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Title: Archivos de Literatura Contemporanea.
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Title: Archivos de Literatura Contemporanea.
Physical Description: Book
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Bibliographic ID: UF00089412
Volume ID: VID00013
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.

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JUNTA PARA AMPLIACI6N DE STUDIOS E INVESTIGACIONES CIENTIFICAS
CENTRO DE ESTUDIOS HIST6RICOS


ARCHIVES DE
LITERATURE
CONTEMPORANEA


NUM. VIII


INDICE


LITERARIO


OCTUBRE
1 9 3 3
MADRID


ANO II







ARCHIVES DE LITERATURE CONTEMPORANEA

INDICE LITERARIO

Publicara al afio diez cuadernos, correspondientes a los meses
de enero, febrero, marzo, abril, mayo, junio, agosto, octubre, no-
viembre y diciembre. Se propone informar puntual y objetivamen-
te, a los estudiosos de nuestra literature y al piblico en general,
sobre la producci6n literaria espaiiola contemporanea, dando re-
sefias o analisis sumarios de libros de reciente aparici6n, incluy6n-
dose asimismo, en su caso, en cada numero de INDICE LITERARIO,
trozos de las critics mAs importantes que hayan suscitado en la
prensa, al salir a luz, las obras resefiadas.
PRECIOUS DE SUSCRIPCION
ESPA A. .................................... 10 ptas. (afio).
EXTRANJERO................................. 12 > ( ).
Espania.... 1,-
N6mero suelto............. .... Extranero.. 1,25
Extranjero.. 1,25
CENTRO DE STUDIOS HISTORICOS.- MADRID
MEDINACELI, 4.



SUMARIO DEL NOMERO VII
Paginas
1. Ensayismo espafiol ...................... 205
2. Resefias:
a) Novela y narraciones ............... 210
b) Ensayos literarios.................. 216
c) V iajes ........................... 220
I. Obras publicadas.. 221
) Dra ia.. II. Estrenos .......... 222

Literature hist6rica:
e) Biografia......................... 224
f) M emorias ........................ 227
g) Temas contemporineos............. 229








ARCHIVES DE LITERATURE CONTEMPORANEA


INDICE LITERARIO


Ago II. N6m. ViII. CENTRO DE STUDIOS HISTORICOS OCTUBRE 1933.
MEDINACELI, 4.-MADRID.


ENSAYISMO ESPANOL

El Dr. Marafi6n aumenta hoy la lista de sus producciones con
un nuevo libro de ensayos. Se sefialaba no hace much en estas
piginas c6mo el ensayo espafiol del siglo xx, despu6s de haber
sido creado por hombres de letras, por escritores procedentes del
campo de lo literario puro, se acreci6 en su segunda fase con li-
bros de autores que no eran literatos de profesi6n, que ejercian
en la vida social menesteres distintos: m6dicos, abogados, fil6lo-
gos, pero que, atraidos por esta solicitaci6n poderosa del g6nero
ensayistico, lo cultivaban desde sus respectivas ireas de vision
professional. Marafi6n, se decia, es uno de estos ensayistas arran-
cados de su limitaci6n cientifica, de su encerramiento t6cnico, y
que acude a este terreno respondiendo a una necesidad urgente
del tiempo: hablar desde el ensayo a un publico much mis exten-
so y difundido que aquel a que puede dirigirse desde el tratado
cientifico un investigator. Es muy significativa esta concurrencia
de trabajadores en disciplines estrictamente cientificas al abierto
palenque de las ideas para todos, que supone el ensayo. Parece
indicar una fina sensibilidad a la voz del moment, a las necesida-
des y angustias vitales de una colectividad que necesita no ya s6lo
las soluciones y los remedies t6cnicos, sino la guia y el consejo
spiritual en el mis amplio sentido. Que un jurista, un bi6logo,
un fil6sofo consagren esfuerzo y pulcritud spiritual a este g6nero
de literature y que ella sea acogida con tanto favor y agradeci-
miento por el piblico, expresa ademis, a nuestro juicio, este signo










del tiempo nuevo: la busca de un tipo human complete, la inte-
graci6n de las divisions, tan necesarias desde el punto de vista
cientifico, que suponen los distintos ramos del saber en una uni-
dad. En este sentido, el ensayo complement el libro t6cnico. Pro-
porciona este filtimo los conocimientos tiles, las armas para la
lucha en un solo frente; pero el hombre modern parece necesitar
mas que esas armas, necesita ideas, ensefias, banderas.
Marafi6n comenz6 su labor ensayistica con temas de inmedia-
ta relaci6n con sus studios de Biologia y de Medicina. Asi los
tres Ensayos sobre la vida sexual, 1927; Gordos y flacos, 1928;
Amor, conveniencia y eugenesia, 1929; el Ensayo sobre Enrique IV
de Castilla, 1930. Estaba entonces en esa zona fronteriza del espe-
cialista que hace incursiones en el campo del ensayo. Su peniltimo
libro, Amiel, aunque partiendo de rigurosas bases cientificas, sefia-
laba ya el ingreso pleno de Marafi6n en el franco ensayo literario.
Este libro, cuya aparici6n comentamos a su tiempo, corrobora la
soltura e independencia de pensamiento de su autor aplicandose en
la mayor parte de los casos, sin referencia ya a sus origenes profe-
sionales, al ejercicio de la literature ensayistica.
El Dr. Marafi6n, en su pr6logo, pone estos ensayos bajo la
advocaci6n del optimism. Registra cuan constant es en la lite-
ratura la expresi6n de la desesperaci6n humana ante el estado de
las cosas presents y la incertidumbre del future. Hay una ten-
dencia en el hombre a atenuar el dolor de lo que pas6 y a sensibili-
zarse en extremo ante el dolor present, cosa contraria a lo que
hace el hombre mismo con la dicha-sublimar la que fu6 y empe-
quefiecer la que nos toca-. Maraii6n es de los que screen que la
vida es mejor cada dia y que hay que decirselo a las gentes. Los
temas del libro se engarzan en la preocupaci6n por el moment
espafiol, por el moment que no ha de verse s6lo en su actualidad
fugaz: ha de estar enraizado en lo pret6rito y ha de preparar el
decoro future. El primer ensayo, el mis extenso de todos, se titu-
la Los deberes olvidados. Buen moment, dice Maraii6n, para un
examen de conciencia. Nos faltan puntos de referencia 6ticos.
ZPor qu6? El ser human ha dejado hace muchos afios de enca-
rarse consigo mismo. Se ha derramado al exterior en la llamada
lucha por la vida. En esa lucha, lo inico que reclama y reclama
sin cesar son sus derechos; en cambio, al no mirarse por dentro
no piensa en sus deberes. Podria, pues, diagnosticarse la inquietud








207

actual de este modo: hombres y pueblos sufren una hipertrofia del
derecho y una crisis del deber. El tratamiento indicado seria, no
hay duda, el invertir los terminos, reprimiendo dentro de su con-
torno estricto nuestros derechos y entregindonos a lo que se po-
dria Ilamar la asc6tica y la responsabilidad del deber. Porque son
los deberes y no los derechos los que sefialan las diferencias capi-
tales entire unos y otros hombres; no en ejercitar derechos, sino
en sentir delicadamente la responsabilidad de sus deberes, se dis-
tingue el hombre de alma escogida del que no lo es. Ahora bien,
ZcuAles son nuestros deberes? En primer termino, los deberes li-
gados al sexo, que, claro es, no tienen que ver con el sexo mismo,
dice Marafi6n. El del hombre consiste en trabajar y producer. El
de la mujer, en el pleno y recto ejercicio de la maternidad. No hay
duda que el trabajo creador se ha visto muy desacreditado y des-
virtuado en los ultimos decenios. Gran parte de la culpa de ello
la encuentra nuestro autor en el espiritu deportivo, en el despilfa-
rro de energia sin finalidad de creaci6n inmediata que es el depor-
te. El deportivismo ha ensefiado al hombre a querer ganar siem-
pre, a amontonar derechos tras derechos-asi en la lucha de
clases-, como se amontonan los tantos en el foot-ball, y ha crea-
do un espiritu de juego ventajista. Delinea Marafi6n el tipo psico-
16gico y social del seiiorito, el cual se encuentra no s6lo entire
las classes altas, sino que vive tambi6n, como una especie parasita-
ria, entire los humildes. Por fortune, en estos 1ltimos afios de Es-
pafia el descenso num6rico de este personaje social es evidence.
Junto al trabajo creador del hombre, ha de colocarse el deber de
maternidad en la mujer. La ausencia de generosidad maternal, no
s6lo al dar el ser al hijo, sino al criarle en care y espiritu, ha sido
una fuente de escepticismo en el hombre. Por eso los nuevos regi-
menes politicos se encaminan a restaur'ar el nicleo de la familiar.
Pasarin, cree Marafi6n, muchos de los lugares comunes de la lla-
mada libertad de costumbres, la frivolidad cinematogrifica del
amor de hoy, la perdida del sentimiento de intimidad, la resisten-
cia del instinto a las pautas. Despu6s de los deberes atinentes al
sexo, vienen los de la edad. El deber del joven, que ha de consis-
tir en la rebeldia, en la reacci6n generosa frente a las injusticias
de la vida, pero Ilevando siempre en si la imposici6n de una dis-
ciplina. Marafi6n acusa certeramente la political de ventud!-, seguida desde hace quince o veinte aiios. ,Ser joven ha










