa de Cambio Pue bla en Mxico, que durante muchos aos lav miles de Estados Unidos, demuestra la verdadera debilidad de los controles nacionales e internacionales. Cuando estos actores regionales en el lavado de dinero como la Casa de Cambio Puebla de vez en cuando sufren persecucin legal y los cierran, rpida mente otros ocupan su lugar. Los informes del Fondo Monetario Internacional y de las Naciones Unidas estiman el valor del monto anual lavado por el sistema res y un milln y medio de millones de dlares. Este estupendo monto generado por el crimen organizado y la corrupcin, es equivalente a entre 2% y 3% del producto bruto global de todos los pases del mundo. pone en evidencia la realidad de la ilcita economa a nivel global. Desde el punto de vista de las grandes tibles las ganancias espectaculares que se perciben de procesar estas enormes cantidades de dinero. El tamao y poder poltico de estas corporaciones transnacionales anulan los ya dbiles intentos de regulacin de parte de los gobiernos. Casi nunca hay acusaciones criminales. Al ser perseguidos por las autoridades, las corporaciones se ponen de acuerdo con las autorida des para pagar una multa que representa solo un costo ms de hacer negocios.Pillaje y recolonizacinEsta es la realidad subyacente que provoca el im pulso despiadado hacia la globalizacin y el libre mercado de las lites corporativas globales y sus tteres polticos como, por ahora, Barack Obama, Angela Merkel, David Cameron y Franois Hollande. Los dirigentes-peleles polticos como Obama van y vienen, pero la continuidad de los corruptos sistemas polticos y econmicos occidentales permanece igual. El masivo lavado de dinero y los rescates de parte del sector pblico (es decir, con dinero de los ciudadanos) han de la crisis econmica que ellas mismas provocaron. La crisis sigue, con la diferencia de que mientras las mayoras pagan el costo, las lites corporativas estn Hasta los periodistas de los medios corporativos de los pases de la OTAN de vez en cuando reconocen la brutal realidad de la vida econmica mundial. Por ejemplo, Ed Vulliamy del peridico britnico The Guardian, anota que la verdad cruda es que los mejores amigos de los crteles son esa gente de saco y corbata que, despus de recibir una leve llamada de atencocteles en Londres. La idea de que hay una diferencia entre la economa criminal global y alguna hipottica economa legal, es fantasa. Peor, es mentira. Son una sola, mutuamente inter-dependiente, absolutamente cial services wing of the drug crtels). Los dirigentes polticos occidentales acostumbran de manera farsante a dar lecciones a los pases del mundo mayoritario sobre el imperativo de combatir la

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43 misma corrupcin y el mismo lavado de dinero del cual depende el sistema poltico y econmico. Los medios corporativos de propaganda occidental jams hacen explcita la conexin entre este hecho y las guerras de agresin colonial de sus pases. El socilogo estadounidense James Petras ha escrito elocuentemente sobre el tema del lavado de dinero en Estados Unidos. l observa que los sencillos mecanismos que permiten el lavado de dinero solo son posibles gracias a la profunda complicidad de los dirigentes polticos y econmicos del pas. La cada vez ms aguda polarizacin del mundo se basa en este rruptas y criminales. Mientras la especulacin y la deu da externa juegan un papel en socavar los niveles de vida en las regiones en crisis del mundo, son los millones de millones de dlares lavados o procedentes de ridad occidental, el imperio estadounidense y su estade las transferencias y el lavado de dinero con los centros de las entidades bancarias ms grandes, sugieren vigorosamente que las dinmicas del crecimiento y ralentizacin, de imperio y recolonizacin, estn ntimamente relacionadas con una nueva forma del capitalismo construido sobre el pillaje, la criminalidad, la corrupcin y la complicidad. (James Petras, US Bank Money Laundering Enormous By Any Measure). Las cruentas agresiones coloniales contra Libia cen pruebas contundentes del argumento de James Petras. El dramtico aumento de la produccin de herona en Afganistn despus de la invasin de este enormes ganancias del comercio de la herona de Asia Central y Suroriental son bienvenidas por las lites que patrocinan cnicos polticos como el Presidente Obama y sus homlogos europeos. Ahora, en Costa de instalado al criminal de cuello blanco Alassane OuataDe igual manera, los cientos de miles de millones de dlares del fondo soberano de Libia quedan en manos de las y los oligarcas de los pases de la OTAN. En Amrica Latina, la poltica del gobierno estadounidense sigue el clsica lema gansteril nunca permitas que tu mano izquierda sepa lo que hace tu mano derecha. La falsa guerra contra las drogas tadounidenses a la vez que promueve las industrias de armamentos, de seguridad y de encarcelamiento. El gobierno estadounidense se ha enfocado en los pases andinos (Bolivia, Colombia, Per y Venezuela) y en Mxico. Pero la complicidad de las agencias y del personal del gobierno estadounidense, principalmen te pero no solamente de la CIA, se descubri desde rante los escndalos enlazados del Banco de Crdito y Comercio Internacional y del Irn-Contras. Antes de eso, durante la guerra contra Vietnam, la complicidad de las agencias gubernamentales estadounidenses en todo el Sureste de Asia. Aquella complicidad contina. En 2005, Venezuela suspendi su cooperacin con la entidad anti-droga estadounidense, la DEA. En 2007, el Ministro del Interior venezolano de aquel entonces, Pedro Carreo, declar que Estados Unidos con su DEA monopoliza los cargamentos de droga como un crtel. Venezuela suspendi sus trabajos con la DEA porque, dijo Carre o, hicieron grandes traslados de droga bajo la co bertura de entregas vigiladas pero no llevaban a cabo detenciones de ciudadanos o el desmantelamiento de un solo crtel. (...) Hemos podido determinar que estamos claramente ante la presencia de un nuevo crtel. (Associated Press, 8/5/2007, El gobierno de Hugo Chvez acus a la DEA de ser un nuevo crtel). De igual manera, por ese y otros motivos, Bolivia expuls a la DEA del pas en 2011. La complicidad del vado de dinero es la realidad detrs del divertido comentario del futuro Secretario del Estado, John Kerry, al Comit sobre Relaciones Exteriores del Senado de EEUU. Kerry dijo que Colombia es un modelo para la regin. Es un ejemplo por lo dems de Amrica Lati na de qu les espera si podemos convencer a la gente a tomar mejores decisiones. Este tipo de sinsentido demencial ahora caracteriza la poltica externa estadounidense. Explica por qu el pueblo estadounidense va de un desastre de poltica exterior tras otro: para satisfacer los apetitos sangrientos de su lite corporativa militarista una lite fascista reconocida como tal hace ms de sesenta aos por Henry Wallace, el VicePresidente de Franklin Roosevelt.El caso de ColombiaColombia es una de las sociedades ms desigua les en el planeta. Esta desigualdad ha provocado una guerra civil durante ms de cincuenta aos. Desde los aos 80 hasta los 90, los escuadrones de la muerte asesinaron a ms de 3,000 polticos progresistas para impedir el desarrollo de una opcin electoral socialista en el pas. Colombia es el campen mundial en asesinatos de sindicalistas. El pas tiene alrededor de cuatro millones de personas desplazadas por la guerra. Para encubrir esta realidad, los gobiernos norteamericanos y europeos y sus medios corporativos acusan al moviPor lo contrario, quienes dominan el comercio del militares y sus aliados paramilitares, todos respaldados por los pases de la OTAN. Durante los ltimos aos, docenas de diputados parlamentarios colombianos han

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44sido acusados por sus lazos con los paramilitares y el realizar un intento serio de desenredar la interminable complicidad de la lite colombiana en el terrorismo paonda de acusaciones y condenas ha sido ms que todo una pasada de cuentas polticas. Hasta la fecha, en Estados Unidos, solo un miem Su culpabilidad se bas en la palabra de un sopln a decenas de paramilitares derechistas, entre ellos el famoso Salvatore Mancuso, conocido tambin por los alias de el Mono Mancuso, Santander Lozada comandante de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), la ms importante organizacin del terrorismo derechista, quien abandon la clandestinidad en 2005 y fue extraditado a Estados Unidos en 2008. Todos ellos fueron extraditados a Estados Unidos por el gobierno de lvaro Uribe, su antiguo protector, y superestrella del narcoterrorismo. El mismo Uribe fue en algn momento el nmero 82 en una lista elaborada por el gobierno estadounidense de colombernamental estadounidense deca: lvaro Uribe, poltico colombiano y senador dedicado a colaborar con el Crtel de Medelln a un alto nivel gubernamental. Ante la escandalosa realidad colombiana resulta Colombia como un modelo para la regin. Pero otros aspectos tambin llaman la atencin. Una revisin de los datos de la inversin extranjera directa en Colombia indica la gran profundidad de las operaciones a travs de la economa colombiana. El gobierno ha publicado en ingls un desglose de la inversin extranjera directa durante nueve meses del ao 2010. La inversin extranjera directa en Colombia, de pases tan pequeos como Anguila (colonia britnica en el extremo norte de las islas caribeas de Barlovento), Panam, Bermuda y las Islas Caimn, con una poblacin total de todos ellos de unos 4 millones de personas, fue un 12% mayor que la de Estados Unidos, principal aliado colombiano, el pas ms poderoso del mundo, con una poblacin mayor de 260 millones. Juntos, Anguila, Panam, Bermuda y las Islas Caimn invirtieron tres veces ms que el total en su conjunto invertido por poderosos pases de la Organizacin para la Cooperacin y el Desarrollo Econmico como Gran Bretaa, Espaa, Canad y Mxico. La minscula y empobrecida Anguila invirti cuatro veces ms en Colombia que Gran Bretaa. Esta maravillosa paradoja tiene sentido slo dentro del marco critrabajan juntos con la lite gobernante colombiana para evadir impuestos y lavar dinero por medios de parasos todava est controlada por la corrupta lite britnica y sus aliados de Estados Unidos y de las ricas tiranas feudales de Arabia Saudita y de los estados del Golfo Prsico. Ninguna otra explicacin tiene sentido en el contex meses un pas empobrecido, con una poblacin de unos 13,000 habitantes, puede generar 21% ms de 840 millones de dlares de la inversin extranjera directa en Colombia, un pas de unos 43 millones de personas. Mientras la inversin extranjera directa puede ser un componente pequeo del Producto Interno Bruto de Colombia, el hecho de que 40% de ella se recicle Bermuda y las Islas Caimn establece un canal que permite el potencial lavado de aquella cantidad multi plicada, o sea, varias decenas de miles de millones de dlares al ao. Desde los aos 80, cuando los crteles de droga colombianos llegaron a ser verdaderamente transnacional, el sistema bancario colombiano ha estado muy comprometido en el lavado de dinero deri En la literatura acadmica sobre el papel de las em se enfatiza la opacidad de sus redes de operacin que socavan y despistan las estructuras formales que en s tienen niveles de transparencia muy variables. As se ve la importancia de la red de relaciones entre las contrapartes ms pequeas regionales. Un ejemplo de este tipo de relacin simbitica fue la venta que hizo el gigante banco de lavado de dinero HSBC de sus operaciones en Per, Colombia, Uruguay y Paraguay al Banco GNB Sudameris por unos 400 millones de dlares. Banco GNB Sudameris es parte del Grupo Gilinski dirigido por el magnate colombiano Jaime Gilinski. En los primeros aos de la dcada de 1990, este ros, de igual manera que hizo con HSBC, compr las operaciones en Amrica Latina del Banco de Crdito y Comercio Internacional (BCCI), y cambi el nombre a Banco Andino, slo para venderlo pocos aos despus. BCCI fue el banco que facilit las transacciones Irn-Contras para el gobierno estadounidense, entre muchas otras transacciones ilcitas, durante la dcada de 1980. Con las ganancias de la venta del Banco Andino, el Grupo Gilinski aprovech la privatizacin para comprar el Banco de Colombia, tambin reconocido por tabilizar los gobiernos que se encuentren en la mira de los pases de la OTAN, ayud al Grupo Gilinski a

