Title: Typed, signed letter to Elie Lescot sending copies of the note no. 20866 (Note dealing with the establishment of Dominican consulat in three cities of
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Title: Typed, signed letter to Elie Lescot sending copies of the note no. 20866 (Note dealing with the establishment of Dominican consulat in three cities of
Physical Description: Archival
Creator: Lescot, Gerard
Copyright Date: 1943
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Bibliographic ID: UF00094713
Volume ID: VID00001
Source Institution: University of Florida
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REPUBLIQUE D'HAITI


SE EAIRERIE D'ETAT
des
RELATIO EXTERIEURES Port-au-Prince, le ........... .......... ................. 19




i:onsieur le President,


T'ai 1'honneur de prier V tre Excellencr dc trouver sous ce


covert :


lo) copie d'une.1Tote No. 20866, du 7 Octobre en course, de la

3ecr4tairerie d'Etet des Relations Xxtyrieures de la R6publique Domi-

nicaine F, cette Chancellerie et copie du project de rbponse de cette

Secretairerie d'Etat i la dite ITote;

20) quelques notes que j'ai r
relater une conversation que j'ai eue avec :onsieur HIernandez Fr-nca,

3ecrftaire de la L' action Dominicaine L Port-au-Prince, Charge d'Affai-

res ad interim.


3i le project de VTote soumis regoit la haute approbation de


Votre Excellence, je Lui saurai infiniment gre de bien vouloir n'en


avertir le plus t6t possible par c-ble pour mander la rdponse la


Chancellerie Doninicaine.


Je prie Votre excellence, onsieur le President, d'agreer


l'expression de mes sentiet.nts les plus d6vou4s et les plus respectueux.







Son Exctllence

IMonsieui Elie LZ.3'j,

Pr6ident, de la Rdpubliq&e.

SMiami JE.U.A.)






\ C 0 P I E


R3PU3LICA DOIIIC .-. Ciudad Trujillo,
SEC3rTRI.JL DE EST-.DO DE Distrito de Santo Douingo,
RELACI01-C3 EXTERIORES Octubre 7 de 1943.

T Li. 20866.



Senor Secretario de Estado:-


COuplene responder a la atenta nota que Vuestra

3xcelencia dirigio el 7 de septiembre reci6n transcurrido,

senalada con el IHin. A.I. 2391, al Senor Enviado Extraor-

dinario y LIinistro Flenipotenciario de la Republica Domi-

nicana en Puerto Principe, por la cual se digno Vaestra

Excelencia poner en conocimiento de ii Gobierno que el

vuestro, haciendo uso de la facultad que le acuerdan las

disposiciones combinadas de los articulos VIII y IX.de

la convention commercial dominico-haitiana suscrita el 26

de agosto del 1941, ha decidido dejar sin efecto la citada

convention asi como el protocole adicional a la misma, a

contar del 24 de narzo del entrante ano 1944.

Aunque la actitud asumida por el Gobierno de Vuestra

Excelencia en el caso que nos ocupa corresponde al ejercicio

de un derecho literalnente consagrado en el texto del ins-

tr'umento aludido nas arriba, no puedo ocultar a Vuestra

Excelencia la profunda sorpresa con que mi Gobierno ha

recibido la information trasnitidale por la nota del 7 de

septiembre, sobre, sobre todo si se asocia esa information

a la que Jtace pocos dias Vuestra Excelencia se sirvio

trasmitir, tambien por conduct de la Legacion dominicana

en Puerto Principe, sobre la media toimada por vuestro


A Su Excelencia
Gerard Lescot
Secretario de Estado de
Relaciones Exteriores,
PUERTO PRIiIFYE, Haiti.





~--

Gobierno do no dar conformidad al establecimiento de Consulados

dominicanos on las poblaciones haitianas de Hinche, Anses-a-

Pitre, Fond VArrettes y Jerorie, los ouales consulados, como

muy bien sabeis, trataron de establecerse en aquellas localidades

con el primordial proposito de fonentar las relaciones comer-

oiales entire nuestros dos paises.