sido para nuestas generaciones algo asi como una categoria de
dios pagano, y ha bastado ser joven para poder ser todo lo de-
mas. Por lo cual se produjo un tipo de hipertrofia del sentimien-
to del derecho sobre el del deber en la juventud. Venturosamente,
el observador percibe ya en los mas j6venes de los j6venes un
cambio hacia la vocaci6n del puro deber. La otra edad extrema de
la vida, la vejez, tiene tambi6n marcado el suyo: la adaptaci6n:
*ser viejo no equivale a ser respectable; es siempre un pretexto
magnifico para ser respectable La obligaci6n del viejo es ganarse
esa respetabilidad. Despues de los deberes de la edad hay los de-
beres profesionales, aquellos que incumbent al hombre como in-
cluido en un tipo comin de actividad. No se crea que se agota con
lo que la gente llama simplemente trabajar. No. Es precise sentir
como primum movile de la profesi6n la emoci6n primordial del de-
ber. La aptitud puede adquirirse, pero la vocaci6n require un
sentido de sacrificio. Quedan en cuarto lugar los deberes para con
la patria y el mundo. Niega Marafi6n fervorosamente la contradic-
ci6n que muchos quieren ver entire estos dos deberes, la interpre-
taci6n exclusivista de ninguno de ellos. El sentido national esta
arraigado en lo mis hondo del hombre, el amor al pais es esencial
al individuo, y la multiplicaci6n de las comunicaciones entire unos
y otros paises ha dado un nuevo auge a la conciencia local de los
pueblos. Se impone como deber necesario ia defense de los valo-
res nacionales, el orgullo de nuestro suelo. Nunca se tome este
sentimiento a modo de seto punzante, desviindolo hacia la pasi6n
exclusive, negadora. En el fondo de las nacionalidades se encuen-
tra la raiz com6n. Las dos savias, national y universal, cooperan a
la vida humana. Hay que tener, y este es el maximo deber colecti-
vo, capacidad de sufrir por los demas y aceptar ese dolor con ple-
na generosidad vital. El hombre debe restaurar cuanto antes la
conciencia de sus deberes olvidados.
En los restantes ensayos del libro trata Marafi6n, entire otros
temas, de la relaci6n del intellectual con la political, del deslinde
cuidadoso de estas dos actividades para que no perjudiquen a sus
representantes. El porvenir de la cultural, que se discuti6 en una
reuni6n del Instituto de Cooperaci6n Intelectual de Madrid, su-
giere a Marafi6n otro ensayo. Dificil es todo vaticinio en este te-
rreno, pero cree que ese porvenir estara condicionado por la in-
fluencia del mecanicismo, con su secuela, la rapidez, y su vicio,









la prisa. La eleccidn de los malogrados sirve al autor para indicar
la belleza del morir en un moment de plena juventud y de inten-
sa creaci6n, en la cima de la capacidad creadora. Completan el li-
bro otros ensayos: El principle explorador, el duque de los Abruz-
zos visto como tipo de explorador que sobre el puro deportis-
mo pone el afin y el rigor cientifico; El elogio de la sabiduria,
reflexiones derivadas de la vocaci6n y de la austeridad vital de
Pasteur y la de Pierre Paris, evocaci6n cordial de su trato con
el gran hispanista. Psiquiatras de Espaia es un ripido esbozo
de los representantes de esta ciencia en nuestro pais, estudia-
da en dos generaciones. Y en Libros a la hoguera, con motivo
de la quema en Alemania de los libros freudianos, Marafi6n
toma una posici6n clara frente a lo que llama el mito de Freud,
distinguiendo en la obra de 6ste el aspect t6cnico, que le parece
discutible, y el planteamiento de los problems de amor con un
criterio cientifico. Para Marafi6n, la literature sexual de ahora es
una especie de la literature amorosa de siempre, y que pronto pa-
sara.
Naci6 el ensayo modern en Espafia en la 61tima decada del
siglo xix si no formulado en su modalidad externa rigida, si
como actitud del pensamiento, como un enfoque ensayistico de los
problemas-, en Ganivet. Y naci6 por preocupaci6n espafiola,
como el mejor envase y el mas adecuado para pensar en Espafia
y sus problems, para agitar la conciencia national. Por ese ca-
mino le Ileva a su gloria un Miguel de Unamuno. Pues bien, en las
etapas de ensayista del Dr. Marafi6n, el libro reci6n aparecido en-
tronca a su autor con este noble linaje de un g6nero literario, el
ensayo de tema espafiol, y el autor de Los deberes olvidados no
echa en olvido ese que parece ser primordial deber de este tipo de
escritos: la referencia a los trances nacionales, el comtin pensar
sobre un problema comun: el de la naci6n. A los treinta y cinco
aiios del Idearium espaniol, el Dr. Marafi6n encarna, con la digni-
dad literaria y la sinceridad de sentimiento, ese tipo, vertebral en
la historic de la modern conciencia espafiola, del preocupado por
Espafia.










RESESAS


DE LIBROS PUBLICADOS DE AGOSTO A OCTUBRE DE 1933



A) NOVELA Y NARRACIONES


AGUILAR CATENA (J.).-La curiosidad desvelada.-No-
vela.-Colecci6n Novelas Modernas.-Ediciones Edita.-Barcelo-
na, 1933.-323 paginas, 8.-Pesetas 5.
<... Acaso, en definitive, no es el amor, todo el amor, mas que
una curiosidad desvelada...>, dice el protagonista en las primeras
paginas de la obra. Este protagonista es Adolfo Guzman, hombre
de presa, que ha hecho una gran fortune sin reparar en los me-
dios. Ya en situaci6n firme, se enamora de Elvira Palacios, hija de
un gran financiero. Llegado el moment de pedir a la muchacha
en matrimonio, se la niegan, porque ha llegado a oidos del padre
de Elvira que Guzmin ha estado en el penal de Ocafia. Guzman
mismo lo afirma asi y sale de aquella casa para siempre. Pero 61
bien conoce que nunca podri querer a otra mujer que no sea Elvi-
ra, mientras 6sta, en su interior, le aplica los mis duros denuestos
por su audacia al pretenderla. Dias despu6s de ser rechazado en
sus pretensiones matrimoniales conoce Guzman a Gloria Laya,
hermosa viuda aristocritica, abocada a la ruina. Guzman se
compromete a salvarla, a condici6n de casarse con ella, aunque
no la ama, como le hace saber. La duquesa accede, y el com-
promiso se afirma entire ellos. Cuando Elvira se entera de que
Gloria, su intima amiga, va a casarse con Guzman, se cree en el
deber de advertirla qui6n es este hombre. Gloria sabe toda la his-
toria de Guzman, pero no la da importancia. Por encima de cuanto
le puedan decir, ve Elvira que en Gloria se superpone un interns,
cuna curiosidad desvelada, que empieza a sentir por Guzman.
Ella misma, Elvira, en el trato frecuente de la pareja a que la obli-
ga su amistad con Gloria, siente aumentar su interns por GuzmAn,
hasta enamorarse intensamente de 61. Adolfo Guzmin, por su par-
te, nunca ha dejado de amar a Elvira. Hay un moment en que Glo-
ria (que desconoce la pasi6n de su marido por Elvira), quejosa de
su desamor, piensa en separarse de su esposo. Pero cuando la se-
paraci6n esta a punto de realizarse, marchindose Guzmin a Nue-
va York, Gloria reacciona y se va con su marido. [168]










BOTIN POLANCO (Antonio).-Logaritmo.-Novela.-Es-
pasa-Calpe, S. A.-Madrid, 1933.-243 paginas, 8.-Pesetas 5.
El Sr. Botin Polanco hace moverse a Carlos y Mercedes, los
personajes centrales-los 6nicos, en rigor-de su novela, en un
ambiente frivolo y elegant, conseguido en las paginas del libro
mediante una tecnica que emparenta al autor, en ciertos respects,
con la literature de un G6mez de la Serna; tecnica a base de acu-
mulaci6n de observaciones graciosas, ligeras, de divagaciones
sobre temas sueltos, sobre lugares, sobre objetos, inclusive, que
van saliendo al paso de la pareja novelesca, decorando un instant
el fondo en que se nos muestra fugazmente recortada. El autor
nos present a Carlos, el protagonista de la obra, como un sefio-
rito, Ileno de inseguridad, y a la vez de una radical discrepan-
cia respect de cuanto le rodea; ha empezado a vivir despu6s de la
guerra del 14, aceptando la vida burguesa tcomo una herencia a
beneficio de inventario. Enamorado de Mercedes en una playa
estival, huye de ella por temor a caer en sus redes. Al Ilegar a
Madrid, la agitaci6n political llega a su grado maximo. Crece la
hostilidad a la monarquia, y Carlos se encuentra entire los fuegos
cruzados de sus amigos republicans y monirquicos. Desea que el
regimen caiga de una vez, pero no tiene ninguna fe en el que haya
de sucederle. En el fondo, se siente ajeno a las cuestiones politi-
cas, y, atento a su propia comodidad ante todo, se traslada a Paris.
Alli, inopinadamente, se encuentra a Mercedes acompafiada de su
padre. Los dos j6venes reanudan su amistad y derivan hacia el no-
viazgo. Al regresar ella a Espaiia, no tarda Carlos en reintegrarse
a Madrid, adonde Ilega en visperas de las elecciones municipales
que habian de traer la Rep6blica a Espaiia. En medio del hervor
que le rodea, sintiendo en crisis la sociedad y el mundo entero, va
vi6ndose a si mismo con mayor claridad cada vez, defini6ndose
como un sefiorito insatisfecho, tun sefiorito... sin tener ganas de
hacer lo que hacen los sefioritos, percibiendo en el fondo de su
propio ser de logaritmo de las actuales masas-. Al mismo tiempo que avanza
en su analisis, le solicita desde fuera la amistad, primero, luego el
amor de Mercedes. A punto de casarse, sin embargo, los dos se
vuelven atris, ganados por el recelo de que campo con la Have que tenia grabada la palabra matrimonio, era
pactar con toda aquella farsa sin alma, con la civilizaci6n corrom-
pida, con la sociedad deshecha. Tornan a separarse. Permanece
ella, sola, en su rinc6n provinciano. Emprende el largos viajes. Le-
jos el uno del otro, se esfuerzan por desnudar sus almas de todo
lo postizo, luchan consigo mismos, hasta que, depurado, sacado
a luz lo mas aut6ntico de si mismos, vuelven a encontrarse uni-
dos ya sin reserves, de alli en adelante, por el amor y el olvido
de su alma vieja, sinti6ndose .dignos de su destino, sinceros*, y
capaces de ser padres, creadores de lo nuevo. [169]