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45 completar la compra del Banco de Colombia con un prstamo de 50 millones de dlares a cambio del 9% de las acciones en el nuevo banco privado. Otra de las empresas del Grupo Gilinski es el Eagle National Bank de Miami, tambin involucrado durante la dEn 2005 la Reserva Federal impuso un embargo legal sobre las transacciones entre Eagle National y otras empresas del Grupo Gilinski. Se levant el em bargo en 2009. Eagle National, ahora con el nombre JGB Bank, sigue como parte del extremadamente bien conectado Grupo Gilinski. Ahora este conglomerado transnacional coordina el desarrollo de un enorme proyecto de bienes y races con un valor de ms de 700 millones de dlares en la antigua Base Area Howard de Estados Unidos en Panam. Esta conexin indica los estrechos lazos entre el Comando Sur de las fuer ros de organizaciones como el Grupo Gilinksi. El Senador John Kerry conoce bien las pistas labe HSBC, BCCI y sus contrapartes regionales. Como jefe tig las complejas madejas de transacciones creadas por BCCI para encubrir sus operaciones corruptas. Por uno u otro motivo, el joven Kerry y sus colegas jams dieron seguimiento a los numerosos rastros que sur gieron como resultado de su investigacin. En Estados Unidos, jvenes senadores ambiciosos como fue John Kerry en aquel entonces y como fue Barack Obama antes de ser elegido Presidente, aprenden muy tem la poltica, la economa y los medios corporativos de propaganda en Estados Unidos.ALBA contra la corrupcinEs en este contexto de la connivencia de los gobiernos occidentales con la corrupcin corporativa global que, el 9 de diciembre de 2012, la Corte Inter nacional de Justicia (CIJ) emiti su veredicto sobre el caragua. La Corte adjudic a Nicaragua un rea enor me de alrededor de 75,000 km2 del Mar Caribe. Durante ms de ochenta aos, este territorio haba sido usurpado unilateralmente por Colombia. La sentencia de la Corte Internacional de Justicia es vinculante e inapelable. Ahora, Colombia est bajo la obligacin de retirar sus buques de guerra del territorio martimo nicaragense. La sentencia tambin da a Nicaragua los derechos exclusivos de explotacin de los recursos marinos, mi nerales y otros en el mar subyacente y la plataforma continental en el rea recuperada. Sin embargo, Colombia ha rehusado rotundamente retirar su marina del territorio nicaragense, aunque por el momento no se han reportado incidentes de confrontacin entre las patrullas navales del Ejrcito de Nicaragua y la ma rina colombiana. Evidentemente, el comercio transnacional de nar cticos ocupa rutas que transitan el Mar Caribe para que cruzan las aguas caribeas ahora patrulladas por las fuerzas armadas de Nicaragua, estn en riesgo de ser amputados en la medida que Nicaragua consolida su capacidad de controlar el rea con la ayuda de pases como Rusia, mientras Estados Unidos hace la hecho, cabe muy poca duda que las autoridades estadounidenses y colombianas se coluden para proteger do. Como dijo el ministro venezolano Pedro Carreo en 2007: estamos claramente en la presencia de un nuevo crtel. Esta realidad es un aspecto ms de la suprema importancia para la humanidad entera del xito de la Alianza Bolivariana de las Amricas (ALBA). Los gobiernos del ALBA construyen una nueva arquitectura corrupto control estadounidense y europeo de la economa global. Al hacerlo, estn rompiendo siglos de dominacin colonial impuesta por los que ahora son los pases miembros de la OTAN. Es por ese desa fo mortal al agonizante, criminal y corrupto sistema econmico y poltico occidental que las oligarquas norteamericanas y europeas odian tanto a nuestros dirigentes Fidel y Rul Castro, Hugo Chvez, Daniel Ortega, Evo Morales y Rafael Correa. Es fundamental el papel de Nicaragua en la libe racin de Amrica Latina y el Caribe de ese decrpito y degenerado sistema occidental dominado por las lites de los pases de la OTAN. La posicin estratgica del pas, uniendo los dos grandes ocanos del mundo, hace inevitable que, para proteger a su poblacin, Nicaragua tiene que liderar un combate implacable contra el crimen organizado regional. Los profundos principios morales y ticos del Frente Sandinista de Liberacin Nacional lo ponen en primera lnea contra el sistema corrupto pero polticamente poderoso del sistema financiero occidental. El xito de Nicaragua y sus aliados del ALBA en el combate al crimen organizado en el Caribe, ser una prueba crtica del avance regional hacia una inde pendencia soberana definitiva.

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46 Ningn evento poltico reciente ha causado mayor impacto poltico mundial, especial mente entre las fuerzas revolucionarias, que la recada del Presidente Hugo Chvez, quien an lu cha por su vida en un hospital de Cuba. Aquella noche del 8 de diciembre de 2012, se estrujaron los corazones de los ms de ocho millones y medio de venezolanos que apenas dos meses antes revolucionario y bolivariano de su patria. Su lder haba comparecido ante su pueblo para informarles que deba someterse inmediatamente a una cuarta intervencin quirrgica para extirparle el cncer pl vico descubierto en julio de 2011. La conmocin fue an mayor, cuando Chvez habl implcitamente de la posibilidad de que no pudiera asumir la Presidencia el 10 de enero de 2013: quiero decir algo, aunque suene duro, pero yo quie ro y debo decirlo. Debo decirlo. Si, como dice la Cons titucin, si se presentara alguna circunstancia sobrevenida que a m me inhabilite, igaseme bien, para continuar al frente de la Presidencia de la Repblica Bolivariana de Venezuela, bien sea para terminar, en los pocos das que quedan y sobre todo, para asumir el nuevo perodo para el cual fui electo por la gran mayora de ustedes, si algo ocurriera, repito, que me inhabilitara de alguna manera, Nicols Maduro no Todos somos Chvez slo en esa situacin debe concluir, como manda la plena como la Luna llena, irrevocable, absoluta, total, es que en ese escenario que obligara a convocar como manda la Constitucin de nuevo a elecciones presidenciales ustedes elijan a Nicols Maduro como presidente de la Repblica Bolivariana de Venezuela. Chvez nunca haba planteado el nombre de alguien como su eventual relevo y menos an, en caso que l no pudiera asumir su responsabilidad como presidente. A partir de ese instante ocurrieron dos fenmenos absolutamente contrapuestos. Por una parte, millones de venezolanos y de habitantes del planeta Tierra, cada quien a su manera desde China hasta Estados Unidos, adoloridos y acongojados, cobijados por el clamor Te amamos, Chvez, iniciaron una suerte de plegaria mundial para enviar la mayor cantidad posible de energas que le permitieran a Chvez vencer la enfermedad y continuar como lder de la Revolucin Bolivariana. Y por otra, la jaura meditica, los tteres de quienes ejercen el poder real en el capitalismo globalizado, iniciaron una campaa de mentiras, medias verdades y rumores de todo tipo para desestabilizar Venezuela y romper la unidad de la direccin revolucionaria, cuya etapa bochornosa y culminante ha sido la publicacin en el pasqun El Pas, de la foto de un paciente sometido a una traqueotoma hace cinco aos, simulando que era Chvez. El periodista Jos Vicente Rangel, ex ministro de Defensa y ex vicepresidente de Chvez, deca en la multitudinaria concentracin chavista del pasado 23 de enero, que el ataque no es solo interno. Todos quieren opinar sobre Venezuela, toda la derecha, todos los medios del exterior dicen que Chvez est muerto, que se est muriendo, que lo estn enteen el pueblo venezolano. Saben que es falso. Los asusta que est vivo, que va a volver pronto, eso los tiene chorreados. Otros periodistas acusaron a los dueos los grandes medios corporativos, los aman tes de la democracia imperial que estn ejecutando una campaa de odio y violencia, toda una guerra escatolgica. La Revolucin Bolivariana ha logrado romper una historia plagada de traiciones y vendettas: inspirados por el amor incondicional del pueblo venezolano a Chvez, los dirigentes del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) han dado una leccin de lealtad sin precedentes y han cumplido a rajatabla las orientaciones de su Comandante, impartidas 48 horas antes

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47 Hugo Chvez Fras ________Sbado 8 de diciembre, nueve y media de la noche, un poquito ms no? nueve y treinta y tres, treinta y cuatro. Buenas noches Venezuela, buenas noches a todo el pueblo venezolano, desde este querido recinto, el llamado Despacho uno, de la Presidencia de la Repblica aqu al lado del vicepresidente Nicols Maduro, al lado del presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, la vicepresidenta de Consejo de Ministros para toda el rea social, Yadira Crdova, el vicepresidente de Consejo de Ministros para todo lo el vicepresidente de Consejo de Ministros para todo lo que es el desarrollo territorial y vivienda, Rafael Ramrez, el vicepresidente de Consejo de Ministros para el desarrollo econmico, productivo, Ricardo Menndez, los ministros de ciencia y tecnologa, Jor ge Arreaza, ministro de defensa, el almirante Diego Molero Bellavia. Por all el ministro de comunicacin e informacin, la ministra del despacho, el general en jefe de la Casa Militar, el ayudante y el batalln de Teresita. Cmo estn muchachos? Buenas noches a todos, buenas noches a todas. Bueno yo me veo obligado por las circunstancias, ustedes saben mis queridas amigas, mis queridos ami gos venezolanas y venezolanos todos, que no es mi estilo un sbado por la noche y menos a esta hora, nueve y media de la noche te acuerdas de aquella pelcula Diosdado? Saturday... cmo es? Saturday night fe ver. Fiebre de sbado por la noche, John Travolta, yo bailaba La lambada compadre [risa] Yadira tambin la bailaba. Bailbamos La lambada, yo recuerdo esa pe lcula, tuvo mucho impacto. Hace poco vi una pelcula, Travolta ya con unos aos encima pero buen actor, ex celente actor, John Travolta ese es el nombre de l, del actor? no? Y Olivia NewtonJohn te acuerdas? ah! Era el impacto de aquellos aos qu? Los aos 80, los aos 70, los aos 80, Teresa Maniglia bailaba La lambada pero divino, yo la vi una vez. Bueno entonces no es mi estilo una cadena nacional un sbado por la noche, pero obligado por las circunstancias me dirijo a ustedes pueblo venezolano, nacin venezolana, amigas y amigos todos, compatriotas todos y ms all a los amigos y amigas de otras latitudes. de su intervencin quirrgica: unidad, unidad y ms unidad. Nicols Maduro, vicepresidente ejecutivo y llamado eventualmente a suceder a Chvez, encabe za una direccin colectiva integrada tambin por el Teniente en Retiro, Diosdado Cabello, Presidente de la Asamblea Nacional; Rafael Ramrez, ministro de Ener ga y Petrleo; el canciller Elas Jaua; la Procuradora General, Cilia Flores; la ministra de la Presidencia, Almirante Carmen Melndez, y el ministro de Defensa, Almirante en Jefe Diego Molero Bellavia, entre otros. Sin embargo, la principal fuerza de Chvez es el pueblo, como qued demostrado en la ceremonia de toma de posesin del 10 de enero. Los presiden tes Daniel Ortega, de Nicaragua; Evo Morales, de Bolivia; y Pepe Mujica, de Uruguay; los primeros ministros de Hait, San Vicente y Las Granadinas, y Dominica; y los vicepresidentes de Cuba y El Salvador, encabezaron las 28 delegaciones latino-caribeas que acudieron a respaldar la Revolucin Bolivariana y atestiguar el juramento de lealtad a Chvez de mi llones de venezolanos. En silencio total, solo roto por las exclamaciones de Juramos! millones de venezolanos tomaron posesin como Presidentes: Juro, frente a esta Constitucin de la Repblica Bolivariana de Venezuela, absoluta lealtad a los valores de la patria; absoluta lealtad al liderazgo del comandante Hugo Chvez.... Rodilla en tierra, unidad, unidad!

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48Como ustedes... como es bien sabido, como es bien sabido, pues nosotros hemos venido dando adems de todas las batallas polticas, econmicas, sociales, esta batalla histrica, esta batalla histrica que, bueno, que nos toc, que nos ha tocado y gracias a Dios que nos toc, a nosotros nos toc retomar las banderas de Bolvar, las banderas desgarradas, nos toc retomar las banderas mancilladas, la bandera patria sta, que aqu est, amarillo, azul y rojo y sus ocho estrellas ahora como mand Bolvar desde Angostura, ocho estrellas y ms all las banderas del Pueblo, banderas mancilladas, desgarradas, pisoteadas durante, bueno, casi todo el siglo XIX despus de la epopeya y durante casi todo el siglo XX y nos toc a nosotros pues, terminando el siglo XX y comenzando el XXI, comenz aqu una nueva era, me deca Fidel anteanoche despidindonos en La Habana: Bueno Chvez esa llamarada... la llamarada se hizo, se hizo continente, la llamarada, el fuego sagrado. Fue como una resurreccin lo que hemos visto, lo que hemos vivido. Aqu haba un continente dormido, un pueblo dormido como muerto y lleg el Lzaro colectivo y do el siglo XX pues, se levant aqu en Venezuela una Revolucin, se levant un pueblo y nos ha tocado a nosotros, algunos de nosotros, a muchos de nosotros mujeres, hombres, asumir responsabilidades, asumir papeles de vanguardia, asumir papeles de direccin, de liderazgo por distintas razones civiles, militares y do el siglo y comenzando este siglo. En Venezuela se desat la ltima Revolucin del siglo XX y la primera del siglo XXI, Revolucin que quin lo puede dudar? ha tenido cuntos impac tos en la Amrica Latina, en el Caribe y ms all y ms all, y seguir teniendo impacto. Pues adems de todas esas batallas se present una adicional, imprevista, repentina para m y no para m pues, para todos, para todos nosotros porque tengo la dicha de sentirme acompaado eh? De no ser un solitario, y luego hemos estado enfrentando el problema de la salud con mucha mstica, con mucha fe, con mucha esperanza, con mucha dedicacin en lo individual, lo familiar, en lo colectivo como una gran familia. Hemos enfrentado adems manipulaciones, hemos enfrentado cmo se llama? Miseria! Bueno, las miserias. Nada humano me es extrao... dijo alguien, miserias, etctera, pero por encima de todo con la frente en alto, con la dignidad inclume eh? Como pueblo, como nacin y yo como individuo, como uno ms, uno ms de esta gran corriente bolivariana que aqu se desat. Comenzando el ao tuvimos una recada que fue enfrentada con xito, sin duda que con gran xito, un gran xito por cuanto terminbamos la... el tratamiento de la radioterapia en mayo y unos das despus, apenas estbamos inscribiendo la candidatura a la Presidencia de la Repblica, como recordamos, yo fui uno que insist y as lo hicimos, insist, rodando los tiempos, insist en hacerme todos los chequeos mdi cos antes de inscribir la candidatura aqu en Venezue la, en Cuba y bueno todos los resultados fueron favorables, si hubiese surgido algn resultado negativo en esos exmenes, tengan ustedes la seguridad que yo no hubiese inscrito y asumido la candidatura presidencial. Afortunadamente esta Revolucin no depende de un hombre, hemos pasado etapas nosotros y hoy tenemos un liderazgo colectivo que se ha desplegado por todas partes, a m me ha dado mucho gusto en estas horas desde nuestra llegada ayer al amanecer casi ya y bueno desde La Habana en los ltimos diez das colectivo, dgame la campaa para las elecciones de gobernadores, andan desplegados nuestros lderes, nuestros cuadros, hombres, mujeres con un gran fer vor patrio y yo les felicito y estoy seguro que escribiremos otra pgina grandiosa el prximo domingo, el otro no? el 16 de diciembre. Un fervor participativo, organizativo, con propues tas, con ideas, con altura de debate eh? Un fervor organizativo de las bases populares, de participacin, eso nunca se vio aqu jams! Desde hace mucho tiem po se haba visto. Creo que jams se vio en verdad en casi 200 aos. y constatar como marcha, como estamos cerrando ciclos no?. Hicimos un esfuerzo grande para asegurar el pleados, trabajadores, trabajadoras, y no slo del Gobierno Central, gobernaciones, alcaldas. Y, bueno, hay un fervor, adems del fervor poltico electoral, rumbo al 16 de diciembre, bueno un fervor tambin familiar, navideo, desatado por todas partes. Como marchan los proyectos fundamentales del Gobierno, la Misin Vivienda, se entreg la vivienda nmero 300 mil, all en el Zulia; el tema econmico, el ingreso al Mercosur, la cumbre de Mercosur, todo eso marcha, y marcha a buen paso. Claro, siempre, como aqu mismo lo dije en esta mesa, el tema de las inspecciones, tambin marchan muy bien las inspecciones, los inspectores, para co la almiranta Carmen, la llaman la Inspectora, no? Y andan desplegados los inspectores. Tengo ya bastantes informes y se estn tomando medidas correctivas, y hay que seguirlo haciendo, en todos los mbitos. Bien, ahora, volviendo al tema central, como de ca, comenz la campaa electoral, una recuperacin exitosa, todos aquellos meses de junio, julio ms bien, julio; el mes de julio, todos los eventos militares que hicimos, luego la campaa, las giras por el pas; luego enfrentamos las inundaciones de Cumanacoa, luego la tragedia de Amuay, terminando agosto; septiembre, el remate de la campaa electoral, las giras, la ltima

