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 Table of Contents
 Introduction
 Progresos realizados en el establecimiento...
 Progresos en la promocion de la...
 Progresos conseguidos en la incorporacion...
 Progresos realizados en la incorporacion...
 Progresos en la incorporacion de...
 Supervision y evaluacion de la...
 Conclusiones
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Title: Mujer, los sistemas alimentarios y la agricultura
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Permanent Link: http://ufdc.ufl.edu/UF00091608/00001
 Material Information
Title: Mujer, los sistemas alimentarios y la agricultura
Physical Description: Book
Publisher: Food and Agricultural Organization of the United Nations
Copyright Date: 1990
 Record Information
Bibliographic ID: UF00091608
Volume ID: VID00001
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.

Table of Contents
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    Title Page
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    Table of Contents
        Table of Contents 1
        Table of Contents 2
    Introduction
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    Progresos realizados en el establecimiento de mecanismos nacionales y de centros de coordinacion para integrar a la mujer en el desarrollo agricola y rural
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    Progresos en la promocion de la participacion femenina en agrupaciones y organizaciones
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    Progresos conseguidos en la incorporacion de las cuestiones relativas a la diferencia de sexo en las estrategias y politicas nacionales de desarrollo agricola y alimentario
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    Progresos realizados en la incorporacion de la mujer como participante en los proyectos y programas de desarrollo agricola y rural y como beneficiaria de dichos proyectos y programas
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    Progresos en la incorporacion de cuestiones relativas a la diferencia de sexo a la investigacion agricola
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    Supervision y evaluacion de la participacion de la mujer en los proyectos, programas y politicas de desarrollo agricola, y de los beneficios obtenidos de dichos proyectos, programas y politicas
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    Conclusiones
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Full Text







LA MUJER EN EL DESARROLLO AGRICOLA


La mujer, los sistemas alimentarios y la agriculture


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LA MUJER EN EL DESARROLLO AGRICOLA


Servicio de Promoci6n de la Mujer en la Producci6n Agricola y el Desarrollo
Direcci6n de Recursos Humanos, Instituciones y Reforma Agraria


ORGANIZATION DE LAS NACIONES UNIDAS PARA LA AGRICULTURE Y LA ALIMENTACION


Roma, 1990


La mujer, los sistemas alimentarios y la agriculture


I



























































El present document se prepare originalmente como
contribuci6n de la FAO al Estudio mundial sobre el
papel de la mujer en el desarrollo, realizado por las
Naciones Unidas en 1989 (ST/CSDHA/6 Sales Nm E.89.IV.2),
Capitulo III, pAgs. 83-146. Debido a la importancia del
tema, se public ahora por separado para darle mayor
difusi6n entire los diversos sectors de lectores
interesados.













INDICE


Paqcina

Introducci6n ........................................... 1

A. Progresos realizados en el establecimiento de
mecanismos nacionales y de centros de
coordinaci6n para integrar a la mujer en el
desarrollo agricola y rural ......................... 5

B. Progresos en la promoci6n de la participaci6n
femenina en agrupaciones y organizaciones ........... 7

C. Progresos conseguidos en la incorporaci6n de
las cuestiones relatives a la diferencia de
sexo en las estrategias y political nacionales
de desarrollo agricola y alimentario ................ 11

D. Progresos realizados en la incorporaci6n de
la mujer como participant en los proyectos
y programs de desarrollo agricola y rural y
como beneficiaria de dichos proyectos y
programs .............................................. 32

E. Progresos en la incorporaci6n de cuestiones
relatives a la diferencia de sexo a la
investigaci6n agricola .............................. 44

F. Supervisi6n y evaluaci6n de la participaci6n
de la mujer en los proyectos, programs y
political de desarrollo agricola, y de los
beneficios obtenidos de dichos proyectos,
programs y political ................................. 48

G. Conclusiones ........................... ............ 52











TNTRODUCCION



El gran reto. con que se enfrenta la agriculture hoy en dia consiste en la
urgente necesidad de aumentar la producci6n al mismo tiempo que se lucha con-
tra la degradaci6n ambiental y contra el agotamiento de los recursos natura-
les. Esta necesidad se deja sentir de forma particularmente aguda en Africa,
continent en el que se estima que la producci6n alimentaria debe aumentar por
lo menos un 4% durante la pc6xima generaci6n si se quiere obtener la seguridad
alimentaria. En las zonas en que comienza.a dejarse sentir una escasez de te-
rreno debido al rApido incremento de la poblaci6n y en las que los recursos
agricolas estin ya agotados, el reto reviste caracteristicas formidable.

AdemAs de hacer frente a dicho reto, en la agriculture comienzan a mani-
festarse tendencies que inevitablemente tendrAn consecuencias para la mujer
rural de todas parties del mundo, pero en particular de Africa, continent en
el que la mujer constitute la mayoria de los productores de alimentos. Estas
tendencies, algunas de las cuales estin relacionadas con las political de
ajuste structural, incluyen una creciente orientaci6n hacia el mercado por lo
que se refiere a la determinaci6n de los precious y a la distribuci6n de los
insumos y products agricolas; la modernizaci6n de la tecnologia y la utili-
zaci6n intensive de variedades de alto rendimiento, de fertilizantes, de pla-
guicidas y de maquinaria agricola; una creciente atenci6n a la conservaci6n y
a la protecci6n ambiental, y modificaciones de los derechos de tenencia de
tierras.

Los efectos de estas tendencies en la mujer rural variarin seg6n su con-
dici6n socioecon6mica, su ambient agroecol6gico y otros factors, pero las
consecuencias globales para la mujer, asi como para el hombre, son que una y
otro podrAn beneficiarse de la revalorizaci6n de la agriculture y de la pro-
ductividad laboral. La experiencia de los 61timos decenios indica que la tec-
nologia y los insumos agricolas tienden a centrarse de forma casi absolute en
el hombre. El crecimiento del valor de la tierra que se produce como resulta-
do de la escasez de terrenos y del aumento de la productividad de la tierra
puede coadyuvar tambidn a menoscabar los derechos de la mujer a la tierra, a
no ser que se adopten medidas para evitar que suceda esto. El crecimiento del
sector privado en la agriculture tiende a favorecer los cultivos comerciales,
sector dominado por el hombre, en detriment de la producci6n alimentaria para
el propio consume, sector en el que la mujer desempeia el papel predominant.
Sin embargo, se ha registrado un creciente reconocimiento de la importancia
del papel econ6mico de la mujer en la agriculture y en el desarrollo rural y,
en particular, en la producci6n de alimentos.

Otra tendencia que se estA registrando en algunas parties del mundo es el
desplazamiento de la mujer de la producci6n agricola como consecuencia de la
mecanizaci6n, mientras que en otros lugares, particularmente en Africa, el


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papel de la mujer en la agriculture estA adquiriendo mas valor porque el hom-
bre se dedica a otros tipos de trabajo o inicia migraciones de envergadura a
las zonas urbanas. Ahora bien, al mismo tiempo el ajuste structural ha hecho
que se preste mAs atenci6n al desarrollo econ6mico de los sectors industria-
les urbanos, en detrimento del sector agricola.

El period 1985-1988, que es el que abarca el Estudio mundial 1989, pre-
senci6 un cambio sustancial en las preocupaciones que suscitaban los programs
y cuestiones inherentes a la mujer en la esfera de los sistemas alimentarios y
del desarrollo agricola que habian caracterizado al period que abarcaba el
Estudio mundial inicial, que dej6 paso a una nueva preocupaci6n por conseguir
que la mujer se hallara en el centro de las actividades principles desarro-
lladas en todas las esferas, desde la planificaci6n y las political de macro-
nivel hasta las actividades para proyectos de micronivel.

En lo que se refiere al macronivel, colocar a la mujer en el centro de
las actividades principles quiere decir integrarla en las political y en los
programs en su conjunto, y por lo que se refiere al micronivel, consiste a
integrar a la mujer en todas las actividades relatives a proyectos. En par-
ticular, existe una creciente preocupaci6n por respaldar a.la mujer en su pa-
pel de productora agricola a base de hacerla objeto de actividades de impor-
tancia sustancial, en contrast con el desarrollo de actividades y proyectos
insignificantes, en pequeia escala y no sostenibles que a menudo se llevan a
cabo al margen de los proyectos principles de desarrollo o de los programs
para la mujer.

La segunda parte ("La mujer en la agriculture") del Estudio mundial ori-
ginal reflejaba los problems que se presentaban en los 6ltimos aios del dece-
nio de 1970 y en los primeros afos del decenio de 1980. Esos problems eran
los siguientes: a) documentary para una extensa gama de paises los multiples
papeles de la mujer rural en la producci6n, elaboraci6n, comercializaci6n y
consume de products agricolas, asi como su papel en las esferas domestica y
social; b) analizar las consecuencias, mas frecuentemente negatives que posi-
tivas, de las political de desarrollo y de las propias intervenciones de la
mujer, asi como su capacidad para asegurar el sustento de sus families; y c)
evaluar las necesidades de la mujer en material de incremento de la producci6n
y de los ingresos y de mejoramiento del nivel de vida de la.familia. La fina-
lidad principal consistia en.inculcar a los sectors normativos, a los plani-
ficadores y a los sectors encargadds del desarrollo el conocimiento de la im-
portancia fundamental de la contribuci6n de la mujer para la producci6n ali-
mentaria y agricola y pedir que se obrara con equidad al asignar a la mujer y
al hombre un papel de participaci6n y de beneficiaries de las political y pro-
gramas de desarrollo. Sin embargo, aunque numerosos investigadores han demos-
trado que la participaci6n de la mujer en el desarrollo agricola coadyuva al
aumento de la productividad y eficiencia agricolas1/, 2/, y se han hecho al-
gunas tentativas para asignar a la mujer proyectos de producci6n y actividades
posteriores a la cosecha, el prop6sito fundamental de los proyectos de dicho
period, como en el period del decenio de 1960, sigui6 siendo la consecuci6n
del bienestar y la ejecuci6n de programs de economic dom6stica para la mujer
rural, principalmente por conduct de proyectos destinados especificamente a
la mujer o de proyectos con finalidades multiples que tenian un component
destinado especificamente a la mujer.


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Como indic6 el Estudio mundial original, en 1984 ning6n pais habia incor-
porado todavia en sus planes agricolas nacionales de envergadura general los
problems referentes a las necesidades y al potential de las productoras agri-
colas. En la mayor parte de las regions se habia registrado una prolifera-
ci6n de proyectos agricolas muy pequeios destinados a la mujer, que carecian
de los recursos financieros y de los conocimientos t6cnicos necesarios para
darles un caricter sostenible y que por lo general no estaban integrados en
los programs agricolas o de desarrollo rural en curso.

Aunque en gran parte la fecha cronol6gica de division entire los dos pe-
riodos correspondientes a los studios es artificial y, de todos modos, las
tendencies y los cambios mas importantes forman parte de un process a largo
plazo que abarca ambos periods, desde 1985 se han registrado algunas tenden-
cias en cuanto a la conceptualizaci6n de los problems, de los objetivos y de
las prioridades, estimuladas hasta cierto punto por el impetu y las nuevas di-
recciones que imparti6 la Conferencia Mundial para el Examen y la Evaluaci6n
de los Logros del Decenio de las Naciones Unidas para la Mujer: Igualdad, De-
sarrollo y Paz, que tuvo lugar en Nairobi del 15 al 26 de julio de 1989. En
primer lugar, la profunda atenci6n prestada por la mayor parte de los paises
del tercer mundo a la estabilizaci6n macroecon6mica, a las political de ajuste
structural y a la garantia del abastecimiento de alimentos para las ciudades,
a] mismo tiempo que se economizaban divisas para poder efectuar inversiones
productivas, condujo a un reconocimiento mayor del papel econ6mico de la mujer
en la agriculture y particularmente de su important papel en tanto que pro-
ductora, elaboradora y comerciante de alimentos. Mientras que el interns que
anteriormente suscitaban las cuestiones de equidad y de pobreza tendia a hacer
del problema de la mujer una cuesti6n de distribuci6n de la que solo se trata-
ba en la media en que la mujer rural pudiera ejercer una presi6n political o
social sobre los sectors que ostentaban el poder, las nuevas prioridades eco-
n6micas entraian la cuesti6n de la distribuci6n racional del capital national
y de los recursos humans nacionales con miras a optimizar la producci6n y la
productividad/l.

En segundo lugar, se deja sentir un creciente reconocimiento de la nece-
sidad de integrar a la mujer en las actividades principles de desarrollo
agricola, aunque todavia es modesto el grado en que este reconocimiento se
Ileva a la prictica. Ahora bien, se trata de algo esencial si se quiere apro-
vechar todo el potential de la fuerza laboral agricola, masculina y femenina,
para optimizar la producci6n.

En tercer lugar, el nuevo interns que suscita el papel econ6mico de la
mujer y la necesidad de considerar las limitaciones que obstaculizan su parti-
cipaci6n en los proyectos de desarrollo fundamentals y los beneficios que
puede obtener de dichos proyectos, plantea cuestiones acerca de la division
del trabajo segin el sexo y segin la edad en las actividades agricolas, asi
como acerca del diferente acceso del hombre y de la mujer a los recursos pro-
ductivos y sus respectivos controls de dichos recursos (tierras, fuerza de
trabajo, capital, credito, recursos hidricos, insumos, herramientas, etc.).
Esto ha originado un desplazamiento del interns, que de las cuestiones de la
mujer ha pasado a centrarse en las relaciones entire uno y otro sexo, que per-
mite efectuar un anglisis mas amplio de las diferencias y de la complementari-
dad que existe entire los papeles socioecon6micos del hombre y de la mujer.


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Aunque el t6rmino "mujer" tiende a considerar a las mujeres como si fue-
ran una categoria homog6nea, el concept de "g6nero femenino" involucra el
desglose de los papeles y de las obligaciones de la mujer seg6n su clase so-
cioecon6mica, su entorno agroecol6gico, y el sistema agron6mico, el grupo cul-
tural y 6tnico, y, dentro de cada una de dichas categories, su edad, su situa-
ci6n matrimonial y su posici6n en el ciclo dombstico. AdemAs, el concept de
g6nero promueve la consideraci6n de las interrelaciones entire la explotaci6n
agricola y la unidad dombstica, asi como su lugar en el mercado mas amplio de
la fuerza de trabajo y en la comunidqd rural.

En cuarto lugar, iltimamente se ha registrado un creciente reconocimiento
de la necesidad de considerar los efectos del entorno socioecon6mico en la mu-
jer de las zonas rurales. Hay dos zonas principles de anilisis. La primera
se refiere a los papeles econ6micos de la mujer rural y al grado en que su
elecci6n de cultivos, ganados o empresas forestales y su producci6n y produc-
tividad quedan afectados por politics macroecon6micas y sociales como, por
ejemplo, las political de precious y de comercio, la organizaci6n de los siste-
mas de comercializaci6n y de entrega de products agricolas, la tenencia de
las tierras y las leyes sobre la herencia. La segunda zona se refiere a las
consecuencias de las political de ajuste structural sobre la mujer rural.
Aunque esto tambi6n tiene que ver con sus papeles en la agriculture, la impor-
tancia principal se centra en las medidas de acci6n y evaluaci6n del bienestar
encaminadas a aliviar la pobreza que dichas politics pueden entraiar para los
hogares mas pobres, de los cuales una gran proporci6n estin encabezados por
mujeres.

En quinto lugar, existe una creciente preocupaci6n por lo que se refiere
a la sostenibilidad de los programs de desarrollo y de sus beneficios. La
integraci6n de la mujer en el desarrollo es una de las medidas adoptadas por
la Organizaci6n de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentaci6n
(FAO) como parte de la dimension de "aceptabilidad social" de su political de
desarrollo sostenible, junto con los cambios institucionales ocasionados por
la reform agraria y la reform de los cr6ditos, la participaci6n popular, los
servicios de capacitaci6n y divulgaci6n agricolas, y el empleo rural y de ca-
rtcter no agricola. Tambien se presta mayor atenci6n al important papel que
la mujer desempefia en determinados aspects del desarrollo sostenible, como
por ejemplo la tierra y la conservaci6n de recursos hidricos y La utilizaci6n
de los recursos ambientales. En este context, se utiliza cada vez mas el en-
foque de los sistemas agricolas que tiende a proporcionar una buena compren-
si6n de las percepciones y los problems de las comunidades y hogares agrico-
las y de la distribuci6n equitativa de los beneficios en el marco de un siste-
ma productive stable y sostenible.

Estos problems de indole general se estudian ,a traves de la mayor parte
de este capitulo y se tratan con mayor detalle en los lugares correspondientes.

En vista del amplio alcance que tiene la cuesti6n de la mujer, de los
sistemas alimentarios y de la agriculture, el present capitulo se limit a
examiner los progress conseguidos en el period 1985-1988 en algunas esfe-
ras. El capitulo se central en los siguientes aspects: a) mecanismo nacio-
nal y centros de coordinaci6n para la integraci6n de la mujer en el desarro-
llo agricola; b) participaci6n de la mujer en agrupaciones y organizaciones;
c) incorporaci6n de las cuestiones relatives a la diferencia de sexo en las


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political agricolas nacionales, con particular referencia a la recogida de da-
tos estadisticos, al ajuste structural, a la reform agraria y a la situaci6n
juridica, al empleo en la esfera agricola, al medio ambiente y a la poblaci6n;
d) la mujer en tanto que participate en los programs y proyectos de desarro-
ilo rural y agricola y beneficiaria de dichos programs y proyectos, con par-
ticular referencia a las cooperatives, servicios de cr6dito y comercializa-
ci6n, servicios de divulgaci6n y de capacitaci6n, y nutrici6n; e) incorpora-
ci6n de las cuestiones relatives a la diferencia de sexo en la investigaci6n
agricola; y f) actividades de vigilancia y evaluaci6n.

En algunas esferas importantes, entire ellas la producci6n de ganado, las
microempresas y la irrigaci6n, se estAn estudiando todavia las informaciones y
datos obtenidos a fin de determinar los progress efectuados en relaci6n con
la mujer.

A. Progresos realizados en el establecimiento de mecanismos nacionales
y de centros de coordinaci6n para integrar a la mujer en el
desarrollo agricola y rural

De conformidad con las recomendaciones del Plan de Acci6n Mundial adopta-
do por la Conferencia Mundial del Aio Internacional de la Mujer, celebrada en
M6xico D.F. del 19 de junior al 2 de julio de 19754/, y del Programa de Ac-
ci6n para la Segunda Mitad del Decenio de las Naciones Unidas para la Mujer:
Igualdad, Desarrollo y Paz, adoptado por la Conferencia Mundial del Decenio de
las Naciones Unidas para la Mujer: Igualdad, Desarrollo y Paz, celebrada en
Copenhague del 14 al 30 de julio de 198051, casi todos los paises han esta-
blecido por lo menos un 6rgano gubernamental que se encarga de la promoci6n de
los intereses de la mujer. En 1987 podia decirse que dichos 6rganos habian
revestido generalmente las siguientes formas: a) ministerios exclusivos o
subsecretarias de estado para los asuntos de la mujer (21 paises); b) depen-
dencias establecidas o ubicadas en ministerios o adscritas a ministerios que
se ocupan del trabajo y de los asuntos sociales (35 paises), de los asuntos
juridicos (dos paises), y de la juventud, la cultural y los deportes (cuatro
paises); c) dependencias establecidas en ministerios de agriculture o de pla-
nificaci6n econ6mica o adscritas a ellos (11 paises); d) organisms consulti-
vos y asesores como, por ejemplo, oficinas para las mujeres, consejos naciona-
les, o comisiones nacionales (21 paises); y e) secciones o dependencias feme-
ninas afiliadas al partido national que estA en el poder (22 paises).

Los principles logros obtenidos por estas diversas unidades en la esfera
del desarrollo rural y la agriculture han consistido en fomentar el conoci-
miento de los problems de la mujer en el plano de la political national; en
estimular las investigaciones y la recogida de datos sobre los papeles de la
mujer rural en la agriculture y en otros sectors, y las necesidades en mate-
ria de planificaci6n y normativa; en hacer de centros de intercambio para la
distribuci6n de informaci6n sobre la mujer rural; y en fomentar nuevas leyes
para las mujeres o desempenar un papel de vigilancia a fin de proteger los in-
tereses de la mujer durante la formulaci6n de legislaci6n sobre tenencia de
tierras y herencia, condiciones de empleo y tasas salariales.

Con excepci6n del mecanismo national establecido en los ministerios de
agriculture o adscritos a ellos, las tentativas de la mayor part de los meca-
nismos nacionales por ejecutar proyectos y programs de desarrollo alimentario


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y agricola en favor de la mujer rural han solido acabar, en el mejor de los
casos, con 6xitos muy modestos. Las principles razones de ello han sido la
insuficiencia de los recursos humans y financieros, la falta de una red na-
cional de 6rganos regionales o locales y, especialmente, una escasez casi com-
pleta de conocimientos thcnicos. Esta falta de conocimientos es causa de que
otros organismos gubernamentales considered al mencionada mecanismo con poco
respeto, y refuerza el aislamiento de las diversas unidades y dependencias fe-
meninas por lo que respect a los programs y actividades sobre el terreno de
los ministerios sectoriales. El resultado ha sido que los mencionados meca-
nismos nacionales han elaborado y ejecutado una series de proyectos pequeios
encaminados a la generaci6n de ingresos, centrados principalmente en las esfe-
ras de la artesania, las huertas y la producci6n de ganado en pequeia escala,
que son las que se consideran como las principless actividades" de la mujer
rural. Dichas actividades no ayudan a la mujer a obtener la asistencia que
necesita para sus principles obligaciones agricolas en material de producci6n
de alimentos y de cultivos comerciales. Esto ha contribuido a que la mujer
carezca en general de un ingreso regular, sostenible e important, y, ademAs,
ha tendido a reforzar la opinion estereotipada de que las necesidades de la
mujer rural se atienden mejor por medio de un mecanismo institutional. El me-
canismo femenino national desempefa un papel de agent catalizador en la sen-
sibilizaci6n de los ministerios pertinentes y otras instituciones gubernamen-
tales ante los problems relatives a la diferencia de sexos y en la influencia
ejercida sobre el sector normativo, asi como sobre la planificaci6n, vigilan-
cia y evaluaci6n de actividades para las mujeres rurales. Sin embargo, la
programaci6n y ejecuci6n de proyectos agricolas revisten gran eficiencia cuan-
do las llevan a cambio los ministerios de agriculture ayudados y supervisados
por dependencias femeninas especiales o por centros de coordinaci6n. Colom-
bia, India, Malawi y M6xico son otros tantos ejemplos de paises que disponen
de un nivel adecuado de mecanismos como los mencionados.

Cabe tambi6n afadir que si los centros de coordinaci6n de los ministerios
de agriculture se adscriben a servicios especializados como, por ejemplo, las
dependencias de divulgaci6n o de economic dombstica, tenderan a quedar aisla-
dos de las principles actividades de determinaci6n de political y planes de
los ministerios. Como resultado del establecimiento institutional periferico
de los centros de coordinaci6n, tampoco en este caso se consigue poner de re-
lieve el papel real y potential de la mujer rural, y se la excluye de las ac-
tividades basicas del desarrollo agricola y rural.