CASANOVA (Sofia).-Las catacumbas de la Rusia roja.-
Novela.-Espasa-Calpe, S. A.-Madrid, Rios Rosas, 24, 1933.-
221 piginas, 8.-Pesetas 5.
Consta esta obra de tres parties. La primera, KEspias,, trata
de una organizaci6n de rusos blancos refugiados en pais extran-
jero, que conspiran contra el regimen bolchevique implantado en
Rusia. De este grupo de conspiradores forman parte Zarief, an-
tiguo jefe military, y la princess Alix Aborin. Alix y Zarief se cono-
cieron en Paris y fueron amantes. Ella era la viuda del principle
Aborin, y por amor a Zarief se aviene a former parte de los cons-
piradores. Al empezar la novela, ambos se disponen a entrar en
Rusia para hacer mis eficaz su propaganda. Salen, pues, para Ru-
sia, cada uno por su lado. Alix se queda en la estepa, donde asis-
te con sus consejos y palabras a los mujiks, que la adoran. En la
parte segunda, Prisiones de Rusia, Zarief ha sido descubierto y
encarcelado, pero logra fugarse, y con el nombre supuesto de Ro-
dolfo Weimar se dirige a ver a Alix, cuya suerte le preocupa. Alix
se encuentra enferma, mejora momentaneamente con la alegria
de ver de nuevo a Zarief, a quien quisiera retener a su lado,
pero Zarief insisted en salir para Moscd aquella misma noche. En la
tercera parte, La urbe roja, se described diferentes escenas de
la vida de la capital rusa, con sus escenarios dispuestos para ser
visitados por los turistas, la vida miserable de la calle, espectAcu-
los, educaci6n de los niiios, etc. En tanto que sigue su labor, Zarief
piensa siempre en Alix; le remuerde la conciencia por el abandon
en que la dej6, quisiera llevarla a alg6n sanatorio y quiza despu6s
legitimar su situaci6n con ella. En estas circunstancias le sorpren-
de la noticia de la muerte de Alix. Poco despu6s recibe la orden
de salir para Manchuria. Pero no Ilega a su destino. Acaso se sui-
cidara durante su viaje. [170]



GARQIA AZNAR (Jose Maria).-Alld... junto al mar.-
Novela de ambiente asturiano.-Talleres Tipograficos Regi6n.-
Altamirano, 5 y 7.-Oviedo.-308 piginas, 8.-Pesetas 5.
Obra de ambiente asturiano, segiin reza el titulo, por sus pi-
ginas desfilan multitud de tipos caracteristicos de aquella region,
que se expresan con los giros propios del pais. Entre todos estos
personajes secundarios que forman el ambiente de la obra, desta.
can los protagonistas de dos idilios: Carmen, hermosa artesana,
novia del *Quince, apuesto marinero. Y de otra parte, Luisilla,
que tiene relaciones con el m6dico Jaime G6mez. Tambi6n preten-
de a Carmina, con aviesas intenciones, un sefiorito vicioso y sin
escrupulos, el , despechado por la constant re-










pulsa de Carmen. El m6dico tiene abierto su consultorio en el
piso bajo de la casa done vive Carmen, y esta circunstancia es
cimiento de una buena amistad entire ellos, amistad que da no
poco que decir a la gente maliciosa. Un dia, Luisilla, durante el
palique acostumbrado con su novio, ve unas manchas de sangre
en la camisa que Ileva puesta Jaime, que 61 justifica diciendo que
son de una intervenci6n medica. Al dia siguiente, Carmina aparece
muerta en su cama, y a su lado se encuentra un bisturi manchado
de sangre. Esto hace recaer las sospechas sobre Jaime, que, por
dignidad professional, segun dice, no puede explicar d6nde estuvo
a la hora en que se cometi6 el crime, y es encarcelado. Pero el
-Quince-, que, como se recordara, era el novio de Carmina, no
puede career que Jaime sea el autor del crime, y se esfuerza en
descubrir al criminal. Al fin todo se pone en claro, apareciendo
como autor del hecho el despechado *Palitroquis, que pasa a
ocupar en la carcel el lugar de Jaime, mientras que 6ste, rehabi-
litado, se casa con Luisilla. [171]




GARCIA AZNAR (Jose Maria).-En medio del mar.-
Novela.-Talleres Tipograficos.-Altamirano, 5 y 7.-Oviedo.-
351 paginas, 8.-Pesetas 6.
La obra esti dividida en cuatro parties correspondientes a las
distintas 6pocas de la existencia del protagonista, Jos6 Beltran,
que en forma autobiografica va narrando hechos de su propia vida.
La primera parte, Aurora, comprende los primeros afios de
Jose, y esta formada por el recuerdo de las mil travesuras que
llev6 a cabo en el pueblecillo asturiano donde se desenvolvi6 su
nifiez. Con la segunda parte, 6poca en que su vocaci6n de sacerdote le lleva al Seminario. Alli
se da cuenta de la poca firmeza de su vocaci6n; se enamora de
una muchacha, Rosa, y por ella deja el Seminario. En ,
la parte tercera, el protagonista es ahora estudiante en la Univer-
sidad y tiene relaciones con Rosa. Esta, un dia, sin saber porqu6,
terminal sus relaciones con Jos6. Por el mismo tiempo muere la
madre de este, que, al verse tan vacio de afectos, embarca
para la Habana, donde tiene intereses, y mora alli cuatro afios. En
la parte cuarta, 4In vesperum>, Jos6 Beltran vive aislado en un
islote del Cantabrico con s6olo unos criados que se ha traido de
Cuba y un sacerdote, antiguo compaiiero de Seminario. Hasta esta
isla le trae el tel6fono un dia la voz de Rosa, punto de partida
para una reconciliaci6n que terminal en boda feliz pocos dias
despu6s. [172]










OTEYZA (Luis de).-La tierra es redonda.-Novela de aven-
turas alrededor del mundo.-J. M.a Yagiies, editor.-Madrid, 1933.
311 piginas,, 8.-Pesetas 5.
Antonio Fernandez, modesto empleado de una casa de banca
madrilefia, decide un dia abandonar su vida sedentaria para dar
realidad a la gran ilusi6n que viene acariciando desde su adolescen-
cia: hacer un viaje alrededor del mundo. Y sin medios de fortune,
desempefiando, como un nuevo picaro, los mis diversos oficios
para lograr su prop6sito, se lanza a la aventura. Por recomenda-
ci6n de un influyente amigo, logra Fernindez ser admitido de
camarero en un buque que hace la travesia del Atlintico. El en-
canto de Cidiz, donde embarca, la belleza del valle de Orotava, la
exuberancia tropical de Santo Domingo, la alegria callejera de la
Habana, son las mis gratas impresiones que el camarero improvi-
sado, curioso de ver mundo, recibe hasta su Ilegada a Nueva York.
Alli, firme en su prop6sito de dar la vuelta al mundo, abandon el
buque y encuentra colocaci6n en un arbitrario cabaret espafiol,
donde, vestido de guardia civil, ha de ejercer funciones de por-
tero. Asediado al poco tiempo por un policia que, sabi6ndole
desembarcado sin autorizaci6n, trata de explotarle, busca Fernan-
dez un nuevo empleo hasta que logra ser aceptado como secreta-
rio de un general mejicano que ha ido a Nueva York para pulir su
native rudeza, aprendiendo alli civilizaci6n y maneras. El secreta-
rio puede asi c6modamente satisfacer su interns de penetrar y ver
en el complejo torbellino vital de la ciudad norteamericana. Pero
el general es al fin llamado a su pais, y Fernandez le acompafia. La
violencia de la vida political mejicana, personificada en generates fe-
roces, el odio al gachupin, temas sobre los que se extiende el autor,
hacen que el secretario madrilefio desee abandonar lo mis pronto
possible aquella tierra, en la que no bastan a retenerle ni la esplen-
didez de las construcciones coloniales ni la magnificencia de una
naturaleza que vive en continue primavera. Se le depara una oca-
si6n para la huida. Un amigo del general, politico y literato, ha
compuesto una novela que va a ser adaptada al cine en Hollywood.
Falto el autor de tiempo, por sus ocupaciones political, enco-
mienda a Fernandez la direcci6n del film, encargo que acepta gus-
toso el espafiol, con intenci6n de no cumplirlo. Una vez en Hol-
lywood, no tarda en seguir viaje hasta San Francisco y, con los di-
neros que el mejicano puso a su disposici6n para los primeros
gastos, tomar pasaje para Shanghai. Asi emprende el ex empleado
de banca su segunda travesia oceinica. El barco de turismo, pa-
sando por Honoluli, se detiene en various puertos del Jap6n. Alli,
Fernandez, en compafiia de dos muchachas norteamericanas, se
internal por la isla, admirando, junto a las modernizadas Yokohama
y Tokio, las pintorescas ciudades de Niko y Kioto, donde se man-
tienen en toda su pureza las viejas tradiciones del Jap6n. Arribado
a Shanghai, la ciudad monstruosa en la que abigarradamente con-










viven gentes de la mas diverse procedencia, Fernandez, que ha
agotado todos sus caudales, encuentra, por recomendaci6n de un
compatriota a quien ha conocido durante la travesia, un lucrative
puesto de cajero en una de las innumerables casas de juego de la
ciudad. Pero poco tiempo despu6s, a consecuencia del desorden e
intranquilidad producidos por la guerra con los japoneses, que ya
bombardean la ciudad, la casa de juego, como tantos otros esta-
blecimientos analogos, tiene que cerrar sus puertas. De Shan-
ghai a Manila. En la capital de Filipinas, flamante y norteame-
ricanizada, la ventura lleva al h6roe novelesco a desplegar otra
actividad in6dita: la del periodismo. Publicase alli un peri6dico
espafiol de matiz republican que, en medio de una colonia es-
paiiola de opinions political totalmente adversas, no supone
para su entusiasta propietario mAs que una perdida econ6mica
constant. Fernandez, cambiando la tactica seguida hasta en-
tonces, logra levantar el peri6dico con sus articulos mordaces e
intencionados, hasta el punto de que los adversaries, vencidos
por la burla, y suponiendo que aquel agil redactor ha llegado
alli enviado secretamente por elements gubernamentales de Es-
pafia, adquieren, pagandola pingfiemente, la propiedad del peri6-
dico y tratan de congraciarse con el periodista enviandole a Ma-
drid para realizar una important gesti6n. Asi es c6mo Antonio
Fernandez consigue realizar su viaje alrededor del mundo. La
obra tiene tanto de novela como de libro de viajes: las aventuras
de su personaje dan pie al autor para ir intercalando impresiones
directs de viajero. [173]

