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Title: Archivos de Literatura Contemporanea.
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Title: Archivos de Literatura Contemporanea.
Physical Description: Book
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Bibliographic ID: UF00089412
Volume ID: VID00014
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
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JUNTA PARA AMPI.ACI6N DE STUDIOS E INVESTIGACIONES CIENTIFICAS
CENTRO DE STUDIOS HIST6RICOS


ARCHIVES DE
LITERATURE
CONTEMPORANEA


INDICE















-- ?


LITERARIO















NOVIEMBRE
1 9 3 3
MADRID


ANO II


NUJM. IX







ARCHIVES DE LiTERATURA CONTEMPORANEA

ADICE LITERARIO

Publicara pi aio diez cua;lernos, correspondientes a los meses
de enero, feb.re:, I3a-zo, abril, mayo, junio, agosto, octubre, no-
viembre y dcciecibr.. ,e propose informar puntual y objetivamen-
te, a los estados i.. ues-.'a iiteratura y al piblico en general,
sobre la pridti..ci6.n literaria e(spfiola contemporanea, dando re-
sefias o analysis sumarics de libros de reciente aparici6n, incluy6n-
dose asirnismo, efn su caso, en cada n6mero de INDICE LITERARIO,
trozos de ias critics mias importantes que hayan suscitado en la
,-, .1 PI1 salic a luz, !as obras resefiadas.

PRECIOUS DE SUSCRIPCION
ESPA A ......... ........... ............ ... ..... 10 ptas. (afio).
EXTRANJERO .................................. 12 ( ).
Espafia.... 1,-
N6mero suelto............... Extranero.. 1,25

CENTRO DE STUDIOS HISTORICOS.-MADRID
MEDINACELI, 4.




SUMARIO DEL NOMERO IX
Pfginas

1. La poesia de Antonio Machado........... 233

2. Resefias:

a) Novela y narraciones............... 238
b) Poesia........................... 243
c) DramAtica: Estrenos................ 244

Literature hist6rica:

d) Biografia......................... 250
e) Temas contemporineos............. 254








ARCHIVES DE LITERATURE CONTEMPORANEA


INDICE LITERARIO




ARo II. NUM. IX. CENTRO DE STUDIOS HISTORICOS NOVIEMBRE 1933.
MEDINACELI. 4.-MADRID.




LA POESIA DE ANTONIO MACHADO

Antonio Machado vuelve a publicar sus Poesias Completas en
tercera edici6n. Ha adoptado el poeta para la entrega al pfiblico
de su nueva obra el procedimiento acumulativo que seguia Whit-
man de afiadir cada unos cuantos afios a su obra ya anterior y co-
nocida las nuevas poesias unidas al conjunto total, de modo que
el lector tenga siempre present, junto a lo mas reciente de la
creaci6n, lo mas remote, lo inicial de ella. La poesia se nos ofrece
asi como un ser vivo en toda su integridad, en la florescencia de
todas sus primaveras, en su cuerpo, tronco, y en sus uiltimas rai-
ces. Para el lector distraido, acaso cambie poco lo que ve, y se le
antoje simple repetici6n de lo ya visto; para el que mira atenta-
mente, la poesia de Machado crece, se desarrolla en cada edici6n
sin prisa, sin llamativa vistosidad, pero sin cesar y siempre con tan
profunda fidelidad a su impulso mas remote, que estas Poesias
Completas, lejos de ser una simple colecci6n de materials, apare-
cen como fAbrica viva constantemente renovada en un trabajo in-
terior callado y profundo. Cada temperament portico ofrece,
hasta en el modo de publicar sus obras, indicio de su modo de
ser. Antonio Machado, repitiendo una y otra vez, junto con lo
nuevo, lo ya publicado de su producci6n, se diria que nos muestra
su conformidad consigo mismo, su aceptaci6n incondicional de to-
dos los moments de su musa, una especie de serena y sefioril
complacencia en ser lo que se ha sido, en haber sido lo que se es.
Antonio Machado es un tipico poeta del 98, caso curioso de esa










fuerza centripeta de la literature de principios del siglo, la cual
convoc6 a espajioles dispersos en los puntos mis distantes de la
Peninsula, a un vasco como Unamuno, a un gallego como Valle-
Inclin, a un levantino como do, para ponerlos a todos bajo la ensefia de lo espajiol y en
encendido entusiasmo por Castilla. Castilla, desde el punto de
vista literario, ha sido crisol hispinico. Mi infancia son recuerdos
de un patio de Sevilla...-, Castilla*; asi dice el poeta en su .Autorretrato, (Campos de Cas-
tilla, 1907), y lo que dice de si podriamos nosotros reiterarlo de
su poesia. Porque la primera fase de la poesia de Antonio Macha-
do se parece extraordinariamente a recuerdos de un patio de Se-
villa. No a la ciudad misma, no. No a uno de sus patios, sino a
todo el encanto de ella y de ellos revivido o desvivido en el re-
cuerdo, trascendido de material a sueiio. En la primera colec-
ci6n extensa de sus obras (Soledades, Galerias y otros poemas),
Machado es el poeta de lo interior. Viviendo en una tierra llena
de plAsticas y atractivas evidencias, Andalucia, el poeta, sin em-
bargo, escoge el otro lado, y los datos de realidad, en sus obras,
estin mirados en el reves mas po6tico que tienen. Hay expresio-
nes en toda esta primera parte de Machado, empezando por los
titulos: Soledades (la hermosa palabra, tan repleta de significaci6n,
que ahora Machado sitda al frente de una poesia de la vida re-
c6ndita, poni6ndola asi en signo inverso al gongorino, cuando
G6ngora la hacia titular de la mis esplindida manifestaci6n de
poesia exterior), Galerias. <... esas galerias, sin fondo, del recuer-
do-, , que acusan su
rumbo hacia los Ilamamientos interiores. Una voz le llama en la
poesia LXIV, le invita a ir con ella ,a ver el alma>; desde enton-
ces el poeta avanza en su suefio .
Nada de vanidades, muy pocas quejas: -no hay que Ilorar, silen-
cio. Una esperanza vaga y resignada casi a no ser ni esperanza.
Un errar nada de nosotros ( confianza en las palabras del sabio que no ensefian mis que el sil-
bo del viento, sin otro don que la memorial: evocar los suefios. jQu6 sorprendente ver a un poeta andaluz, de
esa tierra tan injusta y vulgarmente adscrita a la jovialidad pinto-
resca y al cascabeleo, pronunciar las palabras po6ticas mis graves,









mais series y melanc6licas que se alzan en su tiempo! Pero ain es
much mis sorprendente la poesia de Machado, sorprendente en
su fire y acusada independencia, si la consideramos en relaci6n
con el moment cronol6gico en que aparece. Corren los afios
triunfales del modernismo literario. La renovaci6n poetica diriase
que se inclina, que rinde todos sus favors a la poderosa fuerza
de Rub6n Dario. Vida exterior, sensualidad y opulencia decorati-
vas, temas de artificioso refinamiento, exotismo, sobre todo, musi-
calidad, colorismo, ritmto, lujos y juegos verbales, invaden el par-
naso espafiol y seducen a las j6venes musas. Antonio Machado no
se rinde. Admirador y amigo personal de Rub6n Dario, que escri-
bi6 sobre 61 pokticas palabras exactas, este hijo de una tierra sen-
sual, en un moment de tentaciones de una poesia sensual, afirma
sin la menor petulancia, sin animo alguno de combat, por simple
modo de ser, una poesia sobria, austera, desdefiosa de complacen-
cias faciles y de vanidades de los sentidos. Por Antonio Machado,
por Juan Ram6n Jim6nez, sospech6 Rod6 la existencia de una
Andalucia rec6ndita tan distinta de la litografia en colors del si-
glo xix. Y por Antonio Machado y por otro gran poeta de su ipo-
ca, Miguel de Unamuno, deberia ya empezar la historic literaria
espafiola a sospechar en la precaria y superficial existencia de un
modernismo po6tico en Espafia a la manera del de Rub6n Dario
el americano. Terminado su alegre alboroto, su vistoso desfile,
sin resistencia ante el paso del tiempo, perduran, en cambio, con
todas las probabilidades de ser poesia para siempre, esas otras
voices sordas y recatadas como la de Machado, que representaban
la discordancia con el modernismo, la resistencia a 61el en el punto
de su maximo esplendor aparente.
La segunda aparici6n al pfblico de la poesia de Antonio Ma-
chado es Campos de Castilla (1907). El titulo en su exacta locali-
zaci6n, esignifica acaso una restricci6n de esa enorme amplitud de
lo soiado, un sujetarse a los limits de la tierra y de una tierra?
No much. Porque si Antonio Machado sale entonces de su mun-
do intimo, de sus galerias interiores, es para asomarse a un pai-
saje, a una tierra, que son precisamente aquellos en que lo ma-
terial y localizado se halla precisamente en las fronteras de la des-
materializaci6n y la eternidad; el famoso paisaje castellano, paisaje
de los misticos y de los heroes, el que arranc6 a aquel espolique
de Jos6 Ortega y Gasset su frase de hombre ofendido: cSefior, en