Desde la Conferencia Mundial de Nairobi de 1985, los organisms interna-
cionales y los donantes bilaterales han desarrollado numerosas actividades a
fin de mejorar la comunicaci6n y la interacci6n entire las dependencias femeni-
nas y los ministerios sectoriales correspondientes. Cabe mencionar particular-
mente una reuni6n organizada por la FAO en octubre de 1985 en Helsinki, en co-
operaci6n con el Instituto Internacional de Investigaciones y Capacitaci6n de
las Naciones Unidas para la Promoci6n de la Mujer (INSTRAW), a fin de compa-
rar las experiencias de los donantes bilaterales y multilaterales en lo que se
refiere a la utilizaci6n y a la utilidad de listas de verificaci6n y directri-
ces para promover Las cuestiones relatives a la diferencia de sexos en la la-
bor de los ministerios agricolas. El informed de la reuni6n recomendaba que se
organizaran servicios consultivos para el mecanismo de protecci6n de la mujer
en relaci6n con los acuerdos, mandates y political en vigor; que se moviliza-
ra apoyo politico para las dependencias femeninas en los niveles superiores


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del gobierno national; y que se desarrollaran estrategias de promoci6n rela-
cionadas con las preocupaciones de la mujer por la consecuci6n de objetivos
sectoriales mas bien que objetivos de desarrollo. Tambi6n se puso de relieve
la importancia de respaldar la transmisi6n de poder mis bien que de promover
las estrategias de bienestar para las mujeres rurales.

A titulo complementario de la mencionada reuni6n, en Bangladesh se cele-
br6 en 1986 una reuni6n regional de capacitaci6n, organizada en cooperaci6n
con la FAO y el Instituto, y convocada por el Centro de Desarrollo Rural Inte-
grado para Asia y el Pacifico (CIRDAP), a la que asistieron representantes de
las dependencias femeninas nacionales y de los ministerios sectoriales corres-
pondientes. La finalidad de la reunion era iniciar actividades en el plano
national recurriendo a prototipos de directrices y de listas de verificaci6n
para velar por que la mujer quedara incluida en los programs de desarrollo
agricolas y rurales. La FAO ha prestado apoyo a los mecanismos nacionales del
Brasil, Costa Rica y Perd para preparar planes nacionales en favor de la mujer
rural.

En otro esfuerzo encaminado a reforzar la capacidad del mecanismo nacio-
nal y de los centros de coordinaci6n para elaborar proyectos agricolas para la
mujer, se han organizado cursillos internacionales de capacitaci6n acerca de
la formulaci6n y la elaboraci6n de proyectos para prestar apoyo a la mujer en
los proyectos de producci6n de alimentos. Se celebraron tres de dichos cursi-
Llos en 1986: en Sierra Leona para Africa occidental, en Zimbabwe para Africa
oriental y meridional, y en Panama para America Latina y el Caribe6/.

Hay tres importantes deficiencies que requieren atenci6n en el future in-
mediato: en primer lugar, se deja sentir una necesidad critical de examiner y
evaluar sistemiticamente la efectividad de la maquinaria existente para comu-
nicar con la mujer rural; en segundo lugar, en vista del creciente reconoci-
miento de que las principles funciones del mecanismo national deben consistir
en contribuir a la formulaci6n de political y a la coordinaci6n y vigilancia
de las actividades de desarrollo, es requisite previo el mejoramiento de los
recursos humans y de la infraestructura, con inclusion del establecimiento de
centros de documentaci6n y de programs de investigaci6n; en tercer lugar, se
deja sentir la urgente necesidad de que las dependencias del mecanismo nacio-
nal establezcan su propia capacidad t6cnica en esferas relacionadas con la
agriculture, a fin de mejorar sus aptitudes y sus conocimientos t6cnicos esen-
ciales para la colaboraci6n efectiva con los profesionales de los ministerios
agricolas.

B. Progresos en la promoci6n de la participaci6n femenina
en agrupaciones y organizaciones

Un fen6meno paralelo a la creaci6n del mecanismo national gubernamental y
de centros de coordinaci6n para la mujer es la proliferaci6n de agrupaciones y
organizaciones femeninas no gubernamentales que se ocupan de fomentar la par-
ticipaci6n de La mujer en el desarrollo agricola. La experiencia de los l6ti-
mos afos indica que Las agrupaciones y organizaciones femeninas tienen un im-
portante papel que desempeiar en las siguientes esferas: a) intensificaci6n
de la visibilidad de la mujer rural en los planos local e international; b)
representaci6n y protecci6n de los derechos juridicos y tradicionales de la
mujer (por ejemplo, el acceso a la propiedad de las tierras o la participaci6n


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en el process normativo a nivel de poblados y de proyectos); c) mayor promo-
ci6n de la capacidad de la mujer para controlar los ingresos que ha obtenido;
d) mejor acceso de la mujer a los servicios y recursos agricolas, como por
ejemplo los servicios de divulgaci6n, la capacitaci6n, los insumos, el cr6dito
y la tecnologia; y e) promoci6n de influencias cerca de los sectors normati-
vos y legislativos en el piano national.

Las Estrategias de Nairobi orientadas hacia el future para el adelanto de
la mujer /, reconocian la importancia de las organizaciones, cooperatives,
sindicatos y asociaciones profesionales femeninas para la consecuci6n de los
objetivos del desarrollo national, y recomendaban que se formulasen y ejecuta-
sen programs encaminados a proporcionar a dichas agrupaciones acceso a los
cr6ditos y a otros tipos de asistencia financiera, asi como a los servicios de
capacitaci6n y de divulgaci6n; y que se creasen y mantuviesen vinculos de
apoyo con las organizaciones populares femeninas, como por ejemplo las socie-
dades de ayuda mutua y de promoci6n de la autoayuda comunitaria, o las organi-
zaciones no gubernamentales que se ocupan de la causa de la mujer, a fin de
facilitar la integraci6n de la mujer en el desarrollo bAsico7/.

El segundo informed sobre los progress realizados en la aplicaci6n del
program de acci6n de la Conferencia Mundial sobre Reforma Agraria y Desarro-
Ilo Rural, incluido el papel de la mujer en el desarrollo rural, reconocia que
un rasgo prometedor del desarrollo rural habia sido la expansion de las orga-
nizaciones femeninas en respuesta a las necesidades de la mujer para evitar la
explotaci6n, adquirir el control de los recursos, obtener acceso a los servi-
cios y programs gubernamentales, e iniciar actividades econ6micas viables'/.

Las organizaciones y agrupaciones femeninas revisten diversas formas se-
g6n las diversas regions y los diversos paises. La red de Alternativas de
Desarrollo para la Mujer en la Nueva Era (DAWN) ha dividido a dichas agrupa-
ciones de la siguiente manera: a) organizaciones femeninas tradicionales
orientadas hacia los servicios, que en muchos paises existen ya desde hace mu-
cho tiempo; b) organizaciones adscritas a un partido politico; c) organiza-
ciones de base laboral; d) agrupaciones y organizaciones establecidas con
fondos externos como part de un proyecto (por ejemplo, cooperatives de cr6di-
to o generadoras de ingresos); e) organizaciones populares, que a veces se
relacionan con un proyecto; y f) organizaciones de investigaci6n9l.

La eficacia relative de las agrupaciones femeninas y de la participaci6n
de la mujer en agrupaciones de ambos sexos depend de una series de factors,
que incluyen la situaci6n cultural y econ6mica, el tipo de agrupaci6n o de or-
ganizaci6n de que se trate, y el pais o incluso la zona del pais en que est6.
En muchos paises de Africa y de Asia se ha podido comprobar que la mujer no se
beneficia de igual manera que el hombre en las asociaciones o cooperatives de
ambos sexos, ni tampoco puede participar en pie de igualdad en los sectors
normativos y de politicaR/. Sin embargo, se precisan mis studios para de-
terminar si la creaci6n de cooperatives o asociaciones separadas para mujeres
represent una soluci6n efectiva o si hay otras maneras de mejorar la partici-
paci6n de la mujer en las agrupaciones y organizaciones para ambos sexos, y
los beneficios que de ellas pueden extraer.

Hay pruebas de que las agrupaciones de origen popular y organizadas a
nivel popular son mAs eficaces para la prestaci6n de servicios y para su
movilizaci6n que las establecidas por un organismo exterior para un proyecto


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determinado. Una de las esferas en que las agrupaciones y asociaciones feme-
ninas han desempeiado un papel important y efectivo ban sido las actividades
encaminadas a sensibilizar la cuesti6n de la diferencia de sexos y hacer que
la voz de la mujer reciba la debida atenci6n en los organismos nacionales e
internacionales que se ocupan del desarrollo. Las agrupaciones femeninas
fuertes a nivel popular y a nivel national han demostrado su eficacia como
grupos de presi6n para promover la integraci6n de las cuestiones relatives a
la diferencia de sexos en las actividades fundamentals de desarrollo y la
participaci6n de la mujer.en el process de adopci6n de decisions. Sin embar-
go, las agrupaciones femeninas tienden a padecer, a todos los niveles, una
falta de capacitaci6n en aptitudes de gesti6n, de recursos financieros y de
recursos humans calificados/, 10/.

Se pueden identificar varias tendencies en el desarrollo y evoluci6n de
las agrupaciones y organizaciones femeninas. En primer lugar, bajo la in-
fluencia del Decenio de las Naciones Unidas para la Mujer: Igualdad, Desarro-
llo y Paz, y del Plan de Acci6n Mundial, algunas de las organizaciones tradi-
cionales orientadas hacia los servicios comenzaron a abandonar su orientaci6n
hacia el bienestar social para adoptar una orientaci6n hacia el desarrollo,
pasando de un enfoque centrado en la familiar a un enfoque centrado en la mu-
jer. Ademis, existe una creciente tendencia a que las agrupaciones femeninas
locales de caricter no estructurado institucionalicen y desarrollen estructu-
ras administrativas y de gesti6n mas s61idas a media que cobran mayor tamaio
y mayor fuerza. Por iltimo, aumenta el nimero de gobiernos y de organizacio-
nes intergubernamentales que reconocen el papel real y potential de las agru-
paciones y organizaciones femeninas en la promoci6n del desarrollo rural y
agricola. En consecuencia, aumentan los esfuerzos encaminados a prestar apoyo
a estas organizaciones y a establecer relaciones con ellas, asi como a iniciar
studios con miras a identificar las agrupaciones y organizaciones existentes,
asi como a analizar los 6xitos y las deficiencies que han tenido con objeto de
reforzar su eficaciall/, 12/.

Muchos paises de Africa subsahariana poseen una larga tradici6n en mate-
ria de agrupaciones femeninas (por ejemplo, Burkina Fasso, Kenya, Malawi,
Nigeria, Zambia y Zimbabwe) que han pasado a convertirse en el centro de
transmisi6n de servicios agricolas, desde los de divulgaci6n hasta los rela-
cionados con la tecnologia y los insumos crediticios. En algunos paises sub-
saharianos las organizaciones femeninas nacionales se instalan cada vez mas en
las zonas rurales mediante la creaci6n de filiales. Dichas organizaciones
suelen concentrarse en el fomento de la participaci6n political de la mujer
rural, como sucede en Mozambique, Repdblica Unida de Tanzania y Zambia, y re-
cientemente han ayudado tambiin a desarrollar actividades generadoras de in-
gresos para la mujer y para las cooperatives. En algunos paises las organiza-
ciones femeninas tradicionales se han agrupado en asociaciones nacionales,
como en Togo, a fin de reforzar las lines de comunicaci6n y de apoyo entire
los poblados y los paises. En otros paises, como en Sierra Leona y Zimbabwe,
se ban establecido asociaciones o mecanismos nacionales a fin de promover y
coordinar los esfuerzos de las organizaciones no gubernamentales que trabajan
en relaci6n con la mujer y para promover la comunicaci6n con los organisms
gubernamentales8/, 13/.

En Africa una linea seguida por las organizaciones para progresar en
material de poderes econ6micos y sociales ha consistido en la transformaci6n de
las agrupaciones tradicionales de autoayuda, de caricter no estructurado, en


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instituciones mAs estructuradas, a veces bajo la direcci6n de la dependencia
femenina official, a fin de asumir el control de los recursos econ6micos. En
algunos paises dichas organizaciones han beneficiado directamente no solamente
a las participants, sino tambien a la comunidad en su conjunto, mediante el
incremento de la riqueza que poseen las mujeres en la comunidad, mediante el
suministro de empleo y de ingresos independientes a la mujer, mediante el
ofrecimiento de creditos con cargo a recursos mancomunados a bajos tipos de
interns, y mediante la disminuci6n de las intervenciones de intermediaries en
la comercializaci6n y la obtenci6n de creditos. Por ejemplo, las asociaciones
femeninas no estructuradas de ahorro y de prestamos han ayudado a la mujer a
movilizar capital para la obtenci6n de crAditos colectivos, proporcionando
para ello un mecanismo de prestamo y de ahorro como por ejemplo en Nigeria,
Senegal y Sierra Leona, entire otros paises. Los gobiernos han comenzado a
utilizar a dichas asociaciones para introducir proyectos de desarrollo de la
mujer; asi, por ejemplo, los tradicionales clubes de ahorro de Zimbabwe se
amplian para participar en actividades generadoras de ingresos. Las agrupa-
ciones femeninas dedicadas a la prestaci6n de servicios de divulgaci6n han
trabajado con Axito en Zimbabwe8/.

En muchos paises de Asia se ha registrado una proliferaci6n de organiza-
ciones no gubernamentales dedicadas a movilizar a la mujer rural para fines de
desarrollo socioecon6mico. En la India muchas de las organizaciones no gu-
bernamentales, que van desde los centros de investigaci6n, las agrupaciones
profesionales y los sindicatos de mujeres del sector no estructurado hasta
las organizaciones de mujeres de caricter tribal, tienen una conciencia muy
clara de las causes y condiciones de la pobreza. Esas agrupaciones suelen
tener un nicleo de activists de clase media, pero trabajan con las mujeres
pobres de las localidades y participan directamente en cuestiones como el ac-
ceso a los recurso hidricos, a la energia, a la tecnologia y a las actividades
generadoras de ingresos. Se pueden observer tendencies similares en Bangla-
desh, Filipinas, Sri Lanka y Tailandia y, en menor grado, en Indonesia y
Pakistn10/, 11/, 14/.

La organizaci6n de mujeres rurales, especialmente las que carecen de
tierras, en algunas zonas de Bangladesh se ha visto acelerada por los proyec-
tos de las organizaciones no gubernamentales. Estos grupos han pasado a con-
vertirse en el centro de la prestaci6n de servicios de capacitaci6n y divulga-
ci6n agricolas, de credito y de irrigaci6n por parte de organizaciones no gu-
bernamentales, pero todavia no por parte de los servicios gubernamentales. En
Asia se han dado tambien algunos ejemplos positives de sindicatos femeninos en
zonas rurales, como por ejemplo las asociaciones de mujeres de empleo aut6nomo
de la India, que organizan y protegen a las mujeres que trabajan en el sector
no estructurado y en las empresas de products l1cteos, en particular. En
Bangladesh, la red Nijera Kori Kaj ("Hazlo td mismo") de organizaciones y el
Comit6 de Progreso Rural de Bangladesh se ocupan concretamente de las mujeres
rurales pobres y procuran sensibilizarlas acerca de las causes de su pobreza y
organizarlas para que actden colectivamente a fin de aliviarla'/, 15/.

En muchas parties de Asia, las asociaciones no estructuradas femeninas de
ahorro y de prestamos han dado buenos resultados para el suministro de cr6di-
tos a la mujer (por ejemplo en la India, en Indonesia, en Malasia y en la Re--
piblica de Corea). En la India se ha comprobado que la prestaci6n de servicios


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de divulgaci6n a la mujer result mis eficaz si se hace por conduct de agru-
paciones femeninas que si se hace utilizando la metodologia traditional del
sistema a base de visits y capacitaci6n8/, 16/.

En America Latina, continent en el que existed una traditional y eficaz
politizaci6n y organizaci6n de los pobres y de los desamparados, las mujeres
rurales han podido tambi6n former organizaciones para que defendieran y promo-
vieran sus derechos. En Honduras, la Federaci6n Hondureia de Mujeres Campesi-
nas es un resuelto adalid de las demands de la mujer y de su incorporaci6n al
desarrollo fundamental. En Nicaragua, la Asociaci6n de Mujeres de Nicaragua
ha aumentado el ndmero de sus asociados y promueve la inclusion de la mujer
campesina en el program de reform agraria y en las cooperatives. En el Bra-
sil, la Asociaci6n de Trabajo Rural de muchos estados desempeia un important
papel en los sindicatos rurales y en 1985 organize un Congreso Nacional de Mu-
jeres Rurales. De igual manera, en Colombia la Asociaci6n Nacional de Mujeres
Indigenas y Campesinas celebr6 su segundo congress national en 1986/, 17/.
Una de las demands fundamentals de todas estas organizaciones femeninas es
que se incluya a la mujer en los programs de reform agraria y que se le re-
conozca el acceso al titulo de propiedad18/.

Las organizaciones femeninas nacionales de Bolivia, Cuba y el Perd han
ampliado sus esfuerzos por conseguir la igualdad de derechos para la mujer a
fin de incluir a la mujer rural, promoviendo un aumento de su participaci6n
political. Tambien han participado en la promoci6n de las actividades genera-
doras de ingresos y en la creaci6n de cooperatives para la mujer8/, 1.9/. En
Colombia se ha registrado un esfuerzo concrete por conduct de un proyecto de
desarrollo financiado por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia
(UNICEF) y encaminado a organizer a las mujeres rurales en agrupaciones que
puedan actuar como grupos de presi6n para pedir que los recursos y servicios
agricolas fundamentals se orienten hacia la mujer de igual manera que hacia
el hombr20/. En Chile ha habido casos positives de organizaciones no gu-
bernamentales femeninas que han ayudado a las mujeres campesinas a organizarse
para comercializar sus products y para mejorar sus condiciones de vida me-
diante actividades educativas y de autoayuda1/.


C. Progresos conseguidos en la incorporaci6n de las cuestiones
relatives a la diferencia de sexo en las estrategias
y political nacionales de desarrollo agricola
y alimentario

1. Programas, estrateRias y political de desarrollo agricola en las
que la diferencia de sexo desempeia un papel important

A pesar de la creciente conciencia gubernamental acerca de la necesidad
de contar con programs y estrategias que mejoren las actividades de la mujer
rural, pocos son los paises que han iniciado programs y political importantes
de ambito national destinadas especificamente a la participaci6n y el benefi-
cio de la mujer rural.

Algunos planes nacionales de desarrollo del period posterior a 1980 in-
cluyen referencias a los political y a los programs para la mujer, pero la
mayoria (con inclusion de Bolivia, Ecuador y de la mayor part de los paises


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del Cercano Oriente) estin orientados principalmente hacia la funci6n pro-
creadora y familiar de la mujer, e ignoran el papel de la mujer en el mercado
o en la economic. Algunos paises (Burkina Fasso, Camerin, Costa Rica, C6te
d'Ivoire, Guinea-Bissau, Honduras, Kenya, Pakistan, Repdblica Centroafricana,
Tailandia, Togo y Zimbabwe) han previsto en sus planes de desarrollo el nece-
sario apoyo infraestructural, como por ejemplo el abastecimiento de agua para
las zonas rurales, y las tecnologias domesticas y de ahorro del trabajo para
la mujer. Algunos promueven tambidn proyectos generadores de ingresos, de
capacitaci6n y de organizaci6n de agrupaciones de autoayuda para la mujer.
Algunos paises entiree ellos Colombia, Senegal y Togo) han adoptado planes na-
cionales de acci6n para la mujer que recalcan la importancia de reducir la
carga laboral de la mujer, de proporcionarle capacitaci6n en material de pro-
ducci6n de alimentos, y de mejorar sus condiciones de vida8/. Tailandia,
por ejemplo, ha lanzado un plan de desarrollo para la mujer de 20 aios de
duraci6n (1982-2001) que presta atenci6n especifica al papel de la mujer en la
agriculturall.

Algunos paises han ido mis alli y han estudiado de qu4 manera la mujer
puede ejercer influencia en sus programs de planificaci6n socioecon6mica y de
que manera puede sentir la influencia de dichos programs. El septimo plan
quinquenal de la India (1985-1990), el nuevo plan de desarrollo de Indonesia
(REPELITA IV), el quinto plan national tailandes de desarrollo social y econ6-
mico (1982-1986) y el segundo plan quinquenal de Bangladesh (1980-1985) son
otros tantos ejemplos de esa tendencia. Kenya es un ejemplo de pais de la re-
gi6n africana que ha tomado medidas para velar por que la participaci6n de la
mujer en el desarrollo national se vea reforzado por diversas actividades y
arreglos institucionales.

Malawi es otro pais que ha prestado considerable atenci6n a incorporar en
sus political las cuestiones de la mujer y la diferencia de sexo. Como resul-
tado del Cursillo sobre mejoramiento de las political de capacitaci6n y divul-
gaci6n agricolas para mujeres rurales, celebrado en Malawi en octubre de 1988,
el Ministerio de Agricultura promulg6 directrices de political actualizadas que
prestaban especial atenci6n a que las mujeres agricultoras pudieran benefi-
ciarse de los servicios y mensajes de divulgaci6n y capacitaci6n-22.

Tambien en America Latina los gobiernos han mostrado mayor interns por el
papel econ6mico de la mujer. Sin embargo, en todas las regions, incluso
cuando los gobiernos han procurado reforzar dicho papel, se ha tropezado con
un obsticulo constituido por las actitudes tradicionales del hombre por lo que
se refiere a los cambios en el papel de la mujer y a la falta de identidad
propia y de autonomia por parte de la mujer, factors que han evitado que la
mujer pueda beneficiarse de las political encaminadas a reforzar su papel eco-
n6mico. Las estrategias encaminadas a tender las necesidades de la mujer y a
transformar sus papeles econ6micos y sociales tendran que enfrentarse, por lo
tanto, no solamente con factors econ6micos sino tambien con actitudes que se
resisten a dichos cambios o que los inhiben8/.

2. Recopilaci6n de datos estadisticos sobre la muier a efectos
de elaboraci6n de political y de planificaci6n

Uno de los principles obsticulos a la incorporaci6n de las cuestiones
relatives a la diferencia de sexo en las estrategias y political de desarrollo
agricola y alimentario ha sido la falta de estadisticas completes, fidedignas


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y objetivas acerca de la naturaleza y el papel de las contribuciones de la
mujer a la producci6n agricola y alimentaria23/.

Es cosa cada vez mis admitida que la escasez de datos especificos sobre
la participaci6n de la mujer en la agriculture coadyuva a su invisibilidad, e
impide la supervision y evaluaci6n de programs de desarrollo agricola y ru-
ral24/. Un cursillo sobre el mejoramiento de las estadisticas sobre la
mujer en la agriculture comprob6 que la escasez de estadisticas desglosadas
por sexo hacia que muchas preguntas quedaran sin respuesta, como por ejemplo
el porcentaje de mujeres en la fuerza laboral agricola, sus actividades, c6mo
se distribuyen entire los grupos poseedores de terrenos clasificados segin la
superficie del terreno, y cuintas mujeres que encabezan hogares rurales care-
cen de tierras propias25/.

En el sector agricola es muy probable que el trabajo de la mujer solo
quede registrado si la mujer percibe un salario. En los casos frecuentes en
que la mujer trabaja sin remuneraci6n en empresas familiares, su labor sera
muy probablemente "invisible" en terminos estadisticos24/. En algunas re-
giones y paises esto ha sido la causa de que se defina a las mujeres como no
agricultoras, como lo que se justificaba su exclusion virtual de los servi-
cios y recursos agricolas. Asi ha sucedido en el caso de Africa subsahariana
(Benin, Mauritania, Niger y Sudin) y de Asia (Bangladesh y Pakistan), asi
como de muchos paises de Africa del Norte, del Cercano Oriente y de America
Latina26/. Ademas, la falta de estadisticas sobre las agricultoras que cul-
tivan y administran sus propias tierras puede crear la impresi6n err6nea de
que las actividades agricolas de la mujer estan circunscritas al trabajo fami-
liar. Sin embargo, como demuestran los studios realizados en Africa, hay mu-
chas sociedades que poseen un gran porcentaje de mujeres que son cultivadoras
por derecho propio, sea porque hay gran n6mero de hogares encabezados por mu-
jeres en las zonas rurales, como sucede en Botswana, Lesotho, Sierra Leona y
Zambia, sea porque existe una demarcaci6n traditional de las actividades agri-
colas entire los agricultores y las agricultoras, basada generalmente en el
caracter alimentario o no alimentario de los cultivos, como en Camerdn, Ghana
y Malawi25/.