INSUA (Alberto).-[La Voz, Madrid, 30 de octubre de 1933].-
.... La tierra es redonda es una pelicula y un un libro de viajes, en que el protagonist, el observador, el meramen>, pudo ser Oteyza en persona, sin disfraz, como ga lo ha
sido en otros relates de la misma indole. Pero Oteyza ha preferido
en esta ocasi6n crear un personaje, inventor una intriga, delinear
unos cuantos caracteres, construir una novela, en fin.
>La formula es lo de menos. Lo interesante es el resultado. Crd-
nica o novela, qud mds da? Oteyza logra siempre el libro tido>. Esto de divertir, de distraer, de interesar al lector no estd al
alcance de todos los escritores. Oteyza es por naturaleza un escritor
anecddtico, en quien no falla nunca el resort de la amenidad.
Cuenta y comenta lo que ve y lo que le dicen con un -humour>
propio, inconfundible. Lejos de su dnimo la gravedad, la seriedad
de un Maurois. Su travesura inginita le hace considerar la tierra,
que por algo y para algo es redonda, como la pista de un gran
circo, y a los hombres, como fundmbulos, prestidigitadores y paya-
sos. Es una actitud ante la vida perfectamente admisible y ademds
sincera. La de un burldn. Oteyza no sabe ponerse triste ni medita-
bundo ante ningdn espectdculo, Lo que no equivale a que sea un
f esprit fort, inmisericorde, inhumane, sino a que su piedad y su









humanitarismo se desprenden de su posicidn critical, burlesca, ante
la vida, que desea mds novel, mds humana-precisamente, mds
noble-. Con lo que llegamos a la conclusion eterna de que todo
buen humorista es un moralista.*



B) ENSAYOS LITERARIOS


BERTOLUCI TSUGUIMORI (A.).-Fuego en lo azul.-Pers-
pectivas de espiritu.-Motivos de haikais.-Tip. F. Alonso.-Huer-
tas, 69.-Madrid, 1933.-157 piginas, 8.-Pesetas 3.
Libro que su autor califica de *ex6tico, impreciso y desvaido-,
y que se compone de una series de breves poemas en prosa, en que
los motives mas variados se suceden en un juego constant de hu-
morismo y fantasia, que matizan los tonos de exotismo de que
esta tefiida la obra. [174]



ENTRAMBASAGUAS (Joaquin de).-El paisaje inexisten-
te.-Sociedad Castellonense de Cultura.-Castell6n de la Plana,
1933.-41 paginas, 8.-Pesetas 3.
Se compone la obra de cuatro ensayos en torno al paisaje. En
el primero, titulado Iniciacidn en el paisaje, se establece la diferen-
cia entire el paisaje real, expresi6n de la naturalera en su confuso
dinamismo, y el paisaje inexistente, creaci6n humana, estatico e in-
dividualizador. En la contemplaci6n del paisaje, la prodigalidad
con que se nos manifiestan los elements de la naturaleza nos im-
pide discernirlos. Se hace, pues, preciso, para lograr una vision
clara, desintegrar el paisaje; pero este anilisis no es possible efec-
tuarlo de una manera direct ante un mundo real, cuya multiplici-
dad y amplitud no pueden menos de confundirnos. Hace falta recu-
rrir a una idealizaci6n sistematica de los valores y cualidades del
paisaje, y s6lo asi podri ser 6ste captado integramente. De aqui la
importancia de las creaciones humans del paisaje inexistente>,
paisaje cuyos integrantes aparecen individualizados, dotados de la
maxima virtud expresiva, y gracias al cual, finicamente, podremos
penetrar del todo en el diluido y dinamico paisaje natural. El se-
gundo ensayo se titula Quintaesencia delpaisaje. Para la compren-
si6n de la obra de un primitive flamenco-dice el autor-, la unica
puerta accessible es la que nos depara el paisaje. En el resto del cua-
dro-interiores, en los que bulle la vida de burgueses y mercade-









res-, s6lo podemos apreciar vrealismo en la idea y perfecci6n en la
t6cnica; en el paisaje, en cambio, es donde todo el idealismo del artista. En los paisajes, y en los espejos con-
vexos, tan repetidos en estas pinturas; en el espejo se halla la quin-
taesencia del resto del interior, en un afin de estilizar y desvanecer
el realismo que envuelve figures y accesorios; en el paisaje se refle-
ja, quintaesenciado tambien como en el espejo, el resto del mundo:
la naturaleza. El artist ha de resolver un problema de concentra-
ci6n expresiva en aquella ventana del fondo, en aquel trocito de
cuadro: para tener una vision total, integra, de paisaje; pero dentro de un
espacio tan reducido que no pueda permitirse repetir ninguno-.
Dificultad que logra con sencillez alejando extraordinariamente la
perspective. Asi result un paisaje quintaesenciado, todo el calculo
y cerebralidad, en el cual se llega a la maxima valoraci6n de cada
uno de los elements de la naturaleza. En el tercer ensayo, que se
titula Un paisaje olvidado, se afirma la perennidad del paisaje in-
existente, cuyo Hasta en donde no aparece manifiesto, como en el retrato de Eras-
mo, pintado por Holbein. Para aprisionar plAsticamente un espiritu
como el de Erasmo, no basta que se haya conservado la figure del
humanista en el cuadro. Hay que buscarle mentalmente, a trav6s
del cuadro, en su casita de Basilea, dulcificado en la armonia del
paisaje helv6tico. integramente. Fij6monos en las dos manos del humanista: la
diestra, empufiando la pluma, rigida, tiene por ambiente la seguri-
dad herm6tica del cuarto de trabajo, con los negros y sienas del
interior donde aparecen. La otra, en cambio, de inquietud sensual
y abandonada, con sus sortijas de colors, sefiala los blancos y
verdes de la naturaleza. En el contraste-humanismo cerebral y
humanismo afectivo-de las dos manos del retratado reside la ra-
z6n de que, para lograr por complete el retrato de Erasmo, haya
de afiadirse fuera del cuadro una ventana abierta por la que pene-
tren la vibraci6n de la luz, los blancos y los verdes del paisaje. He
aqui c6mo en la posici6n de esa mano enjoyada y blanda se reve-
lan inopinadamente el paisaje olvidado y toda la personalidad de
Erasmo de Rotterdam. El paisaje inacabado lleva por titulo el fil-
timo de estos ensayos, que es como una elegia a la muerte de
Rusifiol. El pintor, sorprendido por la muerte, no en moments de
ocio, sino en los mis fecundos de creaci6n-tragico destino de
tantos artistas-, dej6 a la posteridad un trozo inacabado de be-
lleza, un paisaje a medio hacer. lo mis incomplete de todo lo sin concluir, lo mis dificil de imagi-
narse entero cuando queda sin terminar. En el paisaje inexistente,
sus parties integrantes estan relacionadas de modo tan denso, que
no es possible la soluci6n de su continuidad. Nada mis triste que
dejar inacabado lo que 16gicamente no puede estar sino complete.
El paisaje de Rusifiol habra de ser exhibido como curiosidad de mu-









seo, sin poder escapar a la profanaci6n del critic y del vulgo, y
sin que pueda encontrar la dolorosa veneraci6n que su inacaba-
miento merece. [175]




MARAlION (Gregorio), de la Academia Espaiiola.-Raiz y
decoro de Espahia.-Espasa-Calpe, S. A.-Madrid, 1933.-274 pa-
ginas, 8.*-Pesetas 5.

V. INDICE LITERARIO, II, nfim. VIII, pags. 205-209. [176]

JARNES (Benjamin).- [Luz. Madrid, 17 de octubre de 1933.]
.... Marai6on en sus libros es siempre mddico. Hace unos meses se
detenia a analizar un caso clinic: Amiel, ese triste, ese aburrido
conato de genio; hoy fija su atencidn en una enfermedad tipicamente
espafiola: el olvido del deber, terrible amnesia, capaz de sumir a un
pueblo en un perenne estado crepuscular, sin esperanza de sol, de ver
claro en su patologia. El primer ensago de los once que componen
Raiz y decoro de Espafia viene dedicado a esa dolencia, acaso la
mds arraigada y pertinaz. Los deberes olvidados, se titula. Ynunca
pudo ser tan oportuno. Es la noble contrapartida de un torrent de
vol6menes publicados en estos tres iltimos afios, en los que se vino
haciendo career al ciudadano que todo el era un copioso haz de de-
rechos. Llamaban a estos libros tas de mente estrecha y de apagado corazdn, libro socialh es todo
aquel que estimula al ciudadano a ejercitar sus derechos. Frente a
quien? Si todos los ciudadanos forman un frente inico, frente a la
nada. Sin los deberes, el derecho es un perro que ladra estdpida-
mente a la luna. Y eso vienen haciendo hoy muchos hombres: ladrar
a la luna. Gritar sus derechos, unos frente a otros, o todos frente a
la nada. Espectdculo grotesco que podria ser muy divertido si no
fuera profundamente doloroso. Especialmente cuando se trata de
los jovenes-a quienes Maraii6n dedica un just reproche. Los jdve-
nes comienzan por reclamar, aun en plena insolvencia. A cuento de
lo que han de hacer, pocas veces de lo que estdn haciendo, exigen,
obstruyen, a veces atropellan. alcancen la madurez y la ancianidad, puedan echarnos en cara la
influencia nefasta que ha tenido en su evoluci6n y en su eficacia so-
cial el elogio sin distingos y sin limits con que los otros hombres
les hemos intoxicado de vanidad y de pedanteria, como algunos
hombres reprochan tardiamente a sus padres el haberles educado
mal, a fuerza de inacabables y cobardes complacencias.>
Maraiion diagnostic exactamente. Ha sabido encontrar el ,ger-
men de la angustia actual del mundo-. Dodnde? En ese olvido del
deber. Es decir, en ese no preguntarse el hombre a si mismo por su