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49 cay aqu en las siete avenidas, la Avenida Bolvar y siete ms, o seis ms que se desbordaron de Patria, el Plan de la Patria, las discusiones. Bueno, si yo no hubiese estado... Digo esto por que por ah han surgido versiones de que no, de que todo fue un engao. No, no, no. Enfrent esa campaa, bueno, con todo mi fervor, como siempre, y acompaado por ese pueblo, fervoroso tambin, y haciendo pues un esfuerzo, como siempre lo hemos venido haciendo. Inmediatamente al terminar, o al coronar la victoria del 7 de octubre, la gran victoria del 7 de octubre, a los pocos das me repet los exmenes, aqu, all en La Habana, y todo sali bien, todo sali bien. Sin ramente producto del esfuerzo de la campaa y del mismo tratamiento de la radioterapia, en una zona que es muy sensible, entonces le empezamos a prestar mucha atencin a ello. Yo reduje mis apariciones pblicas para enfrentar la problemtica, con los mcin y de molestias. En todo este proceso surgi la recomendacin mdica de someterme a tratamiento hiperbrico, la cmara hiperbrica. Motivado a esta recomendacin para acelerar la recuperacin, solicit a la Asamblea Nacional, fue el 27 de noviembre, recuerdo, en carta que est all, solicit la autorizacin para ausentarme del pas, a la hermana Repblica de Cuba, donde se me ha venido siguiendo pues todo este proceso, para seguir el tratamiento hiperbrico. Salimos el 27 y el 28 comenzamos en la cmara hiperbrica. Fueron varios das de tratamiento, de seguimiento. Sin embargo por algunos otros sntomas decidimos, con el equipo mdico, adelantar exmenes, adelantar una revisin, una nueva revisin exhaustiva, y bueno lamentablemente, as lo digo al pas, en esa revisin exhaustiva surge la presencia, en la misma rea afectada, de algunas clulas malignas nue vamente. Eso nos ha obligado a revisar, a revisar el diagnstico, la evolucin del tratamiento, a consultar expertos, y se ha decidido, es necesario; es absolutamente necesario, es absolutamente imprescindible someterme a una nueva intervencin quirrgica. Y eso debe ocurrir en los prximos das. Incluso les digo que los mdicos recomendaban que fuese ayer, ayer; No, en verdad yo solicit permiso para el tratamiento hiperbrico, se presenta esto y yo quiero ir all, yo necesito ir a Venezuela. Y vine fue a esto, ves?, llegamos ayer de madrugada, Fidel estuvo muy pendiente, Ral, nos re unimos, evaluamos. Ayer descansamos un poco, re estaban pendientes, unas designaciones de embajadores, unos recursos del Fondo Chino, el informe de Mercosur, del viaje que hizo Rafael Ramrez con Menndez a la reunin del Mercosur; la Comisin Mixta a Pekn, que fue muy exitosa tambin, all estuvieron Giordani con Rafael y Edme tambin estuvo, un equipo; Asdrbal. Cuando no, Asdrbal China, all est Asdrbal (risa), ves? Bueno, todo lo que es el proceso de las alianzas estratgicas, que esa es otra cosa que aqu no haba, Venezuela en Mercosur, imagnate. Venezuela alianza estratgica con China, con Rusia, y con muchos otros pases del mundo. El ALBA, la CELAC, son estas cosas que han ocurrido, que han venido ocurriendo, paso a paso, como producto de esta revolucin que se desat en Amrica Latina. Bueno, yo decid venir, haciendo un esfuerzo adicional en verdad, porque bueno los dolores son de alguna importancia no? Pero, bueno, con el tratamien to, calmantes, estamos en una fase preoperatoria, preparando todo. Yo necesito, debo retornar a La Habana maana, as que aqu tengo la carta de solicitud a la Asamblea Nacional, al presidente aqu presente, el compaero Diosdado Cabello, voy aprovechar para Asamblea Nacional me autorice a ausentarme ahora aqu est explicado con el objetivo de la nueva inter vencin quirrgica. Denme un minuto, por favor, unos segundos. Co Hago entrega de la solicitud, seor Presidente, para ir a enfrentar esta nueva batalla. Con el favor de Dios, como en las ocasiones anteriores, saldremos victoriosos, saldremos adelante. Tengo plena fe en ello, y bueno como hace tiempo estoy aferrado [besa a Cristo] a Cristo, el Cristo Uno siempre ha vivido de milagro en milagro, siempre he dicho yo. Llegamos al 4 de febrero como de milagro. Ah!, Molero, eso fue como de milagro. Despus de tantos aos, de tantos ires y venires das de teniente, ya andbamos nosotros all en los Blindados de Maracay, metidos atrs en el polgono, reunindonos, entre tanques y soldados. Y all en los

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50paracaidistas, en San Jacinto, en La Placera al fondo, all nos bamos a trotar, ramos tenientes. 25 aos, 26 aos. Y, bueno, fue como de milagro llegar al 4 de febrero. Y fue como de milagro llegar aqu. 27 de noviembre despus, y llegar aqu a esta casa del pueblo. Fue como de milagro el 11 de abril, 12 de abril, 13 de abril; eso fue como un milagro, fue un milagro. Yo sigo aferrado a ese milagro. Ahora, en todo bien, los detalles de esta nueva batalla, sin embargo en todos procesos hay riesgos, quin puede negarlo, en toda operacin, y de este tipo no?, y contra este mal implica un riesgo, implica un riesgo; eso es innegable. Y tenemos nosotros la dicha, ya lo dije hace rato, y ayer en la madrugada, creo que fue el almirante Molero que me lo deca ah en Maiqueta, tenemos Patria hoy, tenemos Patria. Venezuela ya hoy no es la misma de hace veinte aos, de hace cuarenta aos. No, no, no. Tenemos un pueblo, tenemos una Fuerza Armada, la unidad nacional. Si en algo debo insistir en este nuevo escenario, en esta nueva batalla, en este nuevo trance dira un llanero por all bueno es en fortalecer la unidad nacional, la unidad de todas las fuerzas populares, la unidad de todas las fuerzas revolucionarias, la unidad de toda la Fuerza Armada, mis queridos soldados, camaradas, compaeros; la unidad del Ejrcito, mi Ejrcito, mi amado Ejrcito. El Ejrcito, la Marina, mi amada Marina. Digo porque los adversarios, los enemigos del pas no descasan ni descansarn en la intriga, en tratar de dividir, y sobre todo aprovechando circunstancias como estas, pues. Entonces, cul es nuestra respues ta? Unidad, unidad y ms unidad. Esa debe ser nuestra divisa! Mi amada Fuerza Area, mi amada Guardia Nacional, mi amada Milicia. La unidad, la unidad, la unidad! El Partido Socialista Unido de Venezuela, los partidos aliados, el Gran Polo Patritico, las corrientes populares revolucionarias, las corrientes nacionalistas. Unidad, unidad, unidad! Unidad! Deca Bolvar: Unmonos o la anarqua nos devorar, slo la unidad nos falta dijo despus, o antes haba dicho para completar la obra de nuestra regeneracin. Al respecto, porque no quiero alargar mucho estas palabras, ya son casi las diez de la noche, al respecto, como est previsto en la Constitucin, all est todo previsto, una vez que se me autorice salir del pas, pues es el vicepresidente, el compaero Nicols Maduro, un hombre revolucionario a carta cabal, un hombre de una gran experiencia, a pesar de su juventud; de una gran dedicacin al trabajo, una gran capacidad para el trabajo, para la conduccin de grupos, para manejar las situaciones ms difciles. Lo he visto, lo hemos visto. Cuntos aos tienes t de canciller, Nicols? seis aos y tres meses. Cunto, cunto! En cuntas situaciones, en cuntas circunstancias hemos visto, y yo en lo personal, a Nicols, acompaarme en esta difcil tarea, all y en distintos frentes de batalla. Pues, l queda al frente de la Vice presidencia ejecutiva de la Repblica, como siempre hemos hecho, en permanente contacto. Pero yo quiero decir algo, quiero decir algo, aunque suene duro, pero yo quiero y debo decirlo, debo decirlo. Si como dice la Constitucin, cmo es que dice, si se presentara alguna circunstancia sobreve nida, as dice la Constitucin, que a m me inhabilite, igaseme bien, para continuar al frente de la Presidencia de la Repblica Bolivariana de Venezuela, bien sea para terminar, en los pocos das que quedan... Cunto?, un mes? S, un mes, un mes. Y sobre todo para asumir el nuevo perodo para el cual fui electo por ustedes, por la gran mayora de ustedes, si algo ocurriera, repito, que me inhabilitara de alguna manera, Nicols Maduro no slo en esa situacin debe concluir, como manda la Constitucin, el perodo; irrevocable, absoluta, total, es que en ese escenario que obligara a convocar como manda la Constitucin de nuevo a elecciones presidenciales ustedes elijan a Nicols Maduro como presidente de la Repblica Bolivariana de Venezuela. Yo se los pido desde mi corazn. Es uno de los lde res jvenes de mayor capacidad para continuar, si es que yo no pudiera Dios sabe lo que hace, si es que yo da, con su corazn de hombre del pueblo, con su don de gente, con su inteligencia, con el reconocimiento internacional que se ha ganado, con su liderazgo, al frente de la Presidencia de la Repblica, dirigiendo, junto al pueblo siempre y subordinado a los intereses del pueblo, los destinos de esta Patria. Algunos compaeros me decan que no haca falta, o han opinado en estas ltimas horas, que no haca falta decir esto. Pero en verdad yo he podido desde La