Otra esfera en la que escasean las estadisticas, aunque sean esenciales
para aumentar la proporci6n de mujeres que se benefician de los programs de
desarrollo agricola y para la vigilancia efectiva de dichos programs, incluye
los porcentajes de: a) trabajadoras de divulgaci6n agricola; b) mujeres que
encabezan hogares agricolas y reciben facilidades crediticias y de capacita-
ci6n agricola; y c) agricultoras que forman parte de cooperatives de produc-
tores o de comercializaci6n. En la mayoria de los paises los datos disponi-
bles acerca de la composici6n de las cooperatives y otras organizaciones rela-
cionadas con el desarrollo agricola no estan desglosados por sexos. Como las
cooperatives y las asociaciones de orientaci6n andloga pueden ser importantes
instruments de desarrollo rural e importantes vehiculos para la prestaci6n de
muchos servicios cruciales a la mujer en la agriculture, es necesario saber si
la mujer rural tiene el debido acceso a ellas y, si no es asi, cuAles son las
dificultades con que tropieza25/.

Se han identificado problems metodol6gicos para la recopilaci6n de datos
y se ha comprobado que en algunos paises asiaticos las pricticas consuetudina-
rias y las normas sociales y culturales subestiman el reconocimiento de los


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papeles econ6micos y de adopci6n de decisions de la mujer, y restringen a los
encargados de las estadisticas la comunicaci6n con las mujeres rurales, lo que
provoca una subestimaci6n de la contribuci6n femenina a actividades de produc-
ci6n, elaboraci6n y hogarenas como la recogida de combustible, agua y alimen-
tos de cartcter salvaje o silvestre. Aunque es dificil modificar normas y
costumbres tan profundamente arraigadas, podria mejorarse la fiabilidad de los
datos recogidos si se aclarasen los concepts y las definiciones que utilizan
los estadigrafos y se procurara que correspondieran a los que utilizan las po-
blaciones rurales, empleando para ello a encargadas de estadisticas bien en-
trenadas que se entrevistarian con las mujeres en las sociedades en que es di-
ficil o impossible establecer contact con ellas, y procurando mejorar la capa-
citaci6n de los encargados y de las encargadas de la confecci6n de estadisti-
cas por lo que se refiere a la comunicaci6n y a las tecnicas seguidas para las
entrevistas27/.

Otro problema metodol6gico com6n se deriva del corto period de referen-
cia de la mayor parte de los censos y de las encuestas, lo que puede ser causa
de que no se registren las actividades econ6micas de las mujeres si tienen ca-
racter estacional y se efectdan fuera del period de referencia. Algunos pai-
ses han resuelto este problema fijando periods de referencia superiores a una
semana27/. Es mis facil que las mujeres acaben por figurar en las estadis-
ticas de la fuerza laboral agricola si se les pregunta qu6 trabajos realizaron
el mes anterior, o el ano anterior, o en la l6tima cosecha24/.

La comparaci6n de los censos demograricos con los censos agricolas refle-
ja acusadas disparidades en la manera de registrar el trabajo femenino en la
agriculture. Los censos agricolas suelen arrojar un porcentaje much mayor de
agricultoras a causa de las diferencias que existen en la definici6n y el pro-
cedimiento. Los censos agricolas es mis probable que incluyan una definici6n
mis extensa de actividades agricolas y que se efectGen durante una estaci6n en
la que se trabaja en la agriculture24/.

El problema de la falta de estadisticas fidedignas sobre la mujer ha sido
reconocido en el plano international, y desde 1984 se han adoptado una series
de iniciativas con miras a resolverlo. Un subprograma del plan a median pla-
zo y a nivel de sistema para la mujer en el desarrollo tiene por objetivo la
confecci6n de estadisticas e indicadores fidedignos, completes y objetivos
acerca de la situaci6n de la mujer. En este marco, la FAO, mediante su Plan
de Acci6n para la Integraci6n de la Mujer en el Desarrollo, presta atenci6n a
la posibilidad de recoger mayor nimero de datos sobre el papel de la mujer en
la agriculture, especialmente mediante el desglose de las estadisticas por
sexo y por hogares encabezados por hombres o por mujeres. Aunque este Plan
abarca el period 1990-1995, se basa en actividades ya realizadas en esta es-
fera, incluidos los esfuerzos efectuados para elaborar indicadores socioeco-
n6micos sobre la mujer y sobre las cuestiones relatives a la diferencia de
sexo29/, 30/

Los progress realizados hasta la fecha en los diferentes paises se
traducen en muchos casos en la disponibilidad de studios a fondo efectuados
en poblados que indican que la mujer cultiva sus propias tierras, toma deci-
siones y efectda inversiones en el plano agricola, y comercializa sus produc-
tosl5/, 27/. En algunos casos las encuestas nacionales han indicado asimis-
mo lo elevada que es la participaci6n de la mujer en la agriculture. Por


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ejemplo, una encuesta national efectuada en la Repdblica Dominicana indic6 que
el 84% de las mujeres participaban en los sistemas familiares de agriculture,
mientras que la tasa de participaci6n femenina en la economic rural que habia
dado el censo de 1981 era solamente del 21%71/.

La actuaci6n de las productoras agricolas podri resultar much mis vi-
sible si se despliegan esfuerzos especiales para sintetizar las conclusio-
nes de los mencionados microestudios, para delinear las consecuencias en ma-
teria de political, y para ponerlas en conocimiento de los que toman decisio-
nes y confeccionan planes en material de agriculture. Desde la Conferencia
Mundial de Nairobi se han desarrollado algunas actividades de este tipo en el
piano national y en el piano provincial con miras a conseguir la participaci6n
active de los sectors normativos y de planificaci6n agricola en la interpre-
taci6n de las conclusions y en la preparaci6n de los documents normativos
consiguientes.

Por ejemplo, en Zambia acab6 con 6xito un esfuerzo realizado por el Con-
sejo de Poblaci6n por invitaci6n del Ministerio de Agricultura y de Desarrollo
de Recursos Hidricos y la Comisi6n Nacional de Planificaci6n para el Desarro-
llo. Los anilisis de datos agricolas desglosados por sexos y correspondientes
a hogares encabezados por hombres y por mujeres (tanto de facto como de jure)
recogidos en el censo demografico de 1980, indican que el porcentaje de hoga-
res rurales encabezados por mujeres era superior a un tercio en 16 distritos y
aproximadamente el 50% en dos distritos. Esto ayud6 a poner de relieve el
papel de la mujer de Zambia en tanto que administradora de explotaciones agri-
colas y subray6 la necesidad de poner servicios y recursos agricolas a su dis-
posici6n26/. Se public un document de political que tuvo much influen-
cia. Este document ha sido utilizado profusamente en la planificaci6n agri-
cola, para elaborar programs agricolas, y ha estimulado la celebraci6n de una
conferencia de paises africanos subsaharianos sobre las consecuencias en mate-
ria de political del papel de la mujer en la agriculture. Tambi6n se desarro-
llaron con 6xito actividades anglogas en Burkina Faso32/.

En Costa Rica se entrevist6 a las mujeres de un distrito en relaci6n con
el censo demogrifico de 1983 y se compararon los resultados de las entrevistas
con la evaluaci6n de su inactividad econ6mica en el censo demogrifico de 1973.
Los resultados indicaban que la cuarta parte de las mujeres clasificadas como
inactivas habian trabajado y habian percibido remuneraci6n durante la semana
de referencia, y que casi las tres quintas parties habian trabajado a titulo
estacional durante la cosecha del cafe. En realidad, mis de dos quintas par-
tes de las mujeres que se habian clasificado anteriormente como inactivas in-
dicaron que trabajaban por lo menos seis meses al afo33/. La disponibilidad
de estos datos en las estadisticas oficiales fundamentals ha ayudado a modi-
ficar la imagen de la mujer rural y ha posibilitado la formulaci6n de recomen-
daciones de political y programiticas al gobierno y a los donantes, a fin de
poner a disposici6n de las agricultoras servicios y recursos no por razones de
equidad, sino con objeto de aumentar la productividad agricola34/.

Un reciente informed presentado al Consejo de Ministros de la Comisi6n
Econdmica para Africa acerca de las medidas que hay que adoptar para mejorar
las estadisticas agricolas sobre la mujer en Africa, reconoce la necesidad de
sensibilizar a los sectors normativos acerca de la necesidad de dichas esta-
disticas y recomienda que para obtenerlas se inicie un proyecto piloto regio-
nal y se preste asistencia en los casos en que sea necesaria35.


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AMn queda much por hacer para mejorar la recogida de datos estadis-
ticos sobre la mujer en la agriculture y para desglosar los datos por sexo,
pero se esti progresando en la buena direcci6n. Las iltimas investigaciones
y los iltimos studios se han esforzado por recoger y desglosar dichos
datos24/,36/,37/.

Una cuesti6n que se ha planteado es la del volume de informaci6n sobre
la participaci6n de la mujer en la agriculture que es necesario acumular
antes de poder pasar a la acci6n. La necesidad de datos adicionales puede
utilizarse para aplazar las soluciones inmediatas a las necesidades de la mu-
jeri7/, 38/, o para evitar la distribuci6n de recursos entire las mujeres24/.

Los studios han indicado que las productoras agricolas de los paises
subsaharianos corren menos riesgo de que se subestime su n6mero que las muje-
res de otras regions. En Africa se dispone de datos suficientemente buenos
acerca de las contribuciones de la mujer a la agriculture. Las causes del
problema de que se deje de tomar en cuenta dichas contribuciones en los pro-
gramas y political de desarrollo pueden tener otra procedencia. Se ha pregun-
tado si a las agricultoras de Africa se las subestima o se las ignora. Es po-
sible que el trabajo de las agricultoras tenga entidad estadistica pero que,
en cambio, no la tenga su falta de acceso a los recursos, al cr6dito y a la
capacitaci6n. Se ha sugerido que el problema real quiza sea un problema de
control de los recursos. Como dice Dixon:

"La reticencia a "ver" a las productoras agricolas quiza no se deba a su
invisibilidad, sino a la reticencia a compartir recursos escasos con
ellas ... Un primer paso esencial para que los sectors normativos y de
planificaci6n se percaten de ellas consiste en incluirlas en las estadis-
ticas de la fuerza laboral en proporci6n al volume de trabajo que real-
mente efectdan. Pero esto no es mas que un primer paso, necesario pero
no suficiente. La verdadera dificultad future radica en conseguir que
las mujeres en tanto que productoras de alimentos reciban la parte de re-
conocimiento que les corresponde no solamente en la panoplia integra de
estadisticas econ6micas y demogrAficas encaminadas a contar a los traba-
jadores y a valorar su trabajo, sino en los regimenes institucionales/po-
liticos que facilitan acceso a los recursos que ayudaran a incrementar la
productividad agricola y el rendimiento del trabajo de las mujeres"39/.


3. Consecuencias de las medidas y political de ajuste
structural para la mujer rural

Aunque los programs de estabilizaci6n y ajuste structural han suscitado
considerable atenci6n, la mayor parte de ellos se han centrado en consecuen-
cias macroeon6micas que se suponia que eran neutrales en terminos de clase y
de sexo. Ahora bien, el studio realizado en 1987 por el UNICEF, titulado
"Ajuste con rostro humano, ha sensibilizado a la opinion international res-
pecto de sus consecuencias sociales negatives, particularmente por lo que se
refiere al bienestar de los pobres. Se ha prestado atenci6n especifica a la
diferencia de las consecuencias para las mujeres y para los niios en tanto que
subgrupos particularmente vulnerable del grupo de pobres. Aunque muchos de
los datos y anAlisis de que se dispone actualmente no establecen diferencias
entire las consecuencias de la recesi6n y las consecuencias de las political de


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ajuste, el inquietante crecimiento de la pobreza en los paises afectados du-
rante el decenio de 1980 ha hecho que se reclame la aplicaci6n de medidas de
compensaci6n a fin de aliviar las dificultades planteadas durante el period
de transici6n de los programs de ajuste. Sin embargo, aunque estos aspects
seguirAn recibiendo gran consideraci6n, la atenci6n ha empezado recientemente
a centrarse en otra esfera de interns prioritario: como se puede conseguir
que los pobres rurales participen plenamente en el future process de creci-
miento a largo plazo y se beneficien de 61. Esta es una cuesti6n que actual-
mente se esta examinando con detalle en una series de importantes studios
efectuados por diversas organizaciones internacionales e instituciones de in-
vestigaci6n, incluido el proyecto sobre las dimensions sociales del ajuste en
Africa subsahariana, important iniciativa desarrollada por el Banco Mundial,
el Program de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Banco Afri-
cano de Desarrollo. Este nuevo proyecto de investigaci6n refleja un creciente
interns por tener en cuenta las cuestiones relatives a la diferencia de sexo.

Algunos de los principals problems y de las principles limitaciones en
cuanto al papel productive de la mujer rural se contrastarAn con las cuatro
soluciones preconizadas por Addison y DemeryA4/ para incrementar los ingre-
sos primaries (ingresos derivados de las actividades productivas) mediante el
process de ajuste. Estas soluciones se pueden resumir como sigue: a) hay que
aumentar el acceso a los bienes productivos como la tierra, la irrigaci6n y
los insumos de producci6n; b) hay que aumentar las tasas de rendimiento de
los bienes que poseen los pobres, eliminando las distorsiones del mercado,
elevando los precious de la producci6n, o disminuyendo los precious de los insu-
mos; c) hay que aumentar el acceso de los pobres que tengan pocos bienes al
empleo, mejorando el funcionamiento del mercado laboral; y d) hay que prote-
ger al capital human de los pobres, garantizandoles el access a los servicios
de salud y educaci6n mediante una reestructuraci6n de las asignaciones para
recursos del sector p6blico. En los casos en que sea impossible ayudar a los
pobres a que aumenten sus ingresos primaries --por ejemplo en el caso de las
madres y sus hijos que no formen part de la fuerza laboral o los pobres que
esten bloqueados en actividades de baja productividad-- es esencial considerar
un program de ingresos prefijados o de transferencias de consume.

La posibilidad de mejoras el acceso de la mujer a los bienes productivos
dependeri del grado en que los miembros del hogar mancomunen sus recursos y su
aportaci6n laboral y compartan o dividan los ingresos. En los casos en que
las tierras propiedad de los hombres y mujeres que component el hogar se manco-
munan y las cultiva la unidad domistica, los problems de acceso solo aparece-
rAn en caso de divorcio, si fallece el marido o si no se recurre debidamente a
la esposa en las decisions relatives a la utilizaci6n de las tierras y de sus
products. En muchos paises islimicos, las mujeres se ven en la imposibilidad
de facto de heredar porque no las dejan sus hermanos o sus familiares masculi-
nos. Estos problems se pueden intensificar si el crecimiento provocado por
el ajuste incrementa sustancialmente el valor de la tierra y el consiguiente
deseo de los hombres de retener su control.

Es probable que surjan casos mis graves en Africa, donde las mujeres ca-
sadas tienen a menudo derecho a cultivar parcelas por su propia cuenta. Como
la asignaci6n de terrenos en usufructo esta controlada por los hombres de mUs
categoria en la linea jerArquica familiar, es muy probable que la introducci6n


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de cultivos comerciales mas provechosos como consecuencia de los cambios pro-
vocados por el ajuste den por resultado que los hombres de la familiar se que-
den con las tierras cultivadas por las mujeres, con lo que las mujeres tendrAn
muy pocos terrenos o se quedarin sin terrenos para cultivar o bien recibirAn
terrenos menos productivos o mas distantes. Este fen6meno se observ6 en algu-
nos paises a raiz de la introducci6n de la irrigaci6 41/ y se supone que
volverg a producirse como resultado de los incentives concedidos para aumentar
la producci6n. Una mayor proporci6n de cultivos comerciales controlados por
los hombres de la familiar equivaldrA a una reducci6n de los cultivos alimenta-
rios controlados por las mujeres. Como el hombre esta menos inclinado que la
mujer a desembolsar ingresos en efectivo para alimentos, es possible que esta
situaci6n provoque una disminuci6n del abastecimiento familiar de alimentos y
del nivel de nutrici6ni2/. Si las tierras escasean, el problema que planted
actualmente el acceso a la tierra de las mujeres que encabezan hogares es pro-
bable que revista adn mis gravedad como resultado del crecimiento agricola
provocado por los programs de ajuste que aumentan el valor de las tierras.

Sea como fuere, la falta de acceso seguro a la propiedad de la tierra por
parte de la mujer restringe asimismo su acceso al credito, que es un requisite
previo para el aumento de sus bienes. El acceso de la mujer a los insumos de
producci6n depend tambien de su acceso al credito, y queda asimismo limitado
por los prejuicios institucionales y sociales contra la mujer que asiste a
cursos de divulgaci6n y de capacitaci6n, que opera equipo mecinico agricola, y
que se ocupa personalmente de los sistemas y del personal de comercializaci6n
y del abastecimiento de insumos. Los hogares encabezados por mujeres se ven
en una situaci6n particularmente desventajosa a este respect. Es muy proba-
ble que con la retirada complete o parcial del sector pdblico de estos servi-
cios como parte de muchos conjuntos de medidas de ajuste, el incremento de la
privatizaci6n conceda a la mujer un acceso mayor a dichos servicios, a no ser
que se oponga a dicho acceso la tradici6n social del predominio masculine en
las actividades comerciales43/. Estos problems existiran con programs de
ajuste o sin ellos; sin embargo, hay razones suficientes para introducir si-
multineamente medidas encaminadas a resolve dichos problems como parte de
los mencionados conjuntos de medidas.

Fomentando las exportaciones y siguiendo una political eficiente de susti-
tuci6n de importaciones, las political de ajuste pueden proporcionar asimismo
la oportunidad de que las mujeres rurales se dediquen a la producci6n en pe-
quena escala de carActer no agricola, asi como a la elaboraci6n y la comercia-
lizaci6n en los sectors industriales rurales y no estructurados. El grado en
que la mujer pueda aprovechar dichas oportunidades dependerA del acceso y el
control que tenga por lo que respect a los mercados crediticios y a sus pro-
pios recursos de capital, asi como a los recursos de capital del hogar. Por
consiguiente hay que tomar medidas para que pueda disfrutar de dicho access.

La posibilidad de incrementar el rendimiento de los bienes depend de di-
versos factors. En primer lugar, el grado en que las productoras sean capa-
ces de abandonar los cultivos alimentarios de subsistencia para consagrarse a
cultivos comerciales dependera no solamente de la division traditional del
trabajo por sexos segin el cultivo de que se trate y otros factors cultura-
les, sino tambien de su capacidad de movilizar insumos tales como los fertili-
zantes, la fuerza de trabajo, el credito y las consultas de divulgaci6n. Si
la mujer tiene la obligaci6n consuetudinaria de producer determinadas cosechas


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alimentarias para el consume y no existe en absolute o existe en pequena medi-
da la posibilidad de sustituir a dichas cosechas con otros alimentos de pro-
ducci6n propia o adquiridos, quiza la mujer se yea en la imposibilidad de
abandonar los cultivos alimentarios para consagrarse a cultivos de valor supe-
rior y quiza carezca de tiempo suficiente para producer estos dos tipos de
cultivos a no ser que el conjunto de medidas de ajuste le brinde asimismo tec-
nologias que economicen el trabajo44/.

En segundo lugar, en las sociedades en las que la mujer tiene la obliga-
ci6n de realizar algunas operaciones de cultivo en relaci6n con los cultivos
comerciales controlados por el hombre, ademAs de trabajar en los cultivos ali-
mentarios para el hogar, un incremento de la producci6n de cultivos comercia-
les obtenido por el hombre para responder a la demand del mercado podria pro-
vocar un insumo de trabajo de nivel inaceptablemente elevado para la mujer,
que aumentaria su carga de trabajo y que afectaria negativamente al tiempo y a
la energia de que dispone para preparar alimentos para la familiar, en particu-
lar para los hijos, y para amamantar a sus hijos pequeios. Por el contrario,
si la fuerza de trabajo femenina escasea y no es ficil de reemplazar por la
masculina, los hogares encabezados por hombres no podrin aprovechar los incen-
tivos del mercado que forman parte del program de ajuste. Solo en las socie-
dades en que existe una considerable flexibilidad en cuanto a.la division de
trabajo por sexos estarin los hogares en condiciones de tomar decisions ra-
cionales acerca de la asignaci6n eficiente del trabajo, con miras a optimizar
las ventajas comparativas de cada miembro del hogar.

En tercer lugar, la voluntad de la mujer de consagrarse a cultivos comer-
ciales de precio superior dependerA del grado en que pueda beneficiarse del
incremento de ingresos, sea porque control los ingresos originados por la
venta de sus propios cultivos comerciales, sea porque participa de forma sus-
tancial en la adopci6n de decisions a nivel del hogar. Si la mujer obtiene
un beneficio director escaso, es possible que se niegue a desarrollar la canti-
dad complementaria de trabajo que se requeriria.

En cuarto lugar, si la mujer pasa de los cultivos alimentarios a los cul-
tivos comerciales podria muy bien producirse una situaci6n en que la dieta del
hogar resultase inadecuada o desequilibrada, a no ser que en el mercado local
hubiera sustitutos alimentarios adecuados que se pudieran adquirir a precious
estables y razonables, y que las caracteristicas del mecanismo de adopci6n de
decisions a nivel de hogar no obstaculizaran o impidieran su adquisici6n. En
vista de las dificultades con que se tropieza para asegurar la existencia de
dichas condiciones en muchos paises, quiza conviniera que las politics de
ajuste fomentaran la producci6n de cultivos alimentarios para el consume y la
exportaci6n en vez de la producci6n de cultivos no alimentarios para la expor-
taci6n.

En quinto lugar, la reducci6n de los gastos p6blicos para salud, educa-
ci6n e infraestructura rural (por ejemplo, abastecimiento de agua) relaciona-
dos con el ajuste y que afectan especificamente a la mujer determinarin tam-
bien parcialmente la cantidad de tiempo y de energia que puede consagrar la
mujer a la producci6n agricola.

Un mejor acceso de los pobres al empleo es un factor esencial para evi-
tar las situaciones dificiles entire la clase trabajadora que carece de terre-
nos, provocadas por la carestia de los precious alimentarios que a menudo es


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consecuencia de las political de ajuste. Hay pruebas, en Mexico por ejemplo,
de un incremento significativo del numero de mujeres que aceptan trabajos
agricolas remunerados a media que las families procuran compensar la aguda
contracci6n inducida por la crisis en las tasas de salaries rurales y los in-
crementos de precious de products de primera necesidad y de otros products
bisicos451.

El aspect positive de las medidas encaminadas a ampliar la producci6n
agricola puede provocar incrementos del empleo siempre y cuando se consiga
desalentar la introducci6n de sistemas mecanizados que sustituyan a la fuerza
de trabajo. Sin embargo, el grado en que la mujer puede beneficiarse del con-
siguiente aumento de las oportunidades de empleo dependerd de c6mo se divida
el trabajo entire los sexos. Un aspect negative es que la mujer parece quedar
mis expuesta a la explotaci6n que el hombre. En el studio sobre Mexico, por
ejemplo, se pudo observer que las condiciones de vida de los jornaleros mi-
grantes y de los trabajadores migrants eran deplorables, que a menudo no re-
cibian los salaries minimos. ni las prestaciones sociales legales, y que no se
les permitia que se sindicaran. La migraci6n estacional priva a los migrants
y a sus hijos del acceso a los servicios de salud, nutrici6n, vivienda y edu-
caci6n, ademis de trastornar la unidad familiar.

