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HIDE
 Front Cover
 Presentacion
 Table of Contents
 Introduction
 La mujer y la domesticacion de...
 El medio andino y las variedades...
 Quien hace que en las labores...
 Las ferias de las semillas
 Mujeres conservacionistas
 El tres y el cinco de las semillas:...
 Conservar la diversidad para una...
 El rol de la mujer en el futur...
 Literatura citada














Group Title: mujer campesina y las semillas andinas
Title: La mujer campesina y las semillas andinas
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Permanent Link: http://ufdc.ufl.edu/UF00089937/00001
 Material Information
Title: La mujer campesina y las semillas andinas
Physical Description: 50 p. : ill. (some col.) ; 21 x 24 cm.
Language: Spanish
Creator: Tapia Núñez, Mario E
Torre, Ana de la
Donor: Marianne Schmink ( endowment )
Publisher: UNICEF :
Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación
Place of Publication: Lima
Publication Date: 1993
Copyright Date: 1993
Edition: 1. ed.
 Subjects
Subject: Indians of South America -- Agriculture -- Peru   ( lcsh )
Indians of South America -- Agriculture -- Andes Region   ( lcsh )
Indian women -- Andes Region   ( lcsh )
Seeds -- Protection -- Andes Region   ( lcsh )
Biodiversity -- Andes Region   ( lcsh )
Genre: bibliography   ( marcgt )
non-fiction   ( marcgt )
Spatial Coverage: Peru
 Notes
Bibliography: Includes bibliographical references (p. 49-50).
Statement of Responsibility: Mario E. Tapia, Ana de la Torre.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00089937
Volume ID: VID00001
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: oclc - 31166496
lccn - 94154977

Table of Contents
    Front Cover
        Front Cover 1
        Front Cover 2
    Presentacion
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    Table of Contents
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    Introduction
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    La mujer y la domesticacion de plantas
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    El medio andino y las variedades cultivadas
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    Quien hace que en las labores agricolas?
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    Las ferias de las semillas
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    Mujeres conservacionistas
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    El tres y el cinco de las semillas: Conocimientos y habilidades
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    Conservar la diversidad para una alimentacion balanceada
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    El rol de la mujer en el futuro
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    Literatura citada
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Full Text







LA MUJER CAMPESINA

Y LAS

SEMILLAS ANDINAS


MARIO E. TAPIA
ANA DE LA TORRE


unicef *
Fondo de las Naciones Unidas
para la Infancia


Organizacin de las Naciones Unidas
para la Agricultura y la Alimentacin


'"
1!

























FAO. Organizacin de las Naciones Jnidas
para la Agricultura y la Alimentacin







Fotografas de cartula e interiores:
Mario E. Tapia
Fotografia de pgina 33 Ana De la Torre


Diagramacin e Impresin
Fredy's Publicaciones y Servicios
Manuel Candamo 315 Of. 402, Lince
Lima, Per.

Primera edicin: octubre de 1993
Tiraje: 1000 ejemplares









PRESENTATION



La diversidad que nos ofrece la naturaleza es un recurso mundial del que depend la alimenta-
cin de los pases y s.us habitantes.

Por esa razn, el tema elegido para el Da Mundial de la Alimentacin en 1993 es La diversi-
dad de la naturaleza: un patrimonio valioso,, para de esta manera resaltar la importancia de la
biodiversidad y, en particular, de los recursos fitogenticos para lograr una seguridad alimentaria con
una agriculture sostenible.

En esta ocasin, la FAO ha considerado de especial importancia el apoyo, conjuntamente con la
oficina de LANJICEF en el Pera, a una publicacin que resalte la importancia no slo de los recursos
genticos en los Andes, sino del rol que cumple la mujer campesina en la coservacin y utilizacin de
las semillas andinas, que son un component del ecosistema andino.

La publicacin transmite aros de experiencia y prctica que Mario Tapia ha podido acumular en
relacin a las species andinas actualmeie subexplotadas, como son las papas nativas, los tubrculos
andinos, as como los granos y leguminosas de alto valor nutritivo, y la relacin de esta diversidad con
la keterognea agroecologa andina.

La informacin que ka recogido la antroploga cajamarquina Ana De la Torre, resalta el conoci-
miento prctico que tiene la mujer en cuanto al manejo de estos recursos y su responsabilidad en la
transmisin de las nociones y habilidades.

Se incluyen tambin algunas recetas tradicionales que son la expresin del uso que da la mujer
campesina a los products de su chacra, y se sugieren las mejoras que podra introducir para la ali-
mentacin de sus hijos pequeos en base a algunos cultivos andinos.

Hacer disponible esta valiosa informacin a un pblico mayor es el objeto de esta publicacin,
esperndose que con ello se conozca la contribucin que efecta la mujer campesina del Ande en la
conservacin de las species nativas que con tanto esfuerzo se domesticaron durante ms de 3000
aos.


3EAN FRANCOICS CGayOOT
REPRESECJNTANTE DE LA FAO EN EL PERUA

_____________ II--~----- -------- FI It s is ~ ar









CONTENIDO

PRESENTATION

INTRODUCCION ............. ........................................................... ....................... 9

LA MUJER Y LA DOMESTICACION DE PLANTAS ................................................... 11

EL MEDIO ANDINO Y LAS VARIEDADES CULTIVADAS ........................................ 14

QUIEN HACE QUE EN LAS LABORES AGRICOLAS? ............................................. 19

LAS FERIAS DE LAS SEMILLAS ............................................................................. 21

MUJERES CONSERVACIONISTAS........................................................................... 23
Doa Juana y la transformacin de la papa amarga
Doa Rosa y los sabores de la papa dulce
Doa Mara y las variedades de oca

EL TRES Y EL CINCO DE LAS SEMILLAS: CONOCIMIENTOS Y HABILIDADES .... 28
De quin es la semilla?
Cul es la obligacin de la mujer con la semilla?
La seleccin: el tres y el cinco
Prcticas tradicionales de conservacin
Para cada variedad un uso
Cmo se aprenden las habilidades y conocimientos?
Opiniones sobre conservacin modern de semillas

CONSERVAR LA DIVERSIDAD PARA UNA ALIMENTACION BALANCEADA ............. 44

EL ROL DE LA MUJER EN EL FUTURO ............................................................ 48

LITERATURA CITADA ................................................ ............................................ 49


E -2 w i -3 -1- 3 m








INTRODUCTION


A pesar de la creciente influencia de al-
ternativas y actitudes 'novedosas, que pue-
den mejorar la calidad de vida en el medio
rural, la mujer campesina sigue siendo la de-
positaria de las tradiciones, las que pueden
frenar o potenciar cualquier cambio. As, es
ella la conocedora de la diversidad biolgica,
del uso de los products vegetables enja ali-
mentacin, en la medicine traditional y es
igualmente ella la que intervene y, a menu-
do, decide en la planificacin del uso de las
tierras, de las siembras y del destino de los
products cosechados.

Hasta el 60 % de las tareas agrcolas de
la familiar, incluyendo siembra, labores de
cultivo, cosecha, seleccin y conservacin,
adems del cuidado de los animals, estn a
cargo de la mujer en la mayora de las comu-
nidades campesinas en la sierra del Per. A
pesar de tener menos acceso a educacin y
capacitacin formal, recae en ella la mayor
parte de la responsabilidad para asegurar la
sobrevivencia, el bienestar y la salud de la
familiar.


Para entender con cabalidad las respon-
sabilidades y actitudes que desarrolla la mu-
jer, como component de la familiar campesina
andina, en la conservacin de los recursos
fitogenticos, cabe recorder que los Andes
constituyen un sistema con una agriculture
de alta montaa que present un medio
ecolgico altamente variado, el que se expre-
sa en una profusa biodiversidad.

Recin al especificar las caractersticas
de la poblacin rural andina, a la que perte-
necen las mujeres, y el entorno socioecon-
mico de los sistemas agrcolas donde actan,
puede ser entendido el important papel que
est desempeando la mujer campesina
andina y su direct relacin con la conserva-
cin, evolucin y potential de uso de los re-
cursos fitogenticos andinos.

Entre los cultivos que la mujer campesina
ha participado en domesticar y que actual-
mente maneja en los Andes, destacan -por su
importancia para la seguridad de la alimenta-
cin en el mundo- el maz y las ocho species


gs~











globalmente llamadas *papa. que han recibido
la atencin de la investigacin agrcola occi-
dental. Sin embargo, y para adecuar el
nivel nutritional de la dieta de su fami-
lia, la mujer campesina ha sabido mante-
ner en la produccin agrcola otras espe-
cies que, adems de diversificar la ali-
mentacin familiar, permiten un uso ms
racional e intensive de la chacra.

