Title: Revista de las Antillas
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 Material Information
Title: Revista de las Antillas : periódico de intereses económico-político-sociales
Physical Description: v. : ; cm.
Language: Spanish
Publisher: s.n.
Place of Publication: Madrid
Madrid
Publication Date: June 24, 1882
Frequency: 3 veces al mes
normalized irregular
 Subjects
Genre: newspaper   ( marcgt )
Spatial Coverage: Cuba -- Habana
España -- Madrid -- Madrid -- Madrid
 Notes
Dates or Sequential Designation: Año 1, n. 1 (16 mayo 1882)- = T. 1, n. 1-
Dates or Sequential Designation: Cesó en 1884.
General Note: Director, Francisco Cepeda.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00097352
Volume ID: VID00008
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: oclc - 436542631

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REVISTA DE LAS ANTILLAS


m
La nacin espaola es la re-
-unin de todos los espaoles de
4mbos hemisferios.
Constitucin de IS18.-Art. i.'


PERIODIC DE INTERFSES ECONOMICO-POLITICO-SOCIALES
DE LAS ISLAS DE CUBA Y PUERTO-RICO
8e public los das 8, S1 y SS y los slgulentes ai la llegada del correo de Ultramar


Un pueblo no puede ser mi-
tad esclavo, mitad libre. O todo
libre, 6 todo esclavo.
Abraham Lincoln.

Al-ea:' Sw.; REOrAADo s, 74


DIRECTOR: D. FRANCISCO CEPEDA


AO I.-NUM. 8. MADRID, 24 DE JUNIO DE 1882 TOMO I.-NUM. 8.


SUMARIO
Los presupuestos de Cuba en el Congreso.-Puntos y comas.


LOS PRESUPUESTOS DE CUBA EN EL CONGRESS

En la REVISTA del 18 dimos cnenta de los de-
bates sostenidos en el Congreso, sobre los presu-
puestos de Cuba, en las sesiones ce!ebradas los
dias 9, 12, 13, 14 y 15.
Se recordar que, en este ltimo dia, discutie-
.ron el presupuesto de Marina los Sres. Vivar,
Nava y Pava. En la session del dia 16, el Sr. Por-
tuondo, nuestro querido amigo, habl, primera
'ora, de esta suerte:
cin y dirigir una excitacin al Gobierno de S. M.
El partido liberal cubano nianifiesta, como lo hi-
zo al discutirse la seccin de Guerra, que no slo no
escatima ninguna de las cifras que constant en el
presupuesto de Marina, sino qne tiene singular em-
peo en que se vigoricen los elements lefensivos,
tanto por tierra como por mar, as contra cualquier
-agresin que del exterior pudiera ocurrir, como pa-
ra cualquiera alteracin de la paz en el interior.
La defense de las costas se hace por medio de ba-
teras artilladas, construidas la altura dc los ade-
lantos modernos, convenientemente situadas, bien
por medio de los elements de mar de que nuestra
Nacin puede disponer.
' Er-tal-esrdo; q-es-io-que la razn y el amor
la Patria nos est dictando como absolutamente
ecesario? En mi concept es muy sencillo. El seor
iistro de la Guerra manifesto dias pasados acce-
der uestros deseos de nombrar una comisin mi-
,litar que hiciese los studios de una division territo-
rial inteligente y prctica. Pues bien: yo espero que
el Sr. Ministro de Marina no tendr tampoco in-
conveniente en que, de acuerdo con su digno com-
paero el Sr. Ministro de la Guerra, se nombra una
comisin compuesta de individuos de los diferentes
cuerpos que constituyen la Armada y de individuos
de Artillera Ingenieros de tierra, para que ha-
ciendo un studio detenido de las costas, llene ese
vaco que se nota, y realice esa necesidad real y ver-
daderamente sentida.
Nosotros afirmamos una vez ms el carcter de
carga national que tiene el presupuesto de Marina,
como dijimos al discutirse el de Guerra; y afirma-
mos, por ltimo, que con la aplicacin -de nuestras
doctrinas arancelarias podrian realizarse reforms
que, haciendo ms barato el costo de la vida, permi-
tirian reducir los haberes de las classes civiles y mili-
tares. No tengo ms que decir por ahora.
El Sr. Pavia, Ministro de Marina, declare que
tendria en cuenta las indicaciones del seor Por-
tuondo.
Se pas discutir la seccion 7. (Fomento),
que fu impugnada por el jven Villanueva y
Gomez. Resumen del discurso: I.o Hay que
aumentar el sueldo< los Catedrticos de la Uni-
versidad de la Habana. 2.0 No hacen falta los
Institutos de segunda enseanza que se crean en
Puerto-Priipe, Santa Clara y Santiago de Cu-
ba. 30. Tampoco hace falta la comisi6n de agri-
cultura creada para el Sr. Reinoso. Y 4. Con-
viene hacer economas en todos los gastos y em-
plearlas en la inmigracin.
*

El Sr. Apezteguia, el excomulgado, conte* al
Caballeroo Villanueva en la session del dia 17. El
.Sr. Apezteguia dijo algo bueno en su discurso.
Hacindose cargo de la oposicin de su adver-