Castilla no hay curvas>. En Campos de Castilla Machado nos
muestraque, por muy en la realidad geografica que se este, se puede
seguir buscando el alma. Campos de Castilla significa, ademas, en
la obra del poeta su maxima asimilaci6n de la mentalidad del 98.
Es la vision de una Castilla atormentada o ingenua, de la wtierra
triste y noble- envuelta en sus andrajos, y que guard su secret de
no saber si espera, duerme o suefia. Hay en Campos de Castilla y
en la poesia inmediatamente posterior much parte de meditacio-
nes sobre Espaiia, de preocupaci6n espafiola, de obediencia al es-
piritu del 98. VWase, por ejemplo: El1 mafiana efimero, Elogio a
Azorin>, -Una Espafia joven, .Espaiia en paz,. Por un instant
roza Antonio Machado la poesia de ideas, de ideas precisamente
del 98, de las ideas de pesimismo y de renovaci6n, de sentir dolorido
de nuestra tierra y de anhelo de resurgimiento. La vision de Espa-
fia, en esta segunda 6poca de la poesia de Machado, se present
a veces con la pura limpieza de lo mas director, con esa exquisite
nitidez y sobriedad en la captaci6n verbal, tan peculiar en Anto-
nio Machado. Recuerdense, por ejemplo, los poemas de Soria.
Pero alternando con este ver derecho, con este pasar sin interme-
diarios de la realidad real a la realidad poetica, de la poesia cas-
tellanista de Machado, hay otros ejemplos en los que, con toda
claridad, entire los ojos del poeta y el mundo que tiene delante, se
apelotonan nociones, concepts sobre Espafia, sobre los espafio-
les, de los que entonces circulaban como moneda corriente entire
nuestros intelectuales. Es la famosa Espaiia trigica, la Castilla
por donde cruza errante la sombra de Cain-, los tipos de locos,
de criminals, de series deformes que tambien se asoman a otras
figuraciones artisticas de Espafia por aquellos moments: la pintu-
ra de Zuloaga. Son las ideas regeneradoras, La Espafia que albo-
rea-con un hacha en la mano vengadora-, Espafia de la rabia y
de la idea-. Por esta zona de su poesia toca el poeta andaluz con
ese complejo de ideas y de sensibilidad que suscit6 el desastre es-
paiiol del 98. Mas adelante, en las Nuevas canciones, la inspiraci6n
de Antonio Machado parece remansarse. Se repiten las canciones
de paisaje, acentuaciones felices de los aciertos de lo popular, y
abunda much un tipo de poesia que desde el comienzo fu6 muy
grata a Machado, poesia de un double abolengo espafiol culto y po-
pular: la poesia epigramAtica, sentenciosa, refugiada en forms
muy breves, de copla, hecha a veces de un simple distico, reducida










en alguna ocasi6n a cuatro palabras ( pura notaci6n poetica. Son los Proverbios y cantares verdaderos
caprichos de pensamiento. A ratos, estos proverbios parece que
van a parar a Sem Tob, el elegant y lapidario poeta medieval, no
ya s6lo por su forma, sino por la filosofia un poco esciptica que
propagan; otras, las mis, nos inducen, sin embargo, a recorder los
mis felices moments de la poesia popular. Son como cantares de
pensador. Es en Antonio Machado la poesia de pensamiento que
se adensa mis y mis en su iltima y mas reciente 6poca, la de un
tin. De indispensable lectura para quien quiera conocer a Antonio
Machado son esas cincuenta piginas de prosa, que comprenden,
por un lado, la obra del fabulado Abel Martin, y por otro el -Can-
cionero ap6crifo de Juan de Mairena. Exposici6n de su metafisi-
ca, de su poetica, entreveradas con poesias que aclaran o ejempli-
fican el curso del pensamiento, constituyen un cuaderno de poesia
del mas alto valor. Todo ello expresivo de c6mo se acentiia en la
obra de Antonio Machado la densidad de pensamiento, la afici6n
a un tipo de poesia entire filos6fica y humoristica, relampagueante
de profundidades y de caprichos mentales, en la que, sin embar-
go, de cuando en cuando trasparece esa diamantina sencillez de
Machado. El libro cierra muy bien. El poeta que se asom6 duran-
te una temporada a las tierras de Castilla y anduvo por su super-
ficie, ya va otra vez soterrado por su galeria. Y sus poesias termi-
nan con ese mismo ademin de melanc61ica introspecci6n con que
empezaron.










RESElNAS
DE LIBROS PUBLICADOS DE OCTUBRE A NOVIBMBRE DE 1933


A) NOVELA Y NARRACIONES

ARCINIEGA (Rosa).-Mosko-Strom (novela).-S. E. L. E.-
Hortaleza, 89 y 91.-Madrid, 1933.-266 paginas, 8.o-Pesetas 5.
Sirve de marco a esta novela Cosm6polis, populosa ciudad po-
seida por el vertigo del dinamismo y cuyos habitantes todos, fe-
brilmente atareados, son infelices -... por la ausencia de un ideal>.
Esta ciudad es Ilamada por uno de los personajes de la novela Mos-
ko-Strom, por encontrarla afinidades con el Maelstrom, el auten-
tico v6rtice fatal aspirador de vidas. El personaje que asi habla,
Jackie Okfurt, afirma que el Maelstrom estai alli, en el centro de
Cosm6polis. midables, donde abre su boca succionante el verdadero pulpo, ese
pulpo modern de la ambici6n, que arrastra hacia su v6rtice inex-
quivable a la Humanidad entera,. En esta ciudad nos present la
atttora a tres personajes, en torno a los cuales gira la trama nove-
lesca: el ya citado Jackie Okfurt, m6dico; su amigo Max Walker,
ingeniero en una important fibrica, y Sampson Dixler, professor de
la Universidad donde estudiaron Jackie y Max y con los que ha se-
guido una estrecha amistad. Al empezar la novela, Walker estai sa-
tisfecho de su vida atareada, y como solaz del excesivo trabajo tie-
ne el amor de Isabel, su mujer. Pero Isabel un dia se cansa de Wal-
ker, como antes se habia cansado de otros maridos anteriores, y
pide el divorcio. Esto aplana a Walker, que estaba sinceramente
enamorado de Isabel. Se toma, para serenarse, una pequenia vaca-
ci6n, y cuando reanuda sus tareas se siente indiferente para todo lo
que antes Ilenaba su vida. Es, sencillamente, que se ha encontrado
a si mismo. Por su parte, el professor Sampson Dixler es otra vic-
tima del ambiente de Cosm6polis. Casado con una mujer frivola y
exigente, sus hijos carecen de todo freno moral y derrochan su vida
por los cabarets. El sabio professor, ignorado de los suyos, se ve
abandonado al fin de su vida, y muere en casa de Jackie Okfurt,
donde se ha refugiado. En el epilogo, pasados ocho afios, volve-
mos a encontrar a Jackie y a Walker. Jackie es feliz en su profe-
si6n de m6dico en un hospital. Walker, que se ha libertado para
siempre de Mosko-Strom, vive en el campo, feliz con su nueva mu-
jer y con los hijos que de ella tiene, duefio de las tierras que labra
por su mano. [1881









MERCHAN VARGAS (Regina).-La elegant ruletera (no-
vela).-Tipografia 8.*-Pesetas 2.