A manera de comprobacin in situ de la
actual presencia de esta biodiversidad en el
mundo andino, interest la participacin de la
mujer en las ferias de las semillas que se es-
tn promoviendo en la zona andina, y que
vienen a ser una estrategia para fomentar la
conservacin de los recursos fitogenticos, as
como un medio para estimular su incremento.


Las tareas en la produccin agrcola es-
tn generalmente bien definidas y los ejem-
plos presentados de tres mujeres campesinas
que, en diferentes medios, apoyan con su
quehacer diario la conservacin de los recur-
sos fitogenticos nativos de los Andes, lo con-
irman.

La seleccin y la conservacin de las se-
millas suponen conocimientos y habilidades
desarrollados y transmitidos de generacin a
generacin. Esta sabidura se expresa, entire
otros, en el concept del tres y del cinco, el
que ha sido recogido por la antroploga Ana
De la Torre, en Cajamarca.


L slea~s~aapslF 3 iPPgi~>a iI"IIP~P~P


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LA MUJER Y
LA DOMESTICACION DE PLANTS


El inicio de la agriculture en los Andes
al igual que en el resto del mundo- ocurri
cuando families errantes, y con mayor pro-
babilidad las mujeres, observaron que pti-
dian brotar plants nuevas a partir de gra-
nos desparramados de las plants silvestres.
Esto se daba con mayor frecuencia en la
cercana de los refugios, por la abundancia
de material orgnica. Se puede suponer que
los incipientes agricultores se daran cuenta
que al introducir los granos en la tierra, en
vez de comerlos, las plants podan reprodu-
cirse.

Desde la antigiedad se han relacionado
las semillas con lo femenino y con la repro-
duccin. Mara Rostworowski (1988) narra
un mito recogido de la region de Cajatambo
(departamento de Lima), pero conocido tam-
bin en Cerro de Pasco, y lo comenta as:


.... el element femenino y divino
represent a la madre fecunda y
ubrrima; no en vano llaman en
quechua Pachamama a la Tierra,
Mamacocha al Mar, Mama Quilla a
la Luna y adems todas las plants
tiles al hombre se veneraban bajo
los nombres de Mama: Mama sara
(maz), Mama acxo (papa), Mama
oca, Mama coca, etc.
Un ejemplo del culto a lo femenino,
a la mujer, que colma de bienes a
sus hijos, es el mito de Raiguana.
Contaban los naturales que en
tiempos remotos los hombres no te-
nan qu comer y, para conseguir lo
indispensable para la vida, recurrie-
ron a la ayuda de Yucyuc, una
avecilla de pico y patas amarillas,
quien se dio maa para conseguir
las plants alimenticias tan codicia-


118~B~i*^~B~a~~...~IX1^-~






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das que estaban en poder de Mama
Raiguana. Para lograr su propsito.
Yucyuc pidi al papamoscas o
sacracha (otra ave) un puado de
pulgas y se las ech a los ojos de
la diosa que. al rascarse, solt a su
hijo llamado Conopa.
Entonces un guila arrebat al pe-
queo de los brazos de su madre y
slo le fue devuelto cuando
Raiguana ofreci repartir a los hom-
bres los frutos de la tierra. A los
serranos don papas, ocas, ollucos,
mashua y quinua; mientras los cos-
teos recibieron maz, yuca,
camotes y frijoles.

Aunque no se encuentran referencias en
las obras de los cronistas sobre el manejo
de las semillas en la poca prehispnica, es
de suponer que ste era obligacin de la


mujer. Prueba de ello podran ser los graba-
dos de Guamn Poma de Ayala que mues-
tran a la mujer siempre relacionada con la
semilla: es ella la que deposit la papa y los
granos de maz en la tierra, con ocasin de
la siembra.

Con la llegada de los europeos, la mujer
campesina es relegada a un nivel de impor-
tancia secundaria y por ello llega a ser la
base de la resistencia. Los dominios del
hombre estaban ms expuestos y, por consi-
guiente, ms combatidos. La mujer del Ande
sigui conservando silenciosamente lo que
era de su dominio: su arte, las habilidades
y, entire stas en especial, la seleccin y el
mantenimiento de las semillas, a la vez que
asegur la transmisin de estas habilidades
y conocimientos a las nuevas generaciones.


Desde la antigiedad se han relacionado las
semillas con lo femenino y con la
reprodccin.


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rrs-P~ a-~au -


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TRAVAXO


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Mujeres campesinas en la
siembra y el tapado de las
semillas de papa, segn
Guann Poma de Ayala


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3t;vG'tcaycy~'~..hc7 >tf&T C+, a









EL MEDIO ANDINO Y
LAS VARIEDADES CULTIVADAS


La extensa cordillera de los Andes, con
una cadena de montaas que en una longitud
de 6,000 m cubre ms de 2 millones de km2,
ha determinado la existencia de un alto n-
mero de nichos ecolgicos, propicios para el
desarrollo de una variada vegetacin.

La subregin de los Andes Centrales,
desde el sur de Colombia hasta Bolivia, ha
sido adems la cuna de una de las civiliza-
ciones mas importantes de este Nuevo Mun-
do, con el aporte de diversos grupos tnicos
que se dedicaron continuamente a la
domesticacin de diferentes cultivos para
asegurar su alimentacin en condiciones de
una agriculture de alta montaa poco co-
mn en el mundo. Se trata de una agricul-
tura que se ha adaptado desde los 1,500
m.s.n.m., hasta los 4,200 m.s.n.m. en el al-
tiplano peruano-boliviano, lo que constitute
un caso nico en el planet.


otras species, para poder utilizar desde los
frtiles valles interandinos, de clima templa-
do, hasta las tierras ms altas y fras, con
suelos que pueden ser arenosos, cidos,
alcalinos o de elevado contenido de material
orgnica, siendo esto ltimo el caso en la
zona agroecolgica de Puna hmeda.

En el process de los ltimos 4.000 aos
se ha domesticado un elevado nmero de
species alimenticias, medicinales, condi-
menticias y de uso industrial. Len (1964),
describe 12 species alimenticias de impor-
tancia y aade una lista con los nombres de
ms de 20 frutales y hortalizas que an se
cultivan. Segn la Academia Nacional de
Ciencias de Estados Unidos, hasta 31 espe-
cies andinas podran tener un impact de
importancia a nivel del mundo (NRC, 1989).


Es en este ambiente de alta diversidad
en que la poblacin andina, y ms especfi-
camente las mujeres, buscaron la seleccin
de numerosas variedades de maz, papa y de


,J ,1 w._ ,, w& .,.


_ __










SPECIES ALIMENTICIAS ORIGINADAS Y
CULTIVADAS EN LA REGION ANDINA


Nombre comn


Tubrculos
Papa
Papa amarga
Oca
Olluco
Mashwa


Races
Arracacha
Achira
Ajipa
Yacn
Chago
Maca
Camote


Granos
Maz
Quinua
Kaiwa
Kiwicha

Leguminosas
Tarwi
Frijol
Pallar
Pajuro

Cucurbitceas
Zapallo
Caygua

Frutos
Pepino
Tomate de rbol
Lcuma
Chirimoya
Aguaymanto
Tumbo
Tintin


Nombre cientifico



Solanum andigenum
SSlanumjuzepczukc
Omxas tuberosa
Ullucus tuberosus
Tropaeolm tuberosum


Arracada xntorrhiza
Canna edulis
Pachyrhizus tuberosus
Pohlmnfa sanchifolia
Mirabis expansa
Lepidtum meyenil
Ipomoea batata


Zea mays
Chenopodium quinoa
Chenopod~um palidicaule
Amaranthus caudatus


Lupinus mutablis
Phaseolus oulgaris
Phaseolus lunatus
Erythrina edulis


Cucurbita maxima
Ciclanthera pedata


Solanum muricatum
Cyphomandra betacea
Lucuma abovata
Annona cherimola
Physalis peruviana
Passiflora mollissima
Passiflora pinnatispula


Altitud de crecimiento
m.s.n.m.


1,000-3,900
3.900-4,200
1.000-4,000
1.000-4,000
1.000-4,000


1.000-3,000
1.000-2,500
1.000-2.000
1.000-2,500
1.000-2.500
3.900-4,100
0-2,800


0-3,000
0-3,900
3.200-4,100
0-3,000


500-3,800
100-3.500
0-2,500
500-2.700


500-2,800
100-2,500


800-2,500
500-2,700
0-2,500
500-2,000
500-3,000
1,500-3,000
2.500-3,800


, -~ .A- --z:lk- -lt luma- -Ma- .


n






















































utversiaaa de los cultivos
andinos, tubrculos, granos,
leguminosas, frutas.


r+r~ic~ a~ri-rarnr - ~ aaNkhT r









Sin embargo otros autores, que descri-
ben las species usadas en poca
prehispnica en base a las reseas de los
primeros cronistas, as como a representa-
ciones en los vasos cermicos, indican que
por lo menos 160 species, entire alimenti-
cias, medicinales o para la fabricacin de te-
las, utensilios y construcciones, se emplea-
ban comnmente en aquella poca (Yacovleff
y Herrera, 1934; Crdenas, 1989).