sario la creacin de los tres Institutos, habl6 de
esta suerte:
Cree el Sr. Villanueva que la creacin de los Ins-
titutos en las provincias de Oriente no es uno de los
medios ms eficaces para llevar all la instruccin.
Yo creo lo contrario que S. S., y me fundo para eso
en las circunstancias y condiciones especiales de esas
provincias.
En la isla de Cuba hay tres provincias occidenta-
les y tres provincias orientales. Las primeras ocu-
pan una tercera parte del territorio, y cuentan con
ms de la mitad de la poblacin de la Isla. Esas pro-
vincias no han sufrido directamente por la guerra;
eri ellas est la Habana, centro commercial de la isla;
tiene una red complete de ferrocarriles; est en ellas
Vuelta Abajo, cuyos tabacos son tan apreciados; la
Habana ha sido el punto donde se han celebrado to-
dos los contratos de servicios con el Estado durante
la guerra; contratos que han dejado grandes benefi-
cios; es decir, que esas provincias occidentales se en-
cuentran en las condiciones de tres provincias ricas
de la Pennsula que necesitaran algun auxilio de
Fomento.
Con esa situacin contrast la de las provincias de
Oriente. Ocupan las dos terceras parties del territo-
rio de la Isla; tienen mnos de la mitad de aquella
poblacin, y han sido el teatro de la guerra. La ri-
queza de Pu.rto-Prncipe est totalmente destruida;
en Santiago de Cuba se han destruido las cuatro
quintas parties de su fortune, y la provincia de San-
ta Clara ha sufrido dos invasiones que han arruina-
do la mayor parte de su riqueza. Durante la guerra
han desaparecido las fincas pequeas y las medianas;
slo han quedado las grandes, aquellas cuyos dueos
tenian recursos suficientes para costear gente arma-
da que las defendiese. En la provincia de Santa Cla-
ra, el punto donde yo nac, Trinidad, era ntes una
poblacin rica, y ahora es una de las ms pobres, y
hay poblaciones que son verdaderas ruinas.
Digo esto para demostrar que en las provincias de
Oriente la enseanza es la primera necesidad, sin
contar con que all tenemos ms de la mitad de la
raza negra todava en patronato, el cual exige esa
misma enseanza.
Tambien merece consignarse lo que manifest
el Sr. Apezteguia acerca de la inmigracion:
El punto que trat el Sr. Villariueva fu el de la
inmigracin, exponiendo consideraciones realmen-
te acertadas, con la mayor parte de las cuales esta-
ria yo desde luego conforme, si S. S. no se hubiera
limitado considerar:uno solo de los aspects de la
question, olvidando otro que es mi parecer impor-
tantsimo; porque lo cierto es que S. S. no consi-
der la inmigracin sino de los brazos que la pro-
duccin de la Isla necesita, olvidando la influencia
que la introduccin de esos brazos puede ejercer en
los elements constitutivos de la poblacin de Cuba
y en el desarrollo de esa misma poblacin. Bajo el
primer aspect, la inmigracin no tiene ms impor-
tancia que la-que pudiera tener la introduccin de
aparatos, instruments mquinas para fomentar
la produccin, que con efecto debe procurarse que
se introduzcan en la mayor cantidad possible, vengan
de donde vinieren; pero cuando se trata de mqui-
nas humans, si puede expresarse as, es indudable
que no es indiferente la procedencia.
Quin puede desconocer, pues, que seria ocasio-
nado inconvenientes el favorecer de una manera
ilimitada la inmigracin de Africa de China, refor-
zando el element negro de la poblacin, quizs ya
demasiado preponderante, ese otro element chi-
no, procedente de esa media civilizacin asitica,
que tiene todos los defects de la nuestra sin ninguna
de sus cualidades? Y en uno en otro caso, creeria
nadie haber resuelto la cuestin de la'inmigracin
destinando grandes sumas fomentarla, si al mismo
tiempo no se adoptaban otras medidas que pudieran
contrapesar sus inconvenientes, como, por ejemplo,
la de desarrollar la instruccin primaria de la isla
en la proporcin de una Eseuela por cada i.ooo in-
migrantes?


As es que si las ideas del Sr. Villanueva, en pun-
to inmigracin, ideas que parecen ser la conse-
cuencia de toda su impugnacin al presupuesto en
todas las secciones, puesto que dice que aplicara
todas las economas que S. S. ha pedido, y que, se-
gun S. S., ascienden tres millones de duros, fa-
vorecer la inmigracin, se hubiesen concretado en
enmiendas, quizs me hubiera tenido S. S. de su
parte, si bien yo siempre hubiera preferido que una
buena parte de esa cantidad se hubiera destinado
obras pblicas, porque el Sr. Villanueva, que repre-
senta una provincia perfectamente dotada de toda
clase de vas de comunicacion, puede muy bien no
sentir tanto esta necesidad como la de la inmigra-
cin; pero los que representamos provincias de vas-
tsimo te-ritoriq, apnas cruzado por un camino,
tenemos que dar necesariamente tanta quiz ms
importancia que la inmigracin las vas de co-
municacin.>
A cada cual, lo suyo. El Sr. Apezteguia defen-
di6 puntos de vista ms favorables la cultural y
al adelanto de Cuba que los defendidos por el
j6ven Villanueva. Adems, en el discurso del se-
uor Apezteguia se nota bastante la disidencia que
existe entire los conservadores de las Villas y los
de la Habana.
En apoyo de lo expresado por el Sr. Apezte-
guia, habl brevemente el Sr. Crespo Quintana,
Diputado por Santiago de Cuba. Otro contra Vi-
llanueva.
El Sr. Batanero, Diputado por Pinar del Rio,
di6 un araazo al orador de la Lonja de Viveres.
Villanueva haba dicho que el Sr. Batanero no
estaba conforme con que se crease un Instituto
en Pinar del Rio, y Batanero lo neg. Vlgate
Dios, Miguelito!
Despus de estas cosas de familiar, que hicie-
ron reir la Cmara costa de la U. C., se le-
vant el Sr. Portuondo exponer el program
del partido autonomista en lo que atae Fo-
mento.
As dijo el orador liberal:
No voy hacer discurso. En primer lugar, feli-
cito mi amigo el Sr. Apeztegua porque se hare-
velado como elocuente orador, y le doy la vez las
gracias ms expresivas, as como al Sr. Dabn y la
comisin entera, por haber aceptado con noble de-
seo y espritu generoso las indicaciones hechas por
m en la comisin relatives al restablecimiento de
los Institutos de segunda enseanza de Santiago de
Cuba, Puerto-Prncipe y Santa Clara.
Yo tom en este asunto, como S. S. recuerda, la
iniciativa, y tuve la fortune de verme apoyado y se-
cundado por S. S. en la Comisin, bien que no del
todo, porque se excluy primeramente el de Puerto-
Prncipe.
Pero, ya lo veis, seores; al fin, aceptada la en-
mienda del Sr. Betancourt, mi amigo, ha quedado
lleno ese vacio.
El criterio libre-cambista del partido liberal cu-
bano, defendiendo la reform arancelaria, nos lleva,
naturalmente, exigir una disminucin. al aplicar
nuertras ideas, en los haberes crecidsimos que hoy
estn establecidos y figuran en presupuesto. Entin-
dase, pues, que en esta seccin aplicaramos la mis-
ma reduccin que en las dems.
Pero en el ramo de Fomento hemos de proponer
aumento considerable para llevar ms all de los l-
mites donde se detiene el Gobierno el adelanto en
las obras y en la instruction pblicas. Y no haciendo
ms que anunciar esos aumentos por ahora, leer lo
que nosotros haramos en esta cuestin y slo para
comenzar el impulso que queremos se de en Cuba
esos dos poderosos agents de cultural, progress y de
bienestar.
Aumentos en Instruccion pblica.-Adems de los
Institutos para todas las provincias y de un auxilio
ms cuantioso y eficaz para las escuelas de instruc-


REDAQalN: PREOIADOBi 74.











