Title: Revista de las Antillas
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 Material Information
Title: Revista de las Antillas : periódico de intereses económico-político-sociales
Physical Description: v. : ; cm.
Language: Spanish
Publisher: s.n.
Place of Publication: Madrid
Madrid
Publication Date: July 25, 1882
Frequency: 3 veces al mes
normalized irregular
 Subjects
Genre: newspaper   ( marcgt )
Spatial Coverage: Cuba -- Habana
España -- Madrid -- Madrid -- Madrid
 Notes
Dates or Sequential Designation: Año 1, n. 1 (16 mayo 1882)- = T. 1, n. 1-
Dates or Sequential Designation: Cesó en 1884.
General Note: Director, Francisco Cepeda.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00097352
Volume ID: VID00014
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: oclc - 436542631

Full Text














REVISTA DE LAS ANTILL A


La nacin espaola es la re-
i6n de todon los espaoles de
hs19s herpisferips.
Constitucin de 181z.-Art. I.'

,.:A .o o ,: :A RIIAO O'":> ''


PERIODIC PE INTERESES ECONOIICO-POLITICO-SOCIALIS
DE LAS ISLAS DE CUBA Y PUERTO-RICO
So public los dlas 9, 1* y 28 y los sigulentes s la llegada del correo de Ultramar
o, ia DIRECTOR: D. FRANCISCO CEPEDA


Un pueblo no puede ser mi-
tad esclavo, mitad libre. O tode
libre, 6 todo esclavo.
Abraham Lincoal.

DrMO2v.; BA R ZR o isIVO, 18


AO I.-NUM. 4 MADRID, 25 DE JULIO DE 1882 TOMO I.-NUM. i4


SUMARIO

A los autonomistas.-La justicia en Cuba.-La proposicin
Campo.-Prendergast y Lorn.-El coronel Moraleda.-
Desde Nueva-York.

NUESTRO PROGRAM

La Junta Magna del partido liberal de Cuba, reu-
gida el y.O de Abril en la Habana, ha tomado, entire
wtros, los dos siguienter acuerdos:
PRIMER
Considerando que el credo y las aspiraciones del partido li-
-hraL son constantemente objeto de las ams gratuitas imputa-
ciones en esta Isla y sobre todo en la Metrpoli, juzga conva-
niente resumir sus prop6sitoa en )js siguientes afirmaciopes:
i.; Identidad de derechos civiles y politicos para los espa-
oles de uno y otro hemisferio, debiendo regir, por tanto, en
esta Isla sin cortapisas ni limitaciones la Constitucin del Es-
tado, expresin supreme de la unidad 6 integridad de la p-
tria comun, que constituyen los altos y fundamentals princi-
pios del partido liberal.
2.' Libertad inmediata y absolute de los patrooinados.
." Autonomfa colonial, es decir, bajo la soberanfa y auto-
rid1d4 las Crtes con el Jefe de la Nacin, y para todos los
asuntos lpceles, segun las reiteradas declaraciones de la Junta
Central; que solemnpe y deliberadamente Irtifica esta Junta
Magna, y qu manteniendo los amplios principios de res-
ponsabilidad y representacin joc0a, contienen los elements
eceqarios el g4in p a tonmicq, al cual irrevocablemente
eat opsagrado el partido liberal.
"sopNDO
Consideranda que el carcter local del partido esta sirrien-
,1 0.1,pPe;etq parE torcidas iaterprptaciopnoe, 41 eStrem9 de
ponerse. ej duda el carcter de 19s principios que profesa den-
Tro d la political national, la Junta Magna, ratificando las
manifestaciones reiteradas de la Juuta Central, declare:
a Q et partido liberal de Cuba ha profesado siempre y pro-
fea los prinqipios de la Dpmocracia liberal en tpdg sn, pureza,
y.por lo anto, los Senadorea y Diputadog del partido liberal
p6drn, cuando lo juzguen conveniente, unirse los grupos
parlamentarios que.tengan por fin, pblica y solemnemente
declarado, llevar la esfera de las leyes IPs principios demo
cr.ticos, cuidantdo sieipre de sacar a salvo la integridad de la
11etrina que sustenta el partido liberal y su devocin la fr-
hula de Gobierno local, que ha mantenido y mantiene.


A LOS AUTONOMISTAS

Pqr la secretariat de la Junta Central del Par-
tido Liberal Autononjista 'de Cuba, se ha expe-
dido la: circular que sigue:
.a Junta Magna, celebrada en esta capital el dia
I.de Abril, acord que por esta Directiva se reco-
pilaran y ordenaran las declaraciones hechas por la
misma en punto la autonoma colonial, y que fue-
ron ratificadas solemne y deliberadamente en aquel
acto memorable. Ellas constant en la Circular de 2
de Agosto de 1879 y en el artculo titulado Nuestra
Doctrinan que vio la luz pblica en el nmero del
peiddico El Triunfo, correspondiente al dia 22 de
Mayo de 1.881; y al intent de reproducirlas en un
bien ordenado conjunto, al par que en trminos cla-
ros y precisos se encamina esta circular, cumplin-
dose as lo resuelto por la Junta Magna.
Tres principios fundamentals integran la doc-
trina que sustenta el Partido Liberal en lo tocante
la organizacin y atribuciones de los poderes p-
blicos en esta Isla, y son: i.O, la soberania de la
Metrpoli, sin la cual no cabe la existencia de la co-
lonia; 2.0, la representacin local, que d forma en
eldominio del derecho y en la esfera de los intereses
la personalidad de la colonia en lo que su vida
interior atae; 3.0, la responsabilidad del Gobierno
colonial, garanta de recta administracin y de res-
peto las leyes. A cada uno de ellos corresponde
respectivamente una institucin la soberana de la
Metrpoli, el Gobierno general; la representacin
local, la Diputacin insular la responsabilidad, el


