Title: Archivos de Literatura Contemporanea.
ALL VOLUMES CITATION THUMBNAILS PAGE IMAGE ZOOMABLE
Full Citation
STANDARD VIEW MARC VIEW
Permanent Link: http://ufdc.ufl.edu/UF00089412/00020
 Material Information
Title: Archivos de Literatura Contemporanea.
Physical Description: Book
 Record Information
Bibliographic ID: UF00089412
Volume ID: VID00020
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.

Full Text

JUNTA PARA AMPLIACI6N DE STUDIOS E INVESTIGACIONES CIENTIFICAS
CENTRO DE STUDIOS HIST6RICOS


ARCHIVES DE
LITERATURE
CONTEMPORANEA


NUM. VII


INDICE












6. / '/L
g!#/


LITERARIO













AGOSTO
1 9 3 4
MADRID


ANO III






ARCHIVES DE LITERATURE CONTEMPORANEA

INDICE LITERARIO

Publicari al afio diez cuadernos, correspondientes a los meses
de enero, febrero, marzo, abril, mayo, junio, agosto, octubre, no-
viembre y diciembre. Se propone informar puntual y objetivamen-
te, a los estudiosos de nuestra literature y al p6blico en general,
sobre la producci6n literaria espaiiola contempordnea, dando re-
seiias o anilisis sumarios de libros de reciente aparici6n, incluy6n-
dose asimismo, en su caso, en cada n6mero de INDICE LITERARIO,
trozos de las critics mis importantes que hayan suscitado en la
prensa, al salir a luz, las obras resefiadas.

PRECIOUS DE SUSCRIPCION
ESPAA ................. .................. .. 10 ptas. (afio).
EXTRANJERO..................................... 12 ( ).
( Espafia.... 1,-
N6mero suelto................ Extranjero.. 1,25
I Extranjero.. 1,25
CENTRO DE STUDIOS HISTORICOS.- MADRID
MEDINACELI, 4.


SUMARIO DEL NJMERO VII
Piginas

1. Una antologia de la poesia espafiola contem-
porinea............................ 137

2. Resefias:
a) Novela y narraciones .............. 143
b) Poesia .............................. 148
c) Dramitica ...................... 150
Obras publicadas ............... 150
d) Ensayos literarios.................. 152

Literature hist6rica:
e) Temas contemporineos............. 156
3. Indice de revistas ..................... 157







ARCHIVES DE LITERATURE CONTEMPORANEA


INDICE LITERARIO




ANo III. NM. VII. CENTRO DE STUDIOS HISTORICOS AcosTO 1934.
MEDINACELI, 4.-MADRID.




UNA ANTOLOGiA DE LA POESiA
ESPANOLA CONTEMPORANEA


Nuestra 6poca viene dando muestras de un constant favor
por las antologias. Esta clase de obras, ya sea abarcando g6neros,
periods o escuelas, o la labor individual de un poeta, se multi-
plica en todos los paises respondiendo seguramente a esos impul-
sos de sintesis, de brevedad, de compendio que, bajo el signo de
la velocidad, mueven al espiritu contemporaneo. De tal manera,
que la noci6n de antologia ha llegado a prestarse a una series de
interpretaciones equivocas o dudosas. Parece haber esencialmente
tres tipos principles de antologias, seg6n el punto de vista del
autor. Una es la antologia personal donde priva por complete el
gusto del seleccionador, sin atenci6n alguna a las preferencias de
un grupo literario o del gran pdblico. Ese tipo de antologias, el
menos frecuente y quiza el de mayor encanto, viene a ser como la
entrega a las prensas de un cuaderno de notas personales, de
apuntes de lectura hechos a lo largo del tiempo por el author, algo
como un indice de preferencias particulares. Es la antologia que
llamariamos intima, la mas espontanea y directamente humana. Por
lo reciente citariamos como ejemplo de ella los Texts and Pretexts
del prosista ingles A. Huxley. Un segundo tipo de antologia pue-
de observarse en aquellas que represehtan una escuela o tenden-
cia literaria con exclusion de las restantes; es la antologia de grupo
que se dirige a un pdblico de minoria o que quiere imponer a ese









pdblico de minoria un criterio de selecci6n. Tienen ambas por
base un gusto personal o de grupo. No se proponen una misi6n
de tipo informative, de presentaci6n neutral, dentro de lo possible,
del conjunto de un g6nero o de una 6poca en su producci6n lite-
raria. A este fin van encaminadas las antologias del tercer tipo a
las que podriamos llamar hist6ricas. En 6stas el seleccionador, sin
prescindir, cosa tan impossible como indeseable, de su gusto per-
sonal, le hace operar sobre un previo supuesto de imparcialidad y
de neutralidad. No se trata en ellas de ofrecernos en su unidad
las producciones de un estilo, como las del tipo segundo, sino el
panorama lo mis amplio possible de un pais en un moment de-
terminado y dentro de un g6nero literario. Apuntan estas antolo-
gias hacia un public extenso al que quieren proporcionar material
literaria donde escoger, sin proponerse ning6n fin autoritario ni
definitorio. Son los tres perfectamente validos y fitiles. Lo que
importa es no incurrir en el error, en que se cae tan a menudo, de
querer juzgar la hecha con un prop6sito determinado con arreglo
a las normas aplicables tan s61o a las de otros tipos.
No hay duda de las dificultades de adaptaci6n entire los gus-
tos personales o de escuela y los gustos del piblico extenso.
Por eso una antologia se ve siempre expuesta a critics proce-
dentes de todos los puntos cardinals del ambito p6blico. Por-
que tiene dos zonas concentricas de repercusi6n: repercute una
antologia en primer termino y con extraordinaria viveza en la zona
literaria, entire el piblico de escritores, de aspirantes a escritores o
de posibles Ilamados a escritores; y de esta zona es donde suelen
partir los juicios mis apasionados y las mis acres censuras para
una antologia. Repercute en segundo t6rmino en el pliblico en
general, en el Ilamado piblico profano, mis inocentemente recep-
tivo y que suele aceptar sin grandes distingos lo que se le ofrece
con tal de que posea un minimo de interns y de decoro. Toda
persona sensible y consciente se tiene mis o menos por un possible
antologista: la actividad spiritual es una forma constant de ele-
gir. Y por eso, frente a cualquier modo de elecci6n, surge la
reacci6n individual espontanea. Pocos lectores de un poema se
considerarian dotados para escribir ellos un poema semejante,
pero casi todos los lectores de una antologia, nos referimos, claro,
a los lectores cultos, se estiman consciente o inconscientemente, en
su fuero interno, como capaces de su propia antologia, ya que na-