Debido a esta biodiversidad tan amplia,
la poblacin andina prehispnica logr ma-
nejar su heterogneo medio ecolgico con el
empleo de una diversidad de ecotipos vege-
tales, constituyendo la base de las llamadas
ces inapropiadamente llamadas razas de la
tierra landraces).

Conjuntamente con las species ms co-
nocidas como la papa y el maz, las families
han mantenido variedades de otras species
como tubrculos (oca, olluco, mashwa), ra-
ces (arracacha, yacn, chagos, maca), fruta-
les (pepino, capul, sauco), condimenticias,
etc. que permitieron obtener -en un ambien-
te agreste e inapropiado para una agricultu-
ra de alta inversin energtica- el desarrollo
de una agriculture autctona, adaptada a
las condiciones ecolgicas y socioeconmicas
y asegurar de esta manera una alimentacin
suficiente en cantidad y calidad para la po-
blacin de aquella poca.

Para los Andes peruanos han sido des-
critas 18 zonas agroecolgicas, determinadas


por las variables latitud, altitude y exposicin
a la vertiente occidental interandina u orien-
tal (Tapia, 1990) en base al trabajo geogrfi-
co de Pulgar Vidal (1946). Cada zona
agroecolgica present condiciones particula-
res para el uso de la tierra, y la zonificacin
se relaciona, entire otras, a la presencia de
species vegetables indicadoras e incluso a la
seleccin de variedades diferenciables: Los
frutales (pepino, lcuma, chirimoya) y el al-
godn nativo son las species indicadoras de
la zona agroecolgica ms baja, la Yunga
(1500-2500 m.s.n.m.), que se caracteriza por
la ausencia de fro, as como por las condi-
ciones xerofticas que requieren del riego
para hacerla agrcolamente productive.

El maz es el cultivo prototipo de la
zona agroecolgica Quechua. Existen por
ejemplo variedades que se adaptan a los
suelos frtiles y a las condiciones hmedas
del valle de Urubamba en el Cusco (variedad
Blanco Imperial); otras variedades estn acli-
matadas a la zona Quechua seca del valle
de Colca (variedad Cabanita), aunque contras-
tan con el maz Confite Puneo,, de alta tole-
rancia a las bajas temperatures y que se cul-
tiva entire los 3,600 a 3,900 m.s.n.m. con un
carcter ritual y debido a un process de acli-
matacin a zonas ms fras (Manrique, 1991).

El caso ms estudiado de los recursos
fitogenticos andinos es el de la clasificacin
de las species de papas. cultivo prototipo
de la zona agroecolgica Suni, junto a los
tubrculos andinos. En la papa se calcula la
existencia de 3 a 18 species, dependiendo


P ~ 'ar ~ nr~


-"- -" -lb .~::








del sistema utilizado (Brush et al. 1981). Sin
embargo, el sistema ms generalizado es el
que propone Hawkes (1983) basado en el
origen gentico de esta plant, donde se su-
giere el nmero de ocho species diferentes
de papa. Este variado material gentico, do-
mesticado por siglos por las families campe-
sinas organizadas en los ayllus prehispni-
cos, es el que ha permitido la adaptacin de
la papa a diferentes ambientes:
* las hmedas vertientes occidentales de los
Andes,
* las condiciones ms secas de los valles
interandinos en la subregin sureste,
* los ambientes de precipitaciones tan varia-
bles como son los del altiplano del lago
Titicaca,
* o las condiciones ms fras de las punas,
a alturas sobre los 3.900 m.s.n.m.. Estas l-
timas debieron dar origen incluso a la
domesticacin de las species denominadas
papas amargas (S. juzepczuki, S.
curtilobum) que resisten temperatures tan
bajas como de -3 C. durante la poca de
crecimiento.

La recuperacin y el uso actual de este
material es possible por el hecho de que exis-
ten an ms de 5,000 comunidades campe-
sinas en los Andes peruanos (se estiman en
2.000 en Ecuador y unas 3,000 en Bolivia).
Estas organizaciones estn constituidas por
families con un origen ancestral comn las
que -al haber mantenido los components de
la agriculture traditional en un ambiente de
sociedad agrocntrica (Pratec-PPEA, 1991)-
han preservado e incluso incrementado este


matettal* gentico durante los ltimos siglos,
confirmando que son las poblaciones nativas
las que resguardan los recursos genticos,
como ha sido mencionado por Altieri y
Merric (1987).

La sobrevivencia de las comunidades
campesinas posibilit que numerosas expedi-
ciones cientficas pudiesen recolectar con re-
lativa facilidad los recursos genticos, los
que han sido cuidados por siglos en las cha-
cras campesinas, para ser llevados a los
bancos de germoplasma y ser utilizados para
la formacin de nuevas variedades.

Existe un elevado nmero de species y
durante siglos se ha continuado seleccionan-
do variedades por factors como el sabor,
que est directamente ligado a la labor de la
preparacin de alimentos por las mujeres;
asimismo, por la tolerancia a ciertas enfer-
medades, a caractersticas del suelo y a con-
diciones climticas, lo que ha promovido su
continue e intense evolucin. Por estas razo-
nes los Andes peruanos, conjuntamente con
los de Ecuador y Bolivia, deberan ser reco-
nocidos como un centro de mega biodiver-
sidad y generacin de nuevo germoplasma,
al igual que los invernaderos de cientos de
institutes de investigacin en el mundo (Ta-
pia 1979. 1990). Por ello se require un apo-
yo mundial especial que permit preservar
este tipo de agriculture, sobre todo en las
actuales condiciones en donde la biodiver-
sidad es amenazada cada vez ms por una
tendencia hacia la especializacin y la
homogeneidad (Altieri y Merric, 1987).


1 1111 1,111 1 1 11111111111111A~Bb ~lo







QUIEN HACE QUE,
EN LAS LABORES AGRICOLAS?


Las actividades de la producccin agrco-
la andina se caracterizan por el trabajo or-
ganizado de las families campesinas que en
su conjunto son responsables de la prepara-
cin del suelo, siembra, cuidado de los culti-
vos, cosecha, almacenaje, utilizacin e inclu-
so comercializacin de los excedentes, varia-
bles segn los aos, que se puedan obtener.
El trabajo es intenso y require de la parti-
cipacin corporativa de todos los miembros
de la familiar.

En estas labores agrcolas son corres-
ponsables los padres hasta los hijos meno-
res, incluso de 6 a 8 aos, en un process
continue de capacitacin. Se ejerce adems
la reciprocidad que comprende la participa-
cin y colaboracin mutua de varias families
cuando se dan las prestaciones de trabajo
denominadas ayni y minka, por las cuales
las labores ms pesadas de preparacin del
suelo y la cosecha pueden ser afrontadas
comunitariamente entire varias families.

Es en la ejecucin de estas faenas, don-
de se asigna mayor responsabilidad a deter-
minados miembros de la familiar y ocurre
naturalmente una transmisin de los conoci-
mientos en diversas tcnicas, que van desde
diferentes modalidades de preparacin de

. g; $ -i l -. -. :11 I J i'


suelos, fertilizacin, hasta los mtodos de la
seleccin de semilla y utilizacin de las dife-
rentes variedades. En esta ltima actividad.
la mujer campesina tiene mayor participa-
cin y cumple un papel decisive.

En las comunidades campesinas tradi-
cionales del sur del Per, cuando la cosecha
se efecta en terrenos de uso comunal, lla-
mados laime (quechua) ainoka.
(aymara), la participacin en la cosecha es
compartida por todos los.miembros de la fa-
milia, pero la seleccin y la administracin
de los products cosechados est a cargo de
las mujeres, lo que include la diferenciacin
de los products para las necesidades ali-
menticias de la familiar, los excedentes par
venta o trueque y especialmente la seleccior
de semilla para la siguiente campaa. Este
ltimo process incluye tambin la propaga-
cin de las variedades nativas y de aquellas
nuevas que sern introducidas en la chacra.

Experiencias en la sierra norte del Per
sealan por ejemplo que en comunidades
tradicionales, como la de Chetilla en
Cajamarca, se consider que la labor de se-
leccin de semillas y su conservacin es un
dominio exclusive de las mujeres (De la To-
rre, 1989).


rar ~ "i ~ ~ -^ ~






En la zona aymara, en la sierra sur, el
hombre participa en la clasificacin de semi-
llas de los tubrculos y muestra un mayor
inters en la introduccin de nuevas varie-
dades. Esta distribucin de las laborers est
muy ligada a factors tanto tradicionales


aa,
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como a situaciones socioeconmicas. Rea
(1988) reconoce sin ,embargo que en las ac-
ciones de inventariacLn complete de las va-
riedades de papa en el altiplano boliviano,
las mujeres manejan ms informacin que
los hombres.


