Title: Revista de las Antillas
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 Material Information
Title: Revista de las Antillas : periódico de intereses económico-político-sociales
Physical Description: v. : ; cm.
Language: Spanish
Publisher: s.n.
Place of Publication: Madrid
Madrid
Publication Date: June 8, 1882
Frequency: 3 veces al mes
normalized irregular
 Subjects
Genre: newspaper   ( marcgt )
Spatial Coverage: Cuba -- Habana
España -- Madrid -- Madrid -- Madrid
 Notes
Dates or Sequential Designation: Año 1, n. 1 (16 mayo 1882)- = T. 1, n. 1-
Dates or Sequential Designation: Cesó en 1884.
General Note: Director, Francisco Cepeda.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00097352
Volume ID: VID00005
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: oclc - 436542631

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REVISTA DE LAS ANTILLAS


La nacin espaola es la re-
unin de todos los espaoles de
tmbos hemisferios.
Constitucin de 181,.-Art. i.'

mrInA.oolzl,: paREOI.ADO, '7


PERIODIC DE. INTERESES ECONOIllCO-POLITICO-SOCIALES
DE LAS ISLAS DE CUBA Y PUERTO-RICO
Se publlea los dias S, t y *S y los slguientes la llegada del corroo de Ultramar


S.


Un pueblo no puede ser mi-
tad esclavo, mitad libre. O todo
libre, todo esclavo.
Abraham Lincola.


DIRECTOR: D. FRANCISCO CEPEDA


AO I.-NUM. 5. MADRID, 8 DE JUNIO DE 1882 TOMO I.-NUM. 5.


SUMARIO'
-Cuba y el partido de Sagasta en 1880.-El cunerismo en las
Antillas.-El Sr. Balaguer y Cuba.-El proteccionismo en
Cuba.-Los autonomistas y el cabotaje.-Ea el teatro de la
Alhambra.-Las carias Bstn de moda.-Los cipayos al na-
tural.-Efectos de una Real Orden.-Una distraccin en re
gla.-Garibaldi.-Procure V. enterarse.-Nuestros bur-
cratas.-Otro privilegio ms.- Villanueva en berlina.-Otra
valenta.-iQu honor tan grandel-Puntos rojos. -

CUBA Y EL PRTIDO DE SAGSTA EN 1880
En nuestro articulo titulado El GabineteSagas-
.tay el esclavismo, hemos dado conocer los peli-
gros que amenazan Cuba por consecuencia de
la poltica vacilante del Gobierno, por lo que
seria aun ms vituperable, por su complacencia
.para con el partido conservador.
A probar nuestro aserto vamos: no con mani-
festaciones nuestras, sino con opinion tan autori-
zada como la del actual Ministro de Ultramar,
emitida dos aos h.
En la session del dia 5 de Febrero .de 1880 de-
cia en l Congreso el Sr. Len y Castillo, y
nombre de su partido, lo que en extract sigue:
Esta minora cree que no es ya prudent ni pa-
tritico regatear ni aplazar indefinidamente las re-
formas de Cuba, y levanta resuelta y vigorosamente
:la'bandera de las reforms, porque si ha de conser-
var Cuba, juzga que ntes ha de serpor la eficacia
.de las concesiones, que por la fuerza y el rigor de
las armas.
* Esta minora afitina que, si estuviera en el poder,
las reforms de Cuba se hubieran ya realizado; y el
partido constitutional pide el poder para salvar
Cuba.
La cuestin de Cuba exije soluciones supremas,
soluciones rpidas, soluciones decisivas; y con pro-
qedimientos, y compromises, y hbitos reacciona-
rios en Espaa y en Cuba, el mal ha progresado
much. Vosotros vais detrs de la enfermedad con
remedios empricor, y para cortarla hay que ante-
ponerse ella con remedios hericos. Si no se cam-
bia de tratamiento yo auguro un resultado funesto;
y de cuanto ocurra en Cuba ser responsible el par-
tido liberal conservador con todas sus ramificacio-
nes y gerarquas.
SLa poltica que se ha seguido en Cuba desde que
se firm el convenio del Zanjn, es la ms funesta
de las polticas: la de los aplazamientos.
Yo no s cmo ese Gobierno acept el convenio
del Zanjn sin tener un plan complete de reforms
que plantear enseguida.
Dos aos han pasado desde que se firm el conve-
nio del Zanjn: dos aos en que no se ha hecho
nqda, y que han debido aprovecharse para consoli-
dar con la paz moral, la paz material firmada en el
Zanjn: dos aos que se han perdido y que han de-
bido aprovecharse para fundar la paz sobre el de-
recho.
Los aplazamientos han creado en la isla de Cuba
una situacin de desconfianza preada de dificulta-
des y de conflicts: tanto mayores, cuanto que se
trata de un pas perturbado por la guerra, y donde
existe l qu ocultarlo! un partido enemigo de Pas-
paa, que busca, no ya motivos sino pretextos para
encender de nuevo la guerra.
La urgencia en las reforms de Cuba ha sido la
mayor y ms supreme necesidad de la poltica espa-
ola.. El general Martinez Campos vino de Cuba
para plantear las'reformas, y ni la situation angus-
tiosa de la Isla, ni la supreme crisis que atraviesa,
'niila interinidad en que vive, ni la angustiosa incer-
idumbire de todos los intereses en presencia de las
reformss proyectadas,.ni la guerra de nuevo encen-
dida coa motive pretext de, las-reformas aplaza-
,ldas ,ifueron motivos bastantes para detener la impa-
.ciencia ,por lanzar del poder al general Martinez
.aiap .s,-Ita presencia de ese Gobierno, significa la
i arot d la poltica e\pansiva, generosa, liberal


del general Martinez Campos, y el triunfo de aque-
lla poltica estrecha, raqutica, mezquina, cuyas con-
secuencias recogimos durante diez aos de cruenta
guerra, desde Yara hasta el Zanjn.
Habeis discutido apresuradamente el proyecto de
ley de abolicin que impussteis al general Martinez
Campos, el cual con una resignacin verdaderamen-
te cristiana la acept para no dividir al partido con-
servador-liberal, que tan bien se lo supo pagar los
pocos dias. Para aplicar esa ley, para mantener el
patronato, para evitar que los esclavos se vayan
la manigua los palenques, se necesita un nume-
roso ejrcito que no podemos ni debemos sostener,
porque eso sera la ruina de Espaa.
Hasta para hacer la guerra en Cuba hay que cam-
biar de sistema y de procedimiento: eso de enviar
doscientos mil hombres armados desde la Pennsula
combatir con los insurrectos, y moiir bajo la
influencia de aquel clima mortfero, hablar muy
alto de la vitalidad y energa de esta Nacin; pero es
un sacrificio superior nuestras fuerzas; por ese
camino no podemos continuar. Si hay que hacer
la guerra, hay que hacerla como la han hecho todas
las potencias, en las mismas condiciones, desde los
fenicios hasta los ingleses: con elements del pas;
y esos elements los encontramos en la raza negra.
de cuya lealtad para con Espaa no hemos podido
dudar durante la ltima guerra. Pero esos elemen-
tos es impossible que los encontremos en la raza ne-
gra mintras quede vestigio de la esclavitud.
No hay que hacerse ilusiones, Sres. Diputados: la
abolicin inmediata de la esclavitud es un arma te-
rrible que si nosotros no esgrimimcs-_ contra los in-
surrectos, esgrimirn los insurrectos contra nos-
otros.
El patronato en la Isla de Cuba tiene mayors in-
convenientes que la abolicin inmediata de la escla-
vitud: extinguida la autoridad moral del amo, con
qu se sustituye? Con penas disciplinarias estable-
cidas en reglamentos? Pues ya sabemos que va ha-
ber penas corporales, como las hubo con la ley Mo-
ret que las abola.
Adems: es un axioma para todo el que de estas
materials se ocupa, que la libertad concedida largo
plazo produce en el esclavo las impaciencias precur-.
soras de las rebeliones.
Ah! para ese caso reserve la ley un recurso su-
premo: los consejos de guerra. De qu van servir
los consejos de guerra tratndose de 200oo.oo000 escla-
vos? Creeis que esos esclavos van permanecer
tranquilos y resignados en los ingenios mintras ven
disfrutando de la ms complete libertad los que es-
tuvieron en la insurreccin? Habeis pensado, ha
pensado el Gobierno en el infierno de envidia que
este espectculo va producer en el nimo de los es-
clavos? Aunque no sea por desesperacin, por ins-
tinto busca el hombre la libertad donde v que otros
la han encontrado. Desdichados de nosotros, seno-
res Diputados, el dia en que los esclavos aprendan
que para obtener su libertad necesitan pasar por
la manigua!
Los Consejos de guerra! Creeis, adems, que es
oficio del ejrcito espaol fusilar .esclavos rebeldes,
y estimular al trabajo los indolentes? Creeis que
los que conservan en Amrica la tradicin gloriosa
de Otumba y de Tumbez pueden resignarse susti-
tuir los capataces de los ingenios? El dia en que
eso sucediera, saldramos de Amrica, nosotros los
espaoles, los que la descubrimos y conquistamos,
y tuvimos en su inmenso continent provincial ma-
yores que imperios, saldramos, digo, con la vergen-
za en la cara y el remordimiento en el corazon, ago-
biados bajo el estigma de la reprobacin universal.
La ley de abolicin de la esclevitud en Cuba, que
acaba de promulgarse, es una nueva couplicacin
para aquel pas, Al fin, se ir la abolicin inme
diata; pero se ir tarde y mal; y quiera Dios que
no sea despus de grandes catstrofes! Tomad acta
de, estas palabras..
La abolicin inmediata, le parece esto excesivo al
St. Cnovas, cuando autoriz al' general Martinez
Canpos para que reconociese, no slo la libertad,


sin los grados y empleos los negros esclavos que
estaban en la insurreccion? Un hombre que hace es-
to, que sienta estas premises, puede retroceder? No
tiene derecho para retroceder.
Ese Gobierno tiene que responder Espaa de la
conservacn de la Isla de Cuba: tiene que respon-
der de cuanto en la Isla de Cuba ocurra. El general
Martinez Campos pacific y sali de Cuba dejndola
en paz: el general Martinez Campos form Gobier-
no apoyndose en liberals conservadores, y al poco
tiempo la insurreccin estall de nuevo por el apla-
zamiento de las reforms. Eso lo dijo el general
Martinez Campos ntes de salir de Cuba. Las refor-
mas no se ralizaron ntes de que saliera de all el
general Martinez Campos: las reforms no se reali-
zaron much despus de estar en la Pennsula el ge-
neral Martinez Campos, porque esa mayorase opu-
so que se realizaran por una razn supreme, de-
cisiva... porque tena calor en Julio. Por consiguien-
te no hay que compartir la responsabilidad con
nadie.
La REVISTrA DE LAS ANTILLAS al hacer el ante-
rior extract de los discursos del Sr. Leon y Cas-
tillo en los dias 5 y 7 de Febrero de 188o, ha que-
rido reproducir una de las ms brillantes defen-
sas que pueden hacerse sobre la importancia y
urgencia de las reforms de Cuba; y primera y
mas capital entire todas, la abolicin inmediata de
la esclavitud patronato. Cumple su deber,
adems, exponer que la situacin tan admirable-
mente descrita hace dos aos, no ha sufrido nota-
ble variacin no ser en gravbe~d', fi'causa del
tiempo trascurrido y de los desengaos experi-
mentados: que se aplica capricho el castigo
corporal los negros; que los consejos de guerra
contra los mismos, han empezado funcionar;
que irn la manigua buscar la libertad que no
encuentran de otro modo, y que un hombre de
las condiciones del Sr. Len y Castillo, despus
de sus manifestaciones, no puede, no tiene de-
recho para retroceder aunque sea pidindole
la Ptria que lo perdone, y la Historia que lo
olvide.