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51 Habana decir casi todas las cosas que he dicho esta noche, en esta media hora casi, pero yo creo que lo ms importante, lo que desde mi alma, desde mi corazn me dicta la conciencia, lo ms importante, o de lo ms importante que yo vine aqu, haciendo el esfuerzo del viaje, para retornar maana, una vez se me conceda el permiso, ha sido esto, Nicols, de lo ms importante, de lo ms importante. Y en cualquier circunstancias nosotros debemos garantizar la marcha de la Revolucin Bolivariana, la marcha victoriosa de esta Revolucin, construyendo la democracia nueva, que aqu est ordenada por el pueblo en Constituyente; construyendo la va venezolana al socialismo, con amplia participacin, en amplias libertades, que se estn demostrando una vez ms en esta campaa electoral para gobernadores, con can didaturas por aqu y candidaturas por all. Libertades. En plenas libertades. En el marco de este mensaje, que por supuesto jams hubiese querido transmitirles a ustedes, porque me da mucho dolor en verdad que esta situacin cause dolor, cause angustia a millones de ustedes, pues, que hemos venido conformando una slida unidad, un solo ente, porque como decamos y decimos, ya en verdad Chvez no es este ser humano solamente, Chvez es un gran colectivo, como deca el eslogan de la campaa: Chvez, corazn del pueblo! Y el pueblo est aqu en el corazn de Chvez. Y menos an en estos das de Navidad. Pero, bueno, as son las circunstancias de la vida. Yo, sin embargo, aferrado a Cristo, aferrado a mi Seor, aferrado a la esperanza y a la fe, espero as lo pido a Dios darles buenas noticias en los prximos das y que podamos juntos seguir construyendo lo que ahora s tenemos pero que debemos seguirlo construyendo. Tenemos Patria, tenemos una Patria cunto cost, cunto cost recuperarla! Revivirla, levantarnos con ella entre dolores, entre pesares, recordemos cunto ha costado, cunto nos ha costado a millones, a millones. Nunca olvidar o mejor dicho, recuerdo en este momento aquella frase de Simn Bolvar, el Padre Bolvar cuando en los ltimos das de su batalla fsica en este mundo, le deca a Urdaneta, al general Urdaneta cio... ve? Y lo echaron y lo vilipendiaron y lo vejaron. Mis enemigos me quitaron la Patria... dijo. Hoy ah! Gracias a Dios, Padre Bolvar, cun distinta es la situacin para todos nosotros hombres y mu jeres. Hoy s tenemos Patria y es la tuya Bolvar, es la que t comenzaste a labrar, a labrar junto a millones de hombres y mujeres hace 200 aos y antes haban comenzado tambin a labrarla, hoy es Da de Guaicaipuro, nuestros hermanos aborgenes en su lucha, en su resistencia, 500 aos de lucha. de patriota reitero mi llamado a todos los patriotas de Venezuela y a todas las patriotas de Venezuela, porque, bueno, somos revolucionarios, somos socialistas, somos humanos, somos muchas cosas pero en esencia, patriotas, patriotas y cada vez que yo hablo del patriota, recuerdo aquella cancin, vieja cancin de los solados tanquistas de Venezuela que aprend de casi nio todava y aqu la llevo en el alma eh? [canta] al rumor de clarines guerrero, ocurre el blindado, ocurre veloz, con celoso dragones de acero que guardan la Patria, que el cielo nos dio, Patria, patria, patria querida tuyo es mi cielo, tuyo es mi sol. Patria, tuya es mi vida, tuya es mi alma, tuyo es mi amor. Tuya Patria, la Patria hoy tenemos Patria! Y pase lo que pase en cualquier circunstancia seguiremos teniendo Patria, Patria perpetua dijo Borges Patria para siempre, Patria para nuestros hijos, Patria para nuestras hijas, Patria, Patria, la Patria. Patriotas de Ve nezuela, hombres y mujeres: Rodilla en tierra, unidad, unidad! Unidad de los patriotas. No faltarn los que traten de aprovechar coyunturas difciles para, bueno, mantener ese empeo de la restauracin del capitalismo, del neoliberalismo, para acabar con la Patria. No, tades del tamao que fueren la respuesta de todos y de todas los patriotas, los revolucionarios, los que sentimos a la Patria hasta en las vsceras como dira Augusto Mijares, es unidad, lucha, batalla y victoria. Nicols all est la Espada de Bolvar, a ver si la pueden traer eh? La Espada de Bolvar, la espada del Per, la que le dieron a Bolvar en el Per en 1824. Bueno, de lante de esa espada juramos eh? Delante de esa espada juramos, delante de esta bandera juramos, delante de Dios, delante de nuestro Pueblo. Estaremos muy pendientes y pido todo el apoyo, todo el apoyo del Pueblo y de todas las corrientes y de todos los sectores de la vida nacional, de los patriotas de Venezuela, civiles, militares, hombres, mujeres eh? En estas circunstancias, todo el apoyo, bueno, en primer lugar para el Gobierno Revolucionario en esta coyuntura, continuar arreciando la marcha rumbo a lo que ya est ah en el horizonte, la gran victoria del 16 no es? 16 de diciembre, las gober naciones de todo el pas y el apoyo, la unidad ante las decisiones que tengamos que ir tomando en los prximos das, en las prximas semanas, en los prximos meses. Sea como sea y con esto termino. Slo me resta decirles, con las buenas noches a las diez y diez minutos de esta noche del sbado.Hasta la victoria siempre! Independencia y Patria Socialista Viviremos y venceremos. Viva Venezuela.

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52Reunin del presidente Chvez con el alto mando de las Fuerza Armada Nacional Bolivariana. Ascenso al rango de Almirante en Jefe y Juramentacin del Ministro de Defensa, Diego Molero Bellavia, Palacio de Creo que desde que Juan Vicente Gmez en este mismo despacho de la Presidencia ascendi al General en Jefe Lpez Contreras, aqu no ascenda nadie, que le parece mi General, eso hace ya casi un siglo. Es la primera vez que este grado es ostentado por un dig buscar siempre la igualdad, porque si hay Generales en Jefe, por qu no hay Almirantes en Jefe?. Miranda fue Generalsimo, pero pudiera ser Almirantsimo tambin. Lo que ensea el espritu de la igualdad entre nosotros no?, entre los componentes, las fuerzas, toda la jerarqua y los grados, entonces en este lugar tan especial, querido camarada, soldado de la patria buena, soldado bueno, te asciendo al grado de Almirante en Jefe. Acto de juramentacinSeor Almirante en Jefe, Diego Molero Bellavia, de signado Ministro del Popular para la Defensa, Jura usted cumplir con la Constitucin y las leyes de la Repblica Bolivariana de Venezuela y los deberes inherentes a su cargo, adems de dedicarse por entero sin dar descanso a su brazo, ni reposo a su alma en la construccin de la Revolucin bolivariana y el socialismo. Almirante en Jefe Molero: Lo juro, mi Comandante en Jefe. Juro por mi patria, por la Constitucin, por este pueblo sagrado venezolano, cumplir las leyes y todo lo estipulado en lo que respecta a este cargo, para dar cumplimiento a todos estos procesos que lleva adelante nuestro pas, la libertad y soberana de nuestro pueblo. Chvez: Si as lo hiciere que Dios, la Patria y el pueblo le premien para siempre.Reunin con los miembros del alto mando militar de la nacin que ya lo ha demostrado, en distintas ocasiones, ha demostrado ser capaz de enfrentar conspiraciones, movimientos desestabilizadores, de afuera, desde tropas, del ejercito, de la marina, de la aviacin, de la guardia, de las milicias, que estn dispersos y disper sas, a lo largo y ancho del pas, yo estoy totalmente seguro, me lo dice mi corazn, que la patria est segura, que por ms conspiraciones que puedan volver, por que el enemigo acecha, desde fuera y desde adentro, y cualquier circunstancia que ellos crean oportuna para lanzar de nuevo, o lanzarse de nuevo como hiena contra la patria, para destrozarla otra vez como lo hicieron durante tanto tiempo y entregarla al imperialismo, no la van a desaprovechar, pero estoy seguro que con un solo hombre, con una sola mujer, se encontraran con este pueblo, con ustedes y con nosotros los soldados. Gracias a esa vida, les conozco a ustedes, a uno por uno, a unos mas, a unos menos, pero les conozco, y se de su desprendimiento, de su patriotismo, de su sentimiento. Me voy y el alto mando poltico pues aunque no lo entrego, sin embargo lo delego y est en buenas manos, ah est Nicols, y ah est todo el cuadro poltico de mando de la Repblica, y el alto mando mi litar est en buenas manos. As que la Repblica est en buenas manos, la revolucin est en buenas ma nos, con el favor de Dios saldremos adelante, solo les pido, como siempre una vez ms, fortalecer la unidad, la unidad hacia dentro de cada componente, trabajar unidos, siempre unidos, no ceder a la intriga, porque bueno Bolvar lo dijo ms vale un intrigante un da, que un hombre de bien en un mes o en un ao, la intriga, los corrillos. Fortaleza, fortaleza, fortalecer hacia adentro la institucin, su conciencia y organizacin, socialista, la operatividad, la moral, la mstica. Espero volver pronto. Despedida del presidente Chvez, Aeropuerto Hasta la victoria siempre! Viviremos y venceremos. Hasta la vida siempre! Viviremos y venceremos. Viva la patria!

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53 Daniel Ortega ____________Hermanos venezolanos, familias venezolanas, juventud venezolana, mujeres de Venezuela, nios y nias de Venezuela. No se nos puede olvidar jams aquella frase de Bolvar donde manifestaba que haba arado en el mar, cuando l luchaba por la liberacin de nuestros pue blos, cuando l luchaba por la unidad de nuestra Am rica. Hoy le podemos decir a Bolvar, a ms de 200 aos de distancia de aquellas grandes batallas, que aqu en Venezuela, que en la Amrica toda, su hijo predilecto, Hugo Chvez Fras, no ha arado en el mar, ha arado en el corazn del pueblo venezolano, ha arado en el corazn de los pueblos latinoamericanos y caribeos. Cmo corre la historia, con mpetu, con una fuer za, con sorpresas, pero cmo corren los pueblos, los de la historia! En estos ltimos das, en estas ltimas semanas, hay que admitirlo, el corazn del pueblo venezolano, el corazn de los pueblos de nuestra Amrica, el corazn de los pueblos del mundo ha sido sacudido. Y qu mensaje ms extraordinario el que pronunci hace apenas un mes y das, el 8 de diciembre, nuestro hermano, el comandante Hugo Chvez, un mensaje para el pueblo bolivariano, sin olvidarse de los pueblos de nuestra Amrica y sin olvidarse de los pueblos del mundo, un mensaje donde describi una realidad, conpueblo y moraliz a los revolucionarios del mundo para ir a enfrentar una vez ms la batalla por la vida, que es la batalla por la liberacin de su pueblo Venezuela y de los pueblos de nuestra Amrica y del mundo. Luego hemos seguido, despus de esa trascendental intervencin, hemos seguido otras intervenciones que le dan continuidad y cumplimiento a lo manifestado por el compaero Comandante Presidente. Hemos escuchado a Nicols, Vicepresidente legtimo, con el gabinete, con el pueblo, marcando pautas y en cumplimiento de las orientaciones del compaero Hugo Chvez; hemos visto en la Asamblea Nacional, otro escenario, a nuestro hermano Diosdado con los hermanos diputados que estn por la unidad del pueblo, que estn por la revolucin librando la batalla frente a los buitres, no se les puede llamar de otra manera, los buitres que siempre andan merodeando. No se dan cuenta que aqu la nica carroa que existe son ellos, que aqu el pueblo est ms vivo que nunca, el pueblo est ms combativo que nunca, el pueblo est ms beligerante que nunca y ms decidido a defender su proceso histrico. Ustedes, queridos hermanos y queridas herma nas venezolanas, familias venezolanas, tienen el privilegio de venir construyendo algo que pareca irrealizable hace unos cuantos aos. El mismo co mandante Chvez, cuando se levanta en febrero, est optando por la lucha armada revolucionaria. Eran tiempos aquellos en los que la revolucin cubana haba triunfado con toda su fuerza a travs de las armas cargadas de ideologas, y la Revolucin Popular Sandinista haba triunfado tambin cargada de armas y cargada de ideologas, y pareca que ese iba a ser el rumbo de Venezuela. Estoy seguro, estoy convencido, que, si el pueblo venezolano y el comandante Hugo Chvez no hubiesen encontrado una alternativa diferente, habran tenido que continuar insistiendo en esa modalidad de lucha, con los costos que esto trae para los pueblos. Y se los digo hermanos venezolanos, a todos, a los que estn con Chvez y a los que quieren ver destruido a este pueblo y a Chvez, se los digo a todos: vengo de una regin ensangrentada por la poltica imperia lista, capitalista, expansionista, por las ocupaciones yanquis, por las tiranas impuestas por el imperio, centenares de miles de hermanos en la regin centroamericana, particularmente en Guatemala, El Salvador y Nicaragua pierden su vida en esas batallas. Cunta sangre ha ahorrado el pueblo venezolano cuando el comandante Hugo Chvez decidi el cagravedad.La paz, el nico camino

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54Yo les digo con toda franqueza, si la mayora de los revolucionarios latinoamericanos ramos escpticos y decamos: se pueden ganar las elecciones pero luego vendr el golpe como lo hicieron en Chile con Salvador Allende. ramos escpticos. Pero Chvez persever su mismo terreno, y alcanz esa victoria histrica de los pueblos de Amrica Latina y el Caribe. Alcanz esa gran victoria. Luego, como no haba que dudarlo, ah estaba tambin la contrarrevolucin, la contrarrevolucin aupada por el imperio, aupada por las fuerzas ms retrgradas del capitalismo salvaje. Estaban ah y vino el golpe. Qu duro ese momento del golpe! Nosotros lo seguimos a travs de los medios de comunicacin, all en la tierra de Sandino, y decamos: no, ah slo el pueblo salva al pueblo. Pero el pueblo con el Ejrcito. Y ah se demostr aquel principio que defendimos en la Revolucin Popular Sandinista, que el pueblo y el Ejrcito unido son la ga ranta de la victoria. Y aqu se ha venido construyendo un camino dentro de un marco constitucional, dentro del mar co de las leyes y a travs del voto de los ciudadanos. Y estn quienes estn apostando por la confrontacin, los que nos han dicho y han gritado que no estuvisemos aqu el da de hoy con el hermano pue blo venezolano, acompaando a nuestro querido hermano Hugo Chvez all en La Habana, con Fidel, con Ral, con su familia. Ellos, que no son ms que peleles del imperio, instrumentos del imperio, ene migos de los pobres, que son incapaces de respetar el marco institucional. Pero an ms all: qu ms fuerte que el marco institucional, que la voz del pueblo, que es la voz de Dios, que se manifest con ms de 8 millones de votos? Estamos aqu ante una demostracin cvica, pauna gran cultura poltica, con una enorme fortaleza moral, con una gran dignidad, que es ejemplo para los pueblos del mundo, el pueblo bolivariano, el pueblo venezolano. Nadie puede acusar aqu que este pueblo ha salido a las calles a romper el marco institucional. Nadie puede acusar aqu que este pueblo ha salido a las calles a sembrar el caos, el desorden, la anarqua, la confrontacin. Este pueblo ha venido aqu lleno de amor por Chvez, lleno de amor por Venezuela, lleno de amor por un futuro de paz para esta nacin y para toda la regin. Y es la paz lo que ms tenemos que cuidar en estos momentos, porque la confrontacin y la muerte en Venezuela llevara a la confrontacin y la muerte en toda Amrica, porque ah estarn los pueblos, ah estarn nuestros pueblos levantados junto con el pueblo bolivariano defendiendo la ley, defendiendo la Constitu cin, defendiendo la legitimidad de la Presidencia de Hugo Chvez Fras. Aqu no hay ms que un solo camino para la paz, para la estabilidad de todos los hermanos venezolanos. Estoy seguro que los que atizan la confrontacin son una minora. Habrn otros solapados que no dan la cara y por debajo atizan la confrontacin, pero que se den cuenta que la va de la confrontacin no es el camino de la paz ni de la estabilidad para el pueblo venezolano. No se puede estar provocando a un puelar, porque aqu este es un pueblo unido, este es un pueblo armado que jams ser vencido, que jams ser aplastado.Queridos hermanos, queridos compaeros:Para todos ustedes el cario, el amor del pueblo nicaragense, y, estoy convencido, del amor de los pue blos del mundo, porque esta es una batalla sin fronteras: el capitalismo salvaje frente al derecho de los pueblos por la justicia, por la democracia econmica, por la democracia social, por la democracia poltica, y en este mundo, claramente, la inmensa mayora de los pueblos en Asia, en frica, en Amrica Latina estn con Chvez, estn con la revolucin bolivariana, estn por la paz y la estabilidad en Venezuela. Nuestro saludo para ustedes queridos hermanos, nuestro saludo para la familia del comandante presidente Hugo Chvez Fras, y estamos seguros, como l bien lo dice, que vamos por nuevas victorias.Hasta la victoria, siempre! Venceremos!(*) Discurso pronunciado el 10 de enero de 2013, en Caracas.