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LAS FERIAS DE LAS SEMILLAS


En la region andina se mantiene con
fuerza la tradicin de efectuar ferias sema-
nales agropecuarias en la mayora de las ca-
pitales de distritos y provincias; a un nivel
mayor se llevan a cabo las ferias regionales,
generalmente anuales. Estas ferias congre-
gan a campesinos que vienen a intercambiar
y ofertar sus products excedentes, as como
a adquirir los vveres que les son necesarios.
Hasta el present, estas actividades favpre-
cen el intercambio de material gentico entire
families procedentes de diferentes condicio-
nes ecolgicas, al buscarse nuevas semillas
para reemplazar a las desgastadas (Brush y
Taylor, 1992). Siendo la mujer la encargada
de administrar los excedentes y efectuar los
intercambios, es lgicamente ella la que se-
lecciona los products para tales fines.

Implementando esta tradicin de las fe-
rias a nivel de caseros, se ha propuesto la
organizacin de las ferias de las semillas,
que aaden el component de premiacin y
estmulo al mantenimiento de la diversidad
(Tapia y Rosas, 1992). Estas ferias se vienen


realizando en diferentes localidades de la
sierra una vez al ao, generalmente despus
de la poca de cosecha.

La metodologa utilizada es la siguiente:
se invita oficialmente, a travs de las autori-
dades de los caseros, a campesinas y cam-
pesinos para que participen, exponiendo
tanto las mejores variedades, como toda la
diversidad de semillas que poseen. En estas
ferias se organize una cierta competencia
entire los habitantes de una cuenca, de ma-
nera que se premie a aquellas campesinas o
campesinos que no slo traigan la mayor va-
riabilidad sino que tengan el conocimiento
ms complete en cuanto a produccin, con-
servacin y uso de las diferentes variedades.

Se estima que las ferias son una meto-
dologa apropiada para estimular la conser-
vacin in situ de los recursos fitogenticos y
un medio para incitar la participacin de la
familiar campesina en la conservacin de los
recursos genticos. En esta actividad se
hace evidence el important rol de la mujer


IBBSBiB~LIIB~B~k-~--"-* BB~ ii~iiraun~i I~Plak"~ --~Pa~sab~- -- -"~rnn







en la seleccin de variedades para mantener
los ingredients locales, a fin de poder hacer
las preparaciones culinarias tradicionales en
la alimentacin diaria de la familiar campesi-
na.

Un resultado important de las ferias es
el reconocimiento a las families o a las cam-
pesinas conservacionistas que guardian con
mayor dedicacin estos materials. Estas
campesinas o families que mantienen las va-
riedades nativas, son generalmente bien re-
conocidas por sus vecinos y a ellos se recu-
rre cuando se present una prdida
circunstancial de material gentico por fac-
tores climticos o sociales (robo), por ataque
de plagas o enfermedades, o simplemente
por descuido. Incluso se han encontrado ca-
sos en que las mujeres ms ancianas son
las que realizan la propagacin de papa me-
diante semillas botnicas, como un medio de
incrementar la diversidad y de all seleccio-
nar nuevas variedades (IBPGR, 1991).


En Cajamarca se viene efectuando en la
zona de La Enoada un process sistemtico
de evaluacin del material fitogentico que
se maneja en una cuenca, en lo que hasta
la fecha es uno de los process ms conti-
nuos. Desde 1990 se han efectuado cuatro
ferias anuales en el distrito de La Encaada.
llegando a presentarse en 1993 un total de
1600 accesiones, de 12 cultivos nativos de
los Andes. Aunque se nota que la presencia
independiente de mujeres campesinas en las
ferias no supera el 25%, es notorio que cada
varn asiste acompaado por su mujer.
quien es finalmente la que identifica con
mayor exactitud sus variedades concursan-
tes. Cuando las mujeres se inscriben, lo ha-
cen en forma individual o unidas en un
club de madres.


Las familias que mantienen las variedades nativas
son generalmente reconocidas por sus vecinos y a
ellas se recurre cuando se present una prdida
de material gentico


IS~jr;;fi. '~D~fr~3C;~ ~~






MUJERES CONSERVACIONISTAS


Actualmente son escasos los studios in-
dividuales en donde se present la historic,
razones y hechos concretos que muestren la
participacin de la mujer en la conservacin
de los recursos fitogenticos. A continuacin
se resean brevemente los casos de tres se-
oras campesinas de la region andina las
que. a travs de su trabajo diario, estn
contribuyendo directamente a la conserva-
cin de los recursos genticos.

Ellas habitan espacios geogrficos com-
pletamente diferentes dentro de la region
andina del Per: en terrenos altos del alti-
plano de Puno en el sur del pas, y en valles
de la zona Quechua en el norte.
k

Doa Juana y la transformacin de la
papa amarga

En el altiplano de Puno, en terrenos que
se elevan sobre los 3,800 m.s.n-m. se practi-
ca una agriculture que enfrenta los mayores
riesgos climticos. En las punas, con condi-
ciones de mayor humedad, es frecuente la
presencia de bajas temperatures durante la
poca de crecimiento de los cultivos. Por
esta razn se han domesticado papas que
tienen en su process de formacin el cruza-


miento con una papa silvestre (S. acaule)
que les ha conferido la resistencia al frio.- Se
consider que en el sur del Per se cultivan
alrededor de 15,000 ha con papa amarga
(Christiansen, 1977) y que en el transcurso
de los ltimos aos esta superficie no ha va-
riado sustancialmente.

En la comunidad aymara Santa Mara,
distrito de llave, en el departamento de
Puno, los campesinos mantienen su organi-
zacin traditional de cultivar sus parcelas
individuals o sayaa en la parte baja y la-
dera de los cerros, mientras en los terrenos
ms quebrados se ubican las llamadas
aynoka o terrenos en donde se cultiva en
forma colectiva, como comunidad.

En estas aynoka se cultivan mayormente
las papas amargas las que, previo a su con-
sumo, requieren de un process de
desamargado; este consiste en la congelacin
mediante el intenso fro de las noches, la
deshidratacin con el pisado de los tubrcu-
los para extraer la humedad, y la exposicin
al sol para el secado. De esta manera se ob-
tiene el chuo en un process de
liofilizacin natural que permit la conserva-
cin de la papa por aos.


... ...... 1 IR





La -seora Juana refiere que mantiene
hasta 6 variedades de papa amarga y expli-
ca todo el process de seleccin que efecta
para guardar la semilla cada ao. Menciona
que en la clasificacin de los tubrculos di-
ferencia aqullos que son adecuados para la
produccin de tuna o moraya. que es el
chuo blanco, de calidad superior, y cuyo
process incluye el lavado de la papa conge-
lada. Resalta el aprecio que tiene la pobla-
cin por la variedad 'Piaza' para elaborar
esta clase de product, mientras las varieda-
des 'Parina' y 'Rucki', con mayor contenido
de material seca, son ms utilizadas para la
preparacin del chuo negro.


Doa Rosa y los sabores de la papa dulce

Se opina a veces que en Cajamarca la
diversidad de papas no sera tan elevada
como en el sur del pas: siri embargo, en la
realizacin de las ferias de semillas se ha
podido constatar que algunas campesinas
pueden reconocer hasta 56 variedades de
papa. como es el caso de la seora Rosa del
casero de Usnio. En su terreno, Doa Rosa
mantiene separadas las variedades comercia-
les que ella ha venido incorporando a su
chacra. crindolas, como ella dice. con sus
papas nativas; para ella 'todas son buenas.
slo que hay que ir encontrando dnde y en
qu suelo se las debe cultivar".






















Selecc-: -i de papa amarga
en el i:.-iplano ace Puno






LAS 32 VARIEDADES DE PAPA QUE CULTIVA DOA ROSA EN LA ENCANADA,
CAJAMARCA. 1992


Variedades comerciales


Variedades campesinas


Renacimiento
Mariva
Yungay
Cholanday
Andina
Revolucin
Perricholi
Libertea


Sapa blanca
Chinuina oqe
Conda negra
Maropolla negra
Limea
Cacho de vaca
Chilumaina
Caigaya
Anacuda
Lisimacuay
La cal
Oqe


Sapa negra
Changarita
Clavelina
Chaucha
Huevo de toro
Lengua de vaca
Huairo
Cajibambina
Chiquibonita
Peruana
Choiga
Wagalina


i* 4E


Las var.?dades na::uas
de papa. -.aran en fo-ma
:olor y sa-or. Muestrc de
una parcela campesina
en Cajarr-crca


(<


1







Se nora clararrente que Doa Rosa ha
:do incorporando ls variedades comerciales
de papa. algunas -e las cuL les tiene:r ms
le 25 a-os de ob:-nidas, pero no ha elimi-
nado las variedades nativas.

