Title: Revista de las Antillas
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 Material Information
Title: Revista de las Antillas : periódico de intereses económico-político-sociales
Physical Description: v. : ; cm.
Language: Spanish
Publisher: s.n.
Place of Publication: Madrid
Madrid
Publication Date: August 4, 1882
Frequency: 3 veces al mes
normalized irregular
 Subjects
Genre: newspaper   ( marcgt )
Spatial Coverage: Cuba -- Habana
España -- Madrid -- Madrid -- Madrid
 Notes
Dates or Sequential Designation: Año 1, n. 1 (16 mayo 1882)- = T. 1, n. 1-
Dates or Sequential Designation: Cesó en 1884.
General Note: Director, Francisco Cepeda.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00097352
Volume ID: VID00016
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: oclc - 436542631

Full Text














La nacin espaola es la re-
unin de todos los espaoles de
Ambos hemisferios.
Constitucin de 81i .-ATt. ,.'

aaEDAOOxiC. BiARRIxoNUExj3V(


PERIO)ICnO DE INTEREESS ECONOIIICO-POLITICO-SOCIALES
DE LAS ISLAS DE CUBA Y PUERTO-RICO
.Se publhea los dias @, 1 y 38 y los sigulentes a la liegada del correo de Ultramiar
3, 12 DIRECTOR: D. FRANCISCO CEPEDA


Un pueblo no puede sor mi-
tad esclavo, mitad libre. O todo
libre, todo esclavo.
Abraham Lincoln.

-'iDua5Sq.; 2B2A.TlE VO 1S


ANO I.-NUM. 16 MADRID, 4 DE AGOSTO DE 1882 TOM I.-NUM. 16


SUMARIO
Nuestro programa.-Otro corte de cuentas.-Lo do la adiana
do la Habana.-iPobre Domingo!-La situacin de Cuba.-
Puntos negros.-Anuncio.

NUESTRO PROGRAM
La Junta Magna del partido liberal de Cuba, reu-
nida el i.' de Abril en la Habana, ha tomado, entire
otros, los dos siguientes acuerdos:
PRIMiERO
Considerando que el credo y las aspiraciones del partido li-
beralson constantemente objeto de las ms gratuitas imputa-
ciones en esta Isla y sobre todo en la Metrpoli, juzga conve-
niente resumir sus propsitos en las siguientes afirmaciones
1. Identidad de derechos civiles y politicos para los espa-
oles de uno y otro .hemisferio, deliendo regir, por tanto, en
esta Isla sin cortapisas ni limitaciones la Constitucin del Es-
tado, expresin supreme de la unidad integridad de la pa-
tria comun, que constituyen los altos y fundamentals princi-
pios del partido liberal.
2.' Libertad inmediata y absolute de los patrocinados.
3." Autonomia colonial, es decir, bajo la soberania y auto-
ridad de las Crtes con el Jefe de la Nacin, y para todos los
asuntos locales, segun las reiteradas declaraciones de la Junta
Central, que solemne y deliberadamente ratifica esta Junta
Magna, y que manteniendo los mplios principios de res-
ponsabilidad y representacin local, contienen los elements
necesarios del rgimen autonmico, al cual irrevocablemente
est consagrado el partido liberal.
SEGUNDO
Considerando que el carcter local del partido est sirvien-
do de pretexto para torcidas interpretaciones, al extremo de
ponerse en duda el carcter de los principios que profesa den-
tro de la political national, la Junta Magna, ratificando las
manifestaciones reiteradas de la Juuta Central, declare:
Que el partido liberal de Cuba ha profesado siempre y pro-
fesa los principios de la Democracia liberal en today su pureza,
y por lo tanto, los Senadores y Diputados del partido liberal
podrn, cuando lo juzguen convenient, unirse los grupos
parlamentarios que tengan por fin, pblica y solemnemente
declarado, llevar la esfera de las leyes los principios demo-
crticos, cuidando siempre do sacar salvo la integridad de la
doctrine que sustenta el partido liberal y su devocin la fr-
mula de Gobierno local, que ha mantenilo y mantiene.


OTRO CORTE DE CUENTAS

El telgrama recibido en ia Habana la noche
del 29 de Junio para que no se abonase nada que
no se hubiese pagado hasta el dia ltimo de di-
cho mes, ha producido profundsimo disgusto en
los interesados en las obligaciones que quedan
sin pagar. Y muy especialmente en los emplea-
dos activos y pasivos quienes tan estraa medi-
da coloca en dificilsima posicin.
Efectivamente que no se concibe la tal rden,
moral ni administrativamente considerada. Para
eso deja la ley de Contabilidad seis meses de am-
pliacin cada presupuesto, lo mismo para pa-
gar lo pendiente de liquidacin al finalizar el
ejercicio del ao econmico, que para hacer
efectivo lo dejado de cobrar durante la misma
poca.
Por manera, que si el Gobierno manda sus-
pender el pago de obligaciones que es sumamen-
te impossible poder liquidar y satisfacer, fin de
Junio, tales como el personal y material, corres-
pondientes al fin'de dicho mes, just pareceria
que el Gobierno suspendiese igualmente el cobro
de cuanto hasta esa fecha hubiera quedado sin.


realizar. Nada ms lgico. Si justicia hay para lo
uno, la misma justicia hay para lo otro.
El Ministro, con semejante media, que na-
die ntes de ahora habia ocurrido, hadestruido la
ley de Contabilidad de una sola plumada, y el de-
recho ineludible que asiste todo acreedor para
cobrar lo que se le debe.
Despus de lo hecho con el legado de la seo-
ra Santa Cruz de Oviedo, casi no sorprende este
nuevo corte de cuentas que el Ministerio regal
los que viven del presupuesto de gastos de aque-
lla infortunada Isla.
Se ha hecho algo igual en ese sentido en la
Pennsula? "
A qu obedece tan incalificable media?
Es just que las obligaciones del nuevo ao
econmico se paguen con la recaudacin de los
servicios que correspondent al presupuesto de
1881-82?
Quisiramos que el Sr. Ministro, el que tal
cosa le ha aconsejado nos respondiese las ob-
servaciones que le hacemos, y sobre todo, que
nos dijese si encierra un tomo de justicia la dis-
posicin que acaba de adoptar.
De ese modo es muy fcil administrar desde
muy ljos las Antillas; sean cualquiera los lamen-
tos, y los perjuicios que las determinaciones pro-
duzcan.
La autonoma no produce tan inmensos per-
juicios.