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55 Por Rogria Arajo* ______Indudablemente, en el actual marco poltico y de autodeterminacin latinoamericana, Venezuela a travs de su Presidente Hugo Chvez Fras reaviv la llama bolivariana en el continente, en el camino de la unidad por la que luch incansablemente Simn Bolvar. En medio de un cerco meditico de oposicin y que expresa claramente los intereses de las clases dominantes, la nacin venezolana sigue contra la hegemona injusta y opresiva. Chvez fue elegido legtimamente por el pueblo en el pasado mes de octubre, pero no pudo llevar a efecto la ceremonia de toma de posesin, ya que permane ce en Cuba, donde se est recuperando de procedi mientos quirrgicos relacionados con el cncer. Una publicada por el diario El Pas, en la que se registra un paciente entubado, sirvi de motivo para reavivar comentarios hirientes sobre la salud del Presidente. Incluso con las maniobras orquestadas por la oposicin, el Tribunal Supremo de Justicia dictamin que, de acuerdo a la ley, Chvez podra tomar posesin posteriormente. Y eso es lo que est vigente. Adital convers con el educador y analista poltico nicaragense Ricardo Ziga, miembro de la Red Universitaria de Investigadores sobre Amrica Latina, con sede en Cear (Brasil), sobre la coyuntura venezolana y su importante repercusin en el mundo. Venezuela siempre protagoniz lo que se puede llamar guerra meditica con relacin a varios asuntos referidos al presidente Hugo Chvez. Pero parece que a partir de recientes episodios esta guerra que d ms tensa y evidente. Qu estara como tela de fondo de este cerco meditico? El proceso bolivariano de Venezuela, liderado por Hugo Chvez desde sus inicios, tuvo una fuerte repercusin en los medios de comunicacin nacionales e internacionales. Las razones son mltiples: el hecho que el proyecto poltico de Venezuela es portador de una nueva alternativa para las mayoras empobrecidas del pas y el haber manifestado fuertemente inters por la integracin y la unidad de los pueblos latinoamericanos en continuidad con los ideales de Bolvar.Chavismo, guerra meditica y la leccin del pueblo venezolano Despus del fracasado golpe de estado (abril 2002), intereses del capital, expresan ms claramente una posicin poltica coincidente con el llamado Consenso de Washington, que nunca fue consensuado ni con los gobiernos ni con los pueblos de Amrica Latina. Esta clara contradiccin poltica explica la evidente parcialidad y negatividad con la que se presentan las noticias sobre el proceso bolivariano. Son bien conocidos los incidentes del frustrado golpe de estado de abril 2002: el secuestro del Presidente y su retencin en la base militar de La Orchilla, las pre siones para que renunciara, la presentacin en medios de comunicacin de una falsa carta de renuncia, las maniobras de las grandes corporaciones mediticas para apoyar el golpe de estado. Sin embargo, las fuer zas populares unidas a las fuerzas armadas leales al legtimo gobierno liberaron al Presidente y revirtieron el golpe. Los grandes medios de comunicacin intentaron ignorar los hechos y simplemente en ese crucial momento transmitieron msica para entretener y distraer. De esta manera se negaron a informar, mientras les fue posible, el admirable regreso de Chvez al Pala

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56Durante el tratamiento contra el cncer y la convalecencia del Presidente Chvez, a partir de su primera ciruga en junio de 2011, a menudo los medios corporativos han divulgado la idea que el Presidente estara afectado por una enfermedad irreversible que causara su muerte en trminos de horas o pocos das. Aceptando que en la primera etapa de su enfermedad (de junio de 2011 a febrero de 2012) la informacin proporcionada ha sido breve, observamos que desde su ciruga de formaron frecuentemente sobre el estado general del presidente. Hablaban de su lenta recuperacin, tambin de las complicaciones de su salud. Pero no entraban en detalles. Los comunicados no tenan por qu satisfacer la curiosidad morbosa de quienes procuraban mostrar el cadver a cualquier costo. Lo que algunos medios corporativos parecen perseguir son detalles e imgenes humillantes para el presidente; esto parece de Espaa, el pasado 23 de enero, en su edicin impresa y sitio web, de un hombre entubado y en aparente mentando que esta es la realidad que el gobierno vene zolano pretende ocultar. Pero la observacin acuciosa de experimentados internautas comprob que la foto ya haba sido publicada en You Tube en 2008 y que era de una persona simplemente parecida a Chvez. Una vez denunciada la maniobra, El Pas se vio obligado a retirarla y pedir disculpas. jando una falta total de tica y respeto a los lectores y tambin la expectativa de los propietarios del grupo meditico Prisa que desean terminar con el proceso Bolivariano, apostando a que la muerte de Chvez sera un golpe irrecuperable al mismo. Ante la ausencia al moribundo, fabricaron irresponsablemente esa vul Lo que est detrs de este cerco meditico, es que ante la debilidad de los partidos y organizaciones de oposicin en Venezuela y en varios pases de Amrica Latina, como Ecuador, Bolivia, Nicaragua, los grandes constituyen en partidos de oposicin y no buscan informar sobre los acontecimientos, sino destruir al ene migo, atacar a los gobiernos de signo popular. En este sentido son muy elocuentes reiteradas declaraciones del presidente Rafael Correa de Ecuador. En sntesis se trata de una guerra abierta contra los gobiernos y movimientos sociales y populares que representan la construccin de caminos viables, alternativos al sistema de dominacin neoliberal, implementado y sostenido por los grupos capitalistas especuladores que se articulan alrededor de las grandes potencias reunidas en la Organizacin del Tratado del Atlntico Norte (OTAN) y sus aliados. As como integrantes de esta alianza, ha impulsado guerras de destruccin de Irak, Libia y otros pases en Medio Oriente, de modo semejante lanzan una guerra meditica contra el Gobierno de Venezuela y todos los avances de la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra Amrica, Alba, por considerarla un mal ejemplo para otros pueblos. Lo ms grave es que esta guerra no parece tener lmites ticos, mientras las cor poraciones mediticas del gran capital hacen su traba jo, en otro frente de una guerra global, grupos de la llamada inteligencia preparan acciones tales como el asesinato de lderes polticos como Rafael Correa. Por otro lado estos medios corporativos provoca ron una respuesta de los gobiernos y de sus poblaciones, que se reformularon y se fortalecieron. Puede usted comentar este tema? Debemos aadir, que por el hecho de mentir y manipular frecuentemente, algunos medios de cocredibilidad, es el caso de Venezuela, Ecuador, Bolivia, Argentina y Mxico. En Mxico, por ejemplo, los medios corporativos, y particularmente una gran cadena de TV se involucr directamente en la fabricacin de la candidatura de Enrique Pea Nieto. Logr ganar en las elecciones presidenciales de 2012, pero tuvo que utilizar procedimientos ilegales, como compra de votos, como respuesta se ha generado y fortalecido el movimiento juvenil Yo soy #132 que sustenta con fuerte adhesin de jvenes estudiantes universitarios y de otros sectores populares, la ilegitimidad del nuevo gobierno. Los movimientos alternativos estn creciendo en la gran nacin azteca y conquistando mayores espa cios para presionar en la toma de decisiones importantes del pas. Otro factor decisivo a favor de causas populares es el crecimiento de sitios, boletines de noticias y blogs

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57 construir un mundo diferente, conquistando creciente posicionamiento de vehculos como Adital es representativo y alentador. El hecho de tener ms de 2, 5 millones mensuales de accesos, en trminos de proyeccin Sintetizando sobre papel de los grandes medios, ante la debilidad poltica de los partidos que represen tan al gran capital, los medios corporativos asumen cada vez ms claramente una funcin de oposicin sus dueos, tratando de presentarlos como los intereses generales de toda la nacin. En Venezuela el proceso bolivariano est logrando construir redes de comunicacin alternativa que gra que el programa dominical Al, Presidente (dilo go del Presidente, equipos de Gobierno con el pueblo organizado) haya alcanzado muy altos niveles de audiencia, superando a los programas de mayor audien cia de la TV y radio comerciales. Estos avances han sido posibles porque Chvez y direccin poltica del pas no temieron enfrentarse a las corporaciones mediticas y de manera coherente se viene creando tanto a nivel federal como de los estados, una red de estaciones de TV y radio con carcter comunitario y popular, que informan sobre la vida del pueblo y de sus organizaciones. Complementando los esfuerzos de las redes nacionales, se desarrolla en el mbito continental la televisora TeleSur, producto de una alianza entre los pases del Alba, adems de Ar gentina y Uruguay. Aunque todava los grandes medios captan en gene ral mayor audiencia, se puede apreciar un crecimiento claro de la informacin y los logros de la revolucin. Indudablemente, en el actual marco poltico y de autodeterminacin latinoamericana, Venezuela a travs de su Presidente, Hugo Chvez Fras reaviv la llama bolivariana en el continente, en el camino de la unidad por la que luch incansablemente Simn Bolvar. En medio de un cerco meditico de oposicin y que expresa claramente los intereses de las clases dominantes, la nacin venezolana sigue dando ejemplo mona injusta y opresiva. mericana una nueva victoria de Hugo Chvez en las elecciones presidenciales en Venezuela? En medio de una confrontacin de proyectos de nacin y de modelos de integracin de Amrica Lati proyecto Bolivariano, que tiene como una expresin caracterstica la consolidacin de una comunidad de Naciones en el Alba, basada en la solidaridad, la complementariedad y el intercambio justo. Tambin implica un fuerte apoyo a los procesos de integracin ms amplios: CELAC, UNASUR y MERCOSUR, como latinoamericanos. Una de las ms importantes contribuciones del Alba es que representa una alternativa viable de integracin de Latinoamrica concebida simultneamen te sobre la base de proyectos nacionales con la priorizacin de las necesidades bsicas de las mayoras y de la autodeterminacin de Amrica Latina en una perspectiva realmente popular, solidaria, antiimperia lista, anti-neoliberal y pos-capitalista. An viviendo en el metabolismo del capital, pero con la perspectiva de ir construyendo caminos pos-capitalistas, en el fortalecimiento de las economas comunitarias, de la au ecolgico, de seguridad del abastecimiento de energa a los pases de Amrica Latina. cada al interior del Alba es que permite a pequeos pueblos empobrecidos de Amrica Central y el Caribe tener acceso a crditos para el desarrollo nacional, sin las restricciones del FMI y el Banco Mundial. Esto introduce una diferencia fundamental en el continente. Otro elemento muy importante de la victoria chaviscon proyectos estratgicos para garantizar y fortalecer el funcionamiento sostenible de la economa cubana. En la presente coyuntura de la enfermedad de Chvez, la direccin poltica est trabajando por fortadel lder, en la construccin y la defensa colectiva de la Revolucin Bolivariana. Ante una previsible presencia disminuida del presidente en el territorio e, incluso cualitativo con un funcionamiento ms colectivo de nfasis en la participacin popular en todos los niveles. Se estn dando muchas manifestaciones popula res de solidaridad por la salud del presidente venezolano, que desde diciembre permanece en Cuba. El hecho de no estar presente para su toma de posesin calent los nimos de la oposicin. Cmo ve Ud. la fuerza de la oposicin en este momento? Efectivamente las manifestaciones populares en solidaridad con el Presidente Chvez y la Revolucin Bolivariana han sido impresionantes, en diversas partes del mundo, incluyendo algunos pases musulmanes. En Amrica Latina, desde Mxico hasta Chile y Argentina, asambleas de personas de buena voluntad sienten a Hugo Chvez como alguien propio y reconocen su gran aporte a la transformacin de Venezuela y la unidad latinoamericana e integracin latinoamericana. Ante la imposibilidad del Presidente reelecto, de tomar posesin en la fecha indicada por la Constitu cin, grupos de la oposicin pretendieron interpretar la ausencia del ritual de la toma de posesin, como