La sorpresa con que mi Gobierno ha recibido las

notificaciones arriba senuladas se justifica por los motives

quo inmediatemente exponso: cuando nuestros dos Gobiernos se

decidieron a suscribir la convention commercial del 26 de agosto

del ano 1941, tuvieron an cuenta principalmente la necesidad

on que ambos estaban do regularizar el trafico comeroial fren-

terizo entire uno y otro Lstados para conformarlo mejor a la

situation que habia creado entire ellos la feliz y cabal eje-

oucion del trazado definitive de sus fronteras respeotivas.

El ensayo qua represenita el convenio couLercial

dominico haitiano tenia, en conseouencia, sus nas firms pers-

peotivas hacia el future y estaba destinado a contoniplar la

posibilidad de organizer perranente y sustancialiente el trafioo

fronterizo entire la Republica Dorinicana y Haiti.

Es evidence que la decision del Gobierno haitiano do

suspender los efectos do aquel acuerdo, sin haber indicado

siquiera su esperanza de que pueda ser reasumido nuevamente en

un future proximo, ir.plica, de part de vuestro Gobierno, una

inexplicable reconsideration de situacionies que estaban enea-

minadas al pacifico y armonico arru6lo de iAitereses ouya. fric-
oion puede engendrar dificultades lamentables en las relaclones

de nuestros pueblos.

Estas circunstancias resultan mucho mas extranas ouando

tenemos on cuenta que se han producido en mementos en que todos

los Gobiernos del contimente estan Imperativamente solicltados,

frente a un enemigo comun, a estrechor cada vez mas sus relaoiones

de amistad para poder ofreoer asi un mayor y nas intense concurso

a la sagrdda causa que defienden las doreocracias en los camipos









do batalla del mn1ido entero.

Ese hecho ha debido tenerlo muy present el Gobierno

de Vuestra Excelencia antes de toriar decision que por muchas

razones podra obstacalizar el aporte que tanto vuestro pais como

el mio estan obligados a prestar en los presents moments a la

action de guerra contra los poderes del Eje.

Mi Gobierno no vacila en afirmar que con toda segu-

ridad, cuando el Gobierno de los Estados Unidos de Norteam6rica

auspicio la convention commercial tantas veces citada, se

propuso inorementar de ese modo las relacionus comerciales entire

nuestros dos paises para hacer patente su buena disposicion

hacia la solidaridad de los pueblos americanos. Uno de los mas

sembibles efectos de la determination tomada por el Gobierno

de Vuestra Excelencia sera, sin duda, el aniquilamiento de la

especial ventaja que para el desarrollo del comercio dominico-

haitiano habia creado arfuella auspiciadora actitud del Gobierno

de Washington.

Las anteriores consideraciones, Senor Secretario de

EstaIo, no tienen otro objebo que el de poner en su verdadero

punto los alcances y las posibles consecuencias que contra la

armonia de las relaciones de la Republica Dominicana y de Haiti,

tendra el paso que acaba de dar vuestro Gobiernoj ya que el mio

acata sin objecion la media eue le habeis notificado por la nota

del 7 de septiembre, y deja constancia, clara y precisa, de que

ninguna action ha tornado el para dar fin al vinculo commercial

que con tanto entusiasmo como reflexion contrajo el 26 de agosto

del 1941.

Valgome de esta oportunidad para reiterar a Vuestra

Etcelencia las seguridades de mi mas alta y distinguida consi-

deracion.
S: Pefia Batlle.


-3-






/ PROJECT


CHANCELLERIE DG;.:IIIICAI1E




Monsieur le Secretaire d'Etat,


J'ai 1'honneur d'accuser reception de la Note du

7 Octobre en course par laquelle Votre Excellence r6pond

a la communication que cette Secr6tairerie d'Etat avait

faite le 7 Septeibre 6coul6 a 1'invo/e Extraordinaire et

I.Iinistre P16nipotentiaire de la R6publique Dominicaine a

Port-au-Prince pour lui notifier que le Gouvernelnent

Haitien d6sirait user de la faculty que lui accordait

l'article IX de la Convention Commerciale Haitiano-Domi-

nicaine pour d6noncer cet instrument diplomatique ainsi

que le Protocole Additionnel y annex6.