EL CUNERISMO EN LAS ANTILLAS

De este asunto se han ocupado con gran com-
petencia dos apreciables peridicos antillanos:
La Unin de Gines (Cuba), excelente semanario
dirigido por nuestro querido amigo D. Raimundo
Cabrera y El Pueblo, diario liberal que se public
en Ponce (Puerto-Rico).
La Unin ha estudiado el cunerismo en su as-
pecto general, diciendo, con much fundamento,
que es una berruga gangrenosa que le ha salido
al regimen parlamentario al ser trasplantado
nuestro suelo-donde ha degenerado pugnando
en vano por aclimatarse en l-para sustituir al
gobierno de los reyes absolutos; y los efectos han
sido ya tan desastrosos, que muchos, con raz6n,
se preguntan si hemos ganado perdido reem-
plazando el antiguo sistema por el present co-
rrompido y falseado por los mismos que debieran
ser los guardadores de su pureza integridad.
Contina diciendo La Unin que elDiputado
cunero adhirindose intimamente A una provin-
cia, que no es la suya natural, donde no tiene
bienes, ni afecciones, ni siquiera simpatas, por-
que las ms veces'el Cunero no conoce- el. nombre
de su distrito sino despus de haberlo visto es-
crito en la credencial que ha. obtenido por.obra
y gracia de la voluntad del Gobern'que 16 pro-
pone, 6 de algn personaje omntipotente que le
apadrina, nose ocupa de otra cosa que de ex-
plotar su nueva posicin en. heneficio propio, 4












26 REVISTA DE LAS ANTILLAS


de sus parientes y amigos, considerando, bajo es-
-te punto de vista, su credencial, como un verda-
dero titulo de dominio que posee.
Como debe el nombramiento la munificencia
del Gobierno 6 del Cacique, el Diputado cunero
es un esclavo sumiso cuando se trata de votar en
el Parlamento; siempre-aade La Unin-vota
por consigna sin cuidarse de si su voto favoreceii
perjudicar los derechos 6 los intereses del
distrito que represent, cuyas necesidades no
conoce ni se toma la pena de estudiar por con-
siderarlo intil, puesto que no es dueo de su
Svoluntad ni de'su conciencia subordinadas la
consigna del voto.
Pero el cunero suele cobrar su obediencia
la consigna; en premio-dice La Unin-de su
benevolencia y de los servicios que el Cunero
deja de prestar en beneficio de su distrito de
su provin.:ia para ofrecerlos incondicionalmente
al Gobierno, recibe de ste cruces y condecora-
ciones, honors, distinciones y empleos para si y
para sus parientes y amigos, todo sin perjuicio
de las conveniencias que le proporciona su po-
sicion de Diputado adicto, con influjo en los
centros oficiales, para conseguir el pronto y fa-
'vorable despacho de los negocios de cuya ges-
tin se encarga.
La Unin consigna que hasta la Revolucin de
1868 fueron las Islas Canarias la tierra clsica
del cunerismo. Posteriormente el mal se estable-
ci en Puerto-Rico y algo en Cuba, si bien echan-
do en la gran Antilla races mnos hondas que
en la pequea, donde ha llegado nn extreme
verdaderamente escandaloso. -'
En prueba de su aserto, expone La Unin lo que
es la Diputa in de Puer:o-Rico.
De los quince representantes que en el Con-
greso tiene la pequea Antilla, uno slo, el Conde
de Torrepando, es natural de la Isla, aunque
la circunstancia de haber slido de ella desde
muy jven para fijar su residencia en la Penn-
sula, de donde es vecino, hace que el Diputado
por Mayaguez desconozca completamente las
necesidades y las aspiraciones del pais que re-
presenta.
Los dems exclusionn hecha de Labra, que
aunque nacido en Cuba ha 'dado la pequea'
Antilla irrecusables pruebas de su amor, demos-
trando adems.una exceptional competencia pa-
ra tratar los asunt.s coloniales, 4 los que viene
consagrando desde hace aos su tiempo, su ta-
lento, su actividad y lo que vale como hombre
politico en Espaa), los dems son Diputados cu-
neros con ms mnos inteligencia algunos de
ellos; pero ninguno se encuentra en condiciones"
para poder sentir ni apreciar las necesidades de
unas provincial cuyo modo de ser tanto se dife-
rencia de las que estn al otro lado del Ocano.
La Unin, como ejemplo de los daos que el
eunerismo causa Puerto-Rico, cita el proyecto
de ley presentado por los Diputados de la peque-
a Ant.lla, Sres. Alcal del Olmo, Ledesma y
.otros, en el que se propona qu'e las C6rtes asig-
nasen una pension de mil pesos favor de la viu-
da hijos del Sr. Perez Mors, Director que fu
de El Boletin, con cargo al presupuesto de la Isla,
al que. no contribuyen los autores del proyecto
con.un cntimo de contribucin, por lo: cual se
muestran tan generosos con el dinero ageno.
La :Unin terminal excitando los liberals de
,.ambas Antillas que se desengaen: sirvales-
dice-de saludable ejemplo lo que actualmente
-pasa en las C6rtes con los representantes de la
.pequea Antilla y con algunos de la grande, que
:por desgracia, no todos los de sta demuestran
que estn identificados con nuestras desgracias y
,ton :el honor y verdaderos intereses de esta noble
tierra, que se ruboriza de que entire sus Diputa-
..dos haya quien defienda todavia en el seno de la
_Representacin national instituciones que nos
desacreditan y nos rebajan en el concept de
.los pueblos civilizados.
Hasta ;aqui el valiente y discreto semanario de
.Gfines. Loque dice 1 EPueblo, de Ponce, no,es
:.mnos interesante.y digno de ser conoci4o i me-
:.litado. .
*- Ei'Plu t1o onyienf .con La Vuiin; ep que el


cunerismo. es una de las plagas de Puerto-Rico.
Se lamenta El Pueblo de que la pequea Anti-
lla no haya estado bien representada desde algu-
nos aos. Enrealidad slo han correspondido bien
la confianza de aquella Isla D. Rafael Maria
de Labra, D. Manuel Regidor, D. Agustin Sard
y D. Jos Alvarez Peralta y el afanoso puerto-
riqueo D. Julio Vizcarrondo.
Lo que dicen La Unin y El Pueblo debe ser
tenido en cuenta en las dos Islas hermanas. Hay
que trabajar contra el cunerismo.
Para vencerlo, slo hace falta un poco de vo-
luntad.
Guerra al cunerismo trasatlntico!

EL SEROR BALAGUER Y CUBA
No fu slo el Sr. Len y Castillo quien nom-
bre de su partido hizo declaraciones preciosas en
el Congress respect las cuestiones de Cuba;
tambien el Sr. Balaguer, con igual representa-
cin expuso en el Congreso los dias 13 y 18 de
Febrero de 1880, cmo se planted en Puerto-
Rico la ley de abolicion sin disturbios de ningu-
na case; y cmo por medio de reforms econ-
micas, rebajando la contribucin direct la mi-
tad, quedaban 33 millones de reales, sobrantes
en las cajas del Tesoro de Puerto-Rico, cuando
el partido constitutional cay del poder.
Ratific y expuso adems el acuerdo unnime
tomado por todoslos Senadores. y Diputadosdel
partido constitutional el 7 de Noviembre ante-
rior, conforme con el cual hizo el Sr. Len y
Castillo sus elocuentes'y terminantes declaracio-
nes que en otro articulo nos contraemos.
De aquel acuerdo ofrecemos el siguiente ex-
tracto:
Las minoras constitucionales sostendrn, como
solucin del partido, lo siguiente:
1 Abolicin inmediata de la esclavitud, sin mistifi-
cacin de ningun gnero.
Para hacer efectiva la abolicin, los libertos disfru-
tarn desde luego de todos sus derechos civiles y po-
drn contratar libremente su trabajo.
lHabr indemnizacin por medio de reforms eco-
nmicas.
Este es, pues, nuestro plan, dijo el Sr. Balaguer,
.hablando por el partido constitucionalque, entnces
como hoy, dirija el Sr. Sagasta: este es nuestro pro-
yecto: este es nuestro program en las cuestiones de
UJtramar. Es esto concrete? Es esto precise? Es
esio terminante? Es esto concluyente? Es preciso
salir de la situacin anmala en que nos encontra-
mos\los representantes de Esraa, y ms an nues-
tros representantes de Cuba. Conviene para la tran-
quilidad de Cuba, conviene para nuestra propia
honra, porque Espaa tiene empeada en ello su
palabra y es preciso que la cumpla.
Es preciso que aquellos nobles y lealer habitantes
de la isla-de Cuba, que'tantos sacrificios han hecho
por la madre Ptria, sepan pronto, por la va del te-
lgrafo, si es possible, que estamos todos aqu con se-
renidad de espritu, sin pasin de partido, con ni-
mo levantado; ocupndonos deloque pueda ser til
y servir sus intereses y la tranquilidad de aque-
llas provincias: es precise que aquellos nobles y lea-
les habitantes de la isla de Cuba sepan que estamos
aqu en unin de sus dignos rcpresentantes, atento
el nimo slo la prosperidad y grandeza de la P-
tria, dispuestos acelerar el moment de que la isla
de Cuba venga ser una provincia hermana de las
provincias espaolas, y todas juntas, y todas iguales,
y todas unidas, y todas viviendo de la misma luz y
de la misma vida de la libertad y de la Ptria bajo
el pabelln sagrado de nuestra querida Espaa.
El partido constitutional cree que para la paz y
porvenir de la isla de Cuba deben realizarse las re-
formas en el acto, sin prdida de. moment. Venga
la discusin de las mismas, aunque de ella no quede
ms que el sentimiento pblico que se impone, y que
condenara severamente al Gobierno, si continuara
en su indolencia y en su negative: quedarani ade-
ms hondas preocupaciones. en la opinion pblica
del pas, al ver que el Gobierno' busca slo los me-
dios de eludir promesas solemnemente contraidas,
y evitar palabras honradamente dadas.

EL PROTECCIONISMO EN CUBA
Las cuestiones econmicas que se relacionan
co 9.la Isla de Cuba estn la rden del dia, y
son .tan importantes y de tanta trascendepcia,


que es' impossible dejar de abordarlas. No nos-
ocuparmos ahora concretamente de la llamada
deuda de Cuba, que ser tratada competente-1
mente en otra part, aunque no podremos dejar
de tocarla, porque esa malhadada cuestin se
roza y afecta hondamente todos los intereses
econmicos, comerciales y politicos de aquella
Antilla. Vamos, pues, ocuparnos de asuntos
que pueden llamarse arancelarios, porque se re-
fieren los aranceles, tarifas, trabas y dems,
obstculos que se oponen al desarrollo del co-
mercio, de la industria.y de la agriculture de:
aquella Isla, y, por consiguiente, de sus intereses,
y de la posibilidad de tender sus ms apre-
miantes necesidades.
Ya se comprender,desde lugo que nos refe-
rimos la' eterna cuesti n' de las harinas de Cas-
tilla, azcares de Andaluca y tejidos y produc-
tos catalanes y otros que pugnan ms 6 menos
por sostener injustos privilegios en perjuicio de
las otras provincias. Pero tampoco vamos fijar-,
nos ni argir exclusivamente con principios de la
escuela libre-cambista, torque, aunque stos,
como cientficos, son los verdaderos, los dejamos
los que con tanto teson.y nobleza estn defen-
diendo esa gloriosa bandera de porvenir y de
progress.
Nosotros vamos contraernos ahora ms par-
ticularmente las especialsimas condiciones ea.
que se halla Cuba con respect estas mate-
rias.
Desde que el distinguido autonomista espaol
Sr. Gasset y Artime, su paso por el Ministerio,
de Ultramar, di la famosa ley que cre el Te-
soro de Cuba, con el objeto de que por l se cu-
brieran los gastos de la Isla y la gran part de la
deuda national que al Gobierno le plugo cargar
sobre aquellas Cajas, desde ese moment, se-
acept y legalize el principio de la autonomia
colonial, cuyas consecuencias habrn de acep-
tarse tambien forzosmente: se reconoci la per-
sonalidad de la Colonia y se sent un precedente-
con cuyo criterio se han de resolver necesaria y
satisfactoriamente todas las cu'estiones esenciales.
que aquella Isla se refieran.
Esa ley coloc Cuba en una-situacin espe-
cial, completamente. distinta de las dems pro-
vincias peninsulares, con distintos intereses, de-
beres diferentes, y, por consiguiente, con dere-
chos distintos. No pueden pretender, pues, idea-
tidad absolute las provincias peninsulares con las.
de la grande Antilla. Las peninsu!ares, en el.
caso concrete que nos ocupa, podrn unas, coan
ms 6 mnos razon, pedir proteccin 6 privile-
gios para sus products, aunque para ello resul-
ten ms 6 mnos perjudicadas otras; porque, en'
atencin sus perjuicios, el Gobierno est obli-
gado y acude con los recursos del Tesoro nacio-
nal repararlos. En Cuba no es as: all el pro-
cedimiento es opuesto. All, si la proteccin dis-
pensada los products peninsulares, daa hasta
paralizar el movimiento de su agriculture y de
su industrial, el Gobierno no est obligado y io-
acude reparar el dao: tiene que haceir'
Cuba, si puede, si se lo permiten las leyes fisea-
les, y si no, queda subsistente el dao, y la, Isla
se empobrece y arruina. En circunstancias tian
contrapuestas, puede ser una misma la coadw.c-
ta? De ninguna manera.
Si Castilla, Andaluca y Catalua ,estuvierana
obligadas pagar ellas solas todos sus gastos, y
cada una adems una deuda de 75 millones de
pesos; si por esta causa estuvieran empobrecidas
y arruinadas, qu diran si en tales circuastao-
cias viniera Cuba pedir que no se admitierap:
en sus mercados los products castellanos, anda-
luces y catalanes sino con un derecho protector
que, si no los exclula, los pondria en peores con-
diciones que los products extranjeros? Si ahora
.pone Catalua el-grito en el cielo por el perjui-
cio incierto .6 insignificant que pueda prodao-
cirle el tratado franco-espaol,. en done iop -
dria entonces? Si ahora amenaza y obra laezando
al campo en venganza partidas insurrecta y se-
paratistas, (qu podria hacer Cuba si imitard 1i
anti-patritico y criminal ejemplo? Clba 'ti.lo
imitar. Ve la injusticia con seepa frnt~i y'g