turalmente una antologia es obra de lector, primero, y de selector
despu6s. Muchas veces la critical en torno a una de estas obras
suele pararse en el modo de selecci6n, en el criterio del antolo-
gista y su arte para desarrollarlo, y se olvida que al fin y al cabo lo
important en una antologia es su contenido; es, si se trata de una
antologia de poetas, el valor, la riqueza, la belleza de la poesia
que nos ofrece, la personalidad y autenticidad de los poetas re-
presentados. Se da el triste caso de que una antologia rara vez
alza comentarios f6rvidos sobre la material literaria escogida y, en
cambio, remueve toda una polvareda alrededor del nombre y del
tino del seleccionador. Nadie duda que hay que dar a este la parte
esencial que le corresponde en la presentaci6n de las obras esco-
gidas, pero debe pensarse tambi6n que hay que ir en seguida mis
alli y que el antologista, una vez hecho su ademin de oferta, debe
quedar a un lado abriendo paso, que ese es su papel, al mundo
que nos ofrece en quintaesencias. Y no se puede tampoco juzgar
una antologia con estilo guerrillero, por el pormenor de una inclu-
si6n o exclusion. Puede ser esto motive para reparos, a veces im-
portantes, pero en definitive no es uno mas o uno menos lo que
puede decidir el juicio sobre una antologia, sino el criterio general,
la cantidad y calidad de las poesias escogidas.
En este sentido es evidence que la de Gerardo Diego nos
ofrece un criterio, una important masa de poesias y casi siempre
un evidence nivel de calidad en ellas; y claro es que tambien se
presta al reparo. El criterio del antologista ha sido representar a
cada poeta con un numero de poesias lo suficientemente numero-
sas y expresivas para poder dar al lector la idea exacta de cada
personalidad po6tica. El antologista no hace critical, pero antes de
las poesias de cada autor va una breve biografia y una ,
exposici6n de las ideas del autor sobre la esencia y modos de la
poesia. Al final de la obra hay una cuidada bibliografia de las
obras de los poetas seleccionados.
Se trata de una segunda edici6n. En la primera edici6n
de esta obra figuraban los poetas Miguel de Unamuno, Ma-
nuel Machado, Antonio Machado, Juan Ram6n Jim6nez, Jos6
Moreno Villa, Pedro Salinas, Jorge Guill6n, Dimaso Alonso
Juan Larrea, Gerardo Diego, Federico Garcia Lorca, Ra-
fael Alberti, Fernando Villal6n, Vicente Aleixandre, Emilio Pra-
dos, Luis Cernuda y Manuel Altolaguirre. En esta segunda los









cambios son de tal consideraci6n que casi nos colocan frente a una
obra nueva. Se afiaden a los nombres anteriormente citados el de
Ruben Dario, Ram6n del Valle-Inclin, Francisco Villaespesa,
Eduardo Marquina, Enrique de Mesa, Tomis Morales, Jos6 del
Rio SAinz, pina, Juan Jos6 Domenchina, Le6n Felipe, Ram6n de Basterra,
Ernestina de Champourcin y Josefina de la Torre. No figure en esta
segunda edici6n el poeta Emilio Prados, por voluntad suya de manecer al margen>, seg6n nos dice el collector. Y Juan Ram6n Ji-
menez, por decision irrevocable de no autorizar su inclusion en
ninguna antologia, esti ausente en las muestras de su obra po6-
tica, aunque el seleccionador nos da una lista de las cuarenta y una
poesias que figuraron en la primera edici6n y que hubiera querido
insertar en esta. Las modificaciones tienen gran alcance. No hable-
mos ya, puesto que escapa a la voluntad del collector, de la ausen-
cia de las poesias de Juan Ram6n Jimenez; un cuadro de nuestra
poesia del siglo xx, sin ellas, se ve privado de una personalidad
po6tica de incomparable valor en si misma, en la evoluci6n de nues-
tra sensibilidad po6tica, y en su relaci6n influenciadora con una bue-
na parte de la poesia mAs joven. Pero con las otras mudanzas deli-
beradamente introducidas por el autor, el caricter de la obra cambia
tan esencialmente que hay que Ilamarle libro nuevo mas que nueva
edici6n. ,Se trata simplemente de una ampliaci6n, como nos dice el
autor en el pr6logo? Materialmente, sin duda, pero en cuanto a
criterio y al resultado va much mis lejos, ya que no consiste en
una adici6n de poetas o poesias de aquellos comprendidos dentro
de las fronteras de gusto y tendencia que marcaban los limits de
la primera, sino estriba en la ruptura de esos limits y en la ane-
xi6n de otras zonas po6ticas distintas. Lo sucedido, en realidad, es
que la antologia de Gerardo Diego ha dejado de ser una antologia
de grupo, de estilo, de aquellas que colocibamos en el segundo
tipo de nuestra division, con la aspiraci6n de convertirse en una
antologia hist6rica de las del tercer tipo. En este trinsito hay mu-
chas posibilidades de ganancia y p6rdida que cada cual juzga a su
modo; los adeptos de la orientaci6n po6tica representada en la
primera edici6n creen que la present desmerece, y, en cambio
los que censuraban aquella primera por estricta y exclusive, se dan
por satisfechos ante la ampliaci6n del libro de ahora. Podria cen-
trarse esta nueva forma de la antologia de Gerardo Diego diciendo









que se debe a la admisi6n de todo el movimiento modernista, con
su creador y maestro a la cabeza. En efecto, de los quince poetas
nuevos, una decena, por lo menos, son modernistas, titulares o
hijos director, aunque mas o menos confesados, del movimiento
modernista. Valle-Inclin, Villaespesa, Marquina, son tres nombres
de primera fila del modernismo; Tomis Morales es el heredero
mis afortunado del movimiento, y en Ram6n de Basterra, poeta ya
de mis inquietud y horizontes, pesa tambien visiblemente la in-
fluencia del modo modernista. Quedan fuera todavia algunos poe-
tas de esa escuela, alguno de ellos, como Emilio Carrere, excluido
por el autor por estimar de inferior calidad sus materials po6ticos;
otros que, como Enrique Diez Canedo, hubieran afiadido al cuadro
del modernismo una nota distinta y peculiar, sin raz6n explicable.
Pero, de todos modos, en esta antologia nos encontramos con lo
que no habia en la primera; la coexistencia, en hermandad o en
pugna, de dos" aspiraciones poeticas netamente diferenciadas.
ZCabria ajustar estos dos estilos po6ticos a dos moments crono-
16gicos? ZPodria servir de base esta antologia para fijar en lo largo
del tiempo una poesia de la ante-guerra y de la post-guerra que,
aunque relacionadas estrechamente y en dependencia, sefialan,
sin embargo, cada una, a muy distintos puntos cardinals? Asi lo
creemos. En los quince primeros afios del siglo se publican las
obras po6ticas mis importantes de Ruben Dario, de Valle-Inclan,
de Villaespesa, de Eduardo Marquina, de Manuel Machado, y to-
dos los libros mas en contact con el modernismo, dentro de la
producci6n de Juan Ram6n Jim6nez. Tan s61o Unamuno y Antonio
Machado, aunque en este segundo hay en alg6n caso leves acen-
tos modernistas, se mantienen, en teoria y en practice, deliberada-
mente distantes del movimiento modernista. En cambio, si nos
fijamos en el period de 1915 hasta hoy, rarisimos son los libros,
y desde luego de escasa importancia, en que aliente con vigor el
modernismo. Y entonces es cuando poetas como Moreno Villa,
Le6n Felipe, preludian las nuevas apetencias y cuando, un poco
mis tarde, Federico Garcia Lorca, Rafael Alberti, Jorge Guillen
afirman con sus obras la existencia de una poesia de sign nuevo.
Y a6n hay algo mas curioso: un poeta cuya producci6n cubre
como ninguna lo que va de siglo, Juan Ram6n Jim6nez, precisa-
mente desde esos afios, poco mis o menos, inicia en su obra
(Diario de un poeta recidn casado y Sonetos espirituales, 1917;