Consejo de gobierno. De esa suerte se conciertan en
cabal armona y dentro de un rden establecido los
legtimos derechos de la Nacin y los de la colonia.
Es el Gobernador general representante y dele-
.gado del Gobierno de la Nacin. A ste incumbe su
nombramiento y separacin; y, en el rden politico,
ante l es responsible nica y exclusivamente. Tiene
el mando de las fuerzas de mar y tierra; ejerce la
prerogative de indulto y los derechos inherentes al
Vice-Real Patrono; entiende en lo respective las
relaciones exteriores, en los casos que las leyes esta-
blecen; convoca, suspended y disuelve la Diputacin
insular; aprueba desecha lQs acuerdos de la misma;
nombra y separa libremente los individuos del
Consejo de gobierno. Es tambien el Gobernador ge-
neral Jefe Superior de la Administracin insular.
Forman la Diputacion insular los representantes
elegidos por el pas. Tcale deliberar acerca de todos
los asuntos de inters puramente local, necesitando
sus acuerdos, para ser ejecutivos, de la aprobacin
del Gobernador general. Le corresponde igualmente
el voto de los presupuestos generals en la Isla en su
carcter de locales. A este respect se dice en la
circular de 2 de Agosto lo siguiente:
de mistificaciones; condenamos el empirismo, que
remedia el dia sin salvar el porvenir; pedimos la ex-
tincin de los monopolios v de los privilegios, y sos-
tenemos que entire las facultades de la Diputacion in-
sular figure la de votar libremente los presupuestos
generates de la Isla y acordar todo lo referente al r-
gimen arancelario y al sistema de tributacin inte-
rior, ya que el voto del impuesto es el origen y base
del sistema representativo. Esto ha de entenderse
sin perjuicio de la parte con que las provincias cuba-
nas hayan de contribuir proporcionalmente con las
dems levantar las cargas nacionales, no debiendo
incluirse en los presupuestos de la Isla los gastos p-
blicos, que con relacin dichas cargas vienen figu-
rando en ellos, y que por su naturaleza y objeto, co-
rresponden los del Estado, cuyo voto es prerogati-
va de las Crtes, como lo es tambien la facultad de
ratificar los tratados de comercio y navegacin. Las
relaciones comerciales entire la Metrpoli y la Colo-
nia se fundarn, por parte de esta, en la base del li-
bre-cambio.
Hoy votan las Crtes los presupuestos de la gran-
de Antilla, con grave y manifiesta infraccin de los
buenos principios en rden al sistema representati-
vo. De ms de 40o Diputados se compone el Congre-
so; slo 24 son elegidos por esta Isla. A 300 sube el
nmero total de Senadores; nicamente 16 nos co-
rresponden. Por ser tan exigua la cifra de los repre-
sentantes de Cuba en los Cuerpos Colegisladores con
relacin los representantes de la Pennsula, re;ulta
que son stos quienes votan nuestros presupuestos,
pues suya es siempre la mayora; y, sin embargo, no
son los contribuyentes de la Pennsula los llamados
por la ley levantar las cargas que en esos presu-
puestos se imponen, sino los de esta Isla exclusiva-
mente. Por manera que el tributo que aqu se paga
no es libremente consentido por la colonia, sino im-
puesto por la Metrpoli. En esto se v ms el esp-
ritu de dominacin que el de justicia. El voto del
impuesto local por la Diputacin insular, tras de ser
una consecuencia lgica del sistema representative
y una aplicacin de los beneficios que consigo trae,
punto es que puede ser resuelto con arreglo la le-
tra de la Constitucin, pues que, segun su art. 3.0,
no slo es lcito las Crtes votar los impuestos sino
tambien las Corporaciones legalmente autorizadas
para establecerlos.
El Consejo de gobierno administra directamente
los intereses comunes las seis provincias cubanas,
bajo la autoridad del Gobernador general, siendo
responsible no slo ante ste sino igualmente ante
la Diputacin insular. As el pas alcanza slidas ga-
rantas para su buena y acertada administracin in-
terior, dejndose salvo las prerogativas que al Go-
bernador general correspondent corno representante
y delegado del Gobierno Supremo de la Metrpoli.


I
I


Tales son los elements propios del sistema de go-
bierno y administracin que para esta Isla viene pi-
diendo el Partido liberal. Sus ventajas son palmarias.
Satisface cumplidamente necesidades que nadie pue-
de desconocer sin cerrar los ojos la evidencia; d
forma la descentralizacin administrative y econ-
mica, encomendando instituciones especiales el r-
gimen y direccin de los intereses comunes las seis
provincias cubanas; permit que el pas tenga inter-
vencin direct y eficaz en lo que sus asuntos con-
cierne, y ofrece condiciones de rden, de acierto y de
responsabilidad efectiva.
Aspiracin constant del Partido Liberal es el r-
gimen autonmico para esta Isla. En el Manifiesto
al pas que precede nuestro program, se leen ya
estas palabras: Respecto las llamadas leyes espe-
>.ciales, hemos creido que debamos dar esa expre-
asin el sentido que tuvo en la mente de los legis-
>ladores, tanto en las Crtes Constituyentes de i836
y 1845, como en todas las posteriores, que no fu6
nunca el de restriccin ni privacin de derechos,
casino simplemente de adaptacin de las leyes de la
Pennsula las condiciones locales de las Antillas.
sInterpretadas de esta manera, podemos esperar que
procurndose la mayor possible descentralizacin
.econmica y administrative, las Crtes estudien
:oportunamente la creacin de ui Consejo que ten -
ga su cargo todas las cuestiones de inters gene-
.rql dc la Isla y peculiar suyo, conform' al plan
;que el ilustre general Serrano, prctico conocedor
rde nuestras necesidades, propuso al Gobierno dela a
PNacin en su notable Informe de lo de Mayo de
18567., Contiene nuestro Programa una clusula
que dice textualmente: Cumplimiento del art. 89
>de la Constitucin, entendindose el sistema de
las leyes especiales, que determine, en el sentido
de la mayor descentralizacin possible dentro de.la
,unidad nacional.s Ms tarde, en 22 de Marzo de
1869, el Sr. Saladrigas, vicepresidente de la Junta
Central definitive, constituida en 15 de Febrero an-
terior, pronunciaba, en el banquet celebrado en
Las Tulleras, estas palabras: Deseamos en pri-
pmer trmino una Constitucin que sirva de base
anuestro sistema de Gobierno y que fiance slida-
amente nuestros derechos y nuestras libertades pa-
sra que no dependan, como sucede hoy, de la volun-
tad del gobernante, y tengan su verdadera garantfa
sen una ley votada en las Crtes de.la Nacin con
ala asistencia de nuestros representantes legitimos.)
En 2 de Agosto de 1879 se expidi la circular
arriba indicada, y cuyos trminos son claros y ex-,
plicitos en apoyo de la autonoma colonial, que ya,.
se haba referido la circular del dia iO de Jitio.,
Pedimos (dcese en ella) el gobierno del pas por et
pas, el planteamiento del regimen autonmico, co-
mo nica solucin prctica y salvadora por estimar
que es el s6lo rgimen compatible con las condicio-
nes especiales de la Isla de Cuba y con las peculiares
necesidades intereses de la misma. De consiguien-
te, hemos de abogar franca y resueltamente por que
se conceda la Grande Antilla una Constitucin
propia en que se consagre y organic con respect
su gobierno el principio de responsabilidad; y por lo
que sus intereses generals hace, el principio de
representacin local, fin de que en esta Islaqueden
resueltos definitivamente y con el concurso legal de
sus habitantes todos los asuntos relacionados con
los intereses que son comunes las seis provincias
cubanas. Sin un Gobierno responsible, sin una Di-
putacion insular, en que los mandatarios del pafs
discutan y acuerden lo que al bien general de Cuba
imported, continuaremos sufriendo todos los males
que forzosamente nacen de una centralizacin opre-
siva.
En la reunin pblica celebrada para conmemo-
rar el primer aniversario de la constitucion del Par-
tido, el Sr. President de esta Junta Central se ex-
pres como sigue: La unidad y la libertad: h aqu,
repito, las dos bases capitals del Partido Liberal de
Cuba. Unidad national y libertad; es decir, libertad
entera, no libertad como vana abstraccin conjun-