LO DE LA ADUANA DE LA HABANA

Cada vez nos convencemos ms de la impres-
cindible y urgente necesidad de acabar de orga-
nizar la Administracin de la isla de Cuba, de
arreglar las cosas de manera que all resalte la
justicia y nada ms que la justicia, sobre todos
los intereses y todas las personas, cualesquiera
que sean sus classes y posiciones.
Ya sabemos qu se reduce todo lo que pas
en la Aduana de la Habana, de cuyo particular
nos ocupamos muy por encima en nuestro nme-
ro correspondiente al dia 3 de Junio prximo pa-
sado, bajo el titulo de Lo que ya puede decirse.
Un atropello ms de los muchos que se acos
tumbra cometer en Cuba, cuando hay marcado
inters en desprestigiar una persona que vale.
Una irrupcin ms en el peligroso sendero de las
arbitrariedades. Una sola victim de un hecho
que no constitute nada nuevo que no se repro-
duzca todos los dias en las oficinas recaudoras
de todas parties.
Nada nuevo ni mnos criminal; pero que ha si-
do bastante para inmolar una sola victim. Se
trata slo, segun todas las noticias que de la Ha-
bana recibimos, de unas cuantas hojas de adeu-
do, cuyo pago se demor algunos meses, y de
cuya existencia tuvo el Administrador, lo mismo
que el Contador, conocimiento, por medio de un
annimo, en el cual parece que se detallaban
aquellos documents.
Como se v, la tal falta en nada acusa crimi-
nalidad, dado que no envolva ninguna clase de
fraude, y tanto es asi, que el Contador unia sus
gestiones las del Administrador para hacer
efectivo el imported de aquellas hojas, cuyos de-
rechos se iban cobrando, hasta que el Contador
fu sorprendido con una suspension que el Di-
rector de Hacienda acord con el Gobernador
Capitan General (h aqu uno de los muchos in-
convenientes de la unin de mandos), fundndo-


los en el parte que le haba dado el Administra-
dor, anuncindole el descubrimiento de aquella
falta.
La narracin es muy curiosa, como todo lo que
procede de la Direccin de D. Crlos de Rojas,
hoy Presidente del nuevo Tribunal de Cuentas.
El Contador suspense protexta contra aquella
arbitraria determinacin, con tal copia de datos
y razones, que el mismo Director se vi en el ca-
so de contestarle, que su suspension no obedecia
al descubrimiento de aquella falta iisino otras
razones de que le daba cuenta al Gobierno!!!
Y aguard el Director la salida del correo
ad -la Pennsula-como es costumbre hacerlo
all, fin de que los interesados no aprovechen la
misma va-para participarle su cesanta, acorda-
da con el Gobernador Capitan General, muchos
dias despus de la fecha que llevaba la comuni-
cacin:
Protest el Contador, como era natural, pues-
to que no haba precedido para tal determina-
cin el expediente gubernativo que para tales ca-
sos est dispuesto. Pero no es esto slo; pesar de
que el tal expediente nose haba ultimado, ni de-
terminado el tanto de culpa como la ley y recien-
tes Reales rdenes previenen, se di parte de la
falta al Juzgado ordinario; y ste, sin otros ante-
cedentes, ha incoado el correspondiente sumario,
empezando por encerrar en la crcel al Conta-
dor, y por exigirle cincuenta mil duros de fianza
para su excarcelaci6n, de lo cual apel el inte-
resado la Audiencia, como es consiguiente.
Por manera, que en este caso tenemos una
porcin de aberraciones, lo mismo administrati-
vas que judiciales.
Una suspension que primero se atribuye tina
causa, y despus otra.
Un slo responsible; una sola victima, cuando
las responsabilidades en Aduanas y en casos de
esta naturaleza, son perfectamente mancomuna-
das y subsidiaries entire el Administrador y el Con-
tador.
Un fallo administrative anticipado, pue!s que el
expediente gubernativo est siguiendo todava
sus trmites, y no arroja an material para tanto,
ni siquiera para declarar y fijar responsabilida-
des de nii-guna clase.
Un expediente judicial, ademns de aqul, con-
tra todo lo dispuesto en terminantes y recientes
Reales rdenes.
Un autlt de prisin fundado en qu?
Acaso en la cesanta anti-ci:ada del Contador,
qiue no es ni puede ser otra cosa que un fallo pre-
juzgado, preconcebido de la va gubernativa que
el juzgado ordinario no ha debido admitir bajo
nilgun concept.
La cuestin, por lo tanto, no puede ser ms de-
licada, y estaremos muy sobre ella.
Se trata de la honra de un empleado antiguo.
Se trata adems de un procedimiento muy vicio-
so, un preso en tan delicada cuestin por las auto-
ridades de Cuba, y consentido por la Audiencia,
pesar de terminantes y claras prevenciones.
Esperamos justicia; pero justicia muy cumplida
por parte del Ministerio, desentendindose com-
pletamente de cualquier clase de pasin perso-
nal que en el asunto pueda mediar.
Hechos de esta naturaleza afectan much la
administracin de justicia en Cuba, porque se re-
piten todos los dias, y porque regularmente cho-
can con otros, en que la criminalidad brilla os-
tensible impunemente los ojos de aquella so-
ciedad, que est cansada de tantas mistificacio-


La
ANTIaR"L"LO"Ak)












98 REVISTA DE LAS ANTILLAS


nes, de tantas parcialidades, de tanto alarde de
rigor por un lado, de tanta tolerancia en otros
casos.
:No es de este modo como se puede hacer res-
petar un Gobierno, donde hay tanta hambre y
sed de justicia.