J'ai pris connaissance avec grand int6ret des diverse

conjectures que la decision du Gouvernement Haitien a sug-

g6r6es au Gouvernement de Votre Excellence et ai not6, quoi-

qu'll accepted sans objection la measure qui lui a 6t6 signi-

fi6e, que le Gouvernement de Votre Excellence prie le mien

de constater d'une maniere claire et precise qu'll n'a pris

aucune action pour mettre fin aux liens cormmerciaux qu'avec

autant d'enthousiasme que de r6flexion il avait contracts

le 26 AoUt 1941.

Bien que le texte de l'article IX de la Convention

Commerciale Haitiano-Domainicaine consacrant litt6ralement

le droit qu'a chacune des Hautes Parties contractantes de

d6noncer cette Convention n'ait point sp6cifi6 que celle

qui userait de cette facult6 serait tenue de fournir a

1'autre parties les raisons de sa decision, les conside-

rations exposes par la Note de Votre Excellence et I'inter-

pr6tation donn6e par son Gouvernement a l'attitude du Gouver-

ne-ient Haitien portent cette Secr6tairerie d'Etat a sortir


. . . . . .




-2-


de la reserve qu'elle avait intentionnellement gardee pour

d6finir explicitenent les motifs qui ont oblige son Gouver-

nement i d6noncer ladite Convention Cormmerciale.

A la v6rit6, c'est avec un enthousiasne aussi grand

que celui qui animait le Gouvernenent de Votre Excellence que

le Gouvernement Haitien avait sign cet instrument diploma-

tique dans le but premier de d6velopper les relations cormer-

ciales proprement dites entire nos deux pays, second, de con-

troler et de r6gulariser le traffic frontalier en facilitant

les 6channes des usagers des narch6s haitiens et dominicains

de la frontiere mais principalement dans l'intention 6lev6e

d'accroltre, a l'avenir, par la continuity de ces changes,

les sentiments d'amiti6 et de solidarity entire les nationaux

de nos deux pays pour fixer d6finitivement dans 1'esprit de

nos deux peuples la commune pens6e de la collaboration haitiano-

dominicaine a l'oeuvre de la paix et de 1'amiti6 interam6ri-

caines selon la politique de bon voisinage adopt6e par toutes

les nations du continent am6ricain.

DAs 1'6change des ratifications de cette convention

a Ciudad Trujillo, des entreprises haitiennes, stimul6es par

une heurease propaganda du Gouvernement Haitien, effectuerent

des achats en RApublique Dominicaine oa malheureusement elles

se heurterent a des measures interieures don't l'6conomie ne

favorisait point un d6.eloppement de ce movement commercial.

Ionsieur Frank Wilson, par example, ignorant certaines inter-

dictions en vigueur, fit de bonne foi des achats h destination

d'Haiti, sans solliciter les permis d'exporter pr6vus. Il fut

d6Lfr6 la justice correctionnelle. En vain la L6-ation

d'Haiti a Ciudad Trujillo fit ressortir a la Chancellerie

Dominicaine le prejudice que causerait aux relations cormmer-

ciales nouvelles toute condemnation du sieur Wilson et sugg6ra

un arrange Ant amiable. La Chancellerie Dominicaine, apres

avoir laissK entrevoir la possibilitS d'un tel arrangement,

avisa s6chement la Legation que les Tribunaux Dominicains







ktaient saisis de l'affaire. Le sieur W'iison fut condaun6 a

une forte arnende et a la confiscation de ses narchandises.

Cet incident trouble les conaerian'is haitiens quai, en

outre, se trouverent en.butte a d'incessantes difficulties, a de

trop nombreuses forralit6s pour obtenir les perlais d'exporter,

a des retards de plus en plus longs pour la d6livrance de leurs

permis de sortie quand ils voyageaient, a l'interdiction d'ache-

ter de la gasoline en territoire Dominicain, posterieurement L

1'obligation pour les voituriers de payer des droits sur la

gasoline transport6e pour leur voyage de retour et finalement

a l'interdiction de transporter cette gasoline, radne en acquittant

les droits.