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58una ruptura del orden constitucional, lo que resul ta claramente falso, ya que la Constitucin Nacional prev que en situaciones de fuerza mayor, por evento sobrevenido que el presidente pueda tomar posesin posteriormente ante el Tribunal Supremo de Justicia. La oposicin tambin difundi que se estaban dando enfrentamientos en el equipo superior del Gobierno, especialmente entre el Vicepresidente Nicols Maduro y el Presidente de la Asamblea Legislativa. En realidad, el equipo de Gobierno est trabajando armo niosamente, en cumplimiento de sus propias funciones legalmente establecidos. El problema es poltico, no jurdico. Chvez y su partido triunfaron en las elecciones por una clara ma yora. El hecho de no llevar a efecto la ceremonia de toma de posesin, no invalida la voluntad del pueblo. La Corte Suprema de Justicia ha considerado que el Presidente reelegido ejerce su mandato con el equipo segn el marco jurdico vigente. Tambin estableci que el ritual de la toma de posesin podr efectuarse ms tarde, cuando las condiciones de salud del presidente sean mejores. La oposicin en Venezuela mostr una fuerza con siderable en las recientes elecciones del 7 de octubre, cuando su candidato presidencial, Enrique Capriles, obtuvo ms del 44% de los votos. Pero en esta coyun tura vive un cierto debilitamiento. En las elecciones para gobernadores (16/12/12), el PSUV, partido de Chvez, alcanz el triunfo en 20 de los 23 estados del pas. Adems, por el hecho de defender un proyecto transnacionales, en la medida que se profundice un debate poltico sobre cuestiones de fondo y que aumente la conciencia poltica de los empobrecidos, es previsible una mayor fortaleza del chavismo. Por otra parte, en la presente etapa, la oposicin est dividida en cuanto a qu estrategia seguir. Algunos quieren desconocer la legitimidad del gobierno actual, pero el grupo de Capriles, con una actitud ms lcida, acepta el veredicto del Tribunal Supremo de Justicia. Ellos son conscientes de que en caso de la des aparicin fsica del Presidente, si hubiese que convocar a nuevas elecciones en el corto plazo, seguramente el triunfo sera nuevamente del chavismo. Por ltimo extremistas y criminales. Agencias de inteligencia ve nezolana informaron haber descubierto planes para asesinar al Vice-Presidente Maduro y el Presidente del poder Legislativo, Diosdado Cabello. La debilidad estratgica de la oposicin es que difcilmente pueden presentar un proyecto creble, que supere a la propuesta Bolivariana que ha demostrado consistencia, consecuencia y viene conquistando credibilidad durante ms de 12 aos y por otro lado est su dependencia de las orientaciones y ayuda de la poltica exterior de los Estados Unidos. Populista para unos, popular para otros. En en que aspectos el Gobierno Bolivariano y el PresidenLatina? En qu medida se puede decir que l ha rediseado una nueva mirada orientada a los pases latinoamericanos, especialmente en relacin con los llamados pases desarrollados, considerados poten cias econmicas y polticas? Creo que el conjunto de polticas sociales desarrolladas en Venezuela son autnticamente populares. Han sido estratgicas y duraderas, de ninguna mane ra son acciones oportunistas con el objetivo de ganar votos en las elecciones. Son acciones dirigidas a erradicar la pobreza, lograr un desarrollo econmico sostenible. Se trata de pagar la histrica deuda social acumulada en dcadas por una estructura econmica y social, que mantuvo en la miseria a ms de la mitad de la poblacin, en medio de un mar de riqueza acumulada por las clases dominantes parasitarias y vende Patria. El proyecto bolivariano trabaja coherentemente contra la desigualdad, la pobreza, la marginacin social, no slo en Venezuela. Esta lucha es visible en los pases del Alba y otros pases empobrecidos de nuestra Amrica, baste mencionar la ayuda ejemplar que Venezuela conjuntamente con Cuba, ofrece al pueblo haitiano. Mucho ms grande en trminos proporcionales a la de los pases del G-8, con mtodos coherentes que tienen en la mira, la restitucin a ese sufrido pueblo de sus recursos histricamente saqueados y empobrecido por las deudas injustas impuestas por los colonialistas. Pero principalmente teniendo presente la restitucin de dignidad. Indiscutiblemente el proceso bolivariano ha con tribuido sustancialmente a crear entre los pueblos latinoamericanos una nueva mirada, que supera las visiones coloniales y neocoloniales, para instaurar una actitud de personas que rescatan desde su historia, su dignidad para construir un proyecto propio, que responda a las necesidades e intereses de las grandes ma yoras. Es muy difcil hablar en general de la diferencia de Chvez con otros lderes latinoamericanos. Pero puedo apuntar una: Chvez y su equipo ms prximo tienen una profunda vocacin Bolivariana lo que signinibilidad de compartir los grandes recursos naturales de Venezuela y de saber pensar en funcin de la Patria Grande Latinoamrica.

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59 Por Ernesto Gonzlez Bermejo* _____Si alguien habra merecido entrar con paso de vencedor al bunker de los Somoza, en la Loma de Tiscapa sobre la destruida Managua, ese hubiera sido Carlos Fonseca, fundador, en 1962, del Frente Sandinista de Liberacin Nacional. Pero Fonseca muri en combate el 7 de noviembre de 1976 en las montaas de Zinica, en el litoral atlntico de Nicaragua, despus de una vida entera dedicada a batirse contra el somocismo, por la libertad de su pas. Cuando lo encontr en el hotel Capri de La Habana, en aquel decorado absurdo, resumen ostentoso de mal gusto burgus, en noviembre de 1970, no haca mucho haba sido liberado de su ensima prisin (esta vez en Costa Rica) gracias a un operativo de canje realizado por sus compaeros sandinistas. Era un hombre eterno estudiante, voz y expresin de iluminado, uno de esos romnticos de la revolucin que, contra toda evidencia, terminan teniendo razn. Despus de un itinerario guerrillero lleno de tropiezos, cadas y muerte que reconstruye en esta entrevista indita Fonseca me inyectaba en 1970 un optimismo entonces inexplicable sobre el futuro de la lucha revolucionaria. El futuro de la lucha revolucionaria en Nicaragua. Me gustara que empezara contndome un poco de usted, de sus orgenes familiares, de su incorpora usted proviene de una familia vinculada al rgimen de Somoza. Comienzo a participar en la lucha revolucionaria de Nicaragua en mis aos de estudiante de enseanza media. Ya en la escuela primaria haba hecho algu nas experiencias de rebelin contra la tirana. Nuestra maestra de tercer grado fue despedida acusada de ser antisomocista; los nios abandonamos la escuela y resolvimos concluir el ao (le hablo de 1947) recibiendo clases en el domicilio de la maestra despedida. Recuerdo que uno de mis compaeritos de entonces, Manuel Baldizn, aos despus particip conmigo en una accin guerrillera en la que l encontr la muerte y yo result herido en los pulmones. Nac en 1936 en el departamento de Matagalpa, al norte de Nicaragua. Matagalpa se llama tambin la cabecera departamental. Las ciudades de Nicaragua son pequeas: esta es una ciudad pequea y forma parte de la regin de las Segovias. Qu se cultiva all? Es zona cafetalera, ganadera y cerealista. Si bien tiene cultivos importantes para la economa del pas, es zona donde el latifundismo feudal es ms acentuado en relacin a otras regiones, donde se da un latifundio con un acento ms capitalista. Y su familia? Mi madre era una mujer muy pobre que se ganaba la vida haciendo trabajos domsticos en casas de los ricos, latifundistas de la zona que residen en la ciudad de Matagalpa; mi padre, Fausto Amador, en cambio, es un hombre que est vinculado al rgimen reaccio nario antipopular de Nicaragua. Es nada menos que el administrador general de los bienes de la familia Somoza. Mi infancia y mi juventud yo las pas convivien do con mi madre. Cundo y por qu esa rebelda natural de sus pri meros aos comienza a convertirse en conciencia? Las primeras nociones de conciencia revoluciona1954. Empec a entender que la lucha en mi pas no es Entrevista a Carlos Fonseca en La HabanaLa lucha en mi pas es para derrocar un sistema historia

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60slo para derrotar a una camarilla, es para derrocar un tuvo un gobierno popular efmero por aquellos aos. en un grado de madurez como para comprender los mecanismos de su derrocamiento? Claro, ya nosotros compartimos entonces la tristedel gobierno democrtico de Arbenz; as fue. Haba alguna organizacin estudiantil en ese momento? En la enseanza media, con un grupo de compaeros creamos el primer comit estudiantil en el Instituto. Tambin tuvimos vinculacin con el debilsimo movimiento obrero que haba en el pas y con las escassimas clulas marxistas de ese tiempo. En 1955 pas a la universidad y all creamos una clula comunista, la primera tambin que se lograba formar en el movimiento estudiantil. Cumplimos algunas actividades, sacamos alguna prensa. Es decir que usted estaba vinculado al Partido Comunista? De cierta manera s; fui considerado militante del Partido Comunista pero el modesto trabajo que hice en el campo estudiantil entonces, dada la debilidad del incipiente movimiento revolucionario, obedeca ms a mi iniciativa que a directivas que recibiera del partido. Su primera misin poltica de cundo data? De 1956, tena veinte aos. Detenido con motivo del ajusticiamiento del tirano Anastasio Somoza por el poeta revolucionario Rigoberto Lpez Prez. Yo, honradamente, no estuve vinculado a esa ac cin, no estaba enterado, pero s tena vnculos per sonales con elementos rebeldes participantes en el ajusticiamiento. Incluso publicbamos un peridico estudiantil El Universitario que se haca en una imprenta cuyo propietario, Edwin Castro, haba par ticipado en la accin. Cunto tiempo estuvo preso? Dos meses. De la prisin de Matagalpa fui traslada do a Managua. Recib un trato duro, incomunicacin total, golpes. Todava nos faltaba fogueo y aquella pe quea experiencia de represin la vivamos como una prueba. En realidad los que sufrieron el peso mayor fueron los compaeros que haban participado en la ejecucin de Somoza. Como Edwin Castro? Como Edwin, como Cornelio Silva y Ausberto Nar vez, fueron torturados, los tuvieron prisioneros cuatro aos y despus los mataron de manera atroz en la crcel. Con posterioridad a su encarcelacin? Seguimos militando en el movimiento estudiantil tratando de imprimirle un contenido revolucionario, antiimperialista, de alianza con las clases populares que hasta entonces no tena. Qu tipo de acciones realizaban? Por ejemplo la accin contra Milton Eisenhower. En 1957 yo haba participado en el Congreso Mundial de las Juventudes, patrocinado por la Federacin Mundial de la Juventud Democrtica, que se realiz en la Unin Sovitica y en el IV Congreso Sindical Mundial, organizado por la Federacin Sindical Mundial. Estuve cuatro meses fuera del pas. Poco despus de mi regreso nos encontramos con la visita de Milton Eisenhower, delegado del gobierno imperialista de Estados Unidos, que vena a recibir un ttulo ga la universidad. Los estudiantes anunciamos que no estbamos dispuestos a permitir que se humillara el nombre de Nicaragua y Eisenhower no se atrevi a llegar a la universidad; impedimos aquel servilismo de la junta universitaria. En 1958, se senta ya entonces en su pas la inla Sierra Maestra? ejemplo del pueblo, la juventud y los guerrilleros cu banos ejerce un papel determinante en el inicio de la

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61 maduracin del proceso poltico en Nicaragua que haba sufrido una interrupcin brutal en 1934. En ese ao 58 se llevan a cabo grandes asambleas estudiantiles y por primera vez en mucho tiempo vuelve a resonar en Nicaragua el nombre de Augusto Csar Sandino, despus de un del movimiento popular nicaragense. En 1958 se produce tambin la primera accin guerrillera en el pas, encabezada por un sobreviviente de las viejas guerrillas de Sandino: Ramn Raudales, muerto en ese combate. Haba ya un comienzo de organizacin del movimiento guerrillero? No, fue una accin aislada; se produjo en Yaule, al norte del pas. Acciones aisladas se producen tambin en 1959. En una de ellas yo empu por primera vez un arma para combatir la tirana; fue la accin de El Chaparral. Cmo fue esta accin? Preparbamos la accin en territorio hondureo, prximo a la frontera con Nicaragua. Haba compaeros estudiantes, obreros, artesanos, algn ex militar, gente joven, en general. ramos cincuenta y cuatro. Tenamos una inexperiencia total; sin movilidad, sin una seguridad adecuada, ni siquiera con un contacto mnimo con la poblacin donde llevaramos a cabo la accin; muchsimas limitaciones. Cuando estbamos prximos a entrar a Nicaragua fuimos detectados, todava en territorio hondureo, en una regin conocida como El Chaparral. Nos cercaron fuerzas militares hondureas y la Guardia Nacional de Somoza (de esto no cabe duda porque, incluso, algunos compaeros sobrevivientes fueron interrogados por la Guardia Nacional). En algunos compaeros hay la actitud de re sistir hasta el ltimo tiro pero no hay nada que hacer. El terreno es desfavorable para defenderse: una quebrada, un crique, como le dicen tambin y las fuerzas militares llegan por arriba; las postas nuestras estaban mal ubicadas, tan cerca del campamento que prcticamente no haba postas. Cmo termina el combate? El grupo es aniquilado. Si no fuimos exterminados todos fue porque, pese a todos sus inconvenientes, el terreno permita un encubrimiento mnimo en una estribacin de las montaas de la regin fronteriza. Usted cmo sali del ataque? Con una herida que me atraves el trax; tengo todava la cicatriz, la bala me entr por aqu en el pecho y me sali por ac en la espalda, me atraves de lado a lado. Fuimos trasladados, en calidad de prisioneros, a Tegucigalpa y all una movilizacin del movimiento popular hondureo logr que furamos liberados y enviados a Cuba. Permanec una semana aqu, en La Habana, participando de la alegra de la victoria del pueblo cubano, en 1959. Qu conclusin saca entonces de la experiencia guerrillera? Que la lucha armada es el nico camino que pue de conducir a un cambio revolucionario en Nicaragua; que tenamos que agrupar a los elementos revolucionarios nicaragenses y organizarlos bien. Cmo llega a esa conclusin? En Nicaragua no hay que pensar mucho para con vencerse que el camino armado es el nico viable. Ya en aquel momento podamos ver que en la historia de nuestro pas ni siquiera los dos bandos oligrquicos surgidos de la independencia de Espaa pudieron Siempre lo hicieron por la fuerza de las armas. Enton un movimiento revolucionario? Por otra parte era fcil darse cuenta que la Guardia Nacional, la fuerza arma da reaccionaria, era el poder total en Nicaragua, el comandante militar de un departamento es el amo del departamento; las autoridades civiles son una cosa decorativa en Nicaragua. No hubo ningn perodo durante el cual pudiera hablarse de democracia burguesa? Eso fue siempre muy incipiente en Nicaragua; ms que de democracia burguesa lo que lleg a haber algu na vez fue cierto poder burgus nacionalista que incluso cuando tuvo algn desarrollo incurri tambin en excesos represivos. Usted me dice que por primera vez en muchos aos en 1958 vuelve a escucharse pblicamente el nombre memoria? Se la evocaba en medio del susurro; durante largusimos aos, en medio del terror, el oscurantismo, el dominio de los partidos reaccionarios, el conservadurismo Comandante Carlos Fonseca con su madre en Honduras, 1958