POBRE DOMINGO!
Si cien vidas tuvieran y cien vidas dieran los
infames explotadores de la raza negra, eso no
bastaria para castigar las iniquidades cometidas
con los esclavos.
En La Discusin, de la Habana, se ha publica-
do una triste historic, que vamos reproducir.
Hla aqu:
El moreno Domingo Entenza se ha presentado
en esta redaccion con una carta de persona muy res-
petable de la Villa de Cienfuegos, participando los
hechos siguientes:
Doa Dolores Entenza duea del ingnio Recurso,
en la jurisdiction citada, otorg testamento media-
dos del ao 1864, instituyendo herederos unos so-
brinos suyos despus de cumplido cuanto en su dis-
posicion testamentaria dejaba ordenado. Entre los
preceptos all consignados se hallaba el del que el al-
bacea nombrado al efecto-uno de los sobrinos de la
seora-habia de otorgar la carta de libertad al es-
clavo Domingo, quien dejaba libre como recom-
pensa sus buenos servicios.
Se trataba de un testamento abierto, y del cual
tuvieron conocimiento los sobrinos de dona Dolores,
puesto que con ella vivian. Autorizan el document
el Abogado D. Francisco Diaz de Villegas, ruego
de la otorgante, que manifest no saber firmar; los
testigos, Licenciado, D. Fernando Escobar y seno-
res D. German Barrio y D. Fernando Escoto, ante
el Escribano D. Ramon Hernandez de Medina.
Expone Domingo que desde aquel moment em-
pezaron los futuros herederos hostigarlo de tal
manera, que se vi6 obligado, para estar tranquilo,
complacer aquellos comprando la libertad que la
verdadera duea le otorgaba graciosa. Para adquirir
el dinero que le exigieron, I.ooo pesos oro, se cons-
tituy en nueva esclavitud, sirviendo durante tres
aos la persona, bastante generosa, que le facility
la expresada cantidad.'
A los pocos meses de hecho el testamento falleci
la anciana seora Entenza y se hizo del dominio p-
blico la ltima voluntad. El moreno Domingo que,
por efecto de la misma, debia estar en complete li-
bertad, se hallaba sujeto forzosa servidumbre para
poder indemnizar con su trabajo los I.ooo pesos que
habia conseguido en cambio de una segunda escla-
vitud durante tres aos, y cuya cantidad, contra la
espresa voluntad de la seora Entenza, habrian de
repartirse los nuevos herederos.
Estableci Domingo la oportuna demand los
sobrinos y herederos de su antigua duea, para que
le restituyeran la cantidad que indebidamente le
habian tomado, y para que, cumpliendo la voluntad
de aquella seora, le pusieran las condiciones de
hombre libre. Todo fu en vano. Cumpli sus tres
aos de nueva esclavitud y todava no ha conseguido
la restitucin del dinero y abono de los intereses le-
gales.
De justicia es que los herederos de D.a Dolores
Entenza restituyan Domingo los i,ooo pesos que
.te entreg, y le abonen los intereses de aquellos al
tipo legal de los 17 aos y meses que van trascurri-
dos. Qu se opone tal resultado? Qu dice la ad-
ministracin de justicia de Cienfuegos sobre tal
hecho?
Contra los herederos de la seora Entenza prole-
de no slo la accin civil que Domingo entabl, sino
tambien la accin criminal.
El conocido abogado Dr. Jos A. Cortina, celoso
delegado de la Sociedad Abolicionista Espaola, ha
tomado su cargo el esclarecimiento de los hechos
relatados y la gestin del asunto, con lo cual nos
prometemos un pronto resultado.
La prensa imparcial de la Pennsula, y nuestros
legisladores en Crtes deben tomar nota del presen-
te caso.
Asi lo harn. Aqu, por suerte, hay unanimidad
para combatir la esclavitud.
Silos que la defienden no la hubieran encu-
bierto con el manto del patriotism dnde esta-
ra ya?

LA SITUACIN DE CUBA
H' abaaiaJulio 21;.de 1882.
'Sr. D. Francisco Cepeda.
:Mi querido amigo y' compaero: Tengo. 6 la vista
su deseada carta del 5 de Junio, cuyo contenido me