REVISTA DE LAS ANTILLAS


to d' reforms incompletas y forzo.samente intiles
por no ajustarse las.condiciones de nuestra socie-
dad y las urgentes necesidades que experiment;
sino libertad prctica, real y positive, que consiste
en la plenitud de nuestros derechos de hombres y
de ciudadanos, y en el gobierno del pas por el pas,
sea, el regimen autonmico.
En la que tuvo lugar en 9 de Agosto de 188o para
conmemorar el segundo aniversario, el Secretario
de esta Directiva dijo lo que continuacion se copia:
y ratificamos en toda su pureza, en todo su alcance,
los principios salvadores consignados en la circular
del 2 de Agosto del pasado ao...
Es la autonoma base cardinal de nuestra comu-
nin political, condicin esencial en que estriba su
existencia. D sentido imprime carcter al Partido
Liberal; es prenda de simpata y confianza; es nues-
tro lazo de unin; es el criterio supremo que obe-
Sdeccn las soluciones que proponemos y sustentamos.
Prescindir de la autonoma sera quebrantar los sa-
grados compromises que hemos contraido hcia el
pas y pronunciar, por ende, nuestra sentencia de
muerte como partido poltico, porque no merecen
vivir los partidos que r.sgan sus programs y piso-
tean la f jurada. Ei artculo Nuestra Doctrina es
una lucida exposicin y firme defense del rgimen
autonmico que aspira el Partido Liberal, de
acuerdo con los precedentes citados. Por ltimo, la
Junta Magna celebreda en I. de Abril de este so,
ratific deliberada y solemnemente las declaraciones
-de esta Junta Central, expresando al propio tiempo
que el Part.do Liberal est irrevocablemente consa-
grado al i gimen autonmico.
. No es la doctrine autonmica aspiracin exclusive
del Partido Liberal. Este, al defenderla, custodia un
dep6sito sagrado que en el andar de los tiempos ha
-venido legtimemerte sus manos; al sustentarla,
xespeta una tradition veneranda, no s61o por lo anti-
gua sino tambien por lo noble y patritica, al pro-
pagarla, liga su historic la de los generosos esfuer-
zos hechos aqu para alcanzar un rgimen de justiLia
y expansion, dando de esa suerte unidad y con-
gruencia al movimiento liberal en Cuba.
Autonmico fu el'rgimen que en 1811i id una
institucin benemrita, 1 Real Consulado de la Ha-
bana-; igual criterio obedecieron D. Flix Varela
y D. Toms Gener al proponer las Crtes en 1822
-un proyecto de organizacin provincial para esta
Isla. La. Junto de Fomenio solicit en 1836 reforms
en que palpita la idea autonmica. En 840.el ilustre
Saco defendi con talent incomparable el estableci-
miento de una Legislatura Colonial, como lo hizo
tambien en su clebre y luminoso Voto Particular
de 1867. En el mismo ano, los Comisionados refor-
mistas,: reunidos en Madrid, redactaron y presenta-
ron un plan de gobierno y administracin para esta
Isla en que se d forma la autonoma colonial.
Finalmente, el ao de 1869, en plena guerra separa-
tista, fu discutida y aceptada la autonoma colonial
en reuniones celebradas con el beneplcito y hasta
por iniciativa del Gobierno, que advertido por el
peligro y en. moments de lucidez, comprendi que
era, como es, la autonoma una solucin de paz y
de rden, de justa reparacin y visible conveniencia,
no ya slo para la colonia, sino tambien para la Me-
tr6poli. As lo anunci y proclam el General don
Domingo Dulce al decir en un document official:
,tracin y de gobierno por el criterio liberal, y se-
g gir:por este camino hasta el desarrollo complete
Sde la libertad en sus ms necesarias manifestacio-
ines, hasta que sefije en un cimiento slido el go-
bbierno del pas por el pas. Todo ello muestra que
el regimen .utonmico responded en Cuba una ne-
cesidad hondamente sentida, y no principios de
escuela ni mviles nacidos de la pasin poltica.
Y no puede ser de otra suerte. Cuba es una colo-
nia, en el buen sentido de la palabra; esto es, una
sociedad que ocupa un territorio situado larga dis-
tancia del pueblo quien debi el sr. La posicin
geogrfica es un hecho natural que determine en lo
econmico y poltico-condiciones especiales de vida,
dando orien un rden peculiar de relaciones. De
'ah, necesidades intereses propios, que reclaman,
las unas, satisfaccin cierta y just, y los otros, pro-
teccin eficaz y libertad para su desarrollo. Las ins-
tituciones han de corresponder estos fines prcti-
cos; si los contraran, como acontece hoy en Cuba,
menguan las fuerzas vivas de la colonia, nace el des-
contento y se extiende la miseria. La Colonia debe
tener en sus manos la administracin de sus propios
asuntos. Poderoso es el impulso que la consecucin
de ese fin mueve las Colonias, tanto ms poderoso,
cuanto que nace de la naturaleza de las cosas; im-
pulso que con frecuencia se obedece sin darse
cuenta de ello; ms an, condenndolo. Centralizar
en el poder pblico la administracin de la Colonia