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62de la intelectualidad nicaragense, el nombre de Sandino era un murmullo. Tena yo diez, doce aos y ya oa hablar de Sandino, se deca que un pariente remoto de la familia haba estado en la guerrilla con l y haba sido asesinado en la Cuesta del Coyol, junto con otros muchos rebeldes. Se le pretenda presentar como un bandolero pero el instinto natural del pueblo no se dejaba engaar, sobre todo porque era Anastasio Somoza, su asesino, el que lo deca. Estaba claro para la gente que Somoza era el res ponsable directo del asesinato de Sandino? La persona ms sencilla estaba enterada de eso. Qu pasa durante eso que usted llama cuarto de siglo de oscurantismo ? No hay intentos de rebelin contra la dictadura? Hay, constantemente, pero son rebeldas individuales, espordicas; la inconformidad con lo existente lleva al individuo de extraccin popular a rebelarse. Pero no hay ni conciencia revolucionaria, ni organizacin. Por qu? Porque por diversas razones durante muchsimos aos el marxismo no penetr en Nicaragua. El marxismo puede decirse, entra y prende en un amplio sector del pueblo y de la juventud nicaragense con el triunfo de la revolucin cubana. Por qu ese retardo respecto a otros pases de Porque Nicaragua es un pas de economa feudal, ganadera y cafetalera, rodeado de pases que tambin tienen una economa feudal; porque es un pas que no tuvo las inmigraciones de obreros europeos portadores de ideas revolucionarias que tuvieron otros pases latinoamericanos. Los apellidos que llevan los nicaragenses son los de los conquistadores espaoles. Al contrario, lo que hubo all fue una emigracin de poblacin: hoy hay prcticamente un milln de nicaragenses fuera y dos millones dentro del pas. Usted me deca que en el 59, despus de una semana en Cuba, usted vuelve a Nicaragua con el propsito de organizar la lucha guerrillera. Qu pasa entonces? Me vinculo a los nicaragenses que vivan en Costa Rica y que haban participado all en las luchas contra los monopolios fruteros yanquis. Sentimos la necesidad de vincularnos con nuestro pueblo, y yo ingreso clandestinamente a Nicaragua en 1960 para intentar organizar un trabajo clandestino urbano que nos per mitiere preparar la guerrilla rural y lanzar la lucha general en el pas. Eso no se haba intentado nunca antes? Era la primera experiencia. El debilsimo movimiento marxista que haba en el pas desde 1944 siempre trat de acomodarse a la actividad legal, a los m nimos mrgenes legales que eran posibles en el pas. Eso impidi durante diecisis aos que madurara una organizacin clandestina combativa. Qu ocurre con su intento del 60? muchos errores. Encima de nuestra propia inexperiencia personal arrastrbamos la inexperiencia de las generaciones anteriores. Haba tradicin de rebeldas histricas en el pas pero pertenecan al largo pasado, despus lleg la interrupcin de que hablbamos antes. Me capturaron y me expulsaron a Guatemala en julio del 60: era mi segunda expulsin a ese pas; ya me haban desterrado en 1959 por mi militancia estudiantil, antes de la accin del Chaparral. En Guatemala me encarcelan. En la regin del Peten, en una localidad llamada Poptn. All estaba de servicio Luis Augusto Tur cios Lima. Con carceleros como l no lo pas demasiado mal. Era uno de los elementos ms jvenes que haba all; eran subtenientes, salan apenas de la escuela militar y con ellos se poda conversar. Aunque all, cosa curiosa, hasta los viejos militares reaccionarios decan que Somoza era un bandido y una asesino. Del papel de la juventud, de las grandes situaciones que atravesaban nuestros pueblos, de las soluciones que haban que darles a los problemas, de los cambios, conversaciones de tipo poltico. Turcios lleg a darme sotros en pocos das. Era ya un hombre bastante consciente, poltica mente? No, exagerara si dijera eso, pero escuchaba. Quie ro ser honesto, no quiero ponerme las barbas de profeta. En realidad, en ese momento yo no pens que Turcios llegara a tener una militancia tan descollante en el movimiento revolucionario de Guatemala y an de Amrica Latina. Era muy discreto, se limitaba a escuchar, a dar de vez en cuando alguna opinin. Al que le tocaba hablar all era a m que era conocido como revolucionario, ellos no. Cmo sali de esa prisin? Me escabull. Aquello era una aldea, una ciudad militar y la represin en Guatemala no era ni de lejos

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63 la que lleg a ser despus de los levantamientos de Zacato y Puerto Barrios. Me daban ciertas libertades: poda, por ejemplo, ir a comprar cosas a lugares vecinos a la Direccin de Polica y un da Turcios no estaba de guardia me escabull. Haba logrado sacar unas cuantas cartas con elementos rasos que las llevaban al correo de la regin ms prxima, me comuniqu con Nicaragua, di a conocer mi ubicacin y cuando todo estuvo listo me fugu y volv a mi pas, a reiniciar la organizacin del movimiento guerrillero. cia del Frente Sandinista? cebir la creacin de una organizacin independiente para preparar la lucha armada revolucionaria en Nicaragua; en 1961 comenzamos a dar pasos prcticos en esa direc cin; en 1962 nace el Frente Sandinista. Est compuesto de elementos procedentes de las distintas acciones aisladas que se haban dado antes, sin plan ni concierto; nos acompaan, adems, algunos veteranos de las viejas luchas que encabez Sandino, como el compaero Santos Lpez, sobreviviente de aquellas acciones. l muri no? S, nos acompa en una guerrilla, pas grandes fatigas, las fatigas naturales de la montaa y l ya era un hombre viejo; el hecho es que contrajo una grave enfermedad que lo llev a la muerte. Se funda el Frente Sandinista y qu ocurre? que todava tenan los partidos tradicionales, muy fuertes en mi pas, a diferencia de otros pases de Amrica Latina. Son dos partidos, liberales y conser vadores que han sobrevivido siglo y medio. Con Somoza, qu vigencia tienen esos partidos? Hicieron un contubernio total para sostener, junto con el imperialismo a la tirana. Somoza se aprovech cial) y el Partido Conservador hizo una oposicin for mal totalmente cmplice.Claro, en la etapa del viejo Somoza, cuando en el pas no hay la mnima concien cia revolucionaria, esos partidos logran paralizar la lu cha popular, las masas desesperadas, ansiosas de un cambio, se ven arrastradas por esos partidos. Enton ces nos damos cuenta que cuanto mayores son esas las y multiplicar nuestros esfuerzos y damos los pasos preparatorios de una accin guerrillera; en 1962 arma mos una expedicin en el norte del pas; la zona del Ro Coco y del Ro Bocay. Por qu eligen esa zona? Hubo cierta improvisacin, sin duda. Una serie de hechos ms o menos casuales nos arrastr a esa zona con diversas desventajas, aislamiento la par te ms, aislada del norte del pas, podramos decir, una poblacin muy atrasada y escasa, una economa primitiva; la guerrilla sufri un revs ms.Cayeron valiosos compaeros de extraccin universitaria: Jorge Navarro, Francisco Buitrago, Ivn Snchez Argello, Mauricio Crdoba, Boanerges Santamara, Faustino Ruiz, Modesto Duarte; todos murieron en esa intentona guerrillera. La guerrilla llega a perturbar a la oligarqua del pas y a la dictadura? No es fcil decir en qu medida. Lo cierto es que nuestro revs coincide con una maniobra de parte de la oligarqua que consiste en organizar una farsa elec toral para imponer un elemento dcil como era Ren Schick, y tratar de crear ilusiones en algunos sectores del pueblo, dado que una persona que no perteneca a la familia Somoza llegara por primera vez al gobierno. Y cul era la relacin de Schick con los Somoza? Schick siempre haba sido un amanuense de los Somoza y lo segua siendo. Pero un pueblo que haba sido apartado de la vida poltica, que estaba acostumbrado a asociar la tirana a un hombre, tena inclinacin a de jarse atrapar por la maniobra. Esto, sumado al revs que habamos sufrido, nos lleva a interrumpir por algunos meses la accin armada. Pasan a un perodo de acumulacin de fuerza? Exactamente. Usamos mtodos ms o menos abiertos, combinados con los clandestinos, pero prescindimos por un tiempo de la accin armada directa. Con qu resultado? La prctica nos ense que esa interrupcin bajaba la moral, el entusiasmo de la militancia y entonces la Comandante Carlos Fonseca jun-

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64pretendida acumulacin era verdaderamente impotencia. Por una serie de circunstancias el militante revolucionario nicaragense necesita vivir en alguna medida la lucha armada para poder entregar su ener ga a la actividad revolucionaria. S, y en 1966 reanudamos los pasos prcticos para emprender la accin armada directa, rural y urbana, contra la tirana. As nosotros somos en Nicaragua la nica fuerza poltica que se opone a la nueva farsa electoral que prepara la tirana para imponer directa mente a un miembro de la familia como es Anastasio Somoza hijo. La oposicin burguesa le hizo el juego a esta maniobra presentando un candidato: Fernando Agero, latifundista de la zona ganadera. Cierto sec tor llamado revolucionario se prest tambin, lamen tablemente, a entrar en el juego con el argumento si se puede llamar argumento de que haba que utilizar el proceso electoral para vincularse a las masas. No sotros consideramos que no era indispensable irse a la cola de ningn candidato para vincularse a las masas y que, an sin hacerlo, se poda aprovechar la movilizacin que poda originar ese proceso electoral en el pas. Ustedes acometen acciones armadas en ese perodo? S. En 1963 llevamos a cabo la primera recuperacin en Nicaragua contra una empresa bancaria en Managua. Tambin en 1963, con motivo de la reunin de Kennedy con los tteres centroamericanos en Costa Rica, el 20 de marzo, ocupamos una emisora de radio, arma en mano, para denunciar al pueblo el contenido reaccionario imperialista de esa reunin. Y, tal vez sea lo ms importante, hicimos contactos en el campo con determinado movimiento campesino de masas, logramos atender algunas luchas por la tierra y esto nos dio por cierto alguna facilidad para asentar ms adelante una base guerrillera. Cundo y dnde constituyen esa base? En 19667 nos ubicamos en la regin de Panca sn, en el centro del pas. Permanecemos cerca de un ao. Es una regin ganadera y cafetalera. Ganadera extensiva con una tcnica muy primitiva siendo la principal regin ganadera del pas donde reciente mente se ha instalado una empresa productora de leche con inversiones de la compaa Nestl que va a ser una compaa procesadora de leche a nivel centroamericano; lo que los norteamericanos llaman industrias de integracin. Cules son las condiciones de vida de los campesinos de esa zona? Los campesinos no trabajan ms de tres meses al ao, durante la recoleccin de caf. El latifundismo, que es tremendo, acapara la mayor parte de las tierras. Los campesinos la mayor parte del ao matan el hambre con maz con sal; la grasa no la conocen. Si tienen algn centavo lo gastan en comer frijoles cocidos y, si alguna vez compran un poco de carne, hacen sopa. Cerca de all, en el departamento de Ma tagalpa, que tiene nueve mil kilmetros cuadrados, ms de cien personas han muerto de hambre en pocos las carnes. Se da tambin ceguera nocturna por falta de protenas en el municipio de Daro, que tiene ese nombre porque all naci el poeta Rubn Daro. El bocio es una enfermedad endmica, all abunda. En otras regiones de la misma zona se han dado casos de de mencia colectiva causada por el hambre; poblaciones enteras que se alimentan solo de maz viejo porque es ms barato pero ha perdido todo su poder alimenticio, se vuelven locas de hambre y se matan entre s. Esto ocurri en la comarca de Malacahus.