Eternidades, 1918), una superaci6n depuradora de su poesia, de
primera y ejemplar importancia para la suerte de la lirica mo-
derna. Nos serviria, pues, esta vision panoramica que proporciona
abundantemente el libro de Gerardo Diego, para plantearnos un
problema muy important de la literature espafiola del siglo xx.
eCuil ha sido la profundidad y extension del movimiento moder-
nista en Espafia? Con Ruben Dario se abre, no hay duda, la poesia
del siglo. Su influencia avasalladora, su deslumbradora potencia
lirica parece dejar en la sombra otras voices pokticas como la de
Unamuno, cuyas poesias se publican en pleno bullicio moder-
nista. El lenguaje po6tico cambia field a los rumbos que le impri-
me el poeta nicaragiiense, y, segiin muestra la primera parte de
esta antologia, la mayoria inmensa de los temperamentos liricos
alumbrados de 1900 a 1910 se rinden incondicionalmente a la
concepci6n lirica de Ruben Dario. Parece como si la poesia espa-
fiola hubiese sido lanzada triunfalmente por un derrotero seguro.
Y no obstante, y esta es la lecci6n que se podria desprender de
la segunda parte de la antologia, desde 1915 el modernismo como
fuerza lirica operate amengua y se desvanece. Los nuevos poe-
tas formados en esta segunda quincena del siglo dejan ver, si,
bien claro que el modernismo ha pasado, y muy recientemente,
por nuestra lirica. Rafael Alberti y Federico Garcia Lorca, sobre
todo, en su lenguaje, en su verso, delatan huellas de una influencia
del gran poeta nicaragiiense, a la que no podia naturalmente esca-
par ninguna sensibilidad crecida en aquella epoca. No, no es posi-
ble borrar de seguro en la lirica espaiiola lo que el modernismo
le di6 en punto a valores de forma. Pero lo que no parece menos
indudable es que el ideal po6tico de los modernistas ha caducado
en los veinte afios iltimos. La poesia nueva lo consider insufi-
ciente y pasa sobre 61 empujada por el viento de una nueva aspi-
raci6n lirica, cuajada ya en las obras de poetas como Garcia
Lorca, Alberti y Guillen, y pujante y atormentada en las de los
poetas mis j6venes, como Larrea, Aleixandre, L. Cernuda y Alto-
laguirre.









RESENAS

DE LIBROS PUBLICADOS DE JUNIOR A AGOSTO DE 1934




A) NOVELA Y NARRACIONES



ARAGON (Jesuis de) (Capitin Sirius).-Crepisculo en la
noche roja.-Continuaci6n de Los cuatro mosqueteros del Zar.-
Barcelona.-128 paginas, 8.-Pesetas 2.
Comprende esta parte los trabajos realizados por los cuatro
mosqueteros del zar para lograr la liberaci6n de los zares y de sus
hijos, prisioneros de los soviets, primero en Tzar-Koieselo, des-
pues en Ekaterimburgo. La trama novelesca domina en esta part
de la narraci6n referente a las empresas llevadas a cabo por cada
uno de los j6venes mosqueteros por separado, para tratar de
coincidir mas tarde en la obra final de liberar a los zares. En estas
hazaiias de los j6venes zaristas descuella la expedici6n de Fridiks
por tierras siberianas, hasta caer en medio de una tribu de vogu-
les, cuyas costumbres describe el autor, y la no menos extraordi-
naria aventura de Alexis, otro de los cuatro j6venes imperialistas,
que se ve convertido, de pronto, en Khan de una region de la
Tartaria. La parte final de la obra da mayor cabida al hecho his-
t6rico. Toma la forma de diario, llevado por el capitan Fridiks y
relata los iltimos dias de prisi6n del zar y de su familiar, su ejecu-
ci6n y la cremaci6n que se hizo de sus cuerpos en el bosque de
Koptiaky. [106]



CARRANQUE DE RIOS.-Uno (novela).-Presentaci6n del
novelist por Pio Baroja.-Espasa-Calpe, S. A.-Madrid, 1934.-
230 piginas, 8.-Pesetas 5.
El nuevo novelist Carranque de Rios es presentado en un
breve pr6logo por Pio Baroja como hombre .... un tanto fantis-
tico y de aficiones vagabundas> que ha ejercido various oficios y
entra ahora en la literature. Este libro lo componen tres parties.









La primera, de tipo autobiogrifico, corresponde al period en
que el protagonista, Antonio Luna, hace su servicio military. Sirve
en unas oficinas militares y hace desfilar ante el lector personajes
pintorescos, compaiieros de servicio como y -Pies de
Higado, o sus jefes, a quienes pinta con trazos caricaturescos.
El protagonista inicia ya aqui sus propensiones political hacia el
comunismo. Se muestra como hombre indeciso, desorientado, que
vive entire relimpagos y somnolencias, sin rumbo ni voluntad. En
el segundo episodio, ya terminado su servicio military, nos cuenta
el novelist la vida carcelaria de Antonio Luna. Es detenido en un
pueblo de Malaga, y su primera carcel es una sala, que no se utiliza,
del Ayuntamiento. Pasa despues a la prisi6n de la capital y de alli
a la Circel Modelo de Madrid. Continue el personaje en su estado
de indecisa vaguedad, casi como un ente borroso, y lo que se des-
taca es un desfile de tipos, press comunes o delincuentes politi-
cos, que constituyen la verdadera estofa de la novela. El tercer
episodio es KLa calle*. Puesto en libertad provisional, no sabe
que hacer de su vida. Su madre ha muerto. Por unos dias vive con
una prostitute y se despierta entire ellos un carifio que no Ilega ni
siquiera a expresarse claramente ni a granar. Su padre queria
hacerle casarse con una prima suya, rica, del pueblo. Antonio
Luna sigue con sus vacilaciones, pero poco a poco se va despe-
gando de todos estos intereses, y en la escena final de la novela
entrev6 como su misi6n future el reunirse a los hombres que tra-
bajan, a los camaradas Novela en que por una parte nos present
una adolescencia indecisa, d6bil y desorientada, y por otra nos
ofrece una series de cuadros de la vida military, de la de los bajos
fondos sociales y prostibularia. En ello reside el principal interns.
[107]




LEON (Maria Teresa).-Rosa-Fria, patinadora de la luna
(cuentos).-Dibujos de Rafael Alberti.-Biblioteca de juventud.-
Espasa-Calpe, S. A.-Madrid, 1934.-113 paginas, 8.-(S. p.)
La obra consta de nueve cuentos infantiles. El que da el
titulo a la colecci6n, tRosa-Fria, patinadora de la luna>, nos pre-
senta a Rosa-Fria en un concurso de resistencia organizado por la
Luna y en el que toman parte el Humo de los trenes y de las
fibricas, el Vaho de los caballos y de los bueyes, los Suspiros de
los hombres, etc. Rosa-Fria teme que sus competidores corran
mas que ella y llama en su auxilio a los abetos y al viento mistral.
Y Rosa-Fria vence, porque mientras el mistral la empuja, en las
ramas de los abetos se han ido quedando enganchados el Vaho










de los caballos, el Humo de las fabricas y los Suspiros. 4La
Tortuga 427,, mientras esti sentada en la mesa para tomar el t6,
evoca los dias del diluvio universal, del que se salv6 milagrosa-
mente, sin haber podido entrar en la Ballena que Ilevaba a No6 y
a los animals. 4El lobito de,Sierra Morena, es un lobito al que
engafia todo el mundo. El Cordero le pilla descuidado y le rompe
siete costillas. Mis adelante la Yegua lo engaiia y de una coz
enorme lo arroja en un arroyo Ileno de piedras. Y hasta la
Cabra se burla de 6l: le ata una cesta al rabo y, haci6ndole career
que esta pescando truchas, se la llena de piedras y lo ahoga. -El
oso poeta, narra las aventuras de un oso pintado en un anuncio
del campo. KEl Gallo Perico, con sus cinco pollitos, aprendices
de sastre, de zapatero y de carpinteria, se vi6 sorpreddido-el dia
de la boda de la mariposa y el ratoncito-por la zorra, que se los
comi6. Pero los nifios rompieron los cantarillos y se pusieron a
cantar y bailar alrededor de la zorra hasta que se mare6. Y con
unas tijeras le abrieron el vientre y sacaron al Gallo Perico y los
pollitos. oFlor del Norte, es Blancanieves, que, despu6s de hacer
mil travesuras a su madrastra, se fu6 en su carro, de ruedas de li-
monero, hacia el Sur, donde se derriti6 al calor del sol. -Juan
Bobo3 es el ejemplo de un bobalic6n que logra sacar buen prove-
cho de todo y engafiar continuamente a los listos de sus conveci-
nos. rEl ladr6n de islaso es un muchacho que se hace marinero y
que, despues de haber tenido secuestrada a la Aurora, se dedica
a robar las islas del mar. que despues de haber pescado un pez migico, que impidi6 la
muerte de los otoiios, pretendi6 inftilmente cazar nubes azules.
[108]