La consequence de toutes ces measures qui senblaient

indiquer un parti pris de s'opposer a un r6el d6veloppenent

des relations cormmerciales haitiano-dominicaines fut un ralen-

tissement marqu6 du.mouvement coramercial don't le niveau, seize

mois apres l'entr6e en vigueur de la convention, 6tait parti-

culierement bas.

Le traffic frontalier r6glement6 par le protocole

additionnel de ladite Convention Cor-ierciale devait confronter

un semblable processus. Des 1'6tablisseuent des marches haitiens

et dominicains dans des localities appropri6es, d'acces facile

et favorable a une grande fr6quentation des nationaux des deux

pays, les changes r6gionaux s'intensifi6rent et ouvrirent en

effet les plus solides perspectives sur le future d6veloppenent

de ce traffic. ::ai3 les autorit6s civiles et militaires haitiennes

de la frontiere, ainsi que les agents consulaires haitiens en

territoire dominicain, signalerent bientot an ensemble de

measures prises par les autorit6s dominicaines qui 6taient loin

de s'accorder avec le d6sir officielleuent manifesto par le

Gouverneraent Dominicain de favoriser le commerce frontalier.

Des rapports dignes de foi des services haitiens comp6tents

6tablirent qu'il 6tait interdit aux citoyens doninicains de

se rendre aux marches haitiens de la frontiere; des gardes en

certaines re;ions furent posts sp6cialement. les jours de march

pour veiller a ce qu'une telle interdiction ne souffre pas





-4-


d'exception.

Ces nesures prises par les autorit6s locales dorini-

caines 6taient plutOt en accord avec la politique du Gouvernenent

de Votre Excellence, dite de "doninicanisation" des fronti1res

don't le but, autant que 1'examen des diff6rentes 6tudes publi6es

par la press dorinicaine et des discours prononces aux villes

fronti&res memes par des autorit6s dorinicaines a permis a mon

Gouvernerament de le d6finir, est de faire conprendre aux popu-

lations domiinicaines des frontires' qu'il e:iste entreelles et

les populations haitiennes voisines une discrimination racial

en raison de laquelle elles doivent entretenir avec lears

voisins haitiens le moins de rapports possibles.

Pour ces diff6rents motifs, il a done paru preferable

au Gouvernement I1aitien de d6noncer cet instrument diplomatique

inop6rant. Les buts proposes, principal et accessoires, ne

paraissaient pas pouvoir etre atteints par le rnoyen de cette

Convention Cor-merciale, qui devenait, au contraire, la cause

de nouvelles frictions entire nos deux pays. Et en la d6noncant,

le G-ouvernenent HTaitien pensait avoir de bonnes raisons de

croire qu'il allait au devant d'un desir du Gouvernenient de

Votre Excellence. C'est done avec 6tonneinent qu'Ill a appris,

par la Note de Votre Excellence, que sa decision a caus6 au

Gouvernement Dorinicain une profonde surprise.

:.-jn G-ouvernement a certesconsid6re sa position a

c8t6 des Uations Unies et les obligations internationales par

lui contracts de resserrer chaque jour davantage ses relations

d'aniti6 avec tous les Gouverneiaents du Continent avant de

d6noncer 1'instrument diplormatique qui r6glerentait ses relations

comnnerciales avec le G-ouverne:a.ent de Votre Excellence. II a

juge, en pleine objectivity, que, pour les raisons plus haut

mentionn6es, cette decision, loin d'etre contraire a ses

obligations internationales, 6tait plutot conform a sa volont6

chaque fois r6affirn6e d'6carter toutes causes, tous incidents

susceptibles de compronettre les relations 6tablies entire nos


* *






'. *-5-


deux gouvernerents et entire nos -deux peoples.