iie-i----ii~-3--i


es proponerse un-objeto sin disponer de medios efi-
caces; la administracin ha de ser mala, ha de care-
cerporfuerza de aciert6 y oportunidad. El Sr..Minis-
tro de Ultramar ha reconocido en el Parlamento lo
que se acaba de afirmar. En su discurso pronuncia-
do el 29 de Octubre ltimo en el Congreso de los
Diputados, se encuentran estas palabras: Seores
Diputados: Yo declaro con sinceridadque desde aqu
se puede gobernar Cuba; pero que es muy dificil
administrarla desde aqu. El Sr. Ministro abog por
la descentralizacin administrative; mas no se cuid
de indicar siquiera los principios que habian de pre-
sidir su realizacin. Descentralizar en favor, no
del pas, sin de las autoridades que lo gobiernan,
no sera ciertamente descentralizar con criterio libe-
ral, no sera conceder lo Colonia la administracin
de sus intereses. Para que la descentralizacin ad-
ministrativa sea una verdad, es necesario que el go-
bierno y direccin de los asuntoslocales residan en
corporaciones de origen electivo, como la Diputacin
insular que el Partido Liberal pide.
La isla de Cuba es un grupo natural de seis pro-
vincies. En el rden poltico, administrative y eco-
nmico, su unidad aparece clara y distinta. Existen
autoridades y corporaciones insulares, como son el
Gobernador general, el Director general de Hacien-
da, el Consejo de Administracin, las Juntas supe-
riores de Instruccin pblica, Sanidad, Beneficen-
cia. Cuba tiene su presupuesto, su deuda, su Tesoro.
La personalidad de Cuha, formada por la mano de la
Naturaleza, se encuentra reconocida por las leyes;
falta su consagracin por medio de la libertad y una
recta aplicacin del sistema representative. La Dipu-
tacin insular satisface esa necesidad de justicia. Hay
en Cuba cuatro classes de intereses que exigen aten-
cin y respeto: los intereses nacionales, los intereses
coloniales, los interest s provinciales y los intereses
municipals. Los coloniales, sean los locales comu-
nes las seis provincias cubanas, carecen de repre-
sentacin; los rigen y administran el Ministro de Ul-
tramar y su delegado aqu, el Gobernador general.
El pas no tiene, pues, ni voz ni voto.
Las Colonias que no poseen la autonoma, la pi-
den. El movimiento de la opinion es irresistible.
Grandes ejemplos lo favorece, ysecundando las ideas
de libertad y justicia que caracterizan la poca con-
tempornea. Fu Inglaterra la primera en entrar re-
sueltamente por el camino de la reform; fu la pri-
mera en enmendar los yerros de la antigua poltica
colonial y en mostrarse dcil las several lecciones
de la experiencia. El estado prspero y floreciente
de su vastsimo imperio colonial es prueba viva del
alto sentido poliiico y de la prevision incomparable
de la Metrpoli britnica. Francia ha seguido el
ejemplo. Los Consejos generals de las Colonias
francesas son de origen electivo. Tienen interven-
cin direct y eficaz en la administracin local. Vo-
tan todos los impuestos necesarios para los gastos de
la Colonia, as como tambien las tarifas de Aduanas
sobre los products extranjeros.
En Argel el gobierno civil ha sustituido al military,
existiendo un poderoso partido autonomista. En un
sentido tambien lescentralizador se inspira la pol-
tica colonial de Dinamarca, Portugal y Holanda. Y
es que ya pasaroi los tiempos en que se estimaban
las colonies como centros de explotacin y fuentes
de riquezas para las Metrpolis. Una colonia en los
tiempos modernos no es un mercado, ni una facto-
ra, ni una mina, ni una presa para la burocracia,
sino una sociedad llamada realizar en toda su ple-
nitud el ideal human. En su seno deben tener cam-
po abierto todos los intereses legtimos. as los ma-
teriales como los intelectuales y morales. Reducir la
sociedad colonial una de las faces de la vida, es
desconocer la integridad de las aspiraciones huma-
nas y su estrecha solidaridad. Conforme los princi-
pios que hoy privan, la misin de las Metrpolis no
deben cifrarse de modo alguno en oprimir las colo-
nias ni en explotarlas; ntes bien, cifrase en educar-
las y dirigirlas con prudencia y generosidad para que,
puestas en aptitud de utilizar y desenvolver sus fuer.
zas naturales y sus distintas facultades, alcancen con
plena conciencia la posesin de su bienestar y felici-
dad, y contribuyan con su riqueza, poder y adelan-
tos al verdadero y legtimo engrandecimiento de la
patria comun. La fuerza no ha de ser ya vnculo de
unin entire la Metrpoli y las colonies, el vnculo
que ha de unirlas ha de ser moral y poltico. Una
emarga y cruenta experiencia ha demostrado que la
fuerza por s misma nada vale como medio de go-
bierno y dominacin, cuando no se afianza en la jus-
ticia y en los intereses legitimos de los pueblos.
An no se ha cumplido el proyecto constitutional
en cuya virtud las provincias de Ultramar han de
gobernarse con leyes especiales, precepto que viene
repitindose desde 1837. Es de esperar que se cum-
pla, siquiera sea por razon del tiempo trascurrido, y
el Partido Liberal pide que se haga en el sentido de la


mayor descentralizacin possible dentro'de la unidad
national, de acuerdo con las necesidades-del pas, en
armona con sus vitales intereses y de conformidad
con los principios de justicia y libertad que el derecho
modern y la experiencia histrica prescriben de
consuno, para que de esa suerte se ponga trmino
en Cuba la poltica recelosa y autoritaria que en
ella impera, con dao de su bienestar y prosperidad,
y en detrimento de la paz moral que debe reinar en-
tre los ciudadanos de una misma Nacin.
Base y supuesto de la Autonoma Colonial es la
plena posesin de los derechos politicos y civiles en
que es preciso reintegrar al pueblo cubano, someti-
do todava las veleidades del poder personal y los
rigores del rgimen military. Respetada la personali-
dad del ciudadano, alcanzar tambien respeto la
personalidad del pas, obteniendo una y otra slidas
garantas. Vivo empeo ha puesto siempre el Partido
Liberal en pedir que sean en Cuba una verdad las
franquicias constitucionales. El dia en que lo fueren,
la autonoma colonial vendr; cual traida por la ma-
no, as como el ciudadano ingls la reclama y esta-
blece en las colonies como derivado natural y lgico
de los derechos que forman parte integrante de su
propio sr.
En las consideraciones que quedan apuntadas se
fund esta Junta Central para expedir la Circular
del dia 2 de Agosto de 1879 y acordar la publicacin
del artculo Nuestra Doctrina, en lo que respect al
rgimen autonmico, principio que es mandato in-
declinable y regla supreme de accin y vida para el
Partido Liberal de la Isla de Cuba.
Y lo comunico Vd. en cumplimiento de lo acor-
dado.
Habana, 21 de Junio de 1882.-El Secretario, An-
tonie Govin.