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65 Ese campesinado, le dio apoyo a la guerrilla? Se ha creado cierto mito de que la guerrilla ha fra casado por falta de apoyo de la poblacin. Eso no es cierto. Nosotros contamos con el apoyo de un sector de la poblacin. Otra cosa es si supimos o no encontrar la forma de poder organizarlo combativamente. Algo que requiere gran cuidado y cierto arte pudira mos decir. Nosotros nos encontramos con el caso de que reunamos campesinos de regiones opuestas, los llevbamos a una zona que no era de ellos y algunos desertaban. Y qu pasaba con ello?, que se iban a hacer la guerrilla por su cuenta a su lugar de origen. Guerrillas precarias, sin duda, porque carecan de direccin, pero que hacan por ejemplo, expropiaciones a comerciantes ricos de la zona lo que, en alguna me ta solamente de darle un fusil al campesino, se trata tambin de encontrarle el trabajo que va a hacer, el lugar en que va a operar. Sostuvieron combates con la Guardia Nacional, durante ese ao? tros compaeros muri all; el catedrtico universitario Danilo Rosales, Silvio Mayorga, Francisco Moreno, Otto Casco, Carlos Tinoco, Carlos Reyna, Ernesto Fer nndez, Fausto Garca, cayeron en esa guerrilla. En esa oportunidad se lanz una ofensiva brutal contra el Frente Sandinista: campesinos como Fermn Daz y sus hijos, Felipe Gaitn, el agricultor Oscar Hernndez Flores y muchos ms fueron despellejados vivos por la Guardia Nacional. En las ciudades tambin se desat una represin atroz: Casimiro Sotelo, representante del Frente Sandinista en la Conferencia de la OLAS, y varios compaeros ms, fueron capturados en plena ciudad de Managua a la vista de todo el mundo, llevados a la Loma de Tiscapa, donde tiene su trono Somoza, y all fueron asesinados. David Tejada, dirigente estudiantil, fue asesinado a culatazos por Oscar Morales, principal ayudante de Somoza; le sac los ojos al cadver del muchacho y lo arroj al crter de un volcn. Cmo evoluciona despus la situacin? Durante 1968 logramos un determinado proceso de reorganizacin y en 1969 es desatada una nueva represin bestial. Cuando es localizado el escondite de un compaero, la Guardia Nacional lanza doscientos hombres armados, apoyados con tanques y hasta aviones. Eso ocurri el 15 de julio de 1969 en dos ba rrios de Managua, simultneamente: en el barrio de Santo Domingo y en Las Delicias del Volga. Se repiti el 15 de enero y el 3 de abril de 1970. La primera agresin se dirigi contra diez compaeros; Julio Buitrago, antiguo dirigente estudiantil, estremeci la conciencia de la juventud y de la nacin entera, resistiendo solo, en una casa, durante dos horas, hasta el ltimo cartucho, aquella avalancha de la fuerza militar. Su cadver fue recogido bajo los escombros y secuestrado para evitar la manifestacin de duelo popular que se iba a producir en su entierro. Con Buitrago murieron otros tres compaeros: Marco Rivera, Anbal Castrillo y Alesio Blandn. El 15 de enero del 70, en circunstancias parecidas, resisten hasta la muerte el joven poeta Leonel Ruga ma y dos compaeros ms. El 3 de abril ocurre lo mismo con la guerrillera Luisa Espinoza y el compaero Enrique Lorente, en la ciudad de Len. Se trata de una de las represiones ms feroces del continente. que todo el mundo hable con familiaridad de la tirana de los Somoza. En Nicaragua hay un ejrcito de ocupacin; la Guardia Nacional fue creada expresamente para perseguir a los patriotas sandinistas; fue creada por una intervencin yanqui y, desde su origen, tiene tradicin, hbitos y estructuras de ejrcito de ocupacin. Tiene, por ejemplo, un jefe director, cargo que slo es propio de las fuerzas ocupantes. cos persigue Estados Unidos en Nicaragua? Hay algo importante y es el control de la va interocenica potencial que ofrece al pas. Ese fue el motivo que llev al poder yanqui a agredir a Nicaragua desde el siglo pasado, en 1848, 1854 y 1855 se producen intervenciones armadas norteamericanas contra el pas. Y hasta hoy no han cesado esas intervenciones que se han vuelto, desde que tienen a los Somoza como can cerberos, fundamentalmente polticas. Pero hay ms: Estados Unidos piensa tambin en la eventual construccin de un oleoducto en Nicaragua que una los dos ocanos. Los monopolios petroleros tienen el problema del transporte del petrleo que se extrae de Alaska porque los barcos cisterna de gran tonelaje no pueden atravesar el Canal de Panam. De ah el inters en construir el oleoducto en Nicaragua, empresa en la que se ha hablado que est involucrado el honorable Aristteles Onassis. Estados Unidos de base de agresin a otros pases: de Nicaragua sali la expedicin encabezada por Castillo Armas y organizada por la CIA que acab con el gobierno constitucional de Jacobo Arbenz, en Guatema la, en 1954; de Puerto Cabezas, en Nicaragua, partie ron los invasores de Cuba, para Playa Girn, en 1961; otras incursiones armadas contra Cuba han partido de Monkey Point, desde bases que tienen instaladas los norteamericanos en Nicaragua. Somoza es un aliado incondicional del imperialismo. Incluso lleg a ser el nico jefe de gobierno de Amrica Latina que en octubre de 1967, se ofreci

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66pblicamente a enviar un contingente de fuerzas militares a Vietnam. Usted fue nuevamente detenido en qu circunstancias? A comienzos de 1969, la organizacin, consideran do la necesidad de elaborar una serie de documentos analticos sobre los serios problemas que enfrentaba el movimiento revolucionario y dada la feroz represin existente en Nicaragua, me envi a Costa Rica, a dirigir la preparacin de los elementos revolucionarios nicaragenses residentes en Costa Rica por parte del gobierno de ese pas. Mi falta de familiaridad con ese sector en ese pas, permiti que los cuerpos represivos costarricenses me ubicaran y me capturaran. Estuve detenido en Costa Rica ms de un ao. Mi prisin, como la de todo revolucionario nicaragense fue repudiada por el pueblo costarricense, que no puede admitir que en su pas se encarcele a los que se rebelan contra la dictadura de Somoza. En ese contexto se llev a cabo el secuestro de una nave area en territorio de Costa Rica, que con cuatro tcnicos norteamericanos de la United Fruit Company, fue conducida a la isla colombiana de San Andrs. Desde all se exigi nuestra libertad la de tres compaeros y la ma. De lo contrario se tomaran represalias contra los norteamericanos. El gobierno de Costa Rica cedi en gran medida, pienso, porque el seor Jos Figueres se encontraba en la Asamblea de la ONU en Estados Unidos. Figueres se manifest pblicamen te contra nuestra liberacin. De Costa Rica fuimos a Mxico y de Mxico vinimos para Cuba, donde fuimos acogidos por la solidaridad internacionalista, propia de la Revolucin Cubana. cha del Frente Sandinista? Hay Somoza para mucho tiempo? Soy optimista respecto al futuro de la lucha revolucionaria en Nicaragua, lo que no quiere decir que no que tenemos por delante. La lucha ser larga y difcil; ser sangrienta. Hemos logrado ya algunos objetivos importantes como romper el cerco que los dos partidos tradicionales tendieron al pueblo nicaragense. El Frente Sandinista es un movimiento de masas, que ha entrado en el campesinado, no slo donde ha ope rado la guerrilla sino por los diversos rumbos del pas. decadencia; jams en la historia del pas haban entrado esos partidos en una etapa de descomposicin tan grande. La prensa internacional ha dado noticias del contubernio que planean individuos como Fernando Agero, latifundista ganadero conservador, con el liberal Anastasio Somoza hijo. Nosotros, al trazarnos seguir la lucha revolucionaria, nos guiamos por los principios ms avanzados, por la ideologa marxista, por el comandante Ernesto Che Guevara, por Augusto Csar Sandino. Somos conscientes de que el socialismo es la nica perspectiva que tienen los pueblos para lograr un cambio profundo en sus condiciones de vida. Lo que no supone que excluyamos a personas que no piensan igual que nosotros, y aunque pensamos que la gua fundamental deben ser los principios del socialismo cientfico, estamos dispuestos a marchar juntos con personas de las ms diversas creencias interesadas en el derrocamiento de la tirana y en la liberacin de nuestro pas.(*) Publicada originalmente el domingo 11 de enero de 1970. Reproducida en el diario Barricada, el mircoles 7 de noviembre de 1979. Ernesto Gonzlez Bermejo, periodista y escritor uruguayo ya fallecido, fue el primer periodista Sepelio del Comandante Carlos en Zinica

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67 Colectivo de Comunicadores Sandino Vive Contacto para Suscripciones:

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68 S, Edwin, ahora todo es distinto Edwin Castro Rodrguez nace el 1 de noviembre de 1930, hijo del General Carlos Castro Wassmer, uno de los hroes de la Revolucin Liberal Constitucionalista y luchador implacable desde el comienzo de la dinasta somocista, y de doa Consuelo Rodrguez de Castro. Crece en Len, en un ambiente de luchas polticas, acostumbrado a los frecuentes allanamientos del hogar, a la persecucin y arbitraria detencin de su padre y de sus hermanos mayores por la tirana somocista. A los 15 aos sufre en carne propia los azotes de la Dictadura. Su vida universitaria es agitada y su espritu libertario le lleva a frecuentes choques con las autoridades militares. El 12 de agosto de 1952, muere su padre en San Jos, Costa Rica, despus de penosos aos de exilio, anhelando el paisaje de la patria. El 12 de octubre de 1956 cae prisionero, acusado de complicidad en la muerte del fundador de la dinasta somocista. El 29 de enero del ao siguiente, junto a Ausberto Narvez Parajn y Cornelio Silva Argello, es juzgado por un Consejo de condenado a 15 aos de crcel. Segn el relato del periodista e historiador Roberto Snchez Ramrez, el Consejo de Guerra clausur a las 4:30 horas de la madrugada del 21 de enero de 1957. Es el expediente de nuestra historia con mayor cantidad de declaraciones logradas a base de las ms crueles torturas, no hubo respeto ni para los ancianos, como el doctor Enoc Aguado Farfn, el verdadero triunfador de las elecciones presidenciales de 1947. Agrega que desde un inicio, el proceso se concentr en Castro Rodrguez, Narvez Parajn y Silva Argello. La primera etapa gir sobre todo en el primero y fue sealado como la pieza clave en la conspiracin que culmin con la accin de Rigoberto Lpez Prez, en la Casa del Obrero en Len. La rutina de las celdas en la siniestra Crcel de la Aviacin de Managua las rompa Edwin con la lectura de sus poemas, lleno de premoniciones, de amor a la patria y a su familia. Soaba Edwin en que Maana, hijo mo, todo ser distinto!, pero a la vez escribi: Y si no regresara?. El abogado Julio C. Quintana Villanueva, entonces Ministro de Gobernacin, visit La Aviacin, y delante de varios periodistas, Cornelio le coment que nunca saldran vivos de La Aviacin, pues nos van a mandar a sembrar papas. Cornelio, un viejo conspirador, saba que el odio de los herederos de la dictadura somocista les haca tramar venganza por la muerte de su padre. Tras sufrir tres aos y medio de torturas y humillaciones, en la madrugada del 18 de mayo de 1960, guardias somocistas lo asesinan en la propia prisin. Snchez Ramrez recuerda que a las 00:15 horas del 18 de mayo de 1960 (fecha del natalicio del General Sandino), se escucharon numerosos disparos entre el muro que separaba las crceles de La Aviacin y el Instituto Tcnico Vocacional, en la Carretera Norte, en las afueras de Managua, entonces poco poblado. Tres hombres haban sido brbaramente ejecutados. Se cumpla la sentencia de muerte encubierta dictada cuatro aos antes en contra de Edwin Castro Rodrguez, Ausberto Narvez Parajn y Cornelio Silva Argello. En la madrugada del 18 de mayo de 1960, los directores de los dife rentes medios informativos de Managua fueron convocados de urgencia a las crceles de La Aviacin. All esperaban el coronel Aparicio Artola, Director de Polica de Managua, y el mayor Flix Pedro Ruiz Palacios, Comandante de La Aviacin. Informaron que pasada la media noche se intentaron fugar Castro Rodrguez, Narvez Parajn y Silva Argello, y que haban sido muertos. Cuando los periodistas penetraron a un pasadizo vecino al muro que separaba La Aviacin de la Escuela Tcnica Vocacional, se estremecieron al ver a Edwin acostado hacia abajo, cerca el cuerpo de Ausberto, y ms retirado el cadver de Cornelio. Sobre todo el cuerpo de Edwin, a quien le faltaba parte de su rostro. Despus se inform que en la bolsa del pantaln le encontraron unos papeles ensangrentados con sus ltimos poemas. Los mdicos forenses de la UNAN Len, hicieron la autopsia de los cuerpos de Edwin y Ausberto. La barbarie y la saa pusieron en evidencia de que se trataba de un asesinato atroz, a travs del diagnstico anatmico de los cadveres de Edwin y Ausberto, se demostr el enorme nmero de disparos que recibieron y que causaron tremenda cantidad escritos causaron horror en la poblacin nicaragense, y la que ms impac t fue la del rostro destruido de Edwin, sin duda, el principal objetivo de la cobarde masacre, relata Snchez Ramrez. Durante las velas, impresion la juventud de las viudas y la corta edad de los hijos. En el hogar de la familia Castro-Rivera estaban doa Consuelo Rodrguez viuda de Castro Wassmer; Ruth Rivera viuda de Castro Rodrguez, con Mara Consuelo, Ruth Mara y Edwin, de apenas tres aos. En el Paraninfo de la UNAN se les rindi un sentido homenaje. Uno de los oradores dijo que si las lgrimas brotadas por la muerte de los tres mrtires se convirtieran en balas, ya la justicia estuviera imperando en Nicaragua. Los funerales se realizaron el jueves 19 de mayo, llegaron hasta Len delegaciones de todo el pas, y el sepelio se convirti en una gran manifestacin de repudio en contra de la dictadura dinstica de los Somoza. Edwin y el comandante Toms Borge Martnez forjaron una estrecha amistad y en mayo de 2010, escribi: Edwin Castro, poeta, revolucionario por vergenza, intachable, hiper quintico, valiente, muri de 29 aos de edad. Compartimos con Ausberto Narvez, entraable compinche de Edwin y Cornelio Silva, el ms grande jodedor de la historia nacional, tambin poeta, casi tres aos de prisin. Somoza nos odiaba. Odiaba con especial devocin a Edwin, a quien consideraba despus de Rigoberto Lpez, como el principal responsable de la muerte de su padre, el sanguinario hijo de perra de los yanquis. dara en el olvido. Proyectos de pas, anhelos de una patria redimida, her mosa, ilustre, sin mendigos en la calle, sin nios demacrados, extendiendo la mirada para pedir un mendrugo, y una mirada. Edwin era sobre todo un soador. Estaba enamorado de su mujer y anhelaba para sus hijos no s cuntas cosas distintas, hermosas, iluminadas. Quera, por sobre todas las cosas, que fueran patriotas, honestos, discpulos de Sandino. Escribi decenas de cartas a Carlos Fonseca a quien consideraba un compaero y amigo, un idelogo, un arquetipo donde le expresa su respeto y admiracin. Se puede decir que Edwin hubiese sido, de no ser asesinado, un militante del FSLN y de los primeros, ciertamente. La gardua con Ausban como un tro de estrepitosa calidad humana y revolucionaria, quienes estaran dando de qu hablar y con las manos ocupadas, 50 aos despus de su martirio.