Fortement attache aux principles qu'il defend actuel-

lement a c6t6 des L.ations Unies, conscient et respectueux de

ses obligations internationales, mon Gouvernenent, apres 1'expos6

sincere et sans reticence que je viens de faire, renouvelle au

Goavernement de Votre Excellence son desir de vivre dans l'ordre

et dans la paix en limitant son action a la defense de ses droits

stricts et de ceux de son people et a l'ind6fectible respect des

droits des Gouvernements amis et des nations membres de la Com-

munaut6 international.


Je saisis cette occasion pour presenter a Votre

Excellence les assurances de ma consideration la plus haute

et la plus distingu6e.






: NOTES POUR SON LJ:LLE.0E LZ PA-JSILDiFrr

DE LA REPUBLIQUE


Au coi-uencement de ce nois, le 1Ministre Rodriguez sollicita

un entretien. II se pr6senta & la Chancellerie accompagn6 de

lonri.ieur Tomas Hernandez Franco qu'il me d6signa come le Premier

Secr6taire de sa L6gation en me disant qu'il comptait s'absenter

d'Haiti pour une p6riode ind6termin6e et qu'en son absence Ionsieur

Hernandez Franco resterait Charg6 d'Affaires a.i. de la L6gation.

I'avais deja appris par la L6gation d'ilaiti a Ciudad Trujillo

1'arriv6e prochaine de Monsieur Tomas Hernandez Franco au titre de

Li.nistre P16nipotentiaire. Les rureurs qui pr6c6d&rent son arrive

laissaient entendre qu'il venait tout sp6cialerment pour essayer de

r6tablir les relations cordiales entire la R6publique Doninicaine

et la R6publique d'Haiti. Peu apres son arrivee des informations

particulieres me perLmettaient de savoir qu'il avait en effet des

instructions sp6ciales de son gouvernement de profiter de ces

amiti6s personnelles pour arriver & un heureux r6sultat.

II fit en effet des visits priv6es a ses a-mis, sollicita un

entretien du MLinistre Chevallier au course duquel il lui manifesta,

apres lui avoir expos le byt de sa mission, son desir d'etre requ

par moi pour me parler, dit-il, a coeur ouvert. Llis au courant de

ce d6sir par le Linistre Chevallier, je d6clarai que je le recevrais

volontiers. II vint le 20 Octobre vers onze heures et demieet

nous eauieis pendant pris d'une heure l'entretien suivant:

Monsieur Tomas Hernandez Franco me dit que sa premiere visit
avec le LMini'stre Rodriguez avait 6t6 faite au Secr6taire d'Etat

des Relations Ext6rieures et qu'il me demandait de consid6rer

cette second visit comme une visit faite en toute amiti6 en





-2-


function des relations parfaiter:ent cordiales que depuis tres

longtemps il entretenait avec moi. Il m'apprit qu'en mission en

Am6rique Centrale et a la Havane il ignorait tout de l'adtuelle

situation des rapports haitiano dominicains jusqu'a son arrive

il y a un mois a Ciudad Trujillo ou il constata une opinion publique

pr6venue centre le Gouvernement Haitien que l'on rendait, selon

les rumeurs, responsible de la tension qui existait entire les deux

pays. Connaissant les sentiments de Son Excellence le Pr6sident

Lescot pour le gouvernement et le people dominicains, il pref6rait

croire a une suite de malentendus qu'a une animosity veritable.

Aussi avait-il accept sa nouvelle tache avec joie, d6sireux qu'il

6tait de s'appliquer a r6tablir les relations cordiales entire les

deux gouverne-Ients come elles existaient auparavant. Il me priait

de bien vouloir d6terminer pour lui le moment precis, ou, selon

moi, etait n6e cette mesentente.

Je lui r6pondis que le m6contentement haitien a son origine

dans la politique dite de "dominicanisation" des regions frontieres

dominicaines, non pas a cause des dispositions interieures prises

par le gouvernement dominicain en vertu de cette politique mais

plutbt a cause des commentaires d'abord d6sobligeants, ensuite

injurieux pour la nation haitienne auxquels cette politique donna

lieu tant dans toute la press dominicaine que dans les discours

de repr6sentants officials du gouvernement dominicain.