La formaci6n de capital human ha sufrido un descuido relative puesto que
los grants cortes en los gastos sociales, particularmente en las zonas rura-
les, han perjudicado al nivel de salud, nutrici6n y educaci6n. Hay pruebas de
que la mujer y las muchachas suelen sufrir mas que el hombre y los muchachos,
respectivamente421' 46/.

4. Reforma agraria y political de asentamiento

La falta de acceso a la tierra sigue siendo uno de los principles obs-
ticulos a la plena participaci6n de la mujer en el desarrollo rural. No ha
habido cambios importantes de political en material de reform agraria, y la
evoluci6n de los iltimos aios se ha orientado principalmente hacia la acentua-
ci6n de las tendencies!/. Existe una constant persistencia de profundas
desigualdades, poco progress en cuanto a la obtenci6n de acceso a la tierra, y
un aumento del numero de personas que carecen de tierras. Algunos paises han
proseguido sus programs de asentamiento en el campo (Filipinas, Indonesia,
Malasia, Sri Lanka y Tailandia); otros han asegurado mas la ejecuci6n de las
reforms de tenencia de tierras (Bangladesh, India, Nepal y la mayoria de los
paises de America Latina); otros se han orientado hacia la socializaci6n de
la tierra mediante La acci6n de cooperatives, granjas colectivas y granjas es-
tatales (el Congo, Cuba, Etiopia, Mozambique y Nicaragua); otros se han
orientado hacia la privatizaci6n de la tierra o hacia el registro de propieda-
des a nombre de la unidad familiar (Botswana, China, Kenya, Liberia, Malawi y
Uganda); y otros han adaptado su actual regimen de tenencia comunal de las
tierras para modificar las relaciones entire los jefes de tribu y el Estado
(Gambia y Lesotho).

En general, la mujer no ha participado en las reforms agrarias y estas
reforms no han resultado beneficiosas para un n6mero sustancial de muje-
res8/, 18/. Sin embargo, las consecuencias de la reform agraria no han
sido nunca neutrales en material de sexo, aunque hayan variado segdn la regi6n
y seg6n la posici6n social de la mujer rural. El tipo de programs y political


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de reform agraria de los diferentes paises ha acusado variaciones en cuanto
al grado en que la mujer ha quedado excluida con arreglo a la ley o segin me-
didas de facto.

En muchas reforms agrarias solo han sido beneficiaries los jefes de ho-
gar. El concept "jefe de familia/hogar" represent una discriminaci6n contra
la mujer y menoscaba los derechos de la mujer casada a la comunidad de bienes.
En toda America Latina, los usos sociales hacen que si un hombre y una mujer
viven en un hogar, sea el hombre quien esti considerado como cabeza de fami-
li1l8/, 19/. En Etiopia no hay discriminaci6n por motives de sexo en la le-
gislaci6n, pero en la prictica los derechos recaen en los cabezas de hogar, a
pesar de que existen diversas pautas para el legado de las tierras. En la Re-
pdblica de Tanzania todos los derechos fueron concedidos al hombre cuand se
reparti6 la tierra entire los poblados. No hay ninguna media legislative que
permit que las viudas o las mujeres separadas o divorciadas puedan permanecer
en las tierras47/.

En los process de asentamiento que tuvieron lugar en Indonesia, Papua
Nueva Guinea y Sri Lanka, los arrendamientos de tierras se hacen a nombre del
cabeza de familiar masculine, lo que en muchos casos represent una violaci6n
de las tradiciones localesll/, 47/. En Asia la mayor parte de las mujeres
han salido perdiendo en t6rminos de propiedad de la tierra con el nuevo plan
de asentamientos, ya que la ley es contraria a la legislaci6n traditional en
material de propiedad. La political de los planes de privatizaci6n que consiste
en extender un certificado de propiedad para cada hogar ha representado un de-
terioro de los derechos tradicionales de la mujer a la tierra y a sus produc-
tosl1/. En el Sudan, pais en el que el Gobierno exigi6 el censo de las
tierras antes de iniciar la prestaci6n de servicios agricolas y la formaci6n
de cooperatives, la mujer cedi6 el titulo de propiedad a su marido48/. Uno
de los nuevos derechos del hombre en los asentamientos de Burkina Faso, Kenya
y la Rep6blica de Tanzania consiste en que puede vender o arrendar terrenos
sin el consentimiento de su mujer47/.

En muchos planes de asentamiento la mujer ha perdido el control de los
recursos y del ingreso. En algunos casos, como por ejemplo en Burkina Faso y
en Kenya, la superficie de tierra asignada para la parcel familiar era mAs
pequena que las tierras que la mujer poseia tradicionalmente y que le permi-
tian vender sus pequenos excedentes de alimentos. En Burkina Faso la mujer ha
perdido incluso la utilizaci6n personal de los products del campo47/. En
Sri Lanka la mujer no tiene control alguno sobre los products y ha perdido el
derecho a poseer tierras.tras el fallecimiento de su maridol/.

En el process de reasentamiento la mujer se ha encontrado con una carga
de trabajo superior a la que tenia antes. En Indonesia la escasa productivi-
dad de las tierras donadas a los transmigrantes obliga a los hombres a emigrar
durante largos periods, con lo que la mujer queda de facto al frente de la
agriculture; pero los criditos agricolas, los insumos y los servicios de di-
vulgaci6n estin centrados en el hombre. La mujer no puede ya complementary el
ingreso familiar mediante el comercio, lo que significa que ha perdido el con-
trol sobre una important fuente de ingresos en efectivo49/. En las empre-
sas colectivas y las cooperatives de productores (Cuba, Etiopia, Nicaragua,
Papua Nueva Guinea y Peru) la mujer realize trabajos y, ademis, trabaja en las
parcelas del hogar y desarrolla sus labores domesticas, con efectos negatives
para su salud y para su productividad agricola19/, 4_7/, 49/.


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En China las nuevas political de "sistemas de responsabilidad y tareas
secundarias domtsticas" ofrecen incentives a los productores mediante la con-
certaci6n de determinadas tareas agricolas con un grupo, un hogar o un indivi-
duo, y fomentando tareas secundarias como la producci6n en parcelas privadas,
la cria de ganado y la artesania. Aunque esto ayuda a incrementar la produc-
tividad y los ingresos, tambi6n puede entraiar un retroceso para la mujer, ya
que de results de ello la mujer puede encontrarse trabajando en un context
puramente dom6stico y privado, aislada por complete de la adopci6n de decisio-
nes a nivel colectivo4-7.

La situaci6n actual por lo que se refiere a la tenencia de tierras y al-
gunas de las actuales political en material de reform agraria estin configu-
rando una nueva tendencia hacia la "feminizaci6n" de la agriculture. A media
que la migraci6n masculina aumenta y que se incrementa el nimero de hogares
encabezados por mujeres, la condici6n agricola de la mujer se esti convirtien-
do en un hecho consumado. La emigraci6n de los hombres y el nimero de hombres
que optan por ocupaciones de caracter no agricola han contribuido al empobre-
cimiento de las condiciones de vida y a la falta de servicios agricolas. Asi
sucede en el Ecuador, El Salvador, Nicaragua y muchos paises del Caribe8/,
en Burkina Faso/1 y en otros passes de Africa subsahariana-i1, con inclu-
si6n de Zambia52/* 3/, asi como en Tailandia54/ (Blanc-Szanton, 1986).
Puede resumirse la situaci6n de la mujer diciendo que los factors que obs-
taculizan su acceso director a los beneficios de las reforms agrarias y de los
insumos agricolas incluyen medidas legales que favorecen a los hogares encabe-
zados por hombres, las fluctuaciones de la participaci6n de la mujer en los
trabajos agricolas, y una resistencia ideol6gica a aceptar a la mujer como
trabajadoras del campo, ademis del papel que desempeian como amas de casa.

Aunque el panorama general en t6rminos de beneficios para la mujer que se
desprende del process de reform agraria es sombrio, se han registrado algunos
beneficios reales para la mujer, especialmente en los casos en que la reform
agraria ha sustituido a un sistema feudal o en que la mujer ha desempeiado
tradicionalmente un papel subalterno en la producci6n familiar7Z/. La mujer
ha recibido el apoyo de planes en los cuales la participaci6n de la mujer ru-
ral constitute un objetivo claramente establecido de la political national,
como por ejemplo en Cuba, China y Nicaragua. En estos casos las necesidades
especificas de la mujer han recibido mayor consideraci6n en los programs de
reform agraria19/.

En los tltimos aios las organizaciones femeninas de Cuba, China, Malasia,
Nicaragua y Tailandia se han esforzado por tener access a la tierra y a los
recursos, por superar los obstAculos existentes o por proteger los derechos de
la mujer en material de acceso y de herencial/, 19/. En la India, en res-
puesta a las presiones ejercidas por las agrupaciones femeninas, el sexto Plan
Quinquenal recomend6 que el Gobierno estipulara la existencia de titulos con-
juntos de propiedad en todas las actividades de desarrollo que entrafaran la
transferencia de bienes.

En Ghana y Kenya ha habido casos de mujeres que han mancomunado experi-
mentalmente sus contribuciones durante cierto period de tiempo y han adquiri-
do colectivamente tierras y/o granjas y han desarrollado una diversidad de ac-
tividades empresariales55/, 56/. En Bangladesh, agrupaciones de mujeres sin


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tierras, con pr6stamos del Grameen Bank y con la asistencia de organizaciones
no gubernamentales, han iniciado actividades colectivas de tipo agricola y no
agricola para adquirir o arrendar pequefas parcetas de terreno57.

Por iltimo, existe en la actualidad un arraigado reconocimiento de lo
inadecuados que son los datos referentes al acceso de la mujer a la tierra y a
los servicios rurales. Como consecuencia de un cursillo de la FAO sobre la
mejora de estadisticas referentes a la mujer en La agriculture, se ha prepara-
do un document con directrices en material de recogida de datos y supervision
que tiene en cuenta la reform agraria y el acceso a la tierra. Muchos paises
estAn tomando medidas para desglosar los datos y para definir proyectos de in-
vestigaci6n acerca de grupos especificos de la poblaci6n, como por ejemplo las
mujeres que encabezan hogares y las mujeres que carecen de tierras25/, 30/.

5. Situaci6n juridica

Como en el caso de las medidas de reform agraria, las demis reforms le-
gales por lo general no han protegido los derechos de la mujer ni siquiera en
los paises en que la mujer predomina en la mano de obra agricola, aunque desde
hace much tiempo esti ampliamente reconocida la necesidad de mejorar la con-
dici6n juridica de la mujer. Deben implantarse reforms que garanticen los
derechos constitucionales y legales de la mujer en t6rminos de access a La
tierra y a otros medios de producci6n, y que velen por que La mujer control
los products de su trabajo y de sus ingresos, asi como los beneficios de los
insumos agricolas, de investigaci6n, de capacitaci6n, los creditos y otras fa-
cilidades infraestructurales. Ademas, incluso en los casos en que las moder-
nas constituciones y las reforms legales han suprimido los obstAculos juridi-
cos al adelanto de la mujer, la mujer sigue padeciendo una discriminaci6n que
forma parte de la tradici6n y de los usos de la mayor parte de las sociedades.

La region de Am4rica Latina parece haber progresado sustancialmente por
lo que se refiere a los derechos legales, tanto en t6rminos de disposiciones
juridicas explicitas como de costumbres de igualdad de trato mis ampliamente
aceptadas. Casi todos los paises de America Latina han firmado y ratificado
la Convenci6n sobre la eliminaci6n de todas las formas de discriminaci6n con-
tra la mujer (adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en su
resoluci6n 34/180 de 18 de diciembre de 1979) y Colombia prepare legislaci6n
en 1987 que prescribia la remuneraci6n del trabajo de jornada parcial y La li-
cencia de maternidad. Ecuador esta estudiando legislaci6n encaminada a elimi-
nar La discriminaci6n y a modificar las leyes laborales y de comercio en favor
de la mujer. En Nicaragua los dos padres tienen las mismas obligaciones por
lo que se refiere a los hijos y a la labor dom6stica8/. En el Brasil la
Constituci6n que entr6 en vigor en 1988 elimina las medidas discriminatorias
contra la mujer por lo que se refiere a las prestaciones de seguridad social,
a la jubilaci6n y a la propiedad de la tierra. Gracias a los esfuerzos del
Consejo Nacional de Derechos de la Mujer, se han conseguido adelantos signifi-
cativos en lo que se refiere a la legislaci6n sobre los trabajos rurales, par-
ticularmente en cuanto a los derechos de la mujer en los sectors de la pesca
y la propiedad de la tierral7/.

Una reciente resefa de los reglamentos constitucionales, civiles, labora-
les, agricolas y bancarios de cuatro paises de America Latina y el Caribe, sin
embargo, indica que las constituciones garantizan La igualdad de derechos


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politicos pero no garantizan expresamente la igualdad entire los esposos o la
igualdad de los salaries; la discriminaci6n existe en derecho civil, espe-
cialmente por lo que se refiere a la capacidad de la mujer casada para actuar
en justicia, disponer de sus bienes, o establecer su domicilio sin el consen-
timiento de su marido; hay caracteristicas proteccionistas de la legislaci6n
laboral que a menudo discriminan contra las mujeres, o que no animan a los em-
pleadores a contratarlas; la legislaci6n sobre la reform agraria suele con-
ceder los derechos de la tierra a los "cabezas de familiar que en algunos c6-
digos civiles no pueden ser mAs que los maridos; la legislaci6n en material de
sucesi6n puede resultar discriminatoria para la mujer; los matrimonios con-
sensuales, que son muy frecuentes en Am6rica Latina y el Caribe, a menudo no
se rigen por las leyes de la herencia, y los reglamentos bancarios dificultan
sobremanera que la mujer pueda obtener creditos58/.

En Asia, a pesar de la igualdad de la condici6n juridica, existe todavia
una gran diferencia entire la situaci6n de facto y la situaci6n de jure de la
mujer. Sin embargo, en Bangladesh, la India y Sri Lanka se han promulgado re-
cientemente algunas leyes que regulan las cuestiones referentes a la sucesi6n,
matrimonio, empleo, prestaciones de maternidad e igualdad de salaries en el
caso de las mujeres que trabajan en plantaciones. En Africa la ley consuetu-
dinaria sigue prevaleciendo en muchos paises, y a menudo no se reconocen los
derechos que asigna a la mujer la legislaci6n civil. En muchos paises del
Cercano Oriente la mujer sigue careciendo del derecho a actuar en justicia con
su propia personalidad juridica, y sigue dependiendo de sus padres, hermanos o
maridos, que son los que tienen la responsabilidad juridica en cuesti6n. La
falta de capacidad juridica impide que la mujer actde independientemente en
cuestiones relatives a la adquisici6n o transmisi6n de bienes, solicitudes de
crdito, y todas las demis transacciones juridicas para las cuales la costum-
bre o la ley exige la aprobaci6n del hombre8/.

En cuanto a la cuesti6n de la igualdad de remuneraci6n por trabajo de
igual valor, la practice no responded tampoco a las premises legales. Los sa-
larios de las mujeres que trabajan en la agriculture son invariablemente infe-
riores a los de los hombres. En Sri Lanka el salario diario medio de las tra-
bajadoras del sector no organizado en relaci6n con los principles cultivos es
inferior al del hombre en una proporci6n que oscila entire la cuarta parte y la
tercera parte. Lo mismo cabe decir de la mayor parte de los paises de Africa
y Asia. En el Sudan las mujeres perciben a menudo menos que la mitad de lo
que percibe el hombre por su trabajo en relaci6n con determinados cultivos/l.

El principal problema de la legislaci6n en material de derechos femeninos
sigue siendo la falta de cumplimiento de la legislaci6n y la falta de conoci-
miento de los derechos. Durante los ultimos afos, las organizaciones femeni-
nas de diversos paises de Asia y America Latina han iniciado la prestaci6n de
servicios juridicos para la mujer que, a la larga, podrin mejorar la situa-
ci6n. En China, desde 1983 mas del 95% de las federaciones femeninas de las
provincias han establecido organismos consultivos para proporcionar servicios
juridicos a la mujer, habiendo obtenido resultados bastante efectivosi/.

6. Politicas de empleo agricola

La "invisibilidad" del empleo de la mujer en la agriculture, o para de-
cirlo con mayor precision su subestimaci6n estadistica, que ya se examine en
el Estudio mundial original, sigue manifestandose en los iltimos afos del


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decenio de 1980. Apenas algo mis de la tercera parte de la fuerza laboral ac-
tiva en la agriculture se estima que esta constituida por mujeres, principal-
mente por la tendencia corriente a inscribir a las mujeres agricolas como amas
de casa vasee el cuadro). No se ha notificado ningin cambio significativo
con relaci6n a las estadisticas anteriores, y se prev6 una ligera disminuci6n.
Muchos paises han progresado poco en lo que se refiere a la recopilaci6n de
datos referentes al empleo de la mujer en agriculture.

Poblaci6n econ6mica active en 1985 en la agriculture,
y proporci6n de mujeres, por regions principles

Poblaci6n econ6micamente Proporci6n de
Regi6n active en la agriculture mujeres
(en millares) (porcentaje)

Africa 129 210 42,3
Cercano Oriente 33 657 28,1
America Latina 40 506 11,9
Lejano Oriente 324 916 28,4
Paises asigticos con economic de
planificaci6n centralizada 463 341 46,0
Otros paises en desarrollo 1 448 40,5

Total de paises en desarrollo 993 069 37,7
Total mundial 1 053 002 38,1


Fuente: World-Wide Estimates and Projections of the Agricultural and
Non-Agricultural Population Segments, 1950-2025, Roma, Organizaci6n de las
Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentaci6n, 1986.


La subestimaci6n estadistica explica en parte la continue falta de espe-
cificidad de las political nacionales por lo que respect al empleo de la mu-
jer en la agriculture. A este respect, el Seminario international sobre la
mujer en la agriculture y el desarrollo rural en Asia, celebrado en 1986, des-
tac6 particularmente la necesidad de enseiar a los sectors normativos a ana-
lizar las opciones y a adoptar decisions que aseguren una participaci6n equi-
tativa de la mujer en la agricultura-271.

Existe una conciencia creciente de la importancia de que los sectors
normativos se preocupen de la realidad actual del empleo femenino. En el Cer-
cano Oriente se pudo observer que no solo se habian subestimado sistemAtica-
mente los niveles anteriores de participaci6n de la mano de obra femenina en
la agriculture de la region, sino que los niveles actuales aumentaban con ra-
pidez. Los increments mis notables fueron los registrados en Egipto y en la
Repdblica Arabe Siria, paises en los que la migraci6n genera una demand de
mujeres para trabajar como asalariadas, demand que precede principalmente de
los hogares sin tierras59/. Estas tendencies tendrAn repercusiones en las
politicas59/. En el Sudin los sectors normativos se han percatado de la
necesidad de implantar la igualdad de remuneraci6n y de proteger a Las produc-
toras agricolas y pecuarias de products de subsistencia contra los efectos
perjudiciales de la mecanizaci6n para su empleo60/.


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Ya el Estudio de 1984 expuso las preocupaciones que se sentian acerca de
la manera de proteger a la mujer contra los efectos perjudiciales de las inno-
vaciones tecnol6gicas y de la mecanizaci6n agricola. Al mismo tiempo se mani-
fest6 una creciente preocupaci6n por que la mujer compartiera los beneficios
de la productividad agricola incrementada que habian aportado las tecnologias
perfeccionadas. Las tecnologias mecanizadas tienden a convertirse en competi-
doras directs de las trabajadoras no calificadas y a sustituirlas, aunque sus
repercusiones para la mujer varien seg6n los paises y, dentro de los diversos
paises, seg6n las classes sociales. En Am6rica Latina los efectos de la nueva
expansion tecnol6gica y de las exportaciones se ha manifestado principalmente
en un desplazamiento de la mujer, que ha pasado de sus empleos agricolas per-
manentes a empleos estacionales que no son objeto de estadistica61l. Esta
tendencia registrada en Am6rica Latina debe servir de aviso para los sectors
normativos de otros continents en los que el fen6meno no ha alcanzado todavia
la misma virulencia, para que se ocupen de la situaci6n de los sectors mis
debiles de la fuerza de trabajo femenina en la agriculture: las trabajadoras
estacionales y las trabajadoras temporales.

En Asia los studios sobre las consecuencias de las innovaciones tecnol6-
gicas para el empleo agricola femenino indican que las mujeres que mis han pa-
decido han sido las que procedian de hogares sin tierras y las mis pobres. En
Indonesia, por ejemplo, la mayoria de las mujeres que se ocupan del cultivo
del arroz son trabajadoras asalariadas que no tienen terrenos y que dependent
de sus trabajos manuales de aventamiento, trillado y trituraci6n manual para
subsistir. La elaboraci6n mecanizada del arroz ha beneficiado a los campesi-
nos mis ricos y a los comerciantes urbanos y ha dejado sin trabajo a las muje-
res mis pobres. De igual manera, en Filipinas la mecanizaci6n de las activi-
dades de trillado ha marginalizado a las mujeres que no poseen terrenos. En
la India la Revoluci6n Verde ha aumentado el numero de trabajadores agricolas
de ambos sexos, debido al incremento de los rendimientos y a la necesidad de
escardar una superficie mayor. Sin embargo, cuando se trata de utilizar nue-
vas tecnologias se recurre a los hombres. Las mujeres que carecen de terrenos
y las que tienen pequeias parcelas han comprobado que aumenta la carga de tra-
bajo pero no el salario. Las mujeres que proceden de families mis acomodadas
se retiran a menudo de la fuerza de trabajol/.

En Africa, continent en el que la producci6n de alimentos es respon-
sabilidad de la mujer, los cambios tecnol6gicos no han tenido consecuen-
cias tan grandes en lo que se refiere al desplazamiento o la marginaliza-
ci6n de la mujer que se dedicaba a tareas agricolas. En cambio, el gran nd-
mero de hombres que han emigrado ha aumentado el trabajo que recae sobre la
mujerZ7/, 38/, 62/.

Sin embargo, se ha progresado en algunas esferas, como por ejemplo la
introducci6n de tecnologias y herramientas adecuadas, especialmente para la
irrigaci6n y la elaboraci6n, para mejorar la productividad y las condiciones
de trabajo de las mujeres rurales. En China, por ejemplo, se han introdu-
cido transplantadores manuales de arroz, usos de fertilizantes, bombs hi-
driulicas y equipo para el desecado de cereales, metodos que representan un
ahorro de trabajo para la mujer pero que no la han desplazado de las tareas
agricolas63/.


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Las consecuencias de la irrigaci6n en agriculture no se limitan por lo
general al aumento de la producci6n de los cultivos e incluyen el acceso a re-
cursos hidricos para usos domesticos y para la cria de ganado, sin olvidar la
elaboraci6n de products pecuarios64/. Sin embargo, la irrigaci6n, con la
elevada carga de trabajo que exige, represent a menudo un exceso de trabajo
para la mujer. Un ejemplo de la Repiblica de Corea indica que las campesinas
trabajan de 11,2 a 13,8 horas diarias, que es aproximadamente un 16% mAs que
lo que trabajan los campesinos25/.