LA JUSTICIA EN CUBA

Se recordar que, con motivo de haber unos
agents de policia hecho fuego, en Cuba, sobre
unos criminals que, segun se dijo, intentaban
fugarse, discurri la prensa de aquella Isla acer-
ca de los medios de que all se disponen para po-
ner salvo la seguridad social.
Dimos cuenta, su debido tiempo, de n articu-
lo de El Triunfo, que calificamos de excelente.
En l se probaba que la policia es mala en Cuba,
y que es mala, no porque se carezca'de recursos
pecuniarios para dotarla bien-pues est dotada
con esplendidez-y si porque su organizacin es
incomplete.
El Triunfo ha publicado, posteriormente, otros
trabajos relatives los dichos medios de seguri-
dad social. Estudiando la administration de justi-
cia, se ha ocupado.de la organizacin judicial y
del procedimiento.
El Triunfo lamenta, en primer trmino, que
unos mismos tribunales conocen de los asuntos
civiles y de los asuntos criminals; no tratamos-
dice-de la organizacin judicial sino desde el
punto de vista concrete de la justicia para la re-
presin de los delitos; y no ser oportuno que nos
extendamos enumerando las circunstancias que
deben reunir los jueces, las condiciones de esta-
bilidad y garantas de adelanto en el ejercicio de
la magistratura ni otras cuestiones, no por intere-
santes mnos estemporneas ahora. As, dentro
de los limits que nos hemos trazado, el primer
obstculo que debemos sealar para la buena ad-
ministracin de la justicia consists en que unos.
mismos tribunales conocen de los asuntos civiles
y de los criminals; mintras no se realice la se-
paracin entire estos dos rdenes de funciones ju-
diciales, de suerte que unos decidan en las con-
tiendas civiles y otros tengan por especial cargo
juzgar los delincuentes, no puede haber justicia
expeditiva; su march tiene que ser lenta y em-
barazosa; lo que se agrega, por lo que Cuba
se refiere, que la esfera de accin de cada juz-
gado es demasiado mplio, de suerte que por ms
laborioso que sea un juez no puede tender to-
dos los asuntos que caen bajo su conocimiento,
un suponiendo que no pesara sobre sus hombros
la carga extraordinaria de los negocios crimi-
nales.
Agrega El Triunfo que es fcil de comprender
que donde reina tan lamentable confusion entire
dos rdenes de procedimiento tan diverso por su
naturaleza, no se haya tampoco llegado la divi-
sin primordial de los tribunales por razn de los












REVISTA DE LAS ANTILLAS 87


delitos, que es elemental en la material; esto es,
de tribunales de polica correccionales para los
delitos que no requieren una sancin muy several,
y tribunales superiores del crime para los que
revisten mayor gravedad.
Sjgue diciendo El Triunfo que los Juzgados
servidos por un solo Juez es otro de los ms gra-
ves defects de la administracin de justicia. Por
regla general, los tribunales deben ser colegia-
dos, no slo porque hay ms garantas de acierto
cuando son ms las personas de acierto que con-
tribuyen former el criterio de lo just y de lo
injusto, sino que la justicia debe precaverse con-
tra la. corruptibilidad de sus agents, que es mas
fcil todas luces cuando los medios de corrup-
cin se emplean sobre una persona que sobre va-
rias. Adems de estas razones ms principles
para que los tribunales sean colegiados, hay otras
que, aunque secundarias, son evidentes; obrando
varias personas la vez han de obrar de concier-
to, por lo que la actividad que despleguen en el
desempeo de su cometido no depender de las
circunstancias personales de cada una, sino del
plan combinado de conduct que se tracen para
llevarlo cabo, estando cada uno expuesto las
miradas de todos, todos se esforzarn en el cum-
plimiento de sus deberes.
En el sistema actual se procura evitar los ma-
les de los jueces nicos, sometiendo sus decisio-
nes la consult de las Audiencias y multiplican-
do las instancias; pero no son stos por si mis-
mos graves defects? Las instancias no deben ser
ms que las absolutamente indispensables para
que haya garantas de acierto en la administra-
cin de justicia. De otro modo se dificulta su
tnarcha, con detrimento de uno de sus fines ms
importantes, y es, que sea pronta; sin contar con
que las funciones de los jueces inferiores quedan
reducidas preparar los asuntos sobre que han
de decidir los tribunales superiors.
Esto se relaciona con un punto sobremanera
important. En Cuba. no tienen los tribunales
quien les prepare los negocios en que han de
entender. La reform que se introdujo en este
punto cuando se crearon los jueces de instruc-
cin fu, por razn de economa, convertida en
letra muerta. De aqu result que el servicio im-
portante de instruir las primeras diligencias para
la averiguacin de los delitos, est encomendado
la-polica gubeinativa, que no .tiene condicio-
nes suficientes de capacidad para entender en es-
tos asuntos, aparte de que no ofrece otras garan
tas no mnos esenciales. Y all, donde se gastan
pesos fuertes 2,41 por lo bajo por habitante para
policia, se carece tambien, por razn de econo-
ma, de una polica judicial; de suerte, que para
estos dos importantes objetos tienen los tribunales
que valerse de un cuerpo de funcionarios que no
est ligado con ellos por ninguna relacin de de-
pendencia.
Vamos. ahora al procedimiento. Con razn de-
plora El Triunfo que los jueces sean los mismos
para toda clase de delitos, lo mismo que el pro-
cedimiento. El autor de un hurto y el autor de
un parricidio son, pues, enjuiciados del mismo
modo, se encuentran, con pocas diferencias, su-
jetos los mismos trmites judiciales. Ni el reo
ni la Administracin de justicia ganan con esta
confusion; la Administracin de justicia porque
tiene que entender por tiempo indefinido de asun-
tos que no ofrecen dificultad ni importancia; pe-
ro que requieren consultas y revisiones, lo que
produce forzosamente la acumulacin de los ne-
gocios; y el reo porque sufre prisiones innecesa-
rias mintras se llega la terminacin del proce-
so. Un acusado puede al fin resultar inocente, y
haber estado, sin embargo, pudrindose en una
crcel por espacio de largos aos. El procedi-
miento es, pues, cuando mnos, arbitrario.
Pero, adems, es inicuo. Sabido es, que por
efecto de ser unos mismos los tribunales civi-
les y los criminals, y de no estar separados, por
razn de los delitos, recae sobre los jueces un
cmulo de trabajo que es impossible que pueda
vencer. De aqu que tengan que delegar en sus
subalternos para que reunan las pruebas, re-
ciban las declaraciones y examine los testigos.