REVISTA DE LAS ANTILLAS 27


doiorido el echoh, y slo viene con amarguisima
queja reclamar del Gobierno justicia.
Nosotros, que combatimos los privilegios, no
-veiimos recabarlos; no pedimos sino igualdad.
No pedimos ni queremos que los products ex-
tranjeros sean favorecidos, con perjuicio de los
peninsulares, en los mercados de Cuba, no:. lo
que pedimos y se debe hacer es que los products
peninsulares, con sus'privilegios, no excluyan ni
dificulten all la entrada de los produ:tos extran-
,jeros, que son los que extraen con sus cambios
los de la Antilla, que ni los products antillanos
daen los peninsulares, pero que los peninsu-
lares tampoco daen los de Cuba, Nada de ex-
clusiones ni privilegios: que puedan entrar todos
en igualdad de condiciones. Que cesen todos los
.llamados derechis projtectore, el drech t:fre-
rencial de bandera, la suspension de la base 5.a,
tan tenazmente sostenida por los porfiados indus-
triales de Cataluffa; nada de 'cabotaje, que, con
.todas sus consecuencias, no puede dejar de ser
perjudicial para Cuba; nada, en fin, que pueda
ceder en perjuicio de aquel Tesoro, sobrecar-
gado can gis.os qj ni puie, pero qau dbe>
satisfacer l solo. Que se abran los mercados ex-
tranjeros, sobre todo el de los Estados-Unidos;
que es lo unimc qu- peie snar la Isla de la
postracin en que se encuentra, y ponerla en
condiciones da tender sus compromisos.
Esto es lo que pedimos y lo que es de la ms
estricta justicia. Esto es lo que deben tener muy
present los.productores peninsulares. Si quieren
y piden privilegios, Cuba, con- la misma razn,
podria quarerlos y pedirlos; que no los quiera ni
pida ninguna, esto es lo just; de 1i contrario,
que todas las. provincial peninsulares paguen,
junto con las de Cuba, los gastos y la inmensa
deuda que se cargan s61o sore las de aquella
Antilla.
Estoes lo que debe hacerse y lo que no cesa-
remos de reclamar hasta obtenerlo., Pero si se
.contina el sistema seguido hasta ahora, y que
parece ser el que se propone el Gobierno, pe-
sar de sus grande promesas, no 6 ineficazmente
cumplidas; si se protege las provincias de ac
en perjuicio de las de all; si no hay igualdad
para toda;; si Cuba ha de pagar una deuda que
no es suya; si han de ser da su exclusive cargo
los gastos que el Gobierno. seala y aumenta
voluntad; si no se permit Cuba procurarse, los
medios de cumplir las obligaciones que se le han
impuesto; si se le priva del derecho de poder
cumplir con sus deberes; si no se le permit ad-
ministrarse por si misma, y si la Administracin
y los administrators, y las cargas y los medios
de cumplirlas no han de ser sino voluntad y
arbitrio del Gobierno, sin tender debidamente
la de los verdaderos interesados, entdnces, lo di-
rmos. con la sinceridad que cumple nuestra
misin, eso no ser gobernar, ni administrar, sino
pura y simri-emente explotar, que es lo que se ha
'hecho all siempre v lo que se continuar ha-
ciendo, s no se emplean ms que esos conatos
indecisos de un liberalism meticuloso que nada
resuelve y que est muy ljos de satisfacer aspi-
raciones justas y legtimas.

LOS AUTONO1MISTAS Y EL CABOTAJE

En la sesin que el Congreso celebr el 29 de
.Mayo, express el Sr. Labra, al discutirse el pro-
,yecto, de ley rpformando las relaciones comercia-
les entire la Peinsula y las provincias ultramari-
nas, el criteria del partido autonomista acerca
del cabotaje.
- Vase de ,qu manera expuso nuestro gran
,orador-se criteria:
SEste proyecto-dijo-que no es otra cosa que la
cuestin de cabotaje, me parece m que es receloso
y timido. porque significando el cabotaje la'exclu-
sin de la bandera extraniera, viene marcar para
'est3 exclusion un plazo de o aos, en los 'cuales
'Diosiabe lo que podr suceder.
.:Entindo que este plazo-es.verdade'amente largo,
'y que el pioyeeto deia en pi la resolucin, ms s-
ria y delica4a. de la exclusin de la Jandera extran-
iera en nuestro comercio con la provincia de .ltra-
maar, y afirma que gradualmentc se irn Ibajino


los derechos hasta que al concluir esos 1o aos ha- bemos permanecer en una actitud discreta y re-
yan terminado. servada.
He de hacer la observaci6n de que la doctrine del Se ha dicho que esta es una reform traida por el
cabotaje no est fuera de la doctrine autonomista espritu autonomista, y no es as. Mintras no haya
colonial, que consist: primero, en la identidad de una complete asimilacin en el rden econmico y
los derechos afines da los espaoles y los insulares; financiero, no puede haber espritu autonomista.
segundo, en la reparticin por igual de todas las car- Esta reform ha sido traida por razones generals,
gas generals de la Nacin,'y tercero, en la identidad no por razones del mtodo asimilador 6 autonomis-
de relaciones morales, polticas y econmicas, que ta, y buena prueba de eilo es nuestra actitud, que
implica la prohibicin absolute de que la Aduana antes he expuesto, y vuelvo repetir aara, y que
haga impossible el trfico. consiste en aceptar aquellas reforms que estn ins-
Y sentados estos tres puntos de doctrina cuando piradas en sentimentos de justicia y en espritu de
se present una solucin como esta del cabotaje, libertad, sin que por eso renunciemos nuestras
claro est que nosotros podemos aceptarla en prin- doctrinas, creyendo que son las nicas que ofrecen
cipio, y de hecho la aceptamos. Es verdad que cuan- verdadera soluccin al problema, y convencido de
do se ha tratado de estos proyectos del cabotaje nos que ciertas'medidas, no podreis plantearlas dado
hemos mantenido los que sostenemos la doctrine vuestro criterio, 6 han de ser ineficaces 6 insu-
autonomista colonial en una especie de reserve, ficientes.
p)crqua ta:mJO.; ..l op 3sito d- evitar toda cuestin Para concluir he de hacerme cargo del fundamen-
que se plantee como cuestin de antagonismo delays to de la resistencia que oponen los azucareros de
provincias de Ultramar con las de la Pennsula, por- las provincias de Levante. En esas provincial se cul-
que comprendereis perfectamente que .esta -es una tiva la caa en .condiciones superiors de conoci-
cuesti6n que quien interest, es los que vivimos miento las de nuestras Antillas, hasta el punto de
en la Pennsula, que es 'quien ms principalmente que mintras en las Antillas la proporcin entire el
conviene, y no los que viven en las Antillas. De nudo'y la caa es de tres, en las provincias de Le-
este proposito nuestro result que, s el negacio fue- vante es de 8 6 To por los. y mintras en las Anti-
ra de interns absolute para nosocros y la.salida de llas la vida del pi de caa es pobre por falta de
los artculos antillanos para el mercado de la Metr- riego, en las provincias de Levante hay un sistema.
poli fuera indispensable para la vida de las Antillas, perlecto de riegos y un cultivo que merece todo
nosot'os liba:a:'a 3 ru la batalla, comr e;tamos dis- gnero de aplausos.
puestos librarla, con los acaparadores de harinas No pueden, pues, las provincias de Levante dar
de Santander, y por los derechos diferenciales de como razn de su resistencia que no puedan com-
bandera. petir por falta de condiciones en el cultivo. Tam-
Con los primeros, porque son la causa de que en poco pueden aducir que la tributacin sea aqu ma-
Cuba nopueda comer lo segan una ercera part d-la yor, porque segun un trabajo que hizo el Sr. Marti-
poblacin; con lo segudos, porque los dreos di- nez Camnpos en las C'rtes anteriores, result que la
ferenciales de ban ara son causa de que pudiddose proporcin del impuesto con la riqueza es de un
comer en las Antillas la carne barata, tengan que ,6 en la Pennsula y de un 44 en Cuba. La nica
privarse de ella dos terceras parties de su poblacin, razn que pueden alegar es que en esas provincial
que hoy no la come. Asimismas hemnosde combatir el trabajo es libre y en Cuba hay trabajo esclavo.
con rudeza la enorme desi ualda: que reaulTa deque La esclavitud bajo todos los aspects es ruinosa;
Cuba tenga que pagarse sola su deuda, mintras la pero constitute un privilegio frente al trabajo libre.
Nacin pagiar, ha pagalo y esca pa ;ndo las deudas Para ha.er esa protest les asiste la razn, como
contraidas por causa de otras provincias como Cata- la tienen los hombres que en Puerto-Rico se levan-
lua y las Vascong.das que se insurreccionaron, y tan pedir la abolicin de la esclavitud en la Isla de
el que se incluya en ls presupuesros de Cuba el Cuba, no slo bajo el punto de vista de las conve-
pago de los gastos que ocasionan nuestras legacio- niencias generals, sin5 bajo el punto de vista de la
nes y Consulados en tola la Amrica. conveniencia de aquella Isla, que ha pasado del tra-
Como nosotros vamos la zaga de todas las na- baio esclavo al trabajo ibre, y que encuentra en
ciones de Europa, resulta que e.tas cuestiones, para Cuba el trabaj esclavo constituyndole una nueva
nosotros nuevas, son ya perfectamcente conocidas. difictilhd. Es decir, que la esclavitud no slo impide
As, por ejimplo, lo que ahira ha sucedido con los el arraigo de las instituciones pol-ticas y el desarro'-.
azcares da Mlaa su,:edi5 en Francia poco des- llo de los intereses morales de aquel pas, sin que,
pus de I1. conlos azcares; de remn) lamha. Se plan- cuando se trata de re5ormas econmicas, viene
te el problem i. y hubo protests, lamentos y resis- constituir un obstculo insuperable para que stas
tencias, que despus conclu iyeon con una transaction se eleven efecto. Cuando se dice los harineros, -
.exacramente como ha sucedido aqu. Dspus de to- ls.navieros, los dzucareros peninsulares que e-:
do, hay que considerar que el mercado de azcar de sus respecivos mono
la Pennsula no es d tascn cia parala precise que'sus respecivos monopolios cesen, con-
la Pennsula no es de ran trasemnde a parala testan que empiece la isla de Cuba por renunciar el
produccin antillana, pius todo el mundo sabequeel privilegio que tiene con el trabajo esclavo. Por eso
consumo en la Pennsula es esc:iso, lo cual no re- aquellos Rpresentantes de Cuba y Puerto-Rico, que
suelve el prob aun cuarida vira el 876 fueron llamados para informal acerca de las
que sea la Pennsula el n'nercado donde se consuman soluciones polticas y econmicas que convendra
las 800.000 toneladas que produce las Antillas. adoptar, empezaron por protester contra la escla-
Esto no es nuevo en la historic de las Colonias. virud. ..
Francia Ing'aterra han tratado de dispenser pro- Y ved cmo de igual manera que los rios. por mu-
teccin los products de sus colonies en trminos cho que fuerzan su curso, van parar al mar, nos-
parecidos los que aqui se proponen; pero se con- otros llegamos siempre al mismo punt, al proble-
vencieron pronto de que la verdadera protecci6n ma social, la'esclavitud que todava subsiste con
consiste en abrir los puertos de la Metrpoli y del este el otrb nombre, y que es precise abolir para
extraniero los products coloniales, y eso es lo, que que las reforms puedan hacerse y vivamos todos
aqu hay que hacker. Porque no nos hagamos ilusio- unidos bajo la bandera espaola.
nes, So.oo)tone adas no significant nada en una pro- Habiendo contestado brevemente el Sr. Nieto,
duccin de 800.000ooo toneladas. Yo no me opongo de la Comisional Sr. Labra, ste rectific6 en los
que venga el azcar antillano; est dentro dela doc- e la Coision,al Sr. Labra, ste rectific en lo
trina autonomista que sefranqueen los puertos dela trminos que siguen:
Metrpoli los producios de las colonies; pero hay Verdaderamente yo debia empezar bajando laca-
que convencerse de que lo que interest es reformer beza ante la reprimenda que me diri'ge el Sr. Nieto,
los Aranceles de Cub.i; suprimir el derecho diferen- por ms que creo que no la he merecido. Yo me he
cial de bandera; abrir los puertos de las Antillas levantado sencillamente decir que no quera in-
los products extranjeros para que se cmpre bara- tervenir en este asunto con el exclusive carcter de
to, y la caresta no sea causa de irregularidades, cu- Diputado-cubano,. porque como esta cuestin, cada
yos monstruosos resultados estam'os palpando: ste vez que se remueve, produce alguna..excisin, al-
es el camino. gun alboroto en los Representantes de otras provin-
A mi no me disgust ver que se hacen reforms cas, no quera yo que la batalla se diera en-nombre
parciales con tal que se inspiren en el radicalism; de los intereses de Ultramar, sino.de los intereses
pero tengo miedo esas r.eformas.parciales porque generals de todos los espaoles, y en nombre del
entraan el peligro de que todo el mundo suele libre-cambio. Por lo visto, elSr. Nieto, prefiere de-
quedarse tranquil, creyendo que se ha hecho ya fender la cuestin como protector de"las provincial
todo cuanto puede hacerse, nadie se mueve pi- de Ultramar, cuando mi juicio valier'ms defen-
diendo qu-se hga alAo m Por eso yo no'veo derl como libre-cambiita.
mal 'este pro/e-to; pero dcbo dtjar consignado de Yo no he tenido por el proyectoea' esadesdeios
una mainra ciari- y terminate qu no acepto el indiferencia que me atribuye el Sr. Nieto: he emrn
comprit'nisd db renunciar solicitar nueva; relor- pezido diciendo que le acepto en cuanto significa
mas, y que ninguna responsabilidad mne alcanza en la franquicia de un nuevo mercado; y cuando y0
lo que ahora se hiace. Por eso'celebro que se:aittplfe digo esto, S. S. se le ocurre decir que domo Dipu-
el mercado de la Metrp.cli. para los products de tado de la Nacin debie yo ocuparme de ese asunto.
nuestras provincias de Ultramar; pero creo que de- y recibir con entusiasmo e;te proyecto. Pues comat