46 REVISTA DE LAS ANTILLAS

cion primaria, nosotros queremos y establecera- to que se discute tienen los Decanos 400 pesos de
mos: scuelas Normales para Maestros y Maestras; gratificacin y dos parres enlos derechos acadmicos,
Escuelas de Artes y Oficios; Bibliotecas populares; y los Secretarios una gratificacin de parte y media
Observatorios astronmicos y meteorolgicos; Su- en los citados derechos. Est, pues, S. S. satisfecho
cursales de las Escuelas de Ingenieros civiles, de Ar- en la primer parte de su ruego, y voy la segunda.
quitectura y de todas las carreras cientficas de Es- Ausente el Sr. Ministro de Ultramar, voy satis-
pafa, as como de las militares tambien cientficas; facer S. S., contestando lo que me ha preguntado.
Escuela general de preparacin, y Escuela terico- Desde luego le puedo asegurar que tan pronto el es-
prctica de Agricultura. tado de la Universidad de la Habana lo permit, y
Aumentos en Obras pblicas.-Subvenciones de cuando hayan sido provistas por oposicin las 34 c-
ferro-carriles; reform en los muelles y arreglo de tedras que estn anunciadas y los Profesores estn al
los puertos; dragas para su limpieza; drenajes y sa- frente de la enseanza, entonces procederemos for-
neamientos de pantanxs y marismas; dos lazaretos; mar los escalafones, y una vez ultimados, es cuando
dos penitenciarias, y las crceles de partido necesa- se podrn hacer extensivas Cuba las ventajas que
rias. al Profesorado se concedieron en la Pennsula.
Distan much estos aumentos de satisfacer nues- A seguida se ley otra enmienda iel Sr. Por-
tras aspiraciones del todo; pero por ellos comenza- tuondo, que dice as:
riamos.
rLa reduccin que ntes me refer en los haberes Los Diputados que suscriben tienen la honra de
producira en Fomento una economa de 78.682 pe- proponer al Congreso que se sirva aceptar el aumen-
sos y los aumentos que propongo un mayor gasto to de la cantidad necesaria para restablecer el Insti-
de 884.o0o pesos. tuto de segunda enseanza, en Puerto-Prncipe, en
Con haber hecho estas manifestaciones dejo plan- armona con lo. acordado para las provincias de San-
teada una cuestin que desenvolver al impugnar la tiago de Cuba y Santa Clara.
totalidad. Palacio del Congreso 12 de Junio de i882.-Ber-
Terminada la discusin de la totalidad de la nardo Portuondo.-Jos Ramon deBetancourt.-Ga-
seccin de Fomento, se entr en la discusin por briel Millet.-Manuel Crespo y Quintana.-Calix-
secin de Fomento se enter en iscusin por to Bernal.-Rafal Mara de Labra.-Antonio de
capitulos. Al I. se ley una enmienda del seor Vivar.
Portuondo, redactada en estos trminos: Admitida esta enmienda por la comisin, el
Los Diputados que suscriben tienen la honra de Sr. Betancourt, Diputadp por Puerto-Prncipe,
proponer al Congreso que se sirva acordar el aumen- se levant manifestar lo que sigue:
to de la cantidad necesaria en el art. i.o del captulo Para dar las gracias alSr. Ministry de Ultramar
., seccin stima del presupuesro de gastos de la isla Para dar lasgracias al Sr. Ministro de Ultramar
de Cuba, para concede los Decanos y Secretarios y la Comisin en nombre de la provincia que ten-
de Facultades en la Universidad de la Habana, se- go la honra de representar, y en mi propio nombre,
mejanza de lo que se practice en las de la Pennsula. por haber aceptado la enmienda que en union de
Palacio del Congreso r2 de Junio de 882--Ber- nlmis dignos compaeros present, pidiendo para el
nardo Portuondo. Gabriel Millet. Calixto Ber- Instituto de segunda ensenanza de Puerto-Prncipe
nal.-Rafail Mara de Labra.-Jos Ramon de Be- la propia ayuda y proteccin que se ofrece los
tancourt.-Antonio de Vivar.-ManuelCrespo Quin- mVillaclsmos establecimientos de Santiago d Cuba y
tana Villaclara.
tana. Habeis hecho, seores, mi provincia, no slo
No habiendo admitido esta enmienda la comi- justicia, sin un bien inmenso, por cuanto tiende
sin el Sr. Portuondo la apoy en los trminos que ese acto secularizar, si se me permit decirlo as,
siguen: la instruccin pblica, abrir una nueva senda de
Al presentar esta enmienda no slo hemos querido ilustracin y de progress y franquear la honrossi-
con ella manifestar lo que desea y piensa el partido ma carrera del Profesorado la juventud estudiosa
liberal-cubano, sino cumplir especial recomendacin de mi pas.
de nuestro amigo y correligionario el Senador por la Vino luego la enmienda del Sr. Espinosa de los
Universidad de la Habana Sr. Gell y Rent. Para Monteros. Hla aqu:
apoyarla, me bastar leer un prrafo de un discurso Pedimos al Congreso que se sirva disponer que
de este seor en la alta Cmara, en el que se referia s captulos 5*0, 7. y 9. de la seccion 7., Fomen-
los puntos que abraza la enmienda. Decia los captulos 7.o y de la seccin 7., Fomen-
Slospuntos e suabrazta la emi presup Det e las to, del presupuesto de la Isla de Cuba para 1882
Cuando sei discuti a qu el presupuesto de las 883, se enmienden sealando al personal que ha-
Universidades de la Pennsula, el Sr. Marqus de an cen referencia las mismas categoras y sueldos que
Gregorio. mi respetado y querido amigo, pidi que easigna el aresupuesto vigente, y ue la economy
todas las ventajas que se les diera todas las Univer- lesasigna el resupuesto vigente, y que la economa
sidades de la Pennsula se concediesen toambien l las resultante se aplique al pago de alcances de licencia-
Universidades de la Pennsula e oncediesen tambiipin las. Se dos y fallecidos de aquel ejrcito, que estn en sen-
Universidades de la isla de Cuba y de Filipinas. Se sible descubierto.
ha concedido una gratificacin los Decanos y los Palacio de! Congreso I6 de Junio de 882.-Cr-
Secretarios de las Facultades de las Universidades de posa de o onerous Enriue de s.-
Espaa; y como la Universidad de la isla de Cuba es- los Espinosa de los Monteros.-Enrique de esa.-
Scop Luis Moreno Percz.-Jernimo Anton Ramirez.-
t asimilada completamente lasde Espaa, yo rue- Crlos Rodriguez Batista.-Francisco Fernandez Al-
go al Sr. Ministro de Ultramar que el bien que se les sina.-Enrique de Villarroya.
hace los Decanos y Secretarios de las Fecultades s d
de las Universidades de la Pennsnla se les haga tam- El Sr. Espinosa de los Monteros apoy su en-
bien los decanos y Secretarios de las Facultades de mienda, que fue impugnada por el Sr. Merelles,
la Universidad de la Habana. Esto originaria un pe- de la Comisin. Qued retirada.
queo gasto de 7.5oo pesetas, y creo, por tanto, que El art. 3.0 del capitulo II se modific por la
elSr. Ministro de Ultramar. que es tan bondadoso enmienda del Sr. Armian, admitida por la Comi-
en cuanto se roza con la Universidad de la Habana, sin, y concebida de esta suerte:
me complacer para hacer ver los hijos de Cuba y Se abrirn pblica licitacin en su totalidad, y
los dignos Profesores de aquella Universidad todo no por trozos como hasta la fecha se ha hecho, lasli-
el amor que tiene la madre patria sus provincias neas frreas de Sancti-Spritus, precediendo el estu-
ultramarinas.. dio del trazado en este ltimo trozo ramal; todos
No tengo que aadir ms sino que si el Gobierno debidamente subvencionados por el Estado, en la
y la Comisin hicieran esta concesin quedariamos propia forma que se ha propuesto para el ferrocarril
agradecidos los representantes del partido liberal de central y el trasversal de Puerto-Prncipe Santa
Cuba. Cruz.
Y ya que hablo de este particular, desearia que el Se comenz discutir la section 8.a (Estado).
Director de Fomento del Ministerio de Ultramar, se-
or Merelles, al indicarnos si el Gobierno, dentro del El Sr. Portuondo manifest, con tal motivo, lo
circulo de sus atribuciones, puede y est dispuesto que sigue:
satisfacer los deseos del Sr. Gell, nos dijera si lo es- Dos palabras para declarar, respect de esta sec-
t tambien hacer en Cuba aplicacin ntegra de la cion y de la siguiente, que nosotros entendemos que
ltima ley y de las disposiciones sobre enseanza que de ningun modo debe gravarse Cuba con esos gas-
rigen enla Pennsula y que favorecen al Profesorado. gos, ni un la parte proporcional, lo que paguen
Tal declaracin del Sr. Merelles, como yo la espero, Puerto-Rico y Filipinas. Y con esto no digo nada
llevar gran satisfaccin todo el pas cubano. nuevo, porque en la Memoria que acompaa al pre-
Vase la contestacin del Sr. Merelles: supuesto declara el Sr. Ministro de Ultramar que es
SLa rzn de no admitirl a Comisin la enmienda perfectamente just y razonable la observacin que
acabo de hacer. La supresin de las secciones 9. y
de S. S. es porque lo que en ella se pide para los De- g.c producir en el presupuesto de Cuba una econo-
canos y Secretarios de Facultad lo estn gozando ya. pd 8 pes o e
Con arreglo la ley vigente se destinarn en la Pe- ma e 148.460 pesos.
nnsula 750 pesetas como gratificacin los Decanos Contestacin del Sr. Leon y Castillo, Ministro
y 25o los Secretarios de Facultad. En el presupues- de Ultramar:


No puedo mnos de estar conforme con la idea
del Sr. Portuondo, como que es la misma que en la
Memoria he consignado; pero debo llamar la aten-
cin de los seores Diputados por Cuba sobre la cir-
cunstancia de que ni es moment este para discutir
la supresin que S. S. desea, ni producira ningun
resultado prctico, toda vez que ya estn aprobados
y vigentes los presupuestos generals del Estado.
Cuando se presented los del ao prximo tendr
oportunidad la cuestin, y yo puedo dar SS. SS.
todo gnero de seguridades de que entnces tendr
present este particular para resolverla como la jus-
ticia y la equidad demandan.
Rplica del Sr. Portuondo:
Ya esperaba yo la declaracin que acaba de ha-
cer el Sr. Ministro, y cuando la ocasin se present
tendremos buen cuidado de remover la cuestin pa-
ra hacer valer los derechos que nuestro juicio tie-
ne Cuba. Por lo dems, yo no he hecho ms que
aprovechar la oportunidad para adelantar una indi-
cacin que, con otras muchas, me reserve explanar
cuando llegue el debate sobre la totalidad.
Quedaron aprobadas las secciones 8.a y 9-.


En la sesin del dia 19 comenz la discusin
sobre la totalidad de los gastos, por haberse en
esta occasion, invertido el rden, pues sabido es
que siempre se discute la totalidad ntes que las
secciones.
El Sr. Armas (D. Ramon) pronunci un discur-.
so, tendiendo demostrar que los presupuestos
anteriores son mejores que los del Sr. Leon y
Castillo. En vista de esto, el Sr. Rodriguez Co-
rrea procur demostrar que el Sr. Leon y Casti-
llo lo ha hecho mejor que los conservadores. Ni
el Subsecretario vigente (Correa) ni el Subsecre-
tario pasado (Armas) dijeron algo que merezca
ser reproducido.
Tambien habl el Sr. Batanero y tambien le.
contest el Sr. Rodrigiez Correa. Doblemos la
hoja y no leamos estas pginas sin sustancia.
1Vamos al discurso del Sr. Portuondo, que fu
excelente.
Asi dijo nuestro eminente correligionario:
Difcil es condensar'en poco tiempo las ideas que
por mi conduct piensa exponer el partido liberal
cubano al impugnar la totalidad del presupues6.
Cuando se discuti en el Congreso el primer presu-
puesto de Puerto-Rico, extra que despus de,tor-
ce anos trascurridos desde que tena representation
dicha Isla en el Parlamento, y despus de ocho pe-
rodos legislativos, fuera aquel el primero que se
discutiera; y con gran dolor mio llam la atencin
del Congreso sobre esa circunstancia, y saqu parti-
do de ella para afirmar la imposibilidad de discutir
bien en la Cmara national los presupuestos colo-
niales. Los que de vosotros pertenecieron las Cr-
tes pasadas debeis recorder que en un slo dia sedis-
cutieron en ese primer presupuesto de Puerto-Rico
todas las importantsimas y delicadas y graves cues-
tiones econmicas y administrativas que afectan
siempre al rgimen y la vida de las colonies en el
cortsimo intervalo de seis siete horas de sesin.
Hecho este recuerdo, me permitereis observer que
ntes de terminal el ao solar pasado, para cumplir
un precepto constitutional se di gran prisa el Go-
bierno regularizar la situacin econmica de Es-
paa, presentando un presupuesto de medio ao
econmico y otro del ao entero siguiente; y yeo con
pena que los de Cuba y Puerto-Rico, hallndose en
las mismas condiciones de los de la Pennsula, vienen
discutirse con prisa, con tiempo angustiado, con
premura, de una manera que llamaria incomplete,
si no tuviese la apariencia de demasiado complete
por el minucioso exmen que de sus pequeas par-
tidas se ha hecho largamente :ion un lujo de deta-
lles, que no censuro, pero tampoco imito. Y es ms
extrao que cuando se viene tratar en estas leyes .
econmicas de gravsimos asuntos coloniales, nos
encontramos como abandonados enfrente de una
conmsin sin Presidente y de una Cmara sin Dipu-
tados.
Hay verdadera imposibilidad sustancial de que es-
ta discusin se haga en los trminos debidos, porque
es de tal naturaleza que ni los excelentes deseos, ni
la laboriosidad reconocida del Gobierno, de la co-
misin y de la Cmara, han sido ni sern bastantes
jams para contrariar ni vencer sus causes verdade-
ras y esenciales.
El origen del mal est en otra parte; es de esencia,
no de accident. Suponed que en este debate cual-
quier dia, hoy mismo, siete Sres. Diputados hubie-