Con semejante sistema es impossible contener
el abuso; el subalterno se encuentra investido de
las facultades del Juez, sin el corrective de su
responsabilidad, y obra en consecuencia. No s-
lo se encuentra en situacin de manejar las prue-
bas su antojo, sino que puede espantar cuan-
do mnos cansar los testigos tratndoles con as-
pereza y desabrimiento. Cmo extraar despus
que no haya quien quiera auxiliar la justicia
en la averiguacin de los delitos? El que v de-
clarar sabe que estar discrecin de un official
de causa para que le pregunte y repregunte, lo
veje con demoras y viajes, etc.
Hay ms, que tambien es malo. Los cargos del
acusador constant en piezas escritas despojados
del calor que les presta la palabra hablada; los
descargos del reo carecen de animacin, sus dis-
culpas no tienen realce, no se puede apreciar la
intencin de sus palabras ni el acento la emo-
cin con que las haya pronunciado; las deposi-
ciones de los testigos cansan la atencin; las de-
fensas... pero, qu hablar de las defenses?
Hay una dificultad literaria insuperable para
hacer una defense escrita que logre interesar
jueces encanecidos en el despacho de los nego-
cios judiciales. En el procedimiento escrito, todo
lo que no es puramente tcnico est de ms, no
hay atmfera de simpatas que en circunstancias
dadas pueda rodear al reo quien la sociedad
disculpe; no hay la garanta de que el juez oiga la
defense en todos sus pormenores. Y. mnos mal
mintras se trata del juez que ha conocido del
delito en primera instancia; que al fin, en raras
ocasiones, puede haber cambiado algunas pala-
bras con el reo. Pero la sentencia es elevada al
Tribunal Superion para ser revisada, y all los
nuevos jueces no conocen al acusado, los testi-
gos ni a ninguno de los interesados en el desen-
lace; con semejante procedimiento el Juez re-
nuncia un gran nmero de indicios impresio-
nes que pudieran much ayudarle.
La circunstancia de no ser pblico el procedi-
miento produce consecuencias siempre desfavo-
rables para el reo. La publicidad es el gran co-
rrectivo contra la falta de celo y diligencia. Una
cosa es que el acusado reclame sus fueros ante
un pblico numeroso que lo escucha, que se que-
je all de las vejaciones que se le impongan, y
otra que para hacerse oir tenga que luchar con
las dificultades insuperables que ahora lo rodean.
La justicia en el procedimiento pblico tiene que
ser recta; ahora puede ser descuidada y compla-
ciente.
Esta exposicin, perfectamente hecha por El
Triunfo, debe ser tenida muy en cuenta por el
Sr. Len y Castillo, Ministro de Ultramar.
Hoy que se trata de introducir benficas refor-
mas en los Tribunales de la Pennsula, est el
seor Ministro en el caso de hacerlas extensivas
las Colonias.

LA PROPOSICION CAMPO

En El Triunfo, de la Habana, leemos la carta
que D. Anastasio de Orozco ha dirigido al dicho
peridico y la peticin que ha hecho la Socie-
dad de Amigos del Pas, de aquella ciudad, acer-
ca de la ya bien conocida proposicin del seor
Marqus de Campo.
Vase la carta:
Sr. Director de El Triunfo:
Mi distinguido y respectable amigo: Un eminente
publicista deca que ningun pueblo tena otra forma
de Gobierno, leyes instituciones que aquellas que
merecia. Este concept, que como todos, puede ser
objeto de honrossimas excepciones, envuelve una
idea eminentemente prctica y siempre justificada:
la victoria de las convicciones, arrrigadas en nimos
firmes y bien posesionados de la justicia de su causa,
contra toda oposicin sustentada por reprobados
principios. La lucha de la libertad contra los mono-
polios y losprivilegios siempre odiosos, y la constan-
te victoria de la primera, es uno de los ejemplos que
demuestran con ms frecuencia la verdad del ms
mnor tardo, pero siempre seguro triunfo, de los
buenos principios.
Hoy se present un valiente adalid romper un
monopolio, el que viene ejerciendo la empresa de


Lopez y Compaa, y este eminente patricio no en-
cuentra otra acogida que la de la aceptacin del
proyecto, con verdadera fruicin, por la utilidad que
mercantil y econmicamente presta el proyecto. El
pas, y especialmente los qne venimos luchando
contra la existencia de los monopolios, debemos al-
go ms al Excmo. Sr. Marqus de Campo. Porque
el mrito adquirido por ste como benefactor de!
pas, no depend de que el Gobierno apruebe no
el proyecto presentado, basta con el propsito de
realizarlo.
La tibieza del pas casi demuestra que somos dig-
nos de monopolio. En otro pueblo ya su Ayunta-
miento, su Diputacion, etc., etc., hubieran hecho
las manifestaciones oportunas. En donde los libera-
les no tengamos la iniciativa, no somos responsables;
pero debemos dar el ejemplo proponiendo, por me-
dio de nuestro rgano official, los medios ms opor-
tunos para rendir tributo al mrito conquistado por
el Marqus de Campo.
Su nombramiento como scio de honor en la So-
ciedad Econmica de Amigos del Pas; la colocacin
de su retrato en el saln de sesiones de la misma, y
en el de la Diputacin Provincial; ser declarado hijo
adoptivo de Cuba por el Ayuntamiento de esta ca-
pital; hasta colocar su esttua en donde comienzan
nuestros muelles de descarga como la protest ms
eficaz contra los monopolios martimos y la mejor
prueba de que no faltan nunca corazones y nimos
esforzados que los venzan: de todos es digna la con-
ducta del Excmo. Sr. Marqus de Campo: su no-
bleza y generosidad toda recompensa es pequea; y
como estmulo fin de que tenga imitadores, todo
premio es insignificant. .
Esta idea, que redactada por mi pobre pluma, no
significa nada ms que un llamamiento los senti-
mientos liberals del pas, acogida por usted, ser el
triunfo merecido al premio que debe otorgarse los
que se hacen acreedores al dictamen de benemritos
patricios.
Queda de usted afectsimo amigo y atento segu-
ro servidor Q. B. S. M.-Anastasio de Oroyco.-
Sic Junio de 1882.
Es copia.
El oficio, en el cual el Sr. Orozco pide que el
Sr. Marqus de Campo sea nombrado miembro
honorario de la Sociedad de Amigos del Pas, di-
ce as:
La magnitude de ciertas acciones no necesitan ni
son susceptibles de mayor encomio que su sola
enunciacin.
La Exposicin las Crtes hecha por el excelen-
tsimo Sr. Marqus de Campo, que economiza
nuestro pobrsimo y explotado Tesoro la respectable
suma de pesos fuertes 822,oo000 oro anualmente. dan-
do al propio tiempo mayor ensanche nuestras co-
municaciones martimas, ya se consider dicha ac-
cin econmicamente, y se estudien y mediten las
consecuencias en otro rden de idea ms elevado, el
del primer paso en la destruccin de los monopolies
perjudiciales al pas, de todos modos se evidencia,
que la sola enunciacin del proyecto merece y hace
acreedor dignamente al Excmo. Sr. Marqus de
Campo al dictmen de gran benefactor del pas.
Esta Sociedad de Amigos del Pas, debe ser la pri-
mera en rendir just tributo al eminente patricio
que ha sabido conquistar un lugar preferentsimo
entire los que han coadyuvado y coadyuvern al en-
grandecimiento y prosperidad del pas.
Por ello, el que esto escribe,.cree debe proponerse
al Excmo. Sr. Marqus de Campo como miembro
honorario de esta Sociedad, y que se coloque su
retrato en el saln de sesiones de la misma. Acor-
dndose en la propia sesin redactar una Exposi-
cin las Crtes en apoyo de la utilidad y necesidad
de la aprobacin del proyecto del Excmo. Sr. Mar-
qus de Campo.
Dios guard V. S. muchos. Habana, i ide Ju-
nio de 1882.
ANASTASIO OROZCO.
Sr. President de la Sociedad Econmica de Ami-
gos del Pas.