Le Charge d'Affaires Frando: Mais, cette politique de "domini-

canisation" est une measure d'ordre int6rieur qui ne peut en rien

nuire au gouvernement haitienk

Ministre Lescot:.- Les journaux dominicains ainsi que tous

ceux qui peuvent prendre la liberty de s'exprimer publiquerent

dans votre pays n'ont jamais rien public ou dit qui ne soit




-3-

conforme A l'esprit et a la higne de conduite d6teriaines par votre

gouvernement absolutiste; tout est ou sugg6re ou tol6r6. Les

attaques de la press dominicaine m6chantes, injustes, injustifi6es

ont bless le people haitien. Des discrimi'nations racistes ont 6t6

soulev6es et des injures prof6r6es contre le negre haitien que l'on

a bafou6 et calomni a plaisir. Le Gouvernement et le people haitiens

ont profond6nent ressenti ces injures et se sont naturellement

de.iand6s quel fonds/pouvaient-ils faire sur les protestations offi-

cielles d'aniti6 de votre gouvernement sur la sincerite de ces

relations haitiano-dominicaines que l'on pr6tendait cordiales.

C-tte reaction 6tait inevitable face a cette serie m6thodique et

ininterrompue d'attaques virulentes. Quand mree, et malgr6 cela,

Son Excellence le Pr6sident Lescot, soucieux de ne rien faire, ou'

de ne rien autoriser ni tol6rer qui puisse cr6er des incidents

p6nibles et d6velopper l'animoHit6 entire les deux gouvernements

et les deux peuples, a demand avec instance a toute la press

haitienne d'6viter de r6pondre a ces attaques verbales et 6crites.

Les collections des journaux haitiens peuvent t6moigner que cette

recommendation du Pr6sident Lescot a 6t6 unanimement observe.

Des son arrivee au pouvoir d'ailleurs, le Pr6sident Lescot a

creus6 un foss6 entire le Palais National et les sottes rumeurs qui

d'ordinaire assaillent les ooulisses de la Pr6sidence. Et votre

gouvernement doit reconnaitre que, s'agissant des questions domi-

nicaines, le gouvernement haitien n'a jamais donn6 prise aux

racontars quidetemps en temps parcourent toute Haiti relativement.

aux nenaces hostiles de vos compatriotes. II eut 6te a souhaiter

qu'une pareille attitude soit 6galeaent suivie chez vous oU, au

contraire, le gouvernement s'est applique a adresser a notre

Chancellerie, par l'intermrdiaire de sa L6gation' Port-au-Prince




-4-

ou de la&'gation d'Haiti a Ciudad Trujillo, une suite de Notes

de protestatations au sujet de faits d'une extreme banality qui,

selon l'usage diplomatique, ne d6passent jamais le cadre de simples

communications verbales. Le ton meme de ce% Notes est tout a fait

contraire aux usages diplomatiques et seiable vouloir d4lib6r6ment

heurter la dignity du gouvernement haitien. L'interpr6tation aussi

donn6e a ces faits est exag6ree et inadmissible. Comprendrez-vous

par example qu'au sujet d'une emission de timbres-postes haitiens

representant le Bassin des Caraibes et l'Ile d'Haiti sans mention

de la R6publique Dominicaine ni du trac6 de la frontire, votre

Gouvernement ait pu parl6 d'hostilit6;- qu'au sujet de quelques

barques de pecheurs que le courant et le mauvais temps entrainent

dans les eaux territoriales dominicaines,votre Chancellerie ait

qualifi6 ce fait banal d'incursions. Tout r6cemment encore, un

voilier dominicain "le 16 de Agosto" fait scale a Port-au-Prince

son capitaine se plaint i la L6gation des mauvais traiterments qui

lui auraient 6t6 infliges par les autorit6s du port; votre L6gation

saisit l'occasion pour faire de vives representations alors que le

fait, come le cas s'est pr6seht6 auparavant de trop noibrauses fois,

est inexact ainsi que vous avet du le rerarquer par la response de

la Chancellerie#

Le Charge d'Affaires Franco:.- C'est une betise du Ministre

Rodriguez,

.linistre Lescot:.- Le iiinistre Rodriguez a toujours soulev6

chez moi plus de piti6 que d'animosite aar je le sais intelligent

et il n'a surement pas manqu6 d'etre gen6 du r6le ingrat qu'il

6tait oblige de remplir: etre le porte-parole de representations

faites pour tant de choses insignifiantes. I1 a fait ce qu'il avait

ordre de faire et je crains fort que nalgre vos excellentes dispo-





-5-

sitions, vous ne vous trouviez d'ici peu dans la p6nible situation

de M'adresser de telles notes.