En caso de un. ocasin festival. ella co-
cinar y servir las papas nativas como un
manjar, pues tienen mejor austo y no son
por ejemplo, privilegia para su cultivo la va-
riedad llamada Corda Negra que rinde poca
cantidad. pero tiene un especial sabor para
las sopas. Tambin opina que si bien las pa-
pas nativas dan renos cosecha, nunca fa-
llan en producer requieren un menor uso
de pesticides.


Doa Mara y las variedades de oca

Conjuntamente con la papa, las campe-
sinas han sabido conservar otros tubrculos
que, por su adaptacin a diversos suelos y
*u tolerancia a plagas, consituyen un segu-
Sde pro-duccin de alimentos. La oca, el
olluco y la mashwa se siembran en rotacin
a continuacin de la papa y utilizan la
fertilizacin residual; adems. son tolerantes
a varias plagas y no requieren de products
fitosanitarios en las cantidades que se nece-
sitan para las papas corierciales. Las
en que se distribuyen estas species. permi-
:en una cosecha escalonada. asegurando la
disponibilidad de estos tubrculos durante


un niavor tiempo

IDoia Maria vive en la con unida:
cajanmarquina de Apalin; ella cuenta qie tic-
ne actualmnente 25 variedades de oca y que
las marn.iene todas porque cada una tienw
un sabor especial y si algunas son atacadas
por el corgojo. otras son ms resistentes v
podrn salvarse. Sin embargo, ella sigue
conservando adems de sus variedades de
oca, diversidad de frijoles v maaces porque
es la nica manera de producer suficiente
alimento en su chacra de tan solo 1.5 ha.

Los casos de estas campesinas no son
sin una pequea muestra del trabajo silen-
cioso en la conservacin v enriquecimiento
del recurso fitogentico que ao tras ao de-
sarrollan aproximadamente 100,000 mujeres
en los Andes del Per. Por la dedicacin y el
aprecio con que lo hacen. merecen con toda
justicia se les denomine -conservac:onistas
de semillas andinas".


...' todas las papas son buer.as, slo q-.e hay
que ir encontrando dnde y en qu suelo se
les debe cultivar,.









































Car-pesina de :a
Comunidad .e
Chamis. clasificar. o
con mucho cuidado y
cario SLs variedades
de.oca. para particip-2r
en la "Feria de :is
Semillas".


VARIEDADES DE OCA (Oxalis tuberosa) QUE CONSERVE DOA MARLA
EN LA COMUNIDAD DE APALIN. CAJAMARCA.

Chaucha redonda Chaucha blanca Chaucha negra
Pimpinela rosada Pimpinela blanca Blanca
Blanca redonda Pia roja Pia morada
Lantea Celendina Colorada
Rosada Negra centro amarillo Juanita
Famosa Viuda Faviana
Zapallo Manay Hormiga









EL TRES Y EL CINCO DE LAS SEMILLAS:
CONOCIMIENTOS Y HABILIDADES


Por numerosas comparaciones de campo
se reconoce que la participacin de la mujer
en la conservacin de semillas va ms all
de su rol domstico y que esta participacin
tiene adems dos orientaciones fundamenta-
les: por un lado cumple un rol indispensable
en la produccin, gracias a conocimientos y
habilidades tcnicas para las actividades
agrcolas. Por otro lado, el papel que desem-
pea en la transmisin de dichos conoci-
mientos a las nuevas generaciones, asegura
la reproduccin social.

En una encuesta realizada con mujeres
de diferentes generaciones (abuelas, suegras,
madres, hijas y nietas), conformantes de
diez families en cuatro comunidades andinas
de Cajamarca, stas han proporcionado in-
formacin sobre la seleccin y conservacin
de semillas.

Result muy sorprendente la satisfaccin
con que informaban sobre todo las abuelas,
las suegras y las nietas; pero se mostraron
un poco reticentes las esposas y madres j-
venes, al parecer por la evidencia de sus li-


mitaciones ante las suegras, pues stas se
quejaban que las nueras ya no estaran
cumpliendo, ni absolviendo las difciles
pruebas que debieron pasar las jvenes de
antes para ser aceptadas en la familiar, como
era pelar la papa llunchuguaguachina (papa
con muchos ojos y dificil de pelar), o moler
cereales con grasa en el batn.

Las families entrevistadas pertenecen a
cuatro comunidades ubicadas en zonas
agroecolgicas diferentes: dos en la zona
agroecolgica Quechua y dos en la zona
Jalca; asimismo, dos viven cercanas a la
ciudad y las otras dos bastante distantes y
por lo tanto son ms tradicionales.








Por Ana De la Torre, antroploga. Asociacin
Atusparia, Cajamarca














De quin es la semilla?


El hombre recoge la semilla de la
chacra y la entrega, para que la
mujer a su gusto la acomode y se-
pare....
Es de la mujer, de nosotros las
mujeres.
De quin ms va a ser pues, de la
mujer.
De la mujer es su obligacin.



La estrecha relacin entire mujer y semi-
lla se manifest de manera determinante en
una feria de semillas efectuada en la comu-
nidad de Chetilla en 1992; mediante un con-
curso se buscaba ubicar a los agricultores
que haban conservado mayor nmero de se-
millas nativas. En Chetilla, comunidad
cajamarquina muy traditional, se presenta-
ron las mujeres con sus semillas. Los pocos
hombres que acudieron al concurso fueron
recriminados y agredidos verbalmente por
las mujeres: los llamaron waclmishco. es de-
cir afeminado, y les increparon: si quieres
estar, por que no la traes a tu mujer, la
semilla es de la mujer. Estos no respondie-
ron a las recriminaciones y. ms bien aver-
gonzados, agacharon la cabeza, expresando
asi que ellas tenan razn.


Este incident se explica por los puntos
de vista que vienen de la tradicin andina,
en la cual los roles para la division del tra-
bajo estn bien definidos y todo lo referente
al cuidado y conservacin de las semillas
pertenece a la mujer. Se evidencia igualmen-
te cuando se pregunta a un grupo o indivi-
dualmente de quin son las semillas?. Tan-
to las mujeres como los esposos y los nios
responded son de la mujer; nadie jams
contest que fueran del hombre. No se trata
de una afirmacin de propiedad, sino de res-
ponsabilidad de gnero que le compete a la
mujer dentro de la division de trabajo y en
el sentido campesino.

Otra situacin narrada por el esposo de
una mujer entrevistada tiene la misma expli-
cacin: el ingeniero de un proyecto le recla-
maba por no haber devuelto, despus de la
cosecha, todas las semillas correspondientes
a un fondo rotativo de semillas. El campesi-
no contest con el argument tajante que el
reclamo deba haberlo hecho antes de que l
llevara la cosecha a la casa, pues estando
entregada en la casa, ya no era de l.
Cmo poda sacarla (la semilla) una vez
adentro? eso nunca se puede hacer, y aun-
que se enoj el ingeniero, la semilla ya no
sali de la casa.

O



























Cul es la obligacin de la mujer
con la semilla?

Mientras la semilla permanece en la
chacra, el hombre es responsible de las ac-
gvidades de cosecha y de transport. La res-
Wnsabilidad de la mujer comienza al entrar
la cosecha en la casa. Cuando ya la entrega
el hombre, ah ya nosotras la cuidamos, la
separamos, la arreglamos a nuestro gusto,
ah ya no se mete el hombre; por eso, toda
mujer del campo tiene que saber cmo sepa-
rarla y cmo arreglarla.

En este aspect, las mujeres son muy
comunicativas y demuestran que el cuidado


y la seleccin son tareas estrictamente feme-
ninas. Las mujeres mayorcitas, es decir las
abuelitas y las suegras, son prolficas al res-
pecto y son ellas las que explican la prctica
del tres y del cinco de las semillas sea-
lando los dedos. Aaden con algo de malicia
Eso tiene que saber (la mujer) y si no lo
sabe, cmo va a hacer para la comida de
sus hijos? Slo que sea una intil, ah s se
perjudic el hombre; pero eso no se ve, si
no sabe, a golpes tiene que aprender, por
qu no le han enseado en su casa.


---------------r^~RWAWEWAT~lr






La seleccin: el tres y el cinco


Los conocimientos y habilidades bsicas
que debe tener una mujer empiezan por la
necesidad de saber utilizar los criterios de
separacin, arreglo, acrashay, amontonar, acomodar, segn las diversas
expresiones que hacen referencia al saber
manejar los criterios de clasificacin de los
frutos de cosecha y de dividirlos, agrupndo-
los de acuerdo a las necesidades de la fami-
lia campesina.