satisface completamente, tanto por el buen estado
de salud de Vd. y su familiar, como por la vida regu-
lar y prspera de LA REVISTA.
La situacin poltica, econmica y social de Cuba
no ha cambiado en nada, como no cambia el movi-
miento automtico de un pndulo. Por el contrario,
si algun cambio se nota en la rotacin perenne del
movimiento tirnico que aqu nos ahoga, lo consti-
tuyen solamente el pasmoso desarrollo, el invasor
crecimiento de la inmoralidad y la bancarota en to-
das sus forms infinitas.
El General, ms que un gobernante activo, enr-
gico ilustrado, es una mmia egipcia, movida
siempre y toda hora por los caprichos femeninos
la imposicin de la ignorancia.
La Hacienda, torpe y desbarajustada, es una vas-
ta almoneda pblica en donde el mejor postor tiene
la razn siempre, pero donde jams la tiene el pobre,
vejado de mil maneras por una administracin fis-
cal indescriptible.
Los Tribunales de Justicia entregados en todo y
por todo la irresponsible voracidad de los oficiales
de causa. El comercio empobrecido y abocado una
bancarota general. La industrial muerta entire las
frreas manos de- los derechos fiscales. La agricultu-
ra agonizante y sin elements para cumplir los al-
tos fines que le estn encomendados. El Tesoro p-
blico exhusto, debido la impunidad de los ricos,
que deben millones de pesos al Estado, contra los
cuales no hay quien se atreva intentar su cobro.
Ese desdichado Gobierno lanzando al rostro de
este pueblo un presupuesto de 37.000,000 pesos fuer-
tes, como si fuera possible que I.400,ooo habitantes
pudieran soportar semejante abrumadora carga: ese
Gobierno, apoyado por una mayora iqu mayora!
complaciente, cortesana, ignorante completamente
de los elements y modo de ser de esta Antilla, le-
gislando propsito para que la desesperacin lle-
gue su colmo. Entnces qu importa? si, por
desgracia, surgiera forzosa y necesariamente una
nueva revolucin, mintras el pobre pueblo derra-
mara torrentes su sangre generosa, los actuales
legisladores desde las abundantes mesas de sus co-
medores asaltarian intrpidos las abruptas crestas
de la Sierra Maestra.
Qu tiempos y qu gobiernos alcanzamos, ami-
go mio!
Nosotros, que vivimos mil setecientas leguas de
la Metrpoli, que estamos pendientes de sus.Gobier
nos, como el perro castigado al pi de su amo; nos-
otros, que no tenemos iniciativa ni derecho alguno;
nosotros, que no tenemos ms alternative que pagar
y aplaudir este sistema que nos lleva la descompo-
sicin; nosotros, que leemos en los peridicos de la
Pennsula la reputacin y la fama que los Sres. Sa-
,gasta v Len y Castillo tienen en esa tierra de pro-
fundos estadistas y eminentes polticos; nosotros,
que vemos despus la triste realidad, el desengao
amargo que nace de esas eminencias; nosotros, en
fin, quelo sufrimos y lo palpamos todo, que giramos
aqu en en el estrecho crculo de la peor de las lega
lidades qu quiere Vd. que hagmos? En quin
vamos career? Qu partido qu hombres pueden
inspirar confianza esta sociedad tantas veces enga-
iada? Ser el partido que dirige el Sr. Sagasta?
Ser la palabra marcial del General Martinez
Campos?
Ya sabe Vd. lo que dijo el primero en la oposicin
y lo que ha hecho en el Gobierno. Tampoco ignora-
r Vd. lo que el hombre de Sagunto hizo aqu para
terminar la guerra y lo que hace ah para pro-
crearla.
El primero se vali en la oposicin de todos los
halagos para conseguir el poder y para lanzar des-
pus sus hustes hambrientas hcia los destinos p-
blicos. Su principio y su fin eran el presupuesto. Ca-
macho deba ser el ejecutor de la Pennsula; Len y
Castillo el ejecutor de Cuba.
Martinez Campos, que si entiende de algo, enten-
der de cuartel, ha querido reglamentar la poltica
espaola como se reglamenta un regimiento. Sin
ideas propias; sin conocimientos politicos, econ-
micos y sociales; posponiendo los intereses de la li-
bertad de la ptria los intereses de una dinasta, se
aferra con una obcecacion musulmana que conti-
nuemos aqu gobernados militarmente.
El mand al general Blanco, que hizo aqu lo que
le di la gana; obra suya es tambien la permanen-
cia del general Prendergast, que ha hecho ms y m-
nos que nadie, pero siempre lo que otros han que-
rido.
Por ltimo, amigo mio, concluyo, calcule V. qu
confianza y simpatas puede inspirarnos un Gobier-
no que no tiene valor ni un siquiera para disponer
la separacin de mandos; de un Gobierno que ha
tenido el privilegio de ser casi peor que el de Cno-
vas, Gobierno que ha empobrecido al pas, presa se-
gura de los empleados que nos ajan y desprecian con


un lujo oriental, y del Banco Colonial y de la com-
paa de los vapores de Lpez, que se tragan todos
los ahorros de este pueblo y se burlan de las leyes.
Puede aspirar la categora de Gobierno la enti-
dad que por todo criteria ppblico tiene el capricho
del sable, y por todo criterio econmico el despojo
llamado crtes de cuentas? Ah! esto no necesita co-
mentarios.
Quedo suyo afectsimo amigo,
AGUSTIN.

PUNTOS NEGROS

Habana 7 de Julio.
La Sociedad Econmica de Amigos del Pas le ha
negado el ttulo de scio de honor al Marqus de
Campo.
Sin embargo, el Marqus de Campo ha demostra-
do que es ms amigo del pas que muchos poseedo-
res de aquel Ttulo; puesto que al ofrecer gratuita-
mente el servicio de correos se propone hacer un
bien Cuba, proporcionndole una economa de un
million de pesos annual durante treinta aos.
:As es que nadie comprende aquella negative, que
ha sorprendido todos.
Y todos exclaman: misterio!
*
Todos los Gobernadores Capitanes generals de'
Cuba, han sido nombrados, por la Sociedad Econ-
mica, scios de honor.
Han sido todos ellos amigos del pas?
Nada de eso.
Casi todos han sido verdugos de Cuba.
Y son scios de honor
Qu vergenza!
*
En cambio el Marqus de Campo no ha hecho
mal Cuba.
Y propone hacerle un bien cuantiossimo.
Pesos fuertes 3o.ooo,ooo de economa!
Y.la Sociedad Econmica de Amigos del Pas, le
niega el ttulo de scio de honor que le di un
Prendergast y un Blanco y un Valmaseda!
Aqu s viene bien decir: qu amigos tienes, Be-
nito!
*