ORTEGA MONTEALEGRE (Saturnino). -Leyendas de
mi Alcarria.-Poesias de D. ..., Arcipreste de Talavera.-Editorial
Cat6lica Toledana, 1934.-153 piginas, 8.o-(S. p.)
Forman el volume veinticuatro poesias, en las que el autor
canta las bellezas de La Alcarria, su tierra natal, con un acento,
como el autor advierte, o... intimo, casero, s6lo para mis queridos
paisanos o los que con ellos comparten el amor a esta pequefia
porci6n del suelo patriot. La mayor parte de estas composiciones
versan sobre antiguas leyendas de la region (Elima o la aparici6n
de la Virgen de la Pefia, Valdehita, El burro del diablo); en otras
se resefian costumbres actuales que suelen tener una raiz antigua
(El espliego de la Virgen, La borriquilla, Noche de fnimas, etc.).
Domina en todas estas poesias un acendrado sentimiento religio-









so y la nostalgia de costumbres mis puras, adulteradas hoy por la
vida modern. En cuanto a la versificaci6n, es de tipo asonantado,
con variedad de metros. [109]



ORTOLL (Maria Mercedes). Infortunio. aLa Novela
Rosa,.-Editorial Juventud, S. A.-Provenza, 101.-Barcelona.-
121 paginas, 8.,-Pesetas 1,50.
La primera parte de la novela toma la forma autobiografica.
La protagonista, Cristel Givaud, en un moment dificil de su vida,
acude a pedir consejo a un religioso, a quien cuenta su triste vida.
De este modo nos enteramos de la oscura existencia de Cristel,
primero internal en un colegio, sin ver apenas a sus padres, distan-
ciados entire si; mas tarde huerfana, en casa de los Sres. Le Brete,
donde la han recogido. Alli se atrae el amor de Jorge, uno de
los hijos de sus protectores. Este muchacho contrae una grave
afecci6n a la vista, y la ternura de Cristel para con 61 le com-
pensa en parte de su sufrimiento. Pero la seiiora Le Brete no tran-
sige con estas relaciones y arroja a Cristel de su casa. Entonces
es cuando la muchacha acude al Padre Luis en busca de consejo
y apoyo. El Padre Luis la lleva a casa de una sefiora buena y
caritativa, que la recibe como a hija. Poco tiempo despues Jorge
queda definitivamente ciego, y entonces la sefiora Le Brete acude
a suplicar a Cristel que acepte a Jorge por esposo, ya que es lo
unico que le consuela en su desgracia. [110]




PE1PA (Maria de la).-Conozco una mujer...-Palma.-Ti-
pografia Nueva Balear, 1934.-152 paginas, 4.-S. p.
El libro esti dividido en tres parties. En la primera, co una mujer... la autora traza la figure de la smujer ideal con
todas las perfecciones y virtues que la adornan. La parte segun-
da, titulada tConozco algunas mujeres>, comprende narraciones
breves, designadas con el nombre de las protagonistas (Dofia Ger-
trudis, Matilde, Albina, etc.), figures femeninas que <... por alguno
de sus lados son ejemplares de heroismo; models de abnegaci6n,
paciencia, sacrificio*. Finalmente, la parte tercera, chas mujeres., abarca el studio de aquellas mujeres ... que apenas
se dan cuenta de que viven, ligeras como los c6firos, ocupadas de
si... avidas de llamar la atenci6n, dominadas por el amor al lujo,
la vanidad, etc. [111]








147

PEREZ Y PEREZ (Rafael).-Mariquita Monledn.- La No-
vela Rosa.-Editorial Juventud, S. A.-Provenza, 101.-Barce-
lona, 1934.-159 piginas, 8.-Pesetas 1,50.
Mariquita Monle6n, hu6rfana, joven y llena de vida, se aburre
en la casa palacio de sus tias, las sefioritas de la Cerda. Estas
sefioritas, del mas alto linaje, son cuatro solteronas que tienen
a Mariquita encerrada en el palacio y no le permiten el trato
con los j6venes de su edad, porque una muchacha de tan ilustre
alcurnia no debe codearse con el vulgo. Mariquita no se resig-
na a esta vida de retire, y a espaldas de sus tias inicia unas re-
laciones amorosas con un muchacho, Ernesto Villanueva, que se
muestra muy enamorado de ella. Las relaciones transcurren Ilenas
de dificultades y sobresaltos hasta que un dia los j6venes t6rtolos
se ven sorprendidos en una de sus charlas, y es tal el disgusto que
esto le original a Mariquita, que decide escapar de la casa de sus
tias con Ernesto. En la jornada segunda, Mariquita y Ernesto
huyen por la noche en un taxi, en direcci6n a Calatayud, donde
piensan tomar el tren que ha de conducirlos a Madrid, a casa de
la madre de Ernesto. En la estaci6n de Calatayud encuentran a una
mujer menestrala, todavia joven y bonita, que huye de su marido
porque 6ste, borracho impenitente, la hace victim de sus malos
tratos. Efectivamente, Ernesto y Mariquita comprueban que la
pobre mujer esta herida en un brazo y es victim de la fiebre.
Compadecidos de ella, le vendan el brazo herido con un pafiuelo
de Ernesto, y luego 6ste la acompafia hacia un descampado,
donde la mujer herida quiere descansar, al aire fresco de la noche.
Mariquita, impresionada por la triste historic de aquella mujer,
decide volver a su casa, adonde Ilega sin que su huida haya sido
notada. Poco despu6s se present en el palacio su madrina Rosa-
lia, que la lleva a pasar una temporada a su finca oLa Mayora*.
Alli conoce Mariquita a Quiqui Sorrosal, lejano pariente suyo. Se
enamoran y se ponen en relaciones. Todo march bien, cuando un
dia llega a conocimiento de Mariquita que Ernesto Villanueva esta
procesado por cre6rsele autor de la muerte de una mujer, ocurrida
en la estaci6n de Calatayud. Perjudica a Villanueva el hecho de
que sobre la victim ha aparecido un paiiuelo con las iniciales
de Ernesto, y el que 6ste no puede o no quiere revelar d6nde
pas6 las horas de aquella noche. Mariquita recuerda las circuns-
tancias de su loca huida con Ernesto, y se cree en el deber de ir
a la Audiencia de Zaragoza a explicar c6mo y en qu6 pas6 Er-
nesto aquellas horas. Asi lo hace, escapando por segunda vez.
Luego, pensando que su familiar y Quiqui la repudiaran al conocer
las circunstancias de su primera escapatoria, march a Barcelona
y entra de sirviente en casa de los sefiores de Castej6n, con el
nombre de Dolores Alvarez. Alli casualmente va de temporada
Quiqui Sorrosal para calmar la desesperacidn que le ha producido









la desaparici6n inexplicable de Mariquita. Esta, al verse tan cerca
de Quiqui, temerosa de que la descubra, huye por tercera vez.
Pero se descubre su verdadera personalidad gracias a un diario
que Mariquita tenia costumbre de escribir, y Quiqui sale inmedia-
tamente en persecuci6n de la fugitive hasta que la encuentra.
Explicados los hechos, contraen en breve matrimonio. [112]