...sabemos que el cinco es del maz
y el tres de la papa.
Del maz son cinco: primero para
semilla, despus para mote, des-
pus para cancha, despus para
chochoca y por ltimo para jora.
De la papa otra vuelta es el tres:
primero para semilla, despus para
la comida y las chiquitas para papa
seca*.


Otras mujeres de comunidades vecinas
ms bien hablan del cuatro y del dos. Al
parecer, los nmeros-criterio estarian decidi-
dos por la variedad y el tipo de cultivos pro-
pios de cada comunidad. As, en la zona
agroecolgica de la Jalca dominant los nme-
ros para clasificar la papa, y ser a la inver-
sa si se trata de una comunidad de la zona
Quechua, donde el cultivo predominante es
el maz.

Doa Meshe explica as sus conocimien-
tos sobre la seleccin del maiz:
Cinco calidades para el maz, deca
mi mamita. La primera para la se-
milla, la segunda para el pelado
(mote), despus para la cancha (tos-
tado), despus para la chochoca
(maz hervido y pelado) y por ltimo
para la jora (para preparar chicha,
bebida fermentada).


gora para chicha

__- chochoca para harina sopa
S--cancha para tostar

- --pelado- para mote

) -- semilla--para surcar


r..n. ...........






As hace Doa Meshe la seleccin de la
papa:
< Primero hay que escoger las que
estn lastimadas (rajadas al cose-
char), esas se cocinan ah no ms,
tambin las que estn picadas (con
gusano) y las manchaditas.
De las que estn buenas se escogen
las ms grandes, buenas, esas son



papa

coin

semi






La papa semilla tiene que ser bien
bonina, bien sanita.
Para ello se cuida que sea
Sin rancha (libre de enfermedades
y podredumbre)
Sin picadas (libre del ataque de
gusanos y nematodos)
Sin lastimadura y no rajada (da-
os fisicos de la cosecha).


Seleccir de olluco:
Se separa para semilla los verdes,
sanos, de tamao regular, para que
se enverdezcan ms. Los grandes
son para la sopa y los ms chiqui-
tos para sancochar.


para la comida. Las regularcitas
para la semilla y las ltimas. las
mas hiquitas y manchaditas. las
malogradas las sancochamos y pe-
lamos para la papa seca.


s-eca -- "chiquitas. manchaditas"

da ---"grandes, buenas"

la ."regularcitas. medianitas"






Seleccin de oca:
Primero: Medianitas, pero limpias,
sanas, sin manchas para semillita.
Las manchadas y ranchadas se pu-
dren despus.
Segundo: Grandes, para la sopa.
Tercero: Chiquitas, para sancocharlas.








Las nias campesirnas se
capacita- en la prciaca del
manejo L conservac:.2n
de semiil: s.
Al fondo se ve un I--rao (altillo
con las cgiayungas de maiz)


Otra campesina, Doa Maria explica asi
los procedimientos de seleccin en el maz:
(las mazorcas ms grades y mejo-
res). Para que se sequen despan-
camos con la tiptna (un instrumen-
to puntiagudo). Slo de los grandes
y buenitos se hacen guayungas, se
cuelgan en los troncos de los te-
chos, para comer en las mingas
(para dar de comer a los que ayu-
dan en los trabajos en comn en
las chacras).
Para semilla tambin se guard en


guayunga; cuando se desgrana se
guardar. los granos ms grandes
para semilla y Dos ms chiquitos
para co_-er.
Las maz.orcas chicas se guardian en
el altillo, a veces tambin amonto-
nadas en el balconcito. Cuando hay
much lo guardamos mejor en cos-
tales, desgranado.
De ah separamos para la chochoca,
para el mote los ms grandecitos.
De los pequeitos se hace tostado y
los manchaditos. medio queriendo
malograrse se usan para la chicha.
para las mingas>.


~li~i






En resume, los criterios de seleccin serian:


1. Mazorcas grande
y buenas Guay

Guayungas





2. Mazorcas chicas

Pequeas I


"PaFa la 'comida en las
mingas



Para semilla


Mejores Para mote

Para chochoca


Medianitas

Manchadas,
Enfermas,
Queriendo
malocrarse.


Seleccin de la papa

Dofa Florinda, cuyas chacras se ubican
en la zona agroecolgica de Jalca, donde
predomina el cultivo de la papa, aprendi de
su madre la prctica de la seleccin:
Separa primero la papa malograda,
para que no contagie, deca mi
mamacita. Despus apartbamos la
semilla, de buen tamao, regular-
cita. La chiquita no. porque viene


- Para cancha


Para jora
(para hacer
la chicha)


muy delgado su tallo, deca ella.
La semilla es lo ms principal, de-
ca mi mamita, cuando no haba,
dejbamos de comer. Cuando no
haba semilla, la papa grande se
parta para 3 pedazos, pero miran-
do los ojitos, que tenga ojitos; des-
pus, con ceniza se pasaba para
que seque lo que se parta (la su-
perficie cortada).


r i ~S







Prcticas tradicionales de conservacin


... escogiendo, despus se solea la
semillita, un da se solea. Despus se amon-
tona en el cuarto, frente a la puerta, se tien-
den las hojas de eucalipto y encima se
amontona la papita para enverdecer. Cuando
se enverdece se vuelve amarga, y no le pica
ni el gusano.
Despus en los rincones se tienden hojas de
eucalipto para la cama de cada semilla por
montoncitos.
Cuando apareca la rancha. mi mamita deca
Ya apareci, hay que solearla y de nuevo la
escoga y separaba lo que estaba con
rancha.
Antes mi papacito muy harto cosechaba, por
eso la papa grande la enterraba, haciendo
un hueco, tenda pajita wallte (Chilliwa,
Festuca dolicophilla) la tapaba con pajita y
tapaba encima con tierra. Enterraba la papa
de comer. no la semilla, esa la guardaba en





Pirca


Filas de
papa con
techo de
paja


el cuarto no ms. En agosto ya comenzaba a
sacarla, fresquita, como recin sacada de la
chacra. (Doa Meshe).

*La papa buena la guardamos en un rincn
de nuestra casa, amontonada. Cuando es
much papa, se tiende paja; pero cuando es
poca, se acaba rpido. (Doa Mara).

Corralito y pirca

Cosechbamos, escogamos cada semilla
aparte. La abuela deca: lo amontonan ha-
ciendo corralito y lo techan con paja, ah
afuera de la casa.
Los corralitos hacamos en las lomitas (pro-
montorios chicos) con cercos de piedra alre-
dedor. Al pie (sobre el suelo) tendan paja y
encima acomodaban las papas y las
techaban con paja. No pasaba la lluvia. Al
moment que ibamos a sembrar, va encon-
trbamos la papa germinada".


Vista desde arriba


IIIF~"~D~P~~ ID~L1IIIIP-l iC~~


V'^st de costado






Cuando haba poyos (promontorios gran-
des de tierra) hacamos huecos, pero no
para abajo, sino a travs. Se tenda marco
(Ambrosa peruviana) y tumbisha plantss
utilizadas como repelentes) para que no en-
tre el gusano y se tapaba la entrada del
hueco con paja y tierra. No se pona piedra,
porque enfra la semilla. (Doa Florinda).


Dibujo que rnustra los huecos en t-a promontorio
los que se llenan con papa.
v l)t rada se Tapa con paja y tierra (corte troans-
iJWl.


paja. en el altillo no le pasaba nada a la se-
milla; pero hoy, en la casa con techo de ca-
lamina se seca rapidito la papa. la calamina
calienta. (Dola Margarita).


Del maz

El maiz lo scamos en qaspa (mazorca
con envolturas), para esto se guard en el
terrao (altillo) tendido. Cuando ya est bien
seca la qaspa recin la desgranamos. Porque
si la desgranamos fresca, recin recogida, se
quiebra pues la raz y ya no crece.
Desgranado se guard en los costales en el
terrao hasta la siembra, lo dems, lo que
sobra es para comer, lo que es para cancha
lo guardamos en ollita. (Doa Meshe).
Antes no haba polilla, ahora acaba la comi-
da, ya no se puede guardar. Slo el maz pe-
lado con ceniza no lo ataca, tambin se que-
ma el maz en agua caliente, se solea y as
lo guardamos. (Doa Mara).

De oca y olluco

La oca amontonamos en el altillo, luego
germina, arrancamos los ojos (brotes), tam-
bin crece linda.
El olluco tambin se amontona en el altillo,
como la papa. (Doa Florinda).

De los granos andinos (quinua y amaranto)

Semilla (de granos) en una olla de barro se-
parado se guard, ni rata, ni nada lo come.
La olla se pone al suelo, en el altillo, tapada
con un platito de barro. (Doa Margarita).