Se dice, que una de las razones porque se ha ne-
gado el ttulo al Marqus de Campo es que todava
no existe ms que una proposictn que podr ser 6
no podr ser aprobada, y si no lo es, el Marqus de
Campos no prestar al pas el beneficio que ha pro-
puesto.
Es que el premio no debe darse al xito, sino la
intencin.
El Marqus de Campo es un benemrito de Cu-
ba desde que present su proposicin.
Lo es, acptela 6 no la acepte el Gobierno.
Lo es, acpten.a no la acepten las Crtes.
La opinion pblica as lo ha declarado por medio
de sus rganos ms genuinos.
Bstele esto al Marqus de Campo para su satis-
faccin.
Tiene el aplauso de un pueblo; la gratitud de
Cuba.
*
Si la Sociedad Econmica para nombrar scio de
honor al Marqus de Campo, espera que por el
Gobierno 6 por las Crtes sea aprobada su proposi-
cin, hace muy mal.
El Marqus de Campo, desde que present su
proposicin conquist aquel ttulo.
La aprobacin del Gobierno de las Crtes no es
ningun acto del Marqus de Campo, y, por consi-
guiente no le d ni le quita ste merecimiento al-
guno.
Esa aprobacin, si acaso, constituir un mereci-
miento para el Gobierno 6 para las Crtes, no para
el Marqus de Campo.
A esa aprobacin habria que esperar, si se tratase
de nombrar scio de honor, al Gobierno 6 las
Crtes.
Pero tratndose del Marqus de Campo, se ha de-
bido hacer, desde lugo, el nombramiento.
Porque todos los mritos para ello ya estn con-
traidos.
*

Esta vez, la Sociedad Econmica se la ha lucido.
Ni ms, ni mnos, que como si dominate ea ella
el element esclavista.
Pero seamos justos.
No ha sido la Sociedad Econmica.











REVISTA DE LAS ANTILLAS 99


Han sido algunos de sus scios.
La mayora de los que concurrieron la Juntaen
que se trat del asunto.
Pero los'que concurrieron, no eran, ni con mu-
cho la mayora de los mimbros con que cuenta la
Sociedad.
La mayor parte no asistieron la Junta, porque
no sabian que habia de tratarse del Marqtes de
Campo.
Hagmosles justicia.


El cannigo belga Len Bernard, que se alz con
los 3.ooo,ooo de francos que le confiaron en depsi-
to, pertenecientes cierto obispado de Blgica, ha
sido reducido prisin en esta capital, despus de
haber recorrido con xito medio mundo.
El segundo Jefe de polica D. Jos Trujillo fu
quien le aprehendi.
La aprehensin tuvo lugar en el hotel Telgrafo,
precisamente en los moments en que el cannigo
se disponia embarcarse.
Esta vez, nuestra polica ha estado afortunada.
Es verdad que se trataba de un ladrn extranjero.


Cuntase que al ser preso el cannigo Bernard,
.atabl con el Sr. Trujillo el siguiente dilogo:
-Me habian asegurado-dijo Bernard-que Cuba
es el pas de los ladrones: y cre que aqu no se les
perseguia.
,-En lo de ser el pas de los ladrones-contest
Trujillo-tal vez no le hayan engaado usted; aqu
hay muchos, pero s le han engaado en lo de que,
no se les persigue.
Si le hubiesen dicho usted que no se les castiga,
y que muy menudo hasta se les premia, habran
estado ms en lo cierto.
-Entnces, usted me lleva para que me din el
premio?
-No, seor: los extranjeros estn exceptuados.
-Pues en Mjico me han informado que un tal
Rafael, ciudadano ipejicano, que se cop 5o,ooo pe-
sos de aquel Gobierno, se refugi aqu, y lo dejaron
tranquilo, y hasta gan dinero y honors y grande
influencia en los circulos oficiales.
-r-Er verdad; pero el Sr. Rafael era espaol, aun-
que renegado, y tambien los que estn en ese caso
se les permit robar impunemente y con opcin
premio.
-Pues yo no entiendo este Gobierno: el Gobier-
no de mi nacin es ms riguroso con los nacionales
que con los extranjeros.
-Aqu sucede lo mismo en todo lo dems: los
extranjeros el Gobierno les devuelve sus depsitos;
los nacionales no: los extranjeros suele pagarles lo
que les debe: los nacionales, todavia no se ha da-
do caso de que les pague. As es, que cuando los na-
cionales roban, el Gobierno tiene que hacer la vista
gorda, pues alguna compensacin habia de conce-
derles, algun recurso habia de dejarles para que pue-
dan vivir, para que no se mueran de hambre.
La llegada del Sr. Van Assche, Cnsul de Blgica,
interrumpi el sustancioso dilogo entablado.
No hago ms que contar lo que me han coutado,
Es muy verosmil.

Dice un peridico belga, Le Precurseur, que Ber-
nard estaba autorizado por el Papa para bendecir
medallas, rosarios y dems objetos religiosos.
Pues no serian malas bendiciones las del canni-
go Bernard!
Los que compraron esos objetos deben llamarse
engano.
Y pedir que se les devuelva su dinero.
Y que en lo sucesivo escoja el Papacon ms acier-
to las personas en quien haya de depositar su con-
fianza.
*

Otro peridico francs, El Rappel, dice que Ber-
nard no era hombre de gran vocacion religiosa.
Grande? Ni grande ni pequea.
Bien es verdad que tampoco la necesitaba.
A Bernard debia bastarle la gran vocacin que in-
dudablemente tena para quedarse con lo ageno.
Bajo este punto de vista eradigno mulo del insig-
ne Rafal.
Vaya un curita aprovechadol
1Oh, los hbitos...
*
:En el vapor-correo Espaa, que sali el 25, v el
cannigo Bernard en calidad de preso.
Desde Santander ser trasladado Irn, y all en-
tregado la polica francesa, que se encargar de su
conduccin hasta Blgica.