verdadero camino. fuera de si para buscar y conquistar, con un bdrbaro seniido egoista,
lo que llama sus derechos; y ha olvidado el mirarse a si mismo en
el espejo de los demds hombres para pensar tambien en sus deberes.
Si intentamos, en consecuencia, exponer en una formula concrete el
nervio de la inquietud actual, podria interpretarse asi: el hombre,
como individuo y como pueblo, padece una crisis del deber y una
hipertrofia del derecho. Y luego veremos que el remedio que auto-
mdticamente se impondrd la Humanidad a si misma consistird en
la formula inversa: en recortar con energico valor nuestros derechos
y fomentar la robustez y la dureza, la estricta responsabilidad de
nuestros deberes. Cudles serdn hoy estos? Tambidn el autor atiende
a la pregunta. Receta con la misma sencilla claridad con que diag-
nostica. Y su receta es dura; su medicine es amarga. Puede la fdr-
mula encerrarse en una sola palabra: discipline.
... El autor sale al paso del reproche de sencillez de que pudiera
ser objeto el libro. Pero es preciso-replica-, para hablar con las
gentes angustiadas, volver a la sencillez esquemdtica de las pard-
bolas y de los simbolos. Un rasgo del tiempo futuro-y el present
es ya future para nuestra alma, en sign perpetuo de ascensidn-
ha de ser el desenterrar, de vez en cuando, las verdades simples de
entire los aluviones de la ciencia.> Aunque tan noble apologia del
deber se defiende sola.

PEREZ FERRERO (M.).-[Heraldo de Madrid. Madrid, 19
de octubre de 1933.]- Toda la labor, la honda labor de conferen-
ciante, de ensayista, de articulista que en estos iltimos tiempos ha
desarrollado el Dr. Maraiidn estd en este libro, al que antecede, a
mds del acierto indudable de los trabajos que present, el de un
titulo bellisimo y expresivo.
Raiz y decoro de Espafia estd tomado, creado con un sentido
amplio para agrupar trabajos de una diversidad que s6lo figures de
privilegiado valer intellectual pueden mantener en su produccidn.
La preocupacidn constant que ocupa al doctor, hacidndole
identificarse con las necesidades y excelencias de su pais para se-
ialar unas y cantar otras, palpita en la titular apuntada, asi como
se patentiza en las pdginas que no por estar escritas bajo el impe-
rativo de una actualidad hun perdido en esta.
Ocurre con los hombres dotados como Maraidn que, circuns-
cribidndose-o con afdn de circunscribirse-a necesidades momen-
tdneas, escriben, sin embargo, de manera que su pensamiento queda,
y nunca pierde su oportunidad aplicable como document o como
directriz a cualquier instant de la vida.
En esto habrd de decirse del doctor que tiene clarisimo entron-
que con Larra y con Galdds, que, a pesar de haberse esforzado en
mostrar una dpoca, la suya, en apariencia finiquitada, mantiene en
muchos de sus escritos una actualidad no esfumada en ningun
aspect.












C) VIAJES


SALAVERRIA (Jose Maria).- Viaje a Mallorca.-(Con 20
ilustraciones fuera de texto, de Erwing Hubert).-Espasa-Calpe,
S. A.-Madrid, 1933.-147 paginas, 4.-Pesetas 12.
Nos refiere en esta obra el Sr. Salaverria sus impresiones de
viajero por Mallorca. Entre las denominaciones de que general-
mente va acompaniado el nombre de la isla mediterranea, el autor
prefiere, como la mas adecuada, la de disla de la calmax. Por esa
calma absolute, en la que el espiritu goza contemplativamente,
Mallorca se ofrece al viajero como . En el sentido
puramente geogrifico y en el vital, ya que al ambiente actual de un
continent convulso, agrio, removido por hondas agitaciones, con-
trapone esta isla su vida ordenada, pr6spera, sonriente, llena de
calma y de belleza. Palabras estas ultimas que, como notas domi-
nantes, se destacan a lo largo de todo el libro. El autor nos des-
cribe, en un ininterrumpido canto de admiraci6n, la vida, las belle-
zas y los recuerdos de la isla feliz. Unas veces es la naturaleza, con
sus campos fertiles, cubiertos de olivos, de almendros o de pi-
nos; con sus bahias tranquilas y sus rocosos acantilados junto al
mar azul, con espl6ndidos juegos de escenografia, cuya multiple
seducci6n en vano tratara de captar el artist; con cuevas como
las de Manacor, donde fantasmag6ricas estalactitas nos transpor-
tan a un mundo irreal. Luego son los pueblos, grandes y chicos,
como Palma, Alcudia, Pollensa, donde la intensidad de un turismo
universal no ha alterado la plicida fisonomia de la vida tradicio-
nal, con sus danzas, sus romerias y sus viejas costumbres. Otras
veces se detiene el autor a contemplar las bellezas arquitecturales
que representan sobre todo dos estilos importantes: el g6tico,
como en la cathedral de Palma, y el barroco, como en las exquisitas
mansiones sefioriales que una era de prosperidad alz6 en el si-
glo xvin. Pero la agradable peregrinaci6n por tierras mallorquinas
no terminal alli donde el paisaje o el arte tienen algo important que
decir. El autor la continue hasta aquellos lugares donde la devo-
ci6n hist6rica puede encontrar un recuerdo agradable o famoso.
Asi Valldemosa, cuyas celdas silenciosas evocan las figures de
Chopin y tJorge Sand; asi Miramar, donde al recuerdo medieval
de Lulio se une el mis reciente del archiduque Luis Salvador; asi,
por iltimo, la humilde villa de Petra, cuna de aquel no menos hu-
milde fraile franciscano, Junipero Serra, que a fines del siglo xviu,
heredando el impetu colonizador del xvi, habia de fundar ciudades
como San Francisco de California y Nuestra Sefiora de los An-
geles. [177]









P.-[El Sol. Madrid, 2 de junior de 1933.]- .... Narra Jose Ma-
ria Salaverria un viaje a Mallorca. Caracterizan el estilo de este
escritor la limpidez, la transparencia matinal y la gracia de movi-
miento. Puede el autor de este viaje tomar como lema la frase del
Evangelio: SHay escritores que modelan, y escritores que modulan su prosa.
La de Salaverria, modulada frescamente, se curva en arcos de cla-
ridad como un surtidor.
Se conoce a la palabra, en cuanto don del Santo Espiritu, en
que es comunicable. Posee Salaverria este don comunicativo, y su
palabra se nos trasmite melodiosamente.
>En prosa y en verso hay ahora escritores arcanos que se dejan
interpreter, pero no comprender. Lo que traen no es para compar-
tido, y van buscando antes que la comunidn la exegesis.
>Si algin escritor de Espaiia rife con este sistema hermetico, es
Salaverria, que describe como piensa, didfanamente y sin segundo o
tercer designio. Hasta como polemista es el donostiarra enemigo de
la penumbra y de la duplicidad en el juego; pero del polemista es
justamente de quien no queremos hablar hoy y aqui. No aludamos
tampoco a la doctrine del escritor, y aplacemos las objeciones que
necesariamente hay que oponerle...
-... Se trata ahora del Viaje a Mallorca, escrito con ese encanto
del que decia Keats que nunca se disolverd en la nada. Son muchas
las pdginas y aun las simples observaciones que se quisieran trans-
cribir y propagar. A la cathedral de Palma, a las casas de abolengo
de la isla de Oro, a las atalayas y a los molinos, a Valldemosa,
con su Miramar, por donde yerran las sombras de Lulio y del Ar-
chiduque Luis Salvador; a los pueblos mallorquines-Baialbufar,
Capdepera o Cala Ratjada-, al paraiso de Sdller, a las pla-
yas y a las caletas, a Artd, la caverna religiosa; a la cueva del
Brach, a las bahias de Pollensa y de Alcudia y a las cien fisono-
mias y aspects de Mallorca rinde el viajero su tribute. El mejor
Salaverria estd en ese libro, en el que algunos capitulos, como ese
vence al tiempo.>


D) DRAMATIC

I. Obras publicadas:

PEMAN (Jose Maria).-El divino impaciente.-Poema dra-
matico en verso, dividido en un pr6logo, tres actos y un epilogo.
Madrid, 1933.-Sucesores de Rivadeneyra.-Paseo de San Vicen-
te, 20.-272 paginas, 8.-Pesetas 5.
Basa su obra el Sr. Pemin en diversos episodios de la vida








222

de San Francisco Javier. En el pr6logo, Javier es todavia un ado-
lescente y se encuentra en Paris recibiendo instrucci6n con otros
muchachos de su edad, uno de los cuales, el portugu6s Atayde,
se hace notar por la mala voluntad que tiene a Francisco. Al
mismo colegio acaba de llegar por entonces, para estudiar Teo-
logia, Ignacio de Loyola, que traba amistad con Javier. Es este uil-
timo de caracter impetuoso, arrebatado, ambicioso de la gloria
mundanal. Ignacio le va inclinando suavemente el deseo hacia otras
empresas mis espirituales. En el curso de los tres actos de que
consta la obra van plasmindose en realidad viva los proyectos que
abriga Ignacio con respect a Francisco Javier. Forma ya este
parte de la Compafiia de Jesds, y es elegido para llevar la luz del
Evangelio a las Indias, bajo la protecci6n de la corona de Portu-
gal. En su empresa le acompafia aquel Atayde, compaiiero de su
mocedad, que, lejos de haber cedido en su aborrecimiento a Ja-
vier, trama hacerle morir, bien que no se logren sus planes. Mis
tarde Javier pasa al Jap6n, donde tambien se ve en serio peligro
de morir a manos de los bonzos; pero su encendida palabra logra
desviarlos de sus malos prop6sitos, convirtiendo al catolicismo
a muchos de ellos. En el epilogo, Francisco Javier muere a la vista
de las costas de China, pais que se proponia evangelizar. En lo que
a la versificaci6n se refiere, el autor se atiene a las formas tradi-
cionales del teatro castellano, utilizando como exclusive vehiculo
de su inspiraci6n los versos octosilabos, sucesivamente combina-
dos en romances, quintillas, decimas, etc. [178]


II. Estrenos:

PEMAN (Jose Maria).-El divino impaciente.-Poema dra-
mitico en verso, dividido en un pr6logo, tres actos y un epilogo,
estrenado en el Teatro Beatriz, de Madrid, el dia 22 de septiem-
bre de 1933.
V. INDICE LITERARIO, II, n6m. VIII [180]. [179]
CHABAS (Juan).-[Luz, Madrid, 28 de septiembre de 1933].-
*Este poema dramdtico de D. Josd Maria Pemdn estd escrito e ima-
ginado con el trabajo y el fervor con que todo poeta que se estima
ha de hacer sus obras. No es, como lo fueron varias obrejas de cir-
cunstancias-de malas circunstancias-estrenadas ultimamente, un
pretexto para defender lo que la ruin calidad literaria y moral de
esas obrejas comenzaba por envilecer. Josd Maria Pemdn, escritor
cat6lico, ha 7levado al teatro sus sentimientos sin dnimo de batalla
ni de mitin. Su propdsito, bien se advierte al escuchar su obra, ha
sido el de escribir un poema dramdtico en que poesia y sentimiento
se unieran y se exaltaran mutuamente, exteriorizdndose con valor
teatral.