Mi mamita deca, la comida, las semillas, se
sacan en la maana, no en las tardes, ni en
las noches, porque las semillitas son vivas,
estn descansando. (Doa Meshe).








Para cada variedad un uso


En general, las seoras entienden como
semilla una cantidad suficiente de produc-
tos como para ser reproducidos en una par-
cela. Cuando hablan en el pasado sabia
crecer bien, era plana expresan con ello que


las variedades aludidas han perdido su con-
dicin de semilla, por diferentes razones ad-
versas, pero que se siguen cultivando peque-
as cantidades de ellas.


DOA MESHE: UBICACIN DE SU CHACRA EN LA ZONA QUECHUA.

Nombre Descripcin y usos

Papa
Kukuli Grande. sabia rendir much.
Otra chica, era plana.
Wagalina Grande. parece ojota (sandalia de cuero).
Otra chica.
Sapa Negra.
Plomiza- medio blanquisca. Sabia crecer bien,
grande se daba.
Segobia Ha sido buenaza, se daba grandaza.
Huachua Negra.
Otra medio colorada, con una cinta blanca. Sabia rendir, si
daba.
Libertea La papita comn se ha perdido. Lo sembraron, se pierde no
ms; se plaguea (se enferma) y, nada ya da.


Oca
Colorada
Blanca
Barbilla
Wangashanga

Limea
Viuda
Seorita
Wirguiana
Luisa


Sabia ser la reina de las ocas, como papa era, para hacer el
picante.


8~g;~O~I8~~







DOA MARIA, UBICACIN DE SU CHACRA EN ZONA DE QUECHUA BAJA


Descripcin y usos


Era semillita comn
Redonda, sin ojos
Harinosa, con ojos grandes
Bonita era, si renda.


Maz
Misha
Negrito
Mullo
Loteeito
Morocho

Paqcho
Cullamaiz
Barboncito
Cashashillo
Yawarsara
Shingosara
Imperial blanco


Es pintadito. rayadito (con rayas)
Parece azul.
Pintadito, como rosado.
Para cancha (tostado). Por su color parece podrido.
Para harina, para la sopa. Se ha desaparecido, como no ha llo-
vido por 2 aos.
Tan rico se revienta para el tostado.
Amarillo, suave para tostado.

La puntita es espinosa, hace doler cuando desgranames-
Medio granate, para el tostado.
Negrito, para chicha morada.
Para el mote.


OA FLORINDA, UBICACIN DE SU CHACRA EN ZONA DE JALCA
Nombre Descripcin y usos

Papa
Sapa Blanca, grande. Eran aguanosas.
Blanca, chica.
Negra, la llamaban Condorilla.
Pintadita.
Yuquilla Grande, era larga.
Chiquita, pintadita.
Wakrar
Pintadita.
Bonita Chiquibonita. pintada, colorada, delgada
Grandebonita, delgada, colorada, entera.


lo ---------**


Nombre


Papa
Poropurina
Manzanita
Limea
Wayro








Shimbina

Alisa maway
Troga

Wachua

Clavelilla


Cashpada

Limea Wagalina


Avellana

Carnera
Jardinera
Celendina
Lengua de vaca

Kukuli

Mishunga

Congora
Montaera


Colorada, puros ojos grandes.
Chiquita, colorada, con ojos grande.
De color rojizo.
Colorada, papa regular.
Blanca
Al Reynaldo que ha sembrado, el Turaq le ha sacado 2 semi-
llas y a mi esposo le ha dado.
Negra, tiene buen tamao.
Colorada.
Amarilla.
Amarilla en su interior. Se cocina rico, y se abre como una
rosa.
Grande, amarilla, es primera papa.
Chiquita, Pintadita. Una es pura y otra colorada.
Chaucha Waealina, da muy rpido.
Chica, planita como ojota
Grande
Grandes, plomizas, largas.
Es negra, con su interior amarillo.
Negrita.
Chica, blanquita.
Grande, amarilla.
Chica, Blanca. su interior morado.
Grande.
Blanca
Negra, adentro es amarilla.
Puros ojos. no tiene negocio. Es puros ojos, blanca, grande.
Chica, Colorada, color de la Libertea
Grande.
Amarilla, blanca. Bonita. rica papa.
Rinde much pero no es grande, es para papa seca.
Purpurina, Largas, amarillas.
Redonda, Color amarillo.
Negra, Avanza, a los 4 meses da.
Granate.
Bayo.
Plomizo.


Wayra
Pagachoga
Chaucha


La semilla much se ha perdido, pero la plant si queda, se encuentra, pero ya no quiere dar
como antes>.


r ww.- 4 ~.7a -- ~ .





Doa Ana Mara Herrera explica en este
dibujo la labor de la mujer semillera: su hio
ha acarreado la semilla; los hombres estn
preparando la tierra (obsrvese la relacin de
tamao) y ella..ordena, con el brazo y el
dedo ndice extendidos, la ubicacin de las
siembras.


J-
V J
1:' ',' ', o o o oe0 :o S ^ o
0 oo.. o. o.
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DOA MARGARITA, UBICACIN DE SUS CHACRAS EN ZONAS DE JALCA Y QUECHUA


Descripcin y usos


Papa
Lola


Mariva
Curao
Wayro

Capiro
Yungay
Azulga
Apalinaptrranqa
Conda
Shingopcanilla
Llunchuguaguachina
Maway

Wakapcatium

Trroga

Indio maway
Wakwacra


Oca
Pimpin


Shaywa
Chupica
Chaucha
Carwita
Mishobispan
Yanita


Blanquita, s rinde.
Moradita.
Chupiquita.
Morada, blanca, es papa nueva (introducida)
Mucho haba, se ha perdido
Shayga, nia bonita, es grandecita.
Rayada, anaranjada, larguita.


Chica, grande. De color plomizo, en su interior es azul, harinosa.
Larga, punteada, medio negrita.
Ovalada, parece la Perrichola (otra variedad introducida).
Larga, negra.
Laga. ovalada, negrita.
Shilla, es blanquita.
Da poco, unos le dicen Emilia.
Ovalada, media plana. Es casi como la Wagalina, pero ms grande, es roja
con ojos blancos.
Una ovalada.
Otra medio plan. Daba much, ahora ya no hay.
Parece mWway. pero la cscara es rojita.
Negra, tambin hay blanca. Es harinosa, muy buena.


Una ms plomiza.
Otra medio blanquiosa. Con ojos grandes.
Shilla
Rinde poco
Blanca
Harinosa


Negra


Olluco
Amarillo
Blanco
Shillas puntitas
Rosado
Carwita


Nombre


Rinde poco
Rinde poco





Cmo se aprenden las habilidades y
conocimientos?


', I


Adems de desempear un rol especial
en el process productive, incumbe a la mu-
jer cumplir con la transmisin de los conoci-
mientos a las nuevas generaciones, asegu-
rando as la continuidad de la tradicin tec-
nolgica. tan necesaria para la supervivencia
de la familiar campesina. Interest conocer el
modo cmo la mujer aprende la seleccin,
distribucin y cuidado o conservacin de las
semillas y si en la actualidad est ensean-
do todo esto a sus hijas.

Una vez ms se comprueba que el
aprendizaje se practice mirando y hacien-
do. Las abuelas, las madres y las nias se-
alan que aprendieron a escoger, separar y
cuidar las semillas
ayudando a su mamita, por las
maanas bien temprano, mientras
se haca el caldo.
.. le ayudbamos a escoger, a se-
parar las papitas, el maicito, oquita
(oca), olluquito, toda la comidita
pues, cuentan las mujeres mayo-
res.
... maz manchado parece podrido,
es para jora deca mi mamita, y as
ya pues tambin lo hacemos noso-
tras.


Las nias gustan demostrar cunto han
participado ya en ese aprendizaje, aclarando
incluso algunos trminos campesinos. Las
mayores sealan que de cinco, seis aos ya
la ayudbamos a nuestra mamita a separar
y escoger las semillitas.

Ayudando a mi mam he aprendi-
do escoger, as de chica (5-6 aos).
Nos llamaba a todos mis hermani-
tos para que le ayudamos; de esta
clase, de esta forma se escoge, as
le ayudbamos porque solita no al-
canzaba. Tempranito se levantaba,
escogiendo la semilla. Nos llamaba
en la maana, en la tarde tambin,
hasta terminar de escoger. (Doa
Meshe).

Mi abuelita nos llamaba, deca,
vengan a escoger la semilla, as de
esta forma se juntan las semillas.
Despus ya con mi mam hemos
acomodado, hemos escogido las se-
millas. (Doa Mara).