Qu poco le dur su canonga!
*
En el mismo vapor se embarc el gacetillero de
La VoT de Cuba, que v en busca de la salud per-
dida.
Si como es el gacetillero fuese el Director, cree-
ramos que quera cogerle algo al cannigo.
*

Aqu tenemos un Juez de primera instancia que
no tiene desperdicio.
Ha conseguido gran notoriedad en estos ltimos
tiempos.
Y no por su saber, que el oculta con gran cuida-
do, de manera que nadie lo advierta.
La ha obtenido por una multitude de circunstan-
cias, de esas que sacan al hombre de la oscusidad
ms profunda para ponerlo en evidencia, , lo que
suele ser lo mismo, en berlin.


Es Juez del distrito del Pilar.
As es que con l por Juez, pueden los
decir que estn en el pilar y en la cruz,.
*"r


litigantes


Se llama D. Joaquin Canella (cuidado con una
errata) y Aguado.
En Derecho tiene teoras muy raras.
Teoras que slo l es capaz de comprender.
Sin embargo, hay quien opina que el Sr. Aguado
no tiene ninguna.
Y es que lo confunden con D. Aniceto de Palma y
Lujn, que fu Juez del distrito del Monserrate y
hoy sirve, con general asombro, la Fiscala de Im-
prenta.
Pero este D. Aniceto no tiene nada que ver con
los Aguados.
Es de los Luxanes.
Aunque no use. las equis en su apellido, como
aquel clebre Ministro.
D. Aniceto conserve la jota.
No s si por modestia si por demasiada aficin
la jota,-que todo podria ser.
Pero lo que s es que D. Aniceto.no ha cambiado
ninguna de las letras de su apellido.
Ignoro si el Sr. Canella habr cambiado las del
suyo.
No nos import saberlo.
*

Decia que el Sr. Canella tiene teoras muy raras.
En cambio sus prcticas no tienen nada de raras.
Son aqu las ms corrientes.
No corren, pues, parejas sus prcticas y sus teo-
ras.
*4
En el desempeo del Juzgado muy menudo an-
tjansele los dedos huspedes.
Hse figurado que ejerce un imperio absolute
indepediente de toda autoridad.
Algo as como un vireinato judicial.
Se hace la ilusin de que sobre l no tiene autori-
dad ninguna ni la mismsima Audiencia.
Y ya ha sucedido alguna vez que al mandar cum-
plir lo resuelt en grado por la Audiencia, ha desco-
nocido la superioridad de esta, consignando, como si
se tratase de un igual, las palabras sin perjuicio de
esta "urisdiccin.>
*

En cierta ocasin recibi un exhorto de Mjico, y
se neg cumplirlo, fundndose en que no tenamos
relaciones con Mjico.
; Qu entenderia por relaciones su seora?
Tal vez entendiese relaciones amorosas.
Y en ese caso tendria razn.
Pero n si se referia relaciones de amistad.
Ambas naciones han.cambiado sus representantes
diplomticos.
,Y precisamente aqu tiene residencia un consula-
do de aquella repblica amiga.
Quin sabe si le indujo error el insigne Rafal,
que tanta animadversion siente por-Mximo desde el
suceso de los 5o,ooo pesos de marras?
*
Una de las pesadillas del Sr. Canellas es el in-
genio Armenteritos, de que ha hablado con insis-
tencia la prensa, por no se qu manejos y proyectos
del administrator judicial, quien sin haber prestado
fianza se dispone recibir unos cincuenta mil pesos
que habia de producer la venta del: fruto elaborado
en dicha finca.


El tal administrator casualmente habia sido nom-
brado por el Sr. Canella.
Cincuenta mil pesos!
Siempre que escribo esta cantidad me acuerdo,
sin poderlo evitar, de los clebres 5o,ooo pesos de
Rafal, que no eran de Rafal, sino de Mjico.
iQu triste suerte corrieron!
Hubieran corrido la misma los del ingenio Ar-
menteritos?

No se sabe si distraido con esa tenaz pesadilla 6
si por otra causa, el Sr. Canella descompadr con
su casero.
Y ste, de corazn empedernido, como todos los
caseros, le promovi demand de desahucio por fal-
ta de pago.
Pero el desahucio no tuvo lugar, porque apareci
consignado en el Juzgado municipal el alquiler.
Ms vale as. El prestigio de la judicatura as lo
exiga.
4*
No se sabe si trabajado su espritu por tantas pe-
sadillas y tantas apariciones que le importunaban
de continue, si por dar un disgusto los escriba-
nos del Juzgado y los litigantes en cuyos pleitos
entendian, el Sr. Canella se resolvi .pedir licencia
por indisposicin.
Y, en efecto, la pidi.
Y la Audiencia se la di inmediatamente, com-
prendiendo que el Sr. Canella debia estar muy in-
dispuesto.


En seguida el Sr. Canella se enferm.
Y se'enferm gravemente.
Y perdi el conocimiento.
En singular, porque no los tenia en plural.
Si llega tenerlos, tambien los hubiera perdido.
El trance no era para menos.
*

Hubo varias juntas de mdicos.
Y esta vez anduvieron acertados: lo que no es riSy
frecuente.
El enfermo se repuso.
Y ya hoy, afortunadamente, est en la convale-
cencia.
Pero no bueno.
Los mdicos dicen que tiene una gran anmia.
Y cmo no, si se llama Canella y Aguado?

*
Dice La Discusin:
El Gobierno ha mandado pagar setecientos
ochenta mil pesos, oro, para el tiro al blanco.
Orden del Ministro de Ultramar.
Y sin estar en el presupuesto!,
Pues gastando tanto en ese ejercicio, cada soldado
debe ser cuando mnos un Guillermo Tell.
El Gobierno habr querido evitar la plvora que
malgasta en los tiros que pierden los malos tira-
dores.
Y siempre resultar una gran e;onoma para el
Estado.