La protagonista de la obra, Guadalupe, hermosa lugarefia afi-
cionada al lujo, logra su deseo de ser tratada de casa con el maestro de escuela de su lugar; pero pronto aborrece a
su marido al convencerse de que 6ste no puede proporcionarle la
vida de opulencia que ella desea. El matrimonio se separa por esta
causa, y el marido emigra a America, dejando en poder de Guada-
lupe a la hija de ambos, Felisa. Guadalupe pasa a ser mis tarde la
amante de un jugador, y en Madrid Ileva una vida ostentosa, que
le granjea el remoquete de derroche a que se entrega acarrea la ruina de su amante, que se
suicide, y 4la elegant ruletera, acaba su vida rodando de mula-
dar en muladar, mientras que Felisa se va a vivir con su padre, el
maestro expatriado voluntariamente, que ha regresado de Ameri-
ca duefio de una fortune. [189]






ORTI Y MUNOZ (Carlos).-El fin de los tiempos (novela).-
S. E. L. E.-Hortaleza, 89 y 91.-Madrid, 1933.-268 paginas,
8."-Pesetas 6.

La novela tiene lugar en tiempos muy posteriores a los actua-
les. En ellos, Espafia, convertida en potencia de primer orden,
viene a ser el punto de mira de todas las naciones durante los gra-
ves acontecimientos a que da lugar la aparici6n de un nuevo astro
que cruza la 6rbita de la tierra con grave peligro para la humani-
dad. En medio de las catastrofes que esta revoluci6n sideral pro-
duce, se desarrolla en Madrid el idilio de Mary, hija de los Du-
ques de Toledo, con Enrique, su prometido. Cuando la tierra re-
cobra de nuevo su equilibrio, la capital de Espafia ve encenderse
una guerra de religion entire los cat6licos y los kurdos, que quie-
ren imponer su doctrine. Un nfcleo important de cat61licos, del
que forman parte los Duques de Toledo y sus familiares, huye en
un helic6ptero y aterriza en una tierra desconocida, donde en-
cuentran a los profetas Elias y Enoch. Y ante los santos profetas,
que figuran en ella como testigos, se celebra la boda de Mary
y Enrique. [190]










PEREZ Y PERBZ (Rafael).-Lo impossible (novela).-Nu-
mero extraordinario de .-Editorial Juventud.-
Provenza, 101.-Barcelona, 1933.-160 paginas, 8.'-Pesetas 2.
Adoraci6n Aguilar, para reponer su salud algo quebrantada,
va a pasar una temporada a la finca que un tio suyo posee en la
provincia de Huelva, dejando en Madrid a su prometido, Salvador
alvatierra, del que no parece estar muy enamorada. Vecino suyo,
duefio de un castillo lleno de sugestiones y de leyendas, es un
joven ingeniero, Jaime de Zagral. Adoraci6n, con pretexto de pin-
tar algunas vistas del castillo, frecuenta el trato de Jaime, y poco
a poco, al influjo de esta amistad, va dejando su modo de ser fri-
volo para dar cabida a mis serious pensamientos. Al fin, vienen a
enamorarse Jaime y Adoraci6n, y esto da lugar a no pocos sinsa-
bores de una parte y otra, ya que el prometido de Adoraci6n es
una preocupaci6n para esta y para Jaime. Adoraci6n quiere rom-
per su compromise, pero le falta valor para hacerlo, y entonces es
cuando acude en romeria a la Virgen del Rocio, pidi6ndole posible, esto es, decision para romper sus anteriores relaciones y
el amor de Jaime. [1911



SAN SEBASTIAN (Carmen).- Tiempos nuevos (novela).-
Editorial Pueyo.-Arenal, 6.-Madrid, 1933.-362 paginas, 8.o
Pesetas 5.
El titulo Tiempos nuevos, con que la autora design su obra,
hace relaci6n al cambio que esti experimentando la sociedad al
influjo de nuevas doctrinas. Este influjo se empieza a sentir en el
pintoresco valle que forma el condado de Kreuger, donde los con-
des y su hija Irma llevan una vida patriarcal, amados de todo el
pueblo; pero esta vida sencilla se ve alterada por el influjo de predi-
caciones subversivas, que sacan al campesino de su vida de satis-
facciones puras para arrojarlo en otra movida por la ambici6n y el
odio. El principal agitador de estos movimientos es Ivan el Ex-
tranjero, hombre de malos instintos, que osa poner sus ojos en
Irma. Al lado de lo que pudieramos llamar ambiente social de la
obra, se desenvuelve la trama novelesca entire Irma y dos apues-
tos j6venes, amigos entire si, Jorge y Sergio. No ven 6stos con
indiferencia los conflicts sociales de que son testigos; antes
bien, uno y otro tratan de encontrarles remedio, pero valiindose
de distintos medios a que los empuja la diversidad de sus caracte-
res. Para Jorge, hombre materialista, amargado interiormente, todo
se reduce a procurar al obrero satisfacciones materials. Para Ser-
gio, el camino que ha de seguirse es el de la caridad cristiana.
Sergio y Jorge aman a Irma y 6sta vacila entire uno y otro. Un dia,









ante la desolaci6n moral de Jorge, Irma se dice que ella debe sal-
var aquella alma, comunicarle su fe, y le da palabras de esperanza.
Aquel mismo dia comprende la joven su equivocaci6n, ya que a
,quien ama es a Sergio. Entre tanto, la revoluci6n estalla con vio-
lencia. Y es Sergio quien logra calmar al pueblo enfurecido. Ivin
el Extranjero, ante el fracaso de su predicaci6n, piensa en huir,
pero antes hiere mortalmente a Jorge cuando 6ste se dirigia a visi-
tar a Irma. El epilogo muestra a Irma y Sergio casados en el va-
Ilecillo, donde reina la felicidad, producida <... no por el comu-
nismo libertario... sino por mientos, ideas y aspiraciones a un bien mejor para el future per-
durable,. [192]




SEPIJLVEDA (Maria).-El otro amor.-La Novela Rosa.-
Editorial Juventud. -Provenza, 101.-Barcelona. -124 pagi-
nas, 8.-Pesetas 1,50.
Maria Luz, la protagonista, tiene un gran amigo, Agustin, del
que la vida la separa imponiendo al joven la necesidad de emigrar
a America para ganarse la vida bajo la protecci6n de un tio de
Maria Luz, Juan Garc6s. Esta separaci6n de los muchachos se
hace definitive cuando Juan Garc6s, al venir a Espafia, se enamo-
ra de su sobrina y la hace su mujer. Maria Luz es feliz en su ma-
trimonio; pero un dia, Agustin, que se cree en peligro de muerte,
le declara el encendido amor que por ella ha sentido siempre. Maria
Luz se turba ante esta revelaci6n; no obstante, en nada disminuye
el amor que profesa a su marido. Cuando 6ste muere, no much
despu6s, vuelve, ante el camino despejado de obs-
ticulos, y Maria Luz y Agustin se casan. [193]





TORRES (Federico).- Tres ensayos de humorismo nuevo.-
Biblioteca Enciclop6dica Mundial.-Publicada por la Editorial
Yagiies.-Administraci6n: Plaza del Conde de Barajas, 5.-Ma-
drid, 1933.-119 paginas, 8.-Pesetas 1.
El primero de los trabajos que componen el volume es un
Aensayo de farsa dramitica, en un pr6logo y dos actos, que lleva
el titulo de Marionetas>. Farsa, en la cual-evocindonos conoci-
das tendencies del teatro contemporaneo-, aparece en pugna la