*,Ha conseguido su propdsito? No era fdcil construir, con la
vida de San Francisco Javier, una obra teatral que tuviera consis-
tente sustancia dramdtica. La vida de un santo, cuanto mds hen-
chida y fervorosa, mds recogida y humilde es: aun en aquellos re-
ligiosos a quienes su fe ha impulsado a mds varias y constantes
empresas y fundaciones-como San Francisco Javier, como nuestra
carmelita de Avila-, la vida interior ofrece mds spiritual interest,
mayores y mds intensos motives de belleza que sus luchas exterio-
res; que en hombres de temple y elevado cardcter mds dramdticas
son las batallas intimas que las aventuras de su paso por los ca-
minos. En la obra de Pemdn no se equilibran con igual virtud lo
exterior y lo intimo. El lirismo de este poeta andaluz, brillante y
extenso, se ha sentido mds atraido por las circunstancias exteriores
de la vida de San Francisco Javier que por sus profundos conflic-
tos. Para dar valor dramdtico a estos lefalta a El divino impacien-
te hondura de pensamiento, sobriedad de palabra y ceiida arqui-
tectura. Por carecer de estas cualidades la obra de Pemdn, mds que
un poema dramdtico se nos aparece como un conjunto de bien en-
lazadas estampas....

G. OLMEDILLA (f.).- [Heraldo de Madrid, Madrid,28de sep-
tiembre de 1933].- Estamos, desde luego, ante un verdadero poeta
dramdtico. Pero inexperto aun en el menester, pese a los aladares
cindreos que plantean sus sienes. Ahora, que lo que todavia falta
en su obra no es lo esencial, sino lo adjetivo, y el tiempo y la ex-
periencia se lo dardn por ahiadidura. Lo que no se adquiere, porque
o se tiene de casta o se carece de ello siempre, es la virtud creado-
ra, el brio realizador, el don comunicativo.
>Josd Maria Pemdn, a vuelta de no pocos defects, posee esas
condiciones imprescindibles en el dramaturge. Yya es bastante para
comenzar el haberlas manifestado paladinamente al primer intent.
>... El lirismo escinico de Pemdn, bien brindado en los trances
de mayor vigor dramdtico, no tiene, por lo demds, nada que ver con
la poesia exacta, precisa, numdrica, de los hermanos Machado, cuyo
%julianillo Valcdrcel o Desdichas de la Fortuna- puede presentar-
se como magistral modelo de lo que deben ser hoy las reconstitu-
ciones arqueoldgicas de nuestro teatro podtico a la manera de nues-
tro Siglo de Oro. Y le falta, desde luego aunque el apuntarlo
acaso sea obvio al enjuiciar una primera obra-, la sobria maestria
de un Marquina en 7 eresa de Jestis despojada de lambrequines
y arrequives retdricos perjudiciales, por innecesarios, a la eficacia
escinica. Si hubiera que buscar un antecedente inmediato al teatro
podtico que se inicia en Jose Maria Pemdn, habria que ponerle, con
ventajas de erudicidn y de espiritu critic para el novel, en paran-
gdn con Francisco Villaespesa, el viejo y glorioso poeta andaluz, del
que parece haber heredado este vate jerezano la fluidez del verso,
la pompa de la imagen, el colorido brillante, la desenvoltura cons-
tructiva al tratar sobre la escena grandes temas histiricos....











LITERATURE HISTORIC:


E) BIOGRAFIA


ROMANO (Julio).-Pedro Antonio de Alarcdn.-El novelis-
ta romdntico.-Colecci6n del siglo xix.-Espasa-Calpe, S. A.-Madrid, 1933.-214 pAgi-
nas, 8.-Pesetas 5.
A modo de introducci6n al relato propiamente biogrifico, nos
conduce el autor a trav6s de la Alpujarra, tierra natal de P. A. de
Alarc6n y descrita por 6ste, como es sabido, en la obra del mismo
titulo. Y si en aquellos lugares el bi6grafo siente de manera direc-
ta c6mo del paisaje*, luego, en el ambiente del despacho donde el novelist
escribi6 en Madrid, y que se conserve tal como lo dej6 a su muerte,
ve el reflejo inmediato de la personalidad de Alarc6n. Personali-
dad romantica, de un romanticismo nada torturado y enfermizo,
como el de otros grandes escritores, sino sano y fuerte. La figure
de Alarc6n tiene el aire caballeresco y noble de aquellos capita-
nes de antafio, hombres de pluma a la vez, y la creaban. No es un respectador insensible de la tragicomedia
humana, sino personaje que actta en medio de ella, ambicioso de
gloria. A esta firmeza de la personalidad se afiaden rasgos caracte-
risticos de su tierra alpujarrefia y de su raza: el gracejo, el fondo de
ternura cristiana. El antecedente de Alarc6n esta -en el espiritu tra-
dicional de los escritores espafioles del siglo xvir. En Guadix, donde
naci6, aprendi6 Alarc6n las primeras letras. Al terminar, a los cator-
ce afios, el bachillerato, la penuria econ6mica de su familiar le impi-
di6 dedicarse a los studios de Derecho, y se pens6 en hacerle abra-
zar la carrera eclesiastica. Pero el joven seminarista, cuya sensibili-
dad y ambici6n artisticas despertaron tempranamente, funda, con
un escritor amigo, El Eco de Occidente, semanario donde hizo sus
primeras armas literarias. El editor de la revista tuvo el generoso
rasgo de cedersela a los fundadores, cuando cubri6 gastos. Alarc6n,
que desde afios atrais venia sofiando con el triunfo literario en Ma-
drid, viendose en posesi6n de una suma suficiente, al parecer, a
sus prop6sitos, abandon su casa, camino de la corte. Sus intentos
fueron vanos; le rechazaron sus versos; se le cerraban las puertas
que espero encontrar abiertas. El joven escritor provinciano, des-
pues de haber arrastrado dias amargos en Madrid, regresa, vencido,
al pueblo natal. Su vocaci6n literaria no puede, sin embargo, des-
viarse. Pasado el abatimiento, sigue dirigiendo en Granada, donde









ahora se public, El Eco de Occidente. Alli logra conquistar el
aplauso y destacar entire los miembros de la famosa sociedad lite-
raria La Cuerda. Pero no aspira a triunfar tan s6lo en aquel
mundillo de las letras. Al repercutir en Granada el movimiento re-
volucionario de 1854, Alarc6n se pone al frente de las masas y se
lanza a ocupar los edificios oficiales de la ciudad. Arrebato dema-
g6gico que le hace gustar tambi6n del renombre politico. A partir
de estos moments se afirma en 61 el prop6sito de volver a Madrid,
dispuesto de nuevo a la lucha y al triunfo. Y esta vez, en efecto,
logra abrirse paso. Le encargan de la direcci6n de El Ldtigo, pe-
ri6dico politico, y en 61el emprende campafias de una virulencia tal
que un dia se ve envuelto en un duelo a muerte, accident que
pudo serle funesto y que determine una de las primeras crisis en
sus convicciones. Mientras en el campo del honor su contrincante
le perdona generosamente la vida, los que 61 crey6 sus amigos le
abandonan. Enfermo y desengafiado, se retira de la actividad poli-
tica, recluy6ndose en Segovia. Alli, en aquella paz provinciana, se
dedica de Ileno a la producci6n literaria, producci6n que van
dando a conocer diferentes diarios y revistas madrilefios. Desde
Paris, donde pas6 una temporada, envia articulos periodisticos que
logran un 6eito creciente. Vuelto a Madrid, ejerce de manera agre-
siva y dura la critical teatral. Y si 61el mismo es duramente recibido
como autor dramitico, hasta el punto de renunciar a escribir mas
para el teatro, su fama de escritor se consolida dia por dia. Alar-
c6n ha conseguido al fin realizar su suefio de adolescent: triunfar
en Madrid. En medio de una vida mundana, agradable y elegant,
se le depara una ocasi6n para lanzarse de nuevo, romanticamente,
a la aventura. En 1859 estalla la guerra de Africa. El cronista de
salones que era entonces Alarc6n se alista como soldado. Y mien-
tras toma parte active en la campafia, sigue escribiendo. Sus cro-
nicas, aparecidas bajo el titulo *Diario de un testigo de la guerra
de Africa, alcanzan en toda Espafia enorme popularidad. Al ter-
minar la guerra, en una de cuyas acciones fu6 herido, Alarc6n em-
prendi6 un viaje a Roma, que luego relat6 en el libro De Madrid
a Ndpoles, obra que refleja la evoluci6n ideol6gica que se habia
operado en su autor; -junto al Papa-dice el bi6grafo-, quedan
los escombros de rebeldia del mozo. Al morir su padre, en 1863,
vuelve Alarc6n otra vez a actuar en political. Despu6s de una
derrota electoral, funda un peri6dico, en el que se combat dura-
mente al Gobierno. En las siguientes elecciones logra salir diputa.
do por Guadix, pero en el Parlamento no consigue destacar como
orador. En 1866 se le destierra por haber firmado la c6lebre pro-
testa de los diputados unionistas. Pas6 un afio en Paris, y a su re-
greso se retire a Granada. Alli le sorprendi6 la revoluci6n del 68
e inmediatamente se uni6 a las huestes revolucionarias del duque
de la Torre. En un libro, in6dito todavia, titulado Canarias, Cd-
diz y Alcolea, relata aquellas jornadas, de las que fu6 espectador.
Al triunfar la revoluci6n, Alarc6n fu6 nombrado ministry plenipo-