Ademis de la producci6n agropecuaria, las actividades posteriores a la
cosecha y la elaboraci6n de alimentos siguen empleando a grandes segments de
la fuerza laboral femenina en la mayor parte de los paises. Por ejemplo, en
el Sudan las mujeres participan much en la elaboraci6n de leche y otros pro-
ductos pecuarios como la lana y el cuero65'. En Bangladesh la elaboraci6n
de leche y de products pecuarios constitute en la actualidad la principal
fuente de empleo para las mujeres que no tienen tierras, mientras que las ac-
tividades tradicionales femeninas, como por ejemplo la elaboraci6n del arroz,
son objeto de una mecanizaci6n cada vez mayor y utilizan ticnicas que requie-
ren much capital y mano de obra masculina. Se ha calculado que para compen-
sar los dias de trabajo correspondientes a las trabajadoras desplazadas en
Bangladesh se necesitarian entire 3,5 y 5 millones de dias de trabajo anua-
les66/. Aunque las mujeres que no poseen tierras suscitan gran interns en
las actividades gubernamentales, hasta ahora no se ha adoptado una posici6n
clara por lo que se refiere a la elaboraci6n de arroz por medios automiticos o
por medios tradicionales.

Otra de las fuentes principles de empleo para la mujer es la elaboraci6n
y comercializaci6n de pescado. En Ghana, por ejemplo, el ahumado, la salaz6n,
el desecado y la comercializaci6n de pescado es una actividad tipicamente fe-
menina. Se estima que la mujer elabora y distribuye del 60 al 90% de todos los
products agricolas y marines del pais, y tambidn estin empezando a participar
en las pesquerias industrialss67. Contrariamente a la opini6n comnn de que
la pesca es una ocupaci6n tipicamente masculina, la mujer participa sobremane-
ra en las actividades pesqueras --particularmente en Africa occidental-- que
se realizan en aguas poco profundas, o buceando o recurriendo al uso de nasas
y cestas. Los esfuerzos de desarrollo econ6micos orientados hacia la mujer se
han centrado tradicionalmente en otros sectors; como consecuencia de ello,
la participaci6n de la mujer en la capture de pescado esti disminuyendo. En
algunos paises asiiticos (por ejemplo en Bangladesh, China y Filipinas), la
participaci6n de la mujer en la acuicultura (cria de peces) es considerable a
todos los niveles, incluida la construcci6n de estanques (China). Por ejem-
plo, se estima que mis de 20 000 mujeres de Filipinas y mas de 40 000 mujeres
de Tailandia participan en actividades de acuicultura que, ademis del empleo
en material de manipulaci6n y venta de pescado, constitute una contribuci6n al
empleo femenino total de la que hasta ahora apenas se ocupaban los sectors
normativos nacionales68/.


7. Programas y political ambientales

Los recursos ambientales son de importancia critical para las mujeres ru-
rales en su papel de productoras de alimentos y suministradoras de los produc-
tos basicos que necesitan los hogares. La degradaci6n ambiental y desastres


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naturales como la sequoia, las inundaciones, los huracanes, la erosi6n, la de-
sertificaci6n, la desforestaci6n y el uso indebido del terreno han desplazado
a grandes nimeros de mujeres pobres hacia entornos marginales en los que los
niveles prActicamente inexistentes de abastecimiento de agua, la escasez de
combustible, la utilizaci6n excesiva de tierras de pastoreo y arables, y la
densidad de poblaci6n les han privado del nivel de vida que tenian. Ademis,
las consecuencias ambientales de las political, los programs y los proyectos
han tenido a menudo efectos negatives para la salud de la mujer y para sus
fuentes de empleo y de ingresos. En la actualidad esta situaci6n esti amplia-
mente reconocida por los sectors normativos en el plano international y en el
plano nacionali/, 69/, 70/, 71/.

Una evaluaci6n inicial de las consecuencias diferenciales de la crisis en
Africa, desglosadas por sexos, indica que la mujer ha sufrido especialmente
como consecuencia de la sequia y la desertificaci6n, pues ha quedado reducida
a cultivar cosechas alimentarias en las tierras menos fertiles y a menudo ha
tenido que cultivar superficies much mayores de terreno marginal para compen-
sar la disminuci6n del rendimiento. El aumento de la carga de trabajo ha te-
nido efectos negatives para el tiempo de que disponia para la recogida de com-
bustible y de agua con que tender las necesidades basicas de su familia~2/.
Una comparaci6n de los resultados de los studios realizados por la Organiza-
ci6n Internacional del Trabajo (OIT) en Ghana, la India, Indonesia, Mozambique
y el Peri indica asimismo que la mujer rural sufre la carga mis pesada por lo
que se refiere a la degradaci6n ambiental, pues tiene que trabajar mis tiempo
para poder obtener suficientes alimentos e ingresos con que sostener a su fa-
milia, aparte de tener que recoger el combustible y el agua que necesita con
menos ayuda familiar a causa de la migraci6n de los hombres73/.

La desforestaci6n y la desertificaci6n afectan de forma critical al acceso
de la mujer a la energia, en particular a la madera de lena para cocinar. A
media que se van agotando los bosques y los matorrales, y a media que un nd-
mero cada vez mayor de personas luchan por obtener un volume cada vez menor
de recursos, las mujeres tropiezan con dificultades cada vez mayores y necesi-
tan cada vez mas tiempo para recoger toda la madera de lena que requieren en
el poco tiempo de que disponen. La mujer sigue una series de estrategias dife-
rentes para resolver esta cuesti6n; una de las mas comunes consiste en prepa-
rar los alimentos menos a menudo. En algunas parties de Africa occidental y en
muchas zonas de los Andes, la mujer no cocina ya mas que una comida cada dos
dias, lo que ha ocasionado una reducci6n del nivel de nutrici6n. Otra solu-
ci6n ha consistido en complementary o sustituir el abastecimiento de madera de
leia con residues agricolas como los tallos de mandioca y el estiercol. Unos
800 millones de personas necesitan en la actualidad dichos residues para cu-
brir por lo menos una parte de sus necesidades de energia. Si los desechos
agricolas se queman para obtener energia, el suelo quedari privado de sus
efectos fertilizantes y no se produciri humus69/.

En contra de lo que se suponia anteriormente, se reconoce en la actuali-
dad que la recogida de madera de lena en las zonas rurales no constitute una
causa important de desforestaci6n. Las principles causes son la explotaci6n
maderera en gran escala, la expansion agricola, el uso excesivo de las tierras
agricolas existentes, la quema de bosques para promover el crecimiento de
plants de forraje, y el exceso de pastoreo. El rapido crecimiento urban
tambi6n es una fuente de presiones para la tierra. Las consecuencias para los


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proyectos y programs son que las tentativas de resolver los problems ambien-
tales circunscribi6ndolos 6nicamente a las actividades de la mujer para la re-
cogida de combustible y para la confecci6n de comidas es poco probable que den
resultados sustanciales74/.

La influencia del agotamiento de los recursos no afecta solamente a la
recogida de madera de lena para cocinar. Los bosques son tambien una fuente
de forraje para el ganado. En el Nepal, la escasez de Arboles ha hecho prac-
ticamente impossible que la mujer pueda recoger forrajes, y hay lugares de
Burkina Faso y de Mali en donde ha habido que sacrificar a los animates domes-
ticos por falta de pastes, con lo que se priva a la mujer de una fuente de in-
gresos y a la familiar de una fuente de a]imentos9/.

Muchas de las actividades generadoras de ingresos de la mujer dependent de
la existencia de suministros adecuados de combustible y biomasas. Algunas de
las pequefas industries que requieren much energia son, por ejemplo, la ela-
boraci6n de alimentos, la fabricaci6n de cerveza, el ahumado de pescado, la
cerAmica y la fabricaci6n de ladrillos. Los bosques proporcionan tambien
otros products alimenticios y materials primas para uso en los hogares o como
fuente de ingresos69, 713/.

El agotamiento y la degradaci6n del abastecimiento de agua y en particu-
lar de agua potable tienen asimismo un efecto critic para la mujer rural que
es la principal responsible del abastecimiento de agua del hogar.

El Decenio Internacional del Agua Potable y del Saneamiento Ambiental
(1981-1990) (resoluci6n 35/18 de la Asamblea General) ha puesto de relieve el
important papel que desempeia la mujer para el suministro de agua potable y
las consecuencias que tienen para la mujer el agotamiento y la degradaci6n de
los recursos hidricos, asi como los efectos de los proyectos, programs y po-
liticas de abastecimiento de agua y de saneamiento ambiental para la mujer.
Sin embargo, la mujer participa poco en la planificaci6n o en la realizaci6n
de los planes de abastecimiento de agua de los programs y proyectos. En la
actualidad se reconoce que Asta ha sido una de las causes principles del alto
nivel de fracasos de los planes de abastecimiento de agua y saneamiento am-
biental. El papel de la mujer en tanto que administradora de los recursos hi-
dricos reviste improtancia critical para el caricter sostenible de los progra-
mas de abastecimiento de agua y saneamiento ambientall7l.

Com resultado de esta creciente aceptaci6n de la relaci6n critical entire
el medio ambiente y la mujer rural en su papel de productora de alimentos y de
sosten de su familiar, se pueden observer diversas tendencies de political espe-
cialmente en las esferas de la silvicultura y el abastecimiento de energia.

En la silvicultura se ha registrado un cambio de importancia en menoscabo
de los programs de repoblaci6n forestal que estaban regidos por el concept
de que la silvicultura era la explotaci6n commercial de la madera y que estaban
elaborados y ejecutados por silvicultores que se preocupaban poco de las si-
tuaciones y necesidades locales, incluido el sistema agricola traditional.
Dichos programs entraiaban a menudo la parcelaci6n de los bosques y la impo-
sici6n de restricciones al acceso de la poblaci6n local a las tierras fores-
tales!71. Los ultimos cambios en la political forestal estAn encaminados a
conseguir que los pobres rurales obtengan todos los beneficios posibles de los


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recursos forestales y de arboles inediante la participaci6n direct en su ges-
ti6n y utiizaci6n. Los m6todos seguidos para conseguirlo son la agrosilvicul-
tura y la silvicultura social o comunitaria.

La silvicultura ha demostrado que constitute un enfoque prometedor gra-
cias a la integraci6n de la agriculture con la silvicultura para producer mer-
cancias para la venta, alimentos y madera de lena. Ahora bien, al principio
la mujer sali6 perdiendo a menudo en estos proyectos en los que 01 papel de
uno y otro sexo y sus diferentes consecuencias para el hombre y para la mujer
no se tuvieron en cuenta. Mas recientemente los programs forestales han em-
pezado a destacar lo important que era para su Axito la participaci6n del
hombre y de la mujer. Una evoluci6n similar se ha registrado en la silvi-
cultura social o comunitaria, que entrana la participaci6n de la poblaci6n
rural69/, 73/.

La atenci6n consagrada a las necesidades de la mujer en material de recur-
sos energ6ticos se ha confundido muy a menudo con la simple necesidad de
ahorrar combustible. Como la preparaci6n de comidas y la elaboraci6n de ali-
mentos representan las tareas dombsticas que mas combustible requieren, la
utilizaci6n de hornos de guisar que mejoraban el consume de combustible susci-
t6 enorme atenci6n como medio de reducir la demanda de energia y, en conse-
cuencia, la presi6n ejercida sobre los recursos forestales. Sin embargo, di-
chos hornillos han resultado menos prometedores de lo que se creia y los
ahorros de combustible que se efectdan sobre el terreno no son much mayores
que los resultantes de la utilizaci6n de hornos corrientes o de hogueras al
aire libre-I/, 75/.

Los planificadores empiezan a percatarse de que las necesidades y el pa-
pel de la mujer en relaci6n con los recursos energ6ticos deben enfocarse desde
una perspective mas amplia. Se estan sometiendo a reevaluaci6n los programs
a base de hornillos perfeccionados y se siguen nuevos metodos que colocan a
dichos hornillos perfeccionados en un context mAs amplio de eficiencia y pla-
nificaci6n de la utilizaci6n de combustibles en los hogaresl7/, 75/i 76/
Ademns, es cosa cada vez ias generalmente admitida que los proyectos y concep-
tos en material de energia tienen que integarse en los programs de desarrollo
rural.

Como consecuencia del reconocimiento del papel crucial que desempeia la
mujer en la planificaci6n de la energia a nivel de la comunidad, ha acabado
tambien por reconocerse la necesidad de contar con agents de divulgaci6n en
material de capacitaci6n que proTuevan y difundan informaciones acerca de la
conservaci6n de energia en los hogares y acerca de la necesidad de que las
instituciones educativas consigan que sus alumnos se percaten de la situa-
ci6n. Un cursillo regional africano reconoci6 que la conservaci6n de energia
en los hogares rurales constituia una de las ensefanzas que mAs se ochaban de
menos en la mayor parte de los actuales programs de capacitaci6n en la econo-
mia del hogar-/. Otro cursillo regional examine las tecnologias y los pro-
blemas de la energia en la conservaci6n de energia en los hogares y propuso
m6dulos de studios y capacitaci6n sobre la energia para que los utilizaran
los economists del pais que se ocupaban del desarrollo rural78/. La ten-
dencia a la utilizaci6n de un m6todo de ecosistemas que tenga on cuenta las
relaciones entire el ambient y el hogar se refleja en la elaboraci6n de mate-
riales de capacitaci6nL7/. De igual manera, los materials de capacitaci6n


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se claboran con la finalidad de promover la participaci6n 6ptima de la mujer
en los proyectos y programs de abastecimiento de agua y saneamiento ambien-
tal. Los m6dulos de capacitaci6n preparados por el INSTRAW y la OIT para su
utilizaci6n por los agents de la ayuda para el desarrollo y las organizacio-
nes femeninas en los seminaries de capacitaci6n y orientaci6n son ejemplos de
lo antedicho. Esos m6dulos se onsayaron sobre el terreno durante una series de
seminaries nacionales organizados en Etiopia, Kenya, Somalia y el Sudan entire
noviembre de 1987 y febrero de 1988.

8. Programs y political en material de poblaci6n

Los cambios demograficos estAn intimamente relacionados con la seguridad
alimentaria, la agriculture y las cuestiones ambientales. El creciente reco-
nocimiento de la interrelaci6n de factors demograficos como la migraci6n y el
tamano y la composici6n de la familiar con el desarrollo agricola ha hecho que
los organismos bilaterales y los organismos especializados de las Naciones
Unidas tomen medidas encaminadas a fomentar una investigaci6n sistemAtica de
la relaci6n entire los factors demogrificos, el papel de la mujer y el desa-
rrollo agricola. La Conferencia Internacional de Poblaci6n de 198480/ inst6
a todos los organismos especializados de las Naciones Unidas a que incluyeran
cuestiones relatives a la poblaci6n en sus prioridades.

El desequilibrio cada vez mayor que se registra entire la poblaci6n en ex-
pansi6n y los limitados recursos naturales ha sido identificado en Africa como
uno de los factors de los problems de la seguridad alimentaria81/. El ra-
pido crecimiento demogrAfico ha sido citado asimismo como causa del exceso de
pastoreo y del exceso de explotaci6n de recursos forestales, con lo que con-
tribuye a la desforestaci6n y a la degradaci6n ambiental2/. Ademas, se es-
ta prestando atenci6n a los vinculos entire la poblaci6n y la conservaci6n y
utilizaci6n de recursos hidricos, asi como a la necesidad de tener en cuenta
los cambios demogrAficos en los programs encaminados a mejorar los sistemas
de abastecimiento de agua para uso agricola y dom6stico-8/.

Otra raz6n que justifica la creciente atenci6n que se estA prestando a
los aspects demogrAficos y al papel de la mujer se debe a la preocupaci6n ca-
da vez mayor por la situaci6n de seguridad alimentaria de los paises en desa-
rrollo. Como la producci6n de alimentos no ha seguido el ritmo del crecimien-
to demogrAfico, se estA Ilegando a la conclusion de que las soluciones de este
problema tendrAn que ocuparse del sector de suministro (es decir, tendran que
aumentar la producci6n agricola) y del sector de la demand (es decir, habrA
que instaurar politicas nacionales de poblaci6n que sean efectivas) de la
ecuaci6n. Una manera de tenor en cuenta los dos sectors consist en recono-
cer la important contribuci6n de la mujer a la producci6n agricola y al desa-
rrollo rural, y en elabdrar programs encaminados a optimizar su capacidad
productive. Si esos programs consiguen tambien mejorar la condici6n fisica y
social de la mujer y e] bienestar de la familiar y consiguen reducir la tasa de
mortalidad infantil, a la larga acabaran por contribuir a reducir el creci-
miento demogrAfico. Este efecLo se registrar antes, y sera mis acusado, si
se jncluyen components demogrificos concretos on los proyHctos de desarrollo
rural en los que participe la mujer84/.

Parece registrarse un cambio a partir del enfoque anterior, menos amplio,
que consistia en insertar concepts demograficos en los prograimas para las mu-
jeres rurales y que procuraba convencer a las mujeres rurales de que tuvieran


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families mas pequenas y para ello les explicaba de qu6 manera los factors de-
mogrAficos, como por ejemplo el tama o.de la familiar, afectaban a sus ingre-
sos, a sus suministros alimentarios disponibles, y a la salud y educaci6n de
sus families. La educaci6n de la pohlaci6n sigue siendo un factor important,
pero cada vez se tiende a colocarla en un context mis amplio encaminado a me-
jorar la productividad agricola de la mujer y su access a los beneficios de
los programs de desarrollo. A este respect cabe destcar que se ha prestado
cada vez mAs atenci6n a la interacci6n de los factors demogrificos y del em-
pleo y la productividad agricolas5/' 86/.


D. Progress realizados en la incor-poraci6n de la mujer como participant
en los proyectos y programs de desarrollo agricola y rural
y como beneficiaria de dichos proyectos y programs

1. Tendencias generals

La tendencia general en los iltimos anos ha cnnsistido en integrar a la
mujer en los proyectos y programs principles de desarrollo agricola y rural
como participate y como beneficiaria de ellos. Esto represent una desvia-
ci6n de las political anteriores que estaban encaminadas a desarrollar proyec-
tos dirigidos exclusivamente a la mujer.

Como se indica en la introducci6n de este capitulo, los proyectos y pro-
gramas principles se refieren a las actividades importantes de desarrollo y,
en particular, a los proyectos en gran escala y sostenibles que coadyuvan al
desarrollo agricola.

Hay pruebas suficientes de que "los proyectos principles que aseguran la
participaci6n de la mujer en proporci6n con su papel y sus responsabilidaden
dentro de la situaci6n basica del proyecto es mas probable que consigan sus
finalidades inmediatas y sus objetivos iiAs amplios socioecon6micos que los
proyectos que no aseguran dicha participaci6n"87/. Cabe destacar que los
proyectos que son exclusivamente para la mujer y que por lo general tienen al-
cance muy limitado y constituyen una proporci6n muy pequeia de los gastos de
desarrollo agricola suelen tener muy pocas consecuencias.

Una reseia de los proyectos agricolas financiados por un donante indic6
que los proyectos que facilitaban recursos a la mujer seg6n su papel en el
sistema agricola tenian mns probabilidades de realizarse con 6xito que los
proyectos en los cuales la mujer no percibia recursos de ning6n tipo. Adem6s,
el anAlisis de la participaci6n por sexos en la situaci6n de base no garanti-
zaba automiticamente que las agricultoras participaran, ni siquiera cuando no
habia barreras oficiales que se opus.iran a su participaci6n. Aunque los pro-
yectos principals tratasen de actividades que oran de la responsabilidad pri-
mordial de la mujer, la participaci6n de la mujer era escasa, a no ser que los
sistemas de prestaci6n de ayuda asignasen explicitamente recursos o servicios
a la mujer7Y/.

La evaluaci6n indic6 que los proyectos principales que tenian en cuenta
el sexo de los participants representaban La fonnra mis eficaz de comunicar
con gran ndmero de mujeres y de asegurarles beneficios importantes. Los pro-
yectos que eran 6nicamente para mujeres tendian a Lener efectos de desarroJlo
minimos, debido principalmente a que sus presupuestos eran pequefos, a que la


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prioridad gubernanental era baja, y a que el personal encargado de la gesti6n
del proyecto carecia de aptitudes t6cnicas apropiadas, especialmente si dicho
personal no procedia del ministerio de agriculture. Los principles logros se
han obtenido en la prestaci6n de capacitaci6n mas bien que en el aumento de la
producci6n o en la gencraci6n de ingresos. Por l6timo, los components feme-
ninos de los proyectos mayores solo podian ser efectivos a causa de su access
a recursos mayores y a la utilizaci6n de personal tecnico comdn, pero si di-
chos proyectos se concentraban en los aspects dom6sticos de la mujer mas bien
que en su papel econ6mico, y si tenian presupuestos pequerfos y contaban con
escasos conocimientos tecnicos, entonces se podian separar del proyecto prin-
cipal y no representaban mAs que un valor simb61ico37i, 87/, 88/.

Algunos ejercicios de evaluaci6n iniciados por organismos internacionales
y bilaterales con miras a determinar la eficacia de los actuales prograinas
para comunicar con la mujer y para procurarle ventajas han indicado, a pesar
de todo, que las mujeres no ofrecen un conjunto homog6neo en lo que se refiere
a la prActica y political de desarrollo en el context de los prayectos agrico-
las. Por ejemplo, este fue el resultado de un studio necrland6s acerca de
los efectos de la cooperaci6n bilateral en agriculture y de la posici6n de la
mujer en los paises en desarrollo89.

Un ejercicio de evaluaci6n realizado con cargo al program ordinario de
la FAO y proyectos sobre el terreno encaminados a determinar si la nujer era
real y explicitamente la destinataria de los proyectos, indic6 que aproximada-
mente una tercera parLe de todos los programs y proyectos incluyen a la mujer
en tanto que beneficiaria. La evaluaci6n de los proyectos del Fondo Interna-
cional de Desarrollo Agricola (FIDA) ha indicado que la proporci6n de proyec-
tos que consideran a la mujer como beneficiaria explicit ha pasado del 50% en
1985 al 85% en 198790/.

La transferencia de tecnologia es un sector que se consider que necesita
proyectos y programs para la mujer. Un proyecto propuesto de la FAO titula-
do "Increasing rural women's food productivity through improved agricultural
technology transfer rind adoption in Africa" (Aumento de la productividad ali-
mentaria de la mujer rural mediante el mejoramiento de la transferencia y
adopci6n de tecnologias agricolas en Africa) tiende a aumentar la productivi-
dad agricola mediante la identificaci6n, la difusi6n y la institucionalizaci6n
de transferencias de tccnologia agricola mejorada que beneficiarin a las agri-
cultoras y que les permitirin integrarse on la corriente principal de los pro-
gramas de desarrollo agricola y rural. Las aptitudes de comercializaci6n y de
gesti6n constituyen asimismo un sector en el que la mujer puede beneficiarse
de los proyectos o components de proyecto destinados exclusivamente a ella.
Por eso el proyecto de Lesotho titulado "Women's integrated agricultural
project through ,community'action" (Proyecto agricola de integraci6n de la mu-
jer mediante la acci6n comninitaria) consigui6 abrir mercados que aseguraban
ingresos considerable para el component de avicultura del proyecto. En
Zimbabwe el proyecto titulado "Strengthening women's role and work in rural
development" (Consolidaci6n de los trabajos y el papel de la mujer en el desa-
rrollo rural) incluye un curso complete sobre contabilidad y gesti6n para las
agrupaciones femeninas, pues estas dos disciplines se han considerado a menudo
como puntos dAbiles de las actividades generadoras de ingresos para la mujer.
Este proyecto incluye asinismo un plan de crAdito para las agrupaciones feme-
ninas, que utiliza un fondo crediticio establecido conjuntamente por el pro-
yecto y la Corporaci6n financiera agricola.


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Otros proyectos que se preocupan especialmente de la mujer estin encami-
nados a integrar las cuestiones relatives a la diferencia de sexos en las po-
liticas del pais. Por ejemplo, en America Latina existe un proyecto regional
titulado "Consultoria para integrar la temitica de las mujeres en la agricul-
tura y el desarrollo rural" que esta denarrollando un plan de acci6n para in-
corporar cuestiones relatives a la diferencia de sexos en cursos de nivel gra-
duado para planificadores del desarrollo.