Ahora comprendo lo que ntes no me esplicaba.
Yo decia: cmo es possible que los guardias civiles
quienes se confia la conduccin de press, cuando
estos intentan fugarse y ellos tienen que hacer uso
de sus armas, aciertan siempre cojerles, lo mismo
de dia que de noche?
Ya lo creo! Cmo que el adiestrarlos en el tiro al
blanco cuesta la friolera de SETECIENTOS OCHENTA MIL.
PESOS EN ORO!
4
Leo en un telgrama de Madrid al Herald de Nue-
va-York:
(La opinion general en Espaa es que Cuba es
ms feliz bajo la poltica de la asimilacin que el
SCanad las posesiones inglesas.
Pues cedemos de balde toda esa felicidad.
Vase si somos desprendidos.
No habr quien acepte el regalo?
Cuidado, que en l se incluye hasta D.& Luisacon
su perrita.
h felicidad! Cmo nos est aplastndo!
iOh felicidad! Cundo nos la quitarn de encima!
*
En los Estados-Unidos. Guitau, el asesino del
President Garfield, est realizando una fortunacon
la venta de sus autgrafos.












100 REVISTA DE LAS ANTILLAS


Lleva vendidos ya muchos miles de firmas que el
pblico paga muy buenos precious.
La firm de un asesino condenado muerte!
.
iY vean ustedes lo que son las cosas!
Entre nosotros no hay quien d ni un perro chico
por la firma de nuestro Gobierno.
iOh poder de la moralidad administrative!
Oh poder de los cortesde cuenta!
*
Gran noticia!
El clebre Perez Moreda, el gran fabricante de
desafectos al Gobierno, el funesto Jefe Econmico,
que con sus excess deba convertir la mitad de
los espaoles aqu residents en espaoles renega-
,dos, dignos mulos de Rafael, v cesar en su
destino.
As lo dice la voz pblica.
Ser verdad tanta belleza?
*
Acostumbrado Perez Moreda hacer lo que le da-
ba la gana con la voluntad, sin la voluntad y un
contra la voluntad del Director de Hacienda, min-
tras desempe esa plaza D. Crlos de Rojas, pare-
ce que quiso hacer lo mismo con el Sr. Lorn.
Pero se di chasco.
El Sr. Lorn, segun se asegura, viene dispuesto
no consentir que se eria en cacique independiente
ninguno de sus subordinados y, por el contrario,
obligar todos acatar y obedecer su autoridad.
Y de results, sale Perez Moreda para la Pennsu-
la con tres meses de licencia.
Eran tantas las licencias que con el pblico se es-
taba tomando el tal Jefe Econmico, que se haca ya
indispensable que lo licenciasen l.
Y dese por satisfecho.
Si Perez Moreda hubiese seguido un poco ms de
tiempo en su puesto, no s lo que con l hubiera he-
cho el pblico.
El pblico estaba y muy cargado.
Y creo que al fin hubiera hinchado al bueno de
D. Gumersindo.


Dcese, por algunos, que el Sr. Perez Moreda ser
reemplazado por el Sr. Blanco Valds.
Otros aseguran que ser el Sr. Trigo (D. Jos Fa-
bio) quien le sustituya.
Y otros, que el Sr. Br.
Cualquiera de ellos ser mil veces mejor que Po-
rez Moreda.
A lo mnos, no fbricarn insurrectos.
*-


Los cipayos, siempre en batalla.
Desde la deposicin y deportacin del General
Dulce, que realizaron con el maror rden en 1869,
hasta hoy, han sido tantas sus haza:as que, si se
fuera researlas, necesitarase emplear casi todo
.el papel sellado also que viene de la Pennsula y
que lugo se dice falsificado aqu.
Apnas ha habido un general que no haya sido
vctima de alguna de esas hazaas.
No se ha escapado ni el mismsimo doa Joa-
quina.
Yno se diga nada de doa Luisa, la desdeada
por todos, que no solamente no se ha escapado de
ellas, sino que al fin tendr que escaparse de ellos,
si no quiere que ellos se escape de ella que ella
misma la escapen.
El tiempo lo dir.


Los cipayos, que son una partida de aventureros
las rdenes del aventurero mayor el lpero Rafal,
dispusieron la cencerrada contra el Director de la
Revista Econmica, que os desenmascarar al capital
de la cuadrilla dando conocer sus fechoras.
No contents con eso, porque vieron que no lo-
graban acobardar al Director de la Revista, exigieron
y obtuvieron del Gobernador General su deporta-
cion arbitraria.
*
4u
No quedaron todava satisfechos.
Y trataron de hacer lo mismo con el Diputado li-
beral Sr. Portuondo, alentados por el xito que n-
tes obtuvieran.
Y le dieron al Sr. Portuondo otra cencerrada, y
hubieran exigido y obtenido su deportacin si el se-
or Portuondo les hubiese dado tiempo.