28.' .REVISTA DE LAS ANTILLAS

Dipttado de la Nacin y con mis comprmisos libre- suelto de cualquier modo; pero ntese bien que el No es possible hacer aqu un extricto' de los
cambistas he tratado la cuestin, porque entiendo proyecto aparece con el carcter de un compromise discursos pronunciados. Oimos al Sr. Moreno,
que dentro de los principios del libre-cambio es co- para llegar por medio de rebajas graduales al cabo- al Sr. Costa, al Sr. Gomez (D. Juan Galberto),
mo deben tratarse estos asuntos, taj, y por eso yo me hubiera alegrado que no se hu- al Sr. Canalejas y Mendez, al Sr. Portuondo y al
Ya creo haber explicado las razones por las cuales biera hablado de cabotaje. Sr. Labra.
habia observado una prudent reserva, una expecra- No necesitamos comentar las palabras del elo- Todos estuvieron elocuentes, todos loraron
'cin benvola, y creo haber expuesto mi deseo de cuente orador autonomista. establecer unaconsoladora corriente de sima-
mantenerme en una actitud general como Diputado Lo que 61 ha dicho es lo que opina el partido. ta c e de sp
de la Nacin interesado en ver este asunto, no No nos entusiasma el cabotaje Lo aceptamos a entire el auditorio espanol, honrado y culto
bajo el punto de vista del inters provincial, sino ue los escuchaba, y los serves que viven en
bajo el prisma de los intereses generals y de la porque no empeora lo present; pero tampoco uba la ltima de las vidas.
conveniencia del consumidor. A qu, pues, esa lo mejora en gran media. Cada cual contribuy la gran obra con su
acusacin qu se me ha dirigido? Despus de todo, Establecer el cabotaje es darle un ochavo al cooperacin caracterstica; el Sr. Moreno invoc
la acusacin no me here, y el tira no alcanza al que,necesita un million de pesos. la ciencia; el Sr. Costa arguy y conmovi; el se-
blanco. Yo ni desdeo ni combat el proyecto; creo or domez, hombre de color, pidi para sus her-
que como aspiracin, como reform eficaz, no me- mans d a us h s en lhum y
rece extraordinario aplauso; ahora, como reform manos de raza sus hermanos en la humanidad y
parcial, como medio de ensanchar el mercado, me en la Ptria; el Sr. Canalejas llam los liberals
parece bien. que hoy mandan,, la consecuencia; el Sr. Por-
Hablaba el Sr. Nieto de las ventajas que para la tuondo hiri6 las fibras del"corazon y encendi
pfoduccin ultramarina puede tener el mercado de chispas en las inteligencias; el Sr. Labra hizo un
la Peninsula. Se referia S. S. la ventaja general resmen perfect, acabado, incomparable.
que para toda produccin represent l tener un
mercadb ms? Pues esta ventaja he empezado yo re- *,
conocindola. Es que S. S. cree que este proyecto EN EL TEATRO DE LA ALHAMBRA Cuba conoce Portuondo y Gomez, y ha lei-
entrana para la produccin ultramarina ventajas ta- do los grande discursos de Labra. Pero no sabe
les que ante l desaparece la posibilidad de toda re- Por qu no acudieron los Diputados y Senado- quin es Costa ni lo que vale.
forma ulterior? (ElSr. Nieto hace signos negatives.) res de la Unin Constitucional al meeting aboli- osta es un jven professor de la Institucin Li-
Pues entonces qu vena el decir que se concluye cio a c o en teatro de la Alhambr osta es un se ven yrofesor de laosprimeos o est n
el mercado de los Estados Unidos y de Inglaterra, y conista ceelebrado en el teatro de la Alhambr bre de Enseanza, y uno de losprimeros oradores
que no queda ms que el de la Metrpoli? Lo que hay en la noche del de meein que tiene Espaa. La nueva era
que discutir es que no haya otro mercado ms que All hubieran visto y oido cosas -buenas. Los ci6n le cuenta entire sus esforzados adalides; el
el dela Metrpoli: esto es lo que yo he discutido di- echamos de mnos; hubiramos querido que pre- porvenir le reserve una esplndida corona de
ciendo que no quera aceptar la responsabilidad del senciasen aquello., glorria.
no encontrarme gloria.
proyecto por no encontrarme comprometido en lo En primer lugar, habia seoras, y seoras her- El mrito superior de Costa consist en que po-
sucesivo no pedir otra case de reforms. mosas y elegantes y en gran nmero. El sexo d- ne al servicio de las buenas causes las ms varia-
Esto no parece ahora que lo niega el Sr. Nieto; ues bil es nuestro, porque es compasivo y generoso, das aptitudes. Es un sabio y un poeta. En sus dis-
entnces qu viene toda su argumentacin. A
qu viene ablar de la baja de la importacin en In- porque simpat!za con los grades infortunios y cursos hay ciencia, luz, calor, belleza, verdad y
glaterra y en los Estados-Unidos? Yo no quiero en- se indigna ante las grandes iniquidades. sentido comun.
trar en el fondo del asunto; yo no he de decir que el Quien tiene de su part la justicia, puede mu- Nos encanta y nos provoca risa. Se apodera
destino de los azcares coloniales est lejos de Euro- cho. Quien tiene de su parte las mujeres y.a los de un argument y lo formula con pasmosa exac-
Spa, donde se est verificando un desarrollo de la in- que rien, es invencible. titud tcnica; lugo saca de l una consecuencia,
dustria azucarera verdaderamente extraordinario, Las mujeres representan el sentimiento, que es que es una bella descripcin; despus lo convier-
desarrollo que hace ilusorias todas las esperanzas de un arma formidable. Los que' rien esgrimen tam- te en un epigrama acerado que destroza al ad-
que el azcar de Amrica venga Italia por ejem- bien un arma terrible: el ridiculo, que es lo que versario.
podos AItalieblo entaen ye Alemrdcin de mor jr sirve para rematar lo qe la razn ha heri- versa
Deca que lo que hay que buscar aqu no es evitar do de muerte. Costa sabe de todo, y lo sabe todo bien. Ade-
que vengan los products de Ultramar la Penns- Y como el esclavismo, sobre ser criminal, es ms es un pensador original. Ndie ha prvisto
la: bien venidos sean; pero no hay que onderar las ridiculo, de aqu que los esclavistas estn ven- tan ampliamentsador original. Na ale ha proviso
cosas de manera que la gente crea que e nico mer- cidos. tan mplamente como los arsenals del bre
Scado de Cuba ha de ser la Pennsula. No se puede con los abolicionistas y con sus cambio. La otra noche atac la esclavitud de una
El Sr. Nieto hablaba adems del possible aumento aliadas las abolicionistas. manera tan nueva, tan grfica y tan acertada,.
del consumo de azcar en la Pennsula. Yo quiero que, al oirlo, se creeria que la espantable insti-
suponer que este aumento sea superior al que ha te- tucin habia sido creada pocos moments antes.
nido en Inglaterra; yo quiero suponer que triplique Otra cosa que hubiera llamado la atencin de Costa tuvo valientes arranques y frases felices.
de aqu treintaaos. Y cree S. S. que ep estos los negreros: un bastidor de lienzo colocado en Hizo un parallel, que caus impresin, entire las
treinta aos la industrial de Mlaga y la produccin el scenario, y sobre el cual se destacaban, con indemnizaciones por los sucesos de Saida y las
de Cuba y Puerto-Rico y la produccin de Europa el scenario, y sobre el cual se destaaban, con las
se habrn cruzado de brazos? Pues en la misma pro- sus correspondientes letreros, un vergajo, un que la ley concede, en trabajo obligatorio, los
porcin que haya aumentado nuestro consumo, ha- cepo y un grillete. propietarios de esclavos.
br aumentado toda la produccin, y nos volvere- Qu tres arguments! Qu tres abolicionis- -Se pide-dijo-indemnizacin para los'que
mos encontrar en el mismo caso que hoy. La tasl Todo espectador que los miraba senta no hicieron con los negros de Africa lo que Abu-
cuestin es que, segun parece, la Comisin cree que tener patrocinados para ponerlos en el acto en Amama ha hecho con los espaoles establecidos
el aumento del consumo en la Pennsula ha de ser libertad. en Argelia, es decir, arrancarlos de sus hogares,
Stal, que satisfaga todas las necesidades de la produc- All estaban los trees instruments de suplicio, condenarlos la esclavitud, sumirlos en la des-
cn colonial, noysotros pensamos queen erdad, heridos por la cruda luz. del gas. Formaban el gracia. Una de dos: Abu-Amama tambien tiene
necesario no privar de un solo mercado los produc- derecho 9. indemnizaci6n, 6 no deben reeibirlalos
tos de Ultramar, y que este efecto est bien que se mejor de los acompaamientos las ardientes derecho indemnizacin, no deben recibirlalos
haga esta reform; pero que para asegurar en lo palabras de los oradores. Abu-Amamas de Cuba.
porvenir la produccin de Cuba, esta reform es Haba moments en que cada uno de los tres El pblico festej con grandes carcajadas este
intil. senta deseos de hablar para pedir perdon Dios inspirado mote. Se lo recomendamos los libe-
Conste, pues, primeramente, que yo no hevenido y los hombres por el daio causado, por los es- rales de Cuba.
decir aqu que queremos sustraernos discutir la clavos martirizados, por el contingent dado la Ya no hay negreros. Ahora se llaman Abu-
cuestin en el terreno de los intereses generals de muerte. Amamas.
la Patria: lo que afirmo es que este asunto interest *
ms toda la Metrpoli, las Antillas inclusive, que No hablaron..... por suerte para los esclavis- e
n las Antillas slo, y que, por tanto, nosotros, Di- tas. Ah, si hubieran hablado, qu cosas hubieran Los que tvimos l dicha de or el discurso de
putados antillanos, no tenemos una razn suficiente dicho!. Costa, lo aplaudimos. Cuba lo aplaudir tambin
para intervenir en este debate de una manera direc- El auditorio los contemplaba y se extremecia.. cuando lo lea.
ta, exclusive y parcial. Segundo, que nosotros no, Algunos espectadores, poco enterados, pregun- Cubanos liberals, un aplauso y un abrazo-
nos oponemos que se haga esta reform, porque taban qu era aquello, y al saberlo, se alegraban para Costa! En sus palabras hay algo ms que-
por ella e da Guba un mercado ms; lo que air- de ser blancos y libres, y deploraban el infortu- un hermoso talent de orador, y que una exquisi-
abandos es que ea reform no es suficiet e hay qu nio de los infelices negros. ta inspiracin de poeta. Hay algo ms que eso.
hacer en Cuba, concluyendo con todos los monopo- Ya el pblico de Madrid ha visto el vergajo, el Lo que han dicho los labios de Costa, lo ha
lios, as con l monopolio de los harineros como el cepo y el grillete Ahora slo falta llevarlos al pensado la inteligencia y lo ha sentido el corazon
de los navieros. Senado y al Congreso. de una Espaa j6ven y progresiva, que no est
Por ltimo, decia el Sr. Nieto que este proyecto .iSi all pudieran hablar, si Dios les concedie- manchada por las infamias coloniales, que no ha
no es ocasionado dudas ni ambigedades de nin- ra, por un moment, la humana facultad de la lucrado con la trata ni defraudado en lasaduanas.
guna especie. Pues para m lo es; que de aqu diez palabra, qu dilogo entablarian con los Senado- Esa Espaa es nuestra aliada. Ella aborrece
aos no estar excluida la bandera extranjera de res y Diputados de la Unin Constitucionall como nosotros la ominosa.esclavitud, el salvage
l Cua, es claro, porqae 1b dice el proyecto; pero l Para fijar en el papel esos dilogos, seria ne- militarismo, la opresi6n poltica, la explotacin
mission que lo habr? Pues'por qu no lo ha dicho? cesario que Shakespeare sustituyera los taqui- de un pueblo por funcionarios y logreros.
Ya s yo que al cabo de diez aos ya no, habr cues- grafos. Liberales de Cuba, un voto de gracias la So-
tin, porque para ent6nces la cuestin se habr re-*, ciedad Abolicionistal