B) POESIA


DIEGO (Gerardo).-Poesia Espafiola. Antologia. (Contem-
porineos). Rub6n Dario, Unamuno, Valle-Inclan, Villaespesa,
Marquina, M. Machado, A. Machado, Juan Ram6n Jimenez, Mesa,
Morales, Rio Siinz, Moreno Villa, 'Alonso Quesada>, Bacarisse,
Espina, Domenchina, Le6n Felipe, Basterra, Salinas, Guill6n, Da-
maso Alonso, Larrea, Diego, Garcia Lorca, Alberti, Villal6n,
Ernestina de Champourcin, Aleixandre, Cernuda, Altolaguirre,
Josefina de la Torre.-Selecci6n de sus obras publicadas e inedi-
tas por...-.-Madrid, 1934.-590 piginas, 4.-(S. p.)
V. INDICE LITERARIO, afio III, nim. VII, pigs. 137-142. [113]




ESCUDERO PICAZO (JuliAn).-Rusticidades manchegas;
Los dos sudores.-Poema que, con palabras rurales, canta el es-
fuerzo de quienes trabajan en el campo y con los libros fitiles.-
Imprenta Moderna.-Madrid, 1934.-14 piginas, 8.-Pesetas 1.
Este poema alcanz6 el Primer Premio en el concurso organi-
zado por la Camara Oficial del Libro de Madrid, el aiio 1934. Es
una obra de corta extension, en verso asonantado, que canta, como
ya expresa la portada, las dos distintas classes de trabajo: el del
campesino que labra la tierra, y el del hombre sencillo y ruistico
que desea aprender y, por su esfuerzo, Ilega a saber leer y escri-
bir. El metro empleado es una combinaci6n de versos heptasilabos
y endecasilabos a modo de silva: en ellos el autor trata de reflejar
la peculiar forma dialectal del campesino manchego. [114]









GASPAR (Raimundo).-Pimpin.-Poesias (1932-1933).-
Ediciones Cierzo.-Exclusiva de venta a librerias: Libreria Inter-
nacional, Coso, 89.-Zaragoza, 1934.-117 piginas, 8.-Pese-
tas 4.

Composiciones po6ticas de muy breve extension en variedad
de rimas y metros, sin sujeci6n a formas fijas de estrofa. Va-
riados tambi6n los temas po6ticos, predominando la expresi6n
lirica de estados interiores de Animo. Alguna composici6n refleja
el tipo del cantar popular. [115]







SERRANO PLAJA (Arturo).-Sombra indecisa (1932-1933).
Hoja Literaria.-Madrid.-77 piginas, 8.-Pesetas 3.

Se compone este cuaderno de poesia de 24 composiciones,
divididas en tres parties: y Sombra indecisa. El titulo general del libro marca su tonali-
dad, poesia de contornos indecisos, de anhelos vacilantes en un
espiritu surcado por sombras y luces. No hay temas externos, epi-
sodios, an6cdotas. El punto de partida es estrictamente poetico.
No hay tampoco busca de bellezas o efectos de caricter formal.
El poeta se present en la actitud trigicamente poetica por exce-
lencia: adelante: viva?, Esta poesia interior gira toda en torno a estados de animo,
de amor, de nostalgia y de interrogaci6n. La vida se concibe como
luz breve, como sombra indecisa. estar mis lejos. Sombra indecisa cae, con su tr6mula sinceridad
juvenile, dentro de esa corriente de la poesia contemporanea que
pud1~ramos calificar de neorromintica. Recuerdos express de
Becquer y de Garcilaso en dos o tres composiciones corroboran
esa tendencia, no como actitud imitativa, sino como afinidad tem-
peramental del autor. En cuanto a la forma, es en unas composi-
ciones versicular, lenta y amplia; en otras, con predominio de los
versos de siete silabas, sin atenci6n a esquemas rigurosos ni rima.
[116]













C) DRAMATIC


Obras publicadas.


ALBERTI (Rafael).-Bazar de la Providencia (negocio).-
Dos farsas revolucionarias.-Ediciones Octubre.-Madrid, 1934.
51 p6ginas, 8.-(S. p.)

La primera farsa, -Bazar de la Providencia>, esta sugerida
-dice el autor-por un poema de la -Vejez del Padre Eterno,
del poeta portugu6s Guerra Junqueiro. En una plaza del pueblo, el
Obispo, principal fantoche de la farsa, vende al p6blico todo g6ne-
ro de reliquias del bazar ambulante de la Providencia. El obispo
realize algunos trucks milagrosos, pero entire el pueblo surgeon voices
que descubren el engaiio. Amotinase la gente y apedrean a los far-
santes. El obispo invoca la ayuda de los arcangeles en forma de
guardias civiles. Se produce la refriega y vencen los campesinos.
Uno de 6stos alienta al pueblo para la lucha social. Termina la
farsa con una grotesca procesi6n, a cuyo frente figure un campe-
sino que lleva puesta la mitra del obispo, detras van los otros
campesinos con los cuerpos de los muertos, las estacas y las ho-
ces en alto. Casi toda la pieza esta escrita en pareados de cator-
ce silabas. aLa farsa de los Reyes Magos es el titulo de la segun-
da obra. Despu6s de haber sido atemorizados por un fantasma
bolchevique que han hecho surgir entire las sombras de la noche
un estudiante y dos obreros del pueblo, el amo, el cura y el sa-
cristan, para mantener la credulidad de los campesinos, acuerdan
disfrazarse de Reyes Magos y presentarse asi en los hogares hu-
mildes de la aldea. Pero el estudiante y los obreros, que estan al
corriente de la trama, descubren el engafio y, despues de desarmar
a los guardias civiles que venian custodiando a los supuestos re-
yes de Oriente, golpean a 6stos y alientan a los demas campesinos
a sublevarse contra las fuerzas de la burguesia. En su mayor parte
escrita en prosa, tiene la obra algunos trozos en verso: unos liri-
cos, como los villancicos de los pastores; otros burlescos, como
el dialogo del espantapajaros bolchevique con el cura y el amo y el
intermedio m6sico-bailable de los tres guardias civiles. [117]









DIESTE (Rafael).- Quebranto de Dofia Luparia y otras
farsas.-Imprenta deJuan Pueyo.-Madrid, 1934.-194 piginas,
8.-Pesetas 4.
Reine este volume cuatro farsas>, como su autor las llama.
En la primera, mujer de este nombre, vieja de la estirpe de Celestina, que con
engafios y adulaciones se leva consigo a Rocio, mocita intacta y
garbosa, para establecer algfin negocillo en la ciudad*. Se detie-
nen a mitad de jornada en un mes6n aldeano, en donde Sergio,
mocet6n fornido, y Rocio se enamoran. Pero alli esta Dofia Lu-
paria para impedir que este amor siga adelante, malogrando sus
intereses. Rapidamente se encaminan de nuevo para la ciudad,
donde a Rocio no le faltan pretendientes, atraidos a su casa por
Dofia Luparia. Pero Rocio espera siempre a Sergio, que Ilega un
dia en circunstancias critics, a punto de salvarla. La segunda farsa,
Duelo de miscaras, tiene como personajes a D. Juan, a Rosa y
a Claudio, marido de Rosa. Claudio llega una noche a casa de
Don Juan en busca de su mujer, que huy6 de su lado. Don Juan
nada sabe de Rosa, pero en aquel moment aparece, en pos de su
marido. Tiene lugar entonces una pantomina que evoca a los tres
personajes en su infancia, cuando Claudio y Juan amaban ya a
Rosa. Cuando la pantomina desaparece, Claudio se muestra celoso
del seductor y reprende a Rosa, que llora y se encierra sola en
una estancia. Avanzada la noche, aprovechando el suefio de su
marido y de Don Juan, Rosa huye de los dos hombres, ya que guno es el verdadero seductor>. Poco despues, Claudio y Don Juan
luchan ante la puerta de Rosa, se hieren mortalmente, y cuando
logran entrar en la habitaci6n que ella acaba de abandonar, ven
que se han peleado por una sombra. En la farsa siguiente, Curiosa
muerte burlada-, Don Esteban, que tiene en Oliva manceba joven
y hermosa, quiere probar su lealtad para ver si merece ser su es-
posa. Para ello finge que ha perdido su caudal, pero Oliva no se
arredra por la pobreza. Entonces D. Esteban simula hallarse-en-
fermo y require a su criado Silvestre, para que corteje a Oliva
en tanto que el, D. Esteban, finge que se ha muerto. Silvestre
cumple el mandamiento de su amo, pero su amor de ficcion se hace
realidad, y huye con la mujer, desmayada, en sus brazos, en tanto
que el muerto fingido se alza del lecho, dispuesto, demasiado tarde
ya, a tomar a Oliva por esposa, sin pruebas ni desconfianzas. En
la uiltima de las farsas, -La amazona y los excentricos>, los dos
excentricos, Candido y Flor, aman a Casilda, la amazona. Casilda
juega con el amor de ambos, se burla de ellos. En una de las bur-
las que inventa para dilucidar quin de los dos la quiere mas, des-
aparece del circo, juntamente con Ruck, un le6n fingido. [118]