REVISTA DE LAS ANTILLAS 47


ran pedido votacin nominal; no habria habido n-
mero suficiente para aprobar leyes; se habria inte-
rrumpido impedido el debate precisopara legalizar
la situacin econmica de Cuba y Puerto-Rico. Ha
sido preciso nuestro buen deseo patritico para que
no haya habido una obstruccin que hubiera sido
funesta. Suponed que estos presupuestos hubieran
sido negados por la totalidad de la Representacin
cubana, lo cual es sin duda possible. Naceria esta ley
con la fuerza moral que toda ley debe tener? Bien
s que tendr fuerza legal; pero en las leyes no se
debe tender solamente la fuerza legal; import
que no les falte el apoyo moral indispensable.
Hechas estas observaciones, que vienen robus-
tecer, amparar y defender la doctrine autonomista
colonial que el partido liberal cubano sustenta, paso
estudiar el presupuesto, no sin pararme un instan-
te sealar un fenmeno nuevo y muy significativo
en favor de nuestras ideas.
Ya sabemos que la discusin del presupuesto pa-
sado apnas asistian Diputados peninsulares; pero
lo mnos entnces veamos los Representantes cu-
banos acudir todos al Parlamento.
Y ahora, seores, no es verdad que hay algo ex-
trao y singular en lafalta de asistencia de la mayo-
ra de los Diputad`,s cubanos, cuando precisamente
se discute en el Parlamento national la magna cues-
tin econmica de Cuba? De 24 que somos, hemos
estado aqu mnos de 12. Me direis acaso que faltan
su deber; yo no he de decir esto; pero entiendo
que hay en el hecho algo superior las simples fal-
tas de conduct individuals; hay algo que mancha
da pureza del rgimen constitutional y parlamentario
aplicado las Colonias, de ese rgimen que hizo
traer al Gobierno en cuanto pudo los presupuestos
de la Pennsula con escrpulos laudables hasta para
un semestre.
De todas maneras, entiendo que es muy difcil
presentar los presupuestos coloniales, impossible
discutirlos bien, pesar de toda la buena voluntad
de los Gobiernos y de todo nuestro patritico con-
curso. Y dejadme decir Colonias y no provincias, y
decirlo siempre, aunque algunos pretendan, que al
decir Colonias nos referimos esa Colonia que muri
en el Zanjon. Nosotroshablamos de las Colonias con
libertady no de las Colonias aherrojadas y oprimidas.
Los presupuestos coloniales pueden ser de dos na-
turalezas. O coloniales propiamente dichos, esto es
locales, como nosotros los entendemos, discutidos
icomo expresin de todas las necesidades locales de
la Colonia por una Cmara insular, tal como sabeis
nue la queremos;.y en este caso, como comprendeis,
Ses m ni esta representacin quien toca de-
cirJo que esa cmara si estuviera constituida habria
de ac'rdar con la sancin del Gobernador general;
bien presupuestos de asimilacin, los cuales consis-
ten en incluir dentro del presupuesto general de la
Nacin todas las necesidades y todos los gastos de las
Colonias; es decir, en que no haya presupuesto es-
pecial Colonial, porque no hay Colonias, sinopro-
vincias.
Entre nosotros no se sigue ni uno ni otro sistema;
nos encontramos con un procedimiento mixto. En-
frente de l tenemos un papel patritico que desem-
pear, y el Congreso y el Gobierno van ver hasta
qu punto llevamos nuesta honradez poltica. Noso-
tros hemos proscrito de nuestra bandera la formula
pesimista que dice: todo nada, porque la creemos
torpe insensata; aceptamos para discutir el presu-
piesto tal como se present.
Para queeste presupuesto mereciera nuestra apro-
bacin, sera necesario qua viramos que el proble-
may la ley, que estn ,encerrados en todo presu-
puesto, se ajustaban en su resolucin y en susdispo-
sicioxL los principios de la justicia. Veamos cu-
les sop los trminos en que el problema viene plan-
teado.'
-El St. -Ministro de Ultramar di.e, con sobrada ra-
zon y buen sentido, en la Memoria, que hoy es ver-
daderamente impossible apreciar la fuerza constituti-
va de la isla de Cub ;porque se habria de partir de
bases inexactas. Sietlto eso verdad, porque faltan
datos estadsticos, no podia una petsona de las con-
diciones del Sr. Leon y Castillo venir presentar
un presupuesto con nmeros -mentirosos; pero la
mentira official viene ya hecha de otra parte, y la ri-
queza contributiva de la isla de Cuba se ha calculado
con tanta falta de exactitud como vais ver por las
brevsimas consideraciones que he de exponeros.
Cuando el impuesto alcanza un tipo superior al
de 15 por loo, la ciencia y la experiencia autorizan
llamarle tirnico y opresor. Apliquemos ese tipo
de I5 por ioo; sabeis la utilidad lquida imporible
.que al 15 por loo suponen los 33 millones de pesos
que en el presupugto de ingresos se consignan? Pues
:representan una riqueza de 24o millones de pesos.
Quereis elevar al 20 por 1oo ese tipo, y ya com-
prendeis lo que significa el aumento de un 5 por ioo


en el tipo de contribution? Pues esos 36 millones de
pesos representan entnces una riqueza imponible
de i8o millones de pesos. No s cmo se ha ido
buscar ese product lquido en un pas que tiene
poco ms de un million de poblacin, y cito esa cifra
porque no cuento como poblacin esas mquinas de
trabajo que son esclavos y se llaman patrocinados.
La exportacin del azcar, que significa el nervio
de la produccin cubana, ascendio el ao pasado
600o.oo000 toneladas prximamente. Suponed un
precio medio de cuatro pesos por quintal, lo que
es lo mismo, 60 pesos el bocoy, y tendreis 48 millo-
nes de pesos, pero de product bruto. Los dems pro-
ductos, la ganadera, el caf, el cacao, las made-
ras, etc., representan lo sumo un 25 por 1oo de
la produccin azucarera; es declr, [que puede calcu-
larse una produccin en bruto de 6o millones de pe-
sos. Los gastos de refaccin absorben en la isla de
Cuba un 60 un o5 por 0oo por lo mnos; de ma-
nera que un suponiendo que la produccin sea, no
ya de 6o, sin de ioo millones de pesos, para que en
esos 40 millones ms vayan inclusas la riqueza ur-
bana y otras con inmenso exceso, result que la uti-
lidad lquida imponible sera de 50 millones. .
Decidme si representando la produccin una can-
tidad de 2i3 de 18o millones como utilidad lquida
imponible, no est evidence el absurdo. Ved cmo
el problema nos ha llevado una solucin inadmi-
sible.
Necesitamos, pues, para saber en qu consiste eso,
conocer los trminos en que el problema se ha plan-
teado. Y no hemos de examiner partida por partida
para encontrar en total una pobre economa d Too
200.000 pesos, no; debemos acudir las grandes
partidas del presupuesto.
El presupuesto es local; por eso lo discuts como
presupuesto de Cuba. Pues bien: lodo lo que en l
haya debe ser local; y lo que dentro de l no sea lo-
cal es un dato advenedizo, traido violentamente al
problema, y que lleva en s la imposibilidad de su
resolucin. Hay en todo presupuesto' colonial dos
cosas esencialmente distintas: una. la que constitu-
ye carga national; otra, la que constitute carga local.
Y al decir esto, y ya que esta discusin va marchan-
do por vas un tanto irregulares, cumple mi deber
manifestar que tengo presentado un artculo adicio-
nal, en el cual se pide que para'que la asimilacin
sea sincera, present el Gobierno dentro del ms
breve plazo possible un proyecto de ley por el cual
se disponga que no haya Tesoro especial, ni deuda
especial, nipresupuesto especial para la isla de Cuba,
sino que no haya ms que un presupuesto national.
No he encontrado ms Diputados.que quieran fir-
mar ese artculo adicicnal. que los cinco liberals
cubanos, otro digno compaero demcrata, y otro
antillano para autorizar la lecture, lo cual dice bien
claro el criterio de la mayora en tal cuestin.
Volviendo lo que antes deca, las cargas nacio-
nales son las que proven la satisfaccin de nece-
sidades nacionales, y las cargas locales las que res-
ponden la satisfaccin de necesidades locales. Aho-
ra bien: es carga local el sostenimiento del Ejrcito
y de la Marina, cuya mission es mantener el honor
de la bandera de la patria y los intereses nacionales
y rechazar los iniultos nuestras costas impedir
los alijos que puedan alimentar las insurrecciones
interiors? Es carga local la gran deuda que hoy
pesa sobre la isla de Cuba, y que proviene, no de
atenciones propias exclusivas de aquella isla, sino de
guerras nacionales, como las de Mjico, Santo Do-
mingo, el Pacfico y la separatist de Cuba? En esas
partidas es donde la ciencia y la razn, el sentido
comun y la justicia ensean que hay que buscar el
error en un falso planteo del problema, auya conse-
cuencia necesaria es el absurdo, lo impossible.
Desecho ese error, todo vendr conducirnos por
caminos anchos esa solucin que la Diputacin li-
beral cubana aprobara sin duda, bien que sin re-
nunciar al studio de un presupuesto distinto, si lle -
garan nuestras ideas al poder (y conviene ya que va-,
yamos saliendo de la condicin de partido de propa-
ganda ynos consideremos como partidode gobierno.)
En cuanto los ingresos tenemos derecho pedir
que se haga la reform arancelaria, sin la cual no
puede vivir la isla de Cuba, y que desaparezca esa
vulgaridad, por no decir torpeza, de career que no
debemos reformar nuestro Arancel mintras los Es-
tados-Unidos no reformen el suyo; porque eso es,
como otra vez he dicho, empearnos en un duelo
insensato sin reparar que estamos hiriendo Cuba,
que es una parte de la Nacin espaola.
Tambien pedimos, respect de los ingresos, que
desaparezca ese derecho'de exportacin, que es un
modo de tributacin inadmisible por su fortna, por-
que es una prima otorgada la produccin extran-
jera en los mercados extranjeros por su cuanta,
porque viene constituir una enormidad para el ha-
cendado cubano, y, por ltimo, por absurd insos-