REVISTA DE LAS ANTILLAS 29


LAS CARTAS ESTN DE MODA

'El Sr. Leon y Castillo, Ministro de Ultramar,
Ja enviado al Director de La Nacion, peridico
democrtico-monrquico de la Habana, la carta
que sigue:
SSr. D. Jos de Armas y Cspedes.
'Mi estimado amigo:
Oportunamente recib su apreciable carta, as co-
mo el prospect de La Nacion, que le con sumo
gusto.
Todos los esfuerzos que usted haga para naciona-
lizar la poltica de esos partidos, darn la larga 6
la corta sus benficos resultados, y no podrn m-
nos de encontrar eco en las personas sensatas y los
corazones generosos, que quieran abrir una nueva
era para esa Isla en el seno de la libertad constitu-
cional; por lo cual han de mirarse siempre con mar-
cada satisfaccin por parte de todos los gobiernos de
Espaa. Tiene un placer en hacerlo usted as pre-
sente su afectsimo amigo y S. S. Q. S. M. B',
F. DE LEON Y CASTILLO
Madrid, 18 de Abril de 1882.
En esta carta hay algo malo y algo bueno.
Lo malo es que el Sr. Leon y Castillo combat
la existencia de partidos locales en Cuba, lo cual
nos revela que el Sr. Ministro de Ultramar no
:cbnoce los asuntos de las provincias que gobier-
na. En esto se parece el Sr. Leon y Castillo ca-
si todos sus antecesores.
Lo bueno es que el Sr. Ministro de Ultramar
no se declara afiliado la Union Constitucional.
En esto no se parece el Sr. Leon y Castillo to-
dos sus antecesores.
Ahora bien: como los autonomistas de Cuba
no pedimos que el Ministro' de Ultramar sea co-
rreligianario nuestro claro est que salimos ga-
pnando con esa carta.
Nosotros slo pedimos que se juegue limpio.
Nos contentamos con que la autoridad sea neu-
tral en la contienda.
Parodiamos al general Prim cuando decia:
-Encerrad la tropa en los cuarteles y vere-
mos quin puede ms.
Los autonomistas decimos:
-Que no se pongan todos los elements ofi-
ciales al servicio de la Union Constitucional y...
vengan pulgas!
Ya lo saben los esclavistas: el Ministro no est
con ellos, porque su poltica no est nacionali-
zada. Aqu viene bien aquello de la tragedia
,francesa: Jimena quin lo dira? Rodrigo quin
Ib creera?
Un Ministro espaol, un miembro del Gobier-
no de S. M. declara que ni los negreros ni los
liberals de Cuba estamos nacionalizados. .
La acusacin nos parece injusta. Pero, como
todos nos comprende, todos quedamos iguales.
Asi, pues, en lo sucesivo, 6 los conservadores
4e Cuba han de renunciar tacharnos de poco
espaoles 6 han de convenir en que son tan po-
co espaoles como.nosotros.
Estamos de enhorabuena. Para que sta sea
ms complete, es necesario que el Sr. Leon y
Castillo prohiba los funcionarios de Cuba ayu-
dar los esclavistas ganar las elecciones y
hacer propaganda contra los autonomistas.
:Si esto hace, el Sr. Ministro, nos dejaremos lla-
miar desnacionalizados 6'innacionalizados.
Estamos por lo positive.
Y por lo honrado.

LOS CIPAYOS AL NATURAL

Hemos leido una carta particular de la Haba-
na, tan interesante, que no hemos vacilado en
-trasladarla nuestras columns.
:' En' ella se pinta ls cipayos con vigorosos y
verdaderos colors.
b' ase como dice esa carta:
'La Vo de Cuba y el Diario de la Marina conti-
nan imponindose. El partido reaccionario en-
cuentra en el general Prendergast un humilde y si-
miso servidr. Hse negado al Sr. Cortina la autori-
zacin para organizer la DeleKacidn de la Sociedad
.'boliciofista. Se han suspendido las Reales rdenes
del Ministerio de Ultramar ordenando las visits de
los Fiscales los ingenios, y, finalmente, seha pasa-
do ura circular las Juntas de Patronato para que


durante la zafra, por lo mnos, no se d curso las
solicitudes de los patrocinados ni se reciban sus
quejas. El escndalo no puede ser mayor.
La Voy de Cuba insulta todo el mundo y trata
de convertir el Cuerpo de Voluntarios en grupo re-
volucionPrio, dirigiendole frecuentes excitaciones.
No se comprende cmo el Gobierno no ha modifica-
do la organizacin de ese cuerpo; pues desde el Zan-
jon, en que seretir el Ejrcito, ha venido ser un
compromise el mantenimiento de una fuerza popu-
lar armada. Y el peligro es tanto ms grande, cuan-
to que la mayor parte de la gente experimentada y
decente-si se excepta la plana mayor y cierto n-
mero de oficiales que no han podido hacerlo-la ma-
yor parte de la gente formal, al terminarse la guerra,
se apresur abandonar el intil fusil. As es
que slo han quedado, por lo mnos formando la
mayora, los amigos de huelgas y alborotos, que
traen al pas en constante alarma, so pretext de un
pratiotismo que no entienden ni profesan.
Es tal el descrdito en que van cayendo multitud
de esos individuos, que al saberque son voluntarios,
no se les d colocacin en ninguna casa de comercio,
no ser en algunas que pertenezcan oficiales del
Cuerpo.
En las guardias, ejercicios y paseos militares se
han perdido muchos de entire ellos, adquiriendo
costumbres corrompidas y feos hbitos, siendo as
que tienen todos los vicios de la soldadesca en tiem-
po de paz, sin ninguna ,de las virtudes que dan al
guerrero el espritu de discipline, el valor y la expo-
sicin constant de la vida.
Para sostener su influjo y continuar la expecula-
cin, los reaccionarios de aqu han labrado la desgra-
cia de multitud de jvenes peninsulares que han ve-
nido en busca de fortune, y en vez de consagrarse al
trabajo activo y honrado, para su bien y el de la P-
tria, se han hecho intiles y perdidos, formando es-
candalosas turbas y sirviendo de consciente y tam-
bien de inconsciente apoyo la desenfrenada Voy
de Cuba.
Ah! cmo aquel Emperador romano, que al ver
deshechas sus huestes por la ,impericia de un torpe
general, no cesaba deexclamar: Varo, devulveme mis
legiones, la madre Espaa; ante el expectculo tris-
tsimo de la juventud peninsular corrompida y ma-
leada por los hediondos miasmas de la colonial, la
madre Fspaa, repetimos, bien puede decir los
reaccionarios cubanos: Falsos patriots, ambiciosos
ruines, devolvedme mis hijos generosos y nobles
que habeis pervertido; devolvedme, s, mi generosa
juventud.
Hasta aqu la carta: no necesitamos hacer co-
mentarios. Las madres espaolas dirn, si ese es el
porvenir que soran al enviar sus hijos Cuba.

EFECTOS DE UNA REAL RDEN

La siguiente carta de un cubano distinguido,
jefe de voluntarios y ferviente liberal autonomis-
ta, de la cual nos ocuparmos con el detenimien-
to que merece, es otra prueba ms del mal efecto
que ha producido en la Habana la impremeditada
Real rden de 28 de Enero ltimo, respect al
impopular procedimiento de retener los depsi-
tos judiciales y otros que han debido ser siempre
sagrados 6 devueltos al mnos tiempo, ya que
se quiera alegar que se hizo uso de ellos para
subvenir necesidades de la pasada guerra civil.
Sr. D. Francisco Cepeda.
Habana, Mayo 15 de 1882.
Estimado amigo: Mucho me ha dado que pensar
la injusticia cometida con usted, y desde su partida
no he cesado un moment de pedir Dios que le
d salud, medios y brios para que desde ah. ante
Espaa misma y el universe entero, defienda la cau-
sa de Cuba, que desea y tiene medios de ser feliz,
rica y espaola, aunque ello se oponen:
1.o El ningun conocimiento de todo lo que atae
esta Isla.
2.0 Los intereses encontrados de ambos paises.
3.0 Lps jefes superiores que han venido, vienen y
vendrn continuar el sistema de hacer la olla
gorda.
4.0 Los desgraciadqs que vienen en connivencia
con los magnates de esa, hacer otro tanto.
5.0 Los miserables como Villergas y Rafael que,
dejando su criterio, escriben gusto del consumi-
dor pagano.
Y finalmente, esa separacin injustificable en que
quieren que estenlos peninsulares insulares.
Usted, que tantos aos ha vivido entire nosotros
y quien hoy Cuba le envia sus hijos cubanos, es
el llamado ser el defensor de la razn y la justicia
que nos asisten.


No desmaye used, pues, en su obra patritica;.
acomtala con valor, que siempre vence la verdad,
y feliz el dia que todos conozcamos nuestros debe-
res y nuestros derechos.
Creyendo que used es el mismo que, en dias ms
felices para ambos, me daba sanos consejos ,paso
comunicarle un asunto vital para la humanidad des-
valida, del cual deseo que se ocupe inmediatamente,
y, siempre que pueda, no lo deje nunca de la mano.
Para a cnstruccin de un hospital.civil de cari-
dad, muchas almas caritativas han hecho legados
cuantiosos; D. Salvador Sam dej uno bueno, cuya
ascendencia se ignora, y la Sra. D.a Josefa Santa
Cruz de Oviedo el de 178,600 duros, oro.
Apremiante cada dia la necesidad de ese piadoso
establecimiento, el Gobierno General determine sa-
car pblica subasta la construccin del mismo, y
al efecto comision D. Adolfo Saenz y Yaez,
ingeniero, para proceder al avalo de dicha obra y
su plano.
Hzose as: el plano ocupa i2,500 metros cuadra-
dos con 125 de frente por ioo de fondo; con salones
especiales para nios, morenos, chinos, blancos,
arrestados, confinados, enfermedades contagiosas,
etctera, etc.; en total 20 salones; saln para opera-
ciones quirrjicas, capilla, depsito de cadveres y
cuantas ms comodidades le eran precisas. En re-
smen: es un edificio que debia hacerse, pues que
honra al ingeniero que lo traz y la ciudad que lo
tenga.
Concluidos tan notable plano y el avalo del edi-
ficio, se sac su construccin subasta pblica, se-
gun ver usted por la adjunta Gaceta de 3 de Abril
de 1881, y se adjudic el remote D. Francisco Lo-
pez, hombre honrado, inteligente y trabajador,que
cont con la cooperacin del maestro D. Andrs del
Rio y Perez, de iguales circunstancias y an ms
ilustrado.
Llenos ambos de entusiasmo, empezaron tra-
bajar, ocupando hasta 8oo trabajadores, contando
con los legados en depsito y fiados en la palabra de
su amigo D. Joaquin Carbonell; pero ay! amigo
Cepeda, las ilusiones de que la Habana estarapron-
to dotada con un hospital, abrigo de los pobres y en-
fermos, refugio de la desgracia, edificio piadoso pa-
gado por el pueblo soberano, se desvanecieron como
el humo, pues, en desacuerdo los generals Arias y
Blanco, mand el-primero parar la obra, interrup-
cion que no dur ms que ocho dias, pues el general
Blanco, con una actitud que le honra, mand con-
tinuar las obras, asumiendo todas las responsabili-
dades.
Lopez comenz de nuevo su tarea y por segunda
vez se le oblig parar rodeando toda la fbrica con
-soldados y un official que no permitieron los obre-
ros ni an recojer su herramienta. No sabe cmo
pudo contenerse ante aquel atropeyo, y cuando con-
ducido ante el gobernador del castillo del Prncipe,
ste, que bien pudo presentarse Lopez, pues cual-
quiera que perciba sueldos emolumentos del Esta-
do es un servidor pblico, le ense la rden de sus-
pensin y le aconsej que tuviera paciencia.
No obstante, se present Blanco y ste le ampa-
r, ordenando que lo dispuesto por Arias quedase
sin efecto y que continuasen los trabajos.
Empezronse estos por tercerar vez han tenido que suspenders, porque despus de
los avalos de Octubre, Noviembre, Diciembre,
Enero y Febrero, que no han sido pagados, dice el
Ministro de Ultramar que no procedela devolucin
de los 178.600 duros, legados por doa Josefa Santa
Cruz de Oviedo, segun la Real orden adjunta, copia-
da del expediente y no publicada en ia Gaceta de la
Habana.
Ya no se conforman con explotar los vivos y
los enfermos; hay que explotar los muertos.
Entrese del artculo de fondo de La Nacidn, pe-
ridico demcrata-dinstico y del prrafo que le
marco de El Triunfo de ayer,.sobre esto mismo.
En el correo de hoy pasa informed del Gobierno
Supremo este desgraciadsimo asunto. Le suplico
trate de verle, y lerecomiendo la lectura de un oficio
del 5 de Abril ltimo, el dictmen del Consejo de
Administracin en pleno y todo el expediente, si le
es possible.
Empese con los Sres. Labra, Abillet, Portuon-
do, Bernal, Gel, Betancourt, Apeztegua, etc., etc.
para que reclamen enrgicamente ante las Crtes, y
eviten que mueran, como chinches, los pobres enfer-
mos en el pequeo local que les est destinado en la
crcel pblica, donde los mdicos dicen que se ha de-
clarado la gangrena de hospital.
Lo que usted haga en beneficio de su Ptria adop-
tiva y en favor de la humanidad desvalida ser un fa-
vor y un ttulo ms al reconocimiento general de
los buenos amantes de Cuba y en particular de su
afectsimo amigo.
J. J. B.