Muchos proyectos que se ocupan de la mujer tienden a aumentar su capaci-
dad de generaci6n de ingresos. Sin embargo, en la actualidad se admite que
muchas de las tentativas anteriores se tradujeron en proyectos en pequena es-
cala, no sostenibles y con una generaci6n de ingresos insignificant que die--
ron lugar a bajos niveles de remuneraci6n para la mujer rural. Es necesario
estudiar y ejecutar metodos para que la mujer obtenga ingresos sustanciales y
sostenibles. Se esta prestando especial atenci6n a las empresas agricolas en
pequeia escala29/1 31/.

Se ha podido comprobar que las agroindustrias rurales en pequena escala
atendian la demand local de products con mayor eficiencia y que ofrecian
oportunidades para que las poblaciones rurales desarrollasen actividades ge-
neradoras de ingresos fuera de las explotaciones agricolas sin las grandes ne-
cesidades de servicios que por lo general se dejan sentir en las industries
situadas en centros urbanos. La mujer desempefa un papel predominant en la
producci6n y la elahoraci6n posterior a la cosecha de los cultivos gracias a
la existencia de agroindustrias pequenas y relativamente poco modernas, par-
ticularmente por lo que se reflere al suministro de los alimentos de primera
necesidad a las comunidades locales previa elaboraci6n de las materials pri-
mas del pais. Las pequefas agroindustrias proporcionan ingresos adicionales
a las families rurales, con lo que so aumenta el poder adquisitivo y se mejo-
ra el acceso a una mejor nutrici6n y a mejores niveles de vida. Un proyecto
de enlatado de frutas y hortalizas en Lesotho brinda un buen ejemplo de c6mo
los alimentos elaborados exportables y de alta calidad pueden realzar bene-
ficiosamente la situaci6n local y proporcionar una remuneraci6n atractiva a
los agricultores en pequefa escala de las zonas rurales, en particular las
muj eres.

La pesca es un sector en el que se ha conseguido progresar para aumen-
tar la participaci6n de la mujer en los proyectos y programs y los benefi-
cios de ellos derivados. Un" n6mero de studios realizados indican el impor-
tante papel de la mujer en las actividades pesqueras, y han identificado sus
necesidades. La mujer suele desempefar un papel important en las pesquerias
pequeias, sea directamente, sea apoyando las actividades del hombre, o en la
comercializaci6n posterior a la capture o la elaboraci6n del pescado. Tambien
se reconoce que la mujer puede tener un important papel que Pesempefar en la
acuicultura. En consecuencia, se estAn desplegando esfuerzos para conseguir
que la mujer y las cuesti.ones relatives a la diferencia de sexo queden inte-
gradas en los programs y proyectos relatives a las pesquerias./, 91/. El
program del Golfo de Bengala en Bangladesh, India, Malasia, Sri Lanka y
Tailandia constitute un ejemplo de la debida integraci6n de la mujer y de las
cuestiones relatives a las diferencias de sexo en un program primordial que
al principio estaba concebido unicamente como program de importancia princi-
palmente t6cnica92, 93/.


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Tambi6n se pueden observer los progress realizados en la incorporacin de
la mujer como participate y beneficiaria de los proyectos y programs fores-
tales. Las formas que dicha incorporaci6n ha revestido van desde la moviliza-
ci6n de la mujer para plantar Arboles hasta la participaci6n de la mujer en
programs amplios agroforestales y de silvicultura comunitaria. La mujer ha
participado en los esfuerzos realizados en muchos paises para conseguir la mo-
vilizaci6n masiva de la poblacibn con miras a plantar Arboles y prestar apoyo
al desarrollo forestal, como por ejemplo en la India por conduct de las Aso-
ciaciones para la plantaci6n de Arboles, en las plantaciones de Niger, y en
las festividades anuales para festejar la plantaci6n de Arboles en Guatemala,
Pakistan y Senegal8/. Movimientos populares espontAneos como el Chipko
Movement de la India, que cuentan con una altisima participaci6n de mujeres,
han desempe6iado un papel en la protecci6n de los bosques y han conseguido que
los programs forestales del gobierno tengan en cuenta las necesidades de las
poblaciones locales. Otro program que cuenta con una gran participaci6n de
mujeres es el Green Belt Movement de Kenya'. La mujer de Kenya, por conduct
del Consejo Nacional de Mujeros de Kenya, ha desempefado un important papel
en muchos planes forestales, habiendo participado en la plantaci6n de arboles,
en la creaci6n de viveros y en la distribuci6n y utilizaci6n de plintulas para
las agrupaciones femeninas69/.

En Nepal, pais en el que se estA estimulando a grupos de poblados para
que preserve sus bosques locales, se procura asimismo promover la participa-
ci6n de la mujer. Otros casos recientes en que la mujer ha participado en los
programs forestales y se ha beneficiado de ellos son el program de capaci-
taci6n agroforestal para mujeres en Zimbabwe, un proyecto de desarrollo co-
munitario en el piano forestal en la sierra de Peri, y proyectos agrofores-
tales realizados on Indonesia, Jamaica, Repdblica de Corea, Senegal, Sudan y
Tailandia69/, 94/.

Se ha iniciado un nuevo program sobre silvicultura comunitaria que pres-
ta especial atenci6n a las necesidades y al papel de la mujer en relaci6n con
la silvicultura. Sobre la base del program forestal para el desarrollo co-
munitario local (1979-1986), que consigui6 poner de relieve la necesidad de
proteger a la silvicultura, el nuevo program --denominado Bosques, Arboles y
personas-- determinari y elaborard medios efectivos para ayudar a la poblaci6n
en sus esfuerzos por plantar, hacer crecer y utilizar Arboles y bosques84/.

2. Acceso a las cooperatives y a los servicios de
comercializaci6n y credito

Las productoras agricolas se oncuentran a menudo distanciadas de los be
neficios de los proyectos y programs de desarrollo agricola y rural debido a
su falta de aceso a las cooperatives. Aunque no se les excluya oficialmente
de las cooperatives, las mujeres estAn excluidas de hecho porque la afiliaci6n
se basa en la propiedad de la tierra o en el criteria de cabeza de familia que
generamente estA reservado para los hombres.

El ndmero reltivo de mujeres que participan en las cooperatives ha aumen-
tado, pero sigue siendo much mas bajo que el de los hombres; ademis, cuando
las mujeres pertenecen a las cooperatives, apenas se les permit que inter-
vengan en las actividades do administraci6n o de adopci6n de decisions. La
escasa participaci6n de la mujer se relaciona con su falta de tiempo libre


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provocada por la ausencia de scrvicios que permitan reducir el tiempo pasado
en tareas dom6sticas o cuidando a los hijos. En las actuales circunstancias
las mujeres que decide afiliarse a una cooperative asumen una responsabilidad
que puede ampliac aun mas la duraci6n de su dia de trabajo.

A pesar de ello se han conseguido algunos progress en la ampliaci6n de
la participaci6n femenina en las cooperatives. Viet Nam es un pais en Pl que
la mujer figure destacadamente en la composici6n de las cooperatives asi como
en los trabajos de oficina de las cooperatives locales y agricolas. En los
iltimos aios, algunos gobiernos han elaborado political concretas para mejorar
la participaci6n femonina. Cuba y Nicaragua favorecen explicitamente la in-
corporaci6n de la mujer a las cooperatives. No solo pueden ser miembros de
las cooperatives las mujeres que encabezan hogares, sino tambi6n las esposas y
sus hijas. A pesar de esta political abierta, la mujer de Nicaragua no repre-
senta todavia m~s del 6% de la composici6n total de las cuoperativas. En
Kenya la Ley de cooperatives esti siendo sometida a revision para eliminar los
obsticulos que hasta ahora impedian la plena participaci6n de la mujer. En la
India las eyes y reglamentos sobre cooperatives de algunos Estados prev6n en
la actualidad el nombramiento de una o dos mujeres para los comit6s de ges-
ti6n. En Sri Lanka el Consejo Nacional de Cooperativas ha constiLuido comit6s
consultivos de mujeres para proinover la participaci6n de ]a mujer. En Malasia
la Junta de Organizaci6n de Agricultores ha estahlecido una "Dependencia para
la participaci6n de la mujer" a fin de fomentar dicha participaci6n. Otros
paises han seguido un m6todo diferente y han optado por cooperatives ospecia-
les para mujeres, como Bangladesh, Senegal, Zambia y Zimbabwe entire otros. En
Bangladesh el apoyo gubernamental ha causado un rApido incremento del ndmero
de mujeres que participan en cooperatives de credito y de comercializaci6n,
habiendo en total mis de 8 000 grupos/. En Mali se ha creado una Divisi6n
para la Promoci6n de la Mujer como parte de la Junta Nacional de Cooperativas
a fin de fomentar la participaci6n de la mujer en el movimiento cooperative
national y para apoyar el funcionamiento de cooperatives femeninas95/.

La falta de acceso de la mujer al credito forma parte de un problema mAs
amplio que es el de la inadecuada disponibilidad de cr6ditos para los pequenos
agricultores en el mundo en desarrollo. Sin embargo, la mujer tropieza con
obsticulos especificos para la obtenci6n de creditos. Este problema se ha
agravado a media que las mujeres van adquiriendo mayor responsabilidad an lo
que se refiere a la gesti6n general de las explotaciones agricolas, especial-
mente on una coyuntura de migraci6n masculine. Aunque la mujer ofrece menos
riesgos crediticios que el hombre (por lo general pueden I.olerar tasas de re
embolso superiores), los bancos y otras instituciones oficiales de prestamo
son reticentes a adelantarles dinero porque por lo general son prestatarias en
pequefa escala e inexperimentadas y a menudo no pueden reunir las garantias
colaterales precisas, como por ejemplo la propiedad de bienes2.6. Otros fac-
tores que ]imitan el acceso de la mujer a los cr6ditos son la orientaci6n de
los programs de divulgar.in que son generalmente para los hombres; la falta
de conocimientos de la mujer por lo que se refiere al crAdito institutional;
el analfabetismo muy difundido y la incapacidad de cumplir los procedimientos
para la solicitud de cr6ditos; y en general, la escasa participaci6n de la
mujer en los proyectos de desarrollo. La falta de acceso de la mujer a las
asociaciones de agricultores y a las cooperatives constiLuye otro important
factor de su falta de acceso al cr6dito, ya que el hecho de ser miembro de
dichas organizaciones permit obtener pr6stamos e informaci6n sobre creditos.


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Los pocos paises para los cuales se dispone de datos indican que la par-
ticipaci6n de la mujer en el cr6dito agricola es aproximadamente del 10% o me-
nos (por ejemplo, Camerin y la India). En Jamaica la mujer represent el 5%
de los prestamos del Banco de Cr6dito Agricola8/. El acceso de la mujer al
cr6dito ha seguido estando limitado incluso en los paises africanos en los que
las mujeres son los principles productores de alimentos. Un anilisis de los
planes de credito en Kenya, Malawi, Sierra Leona, Zambia y Zimbabwe indica
que, en general, las mujeres han recibido menos del 10% de los cr6ditos con-
cedidos a los pequefos propietaros y el 1% de los cr6ditos totales para la
agricultural961 .

Como resultado de ello, la mujer tiene que recurrir a menudo a los credi-
tos personales concedidos por amigos y familiares, prestamistas, casas de em-
pefo y comerciantes al por mayor de todas las regions, a menudo en condicio-
nes de usura. Una fuente com6n de financiamiento para la mujer la constituyen
las asociaciones no oficiales de ahorro y prestamos que pueden encontrarse es-
pecialmente en Africa y en Asia, en paises como Camerin, Nigeria, Senegal,
Sierra Leona, Togo, Zimbabwe, Indonesia, Malasia y la Rep6blica de Corea8/.

Algunos gobiernos estan buscando los medios de proporcionar a la mujer un
mayor acceso a los creditos. En Bangladesh el Proyecto de Desarrollo de las
Capacidades Empresariales Femeninas represent una actividad innovadora que
proporciona cr6dito por conduct del Banco Agricola a fin de ayudar a la mujer
a poner en march sus propios negocios. El program de cr6dito mis famoso es
el del Grameen Bank, que se especializa en la concesi6n de pr6stamos a los po-
bres que no tienen tierras; en 1983 las mujeres representaban la tercera par-
te del n6mero total de prestatarios. Tambien en Kenya las recientes enmiendas
de la Ley de Cooperativas tienden a proporcionar a la mujer el acceso a las
facilidades de cr6dito ofrecidas por las cooperatives de plantadores, mientras
que el Fondo Financiero para la Mujer de Kenya, establecido en 1983, garantiza
los prestamos bancarios concedidos a mujeres. La Asociaci6n Africana de Cre-
dito Agricola es el nexo entire las mujeres con titulos de propiedad y los ban-
cos; mis de 11 millones de shillings* han sido prestados hasta ahora a las
mujeres para que desarrollen proyectos agricolas. En Malawi, las mujeres eran
en 1985 el 19% de las prestatarias en los planes de cr6ditos del Ministerio de
Agriculture y, en vista de su excelente historical de reembolso, se proyecta
ampliar la cobertura crediticia mediante la aplicaci6n de cambios de political
destinados a suprimir obsticulos y a asegurar a la mujer la plena participa-
ci6n en las cooperatives, en la capacitaci6n y en los servicios de divulga-
ci6n. La experiencia de Malawi se consider como una lecci6n sobre la efecti-
vidad de la introducci6n de medidas de political a nivel national, en vez de
fiarse exclusivamente de.las instituciones femeninas para que desarrollen pro-
gramas independientes para la mujer/l, 96/. En Zambia los creditos oficiales
para la mujer se destinaban generalmente para proyectos concretos, como el ti-
tulado "Participaci6n de la mujer en el desarrollo rural", financiado por el
OSDI, y el titulado "Programa de fertilizantes nacionales en Lima", adminis-
trado en parte por la FAO96/. El FIDA presta en la actualidad valiosa asis-
tencia a las mujeres rurales de 107 paises en desarrollo, a base de proyectos
de credito o de components de cr6dito en proyectos destinados especialmente a
la mujer.


16,30 shillings kenianos = 1 d6lar de los Estados Unidos (tipo de
cambio en diciembre de 1986)


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En lo que se refiere a la comercializaci6n, las mujeres de todo el mundo
son sumamente activas en tanto que comerciantes, tratantes, quincalleras y
vendedoras callejeras. Especialmente en Africa y en el Caribe, la mujer estA
muy present en todas las fases de la comercializaci6n de alimentos. En los
sistemas de comercializaci6n de Africa occidental (especialmente en Ghana y en
Nigeria), las mujeres son las principles participants en todos los niveles
de la distribuci6n por lo que se refiere a la mayor parte de los mis importan-
tes products bisicos. En otras regions las mujeres dominant el comercio de
determinados cultivos, o sectors de comercio concretos. En Zimbabwe, por
ejemplo, las mujeres son responsables principalmente de la producci6n de fru-
tas y hortalizas en la zona cuya lengua es el Shona, y en Burkina Faso las mu-
jeres participan sobremanera en el comercio de cereales en pequena escala en
la parte occidental del pais. Incluso en zonas de Africa en que la mujer vive
retirada, puede desempenar un papel de importancia esencial en el mercado lo-
cal y en los sistemas de comercializaci6n97/.

A pesar del papel predominante que desempefan en muchos paises en el sec-
tor de la comercializaci6n, se ha hecho muy poco por ayudar a la mujer en sus
actividades de comercializaci6n, sea mejorando los medios de transport, sea
mejorando los medios del mercado. Incluso en los paises en los que la mujer
ha desempefado tradicionalmente un papel important en el comercio al por ma-
yor de determinados products (como en Africa occidental), el analfabetismo o
las limitaciones de la capacidad juridica de la mujer para actuar a titulo in-
dependiente les impide cumplir los requisites de procedimiento de las institu-
ciones oficiales de servicios. En muy pocos casos ha tenido acceso la mujer a
la capacitaci6n en material de comercializaci6n, contabilidad y gesti6n.

Sin embargo, se ha progresado en el anilisis de las necesidades femeninas
en material de comercializaci6n, y en la identificaci6n de medios y maneras de
tender dichas necesidades. Como en otros aspects del desarrollo agricola,
la informaci6n sobre comercializaci6n (producci6n, ventas y acceso a los ser-
vicios de divulgaci6n y a los insumos) tendri que recogerse y desglosarse por
sexos, y habra que integrar las estrategias encaminadas a asegurar la partici-
paci6n en el cr6dito, la capacitaci6n y otros programs, en la elaboraci6n y
ejecuci6n de proyectos37/, 98/. Habra que mejorar la infraestructura del
mercado teniendo en cuenta las necesidades especiales de la mujer, como por
ejemplo el cuidado de los hijos. HabrA que mejorar las'necesidades en material
de medios de transport, especialmente las relacionadas con el desplazamiento
de los products de los mercados rurales a los mercados urbanos, y habrA que
hacer dichos medios accesibles a la mujer. Los products agricolas producidos
por las mujeres deben ser objeto de programs de credito y de creaci6n de mi-
croempresas, y las political reglamentarias orientadas hacia los comerciantes
deben tener en cuenta las necesidades de la mujer, particularmente en el sec-
tor no estructurado97/.


3. Acceso a la capacitaci6n y divulgaci6n agricola

En los iltimos afos various gobiernos se han esforzado por reelaborar sus
servicios de divulgaci6n a fin de mejorar su capacidad para comunicar con las
productoras agricolas. Estos intentos se basaban en el reconocimiento de que
los servicios de divulgaci6n agricola padecen una series de deficiencies en sus
programs para las mujeres rurales, entire las cuales figuran las siguientes:


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a) Un interns principal en unos cuantos agricultores "progresistas", con
el consiguiente descuido relative de muchas families agricolas pobres
en recursos, de las mujeres que son cabezas de hogares rurales, y de
los hogares que no poseen tierras;

b) Conceptos equivocados acerca del papel actual y del papel ideal de la
mujer y prejuicios contra dichos papeles, con el resultado de que la
mujer queda excluida a menudo del grupo de destinatarios a los que
estin orientados los programs de educaci6n y divulgaci6n agricola;

c) Esfuerzos desarrollados por algunas dependencias femeninas cuyo per-
sonal carece de conocimientos agricolas, encaminados a ejecutar pro-
yectos de t6cnicas agricolas, sobre la base err6nea de que solamente
las mujeres de los servicios de divulgaci6n pueden trabajar con
mujeres;

d) Un desequilibrio entire el n6mero de trabajadores de divulgaci6n de
uno y otro sexo (en Africa aproximadamente el 95% de los agents de
divulgaci6n agricola son hombres);

e) La falta de desarrollo y la transferencia inadecuada de tecnologias
que se traducen en una comunicaci6n multidireccional entire la mujer
rural, los investigadores y los agents de los servicios de divul-
gaci6n;

f) Una metodologia inapropiada de los servicios de divulgaci6n que tra-
bajan con las mujeres rurales;

g) Una political de divulgaci6n que no identifica especificamente a la
mujer en tanto que parte integrante de la poblaci6n a la que se
orientan dichos servicios941.

Tambi6n se reconoce que hay que establecer mecanismos para crear vinculos
entire las agrupaciones femeninas y las fuentes de asistencia, ya que la mujer
rural muy a menudo no estA suficientemente informada acerca de los servicios
disponibles. Ademis, la capacitaci6n y los servicios de divulgaci6n, ademAs
de impartir conocimientos tecnicos y asistencia, deberian promover la autori-
dad de la mujer mediante el incremento de sus capacidades decisorias y de su
aptitud para participar en las actlvidades de organizaci6nl9/.

Los m6todos fundamentals que se utilizan para mejorar la situaci6n in-
cluyen el aumento del ndmero de agents femeninos de los servicios de divulga-
ci6n y de mujeres capacitadas en agriculture; la reelaboraci6n de los progra-
mas de los institutes de capacitaci6n agricola, y la reorientaci6n del conte-
nido de los servicios de divulgaci6n para la mujer a fin de distanciarlos de
sus prejuicios econ6micos y para proporcionarles un asesoramiento adecuado so-
bre la divulgaci6n basado en el papel que desempefan actualmente; y la capa-
citaci6n de los agents masculinos de los servicios de divulgaci6n para que
trabajen directamente con productoras agricolas94/, 98/, 100/, 101/

Algunos paises han incrementado sus esfuerzos por proporcionar adecuada
capacitaci6n y educaci6n agricola a la mujer y a los capacitadores femeninos.
La asistencia de las mujeres a las instituciones de capacitaci6n agricola ha


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aumentado en paises como Burundi, Camerdn, China, Guinea, Kenya y Zimbabwe. En
China, solamente en 1985 unos 20 millones de mujeres rurales participaron en
todo el pais en diversas actividades de capacitaci6n sobre una extensa gama de
temas tecnicos. En la India se ha formulado un plan para la capacitaci6n de
la mujer en agriculture como parte del sistema national de divulgaci6n agrico-
la que ahora se esta llevando a cabo en 15 de los 22 Estados del pais8/. En
algunos paises, las mujeres pueden recibir ahora la misma educaci6n agricola
que los hombres, como por ejemplo en la Facultad de Agronomia de la Universi-
dad de Swazilandial02/.

Algunos paises han conseguido que las agents de divulgaci6n femeninas
entren en contact con las agricultoras. En Asia, la India tiene una political
que consiste en designer a mujeres como oficiales de divulgaci6n agricola.
Sin embargo, solo hay un n6mero sustancial de agents femeninos de los servi-
cios de divulgaci6n en Filipinas y en Indonesia, paises en los que aproximada-
mente el 50% del personal de divulgaci6n eran mujeres, y en Tailandia en el
que el 25% de todos los agents de divulgaci6n eran mujeres. La informaci6n
recopilada en 46 paises africanos indica que solo del 3 al 4% de los trabaja-
dores oficiales capacitados que proporcionan asesoramiento agricola a la po-
blaci6n rural son mujeresI03/. Sin embargo, hay algunas excepciones, como
por ejemplo la provincia noroccidental del Camerin, donde la mujer consti-
tuye la tercera parte de los agents de divulgaci6n8./. En Am6rica Latina y
el Caribe el ndmero medio de agents femeninos de los servicios de divulgaci6n
es del 14%1O4/. En el Paraguay han sido establecidos ocho centros regiona-
les de desarrollo rural para que presten servicios a la mujer. Sin embargo,
en la mayor parte de los paises, la mayoria de los servicios de divulgaci6n
prestados a la mujer operan todavia en el sector de la economic de hogar, es-
pecialmente en los paises del Cercano Oriente; siete de dichos servicios han
establecido secciones especiales para la mujer rural, de las que se ocupan
trabajadoras de divulgaci6n8/. En Swazilandia las productoras agricolas
pueden contar con los servicios de una dependencia de economic del hogar den-
tro del Ministerio de Agricultura y Cooperativas "cuyas actividades no se re-
lacionan directamente con el incremento de la productividad en material de pro-
ducci6n de alimentos, sino con la nutrici6n, la elaboraci6n y conservaci6n de
alimentos, y la atenci6n infantil"105/.

En Bangladesh se ha procurado que las 404 supervisors que pertenecen a
la Dependencia de Divulgaci6n Femenina del Ministerio de Agricultura transmi-
tan mensajes agricolas a las productoras agricolas. Sin embargo, se ha esti-
mado que se necesitarian 13 800 supervisors para hacer frente a las necesida-
des actuales. Las trabajadoras de los servicios de divulgaci6n de Bangladesh
pueden proporcionar no solamente asesoramiento sobre la producci6n de culti-
vos, ganado y pesquerias, sino tambi6n sobre nutrici6n, economic del hogar,
planificaci6n de la familiar, saneamiento y salud, con el resultado de que sus
conocimientos se extienden demasiado y apenas rozan un numero excesivo de te-
mas. Ademas sufren la desventaja de que no pueden utilizar motocicletas para
el transport y de que estin situadas a nivel de distrito, de forma que les es
impossible alcanzar a las productoras agricolas que viven muy lejos del perime-
tro inmediato del distrito106/. Sin embargo, los studios realizados por la
FAO en cinco paises africanos indican que los agents femeninos de los servi-
cios de divulgaci6n tropiezan con una series de dificultades estructurales,
debido en parte a que sus papeles multiples complican su distribuci6n por el
territoriol07/.