tenible, porque se ha hecho de l una renta de
Aduanas; Hoy ese derecho de exportacin es adems
una incesante extraccin del dinero de Cuba, que
debe abolirse, y que por esa y por las otras razones
expuestas,Ypido que desaparezca.
Al llegar aqui, se suspendi la sesin.
*

El Sr. Portuondo reanud su discurso en la se-
sion del dia 20, en estos trminos:
Quedbamos ayer examinandola necesidad inelu-
dible de emprender la reform arancelaria en Cuba
y de suprimir el derecho de aportacin; y no quiero
tratar de la cuestin del derecho diferencial de ban-
dera, porque debo reconocer que este Gobierno tie-
ne, el mrito de haberla abordado pesar de que,
cuando la discutamos, me propongo demostrar que
lo ha hecho de un modo incomplete; pero soy just,
y no debo negarle mi aplausd por haber iniciado esta
reform.
Apliquemos ahora los principios que ayer expuse
la resolucin del problema que este presupuesto
envuelve, y vereis cmo llegamos una conclusion
tan consoladora como desconsoladora es la conclu-
sin que se hallegado en el proyecto que se discute.
He dicho que los gastos en las Secciones de Gue-
rra y Marina debian ser satisfechos por la Nacin es-
paola; traduzcamos este principio nmeros, y ve-
remos que significa una reduccin en el presupuesto
de Cuba igual la parte proporcional que correspon-
de todas las otras provincias de la Nacin. De qu
dato hemos de partir para determinar esta propor-
cin? El dato de la poblacin constituiria desde lu-
go base falsa; la verdadera debe ser la proporciona-
lidad de los ingresos; pero no de los ingresos calcula-
dos por el Gobierno y admitidos por la Comisin,
sino de aquellos ingresos que conduzca la aplica-
cin de mi criterio; y admitida esta base tendriamos
que Cuba corresponde un stimo prximamente y
las dems provincias de la Nacin los seis stimos
restantes del gasto total de estas secciones. Tendra-
mos, pues, una reduccin en Guerra y Marina de
12.400.000 pesos, y otra reduccin en la Deuda de
6.085.027.
Tambien tiene carcter de carga national el servi-
cio de vapores-correos, en el cual cabria la reduccin
de 504,568 pesos; y permitidme que interrumpa aqu
el hilo de mi razonamiento para hacer una declara-
cin en nombre del partido que pertenezco.
Se ha tratado aqu de cierta proposition presenta-
da por un capitalist espaol para el servicio de va-
pores-correos en condiciones que parecen de gran
ventaja para el servicio, y de gran economa.para el
Tesoro de Cuba: estas observaciones fueron contes-
tadas por. el Sr. Ministro de Ultramar con argumen-
tos que nos parecieron atinados; mi digno compae-
ro de diputacin, el Sr. Armas, hizo ayer este pro-
psito declaraciones, una parte de las cuales nos-
otrosdesde lugo nos adherimos, perono todas ellas,
porque S. S. pareci admitir que se interesaba slo
en este asunto el Tesoro de Cuba, y segun nuestro
criterio es asunto que interest al Tesoro de la Nacin
entera. Pero nosotros creemos que la cuestin est
mal planteada: si algun dia se plantea en debida for-
ma, ser llegado el caso de estudiar los tres puntos
esenciales que la cuestin comiprende; es saber: pri-
mero, es real, verdadera y positive la ventaja que
aparece en esa proposicin? Segundo, es possible
aceptarla? Tercero, en virtud de qu medios legales
sehabia de destruir el contrato existente? Y enton-
ces nosotros, no como Diputados por Cuba, sino co-
mo Diputados de la Nacin espaola, porque enten-
demos qus esta es una carga national, no slo estu-
diaremos el asunto, sino que hasta tendremos viv-
simo inters en former parte de la Comisin: hoy por
hoy, si he de expresar una opinion general en el pas
que represent, dir que elservicio devapores-correos
constitute una carga onerossima; y es origen, base
de ganancias pinges, fabulosas, que si no fuera por-
que estn amparadas por un contrato en toda forma,
yo me atreveria llamar escandalosas.
Y vuelvo mi razonamiento. Otra de las reduc-
ciones que.nos conduciria la aplicacin del criterio
de justicia es lo que ha podido llamarse mi mana;
es la de los haberes, que si era indispensable ya cuan-
do los tipos altsimos de derechos arancelarios enca-
recen tanto la vida en el pas, much ms ser el dia
en que reformados los Aranceles se abarate como no
puede mnos de abaratarse la vida en Cuba. No soy
yo de los que creen que se deben dar en esta material
ni en ninguna otra saltos que pueden ser mortales;
as es que por ahoya me contentara con que los ha-
beres de Cuba se fijaran en el double de los de la Pe-
nnsula, en vez de la proposicin de cinco dos que
hasta hoy est establecida. Esta reduccin represent
una economa en el presupuesto de 1.966.685 pesos,
cantidad no tan despreciable que pueda decirse, co-