3o REVISTA DE LAS ANTILLAS
.. .


UNA DISTRACCIN EN REGLA

Lase bien: no decimos una distraccin en re-
gla, y s en Regla.
Lo cual no quiere decir que est dentro de las
re glas.
Pero dejmonos de bromas. Tiene la palabra
un peridico de la Habana, que nos cuenta cmo
la distraccin que ha habido en Regla le sale
cara los contribuyentes.
Asi dice La Nacion:
En la Colectura de Rentas de Regla se ha des-
cubierto ahora una irregularidad.
Esta es una palabra muy bonita que se emplea
para suavizar la aspereza de la palabra robo.
Y como el hecho es iisuaL y frecuente, tiene otros
various nombres. Distraccin es uno de ellos; distrac-
cin de fondos, Este nombre es muy apropiado. Los
fondos all,en el fondo de la caja se distraen viendo
caer onzas y doblones en brillantsima cascada; el
empleado se distrae con tan deliciosa armona, y
distraido se mete en el bolsillo la causa de su dis-
traccidn. Tambien se llama trasferencia, incauta-
cin y desfalco.
Esto se liama lujo..... y es causa del lujo que al-
gunos ostentan. Meditemos en aquel adverbio ahora
que en el primer prrafo subrayamos:
El desfaluo distraccin del-colector de Rentas de
Regla se ha descubierto ahora..... es decir, los dos
mess de hallarse el collector en Mjico viviendo
tranquil y sosegadamente.
Qued cesante, hizo entrega, rindi cuentas, y
entonces nadie se apercibi de la irregularidad.
Oh cortedad de vista!
Oh Administracin financiera!-El collector era
poeta y pobre, y busc consonantes.
Hall ocasin, facilidad y notables precedentes de
impunidad, y cay en la tentacin. Es de lo ms
natural que puede darse.
Y al propio tiempo muy realista.
El realismo est de moda. En el teatro produce
adulterios y pistoletazos; en las oficinas de Hacienda
produce reales.
Y aqu, como en los dramas de Echegaray, el cul-
pable no es el culpable, sino la fatalidad.
Porque..... entremos en el realismo de la cosa. Un
pobre diablo que slo entiende de hacker renglones
cortos, que llama versos, encuentra un buen pa-
drino qu le rejonm.enda al Directar general da Ha-
cien Ja.; este buen seor, asediado de compromises
idnticos, no puede entretenerse en averiguar si el
candidate sirve para el puesto que pretend, ni tiene
tiempo p.ra c nocer la vida y milagros del preten-
diente. pero le coloca.
El dia en que el empleado toma posesin de su
destino est ya en vsperas de quedar cesante; mira
en torno suyo, examine su pobreza y el lujo de
otros, media en la inestabilidad de su destino, y
como to.los los dias pasa par sus manos el oro rubio
y deslumbrador cjmo la cabeza de Apolo, cae fasci-
nado y comete..... una distraccion.
El h,mbre es dbil.....
Y ms dbiles y sensibles los que confieren em-
pleos al primer recomendado que se les present,
con perjuizio de tantos empleados cesantes probos
inteligentes que esperan con la boca abierta que
alguien los coloque.
Y nuestra Administracin, adems de dbil, es
cndida.
Exige una fianza de 4.000 pesos (por ejemplo) al
que va manejar 200.000.
De los desrdenes que ocurren, slo ella es la res-
ponsable.
Ya saben los lectores de la Pennsula en qu
consiste la distraccin que ha habido en Regla.
Es de adverrir que, para esto de distraer, today
la Isl de Cuba est en regla.
Es decir, en Regla.

GARIBALDI

La muerte del gran soldado de- la unidad ita-
liana ha sido sentida en todo el mundo liberal.
Entre los psames enviados la familiar de Ga-
ribaldi, figure uno que debe tener cabida en la
REVISTA DE LAS ANTILLAS, por ser su. autor un
ilustre americano, querido y admirado en Es-
paf'a.
Es'e aierieando eb Hctor Floremcio Varela, el
glorioso hijo de'las ori'ill'a del Plata y actual Cn-
sul General de la Repblica argentina en Es-
paa.


Vase el telegrama que Varela ha enviado
uno de los hijos de Garibaldi y al general Canzio:
Madrid Junio 3 (diez de la noche.)
A Menotti Garibaldi y al general Canzip.
Caprera
Me llega la fatal noticia.
Si la Democracia europea est de luto, las Rep-
blicas del Plata, por cuya libertad Jos Garibaldi
derram sangre generosa, se hallarn en este mo-
mento agobiadas bajo el peso del inmenso dolor que
su? hijos habr producido ya la noticia de la muer-
te del hombre inmortal que veneraban como al nue-
vo Cristo de la redencion de los pueblos oprimidos.
En nombre de mi amigo el general Roca, presi-
dente de la Repblica argentina-que tena ardiente
culto por el'hroe legendario de San Antoio-en
nombre de mi ptria,-que sin cesar aclamaba en sus
fi'st-s populares al que un dia se llam hermano y
compaero de Florencio Varela, y en el inmo, que
tanto me glorificaba con su amistad, te pido t,
querido Menotti, y V. noble Canzio, que acepten
la expression sincera del dolor profundo con que to-
dos recibimos la ,atl noticia, y el homenaje respe-
tuoso que enlutados tributamos su memorial, desde
ahora custodiada ante las posteridad por el carifo de
dos mundos.
HcTroR F. VARELA.

PROCURE USTED ENTERARSE
Con motivo de un discurso del Sr. Labra en el
Congress y del program del partido liberal de
Cuba, La Iberia, que por lo visto no lee lo que
deba leer antes de hablar, se manifiesta igno-
ran'te de dicho program y dice al Sr. Labra que
es necsario que los autonomistas de Cuba hablen
con claridad para saber lo que piensan; y aun-
que esto no la sabe sino el que no quiere saber-
lo, como se lo ha dicho nuestro amigo en La Tri-
buna, con tod ), como nosotros tambien somos au-
tonomistas, y nuestro colega parece que no le
gusta leer much, vamos presentarle un ex-
tracto de dicho prozrama en cuatro renglones:
A Cuba se le ha impuesto el deber de pagar
ella sola tolos sus gastos.
Se le ha reconocido asi su personalidad jur-
dica.
Cuba tiene su Tesoro.
Y debe amininitrarlo.
Este program tiene la valiosa adhesion del
Sr. LeSo y Castillo, actual Ministro de Ultramar,
el cual ha declaradlo olemnnemnte que Cuba
no se le puede administrar desde ac.
Qu le parece nuestro colega?

NUZ3TR33 BUJRCRATAS
Los franceses suelen decir:
-Esta administration que Enropa nos en-
vidia.
Los espaoles no decimos que nuestra admi-
ni;tracion es envidiada. Somos modestos.
Lo que hacemos es todo lo possible para que
nos tengan lstima los extranjeros.
La administracion es mala en la Peninsnila....
islas adyacentes; pero en las islas que no adya-
cen, lo que es all, es peor. Elempleado espaol
pasado por agna tiene sn puestecito sealado en
el infierno.
Para muestra de esto podriamos presentar aqui
muchos botones. Si quisiramos surtiramos de
botones al Sr. Leon y Castillo, Ministro de Ul-
tramar y al Sr. Prendergast, Gobernador gene-
ral de Cuba.
Por hoy, nos basta con ensear un boton, un
modesto y sencillo botoncito.
Vase la clase. A un peridico de la Habane
escriben lo que sigue various dueos de patroci-
nados:
No ha visto Vd. un exhorto del Excmo. Sr. Vice-
Presidente de la Junta Central fin de que concur-
ran los dueos de patrocinados informarse ntes
del dia 25 del que corre de las instancias qhe, pen-
dientes de resolucin solicitando certificado de em-
padronamiento, tienen presentadas? Sabe Vd. si es
cierto que concurre poco public? Sabe Vd. si ese
poco pblico es despachado? -.
Si no lo sabe; nosotros se lo minifestaremos. A la
Secretaria concurre lastante pblico; mas'aunque
no concurriera tanto nada se perderia, puesto que
muy pocos son los despachados.


Hay un plazo fatal; pasado ese ya, aunque tenga
Vd. bien arreglados sus patrocinados, si ha padecida
algun error, no lo puede subsanar: personas hay que
vn todos los dias la oficin. y nunca logran ser
atendidas; otros preguntan por sus matrculas,-y coa
much sans facon, le dicen que todava no se han
despachado, no pudiendo contestar, por lo tanto, si
tendr 6 n inconvenientes; no obstante, el plazo v
pasando, llegar concluirse y estamos lo mismo
que el primer dia.
Para tender al pblico dan dos horas. Cre usted
que en un plazo fatal.de 40 dias basten dos horas?
Ns cree Vd. que debe ser de sol sol la la entrada?
Para quin sern las 22 horas restantes de cada dia?
Sern para los empleados? Deber ser para el p-
blico? Nosotros cre-mos que es para s;e el plazo de
los 40 dias; por lo tanto; para el pblico y no para
nadie ms deben ser todas-las horas disponibles: los
empl:adjs suponemos que pueian trabajar al mismo
tiempo; sin6 lo puden hacer que se aumente el per-
sonal; pero que no se engae al pblico dicindole
que le dan 40 dias y que solo, real y legalmente le
den So horas.
Algunos empleados, adems, no concurren esas
dos horas, habiendo alguno 6 algunos que lasdejan
siempre reducidas una.
Probablemente todos esos empleados que no se.
apresuran servir su amo, que es S. M. el P -
blico, pasarn el rato fumando y lamentando los
extragos que causa la propaganda autonomista.
Son unos patriots!
Pero no ganan el sueldo.