Poco despus apedrearon al Sr. Cortina, una de
las primeras figures del partido liberal, uno de los
liberals que ms simpatas y ,ms popularidad han
alcanzado.
Y le apedrearon, porque el Sr. Cortina habia
aceptado la delegacin en esta capital de la Sociedad
Abolicionista Espaola, establecida en esa villa y
crte.
Y se dice que las piedras arrojadas al Sr. Cortina,
aunque distaban much de ser piedras preciosas, ha-
bian estado engastadas en oro esclavista, y que los
cipayos, aldesmontarlas para arrojarlas, se queda-
ron con el oro.
*
**
Pues bien: creern ustedes que con ese oro y esas
hazaas se han contentado los cipayos?
C, hombre! Nada de eso!
Todava siguen batallando.
Pero ahora han tomado otro camino, que podr
hacer tomar doa Luisa, con su perrita, el de Vi-
lladiego.
Del mal, el mnos!
*

En estos dias han hecho circular los cipayos una
proclama dirigida los espaoles, exigiendo peren-
toriamente al Gobierno que ponga en libertad
Gonzalez Boet.
Ya V. sabe, el del toisn de D. Crlos, el de los
asesinatos de Santiago de Cuba.
V V. con quin ha venido hacer causa comun
la cuadrilla!
El diablo los cria y ellos se juntan.
*


La proclama concluye con estos sustanciosos pr-
rafos:
Basta de contemplaciones y unidos todos los que
formamos el gran nmero de defensores de Espaa
en Cuba, reclamemos justicia, que es la libertad de
Boet, con arreglo al pacto del Zanjn perezcan
los dictadores falsarios de nuestras leyes.
Hoy que rige estos destinos el General Prender-
agast, l es quien corresponde hacer que se cum-
pla la ley, de no efectuarlo as, l ser responsible
ante el mundo entero del paso que forzosamente
tendremos que emprender por la fuerza en defense
de la justicia.
Quieren comprender Boet en el pacto del Zan-
jn, como si fuese un reo poltico.
Qu bobos!
La causa que se le sigue Boet no es por delitos
polticos.
Es por delitos comunes.
El de asesinato y otros.
*


Boet est preso en el Hospital military.
Con motivo de la proclama hubo en el hospital
algun movimiento.
Se dice que los cipayos intentaron elevar vas de
hechos, sus amenazas.
Pero cogieron niedo.
Y la cosa no pas de ah.
**

Veremos ahora quin le toca el turn.
Ser doa Luisa?
Lo sentiremos por la perrita. Qu mona es!
*

El Banco del Comercio tena unos acreedores in-
gleses por 750.000 pesos fuertes en oro.
Estos le promovieron una ejecucin.
Y el Banco, para evitar el embargo y el descrdi-
to que ste le ocasionaria, consign el dinero en on-
zas de oro.
Los 750.000 pesos fuertes fueron depositados ei
las arcas del Estado. segun est dispuesto.
Y la ejecucin sigui adelante.


El Juez fall en definitive contra el Banco.
Y habiendo ste apelado, la Audiencia revoc el
fallo, declare improcedente la ejecucin y mand
devolver al Banco su dinero.


Creern ustedes por estos antecedentes que el
Banco gan el pleito?
Qu cndidos!


El Banco y los ingleses lo han perdido.
Quien lo ha ganado ha sido la Hacienda, que se
ha quedado con el dinero.
No hay forma de que lo devuelva.
Y al fin tendr el Banco que negociarle el depsito
al Banco Colonial, 6 al Banco Espaol, D. Anto-
nio Lopez, que son los nicos quienes paga la Ha-
cienda.
Y pues que para ellos tiene dinero la Hacienda, es
claro que si no paga los dems, no es por falta de
dinero.
Lo que le falta es...
Vergenza d decirlo!
Y no lo digo.
No quiero que me llamen desvergonzado.
*

Se hacen presupuestos de CUARENTA MILLONES DE
PESETAS! para que los pague Cuba.
Se cobra raja tabla los contribuyentes, escep-
tuando los poderosos.
Se compete contra esos infelices y manssimos con-
tribuyentes mil contrariedades y atropellos.
Y vean ustedes para qu!
Para que lugo la Hacienda, que todo se lo coje,
no devuelva lo que no es suyo, como los depsitos
judiciales!
Para que nadie pague, ni los contratistas de
servicios pblicos indispensables, ni los empleados,
ni los dems legtimos acreedores!
*

Al ver esto, que no puede ser ms escndaloso, le
ocurre uno preguntar:
Qu se hace de los CUARENTA MILLONES del presu-
puesto?
Qu se hace de tanto dinero como entra en las
arcos del Tesoro?
A dnde v parar?
Pero son vanas esas preguntas.
Nadie las contest.
Y sigue la trampa.
iPobre Cuba!
iPobre Espaa!
Para una y otra la suerte ya est echada: alea
jacta est.
P. LAYO.


V&PORES-CGOREOS DEL IlARQUES DE CAlIPO
NUEVA LINE REGULAR
LA AMRICA DEL SUR Y OCANO PACIFICO
SERVICIO MENSUAL


INAUGURACION
La verificar el vapor

ESPAA
CAPITAL, D. JOS MnARA SAfl PEDRO
que partir de Burdeos el io de Setiembre de 1882
para Santander, Corufa, Cdiz, Pernambuco, Ba-
ha, Rio-Janeiro, Montevideo, Buenos-Aires, Valpa-
raiso y Callao de Lima.
Admitir carga y pasajeros para dichos puertos y
para todos los dems del Pacfico hasta Coln.
PARA FLETES Y DEMS ANTECEDENTES
EN MADRID: Oficinas del Excmo. Sr. Marqus de
Campo, Cid, 7.
EN SANTANDER: Oficinas del Excmo. Sr. Marqus
de Campo, Muelle 25.
EN BURDEOS: Charles Koelber.
EN LA CORUNA: Rvena y Closas.
EN CDnz: Manuel Carmona.
EN PERNAMBUCO: G. Garca.
EN BAHA: Id.
EN RIO-JANEIRO: Id.
EN MONTEVIDEO: Id.
EN BUENOS AIRES: Id.
EN VALPARAISO: Id.
EN CALLAO DE LIMA: Id.
El segundo viaje lo verificar el
SANTO DOMINGO
partiendo de Burdeos el I.o de Octubre con las mis-
mas escalas..

Impronta de Aurelio J. Alaria, Estrella, 15 y Ctera.. 12




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