48 REVISTA DE LAS ANTILLAS


mo se ha dicho, que la idea de la reduccin de habe-
res es una vulgaridad.
Todas estas reducciones, incluyendo las corres-
pondientes las Secciones de Estado y Fernando
Po, en las que todos estamos conformes, hacen un
total de 24.o56.28o pesos. Me preguntareis, acaso,
si con la aplicacin de mi criteria no habr que ha-
cer aumento alguno en los gastos. Alguno habr
que hacer, ciertamente, pero ya llegaremos eso;
vamos.ahora la disminucin de los ingresos.
Todo el derecho de exportacin debe ser suprimi-
do; esta supresin significaria una baja en la cifra de
los ingresos de 6.800.000 pesos. Debe reducirse
tambien en el Arancel un 5o por Ioo del dereeho de
importacin en cuanto afecta los artculos de con-
sumos, lo cual significaria otra baja de 2.600.ooo.
Rebajando la contribucin sobre fincas urbanas el
io por 1oo, se produciria otra baja de 65.ooo. La
supresin del derecho de consumos sobre los gana-
dos, que grava, no slo al productor pecuario del
Departamento Central y de las Villas, sin al con-
sumidor de la Isla, que tiene que pagar ese artculo
de primer necesidad precious verdaderamente de
lujo, ocasionara la baja de I.1oo.ooo pesos.
Tambien suprimiramos el impuesto sobre tarifas
de ferrocarriles, ascendente 5oo.ooo pesos. y redu-
ciramos la contribucin sobre fincas no producto-
ras de azcar y tabaco hasta traerla al mismo 1o
por Ioo que he traido la contribucin urbana, lo
que constituiria una baja de 367.000 pesos. Queda-
ria suprimido el impuesto sobre patrocinacn, por-
que nosotros no queremos patrocinados, sin hom-
bres libres, y con el 5 por Ioo sobre los presupuestos
municipales bajariamos as 420.000 pesos. Por lti-
mo, suprimira todos los descuentos sobre sueldos y
haberes, ascendente 445.500 pesos, lo cual es jus
to y es consecuencia natural de las rebajas que en
ellos propongo. La suma total de todas estas bajas
sera 12.847. 500 pesos.
Ahora nos quedan otros dos elements que llevar
la column opuesta. He hablado de los elements
que entran en el haber de mi cuenta, y voy al debe.
Aumentara el 8 por roo sobre el product lquido
de las fincas destinadas la produccin del azcar y
del tabaco como natural efecto de suprimir el dere-
cho de exportacion, y aplicariamos tambien, en la
parte que creemos corresponde Cuba, un impues-
to que no sera para nosotros ms que un principio
just y de equidad. Ya en anteriores Crtes habl
de l, y por cierto que no fu contestado como yo
esperaba.
Se trata del impuesto de la renta del capital. Las
rentas pblicas, como valores del Estado, pagan y
contribuyen en algunas naciones, y si en la nues-
tra no contribuyen, y si no lo hacen ni en In-
glaterra ni en Francia, es por razones que todo l
mundo cozoce. En Espaa y en Francia no pagan
por raeones de rden poltico, y as lo express mon-
sieur Gambetta hablando de esta ltima Nacin, y
reconociendo la justicia y la razn de que pagasen.
En Italia la renta del 5 por 1oo italiana est gravada
con un impuesto. Por tanto, yo entiendo que en
aquella parte que.corresponde la deuda cubana,
debe estar gravada por un impuesto anlogo al de la
industrial y el comercio. La suma correspondiente
este impuesto no la he apreciado ni incluyo en mi
clculo, el cual da por resultado 1.6oo.ooo pesos co-
mo aumento de ingresos.
La Comisin y el Gobierno en este presupuesto
han atendido robustecer la seccin de Fomento;
pero esto no basta. Nosotros, despus ds reconocer
sus buenos deseos en este punto, y despus de fe-
licitarlos por ellos en nombre del partido liberal
cubano, queremos, siguiendo nuestro criterio, dar
mayor desarrollo la instruccin y las obras p-
blicas.
Elevaramos la cantidad designada para instruc-
cin pblica hasta las siguientes sumas: loo.ooo pe-
sos, para auxiliar el desarrollo de la primaria;
45.ooo, para los Institutos de segunda ensenanza que
ha designado la Comisin: 24.000. para Escuelas
Normales, para Maestros y Maestras, en dos provin-
cias no ms por ahora: 40.000, para Escuelas de Co-
mercio, de Artes, Oficios, etc., slo en una provin-
cia tambien por ahora: estableceramos unas como
subescuelas, especie de sucursales de las especiales
cientficas espaolas de Ingenieros de Caminos,
Montes y Minas, yesto costaria sobre 0oo.ooo pesos;
y tambien otras de las Academias militares de Inge-
nieros, Arttllera y Estado Mayor, que darian lugar
otros 0oo.ooo pesos; y, en fin, una Escuela teri-
co-prctica de Agricultura, es decir, 5o.ooo pesos.
Asignaramos fuertes sumas para subvenciones de
ferro-carriles.
En punto obras pblicas bien sabemos que de
pronto no se pueden acometer todas las que se
quieren y son necesarias; y que se necesita ntes ha-
cer studios muy detenidos; as que en este presu-