Le Charg6 cd'ffaires Franco:-(tinidement et sur un ton d6notant une

certain d6tresse) Pr6ciseient, je dois vous adresser une Note pour

marquer le point relativenent au refus du Gouvernenent Haitien

d'agr6er les Consuls nomnwis dans quelques localit6s haitiennes.

Puis il me parla de notre Charg6 d'Affaires a la Havane, :ioisieur

Antoine Bervin qui, dit-il, entretenait des rapports tres serr6s

avec les exil6s domiinicains;

;lii.3itre Lescot:.- Vous ne devez pas juger Haiti avec des yeux

de doiainicain, M. le Charg6 d'Affaires. IHoi-meime, je me suis tou-

jours efforc6 de consider les questions dominicaines a la lu-

Litre des donn6es obtenues chez vous sur la vie et la mentality

de vos coniipatriotes. Chez nous, il est de r&gle pour le gouvernement

de ne pas intervenir dans la vie priv6e des fonctionnaires; cette

intervention serait consid6r6e come une ind61icatesse. Le fonc-

tionnaire haitien est ligre d'avoir toutes relations personnelles

pourvu que ces relations ne soient point en opposition ave.c. la line

de conduite que doivent lui dicter ses devoirs envers le Gouver-

nement. Tout fonctionnaire haitien peut entretenir les rapports

les plus cordiaux avec le pire adversaire du President Lescot.

En outre, nous n'avons aucune indication que Monsieur Bervin ait

fait quoi que ce soit qui puisse nuire au gouvernement du Pr6sident

Trujillo. Je profit pour vous faire remarquer que le gouvernement

revoit souvent des deaandes d'admission en territoire haitien

d'exil6s dominicains qui pr6tendent s'etablir ici pour affaires

commercials. Il n'y a jamais acc6d6 uniquement pour 6viter toute

suspicion relative a sa bonne foi de la part de votre gouvernement.

J'ai meme requ un exile dominicain, un sieur Angel Miollan, sans





-6-

connaitre le but de sa visit. Quand ii voulut m'exposer ces

"desiderata" contre le gouvernement dominicain, je lui fis renar-

quer que les affaires de politique int6rieure du Gouvernement

dominicain ne concernaient point Haiti et refusal des lors de

le recevoir.

Le Charge d'Affaires Franco:.- Savez-vous ce que m'a dit

Son Excellence le President Trujillo quand, un peu avant mon

depart pour Port-au-Prince, je pris cong6 de lui: "Vous avez des

amis en Haiti, allez-les voir, recevez-les, si voas arrivez a

arranger les choses, je vous en tiendrai compete Je suis persuade

que si vous voulez bien m'y aider, je parviendrai a r6tablir les

relations sur une base de franche cordiality.