PRENDERGAST Y LOREN
lOd! Habla el Diario de la Marina:
Se hallan tan destituidos de fundamento los ru-
mores que han circulado en estos ltimos dias, y de
que se han hecho eco algunos colegas, respect de
la dimisin de nuestro Gobernador general, que no
hemos creido necesario desmentirlos. Sin embargo,
como no faltan quienes abriguen dudas sobre el
particular y nos pregunten si hay algo de cierto en
dichos rumors, debemos manifestar terminante-
mente que carecen de exactitud.
Qu metidito en Palacio est el decano!












88 XWYII!KW DEZ ZLPS ANTILLAS


Sigue diciendo el Diario de la Marina:
tEs'ms; son del todo inverosmiles si se consider
la causa que se atribuye la supuesta dimisin de
nuestra primera Autoridal, cual es la suma de atri-
buciones extraordinarias que se indica haber traido
el nuevo Director de Hacienda. Semejante suposi-
cin es tan equivocada como absurda.
Oh! iPero muy absurdal
All v ms prosa del decano:
El alto funcionario quien ha confiado el Gobier-
no Supremo la gestin de nuestra Hacienda, no dis-
fruta de otras atribuciones que las propias de su
important encargo; y ljos de haber la menor som-
bra de incompatibilidad entire las que son anejas al
ejercicio de sus funciones, y las que resident en el
Gobernador general, existe, segun tenemos enten-
dido, entire mbas autoridades la ms complete ar-
mona y la buena inteligencia que son indispen-
sables para la mejor gestin de los intereses p-
blicos.
Bien redondeado! Viva la msica!
Ahora, la bomba final:
Prendergast, ha ofrecido al Sr. Loren, su incondi-
cional apoyo cuantas medidas juzgue oportunas
para ordenar y moralizar la Administracion econ-
mica en esta Isla. La verdad en su lugar.
Otro viva la msIca!
Porque esto si que es musica, ciudadanos....!

EL CORONEL MORALEDA

Esto leemos en La Unin, de Gines:
tura de polica de la provincia, y en nuestro juicio,
si sus actos entnces no fueron objeto de censura,
tampoco, en verdad, lo fueron de encomio.
El cumplimiento del deber por parte de los fun-
cionarios pagados por el Estado, no es, ni ha sido
nunca cosa rara ni nueva. Para que cumplan se les
distingue y se les paga.
El inciensp y la gloria se debe quien realize
actos excepcionales superiors al esfuerzo de os
dems.
El Sr. Moraleda no realize ni pareci intentar si-
quiera nada de esto.
En su tienpo 1l Ha bana lo present lpe ,ca;aat,-
rs desuna ciud4 de gaac.oFets y regenerad, .sipp
se manifest con sus sintomas habituales, ~gn aque-,
llqs que la moralidad condena y que desgraciada-
mente predominan en los centros populosos.
Por todo es nos lamdo la atencin leer en
algun perigidio l.s inmerecidas al Sr. Moraleda,.y
sobre ser immerec as intencionfles.
~Al Csar lop que es del Csar.
Con que en tiempo del Sr. Coronel Moraleda
no:present la Habana los caractres de una ciu-'
dad de anacoretas?
"pues, qu6 pasaba en la Habana?
Lo preguntamos sin intencin.


DESDE NUEVA-YORK

New- York Jclg 2 de i 882.
Sr. Director de La REVYSTA DE LAS ANTILLAS.
La solucin de la guerra que sostienen tres de las
repblicas del Pacfico, viene preocupando honda-
mente los espritus en los Estados Unidos tanto en
la esfera official como en la opinion pblica.
En cuanto la primera, la cancillera de Wa-
shington ha manifestado su juicio reprobatorio con-
tra los propsitos anexionistas formulados por Chile
abiertamente.
La accin official no se ha detenido dentro del l-
mite de una condenacin pindrica, sino que en
servicio de los intereses de los beligerantes y en
re;guardo de los principios democriticos que rijen
esta parte del mundo, ha procurado atraer aquellos
un avenimiento honroso y reparador que evite en
lo sucesivo nuevos conflicts, como los que han en-
sangrentado las costas del Per.
El siguiente proyecto para un arreglo, est en
consideracin en la Cancillera de Estado de Wa-
shington:
i.o Formarse una compaia de capitalistas en
los Estados-Unidos, para trabajar y administrar el
huano y el salitre del Per y Bolivia. El monto del
capital y la organizacin de la compaa, sern
aprobados por los Gobiernos del Per, Bolivia y
SChile.
2.0 Los tres Gobiernos acordarn la compaa