D) ENSAYOS LITERARIOS


GIMENEZ CABALLERO (E.)-El BelIn de Salzillo en
Marcia (Origen de los Nacimientos en Espafia).-Con ocho ilus-
traciones.-Premio Nacional de Literatura.-Ediciones de la Ga-
ceta Literaria.--Madrid, 1934.-132 piginas, 8.-Pesetas 4.
Declara el autor no haber querido ofrecer tan s61o en la pre-
sente obra un studio objetivo, hist6rico, sobre el origen de la
escultura policromada de los KNacimientos> en Espafia, sino ensa-
yar, tambi6n, movido por un anhelo personal y lirico, su vision de
la tierra de Murcia. Las primeras piginas son, en efecto, una evo-
caci6n de recuerdos de infancia, en tierras de Castilla, ligados a
impresiones personales de gentes y costumbres murcianas. A con-
tinuaci6n el Sr. Gimenez Caballero sefiala las cualidades dominan-
tes del espiritu murciano y traza las etapas caracteristicas de su
historic. Aparte de la iberica y la irabe, consideradas como fun-
damentales, la peculiar y grande etapa de Murcia, es el
siglo xvim. El siglo de Salzillo. Resefia el autor, en primer lugar,
los studios referentes a la vida y obra de Salzillo, y pasa a anali-
zar la significaci6n del Belen. Salzillo es por un lado el final de
una tradici6n escult6rica que en la representaci6n del ciclo de la
Natividad se manifiesta, con modalidades diversas, en los capiteles
y portadas medievales, en los retablos, en estatuas exentas y en
los Pasos. cristiano,. Con su escultura se cierra la Edad Media y se inicia el
naturalismo modern. Por un lado el misticismo y por otro el ro-
manticismo. De las diferentes escenas o temas que integran el Be-
len, la costumbrista y romantica, que es la mis important, la que
constitute el tema del siglo. Gim6nez Caballero estudia primero
las diferentes modalidades de la escena del Portal en el arte ante-
rior a Salzillo, y luego, en relaci6n con el bucolismo del Belin, las
6pocas en que la sensibilidad artistic europea, desde los primiti-
vos tiempos cristianos hasta el superrealismo de nuestros dias, se
ha sentido atraida por el tema pastoril, deteniendose con mayor
amplitud en el renacimiento pastoril del siglo xvni. La corriente
buc6lica y popularista dieciochesca tuvo dos caminos de penetra-
ci6n en Espafia, el frances y el italiano. Este influjo italiano-napo-
litano mas concretamente-es el decisive en la formaci6n general
de Salzillo-descendiente de italiano-y en su Belen. Si el Belen









de Salzillo procede mediatamente de la tradici6n imaginera me-
dieval, el origen inmediato hay que buscarlo en los Presepi napo-
litanos, que Salzillo debi6 conocer por via familiar o por reflejo de
la moda. Moda barroca, con su preciosismo y su gusto por la figu-
lina y lo pintoresco que hace del un arte menor,
independizado del lugar eclesidstico donde tuvo su germinaci6n.
En cuanto a los antecedentes de la escultura policromada en
barro, alude Gim6nez Caballero a su cultivo en Sevilla y Portugal
durante el siglo xvi, siguiendo quiza una tradici6n milenaria, ante-
rior al cristianismo. Concretamente, en relaci6n con las figures de
tuvo origen regio y aristocratico en la 6poca barroca-los esplen-
didos grupos del escultor Gines fueron encargo de Carlos IV-,
fu6 luego destinado a mercados mas amplios, se democratiz6. En
Cataluiia se extendi6 pronto la moda del Belen, produci6ndose un
arte popular que perdura hoy en los llamados son actualmente los principles focos de la producci6n de figures
de nacimiento: el levantino de Murcia, el andaluz de Granada y el
catalan de Barcelona y Olot. El primero es el mis barato y co-
rriente y quiza el mis traditional. El catalan produce de una ma-
nera industrial, en series. Termina su obra el Sr. Gim6nez Caballe-
ro lamentando la actual decadencia en Espaiia de los tos,, cuya significaci6n traditional y cat6lica exalta, oponiendola
al panteismo n6rdico del cArbol de Noel. [119]
ALFARO (J. M.)-[El Sol. Madrid, 20 de junio de 1934.]-
<... El Bel6n de Salzillo en Murcia es un ensago agudisimo sobre
los . Porque la agudeza es uno de los sig-
nos mds caracteristicos en la literature de Giminez Caballero, y tan
present y viva en su obra, que del juego de la agudeza se deduce
las mds de las veces el del estilo mismo.
,En torno al tema de los nacimientos, la vena de lo espaiiol
rompe y salta, desborddndose por todo el ensayo con esa graciosa
captaci6n de lo popular, arcano que tambidn caracteriza a Giminez
Caballero,.



SANCHEZ RIVERO (Angel).--Meditaciones politicas.-
Con un pr6logo de Benjamin Jarnis.-Pen Colecci6n, noim. 3.-
Ediciones Literatura.-Madrid, 1934.-187 piginas, 8.---Pese-
tas 5.
Rec6gense en este volume, como advierte en el pr6logo el
Sr. Jarn6s, algunos de los studios publicados en vida del autor,
mis otros, hasta ahora in6ditos, que Sanchez Rivero dej6 esboza-
dos, sin llegar a darles su expresi6n definitive. El ensayo titulado