Opiniones sobre conservacin modern
de semillas


Los ratones han entrado y se han
comido nuestra semilla. Ah no aco-
modamos nosotras, no es de cada
uno. Ponen pues la semillita sin
solearla. nosotras la soleamos bien
antes de guardarla. No ve que los
hombres las reciben y las enjaulan,
las semillitas. Ms mejor es cada
uno en su cuarto, la cuidamos me-
jor, no ve que una su semilla la co-
noce, la estima.... (Doa Meshe).

Mejor estn las semillas en nues-
tras casas, en el altillo, as cada
uno las cuida, pues estima sus se-
millas, porque a veces no dan. Hay
medicines para la semilla, porque


los aos son plagosos. Muy feo
duele la cabeza cuando sacamos la
papa. da nauseas, seguro de esas
medicines que le ponen... (Doa
Florinda).

Interviene el esposo: en nuestro se-
millero todava no medicinamos la
semilla. Nos han querido hacer la-
var la semilla, no hemos consenti-
do. Asi no ms la hemos guardado,
de donde va a haber tiempo para
lavar, se enfra pues la semilla.
(Enfriar se refiere a que disminuye
el poder germinativo, la semilla
puede enfermar y morir).


MI,
.. 1
E- E





CONSERVAR LA DIVERSIDAD PARA
UNA ALIMENTACION BALANCEADA


La mujer conservacionista de las semi-
llas relaciona en todo moment las caracte-
rsticas de color y tamao al rendimiento;
adems identifica el sabor y la textura de
cada product. Ello es para poder asegurar
la continuidad de la alimentacin tradicio-
nal, donde a diario tienen un destacado lu-
gar el mote y el tostado de granos y legumi-
nosas, lo mismo que el sancochado de tu-
brculos y las sabias combinaciones de los
ingredients en sopas y chupes. Para ocasio-


Por Ana Maria Fries














El Chuo negrc, es el priripal
ingredien:- para preparar
el sabroso "chairo"


nes festival se aaden los sabrosos tamales,
las blancas morayas y espumantes chichas.

Por ello es doblemente preocupante la
creciente invasion de alimentos forneos en
el medio rural los que hacen peligrar no slo
los hbitos alimentarios tradicionales, sino
que pueden igualmente tener como conse-
cuencia una prdida del inters por conser-
var la biodiversidad.


~~~ii-mj~wi





La mujer campesina merece recibir apo-
yo y ante todo informacin sobre la impor-
tancia de mantener la diversidad de produc-
tos en su chacra; ella necesita la capacita-
cin para poder ofrecer una alimentacin va-
riada y nutritiva a su familiar, y en especial
a sus hijos.


Los siguientes ejemplos de preparaciones
culinarias se basan en el uso de la
biodiversidad en dos zonas agroecolgicas
diferentes:


Zona Suni: CHAIRO CON CHUO NEGRO, PAPA Y HABAS

Ingredientes para 6 porciones


Chalona (carne seca de ovejai
Papa
Chuo negro
Trigo pelado remojado
Maz pelado remojado
Zanahoria
Haba fresca
Cebolla con cola
Aj colorado, ajo
Perejil picado, ramas de hierbabuena


Preparacin

El da anterior se pone a remojar el
chuo, cambiando varias veces el agua; igual-
mente se remojan el trigo pelado y el maz.

Poner a hervir la chalona previamente
lavada, el trigo remojado y el maz. con ajo y
cebolla picada en agua fra y con hierbabue-
na. durante una hora, agregar sal.


120 g
600 g
200 g
160 g
200 g
200 g
200 g
60 g


1 trozo grande
6 unidades
16 unidades
6 cucharadas
1 taza
2 unidades
1 taza
2 unidades medianas
al gusto
al gusto


Aadir
picadas en
tos.


la zanahoria y la papa finamente
tiritas largas. Hervir por 15 minu-


Pelar el chuo, machacarlo y agrega- a
la sopa junto con las habas peladas y el aj
molido. Hen-ir hasta que tome punto: el
chairo debe tener consistencia algo espesa.
Adornar con perejil picado.


--r45




e





Ingredients para 10 tamales

Maz pelado 500 g "'3taas
Manteca 150 g 1/2 taza
Tarwi desamargado y pelado 250 g 1 taza colmada
Leche 125 ml 1/2 taza
Sal, azcar y ans entero al gusto
Relleno:
Lonja de cerdo, aj, ajo. cebolla picada, aceite, organo, sal, huevo duro y aceituna al gusto.

Preparacin
Remojar la noche anterior el maz pelado (chochoca).
Moler el maz en batn o molino de granos, igualmente moler el tarwi desamargado y pelado.
Agregar la manteca, leche, ans, sal y azcar al gusto. Batir con cuchara de palo durante
media hora.
Aparte preparar el relleno con aj molido, ajos, cebolla, organo y sal, aumentar la lonja cocida.
Armar el tamal en hojas de choclo (panca) o de achira.
Hervir en una olla grande, al vapor, por 30 minutes.

Zona Quechua: AJI DE QUINUA CON TARWI

Ingredientes para 6 porciones
Quinua 400 g 2 tazas
Tarwi desamargado 200 g 1 taza
Cebolla, ajo, aj colorado al gusto
Aceite 60 ml 4 cucharadas
Papa (o arracacha, u oca) 600 g 6 unidades

Preparar un aderezo con aceite, ajo, cebolla y aj molido. Agregar suficiente agua, sin sal.
Lavar muy bien la quinua y agregar a la preparacin anterior. Cocinar hasta que el grano se
vuelva pastoso.
Pelar el tarwi desamargado y molerlo en batn o molino de granos. Aadir a la quinua cocida.
Sazonar con sal y hierbas, mover constantemente hasta que tome punto.


Servir sobre rodajas de papa sancochada.


~Ef~d~o~1





Preparaciones para el nio
en ablactancia


La lactancia materna en el medio rural
se prolonga generalmente hasta que el nio
pueda ingerir los alimentos provenientes de
la olla familiar. Diversos studios han de-
mostrado que este pequeo no recibe ali-
mentos preparados especialmente para l-
Por otro lado, la alimentacin de la familiar y
del nio es a menudo montona.

Con una oportuna y adecuada informa-
cin de la madre, y en base a los products
locales disponibles, se puede mejorar la die-
ta del nio en ablactancia.


De la olla familiar se pueden extraer papa,
zanahoria, zapallo, arracacha, u oca y aplas-
tarlos con un tenedor. A esta papilla se
agrega harina* de un grano andino (quinua,
kiwicha, o qaiwa) con un poco de agua y
una cucharilla de aceite. La preparacin se
pone a hervir y se sazona con sal al gusto.

A partir del ao de edad se puede comple-
mentar la papilla con leguminosas (harina
de arveja, o haba aplastada).

* El nio menor de dos aos no puede dige-
rir los granos andinos enteros: por ello se
recomienda que su consumo sea en forma
de harina.


olla, tenedor y plato





-- A a.oj .L..x.d & U ^%I. J


En el future, tanto la conservacin de la
biodiversidad de los recursos fitogenticos en
los Andes, como la transferencia de conoci-
mientos y prcticas relacionadas estn de-
pendiendo de la actividad cotidiana, perseve-
rante y silenciosa que realize la mujer, espo-
sa, madre y anciana.

Esta labor est sin embargo en peligro
de debilitar y perderse por razn de la inci-
dencia del mercado en que se prefieren po-
cas y seleccionadas variedades, asimismo
por el abandon del campo y hasta por los
factors climticos. Uno de los medios que
permit no slo el registro de la biodi-
versidad, sin el estmulo a la labor de con-
servacin de la mujer y potencialmente a la
seleccin de nuevas variedades, es la organi-
zacin de las ferias de semillas, events en
los cuales se incita al mantenimiento de las
variedades campesinas.

Sin embargo, en estas ferias, y por di-
versas razones culturales, el hombre puede
tomar la representacin de la familiar y ob-
viar la intervencin femenina. Por esta razn
se debe insistir en la participacin active y
direct de las mujeres. Igualmente, en el ju-
rado calificador debera estar una, o varias,
mujeres conservacionistas como integrantes.


Una alternative apropiada para reforzar
la participacin de la mujer puede ser la de
organizer talleres de mujeres para
intercambiar sus experiencias sobre los re-
cursos fitogenticos y de esta manera
propender a una capacitacin que valore los
concepts sobre seleccin, preparacin de
semilla y uso segn sus caractersticas, de
los cultivos andinos.

La presencia, en el Per, de ms de un
milln de families campesinas dedicadas a
la produccin agrcola, justifica que sean
partcipes de un program de rehabilitacin
de la agriculture traditional audina y con
ello de la preservacin de este important le-
gado para la alimentacin mundial que son
los recursos fitogenticos andinos.


~8~8e~-- ---- --MIEN 1 ME~---


f
** f -^ -





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1E.-lliilli-




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