por el trmino de ... aps, el exclusive y ;entero
monopolio de los negocios del huano y del salitre,
en los territories pretendidos y hoy ocupados por
Chile, tanto como de cualquier otro depsito no re-
clamado, y garantizan la tranquila ocupacin de ellos
por la compaa.
3.0 El Gobierno de los Estados-Unidos, garanti-
zar la compaa el goce y tranquila posesin de
las adquisiciones heqhas por el actual tratado.
4. De los prodTctos del huano y del salitre, la
Compaa retendr las sumas indicadas en el con-
trato, y aplicar el resto, en las proporciones conve-
nidas en el tratado que se firmar y cangear entire
el Per, Bolivia y Chile, como sigue:
Primero. Al pago de la indemnizacin de guerra
segun el tratado;
Segundo. A pagar los certificados de nitrato;
Tercero. Al pago de la deuda extranjera del Per;
Cuarto. A los gastgs del Gobierno peruano;
Quinto. A los gastos del Gobierno boliviano;
5." La Compaa podr fijar las agencies en los
diferentes mercados, administrar la renta del huano
y del salitre, y disponer de ambos artculos en los
imites que se establecern despus. Pero todas las
operaciones de la compaa sujetas Memorias
inspeccin peridicas.
6.0 La Compaa contratante tendr facultad de
capitalizar (e forma de emprstito pblico) la in-
demnizacin y los certificados del nitrato; y si lo
consider convenient, los emprstitos de 1870-72,
sern consolidados en uno.
El inters y su pago, cost de comisin, comisio-
nes, etc., sern arregladospor'los tres Gobiernos. Si
se negociare un emprstito, Chile ser pagado, desde
.ugo, del monto, total de la indemnizacin; y en-
tnces renunciar todo derecho sobre los depsi-
tos de huano y salitre del Per y Bolivia, mane-
jados, por la Comapaig. Pero la obligacin de Chile
asegurar la pcpqfig posesin por la compaa dp
dichos depositos, siempre ser subsistente.
Estado financier: Producto annual de huano del
Per, 350,000 toneladas; idem de salitre de id.,
275,00o toneladas; idem de id. de Bolivia, 60,000
toneladas. Costo por toneladas en Epropa, libras es-
terlinas, .4,1t; praci.o de venta, libras esterlinas, iz
por tonelada; costo del sglitrie puesto en Ejropa, li-
bra4,eterli.aq, ; prepi,o de venta, libras esterlinas,
14i4, 6 aep 'na utilidaiu s lbr el huanp "g.e 7 libras
esterlinas, que sobre 35o,p o9 tonelaaas scpindien
librasesterlinas '.625,oo0. Utilida'd sobre 325,oo0 to-
neladas de salitre,libras annual esterlinas, 1.909,000.
Total, libras esterlinas, 4.oS4,500, menos 7 1/2 por
1oo ptilidades la Compaa sobre el product bruto,
libras esterlinas, 4.200,00o y 4.924,000, libras ester-
linas, 684,0o0 entrdp? nota annual de libras esterli-
,nas 3.85o,.66.
Lib,ras esterlinas, 6.ooo ,oo0 indemnizacin de
guerra y el imported de Ios certificados de salitre, li-
:bras esterlinas, 4.0o0,000, hacen un total de libras
esterlinas 19.000,000.
Suponiendolla emission de un emprssito para pa-
gar ambas partidas anteriores con descuento y comi-
siones, libras esterlinas, 54.ooo,ooo, 5 por oo0 de
inters y ; !ppr io, de amoritiz.acin, se necesita
anualmente u.n seryipio de libras esterlinas 660,000,
La entrada annual neta se ha calculado en libras
esterlinas 3.850,166. Deduciendo la partida anterior,
queda la suma lquida de libras esterlinas 3. 90,ooo,
aplicable los emprstitos de 1870-72 y los Go-
biernos del Per y Bolivia.
Se espera al comisionado especial, Mr. Trescott,
de regreso de Chile y Per para ultimar una reso-
lucin.
Se indica un cambio de Gabinete en Washington:
entra en la Cancillera de Estado Mr. R. Conkling;
pasa el present Ministro de Estado ocupar la mi-
sin de Lndres, en relevo de Mr. Lowell, que se
retira la vida privada y las musas.
Para mayor desgracia de los aliados en la cuestin
del Pacfico, el nico representante que aqu tenian
el Ministro de Bolivia, Doctor Ladislao Cabrera, que
algun prestigio tena, lo ha perdido inesperadamente
con haberse de la noche la maana, presentado con
el carcter de un modern Tenorio, con el rapto de
una jven, miss Baux, de Washington, la que se ha
llevado Coney Ysland, donde vive con ella pbli-
camente, despus de causar un gran escndalo de
polica y agresin de la familiar de la seducida jven;
entire esta gente, que tan pobre opinion tienen de
nuestra raza, esto ha sido un golpe terrible para los
intereses de Bolivia, que yacen abandonados al aca-
so, circunstancia de que se apresuran sacar partido
los representantes de Chile.
Por lo que hace al representante del Per, ni pin-
cha ni corta, es una nulidad complete.


Con saa ataea un papel que se imprime,aqu ex
castellano, con nfulas de representente de Espafa,
el legado dejado ltimamente por el Sr. Fernandez
Criado, ascendente pesos fuertes 400,000 para fun-
dar un colegio gratuito en Nueva-York donde se edu-
quen los hijos desvalidos de sus compatriots, cop la
clusula de que se les instruya en el manejo de las
armas.
Advirtase que el testador era ciudadano adoptive
de los Estados-Unidos y dice el papel referido-que
por qu no se funda en Cuba dicho plantel de educa-
cin, y qu viene eso de la instruccin military.
En cuanto lo primero, cmo quieren que el
testador, en vista del extravo que hasufrido el lega-
do de la Sra. Santa Cruz de Oviedo, ascendente
pesos fuertes 170,ooo desde treinta aos h, para
fundar un hospital de Caridad en la Habana, hubie-
se consagrado esa suma la Hacienda? Y en cuanto
lo segundo, estaba en su derecho, ya que lo funda,
en dictar las condiciones para su manejo, como han
hecho Girard, Peabody y otros filntropos ntes que
el aludido Fernandez Criado.


Se corre de pblico que en este consulado gene-
ral se venden certificaciones personas que se diri-
gen Cuba con mercancas para que defrauden el
fisco, haciendo aparecer lo que important como art-
culos de uso particular.
Se cotizan pesos fuertes o.-Vea el Ministerio de
Estado cmo anda eso.
Conviene se haga pblico y notorio que cierto qui-
dam que pasa aqu como representante de Espaa
en lo relative exposiciones, no tiene tal autoriza,
cin. Es un hombre de jigantescas proporciones y su
brutalidad corre pareja con aquellas.
MOSQUETERO.


YVPORES-CORREOS DEL MARQUS DE CAlPO
NUEVA LNEA REGULAR.

4 AAKRICA DEL SUR Y OCANO PACIFICO
SERVICIO .lENSUAL


INAUGURATION
L vYerifip.ar el vapor

ESPAA
CAPITAN, D. JOS MARgA SAN PEDRO
que partir de Burdeos el ID de Setiembre de 1882
para Santander, Corua, Cdiz, Pernambuco, Ba-
ha, Rio-Janeiro, Montevideo, Buenos-Aires, Valpa-
raiso y Callao de Lima.
Admitir carga y pasajeros para dichos puertos y
para todos los dems del Pacfigo hasta Coln.

PARA FLETES Y DEMAS ANTECEDENTES
EN MADRID: Ofiqinas del Excmo. Sr. Marqus de
Campo, Cid, 7.
EN SANTANDER: Oficinas del Excmo. Sr. Marqus
de Campo, Muelle 25.
EN BURDEOS: Charles Koelber.
EN LA CORUNA: Rvena y Closas.
EN CDIZ: Manuel Carmona.
EN PERNAMBUCO: G. Garca.
EN BAHA: Id.
EN RIO-JANEIRO: Id.
EN MONTEVIDEO: Id.
EN BUENOS AIRES: Id.
EN VALPARAIso: Id.
EN CALLAO DE LIMA: Id.
El segundo viaje lo verificar el

SANTO DOMINGO

partiendo de Burdeos el i.o de Octubre con las mis-
mas escalas.


Imprenta de Aurelio J. Alaria, Estrella, 15 y Cueva. 12




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