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A fin de superar la escasez de agents femeninos de los servicios de di-
vulgaci6n, algunos paises (Burkina Faso, Malawi y Yemen) han introducido otras
estrategias, incluida la utilizaci6n de agents masculinos de los servicios de
divulgaci6n para comunicar con las productoras agricolas. Un element clave
en este m6todo consiste en capacitar a los agents masculinos de divulgaci6n
de forma que antes que nada sepan apreciar las necesidades de la mujer en ma-
teria de divulgaci6n agricola, y que a continuaci6n puedan ocuparse debidamen-
te de ellas. En Kenya el Ministerio de Fomento Agropecuario ha resuelto que
el personal masculine de los servicios de divulgaci6n agricola deberA disponer
tambi6n de informaci6n bAsica acerca de la economic del hogar, la divulgaci6n
y otros programs relacionados con la mujer/. En Malawi el Ministerio de
Agriculture ha publicado una circular titulada "C6mo comunicar con las produc-
toras agricolas a trav6s de los agents masculinos de los servicios de divul-
gaci6n" que explica las necesidades de las productoras agricolas asi como un
metodo de mejorar la prestaci6n de servicios de divulgaci6n a la mujeri01/

Otro m6todo seguido para comunicar con las productoras agricolas por in-
termedio de los agents masculinos de los servicios de divulgaci6n consiste en
proporcionar la divulgaci6n mediante agrupaciones femeninas que suscitan mis
atenci6n como clients apropiados. En Benin, Ghana y Guinea se han organizado
grupos de divulgaci6n femeninos para introducir mejores tecnologias de elabo-
raci6n y conservaci6n de pescado. India estA tratando de operar planes piloto
que utilizan intermediariess de informaci6n" para organizer grupos femeninos
que se rednan regularmente con los agents masculinos de servicios de divulga-
ci6n. Una labor parecida esti efectuando el Ministerio de Asuntos de la Mujer
del Camer n. En Bangladesh e Indonesia various proyectos gubernamentales pa-
trocinan agrupaciones femeninas para la capacitaci6n en la producci6n agrico-
la. En Indonesia mis de 3 500 grupos de mujeres han sido establecidos como
parte del sistema de divulgaci6n agricola!/.

Aunque dispongan de un buen m6todo de divulgaci6n agricola, las mujeres
solo se beneficiarin de los programs de divulgaci6n si cuentan con recomenda-
clones de valor en relaci6n con los cultivos y las actividades que les intere-
san. Dichas recomendaciones brillan a menudo por su ausencia, ya que las in-
vestigaciones agricolas se han concentrado principalmente en los cultivos para
exportaci6n o los cultivos comerciales, en formas muy modernas de mecanizaci6n
agricola, en la lucha contra las plagas, en la utilizaci6n de fertilizantes y
en otros aspects de los cultivos intensivos orientados hacia los insumos.
Las investigaciones sobre ganado y silvicultura han seguido la misma pauta,
prestando atenci6n a la cria intensive de ganado y de arboles ex6ticos, pero
descuidando al mismo tiempo a los animals pequenos y a los Arboles del pais
(que son los que suele utilizar la mujer). Para que la mujer reciba servicios
adecuados de divulgaci6n agricola, es necesario que el mensaje de divulgaci6n
correspond mejor a sus necesidades: que sea pertinente para los cultivos que
se produce, el ganado que crian, y los sistemas de agriculture y de reparto
del tiempo en que trabajan. Recientemente se ha progresado algo en la incor-
poraci6n de las cuestiones relatives al sexo en la capacitaci6n agricola. En
el piano international una iniciativa de capacitaci6n important y prometedo-
ra, el Seminario interinstitucional de gesti6n superior sobre la mujer en el
desarrollo, fue lanzada por el PNUD, UNICEF, el Fondo de Poblaci6n de las Na-
ciones Unidas (FNUAP) y el Programa Mundial de Alimentos en diciembre de 1986.
El Seminario consigu6 sensibilizar a los cuadros directives superiores acer-
ca de la importancia de comunicar con las productoras agricolas mediante la
reorientaci6n de las political y programs y el desarrollo de estrategias


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apropiadas, con miras a conseguir la seguridad alimentaria, el crecimiento
agricola y el alivio de la pobrezal08/.

La creciente conciencia de la importancia de las cuestiones relatives a
la diferencia de sexo en agriculture ha comenzado asimismo a dejarse sentir en
las instituciones de capacitaci6n agricola que ofrecen cursos agricolas espe-
cializados orientados al desarrollo para los sectors normativos, los adminis-
tradores y el personal sobre el terreno. Los primeros esfuerzos realizados
condujeron al desarrollo de cursos especiales para la mujer, incluidos cursos
para agents femeninos de los servicios de divulgaci6n y la inclusion de un
component separado y breve sobre la mujer en el desarrollo en los cursos
agricolas. Ahora bien, recientemente el interns suscitado por la mujer empie-
za a verse sustituido por un interns centrado en las cuestiones relatives a la
diferencia de sexo y en las comparaciones entire hombres y mujeres en t6rminos
de producci6n, servicios agricolas y consecuencias tecnicas para los diferen-
tes temas e indicadores agricolas36/. El Centro Agricola Internacional de
Wageningen ha iniciado un esfuerzo sistemAtico dentro del cual, despues de una
series de cursos de capacitaci6n, los miembros de la Facultad han iniciado la
integraci6n de los sistemas agricolas y de las cuestiones referentes a las di-
ferencias entire sexos en todos los cursos agricolas t6cnicos que ofrece el
Centrol09/. Las cuatro instituciones de capacitaci6n del Instituto Panafri-
cano de Desarrollo que se refieren a los paises subsaharianos tienen asimismo
planes para integrar las cuestiones relatives a la diferencia de sexo en todos
los programs de capacitaci6n agricola y para elaborar monografias que ilustren
las consecuencias tecnicas de las cuestiones relatives a la diferencia de sexo.

La FAO ha aumentado tambien sus esfuerzos encaminados a comunicar con la
mujer rural en sus programs de capacitaci6n. Se destaca especialmente la ca-
pacitaci6n de capacitadores, pues esta actividad tiene un efecto multiplica-
dor. Entre 1979 y 1986 aproximadamente 500 000 personas participaron en la
capacitaci6n colectiva de la FAO sobre el terreno. La proporci6n de mujeres
capacitadas ha aumentado del 10% en 1982 al 21% en 1986110/. La mayor parte
de las actividades de capacitaci6n se desarrollaron en el sector agricola
(cultivos y ganado) o combinaron la capacitaci6n agricola y la socioecon6mi-
ca. Tambi6n han sido temas de capacitaci6n la silvicultura y las pesquerias,
las actividades socioecon6micas y la informaci66n5/, 94/.

El cursillo sobre la efectividad de los servicios de divulgaci6n agricola
para comunicar con las mujeres rurales, celebrado en Harare en 1987, fue una
reuni6n important para identificar las necesidades de capacitaci6n de la
mujer94/, como tambi6n lo fue el Seminario sobre political de capacitaci6n y
divulgaci6n celebrado en Malawi en 1988. Como resultado de este ultimo semi-
nario, el Ministerio de Agricultura actualiz6 sus directrices de political en
material de divulgaci6n agricola y de capacitaci6n, a fin de tener particular-
mente en cuenta las necesidades de la mujer2/.

4. Situaci6n nutricional de la mujer y concatenaciones
con la producci6n agricola

La concatenaci6n entire la situaci6n nutricional de la mujer y los progra-
mas, actividades y producci6n agricolas parte del supuesto de que una mayor
comprensi6n y una conciencia mis profunda del papel especifico de la mujer
conduciran a una elaboraci6n mAs positive y una ejecuci6n de los programs en-
caminados a mejorar las condiciones de nutrici6n en el hogar111/.


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Dentro del sistema de las Naciones Unidas, el Subcomit6 de Nutrici6n del
Comit6 Administrativo de Coordinaci6n ha estado considerando dos enfoques re-
lacionados entire si pero diferentes: la mujer en la nutrici6n, y la nutrici6n
de la mujer, en relaci6n con los siguientes aspects: a) las responsabilida-
des de la mujer en material de crianza de los hijos; b) el papel de la mujer
en la seguridad alimentaria del hogar; c) el papel de la mujer en la adapta-
ci6n a las consecuencias de los acontecimientos ambientales y macroecon6micos;
y d) las variaciones en la distribuci6n demogrifica y la estructura de los
hogares111.

La mujer, especialmente la mujer pobre de las zonas rurales, pasa todo su
ciclo vital sometida a una enorme presi6n como consecuencia del conflict que
le plantean las necesidades en material de tiempo y energia que require su pa-
pel procreador y su trabajo en la producci6n agricola y en las actividades
econ6micas. "Aunque la mujer desempefa un papel principal en la producci6n de
alimentos, en la generaci6n de ingresos para el hogar, en las actividades de
compra, comercializaci6n y elaboraci6n de alimentos, suele tener una dieta nu-
tritiva inadecuada. Es precise mejorar su acceso a los alimentos y reducir el
cost nutriticional de sus dos papeles conflictivos"112/

La plena participaci6n de la mujer en los programs de desarrollo econ6-
mico se ve obstaculizada todavia por las limitaciones de tiempo y de energia
con que la mujer se enfrenta constantemente, especialmente en los sectors mas
pobres de las zonas rurales. Por ejemplo, los nuevos programs le exigen una
inversi6n initial en concept de tiempo, energia o ingresos, con lo que ponen
en peligro su salud o la salud econ6mica de sus familiasi127. La malnutri-
ci6n que a menudo padecen las mujeres y las necesidades con que se enfrentan
en material de trabajos domesticos y crianza de los hijos les impiden benefi-
ciarse plenamente de las nuevas tecnologias, de las oportunidades del mercado
o incluso de los servicios sociales. La eficiencia de la mujer en la produc-
ci6n de articulos y servicios para consume del hogar podria mejorarse si los
programs de desarrollo incluyeran un component destinado al mejoramiento de
la salud y de la nutrici6n de la mujer.

Uno de los importantes problems examinados por el Subcomite de Nutrici6n
ha sido el efecto para la nutrici6n de las variaciones en las practices de
producci6n agricola, desde las que se aplican a los cultivos alimentarios para
el consume propio hasta las que se siguen en los cultivos comerciales. Se re-
conoci6 que las consecuencias del cultivo con fines comerciales en la nutri-
ci6n variaban seg6n el context a que se aplicasen. Sin embargo, pueden de-
terminarse varias tendencies generals: dichas variaciones han aportado in-
gresos mayores a los agricultores; han tenido pocas consecuencias para los
precious locales de los alimentos; han originado un aumento del consume de ali-
mentos, y han tenido apenas efectos positives, o no han tenido ninguno, en la
situaci6n en cuanto a la nutrici6n infantil113/. En cambio, otros studios
han indicado que se ha registrado una disminuci6n en el nivel de nutrici6n fe-
menino en determinadas zonas que se dedican a cultivos comercialesl/, 114/
El Subcomite coincidi6 en que se necesitaban mis studios y mas informaci6n
acerca de los efectos de los cultivos comerciales sobre la situaci6n en lo to-
cante a la nutrici6n y acerca del gasto energ6tico para diversos tipos de sis-
temas de producci6n. Se formularon recomendaciones acerca de los m6todos que
habian de seguirse para introducir los aspects de la nutrici6n en la elabora-
ci6n de proyectos de desarrollo agricolall3/.


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Un studio efectuado por el Gobierno de los Paises Bajos acerca de la ma-
nera de apoyar el papel de la mujer en la nutrici6n y en la e-laboraci6n de
alimentos en los proyectos y propuestas de proyecto comprob6 que, aunque se
habian dado instrucciones a los planificadores para que mencionaran por sepa-
rado los intereses y las necesidades de la mujer en material de producci6n de
alimentos, ayuda-alimentaria, nutrici6n y seguridad alimentaria, en la prActi-
ca se habia hecho muy poco en estas esferas. Solo se presta atenci6n a la mu-
jer en relaci6n con sus actividades tradicionales como, por ejemplo, el cuida-
do de la salud y la preparaci6n de comidas, y se recurre muy poco a las orga-
nizaciones femeninas locales y a las investigadorasll5/.

Sin embargo, se han conseguido mejoras significativa y resultados positi-
vos en lo que se refiere a la conceptualizaci6n y ejecuci6n de proyectos enca-
minados a aliviar las cargas que pesan sobre la mujer, a] mismo tiempo que se
mejora su competencia t6cnica y su situaci6n social y en la esfera de la nu-
trici6n. Un ejemplo de ello es el proyecto para la mujer financiado en Niger
por el Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer (UNIFEM) en
relaci6n con un proyecto de desarrollo rural integrado, de siete afos de dura-
ci6n, ejecutado por la FAO. Las actividades del proyecto consistent en esta-
blecer molinos, pozos de perforaci6n, en promover la producci6n animal y en
construir farmacias en los poblados. Ademis, se imparte capacitaci6n intensi-
va a unas 1 400 mujeres y muchachas para mejorar sus aptitudes tecnicas en ma-
teria de producci6n vegetal y animal, tecnicas de gesti6n (mediante un comit6
de gesti6n y fondos rotatorios), y mantenimiento de equipo.

En el Senegal un proyecto financiado por el PNUD esta en funcionamiento
desde 1984 y presta apoyo a las agrupaciones femeninas y juveniles en io que
se refiere a la producci6n de cultivos y a la producci6n animal. El proyecto
ha conseguido fortalecer la condici6n econ6mica y social de las agrupaciones
femeninas y juveniles, dAndoles acceso a la tierra, al credito y a la partici-
paci6n political, y atrayendo donantes que financien elements de equipo, como
por ejemplo bombas de motor, molinos, etc. Tambi4n se han dado cursos para la
elaboraci6n de tomatoes y programs en material de nutrici6n a las agrupaciones
femeninas.

Bajo los auspicios del Ministerio de Educaci6n y del Ministerio de Salud
de Guyana, la Organizaci6n de las Naciones Unidas para la Educaci6n, la Cien-
cia y la Cultura (UNESCO) estA desarrollando una campafa de educaci6n nutri-
cional para luchar contra la malnutrici6n que prevalece en el pais, particu-
larmente entire las mujeres de las comunidades con bajos ingresos. El program
incluye una investigaci6n a fondo acerca de problems de la nutrici6n y el de-
sarrollo de una estrategia educativa de apoyo a fin de promover un cambio en
la conduct relacionada con la dieta. Al mismo tiempo el proyecto va a esta-
blecer un Centro de Informaci6n sobre la Industria de la Alimentaci6n Indige-
na, cuya misi6n consiste en proporcionar informaci6n adecuada para los produc-
tores, fabricantes y distribuidores de alimentos, asi como para la poblaci6n
en general.

E. Progress en la incorporaci6n de cuestiones relatives a la
diferencia de sexo a la investigaci6n agricola

La investigaci6n agricola --la que llevan a cabo las organizaciones agri-
colas internacionales y los sistemas de investigaci6n agricola nacionales, los
grupos que se ocupan de products concretos, las universidades y los centros


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de investigaci6n, las propias explotaciones agricolas, las comunidades y los
propios hogares-- tiene por lAtima finalidad el beneficio de los productores
agricolas.

Aunque se ha alegado que la investigaci6n agricola es neutral en lo que
se refiere al sexo de los investigadores porque los principios y las conclu-
siones de carActer cientifico estAn por igual a disposici6n del hombre o de la
mujer, existe entire algunos invetigadores y algunas instituciones de investi-
gaci6n un creciente reconocimiento de que la situaci6n quiza no sea como se
pensaba. Las tecnologias se van afianzando y aportan valores sociales, formas
institucionales y manifestaciones de cultural, y las tecnologias no son necesa-
riamente neutrales en material de sexo. Si el hombre y la mujer obran de forma
diferente o hacen cosas diferentes, entonces cualquier tecnologia determinada
afectari de forma diverse al papel de la mujer y del hombre116/. La mujer
puede constituir grupos diferentes de usuarias y de beneficiaries con funcio-
nes, responsabilidades y prioridades claramente distintas de las del hombre.
En consecuencia, las estructuras de los incentives pueden ser diferentes debi-
do a las diferencias en las responsabilidades laborales de la mujer y a su ac-
ceso y control de los recursos productivos. Por lo tanto, las tecnologias que
son aceptables para los agricultores puede ser diferentes de las tecnologias
que son aceptables para las agricultoras. La importancia de las investigacio-
nes internacionales sobre variedades de semillas de alto rendimiento, por
ejemplo, refleja la creencia de que la tecnologia es neutral y de que puede
utilizarse para todos los agricultores cuando, en realidad, quiza no sea asi.
Por ejemplo, en Camerdn a la mujer no le basta con que una variedad tenga
cierto rendimiento sino que precisa variedades multiples que proporcionen es-
tabilidad al rendimiento, y que tengan determinadas cualidades en material de
almacenamiento y elaboraci6nl1/1.

Por lo tanto hay que prestar atenci6n al usuario y a la transferencia de
tecnologia. La incorporaci6n de las cuestiones relatives a la diferencia de
sexo del usuario reviste importancia capital en la fase de transferencia de
tecnologia. Demasiado a menudo una tecnologia introducida en un pais ha teni-
do consecuencias negatives en las productoras agricolas. Las nuevas tecnolo-
gias pueden aumentar la carga de trabajo de la mujer, pueden disminuir la gama
de producci6n de cultivos alimentarios, pueden provocar cambios en la division
del trabajo entire el hombre y la mujer, o pueden resultar mAs beneficiosas
para los agricultores que para las agricultoras. La introducci6n de una nueva
tecnologia como, por ejemplo, un arado arrastrado por bueyes, puede disminuir
la carga de trabajo para el hombre en la preparaci6n de la tierra y, en cam-
bio, aumentar la carga de trabajo de la mujer porque aumenta la superficie de
tierra que hay que plantar y la cosecha que hay que recoger. El mejoramiento
de un cultivo alimentario traditional puede hacer que la producci6n pase de la
mujer al hombre porque el cultivo se convierte en un cultivo commercial; por
ejemplo, las variedades de arroz de regadio que reemplazan a las variedades de
arroz de terrenos pantanosos, caso en el que la informaci6n tecnol6gica y
otros aspects se transfieren 6nicamente al hombre.

El Seminario interinstitucional sobre la mujer y la tecnologia agricola
(1985) del Grupo Consultivo sobre Investigaciones Agricolas Internacionales
se ocup6 principalmente de los diversos mandates de los centros de investiga-
ci6n agricola y afirm6 la importancia de las cuestiones relatives a la dife-
rencia de sexo de los usuarios para la investigaci6n. El analisis indic6 que,


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mientras algunos de los centros habian comenzado a incorporar dichas cuestio-
nes en sus programs, otros habian prestado poca atenci6n o no habian prestado
ninguna atenci6n a la mujer en tanto que usuaria de la tecnologia. Las orga-
nizaciones sobre investigaci6n pecuaria, en particular, no habian efectuado
ninguna investigaci6n relacionada con la mujer o con los animals que la mujer
tiende a utilizar. La tendencia general en la investigaci6n pecuaria consiste
en concentrarse en el ganado y en dar por supuesto que la propiedad de los
animals corresponde al hombre; las mujeres que poseen animals de cria (ru-
miantes pequeios y aves de corral) tienen poco acceso a la informaci6n y a la
tecnologia. Las redes de investigaci6n constituidas para desarollar interac-
ciones cientificas, como por ejemplo la Red africana de investigaciones sobre
subproductos agricolas, se suelen concentrar en el examen y la elaboraci6n ex-
perimental de pruebas en los centros de investigaci6n, descuidando los vincu-
los que pueda haber entire el investigator y el agricultor. Muchas de estas
redes de investigaci6n agricola ignoran por complete a la mujer en tanto que
usuaria de tecnologias.

Algunos de los centros internacionales poseen mandates regionales o mun-
diales para el mejoramiento de determinados cultivos alimentarios importantes,
como las habichuelas, la mandioca, el trigo y el maiz, cultivos de que a menu-
do se ocupa la mujer. Cuando se reconoce a la mujer como grupo de usuarios
potenciales de los programs de cultivo de habichuelas, como ha sucedido en el
caso del Centro Internacional de Agricultura Tropical, se la incluye en las
investigaciones realizadas en las propias explotaciones agricolas sobre varie-
dades de cultivo cuyas caracteristicas convenian a la mujer. A menudo las mu-
jeres prefieren que las habichuelas ofrezcan determinadas caracteristicas pen-
sando en el uso que eventualmente van a hacer del product; por ejemplo, la
producci6n para fines de subsistencia en vez de la producci6n commercial. El
Centro Internacional de la Patata tiene asimismo en cuenta las preferencias de
la mujer en la cocina cuando efectda investigaciones de laboratorio sobre el
mejoramiento de las variedades de patatas.

La Asociaci6n para el Desarrollo del Cultivo del Arroz en el Africa Occi-
dental (ADRAO) ha comprobado que la modernizaci6n del cultivo del arroz me-
diante la mecanizaci6n de la irrigaci6n, la introducci6n de nuevas variedades
y la utilizaci6n de products quimicos tiende a beneficiary mis al hombre que a
la mujer, ya que la carga de trabajo del hombre queda reducida mientras que la
de la mujer aumenta. La ADRAO ha empezado, por consiguiente, a determinar las
esferas de investigaci6n de utilidad para las agricultoras, como por ejemplo
la fabricaci6n de aperos de menos peso o de aperos que puedan utilizarse en
los sistemas tradicionales de producci6n de arroz. El Instituto Internacional
de Investigaciones sobre. el Arroz proyecta desarrollar tecnologias arroceras
que correspondan mas a las necesidades de la mujer, tanto en t6rminos de
bienestar como en terminos de producci6n.

Otros centros e investigaciones se han centrado inicamente en el papel de
la mujer en la procreaci6n y en la nutrici6n de la familiar o siguen realizan-
do investigaciones que no tienen en cuenta la diferencia de sexos o que la
tienen en cuenta pero no le prestan atenci6n. Hay pocos ejemplos de desarro-
11o de tecnologias agricolas que incluyan al sexo de los usuarios como fac-
tor, a pesar de la necesidad de aumentar el acceso de la mujer a las tecnolo-
gias perfeccionadas, que podrian reducir la presi6n que sus multiples tareas y


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responsabilidades ejercen sobre el tiempo de que disponen. Las limitaciones
laborales con que se enfrenta la mujer, y por consiguiente las opciones tecno-
16gicas que entraian un ahorro de trabajo, deben incluirse en la elaboraci6n
de conjuntos de medidas tecnol6gicas.