CCorreo de Venecia> apareci6 en la Revista de Occidente en 1929.
Una evocaci6n de Nietsche sirve de punto de partida para una
interpretaci6n de la historic de Venecia. Desde 1296 hasta 1797,
su regimen oligarquico ha permanecido casi inalterado. Este sin-
gular fen6meno de estabilidad, tanto mas extrafio si se tiene en
cuenta que Venecia no posey6 fuerza military propia, se explica por
la topografia de la ciudad, inexpugnable en medio de la laguna.
Topografia que explica tambien el fracaso de todo intent revolu-
cionario. En aquel laberinto de canales y callejones la muchedum-
bre no represent nada. Para prevenir los primeros conatos basta-
ba una buena Policia y no otra cosa era el Consejo de los Diez.
Como las ambiciones political suscitaban sospechas peligrosas, el
veneciano no tenia para distinguirse otro camino que el de la ri-
queza, el lujo. KLa vida veneciana debia tomar una predominante
significaci6n est6tica,. Pero las mismas condiciones singulares que
dieron temple acerado a la voluntad de Venecia, originaron su
decadencia. La estabilidad degener6 en rigidez que impidi6 Ja
adaptaci6n a nuevas circunstancias. tad de apartamiento, anhelo de soledad y fuga>. Mientras todo iba
cambiando en torno, Venecia se habia refugiado fuera de la histo-
ria y esquivaba de continue el acontecimiento. Hasta que el acon-
tecimiento-en la persona de Bonaparte-acab6 por acorralarla y
hubo de rendirse. Pero el fracaso de Venecia no ha hecho sino
transfigurarla idealizandola. Hija de la pasi6n, Venecia ha impues-
to una belleza triunfante a la desolaci6n esteril de la laguna. Be-
Ileza melanc6lica; los elements naturales que contribuyen a real-
zar su belleza, prosiguen implacables su labor de ir hundiendo
paulatinamente la ciudad, reabsorbiendo en sus profundidades dor-
midas el ensuefio orgulloso de los hombres>. NVida de Disraeli,,
el segundo ensayo del volume, apareci6 en la Revista de Occi-
dente en 1927. Comienza el autor sefialando la significaci6n del
auge de las biografias en nuestra 6poca. En Disraeli nos encontra-
mos con un personaje ambicioso que se da cuenta de 1o desfavo-
rable de su posici6n, en medio de una sociedad defendida por una
triple valla religiosa, political y de casta. Su habilidad consisti6 en
desafiar los prejuicios de tal sociedad, present6ndose en ella en la
actitud del hombre que no require condescencia. El torysmo im-
perialista de Disraeli tiene una justificaci6n judaica. Sentia la afi-
nidad entire la persistencia del pueblo israelita y la continuidad de
la historic britanica. El ser tan ingl6s como israelita le permiti6
dominar, con la amplitud y audacia del inmigrante, el horizonte de
las posibilidades britinicas mejor que los mismos ingleses. Dis-
raeli es el primer politico europeo que superando el sentido limi-
tado, meramente tradicionalista, del conservadurismo, lo convirti6
en fuerza creadora de future, en imperialismo. Sustituy6 el torys-
mo de los duques por un torismo del pueblo ingl6s, comprendien-
do que todo verdadero imperialismo necesita una base popular.









En este torysmo popular se traslucen rasgos de cesarismo. Y si no
pudo ser un Cesar fuC el director spiritual de una reina de la
Gran Bretafia, cuyos puntos de vista sentia como suyos. Disraeli,
que sentia la misi6n real de una manera cesarea, correspondid a la
confianza de la reina Victoria, consiguiendo para ella la corona de
Emperatriz de las Indias. Figuran a continuaci6n various trabajos
breves, de character fragmentario, que son como apuntes para mas
amplios studios. En el primero de los aqui coleccionados se trata
de la personalidad deJulio Cesar, destacando su clarividencia poli-
tica en medio de la embrollada situaci6n de su tiempo. El siguiente
se refiere a la political de los dos Napoleones, que Sanchez Rivera
juzga nefasta para el porvenir de Francia. En el titulado Las Na-
cionalidades se intent explicar la crisis espafiola por una crisis de
nuestra conciencia national. La imitaci6n por las classes nobles es-
paiiolas en el siglo xvlm de las maneras, del character francs, hizo-
les perder el suyo propio. El tipo espaiiol de car6cter se conserve
iinicamente en las classes populares, y cuando mis tarde el espiritu
national tom6 conciencia de si mismo, la aristocracia hubo de ple-
garse a la influencia plebeya, que habia mantenido el sentido de lo
espafiol. Esta destrucci6n de las classes superiores produjo la ruina
de toda posibilidad espaiiola, ya que el element popular, plebe-
yo, por vivaz que sea, no puede asumir la direcci6n de la socie-
dad. Necesita ser mantenido en tension por el espiritu de las cla-
ses superiores. En el fragmento titulado civilizaci6n> se expone la crisis de los principios liberals. Termina
el libro con un ensayo en el que se analiza el process de aleja-
miento entire la masa y la de nuestro tiempo. [120]



TORRES (Federico).--Prehistoria del romance. (Ensayo so-
bre la primitive literature espafiola.)-Biblioteca Enciclopedica
Mundial.-Publicada por la editorial Yagiies.-Plaza del Conde
de Barajas, 4.-Madrid, 1934.-114 piginas, 8.-Pesetas 1.
Trata brevemente el autor de los origenes y formaci6n del
castellano, tomando como base las teorias de Cejador acerca de
esta misma material. Las opinions de D. Julio Cejador mAs las de
los Sres. Hurtado y Gonzalez Palencia son fielmente seguidas por
el autor y frecuentemente citadas en el resto de la obra, que es una
a modo de antologia de autores espaiioles, desde la 6poca romana
hasta el period arabe inclusive, tratada, asimismo, con toda bre-
vedad. Complete el present libro los que el autor llama nuos decires,, versos de variada inspiraci6n y de ritmo variado,
sujetos siempre a las medidas usuales. [121]













LITERATURE HISTORIC:


E) TEMAS CONTEMPORANEOUS


CAMBA (Julio).-Haciendo de Reptiblica.-Espasa-Calpe,
S. A.-Madrid, 1934.-221 piginas, 8.-Pesetas 5.
La obra se compone de una series de articulos publicados an-
teriormente en la prensa. El humorismo del autor se detiene esta
vez en various aspects de la vida political espafiola bajo el actual
regimen republican, que-a su juicio-no ha sido mas que una
ilusi6n esperanzadora sin eficacia real en la renovaci6n de Espaiia.
Para el Sr. Camba, pues, se ha estado ohaciendo de Repiblica>;
su vision es la de una apariencia inadecuada a la realidad en don-
de adquieren un perfil grotesco los hechos y los hombres de
la Rep6blica espafiola. En el articulo titulado cLas chisteras de
la playa- se ridiculiza la actitud de nuestros intelectuales, apro-
pifndose del desecho cultural europeo, como el salvaje se
encasqueta, venga o no a tono, la chistera-resto de alg6n
naufragio-que encontr6 un dia junto al mar. A satirizar el am-
biente de las Cortes Constituyentes dedica seis articulos, y otros
tantos a los llamados oenchufes>. Frente al sentido laico de la Re-
pdblica identifica catolicismo y espafiolismo. Otros articulos van
dirigidos contra los socialists. Y al final, bajo el titulo de y contraleyeso se hace referencia-siempre en el mismo tono bur.
lesco-a la legislaci6n republican en material political, social y re-
ligiosa. [122]



GIL MARISCAL (Fernando).-Politica positive (segin las
teorias de Solvay).-Editorial Plutarco.-Madrid, 1934.-197 pi-
ginas, 8.-Pesetas 5.
En el pr6logo de la obra examine ripidamente el autor las difi-
cultades que dentro de los principios liberals de nuestra civiliza-
ci6n present la soluci6n del problema social. tos de desasosiego y desorientaci6n-afiade-quiza sea oportuna










hacer una breve exposici6n de las doctrinas political de Ernesto
Solvay, el famoso industrial, inventor y reformador social belga.
Tras una biografia de Solvay, entra en la exposici6n de sus princi-
pios politicos. Para el soci6logo belga 4la transformaci6n de las
sociedades modernas en el sentido de una mayor igualdad es la
consecuencia necesaria de los progress realizados en el terreno
cientifico e industrial. Por eso los espiritus verdaderamente con-
servadores en vez de opener una est6ril resistencia a esta trans-
formaci6n, deberan preocuparse de que se efectiie gradualmente y
sin perturbaciones,. Su doctrine, que esencialmente esta resumida
en estas palabras, parte del principio de que el camino para ase-
gurar el bienestar de los hombres consiste en desarrollar la pro-
ducci6n de cosas materials e inmateriales. En la naturaleza del
hombre radica el impulse de la producci6n. Despu6s de exponer
estas ideas sobre el productivismo, se examinan, entire otros aspec-
tos de las doctrinas de Solvay, el problema de la selecci6n y espe-
cializaci6n de los productores; la libre socializaci6n, contraria a la
abstenci6n del Estado liberal en la vida econ6mica y opuesta tam-
bi6n al socialismo; el impuesto inico sucesivo reiterado y las bases
de una nueva political international. [123]