personalidad de las criaturas dramaticas frente a su mismo crea-
dor. El autor, impelido por el goce de crear, va sacando a la reali-
dad las figuraciones de su fantasia, sin que le haga retroceder la
violencia vital con que se manifiestan algunos de sus personajes.
Como Zalaleo, el brutal cinico, que trata, con la dueiia Jovita, de
persuadir a Simona para que acceda a las pretensiones amorosas
del rico jorobado Di6scoro. Pero Simona ama a Flaviano, joven
sin recursos, y acaba uniendo a 61 su vida. De todos estos series, son
los dos tiltimos los 6nicos que Ilegan a sentirse felices y los inicos
que agradecen a su creador haber dispuesto asi el mundo en que
son actors. Di6scoro, en cambio, no puede aceptarlo. Se rebela,
protest, porque para 61, el jorobado de nobles sentimientos, no
ha quedado mis camino que el de la infelicidad. Y en su odio al
autor, que asi le condena, se abalanza sobre 61 y 1o mata. El se-
gundo ensayo se titula Entre observaciones humoristicas del autor, tres doctors, amigos
suyos, cuentan, sendas histories fantanticas. En la primera se narra
el extrafio suicidio de un buen senior que, habiendo despertado una
noche en el precise moment en que se iniciaba el estado de sonam-
bulismo, dispar6 su rev61lver contra su doble-el propio espiritu-,
crey6ndole un ladr6n. Se refiere luego el caso de un hombre que
tenia la extraordinaria propiedad de ver lo invisible: a traves de
los cuerpos, las parties mis ocultas, y a trav6s del aire, los atomos
y los espiritus vagantes. Potencia de vision que habia hecho de
aquel hombre el mas desgraciado de los series; vi6ndolo todo acab6
por no apetecer nada. Un dia, un grupo de espectros decide arre-
batarle su alma. El omnividente presencia la lucha y deja que sea
raptado su espiritu como la 6nica posibilidad de liberaci6n. Termi-
na uno de los doctors hablando de la maravillosa eficacia de las
inyecciones de cardianitis, que, aplicadas al coraz6n en el instant
de expirar, hacen revivir al muerto por un breve lapso de tiempo.
Un dia se le aplic6 el tratamiento a un moribundo y, sorprendente-
mente, continue viviendo, no un moment mis, sino meses enteros.
Pero el resucitado no sabia andar, ni comer, ni hablar. Al inyectarle
la cardianitis, el alma habia ya escapado y s6lo pudo darse vida a
un cuerpo vacio de espiritu. El iltimo de los ensayos humoristicos
es una narraci6n titulada protagonista, Clodoveo, cuenta c6mo fu6 despedazado en la calle
por un cami6n, y c6mo-puro espiritu ya-sigui6 a su cuerpo al
cementerio. En la noche, junto a la tumba, aparece la sombra del
cuerpo y se entabla un dialogo entire los tres elements que cons-
tituian la personalidad de Clodoveo. Hasta que, poco antes del
amanecer, se separan para ir a ocupar el lugar que les estA desti-
nado: la sombra, al reino de las tinieblas; el cuerpo, a dar alimento
a la material de donde procede; el espiritu, a poblar un Atomo del
infinite hasta que le corresponda dar vida a un nuevo ser. [1941









B) POESIA


MACHADO (Antonio).- Poesias completes (1899-1930).-
Tercera edici6n.-Espasa-Calpe, S. A. Madrid, 1933.-428 pa-
ginas, 8.-Pesetas 6.

V. INDICE LITERARIO, II, n6m. IX, pigs. 233-237. [195]

LOPEZ PRUDENCIO (J.).-[A B C. Madrid, 10 de enero de
1934.]-<... Hemos releido la obra de este gran poeta con golosa
delectacion, como siempre que cae en nuestras manos. Tiene la vir-
tud, como la tienen todas las excelsas produciones de arte, de ofre-
cer deleites nuevos en cada nueva contemplacidn. "No nos bafia-
mos dos veces en un mismo riob, dijo con razdn Herdclito de Efe-
so. Algo parecido canta nuestro poeta en algunas de estas maravi-
llosas estrofas; -pero cudndo ha de volver -lo que acaba de
pasar?-Hoy dista much de ayer,-Ayer es Nunca jamds>. Es una
honda, desconsoladora verdad. Es profundamente divers el deleite
que hoy nos produce estas estrofas del que nos producian cuando
por la primera quincena del siglo las paladedbamos, gozosos de su
aparicidn, como aurora nueva y deseada en los horizontes del arte.
No han perdido un quilate de eficiencia estdtica en cuantia de su-
gerencia emotiva. Pero ha variado-profunda, radicalmente-, su
calidad esta emocidn. A la fruici6n alborotada de la novedad, ya
desvanecida por el implacable andar de los dias, ha sucedido, ga-
nando terreno, la complacencia reposada en el contenido, en el teso-
ro cuantioso de inspirada maestria, para encerrar en la breve copa
de unas estrofas, de una alusidn, de una figure, viva pompa retdri-
ca, sin enfasis tonante, una multiple variedad de sugerencias emoti-
vas que jamds se lograron en las exuberancias antiguas de los liri-
cos elocuentes.
,En la constelaci6n brillante de poetas que aparecian en torno
del gran Ruben, por aquellos tiempos en que la irrupcidn nista> produjo la gran conflagracidn del viejo tinglado, que se fosi-
lizaba en mddulos, incapaces ya de contener el alma nueva, Anto-
nio Machado fulgurd con luz propia y distinta de todas. En su alta
inspiracidn habia mds profunda raiz vidente y pensadora que en
ninguno de sus colegas. Y cuando hay en una obra esta rica cante-
ra, su perduracidn es fdcil de pronosticar. Las "modas, literarias,
como todas, estdn condenadas a caer marchitas al empujdn de vien-
tos nuevos. Pero la roca viva y fuerte de la penetracidn pensadora,
que cala hasta el corazdn de las cosas, toca en los cimientos eternos
de la belleza, y ahi no Ilegan las eficiencias demoledoras de las
subsiguientes>.









PEREZ CLOTET (Pedro).- Trasluz.-Colecci6n Isla.-CA-
diz, 1933.-127 piginas, 8.-Pesetas 4.
Esta colecci6n de 50 poesias esti dividida en cuatro parties sin
titulos generals. La primera desarrolla temas amorosos tratados
desde la vertiente de lo abstract, y aunque arrancados cada uno
de una circunstancia determinada, se reunen en id6ntico concep-
tismo amoroso. Este conceptismo amoroso estA hecho de misterios
e imposibles, de huidas y de evasiones, de una especie de jugar
con un amor creado. La segunda parte no se desarrolla ya dentro
del mundo interior del poeta. Se vuelve a la naturaleza, tambi6n
esquematizada. Sus temas son un Cielo verde>, una tal:, unas rio-popular andaluza modern rompen el tono, en general austero,
de la expresi6n. Las dos iltimas parties cruzan naturaleza y visio-
nes exteriores, poesia introspective entrecortada por estampas de
fuera y por salidas al exterior. Todo el libro responded al lenguaje
que pudieramos llamar mis clasico, dentro de la modern poesia
espafiola, y renuncia a efectismos exteriores. El punto de vista es
igualmente-y el titulo lo indicaria: Trasluz-, el de una vision de
la realidad despojada de su valor anecd6tico y de su estricto realis-
mo, tamizada escrupulosamente por un anhelo intellectual. En cuan-
to a la m6trica, es de forma libre puramente ritmica, casi siempre
en versos de arte menor, except la ultima parte. [196]



C) DRAMATIC


Estrenos.

ALVAREZ QUINTERO (Serafin y Joaquin). Juanito
Arroyo se casa. Comedia en tres actos y un pr61ogo, estre-
nada en el Teatro de Benavente, de Madrid, el 26 de octubre de
1933.-Madrid, 1933. 84 piginas, 8.-Pesetas 4.
En Las Canteras, pueblo andaluz, Juanito Arroyo, joven tro-
nera, por lo derais lleno de simpatia, se dispone a casarse con
Eloisa Pomares. Todas las apariencias son de que el proyecto no
llegara a cuajar en realidad, ya que a ello se oponen las diversas
mujeres a quienes hasta entonces abandon Juanito en el curso de
sus aventuras, despu6s de engafiarlas. La abuela de una de estas
mujeres se present en casa de los padres de Eloisa, a los que pone
al corriente de las felonies cometidas por el galan. Eloisa ha oido
la conversaci6n y decide terminar sus relaciones con Juanito, pero









en una explicaci6n que tienen los dos enamorados, ella queda me-
dio convencida por la graciosa labia del galan, que, en cambio, no
logra convencer con la misma facilidad al padre de Eloisa, el cual
se opone de un modo tenaz a que las relaciones continten. Pero
Juanito no se arredra, y decidido a cambiar de vida casindose con
Eloisa, se vale de un pintoresco cura, amigo suyo, que se presta a
casarlos una noche en la misma reja en que pelan la pava. [197]