tenciario en la corte de Suecia y Noruega, pero como al mismo
tiempo habia sido elegido diputado, prefiri6 conservar su puesto
en la Asamblea constituyente. Sus intervenciones en las Cortes
ponen t6rmino a su actividad political e inician un period de fran-
ca producci6n literaria. Son los afios en que public La Alpuja-
rra, El sombrero de tres picos, El Escdndalo, obras que han
de valerle un sill6n acad6mico en 1875, y que acusan ya de mane-
ra definitive su evoluci6n hacia la ortodoxia. No fu6 6sta la menor
raz6n de los asperos ataques que le dirigi6 la critical, y aunque
Alarc6n gustaba del combat, saliendo a replicar energicamente a
sus detractors, de aquellas luchas qued6 al fin dolido y quebran-
tado. Desde entonces se dedica a escribir en una casita de campo,
fuera del ambiente madrilefio. Alli compone sus novelas El niho
de la Bola, El capitdn Veneno, La prddiga. Pero estas nue-
vas obras ya no produce el menor revuelo. Ni se las ataca, ni son
elogiadas; caen en el silencio. -La escuela romantica, de la cual
Alarc6n es un pontifice, se cuartea>, mientras el naturalismo, intro-
ducido victoriosamente por la Pardo Bazan, va imponiendose al
pfiblico. La amargura de Alarc6n ante lo que el llamaba 4la cons-
piraci6n del silencio* fue tal, que decidi6 no escribir mis. Retraido
de la sociedad, sus iltimos aiios en Madrid fueron, en efecto, de
una casi absolute inactividad literaria. [180]

LOPEZ PRUDENCIO (J.).-[A B C. Madrid, 18 de octubre de
1933.]-Julio Romano ha sido el encargado de hacer la biografla del
gran novelist, y es just reconocer que lo ha realizado bella y cum-
plidamente. Ha tenido la fortune y la habilidad, al llenar plenamen-
te su cometido, de hermanar- con elegancia y justeza de equilibrio-
el arte, en la disposicidn, en la emocidn y en la expresidn narrative,
y la exactitud y el verismo en los pormenores que aporta y en los
rasgos culminantes de la figure. No ha hecho una biografia muda,
inanimada, de esas en que aparece fielmente delineada la figure
del biografiado, pero inmdvil y rigida como la estatua yacente de
un mausoleo. No ha trazado tampoco un apasionado panegirico, en
que, por la ausencia absolute de sombras que den claroscuro a la
figure, aparezca la fisonomia sin relieves ni acentuacidn endrgica
de peculiar cardcter.
En el andar de estas pdginas. y bajo la limpia elegancia de su
prosa, fdcil y pura, estd siempre vibrando la emocidn admirativa y
sincera que al bidgrafo inspira la figure del gran novelist. Pero
nunca esta emocidn desvia en un punto el Idpiz de la rigurosa exac-
titud en el trazado de los rasgos. Con emotiva y sincera fidelidad
dibuja, sobrio, pero endrgico, en colors, el scenario en que discu-
rrid la vida del escritor...
... S6lo advertimos desviacidn en algunas lines, por su apasio-
namiento-un apasionamiento extrafio en la serenidad que domina
en estas pdginas-, referentes a la apreciacidn del valor estitico del
romanticismo, circundante a la figure del novelist. Asi como echa-









mos de menos el discernimiento exacto, concrete, de la posicidn que
corresponde al novelist, en el cuadro que ofrecia el desenvolvi-
miento literario espafiol, en la epoca en que el realize su obra, y
durante la trayectoria de su realizacidn.
Pero quizd la omisi6n de este tema obedezca a la dificultad de
encerrar su razonamiento en el breve espacio impuesto al bosquejo
biogrdfico, y, acaso un poco exterior, al marco de la nueva bio.
grafia.

*


TORRES (Federico).-Lenin. -Su vida. Biblioteca Enci-
clop6dica Mundial.-Publicada por la Editorial Yagiies.-Admi-
nistraci6n: Plaza del Conde de Barajas, 5.-Madrid, 1933.-108
paginas, 8.-Pesetas 1.
Se apuntan en este libro, de manera rapida y direct, los mo-
mentos y aspects mis salientes de la vida del dictador ruso: el
ambiente familiar, la infancia, las primeras actuaciones political, el
destierro a Siberia, los afios de propaganda en el extranjero, la
conquista del poder. En la biografia personal se intercalan algunas
breves paginas que tienden a ilustrar el estado politico de la Rusia
de entonces, para la mejor comprensi6n de la personalidad de
Lenin. El libro lleva un pr6logo de Edmundo Gonzalez Blanco, en
el que se trazan los rasgos mis caracteristicos del comunismo ruso.
[181]



F) MEMORIES


OSSORIO (Angel).-El sedimento de la lucha. (Vida e ideas.)
Confesiones de nuestro tiempo.-Madrid.-M. Aguilar, editor.
238 piginas, 8.-Pesetas 5.
Inaugura el libro de D. Angel Ossorio una colecci6n de obras
enlas que se aspira a 6poca. El mundo atraviesa honda crisis, asi moral e intellectual
como econ6mica, no ni desenlace- y que se refleja en la conciencia de los hombres
representatives del moment. Como a uno de ellos se ha dirigido
el editor a D. Angel Ossorio, solicitando de 61 sus confesiones, in-
vitindole a hacer examen de conciencia de si mismo y de su tiem-
po, ante los temas capitals que este plantea de un modo palpi-
tante e inmediato. En el encabezamiento del libro empieza por de-









clarar el Sr. Ossorio que, a su juicio, cepci6n son hijas del studio. Ordinariamente se forjan por los
embates de la vida sobre nuestra idiosincrasia. De ahi el subtitu-
lo (Vida e ideas) que da a su obra. De ahi, asimismo, el double ca-
racter de 6sta, en que el autor se propone hacer una exposici6n de
sus ideas sobre determinados puntos, de una parte, y, de otra, pre-
sentar los antecedentes personales que en cada caso explican las
hondas raices de esas ideas. Lo vivido, lo autobiografico, la expe-
riencia personal, en suma, constituyen, pues, el punto de partida
hacia el campo, mas amplio, de las ideas generals, que de este
modo se nos muestran en todo moment sustentadas sobre un
fondo vivo, hundidas sus raices en lo concrete. Al sefialar lo que
llama , explicativos de su pensar, no se
limita el Sr. Ossorio a narrar episodios diversos de su vida, sino
que va evocando en torno a ellos el ambiente en que fueron vivi-
dos, poni6ndonos asi delante, no s6olo su propio pasado, sino la
trama de la vida espafiola en diferentes aspects de la misma-la
Universidad, el foro, la politica-, desde el iltimo cuarto de siglo
del xix hasta los dias de la Dictadura, inclusive. A
esta consagrado todo un ensayo. -Me toca asistir en el tiltimo pe-
riodo de mi vida-escribe el autor al encararse con el tema-a las
mas trascendentales mudanzas que durante toda ella conoci. Tan
grandes, tan hondas, que implican el transito de una Edad a otra
de la Historia. Momentos de confusion, de desconcierto, que se
esfuerza en enjuiciar serenamente. No todos los rasgos que apun-
tan como caracteristicos de la epoca que vivimos le parecen bue-
nos, desde luego. Pero los fen6menos que le sobrecogen no le in-
dignan; lejos de ello, pide .que no se los trate con t6picos mani-
dos y comentarios necios, aconsejando que prensivo, al menos que sea circunspecto.. Una honda confianza
en los destinos de la humanidad, un optimism echo de fe en va-
lores y factors eternos-y, a la par, de una justipreciaci6n serena
de lo actual, sin cerrar los ojos a sus evidencias-, inspiran esta
actitud y dictan al autor estas palabras en que resume su pensa-
miento: Quizas todo to que hoy sufrimos sea, como tantas otras
veces, un enorme saneamiento que arranca de una sociedad lo
perturbador y decadente para preservar de dafio lo que esta lla-
mado a la inmortalidad. El destino del hombre no es caer, sino al-
zarse.... Como remate de la obra, y bajo el epigrafe cLos estados
del alma, figure, por 1ultimo, una series de aforismos, fragmentario
doctrinal de vida y conduct que ofrece a sus lectores el autor sin
pretensiones dogmiticas, con la autoridad, simplemente-dice-,
que les da el hecho de ser las normas a que ha venido ajustando-
se 61 en su propio vivir. [182]