INDICE DE REVISTAS


CRUZ Y RAYA.-Revista de afirmaci6n y negaci6n.-Ge-
neral Mitre, 5.-Madrid.-Ejemplar: Espafia, 3 pesetas; extran-
jero, 4.
Nimero 10, enero 1934.-Guillermo Diaz Plaja: -El arte de
quedarse solo,. La soledad como sinceridad; la soledad, estado de
gracia po6tica; la soledad como constant barroco-romintica.-
Damaso Alonso: Gil Vicente*. Recopilaci6n de las poesias liricas
castellanas de Gil Vicente, precedida de unas breves notas critics.
N6mero 11, febrero 1934.-Felix Ros: Sobre el narcisismo desde el punto de vista del arte.-Jos6 Maria
Quiroga Pla: donde hay luz; Luis F. Vivanco: yos critics sobre ,La voz a ti debida (poema), de Pedro Salinas.
N6mero 12, marzo 1934.-Jos6 Maria Cossio: KDe tal palo, tal
astilla> (origen y pol6mica de la novela de Pereda).-Manuel Abril:
EEl poder de las tinieblas (Mary Baker-Eddy)>. Estudia la vida y
personalidad de la fundadora de la Christian Science.
N6mero 13, marzo 1934.-Jos6 F. Montesinos: ,Cadalso o la









noche cerrada. Un studio sobre Cadalso, en su relaci6n con la
sensibilidad prerromantica europea.-Antonio Mor6n: ~Sobre la
verdadera muerte del capitin Arafia, (narraci6n). La lucha inte-
rior del capitan Arafia debati6ndose entire el amor y el poder.
N6mero 14, mayo 1934.-Luis Rosales: lanto (al margen del romancero gitano). El sentimiento andaluz
de la melancolia visto a trav6s del romancero gitano de Federico
Garcia Lorca.-Jos6 Bergamin: ,La estatua de Don Tancredo,.
Significaci6n simb6lica de este personaje en la civilizaci6n espafiola.
Numero 15, junio 1934.-Francisco Primo Sanchez: taigne, encrucijada>. Sobre la duplicidad del espiritu de Montaigne,
que lo hace nos>.-J. A. Muiioz Rojas: Breve exposici6n de la vida y del pen-
samiento poetico de Francis Thompson en unas piginas que pre-
ceden a su traducci6n del poema tonio Maravall: . Examina las
ideas del grupo francs na: vivo volvi6,. Estampas literarias evocadoras de tres caballeros
castellanos que pelearon en la guerra de Granada bajo los Reyes
Cat61icos. [124]




LITERATURA.-Hortaleza, 82.-Madrid.
Nfimero 1, enero-febrero 1934.-Benjamin Jarnms: <.
Breves notas acerca de los libros de viaje, de la novela, de la
actualidad political y social en sus relaciones con lo literario, de
la sencillez en el arte y las escuelas literarias, etc.-P. P6rez
Clotet: . Dos composiciones, tituladas rizonte y .
Fragmentos de la novela del mismo titulo, aparecida en la Pen
Colecci6n, n6mero 2. Ediciones Literatura. Madrid, 1934.-Ge-
rardo Diego: luz>. Fragmentos de un ensayo sobre Juan Ram6n Jimenez, en los
que se glosa pokticamente el libro nolo Gil: <,Poemas>. Tres composiciones, minticos,, Urbano: sia.-Ricardo Gull6n: bre , de P6rez Clotet, y , de Eduardo de
Ontaii6n.
N6mero 2, marzo-abril 1934.-Angel Sinchez Rivero: Sobre
la cultural clisica.-Jorge Guill6n: Maria Zambrano:







mas,. Siete composiciones del libro curso Nacional de Literatura.-Ricardo Gull6n: tradicci6n. Sobre Andr6 Gide.-Juan Panero Torbado: cPoe-
sias.--Ildefonso Manolo Gil: Mi voz a Pedro Salinas debida>.
Sobre el poema , de Pedro Salinas.-T. Seral
y Casas: N6mero 3, mayo-junio 1934.-Ram6n J. Sender: Consagra-
ci6n de las sombras>. (De la obra in6dita bezas, novela del tiempo en delirio.)-Jos6 Antonio Maravall: canci6n del mundo a la luna de Valencia>.-Vicente Aleixandre:
Panero: Francisco Vald6s: ~Poemas de amor.-Ricardo Gull6n: y los espejos>. [125]




REVISTA DE OCCIDENTE. Director: Jos6 Ortega y
Gasset.-Avenida de Pi y Margall, 7.-Madrid.-Precio del ni-
mero, 3,50 pesetas.
Enero 1934.-Emilio Garcia G6mez: -Bagdad y los Reinos de
Taifas>. Las influencias culturales de Bagdad en la Espaiia musul-
mana del siglo xi.-Jos6 Maria Quiroga Pla: despu6s> (narraci6n).-Jos6 Ortega y Gasset: rGuillermo Dilthey
y la idea de la vida. IV (continuaci6n).
Febrero 1934.-Ram6n G6mez de la Serna: IPeluqueria feliz*
(narraci6n).-Enrique Alvarez L6pez: de Darwin.-Jos6 Maria Quiroga Pli: pu6s> conclusionn) .
Marzo 1934.-Antonio Espina: rClich6 romantico (capitulo
del pr6ximo libro ).-Jos6 Antonio Ma-
ravall: hDe una cultural de progress a una cultural de la vida>.
Abril 1934.-Benjamin Jarn6s: blanza de su personalidad literaria.
Mayo 1934.-Fernando Vela: ,Mundo limitado,. Sobre las
causes hist6ricas de la actual crisis economic.
Junio 1934.-Ram6n G6mez de la Serna: < La nifia Alciras (na-
rraci6n).-Antonio Marichalar: la).-Maria Zambrano:





PUBLICACIONES PERIODICAS
DEL CENTRO DE STUDIOS HISTORICOS





REVISTA DE FILOLOGIA ESPANOLA
DIRECTOR: R. MENENDEZ PIDAL
PRECIOUS:
ESPAAA, 20 pesetas afio. EXTRANJERO, 22 pesetas aiio.
Se public en cuadernos trimestrales, que forman al afio un
tomo de unas 450 pAginas. Van publicados dieciocho vol6me-
nes, 1914-1931.




ARCHIVO ESPA NOL
DE ARTE Y ARQUEOLOGIA
DIRECTORS:
M. GOMEZ MORENO y E. TORMO MONZ6
PRECIOUS:
ESPAfIA, un aiio, 30 pesetas. PORTUGAL y AMERICA, 35 pesetas
Otros paises, 40 pesetas. Nimero suelto, 15 pesetas
Se public en cuadernos cuatrimestrales.




ANUARIO DE HISTORIC
DEL DERECHO ESPANOL
PRECIO DE SUSCRIPCION, 22 pesetas; n6mero suelto, 25 pesetas.




Todas estas publicaciones estan editadas por el Centro
de Studios Hist6ricos. Medinaceli, 4. Madrid.









































































S. Aguirre. impresor.-Geneoal Alvarez de Castro, 40.-Tel6fono 30366.




University of Florida Home Page
© 2004 - 2010 University of Florida George A. Smathers Libraries.
All rights reserved.

Acceptable Use, Copyright, and Disclaimer Statement
Last updated October 10, 2010 - - mvs