CHABAS (JUAN).-[Luz. Madrid, 27 de octubre de 1933.]-
< Pocos autores habrd tan fieles a si mismos como los hermanos Quin-
tero. Cuarenta anios de fidelidad perfectal Cuando ellos inauguran su
carrera de autores, con un ingenio fdcil, una gracia suelta y un do-
naire de observacidn feliz y sencilla de buenos costumbristas, el
mundo nuestro, la vida que circundaba a los autores y se brindaba
a sus ojos, era provinciana, mansa y hogarefia, como ellos la veian.
Una boda era todavia el acontecimiento mds important de un pue-
blo, y un seiorito juerguista y sin quehacer llenaba con su charla
la tertulia de an casino. Los hermanos Quintero no se han hecho
viejos. Siguen teniendo todavia veinticinco afios. Siguen fieles a su
juventud y al aire de su mocedad.
-En Europa, y en el mundo entero, las ideas se exaltan y se
cargan de dramdtico contenido, impulsando luchas que enconan la
vida y la agitan con entrechoques de fuerzas contrarias. Son violen-
cias que dejan atdnito el dnimo y lo angustian con temores de una
guerra pr6xima. Frente a frente, con mds dspera rudeza que nunca,
las classes sociales se combaten y se embisten: la vida es demasiado
feliz para algunos, dificil para muchos, drida y hosca y amaga para
los mds. Todos los sentim;entos adquieren nuevos matices, porque
los hombres, por la fuerza de sus luchas y sus ansias, comienzan
a pensar con distinta emocidn. Y hay pasiones y sentires que son
eternos, pero que por conservar su misma eternidad mudan su
forma y su expresidn. Pues frente a todo ese mundo nuevo, con un
tesdn que asombra, los hermanos Quintero vuelven su mirada a Las
Canteras, el pueblo quieto y chico. Qui pasa en el mundo? Esto:
Juanito Arroyo se casa. Se casa con esta chica sentimental y buena,
que no ha salido nunca del estrecho y casero dmbito de sus mimos
familiares, y se embelesa al oir el lenguaje amoroso de su Juanito,
y contest a los madrigales del tunante con unas palabras que tie-
nen la emocidn blanda y la ternura dulzona de los idilios de Arolas
o de los requiebros y galanteos de los novios de estos inconturba-
bles hermanos tenaces y fieles.
.... Pero la comedia, tal y como es, se sostiene sobre una tecni-
ca centenaria, ensayada en un centenar de pruebas iguales.>

*** [A B C. Madrid, 27 de octubre de 1933.]- -Los hermanos
Alvarez Quintero han cortado unas flores de su lozano huerto anda-
luz, ofrecidndoselas a Carmen Carbonell y Antonio Vico. Las virtu-
des de alegria y de optimism de su espafiolisimo teatro, del que









siguen su cldsica y racial tradicidn, y lo preceptivo de sus normas,
ya que de modo preferente se preocupan de que sea escuela de bue-
nas costumbres, resplandecen en su flamante comedia, que es como
un mosaico de finos pormenores de cuantos elements de composi-
cidn puedan agruparse en la diversidad de sus matices para valori-
zar su claro pensamiento optimista, inclinando suavemente el dni-
mo de los espectadores con procedimientos sencillos de arte y de ley
y una primorosa habilidad y facilidad constructive para el enlace y
movimiento de personas y escenas.
-En esta superaci6n del teatro costumbrista quinteriano, si se le
compare con el de Bretdn, el de los eximios autores le aventaja por
su mds honda penetracidn psicoldgica y los arrequives y pinturerias
del didlogo, insuperable vehiculo de expresidn en todos sus acentos
y modalidades.
Por que, pues, inquietarse ante los ruidos de peligrosas inno-
vaciones? Ellos siguen donde estaban, y hacen bien. Ya es much
mantenerse sin fatiga y sin descaecer en la public admiracidn. Del
buen vino de la rancia solera quinteriana gustard siempre el fino
catador de comedies.




BENAVENTE (Jacinto).-La verdad inventada.-Comedia
en tres actos, estrenada en el Teatro Lara, de Madrid, el 27 de
octubre de 1933.
Almudena ha perdido a su madre, y se encuentra sola, sin liga-
z6n ninguna en su casa, entire Braulio, su padre-que ella sabe que
no es tal padre-, y su tia Juana, que le habla mal de su madre y,
por otra parte, quiere casarla con su.sobrino Marcelo. En concrete,
nadie sabe qui6n es el padre de la muchacha. El marquis de Vi-
Ilamora tuvo amores con la madre de Almudena, cuando era cria-
da de su casa, y por esa raz6n consider a Almudena como hija
suya. Por eso, al morir la madre de Almudena, el marquis se lleva a
6sta a su casa, y abriga el prop6sito de casarla con su sobrino Fer-
nando, instituyendo a la muchacha heredera de todos sus bienes.
Estos proyectos disgustan profundamente a Laura, hermana del
marquis y madre de Fernando. Laura, como Jesusa, no cree que el
marquis sea padre de Almudena, y ella no consiente en el enlace
de su hijo con una muchacha cuyo padre es desconocido. En una
conversaci6n de Laura con su hermano el marquis, se pone de ma-
nifiesto que 6ste tampoco cree a su protegida hija de su care,
aunque como a hija la quiere porque es hija de su espiritu, su cria-
tura. La situaci6n acaba por hacerse tan tirante entire el marquis
y Laura, que 6sta deja la casa de su hermano, donde vivia desde
que 61 qued6 viudo. Pero Almudena no pasa por ser causa de des-









uni6n en la familiar. Y como sabe que Braulio, que tambi6n la quiere
como a hija, la echa de menos, vuelve a su antigua casa, y todo
deja entrever que al final se casara con Marcelo. [198]

FERNANDEZ ALMAGRO (MELCHOR).-[El Sol. Ma-
drid, 28 de octubre de 1933.]- <... result que trenzando el autor es-
tos... hilos dramdticos, lejos de obtener una resistente trama, sdlo
consigue un embrollo de querellas familiares, de pleitos por razdn
de una herencia que entreven unos y otros parientes, de antagonis-
mo, que pierde tension al insertarse en el process nimiedades de co-
media mil veces hecha, incluso por el propio D. Jacinto.
Por repetirse el Sr. Benavente, incluso se abandon al tobogdn
de que hemos hablado en mds de una ocasidn. Tobogdn de pala-
bras. Tobogdn nada rdpido. Qud lento el deslizar de las conversa-
ciones... Y por remate, unos cuantos golpes mds en el cldsico picuismoa benaventino de la verdad, la mentira, la vida, el cora-
zdn... El corazdn, la vida, la mentira, la verdad... Y vuelta a em-
pezar. 0 suma y sigue.
Aparte de que ese duelo entire la verdad que se lleva en el alma
como un aliento vital y las otras mortales verdades de mundo ex-
terno, se empequefiece cuando las situaciones y los razonamientos
nos dejan en un final de frio simbolismo: la aristocracia y el pueblo
reconciliados mediante una boda que nadie esperaba. Preparan y
nimban el epitalamio alusiones diversas a preocupaciones political
de la Espahia contempordnea. El author las recoge en la antena com-
tradictoria de su observacidn y de su sdtira. Y era curioso ver u oir
cdmo los mismos espectadores celebraban o aplaudian las frases su-
cesivamente contrapuestas. Bienaventurados los que no advierten
su propia incongruencia. De todas maneras, y salvada la intencidn,
en muchos de los jugueteos verbales florecia el ingenio de Benavente
con toda su proverbial agudeza. Algunas de estas frases y una es-
cena en el segundo acto-la despedida del padre official y la despe-
gada Almudena-son el recuerdo mds grato que deja en nosotros
esta comedia fatigosa e insistida que, en puridad, no enriquece gran
cosa el repertorio de D. Jacinto Benavente.'.