PEREZ FERRERO (M).-[Heraldo. Madrid, 23 de noviembre
de 1933.]--... Don Angel Ossorio, luchador imperturbable, cons-
tante y avezado en las horas lejanas de su oscuridad y en estas ho-










ras-a las que ya- estd acostumbrado-de su fama, acaba de pu-
blicar un nuevo libro, que, como suyo-experiencia adquirida por
el lector en las obras de tal autor-, es rico en sugerencias y en
matices de la mejor calidad intellectual y literaria. El sedimento de
la lucha se titula el libro. hombre para ilustracidn de los demds hombres', podria igualmente
titularse, si no fuesen mejor para la retentiva las concisas titula-
clones.
-Es la obra, seria dado decir, un autorretrato, donde cada
pincelada a lo largo de las sesiones del pintor, que se contempla en
un espejo para afinar en sus propios rasgos, lleva impresa la huella
de la ventura o la aventura spiritual y es simbolo de un instant
de la evolucidn que se produce en el personaje al correr del tiempo.
> Autorretrato? Autobiografia? De todo y nada de eso exacta-
mente. Pensamiento propio, al desnudo; mejor-he de repetir-
propia opinion y consecuencia que un hombre saca y expone en su
pasar por determinadas dpocas, por determinadas etapas del tiempo
en que vive.
>Si hay algo que destaque de un modo particularisimo en la
patente excelencia de este libro de D. Angel Ossorio; si hay-que
desde luego existe-algo por lo que empaje irresistiblemente la aten-
cidn a lo largo de sus pdginas, es la enorme humanidad que en
ellas vibra y que triunfa de todas las otras grandes cualidades que
se aprecian en la obra...
.... De sinceridad rebosan estas pdginas del autor, que ha sido
actor destacado en las palpitaciones de Esparia desde el aho 1900.
No trata de ser abogado de su propia causa, porque nada tiene que
defender de ningtin peligro D. Angel Ossorio. Un expositor de su
pensamiento y tambien de su proceder en ciertos instantes de la vida
espaifola. Expansion intima este libro. Lo que casi siempre trata de
ocultarse, el sedimento que dejan las cosas, que ahora se rebela y
da a todos los aires... Pensamiento al desnudo..., opinion sincera,
dird una vez mds.>



G) TEMAS CONTEMPORANEOS


CALVO SOTELO (Jose).-La voz de un perseguido-Tomo
primero.-El estrago del socialismo. La inepcia financiera. La
decadencia politica.-Pr6logo de D. Antonio Goicoechea.-Im-
prenta de Galo SAez.-Mes6n de Pafios, 6.-Madrid, 1933.-316
paginas, 8.-Pesetas 3.

Es la obra del Sr. Calvo Sotelo recopilaci6n de articulos escri-
tos por su author en el destierro y publicados, en su mayor parte,










en los diaries A B C y La Nacidn, de Madrid, Animados todos
ellos por una intenci6n polemica, los articulos han sido agrupados,
como en la portada del libro se indica, en tres secciones, en las
cuales se estudian, diversas cuestiones sociales, financieras y poli-
ticas, respectivamente, con referencia predominante a la situaci6n
espafiola, y teniendo en cuenta, al mismo tiempo, el desenvolvi-
miento alcanzado en otros paises por los problems objeto de
studio. [183]


GUIRAO HOMEDES (J.).-A travis de los campos andalu-
ces.-Pr6logo de Juan Pujol.-Madrid.-Imprenta Saez Hermanos.
Martin de los Heros, 65.-Tel6fono 36327.-.1933.-233 paginas,
8.-Pesetas 5.
Recoge el autor en este libro una series de reportajes y articu-
los periodisticos, publicados primeramente en el diario madrilefio
Informaciones. Es su prop6sito al recopilar estos trabajos en un
volume, como lo fue antes, al darlos a las columns de un perio-
dico, ofrecer a sus lectores un cuadro de la vida social en las ciu-
dades y en los campos de Andalucia en los dos primeros afios del
actual regimen politico. El autor se declara republican en mas de
un moment, pero, al mismo tiempo, no oculta su acerba actitud
de censura frente a la political desarrollada de 1931 a 1933 por los
gobernantes de la Rep6blica. Sus ataques se dirigen principal-
mente a los socialists y a su influjo en tierras andaluzas, hasta el
punto de que el libro entero aspira a ser un acta de acusaci6n en
regla contra el socialismo en el poder. Asi lo confirman, a mayor
abundamiento, las del volume, en que el autor
aclara que su libro empez6 a imprimirse con anterioridad a las
crisis political que desplazaron del poder al Gobierno republicano-
socialista. Derrocado 6ste, el libro hostilidad,; pos que, a juicio del Sr. Guirao, no deben volver, Espafia y de la Republica,. Para conseguir la estabilizaci6n de
6sta--una Reptblica pacifica, laboriosa y fecunda en bienes y
en virtudes--, incita finalmente el autor a sus lectores a que pien-
sen en eternizar el ostracismo de los socialistss. [184]



GUIXE (Juan).--jQud ha hecho la Repuiblica?-(1931-1933).
M. Aguilar. Editor,-Marqu6s de Urquijo, 43.-Madrid, 1933.-
266 piginas, 8.-Pesetas 5.
Antes de acometer el studio y recapitulaci6n de la labor Ileva-
da a cabo en Espafia por la segunda Repuiblica desde su implanta-









ci6n hasta mediados del present afio, present el autor a sus lec-
tores un resume de la historic political espafiola, partiendo de los
comienzos del siglo xix, para hacer especial hincapi6 en el period
de la Restauraci6n y en el subsiguiente reinado de Alfonso XIII,
destacando los principals factors hist6ricos a que debe su origen
la actual Repiblica. En sucesivos capitulos examine la gesti6n del
Gobierno provisional, la obra de los que le siguieron y de las Cor-
tes Constituyentes, exponiendo minuciosamente, con apoyo de todo
g6nero de datos, los triunfos con que cuenta en su haber el nuevo
regimen, desde la liberaci6n de la conciencia espafiola, la humaniza-
ci6n del trabajo y la emancipaci6n de la mujer, hasta la transfor-
maci6n del ej6rcito, su conversion de pretoriano en national, la
soluci6n de problems tan delicados como el do las regionalidades,
la intensificaci6n y mejora de la ensefianza, el incremento adquiri-
do por las obras p6blicas, etc. Apoyandose en toda esta labor
llevada a cabo por los gobiernos y el Parlamento en apenas tres
afios de regimen republican, el autor vuelve sus ojos al future de
Espafia, y, despu6s de pasar revista a los diferentes elements que
actiian en nuestra vida political actual, se afirma en su fe en una
Espaiia republican, por igual apartada del comunismo y del fas-
cismo, encarrilada en los cauces de la democracia pura, que la
llevarin -a rehacerse y recrear, sobre los escombros del pasado,
el edificio sefiero del porvenir'. Acompafian al libro cuatro apen-
dices (, < La repoblaci6n
forestal>, ), en
que reproduce el autor graficos, estadisticas y multitud de docu-
mentos en apoyo de las afirmaciones y juicios formulados en el
curso de su obra. [185]



HERNANDEZ RUIZ (Santiago).-La evoluci6n social.-Bi-
blioteca Enciclop6dica Mundial.-Publicada por la Editorial Ya-
giies.-Administraci6n: Plaza del Conde de Barajas, 5.-Madrid,
1933.-106 piginas, 8.*-Pesetas 1.
Obra de divulgaci6n, Kcuyo objeto no es mas que mostrar una
vista panorimica de las transformaciones habidas en la estructura
social a trav6s del tiempo y de las ideas o hechos que las ban cau-
sado-. El autor expone, a grandes trazos, la organizaci6n en classes
y castas del mundo antiguo, las luchas de los plebeyos contra los
patricios en la Roma republican y la situaci6n social bajo el Im-
perio. A estos fen6menos sociales del mundo antiguo sigue la
transformaci6n operada por el cristianismo y las invasiones birba-
ras, y el resurgimiento de la vida municipal en la Edad Media. Ya
en la 6poca modern se sefialan como fundamentals el hecho del
desenvolvimiento de la burguesia, consecuencia de una era de des-









cubrimientos y de expansion colonial, y la revoluci6n francesa, la
cual al mismo tiempo que declara el derecho de propiedad-de
donde habra de arrancar, con el desenvolvimiento industrial, el ca-
pitalismo moderno-, sienta el principio de la libertad de pensa-
miento, que garantiza la posibilidad de lucha de otros elements
sociales. Unas breves consideraciones sobre los actuales moments
pone fin a la obra. [186]



QUEIPO DE LLANO (G.).-El movimiento reivindicatorio
de Cuatro Vientos.-Tip. Yagiies.-Plaza del Conde de Barajas, 5.
Madrid, 1933.-198 paginas, 8.-Pesetas 5.
En las primeras paginas de su libro recoge el Sr. Queipo de
Llano, para aclararlas, ciertas alusiones personales de que es ob-
jeto en los libros del general Mola: Lo que yo supe y Tempes-
tad, calma, intriga y crisis; rectificaci6n initial a la que siguen
otras sobre diversas afirmaciones estampadas en dichas obras y
que, a juicio del autor de la present, son inexactas. Hace luego
historic de la gestaci6n del movimiento revolucionario que, para
derrocar la Monarquia, habia de estallar en toda Espaiia el dia 15
de diciembre de 1930; de la desorganizaci6n que, anticipindose a
la fecha convenida, produjeron los sucesos de Jaca, y de c6mo, a
pesar de ello, se llev6 a cabo la sublevaci6n de Cuatro Vientos.
El general Queipo de Llano, que, como es sabido, tan active parte
tom6 en ellos, nos relata los hechos y explica las razones del fra-
caso, impugnando aqui algunos concepts vertidos por el aviador
Franco en su libro Deciamos ayer... En el rest de la obra rela-
ta su fuga en aeroplano, con otros sublevados, a Portugal;
la estancia en este pais hasta embarcar para Amberes; la grata
acogida que se les dispense en Bl1gica, y la desagradable estancia
con otros refugiados politicos en Paris, donde a los escasos me-
dios de vida se afiadian las molestias de una continue persecuci6n
policiaca, hasta el dia del regreso a Espaiia, al triunfar la Reptibli-
ca; triunfo-dice el autor-al que tanto hubo de contribuir, a pe-
sar de su fracaso, el movimiento reivindicatorio de Cuatro Vientos.
[187]







PUBLICACIONES PERIODICAS
DEL CENTRO DE STUDIOS HISTORICOS





REVISTA DE FILOLOGIA ESPANOLA
DIRECTOR: R. MENtNDEZ PIDAL
PRECIOUS:
ESPARA, 20 pesetas aijo. EXTRANJERO, 22 pesetas anio.
Se public en cuadernos trimestrales, que forman al aio un
tomo de unas 450 piginas. Van publicados dieciocho volume-
nes, 1914-1931.





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Se public en cuadernos cuatrimestrales.




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