Ministre Lescot:.- Je dois loyalenent vous dire que, dans

aucun cas, vous ne devez vous attendre a une reprise du grand

flirt des jours passes car vous devez comprendre qu'il existe en

Haiti une opinion publique. Certes elle ne guide pas le Gouver-

nenent rais celui-ci doit quand meme en tenir compte. Apr&s les

6venements de 1937, c'est a grand peine que le gouvernenent put

faire le racoiuinodae d'amiti6 qui suivit l'arriv6e au Fouvoir

du President Lescot. "lai's comment voudriez-vous, apr&s la cam-

pagne de d6nigrement don't je vous ai parlee, l'attitude manifester-ent

inamicale de votre gouvernement, le nouveau rao:z.jodsge d'ariti6

que vous me laissez entrevoir,que le gouverne.ient haitien puisse,

sans manquer a la d6cence, denander au people haitien de presser

le people dominicain sur son coeur. Ce que je trouve desirable

et qui, je le crois, peut etre facilement atteint si votre

gouverneuent le souhaite autant que le mien c'est la reprise de

relations normales entire nos deux pays car j'affirme qu'avec une

comprehension r6ciproque et une mutuelle bonne volont6, il ne






-7-


peut s'6lever entire nous aucune nouvelle cause de frictions; je

considered d'ailleurs et c'est le point de vue de mon Gouvernement

que nos deux pays confrontent des problmies trop important,

presents et a venir, don't la solution doit etre la preoccupation

constant de leurs dirigeants pour que ces derniers puissent

perdre leur temps dans de futiles controversies.

Le Charge d'Affaires Franco:.- Je compete m'appliquer de tout

mon coeur a cette tache et suis certain de pouvoir arriver a un

heureux r6sultat.

Ministry Lescot:.- Je crois a votre entire sinc6rit6. Je vous

sais gr6 des sentiments que vous m'avez exprim6s et souhaite que

les faits viennent bientot justifier votre optimisme. De toutes

faqons, si les choses vont bian, je penserai que c'est grace a

vous, si elles vont mal, je me dirai que c'est malgr6 vous.

D'ailleurs, je dois vous dire en toute franchise que le Gouver-

nement Haitien ne se sent pas du tout tourment6 par l'attitude

prise par votre Gouvernerment et ne perdra jamais pour cela de sa

s6r6nit6. Nous estirons qu'une telle attitude en discordance

avec les courants d'ariti6 interam6ricaine qui prevalent dans

les moments presents et qui vtaisemblablement se maintiendront

dans l'avenir n'est susceptible de nuire qu'a votre propre pays

et si votre gouvernement juge n6cessaire de continue a la

garder, nous ne pouvons que hausser les 6paules a le voir s'aven-

burer dans une voie aussi incertaine.

Le Charge d'Affaires Franco:.- Croyez-vous que votre Gouver-

nement m'agr6erait come Envoy6 Extraordinaire et Lilnistre P16-

nipotentiaire?.

Liinistre Lescot:.- Personnellement, je n'en doute pas. Je







serais mime heureux qu'il en fut ainsi; notre vieille amiti6 me

mettrait a l'aise pour vous parler en toute liberty. Mais le poste

d'Envoye Extraordinaire et de Ministre Plenipotentiaire de votre

pays est pour le gouvernement haitien d'une telle importance, je

prefere vous faire une r6ponse officielle apris 1'avis du Pr6sident.

Je peux le lui demander par cable ou par t6l6phone.

SLe Charg6 d'Affaires Franco:.- Ce n'est nullement press. J'atten-

drai le retour de Son Excellence avant de coonmaniquer avec mon Gou-

vernement a ce sujet.- Le Ministre Chevallier avec lequel je me suis

entretenu come vous le savez, m'a laiss6 entendre qu'il n'6prouvait

aucun enthousiasme a retourner a Ciudad Trujillo. Ne pensez-vous pas

qu'il serait desirable de le porter A regagner son poste a moins

que le gouvernement haitien ne veuille norimer un nouveau titulaire.

Ministre Lescot:.- Il est assez comprehensible que le Ministre

Chevallier ne se montre pas particulibrement anxieux de regancer

Ciudad Trujillo. La L6gation d'Haiti et ses alentours sont devenus

le quarter g6n6ral de vos informateurs secrets et tous les mouve-

ments de nos repr6sentants sont surveill6s. Aucun haitien, d'ailleurs,

ne voudra accepter ce poste s'il doit y vivre dans les conditions

qu'y a connues le ::inistre Chevallier. :ois si, avec les nouvelles

dispositions d'esprit don't vous m'avez fait part, il doit y avoir

une reconsideration de la situation haitiano-doninicaine tendant

une harmonie des rapports de deux peoples, je ne doute pas un

instant que le .Iinistre Chevallier ne soit dispose a reanricr son

poste.

Apres ces paroles, le Charg6 d'Affaires prit conger cordialement

' et se retire.




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