OTRO PRIVILEGIO MS

Algunos de los pasajeros que condujo San-
tander el hermoso vapor Reina Mercedes, de la ya
acreditada empresa del Sr. Marques de Campo,
se han acercado esta Redaccin para que les
digamos en qu. consiste que, habiendo llegado
en el mismo dia 23 de Mayo el vapor Satrstegui,
de la empress Lopez, no se someten cuarente-
na de Lazareto los equipajes de ste, mintras
que los de aqul la sufrieron, y muy rigurosa,
de cincuenta y pico de horas en vez de cuarenta
y ocho.
Y les ha extraado ms aun que el nuevo va-
por Antonio Lope;, entrado el d a 29 al anoche-
cer, de la misma procelencia que los anteriores,
hubiese desembarcado los equipajes las treinta
y cuatro horas, es decir, ntes de las cuarenta y
ocho, y sin previa fumigacijn ni estancia en el
lazareto.
Por muy an6malos y arbitrarios que aparezcan,
estos actors, sin embargo, aunque injustificada.
tiene su esplicaci.n, que tal vez haya pasadodes-
apercibida nuestros crMnaniMa.tes.
En Santander hay una sala D:reccin de Sani-
dad del Puerto y una sola Direccin del Lazareto,
que debieran cumplir una sala ley, sin distincin
de.fueros ni categories; pero como la empresa
Lopez es la nia mimada del Gobierno con un
apetecible dotal que paga l exhiusto Tesoro de
Cuba y sus pacificos contribuyentes, claro est
que debe otorgrsele ese nuevo privilegio para.
que no la arruine la competencia.
Adems, esto no es solamente privilegio: los'
vapores de la empresa Campo se permite.n, como
el Reina Mercedes, el lujo de salir de la Habana al
mismo tiempo que los famosos correos de Lopez
para llegar algunas horas antes Santander, y
este lujo bien merece uni severo corrective para
que no subsista aquella.
Asi lo han comprendido las dos direcciones de
Sanidad de Santander; pero es porque tampoco
les ha gustado que los pasajeros del Mercedes se.
muestren agradecidos del buen trato que reci-,
bieron en la travesia, durante la cual se llevaront
cabo dos suscriciones A favor de dos infelices
pasajeros de tercera clase, de i.85 y 1.380 ts.
Si esto sigue asi, no nos llamar la atencidn
que cualquier dia' el Gobierno prohiba la entra-
da en puertos espaoles los vapores de la4 i-
presa Campo, pesar de hallarse matriculados y
de satisfacer las correspondieixtes cuotas de con-
tribucin; 6 si no lo prohibe, que lo tolere, copioa
est tolerando lo que pasa en Santa.nder.












REVISTA DE LAS ANTILLAS 31
-'- ....-----~---~


VILLANUEVA EN BERLIN

El'dia 30 de Mayo discuta el Congreso el pro-
yecto de ley reformandolas relaciones comercia-
les entire la Peninsula y las provincias ultrama-
rinas.
El Sr. Villanueva, Diputado por la Habana, en
una de sus rectificaciones, dijo lo que sigue:
Debo indicar aqu que cuando se trata de lo que
la autonoma pide en cuanto las relaciones comer-
ciales, es precise que tengamos present que una es
la autonoma que aqu se impone en. discursos que
ante la Cmara se pronuncian, otra la autonoma
con que se hace propaganda en Cuba y otra la auto-
noma que podramos llamar reservada, porque no
se publica.
Esto, dicho por el Sr. Villanueva, y dicho por
el Congress, no podia quedar sin contestacin.
La tuvo cumplda. El Sr. Labra se encarg de
el!a, y, como se vera, puso el merecido correcti-
vo al ataque injustificado del Diputado por la Ha-
bana.
Asi dijo nuestro querido amigo:
Recomiendo la consideracin del Congreso que
compare la circunspeccin, el tacto, el respeto abso-
luto con que yo he tratado la cuestin que se deba-
,te con la alusin completamente fuera de lo acos-
tumbrado en este sitio que se ha permitido hacer el
seor Diputado que ha usado de la palabra.
P Hesostenido mis ideas haciendo una ligera indi-
cagn, respetando todas las opinions; pero cmo
habia yo de career que esta era ocasin de descubrir
el fondo de las doctrins contrarias, y m1nos de sos-
tener que los que representan esas. opinions estn
faltos de la propia dignidad, de sentimientos de leal-
tad y de patriotism? (El Sr. Villani:eva: ;Quin ha
atribuido eso S. S.?) S. S. ha dicho que habia tres
autonomas, de las cuales una..... (El Sr. Villanue-
va pronuncia agutnal palabras.) Tenga S. S. la bon-
dad de guardar silencio. (El Sr. Villanueva: Quin
es S. S. para imponerme silencio?) S. S. no tiene
derecho interrumpir al que habla. (El Sr. Villa-
nueva: S. S. tambien me ha interruipido m. Le
pago con la misma moneda.)
Eso er una acusacin la cual no contest. No
hago ms que llamar la atencin de la Cmara. De-
cia S. S.: parece que hay tres autonomiasaqu; una,
no s quin; otra, que se .formula por un partido;
otra, que sostienen los Diputados de ese partido. Yo
dejar para cuando sea oportuno este debate, y para
contestar semejante acusacin, niego en redondo
y en absolute que haya semejantes autonomas. El
partido liberal autonomista de Cuba tiene su pro-
grama claro, formulado en tres ocasiones, la ltima
el i.0 de Abril de este ao. Con su bandera ha ido
la campaa electoral; en su virtud ha enviado aqu
sus Diputados; ni l puede pretender que nosotros re-
presentemos otra cosa distinta, ni nosotros creemos
que podemos cometer tal indignidad.
En el instant en que los partidos se digan que
lo que ellos escriben en su bandera no es una ver-
dad, sino que queda por debajo de su bandera otro
pensamiento, esos partidos pierden su propia digni-
dad, y los Diputados que se sientan aqu no inspi-
.rnn ningun respeto.
Y no quiero hacer ms sino aprovechar la ocasin
para fijar, como debo, lo que se refiere al valor de
las convicciones y la popularidad impopularidad.
"Yo tengo una vida respect la cual pretend que
puedo dar lecciones los dems. A mi no me asusta
defender las ideas aunque todo el mundo est contra
ellas; pero no he de permitir, ni he de consentir que
nadie suponga que yo vengo Sostener aqu ideas
distintas de aquellas' que franca y noblemente he ve-
nido defendiendo.
No tengo ms que decir.
En otro lugar nos ocupamos de este incident,
en el cual lleva el Sr. Villanueva la peor parte,
as decir, la que mereca.
Remitimos al lector los Puntos rojos.

OTRA VALENTIA

Siguen en la jurisdiccin de Jaruco lamen-
taqdo. que ni el Director general de Hacienda ni
:l' Ministerio de Ultramar hayan tomado hasta la
fecha; que sepamos, resolucin alguna respect
al'clebre DD. Feliciano Diaz, Colector de Ren-
tas-de- aqella maltratada comarca, y seguimios
nosotros hacindonos eco do' aquellos lamenatos,
A fin de que el Sr. Ministro 6 el Sr. Subsicrea-
ioie pa 4-uina tienen en aquel -distrito, tan
digao de melor suerte.


H aqu, pues, el segundo de los artculos, pu-
blicado por nuestro colega El Amigo del Pais,
tomado de'la Revista Econ&mica de la Habana:
Recuerda el lector lo que diiimos acerca de lo
feliz que es el Sr. D. Feliciano Diaz, Colector de
Rentas de Jaruco?
Pues oiga ahora la siguiente comunicacin, que
le dar una idea segura de una nueva valenta que
ha cometido:
Administracin Econmica de la provincial de la
Habana. -Negociado de Contribuciones.-Nme-
ro i.33r.-R. 4f. 567.
Con esta fecha digo al Colector de Rentas de Ja-
ruco lo que sigue:
En vista de instancia que ha dirigido esta Eco-
nmica doa Mara Santa Cruz de Oviedo en s-
plica de que las vacas con sus crias que le fueron
embargadas por esa Colectura en el inginio de su
propiedad San Jos de Oviedo vuelvan esta finca
ajo el mismo rden, hasta la resolucin qt.e en de-
finitiva tenga este asunto, con objeto de alimentar
los nios, ancianos y enfermos residents en la mis-
ma, y considerando ,tendible por ms de un con-
cepto la pretension de la interesada, he acordado
con esta misma fecha dirigir V. el present, con el
fin de que inmediatamente, y prvias las segurida-
des del caso, haga entrepar al administrator de la
expresada finca, en calidad de depsito, las 36 vacas
con sus crias que fueron embargadas, sirvindose
darme cuenta de haberlo verificado en la forma que
se le previene, correo seguido.i
Y lo traslado V. para su conocimiento y como
resultado de su referida instancia.-Seora doa Ma-
ra Santa Cruz de Oviedo.
Al proceder arbitrario illegal del Colector de
Jaruco se aade el de inhumane, porque as priv
ms de setenta infelices neiros de todos sexos y
edades del alimento, puesto que las vacas de aquel
ingenio no tienen otra aplicacin, ccmo podria sa-
ber cl Colector ntes de causar tantos vejmenes
una finca que no adeuda ningun tributo.
Figrense nuestros lectores la pena de las pobres
negras que estin trabajando en el campo, cuyos
ninos de pecho quedan en la finca, y cmo lo pa-
sarn stos faltndoles tan indispensable alimento. A
31 ascienden los criollitos que se hallan en este caso.
Lo mismo decimos de les enfermos y valctudi-
narios del ingenio, que son 44, que no pueden tra-
bajar, y que muchos de ellos no pueden alimentarse
ms que de leche y arroz.
Pero el Colector D. Feliciano Diaz que, como ya
hemos dado conocer nuestros lectores, con la
calificacin que merece de \aliente, no se para en
barras tratndose de los intereses de la Hacienda
que, por desgracia, represent en la jurisdiccidn de
Jaruco, ha preferido que las 36 vaces las disfrute
Juan Cualquiera 6 los adlteres que le ayudan lle-
var el rudo peso de sus arbitrariedades adminis-
trativas.
En cambio, el Sr. Jefe Econmico de la provincial
ha comprendido los desapiadados propsitos del Co-
lector y como la Hacienda en nada se perjudica con
que las vacas hagan su oficio en el ingenio, mintras
se decide este asunto, ha dictado la justsima pro-
videncia que hemos copiado, que nos place elogiar.
Sin embargo, tal es la omnipotencia de este Co-
lector que no extraaremos que el Jefe Econmico
quede tan completamente desairado como las rde-
nes anteriores emanadas en la Direccin de Ha-
cienda.
Los remates, hasta la aprobacin superior, no
tienen efecto legal y, por consiguiente, es de rigurosa
justicia que vuelvan las vacas al ingenio, tngalas
quien quiera y por cualquier concept, quedando
salvo los que se considered perjudicados, reclamar
contra los actos prematuros, arbitrarios ilegales
del Colector causante de tantos atropellos y vej-
menes la propiedad.
Sobre este particular dirmos que se efectu el
remate pesar dela rden copiada, de disposiciones
anteriores de l Direccin de Hacienda y sin tener
la Colectura el'expediente, porque lo habia pedido
fa Econmica antes del remate, formando todo un
conjunto de circunstancias que se disputan el pre-
dominio de lo illegal deliberado propsito de cau-
sar todo el dao possible los dueos del ingenio.
En el tiempo normal en que estamos, es de esperar
se neutralicen estosrigores que tan mal parado dejan
el buen nombre de la Administracin pblica.

IQu HONOR TAN GRANDE!
I
LO QUE V16
Un redactor de La Nacin, peridico'de la Haba-
na, pasaba una maiana, las nueve, por la calle del
Egido, de aquella ciudad, cuando...


Nuestro cofrade se detuvo. Estaba horrorizado
como en las novelas? Creemos que no.
El redactor de La Nacin vio un grupo de seo-
ras, caballeros y nios que estaban en los portales
del caf, frente al convento de las Ursulinas.
De quin era aquella cabeza?
igo: quines eran las y los que formaban el
grupo?
II
LO QUE ERAN
El redactor de La Nacin, guiado por la curiosi-
dad, pregunt cul era el objeto de aquella reunin.
Alguien-cuyo nombre no podr registrar la his-
toria,-contest al redactor de La Nacidn:
-Esas seoras son maestras y esos caballeros son
maestros, municipales ellas y tambin municipales
ellos.
-De qu distrito?-pregunt el redactor de La
Nacin.
-De los distritos primero y segundo-respondi
aquel amable transeunte, que, probablemente, ser
cipayo en sus ratos de cio.
-Y qu hacen aqu?
A qu vienen?
III
A LO QUE IBAN
El transeunte sonri, se quit el sombrero, in-
clinando la cabeza respectuosrmente, dijo:
-Esas seoras y esos caballeros han sido citados
para pasar la morada (otra inclinccin de calera)
del Excmo. Sr. {otra) D. Pedro 1'alboa (t'ra), fe-
licitarle por su ncmbramicnto de Senador del Reino.
(Ultinma y prolongada inclinacin).
-Gracias-diio el de La Nacin, que instintiva-
mente se haba quitado el scmbrcro. y, al recorder
que era demcrata, se lo haba encasquetado hasta
las cejas.- Gracias, hombre fino y cia;ayo sensible!
Y, di ame Vd...
El desconocido ya no estaba all. Haba entrado
en el caf tomar algo la salud el nuevo Senador.
El temar algo es una de las mil manifestacio-
nes del patriotism ultramarino.
IV
LO QUE HICIERON.
El redactor de La Nacidn resolvi enterarse biea
de aaquello.
Abri los ojos y observ.
La maana estcaa esplndida. El cielo se haba
puesto uno de sus meicres vestidos azules... ay, co-
mo si Eafael de 1-a-'ael no estuviera en Cubal
-Hermoso dia!-excl: m6 el redactor de La Na-
ci n!-iermoso dia y gran pas!-Aqu hay quien
se entusiasma... Esa felicitaci6n lo demuestra... Fe-
lic;tar un Senador ccnservador! Ya no hay felici-
taciones para los Senadores conservadores ms que
en Cuba.
A los pocos mementos se puso en march la co-
mitiva con direccin la casa del Sr. Balboa.
Las maestras y los maestros, guiados por los ins-
pectores de instruccin rlblica, Sres. Calzadilla y
Aguilera entraron en la habitacin del portero.
All esperaron que el Sr. Balboa bajase.
Baj el Sr. Balboa.
Los inspectors manifestaron al Sr. Balboa cuan-
to se alegraban de que hubiera sido elegido Senador
elSr. Balboa.
El Sr. Balboa respondi que el Sr. Balboa se ale-
graba tambin de que toda aquella comitiva se ale-
grase de la eleccin del Sr. Balboa. kt.~
Adems, el Sr. Balboa di las gracias la comiti-
va, en nombre del Sr. Balboa. g
Y un portugus, que se habla infiltrado subrepti-
ciamente en la comitiva, exclam lleno de ardor:
0-i que nao veu Balboa, nao veu coisa boa! _:
-- --- --V