La difusi6n de las tecnologias de investigaci6n exige que los numerosos
centros e instituciones de investigaci6n coordinen su labor mediante agents
de divulgaci6n y que esa coordinaci6n se extienda asimismo a las investiga-
ciones efectuadas a nivel de explotaci6n agricola. En algunas instituciones
existe una creciente tendencia a destacar la importancia de los sistemas agri-
colas de investigaci6n y divulgaci6n. Dichos sistemas centran sus activida-
des en la explotaci6n agricola en su conjunto, y no en cultivos o animals
especificos. El objetivo de los sistemas consiste en elaborar m6todos que
sean apropiados para la producci6n y para los objetivos de consume de los
hogares rurales en microentornos especificos. Las primeras actividades de los
sistemas, que se centraban en el hogar en tanto que unidad de control del
sistema agricola, pasaban por alto las diferencias entire los diferentes in-
dividuos que componian el hogar. Se daba por supuesto que el hogar funcionaba
como una unidad 6nica de producci6n y de consume, que existia consenso entire
los miembros del hogar sobre la manera de asignar los recursos y repartir los
beneficios, y que todos los intereses de los miembros del hogar eran id6n-
ticos118/. En los 6itimos aios se ha reconocido que las relaciones en el
interior del hogar eran tan diversas y tan dinamicas como las relaciones entire
dos o mis hogares1l9/. Esto ha aconsejado que se realice un analisis deno-
minado "analisis de los components del hogar segin el sexo" que determine que
es lo que hace cada uno, por qu6 lo hace y con que recursos lo hace. Como el
analisis del hogar consider explicitamente el papel de los diferentes com-
ponentes del hogar, en la elaboraci6n de nuevas tecnologias se reconoce la la-
bor de la mujer y se tienen en cuenta sus aspects. MAs importancia reviste
desde el punto de vista de la investigaci6n agricola que el analisis de los
components del hogar que tiene en cuenta el sexo determine a quin afecta la
investigaci6n a nivel de explotaci6n agricola y a qui6n puede perjudicar. Al-
gunas de estas investigaciones empiezan a dar por resultado el establecimiento
de criterios de selecci6n para los cultivos que tienen en cuenta los requisi-
tos laborales y de elaboraci6n, sus caracteristicas de comercializaci6n y las
preferencias alimentarias36/

La importancia de los mencionados anAlisis rebasa la significaci6n que
tienen para la elaboraci6n de tecnologias que resulten apropiadas para las
condiciones de trabajo de la mujer y sus actividades de producci6n. Dichos
analisis son de importancia fundamental para comprender las relaciones de pro-
ducci6n dentro del hogar.y para determinar qui6n se beneficiarA del aumento de
la producci6n agricola. Los sistemas agricolas de investigaci6n y divulgaci6n
se caracterizan por un reciente reconocimiento de que el descuido de la impor-
tancia del papel de la mujer en la producci6n agricola y en la adopci6n de de-
cisiones a nivel del hogar puede tener efectos negatives para la productividad
y para el bienestar de La familiar. Queda aun por determinar el grado de deta-
lle que los studios socioecon6micos realizados dentro del marco de dichos
sistemas han de tener para poder conseguir resultados. Una rapida aceptaci6n
de las metodologias de encuesta quizA sea suficiente en el caso de los anali-
sis econ6micos realizados en esferas en las que existe una buena comprensi6n
de la organizaci6n humana120.


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La transferencia o la divulgaci6n de tecnologias se convierte en un pro-
blema si los agents de divulgaci6n no consiguen entrar en contact con todos
los grupos de agricultores, mujeres incluidas. A menos que se entire en con-
tacto con las productoras agricolas, las soluciones o conjuntos de medidas
tecnicas para problems especificos relacionados con la producci6n de cultivos
alimentarios quiza no puedan levarse nunca a la practical00/, 104/ Ade-
mAs, los agents de divulgaci6n de ambos sexos tienen que estar mejor integra-
dos en el process de investigaci6n.

Adn se sigue necesitando un program s6lido de investigaci6n sobre los
cultivos agricolas y el ganado de que se ocupa generalmente la mujer, espe-
cialmente los cultivos locales indigenas, las aves de corral y los pequefos
rumiantes. Algunos paises estAn comenzando a intensificar las investigaciones
aplicadas sobre los cultivos de que se ocupa la mujer. En el Camerdn se han
iniciado programs de investigaci6n sobre cultivos alimentarios bAsicos a base
de raices, tub6rculos y sorgo; en Gab6n las investigaciones se han centrado
en la mandioca; y en Mauricio, en las patatas y en el maiz. Sin embargo, mu-
chos investigadores y muchas instituciones siguen preconizando que las inves-
tigaciones tengan objetivos estrictamente disciplinarios, lo que puede limitar
la labor en relaci6n con los problems de importancia particular para las pro-
ductoras agricolas. En realidad existe un buen historical de 6xito en el desa-
rrollo de nuevas tecnologias de producci6n para los cultivos alimentarios en
los paises en desarrollo, pero la mayor parte de dichas tecnologias trataban
de las variedades enanas del arroz y el trigo. La capacidad de producer va-
riedades mejoradas de otras plants de cultivo y de aumentar rapidamente los
conocimientos en material de ganaderia es limitadal21/. Ademas, las tecnolo-
gias que podrian ahorrar trabajo a la mujer constituyen una esfera en la que
se requieren mis investigaciones. Es important que los investigadores inte-
gren los intereses de la mujer en la producci6n agricola en sus programs de
investigaci6n, a fin de optimizar los beneficios de sus investigaciones. En
los casos en que no se ha obrado de esta manera, las nuevas tecnologias han
fracasado a menudo. Esas investigaciones no ayudan a los agricultores que
cuentan con recursos limitados, entire ellos las mujeres, a mejorar sus condi-
ciones de vida.


F. Supervisi6n y evaluaci6n de la participaci6n de la mujer en los
proyectos, programs y political de desarrollo agricola,
y de los beneficios obtenidos de dichos proyectos,
programs y political

La supervision y evaluaci6n son de importancia esencial para que la mujer
y las cuestiones relacionadas con la diferencia de sexo se incorporen en los
proyectos, programs y political de desarrollo agricola. La supervision y
evaluaci6n se llevan a cabo en muchos niveles: international, national y lo-
cal. En los i6timos afos se ha comprobado que se prestaba mayor atenci6n al
studio de las consecuencias de los proyectos para la mujer y al desarrollo de
procedimientos y mecanismos para supervisor la participaci6n de la mujer en
los proyectos y los beneficios que de ellos obtiene. Tambien se ha prestado
atenci6n a la supervision de la integraci6n de la mujer y de las cuestiones
relatives a la diferencia de sexo en las political, programs y proyectos de
los organismos internacionales de desarrollo.


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Se han elaborado listas de verificaci6n y directrices apropiadas para
utilizarlas como mecanismos e instruments de gesti6n que proporcionen crite-
rios, indicadores y parimetros con los cuales determinar los adelantos conse-
guidos en zonas especificas de interns para la mujer. Estos instruments y
mecanismos se utilizan desde la fase de formulaci6n de political, programs y
proyectos, en la fase de ejecuci6n, y hasta la fase final de evaluaci6n y
apreciaci6n previa. En la present secci6n se examinarAn por separado estas
dos cuestiones interrelacionadas.


1. Supervisi6n y evaluaci6n

En los Iltimos afos se ha prestado mayor atenci6n al examen de las conse-
cuencias actuales y finales de los proyectos en la mujer y al desarrollo de
procedimientos y mecanismos para supervisor la participaci6n de la mujer en
los proyectos y los beneficios que obtiene de ellos. Tambi6n se ha prestado
atenci6n a la supervision de la integraci6n de la mujer y de las cuestiones
relatives a la diferencia de sexo en las political, programs y proyectos de
los organisms internacionales de desarrollo87/.

La importancia de la supervision y la evaluaci6n se reconoce en las Es-
trategias de Nairobi orientadas hacia el future, que en sus parrafos 317-321
exponen recomendaciones para establecer mecanismos y procedimientos dentro del
sistema de las Naciones Unidas a fin de supervisor la ejecuci6n de las Estra-
tegias. El proyecto de plan de median plazo para la mujer y el desarrollo a
nivel de todo el sistema para el period 1990-1995-28 tiene por finalidad
integrar las Estrategias en los planes y programs de las organizaciones inte-
resadas del sistema de las Naciones Unidas. En 61 se exponen los objetivos y
los programs que podrian servir de base para que cada organizaci6n desarro-
Ilara su propio plan de median plazo, con inclusion de estrategias de super-
visi6n y evaluaci6n.

La FAO, que es la organizaci6n de las Naciones Unidas en la que recae la
responsabilidad principal por las cuestiones relatives a la alimentaci6n y la
agriculture, ha formulado un plan de acci6n para la integraci6n de la mujer en
el desarrollo (1990-1995) que contiene procedimientos de supervision y de eva-
luaci6n. El plan prev6 la introducci6n de un sistema de supervision en los
programs sobre el terreno, para medir hasta que punto las cuestiones relati-
vas a las diferencias de sexo han sido tomadas en consideraci6n en cada fase
del ciclo de los proyectos: identificaci6n, formulaci6n y ejecuci6n29/. Los
ejercicios de supervision y evaluaci6n se pueden reforzar mediante el estable-
cimiento de centros de coordinaci6n para la mujer en el desarrollo en los
diversos departamentos tecnicos de la FAO y tambi6n de otras organizaciones
de las Naciones Unidas. Como ya se ha indicado anteriormente (vEase la sec-
ci6n A), tambien se recurre a los centros de coordinaci6n sobre la mujer en el
desarrollo en el piano national, para promover y supervisor la integraci6n de
las cuestiones relatives a la diferencia de sexo en las political, programs y
programs de los ministerios gubernamentales.

Se ha reconocido tambien que los procedimientos de supervision y evalua-
ci6n deben integrarse en la reseia de los proyectos en curso a fin de determi-
nar qu6 cambios se pueden introducir durante la ejecuci6n del proyecto para


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mejorar los beneficios para la mujer y reducir las consecuencias negatives.
En 1988 se introdujo en el sistema de planificaci6n y evaluaci6n del Programa
Ordinario de la FAO un c6digo de diferenciaci6n por sexo que permit efectuar
evaluaciones bienales e informar a los organisms gubernamentales, en particu-
lar, sobre las consecuencias del program para la mujer.

La importancia de tener en cuenta las actividades y los components de
supervision y evaluaci6n desde el principio de la formulaci6n de los proyectos
se puso de relieve en el Cursillo multinational sobre la formulaci6n y elabo-
raci6n de proyectos para promover las actividades de la mujer en la producci6n
de alimentos, de la FAO, celebrado en Harare en 1986. En particular se centr6
la atenci6n en la necesidad de la evaluaci6n de formaci6n, que ofrece conti-
nuas informaciones durante el process de ejecuci6n del proyecto, y la evalua-
ci6n de recopilaci6n, que ofrece datos sobre las consecuencias y logros gene-
rales del proyecto6'.

Las secciones acerca del "Sistema de supervision y evaluaci6n" de las
Directrices de la FAO para la elaboraci6n de proyectos de desarrollo en bene-
ficio de la poblaci6n pobre de las zonas rurales, enuncian la concatenaci6n
adecuada de las fases del proyecto y destacan las relaciones que existen entire
los insumos, los products y los objetivos. La mujer, en tanto que grupo des-
tinatario prioritario del proyecto, intervene en las siete etapas de este
process gradual, desde la fase de planificaci6n anterior a la elaboraci6n has-
ta la fase de examen continue, modificaci6n y capacitaci6nl22/.

Algunos proyectos para ejecutar sobre el terreno se han formulado y rea-
lizado con un component especifico de supervision y evaluaci6n de las conse-
cuencias del proyecto para la mujer. Un proyecto regional FAO/PNUD realizado
en Africa, titulado "Incremento de la productividad de la mujer rural en mate-
ria de producci6n de alimentos mediante la transferencia y adopci6n de tecno-
logias agricolas mejoradas en Africa" es un buen ejemplo de lo antedicho.
Otro proyecto realizado en Asia, titulado "Promoci6n de las actividades econ6-
micas de base agricola de la mujer rural mediante la concesi6n de cr6ditos in-
tegrados y la ayuda a la comercializaci6n" ha desarrollado, ademis de las co-
rrespondientes actividades tecnicas una base de datos y un sistema de informa-
ci6n sobre gesti6n en el marco de las operaciones de supervision y evalua-
ci6n. En el Nepal las Directrices de la FAO se aplican a nivel de distrito y
se centran en la elaboraci6n de mecanismos destinados a conseguir que en la
planificaci6n agricola se tengan en cuenta los intereses de la mujer.

La participaci6n en la supervision y evaluaci6n es una metodologia en
plena expansion que tiene importantes consecuencias para la mujer de las zonas
rurales. Es un sistema para el aprendizaje por experiencia, elaborado princi-
palmente para que lo usen los participants en los proyectos y los que se be-
neficien de ellos. Al contrario de los sistemas tradicionales de supervision
y evaluaci6n, que se inician desde arriba y que estan en manos de profesiona-
les, la participaci6n en la supervision y evaluaci6n corre por cuenta de las
personas para cuya ayuda se lleva a cabo el proyecto. Un grupo de personas
capacitadas suelen ayudar en el anilisis e interpretaci6n del desarrollo y las
consecuencias del proyecto. Este process de aprendizaje ayuda a los partici-
pantes a desarrollar su capacidad analitica y sus aptitudes para administrar y
dirigir sus asuntos sobre una base progresiva, lo que facility la planifica-
ci6n y ejecuci6n del program en su base de aplicaci6nl23/, 124/


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La intervenci6n de la mujer rural en la supervision y evaluaci6n puede
verse obstaculizada por las tradiciones y usos locales que institucionalizan
la discriminaci6n contra la mujer. Sin embargo, esta metodologia puede desem-
pefar tambi6n un papel important en la eliminaci6n de los prejuicios discri-
minatorios para la mujer. Puede ayudar a evaluar las consecuencias sociales
de los proyectos y programs, y a medir los cambios de actitud, de percepci6n
y de participaci6n. La evaluaci6n de las consecuencias sociales es un sector
en el que hay que desarrollar metodologias mas eficaces para supervisor y eva-
luar la participaci6n de la mujer en los programs y proyectos de desarrollo,
y los beneficios que de ellos obtiene9/.

2. Listas de verificaci6n y directrices

Las listas de verificaci6n y las directrices se siguen utilizando como
mecanismos de supervision y evaluaci6n. La reuni6n celebrada en 1985 en
Helsinki (Finlandia), copatrocinada por la FAO e INSTRAW y titulada "Evalua-
ci6n de experiencias bilaterales y multilaterales en el desarrollo y utiliza-
ci6n de la mujer en directrices y listas de verificaci6n sobre el desarrollo:
consecuencias para la utilizaci6n national de la formulaci6n de proyectos
agricolas para la mujer", analiz6 algunas importantes lecciones extraidas de
la practice y que podian integrarse en la estrategia operational. La reuni6n
recomend6: a) que se incorporasen anilisis y arguments econ6micos en la me-
todologia, en vez de centrarse en objetivos de equidad o de bienestar; b) que
se utilizase un enfoque integrado y una capacitaci6n sistemitica en la utili-
zaci6n de directrices acerca de la mujer en el desarrollo; c) que se asigna-
sen medios presupuestarios para financial la labor de los consultores sobre el
papel de la mujer en el desarrollo, a fin de tener debidamente en cuenta las
cuestiones relatives a la mujer en las propuestas de proyectos; d) que se
examinasen los enfoques relatives al papel de la mujer en el desarrollo en los
planes de trabajo a largo plazo y que se incluyese en dichos planes la deter-
minaci6n de modificaciones en los diversos sectors interrelacionados; y e)
que se procurase obtener la participaci6n sistemAtica de las agrupaciones fe-
meninas locales85/.

La mayor parte de los organismos multilaterales y bilaterales han insti-
tuido y utilizan el concept de la mujer en sus listas de verificaci6n y di-
rectrices sobre el desarrollo. Ademis, se estin elaborando directrices espe-
cificas para sectors particulares. Por ejemplo, dentro de la FAO se han ela-
borado directrices especificas para diversos servicios y divisions tecnicas
en esferas como la producci6n animal y, en particular, las actividades de ca-
pacitaci6n acerca de products lActeos, utilizaci6n de la tierra y el agua,
apicultura, y servicios normativos y de planificaci6n. El Departamento de
Pesca ha preparado un extenso fasciculo de directrices titulado "La mujer en
las comunidades pesqueras", que apareci6 en 1988. La evaluaci6n sistemitica
de las consecuencias de las nuevas tecnologias y de las estructuras econ6micas
y sociales en el papel de la mujer es un procedimiento que ha adquirido ya un
valor fundamental91'. El Departamento de Montes, en su program relative a
la silvicultura comunitaria, ha establecido metodos y enfoques para llegar
hasta los segments mas pobres de la poblaci6n, especialmente las mujeres.
Los datos relatives a los beneficiaries director de los programs se desglosan
por sexo.69. Aunque se ha consagrado much tiempo a la elaboraci6n y difu-
si6n de listas de verificaci6n, se ha podido comprobar que no siempre se uti-
lizan sistematicamente dichas listas; hay que considerarlas como part del
process de trabajo normal, y no como una finalidad en si mismas.


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En 1987 el PNUD elabor6 un conjunto de directrices titulado "La mujer en
el desarrollo: political y procedimientos". Estas directrices han sido envia-
das a todos los programs y proyectos financiados por el PNUD con un formula-
rio de studio del proyecto, y su utilizaci6n es obligatoria. Se ha previsto
la introducci6n de modificaciones en los proyectos y la posibilidad de propo-
ner estrategias para el futurol25/.


G. Conclusiones

Los organismos nacionales e internacionales y los programs de asistencia
para el desarrollo tienen que tener en cuenta las cuestiones relacionadas con
el sexo si quieren mejorar las condiciones rurales, incrementar el apoyo agri-
cola y estimular un desarrollo general y sostenible. La percepci6n de dichos
problems es de particular importancia en el context de las political de
ajuste structural encaminadas a hacer frente a la crisis de la deuda del de-
cenio de 1980. Las desigualdades ya existentes y el hecho de no tomar en
cuenta la particular contribuci6n de la mujer a todas las formas de producci6n
rural pueden hacer que dichas political repercutan mis en la mujer que en el
hombre. Es possible tambi6n que se ignore a la mujer en los programs desarro-
llados en determinados subsectores agricolas como resultado de las political
de ajuste.

El derecho de la mujer a participar en todas las formas de desarrollo, y
a controlar sus subsiguientes actividades, estA ya reconocido en las constitu-
ciones o en los instruments juridicos de la mayor parte de los paises. Los
derechos especificos de la mujer rural se enuncian en el articulo 14 de la
Convenci6n sobre la eliminaci6n de todas las formas de discriminaci6n contra
la mujer, segin el cual:

"Articulo 14

"2. Los Estados Partes adoptarin todas las medidas apropiadas para eli-
minar la discriminaci6n contra la mujer en las zonas rurales a fin de
asegurar, en condiciones de igualdad entire hombres y mujeres, su partici-
paci6n en el desarrollo rural y en sus beneficios, y en particular le
asegurarin el derecho a: ... g) obtener acceso a los crdditos y pr6sta-
mos agricolas, a los servicios de comercializaci6n y a las tecnologias
apropiadas, y recibir un trato igual en los planes de reform agraria y
de reasentamiento".

La mujer tiene que star en condiciones de instar a los gobiernos que han
ratificado la Convenci6n sobre la eliminaci6n de todas las formas de discrimi-
naci6n contra la mujer, a que la cumplan, y a los gobiernos que todavia no la
han ratificado a que la ratifiquen, para beneficio de la mujer y del pais en
su totalidad.

Es precise instituir programs de reform agraria y de tenencia de tie-
rras que traten por igual a todos los ciudadanos, para que la mujer adquiera
el convencimiento practice de que sus derechos de jure existen. Sin embargo,
esas political solo conseguirin aumentar la productividad si van acompafadas
de medidas de capacitaci6n y de tecnologias que ayuden a la mujer a bene-
ficiarse de ellas. La mujer tiene que tener acceso tambien a los recursos


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productivos, por ejemplo a los cr6ditos, a la igualdad de remuneraci6n por
trabajo igual, a los servicios de divulgaci6n y a la asistencia en material
de comercializaci6n y formaci6n de cooperatives. Deben elaborarse proyectos
operacionales y programs de investigaci6n que tengan en cuenta lo antedicho,
asi como el papel mAs amplio que desempefa la mujer en lo social en tanto que
responsible del cuidado de su familiar y generadora de ingresos para ella. El
rApido incremento del nimero de hogares encabezados por -mujeres require par-
ticular atenci6n, para cerciorarse de que se atienden sus necesidades par-
ticulares.

Los mecanismos nacionales para el adelanto de la mujer tienen que centrar
su actuaci6n en los beneficios que represent la integraci6n de la mujer en el
desarrollo agricola y rural. Para desempeiar esta funci6n adecuadamente, di-
chos 6rganos necesitaran conocimientos tecnicos para formular, coordinar y su-
pervisar political y para proporcionar la documentaci6n, los datos, el perso-
nal capacitado y la infraestructura administrative necesarios para su debida
realizaci6n. Sin embargo, su tarea inicial debe consistir en conseguir que
los gobiernos se hagan cargo de la importancia fundamental que tiene el inte-
grar a la mujer en las principles estrategias nacionales de desarrollo y ali-
mentaci6n. En el pasado, la marginalizaci6n de los intereses de la mujer y la
desviaci6n de sus capacidades hacia fines secundarios ha hecho a veces que se
instaurasen proyectos para la mujer que, a pesar de haberse elaborado con bue-
na intenci6n, eran demasiado pequeios o carecian del apoyo necesario para de-
sarrollarse de forma sostenible o para aportar una contribuci6n eficaz al de-
sarrollo general o incluso al adelanto a largo plazo de la propia mujer.

Las estrategias actuales deben incluir tres objetivos principles: for-
mas de desarrollo socioecon6mico rural en las cuales las responsabilidades y
los beneficios se repartan equitativamente entire el hombre y la mujer; estra-
tegias encaminadas a corregir los efectos de political de ajuste que quizA ha-
yan tenido consecuencias particularmente negatives para la mujer; y medidas
que promuevan la capacidad de la mujer para aprovechar las nuevas oportunida-
des que surjan a consecuencia de las political de ajuste. Promoviendo la in-
tervenci6n de la mujer en la adopci6n de decisions a todos los niveles se
acelerara su participaci6n en los mencionados process. Ahora bien, su dere-
cho a participar en la formulaci6n de planes y political que la afecten, dere-
cho respaldado por el-hecho de que constitute la mitad de la poblaci6n, no de-
be circunscribirse a los 6rganos oficiales o reconocidos de adopci6n de deci-
siones; la independencia y la autosuficiencia econ6mica de la mujer rural se
promovera mediante su mayor participaci6n en las asociaciones voluntarias, las
cooperatives y las organizaciones no gubernamentales.

Se necesitan investigaciones, datos y studios cualitativos y cuantitati-
vos para conseguir la plena evaluaci6n de la actual contribuci6n de la mujer
al desarrollo rural, especialmente cuando dicha contribuci6n reviste formas
especificas. Una evaluaci6n equilibrada del papel y del potential de la mujer
deberA incluir asimismo las political de conservaci6n y ambientales. Estas
political deben estar encaminadas a la promoci6n de la productividad de la.mu-
jer asi como al mejoramiento de su salud y al aumento de sus ingresos. El
bienestar fisico y social de la mujer esta vinculado no solamente a la seguri-
dad alimentaria a nivel de pais y del hogar, sino tambi6n a su capacidad de
aprovechar las oportunidades que se le ofrecen en material de educaci6n, em-
pleo, generaci6n de ingresos y adopci6n de decisions. Dichas oportunidades


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representan otros tantos medios de que la mujer pueda conseguir la igualdad de
facto y pueda mejorar las condiciones de sus families y sus propias condicio-
nes. Ademis, existe una firm correlaci6n positive entire una tasa mis elevada
de alfabetizaci6n, empleo e ingresos, y una tasa mis baja de fecundidad. La
instauraci6n de programs eficaces de planificaci6n de la familiar coadyuvarA
sobremanera a aliviar las cargas que pesan sobre la mujer rural, a mejorar su
salud, y a liberar sus aptitudes y sus energies para que pueda consagrarlas a
todas las formas de desarrollo social y econ6mico.










Notas


1/ Janice Jiggins, Gender-Related Impacts and the Work of the Inter-
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