*** [A B C. Madrid, 28 de octubre de 1933.]-- Benavente, inge-
nio'abierto'a las claras luces del pensamiento en su mdsfltuida y rica
variedad, es en La verdad inventada sutil ironista, pensador, ro-
mdntico, satirico, estilista, socidlogo, creyente, escdptico, revolucio-
nario, sofiador, humorista, cuanto la vida refleja en el human pen-
sar y sentir; y todo esto concebido y expresado sin afectacidn, sin los
trompetazos de la pedanteria, suave y espiritualmente, aun en aque-
Hlas cosas mds hondas y definitivas, que parecen pedir la austeridad
y el gesto solemne de las grandes y aparatosas afirmaciones.
Si a veces lo reiterative y abundoso del discurso frena y parali-
za la accidn, ello se suple por la galanura de la elocucidn y la ele-
gancia de su esgrima dialectica, que centellea en las frases y con-









ceptos que esmaltan el didlogo, frecuente en dicaces alusiones a he-
chos actuales y para todos los campos, pero totalizadas en una no-
ble aspiracidn de concordia y de paz.>




VALLE-INCLAN (Ram6n del).- Divinas palabras.-Tra-
gicomedia de aldea en quince cuadros, estrenada en el Teatro Es-
pafiol, de Madrid, el dia 16 de noviembre de 1933.
Divinas palabras, ahora llevada a las tablas, se public prime-
ramente en follet6n en El Sol, de Madrid, y fu6 impresa en libro
en 1920, formando el volume XVII de las autor. [199]

CHABAS (Juan).-[Luz. Madrid, 17 de noviembre de 1933.]-
<... Estas estampas dramdticas, animadas por un aliento poetico
que las estremece y las mueve, son, al mismo tiempo que alegria y
trabajo de los ojos, admirable y a veces hasta fastuoso regalo del
oldo, preciosamente halagado por el adorno verbal insigne de una
prosa que, enraizada en la mds noble y fina grandeza del vuelo cld
sico de nuestro lenguaje, coloreada por la gracia arcaizante y popu-
lar de un habla regional y antigua, es al mismo tiempo nueva y vi-
brante, con la vibracidn renovadora de un ritmo y un color que sdlo
puede infundir al lenguaje un poeta que se deleite y complazca en
la invencidn pura del verbo y pula y abrillante sus aristas sonoras
y luminosas.
Divinas Palabras, como toda la obra teatral de Valle-Incldn,
estd pensada y escrita con un sentimiento pldstico de la escena y
una intencion poetica (de comdn fuente literaria y popular) del len-
guaje y de la dindmica teatral. Esta vision de la obra de teatro,
cuyo mdrito esencial es su calidad de excepcion, es-y ello se ad-
vierte en toda la produccidn de Valle-Incldn-de escasa esencia
dramdtica, teatral. Los personajes, con su cardcter y su individual
sustancia, funden su personalidad, disminuyendola o limitdndola,
con el color, la gracia pintoresca o el valor caricaturesco, a veces
de un profundo humorismo lirico, que posee el ambiente en que la
obra vive y que el poeta crea. El n6cleo dramdtico de la accidn cede
a este interns externo, lirico y pintoresco a la vez. Cuando Valle-
Incldn advierte que la energia escenica de su obra se pierde o disi-
pa, con brio literario de folletin y burla habilidosa degestos levanta
el grito del interns o cife en una contorsi6n episddica el gesto trdgi-
co o cdmico de sus mdscaras. Y istas adquieren de subito un vigor
alucinado de endiablamiento que tiene much de gran guignol, o
bien, con amplia virtud de composicidn lirica, adquiere el pintores
co y teatral empaque de los frisos dramdticos de un D'Annunzio










-La figlia di lorio-, que recorta tambidn sus sinfonias dramdti-
cas en la pintura vibrant de un cuadro de costumbres.
) Esta virtud de gran retablo, Valle-Incldn la consigue como na-
die. Ahi, lo folletinesco, que tiene un valor de grito y de barullo,
alcanza un movimiento podtico de honda esencia dramdtica y po-
pular. Dentro de estas estampas, con un truco destacado, brioso,
con agudos y manchones de aguafuerte, iluminados de stibito y de
pronto oscuros, se insertan los tipos de la fdbula. Y dsta aparece o
se pierde, se escorza o dualiza, segiin la voluntad del poeta necesi-
te trenzar como propio camino los hilos dramdticos de la anecdota
o tejerlos como un tapiz de fondo que les sirva de scenarioo>

FERNANDEZ ALMAGRO (M.).-[El Sol. Madrid, 17 de
noviembre de 1933.]--No es indispensable en este moment fijar
la cronologia de las obras de Valle-Incldn. Pero, estdticamente, bien
se ve que Divinas Palabras represent el paso del ciclo novelesco
que pudieramos cifrar en Romance de Lobos a los ya cldsicos es-
perpentos. De aqui la naturaleza mixta de Divinas Palabras: nove-
la dialogada, poema preesperp6ntico, tragicomedia por acumula-
cidn de elements y sintesis bien lograda en una emoci6n de con-
junto. de agrio acento espafiol. Agrio, energico, de profunda reso-
nancia ancestral, fruto nuevo de viejo drbol con las races perdidas
en un milenario misterio de raza y de suelo. ;Que ibdrico este reta-
blo de pasiones primaries, montado por Valle-Incldn, el rnds Valle-
Incldn de todos los Valle-Inclanesl... A base de Divinas Palabras
podria explicarse un curso de estitica y ticnica valle-inclanescas.
Todo 6l estd en cualquiera de estos cuadros cefiidos, crudos, con
exactitud que se aviene muy bien con la retdrica de la expresidn.
Un professor de literaturas comparadas podria tambidn poner de
manifesto contacts y relaciones de esta obra con las mejores de
su tiempo. Claro que con D'Annunzio, el de La figlia di Iorio, por
supuesto. (Quizd tambien con el de La fiaccola sotto il moglio.) Y
gendricamente, con los efectos del Grand Guignol. Y con ese otro
Grand Guignol de ciertos rusos. Pero ninguno de estos juicios tras-
pasaria la superficie de las cosas. Es natural que Valle-Incldn res-
pirase la atmdsfera literaria de su dpoca. Aparte de que no todo es
influencia, sino confluencia: comin tribute a un canon estitico que
tuvo su auge.
-Lo especifico de Divinas Palabras no puede explicarse sino por
la personalidad irreductible, de puro original, de Valle-Incldn. Estd
en la composicidn de las escenas, en el tono y calidad de los tipos
-o arquetipos-revelados, en el juego de determinados resorts es-
cdnicos, y, por modo singularisimo, en el lenguaje, tornado de la
verdad neta y tocado por el arte con gracia tal, que la groseria de
expresidn se salva no por el disimulo ni afeite de ninguna especie,
sino por la propiedad y la adecuacidn. El realismo no es nada va-
ledero si de el mismo no obtiene un sentido que le haga, artistica-
mente, viable. Este sentido radica en el ajuste de todas las piezas:










ajuste necesario. Y necesarias son todas y cada una de las palabras
que Valle-Incldn emplea. No disuenan ni las mds procaces. Las
justifica el instant plenamente.
-Este aire torvo, bronco, electrizado y primitive, barre de con-
vencionalismos la escena-diversificada en cuadros que vivirian
por si-, y hace categdrico el ir y venir de andcdotas, no vividas
por este o aquel personaje, sino por un pueblo. Aqui, Galicia. En
realidad, un coro de pasiones sin lugar ni fecha.
El protagonista de Divinas Palabras es Galicia, sorprendida en
sus caminos, caserios, cruceros y romerias: en el desfile circular
-las genes dan la vuelta y los extremes se tocan-de mendigos,
titiriteros, campesinos, embrujados, mozas hechiceras y toda clase
de humanidad andmala. Otra sorpresa extrai~a del arte de Valle-
Incldn es conseguir por tales rodeos pintoresquismo y color local.
-La muerte, la supersticidn, la lujuria, el trotamundismo, el
miedo, la naturaleza, son los promotores del asunto que llena los
quince cuadros de Divinas Palabras. Y arrebatando todos ellos, un
soplo de poesia popular, epica y dramdtica, realmente desacostum-
brado.>


LITERATURE HISTORIC:

D) BIOGRAFIA

ALTOLAGUIRRE (Manuel). Garcilaso de la Vega.-
Tomo X de .-Espasa-Calpe, S. A.-Ma-
drid, 1933.-223 pdginas, 8.-Pesetas 6.
El author comienza por declarar que su biografia (no intent
desentrafiar nada. Da de lado a los problems de la erudici6n
hist6rica por lo que el llama -la realidad perdurable- de una vida.
Y asi esta biografia es de las que tienen su arranque en el puro
entusiasmo por la poesia del author y no en la curiosidad hist6rica,
en la discipline de la investigaci6n. Los hechos de la vida de Gar-
cilaso estan todos entrecruzados con visions y divagaciones li-
cas, con presunciones pokticas sobre lo que su vida pudo ser.
Trata primero de la (verde niiiez de Garcilaso: la coloca bajo
este color de campo y esperanza. Un acontecimiento que debi6
tambien de lUegar al espiritu de Garcilaso, acaso en alas de la can-
ci6n popular, es la derrota de los Gelves en 1510. En el cas-
tillo de Batres pasa temporadas de nifiez, uno de sus primeros con-
tactos con el campo. Pero junto al campo esta la corte. La corte
es, precisamente en el moment imperial, universalidad. En ella
entra Garcilaso con el cargo de guerra en Olias. Conoce a Boscin, cuya amistad tan decisive y










trascendental habra de ser en su vida po6tica. El primer episodio
de la vida sentimental de Garcilaso con una prima suya, episodio
desdichado, se analiza por su bi6grafo apoyandose mitad en los he-
chos, mitad en los versos. En un viaje a Andalucia conoce Garci-
laso a doiia Isabel de Freire y a dofia Elena de Zifiiga, y empieza lo
que Altolaguirre llama el double amor del poeta. Elena, su esposa, es
el amor realizado; Isabel, el amor impossible. Pero ambos eran nece-
sidades correlativas de su espiritu. con Isabel de Freire, hubiera dedicado a Elena sus poesias*. Isabel
le sirve para dar un sentido active a su poesia del sentimiento y de
los celos. Quiere introducir luego el bi6grafo en los elements sen-
timentales de la obra de Garcilaso el dolor por la muerte de su pri-
mer hijo. No hay dato alguno que documentalmente nos hable de
esto, pero es de suponer que acreciera su natural predisposici6n a
la melancolia. Vienen luego los fastuosos moments del viaje a Ita-
lia, Florencia, la entrada del Emperador en Bolonia, su viaje en
misi6n a Francia, donde, en la corte de Francisco I, entra en con-
tacto con una sociedad de extremado refinamiento. Paralela a esta
vida del poeta, corren en su vida sentimental el amor logrado, por
fin, de Isabel y la amistad cada dia mis firme de Boscan. El episo-
dio de la asistencia de Garcilaso a las bodas de su sobrino, cele-
bradas sin permiso del Emperador, es causa de su salida de Espa-
fia en compaiiia del Duque de Alba, su amigo y protector, viaje
descrito por el poeta hasta que llegan a Ratisbona, y alli se confir-
ma el destierro de Garcilaso a una isla del Danubio, la de Schut,
donde pasa unos meses de 1532 y que tambi6n deja huella c61lebre
en su poesia. Termina el destierro yendo a Napoles, donde reside
habitualmente casi hasta el afio de su muerte. Alli tiene noticia de
la muerte de Isabel, que le arranca los mejores versos de la Elegia
primera. Muere al dar a luz a un hijo de Garcilaso por 61 recono-
cido. Este hijo, Lorenzo de Guzman, es evocado pokticamente en
unas paginas de la biografia. Ya no vuelve el poeta a sentir nin-
gun amor nuevo. La poesia a la Flor de Gnido sirve a amores aje-
nos, ya que se propone conquistar la voluntad de Catalina San Se-
verino para Mario Galeota. En 1533 regresa Garcilaso a Espafia, y
en Barcelona tiene la alegria de encontrar a su amigo Boscan, cuya
vida de dom6stica felicidad contrast con las desdichas sentimenta-
les de Garcilaso. En la conquista de T6nez batalla 6ste entire las tro-
pas del Emperador, y al fin vuelve al favor del monarca, que le
nombra Maestre de Campo para la campafia contra Francisco I de
Francia. En una pequefia escaramuza cerca de Frejus, Garcilaso
recibe graves heridas, de las que muere al poco tiempo en Niza.
La biografia de Altolaguirre responded a un punto de vista po6ti-
co y nos da una observaci6n de tipo impresionista, donde, mas
que la coherencia y la claridad de los hechos hist6ricos, se percibe,
entire numerosas citas de versos del poeta, lo que sobrenadaba
por encima de la anecdota y la peripecia: su personalidad poetica.
[200]









TORRE (Guillermo de). [Luz. Madrid, 21 de diciembre
de 1933.]-<... Quidn sabe si el relatar la vida de un tan puro
lirico como Garcilaso, de una sombra humana- si nos atenemos
a los datos fidedignos tan escasos que de el nos quedan-, no
requeria este acento laxo, este tono melancolico y nemoroso en que
nurra Altolaguirre su vida, la , como titula un
capitulo. Porque Garcilaso estd todo jl en sus poesias, y, en rigor,
aun el mds diestro prosista se hubiera visto apurado para dar un con-
tenido satisfactorio a su biografia, a no escaparpor las tangentes de
la dpoca, tan colmada de guerras y afanes.
>Pero el libro de Altolaguirre, a falta de cualidades mds convin-
centes, trasunta amor por Garcilaso y capta una finisima interpre-
tacidn de su lirica. No es de hoy la predilecci6n del autor de Sole-
dades juntas por el eglogico cantor de Salicio. Ha reflejado su in-
flujo en muchas poesias. Por lo tanto, lo que a Altolaguirre le ha
interesado fundamentalmente es traducir el aura poetica de su vida,
la atmosfera en que nacieron aquellos versos de acento casi impar
en la poesia castellana. Predileccidn de un poeta neorromdntico por
un gran poeta que, aun situado en el punto crucial del clasicismo y
del humanismo renacentista, bien pudiera ser calificado de prerro-
mdntico, violando las cronologias. Pues la misma vida de Garcila-
so, su vida breve, su muerte heroica, es la de un genuine doncel ro-
mdntico. Y esto, con el hechizo de sus versos, con el tir- que simboliza Garcilaso, es lo que Altolaguirre ha poetizado
en su libro, sin ninguna maestria, cierto es, pero con un candor, con
un lirismo difuso y envolvente que, adormeciendo momentdneamen-
te nuestro espiritu critic, en vigilia, acaba por captarnos>.






ONTASON (Eduardo de).-El cura Merino.-Su vida en fo-
lletin.-Colecci6n glo xix.-Espasa-Calpe, S. A.-Madrid, 1933.-254 pdgs., 8.o
Pesetas 5.

Nos ofrece el autor una biografia del famoso guerrillero caste-
Ilano hecha con trazo novelesco, en la que las andanzas del perso-
naje van apareciendo en una series de estampas evocadoras del
paisaje y del ambiente hist6rico, y en que no faltan, por otra parte,
los rasgos de tono humoristico. Jer6nimo Merino nace en tierras
de Castilla, en pleno siglo xvin. En una dtierra que no hace caso
de los rizos del siglow, pero que, en cambio, es el noble ejercicio del guerrear,. Por aquellos campos ha de re-
tozar, pastor de ovejas, ek hosco Jer6nimo. R6stica indepen-









dencia que no apagaran, mis tarde, los studios ni la carrera
eclesiastica. Cura ya de su pueblo, Merino, fuera de los latines
en la iglesia, seguira durante various afios .oteando el campo
y caminando entre brefiales y carrascas>, como cazador de
escopeta y perro. Hasta que en 1808 lleg6 cimiento que di6 vuelta a su vida. Tropas francesas que pasan
por Villaloviado y que, a falta de caballerias, cargan a los veci-
nos de enseres militares, haciendoselos Ilevar hasta un pueblo
vecino. El cura D. Jer6nimo "lleva una carga musical: bombo
y platillos>. Aquella humillaci6n -es el origen de sus acciones.
Pocos dias despues, el cura, agazapado a la vera de un cami-
no, derribaba de un tiro a un correo de las tropas francesas. A
partir de aquel ,cohete inaugural-, todas las encinas tendrian
detras una escopeta que apuntaba,. Comenzaron a movilizarse
pastores y labriegos y 4la tierra misma, haciendo bueno el decir
de Gald6s de que la lucha de las partidas fu6 batiendose>. La buena punteria del primer disparo se repiti6 en
otros ulteriores. Pronto tuvo Merino numerosos pros6litos, reclu.
tados entire pastores y mozos de labor rapidamente. Continuaba
dliquidando invasores, unas veces sorprendiendo franceses aisla-
dos, otras atacando convoyes en la sombra, junto a los caminos,
sin dejar rastro de si en su huida. "Por la primavera, la guerrilla
de Merino era el pequefio ejercito del pais.. A las emboscadas y
ataques a los correos sigue una acci6n important: el asalto de
Roa, unidos los hombres de Merino a las huestes del Empecinado.
Ante la importancia que va adquiriendo la guerrilla del cura, las
juntas de patriots de algunas ciudades castellanas, y luego la
central, le envian recursos: voluntarios y algunos oficiales; estos
ultimos, para que pongan cierto orden en aquel tropel de serra-
nos. Las acciones victoriosas se suceden. Los asaltos a convoyes
son tan frecuentes, que el general Roquet dispone el envio de veinte
mil hombres para apresar a Merino. Initil persecuci6n. Buscar a
Merino en la sierra viene a ser tanto como abuscar la aguja en el
pajar. No faltan las asechanzas preparadas por espias. Ahi estA
la dama de Barbadillo, que sonsacara a cierto oficialito frances los
detalles de un plan de ataque contra Merino, preparando asi la
emboscada del vallejo de Hontoria, donde qued6 destrozada la
caballeria francesa. De aqui en adelante, dlos ataques, triunfos o
sorpresas-porque en Merino es todo uno y lo mismo-- se suce-
den sin interrupci6n. La virulencia de la lucha es tambidn mayor
por ambas parties. Al saber el cabecilla que los napole6nicos habian
ahorcado a los miembros de la Junta de Burgos, mand6 achicha-
rrar vivos a sus prisioneros franceses, veinte por cada juntero
ahorcado. Al terminar las luchas en Castilla escape Merino ten
busca de mis guerra, hacia Catalufia>, donde a6n quedaban sol-
dados franceses. Al terminar las hostilidades, el cura guerrillero
es nombrado gobernador military de Burgos. En 1814 se present
en Madrid, y Fernando VII le concede una canonjia en la cathedral