: EL DEMCRATA-DINSTICO MEDIA.
El redactor de La Nacidn se alej del lugar de la
catstrofe.
Necesitaba poner en rden sus pensamientos. Es-
taba excitado; le pasaba algo.
Cuando hubo hecho algun ejercicio, se sinti ms
tranquilo; la cabeza se despejaba; pulso natural; ha-
bia disminuido la dilatacin de las pupilas.
Cmo!-se dijo el redactor de La Nacin-Qu
es esto? Muy santo y muy bueno que las profesoras
y los profesores, pagados por el Ayuntamiento, se
entusiasmen al saber que el Sr. Balboa es Senador.
Pero qu significa ese entusiasmo re lamentado por
losinspectores deinstruccin pblica? Esa comparsa
reunida en un caf, esa piocesin'que entra en la
porterfa...
Al legar aqu el demcrata dinstico tuvo 'un
arranque de indignacin. Imitando Juan Valjean
ense los puos una igl"sia lejan'a.














32 REVISTA DE LAS ANTILLAS
3 ______ **_2y~'


-En la portera!-agreg--iRecibir en la porte-
ra las profesoras y los profesores! Y lugo nos
hablan de la democrtica Cuba! Oh, conservadores!
iOh, senadores! Oh, mores.
VI
DILOGOS BREVES.
El redactor de La Nacin tropez en aquel mo-
mento con un su amigo, acaudalado comerciante. Le
cont el caso y agreg:
-Qu opina usted?
-Yo?--respondi el comerciante.-Que para lo
que son esos maestros y esas maestras, demasiado ha
hecho Balboa. Aqu, amigo mio, slo son personas
decentes los mayores contribuyentes.
El redactor de La Nacin sigui su camino. Entr
en un caf. Narr el suceso un empleado de Adua-
nas, quien le diio:
-Qu nio es usted! Un maestro es un petate;
tanto cojes, tanto vales. El que ms coje, mas vale.
El redactor de La Nacin sigui todo el dia con-
sultando las personas con las cuales hablaba.
Un jesuita de Beln le dijo:
-La instruccin es una gran cosa, cuando la da
la Iglesia. Un professor laico es mnos que un perro.
Uno de los jefes de la Unioi Constitucional le
dijo:
-Tener consideracin los maestros de escuela?
Pues quin hizo la insurreccin de Yara?
Un cambista le dijo:
-No me venga usted con maestros! Esa gente no
cambia un billete al ao.
VII
CONCLUSION.
El demcrata-dinstico estaba consternado. No
saba ya si viva en Cuba en el Khanatq de Bokha-
ra en el Dahomey.
Se fu la redaccin y escribi un suelto, que ha
sido leido con gusto por los hombres liberals y
cultos.
Lstima grande que el redactor de La Nacin no
haya puesto en su suelto unas cuantas reglas de con-
ducta para el uso de los senadores ultramarinos de
la Unin Constitucional!
Hace pocos dias, un conservador espaol, don
Cludio Moyano, pronunciaba un discurso en el
Congress Pedaggico, compuesto de maestros. El
auditorio aclamaba al orador, y ste ensalzaba con
jusricia los que se dedicaban la tara mproba
del magisterio.
Esto es lo que hace un conservador de Espaa, de
la buena y noble Espaa, de la que no defiende el l-
tigo y el grillete.
Un conservador de Cuba... recibe las maestras y
los maestros en la portera.
Qu honor tan grande!
Grande, s, muy grande; pero n para las maestras
y los maestros. Para el Excmo. Sr. D. Pedro Bal-
boa, Senador del Reino.
El prncipe de Bismarck que es, por lo mnos, tan
grande personaje como el Sr. Balboa, recibe los
maestros en los salones del Palacio Radziwil.
El Sr. Balboa los recibe en la portera.
Bien dijo el portugus:
-Balboa es coisa boa!


PUNTOS ROJOS

Villanueva no se rehusa nada, como dicen los
franceses.
Hace algunas semanas recibi una carta de Cas-
telar.
Hace pocos dias, habl en el Congreso.
Villanueva aspira todas las glorias.
iQu triunfal carrera!
De la- Lonja de Vveres al Congreso de los Di-
putados.
Desde los sacos de frijoles hasta las lpidas que
dicen: Riego, Prim, Mariana Pineda.
All, hablas para Mor, Ibanez y Galarza.
,Aqu, para Sagasta, Cnovas y, Silvela.
All, Vrgez; aqu Romero Robledo.
iY para todo es un slo Villanueva!
Es verdad que no hay ms que uno... y que no
tiene profeta. .

En otro lugar del reidico se ver lo que dijo
;.Villanueva .y lo, que le-'dijo Labra.
Villanueva se .iabia creido- y eso que es.madri-
kio!-que aqu se hacia las cosas como en la
,Habaaa .
, '.En,primer lugar, aqu no se estila llamar separa-
tista; eso se diFaeno a conversacin, comd se dice:
-Me parece que es used racionalista. '"
O bien:


Cunto apostamos que usted no ha leido las
novelas de Alfonso Daudet?
Por manera que cuando aqu se quiere sacar par-
tido de esa acusacin, el argument no sale.
Y saben ustedes por qu? Pues, entire otros moti-
vos, por el de que en Madrid no hay gente dispuesta
fusilar, sin prdida de tiempo, en plena calle, al
acusado-de separatismo.
Lo malo que tiene en Cuba el que le llamen
uno separatist, no es que el que se lo llamen; es la
cola.
*

Villanueva habl largo rato sobre el cabotaje. Le
llevaron dos vasos de agua, y no se los bebi.
-Este hombre es una cotorral-decian algunos
Diputados.
-Ya sabe lo que hace-dijo otro.-Es que le tie-
ne miedo al veneno de los autonomistas.
-Pues qu haga venir agua d; la zanja, revisada
por Vrgez!-exclam un tercero.
En tanto, Villanueva haba cometido lo de las tres
classes de autonoma.
**

Cunto sientc Villanueva que haya tres classes de
eutonoma!
El quisiera que no hubiera ms que una: la terce-
ra, la que, segun el orador de la Lonja de Vveres,
no se proclama en voz alta, etc.
Si no hubiera ms que esa cmo gozara Villa-
nueva!
Entnces si que saldra el argument.
Todos separatists! Todos fusilables!
*

-Oh, Villanueva, no queremos daros gusto!
r eso habeis tenido que .inventar esas tres
clases..
As dais entender que todos figuramos en la
tercera.
Si fuera verdad ioh, Villanueva! constituiria la
mejor condenacin de la poltica de la Unin Cons-
titucional. -
Que ha sido, hasta hace un ao, la poltica ,de
los gobiernos espaoles, y que es hoy la de D. Luis
Prendergast.
Oh, Villanueva! No jugueis con fuego!


El fracaso de Villanueva alegr muchsimo sus
correligionarios.'
Todos estaban contentos... fuera del saln de Se-
siones.
Porque, en presencia del orador, todos estaban s-
rios, algo abatidos; pareca que lloraban por no po-
der llamar separatists todos los Diputados, Sa-
gasta, Posada Herrera y los maceros.


Se acuerdan ustedes de Olavarrieta?
Aquel Diputado lanz graves acusaciones contra
algunos politicos espaoles. Comprendi que habia
hecho mal y retire sus palabras.
Villanueva nada ha tenido que retirar, Forque se
ha limitado insinuar.
Diplomacia de la Lonja de Vveres!
Villanueva no es partidario de la lnea recta.
Villanuevn es parablico.
Villanueva es serpentino.
Villanueva es ondulante.
Villanueva es polignico.
*
S*4
Villanueva imita aquel que decia:
-Yo no sostengo que todos los liberals sean la-
drones; pero aseguro que todos los ladrones son li-
berales.
Escuela vieja, Villanueva, escuela vieja!
Hay que hablar en Madrid como se habla en la
Lotna de Vveres. Con claridad.
Slo que en Madrid hasta las piedras se levanta-
rian contra los provocadores y los violentos.
Y las piedras son aqu espaoles...
Digo!

Ahora result que los Diputados de la U. C. no se
entienden sobre los presupuestos: de Cuba.
Los de la Habana aprueban lo que censuran los
de las otras provincial. .
.Entre stos los hay que se lamentande que la Uni-
verridad cueste' tanto dinero:. .
Basta Ese debe ser;Suarezi Vigil.. ::.. r:


Con que la Universidad sale cara?
Bien decian los catedrticos de la deCervera cuan-
do se dolian de que se hubiese desarrollado la afu-.
nesta mana de pensar.
Si en Cuba no se pensara, Suarez Vigil se consi-
derara el ms dichoso de los mortales.
Nada de libros.
Y, sobre todo, nada de peridicos.
La Gaceta de la Habana, por junto.
En cambio', muchas guardias, eso s, para former
el carcter.
Y el bacalao la vizcaina elevado ala altura de un
institucin.

Ramon Armas no opina que la Universidad salga
cara.
Lo que Ramon le parece mal es que sea laica.
A juicio del jven Armas; all hacen falta je-
suitas.
Hasta los bedeles debieran ser de la Compaa.
Sistema Rodin en altas dsis.
Este es otro camino para acabar con la rfunesta
mana de pensat.
Ya sabe Ramon lo que pide.


Hay un Diputado de Cuba que no est conformj
con todas esas lindezas.
Es Tuon.
Extrema izquierda de la Union Constituciogal,
donde acaba el cipayismo y comienza el liberalinmo
asimilista.
Tuon es asimilista y conciliador ilustrado.
Si se equivocarian los de la U. C. al elegirlo?


Al hablar acerca del cabotaje, Tuon dijo:
-Nosotros los asimilistas.
Al oir esto,.Ramon sali del saln.
Villanueva se tap la cara con las manos.
Y Suarez Vigil lanz un suspiro.
,En aquel moment lleg Batanero.
-Tunon es asimilista!-le dijeron.
.Batanero sinti ganas de volverse Pars.


Porque han de saber ustedes que Batanero se ha
establecido en Pars para educar sus hijos.
Como en Pars hay buenos colegios, eso est muy
bien.
Pero, quien tiene ciertas ideas acerca del alcance
del patriotism, ponindolo sobre la economa pol-
tica y sobre el derecho natural, no debe hacer eso.
Porque vamos ver cmo se las compone ahora
Batanero para censurar los pobres cubanos que en-
viaban sus hijos los colegios de los Estados-
Unidos?


Pancho Armas est triste.
Se aburre.
No sabe qu hacer.
No es Senador, no es Diputado... En qu piensa
la gente de all?
Pancho ha resuelto matar el tiempo escribiendo
la biografa de Ramon Armas, su querido pariente.
Captulos del libro:
I.-Belen.
II.-iOh juventud, primavera de la vida!
III.-Ellas.
IV.-Luces y sombras, sea, ellas tambien.
V.-En casa de Mor.
VI.-Diputado!
VII.-El gran discurso.
VIII.-En la subsecretara.
iX.-Rasgos de la vida privada. Carcter y tem-
peramento.
X.-Sntesis.
XI. -Documentos justificativos.


ADVERTENCIA

En este nmero restablecemos la verdadera
paginacin del peridico.
Los cuatro nmeros publicados forman 24p. -'
ginas, elevando el i.0 la fecha del iB de Miio,
ele 2. la del 25 y el 3. la del 28 del propio mes.
El nmero 4." se public el 3 del dorrientelmea
de Junio. -

Imprenta de Aurelio J. Alaria, Estella t;,.Onevast l;




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