puesto disminuiramos una buena suma recompo-
sicin de las obras ya hechas y que se hallan en mal
estado, tales como los principles muelles de Cuba
(200.000 pesos), y para el dragado y limpia de los
puertos, hoy casi cegados, que impiden los vapores
de cabotaie atracar los muelles.
Destinaria tambien otras sumas otros objetos
que se pueden realizar sin largos expedientes ni pro-
yectos, y slo poniendo en la resolucin un poco de
patriotism, tales como el drenaje, saneamiento de
marismas y pantanos qua tan mortfero hacen el
clima del literal de la isla de Cuba, sosteniendo
constantemente su insalubridad, aumento de 1o.ooo
pesos. Consignaramos lo necesario para el studio
por ahora y la construccin despus, de dos lazare-
tos en la isla de Cuba, destinando ello por este
ejercicio 5o.ooo pesos; y, por ltimo, aumentara-
mos la cantidad precisa para la construccin de dos
penitencias, una para delincuentes jvenes, peniten-
ciaria que va siendo muy necesaria, porque creo no
inorarn la Comisin ni el Gobierno, que segun la
ultima Memoria leidapor el Presidente de la Audien-
cia de Puerto-Prncipe, la criminalidad entire los j-
venes menores de quince anos en Cuba toma pro-
porciones alarmantes. Durante el actual ejercicio se
podria destinar este objeto para el comienzo de los
trabajos 75.ooo pesos.
Por ltimo, llevaria cantidades para establecer
crceles de partido y depsitos municipales. Todos
esros aumentos de gastos ascenderian la suma de
884.000 pesos.
Llega el moment de hacer el balance. Reduccin
de gastos y aumento de ingresos suman un total de
25.912.740 pesos. Aumento de gastos y reduccin de
ingresos 13.781. 500 pesos. Con estas dos alteraciones
se podr disponer de un sobrante en el presupuesto
de unos 1 millones de pesos, cantidad- menor que el
deficit del presupuesto del ao pasado. Ved en ella
una comprobacin natural.
Y ya'que hablo de deficit, same permitido aqu
rogar al Sr. Ministro de Ultramar que traiga la
Cmara cuanto antes la liquidacin de la cuenta del
presupuesto del ao pasado, con la cual podremos
ver si asciende efectivamente el deficit la suma que
se dice, si es mayor, como muchos creemos.
Mediante la aplicacin de estos principios, habien-
do llegado obtener necesario alivio en la tributa-
cin, esenciales reforms en los Aranceles y levantar
la losa de plomo del derecho de exportacin, dis-
pondramos nada mnos que de 12 millones de pe-
sos. Y cunto no se puede hacer con ellos para la
felicidad del pas cubano? Estos 12 millones pueden
servir para callar los que piden que continue el
patronato, porque si les indemnizamos, no tendrn
derecho que continue esa ignominia, agravada por
el horrible hecho de estar hoy pagando los infelices
negros con su sangre y su trabajo su precio. Esos
12 millones de pesos podrian servir para tender re-
des de ferrocarriles por toda la isla, y para desarro-
llar en grande escala la instruccin y las obras pbli-
cas, atrayendo la inmigracion de que tanto se ha
hablado aqu estos dias, porque la inmigracin no
se Ileva, no se la empuja, va ella sola donde quiera
que ve condiciones de libertad, bienestar y prospe-
ridad para el trabajo y para la industrial.
Hay en este presupuesto algo de verdadera tras-
cendencia: la facultad de contraer Deuda flotante
por 9 millones. Yo s bien que para el Sr. Ministro
y para el Gobierno la Deuda flotante se reintegra
con el presupuesto mismo; pero s tambien que, la
realidad de las cosas ha venido protestando contra
tal opinion. Tendr el nombre de Deuda flotante,-
mintras flota; pero despues del 30 de Junio venide-
ro, ya vereis cmo habr dejado de flotar y se ir
fondo. Por eso en Cuba han credo, y yo lo creo
tambien, que el presupuesto en realidad ser de 45
millones en vez de ser de 36.
Voy concluir, y para daros una idea clara de lo
que es mi juicio este presupuesto, voy presenta-
ros un contrast.
Vosotros habreis visto las Catedrales ojivales, so-
bre todos los del segundo perodo radial, y habreis
notado que los pilares del crucero son altsimos, y
estn formados por una porcin como de juncos
caas; que no otra cosa son las columnitas de extre-
ma delgadez que los revisten.
Yo he dicho que esos robustos pilares son la rea-
lidad de lo possible con las formas 6 apariencias de
lo impossible. Ahora digo que este presupuesto para
Cuba es un pilar en donde la realidad de lo imposi-
ble est revestida de las apariencias de lo posi-
ble.i
En el nmero prximo seguiremos dando cuen-
ta de la discusin.


PUNTOS Y COMAS

El Amigo del Pas, ilustrado peridico de la Ha-
bana, discutiendo sobre la conveniencia de desestan-
car el tabaco en Espaa, dice que, en Inglaterra,
done esd ramo es libre, produce al Tesoro unos 215
millones de pesetas anuales. En la Pennsula el es-
tanco slo produce71 millones; por manera, que si
se realizara el desestanco, nuestra Hacienda podra
obtener unos 107 millones, tomando por base de es-
te clculo el dato de ser la poblacin de la Pennsula
la mitad de la Gran Cretaa. Adems, el desestanco
mataria el contrabando argelino y gibraltareo, y
dara vida en bspaa una gran industrial.
Son muchas y muy buenas las ventajas... para
que aqu se acepte el cambio. Lo pensaremos un si-
glo y luego no lo haremos.
.*
La campaa que La Discusin est haciendo con-
tra la empresa Lopez no puede ser ms inteli-
gente.
Los Diputados deben leer los artculos y tenerlos
presents cuando se discuta otro presupuesto de
Cuba.

A losque dicen que los autonomistas de Cuba no
simpatizamos con las buenas causes que se defien-
den en la Pennsula, les recomendamos algo que lee-
mos en El Triunfo: la causa-dice este colega ha-
banero-de cuantos en la Peninsula claman contra
los privilegios y los monopolios, es la nuestra. Es-
tuvimos en favor de la aprobacion del tratado cond
Francia; ahora estamos con los que piden la libre'
introduction de los cereales extranjeros.
En cambio, los Diputados conservadores de Cuba
-excepto el Sr. Azpeztegua-se abstuvieron de vo-
tar sobre el dicho tratado.
*

Los autonomistas del Catiagey, al salir del re-
traimiento, han dado una prueba de altosentido
poltico.
Es de recorder que haban sido duramente trata-
dos por las autoridades que en Cuba son cmplices
del partido esclavista.

La prensa liberal de. Cuba pide que en aquella
Isla cesen de ser nombrados los alcaldes por el Go-<
bernador general.
All les llaman los alcaldes del estado de sitio.
*a
Dulzuras del patronato.
Escriben El Triunfo que en Gira de Macuriges
y en el ingenio San Miguel, de Bar, existe un pa-
trocinado que, adems de los grilletes que carga, lle-
va unas pesadas cadenas pendientes desde las argollas
que tiene en las muecas, hasta otras que le han si-
do colocadas en los tobillos. Ese patrocinado se lla-
ma Jacinto (a) Luciano.

Las classes pasivas de Remedios no habian cobrado
en Mayo la mensualidad de Enero.
El dinero sali del bolsillo de los contribuyentes
pero no lleg su destino.
A esto le llama el Ministro de Ultramar conse-
cuencias de la guerra.
*
*
La Vo de Cuba la ha tomado con D. Jos de Ar-
mas, director de La Nacion, peridico democrtico-
dinstico de la Habana. El Sr. Armas fu separatista
y no lo niega; hoy quiere la libertad con Espa&ia.
A La Voy de Cuba no le basta estol Su empeo
esque el Sr. Armas haga una retractacioni pblica
alestilo antiguo; en suma, que vayra _,.anossa
como Enrique IV.
Por supuesto, el Sr. Armas no ir Canossa; pe-
to pronto tendr que venir Madrid... Se entiende,
no ser que el general Prendergast haya cambiado
de parecer y no haga con el director de La Nrcion,.
lo que hizo con el de la Revista Econmica.
*
Cuenta que echa La Discusion, de la Habana:
Cien obreros patrocinados cuestan al mes 700 pe-
sos y cien obreros no patrocinados cuestan 2.ooo
pesos.
Y decimos nosotros: el dia que esta cuenta no
salga y que no haya una ventaja de I.3oo pesos en
tener patrocinados, y, por tanto, en conservar la es-
clavitud, muchos senores de la U. C. estarn con
nosotros. Ya poco falta.

Imp. de A. J. Alaria, Cueva, 12 y Estrella, 1S




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