de Valencia. A aquel hombre de acci6n, silla de coro no le fue grata. La incompatibilidad con sus roza-
gantes colegas Ilega a tal punto que un dia provoca un escandalo,
sacando a relucir dos pistolones en plena Sala Capitular. En 1820
esta otra vez en Villaloviado, cazando como en sus mejores tiem-
pos; pero ese mismo afio hace proclamar Riego la Constituci6n
liberal del 12, y Merino se lanza otra vez al campo seguido de in-
numerables feligreses absolutistas. En sus manos caen como trein-
ta soldados liberals, e ininediatamente son fusilados. Merino trata
de reafirmar su leyenda feroz ; pero esta vez los triunfos no son tan
frectientes como en la lucha contra los franceses. Ahora tiene en-
frente al Empecinado, viejo guerrillero como el, pero que combat
por los liberals. Al producirse la reacci6n de 1823, Merino es
nombrado mariscal de campo de guarnici6n en Segovia. Nadie sabe
que des6rdenes o que intrigas ocurrieron alli bajo su mando. El
caso es que pidio el retire y se volvi6 a su pueblo, viejo ya--pero
ademais de ser un viejo, es Merinox. Va a comenzar la guerra car-
lista, y pronto estarAi el cura guerrillero al frente de un gran ejer-
cito. Pero el habil caudillo no supo organizer aquellas tropas nu-
merosas, y asi fue de descalabro en descalabro. Sus hombres se le
desperdigaron, y lleg6 a ser puesta a precio su cabeza. Despues
de haberse refugiado en Portugal, volvi6 a actuar en Castilla, ca-
pitaneando ya, de esta vez, pequefias guerrillas, con las que toda-
via logra algun que otro triunfo. Luego, las frecuentes derrotas le
obligan a refugiarse en el pais vasco, desde donde ain hara algu
nas correrias por Castilla y Arag6n. Triunfantes las armas libera-
les en 1839, el ya legendario cura llega a Bayona de Francia con
otros jefes carlistas, para terminar su existencia, poco tiempo des
pues, en la placida ciudad de Alencon. [2011



E) TEMAS CONTEMPORANEOUS


CABANELLAS (Guillermo). -Militarismo, militaradas.-
(Acotaciones de la historic politico-militar de Espajia).-Editorial
Castro, S. A.-Carabanchel Bajo.-Madrid, 1933.-117 pagi-
nas, 8.o-Pesetas 1,50.

El autor trata de demostrar que ... la militarada como fuente y
nacimiento de regimenes politicos... ha terminado para siempre.
Hace una somera historic de la intervenci6n del militarismo en la
political de nuestro pais, desde los tiempos de Fernando VII, a tra-
ves de las sublevaciones, la guerra civil y las campaiias de Marrue-
cos, Cuba y Filipinas, hasta llegar a la Dictadura Militar. Con la
Dictadura, de la que dice entire otras cosas que fu6 .... la incultura










elevada a regimen imperante.... decline el militarismo, para des-
aparecer definitivamente al advenimiento de la Republica, como lo
demuestra el fracasado movimiento del <10 de agosto. [202]





CUETO (Juan).-Cuentos al Nuncio.-Sobre derivaciones re-
publicanas de los sucesos de Vera.-Edici6n del autor.-Redon-
dilla, 4.-Madrid, 1933.-200 paginas, 8.-Pesetas 3.
El Sr. Cueto hace en este libro historic de su propia vida, ex-
tendiendose especialmente sobre algunas incidencias de su carrera
military, relacionadas con hechos politicos conocidos. Destaca, en
particular, el relato que hace el autor de su intervenci6n con mo-
tivo de los sucesos de Vera, que tanta resonancia tuvieron en su
dia. El Sr. Cueto aprovecha abundantes datos personales para
hacer una several critical de sistemas politicos en los que, a su en-
tender, las aspiraciones mas justas eran desatendidas o rehuidas.
La obra lleva al final algunos documents destinados a servir de
prueba a las opinions emitidas por el autor. [203]





JORDA (Adolfo).-Peor que fieras.-Javier Morata, editor.
Madrid, 1933.-215 paginas.-Pesetas 5.
El Sr. Jorda aborda en este libro los problems sociales de
nuestro tiempo, tornados en su conjunto. Despues de extenderse
en consideraciones de todo orden acerca de los factors que han
producido la actual crisis, moral y material, de nuestra sociedad,
propugna, como inica soluci6n, la vuelta al ideal cristiano. [2041




REYES (Jose Maria).-Concordancia del espiritismo con el
comunismo y el anarquismo.-Casa Editorial Maucci.-Mallorca,
166-168.-Barcelona.-334 paginas, 8.-S. p.
La present obra esta integrada en su mayor parte por articulos
ya publicados anteriormente en revistas espiritistas, tales como
Hacia la Igualdad y el Amor, de la cual es redactor jefe el autor de











esta obra. El Sr. Reyes hace de un modo somero la exposici6n de
la doctrine espiritista, cuyo fundamento es el amor de los humans
entire si. En este punto es facil ver, dice, la concomitancia que el
espiritismo puede tener con el comunismo y el anarquismo, pues
"... una y otras [doctrinas] se basan en el mismo principio de amor
y en identico anhelo de perfecci6n humanao. Hace a continuaci6n
un studio comparativo del anarquismo y el espiritismo, que aspi-
ran al mismo ideal de armonia y amor. Por su parte, el comunismo
tiene de comiin con el espiritismo el proponerse .... la elevada
mision de abolir las fronteras que ahora separan a los pueblos,
para que los hombres se amen todos como hermanos, sin distinci6n
de razas. Termina el libro con un saludo al proletariado universal,
a quien esta dedicada la obra. [205]




RODRIGUEZ SAN PEDRO (Conde de).-Nueva ciuda-
dania.-Biblioteca de Estudios pro Catolicidad.-Editorial Chris-
tus.-Manuel Silvela, 7.-Madrid, 1933.-281 paginas, 8.-Pe-
setas 6.
Aspira este libro-como declara su autor en la introducci6n-
a gencontrar una base firme donde se apoyen los derechos de los
ciudadanos como individuos aislados y en cuanto miembros socia-
les, recabando para el individuo cat6lico la plenitud del ejercicio
de sus derechos de ciudadano. Apuntados estos prop6sitos, se
estudian hist6rica y juridicamente los concepts de la soberania
del Estado, del Derecho, de la Ley y de la Autoridad-cuya rese-
fia en este lugar fuera improcedente por su indole t6cnica-, para
combatir al final la tendencia absorbente del Estado actual y jus-
tificar la conveniencia de que ciertos nucleos sociales-en este
caso, la comunidad de cat61licos -conserven la autonomia y li-
bertad debidas dentro de la organizaci6n estatal. [206]






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nes, 1914-1931.





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